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Ciudad, sostenibilidad y posconflicto en Colombia : Montería, Pereira, Florencia, Buenaventura
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Mercedes Mejía Roberto Ramírez Gabriel Ríos | 257 Este es solo el principio de un problema o la punta del iceberg que actual­mente aflora en nuestras localidades a la luz de los asentamientos subnorma­les de invasión, donde en medio de contingentes de personas desplazadas se conforman agrupaciones opandillas juveniles que actúan siempre con un número no inferior a tres integrantes, cometiendo sus fechorías en lugares es­tratégicos como puentes, esquinas, lotes de engorde y canchas oscuras, sitios que conocen a la perfección para huir y evadir la acción policial. Actualmente, las pandillas avanzan en una demarcación clara del territo­rio, algo fundamental para el ejercicio del poder de intimidación, generación de pánico y acciones de defensa ante el inevitable y evidente ataque violento de otras pandillas por el control de la zona y sus negocios. Es una guerra que se inicia entre pequeños grupos de barrio pero que crece como la espuma hasta integrar estructuras especializadas de las organizaciones del crimen in­ternacional. Seguridad del territorio y ciudad sostenible Para aproximarnos a la consideración de la problemática que plantea la segu­ridad del territorio, partimos del concepto expuesto por Sergio Boisier(2000), quien considera que: Una región es un territorio organizado, es decir, un territorio que se describe com­pletamente mediante sus sistemas social, económico y tecnológico, y que contie­ne en forma real o latente, los factores capaces de provocar su propio desarrollo. La naturaleza regional es independiente de su tamaño, pero parece muy probable que la dinámica del desarrollo se desate más fácilmente en espacios pequeños, tanto social como territorial. En este sentido, haremos alusión a los espacios de seguridad y su mani­festación moderna asociada a la correlación entre la tecnología de la seguri­dad y la población, ya sea dentro de mecanismos de control social incluyendo la penalidad o también la toma de medidas para provocar alguna modifica­ción en el destino cultural y biológico de la especie humana.