fer Correo Sindical Latinoamericano Balance semestral, julio, 2009 El semestre comienza con la crisis y cierra con el golpe en Honduras El semestre empezó bajo el pánico de la crisis económica originaria de Estados Unidos y termino bajo la tensión del golpe en Honduras, que a pesar de rechazado por todos los gobiernos nacionales y organismos multilaterales(hecho inédito) esta lejos de solucionarse y entra en una fase de enfrentamientos entre los que ocupan ilegalmente el gobierno y los que defienden la vuelta del Presidente Manuel Zelaya al poder. El Presidente Obama, que es una figura central en el primer tema e importante actor en el segundo, ha hecho duros pronunciamientos, demostrando una voluntad de cambiar el relacionamiento histórico de su país con América Latina. Pero esa no es la posición de todo su gabinete y a cada día esta siendo más criticado por los parlamentares republicanos. Los opositores(internos y externos) del Presidente Zelaya, mencionan su acercamiento al Presidente Hugo Chávez, utilizando como ejemplos la entrada al ALBA y la asociación a Petrosur. Hechos que jamás podrían justificar la vuelta de acciones golpistas y autoritarias que el continente sofrió en el pasado. Pero en medio a ese lamentable acontecimiento hay que mencionar el hecho extremamente positivo que fue la inmediata reacción en defensa de la DEMOCRACIA en ese país y en la región. El golpe fue rechazado por todos los gobiernos del continente americano – de Obama a Chávez- por la OEA, la Unión Europea y la ONU y hubo una fuerte movilización popular en muchos países latinoamericanos. Cuanto a la crisis, los efectos son mucho mayores en los países muy dependientes del comercio con Estados Unidos(México, America Central y Caribe) y de la exportación de casi un único producto- como es el caso de Venezuela y Ecuador con el petróleo, Bolivia con el gas y Chile con el cobre. En el área del Mercosur solo Argentina atravesó el semestre con una situación económica y social critica, que tuvo inicio antes que se agravara la crisis internacional(el conflicto gobierno y productores agrícolas) y se quedó peor con la escasez de inversiones. Por otro lado, los BRICS – Brasil, India, China y Rusia – demostraron tener mejores condiciones para enfrentar la crisis y lograron controlar sus efectos, ampliando programas sociales y socorriendo los sectores más afectados. Salen más fortalecidos y pasan a ser considerados interlocutores permanentes de las economías más industrializadas. La crisis enterró la fórmula G8 y dio más peso al G20, que puede transformarse en el principal foro para la administración de la crisis. En el medio del semestre, debido a los cortes en las importaciones, turismo e inversiones, la crisis llegó con fuerza en países más pobres, principalmente de África, extremamente dependientes de eses tres factores. Ese cuadro ha presionado a los organismos multilaterales a moverse y empezar a buscar medidas para los diversos aspectos de la crisis. Principalmente sus impactos sobre el DESARROLLO y el TRABAJO. Esa fue la motivación de la Conferencia de la ONU sobre la Crisis Financiera y Económica y su Impacto sobre el Desarrollo( NY, 24 a 26 de junio 2009) y también del Pacto del Empleo, aprobado en la 98ª Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT. 1 La CAN estuvo literalmente paralizada, debido a la divergencia sobre aranceles y la negociación con la Unión Europea y llega a julio bajo la amenaza de que Bolivia y Ecuador se vayan. El Mercosur también estuvo paralizado, presionado por la continuidad de su desequilibrio comercial y los conflictos políticos bilaterales(Argentina y Uruguay, Paraguay y Brasil). La Cumbre de Asunción, realizada en 23 y 24 de julio no logro acuerdo en ningún de los temas de mayor importancia y Uruguay asume la presidencia con un discurso muy crítico hacia el Mercosur y apremiado por una elección presidencial. Por fin queremos destacar la acción del movimiento sindical. A nivel global se debe mencionar las dos reuniones del G 20 Sindical, convocadas por la CSI, que lanzo importante documento con propuestas para el enfrentamiento de la crisis. Y en el plan continental, la CSA ha tenido importantes iniciativas. La realización de la Cumbre de los Pueblos, durante la Cumbre de Presidentes de las Américas, en abril, en Trinidad Tobago; la jornada continental de lucha el 30 de abril, contra la crisis y en defensa del empleo y de los derechos de la clase trabajadora y su llamamiento a la movilización contra el golpe en Honduras y defensa de la Democracia. La CSI y CSA presentaron propuestas concretas de acción y han alertado sobre el peligro de que los gobiernos se restrinjan a equilibrar las finanzas sin promover grandes cambios en la arquitectura financiera internacional. Las dos organizaciones han apuntado las limitaciones de las decisiones del G20 y demandado varias medidas, como por ejemplo: una profunda reforma en el sistema ONU, en la OMC y el FMI; la regulación del sistema financiero; implementación de políticas que tengan como objetivo el Desarrollo Sustentable y la eliminación de las diferencias y distorsiones provocadas por el modelo de globalización implementado a partir de los años 80 y por fin piden que se priorice el Empleo, los Derechos Humanos y el fortalecimiento de la protección social, que se fragiliza a cada día, en función de los cortes de presupuesto que la crisis ha generado. El Desarrollo de la Crisis El año de 2009 tubo inicio en medio a un sombrío escenario de aquella que ya es considerada la más fuerte crisis económica – financiera desde la debacle de 1929. Ahora, 80 años después, el desastre nuevamente se origina en el polo más importante del capitalismo financiero, los Estados Unidos. Las crisis de la década de 80 y 90 tenían un perfil más financiero, pero tuvieron como origen los países en desarrollo(Rusia, países de Asia, Brasil, Argentina y otros), que de un día asistieron la revolada de los capitales“golondrinas” y de golpe se encontraron en el tope de la lista de los países de alto riesgo para las inversiones. Después venia el cierre de empresas, la reducción de la capacidad económica de los Estados y después la adopción de medidas generadas por la receta neoliberal, una condición para recibir“ayuda” del FMI para se obtener la estabilidad financiera, basada en el aprieto fiscal, en la apertura comercial y financiera y en la sobre valorización cambiaria. La presente crisis es diferente. En el primer momento aparecía como una crisis financiera y originada en los países más industrializados y más ricos, sobretodo los Estados Unidos, el Japón y la Unión Europea(con distintos niveles de gravedad). Esa vez la quebradura empezó en los países más desarrollados y rápidamente evolucionó hacia una crisis con contornos productivo y social, se alastrando muy rápidamente. El tema absorbió, y sigue acaparando, todas las atenciones y preocupaciones. Nadie tiene certeza de nada ni se arriesga a hacer previsiones sobre cuanto durará la recesión y la economía mundial retomará el crecimiento. En los últimos dos meses ha sobresalido mucho el hecho que los BRICS, principalmente China, Brasil e India, están dando muestras de haber sido mucho menos atingidos por los efectos de la crisis y exhiben una vitalidad no imaginada, que ya les permite aventar llegar al final del año con un bajo crecimiento, pero positivo, al contrario de los grandes, principalmente la unión Europea. 2 En nuestros boletines no. 72(febrero), 73(marzo) y 77(junio) los temas centrales fueron la crisis y sus repercusiones, el G 20 y los BRICS, presentando los hechos y la visión de los analistas sobre los impactos en América Latina. Sobre la crisis decidimos por presentar artículos que trataran del rol de Barack Obama, recién electo Presidente de Estados Unidos, y el impacto del proceso en Latinoamérica. A seguir presentamos algunos de eses análisis y textos del presente para actualizar esas cuestiones. La crisis en Latinoamérica: Más desempleo y menos crecimiento La Cepal advierte que en 2009 Latinoamérica empeorará sus cifras. El tema fue el centro del II Foro Europa-América Latina-EE UU, celebrado en la mitad de enero, en Madrid. El impacto de la crisis golpeará especialmente con un aumento del desempleo, que si bien no alcanzará el 11% de 2003, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe(Cepal) estima que superará el 7,8% con el que se cerró 2008. La secretaria ejecutiva del organismo, Alicia Bárcena, aseguró que el desempleo podría alcanzar el 8,3%. Además, situó el crecimiento de la región en el 1,9% del producto interior bruto(PIB), un recorte considerable en comparación con las cifras cercanas al 9% de los últimos años. Varias de las intervenciones recalcaron la importancia de las medidas que se vayan a adoptar de ahora en adelante, puesto que muchas de las pérdidas no serán recuperables, y advirtieron a los gobiernos de la necesidad de cuidar los logros políticos y sociales alcanzados durante el último lustro."Hay un remanente en la cultura política de América Latina de aceptar que el Gobierno se pueda extralimitar en sus funciones", alertó Juan Pablo Corlazzoli, del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo(PNUD)."Debemos vigilar que los gobiernos no erosionen la democracia con la excusa de hacer frente a la crisis", añadió. Frente al argumento generalizado de que la culpa de la crisis es de Estados Unidos, algo que pocos dudan, hubo quien, como el profesor Carlos Malamud, investigador principal del área de América Latina del Real Instituto Elcano, planteó la posibilidad de que, además, algunos mandatarios latinoamericanos estén pecando de irresponsabilidad."No puede ser que Cristina Fernández hable del efecto jazz; Lula de que el tsunami económico será una olita en Brasil o de que Chávez diga que la crisis no va a afectar a Venezuela". Malamud remarcó la necesidad de que México y Brasil se coordinen de forma activa. "Si no asumen ese liderazgo, me temo que todos los esfuerzos aislados que se están produciendo, algunos de ellos bien orientados, van a servir de poco". ( Chile Hoy, 15/01/09) Texto completo en http://chile-hoy.blogspot.com/2009/01/la-crisis-enlatinoamrica-ms-desempleo.html Crisis global: últimos debates Federico Grinberg Los llamados“brotes verdes” de recuperación económica que se observaron a principio de junio parecen ser más débiles de lo inicialmente esperado. Martin Wolf resalta que, si nos guiamos por la experiencia de la crisis de los 30, todavía parece quedar camino por desandar antes de la recuperación. En particular, Wolf opina que las dos fuerzas en pugna son(i) los estímulos sin precedentes de los gobiernos de los países desarrollados y(ii) el esfuerzo del sector privado por reparar sus hojas de balance para asegurar su sostenibilidad. En línea con Christina Romer, Wolf destaca que hay dos peligros: la reversión excesivamente temprana del esfuerzo de políticas anticíclicas y la reversión excesivamente tardía. El primero está asociado a la experiencia de Japón en los 90 y a la recesión de 1937 en EEUU. El segundo, a una posible pérdida de confianza en la estabilidad monetaria y sostenibilidad 3 de la deuda pública de los países desarrollados. En este contexto, Brad Setser resalta que el crecimiento proyectado por el Banco Mundial para China es del 7.2% para 2009. De esta cifra, 6 puntos porcentuales se atribuyen a las políticas monetarias y fiscales contracíclicas que está implementado el gobierno de China. Sin embargo, este crecimiento tiene un sesgo hacia el mercado interno, con baja transmisión al resto del mundo. Esto es, las políticas expansivas chinas no parecen estar generando una reversión en el comportamiento reciente del balance comercial, el cual presenta caídas –en términos reales- de 10% en las exportaciones y de 5% en las importaciones. Si bien la performance de las importaciones no invita a pensar que China puede convertirse en la fuente de demanda efectiva necesaria a nivel global, sí parece haber algunas buenas noticias para los países del MERCOSUR. Las importaciones de manufacturas chinas muestran una caída interanual de 16%(lo cual está asociado al hecho que muchas de estas importaciones son para reprocesamiento y posterior exportación de bienes industriales). Sin embargo, las importaciones de commodities muestran un crecimiento interanual del 17%. Fuente: Brad Setser/ Banco Mundial(Oficina en Beijing) Observatorio Económico de La Red Mercosur, 25/06/09- http://oered.org/index.php?option=com_content&view=article&id=35%3Acrisis-globalultimos-debates&catid=2%3Anoticias&Itemid=2&lang=pt América Latina y la crisis: sobre los desafíos de la recuperación Ramiro Albrieu y José María Fanelli La crisis internacional se está transmitiendo hacia América Latina a través de canales tanto financieros como comerciales. Una idea respecto del tamaño de los shocks que está recibiendo la región la da el impacto sobre el grupo LAC-4(Argentina, Brasil, Chile y México). Este grupo, que representa cerca del 80% del PBI regional, está sufriendo simultáneamente un sudden stop y un colapso de comercial, con fuerte caída tanto de exportaciones como de importaciones. América Latina podría contar con cierta ventaja comparativa para enfrentar los desafíos del período de recuperación de la crisis en la medida en que ya ha pasado por otros episodios de stress financiero y macroeconómico. Claro que, para aprovechar esas ventajas potenciales, debería tomar en cuenta las lecciones del pasado y trazar líneas de estrategia claras para la recuperación. Nos parece importante llamar la atención sobre cinco cuestiones estratégicas en relación con esto. La primera es que el objetivo fundamental para diseñar políticas de recuperación de la crisis debería ser evitar un proceso de “ajuste negativo”, como el que siguió a la crisis de la deuda de 1982 y que se tradujo en la larga depresión de la década pérdida. El ajuste de la economía al nuevo escenario internacional no debería basarse en la represión de las importaciones y del crecimiento. Como mínimo, el proceso de recuperación debería acercarse a lo logrado en los noventa y los dos mil, cuando varios países lograron recuperarse de los episodios de crisis de forma más rápida y menos costosa en términos de crecimiento. Cumplir con este objetivo será difícil. Difícilmente se repetirán las condiciones de estabilidad y crecimiento mundial del período de la“gran moderación”. Seguramente el comercio internacional seguirá deprimido por un tiempo y continuarán las presiones proteccionistas. Esto quiere decir que habrá que redoblar los esfuerzos para que las exportaciones se resientan lo menos posible, de manera de evitar un ajuste severo en las importaciones. Esta necesidad sugiere la segunda cuestión estratégica: es imperioso privilegiar decididamente los incentivos al sector transable. A diferencia de lo ocurrido en la década de los ochenta, no obstante, los incentivos no deberían ser solamente los de un tipo de cambio real competitivo. Si las políticas enfatizan exageradamente el rol de este instrumento, ello tendrá costos distributivos y, probablemente, inflacionarios difíciles de manejar. Los incentivos de precios relativos se deberían complementar con negociaciones internacionales agresivas para ganar acceso a mercados y con paquetes de 4 políticas pro-competitivas orientadas a eliminar obstáculos estructurales tales como una baja inversión en innovación o falta de infraestructura para exportar y sustituir importaciones. Hay que tomar en cuenta, sin embargo, las lecciones que dejaron los errores y aciertos de los noventa: las reformas suponen un sector público con un mínimo de eficiencia y las iniciativas promercado deben integrarse con los insumos complementarios que debe proveer el sector público, bajo la forma de bienes públicos y una inversión razonable en el sistema nacional de innovación. La tercera cuestión estratégica es que va a ser necesario tomar en consideración todas las fuentes de financiamiento externo disponibles. Cada dólar de nuevo financiamiento que se consigue en una situación de racionamiento es un dólar menos que hay que ajustar el sector externo y, por lo tanto, un dólar menos de reducción de las importaciones. Un aspecto que ayuda es que la región cuenta hoy con una macroeconomía más ordenada y, por ende, es mejor sujeto de crédito. Por otra parte, hay países como Argentina que tienen una posición financiera neta acreedora con respecto al resto del mundo. Ello se debe a que el sector privado tiene una cartera con gran proporción de activos externos. Esta puede ser una fuente importante de financiamiento en la recuperación si se implementan políticas financieras y de incentivos apropiadas. Otro aspecto que puede ayudar es que, a diferencia de las crisis en los ochenta y los noventa, hoy el problema es global. Esto quiere decir que está en el interés de los países desarrollados mantener la demanda de exportaciones de los países emergentes. Por lo tanto, es de esperar que las instituciones financieras internacionales muestren mayor flexibilidad a la hora de proveer financiamiento a esos países. Este punto puede hacer una gran diferencia en relación a los períodos de recuperación en otras crisis, cuando la condicionalidad de los organismos no mostró un celo excesivo en evitar que el ajuste macroeconómico tomara un sesgo negativo y anti-importador. Cuarto, es necesario preservar la sustentabilidad de las cuentas públicas. Un hecho común a todas las recuperaciones de crisis del pasado es que la recomposición de la posición financiera del sector público – particularmente la sustentabilidad de la deuda pública – fue central para recuperar el crecimiento. Si tal recomposición se realiza en el marco de un ajuste negativo en que los ingresos públicos por impuestos son bajos, recuperar el crecimiento se hace más difícil porque, en el corto plazo, hay que ajustar más el gasto público de inversión y se agravan los conflictos distributivos. Lo óptimo, entonces, es consolidar la deuda pública en un marco de crecimiento, como ocurrió en varios países de la región en los 2000. De cualquier manera, como se dijo, las cuentas públicas de la región lucen mejor actualmente que en episodios de stress anteriores. Quinto y último, es necesario utilizar con criterio estratégico los grados de libertad que haya para hacer política fiscal anti-cíclica. Un punto a subrayar, en relación con esto, es que a pesar de la magnitud de la crisis, los grados de libertad para implementar iniciativas anti-cíclicas y, simultáneamente, preservar la estabilidad financiera del sector público no son nulos en la presente situación. Esto se explica por el hecho de que las políticas anteriores a la crisis en el plano macroeconómico fueron, en general, más prudentes que en el pasado. La estrategia central para usar los grados de libertad existentes para hacer política fiscal anti-cíclica debería ser la de expandir el gasto o reducir los impuestos con criterio de largo plazo y social. Esto supone imprimir un sesgo hacia el gasto en infraestructura para crecer; hacia los incentivos al sector transable y hacia el reforzamiento de la cobertura social de los grupos vulnerables. Observatorio Económico de La Red Mercosur, 16/06/09 5 Brasil: un balance de la crisis, 9 meses más tarde Francisco Eduardo Pires da Souza La vieja máxima de que los generales siempre se están preparando para luchar una guerra pasada parece una buena explicación para la sorpresa que generó en todos –gobierno y analistas- la súbita e intensa fuerza con la que la crisis internacional alcanzó a la economía brasileña desde el último trimestre del año pasado. A fin de cuentas, ¿no estábamos mejor preparados para enfrentar shocks externos? De hecho, después de atravesar un largo período de crecimiento promedio bajo, marcado por ciclos económicos de cortísima duración, la economía brasileña ingresó, a partir del segundo trimestre de 2003, en una fase expansiva que prometía ser vigorosa y sustentada. Esa promesa era resultado de la verdadera revolución que en los últimos años transformó los fundamentos de la economía brasileña y que inmunizaría contra el tipo de crisis que la alcanzaba con tanta frecuencia en el pasado reciente. No cabe aquí examinar las razones de esta transformación positiva que, dígase de paso, también fue observada en mayor o menor grado, en algunas otras economías emergentes. Basta recordar dos aspectos centrales de este cambio. En primer lugar, el viejo fantasma de la vulnerabilidad externa, que estuvo en la raíz de las sucesivas crisis de los años 90 y en el inicio de la presente década, había sido vencido. El indicador más contundente de este logro fue la transformación de la economía brasileña de un status de severamente endeudada –la deuda externa neta equivalía a 3,6 veces el valor de las exportaciones en 1999- a una posición acreedora neta(equivalente a 0,1 de las exportaciones) ya a finales de 2007. La fragilidad fiscal, otro de los tradicionales talones de Aquiles de la economía brasileña, también había sido superada en buena medida. Por un lado, la deuda neta del sector público bajó de un pico de 57% del PBI en septiembre de 2002 a un 42% del PBI en agosto de 2008, en las vísperas de la actual crisis. Por otro lado, su composición sufrió un profundo cambio que tuvo como uno de sus principales ejes la desdolarización. Así, en tanto a finales de 2002 la parte dolarizada de la deuda pública era el 39% del total(o el 20% del PBI), desde 2006 el componente denominado en moneda norteamericana se volvió negativo. En las vísperas de la crisis, en agosto de 2008, los activos dolarizados del sector público superaban los pasivos en moneda extranjera por un valor equivalente al 8% del PBI. La implicancia más obvia de este último hecho es que, desde que este componente se tornó negativo, de haber una desvalorización cambiaria asociada a un shock externo, la deuda pública neta caería, al revés de lo que ocurría en períodos pasados. Las dos transformaciones arriba resumidas cortaron de raíz el proceso ciclotímico que caracterizaba a la economía brasileña. De hecho, las frecuentes crisis atravesadas por la economía del país comenzaban siempre con una retracción o una parálisis de los flujos de capitales, acompañada de una fuerte escasez de divisas en el mercado de cambio, lo que llevaba a una combinación de pérdida de reservas y desvalorización cambiaria. Para contener la caída de reservas y mitigar los efectos del shock cambiario sobre la inflación, el banco central promovía subas bruscas de tasas de interés, lo que llevaba a la economía a entrar en una recesión. Además, frente a un empeoramiento en las cuentas públicas derivada de la desvalorización cambiaria, en un contexto en que era necesario reconquistar la confianza de los inversores externos, el gobierno frecuentemente tenía que practicar una política fiscal contractiva, lo que agravaba la recesión. De esta forma, con todo, la profundidad de la crisis que se observó a partir de la crisis de Lehman Brothers, en septiembre de 2008, nada tuvo que ver con los mecanismos anteriores. Hubo, en verdad, por algunos meses, una desvalorización importante del real –la tasa de cambio saltó de R$1,61/dólar en agosto de 2008 a un pico de R$2,5 a principios de diciembre, para después retroceder y estabilizarse en un valor próximo a R$2,00 a partir de mayo de 2009. (1) Pero los efectos sobre la economía no se asemejaron a los del pasado. En primer lugar, la inflación cayó, pese a la suba en el tipo de cambio, lo que llevo al Banco Central a practicar una política monetaria expansiva, con sucesivas 6 reducciones de la tasa de interés básica, como se puede ver en el gráfico 1. En segundo lugar, debido al proceso de desdolarización de la deuda pública arriba referido, la suba en el tipo de cambio provocó una caída en la deuda pública, generando espacio(junto con la caída en la inflación) para llevar a cabo una política fiscal expansiva(lo que es inédito en un contexto de crisis). En suma, a pesar de que la economía está mucho mejor preparada para enfrentar la crisis, y de que el gobierno ha contado con un nivel inédito de libertar para desarrollar políticas anti-cíclicas, se verificó la más profunda caída de la producción industrial observada desde el inicio de la actual serie de indicadores mensuales producida por IBGE( Gráfico 2). Más que eso, después de la caída recesiva, el retorno a una posición pre-crisis no viene siendo tan vigoroso, como se llegó a esperar. ¿A qué atribuir este fenómeno? Pasados nueve meses desde el inicio de la crisis, va quedando claro que la economía brasileña fue derrumbada, a partir de septiembre de 2008, por la confluencia de tres grandes. shocks: la súbita contracción del crédito: la fuerte retracción de las exportaciones; y el gran aumento de la incertidumbre, que paralizó inversiones. Sin duda hubo algunos otros ingredientes que contribuyeron negativamente –como las dificultades enfrentadas por empresas que habían hecho grandes apuestas en el mercado de derivados cambiarios- pero que, vistos con cierta distancia, no llegaron a rivalizar en importancia con los otros tres shocks arriba referidos. Respecto al primer shock, es preciso recordar que la marcada expansión del volumen de financiamiento del consumo e inversión venía siendo, hasta entonces, uno de los dos motores más importantes del crecimiento. El saldo de las operaciones de crédito al sector privado ascendió al 22% del PBI a mediados del 2003, cuando se inició el más reciente ciclo expansivo, a 36% del PBI en agosto de 2008. Así, el súbito aumento en la aversión al riesgo y la consecuente retracción del crédito paralizaron el motor del crecimiento reciente. Mientras que entre septiembre de 2008 y enero de 2009 el crédito total al sector privado cayó 17%(con ajuste estacional), el flujo de crédito para la compra de vehículos cayó 31%. Además, los plazos se contrajeron y los costos se tornaron más altos en el período. Finalmente, el virtual cierre de los mercados de capitales y la contracción del crédito externo(ver Tabla 1) llevaron a las empresas que antes se financiaban con esos recursos, a buscar fondos alternativos en el sistema bancario doméstico, lo que llevó a una expulsión de clientes con menor capacidad de pago –especialmente pequeñas y medianas empresas. Gráfico 1: Tasa de inflación anual y Tasa SELIC 7 Gráfico 2: Índice de producción industrial desestacionalizado Tabla 1: Mercados de capitales y crédito externo. Flujos en millones de R$(medias moviles de 6 meses) Aun en lo que respecta al proceso de reducción del crédito cabe referirse aquí a un importante efecto derivado de la estructura del sistema financiero brasileño. Se trata de que la mayoría de los bancos de tamaño pequeño y mediano fue alcanzada de forma particularmente aguda por la crisis. Esto se debe a que estos bancos se financiaban –a diferencia de los grandes bancos, que cuentan con una gran red de clientes depositantes- con la emisión de certificados de depósitos a plazo y con préstamos externos, dos fuentes que se encarecieron sustancialmente o desaparecieron. Y como la cartera de estos bancos estaba concentrada en pequeñas y medianas empresas, financiamiento al consumo de bienes durable y crédito personal(principalmente o consignado), la oferta de estas modalidades de financiamiento fue muy limitada. En lo que se refiere al segundo shock –la caída de las exportaciones- sus efectos fueron mucho mayores a lo que se esperaba al inicio de la crisis. Dado el grado relativamente bajo de apertura de la economía –en comparación, por ejemplo, con las economías asiáticas- se suponía que el impacto de la caída de la demanda mundial no sería tan importante en el caso brasileño. Sin embargo, la contracción del comercio internacional superó a las expectativas más pesimistas, siendo particularmente intenso su efecto sobre las exportaciones de productos manufacturados. Y si a eso se suma el hecho de que el coeficiente de exportaciones de la industria brasileña es muy superior a la media de la economía, se pueden entender las razones de por qué el impacto ha sido tan fuerte. 8 Concretamente, en la peor fase de la crisis, entre septiembre de 2008 y marzo de 2009, las exportaciones de manufacturas sufrieron una caída de 27% en volumen(con ajuste estacional). Y como las exportaciones representaban, en 2008, cerca del 20% del valor de la producción industrial, se concluye que estas explican directamente una caída del 5,4% de la caída de la producción. Si se tienen en cuenta los impactos indirectos, derivados de la caída de la producción de insumos industriales para la producción de bienes manufacturados exportables, llegamos a la conclusión de que el retroceso de las exportaciones fue responsable de nada menos que la mitad de la caída del 16% observada en la producción industrial entre septiembre de 2008 y marzo de 2009. (2) Finalmente, el tercer shock fue el colapso de las expectativas empresariales en relación al crecimiento de la demanda, Para entenderlo, es importante tener en cuenta que la economía brasileña, a diferencia de las economías desarrolladas, de la economía china y de muchas otras, experimentó una. aceleración de su ritmo de crecimiento hasta septiembre de 2008. En este contexto de aceleración, las inversiones venían creciendo a un ritmo muy superior al del PBI, y la formación de stocks también venía siendo acompañada junto con las expectativas de crecimiento de las ventas. El pánico provocado por el agravamiento de la crisis internacional llevó a una súbita interrupción de planes de inversión y de un intento de reducir rápidamente los stocks frente a la percepción de que estos se habían tornado excesivamente altos. Siguió entonces una caída en la producción para seguir la retracción de la demanda con el objetivo de reducir stocks, en paralelo a una acentuada caída de la producción e importación de bienes de capital, que reflejaba la interrupción del proceso de inversión( ver Tabla 2). La inversión, que venía creciendo más que la producción pasó a caer más que esta, en tanto la producción de bienes de capital, que venía creciendo muy por encima de la producción industrial, también pasó a caer más que la media. Tabla 2: Variación de la producción, inversión y consumo(%) Lo ocurrido con la industria automovilística es emblemático del proceso que acaba de ser descripto. La producción del sector venía creciendo a un ritmo acelerado en los últimos años, alcanzando una producción media en torno a las 300000 unidades por mes en 2008, hasta septiembre(Gráfico 3). En el último trimestre del año, mientras que las ventas cayeron a la mitad, hasta un nivel de 150000 unidades, como consecuencia de la retracción del crédito y de la profundización de la caída de las exportaciones, la producción cayó a apenas 100000 unidades, en un intento, por parte de las empresas, de ir junto a la caída de la demanda, para bajar el nivel de stocks. Este sector no es sólo representativo de lo que ocurrió en otros sectores, sino también, por su peso en la industria(10% sin contar los efectos indirectos), tuvo una gran influencia sobre el desempeño agregado. 9 Gráfico 3: Producción nacional y ventas internas de vehículos, en unidades por mes. No es casual que una de las primeras medidas en el área de la política fiscal fue la exención/reducción de impuestos sobre los automóviles(aprobado en diciembre de 2008), lo que, junto con medida crediticias, promovió una recuperación de la demanda que logró recuperar sustancialmente la producción del sector. De hecho, a partir de febrero de 2009, la producción y las ventas ya se habían recuperado hasta llegar al nivel de 250000 unidades. La política económica para enfrentar la crisis: Alcances y limites. El relativo éxito de la política de exenciones fiscales en el caso del sector automotor terminó sirviendo como modelo para el diseño de la política fiscal anti-cíclica. Siguieron a esto reducciones de impuestos a materiales de construcción, electrodomésticos, motocicletas y también el subsidio a la compra de inmuebles por parte de la población de ingresos bajos en el marco de un amplio programa habitacional. Es verdad que ha habido también aumento de gastos corrientes, pero estos están explicados principalmente por decisiones y negociaciones previas(como en el caso del aumento salarial a funcionarios y el aumento del salario mínimo) que poco tienen que ver con la política anti-cíclica, aunque tengan algún efecto en términos de sostenimiento de la demanda agregada. Tanto o más importantes que las medidas fiscales fueron las políticas adoptadas en el área monetaria y de crédito. En este campo las medidas fueron desde el aumento sustancial de la oferta de liquidez a los bancos privados –que, en una fase inicial fue contrabalanceada por un fuerte aumento de la preferencia por liquidez- hasta la adopción de una política más agresiva por parte de los bancos públicos, que incluyó el refuerzo de funding de estas instituciones por el Tesoro. En consecuencia, el crédito comenzó a retornar, aunque con una participación creciente de los bancos públicos. Finalmente, las medidas destinadas a normalizar el flujo cambiario –comprometido por la fuerte contracción de las líneas de comercio exterior y el cierre temporario del mercado para la colocación de bonos-se beneficiaron del elevado nivel de reservas, que fueron utilizadas para sustituir las líneas perdidas y abastecer así al mercado de cambios. Esta fue una intervención de duración más corta, ya que a mediados del primer semestre de este año el flujo cambiario ya se había revertido y el Banco Central volvió a actuar como comprador de moneda extranjera en el mercado de cambios. En rigor, se puede decir que la política económica(ayudada, evidentemente por la mejora del ambiente internacional) logró controlar los peores efectos de la crisis, seis meses después de su inicio. En efecto, la 10 industria viene creciendo mes a mes desde formación de capital(como a la marcada enero, la variación del empleo formal volvió reducción de las tasas de los préstamos del al terreno positivo a partir de febrero, y la BNDES) la recuperación de la inversión intervención del Banco Central en el tenderá a darse de forma lenta. mercado de cambio(considerando todas las modalidades) volvió a ser compradora a partir de abril. Reflejando la sensación de que la crisis estaba siendo superada, se fue formando progresivamente un principio de euforia en los mercados financiero y de capitales, llegando la bolsa de San Pablo a experimentar una valorización del 50% entre el inicio de marzo y los primeros días de junio. En síntesis, la economía brasileña se encuentra hoy incomparablemente mejor preparada para enfrentar shocks externos del tipo de los que llevaron a tener un comportamiento tan inestable en los años 90 y al inicio de la década actual. Con todo, los shocks que la alcanzaron a partir de la quiebra del Banco Lehman Brothers en septiembre de 2008 fueron de una naturaleza completamente diferente, y, Pese a los indicios de recuperación arriba llegaron a través de mecanismo igualmente mencionados, cabe reconocer que la distintos a los observados en el pasado. Sus recuperación es lenta, considerando la impactos fueron suficientemente poderosos profundidad de la caída previa. Tomando para hacer caer a la economía en una como referencia la actividad industrial, bajo recesión profunda, de la que esta comenzó a la hipótesis de mantenimiento del ritmo de salir en el segundo trimestre de 2009. crecimiento de los cinco primeros meses del año(1,5% a.m.) llegaremos al final de 2009 con una caída de producción de 7,6% en relación al promedio de 2008, lo que llevará a una variación del PBI cercana a cero. Pese a la profundidad de la crisis y al lento proceso de recuperación, hay por lo menos dos motivos para mantener una perspectiva optimista en relación al futuro en el plano macroeconómico. El primero de ellos es que ¿Qué impide una recuperación más rápida? esta crisis no representa una vuelta a un En primer lugar, el comportamiento e las proceso de crecimiento volátil, marcado por exportaciones, en relación al cual muy poco ciclos de corta duración, que en Brasil fueron se puede hacer en el corto plazo con apodados“vuelo de gallina” –y contra los medidas de política económica doméstica. Y, cuales la economía del país parece estar como vimos, la caída de las exportaciones ha todavía inmunizada. En segundo lugar, la tenido un efecto sumamente negativo sobre crisis posibilitó la reducción de la tasa de el comportamiento de la producción interés a niveles desconocidos hacía industrial. En segundo lugar, el bajo décadas, superando en gran medida una incentivo a invertir, derivado de la aberración histórica de la economía permanencia de un nivel de incertidumbre brasileña. Es cierto, como muchos suponen, en relación al futuro que, aunque haya que había más de un nivel de equilibrio para disminuido, es mucho mayor que antes de la tasa de interés brasileña, y es posible que septiembre de 2008. Esto sucede en un la crisis haya proporcionado la oportunidad contexto en el que el nivel de utilización de para hacer una transición de un equilibrio la capacidad instalada de la industria, alto a un equilibrio más bajo, de forma que aunque se venga recuperando, todavía se tasas más cercanas a la norma internacional encuentra 3,3 puntos porcentuales debajo de hayan venido para quedarse, con innegables lo observado un año antes. Así, pese a las efectos positivos para la evolución futura de políticas gubernamentales de estímulo a la la economía. __________________ 1. Por lo menos hasta la primera quincena de Julio de 2009, cuando fue escrito este artículo. 2. Este último resultado fue obtenido por Sant´Anna, Puga y Nascimiento, usando la matriz insumo producto de IBGE. Ver, de esos autores,“Exportação responde por mais da metade da queda da produção industrial”. BNDES, Visão do Desenvolvimento, no. 66, junio de 2009. Observatorio Económico de La Red Mercosur, 20/07/09 http://www.oered.org/index.php?option=com_content&view=article&id=44%3Abrasil-unbalance-de-la-crisis-9-meses-mas-tarde-&catid=1%3Aarticulos&Itemid=3&lang=es 11 La evolución de la crisis obligaba al establecimiento de un foro multilateral que además de G8, incorporara también algunas economías emergentes. Así se fortaleció el G 20, pensado primero con un foro de Ministros de Economía y ahora elevado a la condición un espacio de reunión de los jefes de Estado. La reunión tuvo lugar en Londres, en los días 30 y 31 de marzo, con la presencia de las principales autoridades de las 20 mayores economías, a saber: Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Francia, Alemania, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Rusia, Arabia Saudita, África del Sur, Corea del Sur, Turquía, Gran Bretaña, Estados Unidos y Unión Europea ¿Qué es el G-20? El G-20 es el grupo de los países más poderosos del mundo que representan el 85% de la economía mundial. Incluye las mayores potencias industriales como Estados Unidos o Alemania, y países con economías emergentes como Brasil o China. Es un grupo informal que originalmente se creó tras la crisis económica asiática de 1999 para discutir sobre la cooperación internacional entre los ministerios de finanzas y los bancos centrales. ¿Por qué fue creado? El G-20 nació en 1999 como una respuesta a la crisis financiera de fines de los años 90. Su primera reunión se realizó el 15 y 16 de diciembre de ese año en Berlín, Alemania. Su surgimiento estuvo motivado por el reconocimiento de que los principales países emergentes no estaban adecuadamente representados en los organismos financieros internacionales. ¿Quiénes lo componen? El G-20 está compuesto por 19 países más la Unión Europea. Los países miembros son: Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Francia, Alemania, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Rusia, Arabia Saudita, Sudáfrica, Corea del Sur, Turquía, el Reino Unido y Estados Unidos. La Unión Europea está representada a través de la presidencia rotatoria del Consejo de Ministros y por el Banco Central Europeo. G-20: ¿al final qué se logró? El G-20 acordó incrementar el capital del que dispone para el Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo multilateral destinado a ayudar a los países a superar sus dificultades económicas, con un aporte de US$750.000 millones. En la reunión de Londres, también se decidió destinar US$250.000 millones para contrarrestar la contracción del comercio global y combatir el proteccionismo. Asimismo fueron aprobadas nuevas medidas para regular las instituciones financieras, incluyendo sanciones contra los paraísos fiscales que no revelen información bancaria. ¿Hay sustancia en el acuerdo o el optimismo en torno de él responde a la efervescencia del momento? Hay dinero fresco en el acuerdo, pero no tanto como se lee en los encabezados de la prensa. La mayor parte de los US$250.000 millones provendrán de programas de garantía de exportaciones ya existentes en los países ricos, pero sólo se destinarán US$50.000 millones a los países pobres. 12 La propuesta de entregar US$250.000 millones del FMI es un anuncio dramático, pero sólo US$19.000 millones estarán disponibles para las naciones en desarrollo. La reforma del sistema financiero es importante, pero sólo se verán los resultados en una futura crisis. ¿Revivirá la economía global? Por si sólo, el acuerdo tendrá un efecto limitado en la desaceleración económica global, que todavía sigue sintiéndose. Sólo algo del dinero otorgado al FMI será prestado y tendrá que ser pagado con intereses. Más importante aún será que los países impulsen sus economías con estímulos fiscales. El primer ministro británico, Gordon Brown, dijo que la cifra en estímulos sumará US$5.000 millones el año próximo. Sin embargo, aún está en"veremos" si se podrá reparar el sistema bancario, especialmente en Estados Unidos. ¿Qué quedó fuera del acuerdo? Hubo poca discusión sobre la disparidad de algunas divisas. La devaluación del dólar y la libra esterlina preocupan a varios países. La propuesta de China de crear una nueva moneda internacional fue archivada y será discutida en el futuro. La posible solución de desequilibrios en el sistema como, por ejemplo, hacer que China de gaste más y que Estados Unidos ahorre más-algo que algunos consideran como el origen de la crisis- no fue mencionada.( BBC Mundo, 3/04/09- http://news.bbc.co.uk/hi/spanish /business/newsid_7981000/7981285.stm El G 20 Sindical Un hecho importante fue la rápida articulación del sindicalismo internacional, que se ha reunido diversas veces, elaboró un documento con propuestas que presentamos a seguir y en septiembre, se reunirá nuevamente el día anterior de la próxima reunión del G 20 en Pittsburgh-Estados Unidos. Con medidas incompletas no se va a recomponer el estropicio de la economía mundial – dicen los sindicatos al G20 En un impulso mundial para que los gobiernos del G20 procedan a sacar la economía mundial de la recesión y perfilen un rumbo nuevo para la creación de puestos de trabajo, la regulación financiera y la gobernanza global, los sindicatos de todo el mundo entregaron a sus respectivos gobiernos nacionales una serie de demandas en común. El plan sindical de cinco puntos, en el que se incluyen propuestas de políticas detalladas, expone las medidas necesarias para abordar la crisis y construir una economía global más justa y más sostenible para el futuro. Se solicita: • un plan internacional de recuperación y crecimiento sostenible para crear puestos de trabajo y garantizar las inversiones públicas; • la nacionalización de los bancos insolventes y nuevas regulaciones financieras; • medidas para combatir el riesgo de la deflación salarial y revertir décadas de creciente desigualdad; • medidas de gran alcance con respecto al cambio climático; • un nuevo marco legal internacional para regular la economía global junto con una reforma de los organismos económicos y financieros mundiales(FMI, Banco Mundial, OCDE, OMC). 13 La Declaración de Londres para el G20 de la Agrupación Global Unions, elaborada por la CSI y la Comisión Sindical Consultiva(TUAC) ante la OCDE, establece los pasos que tiene que dar el G20 en cooperación con otros gobiernos. El día de hoy, los movimientos sindicales nacionales están entregando la Declaración a sus respectivos gobiernos, y el 2 de abril será presentada formalmente ante la Cumbre de Líderes del G20 en Londres. Los sindicatos de todo el mundo se unirán a sus colegas del TUC(Trades Union Congress) británico en una enorme movilización de la sociedad civil planeada para el 28 de marzo en Londres y que tiene por objetivo concienciar a la gente sobre la necesidad de que los gobiernos lleven a cabo acciones globales coordinadas. “Si los gobiernos del G20 en Londres sólo son capaces de acordar medidas incompletas, no habrán cumplido con sus responsabilidades. Como las mayores economías del mundo que son, tienen la responsabilidad y la posibilidad de reemplazar el neoliberalismos fracasado del pasado por una dirección completamente nueva para la globalización”, dijo Guy Ryder, Secretario General de la CSI. De acuerdo con la Declaración, la recuperación y el crecimiento sostenible sólo podrán lograrse si el enfoque se centra en la creación de puestos de trabajo e inversiones públicas, en políticas activas del mercado laboral, en la ampliación de las redes de protección social y en medidas especiales para las economías emergentes y en desarrollo. Los sindicatos también presentaron un plan específico de ocho puntos en el que se incluyen acciones para la regulación financiera mundial y medidas inmediatas para nacionalizar los bancos insolventes. “Las regulaciones flojas o no existentes de la banca y de las actividades financieras transformó la economía mundial en un casino en el que todo vale, sumiendo al mundo en una profunda recesión y provocando la pérdida de decenas de millones de puestos de trabajo. Hay que recomponer esto urgentemente. Otro pilar principal de la recuperación y la reforma – la creación de puestos de trabajo decente y sostenible y el impulso del poder adquisitivo – también requiere la atención prioritaria del G20,” dijo John Evans, Secretario General del TUAC. La Declaración de Londres señala el verdadero riesgo de la deflación salarial y pone de relieve que la creciente desigualdad de ingresos por todo el mundo ha contribuido considerablemente a la actual recesión, ya que el poder adquisitivo de los trabajadores ha sido insuficiente para lograr mantener la demanda de bienes y servicios. Asegurarse de que todos los trabajadores y trabajadoras disfruten el derecho a la negociación colectiva y fortalecer los organismos de ajuste de salarios permitirá establecer una base decente en los mercados laborales y alimentar el estímulo económico a través de un mayor poder adquisitivo de los hogares. Esto está estrechamente vinculado a la necesidad general de reforma del FMI, el Banco Mundial, la OMC y la OCDE, con la inclusión de la Organización Internacional del Trabajo en el centro de un sistema de gobernanza global eficaz y responsable. “La regulación financiera es esencial, pero no es suficiente. La nueva gobernanza global debe basarse en un pilar sólido de derechos sociales, incluyendo de forma crucial las normas fundamentales del trabajo de la OIT. No se puede seguir dejando la economía real, el trabajo decente y la reducción de la pobreza, al margen de la política mundial. El G20 no debería poner límites a su horizonte llevando a cabo simplemente cambios mínimos a un sistema desacreditado. Tiene que dirigir una revisión y reparación completa de la manera de hacer funcionar la economía mundial. Los que piensen que podemos volver a lo de siempre están seriamente equivocados,” dijo Ryder. Las propuestas sindicales se centran también en la urgente necesidad de ímpetu para abordar el cambio climático, dados los enormes costos medioambientales, sociales y económicos que supone la inacción. Los gobiernos deberían estar utilizando ya una respuesta fiscal, coordinada a nivel mundial, a la crisis económica para orientar el mundo hacia una“economía verde”. La creación de empleos verdes y las medidas para asegurar una“transición justa” en las comunidades y sectores afectados por el desplazamiento a una producción que respete el medioambiente, son aspectos centrales para lograr los niveles requeridos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, y contribuirán además a sacar el mundo de la recesión. 14 “Los gobiernos disponen ahora de las palancas para hacer girar el mundo en el sentido de un crecimiento verde. No aprovechar esta oportunidad sería una tragedia para la especie humana y para el futuro del planeta”, dijo Evans.( Servicio de Prensa de la CSI)- Declaración completa en http://www.ituc-csi.org/IMG/pdf/20090319121200-Microsoft_Word__G20_London_Declaration_FINAL-ES.pdf Brics A la secuencia, las cuatros economías emergentes más grandes recuperaron el espacio de los llamados BRICS, realizando importante reunión en Rusia, entre ese país, Brasil, India y China. Cumbre BRIC reclama mayor voz de economías emergentes La primera reunión cumbre de los líderes de BRIC( Brasil, Rusia, la India y China) concluyó el día 16 en la ciudad rusa de Yekaterinburg, con un llamado para que las economías emergentes y en desarrollo tengan una voz y representación mayores en las instituciones financieras internacionales. "Las economías emergentes y en desarrollo deben tener una voz y representación mayores en las instituciones financieras internacionales y sus jefes y líderes principales(de esas instituciones) deben ser nombrados a través de un proceso de selección abierto, transparente y basado en méritos", dice la declaración conjunta emitida después de la conclusión de la cumbre. Los cuatro países están comprometidos a hacer avanzar la reforma de las instituciones financieras internacionales para que reflejen los cambios que ha sufrido la economía mundial, agrega la declaración. Los líderes de Brasil, Rusia, la India y China discutieron la actual situación económica mundial, otros asuntos de desarrollo mundial y las perspectivas para fortalecer la colaboración dentro del BRIC, dice la declaración. Los líderes subrayaron el papel central desempeñado por las cumbres del G-20 para enfrentar la crisis financiera mundial, pidieron a todos los países que actúen vigorosamente para aplicar las decisiones adoptadas en la cumbre del G-20 en Londres en abril de este a ñ o y prometieron cooperar muy de cerca entre sus países y con otros socios para garantizar un mayor avance de la acción colectiva en la próxima cumbre del G-20, que se va a sostener en Pittsburgh en septiembre de 2009. Una arquitectura financiera y económica reformada debe estar basada en principios como toma de decisiones y proceso de implementación democráticos y transparentes en las organizaciones financieras internacionales; bases jurídicas sólidas; compatibilidad de actividades de las instituciones reguladoras nacionales efectivas y de los órganos internacionales de establecimiento de estándares, y fortalecimiento del manejo de riesgos y de prácticas de supervisión, dice la declaración. Los líderes pidieron hacer esfuerzos para mejorar el ambiente internacional para el comercio y la inversión, y exhortó a la comunidad internacional a acabar con el proteccionismo comercial, e impulsar los resultados amplios y equilibrados de la Agenda de Desarrollo de Doha de la OMC. BRIC, un término acuñado por el economista Jim O'Neill de Goldman Sachs en 2003 se refiere a las cuatro economías emergentes de Brasil, Rusia, la India y China. BRIC representó el 42 por ciento de la población del mundo, 14,6 por ciento del producto interno bruto(PIB) global y 12,8 por ciento del volumen comercial global en 2008.(Pueblo en Línea, 17/06/2009) Texto completo de la Declaración Conjunta de la Cumbre de los Lideres de BRIC: http://www.mre.gov.br/portugues/imprensa/nota_detalhe3.asp?ID_RELEASE=6581 15 Los BRIC y el señoreaje del dólar José Miguel Amiune* Un duro cuestionamiento a la hegemonía del dólar resultó la Declaración Final del grupo de países emergentes formado por Brasil, Rusia, India y China(BRIC), que se reunió, por primera vez, el 16 de Junio en Ekaterinburgo, Rusia. La referida Declaración, reclamó una mayor“diversificación” del sistema de divisas mundial. El BRIC no es el resultado de la geografía o la historia, como la Unión Europea o el NAFTA, sino una idea del inglés Jim O’Neill del Grupo Goldman Sachs. Este inventó la sigla, en septiembre de 2001, como producto de un estudio destinado a proyectar el potencial de las principales economías emergentes hacia el 2050. La proyección de O’Neill reunió, en un mismo grupo, a países cuya unidad no va más allá de sus intereses específicos. Carecen de un espacio, una historia, una cultura, un sistema político o una moneda común, pero identifican al dólar como un instrumento monetario sin respaldo e insuficiente para denominar todas las transacciones del comercio mundial. El BRIC no es el resultado de la geografía o la historia, como la Unión Europea o el NAFTA, sino una idea del inglés Jim O’Neill del Grupo Goldman Sachs. Éste inventó la sigla, en septiembre de 2001, como producto de un estudio destinado a proyectar el potencial de las principales economías emergentes hacia el 2050. La proyección de O’Neill reunió, en un mismo grupo, a países cuya unidad no va más allá de sus intereses específicos. ¿qué más los une? Un interés por jugar un rol más importante en la geopolítica mundial y confirmar el éxito de sus proyectos originales disputando la hegemonía económica a las potencias del G7. ¿Por qué el éxito mediático de esta comunidad? Porque el auge del BRIC es parte de la tendencia de fondo de la economía mundial de los últimos 15 años. En 2005, por primera vez desde la Revolución Industrial(1780), más de la mitad del PBI mundial correspondió a los países emergentes. En los cinco años previos a la crisis(20032008) esos países fueron responsables del 80% del crecimiento de la economía global. En conjunto, los BRIC ocupan el 25% de la superficie continental del planeta, producen más del 15% del PBI mundial y, en términos de habitantes, reúnen el 41,6% de la población del mundo. ¿Dónde radica su potencial? En términos económicos se estima que China, primera población mundial, sobrepasará el PBI de los EE.UU. para el 2050. Hecho que cobra mayor relevancia con la actual crisis financiera, que relativiza el liderazgo de los EE. UU. como polo indiscutido de la economía mundial. Rusia, el mayor país en términos territoriales, acentúa su liderazgo sobre Europa Central y del Este, enfrentando la influencia estadounidense en la región. Desde el año pasado viene marcando una creciente presencia en Sudamérica, con una activa política exterior. La India, segunda población mundial, no sólo cuenta con tecnología nuclear sino que, además, apostó a formar y radicar mano de obra calificada que le permite ser hoy el principal exportador de tecnología en el mundo. Brasil es el quinto país más poblado del mundo y ocupa el mismo puesto en términos territoriales, pero a diferencia de sus tres pares, no es –por ahora- una potencia nuclear, mientras que –al igual que India- tampoco cuenta con un asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU. Ninguna de esas metas parece tan lejana o imposible para Brasil. 16 Para el Gobierno de Lula da Silva, más que el G8-G5 o el G20 de los que Brasil forma parte, su proyección internacional, el ámbito elegido para posicionarse como un jugador global, es el BRIC. Precisamente, la institucionalización del BRIC es el gran desafío que comienza a enfrentarse a partir de Ekaterinburgo. Para ello resulta fundamental que las cuatro potencias emergentes adopten posiciones comunes respecto de la agenda mundial y lleguen a negociar un bloque dentro de las distintas instancias multilaterales. El hecho de que se sienten a discutir los temas más importantes de la agenda mundial al margen de los Estados Unidos y del Grupo de los 7, es un dato de gran significado político que expresaría una homogénea vocación de poder del BRIC, dentro de la heterogeneidad política, social y cultural de los países que lo componen. El 16 de Junio de 2009 nació el BRIC en Ekaterinburgo. De forma paradojal, la proyección de Goldman Sachs, quien predijo que esos cuatro países dominarán la economía mundial en el próximo medio siglo, va camino de cumplirse. La declaración final que emitieron dice textualmente:“Creemos muy necesario tener un sistema de divisas estable, de fácil pronóstico y más diversificado”(Wall Street Journal, 16/6/09). En lenguaje diplomático, igual que la Organización de Cooperación de Shangai (OCS), insistieron en reformar el sistema financiero internacional y reemplazar al dólar por una moneda alternativa. El crecimiento económico de los BRIC es evidente. En una década duplicaron su participación en el producto mundial: pasó del 7,5% en los 90 a más del 15% en 2008(Financial Times, 15/6/09). Se acentúa el contraste entre la declinación de las economías del G7 y la emergente de los grandes países latinoamericanos y euroasiáticos. Los perfiles de la deuda pública de unos y otros así lo muestra: la de EE. UU. asciende al 80% del PBI, la de Italia a más del 100%, la de Japón al 199%. Del otro lado se encuentran, entre otros, Brasil 45%, Indonesia 34%, Corea del Sur 38%, China 18% y Rusia, apenas, 6%(Global Research, 10/6/09). ¿Cuánto más durará el señoreaje monetario del dólar? Propongo que se lo preguntemos a Jim O’Neill de Goldman Sachs. HEADLINES REPORT, Publicación digital de Estudio J.G.Repetto Aguirre& Asociados. Julio 2009 Los Organismos Multilaterales frente a la crisis Sintiendo el clima de inseguridad e incertezas, los principales organismos multilaterales fueron presionados a debatir de forma más amplia la crisis y buscar soluciones para sus diferentes aspectos. La OMC fue la que menos avanzó y solamente al final de junio el Director Pascal Lamy anunció la realización de una reunión Ministerial en diciembre con la perspectiva de retomar las negociaciones. Lo que se logró fue el compromiso de realizar una reunión Ministerial en diciembre próximo y aprovechar la reunión del G 20, el 17 y 18 de septiembre en Pittsburgh, para realizar una reunión mini-ministerial para ir acercando posiciones. Por otro lado la ONU y la OIT pudieron realizar dos importantes iniciativas que ampliaron el debate. El enfoque fue analizar los impactos de la crisis sobre el desarrollo, el empleo y las condiciones sociales, presentando un conjunto de propuestas para que los gobiernos implementen medidas que busquen solucionar eses problemas, principalmente en las regiones y países más pobres. Fue prácticamente un llamado para que los esfuerzos no restrinjan a recuperar el equilibrio financiero, pero las políticas tengan como principal objetivo una reforma del sistema multilateral global, principalmente el financiero, y el soporte del desarrollo. 17 La Conferencia de la ONU sobre la crisis financiera y económica y su impacto en el desarrollo Nova York, 24-26 de junio 2009. Miguel d’Escoto abre la Conferencia sobre Crisis y Desarrollo en la ONU: "Salvaguardar el Bien Común de la Tierra y la Humanidad" El presidente de la Asamblea de las Naciones Unidas, Miguel d’Escoto Brockmann, inauguró hoy, 24 de junio, en Nueva York, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Crisis Financiera y Económica Mundial y su Impacto Sobre el Desarrollo, con un discurso sobre"La actual crisis financiera y económica mundial a la luz del bien común de la tierra y de la humanidad". El evento, llamado también el"G192", reúne a altos representantes de los gobiernos del mundo para explorar soluciones, no solo a la crisis económica y financiera, sino al conjunto de crisis que amenazan a la humanidad y al planeta, ya que, como afirmó d'Escoto,"los retos de las diferentes crisis están todos interconectados y nos obligan a nosotros, representantes de los pueblos de la Tierra, a proclamar nuestra responsabilidad unos hacia los otros y a que juntos, con gran esperanza, busquemos soluciones incluyentes." De esta óptica debe nacer una nueva ética planetaria del bien común, cuya primera afirmación, según d'Escoto, consiste en proclamar y salvaguardar el Bien Común de la Tierra y de la Humanidad; se trata de bienes que no pueden ser apropiados privadamente por nadie y deben servir a la vida de todos, de las presentes y de las futuras generaciones y de la comunidad de los demás seres vivientes, señaló. Estos bienes fundamentales serían: la propia Tierra, la biósfera de la Tierra-especialmente el agua, los océanos y los bosques-, los climas de la Tierra y la propia Humanidad como un todo. Respecto a esta última, d'Escoto plantea como indispensable la abolición de las armas nucleares por completo, no simplemente reducción o no proliferación. A la luz de estos principios éticos, el Presidente de la Asamblea puso a consideración cinco estrategias de salida a las actuales crisis, con miras a dar las bases para lo que llama una biocivilización: "Primero: la utilización sostenible y responsable de los escasos recursos naturales. Esto implica superar la lógica de la explotación de la naturaleza y fortalecer la relación de respeto y de sinergia. "Segundo: devolver a la economía su debido lugar en el conjunto de la sociedad, superando la visión reduccionista que la hizo el gran eje estructurador de la convivencia humana. La economía debe ser respetuosa de valores y no fuente de valores; debe ser vista como la actividad destinada a crear, dentro del respeto de las normas sociales y ecológicas, las bases de la vida física, cultural y espiritual de todos los seres humanos sobre el planeta. "Tercero: generalizar la democracia a todas las relaciones sociales y a todas las instituciones. No solamente aplicarla y profundizarla en el campo político, con una nueva definición del Estado y de los organismos internacionales, sino también ampliarla al área de la economía, de 18 la cultura y de la relación entre hombres y mujeres para que sea un valor universal y verdaderamente una democracia sin fin. "Cuarto: forjar un ethos mínimo desde el intercambio multicultural y desde las tradiciones filosóficas y religiosas de los pueblos, a fin de que puedan participar en la definición del Bien Común de la Humanidad y de la Tierra y en la elaboración de nuevos valores. "Quinto: potenciar una visión espiritual del mundo que haga justicia a las búsquedas humanas por un sentido trascendente de la vida, de la labor creativa de los humanos y de nuestro corto tránsito por este pequeño planeta". Asimismo, d'Escoto nombró cinco principios éticos para mantener viva la realidad dinámica y en construcción del Bien Común de la Humanidad y de la Tierra: el respecto, el cuidado, la compasión, la responsabilidad universal y la cooperación. Para concluir, expresó la profunda convicción de que el escenario actual no es de tragedia sino de crisis."La tragedia termina mal con una Tierra desvastada pero que puede continuar sin nosotros. El actual dolor no es el estertor de un moribundo, sino el dolor de un nuevo parto", declaró. Y recordó a los representantes de los gobiernos que"para poder aprovechar las oportunidades que la actual crisis nos presenta, tendremos que deponer actitudes egoístas. Estas, en verdad, sólo buscan preservar un sistema que, supuestamente, beneficia a una minoría y claramente tiene nefastas consecuencias para la inmensa mayoría de los habitantes del planeta".(ALAIAMLATINA, 24/06/09) . A seguir presentamos algunas partes importantes del documento aprobado y que será presentado en la Asamblea de la ONU en octubre. La Crisis representa“una importante oportunidad de efectuar cambios significativos(...). En adelante, nuestra respuesta debe centrarse en la creación de empleo, el aumento de la prosperidad, el mejoramiento del acceso a la salud y a la educación, la corrección de los desequilibrios, la formulación y utilización de vías de desarrollo sostenibles desde los puntos de vista ecológico y social y la adopción de una clara perspectiva de género. Nuestra respuesta también debe reforzar las bases de una globalización justa, inclusiva y sostenible, apoyada en un multilateralismo renovado.” Sobre la gravedad de la crisis:“El mundo se enfrenta a la peor crisis financiera y económica que se ha registrado desde la Gran Depresión.” ……“Las Naciones Unidas, dadas su composición y legitimidad universales, están bien posicionadas para participar en los diversos procesos de reforma encaminados a mejorar y fortalecer el eficaz funcionamiento de la arquitectura y el sistema financieros internacionales.” El documento articula la crisis con un conjunto de factores que en general no se mencionan. “Esta crisis está vinculada a múltiples crisis y problemas globales interrelacionados, como el aumento de la inseguridad alimentaria, la volatilidad de los precios de la energía y los productos básicos y el cambio climático, así como la falta de resultados que ha habido, hasta ahora, en las negociaciones comerciales multilaterales y la pérdida de confianza en el sistema económico internacional.” Sobre sus impactos los relaciona de forma muy directa y resumida:“En todo el planeta la crisis ha tenido efectos graves y de amplio alcance, pero diferenciados, o los ha agudizado. Desde que comenzó, numerosos Estados han informado de sus efectos negativos, que varían según el país, la región y el nivel de desarrollo y de gravedad, y que abarcan, entre otros, los siguientes: • Incremento rápido del desempleo, la pobreza y el hambre • Disminución de los niveles de inversión extranjera directa • Desaceleración del crecimiento, contracción económica • Fluctuaciones amplias e inestables de los tipos de cambio • Efectos negativos en las balanzas comerciales y la balanza de pagos • Aumento de los déficits presupuestarios, caída de las recaudaciones fiscales y reducción del margen fiscal 19 • Contracción del comercio mundial • Mayor volatilidad y caída de los precios de los productos básicos • Disminución de las remesas a los países en desarrollo • Reducción brusca de los ingresos del turismo • Inversión generalizada de las corrientes de capital privado • Menor acceso a los créditos y a la financiación del comercio • Menor confianza del público en las instituciones financieras • Reducción de la capacidad de mantener redes de seguridad social y prestar otros servicios sociales, como los de salud y educación • Incremento de la mortalidad infantil y materna • Derrumbe de los mercados inmobiliarios. Respuestas • Restablecer la confianza, reactivar el crecimiento económico y crear empleo pleno y productivo y trabajo decente para todos • Salvaguardar los beneficios económicos, sociales y de desarrollo • Prestar apoyo suficiente a los países en desarrollo para que puedan afrontar los efectos humanos y sociales de la crisis a fin de preservar y consolidar los beneficios económicos y de desarrollo que tanto les ha costado conseguir, incluidos los progresos alcanzados en el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio • Asegurar la sostenibilidad de la deuda de los países en desarrollo a largo plazo • Tratar de proporcionar a los países en desarrollo suficientes recursos para el desarrollo sin imponer condiciones injustificadas • Reconstruir la confianza en el sector financiero y restablecer el crédito • Promover y revitalizar un comercio y una inversión abiertos y rechazar el proteccionismo • Fomentar una recuperación inclusiva, ecológica y sostenible y seguir prestando apoyo a los esfuerzos que despliegan los países en desarrollo para lograr el desarrollo sostenible • Reforzar la función del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo en la respuesta a la crisis económica y sus efectos en el desarrollo • Reformar y reforzar el sistema y la estructura financieros y económicos internacionales, según corresponda, para adaptarlos a los desafíos actuales • Promover la buena gobernanza a todos los niveles, incluso en las instituciones financieras y los mercados financieros internacionales • Afrontar los efectos humanos y sociales de la crisis. El documento alerta para el“exceso de confianza en los mecanismos de autorregulación del mercado”, y destaca la necesidad de se rescatar el rol del Estado, afirmando“la necesidad de una intervención más efectiva por parte del Gobierno para lograr un equilibrio apropiado entre el interés del mercado y el interés público.”. “La crisis actual ha revelado cuán integradas están nuestras economías, cuán indivisible es nuestro bienestar colectivo y lo insostenible que resulta centrarse de forma prioritaria en los beneficios a corto plazo.” Y siguiendo esa orientación a punta a la necesidad que las soluciones se articulen en las esferas económica, social y ambiental, dando prioridad a la generación de empleos, lo que implica una visión de largo plazo, menor dependencia del mercado, refuerzo del Estado. El documento final de la Conferencia puede ser bajado(en español e ingles) de http://www.un.org/es/comun/docs/?symbol=A/CONF.214/3 . El Informe de la Comisión Stiglitz de Expertos puede ser encontrado(solo en ingles) en http://www.un.org/ga/president/63/commission/background.shtml 20 El Pacto Mundial por el Empleo La OIT adoptó un“Pacto Mundial para el Empleo” con el objetivo de generar empleos, proteger a los trabajadores y estimular la recuperación económica El Director General de la Organización Internacional del Trabajo, Juan Somavia, presentó el nuevo Pacto Mundial para el Empleo de la OIT al Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas(ECOSOC) que inició el lunes su reunión anual. “El Pacto Mundial para el Empleo es la respuesta productiva de los actores de la economía real a los excesos y mala administración de la economía financiera que subyacen a esta crisis”, dijo Juan Somavia en un discurso ante la reunión.“¿Porqué la urgencia? Porque tenemos en nuestras manos una crisis mundial del empleo, con todas las consecuencias bien descritas en la reciente discusión de la Asamblea General”. El período de sesiones sustantivo 2009 de ECOSOC se extiende hasta el 31 de julio para discutir una serie de cuestiones, incluyendo los desarrollos internacionales y financieros en la economía mundial. En la reunión estaban presentes, Ban Ki Moon, Secretario General de las Naciones Unidas; Margaret Chan, Directora General de la OMS; Pascal Lamy, Director General de la OMC; Supachai Panitchpakdi, Secretario General de UNCTAD; representantes del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, y otros dirigentes de las agencias de las Naciones Unidas y líderes políticos. El Pacto Mundial para el Empleo fue adoptado el 19 de junio por la Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT que se celebra cada año después de la Cumbre de la OIT sobre la Crisis Mundial del Empleo de tres días que involucró a jefes de Estado y Gobierno, Vicepresidentes, ministros del Trabajo, representantes de trabajadores y empleadores y otros líderes. El Pacto pide a gobiernos y organizaciones que representan trabajadores y empleadores, que trabajen unidos para enfrentar de manera colectiva la crisis mundial del empleo a través de políticas alineadas con el Programa de Trabajo Decente de la OIT. El Pacto Mundial para el Empleo propone una serie de medidas como respuesta a la crisis que los países pueden adaptar a sus necesidades y situaciones específicas. Insta a tomar medidas para mantener a las personas en sus trabajos, apoyar a las empresas, y acelerar la creación y recuperación del empleo, integradas con sistemas de protección social, en particular para los más vulnerables, incluyendo en todas las medidas la preocupación por la igualdad de género. “Trabajadores, familias y comunidades necesitan estar seguros de que sus preocupaciones – la agenda de las personas que se traduce en la agenda política – es tanto una prioridad nacional como el objeto de intensa coordinación y cooperación internacional”, dijo Juan Somavia a la reunión de ECOSOC.“Todos nosotros sabemos que aunque se están realizando muchos esfuerzos, podemos ciertamente hacer más. El Pacto Mundial para el Empleo propone acciones que pueden ser implementadas de manera inmediata a nivel nacional e internacional”. Juan Somavia dijo que el objetivo central del Pacto es“reducir el retraso de varios años entre la recuperación del crecimiento y la recuperación del empleo”. En relación a los recursos, Juan Somavia dijo:“No se trata sólo de cuánto más puede ser necesario que los gobiernos gasten, sino de cómo concentran las políticas en los temas que preocupan a las personas. Cada país deberá decidir cuántos recursos destinar de manera económicamente responsable. Al mismo tiempo, es esencial mantener los compromisos de 21 cooperación para el desarrollo y ofrecer líneas de crédito en condiciones concesionarias para África y los países menos desarrollados, y para los países sin espacio fiscal suficiente para amortizar la crisis”. Lea el texto completo en- http://www.ilo.org/global/lang--es/index.htm Una evaluación de la CSI sobre el Pacto del Empelo I. Una respuesta a la crisis basada en el trabajo decente 1. La crisis económica mundial y sus consecuencias han puesto al mundo ante una perspectiva prolongada de aumento del desempleo y agudización de la pobreza y la desigualdad. Por regla general, en otros casos, la recuperación del empleo sólo se ha alcanzado varios años después de la recuperación económica. En algunos países, la simple recuperación de los niveles de empleo anteriores a la crisis no bastará para contribuir efectivamente a construir unas economías fuertes, ni para hacer realidad el trabajo decente para las mujeres y los hombres. 2. Se están perdiendo empresas y empleos. La movilización para afrontar esta situación debe formar parte de toda respuesta integral. 3. El mundo debe funcionar mejor. 4. Hacen falta opciones de política coordinadas a nivel mundial para potenciar la eficacia de los esfuerzos nacionales e internacionales que se desplieguen en torno al empleo, las empresas sostenibles, los servicios públicos de calidad y la protección de las personas, al tiempo que se preserven sus derechos y se promuevan sus puntos de vista y su participación. 8. Los gobiernos y las organizaciones de trabajadores y de empleadores se comprometen a trabajar codo a codo para contribuir al éxito del Pacto Mundial para el Empleo. El Programa de Trabajo Decente de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) constituye el marco en el que se inscribe esta respuesta. La adopción de un hito el Pacto Global de Empleo por los gobiernos, los sindicatos y los empleadores en la Conferencia anual de la OIT hoy en día ofrece un modelo realista y viable para la recuperación económica y la reforma, según la CSI."El Pacto de la OIT pone al empleo y a los ingresos en el centro de los esfuerzos de la recuperación económica, y establece los principales puntos de referencia para una nueva economía mundial. Los puestos de trabajo, los derechos de los trabajadores, la protección social, los servicios públicos de calidad y la sostenibilidad han de estar en el centro de la formulación de políticas globales, en una ruptura significativa con el fracaso del radicalismo de libre mercado que causó la crisis. Algunos todavía están buscando un retorno a los negocios como de costumbre, y el claro mensaje de la OIT es que esto no sería aceptable", dijo el Secretario General de la CSI Guy Ryder. 5. Ello contribuirá a revitalizar la economía y a promover una globalización justa, la prosperidad y la justicia social. 6. El mundo debería ser diferente después de la crisis. 7. Nuestra respuesta debería favorecer una globalización más justa, una economía más respetuosa del medio ambiente y un desarrollo más eficiente en lo que atañe a la creación de empleos y empresas sostenibles, el respeto de los derechos de los trabajadores, la promoción de la igualdad de género, la protección de las personas vulnerables, la ayuda a los países para que proporcionen servicios públicos de calidad y su capacitación para dar cumplimiento a los Objetivos de Desarrollo del Milenio. El Pacto ofrece orientación para los gobiernos y los empleadores para mantener y crear empleo, reconociendo la importancia de los"empleos verdes" tanto para la recuperación económica y para la lucha contra el cambio climático. El papel crucial de las negociaciones tripartitas entre gobiernos, sindicatos y empresarios, así como el diálogo social y negociación colectiva son, destacados, junto con la necesidad de evitar la espiral deflacionaria de salarios y el empeoramiento de las condiciones de trabajo. La importancia de los planes de creación de empleo, tales como el desarrollo de la infraestructura, así como ayudar a los desempleados y la formación y el desarrollo de habilidades, también se destacaron. 22 Se le ha dado una atención detallada en el Pacto a la necesidad de una efectiva y coherente gobernanza mundial, lo cual exige que el sector financiero en el futuro debe servir a las necesidades de la economía real para apoyar el trabajo decente. Los gobiernos de los países en desarrollo, en particular, necesitan el espacio político para invertir en el futuro, en lugar de ser empujados hacia políticas fiscales"procíclicas", que a menudo conducen a recortes salvajes en el empleo y los ingresos. El movimiento sindical internacional durante muchos años ha insistido en que las políticas del FMI y el Banco Mundial debe ser reformadas de esta manera, aunque el G20 y los gobiernos, en su Cumbre de Londres se comprometieron a hacerlo, aún hay poca evidencia de que las reformas se estén adoptando. Los países que acepten el apoyo del FMI se ven obligados a reducir sus presupuestos, al mismo tiempo que los países más ricos incrementan su gasto público.( CSI, 19/06/09) La V Cumbre de las Américas Puerto España, Trinidad y Tobago, 17 al 19 de abril de 2009 Las Cumbres de las Américas son organizadas por la OEA y reúnen a Jefes de Estado y de Gobierno del Hemisferio Occidental para tratar asuntos comunes, buscar soluciones y definir una visión conjunta para el futuro desarrollo de la Región, a nivel económico, social o político. La Quinta Cumbre de las Américas, tuvo lugar en la capital de Trinidad y Tobago, Puerto España, del 17 al 19 de abril de 2009, bajo el lema“Asegurar el futuro de nuestros ciudadanos promoviendo la prosperidad humana, la seguridad energética y la sostenibilidad ambiental”. Tres temas dominaron el escenario: el camino para el retorno de Cuba a la OEA; el debut de Obama y la crisis. Pero en los debates y las resoluciones no se contemplaron ni evaluaciones y menos aún propuestas de medidas para que los países de las Américas enfrentaran las consecuencias de la crisis, principalmente por su cuna era exactamente Estados Unidos, el polo dominante y mayor comprador de la región. Dos días antes los países miembros del ALBA(Alternativa Bolivariana de las Américas) Bolivía, Cuba, Dominica, Honduras, Nicaragua y Venezuela- se reunieron y declararon que el documento que estaba en discusión en la Cumbre era insuficiente e inaceptable por no daba respuestas al tema de la Crisis Económica Global y mantenía la exclusión de Cuba. Al final la solución encontrada fue, de que solo el Primer Ministro del país sede firmara el documento. Foro Sindical de las Américas Trinidad Tobago- 14 y 15 de abril de 2009 Retomando las movilizaciones sindicales continentales(la ultima de importancia había sido en 2005, en Mar del Plata cuando se cerraron las negociaciones del ALCA), la Confederación Sindical de las Américas(CSA), convocó el Foro Sindical, que contó con la participación de prácticamente todos los países de las Américas. Un poco antes, el 30 de marzo la CSA había realizado una exitosa jornada de lucha continental, que contó con movilizaciones en casi todos los países de América Latina, en defensa del empleo y de los derechos fundamentales. 23 El Foro sindical analizó las proposiciones del G 20 y expresó sus preocupaciones y propuestas en un documento dirigido a los Jefes de Estado presentes en la V Cumbre de las Américas, entregado al Primer Ministro de Trinidad y Tobago el día 16 de abril. En su análisis los y las dirigentes de la CSA apuntaron como causales de la crisis las políticas neoliberales, en los años 80 y 90, traducidas en casi todos los países de Latinoamérica por medidas de desregulación de los mercados, privatización de empresas públicas, flexibilización de los derechos laborales y sociales, etc. Con relación a la V Cumbre de las Américas, reafirmaron“ la necesidad de que los Estados nacionales recuperaran su papel en el control de la economía y de las finanzas, que los programas de combate a la crisis miraran a temas prioritarios, ampliando las inversiones publicas en educación, en la construcción de habitaciones populares, en infraestructura, para revertir los efectos de la retracción económica en el mercado interno de cada país. Al contrario de la política de demisiones en masa, precisamos garantizar que las empresas negocien con los sindicatos, que los gobiernos establezcan contrapartidas sociales para los préstamos.” Unas de las principales propuestas aprobadas en el Foro Sindical fue la de profundizar la Plataforma Laboral de las Américas con un programa orientado para la promoción y garantía de derechos, para la inversión en la protección social, redistribución de la renta y generación de empleos con la activación de los sectores productivos de cada país. 24 El semestre se cierra con el drama de Honduras Un mes después del golpe realizados por los militares y un grupo de políticos y empresarios de Honduras, la situación no se resuelve, mas allá de la condena general que ha despertado el hecho(ampliamente divulgado por la prensa). Zelaya que cuenta con el apoyo directo de todos los gobiernos de Latinoamerica, principalmente los del grupo ALBA, ya ha intentado entrar dos veces en Honduras, atravesando la frontera de ese país con Nicaragua. La barrera militar no lo permitió, Hoy ha una cantidad considerable de militantes hondureños y de otros países latinoamericanos que se concentran en la misma frontera para apoyar su regreso, pero cercados por las fuerzas militares en ese sitio. Algunos países retiraron sus diplomatas, otros suspendieron acuerdos y cooperaciones económicas. Desde Estados Unidos, el Presidente Obama hizo inmediatamente una dura condena no reconociendo el presidente golpista. Un poquito antes, Hilary Clinton, su Secretaria de Estado, había hecho un pronunciamiento mucho mas débil. Al pasar de los días ha crecido la oposición republicana a la postura oficial y se nota que el gobierno estadounidense no está dispuesto a ir mas allá de lo que ya fue y sigue apostando en el éxito de la mediación de Oscar Arias(sugerida por ellos). Una actitud que debilitó la acción de la OEA que había aprobado dura moción de condena y que le da aire a los golpistas para negociar una salida donde Zelaya vuelva pero no asuma y se anticipen las elecciones presidenciales. Para cerrar transcribimos un articulo publicado en Pagina 12, Argentina, del dia 26 de julio y que hace un análisis detallada del tema. Made in Washington Más allá del alto drama que se vive en Honduras y de la cuidada puesta en escena que lució San José de Costa Rica, la suerte de Honduras se decide en Washington. Lo dijo el canciller de Lula, lo dijo Fidel, lo dice cualquiera que siga con atención los acontecimientos. Y por cómo se viene jugando el partido en ese escenario, no es difícil aventurar que el gobierno de facto de Roberto Micheletti tiene los días contados y que el presidente legítimo, Mel Zelaya, volverá al poder pero a plazo fijo y condicionado. ¿Por qué? Porque Honduras es lo más cercano a lo que puede ser una colonia de los Estados Unidos en el siglo XXI. Allí tiene la base militar de Soto Cano, plataforma para sus operaciones antiinsurgentes en todo Centroamérica durante la Guerra Fría, a través de la cual ha tejido sólidos vínculos con las fuerzas armadas hondureñas, cuyos jefes son instruidos en instituciones estadounidenses. Allí tiene a una oligarquía sumisa y transnacionalizada con casa de verano en Miami, que defiende los intereses de las empresas y gobiernos estadounidenses como propios. Allí tiene en vigencia un Tratado de Libre Comercio que garantiza el libre acceso a bienes estadounidenses y relega al empobrecido país centroamericano al rol de proveedor de bienes primarios en la periferia del capitalismo global. Hasta allí llegan las remesas de Florida y New York que mantienen viva a la economía local. Allí tiene la Constitución y el sistema electoral más conservador de la región, prácticamente a prueba de experimentos populistas y/o progresistas, como el que súbitamente decidió encarnar Zelaya durante la segunda mitad de su mandato. Por todo eso, el Departamento de Estado sabía que se venía gestando un golpe. Se lo venía contando su embajador. Pero el burocratizado Departamento de Estado había cometido un error que terminaría pagando muy caro. Tegucigalpa no es lo que se dice un destino diplomático apetecible. Antes de la conversión de Zelaya, parecía un lugar lo suficientemente inofensivo como para cumplir con la cuota de embajadores republicanos. Entonces había mandado a Hugo Llorens, un clásico ejemplo del diplomático-empresario que usa sus destinos para asegurarse trabajos bien pagos para su retiro, mimetizándose con los sectores más 25 prebendarios de la oligarquía local, donde sus servicios son más útiles. Como reveló Ernesto Semán en estas páginas, cuando Llorens estuvo destinado acá en Argentina fue lobbista de Ciccone Calcográfica. O sea, trabajó para una empresa especializada en colonizar distintos estamentos del Estado, ya sea aliada con Yabrán, ya sea aliada con Cavallo, siempre cerca de los sectores más retrógrados de la Iglesia que se referencian en políticos como Cacho Caselli, para copar los mejores negocios de impresión de dinero, cuasidinero, billetes de lotería, patentes de autos, pasaportes, cédulas y documentos de los últimos años. Según fuentes de la diplomacia y de los organismos multilaterales, en Honduras las fuerzas golpistas tenían bastante persuadido a Llorens de que un golpe más o menos prolijo podía funcionar. Que era la mejor manera de prevenir que Zelaya forzara su reelección y Honduras cayera bajo la órbita chavista. O sea, un disparate: por más que lo intentara, y probablemente lo intentaría, Zelaya no tenía ni los votos ni el poder legal ni el poder institucional ni el poder militar para forzar su reelección, y debía entregar el mando sí o sí en seis meses. La Corte Suprema, la Corte Electoral, el Congreso, los generales, la embajada norteamericana, la Iglesia Católica y las protestantes, dos de las tres principales cámaras empresariales, los diarios nacionales, las cadenas de televisión y hasta su propio partido, el Liberal, se habían manifestado en contra de la reelección y la Carta Magna vigente consideraba un delito siquiera intentarlo. Encima, en las encuestas Zelaya ni siquiera alcanzaba a arañar el cincuenta por ciento de la intención de voto. Pero Llorens no hacía esa cuenta por afinidad ideológica sino por intereses compartidos. Llorens compraba el análisis paranoico-revanchista de los golpistas y en sus comunicaciones con Washington advertía que Zelaya era un peligro. Mientras tanto, en sus conversaciones con los golpistas a Llorens le costaba bajar la línea trazada por Obama en la última Cumbre interamericana: no más golpes, no más intervencionismo, todos somos socios. Tom Shannon, subsecretario para la región, tuvo que viajar a Tegucigalpa para transmitir el mensaje a Micheletti y al general golpista Romeo Vázquez con el énfasis que a Llorens tanto le costaba encontrar. Pero en algo coincidieron los norteamericanos y los golpistas: Mel Zelaya no podía seguir más allá de su mandato. Sí o sí había que pararlo. Llorens, Shannon, los militares norteamericanos de la base hondureña, los militares hondureños, los civiles golpistas, todos estaban de acuerdo. Había que contener la expansión chavista que supuestamente representaba la reelección de Zelaya. Una peligrosa expansión, no sólo a nivel territorial hacia el corazón del poder militar estadounidense en la región sino también a nivel ideológico: si a los aliados de Chávez se les permitía reformar sus constituciones a su antojo para perpetuarse en el poder, el equilibrio regional se perdía y los intereses de Washington quedaban desprotegidos. Entonces pasó lo que pasó y antes de que Obama pudiera reaccionar, los cancilleres del hemisferio se habían reunido en Washington en el marco de la OEA para pedir el retorno “inmediato e incondicional” de Zelaya, resolución que Estados Unidos no tuvo más remedio que acompañar, atento a los compromisos que Obama había asumido con los demás presidentes de la región. Pero había una palabra que incomodaba a los norteamericanos,“incondicional”. Foggy Bottom, como le dicen allá al Departamento de Estado, no quería un retorno “incondicional”. Aceptaba que vuelva, pero no que se quede. Shannon seguramente recomendó hacer lo que se viene haciendo en la región en cada crisis desde que él se hizo cargo en el tramo final del gobierno de George W. Bush: bajarle los decibeles a la pelea con Chávez y negociar con Brasil una posición común que contenga a los demás países de la región. Como Lula quería que Zelaya volviera y Obama quería que no se quedara, consensuaron en Moscú que Zelaya volvería pero no se quedaría. Para pasar de“vuelve sin condiciones” a “vuelve pero se va”, Shannon, Hillary o algún cráneo de Foggy Bottom tuvo la idea de convocar al presidente de Costa Rica, Oscar Arias, para que haga valer el acuerdo entre Obama y Lula. El anuncio de la mediación fue un baldazo de agua fría para la OEA.“Veníamos invictos y 26 de repente nos dejaron afuera”, graficó una fuente del organismo. Ni lerdo ni perezoso, Arias puso en la mesa su versión light de “vuelta incondicional”: amnistía para todos, gobierno de“unidad nacional”, adelanto de las elecciones, fuerzas armadas bajo las órdenes de la Corte electoral, promesa pública de Zelaya de irse sin tocar la Constitución. Así la OEA quedó rehén de Costa Rica: si había acuerdo, tendría un rol estelar en la puesta en marcha y verificación de los acuerdos; si fracasaba el acuerdo quedaba pintada, a merced de su creciente coro de críticos. Los países del ALBA tampoco quedaron muy contentos y a través de Fidel Castro acusaron a Arias de querer perpetuar el golpe. En cambio Chávez hizo saber sus reparos, pero después acompañó con sonoros silencios los editoriales rabiosos del comandante cubano. Había decidido bajar el perfil en Costa Rica para jugar fuerte en Washington. Zelaya aceptó la propuesta de Arias enseguida, Micheletti no. Pensaba que podía dar vuelta a los norteamericanos. Pasaban los días y Arias se mostraba nervioso porque los golpistas no se bajaban del caballo. Cuando el plazo se acabó, el Premio Nobel costarricense reiteró su oferta más algunos chupetines que venían pidiendo los golpistas: elogios para el“profesionalismo” de los militares hondureños,“Comisión de la Verdad”, moratoria por seis meses de cualquier juicio político. Micheletti volvió a decir que no. ¿Y qué estaba pasando en Washington? Pasaba que el lobby anticastrista, con epicentro en Miami, había recobrado los bríos de antaño y había hecho del golpe de Honduras su nueva causa patriótica. Bajo la batuta de los dinosaurios Otto Reich y Roger Noriega, los referentes de Llorens, este pequeño y marginal grupo de presión, que alguna vez fue influyente pero cuya imagen ante la opinión pública norteamericana quedó por el piso tras el caso del balserito Elián González, este lobby invadió despachos y redacciones de los diarios con publicistas y asesores caros que venían a presentar“el caso hondureño” ante los decision-makers de la capital norteamericana.“Si vas al Congreso está lleno de hondureños y gente paga por los hondureños haciendo lobby a favor del golpe”, cuenta Héctor Timerman, el embajador argentino en Washington. Al mismo tiempo, la atención de Obama estaba en otro lado. El presidente buscaba desesperadamente los votos moderados que necesitaba para el pasaje de su reforma del sistema de salud, un tema decisivo en su pulseada con los republicanos. Lo último que quería era perder votos por una discusión sobre si hubo o no hubo golpe en Honduras. Por eso había un bando muy marginal que hacía mucho ruido contra otro bando con todo el poder que no contestaba, generando un microclima que algún analista confundió con“interna feroz” en el seno del gobierno norteamericano. Así las cosas, fueron los diplomáticos argentinos y venezolanos quienes llevaron el peso de la campaña a favor de Zelaya, combatiendo en inferioridad de condiciones al lobby anticastrista en las horas decisivas que sucedieron al golpe, armando la agenda de la delegación zelayista cuando ésta finalmente llegó, una semana más tarde. Esa gestión habría producido el mayor acercamiento diplomático entre Venezuela y Estados Unidos que se haya conocido hasta el momento, según confió una fuente que presenció el trabajo conjunto, acercamiento que ambos gobiernos prefieren ocultar por razones obvias de política doméstica: Chávez es mala palabra en Estados Unidos y Estados Unidos es mala palabra en la Venezuela chavista. Más allá del ruido que generaron, a la hora de contar los porotos, la cosecha de los golpistas fue más bien exigua: dieciocho votos de los más de 400 congresistas norteamericanos para condenar los intentos reeleccionistas de Zelaya, algún editorial favorable en los diarios influyentes y la demora por un par de semanas de las confirmaciones de Arturo Valenzuela (subsecretario para América latina) y Shannon(embajador en Brasil). No mucho más. Brasil jugó como venía jugando en la región, ya con el tema de las FARC, ya con el intento de golpe en Bolivia: sereno, confiado, sin correr detrás de la pelota, sabiendo que tarde o temprano le iba a llegar. Dejó hacer a Arias como antes había acompañado en la OEA y recién se puso en movimiento el lunes pasado, dos días antes de que venza el plazo de la mediación. Entonces el canciller Celso Amorin llamó a Hillary Clinton y le dijo que era tiempo de 27 apretar a Micheletti para que agarre viaje. Washington tiene juego. Su as de espadas es la facultad de cancelar las visas de los golpistas. Según pudieron constatar una variedad de negociadores, ésa es la pena más temida. De concretarse, los golpistas no podrían visitar por un largo tiempo sus condominios en Miami. Al día siguiente de hablar con Amorim, Hillary apretó por teléfono a Micheletti. Pero el dictador le juró a la prensa hondureña que el tema de las visas ni siquiera se mencionó. Si Micheletti no miente, Hillary se guardó la carta. Los tiempos se estiraban y el lobby anticastrista enrarecía el ambiente en Washington. Uribe, el presidente colombiano, envalentonado por las dos bases militares que los norteamericanos le acababan de enchufar, se animaba a tirarleS una soga a los golpistas, rompiendo el consenso en la OEA. Entonces Zelaya decidió que había llegado la hora de presionar a Washington para que acelere el desenlace, y se trasladó a la frontera. Lula le deseó suerte. La Unión Europea pidió“serenidad”. Mercosur apoyó a Zelaya con una fuerte declaración, pero como no había querido invitarlo a la cumbre, Chávez faltó a la cita. La movida obligó a Washington a usar toda su influencia para evitar que los militares hondureños cumplieran con la orden de Micheletti de meter preso a Zelaya no bien pisara suelo hondureño. Cuando lo pisó, un coronel lo mandó de vuelta a Nicaragua. En sintonía con el coronel, los norteamericanos usaron todo su poder de seducción para lograr que Zelaya retrocediera. Lo invitaron a Washington, le prometieron reuniones top, le juraron que esto se resuelve sin sangre y en cuestión de días. Si lograba entrar sin Arias y sin la OEA, ya no lo podrían controlar. Y Zelaya quedó ahí, en la frontera, a la espera de que los militares hondureños lo dejen volver. Y los muy profesionales militares hondureños, que antes desobedecieron a Zelaya y ahora desobedecen a Micheletti, también quedaron ahí, mudos y acuartelados. A la espera de que sus verdaderos patrones, los comanders de Soto Cano, les digan lo que tienen que hacer. Al cierre de esta edición, los militares norteamericanos esperaban órdenes de Washington, donde el partido entraba en tiempo de descuento.(Pag 12, 26/07/09) Todos por la Democracia en Honduras 28