Desafiando las crisis. Boletín Nro. 6, Octubre de 2010 www.desafiandolascrisis.org Desempeño y riesgos al crecimiento económico de América Latina Evolución reciente Después de una contracción de casi 2% en la economía mundial durante el 2009, se espera que ésta termine expandiéndose cerca de 3,5% al terminar el 2010. Con la excepción de la Unión Europea y algunas de las economías“en transición”, en el resto del mundo se ha experimentado un rebote en las tasas de crecimiento económico que han excedido las expectativas que se tenían a comienzos de este año 1 . La expansión de la economía mundial no tardó en reflejarse en los precios de las materias primas, especialmente los minerales y la energía, que empezaron a subir hacia finales del 2009, pero sobre todo durante el primer semestre del 2010. Igualmente, los precios de los productos agrícolas mejoraron, aunque menos aceleradamente, y ya se encuentran en niveles que superan los precios promedios de los últimos 10 años. Claramente, China y, en menor medida, India y Brasil, han sido las economías que han liderado el proceso de recuperación económica. La puesta en práctica de importantes políticas macroeconómicas contracíclicas, durante el segundo semestre del 2009 y en el transcurso del 2010, ha sido un factor clave para explicar este desenvolvimiento, aunque es también un signo de preocupación dado que este factor es, naturalmente, de carácter transitorio, hecho que resaltaremos más adelante. Otra implicación importante es que el proceso de recuperación económica ha estado centrado en la expansión de las exportaciones de los países emergentes claves, planteándose un eventual problema de sostenibilidad del crecimiento a mediano y largo plazo, ya que no se espera que la demanda privada en los países desarrollados se incremente rápidamente. 1 Sobre las perspectivas de la economía mundial puede consultarse: Banco Mundial.(2010). Perspectivas para la Economía Mundial, 2010: Crisis, Finanzas y Crecimiento. Ediciones del Banco Mundial, Washington, agosto. 1 Este Boletín constituye un producto del Proyecto Regional“La crisis global y su impacto sobre América Latina” de la Fundación Friedrich Ebert. Su propósito es informar a los actores políticos, sociales y gubernamentales de la región sobre las iniciativas emprendidas por las economías desarrolladas y emergentes para superar las crisis, y sus implicaciones para el desarrollo de los países latinoamericanos. Es elaborado por la oficina de la Fundación Friedrich Ebert en Venezuela(ILDIS) y será distribuido mensualmente y publicado en la página WEB del Proyecto regional(www.desafiandolascrisis.org) A la par que las economías emergentes son las responsables de la recuperación, las economías desarrolladas muestran un crecimiento muy débil y bastante asimétrico entre ellas. La demanda interna en los Estados Unidos, si bien se ha desenvuelto mejor que lo esperado, sigue siendo muy débil, dados los severos problemas de desempleo y las crecientes restricciones fiscales que confronta ese país; además, el mercado inmobiliario, la raíz a partir del cual se generó la reciente crisis, sigue deprimido. El desempeño de Alemania y Japón, a pesar de ser economías superavitarias en sus cuentas corrientes, ha sido aún más desconcertante; en el primer caso, la consolidación fiscal temprana y los temores de contagio a una eventual crisis en el sistema financiero europeo han impedido la continuidad de las políticas expansivas y, en el caso de Japón, los efectos negativos de la deflación, las restricciones fiscales y las limitaciones para desarrollar una política monetaria activa explican el estancamiento económico interno. No es exagerado decir que Europa y Japón se han convertido en factores que están frenando considerablemente las posibilidades de una recuperación económica mundial sostenida. En este contexto, la evolución de Latinoamérica, vista como un conjunto, ha sido muy favorable, sorprendiendo aún a los analistas más optimistas 2 . En el Cuadro 1 se puede observar la manera como han ido corrigiéndose los pronósticos referidos al crecimiento económico en diferentes áreas de la economía mundial y para varios países latinoamericanos 3 . Es notable como se han ajustado al alza las expectativas de recuperación de las tasas de crecimiento en el caso de las economías asiáticas y latinoamericanas, contrastando radicalmente con los casos de Norteamérica y Europa. Si comparamos las estimaciones del mes de agosto con las de enero, la corrección en las expectativas ha sido de 38%, bastante más que en el caso de los países asiáticos y por supuesto de los casos de Norteamérica y Europa, donde las previsiones se han mantenido prácticamente iguales de reducidas. De concretarse el crecimiento esperado para Latinoamérica de 5,1%, será posible un incremento en el PIB percápita de 3,7%, con lo cual la región se recuperaría de los efectos que ocasionó la crisis de 2008-2009. Hay que notar, sin embargo, que los resultados a nivel de países son bastante disímiles. Las economías que más se han fortalecido son aquellas vinculadas a las exportaciones de materias primas, especialmente las más integradas al comercio con los países asiáticos y, más particularmente, con China. También las economías con significativos mercados internos, como es el caso de Brasil, se vieron favorecidas por la aplicación de las políticas macroeconómicas anticíclicas. En contraste, las economías más dependientes de las remesas y del turismo, como es el caso de muchos países 2 Organización para la Cooperación y el desarrollo Económicos.(2010). Perspectivas Económicas de América Latina y el Caribe: 2010. París. 3 Ver: Consensus Forecast.(2010). Latin American Consensus Forecast. Consensus Forecast, Londres, agosto. 2 centroamericanos y Ecuador, así como las más vinculadas al ciclo económico norteamericano, como es el caso de México, se vieron menos favorecidas. Venezuela, como consecuencia de las políticas económicas aplicadas y la inestabilidad interna, es la única economía latinoamericana, además de Haití, que no se expandirá en el 2010, a pesar de que el precio petróleo mejoró sustancialmente. Cuadro 1 Evolución de las proyecciones macroeconómicas: 2010 Á rea Crecimiento económico(%) enero Abril agosto América del Norte 2,9 3,2 3 Europa 1,2 1,1 1,3 Asia del Pacífico 5,2 5,7 6,3 Latinoamérica y Caribe 3,8 4,2 5,1 Brasil 5,4 5,8 7,2 México 3,4 4,2 4,5 Chile 4,8 4,5 4,8 Argentina 3,5 4,6 6,8 Colombia 2,9 3 4,1 Perú 4,9 5,3 6,7 Venezuela-0,6-2,7-4,1 Fuente: Latin American Consensus Forecasts En América Latina, estos resultados están asociados a las medidas de estímulo fiscal y monetario, cuyos efectos diferidos aún están operando, al cambio en la rotación de los inventarios, a las mejoras en los términos de intercambio y en el consumo y los niveles de confianza de los inversionistas nacionales y foráneos. Así mismo, un factor decisivo ha sido la mejoría en la demanda externa, no sólo en los países industrializados sino en las mismas economías emergentes dentro de la región y, sobre todo, en Asia. El otro elemento clave ha sido la reanudación de los flujos de capital, que buscan mejores rendimientos que los ofrecidos en los deprimidos mercados financieros de las economías más desarrolladas. 3 Perspectivas para el 2011 Si bien las probabilidades de que ocurra en lo inmediato una nueva crisis económica mundial se han ido reduciendo, es cada vez más evidente que el ritmo de recuperación del comercio mundial será muy lento. De hecho se espera que las tasas de crecimiento económico tiendan a reducirse durante el segundo semestre de 2010 y en todo el 2011. En el Cuadro 2 se muestra un promedio de las proyecciones de crecimiento económico, inflación y saldos de las cuentas corrientes para diversas áreas y países latinoamericanos durante 2011, elaboradas en agosto de este año y recopiladas por Latin American Consensus Forecasts. Como puede notarse, se espera una desaceleración de la actividad económica en prácticamente todas las áreas y países considerados, así como una reducción en la tasa de incremento de los precios y un deterioro, también generalizado, en las cuentas externas. Dos factores han sido señalados como causas fundamentales de esta desaceleración en la tasa de recuperación económica. El primero tiene que ver con el virtual estancamiento de la economía de los países que integran la zona euro, afectados por problemas en las cuentas fiscales y en sus sistemas financieros, problemas que han provocado, como ya se mencionó, un levantamiento temprano de las medidas económicas expansivas. El otro hecho relevante se refiere a la casi segura desaceleración del crecimiento de la economía norteamericana. Ambos factores afectarían a Latinoamérica por la vía de una reducción en las exportaciones y, en menor medida, por la escasa recuperación de los ingresos por turismo y remesas, conceptos que son muy relevantes para muchos países, especialmente centroamericanos y caribeños 4 . A estos dos elementos hay que agregar otros factores que también estarían apuntando a una desaceleración de la actividad económica. El primero está representado por el ciclo de rotación de inventarios, que ya no será un elemento tan importante como lo fue durante el segundo semestre del 2009. El segundo tiene que ver con los efectos de las políticas anticíclicas, fiscales y monetarias, en las propias economías emergentes que ya están en su fase terminal; en muchos casos estas políticas no pueden continuarse por sus implicaciones sobre el nivel de endeudamiento público, las presiones inflacionarias y la apreciación de los tipos de cambio. Desafortunadamente, el retiro de los estímulos fiscales y monetarios sin que se haya recuperado la demanda privada interna en las economías industrializadas pondrá en peligro las posibilidades de recuperación mundiales, al menos el próximo año 5 . 4 Comisión Económica para América Latina y el Caribe.(2010). El panorama de la inserción de internacional de América Latina y el Caribe(2009-2010). Santiago de Chile, julio. 5 Este aspecto ha sido destacado por la Unctad como el factor determinante en la desaceleración del crecimiento económico para el 2011, para detalles ver: United Nations Conference on Trade and Development.(2010). Trade and Development Report 2010: employment, globalization and development. New York. 4 Cuadro 2 Evolución de las proyecciones macroeconómicas (Estimaciones en agosto de 2010) Á rea Crecimiento económico(%) 2010 2011 Inflación(%) 201 201 0 1 Cuenta Corriente Balanza de Pagos (MM$) 2010 2011 América del Norte 3 2,7 1,6 1,5 Europa 1,3 1,5 1,6 1,6 Asia del Pacífico 6,3 5,2 2,2 2,4 Latinoamérica 5,1 3,9 7,7 7,1 Brasil 7,2 4,4 5,2 4,8 México 4,5 3,7 4,5 3,8 Chile 4,8 5,8 3,7 3,3 Argentina 6,8 4,5 11,2 11,3 Colombia 4,1 4,2 3,3 3,8 Perú 6,7 5,2 2,6 2,6 Venezuela-4,1 0,6 34,8 30,8 Fuente: Latin American Consensus Forecasts -500 135 540 -44,5 -47,5 -8,5 0,3 6,7 -5,2 -1,3 21 -548 197 536 -70,3 -47,5 -14,3 -0,6 4,3 -5,7 -2 20,8 En todo caso, excluyendo la posibilidad de que se presente una poco probable nueva recesión en las economías más desarrolladas, aún si se mantienen los reducidos niveles de expansión económica en Europa y Norteamérica, es posible que Latinoamérica mantenga tasas de crecimiento que aún permitan mejorar el PIB real percápita. Especialmente si continua profundizándose la relación comercial con los países asiáticos, sobre todo con China, y sigue profundizándose el intercambio intrarregional. Riesgos que amenazan a la recuperación económica de América Latina Mientras la recuperación de la economía mundial siga descansando en factores más bien temporales, como las políticas fiscales extraordinarias y el ciclo de inventarios, y no se corrijan los problemas estructurales que generaron la última crisis(la mala regulación del sistema financiero y las fuertes asimetrías y desequilibrios globales entre países superavitarios y deficitarios) es difícil que se retorne a una senda de crecimiento sostenida en el largo plazo y generalizable a la mayoría de las áreas económicas y países. 5 Como ya se señalo, el abandono prematuro de las políticas de estimulo de la demanda, sobre todo en Europa, seguramente reanimarán las expectativas deflacionarias con sus perniciosos efectos sobre el crecimiento económico y el empleo mundiales. Debe tenerse en cuenta que por mayor que sea el crecimiento de las economías emergentes este aún no será suficiente para compensar la falta de dinamismo de la demanda agregada de Estados Unidos, la Unión Europea y Japón. Considérese, por ejemplo, que el consumo en China, la economía emergente más importante y dinámica, equivale a sólo un octavo del de los Estados Unidos. Por otra parte, de mantenerse los actuales diferenciales en las tasas de interés y la heterogeneidad en el crecimiento económico entre los países más avanzados y los emergentes, continuaran expandiéndose los flujos de capital hacia las principales economías emergentes. Esto no necesariamente es una buena noticia, ya que se incrementarán las presiones que están elevando los tipos de cambio reales en estos países. La apreciación de las tasas de cambio afecta negativamente la competitividad y fomenta el riesgo de desarrollo de burbujas especulativas. Esto está ya obligando, en las principales economías emergentes, a tomar medidas para regular la entrada de capitales con miras a evitar estos efectos y para prevenir las reversiones bruscas en estos movimientos, que han sido en el pasado reciente una fuente significativa de inestabilidad 6 . Hay que resaltar que aún existe el riesgo de una crisis en el sistema financiero europeo que, de materializarse, elevaría el costo de la inversión y reduciría aún más el comercio mundial, afectándose los precios de las materias primas que son tan importantes para explicar el crecimiento económico en la región. Es importante recordar que el 25% de las exportaciones de Suramérica y 32% de las de Centroamérica siguen teniendo como destino el mercado europeo. Cambios en la estructura y dinámica del crecimiento económico mundial Por las razones antes expuestas, es claro que la economía mundial ya no puede contar con el empuje de la expansión de la demanda agregada interna de los Estados Unidos y Europa, en contraste con lo que sucedió durante el largo período de crecimiento económico que precedió a la crisis del 2008-2009. Este hecho ha forzado, y continuará influyendo, para inducir cambios en las estrategias de desarrollo de las economías emergentes, especialmente aquellas que se han basado en la promoción de las exportaciones hacia estos mercados tradicionales. Cómo ya se señaló, uno de los resultados resaltantes de esta crisis ha sido que la principal fuente del crecimiento económico mundial se ha trasladado desde los Estados Unidos y Europa a China, India, Brasil y otras economías emergentes, asiáticas y latinoamericanas. El comercio Sur-Sur y los flujos de capitales entre las economías emergentes es cada vez más 6 Sobre la evolución reciente de los mercados financieros y la dirección de los flujos financieros internacionales puede consultarse: Institute of International Finance.(2010). Capital Markets Monitor. Washington, septiembre. 6 importante, aunque todavía dista de convertirse en un sustituto equivalente a los mercados de los países desarrollados. Este proceso se espera que se profundice en los próximos años. Agencias internacionales como el Banco Mundial, Unctad y la Cepal, están proyectando cambios muy importantes en la estructura del comercio mundial y en la dirección de los flujos financieros en las próximas décadas. Se estima que en sólo dos décadas, para el 2030, las economías hoy en desarrollo podrían llegar a representar el 60% del PIB mundial, prácticamente duplicando su participación actual. Ya en el 2009 se estimó que estas economías fueron las receptoras del 40% de los flujos internacionales de inversión extranjera directa. Por último, el nivel de las reservas internacionales de las economías en desarrollo, un indicador de los niveles de ahorro nacionales, superó en más de un 50% el de las economías desarrolladas. El desnivel en la acumulación de reservas internacionales es también un indicador de la importante asimetría que se ha puesto de relieve con la última crisis: las economías emergentes se han convertido en los grandes ahorristas del sistema económico mundial, mientras la Unión Europea y los Estados Unidos siguen siendo los grandes consumidores. Este desequilibrio tenderá a agravarse en el futuro cercano y se convertirá en un factor generador de inestabilidad y volatilidad macroeconómica que, por cierto, exigirá grandes dosis de coordinación política internacional. 7