NUEVA SOCIEDAD  241 Globalización en 3 d COYUNTURA Hugo Richer Valter Pomar Tribuna global Gonzalo D. Martner TEMA CENTRAL Gustavo Lins Ribeiro Verónica Gago Carlos Alba Vega Nico Tassi/ Juan Manuel Arbona/ Giovanna Ferrufino/ Antonio Rodríguez-Carmona Claudio Benzecry/ Andrew Deener Rodolfo Casillas R. Martin León Geyer ensayo Andrea Lacombe NUEVA SOCIEDAD es una revista latinoamericana abierta a las corrientes de pensamiento progresista, que aboga por el desarrollo de la democracia política, económica y social. Se publica cada dos meses en Buenos Aires, Argentina, y circula en toda América Latina. Directora: Svenja Blanke Jefe de redacción: Pablo Stefanoni Equipo editorial: Silvina Cucchi, Florencia Grieco Administración: Natalia Surraco, María Eugenia Corriés, Juan Manuel Corriés N ueva S ociedad N o 241 Diseño original de portada: Horacio Wainhaus Arte y diagramación(portada e interior): Fabiana Di Matteo Ilustraciones: Daniela Rico Fotografía de portada: Shutterstock Corrección: Germán Conde, Vera Giaconi Traducción al inglés de los sumarios: Kristie Robinson Impreso en Talleres Gráficos Nuevo Offset, Viel 1444, Buenos Aires, Argentina Los artículos que integran N ueva S ociedad son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no reflejan necesariamente el pensamiento de la Revista. Se permite, previa autorización, la reproducción de los ensayos y de las ilustraciones, a condición de que se mencione la fuente y se haga llegar una copia a la redacción. N ueva S ociedad – ISSN 0251-3552 Oficinas: Defensa 1111, 1 o A, C1065AAU Buenos Aires, Argentina. Tel/Fax:(54-11) 4361-4108/4871 Correo electrónico: (distribución y ventas) El portal N ueva S ociedad es una plataforma de reflexión sobre América Latina. Articula un debate pluralista y democrático sobre política y políticas latinoamericanas. es un proyecto de la www.nuso.org 241 Septiembre-Octubre 2012 ■ ÍNDICE coyuntura 3890 Hugo Richer. Seis preguntas y seis respuestas 4 sobre la crisis paraguaya 3891 Valter Pomar. Foro de San Pablo: debates necesarios 11 tribuna global 3892 Gonzalo D. Martner. Dilemas del socialismo moderno. 21 Más acá de la utopía, más allá del pragmatismo TEMA central 3893 Gustavo Lins Ribeiro. La globalización popular y el sistema 36 mundial no-hegemónico 3894 Verónica Gago. La Salada: ¿un caso de globalización«desde abajo»? 63 Territorio de una nueva economía política transnacional 3895 Carlos Alba Vega. La calle para quien la ocupa. Las condiciones 79 sociopolíticas de la globalización no hegemónica en México df 3896 Nico Tassi/ Juan Manuel Arbona/ Giovanna Ferrufino/ 93 Antonio Rodríguez-Carmona. El desborde económico popular en Bolivia. Comerciantes aymaras en el mundo global 3897 Claudio Benzecry/ Andrew Deener. Los viajes de un zapato en 106 la economía global 3898 Rodolfo Casillas R. La mundialización del delito. 122 Redes de tráfico y trata de personas en México 3899 Martin León Geyer. Bollywood en Perú. Culturas populares 133 y globalización de las emociones ensayo 3900 Andrea Lacombe. Inapropiadas e inapropiables. Claves para 149 entender el aborto como alteridad summaries n Segunda página En una reciente misión comercial a Angola, la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner incluyó en la comitiva de empresarios a un representante de una enorme feria ubicada en la periferia bonaerense conocida como La Salada. Muchos periodistas, gente de negocios y sindicalistas criticaron la decisión: se trata, sin duda, de comerciantes que actúan en los márgenes, que a menudo falsifican marcas, no pagan impuestos ni respetan la legislación laboral... y el debate quedó planteado, entre miradas condenatorias y románticas. Pero más allá de la discusión, nadie pone en duda que estos fenómenos tienen un amplio alcance en la actual economía global: baste mencionar, por ejemplo, que aunque muchos no lo hayan percibido, buena parte de los artículos con la imagen de la tradicional Virgen de Guadalupe que hoy se venden en el Zócalo del df se fabrican en China. En las últimas décadas, el término«globalización» ha comenzado a formar parte de todo tipo de discursos: económicos, sociológicos, políticos, culturales, e incluso del lenguaje cotidiano. Algunos lo invocan para señalar las virtudes del nuevo mundo interconectado en tiempo real; otros, para condenar lo que consideran una mundialización del planeta en beneficio de los poderosos. Pero en los márgenes o intersticios de esa globalización hegemónica ha ido emergiendo una suerte de globalización«popular»,«desde abajo» o«no hegemónica», según la terminología de diferentes escuelas y autores. Los análisis dan cuenta también del rol preponderante de la diáspora china en estas economías en la penumbra de la globalización. Por eso dedicamos el Tema Central de este número de N ueva S ociedad a esas«otras globalizaciones», observadas desde América Latina a partir de estudios de caso. El marco lo da el artículo de Gustavo Lins Ribeiro, que brinda un panorama amplio de los actuales enfoques y discusiones sobre esa globalización no hegemónica y sus ambivalencias, tratando de superar las visiones maniqueas. Los límites difusos entre lo lícito y lo ilícito, la emergencia de Asia como nodo de nuevas formas de mundialización económica y cultural, y los desafíos desde abajo a las formas hegemónicas de los negocios globales combinan a un tiempo subversión y sometimiento frente al consumismo del siglo xxi . Estos rasgos se observan también en espacios como la feria La Salada, que es abordado por Verónica Gago. Se trata de un ámbito privilegiado para analizar las características de la llamada«globalización no hegemónica» y sus ambivalencias: allí 3 N ueva S ociedad 241 Segunda página emergieron tanto formas comunitarias que apuntalan el empresariado popular como talleres clandestinos basados en formas brutales de explotación laboral. Y en esta ambivalencia están algunas de las claves del capitalismo actual y el foco de muchos de los debates sobre su superación. En paralelo, se presentan también los casos de los comerciantes informales de Ciudad de México, que son el centro de análisis de Carlos Alba Vega, y los comerciantes aymaras bolivianos, estudiados en el artículo escrito por Nico Tassi, Juan Manuel Arbona, Giovanna Ferrufino y Antonio Rodríguez-Carmona. En ambos textos se puede visualizar el desborde de la economía popular y sus vínculos crecientes con China, país con el que estos empresarios han tejido potentes relaciones económicas. Se observa, además, la combinación de amplias conexiones globales con sólidas redes económicas familiares y de compadrazgo en los Andes y México, todo lo cual se da en el marco de procesos políticos específicos y depende de la capacidad de negociación y de interacción de los comerciantes y«empresarios populares» con los partidos políticos y los poderes estatales. En un mundo en el que el consumo ha alcanzado niveles antes desconocidos, la moda aparece como una poderosa industria que sintetiza las formas productivas de la actual economía globalizada. Claudio Benzecry y Andrew Deener aplican la metodología de «seguir al objeto» para mostrar que la estructura de la cadena de la mercancía, sus vínculos, fases, etapas y las manos por las que pasa un producto de consumo componen una formación social altamente fragmentada e idiosincrática, fruto de redes minúsculas finamente coordinadas y sostenida en las relaciones provisorias que se constituyen a cada paso. Pero está también la otra cara de la globalización: las redes de tráfico de migrantes y trata de personas. Rodolfo Casillas R. se enfoca en las fronteras mexicanas del Sur y del Norte, ya que México constituye no solamente un país de migrantes hacia Estados Unidos sino un territorio de paso para los ciudadanos de otras nacionalidades, sin la documentación adecuada, que buscan instalarse allí para cumplir su«sueño americano». Las diversas aristas del negocio y sus reconfiguraciones muestran los límites de las regulaciones estatales y la flexibilidad de las organizaciones delictivas para apropiarse de nuevos nichos de mercado. Finalmente, Martin León Geyer aborda una de las expresiones de la globalización cultural desde abajo: la influencia del cine de Bollywood en Perú. El artículo revela un panorama sorprendente, en el que los jóvenes peruanos no se conforman con ser solo espectadores pasivos: además de mirar y escuchar, muchos limeños de origen popular se han decidido a bailar y cantar, imitar y reinventar las coreografías de los coloridos filmes indios. Hoy resulta imposible pensar proyectos socioeconómicos y políticos alternativos sin tomar en cuenta estas otras globalizaciones. En América Latina, las actividades informales constituyen núcleos importantes de las economías, redes de contención social y modos de los subalternos de incorporarse al mundo global a partir de diversas formas de adaptación y reinvención de sus tradiciones. n coyuntura Seis preguntas y seis respuestas sobre la crisis paraguaya H ugo R icher ¿Qué cambió en Paraguay bajo el gobierno de Fernando Lugo? ¿Quiénes fueron los artífices de su destitución? ¿Por qué derrocar al presidente a menos de un año de las elecciones? ¿Qué es esa fantasmagórica guerrilla autodenominada«Ejército del Pueblo Paraguayo»? ¿Qué ocurrió en Curuguaty? ¿Cómo queda ubicada la izquierda en la nueva coyuntura? La respuesta provisoria a estas preguntas permite reflexionar sobre la reciente destitución de Fernando Lugo en un juicio político relámpago y sobre el escenario preelectoral paraguayo hacia las presidenciales de 2013, en las que se jugará la profundización del rumbo iniciado con la derrota del Partido Colorado en 2008 o el retorno a un pasado marcado por la injusticia social y el patrimonialismo político. ■■  1. ¿Qué cambió en Paraguay bajo el gobierno de Fernando Lugo? L a victoria de Fernando Lugo en 2008 significó el fin de 60 años inin terrumpidos de gobiernos colorados, de los cuales casi 35 años fueron bajo la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989). En la década de 1990, Pa raguay vivió el agotamiento del Es tado clientelista y prebendario al servicio del Partido Colorado –que en gran medida sobrevivió a la caída de Stroessner– y se abrió una disputa por la hegemonía del proceso políti co, signada por sucesivas crisis, inten tos de golpe de Estado, magnicidios 1 , elecciones fraudulentas y no pocas movilizaciones populares. Sin embar go, estas disputas protagonizadas por Hugo Richer: investigador de Base Investigaciones Sociales, Asunción. Fue ministro de Acción Social durante el gobierno de Fernando Lugo y actualmente es dirigente del Frente Guasú( fg ). Palabras claves: golpe de Estado, reforma agraria, Ejército del Pueblo Paraguayo( epp ), Frente Guasú( fg ), Fernando Lugo, Paraguay. 1. En 1999 fue asesinado a tiros, en plena calle, el vicepresidente Luis María Argaña. V., entre otros artículos que narran este hecho, Hugo Olazar:«Conmoción en Paraguay: asesinan al vice presidente, Luis María Argaña» en Clarín , 24/3/1999. 5 C oyuntura Seis preguntas y seis respuestas sobre la crisis paraguaya las direcciones políticas tradicionales provocaron mayores frustraciones sobre las expectativas de cambio de gran parte de la ciudadanía. Eso fue lo que allanó el camino para que en 2008 llegara a la Presidencia un outsider de la política: Fernando Lugo, el ex-obispo de San Pedro –una de las regiones rurales más pobres del país–, quien se había mostrado cer cano a las luchas campesinas, por lo que fue acusado de«izquierdista» por sectores de la oligarquía ganade ra y latifundista. Del mismo modo, despertó recelos dentro de la Iglesia paraguaya, históricamente conser vadora y pocas veces comprometida con los procesos de cambio, en par ticular desde el punto de vista insti tucional 2 . El derrumbe colorado representó la caída de un partido-Estado estructu rado y consolidado en los términos de la Guerra Fría, que osciló entre posiciones reaccionarias y conservadoras según acontecieron cambios a escala internacional, institucionali zó una práctica de control político e ideológico sobre la base de la repre sión y un prebendarismo generaliza do. Pero para llegar a la Presidencia, Lugo debió aliarse al Partido Liberal Radical Auténtico( plra ), en lo que se denominó Alianza Patriótica para el Cambio. Los liberales brindaron una estructura capaz de garantizar un re cuento adecuado de los votos y evi tar el fraude pero, al mismo tiempo, obligaron a Lugo a cogobernar con una fuerza tradicional ya muy aleja da de las posiciones progresistas con las que fue fundada. De hecho, los li berales se dividieron y el vicepresi dente(y actual presidente) Federico Franco se fue transformando en un factor de desestabilización política e institucional. La izquierda casi no logró presencia parlamentaria y las bancas quedaron en manos de colo rados, liberales y otros partidos con servadores como Patria Querida y la Unión de Ciudadanos Éticos del exgeneral golpista Lino Oviedo. No obstante este marco de debilidad, el gobierno de Lugo inició un pro ceso de democratización del Estado, alentó una política de participación e inclusión social, generó espacios para el desarrollo de los movimien tos sociales históricamente excluidos y abrió un amplio debate sobre el pro blema de la soberanía en sus diferen tes expresiones. Entre las medidas reconocidas y asumidas por su gobierno se encuentran los logros alcan zados en las negociaciones con Brasil sobre el reparto de los beneficios de la megarrepresa de Itaipú, que tripli caron los ingresos económicos para Paraguay. Por otro lado, la gratuidad de la salud aprobada en la gestión de Lugo permitió el acceso a los centros de atención de millones de paragua yos pobres, junto con un conjunto de 2. H. Richer:«Paraguay: crisis y expectativas de cambio» en Observatorio Social de América Latina año vii N o 21, 9-12/2006. N ueva S ociedad 241 6 Hugo Richer políticas sociales, principalmente los programas de transferencias mone tarias con corresponsabilidad para miles de personas en situación de extrema pobreza. La instalación del enfoque de derecho como una matriz fundamental de las políticas sociales empezó a quebrar el viejo sistema clientelar del Partido Colorado igualmente alentado por el plra . Sin dudas, muchos de estos lo gros no pudieron ser profundizados por las limitaciones presupuestarias decididas por el Congreso Nacional, donde, como se sabe, Lugo contó solo con tres senadores y una diputada. Con todo, el punto más importante de las promesas electorales de Lugo, la reforma agraria, prácticamente no pudo avanzar. La histórica concen tración de la tierra en Paraguay re quiere que la fuerza política que se proponga no solo revertir la escan dalosa concentración de tierras, sino incluso hacer un catastro, genere una nueva correlación de fuerzas: el po der de la oligarquía paraguaya, aso ciada a las transnacionales, está bá sicamente organizado alrededor de los grandes latifundios dedicados a la ganadería y el cultivo extensivo de soja. La gigantesca expansión de esta última en la década pasada ha provo cado un fuerte proceso de descampe sinización. Se trata de un modelo de producción que ha generando un ni vel de pobreza de 40% y de extrema pobreza por encima de 20%. Finalmente, el nuevo enfoque de la política exterior centrado en el forta lecimiento de la integración regional (Mercosur, Unasur) alejó a Paraguay de su antiguo rol de apoyo incon dicional de las políticas de Estados Unidos. Con el Congreso y el Poder Judicial en contra y sometido a amenazas de jui cio político en más de 20 ocasiones, si Lugo logró resistir fue solamente por el apoyo popular. Pero el cerco del po der oligárquico logró cerrarse con el sostén de una fortísima campaña an tigubernamental de parte de los me dios de comunicación empresariales, uno de cuyos buques insignia es el abc Color , de Aldo Zuccolillo, que du rante años publicó, día tras día, lar gas páginas denunciando que Para guay se había vuelto una suerte de colonia venezolana. ■■  2. ¿Quiénes fueron los artífices de la destitución de Lugo? En verdad, Paraguay tiene una larga tradición de golpes de Estado, pero siempre fueron de un partido tradi cional contra un gobierno de otro partido tradicional, o más bien de una facción de un partido contra otra facción del mismo signo polí tico. Esta vez, sin embargo, fue un golpe de clase de la oligarquía con tra un proyecto democrático, partici pativo y popular. El frente golpista reunió a los cuatro partidos de la de recha, a todos los gremios patronales 7 C oyuntura Seis preguntas y seis respuestas sobre la crisis paraguaya y empresariales 3 , a miembros de la jerarquía de la Iglesia(que bendijo de inmediato a Franco) y a los más influyentes medios de comunicación empresariales. El golpe de Estado par lamentario fue la culminación de per manentes procesos de conspiración que se iniciaron el mismo 15 de agosto de 2008, fecha en que asumió Lugo. La reforma agraria, largamente de batida durante el gobierno de Lugo, siempre fue un elemento urtican te para la oligarquía. La resistencia de su gobierno a liberar las semillas transgénicas, la interlocución con los campesinos, el haber planteado un impuesto a la exportación de granos, en especial a la soja, fueron hechos novedosos en el país. Adicionalmente, las precauciones to madas ante la propuesta de instala ción de la empresa Río Tinto Alcan, una poderosa transnacional muy cues tionada en el ámbito internacional por contaminación ambiental y graves vio laciones en el campo de los derechos humanos, apuraron los acuerdos en el frente golpista, preocupados por la emergencia de una ciudadanía con una conciencia democrática en ascenso y por la crisis de represen tación política de los partidos tradi cionales. progresistas y de izquierda. Este golpe debe ser leído en términos geopolíticos y en el marco de la disputa con la his tórica influencia de eeuu en el conti nente. Ayer fue Honduras, hoy es Para guay, la estrategia avanza en el sentido de debilitar a los gobiernos progresis tas de la región. ■■  3. ¿Por qué los partidos opositores organizaron una destitución a menos de un año de elecciones presidenciales en que Lugo no podía presentarse? Si no lo hicieron antes fue porque el análisis de las consecuencias internas no ofrecía muchas garantías de esta bilidad postgolpe. En todas las oca siones anteriores, los movimientos sociales se encontraban prestos para movilizarse; sin embargo, a solo nue ve meses de las próximas elecciones presidenciales, el Frente Guasú( fg ), coalición de partidos de izquierda que apoyó a Lugo, y los movimientos sociales descartaron las posibilida des de un intento de destitución y se embarcaron en la preparación electo ral. Fue un claro error estratégico. Sin dudas, el elemento más impor tante es que con las políticas sociales se fue construyendo una base social del cambio que podía articularse Pero no podemos obviar que este gol pe de Estado no es solo contra Para guay, es un golpe a un proyecto regio nal emergente y liderado por partidos 3. Los llamados«brasiguayos» –que poseen extensas propiedades agrícolas– fueron acti vos partícipes en la asonada y reclamaron a Dilma Rousseff el reconocimiento inmediato del gobierno de Franco. N ueva S ociedad 241 8 Hugo Richer con el fg . En unas elecciones con Lugo y el fg en el gobierno, evidentemente la izquierda hubiera tenido muchas más posibilidades de disputar el po der con los partidos tradicionales. Con el frente golpista se inició la recupera ción plena del poder a manos de la oli garquía, por lo menos como objetivo estratégico. Había que desarticular el fg y el luguismo antes de las eleccio nes. Los colorados lograron dividir el frente entre la izquierda y los libera les(eso es importante, porque al no haber segunda vuelta los colorados podrían volver al poder con una sim ple mayoría relativa); mientras que los liberales llenaron sus expectati vas al hacerse con el control del Esta do para construir desde ahí su cam paña electoral rumbo a 2013. Aunque el de Lugo no fue un gobierno de izquierda, con el ex-obispo la iz quierda logró un espacio de creci miento e influencia política inédito en toda la historia paraguaya, y eso bastó para alarmar a unas elites tradicional mente anticomunistas. Como seña la Rogelio García Lupo, el stronismo construyó una sólida sociedad entre narcotráfico, negocios y anticomunis mo 4 y esa cultura política perduró. En ese marco, un proceso de reformas como el de Lugo bastó para alterar a quienes quieren seguir manejando el país como una gran hacienda. El temor a la izquierda lo dejó en claro el diario abc Color en su editorial del 11 de julio de 2012, titulado«Estupidez». Allí critica las feroces luchas intesti nas coloradas(especialmente, entre el empresario Horacio Cartes –acusa do de narcotráfico 5 – y la presidenta del partido Lilian Samaniego). Tam bién cuestiona al presidente urugua yo José Mujica, quien acusó al«nar cocoloradismo» de haber organizado la destitución. Vale la pena citar in extenso: El Partido Colorado unido y consolidado sería actualmente una muralla insalvable para la izquierda luguista bolivariana cas trista y marxista, pero dividido en tres fracciones enconadas, como está sucedien do en este momento, a raíz de la metida de cuchara de Mujica, se convierte, obviamen te, en un adversario mucho más fácilmente dominable.(…) Los«carperos»[campesi nos sin tierra], los terroristas del epp y otras organizaciones de corte castro-chavista que vayan conformándose mediante los recur sos económicos locales sustraídos a los organismos públicos bajo el régimen de Lugo, más los proporcionados por Chávez, sumarían a estas enormes ventajas econó micas las de un fuerte respaldo parlamenta rio del que hasta ahora, por fortuna, carecie ron. La miopía y torpeza de los precandida tos colorados y otros políticos paraguayos frente a estos hechos tiene una sola califica ción; se trata, francamente, de una inexpli cable estupidez. 4. R. García Lupo: Paraguay de Stroessner , Edi ciones b , Buenos Aires, 1989. 5. Cartes ha logrado construir un amplio ar mado político a partir de su fortuna. En infor mes filtrados por WikiLeaks, se destapa que sus empresas fueron infiltradas por la Agencia Antidrogas de eeuu ( dea ) por supuesto lavado de dinero. Rubén Céspedes:«El lado oscuro de Horacio Cartes» en abc Color , 14/1/2011. 9 C oyuntura Seis preguntas y seis respuestas sobre la crisis paraguaya ■■  4. ¿Qué pasó realmente en la masacre de Curuguaty? El 15 de junio, en el distrito de Curu guaty, la ocupación de una hacienda acabó con la muerte de 11 campesi nos y seis policías y se transformó en la excusa para el golpe congre sal. Curuguaty fue una operación de consecuencias lamentables por la pérdida de vidas humanas, produc to de una conspiración. El hecho generó en los días iniciales una gran confusión en las organizaciones cam pesinas, indignadas porque el gobier no de Lugo causó la muerte de tantos campesinos. Y esa desorientación pa ralizó la gran fuerza movilizadora de las organizaciones rurales. La lucha campesina siempre recu rrió a la movilización, los cortes de ruta, las ocupaciones y la resisten cia; sin embargo, no incorporó el en frentamiento armado directo con las fuerzas policiales. Mientras ocurría una negociación de representantes campesinos con fuerzas policiales en cumplimiento de una orden judicial de desalojo de unas tierras sospe chadas de mal habidas, empezaron a caer policías y militares alcanza dos por disparos de francotiradores apostados estratégicamente a cierta distancia. Los medios de comuni cación ubicados con cámaras y mi crófonos en la escena de la matanza hicieron el resto. Aprovechando la confusión, no dudaron en responsa bilizar al presidente Lugo, aliado de las organizaciones campesinas, por las muertes que iban produciéndose. Ocho días después, la destitución de Lugo estaba consumada. América Latina tiene innumerables casos de conspiraciones de alto nivel para tumbar gobiernos. La posibili dad de esclarecer estos hechos se hace casi imposible cuando la responsabili dad de la investigación queda en ma nos de las fuerzas golpistas que con trolan ampliamente el Poder Judicial. ■■  5. ¿Qué es el epp ? El epp opera en las zonas más pobres del país y con un discurso político poco claro se reivindica como una opción para derrotar al Estado oli gárquico por la vía de las armas. Su retórica combina algo de marxismoleninismo con la reivindicación del líder nacionalista del siglo xix José Gaspar Rodríguez de Francia. Hay muchas dudas sobre su verdadera composición, naturaleza y capacidad militar. Al parecer, es un grupo muy poco numeroso. No obstante, ha re currido a secuestros(como los de los empresarios Luis Alberto Lindstron en 2008 y Fidel Zavala en 2009) y a ac ciones relámpago, evitando siempre un enfrentamiento directo con fuer zas policiales y militares. Ticio Escobar, ministro de Cultura de Lugo, recordaba hace poco que se trata de un fenómeno extraño, aparente mente vinculado con los movimientos guerrilleros de los 70, pero con una N ueva S ociedad 241 10 Hugo Richer configuración diferente. En aquella época, cuando luchábamos contra Stroessner, buscábamos el impacto político, la adhesión popular a nuestra causa. El Ejército del Pueblo Paraguayo es un grupo muy cer rado que genera repulsa en mucha gente. Por ejemplo, pueblos originarios no les aceptaron la carne que les habían robado a hacendados. 6 Claramente, durante el gobierno de Lugo las acciones del epp favorecie ron los ataques montados por la de recha. Su estrategia fue funcional a la estrategia conservadora, que siempre acusó a Lugo de estar vinculado a la agrupación. De hecho, fue uno de los alegatos para formular la acusación en el juicio político. ■■  6. ¿Cómo quedó posicionada la izquierda después de la destitución de Lugo? La caída de Lugo produjo una gran desazón en la vida de miles de para guayos y paraguayas. Lugo fue elegi do por más de 840.000 votos y termi nó destituido en un juicio amañado, ilegal y con graves violaciones cons titucionales, impulsado por 117 parla mentarios. Desde el punto de vista de la construcción de la democracia ex presada en una amplia votación popu lar, es un daño enorme. Sin embargo, más de 50% de la población rechazó la destitución y manifiesta su no recono cimiento al gobierno golpista. El país quedó en disputa entre golpistas y de mócratas; esa es hoy la contradicción principal. Internacionalmente, Para guay es un país aislado como en los últimos años del stronismo. Los«es craches» al presidente golpista se su ceden constantemente, limitando sus apariciones públicas. Durante el gobierno de Lugo, la iz quierda logró lo que no pudo durante años: unirse y formar el fg ; su avan ce la posicionó como la tercera fuerza política en muy poco tiempo. Ahora tiene el desafío de aglutinar a toda la ciudadanía que se opone al golpe y mantener vivo el proceso iniciado en 2008. Las elecciones están cerca, sin embargo, la prioridad es evitar que la izquierda sea derrotada políticamen te; esto es, procurar que el frente gol pista no logre legitimarse y conseguir una modificación sustancial en la or ganización preelectoral. Pero esto se dará en la medida en que se mantenga la resistencia, se consolide el proyecto político histórico y, dentro de esa es trategia, se trabaje por la perspectiva electoral rumbo a 2013. 6. Gustavo Veiga:«El extraño fenómeno llama do epp » en Página/12 , 31/7/2012. n coyuntura Foro de San Pablo: debates necesarios V alter P omar La reciente reunión del Foro de San Pablo –que agrupa a partidos y movimientos de izquierda y progresistas latinoamericanos y caribeños– coincidió con dos hechos importantes para el continente: el golpe parlamentario en Paraguay y el ingreso de Venezuela en el Mercosur. Ambos acontecimientos ponen en evidencia las condiciones de la actual coyuntura: por un lado, los avances de las izquierdas continentales; por el otro, las contraofensivas conservadoras en los eslabones más débiles del bloque progresista. A ello se suma una debilidad de la izquierda a escala global y déficits teóricos para dar cuenta de la actual fase del capitalismo y de la crisis internacional. En todas estas cuestiones, la internacional latinoamericana y caribeña tiene grandes desafíos por delante. E ntre los días 3 y 6 de julio de 2012 más de cien organizaciones, en su mayoría latinoamericanas y cari beñas pero también europeas, africa nas y asiáticas, participaron del xviii Encuentro del Foro de San Pablo en la ciudad de Caracas. La reunión coinci dió con una coyuntura política marca da por dos hechos de gran relevancia para la región: el golpe en Paraguay y la entrada de Venezuela en el Merco sur, episodios frente a los cuales hubo un alto nivel de coordinación entre los partidos del Foro, especialmente en tre el Partido de los Trabajadores( pt ) de Brasil y el Partido Socialista Uni do de Venezuela( psuv ). Esto contri buye, sin duda, a debilitar el discurso común entre sectores de derecha y de extrema izquierda acerca de la exis tencia de«dos izquierdas» confronta das y antagónicas en América Latina 1 . Valter Pomar: doctor en Historia por la Universidad de San Pablo( usp ). Es miembro del Directo rio Nacional del Partido de los Trabajadores( pt ) y secretario ejecutivo del Foro de San Pablo. Palabras claves: izquierdas, socialismo, contraofensiva conservadora, Foro de San Pablo, Amé rica Latina. 1. Álvaro Vargas Llosa habló de izquierdas«carnívoras» y«vegetarianas», pero también desde la izquierda radical se aplica el mismo clivaje, solo que invirtiendo el lado de los«buenos» y de los «malos». Sobre el tema, v. Franklin Ramírez Gallegos:«Mucho más que dos izquierdas» en Nueva Sociedad N o 205, 9-10/2006, disponible en. N ueva S ociedad 241 12 Valter Pomar En este sentido, se destaca el mensaje grabado en video y dirigido por Luiz Inácio Lula da Silva al xviii Encuen tro. En su alocución, el ex-presidente brasileño hace un balance positivo de la trayectoria de la izquierda agrupa da en el Foro de San Pablo y declara con todas las letras:«Chávez, tu victo ria será nuestra victoria» 2 . Posteriormente al encuentro, entre los días 17 y 19 de agosto de 2012, el Gru po de Trabajo(instancia equivalente a la coordinación del Foro) se reunió para planificar la implementación del plan aprobado, teniendo como puntos centrales las coyunturas de Venezue la, Ecuador, Cuba, Paraguay, Colom bia y Haití; la constitución de secre tarías regionales del Foro en Estados Unidos y en Europa; las relaciones de la izquierda latinoamericana con sus contrapartes en Oriente Medio y África del Norte, África subsaharia na y Asia. En la reunión del Grupo de Trabajo, además de la planifica ción citada, se desarrolló un debate muy interesante acerca de los desa fíos presentes y futuros del Foro de San Pablo. En estas discusiones hubo cuatro grandes coincidencias: - la constatación de que es necesario profundizar el debate acerca de los temas programáticos y estratégicos, en vista de los grandes cambios en la realidad mundial, regional y de cada uno de nuestros países; - la necesidad de superar los métodos artesanales de conducción del Foro de San Pablo, que sigue teniendo hoy básicamente el mismo modus operan di que tenía en la década de 1990; - la necesidad de tener mayor inci dencia práctica en la realidad regio nal y mundial, toda vez que el sur gimiento de otros espacios de poder (como los gobiernos de izquierda y las instancias de integración regio nal) no elimina sino que, por el con trario, hace más importante el rol de los partidos; - la evaluación positiva acerca del Foro de San Pablo, de su pasado, de su presente y del papel que puede tener en el futuro. Al mismo tiempo, hubo diferentes opiniones acerca de la caracterización del periodo histórico que vivimos a escala mundial; acerca de algunos as pectos de la coyuntura regional, en particular en lo que se refiere al ago tamiento de las estrategias adoptadas hasta ahora y acerca de cómo articu lar orgánicamente el movimiento la tinoamericano con las izquierdas en otras regiones del mundo 3 . 2. En la página electrónica está disponible la Memoria del xviii Encuentro, incluidas las actas de las reuniones del Grupo de Trabajo, de las secretarías regio nales Cono Sur, Andino-Amazónica y Meso américa y Caribe, la síntesis de los 14 talleres, de los encuentros de jóvenes, de mujeres y de parlamentarios, de los seminarios sobre go biernos y sobre descolonización, el documen to base, las resoluciones y mociones, al igual que la declaración final. 3. V., donde se publican varios artículos sobre el tema. 13 C oyuntura Foro de San Pablo: debates necesarios De todos modos, el debate reafirmó lo que ya habíamos constatado en otros espacios, e incluso en el xviii Encuentro: creado a principios de la década de 1990, en otra época histó rica, el Foro presenta debilidades teó ricas, políticas y organizativas que es necesario superar con urgencia. Pero ello no es fácil, entre otros motivos porque el Foro es y debe seguir sien do un espacio plural desde el punto de vista político-ideológico. Por lo tanto, soluciones que podrían ser ad misibles(aunque no fueran acertadas) en una internacional centralizada, no son factibles en un espacio con las ca racterísticas de este lugar de encuen tro de las izquierdas continentales. La coyuntura internacional y regio nal, así como los desafíos que en frentamos en cada uno de nuestros países, exigen cambios urgentes. La principal característica de la coyun tura latinoamericana sigue siendo la fuerte presencia de la izquierda, ya sea hegemonizando gobiernos y movimientos sociales, ya sea lide rando la oposición de los principales países de la región. Pero hay señales crecientes de que la ofensiva inicia da entre 1998 y 2002 con la elección de Hugo Chávez y Lula, respectiva mente, empieza a encontrar sus lími tes, lo que plantea la necesidad de encontrar caminos para seguir profundizando los cambios. Por otra parte, desde hace ya algunos años está en curso una contraofensi va de la derecha y del imperialismo que es facilitada por los efectos de la crisis internacional, así como por las debilidades y contradicciones de los gobiernos progresistas y de izquier da. Un ejemplo de ello es lo sucedido en Paraguay y Honduras, así como en las elecciones presidenciales de Pana má, Costa Rica y Chile, donde triun faron fuerzas conservadoras. No fue a pesar de la crisis internacio nal, sino a causa de ella, que las fuer zas de derecha han desplegado des de la elección de Barack Obama una contraofensiva que por ahora solo ha tenido éxito en los eslabones más dé biles de la cadena de gobiernos pro gresistas y de izquierda que hay en la región. Cuando en el Foro de San Pa blo, hace algunos años, advertimos sobre esta contraofensiva, no fueron pocos los que discordaron, llamando la atención hacia nuestras fortalezas y avances y hacia las contradicciones en el campo adversario. Es cierto que las dificultades y con tradicciones en el campo de las dere chas son inmensas. Pero no hay que confundir las cosas: la contraofensi va conservadora forma parte, justa mente, de su esfuerzo para enfren tar sus crisis y contradicciones. Ella implica, incluso, cambiar actores y performances . Así pasó en eeuu , don de las expectativas generadas por el ascenso de Obama hicieron que acti tudes similares a las adoptadas por George W. Bush enfrentasen menos N ueva S ociedad 241 14 Valter Pomar resistencia. Así pasó, también, en Co lombia, donde las fuerzas de derecha hicieron cambios importantes en su accionar, al tiempo que las izquier das enfrentan muchas dificultades políticas. La contraofensiva implica, también, aprovechar la crisis para aplicar aún más el garrote. Así pasa en gran par te de Europa. Así es como prosigue la escalada militar, con riesgos cada vez mayores de que Siria e Irán sean convertidos por el imperialismo en el epicentro de un conflicto de inmensas proporciones. Así es, también, como volvemos a oír la palabra«golpe» en el Cono Sur. Finalmente, el hecho de que obten gamos victorias no significa que no esté en curso una reacción conserva dora. Incluso porque algunas de es tas victorias pueden volver a encen der viejos problemas, como en cierta medida está pasando en Perú, tras la elección de Ollanta Humala, hoy en frentado con parte de la izquierda y de los movimientos sociales locales. Pasemos ahora revista de los aspec tos principales de la coyuntura y del periodo histórico en el que estamos en el plano mundial. 1. El elemento principal es la crisis. Se trata de una crisis del capitalismo neoliberal, una crisis de larga dura ción que alterna momentos agudos con periodos de aparente tranquili dad. Su faz más aguda está hoy en Europa, pero su impacto es general y crea un ambiente de inestabilidad económica, social y política con re percusiones militares. Hasta el mo mento, las capas dominantes en Eu ropa y eeuu consideran que la salida para la crisis es más de lo mismo, motivo por el cual están patrocinan do tanto el desmonte del Estado de Bienestar en Europa como operacio nes militares en la periferia. De no existir una alternativa política mente poderosa, la opción de las ca pas dominantes conducirá al mundo hacia más capitalismo y barbarie, in cluso hacia confrontaciones militares de gran escala. Por supuesto, no hay en las izquierdas un consenso acerca de la naturaleza de las alternativas: están desde las que se satisfacen con un capitalismo de Estado, pasando por la socialdemocracia clásica, hasta el socialismo anticapitalista. Y cabe destacar que las alternativas de iz quierda son políticamente más débi les allí donde la crisis es más fuerte. 2. Un segundo elemento del escena rio mundial, directamente conectado con la crisis, es el declive de la hege monía estadounidense. Este declive es un fenómeno de prolongada du ración y paradójicamente se vincu la al éxito de eeuu en la Guerra Fría. Pero lo más importante es el com portamiento de las clases dominan tes estadounidenses frente a esta si tuación. Sean cavernícolas como Mitt 15 C oyuntura Foro de San Pablo: debates necesarios Romney o partidarios del soft power como Obama, todas las fracciones de la clase dominante en eeuu comparten la obsesión de volver a liderar el mundo. Por este motivo, acentúan el manejo de sus factores de poder: los medios de comunicación, el dólar y especialmente las armas, lo cual em puja la situación mundial hacia un escenario de mayor inestabilidad, al mismo tiempo que por ahora sigue intocada la razón de fondo del decli ve: la pérdida de participación relati va de eeuu en el pib mundial. 3. Un tercer elemento de la situación global es un desplazamiento geopo lítico del centro productivo del mun do en dirección a Asia. Aunque no sea lo mismo, este desplazamiento se confunde con la emergencia de los bric y la polarización entre ellos y su modelo capitalista contra el nú cleo anglosajón hegemonizado por el neoliberalismo. Tanto el desplaza miento geopolítico como la emergen cia de los bric son tendencias y, por lo tanto, no son procesos irreversibles. De hecho, Asia y los bric son agregados de muchos países con intereses y posibilidades contradictorios entre sí. De todos modos, el desplazamiento y la emergencia de la multipolaridad, en este ambiente de crisis económica y de decadencia de la potencia hegemóni ca, tienen como consecuencia política una inestabilidad creciente. Supuestamente, un contexto de cri sis e inestabilidad constituye una oportunidad para la emergencia de soluciones antisistémicas. Pero si lo viejo está mal de salud, lo nuevo aún tiene poca fuerza. La verdad es que, desde una mirada global, las izquier das todavía están en una situación defensiva desde el punto de vista es tratégico, motivo por el cual pueden emerger soluciones reaccionarias, y de hecho, estas ya están emergiendo en algunos países. Si bien el contexto global es este, en América Latina y el Caribe estamos en mejores condiciones, ya sea para manejar los efectos de la crisis, ya sea para construir una alternativa sisté mica al capitalismo neoliberal, lo que por supuesto ayudaría mucho a la iz quierda mundial a salir de la presente situación defensiva. Pero –siempre hay un pero– la verdad es que en América Latina y el Caribe hay señales crecien tes de agotamiento de las estrategias adoptadas, hasta ahora, por las dife rentes izquierdas. Por una parte, este agotamiento re sulta del relativo éxito de las acciones emprendidas desde 1998. Por otra, se vincula a los cambios en la demanda global de commodities ; con la resisten cia de los sectores primario-exporta dor, financiero y transnacional; con las asimetrías entre los países de la re gión; con las debilidades político-or ganizativas de los sectores populares; con los límites impuestos por las ca racterísticas del Estado en cada país, etc. No por casualidad, las señales de N ueva S ociedad 241 16 Valter Pomar agotamiento de las diferentes estra tegias coinciden con una contraofen siva de la derecha. Para superar los límites estratégicos y para derrotar los intentos de recompo sición conservadores hay que profun dizar el proceso de cambio; para ello, entre tantas otras cosas, sigue siendo necesario tener partidos y saber ex traer el máximo beneficio del carácter desigual y combinado de la izquierda latinoamericana. Esta izquierda actúa en escenarios diferentes, con ritmos, programas y estrategias diferentes. Debido a ello, la integración regional constituye el terreno común, el marco dentro del cual se pueden articular y potenciar las distintas izquierdas lati noamericanas. El ritmo y la profundidad de la inte gración regional dependen, al menos en parte, de la voluntad y capacidad política hegemónica en los pueblos y gobiernos de la región. Si no tenemos éxito en hacer más rápida y profunda la integración, la contraofensiva de la derecha tenderá a ser victoriosa, total o parcialmente. Pero la integración no basta: el mis mo ambiente internacional que tor na indispensable y urgente la inte gración también constituye un límite para los cambios más profundos: con perdón de la expresión, no habrá socialismo en una sola región . Incluso por esto, necesitamos cambios urgentes en la correlación de fuerzas a esca la global. Por esta razón, es correcto preocuparse por la articulación entre las izquierdas latinoamericanas y ca ribeñas, y con las izquierdas de otras partes del mundo. Dicho esto, podemos hacer el siguien te resumen esquemático de la inter sección entre la situación mundial y la regional: actuamos bajo condicio nes objetivas que posibilitan y exigen más, pero las condiciones subjetivas que enfrentamos hoy no están permi tiendo que aprovechemos de manera adecuada las posibilidades existentes, lo cual alimenta una oposición de ul traizquierda, pero principalmente abre espacio a la derecha y al imperialismo. Por eso es tan importante mejorar la inteligencia política y las condicio nes orgánicas de funcionamiento de cada uno de nuestros partidos y del Foro de San Pablo. En lo que respec ta a los partidos, es forzoso reconocer que en muchos casos la dirección es tratégica de los procesos de la región no está en ellos sino en los gobiernos. Pero a pesar de esto, los partidos si guen teniendo un papel fundamental en términos de formulación, evalua ción, organización, dirección estra tégica y formación política. Nunca está de más recordar que los gobier nos tienen límites, se equivocan, los ganamos y los perdemos. Y que los liderazgos individuales, por más bri llantes que sean, no sustituyen los li derazgos colectivos. A lo que se suma que la experiencia de estatización de 17 C oyuntura Foro de San Pablo: debates necesarios los partidos y de confusión entre par tido/gobierno/Estado se ha mostrado históricamente dañina. Por otra parte, consideramos que per feccionar el Foro de San Pablo es el equivalente partidario de la integra ción regional: no resuelve todos los problemas estratégico-políticos y or ganizativos existentes en la región o en cada país, pero crea el ambiente en el cual podemos resolver mejor es tos problemas. El Foro de San Pablo debe continuar siendo un foro(y no una organización centralizada, aun que es necesario lograr el máximo posible de unidad de acción); debe continuar articulando partidos polí ticos(manteniendo diálogo y coope rando con los movimientos sociales, pero sin que estos movimientos sean miembros del Foro); debe continuar siendo latinoamericano y caribeño(y no mundial, a pesar de que debemos ampliar los contactos y la cooperación a escala global); debe continuar sien do plural(conteniendo, en su interior, diferentes corrientes ideológicas y po líticas, lo que no implica vacilar frente a los conflictos fundamentales). No basta, con todo, con reafirmar el Foro de San Pablo como la mejor sín tesis posible en el actual cuadro his tórico. Quedarse en este plano sería no percibir que hubo cambios impre sionantes en la realidad y que tene mos un déficit teórico y político que llenar. Pero llenar este vacío exige que el Foro se convierta él mismo en uno de los espacios para debates po líticos y teóricos de fondo. Se hace necesario superar el modo de funcio namiento artesanal con el que nos se guimos manejando y que, es forzoso decir, es el modo de funcionamiento de casi todos nuestros partidos lati noamericanos y caribeños. Al mismo tiempo, y paradójicamente, hay que reconocer que profundizar el debate de fondo y superar el funciona miento artesanal puede generar ten siones de nuevo tipo, que será preci so dimensionar bien. Un ejemplo de esto: necesitamos ampliar el diálogo y la articulación entre los partidos-quehoy-están-en-el-gobierno, pero esto no puede implicar desconsiderar o mini mizar el rol de los partidos-que-hoyestán-en-la-oposición. Desde un punto de vista práctico, me jorar el funcionamiento orgánico del Foro significa dotarlo de instrumen tos, de medios, de herramientas que nos permitan: a) perseguir los objeti vos de largo plazo establecidos en el momento de su fundación; b) imple mentar el plan de trabajo aprobado en sus encuentros y demás instancias deliberativas; c) actualizar permanen temente nuestra acción, en especial en vista de la contraofensiva conserva dora, lo que incluye la capacidad de anticiparse a los movimientos deses tabilizadores. Algunas de las acciones y medidas necesarias apuntadas por el Grupo de Trabajo son: N ueva S ociedad 241 18 Valter Pomar - implementar campañas continenta les y mundiales(por ejemplo, la cam paña de solidaridad con Venezuela, que fue objeto de una resolución es pecífica del xviii Encuentro); - solidarizarse con las organizaciones del Foro en determinados países(los casos más urgentes, en este momen to, son los de Honduras y Paraguay); - siempre y cuando sea solicitado por las respectivas organizaciones nacio nales, participar del debate y ayudar a enfrentar colectivamente los desa fíos locales(es el caso de Perú y de El Salvador, donde, por diferentes mo tivos, la presencia del Foro puede ju gar un papel importante); - ampliar el intercambio de ideas, de informaciones, de experiencias y de militantes entre las organiza ciones integrantes del Foro de San Pablo(por ejemplo, a través de una Escuela Latinoamericana); - organizar de manera más sistemáti ca el debate sobre los grandes temas estratégicos, como la naturaleza del capitalismo del siglo xxi , el balance de las tentativas de construcción del socialismo en el siglo xx , nuestros ca minos hacia el poder en América La tina, etc.; - mejorar el funcionamiento del Gru po de Trabajo, de las secretarías re gionales y de la Secretaría Ejecutiva. Estas y otras medidas con el objetivo de superar nuestras debilidades or ganizativas deben, a nuestro juicio, respetar una cláusula pétrea: man tener la naturaleza original del Foro, es decir, su carácter plural sostenido en decisiones consensuales. La expe riencia de los últimos 20 años mostró que esa naturaleza no es un obstáculo ni para los avances prácticos ni para los aciertos teóricos. En contrapar tida, en la historia hay varios ejem plos de fracaso de otras experiencias internacionales, más centralizadas y homogéneas. No obstante, en los úl timos cinco años, la experiencia ha revelado que es necesario buscar más consensos y hacer mayores esfuerzos para llevarlos a la práctica. Uno de estos consensos, como ya he mos dicho, es que necesitamos cam bios urgentes en la correlación de fuerzas global, razón por la cual hay un importante debate acerca de cómo articular las izquierdas latinoamerica nas y caribeñas con las izquierdas de otras regiones del mundo. Lo más pro ductivo, en nuestra opinión, consiste en potenciar, entre otras, las siguien tes acciones: organizar a los latinoa mericanos y caribeños residentes en otras partes del mundo, incentivándo los a participar de las organizaciones políticas y sociales locales; mantener una diplomacia muy activa e ideoló gicamente plural, a partir de nues tros gobiernos, movimientos sociales y partidos; y privilegiar la relación del Foro con instituciones similares, exis tentes o en formación en otras regio nes del mundo. En otras palabras, entendemos que el Foro de San Pablo constituye el eje a 19 C oyuntura Foro de San Pablo: debates necesarios partir del cual debemos actuar a esca la mundial. No se trata, como algunos defienden, de construir una nueva in ternacional. No es necesario aquí que nos detengamos en los aspectos prác ticos implicados en la construcción de una internacional, aunque la expe riencia demuestra que es mucho más fácil hablar del internacionalismo par tidario que organizarlo. Pero aunque los obstáculos prácticos son muy rele vantes, la dificultad decisiva es otra: las profundas contradicciones exis tentes entre las izquierdas mundiales hacen muy difícil construir una sín tesis estratégica, a escala global, que tenga algún nivel de operatividad. De hecho, no hay nada de sorpren dente en esto: en última instancia, ello tiene relación con el carácter desigual y combinado del desarrollo capitalis ta y con sus impactos sobre las actitu des predominantes en las clases tra bajadoras y en las izquierdas en cada región del mundo. Dicho de otra for ma, además de la contradicción entre capital y trabajo, están las contradic ciones intercapitalistas y el imperia lismo, que se traducen en diferencias políticas importantes también entre las izquierdas. En efecto, estos fenó menos forman el telón de fondo de la accidentada historia de las interna cionales, desde la primera de ellas, la Asociación Internacional de Trabaja dores. Y no se trata solamente de pe leas entre distintas familias ideoló gicas; se trata, también, de conflictos dentro de cada una de ellas. Un ejemplo: aunque la socialdemo cracia rusa se haya beneficiado mu cho del apoyo de la socialdemocracia internacional, la política adoptada por los bolcheviques en la Revolución Rusa fue contraria a la opinión ma yoritaria en la Segunda Internacio nal, contraria incluso a la opinión de sectores de la izquierda alemana de entonces. Otro ejemplo: aunque para los comunistas chinos haya sido muy importante el apoyo soviético, la po lítica adoptada por el Partido Co munista chino tuvo sus principales éxitos cuando siguió un rumbo con trario a la opinión mayoritaria en la Tercera Internacional. Algo semejan te se podría decir acerca de la Revo lución Cubana. Un tercer ejemplo es la contradicción existente actualmente entre algunos partidos europeos y latinoamericanos, que aun siendo parte de una mis ma familia ideológica están enfren tados en diversos asuntos de la pre sente coyuntura. Es por esto que son tan poco atractivas las propuestas de crear una nueva internacional, ya sea una internacional progresista, como proponen algunos sectores socialde mócratas descontentos con la actual situación de la Internacional Socialis ta( is ) 4 , ya sea una internacional revo lucionaria anticapitalista. 4. Sobre la crisis de la is , v. Fernando Pedrosa: «¿Es posible hoy una Internacional socialis ta y democrática?» en Nueva Sociedad N o 233, 5-6/2011, disponible en. N ueva S ociedad 241 20 Valter Pomar Estas opciones son poco atractivas, en tre otros motivos, porque una iniciati va de este tipo podría tener como efec to práctico dividir fuerzas, resucitando además la idea de que existen dos iz quierdas en América Latina. Además, nadie quiere volver a la época de los partidos guías, que presentaban sus intereses nacionales como si fuesen los intereses globales de la izquierda. Tampoco nos interesa adoptar la pos tura de los grupos izquierdistas y sus internacionales sin representatividad alguna, que confunden estrategia con ideología. Por todo esto, para articu lar las izquierdas de nuestra región con las izquierdas de otras partes, debemos fortalecer el Foro de San Pa blo, nuestra internacional latinoame ricana y caribeña. PENSAMIENTO PROPIO P ublicación trilingüe de C iencias S ociales de A mérica L atina y el C aribe Enero-Junio de 2012 Buen­ os Ai­res N o 35 LA RESPONSABILIDAD DE PROTEGER Y SU APLICABILIDAD EN AMÉRICA LATINA MENSAJE DEL DIRECTOR: La Responsabilidad de Proteger: Nuevos enfoques y nuevos desafíos en América Latina y el Caribe, Andrés Serbin . INVESTIGACIÓN& ANÁLISIS/ RESEARCH& ANALYSIS: Civil Society, Latin America and the Development of the Responsability to Protect, William Pace . Responsabilidade de Proteger e sua«responsabilidade de reagir»: Ultima ratio de um nuovo dispositivo global de segurança, Thiago Rodrigues y Graziene Carneiro de Souza . La Responsabilidad de Proteger y los intereses de los 5 Miembros Permanentes: Los casos de Darfur, Myanmar y Siria, Juan José Lucci . Las instituciones regionales y la Responsabilidad de Proteger: El eje presidencialista, Thomas Legler . La República Argentina y la Responsabilidad de Proteger: ¿Un atisbo de cambio?, Ricardo Arredondo . El concepto de Responsabilidad de Proteger: La perspectiva de la República Bolivariana de Venezuela y otros países en desarrollo, Alfredo Toro Carnevali . La Responsabilidad al Proteger: Motivaciones, contenidos y cambios, Gilberto M. A. Rodrigues . La Responsabilidad de Proteger: La perspectiva de Brasil, Juan Carlos Sainz-Borgo . CERTAMEN/ CONTEST: La aplicación de la Responsabilidad de Proteger al conflicto armado colombiano, Pablo César Rosales Zamora . DOCUMENTOS/ DOCUMENTS. RESEÑAS/ BOOK REVIEW: The Dark Side of Globalization, Raúl Allard N. Pensamiento Propio es una publicación trilingüe de la Coordinadora Regional de Investigaciones Económicas y Sociales(Cries), Lavalle 1619, piso. 9no.(1048) Buenos Aires, Argentina. Tel./ Fax:(54 11) 4372.8351. Correo electrónico:. Página web:. n Tribuna global Dilemas del socialismo moderno Más acá de la utopía, más allá del pragmatismo G onzalo D. M artner La identidad socialista se fue debilitando en las últimas décadas, en paralelo a la crisis de los Estados de Bienestar de la posguerra y a las transformaciones económicas y productivas a escala global. En ese marco, las soluciones social-liberales de la llamada «tercera vía» no hicieron más que agravar ese debilitamiento. Haciendo un balance del socialismo en el siglo xx –y en particular, de la experiencia chilena–, el autor señala que una izquierda moderna debe retomar con nuevos bríos y de manera creativa la aspiración a más comunidad, fraternidad, justicia y libertad que estuvo en la fuente del socialismo de los siglos xix y xx . ■■  La historia Lecciones del fracaso del socialismo real. Las corrientes socialistas, social demócratas y sindicalistas han pos tulado históricamente que solo las luchas sociales y políticas pueden acabar con la pauperización –absolu ta o relativa– y la deshumanización que provoca la apropiación privada de los medios de producción en las clases y los grupos sociales explota dos y subordinados. Su planteamiento original puso en cuestión la apropia ción privada de los excedentes econó micos por los poseedores del capital y sostuvo que la redistribución debía hacerse desde el corazón del proceso de producción. Las vertientes más radicales del so cialismo del siglo xix consideraron inviables las formas cooperativas de producción y la regulación de los mer cados y propusieron en cambio poner directamente en manos del Estado Gonzalo D. Martner: es profesor titular de la Universidad de Santiago de Chile. Fue presidente del Partido Socialista de Chile. Palabras claves: socialismo, democracia, capitalismo, igualdad, Tercera Vía, Concertación, Chile. N ueva S ociedad 241 22 Gonzalo D. Martner los medios de producción y de cam bio. Esto al fin se concretó en el siglo xx con las revoluciones rusa, china y cu bana, entre otras, que establecieron regímenes de partido único sin liber tades democráticas, un modelo que perduró mucho más allá de las nece sidades de la emergencia revolucio naria inicial. En paralelo, se avanzó en una fuerte centralización estatal de la asignación de recursos(los pre cios y las cantidades de bienes eran fi jados administrativamente a través de una planificación central obligatoria que funcionaba como principal me canismo de coordinación) y de la pro piedad de las empresas productivas y de distribución(con excepción, en algunos casos, de algún sector coope rativo y de propiedades campesinas, y más tarde de empresas de capitales extranjeros) 1 . La versión soviética de la lucha socia lista derivó en un autoritarismo ex tremo. En la experiencia estalinista, lejos estuvo de realizarse la abolición del Estado como aparato de domina ción, esa«boa constrictora» que apri siona a la sociedad, al decir de Karl Marx en La guerra civil en Francia, un texto de 1871 . Por el contrario, el co munismo soviético estableció una dictadura burocrática que suprimió toda libertad, sin conseguir los ni veles de igualdad ni de prosperidad colectiva prometidos. Esta experien cia dañó la esperanza emancipatoria del proyecto socialista, aunque su de rrumbe en 1989 dejó atrás la posible identificación del socialismo moderno con el comunismo soviético. La«economía de comando» en la ór bita soviética se hizo cada vez menos posible de aplicar frente a las com plejidades de coordinación de pre cios y cantidades en economías con progreso técnico acelerado. Así, fue ron emergiendo dificultades insu perables para reunir en forma cen tralizada la información pertinente sobre la multiplicación y diversifica ción generalizada de la producción de bienes y servicios y la disper sión espacial, muchas veces a escala mundial, de los respectivos procesos de producción. En palabras de Perry Anderson, la planificación centralizada realizó proe zas notables en condiciones de asedio o de guerra, tanto en las sociedades comu nistas como en las capitalistas. Pero en tiempos de paz, el sistema administrativo en los países comunistas se demostró totalmente incapaz de controlar el proble ma de la coordinación de los agentes en economías cada vez más complejas, y engendró niveles de derroche e irraciona lidad que superan con creces los de las economías de mercado en el mismo perio do, para manifestar finalmente un síntoma de crac potencial. 2 1. Ver Marie Lavigne: Del socialismo al mercado, Encuentro, Madrid, 1997. 2.«El capitalismo después del comunismo» en aavv : ¿Hay alternativa al capitalismo? Congreso Marx Internacional , Kai, Buenos Aires, 1996, p. 58. 23 T ribuna G lobal Dilemas del socialismo moderno. Más acá de la utopía, más allá del pragmatismo La experiencia mostró que la centra lización estatal genera múltiples pro blemas de coordinación y de informa ción que dificultan la asignación de recursos y que, en el mejor de los ca sos, permite un crecimiento extensi vo, incluso por periodos que pueden ser prolongados(lo que fue el caso en la Unión Soviética y los países del Este europeo entre 1950 y 1970), pero con un fuerte sacrificio del consumo, poca eficiencia en el uso de recursos, una economía paralela subterránea y amplios daños ecológicos. Los esca sos incentivos al aumento de la pro ductividad terminaron por provocar el colapso de la urss , la reforma de la economía centralizada en China y su mantenimiento ortodoxo solo en paí ses pequeños como Corea del Norte y Cuba, que siguen enfrentando pro blemas económicos severos que no siempre pueden ser explicados por el bloqueo económico que sufren 3 . El capitalismo, la socialdemocracia y la tercera vía. En efecto, la utopía de una emancipación universal pro veniente del predominio del pro letariado resultó ser un proyecto político cuestionable y sin base his tórica. Convengamos con Anderson en que el proyecto socialista decimo nónico suponía la existencia de un agente subjetivo : las nuevas relaciones de producción poscapitalistas serían puestas en práctica por el trabajador colectivo generado por la propia in dustria moderna, es decir, la clase obrera cuya conducta prefiguraba los principios de la sociedad futura. A su vez, la institución clave de tal socie dad sería la planificación concertada de los productores libremente aso ciados, sin intercambios de merca do, que a través de la abolición de la propiedad privada compartirían sus medios fundamentales de existencia, distribuyendo los bienes producidos según la capacidad de cada cual en función de las necesidades de cada uno, en una sociedad sin clases y sin Estado. El primer aspecto(la generalización de la relación salarial y la expansión de la clase obrera hasta el punto de hacerse mayoritaria y lograr«expropiar a los expropiadores») no se registró en las sociedades periféricas heterogéneas, como las latinoamericanas, caracteri zadas por economías duales con un 3. Raúl Castro ha diagnosticado con crudeza los problemas de la economía en Cuba:«Sin que las personas sientan la necesidad de tra bajar para vivir, amparadas en regulaciones estatales excesivamente paternalistas e irra cionales, jamás estimularemos el amor por el trabajo, ni solucionaremos la falta crónica de constructores, obreros agrícolas e industria les, maestros, policías y otros oficios indispen sables que poco a poco van desapareciendo. (…) Sabemos que sobran cientos de miles de trabajadores en los sectores presupuestado y empresarial, algunos analistas calculan que el exceso de plazas sobrepasa el millón de perso nas». Y concluye:«en resumen, continuar gas tando por encima de los ingresos sencillamente equivale a comernos el futuro y poner en ries go la supervivencia misma de la Revolución». Discurso pronunciado en la clausura del ix Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas, La Habana, 4 de abril de 2010, disponible en . N ueva S ociedad 241 24 Gonzalo D. Martner amplio sector informal y precario; en tanto, en los países capitalistas centrales, la tendencia al crecimien to con una articulación sistémica de las condiciones de la producción y el consumo de masas se verificó aproxi madamente desde la Revolución In dustrial hasta los«30 años gloriosos» del capitalismo regulado posterior a la Segunda Guerra Mundial. Desde entonces, las nuevas tecnologías de la información y las comunicacio nes fraccionaron e internacionaliza ron los procesos productivos, la clase obrera fabril disminuyó en número y aumentó sustancialmente la activi dad de suministro de servicios sociales y de servicios de apoyo a la pro ducción de bienes. La condición asalariada se fragmen tó y diversificó, lo que generó nuevas desigualdades y debilitó los sindica tos. Muchos proveedores de servicios no son ya mecánicamente subordina bles por el capital, en especial cuando tienen funciones de creación y concep ción de productos, o de gestión basada en el conocimiento y la información, y en determinadas circunstancias adquieren la capacidad de obtener me jores sistemáticas de su nivel de vida. Por su parte, los ocupados en trabajos asalariados de ejecución, precarios, mal pagados, junto con quienes ejer cen el autoempleo de subsistencia y quienes sobreviven en condiciones de exclusión y marginalidad, aspiran a la integración en empleos estables y no logran constituirse en actores socia les colectivos como los que suponía Marx llevarían inevitablemente a la sustitución del capitalismo. La alternativa socialdemócrata(«el mercado donde sea posible, el Estado donde sea necesario») tuvo el mérito de afianzar la primacía democrática y de construir modalidades exten didas de Estado de Bienestar en las sociedades industriales y en algunos países periféricos. Pero la evolución globalizada y financiarizada del capi talismo después de 1975 cambió las bases de acción de la socialdemocra cia clásica, y esta retrocedió en Eu ropa y el resto del mundo. La década de 1970 marcó el inicio, a escala glo bal, de la construcción en Occidente de sociedades posindustriales y del divorcio entre políticas económicas y políticas sociales en escala nacio nal, con la liberalización de los merca dos, la apertura de las economías, la dinamización de las economías emer gentes de Asia, el traslado de la manu factura a los países de bajos salarios y la financiarización creciente, lo que, junto con el acelerado cambio tecno lógico, horadó los distintos tipos de pactos que sustentaban el Estado de Bienestar de posguerra en aras de la competitividad de las economías. Los países emergentes, y especialmente China, cuestionaron los equilibrios de posguerra con sus economías de bajos salarios y escasas regulaciones sociales y ambientales y debilitaron las bases del compromiso social de posguerra. 25 T ribuna G lobal Dilemas del socialismo moderno. Más acá de la utopía, más allá del pragmatismo Esto marcó incluso a una parte de las corrientes socialistas y socialdemó cratas, que evolucionaron, luego de una etapa de refuerzo de la interven ción estatal que llevó el gasto público a sus más altos niveles en las décadas de 1980 y 1990 en las economías cen trales, hacia una crítica al Estado de Bienestar y a una estrategia de adaptación a la economía globalizada, con el neolaborista británico Tony Blair a la cabeza. Este puso énfasis en la creación de capital humano, en una lógica de autonomía individual y de flexibilidad de las inserciones labo rales y en nombre de la lucha contra los corporativismos, abandonando la política industrial y los programas sociales incondicionales 4 . El resulta do de la ola neoliberal y«blairista» en Occidente fue una mayor fragili zación de los asalariados, de los jóve nes, de las mujeres(que entraron ma sivamente en el mercado de trabajo) y de los trabajadores no calificados; un retroceso redistributivo en favor de los ingresos del capital y, en algu nos casos, un retroceso del Estado de Bienestar, en medio de fuertes cam bios demográficos y familiares, re troceso que no fue impugnado por la socialdemocracia de tinte liberal 5 . La liberalización de los mercados finan cieros desde 1990 creó, por su parte, las condiciones para la mayor crisis económica desde 1929, desencadena da en 2007-2008, lo que deslegitimó fuertemente la idea de la autorregula ción de los mercados y creó las condi ciones para repensar la opción socia lista democrática e insuflarle nuevo dinamismo 6 . En este retroceso gene ral destaca, no obstante, el«modelo nórdico», que realizó reformas capa ces de volver a dar una base econó mica y financiera sólida al Estado de Bienestar y que en medio de las turbu lencias globales mantiene, junto con algunos otros países europeos, econo mías sólidas con las más altas capaci dades redistributivas del mundo con temporáneo. En América Latina, al iniciarse el si glo xxi , luego de la etapa de las dic taduras militares y de la ola neolibe ral, se produjo una inédita mayoría 4. Esto fue justificado por Anthony Giddens, ins pirador de la«tercera vía» de Blair, del siguiente modo:«los valores de izquierdas, es decir, la so lidaridad, la reducción de las desigualdades y la protección de los vulnerables, además de la fe en el papel clave de un gobierno activo para luchar por ellos, seguían intactos, pero las políticas concebidas para materializarlos tenían que cam biar radicalmente.(…) Había que establecer una relación diferente entre el gobierno y las empre sas, reconociendo tanto el papel principal de estas en la creación de riqueza como los límites del poder estatal». Sin embargo, el balance de Giddens tiene aspectos lapidarios:«Las polí ticas laboristas conllevaban una considerable intervención del Estado en la vida económica, aunque fuera principalmente para incentivar la oferta, y había un auténtico interés en mejo rar la justicia social. Con todo, los líderes del la borismo tendrían que haber dejado mucho más claro que reconocer las virtudes de los mercados no equivale en modo alguno a postrarse ante ellos». A. Giddens:«Auge y caída del Nuevo Laborismo» en El País , 13/5/2010, disponible en . 5. Tony Judt: Algo va mal , Taurus, Madrid, 2010. 6. Dani Rodrik: The Globalization Paradox: Why Globalization, States, and Democracy Can´t Coexist , Oxford University Press, Oxford, 2011. N ueva S ociedad 241 26 Gonzalo D. Martner de gobiernos progresistas y democráticos de variadas configuraciones, incluyendo derivas populistas con liderazgos personalistas pero que re virtieron en parte la regresión distri butiva y la desnacionalización de los recursos naturales. Esto le ha permi tido a la región atravesar la actual crisis de la economía mundial en me jores condiciones que nunca antes en la historia y beneficiarse de un ma yor crecimiento y, en algunos casos, de mayor equidad 7 . ■■  El proyecto socialista democrático en el siglo xxi Valores civilizatorios e igualdad. El desafío socialista democrático en el siglo xxi es la transformación igua litaria y ecológica de la sociedad. No se trata de suprimir el mercado y abolir el Estado, sino de construir una nueva articulación entre Estado democrático, sociedad civil y merca dos regulados a escala local, nacional y mundial, para fundar racionalmen te un sistema social que sea un au téntico avance igualitario y ecológico respecto del capitalismo globaliza do 8 . Materializar esa esperanza solo puede traducirse en una acción pro longada de transformación, en la que se hacen realidad progresivamente los valores civilizatorios del socialis mo y del progresismo en el contex to de las instituciones democráticas. Para ello se requiere de procesos de reforma y transformación continua, capaces de producir metamorfosis radicales en las estructuras de po der y en el orden social, que consa gren en algunas áreas la igualdad de oportunidades y en otras la igualdad de resultados y pongan en cuestión el productivismo cortoplacista que amenaza el planeta. El socialismo lu cha por los derechos del mundo del trabajo y también por la igualdad so cial entre los géneros y contra la dis criminación de la mujer, contra la xenofobia, contra la discriminación étnica, contra la discriminación de que son objeto las minorías sexuales, contra las discriminaciones produci das por el peso de los oscurantismos culturales y de los impulsos huma nos proclives al autoritarismo y a la intolerancia. Se trata de seguir optando por el va lor de la igualdad, es decir, por una sociedad de iguales en dignidad, en derechos y en oportunidades, y por el valor de la libertad, es decir, por la ausencia de dominación y el respeto de la diferencia. Es por ello que Nor berto Bobbio define ser de izquierda como privilegiar el valor de la igual dad, incluyendo la igualdad en el dis frute de la libertad, frente a otros va lores. Así, la historia del socialismo 7. G.D. Martner:«América Latina en la crisis global» en Economía Exterior Nº 59, invierno de 2011. 8. G.D. Martner: El socialismo y los tiempos de la historia. Conversaciones con Alfredo Joignant , Prensa Latinoamericana/ Cesoc, Santiago de Chile, 2003; y Remodelar el modelo. Reflexiones para el bicentenario , lom , Santiago de Chile, 2007. 27 T ribuna G lobal Dilemas del socialismo moderno. Más acá de la utopía, más allá del pragmatismo es en gran medida la historia de los ideales igualitarios, perseguidos ya sea a través de la abolición completa de la propiedad privada –que era conside rada por Jean-Jacques Rousseau como la causa principal«de la desigualdad entre los hombres»– o a través de una gama de políticas públicas destina das a promover la justicia social me diante diferentes formas de redistri bución de los ingresos 9 . Desde la perspectiva socialista de mocrática, la libertad –es decir, la expresión de la diversidad, de la no uniformidad, de la autonomía, que es la gran promesa de la Modernidad– debe poder ser ejercida en plenitud por todos y no solo por una minoría privilegiada económicamente domi nante. Solo es en verdad libre el in dividuo emancipado de la tiranía del dinero y del capital y en interacción humana positiva con otros, que cul tiva relaciones de fraternidad y con cibe la realización de los otros como parte de la realización propia en tan to integrante de una comunidad de destino. Si se descarta la idea de la emancipa ción proletaria y universal que resul taría de procesos históricos inevita bles, tiene sentido enunciar criterios igualitarios por los que vale la pena organizar luchas políticas emancipa torias. Uno de estos criterios es la pre ferencia por la igualdad de oportuni dades de autorrealización y bienestar, de influencia política y de estatus social que, para John Roemer,«impli ca tanto una condena de la explota ción capitalista –por basarse en una injusta desigualdad en la distribución de los medios de producción–, como un apoyo al Estado de Bienestar» 10 . Para este autor, el Estado de Bienestar debe redistribuir más allá de la per tenencia directa al proletariado, pues quienes no poseen sino su fuerza de trabajo«no constituyen ya una ma yoría en las sociedades capitalistas avanzadas», ni«son tampoco de una manera evidente miembros de la cla se obrera productiva los más necesita dos(minorías raciales, especialmente las mujeres dentro de esas minorías, parte de los ancianos, los que depen den de la asistencia pública y los desempleados)». Entonces, pregunta Roemer: ¿solo quienes producen riqueza merecen recibirla, o debería recibirla todo el mundo en la medida en que tenga un derecho a la autorrealización y al bienestar? El único argumento ético sólido a favor del socialis mo es el argumento igualitarista.(...) Los socialistas deberían no ser dogmáticos acerca de qué tipos de derechos de pro piedad sobre los medios de producción conducirían a las tres igualdades(...). El vínculo entre el socialismo y la propie dad pública es tenue. Los socialistas debe rían desear los derechos de propiedad 9. N. Bobbio: Izquierdas y derechas , Taurus, Madrid, 1989 y«At the Beginning of His tory» en New Left Review vol. i N o 231, 1998, pp. 82-90. 10 . Un futuro para el socialismo, Crítica, Barcelo na, 1995, p. 28. N ueva S ociedad 241 28 Gonzalo D. Martner conducentes a una sociedad capaz de pro mover óptimamente la igualdad de opor tunidades para todos. 11 En este contexto, Roemer señala que la igualdad de bienestar y autorrea lización como completa igualdad de resultados –siguiendo a John Rawls y su idea de las desigualdades justas– implicaría para la sociedad la obli gación de suministrar dotaciones gigantescas de recursos a quienes se propusieran objetivos caros e irrea listas; en cambio,«apelar a la igual dad de oportunidades de bienestar me impone una cierta responsabili dad de elegir objetivos generadores de bienestar que sean razonables». Es una visión en todo caso más am plia que la igualdad de oportunida des liberal, reducida a que no haya discriminaciones en los contratos de trabajo y a que todos tengan acceso a la educación y avancen en ella según el mérito. En efecto, Roemer afirma la necesidad de ir mucho más allá en la igualdad de oportunidades: que las personas sean compensadas por los impedimentos y dificultades causados por condiciones que no pueden controlar. Las oportunidades están insertas en condiciones, situaciones y posiciones históricamente cons truidas que determinan en alto grado los resultados. ja que supone se preserve la separa ción de las diversas esferas de la vida social y la inconvertibilidad de las categorías de bienes constitutivas de cada una de esas esferas. Así, el peso igual de cada ciudadano en el pro ceso de decisión política, el derecho igual de cada trabajador a participar en las decisiones de su empresa, el ac ceso al éxito escolar según el solo cri terio del mérito o el acceso a las aten ciones de salud en función solo de las necesidades y no del ingreso de cada cual, son diversos criterios de igual dad relevantes en su esfera pero irre ductibles el uno al otro 12 . Siguiendo el criterio de Walzer, en la configura ción global de una situación de igual dad compleja el criterio de igualdad de resultados y de reducción de la brecha de posiciones puede ser perti nente si se aplica a determinados do minios específicos, como la seguri dad humana, la atención de la salud o el derecho a ingresos básicos. Y el de igualdad de oportunidades sería pertinente en otros dominios, como el de la actividad económica lucrati va, que debe, en su esfera de acción, mantener incentivos a la generación de excedentes, la retribución del aho rro y del trabajo desplegado por los agentes económicos según su produc tividad, de modo de no penalizar su dinamismo. No obstante, Michael Walzer tiene razón al observar que existen diver sas«esferas de justicia». Defiende una concepción de igualdad comple 11. Ibíd., p. 34. 12. M. Walzer: Las esferas de la justicia , Fondo de Cultura Económica, México, df , 2001. 29 T ribuna G lobal Dilemas del socialismo moderno. Más acá de la utopía, más allá del pragmatismo Los objetivos políticos del socialismo moderno. El socialismo moderno debe retomar con nuevos bríos la as piración a más comunidad, fraterni dad, justicia y libertad que estuvo en la fuente del socialismo de los siglos xix y xx , sin desconocer las dificulta des que esa aspiración debe enfren tar en el siglo xxi . En primer lugar, la dificultad antropológica, es decir, el malestar humano que suele acom pañar la individuación y la disolu ción de las comunidades tradicio nales en la civilización moderna. En segundo lugar, la dificultad socioló gica, que emana de la fragmentación de las identidades, del trabajo y de la vida urbana en las sociedades con temporáneas. En tercer lugar, la difi cultad ambiental, provocada por la alteración de los ecosistemas por más de 7.000 millones de humanos que ha bitan la Tierra, cuyo número se esta bilizará en los próximos decenios en más de 10.000 millones. Por último, la dificultad demográfica derivada del creciente peso relativo en la pobla ción de las personas de edad avanza da y muy avanzada. El objetivo primordial de la acción política socialista sigue siendo humanizar la sociedad. Esto no implica una lógica de prédica moral, sino de despliegue de luchas políticas, sociales y cultu rales sustentadas en alianzas com plejas, con la aspiración de articular la mayor parte de los intereses de los trabajadores asalariados, las clases medias, los autoempleados, los exclui dos y discriminados. Se trata de una alianza social que por su heteroge neidad y amplitud solo puede encon trar una expresión política en formas organizativas plurales, pero dotadas de un proyecto que las incluya, ins pire y represente en la lucha política cotidiana. La amplitud de la aspiración emanci patoria del proyecto socialista incita más que nunca a impulsar con ima ginación y espíritu práctico un pro yecto histórico civilizatorio de largo aliento. La acción gubernamental en frenta siempre dilemas y restriccio nes de corto plazo, pero en ella el so cialismo debe mantener los objetivos de expandir la calidad de vida en su dimensión de incremento de los es pacios de convivencia humana(el bien vivir más allá del trabajo para la subsistencia, donde lo prosaico deje espacio a la imaginación y la reali zación humana) y en su dimensión de respeto y valorización del medio ambiente, del enraizamiento cultural y de la apertura a las otras culturas. El socialismo es parte de la Moderni dad y de la reivindicación de la razón para promover el progreso de la con dición humana, sin desconocer que el género humano es capaz de lo me jor pero también de lo peor, y en oca siones en nombre de la razón. Como lo demostraron las tragedias del si glo xx , ese reconocimiento subraya el deber universal de promover los valores –traducidos en derechos y obligaciones– que permiten defender N ueva S ociedad 241 30 Gonzalo D. Martner eficazmente la dignidad de la condi ción humana en toda circunstancia. El segundo objetivo del socialismo es el de consagrar la democracia política extendiéndola a la democracia económica y social. Como decía Jean Jaurès,«la de mocracia es el mínimo de socialismo, el socialismo es el máximo de demo cracia». Se trata de avanzar desde los indispensables derechos civiles y polí ticos de los ciudadanos, garantizados por un orden institucional democrá tico, hacia nuevos derechos sociales, económicos, ambientales, culturales y de género. El capitalismo no es el mercado ni la democracia. El capitalismo es la concentración económica, la subor dinación de los asalariados, la apro piación privada de los recursos natu rales, la desigualdad de género y el dominio del dinero sobre el sistema político. Es, en última instancia, in compatible con los ideales democrá ticos que el socialismo busca consa grar. La transformación socialista moderna debe reemplazar progresi vamente el predominio del impulso ilimitado de acumulación por una economía plural gobernada por la democracia y orientada a satisfacer las necesidades humanas y a respetar el medio ambiente. Esto no se podrá lograr sin una cooperación acentua da en el espacio mundial con nuevas regulaciones políticas, económicas, sociales y ambientales y, en nuestro caso, trabajando por ellas al menos en el ámbito latinoamericano. Pero es en los Estados-nación y en el espacio local donde los procesos de cambio deben arraigarse en primer lugar. El socialismo moderno debe promover, junto con una nueva arquitectura de la economía internacional, una nueva economía mixta y plural en los espa cios nacional y local, con mercados pero no de mercado, con Estado fuer te pero no estatizada. Debe integrar, contrariamente al proyecto neolibe ral, cuatro lógicas económicas: - la de la provisión pública de bienes y servicios de consumo colectivo(segu ridad, infraestructura, equipamientos sociales, conocimiento e innovación) o con fuertes externalidades(educa ción, cultura, salud) que la sociedad necesita; - la de las empresas privadas com petitivas con fines de lucro insertas en mercados regulados en los que se asignan los recursos en forma des centralizada, pero con fuertes reglas antimonopólicas y de responsabili dad social y ambiental, y en ocasio nes con participación pública o de fondos de los trabajadores, y capaces de producir con eficiencia en gran es cala y para los mercados globales; - la de la economía social y solidaria de carácter cooperativo y sin fines de lucro, inserta en mercados con reglas de comercio justo o en redes locales de reciprocidad y asociada a la econo mía privada de pequeña escala y de circuitos cortos de producción-con sumo, con fuerte capacidad de pro- 31 T ribuna G lobal Dilemas del socialismo moderno. Más acá de la utopía, más allá del pragmatismo ducir integración social a través del empleo; - la de los ingresos de reemplazo fren te al desempleo, la enfermedad o la vejez y de distribución universal de una renta universal, capaz de asegu rar derechos sociales básicos. El tercer objetivo del socialismo es dominar el futuro colectivo. La sociedad moderna no solo enfrenta los clásicos problemas de la desigualdad econó mica y social, sino riesgos colectivos crecientes en materia política, econó mica y ambiental, así como la crisis de sentido y la expansión de las dro gas y la criminalidad. También debe hacerse cargo del cambio cultural que suscitan la mundialización de las co municaciones, la aceleración de la glo balización de las economías y la emer gencia de las nuevas tecnologías de la información y de las biotecnologías como motores del cambio tecnológi co. Este último aspecto tiene fuertes consecuencias éticas y abre interro gantes sobre el modo de convivir en sociedad y sobre los límites a estable cer en la intervención en los genes y los embriones y qué hacer con los productos genéticamente modifica dos, cuya respuesta no puede ser de jada solo en manos de los científicos, y menos de los poderes económicos privados. Dominar el futuro colec tivo –y sustraerlo de la lógica mer cantil– es entonces cada día más ne cesario para que el progreso técnico permita lo mejor(el más amplio bien estar y bienvivir) y no contribuya a agravar lo peor(la explotación eco nómica y la dominación política y de género, la discriminación, las diver sas formas de violencia, la degrada ción ambiental y urbana, la manipu lación genética descontrolada). El socialismo moderno debe afirmar, contrariamente al neoliberalismo –ver sión contemporánea de la vieja ideolo gía justificatoria del capitalismo–, que los seres humanos no están condena dos a funcionar de acuerdo con incen tivos vinculados al afán de lucro y la maximización del interés propio en sociedades individualistas, jerarqui zadas e injustamente desiguales, sino que están abiertos a favorecer los in tercambios recíprocos, la cooperación desinteresada y la defensa del interés general. ■■  ¿Qué pasó con el socialismo chileno? El socialismo chileno contemporáneo es una fuerza política nacida en el con texto de la crisis de la década de 1930. Sus antecedentes más remotos se en cuentran en la Sociedad de la Igualdad fundada por Santiago Arcos y Francis co Bilbao en 1850, luego en las manco munales y sociedades de resistencia, y más tarde en los sindicatos y los parti dos de izquierda, con la figura emble mática, en los albores del siglo xx , de Luis Emilio Recabarren 13 . 13. Ver Jorge Arrate y Eduardo Rojas: Memoria de la izquierda chilena i (1850-1970) , Javier Verga ra, Santiago de Chile, 2003. N ueva S ociedad 241 32 Gonzalo D. Martner El socialismo chileno nació para cam biar el orden oligárquico tradicional en Chile, y también como alternati va libertaria al estalinismo. Gobernó con el Frente Popular en 1939-1941, y también se integró brevemente al gobierno de Carlos Ibáñez en 1952 en contra de la opinión del líder his tórico del socialismo chileno del si glo xx , Salvador Allende, que lideró una combinación amplia de izquier da desde 1958. Jugó un rol protagó nico en el apoyo a las políticas de in dustrialización, de nacionalización del cobre y de reforma agraria, que marcaron la agenda política de bue na parte de la segunda mitad del si glo xx . No se alineó con el modelo soviético, aunque sí lo hizo una de sus expre siones después de 1973. En este senti do se pronunciaban su programa de 1947 y, en 1953, uno de sus líderes, Eu genio González: Ningún método de violencia estatal, menos aún la violencia erigida en sistema, es compatible con la índole del socialismo. Puede realizarse por la violencia una cerra da planificación económica que, acortan do etapas, haga pasar a un país, en breve plazo, del feudalismo agrario al indus trialismo exacerbado, pero ello se hará a costa de una inevitable deformación moral de las nuevas generaciones en el ámbito inhumano del Estado totalitario. El socialismo es revolucionario por sus objetivos, que implican un cambio radi cal en la estructura de la sociedad capita lista, pero no puede ser dictatorial por sus métodos, desde el momento en que procura el respeto a valores de vida que exigen el régimen de libertad. De ahí que no nos parezca posible separar el socia lismo de la democracia. Más aún: solo utilizando los medios de la democracia puede el socialismo alcanzar sus fines sin que ellos se vean desnaturalizados. La intervención estatal no debería convertir al Estado en empresario ni generar buro cracia ni tiranía. No hay que estatizar la economía sino socializarla, es decir, humanizarla(...). Para el socialismo es tan imperativa la defensa de los intereses y los valores humanos frente a las tendencias absorbentes del totalitarismo estatal como frente al poder económico del capitalismo monopolista. 14 A estas definiciones, dos décadas más tarde, no fue ajeno el proyec to de«vía chilena al socialismo» de Allende, quien señalaba: Chile es hoy la primera nación de la Tierra llamada a conformar el segundo modelo de transición a la sociedad socia lista(…) democrático, pluralista y liberta rio(…). Para nosotros, representantes de las fuerzas populares, las libertades polí ticas son una conquista del pueblo en el penoso camino por su emancipación. Son parte de lo que hay de positivo en el periodo histórico que dejamos atrás. Y, por lo tanto, deben permanecer(…). Nuestro camino es instaurar las liberta des sociales mediante el ejercicio de las libertades políticas, lo que requiere como base establecer la igualdad económica. 14.«Socialismo y liberalismo», discurso en el Senado, 20 de octubre de 1953, en Eugenio González Rojas: Pensamiento vigente: disjecta membra , Pequeño Dios, Santiago de Chile, 2011, p. 123. 33 T ribuna G lobal Dilemas del socialismo moderno. Más acá de la utopía, más allá del pragmatismo Este es el camino que el pueblo se ha tra zado porque reconoce que la transforma ción revolucionaria de un sistema social exige secuencias intermedias. Una revo lución simplemente política puede con sumarse en pocas semanas. Una revolu ción social y económica exige años. Si no se reconoce esta exigencia natural del cambio histórico, la realidad se encarga rá de recordarla(…). Sabemos que cam biar el sistema capitalista respetando la legalidad, institucionalidad y libertades políticas, exige adecuar nuestra acción en lo económico, político y social a cier tos límites. 15 Entre 1970 y 1973, Allende encabe zó el esfuerzo de cambio social y de independencia nacional más amplio que conociera la historia de Chile, aunque sin el suficiente sustento so cial y político y en un contexto mar cado por la Guerra Fría y la inter vención estadounidense, por lo que resultó trágicamente interrumpido por un brutal golpe de Estado y la violencia refundacional de una dic tadura que se prolongó durante 17 años. Esta impuso un modelo de li bre mercado que reconstituyó el po der de las oligarquías dominantes y que, además, logró prolongar un sis tema de interdicción parcial de la so beranía popular. En 1989 el socialismo, fragmentado después de la derrota de 1973 y con una de sus vertientes instalada en el exilio en la República Democrática Alemana y aliada al bloque soviético, se reunificó al caer el Muro de Berlín rescatando y renovando las banderas del socialismo democrático, el mensa je libertario y el respeto irrestricto de los derechos humanos. En esa línea se integró a los gobiernos de la Concerta ción. Así, el socialismo fue, entre 1990 y 2010, de nuevo un partido de gobier no, ahora como parte de una coalición mayoritaria de«centroizquierda». En tre 2000 y 2010, dos de sus miembros fueron presidentes de la República. Pero luego de su derrota de 2010, ¿cuál es su balance y cuál es su futuro? Por definición, el programa y la prácti ca gubernamental –de una transición a la democracia difícil y en amplia coalición, con intereses contradicto rios, con logros en crecimiento econó mico pero no en reducción sustancial de las desigualdades o en protección de los recursos naturales y del medio ambiente– solo recogieron parcial mente el proyecto de sociedad que el socialismo chileno ha encarnado. Esta fuerza política ganó desde 1990 legiti midad gubernamental y capacidad de inserción en el Estado, pero, al mismo tiempo, perdió raigambre en la socie dad y capacidad de propuesta y de acción contra las desigualdades. Hoy, el pragmatismo burocrático que ca racteriza su dirección no necesita de inserción social ni de programa. En efecto, el socialismo sufrió una pérdi da de identidad en pos de llegar al po 15.«La‘vía chilena al socialismo’», discurso ante el Congreso de la República, 21 de mayo de 1971, disponible en. N ueva S ociedad 241 34 Gonzalo D. Martner der gubernamental mediante alianzas desequilibradas con partidos de cen tro, en las que renunció progresiva mente a rasgos centrales de su propio programa. La sociedad civil, y en especial los jóvenes, han en cambio radicalizado sus aspiraciones y ampliado su capa cidad de movilización autónoma. Esta evolución reciente ha puesto la forma partidaria tradicional del socialismo en crisis y este ha experimentado su cesivas escisiones. El futuro dirá si puede recomponerse como fuerza de transformación, lo que en todo caso supondrá un esquema de alianzas concordante con aspiraciones programáticas presentes en la sociedad, como la recuperación para el Estado de la propiedad y de las rentas de los recursos naturales y su inversión en el desarrollo productivo y en la pro tección social, la negociación colecti va y el derecho de huelga efectivos, la promoción de derechos universa les que incluyan la educación pública gratuita y un sistema público de sa lud de calidad, la igualdad de género, el derecho al aborto, el reconocimien to de derechos a los pueblos origi narios, el matrimonio igualitario, la protección del ambiente, el desarrollo local contra la segregación urbana, etc. Estas aspiraciones programáticas no podrán prosperar sin la refunda ción de las instituciones y una nueva constitución que refleje la soberanía popular y la cultura ciudadana chile na de inicios del siglo xxi . Po­lí­tic­ a y go­bier­no Segundo semestre de 2012 México, df Volumen xix N o 2 ARTÍCULOS: Irma Méndez de Hoyos , Coaliciones preelectorales y competencia partidista en México a nivel federal y local(1994-2011). Alejandro Trelles y Diego Martínez , Fronteras electorales: Lecciones de la redistritación en México para California. Irvin Mikhail Soto Zatueta y Willy W. Cortez , El papel de la educación sobre la competencia política en México: Un análisis a nivel estatal, 1980-2009. ENSAYO: Gonzalo Castañeda , Un mundo sin elefantes y un México competitivo. NOTAS DE INVESTIGACIÓN: Javier Hurtado y Alberto Arellano Ríos , Las agrupaciones políticas nacionales( apn ) y el registro condicionado de los partidos políticos en México. María Laura Tagina , Factores contextuales, predisposiciones de largo plazo y accountability electoral en Argentina en tiempos del Kirchnerismo. RESEÑAS. Política y Gobierno es una publicación semestral de la División de Estudios Políticos del Centro de Investigación y Docencia Económicas( cide ), Carretera México-Toluca 3655, Km 16,5, Lomas de Santa Fe, 01210 México, df . Apartado postal 116-114, 01130 México, df . Tel.: 727.9836/727.9800, ext. 2202. Fax: 570.4277/727.9876. Correo electrónico:. Página web:. TEMA CENTRAL Globalización en 3 d La globalización popular y el sistema mundial no-hegemónico G ustavo L ins R ibeiro Actualmente, la«ilicitud global» llama mucho la atención por su escala y poder. Sin embargo, separar lo lícito de lo ilícito resulta más complejo de lo que parece a primera vista, y el mundo actual está lejos de ser el escenario de una disputa entre honestos y deshonestos. En este artículo se analizan los procesos de globalización orquestados por gente del pueblo, que han dado lugar en América Latina a enormes mercados articulados con la diáspora china. En ese marco, se analiza la ambivalencia de la«piratería»: si es cierto que asume un potencial subversivo frente al capitalismo, al mismo tiempo se mezcla contradictoriamente con él, al enlazarse con las necesidades de consumo del mundo contemporáneo. ■■  Introducción M illones de personas en todo el mundo se encuentran directa o indirecta mente involucradas en lo que he denominado«globalización económica des de abajo» o«globalización popular», en calidad de productores, vendedores Gustavo Lins Ribeiro: doctor en Antropología por la City University of New York. Es profesor titular del Departamento de Antropología, coordinador del Laboratorio de Estudios de la Glo balización y el Desarrollo de la Universidad de Brasilia e investigador del Consejo Nacional de Investigación y Desarrollo Tecnológico de Brasil. Fue presidente del Consejo Mundial de Aso ciaciones Antropológicas. Su último libro es Globalization from Below: The World´s Other Economy (coeditado con Gordon Mathews y Carlos Alba Vega, Routledge, Londres, 2012). Palabras claves: globalización popular, sistema mundial no-hegemónico, capitalismo, piratería, América Latina. Nota: este artículo es una versión actualizada y ampliada de la ponencia presentada en la iii Conferencia Esther Hermitte, Instituto de Desarrollo Económico y Social, Buenos Aires, 24 de noviembre de 2006, y de los artículos publicados en la Revista Brasileira de Ciências Sociais vol. 25 N o 74, 2010 y en Alambre. Comunicación, Información y Cultura N o 1, 3/2008. Traducción del portu gués de Sara Daitch. 37 T ema C entral La globalización popular y el sistema mundial no-hegemónico o consumidores 1 . ¿Quién no ha visto productos«pirateados», electrónicos, ropas, carteras, zapatillas y juguetes o bagatelas globales, que se venden en mercados populares o son ofrecidos por vendedores ambulantes en sus pues tos y en las calles de cualquier ciudad? Parte de la definición de globalización popular se refiere a la participación de agentes sociales que, en general, no son considerados en los estudios sobre globalización, o si lo son, solo figuran como migrantes o«transmi grantes». La mayoría de las veces no se tiene en cuenta la existencia de un sistema más amplio, de escala global, cuyos alcances y variadas interco nexiones es necesario estudiar. Los agentes sociales que me interesan son, para decirlo de una manera simple y directa, gente del pueblo. Existe una globalización económica no-hegemónica formada por mercados populares y flujos de comercio que están, en gran medida, animados por gente del pueblo y no por representantes de las elites. Aquí utilizo el adjetivo«popu lar» de forma análoga a como lo usa Néstor García Canclini en su ya clásico Las culturas populares en el capitalismo 2 . Siguiendo a este autor, puedo decir que las globalizaciones populares, en plural,«se configuran en un proceso de apropiación desigual de los bienes económicos y culturales» del mundo globalizado por parte de los«sectores subalternos» 3 . Tales procesos«son realizados por el pueblo compartiendo las condiciones generales de produc ción, circulación y consumo del sistema en que vive(...) y a la vez dándose 1. Hace algunos años, hemos investigado con estudiantes de la Universidad de Brasilia lo que he denominado«otras globalizaciones políticas y económicas», formas de globalización des de abajo. Ver G. Lins Ribeiro:«Other Globalizations. Alter-native Transnational Processes and Agents» en Série Antropológia N o 389, Universidad de Brasilia, Brasilia, 2006;«Economic Globali zation from Below» en Etnográfica N o 2, 2006, pp. 233-249;«El sistema mundial no-hegemónico y la globalización popular» en Anuario de Estudios en Antropología Social 2006 , ides , Buenos Aires, 2007, pp. 7-19;«De Guangdong a Caruaru» en Le Monde diplomatique Brasil vol. 2 N o 20, 3/2009, pp. 8-9;«Non-Hegemonic Globalizations. Alter-native Transnational Processes and Agents» en Anthropological Theory vol. 9 N o 3, 2009, pp. 1-33;«De Guangdong a Caruaru» en Revista Brasileira de Sociologia da Emoção vol. 8 N o 24, 2009, pp. 510-522. En este artículo solo me interesan las«otras globalizaciones económicas». Muchos de los datos que se encuentran aquí están tomados de los trabajos de Angelo José Sátyro de Souza:«Feira do Paraguai: território e poder. História e memó ria», tesis de licenciatura, Universidad de Brasilia, 2000; Breno Einstein Figueiredo:«De feirantes da feira do Paraguai a micro-empresários», tesis de licenciatura, Universidad de Brasilia, 2001; Munich Nascimento:«A rua 25 de Março e a imigração sírio-libanesa para São Paulo», tesis de licenciatura, Universidad de Brasilia, 2006; Rachel Dubard de Moura Rocha:«Nem daqui, nem da China. Um estudo antropológico sobre identidades multifacetadas dos migrantes chineses na Feira dos Importados, Brasília, df », tesis de licenciatura, Universidad de Brasilia, 2007; Gustavo Paulo Santos:«Consumo de metáforas: conotações e usos sociais de logomarcas em estudos com parados», tesis de licenciatura, Universidad de Brasilia, 2008; y Carolina Vicente Ferreira Lima: «Consumo feminino de produtos de superlogomarcas e produtos piratas de superlogomarcas», tesis de licenciatura, Universidad de Brasilia, 2008. 2. Nueva Imagen, México, df , 1982. 3. Ibíd., p. 62. N ueva S ociedad 241 38 Gustavo Lins Ribeiro sus propias estructuras» 4 . Existe tanto una interpenetración como una inte racción conflictiva entre lo popular y lo hegemónico 5 . Los mercados, los flujos y las redes de comercio de la globalización popu lar forman parte del sistema mundial no-hegemónico. En general, sus acti vidades se consideran ilegales o«contrabando». Los poderes establecidos llaman«productos piratas» a la gran cantidad de mercaderías que allí se venden. Estas actividades son ilegítimas desde el punto de vista de los po derosos que las combaten en nombre de la legalidad. Así, es imposible en trar en esta arena sin abordar primero la discusión sobre lo que es legal e ilegal, lícito e ilícito. ■■  Legal/ ilegal, lícito/ ilícito En la actualidad, la«ilicitud global» llama mucho la atención por su escala y poder. Moisés Naím, editor de la revista Foreign Policy , publicó en 2005 Ilícito. Cómo traficantes, contrabandistas y piratas están cambiando el mundo 6 , un libro canónico dentro de la literatura conservadora dedicado a divulgar, en palabras de Itty Abraham y Willem Van Schendel, la existencia de«un espectro que atemoriza a la globalización», el fantasma del crimen orga nizado internacional 7 . El libro de Naím presenta una visión alarmante de cómo el«comercio global ilícito», que mueve miles de millones de dólares por año, representa una amenaza para la buena salud de la sociedad y el capitalismo contemporáneos. Es curioso que su autor termine por abrazar la tesis –nada neoliberal– de que el creciente debilitamiento de los Estados, provocado por la intensificación de la globalización, es un factor primor dial para el aumento de las actividades ilícitas en el mundo. Naím brinda una definición de«comercio global ilícito» emblemática de la interpreta ción conservadora: Es el comercio que rompe las reglas: las leyes, las reglamentaciones, las licencias, los impuestos, las prohibiciones y todos los procedimientos que las naciones emplean para organizar los negocios, proteger a sus ciudadanos, reunir recursos e implementar códi gos morales. Incluye las compraventas que son estrictamente ilegales en todas partes y otras que pueden ser ilegales en algunos países y aceptadas en otros. El comercio ilícito 4. Ibíd. 5. Ibíd., p. 63. 6 . Illicit : How Smugglers, Traffickers, and Copycats are Hijacking the Global Economy , Doubleday, Nue va York, 2005. La edición en español fue publicada por Debate, Barcelona, 2006. 7.«Introduction: The Making of Illicitness» en W. Van Schendel e I. Abraham(eds.): Illicit Flows and Criminal Things , Indiana University Press, Bloomington, 2005, p. 2. 39 T ema C entral La globalización popular y el sistema mundial no-hegemónico © Nueva Sociedad/ Daniela Rico 2012 N ueva S ociedad 241 40 Gustavo Lins Ribeiro es altamente perjudicial, claro, para los negocios legítimos. Pero hay excepciones. Así (…) existe una enorme área gris entre transacciones legales e ilegales, un área gris que los comerciantes ilícitos han usado en su propio beneficio. 8 Para Naím, el«comercio global ilícito» florece y triunfa en un mundo más interconectado, que tiene fronteras más porosas y poderosas tecnologías (como internet) en manos de«civiles», menos barreras para el comercio y más agentes no estatales que operan en el escenario internacional. El presente es el paraíso del contrabandista. El crimen organizado, a pesar de haberse descentralizado de manera creciente y de trabajar en red, tiene mayor poder político y ha llegado a ocupar importantes espacios en los Estados más débi les. Naím considera que, a pesar de la antigüedad de las actividades ilícitas en el plano internacional, la actual inten Naím considera que, sidad del fenómeno lo sitúa en un nuevo a pesar de la antigüedad de las actividades ilícitas escalón. Aun con su lenguaje conservador (el mal debe ser sofocado por el bien), Ilícito deja en claro, sin decirlo de esa forma, que en el plano internacional, el sistema mundial no-hegemónico tiende la actual intensidad del fenómeno lo sitúa en a crecer gracias al aumento de la compre sión del tiempo-espacio –por las mejoras de los sistemas de comunicación y trans un nuevo escalón n porte–, de las redes implementadas por el capitalismo flexible y del debilitamiento de la capacidad de intervención y regulación de los Estados. Naím percibe el carácter sistémico del«comercio global ilícito» cuando plantea la existencia de un sistema formado por redes y nudos. En línea con su visión negativa, este autor observa una oposición global entre dos polos que lleva a la coli sión entre puntos claros y agujeros negros geopolíticos. Estos últimos son«los lugares donde las redes de tráfico‘viven’ y florecen» 9 y pueden coincidir con: a) Estados-nación donde no existe el Estado de derecho; b) regiones fuera de la ley y anárquicas dentro de algunos países, como las áreas montañosas de Córcega y los estados mexicanos de la frontera con Estados Unidos; c) áreas de frontera, como el Triángulo de Oro del Sudeste asiático o la Triple Fron tera en América del Sur; d) sistemas de vecindades y localidades, como las comunidades libanesas en las capitales de África occidental; y e) los espacios en internet. La diferencia entre puntos claros y agujeros negros geopolíticos no reside en la presencia o en la ausencia de redes ilícitas –puesto que ellas 8. M. Naím: ob. cit., p. 2. 9. Ibíd., p. 261. 41 T ema C entral La globalización popular y el sistema mundial no-hegemónico «están en todas partes» 10 –, sino en la existencia o no de una capacidad cívica y estatal suficiente como para enfrentarse a ellas. Para Naím, un factor crucial –que les confiere a los agujeros negros buena parte de su potencia– es su capacidad de conexión especializada con los puntos claros. Una región remota, primitiva y mal gobernada –o desgobernada– no es un agujero negro geopolítico, a no ser que pueda irradiar amenazas a lugares distantes. Las redes de comercio que operan internacionalmente sirven como canales a través de los cuales tales amenazas se mueven desde lugares remotos hacia el resto del mundo. 11 En esta interpretación, los puntos claros y los agujeros negros mantienen re laciones y forman parte de redes que atraviesan los Estados-nación. Cuanto más claro sea un punto(y más altos los precios que los productos ilícitos pue den alcanzar), más atractivo será para que las redes de agujeros negros puedan ofrecer sus bienes y servicios, en especial porque la diferencia de precios es el factor determinante para el comercio ilícito. Sin embargo, el análisis de Naím, por más sofisticado y consustanciado que pueda parecer, incurre en los problemas típicos de las interpretaciones des tinadas a replicar la hegemonía existente. En primer lugar, está marcado por un etnocentrismo imperial, como si ese fuera el orden natural de las cosas. No puede observar, o no se preocupa por ello, que la dicotomía«punto claro/ agujero negro» ha sido históricamente construida en términos de relaciones desiguales de poder entre los diferentes sectores sociales, económicos, políticos y étnicos del sistema mundial, que crean una economía política global particu lar. Además, al considerar las relaciones entre los puntos claros y los agujeros negros, lo hace de una manera simplificada, subestimando la circulación entre ambos. Por último, en un sesgo típico del análisis de los poderosos, homoge neiza a los actores, especialmente a los integrantes de lo que he denominado «sistema mundial no-hegemónico». Todos caen en la misma bolsa, desde los integrantes de los carteles de la droga hasta los sacoleiros –como se llama en Brasil a quienes practican el comercio de larga distancia típico de la globaliza ción popular–, todos quedan inmersos en un universo cuya caracterización de ilegal es tomada como natural y moralmente evidente. En realidad, la cuestión de los límites entre lo legal y lo ilegal, que a primera vista parece sencilla, al ser examinada de cerca se revela más complicada que una disputa entre honestos y deshonestos, entre el bien y el mal, y se acerca 10. Ibíd., p. 263. 11. Ibíd., pp. 264-265. N ueva S ociedad 241 42 Gustavo Lins Ribeiro mucho más al problema histórico de la distribución desigual de poder en un mundo económica, política y culturalmente diferenciado. Muchos de los agentes y las corporaciones capitalistas que supuestamente cumplen en la actualidad con la ley y están en apariencia expuestos a la voracidad de nue vos agentes económicos ilegales, están o estuvieron en una posición donde la línea legal/ilegal tampoco es o era respetada 12 . Como afirma Vera da Silva Son las elites estatales Telles,«las relaciones inciertas entre lo lícito, lo ilegal y lo ilícito constituyen un las que han mantenido en fenómeno transversal en la experiencia el transcurso de los contemporánea» 13 . siglos el monopolio de la Pero en esta discusión, así como en las definición y la regulación de relativas a la economía informal, la en la legalidad/ilegalidad n tidad central que está en juego es el Es tado. Son las elites estatales las que han mantenido en el transcurso de los siglos el monopolio de la definición y la re gulación de la legalidad/ilegalidad. Es efectivamente lo que apuntan algunos trabajos como el de Josiah Heyman y Alan Smart; para ellos, La ley de los Estados crea inevitablemente sus contrapartidas, zonas de ambigüe dad y de ilegalidad abierta. El hampa, los piratas y las bandas, los mercados negros, los migrantes ilegales, los contrabandistas y las redes de extorsión son tópicos que causan una cierta atracción sensacionalista o tal vez provocadora. Pero no existen separados del Estado, ni el Estado de ellos. Habiéndose desarrollado necesariamen te conectadas, la ley estatal y su evasión deben ser estudiadas juntas(…) es intere sante investigar las condiciones bajo las cuales los gobiernos y las prácticas ilegales gozan de algún tipo de simbiosis y aquellas que resultan en mayores o menores grados de conflicto. 14 Además, se deben incluir las formas en las cuales la sociedad está estruc turada, la dinámica de su poder político y de sus políticas económicas, así como también coyunturas económicas y percepciones culturales sobre co rrupción 15 . Para entender lo que efectivamente ocurre, es necesario ir más allá de una perspectiva negativa, que toma como base un pretendido mo nopolio moral de la honestidad por parte de un segmento social. Es preciso, 12. Carolyn Nordstrom: Global Outlaws. Crime, Money, and Power in the Contemporary World, University of California Press, Berkeley, 2007. 13.«Ilegalismos urbanos e a cidade» en Novos Estudos N o 84, 2009, p. 156. 14. J.McC. Heyman y A. Smart:«States and Illegal Practices: An Overview» en J.McC. Heyman (ed.): States and Illegal Practices , Berg, Oxford-Nueva York, 1999, p. 1. 15. F. LaMond Tullis: Unintended Consequences: Illegal Drugs and Drug Policies in Nine Countries , Lynne Rienner, Boulder, 1995; J.McC. Heyman y A. Smart: ob. cit., p. 5. 43 T ema C entral La globalización popular y el sistema mundial no-hegemónico en palabras de Heyman y Smart, ir más allá del formalismo legal y político para reconocer que«ilegalidad no necesariamente significa que las activida des son ilegítimas cuando hay hegemonías incompletas y prácticas estatales parciales y frecuentemente comprometidas» 16 . El análisis histórico también ha demostrado, en especial cuando se trata de los albores del Estado moderno e interventor, la fuerte relación entre el Estado y las redes violentas, así como el rol de la depredación en la acumulación de capital 17 . Al mismo tiempo, y a pesar de la creciente capacidad de imponer la ley que acompañó la consolida ción de los Estados a partir del siglo xix ,«no hay ninguna razón para suponer que la capacidad del Estado de imponer obediencia aumente siempre, o que desafiar la ley sea un resultado temporal de la ineficiencia y de tácticas inapro piadas de la aplicación de la ley» 18 . Para estos autores, el Estado moderno«no está hecho apenas de ley y orden, sino que es un complejo entramado entre lo legal y lo ilegal» 19 . En efecto, las relaciones entre lo legal y lo ilegal son multifacéticas y comple jas, ya que involucran intereses normativos, políticos y morales diversos. En lo relativo al sistema mundial no-hegemónico, también puede enriquecerse su comprensión a través de planteos cuyo foco se mueve en las fronteras entre la economía informal y la economía ilícita 20 y entre lo ilícito y lo ilegal 21 . En el proceso de presentar las diferencias y las definiciones cruciales en la cons trucción de la noción de sistema mundial no-hegemónico, es preciso estable cer una distinción fina entre economía informal e ilícita y, en segundo lugar, entre lo que es ilegal y lo que es ilícito. ■■  ¿Ilegal o informal? No es mi propósito entrar en la vasta discusión sobre economía informal o mercado informal. En ella se encuentra, no obstante, un debate con gran inci dencia sobre lo que me ocupa aquí: el poder de regulación del Estado, la con sideración de la legitimidad de las prácticas de los actores económicos, la rela ción entre los universos formales e informales, el papel de la confianza, de las redes sociales, etc. Tampoco llamaré«economía informal global» a la globali zación popular, pues creo que el énfasis en la hegemonía es más esclarecedor 16. Ob. cit., p. 8. 17. Ibíd. 18. Ibíd., p. 9. 19. Ibíd. 20. Rosinaldo Silva de Sousa:«Narcotráfico y economía ilícita: las redes del crimen organizado en Río de Janeiro» en Revista Mexicana de Sociología vol. 66 N o 1, 2004. 21. I. Abraham y W. Van Schendel: ob. cit. N ueva S ociedad 241 44 Gustavo Lins Ribeiro para las relaciones en juego. A los fines de mis objetivos en este artículo, es suficiente considerar la diferencia entre economía informal y economía ilícita presentada por Rosinaldo Silva de Sousa 22 , que permite dejar en claro la dis tinción central que establezco entre crimen organizado global y globalización popular. Lo que Sousa denomina«economía informal» equivale para mí, en el plano global, a la globalización popular. Para Sousa, el«sistema de comer cio ilícito» –del cual forma parte el narcotráfico, por ejemplo– y la«economía informal» comparten dos características generales para su funcionamiento: el uso de la corrupción y la importancia del«valor confianza» y de ciertos principios de reciprocidad 23 . Entre tanto, para el sistema de comercio ilícito hay un tercer factor crucial, marginal a la dinámica de la economía infor Para el sistema de mal: el uso de la violencia. En suma, Sousa distingue la economía informal de la ilícita comercio ilícito hay según las relaciones sociales diferenciadas un factor crucial, marginal a la dinámica de particulares de cada una. En la informal, que se beneficia de la omisión del Estado, prevalecen el«valor confianza» y determi la economía informal: nados principios de reciprocidad; sus agen el uso de la violencia n tes no anhelan dominar los medios de la violencia. En la economía ilícita, confianza y reciprocidad también están presentes, pero prevalecen la violencia ilegíti ma y la corrupción de los agentes públicos. Para mí, entonces, una diferencia fundamental entre el crimen organizado global y la globalización popular radica en la falta de centralidad, en esta última, de la violencia como un factor regulador de las actividades económicas, especialmente en lo que respecta a la validez de los contratos entre los agentes económicos. Abraham y Van Schendel enfatizan la diferencia entre legal ,«lo que los Es tados consideran como legítimo», y lícito ,«lo que las personas involucradas en redes transnacionales consideran como legítimo» 24 . Así, numerosos flujos de personas, mercaderías e informaciones son considerados ilegales porque desafían las normas de las autoridades formales, pero son considerados lícitos por las personas implicadas en las transacciones. Estos autores argumentan que existe«una diferencia cualitativa de escala e intención entre las activida 22.«Narcotráfico y economía ilícita: las redes del crimen organizado en Río de Janeiro», cit. 23. Larissa Lomnitz Adler:«Informal Exchange Networks in Formal Systems: A Theoretical Mo del» en American Anthropologist vol. 90 N o 1, 1988, y«Redes informales de intercambio en sistemas formales» en L. Lomnitz Adler: Redes sociales, cultura y poder: ensayos de antropología latinoamericana , Miguel Ángel Porrúa, México, df , 1994, pp. 152-166. 24. Ob. cit., p. 4. 45 T ema C entral La globalización popular y el sistema mundial no-hegemónico des de bandas organizadas internacionalmente y las múltiples microprácticas que, a pesar de ser ilegales en un sentido formal, no son motivadas por una lógica estructural organizativa ni por un propósito unificado» 25 . Para analizar las líneas fluidas entre lo lícito y lo ilícito en el mundo de los flujos globales, Abraham y Van Schendel utilizan los conceptos de«cadenas de mer cancías»(los trayectos recorridos por los bienes, desde su producción hasta el consumo) y«espacios regulatorios»(zonas en las cuales predominan conjuntos específicos de normas o reglas, estatales o sociales). Se trata de una opción in terpretativa bastante productiva para pensar las prácticas transnacionales. Ellos definen las«actividades criminales transnacionales» como« formas de prácticas sociales que intersectan dos o más espacios regulatorios y que violan por lo menos una regla normativa o legal» 26 . Como es bien sabido, la producción, la circula ción y el consumo de mercancías pueden ocurrir en espacios circunscriptos o atravesar diferentes espacios regulatorios. De esta manera, ciertas mercancías que entran en determinados flujos y atraviesan ciertos espacios regulatorios pueden transformarse de legales en ilegales, o viceversa. Por ejemplo, las cajas de whisky escocés que se producen y exportan legalmente en un país pueden ser introducidas y vendidas ilegalmente en otro. La producción de hojas de coca en Bolivia es otro interesante ejemplo de cómo los signos se transforman según los diferentes espacios regulatorios. Si se produce en determinadas áreas del país y en cierta cantidad, la hoja de coca es legal y su producción se entiende como legítimamente dirigida al consumo tradicional de las poblaciones indíge nas y campesinas. Fuera de esto, su producción es ilegal y pasa a ser sospechosa de orientarse al mercado de la coca-cocaína 27 . El lavado de dinero es visto por Abraham y Van Schendel como un ejemplo de legalización en las transforma ciones posibles del par lícito-ilícito 28 . La conversión de drogas ilegales en dinero permite, por medio del lavado, su conversión en flujos lícitos. Para estos auto res,«lo que determina la legalidad y la ilegalidad en diferentes puntos de la cadena de mercancías es la escala regulatoria específica en la cual el objeto se encuentra» 29 , por eso es importante identificar el«origen de la autoridad regu latoria» y, en consecuencia,«distinguir entre los orígenes político(legal e ilegal) y social(lícito e ilícito) de la autoridad regulatoria» 30 . Lícito/ilícito, entonces, se refieren mucho más a las percepciones sociales que a la letra de la ley. 25. Ibíd. 26. Ibíd., p. 15. 27. R. Silva de Sousa:«Os cocaleros do Chapare: coca, cocaína e políticas internacionais antidro gas na Bolívia», tesis de doctorado, Universidad de Brasilia, 2006. 28. Ob. cit. 29. Ibíd., p. 17. 30. Ibíd. N ueva S ociedad 241 46 Gustavo Lins Ribeiro Al introducir el concepto de legitimidad social o licitud y contrastarlo con legiti midad política o legalidad, buscamos resaltar la naturaleza políticamente derivada de esta distinción y sus bases morales-institucionales, en el propósito de ayudar a desnaturalizar la Ley como la condición del sentido común del espacio doméstico nacional. 31 Frente a las dificultades para encontrar soluciones universales a las contradic ciones existentes entre los pares legal/ilegal y lícito/ilícito, especialmente en el ámbito transnacional que atraviesa las leyes enmarcadas por los Estadosnación, Abraham y Van Schendel construyen una noción cuya definición, en última instancia, está determinada por los cruces entre lo lícito y lo ilegal y en tre lo ilícito y lo legal: lo (i)lícito . Se interesan especialmente por el cruce entre lo lícito y lo ilegal que crea un espacio donde Abraham y Van Schendel lo (i)lícito significa actividades«legalmente construyen una noción cuya definición, en última abolidas pero socialmente sancionadas y protegidas» 32 como aquellas que animan, debo mencionar, la globalización popular; instancia, está determinada es decir, las actividades de los sacoleiros y por los cruces entre lo lícito y lo ilegal y entre lo ilícito y lo legal: lo(i)lícito n de los mercados populares de superlogos 33 y gadgets globales. En muchos contextos, lo«socialmente lícito» domina lo«formal mente ilegal», como en el ejemplo presen tado por los autores sobre la venta en Pa quistán de dvd de películas producidas en la India. La visibilidad y el carácter rutinario de las actividades ilegales no impiden que el Estado las reprima, algo que con frecuencia lleva a cabo la policía en momentos de elevado sentido de «misión cívica y pública» 34 . ■■  Una advertencia antes de proseguir Al entrar en un universo de prácticas y representaciones sociales altamente atravesado por valores, y donde el bien y el mal son en muchas oportunidades tenidos como absolutos, el análisis sociológico y antropológico corre el riesgo de ser acusado, en una lectura conservadora, de enaltecer el crimen y demonizar al Estado. Es claro que, en estos contextos complejos y delicados, no se trata ni de 31. Ibíd., p. 31. 32. Ob. cit., p. 22. 33. Hsiao-hung Chang denominó«superlogos» al conjunto de marcas altamente reconocidas a es cala internacional y que se han tornado en símbolos globales de estatus privilegiado(Louis Vuitton, Fendi, Armani, Dior, Gucci, Nike, Adidas, Rolex, Ray-Ban, Sony y muchas otras). Hsiao-hung Chang: «Fake Logos, Fake Theory, Fake Globalization» en Inter-Asia Cultural Studies vol. 5 N o 2, 2004. 34. I. Abraham y W. Van Schendel: ob. cit., p. 22. 47 T ema C entral La globalización popular y el sistema mundial no-hegemónico una cosa ni de la otra. Reconocer que las líneas entre lo legal y lo ilegal se definen por relaciones históricas de poder y por el ejercicio de la hegemonía no representa una posición relativista, en la que todo lo que es ilegal es aceptable o toda legali dad es absurda. En este universo, los dilemas de la investigación antropológica crítica se sitúan en medio de varias tensiones y el fiel de la balanza es el sentido común del investigador. Así como no es posible tornar absolutos el Estado y la legalidad, tampoco se pueden presentar como románticas las prácticas ilegales. La cuestión es bien resumida por Heyman y Smart: Mucho de lo que es ilegal es peligroso y mucho de lo que es legal es razonable. Tanto el fraude financiero como la violencia física deben ser prohibidos, procesados y castiga dos. El mero hecho de que la ilegalidad persista y frecuentemente se entremezcle con el mundo legal y formal no justifica una posición puramente relativista. De la misma manera, a pesar de que el Estado es un instrumento de fuerza organizada y de preda ción(impuestos), en la medida en que incorpora elementos razonables de la ley, no se equipara completamente a la fuerza y a la predación ilegales. Sin embargo, no podemos sostener lo contrario, esto es, que todo lo que el Estado formal hace es moralmente eficaz y que todas las actividades ilegales son inmorales y deberían ser suprimidas. Esto no se sostiene ni en el sentido empírico(…) ni en el sentido moral. En este último caso, muchas actividades clasificadas como ilegales tienen una amplia vida legítima en la sociedad(o en grupos particulares) y, en estas circunstancias, la respuesta estatal constituye mala legislación, aumentando la ilegalidad, incluyendo aquí«guerras» de todo tipo que son moralmente peores que la violación original. Un trabajo académico cuidadoso que tras cienda la suposición de que toda ley formal es buena y toda ilegalidad es un«problema» que debe eliminarse y que, al mismo tiempo, apunte al balance específico en cada caso, puede informar las elecciones morales públicas que debemos hacer. 35 ■■  El sistema global no-hegemónico En primer lugar, haré una rápida consideración histórica, casi una digresión, para evitar un problema común cuando el asunto que se discute es la glo balización: la tendencia a creer que se trata de fenómenos nuevos que jamás sucedieron. Muchas de las mercancías vendidas en el ámbito de la globali zación popular son verdaderos simulacros, para usar la expresión de Jean Baudrillard, copias con altos niveles de perfección. En realidad, la producción de copias no autorizadas es una actividad milenaria. Además, no por casua lidad el término utilizado de forma común por los poderosos para referirse a la actividad de reproducción y venta de copias no autorizadas de mercaderías valoradas por los consumidores contemporáneos es«piratería», especialmen te los superlogos, es decir, copias de grandes marcas mundiales 36 . La piratería 35. J.McC. Heyman y A. Smart: ob. cit., p. 21. 36. H. Chang: ob. cit. N ueva S ociedad 241 48 Gustavo Lins Ribeiro es una actividad muy antigua e históricamente ha sido un desafío y una alter nativa a los modos predominantes de vida, trabajo y comercio. La piratería siempre fue un problema para los poderes establecidos. Hay re gistros de actividad de piratas en el mar Mediterráneo anteriores a la época del Antiguo Egipto 37 . Solo cuando Roma consiguió imponer su poder naval las comunidades piratas desaparecieron de ese ámbito, pero no así la pirate ría propiamente dicha. Esta volvió a florecer, por ejemplo, en los siglos xvii y xviii , durante la denominada«era dorada Hay evidencias de que de la piratería»(1690-1730) en el Caribe, en comunidades piratas ejercieron un importante poder económico en la costa atlántica de América, en la costa de África occidental y en el océano Índico 38 . Hay evidencias de que comunidades piratas ejercieron un importante poder económi diferentes partes del mundo, incluso llegando a transformarse en centros regionales n co en diferentes partes del mundo, incluso llegando a transformarse en centros regio nales. Thomas Gallant, por caso, considera que en varios lugares«emprendedores mi litares, como bandidos y piratas, proporcio naron el tejido que articuló el interior rural para zonas económicas en desarrollo. Sus actividades facilitaron la inserción capitalista» 39 . Hasta la actualidad, piratas modernos atacan con regularidad los barcos que atraviesan el mar del sur de China 40 y las costas de Somalia. La existencia de protosistemas mundiales no-hegemónicos fue impulsada por el trabajo de los marineros que conectaban las tierras del Nuevo Mundo con Europa, creando la circulación de ideopanoramas diferentes de los de las cla ses hegemónicas. Así, ideas alternativas de sociedad, basadas en el comunismo primitivo del Nuevo Mundo, inspiraron varias utopías europeas siglos atrás 41 . Peter Linebaugh y Marcus Rediker afirman que, entre 1680 y 1760, con la con solidación y estabilización del capitalismo en el Atlántico,«el barco a vela –la típica máquina de este periodo de globalización– combinaba las característi cas de las fábricas y las de la prisión. En comparación, los piratas construyeron un orden social autónomo, democrático y multirracial en el mar» 42 . 37. Angus Konstam: The History of Pirates , The Globe Pequot Press, Guilford, 2002. 38. Ibíd. 39. T.W. Gallant:«Brigandage, Piracy, Capitalism, and State-Formation: Transnational Crime from a Historical World-System Perspective» en J.McC. Heyman(ed.): ob. cit., p. 37. 40. A. Konstam: ob. cit. 41. Peter Linebaugh y Marcus Rediker: The Many-Headed Hydra. Sailors, Slaves, Commoners, and the Hidden History of the Revolutionary Atlantic , Beacon Press, Boston, 2000, p. 24. 42. Ibíd., p. 328. 49 T ema C entral La globalización popular y el sistema mundial no-hegemónico Como es posible observar, los proletarios de la expansión capitalista marí tima(los marineros) y los agentes sociales que representaban una amenaza para los intereses hegemónicos estatales y privados por detrás de esta expan sión(los piratas) estuvieron históricamente involucrados, en mayor o menor medida y con mayor o menor eficacia, en la construcción de sistemas mun diales no-hegemónicos. En antropología, el libro clásico de Eric Wolf, Europa y la gente sin historia 43 , es el relato más denso sobre los procesos históricos de interconexiones que crearon el sistema mundial(o sistema-mundo). Pero la noción de sistema-mundo está directamente asociada al libro de Immanuel Wallerstein, publicado original mente en 1974: El moderno sistema mundial. La agricultura capitalista y los orígenes de la economía-mundo europea en el siglo xvi 44 . Aquí, el uso que realizo del concep to de sistema mundial no está tan próximo a la discusión sobre centro, periferia y semiperiferia, importantes elementos de la concepción wallersteiniana que toma prestados de la discusión sobre la dependencia. Para el concepto de sis tema mundial estoy más interesado en los siguientes aspectos destacados por Wallerstein en otras de sus obras, Análisis de sistemas-mundo : no estamos hablando de sistemas, economías, imperios del mundo(todo), sino de siste mas, economías, imperios que son un mundo(que muy posiblemente, en realidad con frecuencia no incluyen a todo el globo). Este es un concepto clave a considerar. Significa que cuando hablamos de«sistema-mundo» estamos tratando con una zona espaciotemporal que atraviesa muchas unidades políticas y culturales, representando una zona integrada de actividad e instituciones que obedecen a ciertas reglas sistémicas. 45 Es justamente lo que el sistema mundial no-hegemónico constituye: una com posición de varias unidades situadas en diferentes espacios glocales que están conectados por agentes que operan en la globalización popular. La globaliza ción popular está formada por redes que trabajan de manera articulada y que en general se encuentran en diferentes mercados que conforman los nudos del sistema mundial no-hegemónico. Esta articulación crea interconexiones que le confieren a este tipo de globalización un carácter sistémico y hacen que sus redes tengan un alcance de larga distancia. El sistema mundial nohegemónico conecta muchas unidades en el mundo mediante flujos de infor mación, personas, mercancías y capital. 43. E. Wolf: Europa y la gente sin historia [1982], Fondo de Cultura Económica, México, df , 1987. 44. Siglo Veintiuno de España, Madrid, 1979. 45. I. Wallerstein: World-Systems Analysis, Duke University Press, Durham-Londres, 2006, pp. 1617.[Hay edición en español: Análisis de sistemas-mundo . Una introducción , Siglo Veintiuno, México, df , 2006]. N ueva S ociedad 241 50 Gustavo Lins Ribeiro Si denomino a este sistema«no-hegemónico» es porque existe un sistema he gemónico 46 . En realidad, los dos sistemas pueden definirse por las relaciones que mantienen entre sí y guardan analogías con lo que Naím denominó«agu jeros negros» y«puntos claros» 47 . El sistema hegemónico refleja la lógica ins titucional y operativa de quienes detentan el poder, tanto en lo que respecta al Estado como al capital privado. En las últimas décadas, el sistema mundial hegemónico ha sido dominado por los intereses de la globalización capitalis ta neoliberal. En el sistema hegemónico, que guarda una íntima relación con el poder estatal, los agentes económicos consiguen generar y mantener frente a la sociedad como un todo la apariencia de que ostentan el monopolio de la legitimidad y legalidad de las transacciones económicas, aun cuando estén involucrados o sean sorprendidos en actividades ilegales. Un buen ejemplo es lo que sucede en los puertos. En los más organizados y de mayor capaci dad operativa, apenas 5% de la carga de contenedores es efectivamente ins peccionada 48 . Entonces, la mayor parte del contrabando es realizada por las corporaciones:«Los medios de comunicación y la cultura popular apuntan hacia oscuras organizaciones criminales como los principales contrabandis Llamo a este sistema tas pero, de hecho, las empresas legítimas y las corporaciones multinacionales son «no-hegemónico» y no «anti-hegemónico» porque sus agentes no intentan los principales transgresores. Subfactu rar y presentar declaraciones falsas sobre las mercaderías embarcadas son acciones básicas en este negocio» 49 . destruir el capitalismo global o instalar algún tipo de alternativa radical El sistema mundial no-hegemónico nos lleva a otros razonamientos y puede de finirse de manera análoga a mi interpre al orden prevaleciente n tación sobre la globalización económica no-hegemónica 50 , una categoría similar a la de sistema mundial no-hegemónico pero en la cual la sistematicidad de la globalización popular no es el centro de la cuestión. Llamo a este sistema«nohegemónico» y no«anti-hegemónico» porque sus agentes no intentan destruir 46. Mi definición funde dos conceptos de economía política marxista. El primero es el de sistema mundial, al cual ya me referí, y el segundo, el de hegemonía, de inspiración gramsciana. Por he gemonía, entiendo el ejercicio naturalizado y silencioso del poder, la naturalización por parte de los diferentes grupos y clases sociales que constituyen una sociedad de las formas socialmente apropiadas de reproducción de la vida social. 47. M. Naím: ob. cit. 48. Carolyn Nordstrom: Global Outlaws. Crime, Money, and Power in the Contemporary World, University of California Press, Berkeley, 2007. 49. Ibíd., pp. 119-120. 50. G. Lins Ribeiro:«Other Globalizations», cit. 51 T ema C entral La globalización popular y el sistema mundial no-hegemónico el capitalismo global o instalar algún tipo de alternativa radical al orden pre valeciente. Es no-hegemónico porque sus actividades desafían el establishment económico en todas partes en los niveles local, regional, nacional, internacio nal y transnacional. Como consecuencia, sus agentes son percibidos como una amenaza al establishment y sienten el poder de las elites políticas y económicas que quieren controlarlos. En este sentido, son reveladoras las actitudes que tienen los Estados y las corporaciones en relación con las prácticas del sistema no-hegemónico. La mayor parte del tiempo, estas actividades son tratadas como asunto policial y son objeto de una elaborada acción represiva. Es cierto que el sistema mundial no-hegemónico es un universo enorme que abarca actividades ilegales, como el tráfico de personas y de órganos, que es preciso reprimir. Pero de cualquier manera, una parte importante de la globalización no-hegemónica son aquellos trabajadores, como los vendedores ambulantes, cuyo«crimen» es trabajar fuera de los parámetros definidos por el Estado. El sistema mundial no-hegemónico está integrado por diversos segmentos y redes estructurados en forma piramidal. En el vértice se encuentran esquemas de lavado de dinero, actividades mafiosas, todo tipo de corrupción. No impor ta cuán poderosos y elitistas sean muchos de los agentes involucrados en el sistema no-hegemónico, ellos no pueden actuar solos. Existe una consistente participación de personas pobres en los segmentos más bajos de esa estructu ra piramidal. Para estos agentes sociales, el sistema mundial no-hegemónico es un modo de vida y un mecanismo de movilidad social ascendente. Networking e intermediaciones son los cimientos de esta estructura en pirámide, de forma comparable a lo que denominé consorciación : un proceso típico de las articulaciones entre agentes transnacionales, nacionales, regionales y locales alrededor de grandes proyectos de infraestructura multimillonarios 51 . Las ac tividades de la base de la pirámide son lo que llamo la verdadera globalización desde abajo. Permiten el acceso a flujos de riqueza global que, de otra forma, nunca llegarían a los segmentos más vulnerables de cualquier sociedad o eco nomía. Abren un camino hacia la movilidad ascendente o la posibilidad de sobrevivir en economías nacionales y globales que no son capaces de proveer empleo a todos los ciudadanos. Estoy interesado en este segmento del sistema no-hegemónico y no en sus escalones superiores. Aun así, es necesario reiterar una distinción crucial para comprender el sistema mundial no-hegemónico: la relativa al crimen organizado global y la globalización popular. 51. G. Lins Ribeiro: Transnational Capitalism and Hydropolitics in Argentina: The Yacyreta High Dam, University Press of Florida, Gainesville, 1994 y Capitalismo transnacional y política hidroenergética en la Argentina. La represa hidroeléctrica de Yacyretá , Universidad Nacional de Misiones, Posadas, 1999. N ueva S ociedad 241 52 Gustavo Lins Ribeiro Aunque la actividad de globalización popular sea caracterizada, desde el punto de vista del Estado, como contrabando, es bastante diferente si consi deramos el llamado«contrabando hormiga» en la frontera entre Argentina y Paraguay 52 o los grandes esquemas de contrabando controlados por bandas organizadas. Así, lo que en general es indistinto desde el punto de vista del Estado, desde mi punto de vista puede ser parte de la economía(i)lícita glo bal(de la globalización popular) o de la economía ilegal global(del crimen organizado). La bibliografía especializada destaca la importancia de las redes sociales en el funcionamiento de este universo. Heyman y Smart ofrecen una definición de «red ilegal» que es útil para pensar la economía ilegal global 53 . Para ellos, se trata de un«tejido ordenado de personas enfocadas en una actividad ilegal», redes que implican, pero no necesariamente requieren,«un mundo social alternati vo al Estado formal y legal». Tales redes son vitales para las prácticas ilegales, ya que se caracterizan por relaciones basadas en la mutualidad, la confianza y los intercambios 54 . Según mi perspectiva, las redes sociales ilegales realizan sus prácticas ilegales en el interior de una estructura jerárquica, en la que prevalecen la conspiración y la planificación centralizada, así como también el uso de la violencia ilegítima. Si cambiamos el adjetivo«ilegales» por«(i)lícitas», podremos buscar, analógicamente, una definición para pensar la economía(i)lícita global. Así, en la globalización popular, operan las redes sociales(i)lícitas de forma des centralizada, horizontal y basada en valores de confianza. Las redes sociales Las redes sociales (i)lícitas realizan sus (i)lícitas realizan sus prácticas(i)lícitas so bre o a partir de sistemas informales pre viamente construidos por diásporas, redes prácticas(i)lícitas sobre o a partir de sistemas informales previamente migratorias o formas típicas de la econo mía popular(ferias y sus sistemas de mer cados asociados, por ejemplo). construidos por diásporas, redes migratorias o formas típicas de la economía popular n Por otro lado, Naím llama la atención so bre el carácter simultáneamente global y local de las redes involucradas en lo que denomino sistema mundial no-hegemó nico y sobre su habilidad para explotar 52. Lídia Schiavoni: Frágiles pasos, pesadas cargas. Las comerciantes fronterizas de Posadas-Encarnación , Centro Paraguayo de Estudios Sociológicos/ Editorial Universitaria de la Universidad Na cional de Misiones, Asunción-Posadas, 1993. 53. J. McC. Heyman y A. Smart: ob. cit., p. 17. 54. Ibíd. 53 T ema C entral La globalización popular y el sistema mundial no-hegemónico con rapidez su movilidad internacional, lo cual potencia bastante su capa cidad de escapar al control de los Estados nacionales 55 . Además, es preciso enfatizar la flexibilidad de estas redes. Como todas las redes sociales, las re des ilegales/(i)lícitas pueden armarse y desarmarse según las circunstancias y sus intereses. Pueden desarmarse, por ejemplo, cuando una actividad ilegal ya no es necesaria o ventajosa. Estrictamente, no se necesitan grandes redes o extensas articulaciones de redes para realizar conexiones de larga distancia, o incluso globales. De hecho, las mercancías que fluyen dentro del sistema mundial no-hegemónico pueden cambiar varias veces de mano, atravesando diversos espacios regulatorios, hasta llegar a los consumidores finales. De esta manera, el sistema está integrado por una intrincada red de nudos, que son puntos de interconexión entre vendedores y compradores. Tales nudos varían en tamaño e importancia para la reproducción del sistema y pueden ser desde pequeños aglomerados de barracas de vendedores ambulantes que atienden las necesidades de consumidores finales, hasta megacentros, en gran medida destinados a intermediarios, cuya influencia económica tiene alcance internacional, como los localizados en Dubai(Emiratos Árabes Unidos), que abastecen a diversos países europeos 56 , o en el«espacio social transfronterizo» 57 de Foz de Iguazú-Ciudad del Este 58 . Hay también megacentros de alcance 55. M. Naím: ob. cit., p. 34. 56. Alain Tarrius: La remontée des Suds: afghans et marocains en Europe Méridionale, L’Aube, París, 2007; V. da Silva Telles: ob. cit. 57. La noción de espacio social transfronterizo permite entender las relaciones sociales, culturales, políticas y de parentesco que los agentes sociales desarrollan en áreas fronterizas, donde la fron tera opera como un aparato taxonómico complejo y bastante flexible.(V. al respecto Elvia Jiménez Marcano:«La construcción de espacios sociales transfronterizos entre Santa Elena de Uairen[Ve nezuela] y Villa Pacaraima[Brasil]», tesis de doctorado, Flacso/ Universidad de Brasilia, 1996). La flexibilidad que los agentes sociales experimentan en zonas fronterizas se debe en buena medida a la ineficiencia de los agentes del Estado o a su connivencia con otros agentes sociales que ope ran internamente en el espacio transfronterizo. Una vez que los espacios sociales transfronterizos ponen en jaque la lógica clasificatoria del Estado-nación, los mayores entre ellos son, en general, universos transnacionales propensos a ser territorios globales fragmentados, conectados a los cir cuitos globales de personas, bienes e información. Las fronteras son frecuentemente reconocidas como lugares donde los límites del poder del Estado son puestos en jaque por agentes de la globali zación popular(v. I. Abraham y W. Van Schendel: ob. cit., p. 14; v. tb. M. Naím: ob. cit.). Abraham y Van Schendel consideran las fronteras como un espacio típico para el desarrollo de lo(i)lícito, hecho favorecido por la«intersección de múltiples autoridades» que compiten entre sí, ya que«los Estados vecinos tienen con frecuencia puntos de vista diferentes sobre la ley y lo lícito». Estos autores ponen como ejemplos las fronteras entre la India, Bangladesh, China y Myanmar y mencionan los casinos y las compras a través de las fronteras como fenómenos comunes(ob. cit., p. 22 y ss.). 58. Fernando Rabossi:«Nas ruas de Ciudad del Este: vidas e vendas num mercado de fronteira», tesis de doctorado, Universidade Federal do Rio de Janeiro, 2004; Rosana Pinheiro Machado:«‘A garantia soy yo’: etnografia das práticas comerciais entre camelôs e sacoleiros na cidade de Porto Alegre e na fronteira Brasil/Paraguai», tesis de maestría, Universidade Federal do Rio Grande do Sul, 2005, y«Made in China. Produção e circulação de mercadorias no circuito China-ParaguaiBrasil», tesis de doctorado, Universidade Federal do Rio Grande do Sul, 2009. N ueva S ociedad 241 54 Gustavo Lins Ribeiro nacional, como la calle 25 de Março, en la ciudad de San Pablo 59 y Tepito, en la Ciudad de México, que abastecen a agentes de la globalización popular que operan en un radio que puede alcanzar algunos millares de kilómetros y cru zar países. Tepito, por ejemplo, el« tianguis global»(« tianguis » significa feria de vendedores ambulantes en nahuátl, lengua indígena aún ampliamente habla da en México), conecta a través de redes migratorias la Ciudad de México con Los Ángeles, en eeuu 60 . También se encuentran importantes centros de actua ción regional o local como los San Andresitos(en alusión a la isla caribeña y puerto libre de San Andrés), en Colombia; en Brasil, las Feiras do Paraguai en la ciudad de Caruaru(en el estado de Pernambuco) 61 y en Brasilia 62 , el área del centro de Río de Janeiro conocida como Saara y el Shopping Oiapoque, en Belo Horizonte 63 . No podemos dejar de incluir el Barrio Chino de Nueva York y el famoso Mercado de la Seda(Xiu Shui), en Beijing. El ejemplo de Caruaru es particularmente interesante dada la centralidad que hace más de 150 años mantiene en el sistema regional la feria de la ciudad, cuya influencia alcanza muchas ciudades de todo el Nordeste brasileño. Además, este caso muestra cómo la existencia previa de un sistema migratorio popular, el de los pernam bucanos hacia San Pablo, ofrece una estructura útil para las dinámicas de la globalización popular 64 . Las mercancías procedentes de Ciudad del Este o de la calle 25 de Março alimentan la Feira do Paraguai, el sector de gadgets glo bales de la Feria de Caruaru, que, a su vez, alimenta a una gran cantidad de otras ferias menores y de pequeños comerciantes en todo el Nordeste. La Feira do Paraguai permite visualizar perfectamente cómo se extiende la capilaridad del sistema mundial no-hegemónico a través de la globalización popular, lle gando a lugares distantes e inusitados. En realidad, estos nudos del sistema mundial no-hegemónico son mercados de mayor o menor envergadura. Los mercados pueden desempeñar el papel de nexos entre diferentes flujos a través de la articulación de redes con objeti vos semejantes y comunes. Así, varias redes de poca extensión acaban gene rando un efecto de largo alcance. Los mercados pueden ser tanto puntos de 59. Erica Mancuso Schaden:«Imigração árabe: um olhar sobre a rua 25 de Março», informe de avance de investigación, Universidad Provincial de Campinas, 2005, mimeo; M. Nascimento: ob. cit. 60. Sandra Alarcón: El tianguis global , Universidad Iberoamericana, México, df , 2008. 61. Maria Rejane Souza de Britto Lyra:«Sulanca x muamba. Rede social que alimenta a migração de retorno» en São Paulo em Perspectiva vol. 19 N o 4, 2005. 62. A.J. Sátyro de Souza: ob. cit.; B.E. Figueiredo: ob. cit. 63. Cristina Aparecida Vilas Bôas:«Ter para ser socialmente. Representações e práticas do con sumo no shopping Oiapoque, Belo Horizonte», tesis de maestría, Pontificia Universidad Católica de Minas Gerais, 2009. 64. M.R. Souza de Britto Lyra: ob. cit. 55 T ema C entral La globalización popular y el sistema mundial no-hegemónico articulación de estas redes como el locus de articulación entre las actividades de la economía ilegal global y de la economía(i)lícita global. Ciudad del Este, dada su magnitud, es un claro ejemplo de ello, con su asociación con enormes y po Ciudad del Este, dada derosos esquemas de lavado de dinero y, al mismo tiempo, la presencia de millares de sacoleiros . También la calle 25 de Março en San Pablo, debido a su dimensión(aun su magnitud, es un claro ejemplo, con su asociación con enormes y poderosos que menor que la de Ciudad del Este), es esquemas de lavado un excelente ejemplo de un mercado, un nudo del sistema mundial no-hegemóni co que demuestra la presencia de grandes de dinero y, al mismo tiempo, la presencia de intermediarios y de miríadas de redes de millares de sacoleiros n sacoleiros . Cabe destacar que existe una diferenciación interna en este universo que puede presentarse bajo la forma de una estructura piramidal establecida internamente en las redes de tran sacciones entre grandes y pequeños proveedores, por ejemplo. En el interior de tal estructura, puede haber agentes y redes sociales involucrados en dife rentes momentos y aspectos de las actividades económicas lícitas,(i)lícitas e ilegales. Nada impide que se pase del sistema no-hegemónico al hegemónico y viceversa. El sistema mundial no-hegemónico puede servir como una forma de realizar la acumulación primitiva de capital. Como tal, puede ser útil para un capita lista individual como forma de acumular en un determinado momento de su trayectoria económica, o puede ser permanentemente utilizado para tal fin. No obstante, es necesario notar junto con Chang que la proliferación de productos falsificados adopta casi las mismas rutas del capitalismo global con tácticas«glocales» de maniobras incluso más flexibles y ágiles para escapar de las redadas nacionales.(...) Las logo(marcas) falsas se diseminan por todo el mundo y constituyen con éxito un mercado global que simultáneamente duplica la creación de redes del capitalismo y lo desestabiliza como una subversión falsificada. 65 La globalización popular está conformada por nudos(los mercados popula res) y flujos(los viajes). Así como hay nudos mayores, existen flujos mayores o menores que abarcan grandes o pequeñas distancias. De este modo, las redes sociales transnacionales que estimulan los flujos internos al sistema mundial 65. Ob. cit., p. 223. N ueva S ociedad 241 56 Gustavo Lins Ribeiro no-hegemónico están compuestas por migrantes de varios tipos 66 . Muchos de ellos son auténticos comerciantes nómadas globales contemporáneos. La diáspora china, la mayor del mundo actual, cumple un papel fundamental en la globalización popular, que se apoya en ella en gran medida. No es ca sualidad que cada vez encontremos más migrantes chinos, en general canto neses, asociados al comercio del sistema mundial no-hegemónico. La Galeria Pagé, por ejemplo, el edificio más globalizado de la calle 25 de Março, en la ciudad de San Pablo, está dominada por la presencia china, hecho que refleja Tejida a lo largo de la creciente influencia de estos migran tes en un importante nudo de globali mucho tiempo y basada zación popular. La historia de la calle en redes de parentesco y amistad, afinidad religiosa 25 de Março 67 ilustra ciertas dinámicas centrales del sistema como un todo. Esta área paulista se caracterizó, desde fines y política, la diáspora del siglo xix , por la presencia sirio-liba sirio-libanesa fue relevante para la internacionalización de la zona de la calle nesa que, a partir de los últimos años del siglo xx , pasó a ser relegada por la presencia asiática, coreana y principal mente china. La diáspora sirio-libanesa 25 de Março n conforma la segunda red más importan te de agentes sociales en el sistema mun dial no-hegemónico. Tejida a lo largo de mucho tiempo y basada en redes de parentesco y amistad, afinidad religiosa y política, la diáspora sirio-libanesa fue relevante para la internacionalización de la zona de la calle 25 de Março y para el establecimiento de vínculos y prácticas comerciales internacionales, lo que resultó en la transformación del área en un espacio urbano étnicamen te diferenciado. Desde fines de la década de 1950, miles de descendientes de árabes también fueron claves para el comercio de la transfronteriza Ciudad del Este-Foz de Iguazú 68 . La migración libanesa fue igualmente crucial en el establecimiento de una red en San Andresitos, en Colombia. En algunos casos, como el de la calle 25 de Março, el de Ciudad del Este-Foz de Iguazú y la región de Saara, en Río de Janeiro, la migración china está relegando a la libanesa, lo cual genera nuevas segmentaciones étnicas y, potencialmente, nuevos conflictos 66. V. da Silva Telles: ob. cit. 67. M. Nascimento: ob. cit. 68. Aline Maria Thomé Arruda:«A presença libanesa em Foz do Iguaçu(Brasil) e Ciudad del Este (Paraguai)», tesis de maestría, Universidad de Brasilia, 2007. 57 T ema C entral La globalización popular y el sistema mundial no-hegemónico interétnicos 69 . En otros casos, como en las Feiras do Paraguai en Brasilia 70 y en Caruaru(Pernambuco, Brasil), o en Tepito 71 , en Ciudad de México, también es posible notar una creciente presencia china. De hecho, la globalización popular puede haberse transformado en el mayor impulsor del crecimiento de la migración china en Brasil y en otros países como Argentina y México. Diásporas de la envergadura de la china y la libanesa proporcionan una base altamente orgánica para desarrollar actividades transnacionales, ya que las redes migratorias pueden propiciar confianza y previsibilidad, como está im plícito en la noción china de guanxi , en un universo donde es baja la capaci dad de implementar la ley 72 . Algunas consideraciones sobre la esfera de la producción. Los trabajos reali zados sobre aspectos específicos del sistema mundial no-hegemónico suelen concentrarse en la circulación de personas y mercancías 73 . El hecho de que en el interior de este universo se destaquen los mercados se explica por sus ca racterísticas de espacios públicos, en los cuales es posible efectuar un trabajo de campo con cierta facilidad. Hablar de este sistema considerando también las unidades productivas que lo componen representa una tarea etnográfica mucho más ardua. Las fábricas no son exactamente espacios públicos. Por el contrario, como ya indicaba Karl Marx en El capital , los capitalistas exigen dejar fuera del alcance de la vista las transformaciones que allí ocurren, y esto es más notorio cuando se trata de unidades de producción vinculadas a la economía(i)lícita global. Si comenzáramos por hablar de donde se producen las mercancías, los centros fundamentales del sistema se encuentran en Asia, en lugares como Taiwán, Corea del Sur, Singapur, Malasia y especialmente China. El hecho de que diferentes áreas de Asia se hayan transformado en el centro de producción de 69. Neiva Vieira da Cunha:«Libaneses e Chineses: sucessão, conflito e disputa numa rua de co mércio do Rio de Janeiro», ponencia presentada en la vi Reunión de Antropología del Mercosur, Montevideo, 16 y 18 de noviembre de 2005. 70. R. Dubard de Moura Rocha: ob. cit. 71. S. Alarcón: ob. cit. 72. Ver R. Pinheiro Machado:«Made in China», cit.; Marcos de Araújo Silva:«Guanxi nos trópicos: um estudo sobre a diáspora chinesa em Pernambuco», tesis de maestría, Universidad Federal de Pernambuco, 2008; y«‘This Isn’t Contraband, I’m Clean’: A Study of Borders of Incorporation and Exclusion among Chinese Immigrants in Pernambuco» en Vibrant N o 6, 2009, pp. 152-169. 73. V., por ejemplo, R. Pinheiro Machado:«‘A garantia soy yo’», cit., y«Made in China», cit.; M. Nascimento: ob. cit.; Yulian Konstantinov:«Patterns of Reinterpretation: Trader-Tourism in the Balkans(Bulgaria) as a Picaresque Metaphorical Enactment of Post-Totalitarianism» en American Ethnologist vol. 23 N o 4, 1996; Janet MacGaffey y Rémy Bazenguissa-Ganga: Congo-Paris: Transnational Traders on the Margins of the Law , The International African Institute/ James Currey/ Indiana University Press, Oxford-Bloomington, 2000. N ueva S ociedad 241 58 Gustavo Lins Ribeiro las mercancías del sistema mundial no-hegemónico está relacionado, en gran medida, con el poder de la economía de Japón, uno de los mayores mercados de artículos de lujo. Taiwán, Corea del Sur y Hong Kong, por ejemplo, fueron grandes centros productores de mercancías falsas destinadas al mercado ja ponés. A su vez, China se transformó rápidamente en la principal proveedora de productos falsos para todo el mundo; en palabras de Chang,«hoy en día, inclusive en Taiwán, los productos Louis Vuitton falsificados son‘importa dos’ principalmente de China» 74 . Así, este país no solo es la niña mimada de la globalización hegemónica 75 , sino que es también el centro de la globaliza ción no-hegemónica, de la globalización popular. De hecho, cualquier inves tigación sobre la producción de bagatelas globales y de copias no autorizadas debería privilegiar sin duda la provincia de Guangdong, en el sur de China, donde el boom económico de las últimas décadas se ha expresado también en una enorme producción de bienes para los mercados de la globalización popular 76 . Las ciudades de Dongguan, Shenzhen, Hong Kong y Guangzhou (Cantón) conforman, probablemente, la mayor zona de producción de mer cancías del sistema mundial no-hegemónico, el comienzo de una cadena de mercancías en la cual las ganancias se acumulan de manera fantástica. Guangdong ha sido históricamente una gran puerta de entrada para el comer cio con el mundo y para la emigración. La importancia de Guangdong y de su capital, Cantón, como medio de contacto con Occidente llevó a los portugueses a colonizar Macao entre 1557 y 1999. En 1841, también en la desembocadura del río de las Perlas, los ingleses fundaron Hong Kong, un enclave comercial del imperio británico. La soberanía china sobre Hong Kong fue reconquistada en 1997. Actualmente, Macao y Hong Kong son Regiones Administrativas Espe ciales de la República Popular China, de acuerdo con el modelo«un país, dos sistemas». Más importante aún para comprender esta área como el centro del sistema mundial no-hegemónico es el fabuloso desarrollo de Shenzhen, en China continental. En 1980, se convirtió en la primera Zona Económica Espe cial. Situada a pocos kilómetros de Hong Kong, en la región económica más dinámica de China, en el delta del río de las Perlas, Shenzhen es el corazón del sistema productivo de las mercancías de la globalización popular. Hong Kong y Shenzhen desarrollan diferentes relaciones complementarias. La ex-colonia británica es una gran puerta de entrada para los sacoleiros de 74. H. Chang: ob. cit., p. 230. 75. V., por ejemplo, Doug Guthrie: China and Globalization. The Social, Economic and Political Transformation of Chinese Society , Routledge, Nueva York, 2006. 76. Buena parte de lo que sigue se basa en R. Pinheiro Machado:«Made in China», cit. 59 T ema C entral La globalización popular y el sistema mundial no-hegemónico todo el mundo, que penetran de manera creciente en el territorio de China continental y van a Shenzhen, portando visas de un día adquiridas en Hong Kong para hacer sus compras en centros comerciales como el de Luohu. Mu chos de estos sacoleiros pueden hacer sus compras en lo que tal vez sea el edi ficio más globalizado del sistema mundial no-hegemónico, Chungking Man sions, en Hong Kong 77 . Construido en la década de 1960, posee cinco bloques con 17 pisos. Sus dos primeros niveles están formados por pequeños negocios para compradores de más de 100 nacio nalidades. El resto de las plantas son En lo que respecta a restaurantes y pensiones que albergan a viajeros provenientes especialmente de Asia, Oriente Medio y África. la producción de mercancías para el sistema mundial no-hegemónico, Estas áreas de China poseen una histo ria de producción de copias que se re monta, por lo menos, al siglo xix 78 . Allí se copiaban bienes occidentales para la Chang llega a hablar de una«industria global de falsificaciones» n venta en el interior de China y, a la in versa, bienes chinos para la venta a Occidente. En lo que respecta a la produc ción de mercancías para el sistema mundial no-hegemónico, Chang llega a hablar de una«industria global de falsificaciones» 79 . La(re)producción de copias de superlogos«aún sigue el modo tradicional de producción de mercancías, que está basado en la división y explotación global del trabajo, en el sistema de producción de fábrica y, específicamente, en el ahora más que conocido siste ma de outsourcing hacia todo el mundo» 80 . En América del Sur, Paraguay es un conocido centro productor. En Brasil –en Minas Gerais, por ejemplo– existen pequeñas fábricas que copian zapatillas de marcas famosas 81 . ■■  ¿Por qué existe la globalización popular? Originales y copias Más allá de los elementos que ya han sido señalados ampliamente en la bi bliografía sobre economía informal –como el no pago de impuestos, la ausen cia de mecanismos de responsabilización en las transacciones comerciales y la prestación de servicios o la precariedad de los trabajadores involucrados–, 77. Gordon Mathews:«Chungking Mansions: A Center of‘Low-End Globalization’» en Ethnology vol. xlvi N o 2, 2008, pp. 169-183. 78. R. Pinheiro Machado:«Made in China», cit. 79. H. Chang: ob. cit., p. 224. 80. Ibíd., p. 204. 81. G.P. Santos: ob. cit. N ueva S ociedad 241 60 Gustavo Lins Ribeiro la globalización popular se apoya fuertemente en la existencia de superlogos y en la actual capacidad de producir copias tan perfectas que cada vez es más difícil, o irrelevante, identificar las diferencias entre los bienes falsificados y sus originales. El superlogo está anclado en un excedente de valor excepcional, ampliamente En gran medida, los productos«pira tas» toman como base para su enorme rentabilidad la producción de copias de superlogos. El superlogo está anclado basado en su valor simbólico, en un excedente de valor excepcional, en lo que representa como símbolo de estatus ampliamente basado en su valor simbó lico, en lo que representa como símbolo de estatus para los consumidores. Este para los consumidores n excedente de valor es adicionado a una mercancía mediante el mantenimiento del monopolio encarnado en la propiedad del superlogo. Manteniendo, ma nipulando y administrando superlogos, las grandes corporaciones logran ocupar nichos exclusivos en el mercado de símbolos globales de estatus y, en última instancia, incrementar enormemente sus ganancias. Esos nichos monopólicos son estratégicos para la acumulación de las empresas capita listas. Así, las copias no autorizadas significan una amenaza para uno de los núcleos duros de la reproducción del capitalismo: la posesión de derechos de propiedad sobre determinadas mercancías, ya que son estos derechos los que permiten, justamente, mantener los nichos monopólicos. La diferencia entre el valor real del objeto específico y su extraordinario valor simbólico excedente es lo que da impulso al mercado de copias de superlo gos, siempre vendidas, claro, por precios mucho menores que los originales. Además del hecho de que no pagan impuestos, algo típico de las economías informales, el bajo precio de las copias proviene de una combinación de facto res, entre los cuales destaco la sobreexplotación de una fuerza de trabajo pre carizada(en Shenzhen, por ejemplo, son migrantes, en general, recientemente proletarizados 82 ); la no remuneración de una serie de factores que entran en la composición del precio del bien de lujo como, por ejemplo, en la industria de la alta costura, desfiles, revistas, publicidad y tiendas sofisticadas; el uso del mercado formal como campo de pruebas, esto es, se hacen copias solo de los modelos de mayor éxito de ventas de un superlogo. 82. Ver R. Pinheiro Machado:«Made in China», cit. 61 T ema C entral La globalización popular y el sistema mundial no-hegemónico Los superlogos, originales o copias, desempeñan un papel clave en la eco nomía simbólica del lujo, en tiempos en los que la distinción de estatus se confunde con la capacidad de poseer determinados objetos y de manipular imágenes que confieren a los consumidores identidades sociales diferencia das 83 . Las copias permiten a los consumidores manejar de manera consciente los juegos sociales basados en la distinción, que son formas de crear, mante ner y reproducir estatus. En última instancia, son formas de manipular las impresiones en las interacciones sociales con fines muy diversos, pero que terminan por redundar en una búsqueda de poder personal dentro de una sociedad individualista y consumista. La industria de copias impulsa una disputa por el control del extraordinario valor agregado por el superlogo a las mercancías. No obstante, el impacto de la copia sobre la industria de bienes auténticos no es necesariamente ne gativo. El escritor brasileño Mário de Andrade mencionaba que la copia da valor al original. De hecho, cuanto mayor es el número de copias, más valor tendrá el original, especialmente para un segmento cada vez más restringido de connaisseurs capaces de cotejar la autenticidad en objetos/símbolos ver daderamente originales y portadores de los significados de distinción social más deseados. En realidad, las copias se subdividen en diferentes categorías. Las de tercera línea son imitaciones burdas que traen, por ejemplo, errores groseros como la grafía equivocada del superlogo. Las de segunda línea son réplicas bastante razonables, mientras que las copias de primera línea pue den ser verdaderos simulacros cuya falsedad a veces solo es detectada por especialistas. El precio de los productos varía de acuerdo con la calidad de la copia. Circula la leyenda de que en Shenzhen existen fábricas que producen bienes originales durante el día y falsificados durante la noche. En este caso, no habría diferencia entre el original y la copia, a no ser el sello del superlogo adherido al primero. La creciente calidad de las copias bien podría ser lo que atrajo a consumidores de clase media y clase media alta a realizar compras en nudos del sistema mundial no-hegemónico, como el Shopping Oiapoque en Belo Horizonte y la Feira do Paraguai en Brasilia. De cualquier manera, este es un mercado atravesado por la dinámica de la moda, lo que lo torna verda deramente más volátil y caprichoso. Con todo, las copias de superlogos de ropas, zapatos y accesorios están per diendo su lugar de principal fuente de ingresos de la industria de productos falsos en favor de los dvd y programas pirateados. Esto es coherente con la 83. C. Vicente Ferreira Lima: ob. cit.; G.P. Santos: ob. cit. N ueva S ociedad 241 62 Gustavo Lins Ribeiro hegemonía del capitalismo electrónico-informático y con su flexibilidad in terior, en especial por su capacidad de reproducción de copias perfectas. Es cada vez más simple copiar música, películas, imágenes, textos y otros ma teriales protegidos por copyright , desde internet o desde otras fuentes de tec nología digital. Las modificaciones introducidas por las nuevas tecnologías de reproducción en los últimos años son rápidamente apropiadas, no solo por adolescentes en sus casas, sino por personas interesadas en ganar dinero en las calles y los mercados del sistema mundial no-hegemónico. El siste ma normativo que intenta regular la propiedad intelectual de los superlogos globales, y en especial de los bienes culturales capaces de ser reproducidos electrónicamente, va a contramano de la innovación tecnológica contemporá nea, que permite potenciar enormemente a individuos y redes y su capacidad de hacer copias. Al no dar cuenta de las nuevas dinámicas y de las múltiples e imaginativas apropiaciones que constantemente realizan millones de per sonas en todo el mundo, el sistema normativo actual prefiere criminalizar y estigmatizar este universo. De esta manera, se transforma en un obstáculo para la liberación de una gigantesca energía emprendedora y creativa situada en diferentes partes del globo, y que termina por realizarse a través de ope raciones que con frecuencia ocurren bajo el paraguas del sistema mundial no-hegemónico. En la práctica, la«piratería» revela el absurdo valor excedente que se agrega a la mercancía por la propiedad del superlogo. Como el capitalismo está basado en la apropiación socialmente sancionada de excedentes, al denunciar este excedente extraordinario, la«piratería» asume un potencial subversivo que, como ya se mencionó, alcanza uno de los núcleos duros del capitalismo, al mismo tiempo que se mezcla contradictoriamente con él al enlazarse con las propias necesidades de consumo, de(re)producción de identidades sociales y de distinción bajo la égida del capitalismo electrónico-informático. El impulso estructural brindado por las tecnologías contemporáneas de re producción y por el aumento de la capacidad de comunicarse y viajar hacia distintos lugares del mundo lleva a creer que la globalización popular conti nuará consolidando y estrechando, de manera heterodoxa, los nexos entre los diversos nudos del sistema mundial no-hegemónico. La Salada: ¿un caso de globalización «desde abajo»? Territorio de una nueva economía política transnacional V erónica G ago Miles de puestos, cientos de miles de compradores, marcas reales e imitaciones de todo tipo. Dos madrugadas por semana, mientras la ciudad de Buenos Aires duerme, el bullicio se apodera de La Salada, en la periferia de la capital argentina. Se trata, sin duda, de un espacio privilegiado para analizar las características de la llamada «globalización no hegemónica» y sus ambivalencias: en la feria La Salada emergieron tanto formas comunitarias que apuntalan el empresariado popular como talleres clandestinos basados en formas brutales de explotación laboral. Y en esta ambivalencia están algunas de las claves del capitalismo actual y el foco de muchos de los debates sobre su superación. Recorridos. Recorridos. Recorridos. Recorridos. Recorridos. Recorridos. Recorridos. Manifiesto Antropófago(1928) L a feria La Salada es un espacio de cruce y tránsito, en el límite entre la ciu dad de Buenos Aires y el partido bonaerense de Lomas de Zamora. En sus 20 hectáreas se acumulan numerosas y agitadas transacciones: se vende y se compra comida, ropa, tecnología, marroquinería, zapatillas, lencería, música y Verónica Gago: doctora en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires( uba ). Es do cente universitaria y becaria del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas(Co nicet), Argentina. Es miembro de la editorial independiente Tinta Limón. Palabras claves: globalización, economía transnacional, informalidad, trabajo esclavo, comuni tarismo, La Salada, Argentina. Nota: este artículo se enmarca en la tesis de doctorado«Mutaciones en el trabajo en la Argentina post 2001: entre la feminización y el trabajo esclavo», uba , Buenos Aires, 2011. N ueva S ociedad 241 64 Verónica Gago películas. Siempre de noche. Siempre en el umbral del miércoles al jueves y del domingo al lunes. Un predio que supo ser balneario popular durante la década de 1950 hoy se renueva como paseo de compras transnacional y multitudina rio. Desembarcan allí cada vez más micros, combis y autos de todo el país, así como de Uruguay, Bolivia, Paraguay y Chile. La Salada es un territorio migrante por su composición: sus fundadores, a inicios de la década de 1990, fueron un puñado de bolivianas y bolivianos. Actualmente, la mayoría de los feriantes provienen de diversas partes de Bo livia, pero también hay argentinos, paraguayos, peruanos y, últimamente, senegaleses encargados de la venta de bijoux . La Salada es migrante, además, por el circuito que siguen sus mercancías: los compradores llegados de países limítrofes abren rutas de distribución y comercialización hacia sus países, al mismo tiempo que muchas mercancías arriban desde distintos lugares del planeta. La Salada, en su carácter aparentemente marginal, es un punto de una red transnacional en expansión. La hipótesis que proponemos aquí es que La Salada es un lugar privilegiado para mostrar la multiplicidad de economías y de procesos de trabajo hetero géneos en los que se materializa el sistema económico global. Esta localiza ción singular constituye un ensamblaje donde se combinan un componente anómalo y diferencial, capaz de sostener la hipótesis de la existencia de una globalización popular«desde abajo», y dinámicas de subordinación y explo tación que señalarían una modalidad característica del mando capitalista en su fase posmoderna. Sin embargo, en La Salada se perfila una singularidad que nos interesa remarcar: el uso de un capital comunitario. Se trata de una especificidad de los recursos puestos en juego que posibilitan esta economía popular cuyo peso es cada vez mayor en un contexto de alta inflación, y que sirve de ejemplo respecto de un mercado de trabajo caracterizado por la cre ciente pluralización de formas. ■■  Microeconomías proletarias La Salada logra combinar una serie de microeconomías proletarias, compues tas por pequeñas y medianas transacciones y, al mismo tiempo, es base de una gran red transnacional de producción y comercio(mayoritariamente textil). Esto ocurre porque en ella se desarrolla la venta al por menor, el menudeo comercial –que posibilita diversas estrategias de supervivencia para revendedores–, pero también suculentos negocios para pequeños importadores, fabrican tes y feriantes, además de dar espacio a un consumo masivo. Los números 65 T ema C entral La Salada: ¿un caso de globalización«desde abajo»? © Nueva Sociedad/ Daniela Rico 2012 N ueva S ociedad 241 66 Verónica Gago que se manejan en La Salada son enormes: con solo dos días por semana de actividad, su facturación en 2009 fue mayor que la de los shoppings de todo el país(casi 15.000 millones de pesos argentinos contra 8.500 millones de pesos argentinos de los centros comerciales, según datos oficiales del Instituto Na cional de Estadística y Censos, Indec) 1 . Las ferias populares, con la experiencia masiva del trueque, tuvieron en Ar gentina su punto álgido durante la crisis de 2001. La multiplicación de mo nedas y la posibilidad de intercambio bajo reglas diversas respecto al mer cado tradicional son antecedentes decisivos a la hora de pensar el éxito de La Salada. Durante la crisis, cuando en gran parte del país circulaban las llamadas«cuasimonedas» emitidas por las provincias para responder a la falta de liquidez, se expandieron modalidades de producción y consumo que mezclaban autogestión y contrabando, plagio e invención. Se difundió enton ces una serie de instituciones económicas novedosas(de ahorro, intercambio, préstamo y consumo), que combinaron estrategias de supervivencia con nue vas formas de empresariado popular y sistemas brutales de explotación. A su vez, la repercusión de La Salada en el último tiempo no puede pensarse sin considerar el ritmo inflacionario, otro modo en que se hace presente cierta inestabilidad de la moneda(y su virtual desvalorización). La Salada se hizo fuerte entonces en la crisis de 2001, aunque estrictamente no debe su origen a esa decisiva coyuntura. Tampoco se debilitó en el perio do posterior a la crisis; la reactivación económica de los últimos años no la hizo estancarse ni reducirse. Por el contrario, el conglomerado de La Salada y el complejo entramado económico que funciona ligado a la megaferia se han vuelto una pieza clave de nuevas articulaciones político-económicas. El vínculo entre La Salada y los talleres textiles clandestinos es una de estas articulaciones. A la vez, hay un eslabón más: la relación de muchos talleris tas/feriantes con marcas de primera línea, que centran su producción en el circuito de talleres textiles que utilizan el llamado«trabajo esclavo». Si en los años 90 la industria textil fue desmantelada como resultado del ingreso masivo de importaciones favorecido por la convertibilidad peso-dólar, tras la crisis, el fin de la paridad cambiaria y la devaluación del peso argentino, la in dustria se revitalizó, aunque sobre nuevas bases: tercerizando su producción en pequeños talleres cuya mano de obra son costureros y costureras prove nientes de Bolivia. 1. Patricia Barral:«La Salada vende más que los shoppings» en Perfil , 9/5/2010, disponible en . 67 T ema C entral La Salada: ¿un caso de globalización«desde abajo»? ■■  La mercancía polémica Uno de los temas más controversiales de La Salada es el tipo de mercadería que se vende. Para empezar, hay múltiples categorías y formas de lo falso en circulación. Y esto se debe al modo de producción de las prendas –mayori taria, pero no exclusivamente textiles– que se consiguen tanto al por mayor como al menudeo minorista. En esa borrosa zona de producción que da lu gar al inmenso nodo de venta y distribución transnacional que es La Salada, emerge como enclave el taller textil clandestino. Se abre, así, una paradoja: La Salada es un espacio de publicidad y expansión para una producción que En esa borrosa zona tiene su génesis en la clandestinidad. O, de producción que da lugar dicho de otra manera, el original es producido en la clandestinidad y la copia falsa , distribuida a cielo abierto. al inmenso nodo de venta y distribución transnacional que es La Salada, emerge Entre el taller y la feria proliferan todo como enclave el taller tipo de marcas: se comercializan pren das sin ningún logo, otras con marcas textil clandestino n especialmente producidas para la feria y también aquellas pertenecientes a conocidas casas de ropa, ya que muchas veces los trabajadores que confec cionan para las marcas líderes reciben en forma de pago una parte de esa mercadería. En ocasiones, las propias marcas entregan la pauta de diseño y los cortes de tela a varios talleres, y el que logra producir más rápido gana una suerte de licitación informal. De esta manera, queda vacante más de un lote de prendas que, aun con todas las señas de las originales, quedan despla zadas de los canales formales y listas para el mercadeo paralelo. Pero la cuestión no es simple: es tarea de los talleristas/feriantes y de los cos tureros hacerlas valer luego como mercancías en algún segmento del merca do. Esto es: una misma prenda, fuera del circuito de valorización comercial «legal», tiene que demostrar que posee la misma calidad y diseño aun si el precio es notablemente más bajo y si, efectivamente, son sus propios fabrican tes quienes garantizan que se trata de prendas idénticas . Pero ¿qué significa «idéntica» en este marco? Podríamos limitar la noción al modo y el material de su confección. Pero, evidentemente, la autenticidad exige otros componen tes inmateriales de valorización, asociados a un universo de pertenencia, a imágenes que explicitan ciertos modo de vida y a segmentos diferenciales de público, que son aquellos que La Salada pone en discusión, a punto tal de cues tionarlos, subvertirlos o plagiarlos. Esta modalidad de la economía popular N ueva S ociedad 241 68 Verónica Gago transnacional hace de la experiencia de plagio masivo una irónica y desafian te provocación. En todo caso, la tarea de reventa de la producción de marcas reconocidas que encuentra un canal en La Salada revela la ambigüedad de la marca«verdadera», que solo se confirma como tal de un modo tautológico: es decir, cuando se paga un alto precio por ella. Sin embargo, la prenda de marca –aun si ha sido confec cionada del mismo modo y con los mismos materiales, y la mayoría de las ve Ciertas zonas del mundo estarían destinadas o, ces, por los mismos trabajadores–, una vez sustraída del circuito en que la marca ter mina de valorizarse como tal, se multiplica mejor dicho, tendrían una afinidad histórica con una«modernidad falsa», en en una cadena popular y transnacional de venta y comercialización, lo que pone en jaque el valor de exclusividad. la cual todo sucede como copia, bajo la apariencia del objeto falso o del En este punto, La Salada queda en el cen tro de un debate de enorme actualidad: las pugnas por la apropiación de lo inmaterial que se traducen, justamente, en la bata documento apócrifo n lla librada alrededor de los derechos de marcas y de propiedad intelectual. Jean Comaroff y John Comaroff señalan que ciertas zonas del mundo estarían destinadas o, mejor dicho, tendrían una afinidad histórica con una«moder nidad falsa», en la cual todo sucede como copia, bajo la apariencia del objeto falso o del documento apócrifo 2 . La modernidad periférica, en este sentido, sería cuasificcional. Y su doble opuesto, el reino del«original», sería aquel espacio dominado por la legalidad. Sin embargo, el capitalismo global con temporáneo evidencia esos espacios de modernidad homogénea y reglada (una modernidad original ) como espacios en crisis, en la medida en que la heterogeneidad que mantenían con el afuera colonial ahora está inmersa y prolifera en su propio interior. Pero, además, la supuesta ilegalidad del Sur se revela, en la economía global, como un componente más que adecuado para los ensamblajes transnacionales. ■■  Los talleres textiles En los años 90, los talleres textiles eran llevados adelante mayoritariamente por migrantes coreanos, que empleaban a costureros y costureras de origen 2. Jean Comaroff y John L. Comaroff: Violencia y ley en la poscolonia: una reflexión sobre las complici dades Norte-Sur, Katz, Buenos Aires, 2011, p. 22. 69 T ema C entral La Salada: ¿un caso de globalización«desde abajo»? boliviano; en la última década, estos talleres se han masificado, pero ahora los patrones-talleristas también son bolivianos. Esto ha significado un cambio decisivo, en la medida en que permite ver su crecimiento sobre la base de un capital comunitario. Ese capital ingresa como atributo laboral diferencial para el reclutamiento de mano de obra a partir de lazos de confianza y parentesco, y fusiona unos modos de vivir y laborar que explotan la riqueza comunitaria. Pero, al mismo tiempo, esto pone en discusión las formas de expansión de una economía popular específica. La Salada y los talleres textiles arman un circuito en el cual las categorías la borales son cambiantes e intermitentes. Además, dan cuenta de vidas labora les que se articulan como trayectorias complejas, en las que la misma persona puede transitar con flexibilidad por momentos del trabajo como aprendiz y como microempresario, sumarse a la economía informal con la perspectiva de formalizarse, estar desempleado por un tiempo y, en simultáneo, conseguir recursos por medio de tareas comunitarias y sociales; transitar, usufructuar y gozar, de modo táctico, relaciones familiares, vecinales, comerciales, comu nales y políticas. En fin, son las«zonas grises» que pueblan esta economía las que revelan la pluralidad de formas laborales y ponen de relieve las fronteras mismas de lo que llamamos trabajo. La feria, a su vez, es el espacio donde se realiza parte de la mercancía que se produce en los talleres, pero es también la prolongación de una tradición co mercial que ha cruzado las fronteras y que incluye técnicas de sabotaje de las formas mercantiles o, por lo menos, usos múltiples de las cosas(del contra bando a lo«trucho»). Aquí habría también que señalar, aunque no es posible desarrollarlo, que la importancia económica del taller textil clandestino como núcleo de la economía migrante se entreteje –directa o indirectamente– con la economía habitacional, espacial, informal y migratoria que se asienta en las villas de emergencia porteñas y suburbanas. Una cuestión que merecería un desarrollo aparte es la feminización de estas economías. Destaquemos al menos que la feminización del trabajo refiere en la feria a un doble proceso: por un lado, la presencia pública de las mujeres se incrementa y las ubica como un actor económico relevante, al mismo tiempo que se«feminizan» tareas desarrolladas en esa misma economía informal por los varones; por otro, se trasladan a lo público características propias de la economía del hogar o la comunidad, entendida esta la mayoría de las veces en términos barriales. Al poner de relieve esta perspectiva, surgen algunos interrogantes: ¿en qué medida esta feminización de la economía altera las N ueva S ociedad 241 70 Verónica Gago jerarquías laborales y domésticas?; ¿hasta qué punto tal feminización de la economía habla de una tendencia que no se reduce a la cantidad de mujeres que pasan a formar parte de ella sino que expresa, más bien, una modifica ción cualitativa de los procesos de trabajo y las formas de intercambio? ■■  Lo arcaico como fuente de innovación La Salada exhibe una nueva composición de la fuerza de trabajo –informal/ ilegal/precaria– que se ha hecho notoria en la poscrisis argentina como ele mento clave de la recomposición económica bajo nuevas formas laborales. A ello se suma el declive de las prácticas alternativas que impugnaron el traba jo asalariado surgidas de los sectores más radicalizados del movimiento de desocupados. En el caso particular de la migración boliviana, con ella viaja y se reformula un capital comunitario caracterizado por su ambigüedad: capaz de funcio nar como recurso de autogestión, movilización e insubordinación pero también como recurso de servidumbre, sometimiento y explotación. Se trata de una empresarialidad específica: surge de la informalización que explotan los talleres textiles y que se prolonga en La Salada, la cual valoriza elementos doméstico-comunitarios, pone en juego dinámicas de autoorgani zación y nutre redes políticas concretas. Avancemos sobre su caracterización comunitaria. Tal empresarialidad com bina competencia y cooperación, lo que da un estatuto fundamentalmente ambivalente a sus modalidades operativas. Competencia: intrínseca a la ló gica de proliferación y fragmentación de los talleres que proveen de prendas, por medio de intermediarios, a las grandes marcas. Cooperación: debido a la representación unificada como«economía boliviana» que se yergue frente a las denuncias(mediáticas y de algunas organizaciones contra el trabajo escla vo) y que abroquela a las entidades que reúnen a los dueños de talleres. Estas entidades, sin embargo, no se exhiben como laborales o empresariales, sino como representaciones«comunitarias». Debido a la misma formulación comunitaria de su estructura asociativa, se conforma un empresariado político-social que asume una gestión cuasi inte gral de la mano de obra: traslado, vivienda, comida, salud, empleo, ocio, etc. La figura del trabajador asalariado libre es puesta en cuestión por la misma lógica de funcionamiento –es decir, de rentabilidad–, a favor de una modali dad que en el lenguaje mediático fue difundida como«trabajo esclavo». 71 T ema C entral La Salada: ¿un caso de globalización«desde abajo»? Este tipo de empresarios viabilizan la ayuda a los recién llegados, consiguen viviendas, comunican contactos, actúan como bolsas de trabajo y agencia de sepelios, intervienen a la hora de hacer reclamos al gobierno local y se cons tituyen corporativamente frente a organizaciones políticas, mediáticas y em presariales argentinas. Su efectividad está dada por una suerte de«poder de gueto»: en la medida en que confinan la red en la que el taller textil funciona a la«economía boliviana», se erigen en defensores y garantes de esa economía. Pero, a la vez, como esa economía se presenta indisociable respecto de un ethos cultural, los empresarios también validan su representatividad como legítimos intérpretes de esas culturas y tradiciones 3 . No es casual que la ma yoría de las organizaciones que reúnen a talleristas tengan nombres de asocia No es casual que la mayoría ciones culturales más que empresarias. de las organizaciones Esta empresarialidad explota la perte nencia comunitaria en un doble aspecto. Uno es más literal: los talleristas van di que reúnen a talleristas tengan nombres de asociaciones culturales rectamente a las comunidades en Bolivia a reclutar trabajadores. El otro es más más que empresarias n amplio: una vez en el taller textil, las cualificaciones del trabajo refieren a un saber hacer comunitario. La implicación de la familia entera, la relación con el empleador basada muchas veces en una confianza también familiar (se lo llama usualmente«tío» y no«jefe» o«patrón», más allá de que el lazo familiar exista o no) y la interpelación de saberes y modalidades ances trales de esfuerzo y labor colectiva dan lugar a una cualificación flexible, capaz de enormes sacrificios y privaciones, que funciona como sustento material y espiritual de un tipo de explotación de la fuerza de trabajo que la vuelve extremadamente rentable como eslabón primero de la fabrica ción textil. Para entender la dinámica de la fuerza laboral migrante, nos enfocamos en la potencia de decisión y voluntad de progreso que mixtura la definición foucaultiana del migrante como inversor de sí con la puesta en juego de un capital comunitario. Se trata de un impulso vital que despliega un cálculo en el que se superpone una racionalidad sustentada en el anhelo del progreso personal y familiar con un repertorio de prácticas comunitarias. Una segunda 3. Otros temas claves de la población migrante que son leídos y resueltos dentro de esta lógica comunitaria son las denuncias por trata, el aborto(y cuestiones de salud en general: de la tubercu losis a las emergencias odontológicas) y el envío de remesas. N ueva S ociedad 241 72 Verónica Gago hipótesis, complementaria, es la articulación específicamente posmoderna de lo comunitario con el mundo productivo posfordista: su capacidad de con vertirse en atributo laboral, en cualificación específica para la mano de obra migrante del altiplano en Buenos Aires. Lo comunitario deviene, en su labo ralización, fuente de una polivalencia pragmática, transfronteriza, capaz de adaptación e invención. ■■  Lo común y lo comunitario Nos interesa subrayar cómo se articula esta economía con la puesta en jue go de saberes comunitarios que serán fundamentales para la producción y para el sostenimiento de formas laborales de intensa explotación. Esos saberes también han tenido derivas diversas, como repertorio de formas de organización territorial autogestionaria y de constitución de un mercado popular que posibilita ciertos consumos en escala de masas. Es justamente ese punto de permanente ambivalencia y oscilación, de perfil a un tiempo arcaico y posmoderno, democratizante y reaccionario, lo que se recombina rá como un modo flexible y variable de producción comunitaria, popular, plebeya. Sin embargo, ¿sobre qué se produce esa ambivalencia? Siguiendo a Raquel Gutiérrez Aguilar, lo comunitario reúne unos«principios operativos», cier tos modos«de organización de la vida social, productiva, política y ritual» que en nuestro continente perseveran desde antiguas tradiciones, pero que al mismo tiempo son extraordinariamente flexibles y dinámicos y tienen una capacidad de contaminación, expansión y reinvención que constituye la cla ve de su actualidad 4 . Ese hacer social comunitario se sustenta en una economía de la reciprocidad que«bosqueja tendencialmente una trama expansiva de circulación de bienes materiales y simbólicos en la que, a su vez, tales bienes tienden a ser crecientes» 5 . Esta economía compleja proyecta rasgos de auto nomía y autodeterminación, exhibe procedimientos de decisión colectivos y también supone un debate sobre la riqueza. En este punto, no es fortuito que la perseverancia en el hacer social comu nitario se enhebre hoy con un gran debate político y teórico acerca de lo común , como noción que va más allá de la clásica y liberal división entre 4. R. Gutiérrez Aguilar:«Modernidades alternativas. Reciprocidad y formas comunitarias de reproducción material», 2011, mimeo. 5. Ibíd. 73 T ema C entral La Salada: ¿un caso de globalización«desde abajo»? lo público y lo privado y como clave de No es fortuito que la una producción cada vez más socializa da y dependiente de complejas redes y niveles de cooperación. También aquí la pregunta es: ¿cuál es una noción operati perseverancia en el hacer social comunitario se enhebre hoy con un gran va de lo común? La«equivocidad», como debate político y teórico tensión entre significaciones opuestas, las«singularidades ético-políticas» reuni das en el hacer social multitudinario, que coexisten con las apropiaciones de acerca de lo común , como noción que va más allá de la clásica división entre un«comunismo del capital», señalan ese lo público y lo privado n terreno de disputa y ambivalencia. Sin embargo, no permiten dejar de lado el énfasis en que la lucha decisiva pasa hoy por la«construcción y destrucción» de lo común 6 . Remarcamos la noción de lo operativo que muestran ambas definiciones por que allí está la clave: lo comunitario en su capacidad para exhibir y ampliar modos de hacer. Con esto queremos señalar que, cuando hablemos de am bivalencia de lo común, no estaremos haciendo uso de un artilugio retórico o de una pirueta teórica, sino destacando hasta qué punto están en disputa entre nosotros formas sociales del hacer colectivo con capacidad de cons truir autonomía y apropiarse de la riqueza social. Y que, al mismo tiempo, no podemos ser ajenos a sus debilidades y perversiones, a sus pliegues y contradicciones, si queremos comprender su complejidad. Porque el punto de partida es claro: en estos modos existe una potencia vital capaz de inau gurar y desarrollar otras lógicas, otros tiempos, otros espacios respecto a la hegemonía neoliberal. En la economía que va del taller a la feria se ponen en tensión la productividad y los usos de lo comunitario. Cuando Gutiérrez Aguilar habla de«entramado comunitario», se refiere a las formas múltiples de reproducción y producción de la vida social«bajo pautas diversas de respeto, colaboración, dignidad, cariño y reciprocidad, no plenamente sujetos a las lógicas de acumulación del capital aunque agredidos y muchas veces agobiados por ellas» 7 . Aquí hemos 6. Anna Curcio y Ceren Özselçuk:«On the Common, Universality, and Communism: A Con versation between Étienne Balibar and Antonio Negri» en Rethinking Marxism vol. 22, 2010, pp. 304-311; Álvaro Reyes:«Subjectivity and Visions of the Common» en Rethinking Marxism vol. 22, 2010, pp. 498-506. 7. R. Gutiérrez Aguilar: Palabras para tejernos, resistir y transformar , Pez en el Árbol, México, df , 2011, p. 13. N ueva S ociedad 241 74 Verónica Gago tratado de contrapuntear y vincular la noción de entramados comunitarios con acepciones de otro tipo, capaces de organizar formas de explotación y negocio, de microempresa y de progreso económico. ■■  ¿Pueden hablar los feriantes? A pesar de su alta composición de origen migrante, La Salada ha ganado no toriedad en los medios masivos de comunicación a través de la voz de uno de sus líderes argentinos: Jorge Castillo. Con él, los feriantes han logrado tam bién integrarse a la comitiva empresarial oficial que visitó Angola junto con la presidenta Cristina Fernández hace unos meses. La representación de la feria –su voz política y mediática– es argentina, lo que deja en la sombra a la mayo ría de sus hacedores. Aquí se debate un conflicto central: la identificación del trabajo argentino como trabajo digno, en tanto el trabajo migrante se vincula al mote de«trabajo esclavo». De ahí que, más allá de la famosa pregunta de Gayatri Spivak 8 , no resulte fácil escuchar las voces de los migrantes en La Jorge Castillo ha revelado Salada y sus adyacencias. En ese sentido se vuelve central el rol de las radios comuni más de una vez ante los tarias, orgánicas a la economía que va del medios que ya consiguió taller a la feria 9 . terrenos en Miami para Lo que revelan las frecuentes apariciones en instalar allí una sucursal la prensa de Castillo es también la lógica ex de La Salada y anunció la incorporación del rubro alimentos como parte pansiva a futuro que promete la feria: el di rigente ha revelado más de una vez ante los medios que ya consiguió terrenos en Miami para instalar allí una sucursal de La Salada de la oferta de la feria n y, aún más importante, anunció la incorpo ración del rubro alimentos como parte de la oferta de la feria. El argumento con que se busca legitimar la expansión es doble: por un lado, pone el acento en la ampliación del consumo popular, al tiempo que se atribuyen los sobreprecios a las intermediaciones corporativas (sindicatos, comerciantes, etc.), argumento que logra mayor repercusión en 8 . ¿Puede hablar el subalterno? , El Cuenco de Plata, Buenos Aires, 2011. 9. Este punto es central aunque no es posible desarrollarlo aquí. Basta señalar que las radios bo livianas, más de 20 solo en la ciudad de Buenos Aires, son parte del cotidiano del taller y la feria. En su mayoría, sus propietarios son dueños de talleres. Y, en este sentido, es un conglomerado que no puede disociarse. Por eso mismo, el trabajo es el«tema-tabú» de las emisoras. Para pro fundizar la discusión sobre la voz de los trabajadores textiles, v. Colectivo Simbiosis y Colectivo Situaciones: De chuequistas y overlockas. Una discusión en torno a los talleres textile s, Tinta Limón/ Retazos, Buenos Aires, 2011. 75 T ema C entral La Salada: ¿un caso de globalización«desde abajo»? un contexto de ascendente inflación; por otro lado, deja al descubierto que la modalidad productiva que posibilita La Salada(flexible, precaria, sostenida por un autoempresariado variado, etc.) está en la base de la mayoría de los circuitos productivos y, por tanto, no es algo exclusivo de la feria de ferias. En el caso del futuro y promisorio mercado de alimentos, La Salada, bajo el eslo gan«Del campo al consumidor», pondría en marcha una de las aspiraciones que la economía social publicitó durante la crisis pero no logró instalar a gran escala. Llevada adelante por La Salada, esta propuesta puede convertirse en una oportunidad de masas. ■■  ¿Globalización desde abajo? Un trabajo multidisciplinar realizado por los colectivos Rally Conurbano y Tu Parte Salada(mayoritariamente compuestos por arquitectos y urbanistas) se ñala que La Salada, aun con sus conocidos orígenes asentados en la pequeña escala y el comercio casi artesanal,«opera en sincronía con centros mundiales de comercio no-hegemónico»: El Alto(urbe vecina a La Paz, en Bolivia) o las fe rias de Oshodi y Alaba en Lagos(Nigeria) y la provincia china de Guangdong, la mayor zona de producción de mercaderías del sistema mundial no hegemó nico 10 . La Salada se configura, entonces, como centro de una red de ferias regio nales y es nodo, al mismo tiempo, de una red global de comercio informal. La feria, con sus pliegues y recovecos, sus montajes y desmontajes, tendría el estatuto de un espacio otro , capaz de instalar en los bordes de la ciudad una dinámica de abigarradas transacciones. Como en una heterotopía, que tiene por regla yuxtaponer en un lugar real varios espacios que normalmente debe rían ser incompatibles, en esa superposición estarían presentes la idea de otro orden y su crítica al existente. La feria, en ese sentido, propone un espacio de múltiples usos y también un tiempo otro , aunque cíclico. Por su parte, la copia de las marcas produce un efecto simultáneo de parodia y devaluación 11 . La complejidad de La Salada, en este punto, es la ampliación del consumo que en principio estaría segmentado por clases(el acceso restringido a las marcas), sustentada en un modo de producción que implica condiciones 10. Julián D’Angiolillo, Marcelo Dimentstein et al:«Feria La Salada: una centralidad periférica intermitente en el Gran Buenos Aires» en Margarita Gutman(comp.): Argentina: persistencia y diversificación, contrastes e imaginarios en las centralidades urbanas , Olacchi, Quito, 2010, p. 10. 11. El caso del conflicto de la marca Lacoste con el grupo de cumbia Wachiturros es emblemático en este sentido. En especial, por la polémica sobre si la empresa ofreció o no dinero al grupo para que dejara de«desprestigiarla» usando sus productos y por el modo en que los músicos defendie ron su derecho a usar las prendas del cocodrilo. Martín Bidegaray:«Desafío para Lacoste: cómo ser top y a la vez vestir a los Wachiturros» en Clarín , 30/11/2011. N ueva S ociedad 241 76 Verónica Gago de explotación intensiva de trabajadores migrantes. ¿Se puede desprender de esta falsificación masiva un modo de subversión de las reglas de mercado, o es su ratificación popular? ¿Se puede desprender Los consumos de prendas de marca falsifi de esta falsificación masiva un modo de cadas desbaratan el prestigio de esta como signo de exclusividad y a la vez evidencian cómo esa exclusividad se sostiene en una subversión de las reglas exhibición restringida de modo clasista. Esto de mercado, o es su ratificación popular? n supone que, en la medida en que la marca es deseada, usada y exhibida por clases popu lares, su valor es subvertido/devaluado. Es un tipo de producción de la copia que desvaloriza el original al mismo tiem po que expone la disputa por ese bien intangible y cada vez más decisivo: la construcción de un modo de vida. En La Salada, lo falso a gran escala arma un paisaje heterotópico: una regla mentación meticulosa pero no institucionalizada organiza el intercambio a cielo abierto. Ni su heterogénea contextura ni su extensión, tampoco su apa rición y desaparición en el medio de la noche, permiten comparar esta feria con otros espacios urbanos. Durante el siglo xix , la heterotopía por excelen cia, dice Michel Foucault, es el barco 12 . El reino de la copia transnacional que caracteriza la megaferia del conurbano bonaerense tal vez sea un plagio de aquella multitud anónima, multiétnica y móvil que poblaba los barcos. Con juga, en su heteróclita composición, todos los rasgos de un nuevo tipo de proletariado, seguramente falso si se lo compara con aquel que se estabilizó en los tiempos modernos. ■■  La feria como espacio abigarrado La feria es un espacio espeso, de múltiples capas, sentidos, transacciones. Un espacio abigarrado que simultáneamente abriga tradiciones y es herético respecto de muchas de ellas, que se dispone como ámbito celebratorio y de disputas, como momento de encuentro, consumo y diversión, pero también como jornada intensa de trabajo y de negocios, de competencia y oportunismo. Se sostiene y se desarrolla como negocio masivo sobre re des familiares, vecinales, de compadrazgo y de amistad. Es también una economía de lenguajes diversos: de vestuarios, bailes, promesas, comidas 12 . El cuerpo utópico. Las heterotopías , Nueva Visión, Buenos Aires, 2010. 77 T ema C entral La Salada: ¿un caso de globalización«desde abajo»? y excesos. Lo abigarrado aquí no es, sin embargo, un rasgo cultural o una diferencia colorida, sino el sustento de la desmesura de estas economías. Proponemos, finalmente, puntualizar algunos rasgos salientes: - La Salada, a la vez confinada en un territorio de frontera geográfica y simbó lica, tiene una dinámica proliferante, que replica en otros barrios y ciudades, nacionales y extranjeras, la mercadería y la forma-feria que la caracteriza. A su vez, representa un modelo de centro comercial a cielo abierto que pone en tensión todas las categorías clásicas de la economía: informal/formal, legal/ ilegal, etc. Funciona en sintonía con espacios similares en otras partes del mundo, que algunos no dudan en catalogar como núcleos de comercio«no hegemónico». - La definimos como una red transnacional creciente sustentada en múlti ples microeconomías proletarias. En este punto, como hemos notado, se re vela como un espacio privilegiado para analizar cómo la economía informal constituye, sobre todo, una fuerza de desempleados, migrantes y mujeres que puede leerse como una respuesta«desde abajo» a los efectos desposesivos del neoliberalismo. - Es decisivo su impacto urbano(a pesar de no estar señalada en los mapas): una ciudad como Buenos Aires se ve transformada por esta nueva marea informal, predominantemente migrante y femenina, que con su trajín y sus transacciones redefine el espacio metropolitano, la familia, el lugar de las mu jeres y el universo del trabajo que no cabe en las reglas del empleo asalariado. En este sentido, estos tipos de economías funcionan a la vez como agentes de reestructuración del capital y del espacio urbano. - La Salada es un entramado multitudinario de producción de bienestar no estatal. Con el proyecto flamante de convertirla en mercado de alimentos, la feria realiza de un modo paradojal y diverso lo que se propusieron, en el momento cúlmine de la crisis argentina de 2001, múltiples experiencias de la economía social: abaratar los costos, eliminar intermediarios, contribuir al consumo masivo y popular. En un momento de inflación como el actual, es una intervención decisiva. - La Salada muestra formas de gran versatilidad y flexibilidad en términos de organización política, a partir de asambleas multitudinarias, dirigentes y miles de puesteros y puesteras que organizan el cotidiano de la feria y que la N ueva S ociedad 241 78 Verónica Gago conectan con otros espacios como la villa, el taller y la fiesta. Una imagen del espacio abierto desreglado cede a una coordinación compleja de una infini dad de flujos. Una festividad y una mística(vírgenes, santos, milagros, ekekos ) que acompañan la bonanza. Finalmente, un modo del progreso urbano que escapa de los planes y de los planos. - El trabajo migrante, en particular, permite poner en cuestión la idea de una «normalización» del mundo del trabajo que remite a un patrón estrictamente asalariado y de composición nacional. - La feria, como parte de un ensamblaje complejo con la economía del taller textil, es un territorio especialmente productivo para pensar la ambivalencia de lo común: es decir, los múltiples usos, conflictos, apropiaciones y reinven ciones de un«capital comunitario» que es capaz de funcionar como recurso de autogestión, movilización e insubordinación, pero con no menor intensi dad como recurso de servidumbre, sometimiento y explotación, lo que señala justamente que esa experiencia comunitaria es un momento clave de la rique za social en disputa. Julio-Diciembre de 2011 Buenos Aires N o 202-203 ARTÍCULOS: Manuel Balán , La denuncia como estrategia: escándalos de corrupción en Argentina y Chile. Leonardo Gasparini, David Jaume, Monserrat Serio y Emmanuel Vázquez , La segregación entre escuelas públicas y privadas en Argentina. Reconstruyendo la evidencia. Osvaldo Barreneche , Paro de y represión a… policías. Reclamos salariales, protestas y huelga en la policía bonaerense(1955-1973). Fernando Groisman, Friedrich Bossert y María Eugenia Sconfienza , Políticas de protección social y participación económica de la población en Argentina(2003-2010). Martín Grandes, Rodrigo Pérez Artica y Diego Dorcazberro , Con o sin paradoja. Explorando la distribución del capital externo mundial. Matthew Amengual , Cambios en la capacidad del Estado para enfrentar las violaciones de las normas laborales. Los talleres de confección de prendas de vestir en Buenos Aires. COMUNICACIONES: Gerald A. McDermott , El surgimiento de nuevas instituciones de upgrading en Argentina. Lecciones para América Latina. Gerald A. McDermott y Rafael A. Corredoira , Recombinar para competir: las instituciones público-privadas y la transformación del sector vitivinícola argentino. Jorge Walter , Estrategias multicadena y modalidades multinivel de organización de los productores de cítricos de la Cuenca del Plata. Miguel Federico Lengyel y Gabriel Bottino , La producción en red en Argentina y sus fundamentos institucionales. INFORMACIÓN DE BIBLIOTECA. Desarrollo Económico – Revista de Ciencias Sociales es una publicación trimestral editada por el Instituto de Desarrollo Económico y Social( ides ), Aráoz 2838, C1425DGT, Buenos Aires, Argentina. Tel:(54 11) 4804.4949, Fax:(54 11) 4804.5856. Correo electrónico:.Página web:. La calle para quien la ocupa Las condiciones sociopolíticas de la globalización no hegemónica en México df C arlos A lba V ega Por ser una de las ciudades más grandes del mundo y con mayor cantidad de vendedores informales, el Distrito Federal de México es un buen escenario para estudiar la globalización no hegemónica. Este artículo se enfoca en las transformaciones registradas en el mundo de los comerciantes informales a partir de una serie de cambios económicos y políticos, como la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte ( tlcan ), las novedosas sociedades entre comerciantes mexicanos y chinos, y los modos de regulación política de esta economía informal, alterada solo en parte por la llegada de la centroizquierda al gobierno de la ciudad. L a globalización es un fenómeno que ha resultado de la confluencia de grandes cambios económicos, políticos y tecnológicos que tuvieron lu gar en las últimas tres décadas del siglo xx . La desregulación económica y financiera, el colapso de la Unión Soviética y de los regímenes de los países de Europa del Este y la revolución de las tecnologías de la información y la comunicación son la trama sobre la que confluyen los nuevos hilos que sirven de urdimbre al Estado y su redimensionamiento, y al nuevo mercado en el que tienen un lugar prominente las grandes empresas transnacionales del comercio, la industria y las finanzas. Carlos Alba Vega: profesor-investigador de El Colegio de México. Es investigador asociado en el Centre d’Analyse et d’Intervention Sociologiques( cadis ) de la École des Hautes Études en Sciences Sociales-Centre Nationale de la Recherche Scientifique(París). Palabras claves: comerciantes informales, regulaciones políticas, globalización no hegemónica, China, México df . Nota: este trabajo forma parte de una investigación más amplia auspiciada por el Programa Metraljeux anr -Suds(Francia), el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología(Conacyt, México) y la Fundación Alemana para la Investigación Científica( dfg, Alemania), en el marco del proyecto «Entre espacios: movimientos, actores y representaciones de la globalización». N ueva S ociedad 241 80 Carlos Alba Vega El modelo keynesiano, exitoso en muchos países durante los«30 años gloriosos» –entre mediados de los años 40 y mediados de los 70–, marcados por el creci miento y la estabilidad social, entró en una crisis a partir de la cual los gobiernos y las empresas iniciaron una reestructuración productiva que se materializó en la desregulación, la privatización de las empresas públicas y la tendencia al desmantelamiento del contrato social. La reestructuración capitalista de los años 80 se concretó en algunas reformas económicas con las que se intentaba alcanzar cuatro metas: lograr mayores beneficios empresariales en la relación capital-trabajo; intensificar la productividad del trabajo y del capital; globalizar la producción, la circulación y los mercados; y conseguir el apoyo del Estado para aumentar la productividad y la competitividad, a veces en detrimento de la protección social. Esta reestructuración dependía de la innovación tecnoló gica, de la flexibilidad y del cambio organizativo orientado a la adaptabilidad. El colapso de la urss y el triunfo del mercado sobre las economías planificadas sirvieron de soporte político e ideológico para los cambios. La velocidad del cambio tecnológico y la aplicación de la electrónica a los sistemas de producción y comunicación están transformando los Estados nacionales, la división del tra bajo y las relaciones laborales, las formas de producir, distribuir y consumir, las identidades colectivas y la vida doméstica cotidiana; además, favorecen la tendencia a que se separen la economía, la política y la cultura 1 . La revolución de las tecnologías de la información y la comunicación trans formó a estas en vehículos para la integración de los mercados financieros globales. Esta es la globalización hegemónica regulada por las instituciones multilaterales como la Organización Mundial del Comercio( omc ), la Orga nización para la Cooperación y el Desarrollo Económico( ocde ), el Fondo Monetario Internacional( fmi ) y el Banco Mundial( bm ), y está enmarcada en múltiples acuerdos internacionales establecidos por la Unión Europea, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte( tlcan ), el Mercosur y mu chos otros. El análisis de esta globalización o mundialización se ha realiza do según diversas perspectivas. Entre ellas están la teoría de las relaciones internacionales, que parte de la idea de que existen Estados soberanos que actúan desde el campo político y militar y están en creciente interdependen cia y coordinación internacional; y la teoría que podemos denominar«de de terminación económica», que sostiene que el proceso de mundialización está comandado por el poder económico, que no se identifica con las divisiones territoriales de los Estados nacionales. 1. Alain Touraine:«Presentación» en ¿Podremos vivir juntos? Iguales y diferentes , Fondo de Cultura Económica, México, df , 1997, pp. 9-23. 81 T ema C entral Las condiciones sociopolíticas de la globalización no hegemónica en México df Pero entreverada con esta globalización existe otra globalización no hegemónica , que no la contradice ni la niega, sino que aprovecha sus intersticios y sus vacíos para sacar también provecho de la producción, la circulación y el consumo globalizados. Esta globalización, que también podría denominarse «internacionalización de la economía informal», no es únicamente un hecho mercantil asimilable a la respuesta auto mática ante la apertura económica, sino que está imbricada además en sistemas Entreverada con esta globalización existe de poder local, nacional y transnacional. China aparece como una base cada vez más importante de este proceso al pro veer de bienes de consumo popular y a bajo costo a gran parte de la población de otra globalización no hegemónica, que no la contradice ni la niega, sino que aprovecha sus los países en desarrollo. intersticios y sus vacíos Se trata más bien de la otra cara de la glo balización, que opera en sus márgenes y está constituida por millones de personas para sacar también provecho de la producción, la circulación y el que se desplazan entre países y continen tes con permisos y sin ellos, con mercan consumo globalizados n cías legales,«semilegales» o ilegales, que en lo individual pueden ser de poco valor pero que en conjunto significan enormes volúmenes de capital. Sus ac tores son pequeños comerciantes, empresarios y migrantes que, de manera «informal» y fuera del control estatal, llevan sus mercancías nuevas o usadas, genuinas o falsificadas, a los clientes de la base de la pirámide que los esperan en los centros de las ciudades, en la periferia o en el medio rural. Así, esta glo balización no hegemónica brinda alternativas de consumo, de supervivencia a través del empleo que genera para los vendedores y de movilidad social para quienes hacen los negocios. Muchos Estados, las grandes empresas transnacionales y los medios de co municación de masas consideran estas actividades de la globalización no hegemónica como ilegales e ilegítimas, y se las llega a asociar con el crimen organizado, como si estuviesen en los mismos circuitos que el lavado de dine ro, el contrabando de armas, de drogas 2 o de seres humanos, por lo que se las considera un peligro para las economías y las sociedades nacionales. Algunos 2. Para un análisis del tráfico de drogas y la corrupción en América Latina a partir del caso de México, v. Jean Rivelois: Drogue et pouvoirs: du Mexique aux paradis , L’Harmattan, París, 2000. Para un análisis de diversos países, v. Pierre Salama(ed.):«Drogues: un nouvel avantage comparatif?» en Tiers-Monde vol. xl N o 158, 4-6/1999. N ueva S ociedad 241 82 Carlos Alba Vega analistas piensan que este tráfico ilícito coloniza las administraciones públi cas de los países con gobiernos débiles y corruptos, las esclaviza, manipula y compra 3 . Sin embargo, desde otros miradores se observa que quienes partici pan en las nuevas lógicas de intercambio subalternas a través de estos nexos globales desde abajo no pretenden reemplazar ni destruir el capitalismo, sino beneficiarse de él, y en muchos puntos de su trayecto aparecen connivencias y se entrecruzan grandes empresas formales con pequeñas empresas infor males consideradas como ilícitas 4 . ■■  Migrantes chinos y vendedores informales de México df La globalización desde abajo empieza a ser estudiada en profundidad y ya existen algunos trabajos que la analizan preponderantemente desde los án gulos económico y cultural 5 . En este texto, nos interesa abordar las impli caciones políticas de la globalización no hegemónica a partir del caso de la Ciudad de México. En efecto, para que pueda tener lugar la circulación y venta de mercancías en los lugares más visibles y prohibidos, tanto por sus implicaciones espaciales como fiscales, es necesario que los vendedores estén bien organizados. La Ciudad de México es una de las más grandes del mundo y una de las que tiene el mayor número de vendedores ambulantes; nadie sabe con certeza cuántos son, pero se cuentan por varios cientos de miles; hay quienes calcu lan que podrían ser entre 350.000 y 500.000. Tan solo en el centro histórico son cerca de 20.000 y pueden ascender al doble en ciertas épocas del año. La mayor parte de los productos de contrabando que se vendían en las ca lles de la ciudad hasta el año 2000 provenía casi exclusivamente de Estados 3. Moisés Naím: Ilícito. Cómo traficantes, contrabandistas y piratas están cambiando el mundo , Debate, Barcelona, 2006. 4. Carlos Freire y Vera Telles:«São Paulo: comércio informal e mercadorias políticas» en Carlos Alba Vega y Pascal Labazée(coords.): Metropolización, transformaciones mercantiles y gobernanza en los países emergentes. Las grandes ciudades en las mutaciones del comercio mundial , El Colegio de México/ ird , México, df , en prensa. 5. Alain Tarrius: La mundialización por abajo. El capitalismo nómada en el arco mediterráneo [2002], Hacer Editorial, Barcelona, 2007; Alejandro Portes, Luis Guarnizo y Patricia Landoldt(coords.): La globalización desde abajo: transnacionalismo inmigrante y desarrollo. La experiencia de Estados Unidos y América Latina , Flacso-México/ Miguel Ángel Porrúa, México, df , 2003; Fernando Rabossi: «Ciudad del Este and the Brazilian Circuits of Commodities» en Gordon Mathews, Gustavo Lins Ribeiro y Carlos Alba Vega(eds.): Economic Globalization from Below, Routledge, Londres, 2012; G. Mathews: Ghetto at the Center of the World: Chungking Mansions, Hong Kong, The University of Chicago Press, Chicago, 2011; Ritajyoti Bandyopadhyay:«Negociaciones del archivo desde abajo: el caso de los vendedores ambulantes movilizados en Calcuta» en Estudios de Asia y África vol. 45 N o 1(141), 1-4/2010. 83 T ema C entral Las condiciones sociopolíticas de la globalización no hegemónica en México df Unidos. Tanto el«contrabando hormiga» Fayuqueros y transportado en maletas– que en México se llama popularmente fayuca– , como el contrabando en tráiler o a gran escala contaban necesariamente con el apoyo contrabandistas se abastecían de mercancías en diversas ciudades de funcionarios de la aduana y de la po licía para pasar las fronteras y recorrer más de 1.500 kilómetros de carretera an tes de llegar a la capital mexicana. Fayudel sur de eeuu ; en el caso de la ropa, provenía principalmente del Fashion queros y contrabandistas se abastecían de mercancías en diversas ciudades del sur District en Los Ángeles n de eeuu ; en el caso de la ropa, provenía principalmente del Fashion District en Los Ángeles, California 6 . Si al principio los propios comerciantes iban con frecuencia en autobús a comprar sus productos de fayuca , con el tiempo aparecieron intermediarios mayoristas que les entregaban el producto en la Ciudad de México, y muy especialmente en Tepito 7 . La fayuca en maleta se convirtió en contrabando en tráiler. Existen dos formas principales de introducir las mercancías sin pagar im puestos: una es el«contrabando bronco», que realizan por una parte los fayuqueros en pequeña escala y por la otra los grandes contrabandistas, lla mado así porque se introducen los bienes sin papeles, en forma subrepticia, con engaño o con«mordida»; otra es el«contrabando técnico», que se come te generalmente a gran escala, por medio de alguna modalidad orientada a hacer entrar los bienes con declaraciones falsas en relación con su volumen, valor, origen o naturaleza. El siglo xxi cambió la naturaleza de los productos que transitan por el circuito inferior de la economía. Por una parte, el tlcan que entró en operación en 1994 eliminó progresivamente los impuestos sobre gran parte de los productos de origen estadounidense y canadiense; por lo tanto, en México bajaron los precios de los bienes provenientes de América del Norte y resultó obsoleto el contrabando de muchos productos, aunque no el de la ropa usada, cuyo tráfico cobró renovada fuerza 8 . Por la otra, las reformas económicas de China y su en trada a la omc en 2001 generaron una nueva división internacional del trabajo, 6. Sandra Alarcón: El tianguis global, Universidad Iberoamericana, México, df , 2008. 7. Carlos Eduardo Alba Villalever:«Piratería: La economía política de Tepito. México», tesis de licenciatura, Universidad Nacional Autónoma de México( unam ), 2009. 8. Melissa Gauthier:«Mexican‘Ant Traders’ in the El Paso/ Ciudad Juárez Border Region» en G. Mathews, G. Lins Ribeiro y C. Alba Vega(eds.): ob. cit. N ueva S ociedad 241 84 Carlos Alba Vega que ha tenido repercusiones sobre la producción, el consumo y el empleo en todo el orbe. Los flujos y las redes de distribución por vía terrestre a través de un eje Norte-Sur, que habían prevalecido en México durante todo el siglo xx , empezaron a ser complementados por redes comerciales transpacíficas a través de los puertos mexicanos o por intermediación de puertos sureños del Pacífico de eeuu . Algunos de los operadores de este nuevo comercio de contrabando siguen siendo los mismos:«comerciantes formales» de México,«comerciantes informa les» con experiencia en el intercambio internacional(muchos de ellos de Tepito) y funcionarios y empleados de las aduanas mexicanas. Otros operadores se debilitaron: por ejemplo, los migrantes mexicanos que se habían convertido en intermediarios en eeuu . En cambio, han aparecido nuevos actores, como los comerciantes asiáticos. Los coreanos llegaron a México después de la crisis argentina de principios de la década de 1990, en algunos casos con experiencia comercial en ese país. Por otro lado, una nueva oleada de inmigrantes chinos empezó a llegar desde Estas importadoras la segunda mitad de la misma década. Am bos grupos étnicos han rentado o comprado chinas otorgan créditos locales en zonas de denso comercio popular a corto plazo a los pequeños comerciantes en el centro histórico de la Ciudad de Méxi co y en Tepito; por regla general no venden directamente productos al menudeo en la ambulantes, lo que les ha calle. Iniciaron sus negocios casi sin hablar dado muy buenos resultados, ya que los proveedores mexicanos el español, con la ayuda de algunos líderes de los vendedores ambulantes, que recibían a cambio una retribución económica. Exis ten en el centro histórico cerca de 100 impor no lo hacen n tadores chinos, de los cuales la mayoría son mujeres; ellos traen los productos de su país y los distribuyen entre los vendedores ambulantes o los venden directamente a los consumidores en negocios establecidos. Estas importadoras chinas otor gan créditos a corto plazo a los pequeños comerciantes ambulantes, lo que les ha dado muy buenos resultados, ya que los proveedores mexicanos no lo hacen. Además, han establecido diversos tipos de negocios de importación de productos chinos en asociación con comerciantes de Tepito. María Rosete es la más importante líder de los vendedores ambulantes de Tepito y dirige el Frente Metropolitano de Organizaciones Populares( fmop ) que, según sus declaraciones, agrupa 28 organizaciones y a más de 5.000 comerciantes. Desde hace varios años está asociada con Ann Lang, una médica china que llegó a México a mediados de los años 90; al no poder ejercer su profesión, Lang se 85 T ema C entral Las condiciones sociopolíticas de la globalización no hegemónica en México df dedicó al comercio y ya tiene seis tiendas de importación(legal) de productos chinos de consumo popular 9 (bolsas para mujeres). La tarjeta de visita de la líder de los comerciantes de Tepito está escrita en mandarín y en castellano. Su proyecto es llevado a cabo con el apoyo de empresarios chinos; su objetivo es convertirse en importadora de productos legales y baratos procedentes de China, que venderán los agremiados 10 . Por su parte, algunas decenas de comerciantes de Tepito viajan varias veces al año a China en busca de mercancías; uno de los lugares favoritos es Yiwu. Algunos de ellos cobran a otros comerciantes por enseñarles el know-how de las importaciones chinas y por acompañarlos al país asiático. A veces lo ha cen a través de agencias de viajes que se presentan como organizadoras de tours turísticos y que además operan como agencias para llevar a pequeños comerciantes a comprar mercancías. Desde hace pocos años existe una comu nidad de«tepiteños» asentada en Beijing, que se encarga de una parte de este «comercio desde abajo». Los principales productos de contrabando que provienen de China son los que siguen sometidos a derechos aduanales elevados o a cuotas compensa torias cuando se demuestra que se han introducido en condiciones de discri minación de precios( dumping ) 11 : textiles y ropa(de baja calidad y consumo masivo), calzado de plástico, juguetes, productos de cerámica y vidrio, apa ratos eléctricos y electrónicos, perfumes, productos de uso personal(bolsas, relojes, lentes, etc.), discos vírgenes y grabados. Una de las características del contrabando contemporáneo es la extrema diversidad de actores, circuitos y técnicas de aprovisionamiento. Algunos de los grandes grupos de distribución, supermercados y cadenas de alma cenes especializados, que representarían cerca de 55% del mercado nacio nal de ropa 12 , han recurrido también a importaciones ilegales. La triangu lación es el procedimiento más común para introducir grandes cantidades 9. Entrevista de Pascal Labazée, Carlos Eduardo Alba Villalever, Marianne Braig, Armando Sán chez y Carlos Alba con María Rosete y Ann Lang, México, df , 19 de noviembre de 2009. 10. M. Braig y C. Alba Vega:«El comercio de productos chinos en la Ciudad de México», conferen cia en el taller«Asia y América», Colegio Internacional de Graduados«Entre Espacios», Instituto de Estudios Latinoamericanos, Universidad Libre de Berlín, 1 de febrero de 2011. 11. Simón Nadima:«Prácticas desleales e ilegales de comercio internacional en las industrias de textiles y prendas de vestir en México» en Isabel Rueda Peiros, Nadima Simón y María Luisa González(coords.): La industria de la confección en México y China ante la globalización , unam / Porrúa, México, 2004. 12. Kurt Salmon y Asociados( ksa ): El mercado mexicano de ropa , ksa -Canainvest, México, 2002. N ueva S ociedad 241 86 Carlos Alba Vega de mercancías de contrabando 13 . Una parte de la industria maquiladora de exportación participa también en los circuitos de contrabando, en especial con las telas, a través del desvío de las reglas de importación temporal ins critas en los programas oficiales Programa de Importación Temporal para Producir Artículos de Exportación(Pitex) y Maquila. Una vez que las telas La globalización desde fueron transformadas por las indus trias o por sus subcontratistas, los pro abajo no siempre es un circuito independiente de la globalización hegemónica, ductos son cedidos a los establecimien tos de comercio formales, o vendidos por medio de mayoristas que proveen a los pequeños vendedores callejeros o a los sino que en diversos momentos ambas transitan por el mismo camino en tianguis . Eso muestra el carácter apre surado de los enfoques orientados a hacer del comercio ilegal un segmento especializado de las actividades infor una relación simbiótica n males. Una conclusión que podemos extraer es que la globalización desde abajo no siempre es un circuito independiente de la globalización hegemó nica, sino que en diversos momentos ambas transitan por el mismo camino en una relación simbiótica. Los vendedores ambulantes no consiguen siem pre sus mercancías por sí mismos; con frecuencia se proveen con interme diarios y mayoristas que tienen negocios establecidos y registrados. Es preciso analizar la globalización económica desde abajo desde el ángulo de los flujos de mercancías en la línea que acabamos de esbozar, con apoyo de la geografía y la economía 14 . También puede examinarse desde una perspec tiva sociopolítica 15 , que es la que nos interesa desarrollar aquí. Para que es tas mercancías legales e ilegales, auténticas y falsificadas, puedan venderse en algunos lugares prohibidos, es necesario que existan ciertas condiciones sociales y políticas. A diferencia de los pequeños talleres industriales infor males, que están dispersos y no cuentan con ninguna organización que 13. La triangulación consiste en hacer pasar los productos de origen asiático, sometidos a aranceles elevados, por un tercer país –principalmente eeuu –, desde donde se reexportan después de modificar los documentos de origen y las etiquetas, a fin de beneficiarse con las ventajas aduanales previstas por los acuerdos de libre comercio. Panamá es otro punto de tránsito de las mercancías trianguladas que se introducen en el mercado mexicano por el puerto de Manzanillo. 14. Para un análisis detallado del mecanismo de contrabando y piratería en la Ciudad de México, v. S. Alarcón: ob. cit. y C.E. Alba Villalever: ob. cit. Para la ciudad de Guadalajara, v. José Carlos Gómez Aguiar:«Nuevas ilegalidades en el orden global. Piratería y la escenificación del estado de derecho en México» en Foro Internacional N o 196, 4-6/2009. 15. El caso de los vendedores ambulantes de Calcuta ha sido analizado desde una perspectiva política por Ritajyoti Bandyopadhyay: ob. cit. 87 T ema C entral Las condiciones sociopolíticas de la globalización no hegemónica en México df represente sus intereses 16 , los vendedores en vía pública en Ciudad de Méxi co tienen un alto grado de organización para defender sus intereses y poder trabajar en la calle. ■■  Liderazgos femeninos y vínculos políticos Los comerciantes ambulantes forman parte de la historia centenaria de la ciudad, pero su expansión masiva y sus líderes surgieron en el contexto de tres grandes transformaciones ocurridas en México en la segunda mitad del siglo xx : un cambio demográfico, una crisis y cambio de modelo económico, y una transición política. Como en los demás países latinoamericanos, el ago tamiento del modelo de industrialización por sustitución de importaciones, la crisis de la deuda que estalló en 1982 y las políticas liberales de ajuste y de apertura comercial provocaron una caída en la creación de puestos de traba jo en el sector industrial formal tradicional más expuesto a la competencia externa(textil, ropa, calzado), muchos de cuyos empresarios, poco organi zados para hacer frente de manera colectiva a la contracción del mercado y a las importaciones legales o de contrabando, debieron reconvertirse hacia el comercio de esos bienes o emigrar a eeuu . A ese desplome laboral en la economía formal correspondió una fuerte expansión de la población en edad de trabajar y del empleo informal sin local fijo, especialmente en el comercio y los servicios ligados a los que podemos denominar«complejos» o grupos aglutinadores de algunas necesidades básicas demandadas por los citadinos –viviendas, alimentos, vestido, transporte– a partir de la comercialización, le gal o no, de bienes a bajo costo. Los vendedores ambulantes, a la inversa, han dispuesto de organizaciones poderosas adscritas al Partido Revolucionario Institucional( pri ) o, más recientemente, al Partido de la Revolución Demo crática( prd ) –actualmente a cargo del gobierno del df – cuyos contingentes, a cambio de tolerancias y connivencias, son movilizados por los políticos en la competencia electoral 17 . Casi todos los líderes son originarios de la Ciudad de México y de sus alre dedores; son hijos de vendedores ambulantes o de pequeños comerciantes de orígenes modestos. Gran parte de sus padres nacieron también en la Ciu dad de México y sus alrededores, aunque algunos llegaron de otros estados del centro y sur mexicano. Por lo general, los líderes y muchos comerciantes 16. C. Alba Vega y Dirk Kruijt: The Convenience of the Minuscule. Informality and Microenterprise in Latin America , Thela, Ámsterdam, 1994. 17. C. Alba y Pascal Labazée:«Libéralisation et secteur informel. Réflexions à partir du cas mexi cain» en Transcontinentales N o 4, primer semestre de 2007. N ueva S ociedad 241 88 Carlos Alba Vega del centro histórico, del Mercado de la Merced y de Tepito, vivieron en«ve cindades», edificaciones precarias, usualmente de dos pisos, donde se hacina ban decenas de familias con muchos hijos, cada una en un cuarto con cocina pero sin servicios sanitarios. Debían compartir baño y lavaderos. Los líderes de los comerciantes empezaron a trabajar desde niños. Se recuer dan a sí mismos en la calle desde muy temprana edad, al lado de sus padres, generalmente de su madre, en el trabajo cotidiano. Muchos empezarían a rea lizar sus primeros trabajos a los seis o siete años; otros aun antes. Trabajaban por necesidad económica pero también por tradición: era costumbre que los hijos de comerciantes trabajaran desde muy pequeños. Han vendido en la puerta de sus casas o en las vecindades, en los camiones, en el metro, en la ca lle. Los líderes han vendido productos de la economía informal, como discos y películas piratas, productos de fayuca o de contrabando, o ropa de pequeños talleres clandestinos ubicados en el centro de la ciudad hasta el temblor de 1985 y después ubicados en las colonias de la periferia de la megalópolis o en los pueblos de los alrededores. También han comerciado productos que provienen de la economía formal: dulces y chocolates, alimentos envasados, papel, cosméticos, productos escolares. La mayoría cursó solamente la educación primaria; algunos ni siquiera la terminaron, mientras solo unos cuantos lograron concluir la secundaria. Esta realidad es más acentuada en el caso de los líderes de primera gene ración y en los de las etnias indígenas. En el caso de las mujeres, la inte rrupción de los estudios es más temprana que en los hombres, porque a las carencias económicas se añade la formación de su nuevo hogar, con todas las responsabilidades; y cuando permanecen solteras por más tiempo, por la presión cultural de la familia para dejar los estudios: los padres solo les han permitido terminar la educación primaria. La falta de instrucción es colar no ha sido un impedimento para que ejerzan funciones de liderazgo ni para que tengan en sus organizaciones como colaboradores a subalternos con mayor nivel de escolaridad. La calle fue la mejor escuela para luchar en la vida. El trabajo en la calle y la lucha por el espacio de venta propician situaciones de enfrentamiento y violencia entre grupos rivales, toleradas y a veces fo mentadas por ciertas autoridades en determinados momentos para debilitar y fortalecer liderazgos y organizaciones. Por eso mismo, no es extraño encon trar a muchos líderes con antecedentes penales. La misma vida en la calle du rante gran parte del día y el poco tiempo para atender a los hijos a veces lleva 89 T ema C entral Las condiciones sociopolíticas de la globalización no hegemónica en México df a los comerciantes a tratar de compensar su ausencia con dinero y regalos que tienen consecuencias no deseadas: no son pocos los casos de dirigentes que tienen problemas de hijos adictos al alcohol o las drogas. Un recurso fundamental en el comercio en vía pública es el capital político. Los líderes acumulan a lo largo de su vida experiencias, relaciones, contactos y saberes que pueden aprovechar sus sucesores. El conocimiento de los ve ricuetos de las oficinas estatales, el acceso a los funcionarios y la consulta a los asesores son valores intangibles que pueden ser aprovechados por los que se inician en el liderazgo. Pero no son garantía de éxito; se necesitan también otras condiciones estructurales en el entorno económico, social y político, así como cualidades personales en los nuevos líderes para que puedan potenciar el capital político heredado. En el caso del centro de la Ciudad de México, pueden distinguirse al menos dos generaciones de líderes contemporáneos. La primera generación corres ponde a los pioneros, cuyo liderazgo es anterior a la crisis de 1982, cuando el comercio en la vía pública no era nuevo pero tampoco era masivo. En su mayoría eran mujeres, que en muchos casos sufrieron desde niñas la persecu ción y el encarcelamiento por parte de las autoridades del gobierno del Distri to Federal; fueron las primeras mujeres en ejercer funciones de liderazgo real y Aunque su instrucción formal en el comercio del centro histórico y todas acabaron por incorporarse al sis tema político por la vía corporativa. escolar fue elemental, algunas de ellas han llegado a controlar a miles Aunque su instrucción escolar fue elemen tal, algunas de ellas han llegado a con trolar a miles de vendedores y fueron un apoyo del pri cuando se requirió de su de vendedores y fueron un apoyo del pri cuando se requirió de su presencia y participación. Al principio presencia y participación n eran un sector marginal desde un punto de vista político, sobre todo comparadas con las grandes organizaciones cor porativas durante el modelo de industrialización por sustitución de importa ciones, constituidas por los obreros(Confederación de Trabajadores de Méxi co, ctm ; Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos, croc ) y los campesinos(Confederación Nacional Campesina, cnc ). Ni siquiera habían sido importantes dentro de las organizaciones de trabajadores independien tes que se agrupaban en la Confederación Nacional de Organizaciones Popu lares( cnop ). Todos los comerciantes que recibieron lugares en los mercados N ueva S ociedad 241 90 Carlos Alba Vega construidos durante la administración de Ernesto Uruchurtu(1952-1966) se incorporaron a la cnop , pero los nuevos comerciantes ya no pudieron hacer lo, porque nacieron después y llegaron tarde al mercado de trabajo, cuando entraba en crisis el modelo desarrollista y los jóvenes empezaban también a migrar en forma masiva a eeuu . La crisis y el cambio de modelo, junto con el La segunda generación de cambio de partido en el gobierno del df , los convertiría en actores económicos y líderes nació después de la crisis de 1982, de la reestructuración productiva, políticos importantes. Si al principio fueron rechazados y reprimidos, des pués fueron tolerados y encauzados. los ajustes y la liberalización La segunda generación de líderes nació de la economía que trajeron consigo el auge después de la crisis de 1982, de la re estructuración productiva, los ajustes y la liberalización de la economía que del comercio informal n trajeron consigo el auge del comercio informal. La puerta de entrada al lide razgo del centro histórico se la abrió la muerte de los líderes pioneros con quienes trabajaban en la organización y el arribo al gobierno del df del prd , que se interesó en desmantelar las antiguas organizaciones corporativas que no lo apoyaban y creó incentivos para que los delegados se emanciparan de los líderes, a cambio de pasarse al prd . La mayor parte de los líderes de esta segunda generación fueron delegados de la organización de Guillermina Rico, quienes aprovecharon la confluencia de tres circunstancias para emanciparse: la muerte de«la Jefa»(el 4 de septiem bre de 1996); la crisis de la organización durante la sucesión de ese liderazgo y, finalmente, los conflictos por el control del espacio de venta en las calles, ya sin la disciplina que habían impuesto la líder histórica y el pri . Durante el apogeo del modelo de industrialización por sustitución de im portaciones, el liderazgo de los comerciantes en vía pública estuvo fuerte mente concentrado. Unos cuantos líderes representaban a los vendedores ambulantes del centro de la ciudad. Al principio no formaban parte de nin guna organización partidista, hasta que por el lado del pri y de los propios vendedores ambulantes se vio la conveniencia de buscar mediaciones po líticas a través de la incorporación al partido de gobierno. Esto permitiría pasar del enfrentamiento callejero y el soborno a los responsables de vigilar la vía pública, a una negociación en la que gobierno y vendedores obten drían beneficios. Cuando el prd llegó al gobierno de la Ciudad de México, 91 T ema C entral Las condiciones sociopolíticas de la globalización no hegemónica en México df en 1997, había 13 organizaciones de ambulantes. Diez años después, cuan do la administración de Marcelo Ebrard realizó el tercer reordenamiento de ambulantes del centro histórico el 12 de octubre de 2007, había más de 60 organizaciones; la mayoría y las más importantes estaban dirigidas por mujeres. Las agrupaciones de comerciantes presentan una estructura formal con po cos niveles jerárquicos y una fuerte concentración de poder en el líder. La or ganización real de los comerciantes está sustentada en el conocimiento que el líder tiene de la gente, en la experiencia y la confianza. Las organizaciones de comerciantes en vía pública más grandes y complejas cuentan con un líder, delegados y otros cargos de menor jerarquía como los«chalanes»(ayudantes) y«charoleros»(cobradores), cuyas funciones están bien delimitadas. ■■  Conclusiones El comercio informal en la Ciudad de México, como en otras de América La tina, ha crecido notablemente desde los años 80 y 90 por la confluencia de va rios factores: la expansión demográfica, las crisis, la reestructuración produc tiva, la desregulación de las actividades económicas y la liberalización de la economía. Como las actividades, los lugares y los productos de los vendedo res están en las fronteras entre la legalidad y la ilegalidad, han desarrollado organizaciones para defender sus intereses. Este comercio se ha convertido en un mecanismo fundamental para la globalización. Los liderazgos se han trasformado en el contexto de los cambios políticos que han ocurrido en la ciudad. Sin embargo, han aparecido nuevos actores que emergieron de la glo balización no hegemónica. Las nuevas corrientes de mercancías que circulan en la Ciudad de México a través de la globalización económica desde abajo han incorporado como nuevos actores a los asiáticos, quienes se han inser tado en las redes tradicionales de la economía informal controladas por las organizaciones de vendedores ambulantes. En ese sentido, la expansión de esta forma de globalización no ha ido en contra de los sistemas tradicionales de organización popular, sino que se ha montado sobre ellos. Por otra parte, el arribo del Partido Acción Nacional( pan ) a la Presidencia de la República (2000-2012) y del prd al gobierno del Distrito Federal(desde 1997 hasta la actualidad) no han trasformado tampoco de manera radical los esquemas de regulación política informal que imperaron durante los gobiernos del pri . El gobierno del pan en el ámbito federal ha incrementado el combate contra las mercancías de contrabando y piratería(acción que puede inter pretarse en parte como real, pero en parte como simbólica, ritual y también N ueva S ociedad 241 92 Carlos Alba Vega como performance 18 ), pero estas se siguen distribuyendo a la vista de todos en los mercados tradicionales. Por su parte, el gobierno del prd en la Ciudad de México ha ejercido desde 2007 una mayor regulación formal del espacio público del centro histórico al reubicar a la mayoría de los vendedores ambu lantes en plazas y espacios confinados, tal como lo hicieron en otras épocas administraciones locales como la mencionada de Uruchurtu y la de Manuel Camacho Solís(1988-1993). La ubicación de los vendedores en plazas puede estar debilitando el papel tradicional de la gestión de los líderes y puede estar permitiendo la emergencia de nuevas relaciones, como lo sugiere Caroline Stamm 19 para el caso de algunas plazas creadas durante la administración de Camacho en el marco del Programa para el Mejoramiento del Comercio Popular de principios de los años 90. Sin embargo, hasta ahora no se perciben cambios notables, más allá de la transformación física de lugar; los modos de regulación política no se han modificado radicalmente: el corporativismo, el clientelismo, el compadrazgo y la fuerza de la organización familiar son procesos aún vigentes que se han formado y consolidado a lo largo de muchos años. 18. V. al respecto J.C. Gómez Aguiar: ob. cit. 19.«La democratización de la gestión de las plazas de comercio popular en el centro histórico de la Ciudad de México» en Trace N o 51, 6/2007. El desborde económico popular en Bolivia Comerciantes aymaras en el mundo global N ico T assi / J uan M anuel A rbona / G iovanna F errufino / A ntonio R odríguez -C armona Los comerciantes aymaras se han transformado, en las últimas décadas, en uno de los sectores económicos emergentes que están desplazando a las elites tradicionales en Bolivia. A través de los viajes a las grandes ferias chinas y de empresarios chinos a Bolivia, se han ido tejiendo amplias redes comerciales globales. Pero estas últimas se asientan, no obstante, en las propias prácticas económicas, sociales y festivas locales, que dan cuenta del denso mundo de economías familiares y redes de compadrazgos en los Andes. R amiro Yupanqui 1 viaja a China cuatro veces al año para importar pro ductos electrónicos. Emprendió su primer viaje en 1994, cuando China ya se perfilaba como potencia productiva global. Viajó sin tarjeta de crédito y con comida casera guardada en su equipaje. Su padre, originario del pueblo Nico Tassi: doctor en Antropología por la Universidad de Londres e investigador sobre econo mías populares en La Paz. Juan Manuel Arbona: doctor en Economía Política Urbana por la Universidad de Cornell, Nue va York, e investigador sobre espacios políticos locales en la ciudad de El Alto. Giovanna Ferrufino: actualmente se encuentra finalizando su tesis de grado en Antropología sobre construcción identitaria de los campesinos colonizadores en Bolivia. Antonio Rodríguez-Carmona: doctor en Economía Internacional y Desarrollo por la Universi dad Complutense de Madrid e investigador sobre industrias extractivas y derechos humanos en la región andina. Palabras claves: economía popular, comercio transcultural, aymaras, Bolivia, China. Nota: parte del material que se presenta en este artículo ha sido recogido en el marco del pro yecto de investigación sobre actores económicos emergentes del Programa de Investigación Es tratégica en Bolivia( pieb ):«Reconfiguración económica y social en la articulación urbano-rural de Bolivia: 1998-2010». 1. Por razones de privacidad, los nombres de algunos de los comerciantes han sido cambiados. N ueva S ociedad 241 94 Nico Tassi/ Juan Manuel Arbona/ Giovanna Ferrufino/ Antonio Rodríguez-Carmona de Guaqui, a orillas del lago Titicaca, se quedó huérfano a los seis años en la época de la Revolución Nacional de 1952 y emigró a la ciudad de El Alto –co lindante a La Paz– a buscarse la vida. Trabajó en una fábrica de confección de ropa y fue representante sindical. Hizo estudiar a sus hijos, aunque pronto se diera cuenta de que el comercio proporcionaba más beneficios que las prome sas de progreso asociadas a una buena educación. Con todo, su hijo Ramiro concluyó el bachillerato y tiene dos tiendas: una en el mercado de la calle Huyustus, donde vende al por mayor a comerciantes bolivianos y del sur pe ruano, y otra de venta al por menor en la calle Eloy Salmón.«Ahora le hemos dado la vuelta», dice Yupanqui sin disimular su satisfacción. Sus palabras sintetizan tanto el éxito económico como el desafío de una nueva generación de comerciantes«cholos» a la hegemonía de las elites tradicionales 2 . La calle Eloy Salmón se fue constituyendo en una dinámica zona comercial tras la revolución del 52, fruto de las primeras olas migratorias del campo que siguieron a la reforma agraria y a la liberalización del comercio en los merca dos urbanos. Los primeros comerciantes que la poblaron eran, en su mayor parte, ex-campesinos originarios de Taraco, comunidad lacustre fronteriza con Perú y ruta comercial de ingreso de los primeros productos electrónicos. Poco a poco, ellos desplazaron a los artesanos y pequeños comerciantes urba nos de la zona y transformaron sus humildes puestos de acera en sofisticadas tiendas de electrónica de consumo. El sistema interno de préstamos colecti vos entre comerciantes( pasanaku ) sirvió para facilitar la llegada de parientes del campo, también vinculados al transporte fronterizo de mercancías, y a la vez para consolidar su control de los espacios comerciales, al tiempo que se construía cierta institucionalidad en una zona urbana marginal y desatendi da por el Estado, con vistas a transformarla en un reconocido polo comercial paceño. El pasanaku permitió también costear los primeros viajes comerciales a las zonas francas del puerto de Iquique, en Chile, y de Colón en Panamá. Hoy en día, Eloy Salmón y Huyustus son nombres conocidos entre los reven dedores de productos informáticos de Miami, así como entre los fabrican tes chinos de Shanghái y Guangzhou. De hecho, constituyen palabras claves para entablar relaciones de confianza con los empresarios de la zona fran ca de Iquique, habituales proveedores de crédito y otras facilidades de pago para muchos comerciantes aymaras. Estos han convertido un país enclaus trado como Bolivia en un sorprendente punto de apalancamiento del comer cio regional, para lo cual no han dudado en expandir sus redes comerciales 2. Ramiro Yupanqui, entrevista con los autores, La Paz, 25 de julio de 2012. 95 T ema C entral Comerciantes aymaras en el mundo global © Nueva Sociedad/ Daniela Rico 2012 N ueva S ociedad 241 96 Nico Tassi/ Juan Manuel Arbona/ Giovanna Ferrufino/ Antonio Rodríguez-Carmona ubicando a hijos y parientes en los principales puertos y centros productivos chinos. Pero, además, han logrado que los fabricantes asiáticos adapten el diseño de televisores y refrigeradores a los gustos y requerimientos del mer cado regional. En Bolivia, las prácticas económicas«informales» e indígenas permanecie ron durante décadas invisibles a la mirada de la teoría económica y ajenas al interés de los investigadores 3 . Las instituciones dominantes –el Estado y las elites urbanas letradas– asociaron a los actores indígenas-populares con la informalidad, la falta de educación e higiene, la marginalidad social y el atra so civilizatorio, lo que contribuyó a invisibilizar aún más sus prácticas eco nómicas 4 . A su vez, la exclusión de estos sectores de la economía formal, su discriminación y su limitada movilidad social retroalimentaron su rechazo a los procesos de integración vertical o a los códigos y hábitos de la burguesía dominante, lo que explica la búsqueda de formas deliberadamente distintas de manifestar el estatus y expresar el ascenso social 5 . En este sentido, el éxito económico de determinados sectores comerciantes populares(en La Paz, ma yormente aymaras) ha sido tan relevante que ha desencadenado reestructu raciones socioeconómicas en los ámbitos urbano y rural. Y ha fortalecido las identidades étnicas, lazos y redes sociales, al mismo tiempo que intensificó y renovó las prácticas festivas y religiosas que sostienen la reproducción y expansión de las estructuras de poder local. Este ensayo presenta un perfil preliminar de estos actores económicos popula res y reflexiona sobre sus procesos de emergencia, concentrándose en el mundo comercial de origen aymara. A diferencia de gran parte de los estudios sobre globalización y economía transnacional que enfatizan el papel de los tratados 3 . Esto ocurrió a pesar de una extensa literatura sobre el sector informal, desde el trabajo de Keith Hart(«Informal Income Opportunities and Urban Employment in Ghana» en Journal of African Studies vol. ii N o i , 1973). La mayoría de estas investigaciones se enfoca en la definición y medición de informalidad(Basudeb Guha-Khasnobis, Ravi Kanbur y Elinor Ostrom[comps.]: Linking the Formal and Informal Economy: Concepts and Policies , Oxford University Press, Oxford, 2007), en cómo esta se conecta o no con procesos globales(Alejandro Portes, Manuel Castells y Lauren Benton[comps.]: The Informal Economy: Studies in Advanced and Less Developed Countries , The Johns Hopkins University Press, Baltimore, 1989), o en cómo deberían aprovecharse estas economías para el crecimiento económico(Hernando de Soto: El misterio del capital. Por qué el capitalismo triunfa en Occidente y fracasa en el resto del mundo , Sudamericana, Buenos Aires, 2002). 4 . Robyn Eversole, Andrew McNeish y Alberto Cimadamore: Indigenous Peoples and Poverty: An International Perspective , Zed Books, Londres, 2005. 5 . Rossana Barragán:«Entre polleras, ñañakas y lliqllas: los mestizos y cholas en la conformación de la‘tercera república’» en Henrique Urbano(comp.): Tradición y modernidad en los Andes , Centro de Estudios Regionales Andinos Bartolomé de Las Casas, Cusco, 1997; R. Barragán: Espacio urbano y dinámica étnica: La Paz en el siglo xix , Hisbol, La Paz, 1990. 97 T ema C entral Comerciantes aymaras en el mundo global de libre comercio o los flujos de capital e inversión extranjera directa, preten demos poner el foco en espacios alternativos que representan una dinámica de globalización en otros términos 6 : el«comercio hormiga», el contrabando reticu lar, la imitación de grandes marcas o la explotación de nichos de mercado en la penumbra de la globalización. En este sentido, los comerciantes popula res aymaras despliegan estrategias en las que negocian en los intersticios de los procesos de la economía global desde su propia historia y sus propias formas de relacionamiento. Esto ha permitido el crecimiento de espacios económicos importantes en la econo mía nacional boliviana. Todo esto no significa, en modo alguno, que los comerciantes populares pretendan desestabilizar el capitalismo global. Todo esto no significa, en modo algu no, que los comerciantes populares pretendan desestabilizar el capitalis mo global. En todo caso, lo que se pre tende es pensar la globalización desde otros ángulos, a partir de las visiones y expectativas de estos sujetos. La«glo Lo que se pretende es pensar la globalización desde otros ángulos, a partir de las visiones y expectativas de estos sujetos n balización desde abajo» está siendo construida por redes y dinámicas sociales que sobrepasan las instituciones y retan la supremacía de las elites tradiciona les que históricamente definieron los ritmos de la economía nacional. ■■  El desplazamiento del centro de gravedad Las últimas dos décadas han sido testigos de una reconfiguración sin pre cedentes de las hegemonías geopolíticas y económicas a escala global. La formación de nuevas alianzas más flexibles y dinámicas, de carácter multi polar y alternativo a los ejes clásicos(Norte-Sur, Occidente-Oriente, Primer Mundo-Tercer Mundo) ha puesto en entredicho la antigua lógica de«blo ques» económicos y sus esferas de influencia. Este fenómeno se ha traduci do también en una crisis de las dinámicas de acumulación y reciclaje de las clases económicas tradicionales. Definido a partir de los avances tecnológicos en la producción, comunicación y transporte, el proceso de globalización ha abierto espacios para que nuevos sectores sociales, de mayor dinamismo y 6 . Cf. Jane Mangan: Trading Roles: Gender, Ethnicity and the Urban Economy in Colonial Potosi , Duke University Press, Londres-Durham, 2006; Tristan Platt: Estado boliviano y ayllu andino: tierra y tributo en el norte de Potosí , iep , Lima, 1982. N ueva S ociedad 241 98 Nico Tassi/ Juan Manuel Arbona/ Giovanna Ferrufino/ Antonio Rodríguez-Carmona movilidad, busquen formas de participar en sus propios términos. La misma política económica china – « Go global»– , que aspiraba a la conquista de cuotas en mercados emergentes, ha reorientado el centro de gravedad de la econo mía mundial desde los mercados saturados de Estados Unidos y Europa ha cia los países en desarrollo. En Bolivia, el«proceso de cambio» impulsado por el gobierno de Evo Morales desde 2006 se ha asentado en una política de redistribución de la renta del gas y de fortalecimiento del Estado. Alentado por un contexto internacional favorable y la elevada cotización de los minerales y el barril de petróleo, el crecimiento de las exportaciones primarias(mineras y gasíferas) ha permiti do aumentar los ingresos de las familias, ya sea mediante políticas de bonos sociales o por efectos de«derrame» en cadena del crecimiento económico. En los últimos años, el notable incremento de la liquidez bancaria parece haber estimulado el sector de la construcción y ha desencadenado un crecimiento vertiginoso de las importaciones de bienes de consumo y, por tanto, del nú mero de actividades comerciales 7 . Alimentada por el control de la inflación y la estabilidad del tipo de cambio, la bonanza económica ha coincidido con cambios estructurales internos de envergadura, como la ruptura del vínculo privilegiado entre Estado y eli tes tradicionales y la adopción de un nuevo tipo de estatismo económico. A diferencia de otras épocas, no se ha puesto en el centro de la política eco nómica boliviana la«seguridad jurídica» para el capital transnacional. Ello se ha traducido en una desventaja comparativa para atraer inversión directa extranjera en relación con países vecinos(Perú o Brasil). Pero, en cambio, se ha creado un impresionante caldo de cultivo para la proliferación de negocios informales, más habituados a nadar en las aguas de las reglas ambiguas y las «seguridades jurídicas» cambiantes. Moisés Flores, un emprendedor popular de la ciudad de El Alto, se dedica a la importación de camiones europeos de alto tonelaje y dirige una empre sa de transporte. Pese al éxito económico que supone manejar un parque 7 . Cf. R. Barragán:«Más allá de lo mestizo, más allá de lo aymara: organización y representa ciones de clase y etnicidad en La Paz» en América Latina Hoy N o 43, 2006; N. Tassi: El otro lado del mercado: economías indígenas en la arena global , iseat , La Paz, en preparación. De acuerdo con la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero( asfi ), entre diciembre de 2002 y febrero de 2012 la cartera de créditos aumentó de us $ 2.666 millones a us $ 6.725 millones. En el periodo en tre 2005 y 2011, tanto el valor de las importaciones como el de las exportaciones casi se triplicaron. Las importaciones se han incrementado en 212%(de us $ 2.285 millones a us $ 7.134 millones), mientras que las exportaciones aumentaron en 218%(de us $ 2.867 a us $ 9.113 millones). Fuente: Instituto Nacional de Estadística( ine ). 99 T ema C entral Comerciantes aymaras en el mundo global automotor de 150 camiones, sigue lle En otros tiempos, el vando la contabilidad de su empresa en pequeños cuadernos, uno por cada camión. En otros tiempos, el sector fi sector financiero formal no dirigía sus esfuerzos nanciero formal no dirigía sus esfuer comerciales hacia personas zos comerciales hacia personas como el señor Flores, debido a sus formas de contabilidad precarias, su proceden como el señor Flores, debido a sus formas de contabilidad cia indígena o el barrio donde viven precarias, su procedencia (que sin duda no permite ver su rique za). Pero ahora son sujetos de crédito. En los últimos años, algunas entidades indígena o el barrio donde viven. Pero ahora financieras han caído en la cuenta de que este tipo de empresarios registra son sujetos de crédito n los niveles más bajos de mora y se han acercado a ellos. Para trabajar con estos emprendedores emergentes, los bancos han tenido que reformular sus proce dimientos y requisitos de concesión de préstamos, con el fin de adaptarlos a las necesidades específicas de un desbordante comercio popular e informal. Pero no se trata solo de la banca. El mismo Estado se ha visto obligado en varias ocasiones a recurrir a los servicios de estos comerciantes populares y sus redes de distribución y aprovisionamiento. Unas semanas antes de las elecciones presidenciales de 2009, para las que se aprobó la organización de un nuevo padrón biométrico, la Corte Nacional Electoral estaba desesperada ante la falta de generadores de electricidad con los que reempadronar a los electores en las áreas rurales. En poco tiempo, las poderosas redes de los co merciantes aymaras, ligadas a los puestos fronterizos de aduana y a la zona franca de Iquique, lograron proveer al Estado de los anhelados generadores. Así, para realizar su función más básica –convocar elecciones–, el Estado se vio obligado a solicitar apoyo de estos sectores que, paradójicamente, sortean a diario la institucionalidad estatal. Importadores como Ramiro Yupanqui, que viajan a la China desde hace casi 20 años, entienden palabras en mandarín e inglés y, sobre todo, conocen las formas y reglas locales para negociar e interactuar. Este«capital cultural» se ha revelado también estratégico para el cuerpo diplomático boliviano. El exembajador boliviano en China, Fernando Rodríguez, fue asesorado durante su investidura en el país asiático por Justina Aguilar, una«señora de pollera» –el nombre hoy políticamente correcto para referirse a las cholas– originaria de la comunidad de Tiquina a orillas del lago Titicaca, que exporta lana de N ueva S ociedad 241 Nico Tassi/ Juan Manuel Arbona/ Giovanna Ferrufino/ Antonio Rodríguez-Carmona 100 alpaca a China. Por medio de la señora Aguilar, el embajador tomó contacto con los círculos de las finanzas chinas y de sus representantes políticos 8 . ■■  Una«nación metida dentro de otra» que rompió las costuras Las formas de institucionalidad«desde abajo, por al lado y por encima del Estado» 9 , que habían coexistido de forma invisible o disimulada a lo largo de la historia boliviana, cobraron un vigor inusitado y empezaron a gozar de creciente legitimidad popular. En especial, entre los sectores indígenas de tierras altas(aymaras y quechuas), artífices de una institucionalidad«parale la», forjada en los intersticios del Estado y a espaldas de las debilitadas elites económicas, que perdieron interés en controlar administrativa y jurídicamente grandes espacios y rutas alejadas de los centros urbanos. Las narrativas con vencionales proponían un proceso paulatino de integración, en términos subal ternos, a los parámetros de la burguesía dominante 10 . Los gobiernos, por su parte, criminalizaron a estos grupos por sus vínculos con la informalidad y el contrabando. Pero también desplegaron varios intentos de incursión en sus espacios para aprovechar la creciente acumulación y capacidad de inversión de estos sectores, así como también el capital político de estos grupos popula res en ascenso con capacidad de movilizar amplias redes sociales. Sin embargo, esta suerte de«nación metida dentro de otra», de acuerdo con la definición del escritor peruano José María Arguedas 11 , parece haber roto las costuras y los patrones económicos imperantes. Se ha apropiado, además, de espacios políticos y económicos tradicionalmente controlados por las clases medias criollas y los ha usado para reproducir y expandir sus propias estruc turas organizativas y redes comerciales. No ha sido un camino de rosas. Estos actores populares han construido su pujanza económica a contracorriente del Estado y del control ejercido por los sectores criollos. El actual fenómeno de desborde se asienta en una doble estrategia político-económica. Por un lado, a través de prácticas de disimulo y protección –«estrategia del búnker» 12 – que implican la manipulación de sus propios códigos culturales con el fin de blindar sus espacios sociales y económicos a la incursión de agentes externos. Este modus operandi se combina, por otro lado, con prácticas de expansión y 8. Mario Molina, comerciante, comunicación personal, 23 de junio de 2012. 9. René Zavaleta: Lo nacional-popular en Bolivia [1986], Plural, La Paz, 2008. 10. Carlos Iván Degregori(comp.): No hay país más diverso , pucp / up / iep , Lima, 2000. 11. Todas las sangres [1964], Peisa, Lima, 2001. 12. C.I. Degregori:«El estudio del otro: cambios en los análisis sobre etnicidad en el Perú» en Julio Cotler(comp.): Perú 1964-1984: Economía, sociedad y política , iep , Lima, 1995. 101 T ema C entral Comerciantes aymaras en el mundo global conquista –«estrategia del caballo de Troya» 13 –, que los llevan a abandonar su «escondite» para presentarse de forma amenazante como alternativas reales de poder político y económico. ¿Cuál es el secreto de la fórmula aymara del éxito? En primer lugar, el control físico de los espacios comerciales locales por medio de lazos familiares. Y, al mismo tiempo, una asombrosa flexibilidad, basada en la alta diversificación, la movilidad geográfica y el uso de extensas redes de parentesco que se entrelazan con amplios contactos socioeconómicos. En lugar de buscar la especialización de funciones, la diversificación comercial aymara teje una trenza de rubros super puestos y articula múltiples vínculos En lugar de buscar la especialización de funciones, económicos, lo que permite reducir los riesgos comerciales y reorientar conti nuamente el comercio en momentos de crisis 14 . Es precisamente esta flexibilidad la diversificación comercial aymara teje una trenza de rubros superpuestos la que le permite mudar continuamente de rubro, proveedores o canal de comer cialización y adaptarse a la globalización y articula múltiples vínculos económicos n mejor que muchas empresas de la economía formal. No en vano estos comer ciantes populares han incursionado en diferentes mercados, sin complejos, des de artefactos de tecnología avanzada en la frontera con Brasil hasta productos de alimentación para centros urbanos en la frontera con Argentina. Mercedes Quispe vende autos usados los jueves y domingos en la feria 16 de Julio de El Alto. Los autos los importa de la zona franca de Iquique, donde los compra a revendedores paquistaníes. El resto de la semana vende telefónos celulares al por mayor en pequeños pueblos en el norte y este de Bolivia. Los ce lulares se los proporciona su hermano, que importa una variedad de productos de China y que también tiene contratos con empresas formales para el apro visionamiento de materiales, desde cables de alta tensión hasta uniformes e insumos para su tienda de muebles. Toda esta actividad comercial reticular genera una valiosa combinación de conocimientos sobre mercados locales y externos, localismo y cosmopolitismo, al tiempo que propicia que los linajes tradicional-familiares se transformen en vínculos socioeconómicos de más largo alcance. 13. Jürgen Golte y Norma Adams: Los caballos de Troya de los invasores. Estrategias campesinas en la conquista de la gran Lima , iep , Lima, 1987. 14. Norman Long et al.(comps.): The Commoditization Debate: Labour Process, Strategy and Social Networks , Agricultural University, Wageningen, 1986. N ueva S ociedad 241 Nico Tassi/ Juan Manuel Arbona/ Giovanna Ferrufino/ Antonio Rodríguez-Carmona 102 ■■  Productores chinos, comerciantes aymaras Cuando hace 20 años los comerciantes de la Huyustus y la Eloy Salmón empe zaron a viajar a China se enfrentaron a enormes barreras de acceso. Los altos costos del flete naviero desde China(aproximadamente, us $ 5.000) y del trans porte por tierra desde los puertos chilenos hasta La Paz(alrededor de us $ 2.000) requerían una cantidad suficiente de mercadería para llenar un contenedor y optimizar así los gastos. Los comerciantes populares apelaron a la tradicional receta andina de hacer«vaquita» para juntar esfuerzos, recursos y capitales. Y así empezó el periplo por las grandes ferias, primero a Guangzhou y, más tarde, a Yiwu. La segunda está especializada en la venta de mercancías para los mercados de los países en vías de desarrollo 15 , ajenos a los rígidos requisitos de producción de las multinacionales estadounidenses y europeas. Cuando los Cuando los mercados mercados desarrollados entraron en de clive, la feria de Yiwu ya había consolida desarrollados entraron en do su perfil como supermercado para los declive, la feria de Yiwu ya había consolidado su perfil pequeños comerciantes de Oriente Medio, África y América Latina. como supermercado para Los comerciantes más intrépidos no tar los pequeños comerciantes de Oriente Medio, África daron mucho en aventurarse más allá de la gigantesca exposición ferial de Yiwu 16 y empezaron a entablar relaciones comercia y América Latina n les con los fabricantes para ahorrarse así los costos del intermediario. Los comerciantes bolivianos se relacionan directamente con los«consorcios familiares» chinos que tienen la flexibilidad para readaptar con rapidez el diseño de sus produc tos y producir para un mercado relativamente pequeño como el boliviano. Ahí reside la ventaja competitiva de estos consorcios: están listos para vender a cualquiera, con independencia de las cantidades demandadas, la religión o el pasaporte del comprador 17 . Los consorcios familiares se han mostrado, además, receptivos a modificar los productos a petición de los comerciantes bolivianos, con la expectativa de que la readaptación del diseño les permitirá multiplicar las ventas a otros comerciantes de la región y ampliar así sus mercados. 15 . Ben Simpfendorfer: The New Silk Road: How a Rising Arab World is Turning Away from the West and Rediscovering China , Palgrave, Londres, 2011. 16 . De acuerdo con la página web de una de las más grandes exportadoras de Yiwu, el mercado de esta ciudad tiene casi 58.000 proveedores, que venden unos 410.000 tipos de productos, y recibe 300.000 visitantes por día. Fuente: Yiwuen.com ,. 17 . B. Simpfendorfer: ob. cit. 103 T ema C entral Comerciantes aymaras en el mundo global Dicho de otro modo, la oportunidad que los consorcios familiares ofrecen a los comerciantes populares es la posibilidad de comerciar imitaciones de grandes marcas –que en muchos casos ni siquiera disponen de representa ción comercial en Bolivia– a precios infinitamente inferiores al original. Ade más, los productores chinos garantizan al comprador la exclusividad de la producción e incluso le permiten establecer su propia marca. De este modo, las fábricas chinas han facilitado el acceso de ciertos estratos sociales de todo el mundo, históricamente postergados, al consumo de tecnología relativa mente elevada sin necesidad de pagar los precios exclusivos de las empresas productoras autorizadas. En general, estos productos chinos poseen una calidad inferior y una dura ción limitada, pero garantizan a los comerciantes populares la explotación de un nicho de mercado que no merece la atención de las grandes empresas, ya sea por el reducido tamaño del mercado, el déficit de infraestructuras de transporte o la inseguridad político-jurídica. Los comerciantes populares que abastecen la región amazónica fronteriza con Brasil, por ejemplo, importan productos electrónicos y ropa de China. Una vez que alcanza los puertos chi lenos, la mercadería debe ser desagregada y repartida en cargas pequeñas antes de emprender un viaje de cinco días por caminos de tierra que no dis ponen de servicios básicos y carecen de la mínima presencia de las autorida des del Estado. En estas condiciones extremas, que hacen inviable la acción de grandes empresas formales, los comerciantes populares han logrado conso lidar y expandir su control y radio de acción, en los intersticios de mercados más formales y desarrollados. Las relaciones comerciales con China son generalmente bidireccionales. De un lado, representantes de empresas y fábricas chinas han empezado a via jar a Bolivia para entender mejor las dinámicas económicas locales, mejorar su producción y entablar relaciones con los comerciantes. Del otro lado, nu dos comerciales como la Huyustus, la Eloy Salmón y especialmente la zona franca de Iquique se han convertido en polos atractivos para los pequeños inversionistas y comerciantes de ultramar que buscan alternativas a la as fixiante competencia local. Como regla general, los comerciantes aymaras han dificultado expresamente el acceso de empresas o actores foráneos a los espacios comerciales que ellos lograron ocupar. Sin embargo, han mostrado cierta apertura hacia los empresarios chinos por sus múltiples contribuciones al comercio y por estar en la base del éxito comercial aymara. De forma notable, los inversionistas chinos presentes en el mercado de la Eloy Salmón y Huyustus han demostrado entender la lógica comercial local. Y no N ueva S ociedad 241 Nico Tassi/ Juan Manuel Arbona/ Giovanna Ferrufino/ Antonio Rodríguez-Carmona 104 tardaron en utilizar los canales semilegales de distribución y provisión, que se asientan en redes familiares reproducidas a partir de los eventos sociales de gremios y fraternidades religiosas. El momento estelar de este entramado socioeconómico es la fiesta del Señor del Gran Poder, que se realiza cada año en el mes de junio en la ciudad de La Paz. Las elites bolivianas tradicionales identificaban a los países del«mundo desa rrollado» como lugares de shopping y referentes de progreso 18 y al Estado como mero instrumento para garantizar su dominio económico. Desde su margina lidad, los comerciantes populares han tendido, en cambio, a apropiarse de los espacios abandonados por las elites tradicionales 19 para reconstituir formas de institucionalidad«paralelas» al Estado. De este modo, sus vínculos con actores y empresas extranjeras han sido funcionales a la consolidación de esta institu cionalidad propia(sus redes y estructuras socioeconómicas internas), así como al control de los espacios comerciales. La relación con el«mundo desarrollado» se convierte así en una fuente importante de insumos y en una puerta para ex pandir el entramado comercial 20 . En resumen, esta economía intersticial recon cilia, a menudo, vínculos económicos cosmopolitas con formas de organización y acumulación étnica y culturalmente específicas. Se articula así el comercio de mercaderías chinas, producidas a gran escala, con circuitos étnicos locales y dinámicas de intercambio arraigadas en fuertes lazos de parentesco. ■■  Lo global popular y lo global invisible Los aymaras son solo uno de tantos grupos que están mostrando la otra cara de la globalización, uno más entre los pequeños emprendedores giriama de Kenya 21 , los comerciantes yemeníes de la tribu hadrami o las familias de im portadores de la ciudad vieja de Damasco 22 . Estos actores simbolizan una nueva ola que recorre el mundo y que sigue produciendo incesantemente prácticas y estrategias propias de inserción en la economía global, y redefi niendo los equilibrios y dinámicas constitutivas de una globalización muy a menudo concebida de forma monolítica. Por razones distintas, pero sobre todo por su carácter tangencial a los bloques políticos y económicos tradicio nales, se sigue subestimando su rol y alcance. 18 . Carlos Toranzo:«Burguesía chola y mestizaje» en Diego Ayo(coord.): Democracia boliviana: un modelo para desarmar , Oxfam/ fes -Ildis, La Paz, 2007. 19 . Cf. Denise Arnold y Allison Spedding: Ecología, municipio y territorio: discursos de cambio en el Altiplano y Yungas de La Paz , Rimisp, La Paz, 2005,. 20 . C. Toranzo: ob. cit. 21. David Parkin: Palms, Wine and Witnesses: Public Spirit and Private Gain in an African Farming Community , Chandler, Nueva York, 1972. 22 . B. Simpfendorfer: ob. cit. 105 T ema C entral Comerciantes aymaras en el mundo global En general, la dimensión más debatida de la globalización alude al rol de las multinacionales y las dinámicas de competitividad y reducción de costos, expresadas en los acuerdos de libre comercio, las cadenas globales de valor, los procesos de deslocalización industrial o la creación de polos de innova ción, investigación y desarrollo. De ahí se deriva una visión de los actores económicos populares que enfatiza su asimilación vertical en los mercados globales, en algunos casos como potenciales beneficiarios y, en otros, como eventuales víctimas. Esta mirada convencional ha invisibilizado sus lógicas microeconómicas como sujetos con actoría propia. La ideología económica dominante no permite echar luz sobre el funciona miento y significado de las estrategias de los actores económicos populares, pese al fermento de sus prácticas. Subyace, en el fondo, el intento de conser var un sistema de explotación que sometió a los pueblos indígenas y sectores populares al papel de meros proveedores de materia prima o mano de obra barata. Y, de paso, la práctica discursiva que pretende reafirmar y proteger la primacía histórica de Occidente como vía de oportunidades de inserción gradual y lineal a los actores emergentes 23 , desconociendo sus capacidades creativas, desafiantes y generadoras de bienestar, riqueza y cultura. Ya en los años 80, el investigador peruano José Matos Mar 24 describió el pro ceso de desborde de los sectores populares en las barriadas de Lima. En un momento de particular debilidad del Estado –debido a las medidas de ajus te estructural y la profunda crisis de la economía nacional–, estos sectores desafiaron las fronteras y barreras de un oficialismo incapaz de contenerlos hasta insinuarse en los espacios tradicionales del poder político-económico. En Bolivia, el nuevo desborde popular se ha manifestado en el momento de mayor bonanza económica que quizás haya vivido el país en su historia. No se ha producido como fenómeno localizado de reacción a un mercado global capitalista excluyente, sino más bien en diálogo constante y directo con lo global, a partir de alianzas internacionales estratégicas. El proceso ha revela do también formas de apropiación de dinámicas ajenas y cosmopolitas para reproducir sistemas de poder y formas de organización locales, tangenciales a los bloques de poder establecidos. Los actores populares y locales se nutren de prácticas económicas vinculadas a una globalización que, a pesar de invi sibilizarlos, se alimenta a su vez de ellos. 23 . Ver Jack Goody: The Eurasian Miracle , Polity Press, Cambridge, 2010. 24 . Desborde popular y crisis del Estado: El nuevo rostro del Perú en la década de 1980 , iep , Lima, 1984. Los viajes de un zapato en la economía global C laudio B enzecry / A ndrew D eener Este artículo busca echar luz sobre la globalización de la moda a partir del seguimiento de una firma de diseño y producción de zapatos ubicada en Nueva York. Asimismo, se detiene en el lugar que ocupan los consumidores en la generación de patrones estéticos y en cómo participan en cada instancia de la producción de un objeto de moda. Con la metodología que trata de «seguir al objeto», se busca mostrar que la estructura de la cadena de la mercancía, sus vínculos, fases, etapas y las manos por las que pasa componen una formación social altamente fragmentada e idiosincrática, fruto de redes minúsculas finamente coordinadas, sostenida en las relaciones provisorias que se constituyen a cada paso. E n la película El diablo viste a la moda ( The Devil Wears Prada , David Frankel, 2006), Meryl Streep representa a la feroz editora de la revista Runway . En una de las escenas principales del filme, la actriz anuda un monólogo apasionado e ilustrativo frente al desprecio que su nueva ayudante, aún no Claudio Benzecry: doctor en Sociología por la Universidad de Nueva York( nyu ). Actualmente es profesor de Sociología en la Universidad de Connecticut. Su ensayo El fanático de la ópera. Etnografía de una obsesión (Siglo Veintiuno, Buenos Aires, 2012) recibió el Premio Mary Douglas al Mejor Libro de Sociología de la Cultura, otorgado por la Asociación Norteamericana de Sociología( asa ). Andrew Deener: doctor en Sociología por la Universidad de California en Los Ángeles( ucla ). Ac tualmente es profesor de Sociología en la Universidad de Connecticut. Es autor de Venice: A Contested Bohemia in Los Angeles (University of Chicago Press, Chicago, 2012) y especialista en sociología urbana y cultural. Palabras claves: moda, diseño de moda, calles globales, globalización. 107 T ema C entral Los viajes de un zapato en la economía global familiarizada con el funcionamiento de la moda, muestra durante una prue ba de vestuario ante unos accesorios a los que osó llamar«estas cosas»: ¿Estas cosas? –repite indignada Streep–. Ya veo, tú piensas que esto no tiene nada que ver contigo, que vas a tu ropero y seleccionas ese sweater azul que llevas puesto, por ejemplo, porque estás intentando decirle al mundo que te tomas muy en serio a ti misma como para que te importe qué es lo que te pones. Pero lo que no sabes es que ese sweater no es azul, ni siquiera es turquesa, o lapislázuli, en realidad es cerúleo. Estás también terriblemente ciega al hecho de que en 2002 Oscar de la Renta presentó una colección de vestidos cerúleos. Y luego Yves Saint Laurent se decidió a presentar unas chaquetas militares del mismo color, y a partir de esto el color apareció casi de inmediato en ocho colecciones distintas. Luego se filtró hacia las tiendas de departamento y más tarde aún hacia una esquinita de saldos donde tú, sin ninguna duda, lo tomaste. Sin embargo, ese azul representa millones de dólares y muchísimos trabajos, así que es cómico que pienses que tomaste una decisión que te deja por fuera de la industria de la moda, cuando a decir verdad, el sweater que tienes puesto fue elegido para ti por la gente que está enfrente de ti en este cuarto, sacado de una pila de«estas cosas». Este monólogo sirve como una buena excusa para formularnos las siguientes preguntas: ¿cómo circula la moda a escala global? ¿Qué hace que un zapato que se vio en una pasarela de Milán llegue a un mercado de segunda mano en Argentina un año y medio después? ¿Quiénes coordinan el trabajo que parece suceder de manera casi natural y con qué insumos se toman esas de cisiones? ¿Qué lugar ocupan los consumidores en la generación de patrones estéticos? ¿Qué espacios de la economía mundializada participan en la pro ducción de un objeto de moda? Este artículo se propone desentrañar algunos de estos interrogantes a partir del seguimiento pormenorizado de cómo una firma estadounidense fabri cante de zapatos decide qué modelos producir para una de sus tantas tem poradas, dónde y cuándo lo hace. ¿Por qué seguimos a una firma? No para despejar completamente todas las preguntas, sino para mostrar los nodos que diseminan, los puntos que se conectan en cada paso, los segmentos que se comunican. Manuel Castells, por ejemplo 1 , ha enfatizado cuánto de la pro ducción, las conexiones entre segmentos y flujos, suceden en la«red de nego cios» ya articulada, dando por sentado el trabajo que realizan las unidades menores(las firmas) para coordinar y articular las decisiones económicas y estéticas que resultan en patrones más o menos estables de producción. 1. The Rise of the Network Society , Blackwell, Oxford, 1997. N ueva S ociedad 241 Claudio Benzecry/ Andrew Deener 108 El objetivo de este artículo es ayudar a pensar que la globalización no existe a partir de flujos unidireccionales que van de un punto determinado a otro, sino que está sucediendo de manera simultánea en todos los momentos de la producción, y que en cada paso construye –al ojo del analista– un mapa distinto de las partes del mundo que están conectadas. Al hacer esto, mostra mos cómo una firma coordina diversos espacios de producción y consumo, resaltando las relaciones en micro que en cada paso articulan esos flujos que la bibliografía sobre economía política presenta, a menudo, como si existieran por fuera de las relaciones interpersonales e individuales. Asimismo, subra yamos que, más allá de esta articulación cooperativa, en cada nivel de las decisiones que se toman, hay agentes que compiten por participar de la pro ducción. En este sentido, el artículo busca dar cuenta, de un modo diferente a quienes subrayan las relaciones Sur-Sur, de las«otras globalizaciones» que dan cuenta del mundo actual. ■■  La literatura sobre lo global La bibliografía sobre la globalización está actualmente dividida en tres en foques, que dependen del nivel de análisis sobre el que se enfocan: macro-, meso- y microfenomenológico. La perspectiva macro, a la que generalmente nos referimos como la«tesis del imperialismo cultural o mediático», presta mucha atención a la influencia de actores, Estados e instituciones podero sas sobre –por ejemplo– los ciudadanos de los países económicamente más débiles. Estos enfoques destacan las desigualdades en intercambios cultu rales, patrones de propiedad y acceso a infraestructura y recursos tecno lógicos, y concluyen a menudo que la globalización destruye la diversidad cultural y socava la vitalidad de las culturas locales. Una perspectiva similar opera en el nivel mesofenomenológico, que se enfoca en las estrategias nacionales y urbanas. Esta mirada se centra en la organi zación de las políticas culturales y económicas por parte de las burocracias municipales y nacionales, y enfatiza la economía política de la globalización, en la cual decisiones y políticas de intercambio comercial moldean las cul turas locales. Estas perspectivas trabajan a menudo en el ámbito nacional y nos proveen de una ventana hacia el contexto organizacional en el cual los objetos culturales son producidos y circulados. Al igual que las perspectivas macro, suelen establecer una estrategia de investigación«desde arriba», que revela poco acerca de los diferentes actores que median entre los múltiples niveles de producción y consumo. 109 T ema C entral Los viajes de un zapato en la economía global Los enfoques orientados hacia el nivel microfenomenológico han desafiado recientemente las tesis del imperialismo cultural y los análisis«desde arriba». La ventaja de esta mirada es su habilidad para observar la diseminación local y el consumo de bienes culturales, así como su capacidad para proveernos de explica Los enfoques orientados ciones acerca de cómo los patrones macro, meso y micro se entrelazan en la vida co tidiana 2 . hacia el nivel microfenomenológico han desafiado Nuestra investigación apunta a ligar estos niveles de análisis al adoptar la estrategia que George Marcus bautizó como«seguir al objeto», que se enfoca en la producción, recientemente las tesis del imperialismo cultural y los análisis la circulación y los usos de algunos objetos de moda en múltiples escenarios 3 . Hacer «desde arriba» n esto requiere de una etnografía en múltiples lugares, con la cual contrastar y comparar los diversos niveles, considerando los roles complementarios de los predictores de moda( trend-forecasters ), los compradores para marcas transna cionales, los diseñadores de compañías de segundo nivel y los compradores para negocios y boutiques locales. A pesar de que la moda es un dominio glo bal, que atraviesa todos los husos horarios, mucha de la actividad se realiza a partir de principios microsociales iluminados por ideas interaccionistas, donde lo local y lo cara a cara se trasciende en la organización de órdenes globales de actividad. El trabajo de coordinación se acopla a través de microes tructuras que, aunque son globales en alcance, se articulan a partir de deci siones mínimas y acumulativas. ■■  Seguir al zapato Las oficinas corporativas de Otto e Mezzo están ubicadas en Seattle; los loca les de venta directa al público están en Anaheim(California) y Nueva York, aunque la empresa fabrica zapatos para otras marcas y para todo tipo de es tratos. La mayoría de los diseños se realizan en Nueva York, en una oficina y depósito que ocupa la mitad de un piso en la zona ubicada entre el Soho y el Lower East Side, que los agentes inmobiliarios han rebautizado«Nolita» 2. Arjun Appadurai: La modernidad desbordada. Dimensiones culturales de la globalización [1996], Flacso / Trilce/ Fondo de Cultura Económica, Montevideo-Buenos Aires-México, df , 2001. 3. George Marcus:«Ethnography in/of the World System: The Emergence of Multi-Sited Ethno graphy» en Annual Review of Anthropology N o 24, 1995, pp. 95-117. V. tb. A. Appadurai: La vida social de las cosas. Perspectiva cultural de las mercancías [1987], Grijalbo/ Conaculta, México, df , 1991. N ueva S ociedad 241 Claudio Benzecry/ Andrew Deener 110 (al norte de Little Italy). Si uno se adentra en la oficina de diseño encuentra, además de un grupo de mujeres jóvenes sentadas frente a sus computadoras, dos series de objetos que indican distintas partes del proceso de producción, así como las regiones del mundo que participan de este proceso. Por un lado, en una de las paredes se ve lo que se llama un mood board , en el que las di señadoras han dispuesto, como en un mosaico, fotos de objetos que no son zapatos(vestidos, relojes, hebillas, pulseras, carteras...), al lado de los dibujos de posibles diseños. Así, buscan destacar aquello que circula en el mercado de imágenes de moda y«traducir» esos objetos(sus texturas, formas, colores, adornos, bordes, cierres, materiales) en zapatos. Para el ojo poco entrenado, la pared es algo así como una cacofonía de pa peles, en la que dibujos a medio terminar, con indicaciones apenas legibles, se superponen a recortes de revistas de moda e impresiones de fotos recién tomadas en las calles de París. Pero para las diseñadoras es el modo de co municarse entre sí aquello en lo que están trabajando, de dónde provienen esas ideas, así como la justificación de la elección de un material en particu lar(charol en lugar de gamuza, por dar un ejemplo). La segunda serie está formada por cajas de zapatos con nombres como Terminator y Rambo, poco usuales para un local que se presenta tan distinguido. Un mood board hecho de recortes de revista, con los colores y materiales de la temporada. 111 T ema C entral Los viajes de un zapato en la economía global Una pared de la oficina de Nueva York, con tres o cuatro dibujos por cada zapato de cada línea. Las cajas, con dibujos de locomotoras, grúas caterpillar y otros símbolos de poder mecánico en estridente amarillo y verde, podrían dar a entender que lo que hay dentro son unas rústicas botas para varón, y la mayoría están aún cubiertas por los sellos aduaneros que indican que provienen de la fábrica en México, más precisamente de León, la capital del zapato artesanal. Si abrimos las cajas, sin embargo, nos encontramos con zapatos para hombres orientados al mercado hipster metropolitano, prestos a ser despachados al nuevo negocio masculino que la firma ha abierto a unas pocas cuadras de esta oficina. Se podría decir que lo que se observa en micro en las imágenes reproducidas en estas páginas son los procesos de coordinación y producción propios de un centro simbólico que la literatura sobre regionalización ya ha subraya do. Las compañías globales se han descentralizado a partir del vaciamien to de sus funciones, de nuevas formas de subcontratación y otras maneras de enganchar en red la organización. Es precisamente el desarrollo de redes descentralizadas y jerárquicas lo que conduce a recentrar las redes globales en espacios específicos que resuelven los problemas de integración y coordi nación a partir de la interpretación y el análisis de la información. Pensando a partir de esa pared y de las cajas que hay en ese cuarto, lo que se observa son tres circuitos: N ueva S ociedad 241 Claudio Benzecry/ Andrew Deener 112 a) un primer circuito que va desde la red de imágenes de moda hacia las ideas de diseño; esas imágenes han sido tomadas en las calles del mundo, de otras compañías con las que se compite y de lo que ha salido en pasarela –en el mercado de la alta moda– en los últimos días; b) un segundo circuito que provee insumos(del que hablaremos con me nos detalles, ya que la información que tenemos hasta ahora al respecto es limitada); c) un tercer circuito que toma las decisiones que producen la mercancía ter minada. ■■  ¿De dónde vienen las ideas? Las ideas de las que se nutren las diseñadoras de la empresa vienen de tres lugares que podemos separar analíticamente, pero que se presentan en la práctica como un paquete. En primera instancia, de otras compañías tanto de Estados Unidos como de otras partes del mundo 4 : los dueños de la compañía envían a los encargados de diseño casi constantemente a tiendas de alta gama en Nueva York(Barney’s o Bergdorf Goodman, por ejemplo), donde hay za patos de las colecciones más recientes de marcas establecidas, por lo general italianas y francesas. Más importantes aún son los viajes que emprenden cua tro o cinco veces al año, tanto a lugares establecidos(París, Londres, Milán, algunos pueblos de la región de Toscana en Italia) como a alguna de las nuevas «capitales europeas del diseño» –fruto de políticas y estrategias metropolita nas que promueven y presentan la ciudad como una marca( brand )– 5 . Distintas ciudades compiten por atraer a compradores extranjeros: entre 2009 y 2012, Otto e Mezzo envió a sus diseñadores a Berlín, Amberes, Rotterdam, Oslo y Copenhague. Allí compraron no solo zapatos sino también accesorios(por ejemplo, hebillas, cinturones, cierres) que se utilizaron luego como insumos para pensar aspectos particulares de un zapato. La compañía paga las cuentas por todo lo que se compra y en la mayoría de las ciudades pone a disposición 4. Este proceso de creatividad como resultado de la copia y la alteración constante evade a me nudo la legislación previa, más ajustada para productos industriales. En general, hay muy po cos juicios por copyright con respecto al diseño de indumentaria y accesorios, y cuando estos se producen son rápidamente denegados. Un ejemplo es el juicio que comenzó la firma de zapatos C. Laboutine en contra de Yves Saint Laurent por el uso de suelas rojas similares a las que C. Laboutine había patentado. Bastó con que el tono del rojo fuera un poco diferente para que la demanda fuera desestimada. 5. Esto puede incluir desde leyes para bajar los impuestos a industrias particulares o subsidios para grupos específicos tanto en la parte comercial como la residencial, hasta campañas publici tarias en revistas en el extranjero(por ejemplo en las revistas New York , la del New York Times o el New Yorker ) para promover la identificación entre diseño y ciudad, y festivales que cementan la relación entre consumos jóvenes(música, mayormente), diseño y espacio geográfico. 113 T ema C entral Los viajes de un zapato en la economía global de las compradoras un auto con chofer para optimizar los tiempos(una gira europea suele durar cinco días y abarca entre cuatro y seis ciudades). Podemos ver nuevamente aquí la intersección entre lo global y el nivel de las in teracciones entre miembros de compañías, y cómo se articulan ambas dimen siones. Mientras que algunas ciudades parecen obvias para aquellos que traba jan en esta industria(París y Londres, por ejemplo), hay otras que no lo son del mismo modo, pero que están hoy incorporadas al circuito de la moda gracias tanto a la promoción como a las redes de contactos particulares(vendedores, diseñadores, compradores) que toman decisiones con respecto a dónde viajar y qué tipos de productos comprar. Así, podemos encontrar festivales específi cos de la industria como el Sneaker Fest de Berlín(para calzado deportivo), el Sneaker Fest de París y las semanas de la moda de Tokio y San Pablo, así como otros que combinan música, cine y distintas actividades con la moda: el Festi val de Música y Artes de Coachella Valley, Sónar(tanto en Barcelona como en San Pablo), South by Southwest(en Austin, Texas), el Festival Green Room de Yokohama, el Hackney de Londres, el festival de fotografía y moda de Hyères (Francia), el festival de surf auspiciado por Rip Curl en Bells Beach, California; y festivales de música como Glastonbury en Inglaterra y Roskilde en Dinamarca. Aunque Los servicios de moda muchas veces las diseñadoras no viajan has ta esos lugares, reciben imágenes de ellos de manera casi instantánea gracias a los servicios fotográficos de moda que contrata la firma. (trend and style sites) proveen de material fotográfico casi diario y son la segunda Los servicios de moda( trend and style sites ) proveen de material fotográfico casi diario 6 y fuente de ideas n son la segunda fuente de ideas. Las fotos que presentan son de dos tipos: por un lado, envían imágenes compiladas en eventos específicos –las«semanas de la moda» que se multiplican en diversas ciudades, pero que especialmente suceden en Milán, París, Nueva York, Londres, Tokio y San Pablo; los festi vales ya mencionados; los desfiles de alta moda que se organizan con cierta periodicidad en las cuatro grandes ciudades(Nueva York, Londres, París y Milán)–; por el otro, fotos de gente en la calle ordenadas y catalogadas en cuatro categorías: ropa de uso cotidiano, zapatos, zapatillas y accesorios. 6. Antes, estos servicios consistían en libros en los que se ordenaban narrativamente en historias los colores y materiales de la temporada y se informaba sobre lo que vendría en las próximas temporadas. Estos servicios se vendían a marcas diversas(Reebok para zapatillas, Disney y su marca de ropa, tiendas de departamentos como Kohl’s) y ahora funcionan online como servicios de suscripción que cuestan más de us $ 20.000 anuales. N ueva S ociedad 241 Claudio Benzecry/ Andrew Deener 114 Si la geografía de la alta moda aparece hasta ahora en el artículo como centra da en unas pocas ciudades evidentes para el rubro, el mapa que se construye con las llamadas«fotos de calles globales» que ofrecen estos servicios nos permite observar las redes jerárquicas que se arman a la hora de tomar y reci clar ideas de diseño, así como complejizar las ideas acerca de cómo circula la moda(en la bibliografía, siempre hay una división entre la imposición desde arriba y los usos orgánicos por parte de los consumidores). Las fotos de esta página corresponden al tipo de imágenes que se toman en la calle. Una página online bajo la categoría«Calles globales» del servicio de tendencias. La imagen de la izquierda y la del centro fueron tomadas en Tokio; la de la derecha, en Milán. Una página online bajo la categoría«Calles globales: accesorios» del servicio de tendencias. Las fotos fueron tomadas en Nueva York, San Pablo, Milán, París y Tokio. 115 T ema C entral Los viajes de un zapato en la economía global La observación de la categoría«Calles globales» del sitio principal que con trata Otto e Mezzo como su servicio de tendencias, desde mayo de 2009 a mayo de 2012(3.827 fotos), nos provee una ventana privilegiada para apreciar de dónde provienen los consumidores del mundo que son ofrecidos a los di señadores para pensar sus ideas. Mientras que Nueva York(532 fotos), París (511), Londres(484) y Milán(417) –en ese orden– son claramente las ciudades de punta, el mapa del resto del mundo involucra metrópolis europeas, cali fornianas y de los países bric , así como alguna que otra ciudad cosmopolita por fuera de las redes más obvias de producción de moda. En el nivel de importancia inmediatamente posterior aparecen Río de Janeiro(181) y San Pablo(140), la tríada Los Ángeles-Pasadena-Indio en California(273), Tokio (207), Copenhague(161), Hong Kong(144), Gotemburgo(132) y Seúl(123). Como para mostrar que hay diversas redes de globalización y que estas no son necesariamente idénticas, las ciudades que recién nombramos tienen más menciones que Berlín(88), Barcelona(74) o Shanghái(65) –centros globales en otras industrias: arte, diseño de objetos y finanzas–. En este tercer escalón están también Reikiavik(53) –lo que marca la centralidad de los países es candinavos en el diseño– y Ámsterdam(47). El cuarto grupo está compuesto por Estocolmo(29), Beijing(21), Sydney(17) y Melbourne(17), Honolulu(14) y Miami(13), Ciudad de México(12) y Yokohama(12). En este caso, vemos segundas y terceras ciudades de algunas economías centrales(Japón, eeuu ). Esta tendencia continúa en el quinto grupo(todos los países con 10 imáge nes), donde se encuentran Sapporo, Kojima y Osaka(las tres en Japón) así como Florencia, donde la mayoría de las fotos están asociadas a la calle en la que están las famosas camisas Pitti. El último grupo de ciudades con algunas imágenes incluye Buenos Aires(6), Nueva Delhi(5), Fortaleza e Itu(5), Mede llín(4), Estambul(3), Bangkok(3), Madrid(2) y Seattle(2). Este proceso crea un vínculo entre mercado y lugar; en esta reconexión, en contramos un orden urbano jerarquizado en el que Buenos Aires, Estocolmo, Hong Kong y Berlín están conectadas en la imaginación de las diseñadoras, al punto de funcionar casi como periferias de Nueva York, pero en el que otras ciudades política y económicamente importantes(Fráncfort, Santiago de Chile, Washington, Dubai) no se cruzan para nada. ■■  ¿De dónde vienen los insumos materiales? Los diseñadores necesitan de insumos materiales con los cuales llevar a cabo sus ideas, y existe una gran variación en términos de origen de esos materia- N ueva S ociedad 241 Claudio Benzecry/ Andrew Deener 116 les. La firma estudiada centraliza sus pedidos gracias a una compañía italiana de Milán(que a su vez administra dos curtiembres en los pueblos de Cinque Terre y Montecatini), con la que trabaja directamente. Son ellos los que hacen el trabajo cotidiano de coordinar materiales, origen y destino. Mientras que las líneas dirigidas al mercado de consumo más alto utilizan cueros que pro vienen de las propias curtiembres de Toscana, las colecciones que se dirigen a mercados más baratos demandan productos del sur de Brasil(en especial de la región de Franca, estado de San Pablo, y Novo Hamburgo, estado de Rio Grande do Sul) 7 . El producto terminado viene trabajado de China continental(en Chengdú, en la provincia central de Sichuan), de la India(en Chennai) y de Tailandia (aunque en este último caso las carcasas provienen de Argentina –de Lanús, en la provincia de Buenos Aires, más precisamente– y son procesadas en la provincia de Samut Prakan). Más allá de la poca información que poseemos sobre la cadena de la mercancía en este caso, podemos observar cómo la com pañía italiana participa en la producción de redes, conectando en algunos casos a productores directos, en otros a los productores con la curtiembre y a todos ellos con la compañía Otto e Mezzo . Aunque en casi todos los casos los productos son el resultado de la existencia de regiones con economías de aglomeración(pensemos en Toscana, Nueva York, Guanzhou, Chennai como espacios con mercados laborales locales especializados, donde hay vínculos entre firmas con conocimientos especí ficos que desbordan de una firma a otra), nuevamente nos interesa mostrar que la conexión entre los segmentos globales, su centralización en nodos y la articulación entre lo regional y lo global pueden observarse mejor en el nivel de la firma 8 . 7. Aunque parte de la producción se ha mudado a las provincias del centro y nordeste, el cuero de mayor calidad aún se produce en estas dos zonas. 8. Las economías regionales están compuestas por ramilletes de pequeñas firmas, en lugar de estar dominadas por una gran compañía principal. Los ejemplos centrales de la bibliografía son la región de Toscana en Italia, París, y diversas áreas de California, el Sillicon Valley, Orange County y Los Ángeles. Michael Storper provee una descripción detallada de los elementos que comparten: ramilletes de firmas con una intrincada división del trabajo(horizontal y vertical), que participan de una economía de escala(una gran variedad de fases en la división del trabajo en la que intervienen diferentes firmas en el complejo regional). V. al respecto Ash Amin y Nigel Thrift:«Neo Marshallian Nodes in Global Networks» en International Journal of Urban and Regional Research N o 16, 4/1992; Allen Scott: The Cultural Economy of Cities: Essays on the Geography of Image-Producing Industries , Sage, Londres, 2000; M. Storper: The Regional World: Territorial Development in a Global Economy , Guilford Press, Londres-Nueva York, 1997; Harvey Molotch: Where Stuff Comes From , Routledge, Nueva York, 2003, y«Place in Product» en International Journal of Urban and Regional Research Nº 26, 4/2002. 117 T ema C entral Los viajes de un zapato en la economía global © Nueva Sociedad/ Daniela Rico 2012 N ueva S ociedad 241 Claudio Benzecry/ Andrew Deener 118 ■■  ¿Dónde, cómo y cuándo se produce? La producción es un proceso constante que tiene lugar en varios lugares casi simultáneamente. El comienzo de la cadena sucede en paralelo en Seattle, donde se encuentra la casa central de Otto e Mezzo, y en Nueva York, donde trabaja la mayor parte del equipo de diseñadoras de la compañía. La primera decisión que toman los gerentes y los equipos de diseño es cuántas coleccio nes se van a producir al año, cuántas líneas va a haber por colección y de qué modo cada línea se va a alinear con un tipo de mercado. Al hacer esto, la firma decide cómo emparejar cada línea con un proveedor de insumos materiales y con qué fábrica se van a construir las muestras, los prototipos y el producto ter minado. Las fábricas(tanto en China como Las fábricas(tanto en en la India o México) compiten por partici China como en la India o México) compiten par de este proceso ofreciendo –vía agentes– producir«muestras» que permiten evaluar la calidad del producto que elaboran. por participar de este proceso ofreciendo –vía agentes– producir En el caso de Otto e Mezzo, las fábricas es tán ubicadas en León, la ciudad del calzado artesanal mexicano, donde se produce la lí «muestras» que permiten evaluar la calidad del producto que elaboran n nea de mayor calidad y menor volumen de venta de la compañía: el calzado para varo nes. La línea más barata para mujeres, rea lizada especialmente para una gran tienda de descuentos, se produce en Chennai, In dia, mezclando materiales nobles, como el cuero, con plástico, para abaratar los costos. La mayor cantidad de producción y las dos líneas principales(lo que los especialistas llaman la«línea de alta costura» y la de«difusión») son confeccionadas íntegramente en China, en la provincia de Guandong. Allí existen inter- e intracompetencia, ya sea entre las diversas ciudades-fábrica, como Shenzhen, Dongguan or Guanzhou –que compiten por ser las ciudades del calzado en la provincia–, entre las fábricas de la misma ciudad y entre los agentes que sirven como mediadores y que vinculan las firmas con los centros de producción. La firma que hemos seguido por lo general trabaja en Dongguan con dos fábricas específicas 9 : una de ellas es propiedad de una familia taiwanesa que vive aún en la isla pero hace negocios en los territorios 9. Por lo común, tienen una oficina completa, ya que existe la obligación legal de contratar a em pleados locales para poder abrir la oficina. Esto redunda en una dinámica de trabajo en la cual hay tensión entre los trabajadores calificados estadounidenses y taiwaneses –que tienen roles de supervisión– y los empleados locales. 119 T ema C entral Los viajes de un zapato en la economía global continentales abiertos a la inversión extranjera directa; la segunda es una fac toría controlada por una compañía estadounidense con sede en Miami, donde a veces se lleva a cabo –en viajes previos– también el prediseño de las mues tras. Los representantes de esta compañía viajan en algunas oportunidades a China para participar en el diseño y hacer consultas. El equipo de diseñadoras viaja a China ocho veces al año y dos se trasladan a León cinco veces al año en viajes más cortos para preparar la línea para varones. El trabajo en colabora ción con Chennai es enteramente virtual. Por cada línea, las diseñadoras generan habitualmente tres veces más bocetos (de forma tal que si se quiere producir 25 estilos, se dibujan entre 70 y 80), algunos de los cuales se descartan antes de su conversión en prototipos. Las muestras se realizan mayormente con materiales de rezago, lo que empuja a las diseñadoras a aguzar el ojo para imaginar cómo va a lucir el zapato una vez que se detallen los colores y los materiales finales. De esa primera muestra de 70 zapatos, se descarta la mayoría, hasta que quedan entre 20 y 24, de los cuales se fabrican prototipos. La segunda etapa(recordemos que la prime ra comienza en Nueva York y Seattle) se lleva a cabo con la presencia del equipo de diseño en China(ya sea en la fábrica o en la oficina que Otto e Mezzo tiene en Dongguan), en tanto la tercera, en la cual se detallan colores, adornos, costuras y materiales, se realiza por internet una vez que el grupo de trabajo regresa a eeuu . Allí las diseñadoras, mientras revisan detalles de los prototipos, consultan acerca del tono exacto del zapato, el tipo de suela, etc. La aprobación de la línea terminada sucede en tiempo real, para lo cual el equipo estadounidense trabaja ajustando sus horarios a los de China: co mienzan a las 9 de la noche y terminan alrededor de las 2 de la madrugada, hora de Nueva York 10 . Allí se produce un ida y vuelta vía correo electrónico y mensajes instantáneos en teléfonos inteligentes para aclarar la informa ción detallada hasta que el producto se considera«terminado». Es entonces cuando se concreta el envío de los zapatos en dos fases. Primero viajan los prototipos –para mostrarles a los vendedores y exponer en el showroom y en las ferias especializadas de Nueva York, Los Ángeles y Las Vegas frente a los clientes(solo viaja un zapato del par, así la aduana no lo considera material para la venta directa)–. Luego, a partir de la información que se recibe sobre la demanda potencial, se completa la orden y se envían los zapatos necesarios desde la fábrica hacia eeuu . 10. Esto sucede también en otras industrias creativas ajustadas por proyecto, como la arquitec tura o la publicidad. N ueva S ociedad 241 Claudio Benzecry/ Andrew Deener 120 En este punto, algunos de los diseños ya terminados se rehacen para otras compañías que tienen contratos con Otto e Mezzo . En algunos casos la firma mantiene su marca, por ejemplo cuando desarrolla una línea exclusiva para tiendas como Bloomingdale’s o Macy’s. En otros casos lleva a cabo un trabajo presentado como«original» para otras marcas(pierde entonces el nombre y aparece solo como proveedora de diseños para otras compañías). En una tercera modalidad, se producen diseños similares pero de menor calidad(y a menudo bajo otros nombres) para tiendas masivas(como Target) o para cade nas de zapatos de descuento(como dsw ). ■■  Conclusiones Autores como Castells sostienen que la organización en redes es tan cen tral para la economía de hoy como lo fue la integración vertical en la era industrial 11 . Apuntan así a una serie de procesos de descentralización y recentralización en los que las grandes corporaciones dan lugar a firmas pequeñas y medianas que conservan su autonomía, pero se integran para proyectos parciales y alcanzan de esa manera una masa crítica que les per mite competir en el mercado. Este artículo se vincula con esa literatura mostrando cómo el proceso de cons titución de estas redes funciona en una dialéctica entre unidades grandes, (como la red de negocios), instituciones de mediano alcance(como la firma) y el nivel individual e interactivo de las relaciones cara a cara y virtuales. Estos intercambios –tanto de bienes materiales como de información– ayudan a re constituir la red de negocios a cada paso, decidiendo con quiénes se comercia, cuándo y con qué objetivos. Comprender esto permite profundizar la visión de la globalización como algo que sucede en todos los puntos del proceso de producción al mismo tiempo. De esta forma, se desarma la dicotomía entre flujos y actores, y entre flujos y lugares, que parece marcar hasta ahora la di ferencia entre lo fluido y lo estático y que debería ser repensada, para mostrar que las fronteras espaciales y culturales son dinámicas y se constituyen por la circulación cotidiana. Intentamos mostrar esto de tres maneras. Por un lado, observando los proce sos en el nivel micro que soportan y construyen la globalización de la moda. Aunque la literatura sobre el tema piensa este fenómeno en términos de flujos 11. M. Castells: ob. cit. 121 T ema C entral Los viajes de un zapato en la economía global de gente, información, productos y símbolos 12 , el trabajo cotidiano que esto conlleva ha sido ignorado 13 . En segundo lugar, comparamos lo que encontra mos con trabajos previos sobre la circulación de los objetos culturales 14 y subrayamos cuándo, por quién y hacia dónde son trasladados estos productos. En tercer lugar, mostramos cómo el carácter no coordinado de la demanda y la oferta en la economía creativa 15 ha producido mediadores especializados que intentan unir los dos lados de la economía. La estructura de la cadena de la mercancía, sus vínculos, fases y etapas, y las manos por las que pasa constituyen una formación social altamente fragmen tada e idiosincrática, fruto de redes minúsculas finamente coordinadas, hechas de las relaciones provisorias que se constituyen a cada paso. Nos queda como trabajo a futuro no solo reconstruir en más detalle cómo llegan los insumos a ser parte de esta cadena, sino también cómo es la circulación de los objetos una vez que salen de la firma. ¿Quiénes los compran? ¿Cómo toman sus decisiones los compradores? ¿Quiénes imitan y alteran los diseños? 12. Arjun Appadurai:«Disjuncture and Difference in the Global Cultural Economy» en Mike Featherstone(ed.): Global Culture: Nationalism, Globalization and Modernity , Sage, Londres, 1990; M. Castells: ob. cit.; Néstor García Canclini: Culturas híbridas. Estrategias para entrar y salir de la modernidad , Grijalbo, México, df , 1990; Steven Gregory: The Devil behind the Mirror: Globalization and Politics in the Dominican Republic , University of California Press, Berkeley, 2006; James Clifford: Routes: Travel and Translation in the Late Twentieth Century , Harvard University Press, Cambridge, 1997; Pietra Rivoli: The Travels of a T-Shirt in the Global Economy: An Economist Examines the Markets , Power, and Politics of World Trade , John Wiley& Sons, Hoboken, 2006; Saskia Sassen: Globalization and Its Discontents: Essays on the New Mobility of People and Money, New Press, Nueva York, 1999. 13. Para una excepción en la conexión Norte-Norte, ver Kaitlin Zaloom: Out of the Pits: Traders and Technology from Chicago to London , University of Chicago Press, Chicago, 2006. Para un enfoque en la conexión Norte-Sur, v. Andrew Lakoff: Pharmaceutical Reason: Knowledge and Value in Global Psychiatry , Cambridge University Press, Nueva York, 2006. 14. Igor Kopytoff:«The Cultural Biography of Things: Commodities in Cultural Perspective» en A. Appadurai(ed.): La vida social de las cosas , cit.; Fred Wherry: Global Markets and Local Crafts: Thailand and Costa Rica Compared , Johns Hopkins Press, Baltimore, 2008; Scott Lash y Celia Urry: Global Culture Industry: The Mediation of Things , Polity, Londres, 2007. 15. Paul M. Hirsch:«Processing Fads and Fashions- Organization Set Analysis of Cultural Indus try Systems» en American Journal of Sociology N o 77, 1972; A. Scott: ob. cit. La mundialización del delito Redes de tráfico y trata de personas en México R odolfo C asillas R. Aunque desde hace algunos años suele asociarse a México con el narcotráfico, otro fenómeno de globalización delictiva se desarrolla en paralelo: el tráfico de migrantes y la trata de personas. Este artículo pone de relieve la forma en que la delincuencia organizada ha encontrado y desarrollado un nicho de mercado delictivo en los migrantes internacionales, en un entorno mundial propicio. La existencia de ese nicho es posible gracias a la evolución reciente de las redes de tráfico, a las prácticas de trata de personas y al marco migratorio –anacrónico e insuficiente– de México, así como a los errores estratégicos cometidos por los gobiernos mexicanos. E n años recientes, México ha cobrado una triste notoriedad debido a gra ves problemas de inseguridad pública. No solo se trata de los carteles de la droga, del embate gubernamental en contra de sus infanterías y sus cua dros medios y operativos, que es lo más difundido por los medios de comu nicación, sino también del auge del tráfico y la trata de migrantes internacio nales, con menos espacio en la discusión pública; auge que tiene conexiones con algunas redes delictivas globales. El asesinato de 72 transmigrantes en agosto de 2010 encendió las luces de alerta, porque era la primera vez que había noticias de un hecho de tal magnitud 1 . Entre los asesinados también Rodolfo Casillas R.: profesor e investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Socia les(Flacso)-México. Correo electrónico:. Palabras claves: tráfico de migrantes, transmigrantes, trata de personas, narcotráfico, México. 1. Ver R. Casillas:«Masacre de transmigrantes» en Foreign Affairs Latinoamérica vol. 10 N o 4, 2010. 123 T ema C entral La mundialización del delito. Redes de tráfico y trata de personas en México había nacionales de la India, y no solo de Guatemala, Honduras, El Salvador, Ecuador y Brasil, como informaron las fuentes gubernamentales. Ese hecho era evidencia innegable de que redes de tráfico de migrantes de distintas geografías estaban trabajando juntas. Pero había algo más que no se decía públicamente: en el tráfico y secuestro masivo de migrantes había prácticas de trata de personas. ¿Cómo se llegó a este escenario de degradación social y de implosión de las políticas gubernamentales? En este artículo presento algunas reflexiones sobre trata de personas y tráfico de migrantes, fenóme nos que aunque están vinculados son diferenciables, como se mostrará en los siguientes apartados 2 . ■■  Breve nota sobre las migraciones en el contexto mundial En México hay distintos flujos migratorios internacionales: a) inmigración extranjera, con escasa incidencia en la población total; b) emigración mexi cana, fundamentalmente a Estados Unidos, que representa al menos 10% de la población mexicana total, de 112 millones de habitantes según el Censo Nacional de Población de 2010; c) transmigración de diversas nacionalidades (mayoritariamente guatemaltecos, hondureños y salvadoreños) que cruzan el territorio mexicano para intentar llegar a eeuu ; d) retorno de mexicanos des de eeuu , en la mayoría de los casos contra su voluntad; y e) desplazamientos (interno e internacional) por problemas de inseguridad pública. Por su parte, Centroamérica registra otros flujos migratorios internacionales que se vinculan con lo que ocurre en México: a) migración intrarregional; b) emigración extrarregional; c) inmigración intra- y extracontinental; y d) transmigración extracontinental. La región andina, el Cono Sur y el Caribe juegan un papel importante en la lógica de la transmigración extracontinental como plataformas legales de llegada de flujos asiáticos y africanos que tienen como meta ingresar en eeuu por fuera del marco legal mexicano-estadounidense. Así, México se ha cons tituido en la antesala de acceso en dirección Sur-Norte de incontables flujos migratorios indocumentados de diferentes partes del mundo 3 . De esta manera, 2. En este texto se presentan hallazgos recientes de investigación empírica, tanto sobre el tráfico de migrantes como sobre trata de personas en territorio mexicano, de ahí que no se presente una amplia consulta bibliográfica. 3 .« Indocumentado» hace referencia al migrante que transita por México sin el permiso migrato rio(visa) correspondiente. Ello, para hacer hincapié en que, de acuerdo con la ley, ese migrante no es un delincuente sino, en el peor de los casos, un infractor administrativo, que en tanto tal no debiera ser encarcelado. N ueva S ociedad 241 Rodolfo Casillas R. 124 ocurre una vinculación de personas y organizaciones a lo largo del origen, tránsito y destino migratorios. La creación y el desarrollo de redes de tráfico de migrantes ha sido un proceso de lenta maduración que presenta varias complejidades, como por ejemplo: a) hasta hace unos años, las redes de traficantes de centroamericanos no se mez claban con las de cubanos y las de asiáti El crimen organizado encontró en la transmigración un nuevo cos y africanos, pero hoy realizan trasla dos de indocumentados multinacionales en los que comparten eslabones de sus cadenas delictivas; esto no significa que nicho de mercado delictivo. las distintas redes se estén fusionando o El secuestro masivo de migrantes es expresión que realicen todos sus traslados de ma nera compartida, pero sí que comparten una porción de ellos; y b) el crimen or de esa nueva fase n ganizado encontró en la transmigración un nuevo nicho de mercado delictivo. El secuestro masivo de migrantes es expresión de esa nueva fase. Por su par te, las redes de trata de personas para explotación sexual también han sido resultado de un proceso de prolongada gestación y desarrollo, básicamente asentado en el comercio sexual. El antecedente inmediato del secuestro masivo es el secuestro exprés de transmigrantes centroamericanos. Este tipo de secuestro se empezó a practi car durante los últimos años de la administración de Vicente Fox(2001-2006). Secuestrar transmigrantes no era un acto desesperado de alguien que estaba o se sentía acorralado, sino todo lo contrario: se había descubierto un nue vo nicho de mercado delictivo, que en la administración de Felipe Calderón (2006-2012) alcanzó su máxima expresión. Para el inicio del gobierno de Calderón, los Zetas –una red de redes delicti va– ya practicaban el cobro del derecho de paso a traficantes de migrantes y a los propios migrantes que viajaban solos. Como para ese entonces los trans migrantes centroamericanos solían recibir envíos electrónicos para costear su paso por México, vía Western Union-Elektra, los cobros de los Zetas de derecho de paso y rescate por secuestros exprés, y luego masivos, terminaron haciéndose por vía electrónica internacional sin mayor problema 4 . 4. V. Comisión Nacional de los Derechos Humanos( cndh) : Informe especial de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos sobre el caso de secuestro en contra de migrantes , México, df , 15 de junio de 2009. 125 T ema C entral La mundialización del delito. Redes de tráfico y trata de personas en México Esa mina de oro se consolidó con rapidez como nuevo nicho de mercado. Los conflictos entre carteles de la droga y Zetas y entre todos estos grupos y el gobierno alimentan el secuestro y asesinato masivo de migrantes y les dan otra dimensión: la de control de actividades sociales y espacios territoria les en los que se necesita supervisar el desplazamiento de las personas. La búsqueda de inmigrantes para secuestrar, así como las acciones para evitar la entrada a territorios controlados de quienes representaban un peligro po tencial para las organizaciones ilegales, condujeron a secuestros indiscri minados, a asesinatos en masa y a miedos colectivos que produjeron huidas masivas desde las localidades afectadas. Pero estos hechos contribuyeron también a someter a régimen de trata de personas a quienes caían en las re des y pagaban, literalmente con el cuerpo, los mandatos o intercambios de sus secuestradores. Ese es un efecto sistémico que afecta a distintos sectores sociales y no solo a transmigrantes y sus redes sociales porque, para ocurrir, demanda la participación, voluntaria o forzada, de lugareños mexicanos en distintos tramos del territorio nacional. También tiene efectos que dañan la gobernabilidad en las localidades en que ese conflicto ocurre. Quienes delinquen evolucionan, innovan y así surgen nuevos tipos de macroor ganizaciones, como la de los Zetas, la más peligrosa para los migrantes interna cionales. Los Zetas subsumen o subordinan a sus intereses a personas y organi zaciones tradicionales de tráfico de migrantes y les cobran derecho de paso a los traficantes. Así, los traficantes tradicionales siguen victimizando a los migrantes y son, a la vez, víctimas de estructuras delictivas más agresivas y mortales. ■■  La pérdida de brújula gubernamental y algunos de sus efectos La eficiencia delictiva tiene una contraparte: qué hace o deja de hacer la auto ridad competente. El gobierno federal limitó o negó la participación de otras dependencias públicas auxiliares del Instituto Nacional de Migración( inm) en la detención de indocumentados(como policías municipales, Ejército y Marina), para evitar violaciones de derechos humanos. En términos prácti cos, esa disposición significó el retiro de instituciones auxiliares a la migrato ria. Los agentes de seguridad desplazados, en consecuencia, quedaron libres de control de sus instancias de mando, por lo que se pudieron relacionar con los actores delictivos sin dificultad. Eso facilitó la corrupción y el tráfico de migrantes. También la impunidad, que goza de cabal salud. El retiro de instituciones auxiliares significó mayor porosidad institucional en la frontera Sur de México, que es la gran puerta de entrada de todos los N ueva S ociedad 241 Rodolfo Casillas R. 126 migrantes indocumentados del mundo, aunque la problemática de la frontera Norte no es nada despreciable. Hay mayor dinamismo del tráfico paralelo al administrado por el Estado y una lógica reducción en los números oficiales de indocumentados detenidos; la cifra mayor fue en 2005, con poco más de 240.000, para luego caer en 2008 a cerca de 40.000 y repuntar en 2001 a casi 70.000 5 . Adicionalmente, se decidió que desde 2007 el inm dejara de realizar opera tivos en los albergues y casas de migrantes, acuerdo contrario al mandato legal del momento 6 . Así, los albergues humanitarios pasaron a ser espacios de impunidad en los que traficantes y secuestradores pueden entrar y hacer de las suyas sin riesgo alguno 7 . Al pretender disminuir violaciones de derechos humanos y mejorar la relación entre el gobierno y las redes asistenciales de migrantes, la estrategia oficial lle vó a resultados contrarios a los esperados. Las estadísticas muestran, en con secuencia, una disminución relativa en el número de violaciones de derechos humanos de los migrantes(por parte del Estado), pero un crecimiento ex ponencial del total de las agresiones por parte de las mafias, incluyendo los secuestros y asesinatos masivos. En los hechos, hubo una especie de ausencia/retiro de la autoridad de los espacios dinámicos de la migración indocumentada. Se mezclaron condicio nes y circunstancias que facilitaron la colaboración de distintas redes de tráfico y trata de migrantes. Así es como llegan a organizarse, en años recientes, los trabajos compartidos en el tráfico de indocumentados centroamericanos, cubanos, asiáticos y africanos(incluyendo chinos, indios, iraquíes, eritreos, etíopes y somalíes) y trata para explotación sexual, principalmente entre ado lescentes y mujeres jóvenes extranjeras. El error estratégico del gobierno de México facilitó que a las redes de tráfico les resultara más beneficioso com partir algunos eslabones de sus cadenas operativas en suelo mexicano, y de ahí generar más eslabones y colaboraciones en sus extremos Norte( eeuu ) y 5 . Se recomienda ver las series estadísticas del Instituto Nacional de Migración de México en su página web:, o bien consultar el dossier del Centro de Estudios Migratorios: «Flujo de entradas de extranjeros por la frontera sur terrestre de México registradas por el Insti tuto Nacional de Migración», inm , México, df , marzo de 2005. 6 . México cuenta con una nueva Ley de Migración, aprobada en mayo de 2011. 7. Ver R. Casillas:«La labor humanitaria y los organismos civiles: la experiencia de los albergues y casas de migrantes, realidades y desafíos» en Leonir M. Chiarello(coord.): Las políticas públicas sobre migraciones y la sociedad civil en América Latina. Los casos de Argentina, Brasil, Colombia y México , Scalabrini International Migration Network, Nueva York, 2011. 127 T ema C entral La mundialización del delito. Redes de tráfico y trata de personas en México © Nueva Sociedad/ Daniela Rico 2012 Daniela Rico es artista gráfica e ilustradora. Vive y trabaja en La Paz. Algunos de sus últimos trabajos pueden verse en su blog,. N ueva S ociedad 241 Rodolfo Casillas R. 128 Sur(Centroamérica, en lo inmediato). Por eso hay transmigrantes que son pasados de un actor operativo de la cadena delictiva a otro de distintas cade nas, hasta llegar a su destino; rara vez el transmigrante sabrá qué red le causó daño, las autoridades gubernamentales, menos aún. Las autoridades eventualmente llegan a detener a agentes operativos del trá fico, pero es difícil que alcancen las instancias de mando, invisibles o de expo Puede ocurrir que los Zetas sición pública limitada, que residen en algún lugar de Asia, África, Centroamé detengan a un grupo de rica, México o eeuu . No hay un solo in migrantes, que el guía haga el enlace telefónico con forme gubernamental que dé cuenta de ello. Son difíciles de ubicar, pero quien sí sabe de ellos, o al menos de algunos de su instancia de mando ellos, son los Zetas. Cuando los trafican y que acuerden el monto y forma de pago por el grupo en tránsito(alrededor de tes necesitan protección o pagar el dere cho de paso de un grupo determinado, negocian con quienes deben hacerlo, así sea a través de un delegado. También us $ 600 por migrante) n puede ocurrir que los Zetas detengan a un grupo de migrantes, que el guía haga el enlace telefónico con su instancia de mando y que acuerden el monto y forma de pago por el grupo en tránsito(alrededor de us $ 600 por migrante). No es necesario que los participantes se conozcan personalmente para hacer sus negociaciones y cumplirlas. Para tener una idea de costos del traslado a eeuu , según nacionalidad: los cubanos pagaban us $ 6.500 en 2009 y us $ 12.000 en 2010; los indios, us $ 7.000 en 2009 y us $ 13.000 en 2010; los chinos, us $ 45.000 en 2009 y us $ 60.000 en 2010; mientras que los centroamericanos pagaban us $ 4.500 en 2009 y en 2010, entre us $ 6.000 y us $ 7.000 8 . En 2012, en el mejor de los casos, se respetan los montos de 2010. En el tráfico internacional de migrantes, los precios por nacionali dad se establecen sobre la base de los obstáculos objetivos para el traslado y también considerando las posibilidades económicas con que cuentan los migrantes según el país. Lo dicho anteriormente tiene más importancia si se considera que México, al igual que eeuu , aplica una política migratoria restrictiva, en particular hacia 8. Datos obtenidos por el autor a partir de trabajo de campo y entrevistas a informantes claves en México y Centroamérica. 129 T ema C entral La mundialización del delito. Redes de tráfico y trata de personas en México quienes desean ingresar en este último país pasando por territorio mexicano 9 . En 2012, el inm cuenta con 48 estancias migratorias 10 y un esquema de con trol prácticamente desplegado por todo el país y no solo en fronteras. En las estadísticas del inm destacan las detenciones(en el lenguaje gubernamental, «aseguramientos») de guatemaltecos, hondureños y salvadoreños, atraídos por la posibilidad de una vida más satisfactoria en eeuu . Por otra parte, se puede hacer otra distinción entre estas tres nacionalidades: para los efectos más diversos, los salvadoreños han mostrado mayor capaci dad de organización y acompañamiento, lo que de alguna manera les brinda mayor protección en la transmigración y disminuye el número de detenidos por la autoridad migratoria en México. En contrapartida, Honduras tiene me nos desarrollada su cultura de la organización social; quizá por ello es la na cionalidad que más engrosa los registros de detenidos por migración. Por su fisonomía, las adolescentes hondureñas son las más solicitadas para el co mercio sexual fronterizo, mientras que las indígenas guatemaltecas son más requeridas para trabajar empleadas domésticas, lo que no las libra del abuso sexual; por una razón u otra, mujeres jóvenes de ambas nacionalidades son las víctimas más frecuentes del comercio y la trata sexual y laboral en la fron tera Sur de México. ■■  Disposiciones legales y resultados Además de los dos protocolos que hacen referencia al tráfico y la trata de personas impulsados por la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional(conocida como la Convención de Palermo), México cuenta con una ley sobre trata desde noviembre de 2007, sustituida por una nueva norma en mayo de 2012. En el ínterin, la mayoría de las entidades federativas hicieron adecuaciones a sus constituciones estatales o códigos penales. ¿Cómo justipreciar los logros presentados por las autoridades mexicanas? Si se toma en cuenta la reciente formulación de las adecuaciones legales, podría decirse que hay un avance normativo importante. Lo cual implicaría capacitar 9 . Ver Raúl Benítez Manaut:«México, Centroamérica y Estados Unidos: migración y seguridad» en Natalia Armijo(ed.): Migración y seguridad: nuevo desafío en México, Colectivo de Análisis de la Seguridad con Democracia, México, df , 2011. 10 . Reciben este nombre los locales en los que se concentra a los extranjeros indocumentados detenidos por las autoridades mexicanas; desde allí son enviados a la frontera para ser depor tados. N ueva S ociedad 241 Rodolfo Casillas R. 130 al personal del Poder Judicial y al de migración y que las dependencias cuen ten con presupuesto para la realización de las labores que la nueva encomien da significa, además de generar las coordinaciones intrainstitucionales que correspondan. Empero, si la mirada analítica se dirige hacia la problemática social antes expuesta, puede entonces decirse que las respuestas del Estado(puesto que al legislar, se involucra necesariamente al Poder Legislativo) son, cuando me nos, tardías, y que evidencian problemas de mayor magnitud. Menciono dos, ya que su exposición y análisis merecen texto aparte: a) en uso de su soberanía, cada entidad federativa legisló según su propio pa recer o incorporó a su Código Penal los elementos que consideró pertinentes. El resultado ha sido que para 2012 existe un cúmulo diverso de disposiciones en cuanto a la cantidad y diversidad de conductas delictivas incluidas, en los medios comisivos y en el régimen de sanciones, de suerte tal que se llega a una especie de impunidad desde la ley 11 . En efecto, puede darse el caso de que una conducta sea sancionable en una entidad federativa y en otra no; o que la sanción posible sea menor en una entidad federativa que en otra, lo cual daría lugar a un posible traslado del expediente al lugar más benigno para el victima rio, o que simplemente sea enviado a una entidad que no sancione esa conducta y quede en consecuencia libre. Esos riesgos, presumiblemente, pueden quedar superados con la ley aprobada en 2012, pero aún falta un largo proceso para que esta entre en vigencia; b) en el fondo, lo que está emergiendo es la gran dificultad para lograr el acuerdo entre fuerzas políticas diferentes. Ese es un viejo problema que data, al menos, del siglo xix , planteado entre federalistas y centralistas, pragmática mente«resuelto» en el siglo xx con el largo mandato del Partido Revolucionario Institucional( pri ) y vuelto a resurgir, sin encontrar el cauce adecuado, duran te las dos administraciones federales del Partido Acción Nacional( pan ), de diciembre de 2000 a noviembre de 2012. Mientras no ocurra un rápido avance de la madurez política, difícilmente podrá encontrarse una fórmula que, sin negar la diferencia de proyectos políticos, permita acuerdos que inhiban las interpretaciones equívocas de soberanías relativas. 11 . Ver Sadot Sánchez:«Legislación nacional contra la trata de personas» en R. Casillas R.(coord.): La trata de personas en México. Situaciones presentes y potenciales de las mujeres, niñas, niños y adolescentes , Cámara de Diputados, México, df , 2009. V., también, Raquel Pastor:«Obstáculos y pro puestas para el acceso a la justicia de víctimas de trata con fines de explotación sexual» en Rosi Orozco(coord.): Trata de personas , Instituto Nacional de Ciencias Penales, México, df , 2011. 131 T ema C entral La mundialización del delito. Redes de tráfico y trata de personas en México ■■  Una síntesis apretada El panorama de procesos sociales, actuaciones gubernamentales y resultados no es alentador. De seguir las cosas como van, no hay elementos para ima ginar un panorama distinto, y queda fuera de este artículo el análisis de la respuesta que emana de la sociedad. Desde un punto de vista sociológico, es importante observar la capacidad de generación de tejidos sociales alternos, subordinados, así exista en ellos una cuota de ilegalidad jurídica. En efecto, Georg Simmel advierte que, sin restar importancia al valor negativo que desde lo jurídico tiene la conformación de redes delictivas, no debe obnubilarse la im portancia sociológica positiva de la conformación de ciertas relaciones sociales concretas de sectores subalternos ante situaciones generales adversas 12 . En estos momentos, frente a la incapacidad de respuesta ante lo nuevo que desborda los estrechos e inflexibles marcos de la ley, hay fuertes tentaciones de emplear la mano dura, que niega y golpea sin saber dialogar ni innovar. ¿Por qué siempre la vulnerabilidad social tiene que ser el caldo de cultivo de lo de lictivo? Como van las tendencias de la vulnerabilidad, pronto faltarán las ciu Frente a la incapacidad dades-cárcel. ¿Es eso lo que se quiere? Por lo pronto, las redes de tráfico y trata de personas en México experimentan evoluciones importantes y constantes, de respuesta ante lo nuevo que desborda los estrechos e inflexibles marcos de la aunque mantienen inalterable la estruc ley, hay fuertes tentaciones tura de dominación del varón sobre la mujer; se extienden como prácticas que de emplear la mano dura n desarrollan nichos diferenciables por estrato social, pero ejercen su dominio a partir de las vulnerabilidades y los riesgos de las personas de cada estrato; se posicionan como actores relevantes, con una presencia generalizada en el país mal disimulada; reconfiguran para sus propios objetivos las fronteras territoriales de las entidades federativas, sin alterarlas en lo administrativogubernamental; desarrollan un papel importante en la economía informal, pero también en la formal; penetran las estructuras políticas y sociales y ponen en tensión los avances alcanzados en la construcción del Estado y el sistema democráticos. Su presencia, aunque diferenciada y desigual a lo largo y ancho del territorio nacional, se encuentra prácticamente en todas las entidades federativas del país. Llegan a constituir un reto importante para gobiernos estatales que oscilan entre fórmulas tradicionales de adecuación de 12. Ver G. Simmel: El secreto y las sociedades secretas , Sequitur, Madrid, 2010. N ueva S ociedad 241 Rodolfo Casillas R. 132 sus códigos penales, incluso dictando leyes específicas para la trata, e inten tan otros caminos complementarios a los ajustes legales, por ahora inciertos o que aún no presentan resultados verificables, dada la limitada inversión en política social y preventiva; aparte de que revertir procesos socioculturales equívocos es una tarea que tarda tiempo en mostrar sus frutos. Ciertamente, no en todos los lugares en que ocurren la trata y el tráfico de mi grantes(que siguen siendo competencia federal) el grado de conocimiento por parte de las autoridades competentes es igual, ni motiva el mismo nivel de ac tuación pública, que sigue sin ser prioritaria. También resulta difícil que estas actividades sean percibidas desde otra conceptualización jurídica y tratadas con más complejidad. Los dinamismos sociales van seguidos de ajustes jurídi cos a destiempo, y no siempre certeros. El Cotidiano re ­ vis ­ ta de la rea ­ li ­ dad me ­ xi ­ ca ­ na Julio-Agosto de 2012 México, df N o 174 GÉNERO Y SEXUALIDAD GÉNERO, FAMILIA Y DERECHOS HUMANOS: Violencia patrimonial de género en la pequeña propiedad, Aurelia Flores Hernández. Violencia en la vejez: el caso de las abuelas que cuidan a nietos y nietas en una localidad rural en el estado de Hidalgo, Araceli Jiménez Pelcastre. Familia y maquila de ropa en la comunidad de San Juan Zitlaltepec, Estado de México, Alma Rosa Rodríguez Sosa. Ni«sirvienta» ni«doméstica»: la lucha por el reconocimiento de los derechos laborales y humanos, Lidia López Ángel. SEXUALIDAD Y GÉNERO: La pornografía y la globalización del sexo, Edith Yesenia Peña Sánchez. Pornografía hardcore: espejo siniestro del patriarcado, Lore Aresti. GÉNERO, POLÍTICA Y SOCIEDAD: Manuales, medios y modales: campañas, candidatas y cargos, Anna María Fernández Poncela. Género: de lo académico a lo político, Rolando Macías y Guillermo Rodríguez . ECONOMÍA: La inestabilidad financie ra mundial: una interpretación sociológica, Miguel Ángel Vite Pérez . Tareas del cambio ante la crisis económica global y del paradigma universal del desarrollo, Eduardo Pérez Haro . El Cotidiano es una publicación de la Universidad Autónoma Metropolitana. Av. San Pablo 180, Edif. K-011, Col. Reynosa Tamaulipas, C.P. 02200, México, df . Tel. 53 18 93 36. Apartado Postal 32-031, México, 06031, df . Correo electrónico:. Bollywood en Perú Culturas populares y globalización de las emociones M artin L eón G eyer En las décadas de 1970 y 1980 varias salas limeñas se llenaban de familias que iban a ver las largas y melodramáticas producciones de cine que llegaban desde la India. Hoy esas salas ya no existen, pero eso no impide que la incidencia del cine indio se haya mantenido – dvd piratas mediante– ni que este atraiga a nuevos fans. Ya no se trata únicamente de espectadores pasivos: además de mirar y escuchar, muchos jóvenes de origen popular se han decidido a bailar y cantar, imitar y reinventar. Esta breve etnografía propone algunas claves de lectura para la nueva dirección que el cine de Bollywood está tomando en Perú. ■■  Traspasar el umbral E n estos días en que los asuntos del«patio trasero de la cultura» 1 atraen más atención de los estudiosos, lo primero que me viene a la mente cuando pienso en cómo abordar el tema«Bollywood en Perú» es el recuerdo visual de unos adolescentes que aparecieron hace pocos años en varios programas de tele visión bailando frenéticamente. Su vestuario y su música eran una simpática copia de lo que muchos llaman, con un tono algo burlón,«Bollywood». De hecho, en la India, a casi nadie le agrada que su industria cinematográfica reciba ese nombre, incomodidad que también expresan los estadounidenses Martin León Geyer: Magister Artium de la Universidad de Tubinga, con mención en Estudios Cul turales y Ciencias Políticas. Es colaborador del Centro de Estudios Orientales de la Pontificia Uni versidad Católica del Perú( pucp ) y docente de Sociología Urbana en la Universidad Científica del Sur. Trabaja en el área cultural del Goethe-Institut de Lima. Palabras claves: cultura popular, cine, redes sociales, Bollywood, India, Perú. 1. Orvar Löfgren:«In the Backyards of Modernity: On the Power of the Inconspicuous», ponen cia presentada en Re-Vision: die Kultur(en) der Gesellschaft. Horizonte und Perspektiven der Europäischen Ethnologie , simposio internacional, Jacob-und-Wilhelm-Grimm-Zentrum, Universidad Humboldt, Berlín, 21 al 23 de enero de 2010. N ueva S ociedad 241 Martin León Geyer 134 cuando se arroja todo lo que se produce en su país en el gran saco de papas que para muchos constituye Hollywood. En cualquier caso, impresionan los números que maneja la industria del cine en la India, que produce desde hace décadas enormes cantidades de películas: mas de 800 al año 2 , a las que se añaden cada vez más superproducciones, como por ejemplo Kabhi Khushi Kabhie Gham (Karan Johar, 2001), que se proyectó en Sudamérica bajo el nombre La familia hindú , o Enthiran [Robot](S. Shankar, 2010), que rompió los récords de Bollywood con un presupuesto que bordeó los us $ 24 millones. El periodista John Boudreau señala que el costo de producción en la industria cinematográfica de la India es relativamente bajo, entre us $ 1 millón y us $ 4 millones en promedio, una bicoca si se compara con la industria californiana del cine, donde una película de us $ 20 millones es considerada low budget 3 . Otros apuntan que el sistema de producción del cine indio es una so lución inteligente para ofrecer espectáculo de manera accesible a mucha gente; de hecho, el bajo costo de las entradas en la India así lo demuestra. Escena de Enthiran , a los pies de las ruinas de Machu Picchu. 2. René Weber:«Reencuentro con el destino. Bodrio for export » en Butaca Sanmarquina N o 21-22, 2004. 3. Boudreau señala que entre 80% y 90% de los filmes producidos en la India son un fracaso finan ciero.«Es como el mundo del capital de riesgo», apuntó el empresario Anil Godhwani.«Si uno hace una sola inversión, las posibilidades de perder ese dinero son altas. Pero si uno hace una docena, las probabilidades indican que una o dos serán un éxito». J. Boudreau:«Interest Grows for Indian Film Industry» en The Mercury News , 18/4/2004. 135 T ema C entral Bollywood en Perú. Culturas populares y globalización de las emociones El cine popular indio es glamoroso y colorido y tiene una enorme fuerza visual que se expresa en una alegría desbordante a través de sus historias románticas, acompañadas de música y baile pop. Tanto en sus escenarios como en los ves tuarios, los filmes exhalan una barroca alegría por la vida. Esa«esencia», como la llama Soniya, una limeña de 27 años, es lo que la sedujo y la hizo convertirse en una fanática de estas películas, sus canciones y estrellas, tanto que pasa sus domingos ensayando pasos y movimientos de manera casi profesional. Muchos dicen haber identificado la fórmula de trabajo de Bollywood: se tra taría simplemente de sumar comedia, drama, engaño, sensualidad, música, baile y un all-star cast , es decir un elenco de estrellas de cine, para asegurarse de que la nueva película, así producida, llene la sala como sus antecesoras. Como lo define de manera muy precisa René Weber, La exitosa industria del cine de la India, el mayor productor a nivel mundial con un volumen anual que bordea los 800 largometrajes, se ha construido sobre la base de un sólido star-system e historias de amor que incorporan en cada cinta –de tres horas de duración en promedio– un par de estrellas, alrededor de seis canciones y algunas dan zas. Esta fórmula comercial que ha llevado el melodrama al paroxismo, opacando a cineastas tan importantes como Khwaja Ahmad y Satyajit Ray, y provocando la risa despectiva en el Occidente desarrollado, tiene un público cautivo inmenso. 4 ■■  Tribulaciones de un robot Lo que sí parece causar querella es si esta fórmula es«buena» o«mala». Para algunos, es la muestra de un cine que funciona, que cumple con sus objetivos. De hecho, millones de personas en el mundo lo consumen. Para otros, es un cine que hace décadas se encuentra en un estado de sobreaceleración, lo que le hace cada vez más difícil llevar a su público contenidos de calidad 5 . En ese sentido, no llegaría a cumplir con la tarea encomendada por Sergei Eisens tein, para quien«la labor del cine es hacer que la audiencia‘se beneficie’, no se trata de‘entretenerla’. Asirse, no distraerse. Dotar a la audiencia con car tuchos, no derrochar las energías que la trajeron a la sala.‘Entretenimiento’ no es realmente un término inocuo: por debajo ocurre un proceso bastante concreto y activo» 6 . 4. Ob. cit. 5. Chidananda Das Gubta:«Cinema: The Unstoppable Chariot» en Hiranmay Karlekar(ed.): Independent India- The First Fifty Years , Oxford University Press, Delhi, 1998. 6. S. Eisenstein y Jay Leyda(ed.): Film Form- Essays in Film Theory , Meridian Books, Nueva York, 1957, p. 84, citado en Alfredo Aguilar:«Elementos de entretenimiento», material de trabajo, Fa cultad de Comunicaciones, Universidad de Lima, Lima, 2007. N ueva S ociedad 241 Martin León Geyer 136 Por supuesto que hay mucho de razón en este reproche. La propia subjetividad del etnógrafo en el acercamiento a su objeto funge de barrera o de puente hacia el mundo del objeto estudiado, y en ese sentido mi aproximación al cine de Bollywood fue difícil y a menudo irritante. Lo que más me molestó en las pelí culas que me recomendaron, como Enthiran y La familia hindú , fue la falta de re flexión y su propuesta para un goce superficial sin una segunda mirada. Es una fórmula básica, que puede llegar a ser difícil de aguantar o de resistir sin dor mirse. Mientras buscaba acomodar mi cuerpo en el sofá frente al televisor para contrarrestar mi incomodidad psicológica con lo repetitivo y superficial de las tramas, trataba de recordar las escenas que me habían sorprendido gratamente, para superar el trance siguiendo los consejos irónicos de Derek Malcolm 7 . Pero mientras Malcolm le reconoce valor a este cine, René Weber, desde el Perú, resalta la otra cara de Bollywood: la gran mayoría de las producciones son casi siempre ingenuas y aburridas en su trama, los números musicales insertados ofrecen coreografías de una precisión asombrosa pero no tienen Las escenas y tramas no solamente están prácticamente nada que ver con el argu mento. Lo que exporta el cine indio bajo la marca Bollywood termina por lo gene sobrecargadas de lastre innecesario para un ral siendo, a sus ojos de crítico de cine, un «bodrio for export » 8 . cinéfilo, sino que a veces En ese sentido, las escenas y tramas no caen en un relativismo solamente están sobrecargadas de lastre cultural peligroso n innecesario para un cinéfilo, sino que a veces caen en un relativismo cultural pe ligroso. En una de las escenas claves de la mencionada Enthiran , el personaje principal, un androide que es una réplica perfecta de su creador, defrauda a su mentor cuando este intenta venderlo al ejército de la India como un arma supersecreta y luego fracasa al rescatar a una joven de un incendio dantesco. Al sacarla de la bañera donde la joven mujer fue sorprendida por el fuego y llevarla de apuro a un lugar seguro, pero infestado de periodistas que espe ran registrar el acto heroico, el androide olvida cubrirle el cuerpo desnudo. Por la vergüenza que siente al haber sido expuesta su desnudez frente a todos y ante el horror que ve en los ojos de su madre y de sus familiares, la joven sale corriendo y termina atropellada y muerta a unos metros del lugar. 7.«Foreword» en Lalit Mohan Joshi(ed.): Bollywood: Popular Indian Cinema , Dakini, Londres, 2002. 8. R. Weber: ob. cit. 137 T ema C entral Bollywood en Perú. Culturas populares y globalización de las emociones De este modo, lo más dramático de esta escena no es la muerte de la doncella rescatada, sino la vergüenza de la exposición; en la película, el culpable es el robot, que no supo adecuarse a las costumbres. El hecho de que en muchos círculos culturales de la India la vergüenza siga siendo más importante que la propia vida no se pone en tela de juicio en ningún momento. Es más, debe mos ser tolerantes, como me explican algunos de los fanáticos peruanos del cine indio. El argumento culturalista«ellos son así, es su cultura» es incorpo rado sin mayor reflexión. Lo irónico es que al final de esta superproducción el robot es desmantelado y depositado en una especie de museo científico, a la espera del momento en que la India esté a la altura de su propuesta tecnológica; esta escena podría interpretarse quizás como un guiño y una crítica muy sutil del director a las condiciones sociales imperantes. Ahora bien, ¿de qué hablamos cuando nos referimos al cine popular indio? Está claro que no es el cine de los grandes directores de la India, el cine in dependiente y vivaz que arrasa en festivales como el que se lleva a cabo en Stuttgart, Alemania. Es más bien aquel que emplaza en nuestra memoria vi sual, a una velocidad industrial, escenas tan románticas como conservadoras y repetitivas, o espectaculares coreografías compuestas por saris mojados, pantalones ajustados y camisas abiertas, acompañadas de movimientos de caderas llenos de sensualidad. Todo ello, en escenarios tan intercambiables y distantes como un centro comercial en Londres, las pirámides de Egipto o las ruinas de Machu Picchu 9 . Para unos, se trata de un cine conservador, superficial y artificial, un cine ri dículo y frívolo, interesante a lo más para aproximarse«antropológicamen te» a las clases sociales semiilustradas 10 . Pero de allí a aprender a disfrutar de verdad de la propuesta estética del cine indio popular, hay a veces un largo trecho. ■■  Búsquedas detrás de la puerta Inicié mi búsqueda sobre la influencia de Bollywood en Perú entre mis cole gas y pares. Pero hablando con varias personas ligadas al cine, a la actuación 9. D. Malcolm: ob. cit., 2002. 10. Bernd Jürgen Warneken(ed): Volksfreunde: Historische Varianten sozialen Engagements. Ein Sym posium , Tübinger Vereinigung für Volkskunde, Tubinga, 2007. N ueva S ociedad 241 Martin León Geyer 138 y a la academia, descubro que este fenómeno cultural resulta prácticamente desconocido. Para estos grupos, los seguidores peruanos del cine indio son como una tribu subterránea y casi todos me recomendaron ir a donde pensa ban que podría encontrarla: el barrio chino ubicado en el centro de Lima. Mis largas caminatas iniciales por el barrio chino no tuvieron mucho éxito. Claro, encontré rápidamente los dvd piratas y las ropas de la India, y también mucho incienso. Encontré también algunas personas muy solícitas que de cían tener el contacto pero que en realidad terminaban invitándome a uno de sus templos, tema que escapa a los alcances de este texto, aunque es claro que puedan existir ciertas conexiones. Un primer acceso para avanzar en esta short ethnography fue entonces el reino de la India en el Perú, es decir, las galerías comerciales ubicadas en el centro histórico de Lima alrededor del barrio chino. Allí, una mujer muy joven se ha especializado en la venta de películas de Bollywood. No solamente eso: ha profundizado su oferta de productos y ofrece también un best of , es decir, una colección con los mejores o más populares números musicales extraídos de un sinfín de películas«crackeadas», que su hermano se ha encargado de selec cionar y reunir afanosamente en un dvd . Al otro lado del pasillo, a menos de tres metros del local de películas, está el quiosco especializado en pop surcoreano o k-pop , con los dvd piratas de las telenovelas y los conciertos de los boygroups y girlgroups , y a la vuelta, una Bollywood en YouTube. 139 T ema C entral Bollywood en Perú. Culturas populares y globalización de las emociones tiendita donde es posible conseguir cualquier ídolo de manga o animé en formato 3 d y de plástico. Que existe toda una población ávida de consumir este tipo de productos foráneos lo demuestra el gran número de personas que van y vienen entre los diversos quioscos y puestos de venta. Era innegable que ante mi pregunta sobre dónde está el Bollywood en Perú se abría todo un mundo. Así, una vez establecido el primer contacto, un diálogo llevó a otro, una cita a otra cita y finalmente, en YouTube primero y luego en Facebook, encontré una escena viva y fresca, perfectamente interconectada, a la cual los últimos lanza mientos indios suelen llegar con solo unos 10 días de retraso –mientras que la mayoría de las obras del cine independiente nunca llegan a nuestras orillas–. El otro camino de la búsqueda, el de las salas especializadas en el cine indio, tuvo un periplo igualmente accidentado y brumoso. De hecho, ya no existe ninguna y sobreviven muy pocos registros de aquellos cines que mostraban de manera regular en su programación las películas de Bollywood. El fenó meno, que tuvo su era de oro en las décadas de 1970 y 1980, debe haber muerto olvidado y con estertores ya por el año 2005, cuando el último de esos cines, el City Hall, ubicado en el antiguo barrio obrero de Breña, fue comprado por una iglesia evangélica, como casi todos los antiguos cines de la ciudad 11 . Trato de imaginarme la fascinación que habrán sentido sus primeros especta dores. Porque en el imaginario urbano de la gran Lima, el cine hindú (como se lo llama hoy en buena parte de América Latina) es hasta hoy recordado como un fenómeno que atraía a grandes masas para ver películas que eran el pa roxismo de la tragedia. Bruno Pinasco, moderador de Cinescape , el programa de cine con mayor audiencia en la señal abierta de televisión, se refirió a esos tiempos en un reportaje emitido en 2011; en él recuerda títulos de películas indias tan tremebundos en los ribetes trágicos que anuncian, que terminan generando risotadas en el público joven y adolescente que lo acompaña 12 . Esta mirada irónica y mordaz al pasado de las salas de cine indio en Perú también está presente en el relato de un bloguero, que describe con nostalgia, muy buen humor y mejor estilo: 11. Claudia Toro:«Históricos cines tomados por nuevas iglesias» en La República , 24/4/2011, , fecha de con sulta: 31/7/2012. 12. Reportaje en Cinescape , con Bruno Pinasco(2011), emitido el 5/11/2011, disponible en. N ueva S ociedad 241 Martin León Geyer 140 En mi Lima querida existían dos cinemas muy especiales: el«Metropolitan» y el«City Hall». Especiales porque solo rodaban películas de«Bollywood», la industria cinema tográfica de la India. Familias completas esperaban casi días enteros en la boletería del cine para comprar las entradas de aquellas célebres películas que tenían por característi cas únicas el drama y la tragedia de la vida. Cada película era más triste que la anterior. Eran tardes en las que uno iba sólo a llorar. Antes de empezar la película, anunciaban las futuras películas de estreno. Prácticamente decían:«Venga a llorar con toda la familia», «No se pierda esta película que le terminará quebrando el corazón»(…) Ir a ver una película de Bollywood con un solo pañuelo era arriesgar las mangas de la camisa o de la chaqueta, porque durante dos horas había que estar limpiándose las lágrimas o secán dose las cantidades industriales de mocos que emanaban de la nariz. Muchas familias iban ya equipadas con sábanas.(…) En los momentos trágicos de la película, yo volteaba a ver a la audiencia cuyas caras estaban iluminadas por la inmensa pantalla. Todos en lágrimas. Para evitar mi propio llanto les gritaba«No lloren, carajo». 13 Otros no añoran la desaparición de las salas de cine indio, lamentan en verdad una Lima que ya no existe, una Lima que se fue con sus cines de barrio. Es otro tipo de argumentación, en la que el tema es más bien la identidad y la memoria perdida de una gran ciudad 14 . Pero si las salas que proyectaban cine indio des aparecieron, no ocurrió lo mismo con el cine y otras expresiones culturales del mismo origen, que más bien parecen haber incrementado su influencia. ■■  La primera ola llora en la butaca Es difícil reconstruir la llegada a Perú de las películas indias o explicar su éxito. Puede que los mecanismos de este cine funcionaran especialmente bien con un público de los barrios populares de la nueva gran Lima, una pobla ción que vivía en los distritos tradicionales de la clase obrera o que llegó para asentarse precariamente en los distritos donde ahora se concentran los nue vos limeños. Quizá no encontraban otra opción dada la ausencia de una pro ducción teatral o cinematográfica local, o buscaban alternativas a la muy pre sente oferta cinematográfica mexicana, que por lo menos entre los años 50 y 60 era igual de lacrimógena y romántica pero también cada vez más violenta. Era entonces un consumo sobre todo pasivo, aunque de seguro las expresio nes de empatía con las tragedias y desventuras de los personajes deben haber llevado también a comentarios apasionados e intervenciones conmovedoras en el público asistente. 13. Iván Ballón Carranza:«Tardes de cine en Lima» en Japón Latino , 30/1/2011,, fecha de consulta: 31/7/2012. 14. Un comentario en un foro sobre la ciudad se lamenta:«Qué le están haciendo al ex-cine City Hall(depresión)» en, 18/1/2010, fecha de consulta: 31/7/2012. 141 T ema C entral Bollywood en Perú. Culturas populares y globalización de las emociones Hoy en día, ese efecto del cine indio El éxito de películas se reproduce en casi todo el mundo: por ejemplo, en todo el Sudeste asiáti co, donde en Indonesia llega tan lejos como para considerarlo un factor que como Bend It Like Beckham o Slumdog Millionaire es una muestra de que la «corroe» moralmente a la población; o mirada al cine de Bollywood en Gran Bretaña, donde muchos han adoptado hábitos del mundo cultural de la India. Los argumentos que dividen el desde Occidente también ha cambiado n cine arte del cine popular ya no tienen por eso el grip de antes. El éxito de pelí culas como Bend It Like Beckham (Gurinder Chadha, 2002) o Slumdog Millionaire (Danny Boyle, 2008) es una muestra de que la mirada al cine de Bollywood des de Occidente también ha cambiado. Es en este punto donde surge una pregunta clave de este periplo. Si el cine popular indio sigue siendo tan ingenuo y tan fofo en su trama o en sus efectos especiales como le reclaman, ¿por qué provoca tantas emociones incluso en personas que no son devotas de este tipo de entretenimiento? Una mirada po dría dirigir la pregunta hacia las actuales teorías de la comunicación. Pero para este caso propongo el camino contrario, es decir, remontarnos hacia el pasado y adentrarnos en teorías antiguas a ver qué resulta de una pesquisa de estas características. Si damos entonces una mirada superficial a los principios con los que los an tiguos indios definen su teatro, encontramos ciertos elementos que nos hacen preguntarnos si de verdad el vínculo entre el pasado cultural de la India y sus creaciones contemporáneas está tan fracturado como a veces se pretende. Y aunque es casi obvio que los principios del teatro clásico de la India no son fácilmente transferibles a la actualidad, una primera lectura permite especu lar con algunas relaciones. En un texto introductorio a la teoría del teatro clásico indio del indólogo pe ruano José León Herrera, de 1970, encontramos los términos sthâyibhâva y Bhâva , que bien usados llevan al establecimiento del Rasa (traducido por el autor como«sentimiento estético») 15 . Resumiendo de manera muy acelerada, en tratados en sánscrito antiguo como el Nâtyâshastra se propone que todo ser humano cuenta con ocho estados anímicos duraderos organizados en un 15. J.L. Herrera:«El teatro clásico de la India i »[1970] en Separata de Humanidades N o 4, pucp , 1977. N ueva S ociedad 241 Martin León Geyer 142 orden determinado: a) la pasión amorosa, b) la alegría expresada como risa, c) la ira, d) el miedo, e) el valor o la firmeza de ánimo, f) el pesar, g) el disgusto y h) la admiración o el asombro. Más tarde se añadiría la tranquilidad de es píritu. Estas manifestaciones emotivas a su vez se manifiestan en ocho sensa ciones y se añaden otros 33 estados de ánimo transitorios, entre ellos algunos muy conocidos en la actualidad como la apatía y la depresión, pero también la rememoración, y otros sumamente clásicos como los celos, la vergüenza, el deseo vehemente, pero también la ecuanimidad. Lo que hace aún más interesante esta manera tan racional de abordar los senti mientos del público asistente es que en esta fórmula se necesita tanto del actor, que tiene que expresar adecuadamente esos estados emotivos, como del públi co, que debe recoger la actuación ofrecida y evocar lo propuesto por el actor. Así, el Rasa , como un mecanismo de creación artística, podría traducirse como el sentimiento o goce estético que domina y caracteriza una obra dramática. No es ni la obra misma, ni su argumento, ni el motivo, ni las situaciones particulares por las que atraviesan los personajes, ni aun el estilo. No es tampoco algo que se transmite al espectador y que este acoja pasivamente. El Rasa está virtualmente contenido en todo drama auténtico, pero solo se da efectivamente cuando alguien, dotado de los medios adecuados, es capaz de comunicarlo al espectador capaz de apreciarlo.(…) El Rasa es, pues, la resultante de una serie de factores: el autor proporciona la materia, por así decir lo; el actor aporta los recursos propios de su profesión; y el espectador, finalmente, hace posible su plena realización al comprenderlo y apreciarlo debidamente. 16 Lo interesante es que el Nâtyâshastra establece un Rasa para cada uno de los ocho estados anímicos( sthâyibhâva ) mencionados y propone en consecuencia los ocho Rasas del teatro clásico indio que son: a) lo erótico; b) lo cómico; c) lo patético; d) lo airado; e) lo heroico; f) lo terrorífico; g) lo desagradable y h) lo maravilloso. Y al revisar estas teorías y recordar tanto la actuación de los actores indios como las sensaciones y emociones que me provocaron, a veces contra mi voluntad, las películas indias que vi, me pregunto si es que este cine popular no aplica los mismos mecanismos que definían los antiguos indios para que su teatro funcione como ellos deseaban. ■■  La segunda ola baila Si la primera ola del cine indio, la de las salas lacrimosas y rebosantes, ha terminado, en la segunda ola, que parece haber adquirido más visibilidad en 16. J.L. Herrera: ob. cit., pp. 174-175. 143 T ema C entral Bollywood en Perú. Culturas populares y globalización de las emociones los últimos cinco años, las cosas han cambiado. Los fanáticos del cine indio, el público melodramático que describe Ravi Vasudevan 17 , han pasado de ser espectadores a ser bricoleurs , a ser ellos mismos Kulturschaffende que toman lo que les place y porque les place, para insertarlo en su propia producción cul tural. Toman acción y quieren vincu larse internacionalmente, por ejemplo Los seguidores se organizan colgando en YouTube los reportajes de la televisión peruana sobre el fenóme no, incluyendo el subtitulado al inglés hecho a pulso 18 . con suma eficacia a través de Facebook y logran de esa manera llevar sus actividades Los seguidores se organizan con suma eficacia a través de Facebook y logran de esa manera llevar sus actividades a a plazas pertenecientes al mundo formal de la cultura, como por ejemplo el Teatro plazas pertenecientes al mundo formal de la cultura, como por ejemplo el Tea Peruano Japonés n tro Peruano Japonés, una de las salas más grandes y conocidas de la ciudad, o ensayar de manera rutinaria en las instalaciones de la Asociación de Artistas Aficionados( aaa ), una de las instituciones más reconocidas en la escena cul tural limeña. Queda en entredicho entonces qué es lo que significa periferia para ellos. Las antropólogas vienesas Elke Mader y Petra Hirzer encontraron en sus estudios sobre la cultura de fans ( Fankultur ) de Bollywood en Perú más de 80 grupos muy bien interconectados, con fuerte presencia en regiones como Arequipa e irradiaciones a Bolivia y Colombia 19 . Es una fase de un Bollywood en Perú que además de mirar y escuchar se ha decidido por bailar y cantar, imitar y reinventar. Pero ¿quiénes son estos fans ? ¿Basta esta categoría para entender lo que los mueve? Lo que al inicio parece una típica subcultura homogénea y consolidada, se di versifica enormemente cuando uno se adentra en las redes sociales. La edad 17. The Melodramatic Public: Film Form and Spectatorship in Indian Cinema , Palgrave Macmillan, Delhi, 2011. 18. Alonso Gamarra:«Bollywood en el Perú», reportaje emitido en el programa Enemigos públicos , moderado por Aldo Miyashiro y Beto Ortiz, Panamericana Televisión, Lima, 2009, disponible en, fecha de consulta: 16/7/2012. 19. E. Mader y P. Hirzer:«Peruanisches Masala: Hybridizierungsprozesses in der lateinamerika nischen Bollywood-Fankultur» en Eva Gugenberger y Kathrin Sartingen(eds.): Hybridität Transkulturalität- Kreolisierung- Innovation und Wandel in Kultur, Sprache und Literatur Lateiname rikas , Lit, Viena, 2011. N ueva S ociedad 241 Martin León Geyer 144 promedio varía entre los 18 y 28 años, que en este caso resulta una diferencia generacional; son tanto mujeres como hombres(aunque habría que precisar mejor la proporción). Las razones por las que llegaron a bailar y a vestirse como los astros del cine popular indio más famosos son muy diversas. Algunos lo hacen porque sus padres o abuelos(los espectadores de la pri mera fase) los introdujeron en el cine indio. Otros se sintieron identificados con la fisonomía de las actrices y los actores indios que, dicen, es similar Ensayos de danzas indias en la Asociación de Artistas Aficionados, Lima. a la de ellos mismos. Este argumento sobre la conexión entre características físicas y pertenencia étnica aparece una y otra vez, también en las conversaciones con intelectuales ligados al cine. Otros tienen además un vínculo de tipo religioso, en forma de un background hinduista, budista o de otros movimientos religiosos con un origen ligado al tan diverso marco cultural del subcontinente indio. Todos, empero, se extasían con la frescura, alegría y libertad que sienten cuando reconstruyen las exactas coreografías de los musicales indios. Algunos son verdaderos expertos en to dos los ámbitos de la India y se han convertido en una especie de indólogos no académicos. Otros se sienten maravillados con la simpleza de los valores presentados en pantalla; para ellos, el endiosamiento de la madre y el padre, la apoteosis de la nación o la glorificación del amor son exaltaciones con las que se pueden identificar con claridad. Algunos admiran la comodidad de la vestimenta y las costumbres de vida en el subcontinente indio, y mientras que una joven me cuenta que ya tiene amigos en esa parte del mundo, su compañera me explica lo difícil que le resultaría vivir en una cultura tan con servadora y violenta hacia la mujer como la que sobrevive todavía con fuerza en gran parte de la India. Muchos, finalmente, son despreocupadamente se lectivos y se interesan solo por la propuesta estética musical y su coreografía ( Song& Dance ). Algunos de los jóvenes que entrevisté quieren ser citados con sus nombres reales, otros, con sus apodos artísticos. Pero en todo caso, personajes como Rubendanac, Shanti, Hutch, Soniya, Jorge o Rita son ejemplos vivos de una 145 T ema C entral Bollywood en Perú. Culturas populares y globalización de las emociones gran capacidad para buscar y crear su propia bollywoodización por parte de estos grupos juveniles peruanos. En ocasiones, puede funcionar la tesis de que sus actividades se inspiran en una reacción frente al excesivo bombardeo del cine de Hollywood, con sus efectos especiales, escenas de acción y sexualidad explícita 20 . Pero el éxito de este Bollywood en Perú se replica en muchos sitios y demuestra que, como material cultural, hace tiempo que este cine ha aban donado el subcontinente indio para insertarse en los imaginarios contempo ráneos y globales de la cultura popular, hoy que la hibridización y la constan te mezcla de componentes culturales provenientes de diversos contextos son parte de nuestra vida cotidiana 21 . ■■  Tan cerca y tan lejos Queda claro, entonces, que los seguidores de la segunda fase no están tan lejos de las estrellas de cine que ellos admiran. De hecho, muchas de las dis tancias no son geográficas sino socioculturales. Por ejemplo, la distancia que sentía que me separaba de ellos la percibí como mucho más grande que la distancia que viví cuando estuve conversando con una pareja de la India, él ligado a la industria del cine popular y ella al mundo intelectual. En efecto, me costó aproximarme a esas tribus de Facebook y del Song& Dance , y dudo de haber podido romper todo el hielo que nos separaba. Tampoco pude dilucidar con claridad dónde se ubicaba este congelamiento, si eran ellos o si era más bien yo mismo quien ponía barreras. En ese sentido, aunque com partimos la misma nacionalidad, la misma ciudad y el mismo lenguaje, nos separan muros culturales, apuntalados por las variables sociales de siempre, vinculadas a nuestra formación, nuestros lugares de residencia, nuestros gus tos y nuestros modos de vida. En cierta medida, fue un desencuentro de cul turas, un«choque de civilizaciones» , pero en la vida cotidiana, en este caso ya sin el campo de batalla del cual habla Samuel Huntington, sino más bien en un campo de juego. El autodistanciamiento intelectualizado de las elites culturales, que los ale manes llaman Bildungsbürgertum , haciendo referencia a aquellas clases con alto nivel de instrucción y acceso a lo que se conoce como alta cultura( Hochkultur ), 20.«Las películas de Bollywood han ganado una gran popularidad y plantean un gran desafío para las películas de Hollywood, que con su excesivo énfasis en la violencia, el sexo y la vulgaridad, se están alejando del público masivo en muchos países de Asia». Manik Mehta:«Malaysia and the Bollywood Factor» en New Straits Times , 1/1/2004. 21. E. Mader y P. Hirzer: ob. cit. N ueva S ociedad 241 Martin León Geyer 146 contrasta con la frescura y normalidad( Selbstverständnis ) con que nos apropia mos de elementos culturales foráneos y propios más diversos. Es un lenguaje quizá fuera de lugar, pero cómo explicar si no esa separación que se percibe entre los que escriben sobre cultura y los que la viven. Para este público, parece tratarse de una añoranza por un mundo de emociones que no está tan lejano a su universo. El mundo emocional de la India popular se les aparece como más próximo que el modo de pensar y vivir que les proponen las elites intelectua les limeñas. El desencuentro se repite incluso en la India misma. Retomando nuevamente el diálogo con la pareja india antes mencionada, lo pude experimentar personalmente: mientras que él insis tía en que lo correcto era decir«cine popular de la India», porque creía fir memente que existe una clara relación entre la industria de la cual él vive y los grandes principios del teatro clási co indio, su mujer nos miraba fijamente Afiche de la primera obra teatral hindú hecha en Perú. y con una expresión extraña. Cuando mi interlocutor se retiró un momento para conseguir un vaso más de whis ky, ella aprovechó para tomar la palabra y decirme con toda severidad que, para ella y todos los que ella conocía en la India, el cine indio era popular y nada más, que era un fenómeno de nuestros tiempos y que era más que cla ro que no podía existir ninguna vinculación con la grandiosa complejidad del teatro clásico de la India. Apenas terminó su diatriba contra Bollywood, regresó su marido, que llegó a escuchar una parte, ambos se miraron y se echaron a reír... Entonces, ¿cómo decir algo sobre Bollywood desde un Perú donde el enten dimiento sobre él no ha mejorado gran cosa? Los límites coinciden con la frustración por la dificultad que surge cuando se desea el diálogo con el otro en el mismo entorno cultural. Cuesta comprender aún los diversos clusters socioculturales de nuestro país y entender qué pasa en las mentes del 50% de la población peruana que es menor de 25 años. 147 T ema C entral Bollywood en Perú. Culturas populares y globalización de las emociones ■■  Tan lejos y tan cerca Pero Bollywood no está tan lejos como parece. Al ofrecernos en delivery las emociones humanas, puede estar a la vez tan próximo a sus contextos so cioculturales como a las necesidades de espectadores a miles de kilómetros de distancia que lo encuentran suficientemente familiar. En ese sentido, Bo llywood nos dice menos sobre la India y mucho más sobre nosotros mismos. No es cierto entonces que todo es copia de la industria cultural estadouni dense y que todo termine explicándose por la metáfora de la mcdonaldización . Así como la India propone un goce diferente del que propone Hollywood, así también lo aporta por ejemplo Japón con elementos muy específicos de su cul tura contemporánea. Y en el caso del cine popular indio, las películas tienen una fórmula estricta, lo que las hace fácilmente legibles en todo el mundo. No hay que dominar ningún lenguaje o cultura cinematográfica, basta con ir al cine o conseguir el dvd . Es un fenómeno que se puede ver solo, pero también con otros. Mientras que el cine de autor, sea este estadounidense, europeo o latinoamericano, es muchas veces una cuestión de introspección a partir de lo propuesto por el director, y mientras que el cine de acción es entretenimiento pasivo en su máxima expresión, la propuesta de los musicales indios se pres ta para ser compartida, bailada, cantada y transferida en las redes sociales. En ese sentido, el de una participación e involucramiento activos, puede que tenga una relación con otro mundo muy diferente: el de los videojuegos. En conclusión, el lenguaje estético del cine indio popular, y especialmente sus canciones y coreografías, parece empatar con cierto gusto presente en la población peruana. Pareciera que la simpatía por el barroco, la profusión de elementos, es algo que se valora allá y acá. En ese sentido, más que una iden tificación con algunos elementos de la cultura india, lo que se produce es un mecanismo de acercamiento emocional y apropiación selectiva. Es entonces un fenómeno fantástico que uno pueda ser fan y admirador de productos cul turales de otras regiones del mundo con tanta facilidad, y que hoy haya tanta diversidad y acceso. Y lo que hace también fascinante e importante esta nueva fase de un Bo llywood en Perú es que sus practicantes aplican lo que Edward W. Said pro pone a los intelectuales en su tercer prólogo para su ya clásico Orientalismo , publicado por primera vez en el año 1978 y que ha terminado por ser una especie de testamento: que el contacto con el otro es un asunto más del cora zón que de otra cosa. Que sigue siendo básicamente un asunto de humanismo N ueva S ociedad 241 Martin León Geyer 148 aplicado. Y que lo único que necesitamos es tener hospitalidad, más que empatía. No se trata tanto de ponernos en el lugar del otro, cosa casi siem pre imposible, debido al gobierno de nuestra propia subjetividad. Se trata de crear un espacio en la propia mente, espacio que le damos al otro 22 . Cómo hacerlo es algo que nos muestran Rubendanac, Shanti, Hutch, Soniya, Rita y Jorge y muchos más de manera tan sencilla como fresca. La respuesta puede que sea mucho más simple de lo que queramos leer. Como exclama Marcelo Rivera, actor peruano:«Quizá lo único que quieran sea bailar». 22. E.W. Said: Orientalism , Penguin, Londres, 2003.[Hay varias ediciones en español]. n ENSAYo Inapropiadas e inapropiables Claves para entender el aborto como alteridad A ndrea L acombe En Argentina, el desarrollo de legislaciones referentes al matrimonio entre personas del mismo sexo y el reconocimiento legal de las identidades trans evidencian importantes cambios jurídicos y sociales. Sin embargo, detrás de estos logros recientes, otro reclamo, quizás más antiguo en su forma y petición, sigue pendiente: el reconocimiento del derecho al aborto. ¿Por qué la reivindicación de las mujeres por el derecho a decidir sobre su historia sexual y reproductiva sigue postergada en la agenda legislativa? ¿Qué estrategias deben ser implementadas para que consigan el gobierno de sus propios cuerpos? E n Argentina, los últimos tres años han sido incuestionablemente históricos en el camino por la reivin dicación de los derechos sexuales. La modificación del Código Civil permi tió el matrimonio entre personas del mismo sexo, que incluye el acceso a la adopción, y la aprobación de la Ley de Identidad de Género, pionera en el mundo, posibilita el cambio de sexo en el documento de identidad sin in termediación de autoridades médicas o judiciales(es decir, está basada en la autopercepción del género). En toda la región latinoamericana, el desa rrollo de legislaciones referentes a las uniones entre personas del mismo sexo, el reconocimiento legal de las identidades trans y las políticas con tra la discriminación y la violencia motivadas por la orientación sexual y la identidad de género evidencian im portantes transformaciones jurídicas y sociales, gracias al agenciamiento Andrea Lacombe: doctora en Antropología Social por la Universidad Federal de Río de Janeiro. Fue editora del website en español del Centro Latinoamericano en Sexualidad y Derechos Hu manos( clam ), del cual es actualmente corresponsal en Argentina. Es codirectora del grupo de investigación«Haciendo cuerpos: biopolítica y gestión de vidas humanas» de la Universidad Nacional de Córdoba( unc ). Palabras clave: derechos sexuales y reproductivos, aborto, feminismo, subjetividad, matrimonio igualitario, Argentina. Nota: una parte de este artículo fue originalmente publicada con el título«El camino de los monstruos» en el suplemento«Las 12» del diario argentino Página/12 , 30/12/2011. N ueva S ociedad 241 Andrea Lacombe 150 político de las organizaciones femi nistas y lgbt 1 cuyas agendas de visibilidad lograron posicionar la ciuda danía plena como tema fundamental del debate público. El derecho a decidir sobre el propio deseo y sobre el propio cuerpo gana fuerza de ley con estas resoluciones, y la histórica frase feminista«Mi cuerpo es mío» comienza a materia lizarse, a hacerse carne. Sin embar go, detrás de estos logros recientes, otro reclamo, quizás más antiguo en su forma y petición, permanece pen diente: el reconocimiento del dere cho al aborto. ¿Cuáles son, entonces, los sujetos cuyos cuerpos adquieren derecho a reclamar esa materialidad? O, dicho de otro modo, ¿cuáles son los cuerpos autorizados a adquirir el estatuto legal –y epistemológico– de sujetos? ¿Qué derechos fundamentan esa posibilidad? Muchas han sido las estrategias utili zadas por los movimientos de muje res para reivindicar el derecho a deci dir en forma autónoma sobre su vida reproductiva. En el camino fueron quedando posiciones más libertarias , con eslóganes como«No a la materni dad, sí al placer», para enfocarse en el lenguaje de la salud y la necesidad de garantizar el acceso universal e inte gral a los servicios públicos sanitarios y educativos, algo palpable en la prin cipal consigna de la Campaña Nacio nal por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito:«Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir». No es un dato novedoso el viraje fundamental que significó en las es trategias de los movimientos de rei vindicación de derechos civiles la for mulación, en la Conferencia Mundial de la Mujer de Beijing de 1995, de la categoría de«derechos sexuales y re productivos», que llevó el debate des de el reclamo de la autonomía hacia el territorio de la obligación del Estado a legislar en materia de salud sexual y reproductiva. Así, y como explica Josefina Brown 2 , el punto de acuerdo en la definición de este concepto acu ñado en la Organización de las Nacio nes Unidas( onu ) se centró en la sa lud reproductiva, y no en el derecho reproductivo. Este último implicaría el derecho civil básico tan reclamado –el de decidir sobre el propio cuerpo– y no solo el derecho social de acceder a los servicios de salud ginecológica 3 . Esta misma estrategia fue adoptada con mucho éxito por los movimien tos lgbt que, amparados bajo el mis mo paraguas conceptual, consiguie ron instalar en la arena del debate social y legislativo la reformulación 1. Sigla utilizada para identificar a la comu nidad lésbica, gay, bisexual y trans como un universo de sexualidades disidentes. 2.«El aborto como bisagra entre los derechos sexuales y los reproductivos» en Mario Pecheny, Carlos Figari y Daniel Jones(comps.): Todo sexo es político . Estudios sobre sexualidad en Argentina , Libros del Zorzal, Buenos Aires, 2008. 3. Ibíd. 151 E nsayo Inapropiadas e inapropiables. Claves para entender el aborto como alteridad de ciertas instituciones civiles, como el matrimonio, y el doble acceso al reconocimiento legal de la identidad de género y a las condiciones biotec nológicas capaces de expresar corpo ralmente esa identidad. Entre tanto, lo que funcionó para este colectivo sigue cayendo en saco roto cuando se trata de la reivindicación de las mu jeres del derecho a decidir sobre su historia sexual y reproductiva. ¿Cómo explicar esta diferencia? ¿Por qué el aborto continúa siendo apar tado de la agenda legislativa? En este mismo sentido cabe aquí la pregunta de Brown: ¿cómo la demanda por el aborto, indiso lublemente ligada a la política de la sub jetividad y la revolución sexual de los 70 en el marco del Mayo Francés y de la mano de la emergencia de la reivindica ción gay, parece hoy una cuestión de muje res(que siguen el patrón heteronormativo reproductivo) y que poco tiene que ver con los asuntos vinculados con la diversi dad sexual o la(s) sexualidades(s) de otros sujetos y sujetas que sostienen reivindica ciones en su nombre? 4 Sin desmedro de las acciones que des de hace décadas llevan adelante las organizaciones, creo necesario acla rar que, en el caso argentino, la po sibilidad de contar con este moder no paquete de leyes que garantizan el acceso a los derechos civiles de la población lgbt responde también a la voluntad política del gobierno na cional, que permitió y respaldó su tratamiento y aprobación, el mismo gobierno que pone trabas a la despe nalización del aborto. Esto explicaría tal vez la diferencia con el recorrido que el acceso a los derechos sexuales y reproductivos ha tenido en otras re giones del mundo, tales como Europa, Canadá o Estados Unidos, donde el aborto fue el primer derecho conquis tado hace décadas, seguido luego por el matrimonio igualitario o las unio nes civiles. Retomando la pregunta de Brown, el contexto sociopolítico e his tórico en el que fue aprobado el abor to en esos países –revolución sexual y emergencia de la reivindicación gay– distaba mucho del latinoamericano de ese momento, cuando la moral impe rante –heredada de un colonialismo católico– y los sucesivos gobiernos mi litares hacían bastante dificultosa la emergencia e instalación de un debate sobre las libertades sexuales. Los derechos reivindicados por lesbia nas, gays y personas trans integran, desde la abyección, un cinturón de tolerancia, palabra tan cara a la cris tiandad, que los admite como sujetos en tanto otros . El lugar de esta alteri dad monstruosa, paradójicamente, es el comodín para el acceso a determi nados derechos que, si bien jaquean ciertos preceptos morales y religiosos, no los convierten en un nosotros sino en ese linde de la subjetividad que, en espejo, continúa configurando la he teronormatividad como subjetividad central. 4. Ibíd . , pp. 279-280. N ueva S ociedad 241 Andrea Lacombe 152 El aborto, por su parte, cuestiona el cen tro, el núcleo duro del canon de la hete ronorma: mujeres que inscriben su de seo de modo heteroafectivo reclaman para sí el derecho a deslindar reproduc ción de deseo. El derecho reclamado no es de inclusión, como en el caso del co lectivo lgbt , sino de exclusión. Supe rando todos los umbrales de toleran cia del patriarcado, el aborto aparece como la piedra basal a ser denegada, porque aceptarlo es desbaratar el eje medular de ese sistema. En este sen tido, no son azarosos hechos como la bochornosa pérdida de validez del dic tamen de la Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados ar gentina sobre el proyecto de ley de despenalización del aborto a fines de 2011, o el traspié que significó en 2010 la marcha atrás en la firma que daba rango de resolución a la Guía Técnica para la Atención Integral de los Abor tos No Punibles por parte del Ministe rio de Salud de la Nación. En 2000, el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer ( cedaw , por sus siglas en inglés) hizo una serie de recomendaciones al Esta do argentino para lograr cumplir los Objetivos del Milenio, entre las cuales estaba la aplicación del artículo 86 inci so 2 del Código Penal que prevé alter nativas para habilitar dentro del siste ma de salud la realización de abortos no punibles. Diez años después, cuan do el Estado, representado por el Con sejo de la Mujer y el Programa Na cional de Salud Sexual y Procreación Responsable, fue a la audiencia con el Comité de Seguimiento de cedaw informó que acababa de redactar nuevas normas para la aplicación del aborto no punible dentro del sistema de salud y que tales normas ya tenían resolu ción del Ministerio de Salud. La noticia, ampliamente celebrada, fue desmentida al día siguiente por el Ministerio, que explicó que la guía estaba en marcha y que no necesitaba de su autorización. Sin embargo, no se puede ser ingenuo sobre el valor sim bólico que significa para una norma tiva de estas características una reso lución ministerial que la respalde. La lectura de muchos equipos de salud del país fue: si el ministro no apoya la guía, ¿por qué estaríamos obliga dos a utilizarla? Los índices de mor talidad de mujeres por abortos ilega les son alarmantes en Argentina y su disminución es el único objetivo del milenio que el país está lejos, muy le jos de poder cumplir. Si bien en marzo de 2012 la Corte Suprema de la Nación determinó, en un fallo histórico, que en casos de violación 5 no es necesaria una decisión judicial y basta una de claración jurada de la mujer para acce der al aborto en el sistema público de 5. Este fallo pone fin a la discusión judicial his tórica con respecto al inciso 2 del artículo 86 del Código Penal, sobre el que hasta ahora versaban dos interpretaciones. La más restrictiva entien de que el aborto solo está permitido en caso de violaciones a mujeres con discapacidad mental; la más amplia –y por la que la Corte se inclinó esta vez– considera que cualquier mujer abusada puede interrumpir el embarazo. 153 E nsayo Inapropiadas e inapropiables. Claves para entender el aborto como alteridad salud, el aborto inseguro aún sigue siendo la principal causa de muer te de las mujeres en el país, situa ción que dista de resolverse a corto plazo 6 . La sentencia también da res puestas al dictamen del Comité de Derechos Humanos de la onu por el cual el Estado fue intimado, en mayo de 2011, a«tomar medidas» para eli minar los obstáculos que impiden el acceso a los abortos contemplados por la ley. La sentencia de la Corte sostiene que: El tratamiento del tema resulta pertinente por esta vía puesto que la omisión de su consideración puede comprometer la res ponsabilidad del Estado Argentino frente al orden jurídico supranacional, tanto más si se tiene en cuenta que varios organismos internacionales se han pronunciado censu rando, en casos análogos, la interpretación restrictiva del acceso al aborto no punible por parte de otras instancias judiciales. Sin embargo, el problema sigue sien do la aplicación de esta normativa. En la mayoría de las provincias se están implementando guías de atención y aplicación, pero algunas hacen caso omiso al fallo o hacen lugar a reclamos de los grupos pro-vida para evitar que los hospitales provinciales acaten la medida. En Córdoba, por ejemplo, la agrupación pro-vida«Portal de Belén» solicitó y obtuvo un amparo de la Jus ticia provincial que suspende la apli cación de la«Guía de procedimiento para la atención de pacientes que soli citen prácticas de aborto no punibles» en los hospitales provinciales, para los casos de violación. La medida cau telar fue concedida en abril de 2012 por el juez de primera instancia Fe derico Ossola, luego de que el Minis terio de Salud diera a conocer el pro tocolo provincial. Esta determinación judicial originó fuertes protestas de las organizaciones de mujeres, que conminaron al gobierno cordobés a presentar una apelación de la medida, con el fin de poner nuevamente en cir culación y vigencia la guía, algo que todavía no ha sucedido. Si bien es necesario reconocer el avan ce que en términos de salud pública significa el fallo de la Corte Suprema, aún estamos encorsetados para legis lar sobre casos de violencia y riesgo para la salud, dejando fuera la libre determinación de las mujeres sobre la planificación de su vida reproducti va. El fallo de la Corte ¿abre la puerta a la discusión legislativa de la despe nalización del aborto o la clausura, al resolver la discusión del artículo 86 y responder a la intimación de la onu ? La decisión del Supremo Tribunal ¿contribuye a que el debate no deri ve en la modificación de la tipificación de los abortos permitidos en el Código y se concentre en despenalizarlo en el resto de los casos? Si es así, ¿por qué ya pasada la mitad del año 2012 la dis cusión del proyecto de ley por la des penalización aún no entra en el debate legislativo? 6. Se puede acceder a este fallo en. N ueva S ociedad 241 Andrea Lacombe 154 La heteronormatividad reivindica para sí el cuerpo de la mujer –léase hetero sexual, monogámica y reproductiva– como último bastión de subsisten cia del modelo. Las normalizaciones traen implícitas ciertas moralidades que ganan espacio situacionalmen te en detrimento de otras. Otorgarle a la mujer la libertad de usufructuar su cuerpo del mismo modo en que lo hace un hombre significa cortar con el más intrínseco, antiguo y naturali zado eslabón en la constitución de la moral occidental en tanto cristiana y paternalista: la reproducción. Para lo grar su libertad en junio de este año, Romina Tejerina debió cumplir los dos tercios de su condena por el asesi nato de una niña que llevó en su vien tre a la fuerza y a causa de una viola ción 7 . Ni emoción violenta, ni crimen pasional, esas figuras legales atenuan tes que rápidamente surgen de la boca de jueces, policías, periodistas y abo gados a la hora de catalogar a los ase sinos de las mujeres que engrosan las listas del feminicidio, fueron esgrimi dos a su favor. Por el contrario, el fis cal reclamó homicidio agravado por el vínculo, mientras su agresor, el que en un acto de demostración de fuerza y contra la voluntad de Tejerina inse minó en su cuerpo la semilla de ese vínculo, está libre de culpa y cargo. La reproducción obligatoria encarna, así, un sistema de valores que edifica su posición como subjetividad cen tral. La centralidad de la maternidad en el sistema normativo también se hace presente en otros aspectos del ciclo reproductivo de la mujer como el parto, por ejemplo, puesto en cues tión en nombre de una biopolítica he teronormativa: el estatuto que rige la actividad laboral de las parteras está siendo revisado con la finalidad de eliminar las llamadas«casas de par to» e impedir que atiendan partos fuera del sistema y los protocolos de salud. En debate actualmente en la Cámara Baja, el proyecto de ley que regula el ejercicio profesional de la obstetricia explicita en su articulado que las parteras solo podrán ejercer la actividad en hospitales y/o insti tuciones públicas o privadas, pre via inscripción en la matrícula. Este cambio cercenará el derecho al par to domiciliario amparado desde 2004 por la Ley 25.929 de Derechos de Pa dres e Hijos durante el Proceso de Nacimiento, sujetando a las mujeres al sistema hospitalario. Respetar la elección de las mujeres sobre el modo de parir implica que estas recuperen la agencia sobre sus cuerpos y supo ne reconocer otro tipo de saberes distintos del biomédico, reclamo que se repite en otras situaciones referidas a la salud de la mujer, como la atención ginecológica y las peticiones de liga ción tubaria o de aplicabilidad de los casos de aborto terapéutico, que sue len ser judicializadas o examinadas 7. Sobre el caso, v., por ejemplo,«Romina Tejeri na, el día de la libertad» en Página /12 , 25/6/2012, disponible en. 155 E nsayo Inapropiadas e inapropiables. Claves para entender el aborto como alteridad por comités de bioética. En nombre de ciertas moralidades, tanto la decisión de las mujeres como los protocolos le gales existentes son desautorizados. La heteronorma, entonces, va más allá del catolicismo confesional, la Iglesia o la religión. Admitámoslo: vivimos en un país confesional cuyos presidentes continúan jurando con la mano en la Biblia y no en la Constitución, donde los Santos Evangelios sostienen la car ga semántica del juicio al honor. Pero esta es solo una parte, fundamental por cierto, de la discusión que se ins tala peligrosamente como un discurso que se modula en la fuerza de lo obvio. El debate sobre la prostitución como explotación o trabajo sexual divide aguas dentro del propio movimiento feminista. Dos grandes líneas de pen samiento se enfrentan a la hora del aná lisis. La denominada«línea abolicionis ta» considera la prostitución como una forma de explotación y puerta de entra da al tráfico y trata de personas. A su vez, para la«línea reglamentarista», la prostitución es un trabajo, siempre que sea realizado por personas mayores de edad y por propia voluntad, para lo que esta corriente reclama un marco legal que ampare a las personas que lo ejercen por considerar que este es el mejor método para controlar la explo tación y la trata. La línea política que se avizora en Ar gentina, con la prohibición de la pu blicación de avisos de oferta sexual en los medios gráficos y el cierre de los prostíbulos y«whiskerías» en gran parte del territorio nacional con la in tención de combatir la trata de perso nas, coloca en un situación delicada a aquellas mujeres que ejercen la pros titución considerándola un trabajo. La prostitución aparece como otra ce sura de la heteronorma. Apelar a la explotación autoriza al Estado a la tu tela que interviene en salvaguarda de la integridad moral, no de las mujeres que la ejercen, sino de la sociedad que no acepta la imagen que estas le de vuelven como inapropiada . Ser inapropiada e inapropiable, expli ca Donna Haraway 8 , supone no enca jar en los mapas disponibles que es pecifican tipos de actores y narrativas, y por esto, ser monstruos . Aquí radica la potencia del monstruo como pro ductor de sentido. Un ejemplo de es tas políticas desarrolladas desde los márgenes de la actual ilegalidad pue de ser una guía para la difusión del uso del misoprostol 9 como un método seguro para la interrupción del em barazo, confeccionada por la organi zación Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto y titu 8.«La promesa de los monstruos. Una política regeneradora para otros inapropiados/bles» en Política y Sociedad N o 30, 1999. 9. El misoprostol es considerado por la Orga nización Mundial de la Salud( oms ) como un medicamento esencial, debido a su bajo costo, alta efectividad y disponibilidad en varios países. El organismo internacional afirma que contribuye a disminuir la prevalencia de las muertes y complicaciones evitables por abor tos inseguros en todo el mundo, incluso en países donde el aborto es ilegal. N ueva S ociedad 241 Andrea Lacombe 156 lada Cómo hacerse un aborto con pastillas 10 . Este proyecto parte de una ini ciativa regional que busca poner en manos de las mujeres información ade cuada sobre este método utilizado en varios países del mundo para practi car abortos tempranos. Gays, lesbianas, personas trans e in tersex van ganando poco a poco vi sibilidad y un estatuto jurídico que nunca poseyeron. La reivindicación de sus derechos, como ya señalamos, supone la inclusión que comienza en las fronteras de lo abyecto. Las muje res, en cambio, son reclamadas para sí por ese colectivo del nosotros , como se reclama en el derecho de pernada una subjetividad que no es propia; el colectivo las desagencia , les quita la ca pacidad de reclamar el derecho a con tinuar siendo sujetos de derecho. En la lucha por la legalización del abor to, el movimiento de mujeres parece haber continuado una línea natural de reivindicaciones que viene en el mismo camino del matrimonio civil, la patria potestad, la lucha contra la violencia hacia la mujer y el divorcio. Sin embargo, tal vez para poder con seguirlo debe torcer la propia hetero sexualidad y devenirla otro, aceptando la encrucijada que el propio aborto supone: en tanto inapropiable, exalta una relación crítica y deconstructiva donde no puede adoptar la máscara del nosotros ni del otro. El aborto es el monstruo de una sociedad a la que acecha desde la invisibi lidad a la que ha sido confinado. El clóset, como metáfora de ocultamien to, no es único ni lineal, como ya lo ha dicho Eve Kosofsky Sedgwick 11 . La postergación política de la discu sión del proyecto de ley en el Poder Legislativo se asemeja bastante a al guna de las capas de algún clóset que lo condena a la clandestinidad den tro de su propia –pero inapropiable– subjetividad. Si el aborto es la bisagra entre los de rechos sexuales y los[no] reproducti vos, tal vez la radicalidad que reivin dica la separación entre reproducción y placer sea nuevamente el camino necesario. En los años 80 fue explíci ta y estratégicamente silenciado, en la misma maniobra en que las lesbianas eran excluidas de los movimientos de mujeres porque ponían en jaque las reivindicaciones posibles, todas ellas de inclusión en la(hetero)norma. Las lesbianas, en su devenir no mujeres, fueron construyendo un relato desde el margen con reivindicaciones pro pias que las acercó a otros individuos cuyas prácticas –y no su género– los aunaron en un colectivo. Quizás el aborto, en cuanto práctica abyecta, deba sumarse a ese camino, el que lo coloca al lado de los monstruos, y des de ese lugar reivindicarse en su deve nir otro . 10. Editorial El Colectivo, Buenos Aires, 2010, disponible en. 11.«A epistemologia do armário»[1993] en Cadernos Pagu N o 28, 2007. Summaries n Resúmenes en inglés Hugo Richer: Six Questions and Six Answers about the Paraguayan Crisis [3890] What changed in Paraguay whilst Fernando Lugo’s government was in power? Who were the architects of his dismissal? Why overthrow a government less than a year before the elections? What is the self-styled ghostly guerrilla Ejército del Pueblo Paraguayo ? What happened in Curuguaty? Where stands the Left in the new conjuncture? The temporary response to these questions allows for reflection about the recent dismissal of Lugo in a quick political trial and about the Paraguayan scene towards the 2013 presidential elections, in which the deepening of the path initiated by the removal of the Colorado Party in 2008 is at stake, against the threat of the return to a past marked by social injustice and political patrimonialism. Key Words: Coup d’Êtat, Agrarian Reform, Ejército del Pueblo Paraguayo ( epp ), Frente Guasú ( fg ), Fernando Lugo, Paraguay. Valter Pomar: São Paulo Forum: Necessary Debates [3891] The recent meeting of the São Paulo Forum – which grouped progressive parties and leftist movements from Latin American and Caribbean – coincided with two important events for the continent: the parliamentary coup in Paraguay, and Venezuela’s entry into Mercosur. Both events put in evidence the conditions of the current conjuncture: on the one hand, the advances by the continental Left; on the other, the conservative counteroffensive in the weakest links of the progressive bloc. The weakness of the Left on a global scale can be added and the theoretical deficits to account for the current phase in capitalism and the international crisis. In all of these questions, the Latin American and Caribbean forum has big challenges ahead. Key Words: Left, Socialism, Counteroffensive, São Paulo Forum, Latin America. Gonzalo D. Martner: Dilemmas of Modern Socialism: Closer than Utopia, beyond Pragmatism [3892] The socialist identity has been weakened in recent decades, in parallel with the post-war welfare state crisis and the economic and production transformations on a global scale. In this framework, the socio-liberal solutions of the so-called«Third Way» have done nothing more than aggravate this weakening. Evaluating socialism in the 20 th century – and in particular, the Chilean experience – the author points out that a modern Left must retake with new vigor and in a creative way the aspiration for more community, fraternity, justice and liberty which was the source of N ueva S ociedad 241 Summaries 158 socialism in the 19 th and 20 th centuries. Key Words: Socialism, Democracy, Capitalism, Equality, Third Way, Concertación , Chile. Gustavo Lins Ribeiro: Popular Globalization and the Non-Hegemonic Global System [3893] Currently,«global unlawfulness» is drawing much attention for its scale and power. However, separating the lawful from the illicit is more complex than it seems at first, and today’s world is far from a scene of dispute between honest and dishonest. This article analyzes the processes of globalization orchestrated by people, which have made room in Latin America for enormous markets articulated with Chinese diaspora. In this framework, the ambivalence of«piracy» is analyzed: if it is correct that it assumes a subversive power facing capitalism, at the same time it mixes contradictorily with it, in linking with the necessities of consumerism of the contemporary world. Key Words: Popular Globalization, Non-Hegemonic Global System, Capitalism, Piracy, Latin America. Verónica Gago: La Salada: A Case of Globalization«From Below»? Territory of a New Transnational Political Economy [3894] Thousands of stands, hundreds of thousands of buyers, authentic and fake brands of all kinds. Two nights a week, whilst the city of Buenos Aires sleeps, the hustle seizes La Salada fair on the outskirts of the Argentine capital. It is, without doubt, a privileged space to analyze the characteristics of the so-called«non-hegemonic globalization» and its ambivalences: in the La Salada fair, community forms which prop up popular entrepreneurship emerge as much as clandestine workshops based in brutal forms of labor exploitation. And in this ambivalence are some of the keys to current capitalism and the focus of many of the debates about how to overcome it. Key Words: Globalization, Transnational Economy, Informality, Slave Labor, Communitarianism, La Salada Fair, Argentina. Carlos Alba Vega: The Street to Those Who Occupy It: Sociopolitical Conditions of Non-Hegemonic Globalization in Mexico City [3895] As a result of being one of the biggest cities in the world with the largest number of informal vendors, Mexico City is a good setting for studying non-hegemonic globalization. This article focuses on the transformations recorded in the world of informal traders from a series of economic and political changes, such as the signing of the North American Free Trade Agreement( nafta ), the new partnerships between Mexican and Chinese merchants, and the ways of politically regulating this informal economy, only slightly changed by the arrival of the Center-Left in city government. Key Words: Informal Traders, Political Regulations, Non Hegemonic Globalization, China, Mexico City. Nico Tassi/ Juan Manuel Arbona/ Giovanna Ferrufino/ Antonio Rodríguez-Carmona: The Popular Economic Overflow in Bolivia: Aymara Traders in the Global World [3896] In recent decades, Aymara traders have transformed into one of the emerging economic sectors that are displacing the traditional elites in Bolivia. Through trips to the big Chinese fairs and Chinese businessmen in Bolivia, they have woven wide, global commercial networks. Nevertheless, the networks settle in the economic and social practices and local festivities themselves, which give an 159 N ueva S ociedad 241 Resúmenes en inglés account of the dense world of family economies and kinship networks in the Andes. Key Words: Popular Economy, Transcultural Trade, Aymaras, Bolivia, China. Claudio Benzecry/ Andrew Deener: A Shoe Travels through the Global Economy [3897] This article looks to shed light on the globalization of fashion beginning with a design and production shoe company located in New York. Also, it stops in the place consumers occupy in the generation of aesthetic patterns and how they participate in each instance of the production of a piece of fashion. Through the methodological strategy of «following the thing», it seeks to show that the structure of the chain of merchandise, its ties, phases, stages and the hands through which it passes are a highly fragmented and idiosyncratic social formation, a fruit of finely coordinated miniscule networks, maintained in the provisory relations which are constituted in each step. Key Words: Fashion, Fashion Design, Global Streets, Globalization. Rodolfo Casillas R.: The Globalization of Crime: Human Trafficking Networks in Mexico [3898] Despite Mexico being associated with drug trafficking in recent years, another criminal globalization phenomenon has developed in parallel: trafficking of migrants and humans more generally. This article highlights the way in which organized crime has found and developed a niche in the criminal market for international migrants, in a favorable global setting. The existence of this niche is possible thanks to the recent evolution of trafficking networks, the practice of human trafficking in a migratory frame – anachronistic and insufficient – in Mexico, as well as the strategic errors committed by the Mexican government. Key Words: Migrant Trafficking, Transmigrants, Human Trafficking, Drug Trafficking, Mexico. Martin León Geyer: Bollywood in Peru: Popular Cultures and the Globalization of Emotions [3899] In Lima in the 70s and 80s, various movie theaters filled with families who went to see the long and melodramatic cinema productions that came from India. These movie theaters no longer exist, but that has not prevented the Indian film trend from being alive today – through pirate dvds – nor from attracting new fans. It is no longer just a case of passive spectators: as well as watching and listening, many youths from the popular classes have decided on dancing and singing, imitating and reinventing. This brief ethnography proposes some keys to understanding the new direction that Bollywood cinema is taking in Peru. Key Words: Popular Culture, Cinema, Social Networks, Bollywood, India, Peru. Andrea Lacombe: Inappropriate and Inappropriable: Keys to Understanding Abortion as Alterity [3899] In Argentina, the development of legislation concerning same sex marriage and the legal recognition of trans identities evidence important judicial and social changes. However, behind these recent achievements, another claim, perhaps older in its form and request, is still outstanding: recognition of the right to abortion. Why is the demand of women for the right to decide their own sexual and reproductive history still postponed in the legislative agenda? What strategies should be implemented for women to obtain governance over their own bodies? Key Words: Sexual and Reproductive Rights, Abortion, Feminism, Subjectivity, Equal Marriage, Argentina. Dón­de cons­ e­guir nues­tras pu­bli­ca­cion­ es www.nuso.org Alem­ a­nia: F. Delbanco, Tel.:(49 4131) 2428-8, e-mail:. Arg­ en­ti­na: Dis­tri­bui­dor­: Jorg­ e Waldh­ u­ter, 14 de Julio 58, Buenos Aires, Tel./Fax: 6091.4786, e-mail: . Lib­ rer­ías, Bue­nos Ai­res: Librería Universitaria de Buenos Aires, Tucumán 1792. Bo­li­via: en La Paz: Yachaywasi, Tel.: 2441.042, e-mail: , Fax: 244.2437. Plural Editores, Tel./Fax: 2411.018, e-mail:. Colombia: Librería Fondo de Cultura Económica, Calle 11 No. 5-60, Barrio La Candelaria, Bogotá, Colombia. Tel.:(571) 2832200, e-mail:. Costa Rica: Librería Nueva Década, Tel.:(506) 2225.8540, e-mail:. Ecuador: LibriMundi, Tel.:(5932) 252.1606, 223.4791, e-mail:. Es­pa­ña: Marcial Pons-Librero, Tel.:(34 914) 304.3303, e-mail: ; Mundi-Prensa Libros,(34 914) 363.702. Gua­te­ma­la: F&G Libros de Guatemala, 31 avenida"C" 5-54, zona 7, Colonia Centro América, 01007 Guatemala, Tel.:(502) 2433 2361 (502) 5406 0909, e-mail:. Ja­pón: Ita­lia Sho­bo, Fax: 3234.6469; Spain Sho­bo Co., Ltd., Tel.: 84.1280, Fax: 84.1283, e-mail: . Nicaragua: Instituto para el Desarrollo y la Democracia(Ipade), Km 9 1/2 carretera a Masaya, Tel.: 276.1774 (Ext. 8), Apartado Postal 2438, e-mail:. Per­ú: El Virrey, Bolognesi 510, Miraflores, Lima, Tel.: 444.4141, e-mail:. Puert­o Ric­ o: en Río Piedras: Compañía Caribeña de Libros, Tel.:(1-787) 297.8670, e-mail:. Ven­tas y con­sul­tas por In­ter­net: ­ Distribución internacional a librerías: Para suscribirse a Nueva Sociedad S U S ­C R I P ­CI Ó N A N UA L In­cluye fle­te aé­reo Amé­ri­ca Lat­i­na 6 núm­ e­ros US$ 70 Res­to del mund­ o US$ 107 Argentina$ 215 B IE­N A L 12 núm­ e­ros US$ 121 US$ 196 $ 430 > Formas de pago 1. Pa­go on­li­ne: In­gre­se en, don­de enc­ on­tra­rá un for­mu­la­rio pa­ra re­gis­trar su ped­ i­do y efec­tuar el pa­go. 2. Pa­go con tarj­e­ta de créd­ i­to vía post­al: Com­ple­te el cu­pón in­clui­do en la rev­ is­ta y en­víe­lo por co­rreo a: Nue­va So­cied­ ad, Def­en­sa 1111, 1º A, C1065AAU Buen­ os Ai­res, R. Ar­gen­ti­na. 3. Pa­go con cheq­ ue: En­víe un cheq­ ue por el imp­ or­te co­rres­pon­dien­te a la or­den de Fun­da­ción Fo­ro Nuev­ a So­cie­dad a la si­guien­te di­recc­ ión: Nue­va So­cied­ ad, Def­ens­ a 1111, 1º A, C1065AAU Bue­nos Ai­res, R. Ar­gen­ti­na, acom­pañ­ a­do de los dat­os del susc­ ript­or(nom­bre, dom­ i­ci­lio pos­tal com­ plet­o, tel­é­fo­no, cor­reo elec­tró­ni­co). > Para otros medios de pago y cualquier otra consulta, escriba a< distribucion@nuso.org >. 239 MAyO-junio 2012 Menos desigualdades, ¿más justicia social? coyuntura Uwe Optenhögel. Iglesia y Estado en el socialismo tropical. Entre la cooptación, la reforma y la«reconquista» Célio Bermann. Economía verde: ¿una vía para otro mundo posible? Debates científicos e intereses políticos en torno de Río+20 tribuna global Wolf Grabendorff. ¿Qué importancia puede tener la Unión Europea para una América Latina emergente? Claus Leggewie. Europa y África del Norte: un nuevo proyecto generacional tema central François Dubet. Los límites de la igualdad de oportunidades Pablo Stefanoni. Posneoliberalismo cuesta arriba. Los modelos de Venezuela, Bolivia y Ecuador en debate Armando Barrientos. Dilemas de las políticas sociales latinoamericanas. ¿Hacia una protección social fragmentada? Carmen Midaglia. Un balance crítico de los programas sociales en América Latina Entre el liberalismo y el retorno del Estado José Dari Krein/ Anselmo Luis dos Santos. La formalización del trabajo en Brasil. El crecimiento económico y los efectos de las políticas laborales Stefan Peters. ¿Es posible avanzar hacia la igualdad en la educación? El dilema de las políticas educativas de la izquierda en América Latina Débora Lopreite. ¿Las mujeres y los niños primero? Nuevas estrategias de inversión social en América Latina Hans-Jürgen Burchardt. ¿Por qué América Latina es tan desigual? Tentativas de explicación desde una perspectiva inusual José Luis Novoa S. Tierras robadas, héroes sin rostro y escuelas fragmentadas. La desigualdad en Colombia en tres actos ensayo Carlos Gabetta. La oportunidad socialdemócrata. Frente a la crisis estructural del capitalismo SUMMARIES 240 julio-agosto 2012 DEMOcracias en ebulliciÓN coyuntura Óscar Murillo Ramírez. «Oro y agua»: dilemas y giros políticos de Ollanta Humala Francisco Rojas Aravena. La Celac y la integración latinoamericana y caribeña. Principales claves y desafíos tribuna global Rafael Bielsa/ Rodrigo Lloret. Cuando Europa se aburre. Una mirada latinoamericana de la crisis Manuel Silva-Ferrer. Para verte mejor, América Latina. Las mutaciones en la geopolítica del poder y el escenario comunicacional globalizado de habla hispana TEMA central Nora Rabotnikof/ Julio Aibar. El lugar de lo público en lo nacional-popular. ¿Una nueva experimentación democrática? Juan Carlos Monedero. ¿Posdemocracia? Frente al pesimismo de la nostalgia, el optimismo de la desobediencia Benjamin Goldfrank. Democracia participativa y sostenibilidad ambiental. Una revisita a las lecciones de América Latina Mariela Szwarcberg. Actos partidarios y clientelismo político en América Latina María de los Ángeles Fernández Ramil/ Daniela Oliva Espinosa. Presidentas latinoamericanas e igualdad de género: un camino sinuoso Sofía Cordero Ponce. Estados plurinacionales en Bolivia y Ecuador. Nuevas ciudadanías, ¿más democracia? Ricardo Sáenz de Tejada. ¿Valió la pena?: guerras civiles y democracia en Centroamérica. A propósito de Revoluciones sin cambios revolucionarios , de Edelberto Torres-Rivas Armando Chaguaceda. Régimen político y estado de la democracia en Nicaragua. Procesos en desarrollo y conflictos recientes Miguel Carreras. Los partidos importan. Democratización y evolución del sistema de partidos en América Latina ensayo Günther Maihold. La«política del dolor» ante la(in)acción del Estado en materia de seguridad. Los casos Blumberg en Argentina y Sicilia en México. SUMMARIES E n nuestro próximo número Noviembre-diciembre 2012 242 Cuba en la encrucijada www.nuso.org Septiembre-Octubre 2012 COYUNTURA Hugo Richer Seis preguntas y seis respuestas sobre la crisis paraguaya Valter Pomar Foro de San Pablo: debates necesarios Tribuna Global Gonzalo D. Martner Dilemas del socialismo moderno. Más acá de la utopía, más allá del pragmatismo TEMA CENTRAL Gustavo Lins Ribeiro La globalización popular y el sistema mundial no-hegemónico Verónica Gago La Salada: ¿un caso de globalización«desde abajo»? Carlos Alba Vega Las condiciones sociopolíticas de la globalización no hegemónica en México df N. Tassi/ J.M. Arbona/ G. Ferrufino/ A. Rodríguez-Carmona Comerciantes aymaras en el mundo global Claudio Benzecry/ Andrew Deener Los viajes de un zapato en la economía global Rodolfo Casillas R. La mundialización del delito. Redes de tráfico y trata de personas en México Martin León Geyer Bollywood en Perú. Culturas populares y globalización de las emociones ENSAYO Andrea Lacombe Inapropiadas e inapropiables. Claves para entender el aborto como alteridad