NUEVA SOCIEDAD  248 ¿Por quién dobla la pelota? Fútbol, nación y negocios COYUNTURA Nicolás Lynch Tribuna global Emilce Cuda TEMA CENTRAL Pablo Alabarces Mariano Schuster Verónica Moreira Carlos D. Mesa Gisbert Gabriel Restrepo Simoni Lahud Guedes Fernando Carrión M./ Pablo Samaniego Carmen Rial Luis H. Antezana J. Crónica Paula Corrêa NUEVA SOCIEDAD es una revista latinoamericana abierta a las corrientes de pensamiento progresista, que aboga por el desarrollo de la democracia política, económica y social. Se publica cada dos meses en Buenos Aires, Argentina, y circula en toda América Latina. Directora: Svenja Blanke Jefe de redacción: Pablo Stefanoni Equipo editorial: Silvina Cucchi, Florencia Grieco Administración: Natalia Surraco, María Eugenia Corriés, Juan Manuel Corriés N ueva S ociedad N o 248 Diseño original de portada: Horacio Wainhaus Arte y diagramación(portada e interior): Fabiana Di Matteo Ilustraciones: Bruno Bauer Fotografía de portada: Shutterstock Corrección: Germán Conde, Vera Giaconi Traducción al inglés de los sumarios: Kristie Robinson Impreso en Talleres Gráficos Nuevo Offset, Viel 1444, Buenos Aires, Argentina Los artículos que integran N ueva S ociedad son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no reflejan necesariamente el pensamiento de la Revista. Se permite, previa autorización, la reproducción de los ensayos y de las ilustraciones, a condición de que se mencione la fuente y se haga llegar una copia a la redacción. N ueva S ociedad – ISSN 0251-3552 Oficinas: Defensa 1111, 1 o A, C1065AAU Buenos Aires, Argentina. Tel/Fax:(54-11) 4361-4108/4871 Correo electrónico: (distribución y ventas) El portal N ueva S ociedad es una plataforma de reflexión sobre América Latina. Articula un debate pluralista y democrático sobre política y políticas latinoamericanas. es un proyecto de la www.nuso.org 248 Noviembre-Diciembre 2013 ■ ÍNDICE coyuntura 3986 Nicolás Lynch. Perú: la prosperidad falaz 4 Tribuna global 3987 Emilce Cuda. Teología y política en el discurso del papa Francisco. 11 ¿Dónde está el pueblo? TEMA central 3988 Pablo Alabarces. Fútbol, leonas, rugbiers y patria. El nacionalismo 28 deportivo y las mercancías 3989 Mariano Schuster. Club Atlético Revolución: Sankt Pauli, 43 el equipo«anticapitalista» 3990 Verónica Moreira. Participación, poder y política en el fútbol argentino 52 3991 Carlos D. Mesa Gisbert. Fútbol y altura. La dramática historia 64 de La Paz y el fútbol boliviano 3992 Gabriel Restrepo. El fútbol, más allá de los fetiches 79 3993 Simoni Lahud Guedes. El Brasil reinventado. Notas sobre las manifestaciones 89 durante la Copa de las Confederaciones 3994 Fernando Carrión M./ Pablo Samaniego. La crisis del futbol ecuatoriano. 101 Entre el endeudamiento, la fragilidad institucional y la violencia 3995 Carmen Rial. El invisible(y victorioso) fútbol practicado por mujeres en Brasil 114 3996 Luis H. Antezana J. Un pajarillo llamado«Mané». 127 Evocación de Manuel Dos Santos, Garrincha Crónica 3997 Paula Corrêa. Honrar a Dios… con tarjeta de crédito o efectivo. 134 El auge evangélico en Brasil SUMMARIES n Segunda página El año próximo, una nueva Copa Mundial de fútbol volverá a encandilar al mundo entero, y otra vez la gran cita global será en América Latina, más precisamente en Brasil, donde miles de manifestantes salieron hace unos meses a las calles, una gran proporción de ellos para rechazar los grandes negocios vinculados al evento. La combinación de espectáculo y negocio deportivo se ha visto afectada en los últimos años por los cambios ligados a la globalización de la economía y el debilitamiento de los Estados. Parte de esos procesos se podría resumir en la transición del reinado de Diego Maradona, el pibe surgido del barrio popular, al de Lionel Messi, el buen chico surgido de la fábrica de jugadores del Barça; también, en la desnacionalización de las selecciones de fútbol. Esta es, precisamente, la línea sobre la que se desarrolla el artículo de Pablo Alabarces, que discute la relación entre narrativas nacionales y deporte, incorporando los casos del hockey femenino y el rugby en Argentina(lo que le permite debatir la problemática de género), así como las transformaciones registradas en el rol del Estado como productor del relato patriótico en los neopopulismos contemporáneos. El resto del Tema Central transita por esta relación fútbol-nación, política y negocios, desde diferentes miradas y perspectivas. Mariano Schuster ofrece una viva descripción de uno de los clubes emblemáticos de la izquierda alemana y mundial, el Sankt Pauli, que parece mostrar que no siempre el fútbol es«el opio de los pueblos». Con sede en la zona roja de Hamburgo, este club que se define como antirracista, antifascista y antihomofóbico es seguido por punks, prostitutas y poetas. Otra cara de la vinculación entre fútbol y política, sin duda menos romántica, puede verse en el caso argentino, donde, como analiza Verónica Moreira, políticos, sindicalistas y empresarios se entremezclan con barras bravas e hinchas para definir un campo político de los clubes de fútbol atravesado, a menudo, por la violencia y la corrupción. El ex-presidente de Bolivia Carlos D. Mesa Gisbert se enfoca en el fútbol de altura o, más precisamente, en la relación entre la altitud y el deporte que llegó a América 3 N ueva S ociedad 248 Segunda página Latina de la mano de los ingleses y los ferrocarriles. Mediante razones históricas, sociales, culturales y médicas argumenta en favor de la universalidad del fútbol, que se juega en varias«zonas extremas» del globo, al tiempo que traza un retrato histórico de pueblos que viven a más de 2500 m.s.n.m. desde tiempos inmemoriales y que construyeron asombrosas civilizaciones en esas regiones de América. Gabriel Restrepo escribe sobre este deporte en la sociedad posmoderna actual, en la que nada parece tan elusivo como la identidad de esa realidad irreal del fútbol, y Simoni Lahud Guedes trata de explicar cómo y por qué en Brasil, uno de los países más«futboleros» del mundo, tanta gente salió a las calles para protestar contra lo que consideran gastos excesivos destinados al Mundial de 2014, mientras la población sufre por las deficiencias del transporte, la salud y la educación. En ese sentido, resulta interesante observar cómo, esta vez, se intentó construir la «comunidad imaginada» desde las protestas callejeras y no desde los estadios, al punto de generar incertidumbre en la Federación Internacional de Fútbol Asociado ( fifa ) sobre la Copa 2014. Un dato sorprendente es que mientras se mueven miles de millones en el negocio del fútbol, o precisamente por ello, los clubes sufren crecientes crisis financieras. A partir del caso ecuatoriano, Fernando Carrión M. y Pablo Samaniego analizan la dinámica y las lógicas de lo que llaman«populismo financiero» y cuestionan la salida a la que están apostando algunos clubes: transformarse en sociedades anónimas, y, en ese sentido, debilitar el carácter democrático del deporte. ¿Y las mujeres? ¿Están condenadas a ser porristas o esposas/novias famosas de los futbolistas? El artículo de Carmen Rial muestra, desde la historia brasileña, que la exclusión de las mujeres del fútbol(en Brasil se lo prohibió explícitamente) respondió a una política estatal que articulaba género, nación e imaginario y las expulsaba de un gran colectivo y de un amplio espectro de prácticas sociales, dejándoles el lugar de ciudadanas de segunda clase. Hoy ya no está prohibido, pero el fútbol practicado por mujeres sigue resultando casi invisible para los grandes medios; el fútbol es todavía«cosa de hombres» pese a los éxitos del seleccionado brasileño de mujeres. Finalmente, una evocación: Manuel Dos Santos,«Garrincha», el mítico puntero brasileño de los mundiales de 1958 y 1962, famoso por el alcance de su juego en los márgenes de la cancha. Luis H. Antezana J. escribe sobre este«demonio de la línea de cal», cuyas jugadas fueron sinónimo de la«alegría del pueblo», tan diferente de los súper profesionalizados jugadores actuales. En este número intentamos reflexionar sobre América Latina a partir de un deporte de masas. ¿Podrá la pelota«doblar» hacia un fútbol menos asociado a las empresas, más democrático y menos vinculado a las corruptelas del poder? Ese es parte del desafío de una región que busca caminos de transformación, aunque para eso deberá luchar contra una tendencia global privatizadora y mercantilista. n coyuntura Perú: la prosperidad falaz N icolás L ynch En los últimos años, la economía peruana ha sido presentada como el modelo a seguir por varios analistas latinoamericanos. El crecimiento del pib está ahí para demostrar que, lejos de la vía progresista, resulta más eficiente seguir por el camino privatista de los 90. Pero otras variables señalan un Estado capturado y patrimonialista y un«capitalismo de amigotes» como las formas en que se plasma el neoliberalismo peruano. Todo ello, en el marco de la reprimarización de la economía, grandes desigualdades sociales y conflictos socioambientales que disputan el modelo extractivista. R etomando la frase de Jorge Basadre sobre«la prosperidad falaz» 1 –dicha para otra época, aunque en el Perú las cosas dan vuelta pero parece que nunca cambian–, afrontamos el que es, quizás, el obstáculo más poderoso para cualquier cambio profundo: el actual espejismo de progreso. Este fenómeno tiene consecuencias materiales porque efectivamente en el Perú la riqueza crece, sobre todo entre los allegados tanto directa como indirectamente al proceso reprimarizador de la economía, y también simbólicas, porque causa la ilusión en sectores mayores de la población de que el crecimiento también puede llegarles y de que eventualmente podrán participar de él. El obstáculo se vuelve profundo porque las ilusiones de progreso a partir de algún recurso son parte de la historia peruana: el oro y la plata durante la Colonia, el guano y el salitre a mediados del siglo xix , el caucho a principios del siglo xx , la harina de pescado en la década de 1960, la minería y el gas hoy en día. Esta prosperidad falaz parece que formara parte de nuestro irresuelto ser nacional. Efectivamente, el país ha producido en las últimas dos décadas una cantidad de riqueza sin parangón en su historia. Según el Banco Central de Nicolás Lynch: ex-ministro de Educación del Perú y ex-embajador en Argentina. Actualmente es profesor principal de Sociología en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en Lima. Palabras claves: capitalismo de amigotes, desigualdad, reprimarización, extractivismo, democracia, Perú. 1. J. Basadre: Historia de la República del Perú 1822-1933 , tomos iii , iv , v , xi y xii , Editorial Universitaria, Lima, 1968. 5 C oyuntura Perú: la prosperidad falaz Reserva del Perú, el pib ha crecido entre 2001 y 2012 en la cifra récord de 6% de promedio anual; y este mismo pib se ha multiplicado por cuatro en el periodo que va de 1994 a 2012, y por dos entre 2001 y 2012. Pero, al mismo tiempo, esta riqueza está repartida de manera absolutamente desigual. De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe(Cepal), el ingreso del 20% más rico de la población es 18,5 veces mayor que el ingreso del 20% más pobre 2 . Esto se va a reflejar en la distribución de la riqueza nacional: solo dos de cada diez soles del pib , entre 2001 y 2009, se pagan en remuneraciones a los trabajadores, mientras que más de seis se van a utilidades de los empresarios 3 . La desigualdad en el reparto de la riqueza también se refleja en el tipo de trabajo generado. En el modelo económico primario exportador, al que el Perú retornó plenamente luego del ajuste neoliberal de la década de 1990, solo 10,2% de la población tiene trabajo decente, con derechos: para el año 2010, aproximadamente un millón y medio de peruanos, de una población económicamente activa( pea ) de más de 15 millones y en un país de casi 30 millones de habitantes 4 . Un resultado paupérrimo frente a la magnitud de la riqueza producida. Bernardo Kliksberg, frente a otras opiniones que resaltan el crecimiento del pib o del pib per cápita, señala que el trabajo decente es el objetivo más importante de la economía, porque al generar derechos construye ciudadanía y por lo tanto, sociedad 5 . Pero en el Perú la inmensa riqueza producida, por el tipo de modelo que la ha generado, no ha producido sociedad, integración ni desarrollo para la mayoría. Algo similar ocurre con la pobreza, quizás una de las consecuencias más importantes de la desigualdad. El Instituto Nacional de Estadística e Informática( inei ) 6 señala que se ha verifi cado una reducción dramática de la pobreza, medida como pobreza monetaria. En los últimos diez años, que van entre 2001 y 2011, esta pasó de 54,7% a 27,8%, una reducción de 27%, ¡un verdadero récord mundial!, que estaría en relación con la magnitud de la riqueza creada. Sin embargo, la propia medición de pobreza del inei –sobre todo a partir de los resultados que se anuncian de 2007 en adelante– ha sido objeto de un debate nacional que cuestiona los datos difundidos por el anterior director de la institución. Esto ha 2. Cepal: Panorama social de América Latina , Cepal, Santiago de Chile, 2011. 3. papep-pnud :«Perú, escenarios prospectivos 2012-2016», Colección Informes Nacionales de Prospectiva Política, Plural, La Paz, 2012. 4. Julio Gamero: El trabajo decente en el Perú. Una mirada en el 2011 , Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, Centro Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo, Programa Laboral de Desarrollo, Lima, 2012. 5. B. Kliksberg:«Exclusión y xenofobia en Europa» en Página/12 , 18/7/2012, disponible en . 6. Javier Herrera: La pobreza en el Perú. Una visión departamental , inei / ird , Lima, 2003; inei : La pobreza en el Perú al 2011 , Lima, mayo de 2012. N ueva S ociedad 248 6 Nicolás Lynch dado lugar a nuevos estudios que incorporan otros criterios, como el realizado por Enrique Vásquez, que propone una nueva medida de pobreza multidimensional, a partir de la medición del acceso a educación, salud y vivienda 7 . Esto le da a Vásquez un índice de pobreza de 39,9% para el año 2011, 12 puntos mayor al obtenido por el inei . A la luz de la observación del descontento existente en el Perú y de otros índices, como los relativos a desigualdad y trabajo decente, podemos considerar esta última medición como más realista que la oficial. Ha existido entonces una reducción de la pobreza, ya no solo considerada como pobreza monetaria, producto del crecimiento, pero no ha afectado sino mínimamente la desigualdad y el trabajo decente, lo que explica los reclamos, las movilizaciones y, sobre todo, las altas votaciones por opciones de cambio en las elecciones de 2006 y 2011. ■■  La captura del Estado Ahora bien, este formidable crecimiento que continúa produciendo desigualdad y aunque avanza, dista mucho de terminar con la pobreza, se vincula al modelo económico vigente, comúnmente llamado«primario exportador», por ser un modelo que reprimariza la economía, concentra la riqueza, extranjeriza el aparato productivo y desindustrializa el país. Se habla de reprimarización porque a partir del ajuste de 1990 se vuelve radicalmente a una economía basada en las ventajas comparativas estáticas, es decir, en priorizar lo que es posible producir«naturalmente», como la extracción de minerales, para insertar al país en la división internacional del trabajo. Así, no se toma en cuenta lo que el Perú podría producir con políticas económicas adecuadas, agregando valor a las materias primas, en un esquema de ventajas comparativas dinámicas, como lo han hecho, por ejemplo, los países de Asia 8 . Pero, además, se le agrega el prefi jo«re» porque el Perú ya ha pasado por sucesivos periodos de economía primarioexportadora a lo largo de su historia, que una vez concluidos han regresado al país a la pobreza. Jürgen Schuldt, en un trabajo reciente, muestra cómo el sector«minería e hidrocarburos», que es abrumadoramente minería, lidera este tipo de crecimiento 7. E. Vásquez:«El Perú de los pobres no visibles para el Estado. La inclusión social pendiente a julio de 2012», Documento de Discusión dd /12/04, Universidad del Pacífico, Centro de Investigación, Lima, 2012. 8. Es interesante al respecto la reflexión de José Antonio Ocampo cuando señala en una entrevista que es cualitativamente distinto el crecimiento liderado por exportaciones que se produce en América Latina del que se da, desde hace varias décadas, en los países de Asia. En el primer caso, se trata de un crecimiento impulsado por la exportación de productos primarios, sin valor agregado, que no generan sino mínimamente encadenamientos productivos y empleo y donde no existe intervención del Estado, sino más bien de la inversión extranjera; mientras que en el segundo, se trata de un crecimiento liderado por las exportaciones de productos manufacturados, con activa participación del Estado en la planificación y el financiamiento.«El país ya experi menta enfermedad holandesa», entrevista en Semana , 30/6/2012, disponible en. 7 C oyuntura Perú: la prosperidad falaz con la mayor contribución al pib : 17,4%; la mayor productividad entre los sectores económicos; el mayor excedente, básicamente utilidades empresariales, con 54% de estas, así como el liderazgo en las exportaciones, con 63,8% 9 . Pero los éxitos se reducen en lo que a creación de empleo se refie re, que como porcentaje de la población económicamente activa ocupada( peao ) se queda en 1,5%. En cuanto a concentración y extranjerización, Francisco Durand señala que de los 20 grupos económicos nacionales más importantes en la década de 1980 solo quedan tres: Romero, Brescia y Benavides; además, de las cuatro administradoras de pensiones( afp ), solo una es peruana; y de los tres principales bancos, que concentran aproximadamente 75% de los depósitos, solo hay uno peruano 10 . Igualmente, el estudio muestra que en 2006, 19 sectores económicos principales, tomando en cuenta las dos empresas líderes principales de cada sector, tenían entre 40% y 100% del mercado respectivo. Asimismo, de las 30 empresas más grandes en 2010, 17 eran extranjeras, teniendo estas 54,6% de las utilidades 11 . Por último, Félix Jiménez nos señala la naturaleza de la inversión extranjera directa en el Perú, tomada por los neoliberales como el otro gran indicador de progreso económico. Jiménez señala que entre los años 2003 y 2012 entraron al país 56.751 millones de dólares pero salieron 74.078, por concepto de repatriación de utilidades, con lo que el balance fue de 17.326 millones en contra del país 12 . Asimismo, la tasa anual de rentabilidad promedio de esta inversión fue de 25%, 10 puntos por encima de la de Chile y 20 por encima de la de México, los socios neoliberales de la Alianza del Pacífico. El ca pital extranjero, entonces, no solo lleva más de lo que trae, sino que además genera pingües ganancias. ¿Alguien dijo que había que basar nuestro desarrollo en la inversión extranjera? ¿El desarrollo de quién? Esto es lo que habría que preguntar. Pero ¿cómo ha sido posible que se mantenga a lo largo de la última década este espejismo de progreso en medio de contradicciones tan agudas entre la magnitud del crecimiento, el tipo de modelo económico que lo genera y el reparto efectuado a la población? Por dos razones: la captura del Estado peruano por intereses privados realizada en la década de 1990, que se prolonga hasta la actualidad, y el oligopolio de los medios de comunicación masiva que apoyan esta captura. La captura tiene su origen, no debemos olvidarlo, en un golpe de Estado: el liderado 9. J. Schuldt:«Futurología de la economía política peruana» en Bruno Seminario, Cynthia Sanborn y Nikolai Alva: Cuando despertemos en el 2062: Visiones del Perú en cincuenta años , Universidad del Pacífico, Lima, 2013. 10. F. Durand: La mano invisible en el Estado. Crítica a los neoliberales criollos , Fondo Editorial del Pedagógico de San Marcos, Lima, 2010. 11. Perú Top Publications: Perú: The Top 10.000 Companies 2010, ptp , Lima, 2010. 12 . F. Jiménez:« ied y desindustrialización» en La Primera , 18/5/2013. N ueva S ociedad 248 8 Nicolás Lynch por Alberto Fujimori en 1992. Este hecho les permitió a los golpistas, en especial a Vladimiro Montesinos, autor intelectual, cambiar las relaciones entre economía y política en el Perú. Y de este modo se buscó acabar, mediante un régimen autoritario y represivo, con la poca autonomía estatal frente a los actores económicos que las reformas de los 30 años anteriores habían desarrollado, restableciendo, como en los tiempos del Perú oligárquico, una estrecha relación entre ambos planos. No debemos olvidar que entre 1990 y 1992 se dan 923 normas legales en el Poder Ejecutivo, la mayoría decretos legislativos 13 , y en 1993 se impone por fraude una nueva Constitución que sacraliza lo que Carlos Boloña denomina un«cambio de rumbo» 14 . Por ello, señalamos que se desarrolla un neopatrimonialismo, basado en el recuerdo del patrimonialismo anterior, que se remonta a la época colonial. Esta captura del Estado se define por el acceso directo de los grupos de poder económico a las más altas esferas de decisión y desarrolla un«capitalismo de amigotes»( crony capitalism , por el origen estadounidense de la expresión), que consiste en que los negocios, especialmente la explotación minera, ya no están definidos por la competitividad de los factores de producción, sino por la renta política producto de la relación con el poder de turno. La administración de esta renta por Fujimori y Montesinos constituyó el núcleo de su poder y cambió la relación entre economía y política en el Perú. ■■  «Capitalismo de amigotes» Ahora bien, este«capitalismo de amigotes», la forma peruana en que se plasma el modelo neoliberal, tiene diversas expresiones que empezaron en los 90, y varias de ellas continúan hasta hoy. Me refiero especialmente, basándome en la relación que señala Durand, a las diversas exoneraciones tributarias que se dan en la década de 1990, las rebajas del impuesto a la renta por la vía de la doble depreciación en el caso de fusiones, los salvatajes bancarios a los bancos Wiese y Latino a fines de la dictadura fujimorista, la recompra de los bonos de la deuda externa nunca terminada de aclarar, las privatizaciones y licitaciones amañadas, los contratos de estabilidad tributaria y los cambios constantes de las reglas de juego siempre a favor de las grandes empresas, como es el caso de los contratos de estabilidad tributaria renegociados 15 . Esta captura del Estado tiene operadores que funcionan por la vía de la«puerta giratoria», como señala Durand; es decir, funcionarios públicos que vienen de la empresa privada y vuelven a ella. El vehículo para el funcionamiento de esta puerta giratoria es el Ministerio de Economía y Finanzas( mef ), así como las múltiples instancias oficiales que dependen de él. Este modelo neoliberal desarrolla su propio sentido común. Las ventajas 13. F. Durand: ob. cit. 14. C. Boloña: Cambio de rumbo , 2ª ed., Instituto de Economía de Libre Mercado/ sil , Lima, 1993. 15. F. Durand: ob. cit. 9 C oyuntura Perú: la prosperidad falaz que ha obtenido son consideradas por los operadores neoliberales sus«derechos adquiridos», y los que desafían su poder, ya sea otros grupos económicos o la movilización social y política, están haciendo«ruido político». Al mismo tiempo, su supuesta preocupación por las comunidades donde desarrollan sus negocios los hace «socialmente responsables», aunque esto no incluya, por supuesto, el respeto a los derechos sociales de los trabajadores. La captura del Estado se mantiene en el tiempo por las posiciones de poder político que sus defensores han conquistado, lo cual se expresa en que el continuismo neoliberal haya dominado los gobiernos de Fujimori, en dictadura, y de Alejandro Toledo, Alan García y Ollanta Humala, en democracia, precaria pero democracia 16 . Así como por las buenas relaciones que tienen con los grandes poderes mundiales, que se expresan sobre todo en las masivas firmas de trata dos de libre comercio( tlc ) con casi todos los países y bloques económicos importantes. Los tlc cierran, así, el ciclo que abren los decretos iniciales y la Constitución fraudulenta. Este poder político, sin embargo, en un país sin un sistema de partidos estable como el Perú, tiene un apoyo fundamental en los medios de comunicación masiva. Los medios constituyen en el Perú un oligopolio privado en el que pocos grupos empresariales tienen el control y posiciones de dominio, sobre todo en la televisión, tanto en la señal abierta, en el cable y en la nueva señal digital; así como en las estaciones de radio con mayor audiencia, especialmente en la fm que se escucha en Lima. Lo mismo ocurre con la prensa escrita, los grandes diarios de circulación nacional. Asimismo, existe la denominada«propiedad cruzada», prohibida en muchos países, por medio de la cual los dueños de un tipo de medio –radio o televisión– son también propietarios de medios escritos. Esta situación de cuasi monopolio en un determinado medio y propiedad cruzada de varios tipos de medios es internacionalmente considerada como un atentado contra el pluralismo de puntos de vista y un grave ataque contra la libertad de expresión. Paradójicamente, esto lleva a una expresión monocorde, en la que casi todos los medios terminan manifestándose de manera muy similar. En el caso peruano, esta expresión monocorde opera en favor del modelo neoliberal y de su forma nacional, que es el ya mencionado«capitalismo 16. Hay debate sobre el gobierno de transición de Valentín Paniagua y el continuismo neoliberal. Se trató de un gobierno muy corto, de ocho meses, con una misión puntual: convocar a nuevas elecciones generales. Es conocida la distancia que personalmente Paniagua tenía con los operadores del modelo, aunque, al mismo tiempo, puso a un ministro como Javier Silva Ruete, que continuó con ese esquema e incluyó en su gabinete a algunos otros con muy buenas relaciones con los grupos de poder económico y las grandes empresas multinacionales. N ueva S ociedad 248 10 Nicolás Lynch de amigotes». Se llega a casos extremos en la televisión, por ejemplo, donde no existen noticieros o programas de debate político que no sean conducidos por representantes de la derecha. La izquierda o alguna tímida posición de centro brillan por su ausencia. Los movimientos sociales son tratados con desdén, cuando no abiertamente combatidos como«antisistema». Es más, cuando se invita a algún político o intelectual de izquierda o líder de algún movimiento social es para polemizar con él, impidiéndole que se exprese con claridad y, en muchos casos, burlándose de sus opiniones. Es en estas condiciones como se mantiene el espejismo de progreso actual. Condiciones precarias, ciertamente, porque se dan afectando el bienestar de los peruanos y en contra de lo que señala el propio proceso democrático. De allí que, si algo no han podido erradicar los operadores neoliberales, es el profundo temor que les tienen a la movilización y a la expresión democrática de la población. El Cotidiano re ­ vis ­ ta de la rea ­ li ­ dad me ­ xi ­ ca ­ na Julio-Agosto de 2013 México, df N o 180 LOS DERECHOS HUMANOS A REVISIÓN DERECHOS HUMANOS Y CONSTITUCIONALIDAD: Democracia, gobernabilidad y derechos humanos, Luis González Placencia . El camino hacia el control difuso de constitucionalidad en México: la convencionalidad, José de Jesús Becerra Ramírez . Sobre la judicialización de la pena: garantía ejecutiva, control jurisdiccional y Estado de Derecho, Roy Murillo Rodríguez . DERECHOS HUMANOS EN EL ÁMBITO INTERNACIONAL: Luces y sombras del origen de la onu y la Declaración Universal de Derechos Humanos, Romel Jurado Vargas . La participación ciudadana como herramienta para la consecución de los derechos fundamentales: desarrollo sostenible y lucha contra la pobreza en Puerto Rico, Adi Martínez Román . España y el Pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Soledad Torrecuadrada García-Lozano . Derechos humanos y justicia internacional, ¿transiciones fallidas?, José Rafael Grijalva Eternod . DERECHOS HUMANOS Y MULTICULTURALIDAD: Sobre la indeterminación conceptual de la ciudadanía multicultural, Pedro Garzón López . DERECHOS HUMANOS EN MÉXICO. El Convenio 189 sobre los derechos de las personas trabajadoras del hogar, José Antonio Guevara Bermúdez . La inseguridad pública: causas y consecuencias, José Tapia Pérez . Derechos y medios de protección ante la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, Alejandro Martínez Obregón . El Cotidiano es una publicación de la Universidad Autónoma Metropolitana. Av. San Pablo 180, Edif. K-011, Col. Reynosa Tamaulipas, C.P. 02200, México, df . Tel. 53 18 93 36. Apartado Postal 32-031, México, 06031, df . Correo electrónico:. n Tribuna global Teología y política en el discurso del papa Francisco ¿Dónde está el pueblo? E milce C uda El papa Francisco se mueve permanentemente entre lo teológico y lo político y ha logrado que, en un mundo secularizado, la teología vuelva a ser central en los medios de comunicación. Habla al pueblo en el lenguaje del pueblo, se radicaliza en la pobreza y desde allí se posiciona como un referente del debate político. Pero ¿es Francisco un teólogo de la liberación? ¿Qué significa esa teología del pobre? En este artículo se analiza la Teología del Pueblo como modalidad nacional y popular de la Teología de la Liberación, para distinguir luego entre dos categorías aparentemente opuestas dentro de la teología del obispo de Roma: la de pueblo como pobre y la de pueblo como unidad. Por último, se reflexiona sobre la diferencia entre una teología secularizada y una cultura teologizada, para situar el kairos de Francisco entre la Teología de la Liberación y la Teología del Pueblo. ■■  Introducción A nte la pregunta sobre qué hará o qué puede hacer el nuevo papa Francisco para plantar la Iglesia católica como interlocutor válido en el debate internacional sobre los problemas políticos y sus consecuencias sociales y económicas, poco se puede decir sin caer en oráculos falibles. Reflexionar sobre sus acciones implica tener en cuenta el contexto teológico-político que habitó Jorge Bergoglio en Argentina, desde el nacimiento de la Teología Latinoamericana en la Conferencia Episcopal de Medellín, en 1968 –con el impulso incuestionable del meritorio teólogo argentino Lucio Gera y del teólogo peruano Emilce Cuda: doctora en Teología por la Pontificia Universidad Católica Argentina. Es profesora e investigadora en la Universidad Nacional Arturo Jauretche(Florencio Varela, provincia de Buenos Aires) y en la Universidad Católica Argentina(Ciudad de Buenos Aires). Palabras claves: pobres, peronismo, Teología de la Liberación, Teología del Pueblo, Iglesia católica, papa Francisco. N ueva S ociedad 248 12 Emilce Cuda Gustavo Gutiérrez, sus pioneros–, hasta su asunción como obispo de Roma. En los 45 años que separan la designación de Francisco de Medellín, se construye una nueva teología en América Latina en torno de la categoría teológica y política de«pueblo pobre». Trataré de exponer los rasgos generales de las modalidades teológicas latinoamericanas y argentinas –siguiendo la clasificación de Juan Carlos Scan none–, para presentarlas como herramientas que ayuden a entender el discurso y los gestos de Francisco y su apelación a la pobreza como categoría teológica. Me detendré en la denominada«Teología del Pueblo» o«Teología de la Cultura», por ser la modalidad que asume la Teología de la Liberación latinoamericana en una parte de la teología argentina y por ser la que desarrolla la categoría de pobreza sobre la que gira el discurso de Francisco. La Teología del Pueblo surge con los procesos políticos por la democracia entre los años 1964 y 1976, a partir de las reuniones de los peritos teológicos de la Comisión Episcopal de Pastoral (Coepal). La Teología de la Liberación, tal como se desarrolla en el resto de los países de la región, traza su rumbo recién en 1968 en la Conferencia General del Episcopado Latinoamericano realizada en Medellín y hace su«opción preferencial por los pobres» en la Conferencia General del Episcopado Latinoamericano de Puebla en 1976, año en que la Teología del Pueblo es silenciada por la dictadura cívico-militar que se instaló en Argentina. Si bien una de las modalidades teológicas argentinas, la Teología del Pueblo, acompaña los lineamientos del magisterio episcopal latinoamericano y asume el método ver-juzgar-obrar poniendo en relación la praxis cultural con la reflexión evangélica y sociológica, se diferencia no obstante en su modo de entender al pueblo. Mientras las modalidades de la Teología de la Liberación en el resto de la región privilegian el análisis socioestructural y conciben al pueblo como clase, la Teología del Pueblo, por el contrario, privilegia el análisis histórico-cultural y considera como pueblo solo a una parte de él, los trabajadores pobres. Por consiguiente, a pesar de ser esta última corriente una modalidad de la Teología de la Liberación latinoamericana, para facilitar su explicación distinguiré en este artículo entre ambas modalidades, hablando de Teología de la Liberación cuando me refiero al conjunto de las modali dades latinoamericanas, y de Teología del Pueblo cuando me refiero específi camente a la corriente desarrollada en Argentina por Lucio Gera y Rafael Tello. En síntesis, ¿cuál es esa teología del pueblo pobre? ¿Es Francisco un teólogo de la liberación? ■■  Teología de la Liberación y Teología del Pueblo En el siglo xx , el catolicismo americanista impulsado por John Courtney Murray –que privilegiaba la libertad política– y la Nouvelle Théologie, 13 T ribuna G lobal Teología y política en el discurso del papa Francisco. ¿Dónde está el pueblo? representada por Yves Marie-Joseph Congar, Marie-Dominique Chenu, Henri de Lubac y Jean Daniélou –que consideraba la historia como lugar de interpretación–, llevan a un sector de los teólogos de la Iglesia católica mundial a irrumpir como actores políticos. Ejemplo de ello es la resignificación de cier tas categorías teológicas: la de«acción pastoral» como«acción política» por el Concilio Vaticano ii (en la Constitución Pastoral Gadium et spes, 1965), o la de«justicia» como«desarrollo de los pueblos» en la Encíclica Populorum progressio (1967) y como«igualdad social de clases» en el Manifiesto de los Obis pos para el Tercer Mundo(1967), que tuvo como inspirador a Helder Cámara. Estas nuevas categorizaciones son recibidas en Europa como Teología Política por Jean Baptiste Metz y Hans Küng, desde una posición progresista. En América Latina, son recibidas como Teología de la Liberación por Gustavo Gutiérrez, Ignacio Ellacuría y Jon Sobrino, que buscan –a diferencia de las corrientes europeas– el cambio total de las estructuras políticas, económicas, jurídicas y sociales. En Argentina, con Lucio Gera, Rafael Tello y Alberto Sily 1 , surge como Teología del Pueblo, una modalidad propia que ve al pueblo trabajador como categoría escatológica, al margen de la lucha de clases. La Teología del Pueblo tuvo como antecedentes otras configuraciones, como el movimiento francés de los«curas obreros» en la década de 1950, o los«curas villeros», que recibieron el apoyo de un sector de los obispos de Argentina, como Jerónimo Podestá, Antonio Quarracino, Alberto Devoto, Enrique Angelelli y Eduardo Pironio 2 . En 1969, esa doctrina queda plasmada en el Documento Episcopal de San Miguel 3 , como resignificación de ciertas catego rías de acuerdo con la realidad social y política del país. A partir de la Teología del Pueblo, la teología pastoral no refiere ya a la pastoral de la Iglesia en los sectores populares, sino a un nuevo modo de ser Iglesia a partir de esa parte del pueblo que son los pobres. De esta manera, busca separarse de la concepción de Iglesia nacional, que tendía a identificar«pueblo argentino» 1. Justino O’Farrel: América Latina: ¿Cuáles son tus problemas? , Patria Grande, Buenos Aires, 1976; Juan Carlos Scannone: Teología de la liberación y doctrina social de la Iglesia , Cristiandad, Madrid/ Guadalupe, Buenos Aires, 1987, p. 61 y ss.; J.C. Scannone: Evangelización, cultura y teología , Guadalupe, Buenos Aires, 1990; Alberto Methol Ferré: La América Latina del siglo xxi , Edhasa, Buenos Aires, 2006; Sergio Politi: Teología del pueblo , Guadalupe, Buenos Aires, 1992; Fortunato Mallimaci: El catolicismo integral en la Argentina , Biblos, Buenos Aires, 1998; F. Mallimaci(comp.): Modernidad, religión y memoria , Colihue, Buenos Aires, 2008, pp. 169-180. 2. A. Sily: La Iglesia sindical: sus fines ante la ética y el derecho sindical , Sudamericana, Buenos Aires, 1962; Domingo Bresci:«Le Mouvement des Prêtres pour le Tiers-Monde en Argentine» en indoc – Internacional N o 33, 1970, pp. 35-37; Ronaldo Muñoz: La nueva conciencia de la Iglesia en América Latina , Sígueme, Salamanca, 1974; José Pablo Martín: Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo , Guadalupe, Buenos Aires, 1992; Luis Liberti: Mons. Enrique Angelelli, pastor que evangeliza promoviendo integralmente al hombre: Intérprete teológico pastoral del Concilio Vaticano ii y de los Documentos Finales de Medellín , Guadalupe, Buenos Aires, 2005. 3. Oscar Campana:«San Miguel, una promesa escondida. Reportaje a Lucio Gera» en Nuevo Mundo N o 55, 1988, pp. 67-89. N ueva S ociedad 248 14 Emilce Cuda con«católico» 4 . Esta resignificación per mitió en la década de 1970 que un sector de los teólogos de la Iglesia católica –que consideraban al pueblo como sujeto político colectivo, como categoría dinámica y creadora– pudiera articular su discurso con el discurso político bajo significantes de la protesta so cial, como«liberación o dependencia» 5 y otros, buscando de este modo resolver el antagonismo bajo la categoría de pueblo como unidad 6 . Para comprender mejor la diferencia entre el conjunto de la Teología de la Liberación y una de sus modalidades, la Teología del Pueblo, tomaré la mencionada clasificación de Scannone 7 , para quien dentro de la Teología de la Liberación pueden distinguirse cuatro corrientes. La primera es la Teología de la Liberación desde la praxis pastoral , y su referente es el argentino Eduardo Pironio. En este caso, se persigue como fin la unidad de todo el pueblo. Se propone como medio para lograrla una reflexión sobre la realidad desde una ética antropológica, teniendo en cuenta datos estadísticos de las ciencias sociales, abordados desde una perspectiva bíblica y eclesial, pero sin reflexionar sobre los aspectos políticos. Como conclusión, se practica una evangelización liberadora integral, mediante la praxis pastoral de la Iglesia como cuerpo institucional –es decir, siguiendo los lineamientos de Medellín y Puebla–. El sujeto de esta corriente teológica es todo el pueblo , y los agentes serán laicos comprometidos con el evangelio y la política. La segunda corriente es, según Scannone, la Teología de la Liberación desde la praxis revolucionaria , cuyo referente es el brasileño Hugo Assmann. Esta vertiente tendrá como objetivo el fin de la explotación del hombre por el hombre, utilizando como medio un análisis sociohistórico de la realidad a partir del marxismo; el contenido teológico se reduce a un lenguaje sociológicamente cristiano, lo que la convierte en teología secularizada. Aquí se concluye que la acción para lograr esa meta será una praxis liberadora al servicio de la lucha de clases, desde y para la praxis, no necesariamente violenta. El sujeto, para esta corriente, es transconfesional y abarca el total de la clase trabajadora , sean o no católicos. Los agentes son los grupos cristianos radicalizados y comprometidos en la acción revolucionaria. La tercera corriente es la de la Teología de la Liberación desde la praxis histórica, representada principalmente por el peruano Gustavo Gutiérrez y el vasco Jon Sobrino desde El Salvador. Para esta corriente, el fin es la unidad en la comprensión global del ser humano y de la historia y, manteniéndose fiel a la 4. Julio Meinvielle: Política argentina(1946-1956) , Trafac, Buenos Aires, 1956. 5. L. Gera:«Cultura y dependencia, a la luz de la reflexión teológica» en Stromata vol. 30 N o 1-2, 1-6/1974, p. 169 y ss. y«La Iglesia frente a la situación de dependencia» en L. Gera y otros: Teología pastoral y dependencia , Guadalupe, Buenos Aires, 1974, p. 24. 6. S. Politi: ob. cit., pp. 180 y 239. 7. J.C. Scannone:«La teología de la liberación. Caracterización, corrientes, etapas» en Stromata vol. 38 N o 1-2, 1-6/1982, pp. 3-40. 15 T ribuna G lobal Teología y política en el discurso del papa Francisco. ¿Dónde está el pueblo? Iglesia y a la tradición, utilizará el saber sociológico del análisis marxista para interpretar la realidad teológicamente desde su propio método, con sus criterios éticos y evangélicos. Sin confundir las opciones éticas con los argumentos teóricos, esta corriente concluye que la acción pastoral debe tender a la transformación radical de la sociedad latinoamericana, posibilitando la expresión directa de los oprimidos mediante su voz en la sociedad y en la Iglesia. Si bien destaca el valor de lo religioso –la fe y los símbolos de la fe– como práctica que posibilita motivaciones nuevas de compromiso social y ético, no por eso deja de ser sospechada como teología secularizada. El sujeto es el pueblo pobre como clase encarnada y el agente, las comunidades de base como sectores cristianos concientizados. La cuarta corriente es la que Scannone denomina Teología de la Liberación desde la praxis cultural , también llamada Teología del Pueblo o Teología de la Cultura. Sus representantes directos, como ya se dijo, son los argentinos Lucio Gera y Rafael Tello. El fin de esta corriente es la inculturación de la teología como praxis cultural, y utiliza como medios la filosofía, el análisis socioestructural, el análisis históricocultural y el conocimiento sapiencial, en tanto sabiduría popular expresada en símbolos y su correspondiente hermenéutica. Los aportes marxistas son asumidos solo críticamente –desde el horizonte de la fe cristiana y de la cultura latinoamericana–, para la comprensión del pueblo. Sus defensores consideran la teología como una práctica cultural liberadora desde la religiosidad popular que tiene por objeto, mediante criterios históricos y no solo abstractamente éticos, influir sobre lo político, trazando socialmente la línea de la justicia entre pueblo y antipueblo. El sujeto es el pueblo , pero no como clase sino como pobre , y la historia es considerada como una historia determinada, la historia de un pueblo particular. La cultura es entendida como una cultura concreta, con un núcleo de sentido último de vida expresado en símbolos y costumbres –como aporte principal– y condensado en los pobres sin las deformaciones del saber ilustrado. La cultura es definida como un proyecto histórico común no necesariamente explicitado, manifestado en un estilo de vida, de estructuras e instituciones políticas y económicas que lo configu ran o –según Scannone– lo desfiguran. El agente es el mismo pueblo como comunidad organizada. La práctica pública de la Teología del Pueblo que conoció Bergoglio se detiene hacia 1976 como consecuencia de la persecución política que comienza con las dictaduras cívico-militares en Argentina y en otros países de la región. Sin embargo, ya desde 1974 se refleja en la pastoral de Bergoglio, para quien la unidad del pueblo –como Nación– está por encima de la clase 8 . Por eso desde entonces 8. J. Bergoglio:«Apertura de la congregación provincial xiv , 18/12/1974», incluido en«Una institución que vive su carisma» en Boletín de Espiritualidad N o 55, 4/1978, p. 31. N ueva S ociedad 248 16 Emilce Cuda llama a un combate, pero a un combate espiritual, y dice que esa espiritualidad puede ser presa de tentaciones: la de los tradicionalistas, lo que llama espiritualidad de«avestruz porque lleva a esconder la cabeza»; o la de las utopías que llaman a estar en la«cresta de la ola» 9 . ■■  Pueblo pobre y pueblo como unidad La renovación teológica que surge en Europa en los años 50 queda plasmada en Argentina en el Documento Episcopal de San Miguel de 1969, donde se resignifican ciertas categorías de acuerdo con –y a partir de– la realidad social y política del país. Desde la década de 1970 se observa un cambio dentro del catolicismo argentino respecto a la posición de cierto sector de laicos y sacerdotes en relación con los procesos sociales 10 . Además de los mencionados Gera y Tello, los miembros de la Coepal relacionados con la Teología del Pueblo fueron Gerardo O’Farrell, Alberto Sily, Fernando Boasso, Carmelo Giaquinta y Domingo Castagna. El influjo de estos teólogos derivó en una contaminación entre categorías teológicas y categorías políticas en ambos sectores. Los contactos son indirectos a través de movimientos como los curas villeros, el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo( mstm ) –de quienes eran fuente ideológica– 11 , los obispos comprometidos políticamente y publicaciones o boletines como Enlace del mstm y Cristianismo y Revolución de Juan García Elorrio. La Teología del Pueblo –que puede reconstruirse hoy a partir de los escritos de los teólogos de la Coepal–, reinterpreta la categoría de pueblo como la parte popular del pueblo, en el sentido filosófico de particularidad encarnada que participa de lo que la teología católica llama«universalidad del Pueblo de Dios». Tomaré como ejemplo un libro casi desconocido y prácticamente inhallable que se publicó en Buenos Aires a finales de 1975, y que fue re tirado completamente de las librerías en marzo de 1976 como consecuencia del golpe cívico-militar. El libro pertenece al mstm y se titula: El pueblo. ¿Dónde está? En él se desarrollan las categorías teológicas y políticas de uno de los miembros de la Coepal, Rafael Tello, quien reconoce ser, en última instancia, el autor del texto: aunque no su redactor, sí su corrector final. El libro sostiene que«los opri midos serán el pueblo,(…) en la medida en que pierdan vigencia y poder los opresores y sea mayor el número 9. J. Bergoglio:«Apertura de la congregación provincial xv , 8/2/1978», incluido en«Una institución que vive su carisma», cit., p. 35. 10. Florial Forni:«Catolicismo y peronismo» en Unidos N o 14, 1987, p. 211 y ss.; Alejandro Mayol, Norberto Habegger y Arturo Armada: Los católicos posconciliares en la Argentina , Galerna, Buenos Aires, 1970; Antonio Castagno: Tendencia y grupos políticos en la realidad argentina , Eudeba, Buenos Aires, 1971; Ignacio Pérez del Viso:«El compromiso de los obispos argentinos» en Estudios N o 602, 1969, pp. 21-33; Lucas Lanusse: Cristo revolucionario. La Iglesia militante , Vergara, Buenos Aires, 2007; Humberto Cucchetti: Combatientes de Perón, herederos de Cristo. Peronismo, religión secular y organizaciones de cuadros , Prometeo, Buenos Aires, 2011. 11. J.P. Martín: ob. cit. 17 T ribuna G lobal Teología y política en el discurso del papa Francisco. ¿Dónde está el pueblo? de los que comparten, entonces los ‘compañeros’ serán el pueblo» 12 . Asumen la expresión«compañeros», que es el modo en que se autodenominan los militantes del peronismo, el movimiento político que representa a la mayoría del sector popular, trabajador y marginal en Argentina desde el año 1945. El mstm presenta al pueblo como el sujeto activo del cambio, como«agente siempre idéntico y siempre nuevo en sus planteos» 13 . Refuerza este concepto al decir que en las elecciones presidenciales de 1973, donde 62% del electorado elige a Juan Domingo Perón, se manifiesta el pueblo, y que el pueblo es quien elabora valores sociales y culturales de manera universal 14 . La Teología del Pueblo hace una diferencia entre la categoría marxista de clase proletaria y la de pueblo, pero esto no quita que el sujeto sea en la práctica el mismo:«el pueblo es el núcleo cultural hecho de profundas convicciones y aspiraciones» 15 . Para los sacerdotes del Tercer Mundo, los pobres «por ser pobres, y asalariados(…) son quienes experimentan más al desnudo la opresión(…) representan privilegiadamente a todo el pueblo y señalan las grandes pautas conforme a las cuales se podrá conquistar la libertad de todos» 16 . La Teología del Pueblo no busca la confrontación social, sino –expresado por mí en términos de Ernesto Laclau– la articulación discursiva de las demandas sociales de los sectores populares, y para esto establece la división del campo de lo político en dos: el pueblo y el antipueblo. En esta línea podría ubicarse tanto a Tello como a Gera. Al mismo tiempo, coexiste con esta tendencia en Argentina la mencionada Teología de la Praxis Pastoral, que busca resolver el antagonismo social bajo la categoría de pueblo como unidad, sin profundizar la división social. Ambas se presentan como la tercera posición entre el marxismo y el liberalismo, alineándose políticamente con el peronismo, aunque en líneas internas diferentes. A mi modo de ver, este es el contexto teológico-político en el cual se formó y vivió Bergoglio durante 45 años y el que enmarcó la teología del actual papa Francisco. Así, en la década de 1970, estos teólogos comenzaron a articular su discurso con el discurso político marcado por la protesta social, buscando de este modo resolver el antagonismo bajo la categoría de pueblo como unidad 17 . Tello –a quien Bergoglio reivindica en diciembre de 2012 al prologar un libro sobre su vida y obra presentado en la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica 12. mstm Capital Federal: El pueblo. ¿Dónde está? , Publicaciones del mstm , Buenos Aires, 1975, p. 74. 13. Ibíd., p. 37. 14. Ibíd., pp. 38-39. 15. Ibíd., p. 69. 16. Ibíd., p. 32. 17. L. Gera:«Cultura y dependencia, a la luz de la reflexión teológica», cit. N ueva S ociedad 248 18 Emilce Cuda Argentina, en Buenos Aires– 18 , entiende por pueblo a los marginados de la historia que, como sujeto colectivo, asumen la resolución política con el fin de elimi nar tanto a esclavos como señores. En una intervención de 1974 incluida en el Boletín de Espiritualidad de la Compañía de Jesús de Argentina de abril de 1978, afirma Bergoglio que tie ne«la convicción de que es necesario superar contradicciones estériles intraeclesiásticas para poder enrolarnos en una real estrategia apostólica que visualice al enemigo y una nuestras fuerzas frente a él» 19 . Por esos años, las diferencias políticas eran significativas en Argentina, tanto entre los distintos sectores sociales como dentro del peronismo –movimiento popular que tenía el apoyo de una parte importante de la Iglesia católica– y dentro de la Iglesia misma. En ese artículo, Bergoglio especifica que«[b]astaría recordar los in fecundos enfrentamientos con la Jerarquía, los conflictos desgastantes entre ‘alas’(por ejemplo,‘progresista’ o‘reaccionaria’) dentro de la Iglesia(…) terminamos dando más importancia a las partes que al todo» 20 . La idea de conciliación mediante el diálogo es algo que hoy retoma Francisco, por ejemplo en el discurso pronunciado ante los dirigentes en Río de Janeiro el 27 de julio de 2013, donde insiste en el«diálogo, diálogo, diálogo», de manera intercultural, intergeneracional y social, entendiendo el«diálogo como humildad social», porque«el otro siempre tiene algo que decir». Además de puntos de contacto entre las afirmaciones de Bergoglio y la Teo logía del Pueblo, también puede encontrarse continuidad y coherencia en el pensamiento de Francisco a lo largo del tiempo. La idea de conciliación en la unidad como método de resolución del conflicto social marca desde un comienzo el rumbo de su propia modalidad de la teología latinoamericana. Por ejemplo, el criterio de que «la unidad es superior al conflicto, el todo es superior a la parte, el tiempo es superior al espacio» 21 aparece en su intervención de 1974 y vuelve a aparecer 40 años después, casi sin alteraciones, en 2010 cuando era cardenal y en 2013 ya como papa. En el discurso por el Bicentenario argentino, Bergoglio dirá también:«El tiempo es superior al espacio, la unidad es superior al conflicto, la realidad es superior a la idea, el todo es superior a la parte»(n. 4). En la carta encíclica Lumen Fidei del 29 de junio de 2013 puede leerse que «la unidad es superior al conflicto»(n. 55), y«El tiempo es siempre superior al espacio»(n. 57). El problema de lograr la unidad aparece como central en la teología de Bergoglio y de Francisco. En 1974, Bergoglio 18. Enrique Bianchi: Pobres en este mundo, ricos en la fe. La fe vivida en el cristianismo popular latinoamericano en la obra El cristianismo popular según las virtudes teologales de Rafael Tello, Universidad Católica Argentina, Buenos Aires, 2012 . 19. J. Bergoglio:«Apertura de la congregación provincial xiv , 18/12/1974», cit., p. 27. 20. Ibíd., p. 28. 21. Ibíd., p. 32. 19 T ribuna G lobal Teología y política en el discurso del papa Francisco. ¿Dónde está el pueblo? dirá que la unidad no se logra ni por un«abstraccionismo espiritualista», es decir por la tentación de construir la unidad obviando el conflicto; ni por un «metodologismo funcionalista», esto es, buscando la unidad por medios alejados de los fines. Para eso recomienda evitar la postura«eticista», tanto como los«elitismos» y las«ideologías abstractas» extrañas a la cultura del pueblo latinoamericano 22 . Es notable que en el encuentro con el Comité de Coordinación del Consejo Episcopal Latinoamericano(Celam), el 28 de julio de 2013 en Río de Janeiro, el Sumo Pontífice señale los mismos temas de 1974, ahora como tentaciones. La primera es la«ideologización del mensaje evangélico», como tendencia a buscar herramientas de interpretación hermenéutica por fuera del Evangelio y la tradición. Esa ideologización puede manifestarse, según Francisco, como«reduccionismo socializante», que utiliza las ciencias sociales liberales o marxistas; como «ideologización psicológica», que reduce lo teológico a una dinámica de autoconocimiento y a una postura inmanente autorreferencial; como«propuesta gnóstica o ilustrada», primera desviación de la comunidad primitiva; o como«desviación pelagiana» que intente un restauracionismo mediante la disciplina. La segunda es la tentación de«funcionalismo», que no reflexio na sobre el misterio sino sobre la búsqueda de eficacia, reduciendo la Igle sia a una ong . La tercera tentación es el«clericalismo», entendido como una falta de adultez. Dicho de otro modo, lo que en 1974 Bergoglio llamaba abstraccionismo espiritualista aparece ahora como ideologización psicológica; y los metodologismos funcionalistas como el eticismo, el elitismo y las ideologías abstractas aparecen como pelagianismo, gnosticismo y reduccionismo. La intención de separar el catolicismo de las ideologías marxistas y liberales es otra cosa que diferenciaba a Bergoglio –y diferencia a Francisco– de algunas de las corrientes de la Teología de la Liberación mencionadas anteriormente y lo acerca a las dos modalidades argentinas, sobre todo cuando en 1974 dice:«advierto entre nosotros cierta sana‘alergia’ cada vez que se pretende reconocer a la Argentina a través de teorías que no han surgido de nuestra realidad nacional» 23 . Sin embargo, en 2013 agrega dos amenazas que tocan directamente a la estructura de la Iglesia: el clericalismo y el funcionalismo. Esto puede indicar que Francisco busca el cambio de las estructuras, pero no de las sociales como promovía la Teología de la Liberación, sino de las eclesiásticas en función del pueblo, como lo promovía la modalidad argentina en la Teología del Pueblo. Francisco quiere una Iglesia que se descentralice y no que se«funcionalice» 24 ; 22. Ibíd., p. 29. 23. Ibíd., pp. 29-30. 24. Francisco:«Discurso del Santo Padre Francisco. Encuentro con el Comité de Organización del Celam», Centro Estudios de Sumaré, Río de Janeiro, 28 de julio de 2013, disponible en, fecha de consulta: 31/7/2013. N ueva S ociedad 248 20 Emilce Cuda propone una«misión paradigmática» que imprima una dinámica de reforma a las estructuras eclesiales, y lo llama«misionariedad» 25 . En el discurso a la clase dirigente de Brasil del 27 de julio de 2013, Francisco dice que entre la indiferencia egoísta y la protesta violenta siempre hay una opción: el diálogo, sin ideologías, ni marxistas ni liberales. ■■  De la secularización de la teología a la teologización de la cultura En los documentos y homilías de la Teología del Pueblo pueden observarse otras categorías teológicas redefini das localmente a partir de la cultura como práctica y lugar de lo político. Por ejemplo, la categoría de«cultura» cobra el sentido de«cultura del resistir» en Justino O’Farrel 26 ; la categoría de«pobreza» aparece redefinida como «negatividad» en Gera 27 ; la de«liberación», como«cambio total de las estructuras» en el documento de San Miguel 28 ; la de«fe», como categoría revolucionaria en Fernando Boasso 29 ; la de«historia», como«proceso escatológico de justicia» en Gera 30 ; y la de«pecado», como«opresión» por la Coepal. El mstm define cultura como«todo aquello que el hombre, o un pueblo, realiza para superar la muerte, optando por la vida y la libertad, sepa o no leer y escribir» 31 . La Teología del Pueblo privilegia el concepto de pueblo trabajador por sobre el de clase trabajadora y rescata la importancia de la religiosidad y la mística popular partiendo del principio de que es el pueblo pobre el auténtico intérprete del evangelio, con su tradición espiritual y su sensibilidad para la justicia 32 . Sin embargo, Bergoglio hará su propia recategorización de pueblo como «pueblo fiel» y como«reserva reli giosa», aclarando que«‘pueblo’ es ya –entre nosotros– un término equívoco debido a los supuestos ideológicos con que se pronuncia o se siente esa realidad del pueblo. Ahora, sencillamente, me refiero al pueblo fiel » 33 . En 2010, aclarará nuevamente ese término equívoco de otro modo, y dirá que« Ciudadanos es una categoría lógica. Pueblo es una categoría histórica y mítica», y agrega: «Pueblo no puede explicarse solamente de manera lógica. Cuenta con un plus de sentido que se nos escapa si no 25. Ibíd., n. 3. 26. J. O’Farrel:«La cultura popular latinoamericana» en Antropología del Tercer Mundo N o 2, 1969, pp. 19-25. 27. L. Gera:«Presentación» en Sebastián Politi: Teología del Pueblo . Una propuesta argentina a la teología latinoamericana , Guadalupe, Buenos Aires, 1992. 28. Episcopado Argentino:«Documento de San Miguel: declaración del Episcopado Argentino. Sobre la adaptación a la realidad actual del país, de las conclusiones de la ii Conferencia General del Episcopado Latinoamericano(Medellín)», 1969, i , A; ii .1; ii , Conclusiones; iv , Conclusiones, vi , Conclusiones 5, disponible en< http:// www.episcopado.org/portal/2000-2009/cat_ view/150-magisterio-argentina/25-1960-1969. html>, fecha de consulta: 20/10 2013. 29. F. Boasso: ¿Qué es la pastoral popular? , Patria Grande, Buenos Aires, 1976. 30. L. Gera:«La teología de los procesos históricos» en Teología N o 87, 2005. 31. mstm: ob. cit., p. 20. 32. Mauro Castagnaro:«La teologia di Francesco» en Il Regno N o 6, 2013, p. 128. 33. J. Bergoglio:«Apertura de la congregación provincial XIV, 18/12/1974», cit., p. 30. 21 T ribuna G lobal Teología y política en el discurso del papa Francisco. ¿Dónde está el pueblo? acudimos a otros modos de comprensión, a otras lógicas y hermenéuticas» 34 . Mientras«pueblo» remite a una continuidad histórica,«ciudadano» hace referencia a aquellos que son«citados» a comprometerse por el bien común, y aclara Francisco que«[c]iudadano no es el sujeto tomado individualmente como lo presentaban los liberales clásicos ni un grupo de personas amontonadas, lo que en filosofía se llama ‘la unidad de acumulación’» 35 . De ese modo, pone en relación los conceptos de ciudadano y pueblo:«El desafío de la identidad de una persona como ciudadano se da directamente proporcional a la medida en que él viva su pertenencia. ¿A quién? Al pueblo del que nace y vive» 36 , y agrega:«Necesitamos constituirnos ciudadanos en el seno de un pueblo» 37 . Que la Teología del Pueblo sea denominada también Teología de la Cultura, tanto por Scannone como por otros teólogos contemporáneos, se debe a que la idea de cultura remite a práctica y dinamismo, al movimiento que deja siempre la posibilidad de nuevas interpretaciones y reinterpretaciones de la realidad y del evangelio. Un dinamismo cultural cuyo acontecimiento fundante es la encarnación del Logos. La Teología Latinoamericana de la Liberación, en todas sus modalidades, se identifica con la cul tura del pobre, y busca cambiar la Iglesia hasta que deje de ser Iglesia de los sectores altos de la sociedad, para ser Iglesia de los pobres. Es así como en los años 60, un grupo de teólogos latinoamericanos –Gera, Gustavo Gutiérrez, Juan Luis Segundo– decide«plantar» la Iglesia latinoamericana entre los pobres 38 . Hoy el papa Francisco, un pastor latinoamericano, decide plantar toda la Iglesia católica entre los pobres, articulando nuevamente categorías teológicas en el discurso político, dada la enorme repercusión mediática de su palabra pública. ¿Es esto teología secularizada? A mi modo de ver, es cultura teologizada. La Teología del Pueblo, en lugar de secularizarse, es decir, de secularizar sus conceptos teológicos insertándolos en la cabeza del nuevo príncipe moderno, como si fuese la peluquera del partido –apodo que recibe Eusebio de Cesarea por su acción teológico-política sobre Constantino para dar los fundamentos del Imperio–, se incultura. Esta categoría, la de«inculturación», no significa imponer lo religioso como hábito de la virtud a modo de fin ético o sostén del sistema republicano liberal y democrático, ni tampoco imponer lo teológico como principio o fundamento trascendente de lo político en sistemas totalitarios. La sentencia de Carl Schmitt en 1923 dice que:«todos los conceptos 34. J. Bergoglio: Conferencia del Sr. Arzobispo en la xiii jornada arquidiocesana de la Pastoral Social , Buenos Aires, 2010, n. 2.2. 35. Ibíd., n. 3.1. 36. Ibíd., n. 3.2. 37. Ibíd., n. 3.5. 38. L. Gera en Notas de Pastoral Jocista , 1957. N ueva S ociedad 248 22 Emilce Cuda significativos de la moderna teoría del Estado son conceptos teológicos secularizados» 39 . De acuerdo con esto, en el caso de la Teología de la Liberación, parecería que los conceptos teológicos se secularizarán al entender pueblo como clase. Pero en Argentina, entre 1966 y 1980, la fórmula schmittiana parece que se invierte. Al desplazar al teólogo del lugar de sujeto político –es decir, del saber iluminado–, y por el contrario, colocar al pueblo en ese lugar, la Teología del Pueblo no tomará los conceptos de la política –ni liberal, ni marxista–, es decir, no cambiará unos principios trascendentes por otros inmanentes pero puestos como trascendentes, sino que los construirá a partir de la cultura del pueblo como principios trascendentes pero contingentes –esto es, como parcialidad y no como totalidad–. La fórmula schmittiana invertida podría ser, en el contexto argentino abierto por la Teología del Pueblo a partir de los años 70, que los conceptos teológicos son conceptos culturales teologizados desde una hermenéutica evangélica. Para Bergoglio,«[n]uestro pueblo tie ne alma, y porque podemos hablar del alma de un pueblo, podemos hablar de una hermenéutica, de una manera de ver la realidad, de una conciencia», y agrega que«Dios está en el corazón de nuestro pueblo» 40 . La Teología del Pueblo logra inspirar el resto de la teología latinoamericana con la idea de inculturación. Así, Gera fue el inspirador y redactor de los números centrales de la Conferencia Episcopal Latinoamericana de Puebla sobre«evangelización de la cultura» en 1979, y Bergoglio, el de la v Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe en Aparecida, Brasil, en 2007 –como coordinador y destacado integrante de la comisión encargada de redactar el documento conclusivo–. A diferencia de la definición iluminista europea, la Teología del Pueblo define cultura como práctica cultu ral, esto es, como modo de vivir, como estilo o ethos de un pueblo. La cultura se va haciendo en la práctica de un pueblo, se construye desde el pueblo y en el tiempo. La cultura no se instituye desde el saber de los iluminados. De este modo, dice Gera,«el único sujeto y agente de la historia humana es el pueblo, y el pueblo está vinculado a la historia de la salvación, ya que los signos de los tiempos se hacen presentes en sus acontecimientos» 41 . ■■  La pobreza como kairos: peronismo y Teología del Pueblo La idea de presente como oportunidad que afirma la Teología del Pueblo apa rece en Francisco, para quien el tiempo es hoy, hoy es el momento, el kairos :«El discipulado-misionero(…) es el 39. C. Schmitt: Teología política , Trotta, Madrid, 2009, p. 43. 40. J. Bergoglio:«Apertura de la congregación provincial xiv , 18/12/1974», cit., pp. 30-31. 41. Virginia Azcuy, Carlos Galli y José Carlos Caamaño: Escritos teológico-pastorales de Lucio Gera , Ágape, Buenos Aires, 2007, p. 457. 23 T ribuna G lobal Teología y política en el discurso del papa Francisco. ¿Dónde está el pueblo? camino que Dios quiere para este‘hoy’. Toda proyección utópica(hacia el futuro) o restauracionista(hacia el pasado) no es del buen espíritu. Dios es real y se manifiesta en el‘hoy’(…) El‘hoy’ es lo más parecido a la eternidad; más aún: el‘hoy’ es chispa de eternidad. En el ‘hoy’ se juega la vida eterna» 42 . Para la Teología de la Liberación, la pobreza es el estado de anonadamiento. El pobre es aquel que logra experimentar la nada como ausencia total de ser. Es el desposeído del ser, pobre es el que no tiene vida. El documento de la Conferencia Episcopal Latinoamericana de Aparecida de 2007 establece que la evangelización es para que los pueblos pobres tengan vida y la tengan en abundancia. A mi modo de ver, la resolución de esta dialéctica, entre el ser y la nada, es el punto de desencuentro entre la Teología del Pueblo y el resto de la Teología de la Liberación. La Teología de la Liberación, en las corrientes de Gustavo Gutiérrez o Hugo Assmann, más cercanas a las categorías políticas del marxismo, ve en la realidad social y económica de la región un determinismo histórico que identifica como lugar escatológico privilegiado para aquellos que son pobres o son capaces de hacerse pobres. Por el contrario, la Teología del Pueblo ve esa misma realidad de pobreza como momento escatológico pero con esperanza en esta vida. Para esta última corriente, el ascenso de la nada al ser es posible aquí y ahora, aliviando el sufrimiento del pobre. Agudizar las contradicciones sociales para acelerar la parusía es para la Teología del Pueblo una posición marxista; por el contrario, intervenir en la realidad buscando justicia social es una posición políticamente popular que genera la esperanza de promoción total del hombre, tanto en el plano escatológico como terrenal. Esto último podría tomarse como ejemplo de un concepto de la cultura política peronista que ha sido teologizado. La pobreza del ser –como estado de caída en la nada y del cual se libera mediante el camino del esfuerzo– forma parte de una corriente metafísica que va de Plotino a Karl Marx. La vía del ascenso hacia la liberación, como camino del exilio –desde la pobreza del ser al ser pleno–, es un camino místico, que para algunos consiste en un esfuerzo espiritual individual, interior, al estilo neoplatónico, y para otros, en un esfuerzo de clase, al estilo marxista, social y revolucionario. Esto divide las posiciones dentro del conjunto de la Teología de la Liberación latinoamericana. En Argentina, el peronismo, como tercera posición, sostuvo que la liberación de la pobreza es un proceso de movilidad social ascendente que se logra mediante el trabajo; quizás esto explique por qué, para la Teología del Pueblo, el camino del ascenso no es ni la espiritualidad, ni 42. Francisco:«Discurso del Santo Padre Francisco. Encuentro con el Comité de Organización del Celam», cit. N ueva S ociedad 248 24 Emilce Cuda la revolución, sino la justicia social 43 . Para la Teología de la Liberación, tomando las líneas desplegadas a partir de Gutiérrez y Assmann, en rasgos generales la pobreza es un lugar escatológico privilegiado para la liberación del ser. Dicho de otro modo, solo haciéndose pobre se llega al Reino de los Cielos. Para la Teología del Pueblo, en cambio, la pobreza es un lugar del cual hay que exiliarse para llegar a ser. Para esta corriente, como para el peronismo, el camino del esfuerzo, para salir de la pobreza, está en el trabajo; el trabajo dignifica. Esto explica el pedido reiterado de alegría, aun en la pobreza, como expresión de esperanza, en Francisco; expresión que no podría entenderse fuera del contexto teológico-político latinoamericano, y más especialmente, argentino. A diferencia del resto de las corrientes de la Teología de la Liberación, la Teología del Pueblo trata de intervenir culturalmente para sacar al pobre de su miseria e insertarlo en la vida. No habla entonces de liberación, sino de«liberalidad», que no es renuncia a todo lo material, ni tampoco liberalismo egoísta, sino vocación de dar lo poseído. Busca políticamente la justicia social apoyando movimientos populares nacionales en políticas públicas que promuevan el ascenso social de los sectores trabajadores 44 . Esta idea aparece en expresiones de Bergoglio de 2010, cuando afirma que «la Argentina llegó a constituir una sociedad con movilidad social ascendente, bastante homogénea, con derechos sociales extendidos, de pleno empleo y alto consumo, con participación política electoral casi total, con una activa movilización» 45 . Los teólogos argentinos, que en la década de 1960 habían integrado la Juventud Obrera Católica( joc ), se vinculan con el movimiento obrero. Como consecuencia de ello, la Teología del Pueblo se inclina a defender a los trabajadores, y es en el mundo del trabajo, y no en la pobreza, donde el pastor deviene teólogo. Mientras los teólogos de la liberación se insertan en el mundo de los pobres mediante las comunidades eclesiales de base, los teólogos del pueblo se insertan en el mundo de los trabajadores a través de los movimientos sindicales. La praxis teológica articula lo teórico y lo práctico en el campo de la realidad, uniendo así acción y contemplación, docencia y estudio, pastoral y teología. De este modo, tanto el saber teológico como el saber político emergen de la acción. El teólogo y el trabajador se autoproducen en la experiencia como sujetos teológicos y políticos colectivos al embarrarse en la realidad cultural del pueblo pobre trabajador. Su saber teológico será a posteriori de una praxis como sujeto colectivo, y no a priori como pretende el sujeto iluminado. La Teología del Pueblo desconoce 43. L. Gera en Notas de Pastoral Jocista , 1957. 44. L. Gera: El pobre , Heroica, Buenos Aires, 1962. 45. J. Bergoglio: Conferencia del Sr. Arzobispo en la xiii jornada arquidiocesana de la Pastoral Social , cit., n. 3.5. 25 T ribuna G lobal Teología y política en el discurso del papa Francisco. ¿Dónde está el pueblo? el lugar del saber de aquel que pretende conducir como pura inteligentzia , individual o partidaria, la concientización del pueblo. Para el teólogo latinoamericano de la liberación, nadie concientiza al pueblo; por el contrario, el pueblo evangeliza al pueblo, como sostuvo Tello 46 . Francisco, en la homilía del 28 de julio de 2013 destinada a los jóvenes, les dice que los jóvenes evangelizan a los jóvenes, y que no se preocupen por qué decir, ya que Dios los ayuda como al pequeño Isaías. Para el mstm ,«la característica propia de la organización de pueblo para la lucha, será la de poner su confianza (…) más en un caudillo, que en las instituciones liberales». Y agrega que«la experiencia le mostró que estas eran instrumentadas en favor de la dominación; en cambio, en la lealtad de su caudillo encontraba una más verdadera y eficaz realización de sus idea les de federalismo y democracia» 47 . El pobre, para estos teólogos, es el trabajador, es decir,«el hombre concreto, de ese pueblo concreto, sometido a la fuerza del imperialismo» 48 . La Teología del Pueblo sostiene que se debe salir del lugar de la pobreza para tener una vida digna –algo que aparecerá claramente como eje en el cónclave de Aparecida, al girar en torno de la frase joánica:«Para que tengan vida»(Jn 10, 10)–, y que eso es posible con una cultura del trabajo. Esta idea es central en el pensamiento peronista que tendrá como pilar el movimiento sindical, y su modelo de sindicato único de los trabajadores como espacio privilegiado de diálogo social a través de los convenios colectivos de trabajo, del cual estuvo muy cercano Bergoglio y está cerca Francisco. La frase de Francisco:«Salgan a la calle y hagan lío» –pronunciada en Brasil en un contexto de protestas juveniles– tiene detrás una historia teológico-política. Entre 1920 y 1930 llegan a Buenos Aires grupos marginales de trabajadores y desocupados, lo que da origen a una nueva etapa política y teológica en Argentina. Para algunos comienza una cultura popular católica y peronista. Los trabajadores son organizados por un sindicalismo nacional y popular –diferente al sindicalismo europeo socialista, comunista o anarquista–, que promueve los derechos sociales y civiles de los trabajadores como garantía del ascenso social, siempre dentro de los límites de la república democrática sustentada en principios liberales. Un sector de los teólogos asume esa realidad como lugar teológico. La Iglesia responde a esa explosión demográfica del Conurbano, y con la co laboración de la sociología desarrolla una pastoral urbana. Pero al mismo tiempo comienzan las divisiones internas. En 1955, en Río de Janeiro, se funda la Celam, y debido a las diferencias políticas que se originan con el peronismo, el último en integrarse es 46. mstm: ob. cit., p. 44. 47. Ibíd., p. 107. 48. Ibíd., p. 136. N ueva S ociedad 248 26 Emilce Cuda el episcopado argentino, que lo hace en 1957 49 . Los temas de discusión se reflejan en las publicaciones católicas y serán incluso propuestos al debate conciliar de 1965. Esos temas son la renovación de la formación sacerdotal, la pastoral urbana, el obrero, la liturgia popular, la renuncia del obispo por edad. Este clima lleva a que los teólogos argentinos, a diferencia de los europeos, desarrollen su teología como práctica pastoral en el pueblo ya desde los años 50. ■■  Conclusión La relación entre teología y política, en la teología del papa Francisco, no puede identificarse plenamente con ninguna de las dos corrientes argentinas de la Teología de la Liberación. Sin embargo, sí puede verse que tanto la categoría de«unidad», proveniente de la corriente de la Teología Pastoral de Pironio, como la categoría de«pueblo», central en la Teología del Pueblo, se hallan presentes en su discurso desde siempre. Aun así, por un lado, la categoría de pueblo como unidad no impide a Francisco ver la dimensión del conflicto como algo que debe visibilizarse y no ocultarse. Por otro lado, la categoría de pueblo no parece –ni en Bergoglio ni en Francisco– definirse como categoría antagónica, sino como lugar escatológico de una liberación que comienza en el«hoy», y eso la vuelve una categoría política por la justicia. ¿Dónde está, entonces, el pueblo para Francisco? Sin duda entre los pobres. ¿Es por esto Francisco un teólogo de la liberación? La pobreza como lugar teológico es aquello que lo identifica con la Teología de la Liberación, por lo menos en tres de sus variantes, pero se diferencia en el modo de resolverla que, para el obispo de Roma, es el diálogo social y político, y de este modo el discurso de Francisco recupera la dignidad de la política y en la política. 49. Los temas de debate pueden verse en revistas católicas como Estudios , 1911; Criterio , 1928; Biblia , 1938; Didascalia , 1946. TEMA CENTRAL ¿Por quién dobla la pelota? Fútbol, nación y negocios Fútbol, leonas, rugbiers y patria El nacionalismo deportivo y las mercancías P ablo A labarces A diez años de la primera edición de su libro Fútbol y patria , el autor discute la relación entre narrativas nacionales y deporte, incorporando los casos del hockey femenino y el rugby en Argentina(lo que le permite debatir la problemática de género), así como las transformaciones registradas en el rol del Estado como productor del relato patriótico en los neopopulismos contemporáneos. Del mismo modo, postulando la centralidad del héroe deportivo en estas narrativas, analiza el pasaje de Diego Maradona a Lionel Messi: del pibe al buen chico . ■■  Introducción C uando entre 2002 y 2008 escribí –y revisé– mi libro Fútbol y patria 1 , las conclusiones afirmaban que el discurso unificador de la nación parecía desvane cerse junto con el gran narrador, el Estado argentino, que a su vez no podía ser reemplazado por una sociedad civil debilitada o limitada a los reclamos sectoriales. El fútbol estaba privado por añadidura del último gran héroe, Diego Maradona, que había significado la continuidad del relato plebeyo, nacional y popular de la patria establecido por el peronismo; la ausencia de Maradona Pablo Alabarces: doctor en Sociología por la Universidad de Brighton, Inglaterra. Es profesor titular de Cultura Popular en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires ( uba ), en la que dirigió el Doctorado entre 2004 y 2010, e investigador principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas(Conicet). Es considerado uno de los fundadores de la sociología del deporte en América Latina, y entre sus libros se cuentan Fútbol y patria. El fútbol y las narrativas de la nación en la Argentina (Prometeo, Buenos Aires, 2002) y Resistencias y mediaciones. Estudios sobre cultura popular (con María Graciela Rodríguez, Paidós, Buenos Aires, 2008). En 2012 publicó Peronistas, populistas y plebeyos. Crónicas de cultura y política (Prometeo, Buenos Aires). Palabras claves: fútbol, género, patria, Bicentenario, Leonas, Pumas, Diego Maradona, Lionel Messi, Argentina. 1. 4ª edición corregida y aumentada, Prometeo, Buenos Aires, 2008. 29 T ema C entral Fútbol, leonas, rugbiers y patria. El nacionalismo deportivo y las mercancías implicaba la imposibilidad para el fútbol de proponer un relato nacional alternativo y lo condenaba a la tribalización, a que el peso desmesurado de sus fragmentos –los clubes, los microterritorios, las hinchadas locales– hiciera imposible la reaparición de cualquier narrativa unificadora. Ese relato queda ba, entonces, a cargo del mercado: las publicidades comerciales de productos directa o indirectamente relacionados con el deporte que proliferaban en la cultura de masas en ocasión de cada evento deportivo internacional: Copa del Mundo –Copa América, Juegos Olímpicos–. Esas publicidades insistían, por el contrario, en la permanencia del relato nacionalista: no verificaban la existencia de una nación, sino que proponían su deseo. Las publicidades recuperaban el peso de una tradición nacionalpopular, su permanencia en el imaginario, y la transformaban en mercancía. Pero los medios no pueden reemplazar la nación ni proponer ningún relato democrático, porque no pueden narrar los desgarramientos y los conflictos que construyen una sociedad realmente democrática; solo postulan la ausencia del conflicto como un horizonte imaginario que encubre la dominación en toda sociedad de clases. Así, el mercado se limitaba a constatar el deseo de nación –la necesidad de un discurso nacional-popular– y a reemplazarlo por mercancías: cervezas o teléfonos celulares que«unieran a la patria» detrás de una épica, al menos una deportiva, ya que no política. ■■  Las chicas y los machos En Fútbol y patria hice foco en una narrativa masculina de la nación, producida, reproducida, protagonizada y administrada por hombres… como la mayoría de los relatos nacionalistas. En el caso del fútbol argentino, la sobrerrepresentación masculina es tan agobiante que desplaza cualquier otra posibilidad, incluso la mínima existencia del fútbol femenino, que tiene una presencia muy débil en el país; en relación con la extensión del fútbol masculino, parece casi inexistente. Sin embargo, el análisis no puede obviar que el deporte más exitoso en el plano internacional de la última década en Argentina no es un deporte masculino: es el hockey sobre césped… femenino. Los datos son bastante claros en ese sentido. El fútbol argentino ha obtenido dos medallas doradas olímpicas en 2004 y 2008 pero, como es bien sabido, los Juegos Olímpicos en fútbol son una competencia de segundo nivel, con restricciones de edad(23 años) para los jugadores. A su vez, obtuvo tres copas Sub-20(2001, 2005 y 2007), lo que nuevamente significa un torneo de segundo nivel restringido a jugadores juveniles. Desde 1993 N ueva S ociedad 248 30 Pablo Alabarces el equipo de fútbol masculino de mayores no obtiene un título importante(ese año obtuvo la Copa América). Por su parte, el hockey femenino sobre césped obtuvo en esta década la medalla plateada en 2000 y 2012, así como dos medallas de bronce en 2004 y 2008; ganó además dos Copas del Mundo, en 2002 y 2010, y obtuvo el tercer puesto en 2006. Asimismo, ha ganado la medalla dorada en cuatro de los últimos diez Champions Trophy, una suerte de pequeña Copa Mundial que se juega todos los años. Por su parte, otros deportes masculinos a la vez exitosos y populares no alcanzan el mismo nivel de éxito: el rugby –sobre el que volveremos– domina el ámbito americano con holgura, pero solo ha alcanzado un bronce en la Copa del Mundo de 2007, que fue festejado como un triunfo. El básquetbol, de gran tradición local y rivalidades competitivas con otros países latinoamericanos –Brasil, Venezuela, Puerto Rico–, explotó en esta década con un segundo lugar en el Mundial de 2002; la selección argentina fue el primer equipo en vencer al Dream Team estadounidense y luego obtuvo la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Atenas, en 2004, y el bronce en Beijing en 2008. Esos éxitos internacionales son también mayores que los del fútbol: pero, nuevamente, no pueden equipararse a los del hockey femenino, los de las chicas . Mi uso de la palabra« chicas » no es despectivo, sino nativo: porque la palabra no designa, en el castellano argentino, a las pequeñas sino que remite ampliamente a las mujeres jóvenes, y fue utilizado hasta la saciedad por el entrenador de los exitosos equipos argentinos, Sergio«Cachito» Vigil, quien no encontraba otra forma de referirse a sus jugadoras que« las chicas ». En 2000, durante los Juegos de Sidney, las jugadoras decidieron autobautizarse, encontrar un sobrenombre que las identificara popularmente, o mejor, mediáticamente. Es cogieron el apelativo«Las Leonas», que se impuso pronto, e incorporaron en sus camisetas una imagen del animal –aunque, claro, sin indicación icónica del género–. La elección, aunque sus inventoras insistan en las características de garra y coraje del animal, hacía eco a la denominación del seleccionado masculino de rugby,«Los Pumas», así conocidos desde una memorable confusión en 1965. La camiseta del equipo tenía la figura de un yaguareté, un felino argentino; sin embargo, un periodista sudafricano la confundió con la de un puma, y tanto la prensa como los jugadores encontraron el nombre más simpático –y de mayor eficacia mediática– que el original. Sin embargo, no hay ningún tipo de narrativa nacional que pueda construirse –o que, al menos, haya sido construida hasta hoy– sobre las chicas del hockey argentino. Las Leonas, a pesar de ser el equipo deportivo argentino de mayor éxito internacional, no han sido soporte de argumentos nacionalistas. Más 31 T ema C entral Fútbol, leonas, rugbiers y patria. El nacionalismo deportivo y las mercancías © Nueva Sociedad/ Bruno Bauer 2013 N ueva S ociedad 248 32 Pablo Alabarces Las Leonas, a pesar de allá de ciertas operaciones de futbolización ser el equipo deportivo argentino de mayor éxito internacional, no han sido –por ejemplo, en los cánticos de sus seguidoras o en la presencia mediática de sus jugadoras–, no han sido objeto de la metonimia fundamental: la relación con la patria. soporte de argumentos Su presencia publicitaria es significativa: es nacionalistas. Más allá de ciertas operaciones de futbolización, no han sido objeto de la metonimia especialmente gráfica antes que televisiva, lo que habla de públicos más segmentados –femeninos y de clases medias y altas–. Aunque comparte sponsors con el fútbol, el básquetbol y el rugby –la empresa Adidas–, fundamental: la relación con la patria n no hay spots televisivos; mucho menos, alguno que proponga el relato nacionalista típico del fútbol. Hay una excepción, significativa pero a la vez limitada, y que se concentra en la mejor jugadora de la historia, Luciana Aymar, que ha sido elegida mejor jugadora del mundo durante siete de los últimos diez años por la Federación Internacional de Hockey ( fih ), una continuidad y unanimidad que solo Lionel Messi podría emular, y apenas en el futuro. En un spot de la bebida Gatorade, un magnífico gol de Aymar es narrado… por el relato en off con que el periodista Víctor Hugo Morales narró el segundo gol de Maradona en el partido contra Inglaterra en el Mundial de Fútbol de 1986. La leyenda final se limita a afirmar:«Gracias, Lucha[familiarmente, Luciana], por hacernos sentir así». Es decir: es apenas una manifestación de orgullo, y no una proclama que coloque a Aymar en el lugar del héroe deportivo patrio, constructor de significados nacionales. Aunque entre sus rivales pueda estar Inglaterra 2 . La única razón para que un equipo femenino tan exitoso no sea objeto y soporte de la narrativa nacional es el género. En la cultura deportiva, las mujeres no pueden cargar esos significados; pero esa imposibilidad es dependiente de una ley más amplia, según la cual la patria no puede narrarse en femenino. O las mujeres no pueden narrar la patria. Porque la imposibilidad no parece depender de la clase. El hockey femenino argentino es un deporte básicamente de clases medias y altas; sin embargo, en una cultura de masas en la que el deporte se ha vuelto una mercancía transclasista, eso no sería una objeción. Y esta afirmación se comprueba con 2. El spot puede verse en, fecha de consulta: 7/7/2012. 33 T ema C entral Fútbol, leonas, rugbiers y patria. El nacionalismo deportivo y las mercancías el ejemplo comparativo de otro deporte argentino duramente restringido a las clases medias y altas, como es el rugby. A pesar de esta restricción de clase, y de que los éxitos internacionales se limitan a un dominio continental francamente tedioso –los Pumas juegan las competencias americanas con equipos de suplentes, y aun así vencen con facilidad insoportable–, el rugby sí ha sido objeto de operaciones nacionalistas. Más aún: justamente por su colocación de clase, en tanto permitía la construcción de un relato nacional radicalmente antiplebeyo. Esos relatos circulan en dos zonas: la cobertura periodística y, nuevamente, las publicidades. Las primeras fueron especialmente abundantes durante la Copa del Mundo de 2007, desarrollada en Francia. Allí los Pumas, sorprendentemente, derrotaron al equipo local en la inauguración, para luego proseguir una campaña brillante que chocó contra los Springboks sudafricanos –finalmente campeo nes– en semifinales, para luego vencer de nuevo a Francia por la medalla de bronce. Esta campaña, sorpresiva e inédita –cuatro años antes los Pumas habían alcanzado con esfuerzo los cuartos de final como máximo éxito y habían sido eliminados en primera ronda en las copas anteriores–, llevó a la multiplicación de textos que proponían a los Pumas como un ejemplo nacional : esforzado pero respetuoso del fair play , rudo pero caballeroso, exitoso pero especialmente ejemplar en la derrota. Remarco la condición de caballeros : doblemente, eso significa masculino y antiplebeyo. Las publicidades, a su vez, insistían en esos significados, con dos ejes argumentales claramente nacionalistas: por un lado, la construcción de un todos nacional –los Pumas eran nuestros , de todos , por lo que podían funcionar como metonimia de la patria–; por otro, una de las imágenes más reiteradas era la de los miembros del equipo cantando el himno nacional antes de los partidos, entrelazados y emocionados, imagen claramente nacionalista y que fue replicada por las chicas del hockey. Una de las mejores publicidades es la de Adidas: distintas situaciones cotidianas, de trabajo o incluso de un parto próximo –es decir, masculinas y femeninas– que exigen coraje son acompañadas por la expresión«Soy un puma»; la última imagen, de un jugador extranjero a punto de marcar un try mientras la voz en off afirma«I am a puma», concluye en el tackle cerca del ingoal , mientras que la voz dice«No, I’m not». La condición puma , entonces, no solo se vuelve nacional en términos de género, sino que se radicaliza en la oposición con el adversario: nosotros –todos– somos pumas, ellos no lo son 3 . 3. Debo este análisis a Juan Branz y José Garriga Zucal, que leyeron con perspicacia estos avatares mucho antes de que se me ocurrieran. El spot puede verse en, fecha de consulta: 7/7/2012. N ueva S ociedad 248 34 Pablo Alabarces Sin embargo, como ya dijimos, la dependencia del relato nacionalista respecto de la victoria deportiva, especialmente en países con historiales exitosos, es rotunda. De ese modo, el rugby no puede construir un relato con tanta pregnancia como el futbolístico, a pesar de sus posibilidades. No es la clase aquí el obstáculo, sino el éxito. La clase funciona, por el contrario, como posibilidad: la de construir una narrativa nacional con eje en las clases medias. Y la otra posibilidad, claro, es el género: los Pumas son, ante todo, machos , viriles, valientes, irreductibles al dolor e incluso a la derrota. Las chicas no podían ni pueden, al menos aún, articular esos significados. Deben ganar, de ben seguir siendo mujeres –seguir siendo las chicas –, deben seguir imitando a los hombres y limitarse a ello. Y jamás soñar, siquiera, con ser las heroínas de la patria. ■■  La excepcionalidad del héroe Por su parte, la centralidad de la figura del héroe deportivo es, en el fútbol, decisiva, aunque encontremos hoy algunas tensiones de transformación. En Fútbol y patria dediqué muchas páginas a analizar la épica de Maradona, figu ra excluyente del relato patriótico del fútbol argentino durante dos décadas. Allí señalé, de manera esquemática, dos rasgos decisivos: su condición de articulador del viejo relato nacional-popular y plebeyo del peronismo, contemporáneamente con el declive político de esa narrativa, por un lado; y también, por el otro, que su salida de la escena deportiva cambiaba radicalmente la posibilidad misma del relato del héroe deportivo nacional-popular, por la imposibilidad de recrearlo, tanto deportivamente, en tanto jugador excepcional, como significativamente, por el contexto político-cultural en que se había producido. Maradona, concluí, era un índice del pasado, limitado solo a la memoria del mito y a la búsqueda del –imposible– heredero. Ya la Copa de 2006 mostraba algunas tensiones novedosas, en torno de dos nuevas figuras. Una de ellas era, obviamente, Lionel Messi: pero además de que no jugó en el equipo titular, sino solo como suplente ocasional, Messi presentaba varios rasgos anómalos, básicamente su origen de clase –las clases medias– y su formación como jugador europeo, ya que se había radicado en Barcelona a los 14 años. La otra figura era Carlos Tévez, de una extracción de clase cercana a la de Maradona –las clases populares del Conurbano bonaerense– sobremarcada por rasgos físicos(sus cicatrices producto de un accidente doméstico) y su apodo,«el Apache», en referencia a su nacimiento en el barrio Fuerte Apache, señalado como uno de los más peligrosos y violentos del Gran Buenos Aires. Cualquier disputa por la herencia del héroe fue, no 35 T ema C entral Fútbol, leonas, rugbiers y patria. El nacionalismo deportivo y las mercancías obstante, rápidamente clausurada por la eliminación argentina en cuartos de final y porque ambos jugadores no eran las figuras en torno de las que se or ganizaba el juego, a diferencia de la excepcionalidad maradoniana entre 1982 y 1994 y, especialmente, en 1986. Pero en 2010 las cosas cambiaron. No solo por la presencia de Messi y Tévez en el equipo titular; no solo por su condición de grandes figuras internacio nales; no solo por las expectativas en torno de su rendimiento –a pesar de que el equipo había tenido una campaña deplorable en la clasificación a la Copa y había alcanzado el último lugar clasificatorio en el último partido–. El cambio central fue la reaparición de Maradona, ahora como director técnico, a partir de 2009. Eso implicó una nueva puesta en escena de la concentración maravillosa de significados que permitía«el Diez», aunque ya no se tratara de un héroe deportivo, sino básicamente discursivo. Quiero decir: la actuación de Maradona era puramente lingüística, como entrenador o a través de sus declaraciones periodísticas. Lo que permanecía absolutamente clausurado era la posibilidad de la perfomance corporal, y la épica maradoniana se había construido centralmente en su actuación deportiva. Esa es la excepcionalidad del héroe deportivo: que no consiste meramente en discursos, sino también en una perfomance sostenida por el cuerpo, imposible de ser fingida; deudora del relato, claro que sí, pero imposible de ser creada como pura ficción. Sobre Maradona se había articulado una constelación de discursos –básicamente, como dijimos, la narrativa nacional-popular y plebeya–, pero esa articulación Maradona inundó el espacio era posible por el hecho incontrastable, duramente corporal, de su gol a Inglaterra en 1986 –entre otros–. Lo que ahora se volvía imposible. mediático con palabras e imágenes, muchas veces contradictorias, tendientes Pero la actuación discursiva fue muy productiva. Maradona inundó el espacio mediático con palabras e imágenes, mua desplazar la narrativa del héroe o los héroes en presente por la centralidad chas veces contradictorias, como siempre; fundamentalmente, tendientes a despladel héroe del pasado n zar la narrativa del héroe o los héroes en presente por la centralidad del héroe del pasado. Por otro lado, sus carencias tácticas como entrenador –nunca se supo a qué jugaban sus equipos y las marchas y contramarchas fueron infinitas, incluso durante un mismo partido– eran suplantadas por su condición incomparable de gran charlatán: las conversaciones técnicas eran reemplazadas por las invocaciones a la memoria, a la tradición, a la gloria o al compromiso social de los N ueva S ociedad 248 36 Pablo Alabarces jugadores.(Se supo que proyectaba, antes de los partidos, dramáticos videos en los que la exhibición de la pobreza argentina, por ejemplo, debía motivar a los jugadores a redoblar sus esfuerzos). Los resultados parecen indicar que sus intentos fueron vanos. Maradona era el técnico perfecto para la etapa pasional del fútbol argentino: su cultura futbolística parecía –parece aún– reducirse a la exhibición del desgarramiento y el esfuerzo de los jugadores y el aguante de sus hinchas. Además, superpuestos a la actuación maradoniana, aparecieron los discursos que reivindicaban su condición de mito nacional-popular. Si en 2002 habíamos hablado de Maradona como una suerte de Juan Perón posmoderno –la contiSi en 2002 habíamos nuación del peronismo por otros medios–, su reaparición en tiempos nuevamente pehablado de Maradona ronistas debía de manera necesaria evocar como una suerte de Perón posmoderno –la continuación del peronismo esa condición. El kirchnerismo gobernante desde 2003 había reinstalado en el debate público los viejos tópicos del peronismo tradicional, una vez superada su etapa por otros medios–, su reaparición en tiempos nuevamente peronistas conservadora de la presidencia de Carlos Menem en los años 90 4 . En un movimiento que volvía hegemónicos y estatales esos discursos, la figura clásicamente plebeya debía de manera necesaria y nacional-popular de Maradona venía evocar esa condición n como anillo al dedo para volver a articularlos en la escena deportiva. Así, se sucedieron los textos de columnistas oficialistas que glorificaban la continuidad plebeya de Maradona, destinada a conducir a los muchachos a la victoria popular en la Copa del Mundo. Pero, consecuentemente, en un momento en extremo binario del debate político, esa sucesión de textos laudatorios implicó la aparición de contradiscursos que, desprovistos de adulación por el viejo héroe, lo condenaban precisamente por su neooficialismo. Por supuesto, el debate no tenía mayor envergadura teórica. En algún momento, cuando la primera ronda de la Copa transcurría entre éxitos argentinos y a la vez brasileños, chilenos, paraguayos y uruguayos, un programa periodístico radicalmente oficialista llegó a proponer 4. El peronismo puede producir esa contradicción permanente: ser su propia derecha y su propia izquierda. Ser un populismo democrático en los años 40 y 50, ser la promesa de la revolución socialista en los 70, reprimir a sangre y fuego a su izquierda antes de la dictadura, convertirse en el mayor proceso conservador del siglo xx en los 90 y luego desmontarlo para reconvertirse en populismo democrático y progresista en el siglo xxi . Debato largamente estos procesos, incluida la figura de Maradona, en Peronistas, populistas y plebeyos , Prometeo, Buenos Aires, 2012. 37 T ema C entral Fútbol, leonas, rugbiers y patria. El nacionalismo deportivo y las mercancías la peregrina hipótesis de que esos resultados deportivos eran la consecuencia de la prosperidad latinoamericana frente a la decadencia económica de Europa –donde ya se sufrían los efectos de la recesión–. Como todos sabemos, las semifinales de la Copa las jugaron tres equipos europeos y uno latinoameri cano, luego de la derrota de todos los demás, a lo sumo, en cuartos de final. Y no había causalidad socio-político-económica detrás del hecho; apenas, haber convertido más goles unos que otros. Lo que ninguno de los actores de ese minidebate podía leer eran las transformaciones que habían experimentado tanto la sociedad argentina como el mismo Maradona; faltaba una buena reflexión teórica que las explicara, en tanto que el debate se limitaba a la superficialidad de un discurso periodístico que interpreta los hechos de la cultura futbolística como«reflejos» de lo social y lo cultural. Argentina ya no era la del primer Maradona, ni él podía ser el mismo: no solo por su condición de ex-jugador pasado de kilos, sino porque su plebeyismo nacional-popular había perdido toda la irreverencia que podía cargar en épocas neoconservadoras, para volverse parte de los discursos hegemónicos en los nuevos tiempos neopopulistas. Un incidente previo a la Copa prueba este cambio. La noche en que Argentina consiguió su clasificación al Mundial, el 14 de octubre de 2009, luego de una agónica victoria contra Uruguay en Montevideo, un Maradona descontrolado comenzó a proferir insultos en el campo de juego contra los periodistas que lo habían criticado. Un rato más tarde, ya sereno en la conferencia de prensa, respondió así la pregunta de uno de ellos: —Diego, ¿a quién dedicás esta clasificación?(…) ¿A los que no creímos en vos en su momento… a la familia, a los amigos? —Estás entre los aludidos… Yo tengo memoria, hermano. A los que no creyeron, a los que no creían… con perdón de las damas, que la chupen. Que la sigan chupando. 5 Las referencias homofóbicas y groseras de Maradona generaron un pequeño escándalo e, incluso, una sanción leve de la Federación Internacional de Fútbol Asociado( fifa ). Las condenas, provenientes de los periodistas y políticos conservadores y opositores, hicieron eje en la«mala imagen argentina» en el plano internacional y en la intolerancia con la crítica, que igualaban a un registro similar por parte del kirchnerismo gobernante. Maradona insultaba porque era oficialista, concluían, y porque volvía a mostrar su tradicional 5. El video puede verse en, fecha de consulta: 8/7/2012. N ueva S ociedad 248 38 Pablo Alabarces incultura, agregaban, con lo que exhibían de paso su racismo de clase 6 . Los apoyos, en cambio, recalaron en todos los lugares comunes del populismo: Maradona volvía a ser la reencarnación de las masas sublevadas del 17 de octubre de 1945, cuando naciera el peronismo, y sus insultos eran, apenas, prueba de su irreverencia frente al poder –aunque los destinatarios de las groserías no fueran esta vez el papa o los militares argentinos, sino modestos e irrelevantes periodistas deportivos–. Lo que ninguno podía leer es que el plebeyismo de Maradona se había vuelto una mueca desprovista de toda irreverencia. Que su lenguaje se limitaba a tributar a los códigos machistas del aguante , la lógica dominante de la cultura futbolística según la cual la condición de macho se Lo que ninguno podía leer comprueba en el enfrentamiento violento, y es que el plebeyismo de Maradona se había la superioridad se expresa en la metáfora de la penetración anal o el sexo oral. Que Maradona no cuestionaba más el poder; que vuelto una mueca desprovista simplemente lo reproducía, reproduciende toda irreverencia. Que su lenguaje se limitaba a tributar a los códigos do los lenguajes dominantes del macho. Cuando luego de la Copa fue despedido por la Asociación del Fútbol Argentino ( afa ), Maradona amenazó con implacables machistas del aguante n denuncias contra los poderosos responsables de su salida: pero estas se limitaron a señalar la traición de su viejo amigo, el ex-técnico Carlos Bilardo, quien lo había acompañado en la aventura sudafricana para luego avalar su despido. Su posibilidad transgresora estaba definitivamente cancelada: apenas le quedaba la queja o el exilio. Hoy vive en los Emiratos Árabes Unidos. ■■  El regreso de la máquina estatal Pero la mayor transformación había ocurrido lejos del fútbol, o al menos antes de él. En mayo de 2010, apenas un mes antes del comienzo de la Copa del Mundo, la Argentina celebraba el bicentenario de su independencia –en realidad, del comienzo del largo proceso de su independencia de España, que demoraría todavía una década de guerras–. El gobierno nacional, presidido por Cristina Fernández de Kirchner, lo festejó con importantes celebraciones callejeras que duraron varios días, incluyeron conciertos de música popular con la asistencia de millones de personas y remataron en un desfile de carrozas alegóricas que 6. Recordemos que Maradona siempre fue, para los grupos conservadores, apenas un«negrito». 39 T ema C entral Fútbol, leonas, rugbiers y patria. El nacionalismo deportivo y las mercancías proponía una versión de la historia argentina en clave nacional-popular y progresista, ante una concurrencia masiva y fascinada por el espectáculo. El éxito de las celebraciones fue descomunal –incluso los críticos más acérrimos del gobierno se llamaron a silencio, ante los millones de espectadores y participantes de los actos–; y muchos analistas coinciden en que el suceso marcó el comienzo de un crecimiento de la imagen positiva del gobierno que remató, poco más de un año después, en la reelección de la presidenta con 54% de los votos. No nos interesa aquí el análisis político del evento; tampoco su análisis estético –aunque habría bastante para hacer en este sentido–. Lo que nos resulta decisivo es que el acontecimiento marcó la reaparición del Estado como gran narrador de la patria. Si en Fútbol y patria insistí en que la relación del fútbol con las narrativas nacionales a comienzos del siglo xxi estaba marcada por el retiro del gran narrador de la mayor parte del siglo xx –y que, entonces, la figura de Maradona había agigantado su representación patriótica en su ausencia–, esta nueva presencia del Estado como productor de discursos de nacionalidad cambiaba todo el panorama. Creo que algo de esto afectó la posibilidad de que Maradona volviera a funcionar como centro patriótico en 2010; si su figura ha bía crecido hasta la desmesura en tiempos conservadores, quedaba desplazada –¿por redundante?– ante la reaparición del relato populista. Porque los festejos del Bicentenario significaban una suerte de coronación, de puesta en escena de masas, de una tendencia que venía de los siete años anteriores. El kirchnerismo, si aceptamos denominar así a los gobiernos de Néstor Kirchner y su esposa Cristina Fernández desde 2003, había propuesto una nueva validez para los discursos tradicionales del peronismo: el viejo relato nacional-popular, con cierta adecuación a los nuevos tiempos que incluía la condena de la década neoconservadora –aunque esta también hubiera sido peronista–. Esa nueva validez implicaba la afirmación explícita del retorno del Estado como actor central de la vida social y económica. Aunque esto no se verificara por completo –la organización económica siguió estando central mente en manos de las corporaciones privadas–, la afirmación fue estentórea: el Estado había regresado para cumplir las funciones que nunca debió haber perdido. Entre ellas, aun cuando esto no se dijera explícitamente, sus funciones narrativas. Nuevamente: el rol central del Estado como narrador patriótico en la sociedad argentina había retornado con fuerza, con una puesta en escena de masas sin precedentes. Ante eso, el fútbol no podía proponer discursos alternativos, N ueva S ociedad 248 40 Pablo Alabarces porque jamás lo había hecho, ni siquiera en tiempos conservadores. Cuando la figura de Maradona había permitido algún relato al menos autónomo, este había consistido en exhibir la continuidad del viejo relato nacional-popular del peronismo. Al retornar este a escena, y nuevamente propuesto por el Estado, como en los viejos y añorados tiempos del primer peronismo –que continúa funcionando como una suerte de En tanto los sentidos Edad Dorada de la Argentina moderna–, el de la patria habían vuelto a discutirse en fútbol no podía volver a encarnar ningún relato nacional eficaz. Apenas proponer su supervivencia como mercancía, a cargo, una los espacios políticos, al vez más, del mercado, con la publicidad cofútbol solo le quedaban las retóricas vacuas pero altisonantes mercial como gran soporte de sus textos. En tanto los sentidos de la patria habían vuelto a discutirse en los espacios políticos, al fútbol solo le quedaban las retóricas vacuas de los sponsors n pero altisonantes de los sponsors , que continuaron plagadas de los lugares comunes de las prédicas patrioteras. Un ejemplo máximo lo volvió a constituir un spot de la cerveza Quilmes, sponsor que analizáramos largamente en ambas ediciones de mi libro. El spot de 2010 mostraba imágenes cotidianas de público argentino en las calles, deteniendo su marcha y sus actividades para escuchar la voz en off de… Dios, que se proclamaba hincha argentino y auguraba buenos tiempos para la Copa del Mundo que se aproximaba. El fanatismo narcisista argentino se había profundizado hasta volverse psicótico 7 . ■■  Una conclusión falsa, o una redundancia A diferencia de Maradona –o de Pelé, o de Eusebio, o de Garrincha, o incluso de Johan Cruyff, los titanes futbolísticos de la modernidad–, los héroes futbolísticos contemporáneos pueden ser héroes, pero no pueden ser nacionales. Desprovistos de toda épica, son magníficas figuras del espectáculo, por lo que necesariamente se vuelven actores globales, desterritorializados o con una reterritorialización marcada por su club local, inevitablemente europeo, aunque en un futuro no muy lejano puedan ser también chinos. En consecuencia, los héroes futbolísticos contemporáneos, figuras claves del re lato nacionalista, no pueden ser hoy patrimonializados por un Estado nacional, 7. El spot puede verse en, fecha de consulta: 8/7/2012. 41 T ema C entral Fútbol, leonas, rugbiers y patria. El nacionalismo deportivo y las mercancías porque están sujetos a la lógica mercantil del espectáculo global y de la industria cultural, que el Estado nacional no puede, ni desea, transformar. Así como las transmisiones televisivas del deporte solo pueden ser capturadas por el Estado como mercancía aunque estatizada, y no como patrimonio democrático de la ciudadanía, los nuevos héroes son inclusive inmunes a esa estatización: no hay Estado que pueda pagarla, ni club que pueda usufructuarla. La figura de Messi debe ser analizada en ese marco. Porque juega simultáneamente en dos relatos: el patriótico –la posibilidad renovada de un héroe nacional– y el global –la estrella espectacular–. La revista Time , en su número de enero de 2012, presentó esa simultaneidad como tensión en su tapa:«Rey Leo: Lionel Messi es el mejor jugador de fútbol del mundo, posiblemente de todos los tiempos. ¿Por qué sus compatriotas no logran quererlo?» 8 . Cualquier respuesta implicaría asumir la afirmación como válida, validez que debe ser discutida. Por el género: no sabemos si las mujeres argentinas no lo aman ya… Y porque las presentaciones recientes de Messi en juegos disputados en el interior de Argentina revelan que su figura está creciendo en estima entre los hinchas provincianos. En Rosario, por ejemplo, los hinchas decidieron privilegiar su condición de nativo de la ciudad por sobre cualquier otra consideración moral o futbolística. Lo que Messi no puede ser, sin embargo, es una repetición de Maradona, y ese es el marco inmediato de interpretación. Porque lo que el relato heroico del deporte argentino espera de él es esa repetición: el héroe plebeyo nacional-popular que lleva la patria a la victoria. Como ya hemos señalado, esa repetición es imposible por varias razones: en primer lugar, de clase, porque Messi no es un plebeyo ni puede fingir serlo; no hay hambre ni pobreza en su historia. En segundo lugar, históricas: porque aunque jugara contra Inglaterra y convirtiera 43 goles, eso ya no ocurrirá cuatro años después de una guerra. En tercer lugar, políticas: porque una presunta construcción nacional-popular(que Messi vuelve imposible fuera de cualquier ficción fabricada) no ocurriría en contraste con un relato ausente, sino justo en su apogeo –como señalamos, el ciclo kirchnerista es precisamente nacional-popular–. En cuarto lugar, deportivas: si bien su calidad futbolística es igualmente excepcional(si no más), su formación está organizada en torno del famoso tratamiento para el crecimiento corporal que recibiera en Barcelona desde los 14 años, lo que lo sustrae de la épica del potrero y la escuelita –los lugares clásicos de la formación del futbolista argentino, el pibe – para impregnarlo 8.«King Leo: Lionel Messi is the best football player in the world, possibly of all time. So why won’t his countrymen love him?». N ueva S ociedad 248 42 Pablo Alabarces de la lógica de la fábrica europea –la Masía, la escuela catalana–, puro control y disciplina, lo que redunda en la clausura de ese relato. Y por fin, razones ampliamente morales: Messi no es carismático, limita su exhibición al guion que el espectáculo global le reclame –un guion abundante, por cierto, pero minuciosamente previsible y previsto–, casi no habla, es mudo: cuando habla, lo hace con el cuerpo, estrictamente en el juego. En resumen: de todas las condiciones de mito que Maradona presentaba, Messi tiene solo una. Nada menos que la condición excepcional de su juego: pero eso es ampliamente suficiente para hablar de fútbol y bastante insuficiente para hablar de mitos nacionalistas y narrativas patrióticas. Messi, entonces, desprovisto de los desgarramientos y los conflictos –y de la condición ple beya, radicalmente popular– de un Maradona, no puede articular ese relato deportivo de la patria. Aunque gane una Copa del Mundo, nunca será otra cosa que un buen chico . Pero nunca un pibe . Septiembre 2013 Barcelona Nueva época N o 102-103 REDESCUBRIR EL ESPACIO ATLÁNTICO Coordinado por Anna Ayuso y Elina Viilup ARTÍCULOS: Dorval Brunelle , Comunidades atlánticas: asimetrías y convergencias. Daniel S. Hamilton , Hacia una agenda de gobernanza para el Hemisferio Atlántico emergente. Paul Isbell , La energía en el Atlántico y el horizonte estratégico. Lorena Ruano , El comercio en la cuenca del Atlántico, 2000-2012: una visión panorámica. Christian Freres , Cooperación Sur-Sur: un elemento clave para el despegue del Atlántico Sur. Cintia Quiliconi , Modelos competitivos de integración en el hemisferio occidental: ¿liderazgo competitivo o negación mutua? Adriana Erthal Abdenur y Danilo Marcondes de Souza Neto, La creciente influencia de China en el Atlántico Sur. Pedro Seabra , Dinámicas de seguridad en el Atlántico Sur: Brasil y Estados Unidos en África. Juan Tovar Ruiz , La política europea de Obama y las relaciones transatlánticas. RESEÑAS DE LIBROS: Juan Pablo Soriano , Dilemas(y dificultades) de la integración regional. Francisco Pérez , Un ejemplo de gobernanza política: la política europea de energía. Valeria Marina Valle , Relaciones interamericanas: cooperación y conflicto. Revista cidob d’Afers Internacionals es una publicación cultural/académica trimestral de relaciones internacionales y desarrollo de la Fundación cidob , c/ Elisabets, 12- 08001 Barcelona, España, Tel.(+34) 93 302 6495. Se edita en formato impreso y digital. Página web:. Club Atlético Revolución Sankt Pauli, el equipo «anticapitalista» M ariano S chuster ¿Quién dijo que el fútbol es el opio de los pueblos? En la zona roja de Hamburgo hay un club que se define como antirracista , antifascista y antihomofóbico. En las gradas de su estadio cuelgan banderas con el rostro del«Che» Guevara. Es seguido por punks, prostitutas y poetas. En el fc Sankt Pauli todo es exótico: tuvieron el primer presidente de un club de fútbol que se declaró abiertamente homosexual, algunos de sus jugadores participaron en las Brigadas de Solidaridad con la Revolución Sandinista y otros han hecho pretemporadas en Cuba. Su merchandising lleva la consigna «Ama al Sankt Pauli, odia el racismo» y su financiación procede, casi íntegramente, del aporte de los socios. 1. Prostitutas, cabarets, avisos de neón, vagabundos y okupas. Un museo del sexo, decenas de bares donde la cerveza se impone por sobre el café. Ni rastros de las habituales tiendas de dulces que, en el imaginario colectivo, dominan las calles alemanas. Solo sexo, alcohol y desmesura. Estos son los extramuros del país de Kant, el rincón donde la civilización es resistida por heroicos ciudadanos en pie de guerra. La región lleva el nombre de Sankt Pauli. Y es la zona roja de Hamburgo. Su calle principal –Reeperbahn–, ubicada en las cercanías del puerto, es el sitio donde los Mariano Schuster: escritor y periodista, jefe de redacción del periódico socialista La Vanguardia . Este texto forma parte de un libro en preparación. Ha publicado Música para buenos salvajes (El Mono Armado, Buenos Aires, 2008) y La puta verdad (Continente, Buenos Aires, 2010). Palabras claves: fútbol, punk, anticapitalismo, antirracismo, Fußball-Club Sankt Pauli, Alemania. N ueva S ociedad 248 44 Mariano Schuster piratas hamburgueses anclan el exceso y la lujuria. Die sündige Meile (la milla del pecado), como se la conoce, vio nacer, entre otros, a los Beatles, entre gritos de éxtasis y mesas voladoras. El héroe de la ciudad no es un maestro de escuela, ni un viejo dirigente político, mucho menos un empresario. Es un vagabundo. Su nombre era Holger Hanisch, y es reconocido y recordado por su dedicación al activismo gay y por la fundación en el viejo hospital del Puerto del Cafée mit Herz (Café con Corazón), sitio de ayuda a los sin techo. Heavys sentimentales, punks románticos, prostitutas enamoradas. Eso es Sankt Pauli. 2. El fc Sankt Pauli es el equipo de fútbol de la ciudad y el club emblemático de la izquierda planetaria. El logo popular que lo identifica –un cráneo con los huesos cruzados– remite a los luchadores de esta ciudad portuaria. Fundado oficialmente en 1910, el Sankt Pauli no tiene como característica los éxitos deportivos ni los grandes resultados. ¿A quién podían importarle? Lo trascendente fue y es el apoyo de la clase trabajadora, el grito libertario de los compañeros de bar, cancha y rebeldía. Pese a su larga historia en la defensa de los más nobles ideales, el club comenzó a acrecentar su reputación de«equipo rebelde» desde la década de 1980, cuando sus directivos decidieron trasladar los terrenos del club al muelle de Sankt Pauli, en las cercanías de la zona roja. El traslado provocó el crecimiento de Cuando el equipo ingresa una novedosa afición en la que destacaban punks, vagabundos, seguidores del heavy en el campo de juego, los fanáticos cantan «Hell Bells», el tema de la metal, socialistas, comunistas y anarquistas; y en la que no faltaban prostitutas, cantautores y hombres de letras. banda heavy ac / dc ; ante cada gol convertido por sus jugadores estalla el 3. Sus estatutos lo definen como una aso ciación deportiva«antifascista, antirracista y antihomofóbica». Las camisetas de la tienda oficial rezan la consigna«Ama al Sankt tema de Blur«Song 2» n Pauli, odia el racismo». La venta de camisetas con nombres de los jugadores está terminantemente prohibida. Cuando el equipo ingresa en el campo de juego, los fanáticos cantan«Hell Bells», el tema de la banda heavy ac/dc; ante cada gol convertido por sus jugadores estalla el tema de Blur«Song 2». Los grupos musi- 45 T ema C entral Club Atlético Revolución. Sankt Pauli, el equipo«anticapitalista» cales Bad Religion y Asian Dub Foundation le declaran su amor. Turbonegro, la banda punk noruega, compuso un tema que es ya, para los fanáticos, un himno nacional. El área vip del estadio Millerntor no está reservada para magnates ni grandes empresarios, sino para los fanáticos, los Ultras del Sankt Pauli. La reputación del club crece a cada minuto y ya llega a tener más de 500 asociaciones de fanáticos en el mundo entero. 4. Hay quienes están convencidos de que no es necesario soñar con la sociedad comunista. Alcanza con simpatizar con el Sankt Pauli. Los socios del club parecen ser los obreros idealizados por Karl Marx. Ya no son dirigidos sino dirigentes. O ambas cosas, como corresponde a una relación dialéctica. Su poder es clave para mantener a los directivos en sintonía con los ideales y principios del club, y esto se verifica en las decisiones adoptadas durante los últimos años. La prohibición de publicidad en las pantallas gigantes de tv presentes en el estadio y la negativa del club a vender camisetas con nombres de jugadores para no favorecer el individualismo deportivo son decisiones adoptadas en consonancia con la lucha permanente de socios e hinchas. Otro suceso de destacada importancia es el que tuvo como protagonistas a las bellas y aguerridas simpatizantes del Sankt Pauli. Como buenas herederas de Rosa Luxemburgo, lucharon denodadamente por erradicar todo rasgo de machismo en las filas de su amado club. Hasta que, en 2002, consiguieron que la dirigencia retirase del estadio los carteles de publicidad de la revista masculina Maxim por considerarla denigrante para el género femenino. Pero la protesta de las socias fue más allá. El Susis Show Bar del Reeperbahn había conseguido hacerse de un palco en el estadio, pagando 65.000 euros por temporada. Cada vez que el Sankt Pauli metía un gol, las strippers se iban sacando la ropa. Si el equipo ganaba, se desnudaban por completo. Así, las jóvenes eran más protagonistas que los propios jugadores del club. La reprimenda no tardó en llegar: las socias denunciaron el acto como discriminatorio para su género y los socios, como discriminatorio para los hombres alejados del palco. ¿Por qué ellos no podían ver con claridad esos cuerpos? Finalmente, por la protesta de los aficionados, la dirigencia ordenó la supresión de los bailes nudistas durante los partidos. Dirigentes revolucionarios y socios en pie de guerra. Una combinación que distingue al Sankt Pauli. N ueva S ociedad 248 46 Mariano Schuster 5. El estadio Millerntor es la casa del Sankt Pauli. Cada fin de semana, los sim patizantes del club lo transforman en sinónimo de alegría, festejos y locura. En sus tribunas ondean las banderas piratas y trapos con la cara del«Che» En sus tribunas ondean las Guevara. Además, se exhiben pancartas desde lo más alto de los estribos con banderas piratas y trapos con cruces esvásticas nazis tachadas por la cara del«Che» Guevara. Se exhiben pancartas una línea roja. En el Millerntor los fascistas tienen la entrada prohibida. desde lo más alto de Construido entre 1961 y 1970, el estadio los estribos con cruces tuvo originalmente capacidad para 32.000 esvásticas nazis tachadas por una línea roja. Los fascistas tienen la espectadores y hoy vive un proceso de reconstrucción y ampliación. En 2011, los dirigentes del Sankt Pauli definieron la estrategia económica para lograr su coentrada prohibida n metido. No contrataron a especialistas en marketing ni en finanzas: simplemente lanzaron un bono contribución entre los socios del club para financiar las nuevas tribunas. El Bono Sankt Pauli 2011/2018, con un interés de 6% anual, se agotó en solo cuatro semanas. Más de 5.000 inversores rojos, financistas punks y econo mistas rebeldes dieron al Sankt Pauli una poderosa inyección económica.«Ni siquiera los más optimistas contaban con este éxito. Es un resultado magnífico para nuestro club y una maravillosa prueba de confianza de los inversores en la comisión directiva», afirmó el vicepresidente Tjark H. Woydt 1 . El estadio fue, sin embargo, objeto de polémicas entre los miembros del club. La decisión de rebautizarlo Wilhelm Koch en la década de 1970, en homenaje al ex-presidente del club, fue rápidamente revocada ante el conocimiento del hasta entonces ignorado dato de que Koch había formado parte del Partido Nazi. En 1999 la dirigencia adoptó la decisión de volver a su antiguo e histórico nombre: Millerntor. Y, por iniciativa de los socios, resolvió no modificar nunca más el nombre del estadio. 6. Sin embargo, una característica asemeja al Sankt Pauli al resto de los clubes de fútbol, y es la de poseer un equipo rival. Su antagonista es el Hansa Rostock, club con el que no manifiesta tanto una diferencia futbolística como ideológica. Rostock –una localidad ubicada a orillas del mar Báltico que fue sede de la industria naval y aeronáutica nazi y que luego pasó a formar parte de la Alemania 1.«El St. Pauli se financia con seis millones de euros de sus aficionados» en El Mundo , 9/12/2011. 47 T ema C entral Club Atlético Revolución. Sankt Pauli, el equipo«anticapitalista» comunista– es un bastión de la ultraderecha. Allí el neonazismo encuentra gran cantidad de apoyos y las bandas de skinheads dominan el espacio público. Toda una afrenta para los fanáticos del Sankt Pauli, que se dejan en cambio coloridas crestas punk que se tiñen cada vez más de rojo, acorde con las mentes que las sostienen. Deniz Naki, delantero alemán de padres turcos, se transformó en 2010 en uno de los máximos ídolos del Sankt Pauli, cuando al celebrar un gol se dirigió hasta la tribuna de los hinchas del Rostock –con el que se enfrentaban y en cuya cancha se disputaba el encuentro–, muchos de ellos neonazis, e hizo la señal de que les iba a cortar el cuello. Las cosas no terminaron allí. Apenas el partido hubo terminado, Naki decidió plantar bandera. Colocó una del Sankt Pauli sobre el césped del equipo rival. La historia entre el Sankt Pauli y el Rostock es para los primeros la historia de la«lucha de clases». Y en ella parece no haber conciliación posible. 7. Los dinosaurios se extinguieron hace 5.000 años, pero todavía quedan algunos en Hamburgo. Los hinchas del Sankt Pauli lo saben bien, porque vivieron a su sombra durante más de 50 años hasta que, con su poderosa afición y sus gestos rebeldes, lograron imponerse sobre esa especie destina da, sin dudas, a la desaparición. Los dinosaurios son los hinchas del Hamburger Sport Verein( hsv ), el otro club con el que los piratas mantienen una evidente rivalidad. El hsv es el histórico club de la región y se lo vincula al modo tradicional del deporte, a la comercialización y al capitalismo. En los partidos entre ambos clubes, los simpatizantes del hsv suelen colgar pancartas con la palabra Hass (odio), mientras que los punks anticapitalistas del Sankt Pauli responden con el insulto más grave que pueden propinar: «burgueses». La crítica se dirige contra un modelo de fútbol comercial y capitalista que el Sankt Pauli rechaza. Y que ni sus dirigentes ni sus socios están dispuestos a aceptar. 8. Quienes más han presionado por mantener el espíritu rebelde del club han sido los Ultras, los hinchas caracterizados del Sankt Pauli. Lejos de asemejarse a las hinchadas violentas de otros equipos, los Ultras se sienten pacifistas y antireaccionarios. Dentro del Millerntor hacen estallar a la afición con las can ciones de ac/dc y Blur. Sus gritos y cánticos se combinan con las banderas piratas y con estampas con la cara del«Che».«Somos antifascistas y antirracistas consecuentes», declaran. Fuera del estadio tienen un sitio de reunión: el Jolly Roger, un bar punk ubicado en Reeperbahn. Como guardianes de la épica y N ueva S ociedad 248 48 Mariano Schuster el cambio, ríen y gritan, entre cervezas, rememorando épocas más o menos gloriosas. Pero no es la gloria lo que los aglutina. Es la identidad de ser, contra viento y marea, idealistas y románticos. En el Jolly Roger, un domingo previo al partido en casa, se puede sentir el ánimo de los piratas del Sankt Pauli. Los borrachos se visten solemnemente para la ocasión con las insignias de la calavera de huesos cruzados, y el bar se muestra como un salón lleno de etiquetas, bufandas y productos del club. Antes, los rebeldes se reunían en cuevas o sótanos. Los revolucionarios organizaban acciones directas en pisos pequeños, fuera del alcance de la policía. Convocaban a sus amigos del exterior y en veladas internacionalistas preparaban la futura revolución mundial. Para los hinchas del Sankt Pauli no es necesario. Lo hacen en la libertad del Jolly Roger, convocando a los simpatizantes de los clubes hermanos: el Celtic, ligado a la izquierda escocesa, y el Livorno, vinculado a la tradición comunista italiana. 9. El Sankt Pauli no es solo fútbol. Sus valores –el antifascismo, el antirracismo, la tolerancia y la lucha contra la desigualdad– trascienden el campo de juego. Los vecinos de la zona roja lo saben bien. Ninguna organización de derechos humanos, ningún partido político de izquierda ni ninguna asociación civil ha salido a la calle a defender los derechos de las minorías sexuales y étnicas como lo han hecho los socios y simpatizantes del Sankt Pauli. Cuando faltan equipos médicos en los hospitales, cuando es necesario remodelar un cabaret o un bar de strippers , cuando hay que ampliar Para los vecinos del o mejorar las aulas de una escuela, cuando hay que restaurar las zonas Reeperbahn, el Sankt Pauli es una suerte de Cáritas exótico que ayuda a la más antiguas de la ciudad, allí están los piratas organizando partidos a beneficio. Y, durante la época inver nal, es frecuente verlos consiguiencomunidad de la que se siente parte. No precisan, además, rezar padrenuestros ni tocar do ropa y comida para los homeless y vagabundos y sacando a los niños de la intemperie. las puertas de la iglesia para Para los vecinos del Reeperbahn, el conseguir la solidaridad n Sankt Pauli es una suerte de Cáritas exótico que ayuda a la comunidad de la que se siente parte. No precisan, además, rezar padrenuestros ni tocar las puertas de la iglesia para conseguir la solidaridad. Alcanza con tomar unos tragos de cerveza y gritar por el club más importante de la izquierda mundial. 49 T ema C entral Club Atlético Revolución. Sankt Pauli, el equipo«anticapitalista» 10. Si el antirracismo y el antifascismo son las señas de identidad del club, no menos importante ha sido su constante política internacionalista. En 2006, cuando la Federación Internacional de Fútbol Asociado( fifa ) preparaba la Copa del Mundo que se celebraría en Alemania, los dirigentes e hinchas del Sankt Pauli –haciendo las veces de trotskistas conscientes de la necesidad de extensión de su revolución– se propusieron desarrollar un campeonato alternativo. Así como en el campo de la economía el Foro Social Mundial vino a ser la respuesta crítica al Foro Económico Mundial, la fifi Wild Cup (la Copa Salvaje de la Federación de Independientes del Fútbol Internacional) representó la acción contestataria al mundial oficial. El torneo contó con la participación de selecciones nacionales sin reconocimiento de la fifa , como las del Tíbet, Zanzíbar y Groenlandia. Y, por supuesto, contó con los piratas, que pasaron a llamarse, en esa competición, República de Sankt Pauli. La revolución –al menos la futbolera– no puede producirse en un solo país. Es por ello que en esta larga batalla internacionalista, los miembros y simpatizantes del Sankt Pauli han llegado a dar muestras de fraternidad inimaginables en el ámbito del deporte. En la década de 1980, varios jugadores del equipo se alistaron en las Brigadas de Solidaridad con la Revolución Sandinista y viajaron a Nicaragua para dar su apoyo al proceso dirigido por Daniel Ortega y Tomás Borge. En 2005 hicieron lo propio con Cuba, donde realizaron su pretemporada, que se coronó con un partido entre el Sankt Pauli y la selección de la isla rebelde, a través del cual los bucaneros pretendían expresar su solidaridad con el gobierno de Fidel Castro. Además, la colaboración de los piratas con la Welthungerhilfe, una ong alemana que apoya con alimentos a los ciudadanos de bajos recursos en el mundo entero, es creciente. Junto con ellos, el Sankt Pauli ha desarrollado campañas como«Viva con agua de Sankt Pauli», que permitió llevar agua embotellada a Ruanda y otros países de África. 11. Soy tan fiel a mi club como infiel a mis amantes. Mi club demuestra que se puede ser gay y viril. 2 No son las frases de un fan. No son las sentencias de un aficionado. Son las máximas del ex-presidente del Sankt Pauli, Corny Littmann, el primero en el mundo en declararse abiertamente homosexual y asumir su cargo vestido 2.«Tabú y pasión» en Rio Negro , 30/6/2006; Jorge Moreno:«El St. Pauli, un club distinto» en Depor.pe , 26/8/2010. N ueva S ociedad 248 50 Mariano Schuster de mujer. Littmann, que abandonó su puesto hace cuatro años, es otro ingrediente en la loca historia del club. Este empresario teatral vinculado al circuito under de Hamburgo cobró fama al celebrar el ascenso del Sankt Pauli a la primera categoría en el año 2010. El festejo no fue otro que una fiesta con bailes de fortachones y musculosos strippers y travestis, y con las putas del Reeperbahn como lujosas invitadas. A Littmann –que está casado con un tenor tunecino– también se lo pudo ver semidesnudo en una playa junto a quien era arquero del Sankt Pauli, Benedikt Pliquett, quien en lugar de cubrirse los genitales con un traje de baño tradicional lo hacía con una sunga con cabeza de chancho. En su gestión como presidente del Sankt Pauli, entre 2002 y 2009, Littmann consiguió sanear económicamente el club. Pero, sobre todo, logró darle aún más pimienta a su exótica cultura. 12. Al Sankt Pauli, la esencia obrera no le ha impedido soñar con lo más alto. Y por eso en 2010 logró ascender a la primera división de la Bundesliga. Y la exitosa campaña fue coronada con una catarata de festejos. Dado que este es un club rojo –y no solo por la pertenencia a la izquierda–, la empresa erótica Orion fabricó, como parte de las celebraciones, 20.000 preservativos con el escudo del Sankt Pauli. Los dirigentes del club se explicaron: hay que enseñarles a los ciudadanos la responsabilidad del uso de preservativos, la educación sexual es un pilar del club 3 . Aunque en solo un año volvieron a la segunda categoría, los bucaneros mantuvieron y realzaron su espíritu rebelde. El 14 de abril de 2012, durante un partido que el Sankt Pauli disputaba contra el Union Berlin en la carrera por el ascenso, el jugador pirata Marius Ebbers anotó un gol con la mano. Pero inmediatamente se arrepintió: se acercó al árbitro y pidió la anulación del tanto. Los dirigentes del Sankt Pauli defendieron al jugador: la ética es, para los bucaneros, una parte indispensable de la cultura deportiva. 13. «Es el equipo de la clase trabajadora», dice Butje Rosenfeld, ex-jugador del club 4 .«Hay cosas mucho más importantes que ganar. Lo necesario es que los obreros se sientan parte de las decisiones», acota Wolfgang, un hincha caracterizado 5 . Opiniones que revelan que el Sankt Pauli no es un equipo más. Es el club de los proletarios alemanes. 3. Der Übersteiger N o 103, 5/2011. 4. Quique Peinado:«Punk, anarquismo y condones para la Bundesliga» en Marca , 10/5/2010. 5. Der Übersteiger N o 98, 2/2010. 51 T ema C entral Club Atlético Revolución. Sankt Pauli, el equipo«anticapitalista» Según Oliver Bock, jefe de redacción del fanzine Der Übersteiger , el Sankt Pauli está logrando acercar al fútbol a muchas personas que uno no se imaginaría interesadas en este deporte. Los críticos del Sankt Pauli pueden argumentar que es solo una actitud fashion y cool y, de hecho, yo mismo conozco a muchas personas de izquierda a las que el Sankt Pauli les desagrada por esa razón. Pero hay que diferenciar entre el núcleo duro y los que acaban de subirse al carro. 6 Por eso, en un mundo en el que el fútbol es dominado por las grandes empresas y el capitalismo financiero internacional, el ejemplo del Sankt Pauli no parece menor. Como diría el«Che»: crear dos, tres… muchos Sankt Pauli. Esa es la consigna. 6. James Brennan:« fc St Pauli: a Symbol of Non-Conformity» en 4men Magazine , 15/7/2011, disponible en. Participación, poder y política en el fútbol argentino V erónica M oreira Discutir sobre el proceso de politización del fútbol implica reponer los significados que tiene la política desde el punto de vista de los protagonistas de ese espacio. Con ese objetivo, este artículo se centra en tres aspectos estrechamente conectados: el funcionamiento del campo político de las instituciones deportivas, la circulación y doble pertenencia de los políticos –que actúan simultáneamente en el fútbol y en alguno de los ámbitos de la política tradicional–, y, finalmente, las prácticas y estrategias que se desarrollan durante el tiempo electoral. D esde que el fútbol se convirtió en el gran espectáculo de masas y en el deporte más popular del país, los políticos argentinos se han acercado a él para promocionar su nombre. Es común encontrar a estas figuras parti cipando de la vida cotidiana de los clubes. Los casos de personalidades de la política tradicional que han ocupado o que ocupan cargos directivos en instituciones deportivas se extienden en el espacio y el tiempo. Esta doble pertenencia, como político y dirigente deportivo, no es un rasgo exclusivo del fútbol argentino. En otros países, donde el fútbol es el deporte de las mayorías(como práctica y consumo), la circulación de las elites en estos espacios también es posible. Verónica Moreira: doctora en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires( uba ). Es investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas(Conicet) y del Ins tituto de Investigaciones Gino Germani(Facultad de Ciencias Sociales, uba ) y docente de la carrera de Ciencias de la Comunicación en la Facultad de Ciencias Sociales( uba ). Palabras claves: fútbol, política, clubes, hinchas, Club Atlético Independiente, Argentina. 53 T ema C entral Participación, poder y política en el fútbol argentino No obstante, el fútbol argentino tiene una particularidad: los políticos que quieren ejercer funciones directivas en las instituciones deportivas deben ser elegidos por y entre sus afiliados. La vía para acceder a los puestos de con ducción es la intervención en los procesos electorales, que son voluntarios y convocan a miles de asociados. La base social de los clubes es amplia porque perdura en la mayoría de ellos la oferta de diversas disciplinas deportivas y distintas actividades sociales y culturales. Los procesos electorales permiten el despliegue de una serie de prácticas que los individuos próximos a estos eventos llaman«democráticas» y que refieren al armado de las campañas, la búsqueda de adhesiones de personalidades influyentes, la reunión y el arras tre de votos hacia un candidato a cargo de los referentes, la construcción de alianzas, la promoción de los candidatos a través de los medios de comunicación masivos y medios partidarios, entre otras. Discutir sobre la politización del fútbol implica reponer los significados que tiene la política desde el punto de vista de los protagonistas de dicho espacio. Para comprender las singularidades de la politización, nos centramos en tres aspectos estrechamente conectados: el funcionamiento del campo político de las instituciones deportivas, la circulación y doble pertenencia de los políticos –que actúan simultáneamente en el fútbol y en alguno de los ámbitos de la política tradicional– y, finalmente, las prácticas y estrategias que se desa rrollan durante el tiempo electoral 1 . ■■  Apuntes sobre el campo político El campo político de los clubes funciona bajo el mando de una lógica doble: una interna y otra externa. La primera reenvía a la disputa que protagonizan quienes están interesados en«hacer política». Los dirigentes juegan en un espacio que está signado por la competencia con sus adversarios. Quienes gobiernan el club traban luchas constantes contra los representantes de las agrupaciones políticas rivales que tienen como meta acceder al poder político que ellos ostentan. De esta forma, oficialistas y opositores ponen en juego sus habilidades para mantener o ganar posiciones en el terreno. El campo político es un campo de tensión, donde se producen luchas y discusiones, alianzas y oposiciones; es, en palabras de Pierre Bourdieu,«el lugar en que 1. Los datos que sustentan el análisis responden a un trabajo de campo realizado en una institución deportiva de reconocida trayectoria en el fútbol nacional y a una investigación que estamos desarrollando sobre los clubes de la primera división de los torneos organizados por la Asociación de Fútbol Argentino( afa ), con sede en el Instituto de Investigaciones Gino Germani de la uba . N ueva S ociedad 248 54 Verónica Moreira se generan, en la competencia entre los agentes que en él se encuentran involucrados, productos políticos, problemas, programas, análisis, comentarios, conceptos, acontecimientos, entre los cuales los ciudadanos comunes, reducidos al estatuto de‘consumidores’, deben escoger» 2 . El espacio de lucha de los dirigentes debe estar comunicado con las demandas de aquellos que reciben sus decisiones. Los profesionales del campo político mantienen una relación indisociable con el público. Para evitar profundos cuestionamientos a sus gestiones, los dirigentes precisan que sus discursos y acciones concuerden en algunos puntos con las expectativas de una Frente a los magros comunidad de referencia 3 formada por los soresultados deportivos, cios o hinchas del club 4 . las demandas recaen no solo sobre el cuerpo Los dirigentes toman medidas que abarcan múltiples asuntos, que van desde mantener el técnico y los jugadores, sino también sobre los directivos n precio de la cuota social, mejorar las condiciones del estadio, realizar inversiones en el fútbol profesional o producir contrataciones del cuerpo técnico, hasta organizar festejos conmemorativos para mantener viva la tradición. Especialmente en torno del desempeño futbolístico, los hinchas esperan que los resultados del equipo sean positivos. Frente a los magros resultados deportivos, las demandas recaen no solo sobre el cuerpo técnico y los jugadores, sino también sobre los directivos, que son los responsables de elegir a los primeros. Los debates sobre lo correcto y lo incorrecto, lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto nos llevan a pensar en las moralidades. El término está en plural de forma deliberada porque eso nos permite plantear la diversidad y convivencia de repertorios morales distintos en este mundo social; repertorios morales que cobran relieve a lo largo del tiempo de modo contextual. Junto con las apreciaciones positivas construidas en términos absolutos sobre las bondades del«buen dirigente», basadas en valores tales como la honestidad, el trabajo, la transparencia o el esfuerzo, conviven apreciaciones más ambiguas y contradictorias que dinamizan y relativizan este modelo. Cuando los hinchas creen que 2. P. Bourdieu: O poder simbólico , Bertrand, Río de Janeiro, 2007, p. 165. 3. Sabina Frederic: Buenos vecinos, malos políticos. Moralidad y política en el Gran Buenos Aires , Prometeo, Buenos Aires, 2004. 4. Usamos las categorías«hincha» y«socio» de manera indistinta porque ambas marcan la posición asimétrica en relación con los dirigentes, pero sabemos que el vínculo es más complejo. Hay hinchas que no son socios y socios que se afilian para practicar deportes, pero no son sim patizantes del equipo de fútbol del club. En nuestro trabajo de campo, las personas con las que interactuamos respondían a ambas categorías. 55 T ema C entral Participación, poder y política en el fútbol argentino sus expectativas(generalmente futbolísticas) son respetadas, algunos llegan a contemplar los arreglos personales de los dirigentes como un margen de acción que estos tienen. Los hinchas«hacen la vista gorda» sobre los negocios que concretan los directivos con recursos de la institución. En corrillos, se dicen frases como:«roba pero hace»,«roba pero trabaja»,«con este[por un político de mala fama] no nos vamos al descenso». El fútbol es el centro que articula las identidades, los deseos, las ilusiones de los aficionados. Por eso, cuando los resultados no acompañan al equipo, sobre esos mismos dirigentes caen comentarios tales como«ladrón»,«corrupto»; o juicios morales sobre su vida privada:«abusa de las drogas»,«le gusta ir al casino», etc. Las evaluaciones morales cambian dinámicamente de acuerdo con las situaciones. Las derrotas consecutivas ponen de manifiesto las apreciaciones ne gativas de los hinchas y estas van minando poco a poco la credibilidad de los directivos. Estos últimos son particularmente sensibles a los escándalos y rumores;«de ahí, toda la prudencia, todos los silencios, todas las disimulaciones, impuestas a las personalidades públicas incesantemente colocadas delante de la tribuna de la opinión, por la preocupación de no decir y hacer nada que pueda ser recordado por los adversarios» 5 . ■■  Circulación de elites y entrelazamiento de campos Los políticos reconocidos –de distintos niveles de la política tradicional– pueden otorgar su apoyo a un candidato, así como también presentarse ellos mismos como aspirantes a los puestos directivos. Es común observar personalidades de otros campos que se involucran como protagonistas en el escenario institucional en virtud del reconocimiento adquirido previamente. Ellos reconvierten su fama y prestigio en recursos útiles 6 para intervenir en el deporte. Así, en las listas de candidatos encontramos a socios notables, como artistas, conductores de televisión, sindicalistas o funcionarios, entre otros. El reconocimiento sirve como plataforma para sortear rápidamente los obstáculos que se les presentan a los socios que quieren acceder al poder y gozan de menos visibilidad. Los políticos que consiguen ocupar puestos de dirección en un club de fútbol generan una doble pertenencia: en representación de la institución y en representación del espacio del que provienen. Ellos agilizan la articulación 5. P. Bourdieu: O poder simbólico, cit., p. 189. 6. Ibíd. N ueva S ociedad 248 56 Verónica Moreira entre dichos espacios sociales; articulación que está constituida por«aquellos mecanismos conectivos que funcionan entre los distintos componentes de un sistema social y que canalizan la transmisión de la acción social y la circulación de bienes y servicios» 7 . Una persona influyente, simultáneamente posicionada en distintas esferas de actuación, puede activar una línea –de las múltiples conexiones y contactos que posee– para solucionar problemas que afectan a la institución deportiva que representa 8 . Ilustramos esto con un caso particular. El ingreso de Juan Manuel García 9 a la política institucional del Club Atlético Independiente(en la provincia de Buenos Aires) se oficializó en abril de 2005 cuando la lista encabezada por un joven empresario ganó las elecciones por un pequeño margen. García ya era un reconocido sindicalista de uno de los gremios más poderosos de Argentina y un referente de la Confederación General del Trabajo( cgt ). El dirigente ingresó al club junto con su hijo Pedro y otro miembro del sindicato para ocupar distintos cargos y funciones.«Los sindicalistas», como eran conocidos en el club, se abocaron principalmente a la administración del predio Santa Rita, un complejo de varias hectáreas que estaba destinado al entrenamiento del equipo profesional y de las categorías inferiores de fútbol. Allí, se pusieron en marcha distintas obras administradas por ellos: arreglos en la confitería y en el sector de los vestuarios y la construcción de dos oficinas y una sala de prensa. Como los jugadores de las categorías inferiores, que provenían en su mayoría de otras provincias, residían en el complejo, fue un acierto de los sindicalistas hacer del lugar un espacio más confortable con sala de juegos, video, internet y televisión. Juan Manuel García ayudó a refaccionar las instalaciones del predio Santa Rita y también logró un acuerdo para comprar las tierras de dicho lugar. Independiente alquilaba desde hacía varios años el predio a la Coordinación Ecológica del Área Metropolitana Sociedad del Estado(Ceamse) 10 . La intervención de García logró un objetivo que hasta el momento no había sido posible: la posesión definitiva de las tierras. Esto permitió no solo mantener el centro de entrenamiento, sino también incrementar los bienes patrimoniales del club. Para que la Ceamse accediera a vender las tierras, fue necesaria la 7. Esther Hermitte y Leopoldo Bartolomé:«Introducción» en Sidney M. Greenfield, E. Hermitte, L. Bartolomé et al.: Procesos de articulación social , Amorrortu, Buenos Aires, 1977, p. 10. 8. Eric Wolf:«Relaciones de parentesco, de amistad y de patronazgo en las sociedades complejas» en Michael Banton(comp.): Antropología social de las sociedades complejas , Alianza, Madrid, 1980. 9. Nombre de ficción. 10. Se trata de una empresa encargada del transporte, la disposición y la recuperación de residuos. 57 T ema C entral Participación, poder y política en el fútbol argentino intervención de un contacto o«un amigo» influyente de García: el goberna dor de la provincia de Buenos Aires. La vinculación de García con la máxima autoridad del Estado provincial permitió que se efectivizara la compra del terreno. El club quedó así conectado con este espacio político por la mediación que ejerció un hombre destacado, que se encontraba posicionado simultáneamente en distintas esferas de actuación, la deportiva y la sindical. La compra y el mejoramiento del complejo fue un proyecto impulsado por los dirigentes que benefició a los socios y que volvió hacia los primeros en forma de crédito y prestigio. La exhibición de la capacidad de«hacer algo» para el fútbol es un recurso para ganar reconocimiento político en el mundo de los dirigentes y entre los hinchas. Existe una relación estrecha entre el reconocimiento político y la importancia de la exhibición de las obras públicas que se realizan. Mostrar la utilidad de las obras permite a los políticos construir o conservar una posición de liderazgo 11 . La capitalización de la participación en un club de fútbol puede fortalecer la posición de poder o impulsar la carrera de los dirigentes que quieren probar suerte en el espacio de la política tradicional. Desarrollar una tarea exitosa en un club de fútbol –particularmente si es popular– repercute en forma positiva en la construcción de la imagen de los dirigentes. Estos pueden reconvertir su fama y prestigio en recursos útiles para la participación en espacios de poder alternativos. Es común que los dirigentes con trayectorias exitosas sean convocados como funcionarios del Estado (municipal, provincial o nacional) o como candidatos de los partidos políticos; o que impulsen sus propias carreras para acceder a los cargos públicos. El modelo paradigmático de ascenso a la política tradicional a través del El modelo paradigmático de ascenso a la política tradicional a través del fútbol ha sido el del empresario Mauricio fútbol ha sido el del empresario Mauricio Macri –miembro de una de las Macri –miembro de una de las familias familias más acaudaladas más acaudaladas del país–, quien asumió como presidente del Club Atlético Boca Juniors en 1995. El empresario del país–, quien asumió como presidente del Club Atlético fue reelegido posteriormente en 1999 y Boca Juniors en 1995 n 11. Marcos Otávio Bezerra: Em nome das«bases». Política, Favor e dependencia pessoal , Relume Dumará, Río de Janeiro, 1999. N ueva S ociedad 248 58 Verónica Moreira 2003. Durante estos años, el club logró triunfos deportivos nacionales e internacionales. Simultáneamente,«Boca» se impuso como una marca registrada en el mercado global gracias a una serie de tácticas provenientes del marketing deportivo. Macri ganó las elecciones de 2007 como jefe de gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El empresario aprovechó la popularidad alcanzada en el club con mayor cantidad de hinchas en Argentina para lanzar su carrera en el escenario de la política nacional, poniendo en juego un bien que otorga créditos en la competencia electoral.«Lo popular» es un bien en disputa en el campo político, un bien que trae compensaciones como la estima o simpatía y posibles ganancias para una futura elección 12 . Finalmente, en torno de la relación entre fútbol y política, retomamos a Esther Hermitte y Carlos Herrán para decir que existen distintas formas que permiten la captura de recursos en beneficio de una población. Por ejemplo, la acción de un funcionario que cumple un papel central en la adjudicación de los recursos y genera un tratamiento preferencial hacia el club de pertenencia. Frente a los recursos del Estado, que siempre son escasos en relación con las demandas y necesidades de la población, el articulador procura una situación favorable para el grupo social con el que se identifica desviando recursos económicos y servicios del espacio que domina 13 . En nuestro caso, es habitual que los políticos que no actúan en el campo deportivo ayuden a los clubes con los que tienen afinidad. Esto puede traducirse en colaboración de distinto tipo: aceleración de trámites burocráticos, asesoramiento sobre un proyecto, circulación de información, entrega de materiales, contacto con personas influyentes, etc. Considerar la dimensión de los sentimientos y la pasión de los políticos en relación con el fútbol nos permite pensar en motivaciones alternativas que conviven con las motivaciones más instrumentales señaladas arriba sobre las ganancias en el juego político. ■■  Prácticas y estrategias de la política electoral ¿Cómo es pensada y actuada la política por los individuos involucrados en una institución social y deportiva? Es necesario hacerla«carne y sangre» en los actores. Las campañas electorales son momentos ideales para observar las prácticas y estrategias que se despliegan para apoyar a un candidato. La política cobra notoriedad en la cotidianeidad de las instituciones. 12. P. Bordieu:«Los usos del pueblo» en Cosas dichas , Gedisa, Barcelona, 1998. 13. E. Hermitte y C. Herrán:«Sistema productivo, instituciones intersticiales y formas de articulación social en una comunidad del Noroeste argentino» en S.M. Greenfield, E. Hermitte, L. Bartolomé et al.: ob. cit. 59 T ema C entral Participación, poder y política en el fútbol argentino © Nueva Sociedad/ Bruno Bauer 2013 N ueva S ociedad 248 60 Verónica Moreira Como parte de la batería de estrategias para promocionar una lista, el candidato a presidente busca adhesiones de personalidades influyentes, que ge neran con su apoyo público los votos de otros socios. El significado de una adhesión es un gesto de identificación con alguna de las agrupaciones políti cas en pugna y, más que una decisión individual, es un proceso que involucra a unidades sociales más amplias.«La búsqueda de adhesiones no pasa por la caza del elector indeciso[sino por la d]el elector de voto múltiple(por su inser ción define su propio voto y el de personas a él vinculadas por algún tipo de lealtad)» 14 . Asociar la figura del candidato a personas distinguidas(ex-jugadores, ex-dirigentes, empresarios exitosos, políticos respetados, artistas o conductores populares) ayuda para la construcción de una imagen y reputación positivas. La asociación funciona como un capital personal pues remite al universo de las relaciones sociales con individuos notables que el candidato posee. En el tiempo electoral, el capital social es altamente estimado. Este refiere a la red de conocidos(amigos, vecinos, parientes y compañeros afiliados del club) que un individuo puede direccionar para apoyar a un candidato en particular. En términos de los actores,«mover gente»,«tener socios»;«arrastrar»,«tener una tropa», «reunir» son acciones que incrementan y fortalecen la posición de los interesados en hacer y participar de la competencia política en una institución deportiva. El capital social es el que muestran los socios politizados que quieren tener una oportunidad en el juego político y, particularmente, en el armado de las listas definitivas de candidatos a los distintos puestos 15 . En este proceso, ciertos individuos funcionan como mediadores pues movilizan los votos de los afiliados hacia los candidatos y consiguen de ellos favores para los electores(entradas para un partido, el«blanqueo» del carnet 16 , un trabajo, contactos). Distintos socios pueden oficiar de mediadores en la trama política del club. Entre ellos se encuentran los que por su posición tienen seguidores naturales: los líderes y ex-líderes de la hinchada 17 y los referentes de los barrios que componen este grupo singular. 14. Moacir Palmeira:«Política, facciones y votos» en Ana Rosato y Fernando Balbi(eds.): Representaciones sociales y procesos políticos. Estudios desde la antropología social , Antropofagia, Buenos Aires, 2003, p. 40. 15. La composición de la Comisión Directiva varía de acuerdo con los estatutos de los clubes. Los cargos de mayor visibilidad y reconocimiento son los de presidente y vicepresidente(dos o tres, según las instituciones). La cantidad de secretarios también es variable(secretario general, administrativo, de prensa, deportes, etc.). A ellos se suman los vocales titulares y suplentes. 16. Saldar la deuda de la cuota social que el socio tiene con el club. 17. La hinchada o barra es un grupo organizado de hinchas que hace de la violencia un signo de su identidad. Los hombres que integran este grupo la valoran positivamente y la violencia funciona como una marca que incluye a los hinchas en un mismo colectivo. El«aguante» es una categoría polisémica que conjuga distintos significados. En este trabajo, nos referimos al aguante como enfrentamiento corporal. 61 T ema C entral Participación, poder y política en el fútbol argentino Las ayudas en un sentido u otro dependen de las lealtades, los arreglos y las negociaciones que se crean o refuerzan en el periodo de elecciones. El proceso de apoyos es complejo y dinámico y da como resultado«cadenas de apoyo o conjuntos de acción» 18 , que se arman en torno de ciertos individuos que tienen la capacidad de reunir y arrastrar votos hacia el candidato. Los conjuntos de acción o facciones son grupos no permanentes que cobran forma y notoriedad durante las campañas y elecciones. Este es un periodo que habilita las segmentaciones de El proceso de apoyos los grupos sociales existentes y la adhesión a candidatos distintos. es complejo y dinámico y da como resultado Un último caso para ilustrar este proceso. La «cadenas de apoyo hinchada de Independiente, que es un grupo que está compuesto por distintas unidades o barrios liderados por referentes y que cuenta o conjuntos de acción», que se arman en torno con una organización piramidal a cargo de de ciertos individuos n los jefes, se dividió durante las elecciones de 2005 en dos facciones porque los hinchas con mayor poder apoyaron a candidatos distintos. Los jefes y un conjunto selecto de hombres brindaron su apoyo al candidato de la agrupación política tradicional del club, mientras que el referente de un barrio de la hinchada, que era afiliado del sindicato dirigi do por Juan Manuel García y su hijo, apoyó al candidato opositor. El joven empresario que encabezaba esta lista era aliado de los sindicalistas. Ambas facciones realizaron trabajos de campaña de diverso tipo. Las actividades parecían estar sujetas a un contrato entre las partes basado en la apropiación diferencial del espacio físico del municipio donde estaba el club, y en la división de las tareas a realizar. Los jefes de la barra usaron un micro pintado con colores atractivos, que se trasladaba hasta las puertas de los distintos estadios de fútbol. Desde allí, transmitían por un altavoz el tema musical de la campaña de su candidato. Los hinchas solían mezclarse entre el público para repartir los folletos con la foto del político y su proyecto de gobierno. Mientras estos realizaban un trabajo de mayor exposición, los sindicalistas se limitaron a hacer pintadas y a colgar pasacalles en las vías de acceso a los recintos deportivos. Cuando el proceso electoral finalizó, las facciones perdieron visibilidad. El candidato de los sindicalistas ganó la votación, pero esto no implicó un cambio de 18. Adrian Mayer:«La importancia de los cuasi-grupos en el estudio de las sociedades complejas» en M. Banton(comp.): ob. cit. N ueva S ociedad 248 62 Verónica Moreira poder en la hinchada. Sus seguidores continuaron ingresando en los estadios como miembros de la barra con entradas gratis, ubicándose en la tribuna en el lugar de costumbre –detrás del arco–, colgando del alambrado la tradicional bandera con el nombre del sindicato y respetando la posición subordinada en relación con los jefes 19 . Los hinchas realizan tareas altamente valoradas en la división del trabajo político, convirtiéndose en valiosos aliados de los dirigentes. Por ejemplo, son convocados por los candidatos para realizar tareas tales como pintar las paredes de la ciudad con el nombre del aspirante a la presidencia de la institución deportiva. Esto implica no solo el hecho de pintar y producir una inscripción política, sino también apropiarse de las paredes pintadas por el grupo del candidato opositor para imprimir un nuevo texto. La apropiación de las paredes ajenas y la defensa de las propias pueden generar entre los integrantes de los grupos rivales enfrentamientos físicos o acuerdos de una división territorial del espacio. En caso de enfrentamiento, los hinchas muestran sus habilidades en la lucha y las destrezas corporales adquiridas y ejercitadas en«los combates» –peleas– contra las hinchadas rivales. No obstante, los hinchas no se destacan solo por el aguante, sino también por su capital social. Los hinchas bien posicionados en la estructura jerárquica de la hinchada tienen la capacidad de movilizar recursos entre los sectores que conectan. Los hinchas mediadores pueden responder al llamado de un patrón(candidato) para volcar hacia él los votos de otros hinchas. Finalmente, es importante destacar que los favores electorales responden a un periodo particular que se inserta en una cadena de reciprocidades de tiempos más largos. Las relaciones de reciprocidad no se reducen al tiempo de la política, ni deben entenderse únicamente como«favores por votos» o «favores por dinero». En algunos casos, es posible observar que la movilidad de recursos hacia un candidato está en correspondencia con una«obligatoriedad formal y moral» 20 entre los actores, que excede la campaña electoral. 19. En la hinchada se desarrolla un sistema de intercambios mutuos muy complejo. Los jefes(o el jefe) deben conseguir y distribuir entradas gratis y proveer micros para que los hinchas viajen a los estadios visitantes. De los jefes también se espera que en situaciones de detención policial y hospitalización presten algún tipo de ayuda. A cambio, los hinchas muestran que están preparados para las peleas, que son fieles seguidores del equipo y que respetan a sus líderes. Actual mente, la hinchada de Independiente sufre un proceso de fragmentación interna que da como resultado la existencia de dos barras enfrentadas a cargo de sus respectivos jefes. 20. Marcos Otávio Bezerra: Em nome das«bases». Política, favor e dependencia pessoal , Relume Dumará, Río de Janeiro, 1999, p. 17. 63 T ema C entral Participación, poder y política en el fútbol argentino ■■  Palabras finales sobre la politización La política, lejos de ser un fenómeno que invade y contamina el campo futbolístico, es un elemento que lo constituye dinámicamente. En este trabajo presentamos algunas de las dimensiones que nos permiten hablar de la politización del fútbol. Analizamos el funcionamiento del campo político de las instituciones deportivas, la circulación y doble pertenencia de los políticos –que actúan simultáneamente en el fútbol y en espacios de la política tradicional– y, finalmente, algunas prácticas y estrategias desarrolladas durante el tiempo electoral. Pensar la relación entre el fútbol y estas dimensiones nos permitió mostrar cómo la política es parte constitutiva del estado actual del campo del fútbol 21 . Asimismo, reflexionar sobre la relación entre el fútbol y otros espacios so ciales no tuvo como finalidad pensar en la existencia de universos estancos, autónomos y separados, sino en los múltiples cruces, intersecciones y profundidades de una realidad compleja que se puede dividir analíticamente en campos. El fútbol es una arena simbólica privilegiada donde pueden leerse rasgos de nuestra sociedad. En este sentido, el trabajo deja un desafío: buscar las continuidades y las rupturas entre los procesos políticos de los clubes y aquellos que signan la política de un ámbito más amplio; comparación que no debería perder de vista la especificidad que tiene la política en dichas instituciones. La mirada comparativa entre las prácticas político-deportivas(arrastre de votos, construcción de prestigio, formación de facciones) y las que se desarrollan en el marco de la política tradicional es una línea de investigación pendiente para un futuro desarrollo. La respuesta excede el repertorio de este trabajo, pero su formulación contribuye a plantear y pensar cómo a través del fútbol podemos analizar relaciones, valores y procesos que signan el rumbo social. 21. Una dimensión que no hemos trabajado aquí es la relación entre el fútbol y la política pública. Fútbol y altura La dramática historia de La Paz y el fútbol boliviano C arlos D. M esa G isbert Desde fines de los años 90 ha emergido un debate alrededor del juego de partidos internacionales a más de 2.500 o 3.000 m.s.n.m. En varias oportunidades, la fifa planteó un veto a la altura para luego echarse atrás. El último intento fue a mediados de la década de 2000, cuando Evo Morales –primer presidente indígena de Bolivia y jugador aficionado– encabezó una campaña internacional contra el veto. En este artículo, se despliega un amplio análisis sobre las relaciones entre fútbol y altura: mediante razones históricas, sociales, culturales y médicas se argumenta en favor de la universalidad del fútbol, que se juega en varias«zonas extremas» del globo. M arco Antonio«el Diablo» Etcheverry recibe un pase de Gustavo Quinteros, marcador central, toma la pelota al borde del círculo central. Encara hacia el arco y con varios toques y un par de fintas llega al área brasileña, lo espera Valber. Es el 25 de julio de 1993, segundo partido eliminatorio de Bolivia en el camino al Mundial de Estados Unidos. El encuentro se juega en La Paz, en el ya mítico estadio Hernando Siles, a 3.577 m.s.n.m. Etcheverry forcejea con el defensor brasileño, es un duelo de fuerza y talento, ambos jugadores llegan casi al borde de la línea final, a la derecha del arco defendido Carlos D. Mesa Gisbert: historiador, periodista y político. Fue presidente del H. Congreso Nacional, vicepresidente y presidente de Bolivia. Ha desarrollado una larga carrera periodística en prensa, radio y televisión y es autor de más de una decena de libros y un centenar de documentales para cine y televisión. Ha recibido el Premio Internacional de Periodismo Rey de España y el Premio Nacional de Periodismo de Bolivia. Palabras claves: fútbol, altura, veto, Federación Internacional de Fútbol Asociado( fifa ), La Paz, Bolivia. 65 T ema C entral Fútbol y altura. La dramática historia de La Paz y el fútbol boliviano por Taffarel.«El Diablo» hace un amague que obliga a Valber a retroceder y patea hacia el arco, la pelota pasa entre las piernas del defensor y muy mansamente choca con el botín de Taffarel, que pretendía bloquear el lanzamiento. El balón –lo imposible– rebota suavemente en el tobillo del arquero y entra al arco… ¡Gooooooool boliviano! El reloj marca 43 minutos del segundo tiempo. Bolivia 1, Brasil 0. Dos minutos después, Álvaro Peña ratifica un triunfo incuestionable con un segundo gol lapidario. Bolivia le ha quitado el invicto de casi 40 años en eliminatorias a Brasil y se ha metido en camisa de 11 varas… la discusión sobre«la altura» tomó nuevas dimensiones. ■■  Los argumentos del veto a la altura Dos acontecimientos han sido fundamentales para poner en el tapete objeciones de algunas federaciones sudamericanas a jugar en ciudades de gran altitud. El primero está referido a Uruguay. En 1977, Bolivia eliminó a la selección uruguaya, que no pudo asistir al Mundial de Argentina en 1978(hecho particularmente importante por la proximidad geográfica y cultural entre uruguayos y argentinos). Entonces, Bolivia le ganó a la celeste en La Paz(1-0) y empató en Montevideo(2-2). En 1989 los uruguayos dejaron afuera a Bolivia apenas por un gol de diferencia. Ambas selecciones habían empatado en puntos tras sus respectivas campañas. En 1993 Bolivia sacó a los uruguayos del Mundial por segunda vez, privándolos de estar en Estados Unidos 1994. El segundo, ya relatado, tuvo repercusión mundial y se refiere al histórico triunfo de Bolivia sobre Brasil en La Paz. Esta victoria reflejaba, no el efecto de la altura a la que se adaptaron sin mayores problemas los visitantes desde hace décadas, sino el del crecimiento de la calidad del fútbol de Bolivia en los años 90; la selección boliviana dejó de ser el rival fácil del pasado, tanto en la altura como en el llano. Esta evidencia fue recogida por el propio secretario general de la Federación Internacional de Fútbol Asociado( fifa ), Joseph Blatter, quien en la edición de octubre de 1993 de fifa News decía que los equipos otrora ignorados han cobrado una fuerza ante la que ha sucumbido la jerarquía tradicional del mundo futbolístico. En efecto, el éxito de Bolivia tuvo luego su ratificación en la calificación de Ecuador a tres copas mundiales, las de 2002, 2006 y 2014, habiendo jugado varios de sus partidos como local en la ciudad de Quito. El argumento del veto llegó junto con la decisión de jugar por primera vez en la historia las eliminatorias sudamericanas(a partir de Francia 1998) con el sistema de todos contra todos, lo que plantea nueve salidas de casa a los nueve seleccionados en competencia. Como hizo constar el presidente de la N ueva S ociedad 248 66 Carlos D. Mesa Gisbert Federación Boliviana de Fútbol( fbf ), nadie advirtió a Bolivia, que votó a favor de esta modalidad, que ese torneo iba casado con eventuales observaciones a La Paz como sede de los partidos eliminatorios 1 . De ser así, es obvio que Bolivia habría votado en contra. El problema fue planteado por primera vez en noviembre de 1995 cuando se mencionó un informe de la Comisión Médica de la fifa que recomendaba no jugar partidos en ciudades ubicadas a más de 2.500 metros de altura. Este criterio se conoció en el Simposio de Praga organizado por la fifa en esa fecha. El 11 de diciembre de 1995, en la reunión del Comité Ejecutivo de la fifa en París, en ocasión del sorteo de las eliminatorias, la Comisión Médica del organismo modificó de manera sorpresiva y sin justificación conocida su criterio inicial de restringir partidos en la altura y esta vez dictaminó:«No es deseable que se disputen partidos de fútbol en estadios situados en una altura superior a los 3.000 metros». Bolivia reaccionó inmediatamente, y tanto el presidente de la fbf , José Saavedra, como el entonces presidente de Bolivia, Gonzalo Sánchez de Lozada, solicitaron al presidente de la fifa una reconsideración del tema. La posición contó con la solidaridad de las federaciones sudamericanas también afectadas por la decisión. Ante esta medida injusta y arbitraria, Saavedra pidió inmediatamente a la fifa el envío del informe médico para iniciar su defensa. La respuesta de la Los bolivianos se dieron fifa del 21 de diciembre fue tajante:«Sentimos informarle que son expedientes que cuenta de que lo que pertenecen a nuestras comisiones. Por lo estaba en juego era la realidad de una nación tanto, las asociaciones nacionales no pueden tener acceso a los mismos» 2 . que vive mayoritariamente en un escenario geográfico de altitud y que se sintió cuestionada y discriminada por ese solo hecho n El problema pasó rápidamente de lo deportivo a lo político, social y cultural. Los bolivianos se dieron cuenta de que lo que estaba en juego era la imagen de su sede de gobierno y la realidad de una nación que vive mayoritariamente en un escena1. Carta a la fifa del 14/12/1995. 2. Adicionalmente, hay que mencionar que el informe era tan poco consistente que, en fecha 21 de diciembre de 1995, el secretario de la fifa le escribió a José Saavedra:«El hecho de disputar partidos a más de 3.000 metros requiere por parte de los jugadores un periodo de adaptación física bastante largo(15 días como mínimo)». El 18 de enero de 1996, el mismo secretario le escribe al presidente de la fbf :«además(…) la altura de la ciudad en la cual Uds. desean jugar precisa un determinado periodo de adaptación, es decir un mínimo de 10 días». 67 T ema C entral Fútbol y altura. La dramática historia de La Paz y el fútbol boliviano rio geográfico de altitud y que se sintió cuestionada y discriminada por ese solo hecho. Esta es la razón por la que se produjo una rápida reacción en Bolivia entera, desde el presidente hasta la fbf y los organismos deportivos nacionales. Así, se logró una impresionante solidaridad internacional que convenció a la fifa de reconsiderar su decisión inicial en su reunión del Comité Ejecutivo del 31 de mayo de 1996. La solidez de la argumentación boliviana, complementada por un informe de Ecuador, permitió que el 31 de mayo de 1996 el propio presidente de la fifa , João Havelange, hiciera conocer al mundo, a través de una conferencia de prensa, que la fifa autorizaba todos los partidos internacionales en la altura, sin restricciones de ninguna clase, con la única condición de un tiempo mínimo recomendado de aclimatación de cinco días para jugadores de selecciones nacionales que tuvieran que jugar en ciudades de altura. La decisión de la fifa dio por cerrado el tema. Sin embargo, en 1999 el problema volvió a surgir, lo que impulsó al entonces presidente de la fbf , Sergio Asbún, a invitar a Joseph Blatter, ya presidente de la fifa , a visitar Bolivia para mostrarle sobre el terreno la realidad de la infraestructura deportiva y las condiciones de la altitud. Blatter estuvo en Cochabamba, donde puso la piedra fundamental para un Centro de Alto Rendimiento financiado por la fifa en la localidad de Vinto, a 2.590 m.s.n.m. Blatter visitó La Paz y el estadio Siles, que lo impresionó mucho, al punto de calificarlo como un«magnífico esce nario». En esa visita realizada el 10 y 11 de febrero de 2000, Blatter dijo textualmente en sus intervenciones: Cuestión de altura. La universalidad del fútbol no permite a la fifa , y menos a su presidente, hacer algunas interdicciones o algunos vetos a un pueblo que jugó fútbol en esta ciudad[La Paz] desde hace prácticamente cien años.(Palacio de Gobierno, La Paz). El fútbol es para todos y todos deben ser para el fútbol. Un tema que preocupa mucho a Bolivia y a nosotros, tenemos diferentes condiciones extremas, el calor, el frío, la lluvia, la altitud… diferentes condiciones extremas, pero nunca la fifa dijo que no podemos jugar fútbol en condiciones extremas. Podemos jugar el fútbol en esas condiciones, podemos jugar el fútbol en La Paz. Es falso que ese tema exista.( fbf , Cochabamba). Señoras y señores, para marcar que definitivamente la ciudad de La Paz, capital de Boli via, está como una ciudad internacional de la fifa , quiero entregar al alcalde el banderín oficial que da a esta ciudad la oficialidad de ciudad de la fifa .(Alcaldía de La Paz). A pesar de estos contundentes antecedentes, el 27 de mayo de 2007, en el 57 o Congreso de la fifa en Zúrich, por segunda vez y prescindiendo de las decisio- N ueva S ociedad 248 68 Carlos D. Mesa Gisbert nes tomadas de manera definitiva en 1996 3 , la entidad, basada en un informe presentado el 20 de mayo de 2007 por los doctores Michel D’Hooghe y Jirí Dvorak, presidente y médico en jefe de la Comisión de Medicina Deportiva de la fifa , hizo conocer su veto a la práctica del fútbol en todas las ciudades ubicadas encima de los 2.500 m.s.n.m. La argumentación médica era exactamente la misma que fue presentada en 1996 y 2000. La base de las observaciones es el número de días requeridos para la aclimatación a las condiciones de altitud. El informe citado plantea las siguientes condicionantes para jugar en la altura y, a la postre, justificar su veto: - En el caso de lugares a más de 3.300 m.s.n.m., ascender solo 350 a 500 metros por día, o pasar cinco días a 2.000 metros, o como alternativa viajar directamente, pero con un descanso obligatorio y absoluto de dos días antes del partido. - Lo óptimo es entrenar entre 2.300 y 3.300 m.s.n.m. desde siete a quince días antes del partido. Para jugar a más de 3.300 m.s.n.m. se requiere una aclimatación de dos semanas. - Como conclusión, la comisión propone aprobar únicamente sedes a alturas inferiores a los 2.500 m.s.n.m. Ante el reclamo de varias Ante el reclamo de varias federaciones de federaciones de América Latina, el único hemisferio afectado por la medida, la fifa determinó que fuese la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) la que América Latina, el único hemisferio afectado por la medida, la fifa determinó que fuese la Confederación Sudamericana de Fútbol(Conmebol) la que definiera una posición sobre la base de informes médicos y técnicos y llevara su conclusión a la reunión de octubre de 2007 de la organización mundial del fútbol. definiera una posición n Este juego lamentable, para decirlo elegantemente, volvió a colocar a La Paz en la picota. El gobierno del presidente Evo Morales continuó(aunque sin admitirlo) la línea de sus antecesores y comenzó una ofensiva personal para defender el derecho boliviano a jugar donde vive una gran parte de su población. Morales, indígena andino, nacido en el departamento de Oruro(3.800 m.s.n.m.), primer presidente originario, era en sí mismo una carta demasiado 3. Me refiero a la resolución de la fifa presentada por su presidente Havelange el 31 de mayo de 1996, que levantaba todo veto a ciudades situadas a más de 2.500 m.s.n.m. 69 T ema C entral Fútbol y altura. La dramática historia de La Paz y el fútbol boliviano fuerte y simbólicamente incuestionable como para que la fifa se estrellara contra él, que simbolizaba un país que incorporaba en forma definitiva a los indíge nas andinos de Bolivia a la plenitud de la vida política. Así, por tercera vez la fifa se rindió a la evidencia y declaró que el tema de la altura se sacaba de agenda y que La Paz quedaba plena y definitivamente aprobada como ciudad de eliminatorias. Da la impresión de que es una palabra final, pero con los millonarios intereses en juego, nadie puede dar por seguro que vaya a ser así. Esta historia podría continuar… ■■  La altura boliviana, ¿una excepción? La presencia dominante de la Cordillera de los Andes en América del Sur y la Sierra Madre Oriental y Occidental en México y Centroamérica ha definido y marcado fuertemente los asentamientos humanos de partes importantes de América Latina. Ese monumental condicionamiento geográfico hace que más de 85 millones de seres humanos vivan en altitudes de entre 2.000 m.s.n.m. y 4.000 m.s.n.m. El caso de Bolivia, en consecuencia, está lejos de ser una excepción en el contexto de América Latina. Siete países del continente: Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Guatemala, México y Perú han desarrollado importantes regiones densamente pobladas en la altitud. Baste decir que más de 65% de los bolivianos, 40% de los ecuatorianos, casi 35% de los mexicanos y peruanos viven por encima de los 2.000 metros. Más de dos centenares de ciudades de más de 10.000 habitantes se ubican en la altitud y más de 50 están asentadas por encima de los 3.000 metros. Baste recordar que la ciudad más grande del mundo, México df , con un conglomerado que se acerca a los 20 millones de habitantes, está a 2.240 m.s.n.m. En el área andina, Bogotá, con 7,3 millones de habitantes, se alza a 2.630 metros; Quito, con casi dos millones, está a 2.819 metros y La Paz-El Alto, con 1,8 millones, está ubicada entre los 3.200 y 4.100 m.s.n.m. Ciudades como Pachuca, Toluca, Tunja, Pasto, Tulcán, Latacunga, Riobamba, Guaranda, Ambato, Cuenca, Azoguez, Cerro de Pasco, Puno, Huancavelica, Cuzco, Huancayo, Huaráz, Ayacucho, Cajamarca, Viacha, Potosí, Llallagüa, Oruro, Cochabamba y Sucre, cuyas poblaciones fluctúan entre 30.000 y un millón de habitantes, se ubican en alturas en el rango de los 2.500 a 4.300 m.s.n.m. En el deporte, las principales competencias del mundo se han disputado en la altura sin ningún problema: los Juegos Olímpicos en 1968, los Campeonatos N ueva S ociedad 248 70 Carlos D. Mesa Gisbert del Mundo en 1970 y 1986, los Juegos Panamericanos en 1955 y 1975, los Juegos Deportivos Suramericanos en 1978 y 1990 y los Juegos Deportivos Bolivarianos en 1938, 1965, 1977, 1985, 1993, 1997 y 2001, para mencionar los más importantes. ■■  Dos grandes civilizaciones nacidas en la altura Pero no es solo la realidad contemporánea la que muestra un continente en el que la altitud es una de las características más profundas. La historia es un espejo aleccionador. Las dos mayores civilizaciones de todo el continente americano florecieron por encima de los 2.000 metros de altitud. Los aztecas, cuya orgullosa capital era Tenochtitlan(hoy, México df ), desarrollaron su imperio en el valle de México entre los 2.000 m.s.n.m. y 3.000 m.s.n.m. En el sur, los incas construyeron su capital, Cusco(«el ombligo del mundo» en español), sobre los 3.300 metros. El imperio incaico se extendió por un área cuya altura promedio era de 3.000 metros. Atahualpa, el último emperador inca, nació en la región de Quito e Ibarra, a alturas superiores a los 2.500 metros. Hay, en consecuencia, una fuerte presencia histórica del hombre americano en la altitud. Allí construyó sus ciudades y su cultura, allí se ha desarrollado y vivido desde tiempos inmemoriales. ■■  Bolivia y su realidad histórico-geográfica vinculada a la altura Los primeros pobladores de Bolivia llegaron desde la costa del Pacífico y se instalaron hace casi 10.000 años en Viscachani(70 kilómetros al sudeste de La Paz), a 3.800 metros de altitud. Desde entonces, la historia boliviana está sigLos primeros pobladores de Bolivia llegaron nada por los Andes. Tiahuanacu, el mayor imperio andino preincaico, se ubicó cerca del Titicaca a 3.800 metros. La predesde la costa del Pacífico sencia inca en Bolivia tuvo su eje en el y se instalaron hace casi 10.000 años en Viscachani, llamado«lago sagrado». La conquista y colonización española no varió el eje andino. Potosí, que fue una de las cinco ciua 3.800 metros de altitud. dades más grandes del mundo en el siglo Desde entonces, la historia boliviana está signada por los Andes n xvii , se ubica a casi 4.000 metros; Sucre, capital de la Audiencia de Charcas primero y más tarde de Bolivia, asentada a 2.790 metros, fue el semillero de las ideas 71 T ema C entral Fútbol y altura. La dramática historia de La Paz y el fútbol boliviano libertarias de América, nacidas en la Universidad de San Francisco Xavier. De las nueve capitales de departamento del país, cinco se ubican por encima de los 2.500 metros y tres de ellas por encima de los 3.000 metros. 60% de la población boliviana, casi seis millones de los diez millones de habitantes que hacen el total de nuestra población, vive por encima de los 2.500 metros. Esto, sin embargo, no ha impedido un proceso integrador con el oriente del país ubicado en el llano entre los 200 y 600 metros de altitud. El crecimiento de Santa Cruz de la Sierra(con 1.600.000 habitantes), por ejemplo, ha demostrado que el intercambio y el flujo constante de población, sea de asentamiento permanente o de paso, es de una gran dinámica y absolutamente normal en todos los ámbitos, incluyendo el deportivo. ■■  La Paz, ciudad abierta La Paz es una de las ciudades con mayor personalidad entre las capitales latinoamericanas. La fuerte influencia del medio geográfico y la imponente presencia del monte Illimani(6.428 metros), además de la importancia de la cultura aymara, la hacen una urbe única. Antes de su fundación en 1548 por el capitán español Alonso de Mendoza, existía ya como asentamiento indígena con el nombre de Chuquiago(el lugar del oro). Precisamente su ubicación en el centro de un amplio valle determina que la ciudad se haya desplegado entre una altura mínima de 3.032 metros y una máxima de 4.079 metros(El Alto). El centro de la ciudad se alza a 3.650 metros. Hoy su área metropolitana cuenta con más de 1.700.000 habitantes, es la principal ciudad de Bolivia en lo político y una de las mayores de la región andina, y es sede del gobierno del país desde 1900. Un veto a ciudades ubicadas a más de 2.500 metros de altura hubiese afectado a 80% de los estadios internacionales que tiene el país y a las ciudades de La Paz, Cochabamba, Sucre, Oruro y Potosí, todas ellas con equipos que han participado varias veces en competencias internacionales, como las copas mencionadas. ■■  La historia del fútbol boliviano está ligada a la altitud En 2011 el fútbol boliviano conmemoró sus primeros 115 años de vida, al recordar la fecha de fundación de su primer equipo. En mayo de 1896 se creó en Oruro(3.740 metros) el club Oruro Royal, hoy vigente en divisiones inferiores. N ueva S ociedad 248 72 Carlos D. Mesa Gisbert El fútbol llegó por la vía del ferrocarril administrado entonces por los ingleses, padres de este deporte, desde las costas del Pacífico hasta las alturas andinas de Bolivia. En pocos años se convirtió en el deporte preferido de los bolivianos. En 1914 se creó la primera asociación local, la de La Paz, y ese mismo año comenzó el primer campeonato amateur. El fútbol nacional, nacido en las montañas, tuvo una hegemonía andina hasta el comienzo de los años 70, con la irrupción exitosa del fútbol cruceño. Entre las anécdotas del pasado está la creación en 1922 de un equipo que representaba a Potosí, los Highland Players (jugadores de la altura). Hasta el nacimiento del profesionalismo, los centros mineros(eje de la economía de Bolivia hasta hace pocos años) tuvieron gran influencia en el fútbol, y alguna de sus asociaciones ganó más de un campeonato nacional. Casi todos los centros mineros de Bolivia están situados a más de 3.000 metros de altura. Hoy mismo, la Liga del Fútbol Profesional Boliviano tiene a 12 equipos disputando el torneo profesional más importante del país. El campeonato se juega actualmente en ocho ciudades, cinco de ellas por encima de los 2.500 Con excepcional sentido metros y tres por encima de los 3.500. Ocho de los 12 equipos tienen sus sedes en ciudeportivo, los equipos del llano juegan indistintamente en uno dades a más de 2.500 metros. Este contexto refleja la importancia que tiene la práctica del fútbol en la altura. y otro medio y no han aducido problemas de aclimatación como una Las diferencias entre ciudades del llano y de altitud no han sido nunca motivo de división o reclamo. Con excepcional sentido deportivo, los equipos del llano juegan indesventaja para ellos n distintamente en uno y otro medio y no han aducido problemas de aclimatación como una desventaja para ellos. Lo propio ha ocurrido con los equipos de altitud, que no han reclamado por los eventuales problemas orgánicos que hayan podido sufrir sus jugadores al bajar a la llanura. En la mayor parte de los casos (más de 90% de las veces), los equipos de Santa Cruz llegan a las ciudades de altura en el mismo día del partido y lo juegan sin dificultades. En justa proporción al número y calidad de equipos del llano que tienen representación en el campeonato de la Liga, los equipos cruceños han obtenido varios campeonatos y subcampeonatos nacionales. 73 T ema C entral Fútbol y altura. La dramática historia de La Paz y el fútbol boliviano ■■  El fútbol internacional en Bolivia Podría creerse erróneamente que Bolivia ha vivido aislada de las competencias y los partidos internacionales hasta hace muy pocos años. La verdad es que desde muy temprano el país recibió visitas de equipos y selecciones extranjeras que hasta bien avanzados los años 60 jugaron casi exclusivamente en ciudades en la altura. Bolivia fundó su Federación Nacional en 1925, se afilió a la Conmebol y a la fifa en 1926 y jugó ese mismo año su primer partido internacional a nivel de selecciones en Santiago de Chile. El primer partido internacional interclubes se disputó en La Paz en junio de 1927. Desde la llegada del primer equipo visitante hace casi 90 años, se han disputado centenares de encuentros internacionales. Entre 1927 y 1960 se jugaron más de 248 partidos amistosos y desde 1960, año de la instauración de la Copa Libertadores de América, más de 200 partidos oficiales. De ellos, más de 80% se han jugado en ciudades de altitud. No solo en La Paz y Oruro, sino también en Potosí(casi 4.000 m.s.n.m.), Cochabamba y Sucre. Antes de 1960 visitaron Bolivia grandes del fútbol continental como River, Boca, Independiente o Racing de Argentina, Botafogo y Fluminense de Brasil, Olimpia y Cerro Porteño de Paraguay, Universidad y Colo Colo de Chile, Universitario y Alianza Lima de Perú, para mencionar solo unos cuantos. Desde 1950, la selección nacional de Bolivia ha jugado más de 130 partidos oficiales en La Paz, Cochabamba, Oruro y Sucre frente a otros seleccionados de América y Europa, con los más diversos resultados. El estadio Hernando Siles, que fue inaugurado en 1930(está ubicado a 3.577 metros), remodelado y totalmente modernizado en 1977, es sin duda el campo de juego emblemático de Bolivia. Allí se han jugado la Copa América, las eliminatorias de la Copa del Mundo, la Copa Libertadores de América, la Copa Merconorte, la Copa Sudamericana, el Campeonato Juventud de América, el Campeonato Preolímpico, los Juegos Deportivos Bolivarianos y los Juegos Odesur(hoy Juegos Deportivos Suramericanos). Bolivia ha disputado 13 rondas eliminatorias para la Copa del Mundo en La Paz y solo se ha clasificado en una oportunidad, lo que refleja que el logro no es atribuible a la ciudad, que está allí desde hace más de 450 años, o al estadio, que se construyó hace 83 años, sino a la mejora de la calidad de nuestro fútbol, que en su momento llegó a un nivel de alta competitividad. N ueva S ociedad 248 74 Carlos D. Mesa Gisbert ■■  La fifa y la universalidad del fútbol Está absolutamente claro que uno de los objetivos fundamentales de la fifa es la promoción universal del fútbol. En los hechos, la fifa ha logrado que este deporte sea con mucha diferencia el más importante del planeta, el que se practica en más países y el que juegan más seres humanos en comparación con cualquier otro. Este esfuerzo, particularmente impulsado por el actual presidente Blatter, se confirma al comprobar que la fifa tiene en su seno 207 países miembros(más que los que integran la Organización de las Naciones Unidas, onu ) y colonias o protectorados que participan, a través de la institución, de este juego maravilloso. En ninguno de los requerimientos de afiliación se hace mención a restricciones de tipo geográfico o am biental, lo que ha permitido que prácticamente la totalidad de las naciones del mundo estén afiliadas y que todas tengan las mismas posibilidades de participar en competencias internacionales organizadas por la fifa sin otra limitación que el cumplimiento estricto de los estatutos. Es este criterio, además de la explícita mención de los estatutos de la fifa , el que ratifica el deseo amplio y totalizador de la organización para difundir el fútbol en el mundo: Los objetivos de la Federación son: Promover el deporte de«association football» en todas las formas que le parezcan oportunas. Desarrollar relaciones amistosas entre asociaciones nacionales, confederaciones y oficiales y jugadores, fomentando la organización de partidos de fútbol a todos los niveles y apoyando el deporte de «association football» por todos los medios que le parezcan útiles.(Estatutos de la fifa , art. 2, incisos 1, 2 y 3). Adicionalmente, se establece que:«No se admitirá discriminación alguna frente a un país o un individuo por motivos de raza, religión o política»(art. 2, inciso 3.1). Bolivia sostuvo que una restricción a la práctica del fútbol internacional en ciudades asentadas a más de 2.500 metros de altura, con argumentos médicos y técnicos rebatidos por la historia, la práctica y la propia medicina, era una forma grave de discriminación que afectaba en concreto a un país y sus principales ciudades, una de ellas sede del gobierno y la otra capital de la República. Era, además, un peligroso cercenamiento del derecho soberano de una asociación nacional de decidir sobre el lugar que prefiera como sede de cualquier competencia dentro de su territorio. 75 T ema C entral Fútbol y altura. La dramática historia de La Paz y el fútbol boliviano ■■  Una explicación médica Hace ya muchos años, el doctor Tulio Velásquez, de la Universidad de San Marcos de Lima, advirtió que el análisis de la ecuación hombre-medio ambiente se ha hecho en función de uno solo de los elementos ambientales, sin duda el más importante –la presión barométrica–, pero con abstracción completa de los otros factores geográficos, climáticos, culturales y sociales, cuya suma puede alterar significativamente el análisis del tema. Y destacó que la entidad biológica bajo observación es un producto de la ecuación«equipo genésico-medio ambiente», no obstante lo cual se infiere, a priori, que el me dio ambiente normal es el nivel del mar: así, se habla de la«agresión ambiental» cuando el hombre asciende a las alturas, pero no se usa la misma expresión cuando se desciende al nivel del mar 4 . Esta reflexión continúa vigente hoy cuando se trata de encarar la problemá tica médica referida al tema de la altura. La práctica del deporte en la altitud es tan antigua como los asentamientos humanos que decidieron instalarse en lugares por encima de los 2.000 metros. Desde los aztecas que practicaron su peculiar juego de pelota desde el año 1100 d.C., hasta los atletas que compitieron en los viii Juegos Deportivos Bolivarianos en La Paz en 1977, en Cochabamba en 1993, en Sucre en 2003 y en varias ciudades de altura del área andina en otras ediciones, la práctica del deporte en esas regiones es común. El intercambio internacional de pruebas deportivas en ciudades entre los 2.500 y El intercambio internacional 3.600 metros de altura a lo largo de todo el siglo xx y xxi ha sido y es frecuente e intensa. de pruebas deportivas en ciudades entre los 2.500 y 3.600 metros de La diferencia entre un lugar ubicado en la costa y otro ubicado en la altura no es una menor cantidad de oxígeno. Las caaltura a lo largo de todo el siglo xx y xxi ha sido y racterísticas del aire en el nivel del mar es frecuente e intensa n y a 3.600 metros son idénticas, es decir, aproximadamente 78% de nitrógeno, 21% de oxígeno y 1% de otros gases. Donde se produce el cambio es en la presión barométrica. A mayor altitud, menor presión barométrica, lo que indica que la concentración molecular de aire es menor en la altura. La consecuencia es una menor presión inspiratoria, 4. Me refiero a la resolución de la fifa presentada por su presidente Havelange el 31 de mayo de 1996, que levantaba todo veto a ciudades situadas a más de 2.500 m.s.n.m. N ueva S ociedad 248 76 Carlos D. Mesa Gisbert alveolar y arterial de oxígeno. Si en la costa la presión barométrica es de 760 mmHg(milímetros de mercurio), de los que 150 mmHg corresponden al oxígeno, en La Paz, por ejemplo, la presión barométrica es de 490 mmHg, de los que 93 mmHg corresponden al oxígeno. La explicación es que la atmósfera está comprimida en toda su extensión bajo la acción de su propio peso. Su presión y su densidad son más elevadas al contacto con la tierra y disminuyen progresivamente en función de la altitud. Las diferencias de temperatura y la turbulencia evitan la sedimentación de las moléculas gaseosas de peso diferente en capas separadas, y eso permite que la composición química de la atmósfera sea prácticamente uniforme hasta una altitud de más de 20.000 metros. En la altura, el organismo desencadena los correspondientes mecanismos de ajuste, con un transporte adecuado de oxígeno hasta los tejidos y las células musculares en particular, mediante una función combinada de los sistemas respiratorios, cardiovascular y sanguíneo y una suficiente gradiente de presiones. ■■  Condiciones extremas en la práctica del fútbol Baste recordar que en marzo de 1996 se tuvo que suspender un partido oficial del campeonato argentino de fútbol por las condiciones de extremo calor. La decisión fue tomada por el árbitro, que se sintió desfallecer. Los jugadores pudieron restablecerse y tomar agua para contrarrestar la deshidratación y continuaron jugando. La circunstancia fue tan grave, que la propia Asociación del Fútbol Argentino( afa ) aceptó retrasar el horario de los encuentros del campeonato El propio presidente oficial de ese país. Esta situación es muy fre cuente en partidos que se juegan en naciones de la fifa ha reconocido el grave error de haber aceptado a Qatar como como Qatar o Emiratos Árabes Unidos, donde es usual suspender los encuentros para que los jugadores puedan rehidratarse. El propio presidente de la fifa ha reconocido el grave sede de una Copa del error de haber aceptado a Qatar como sede de Mundo, por las extremas condiciones de calor una Copa del Mundo, por las extremas condiciones de calor en verano en ese país. en verano en ese país n No obstante, jamás se ha tenido que suspender un partido ni local ni internacional en la ciudad de La Paz por razones vinculadas a los supuestos efectos de la altura sobre los deportistas. En los tiempos que corren, no puede menos que hacerse una seria observación a las condiciones de extrema polución que se padecen 77 T ema C entral Fútbol y altura. La dramática historia de La Paz y el fútbol boliviano en algunas de las grandes capitales latinoamericanas. Ciudades como Santiago de Chile o San Pablo, para mencionar algunas, afrontan niveles de polución superiores a los máximos tolerados por la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud como razonables para el ser humano. Los problemas respiratorios y las enfermedades conexas con ellos son de consideración, no ya para los deportistas, sino para quienes allí habitan. Estos elementos disminuyen sin duda la plena capacidad orgánica de los atletas que compiten en esos medios. Las pruebas anaeróbicas(ausencia de oxígeno en el metabolismo energético), como carreras de velocidad, saltos o lanzamientos, no presentan merma de ninguna naturaleza en el rendimiento de los deportistas. Los 71 récords bolivarianos y suramericanos superados en 1977 y 1978 así lo demostraron. En suma, la importancia del rol de cada uno de los procesos señalados interrelacionados depende de la intensidad y de la duración del ejercicio. ■■  El fútbol y su desempeño en la altitud El fútbol es un deporte mixto en el que se alternan el estado aeróbico y anaeróbico, pero es preponderantemente anaeróbico, lo que lo hace poco dependiente del oxígeno en su metabolismo energético. El funcionamiento de uno de estos procesos está siempre asociado a la actividad de los otros, y la importancia de cada uno de ellos dependerá de la intensidad y la duración. Se puede apreciar que el consumo máximo de oxígeno en el fútbol está por debajo de los deportes preponderantemente aeróbicos. Es por eso un deporte de reducida exigencia fisiológica de aclimatación para la altura de La Paz. Empecemos por decir que si bien nominalmente se juegan 90 minutos, en la práctica el promedio de tiempo neto de juego real(descontando todas las interrupciones por salida del balón, faltas, lesiones y otros) no supera en ningún caso los 70 minutos. Al ser un juego de conjunto, los deportistas no están permanentemente en movimiento dinámico, y aun cuando lo estén, es sobre todo el balón el que marca el verdadero ritmo e intensidad de un partido. La pelota es la que debe ser trasladada con velocidad e inteligencia, mucho más rápido que los propios jugadores. Los momentos de carrera franca(estado aeróbico) son, por tanto, limitados, y las etapas de recuperación, compartidas entre los 11-14 jugadores del equipo a lo largo del partido. Debemos recordar, adicionalmente, que el fútbol tiene como base esencial un óptimo nivel de entrenamiento físico. Son la destreza individual y la dis- N ueva S ociedad 248 78 Carlos D. Mesa Gisbert ciplina de conjunto los ingredientes que permiten un buen rendimiento en la altura. Como lo prueba la historia, esa combinación ha podido más que cualquier condicionante ambiental y ha hecho que los mejores equipos tengan éxito en cualquier medio. ■■  Una conclusión definitiva Los estudios médicos del Instituto Boliviano de Biología de la Altura, presentados por la fbf a la fifa , rebaten la arbitraria diferenciación de«límites» como 2.500 o 3.000 metros de altitud para impedir el juego de partidos internacionales. La experiencia histórica es demoledora para demostrar la absoluta falacia de quienes pretenden que se requieren diez días de aclimatación para jugar adecuadamente en La Paz. El argumento es también rebatible si se pretende con ligereza reducir esa cifra a ocho, siete o seis días, como lo prueban 57 años de experiencia en La Paz tanto en torneos puntuables de selecciones como en la Copa Libertadores de América y la Copa Sudamericana. En ambos casos, como ya se dijo, en 90% de las ocasiones los visitantes llegaron en el periodo de cero a tres días antes de los partidos y jugaron obteniendo resultados equivalentes a los logrados por visitantes en ciudades del llano. Per­fi­les La­tin­ oa­me­ric­ a­nos Julio-Diciembre de 2013 México, d . f . N o 42 ARTÍCULOS: Trayectorias sociales improbables: adolescentes chilenos de estratos bajos competentes en lectura, Iván Ortiz . Calificando al Presidente y percibiendo el aumento del crimen en México, Ricardo Román Gómez Vilchis . La construcción discursiva de la prevención del delito en México 2006-2009, Miguel Quintana Navarrete . Explicando la corrupción judicial en las cortes intermedias e inferiores de Chile, Perú y Ecuador, Santiago Basabe-Serrano . Contrabandistas de migrantes a pequeña escala de Tamaulipas, México, Simón Pedro Izcara Palacios . Las reformas a la protección social en salud en México: ¿rupturas o continuidades?, Mónica Uribe y Raquel Abrantes Pêgo . Los límites del reconocimiento: migrantes latinoamericanos en la Región Metropolitana de Santiago de Chile, Luis Eduardo Thayer C., María Gabriela Córdova R. y Betania Ávalos B . Cambios y continuidades de la unión libre en México: el caso de las jóvenes en Tijuana, Norma Ojeda. RESEÑAS. Perfiles Latinoamericanos es una publicación de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales(Flacso), sede México. Coordinación de Fomento Editorial, Carretera al Ajusco 377, Colonia Héroes de Padierna, C.P. 14200, México, d.f. Tel.:(5255) 3000 0200/ 3000 0208. Fax: 3000 0284. Correo electrónico:. Página web:. El fútbol, más allá de los fetiches G abriel R estrepo Nada tan elusivo como la identidad de esa realidad irreal del fútbol. Las identidades absolutas no son ya posibles en la fluidez líquida y gaseosa contemporánea. La identidad del fútbol data de un nacimiento sin pergaminos en 1863, pero con vocación hacia lo posmoderno, pues de entrada su juego se funda en la levedad de la presencia. ¿Por qué las selecciones de América Ladina rivalizan con las europeas, pese a la asimetría de niveles socioeconómicos? Nuestra región vivió siempre en las condiciones que hoy son nuevas para el resto del mundo contemporáneo: desplazamiento, descentramiento y con-fusión entre lo virtual y lo real, las mismas que al trasladarse al fútbol han procurado mucha ventaja. H oy sabemos que la representación de la identidad, cualquiera sea su objeto, no es más que un fetiche. O muchos fetiches con los cuales cubrimos con pudor nuestra ignorancia para abarcar en vano, en su totalidad, aquello que designamos. Mejor dicho, la identidad se nombra y se simplifica mediante los encantadores mantos de la ficción. Y más que derivar de un logos que corresponda como Verdad a una esencia de cualquier ente, los atributos con los cuales conferimos identidad son eidos : arquetipo, prototipo, modelo, mito, símbolo, alegoría. Aún más: lo que sumamos como identidad es un Gabriel Restrepo: sociólogo por la Universidad Nacional de Colombia. Fue presidente de la Asociación Colombiana de Sociología y fundador de la Revista Colombiana de Sociología . Es poeta y novelista. Ha publicado 30 libros y 120 ensayos en más de ocho países. Palabras claves: fetiche, fútbol, identidad, sociedad del espectáculo, América Latina. N ueva S ociedad 248 80 Gabriel Restrepo despliegue del concepto griego del eidolon : imagen, imaginario, simulacro, puesta en escena, icono, relato, fábula, representación. Para no angustiarnos por no poder asir la elusiva especificidad, multiplicamos metáforas, metoni mias y sinécdoques. Mediante estos ardides de la imaginación que compara, se define un ente a través del rodeo de asemejarlo a lo parecido. En la vida cotidiana estas operaciones no constituyen un dolor de cabeza porque cada cual cuenta con una tradición cultural que por medio del hábito ya ha etiquetado el mundo. Pero el pensamiento no puede contentarse con un mundo ya interpretado. Y menos en el tan complejo mundo contemporáneo. Se toman tantas precauciones en la actualidad para definir algo, porque transitamos de la modernidad sólida a la líquida, donde todo fluye 1 , pero incluso vivimos en sociedades atmosféricas: no solo corrientes como el agua, sino evaporables, como ocurrió con la crisis financiera mundial de 2008. Así que hablar de fútbol e identidad no es tan sencillo. No hace mucho, la conjunción de fútbol e identidad quizás se hubiera resuelto a la ligera. Porque se creía en correspondencias biunívocas y firmes entre las re presentaciones y lo representado, como la supuesta identidad de los países por lo telúrico de su territorio, o por lo sustantivo de unos cuantos atributos: una flor, la comida, ciertos rasgos de la población, las banderas y los himnos que para redundar no son más que fetiches, la lengua, los escudos y los lemas, hasta ciertas aves, paisajes naturales, monumentos, héroes, trajes ridículos, canciones, gestos y aun guerras célebres. La profusión aleatoria de fetiches como signos de identidad despierta suspicacia: es como la veneración que se profesaba en el barroco iberoamericano colonial a un rey y a una reina tan ausentes y metafísicos como Dios: escarapelas, bandos, imágenes, alegorías, juras, fiestas, procesiones, andas, rogati vas, voladores. A mayor ausencia, mayor abundancia para ocultar el vacío. Y además, esas letanías tan discordes suscitan la misma sonrisa que el célebre pasaje del relato de Jorge Luis Borges:«El idioma analítico de John Wilkins», en el cual finge una clasificación absurda de los animales de una enciclope dia china:«Los animales se dividen en(a) pertenecientes al Emperador, b) embalsamados, b) amaestrados,(d) lechones,(e) sirenas,(f) fabulosos,(g) perros sueltos,(h) incluidos en esta clasificación,(i) que se agitan como locos,(j) 1. Zygmunt Bauman: Modernidad líquida , fce , Buenos Aires, 2006. 81 T ema C entral El fútbol, más allá de los fetiches © Nueva Sociedad/ Bruno Bauer 2013 N ueva S ociedad 248 82 Gabriel Restrepo innumerables,(k) dibujados con un pincel finísimo de camello,(l) etcétera, (m) que acaban de romper el jarrón,(m) que de lejos parecen moscas» 2 . Y la razón de que toda representación sea fetiche, y con mayor causa la del fútbol, que es un juego hechizo, radica en el fundamento derivado del más genial de los relatos breves de Borges,«Del rigor en la ciencia» 3 , en el cual se narra el levantamiento del mapa de un imperio extenso en escala de uno a uno, inútil por redundante: el mapa no es el territorio, como lo sabe cualquiera que pretenda conocer una ciudad mediante una guía turística. Así que por más que digamos del fútbol lo que digamos, siempre sucederá que terminaremos simplificando. Por ejemplo, cuán tentador es indicar que el fútbol de la selección nacional de Argentina es finta de milonga o de tango; el de Brasil, paso y pase de samba; el de Colombia, circunvoluciones de cumbia y tejido de sombrero vueltiao; el de España, arrinconamiento del toro por elegantes verónicas y firmes capotes hasta conducirlo mermado al tercio del matadero. Pero aun que algo de ello sea encantador, es un camino perezoso y más propio de la publicidad mediática que de un análisis complejo. Otro camino se impone y es mucho más fecundo para desenredar la madeja. Para avanzar, enuncio la pregunta de las preguntas: ¿por qué el fútbol de América Ladina , como la llamo por razón que aclaro más adelante, rivaliza de modo muy parejo en selecciones nacionales con el europeo, cuando las condiciones materiales de su ejercicio de lo pequeño a lo grande, medidas por cualquier patrón, son de una desproporción que solo se podría imaginar con las figuras de David y de Goliat, y cuando los equipos europeos ya son de proveniencia transnacional como la selección de Francia campeona de 1998? ¿Qué pauta de larga duración erige al fútbol representativo de cada país de esta región como el mayor símbolo y fetiche de identidad nacional e incluso estatal, ya que los gobiernos abusan de la energía que irradia en los triunfos? La respuesta demanda a su vez otro pasaje. ¿Qué relación existe entre fútbol y modernidad en cualquiera de sus fases? Este asunto es sorprendente y demostrará por qué el examen de esa realidad tan irreal que es el fútbol permite vislumbrar flancos inéditos de la época contemporánea imposibles de captar por un saber académico convencional. 2. J.L. Borges: Obras completas , Emecé, Buenos Aires, 1974, p. 708. 3. J.L. Borges: ob. cit., p. 847. 83 T ema C entral El fútbol, más allá de los fetiches No importa que el nacimiento del fútbol y su deslinde del rugby estén fechados y situados de modo preciso en 1863 en la Taberna de los Francmasones de la ciudad de Londres 4 . Pese a este señuelo tan tentador que es el nombre del albergue que ofició como«pase» iniciático 5 , dejo de lado atractivas especulaciones porque no quiero salir de la órbita de lo patente. Incluso desecho por presunción de inutilidad la delicia de indagar acerca de la causa del nombre del torneo profesional intercontinental de clubes: Copa Libertadores, así nombrada con muchísima anticipación a la celebración de los bicentenarios y que atraería a animados especuladores de charlas de café que apuntarían a que la Logia Lautaro se habría trasladado al campo de fútbol por no sé qué secretas decisiones. Atengámonos entonces a lo tangible, aunque el toque del fútbol sea tan evanescente y casi tan leve en ocasiones como el paso de ballet y aunque este hermoso juego a ras de piso sea sin duda menos útil que una humilde aguja de coser. Comienzo por decir que el fútbol es todo lo contrario de un anacronismo: es un nacido a destiempo, pero prematuro. Por supuesto, Nadie desmentirá que el fútbol no se nadie desmentirá que el fútbol no se podría podría comprender sin comprender sin las reglas de juego tan complicadas de una monarquía constitucional como la inglesa que, a diferencia de la Revolución Francesa, debió rimar, se supone las reglas de juego tan complicadas de una monarquía constitucional que con muchos bostezos de lores, coronas, pelucas y trajes ridículos, con los modos secomo la inglesa n cos y bastos de parlamentarios burgueses. Es imperativo acogerse entonces a la arqueología de ese genial excéntrico que fuera Norbert Elías, registrada en su clásico libro El proceso de la civilización , cuando lo entrelaza con los juegos de poder de la complicada democracia inglesa 6 . El fútbol es un espectáculo inédito por más que se estire la imaginación: es un aparecido, un insuflado arribista. Carece de pergaminos, no hay árbol ge nealógico, nace como de la misma maleza y no hay génesis distinta al vulgar potrero, a una pelota de trapo antes del caucho, a unos cuantos sayales antes de los uniformes livianos de la revolución coloidal y a unos zapatos de cuero 4. Rafael Jaramillo:«Anotaciones a la teoría dramática del fútbol. Un texto para repensar los estudios sociales del deporte» en Aquelarre N o 24, 2013. 5. Juego con la polivalencia del término«pase», con su contenido masónico de ritual de pasaje y con su sentido deportivo como el gesto elemental del alfabeto del fútbol. 6. N. Elías: El proceso de la civilización , fce , México, df , 1987. N ueva S ociedad 248 84 Gabriel Restrepo de vaca apenas curtido que aguanten los puntapiés de los pérfidos rivales, ajuar mínimo con el cual dos manadas hechizadas corren de lado a lado por el control pedestre del globo para alojarlo en la puerta contraria. Y si bien es cierto que sus pioneros son clubmans o melancólicos estudiantes de Oxford y Cambridge, ellos accedieron desde el origen a la promiscuidad plebeya, todavía teñida con el manoseo del rugby, con los bastos y vulgares artesanos o peones, siempre que acariciaran bien la pelota o fueran tan fuertes en defensa como para quebrar el espinazo de un rival. De nuevo la impronta inglesa: nacimiento aristocrático, vocación democrática. Quiero decir que pese a que datemos al fútbol en la modernidad media, ya desde entonces nada tiene que ver con la solidez de hierros y de aceros propia de esa etapa: emerge más bien leve y aleve contra una época de hornos y dínamos. Se anticipa por su vocación a la modernidad tardía, y si se quiere encuadrarlo en otros registros hay que situarlo como posmoderno y aun como paradigma de lo que Guy Debord denominó en 1968«sociedad del espectáculo» 7 . Una arqueología del escenario deportivo no hallaría precedentes, tampoco en el Coliseo romano o en el circo porque en ellos el círculo centra un sacrificio agónico: el estadio, un exterior oval para un interior rectán gulo, no es aula, no es juzgado, no es iglesia, no es parlamento, no es teatro, no es campo de marte, no es sala de cine. Y por extraño que parezca, quizás deba más a la idea de Mesa Redonda del Rey Arturo porque todo circula llano, y al teatro El Globo de Shakespeare, que a cualquier espacio canónico medieval o moderno. Entrelazados como en una común unidad espacial en el óvalo, los espectadores asisten imantados a ese despliegue de las cuatro propiedades de los juegos definidas por Roger Callois: Agon : competencia agónica; Aleas : azar; Mymycri : despliegue mimético; e Ilyns : el misterio debido a que siempre se juega con los límites 8 . Para emplear un concepto de Roland Barthes 9 , el punctum de esa panorámica es el globo o esfera que circula entre cálculos, ardides y destrezas. Y nada impediría sugerir que ese globo tan elástico luego del caucho y de los polímeros no se convierta en un símbolo isomorfo de la denominada«globalización». Pupilas como globos oculares atentos al globo o balón con vocación de juego global. He indicado que el fútbol es la irrealidad más real del mundo contemporáneo. Con ello entro al meollo de mi argumento: América Latina se caracterizó 7. El libro se puede descargar de internet en una búsqueda sencilla. 8. R. Callois: Los juegos y los hombres , fce , México, df , 1986. 9. R. Barthes: La cámara lúcida , Paidós, Barcelona, 1990. 85 T ema C entral El fútbol, más allá de los fetiches durante sus cien años de soledad , repetidos cinco veces, por tres dramas: desplazamiento constante; descentramiento; y el que más me interesa: una extraña con-fusión entre lo virtual y lo real por la cual lo ficticio es muchas veces más patente que lo real, al tiempo que lo sustancial se deshace muchas veces. Digo con-fusión porque es un retorcijo que no sigue la sinuosidad secuencial de una cinta de Moebius, ya que las mutaciones son más aleatorias que las de un electrón. Tal América Latina se caracterizó durante sus cien años de soledad, repetidos cinco atributo ha merecido en literatura los nombres de«realismo mágico» o«real maravilloso». veces, por tres dramas: desplazamiento constante; descentramiento; y El asunto cobra pertinencia y relevancia extraordinarias en una sorprendente mutación contemporánea, ya que tales características que figu el que más me interesa: una extraña con-fusión entre lo virtual y lo real n raran como nuestra minoría de edad, pues parecía que nos impedían llegar a ser como otros habían sido, son hoy rasgos comunes de una aldea global en estado de desplazamiento, descentrada y con inciertos contornos de lo real, lo imaginario y lo simbólico. De tal trastrueque extraordinario resulta una conclusión en la que no se ha reparado como se debiera: el mundo hoy se parece a nosotros, de suerte que lejos de esforzarnos como antaño por ser como los mayores habían sido, estamos en condiciones, aunque todavía en potencia, de dar lecciones a un mundo que experimenta una perplejidad y complejidad que en medio del dolor han sido las constantes maestras de nuestro devenir. Solo deberíamos ser audaces y ganar confianza en nosotros mismos. Y es esa la lección elemental del fútbol de América Ladina , y bajo esa luz se valida toda especulación en torno del significado del nombre de la Copa Liber tadores como signo de pase de la región a su pensar y ser autónomos, así asistamos por las paradojas del orbe enredado al patrocinio de una nueva gesta de los libertadores, ya no guerrera, por parte de un conglomerado financiero español. El juego, cualquier juego, pertenece a ese umbral tan indeciso entre lo virtual y lo real. Somos pueblos mundos soldados por la estética, uno de cuyos ejes es el juego, incluso antes que por la religión, pero también por una estética anudada en firme a la religión y no solo al culto, pues fundamentos teológi cos del derecho iberoamericano de gentes erigieron una pauta de evolución N ueva S ociedad 248 86 Gabriel Restrepo sexo-eros-tele-teológica 10 , por la cual esos juegos iniciadores y animadores de todos los juegos como son el sexo y el amor presidieron nuestra constitución material como pueblos mundos. Además, somos miméticos, homo/femina ludens , exploradores, creativos y recreativos, pues el desplazamiento nos ha obligado a aprender a aprender en el mismo acto de aprender a desprenderse, resilientes 11 , flexibles, pacientes, amantes del bricolaje, el rebusque, el aguante, el reciclaje. El vivir en la«periferia» ha esmerado la cualidad del eclecticismo en el mejor sentido como ek legein , leer desde afuera, por tanto con mezclas que burlaron las antinomias de los metarrelatos europeos y con adaptaciones singulares, se diría propias de la episteme de la complejidad. Todo ello es sustrato cultural del fútbol. Pero para traducir estos conceptos a la cancha, baste un ejemplo maravilloso: quizás no haya habido jugador más asombroso a la hora de moverse casi sobre las dos líneas, con tanta inventiva que dejaba pasmados a los mejores defensas, como el colombiano Albeiro Usuriaga, solo acaso El filósofo alemán Peter se iguala con ese zambo Garrincha que hiciera honor a lo zambo como torcido y Sloterdijk ha indicado que la figura que mejor describe la virtud del ser humano del presente es la del acróbata, estrambótico. Pues bien, ese jugar en el límite fue además una condición vital de Usuriaga, la del borderline e incluso de lo freak , hasta el punto de que ese modo de ser fuera de la cancha le costó su vida en quizás porque este arte del un lance mortal. equilibrio se mueve entre lo atmosférico y lo grave, entre lo virtual y lo real n En un libro reciente, el filósofo alemán Peter Sloterdijk 12 ha indicado que la fi gura que mejor describe la virtud del ser 10. En el camino del examen comparativo de la religión realizado por Max Weber para sopesar su incidencia en la constitución de los pueblos, y en particular en la génesis del capitalismo, se puede demostrar, como lo he intentado en dos ensayos, que una definición teológica, en este caso la que tipifico como«democratización de las almas», cuyo fundamento se encuentra en el mito de Poro y Penía narrado por Diotima en El banquete de Platón, lo mismo que en el tomismo y en el neoplatonismo de la Academia de Florencia, entraña consecuencias sociales profundas; en el caso de América Ladina , abrir la vía de la mezcla étnica regida por el blanqueamiento como esperanza intramundana de redención. Gracias a lo que nombré como«alquimia del semen», las mujeres constituyeron en la Colonia las naciones, respecto a las cuales el Estado es un advenedizo y, digamos con sorna, un lento y torpe aprendiz. G. Restrepo:«¿Enceguecidos o muertos de la envidia? De la envidia de la mala, a la envidia de la buena y a la visión» en Olga Restrepo: Ensamblando en Colombia , Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 2013. V. tb. G. Restrepo:«Alquimia del semen. Nuevas vueltas sobre la esfinge del ladino» en Mario Figueroa y Pío Eduardo Sanmiguel(eds.): ¿ Mestizo yo? , Universidad Nacional, Bogotá, 2000. 11. La resiliencia es una propiedad de ciertos metales que les permite recuperar su forma luego de haber sido sometidos a inmensa presión. 12. P. Sloterdijk: Has de cambiar tu vida. Sobre antropotécnica , Pre-Textos, Valencia, 2012. 87 T ema C entral El fútbol, más allá de los fetiches humano del presente es la del acróbata, quizás porque este arte del equilibrio se mueve entre lo atmosférico y lo grave, entre lo virtual y lo real. Al pendular del topos al utopos , del lugar a los no lugares, del territorio firme a la utopía, los ladino americanos, como los llamo por extensión de la figura transcultural del ladino sefaradí medieval, hemos ejercido este arte de habitar el vacío en nuestra amalgama como pueblos mundos desterrados o transterrados. Y ese sortilegio del trapecio es bien conocido en la política, al menos desde que el Congreso de Angostura, celebrado en febrero de 1819, fundara repúblicas en el aire 13 , a tenor de la letra del vallenato«Adaluz»:«Te voy a hacer una casa en el aire, solamente pa’ que vivas tú». Como en Inglaterra, pero a escala criolla, el fútbol nació en los distintos países de nuestra región poco antes del fin del siglo xix como estilo de la burguesía o de los terratenientes exportadores, pegado a los clubes sociales o a los colegios de elite. Pero más pronto que tarde ocurrió lo que Pablo Alabarces tipificó como«criollización», apresurada en el peronismo por el culto al Pibe y cierta expansión escolar: es decir, el arraigo del fútbol en la extensa base social popular 14 . En Colombia, este proceso lo documentó muy bien el sociólogo Jorge Ruiz 15 , pero se puede añadir algo impactante: en tanto que Alfonso López Pumarejo quería que el fútbol, como todos los deportes, gravitara en torno de la Universidad Nacional, a tenor del modelo inglés, el líder popular Jorge Eliécer Gaitán optó por una vía más llana al centrarlo en el Estadio Nemesio Camacho el Campín, situado en una zona urbana de estratos«bajos», y por tanto destinó el fútbol a partir de lo popular y no de la elite educada, por supuesto con un periodo intermedio en el cual se intensificaron rivalidades barriales o regio nales, en ocasiones también con implícitas o explícitas adherencias sociales y posturas ideológicas: Boca popular, River de la elite, lo mismo que Santa Fe y Millonarios en Bogotá, América y Cali, Medellín y Nacional. Esta opción se amoldó a un horizonte sorprendente. Si le creemos a Hegel cuando dice que el esclavo o el siervo son tales por haber temido a la muerte y permutarla por una suerte de muerte en vida, a diferencia del amo que afrontó el peligro y salió indemne, hallaríamos que las luchas por el reconocimiento ( Annerkennung ) 16 comprenden todas aquellas gestas en las cuales los antiguos 13. Rafael Rojas: Las repúblicas de aire. Utopía y desencanto en la revolución de Hispanoamérica , Taurus, Madrid, 2009. 14. P. Alabarces: Fútbol y patria. El fútbol y las narrativas de la nación en la Argentina , Prometeo, Buenos Aires, 2002. 15. J. Ruiz: La política del sport: elites y deporte en la construcción de la nación colombiana , 1903-1925 , La Carreta, Medellín, 2012. 16. G.W.F. Hegel: Fenomenología del espíritu , fce , México, df , 1966. N ueva S ociedad 248 88 Gabriel Restrepo siervos y esclavos pueden demostrar arrojo, valor o creatividad. Una línea de ellas conduce a ejércitos o a guerrillas, al Martín Fierro o a las violencias colombianas. Otra, por desgracia frágil, es el reconocimiento por la educación. Y hay otra maravillosa: la admisión por otras inteligencias distintas a la lógica y lingüística matemáticas, patentes en los deportes o en las artes y en los mundos de la vida, como la inteligencia espacial, la musical, la cinestésica e incluso la inteligencia referida a sí mismo y a la cooperación con los otros y otras. El fútbol las condensa, incluida la musical, por la relación entre oído y equilibrio. Pero ¿es el fútbol un medio de movilidad social ascendente? Lo es para muchos, y no son pocos sin duda, y con efecto propagandístico inmenso, pero no para la mayoría. Y el efecto propagandístico no es desdeñable. En países que son los más inequitativos del planeta, en mi visión por concentrar en las mismas manos el poder político, económico y mediático y mantener en barrena a un poder académico menguado, la inequidad económica se sutura de algún modo con una igualdad que hechiza: el reconocimiento de la elite del valor de la cultura popular, aunque varía mucho de país en país. Es por supuesto un placebo, pero es también algo más que placebo, porque ese reconocimiento, en tanto lo es de una dignidad que no se obtuvo de modo gratuito sino con una contraseducción de largo aliento, puede servir como inicio para lograr emparejamiento en otras dimensiones en la mediana duración. Cabe concluir con otra dimensión de la identidad: la identificación de los sujetos con el fútbol es hoy, dejando de lado las selecciones nacionales, del orden de lo sincrónico y no ya de lo diacrónico: quiere decir que los espectadores, aficionados o hinchas ya no tienden a serlo porque sus padres lo fueran. Pero además asistimos a identificaciones múltiples, pues por la vi sión global que procura la televisión, cada cual posee una serie de equipos preferidos en distintos países. En suma, algo tan virtual como es el fútbol se torna aún más virtual, pero al mismo tiempo más real por la presencia a distancia. El Brasil reinventado Notas sobre las manifestaciones durante la Copa de las Confederaciones S imoni L ahud G uedes En un país«futbolero» como Brasil, resultó sorprendente que en junio de 2013, en medio de la Copa de las Confederaciones, miles de personas salieran a la calle no a festejar resultados, sino a protestar contra los gastos, que consideraban excesivos, destinados al Mundial de 2014, muchos de los cuales se destinan a mejorar los estadios. Para entender estos sucesos, es necesario analizar la importancia de verdaderos rituales como las Copas del Mundo en la construcción de la brasileñidad, momentos especiales en los que la sociedad brasileña se reinventa como totalidad. Y, al mismo tiempo, observar cómo esta vez se intentó construir esa«comunidad imaginada» desde las protestas callejeras. Una sociedad no puede crearse ni recrearse sin, al mismo tiempo, crear el ideal. Esa creación(…) es el acto por el cual se hace y se rehace periódicamente. Émile Durkheim, As formas elementares da vida religiosa (1912) 1 E n junio de 2012, cuando se inició la Copa de las Confederaciones, el primero de los grandes eventos rituales del ciclo que deberá completarse con la realización del Mundial de Fútbol de 2014, vimos a la población brasileña salir a la calle en un movimiento crecientemente masivo, amplificado por la Simoni Lahud Guedes: doctora en Antropología Social por la Universidad Federal de Río de Janeiro( ufrj ). Es profesora del departamento de Antropología de la Universidad Federal Fluminense, investigadora del Instituto Nacional de Estudios Comparados en Administración Institucional de Conflictos( inct-ineac) y del Núcleo de Estudios e Investigaciones sobre Fútbol ( nepess ). Ha escrito varios libros y artículos sobre sociología del deporte. Palabras claves: fútbol, protestas, antropología, deporte, nación, Copa del Mundo, Brasil. Nota: traducción del portugués de Claudia Solans. 1. Paulinas, San Pablo, 1989, p. 500. N ueva S ociedad 248 90 Simoni Lahud Guedes convocatoria a través de las redes sociales. De norte a sur del país, de este a oeste, de las más grandes metrópolis a las pequeñas ciudades del interior, decenas de miles de personas se movilizaron con una efervescencia sin precedentes en la historia reciente de la sociedad brasileña. Al contrario de los argentinos, que naturalizaron y normalizaron las protestas en la calle, en Brasil estas solían ser muy raras y se constituyen en momentos especiales, recordados por muchos años y registrados por los historiadores como eventos extraordinarios. Estos movimientos fueron designados como«manifestaciones» o, alternativamente, como«protestas». Ocurrieron a lo largo de toda la Copa de las Confederaciones de 2013 y dejaron una herencia todavía muy difícil de evaluar, con repercusiones aún imprevisibles. Fueron, ante todo, sorprendentes: por la espontaneidad de su surgimiento, por la adhesión de segmentos diversos de la sociedad, por la diferenciación interna de los manifestantes, incluyendo desde personas muy jóvenes hasta muy ancianas, trabajadores de sectores y posiciones diversas, residentes de barrios sofisticados de las ciudades y de las favelas… De cierta forma, era como si cada uno buscara llevar a la calle su protesta particular. En una combinación extraordinaria, todos y cada uno buscaban expresar su protesta al mismo tiempo, juntos en el espacio público. Muchos intelectuales y académicos produjeron interpretaciones diversas sobre este fenómeno extraordinario en la vida política brasileña, pero hay acuerdo en que se trata de un proceso todavía en curso, por lo que aún no es posible evaluar integralmente sus sentidos y significados ni las direcciones que asumirá y sus posibles impactos en la escena social y política brasileña. Por ejemplo, al momento de escribir este artículo, en octubre de 2013, hay un fuerte movimiento de los profesores de Río de Janeiro, con movilizaciones permanentes, que presenta cierta continuidad con las manifestaciones de junio y suma, inclusive, manifestantes diversos en apoyo de las demandas. Sin embargo, por más difícil que sea evaluar este movimiento en curso –y tenemos dificultad hasta para nombrarlo–, se destacan algunos aspectos. No es casual que las protestas se hayan disparado justamente en ocasión de la Copa de las Confederaciones y que las manifestaciones más contundentes se hayan producido en los alrededores de los estadios en los cuales se realizarían los partidos. Evidentemente, estas manifestaciones tampoco fueron orquestadas por algún tipo de colectivo organizado y se caracterizaron, antes que nada, como un espacio de expresión de diversos tipos de demandas, desde las más específicas hasta las más generales. Es posible conectar, sin 91 T ema C entral Brasil: notas sobre las manifestaciones durante la Copa de las Confederaciones dudas, las manifestaciones de junio de 2013 con innumerables movimientos de protesta preexistentes, en especial con las revueltas en diversas ciudades brasileñas relacionadas con el costo excesivo de los pasajes urbanos, protesta acrecentada por las innumerables horas de trabajo perdidas en el tránsito. En Río de Janeiro, la reforma del Maracaná generó movimientos y resistencias a la destrucción de equipamientos existentes desde larga data y se asoció a un amplio movimiento contrario a las innumerables intervenciones urbanas relacionadas con las Olimpíadas de 2016. La eclosión simultánea y la convergencia de todas las revueltas en las fechas previstas para el inicio de los partidos de la Copa de las Confederaciones indican, así, mucho más que el oportunismo político de algunos, en un momento en que todos los ojos estarían vueltos hacia Brasil, explicación que solo sería única y comprensible, en este caso, si pudiéramos identificar una entidad o institución que hubiera encabezado el movimiento. No quedan muchas dudas en cuanto a la diversificación de los orígenes del movimiento ni en cuanto a su carácter regulador y totalizador. De cierta forma, hizo eclosión en un momento preciso, se esparció como un reguero de pólvora, llegando a todos los rincones brasileños, desde los más grandes hasta los más pequeños, y cubrió el territoTampoco es casual ni irrelevante que gran parte rio nacional. de las protestas y de las Tampoco es casual ni irrelevante que gran parte de las protestas y de las manifestaciones tengan como tema el rechazo de los manifestaciones tengan como tema el rechazo de los gastos excesivos gastos excesivos relacionados con la realización del Mundial de Fútbol de 2014, en particular expresando un profundo desacuerdo con las carísimas reformas de los relacionados con la realización del Mundial de Fútbol de 2014 n estadios, con las acusaciones de desvío de partidas públicas y corrupción, asociadas a las innumerables intervenciones urbanas que generaron como correlato. En este sentido, la Federación Internacional de Fútbol Asociado( fifa ) funcionó como una sustancia catalizadora: sus exigencias en términos de«patrón» han sido tomadas como referencia invertida de las necesidades de la población que, entre otras cosas, comienza a expresar su deseo de una«educación patrón fifa » o una«salud patrón fifa ». Desde ese punto de vista, los desmanes de esta entidad transnacional, –impuestos a partir del monopolio de una práctica deportiva específica– en la creación de un producto deseado en el mundo entero(el Mundial de Fútbol) N ueva S ociedad 248 92 Simoni Lahud Guedes actuaron como el cemento que conectó a millones de brasileños diferentes. Las imposiciones de esta entidad transnacional a una nación entera generaron un unísono grito de rebelión. Pero ¿cómo se produjo esta unidad? ¿Cómo una nación que se caracteriza por una diversidad y diferenciación interna extremas se unió en este momento, al menos? Afirmo, basada en los indicios, que una vez más, por caminos tor tuosos, fue el fútbol lo que produjo esta unidad en Brasil. Estoy afirmando que, por más complejo que sea este movimiento –y ciertamente lo es–, hasta el momento solo hay, en Brasil, un idioma que permite construir y elaborar simbólicamente la totalidad, y es el idioma del fútbol, en particular aquel que accionamos en los periodos rituales de las Copas del Mundo. Como vengo argumentando hace algunos años, en Brasil los grandes rituales nacionales son las Copas del Mundo de fútbol. Para sostener este argumento, es necesario recuperar ciertos aspectos referentes a las representaciones nacionales brasileñas con los cuales vengo trabajando, apuntando hacia el proceso simbólico de reconstrucción y reinvención de Brasil a través de la narrativa que rodea a las Copas del Mundo de fútbol. ■■  Reconstruyendo la nación brasileña en las Copas del Mundo Las sociedades modernas, como se sabe, están atravesadas por un intenso movimiento de integración de mercados y por una compresión del espaciotiempo debido a la aceleración de la comunicación, lo que da nuevos contornos a un fenómeno tan antiguo como la humanidad: la destrucción y la recomposición de las fronteras simbólicas que unen y separan a las sociedades. Claude Lévi-Strauss concluyó en un texto clásico que«la humanidad está constantemente dando vueltas con dos procesos contradictorios, uno de los cuales tiende a instaurar la unificación, mientras el otro apunta a mantener o restablecer la diversificación» 2 . En la misma dirección, Marshall Sahlins demuestra que, por más que el capitalismo avance,«la cultura no es un objeto en vías de extinción» y las diferencias se reinventan continuamente 3 . Así, podemos hablar de una dialéctica de la unificación/diversificación en la que, por un lado, hay porosidad y pe 2. C. Lévi-Strauss:«Raça e história»[1960] en Raça e ciência i , Perspectiva, San Pablo, 1970, p. 268. 3. M. Sahlins:«O‘pessimismo sentimental’ e a experiência etnográfica: por que a cultura não é um‘objeto’ em via de extinção»(partes i y ii ) en Mana vol. 3 N o 1 y 2, 1997. 93 T ema C entral Brasil: notas sobre las manifestaciones durante la Copa de las Confederaciones netración de las fronteras nacionales y, por otro, innumerables mecanismos reinventan las alteridades y las diferencias en un mundo de convivencia plural y simultánea. De este modo, los efectos de la compresión tiempo-espacio moderna y de la transnacionalización son, eventualmente, incluso contradictorios. Stuart Hall, por ejemplo, resalta que la situación contemporánea ha provocado el «resurgimiento del nacionalismo» y el«crecimiento del fundamentalismo» 4 . En este contexto de fronteras penetradas y reinventadas, las identidades nacionales han asumido formas modernas, sirviéndose de vehículos también modernos, en especial mediáticos. En este proceso, las más diversas competencias deportivas en todo el mundo vienen constituyéndose en verdaderos ritos nacionales. En estas competencias internacionales se producen recreaciones simbólicas de las fronteras y de las diversidades nacionales, confrontadas en los campos deportivos. Muchas naciones solo existen, de hecho, en los campos deportivos. Las sociedades modernas, Un argumento importante del antropólogo Roberto DaMatta es fundamental para esta reflexión: afirma precisamente por ser extremadamente fragmentadas, tienden a multiplicar los que las sociedades modernas, precisamente por ser extremadamente fragmentadas, tienden a multiplicar los rituales nacionales –entre ellos, los deportivos–, como formas de refuerzo y recreación de la totalidad social 5 . rituales nacionales –entre ellos, los deportivos–, como formas de refuerzo y recreación de la totalidad social n Esta función sería innecesaria, por ejemplo, en las sociedades tribales, ya totalizadas. Bajo tal perspectiva, las competencias deportivas operan como ritos, dramatizando valores básicos de las sociedades actuales y, en especial, para lo que nos interesa aquí, permitiendo totalizaciones –representaciones de la sociedad como un todo– o, dicho de otra forma, narrativas nacionales. Una contribución, también esencial para este argumento, proviene de la interpretación del antropólogo argentino Eduardo Archetti sobre la modernidad, 4. S. Hall: A identidade cultural na pós-modernidade , dp & a , Río de Janeiro, 1999. 5. R. DaMatta: Carnavais, malandros e heróis: para uma sociologia do dilema brasileiro , Zahar, Río de Janeiro, 1979, pp. 26-27. N ueva S ociedad 248 94 Simoni Lahud Guedes concepción que también ha orientado mi reflexión sobre el tema. Archetti elabora la noción de«zonas libres», espacios para la«libertad y creatividad cultural», llamando la atención, del mismo modo que los autores ya citados, sobre la continua reinvención de la diferencia en un mundo conectado por la economía y por la política internacional 6 . Serían justamente aquellas áreas«menos importantes»(específicamente, cita los deportes, los juegos y la danza, y podemos imaginar muchas otras) las que se constituyen como ámbitos de reinvención identitaria y espacios semánticos de nuevas narrativas, algunas de ellas nacionales. Estos dominios paralelos, entonces, retendrían como propiedad básica la continua reinvención de la diversidad, en algunos casos, diversidad nacional. Así, la peculiaridad y especificidad residirían en las franjas y los intersticios de los sistemas sociales, sus«zonas libres». Se trata, de hecho, de una articulación, históricamente dada y siempre compleja, entre identidad, alteridad y pluralismo. Las culturas nacionales, como afirma Benedict Anderson, son«comunidades imaginadas» 7 , acentuando incluso que ellas se distinguen por el«estilo» en el cual son imaginadas (y podemos agregar, con Archetti, por sus«zonas libres» específicas). Tam bién en esa dirección, Stuart Hall afirmará que«una cultura nacional es un discurso, un modo de construir sentidos que influencia y organiza tanto nuestras acciones como la concepción que tenemos de nosotros mismos» 8 . Del mismo modo, argumentará que tal construcción de sentido se sitúa, básicamente, en la memoria que se construye sobre la nación. En el caso brasileño, el fútbol se ha presentado como un vehículo casi insuperable para la producción y reproducción de estos discursos sobre la nación y el«pueblo brasileño», sustentando toda una semántica sobre el estilo nacional y la brasileñidad. En las canchas de fútbol, las narraciones sobre el ser brasileño encontrarían su espacio de elección. En este sentido, el fútbol sería la«zona libre» brasileña con mayor potencial de significación. En verdad, sería una«institución cero», como la definí en un trabajo anterior 9 siguiendo a Lévi-Strauss, pues, en Brasil, el fútbol, tal como las nociones de 6. E.P. Archetti: Masculinities: Football, Polo and the Tango in Argentina , Berg, Oxford-Nueva York, 1999. 7. B. Anderson : Imagined Communities: Reflections on the Origin and Spread of Nationalism , ed. revisada, Verso, Londres-Nueva York, 1991.[Hay edición en español: Comunidades imaginadas. Reflexiones sobre el origen y la difusión del nacionalismo , fce , México, df , 1993]. 8. S. Hall: ob. cit., p. 50. 9. S. Lahud Guedes:«O futebol brasileiro: instituição zero», tesis de maestría en Antropología Social, Universidad Federal de Río de Janeiro, 1977. 95 T ema C entral Brasil: notas sobre las manifestaciones durante la Copa de las Confederaciones tipo«mana», exige significación 10 . De este modo, se establece un territorio de enorme significado, foco de innumerables narrativas, inclusive algunas contrapuestas, pero que, en cada caso, reinventan continuamente la comunidad imaginada llamada Brasil. El foco más espectacular de este proceso de construcción de la brasileñidad ocurre en la reinvención de la memoria sobre el desempeño del seleccionado brasileño de fútbol en una competencia específica: los Mundiales de Fútbol que se realizan cada cuatro años. Son ritos patrióticos, al estilo nacional brasileño. En estos periodos de Mundial de Fútbol, se experimenta esa «comunidad imaginada», comunidad moral de un modo casi físico: hay una apropiación de los símbolos nacionales y se les atribuye su sentido más profundo 11 . El himno nacional, los colores nacionales, la bandera nacional son los iconos de este periodo, vestidos por las personas en las actividades cotidianas, pintados en los rostros, dibujados en El foco más espectacular de este proceso de construcción de la brasileñidad ocurre en las calles, en las casas, en los autos la reinvención de la memoria adornados con banderas nacionales. sobre el desempeño del Es importante también señalar que este es un proceso mediático pero que solo seleccionado brasileño de fútbol en una competencia asume tales dimensiones, como es obvio, porque tiene un sentido colectivamente compartido. Pero precisamente son los recursos tecnológicos de la moespecífica: los Mundiales de Fútbol que se realizan cada cuatro años n dernidad y, en particular, de los medios de comunicación y propaganda, los que actúan de manera decisiva en el diseño de esta totalidad, transformando el tiempo de estas competencias en el tiempo más genuino de la nación brasileña. También en este sentido, más que ritos, serían lo que se denomina«dispositivos rituales ampliados», estrechamente asociados a la«espectacularización» del mundo, atributo de la contemporaneidad 12 . 10. C. Lévi-Strauss:«Introdução à obra de Marcel Mauss»[1974] en M. Mauss: Sociologia e antropologia , Cosac& Naify, San Pablo, 2003. 11. R. DaMatta:«Antropologia do óbvio: notas em torno do significado social do futebol brasilei ro» en Revista usp N o 22, 6-8/1994. 12. Marc Augé: Por uma antropologia dos mundos contemporâneos , Bertrand, Río de Janeiro, 1997. N ueva S ociedad 248 96 Simoni Lahud Guedes ■■  La suspensión del tiempo y la reintroducción de la historia Existen dos aspectos de la producción de la memoria en este proceso multidimensional, acerca de los cuales vengo reflexionando hace ya algún tiempo 13 , que son esenciales para la comprensión de estos fenómenos y que me gustaría recuperar también aquí 14 . El primero se refiere al privilegio del fútbol, entre otros deportes, en la representación de la nación brasileña. El segundo se refiere a la potencialidad totalizadora del fútbol y a la temporalidad impli cada en esta propiedad. Pretendo, así, señalar algunos de los mecanismos por los cuales continuamente se reafirma el lugar simbólico del fútbol en Brasil como encarnación y corporización de la nación. Uno de los mecanismos fundamentales es una forma específica de la preservación de la memoria de los dramas y glorias del seleccionado brasileño de fútbol. Vengo observando hace algunos años, en los trabajos que he hecho sobre esta temática, que hay una característica que me parece decisiva para una sociología de los deportes en Brasil. Se trata del hecho de que la identificación colectiva puede ocurrir en cualquier deporte, siempre que sea victorioso en la confrontación con otras naciones, incluso de manera episódica. Cualquier victoria de equipo o individuo con los colores nacionales se asume rápidamente como representación de la nación. Con todo, si cualquier deporte eventualmente victorioso se incorpora con facilidad, la misma rapidez y facilidad lo lleva al olvido en las derrotas. Los innumerables fracasos brasileños en casi todos los deportes, en las competencias internacionales, son ignorados por completo. Se puede afirmar entonces que cualquier deporte es potencialmente capaz de accionar la dimensión de brasileñidad de las identidades sociales, pero solo y únicamente en caso de triunfo en competencias internacionales. En Brasil, estos otros deportes solo tienen héroes, pues solo existen cuando ellos existen. Esto no ocurre con el fútbol brasileño, en el cual todas las victorias y derrotas son representativas e importantes. A través del desempeño de los diversos seleccionados brasileños de fútbol, elegimos no solo héroes sino también antihéroes y villanos, leemos y discutimos lo que entendemos como cualidades y defectos de nuestro«pueblo», leemos y discutimos la competencia o incompetencia, la arrogancia o la humildad de nuestras elites dirigentes. En fin, construimos una memoria que tiene continuidad y que, a cada momento, aunque de modos diferentes, recrea totalidades. 13. S. Lahud Guedes: O Brasil no campo de futebol. Estudos antropológicos sobre os significados do futebol brasileiro , Eduff, Niterói, 1998. 14. S. Lahud Guedes:«De dramas e glórias nacionais» en O Brasil no campo de futebol , cit. 97 T ema C entral Brasil: notas sobre las manifestaciones durante la Copa de las Confederaciones Así, el privilegio del fútbol como espacio semántico implica la producción continua del olvido y del silencio sobre el desempeño de los seleccionados y jugadores brasileños en los otros deportes. Bajo tal perspectiva, puede decirse que construimos, con relación a los deportes como terreno y arena para la producción de la nación, dos tipos de historia: una, continua, que retiene como ampliamente significativos tanto los fraca sos, las derrotas, como las victorias. Otra, discontinua, episódica, plena de silencios Vale referir que las derrotas en el fútbol, y muy en particular las derrotas de la y olvidos, que retiene e ilumina solo las victorias. selección brasileña, en especial la«tragedia del 50», De este modo, vale referir que las derroson reconocidamente tas en el fútbol, y muy en particular las constructoras de la identidad derrotas de la selección brasileña, en especial la«tragedia del 50», son reconocidamente constructoras de la identidad nanacional brasileña, tanto como las victorias n cional brasileña, tanto como las victorias 15 . El maracanazo es una marca indeleble de la brasileñidad. A partir de ahí, en todos los mundiales de fútbol los brasileños colocaron en el estadio su honra y descubrieron un territorio en el cual conseguían imaginarse como una totalidad. Una segunda característica de este proceso específico de construcción de la memoria puede recuperarse a través de una de las más importantes implicancias de la argumentación de DaMatta sobre rituales nacionales, y es especialmente relevante para esta argumentación 16 . Estos rituales, para accionar la totalidad encubriendo la fragmentación, la diferenciación y la desigualdad que estructuran la vida cotidiana, necesitan, de cierto modo, negar la historia. Dicho de otro modo, necesitan accionar dimensiones de la realidad social, valores e ideas que estén simbólicamente situados sobre todos los otros. Es así como,«incluso en una sociedad históricamente determinada, se pueden encontrar valores, relaciones, grupos sociales e ideologías que pretenden estar al lado y por encima del tiempo» 17 . Considerando que uno de los principios fundamentales de las competencias deportivas, para que tengan significado, es la oposición de unidades del mis 15. Gisella de Araujo Moura: O Rio corre para o Maracanã , fgv , Río de Janeiro, 1998, p. 13. 16. R. DaMatta: Carnavais, malandros e heróis , cit. 17. Ibíd., p. 22. N ueva S ociedad 248 98 Simoni Lahud Guedes mo orden, es solo en las competencias internacionales entre seleccionados nacionales donde se hace posible vivenciar el fútbol como ritual nacional. En la forma como esta memoria se construye en el Brasil, estos momentos son aún más seleccionados: ocurren cada cuatro años en los mundiales de fútbol. En esos momentos se constituye un tiempo propio y una historia propia, presentados y vividos como suspendidos en relación con el tiempo histórico. En la medida en que es la nación la que está en juego, en estos periodos las otras disputas y confrontaciones del fútbol son englobadas y suspendidas y son lanzadas al olvido en el mismo proceso y En los mundiales de fútbol con la misma intensidad con que el foco se constituye un tiempo se coloca sobre el nivel nacional. propio y una historia propia, presentados y En cada Mundial de Fútbol se reafirma y se recrea la única historia que interesa en vividos como suspendidos en relación con el tiempo histórico n ese momento: la historia del desempeño del seleccionado brasileño en los mundiales de fútbol. Para la construcción de este tiempo, de cierto modo ahistórico, en que el«valor eterno» nación, como nos enseña DaMatta, se pone en juego, es fundamental la participación de la prensa, en especial la deportiva, que acciona de manera paulatina la dimensión de brasileñidad de nuestras identidades sociales, operando fuertemente mediante la rememoración de momentos anteriores. En un proceso simultáneo, al mismo tiempo que se van desvinculando las cuestiones que atraviesan lo cotidiano, se va enfocando con más vigor todo lo que rodea al seleccionado nacional durante la copa. Yo diría, incluso, que de los desdoblamientos de esta característica y del involucramiento emocional que representa, expresado en la utilización frecuente de la categoría«pasión», proviene la justificación de las acusaciones tan comunes de que el fútbol es alienante. La suspensión del tiempo cotidiano, así como la suspensión simbólica del tiempo histórico, para reinaugurar el periodo ritual festivo en que la nación entra en la cancha, culmina con los verdaderos feriados –tiempo vacío– que ocurren en estos partidos del seleccionado. Pero es en este tiempo suspendido cuando se escribe otra historia: la historia en la cual se inscribe el modo en que los brasileños quieren comprenderse como nación, como pueblo, como totalidad. Parafraseando a Clifford Geertz 18 , así como la riña de gallos 18. C. Geertz: A interpretação das culturas , Zahar, Río de Janeiro, 1978, p. 316.[Hay edición en espa ñol: La interpretación de las culturas , Gedisa, Barcelona, 1973]. 99 T ema C entral Brasil: notas sobre las manifestaciones durante la Copa de las Confederaciones en Bali es un comentario de los balineses sobre ellos mismos, las narraciones y los usos de los iconos nacionales durante los mundiales de fútbol son comentarios de los brasileños sobre ellos mismos. Pero si para actualizar y hacer operar este nivel de la identidad social es necesaria, en un primer momento, una«alienación» de la vida cotidiana, todas las enormes diferencias, desigualdades y conflictos se reintroducen con facilidad, pero nunca de modo lineal o simplemente especular en las evaluaciones de los fracasos. ■■  Consideraciones finales: narradores de la nación Ahora puedo retornar a mi propuesta interpretativa con relación a las manifestaciones de junio de 2013 que considero, todavía, una propuesta preliminar que deberá ser profundizada con posterioridad. Experimentando periódicamente la vivencia de la totalidad en los ritos cuadrienales, haciéndose y rehaciéndose en términos de un ideal patriótico de sociedad, la población brasileña se vio como un«pueblo». En el tiempo vacío de la Copa de las Confederaciones, de cierta forma, fue como si toda la mística repetida en cada Mundial de Fútbol de que«es un solo Brasil», de norte a sur, de este a oeste, de ricos y pobres, de jóvenes y viejos, de indios, negros y blancos y mulatos y zambos, se realizara mágicamente pero en un sentido inesperado por los organizadores del espectáculo(medios, gobiernos, fifa , Confederación Brasileña de Fútbol). A través de y en torno del fútbol, brasileños muy diversificados y diferenciados se descubrie ron, una vez más, como un«pueblo» y salieron a la calle. La comunidad imaginada se realizó en las calles por un tiempo breve pero significativo, reunida contra los desmanes políticos y las imposiciones del mercado. Destaco que uno de los aspectos más evidentes de las manifestaciones de junio de 2013 fue la extensa e intensa utilización en las calles de los símbolos nacionales como los únicos iconos legitimados. Por ejemplo, hay relatos de ataques a banderas de partidos políticos y signos de otros colectivos, lo que señala una especie de intención abarcadora y totalizadora del movimiento. Hay relatos, también, de lugares en los cuales el Himno Nacional brasileño, de música y letra reconocidamente difíciles, se cantó en forma continua, durante varias horas seguidas. Vestirse con los colores nacionales y envolverse con banderas nacionales, experiencia colectiva durante los mundiales de fútbol, fue el uniforme de junio de 2013. DaMatta ya había afirmado, muchos años atrás, que el fútbol fue lo que reconcilió a los brasileños con los símbolos nacionales que habían sido apropiados por los militares durante la dictadura 19 . En este episodio 19. R. DaMatta:«Antropologia do óbvio», cit. N ueva S ociedad 248 Simoni Lahud Guedes 100 extraordinario de la vida política brasileña que fueron las manifestaciones en torno de la Copa de las Confederaciones, se reinventó un«pueblo» brasileño y este tomó a su cargo el discurso y la narrativa nacionales. Si, como afirma Pablo Alabarces, en la modernidad los medios y el marketing se transforman en los narradores de las naciones, en este episodio político el«pueblo» brasileño los atropelló y asumió esta narración 20 . Si hay un legado del Mundial de Fútbol, con seguridad el primero de ellos es este: unió, aunque episódicamente, a una población en extremo diferenciada y diversificada contra los gastos asociados a él. Además, obsérvese incluso, en passant , que de cierta forma fue la concepción del fútbol como«opio del pueblo» la que estuvo en juego en ese momento, pues fueron los excesivos gastos del Mundial de Fútbol, en especial de los estadios, el foco principal de la ira popular, siempre opuesta a la ausencia de educación y salud. Pero, paradójicamente, fue este«opio del pueblo», esta «zona libre», esta práctica inconsecuente, la que produjo el territorio abarcador que permitió la experiencia colectiva reivindicadora. ¿Cómo se desarrollará? Todavía no se puede saber. 20. P. Alabarces : Fútbol y patria. El fútbol y las narrativas de la nación en la Argentina, Prometeo, Buenos Aires, 2002 y comunicación personal a la autora. La crisis del fútbol ecuatoriano Entre el endeudamiento, la fragilidad institucional y la violencia F ernando C arrión M./ P ablo S amaniego El fútbol ecuatoriano ha logrado avances significativos que se reflejaron en su desempeño internacional, en paralelo a importantes aumentos en sus presupuestos. Sin embargo, y a pesar de esta combinación de éxitos futbolísticos y boom económico, en 2013 se empiezan a manifestar cuatro elementos que configuran una crisis estructural: el populismo financiero que hace insostenible su economía; la falta de normas y transparencia en sus marcos institucionales; el aumento de la violencia –que ahuyenta a los hinchas–; y, finalmente, lo que comienza a percibirse como el debilitamiento de los buenos resultados de los últimos años. Frente a ello, parece más deseable una gestión democrática que la transformación de los clubes en sociedades anónimas. ¡Nunca la hinchada festejó el superbalance anual! Washington Cataldi 1 Vengo a vender un negocio llamado fútbol. João Havelange 2 Fernando Carrión: académico del Departamento de Estudios Políticos de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales(Flacso)-Ecuador y editorialista del diario Hoy . Pablo Samaniego: académico del Departamento de Desarrollo de Flacso-Ecuador. Palabras claves: fútbol, populismo financiero, privatización, clubes, violencia, Ecuador. 1. Declaraciones en la campaña electoral para llegar a ser presidente del club uruguayo Peñarol. 2. Discurso de posesión como presidente de la Federación Internacional de Fútbol Asociado ( fifa ) en el año 1974. N ueva S ociedad 248 Fernando Carrión M./ Pablo Samaniego 102 E n este inicio de siglo, el fútbol ecuatoriano ha logrado éxitos deportivos internacionales nunca antes vistos, tanto con sus selecciones como con sus clubes. Allí están las clasificaciones históricas a los mundiales de CoreaJapón y Alemania y la reciente al de Brasil, así como los triunfos internacionales de la Liga Deportiva Universitaria, entre los que se destaca el vicecampeonato mundial de clubes. Correlativamente, también se observa un importante aumento del presupuesto de los clubes y de la Federación Ecuatoriana de Fútbol( fef ), que ha conducido a un crecimiento importante de la economía de este deporte: mientras la economía nacional creció –en términos nominales– a una tasa promedio anual de 8%, la del fútbol lo hizo en alrededor de 12%; esto es, 1,5 veces más que el promedio del país. Pero a pesar de los éxitos futbolísticos y del boom económico del fútbol ecuatoriano, en el año 2013 se empiezan a manifestar cuatro elementos que confi guran una crisis estructural. ■■  La situación económica: populismo financiero futbolístico En 2013, el presupuesto de los 12 equipos de la Primera«A» supera los 60 millones de dólares. Las deudas acumuladas llegan a los 49 millones o, lo que es lo mismo, representan 82% de los ingresos. Si bien este monto de deuda es muy alto con respecto a los flujos anuales, lo que más llama la atención es su composición: préstamos de bancos para pagar deudas; montos impagos a futbolistas, cuerpos técnicos y personal administrativo; crecientes compromisos económicos con la fef ; facturas adeudadas a proveedores; juicios laborales perdidos o en proceso; no cancelación de los tributos propios como tampoco de los impuestos que cobran los clubes como agentes de retención del Estado (más de cinco millones de dólares) 3 y no cancelación de las transferencias de los deportistas(la mayoría de las cuales son a corto y mediano plazo) a los clubes que los venden. A ello se suman altos niveles de corrupción 4 . 3. Existen casos de jugadores que tienen más de un contrato y con diversas personerías jurídicas, algunos de los cuales se firman en el territorio nacional y otros en paraísos fiscales. 4. El directorio del Barcelona sc , equipo de Guayaquil, realizó este año una auditoría de los periodos anteriores y por ello se ha podido tener certeza de actos de corrupción. El informe da cuenta de una diversidad de formas a través de las cuales distintos estamentos administrativos del club lucraban con operaciones anormales. Uno de los increíbles casos es el de un jugador con contrato con Barcelona que fue a jugar a préstamo por una temporada a otro equipo y a su regreso volvieron a pagar por él como si fuera un jugador nuevo. Barcelona sc :«Informe de comisión», 15/4/2013. 103 T ema C entral La crisis del fútbol ecuatoriano La inadecuación de ingresos y egreLa inadecuación de ingresos sos proviene de dos situaciones: por un lado, de lo que puede denominarse«populismo financiero futbo lístico», que se asienta en un directiy egresos proviene de dos situaciones: por un lado, de lo que puede denominarse vo que es más hincha que dirigente. El objetivo es obtener campeonatos, por encima de los equilibrios presupuestarios y de la ausencia de transel«populismo financiero futbolístico». El objetivo es obtener campeonatos, parencia en el manejo institucional, por encima de los equilibrios todo esto sostenido por una gestión más personalizada que instituciopresupuestarios n nal, herencia del modelo anterior: el mecenazgo 5 . Por otro lado, la inadecuación proviene de la conversión de una institución sin fines de lucro(club) en un pretexto para que fideicomisos, grupos empresariales y agentes depor tivos obtengan cuantiosos recursos económicos. En otras palabras, la crisis nace de dirigencias irresponsables, de modelos de gestión extemporáneos y de la hipermercantilización del fútbol. Esta situación no es exclusiva del fútbol ecuatoriano y ni siquiera del latinoamericano. Varios autores dan cuenta de las inmensas deudas de los clubes en las grandes ligas europeas 6 , en Brasil, Argentina, Perú, Colombia o Chile; cada cual con montos altos para su entorno y con variadas formas de solución temporal. En casos extremos, como el peruano, se llegó a privatizar los cinco principales equipos con intervención y recursos públicos mediante un proceso –solicitado por el Sistema Nacional de Administración Tributaria en 2012– que consistió en la designación de empresas como administradores provisionales, lo que implicó la suspensión de las directivas en funciones. Los administradores designados tienen como misión sanear las finanzas de los equipos, que podrán convertirse en sociedades anónimas 7 . En Argentina, un club fue intervenido y el gobierno se hizo de la transmisión televisada de los partidos, con lo que duplicó el valor pagado por ese concepto a los clubes, pero ni siquiera con esa medida se logró 5. F. Carrión M.:«La crisis del fútbol ecuatoriano: el populismo financiero» en Polémika N o 10, 11/2013. 6. José Gay de Liébana:«5 o informe anual sobre la situación económica del fútbol español y europeo», presentación en PowerPoint, 2012. 7.«La ley, efectivamente, es bastante compulsatoria, porque si bien no anula otras formas de organización, como las asociaciones civiles, sí da una serie de beneficios a quienes se convier tan en Sociedades Anónimas, con lo que está marcando la ruta a seguir». Aldo Panfichi:«La crisis del fútbol es terminal», entrevista en Diario La Primera , 9/11/2009, disponible en. N ueva S ociedad 248 Fernando Carrión M./ Pablo Samaniego 104 evitar la continuidad de la crisis 8 ; adicionalmente, la crisis europea repercutió en la importación de jugadores latinoamericanos. En Brasil, como indica Helena Reis, la deuda de los 23 clubes ascendía en 2012 a 2.000 millones de dólares 9 , pese a que el gobierno creó en 2007 un mecanismo para reducir la carga de las deudas de estas instituciones con el fisco; aun así, la situación tiende a agravarse. En varios países, empresarios considerados exitosos en otras actividades, que por lo general actúan en mercados oligopólicos –Mauricio Macri es un ejemplo en Argentina–, han tomado a cargo los clubes con la promesa de «modernizarlos», pero en la mayoría de los casos esos experimentos han sido fallidos. Por perseguir el éxito –no siempre logrado–, estos dirigentes han dejado a los equipos en una situación patrimonial raquítica, cosa que en otras actividades les habría costado el cargo y eventualmente el patrimonio personal. Tal vez el populismo financiero en el fútbol sudamericano sea un reflejo de lo que ocurre en el ámbito mundial en otra escala 10 . Los clubes de los países de esta parte del mundo hacen esfuerzos para conservar a algunos jugadores de alta calidad y, para ello, deben competir en alguna medida con los importadores netos: Europa, Estados Unidos, países árabes y Asia. En ese sentido, se podría sostener que la globalización o mundialización del fútbol, siguiendo la Teoría de la Dependencia, es inequitativa, porque los recursos económicos, las técnicas de mercadeo más desarrolladas, el dominio de los medios de comunicación, etc., están controlados por las empresas y los clubes del Norte industrializado. Eso convierte al subcontinente en exportador del recurso principal del balompié 11 y 8. Pablo Alabarces y Juan Branz:«La crisis eterna: los clubes argentinos y la deuda como política» en Polemika N o 10, 11/2013. 9. H. Reis:«La crisis del fútbol brasilero» en Polemika N o 10, 11/2013. En el ejercicio 2010-2011, las ligas inglesa, alemana, española, francesa e italiana acumularon una deuda de 12.794 millones de euros (J. Gay de Liébana: ob. cit.). Comparativamente, la liga de Alemania y Francia registran un valor adeudado menor al que se presenta en Brasil. 10. Luis Roggiero establece que el éxito deportivo en Ecuador está asociado al gasto en salarios en los equipos. Esta también podría ser una razón para la inflación en el fútbol. L.C. Roggiero Luzu riaga: El negocio no es redondo: los determinantes del desempeño deportivo y financiero de los equipos de fútbol profesional del Ecuador , Flacso-Ecuador, Quito, 2012. 11. Se debe añadir que los países importadores compran jugadores cada vez más jóvenes con el propósito de pagar precios más bajos. Desde la perspectiva latinoamericana, es como exportar una piedra en bruto o con poco procesamiento para que sea tallada en el extranjero. Por ello se podría asimilar el proceso a la exportación de materias primas. Perú tiene 32 futbolistas que juegan fuera del país, Ecuador, 42, Chile, 64, Colombia, 212, Uruguay supera los 310 y Argentina y Brasil están sobre los 1.100 futbolistas. Sin embargo, en el balance comercial de estos países, solo Argentina, Brasil, Colombia y Uruguay tienen más deportistas exportados que importados. Colombia, por ejemplo, exporta tantos futbolistas como los que en Ecuador juegan en la primera categoría«A». 105 T ema C entral La crisis del fútbol ecuatoriano © Nueva Sociedad/ Bruno Bauer 2013 N ueva S ociedad 248 Fernando Carrión M./ Pablo Samaniego 106 en importador de las transmisiones y objetos deportivos, lo que conduce a una transferencia permanente de recursos hacia el Norte desarrollado 12 . Si regresamos al tema de la debilidad económica de los clubes de fútbol, en buena parte de los países sudamericanos vemos que la solución ha pasado por la intervención de los gobiernos. Ello choca contra la lógica impuesta por la fifa de ser el regulador mundial del deporte; es decir, no existe un planteamiento unívoco pues los gobiernos están impedidos de intervenir en las federaciones de fútbol, pero sí se los llama a actuar cuando hay crisis. En tal sentido, cabe preguntarse cuál debe ser el papel de las boyantes federaciones nacionales y regionales, así como de la multimillonaria fifa , en la economía de los clubes de fútbol. Estas entidades asociativas se benefician de los tor neos internacionales(derechos de televisación 13 , auspicios) y no tienen ninguna responsabilidad respecto de los egresos principales de los clubes: el pago a los jugadores según los contratos. ¿Es correcto que estas entidades hagan mutis por el foro? ¿Que entreguen migajas a los clubes que son la base de su accionar? ¿Será el fair play financiero propuesto por Europa la solución a los problemas del fútbol actual? ■■  El marco institucional: sin normas, sin transparencia En lo administrativo, se observa un modelo de gestión anacrónico y caduco, que se expresa, por ejemplo, en que solo excepcionalmente algún club del país tiene un plan estratégico de mediano plazo, un plan orgánico funcional, un presupuesto aprobado por sus socios y un balance de situación entre activos, pasivos y patrimonio. Si esto ocurre a escala de los clubes, la fef no es la excepción: en ella también puede constatarse la falta de transparencia en la toma de decisiones, el manejo clientelar, patrimonialista y caudillista que caracteriza la administración actual y el modelo de gestión carente de una regulación autónoma y apropiada a la realidad del fútbol nacional. Uno de los principales cambios en la gestión de los clubes en los últimos años es el tránsito de la profesionalización de los futbolistas inscritos en un club (pase) hacia la liberalización de la mano de obra –pie de obra–, que conduce al establecimiento de contratos y, además, a una hipermercantilización del fútbol. 12. Tanto en la empresa económica como en el campo de deportes, el hombre es intercambiable. Gerhard Vinnai: El fútbol como ideología , Siglo xxi , México, df , 2003. 13. La violencia es un negocio de la televisión para alejar de la cancha a la gente, y en el fútbol se acabó el hincha. 107 T ema C entral La crisis del fútbol ecuatoriano El valor de los contratos y, especialmente, el castigo por su rescisión se convierten en piezas claves de la movilidad de los jugadores. Según cifras del fútbol de Ecuador, los clubes no logran cubrir sus gastos corrientes(sueldos, intereses por deuda, gastos administrativos, etc.) con los ingresos corrientes(por derechos de televisión, taquilla, venta de la marca o merchandising , etc.). Por la necesidad de financiar ese déficit, permanente en algunos casos, se establecen relaciones con financistas –hinchas, no hinchas, prestamistas informales, bancos, etc.–, pero dependiendo de cómo se establezca esa relación los clubes obtendrán resultados positivos o negativos. En ese sentido, se han identificado dos modelos característicos o extremos de cómo se llevan Cuando los contratos adelante las actividades de financiamiento en el fútbol ecuatoriano; tal vez esa lógica también se aplique a otros países de la subregión. En el primero, el club forma parte con los jugadores, uno de los principales activos con que cuenta un club, de la compraventa de jugadores y es partícipe si no de la totalidad, de gran parte de los contratos; es decir, es el gran beneficiado por las actividades de financiamiento. En no son de propiedad del equipo, entonces el patrimonio es mínimo el segundo, el club tiene una reducida paro negativo n ticipación en los contratos o estos han sido cedidos completamente a financistas(hinchas o no hinchas), a cambio del finan ciamiento del déficit corriente 14 . Cuando los contratos con los jugadores, uno de los principales activos con que cuenta un club 15 , no son de propiedad del equipo, entonces el patrimonio es mínimo o negativo(pasivos mayores que los activos). En este caso estarían inmersos varios clubes ecuatorianos, por lo que se duda sobre su viabilidad y se percibe un gran peligro para su sostenibilidad. Son estos actores paralelos los que descapitalizan a los clubes y suplantan a la membresía en la toma de decisiones. ¿Dónde están, por ejemplo, los recursos generados por la comercialización de Antonio Valencia, Fidel Martínez, «Chucho» Benítez, Jefferson Montero, Pedro Quiñonez o Narciso Mina? Un caso ilustrativo fue el último partido entre los equipos de Ecuador y Argentina, jugado en Quito: de los 11 jugadores titulares de la selección nacional 14. P. Samaniego:«Microeconomía del fútbol ecuatoriano; algunos supuestos sobre su funcionamiento» en Polemika N o 10, 11/2013. 15. El activo fijo es otro componente importante para los clubes que cuentan, entre otras insta laciones, con estadios de fútbol. Ese tipo de activos, sin embargo, con dificultad sirve para ser aceptado como garantía de una deuda porque no es fácil su liquidación. N ueva S ociedad 248 Fernando Carrión M./ Pablo Samaniego 108 ecuatoriana, siete se iniciaron en el club El Nacional. De aquí surgen dos preguntas: ¿dónde está el dinero de estas transferencias? Y ¿por qué vendieron a una generación completa de jugadores? 16 De esta forma se ingresa en una dinámica institucional perversa: mientras los clubes son vitrinas de valorización del futbolista y depositarios de las exigencias legales de los contratos, son actores internos y externos los que se benefician de los derechos deportivos de los futbolistas sin tener responsabilidad directa, más allá del riesgo de la inversión, en un mercado altamente volátil. Mientras los clubes pierden patrimonio, los Mientras los clubes grupos empresariales obtienen utilidades y pierden patrimonio, los grupos empresariales obtienen utilidades y las dirigencias actúan como mediadores entre ellos para obtener resultados deportivos positivos a corto plazo. En otras palabras, la crisis se incuba en una aguda debilidad inslas dirigencias actúan titucional. como mediadores entre ellos para obtener resultados deportivos Pero, otra vez, esta no es una característica exclusiva del fútbol ecuatoriano. Análisis sobre el fútbol en Argentina, Brasil y Perú 17 hacen positivos a corto plazo n referencia a actos conocidos de corrupción en la administración de los clubes, es decir que prevalece el segundo de los modelos de financiamiento anteriormente descrito. Algo que se añade a lo dicho hasta aquí es la injerencia de las barras bravas como otro elemento de deterioro de la calidad de las instituciones. Esos grupos de hinchas reciben recursos de los clubes y tienen incidencia sobre la alineación de los equipos, por lo que influyen sobre la valoración de los juga dores y, también, son protagonistas de otra de las formas en que se expresa la crisis del fútbol: la violencia. En este marco, cabe señalar que Colombia y Chile están en otra situación. Colombia, porque debió sobreponerse a las secuelas de la incursión del narcotráfico en el deporte y ahora ha vuelto en algunos casos al antiguo mecenazgo (la familia Ardila Lulle es propietaria de Atlético Nacional y la familia Char 16. Hay clubes, especialmente en las categorías inferiores, cuyo objetivo es formar jugadores y venderlos. Eventualmente también los equipos de la serie mayor optan por una estrategia de negocio parecida, pero con el riesgo de debilitarse para la competencia. Parecería que, en ocasiones, se hacen ventas masivas de jugadores para beneficio de los directivos que toman tales decisiones y no para apuntalar patrimonialmente a los clubes. 17. P. Alabarces y J. Branz: ob. cit.; H. Reis: ob. cit.; y A. Panfichi:«El colapso del fútbol peruano, los clubes y su privatización» en Polemika N o 10, 11/2013. 109 T ema C entral La crisis del fútbol ecuatoriano es dueña de Junior de Barranquilla) 18 y en otros, a establecer sociedades anónimas. En Chile también operó la transformación a sociedades anónimas. Si bien estos dos ejemplos muestran casos que dan salida al populismo fi nanciero, pues en una sociedad por acciones es connatural la transparencia de la gestión económica y financiera con los socios, no necesariamente es un modelo de gestión que evite el sobreendeudamiento de los clubes. Ello nos lleva nuevamente a las grandes ligas de Europa, pues como señala el informe elaborado por José Gay de Liébana 19 , 90% del activo total de los clubes de las principales ligas de Europa está comprometido en deudas. A ello se debe agregar que la venta de acciones en las bolsas de valores es un mecanismo muy riesgoso, pues el valor de las acciones depende frecuentemente de los resultados en el corto plazo, por lo que se convierte en un mecanismo que es procíclico a los resultados(mientras mejores son estos resultados, mayor es el valor del club, y viceversa). Al no existir«un» modelo exitoso, corresponde a cada club elegir el propio. Su fortaleza dependerá, entre otros elementos, de la capacidad de gestión, la que a su vez está condicionada por la calificación de los administradores. Es el momento adecuado para que personas especializadas y conocedoras de un deporte complejo se incorporen a las plantas administrativas de los clubes. ■■  La violencia La violencia ligada al fútbol ha llegado a Ecuador. Según un boletín del Ministerio del Interior,«entre 2007 y 2013 se registran cinco personas fallecidas: dos en el interior de los estadios y tres en las afueras; 74 detenidos, 46 personas heridas y 20 personas identificadas como peligrosas que no pue den ingresar a los estadios» 20 . Es decir, no son hechos aislados ni tampoco los violentos son personas infiltradas. Existen barras organizadas y hay per sonas violentas y ligadas a la delincuencia que están alrededor del fútbol para defender sus territorios, obtener ingresos económicos o amplificar la demanda de drogas, entre otros aspectos 21 . 18. David Quitián:«La economía del fútbol colombiano: de la ilegalidad y el crimen al glamour globalizado» en Polemika N o 10, 11/2013. 19. Ob. cit. 20. Ministerio del Interior, boletín de prensa, 4 de octubre de 2013. 21. F. Carrión:«Fútbol y violencia: las razones de una sinrazón» en Espacio Abierto N o 15, 2011, pp. 105-116, disponible en. N ueva S ociedad 248 Fernando Carrión M./ Pablo Samaniego 110 No hay que olvidarse de que el fútbol es un deporte de confrontación y de contacto, en el que el límite entre la jugada violenta y la pacífica es muy te nue 22 . De esta esencia surgen algunos tipos de violencias vinculadas al fútbol: la primera, como«violencia en la cancha» –caracterizada por ser centrífuga 23 –, es la protagonizada principalmente por los futbolistas; pero ha sido controlada mediante las 17 reglas, los árbitros y el fair play , aunque siempre persistan casos aislados. La segunda es la«violencia en las gradas», protagonizada principalmente por los hinchas que reivindican la violencia simbólica con cánticos, banderas y tambores 24 . Pero cuando se organizan para defender los universos simbólicos del club o para obtener beneficios(dinero, entradas, servicios), o cuando el apoyo al equipo se convierte en una forma de vida, todo cambia: la violencia se hace presente. El procesamiento de esta conflictividad se logra con la sepa ración de las hinchadas en el espacio del estadio y en el tiempo de entrada y salida de los seguidores. Con el control de la violencia en las gradas, se produce un desborde de esa misma violencia hacia la ciudad, por el peso que adquiere la camiseta, tanto en términos simbólicos(la piel) como comerciales(vitrina ambulante); así como por la significación que cobran estas«tribus» vinculadas al fútbol. Allí la violencia simbólica se transforma en física y el actor social pasa de hincha a barra brava: los comportamientos son organizados, la ritualidad en su acción es afirmativa, las creencias de pertenencia(símbolos, tradiciones) se amplifican. Con ello, el hincha y el barra brava se consideran parte de una su puesta elite poderosa, que busca construir una hegemonía frente a los otros y consolidar una autonomía frente al propio club, para obtener una fuente de ingresos económicos. En este caminar –gracias a la televisión y a las nuevas tecnologías de la comunicación–, el hincha se convierte, por un lado, en un actor directo del fútbol(por eso recibe auspicios económicos de todo tipo), y por otro, en una teleaudiencia de consumo masivo. Adicionalmente, existe la penetración de la violencia y la delincuencia de la sociedad en el fútbol bajo una lógica centrípeta ; allí está la exacerbación del 22. Por eso el árbitro es tan necesario, no solo para impartir justicia, sino también para ser el constructor de incertidumbres antes del partido, y luego, un chivo expiatorio de las derrotas. 23. Centrífuga en el sentido de que la cancha y el equipo de fútbol proyectan los universos simbólicos hacia la sociedad. 24. Que tiende a ser regulada y extirpada en la región, con lo cual los símbolos identitarios se licúan y la fiesta del fútbol como ritual del consenso se viene abajo, lo que produce más problemas que soluciones. 111 T ema C entral La crisis del fútbol ecuatoriano racismo, nacionalismo, machismo, regionalismo, chauvinismo, entre otros; pero también la presencia del narcotráfico, el coyoterismo, el cambio de edades y nacionalidades de futbolistas, las pandillas y la falsificación de nombres. Este proceso es similar o, incluso, más agudo en otros países: en Argentina solo en este año han sido asesinados seis hinchas; en Brasil, en los últimos diez años han tenido un promedio de 4,2 muertos por año 25 . Hoy las hinchadas son más poderosas económicamente y más influyentes políticamente, tanto que, Hoy las hinchadas son por ejemplo, la impunidad en el fútbol es más alta que en la sociedad, y los ingresos y prebendas que estos grupos obtienen se han incrementado con el paso del tiempo. más poderosas económicamente y más influyentes políticamente, Sin embargo, las políticas que plantean en Ecuador el gobierno y la fef no se ajustan a esta realidad sino a una condición reactanto que, por ejemplo, la impunidad en el fútbol es más alta que tiva que se rige más por el marketing que por la búsqueda de soluciones a ese proen la sociedad n blema: en 2007, cuando muere el niño Carlos Cedeño en el estadio de Barcelona, se prohíbe la entrada de bengalas; cuando el muchacho George Michael Murillo es asesinado en el Puente de la Unidad Nacional, el ministro del Deporte, el ministro del Interior y el presidente de la fef plantean«tarjeta roja a la violencia» con algunas medidas inconexas; cuando un policía es arrojado a la fosa del estadio Atahualpa, el gobierno nacional plantea la salida de la policía de los estadios y, finalmente, cuando hinchas del Barcelona pretenden ingresar por la fuerza al estadio Rumiñahui, la policía y la fef promueven la prohibición del ingreso de banderas y de bombos a los estadios… Ya es hora de que se tenga, como en Inglaterra, una estrategia general de prevención de la violencia en los estadios y no un conjunto de medidas aisladas e inconexas que se difunden cada vez que se produce un hecho de fanatismo. ■■  Los resultados deportivos Parece que l a crisis –finalmente– le llegó al fútbol en este año 2013. 25.«Cuando comenzamos a realizar el estudio, hace diez años, Brasil estaba en el tercer lugar en comparación con los otros países en número de muertes. Los dos países con más muertes entonces eran Italia y Argentina. Diez años después, Brasil conquistó el primer lugar».«Brasil es el país con mayor número de muertes por fútbol en los últimos diez años», Agencia efe , 19/7/2009. N ueva S ociedad 248 Fernando Carrión M./ Pablo Samaniego 112 La selección nacional hizo«líquidos» sus ahorros de la primera etapa de las eliminatorias al Mundial de Fútbol de Brasil 2014. Si bien clasificó para jugar la Copa en cuarto lugar, no se puede dejar de señalar que lo hizo sobre la base de dos situaciones: los puntos logrados en la primera etapa de las eliminatorias y los partidos que jugó de local, en los que terminó invicta. En términos de los clubes, lo primero que se debe afirmar es que no les ha ido nada bien en la Copa Sudamericana: el Emelec se elimina con un balance negativo de siete goles en contra y dos a favor. El Barcelona y el Deportivo Quito se quedan en las primeras fases y es la Liga de Loja la que más perdura, a pesar de estar peleando el descenso en el torneo nacional. Respecto del torneo nacional, el signo principal ha estado marcado por la irregularidad y por la ausencia de los equipos más ganadores y populares de las primeras planas. Barcelona(campeón reinante), Nacional y Liga Deportiva Universitaria de Quito se encuentran de la mitad de la tabla para abajo. El Deportivo Quito baja en la tabla de posiciones, no se presenta a un partido y juega sin público. El Emelec es el único que se salva, pero solo puertas adentro. Para superar los problemas que perturban el accionar del fútbol, no parece que exista una sola opción en términos de administración de los clubes. La transformación de los equipos en sociedades anónimas puede contribuir al manejo más transparente de las gestiones, pero ello no implica que de manera automática se resuelvan los problemas del populismo financiero, como lo demuestran varias experiencias en el continente y fuera de él. Además, ese posible cambio tiene como sino que termina con uno de los rasgos más importantes del deporte, esto es, ser un espacio de encuentro de la sociedad civil en el marco de una organización democrática. Conservar esa característica y modernizar la gestión podría ser el derrotero que confiera una parti cularidad específica al fútbol de Ecuador y los países latinoamericanos, a di ferencia de algunos europeos que se han convertido en espacio de influencia de grandes firmas o grandes inversionistas que utilizan este deporte como una forma de validación social para su accionar individual. Eventualmente, una gestión democrática puede llevar a un concepto menos«securitista» con respecto a las barras bravas, pues se podría desarrollar, en contraposición, el control social de los violentos, quienes actualmente son uno de los principales problemas, pues la violencia es uno de los elementos que explican el alejamiento de los aficionados de los estadios. Ese alejamiento influye nega tivamente en la economía de los equipos. Entonces, para finalizar, habría que buscar un tipo de gestión democrática que además de superar el populismo 113 T ema C entral La crisis del fútbol ecuatoriano en la administración consiga atraer a más hinchas, para multiplicar el número de adeptos y crear así organizaciones más sólidas. Otro aspecto, que ha sido poco tratado aquí y que merece más análisis, es el papel de los representantes o agentes de los jugadores. Parecería que a ellos les interesan, con honrosas excepciones, las ganancias a corto plazo, y para que estas se produzcan no se considera el futuro futbolístico del jugador, sino solamente el aspecto económico. Para poner un parangón, estos agentes actúan igual que los inversores de Wall Street o de los bancos quebrados en eeuu y Europa, pues no les atañe el contexto en el que se encuentra el jugador en términos futbolísticos y la proyección que pueda tener, si la formalización de un nuevo contrato es lo suficientemente buena como para recuperar la re muneración por el trabajo de asesoramiento lo antes posible; en otras palabras, sus ingresos dependen de la mercantilización del deporte. R e ­ vis ­ ta de C ultura y C iencias S ociales 2013 Gi­jón N o 75 ESPACIOS PÚBLICOS. CONFLICTO Y CONVIVENCIA S uscripciones Suscripción personal: 36 euros Suscripción bibliotecas e instituciones: 45 euros Suscripción internacional: Europa- 60 euros(incluye gastos de envío) América y otros países- 80 euros(incluye gastos de envío) Ábaco es una publicación trimestral de cicees , C/ La Muralla N o 3, entlo. 33202 Gijón, España. Apartado de correos 202. Tel./Fax:(34 985) 31.9385. Correo electrónico:,< revabaco @ telecable.es>. Página web:. El invisible (y victorioso) fútbol practicado por mujeres en Brasil C armen R ial Por muchos años, el fútbol fue un juego prohibido para las mujeres brasileñas. Impedirles jugar al fútbol era más que prohibir el movimiento corporal y afirmar su condición de dominadas: la prohibición articulaba género, nación e imaginario, excluía a las mujeres de un gran colectivo y de un amplio espectro de prácticas sociales, y las colocaba en una condición no solamente pasiva y sumisa, sino también de ciudadanas de segunda clase. N « adie sabe, nadie vio», reza el titular de un importante periódico brasileño que anuncia la finalización del más importante campeonato de fútbol de mujeres del continente, la Copa Libertadores de América de 2010 1 . El artículo estaba acompañado de una foto que mostraba un estadio vacío. El equipo del Santos representaba a Brasil y ganó la Copa por segunda vez, con seis victorias en seis partidos contra otros campeones nacionales, partidos en los cuales convirtió 25 goles y no recibió ninguno. En el otro extremo, el equipo de la Universidad de Iquitos, de Perú, fue eliminado con cuatro derrotas tras haber recibido 28 goles más que los que convirtió. Las estadísticas revelan la enorme disparidad del fútbol practicado por mujeres en el continente americano. Brasil, representado por su campeón nacional, Santos, dominó a los otros países, con la excepción de Chile, representado en la final por el Everton, y de Argentina, cuyo mejor equipo es Boca Juniors. El torneo finalizó con un promedio de público de 300 personas por partido; Carmen Rial: antropóloga. Es profesora del Departamento de Antropología de la Universidad Federal de Santa Catarina, Brasil. Palabras claves: fútbol, género, feminismo, antropología, nación, machismo, Brasil. Nota: traducción del inglés de Carlos Díaz Rocca. 1. Evito el uso de la expresión«fútbol femenino» para referirme al fútbol jugado por mujeres para enfatizar que el fútbol es el mismo juego, ya sea practicado por estas o por hombres. No hay un cambio sustancial. 115 T ema C entral El invisible(y victorioso) fútbol practicado por mujeres en Brasil en otras palabras, todos los partidos se jugaron en estadios casi vacíos. Si se compara con el campeonato de la división d brasileña para equipos masculinos(la cuarta más importante del país), donde hubo un promedio de 2.700 espectadores que pagaron su entrada por partido, vemos que esta última cifra supera a la anterior nueve veces aproximadamente. A pesar de que 15.000 personas concurrieron al estadio Pacaembú a presenciar la final de la Copa Libertadores de fútbol de mujeres en 2009, esto se de bió en gran medida a que el partido había sido publicitado por televisión y a que Marta Vieira da Silva estaba jugando para Santos 2 . A pesar de haber sido elegida cinco veces la mejor futbolista del mundo(2006, 2007, 2008, 2009 y 2010), un récord para hombres y mujeres, y de ser una celebridad nacional, su reconocimiento por parte de los propios periodistas es mucho menor que el de las estrellas masculinas: por ejemplo, durante la competencia de la Federación Internacional de Fútbol Asociado( fifa ) para elegir al mejor futbolista de 2012, en la que participaba Marta, los medios brasileños prefirieron centrar su atención en Neymar, quien estaba compitiendo por el mejor gol del año. Durante la final de la Libertadores de 2009, los aficionados cantaban«Marta es mejor que Kaká», en referencia a la más famosa estrella masculina brasileña a escala mundial, pero los periodistas que cubrían el partido consideraron los cánticos como una broma. Santos fc fue incapaz de retener a Marta después de 2010 debido a los sueldos superiores que le ofrecían otros clubes 3 , y desde entonces ha jugado para equipos de Suecia y Estados Unidos. Es la primera mujer que ha dejado su pisada en el Salón de la Fama del Maracaná, y en 2010, una de las más importantes revistas de Brasil, Época , la incluyó en la lista de los 100 brasileños más influyentes. Los medios, con esta omisión, han contribuido a la invisibilidad del fútbol de mujeres, del cual puede decirse que se juega en un excelente nivel técnico y que ha progresado en cuanto a táctica, tal como lo ha demostrado el Santos. 2. Marta Vieira da Silva, o simplemente Marta(nacida el 19 de febrero de 1986 en Dois Riachos, Alagoas), es una futbolista brasileña. Jugó para el club sueco Umeå ik , los equipos estadounidenses la Sol, fc Golden Pride y Western New York Flash, y en 2013, para el Tyressö de Suecia. Formó parte de la selección nacional brasileña que ganó la medalla plateada en los Juegos Olímpicos de 2004 en Atenas y en los de 2008 en Beijing. También fue distinguida con el Balón de Oro como mvp ( most valuable player ) del Mundial fifa Sub 19 de fútbol femenino de 2004 tras haber hecho seis goles en el torneo, en el que Brasil terminó cuarto. Fue elegida por la fifa Mejor Futbolista Femenina en los años 2006, 2007, 2008, 2009 y 2010. 3. En 2009 recibió 60.000 euros del Santos(incluyendo el costo de un departamento). En Sol de Los Ángeles, donde se la llamaba«la jugadora más valiosa del fútbol femenino profesional», ganaba entre 400.000 y 500.000 dólares estadounidenses por año(incluyendo contratos de auspicio con Puma y Amway Corp). N ueva S ociedad 248 Carmen Rial 116 Si con Marta en el campo de juego los partidos del Santos eran transmitidos por televisión, sin ella los partidos solo fueron transmitidos por la televisión paga; y para la Copa Sudamericana, en noviembre de 2010, ningún canal brindó imágenes de la victoria brasileña, a pesar de que Marta jugó y fue decisiva para que la selección participara en el siguiente Mundial en Alemania y en los Juegos Olímpicos en Gran Bretaña. El estilo narrativo de las pocas emisoras de televisión que transmiten los partidos es otro indicador de la gran distancia que hay entre el fútbol de mujeres y el de hombres. Los partidos jugados por mujeres se diferencian narrativamente por una marcada tendencia didáctica de los comentadores deportivos y por estrategias narrativas que enfatizan la femineidad de las jugadoras. Estas son generalmente caracterizadas con fórmulas tales como«Cristiane, que está en la selección brasileña» o«que estuvo en la selección que ganó la medalla plateada en los Juegos Olímpicos». Esta clase de información no es común en las transmisiones de fútbol de hombres, porque se supone que la audiencia conoce la historia básica de los jugadores. Cuesta imaginar que sea necesario informar a los espectadores que Maycon, Robinho o Neymar están en la selección brasileña o que Brasil es pentacampeón mundial. También son frecuentes las observaciones machistas sobre la belleza física de las jugadoras o los comentarios seudoliberales, en los que para elogiar un movimiento se lo compara con el fútbol jugado por hombres. Independientemente de su edad, las jugadoras son consideradas«niñas», una manera de fragilizarlas mediante el discurso y, de este modo, feminizarlas. Pero esto no es nada nuevo. ■■  Un poco de historia ¿Por qué el fútbol de mujeres es tan invisible en Brasil y, cuando es visible, se remarca tanto su estatus especial de«femenino»? Esto tiene una historia, pero no una en la que las mujeres hayan ganado más espacio, tal como se podría imaginar desde un punto de vista cándidamente evolucionista. Cuando el fútbol llegó a Brasil proveniente de Inglaterra, a mediados del siglo xix , no excluía completamente la presencia femenina: las mujeres estaban inicialmente en las bandas laterales como«aficionadas». De hecho, jóvenes senhoritas miraban al club carioca Fluminense, y probablemente a otros equipos en el sur de Brasil, ya que se ha informado sobre presencia femenina en Santa Catarina, en los encuentros deportivos del Annita Garibaldi Club a comienzos del siglo xx : La fiesta del domingo, que tuvo lugar en los campos del encantador[club] Annita, fue en cantadora, lo decimos y repetimos; encantadora por la gracia de las amables muchachas 117 T ema C entral El invisible(y victorioso) fútbol practicado por mujeres en Brasil y los jóvenes«deportistas» con gran futuro del equipo Lauro Muller, y también por las toilettes gaies et de bon gôut [ropas alegres y de buen gusto] de las honorables jóvenes. Las señoritas de la alta sociedad acuden a cada fiesta en el Club en número siempre creciente y dan sobradas muestras de cómo se identifican con el Annita. 4 Una característica de aquellos tiempos es la sustitución del portugués por el francés en las referencias femeninas, mientras que el inglés es usado para el vocabulario deportivo. Las mujeres estaban allí para hacer más atractivo el lugar, no para aprender a jugar un nuevo deporte o para ponerse al día con los récords o la historia del club. Y mientras los trabajadores(incluyendo a negros y mulatos) iban ocupando gradualmente lugares en los equipos antes reservados a los aristócratas, las mujeres iban también corriéndose del rol de aficionadas para convertirse en jugadoras. El fútbol practicado por mujeres se inició tempranamente en Brasil no experimentó el Brasil; en este sentido, no fue diferenascenso vertiginoso te de muchos otros países donde el fútbol de mujeres fue contemporáneo al fútbol de hombres 5 , y el punto de de las mujeres en el fútbol durante los primeros inflexión fue la Primera Guerra Mun años del siglo como sí dial. Pero Brasil no experimentó el ascenso vertiginoso de las mujeres en el fútbol durante los primeros años del siglo como sí se experimentó en se experimentó en Europa, en muchos casos con las trabajadoras que sustituían Europa 6 , cuando se formaron numerosos equipos, en muchos casos con en las fábricas a los hombres n las trabajadoras que sustituían en las fábricas a los hombres que se ausentaban debido a la guerra. Entre estos equipos está el mítico Dick, Kerr’s Ladies fc , que llegó a estar de gira por eeuu, donde venció a equipos formados por hombres 7 . Sea como fuere, existen registros de equipos de mujeres que jugaban al fútbol 4.«Club Annita Garibaldi» en Jornal do Commercio , 8/4/1912 , p. 2, cit. en Caroline Soares de Almeida: «Boas de bola: Um estudo sobre o ser jogadora de futebol no Esporte Clube Radar durante a década de 1980», tesis de maestría, Universidad Federal de Santa Catarina, 2013. 5. Richard Giulianotti: Sociologia do futebol: dimensões históricas e socioculturais do esporte das multidões , Nova Alexandria, San Pablo, 2002. 6. Jean Williams: A Contemporary History of Women’s Sport , Routledge, Londres, 2011. 7. El primer registro de un partido de fútbol jugado por mujeres en Inglaterra data de 1895. Fue organizado por la capitana y secretaria del British Ladies Football Club y se enfrentaron el norte y el sur de Londres en el Crouch End Atletic Ground, situado en el norte de Londres. Gail J. Newsham: In a League of Their Own! – The Dick, Kerr’s Ladies Football Team , Scarlet Press, Londres, 1997, p. 2. N ueva S ociedad 248 Carmen Rial 118 en San Pablo y Río de Janeiro que datan de las primeras décadas del siglo xx . Y el historiador Fábio Franzini señala la existencia de por lo menos diez equipos de mujeres que competían en torneos en Río de Janeiro en la década de 1940 8 . Estos torneos incluían equipos organizados, tales como el Cassino Realengo y el Eva Futebol Clube, y no contaban con incentivos oficiales. De hecho, el fútbol y los deportes en general estaban estrechamente relacionados en el país con las instituciones militares, que eran estrictamente masculinas. Los militares estimularon la práctica sistemática del deporte(mediante la llamada«educación física») desde el siglo xix , al tiempo que consideraban las prácticas físicas instrumentos para la construcción de un cuerpo de guerreros 9 . La cantidad de equipos de fútbol de mujeres aumentó con el tiempo, según Franzini, y llegó a aproximadamente 40 en Río de Janeiro a mediados de la década de 1940, cuando Brasil estaba bajo el control del dictador Getúlio Vargas 10 . Fue entonces cuando esta práctica sufrió un golpe tremendo, con una prohibición que duraría décadas. ¿Por qué se prohibió el fútbol de mujeres en Brasil? La razón oficial para la medida no fue diferente de los motivos que se argüían en esa misma época del otro lado del océano Atlántico: la salud. La coincidencia no sorprende, y acaso podamos ver en ello una primera señal de una temprana globalización del deporte; quizá sea más preciso considerarlo parte de un movimiento general en las sociedades occidentales que llevaba a una restricción de las esferas sociales conquistadas por las mujeres durante y después de la Primera Guerra MunEn Brasil, la prohibición de la presencia de mujeres en los equipos de fútbol es dial. La igualdad de géneros obtenida en Europa y en América del Norte fue prontamente descartada, y el deporte siguió el movimiento general de la un corolario de las ideologías sociedad, con características específi eugenésicas que predicaban cas en cada país. la importancia de proteger En Brasil, la prohibición de la presenlos cuerpos de las mujeres n cia de mujeres en los equipos de fútbol es un corolario de las ideologías eugenésicas que predicaban la importancia de proteger los cuerpos de las mujeres de manera tal que pudieran concebir niños sanos y, por ende, mejorar la raza blanca en Brasil. Al igual que la prohibición de la presencia de negros en 8. F. Franzini:«Futebol é‘coisa para macho’? Pequeno esboço para uma história das mulheres no país do futebol» en Revista Brasileira de História vol. 25 N o 50, 2005, pp. 315-328. 9. Lino Castellani Filho: Educação física no Brasil: A história que não se conta, Papirus, Campinas, 1988. 10. F. Franzini: ob. cit. 119 T ema C entral El invisible(y victorioso) fútbol practicado por mujeres en Brasil los equipos, revela una ideología que buscaba, entre otras metas, el blanqueamiento de la nación, estimulada por teorías racistas que han tenido una gran influencia en el país desde el siglo xviii . Vargas prestó atención al clamor en favor de mantener la dominación masculina sobre los cuerpos de las mujeres y su limitación a las meras funciones maternales. El Decreto-ley Nº 3.199 del 14 de abril de 1941, que establecía la base general para la organización de deportes en Brasil, a través de la creación de la Confederación Nacional de Deportes y los Consejos Regionales de Deportes, determina en su artículo 54:«A las mujeres no se les permitirá practicar deportes incompatibles con la condición de su naturaleza, y por esta razón, el Consejo Nacional de Deportes debe publicar las instrucciones necesarias para las entidades deportivas en el país» 11 . Este decreto, que excluía a las mujeres del fútbol, buscaba proteger sus capacidades de procreación, que supuestamente serían puestas en riesgo por la práctica de deportes. Se trata de un argumento biológico fácilmente refutable por el simple hecho de que los órganos reproductivos de una mujer son internos, a diferencia de los del hombre, que están en la parte externa del cuerpo y que, objetivamente, correrían un mayor riesgo durante la práctica de fútbol. Detrás de esta supuesta protección, encontramos la mise-en-jeu de las fronteras de un lugar social para las mujeres, el de la madre, conformando un modelo corporal ideal: un cuerpo rollizo, sin músculos, de formas redondas y movilidad limitada. O sea, un modelo que se corresponde con las conductas femeninas que prescribe la sociedad: la pasividad y la sumisión. ■■  La paradoja de la doxa Prohibido desde la década de 1940, el fútbol de mujeres siguió existiendo mediante esporádicas transgresiones al orden de la dominación masculina. ¿Cómo sobrevivió el«bello juego» en un ambiente tan hostil, cómo resistió la dominación ideológica masculina expresada en leyes y en acciones que prohibían su práctica? Y ¿por qué cumplieron las mujeres las reglas con tan pocas y esporádicas rebeliones hasta la década de 1970? Veamos el ejemplo de un caso mencionado por Luiz Carlos Rigo: en 1950, la ciudad de Pelotas, en el sur de Brasil, fue el escenario de la primera organización de 11. Disponible en. N ueva S ociedad 248 Carmen Rial 120 dos equipos de fútbol de mujeres, el Vila Hilda fc y el Corinthians fc , que desafiaron la legislación y se mantuvieron en funcionamiento hasta ser finalmente prohibidos por el Consejo Regional de Deportes 12 . La mayoría de las jugadoras eran jóvenes, de 13 a 18 años, provenientes de la clase media baja, y vivían en los vecindarios donde se encontraban los clubes. Algunas de las atletas se destacaban, como la delantera Gelsi, descrita en un periódico local como un «elemento de gran calidad» que«controla el balón con precisión, pudiendo traducir sus cualidades como generadora de juego en el partido del domingo, que terminó con la victoria del primer equipo por 5-2». Nótese en esta breve descripción de las cualidades de Gelsi la seriedad con que se trata el fútbol practicado por mujeres: se resaltan sus habilidades físicas como jugadora en el desempeño deportivo. Vila Hilda fc y Corinthians fc tuvieron vidas breves. Hubo otros casos de fútbol de mujeres similares a los de Pelotas, si bien los historiadores señalan que fueron pocos en número y que cuando ganaron notoriedad, fueron sistemáticamente frenados por los Consejos Regionales de Deportes.«Acorralado por el prejuicio, el deporte no logró arraigar entre las mujeres» 13 . Tal como señalaba Pierre Bourdieu al bosquejar la paradoja de la doxa, lo que resulta sorprendente en la obediencia al orden establecido es precisamente lo infrecuente de las transgresiones 14 . Inspirado en un texto de no ficción de Vir ginia Woolf 15 y en lo que él denomina«el poder hipnótico de la dominación», Bourdieu presenta el mecanismo de la dominación masculina como una forma de violencia simbólica que cuenta con la complicidad del subalterno. La doxa es la suma de creencias o prácticas sociales que son vistas como normativas, como no dichas, como existentes fuera del marco de desafío y crítica 16 . A pesar de su anacronismo, la ley de 1941 siguió vigente hasta fines de la década de 1970 e impidió a las mujeres jugar en los campos de fútbol. Esta 12. Con anterioridad, la práctica del fútbol por mujeres en la ciudad estaba limitada a unas pocas exhibiciones esporádicas, que tenían una naturaleza más exótica y farsesca que deportiva. Encontramos un ejemplo de estas exhibiciones en el Circo Queirolo, que incluía una inusual presentación en su espectáculo:«dos equipos de fútbol femenino ingresaban en el ring», improvisando un partido que entretenía al público. En Opinião Pública , 14/1/1930, citado en Luiz Carlos Rigo et al.:«Notas acerca do futebol feminino pelotense em 1950: um estudo genealógico» en Revista Brasileira de Ciências do Esporte vol. 29 N o 3, 2008, pp. 173-188. 13. Tomás Mazzoni:«História do futebol no Brasil 1894-1950» en Gazeta Esportiva , 1950, p. 289. 14. P. Bourdieu:«On Male Domination» en Le Monde diplomatique , edición en inglés, 10/1998, disponible en, fecha de consulta: 15/8/2013. 15. V. Wolf: Three Guineas , Harcourt, San Diego, 1938. 16. P. Bourdieu: ob. cit. 121 T ema C entral El invisible(y victorioso) fútbol practicado por mujeres en Brasil exclusión se detallaría mejor mediante la Deliberación Nº 7 de 1965 17 , en la que la dictadura militar, que había tomado el poder recientemente, especificaba los deportes prohibidos para las mujeres –que incluían las luchas, los saltos y el fútbol– y regulaba la intensidad y finalidad de la participación de estas en otros deportes. Así, en la década de 1970, una época de En la década de 1970, una gran transformación en las relaciones entre los sexos en el mundo occidental, con un decrecimiento de la domiépoca de gran transformación en las relaciones entre los nación masculina y una expansión del sexos en el mundo occidental, campo de oportunidades para las mujeres, Brasil reforzaba la exclusión de estas del deporte que ocupaba(y aún Brasil reforzaba la exclusión de las mujeres del deporte ocupa) un lugar central en el imaginaque ocupaba(y aún ocupa) rio brasileño. Por lo tanto, impedir a las mujeres jugar fútbol era, en términos simbólicos, excluirlas de la partiun lugar central en el imaginario brasileño n cipación plena en la nación, ya que el fútbol serviría, más que cualquier otra práctica social, para la construcción del sentido de nacionalidad. Esta fue una de las herramientas del nacionalismo y de la modernización sociopolítica en el país. Las mujeres, por ende, sufrían una doble exclusión porque, al igual que los hombres, no les estaba permitido votar(a causa de la dictadura) y tampoco podían participar de este lenguaje compartido por los hombres, que era el fútbol, y que en el imaginario los moldeaba como brasileños. La violencia simbólica 18 fue más eficiente por su invisibilidad: las mujeres no percibían esta medida como una exclusión sino más bien como una ausencia natural, apropiada a su condición de género. Podemos ver esto con claridad en la descripción que hace Janet Lever de algunas entrevistas hechas en Brasil, incluidas en La locura por el fútbol, un estudio etnográfico realizado duran te diez años para una tesis de doctorado en la Universidad de Chicago: Los brasileños creen que su pasión nacional es un juego de hombres que requiere aguante masculino y violento contacto físico. Las mujeres con quienes hablé consideraban normal su exclusión; mis preguntas acerca de su falta de interés fueron recibidas 17. Disponible en. 18. P. Bourdieu: The Masculine Domination , Stanford University Press, Palo Alto, 2001. N ueva S ociedad 248 Carmen Rial 122 con expresiones burlonas o con risas. Varias personas me dijeron que iba contra las regulaciones de la Confederación Brasileña de Deportes( cbd ) –algunos hasta dijeron que contra la ley federal– organizar fútbol entre niñas. Cuando pregunté en 1973, un funcionario de la cbd se rio y me dijo que no era necesaria semejante ley, ya que era inimaginable que las niñas jugaran al fútbol. Pero a finales de los 70, algunas mujeres empezaron a organizar sus propios equipos, por lo que en marzo de 1981 el gobierno federal sí proclamó una ley que prohibía patrocinar equipos de fútbol femeninos y el uso de terrenos deportivos para sus competencias. 19 La rehabilitación de las mujeres en el fútbol brasileño tuvo que esperar hasta la apertura política del país, cuando la ley fue revocada, proceso estimulado por acalorados debates en el ámbito de la educación física, que era permeable al movimiento feminista de Brasil impulsado por el regreso de mujeres de izquierda desde el extranjero, especialmente desde Francia. No fue casualidad que el año en que finalizó la prohibición, 1979, fuera también el año en que No fue casualidad que se aprobó la Ley de Amnistía, que permitía el regreso al país de mujeres que el año en que finalizó la prohibición, 1979, fuera también el año en que se lucharon contra la dictadura y se exiliaron. Por consiguiente, el feminismo que comenzó durante la década de 1970 en varios grupos vinculados a la lucha aprobó la Ley de Amnistía, contra la dictadura y que tenían al prinque permitía el regreso al país de mujeres que cipio una tendencia marxista más estrechamente ligada a la opresión de clases, se enriqueció hacia fines de la década con lucharon contra la dictadura el retorno de numerosas feministas bray se exiliaron n sileñas que estaban en el exilio y que promovieron cuestiones relacionadas con el cuerpo y con los derechos sexuales y reproductivos 20 . Un aspecto central de este debate es que las feministas vinculadas al ámbito de la educación física lograron esta gran victoria: el fin de la prohibición de la participación de las mujeres en el fútbol(y en otros deportes) en Brasil, con la promulgación de la Deliberación Nº 10 de 1979 del Consejo Nacional de Deportes. A partir de la década de 1980, aparecieron diversos equipos de fútbol de mujeres en el país 21 , que se vincularon a los departamentos de fútbol en los clubes 19. J. Lever: La locura por el fútbol , fce , México, df , 1985, pp. 164-165. 20. Miriam Pillar-Grossi:«Feminismes et générations politiques des années 90 au Brésil» en Cahiers du Cedref N o 6, 1996, pp. 169-190. 21. C. Soares de Almeida: ob. cit. 123 T ema C entral El invisible(y victorioso) fútbol practicado por mujeres en Brasil tradicionales, pero también a negocios independientes 22 . Las mujeres ganaron su libertad pero no totalmente, ya que el Consejo Nacional de Deportes establecía reglas ridículas de protección corporal y un tiempo de juego más corto: el partido debía durar 70 minutos, divididos en dos etapas de 35 minutos cada una y 15 minutos de intervalo; a las jugadoras se les requería el uso de protectores pectorales, los botines no podían tener tapones en punta y el balón no podía ser detenido con el pecho, lo cual podría ser considerado equivalente a tomarlo con la mano 23 . Las mujeres que ingresan en el universo del fútbol deben ser capaces de atraer las miradas de los hombres no por su desempeño atlético sino por sus muy específicos atributos físicos. Deben ser«femeninas», y serlo, según la Federación de Fútbol de San Pablo( fpf ), significa responder a un estándar de belleza bien determinado, que busca evitar todo lo que parezca masculino: deben usar largas coletas y evitar el cabello corto, pantalones cortos ceñidos y no boxers, y maquillaje en lugar de cara«lavada» 24 . Otro documento de la fpf remarca la importancia de«iniciar acciones para asesorar a las jugadoras sobre imagen, estilo personal y desenvolvimiento en los medios». Sin sonrojarse, la fpf señala que la belleza es un requisito básico para seleccionar a las chicas que jugarían en la competición. El embellecimiento de las atletas es uno de los«objetivos principales» para lograr el«éxito del torneo», el cual, según el presidente de la Federación, Eduardo Farah, debería«mostrar una nueva imagen del fútbol femenino, que está sojuzgado por una actitud machista. Debemos intentar combinar la imagen de fútbol y femineidad». Otro director de la fpf , Renato Duprat, fue incluso más categórico:«Ninguna futbolista juega aquí con cabello corto, eso consta en el reglamento» 25 . Así, debido a esta regla discriminadora y chauvinista, una estrella del equipo brasileño, Sissi, que estaba jugando entonces en eeuu , no podría jugar en el campeonato de San Pablo por llevar el cabello corto. A pesar de estas restricciones, que afirmaban la fragilidad del cuerpo de las mujeres y limitaban la práctica, se comenzaron a organizar competiciones locales y regionales, pero el primer campeonato brasileño de fútbol de mujeres no tuvo lugar hasta 1994. El reinicio fue liderado por el equipo del Club Radar de Río de Janeiro, que tenía a las atletas más destacadas. Mientras que 22. Por ejemplo, la organización de partidos por bares gay en la década de 1970, si damos crédito al informe de la revista Placar , 9/1996, p. 50. 23. V.. 24. Documento de 2001, preparado junto con Pelé Sports& Marketing. Ver C. Soares de Almeida: ob. cit. 25. Eduardo Arruda:« fpf institui jogadora-objeto no Paulista» en Folha de S. Paulo , 16/9/2001, disponible en, fecha de consulta: 31/10/2013. N ueva S ociedad 248 Carmen Rial 124 Radar disfrutó de una serie de victorias en competiciones internacionales, solo desde los Juegos Olímpicos de 1996 podemos hablar de un regreso significativo de las brasileñas a los campos de fútbol. De hecho, el fútbol practicado por mujeres tiene un largo camino por recorrer en el país, y a pesar del gran desempeño de las brasileñas en competiciones internacionales y de jugar en el extranjero en calidad de inmigrantes 26 , la actividad dentro del país está muy por debajo de la existente en otros países. Actualmente hay algunos campeonatos regionales y existe el Campeonato Brasileño de Fútbol Femenino, disputado en 2013 por 20 equipos. Solo uno de ellos, el Vasco da Gama, está también presente en el Campeonato Brasileño de Fútbol-Serie A, disputado por hombres. Según las estadísticas de la Confederación Brasileña de Fútbol, aproximadamente 400.000 mujeres practican este deporte en Brasil. Es un número muy reducido en comparación con los 12 millones de mujeres que juegan al fútbol en eeuu , 2.000 de ellas de forma proLa famosa frase de fesional. Sin embargo, estos números son tímidos y muestran el retraso en esta área. João Saldanha sigue sonando cierta:«¿Puedes imaginar a tu hijo Aunque las relaciones entre los sexos se han transformado en las últimas décadas, las jugadoras de fútbol sufren el prejuicio llegando a casa con su novia y diciendo:‘Es defensora de Bangú’? De ninguna manera» n en una sociedad aún machista donde las mujeres afrontan un doble turno de trabajo dentro y fuera del hogar, que les deja poco tiempo para el ocio. Mientras que han cambiado muchas cosas, la famosa frase del exentrenador de la selección masculina brasileña, João Saldanha, sigue sonando cierta para la mayoría de los varones del país:«¿Puedes imaginar a tu hijo llegando a casa con su novia y diciendo:‘Es defensora de Bangú’? De ninguna manera». El Club Atlético Bangú fue fundado en 1904 para que los trabajadores de la fábrica de la empresa Bangú de Río de Janeiro jugaran al fútbol. Aunque Saldanha es periodista, intelectual de izquierda y férreo oponente a la dictadura militar, su comentario revela la actitud machista que se encuentra en numerosos varones(y numerosas mujeres) en lo que respecta al fútbol practicado por mujeres. 26. C. Rial:«Rodar: The Circulation of Brazilian Football Players Abroad» en Horizontes Antropológicos vol. 14 N o 30, 2008, pp. 21-65, disponible en, fecha de consulta: 15/8/2013. 125 T ema C entral El invisible(y victorioso) fútbol practicado por mujeres en Brasil Aunque esté permitido, el fútbol practicado por mujeres continúa limitado por una perspectiva machista de género que solo acepta la presencia de mujeres en el campo mediante el control de sus cuerpos: hoy ya no se buscan madres sino sensuales modelos. Así, la clásica clasificación que la sociedad patriarcal brasileña hace de las mujeres en esposas o prostitutas se reafirma en el campo de fútbol. Quienes acaso piensen que esta visión es parte del pasado o que está limitada a Brasil, no han visto nunca los sitios web de los más importantes medios deportivos del mundo. Basta una rápida visita a las páginas de O Globo de Brasil, o de Marca o As de España, para ver que las mujeres no aparecen como atletas sino como«misses»,«musas» y«novias», usualmente con escasas ropas y en poses eróticas. Recientemente, los clubes brasileños han adoptado porristas según el modelo estadounidense, y compiten a nivel nacional en concursos donde se elige a la musa más bella. Santos fc , uno de los clubes grandes que tenían un departamento de«fútbol femenino», también erotizaba a las jugadoras dando al equipo el nombre de «sirenas». En tal situación, el cántico«Marta es mejor que Kaká» parece ser realmente una excepción. Y es verdad: para llegar a donde están, las Martas de Brasil necesitan superar obstáculos más arduos que los Kakás. Impedir a las mujeres jugar al fútbol fue más que prohibir el movimiento corporal y afirmar su condición de dominadas. La prohibición de jugar al fútbol para las mujeres, que articulaba género, nación e imaginario 27 , las excluía de un gran colectivo y de un amplio espectro de prácticas sociales. Incapaces de representar simbólicamente a la nación en competiciones en las que se representaba este sentimiento, ellas eran no solamente pasivas y sumisas sino también ciudadanas de segunda clase. Hay diversas interpretaciones posibles para esta exclusión. En general, se hace hincapié en la excusa de una supuesta necesidad de proteger el cuerpo de las mujeres. El reconocimiento de un peligro puede ser visto en esta interdicción de un elemento que podría transformar a seres pasivos en sujetos sociales, con agencia, tal como lo indica la carta que desencadena el decreto que prohibía a las mujeres jugar al fútbol. Pero también puede interpretarse como una manera de silenciar a las mujeres en uno de los espacios más im27. Gilberto Freyre: Sociologia , José Olympio, Río de Janeiro, 1945; Roberto DaMatta et al.: Universo do futebol: esporte e sociedade brasileira , Pinakotheke, Río de Janeiro, 1982. N ueva S ociedad 248 Carmen Rial 126 portantes de afirmación de la nación. Y más aún, en esta interdicción puede verse el temor ante una posible revelación. Al menos, si consideramos la tesis presentada por Arjun Appadurai en un caso similar de exclusión de mujeres de otro deporte, el cricket, en la India: las mujeres se han convertido en jugadoras y aficionadas al cricket. Si consideramos el país en general, el cricket es aún una actividad dominada por los varones en términos de jugadores, managers, comentadores, aficionados y audiencias en vivo(…). La mi rada femenina india ha sido, al menos hasta ahora, eliminada dos veces, ya que ellas miran con mayor frecuencia partidos jugados por varones y miran también a varones que miran a otros varones jugando. 28 El componente homoerótico en la experiencia de mirar fútbol es revelado por el ojo exterior del otro, en este caso, de las mujeres. La exclusión de las mujeres garantiza que los hombres puedan mirar cariñosamente a otros hombres sin que esta pasión ponga en riesgo su masculinidad. Durante mucho tiempo, los cuerpos de las mujeres fueron etiquetados como inferiores a los de los hombres, incapaces de las mismas hazañas, al tiempo que se los santificaba bajo el manto ideológico de la maternidad. Hoy la maternidad dejó de ser evocada. Las mujeres pueden jugar, pero para ello deben ser«sensuales». Y cuando están fuera del campo, sirven como garantía para la masculinidad actuando como porristas, musas o en fotos sensuales de periódicos deportivos. La creciente presencia de mujeres en el periodismo deportivo y como espectadoras de fútbol tiende a alterar este cuadro. Pero el futuro es tema para otro artículo. 28. A. Appadurai: Modernity at Large: Cultural Dimensions of Globalization, University of Minnesota Press, Mineápolis, 2001, p. 111. Un pajarillo llamado«Mané» Evocación de Manuel dos Santos, Garrincha L uis H. A ntezana J. Este artículo está dedicado a recordar a Manuel dos Santos, Garrincha, el mítico puntero brasileño de los Mundiales de 1958 y 1962, y especialmente los alcances de su juego en los márgenes de una cancha. Su signo fue la excepcional habilidad en los espacios mínimos, con la que construía los laberintos donde se perdían sus rivales, quienes debían resignarse a simplemente verlo pasar. Las torcidas lo consideraban «la alegría del pueblo» porque su juego, más allá de las rivalidades, lograba que lo lúdico primara sobre cualquier otra posibilidad, fascinando por igual a propios y ajenos. Todas as coisas que dizes/ Afinal nao sao verdades./ Mas, se nos fazem felizes,/ Isso é a felicidade. Fernando Pessoa 1. Pocas cosas más efímeras e insignificantes que los masivos espectáculos públicos de nuestro tiempo: nadie ni nada vale ahí sino la renovación perpetua de esas máquinas que convierten el ocio colectivo en fuentes de dinero. El heracliteano«todo pasa» puede haber sido pensando peyorativamente para ese mundo donde una oscura red de empresarios y promotores arman precarios teatros donde se ritualizan vanos simulacros de las tensiones que agitan los deseos humanos. En general, poco o nada«sucede» ahí: el espectador lo Luis H. Antezana J.: escritor y académico boliviano. Es doctor en Filología por la Universidad de Lovaina. Ha publicado un libro de ensayos dedicados al fútbol titulado Un pajarillo llamado Mané (Plural, La Paz, 2002). Palabras claves: fútbol, ritual, Manuel dos Santos«Garrincha», Brasil. N ueva S ociedad 248 Luis H. Antezana J. 128 sabe, también el actor, y todos, cada uno a su manera, con resignado realismo, tratan de aprovechar lo mejor posible las circunstancias.«Ya vendrán otras mejores». Sin embargo, en los intersticios de tales sistemas de banalidades, algo surge, algo brilla de vez en cuando, algo totalmente ajeno a la lógica dominante del sistema. Como si de pronto Alicia hubiera pasado a través del espejo. 2. Un 15 de junio de 1958, allá en Suecia, el seleccionado brasileño de fútbol –futuro campeón mundial– incluyó en su alineación a dos figuras suplentes, Pelé y Garrincha, que con el tiempo llegarían a ser símbolos de la maravilla y la magia posibles en este deporte. Hay una zona en la que todo deporte –sistema de reglas y habilidades– toca las fronteras de lo excepcional y se traduce, para la memoria colectiva, en un más allá que se explicita con analogías mágicas y artísticas. Sabemos que Pelé la frecuentó y de ahí el justificado lugar, el del Rey, que ocupará para todos aquellos que, de una u otra manera, se han acercado al fútbol. Pero no es Pelé quien, para mí, concentra los más inéditos alcances de ese deporte, sino Garrincha: esa indeleble finta en la punta derecha en un costado de la cancha,«esa diablura que los atareados años desafía», esa concentración de astucias donde el cuerpo y la pelota, y el espacio y el tiempo, y el orden de propios y ajenos, forman por momentos un estructurado casi-cristal donde él introduce la siempre inédita –la siempre añorada o esperada– diferencia –transparencia– que, al desordenado todo –todo lo previsible–, abre no sé qué puertas, no sé qué salidas, que no sabemos qué nos andan diciendo, si no verdades, felicidades. No creo entender realmente lo que significó y significa el juego de Garrincha; pero tampoco puedo abandonar la idea de que lo suyo llevaba el juego del fútbol a una zona«otra» donde lo popular inscribe una marca irrecuperable para cualquier sistema; aunque esa marca, en un cierto sentido, como en su vida íntima, haya sido también un fracaso. Estas notas no son, pues, una hermenéutica del juego de Garrincha, son solo digresiones en torno de una leyenda, notas a un cuento de Las mil y una noches , se diría. 3. Es muy significativo, en un mundo cifrado en dominaciones, que Garrin cha –quien parecía armar sus melodías sobre la base de disonancias y silencios, y cuyos«quiebres» de cintura, valga el clisé, tienen algo de pasos de samba– haya sido apodado«la alegría del pueblo» y que solo en sorna o cruel ironía del tiempo –tal su aparición en un carnaval carioca– haya sido figura do como un monarca. Todo ocurre como si los atributos del poder le hubieran 129 T ema C entral Un pajarillo llamado«Mané». Evocación de Garrincha © Nueva Sociedad/ Bruno Bauer 2013 Bruno Bauer es egresado de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires( uba ) y vive en Tigre(provincia de Buenos Aires). Ha publicado en la revista Barcelona , en Comux y en Políticas de la Memoria. Anuario de Investigación e información del Cedinci . Blog: . N ueva S ociedad 248 Luis H. Antezana J. 130 sido fundamentalmente ajenos. No tenía –felizmente, quizá– los sobrios y severos rasgos que motivan proyecciones y adjetivaciones nobiliarias: ni«rey» como su compañero de selección, ni«káiser» como Franz Beckenbauer, sino, simplemente,«la alegría del pueblo». En ese sentido, uno tiende a situarlo –como quien asume una etimología fantástica– surgiendo de las favelas e invadiendo con su juego el«centro» de un territorio enemigo, cuyos habitantes, hipnotizados, apenas lo ven pasar. Ciertamente, el«pueblo» y«lo popular» se prestan a todo tipo de articulaciones, y no en vano son el objeto privilegiado de todas las demagogias. Sin embargo, quizá todavía podemos pensarlo como esa masa que propone René Zavaleta Mercado en su ensayo«Las masas en noviembre» 1 : como un cuerpo social cuya intersubjetividad se construye territorialmente y que se marca históricamente por su permanente enfrentamiento con los instrumentos represivos del poder. Para ese tipo de pueblo, Garrincha es su alegría. Y si el pueblo es –en el fondo– algo territorial, terrestre, es claro que el juego de Garrincha era uno apropiadísimo para imbricarse en ese tipo de intersubjetividad. No olvidemos, de partida, que Garrincha jugaba de puntero derecho, bien pegado a la línea de cal, como quien juega en las fronteras, en los márgenes, siempre un poco lejos del«centro». Norman Mailer, quizá, hubiera comparado su juego –y el tipo de puntero que representaba: artífice de pequeños espacios y no penetrador en diagonal y no perseguidor de pelotas largas– al ajedrez introducido, entre otros maestros, por Aron Ninzovitch y Richard Réti. Ajedrez que no ocupa de partida el centro del tablero sino que se desplaza a mínimos espacios laterales donde se prepara –gracias a minuciosos juegos tácticos– una posterior y definitiva y fatal apropiación del centro. Mailer en The Fight (1975): En el ajedrez, ningún concepto había estado más firmemente establecido que el con trol del centro, y por la misma razón que en boxeo: daba movilidad al ataque ya sea por izquierda o por derecha. Más tarde ocurrió una revolución en el ajedrez y nuevos maestros argüían que si uno ocupaba demasiado temprano el centro se creaban debilidades tanto como fortalezas. Era mejor invadir el centro luego de que el contrario estuviera ahí ya comprometido. Por supuesto, con tal estrategia uno tenía que ser habilidoso en espacios apretados. Un brillo táctico era esencial en cada paso. 2 1. En R. Zavaleta(comp.): Bolivia hoy , Siglo xxi Editores, México, df , 1983. 2. N. Mailer: The Fight , Little, Brown and Company, Boston, 1975. 131 T ema C entral Un pajarillo llamado«Mané». Evocación de Garrincha A su manera, Garrincha –como los punteros de su estilo– habría manejado su derroche técnico en una perspectiva análoga: al jugar apretadamente en los bordes, anulando uno tras otro en reducidos espacios a los relevos que, fi nalmente, acababan mirándose sorprendidos unos a otros mientras él pasaba entre La producción del gol no ellos, él«abre» la defensa contraria, la dialcanza para entender a semina, la ralea y prepara la muchas veces fatal llegada del gol.«Espejismos». Garrincha: alguien, cualquiera que estuviera 4. La producción del gol no alcanza, sin «a mano», podía empujar embargo, para entender a Garrincha. Ciertamente, hacía y provocaba innumerables goles; pero, para su juego, eso solo parece ser el suplemento de una más básica difela pelota al arco contrario pues ella ya había sido liberada de todo azar rencia: el gol, un mero signo entusiasmay salía en su pase vestida do por un exceso más elemental. Con él, en cierto sentido, el gol se hacía muchas de destino n veces innecesario porque ya era inevitable: alguien, cualquiera que estuviera «a mano», podía empujar la pelota al arco contrario pues ella ya había sido liberada de todo azar y salía en su pase vestida de destino. En su juego había, pues y necesariamente, goles, pero su sentido estaba«en otra parte». Utilitariamente, es cierto, todo gol, cualquier gol, vale en el fútbol y, ciertamente, los partidos se definen por goles. A veces, estos son resultado de baru llos en el área, errores defensivos, casualidades en las que la pelota encuentra la cabeza o el pie apropiados y, otras veces, son la preciosa estocada que acaba una brillante faena individual o colectiva. En todo eso, en el suspenso de la llegada de la pelota a la red, el gol –cualquier gol– es la cortina que cierra y clausura un acto, una obra. El gol es un producto que, a la larga, está hecho para ser consumido; lo de Garrincha tiene menos que ver con el producto que con la producción misma. En su juego, no es la culminación la que atrae, sino el complejo de fintas, quiebres, cambios de ritmo, excesos técnicos, todo aquello que se basta con sugerir el gol posible como si la construcción de una red hiciera ya inútil el acto de la captura. Lo suyo no se mide, pues, por las finalidades que persigue sino por las etapas que atraviesa: como Ulises, Garrincha llega a casa sólo para poder contar sus aventuras y son estas, fundamentalmente, la clave de toda odisea. Garrincha, fecundo en ardides. Según Jean-François Lyotard, hay dos tipos de movimientos ligados a la producción y el deseo: uno, volcado hacia el producto, hacia el resultado y su N ueva S ociedad 248 Luis H. Antezana J. 132 consumo utilitario, y otro más bien inútil, que se complace en procesos que no llevan a ninguna parte. Dice Lyotard: Un fósforo frotado se consume. Si prende con él el gas gracias al cual calienta el agua del café que debe tomar antes de ir a trabajar, el consumo no es estéril, es un movimiento que pertenece al circuito del capital: mercancía fósforo –> mercancía-fuerza de trabajo –> dinero-salario –> mercancía fósforo. Pero, cuando un niño frota la roja cabeza para ver, por gusto, él disfruta del movimiento, gusta de los colores que se mutan los unos en los otros, las luces que pasan por el apogeo de su brillo, la muerte del pequeño pedazo de madera, el siseo. Gusta, pues, de diferencias estériles, que no llevan a nada, es decir, que no son igualables y compensables, meras pérdidas que un físico llamaría degradaciones de la energía. 3 El juego de Garrincha tiene mucho que ver con la segunda posibilidad: con la de prender un fósforo para verlo simplemente. Garrincha también nos sitúa allí donde lo gratuito –lo inútil– adquiere su sentido propio, independiente de una finalidad suplementaria. Este terreno es, como se sabe, uno muy próximo al del arte. En este sentido, Lyotard sugiere –siguiendo a Theodor Adorno– que quizá los fuegos artificiales son la forma suprema del arte moderno: pura dilapidación de bellos juegos –añadamos– que brillan en su propia muerte. Quién sabe si algunas vidas –todas las vidas– se ven así desde la eternidad. Ajeno a finalidades inmediatas, enamorado de su propio discurso, el juego de Garrincha ni siquiera parecía estar interesado en el circunstancial partido que jugaba. En esta vena, un comentarista, cuyo nombre no está consignado en la nota que conozco(«Los demonios de la línea de cal»), destaca la siguiente impresión a propósito del juego de este endiablado puntero: El pueblo carioca gozaba todos los domingos de sus diálogos con el imposible, de sus invenciones sobre la línea de cal, con ese acto mágico en que aparecía y desaparecía delante de sus marcadores, dando a veces la impresión de que se olvidaba del partido y se llevaba la pelota a su casa para jugar con los niños de la favela, en las laderas de los morros, con el paisaje de la increíble bahía de Guanabara. Por ahí debe estar todavía. 5. Si Lévi-Strauss tiene razón, los fundadores de mitos son seres que vacilan entre la naturaleza y la cultura; son algo deformes, pues en ellos la naturaleza no ha sido todavía apropiadamente domesticada. Tienen algo de animales, 3. J.-F. Lyotard: Des dispositifs pulsionnels [1973], Bourgois, París, 1980. 133 T ema C entral Un pajarillo llamado«Mané». Evocación de Garrincha algo de las máscaras tal como las entendía Georges Bataille, es decir, como parte del caos que todavía rige detrás de los rostros civilizados. En Garrincha, el juego, en efecto, se asocia fácilmente a esas categorías no del todo cerradas, fronterizas, marginales, algo irracionales. Lo suyo sucedía allí donde la plenitud no necesita todavía de la perfección. En un juego territorial como es el fútbol, lo suyo parecía extremar esta característica como si anduviera contemplando e intensificando los más mínimos espacios. Como si, en reali dad, no quisiera o no pudiera despegarse de la tierra. Pero, son sus«patas chuecas», más precisamente, las que lo signan –como a Edipo– con un defecto que está en la base de su leyenda. Cuando, por un instante, comparamos la figura torcida de Garrincha con las perfecciones apolí neas de esos atletas que ahora se ocupan del fútbol, se entiende bien que él no estaba jugando ningún«deporte». En sus piernas chuecas hay el resto de una naturaleza informe –una khora semiótica, valga la erudición– de la que nacen todas las formas: el misterio que hace que la mariposa haga un rodeo por el gusano y que la orquídea diseñe la sexualidad del insecto que la fecunda.(Y ¡qué torpes!, a su lado, los«perfectos»). En un cierto sentido, con esas piernas no podía ir muy lejos y, se diría, prefirió frecuentar lo suyo, inscribiendo sus sueños en los más mínimos pedazos de tierra. «La alegría del pueblo». Por dónde estará el inédito sentido que ese hombre introdujo en el fútbol cuando construía minúsculos y mínimos laberintos al borde de la cancha, laberintos donde irremediablemente se perdían las defensas y donde él llevaba –como un dibujo en un tapiz– el hilo de Ariadna que se convertiría –ya suplementariamente, como un mero exceso de libre y gratuita donación– en el gol de sus compañeros o en el suyo... o en nada, finalmente. Nunca realmente acabado, el juego de Garrincha era como una promesa no cumplida: la permanente promesa de que en cualquier parte, como en el costado de una mera cancha de fútbol, un hombre deforme –es decir: todos los hombres– podía encontrar el paraíso que juguetona e inocente y torpemente buscaba.«Solo los dioses pueden prometer, porque son inmortales», dice Borges en su poema«The Unending Gift»; pero, sabiamente, agrega:«También los hombres pueden prometer, porque en la promesa hay algo inmortal». n CRÓnica Honrar a Dios… con tarjeta de crédito o efectivo El auge evangélico en Brasil P aula C orrêa El aumento aluvional de la población evangélica en Brasil(y en América Latina) constituye uno de los fenómenos más importantes de las últimas décadas. El peso económico de los pastores fue creciendo en paralelo a su influencia religiosa, a la que se sumó más tarde su peso político, que incluye a varios parlamentarios. Esta crónica da cuenta del funcionamiento de esta«teología de la abundancia» que cada domingo atrae a millones de personas en todo Brasil –un país que vive profundas transformaciones sociopolíticas– y que puede dar lugar tanto a iglesias ultraconservadoras como a iglesias para gays... o para surfistas. P alomitas, maní, papas fritas a tres reales, hot dogs , pamoña, carne louca , chicles y caramelos. En la suntuosa entrada al templo evangélico hay una escalinata amplia y bastante iluminada. No parece exactamente una iglesia como las que conocemos los occidentales, y ni siquiera los orientales. Es un edificio con grandes ventanas fumé , vidrios oscurecidos y rejas en la puerta. Con estacionamiento para los fieles. Y guardias de seguridad en la puerta. Son tres, y te saludan al entrar. Dios te bendiga, hermano . Apenas ingreso, veo una fila. Enseguida ad vierto que es para la guardería. Las familias que tienen hijos y quieren asistir a la ceremonia sin que las perturbe el llanto de su bebé, pueden dejarlo al cuidado de las niñeras. Si tu hijo llora o necesita algo, te llamarán por la pantalla. 11, 32 y 07, por favor presentarse en la guardería . Todos miran hacia la pantalla. Paula Corrêa: escritora, poeta y periodista brasileña. Reside en San Pablo. Es autora del libro de fic ción Tudo o que mãe diz é sagrado (Le Ya, San Pablo, 2013). Publicó los libros de poesía In vitro (Nativa, San Pablo, 2004) y As calotas não me protegem do sol (publicación independiente, San Pablo, 2010). Palabras claves: religión, evangélicos, diezmo, dádiva, sacrificio, abundancia, Brasil. Nota: traducción del portugués de Lilia Mosconi. 135 C rónica Honrar a Dios… con tarjeta de crédito o efectivo. El auge evangélico en Brasil Hay un clima festivo. La gente está bien vestida: los hombres, de traje y corbata; las mujeres, de taco alto. De fondo ya suena la música, y el templo, con capacidad para 5.000 personas, está casi lleno. Algunas mujeres de negro, con flores moradas y rojas en la solapa, ayu dan al público a encontrar sus asientos. Como en un concierto sinfónico o un gran espectáculo con butacas numeradas, ellas acompañan al recién llegado hasta donde haya sitio. Si no hay lugar abajo, donde el escenario está más cerca y el público deja bolsas u objetos sobre las sillas vacías para reservarlas, arriba está la galería, también casi completa. Se puede llegar allí por las escaleras de incendio, donde pastores bien educados abren las puertas y te indican el camino, además de darte la bendición. En el tercer piso del templo, a una altura vertiginosa, quedan pocos lugares libres. Para los que están sentados lejos o en la galería, como yo, y no quieren perderse detalles de la ceremonia, hay una pantalla gigante con definición perfecta. Los focos iluminan el escenario, donde una orquesta ya está lista para tocar acompañada por un coro, además hay una banda con batería, órgano, piano, percusión, violines y otros instrumentos. El escenario está lleno. A la derecha hay sillas de cuero que albergan a más de 30 pastores, todos hombres. Hay tres mujeres, tres esposas de pastores importantes. Una de ellas es pastora. La mayoría de los pastores usa ropa de colores oscuros. Solamente el pastor que predica está de traje gris claro, camisa rayada, corbata y pañuelo color rosa. Y para quien no pueda desplazarse por la ciudad o por el país, hay una enorme estructura de transmisión del culto en vivo por radio, internet o televisión. En el sitio web de la iglesia es posible seguir las predicaciones 24 horas por día, todos los días de la semana. Durante la ceremonia, pasan pastores y pastoras por los corredores, con máquinas para tarjetas de crédito y débito. Banderas de Brasil, de San Pablo y de otros estados decoran el escenario y el auditorio, dispuestas en forma de medialuna. Me siento entre una pareja y una muchacha muy jovencita. Después descubro que la mujer concurre asiduamente, pero su marido viene por primera vez. La joven a mi derecha también ha venido por primera vez. Ya comienza el culto. Son tres horas de ceremonia. Muchas alabanzas se hacen cantando. El pastor habla, pero la primera hora y media se dedica prácticamente por entero a la música. En el escenario se alternan grupos de cantantes, de buenos cantantes: hombres, mujeres y adolescentes. Durante esa hora y media, el hombre a mi lado ya se emocionó varias veces. Su mujer se ve orgullosa. Después, el pastor comienza a hablar de la dádiva y el diezmo. Explica el principio de la honra. Honra al Señor sobre la base de tu N ueva S ociedad 248 Paula Corrêa 136 renta y habrá abundancia . Repite. Honra al Señor sobre la base de tu renta y habrá abundancia . El principio de la honra –explica– consiste en poner a Dios en la posición defensiva. Cuando honras a Dios, él está amarrado a su palabra y tú dejas a Dios en deuda contigo. Dentro de esa lógica, continúa, la prosperidad económica no es acción de Dios. Es reacción. Todos repiten: Solo honra quien tiene honra . Después, el pastor da un ejemplo de un fiel que pudiera cues tionar la dádiva y el diezmo.«Pero, pastor, yo no puedo honrar a Dios con el diezmo o con la dádiva, porque la honra es actitud y una dádiva o un diezmo no son actitudes». Y él mismo responde:«Pero la honra a Dios[con el diezmo] no es lo financiero, sino la ac titud. Y Dios exige nuestra actitud». Todos repiten: Solo honra quien tiene honra . En ese momento, oigo que alguien a mi lado dice:«¿Crédito o débito?». Pregunto al joven que está pasando la tarjeta:«¿Cuánto es el diezmo?». «El diezmo», me explica,«es solo para quien pertenece a la congregación, para quien frecuenta la iglesia. Usted, que no frecuenta la iglesia, solo puede ofrecer una dádiva. Pero el diezmo es el 10% del salario».«¿Y cómo sabe la iglesia cuál es el 10% del salario de la gente?», pregunto.«Eso lo dice su conciencia», responde él. La mujer a mi lado deja un valor en especie dentro de la bolsa azul que pasa por las hileras. Y el pastor continúa.«No me voy a quedar aquí dos horas hablando de dinero con ustedes. Ustedes no son tontos a los que yo necesite amenazar para que den dinero. Si no quieres hacer tu dádiva, yo no te voy a maldecir. Pero solo honra quien tiene honra. Y tú te pierdes una gran oportunidad de ser bendecida». Las dádivas se hacen en el escenario y también se pasan tarjetas y bolsas azules por las hileras que están más lejos. Bendice a los diezmistas , dice el pastor.«Entreguen sus dádivas aquí adelante», dice el pastor. Y todos responden«amén». Suena la trompeta. Repitan, fieles, mi nombre será llamado . Y todos cantan: Por calles de oro andaré, el río del trono tocaré . Y todos hablan con quien está a su lado: el novio va a llevarte en presencia del padre. Este es el momento de la gloria. Para todos los que están allí, es hora de encontrar el cielo. Después del prenuncio y después de pagar la factura, todos entran en el cielo. Están todos invitados. Le pregunto a la joven que está a mi lado si pagó el diezmo. Ella me explica que solo entregó una dádiva –un valor definido por el fiel– y que lo hizo pensando en la estructura que ofrece la iglesia: estacionamiento, guardería, ascensor… « Pero», dice el pastor con súbita gravedad,«no esperes vivir el cielo en la tierra». En tono apocalíptico, por momentos risueño, habla sobre las aflic ciones que todos conocen –el cuñado molesto o la suegra pesada– y asegura que hasta en la iglesia hay muchos problemas. Según el pastor, solo el 137 C rónica Honrar a Dios… con tarjeta de crédito o efectivo. El auge evangélico en Brasil Espíritu Santo consuela. Repitan: Aquí en la tierra no hay cielo . Y afirma: Ser creyente no es ser estúpido . Aquí en la tierra, dice, el patrón es iracundo, el cuñado es complicado. La enseñanza de la resignación, pienso. El pastor comienza a hacer una defensa de la familia y del mantenimiento de los secretos, que solo se cuentan al profeta. En el momento de la comunión, sus auxiliares distribuyen una rodaja de pan de molde y un trago de vino(dulce) en recipientes de plástico con tapa. Cada uno abre su recipiente y comulga en su asiento, ya que el traslado hasta el altar puede demorarse bastante. Aleluya, hermanos, aleluya , y oímos aleluya, hermanos . La música vuelve a sonar y me invade una sensación de incomodidad. Cuando termina la ceremonia, intento conversar con un pastor, pero él me deja esperando y yo desisto. La conversación no habría tenido una motivación sincera, ya que a mí me interesaba cuestionar el destino del dinero y hablar sobre los gays. Entonces opto por irme. A la salida, busco a alguien que me indique cómo volver. Encuentro a una mujer de unos 40 años, simpática, solícita, que me guía hasta la parada del bus. Le pregunto por el diezmo. Ella me dice que lo paga. Me cuenta que todos sus pedidos son escuchados y que el diezmo es bendito. El pago del diezmo no parece incomodarla. Tampoco se la ve preocupada por el destino del dinero. Dice que es bueno obedecer a Dios. Me pide el teléfono, me dice que es Dios quien quiere que ella converse más conmigo. Debe de haberme visto perdida, hablando sobre dinero. Llega el bus y yo me subo. Estamos en pleno periodo de manifestaciones en San Pablo. La tarifa ha vuelto a costar tres reales en lugar de tres con veinte, como querían el municipio y el gobierno. Todos los que viajan conmigo han salido recién de la iglesia. Parecen tranquilos, apaciguados. Me quedo pensando en que el apaciguamiento es un buen sentimiento. Pero me pregunto si estas personas protestan por las cosas que las incomodan. ¿Irían a una manifestación a protestar por el precio del transporte? Me inclino a pensar que no. Tal vez acepten, resignadas, el aumento del pasaje. Bajo del bus con la necesidad de reencontrarme(conmigo misma) y pensar acerca de todo lo que ocurrió. Me siento en el Sujinho, un bar que, por su nombre(«suciecito»), me parece difícil que frecuenten mis ex-compañeros de viaje. Pido un aguardiente y una cerveza. Y un tentempié de pan con pasta de repollo, porque no como carne. Y comienzo a escribir esta crónica. Comienzo a escribir desde la óptica de una mujer de clase media, que vive en la zona oeste de la ciudad. Que viaja N ueva S ociedad 248 Paula Corrêa 138 en transporte público por elección, que participó en las manifestaciones de junio y que tiene serios cuestionamientos sobre la existencia de Dios. Escribo desde la óptica periodística, desde la óptica de quien estudió para intentar dar cuenta de los hechos a través de las palabras. De quien necesita responder cinco preguntas(qué, dónde, cuándo, cómo y quién) para comenzar a pensar en un texto. Escribo desde la óptica de quien toma cerveza y paga caro por hacerlo, en una ciudad donde una botella cuesta ocho reales. A los 35 años, todavía no sé si creo en la vida eterna o en la finitud. Entonces, no cabe duda de que yo no soy alguien a quien se pueda convencer de que pague una parcela en el cielo. ¿Por qué lo haría? Al conversar con el doctor en Ciencias Sociales Edin Sued Abumanssur, también profesor en el programa de Posgrado en Ciencias de la Religión de la Pontificia Universidad Católica de San Pablo( puc-sp ), mi pensamiento da un giro. vedora. Existe una fuerza en la fe que me llega a pesar de mi escepticismo. Cuando veo a los peregrinos, cuando voy a Aparecida del Norte, cuando recibo una bendición o cuando converso con un preto velho del umbanda, siento que detrás de todo eso hay una fuerza inmensa. Alguien que se arrodilla para orar ofrece una imagen de entrega. Porque hay«algo» de lo que la realidad no da cuenta. ¿Existe una respuesta que no llega? ¿O tal vez hay una pregunta que no ha sido hecha? Invirtiendo inesperadamente la relación de la entrevista, Abumanssur me pregunta por qué me sentí incómoda al final del culto. Le digo que la insistencia del pastor en hablar del diezmo y aquellas máquinas para pasar la tarjeta de crédito me hicieron pensar que no está bien mezclar el dinero con la fe de forma tan deliberada. Él dijo también que la mujer que me ayudó a encontrar la parada del colectivo me había dado la clave de la respuesta, pero que yo aún no sabía cuál era. Le cuento el curso de mis pensamientos. Fui a presenciar el culto con el alma libre de preconceptos, como una página en blanco. Porque existe un preconcepto, sobre todo en esa clase media intelectualizada que estudió en universidades de izquierda. Y yo me emocioné en muchos momentos durante la ceremonia. En especial, al oír esos cantos tan bonitos, tan envolventes. En ellos hay una entrega conmo«Pues bien», dice el profesor.«Lo que hacen los evangélicos es una de las actividades más tradicionales y antiguas de la humanidad. Es una relación contractual como las que se entablan con santos y orixás . Todo en la religión pasa por un contrato». Pensándolo bien, ¿qué son las ofrendas?, me pregunto. ¿Qué son esas macumbas con vino y animales muertos que aparecen en las esquinas de la ciudad? 139 C rónica Honrar a Dios… con tarjeta de crédito o efectivo. El auge evangélico en Brasil «En este caso[el de los evangélicos], el sacrificio está monetizado, pero no deja de ser un sacrificio», explica.«Es un trueque: hago algo por la divinidad y ella me lo retribuye». Abumanssur dice también que hay una«espiritualización del dinero», de modo que para los fieles es indiferente lo que el pastor haga con sus contribuciones.«Los fie les sienten que le están dando dinero a Dios, no a la iglesia». Según datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas( ibge ), recabados en el Censo de 2010, 22% de la población brasileña es evangélica: un total de 42 millones de personas sobre un universo de 201 millones de brasileños. Por otra parte, los católicos representan el 64%. Si bien conserva su mayoría, la Iglesia católica está perdiendo espacio. Mientras la cantidad de evangélicos aumentaba en 61,45% a lo largo de diez años, la comunidad católica sufría una merma de 1,3% en el índice de fieles durante el mismo periodo. El número de fieles evangéli cos aumentó de 26,2 millones en el año 2000 a 42,3 millones en 2010. Los católicos eran 123,3 millones en 2010, pero en el relevamiento de 2000 habían totalizado 124,9 millones. De acuerdo con José Eustáquio Diniz Alves, profesor de la Escuela Nacional de Ciencias Estadísticas del ibge , una de las razones que explican ese incremento en la cantidad de evangélicos es la adhesión entre los grupos de mayor crecimiento demográfico, como los jóvenes y las mujeres en edad fértil, mientras que el catolicismo aún mantiene la hegemonía entre la población de mayor edad. Pero eso no es todo. Los evangélicos, según este experto, «adaptan el discurso a medida».«Hay una iglesia para surfistas, hay una para gays y también hay una iglesia que está radicalmente en contra de los gays». O sea, como hay para todos los gustos, es posible llegar a los más diversos públicos del país. Además –señala el profesor–, los evangélicos también son más activos desde el punto de vista finan ciero para mantener sus afiliaciones. En una encuesta divulgada por el Instituto Datafolha en vísperas de la llegada del papa Francisco a Brasil, 34% de los católicos declaró que acostumbraba hacer contribuciones económicas a la Iglesia. En el grupo de los evangélicos, los que dijeron contribuir regularmente ascendían a 52%. Muchas de las razones que explican el aumento en el número de fieles se vinculan a la diversidad de la Iglesia evangélica. En San Pablo ya se inauguró la primera iglesia dirigida específicamente a los gays. Formada por dos pastores unidos en matrimonio, la Iglesia Cristiana Contemporánea abrió una sede en abril de este año en Tatapué, zona norte de la capital paulista. Esta iglesia defiende los dere chos de los homosexuales, incluido el derecho a la adopción. Con el eslogan «Llevando el amor de Dios a todos, sin preconceptos» y el título de«teología inclusiva», la iglesia fue fundada por N ueva S ociedad 248 Paula Corrêa 140 el pastor Marcos Gladstone en 2006, en Río de Janeiro, y ha crecido a lo largo de los últimos años con representantes en diversos estados. El matrimonio de pastores que la abrió en San Pablo tiene dos hijos, de nueve y diez años respectivamente. Ya hay seis unidades de la Iglesia Cristiana Contemporánea, en Río de Janeiro, en Belo Horizonte y ahora en San Pablo. En la capital paulista, esta nueva congregación va a competir con la Comunidad Ciudad de Refugio, dirigida por una pareja de pastoras lesbianas. Además de la comunidad gay, los surfistas también tienen su propia iglesia. El portal de la iglesia Bola de Neve exhibe en su sitio web una foto de su padre, el Apóstol Rina, con una biblia en la mano sobre un fondo de mar, olas, sol y una tabla de surf. En el texto de presentación del sitio se cuenta que el apóstol sintió dolores muy fuertes después de una hepatitis y tuvo una«experiencia personal con Dios» que lo llevó a crear una reunión«descomprometida», pero que necesitaba un nombre.«La Bola de Nieve iba rodando en dirección a Dios, cumpliendo con su papel», dice el texto. Quienes pasan frente al auditorio Olympia quizá no imaginen que allí ya no se presentan artistas internacionales ni grandes fi guras de la música brasileña. Yo misma asistí a varios shows: por mencionar solo algunos, Marisa Monte, Faith No More, Alanis Morissette. Ahora el espacio fue tomado por los surfis tas de Dios. Y esta iglesia cuenta con un patrocinador de peso: el dueño de la destacada marca comercial de surf hd , Hawaiian Dreams, que apoya a la congregación. La plancha de longboard terminó convertida en un púlpito donde el pastor coloca su biblia y celebra el culto para los jóvenes creyentes. Vestida de traje gris y camisa roja, la pastora imposta la voz para predicar en la iglesia Comunidad Ciudad de Refugio, localizada en la avenida São João, en el centro de San Pablo. Con la promesa de abrir una nueva sede en Campinas, la pastora dice, trasmitida en vivo por internet y a través de tres pantallas colocadas en el espacio de la iglesia, que«no quedaremos estancados, no pararemos. Cuando se levante la nube, caminaremos bajo la nube hacia lo que el Señor preparó para nuestras vidas».«Queremos que nos impacte su gloria y su presencia, en nombre de Jesús». El público está formado por hombres y mujeres, en su mayoría jóvenes. Esta congregación defiende la teoría de la teología inclu siva, que coloca bajo otra perspectiva las nociones según las cuales la Biblia supuestamente está en contra de las prácticas homoafectivas. Formada por Lanna Holder y Rosania Rocha, la iglesia se expande y gana nuevos adeptos. La cuestión gay es un asunto candente en Brasil. La elección de Marcos Feliciano para presidir la Comisión de Derechos Humanos y Minorías de la Cámara de Diputados hizo subir la temperatura en la prensa y en la 141 C rónica Honrar a Dios… con tarjeta de crédito o efectivo. El auge evangélico en Brasil Cámara, repercutiendo incluso en las manifestaciones que han estallado en todo el país. Con pancartas que dicen «Fuera Feliciano» o«Feliciano no me representa», muchos manifestantes se opusieron a la presencia del diputado evangélico en la comisión. Los artistas hicieron«besatones» públicos, muy difundidos por la prensa. Sin embargo, el clamor popular no llegó a alterar la agenda. Feliciano responde que él logra reunir a 100.000 padres de familia y llena el auditorio durante sus ceremonias. La Marcha para Jesús, evento anual que coincide temporalmente con la Marcha del Orgullo gay, convocó en 2013 a más personas que la Parada: dos millones de personas, según la organización. La Parada Gay de San Pablo, que supo ser la más grande del mundo, disminuyó 18,5% este año con su convocatoria de 220.000 personas, muy por debajo de su promedio. Solo el tiempo dirá si la razón de la desbandada fue la lluvia o el clima frío. Marcos Feliciano, sin embargo, sabe que no es querido por gran parte de la población brasileña. Defiende férrea mente a la familia brasileña diciendo que su lucha contra la militancia gay lo transformó en un héroe. En su biografía consta que se aproximó a la Iglesia evangélica a causa de las drogas. En las redes sociales no cesan de aparecer sátiras sobre su fi gura, mientras miles de internautas comparten fotos suyas en las que se lo muestra como un gay reprimido. Feliciano fundó su propia iglesia, llamada Catedral del Avivamiento, en el seno de la Asamblea de Dios. Creó el proyecto de la«cura gay», también muy criticado y polémico. De más está decir que su objetivo es la Presidencia de la República, pero él aún no ha declarado públicamente cuándo será candidato. A pesar de su impopularidad entre parte de la población, Feliciano mantiene su cargo parlamentario y presenta como respaldo la«bancada evangélica», término refutado por algunos especialistas.«No existe una bancada evangélica», dice Abumanssur.«Si hacemos las cuentas, veremos que 63 de los diputados y senadores son evangélicos y constituyen 15% del Congreso Nacional. Considerando que los evangélicos de Brasil representan 22% de la población, no existe toda esa representatividad que aduce la prensa», explica Edin. Y concluye:«Hay evangélicos de izquierda y de derecha; es un conjunto muy diverso». Pero Feliciano está lejos de quedar fuera de las polémicas. Dos hechos recientes reavivaron la discusión en torno de su figura. En septiembre de este año, el pastor hizo arrestar a dos chicas que se besaron durante una de sus ceremonias en San Sebastián, una localidad del litoral paulista, en protesta por su proyecto de la«cura gay». Joana Palhares, de 18 años, y Yunka Mihura, de 20, fueron detenidas, esposadas por agentes de la Guardia Civil Municipal y trasladadas al 1º Distrito Policial de San Sebastián. Una de ellas denunció agresiones. En agosto, durante un N ueva S ociedad 248 Paula Corrêa 142 vuelo que iba de Brasilia a San Pablo, un grupo de jóvenes vio al diputado y le cantó el tema«Robocop Gay», de la banda Mamonas Assassinas. Los jóvenes grabaron un video y lo compartieron en las redes sociales. Feliciano no reaccionó en el momento del incidente, pero después escribió en Twitter:«Al despegar de Brasilia, unos diez gays me acorralaron; dos vinieron hasta mi asiento cantando una canción bizarra». Feliciano rebatió la acusación de estar contra los gays:«Estos ciudadanos pusieron en riesgo la seguridad de los pasajeros. Quieren respeto, pero no respetan.[...] Y hacen lo mismo con cualquier persona que disienta con sus prácticas. Que Dios nos guarde. No estoy contra los gays. ¡Soy defensor de la familia natural!». La canción, popularizada en la década de 1990, dice en el estribillo: «Abre tu mente/ el gay también es gente/ el bahiano dice oxente / y come vatapá 1 (…) y hoy estoy tan eufórico/ con mil pedazos biónicos/ ayer era católico/ ay, hoy yo soy un gay». Feliciano replica con su eslogan:«Mi nombre es Feliciano; soy candidato al Senado. Usted me conoce. Lucho por la familia, quiero defender a sus hijos y a sus nietos. Si usted está a favor del aborto, no vote por mí, porque yo estoy a favor de la familia». Por otra parte, el ascenso de los evangélicos hizo«despertar» a la Iglesia católica. Así lo afirmó don Raymundo Damasceno Assis, arzobispo de Aparecida y presidente de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil( cnbb ). De acuerdo con él, la Iglesia católica se ha«dejado estar».«Puede ser que el crecimiento del movimiento neopentecostal nos haya hecho despertar, abrir los ojos a nuestra verdadera misión», señaló, destacando el aumento en la calidad de los católicos.«Los practicantes son mucho más coherentes y practican su fe con mayor convicción. Eso es muy positivo». La discusión no tiene visos de concluir, ya que Brasil pasa por un momento histórico de cuestionamientos institucionales. Las manifestaciones siguen después de cinco meses y no hay indicios de que vayan a cesar. Hay huelgas de bancarios, de profesores, de trabajadores del metro. Hay manifestaciones de diez a miles de personas. La pujanza económica generó ciudadanos cuestionadores y pensantes. El desamparo de la población es grande: en los servicios, en los hospitales, en la educación, en la estructura de transporte. La religión llega para amparar, para brindar refugio ante una realidad que es cada vez más implacable, violenta e insegura. Todas las clases sociales están implicadas, y todos viven en burbujas, ya sea en sus casas, oficinas, autos, shoppings o cines. El espacio 1 . Oxente es una interjección propia del Nordeste brasileño que se utiliza para expresar sorpresa. El vatapá es una comida regional preparada con harina de mandioca, aceite de dendê, pimienta y carne o pescado y mariscos [N. de la T.]. 143 C rónica Honrar a Dios… con tarjeta de crédito o efectivo. El auge evangélico en Brasil público es una pelea por un lugar en el que se bate un récord tras otro de congestión vial. Mucha gente desiste de salir de su casa, incluso para divertirse, a causa del tránsito. El clima previo al Mundial de Fútbol y a las Olimpíadas está tenso. El estribillo«Imagina [cómo será] en la Copa» ya forma parte del habla cotidiana. La burbuja inmobiliaria explotó; aumentaron los precios de los alquileres, la comida y el supermercado. Hay empleos, pero hay mucha insatisfacción. Los gobernantes comenzaron a escuchar la voz de la calle después de años de interlocución inactiva. Todos parecen preguntarse: ¿y ahora? Pero volvamos a mi sencilla experiencia. Como formo parte del 8,2% de la población que se dice«sin religión», me quedo tratando de entender qué significa todo eso. La mujer que me ayudó a encontrar la parada del colectivo terminó por dar respuesta a algunas de mis preguntas. A ella realmente no le preocupaba qué se hacía con su dinero. Lo que le importaba era que su lista de pedidos fuera atendida. La mujer me llamó una semana más tarde para preguntarme si había llegado bien a casa. También me invitó a una próxima ceremonia. Probablemente sea un gran orgullo llevar a alguien al culto, más aún si se trata de un escéptico que llega cuestionando todo. Pero yo no podría hacer eso. No le daría la menor oportunidad de convertirme, así que mejor ni comenzar. Mi dádiva es pequeña y dura poco. Tengo razones personales para haber cuestionado la fe hasta este punto. Entonces, pido disculpas a la compañera de culto y a cualquier religión, pero no tengo fe para vender. Mi fe vale una vela. Po­lí­tic­ a y go­bier­no Segundo semestre de 2013 México, df Volumen xx N o 2 ARTÍCULOS: María Amparo Casar , Quince años de gobiernos sin mayoría en el Congreso mexicano. Felipe Barrueto y Patricio Navia , Tipologías de democracia representativa en América Latina. Cristian Puga González , Adicción, salud y autonomía: Una defensa normativa de la legalización de algunos narcóticos para fines recreativos. NOTAS DE INVESTIGACIÓN: Alejandra Zúñiga Fajuri , Desigualdad sanitaria, libertarismo e igualitarismo. Jaime Minguijón Pablo y David Pac Salas , La primavera española del movimiento 15 m . RESEÑAS. Política y Gobierno es una publicación semestral de la División de Estudios Políticos del Centro de Investigación y Docencia Económicas( cide ), Carretera México-Toluca 3655, Km 16,5, Lomas de Santa Fe, 01210 México, df . Apartado postal 116-114, 01130 México, df . Tel.: 727.9836/727.9800, ext. 2202. Fax: 570.4277/727.9876. Correo electrónico:. Página web:. Summaries n Resúmenes en inglés Nicolás Lynch: Peru: False Prosperity [3986] In recent years, the Peruvian economy has been presented as the model to follow by various Latin American analysts. The gdp growth is there to demonstrate that, far from the progressive path, it is more efficient to follow the privatization model of the 90s. But other variables show Peruvian neoliberalism reflected in a captured and patrimonial State and a«crony capitalism». All this, in the framework of an economic return to the production of primary resources, great social inequality and socio-environmental conflicts that dispute the extractive model. Key Words: Crony Capitalism, Inequality, Reprimarization, Extractivism, Democracy, Peru. Emilce Cuda: Theology and Politics in Pope Francis’ Discourse: Where Are the People? [3987] Pope Francis permanently moves between the theological and the political, managing – in a secular world – to make theology a central theme in the media again. He speaks to the people in the language of the people, focussing on poverty, and from there he positions himself as a reference point in the political debate. But is Francis a liberation theologian? What does this Theology of the Poor mean? This article analyzes the People’s Theology as a national and popular mode of the Liberation Theology, to then distinguish between two apparently opposite categories within the theology of the Bishop of Rome: that of the people as poor, and that of the people as a unit. Lastly, it reflects on the difference between a secularized theology and a theologized culture, to situate the kairos of Francis between the Liberation Theology and People’s Theology. Key Words: Poor, Peronism, Liberation Theology, People’s Theology, Catholic Church, Pope Francis. Pablo Alabarces: Football, Leonas , Rugby Players and Homeland: Sporting Nationalism and Goods [3988] Ten years since the first edition of his book Fútbol y patria , the author discusses the relationship between national and sporting narratives, incorporating the cases of women’s hockey and rugby in Argentina(which allows him to debate the problem of gender), as well as the transformations introduced by the role 145 N ueva S ociedad 248 Resúmenes en inglés of the State as a producer of the patriotic story in contemporary neo-populisms. In the same way, postulating the central role of the sporting hero in these narratives, he analyzes the passage from Diego Maradona to Lionel Messi: from the pibe to the nice guy . Key Words Football, Gender, Bicentenary, Leonas , Pumas, Diego Maradona, Lionel Messi, Argentina. Mariano Schuster: Revolution Athletic Club: Sankt Pauli, the«Anti-Capitalist» Team [3989] Who said that football is the opium of the people? In the red zone in Hamburg there is a club that is defined as anti-racist, anti-fascist, and anti-homophobic. In the stadium’s stands hang flags with the face of«Che» Guevara. Its supporters are punks, prostitutes, and poets. In fc Sankt Pauli everything is exotic: it was the first football club to have an openly gay president, some of the players participated in the Solidarity Brigades with the Nicaraguan Revolution, and others have done preseasons in Cuba. Their merchandise has the motto:«Love Sankt Pauli, Hate Racism» and their financing comes, almost entirely, from membership input. Key Words: Football, Punk, Anti-Capitalism, Anti-Racism, fc Sankt Pauli. Verónica Moreira: Participation, Power and Politics in Argentine Football [3990] Discussing the process of politicization of football implies restoring the meanings that politics has from the point of view of its participants. This article focuses on three aspects that are tightly connected: the working of the political field in sporting institutions, the circulation and dual membership of politicians – who act simultaneously in football and other traditional political ambits – and, finally, the practices and strategies which are developed during election time. Key Words: Football, Politics, Clubs, Fans, Club Atlético Independiente , Argentina. Carlos D. Mesa Gisbert: Football and Height: The Dramatic Story of La Paz and Bolivian Football [3991] Since the end of the 90s a debate has emerged around international games at over 2,500 or 3,000 meters above sea level. On various occasions, fifa has vetoed games at such height, to then later go back on itself. The last attempt was in the mid-2000s, when Evo Morales – first indigenous president in Bolivia and amateur player – started an international campaign against the veto. In this article, a broad analysis unfolds about the relationship between football and height: based on historical, social, cultural, and medical reasons, argues in favor of the universality of football, which is played in various«extreme zones» of the globe. Key Words: Football, Height, Veto, Fédération Internationale de Football Association( fifa ), La Paz, Bolivia. Gabriel Restrepo: Football, Beyond Fetishes [3992] Nothing as elusive as identity in this unreal reality of football. Absolute identities are no longer possible in contemporary liquid and gas flow. The identity of football dates from a birth without fanfare in 1863, but it always had a vocation towards the postmodern, since the game is based from the beginning on the lightness of presence. Why do Ladino American national sides rival the Europeans, despite the asymmetry in socioeconomic levels? Our region has always lived in conditions which are today new for the rest of the contemporary world: displacement, bias and con-fusion between the virtual and the real, which, N ueva S ociedad 248 Summaries 146 when transferred to football, have achieved a great advantage. Key Words: Fetish, Football, Identity, Society of the Spectacle, Latin America. Simoni Lahud Guedes: Brazil Reinvented: Notes about the Demonstrations During the Confederations Cup [3993] In a«footballing» country like Brazil, it is surprising that in June 2013, in the middle of the Confederations Cup, thousands of people took to the streets, not to celebrate the results, but to protest the costs – considered excessive – of the 2014 World Cup, many of which were spent on improvement of the stadiums. To tackle these subjects, it is necessary to analyze the importance of true rituals such as the World Cup in the construction of Brazilian identity, special moments in which Brazilian society is reinvented as a whole. And at the same time, observe how this time it was attempted to build an«imagined community» from the street protests. Key Words: Football, Protests, Anthropology, Sports, Nation, World Cup, Brazil. Fernando Carrión M./ Pablo Samaniego: The Crisis in Ecuadorian Football: Between Debt, Institutional Fragility and Violence [3994] Ecuadorian football has achieved significant advances that are reflected in its international performance, in parallel with important budget increases. However, despite this combination of footballing successes and the economic boom, in 2013 four elements that make up a structural crisis began to show: financial populism which makes the economy unsustainable; the lack of norms and transparency in the institutional frameworks; the rise in violence –which drives away fans–; and, finally, what can begin to be perceived as the weakening of the good results of recent years. Facing this, a democratic management seems more desirable that the transformation of clubs into limited companies. Key Words: Football, Financial Populism, Privatization, Clubs, Violence, Ecuador. Carmen Rial: The Invisible(and Victorious) Football Practiced by Women in Brazil [3995] For many years, football was a game that was prohibited for Brazilian women. Banning women from playing football was more than banning body movement and affirming their dominated condition: the prohibition articulated gender, nation and imaginary, excluding women from a great collective and a wide spectrum of social practices, and placing them not only in a passive and submissive condition, but also making them second-class citizens. Key Words: Football, Gender, Feminism, Anthropology, Nation, Machismo, Brazil. Luis H. Antezana J.: A Little Bird Called«Mané»: Evocation of Manuel Dos Santos, Garrincha [3996] This article is dedicated to the memory of Manuel Dos Santos, Garrincha, the mythical Brazilian forward of the 1958 and 1962 World Cups, and especially to the scope of his game on the edge of the pitch. His trait was his exceptional ability in minimal spaces, in which he constructed the labyrinths in which his rivals lost, resigning themselves to simply seeing him pass. The torcidas considered him«the joy of the people» because his game, beyond any rivalry, achieved that the playful took priority over any other possibility, fascinating equally themselves and others. Key Words: Football, Ritual, Manuel Dos Santos«Garrincha», Brazil. 147 N ueva S ociedad 248 Resúmenes en inglés Paula Corrêa: Honoring God... with Credit Card or Cash: The Evangelical Boom in Brazil [3997] The alluvial rise of the evangelical population in Brazil(and in Latin America) constitutes one of the most important phenomena of recent decades. The economic weight of pastors has been growing in parallel with their religious influence, and political weight was added later, which includes various parliamentarians. This chronicle gives an account of the operation of this «theology of abundance» which each Sunday attracts millions of people in all of Brazil, a country that is experiencing profound sociopolitical transformations, and where ultraconservative churches can coexist with churches for gays... or for surfers. Key Words: Religion, Evangelicals, Tithe, Gift, Sacrifice, Abundance, Brazil. Abril de 2013 México, df N o 97 ARTÍCULOS: Lorena Ruano , La relación entre México y Europa: del fin de la Segunda Gue rra Mundial a la actualidad(1945-2010). Omar Hurtado y Rosa Ma. García Paz , El narcotráfico en México como problema transnacional. Ana Teresa Gutiérrez del Cid , El ascenso de Rusia al grupo brics y el regreso de Vladimir Putin. Miguel Ángel Guerrero Lechón , El Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales México-Canadá: evolución y perspectivas, 1974-2012. Alejandro Ramos Cardoso , México ante el renovado espíritu integracionista en América Latina y el Caribe. Fabián Herrera León , Lucas Alamán, estadista y artífice de las misiones por un«Pacto de Familia». Antonio de Icaza , Presentación del libro Ética diplomática mexicana de Ramón Xilotl Ramírez. Revista Mexicana de Política Exterior es una publicación cuatrimestral del Instituto Matías Romero, Secretaría de Relaciones Exteriores. República de El Salvador Núms. 43 y 47, Col. Centro, Del. Cuauhtémoc. México df , CP 06080. Tel.:(55) 36 86 50 00 Exts. 8268 y 8247,(55) 36 86 51 63 y(55) 36 86 51 48. Correo electrónico:. Página web: . Ecuador Debate Agosto de 2013 Quito, Ecuador N o 89 COYUNTURA: Diálogo sobre la coyuntura: Ejes y contornos de un régimen disciplinario. Conflictividad socio-política: marzo – junio 2013. TEMA CENTRAL: Las movilizaciones de protes ta: nueva forma de lucha social. Un mundo en efervescencia política. Obstáculos a la democracia luego de las Nuevas Revoluciones árabes. Movilizaciones y protestas estudiantiles y sociales en Chile. España: de los impactos de la crisis a las movilizaciones de protesta. DEBATE AGRARIORURAL: La asociación lechera, ¿desarrollo local o subordinación productiva? El caso de la comunidad La Chimba, Cayambe. ANÁLISIS: ¿Punto y final del partido indígena? Análisis desde las elecciones ecuatorianas del 2013. La indiferencia ante los derechos humanos y la educación moderna en un régimen populista. La ideología de la descolonización en Bolivia. Ecuador Debate es una publicación del Centro Andino de Acción Popular. Redacción: Diego de Utreras 733 y Selva Alegre, Apartado aéreo 17-15-173-B, Quito, Ecuador, Tel.: 2 522763. Correo electrónico:. R evista Socialista Cuarta época- Fundada en 1930 Invierno de 2013 Buenos Aires N o 8 ARTÍCULOS: Chantal Mouffe , Entrevista de Fernando Toledo. Jean-Luc Mélenchon , El desafío de la política en un mundo multipolar. Michelle Báez y Davis Cortez ,«Plurinacionalidad». David Cortez ,«Sumac kawsay»,«Buen vivir» y socialismos en Ecuador. Julio Peña y Lillo Echeverría , El ethos barroco como forma de resistencia al capitalismo. Samuele Mazzolini , Julian Assange en la encrucijada: elementos para comprender persecución, manipulación mediática y rescate de un enemigo del Imperio. Guillermo F. Torremare , La erradicación de la tortura demanda una férrea voluntad política. Dardo Castro , El cuerpo en la ausencia: Moloch o el Terror de Estado. María Cristina Tortti , Para recordar a Delia Etcheverri(1898-1981), socialista, educadora y defensora de los derechos humanos. TEXTOS RESCATADOS: Carlos Kautsky , El programa de Erfurt. Revista Socialista es una publicación de la Sociedad Anónima Editora La Vanguardia, que cuenta con el auspicio de la Fundación Casa del Pueblo. Correo electrónico:. E studios I nternacionales Mayo-Agosto de 2013 San­tia­go de Chi­le N o 175 ARTÍCULOS: José Briceño Ruiz , Ejes y modelos en la etapa actual de la integración económica regional en América Latina. Marcelo de Almeida Medeiros y Clarissa Franzoi Dri , La política brasileña en materia de regionalismo. Discurso y desarrollo institucional en el Mercosur. Nicolás Creus , El concepto de poder en las relaciones internacionales y la necesidad de incorporar nuevos enfoques. Pascale Bonnefoy , Las reservadas negociaciones de los gobiernos de Allende y Nixon sobre la naciona­lización del cobre. ACTUALIDAD: Christopher Findlay , Mega-regionalism in Asia Pacific. Manfred Wilhelmy , Alianza del Pacífico: una visión desde Chile. OPINIÓN: Donato Fernández , ¿Es Alemania un socio leal en la Unión Europea? RESEÑAS. Estudios Internacionales es una publicación del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile. Condell 249, Casilla 14187 Suc. 21, Santiago 9, Chile. Tel.:(56-2) 4961200. Fax:(56-2) 2740155. Correo electrónico:. E studios I nternacionales Septiembre-Octubre de 2013 Santiago de Chile N o 176 ARTÍCULOS: Pablo Antonio Anzaldi , Para una crítica de la razón humanista: Uso y abuso del humanismo en el derecho internacional. Andrés Dockendorff y Tomás Duval , Una mirada a la seguridad internacional a la luz de las estrategias de seguridad nacional. Juan Carlos Merino Morales , La«batalla de Washington». La guerra civil española en los Estados Unidos. Nerea Azkona , La implementación del concepto de desarrollo en las políticas de cooperación al desarrollo y en materia migratoria. ACTUALIDAD: Guillermo Lagos Carmona , Antecedentes para una historia de la relación Bolivia-Chile. OPINIÓN: Héctor Casanueva, alc ue ¿construir juntos el futuro? RESEÑAS. Estudios Internacionales es una publicación del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile. Condell 249, Casilla 14187 Suc. 21, Santiago 9, Chile. Tel.:(56-2) 4961200. Fax:(56-2) 2740155. Correo electrónico:. Página web:. Mayo de 2013 Re­vist­ a de Cien­cias So­cia­les Quito N o 46 DOSSIER: Medios, populismo y poder en América Latina. Presentación del dossier, Roberto Follari . Diario Clarín y sus fuentes de información. Un estudio de caso, Natalia Aruguete y Esteban Zunino . La manipulación del miedo y el espejo populista, Octavio Humberto Moreno Velador y Carlos Alberto Figueroa Ibarra . Antagonismo y disenso: tensiones y límites en la construcción mediática de la política en Venezuela, Nairbis Sibrian y Mario Millones Espinosa . Trayectorias de democratización y desdemocratización de la comunicación en Ecuador, Isabel Ramos . Sistemas mediáticos subnacionales argentinos: heterogeneidad y diferencias en contextos neopopulistas, Ernesto Picco . DEBATE: Comentarios al Dossier: «Nuevas voces feministas en América Latina: ¿continuidades, rupturas, resistencias?», Silvia Vega Ugalde . DIÁLOGOS: ¿Qué significa hacer política? Poder constituyente y construcción del común. Un diálogo con Antonio Negri, Mauro Cerbino, Isabella Giunta, Ana Rodríguez y Sandro Mezzadra . TEMAS: La esfera interfuerzas en Argentina. Notas sobre el estudio de la problemática militar, Ricardo J. Laleff Ilieff . Emancipaciones. Acerca de la aprobación de la ley de matrimonio igualitario en Argentina, Paula Biglieri . RESEÑAS. Íconos es una publicación cuatrimestral de Flacso-Ecuador, La Pradera E7-174 y Av. Almagro, Quito, Ecuador. Tel.:(593 2) 3238888. Correo electrónico:. Página web:. Pedidos y suscripciones:. Septiembre de 2013 Re­vist­ a de Cien­cias So­cia­les Quito N o 47 DOSSIER: Vía crucis de la cooperación internacional: ¿crisis terminal o resurrección? Presentación del dossier, Daniele Benzi . Cooperación para el desarrollo: anatomía de una crisis, Koldo Unceta Satrustegui . Más allá de la ayuda: una nueva métrica de la ayuda oficial al desarrollo post-2015, Rafael Domínguez Martín . Elementos críticos sobre cooperación internacional en el Magdalena Medio colombiano, Degar Alberto Zamora Aviles . Cooperación china en América Latina. Las implicaciones de la asistencia para el desarrollo, Adriana Erthal Abdenur y Danilo Marcondes de Souza Neto . La cooperación brasileña y china en la agricultura africana. Un estudio de prácticas, Frédéric Goulet, Jean-Jacques Gabas y Eric Sabourin . DIÁLOGO: Dilemas queer contemporáneos: ciudadanías sexuales, orientalismo y subjetividades liberales. Un diálogo con Leticia Sabsay, María Amelia Viteri y Santiago Castellanos . TEMAS: Pensar la diferencia. Carencia y política en Pierre Clastres, Sebastián Barros . La economía del narcotráfico y su dinámica en América Latina, Daniel Pontón C . RESEÑAS. Íconos es una publicación cuatrimestral de Flacso-Ecuador, La Pradera E7-174 y Av. Almagro, Quito, Ecuador. Tel.:(593 2) 3238888. Correo electrónico:. Pá gina web:. Pedidos y suscripciones:. A dlaf C o n g r e s o A n u al 2 0 1 2 Espacios de género Juliana Ströbele-Gregor Dörte Wollrad editoras E scriben : L eslie A. Schwindt-Bayer/ D aniela Cerva Cerna/ I sabel Allende Bussi/ N orma Fuller/ J uliana Ströbele-Gregor/ E va Kalny/ J ulia Roth/ D aniel Balderston/ D ieter Ingenschay/ Y asmin Temelli/ N aemi Bauer/ M ara Viveros Vigoya/ M artina Sproll/ M iriam Trzeciak/ E lisabeth Tuider/ M aría T eresa Sierra/ A ndrew Canessa/ I ngrid Kummels/ M ariana D. Gómez/ V erena Sandner Le Gall Pídalo a . Una publicación de Dón­de cons­ e­guir nues­tras pu­bli­ca­cion­ es www.nuso.org Alem­ a­nia: F. Delbanco, Tel.:(49 4131) 2428-8, e-mail:. Ar­gent­i­na: Dist­ri­bui­dor­: Jor­ge Wald­hu­ter, Pavón 2636, Buenos Aires, Tel./Fax: 6091.4786, e-mail: . Li­bre­rías, Bue­nos Air­es: Arcadia Libros, Marcelo T. de Alvear 1548, Tel.: 5258.8801. Bo­li­via: en La Paz: Yachaywasi, Tel.: 2441.042, e-mail: , Fax: 244.2437. Plural Editores, Tel./Fax: 2411.018, e-mail:. Colombia: Librería Fondo de Cultura Económica, Calle 11 No. 5-60, Barrio La Candelaria, Bogotá, Colombia. Tel.:(571) 2832200, e-mail:. Costa Rica: Librería Nueva Década, Tel.:(506) 2225.8540, e-mail:. Ecuador: LibriMundi, Tel.:(5932) 252.1606, 223.4791, e-mail:. Es­pa­ña: Marcial Pons-Librero, Tel.:(34 914) 304.3303, e-mail: ; Mundi-Prensa Libros,(34 914) 363.702. Gua­te­ma­la: F&G Libros de Guatemala, 31 avenida"C" 5-54, zona 7, Colonia Centro América, 01007 Guatemala, Tel.:(502) 2433 2361 (502) 5406 0909, e-mail:. Ja­pón: Ita­lia Sho­bo, Fax: 3234.6469; Spain Sho­bo Co., Ltd., Tel.: 84.1280, Fax: 84.1283, e-mail: . Nicaragua: Instituto para el Desarrollo y la Democracia(Ipade), Km 9 1/2 carretera a Masaya, Tel.: 276.1774 (Ext. 8), Apartado Postal 2438, e-mail:. Per­ú: El Virrey, Bolognesi 510, Miraflores, Lima, Tel.: 444.4141, e-mail:. Puert­o Ric­ o: en Río Piedras: Compañía Caribeña de Libros, Tel.:(1-787) 297.8670, e-mail:. Ven­tas y con­sul­tas por In­ter­net: ­ Distribución internacional a librerías: Para suscribirse a Nueva Sociedad S U S ­CRIP­CIÓ N A N UAL BIE­N AL In­cluye fle­te aé­reo Amé­ri­ca Lat­i­na 6 núm­ e­ros US$ 70 12 núm­ e­ros US$ 121 Res­to del mund­ o US$ 107 US$ 196 Argentina$ 270$ 540 > Formas de pago 1. Pa­go on­li­ne: In­gre­se en, don­de enc­ on­tra­rá un for­mu­la­rio pa­ra re­gis­trar su ped­ i­do y efec­tuar el pa­go. 2. Pa­go con tarj­e­ta de créd­ i­to vía post­al: Com­ple­te el cu­pón in­clui­do en la rev­ is­ta y en­víe­lo por co­rreo a: Nue­va So­cied­ ad, Def­en­sa 1111, 1º A, C1065AAU Buen­ os Ai­res, R. Ar­gen­ti­na. 3. Pa­go con cheq­ ue: En­víe un cheq­ ue por el imp­ or­te co­rres­pon­dien­te a la or­den de Fun­da­ción Fo­ro Nuev­ a So­cie­dad a la si­guien­te di­recc­ ión: Nue­va So­cied­ ad, Def­ens­ a 1111, 1º A, C1065AAU Bue­nos Ai­res, R. Ar­gen­ti­na, acom­pañ­ a­do de los dat­os del susc­ ript­or(nom­bre, dom­ i­ci­lio pos­tal com­ ple­to, tel­é­fo­no, co­rreo elec­tró­ni­co). > Para otros medios de pago y cualquier otra consulta, escriba a< distribucion@nuso.org >. JULIO-AGOSTO 2013 246 OCCIDENTE EN LA MIRA coyuntura Carla Majdalani. Peculiaridades de un multilateralismo austral. Argentina en el Consejo de Seguridad 2013-2014 Michael Dauderstädt. Alemania y la crisis: victorias pírricas tribuna global Jürgen Habermas. ¿Democracia o capitalismo? TEMA central Santiago Cataldo. Cuarenta y cinco años de ocaso occidental. Cómo pensar el debate Sandra Borda G. Estados Unidos o el último Estado hegemónico. El poder en la era del ascenso y la consolidación del resto del mundo Gustavo Fernández. Espejos y espejismos: las relaciones entre América Latina Estados Unidos Emilie Frenkiel. Las corrientes intelectuales en China actual Varun Sahni. India: a pesar de sus limitaciones, una potencia emergente Gladys Lechini. China en África: discurso seductor, intenciones dudosas Francisco Rojas Aravena. Transformaciones globales y cambios en las relaciones de poder. Impactos en América Latina y el Caribe Jean-Jacques Kourliandsky. Irán y América Latina: más cerca por una conyuntura de futuro incierto ENSAYO Manolo E. Vela Castañeda. Perpetradores de genocidio. Aproximaciones históricas y sociológicas desde el caso Guatemala SUMMARIES 247 SEPTIEMBRE-OCTUBRE 2013 DEBATES Y TENSIONES DE LA IZQUIERDA coyuntura Bianca Santana/ Daniela B. Silva. Brasil: «No es por 0,20. Es por los derechos». Las demandas en las calles y la política en red Zirahuén Villamar. La política exterior mexicana tras el regreso del pri . Una visión para los próximos seis años tribuna global Ramiro Álvarez Ugarte. El caso Snowden y la democracia en disputa TEMA central Ezequiel Adamovsky. «Clase media»: reflexiones sobre los(malos) usos académicos de una categoría Federico Traversa. Educación, trabajo y nuevas desigualdades. Hacia una economía política del conocimiento para el capitalismo contemporáneo Ludolfo Paramio. Socialdemocracia y clases medias en Europa Zygmunt Bauman. Es necesaria una nueva batalla cultural Thomas Meyer. Recuperar la idea socialdemócrata Lyle Jeremy Rubin. Por una radicalidad realista Seth Ackerman. Ser socialista en Estados Unidos. Entrevista de Marc Saint-Upéry Carlos de la Torre. El populismo latinoamericano: entre la democratización y el autoritarismo Leonardo Padura. «No me arriesgo a predecir el futuro de Cuba». Entrevista de Pablo Stefanoni ENSAYO Daniel Kersffeld. El activismo judío en el comunismo de entreguerras. Cinco casos latinoamericanos SUMMARIES E n nuestro próximo número ENERO-FEBRERO 2014 249 La batalla por los medios www.nuso.org Noviembre-Diciembre 2013 COYUNTURA Nicolás Lynch Perú: la prosperidad falaz Tribuna global Emilce Cuda Teología y política en el discurso del papa Francisco. ¿Dónde está el pueblo? TEMA CENTRAL Pablo Alabarces Fútbol, leonas, rugbiers y patria. El nacionalismo deportivo y las mercancías Mariano Schuster Club Atlético Revolución: Sankt Pauli, el equipo«anticapitalista» Verónica Moreira Participación, poder y política en el fútbol argentino Carlos D. Mesa Gisbert Fútbol y altura. La dramática historia de La Paz y el fútbol boliviano Gabriel Restrepo El fútbol, más allá de los fetiches Simoni Lahud Guedes Brasil: notas sobre las manifestaciones durante la Copa de las Confederaciones Fernando Carrión M./ Pablo Samaniego La crisis del fútbol ecuatoriano Carmen Rial El invisible(y victorioso) fútbol practicado por mujeres en Brasil Luis H. Antezana J. Un pajarillo llamado«Mané». Evocación de Garrincha Crónica Paula Corrêa Honrar a Dios… con tarjeta de crédito o efectivo. El auge evangélico en Brasil