NUEVA SOCIEDAD  253 ¿Renace el gigante? Discursos y recursos en la Rusia de Putin COYUNTURA Álvaro Cálix José Fernández Vega Tribuna global Jürgen Wiemann TEMA CENTRAL Georgi Derluguian/ Immanuel Wallerstein Boris Kagarlitski Bruno Groppo Anna Óchkina Ruslan Dzarasov Aleksandr Shubin Marina Aizen Vladimir M. Davydov Shi Ming Antonio Sánchez Andrés Martín Baña Crónica Alejandro Bianchi NUEVA SOCIEDAD es una revista latinoamericana abierta a las corrientes de pensamiento progresista, que aboga por el desarrollo de la democracia política, económica y social. Se publica cada dos meses en Buenos Aires, Argentina, y circula en toda América Latina. Directora: Claudia Detsch Jefe de redacción: Pablo Stefanoni Equipo editorial: Silvina Cucchi, Florencia Grieco Administración: Natalia Surraco, María Eugenia Corriés, Juan Manuel Corriés N ueva S ociedad N o 253 Diseño original de portada: Horacio Wainhaus Arte y diagramación(portada e interior): Fabiana Di Matteo Ilustraciones: Nicolás Pérez de Arce Fotografía de portada: Shutterstock Corrección: Germán Conde, Vera Giaconi Traducción al inglés de los sumarios: Kristie Robinson Impreso en Talleres Gráficos Nuevo Offset, Viel 1444, Buenos Aires, Argentina Los artículos que integran N ueva S ociedad son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no reflejan necesariamente el pensamiento de la Revista. Se permite, previa autorización, la reproducción de los ensayos y de las ilustraciones, a condición de que se mencione la fuente y se haga llegar una copia a la redacción. N ueva S ociedad – ISSN 0251-3552 Oficinas: Defensa 1111, 1 o A, C1065AAU Buenos Aires, Argentina. Tel/Fax:(54-11) 4361-4108/4871 Correo electrónico: (distribución y ventas) El portal N ueva S ociedad es una plataforma de reflexión sobre América Latina. Articula un debate pluralista y democrático sobre política y políticas latinoamericanas. es un proyecto de la www.nuso.org 253 Septiembre-Octubre 2014 ■ ÍNDICE coyuntura 4050 Álvaro Cálix. Centroamérica: escenario de riesgo múltiple. Ciclos electorales 4 y desafíos nacionales 4051 José Fernández Vega. De Bergoglio a Francisco. Legitimidad 17 y carisma en la crisis de la Iglesia Tribuna global 4052 Jürgen Wiemann. Compartir la responsabilidad global. El papel de las clases 28 medias para alcanzar una economía mundial más justa y sostenible TEMA central 4053 Georgi Derluguian/ Immanuel Wallerstein. De Iván el Terrible 44 a Vladímir Putin. Rusia en la perspectiva del sistema-mundo 4054 Boris Kagarlitski. El modelo Putin: de la normalización política 72 a la crisis de Ucrania 4055 Bruno Groppo. Los problemas no resueltos de la memoria rusa 89 4056 Anna Óchkina. El Estado social en Rusia. Lecciones del pasado, 105 desafíos del presente y lineamientos del futuro 4057 Ruslan Dzarasov. Cómo Rusia volvió al capitalismo. El desarrollo 120 del subdesarrollo en sociedades postsoviéticas 4058 Aleksandr Shubin. Occupy Moscú. Las protestas de 2011-2013 136 y la izquierda crítica 4059 Marina Aizen. Con el frío en el alma: la política de Rusia en el Ártico 150 4060 Vladimir M. Davydov. La política exterior desde Moscú. Estrategias 161 globales en tiempos de turbulencia 4061 Shi Ming. Rusia y China: ¿aliados-rivales? Geopolítica 177 de los acuerdos por el gas 4062 Antonio Sánchez Andrés. ¿De la crisis al resurgimiento? 187 La industria militar rusa en el siglo xxi 4063 Martín Baña. Apogeo y declive de la intelligentsia rusa. 199 Entre el trabajo intelectual y el deber moral CRÓNICA 4064 Alejandro Bianchi. El Dorado a 3.000 metros bajo tierra. Petróleo, dólares… 210 y mujeres en el«desierto» de Vaca Muerta SUMMARIES n Segunda página «Quien no añore la Unión Soviética no tiene corazón, quien pretenda reconstruirla tal como era no tiene cerebro». En las tensiones que presenta esta síntesis compacta del pensamiento del presidente ruso Vladímir Putin transcurre la actual etapa de la reorganización nacional, luego de la caída de la Unión Soviética y la década«liberal» de Boris Yeltsin, marcada por la cooptación estatal por diversos grupos ligados a un capitalismo criminal. Desde su llegada al poder hace 15 años, Putin se ha propuesto una tarea de gran envergadura: reconstruir la influencia global de Rusia –apelando a diversas imágenes tanto de la era imperial como de la soviética– y revertir de ese modo los efectos de la implosión de la urss . Pero la nueva Rusia ya no es la vieja potencia industrial, sino una potencia petrolera. ¿Por qué Rusia es tan grande, ambiciosa y, al mismo tiempo, tan insegura de su estatus global? ¿Por qué surgieron allí figuras como Iván el Terrible, Pedro el Grande, Lenin, Stalin o Putin? Pero también ¿por qué el proceso de democratización resulta tan complicado? Las preguntas que postulan Georgi Derluguian e Immanuel Wallerstein dan cuenta del doble registro con que fue concebido el tema central de este número de N ueva S ociedad : el análisis de la coyuntura que atraviesa Rusia y, al mismo tiempo, el abordaje de procesos históricos de más largo aliento que aportan luces sobre la actualidad sociopolítica rusa. Que en el Museo de Historia Contemporánea en Moscú ya se incluyan materiales sobre la anexión de Crimea da cuenta de los esfuerzos del gobierno de Putin por poner en escena sus políticas de afirmación nacional. La situación en Ucrania resulta fundamental ya que, como argumenta en su artículo Boris Kagarlitski, la crisis en ese país ha modificado el escenario político al provocar un enfrentamiento con Occidente y poner en primer plano lemas de«dignidad nacional». Esta es la clave de lectura del artículo de Vladimir M. Davydov, que evalúa la política exterior rusa en los actuales tiempos de turbulencia. Si en la era Yeltsin se leyeron las siete décadas de régimen soviético como una suerte de paréntesis en la historia nacional, Putin ha insertado a la urss en un gran relato nacional que, como lo muestra Bruno Groppo, llega hasta los manuales escolares y 3 N ueva S ociedad 253 Segunda página presenta a Iósif Stalin como líder de un proceso de modernización y crecimiento del poder de Rusia. Los artículos de Ruslan Dzarasov y Anna Óchkina abordan la transición desde el régimen soviético hasta el capitalismo actual. El primero ilumina el pasaje a una economía basada en las materias primas, así como el rol de las mafias en la privatización del patrimonio público y el papel de los negocios offshore . El segundo analiza las transformaciones del Estado social y remarca que ese sistema actuó como un cinturón de seguridad para millones de soviéticos que, con la caída del«socialismo real», se vieron privados de fuentes de ingresos adecuadas para sobrevivir. En la consolidación del modelo de«democracia dirigida», Putin enfrentó varias protestas, las más importantes de las cuales se extendieron entre 2011 y 2013 como respuesta a la alteración de los resultados electorales denunciada por la oposición. Aleksandr Shubin reconstruye el movimiento« Occupy Moscú» y exhibe las tensiones internas entre liberales, nacionalistas e izquierdistas y el éxito del gobierno para mostrarlo como un protesta de la«gente bien» de las capitales, que no tomaba en cuenta al pueblo llano del interior. En el actual contexto de convulsiones geopolíticas, es necesario mirar a Rusia en el mapa global. Allí aparecen como novedad los recientes y multimillonarios acuerdos para la provisión de petróleo a China, leídos por Shi Ming como una alianza de rivales y, por consiguiente, llena de tensiones. Pero también tiene una gran importancia la expansión rusa hacia el Ártico: el cambio climático –nos recuerda el texto de Marina Aizen– provoca reducción del hielo y habilita nuevas rutas. De ese modo, tanto la economía como la expansión territorial alimentan los nuevos imaginarios de Rusia como gran potencia en esa zona extrema del mundo tan asociada a la identidad rusa. La propia recomposición de su industria de armamento –explorada por Antonio Sánchez-Andrés– puede ser leída también en esta doble clave, económica y geopolítica. Pero como apunta Martín Baña, el nuevo contexto, que combina nacionalismo y apelaciones a la religión ortodoxa y a las glorias de la urss , encuentra a la intelligentsia desarticulada, afectada por el conformismo de las últimas décadas y en un proceso de transformación en intelectuales más tradicionales, en muchos casos al servicio de la nueva construcción nacional. Es decir, alejados de la«conciencia moral» que otrora les diera su identidad como grupo social. En estos tiempos, el gigante parece haber despertado. La duda es cuál será su lugar en este nuevo sistema-mundo. Vale la pena recuperar el final del artículo de Derluguian y Wallerstein:«Lenin –quien, le guste a quien le guste, sigue siendo el mayor político de la historia rusa– dijo que lo que ocurre en Rusia podría estar mostrando algo importante sobre el futuro del mundo. Rusia cambiará con el mundo, pero el mundo también cambiará con Rusia». Bajo esta premisa, creemos importante contar con un amplio dossier de artículos en español sobre la realidad de esta potencia euroasiática. Agradecemos a Andrey Schelchkov, quien contribuyó con su apoyo a que este número fuera posible. n coyuntura Centroamérica: escenario de riesgo múltiple Ciclos electorales y desafíos nacionales Á lvaro C álix Entre noviembre de 2013 y mayo de 2014 se llevaron a cabo comicios presidenciales en Honduras, El Salvador, Costa Rica y Panamá. El ciclo continuará en Guatemala(2015) y Nicaragua (2016). Centroamérica sigue celebrando elecciones; sin embargo, la gestión política muestra incapacidad para frenar la corrupción, ampliación de las brechas y penetración de grupos ilícitos. Los resultados electorales dan cuenta de una mayor fragmentación política y de leves avances de las izquierdas, en medio de un panorama de riesgos para la democracia. C entroamérica ha mostrado avances importantes durante los últimos 25 años. La superación de los conflictos armados, los procesos de democratización en todos los países y la mejora en indicadores sociales sensibles rubrican estos adelantos 1 . Ahora bien, en el balance, los déficits re gionales superan a los progresos. Los altos niveles de desigualdad y la pobreza que afecta a casi la mitad de la población dan cuenta de ello 2 . Junto con las mejoras recientes, coexis ten rezagos estructurales que restan potencialidad a los logros, con én fasis en los países del llamado ca 4 (Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua). Los rezagos minan la posibilidad de alcanzar mayor cohesión social en cada país y en la región Álvaro Cálix: escritor y analista político. Es doctor en Ciencias Sociales por el Posgrado Latino americano en Trabajo Social de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras( plats-unah ). Es miembro del Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos en Honduras (Ciprodeh). Palabras claves: elecciones, fragmentación, izquierda, violencia, Centroamérica. 1. Programa Estado de la Nación: Cuarto informe estado de la región en desarrollo humano sostenible 2010 , San José de Costa Rica, 2011. 2. Ibíd. 5 C oyuntura Centroamérica: escenario de riesgo múltiple. Ciclos electorales y desafíos nacionales como conjunto. Sobresalen los altos niveles de desnutrición infantil, la baja cobertura educativa en nivel preescolar, secundario y universitario, el fenó meno de los jóvenes que no estudian ni trabajan, la incidencia crónica de la economía informal y la violencia social 3 . Los déficits históricos se conjugan con nuevos problemas que apremian a la región, entre los que se destacan: a) la geopolítica de la violencia y el crimen organizado; b) los impactos crecientes de las alteraciones climáticas; c) el estancamiento del progreso democrático y del Estado de derecho iniciado a fines del siglo xx ; d) la crisis global, que ha afectado especialmen te a los países en los que la región ha basado sus relaciones económicas; y e) el aumento de la conflictividad por la agresiva estrategia de acumulación a costa de los recursos naturales en territorios habitados por la población más pobre. Ante la mayor complejidad de dinámicas, cosmovisiones e intereses, el sistema político y el sistema económico han sido incapaces de transformarse para integrar a los diferentes actores y sectores poblacionales. Por el contrario, la gestión democrática se ha reducido a garantizar la celebración de procesos electorales, ig norando o reprimiendo los conflictos estructurales que cruzan la región, en tanto que la economía ha buscado ampliar los ejes de acumulación desde una lógica de profunda concentración de los beneficios, obviando los impactos socioambientales 4 . La debilidad de los Estados –en par ticular, los del Triángulo Norte 5 – se plasma también en la incapacidad para ejercer el monopolio del uso de la fuerza. Esta incapacidad ha traído como secuela un aumento de la violencia como vía para resolver los conflictos, el fortalecimiento de actores ilícitos que penetran no solo los territorios y la economía sino también las instituciones estatales y, no menos preocupante, el aumento de la dis crecionalidad y del abuso por parte de las fuerzas represivas del Estado –sobre todo en Honduras, Guatemala y Panamá–. ■■  Las jornadas electorales 2013-2014 De noviembre de 2013 a mayo de 2014 se realizaron elecciones presidenciales en Honduras, El Salvador, Costa Rica y Panamá 6 . En estos países, 3. Ibíd.; Cepal: Panorama social de América Latina 2013, Naciones Unidas, Santiago de Chile, diciembre de 2013,. 4. Sobre los desencuentros entre democracia, equidad y desarrollo al tenor de los enfoques neoliberales, v. la crítica de Marcos Roitman: Las razones de la democracia en América Latina, Siglo xxi , México, df , 2005. 5. El Triángulo Norte incluye a Guatemala, El Salvador y Honduras. 6. Los resultados citados en este apartado provienen de los reportes del ente nacional electoral de cada país. N ueva S ociedad 253 6 Álvaro Cálix excepto El Salvador, también se efec tuaron simultáneamente elecciones legislativas. En Costa Rica y Pana má hubo alternancia, mientras que en Honduras y El Salvador se man tuvieron los mismos partidos en el gobierno. En El Salvador y Cos ta Rica hubo necesidad de segunda ronda. En Honduras y Panamá, si bien ningún partido obtuvo más de 40% de la votación, no se contempla el balotaje. Desde una perspectiva comparada, las recientes elecciones en Centroamérica pusieron en evidencia algunas características que es importante resaltar: Nuevas fuerzas políticas cobran protagonismo. El desgaste o falta de aggiornamiento de varios de los partidos históricos ha sido aprovechado por nuevas fuerzas políticas. El surgi miento del partido Libertad y Re fundación( libre ) en Honduras y el ascenso vertiginoso del Frente Amplio( fa ), sumado al triunfo electoral del Partido Acción Ciudadana( pac ) en Costa Rica, vienen a confirmar el declive de dos de los sistemas bipartidistas más robustos de América Latina. Por otra parte, el surgimien to de la Gran Alianza por la Unidad Nacional( gana ) en El Salvador re vela la escisión de las elites agrupadas en el hasta hace unos años dominante partido Alianza Repu blicana Nacionalista(Arena), de ten dencia derechista. Partidos sin mayoría suficiente. Ningún partido pudo obtener más de 50% de los votos válidos en ninguna de las cuatro elecciones, lo que refleja una mayor distribución de la votación en terceras e incluso cuartas fuerzas políticas. En El Salvador y Costa Rica, esta situación se resuelve con la segunda ronda; en los casos hondureño y panameño, propicia alianzas poselectorales. La falta de mayoría se observa con mayor nitidez en el ámbito legislativo, pues ningún partido lo gró la mitad más uno de los escaños 7 . La proporción de la juventud en el censo electoral. Debido a los cambios demográficos, se observa un peso electoral importante de las personas entre 18 y 30 años, aproximadamente un tercio del padrón en cada uno de los cuatro países, con el pico más alto en Honduras(38%). Si bien este rango de edad presenta una menor concurrencia electoral, cada vez más los par tidos calculan que si quieren ganar elecciones tienen que volver la vista a la juventud, una población con iden tidades políticas menos rígidas que los grupos de mayor edad. 7. Por ejemplo, en El Salvador las legislativas se llevan a cabo cada tres años; las presidenciales se convocan cada cinco. En las legislativas de 2012, durante la segunda mitad del periodo pre sidencial de Mauricio Funes, el Frente Farabun do Martí para la Liberación Nacional( fmln ) no contaba siquiera con la primera mayoría; pero debido al transfuguismo parlamentario, la co yuntura le permitió a ese partido asegurarse el apoyo para adoptar las decisiones ordinarias en la Asamblea. 7 C oyuntura Centroamérica: escenario de riesgo múltiple. Ciclos electorales y desafíos nacionales Reclientelización de la política social. Como regla general, el auge de las transferencias focalizadas ha ido de la mano de la instrumentalización electoral de los beneficiarios. Este ras go se profundiza en los países con mayores niveles de pobreza. No se niega la repercusión de las transferencias en la reducción de la pobreza y la indigencia, pero no se logra susti tuir el sesgo prebendalista por el enfoque de derechos. concentración de más de 90% del voto en los partidos Liberal y Nacional. En 2013 los partidos inscriptos pasaron de cinco a nueve. La novedad principal fue la incorporación de libre , recién creado en 2012 a partir de las fuerzas en resistencia al golpe de Estado de 2009, con un peso mayoritario de di sidentes del Partido Liberal(al que pertenecía el derrocado presidente Manuel Zelaya), así como bases gre miales y sindicales. Retorno de campañas con sesgos de la Guerra Fría. Sin que ningún par tido aludiera al comunismo como ideología vertebral de su propuesta, en tres países –Honduras, Costa Rica y El Salvador– las campañas políticas de las elites y los partidos conservadores volvieron a levantar las banderas anticomunistas como recurso para descalificar a fuerzas emergen tes como libre en Honduras y el fa en Costa Rica, como también en con tra del candidato presidencial del fmln en El Salvador. A continuación, se señalan algunas características y potenciales implicaciones de los eventos electorales desarrollados en cada uno de los países. ■■  Honduras El 24 de noviembre de 2013 se reali zaron las elecciones presidenciales, legislativas y municipales. Desde 1997 hasta 2009, habían participado los mismos cinco partidos, con una Durante el periodo 1981-2009, el par tido ganador había obtenido en las presidenciales al menos 49% de los vo tos válidos, mientras que en las cues tionadas elecciones de 2013 el conser vador Partido Nacional( pnh ) obtuvo 36% de los votos, con Juan Orlando Hernández como candidato presidencial 8 . libre se alzó con el segundo lugar con 28%, relegando al Partido Li beral al tercer puesto, con 20%, sin dejar de mencionar el 13% alcanzado por el también recién creado Partido Anticorrupción( pac ). Cuatro partidos concentraron 99% de los votos válidos. Aunque se esperaba una masiva participación a juzgar por la efervescencia preelectoral, la concurrencia alcanzó el 61%, en todo caso mucho mayor que el declive histórico de participación que se dio en 2009(50%). No se puede afirmar que haya desaparecido 8. Los señalamientos de fraude aludieron sobre todo a la manipulación del censo, el tra siego de credenciales y la comprobada vulnerabilidad del protocolo de seguridad para la transmisión y digitalización de las actas. N ueva S ociedad 253 8 Álvaro Cálix el bipartidismo tradicional hondureño, pero sin duda sufrió un fuerte debilitamiento que lo pone en zona crítica. En la composición del Congreso Na cional, el pnh obtuvo 48 de las 128 diputaciones y libre logró la segunda bancada con 37 escaños, por de lante de los 27 del Partido Liberal, los 13 del pac y los tres representantes de partidos minoritarios. Ninguna fuerza obtuvo mayoría absoluta, pero pronto el Partido Nacional con siguió el apoyo de la bancada liberal para asegurarse el control de las decisiones ordinarias, aunque confor me avance el periodo de gobierno esta alianza podría quedar en vilo si la tendencia apuntase hacia un tercer gobierno del Partido Nacional. Honduras es un país severamente afectado por la violencia, la corrup ción, la pobreza y la desigualdad social, situación que empeoró de modo sensible a partir del golpe de Estado. De hecho, es el país con la violencia homicida más alta del mundo en ausencia de conflictos bélicos, el país con mayor nivel de pobreza en el continente después de Haití y uno de los cinco más inequitativos de Latinoamérica. Las perspectivas para el partido de gobierno no son halagüeñas. Aunque controla la mayor parte de las instituciones estatales, incluyendo el siste ma de justicia, es difícil tapar los es cándalos de corrupción que arrastra desde el periodo de gobierno anterior. Las finanzas públicas cargaron un déficit fiscal de 7,9% con relación al pib durante 2013. A la vez, la deu da pública, en valores absolutos, fue más que duplicada entre 2009-2013 y representa 27,3% del gasto presu puestario en 2014, mientras que en términos macroeconómicos se prevé que para finales de 2014 la deuda equivaldrá a 50% del pib 9 . Asimismo, la insistencia en la remilitarización de la seguridad y de la sociedad en general está tensionando cada vez más la tutela estatal de los derechos humanos. ■■  El Salvador El 2 de febrero se efectuaron eleccio nes presidenciales en El Salvador. Participaron cinco fuerzas políti cas, de las cuales tres concentraron 99% de los votos válidos. La concu rrencia electoral fue de 55,3%, me nor a la reportada en 2009(63% ) . El fmln alcanzó 49%, Arena, 39% y la coalición Unidad 10 –integrada por los partidos gana , Conciliación Na cional( pcn ) y Demócrata Cristiano ( pdc )– registró 11%. 9. Instituto Centroamericano de Estudios Fisca les(Icefi): Honduras: la peligrosa ruta del endeudamiento. Diagnóstico de las finanzas públicas 20102013 y perspectivas para 2014, Icefi, Tegucigalpa, mayo de 2014,. 10. La coalición Unidad fue encabezada por el ex-presidente Elías Saca, disidente del Arena y fundador en 2010 de gana . 9 C oyuntura Centroamérica: escenario de riesgo múltiple. Ciclos electorales y desafíos nacionales Al no adjudicarse ningún partido la mayoría absoluta de los votos, se con vocó a segunda ronda, algo que no sucedía desde 1994. El balotaje fue el 9 de marzo, con una participación de 60,8%. La diferencia de 10 puntos porcentuales entre los dos partidos más votados de la primera vuelta se estrechó al máximo, con una notable capacidad de Arena para rearticularse y sumar nuevos sufragios. Al final, el fmln obtuvo 50,1% –lo que catapultó a Salvador Sánchez Cerén como presidente– y Arena, 49,9%. Tras las elecciones, el partido surgi do de la guerrilla logró un hecho inédito: dos mandatos presidenciales consecutivos. Habrá que esperar el desenlace de las próximas elecciones legislativas(en 2015) para ver cómo se termina de conformar el mosaico político salvadoreño. En este país se observa la institucio nalización de la polarización ideológica posterior a un conflicto armado, con el fmln y Arena como las fuerzas políticas icónicas de ese clivaje. El equilibrio de poder formal alcan zado ha permitido que los actores políticos, por cálculo o por convic ción, hayan respetado hasta ahora las reglas del proceso electoral. Por supuesto, no se puede desconocer que las elites aglutinadas en torno de Arena, representantes de los diferen tes segmentos oligárquicos, cuentan con un sustancial poder económico y mediático que reduce el margen de maniobra para transformaciones profundas en El Salvador. El gobierno de Sánchez Cerén enfren tará al menos dos desafíos cruciales. Por un lado, la persistencia de bajos ni veles de crecimiento que se explican, entre otras razones, por ciertos intere ses empresariales que han restringido el desarrollo de la producción interna para favorecer el comercio importador y la expansión centroamericana de capital salvadoreño 11 . Por el otro, la violencia y la inseguridad ciudadana siguen siendo un lastre que mina la cohesión, el emprendimiento económico y la consolidación del Es tado de derecho. ■■  Costa Rica El 2 de febrero se celebraron eleccio nes presidenciales y legislativas. Para elegir al nuevo presidente, se presen taron listas de 14 partidos. La participación fue de 68,8%, de modo que continuó la tendencia que la ubica por debajo de 70% del padrón desde las elecciones de 1998. Cinco fuerzas políticas concentraron 95% de los vo tos válidos: el Partido Acción Ciuda dana( pac ), con 30,6%; el tradicional Partido de Liberación Nacional( pln ), con 29,7%; el Frente Amplio( fa ), de 11. El bajo crecimiento económico, sumado a la estructura tributaria salvadoreña, com plica la posibilidad de seguir avanzando en la reducción de la pobreza, área en la que el fmln ha puesto énfasis durante el gobierno de Mauricio Funes. N ueva S ociedad 253 10 Álvaro Cálix izquierda, con 17,2%; el Movimiento Libertario( ml ), con 11,3%, y el Par tido Unidad Social Cristiana( pusc ), con 6%. La legislación costarricense estipula que para ganar las elecciones se requiere obtener más de 40% de los votos válidos. Como ninguna lista alcanzó ese umbral, el 6 de abril se realizó una segunda ronda con los dos candidatos más votados 12 . El he cho llamativo de la segunda vuelta fue la renuncia a la campaña por parte del candidato Johnny Araya( pln ), sin que a la fecha se hayan esclarecido las razones de fondo que provocaron esa decisión. En el balotaje, el candidato Luis Guillermo Solís –del pac – se adjudicó 77% de los votos vá lidos; el pln , apenas 22,1%. La con currencia electoral fue sensiblemente más baja que en la primera vuelta (54,4%), pero suficiente para conferir legitimidad al nuevo presidente. En el nivel legislativo, como ya vie ne siendo costumbre en el país, nadie logró la mayoría absoluta en los 57 escaños de la Asamblea Legislativa. Pese a la derrota en las presidencia les, el pln obtuvo la primera mayoría con 18 escaños, seguido por el pac (13), el fa (9), el pusc (8) y el ml (4); los cinco escaños restantes se repartieron entre fuerzas políticas de caudal minoritario. partidista entre el pln y el pusc fue truncada por el pac , fundado en el año 2000, luego de una división in terna en el pln , por disidentes que cuestionaron la corrupción y el giro neoliberal que había adoptado el partido. El ascenso del pac a la Presiden cia viene a confirmar una tendencia que se venía arrastrando desde 2006, con el abrupto declive del pusc . Por otra parte, el fa alcanzó un caudal de votos considerable para un partido de izquierda al lograr 17% de la vota ción presidencial y, además, agenciar se nueve escaños legislativos, cuando en las elecciones de 2006 y 2010 había sumado apenas uno. Varias causas están detrás del sorpresivo desenlace electoral. Además de factores estructurales, hay que consi derar el peso que pudieron haber tenido dos hechos puntuales. Uno ata ñe al desgaste del pln al frente de dos periodos consecutivos de gobierno; el otro tiene que ver con la campaña de miedo y retórica anticomunista del establishment en contra del fa , cuando este partido punteaba en las encuestas, meses antes de las elecciones. Al combinarse esos elementos con una mayor porción de electores que deciden tardíamente su voto, la capaci dad de predicción en casos como el costarricense se vuelve más compleja. De cualquier forma, se destaca que el pac , que aparecía muy rezagado en Dos hechos destacan tras las eleccio nes. Por una parte, la alternancia bi 12. La última elección en segunda ronda había ocurrido en 2002. 11 C oyuntura Centroamérica: escenario de riesgo múltiple. Ciclos electorales y desafíos nacionales los sondeos, pudo sacarle provecho a la coyuntura más que ningún otro partido y obtuvo un significativo apo yo, sobre todo en los estratos medios urbanos 13 . El nuevo gobierno tendrá que esfor zarse para forjar alianzas confiables que le aseguren el apoyo necesario en el Poder Legislativo; de lo contra rio, corre el riesgo de debilitarse pre maturamente 14 . Uno de los principa les desafíos del gobierno de Solís es comenzar a revertir la desigualdad que ha ido creciendo en los últimos 20 años, haciendo mella en los des tacados niveles de bienestar que han caracterizado al país. Para hacer fren te a las inequidades, en Costa Rica se requieren al menos dos condiciones: a) potenciar los sectores tradicionales de la economía, que se han que dado muy rezagados con relación a los sectores dinámicos, y b) una re forma fiscal progresiva e inteligente, que canalice de mejor manera los beneficios del crecimiento en desarro llo humano. Avanzar en estos dos retos no será fácil sin recuperar la credibilidad del Estado de derecho, fuertemente gol peado por casos de corrupción en diferentes niveles de la administración pública; asimismo, parece impera tivo aggiornar el sistema de frenos y contrapesos para garantizar el control de la gestión pública, minimi zando a su vez los riesgos de bloqueo institucional. ■■  Panamá El 4 de mayo se realizaron elecciones presidenciales, legislativas y municipales. En las presidenciales participaron seis fuerzas políticas, entre ellas dos alianzas partidarias. La votación alcanzó un 77% de participación(en las anteriores fue de 74%). Tres fuer zas políticas concentraron 98,5% de los votos válidos: la Alianza El Pue blo Primero(Partido Panameñis ta y Alianza Popular), con 39,1%; la Alianza Unidos por Más Cambios (Cambio Democrático y Movimien to Liberal Republicano Nacionalis ta, Molirena), con 31,4%; y el Partido Revolucionario Democrático( prd ), con 28,1%. El candidato Juan Carlos Varela, del Partido Panameñista –con el apo yo del Partido Popular– accedió a la Presidencia con menos de 40% de los votos, tras vencer al favorito José Do mingo Arias, del oficialista partido Cambio Democrático. Con estos re sultados se mantuvo la tendencia ex hibida desde 1989: ningún partido ha ganado dos elecciones presidenciales sucesivas. 13. Armando Chaguaceda:«La‘excepcionali dad’ costarricense en crisis. Contienda electoral y alternativa progresista» en Nueva Sociedad Nº 250, 3-4/2014, pp. 14-27, disponible en. 14. Con el apoyo del fa y del pusc , el pac logró la Presidencia de la Asamblea Legislativa durante 2014. En Costa Rica el directorio de la Asamblea se elige por el término de un año. N ueva S ociedad 253 12 Álvaro Cálix En las legislativas, ningún partido obtuvo la mayoría absoluta de las 71 curules. El partido ganador de las presidenciales no alcanzó la primera mayoría. Así, la alianza Unidos por el Cambio se adjudicó 32 diputacio nes en la Asamblea Legislativa(30 del Partido Cambio Democrático y 2 de Molirena); el prd , 25; la Alian za El Pueblo Primero, 13(12 del Par tido Panameñista y un escaño del Partido Popular), y un diputado in dependiente. Las elecciones panameñas reflejan la concentración del voto en tres bloques políticos de centroderecha que, con ciertos matices, representan a los tres grupos económicos que comparten y disputan la hegemonía del país 15 . En ausencia de la segunda ronda, opera en compensación una fluida estrategia de alianzas pre- y poselectorales para buscar ganar las elecciones presidenciales y luego garantizar la toma de decisiones en la Asamblea Nacional. En ese marco, Cambio Democrático se alió durante el periodo 2009-2014 con los panameñistas; en el periodo anterior(2005-2009), el Partido Popular ha bía apoyado al prd , y hoy el Partido Popular se ha unido a los panameñis tas. Y ante la ausencia de mayoría parlamentaria, el partido de gobierno ha concertado ya una alianza con la bancada del prd para alcanzarla. El nuevo gobierno enfrentará como principales problemas el deterioro del Estado de derecho –que se acentuó durante la gestión de Ricardo Marti nelli–, la agudización de los conflictos socioambientales y la persistencia de fuertes inequidades territoriales, pese al pujante crecimiento del pib . ■■  Próximas elecciones en Guatemala y Nicaragua Si bien el énfasis del artículo abarca las elecciones entre finales de 2013 y mediados de 2014, es importante comentar las dos elecciones presidenciales pendientes: Guatemala(2015) y Nicaragua(2016). En Guatemala, exis ten indicios para suponer que podría seguir vigente el hito de que ningún partido en el gobierno repita un periodo presidencial en forma consecutiva; además, no es del todo im probable que pudiera mantenerse la tendencia aún más sorprendente – desde 1985– de que ningún partido haya logrado un segundo mandato incluso en forma alterna. En Nicara gua, por el contrario, la correlación de fuerzas hace prever, salvo acon tecimientos inesperados, una terce ra presidencia consecutiva del Frente Sandinista de Liberación Nacional ( fsln ) de Daniel Ortega. Estos dos ca sos muestran dos tendencias contrapuestas: un sistema de partidos más volátil y atomizado –el guatemalte co– y un sistema más proclive a la 15. Una de esas fuerzas es el prd , fundado por el general Omar Torrijos en 1979. Aunque sur gió como un partido de tendencia social-reformista, poco a poco fue desplazándose hacia la derecha del espectro partidario. 13 C oyuntura Centroamérica: escenario de riesgo múltiple. Ciclos electorales y desafíos nacionales consolidación de un partido hegemóde la lucha revolucionaria que derronico 16 –el nicaragüense–. có a la dictadura somocista en 1979. En Guatemala, dos de los desafíos principales de la política aluden a las capacidades estatales. Uno se refiere a la reorientación del Estado como promotor de políticas de desarrollo incluyente, con especial atención a la mayoritaria y empobrecida población indígena. El otro pasa por con tar con un Estado capaz de ejercer el monopolio de la fuerza legítima, ante la diversificación de los gru pos ilícitos que controlan zonas del territorio nacional. Los desafíos anteriores suponen un reto estratégico para las fuerzas políticas de izquierda; empero, estas tendrán que re pensar con urgencia su desempeño, pues en las últimas elecciones nacionales(2011) su casillero no superó el 3% de votación. En Nicaragua, los retos apuntan a se guir ligando el crecimiento económico con los sectores menos dinámicos pero mayoritarios en población laboral, mantener la buena gestión de la seguridad ciudadana 17 y racionalizar el gasto social en políticas institucionalizadas, en lugar del enfoque clien telar que prevalece. Pero el principal desafío apunta a que en el país surja, desde los movimientos sociales progresistas, una oposición que haga contrapeso tanto a la concentración de poder del llamado«danielismo» como al nuevo pacto intraoligárquico y que, sobre todo, redima el sentido ■■  Reflexiones finales Al abordar Centroamérica, hay que tener en cuenta las distintas brechas que han ido afianzándose. La más notoria se refiere a los niveles de de sarrollo humano que diferencian a las dos naciones meridionales –Costa Rica y Panamá– del resto( ca 4) que conforman Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, caracteriza dos por la exclusión social y la mi gración como válvula de escape 18 . 16. Entiéndase como partido hegemónico, a los efectos de este artículo, aquel que suele ganar la mayoría de las elecciones en un país y logra no solo el ejercicio continuo de la Presidencia, sino la mayoría de los escaños legislativos y los gobiernos locales. 17. Nicaragua presenta niveles relativamente bajos de violencia y crimen, sobre todo en lo que concierne a los homicidios. En parte, esos resultados se deben a la gestión de la Policía Nacional, cuya orientación comunitaria favo rece un enfoque preventivo de la seguridad. V. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo( pnud ) : Informe regional de desarrollo humano 2013-2014. Seguridad ciudadana con rostro humano. Diagnóstico y propuestas para América Latina , pnud , Nueva York, 2013, disponible en . 18. Se estima que uno de cada diez centroame ricanos ha tenido que migrar fuera de su país de origen; la mayoría lo ha hecho de forma clandestina, con especial vulnerabilidad en el caso de las mujeres y los niños. Las remesas enviadas por los migrantes equivalen aproxi madamente a 10% del pib regional. Sobre las relaciones entre la exclusión social y la mi gración, v. Centro Internacional para los De rechos Humanos de los Migrantes(Cidehum): Tendencias migratorias y marcos legales de migración en América Central , diciembre de 2013, . N ueva S ociedad 253 14 Álvaro Cálix También se distingue el Triángulo Norte(las naciones del ca 4, excepto Nica ragua), caracterizado por las altas ta sas de violencia homicida 19 . Por otro lado, todos los países del istmo exhi ben umbrales altos de desigualdad en la distribución de la riqueza, así como serias limitaciones en el desempeño de los Estados de derecho aunque, en comparación regional, el Estado cos tarricense toma cierta distancia de sus pares centroamericanos. Por otra parte, hay que prestar aten ción a los signos de riesgo en los Es tados de derecho de los tres países de mayor tamaño territorial(dos tercios del istmo), donde viven seis de cada diez centroamericanos(Nicaragua, Honduras y Guatemala). Son Esta dos muy permeados por la corrupción y con graves limitaciones para ocupar institucionalmente el territorio. Como rasgos particulares, tén gase en cuenta que en Guatemala el aparato público ha sido reducido a la mínima expresión, y los grupos de poder han basado su fuerza en la capacidad de torcer el brazo a cualquier iniciativa estatal que vaya en contra de sus intereses; mientras que en Nicaragua y Honduras los proyec tos políticos en curso, en ausencia de una oposición consistente(capaz de establecer contrapesos), han logrado hacerse del control de los tres poderes del Estado 20 . El reconocimiento de las brechas ci tadas supone que la magnitud de los cambios sociales requeridos varía de país a país. En algunos casos, se requiere una correlación de fuerzas más comprometida con transformaciones profundas; sin embargo, en los países más fracturados, el statu quo mantiene una hegemonía que no solo apela al control político, eco nómico y mediático, sino también al uso recurrente de los cuerpos armados para contener la protesta social. Dentro de esas coordenadas, desem peña su rol el sistema electoral. Lo que se ha visto en Centroamérica, al menos en países como El Salvador, Costa Rica y Honduras, es que el sta tu quo ha sido incapaz de contener la emergencia y el avance de fuerzas políticas que, al menos nominalmen te, están planteando derroteros alter nativos en la gestión pública. Como sostienen Albrecht Koschützke y Hajo Lanz, no se trata de un decidido giro a la izquierda en la región, pero sí se constata la pérdida de prestigio de los partidos y elites que han gobernado hasta ahora estos países, así como la emergencia de nuevos contrapesos políticos. Sin duda, se trata de signos 19. Para una perspectiva comparada acerca de la incidencia delictiva en el Triángulo Norte, v. pnud : ob. cit. 20. Para un análisis más detallado sobre los ras gos políticos en Honduras, Nicaragua y Guate mala, ya visibles desde el ciclo electoral pre cedente, v. Willibald Sonnleitner:«Las últimas elecciones en América Central: ¿el quiebre de la tercera ola de democratizaciones?» en Foro Internacional vol. 50 Nº 3-4, 7-12/2010, disponible en. 15 C oyuntura Centroamérica: escenario de riesgo múltiple. Ciclos electorales y desafíos nacionales esperanzadores en una región urgida de nuevas alineaciones sociales portadoras de cambio 21 . Pero no hay que engañarse: ganar una elección o una importante cuota parlamentaria no basta para cambiar la dirección de las políticas. Ejercer la titularidad del gobierno no es un instrumento inútil, pero es insuficiente cuando los ejes políticos, económicos y culturales responden a un paradigma que reproduce la concentración del poder y la marginación social. Peor aún, si los partidos que se ofre cen como alternativa no le otorgan la debida importancia a la formación de capacidades para la gestión pública eficiente y proba. En la medida en que la correlación de fuerzas empodere a los estratos sociales más vulnerabilizados y que los partidos políticos se relacionen horizontalmente con los movimientos sociales, serán más factibles acuer dos plurales de largo alcance sobre el tipo de sociedad a construir. Sin esa condición, cualquier ejercicio de concertación no pasa de ser una mascarada para ganar legitimidad en el corto plazo, sin tocar las bases de so ciedades históricamente excluyentes. de la madurez y probidad de los partidos para alcanzar acuerdos políticos en entornos multipartidarios. Ante el debilitamiento de los formatos bipartidistas en varios países, prevalece un multipartidismo moderado con un pico de fragmentación parlamentaria en Guatemala. Como excepción, solo en Nicaragua un partido –el fsln – cuenta con mayoría absoluta en la Asamblea Nacional; en los demás países, los partidos de gobierno se ven impelidos a negociar para conseguir la aprobación de asuntos legislativos ordinarios. Finalmente, conviene advertir que el presente ciclo electoral pone cada vez más en juego la legitimidad de origen de la democracia, no solo la de desempeño. Las elecciones periódicas son necesarias, pero no bastan para afianzar los regímenes demo cráticos. Esto tiene mayor relevancia al observar en los censos el peso de la población menor de 30 años. Aumen ta la proporción de la ciudadanía que no vivió las dictaduras militares, por lo que su rasero no se ajusta a la comparación entre los dos tipos de regímenes, sino más bien a lo que es ca paz de dar de sí la democracia como sistema de oportunidades. Otro aspecto crucial para el futuro de la democracia en Centroamérica concierne a la capacidad de formar mayorías y oposiciones parlamentarias consistentes. Eso no depende solo de las reglas electorales, sino también 21. A. Koschützke y H. Lanz:«Tres tenues luces de esperanza. Las fuerzas de izquierda cobran impulso en tres países centroamericanos», Perspectiva, Fundación Friedrich Ebert, 2014, . N ueva S ociedad 253 16 Álvaro Cálix Más allá de la continuidad o alter nancia partidaria que dejaron las elecciones, la complejidad de la sociedad está interpelando al sistema político para que pueda actualizarse y equilibrar el balance de fuerzas mediante reglas justas y transparentes. Sigue vigente la pregunta que el caso centroamericano plantea: ¿cuánto tiem po puede soportar el procedimiento democrático sin que las políticas públicas sean orientadas para revertir a fondo los rezagos crónicos en desarrollo humano? Re­vis­ta Bra­si­lei­ra de Ciên­cias So­ciais RBCS Junio de 2014 San Pablo Vol. 29 N o 85 CONFERÊNCIA; Ficções policiais e a busca pela soberania: distantes aventuras do policiamento no mundo pós-colonial, Jean Comaroff e John Comaroff. ENTREVISTA: O centenário de nascimento de Egon Schaden: entrevista com Antonio Candido, Pedro Martins. ARTIGOS: A fabricação de mártires-encantados e suas apropriações por coletivos rurais e indígenas, Edimilson Rodrigues de Souza e Celeste Ciccarone. Paulo Freire, o testemunho e a pedagogia católica: a ação histórica contra o fatalismo, Eduardo Dullo . Redes sociais, redes de sociabilidade, Francisco Coelho dos Santos e Cristina Petersen Cipryano . Os impactos da geração de empregos sobre as desigualdades de renda: uma análise da década de 2000, Flavio Alex de O. Carvalhaes, Rogério J. Barbosa, Pedro Herculano G. F. de Souza e Carlos A. Costa Ribeiro . Geração Bolsa Família: escolarização, trabalho infantil e consumo na casa sertaneja (Catingueira/ pb ), Flávia Pires e George Ardilles da Silva Jardim . Disciplina, controle social e punição: o entrecruzamento das redes de poder no espaço prisional, Camila Nunes Dias . Visões civis sobre o submarino nuclear brasileiro, João Roberto Martins Filho . Os agenciamentos da memória política na América Latina, Javier Alejandro Lifschitz . Abordagens teóricas sobre o associativismo e seus efeitos democráticos, Ligia Helena Hahn Lüchmann . A lei da oligarquia de Michels: modos de usar, Pedro Floriano Ribeiro . RESENHAS. Revista Brasileira de Ciências Sociais( rbcs ) es una publicación cuatrimestral de la Associação Nacional de Pós-Graduação e Pesquisa em Ciências Sociais(Anpocs), Av. Prof. Luciano Gualberto, 315, Cidade Universitária, CEP 05508-010, Sâo Paulo, SP. Tel.:(11) 3091.4664. Fax: (011) 3091.5043. Correo electrónico:. Página web:. n coyuntura De Bergoglio a Francisco Legitimidad y carisma en la crisis de la Iglesia J osé F ernández V ega La reconocida crisis de legitimidad que atraviesa la Iglesia católica pareció dar un vuelco con la elección de Francisco y su inesperada proyección popular, un fenómeno que merece más explicaciones desde la teoría política. La renuncia de su predecesor señaló un clímax en aquella crisis, que puede ser abordada desde perspectivas muy distintas, teológicas o sociológicas. Francisco inaugura un giro geopolítico de la Iglesia hacia América Latina y, asimismo, una transformación en las formas de la monarquía vaticana, pero los cambios que introdujo el nuevo papa, calificados de«populistas», enfrentan resistencias por parte de sectores conservadores. ■■  Entre el apocalipsis y los tiempos del fin A l promediar la última década del siglo pasado, Umberto Eco se preguntó si los pronósticos apocalípticos no se habían convertido en una parte de la tradición laica más que de la religiosa 1 . El inminente fin de siglo era una ocasión propicia para volver sobre los peores presentimientos seculares: las consecuencias del cambio climático, el temido colapso informático, la vio lencia social en las periferias, el agota miento de las fuentes de energía y todo lo que la imaginación sombría pudiera añadir a esta rápida lista, sin excluir el simple y llano fin del mundo que ya había aterrorizado la imaginación del primer milenio de la era cristiana. Eco hizo estas reflexiones en una carta al cardenal Carlo María Mar tini(1927-2012), jesuita y experto en José Fernández Vega: es investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Téc nicas(Conicet) de Argentina y profesor de la Universidad de Buenos Aires( uba ). Es autor, entre otros libros, de Las guerras de la política. Clausewitz de Maquiavelo a Perón (Edhasa, Buenos Aires, 2005) y de Formas dominantes (Taurus, Buenos Aires, 2013). Palabras claves: carisma, crisis de legitimidad, poder, populismo, Nicolás Maquiavelo, Jorge Ber goglio, Benedicto xvi , Francisco, Iglesia católica. 1. Umberto Eco y Carlo Maria Martini: ¿En qué creen los que no creen? , Booket, Madrid, 2007, p. 17. N ueva S ociedad 253 18 José Fernández Vega el Nuevo Testamento. Por entonces Martini estaba al frente de la arqui diócesis de Milán, la más poblada de católicos de toda Europa, que gober nó durante 22 años. Ambos habían aceptado intercambiar misivas sobre temas de interés ético y político. Según se especula, en el cónclave de 2005, la candidatura de Martini pudo haber contado con posibilidades ciertas de ganar el papado, aunque él mis mo se encargó de cancelarla al entrar con un bastón a la asamblea, señal de que su salud no le permitía aceptar el posible nombramiento. Los partidarios de Martini se habrían orientado entonces hacia otro jesuita, el argen tino Jorge Bergoglio, quien al parecer acabó secundando al vencedor en el escrutinio final 2 . Joseph Ratzinger adoptó el nombre de Benedicto xvi , simbólico indicio de que sus esfuerzos, como los de su homónimo pre decesor de la época de la Gran Guerra, se concentrarían en Europa y en la crisis de su catolicismo. El ascenso al trono del prelado ale mán no podía estar rodeado de peores condiciones. La Iglesia se encontraba asediada por todo tipo de escándalos –sexuales y financieros, en primer lu gar– y dividida por tensiones internas. La prolongada y penosa agonía de su antecesor, Juan Pablo ii , de quien re presentaba la continuidad conservadora, contribuyó a la desmoralización y al desgobierno. Admirado como intelectual de nivel internacional –se recuerda su polémica con Jürgen Ha bermas en Múnich, cuando era toda vía cardenal 3 , y sus tres bellas encícli cas–, a Benedicto se le reprochaba, sin embargo, su inclinación a permanecer aislado en su estudio y a desatender los crecientes problemas que afectaban la imagen y la vida de la Iglesia. Fue la sorpresiva renuncia de este papa alemán de 85 años, en febrero de 2013, lo que sugirió a otro pensa dor italiano, Giorgio Agamben, una reactualización del tema del fin de los tiempos, que se diferencia con ceptualmente del apocalipsis del que había hablado Eco en forma metafóri ca. Ahora el fin de los tiempos se vis lumbraba dentro del propio contexto eclesiástico, retomando sus orígenes teológicos 4 . Benedicto –explicó Agam ben– había dado señales de su inten ción de abdicar. Ya en 2009, por caso, había ofrecido su palio ante la tumba de Celestino v , quien no resistió a las presiones y renunció en 1294(por con siderarlo un acto de cobardía, Dante lo destinó al infierno de su Comedia ). La resolución final de Benedicto había sido, pues, largamente reflexionada, pero, además, libre , como se ocupó de aclarar cuando la anunció al mundo en un texto en latín. De este modo se ajustaba a lo que estipula el código 2. Marco Politi: Francesco tra i lupi. Il segreto di una rivoluzione , Laterza, Roma, 2014, p. 19. 3. J. Habermas y J. Ratzinger: Entre razón y religión. Dialéctica de la secularización , Fondo de Cultura Económica, México, df , 2008. 4. G. Agamben: El misterio del mal. Benedicto xvi y el fin de los tiempos , Adriana Hidalgo, Buenos Aires, 2013. 19 C oyuntura De Bergoglio a Francisco. Legitimidad y carisma en la crisis de la Iglesia canónico. Otros monarcas europeos más jóvenes abdicaron en favor de sus hijos para la misma época: Bea triz de Holanda(de 75 años) lo prece dió en enero; Alberto de Bélgica(de 79) lo siguió en julio. A diferencia de sus colegas constitucionales, Bene dicto no tenía la facultad de imponer a un sucesor. Compartía con ellos, sin embargo, la intención de revitali zar las monarquías que habían encabezado, todas ellas sometidas a críti cas de variado tenor provenientes de una cultura democrática. Los efectos de su resignación no podían ser del todo previstos en un nivel práctico, aunque Benedicto tenía clara conciencia de sus fundamentos doctrinarios. Según recuerda Agam ben, medio siglo atrás, siendo un joven teólogo, Ratzinger había escrito un ar tículo académico sobre Ticonio, pen sador que influyó en Agustín, quien aseguraba que la Iglesia incluía den tro de ella tanto el bien como el mal. En esta sencilla premisa latían im portantes derivaciones: por ejemplo, que el Anticristo no era un enemigo externo, sino parte de la realidad de la Iglesia. Este artículo prefigura el contexto que Ratzinger tuvo que en frentar –sin éxito– durante su papado: una vasta corrosión institucional que se sumaba a la deserción de fieles y a la escasez de vocaciones sacerdotales, conspiraciones curiales cada vez más abiertas y denuncias de viejos y nuevos delitos sexuales en ámbitos religio sos. La gota que colmó la medida de Benedicto fue la filtración a la pren sa de sus papeles reservados. Con su abdicación, sostiene Agamben, el papa habría puesto de relieve que la gran crisis de legitimidad que recorre todas las instituciones de Occi dente abarcaba también, y de lleno, la que él encabezaba, supuesta gran fuente de legitimidad general emanada de unos eternos ideales de autoridad y justicia. Estos valores ha llaban respaldo en una invariable ley natural. Se contraponían así a los vai venes temporales del mero poder, a las formalidades del derecho y a sus cambiantes normativas. Las enseñanzas del apóstol Pablo en sus epístolas brindan a Agamben una base para analizar la crisis política de la Iglesia a través de un prisma teoló gico que se combina con el de Ticonio. Esta perspectiva permite advertir en toda su dimensión, asegura el autor, la revolucionaria actitud de Benedic to, porque su«valiente» resignación permitió descubrir un misterio demasiado soslayado por una Iglesia sumergida en preocupaciones mundanas: el misterio de la escatología del que habló Pablo. La escatología alude a la lucha entre el bien y el mal en los tiempos del fin (no en el fin del tiempo o Juicio Final, momento en que aquella lucha ya ha sido decidida). Su«misterio» no im plica algo oculto, un secreto, sino un drama histórico cuyo vasto teatro es el mundo. El periodo que se abría, N ueva S ociedad 253 20 José Fernández Vega según Agamben, se hallaba deter minado por un«tiempo mesiánico», expresión difícil de aferrar que, en tre sus evasivas cualidades, incluye la anomia o falta de ley característica de nuestra época, según un diag nóstico muy difundido. La Iglesia, explica Agamben, se hun dió en la esfera«económica», esto es, en las preocupaciones y el gobierno de las cosas inmediatas, de los poderes, deseos y riquezas de este mundo. Olvi dó así su mensaje sustancial que transcurre en un tiempo mesiánico, el de las cosas penúltimas(diferente del tiempo apocalíptico de las cosas últimas al que hacía referencia Eco). El tiempo mesiánico es aquel que se vivencia tras la mutación del simple tiempo cronológico, vale decir, después de una trans formación total de nosotros mismos, de nuestra manera de vivir. El tiempo mesiánico es el tiempo que resta , el cambio radical introducido a partir del anuncio fundamental del cristianismo: la resurrección 5 . La cesión del trono –sin ironía, para muchos el aporte más relevante del por otra parte fallido pontificado de Benedicto– reabre la conciencia de un nuevo tiempo, otra oportunidad para la«fuerzas buenas» de la Iglesia. Ese gesto despejó el terreno político a su sucesor pues debilitó a los conspiradores intramuros de la curia, ex puso ante todo el mundo una multifacética crisis institucional y suscitó la audaz reacción de los cardenales quienes, en busca de la regenera ción, eligieron al primer papa jesui ta y latinoamericano. ■■  El poder y la gloria «¿Cuántas divisiones tiene el papa?». La pregunta, atribuida a Iósif Stalin, puede ser interpretada como una broma o como testimonio de una idea demasiado elemental del poder que solo atiende a la fuerza física(en este caso militar) de la que este dispone. Casi quinientos años antes, Nicolás Maquiavelo había dedicado un capítu lo de El príncipe a describir la naturaleza excepcional de los Estados eclesiásticos. Sus jefes, señalaba allí, pueden pres cindir tanto de las armas como de las leyes, instrumentos indispensables para cualquier otro tipo de gobierno, puesto que se apoyan en la poderosa tradición religiosa. « Estos prínci pes son los únicos que tienen Estados y no los defienden,[tienen] súbditos y no los gobiernan(…). Solo, pues, estos principados están seguros y felices. Pero, como están regidos por una ra zón superior a la que la mente humana no alcanza, dejaré de hablar de ellos» 6 . 5. G. Agamben: La Chiesa e il regno , Nottetem po, Roma, 2010, p. 10. 6. N. Maquiavelo: El príncipe , Tecnos, Madrid, 1998, p. 44. El texto explica luego que el papado apenas contaba hasta la irrupción de Alejandro vi , quien proyectó un poder secular(por medio de las armas y el dinero) y lo convirtió en una fuerza decisiva de la política italiana junto con Francia y Venecia. Maquiavelo res ponsabilizó a la Iglesia de la fragmentación en la que se hallaba sumido el país, y a la ambi ción de los cardenales, de las divisiones y los conflictos dentro de la Iglesia. 21 C oyuntura De Bergoglio a Francisco. Legitimidad y carisma en la crisis de la Iglesia La Iglesia, por tanto, apenas podía ser abarcada por la reflexión política, si bien todos los príncipes debían recordar que la religión constituía un factor esencial para asentar su dominio. Cuando volvió laico el pensamiento de la política, Maquiavelo dio un paso decisivo hacia la modernidad, pero su operación también produjo pérdidas: dejó fuera del horizonte un factor crucial, la Iglesia. Desde la época de Maquiavelo, la in fluencia directa del papado en asun tos internacionales no hizo sino declinar; su gravitación se tornó cada vez más declarativa, aunque sigue lejos de haberse vuelto insignificante o me ramente simbólica. ¿En qué consiste entonces el poder papal en la actualidad? La cuestión de la naturaleza del poder estuvo presente en la sorpresiva elección de Bergoglio como el papa número 266 de la Iglesia. Su ascen so al trono de Pedro actualiza de un modo novedoso la pregunta de Stalin y replantea la visión de Maquiavelo mediante una serie de cuestiones de máximo interés para la teoría polí tica. La Iglesia posee hoy un tipo de importancia nada menor, no solo en la política de Italia, su entorno geográfi co principal, sino en la internacional. El Vaticano es ahora un Estado bajo el gobierno de un«profeta desarma do», una figura que Maquiavelo desaconsejaba por completo(su ejemplo negativo era el cura Savonarola, que terminó ejecutado), pero que Sta lin no subestimaba, ni en su encarna ción papal ni en la de su rival León Trotsky(cuyo desplazamiento del po der relata Issac Deutscher en Trotsky: el profeta desarmado ). El propio Barack Obama, presidente de la principal po tencia militar, tuvo ocasión de com prender la magnitud de la gravitación del nuevo profeta desarmado cuando descartó los planes para un ataque a Siria debido a la ofensiva diplomáti ca de Francisco, quien llegó a convo car una multitudinaria vigilia por la paz y logró un entendimiento con el presidente ruso Vladímir Putin con tra la operación militar. La designación de un nuevo papa tuvo inmediatas repercusiones tanto dentro de la estructura de poder de la Iglesia como en los más variados niveles de la política mundial, sin ol vidar sus fuertes –muchas veces solo folclóricas– repercusiones en la esce na de su país de origen(la peregrinación de figuras políticas argenti nas de distinto signo –e incluso de la farándula y el deporte– para obtener una foto con el pontífice se volvió una escena repetida). Bergoglio adoptó el nombre de Fran cisco y generó de inmediato entre los católicos grandes expectativas de transformación eclesiástica, así como curiosidad política entre los no católicos, pues su acceso al poder signifi có un súbito crédito a la deteriorada imagen del papado que había heredado. Los medios de comunicación de masas de todo el planeta se hicie- N ueva S ociedad 253 22 José Fernández Vega ron eco inmediato de la mutación de estilo en la cúspide de la Iglesia, que abandonaba la teatralidad barroca que la caracterizaba por unas maneras que sus críticos desprecian por parroquiales y carentes de relieve teológico. La demagogia de Francisco, su«subjetivismo moral» y su«ex hibicionismo pauperista» proyectan de modo implícito una luz negativa sobre sus antecesores, alegan sus de tractores institucionales, y estimulan las críticas a la Iglesia 7 . Los conservadores también rechazan la erosión de la monarquía vaticana y de los símbolos del trono, que reba jan al papa a la categoría de«cura ca llejero»(según se calificaba el propio Bergoglio), así como su excesiva ex posición física ante las multitudes y sus habituales contactos con la prensa(un papa no debería dar reportajes, por no hablar de tantos como a los que ya accedió Francisco). Estos ras gos marcan una transformación de Bergoglio respecto de sus años de go bierno en Buenos Aires, cuando man tenía muy bajo perfil público. Como se lee en el catecismo de la Iglesia(pá rrafo 2004), recuerda Politi, el nuevo pontífice parece disfrutar de esa«gra cia de estado» imbuida directamente por el Espíritu Santo, desde su primer contacto con la masa expectante en la plaza San Pedro. Logró una amplia convocatoria juvenil en su viaje a Bra sil, el primero al exterior, y repercu sión global durante su visita a la isla de Lampedusa para denunciar lo que llamó«globalización de la indiferen cia» hacia los inmigrantes y las«peri ferias existenciales». ■■  Geopolítica y carisma La popularidad de Francisco, sugiere Politi, estaría asimismo vinculada a su historia personal, en un punto similar a la de Juan Pablo ii : son los dos únicos pontífices que en su juventud trabaja ron como empleados, si bien el argen tino es el primer papa proveniente de una verdadera metrópoli moderna. Su imagen de autenticidad no hace más que elevar la simpatía que suscita entre creyentes y no creyentes(hay sondeos de opinión sorprendentes en Es tados Unidos, pero también en países como Rusia e incluso China), y multi plicar el beneplácito que genera en los medios de comunicación globales que le siguen consagrando portadas y homenajes. Aunque algunos periodistas berlusconianos se hacen eco de la curia conservadora y critican el populismo arquetípico de Bergoglio, atento a los negocios, el grupo de Berlusconi lanzó Il Mio Papa , una revista semanal con sagrada al pontífice. Ante el fenómeno de masas, los conservadores, observa Politi, solo esperan el fin de la«luna de miel» universal con Francisco 8 . Como institución internacional, la Iglesia había recibido acusaciones de «eurocentrismo». Al mismo tiempo, se 7. M. Politi: ob. cit., p. 140. 8. Ibíd., p. 188. 23 C oyuntura De Bergoglio a Francisco. Legitimidad y carisma en la crisis de la Iglesia volvía claro que el catolicismo retrocedía en el«Viejo Continente» mientras prosperaba en otros como Asia y África. Estas zonas se ofrecen a la poten cial expansión de la Iglesia y, a la vez, son mojones de conservadurismo. Los católicos repudian allí a los gays y el aborto no menos que la comunión de los divorciados y vueltos a casar. De Asia y de África proviene en la actualidad la mayor cantidad de novicias, que casi no se reclutan en otras geografías. Pero, de hecho, es en América Latina donde se concentra la mayor cantidad de católicos del planeta. La Iglesia po see en la región su más larga historia fuera de Europa. Por tradición, las lenguas eclesiásticas son el latín y el italiano; por peso demográfico, crece la presencia del español. La antigua y todavía enorme presencia de la Igle sia en América Latina no se encuentra, sin embargo, exenta de amenazas. Sufre, como en otras latitudes, el dis tanciamiento de muchos católicos incómodos con el conservadurismo moral y, desde hace décadas, un notorio éxodo de fieles que migran hacia un rampante evangelismo. Los distintos cuarteles generales evangélicos se localizan por lo general en eeuu , pero también en Brasil. Por su parte, el ca tolicismo estadounidense es el primer contribuyente, junto con el de Alema nia, a las arcas del Vaticano. El dinero ejerce su influencia. Se dice que en el último cónclave, los obispos de eeuu , conscientes de que debido a su origen nacional no podrían aspirar al papado porque esto suscitaría resentimientos y antipatías en varias latitudes, prefi rieron erigirse en kingmakers y resultaron decisivos en la coronación de Francisco. Estos obispos, según Politi, fueron el ariete contra las pretensiones de los italianos, predominantes en la desprestigiada curia de Benedic to, y contra las aspiraciones de su can didato de mayor peso, Angelo Scola, arzobispo de Milán. Ya es posible considerar a Francisco, papa desde hace más de un año, como un ejemplo de regeneración política y recreación de confianza en un lide razgo y en sus perspectivas de éxito en el enfrentamiento contra un viejo régimen institucional. Es cierto que el Estado Vaticano, por sus caracterís ticas tan singulares, está eximido de ejecutar un programa económico o social de relieve 9 . El Vaticano parece el ámbito de la política y la diplomacia puras, un espacio con administra ción, ingresos y gastos, pero sin eco nomía política en sentido estricto. Eso hace que el«populismo» de Francisco pueda encantar al establishment internacional, a diferencia de lo que suce de con los populismos de izquierda latinoamericanos, acusados de corrup ción, autoritarismo, ineficiencia y gasto social excesivo, o con los de derecha 9. Francisco, sin embargo, comenzó por elimi nar las pagas extraordinarias a los empleados, habituales cuando un papa reemplaza a otro, en reconocimiento por los esfuerzos que demanda la transición; la excusa fue que el papa anterior solo había renunciado. N ueva S ociedad 253 24 José Fernández Vega en Europa, considerados un peligro por su xenofobia y sus críticas contra el sistema político, la Unión Europea y la globalización. El dato decisivo de la coyuntura va ticana es que Francisco conquistó una inmediata legitimidad de ejercicio gracias a sus carismáticas apariciones públicas y sus«gestos»(una palabra recurrente cuando se informa sobre él). Por cierto, ambos tér minos –« legitimidad» y« carisma» – fueron puestos en circulación por la sociología política de Max Weber y resultan claves no solo para analizar la actual figura papal, sino para des entrañar los problemas de la crisis política contemporánea. El carisma, además, es un concepto cuya genea logía teológica reconoció el propio Weber, y su aparición se remonta a los primeros discursos cristianos 10 . El carisma de Francisco se respalda en gran medida en su lenguaje simple y directo, y menos en sus desa fíos a la tradición eclesiástica. Los obispos más conservadores deploran el estilo populista de Francisco y su lenguaje demasiado llano porque desacraliza la figura papal(«un papa que se hace entender», declaró por su parte un fiel). El cambio de tono y de imagen, más que cualquier anunciada transformación doctrinaria, explica el súbito éxito de masas de Francisco, inesperado para una Iglesia cuya decadencia pública e institucional parecía no tener freno. Como escribió Pierre Bourdieu, el profeta es menos el hombre«extraordi nario» del que hablaba Weber, que el hombre de las situaciones extraordinari as, aquellas de las que los guardianes del orden ordinario no tienen nada que decir (…). El hecho de que el análisis científico revele que el discurso profético no aporta casi nada que no esté encerrado en la tradición anterior, sea sacerdotal, sea sec taria, no excluye de ningún modo que él haya podido producir la ilusión de novedad radical, por ejemplo, vulgarizando para un público nuevo un mensaje esotérico. La crisis del lenguaje ordinario apela o autoriza el lenguaje de la crisis y la crítica del lenguaje ordinario(…). 11 La elección del nuevo papa, los prime ros pasos de su gestión y los efectos que generó revisten, por tanto, un am plio interés a la vez empírico y teórico para la teoría política. Las características tan singulares del gobierno vaticano acaso facilitaron la rápida recomposición de la figura papal, apoyada en una burocracia eficaz, aunque corrompida. Francisco llegó al poder de Roma presentándo se como obispo de esa ciudad(cargo tradicional del papa), lo que sin em bargo apuntaba a disminuir su majestad: primus inter pares antes que el poder real e incontestado. Las presiones democráticas obligan no obstante a 10. Sobre Weber, v. Norberto Bobbio: Estudios de historia de la filosofía. De Hobbes a Gramsci , estudio preliminar de Alfonso Ruiz Miguel, Debate, Madrid, 1985, p. 275 y ss. La voz griega charis fue vertida al latín como gratia ; v. Luciano Cavalli: Carisma. La calidad extraordinaria del líder , Losada, Buenos Aires, 1999, p. 10. 11. P. Bourdieu: La eficacia simbólica. Religión y política , Biblos, Buenos Aires, 2009, p. 86. 25 C oyuntura De Bergoglio a Francisco. Legitimidad y carisma en la crisis de la Iglesia Francisco a afrontar exigencias de una más amplia distribución del poder que ostenta. Como primera señal en dirección a una mayor«colegialidad» en el funcionamiento de su gobierno, desig nó a ocho cardenales que estarán encargados de estudiar cambios políticos y una reforma institucional que mejore la imagen del deteriorado Vaticano. El poder central de la Iglesia se encuen tra fuertemente basado en la personalidad y la visibilidad de quien ocupa el trono. Al acceder a él, un individuo adopta un nuevo nombre y trasmuta su humanidad en cuerpo y alma. Pasa a encarnar todo el universal cuerpo político católico. En un célebre traba jo, Ernst Kantorowitz estudió los de bates jurídicos a que dio lugar la doble naturaleza del poder real durante el Medioevo(e incluso hasta la época isabelina). El cuerpo natural y mortal, explicó allí, se combinaba con el cuer po político e inmortal. coronado. El problema, por cierto, re conoce todo tipo de argumentaciones complejas a lo largo de los siglos que duró esta discusión a la vez legal y religiosa. Con todo, el enfoque de Kan torowitz se puede aplicar a Bergoglio, quien, en vísperas del cónclave, esta ba próximo a una discreta jubilación de su cargo en Buenos Aires y ya te nía dispuesta su habitación en la residencia para sacerdotes retirados. Esa transformación consiguió apla car la polémica acerca de su actuación como provincial de los jesuitas durante la última dictadura militar, que resurgió con su nombramiento, en particular sobre el caso de dos curas bajo su autoridad que sufrieron tormentos y un prolongado secuestro en el mayor campo de concentración y exterminio de la época. El Vatica no lanzó una ofensiva limitada –no siempre hábil– para despejar dudas sobre el tema 13 . Al cuerpo político también se aplicaba el sinónimo eclesiástico de corpus mysticum cuya cabeza es Cristo(también él dotado de doble naturaleza, como hombre que muere en la cruz y mesías que resucita: un Dios-hom bre). El rey medieval se consideraba «el papa de su propio reino» 12 . Su ac ceso al trono suponía una transformación sobrenatural, porque el monarca pasaba a encarnar una persona mixta . Conseguía congregar en ella una serie de cualidades temporales y espirituales de las que carecía antes de ser 12. E.H. Kantorowicz: Los dos cuerpos del rey. Un estudio de teología política medieval , Alianza, Madrid, 1985, pp. 31 y 54. 13. El vocero vaticano asoció las denuncias del periodista Horacio Verbitsky con una«izquier da anticlerical» y lo acusó de difamar al papa. Más sutil, el periodista Nello Scavo escribió un libro reivindicativo, rápidamente traducido por una editorial católica y con prólogo del Premio Nobel Adolfo Pérez Esquivel, donde enumera intervenciones de Bergoglio a favor de perse guidos políticos: La lista de Bergoglio. Los salvados por Francisco durante la dictadura. La historia no contada , Claretiana, Buenos Aires, 2014. Verbitsky reaccionó contra el libro de manera contundente. V.«Mucho ruido y pocas nueces» en Página/12 , 23/3/2014, disponible en, fecha de consulta: 2/6/2014. N ueva S ociedad 253 26 José Fernández Vega La modernidad inauguró otro principio de legitimidad, el del pueblo. En este, y no en las tradiciones di násticas o en las doctrinas religiosas, se funda la soberanía republicana 14 . Ya en su alocución inaugural, Fran cisco mencionó la palabra«pueblo» y, más tarde, se refirió al«pueblo de Dios», una expresión clave para su propia concepción teológica, tan dis tinta de la de su predecesor Benedic to(pero también de la de los teólogos de la liberación, quienes no obstante celebran su nombramiento) 15 . Como cardenal, Bergoglio sostenía la ne cesidad de aceptar las formas de religiosidad popular para tender un puente hacia los necesitados. Estas concepciones se diferencian claramente del intento de Ratzinger por restaurar viejas formas litúrgicas y tomar distancia de los sincretismos religiosos que abundan en el mundo, desde el new age hasta los ritos populares que combinan elementos católicos con tradiciones, por ejemplo, afri canas, pasando por las inclinaciones pop de las ceremonias evangélicas. En Buenos Aires, Bergoglio había im pulsado la creación de una pastoral en las villas miseria. Sus posiciones la tinoamericanistas incluían referencias a la«Patria Grande» y críticas al neo liberalismo y al marxismo 16 . Su perso nal trayectoria intelectual no resiste la comparación con la de Ratzinger, aca démico de renombre, teólogo de re ferencia y polemista sofisticado. Ber goglio se presenta como ex-profesor de literatura y psicología, pero sus libros consisten o bien en la reunión de artículos breves y de ocasión o bien en antologías de sus numerosas homilías. Pese a la reputación de la orden a la que pertenece, compro metida con la educación y la ciencia, la obra de Francisco no es la de un escritor o pensador, sino la de un pastor. Como declaró el principal de los jesuitas de Colombia,«Francisco no es un intelectual, sino un hombre muy cercano a la devoción popular (…). El catolicismo no es solo para teólogos» 17 . Si la Iglesia no consigue desprenderse de su hálito de interés por el poder y los bienes materiales, entonces no logrará retener a sus creyentes, concluyó. Estas intenciones pueden ser recibi das con escepticismo o esperanza; se las puede considerar una nueva y puramente retórica estrategia comunicacional o una transformación profunda contra el«economicismo mun dano» y a favor de una perspectiva inédita para afrontar los tiempos del fin(siguiendo el análisis de Agam 14. Carlo Galli: El malestar de la democracia , Fon do de Cultura Económica, Buenos Aires, 2013. 15. Sobre el tema, v. Emilce Cuda:«Teología y política en el discurso de Francisco. ¿Dónde está el pueblo?» en Nueva Sociedad N o 248, 1112/2013, pp. 11-26, disponible en. 16. Por ejemplo, en su prólogo al libro de Ger mán Carriquiry: Una apuesta por América Latina , Sudamericana, Buenos Aires, 2005. 17. Entrevista a Francisco de Roux reproduci da en el sitio web de la Compañía de Jesús en Colombia,, 18/3/2014, fecha de consulta: 2/6/2014. 27 C oyuntura De Bergoglio a Francisco. Legitimidad y carisma en la crisis de la Iglesia ben). Pero es indudable que signifi can un aggiornamento del tipo del que buscó Juan xxiii cuando llamó a concilio en los años 60. Porque la pobreza y la desigualdad pasaron a convertirse en puntos centrales de la agenda internacional como consecuencia de las catástrofes sociales que generaron la globalización financiera y las políticas neoliberales en todo el mundo. Quinientos años después de El príncipe de Maquiavelo, quizá habría que reconsi derar la desatención que la teoría política occidental le deparó a la Iglesia. Porque es curioso que la más antigua institución occidental haya comenzado a recuperarse de una fatal crisis de legitimidad con el cónclave de 115 viejos obispos, en su mayoría conser vadores, nombrados por Juan Pablo ii y Benedicto, mientras muchas demo cracias desarrolladas no consiguen vencer la desconfianza ciudadana y la abulia electoral. Per­fi­les La­ti­noa­me­ri­ca­nos Julio-Diciembre de 2014 México, df N o 44 ENSAYOS: El aparato cultural del imperio. C. Wright Mills, la Revolución Cubana y la Nueva Izquierda, Rafael Rojas . México, ¿hacia la consolidación de un modelo de igualdad de oportunidades para una sociedad fragmentada?, Miguel Ángel Vite Pérez . ARTÍCULOS: Congruencia programática entre partidos y votantes en Chile. Mauricio Morales Quiroga . Cuadrar el delito. Corrupción institucional y participación de policías en el secuestro en México, Miquel Á. Ruiz Torres y Elena Azaola Garrido . Extranjerización e internacionalización de las burguesías latinoamericanas: el caso argentino, Martín Schorr y Andrés Wainer . Difusores y justicieros. Las instituciones judiciales en la política de derechos humanos, Karina Ansolabehere Sesti . Nuevos medios de comunicación y movilización transnacional: el caso del Movimiento Zapatista, Markus S. Schulz . Desmitificando el voto de los mexicanos en el exterior. Retos, falta de voluntad y otras realidades, Manlio César Correa Alcántar y David Rocha Romero . Determinación de la competitividad en países de América Latina: aplicación de un nuevo método, Lourdes Gabriela Daza Aramayo . RESEÑAS. Perfiles Latinoamericanos es una publicación de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), sede México. Coordinación de Fomento Editorial, Carretera al Ajusco 377, Colonia Héroes de Padierna, C.P. 14200, México, df . Tel.:(5255) 3000 0200/ 3000 0208. Fax: 3000 0284. Correo electrónico:. Página web:. n Tribuna global Compartir la responsabilidad global El papel de las clases medias para alcanzar una economía mundial más justa y sostenible J ürgen W iemann En las últimas décadas asistimos a profundas transformaciones globales, marcadas por un ascenso de las clases medias en los nuevos países industrializados. La superación de los límites ecológicos del crecimiento mediante la tecnología y la exploración es puesta hoy en duda. ¿Hay que contar, pues, con un juego de suma cero entre las viejas y las nuevas clases medias? El gran desafío de los años venideros será recordarles a los estratos medios que todos ellos zumban por el espacio en la misma pequeña nave espacial llamada Tierra y que contribuirán a su naufragio definitivo si no logran ajustar sus estilos de vida y sus pretensiones de consumo a los límites del ecosistema global. E l mundo está en plena transformación. En la década de 1970, los«tigres asiáticos» –Corea del Sur, Taiwán, Hong Kong y Singapur, se guidos por Tailandia, Malasia e Indo nesia– dieron el«gran salto hacia ade lante». A partir de la década de 1980, también otros países grandes en vías de desarrollo, incluso los más grandes –China y la India–, continuaron por esa misma senda. Mediante diversas mezclas de políticas, que incluían la apertura a los mercados internacionales, inversiones extranjeras directas y una promoción activa de la industria y de las exportaciones, aceleraron el proceso de industrialización y alcanzaron tasas de crecimiento sin precedentes durante dos y en algunos casos hasta tres décadas. En cambio, el crecimiento económi co en los«viejos países industriali zados» se desaceleró, y llegó, inclu Jürgen Wiemann: economista. Hasta 2009 fue director adjunto del Deutsches Institut für Ent wicklungspolitik( die ), con el que sigue colaborando como investigador asociado. Es consultor independiente en el área de políticas del desarrollo. Desde 2005 es vicepresidente de la European Association of Development Institutes( eadi ). Palabras claves: clases medias, consumo, globalización, límites ecológicos, sostenibilidad. Nota: traducción del alemán de Alejandra Obermeier. 29 C oyuntura Compartir la responsabilidad global so, a tasas negativas a partir de 2008, cuando se desató la crisis financiera y económica mundial. De ese modo, los dinámicos países emergentes lograron acortar la distancia respecto de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico( ocde ). Si en las próximas décadas este proceso continúa desarrollándose a la misma velocidad, en un futuro no demasiado lejano los países emergentes podrían alcanzar a los viejos países industrializados: «convergencia» se ha convertido en la nueva palabra mágica utilizada para designar este fenómeno 1 . En el marco de este proceso, en Chi na, la India, Indonesia, Brasil, Méxi co, Sudáfrica y el resto de los países emergentes más pequeños crecen las clases medias: actualmente, su núme ro total asciende a cientos de millones y en un futuro próximo probablemen te superarán en dimensión a las clases medias de los viejos países industrializados. La expansión y el ascenso eco nómico de las clases medias se refuerzan mutuamente. La clase media, que crece en número y en poder adquisitivo, promueve el desarrollo de las in dustrias locales con su demanda previsible y de crecimiento constante de bienes de consumo duraderos, como heladeras, lavarropas, acondicionado res de aire, televisores y automóviles, e impulsa también el desarrollo del sector de la construcción que satisface la demanda de vivienda 2 . De este modo, el aumento de la demanda in terna de bienes de consumo duraderos se convierte en el motor autónomo del proceso de crecimiento. Esa demanda permite a los«nuevos paí ses industrializados» reducir su dependencia de las exportaciones y des acoplar su desarrollo económico de la coyuntura de los países de la ocde , que ha perdido dinamismo. Otro factor que en el mediano y largo plazos tendrá un efecto positivo sobre la economía nacional es la tendencia general de las clases medias a alcanzar mayores niveles de educación. Las familias de clase media invierten mucho para que sus hijos puedan obtener al menos el mismo grado de educación que sus padres. De ese modo se crean las condiciones necesarias para que la transición de la sociedad agraria hacia la sociedad industrial –y posterior mente hacia la sociedad de servicios– pueda llevarse a cabo con recursos educativos y de capacitación locales. El aumento del nivel educativo y de capacitación profesional permite adoptar y continuar desarrollando tecnologías cada vez más complejas, y así 1. Kishore Mahbubani: The Great Convergence: Asia, the West, and the Logic of One World , Public Affairs, Nueva York, 2013. Quien no lo crea, que tenga presente que un país como Corea del Sur, cuyas marcas de televisores, celulares y automóviles hoy son conocidas en todo el mundo, en la década de 1950 –es decir, hace apenas una generación–, era un país en vías de desarrollo pobre en materias primas, con un ingreso promedio similar al de Ghana. 2. Shiraishi Takashi:«The Rise of New Urban Middle Classes in Southeast Asia: What Is Its National and Regional Significance?», rieti Discussion Paper Series 04-E-011,. N ueva S ociedad 253 30 Jürgen Wiemann se fortalece la competitividad de las industrias basadas en ellas 3 . Las crecientes demandas de calidad por parte de los consumidores de clase media, aso ciadas a sus mayores ingresos y a su nivel educativo, producen un efecto en el mismo sentido. La importancia cada vez mayor de las clases medias asiáticas como motor de sus economías nacionales lleva a que el centro de gravedad de la economía mundial se traslade desde Europa y Estados Unidos hacia Asia oriental y meridional. Pero la clase media tam bién está creciendo en número y en importancia en otras regiones. Un in forme del Banco Mundial( bm ) sobre la movilidad económica y la expansión de la clase media en América Latina y el Caribe constata que esta ha crecido al menos 50% entre 2003 y 2009, pa sando de 103 a 152 millones de perso nas 4 . Los autores del informe ubican el umbral inferior de ingresos«de clase media» en 10 dólares estadounidenses por día y per cápita(por paridades de poder adquisitivo, ppa ), es decir, por encima de una línea de pobreza «moderada» de 4 dólares por día y per cápita, y fijan el límite superior en 50 dólares. Por lo tanto, la clase media definida de ese modo no comprende a todas las personas que se encuentran entre los«ricos» y los«pobres»: el gru po que percibe ingresos entre 4 dólares y 10 dólares per cápita se denomi na«clase vulnerable»( vulnerable class ) y abarca a aquellas personas que han logrado salir de la zona de pobreza, pero cuyos niveles de ingreso y condiciones de vida siguen siendo demasiado precarios como para poder incluirlas dentro de la clase media 5 . El ascenso económico de las nuevas clases medias constituye una megaten3. Si se compara Corea del Sur, el típico developmental state (Estado desarrollista), con Brasil, este último pierde debido a su extrema desigualdad de bienes e ingresos, con el consiguiente freno al ascenso de la clase media que esa desigualdad conlleva. Mientras que Corea del Sur crecía has ta convertirse en apenas unas pocas décadas en uno de los países industrializados líderes, Brasil en gran medida continúa siendo un país expor tador de materias primas. V. Homi Kharas y Geoffrey Gertz:«The New Global Middle Class: A Cross-Over from West to East» en Cheng Li (comp.): China’s Emerging Middle Class: Beyond Economic Transformation , Brookings Institution Press, Washington, dc , 2010. En internet puede leerse una versión preliminar:. Los autores también ven el riesgo de que China caiga, como Brasil, en la«trampa de la desigualdad»( inequality trap ), lo cual podría hacerle perder la oportunidad que se le presenta para reestructurar su economía y pasar de ser un país excesivamente dependiente de las exportaciones a tener un desarrollo eco nómico motorizado más bien por el mercado interno, conformado por clases medias con poder adquisitivo. 4. Francisco H. G. Ferreira, Julian Messina, Ja mele Rigolini, Luis-Felipe López-Calva, María Ana Lugo y Renos Vakis: Economic Mobility and the Rise of the Latin American Middle Class , World Bank, Washington, dc , 2013, libro electrónico, pos. 306. 5. V. ibíd. el capítulo 2,«Economic Mobility and the Middle Class: Concepts and Measurement». La definición de la clase media es algo que se dis cute una y otra vez en los trabajos sobre el tema sin que se haya podido llegar a una determinación de validez general. Ver Nancy Birdsall:«Who You Callin’ Middle Class? A Plea to the Development Community», Center for Global Development, 18/4/2014,; Shawn Donnan y John BurnMurdoch:«Slowdown Puts 1 Billion Middle Class at Risk» en Financial Times , 13/4/2014. 31 C oyuntura Compartir la responsabilidad global dencia histórica cuyas repercusiones para el futuro de la humanidad aún no pueden preverse plenamente 6 . ■■  El revés de la trama: las viejas clases medias, bajo presión Como contrapartida de ese ascenso de las nuevas clases medias, las vie jas clases medias en los países de la ocde se encuentran bajo presión. Su porcentaje dentro de la población total desciende y sus ingresos se estancan o incluso disminuyen luego de la crisis financiera de 2008. El avance de la globalización y la racionalización tecnológica incrementa la presión de competitividad sobre ciertos sectores de las«viejas» clases medias. Esos sec tores corren el peligro de perder sus puestos de trabajo y de experimentar un descenso social. El ascenso social posibilitado por la educación y un empleo acorde está también cada vez menos garantizado para la próxima gene ración. Simultáneamente, los ingresos de las categorías salariales superiores, favorecidas por la globalización, con tinúan subiendo de manera exponen cial. En todos los países de la ocde aumenta la desigualdad de bienes e ingresos, aunque hay diferencias con siderables en cuanto a la dimensión y la gravedad del estrangulamiento de esa clase media( middle class squeeze ). Ya antes de la crisis financiera de 2008, en eeuu se discutía intensamente si el comercio con China y las inversiones y/o la deslocalización de las compa ñías estadounidenses hacia ese y otros países emergentes no habrían llevado a una exportación masiva de puestos de trabajo y, con ello, a una presión so bre los salarios de los trabajadores y empleados estadounidenses. En efec to, los ingresos de los trabajadores asa lariados hace tiempo dejaron de aumentar, mientras que los ingresos de las categorías salariales superiores se incrementaron fuertemente. El tema de la(des)igualdad ya ha originado todo un género literario 7 . 6. Según la definición que se tome, se calcula que en el mundo hay entre 2.000 y 3.000 mi llones de personas pertenecientes a la clase media. Utilizando una definición más estricta, que incluye dentro de este grupo a quienes perciben entre 10 dólares y 100 dólares per cápita y por día, Kharas calcula para 2009 una cifra total de 1.850 millones de personas, de las cua les 54% se encuentra en Europa y América del Norte, 28% en Asia-Pacífico, 10% en América Central y del Sur, 6% en África del Norte y Oriente Medio y apenas 2% en el África sub sahariana. H. Kharas:«The Emerging Middle Class in Developing Countries», Working Paper N o 285, Centro de Desarrollo de la ocde , París, enero de 2010, p. 16,. En vista de las tasas de crecimiento más altas, sobre todo en los paí ses emergentes asiáticos, no parece demasiado audaz el pronóstico según el cual en un futuro cercano la suma de las clases medias en todos los países en vías de desarrollo superará a las clases medias de los países de la ocde . 7. A continuación, solo algunos ejemplos: Joseph E. Stiglitz: The Price of Inequality: How Today’s Divided Society Endangers Our Future , W.W. Norton& Co., Nueva York-Londres, 2012; Richard Wilkinson y Kate Pickett: The Spirit Level: Why Equality is Better for Everyone , Penguin, Londres, 2009; Angus Deaton: The Great Escape: Health, Wealth, and the Origins of Inequality , Prin ceton University Press, Princeton, 2013; Thomas Piketty: Le Capital au xxi e siècle , Les Livres du Nouveau Monde, París, 2013; Hans-Ulrich Wehler : Die neue Umverteilung: Soziale Ungleichheit in Deutschland , C.H. Beck, Múnich, 2013; Steffen Mau: Lebenschancen. Wohin driftet die Mittelschicht? , Suhrkamp, Berlín, 2012. N ueva S ociedad 253 32 Jürgen Wiemann A pesar del estancamiento y/o del retroceso del salario real, el nivel de consumo habitual logró mantenerse por un tiempo gracias al endeudamiento creciente, al menos hasta que se produjo el estallido de la burbuja hipotecaria y crediticia. A continuación, los hogares de clase media se vieron obligados a limitar sus gastos de consumo reales, mientras que el consumo de lujo continúa florecien do 8 . También entre los integrantes de la clase media alemana se está ex tendiendo el miedo al descenso social, aun si la crisis financiera y de la deuda pública está afectando mucho menos al(sub)campeón mundial de exportaciones que a los países de la periferia europea meridional y menos que a Francia, donde la desocu pación es mucho más elevada, sobre todo entre los jóvenes. ¿Existe una conexión entre el ascenso de las nuevas clases medias y el descenso de las viejas? Los economistas argumentan en contra de la idea de que el comercio internacional sea un juego de suma cero en el que un país solo puede ganar a costa de otro. Sin embargo, esa argumentación se basa en los supuestos de la doctrina ortodoxa predominante, que se apoyan en modelos muy alejados de la realidad. Entretanto, se han hecho oír voces críticas incluso desde el propio campo de los economistas. De todos modos, las personas pertenecientes a las clases medias que se vieron afectadas por el descenso social y quienes las apoyan en los medios de comunicación hace tiempo que han dejado de creer en los economistas. ■■  El ambivalente rol político de las clases medias Desde Aristóteles en adelante, la cla se media ha sido considerada como un ancla de estabilidad para el desarrollo social y político de un país 9 . Tiene más para ganar de una comunidad en funcionamiento que los más pobres, que o bien luchan por la cru da supervivencia o bien añoran sueños revolucionarios. Y la clase media tiene más para perder con una comunidad disfuncional que los ricos, que pueden usar servicios privados de seguridad, educación y salud y, por lo tanto, tienen menos necesidad de que los bienes públicos sean accesibles a todos. A causa de ese interés por una comunidad que funcione, a la clase media suele atribuírsele no solo un rol moderador frente a los extremos políticos, sino que se espera de ella el 8. Nelson D. Schwartz:«The Middle Class Is Steadily Eroding. Just Ask the Business World» en The New York Times , 2/2/2014,; David Leonhardt y Kevin Quealy: «The American Middle Class Is No Longer the World’s Richest» en The New York Times , 22/4/2014,. 9. Hace más de 2.000 años, el filósofo griego señaló la importancia de la clase media para el buen funcionamiento de la comunidad; en la bibliografía actual sobre las clases medias se lo suele citar como testigo principal. 33 C oyuntura Compartir la responsabilidad global impulso a la democratización y que exija la transparencia en la gestión pública, el respeto de los derechos individuales de los ciudadanos y el combate de la corrupción. En efecto, encuestas de actitud realizadas en varios países en vías de desarrollo demuestran que las clases medias se orientan hacia posiciones más moderadas y más modernas que sus conciudadanos más pobres 10 . Esto vale para distintos aspectos de la democracia y la libertad individual, pero también para la preocupación por el medio ambiente 11 . En vista del tamaño y del poder eco nómico en expansión de China, re sulta particularmente relevante la cuestión de cómo y en qué medida su clase media hará valer su derecho a la participación política efectiva. Por ahora parece que se limitará a hacer valer derechos individuales frente a las autoridades y los dirigentes del Estado, mientras que posterga las de mandas por elecciones democráticas con partidos competidores en favor de la primacía de la estabilidad política y social, o incluso menosprecia la democracia al considerarla ideología occidental 12 . Por otro lado, no hay garantías de que la clase media juegue un rol progresista en todos los países y en todas las constelaciones históricas. Si la clase media no es lo suficientemente fuerte en sí misma como para imponer sus intereses en una comunidad estable y de buen funcionamiento, debe concer tar alianzas con otras clases o estratos sociales. En consecuencia, las preferen 10.«Comparados con la gente más pobre en los países emergentes, los miembros de la clase media asignan mayor importancia a las instituciones democráticas y a las libertades individuales, consideran la religión como menos central en sus vidas, sostienen más valores li berales sociales y expresan una preocupación mayor por el medio ambiente». Pew Global At titudes Project: The Global Middle Class. Views on Democracy, Religion, Values, and Life Satisfaction in Emerging Nations , Washington, dc , 2009, p. 1, . 11.«Existe una diferencia menos pronunciada pero igualmente notoria entre la clase media global y otras respecto a los asuntos ambientales. En muchos países, miembros de la cla se media encuestados tienen una tendencia mayor a considerar el calentamiento global un problema verdaderamente serio; y también tienden a decir que la polución es un problema muy grande para su país». Ibíd., p. 6. V. tb. William Easterly:«Los países con un consenso de clase media tienen un nivel más elevado de ingresos y crecimiento. Podemos ver por qué sociedades con una clase media relativamente homogénea tienen mayores ingresos y crecimiento, más capital humano e infraestructura acumulados, mejores políti cas económicas nacionales, más democracia, menos inestabilidad política, más estructura sectorial‘moderna’ y más urbanización». W. Easterly:«The Middle Class Consensus and Economic Development», Banco Mundial, Washington, dc , julio de 2001,, p. 22. V. tb. N. Birdsall:«A Note on the Middle Class in Latin America», Working Paper N o 303, Center for Global Development, Washington, dc , agosto de 2012,. 12. Jie Chen y Chunlong Lu:«Democratization and the Middle Class in China: The Middle Class’s Attitudes toward Democracy» en Political Research Quarterly vol. 64 N o 3, 2011, pp. 705-719,; Min Tang:«The Po litical Behavior of the Chinese Middle Class» en Journal of Chinese Political Science , 2011. N ueva S ociedad 253 34 Jürgen Wiemann cias por alianzas en uno u otro sentido pueden ser completamente distintas, y en caso de crisis la clase media se divide entre aquellos que están dispuestos a hacer una alianza potencialmente revolucionaria con los estratos bajos y aquellos que prefie ren aliarse con los ricos para participar efectivamente de sus privilegios. La ambivalencia política de la clase media resulta de su posición intermedia y de la posibilidad de elegir estrategias contrapuestas para defender sus propios intereses. La opción«progresista» consiste en exigir reformas políticas y democra tización, transparencia en la gestión de gobierno, Estado de derecho, el combate de la corrupción y la mejora de los servicios públicos, además de sistemas más efectivos de seguridad social, contribuyendo así tam bién a mejorar las oportunidades de las clases más desprotegidas. Pero cuando la clase media no tiene éxi to con esa opción, cae en la tentación de rescindir el contrato social implícito, es decir, de renunciar al Estado por considerar imposible reformarlo. Entonces, la clase media podría reti rarse junto con la clase alta pudiente a barrios cerrados( gated communities ) y aprovechar ofertas educativas y prestaciones de salud de carácter privado 13 . En vista de esta ambivalencia de pre ferencias y opiniones políticas dentro de las clases medias, parece osa do, o al menos precipitado, que un comentarista renombrado de los sucesos mundiales como Francis Fuku yama ya anticipe una«revolución global de la clase media» en las manifestaciones y protestas masivas de 2013 que abarcaron desde Brasil has ta Turquía, desde Túnez hasta Chi na 14 . Los últimos desarrollos en Egip to demuestran la rapidez con la cual un nuevo régimen autoritario puede sofocar la«revuelta de la clase me dia». Esto ya pudo observarse hace exactamente un cuarto de siglo en China, cuando el movimiento por la democracia fue reprimido en la plaza de Tiananmen con recursos militares y una eficacia prolongada hasta el día de hoy. Si bien la India se vanagloria de ser la democracia más grande del mundo, su clase media no se destaca por ocuparse de las necesidades de los más pobres que se encuentran a la puerta de su casa 15 . También la propagación del fascismo en Europa y del nacionalsocialismo en Alemania en la época de entreguerras ha demostrado que cuando los estratos medios se ven amenazados o 13. Birdsall señala la posibilidad de elegir y la ambivalencia política de las clases medias asociada a ella. Ver N. Birdsall:«The Middle Class in Developing Countries – Who They Are and Why They Matter» en Poverty in Focus N o 26, 10/2013, pp. 10-12,. 14. F. Fukuyama:«The Middle-Class Revolu tion» en The Wall Street Journal , 28/6/2013, . 15. Pavan K. Varma: The Great Indian Middle Class , Penguin, Nueva Delhi, 1998. 35 C oyuntura Compartir la responsabilidad global afectados por el descenso social y económico tienden a encolumnarse tras discursos reaccionarios, esperando que la restauración de un orden de Es tado jerárquico-autoritario tradicional les depare la recuperación de la estabilidad social perdida a causa de la inflación y la desocupación masiva. En la crisis actual de la Unión Europea, quienes pertenecen a una clase media amenazada por el descenso social y económico vuelven a dejarse seducir por políticos que les prometen seguridad a costa de clases y minorías que se encuentran por debajo de su nivel. Una triste comprobación de lo dicho anteriormente son los resultados obtenidos por los partidos de derecha y de extrema derecha en las elecciones para el Parlamento Europeo en mayo de este año. ■■  Precarización y seguridad social Con el avance de la globalización, la desigualdad de bienes e ingresos se incrementa en todos los países. Las nuevas clases medias en los países emergentes, sin embargo, casi no per ciben como un problema la brecha en la distribución de los ingresos y bienes, ya que continúan experimentan do una mejora constante de su estándar de vida y cuentan con la persistencia de esta tendencia. Claro que esto podría cambiar en caso de que esa tendencia ascendente se interrumpiera un día, un temor que aqueja especialmente a la dirigencia china: todavía puede rechazar todas las demandas por reformas políticas y democratización alegando los éxitos económicos de su régimen autocrático. Pero al detener se algún día este crecimiento, la clase media china podría rescindir el pacto no escrito con el Partido Comunista: bienestar a cambio de abstinencia política. Con esto se conecta la recomendación de ampliar la base del modelo de crecimiento chino mediante un sistema de seguridad social más efectivo(seguro de salud y de desempleo, jubilación). Mientras los países de la ocde hacen frente al problema de la creciente desigualdad de bienes e ingresos recurriendo a una política social más o menos eficaz y a la tríada compuesta por los seguros de salud, desempleo y jubilación, en los nuevos países in dustrializados los clanes familiares siguen siendo responsables de la seguridad social. No obstante, allí también los vínculos se vuelven más frágiles a causa de la industrialización y la urbanización, tal como sucedió en los paí ses occidentales hace 100 años. Aquí se acumula un factor de explosión social que podría poner en peligro las perspectivas de desarrollo a largo plazo de estos países. Para asegurar la sosteni bilidad de un crecimiento económico basado en la expansión de la demanda interna, también resulta indispensa ble proteger en especial a los sectores precarios de las nuevas clases medias. Esto es justamente una condición para que estos sectores puedan gastar una N ueva S ociedad 253 36 Jürgen Wiemann mayor parte de sus ingresos en bienes de consumo duraderos en vez de ahorrar para asegurarse contra los riesgos que constantemente amenazan sus vidas. De ese modo, la demanda de con sumo proveniente de la clase media china, cuya cuota de ahorro es una de las más altas del mundo, se libraría de ataduras. Entonces el país superaría el modelo primordialmente exportador en favor de una economía más sensata y mejor balanceada, usando una de manda interna creciente como segundo motor de crecimiento. No menos urgente es mejorar la seguridad social en los viejos países de la ocde , donde las clases medias se hallan cada vez bajo mayor presión, y los grupos amenazados por el descenso social podrían esperar protección frente a la competencia y darles su voto a propagandistas nacionalistas. En eeuu se discute hace tiempo si mejorar la seguridad social, ins pirándose en el modelo europeo, no es una condición indispensable para asegurar el respaldo público a una política económica abierta al mundo y el rechazo de una política comercial proteccionista 16 . Ojalá los estratos medios en los vie jos y los nuevos países industrializados reconozcan pronto lo que tienen en común. Eso sería una buena base para hallar nuevas formas de intercambio y resolver problemas de manera conjunta, más allá de límites geográficos, culturales y políticos. Podría haber un interés compartido en enfrentar la creciente y desmesurada desigualdad de ingresos y bienes –tanto en los viejos como en los nuevos países industrializados–, ya que esta no solamente amenaza un desarrollo económico y social armónico y en sintonía con los límites naturales de la«astronave Tierra», sino que podría convertirse en el sepulturero de la democracia. En este sen tido Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía, reclama incorporar la erradicación de desigualdades extre mas ( «eliminating extreme inequa lity») al catálogo de objetivos de la agenda post 2015 17 . ■■  Las clases medias y los límites del crecimiento El ascenso de las nuevas clases me dias en los países emergentes es algo 16. Con la competencia internacional y el desarrollo tecnológico acelerado, las industrias y los perfiles profesionales se modifican tan rápidamente que cada vez menos empleados y pequeños cuentapropistas pueden contar con un empleo de por vida en la misma profesión o el mismo ramo. El riesgo de la preca rización afecta por primera vez a una parte de las clases medias. Si cada vez se lograra mitigar menos ese riesgo mediante los sistemas burocráticos de seguridad social, volvería a adquirir actualidad el programa alternativo de garantizar un ingreso mínimo a todos los ciudadanos. Su propagandista más prominente en el plano internacional es Guy Standing: The Precariat: The New Dangerous Class , Bloomsbury, Londres, 2011. 17. Michael W. Doyle y J.E. Stiglitz:«Elimina ting Extreme Inequality: A Sustainable Deve lopment Goal, 2015-2030», Ethics& International Affairs , 20/3/2014,. 37 C oyuntura Compartir la responsabilidad global que debió haber sucedido hace tiempo y es digno de celebrar; sin embargo, su reverso constituye el riesgo de que cientos de millones de chinos y ciudadanos de la India, de Indonesia, México, Brasil, Sudáfrica y de países emergentes más pequeños, adopten el estilo de vida de las viejas clases medias de los países industrializados, caracterizado por una enorme intensidad en el empleo de energía y materias primas. Su adopción genera lizada llevaría al ecosistema global al límite de su capacidad… o quizá incluso a sobrepasarla. Desde los estu dios del Club de Roma sobre los«lí mites del crecimiento» 18 en la década de 1970, se hace referencia al diablo malthusiano 19 , según el cual el creci miento de la población mundial conducirá indefectiblemente al límite la capacidad de brindar alimento para todos, hecho que derivará en ham brunas que reducirán nuevamente las cifras de población. Contra Thomas Malthus y los pesimistas del crecimiento que lo sucedieron, los economistas esgrimieron una y otra vez el argumento de que los límites naturales del crecimiento podían superarse con la inventiva humana, el progreso técnico, el aumento de la productividad y la explotación de nuevos yacimientos de materias primas, fuentes de energía y superfi cies de cultivo. Y así ha funcionado, al menos hasta la actualidad. Ahora bien, si aún es posible expandir los límites del crecimiento indefinida mente o no, eso es otra cuestión. En algún momento puede llegar a resultar cada vez más dificil y costoso explorar y explotar yacimientos cada vez más marginales de metales y tierras raras, petróleo, carbón, gas na tural y esquisto para la fracturación hidráulica 20 . 18. Donella H. Meadows, Dennis L. Meadows, Jørgen Randers y William W. Behrens iii : The Limits to Growth: A Report for the Club of Rome’s Project on the Predicament of Mankind , Universe Books, Nueva York, 1972, disponible en. 19. Thomas R. Malthus: Ensayo sobre el principio de la población , 2da. ed., Fondo de Cultura Económica, México, df , 1998. Aquí Malthus pensaba únicamente en el crecimiento de la población con un nivel constante de alimentación. Hoy el problema se plantea en forma potenciada: una población mundial que para 2050 probablemente habrá alcanzado los 9.000 millones de personas aspira a tener un estándar de vida cada vez más elevado. 20. En el debate en torno del peak oil , el concep to de tasa de retorno energético( tre ), es decir, el rendimiento de energía que puede generarse con un determinado insumo energético, cum ple un rol central. Cuanto más elevado el valor de la tre , más fácil la explotación de petróleo crudo y más bajo el precio del petróleo. Cuanto más dificil es la extracción, porque cada vez hay que excavar a mayor profundidad, por ejemplo, más energía se requiere para generar una unidad de energía. De ese modo disminu ye el tre hasta converger en 1, es decir, no se genera más energía de la que se requiere para obtenerla. Es evidente que ya antes de ese mo mento la extracción de petróleo dejará de ser rentable. Al respecto, v. Charles A. Hall: Energy Return on Investment , Post Carbon Institute, Santa Rosa, ca , 2012,. Ade más, los costos externos de generar energía ni siquiera están contemplados en ese cálculo, y estos pueden llegar a ser muy elevados(como en el caso de los costos de seguimiento de la minería en la Cuenca del Ruhr) para asumirlos indefinidamente, por no mencionar el proble ma aún irresuelto de la disposición definitiva de los residuos nucleares. N ueva S ociedad 253 38 Jürgen Wiemann En la actualidad, a los límites natu rales del metabolismo de las sociedades industriales por el lado de los insumos(materias primas, fuentes de energía, alimentos), se les agregan por el lado de las salidas los límites de los ecosistemas regionales y global para absorber los residuos, las aguas y los gases residuales(¡dióxi do de carbono!) emitidos por la civilización industrial. El calentamiento global, causado en gran medida por la quema desmesurada de combustibles fósiles, pende sobre todos no sotros como la espada de Damocles. Y el cambio climático afectaría justamente a aquellas regiones de desarrollo que menos han contribuido a generarlo, al menos hasta ahora. Al cambio climático se suman otras transgresiones a los límites del ecosistema global 21 : la tradicional con fianza de los economistas en que la economía mundial no es un juego de suma cero comienza a tambalear, e incluso ciertos economistas prominentes comienzan a manifestar dudas respecto de si en efecto será posible superar indefinidamente los límites ecológicos del crecimiento mediante la tecnología y la exploración 22 . ¿Hay que contar, pues, con un jue go de suma cero entre las viejas y las nuevas clases medias, en el que una de las partes solo puede ganar lo que la otra pierde 23 ? Para prevenir catástrofes futuras como el colapso climático y la extinción de especies, todas las personas que se ha llen por encima de la línea de pobreza deberán limitarse, por lo menos en 21. Johan Rockström et al.:«Planetary Boun daries: Exploring the Safe Operating Space for Humanity» en Ecology and Society vol. 14 N o 2, 2009, p. 32,. 22. Por ejemplo, Kenneth Rogoff:«Malthus, Marx, and Modern Growth» en Project Syndicate , 4/5/2014,. 23. En diciembre de 2007, cuando comenzó a perfilarse la crisis económica mundial, el eco nomista en jefe del Financial Times , Martin Wolf, señaló los peligros relacionados con una economía mundial de suma cero. Wolf ve grandes riesgos sobre todo para las democracias de la ocde , construidas sobre la base del bienestar económico, y para la paz entre los pueblos. «Una economía de suma cero inevitablemente lleva a la represión –puertas adentro– y al sa queo en el exterior. En las sociedades tradicio nalmente agrarias, los excedentes extraídos de la vasta mayoría de campesinos sostenían el estilo de vida relativamente lujoso de militares, burócratas y elites nobles. El único modo de aumentar la prosperidad de todo un pueblo era robarle a otro.(…) Esta es la razón por la cual el cambio climático y la seguridad energética son asuntos geopolíticamente tan significati vos. Porque, si hay límites a las emisiones, es posible que también haya límites para el crecimiento. Pero si hay verdaderos límites para el crecimiento, los pilares políticos que sostienen nuestro mundo se desintegrarán. Entonces, resurgirán sin duda conflictos distributivos intensos –de hecho ya han resurgido– dentro de y entre países». De ahí se sigue el alegato de Wolf en favor de una política ambiental y de recursos naturales efectiva:«Es vital para las esperanzas de paz y libertad que podamos sostener una economía mundial de suma positiva. Pero no es menos vital encarar los desafíos am bientales y de recursos naturales que la economía ha planteado. Eso será difícil. La condición para tener éxito es invertir exitosamente en el ingenio humano. Sin él, se avecinan tiempos os curos. Esto nunca ha sido más cierto que hoy». M. Wolf:«The Dangers of Living in a Zero-Sum World Economy» en Financial Times , 19/12/2007, . 39 C oyuntura Compartir la responsabilidad global lo referente a su consumo de materias primas y energéticas. Pero ¿quién se encargará de«compensar las cargas» de manera medianamente justa dentro de las sociedades y en el plano internacional, y con qué instrumentos lo hará? Además, tampoco hay que ol vidarse de los superricos, quienes escapan por completo a la mirada de la investigación social empírica. Para los regímenes autoritarios como el de China, puede resultar sencillo tradu cir imperativos de sustentabilidad y acuerdos ambientales en acciones estatales y de la economía privada, e in cluso limitar el dispendioso consumo de energía de sus ciudadanos 24 . Pero para los gobiernos democráticos es mucho más difícil imponer órdenes de sustentabilidad a sus clases medias, con sus demandas crecientes de consumo. Por eso, la gestión de go bierno debe ser flanqueada y apoya da por el compromiso ciudadano de la sociedad civil, y las clases medias afectadas, tanto en los viejos como en los nuevos países industrializados, de berán hallar nuevas maneras de percibir los problemas y trabajar sobre ellos en forma conjunta. ■■  El futuro de la cooperación para el desarrollo El ascenso económico de los grandes países emergentes lleva a que la mayoría de los pobres en el mundo ya no vivan en los países más pobres, sino que estén concentrados en los países de ingresos medios( middle income countries ) 25 . Esto plantea una pregun ta estratégica básica respecto de la cooperación para el desarrollo: ¿tiene que ocuparse únicamente de los países más pobres o de las personas más pobres en todos los países? ¿O habrá llegado más bien la hora de que las clases medias cada vez más pudientes en los nuevos países industrializados asuman la responsabilidad por los pobres en sus propios países? De hecho, ya están sentándose las bases para avanzar en esa dirección: Gran Bretaña finaliza su ayuda oficial al de sarrollo( official development assistance , oda ) para la India, y una de las pri meras medidas del anterior gobierno alemán, una coalición entre cristiano demócratas y liberales( cdu/csu-fdp ), fue terminar la cooperación para el desarrollo con China. Para muchos de los países de la ocde , la promesa he cha en el marco de la onu de destinar 0,7% del ingreso nacional bruto( inb ) a la ayuda oficial al desarrollo se aleja cada vez más. En los Estados meridio nales de la Unión Europea, las cifras destinadas a la asistencia oficial al de sarrollo se reducen cada vez más. 24. Jiang Ye y Thomas Fues:«A Strong Voice for Global Sustainable Development: How China Can Play a Leading Role in the Post-2015 Agenda», informe, German Development Insti tute/ Deutsches Institut für Entwicklungspoli tik( die ), Bonn, febrero de 2014,. 25. Andy Sumner:«Global Poverty and the New Bottom Billion: What if Three-Quarters of the World’s Poor Live in Middle-Income Countries?», Working Paper N o 349, Institute for Development Studies, 2010,. N ueva S ociedad 253 40 Jürgen Wiemann La pregunta es ¿qué implica para la meta de reducir la pobreza en todo el mundo que los países de la ocde den marcha atrás con sus pagos de ayuda oficial al desarrollo y que las clases medias(y los ricos) en los países receptores afectados(aún) no estén dispuestos a asumir la responsabilidad para reducir la pobreza en sus propios países? ¿Puede cubrirse este vacío apelando a impuestos globales nuevos(por ejemplo, un impues to a las transacciones financieras), o bien combatiendo en forma efectiva la fuga impositiva, tanto en los países de la ocde como en los países emergentes y en vías de desarrollo? La cooperación para el desarrollo con los países emergentes ya no volverá a funcionar como antes 26 . Sin embargo, existen numerosos desafíos globales y problemas nacionales por resolver en cada uno de ellos, de modo que habrá que buscar nuevas formas de cooperación para solucionar problemas y desafíos conjuntos, una vez que haya expirado la cooperación tradicional; tanto más considerando que esta ha dejado, hace tiempo, de desempeñar un rol preponderante en las relaciones bilaterales con los grandes países emergentes, China y la India. ■■  Agenda post 2015: Objetivos de Desarrollo Sostenible El año entrante próximo se alcanzará el plazo pautado para lograr los Obje tivos de Desarrollo del Milenio, y en el plano de la onu ya se encuentra a toda marcha la búsqueda de una nueva Agenda para el periodo posterior a 2015. Con el informe del Panel de Alto Nivel 27 y otros informes tradicionales, están sentándose las bases de una Agenda global nueva y más ambiciosa. Esta convoca a los países industria lizados, emergentes y en vías de desa rrollo a realizar esfuerzos conjuntos y trabajar en pos de la erradicación completa de la pobreza absoluta hasta 2030, respetando los imperativos del desarrollo sostenible. De este modo se vuelve a conectar con la Cumbre de la Tierra de Río de 1992 y la Declaración de Río y con la Agenda 21 allí decididas, que dieron el mismo nivel de im portancia a los objetivos de desarrollo 26. Guido Ashoff y Stephan Klingebiel diagnos ticaron una doble crisis sistémica para la política de desarrollo en su forma tradicional: por un lado, diversos problemas estructurales de la política de desarrollo tradicional perjudican el logro del objetivo, es decir, la reducción de la pobreza absoluta, y, por otro lado, se modifican las condiciones marco externas de la política de desarrollo, entre otras razones debido al ascen so de los países emergentes y por la tendencia, descripta por Sumner, a que la mayor parte de los pobres vivan, entretanto, en los países de in gresos medios; algunos de estos países se han convertido en donadores de ayuda al desarrollo. G. Ashoff y S. Klingebiel:«Transformation of a Policy Area: Development Policy is in a Sys temic Crisis and Faces the Challenge of a More Complex System Environment», informe para discusión N o 9/2014, German Development Ins titute/ Deutsches Institut für Entwicklungs politik( die ), Bonn,. 27. High Level Panel on the Post-2015 Deve lopment Agenda: A New Global Partnership: Eradicate Poverty and Transform Economies through Sustainable Development , Naciones Uni das, Nueva York, 2013, disponible en. 41 C oyuntura Compartir la responsabilidad global económico-social y a la sustentabilidad ecológica, mientras que en la dé cada de 2000 el proceso de los Objeti vos de Desarrollo del Milenio( odm ) y las Conferencias de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático( cmnucc ) 28 transcurrieron en forma separada. Ahora se vuelve a trabajar sobre un catálogo de objetivos ambiciosos, cuyo efec to será limitado si solamente se dirige a los gobiernos. Sería aconsejable que todos los seres humanos, ya sea en su condición de empresarios, sindicalis tas, científicos o consumidores, revi saran su conducta como consumidores en cuanto a su«huella ecológica». Al mismo tiempo, se plantea la pre gunta de si en la Agenda post 2015 los objetivos ambientales serán parte integral de los futuros Objetivos de De sarrollo Sostenible( ods ) o si seguirán siendo un mero anexo de la agenda de crecimiento habitual 29 . En vista del ascenso de las clases me dias en los nuevos países industrializados y del respectivo impacto ambiental adicional sobre el ecosistema global, no bastará con solicitarles a los gobiernos que impongan objetivos más ambiciosos y negociar una Agenda post 2015 integral para un desarrollo sostenible de la humanidad. El gran desafío será más bien «conducir» a las viejas y nuevas cla ses medias por ese camino, es decir, esclarecer las conexiones entre esti los de vida y riesgos para el planeta, fortaleciendo la conciencia de su responsabilidad por el planeta común y las generaciones futuras. Para ello, deberán cooperar los investigadores ambientales y de desarrollo, los go biernos y las organizaciones no gubernamentales, los medios de comu nicación y las organizaciones de las religiones del mundo. En este punto, también les toca un papel muy importante a las fundaciones políticas. Finalmente, no debe caer en el olvi do que en 1992 la familia de naciones ya había adoptado, en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Me dio Ambiente y el Desarrollo en Río de Janeiro, un catálogo detallado de instrucciones operativas –volunta rias– para todos los grupos sociales: la Agenda 21. Ahora bien, en la evalua ción crítica, casi 20 años después, se comprueba que muchas de estas instrucciones operativas no se contemplaron y, en parte, cayeron totalmente en el olvido 30 . Sobre todo en eeuu , hay 28. Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, 1992,. 29. Ver Frederick Boltz, Will R. Turner, Frank Wugt Larsen, Imme Scholz y Alejandro Gua rín:«Nach 2015: Die Ziele nachhaltiger Ent wicklung überdenken: Ist die Umwelt nur eine Dimension?», Deutsches Institut für Ent wicklungspolitik( die ), Bonn, 1/2013, versión en inglés disponible en. 30. United Nations Department of Economic and Social Affairs Division for Sustainable Develop ment: Sustainable Development in the 21st Cen tury( sd 21): Review of Implementation of Agenda 21 and the Rio Principles, Stakeholder Forum for a Sustainable Future, Nueva York, 2012, síntesis disponible en. N ueva S ociedad 253 42 Jürgen Wiemann una verdadera campaña contra las supuestas«exigencias desmedidas y pri vaciones de la libertad» que los gobiernos superpoderosos podrían derivar de la Agenda 21(por ejemplo, Democrats against Agenda 21 ). El gran desa fío de los años y las décadas venideros será recordar a los viejos y nuevos estratos medios que todos ellos zumban por el espacio en la misma pequeña nave espacial llamada Tierra, y que contribuirán al naufragio definitivo de esa nave si no logran ajustar en forma armonizada y conjunta sus estilos de vida y sus pretensiones de consumo a los límites del ecosistema global. Amé­ri­ca La­ti­na Hoy Revista de Ciencias Sociales Agosto de 2014 Salamanca N o 67 ECUADOR: PROCESOS, ACTORES E INSTITUCIONES EN 35 AÑOS : Santiago BasabeSerrano y Santiago Llanos Escobar , La Corte Suprema del Ecuador en el periodo democrático (1979-2013): entre la inestabilidad institucional y la influencia partidista. Ilka Treminio , Rafael Correa y la reforma a la reelección presidencial en Ecuador. Santiago Alles, ¿La superación de la división regional? La evolución de la nacionalización de los partidos políticos en Ecuador desde el retorno a la democracia. Guilhem Juteau-Martineau, Sylvia Becerra y Laurence Maurice , Ambiente, petróleo y vulnerabilidad política en Ecuador: ¿hacia nuevas formas de gobernanza energética? Sara Caria y Rafael Domínguez , Ambiente, petróleo y vulnerabilidad política en Ecuador: ¿hacia nuevas formas de gobernanza energética? El porvenir de una ilusión: la ideología del Buen Vivir. VARIA: Lucas González , Transferencias federales, desigualdad interregional y redistribución en América Latina. Esperanza Palma y Gilberto Morales , La geografía de las campañas presidenciales en México en 2012. NOTICIAS DE LIBROS. Disponibles a texto completo todos los artículos de América Latina Hoy en . América Latina Hoy. Revista de Ciencias Sociales es una publicación cuatrimestral del Instituto Interuniversitario de Iberoamérica con Ediciones Universidad de Salamanca. Correo electrónico:< latinhoy@usal.es >. TEMA CENTRAL ¿Renace el gigante? Discursos y recursos en la Rusia de Putin De Iván el Terrible a Vladímir Putin: Rusia en la perspectiva del sistema-mundo G eorgi D erluguian / I mmanuel W allerstein ¿Por qué Rusia es tan grande, ambiciosa y, al mismo tiempo, tan insegura de su estatus global? ¿Por qué surgieron figuras como Iván el Terrible, Pedro el Grande, Lenin, Stalin o Putin? Pero también ¿por qué el proceso de democratización sufrió tantas vacilaciones? Se puede analizar provechosamente el caso de Rusia como un ejemplo de Estado semiperiférico en la economía-mundo capitalista. Esta es la apuesta de este artículo, que lee la historia rusa en el largo plazo, con la convicción de que Rusia cambia con el mundo, pero el mundo también cambia con Rusia. R usia ha seguido un inusual itinerario histórico. Muchos sostienen que se trata de un itinerario especial. Sin embargo, la lectura de discursos so bre el espíritu nacional excepcional, desde el español Miguel de Unamuno hasta el brasileño Gilberto Freyre, nos lleva a pensar que, a fin de cuentas, tal vez la Rusia de Dostoievski no sea tan excepcional. Los eruditos literarios po drían sugerir sin dificultad grandes nombres y discursos similares para Italia Georgi Derluguian: profesor de Sociología en la New York University Abu Dhabi y Senior Re search Consultant en la Academia Rusa de Economía Nacional y Administración Pública. Es au tor de Bourdieu’s Secret Admirer in the Caucasus: A World-System Biography (University of Chicago Press, Chicago, 2005). Immanuel Wallerstein: ex-presidente de la Asociación Internacional de Sociología y director fundador del Fernand Braudel Center for the Study of Economies, Historical Systems and Civili zations(1974-2005). Es autor de más de 50 libros, traducidos a varias lenguas, entre los cuales se destaca El moderno sistema mundial (1974-2011, cuatro volúmenes). Palabras claves: centro-periferia, comunismo, modernidad, sistema-mundo, Iván el Terrible, Le nin, Vladímir Putin, Rusia. Nota: traducción del inglés de Lilia Mosconi. 45 T ema C entral Rusia en la perspectiva del sistema-mundo y Polonia, Egipto e Irán, la India y China, o incluso para la Alemania anterior a su contundente unificación a manos de Bismarck. Nótese que todas estas formidables tradiciones pertenecen en su mayor parte a países que aspiraron a la grandeza o fueron grandiosos en el pasado, pero que en la era moderna se enfrentaron al desafío de la supremacía occidental y, en su mayor parte, anglosajona. Llamamos a esos países«semiperiféricos» 1 . Su típica reacción condujo a las campañas en favor del«desarrollo» o a la reivindicación de sus propias«modernidades». Es innegable que, desde 1917, Rusia se ha destacado entre los nombres de esta larga lista por haber sido pionera en la instauración de un régimen«comu nista»(algunos historiadores hablan incluso de«civilización comunista») y por haberse«desarrollado» hasta convertirse en una auténtica superpotencia militar-industrial. Más tarde, tras el desmembramiento de la Unión Soviética en 1991, las repúblicas que la habían conformado se«des-desarrollaron» para devenir otra vez en algo más parecido a América Latina que a las tierras prometidas de América del Norte. Hoy, Rusia parece resuelta a ponerse de pie una vez más. Daremos una explicación materialista y relacional a esta trayec toria en cierto modo excéntrica, valiéndonos de la morfología centro-periferia del sistema-mundo moderno. ■■  Un arduo esfuerzo Comencemos por los estereotipos más conocidos. ¿Por qué Rusia es tan gran de y populosa en comparación con otros países eslavos? ¿Por qué sus gober nantes más destacados –Iván el Terrible y el zar Pedro i , Lenin y Stalin, o Pu tin en la actualidad– parecen tan ferozmente despóticos y tan obsesionados con el Occidente, al que se resisten y emulan a la vez? Para dar una respuesta significativa a estos interrogantes, es preciso desandar la formación del Es tado ruso hasta sus inicios, en los albores del siglo xvi , cuando comenzaba a tomar forma el propio mundo moderno. El principado medieval de Moscovia estaba a una distancia remota del resto del mundo y no era particularmente significativo. Pero lo cierto es que, en aquel entonces, ni Inglaterra, ni Francia, ni la España en ciernes pesaban de masiado en los asuntos mundiales. La Eurasia premoderna tenía su centro en 1. Immanuel Wallerstein: The Modern World-System , vol. i [1974], University of California Press, 2011[hay edición en español: El moderno sistema mundial , vol. i , Siglo xxi , Madrid, 1979]; Antônio Escobar Brussi: Semiperiferia: uma revisitação , Instituto de Ciencia Política, Universidad de Brasi lia, Brasilia, en prensa. N ueva S ociedad 253 46 Georgi Derluguian/ Immanuel Wallerstein el Este: en Bizancio y en Persia, así como en la excepcionalmente populosa e inventiva China. Desde la Antigüedad, las grandes extensiones eurasiáticas caían una y otra vez bajo el dominio de conquistadores mundiales, ya fueran los asirios, los romanos o los árabes. En los primeros años del siglo xiii , los nó mades mongoles y turcos crearon violentamente el último de estos imperiosmundo 2 . Los historiadores liberales de los siglos xix y xx lamentaron las invasiones nómades porque estas habían abortado el feudalismo ruso de estilo occidental, para añadir a cambio una veta bárbaramente«asiática» a las tradiciones del país. Estas aseveraciones son anacrónicas en la medida en que leen en una historia anterior la jerarquía moderna de poder y prestigio. En tiempos medievales, el«legado de Gengis Kan», de origen asiático, significó en rea lidad la difusión de prácticas gubernamentales avanzadas de la época, que habían surgido en China, Persia y Bizancio: un sistema tributario basado en el censo poblacional; un esquema flexible de movilización militar que combi naba reclutamientos de caballería con un ejército de guarnición permanente; una tolerancia relativa extendida a las minorías religiosas y étnicas que pa gaban tributos; ciudades imperiales donde se congregaban los artesanos y los mercaderes; un cuerpo de protoburócratas que servían personalmente al gobernante y, además, la subordinación forzosa de las rebeldes elites feudales al monarca central. Estas innovaciones no eran exclusivas de Oriente. Los Habsburgo de España siguieron un designio institucional similar en Occidente. Durante el siglo xvi , lanzaron su propia campaña en gran escala para hacer de España un impe rio-mundo católico. En el transcurso de una lucha prolongada, la coalición de otros soberanos europeos –algunos protestantes(Países Bajos, Inglaterra, Suecia) y otros católicos(entre los que se destacaba Francia)– logró frenar la puja de los Habsburgo por el poder universal. A raíz de estas dilatadas y costosísimas guerras, todos los soberanos europeos se vieron obligados a pedir préstamos a los banqueros y grandes comerciantes. En el largo plazo, el impasse geopolítico de Occidente mejoró con creces la capacidad de nego ciación de los capitalistas cosmopolitas frente a los gobernantes estatales. La mercantilización de la guerra abrió las puertas para que los capitalistas europeos erigieran su propio sistema-mundo, en algún momento entre 1500 y 2. William H. McNeill: Europe’s Steppe Frontier, 1500-1800 , University of Chicago Press, Chicago, 1964; John Darwin: After Tamerlane: The Rise and Fall of Global Empires, 1400-2000 , Bloomsbury Press, Nueva York, 2008. 47 T ema C entral Rusia en la perspectiva del sistema-mundo © Nueva Sociedad/ Nicolás Pérez de Arce 2014 N ueva S ociedad 253 48 Georgi Derluguian/ Immanuel Wallerstein 1650. A diferencia de todos los imperios-mundo anteriores, basados en la bru tal exacción militar del tributo, este nuevo sistema era una economía-mundo capitalista con varios Estados rivales, y por ende ofrecía a los capitalistas numerosas oportunidades de maniobra en el afán de obtener ganancias y seguridad 3 . La economía-mundo capitalista estuvo globalmente integrada desde el comienzo, aunque habría de permanecer limitada al Atlántico du rante otro par de siglos debido a que los imperios territoriales asiáticos eran todavía demasiado formidables para las flotas y los arcabuceros de Occiden te. El corazón de este novedoso sistema-mundo se localizó en los Estados eu ropeos basados en el comercio marítimo, principalmente en los Países Bajos e Inglaterra, que concentraban capitales de inversión y aptitudes tecnológicas avanzadas. Esos Estados lideraron la resistencia contra los Habsburgo –que pretendían fundar su propio imperio-mundo– y, en consecuencia, también optaron por abrazar el protestantismo. Las zonas periféricas proveedoras, que se extendían hasta América por un lado y hasta el Báltico oriental por el otro, se especializaron en la exportación de cultivos comerciales producidos mediante el trabajo forzado de esclavos o campesinos siervos. Alrededor del año 1500, la consolidación política de Moscovia se fortaleció significativamente gracias Al abrigo de su remota distancia geográfica, Rusia no desempeñó papel alguno en esta temprana escena capitalista. Lejos de ello, los príncipes de Moscú habían puesto manos a la obra para erigir su Estado sobre a las nuevas armas de fuego, lo que condujo a la formación de ejércitos permanentes y a la las ruinas de la Horda de Oro turco-mon gola. Alrededor del año 1500, la consolida ción política de Moscovia se fortaleció sig nificativamente gracias a las nuevas armas de fuego, lo que condujo a la formación de centralización de los ingresos fiscales n ejércitos permanentes y a la centralización de los ingresos fiscales necesarios para fi nanciarlos 4 . Pronto los rusos se encontra ron en una posición excelente para lanzar su propia Reconquista 5 en el Este y el Sur, contra el azote secular de las invasiones nómades. Ejerciendo presión en la dirección inversa, a lo largo de las antiguas rutas nómades, los rusos se internaron cada vez más en la Gran Estepa y Siberia con el fin de ganar 3. Giovanni Arrighi: El largo siglo xx . Dinero y poder en los orígenes de nuestra época , Akal, Madrid, 1999. 4. Richard Lachmann: Capitalists in Spite of Themselves: Elite Conflicts and Economic Transitions in Early Modern Europe , Oxford University Press, Nueva York, 2000. 5. En español en el original.[N. de la T.] 49 T ema C entral Rusia en la perspectiva del sistema-mundo vastas expansiones fértiles para la colonización agrícola. Cuantas más tierras se pusieran al resguardo de las incursiones nómades, más alimento habría para los campesinos, que a su vez proveerían más impuestos y reclutas para el ejército en beneficio del imperio. Así fue como los zares rusos emergieron del tumultuoso siglo xvi en posesión de un reino inmenso y despóticamente centralizado, en una puja no muy diferente de la que habían emprendido los sultanes turcos o los reyes de España. Sin embargo, el ascenso de Rusia no dejaba de ser precario. Iván el Terrible fi nalmente perdió sus guerras livonas en el Báltico, y poco después, en la década de 1610, el propio Kremlin de Moscú fue ocupado durante un breve periodo por bandas de aventureros polacos y suecos. No obstante, el hecho de que Ru sia lograra conquistar vastas extensiones hacia el Este y hacia el Sur, pero fuera repelida en el frente occidental, tal vez haya sido, paradójicamente, un golpe de buena suerte histórica en el más largo plazo. Comparemos con Polonia, por ejemplo. Esta otra gran potencia eslava del siglo xvi se manifestaba como lo opuesto de Rusia desde el punto de vista político y cultural: mucho más occi dental en su religión y su cultura, profundamente enzarzada desde el comienzo en la diplomacia y el comercio europeos, y para colmo con una elite dirigente –la szlachta , su célebremente numerosa aristocracia guerrera– libertaria hasta el escándalo. Pero Polonia, que alguna vez había sido el Estado europeo de terri torio más extenso, fue borrada del mapa hacia fines del siglo xviii , mientras el Imperio Ruso prosperaba en medio de un gran esplendor. No obstante, la comparación entre Rusia y Polonia no sustenta en absoluto el argumento simplista según el cual el despotismo ofrece por sí solo una ventaja superior a los Estados. Consideremos la rápida decadencia de otro peso pesado regional, el Imperio Otomano. Los despóticos sultanes, la liber taria nobleza polaca, o bien, para el caso, la oligarquía de los«grandes» de España, compartieron un solo rasgo durante los siglos xvi y xvii : la temprana integración directa en los mercados capitalistas mundiales. Ni los encomenderos ibéricos, ni la szlachta polaca, ni los beys y ayans provinciales otomanos eran en absoluto capitalistas. Su meta en la vida no era la acumulación inin terrumpida de capital, sino más bien el tradicional autoensalzamiento de los potentados feudales. Sin embargo, la participación en el comercio mundial les ofrecía ahora una vía menos problemática para el logro de estas metas que la tradicional y a menudo aventurada revuelta feudal. La dinámica de exportar cultivos comerciales por vía de los servicios que prestaban los mercaderes occidentales en su afán de lucro pronto tentó a los N ueva S ociedad 253 50 Georgi Derluguian/ Immanuel Wallerstein señores feudales a importar artículos de lujo. Pero este fabuloso beneficio de corto plazo acarrearía consecuencias siniestras en el largo plazo: - La mano de obra agraria fue violentamente reducida a la servidumbre y la esclavitud para explotar plantaciones con el objeto de financiar el consumo ostentoso de los señores. Esa era la única manera de maximizar las ganan cias, ya que los señores de las zonas periféricas no estaban en condiciones de controlar los términos del comercio mundial. - El empleo de mano de obra barata y forzada conducía invariablemente al uso de tecnología rudimentaria. - Las ciudades y las industrias nacientes decayeron porque los potentados rurales preferían establecer un trato directo con los capitalistas extranjeros en lugar de fomentar el desarrollo de clases medias potencialmente firmes y enérgicas. - En consecuencia, los gobiernos centrales fueron quedándose sin recauda ción impositiva y vieron reducidas sus capacidades en la misma proporción, lo que benefició de hecho a los potentados provinciales, que contaban con sus propios ejércitos privados y acceso directo a los mercados mundiales. Rusia continuó sumando territorio y recursos durante los siglos xviii y xix , en gran parte a costa de sus debilitados vecinos: Polonia, Turquía e incluso Suecia, alguna vez el poder dominante en el Báltico n Ya en los tiempos modernos, cuando la so beranía estatal pasó a depender de recursos bélicos tan costosos como la artillería y la armada, la otrora espléndida caballería polaca y los jenízaros otomanos se quedaron con escasas chances de dar batalla 6 . Rusia, en contraste, continuó sumando te rritorio y recursos durante los siglos xviii y xix , en gran parte a costa de sus debili tados vecinos: Polonia, Turquía e incluso Suecia, que alguna vez había sido el poder dominante en el Báltico. Los campesinos de Rusia también debían soportar los padecimientos de la servidumbre y el reclutamiento militar masivo, mientras que los comer ciantes del país no podían aspirar a la prominencia que caracterizaba a sus 6. Charles Tilly: Coerción, capital y los Estados europeos, 990-1990, Alianza, Madrid, 1992. 51 T ema C entral Rusia en la perspectiva del sistema-mundo homólogos occidentales. Lo que diferenciaba a Rusia era la ininterrumpida capacidad de sus gobernantes para mantener a raya los intereses de la elite, subordinados a las metas del Estado(es decir, de los zares). Las reformas za ristas ilustran espléndidamente este punto. El zar Pedro i pasó a ser«el Gran de» entre las décadas de 1690 y 1720, y no solo porque hubiera reconocido la urgencia de importar innovaciones militares y administrativas desde Occi dente. Muchos gobernantes, incluidos los reyes polacos electos y los sultanes otomanos hereditarios, reconocían la necesidad de ponerse a la altura de Oc cidente. Sin embargo, por irónico que parezca, los que se hallaban más próxi mos a Occidente no lograron acumular los recursos necesarios para financiar sus ambiciones occidentalizantes porque sus reinos ya se habían acoplado a los mercados capitalistas desde el extremo periférico. Huelga decir que una occidentalización exitosa requería algo más que determinación y visión. Exi gía recursos para vencer la oposición interna de las elites«tradicionalistas» en defensa de aquello que en realidad las había convertido en elites: sus anti guos privilegios y razones de fe ideológica. Las reformas absolutistas de los imperios no occidentales, como quedó demostrado en la Rusia de Pedro y en el Japón de la era Meiji un siglo más tarde, constituyeron necesariamente revoluciones desde arriba que se valieron del terror en aras de construir un Estado mucho más fuerte. ■■  Poder estatal y desarrollo La posición ideológica prevalente hoy en día identifica el éxito económico con la democracia liberal. Coincidimos en la idea de que es maravilloso que el Estado se vea obligado a emitir garantías contra sí mismo. Sin embargo, el balance de la evidencia histórica demuestra que la cooperación entre los Es tados y los capitalistas en pos del establecimiento de un poder social con una efectividad más racional ha sido un acontecer predominante solo en los países centrales. Y la modernización no se reduce a esa historia. La historia periférica del colonialismo y del debilitamiento del Estado es igualmente moderna. La teoría liberal estándar de la modernización no es completamente falsa en la medida en que capta muchos procesos reales(y no tan reales) de la evolución capitalista en los países centrales. Pero esta teoría comete el error de aplicar su visión optimista e ideológicamente prescriptiva al resto del mundo, donde muchos de los mismos procesos siguen un vector opuesto, orientado hacia la formación de Estados más débiles y«co rruptibles», la falta de calificación técnica de los sectores económicos que se especializan en mano de obra barata y la constitución de una ciudadanía endeble. La escasez de garantías públicas y de derechos efectivos no puede N ueva S ociedad 253 52 Georgi Derluguian/ Immanuel Wallerstein atribuirse a defectos culturales del«tradicionalismo». Estas situaciones son características de aquellas zonas del mundo donde estrechas elites oligárquicas imponen precariamente sus designios sobre poblaciones empobrecidas cuyo enojo representa un peligro. Los países semiperiféricos forman parte de un nivel intermedio en el que encontramos características tanto del centro como de la periferia. Esta com binación inestable generó algunos de los ejemplos más espectaculares de movimientos de liberación, así como de dictaduras. En Rusia y otros países semiperiféricos, los esfuerzos por obtener posiciones más fuertes en el sis tema-mundo produjeron una y otra vez fuertes regímenes dictatoriales, en un espectro que abarca desde monarquías hasta revoluciones. Las diversas «dictaduras desarrollistas» buscaron la transformación concentrando en sus manos las estructuras políticas, económicas y militares. Desde el punto de vista ideológico, tal concentración de poderes siempre llevó aparejado un na cionalismo asertivo y el culto al«gran líder»: los«emperadores revoluciona rios», desde Napoleón hasta Stalin, Atatürk, Nasser o Perón. Un rasgo fundamental del sistema-mundo moderno es su funcionamiento a través de múltiples Estados. Estamos tan habituados a esta situación que mu chos la dan por sentada, pero en realidad es única en la historia escrita. Los Un rasgo fundamental del sistemas premodernos tendían a devenir en imperios-mundo, como Roma, China sistema-mundo moderno es su funcionamiento a través de múltiples o el califato islámico. En muchos de estos imperios-mundo existían elementos ca pitalistas; sin embargo, el capitalismo no podía adquirir una posición dominante Estados. Los sistemas premodernos tendían a devenir en imperios-mundo, en la medida en que los imperios-mundo tuvieran facultades para expropiar a los capitalistas a su antojo, o bien, como sucedió en las recurrentes«épocas oscu como Roma, China o el califato islámico n ras», porque los imperios se volvían de masiado caóticos para sostener la empresa capitalista. En los tiempos modernos, la economía-mundo capitalista también ha presenciado varios intentos mayúsculos de convertirla en un imperio militar: Carlos v de España, Napoleón, Adolf Hitler. En cada oportunidad, la resistencia capitalista a la amenaza de conquista mundial era emprendida por una amplia y oportunista coalición de Estados, cuyo líder, después de la victoria, avanzaba hacia la posición he gemónica especial de innovador capitalista y custodio principal del sistema: 53 T ema C entral Rusia en la perspectiva del sistema-mundo las Provincias Unidas(Países Bajos) en el siglo xvii , Gran Bretaña en el siglo xix y Estados Unidos después de 1945 7 . En sus primeros años de romanticismo, el Estado bolchevique también ame nazó con poner fin al capitalismo mediante la conquista o«la exportación de la revolución». Pero los propios bolcheviques pronto cambiaron el rumbo en una dirección más«realista», que reflejaba las constricciones estructurales del sistema-mundo capitalista. Cabe señalar que Rusia llegó a las cumbres históricas de sus glorias precisamente en los periodos en que la zona central del capitalismo se hallaba sumergida en violentas luchas por la supremacía, y en consecuencia recibía con beneplácito a aliados externos con el poderío militar ruso. Los altibajos geopolíticos del sistema-mundo moderno abrieron recurrentes oportunidades para que Rusia desempeñara un papel importante en los asuntos mundiales. No es casualidad que los ciclos modernizantes de Rusia parezcan sincronizados con los ciclos hegemónicos del centro capitalista. En cada oportunidad, Rusia se vio obligada a acumular fuerzas con miras a aprovechar esas oportunidades geopolíticas. Esto siempre requirió campa ñas vigorosas para promover un nuevo ejército y un aparato estatal fortalecido, así como recaudaciones impositivas y bases productivas adecuadas para la época. De ahí los déspotas hiperactivos y transformadores: Iván el Terri ble, Pedro el Grande, Stalin. Su aparición en los momentos de ascenso del poder estatal ruso no fue casual. La recurrencia de gobernantes despóticos y activos está ligada a la típica estrategia semiperiférica de compensar la falta de recursos capitalistas con un incremento de la coerción. En las tres instan cias, los saltos hacia el siguiente estadio de centralización estatal y poder militar se apoyaron en medidas inmensamente opresivas que apuntaban a expoliar a los campesinos de todos los recursos humanos y fiscales que fuera posible extraer de ellos 8 . Pero entre los gobernantes del Estado y el pueblo llano siempre se interpusieron elites de diferentes tipos. Todo esfuerzo contundente que apuntara a elevar la posición de Rusia en el sistema-mundo tenía que comenzar por el desbaratamiento de las viejas elites y su reemplazo por nuevos cuadros cuyas aptitudes, identidades y organización grupal fueran congruentes con las metas de la reforma estatal. En consecuencia, cada modernización rusa implicó algún tipo de revolución desde arriba, o 7. Giovanni Arrighi y Beverly Silver: Chaos and Governance in the Modern World System , University of Minnesota Press, Minneapolis, 1999. 8. Alexander Gerschenkron: Economic Backwardness in Historical Perspective , Harvard University Press, Cambridge, 1962. N ueva S ociedad 253 54 Georgi Derluguian/ Immanuel Wallerstein bien, en el caso de los bolcheviques, una tremenda revolución popular desde abajo, seguida de la revolución estalinista desde arriba. ■■  La oleada bolchevique Si bien aún era una gran potencia, la Rusia de 1900 se mostraba insegura de su estatus en relación con Occidente. En el plano interno, el imperio ruso se veía asediado por las enormes disparidades entre los ricos y los pobres, el des A pesar de los esfuerzos contento político, la brutalidad policial, una burocracia que era en general inerte y gubernamentales, todo indicaba que Rusia estaba quedando rezagada con respecto a Occidente corrupta, así como una embarazosa insufi ciencia en materia de progreso tecnológico, aunque contara con algunos excelentes académicos e ingenieros. A pesar de los esfuerzos gubernamentales por fomentar mientras se desplazaba en dirección a la periferia n las industrias modernas, tanto el presu puesto ruso como las elites dominantes dependían de las exportaciones de granos y minerales. En resumen, todo indicaba que Rusia estaba quedando rezagada con respecto a Occidente mientras se desplazaba en dirección a la periferia. Un siglo más tarde, alrededor del año 2000, la larga lista de problemas que aquejaban a la Rusia poscomunista parecían ser los mismos o incluso peores. ¿Acaso nada cambia nunca? Sí y no. Por un lado, los problemas actuales de Rusia no dejan de ser las típicas dificultades que atraviesan todos los países semiperiféricos. Pero por otro lado, el mundo propiamente dicho ha experi mentado profundos cambios durante el siglo xx , en el que la Rusia soviética desempeñó un papel muy significativo. Repasemos los hechos claves. En 1917, los bolcheviques eran apenas una más entre varias corrientes radicales. Se reivindicaban como el partido de los tra bajadores, pero en realidad la mayoría de los cuadros revolucionarios bol cheviques emergieron de la intelligentsia , los frustrados profesionales con alto nivel educativo cuyas modernas carreras de ingenieros, científicos, maestros, médicos y abogados se topaban con obstáculos infranqueables en el marco del viejo orden aristocrático, o bien eran inexistentes en la estructura de los reducidos mercados. Podríamos aseverar que el gobierno zarista no era tan inerte e incompetente como se lo retrató más tarde. Desde que Rusia sucum biera ante la superioridad tecnológica de los invasores franco-británicos en la humillante Guerra de Crimea de 1853-1856, el zar Alejandro ii «el Liberta- 55 T ema C entral Rusia en la perspectiva del sistema-mundo dor» y sus sucesores habían impulsado ambiciosas reformas que permitieron mantener al país como una gran potencia e incluso expandir sus territorios en el Cáucaso y Turkestán 9 . Pero las reformas del antiguo régimen colisiona ban invariablemente con diversos tipos de oposición política. Los esfuerzos moderadamente liberales que hacía la intelligentsia de las pequeñas ciudades para extender la educación moderna y los servicios sociales hacia las zonas rurales tropezaban con los intereses creados de los terratenientes aristocráticos. La intención de fortalecer la autocracia con una impronta pomposamente oficial de nacionalismo ruso provocaba numerosos rechazos revolucionarios entre las nacionalidades no rusas. La«manía» de los ferrocarriles, promovida con entusiasmo por el conde Serguéi Yúlievich Witte desde su cartera minis terial de Hacienda, cargó con el lastre de la galopante deuda externa y la mili tancia obrera de los trabajadores calificados, mientras por otro lado ayudaba a convertir a Rusia en el exportador de cereales y materias primas que necesitaba principalmente la industria alemana 10 . El conde Witte bregaba sin pausa por negociar mejores términos comerciales con Occidente, proteger y promover las incipientes industrias rusas, fomentar la capacitación de técnicos modernos y asegurar para Rusia su porción de periferia colonial en Corea, Manchuria y China. Lejos de cumplir estos designios, Rusia sufrió otra humillante de rrota a manos de Japón –el nuevo y exótico predador imperialista–, hecho que detonó la primera Revolución Rusa de 1905. Más tarde, Lenin llamaría a estos acontecimientos el«ensayo general» para 1917, año en que un fracaso mucho mayor, en la Primera Guerra Mundial, provocó una revolución aún más grande en Rusia. A diferencia del estancado antiguo régimen, los bolcheviques no manifesta ron ni una pizca de indecisión. Los guiaba una potente ideología universalista que los convencía –no solo a ellos, sino también a sus opositores reaccionarios– de que Rusia se había puesto a la vanguardia de la revolución mundial. La entrega del poder estatal, siquiera de manera temporaria, como ocurre en la rotación democrática, estaba absolutamente fuera de cuestión, porque habría equivalido a fracasar en la misión histórica que les había tocado. Las purgas, el Gulag y la Cortina de Hierro fueron consecuencias bastante lógicas, si no inevitables, de esta noción. En realidad, los bolcheviques no hacían sino lle var adelante las reformas del conde Witte por otros medios. Si querían que su Estado sobreviviera y se convirtiera en un actor serio del sistema-mundo, 9. Valerie Bunce:«Domestic Reform and International Change in the Time of Mikhail Gorbachev and Tsar’ Alexander ii » en International Organization N o 47, invierno de 1993, pp. 107-138. 10. Robert C. Allen: Global Economic History: A Very Short Introduction , Oxford University Press, Oxford, 2011. N ueva S ociedad 253 56 Georgi Derluguian/ Immanuel Wallerstein no les quedaba otra alternativa. A fin de defenderse, la revolución tenía que volverse imperialista. Entretanto, el centro capitalista estaba desgarrado por el tremendo conflicto en torno de la sucesión de la declinante hegemonía bri tánica, que enfrentaba principalmente a las nuevas potencias en ascenso, Ale mania y eeuu 11 . Este conflicto produjo la Revolución Rusa de 1917 en primer lugar, y hacia 1945 abrió las puertas para que la Rusia soviética se convirtiera en una superpotencia victoriosa. La mayor ironía del siglo pasado es tal vez el hecho de que el capitalismo liberal haya sobrevivido al intento nazi de conquistar el mundo en gran medida gracias a la industrialización comunista de Rusia. La estrategia de construcción estatal que llamamos«leninismo» heredó muy poco del marxismo clásico, ya que en realidad se basó en la fusión de tres avances mayúsculos que habían tenido lugar en la organización contemporánea del poder estatal. El primero era el partido ideológicamente inspirado y disciplinado que fomentaba la participación política de las masas y los ascensos desde los estratos más bajos de la sociedad. El segundo era la economía in dustrial planificada de producción masiva, ya fuera lo que en una versión ca pitalista más civil se denomina«fordismo» o bien la planificación alemana de En las décadas de la guerra, que requería urbanización, edu cación y provisión de asistencia social en segunda posguerra, mucho más que después de 1917, el ejemplo gran escala. Y estas dos innovaciones –la movilización político-ideológica por un lado y la industrial por el otro– conduje ron a la tercera movilización mayúscula: soviético inspiró numerosas emulaciones en todo el la creación del ejército mecanizado de conscripción masiva 12 . mundo, concretadas bajo los diversos colores socialistas y nacionalistas n El éxito de esta triple estrategia de sarrollista quedó sellado por la victoria de 1945. En las décadas de la segunda posguerra, mucho más que después de 1917, el ejemplo soviético inspiró numerosas emulaciones en todo el mundo, concretadas bajo los diversos colores socialistas y nacionalistas. Tal vez el rápido desmantelamiento de los imperios coloniales y el resurgimiento de países del Tercer Mundo no hayan sido un resultado directo de la política 11. Peter Holquist:«Violent Russia, Deadly Marxism?: Russia in the Epoch of Violence» en Kritika: Explorations in Russian and Eurasian History vol. 4 N o 3, verano de 2003, pp. 627-652. 12. Sheila Fitzpatrick: La Revolución Rusa , Siglo xxi , Buenos Aires, 2005. 57 T ema C entral Rusia en la perspectiva del sistema-mundo exterior soviética, pero es indudable que estos desplazamientos históricos en el equilibrio del poder global no habrían sido posibles sin la existencia de la urss en la escena mundial contemporánea. Los trabajadores del centro capitalista probablemente no habrían cerrado tratos tan ventajosos después de 1945 si no hubiera sido por los temores capitalistas asociados al contexto de la Guerra Fría y a la amenaza de la alternativa comunista. Tal como la Revolución Francesa en el siglo anterior, la Revolución Rusa ter minó por significar una cosa en la escena nacional y otra muy diferente en la palestra mundial. Las consecuencias de la revolución fortalecieron con creces al Estado a expensas de los rusos comunes, en especial de las generaciones que soportaron la peor parte del gran salto estalinista hacia adelante y de la guerra mundial. La transformación revolucionaria de los poderes estatales elevó a sus revolucionarios emperadores y grandes conquistadores: a Napo león en una época y a Stalin en la otra. Pero la Revolución Rusa ejerció además un enorme impacto de transformación y liberación al cuestionar la autoridad de las fuerzas capitalistas en el sistema-mundo. ■■  Los límites del crecimiento soviético Tal como se comprobó en el más largo plazo, el éxito soviético sembró las semi llas de su propia perdición 13 . Desde el punto de vista geopolítico, después de 1945, la urss pasó a ser esencialmente corresponsable –junto con eeuu – de la pacificación duradera de la Europa ya dividida, así como de Asia hasta cierto punto. Además, al inspirar y ayudar a fortalecer a una serie de Estados en desa rrollo que prosperaron bajo el auspicio de la superpotencia en la era de la Guerra Fría, la urss contribuyó de manera significativa a la contención de disrupcio nes violentas en la periferia, que hoy resurgieron bajo la forma de movimientos fundamentalistas, señores de la guerra y mafias transnacionales. De ahí que la Guerra Fría haya representado una era de paz y prosperidad para una parte creciente de la humanidad. No obstante, la interminable carrera armamentista y el mantenimiento de los aliados«de orientación socialista» y de Estados satélites en todo el Tercer Mundo acarrearon costos a escala de verdadera superpotencia para el gobierno con sede en Moscú. La otra fuente de costos en rápido aumento estaba en el plano interno, y en verdad era un resultado directo de la industrialización exitosa. Este costo tenía tres componentes distintos que se correspondían con las tres clases sociales 13. Isaac Deutscher: Russia: What Next? , Oxford University Press, Oxford, 1953. N ueva S ociedad 253 58 Georgi Derluguian/ Immanuel Wallerstein principales de la madura sociedad soviética: la nomenklatura burocrática de funcionarios partidarios, la clase media de la intelligentsia (educadores, ingenieros, personal médico) y el grupo más grande de todos, es decir, el proletariado, que ahora incluía a los ex-campesinos de las granjas industrializadas estatales 14 . Como cualquier otra elite gobernante, la burocracia suprema era portadora de una arraigada tendencia psico lógica a afianzar un estatus especial para ella y para sus hijos, mientras se limitaba a saborear los frutos del poder con me nos temores por su vida. La célebre denuncia del estalinismo en el xx Congreso del Partido Comunista, en 1956, marcó el punto culminante en la rebelión de la nomenklatura contra los métodos terroristas que habían mantenido a sus miembros bajo control con riendas brutalmente cortas. Si bien la personali dad pendenciera de Nikita Jrushchov dramatizó la ruptura, la nomenklatura se había movido con sigilo en esa dirección desde antes de la muerte de Sta lin. Con la remoción del tosco e hiperactivo Nikita –el último líder soviético que había vivido de primera mano el romanticismo bolchevique de 1917–, la sosa y egoísta nomenklatura consiguió su versión burocrática del paraíso terrenal. Sin embargo, este logro resultó ser colectivamente irracional, incluso para ella misma. Una economía dirigida La célebre denuncia del estalinismo en el xx Congreso del Partido necesita un director supremo –con per dón de la tautología– que tome las deci siones distributivas cruciales en lugar de los mercados. En ausencia del líder, las Comunista, en 1956, marcó patologías burocráticas proliferan con ceel punto culminante en la rebelión de la nomenklatura contra los leridad en todos los rangos. La administración estatal se impregna de corrupción y se fragmenta en redes clientelares, su mergida en una inercia ciega y derrochamétodos terroristas n dora 15 . El aparato partidario, liberado de su líder, conservó la pompa pública pero casi nada de su anterior carisma. Durante los plácidos años de Leonid Brézh nev, el halo ideológico soviético parecía cada vez más patético y absurdo, incluso para los miembros de la propia nomenklatura . Pero cabe preguntarse si esta tenía alguna chance de restaurar el carisma ideológico en ausencia de un líder capaz de meterla otra vez en su horma. 14. G. Derluguian:«What Communism Was» en I. Wallerstein, Randall Collins, Michael Mann, Craig Calhoun y G. Derluguian: Does Capitalism Have a Future? , Oxford University Press, Oxford, 2013, pp. 99-130.[Edición en español en prensa, Siglo xxi , México]. 15. Peter Evans: Embedded Autonomy: States and Industrial Transformation , Princeton University Press, Princeton, 1995. 59 T ema C entral Rusia en la perspectiva del sistema-mundo Suele decirse que la urss no logró seguir el ritmo de los avances en microelectrónica y computación durante la década de 1970 debido a que estas nue vas tecnologías tenían cualidades intrínsecamente democráticas y flexibles, propias de una«sociedad de redes». Esta exageración distorsiona la realidad. Ni el Departamento de Defensa de eeuu, en cuyo marco se inventó internet, ni las afamadas corporaciones de la industria electrónica japonesa se han caracterizado precisamente por ser instituciones democráticas. La urss todavía fue capaz de lanzar el Sputnik en 1957 y de enviar al primer hombre al espacio en 1961. Los índices soviéticos de crecimiento e innovación tecnológica comen zaron a frenarse una década más tarde, precisamente cuando Moscú cayó des de las alturas de una gran economía dirigida y centralizada para sumergirse en el cenagal del cabildeo burocrático que solo busca subsidios y recompensas. La disipación del poder soviético durante la década de 1960, que convirtió al gobierno de la urss en un equilibrio oligárquico de intereses elitistas, condujo a lo que en la jerga de los economistas se describe como burdas ineficiencias en la asignación de recursos y un aflojamiento de las«restricciones presupues tarias». A diferencia de lo que había ocurrido en el anterior periodo heroicoterrorífico, las inversiones industriales soviéticas perdieron el timón y en con secuencia sus rendimientos entraron en rápida caída. Entretanto, la mayoría de los obreros soviéticos que trabajaban en las plantas industriales o en las granjas estatales también habían conseguido su«paraí so» de menor calibre 16 . Las significativas concesiones en los salarios reales que obtuvieron los trabajadores durante las décadas de 1960 y 1970 derivaban en su mayor parte de las estructuras del industrialismo soviético y los cambios demográficos. Por primera vez en siglos, los gobernantes de Rusia no contaban ya con la inagotable reserva de reclutas laborales y militares que siempre había suministrado el campesinado 17 . ¡Es notable cómo en este punto llega el abrupto final de la tradición despótica! En adelante, las nuevas gene raciones de gobernantes rusos se verían obligadas a dejar de lado la coerción para comprar la lealtad y la sumisión de sus proletarios. En el ínterin, la nue va ciudadanía soviética había adoptado con celeridad las expectativas y los estilos de vida de los profesionales modernos y los trabajadores cualificados. Este era el sentido fundamental en que se había modernizado efectivamente el otrora país agrario 18 . 16. Moshe Lewin: El siglo soviético. ¿Qué sucedió realmente en la Unión Soviética? , Crítica, Barcelona, 2006. 17. Emmanuel Todd: La caída final. Ensayos sobre la descomposición de la esfera soviética , Plaza& Janés, Esplugas de Llobregat, 1977. 18. Francis Spufford: Abundancia roja. Sueño y utopía en la urss , Turner, Madrid, 2011. N ueva S ociedad 253 60 Georgi Derluguian/ Immanuel Wallerstein Si bien es cierto que continuaba la estricta proscripción de la organización sindical, eso no podía impedir el desarrollo de tácitas negociaciones colec tivas. En los años posteriores a la abolición de los controles estalinistas, los obreros soviéticos estaban en condiciones de incrementar su capacidad de presión sobre los patrones sencillamente porque podían escapar de los empleos menos atractivos en busca de otras oportunidades laborales que les ofrecieran mejores condiciones. Otra táctica común, aunque perversa, era la reducción de la productividad laboral mediante la desaceleración del ritmo, el ausentismo o el alcoholismo 19 . El desempleo seguía siendo insignificante en los segmentos más calificados de lo que ahora emergía como el mercado de trabajo«gris». En todos los Estados de industrialización acelerada hay escasez de mano de obra calificada y costos laborales en rápido ascenso. El régimen estalinista había disciplinado a los trabajadores en buena medida mediante el terror y las exhortaciones ideológicas, y ante todo mediante la instalación ma siva de jóvenes ex-campesinos y de mujeres en la producción industrial. Hacia Hacia la década de 1960, la década de 1960, la nomenklatura ya no podía valerse de estas viejas herramientas. la nomenklatura ya no podía valerse de estas viejas herramientas. Solo quedaba comprar Solo quedaba la alternativa de comprar la sumisión de los trabajadores mediante el incremento del consumo y la tolerancia ex traoficial de ineficiencias. la sumisión de los trabajadores mediante el incremento del consumo Esta connivencia paternalista acarreaba sus propios costos allí donde la redistribución directa desde la inversión hacia el consumo era probablemente mínima. Más y la tolerancia extraoficial dañinos eran la erosión de la ética laboral de ineficiencias n y el estancamiento de la productividad que, paradójicamente, emanaban de la victoria tácita de los proletarios soviéticos en la lucha de clases contra sus patrones burocráticos. He ahí la economía política subyacente a la expresión sar cástica según la cual«ellos simulan pagarnos y nosotros simulamos trabajar». En el trasfondo, se cernía la razón última de las concesiones que la nomenklatura otorgaba a los trabajadores: el fantasma de una alianza política manifiesta entre la intelligentsia y los proletarios socialistas que pudiera materializarse en rebeliones policlasistas, como ocurrió con Solidaridad en la Polonia de 1980. 19. Stephen Crowley: Hot Coal, Cold Steel: Russian and Ukrainian Workers from the End of the Soviet Union to Postcommunist Transformation , University of Michigan Press, Ann Arbor, 1997. 61 T ema C entral Rusia en la perspectiva del sistema-mundo En efecto, el periodo posterior a 1945 también estuvo marcado por el surgi miento de otra clase social cuyas demandas trascendían por mucho la mera distensión de la dictadura estalinista. Era la nueva intelligentsia soviética, que abrigaba la esperanza de adaptar las estructuras políticas y culturales del Es tado soviético al incremento de la proporción e importancia funcional que los miembros de esta clase habían adquirido en la sociedad. Era una fuerza que encerraba la posibilidad de renovar el dinamismo económico sobre la base de aquello que en la época pasó a denominarse«revolución tecnocientífica», pero sus juveniles aspiraciones románticas y tecnofuturistas chocaban con la resistencia de la nomenklatura : se trataba a todas luces de un problema político que afectaba a todo el bloque soviético. De hecho, la rebelión que protagonizó la juventud universitaria en 1968 sacudió al mundo entero. Los miembros de la joven intelligentsia seguían siendo predominantemente socialistas en su ideología al estallar la Primavera de Praga en 1968. Solo aspiraban a tener voz y voto en la selección del personal estatal y en el debate sobre políticas. Su lema era una bravata juvenil:«¡Yo también quiero conducir, Partido!»( Partia, dai porulít! ). Huelga decir que esta pretensión llegaba a la médula de la políti ca, en directo desafío al control que ejercía la nomenklatura en todos los ámbitos, desde la educación hasta las relaciones industriales y la política exterior, al menos en lo que concernía al aislamiento forzoso de la ciudadanía soviética con respecto a los elegantes bienes extranjeros, la cultura contemporánea, los contactos personales y los viajes. La revuelta de 1968 fue reprimida con celeridad en el bloque soviético, de jando una cantidad sorprendentemente baja de víctimas según el parámetro de lo que había sido la resolución bolchevique en estas instancias: es que la nomenklatura se había vuelto muy cauta. Pero la secuela de la repre sión ocasionó costos de enorme magnitud. La esclerosis del régimen soviético en su etapa tardía, personificada en Brézhnev, no era una condición médica. Lo cierto era que los gobernantes soviéticos habían clausurado el emergente ruedo público, junto con todo el bagaje de inventiva, energía social y tal vez incluso legitimidad renovada que aquel podía generar. Solo quedaban la hipocresía, el retiro a la vida privada, la apatía y el cinismo 20 . Tales costos son casi imposibles de cuantificar. Sin embargo, sus efectos inmensamente dañinos y perdurables saldrían a la luz con el catastrófico fracaso de la perestroika y el capitalismo brutalmente«salvaje» que emer gió como consecuencia. 20. Alexei Yurtchak: Everything Was Forever, Until It Was No More , Princeton University Press, Princeton, 2007. N ueva S ociedad 253 62 Georgi Derluguian/ Immanuel Wallerstein Los círculos de la intelligentsia disidente se volvieron entonces hacia las dos ideologías radicales que habían sido un anatema para la burocracia soviética: el nacionalismo y el individualismo de mercado neoliberal. En el colmo de la Los círculos de la ironía, ambas ideologías eran radicales solo en oposición al comunismo internacionalista. intelligentsia disidente se volvieron entonces hacia las dos ideologías radicales que habían Y como era de esperarse, el nacionalismo y el neoliberalismo eran las ideologías dominantes del sistema-mundo. Ofrecían una salvación a los miembros de la nomenklatura , quienes tras la siguiente conmoción polítisido un anatema para la burocracia soviética: el nacionalismo y el individualismo de ca de 1989 dejaron de ser funcionarios co munistas para transformarse en magnates capitalistas y gobernantes soberanos de las entidades nacionales separatistas. Por otra parte, esta súbita conversión sacrificó las mercado neoliberal n ventajas geopolíticas y económicas que ofrece la posición de superpotencia, que a todas luces habrían abierto las puertas para que la urss pasara a formar parte del centro capitalista en lugar de sumarse a su periferia. ■■  Retroceso hacia la periferia La mirada retrospectiva tachó a la perestroika de episodio vergonzante que era preciso excluir del debate serio. Eso nos parece peligroso, porque indica que no se han aprendido las lecciones. Pero, ahora bien, ¿cuáles son esas lecciones? En la década de 1960, la composición social y los avances tecnocientíficos de la urss comenzaron a verse a tono con sus homólogos occidentales más avanzados. Sin embargo, los logros que profundizaban la«modernidad» y el«desarrollo» chocaban con la intransigencia de la nomenklatura , preocu pada por las consecuencias políticas de la nueva asertividad que mostraban los miembros de la intelligentsia y los trabajadores cualificados. Además, la Guerra Fría suministraba argumentos contundentes a los jefes del complejo militar-industrial soviético, que conservaban en sus manos el control de la ciencia y la tecnología. Pero la Guerra Fría tenía su propia dinámica. En la década de 1970, eeuu se vio repentinamente debilitado por la combinación de la derrota en Vietnam, el malestar interno y la crisis económica. Entretanto, Europa occidental y Ja pón se habían recuperado por completo de las devastaciones bélicas y habían 63 T ema C entral Rusia en la perspectiva del sistema-mundo devenido fuertes rivales económicos de eeuu . Como era previsible, comenza ron a ejercer presiones en pos de convertirse en actores más independientes dentro de la política mundial, incluyendo la distensión de la Guerra Fría en sus fronteras y el derecho a entablar relaciones comerciales directas con los países comunistas. Moscú se mostraba muy interesada en estas proposicio nes, que le darían acceso a préstamos extranjeros, bienes de consumo y, por sobre todo, tecnologías productivas. A cambio, los europeos occidentales y los japoneses buscaban acceso a los recursos naturales del bloque soviético, la potencial vastedad de sus mercados y la mano de obra capacitada, aunque todavía comparativamente mal paga. Como era de prever, la distensión de los años 70 se topó con la oposición de influyentes facciones de las elites de ambas superpotencias, que corrían el riesgo de salir perdiendo en ese contexto: el complejo militar-industrial-ideo lógico soviético y sus homólogos«guerreros fríos» al otro lado del Atlántico. Desde ambos lados se intentó descarrilar el proceso de distensión Este-Oeste, e incluso se provocó una breve recaída en la Guerra Fría a principios de los años 80. No obstante, los beneficios económicos de la paz se veían demasiado buenos para renunciar a ellos. El cambio generacional en el gobierno con sede en Moscú, epitomizado por Mijaíl Gorbachov, ayudó a desbloquear el proce so de acercamiento. El presidente Ronald Reagan correspondió adoptando una actitud realista ante la declinante influencia de eeuu entre los fortalecidos aliados europeos. Por un momento pareció que se abría el camino hacia una inclusión honorable y bastante generosa de la urss en el corazón de las redes capitalistas de poder, riqueza y prestigio. Lo que en realidad buscaba Gorbachov era una alianza política entre varias clases diferentes, situadas tanto fuera como dentro de las fronteras soviéticas. En el exterior, sus nuevos amigos eran los capitalistas de Europa occidental, con una visión más realista, a los que Gorbachov prometía poner a salvo de la vieja amenaza comunista, liberar de la tutela estadounidense y asociar en el control compartido de los mercados que emergían en los países comunistas(China todavía no contaba para ellos como un actor serio). En el frente interno, Gorbachov apuntaba a reforzar la nomenklatura reformista en las industrias avanzadas contra las facciones más provincianas y conservadoras. Puesto que Gorbachov era un integrante más en la larga sucesión histórica de gobernantes modernizadores rusos, su trato con las elites opositoras era prácticamente estalinista: una revolución desde arriba, instaurada a través de una purga de cuadros, al amparo de una estridente campaña ideológica y denuncias públicas. He ahí la célebre glásnost –«debate abierto»–, tal como lo N ueva S ociedad 253 64 Georgi Derluguian/ Immanuel Wallerstein denominó el propio Gorbachov. Los burócratas situados en el extremo recep tor de la glásnost se quejaban de que antes los diarios se habían usado para aplastar moscas, pero los diarios de la glásnost se usaban para«aplastar seres humanos», refiriéndose a ellos mismos. El público masivo que terminó por convertirse en promotor entusiasta de la campaña impulsada por Gorbachov estaba formado por los mismos especialistas y miembros de la intelligentsia cuyas aspiraciones se habían mantenido bajo riguroso control desde 1968. En este sentido, la perestroika de 1989 fue la continuación desde arriba de las re voluciones que habían sacudido todo el bloque soviético en 1968 21 . O al menos esas eran las intenciones de Gorbachov. Pero después, Pero después, Gorbachov perdió la pelota. La Gorbachov perdió la pelota. La perdió cuando el partido perdió cuando el partido estaba bastante avanzado y la victoria parecía cercana. El Gorbachov que cayó en desgracia en 1991 hoy oscurece sus logros de los años anteriores, y esos logros fue estaba bastante avanzado y la victoria parecía cercana n ron nada menos que extraordinarios. Occidente estaba dispuesto a aceptar que Moscú reorde nara la geopolítica posterior a 1945 casi sin ayu da. El resultado habría sido un poderoso nuevo bloque que abarcara toda Europa continental en torno del eje Moscú-París-Berlín. A la futura alianza paneuropea y su corres pondiente mercado, Moscú contribuía con el«obsequio» de la reunificación alemana, que no podía ser rechazada. Pero cabe preguntarse qué habría sido de la hegemonía estadounidense en ese contexto. Gorbachov también se vio obligado a aprender y a aceptar muchas realidades que eran nuevas e inesperadas para él. Pero aprendía rápido 22 . Accedió a soltar las repúblicas bálticas, una pérdida menor en el panorama más amplio, e incluso aceptó la fragmentación facciosa del Partido Comunista de la Unión Soviética( pcus ), su plataforma original para el poder político pero, al mismo tiempo, una limitación de grandes proporciones. La clave del éxito –y a la vez su mejor carta– era el mantenimiento del control sobre el voluminoso Estado soviético, con todos sus recursos. No cabe duda de que además pesaron las contingencias adversas, como la caída coyuntural en las rentas petroleras, pero en el cuadro más amplio esas circunstancias no podían resultar por sí 21. Vladislav Zubok: Un imperio fallido. La Unión Soviética durante la Guerra Fría , Crítica, Barcelona, 2008. 22. Stephen Kotkin: Armageddon Averted: The Soviet Collapse, 1970-2000 , Oxford University Press, Oxford, 2003. 65 T ema C entral Rusia en la perspectiva del sistema-mundo solas fatales. También hubo contingencias afortunadas, como la calma rela tiva en Polonia, el escandaloso aterrizaje de un piloto alemán amateur en la Plaza Roja de Moscú o el fracaso militar en Afganistán, que desacreditó a los jefes militares soviéticos. Habida cuenta de todo, tuvo que ser un error contin gente de cálculo político en medio de limitaciones estructurales. Gorbachov se había embarcado en un juego en extremo complejo y rápidamente cambiante, de múltiples frentes. Aun así, su derrota no pareció predeterminada. Gorbachov suele ser considerado un temerario reformador liberal, pero en rea lidad fue un conservador. Su meta era preservar la urrs como potencia de gran envergadura, con las necesarias concesiones en lo tocante a la reducción de cos tos, y transformar la nomenklatura en un cuerpo de tecnócratas capitalistas cómodamente instalados en las grandes corporaciones estatales abiertas al capital extranjero a través de empresas conjuntas. Esta estrategia habría fortalecido la posición de la antigua elite comunista frente a sus socios occidentales, y en espe cial frente a su propia población. Si la perestroika hubiera llegado a buen puerto, el resultado no se habría visto muy diferente al de Europa occidental y Japón en las décadas de posguerra. De ahí la intuitiva afinidad entre los más altos tecnó cratas soviéticos y sus homólogos de Francia, Italia, Alemania y Japón, pero tal vez menor frente a las corporaciones privadas estadounidenses. Uno termina por preguntarse si en tales circunstancias la versión neoliberal angloestadounidense del capitalismo habría triunfado con tanta facilidad como en efecto lo hizo durante los años 90, tras el colapso soviético. Las limitaciones estructurales de la perestroika fueron la relativa escasez de apoyo efectivo con capacidad de organización propia de los grupos sociales que nucleaban a sus potenciales beneficiarios, es decir, la nomenklatura de la reforma y los especialistas capacitados. La temprana represión de las energías sociales a fines de los años 60 agregaba otra fuente de limitaciones, más inmediata que los remotos legados de la tradición despótica rusa o del estalinismo, que hacía tiempo habían quedado desbaratados por el éxito del desarrollismo soviético. Las comparaciones con otros Estados comunis tas nos servirán para apuntalar el argumento. Ante todo, descartemos una analogía anacrónica. La urss no podía seguir a la China de Deng Xiaoping porque ya no era un país agrario. Era una ingenuidad ideológica, o algo aún peor, equiparar el complejo industrial so viético, inmenso y tecnológicamente interconectado, con las elementales ma quilas rurales del Este asiático. Soltar a los técnicos y obreros industriales soviéticos habría equivalido a convertirlos en técnicos y obreros desemplea- N ueva S ociedad 253 66 Georgi Derluguian/ Immanuel Wallerstein dos, obligados a rebuscarse la vida con el comercio insignificante o, como ocurrió masivamente durante los años 90, a perecer de a millones en una verdadera epidemia de muertes prematuras. Una ironía central de la situa ción soviética era el hecho de que una transición exitosa a los mercados debía ser cuidadosamente concebida y supervisada por planificadores au torizados. Por otra parte, a diferencia de Hungría, donde desde fines de los años 60 los gerentes socialistas habían recibido permiso para embarcarse en diversas empresas conjuntas con firmas capitalistas occidentales, los gerentes indus triales soviéticos, constreñidos por el secretismo de la Guerra Fría, tenían escasa experiencia en estas cuestiones como para apreciar de inmediato las oportunidades de la perestroika y comenzar a proyectar sus aspiraciones de hacer carrera en el movimiento de reforma. Y a diferencia de Polonia y Che coslovaquia, con su memoria reciente de movilizaciones masivas, las apti tudes políticas y las redes organizativas de la intelligentsia soviética seguían siendo muy limitadas. Es cierto que en la esfera pública había una gran can tidad de activismo simbólico, fomentado por la glásnost y proveniente en su mayor parte de celebridades intelectuales y periodísticas, pero aún no basta ba para llegar al grueso de la población en pos de un apoyo sostenido. Tales alianzas de la intelligentsia con estratos populares más amplios y unos pocos elementos desertores de la nomenklatura comenzaron a emerger como fuerza política creíble hacia 1989. Por entonces, el último secretario general, cayendo en un error común de los reformadores autoritarios, se veía cada vez más desorientado. Siempre temiendo con buenas razones una reacción violenta, Gorbachov demoró demasiado en abrazar los ascendentes movi mientos sociales. Mientras se resistía a hacerlo, depositó una esperanza exce siva en su prestigio internacional y en los préstamos extranjeros, en la vana expectativa de que ello le permitiera capear la creciente tormenta y lograr resultados económicos tangibles que lo probaran capaz en el corto plazo. Pero los préstamos extranjeros rara vez han ayudado al desarrollo de país alguno, y menos todavía en plena desorganización estatal, en tanto que los precios del petróleo cayeron demasiado bajo a mediados de los años 80. Como era de es perar, los socios occidentales aprovecharon el drástico debilitamiento de la po sición moscovita para arrancarle concesiones onerosas, o bien, sencillamente, optaron por esperar a ver qué ocurría. Tras el golpe de agosto de 1991 y la incapacidad de Gorbachov para hacer una demostración de fuerza, la antes inerte y obediente mayoría de la nomenklatura 67 T ema C entral Rusia en la perspectiva del sistema-mundo se atrevió por fin a actuar por su cuen Tras el golpe de agosto ta. Esta desesperada acción defensiva se tradujo en una panoplia de improvisaciones azarosas con miras a asegurarse la supervivencia en el más corto plazo de 1991 y la incapacidad de Gorbachov para hacer una demostración de posible. Rompiendo los perdurables ta búes soviéticos, la nomenklatura desplegó tres estrategias, apropiándose preventi vamente de las demandas que elevaban fuerza, la antes inerte y obediente mayoría de la nomenklatura se atrevió por los movimientos sociales opositores: las elecciones parlamentarias, la privatiza fin a actuar por su cuenta n ción de empresas estatales y la soberanía nacional. Puesto que los miembros de la nomenklatura todavía controlaban en muchas situaciones los recursos organizacionales y activos económicos del Estado en el nivel de su jurisdicción administrativa inmediata, estaban en condiciones de usar las elecciones con el fin de impulsarse hacia la presidencia del Parlamento o del país. Las privati zaciones contribuyeron a la creación de pistas seguras de aterrizaje, al cultivo de clientelas y muy pronto también a un fabuloso enriquecimiento. En último lugar, aunque no menos importante, la independencia nacional de las repú blicas soviéticas fue aprovechada para atrincherar a los gobernantes locales contra otra purga procedente de Moscú y convertir en populismos oficiales las nacientes movilizaciones populares de las intelligentsias nacionales. Entre 1990 y 1992, la nomenklatura se abocó a desensamblar la urss , ya fuera en repúblicas y provincias o en empresas y sectores industriales. La pérdida de integridad estatal y económica condujo a una proliferación rampante de patologías burocráticas que nunca habían estado ausentes en el pasado soviético. Pero ahora la sola escala marcaba una diferencia cualitativa. Un turbio clientelismo devino el más importante o incluso el único principio organizativo de una política en cuyo marco los réditos de la corrupción pasaron a ser la principal forma de recompensa y control. Era la situación que los académicos weberianos denominan«neopatrimonialismo». Pero además surgieron dos instituciones adicionales de control y extracción en las zonas donde la supervisión legal era poco factible o indeseable: el crimen organizado y los empresarios oligarcas 23 . Estas eran en realidad nociones coin cidentes en los estadios tempranos de la desintegración, cuando se desplegó 23. Steven Solnick: Stealing the State: Control and Collapse in Soviet Institutions , Harvard University Press, Cambridge, 1998; David Woodruff: Money Unmade: Barter and the Fate of Russian Capitalism , Cornell University Press, Ithaca, 1999; Venelin I. Ganev: Preying on the State: The Transformation of Bulgaria after 1989 , Cornell University Press, Ithaca, 2007. N ueva S ociedad 253 68 Georgi Derluguian/ Immanuel Wallerstein un arsenal de fuerza bruta y vínculos corruptos para crear oportunidades de negocios. El escape de la nomenklatura hacia las privatizaciones y el separatismo nacionalista después de 1991 tuvo un resultado muchísimo más dañino que la represión de las rebeliones juveniles a manos de la esclerótica nomenklatura brezhnevista de 1968. Los Estados sucesores e incluso la Rusia de Yeltsin, drásticamente disminui dos, no podían abrigar la menor esperanza de recibir una invitación a formar parte del centro, ya que no estaban en condiciones de mantener la coordinación e inversiones industriales, la ciencia, la educación y los servicios sociales –o bien, para el caso, la fuerza militar y la influencia diplomática– en el nivel que había alcanzado la urss . Imaginar que tales Estados puedan normalizarse bajo el imperio de la ley es pura fantasía. El propio Estado funciona como la fuente principal de ganancias –o incluso la única viable– y como palestra de la com petencia empresarial, invariablemente sucia y violenta. Las exhortaciones más estridentes a imponer la ley o castigar a los«peces gordos» suelen provenir de aquellas facciones de la elite que momentáneamente se encuentran del lado perdedor. Sin embargo, una vez que llegan al poder mediante alguna suerte de golpe o«revolución de color» 24 , cosa que ocurre con frecuencia porque los Esta dos son relativamente débiles, estos antiguos opositores descubren que el sistema corrupto puede resultar demasiado difícil de modificar y que en realidad les vie ne bien para obtener medios de control político y enriquecimiento personal. La dinámica negativa tiende a reforzarse a sí misma porque convierte cualquier empresa productiva en un emprendimiento demasiado precario y poco rentable. El locus de la acumulación se desplaza entonces perdurablemente hacia el saqueo, mediante el abuso de los cargos estatales y las alianzas de agentes locales de empresas multinacionales con grandes intereses extranjeros que pueden organizar su propia protección. Es lo que podríamos llamar«trampa de la periferización», un panorama que conocemos desde hace tiempo por las experiencias de muchos Estados del Tercer Mundo a los que hoy se sumaron los fragmentos del difunto Segundo Mundo. Lejos de acercar a la urss a los países centrales, la caótica des aparición del Estado soviético lanzó sus fragmentos reculando hacia la periferia. ■■  ¿Resurgimiento? Hacia el año 2000, todo indicaba que Rusia continuaría sumergiéndose en niveles de desorden y cleptocracia que traían reminiscencias del Zaire de 24. Se les dio el nombre de«revoluciones de colores» a varias revoluciones en el antiguo espacio soviético con discursos democráticos prooccidentales, como las de Georgia o Ucrania[N. de la T.]. 69 T ema C entral Rusia en la perspectiva del sistema-mundo Mobutu Sese Seko. Sin embargo, no dejaba de ser una ex-superpotencia, con ambiciones, personal y recursos suficientes para evitar una vergüenza com pleta. Vladímir Putin, un vigoroso joven coronel del servicio de seguridad exterior, llegó al poder en una suerte de autogolpe concebido para proteger de la persecución o de un sino aún peor a un Yeltsin ya muy desmejorado físicamente, así como a su familia supuestamente enriquecida en magnitudes fabulosas. Putin ha demostrado ser leal, implacable con sus enemigos, pero también políticamente lúcido y desprovisto de la menor ilusión con respecto a la bondad de las intenciones liberales estadounidenses. Se ha comportado invariablemente como un soldado que sobrevivió a la derrota y busca oportunidades para presentar batalla otra vez 25 . Primero las encontró en los crecien tes precios del petróleo y después en las trampas en que Washington se dejó caer voluntariamente en Oriente Medio y en el resto del mundo. La contraofensiva de Putin todavía está en pleno desarrollo y –tal como ocu rre en toda lucha compleja y prolongada– su resultado no es predecible. En la conclusión nos limitaremos a enunciar nuestras observaciones sobre la estraPutin procede de forma tegia de Putin y sus posibles objetivos. En ambos aspectos, diferimos de la opinión prevalente hoy en día. enérgica y en ocasiones dominante, pero también es evasivo y no En la esfera política, Putin procede de forma enérgica y en ocasiones dominante, pero también es evasivo y no llega a mostrarse verdaderamente autoritario n llega a mostrarse verdaderamente autoritario, tal como lo demostró al ceder facultades presidenciales a su joven copiloto civil Dmitri Medvédev duran te el periodo 2008-2012 para atenerse a los cánones constitucionales. Los co mentaristas ven demasiados fantasmas en la formación profesional de Putin como espía internacional. Cualquier gobernante actual de Rusia, haya sido o no un espía, habría debido proceder de manera similar si quisiera actuar con independencia en la esfera mundial. Lamentablemente, mientras se continúe identificando la democratización con el consenso liberal de Washington, Pu tin o sus sucesores tendrán motivos reales para suprimir las organizaciones no gubernamentales y los medios alternativos de prensa que sean financia dos por fundaciones extranjeras o por los resentidos oligarcas locales. Lo mis mo se aplica al«clima de negocios» en Rusia, que, como lamentan los críticos liberales, permanece adverso a las grandes empresas que escapen al control 25. Samuel Huntington: El soldado y el Estado [1957], Círculo Militar, Buenos Aires, 1964. N ueva S ociedad 253 70 Georgi Derluguian/ Immanuel Wallerstein de Putin. A semejanza de los bolcheviques, Putin considera que su misión es demasiado importante para dejarle margen al liberalismo. Los comentaristas estadounidenses que ven el mundo a través de sus propios anteojos sumamente ideológicos tachan de ideológica la política exterior de Putin, retratándolo como un enemigo de la libertad y un amigo de los dicta dores. En realidad, Putin se ha mostrado flexible y oportunista en su elección de aliados y su posicionamiento en cuestiones internacionales. En años recien tes, Moscú buscó un terreno común con la India y China o con Irán e Israel al mismo tiempo. La política exterior rusa no parece particularmente ideológica. Lo que sí concuerda con los hechos observados es la resolución de Moscú de hacerle frente a Washington en el mundo dondequiera que sea posible. La guerra que estalló súbitamente en Ucrania en 2014 se convirtió en la cri sis internacional más difícil y potencialmente peligrosa desde el final de la Guerra Fría. Pero salta a la vista la asiduidad con que Moscú se esmera por permitir que Europa occidental permanezca relativamente al margen, así como el extremo cuidado con que los europeos, en especial Alemania, han evitado perjudicar sus vínculos políticos y económicos con Moscú. Estas no son meras tácticas. Paradójicamente, este ruso conservador y nacionalista de gran potencia se aproxima más al bienintencionado reformador Gorbachov que a ninguna otra personalidad que se haya puesto al frente del Kremlin durante el siglo pasado. La mejor alternativa de Rusia para mantenerse como una potencia importan te y«desarrollada» sigue siendo la construcción de un bloque económico y geopolítico con Alemania, Francia y el resto de Europa continental. Las moti vaciones europeas para avanzar en esta alianza también son las mismas que existieron durante la distensión y la perestroika de Gorbachov: recursos, mer cados e independencia geopolítica con respecto a eeuu . La guerra ucraniana podría estropear durante una generación más la posibilidad de lograr una Europa más grande y más autónoma 26 . Como vemos, lo que se juega en este conflicto va mucho más allá de la esfera local. Pero el hecho de que haya tanto en juego para varios Estados poderosos, por otra parte, nos permite abrigar la esperanza de que la contienda ucraniana sea contenida más temprano que tarde. Por mucho que las altas esferas de Washington insistan en proteger por cualquier medio la«libertad» en Ucrania, eeuu , en visible decadencia, ya no es tan influyente como antes. He ahí nuestra predicción a corto plazo. 26. I. Wallerstein: La decadencia del poder estadounidense: Estados Unidos en un mundo caótico [2003], Era/ Trilce/ Txalaparta/ lom , México, df -Montevideo-Tafalla, Esp.-Santiago de Chile, 2005. 71 T ema C entral Rusia en la perspectiva del sistema-mundo La predicción a más largo plazo se condice con nuestra comprensión de que el sistema-mundo está dotado de estructuras perdurables que configuran la acción humana, al menos mientras continúe existiendo el sistema-mundo ac tual. Hace ya varios siglos que Rusia intenta a toda costa mantenerse como un Estado importante en el sistema-mundo moderno, pero en 1991 sufrió un terrible revés. Los esfuerzos por superar sus consecuencias reinstauran hoy muchos rasgos familiares del Estado ruso, en especial las tendencias a la cen tralización autoritaria y a la autoafirmación geopolítica. Pero las estructuras también cambian, aun cuando lo hagan con demasiada lentitud desde el punto de vista de la vida humana. Los brutales medios de movilización que usaron en el pasado los zares reformistas y los revolucionarios bolcheviques ya estaban agotados a mediados del siglo xx . A un alto costo, Rusia había dejado de ser un imperio agrario con un campesinado numeroso y explotado sin piedad, para transformarse en una sociedad industrial moderna basada en una intelligentsia , especialistas capacitados y trabajadores calificados que estaban en una posición mucho mejor para defender sus derechos. Vimos esta autoafirmación durante la perestroika y, más recientemente, en las rebelio nes y contrarrebeliones ucranianas, cualesquiera fueran los colores ideológicos y políticos que terminaran adoptando. La vemos hacer erupción en Rusia a dia rio en torno de diversas cuestiones de relevancia local. De hecho, puede decirse que la motivación más importante tras el revanchismo de Putin es la opinión popular de su país antes que la política exterior: los rusos se niegan a vivir en un país periférico. Pero cabe preguntarse cuál es la salida. La transformación soviética formó parte de una transformación social más amplia y aún vigente que abarcó la totalidad del sistema-mundo. China es el único país grande donde esa transformación se encuentra ahora en pleno apogeo. En el planeta quedan cada vez menos lugares con un campesinado grande y todavía explotable. Ahora bien, ¿qué ocurre con el sistema-mundo moder no cuando alcanza el punto de inflexión en el que ya es demasiada la gente que afirma su deseo de no vivir en la periferia? La política popular del mundo emergente ¿pasará a ser predominantemente socialdemócrata, nacionalista o algo más que aún queda por inventar? Lenin –quien, le guste a quien le guste, sigue siendo el mayor político de la his toria rusa– dijo que lo que ocurre en Rusia podría estar mostrando algo impor tante sobre el futuro del mundo. Rusia cambiará con el mundo, pero el mundo también cambiará con Rusia. He ahí apenas una de las razones para continuar prestando atención al más excéntrico de los países semiperiféricos. El modelo Putin: de la normalización política a la crisis de Ucrania B oris K agarlitski Vladímir Putin –en el poder desde hace 15 años– se ha sostenido sobre la ideología y la consigna de la estabilidad. Los ingresos petroleros le permitieron políticas de estímulo al consumo que fueron creando una clase media de nuevo tipo. El modelo Putin se basa en una«democracia dirigida», que repuso el rol del Estado frente a las peleas intraoligárquicas de la era Yeltsin y logró cierta estabilidad. La tesis central de este artículo es que una crisis similar a la que se estaba gestando en Rusia estalló primero en Ucrania y modificó el escenario político, al provocar un enfrentamiento con Occidente y poner en primer plano lemas de«dignidad nacional». S e suele considerar a Rusia como un país que ha sufrido la crisis económica mundial menos que otros. En verdad, en 2008 el país sobrevivió a una violenta depresión, en la cual la caída de la producción resultó más signifi cativa que en la mayoría de las economías desarrolladas. Sin embargo, ya al año siguiente comenzó un periodo de crecimiento, aunque bastante limitado. A esta recomposición contribuyeron las moderadas medidas keynesianas, Boris Kagarlitski: sociólogo e historiador. Es director del Instituto de Estudios sobre Globali zación y Movimientos Sociales( igso ), con sede en Moscú. Entre 1990 y 1993, fue diputado del Consejo Municipal de Moscú. Recibió el Deutscher Memorial Prize por su libro The Thinking Reed: Intellectuals and the Soviet State (Verso, Londres, 1988; hay edición en español: Los intelectuales y el Estado soviético , Prometeo, Buenos Aires, 2006). Palabras claves: crisis, estabilidad, oligarcas, Vladímir Putin, Víktor Yanukóvich, Rusia, Ucrania. Nota: traducción del ruso de Fulvio Franchi. 73 T ema C entral El modelo Putin: de la normalización política a la crisis de Ucrania destinadas a estimular la demanda. Estas medidas, además, fueron dictadas no solo por la tendencia del gobierno a alejarse de la habitual ortodoxia neo liberal, sino por el temor a la insatisfacción de la población que se reveló a fines de 2011. En las condiciones en que se desencadenaron manifestacio nes de protesta en Moscú y San Petersburgo, los círculos dirigentes no se arriesgaron a llevar a cabo un conjunto de medidas antisociales planeadas con anterioridad, que amenazaban con ampliar seriamente la cantidad de insatisfechos. Como resultado de estos estímulos, la economía rusa mostró en 2012 resul tados relativamente razonables, lo que, como algo extraordinario, atrajo la atención de Europa occidental, donde se desencadenaba una crisis financiera. El nivel de vida y la ocupación también se recuperaron relativamente rápi do. Una cuestión diferente es hasta qué punto resultaron serios los«daños» ocasionados por la crisis a la propia estructura de la sociedad y del Estado. La recomposición de la economía ocultó las contradicciones estructurales, y la tranquilidad política relativa, después del declive de las protestas de 20112012, enmascaró la modificación radical en la correlación de las fuerzas so ciales y el potencial creciente en la sociedad para un estallido nuevo y mucho más serio. ■■  El«diálogo social» de Vladímir Putin Las manifestaciones de los años 2011 y 2012 suelen ser leídas como una pro testa de la clase media, que está irritada contra el gobierno autoritario de Vla dímir Putin y aspira a la democratización del sistema político. Sin embargo, la clase media de Moscú y San Petersburgo, que constituyó el caldo de cultivo fundamental de la protesta, fue precisamente un producto de la política de Putin, edificada sobre el estímulo al consumo debido al crecimiento de los in gresos del petróleo. La política tributaria del gobierno, excesivamente liberal en relación con las grandes empresas, y la disposición del Estado a cerrar los ojos frente a los llamados«esquemas grises», mediante los cuales las empre sas medianas y pequeñas evadían el pago de impuestos, crearon las condi ciones para cierta redistribución del ingreso en provecho de la clase media. Como en las organizaciones estatales, también en las corporaciones privadas creció rápidamente la cantidad de colaboradores con funciones indefinidas y altas retribuciones. Surgió una capa de gerentes, consultores, expertos, repre sentantes de una«clase creativa», que en su momento crearon una demanda de servicios específicos, comenzando por el negocio del turismo, que creció velozmente, y terminando por proyectos culturales y de entretenimiento de N ueva S ociedad 253 74 Boris Kagarlitski toda clase. Primero en Moscú y San Petersburgo, y después en otras grandes ciudades, comenzaron a aumentar rápidamente los precios de los inmuebles. Esto, a su vez, estimuló un boom de la construcción, que estuvo acompañado por la escasez cada vez más aguda de viviendas en el sector de las edificacio nes de«clase económica»: la abrumadora mayoría de los nuevos edificios es taban proyectados para clientes ricos, y el viejo fondo de viviendas soviético caducaba y era sustituido por viviendas más caras, para las cuales la gente no tenía suficiente dinero. Aunque la crisis de 2008 llevó a una drástica reducción de la ocupación y de los ingresos de la clase media de las capitales 1 , el shock no fue continuo ni profundo. Durante los últimos dos años, estos grupos fueron recuperando su posición anterior e incluso la consolidaron. Así y todo, la crisis demos tró que el nivel alcanzado y la calidad de vida no estaban garantizados para ellos. Además, el alza de precios, que prosiguió en 2010, aventajó claramente el incremento de los salarios. En la clase media creció una particular tensión social, más vinculada a la desconfianza hacia el futuro que a sus problemas más inmediatos. La irritación parecía dirigida sobre todo contra el Estado, que gastaba demasiado dinero en la ayuda a los pobres, programas sociales, industrialización, defensa, etc., en lugar de crear condiciones favorables para el florecimiento de esa«clase creativa». La situación con los gastos sociales también resultó muy contradictoria. Pese a su visión filantrópica, el gobierno lograba destinar cada vez más fondos al apoyo de programas sociales y elevaba así el nivel de vida de las capas más pobres de la población, de los jubilados, de los médicos, de los maestros y de los empleados estatales, que en los años 90 llevaban una vida miserable. Semejante munificencia se explicaba por los ingresos, que crecían constantemente, gracias a la venta de petróleo y otros combustibles. Como resultado, el aumento de los gastos sociales no redundó para las grandes empresas en una carga tributaria demasiado pesada, aunque los ideólogos empresariales, se entiende, afirmaran lo contrario. La consigna y la ideología del gobierno de Putin –tanto en su función de presidente como de primer ministro– fueron la«estabilidad» 2 . En el plano político, el sistema de gobierno constituido fue a menudo considerado una 1. Moscú y San Petersburgo[N. del E.]. 2. Putin ejerció la Presidencia de Rusia entre 2000 y 2008 y regresó al cargo en 2012; en el ínterin, ocupó el cargo de primer ministro, con Dmitri Medvédev –su«delfín»– a la cabeza del Poder Ejecutivo[N. del E.]. 75 T ema C entral El modelo Putin: de la normalización política a la crisis de Ucrania «democracia dirigida». Por un lado, estaban presentes los signos externos de un gobierno formalmente democrático, desde la competencia de candidatos en las elecciones hasta una efectiva libertad de palabra que no influyó de nin guna manera en el accionar del gobierno. Los ingresos petroleros parecían suficientes para satisfacer a todos, aunque no en igual medida. Otro logro importante de la época de Putin fue la estabilización de la elite. El gobierno tuvo éxito en poner fin a la guerra entre clanes que desgarró a la oligarquía rusa en la década de 1990. Se celebró un principio de compromi so coercitivo: el Estado estaba dispuesto a considerar los intereses de todos los grupos, a condición de que estos respetaran determinadas reglas de jue go. Los oligarcas que no accedían a obedecer esas reglas eran sometidos no solo a represión por parte del poder, sino, lo que no es menos importante, al ostracis El desgraciado destino mo por parte de sus colegas de negocios. El desgraciado destino de los millonarios Vladímir Gusinski, Mijaíl Jodorkovski y Boris Berezovski(fallecido en 2013) –cuyos nego cios abarcaban petróleo, banca, mass media y otros rubros estratégicos– no fue ajeno a esos cambios. Estos tres empresarios inte graban el grupo de las personas más influyentes en los años de gobierno de Boris Yeltsin y no quisieron resignar sus poside los millonarios Vladímir Gusinski, Mijaíl Jodorkovski y Boris Berezovski no fue ajeno a esos cambios. Los tres tuvieron que emigrar y Jodorkovski, además, pasó diez años ciones de privilegio en tiempos del nuevo presidente. De modo que fueron socavan en la cárcel n do la lógica del compromiso general que radicaba en la base del«sistema Putin». El resultado del enfrentamiento fue previsible: los tres tuvieron que emigrar y Jodorkovski, además, pasó diez años en la cárcel. En el contexto del crecimiento de los precios del petróleo, se incrementaron también las cotizaciones de las compañías rusas en las bolsas nacionales y extranjeras. La exclusión de la escena del sector«indisciplinado» de la comu nidad de las grandes empresas hizo posible una transformación estructural del capitalismo ruso, que rápidamente pasó de una fase oligárquica a una fase corporativa. La personalidad del emprendedor significaba cada vez me nos, por lo que el potencial de la organización y los recursos de las compañías jugaban un rol cada vez mayor. La burocracia económica despersonalizada ocupó el lugar de los coloridos capitalistas mafiosos de la época de Boris Yelt sin. El rol creciente en la formación de una nueva cultura corporativista lo N ueva S ociedad 253 76 Boris Kagarlitski jugaron las compañías cuasi-estatales, donde un grupo de funcionarios cap turó sus órganos directivos. Así, las relaciones de Rusia con Ucrania y Bela rús se sometieron en gran medida a los intereses de la compañía Gazprom, sumamente interesada en los mercados y las posibilidades de tránsito a través de esos países. Con todo, cada vez que a Gazprom le surgen problemas con uno u otro gobierno, el conflicto pasa al nivel internacional. Esto se relaciona en igual medida con la orientación prooccidental promovida por Ucrania y con la orientación tradicionalmente prorrusa de Belarús. ■■  Estabilidad y crisis La política de compromisos llevada adelante por el gobierno de Putin parecía funcionar de un modo efectivo no solo en un periodo de crecimiento económico sino, hasta cierto límite, en años de crisis como 2008 y 2009. Sin embargo, el crecimiento de las ganancias corporativas y del consumo individual ocuLa descomposición de la ética ciudadana y rrió en el contexto de un catastrófico déficit de inversiones, desgaste de equi pamientos, deterioro de la infraestruc la descolectivización de la sociedad alcanzaron niveles tales que comenzaron tura del transporte, degradación de la educación, insuficiencia creciente de cuadros calificados en la producción y creciente desfase tecnológico respeca preocupar incluso a quienes detentaban el poder, que no encontraron nada mejor que to de Occidente. En otras palabras, el país se estaba devorando su futuro. La descomposición de la ética ciudadana y la descolectivización de la sociedad alintentar establecer vínculos sociales artificialmente n canzaron niveles tales que comenzaron a preocupar incluso a quienes detentaban el poder, que no encontraron nada mejor que intentar establecer vínculos sociales artificialmente, orientándose a los valores tradicionales, a los«asideros espirituales» 3 cuyo portavoz es la Igle sia ortodoxa oficial(y en algunas regiones, también el Islam oficial). Es completamente natural que, en la búsqueda de una estrategia de solidaridad, interesado en conservar el statu quo, el gobierno haya elegido principalmente una 3. Referencia a una parte del mensaje de Putin al Parlamento Ruso del 12 de diciembre de 2012, que fue ampliamente comentado:«Hoy la sociedad rusa tiene un claro déficit de asideros espiri tuales: humildad, compasión, conmiseración del uno por el otro, apoyo y ayuda mutua, un déficit de todo aquello que en momentos históricos nos hizo más fuertes, más resistentes y de lo que siempre nos hemos enorgullecido»[N. del T.]. 77 T ema C entral El modelo Putin: de la normalización política a la crisis de Ucrania variante conservadora. Sin embargo, ese programa ideológico conservador, en cuanto a su realización, comenzó a adquirir con rapidez rasgos abiertamente reaccionarios y arcaicos. La Iglesia ortodoxa rusa y sus representantes en las es tructuras políticas del gobierno simplemente no saben actuar de otro modo, en tanto y en cuanto, a diferencia del protestantismo y la Iglesia católica, no tienen una tradición de diálogo activo e independiente con la sociedad y se han ubicado siempre a la sombra del Estado. La implantación de los«asideros espirituales» y los valores conservadores despertó la legítima irritación de la clase media, orientada hacia una forma de vida occidental. En el medio empresarial también aumentó la oposición. Los empresarios comenzaron a quejarse de la corrupción presente en todas partes, aunque hasta hacía poco tiempo el estado de las cosas les convenía por completo. A cambio de la peculiar«renta de la corrupción» que recibían los funcionarios, estos últimos les aseguraban un acceso directo o indirecto al financiamiento estatal y cerraban los ojos a la sistemática falta de pago de las cargas tributarias –ya de por sí bajas según los cánones europeos– y a la desestimación escandalosa de las normas laborales, ecológicas, migratorias, sanitarias, etc. Dicho con rigor, la corrupción permitía que las empresas re dujesen radicalmente sus costos. Pero en las condiciones de una ineficiencia escandalosa de la clase empresarial, acostumbrada a un nivel de ganancias que aventajaba en varias veces el de Europa occidental, los empresarios em pezaron a exigir que el Estado les redujese esos costos relacionados con la corrupción, a la vez sin imponerles las obligaciones que se deben cumplir en un Estado correctamente organizado 4 . Sin embargo, por ofendidas que estuviesen la clase media y las empresas, no fueron ellas las que iniciaron las protestas que estallaron en diciembre de 2011 y se extendieron hasta la primavera de 2012. Para el gobierno, re sultó inesperada la«deslealtad» de las poblaciones del interior y de las ca pas más pobres, que hasta ese momento no mostraban un gran activismo. De hecho, no lo mostraron tampoco esta vez. Sin embargo, el cansancio respecto al régimen de Putin, la tensión nerviosa ocasionada por el perio do de crisis y la irritación contra la corrupción de los funcionarios motivaron 4. Los representantes del empresariado se indignaban públicamente ante cualquier intento del poder estatal de pasar de un sistema de obligaciones mutuas no formales a la observación formal de las leyes a la manera europea. Precisamente esos intentos, aunque muy tímidos, emprendidos por las autoridades en los años 2010-2011, provocaron una indignación airada en los círculos liberales de Rusia y una ola no menos indignada de publicaciones en Occidente a propósito de la «persecución a las empresas». N ueva S ociedad 253 78 Boris Kagarlitski una especie de huelga electoral en las provincias. En las elecciones de di ciembre de 2011, la gente sencillamente no concurrió de manera masiva a votar. Y el gobierno trató de ocultar esta total incomparecencia apelando a la alteración de las cifras. La necesidad de transformar urgentemente 8% El cansancio respecto al régimen de Putin y o 10% de asistencia en 65% o 70% condujo a una gran cantidad de falsificaciones absur das y risibles, de las cuales la más notable la irritación contra la corrupción de los funcionarios motivaron una especie de fue que se informó por televisión que en una de las provincias del sur de Rusia la asistencia a los comicios había alcanzado el 146% de los electores. huelga electoral en las provincias n Está demostrado que el fraude electoral, en su mayor parte, no fue motivado tanto por el intento de agrandar el porcentaje de los votos otorgados al partido oficialista Rusia Unida, como por ocultar que fác ticamente había tenido lugar un boicot popular a las elecciones. Sin embargo, entre los que votaron, una cantidad mayor que lo habitual lo hizo a favor de los partidos de la oposición legal, donde se ubica el Partido Comunista. Los resultados de las elecciones provocaron que la clase media de las grandes ciudades saliera a la calle. Las manifestaciones resultaron inesperadamente masivas y, en los primeros momentos, bastante agresivas. El lema«Por elec ciones limpias» unió casi a todos, desde la izquierda hasta la extrema dere cha, bajo estandartes de distintos colores, en manifestaciones en Moscú y San Petersburgo, y les transmitió a sus organizadores la convicción de que toda la sociedad se manifestaría de inmediato contra el gobierno. Pero en reali dad solo dio testimonio de la presencia de manifestantes apartidarios, a los que en su mayoría les daba lo mismo bajo qué estandarte marchar. El lema abstracto«Elecciones limpias» y los primeros días de protestas crearon una buena plataforma para la unidad política de grupos muy diferentes, pero casi en seguida quedó al descubierto su insustancialidad. En definitiva, las elec ciones de diciembre también fueron a su manera limpias, se distribuyeron los puestos entre los partidos con estatus legal, más o menos en proporción con los porcentajes recibidos. ■■  La«normalización» de 2012 Una vez recuperadas del primer shock , las autoridades encontraron un medio efectivo para contrarrestar las protestas en la capital. La ideología de esta 79 T ema C entral El modelo Putin: de la normalización política a la crisis de Ucrania campaña antiprotestas fue extremadamente sencilla: contraponer a la«clase media parasitaria» de Moscú y San Petersburgo el pueblo trabajador de los centros industriales, presentando al gobierno y al presidente como defenso res de la paz social que resistían una reforma neoliberal. Surgía, por supues to, una pregunta: si el Estado limitaría y frenaría las reformas antisociales (en el sector vivienda, salud, educación y transporte, entre varios sectores) y quién las llevaría a cabo. Sin embargo, esta propaganda funcionó: la mayor parte de la población del país consideró que el poder era un mal menor en comparación con los liberales de la capital. Para eso, la campaña de los parti darios de Putin no estuvo fundada en la pura retórica. El poder recurrió a una serie de medidas populistas/«keynesianas» para estimular la demanda. Por su parte, las opiniones del ala derecha de los liberales y de los que patrocina ban sus grupos empresariales con sus acciones y declaraciones confirmaban los peores temores de los ciudadanos. El ala izquierda de la protesta se encontraba desorientada y escindida debido a la política de sus líderes(principalmente Serguéi Udaltsov, del Frente de Izquierda), quienes prefirieron el bloque con«los líderes de la protesta» antes que una propuesta de reclamos sociales y acciones independientes 5 . El resul tado fue catastrófico para la oposición. Los electores de las provincias, en la primavera de 2012, concurrieron a las elecciones presidenciales y votaron por Putin. Y las propias estructuras de la oposición, después de perder una clara perspectiva estratégica, declinaron y se desmoronaron. Parecería que el poder, a su debido momento, había resuelto sus problemas. Pero, como ocurre con frecuencia, el éxito no consolidó sus lados fuertes en la misma medida en que dejó en claro sus debilidades. Después de las elec ciones, el gobierno, que había tomado medidas para estimular la demanda que se consideraron en 2012 como una concesión temporal a los votantes de las provincias, no solo regresó abruptamente al curso neoliberal, sino que lo endureció al máximo. Comenzaron a subir los precios y el desempleo. La situación se agravó con el ingreso de Rusia en la Organización Mundial del Comercio( omc ). El giro hacia una tendencia neoliberal llevó a la economía a un estancamiento en 2013 y a una caída proyectada para 2014. La popularidad de Putin se desplomó. Los presupuestos regionales comenzaron a mostrar un nivel«griego» de déficit y endeudamiento; además, el gobierno central se 5. El Frente de Izquierda agrupa desde anarquistas hasta neoestalinistas, pasando por liberales de izquierda y comunistas críticos. En los últimos tiempos careció de un liderazgo unificador capaz de dar coherencia a esa diversidad[N. del E.]. N ueva S ociedad 253 80 Boris Kagarlitski condujo en relación con las administraciones provinciales de la misma manera en que lo hizo, por ejemplo, la troika europea en relación con Grecia o España. Esto creó una nueva línea de tensión entre el centro y las regiones. Pero la crisis que se estaba gestando en Rusia estalló aún más temprano en Ucrania. ■■  La crisis ucraniana Ubicada entre Rusia y Occidente, la economía ucraniana recibió impulsos críticos desde ambos lados. Intentando seguir un firme curso neoliberal, los gobiernos ucranianos no fueron capaces de lograr una consolidación de las elites semejante a la lograda en Rusia. A causa del constante déficit de recur sos, tuvo lugar una pelea ininterrumpida entre grupos oligárquicos basados en distintas regiones del país(con la particularidad de que los recursos se redistribuían sistemáticamente desde el sudeste industrial hacia el atrasado occidente agrícola, que constituía la base electoral de los partidos de derecha). Esta lucha entre oligarcas conformó el fundamento y el contenido del singu lar modelo democrático ucraniano. Pero el sistema político ucraniano, que no superó la prueba de la crisis, se desplomó en el invierno de 2013-2014. El pretexto formal para los disturbios en Kiev fue la negativa del presidente centrista Víktor Yanukóvich a firmar un acuerdo de asociación con la Unión Europea. El acuerdo, además de una cantidad de exigencias neoliberales, contemplaba el traslado completo de las actividades industriales ucranianas al sistema de estándares técnicos de la ue . No había dinero para una reorganización del país de semejante envergadura, y el intento de transferir esos gastos al sector privado implicaba automáticamente el cierre o la quiebra de una gran parte de las fábricas. Los propios líderes empresariales, reco nociendo la amenaza que se cernía, le exigieron al presidente Yanukóvich que no firmara ese acuerdo. Sin embargo, la oposición utilizó la retractación como pretexto para organizar protestas masivas, culpando a las autoridades de falta de voluntad para permitir que se abriese una«perspectiva europea» para el pueblo ucraniano. La disposición inicial del gobierno para firmar el acuerdo fue suscitada por el hecho de que el país estaba en bancarrota. Occidente prometía di nero y Kiev estaba dispuesto a aceptar prácticamente cualquier condición. Yanukóvich vacilaba, dirigiéndose alternativamente a Occidente, a Rusia y a China, y al mismo tiempo, en la capital, los opositores que protestaban construían barricadas, quemaban cubiertas de automóviles en las calles, 81 T ema C entral El modelo Putin: de la normalización política a la crisis de Ucrania arrojaban bombas molotov a los soldados de las fuerzas internas y golpeaban a los partidarios del gobierno. El levantamiento ucraniano, respaldado en los primeros El levantamiento ucraniano, respaldado en los primeros momentos, como en Moscú, por una parte importante de las capas medias de las capitales, terminó rápidamente momentos, como en Moscú, por una parte importante de las capas bajo el control de la oposición radical de derecha, que se apoyaba en pandillas calle jeras de diversas organizaciones fascistas y semifascistas. En este sentido, el Maidán de medias de las capitales, terminó rápidamente bajo el control de la oposición Kiev(llamado así por el nombre de la plaza céntrica de la capital, Maidán Nezalezhnos radical de derecha n ti, donde ocurrieron los acontecimientos 6 ) se distinguía radicalmente de las protestas en la plaza Bolótnaia, de Moscú. Si en este último caso el control ideo lógico lo tomaron los liberales, aunque en un sentido claramente de derecha, en Kiev, desde el principio, las posiciones dominantes fueron las de los radicales de derecha, aunque la intelectualidad liberal no quería reconocerlo. La hegemonía de los ultraderechistas en la protesta de Kiev fue el resultado natural de la historia previa de la democracia oligárquica ucraniana. A diferencia de Rusia, donde no existía una oposición seriamente institu cionalizada fuera de los partidos de la Duma(Parlamento), que eran parte del sistema de una«democracia dirigida»(y que actuaron contra las pro testas masivas), en Ucrania se formaron instancias de pluralismo político real, pero en los marcos de un sistema oligárquico la elección era solo entre centristas y derechistas. Más aún, los últimos se encontraban bajo un em puje creciente de diversas organizaciones fascistas y semifascistas que eran alentadas por el gobierno centrista de Yanukóvich y por su Partido de las Regiones 7 en calidad de potenciales alternativas electorales a la oposición nacionalista de derecha. El asunto no llegó a las elecciones; el cambio de po der, acompañado del derrumbe fáctico de la estructura política del Partido de las Regiones, llevó al país de un pluralismo político a una elección entre la derecha y la ultraderecha, que hasta el momento habían actuado unidas en un bloque. Los enfrentamientos se transformaron en combates callejeros 6. Plaza de la Independencia. En la traducción conservamos el nombre de Maidán, que es como se conoció la plaza en la prensa occidental a raíz de los sucesos ocurridos allí, y el nombre que se le dio, también, a la protesta[N. del T.]. 7. Partido centrista de base rusohablante creado en 1997 con el nombre de Partido del Renaci miento Regional de Ucrania[N. del E.]. N ueva S ociedad 253 82 Boris Kagarlitski cuando los activistas de organizaciones nacionalistas radicales, unidas en la coalición Pravy Sektor(Sector de Derecha), comenzaron a usar armas. En febrero de 2014, Yanukóvich, después de perder definitivamente el control de la situación, huyó de Kiev y dejó al país abandonado a su propia suerte. El gobierno no cayó, ni siquiera hubo una toma del poder. Simplemente se autoliquidó. ■■  El nuevo gobierno de Ucrania En el plano político, una coalición de tres partidos(Batkivshina, udar y Svo boda 8 ), formada en Kiev después de la huida de Yanukóvich, se presentó como la unión de los radicales neoliberales con los nacionalistas y los fascistas, una fórmula hasta el momento poco habitual para Europa que, sin embargo, pue de ser un precedente para otros países. El nuevo gobierno, formado por los opositores de antes en las condiciones de un caos creciente, no encontró nada mejor que intentar consolidar su apoyo por parte de pequeños grupos raEl ucraniano, que dicales de derecha que habían prometido suprimir la ley de lenguas regionales, que predomina en las regiones occidentales del país, está muy poco extendido les da estatus de lenguas oficiales al ruso y también a las lenguas de otras minorías nacionales: el húngaro, el rumano, etc. en Kiev, aunque la clase intelectual rusohablante de la capital fue alcanzada en 2013 por la No obstante, sería totalmente falso interpre tar el conflicto en Ucrania como lingüístico o cultural. El ucraniano, que predomina en las regiones occidentales del país, está muy poco extendido en Kiev, aunque la clase in euforia nacionalista n telectual rusohablante de la capital fue alcanzada en 2013 por la euforia nacionalista, probablemente más que los pragmáticos campesinos de las provincias de Lvov o Volynsk. Al abrir la caja de Pandora de las lenguas, las autoridades recono cieron perfectamente que producirían un estallido de insatisfacción en las regiones del sudeste de Ucrania, donde solo una minoría insignificante de la población utiliza el ucraniano. Ya desde antes, el sudeste votaba tra dicionalmente por el Partido de las Regiones del destituido Yanukóvich, y los grupos radicales de derecha y nacionalistas se apoyaron en las zonas 8. En ucraniano, respectivamente,«Patria»,«Golpe» y«Libertad». En rigor, udar es el acrónimo en ucraniano de Alianza Democrática Ucraniana para la Reforma, que coincide con la palabra «Udar»(golpe)[N. del T.]. 83 T ema C entral El modelo Putin: de la normalización política a la crisis de Ucrania occidentales del país. Al mismo tiempo, provocando un conflicto alrededor del idioma ruso, el nuevo gobierno intentaba cambiar la situación, transfor mando las contradicciones sociopolíticas en nacionales. A Rusia, que inevi tablemente debió salir a condenar esa política, se la puede presentar ahora como principal culpable de todos los problemas de Ucrania, de los pasados, los presentes y los futuros. El plan funcionó, pero no por completo como esperaban sus autores. El con flicto con Rusia, que se venía descomponiendo por espacio de un tiempo ya prolongado, se agudizó violentamente; una bendición para el Kremlin fue la aparición de un nuevo enemigo en la persona del gobernador de Kiev, tan provechosa en el contexto de la situación económica del país, que empeoraba. Y los habitantes del sudeste, antes bastante tranquilos y leales a cualquier go bierno, no solo protestaron, sino que se alzaron abiertamente. Además, esta insurrección atrajo a su órbita a una cantidad de gente muchas veces mayor que las acciones en el Maidán de Kiev. Las protestas en el sudeste estallaron literalmente en todas las ciudades, incluyendo centros regionales. A diferen cia de Yanukóvich, quien por algunos meses intentó conservar la situación bajo control y evitar el uso de armas, el nuevo gobierno lanzó a sofocar las protestas no solo a la policía, sino también a destacamentos armados después de la crisis en Kiev del Sector de Derecha, lo que en seguida provocó víctimas humanas. Los activistas del sudeste usaron los mismos métodos con ayuda de los cuales los radicales de derecha impusieron su voluntad al gobierno precedente. Las manifestaciones callejeras pronto se transformaron en la toma de edificios administrativos. Lo que se ideó como un estallido momentáneo se transformó en una explosión que llevó a una destrucción sin retorno. En esencia, lo que se destruyó fue el sistema estatal ucraniano. Las regiones del sudeste y también Crimea, habitada predominantemente por rusos ét nicos, empezaron a reclamar la unión con Rusia. El Kremlin debió reaccionar de alguna manera frente a los acontecimientos, más aún cuando la rebelión de Crimea y el sudeste despertó en el país una simpatía masiva. La decisión tomada por el Kremlin en los primeros momentos pareció la mejor posible: tras acordar con las elites de Crimea, las autoridades rusas anexaron esta región en disputa a su territorio, y a las restantes provincias del sudeste amotinado las libraron a su propio destino. Sin embargo, el levantamiento en el sudeste no solo no se aplacó sino que, por el contrario, recrudeció. Las fuerzas de seguridad rusas apoyaron abiertamente el levantamiento, muchas veces incluso sin esperar la opinión del Kremlin, lo que en sí mismo resultó una desagradable sorpresa para Putin y su círculo más cercano. N ueva S ociedad 253 84 Boris Kagarlitski La administración del Kremlin, que había recibido un beneficio táctico, puso debajo de sí una bomba de acción inmediata. La popularidad del presidente, que se había elevado drásticamente al momento de la anexión de Crimea, co menzó a descender de a poco pero sin pausa, apenas se vio con claridad que otras regiones no podían esperar ninguna ayuda de Rusia. Mientras tanto, en las mismas regiones del sudeste de Ucrania comenzó a ocurrir algo que no alegró para nada a la elite de Moscú: el movimiento en defensa de la lengua rusa se transformó a simple vista en una revolución social. Sin limitarse a la toma de edificios de la administración provincial, los activistas de Donetsk y Lugansk se pronunciaron por la creación de sus propias repúbli cas populares. Además, en Donetsk comenzaron muy rápidamente a adquirir Sin limitarse a las características de un poder alternativo. Esto promovió la toma de departamentos de policía la toma de edificios de la administración provincial, los activistas locales y otras instituciones estatales. Algunas tomas fueron realizadas por las masas sublevadas, pero en muchos casos actuaron grupos ar mados disciplinados, los antiguos colaborado de Donetsk y Lugansk se pronunciaron por la creación de sus propias res del cuerpo especial de policía Berkut y otras fuerzas de seguridad de Ucrania separadas por el nuevo gobierno de Kiev, o bien desertores. Algunas divisiones salieron del servicio prácrepúblicas populares n ticamente con su personal completo, llevando consigo armas y municiones. La propaganda oficial de Kiev reaccionó llamando«grupos comando rusos» a los antiguos cola boradores de sus propias fuerzas de seguridad; sin embargo, para la población prorrusa del sudeste de Ucrania, esas denuncias no se veían como una desacre ditación del levantamiento, sino más bien como publicidad a favor. Cuanto más hablaban en Kiev de una injerencia directa y hasta de una«ocupación» de la región por parte de Rusia, más gente en esos lugares se unía a la protesta, consi derando que ahora Rusia los defendería y apoyaría a los rebeldes. El nuevo gobierno de Kiev comenzó a repetir respecto a los«antimaidanis tas» del sudeste todas las imputaciones y teorías conspirativas que algunos meses antes la propaganda de Yanukóvich había utilizado al hablar del pro pio«maidán». Solo que ahora todo esto se reproducía a una escala diez, cien veces mayor, y adquiría ya una forma del todo grotesca. Sin embargo, las escalas y el radicalismo de la confrontación de ningún modo pueden ser explicados exclusivamente por la lógica de un enfrentamiento 85 T ema C entral El modelo Putin: de la normalización política a la crisis de Ucrania político. La política económica del nuevo gobierno delimitó la línea de una fuerte división social, que ninguna retórica nacional puede ocultar. Los oli garcas, que en época de Yanukóvich se aprovechaban de las posibilidades de una influencia informal en el gobierno, recibieron ahora cargos oficiales como gobernadores. Poco después, las elecciones presidenciales organizadas por la nueva administración colocaron en el cargo de presidente a uno de los mayores capitalistas del país, Piotr Poroshenko, quien ni siquiera para aparentar intentó disimular su actividad empresarial. Tras firmar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional( fmi ), el gobier no aumentó drásticamente los precios del gas y de los medicamentos y cortó los subsidios a la industria. La tendencia neoliberal que antes también habían seguido los círculos dirigentes tanto en Rusia como en Ucrania, con algunas excepciones, ahora se radicalizó. Precisamente por eso la retórica nacionalista se volvió muy necesaria para Kiev: ya no le quedaban otros instrumentos de consolidación social. En el occidente del país y en la capital, la indignación creciente, después de un tiempo, logró conservar la retórica nacionalista y la propaganda antirrusa, pero en relación con los habitantes del este, esos méto dos generaban un efecto inverso. Intentando aplacar el incendio en el oeste, el gobierno echó más leña al fuego en el este. ■■  La rebelión El primer intento de sofocar el enfrentamiento en el sudeste con ayuda del Ejér cito ucraniano se frustró en abril de este año, cuando una multitud de gente desarmada logró detener y persuadir a una parte de los militares, haciendo fracasar la«operación antiterrorista» iniciada por Kiev. Sin embargo, la esca lada de violencia continuaba. El 2 de mayo, en las calles de Odesa, volvieron a producirse enfrentamientos entre grupos partidarios del nuevo gobierno llegados a la ciudad y sus opositores, después de lo cual una multitud reuni da por combatientes del Sector de Derecha incendió la Casa de los Sindicatos, junto a la que se habían reunido activistas locales de izquierda y prorrusos. A la gente que lograba escapar del fuego la remataban en la calle, y cuando el fuego comenzó a extinguirse, grupos de combatientes cometieron actos de represalia contra los que estaban escondidos en los pisos altos del edificio, que no habían sido alcanzados por el fuego. Por lo menos murieron 46 per sonas, y muchos de los que sobrevivieron fueron arrestados por la policía. Al día siguiente, una multitud sublevada de odesitas liberó a los arrestados, pero algunos de ellos fueron detenidos nuevamente o asesinados durante los días siguientes. Inmediatamente después del pogromo de Odesa, llegaron N ueva S ociedad 253 86 Boris Kagarlitski noticias de hechos de violencia no menos crueles en Mariúpol, donde la guar dia nacional disparó y quemó, en el edificio de la sección de Asuntos Internos de la ciudad, a decenas de policías que se habían negado a usar las armas contra el pueblo. Al mismo tiempo, en las ciudades que estaban bajo el control de la República de Donetsk 9 , comenzó un proceso espontáneo de transforma ciones sociales: los trabajadores tomaron las fábricas, las autoridades locales El reclamo por la nacionalizaron las empresas, los mineros se declararon en huelga y reclamaron un federalización de Ucrania, aumento de los salarios. que inicialmente unía a todos los opositores Después de la tragedia de Odesa, la tenden cia de Ucrania hacia una guerra civil se vol a Kiev, ahora había cambiado por un llamado a la independencia absoluta vió irreversible. Para los habitantes de Do netsk y de Lugansk 10 , se hizo evidente que en el caso de que sus repúblicas no se mantuviesen, los esperaba la misma suerte que o a la unión con Rusia n en Odesa. El reclamo por la federalización de Ucrania, que inicialmente unía a todos los opositores a Kiev, ahora había cambiado por un llamado a la independencia absoluta o a la unión con Rusia. Sin embargo, las autoridades rusas claramente no estaban dispuestas a unirse con las provincias en manos de una población alzada en armas, más aún cuando una parte importante de los reclamos oídos en abril y mayo en las manifestaciones de los federalistas podían resonar de manera no menos detonante en Rusia, donde también ha crecido la tensión entre el centro y las regiones. En el referendo del 11 de mayo de 2014 fue proclamada la República Popular de Donetsk, que se declaró a sí misma como la continuación de la República de Donetsk y Krivói Rog, creada en 1918 por los bolcheviques y los socialis tas revolucionarios de izquierda. Esa república fue exterminada por las fuerzas alemanas, con cuyas bayonetas se impuso la autoridad de la Rada(Consejo) Central de Kiev a la región del sudeste de Ucrania. Esta vez, la guerra civil se desenvuelve en los mismos frentes y, en una considerable medida, con el mismo contenido social(pero todavía no político). Aunque la lucha armada tuvo lugar en el territorio de dos provincias, el en frentamiento no se limita a esos territorios. En Járkov, Odesa, Zaporiyia y 9. Estado autoproclamado por activistas prorrusos desde el 7 de abril de 2014[N. del T.]. 10. También en la ciudad de Lugansk se autoproclamó la República Popular de Lugansk el 27 de abril de 2014[N. del T.]. 87 T ema C entral El modelo Putin: de la normalización política a la crisis de Ucrania otros centros de Ucrania se formaron organizaciones clandestinas que tienen por objeto la fundación de un nuevo Estado: Nueva Rusia. En Kiev y en las provincias de Ucrania central la oposición al poder se organizó en grupos fundamentalmente de izquierda, entre los cuales el más conocido es el par tido Borotba(Lucha). El gobierno respondió con represión: las oficinas de los «borotbistas» fueron destruidas y algunos de sus líderes tienen pedido de captura. A fines de julio, también el Partido Comunista de Ucrania fue pros cripto de hecho. En ese estado de situación, al Kremlin no le quedaba opción: estaba obligado a apoyar a Donetsk y Lugansk. Sin embargo, ese apoyo era claramente forza do. El gobierno ruso intentó al máximo utilizar su influencia en los territorios de las repúblicas sublevadas para impulsar a sus protegidos en los puestos claves y reducir a un mínimo el proceso de transformaciones sociales que había comenzado espontáneamente. Al mismo tiempo, los funcionarios de Moscú trabajaron en conjunto con la gente del oligarca ucraniano Rinat Ajmétov, quien antes financiara al Partido de las Regiones, para influir esta vez en ambos lados del conflicto al mismo tiempo. Los representantes de Ajmétov ocuparon puestos tanto en la administración oficial como en las estructu ras de la República de Donetsk, tratando por todos los medios de frenar y bloquear las resoluciones sobre nacionalización y otras demandas radicales de los insurrectos. Los organismos del poder creados en Donetsk y Lugansk eran ineficientes ya sin ellas, llenos de gente ocasional y no preparada para un serio trabajo autónomo. Cuando se comprendió que la ayuda de Moscú se limitaría al abastecimiento de pertrechos militares y, de vez en cuando, de armamento obsoleto de los almacenes del periodo soviético, se descubrió en qué medida los partidarios de las repúblicas no estaban preparados para el conflicto. Y solo la monstruosa incompetencia de los militares ucranianos, junto con la franca falta de voluntad de las tropas de derramar sangre en una operación punitiva, permitió que los destacamentos de milicianos formados a la ligera resistiesen los primeros dos meses de combates. El centro de la rebelión fue la ciudad de Slaviansk, cuyo sistema defensivo comandó el voluntario ruso Ígor Strelkov, quien después de eso pasó de ser un especialista en historia militar conocido por pocos a constituirse en un líder militar popular. Cuando en julio de 2014 los destacamentos de Strelkov abandonaron Slaviansk y se trasladaron a Donetsk, él ya tenía bajo su man do algo parecido a un ejército regular. La llegada de Strelkov a Donetsk fue acompañada por el destierro de los organismos del poder de la república de los partidarios de Ajmétov y de mucha gente relacionada con la administración N ueva S ociedad 253 88 Boris Kagarlitski del Kremlin, a los que se culpaba de haber intentado entregar la ciudad. A la vez, llegaron a Donetsk y a Lugansk masas de voluntarios desde Rusia, inspirados por ideales tanto de izquierda como nacionalistas. Las demandas sociales del movimiento pasaban de mano en mano con el lema«Defensa del mundo ruso», aunque eran pocos quienes podían decir precisamente en qué consiste la diferencia de ese«mundo» con otros«mundos». El ala izquierda del movimiento se formó ideológicamente el 7 de julio, cuando en Yalta, en el territorio de Crimea anexado a Rusia, los representantes de las organizaciones de izquierda de Nueva Rusia se encontraron con sus correligio narios rusos y con activistas occidentales del movimiento antibelicista. El Mani fiesto de Yalta proclama como objetivo de su lucha la superación del capitalismo oligárquico, la formación de una economía mixta con un desarrollo del sector social y la creación de una«república social» en todo el territorio de Ucrania. n n n La crisis ucraniana se adelantó al desarrollo de la rusa, y en gran medida cambió su carácter, al provocar un enfrentamiento con Occidente y poner en primer plano lemas de«dignidad nacional». Precisamente Occidente, que pretende una expansión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte ( otan ) y la inclusión de Ucrania en su esfera de influencia, está provocando un conflicto que Moscú intenta evitar con todas sus fuerzas. Sin embargo, no logrará evitarlo, pues las contradicciones reveladas por la crisis mundial tie nen un carácter objetivo. Para Rusia, en el curso de este enfrentamiento, saltan al primer plano los esfuerzos por la independencia económica, que simple mente no pueden resolverse en los marcos del orden existente y mientras se conserven las estructuras social y política precedentes. Los círculos dirigentes moscovitas de Rusia intentan unir forzosamente una política exterior in dependiente con un orden interno conservador. Amplían la cooperación con los países del brics , invitando a una transformación de las reglas económicas internacionales, pero esas reglas, a su vez, son la condición fundamental de la existencia y la prosperidad de la oligarquía rusa. En otras palabras, el de sarrollo de los acontecimientos inevitablemente transformará un conflicto de política exterior en un enfrentamiento de política interna y social. La«democracia dirigida» rusa pasará a la historia detrás de la democracia oligárquica ucraniana. Y quién sabe, quizás precisamente en estas convul siones esté naciendo hoy no solo una nueva Rusia, sino también una nueva Europa. Los problemas no resueltos de la memoria rusa B runo G roppo La sociedad rusa mantiene difíciles relaciones con su pasado. Si en la era Yeltsin se buscó construir el mito de una sociedad embarcada en el progreso y desviada por la experiencia bolchevique, considerada una suerte de paréntesis, con Vladímir Putin se busca reposicionar una visión nacionalista, proclive a la reconstrucción de la influencia global de una«Gran Rusia». Ni juicios ni monumentos con apoyo oficial recuerdan a las víctimas del Gran Terror de los años 30. Por el contrario, la renovada lectura oficial de la historia –corporizada en nuevos manuales escolares– ha restaurado el rol de Iósif Stalin como líder de un proceso de modernización y crecimiento del poder de Rusia. ■■  Introducción L a sociedad rusa actual mantiene relaciones difíciles y contradictorias con su pasado, en particular con el pasado soviético. En las páginas siguientes, revisaremos el recorrido de la memoria colectiva de Rusia y los usos polí ticos del pasado por parte de las autoridades rusas después del final de la Unión Soviética y el sistema comunista. Empleamos aquí la noción de«memo ria rusa» para designar la memoria predominante en la sociedad rusa en un momento determinado de su historia: una memoria que es preciso distinguir Bruno Groppo: investigador del Centre d’Histoire Sociale du xx e Siècle(Université de Paris i Panthéon Sorbonne) y profesor en la Universidad de Padua. Palabras claves: historia, memoria, Vladímir Putin, Iósif Stalin, Rusia, Unión Soviética. Nota: traducción del francés de Lucas Bidon-Chanal y Leticia Devincenzi. N ueva S ociedad 253 90 Bruno Groppo de lo que podríamos llamar«memoria oficial», es decir, la construida por las autoridades y que estas tratan de imponer a toda la población. La memoria social y la memoria oficial pueden hallarse más o menos próximas o más o menos distantes una de la otra, pero nunca coinciden plenamente y deben ser estudiadas por separado. En Rusia, más que en otras partes, la cuestión de la memoria es indisociable de la cuestión de la identidad, especialmente de la identidad nacional, y esta remite constantemente a la historia. Durante siete décadas, la historia de Ru sia estuvo estrechamente ligada a la de la urss . La desaparición de esta última y la del sistema político comunista que encarnaba provocaron una grave crisis identitaria que, desde los años 90, la sociedad rusa se ha esforzado en superar con el objeto de reconstruir una identidad aceptable. El recorrido accidentado de la memoria rusa en el último cuarto de siglo corresponde a esta búsqueda de una nueva identidad. Algunas constataciones de este fenómeno se imponen rápidamente. La primera es que la sociedad rusa sigue profundamente traumatizada por la violencia y la represión masiva de la época soviética, en especial durante el periodo estalinista, pero no ha sido capaz de ajustar cuentas con ese pasado. La principal dificultad reside en el problema de la responsabilidad: ¿quién es el responsable de los millones de víctimas de esa época? En lugar de afrontarlo abiertamente, la mayoría de los rusos ha opta do por la amnesia y la negación 1 y ha relegado los episodios oscuros del pasado a los márgenes de la conciencia nacional. Su memoria está repleta de olvidos y silencios. Solo una minoría, como los militantes de la asociación Memorial 2 , sigue evocando ese pasado y luchando por la memoria de las víctimas. En la época soviética, los silencios y los olvidos fueron dictados por el miedo 3 . Hoy las causas son otras(el malestar frente a un pasado difícil de cargar, la voluntad de no saber, etc.), pero todavía están allí. Una segunda constatación se refiere a la importancia de la memoria de la Se gunda Guerra Mundial –llamada en Rusia la«Gran Guerra Patriótica»–, que se convirtió en el principal fundamento de la identidad nacional rusa y 1. Maria Ferretti:«La mémoire refoulée. La Russie devant le passé stalinien» en Annales hss N o 50, 1996, pp. 1237-1257; M. Ferretti: La memoria mutilata. La Russia ricorda , Corbaccio, Milán, 1993. 2. Memorial es una asociación y un movimiento de defensa de los derechos humanos creado en 1988-1989 con el objetivo de erigir un monumento conmemorativo(de ahí el nombre) a las vícti mas de la represión de la época soviética. Sobre su historia, v. Nancy Adler: Victims of Soviet Terror: The Story of the Memorial Movement , Praeger, Westport, 1993; Kathleen E. Smith: Remembering Stalin’s Victims: Popular Memory and the End of the ussr , Cornell University Press, Ithaca-Londres, 1996; M. Ferretti: La memoria mutilata , cit. 3. Ver Orlando Figes: Los que susurran. La represión en la Rusia de Stalin , Edhasa, Barcelona, 2009. 91 T ema C entral Los problemas no resueltos de la memoria rusa © Nueva Sociedad/ Nicolás Pérez de Arce 2014 N ueva S ociedad 253 92 Bruno Groppo que adquirió el estatus de mito fundacional, pero que sigue siendo rememorada de muy diferentes formas: una que pone el acento en el sufrimiento, las terri bles pérdidas humanas y el deseo de una sociedad más libre que animaba a los Ahora el pasado sirve combatientes; otra, de tipo nacionalista, que se centra exclusivamente en la victoria obtenida para legitimar el poder sobre la Alemania nazi y que le atribuye el del presidente, para obtener el apoyo de la población en el proyecto mérito a Iósif Stalin, eclipsando así la memoria de la violencia masiva desencadenada por el dictador 4 . Una tercera constatación se refiere a la utilización intensiva pero extremadamente de restaurar el lugar de Rusia en el escenario internacional y para selectiva del pasado por las autoridades rusas. Vladímir Putin, en particular, emplea cons tantemente la historia soviética, pero también la historia prerrevolucionaria, como apoyo de consolidar un sistema autoritario n la ideología nacionalista que propone y que sustituye ahora a la ideología comunista del pasado. En la época soviética, el pasado ha bía sido instrumentalizado para legitimar el poder del Partido Comunista de la Unión Soviética( pcus ) y de su grupo dirigente: cada nuevo secretario del pcus lo reescribía a su manera. Ahora el pasado sirve para legitimar el poder del presidente, para obtener el apoyo de la población en el proyecto de restaurar el lugar de Rusia en el escenario internacional y para consolidar un sistema autori tario que solo tiene la apariencia de una democracia. En un caso como en el otro, se debe mostrar que el Estado siempre tiene la razón. Ahora veamos con más detalle el recorrido de la memoria rusa después del final de la urss . ■■  La especificidad de la memoria rusa El tema de la memoria(y el olvido) en la Rusia postsoviética debe situarse en el contexto más general de las transformaciones en la memoria pública que se produjeron en los antiguos países comunistas después del fin de los sistemas políticos de tipo soviético 5 . Al ampliar el marco de observación, se pone de manifiesto aún más la especificidad del caso ruso, que se dife 4. Sobre este punto, y más en general sobre las vicisitudes de la memoria de la Segunda Guerra Mundial en Rusia, v. M. Ferretti:«La memoria spezzata. La Russia e la guerra» en Italia contemporanea N o 245, 12/2006, pp . 525-565. V. tb. Lev Gudkov:«The Fetters of Victory. How the War Provides Russia with its Identity» en Eurozine , 3/5/2005,; Irina Scherbakova: Zerrissene Erinnerung. Der Umgang mit Stalinismus und Zweitem Weltkrieg im heutigen Russland , Wallstein, Gotinga, 2010. 5. B. Groppo:«Politiche della memoria e politiche dell’oblio in Europa centrale e orientale dopo la fine dei sistemi politici comunisti» en Filippo Focardi y B. Groppo(eds.): L’Europa e le sue memorie, Viella , Roma, 2013, pp. 215-243. 93 T ema C entral Los problemas no resueltos de la memoria rusa rencia netamente de los demás, a pesar de algunos puntos en común. En tiempos del«socialismo real», existía en todos estos países una memoria oficial, forjada por el Partido Comunista, que ocupaba totalmente el espacio público y ofrecía una interpretación del pasado conforme a la ideología y a las exigencias políticas del partido. Un chiste soviético decía que en la urss el pasado era imprevisible porque cambiaba continuamente. La memoria oficial cambiaba en función de las coyunturas políticas, pero seguía siendo la única autorizada: todas las demás memorias colectivas eran excluidas del espacio público, silenciadas o confinadas a la esfera familiar. Convencido de poseer la verdad histórica, el pcus se arrogaba el monopolio de la memoria y ejercía un estricto control sobre la escritura de la historia, que debía servir para legitimar su poder. El fin de los sistemas políticos comunistas, primero en Europa central y orien tal y luego en la propia urss , también provocó el fin del monopolio comunista de la memoria. Al mismo tiempo que la memoria oficial comunista declinaba rápidamente, otras memorias previamente silenciadas reaparecían y ocupa ban el espacio público. Con la desintegración del imperio soviético, ya no podía hablarse más de una sola memoria: cada ex-república soviética que se independizaba o recuperaba su independencia comenzaba a elaborar su propia interpretación del pasado y a construir su propia memoria, esta vez en un marco estrictamente nacional y sin directivas impuestas desde fuera. En todas partes el pasado comunista fue revisado y reinterpretado a la luz de la nueva situación: ningún partido ni otra institución eran ya capa ces de imponer una interpretación única y excluir todas las demás. Hemos asistido, en esos países, a una verdadera explosión de múltiples memorias, que competían entre sí y que aspiraban a hacerse oír y a ser reconocidas en el espacio público 6 . A partir de los años 90, cada uno de estos países ha desarrollado políticas de memoria –creación de nuevos museos de historia reciente, establecimiento de nuevas conmemoraciones, etc.–, en las que se expresan interpretaciones del pasado diametralmente opuestas a las que prevalecieron durante la época comunista. Ajustar cuentas con el pasado comunista, sin embargo, ha resultado más di fícil en Rusia que en los demás países del«socialismo real», principalmente debido a las posiciones diferentes que ocupaban en el mundo comunista. La urss , de hecho, no era un país como los otros, sino un imperio cuyo centro 6. Alain Brossat, Sonia Combe, Jean-Yves Potel y Jean-Charles Szurek(eds.): A l’Est, la mémoire retrouvée , La Découverte, París, 1990.[Hay edición en español: En el Este, la memoria recuperada , Edicions Alfons el Magnànim/ Institució Valenciana d’Estudis i Investigació, Valencia, 1992]. N ueva S ociedad 253 94 Bruno Groppo era Rusia y al que habían sido integrados varios países(como los Estados bálticos, Georgia o las repúblicas de Asia Central) directamente por la fuerza, mientras que otros(los de Europa central y oriental) fueron incluidos en su esfera de influencia después(y a causa) de la Segunda Guerra Mundial. En este conjunto, Rusia mantenía y ejercía el poder principal. La mayoría de es tos países recibieron como una liberación el fin del comunismo y de la urss , que consideraban un sistema de dominación extranjera de tipo colonialis ta. Una vez ganada o recuperada la independencia, dieron rienda suelta a una memoria profundamente negativa del periodo soviético, atribuyendo a la urss (y concretamente a Rusia) la responsabilidad de sus desgracias. La misma actitud ya se había manifestado en Europa central y oriental después del fin de los regímenes comunistas, que había precedido por dos años el de la urss . Al verse a sí mismos como víctimas, todos estos países aplicaron po líticas conmemorativas centradas en la opresión sufrida y en la resistencia a la dominación soviética. Los museos de historia reciente que crearon a partir de los años 90 presentan, desde este punto de vista, relatos bastante similares. La Rusia poscomunista se encuentra en una situación muy diferente. Estando ella misma en el origen del sistema soviético y de la urss , no puede atribuir a un actor externo la responsabilidad de sus desgracias. Con la desaparición de la Rusia ciertamente se urss y el fin del sistema soviético, Rusia cier tamente se liberó de un orden opresivo, del liberó de un orden que también podía considerarse víctima, pero opresivo, del que también podía considerarse víctima, pero al mismo al mismo tiempo perdió la posición hegemónica que ocupaba en el imperio soviético. Desde el punto de vista de los rusos, la época soviética se había caracterizado por terribles tiempo perdió la posición hegemónica que ocupaba en represiones, pero también por grandes logros y por una expansión sin precedentes de la potencia rusa. Por eso, la sensación de libera ción estaba acompañada por sentimientos de el imperio soviético n pérdida, frustración, melancolía y arrepenti miento. Frente a las dificultades económicas de la transición al poscomunismo, exacerbadas por la brutal política de privati zaciones de Boris Yeltsin, muchos rusos comenzaron a sentir cierta nostalgia de la urss , en particular de la época de Leonid Brézhnev, que retrospectivamente se les aparecía como un periodo de estabilidad y de relativa prosperidad 7 . 7. Ver M. Ferretti:«Nostalgia for Communism in Post-Soviet Russia», trabajo presentado en el taller«The Legacy and Memory of Communism in Europe», eurhistxx , París, 17/12/2007, . 95 T ema C entral Los problemas no resueltos de la memoria rusa ■■  La memoria del estalinismo Tras el fin de la urss , Rusia ha tenido que reinventarse por completo y redefi nir su identidad sobre nuevas bases, dado que las de la etapa soviética fueron profundamente sacudidas. Las referencias que habían servido a los rusos durante décadas para orientarse desaparecieron: ahora era necesario encontrar otras para reconstruir una identidad colectiva y afrontar un futuro incierto. Para ello era necesario mirar hacia el pasado, tanto el reciente como el más lejano, para intentar darle un sentido y determinar lo que, en el desastre ge neral del sistema soviético, aún se podía salvar y utilizar para construir una identidad positiva. Esta búsqueda identitaria ha pasado por varias etapas, pero ha evadido siempre el formidable obstáculo que representan la memoria del estalinismo y la cuestión de la responsabilidad. En este sentido, el proble ma fundamental en Rusia es la memoria de la violencia masiva y la represión de la época soviética, especialmente del Gran Terror de los años 30; en pocas palabras: la memoria del estalinismo. Ese pasado, hoy lejano, sigue pesando en la conciencia colectiva y asediando el presente de la sociedad rusa. Pocos países han experimentado en el siglo xx una historia tan traumática como la de Rusia, en la que las víctimas de la represión política representan millones y casi todas las familias se vieron afectadas por la violencia estatal. El nazismo, con el que a menudo se ha comparado el estalinismo, también ha provocado millones de víctimas, pero sobre todo en poblaciones no alemanas, mientras que el estalinismo tuvo sus víctimas principalmente en la población rusa y soviética(y en tiempos de paz). A esto se suma el hecho de que las represiones estalinistas exigieron la participación de un gran número de personas en todos los niveles del aparato de terror. Los rusos han sido a la vez víctimas y perpetradores de tales violencias masivas y es prácticamente imposible trazar una línea divisoria clara entre los unos y los otros, en especial en tanto que los organizadores y los agentes del terror terminaban a menudo liquidados por el régimen(algo que no ocurría, o que ocurría solo en raras ocasiones, en el caso del nazismo) 8 . Estas circunstancias hacen particularmente difícil toda confron tación con el pasado. También hay que considerar que mientras que el nazismo duró solo 12 años(de 1933 a 1945), en Rusia varias generaciones no han conoci do otra cosa que este sistema represivo, que ha dejado un legado de temor muy arraigado en la conciencia colectiva(y, sobre todo, en el inconsciente colectivo). 8. El historiador Arseni Roginski, uno de los principales representantes de Memorial, insiste en este punto en particular y en el hecho de que en Rusia parece haber solo víctimas y ningún res ponsable. Ver A. Roginski:«Fragmented Memory: Stalin and Stalinism in Present-Day Russia» en Eurozine , 2/3/2009,. N ueva S ociedad 253 96 Bruno Groppo La violencia de masas de la que fueron víctimas millones de ciudadanos rusos estaba organizada, planificada y ejecutada por el Estado, pero en ningún mo mento este ha reconocido oficialmente su responsabilidad o ha pedido perdón, y ninguno de los responsables ha sido llevado ante la justicia. En Rusia no se ha erigido ningún monumento oficial por iniciativa del Estado federal para conmemorar ese pasado de violencia ni a sus víctimas: los monumentos que existen han sido erigidos por asociaciones de la sociedad civil, a veces con el apoyo de las autoridades locales, pero sin ninguna participación del gobierno federal, que se mantuvo totalmente ausente en ese asunto. Tampoco se ha es En Rusia no se ha tablecido comisión oficial alguna–del tipo de las comisiones de la verdad conformaestablecido comisión oficial alguna –del tipo de las comisiones de la das en América Latina después del final de las dictaduras militares– para investigar las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la etapa soviética. A diferencia verdad conformadas en de lo ocurrido en otros países después de América Latina después del final de las dictaduras militares– para investigar la caída del comunismo, la policía política de Rusia, el instrumento principal de la re presión y el terror(que actuó bajo diferentes nombres: Cheka, gpu , ogpu , nkvd , kgb ), las violaciones a los derechos humanos n no fue disuelta tras el final del sistema so viético, sino que apenas cambió su nombre, manteniendo esencialmente el mismo personal: de sus filas, por otra parte, provienen el actual presidente y, por iniciativa de este último, gran parte de los cuadros que en la actualidad ocupan puestos claves de poder en el gobierno, en la economía y en la política. La continuidad también ha prevalecido en el sistema judicial, otro engranaje esencial de la re presión. El poder judicial no ha sido depurado, no ha hecho ningún mea culpa y aún hoy se encuentra estrictamente subordinado al poder político. En Rusia no ha habido, en suma, una ruptura radical con el pasado compa rable a la que tuvo lugar en Alemania después de 1945 9 . Cabe destacar que todas las encuestas muestran que hoy en Rusia Stalin sigue siendo un per sonaje popular y todavía es considerado positivamente por una gran parte 9. El sociólogo Lev Gudkov encuentra«continuidades fatales» entre el totalitarismo soviético y el sistema putiniano. Señala que, si bien el monopolio del poder del pcus y la planificación central de la economía han desaparecido, los pilares del sistema de dominación soviético –los servicios de inteligencia, el Ejército y el sistema judicial– no han cambiado. Ver L. Gudkov:«Fa tale Kontinuitäten. Vom sowjetischen Totalitarismus zu Putins Autoritarismus» en Eurozine , 7/2/2013,. 97 T ema C entral Los problemas no resueltos de la memoria rusa de la población 10 . La situación de la memoria rusa muestra profundas contradicciones y ambigüedades. El olvido siempre constituye una dimensión esencial. En dos ocasiones, sin embargo, en la época soviética, la sociedad rusa había comenzado a enfrentarse a la memoria del estalinismo: una pri mera vez durante el«deshielo» de Nikita Jruschov y una segunda durante la perestroika de Gorbachov, pero en ambos casos el proceso se detuvo a mitad de camino. Desde principios de los años 90, la memoria del estalinismo ya no aparece en el centro del debate público en Rusia. ■■  Las políticas de la memoria del Kremlin después del final de la urss Preocupado por reconstruir una identidad nacional rusa bastante quebranta da y desorientada por el fin de la urss , el poder yeltsiniano también recurrió ampliamente a la historia en los años 90: no a la historia soviética sino a la de la época prerrevolucionaria, que fue presentada como una especie de edad de oro de crecimiento económico y de prosperidad 11 . De acuerdo con esta nueva lectura del pasado, la Revolución de Octubre«desvió» de su curso«natural» la historia de Rusia e interrumpió el proceso de desarrollo económico y social que la acercaba cada vez más a los países más avanzados. El periodo soviéti co aparecía así como un paréntesis completamente negativo que ahora había que cerrar para siempre y olvidar: el fin de la urss y del sistema soviético permitía finalmente retomar la senda interrumpida en 1917 y recuperar el terreno perdido. El legado soviético era entonces rechazado en bloque. Rusia era descrita como víctima del bolchevismo y del sistema soviético: como tal, no tenía necesidad de interrogarse por sus propias responsabilidades. Diferentes medidas simbólicas tomadas por el poder yeltsiniano buscaban reencontrarse con el pasado prerrevolucionario. Ejemplos de ello son la susti tución de la bandera soviética por la bandera tricolor rusa de la época zarista; la restauración de las relaciones estrechas con la Iglesia ortodoxa, con el fin de utilizar la religión ortodoxa como fundamento de la identidad rusa y como guía moral; la sustitución del himno soviético por una pieza del compositor ruso del siglo xix Mijaíl Glinka. Pero, por otra parte, el gobierno de Yeltsin no desarrolló ninguna iniciativa relativa a la memoria de las víctimas de la represión estalinista. El único acontecimiento significativo en ese sentido fue, 10. Ver Thomas De Wall, Maria Lipman, L. Gudkov y Lasha Bakradze:«The Stalin Puzzle: De ciphering Post-Soviet Public Opinion», informe, Carnegie Endowment for International Peace, Washington, dc , 1/3/2013, disponible en. 11. Ver Kathleen E. Smith: Mythmaking in the New Russia: Politics and Memory during the Yeltsin Era , Cornell University Press, Ithaca-Londres, 2002. N ueva S ociedad 253 98 Bruno Groppo en 1992, el juicio abortado contra el pcus que, si se hubiera producido, habría permitido abrir un debate sobre el pasado soviético. En cuanto a la rehabilita ción de las víctimas y el restablecimiento de sus derechos, es interesante notar que las dos principales iniciativas en este asunto, después de aquella del perio do de Jrushchov, datan de los últimos años de la urss . La primera fue el decreto «Sobre el restablecimiento de los derechos de todas las víctimas de la represión política de los años 20 a los 50», firmado el 13 de agosto de 1990 por Gorbachov en su calidad de(primer y último) presidente de la urss . La segunda fue la ley «Sobre la rehabilitación de las víctimas de la represión política» 12 , adoptada el 18 de octubre de 1991 por la Federación de Rusia, principalmente por iniciativa de la asociación Memorial. Esa ley reconoce la participación del Estado soviéti co en la violencia masiva perpetrada desde la década de 1920 hasta la de 1950; pero como subraya Elizabeth Anstett, el reconocimiento de tal responsabilidad del Estado en este texto legislativo no ha contri buido a establecer responsabilidades individuales. No se han iniciado acciones legales contra los que concibieron y administraron el sistema soviético de los campos de concentración, incluso en el nivel local. Nunca hubo juicios ni intentos de dar lugar a una justicia transicional. No ha existido ninguna comisión que se encargara de establecer el balance de las varias décadas de violencia política institucionalizada, de señalar las responsabilidades individuales o colectivas o de finalmente iniciar una rememoración. 13 Aunque a principios de los años 90 tuvo cierto eco en la población, el mito de una edad de oro prerrevolucionaria era demasiado abstracto y estaba demasiado lejos para convencer realmente y llegar a ser el fundamento de una nueva identidad colectiva. Se evaporó al mismo tiempo que aumentaban el desen canto y la insatisfacción de la sociedad rusa ante la brutal política económica de Yeltsin. Parte de la población, empobrecida por el paso a la economía de mercado que debería haberle traído prosperidad, comenzó a sentir una cierta nostalgia de la difunta urss . La llegada de Putin a la Presidencia introdujo cambios importantes en la utili zación política del pasado por parte del poder ruso 14 . El objetivo sigue siendo el 12. V. el texto(en ruso) de esta ley en. Una ley análoga«Sobre la rehabilitación de las víctimas de las represiones políticas en Ucrania» había sido adoptada el 17 de abril de 1991 por el Parlamento ucraniano. 13. E. Anstett:«Mémoire des répressions politiques en Russie postsoviétique: le cas du Goulag» en Online Encyclopedia of Mass Violence , 17/7/2011, p. 2,, fecha de consulta: 18/7/2014. 14. La presidencia de Dmitri Medvédev(2008-2012) no introdujo ningún cambio sustancial res pecto de las orientaciones definidas por Putin(que ejercía mientras tanto la función de primer ministro). 99 T ema C entral Los problemas no resueltos de la memoria rusa mismo que el de su predecesor: construir o, más exactamente, reconstruir una identidad nacional fuerte para superar la crisis identitaria provocada por el fin de la urss . Lo que cambia son los aspectos del pasado a los que recurre el poder. Muchos elementos de un pasado soviético que la administración anterior había condenado en bloque han sido recuperados y rehabilitados por Putin. La nueva ideología propuesta por el poder abandonó también, como ya lo había hecho Yeltsin, toda referencia al comunismo y al anticapitalismo. Su contenido principal es un nacionalismo centrado en la idea de una Gran Rusia, de su pa sado glorioso y de un futuro que permitirá restablecer su poder y su influencia a escala internacional. En ese nacionalismo se mezclan elementos heredados de la época zarista y de la tradición eslavófila, y otros de la etapa soviética. Occidente se presenta otra vez como un adversario ante el cual Rusia debe defenderse. Una de las medidas simbólicas en esta dirección fue el El rol desempeñado personalmente por Putin en esta reorientación de la política de restablecimiento, en diciembre de 2000, memoria fue y sigue siendo fundamental. Convencido de que«el desmoronamiento de la urss fue la catástrofe geopolítica más grande del siglo xx » 15 , el presidente ruso ha del himno soviético (con un texto modificado) como himno nacional de trabajado para la recuperación de partes significativas de la herencia soviética(sin la Federación de Rusia n dejar de recuperar también la historia prerrevolucionaria). Una de las medidas simbólicas tomadas en esta dirección fue el restablecimiento, en diciembre de 2000, del himno soviético(con un texto modificado) como himno nacional de la Federación de Rusia, en lugar de la«Canción patriótica» de Glinka vigente desde 1990 16 . Pero, fundamentalmente, el poder putiniano ha desarrollado y buscado imponer por diversos medios una nueva lectura de la historia soviética que pone el acento en los aspectos que hacen posible fundar una identidad nacional positiva y fomentar un sentimiento de orgullo en los rusos, como la modernización de la economía, la victoria sobre la Alemania nazi y el estatus de superpotencia 15. V. Putin: discurso del 25 de abril de 2005 dirigido a la Asamblea Federal de la Federación de Rusia, disponible en < http://archive.kremlin.ru/appears/2005/04/25/1223_type63372type6337 4type82634_87049.shtml>. Este juicio, que contrasta con aquellos formulados por las autoridades de otras ex-repúblicas soviéticas, ilustra muy bien la singularidad de la situación rusa en el pa norama general del postcomunismo. 16. El nuevo texto del himno pertenece al mismo autor, Serguéi Mijálkov, que en 1944 había es crito la letra del himno soviético y la había adaptado en 1977 para eliminar la referencia a Stalin. Debido a esta referencia, de 1961 a 1977 el himno se ejecutaba sin letra. V. las tres variantes del himno en, fecha de consulta: 18/7/2014. N ueva S ociedad 253 Bruno Groppo 100 alcanzado por la urss después de 1945. La referencia a la victoria en la Segunda Guerra Mundial cobró una importancia enorme. En mayo de 2005, el 60º aniver sario de este evento fue conmemorado en Moscú con extraordinaria pompa, con el objetivo de subrayar el rol determinante desempeñado por Rusia en el desen lace del conflicto mundial y su estatus de gran potencia. Fue también una mane ra de recordar a los Países Bálticos, a Ucrania y a los países de Europa central y oriental que habían sido liberados de la ocupación nazi por el Ejército soviético, y por lo tanto, por Rusia 17 . Según el historiador ruso Nikolai Koposov, Desde hace unos años, la Gran Guerra Patriótica(…) se volvió un verdadero mito de origen para la Rusia postsoviética. Según una encuesta reciente, 87% de los rusos coin cide en afirmar que la victoria de la urss sobre la Alemania nazi fue el acontecimiento más grande de la historia del siglo xx . Por más que la historiografía reciente presente un cuadro de la guerra infinitamente más contrastado que su imagen heroica conven cional, esto no impide que este mito, sostenido por la propaganda del Estado, satisfaga a la opinión rusa. Hoy en día, como bajo el poder soviético, la memoria de la guerra, traumática y a la vez gloriosa, sirve para eclipsar otra memoria, la del terror estalinista, y para convencer a los rusos del rol positivo del Estado en la historia nacional. 18 La importancia La importancia atribuida a la memoria atribuida a la memoria de la Segunda Guerra Mundial dio lugar de la Segunda Guerra Mundial dio lu gar también a la revalorización del rol de Stalin en tanto jefe militar, como ya había sucedido en la época de Brezhnev. Se le también a la revalorización del rol de Stalin en tanto jefe militar, como atribuye en gran parte a Stalin el mérito de la victoria sobre la Alemania nazi. Por el contrario, no se evocan las responsabi lidades del dictador en los desastres de la ya había sucedido en la primera fase de la guerra, por haber de época de Brezhnev n bilitado al Ejército Rojo durante el Gran Terror al eliminar a más de un tercio de los oficiales y por no haber tenido en cuenta los múltiples indicios de la in minencia de la invasión alemana. Otro aspecto importante en la visión de la historia soviética que Putin busca imponer es el tema de la modernización de Rusia: a Stalin se le atribuye también el mérito de haber modernizado la 17. En estos países la memoria de la guerra es muy diferente. Insisten todos en el hecho de que la urss ciertamente los liberó del nazismo pero para imponerles su propia dominación. Estas dife rentes visiones de la Segunda Guerra Mundial siguen alimentando tensiones y conflictos entre la memoria de Rusia y la de sus vecinos. Ver Tatiana Zhurzhenko:«Geopolitics of Memory» en Eurozine , 10/5/2007,. 18. N. Koposov:«Le débat russe sur les lois mémorielles» en Le Débat N o 158, 2010, p. 51. 101 T ema C entral Los problemas no resueltos de la memoria rusa economía del país y de haber hecho de la urss una gran potencia después de la guerra. En esta visión de la historia soviética, no se niegan los crímenes ni la represión de masas de la época estalinista, pero se los relativiza y se los presenta como el inevitable precio a pagar para la transformación de la economía y la sociedad. El gobierno de Putin ha intervenido de múltiples maneras para promover su visión –«justa» y«no falsificada»– de la historia, restableciendo prácticas de la época soviética, cuando el poder comunista ejercía un control estricto so bre la escritura y la enseñanza de la historia e imponía su propia visión del pasado. Entre sus iniciativas en este ámbito, podemos citar, por ejemplo, el proyecto de«Ley memorial» destinado a castigar«todo atentado a la memo ria histórica de los acontecimientos que se produjeron durante la Segunda Guerra Mundial» 19 ; la creación, en 2009, de una comisión presidencial sobre la«falsificación de la historia en detrimento de los intereses de Rusia»; y so bre todo, sus intervenciones en los manuales escolares de historia. Después de su reelección en 2012, Putin pidió al Ministerio de Educación y Cultura que redactara indicaciones(«estándares») para un nuevo manual de la ma teria. El grupo de trabajo –formado por académicos, historiadores y, sobre todo, políticos– encargado de esta tarea presentó en octubre de 2013 un in forme de 80 páginas a partir del cual se redactaría un manual único para la escuela secundaria que debería estar listo para el inicio del ciclo escolar de 2015-2016. El último acontecimiento tratado en ese futuro manual será la reelección de Putin a la Presidencia en 2012. Las cuestiones difíciles de la historia rusa, sobre las que no hay consenso, serán tratadas en una cate goría aparte. En cuanto a las víctimas del estalinismo, serán mencionadas pero no se dará ninguna cifra. El manual debería entonces proporcionar la visión«objetiva» oficial de la historia rusa, reforzar así el patriotismo de las jóvenes generaciones y reafirmar la idea de que el poder estatal es legítimo por esencia 20 . Poniendo a la orden del día el manual único, Putin restablece no solo una práctica soviética inaugurada en los años 30, sino también otra práctica de la época soviética, la de reescribir la historia ante cada cambio 19. El proyecto de ley fue presentado en la Duma(el Parlamento ruso) en mayo de 2009 por el partido Rusia Unida. Una petición contra este proyecto, promovida por el historiador Nikolai Koposov, reúne las firmas de más de 250 historiadores e intelectuales. N. Koposov:«Istoria i pravo sudie»[Historia y justicia] en Polit.ru , 26/4/2006,. 20. Como afirma Andrei Zoubov, profesor de Historia en el Instituto Estatal de Relaciones Inter nacionales de Moscú( mgimo ), inmediatamente expulsado de la enseñanza después de haber comparado en un artículo la anexión de Crimea con la Anschluss de Austria a la Alemania nazi en 1938. Emmanuel Grynszpan:«Andreï Zoubov:‘Poutine crée un manuel d’histoire qui répond aux attentes des Russe‘» en Le Temps , 12/7/2014. N ueva S ociedad 253 Bruno Groppo 102 de gobernante en el Kremlin. En ese sentido, en Rusia el pasado sigue sien do imprevisible 21 . ■■  Monumentos y otros lugares conmemorativos La ausencia de monumentos oficiales en memoria de las víctimas del esta linismo muestra que el Estado ruso hasta ahora ha evitado cuidadosamente hacer frente a ese problema. El gobierno de Putin no se ha limitado a una ac titud pasiva, sino que, en los últimos años, también se ha esforzado en obs taculizar, mediante diversos procedimientos administrativos y judiciales, la actividad de la asociación Memorial, dedicada a la defensa de la memoria de las víctimas de las represiones soviéticas 22 . A la ausencia ya señalada de monumentos oficiales en conmemoración de las víctimas se agrega el hecho de que el Estado ruso no se preocupa por preservar como lugares de memoria al menos algunos de los campos de concentración que formaban parte del sistema soviético. El único campo que fue parcialmente preserva do es el de Perm-36, situado a unos 100 kilómetros al noreste de la ciudad de Perm, pero lo fue solo debido a la iniciativa de la asociación Memorial, que hizo de él un museo 23 . Es como si en Alemania el Estado nacional y En Rusia, la amnesia del Estado es acompañada por la de una gran parte de la sociedad, que los Estados regionales( Länder ) no hubieran salvado ninguna huella de los campos de concentración nazis: ¿cómo podríamos in terpretar una actitud semejante sino como una voluntad de ocultar y de hacer olvidar esa parte de la historia alemana? prefiere ya no escuchar hablar del estalinismo n En Rusia, la amnesia del Estado es acompa ñada por la de una gran parte de la sociedad, 21. Antoine Pluche:«La Russie édite un manuel d’histoire unique» en Russie info , 28/11/2013, ; Pierre Avril: «Moscou révise ses manuels d’histoire» en Le Figaro , 31/10/2013; Anna Zafesova:«La storia riscritta da Putin riabilita Stalin e Gengis Khan» en La Stampa , 3/11/2013; E. Grynszpan: ob. cit. Para una actualización de la problemática de los manuales de historia, v. Korine Amacher y Wladimir Berelowitch: Histoire et mémoire dans l’espace postsoviétique. Le passé qui encombre , L’Harmattan, París, 2014, pp. 25-32. 22. Una ley rusa del 21 de noviembre de 2012 dispone que toda asociación que reciba dinero del extranjero debe registrarse como«organización que cumple las funciones de un agente extran jero» si toma parte en«actividades políticas».(«Desde hace un año, la ley relativa a los‘agentes extranjeros’ promulgada por Vladimir Putin asfixia las libertades», comunicado de prensa de Amnesty International, 20 de noviembre de 2013). Memorial, habiendo rechazado plegarse hasta el día de hoy a esta restricción, ha sido objeto de numerosas medidas vejatorias por parte de las autoridades(pesquisas, controles fiscales, secuestro de computadoras, etc.). 23. Respecto del campo de Perm, v. Alessandra Stanley:«Lest Russians Forget, A Museum of the Gulag» en The New York Times , 29/10/1997. 103 T ema C entral Los problemas no resueltos de la memoria rusa que prefiere ya no escuchar hablar del estalinismo y sus víctimas. Según la historiadora rusa Dina Khapaeva,«la sociedad rusa ha sido golpeada por un mal terrible: una amnesia parcial, una desintegración de la memoria, conver tida en caprichosa y selectiva» 24 . Y continúa señalando: La amnesia actual y su corolario, la ausencia de condena y la impunidad de los críme nes cuyos autores y víctimas son millones, permiten ajustar cómodamente las cuentas con el pasado. De allí aquella lección de la historia soviético-rusa: basta con que los políticos ignoren los crímenes pasados y con que los individuos no digan palabra para que este«acuerdo» reduzca a nada, a los ojos del Estado y del conjunto de la sociedad, la cuestión del pasado caníbal. 25 Tras el intenso debate que tuviera lugar en los años de la perestroika, la so ciedad rusa parece haber renunciado, por el momento, a ajustar las cuentas con ese pasado y a preguntarse por la cuestión de las responsabilidades. Prefiere, en su gran mayoría, refugiarse en la amnesia y en el mito nacio nalista de la Gran Rusia que le es ofrecido a diario por el poder. Es poco probable, sin embargo, que esta situación pueda prolongarse de manera in definida, porque ese pasado sigue allí y periódicamente exige la atención de aquellos que quisieran olvidarlo. Mientras se cree haberlo enterrado para siempre, de vez en cuando reaparece, como con el descubrimiento de in mensas fosas comunes en los lugares de ejecución donde, en la época del Gran Terror, los agentes de nkvd fusilaron a decenas de miles de personas, como en Butovo 26 , en la periferia de Moscú, o en Levashovo, cerca de San Petersburgo 27 , y en otras localidades. Cada uno de estos hallazgos vuelve a plantear la cuestión de las responsabilidades, del Estado terrorista y de la impunidad de la cual se beneficiaron los autores de estos crímenes. Paradójicamente, sin embargo, el principal res ponsable, Stalin, sigue siendo una figura popular para una parte importante de la población rusa. Es sorprendente comprobar que en un país como Rusia, 24. D. Khapaeva: Portrait critique de la Russie , Editions de l’Aube, París, 2012, p. 73. 25. Ibíd., p. 88. 26. François-Xavier Nérard:«The Butovo Shooting Range» en Online Encyclopaedia of Mass Vio lence , 27/2/2009, pp. 1-11,; F-X. Nérard:«La mémoire de Boutovo, massacres de masse des années trente en Russie soviétique» en Luc Buchet e Isabelle Seguy(eds.): Vers une anthropologie des catastrophes: Actes des 9 e journées d’anthropologie de Valbonne , Éditions Apdca, 2008, pp. 143-159; Kathy Rousselet:«Les mémoires de la Grande Terreur: Butovo» en Marie-Claude Maurel y Françoise Mayer(eds.): L’Europe et ses représentations du passé. Les tourments de la mémoire , L’Harmattan, París, 2008, pp. 131-146. 27. F-X. Nérard:«The Levashovo Cemetery and the Great Terror in the Leningrad Region» en Online Encyclopaedia of Mass Violence , 27/2/2009, pp. 1-9,. N ueva S ociedad 253 Bruno Groppo 104 donde las víctimas de la violencia de Estado fueron tan numerosas, su memo ria, lejos de predominar, queda relegada a un segundo plano, mientras que la de sus verdugos ocupa un lugar tan importante. Según Khapaeva,«en Rusia, es la memoria de los verdugos la que ha triunfado y no la de las víctimas» 28 . Arseni Roginski considera, por su parte, que«la memoria del estalinismo está incompleta y reprimida» 29 . En muchos rusos, sobre todo en los más ancianos, la amnesia voluntaria va acompañada de un sentimiento de nostalgia por la urss , especialmente por el periodo de Brezhnev, visto en retrospectiva como una época de estabilidad durante la cual la urss , y por lo tanto Rusia, era influyente y respetada en todo el mundo. La popularidad de Putin, que es real, se debe en gran parte al hecho de que supo responder a estas aspiraciones a la estabilidad y a esta nostalgia por el poder imperial perdido. Su discurso nacionalista encuentra allí un terreno fértil. Promete reconstituir el poder de una Rusia enfrentada a la hostilidad de Occidente y de sus vecinos inmediatos: reactiva la vieja obse sión soviética del asedio y de la consecuente necesidad de una movilización permanente de la sociedad para defenderse de las amenazas que provienen de un mundo hostil. Sin embargo, el discurso nacionalista del Kremlin, si encuentra un eco po sitivo en Rusia, provoca mucha inquietud entre sus vecinos, en particular en los países donde hay importantes minorías rusas. Las tensiones políticas alimentan los conflictos de la memoria que oponen a Rusia con sus vecinos inmediatos 30 . 28. D. Khapaeva: ob. cit., p. 92. 29. A. Roginski:«La mémoire du stalinisme est incomplète et refoulée» en Le Monde , 6/3/2013 y «Fragmented Memory», cit . 30. Acerca de esta cuestión, v. Memorial:«National Images of the Past. The Twentieth Centu ry and the‘War of Memories‘. An Appeal by the International Memorial Society» en Eurozine , 5/12/2008,. El Estado social en Rusia Lecciones del pasado, desafíos del presente y lineamientos del futuro A nna Ó chkina El Estado social soviético nació como una síntesis de dos modelos de superación de la crisis social: el político-represivo y el de estímulo socioeconómico, y –con sus virtudes y defectos– consiguió desarrollar el poderoso potencial sociocultural e intelectual del país. Tras la caída de la Unión Soviética, ese Estado social –que no fue destruido totalmente por las«políticas de shock»– constituyó un cinturón de seguridad que salvó a muchos de sucumbir en los bruscos giros de las reformas de mercado. Hoy, en medio del auge petrolero y de políticas estatales que han profundizado los desequilibrios entre las capitales y las provincias, resulta necesario un repotenciamiento del Estado social sobre nuevas bases. E l Estado social constituye, a nuestro entender, el núcleo de las actuales transformaciones socioeconómicas, políticas y culturales de la sociedad rusa. Dicho metafóricamente, en lo que hace al desarrollo del Estado social, Rusia se encuentra hoy con el rostro vuelto hacia el pasado. Hacia el pasado soviético y, en particular, hacia el Estado social soviético, que aún no fue comprendido ni en sus logros ni en sus fracasos. Precisamente hacia él Anna Óchkina: economista y doctora en Filosofía. Es profesora e investigadora en el área de metodología de la ciencia, teoría social y tecnología en la Universidad Estatal de Penza. Integra el Instituto de Estudios de la Globalización y los Movimientos Sociales( igso ) y el consejo de redacción de la revista Política de Izquierda . Palabras claves: desequilibrios regionales, Estado social, neoliberalismo, Rusia, Unión Soviética. Nota: traducción del ruso de Alejandro González. N ueva S ociedad 253 Anna Óchkina 106 dirigen sus pensamientos los rusos que viven día a día los resultados de reformas que restringen de manera constante el acceso a los bienes sociales. Pero también piensan en el Estado social los representantes de las elites, de inclinaciones conservadoras, que presienten el inevitable caos y colapso admi nistrativo provocado por el poder creciente del interés privado en la economía, la política y las relaciones sociales. En él piensa el gobierno, a veces con irrita ción, maldiciéndolo por su falta de efectividad y su alto costo, a veces con es peranza, intentando aprovechar tal o cual mecanismo de la era soviética para reducir la tensión social. Y, por último, al Estado social soviético lo recuerdan, idealizándolo por demás, los ciudadanos indignados que organizan piquetes y manifestaciones y que se embarcan en actos desesperados de protesta, in cluyendo huelgas de hambre y quemas a lo bonzo, para proteger escuelas y hospitales, jardines de infantes, beneficios y subsidios. El Estado ruso no quiere y no puede ocuparse hoy de un Estado social que requiere decisiones económicas y de organización política incompatibles con la filosofía y la esencia de la actual dirigencia rusa. Por su parte, la población no quiere verse privada de derechos que solo puede garantizar una política social consecuente, integral y de gran escala. La urss aparece cada vez más en la conciencia colectiva como ejemplo de dicha política, si bien su elogio acrítico no hace más que confundirlo todo. Hoy por hoy es imposible retornar al Estado social soviético; este fue hijo de su tiempo, con todas sus fortalezas y debilidades, con sus aspectos luminosos y oscuros. Pero las lecciones de la política social soviética siguen siendo sumamente valiosas para el futuro de Rusia. Es justamente el futuro hacia donde el país debe volver el rostro y avanzar en el camino de transformaciones progresistas. El Estado social so viético, ya para siempre en el pasado, puede convertirse en modelo del futuro solo si se lo somete a un análisis crítico. ■■  Lecciones del pasado: la era soviética Protección represiva: establecimiento del Estado social soviético. El Estado social, como sistema de instituciones socioeconómicas, culturales y políticas reales, se formó sobre la base del modelo keynesiano, que constituyó en los años 20 y 30 del siglo pasado una respuesta a la crisis económica mundial. Afín al keynesianismo fue también el New Deal de Franklin D. Roosevelt, que sacó a Estados Unidos de la Gran Depresión. En este modelo, la prioridad la tenían las decisiones de índole socioeconómica, las cuales, a su vez, requerían la correspondiente transformación de las instituciones políticas. La estrategia anticrisis opuesta era la variante fascista, basada en el primado de una 107 T ema C entral El Estado social en Rusia: pasado, presente y futuro dirección política que aseguraba el grado de movilización social necesario para evitar el rápido hundimiento de la economía. Sin embargo, el problema consistía en que el régimen fascista, homogeneizando a la sociedad con su ideología nacionalista y dando un nuevo impulso a la economía mediante la militarización, no creaba las premisas para el desarrollo y despliegue del potencial laboral y creativo. Por el contrario, los principios racistas y antico munistas en los que se fundaba el régimen político no hacían más que menoscabar ese potencial. El Estado social ruso nació, en esencia, como síntesis de dos modelos de supe ración de la crisis social: el político-represivo y el de estímulo socioeconómico. Pero esa síntesis fue puesta en ejecución y situada en la base del desarrollo social de un país enorme en una situación extrema e históricamente única. La crisis económica mundial privó a la urss de la posibilidad de industrializarse mediante la El Estado social ruso importación de maquinaria proveniente de los países occidentales a cambio de la expor tación de recursos naturales. Pero, además, to dos los recursos y los mecanismos de control nació, en esencia, como síntesis de dos modelos de superación social estaban concentrados en las manos del Estado, lo que le daba a este la posibilidad de iniciar y coordinar los procesos sociales con un único objetivo y según principios generade la crisis social: el político-represivo y el de estímulo les. Así pues, el poder soviético, intentando asegurar la indispensable base socioeconósocioeconómico n mica de la industrialización, se encaminó hacia aquello que el famoso especia lista en temas campesinos Teodor Shanin denominó«colonización interna del campo» 1 . Desde 1926, cuando se preparaba la industrialización, quedó clara la necesidad de que el crecimiento de la productividad del trabajo superara el del salario. En esencia, el poder soviético introdujo en forma consciente un régimen de sobreexplotación de la población. Esas duras medidas económicas 1. Esta«colonización interna» estuvo mediada por el proceso de colectivización del campo. El ob jetivo oficial de la colectivización era el establecimiento de relaciones productivas socialistas en el campo, la transformación de las pequeñas granjas individuales en grandes unidades productivas sociales y cooperativas de alto rendimiento. En la práctica, la colectivización era necesaria para garantizar recursos a la industrialización masiva; se requerían alimentos baratos para las ciudades en crecimiento y mano de obra barata para la construcción y el funcionamiento de las industrias. Como resultado de la colectivización completa, surgió un sistema acabado de traspaso masivo de los recursos financieros, materiales y laborales del sector agrario al industrial. Eso sirvió de base al posterior y veloz crecimiento industrial, que permitió superar el retraso cualitativo de la industria de la urss respecto a las potencias líderes. Como durante el periodo de colectivización hubo años de malas cosechas, esto causó una hambruna masiva a principios de los años 30. N ueva S ociedad 253 Anna Óchkina 108 requerían inevitablemente un determinado respaldo político. El carácter repre sivo de la economía era sostenido por la represión del régimen político. Por otra parte, desde 1926 el Estado frenó primero el aumento de los servicios públicos y pronto se hizo cargo por completo de los costos de la vivienda 2 . En paralelo, se desarrolló la sanidad pública estatal y gratuita, subordinada al objetivo general de garantizar la salud y una capacidad laboral prolongada y efectiva de la población. En verdad, la sanidad soviética alcanzó su apogeo después de la Segunda Guerra Mundial, pero ya en los años 70 comen zó a ceder posiciones. No obstante, el sistema de acceso universal a la medicina se estableció en la urss desde sus comienzos. Después de la guerra se difundie ron ampliamente los viajes gratuitos y las facilidades para alojarse en balnearios y sanatorios otorgados a obreros y empleados de las fábricas, así como a los sectores intelectuales, y también las colonias de verano para los niños. También desde los comienzos se creó un sistema de jardines infantiles a un precio muy accesible; en los establecimientos educativos se proporcionaba comida a los niños, un alimento frugal pero permanente y gratuito. No llamaremos a la urss de preguerra un Estado social debido a los acentuados elementos represivos en las esferas socioeconómica y política, pero la base institucional del apoyo social a la población empezó a formarse desde los inicios del régimen soviético. La estrategia de la esperanza: logros de la política social soviética. La política social de la urss fue mucho más lejos que la institucionalización de la protección social. La acelerada industrialización requería la preparación de una gran cantidad de obreros calificados, cuadros técnicos e ingenieros, administrado res y directores. Para asegurar el progreso técnico se necesitaban científicos e inventores, y para un sistema educativo capaz de formar todos los cuadros necesarios se requerían maestros y profesores. En otras palabras, era preciso crear un amplio sistema de educación e instrucción que proveyera de manera constante cuadros bien formados a la economía nacional. A la vez, se requerían cuadros e instituciones adecuadas para garantizar el funcionamiento de un sistema de formación e instrucción de gran escala, para satisfacer las necesi dades culturales de los ciudadanos, definidas escrupulosa y centralizadamente 2. Fue así como el Estado soviético se hizo cargo de brindar a los ciudadanos vivienda gratuita, lo que luego quedó refrendado como derecho constitucional a recibir una vivienda y a que esta fuera distribuida bajo un estricto control social. Sin embargo, el déficit de recursos provocaba constantemente crisis en el sector habitacional, y el derecho a la vivienda o bien se cumplía den tro de ciertos límites o bien se convertía en puro formalismo. Los ciudadanos soviéticos aguardaban largo tiempo para recibir una vivienda, que a menudo no era de calidad. Además, junto con el crecimiento de la población y la escala de la construcción, también se convertía en formalismo el control social. 109 T ema C entral El Estado social en Rusia: pasado, presente y futuro por el Estado. Se extendió la red de centros formativos, científicos y culturales y se desarrolló –bajo control ideológico y organizativo– la producción cultural en masa y su consumo en el ámbito del cine, el teatro y la música. En la urss comenzó a desarrollarse bastante pronto el sistema de sociedades y círculos de interés gratuitos para niños y adolescentes. Era suma mente importante el sistema de formación complementaria. La vasta red de escuelas y círculos deportivos para niños fue el principal factor de la gloria deportiva soviética y contribuyó al crecimiento de la popularidad de la gimnasia y del deporte en general entre la población. La formación musical y coreográfica, que llegó a ser muy popular en los años de posguerra, sirvió como una variable adicional de ascenso social para muchos niños, creó las bases para el desarrollo de la música y del ballet, y sencillamente contribuyó a elevar el nivel cultural general de la población. Las formas elitistas de arte –la ópera y el ballet– se hicieron populares en la urss y gozaban de amplia difusión entre las masas. El desarrollo del sistema de formación complementaria, por tanto, fue incorporado al proyecto de ilus tración general, que constituía una parte inalienable y muy importante del Estado social soviético. El rasgo característico de la política social soviética fue la realización conse cuente de los principios que estaban al servicio del principal objetivo estratégico: la creación y el desarrollo del poderoso potencial sociocultural e intelectual del país. Eran principios de comunidad y accesibilidad a los bienes sociales, de estándares unificados, vinculados a la con cepción general de desarrollo del país. La realización de estos principios suponía la unidad La realización de estos principios suponía integral de la dirección y la eliminación de todo elemento de mercado de la esfera social. Este conjunto, cuya meta era orientar el desa rrollo, representa una característica única de la unidad integral de la dirección y la eliminación de todo la política social soviética. Sus impulsos esen ciales no estaban dados por ideas de pacto social ni tampoco de regulación anticrisis de la elemento de mercado de la esfera social n sociedad, sino por un determinado proyecto social y creativo que presuponía el consecuente incremento del potencial laboral y cultural de la sociedad como recurso principal de la reproducción y el desarrollo sociales. Constituyéndose sobre la base de los principios mencionados, el Estado soviético integró en su estructura institucional todos los sectores de la esfera social: sanidad pública, educación, vivienda, seguridad social, cultura. N ueva S ociedad 253 Anna Óchkina 110 Efectivamente, el rasgo único del Estado social soviético fue la amplia cober tura institucional de las funciones educativas. Es muy equivocado entender –como lo representa el discurso neoliberal actual– estas funciones solo como presión propagandística sobre la sociedad o como garantía de estabilidad y sumisión ciudadana. El sistema ideológico de la urss era complejo y reconocía múltiples niveles. Incluso en los duros tiempos estalinistas la movilización ideológica de la población se realizaba apoyándose en la idea de construcción de una sociedad nueva y mejor. La canalización del descontento popular, su redireccionamiento hacia el exterior, lejos de la dirigencia, se realizaba en la urss de un modo muy activo, sobre todo en el periodo estalinista. Sin embargo, su blanco no eran los representantes de otros pueblos o razas, sino los«enemigos de clase», tanto los internos como los externos(tanto los ficticios como los reales). Eso dio al Estado soviético la posibilidad –una vez denunciados los métodos dictatoriales y las represiones de Iósif Stalin– de aprovechar las conquistas sociales del periodo estalinista sin cambiar el sistema educativo y cultural. El sistema de educación y de cultura de masas creado en el periodo estalinista –ya sometido a una determinada corrección ideológica tras la denuncia del xx Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética( pcus) – siguió cumpliendo la función de reproducción so ciocultural y socioeconómica de la sociedad. Además de la lealtad política hacia el Estado, el sistema ideológico en la urss hacía propaganda de ideales humanistas y de principios morales que iban más lejos que la primitiva idea de fidelidad al gobierno. Otra cosa era que estos prin cipios entraran en contradicción con la realidad soviética, con las represiones políticas y la escasez económica de la época de Stalin, con la incompetencia de la dirigencia, el voluntarismo político y la hipocresía, la desorganización cotidiana, la desigualdad creciente y demás rasgos del periodo postestalinista. Es más, la sociedad, que había asimilado los principios humanistas de la pro paganda, tendía a valorar la realidad soviética no por la realidad presente, sino en relación con el ideario proclamado por la propaganda oficial. Ser feliz a la fuerza: ocaso del Estado social soviético. El proyecto soviético quedó inacabado y hoy se lo ve como una utopía. Pero su fracaso no estuvo dado por el carácter utópico de los objetivos que se propuso, sino porque los métodos para alcanzarlos fueron inadecuados. Si bien desarrolló e ins truyó de modo consecuente a la sociedad, el Estado soviético reprimió muy severamente las iniciativas autónomas, alentándolas solo dentro de límites muy restringidos. El Estado ofrecía a la sociedad cierto proyecto de desa rrollo reprimiendo, al mismo tiempo, aquellas fuerzas sociales que podían 111 T ema C entral El Estado social en Rusia: pasado, presente y futuro darle a ese proyecto un mayor impulso y garantizar su máxima efectividad social, pero a la vez llevarlo más allá del marco previamente establecido. En esencia, el proyecto de transformaciones sociales se imponía forzosamente a la sociedad incluso en un momento en que la sociedad en su conjunto lo apoyaba. Los resultados fueron devastadores tanto para la sociedad como para el propio proyecto. El descontento de los ciudadanos respecto de las formas de actuar del Estado y su creciente desconfianza hacia la propaganda del gobierno pusieron en duda, sin excepción, todos los elementos de la ideología oficial, inclusive los de carácter moral. Esto quedó penosa y extremadamente reflejado en los años 90, cuando el grado de atomización y desmoralización de la sociedad alcanzó su apogeo y se estaba en presencia de una crisis moral. En el último periodo de la urss , la negación de los paradigmas morales difundidos por la propaganda El ciudadano soviético, gubernamental era más bien inconsciente, era una protesta contra todo lo que emanaba del Estado. La situación era agravada por la falta de libertades civiles y polítiagotado por el desorden cotidiano, se convirtió en un consumidor cas plenas, así como por la formación de frustrado que identificaba una sociedad que alentaba motivaciones y orientaciones consumistas. El principio autoritario del Estado social soviético en tró desde un mismo comienzo en contrainvoluntariamente en sus fantasías la libertad política y espiritual dicción con su orientación estratégica de con la posibilidad de desarrollo y predeterminó el desfase entre la política social y los ánimos y aspiracioconsumir sin límites n nes corrientes. El ciudadano soviético, agotado por el desorden cotidiano, el déficit de mercaderías y el control burocrático por parte del Estado 3 , se con virtió en un consumidor frustrado que añoraba la libertad y la independencia e identificaba involuntariamente en sus fantasías la libertad política y espiri tual con la posibilidad de consumir sin límites. Estamos lejos de pensar que la urss sucumbió porque la gente dejó de creer en ella. Esa sería una afirmación en exceso romántica y para nada científica. Sin embargo, el ánimo social al que hacíamos referencia fue el trasfondo pro picio e incluso la condición indispensable del fracaso tanto del proyecto 3. Este control estaba lejos de ser tan total y efectivo como lo presentan hoy los liberales; era más bien minucioso y a menudo incoherente, pero constante, omnipresente y fastidioso. N ueva S ociedad 253 Anna Óchkina 112 soviético como de la urss , que cayó ante el peso de los problemas económi cos, políticos y sociales realmente acumulados. En el momento de su crisis sistémica más profunda, la urss sencillamente no encontró la suficiente can tidad de gente que la defendiera. Tampoco tenemos derecho a afirmar que los ciudadanos soviéticos eran indiferentes a los derechos y bienes sociales, o En los años 90 fueron los restos del Estado que estos les resultaran inútiles. Al contrario, en los años 90, cuando como re sultado de la«terapia de shock» se pro social los que literalmente salvaron a la mayoría de los rusos del dujo una colosal caída del nivel de vida, fueron justamente los restos del Estado social los que literalmente salvaron a la mayoría de los rusos del empobreciempobrecimiento total y de la degradación n miento total y de la degradación. Pero en el ocaso de la urss , a medida que el nivel de vida crecía, los bienes sociales proporcionados por el Estado eran considerados por la conciencia colectiva como algo que debería permanecer por siempre. Para las nuevas generacio nes soviéticas, el Estado social era una realidad dada y no una conquista(y en rigor, es justamente el esfuerzo personal el que constituye para el indivi duo la auténtica medida del bien obtenido). En cambio hoy, cuando los derechos sociales, tanto de palabra –en la ideo logía de las reformas– como de hecho –en la política efectiva– son tratados como servicios cuya prestación gratuita el Estado garantiza solo de un modo limitado, los ciudadanos rusos comienzan a valorar de verdad el Estado so cial que desapareció junto con la urss . Y si en Rusia llegara a surgir alguna vez una protesta de mayor envergadura, esta será en nombre de los derechos sociales, una suerte de campaña por el Estado social, por ese mismo al que los ciudadanos de la urss renunciaron tan fácilmente en su tiempo bajo el lema de la libertad y tentados por el paraíso del consumo. Para que esa campaña triunfe será necesario comprender qué política social es la que se adecúa a los desafíos contemporáneos y qué transformaciones sociales, qué condiciones económicas, políticas y culturales son indispensables para su institucionali zación y realización exitosa. ■■  Los desafíos del presente: la política social en tiempos de estabilidad Un cinturón de seguridad: el Estado social soviético sin la urss . Ni siquiera la gestión profundamente neoliberal del primer ministro Yegor Gaidar a co- 113 T ema C entral El Estado social en Rusia: pasado, presente y futuro mienzos de los años 90 se decidió a acabar con el Estado social soviético. Su gobierno se limitó a poner todas sus instituciones a media ración, reducien do en forma brusca la financiación de todos los sectores de la esfera social: la educación, la sanidad pública, la vivienda, etc. Sin embargo, la educación y la sanidad siguieron siendo gratuitas y funcionando según el esquema anterior, aunque en verdad ajustándose a los escasos aportes del Estado. Los subsidios y las pensiones, que se habían depreciado bruscamente como re sultado de la«terapia de shock», siguieron pagándose con más regularidad que los salarios y, para las familias rápidamente empobrecidas, sobre todo en los pueblos y pequeñas ciudades del interior, se convirtieron en la única fuente de dinero en efectivo, ya que los salarios tardaban meses en cobrar se. La medicina gratuita, que padeció la falta de recursos materiales, siguió funcionando como pudo, lo que permitió a las familias no destinar parte de los magros recursos que les quedaban como resultado de las reformas a los servicios médicos más urgentes. La educación gratuita, incluyendo la superior, no garantizaba a los maestros y profesores ni siquiera el salario mínimo, pero, no obstante, les permitió conservar su ocupación y evitar la total marginalidad por la pérdida del estatus social y de toda perspectiva. Además, el sistema educativo siguió garantizando de uno u otro modo la movilidad social: un diploma universitario seguía asegurando una mayor posibilidad de empleo y de carrera. El sistema educativo generaba entre los jóvenes la sensación de perspectivas favorables para la vida, alentaba sus expectativas positivas y sus aspiraciones. Incluso si esa sensación era en parte ilusoria y las expectativas desmedidas, eran lo suficientemente sóli das como para evitar una deserción social masiva de los jóvenes. Sin temor a exagerar, puede decirse que el sistema educativo en los años 90 previno la destrucción definitiva del potencial laboral y cultural del país. En su conjunto, el Estado social soviético constituyó para los rusos un auténtico cinturón de seguridad que los salvó de sucumbir en los bruscos giros de las reformas de mercado. Welfare racionado: las reformas neoliberales de la esfera social. Cuando el país se recompuso del shock de los años 90 e ingresó en la era del«bienestar petrolero», resultó que las instituciones de la esfera social que formaban parte de la estructura del welfare state soviético habían sido considerablemente dañadas como consecuencia de la falta crónica de financiación y la mala administración. Entretanto, los rusos, aprovechando en forma activa las posibilidades del mercado y de la iniciativa privada para asegurar el bienestar de sus familias, seguían trazando sus estrategias vitales sobre el supuesto de la gratuidad y accesibilidad de los bienes sociales. En la socie- N ueva S ociedad 253 Anna Óchkina 114 dad creció el descontento con la educación, la medicina, la vivienda y la infraestructura urbana. El Estado, por su parte, aprovechó el descontento público para iniciar una reorganización a gran escala de la esfera social. Sin embargo, el objetivo de esta reorganización no era en absoluto restablecer la presencia anterior del Estado social y optimizar a la vez el funcionamiento de todas sus instituciones. Por el contrario, el Estado, en consonancia con la doctrina neoliberal y los intereses del gran capital, intentó no solo reducir la escala de redistribución de los recursos destinados a fines sociales, sino reexaminar de raíz estos mismos fines. En otras palabras, el Estado redujo su responsabilidad y obligaciones ante la población a un mínimo, por lo que los ciudadanos debían adquirir los restantes bienes sociales en condiciones de mercado 4 . Esas«inversiones en nombre del pacto social» se hacen La llamada«época de estabilidad» en el ám bito de la política social pone de manifiesto la contradictoria combinación de dos tendencias. Por un lado, se trata evidentemente de sin método, sin una una estrategia neoliberal de comercializar la estrategia clara y sin vinculación con todo el conjunto de esfera social y reducir los bienes accesibles y gratuitos a la población a un mínimo que garantice la paz social. Por otro lado, el Estado, temiendo un estallido social, realiza a cada necesidades sociales n momento inversiones bastante importantes en aquellos sectores de la esfera social cuya situación despierta el mayor descontento de la población. Esas«inversiones en nombre del pacto social» se hacen sin método, sin una estrategia clara y sin vinculación con todo el conjunto de necesidades, y puesto que, naturalmente, resultan ineficientes, obligan a los teóricos neoliberales y a los miembros del gobierno a hablar una y otra vez de la necesidad de optimizar los gastos. La concepción de la política social reinante en la Rusia moderna se caracteriza por entender cualquier programa y proyecto social como un gasto en pos de la estabilidad, como un pago para eliminar o prevenir la tensión social. Más de una vez se ha oído a dirigentes de diferente nivel jerárquico contraponer el «presupuesto social» al«presupuesto de desarrollo». No se trata solo de ideolo 4. Por ejemplo, el pasaje a la medicina privada prestada por compañías aseguradoras realizado en la Rusia moderna no sustituye por completo al servicio de medicina gratuita para la pobla ción; los policlínicos gratuitos continúan funcionando y un volumen determinado de asistencia médica sigue siendo gratuito. Pero con la introducción del principio de seguro médico, la asistencia médica gratuita queda severamente limitada. 115 T ema C entral El Estado social en Rusia: pasado, presente y futuro gía; es el rumbo hacia la construcción de nuevas relaciones entre la sociedad y el Estado, relaciones en las cuales toda inversión en las personas se considera a priori una carga para la economía y no un medio para su desarrollo. En el marco de esta concepción, se propuso y aprobó legislativamente la idea del«encargo estatal» en los organismos de la esfera estatal 5 . El Estado de fine el conjunto de funciones que un organismo debe cumplir en el marco del financiamiento que recibe, y este adquiere el derecho adicional a prestar servicios pagos. Los órganos estatales con funciones de control deben evaluar el nivel y la calidad de cumplimiento de la tarea encomendada por el Estado, y la conclusión a la que lleguen sobre el funcionamiento del organismo que depende del presupuesto es decisiva para determinar el estatus y la calidad de su trabajo y, por tanto, el financiamiento que le corresponde. A la hora de va lorar la actividad de los organismos del sector social, la opinión pública es ignorada por principio. La cantidad de pacientes que un médico atiende por turno, el número de camas al día, el número de vencedores en las Olimpíadas como indicador del éxito del maestro y de la escuela, el monto de las becas para investigaciones científicas que obtienen las universidades o el número de publicaciones y antologías científicas adquieren así más importancia que el contenido y la calidad del tratamiento médico, la educación o la actividad científica. La obsesión por las cifras va poco a poco eclipsando el propio tra bajo, dado que los resultados de fondo de la actividad no pueden ser formal mente unificados y por eso no tienen ninguna relación con la valoración de su eficiencia; hallar la correspondiente unidad contable es aquí imposible por principio, tanto más por cuanto se trata de la solución de todo un conjunto de tareas diversas y a menudo informales. Bajo el lema«Aumentar la eficiencia y la competitividad de la esfera presupuestaria», lo que se produce en realidad es la total burocratización de esa esfera, que termina devorando la parte del león de las inversiones en los sectores sociales. La orientación principal de las reformas es optimizar los organismos de la esfera social, lo que supone su ampliación. Pero también recibe el nombre de optimización la eliminación directa de escuelas, hospitales, universidades, museos y bibliotecas«ineficientes». La«ineficiencia» se determina, desde lue go, sobre la base de criterios formales. Como resultado, aparecen organismos 5. La Ley Federal Nº 122 de la Federación de Rusia, promulgada el 21 de junio de 2010, introduce una gran cantidad de modificaciones en la relación entre el Estado y los organismos presupues tarios respecto a la prestación de bienes sociales. La esencia de todas las modificaciones reside en que el Estado se desprende de su obligación de brindar una asistencia social ilimitada(aunque más no fuera de palabra debido a la limitación de los recursos). N ueva S ociedad 253 Anna Óchkina 116 mal administrados cuyos dirigentes y empleados se ven obligados a gastar la mayor parte de sus energías en adaptarse a las nuevas condiciones de trabajo y a los nuevos parámetros de gestión. La reorganización a gran escala conduce inevitablemente a la reducción de plantillas. Los procesos de optimización que no tienen en cuenta las necesidades sociales concretas y el estado de la infraestructura de cada región llevan a que los grandes organismos creados no trabajen al máximo de su potencial y a que, al mismo tiempo, una parte con siderable de los ciudadanos vea dificultado su acceso a la asistencia médica, la educación y la cultura 6 . De Moscú a Rusia: la provincia entre las tenazas de las reformas. La reducción y comercialización de la esfera social como consecuencia de las reformas neoliberales muestra su cara más penosa en las provincias rusas. Cabe señalar la radical diferencia entre las estructuras sociales de una capital y las de la provincia. En las capitales(Moscú y San Petersburgo) se concentra la denominada«clase creativa», es decir, gente empleada en el ámbito de la publicidad, marketing, producción de servicios mediáticos, etc. También vi ven allí los intelectuales, incluyendo a los expertos y divulgadores de cual quier profesión. Incluso los grupos sociales tradicionales de la capital, aun de origen soviético, cuentan con recursos socioeconómicos y características completamente diferentes. Los maestros, médicos y científicos de Moscú tienen una cantidad inconmensurablemente mayor de posibilidades de compensar las consecuencias nefastas de las reformas estatales en la educación, la medicina y la ciencia, dado que en la capital existe una demanda de tales servicios solvente y mucho mayor. Además, las autoridades moscovitas utilizan una parte de los ingresos extraordinarios del distrito más rico de la Federación de Rusia para pagar a los empleados del Estado. Por el contra rio, en la provincia, incluso el bienestar de los habitantes más acomodados depende en mucha mayor medida del acceso al ámbito de la educación, la medicina, la cultura y los alimentos locales relativamente baratos. Si para la capital la consecuencia del rumbo neoliberal es una baja en el nivel de vida de determinados grupos sociales, en las regiones ese rumbo –en condicio 6. La consecuencia más grave de los cambios mencionados es que los habitantes de localidades lejanas se ven privados del acceso a la asistencia médica y social, a la educación y a la cultura. Eso ocurre cuando, por ejemplo, se cierran pequeños hospitales y policlínicos catalogados como «ineficientes» en pueblos o aldeas debido al escaso número de pacientes. En su lugar se crea un gran centro médico hasta el que deben viajar los habitantes de los pueblos y aldeas que se han quedado sin asistencia médica. Por otra parte, los gastos de transporte no están contemplados ni en el presupuesto de las localidades ni en el del nuevo centro médico. No estamos hablando de casos aislados, sino del modelo típico de la moderna«optimización» rusa, que en realidad es una destrucción estructural de la esfera social. 117 T ema C entral El Estado social en Rusia: pasado, presente y futuro nes de crisis global– puede convertir se en la ruina para la mayoría de la población. Si para la capital la consecuencia del rumbo neoliberal es una baja Los problemas de las provincias se agravan en la medida en que los principios neoliberales de administración se extienden a la política regional. Lo principal en esta política es el rechazo en el nivel de vida de determinados grupos sociales, en las regiones ese rumbo puede a una estrategia integral de desarrollo nacional centrada en el desarrollo consecuente de las provincias, con un convertirse en la ruina para la mayoría de la población n único enfoque respecto a cómo apoyar a todos los territorios y con criterios unificados acerca del bienestar de las provincias. El gobierno ruso prefiere el«enfoque por proyecto» en la administración regional, es decir que, en lu gar de una estrategia única de desarrollo del sistema provincial del país, se lleva adelante una serie de iniciativas aisladas. Hoy, entre las autoridades del gobierno federal y provincial gozan de gran popularidad los proyectos regionales resonantes y costosos, mientras que se hacen cada vez menos es fuerzos por mantener un desarrollo constante y progresivo de los sectores más importantes de la esfera social de las provincias 7 . La ausencia de una línea estratégica clara para el desarrollo social del país explica el carácter no planificado tanto de la elección de las provincias como de la elaboración de los proyectos 8 . Además, las provincias rusas se ven obli gadas a buscar por su cuenta inversiones, atraer capitales extranjeros y ha cerse cargo de una serie de obligaciones sociales que antes correspondían al gobierno federal. La desigualdad en la distribución de los recursos y en la infraestructura industrial de las provincias se convierte, con esta política, 7. Así, por ejemplo, en mi provincia natal, Penza, en los últimos siete años se han construido no pocas instalaciones interesantes y costosas destinadas a la infraestructura sociocultural: el Centro Federal de Cirugía Cardiovascular, un nuevo edificio para la orquesta filarmónica, una sala de cine y conciertos, un puente, un suntuoso teatro edificado en el mismo sitio del anterior –que se había incendiado–, etc. Pero a la vez, entre 2005 y 2011 el número de instituciones mé dicas ambulatorias y estacionarias de la provincia se redujo a más de la mitad, ha empeorado el funcionamiento de los«primeros auxilios» y ha aumentado bruscamente el número de alumnos por grado. 8. Los criterios pueden ser un brote de protesta social, las consecuencias peligrosas(sobre todo políticas) de una catástrofe social o ecológica, la tenacidad de la administración provincial, las ambiciones personales de uno u otro político que se ha granjeado el apoyo del gobierno federal, etc. Las necesidades sociales reales de la región o los objetivos de desarrollo nacional no son criterio para la elección de la provincia ni del proyecto. N ueva S ociedad 253 Anna Óchkina 118 en base para una progresiva diferenciación socioeconómica y cultural entre ellas y para que las diferencias se transformen en un abismo. Además, en el marco de las reformas sociales, el Estado lleva adelante una descentralización administrativa que en la práctica significa que sobre las provincias recaen cada vez más obligaciones sociales, que a menudo exceden sus posibilidades presupuestarias. En la actualidad, uno de los problemas más graves de las provincias es el crecimiento del déficit presupuestario. En tal situación, las exigencias del gobierno federal de que las provincias cum plan con obligaciones sociales impuestas desde el centro y superiores a sus posibilidades son técnicamente irrealizables. Las provincias, por regla gene ral, no reciben poderes ni recursos adicionales. La descentralización irreflexi va sobre el fondo de una crisis económica global ha provocado serios trastornos en los presupuestos provinciales 9 . ■■  Lineamientos de futuro: un nuevo Estado social El Estado social soviético era autoritario, burocrático e incompetente, no sabía responder operativamente a los desafíos de su tiempo, a las nuevas necesida des y expectativas sociales. Sin dudas, requería una reforma. Sin embargo, las reformas actuales impactan justamente en aquellas características básicas del Estado que le permitieron garantizar y sostener por bastante tiempo un nivel relativamente elevado de eficiencia social. Los principales resultados del periodo soviético –una estructura social y un ambiente sociocultural indis pensables para optimizar los procesos de modernización de la sociedad(sobre todo la industrialización y la urbanización)– fueron logrados por me dio de transformaciones a gran escala y orientadas a un objetivo, las cuales, en su conjunto, correspondían a las necesidades de modernización económica y al desarrollo social. Las reformas actuales de la esfera social provocan la dispersión de los objetivos de sus distintos sectores y de las instituciones del Estado ligadas a ellos, así como la renuncia a una estrategia única de desarrollo y de política social integral. Los intentos azarosos del gobierno de prevenir la crisis social mediante proyectos resonantes pero aislados e inyecciones financieras, junto con la burocratización total de la esfera social(que supera ya con creces la del periodo soviético) no conducen siquiera a la tan anhelada reducción del gasto social. Por lo tanto, o bien este se vuelve cada vez 9. En Carelia ya se registra una catástrofe social, las empresas dejan de funcionar, inclusive aque llas que dan trabajo a casi todo un pueblo. En la provincia de Cheliábinsk los periodistas hablan abiertamente de crisis presupuestaria, y lo mismo sucede en la provincia de Vólogda. 119 T ema C entral El Estado social en Rusia: pasado, presente y futuro menos eficiente o bien se convierte directamente en antisocial, por cuanto el Estado, al desmontar la base estructural de los derechos sociales, invierte no pocos recursos en garantizar jurídica, organizativa y administrativamente ese desmontaje. La elite dirigente rusa no comprende en el nivel conceptual las regularidades de funcionamiento de las instituciones del Estado social, su importan cia para la economía moderna y la sociedad. Ahora bien, la experiencia del siglo xx ha demostrado que la reproducción de la sociedad posindustrial no ocurre automática y espontáneamente, menos aún bajo la sola influencia de los factores del mercado. Pero el Estado social en Rusia, al igual que en mu chos países, se encuentra hoy en una profunda crisis. Para superar esa crisis, no basta simplemente con eliminar la presión burocrática y del mercado sobre la esfera social; son necesarias transformaciones sistémicas que cambien de modo radical los principios internos de funcionamiento y desarrollo de la esfera social de la producción de la sociedad, y también los mecanismos de in terrelación entre la esfera social y la propia sociedad. El Estado social de nuevo tipo no debe limitarse a mantener el pacto social, a redistribuir los recursos, a garantizar un nivel aceptable de consumo individual y a brindar protección social. Es necesario subordinar las esferas organizativo-institucional, política y social de toda la producción social a la misión de desarrollar el potencial humano. La prioridad del nuevo Estado social debe consistir, ante todo, en satisfacer las necesidades sociales, en orientarse al perfeccionamiento de las esferas que satisfacen las necesidades colectivas: el transporte público, la energía, la ecología, la cultura, la educación, la sanidad pública, la ciencia; en ga rantizar el mantenimiento y la reproducción del propio hábitat socioeconómico y cultural de las personas, que en las condiciones actuales de avance técnico de la civilización ya no se dan en forma espontánea y automática. Una de las tareas principales del nuevo Estado social debe ser la creación de un sistema de formación y desarrollo del potencial humano, su transfor mación en herramienta de resolución de las tareas sociales atrayendo a las personas a un activo trabajo social creador. Y si la crítica situación actual de la esfera social en Rusia tiene algún lado positivo, este es que crea una necesidad objetiva de reorganización radical de la sociedad y del Estado sobre nuevos fundamentos. Cómo Rusia volvió al capitalismo El desarrollo del subdesarrollo en sociedades postsoviéticas R uslan D zarasov El capitalismo contemporáneo de los países de la Comunidad de Estados Independientes( cei ) tiene dos fuentes: la descomposición de la burocracia soviética y la influencia del capitalismo global. Pese a la publicidad de la época en favor de las reformas, estas no lograron conducir a la prosperidad y al crecimiento del bienestar de la población. Casi un cuarto de siglo después de la caída de la Unión Soviética, resulta claro que en los territorios del espacio postsoviético se consolidó un capitalismo periférico, con una economía sustentada en amplios niveles de criminalidad empresarial, control informal de los activos, primarización y fuga de capitales. E n el albor de las reformas de mercado en la Comunidad de Estados Inde pendientes( cei ) –instancia sucesora de la Unión Soviética–, a comienzos de la década de 1990, el periodista televisivo ruso Vladímir Pózner organizó un talk-show con el elocuente título«¿Necesitamos el capitalismo?». El pro grama había sido concebido como el triunfo de los partidarios liberales del capitalismo sobre, supuestamente, los retrógrados y estancados opositores al nuevo orden social. En el curso del debate, el académico Stanislav Shatalin, Ruslan Dzarasov: es investigador del Instituto Central de Economía y Matemáticas de la Aca demia de Ciencias de Moscú. Es autor de The Conundrum of Russian Capitalism: The Post-Soviet Economy in the World System (Pluto Press, Londres, 2014). Palabras claves: capitalismo, criminalidad, lumpemburguesía, sociedad postsoviética, Comuni dad de Estados Independientes( cei ), Rusia. Nota: traducción del ruso de Fulvio Franchi. 121 T ema C entral Cómo Rusia volvió al capitalismo un economista prestigioso en ese momento, explicó de forma clara, compren sible para todos los televidentes, la esencia de la«única doctrina confiable» de turno:«Imagínense un pastel dividido en partes iguales pero pequeñas. Eso es el socialismo. Ahora imagínense un enorme pastel dividido en partes desiguales, pero de modo que hasta una pequeña parte del segundo pastel es más grande que una de las partes iguales del primero. Eso es el capitalismo». Otro invitado del programa, sin medias tintas, propuso un camino sencillo y comprensible hacia el prometido paraíso del consumo: el Estado debía retirarse de la econo mía. Se entiende que tenía en mente abrir el espacio para la iniciativa empre sarial de la«gente común». En esa misma época se difundió profusamente por televisión un spot publicitario. Primero aparecía en la pantalla un mapa de Rusia cubierto por hu meantes chimeneas de fábricas y líneas de transmisión de energía eléctrica. Una voz aclaraba:«Este es el patrimonio colectivo del país». Después se re cortaba un pedazo de fábrica.«¡Esta es tu parte de la riqueza colectiva!». El pedazo se transformaba en un cupón y aparecía en la palma de la mano de un desconcertado ruso, que empezaba a rascarse la cabeza mientras una voz en off preguntaba«qué hacer con el cupón». En el talk-show mencionado más arriba, Pózner explicaba con entusiasmo que la privatización abría el camino al enriquecimiento a todos los rusos:«Si us tedes son tres, es decir que tienen tres cupones, ya tienen la posibilidad de empezar su propia actividad privada. Reúnan a toda la familia en un consejo y resuelvan cómo utilizar los cupones. ¡Recuerden que ahora ustedes están decidiendo su propio destino, el destino de sus hijos y el de sus nietos!». Las últimas palabras de Pózner resultaron ser las únicas migajas de verdad expresadas en aquel programa y en la innumerable cantidad de otros progra mas parecidos, aunque no del todo en el mismo sentido que tenían en mente. Pasó muy poco tiempo hasta que los rusos corrientes, que habían aceptado dó cilmente las reformas, comenzaron a ser testigos de una caída sin precedentes de la producción y del nivel de vida, de una inaudita criminalización de la so ciedad, del colapso de la educación y del sistema de salud, de la transformación de Rusia en un Estado semidependiente. Resultó que el pastel del ingreso na cional no solo se dividía en partes desiguales, sino que además se había endu recido bastante. A semejante colapso de la ilusión del capitalismo sobrevivieron los trabajadores de prácticamente todas las antiguas repúblicas soviéticas. Para comprender N ueva S ociedad 253 Ruslan Dzarasov 122 por qué las expectativas de la población resultaron pisoteadas de manera tan grosera, es necesario considerar la naturaleza de la sociedad que se conformó en el espacio postsoviético. ■■  La periferia del mundo capitalista Después del colapso de la urss , sus antiguas repúblicas tomaron el camino de la transición al capitalismo. Pero este no fue ni podía ser un pasaje al ca En el marco del pitalismo del centro, altamente desarrollado y garante de un alto nivel de vida. Precisamente sistema capitalista mundial, los«neófitos recién convertidos» en eso consistía el engaño del programa televisivo. En el marco del sistema capitalista mun dial, los«neófitos recién convertidos» podían ocupar solo el lugar de una periferia depenpodían ocupar solo el lugar de una periferia dependiente diente y atrasada. Correspondía la«implanta ción del subdesarrollo» descripta por André Gunder Frank 1 . Los países postsoviéticos expe rimentaron la correspondiente transformación y atrasada n de sus economías. En los«audaces» 90, la par ticipación de la industria en el total del valor agregado, en promedio, cayó de 38% a 29% en los países de la cei 2 , y parale lamente creció la incidencia del sector primario exportador. Todos estos rasgos del desarrollo industrial pueden interpretarse como la adecuación estructural de las economías de los países de la cei a su nueva posición en la economía mundial. Estas economías exportan al resto del mun do principalmente materias primas: recursos minerales y algunos productos con bajo nivel de elaboración como madera, papel y celulosa, piedra, metales y manufacturas de metal. La participación de los productos de exportación del sector manufacturero es muy baja 3 . Al mismo tiempo, si prestamos atención a la estructura de las importaciones, veremos que el rubro fundamental es el 1. A. Gunder Frank:«The Development of Underdevelopment» en Monthly Review vol. 18 N o 4, 1966, pp. 17-31.[Hay edición en español:«El desarrollo del subdesarrollo» en Pensamiento Crítico Nº 7, 8/1967, pp. 159-173]. A. Gunder Frank: A Dependent Accumulation and Underdevelopment , Macmillan, Londres, 1978.[Hay edición en español: Acumulación dependiente y subdesarrollo , Era, México, df , 1979]. 2. V. Chasovski:«Promyshlennost stran sng v usloviaj transitivnoi ekonomiki»[La industria de los países de la cei en las condiciones de una economía en transición] en Izvestia ran N o 5, Serie Geográfica, p. 43. 3. Comité Estadístico Interestatal de la cei : Comercio exterior de los países de la cei y de la ue 20092012. Guía estadística , Moscú, 2013, p. 29. 123 T ema C entral Cómo Rusia volvió al capitalismo de los productos manufacturados 4 . De esta manera, los Estados postsoviéticos exportan, fundamentalmente, productos con un bajo grado de elaboración, e importan, por el contrario, productos con un alto valor agregado. A pesar de estas condiciones desfavorables, los países de la cei tienen un saldo positivo significativo y creciente de su balanza comercial. Así, en 2012 las exportaciones de este grupo de Estados fueron de 757.400 millones de euros, mientras que las importaciones alcanzaron los 520.000 millones. El saldo fa vorable fue, de este modo, de 237.000 millones de euros. Estos recursos po drían ser una fuente de las tan necesarias inversiones para la modernización de maquinaria obsoleta, pero, lamentablemente, ocurre otra cosa: los ingre sos netos del comercio exterior financian la salida masiva de capital de los Estados postsoviéticos. En ese aspecto, Rusia es el campeón. A esto se suma que, en las economías constantemente desangradas de las repúblicas de la antigua urss , el salario real ha caído en forma drástica y casi en ningún lugar de la cei alcanza el nivel del periodo soviético. En Rusia y en Ucrania es entre 2 y 2,5 veces menor que los valores dados a conocer de manera oficial. Mientras tanto, la productividad del trabajo aumentó sustan cialmente más que el salario 5 . En este contexto, la desigualdad social creció enormemente, y Rusia es un claro ejemplo. De acuerdo con el informe Global Wealth Report , este país se caracteriza por«el más elevado nivel de desigualdad de ingresos en el mun do, con la excepción de los pequeños Estados de la cuenca del Caribe con residentes multimillonarios. En todo el mundo hay un multimillonario por cada 170.000 millones de dólares de la riqueza de los hogares. En Rusia hay uno por cada 11.000 millones. En todo el mundo los multimillonarios repre sentan 1% a 2% de la riqueza de los hogares; hoy, en Rusia, 110 multimillo narios poseen 35% del total de la riqueza del país» 6 . De lo dicho se puede apreciar que las economías de los países de la cei pasaron a una estructura de producción simplificada, con una caída del sector 4. Ibíd., p. 31. 5. Confederación General de los Sindicatos- Departamento de Defensa de los Intereses Socioeco nómicos de los Trabajadores: O polozhenii v oblasti oplaty truda v gosudarstvakh sodruzhestva, solidarnoi posizii y deistviiakh porfsoiuzov po zaschite interesob trudiaschikhsia [Informe sobre la situación sa larial en los Estados de la Comunidad( cei ), la solidaridad y las acciones de los sindicatos en defensa de los intereses de los trabajadores], Moscú, 2008. 6. Credit Suisse Research Institute: Global Wealth Report , Credit Swiss ag , Zúrich, 2013, p. 53, disponible en. N ueva S ociedad 253 Ruslan Dzarasov 124 manufacturero y el crecimiento de las actividades extractivas, que refleja su transformación en proveedores de productos de un bajo grado de elaboración de materias primas a los países capitalistas desarrollados. Al mismo tiempo, las sociedades analizadas atravesaron una transformación social que creó en un polo un ejército industrial de reserva barato y en el otro, una«clase compradora» 7 . Esto no es otra cosa que la«implantación del subdesarrollo». ■■  Las reformas y Occidente El capitalismo contemporáneo de los países de la cei tiene dos fuentes: la descomposición de la burocracia soviética y la influencia del capitalismo glo bal. El primer factor está relacionado con la naturaleza del régimen soviético. El capitalismo Desde mi punto de vista, el análisis más pro fundo de esta problemática fue expuesto tem contemporáneo de los países de la cei tiene dos fuentes: pranamente por León Trotsky en la clásica obra La revolución traicionada (1936) 8 . A pesar de que se proclamara oficialmente la victoria del socia lismo«en un solo país», uno de los líderes de la descomposición de la burocracia soviética y la influencia del la Revolución Rusa demostró de manera con vincente que la sociedad soviética no era más que algo transitorio, es decir que solo estaba intentando construir el socialismo. Trotsky capitalismo global n preveía que, ante la ausencia de una revolu ción socialista mundial triunfante, esa socie dad regresaría al capitalismo.«Los privilegios no tienen valor –escribió– si no se los puede dejar como herencia. Por eso, la burocracia privilegiada tarde o temprano querrá adueñarse de las empresas por ella administradas y convertirlas en una propiedad privada» 9 . La historia confirmó por completo el presagio del pensador marxista. Por ejemplo, el profesor de Cambridge David Lane señala que la mayor parte de los trabajos sobre la transición de Rusia al mercado ignoran la cuestión clave sobre las fuerzas sociales que están detrás de las reformas. Lane distingue dos 7 . El concepto de«clase compradora» o«burguesía compradora» refiere al grupo social que se beneficia de su relación con los inversionistas extranjeros y colabora con ellos en su país. Fue utilizado por Mao Tse-tung en su análisis de clase de la sociedad china(1926) y por el ecuatoria no Agustín Cueva.«Comprador» remite en este caso a un significado en desuso registrado por la Real Academia Española(«comprador: criado o mozo destinado a comprar diariamente los comestibles necesarios para el sustento de una casa o familia»)[N. del E.]. 8. L. Trotsky: La revolución traicionada y otros escritos , ceip , Buenos Aires, 2014. 9. Ibíd. 125 T ema C entral Cómo Rusia volvió al capitalismo grupos sociales fundamentales que contribuyeron a la caída del régimen soviético y a su transición al capitalismo 10 : la«clase administradora», que ejercía el control administrativo de la producción, la educación y la ciencia; y la«clase consumista», formada por las personas procedentes de las capas instruidas, interesadas en la utilización de los mecanismos del mercado para la obtención de beneficios materiales gracias a su calificación. A estas dos categorías so ciales, Stanislav Ménshikov agrega los empresarios del mercado negro, cuya actividad estaba en crecimiento en tiempos de la sociedad soviética 11 . Durante muchos años, para los organismos del poder centralizado fue cada vez más difícil controlar la economía. Su papel se iba quebrantando gradualmente y aumentaba la influencia de la burocracia, incluyendo a los directores de em presas. De este modo, detrás de la fachada de un sistema económico monolíti co y planificado, surgían las condiciones para el desarrollo de la apropiación privada sobre la base de la propiedad pública. La derrota de la urss en la Guerra Fría comprometió el orden comunista y propició que la sociedad acogiera acríticamente el sistema de valores mercantiles, que presupone una amplia instauración de la propiedad privada. En este contexto, los círculos dirigentes de Occidente, sobre todo de Estados Uni dos, supieron desarrollar una influencia entre bastidores en la elaboración de las reformas económicas radicales. En relación con esto, Lane distingue una «clase política global» que«a través de la economía de los gobiernos occiden tales y las organizaciones internacionales» ejerció su influencia decisiva en la «creación del capitalismo y de una clase burguesa de propietarios» en Rusia 12 . Esto se realizó sobre la base de los principios del Consenso de Washington, subyacentes a la política de las organizaciones financieras internacionales en relación con los países en vías de desarrollo. Hacia los años 90, el mundo ya había acumulado una experiencia suficiente como para llegar a la conclusión de que la aplicación de la fórmula«liberalización+ estabilización macroeco nómica(es decir, política monetaria restrictiva)» profundiza la pobreza y la indigencia 13 . Como lo señalan investigadores contemporáneos,«la reducción de la pobreza, la igualdad y la conservación del medio ambiente eran una parte fundamental del Consenso. El Consenso de Washington exhortaba 10. D. Lane: Elites and Classes in the Transformation of State Socialism , Transaction, New BrunswickLondres, 2011. 11. S. Ménshikov: The Anatomy of Russian Capitalism , Executive Intelligence Review News Service, Washington, dc , 2007, p. 9. 12. D. Lane: ob. cit., p. 43. 13. Michel Chossudovsky: The Globalisation of Poverty: Impact of imf and World Bank Reforms , Zed Books, Londres-Nueva Jersey, 1997. N ueva S ociedad 253 Ruslan Dzarasov 126 a la apertura comercial de los países al mundo exterior» 14 , léase a las corpo raciones occidentales. De este modo, era una estrategia que tenía el objetivo de aligerarle a Occidente el peso de la crisis que se estaba gestando. Como resultado de la abundante crítica a esta política comenzó la formación del «consenso post-Washington», que hizo énfasis en la seguridad social y en la lucha contra la pobreza 15 . Lamentablemente, este último pasó inadvertido para los políticos y la opinión pública rusos. En apariencia, las reformas eran guiadas por un grupo de altos funcionarios estatales encabezados por el primer ministro Yegor Gaidar. Sin embargo, detrás de ellos estaban altos funcionarios del gobierno de eeuu y un grupo de economistas estadounidenses 16 . Como lo testimonia la investigadora estadounidense Janine Wedel, las reformas rusas fueron elaboradas en se creto, literalmente, por algunos especialistas de la Universidad de Harvard estrechamente ligados al gobierno de eeuu , y fueron implantadas en Rusia a través del dirigente clan político de Anatoli Chubáis 17 . Por los datos que tenemos, Chubáis tomó oficialmente en puestos directivos del Comité Estatal de Bienes Públicos a consultores extranjeros, incluyendo a oficiales activos de la Agencia Central de Inteligencia de eeuu ( cia ) 18 . Las memorias de Strobe Talbott, asistente del presidente Bill Clinton para asuntos rusos, no dejan dudas acerca de que la administración estadounidense veía al presidente Boris Yeltsin como un leal defensor de sus intereses en Rusia 19 . Los economistas neoliberales Jeffrey Sachs y Andrei Shleifer y el jurista Jonathan Hay ejercieron una influencia en la política económica de Rusia sin precedentes en un Estado independiente:«los consejeros estadounidenses elaboraron 14. Narcís Serra, Shari Spiegel y Joseph E. Stiglitz:«Introduction: From the Washington Consen sus towards a New Global Governance» en N. Serra y J. Stiglitz(eds.): The Washington Consensus Reconsidered: Towards a Global Governance , Oxford University Press, Oxford, 2008, p. 6. 15. N. Serra y J. Stiglitz(eds.): ob. cit. 16. Simon Pirani: Changes in Putin’s Russia: Power, Money and People , Pluto Press, Londres, 2010, p. 24. 17. J.R. Wedel: Collision and Collusion: The Strange Case of Western Aid to Eastern Europe , PalgraveMacmillan, Nueva York, 2001; v. en especial el capítulo iv ,«A Few Good Reformers: The Chubais Clan, Harvard and‘Economic Aid’». 18. Por ejemplo, por el decreto N o 141 del Comité Estatal de Bienes Públicos, designó a Jonathan Hay, ciudadano estadounidense y acusado de ser un colaborador activo de la cia , jefe del Departamento de Ayuda Técnica Extranjera y Peritaje y segundo del comité en la comisión de expertos cuyo jefe era el propio Chubáis. Esta comisión estaba facultada para examinar los proyectos de decretos del presidente de Rusia, las resoluciones del gobierno y las disposiciones del presidente y del vicepre sidente del Comité Estatal de Bienes Públicos de la Federación de Rusia. Para una crónica del golpe de Estado de la década de 1990 y las acciones dolosas del grupo de Chubáis, v.(en ruso), fecha de con sulta: 22/1/2011. 19. S. Talbott: The Russia Hand: A Memoir of Presidential Diplomacy , Random House, Nueva York, 2002. 127 T ema C entral Cómo Rusia volvió al capitalismo © Nueva Sociedad/ Nicolás Pérez de Arce 2014 N ueva S ociedad 253 Ruslan Dzarasov 128 medidas políticas con Gaidar, Chubáis y sus colegas, que después incluían en los decretos presidenciales. Cada resolución económica significativa de la presidencia de Yeltsin fue llevada a cabo de ese modo. El Parlamento fue dejado de lado» 20 . Esto se confirma claramente en las memorias del banquero estadounidense de origen ruso Boris Jordan 21 . En el libro Conversations on Russia: Reform from Yeltsin to Putin cuenta que, en septiembre de 1992, fue visitado por Chubáis, quien dirigía el Comité Estatal de Bienes Públicos, con el pedido de que ela borase de manera urgente un programa de privatizaciones. La urgencia se explicaba porque el 9 de diciembre debía abrirse la Asamblea regular de los «Lo que mi abuelo Diputados del Pueblo y quería comenzar la privatización antes de esa fecha, para no pudo lograr en la época de la guerra civil con el Ejército Blanco colocar a los elegidos del pueblo frente al hecho consumado. Un equipo de exper tos occidentales bajo la dirección de Jordan«trabajó día y noche, literalmente día contra los comunistas, lo hicimos nosotros expulsando al Estado de las y noche, quitándole horas al sueño en las oficinas». Pasando por alto muchas eta pas del trabajo, en detrimento de la ca lidad, los técnicos cumplieron el plazo y relaciones de propiedad» n el programa fue lanzado un día antes de la apertura de la Asamblea.«Lo que mi abuelo no pudo lograr en la época de la guerra civil con el Ejército Blanco con tra los comunistas, lo hicimos nosotros expulsando al Estado de las relaciones de propiedad», concluye con satisfacción el nieto del emigrado antibolchevi que 22 . Este episodio elocuente no solo testimonia el papel de los titiriteros oc cidentales entre bambalinas y su auténtica actitud hacia la democracia, sino que también nos dice que, para dirigir las reformas en Rusia, estos se guia ban por un sentimiento de venganza por el terror que habían sufrido frente al comunismo. Sus sentimientos eran completamente comprensibles. Menos comprensible era la disposición de los rusos a someterse a esos designios. El análisis demuestra que en la implementación de las reformas rusas se fun dieron orgánicamente las aspiraciones de la burocracia soviética de transformarse en propietaria y las aspiraciones de los círculos dirigentes de Occidente 20. Ibíd., p. 27. 21. Padma Desai: Conversations on Russia: Reform from Yeltsin to Putin , Oxford University Press, Oxford, 2006, pp. 291-293. 22. Ibíd., p. 192. 129 T ema C entral Cómo Rusia volvió al capitalismo de imponer su sistema de valores a un adversario histórico. Este hecho resulta una clara afirmación del concepto de«Termidor» empleado por Trotsky en el marco de varias de sus advertencias sobre un posible renacimiento burgués en Rusia como producto de las políticas del régimen estalinista 23 . Esto determinó el tipo de empresas que surgirían de las reformas. ■■  La naturaleza del nuevo sistema A comienzos de la década de 1990, en Rusia no había prácticamente una«lu minaria» de la economía liberal, ni occidental ni nacional, que no recomendase legalizar el capital en negro. Se afirmaba que en el sistema soviético la gente con capacidad para los negocios solo podía realizarse en la esfera de la actividad empresarial delictiva. En esencia, en la conciencia de los partidarios de las reformas radicales de mercado, el mundo del delito jugó el papel de constructor de la nueva sociedad capitalista, como en el pensamiento de los marxistas la clase trabajadora juega el rol de principal fundadora del socialismo. Se consi deraba que lo fundamental era crear a cualquier precio, lo más rápido posible, una clase de propietarios privados que excluyera la posibilidad misma de la así llamada«revancha comunista». En una etapa ulterior, la«mano invisible» del mercado llevaría a una redistribución de la propiedad desde los empresarios ineficientes hacia los eficientes. La eficiencia económica se garantizaría automáticamente, esto era algo que se daba por sentado. Y esto también de terminó el carácter de las privatizaciones, como se puede ver en el informe oficial del Tribunal de Cuentas de la Federación Rusa 24 . Basta mencionar que el Estado ganó por las privatizaciones menos de 5% del precio de mercado de su antiguo patrimonio 25 . Las empresas estatales se vendieron a un precio 20 a 30 veces menor que su valor real 26 . La esencia social de las privatizaciones fue evidente: se trató de una expro piación de derechos de la inmensa mayoría de los rusos en beneficio de una nueva clase de propietarios conformada por parte de la burocracia, gente instruida y criminales. En esa misma dirección actuaron también otras orientaciones de las reformas. Así, la liberalización de los precios y la in cipiente inflación provocaron una desvalorización de los ingresos y de los 23. L. Trotsky: ob. cit. 24. S. Stepashin(ed.): Analiz protsessov privatizatsii gosudárstvennoi cobstvénnosti v Rossiískoi Fede ratsii za period 1993-2013 [Análisis de los procesos de privatización de la propiedad estatal en la Federación de Rusia en el periodo 1993-2013], Olita, Moscú, 2004. 25. S. Menshikov: Anatomíia rússkogo kapitalizma [La anatomía del capitalismo ruso], Mezhduna ródnie Otnoshenia, Moscú, 2004, pp. 61-62. 26. V. Volkonski: Institutsionalnie problemy rosiiskij reform [Problemas institucionales de la reforma rusa], Dialogmgu , Moscú, 1998, pp. 12-13. N ueva S ociedad 253 Ruslan Dzarasov 130 ahorros de los ciudadanos comunes. Por consiguiente, tuvo lugar una con fiscación de los ingresos de los trabajadores y de los ahorros en beneficio del naciente gran capital. El mismo objetivo perseguía la llamada política«de estabilidad financiera». Las demoras de medio año –y a veces aún más– en los pagos de los salarios y los recortes de las pensiones y de los subsidios sociales demostraron claramente a cuenta de quién se llevaba a cabo la lucha contra la inflación, llamada a estabilizar los beneficios de los capita listas. Las privatizaciones, la liberalización y la estabilización financiera, que presuponía un recorte de los gastos sociales, eran el alfa y el omega del Consenso de Washington. En virtud de la debilidad de las leyes en la Rusia contemporánea, los derechos formales Un libro del sociólogo ruso Vadim Volkov, con el elocuente título Empresarios violentos: el uso de la fuerza en la creación del capitalismo ruso , está dedicado a la expansión de los círculos criminales en la nueva economía 27 . Sin embar de la propiedad no son suficientes si no son reforzados por un go, en la Rusia actual la violencia como base de la obtención de ingresos no es patrimonio exclusivo del crimen organizado. control no formal sobre los activos n En virtud de la debilidad de las leyes en la Rusia contemporánea, los derechos formales de la propiedad no son suficientes si no son reforzados por un control no formal sobre los activos 28 . Los propietarios auténticos deben crear una infraestructura de control, una red de instituciones formales e informales que les permita influir tanto en el interior como en el exterior de la firma. Los lazos de la corrupción con el Estado y la violencia criminal son partes constitutivas fundamentales de esta infraestructura. 27. V. Volkov: Violent Entrepreneurs: The Use of Force in the Making of Russian Capitalism , Cornell University Press, Ithaca, 2002. 28. R. Kapeliushkikov:«Krupneishie i dominiruiushie constvenniki v rossiiskoi promyshlen nosti; svidetelstva monitoringa reb »[Los propietarios mayores y dominantes de la industria rusa: datos del monitoreo de la reb ] en Voprosy ekonomiki N o 10, 1999; Iákov Pappe:«Rossiiski krup ni biznes kak ekonomicheski fenomen: ossobenosti stanovlenia i sovremennogo razvitia»[Las grandes empresas rusas como fenómeno económico: particularidades de su consolidación y su actual desarrollo] en Problemy prognozirovania N o 1, 2002; I. Pappe:«Rossiiski krupni biznes kak ekonomicheski fenomen: spetsificheskie cherty, modeli ego organizatsii»[Las grandes empresas rusas como fenómeno económico: rasgos específicos, modelos de su organización] en Problemy prognozirovania N o 2, 2002; A. Radiguin:«Sobstvennost i integratsionnie protsessi v korporati vnom sektore(nekotorie novie tendentsii)»[Propiedad y procesos de integración en el sector corporativo(algunas nuevas tendencias)] en Voprosy ekonomiki N o 5, 2001; T.G. Dolgopyatova: Evolution of Corporate Control Models in the Russian Companies: New Trends and Factors , suhse , State University/ Higher School of Economics, Moscú, 2005. 131 T ema C entral Cómo Rusia volvió al capitalismo En la infraestructura de control sobre las empresas se pueden separar los elemen tos externos e internos. Con los primeros se relaciona el confuso esquema de po sesión de activos a través de una cadena de firmas offshore («nube de offshores », según la expresión de Iákov Pappe), el lobby de los intereses mercantiles a través del vínculo con el funcionariado corrupto y la protección paga –el patrocinio por parte de las fuerzas de seguridad, las empresas de seguridad privada y las es tructuras criminales–. La finalidad principal de los elementos externos de las estructuras de control es la defensa de la posición dominante de los grandes capitalistas contra las tentativas de la competencia. Con los elementos internos de control se relacionan un sistema altamente centralizado de toma de decisiones administrativas –que excede en mucho los estándares de los países desarrolla dos–, organismos de control exagerados y servicios internos de seguridad. La finalidad principal de estos organismos es el aplastamiento de los trabajadores asalariados y de la protesta laboral y la garantía de un control confiable de los grandes insiders sobre los flujos de la empresa. De ese modo, las grandes empre sas nacionales se caracterizan por apoyarse en la coerción extraeconómica. El control informal sobre los activos en Rusia generó una fuerte inestabilidad de las grandes empresas. El asunto está en que los derechos de propiedad in formales no pueden ser legalizados ni transmitidos por herencia, pero siempre pueden ser impugnados. Las olas de redistribución de la propiedad se están desplazando regularmente por la economía rusa. Su principal instrumento son las absorciones de los competidores, que incluyen una amplia práctica de in cursión criminal. La inestabilidad de la posición de los grandes negocios limitó la extensión en el tiempo de su actividad. Como regla, el mecanismo de extrac ción de la renta presupone el uso de firmas comerciales ficticias, registradas en offshores , que permiten, entre otras cosas, la evasión de impuestos. Rusia es el único país donde 90% del gran empresariado(«ruso»), lo mismo que de la flota de navieros, está registrado en offshores , y 80% de las transac ciones de venta de títulos valores se realiza a través de esas jurisdicciones 29 . Según datos del Banco Central de Rusia, la salida neta de capital del sector privado del país fue, en el periodo 1994-2013, de 580.000 millones de dólares 30 . 29. V. Demin:«Offshory – realnaia ugroza ekonomicheskoi bezopasnosti Rosii»[ Offshores . Una amenaza real para la seguridad económica de Rusia] en Prosvet , 2010,. 30. Banco Central de la Federación de Rusia:«Ingreso y egreso neto del capital del sector privado en el periodo 1994-2004», 2014, disponible en(en ruso), fecha de consulta: 15/7/2014; Banco Central de la Federación de Rusia: «Ingreso y egreso neto del capital del sector privado en el periodo 2005-2013 y 1 o y 2 o trimestres de 2014(según datos de la balanza de pagos de la Federación de Rusia», 2014, disponible en < ht t p://c br.r u/s t at i s t ic s/pr i nt. a s px?f i le= c r e d it_ s t at i s t ic s/c ap it a l_ n ew. ht m& p id= s v s& s id= itm_18710>(en ruso), fecha de consulta: 15/7/2014. N ueva S ociedad 253 Ruslan Dzarasov 132 De ese modo, la salida de capital constituye un rasgo dominante de la econo mía rusa tanto en los periodos de crisis como en los de auge. Junto con ello, se verifica un ingreso de divisas. Así, en 2006 y 2007 el ingreso de capital superó la salida en 43.700 millones de dólares y 87.800 millones de dólares, respecti vamente 31 . A la vez, las posiciones principales entre los inversores extranjeros y la economía rusa las ocupan constantemente los países offshore . En paralelo, el mercado interno disminuye a causa del crecimiento de la desigualdad social. La caída de las inversiones de las compañías es fruto de la salida de fondos de los grupos dominantes. Este proceso termina de socavar los ingresos de los pequeños accionistas, de los ejecutivos corrientes y de los tra bajadores y esto alienta diversos tipos de protestas. En respuesta, las grandes Los propietarios de empresas invierten en la infraestructura de control necesaria para sofocar el descontento las grandes empresas rusas se aproximan a una«lumpemburguesía», como llamó Gunder y la inquietud del personal. Todo esto limita la acumulación de fondos para el desarrollo y socava las inversiones en la ampliación de las capacidades productivas y la renovación de la producción. Como resultado, los pro Frank a la burguesía latinoamericana por su incapacidad de pietarios de las grandes empresas rusas se aproximan a una«lumpemburguesía», como llamó Gunder Frank a la burguesía latinoa mericana por su incapacidad de asegurar la asegurar la modernización de sus países n modernización de sus países 32 . Por la cre ciente desigualdad y la consecuente reducción del mercado interno, las expectativas de las ganancias de las corporaciones por sus inversiones en el sector real bajan considerablemente. Como resultado, las compañías rechazan los gran des proyectos con plazos prolongados de autofinanciamiento. Pero, en tanto precisamente esos proyectos están asociados en general al progreso técnico, las perspectivas a largo plazo del empresariado nacional empeoran. El cor toplacismo y la tendencia a la extracción de la renta se refuerzan aún más cuanto mayor es el peligro de una absorción inamistosa por la competencia. Este peligro aumenta, además, con el crecimiento de las ganancias. 31. Banco Central de la Federación de Rusia:«Ingreso y egreso neto del capital del sector privado en el periodo 2005-2013 y 1 o y 2 o trimestres de 2014(según datos de la balanza de pagos de la Federación de Rusia», cit. 32. A. Gunder Frank: Lumpen-Burgeoisie: Lumpen-development, Dependence, Class and Politics in Latin America, Monthly Review Press, Nueva York, 1972.[Hay edición en español: Lumpemburguesía: lumpendesarrollo. Dependencia, clase y política en Latinoamérica , Laia, Barcelona, 1972]. 133 T ema C entral Cómo Rusia volvió al capitalismo De este modo, la salida de fondos de las empresas engendra un perjuicio in tegral de la acumulación de capital de las grandes firmas rusas. Esto resulta una acción significativa en el proceso de crecimiento económico y lo acerca al modelo de«implantación del subdesarrollo» ya mencionado. El desarrollo de la economía depende en grado decisivo de una complica da estructura de precios. Las ramas donde la mejora en los costos por unidad es mayor obtienen un gran beneficio y, consecuentemente, disponen de las mejores posibilidades de inversión. La economía rusa representa un clásico ejemplo de disparidad de precios. En ella se reúnen dos grupos desiguales de sectores: aquellos cuyos precios crecen relativamente más rápido y los que lo hacen a un ritmo relativamente más lento que la media. Hoy obser vamos un aumento descontrolado de los costos del sector manufacturero y el traslado de capitales de este sector a las actividades extractivas. Y a través de la sobrevaluación de los precios en la producción, los capitalistas del sector privilegiado redistribuyen en su beneficio el capital del sector de las víctimas de la disparidad. El hecho de que la posición privilegiada en la estructura de precios esté ocupada por el capital del sector exportador pri mario refleja el estatus semiperiférico de la economía nacional. Es notable que en abril y mayo de 2013, es decir, tres años después de que la economía saliera de la recesión, casi 40% de las empresas investigadas no realizaba en absoluto inversiones de capital 33 . No son menos importantes las características cualitativas de esas inversiones. A finales de 2012, por ejemplo, una de cada cinco empresas rusas requería una completa modernización de su capacidad productiva, y más de la mitad, una modernización parcial 34 . En el mismo periodo, solo 18,4% de las organi zaciones examinadas realizó inversiones que garantizaran una modernización significativa de maquinaria. Al mismo tiempo, las inversiones de más de 40% de las empresas eran insuficientes aun para conservar el nivel de producción corriente, y solo eran capaces de garantizar una mejora parcial o de mantener en el nivel alcanzado la capacidad productiva 35 . 33. D. Kublin, R. Galetskaia y A. Moiseev:«Rossiiskie predpriatia vesnoi 2013 g.: vosstanovlenie investitsionnoi aktivnosti i rost zakupok zarubezhnoi tejniki»[Las empresas rusas en la prima vera de 2013: recuperación de la actividad inversionista y crecimiento de las compras de tecnolo gía extranjera] en Problemy prognozirovania N o 6, 2013, p. 128. 34. D. Kublin y A. Moiseev:«Rossiiskie predpriatia v kontse 2012 goda; rabota v usloviaj znachi telnoi ekonomicheskoi neopredelennosti»[Las empresas rusas a fines de 2012: el trabajo en con diciones de una gran incertidumbre económica] en Problemy prognozirovania N o 3, 2013, p. 141 . 35. Ibíd., p. 142. N ueva S ociedad 253 Ruslan Dzarasov 134 Como resultado, los bienes de capital de la economía rusa envejecieron no tablemente 36 . De este modo, las grandes empresas rusas –y las de todos los países de la cei – se caracterizan por apoyarse de forma semifeudal en la coerción, un horizonte temporario de corto plazo, ingresos rentistas e in versiones menguantes. ■■  Conclusión En contra de las amplias expectativas de la opinión pública, las reformas del mercado en los Estados postsoviéticos no lograron conducir a la prosperidad y al crecimiento del bienestar de su población. Casi un cuarto de siglo después del comienzo de las transformaciones, resulta claro que en los territorios de la cei se consolidó el típico capitalismo periférico. Esto lo testimonia la caída del sector manufacturero en provecho del extractivo; la exportación de producción con un bajo nivel de elaboración de la materia prima y la importación de bienes con mayor valor agregado; la salida sistemática y en gran escala de capital; el empobrecimiento masivo de la población y la formación de un ejército industrial de reserva barato; la formación de un capital que tiene el deplorable rol de intermediario en la explotación de recursos natura les y de la población de sus países en beneficio de los intereses del centro del capitalismo mundial. La implantación del subdesarrollo en los países de la cei ocurrió como resultado de las radicales reformas de mercado dirigidas y controladas por Occi dente. Para ello, se aprovechó la degeneración de la burocracia soviética, par te de la cual actuó en provecho de las transformaciones capitalistas, tratando de apoderarse de parte de la propiedad estatal. El contenido social de las re formas, está claro, fue la implantación de elites prooccidentales provenientes de la burocracia local y del medio criminal. Semejante contenido de las reformas predeterminó también la naturaleza de las grandes empresas en las naciones postsoviéticas. Los negocios en estos países se basan en el control informal de las empresas. Esto significa que no basta con poseer derechos jurídicos sobre ellas: es necesario también disponer de vínculos estables con funcionarios estatales de alto rango u ocupar uno mismo un puesto estatal de responsabilidad. Además de eso, es preciso con tar con protección en alguna persona de tal o cual organismo de seguridad. 36. A. Kornev:«Potentsial obnovlenia proizvodstvennogo apparata realnoi ekonomiki»[Potencial de renovación del aparato productivo de una economía real] en Problemy prognozirovania N o 3, 2013, p. 66. 135 T ema C entral Cómo Rusia volvió al capitalismo Sin embargo, y disponiendo de esas condiciones, nadie está asegurado contra la incursión criminal de parte de los grupos de capital más fuertes. La sistemática amenaza de pérdida de las grandes empresas genera una orientación hacia la obtención de ingresos a corto plazo a cuenta de la salida de los activos financieros de las empresas. El carácter«comprador» de las grandes empresas en los países de la cei se muestra en el egreso a gran escala de capital hacia los países del centro del capitalismo mundial. La extracción sistemática de la renta de los grupos dominantes socava los ingresos de los asalariados, que recurren en respuesta a diversas formas de latrocinio. Los propietarios libran una lucha sin cuartel contra las malas prácticas por parte del personal, centralizando la dirección y aumentando los servicios internos de seguridad. La salida de capitales de las empresas y su colocación en Occiden te, el pago de«gente necesaria» en el aparato del Estado y el aumento de los servicios internos de seguridad socavan el proceso de acumulación de capital en las economías de los Estados postsoviéticos. Esto se expresa en el estado lamentable del fondo de capital fijo. Por esos sostuvimos que las reformas económicas en el área postsoviética se presentan como un caso típico de«implantación del subdesarrollo». En el curso de estas transformaciones ocurrió la consolidación de un capital auténticamente«comprador» en los nuevos Estados. Con sus intereses económicos, está ligado a los intereses del capital de los países capitalistas desarrollados, como su socio menor. Esta clase dirigente alcanza el enriquecimiento gracias a la ejecución de su función primordial, la de intermediaria en la transferen cia de una parte importante del fondo de plusvalía generado por el trabajo de su población al centro del capitalismo mundial. Por eso no puede asegurar la modernización de la economía ni mejorar el bienestar interno: las inversiones necesarias y los salarios dignos no son compatibles con la salida a gran escala de capital. De esa fuente procede también el carácter autoritario de las grandes empresas en los Estados postsoviéticos. Solo la fuerza, o la amenaza de su ejerci cio, permiten el disciplinamiento de los trabajadores, en contextos de reducción sistemática de sus salarios y constante falta de inversión. De lo dicho se desprende que las economías postsoviéticas tienen un poten cial de modernización muy bajo y no pueden garantizar la seguridad externa de sus países. Las clases dirigentes sirven en gran medida a los intereses de sus protectores del otro lado del océano. Mientras tanto, en las condiciones de la crisis económica mundial que se ha desarrollado, las relaciones interna cionales en el espacio postsoviético, y en el perímetro de sus fronteras, se han tensado gravemente. Occupy Moscú Las protestas de 2011-2013 y la izquierda crítica A leksandr S hubin Rusia también tuvo sus«indignados», que se movilizaron contra el fraude y la corrupción tras las elecciones de fines de 2011. En las protestas participaron diversas corrientes político-ideológicas –liberales, izquierdistas y nacionalistas– y estuvo ausente el Partido Comunista de la Federación de Rusia, que hoy forma parte de la oposición tolerada. Escrito por un académico que participó de ese movimiento, este artículo retrata los avances, las tensiones y los límites de esas jornadas que el gobierno descalificó como«protestas de la gente bien» y que, pese a su masividad, no lograron atraer a capas más amplias de trabajadores. A principios de la primera década de este siglo, el mundo se vio envuelto en una ola de protestas que, por su diversidad e interconexión, recordó los«agitados años 60» del siglo xx . Parecería que nada hubiera en común entre los islamistas de Egipto, los radicales de izquierda occidentales y los participantes de la protesta democrática en Moscú. No obstante, se habla por doquier de la«revolución de Facebook»(antes a nadie se le había ocurrido hablar de la«revolución de los teléfonos», si bien ese medio de comunicación desempeñó un papel importante en las revoluciones del siglo xx ). Rusia no Aleksandr Shubin: profesor universitario, autor de más de 20 libros sobre problemas de la his toria del socialismo y de historia de Rusia y de Ucrania. Desde 1982, participa en el movimiento social de izquierda y ecologista; desde 2008, forma parte del Frente de Izquierda y del Colectivo Informacional. Palabras claves: democracia electrónica, protestas, Vladímir Putin, Moscú, plaza Bolótnaia, Rusia. Nota: traducción del ruso de Alejandro González. 137 T ema C entral Occupy Moscú. Las protestas de 2011-2013 y la izquierda crítica f ue ajena a protestas contra el poder, en este caso motivadas por la denuncia de fraude en las elecciones para la Duma(Parlamento) de diciembre de 2011 y la corrupción, luego de una década marcada por el signo de Vladímir Putin. En ellas participaron diversas corrientes políticas, desde los liberales(como Solidaridad y el Partido de la Libertad Popular) hasta la izquierda(el Frente de Izquierda –la más popular de las organizaciones extraparlamentarias–, el Movimiento Socialista Ruso, etc.), pasando por las fuerzas nacionalistas (el movimiento Rusos –nacido sobre la base del Movimiento contra la In migración Ilegal–, el Movimiento Social Ruso y otros).«Rusia sin Putin» y «Por elecciones libres» eran los lemas principales. La protesta congregó a di ferentes figuras como los socialistas Serguéi Udaltsov e Ilya Ponomarev, el socialdemócrata Gennady Gudkov, el liberal Boris Nemtsov, el nacionalista democrático Alekséi Navalny 1 o el novelista Boris Akunin. En la plaza Bolótnaia de Moscú, las palabras«Tahrir»,«Maidán»(Plaza de la Independencia de Kiev) y«Occupy» eran sinónimos de una experiencia compartida. A pesar de la gran heterogeneidad de los movimientos de protesta internacionales, estos también fueron alcanzados por la globalización, lo que produce la sensación de que hay ciertos rasgos comunes entre ellos. Y lo principal en esa comunidad es el déficit de un programa social que precise lo que se quiere construir. ■■  Las protestas en Moscú El papel de Moscú en las protestas de los últimos años adquiere una singular relevancia porque el método de derrocar regímenes autoritarios mediante manifestaciones masivas(método de la revolución no violenta), ampliamen te utilizado en la actualidad, fue perfeccionado por la oposición en la Unión Soviética durante la perestroika. Pero si la perestroika condujo, en efecto, a cambios cualitativos de la estructura social(lo que es característico de una revolución), a principios del siglo xxi quedó claro que ese método puede ser utilizado para cambiar un régimen sin que eso vaya acompañado de cambios estructurales(como se pudo observar en Georgia en 2003 o en Ucrania en 2004). 1. Navalny militó en el partido social-liberal Yábloko(«Manzana») hasta 2007. Utiliza su popular blog para organizar reclamos en gran escala de los ciudadanos frente a los problemas de Rusia, principalmente relacionados con la corrupción. En 2012 encabezó el Partido Alianza Popular. Desde 2013 fue procesado por la justicia penal varias veces con diferentes pretextos y desde 2014 está bajo arresto. Suele referirse al partido Rusia Unida, de Putin, como el«partido de estafado res y ladrones». N ueva S ociedad 253 Aleksandr Shubin 138 Rusia, que hasta 2011 era una isla de estabilidad política, conoció más tarde manifestaciones masivas de oposición, y no es sorprendente que en ellas haya participado gente con experiencia de la etapa de la perestroika. Sin embargo, Se utilizaron plataformas esa experiencia era aplicada en nuevas circunstancias originadas en un entorno como YouTube, la televisión alternativa y Facebook, un modelo aún rústico, global diferente. En efecto, se utilizaron plataformas como YouTube, la televisión alternativa y Facebook, un modelo aún rústico, pero modelo al fin, de democracia pero modelo al fin, de electrónica y herramienta eficaz de infor democracia electrónica n mación rápida y«horizontal». Inmediata mente, tras las elecciones parlamentarias del 4 de diciembre de ese año, una parte de la población se sintió engañada y se puso de acuerdo para organizar protestas que reunieron a miles de personas. Ya desde un principio, el movimiento llevaba en sí los gérmenes de sus futu ras contradicciones. Después de los primeros mítines del 4 de diciembre(una iniciativa de izquierdistas y nacionalistas) y de la movilización masiva del día posterior(una iniciativa de liberales y populistas), se planteó la cuestión de organizar un gran acto en la Plaza de la Revolución, cerca del Kremlin. Ante el poder, surgía la amenaza de un Maidán(como en Ucrania en 2004) o, incluso, de un Tahrir(como en Egipto en 2011). Originariamente, el permiso para celebrar la concentración lo obtuvieron los representantes del Frente de Izquierda y de Solidaridad. Sin embargo, los lí deres de la oposición liberal acordaron con las autoridades el traslado del mitin a la plaza Bolótnaia –la menos adecuada en todo sentido– y lanzaron así un desafío a los activistas de las organizaciones sociales; al mismo tiempo, estos líderes empezaron a ocupar la importante posición de intermediarios entre el poder y el movimiento social. De su lado estaban también los medios liberales de comunicación de masas. La emisora de radio Eco de Moscú con vocaba a la gente a la plaza Bolótnaia. Quedaba así constituida la principal contradicción de los organizadores de los mítines: la que existía entre el re ducido comité de organización y la amplia base militante, aunque solo juntos podían garantizar la movilización de miles de personas que le daban al movimiento un peso político que las autoridades no podían desconocer. El 10 de diciembre se congregaron aún más manifestantes en la Plaza de la Revolución y marcharon a la plaza Bolótnaia pasando frente al Kremlin con las banderas desplegadas(esto estaba formalmente prohibido, pero en esa 139 T ema C entral Occupy Moscú. Las protestas de 2011-2013 y la izquierda crítica ocasión la policía no recibió la orden de reprimir). Lo interesante es que se formaron dos columnas de distinto color ideológico: la de izquierda(Frente de Izquierda y anarquistas) y la nacionalista. La composición social de las masivas concentraciones no tardó en suscitar discusiones con el oficialismo. Los partidarios del presidente Putin intenta ron asestar un golpe por izquierda a la oposición. Trataron de mostrar que aquello era una rebelión de los ricos, meros«caprichos de gente bien». Sin embargo, en el lugar de los acontecimientos había poca gente con ropa cara, o en cualquier caso, no saltaba a la vista. A la plaza marcharon sobre todo representantes de los sectores medios urbanos: intelectuales, empleados, pe queños burgueses y estudiantes. Posteriormente, una parte de esos«convocados de diciembre» pasó a engro sar las filas de las bases militantes y empezó a participar en la vida de las organizaciones sociales y de las plataformas políticas electrónicas, mientras que otra parte se limitó a asistir ocasionalmente a las marchas. Hacia fines de 2012, la cantidad de organizaciones sociales había crecido y la movilización de masas había decaído. Pero esta ampliación de las bases militantes consti tuye un balance importante de los años 2012-2013, no siempre advertido a la luz de la declinación de la participación activa en las calles. El carácter masivo del movimiento también es objeto de discusión. ¿Cuánta gente asistió a las protestas? Desde la tribuna, anunciaban una convocatoria de más de 100.000 personas. Hubo cálculos más precisos que, como regla ge neral, arrojaban cifras sustancialmente menores. A decir verdad, mis cálculos sobre el terreno también me daban cifras más modestas que las deseadas por los románticos de la democracia. El 24 de diciembre calculé que en la plaza Sájarov había unas 35.000 personas; el 4 de febrero, en la plaza Bolótnaia, unas 25.000. De todas formas, decenas de miles de manifestantes no es poco (son divisiones enteras según la plantilla militar). Si estos lo hubieran desea do, habrían podido romper el cordón policial, tal como lo demuestran los acontecimientos del 6 de mayo de 2012, a los que nos referiremos más adelante. Pero no quisieron hacerlo. A pesar de que en el movimiento tuvieron un papel relevante organizaciones tales como el Frente de Izquierda, con un programa social detallado, el movimiento de Bolótnaia, tomado en conjunto, planteó des de un principio el reclamo en extremo moderado de celebrar nuevamente las elecciones parlamentarias. Contando con el apoyo masivo de personas de las más diversas opiniones, los veteranos del movimiento social temían ahora perderlo todo a causa de la escisión entre izquierdistas y derechistas. N ueva S ociedad 253 Aleksandr Shubin 140 Ya en diciembre, el poder estaba claramente asustado ante las decenas de miles de«ciudadanos indignados». Y de pronto su número creció hasta cen tenares de miles que organizarían un Maidán, es decir, que utilizarían la me La propaganda oficial todología de una protesta callejera de larga duración, como lo había hecho la llamada aseguraba a la gente que, tras las protestas no violentas, seguiría«Siria», «revolución naranja» en Ucrania en 2004. La campaña«antinaranja» no tardó en des plegarse. Los politólogos afines al oficialis mo intentaron convencer a los ciudadanos es decir, la guerra civil n de que la«revolución naranja» era más te rrible que la conservación del régimen de Putin. El defecto de la«revolución naranja»(ambas palabras entre comillas) consiste en que su energía se disipa sin cristalizarse en un proyecto de cambio más estructurado. La propaganda oficial aseguraba a la gente que, tras las protestas no violentas, seguiría«Siria», es decir, la guerra civil. Así el poder advertía que estaba dispuesto a defenderse como el presidente sirio Bashar Al-Asad, es decir, sin escatimar recursos. Los empleados públicos fueron movilizados con el fin de reunir varios miles de personas en los mítines«antinaranjas». Sin embargo, era claro que la gente que acudía obligada a la concentración en apoyo del presidente no constituía una barrera al movimiento opositor y, en gran medida, simpatizaba con este. Para prevenir el peligro que esto implicaba, se implementó la práctica de otor gar pases para ser admitido en los mítines a favor de Putin. Tras la manifestación de diciembre, el presidente Dmitri Medvédev 2 anunció algunas concesiones, la más importante de las cuales era la flexibilización del régimen de registro de los partidos políticos. Como se supo pronto, esas concesiones quedaron mayormente en palabras. No obstante, el movimien to social de diciembre adquiría cada vez más fuerza y no podía contentarse con esas pequeñas conquistas, cuando lo que reclamaba era un conjunto más amplio de demandas: nuevas elecciones parlamentarias basadas en condi ciones más equitativas para la oposición, liberación de los presos políticos y, en el colmo del atrevimiento, la renuncia de Putin. Más conciliadores, los liberales del Comité de Organización llevaron a la tribuna al ex-ministro de Finanzas de Putin, Alekséi Kudrin, y a la periodista Ksenia Sobchak, quie nes propusieron un acuerdo mutuamente ventajoso con el poder. En la agenda 2. En ese momento Medvédev actuaba como una suerte de delfín de Putin, quien a su vez ocu paba el cargo de primer ministro para sortear la imposibilidad de una nueva reelección directa. Presidió la Federación de Rusia entre 2008 y 2012, cuando Putin regresó a la Presidencia[N. del E.]. 141 T ema C entral Occupy Moscú. Las protestas de 2011-2013 y la izquierda crítica del día apareció la cuestión de la negociación y, por consiguiente, de quién tendría derecho a representar a aquella masa de miles de personas. Más aún, era posible pasar a la creación de una estructura de oposición amplia(aunque no diera cabida a todos), que combinara reclamos democráticos y sociales y de defensa de derechos. Después del 10 de diciembre se constituyeron dos centros en el movimiento: el reducido Comité de Organización, con claro predominio de los liberales, y el Grupo de Iniciativa, donde estaba representado el conjunto más grande de activistas. Entre los meses de diciembre y enero tuvo lugar un fuerte debate en el seno del Grupo de Iniciativa respecto a cuál sería el devenir del movi miento: una reunión de«estrellas» que hablaban con el poder en nombre del pueblo o un instrumento del movimiento ciudadano de base. Los intentos de utilizar los medios electrónicos para la elección de líderes no prosperaron lo suficiente. Además, era evidente que las«estrellas» promocionadas por la televisión en los años 90 y en el primer decenio de este siglo tenían una clara ventaja sobre los activistas de los movimientos sociales, cuya actividad, con escasas excepciones, era silenciada. En cualquier caso, era claro que el movi miento no estaba preparado para aceptar la legitimidad del voto por parte de un círculo indefinido de habitantes de Rusia respecto a la cuestión de quién podía hablar en nombre de los manifestantes. Esta experiencia fue prácticamente ignorada por el Comité de Organización, incluso cuando, en busca de legitimidad, realizó en octubre de 2012 eleccio nes para el Consejo de Coordinación de la oposición. El ala izquierda del mo vimiento criticó el esquema de las elecciones, insistiendo en que estas debían hacerse no entre«estrellas», sino entre plataformas. Cuando las propuestas de la izquierda fueron ignoradas, el Foro de Fuerzas de Izquierda(amplia coali ción de la que forma parte el Frente de Izquierda) llamó a no participar en esa elección y declaró que las fuerzas de izquierda se desentendían de las decisiones que se tomaran. Es notorio que el Partido Comunista de la Federación de Rusia( pcfr ) prácticamente se abstuvo de estas protestas. Sus militantes participaron en los mí tines, pero el líder del partido, Guennadi Ziugánov, se desligó de ellos. En verdad, el pcfr ya era muy dependiente de la política de Putin: Ziugánov solo se atrevía a criticar a los ministros y algunos aspectos de la política de Putin y Medvédev. Hace tiempo que las elecciones en Rusia se convirtieron en un ritual de confirmación del candidato del«partido del poder», en el que los de más juegan el papel de la fachada democrática. La«oposición de Su Majestad» N ueva S ociedad 253 Aleksandr Shubin 142 puede hacer agitación, pero sin criticar al candidato principal. Y el pcfr es parte de la oposición legal. Pero por otro lado, Ziugánov buscaba ganar como electores a una buena parte de quienes protestaban, evitando criticar a Putin directamente. Con este fin, invitó a Serguéi Udaltsov a su campaña presiden cial de 2012. Udaltsov aceptó jugar este rol para tener acceso a la televisión, donde pudo expresar abiertamente sus ideas durante unos minutos en el aire. Sin embargo, desde 2012 Udaltsov se transformó en el político de izquierda más conocido fuera del sistema Putin 3 . Lo que ocurrió en el campo de las protestas fue una disputa entre un modelo activista y un modelo populista(caudillista) de movimiento, y esto condujo a una crisis más seria. Los participantes de los mítines de diciembre se hacían Lo que ocurrió en el con mayor frecuencia la pregunta:«¿Por qué los que están en la tribuna hablan en campo de las protestas fue una disputa entre un modelo activista y un nuestro nombre?». No es un secreto que en Rusia los políticos liberales, después de los años 90, tienen una imagen muy negativa. Además, la izquierda y los nacionalistas se modelo populista (caudillista) de movimiento, y esto condujo a profesan también mutua antipatía(eso entorpeció, asimismo, el funcionamiento del Grupo de Iniciativa y acabó con los intentos de desarrollar su estructura organizativa una crisis más seria n común). Cualquier alteración del equilibrio entre los sectores ideológicos, así como en tre los activistas con posiciones más definidas y aquellos recién iniciados que pedían«no ser agobiados por la ideología», causaba fuertes altercados. Como resultado, la organización de los mítines empezó a provocar la indignación de las bases y la desmovilización de aquellos que se oponían al poder, pero también a los oradores en las tribunas. Por lo demás, los oradores no decían nada especialmente interesante y no tardaron en fastidiar a los intelectuales. Los líderes de la oposición fueron invitados a una reunión con Medvédev, reunión que sin embargo fue un patente fracaso, no solo por la falta de deseo 3. Udaltsov comenzó su carrera política como un estalinista en el grupo Rusia Laboral y fue el líder de Vanguardia de la Juventud Comunista, pero en 2008 pasó a integrar el Frente de Izquier da(una alianza de diferentes tendencias) y rápidamente se convirtió en su líder más conocido. Si bien el Frente de Izquierda no participó en la campaña electoral, tampoco se pronunció en contra de los contactos de Udaltsov y sus otros líderes con el pcfr o con los liberales. El prestigio de Udaltsov proviene en parte de su conducta personal, ya que pasó por varias huelgas de hambre en protesta contra sus arrestos. La campaña de protesta de 2011 comenzó con él en la cárcel por haber participado en manifestaciones no autorizadas. 143 T ema C entral Occupy Moscú. Las protestas de 2011-2013 y la izquierda crítica del gobierno de arribar a algún tipo de acuerdo, sino también porque los interlocutores del presidente en las conversaciones no representaban al movimiento y empezaron a plantear iniciativas no consensuadas previamente con las bases y completamente ingenuas, como la de extender el mandato de Medvédev como forma de evitar el regreso de Putin a la jefatura del Estado. En ese momento ya estaba claro que el movimiento se debilitaba, puesto que sus reclamos habían perdido vigencia y dejado de suscitar interés. Ante todo, porque tenían un carácter elitista y estaban alejados de los intereses sociales de amplias capas de la población. Ahora bien, el planteamiento de demandas sociales(y no solo políticas) podía dividir el movimiento, y a esa disyuntiva se enfrentó este en la primavera de 2012. ■■  Enfrentamiento en la plaza y enfrentamiento de ideas En ese momento transcurría la«campaña preelectoral» de Putin para regre sar al sillón presidencial, lo que no era más que un procedimiento ritual, con el resultado sabido de antemano: todo el aparato burocrático de las comi siones electorales, que había sido acusado de fraude, quedó inmune, y las denuncias no fueron objetivamente investigadas. El cambio de presidente, de Medvédev a Putin, servía de pretexto para terminar la campaña opositora con un final efectista. Después de una manifestación masiva organizada para el 6 de mayo, la víspera de la toma de posesión de Putin, el movimiento podía tomarse vacaciones de verano y, en ese lapso, ordenar su estructura y elabo rar nuevos reclamos más atractivos para la sociedad. Pero la situación en el país siguió un curso diferente. El 6 de mayo las auto ridades«relanzaron» el movimiento al colocar cordones policiales que corta ban el paso a una manifestación autorizada. Las autoridades empujaron a los manifestantes hacia el estrecho espacio del sendero que hay entre el parque y el canal, lo que provocó un apretujón masivo. A juzgar por el hecho de que el jefe de la policía moscovita, Vladímir Kolokóltsev, recibió poco después el cargo de ministro del Interior, no puede hablarse de falta de profesionalismo, sino de cumplimiento de una orden precisa. La provocación tuvo éxito: la víspera de la toma de posesión de Putin en Moscú estuvo signada por en frentamientos masivos entre activistas civiles y la policía, y los medios de comunicación oficiales declararon que la verdadera intención de la oposición era desbaratar la ceremonia y, prácticamente, realizar un golpe de Estado. Sin embargo, resultó que el cordón policial no podía aguantar el empuje si quiera de una pequeña masa de manifestantes. Si lo hubieran querido, en N ueva S ociedad 253 Aleksandr Shubin 144 efecto, estos podrían haber alcanzado el objetivo de irrumpir en el Kremlin, pero nunca se lo propusieron. La policía, una vez repuesta del primer susto, se lanzó al ataque y empezó a golpear a los manifestantes y a detener a quienes se defendían. El violento accionar de las autoridades desató una nueva ola de indignación y un nuevo giro en la campaña de la oposición. El movimiento comenzó a rea lizar pequeñas«ocupaciones» en las que se perfeccionaron los métodos de la democracia activista. Eso acrecentó sustancialmente el papel de las bases. Sin embargo, las«ocupaciones» en el centro de Moscú reprodujeron los puntos débiles tanto de las«ocupaciones» occidentales como del movimiento de la plaza Bolótnaia. Los participantes del movimiento hablaban y discutían mu cho, pero no elaboraron ningún plan de acción en contra de un poder que se fortalecía y que, después del 6 de mayo, había pasado a la represión política. Las«ocupaciones» moscovitas tenían inspiración y un espíritu romántico de lucha, pero no un programa. Y los manifestantes eran regularmente expulsa dos de las plazas ocupadas. Los acontecimientos del 6 de mayo se desencadenaron en un momento en que el movimiento aún conservaba su potencial pero no había adquirido nuevos significados, y por eso este quedó condenado a su ulterior desaparición. No obstante, las autoridades, provocando el enfrentamiento, le dieron al núcleo activista del movimiento mayor firmeza. Los«presos de Bolótnaia» podían ser prácticamente cualquier manifestante que se hallara en la zona de ataque de la policía. Así, la lucha por la liberación de los nuevos presos políticos se convirtió en una causa importante para los activistas. Ahora ya no era posible «dispersarse sin más» hasta el próximo levantamiento social. Sin embargo, la merma en la masividad del movimiento era inevitable ante la ausencia de demandas movilizadoras. Los líderes públicos del movimiento facilitaron esa merma, ya que prefirieron un esquema de organización cau dillista. Como ya había demostrado la experiencia de principios de los años 90, esa estructura es buena cuando se produce un aflujo rápido de las masas hacia la oposición y los participantes están dispuestos a apoyar con entusiasmo a los líderes. Pero en condiciones de retroceso, cuando los participantes ocasionales ya se desmovilizan, la base del movimiento tiene una relación cada vez más escéptica con los líderes. Los veteranos de las marchas de protesta se cansaron de los discursos monótonos, tras los cuales se ocultaba o bien el liberalismo arruinado de los años 90 o bien el deseo de disimular los desacuerdos en el amplio frente opositor. 145 T ema C entral Occupy Moscú. Las protestas de 2011-2013 y la izquierda crítica La ruptura organizativa que siguió a los acontecimientos de mayo pasó al plano ideológico. Ya la siguiente marcha del 12 de junio se realizó por los bulevares de Moscú y no por las calles(tal fue la exigencia de las autoridades), lo que estrechó el espacio para la protesta. Esa circunstancia hizo que la oposi ción marchara en dos columnas separadas, la de la izquierda y la de la derecha, poniendo de relieve que el movimiento de masas opositor unía fuerzas muy diversas. Para unos, el sueño máximo era un golpe en la cúpula que devol viera el país a los años 90, cuando gobernaba Boris Yeltsin; para otros, lo más importante era la unión de los objetivos democráticos y los sociales. Había también un tercer grupo, los nacionalistas, que marcharon en la columna de la derecha. La unidad de derechistas e izquierdistas se veía justificada por las condicio nes de la campaña electoral, cuyo lema era«Todos contra Putin», consigna que ya entonces despertaba el descontento de una parte considerable de los activistas de organizaciones sociales y de los participantes de base. Después de las elecciones Después de las elecciones presiden presidenciales del 4 de marzo ciales del 4 de marzo de 2012, para los rusos corrientes el tema electoral pasó a un segundo plano en medio de los habituales problemas sociales, de 2012, para los rusos corrientes el tema electoral pasó a un segundo plano que seguían agravándose y acenen medio de los habituales tuándose sobre el fondo de los anuncios de Putin acerca de la«superación problemas sociales n de la crisis económica». Por desgracia, esa temática social casi no halló eco en los discursos de los mítines de primavera. El distanciamiento respecto a las necesidades sociales de la población debilitó a la oposición de la plaza Bolótnaia. Incluso en el Frente de Izquierda la idea de la reorientación del movimiento de todas las fuerzas democráticas se instauró con gran esfuerzo. Udaltsov, el más conocido de sus líderes, consideró largo tiempo que «lo principal es Putin» y que su caída resolvería de una vez un sinnúmero de problemas. La situación empezó a cambiar luego del 6 de mayo. En la manifestación de ese día había muchas banderas rojas, el aspecto de los acontecimientos era revolucionario, pero no hubo discursos desde las tribunas. A finales de mayo, tras prolongados debates acerca de las«ocupaciones», se fortaleció la tendencia del ala izquierda a plantear, en nombre de todo el movimiento democrático, reclamos sociales próximos a los trabajadores. Esto coincidió N ueva S ociedad 253 Aleksandr Shubin 146 con el movimiento en sentido opuesto de la corriente liberal. Si el régimen atropella nuestros derechos(sea con el arresto de los más pobres o las extor siones comerciales a los más ricos) y la calle sigue organizando mítines sin control, ¿no será hora de crear un órgano directivo democráticamente elegido con demócratas(liberales) conocidos a la cabeza? De esta manera, simultá neamente a la idea de proponer un paquete de reclamos sociales, surgieron En las conversaciones los proyectos«Manifiesto de Rusia libre» (documento programático) y la idea de del 5 de junio relativas al proyecto«Manifiesto de crear el Consejo de Coordinación como órgano rector. Rusia libre», los liberales En las conversaciones del 5 de junio re se opusieron a la inclusión de una agenda social, y ese fue un error que muchos comprendieron ya el 12 de junio n lativas al proyecto«Manifiesto de Ru sia libre», los miembros del Frente de Izquierda propusieron agregar al texto el paquete de reclamos sociales y coordinar con precisión los objetivos políticos y sociales del movimiento. Pero los liberales se opusieron categóricamente a la inclusión de una agenda social, y ese fue un error que muchos compren dieron ya el 12 de junio. Desde luego, el ala izquierda se sintió decepcionada ante semejante obstinación por parte de sus aliados. El 8 de junio, en una conferencia de prensa de los representantes de las organizaciones del Foro de Fuerzas de Izquierda, se habló de la necesidad de que la oposición plan teara en forma urgente un paquete de reclamos sociales y se afirmó que si los liberales se negaban a colaborar en la lucha social, quedarían aislados. Tras cierta discusión, el Foro de Fuerzas de Izquierda acordó una lista de reclamos sociales: -prohibición temporal del nuevo programa de privatización de sectores estratégicos y empresas científicas y científico-productivas; -nacionalización de los monopolios naturales(gas, electricidad); -derogación de la Ley Federal Nº 83(ley neoliberal sobre la financiación de las instituciones sociales); prohibición legal de privatizar o comercializar cualquier institución del ámbito social(escuelas, hospitales, museos, etc.); -prohibición temporal de aumentar cargos municipales, tarifas de monopo lios naturales, combustible y medicamentos; -restauración de la libertad sindical y del derecho de huelga; prohibición legal de la práctica de la«subcontratación laboral»; revisión rigurosa del Código 147 T ema C entral Occupy Moscú. Las protestas de 2011-2013 y la izquierda crítica Laboral existente y de la Ley de Sindicatos, que limita los derechos de los trabajadores; -revisión de los Códigos Urbano y Forestal existentes; prohibición absoluta de construcción en zonas verdes y de reducción de superficie de parques, reservas naturales, bosques y reservorios acuíferos; -prohibición de elevar la edad jubilatoria y reclamo de una jubilación superior al salario mínimo real(aproximadamente de unos 500 dólares por mes) 4 . Estos reclamos tenían un carácter defensivo, lo que es natural en las condi ciones de atropello de los derechos sociales en una Rusia que, cada vez más, se asemeja a los países del Tercer Mundo. Para comenzar, es preciso detener la doctrina neoliberal de que el Estado debe«liberarse» de las obligaciones sociales. Como el Comité de Organización no ratificó los reclamos sociales, se decidió poner a los liberales ante el hecho consumado. El orador del ala iz quierda debía plantear los reclamos desde la tribuna y proponer a los convocados que los aprobaran. De este modo, el 12 de junio debían ser propuestos al movimiento dos programas compatibles entre sí: el manifiesto político de las fuerzas democráticas y el paquete social de reclamos. Finalmente aceptó leer los reclamos Udaltsov, a quien el Comité de Orga nización le garantizó la intervención ante miles de manifestantes. Udaltsov anunció primero una parte de los reclamos políticos(apartándose del proyecto liberal) y preguntó a los manifestantes si estaban de acuerdo. La respuesta fue un sonoro«¡sí!». Luego anunció los reclamos sociales, de manera bastante «libre» respecto a la formulación del programa. Además, y por confiar solo en su memoria, Udaltsov omitió el punto ecológico. Como sea, el«paquete social» también fue aprobado por una amplia mayoría de los reunidos. El si guiente orador, el líder liberal Borís Nemtsov, siguió el mismo procedimiento con el manifiesto político, cuyo contenido iba dirigido contra el presidente Putin. Pero lo más interesante en la intervención de Nemtsov no fue eso, sino la parte de su discurso en la que se refirió a los reclamos socioeconómicos. ¿Por qué había de oponerse a eso de antemano, provocar la división, desacre ditar el ala liberal del movimiento negándose a incluir los reclamos sociales en el manifiesto? Es probable que los liberales dudaran acerca de si en verdad les convenía apropiarse de la temática social planteada por la izquierda. En el futuro, 4. Hay que tener en cuenta que en la actualidad Moscú es una de las ciudades más caras del mundo[N. del E.]. N ueva S ociedad 253 Aleksandr Shubin 148 Nemtsov le prestaría más atención en su propaganda, más que nada desde el punto de vista de la crítica a la corrupción. Pero en junio de 2012 los medios de comunicación liberales omitieron de hecho la aceptación de los reclamos sociales en la plaza. Y eso hizo que la abrumadora mayoría de la gente que conocía el movimiento opositor por los programas de televisión y de radio liberales mantuviera su convicción de que el movimiento de protesta estaba alejado de las necesidades del pueblo y expresaba los intereses del reducido círculo de la población moscovita. Es cierto que en Moscú y San Petersburgo se conserva una subcultura –con solidada por las represiones– capaz de organizar acciones de protesta ma sivas, como sucedió en los días inmediatos al dictamen del juicio contra el abogado y bloguero Alekséi Navalni en julio de 2013, condenado por mal versación de fondos en un fallo considerado político. Lo mismo ocurrió en el juicio por los hechos de la plaza Bolótnaia en febrero de 2014. Pero ya en el otoño de 2012 la iniciativa había quedado en manos de las autoridades. Estas comprendieron la situación mejor que los líderes de la oposición. El entorno de Putin entendió que la amenaza no la representaban los liberales, sino la síntesis de ideas democráticas, sociales y nacionales surgida en el movi miento de protesta. La primera respuesta fue la represión contra la izquierda democrática(juicio contra Udaltsov y Leonid Razvozzháiev 5 y arresto de activistas del Frente de Izquierda incluso en manifestaciones autorizadas de las fuerzas democráti cas) y contra los nacionaldemócratas. Los demócratas de izquierda y liberaldemócratas, como los seguidores de Navalny, terminaron entre los juzgados en los«procesos de la Bolótnaia» junto con activistas sin una clara orientación ideológica. La segunda respuesta del poder fue el lanzamiento de una campaña nacionalista teñida de xenofobia. El apogeo de este proceso fue la campaña chovi nista ligada a la anexión de Crimea en 2014, que provocó el reagrupamiento de las fuerzas sociales y prácticamente puso fin a ese movimiento de protesta nacido en diciembre de 2011. 5. Activista del Frente de Izquierda acusado por la justicia de organizar desórdenes masivos, junto con Udaltsov,«financiado por un político de Georgia». Escapó a Kiev y trató de recibir asilo político en Ucrania, pero en octubre de 2012 fue secuestrado y apareció en la cárcel en Rusia. En julio de 2014 fue condenado con Udaltsov, en el mismo proceso, a cuatro años y medio de prisión. 149 T ema C entral Occupy Moscú. Las protestas de 2011-2013 y la izquierda crítica En el periodo de reflujo de las protestas en 2013(todavía seguían pero cada vez con menos gente, con menos energía, y con mayor presión represiva de parte de las autoridades 6 ), quienes participamos de ellas hemos discutido mucho sobre las lecciones del auge del movimiento democrático. Las lecciones son las siguientes: el movimiento democrático sin claras reivindicaciones sociales se queda aislado y el movimiento de masas evoluciona hacia el nacionalismo (y como lo demuestran los acontecimientos en Ucrania, lleva a un derrama miento de sangre sin sentido). Para el triunfo de los trabajadores sobre la elite dominante, las fuerzas democráticas necesitan un programa constructivo y comprensible basado en algunos principios claros: – poder popular: autogestión, más órganos de coordinación compuestos por representantes delegados, más democracia electrónica; – socialización: si el Estado no cumple en ciertas esferas, sus responsabilida des deben ser pasadas no al business sino a las asociaciones autogestionarias de los ciudadanos; – igualdad social: el poder y los recursos deben ser transferidos de«arriba» a las capas medias, llevando a las capas bajas al nivel de aquellas; – gestión transparente: los poderes de los funcionarios y administradores de ben ser minimizados y muy bien definidos. – libertad de información en todas las esferas, a excepción de la vida privada y los secretos militares(esto no incluye la violación de derechos humanos por los militares). Este es solo un mapa de ruta del movimiento democrático para el cambio que tanto necesita Rusia, y el resto del mundo. Y es la lección principal del movi miento de protesta de 2011-2014. 6. El 24 de febrero de 2014, día en que se pronunció el juez por el caso de los desórdenes del 6 de mayo y los enjuiciados fueron condenados a cuatro años y medio de prisión, en Moscú fueron arrestados más de 600 manifestantes que protestaban de manera pacífica. Con el frío en el alma: la política de Rusia en el Ártico M arina A izen Mientras el cambio climático transforma el Ártico(y el planeta entero), las naciones polares se entusiasman con las riquezas que se esconden debajo de las aguas del deshielo. Rusia es la que parece más preparada para aprovechar esta circunstancia: posee una flota incomparable(rompehielos y submarinos nucleares) y una larga tradición histórica que la liga a esta región del mundo. Pero Moscú necesita de la cooperación internacional para ser la potencia dominante, ya que requiere de la transferencia de tecnología de Occidente para la explotación petrolera. Y si quiere que la ruta marítima del Norte sea global, necesita paz. Sin embargo, la situación en Ucrania puede«recongelar» las relaciones en el Ártico, más allá del clima. ■■  El romanticismo heroico T odos los países tienen sus héroes nacionales, personas que movilizan los sentimientos de pertenencia a una sociedad y a una geografía. Por ejemplo, en América Latina los futbolistas logran crear ese efecto: es gente que es ad mirada y que, al mismo tiempo, transmite orgullo de identidad. En Rusia, además de los deportistas, músicos, escritores y científicos, hay otro tipo de Marina Aizen: periodista especializada en temas ambientales. Fue corresponsal en Nueva York del diario Clarín y trabaja en la revista Viva . Es autora de Contaminado. Una inmersión en la mugre del Riachuelo (Debate, Buenos Aires, 2014). Prepara un libro acerca del efecto del cambio climático sobre los cuerpos de hielo. Palabras claves: cambio climático, petróleo, Artur Chilingárov, Vladímir Putin, Ártico, Rusia. 151 T ema C entral Con el frío en el alma: la política de Rusia en el Ártico héroes que proyectan la idea de gran nación: entre ellos, un explorador de de siertos polares llamado Artur Chilingárov. Con su enorme barba y un rostro curtido por el frío más severo, el científico y viajero es una perfecta metáfora de las ambiciones de Rusia en el Ártico: su sola presencia genera exalta ción patria(es, de hecho, un héroe condecorado tanto por el ex-Estado soviético como por Vladímir Putin) y sus audaces y arriesgadas aventuras irradian una emoción ligada a un territorio que está en el imaginario de todos los rusos. Chilingárov formó parte de la expedición que en 2007 descendió al lecho marino del Polo Norte y plantó una bandera de titanio con los colores de Rusia en las profundidades oceánicas. Ningún otro hombre hubiera podido asumir mejor la representación de un momento que debe haberle hecho saltar lágrimas a una nación entera. Si bien el sentido original de la expedición no era hacer un reclamo de soberanía en el«techo del mundo»(el viaje era una misión internacional, financiada, entre otros, por una empresa farmacéutica), así pasó a la historia, aunque el acto en sí mismo no tuviera ninguna validez legal. En la construcción imaginaria de los rusos, el Polo es de ellos, tanto como el frío y el invierno. Pero el mundo es cada vez menos frío, y si hay un lugar donde eso se percibe a simple vista, es en el Ártico. Los efectos del cambio climático se sienten hasta dos veces más que en el resto de las latitudes, con un aumen to pronosticado de las temperaturas de entre 3º c y 4º c . Esto que parece una minucia está provocando una catástrofe ecológica sin precedentes: una pérdida enorme de masas glaciales en Groenlandia, Alaska, Islandia, Svalbard o cualquier otro territorio de la región, lo que está causando el alza del nivel del mar y un cambio en la salinidad del agua(algo que eventualmente puede redireccionar corrientes marítimas); la desaparición de grandes superficies de suelo congelado –permafrost–, con la consecuente liberación de metano(un potente gas de efecto invernadero); y la rápida disminución del manto helado marítimo(banquisa) en el verano. Si los primeros dos efectos parecen preocupantes(y hasta de terror), la desapa rición del hielo marítimo hace soñar a todas las naciones árticas, sin ex cepción, con lo que está debajo del agua: petróleo y minerales. Y, además, entusiasma a los países sobre la posibilidad de tener una ruta marítima más corta que pueda unir Europa, Asia y América. Pero nadie está más listo que Rusia para salir a declarar supremacía en este lugar que cambia aceleradamente. De hecho, ya es dueña de la mitad del Ártico. Y tiene una flota nuclear de rompehielos y submarinos incomparable. N ueva S ociedad 253 Marina Aizen 152 Así, los reclamos de pertenencia del Polo Norte se convirtieron en una re presentación simbólica del Ártico en transformación, la nueva frontera de la humanidad. Y Chilingárov, que es una especie de Fridtjof Nansen moderno (el legendario héroe y explorador noruego), en Rusia es la personificación de esa batalla geopolítica. Por algo, antes de los juegos de Sochi, el ídolo llevó también la antorcha olímpica hasta la punta del mundo. Lo hizo en un rompehielos de propulsión nuclear, llamado 50 Años de Victoria , como si avanzara con potencia avasalladora a la conquista de los mares congelados. Luego, una maqueta de otro rompehielos nuclear formó parte de la ceremonia de los Juegos Paraolímpicos de Invierno. Para entonces, la situación en Ucrania se ha bía complicado(su presidente, Víktor Yanukóvich, se había escapado del país incluso antes de la realización del fasto), y sus efectos también se sentirían en el Ártico. Sería otro tipo de cambio climático: el de las relaciones Este-Oeste. Tan antropogénico como el atmosférico. ■■  Zares y dictadores Si bien los zares fueron los primeros en trazar los mapas de las costas de Siberia, fue Iósif Stalin el que marcó a fuego la presencia del Ártico en el alma rusa. An tes de que la Segunda Guerra Mundial se convirtiera en la gran gesta patriótica Si bien los zares fueron de la Unión Soviética, los territorios helados ocuparon el sitio primordial en el relato épico los primeros en trazar los y heroico de la propaganda oficial. El llama mapas de las costas de Siberia, fue Iósif Stalin el que marcó a fuego do a la conquista de la naturaleza por parte del hombre estaba inscripto en la construcción del Estado en más de un sentido. Esta batalla desigual contra el frío inclemente era la presencia del Ártico en el alma rusa n el símbolo del nacimiento de una nación(supuestamente) de un nuevo tipo. En el Ártico había riquezas que el poder soviético necesitaba: oro, diamantes, petróleo... Y para explotar esos yacimientos proliferó en Siberia un perverso sistema de gulags, donde perecieron de frío y agotamiento millones de personas. Así que el Ártico y las regiones subárticas de Siberia fueron una bendición y un castigo al mismo tiempo. Un lugar conquistado con sangre y un sufrimiento inimaginable.«Siberia y el Ártico estaban destinados a convertirse en más importantes para la economía soviética que lo que habían sido para sus predecesores imperiales», señala Charles Emerson en The Future History of the Arctic 1 . El autor australiano sostiene además: 1. C. Emerson: The Future History of the Arctic , Public Affairs, Nueva York, 2010, p. 39. 153 T ema C entral Con el frío en el alma: la política de Rusia en el Ártico superar los obstáculos de la explotación económica del Ártico –la distancia, el frío, el hielo– encajaba perfectamente en la narrativa comunista: era la victoria de la ciencia humana sobre el mundo natural y las supersticiones que lo rodeaban. En el Ártico, la Unión Soviética encontró su adversario metafísico para ser domesticado, derrotado y, al final de cuentas, controlado. 2 En 1937, una misión soviética fue la primera en aterrizar en el Polo Norte, una hazaña que tal vez no haya tenido parangón hasta la realización de otra enorme conquista: el lanzamiento del Sputnik , dos décadas más tarde. El viaje se realizó en un avión de carga de cuatro motores, que despegó del archipiélago de las Tierras de Francisco José. Esta se llamó la«ruta de Stalin», como no podría haber sido de otra forma. En el territorio del Ártico también se llevaron a cabo colosales proyectos(ca minos, canales), con un costo enorme en vidas. Pero eso no se contaba. Solo se transmitía la gloria de los exultantes logros del nuevo sistema. El imaginario del Ártico que ahora Rusia pretende conquistar más allá de sus costas está erigido sobre esta herencia soviética, como lo reconoce el propio Chilingárov, el héroe: Nuestra economía moderna está en gran parte basada en lo que se desarrolló en las regiones del Ártico –petróleo, gas, diamantes, oro– desde Norilisk a Chukotka, gra cias a las políticas de la urss de exploración y de producción. Pero, entonces, no fuimos al mar. Los recursos allí no son infinitos y nuestra tarea ahora es dejarles a futuras generaciones las mismas oportunidades de estabilidad económica que la urss nos dejó a nosotros . 3 Obviamente, esta vez no hay gulags, pero persiste un objetivo patriótico idén tico al de los viejos tiempos. Putin no es Stalin, aunque los ideales románti cos y concretos son parecidos. Pero hay otro aspecto, no menos sutil, en este tema: no solo Rusia quiere el Polo Norte y reclamar para sí una gran porción del Ártico. Otros países buscan lo mismo. El que podría tener un reclamo más consistente es Canadá, otro país asociado al frío y a la inclemencia. Y también Dinamarca, que tiene como protectorado a Groenlandia. Pero cimen tar sueños de gran nación y de ensanchamiento de identidad a partir de lo que no se tiene puede resultar un ejercicio poco saludable, no solo para Rusia sino para cualquier país. ¿O acaso no se ha ido a la guerra por disputas de soberanía sobre islas desiertas? 2. Ibíd., p. 40. 3. Gabriela Baczynska:«Veteran Explorer Stakes Russia’s Claim over the Arctic» en Reuters , 27/2/2013,. N ueva S ociedad 253 Marina Aizen 154 Rusia tiene una flota de seis rompehielos de propulsión nuclear y ha encar gado cuatro más de nueva generación(Estados Unidos solo tiene tres rom pehielos, que son convencionales). Además, posee una flotilla de submari nos nucleares y una experiencia profusa que ha ganado durante la Guerra Fría: tanto eeuu como Rusia usaron estas aguas heladas para una potencial confrontación nuclear. Por los registros de navegación de esos submarinos, sabemos que el espesor del manto helado era mucho más contundente hace solo un par de décadas, lo que constituye una información clave para los científicos que trabajan en temas de cambio climático. Luego del hiato que siguió a la caída de la urss , Rusia volvió a retomar sus ejercicios militares en la región, con su poderosa Flota del Norte. Las Fuerzas Armadas rusas han estado estacionadas permanentemente allí desde 2012. Según Jon Mitchell, Putin ordenó el desarrollo de armamento que sea capaz de soportar las du ras condiciones climáticas de la zona. Todo esto obedece a una estrategia de Seguridad Nacional diseñada hasta 2020 4 . Putin firmó esta estrategia en 2013, y se trata de un documento largo en el que se destacan varias cosas, desde el desarrollo socioeconómico de la región y cómo llevarlo a cabo, hasta las amenazas que enfrenta. En uno de sus puntos, afirma la necesidad de tener fuerza militar para la protec ción de las fronteras del Estado en el Ártico. Pero ¿hasta dónde llegan esas fronteras? Pese a toda esta retórica, por ahora, las naciones que reclaman el Polo Nor te han decidido someterse a los arbitrios de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar( cdm ), un tratado de 1980 que permite a los países extender la soberanía más allá de las 200 millas marítimas de sus costas si pueden probar que sus plataformas continentales se originan aún más lejos que su zona económica exclusiva. Para ello hay que realizar com plicados trabajos científicos: por eso, la plantada de la bandera en el lecho submarino del Polo no tiene ningún sentido desde el punto de vista del derecho moderno(el ex-ministro de Relaciones Exteriores de Canadá expre só:«Este no es el siglo xv . No puedes ir por ahí plantando banderas diciendo ‘reclamamos este territorio’» 5 ). Rusia ha presentado su reclamo en 2001, pero la cdm le contestó que necesitaba todavía más evidencias, cosa que presen 4. Jon Mitchell:«Russia’s Territorial Ambition and Increased Military Presence in the Arctic» en Foreign Policiy Journal , 23/4/2014, disponible en. 5. Tom Parfitt:«Russia Plants Flag on North Pole Seabed» en The Guardian , 2/8/2007, disponible en. 155 T ema C entral Con el frío en el alma: la política de Rusia en el Ártico taría en 2015. Moscú dice que la cresta de Lo monosov, una cadena montañosa subacuáti ca, es la continuación de Siberia. Lo mismo quieren demostrar Canadá y Dinamarca respecto a sus propios territorios. Si bien se podría imaginar un escenario de competencia tipo Guerra Fría sobre estos Si bien se podría imaginar un escenario de competencia tipo Guerra Fría sobre estos reclamos polares, la verdad es que, paradójica mente, no se ha dado así. Hasta ahora, hubo reclamos polares, paradójicamente no se ha dado así. Hasta ahora, hubo profusa profusa colaboración política, científica y económica. Las ocho naciones con presencia en el Polo han formado el Consejo del Árti colaboración política, científica y económica n co, una especie de Naciones Unidas de esta parte del mundo, en la que China y la India participan como miembros observadores(también están represen tadas las naciones indígenas Inuit y Sami, que son los habitantes históricos del Ártico y acaso los más sabios). eeuu es el país más relegado en esta carrera y recién ahora está despertando: el secretario de Estado, John Ke rry, es el primero que ha demostrado interés estratégico en el asunto. No hay que olvidar que, por más que se esté derritiendo, esta sigue siendo, y seguirá siendo, una región muy hostil. Y muy bella, por cierto. Sin coope ración internacional no se puede llegar muy lejos, aunque un país pretenda erigirse en el Dios del Ártico. Esto es muy simple: aquí se persiguen rutas internacionales y comercio de gas y petróleo. Para eso, hay que partir de un entendimiento global. Pero todo puede complicarse, evidentemente. El analista Dimitry Gorenburg escribió en The Washington Post : La política de Rusia parece tener dos caminos divergentes. El primero busca la coope ración internacional para asegurarse el desarrollo de los recursos de la región. Esto incluye esfuerzos para terminar con disputas de fronteras marítimas y otros conflic tos de interés. El segundo camino usa una retórica belicosa para remarcar la soberanía rusa sobre la mayor porción del Ártico. Esto está combinado con declaraciones sobre un próximo rearmado militar de la zona. 6 «Esta segunda vía está mayormente destinada a la audiencia nacional», escri bió Gorenburg. Y parece estar en lo cierto. 6. D. Gorenburg:«How to Understand Russia’s Arctic Strategy» en The Washington Post , 12/2/2014, disponible en. N ueva S ociedad 253 Marina Aizen 156 ■■  Fiebre del oro(negro) Así como el derretimiento del Ártico impacta en el resto del planeta(es el aire acondicionado del mundo), otras zonas geográficamente lejanas pueden hacer resentir las relaciones en el Ártico. La anexión rusa de Crimea, por ejemplo, La anexión rusa de provocó la suspensión de diversos ejercicios militares conjuntos entre Rusia, Canadá y Crimea, por ejemplo, eeuu , lo que hubiera dinamizado operaciones provocó la suspensión de diversos ejercicios militares conjuntos entre de búsqueda y rescate, tan necesarias en esta región, que en el futuro promete tener más tránsito. Y las subsecuentes tensiones creadas en torno de la situación en Ucrania, que inclu Rusia, Canadá y eeuu n yeron sanciones recíprocas, también pueden tener un impacto aquí. ¿Qué pasaría si Occi dente decidiera prohibirles a sus empresas petroleras realizar actividades con Rusia en el Ártico? Sería un golpe fortísimo para ellos. Las empresas petroleras han sido uno de los dinamizadores de las relaciones fluidas entre los países. «Muchos en el Ártico han prometido que las tensiones entre Rusia y Occiden te fuera de la región no afectarían la cooperación circumpolar. Pero después del derribamiento del vuelo 17 de Malaysia Airlines sobre Ucrania, la escala da de tensión ha amenazado con extenderse hacia el norte, al menos en el ám bito político», escribió Mia Bennett, una aguda observadora de la política en el Ártico, del blog Cryopolitics 7 . Hizo esta reflexión a raíz de declaraciones a la agencia del Comisionado de Energía de la Unión Europea, Guenther Oettin ger, que dijo:«Si ellos[Rusia] no tratan de hacer algo para evitar la escalada, entonces no hay razón para que nosotros ayudemos a promover el crecimiento de su industria y desarrollar nuevos recursos de gas y petróleo» 8 . Rusia apuesta al Ártico de la misma forma que Argentina«le puso la ficha» a su yacimiento de gas y petróleo shale de Vaca Muerta. Pero, en ambos casos, la explotación de esos recursos hidrocarburíferos es cara, tecnológicamente com plicada y ambientalmente problemática. Además, Moscú no tiene los medios tecnológicos para extraer petróleo en condiciones seguras en un mar que sigue teniendo enormes porciones de hielo, una ventana operacional que se abre du rante un periodo muy breve del año y un clima definitivamente extremo. 7. M. Bennett:«Sanctions on Russia: Helping or Hindering the Arctic Environment?» en Cryopolitics , s./f.,. 8. Ibíd. 157 T ema C entral Con el frío en el alma: la política de Rusia en el Ártico Las noruega Statoil, la italiana Eni, la francesa Total y la empresa estadouni dense Exxon son las que han llevado adelante la diplomacia petrolera en pro yectos conjuntos, valuados en miles de millones de dólares. Pero ¿qué pasaría si eso se detuviera? ¿Cómo se resentirían las operaciones de Gazprom? Como bien ha dicho Chilingárov, Rusia necesita del petróleo del Ártico: los yaci mientos siberianos parecen haber pasado su punto de producción máximo (dejando, por cierto, un legado ambiental tremendo). La analista Bennett se preguntaba: ¿Puede la Unión Europea afectar los planes de desarrollo de petróleo y gas en su patio trasero del Ártico? Compañías como la británica Tullow Oil, la italiana Eni y la noruega Statoil tienen inversiones en la región, así que sanciones más duras pueden teóricamente afectar sus planes. Noruega no es miembro de la Unión Europea, pero el ministro de Relaciones Exteriores del país, Børge Brende, declaró que«es importante que Europa se muestre unida en esta grave situación». Noruega es, por lejos, el socio más importante de Rusia en el Ártico, desde la cooperación en el medio ambiente hasta el desarrollo petrolero, así que la decisión de seguir con sanciones más duras de la ue puede golpear a Moscú seriamente. 9 Sin embargo, por ahora Rusia es el único país que tiene un pozo petrolero activo en estas aguas frías. Es la plataforma de Prirazlomnaya, en el mar de Pechora, que los activistas de Greenpeace hicieron célebre cuando las auto ridades rusas llevaron adelante un espectacular operativo que provocó la detención de varios de los ecologistas. La organización internacional está tratando de dar la batalla cultural contra las operaciones de extracción de gas y petróleo en el Ártico antes de que sucedan a gran escala, y Putin ha entendido perfectamente ese mensaje: por eso los ha castigado con tres meses de pri sión. La prensa rusa, por su lado, ha tildado a los activistas de«terroristas», un lenguaje que parece heredado de los tiempos soviéticos. Cuando se trata del Ártico, parecen decir, con Rusia no se metan. Sabemos que Prirazlomnaya produce petróleo. Lo que no sabemos es si pro duce renta o si es solo un experimento, un campo de pruebas y aprendizaje. Pero, en el tiempo, la cuestión de la rentabilidad y de la extracción de petróleo en el Ártico no es un asunto menor. Además, estos recursos(el servicio geo lógico de eeuu estimó que aquí se encuentra 30% de las reservas mundiales de petróleo y gas no exploradas) cuentan con la competencia de los hidro carburos shale y, eventualmente, de las energías renovables, que en Europa, y Asia(incluyendo China) avanzarán cada vez más rápido. 9. Ibíd. N ueva S ociedad 253 Marina Aizen 158 Shell, si bien no opera en Rusia sino en las costas de Alaska, ha invertido 6.000 millones de dólares sin ningún retorno. Ha tenido batallas legales con las autoridades estadounidenses y la población iñupiat, y problemas tecnológicos. Tanto es así que en 2014 tuvo que reconocer que suspendía temporalmente las operaciones. Esta historia demuestra cuán arriesgado es apostar al petróleo en esta zona del mundo. Nadie tiene el futuro ganado aquí, aunque digan que debajo de estas aguas se esconde el maná que alguna vez cayó del cielo(y se hundió). Como escribió Gorenburg en The Washington Post : Las compañías rusas enfrentan varios desafíos para desarrollar estas fuentes de gas y petróleo. Debido a que la mayoría de estos depósitos son offshore y están en el océano Glacial Ártico, donde las plataformas de extracción serán objeto de severas tor mentas y del peligro del hielo marítimo, la explotación requerirá de inversiones significativas y en algunos casos del desarrollo de nuevas tecnologías, y solo serán rentables si los precios del crudo y del gas natural siguen siendo altos. 10 Las autoridades rusas, según el autor, están convencidas de que hay más pe tróleo en el Ártico que consideran propio que en toda Arabia Saudita. ■■  A navegar… abrigados El océano Glacial Ártico es como una manta de patchwork : millones de frag mentos de hielo están desperdigados en verano, y en invierno se unen con po tencia feroz. Pero el hielo multianual(ese que perdura más de dos años y es más grueso) cada vez es menor, y las superficies cubiertas por esta gran frazada blan ca también son cada vez más chicas. Por lo tanto, para los seres humanos nunca ha sido fácticamente más posible navegar por sus mares desafiantes. Habiendo dicho esto, hay que resaltar que cuando la marea junta trozos de hielo dispersos, aun en el verano, el Ártico se vuelve sumamente peligroso para cualquier nave gante no experimentado. La fuerza del hielo es brutal. Como demostró Nansen en el mítico viaje del Fram , entre 1893 y 1896, las masas congeladas están en constante movimiento. La deriva no se detiene nunca. Pero, debido al cambio climático, los científicos calculan que en algún momento el Ártico va a quedar totalmente libre de hielo en verano. ¿Cuándo sucederá esto? No lo sabemos con certeza. Esto tendrá consecuencias tremendas para el resto del planeta: el blanco de las superficies congeladas hace rebotar la radia ción solar(se llama efecto albedo), y su desaparición en la práctica significa más reabsorción de calor por parte de la superficie oscura de los mares y más cambio climático, con el incremento de fenómenos meteorológicos extremos en todo el 10. D. Gorenburg: ob. cit. 159 T ema C entral Con el frío en el alma: la política de Rusia en el Ártico mundo. Para Rusia, sin embargo, un océano libre de hielo es una oportunidad: la hora de que la llamada«ruta marítima del Norte» se haga realidad. La ruta marítima del Norte viene siendo explorada desde el siglo xi , en via jes de epopeya, como el frío y el hielo que se encuentran a su paso. Por sus condiciones extremas, nunca fue comercialmente viable, aunque haciendo el recorrido por el Norte las distancias intercontinentales sean más cortas. Du rante la Segunda Guerra Mundial, hubo un profuso tránsito de barcos de guerra. Rusia está haciendo Ahora, que es más navegable que nun ca, está comenzando a haber más tráfico, pero no en un volumen extraordinario. Sigue siendo un sitio complicado de na la apuesta estratégica de renovar su infraestructura portuaria vegar, los seguros son caros, los barcos tienen que estar preparados para resistir los posibles embates del hielo y se necesita contar con la escolta de un rompehieen Siberia y está reactivando las bases militares del Ártico que los ruso. Rusia está haciendo la apuesta habían sido abandonadas estratégica de que todos estos factores serán cada vez más fáciles de sortear y tras el colapso de la urss n de que esta ruta comercial será exitosa. Por eso, quiere renovar su infraestruc tura portuaria en Siberia y está reactivando las bases militares del Ártico que habían sido abandonadas tras el colapso de la urss . Entre ellas, figura la base del archipiélago Novosibirsk(Nuevas Islas Siberianas), que había sido aban donada en 1993. Putin dijo sobre el archipiélago:«estas islas son significativas para el control de la situación en toda la región del Ártico». Asimismo, Moscú anunció planes para crear dos brigadas especiales del Ejército basadas en el Ártico, en las ciudades de Murmansk y Arcángel. Hillary Clinton, que está coqueteando con la idea de relanzar su campaña presidencial, tuvo un comentario sobre esto: dijo que eeuu y Canadá deben formar un«frente unido» en respuesta a la«agresiva reapertura de bases militares» en el Ártico 11 . En lo que concierne a la navegación en el Ártico, Rusia no está sola. Canadá tam bién tiene algo para ofrecer: el pasaje del Noroeste, cuya estatura es igualmente 11. Ingrid Peritz:«Hillary Clinton Warns Montreal Crowd of Russia’s Increased Activity in Arctic» en The Globe and Mail , 18/3/2014,. N ueva S ociedad 253 Marina Aizen 160 mítica en lo que se trata de hazañas y proezas del ser humano contra la naturaleza. Aquí Canadá tiene un problema: su vecino del Sur y del Norte. eeuu afirma que las aguas de este canal, lleno de icebergs , son internacionales. Canadá, en cambio, dice que son internas. Los canadienses, como los rusos, subieron el volumen en la militarización del Ártico, pero –claro– no podrían competir con una flota nuclear. Ambos países señalan que las rutas del Norte son más cortas que las del Canal de Panamá o las del de Suez. Y que no tiene piratas al acecho. Pero más corto de ninguna manera quiere decir más rápido. Al menos, no en esta parte del mundo. Katarzyna Zysk, investigadora del Instituto Noruego de Estudios de Defensa, señala que los altos costos operacionales en los mares del Ártico y la variedad de limitaciones e incertidumbres, como una navegación más lenta, pueden pesar más que los potencia les beneficios(...). Hielo a la deriva, temperaturas extremas, dificultades climáticas, la noche polar y aguas insuficientemente cartografiadas figuran entre los factores que probablemente harán más lenta la navegación y, así, el tiempo de tránsito. En conse cuencia, los pasajes del Ártico no necesariamente provocarán ahorro de combustible, de emisiones y de horas hombre. Más aún: los barcos tendrán una capacidad limitada de carga porque algunos estrechos son muy poco profundos. Las naves tampoco pueden ser más anchas que los rompehielos que se tienen que utilizar muchas veces para abrir paso. Asimismo, los barcos tendrán que ser más caros, porque sus cascos deberán ser reforzados para soportar el impacto del hielo. Esto, junto con los seguros más altos que se necesitan para navegar las aguas más riesgosas del Ártico, hará que los costos suban. Las compañías navieras seguramente se desalentarán por el hecho de no poder mantener operaciones durante todo el año. Finalmente, está la imposibilidad de prede cir exactamente cuándo y por cuánto tiempo los pasajes estarán abiertos. 12 Por ahora, la navegación por la ruta marítima del Norte parece haber sido so bre todo experimental: en 2012, se transportaron 3,75 millones de toneladas. Si bien el volumen es mayor que en 1998(2,5% más grande), seguía siendo poco significativo respecto de 1987, cuando se transportaron 6,59 millones de toneladas. Los países más interesados en esta ruta son China y Corea. Pero antes de que esto alcance un ritmo más importante, Rusia tendrá que mejorar su infraestructura portuaria, las comunicaciones y los operativos de rescate, para que esta región del mundo alcance la gloria que los rusos sueñan. Y todo se hará a expensas de un ecosistema muy frágil, que podría volverse impre decible. Así que la imaginación y la realidad podrían quedar en territorios opuestos. El Ártico también guarda secretos que aún nadie conoce. 12. K. Zysk:«The Evolving Arctic Security Environment: An Assessment» en Stephen J. Blank (ed.):«Russia in the Artic», Strategic Studies Institute, julio de 2011, disponible en pp. 102-103. La política exterior desde Moscú Estrategias globales en tiempos de turbulencia V ladimir M. D avydov ¿Cuáles son la matriz doctrinaria y la práctica de la política exterior de Rusia, en medio de las profundas turbulencias que afectan el clima mundial en los últimos años? Luego de la implosión de la Unión Soviética y del declive de su influencia internacional, se ha ido consolidando una estrategia para reposicionar a Rusia en la geopolítica global. Hoy ese camino ha ingresado en una zona de turbulencias con la crisis de Ucrania y un nuevo enfrentamiento entre Washington y Moscú que llevó a Vladímir Putin a buscar nuevos aliados, desde China hasta América Latina. N o resulta fácil presentar una caracterización precisa de la política ex terior de Rusia, de su posicionamiento en el escenario mundial, en un contexto tan turbulento como el de hoy en día. Vivimos una creciente deses tabilización del orden internacional, acompañada por la pérdida de la capa cidad de acción de los mecanismos de regulación global y regional. Los herederos del poder hegemónico tradicional, a su vez, utilizan esas turbulencias para imponer sus reglas de juego, por encima de las competencias legítimas de reconocidos organismos internacionales, en primer orden los de la Orga Vladímir M. Davydov: director del Instituto de Latinoamérica de la Academia de Ciencias de Rusia y miembro correspondiente de esa Academia. Es autor, coautor y editor de más de 30 libros, entre ellos, Rusia, en vísperas de su futuro (eds. Antonio Colomer Viadel y Carlos Flores Juberías, Universitat de València, Valencia, 2002) y El papel de los gigantes ascendentes en la economía y política mundial . Chances de Brasil y México en dimensión global (con Alexandr Bobróvnikov, Instituto de Latinoamérica, Moscú, 2009). Palabras claves: crisis ucraniana, política exterior, relaciones internacionales, Vladímir Putin, Rusia. Nota: este ensayo retoma varios planteamientos desarrollados por el autor en el marco del proyecto rnf N o 14-18-02713. N ueva S ociedad 253 Vladimir M. Davydov 162 nización de las Naciones Unidas( onu ). Actualmente, en el caso ruso, todo esto tiene una repercusión más intensa aún, debido a la aspiración de quienes pretenden aprovechar la crisis ucraniana para conseguir, por fin, resultados definitivos en la contención y marginación de Rusia. Para la superpotencia norteamericana, el principal objetivo de esa política desde hace tiempo era Ucrania. Los teóricos y prácticos de la estrategia ex terna de Estados Unidos llevan muchos años convencidos de que, con Ucra nia, Rusia tiene posibilidades de mantener su papel de actor mundial. Sin Ucrania(y, más aún, con una Ucrania opuesta a Moscú), Rusia pierde tal posibilidad y queda reducida al rol de potencia regional secundaria, incapaz de presentar algún contrapeso serio a la hegemonía de eeuu . Fue el famoso Zbigniew Brzezinski quien planteó abiertamente esta tesis, que posterior mente cobró cuerpo en la práctica oculta de la diplomacia de Washington 1 . A inicios de 2014, la secretaria de Estado adjunta Victoria Nuland reconoció públicamente que Washington había gastado ya 5.000 millones de dólares en fi nanciar los programas de difusión de valores y capacitación política en Ucrania. George Friedman, influyente analista próximo a los servicios de inteligencia estadounidenses, confirmó la existencia de ese enfoque: en rigor, Ucrania debe ser la primera prioridad de la estrategia norteamericana en su política de contención de Rusia. Pero el objetivo es más amplio. Ganarse a Ucrania significa, además, evitar el acercamiento entre la Unión Europea(Alemania, en primer término) y Rusia, y de ese modo obstaculizar su fortalecimiento mutuo, evitan do una mayor autonomía de la ue frente al propio eeuu 2 . Por supuesto, era impensable para Washington la confrontación bélica direc ta con Rusia, que sigue siendo la única potencia en estado de paridad militar estratégica(en el campo nuclear y misilístico). Pero eeuu posee otros dos factores de superioridad. Por una parte, su poderío económico-financiero todavía excepcional(y que obliga a contener las esperanzas de un rápido avance hacia el ordenamiento policéntrico), que le brinda la posibilidad de utilizar el arma de las sanciones económicas. Por otra parte, su evidente superioridad en los me dios de información masiva, reforzada por el uso de avanzadas tecnologías de inteligencia electrónica(recordemos el caso Snowden) que le permiten organi zar ataques informáticos. Todo esto está ahora puesto al servicio del gran juego contra Rusia. 1. Z. Brzezinski: El gran tablero mundial: la supremacía estadounidense y sus imperativos geoestratégicos [1997], Paidós, Barcelona-Buenos Aires-México, df , 1998. 2. V. G. Friedman: La próxima década , Destino, Barcelona, 2011. 163 T ema C entral La política exterior desde Moscú. Estrategias globales en tiempos de turbulencia © Nueva Sociedad/ Nicolás Pérez de Arce 2014 N ueva S ociedad 253 Vladimir M. Davydov 164 ■■  Lineamientos doctrinarios El contenido de la política externa de la Federación de Rusia lo determina actualmente el«Concepto de Política Exterior», documento programático fir mado por el presidente el 12 de febrero de 2013 3 . La plataforma de los principios básicos incluye el imperativo de la formación de un sistema estable y equilibrado de relaciones internacionales, apoyado en el derecho internacional y en las norEl contenido de la mas de respeto mutuo, igualdad y no inje política externa de la Federación de Rusia lo determina actualmente rencia en los asuntos internos. Tal sistema debe proporcionar igual seguridad a cada miembro de la comunidad internacional en los planos político, militar, económico, el«Concepto de Política Exterior», documento programático firmado por el presidente el informativo, humanitario, etc. El centro de regulación de las relaciones internacionales en el siglo xxi debe permanecer en el marco de la onu , confirmando así su universalidad y legitimidad. Por lo demás, 12 de febrero de 2013 n esto no significa que la estructura de la or ganización deba ser intocable. Requiere, por el contrario, cierta modernización sobre la base del consenso más amplio posible. El recurso al instrumento de las sanciones únicamente es permisible bajo la aprobación del Consejo de Seguridad. Allí se valoran los nuevos formatos de consultas y cooperación internacional como los brics (Brasil, Rusia, la India, China, Sudáfrica), el g -8(antes de que Rusia fuera excluida), el g -20, la Organización de Colaboración de Shanghái o el mecanismo tripartito de consultas entre Rusia, la India y China. Como se expone en el Concepto, los países vecinos de Rusia que conforman el así llamado«exterior cercano» entran en el círculo de primera prioridad. Se plantea el imperativo de impulsar una amplia y multifacética colabora ción basándose en la experiencia adquirida en el marco de la Comunidad de Estados Independientes( cei ) 4 . En el ámbito económico, se busca avanzar 3. V.«Concepto de política exterior de la Federación de Rusia», 12/2/2013, disponible en. 4. Producto del«divorcio civilizado» de los integrantes de la Unión Soviética, la cei está compuesta por 10 de las 15 ex-repúblicas soviéticas como instancia de coordinación y censura[N. del E.]. 165 T ema C entral La política exterior desde Moscú. Estrategias globales en tiempos de turbulencia en la promoción del proyecto de la Unión Económica Euroasiática a partir de la alianza aduanera trilateral(Federación de Rusia-Belarús-Kazajistán). Al abordar en el Concepto el tema de la colaboración humanitaria, se destaca el deber histórico de apoyar a la diáspora de rusos o rusohablantes. eeuu es considerado como un socio importante, especialmente en la solución de problemas vinculados a la seguridad internacional en sus puntos más vulnerables, teniendo en cuenta los retos tradicionales y no tradicionales. Por supuesto, se expresa además el interés en desarrollar la colaboración más amplia en las esferas económica, tecnológica y cultural. Pero de antemano se subrayan como inadmisibles las sanciones unilaterales y arbitrarias que practica la diplomacia norteamericana. Los países de la ue aparecen naturalmente como socios predominantes(especialmente Alemania), teniendo en cuenta su gran peso en las relaciones exterio res del Estado ruso. Como plantea el Concepto, Rusia está dispuesta a mantener con la ue una relación estratégica a largo plazo, eliminando las barreras de toda índole para crear un espacio libre desde el Atlántico hasta el Pacífico. Por otra parte, en el documento se advierte una creciente atención a la región de Asia y el Pacífico. Se destaca el avance conseguido en las relaciones con China. Son, por supuesto, planteamientos válidos por sí mismos, teniendo en cuenta el enorme potencial de colaboración económica y tecnológica de ambas partes, la proximidad geográfica, las coincidencias en la percepción de los imperativos de cambio en la economía global y política internacional y la actuación conjunta coordinada en una serie de organismos regionales y globales. A la luz de los últimos sucesos, es fácil pronosticar un mayor acercamiento de las dos potencias. Simultáneamente, se destaca el rol de la amistad con la India, que requiere trato preferencial y el establecimiento de relaciones de asociación estratégica con ese gigante, cuyo peso e influencia adquieren escala global. En el documento matriz de la política exterior rusa, se subraya también el sig nificado de Japón como fuente de capital y nuevas tecnologías y como socio comercial de envergadura. Además de este país, se enuncia una larga relación de socios atractivos en el espacio asiático. La situación en Afganistán se percibe como una seria amenaza de alcance regional y hasta global(teniendo en cuenta la expansión del narcotráfico): Rusia está dispuesta a colaborar con otras potencias influyentes en aras del arreglo pacífico en ese país, así como en la búsqueda de soluciones políticas en el Cercano Oriente y en la penín sula de Corea. N ueva S ociedad 253 Vladimir M. Davydov 166 En lo que respecta a América Latina, lo mejor es ceñirnos a citar el documen to. Allí se señala que: Rusia está decidida a fortalecer en todas las vertientes las relaciones con los países de América Latina y el Caribe tomando en consideración el creciente papel de esta región en los asuntos mundiales(…) El desarrollo de la colaboración estratégica con Brasil, en particular en el marco de los brics , así como las relaciones de partenariado con Argen tina, Venezuela, Cuba, Nicaragua y otros Estados de Latinoamérica y el Caribe estará encaminado a la ampliación de la interacción política, la promoción de la actividad conjunta económica y comercial, en inversiones, innovación, colaboración cultural y humanitaria, a la búsqueda conjunta de respuestas a los nuevos retos y amenazas, a la incorporación de empresas rusas en los sectores dinámicos de la industria, la energía, las comunicaciones y el transporte en los países de la región. 5 Rusia tenderá a consolidar lazos con sus socios latinoamericanos en los foros inter nacionales y regionales, a ampliar la colaboración con agrupaciones multilaterales de América Latina y el Caribe, en particular con la Comunidad de los Estados Latinoa mericanos y Caribeños y los miembros de Mercosur. 6 Finalmente, se expone la intención de desarrollar la interacción múltiple con los países del continente africano, apoyando su derecho y capacidad de desa rrollo económico, social y cultural. ■■  Herencia de cambio y transición En uno de los mensajes dirigidos al Parlamento en los inicios de su mandato presidencial, Vladímir Putin calificó como una catástrofe histórica la desin tegración de la urss . En cierta medida puede parecer una exageración retóri ca o emocional, pero solamente para quienes no hayan vivido esta realidad. Con el correr de los años lo entendemos mejor y comprendemos también que hemos pagado muy caras las consecuencias de ese colapso. Aun sin contar el decaimiento demográfico, la cuenta resulta impresionante: miles y miles de caídos en conflictos bélicos de carácter etnopolítico y, a veces, etnoconfe sional(Tayikistán, Karabaj, Transnistria, Chechenia, Osetia del Sur, Abjasia). Ahora le toca a Ucrania, sumergida de hecho en una guerra civil. Han sido bombas de acción retardada instaladas por la historia y activadas por determinadas fuerzas geopolíticas. ¿Qué factores intervenían en el trasfondo de la política exterior soviética en vísperas de la perestroika gorbachoviana? Predominaban dos motivaciones 5.«Concepto de política exterior de la Federación de Rusia», cit., punto 92. 6. Ibíd., punto 93. 167 T ema C entral La política exterior desde Moscú. Estrategias globales en tiempos de turbulencia básicas: el remanente de una visión me siánica que suponía cumplir la misión histórica de expandir el sistema del«so cialismo real», y el creciente pragmatis Alcanzada la paridad militar-estratégica con eeuu , se impuso la mo económico en búsqueda de ventajas dialéctica de los vaivenes y nichos en los mercados foráneos. Alcanzada la paridad militar-estratégica con eeuu , se impuso la dialéctica de los vaivenes confrontación/distensión. Am confrontación/distensión. Ambas superpotencias, como regla general, tenían bas superpotencias, como regla general, tenían que respetar los límites de toda que respetar los límites n actuación beligerante contra el otro polo. La perestroika de Mijaíl Gorbachov en el campo de las relaciones internacionales fue inspirada por el«nuevo pensamiento», concepto que desarmó el edificio de dogmas anteriores, pero sembró al mismo tiempo ilusiones excesivas que ignoraban los imperativos geopolíticos y las lecciones de la Realpolitik . Hasta el derrumbe de la urss en 1991, la política exterior fue dirigida por el ministro Eduard Shevardnadze(que había sido antes primer secretario del Partido Comunista de Georgia). El ministro sobrepasó lo que esperaba Occi dente de Gorbachov. En muchas ocasiones decisivas, las concesiones hechas por el gobierno soviético en el campo de la seguridad internacional resultaban incluso sorprendentes para los líderes occidentales. Las acogían con sonrisas y aplausos, pero absteniéndose una y otra vez de asumir en respues ta obligaciones jurídicamente consignadas. Esto desembocó en el desplaza miento estratégico de la potencia soviética y dejó grandes espacios abiertos a la proyección de la Organización del Tratado del Atlántico Norte( otan ). Se habló mucho de que las estructuras militares de la otan no iban a avanzar, pero no eran más que promesas halagüeñas. El periodo de la política kozyreviana(por el nombre del primer ministro de Asuntos Extranjeros del nuevo Estado ruso, Andréi Kozyrev) se puede caracterizar por la ausencia de voz propia, el bajo perfil del país en el concierto internacional y, como hecho consumado, por el avance de las estructuras militares de la otan hacia las nuevas fronteras rusas. A pesar de las declaraciones en que se subrayaba el significado del«exterior cercano», las relaciones con los vecinos soberanos fueron subestimadas. La atención se enfocó en las relaciones con Washington y, en cierta medida, con los principales aliados europeos de eeuu , en detrimento de ex-aliados de la urss en el Tercer Mundo. El gobierno de Boris Yeltsin redujo al mínimo los N ueva S ociedad 253 Vladimir M. Davydov 168 vínculos con los países de Asia, África y América Latina. Lo más sonado fue la retirada desordenada de Cuba, que dejó en jaque la economía isleña. De he cho, la política exterior kozyreviana contribuyó entonces a que se estableciera una situación unipolar en el ámbito de la política internacional. Cuando el país entró en la transformación drástica de corte neoliberal(bien conocida en América Latina por el shock treatment , la privatización masiva, la desregulación, etc.), se achicaron las fuerzas del Estado y, lógicamente, la ca pacidad de ejercer una política exterior autónoma. Al mismo tiempo, comenzó a dar sus frutos el mito de Rusia como«madre nodriza», que supuestamente subvencionaba a las demás naciones de la urss . A partir de la disolución de la Unión(1991) y la proclamación de la independencia, estas debieron co Las funciones de la cei menzar a preocuparse por sí mismas. Rusia, por supuesto, participó como protagonista se reducían al mínimo y esta representaba más bien un mecanismo de consulta. Como se decía en broma por aquel entonces, era una central en la construcción de la cei , edificada sobre las ruinas de la urss . Pero las funciones de la cei se reducían al mínimo y esta representaba más bien un mecanismo de consulta. Como se decía en broma por aquel entonces, era una estructura destinada al divorcio y no al matrimonio. estructura destinada La pérdida de influencia en las zonas periféri al divorcio y no al matrimonio n cas del espacio postsoviético comienza a compensarse entonces con influencias ajenas. En primer término, la de eeuu , como única super potencia, y las de algunos de sus aliados, pero también las de potencias regio nales(o que pretenden entrar en esa categoría) alrededor del espacio postsoviético, como China, Turquía o Polonia, que actúan en diferentes zonas. Los escasos resultados en el ámbito económico y la claudicación en el campo de las relaciones internacionales durante el mandato de Yeltsin provocaron creciente frustración en la población y, en consecuencia, fuertes críticas y pro testas masivas. Esto obligó a introducir ciertos cambios en la cúpula. La pri mera en la vertiente de la política externa, con la invitación de Yevgueni Pri makov(un político de peso y con visión propia) a la cúspide de la diplomacia rusa. Los derroteros de Primakov se expresan en una postura mucho más firme frente a Occidente(especialmente en el caso yugoslavo), el lanzamiento de la idea de la colaboración triangular Rusia-India-China, el restablecimiento de contactos perdidos con América Latina(las relaciones con Brasil formalmente 169 T ema C entral La política exterior desde Moscú. Estrategias globales en tiempos de turbulencia se elevan al rango de alianza estratégica) y una cei que comenzaba a llenarse de contenido práctico. El fracaso económico del gobierno yeltsiniano, expresado en el default de 1998, llevó a utilizar el«salvavidas» de Primakov, quien convocó un gobierno de amplia coalición de facto. Este gobierno restableció el equilibrio macroeconó mico en el país y renovó la senda de crecimiento del pib en menos de un año. En 1999, Washington invita a Primakov a viajar para celebrar negociaciones bilaterales, mientras declara que eeuu se abstendría de iniciar el bombardeo aéreo contra Serbia en pleno conflicto yugoslavo. Pero al ser informado de que eso no era cierto, en medio del Atlántico, Primakov ordena como protesta el retorno del avión a Rusia. Por aquel entonces ya estaba agotado el capital político de Yeltsin. Pero an tes de abandonar el poder, destituyó a Primakov del cargo de primer minis tro cuando aquel se hallaba en la cúspide de su popularidad. Sin embargo, Primakov dejó discípulos en el Ministerio de Relaciones Exteriores(entre ellos, Ígor Ivanov, que fue promovido al puesto de ministro) y un sello es pecífico en la práctica diplomática que no podía ser borrado fácilmente. Po siblemente porque tal sello era una respuesta que venía siendo reclamada desde una sociedad civil cansada ya de experimentos neoliberales y segui dismo prooccidental. La figura de Putin asciende en ese contexto, y no es casual que su mensaje presentara de entrada nuevos acentos: restablecimiento de la dignidad nacio nal y del poderío del Estado«minimizado» por las reformas neoliberales, así como distanciamiento del poder estatal de los clanes oligárquicos. A partir de entonces comienza la paulatina estabilización política y económica. Rusia eleva su posición en la jerarquía mundial e ingresa en varias estructuras de regulación global y regional. La primera década del siglo en curso trajo consigo cambios tectónicos en el subsuelo geoeconómico y geopolítico. La crisis económica global puso en evidencia la dinámica de ascenso/descenso en la jerarquía mundial. El centro estadounidense demostró que le faltaban recursos y potencial para imponer el orden unipolar que parecía establecido tras la desintegración de la urss . Simultáneamente, se acelera el desarrollo y aumenta el peso de nuevos cen tros como China, la India y Brasil. Rusia ingresó así en el círculo de nuevos centros de influencia y se empezó a reconocer con mayor frecuencia su cali dad de actor global. Sintiendo el declive de su hegemonía, Washington buscó N ueva S ociedad 253 Vladimir M. Davydov 170 compensarlo, pero se reveló incapaz de adaptarse adecuadamente a las nue vas realidades. Una vez más, querámoslo o no, tenemos que convenir en el acierto de los planteamientos de Friedman: sea cual fuere su convicción, el presidente de eeuu no puede traspasar los marcos del pensamiento imperial. A fin de cuentas, la inercia de la maquinaria política canaliza la acción y el discurso del inquilino de la Casa Blanca por el cauce tradicional 7 . Es lo que le ocurre al Premio Nobel de la Paz: Barack Obama no arriesga el uso directo de las armas, ya que no se puede jugar con la segunda potencia nu clear, pero emplea en exceso los medios de chantaje económico y el poderío informativo. ■■  Prioridades estratégicas en medio de turbulencias La diplomacia rusa, al igual que el propio Estado ruso, tiene tradiciones y experiencia de participación en el arreglo de controversias europeas(y mun diales), que ha venido atesorando desde el siglo xviii . La Rusia contempo ránea tiene, por supuesto, un arsenal reducido en comparación con los de la superpotencia soviética. Pero mantiene recursos de tal envergadura y un trayecto histórico tan significativo que la inscriben en el círculo de potencias con influencia a escala global. «Movilizar todas las fuerzas disponibles y actuar de manera concentrada», tales fueron la sentencia y el lema del canciller ruso Aleksandr Gorchakov (1856-1882), quien recuperó las posiciones de Rusia en la política europea des pués de la derrota en Crimea a mediados del siglo xix . Putin retoma esta fór mula en un artículo publicado en vísperas de las últimas elecciones presidenciales para plantear la necesidad de incrementar el potencial del país en todos los aspectos, haciendo hincapié en su modernización y bienestar social 8 . Se presupone que la política externa está obligada a crear condiciones favorables y seguras para cumplir esta misión, para lo cual fue nombrado a la cabeza de la cancillería Serguéi Lavrov. El derecho internacional aún sigue sin resolver la contraposición entre dos principios: el del derecho a la autodeterminación y el de la inviolabilidad de la integridad territorial, problema este que en el caso de Crimea(como en otras ocasiones) tampoco puede ser resuelto sin tener en cuenta los condi7. Ver G. Friedman: ob. cit., pp. 37-38. 8. V. Putin:«Rusia se concentra: los retos que debemos contestar» en Izvestia , 16/1/2012, disponible en. 171 T ema C entral La política exterior desde Moscú. Estrategias globales en tiempos de turbulencia cionantes históricos concretos 9 . Tal ha sido la posición mantenida por Vitali Churkin, representante permanente de Rusia ante la onu en el marco de las discusiones en el Consejo de Seguridad y la Asamblea General. En lo que se refiere a Crimea, esta región ha sido parte orgánica del Estado ruso desde el siglo xviii . Bajo el régimen soviético, en 1954, por decisión del primer secretario del Partido Comunista de la Unión Soviética( pcus ), Nikita Jrushchov, que necesitaba el apoyo político de los jefes partidistas ucranianos para afianzarse en el poder, se les hizo un regalo. Sin la menor fundamenta ción constitucional ni consulta a la ciudadanía, se llevó a cabo en el ordena miento administrativo la transferencia a Ucrania de la península de Crimea, poblada mayoritariamente por rusos. Esta decisión suscitó protestas, que no desembocaron en un desafío al poder por la sencilla razón de que todo transcurría en el marco de un mismo país y no se percibía como un atentado contra la soberanía nacional. Sin la menor fundamentación constitucional, se llevó a cabo en el ordenamiento Tras la desintegración de la urss , el administrativo la transferencia estatus específico de Crimea se ins titucionalizó en forma de república autónoma en el marco del Estado ucraniano. Pero con el tiempo, Kiev a Ucrania de la península de Crimea, poblada mayoritariamente por rusos n hizo todo lo posible para cercenar la autonomía de la península y acercarla a las normas de Estado unitario. Al producirse el golpe de Estado que derrocó al presidente constitucional Víktor Yanukóvich, se rompió el débil hilo de lealtad y se convocó un referéndum con dos opciones: retorno a la soberanía rusa o permanencia en Ucrania. El resul tado fue un sí casi unánime en favor de la primera opción. Para garantizar la realización del referéndum, se emplearon milicias de autodefensa integradas por ciudadanos de Crimea y, como fuerza de vigilancia, destacamentos del Ejército ruso procedentes de la base naval de Sebastopol, cuyo estatus legal estaba confirmado por un acuerdo bilateral. En esta ocasión no hubo derrama miento de sangre. 9. La realización de uno puede perjudicar al otro, pues la autodeterminación de una parte del país(Estado) con vistas a la proclamación de la soberanía propia a veces implica la ruptura de la integridad territorial. A fin de cuentas, muchos Estados modernos en algún momento histó rico fueron producto de esa perturbación. Entre los ejemplos más recientes están los casos de Kosovo y Sudán del Sur. Está pendiente la independencia de Kurdistán, que puede ser apoyada por Washington para contraponer a los kurdos a la expansión yihadista en Cercano Oriente. La formación del Estado kurdo inevitablemente afectará la integridad territorial de varios países donde residen importantes diásporas kurdas. N ueva S ociedad 253 Vladimir M. Davydov 172 Frente a la escalada de sanciones derivadas del agravamiento de la situación en el este de Ucrania, Moscú activó la diversificación de sus vínculos externos en muchos frentes. El 29 de mayo se firmó el convenio de creación de la Unión El 29 de mayo se firmó Económica Euroasiática, polo de atracción de cinco países del espacio postsoviético el convenio de creación de la Unión Económica Euroasiática, polo de atracción de cinco (Federación de Rusia, Belarús, Kazajistán, Kirguistán y Armenia). Los resultados de la visita oficial de Putin a China efectuada los días 20 y 21 de mayo de este año forta lecieron la cooperación con dicho país y, países del espacio postsoviético(Federación de Rusia, Belarús, de manera significativa, reorientaron los vínculos económicos de Rusia en la direc ción oriental. Los acuerdos concluidos no tienen precedente por su envergadura. La Kazajistán, Kirguistán y Armenia) n creación de nueva infraestructura contempla inversiones conjuntas en Rusia por un valor de unos 55.000 millones de dólares y, en China, por más de 20.000 millones. Se espera que en 2015 el intercambio comercial sobrepase los 100.000 millones de dólares. Ambas partes consideran de suma importancia las actividades de la Organi zación de Colaboración de Shanghái( ocs ) 10 , que proporciona una plataforma potente para mantener un clima de estabilidad y seguridad en el contexto re gional, movilizar fuerzas colectivas frente al terrorismo y otras amenazas no tradicionales, al tiempo que para promover lazos económicos, en particular de cooperación energética y tecnológica, en la zona abarcada. Rusia lidera otra agrupación regional que contempla tareas centradas en la seguridad. Se trata de la Organización del Acuerdo de Seguridad Colectiva ( oasc ), integrada actualmente, además de por Rusia, por Armenia, Belarús, Kazajistán, Kirguistán y Tayikistán(el acuerdo fue firmado en 1992). En la pasada cumbre del 8 de mayo se tomaron decisiones preventivas frente a los crecientes riesgos que pueden concretarse tras la retirada de Afganistán de los contingentes militares de la otan . Moscú considera actualmente indis pensable enlazar y coordinar todas las fuerzas disponibles, en primer orden las de los Estados que rodean Afganistán(la India, China, Irán, Pakistán, y las naciones centroasiáticas), que pueden ser afectados directamente por 10. Son miembros de la ocs , constituida en 2001, China, Rusia, Tayikistán, Kirguistán, Kazajistán y Uzbekistán. La India, Irán, Mongolia y Pakistán tienen estatus de observadores. 173 T ema C entral La política exterior desde Moscú. Estrategias globales en tiempos de turbulencia las amenazas provenientes de ese país. Hay que tener en cuenta que antes del desencadenamiento de la crisis ucraniana, la situación de Afganistán se percibía con razón como riesgo de primer orden. Moscú siguió el desarrollo de la«primavera árabe», la oleada de sublevacio nes contra regímenes tradicionales, con seria preocupación. Y no porque le preocupara la supervivencia de esos regímenes –en muchos casos, corruptos e ineficaces–, sino por los efectos de la injerencia externa, que en su afán de implantar modelos occidentales de democracia suele conllevar consecuencias contraproducentes. Esta postura dogmática a menudo produce confrontacio nes duraderas con muchas víctimas, guerras civiles y, a fin de cuentas, el fortalecimiento del fundamentalismo musulmán y el extremismo yihadista. Los ejemplos abundan: Libia, Siria, Egipto, Iraq. La diplomacia rusa jugó un papel importante en el difícil entendimiento con Washington al elaborar re cetas para prevenir una mayor escalada de la guerra civil en Siria mediante el acuerdo de retirada bajo control internacional del armamento químico sirio. El logro de tal acuerdo ha sido considerado internacionalmente como un im portante éxito de la diplomacia rusa y del sentido común. En este contexto se perciben como un hecho de suma importancia las ne gociaciones realizadas durante la vista a Rusia de Abdelfatah Al-Sisi, pre sidente de Egipto, uno de los países más influyentes en el mundo árabe. Los líderes de ambos países coincidieron en su intención de restablecer y fortalecer las tradiciones de colaboración entre sus Estados, así como la disposición a actuar conjuntamente de cara a la estabilización de la situación geopolítica en toda la zona del Cercano Oriente, promoviendo conse cuentemente iniciativas pacíficas y buscando equilibrios en los intereses involucrados. También ha sido muy significativa la gira latinoamericana realizada por Putin a mediados de julio: con negociaciones en cuatro países –Cuba, Ni caragua, Argentina y Brasil–, participación en la cumbre de los brics en Fortaleza y encuentros con los líderes de los países miembros de la Unión de Naciones Suramericanas(Unasur), en el breve espacio de seis días. Esta gira ha tenido un efecto demostrativo muy sintomático. Ha sido muestra de que la comunidad internacional no está dispuesta a atender y cumplir las indicaciones de Washington. Hoy son otros los tiempos que corren. La colaboración con Latinoamérica desborda el círculo de las relaciones estrictamente comerciales y se extiende a proyectos de envergadura. Las N ueva S ociedad 253 Vladimir M. Davydov 174 decisiones conjuntas adoptadas durante la reciente visita de Putin contem plan obras de perforación profunda en la zona costera, construcción de un complejo multimodal de transporte en Cuba, suministro de maquinaria agrícola y obras infraestructurales en Nicaragua, y participación de Ru sia en la ampliación de centrales nucleares e hidroeléctricas en Argentina. Las negociaciones en Brasil abarcaron también la cooperación en el cam po energético y la colaboración técnico-militar. Destaquemos además los acuerdos de instalación de equipos del sistema ruso de navegación vía satélite glonass 11 . La relación con los socios latinoamericanos de Rusia(en particular, Argentina, Brasil, Chile, Uruguay y Ecuador) dio un nuevo paso cuando Moscú, al per der las esperanzas de que Bruselas y Washington detuvieran la escalada de sanciones, respondió el 7 de agosto restringiendo la importación de produc tos alimenticios procedentes de la ue , eeuu , Canadá, Australia y Noruega. La sustitución de las importaciones tradicionales por suministros desde América Latina puede ser productiva no solamente para los exportadores de la región sino también para la propia Rusia, que desde hace tiempo tiene pendiente la tarea de hacer su economía más competitiva y diversificada. Las condiciones actuales obligarán a prestar mayor apoyo al desarrollo de la economía agrícola en Rusia. América Latina está interesada en estrechar su relación con Rusia, desarrollar proyectos de envergadura en el campo energético(incluyendo centrales nucleares), el transporte aéreo y ferroviario, las telecomunicaciones espaciales, etc. Está interesada también en que prosperen varios emprendimientos de los brics . En primer término, el Nuevo Banco de Desarrollo y el Pool de Reservas Monetarias, cada uno con un capital declarado de 100.000 millones de dóla res. La propia existencia de la asociación brics favorece la autonomía de los Estados latinoamericanos en la arena internacional y amplía su margen de maniobra en la política exterior. La cumbre de los brics , por supuesto, no podía permanecer indiferente a los acontecimientos en los focos de tensión bélica en diversas partes del mundo, inclusive en Ucrania. La Declaración de Fortaleza expresa la profunda preocu pación de los países miembros ante la situación surgida en ese territorio. El 11. Tatiana Rusakova:«El sistema de navegación por satélite ruso se abre paso en América La tina» en Russia beyond the Headlines , 21/6/2014,. 175 T ema C entral La política exterior desde Moscú. Estrategias globales en tiempos de turbulencia quinteto llamó unánimemente a un amplio diálogo, a revertir la escalada del conflicto y a que todas las partes involucradas en él muestren contención, con el fin de encontrar una solución pacífica. El peso de esta posición se mide por parámetros que hablan por sí mismos. Se trata de una agrupación que ocupa 29% de la tierra firme del planeta(sin contar la Antártida), concentra 43% de la población mundial y cerca de 27% del pib mundial en términos de paridad del poder adquisitivo 12 . n n n Las tendencias que se manifiestan últimamente tanto en el contexto global como en la praxis diplomática rusa y las enseñanzas que provienen del aná lisis de esta práctica permiten hablar, en primer término, de cierto cambio en el clima internacional. No creo que se trate de otra edición de la Guerra Fría, pero seguro que hemos entrado en una fase de serio enfriamiento geopolítico. En segundo lugar, se está produciendo una recomposición de prioridades en la política exterior de Rusia y de otras potencias importantes a escala glo bal y regional. Es lógico esperar que aumente el peso que en la actividad externa de Rusia ejerce su entorno inmediato(«exterior cercano»). Cabe prever también que en determinadas circunsEl conflicto ucraniano está ya profundamente internacionalizado. tancias se acentúe el reconocimiento por parPermanecerá en la te de Moscú de la necesidad de subsidiar el desarrollo de las relaciones bilaterales y de los proyectos de integración en esa zona. Al palestra internacional y, por supuesto, en la mismo tiempo, está claro que las controver agenda de la diplomacia sias ucranianas no pueden ser arregladas en el corto plazo. Son dolorosos los traumas para los dos pueblos que provienen del mismo tronco histórico, y además es muy fuerte rusa como un factor sumamente influyente (y perturbador) n la penetración de intereses ajenos a las esperanzas y los sentimientos verdaderos de la ciudadanía. Quiérase o no, este conflicto está ya profundamente internacionalizado. Permanecerá en la pa lestra internacional y, por supuesto, en la agenda de la diplomacia rusa como un factor sumamente influyente(y perturbador). 12. V. Davydov(ed.): brics -América Latina: posicionamiento e interacción , Instituto de Latinoamérica, Moscú, 2014, p. 7. N ueva S ociedad 253 Vladimir M. Davydov 176 No se puede negar que en Rusia se mantiene el espacio para el pluralismo político e ideológico 13 . Y no faltan voces que critican la postura rígida del Kremlin en las relaciones con Occidente. Sin embargo, en lo que atañe a la políti ca exterior, en general se observa menor desacuerdo que en otras cuestiones. Sondeos recientes evidencian que la actual política exterior suscita en Rusia mayor consenso popular que cualquier otra esfera de la vida del país. Y el grado de aceptación de la postura del Kremlin se ha elevado considerablemente en 2014, para superar, después de mayo, la cota de 80%, lo cual es un reflejo de la ola de solidaridad con la defensa de los derechos de la población rusa y rusohablante en Ucrania. Pero es preciso recordar que no solamente el clima interno influye en la po lítica exterior, sino que esta, a su vez, tiene un impacto en la política interna. Es lógico suponer que los cambios en el plano externo estimularán en Rusia modificaciones del modelo de desarrollo económico, apoyando la tendencia de corte neokeynesiano, replanteando en parte el carácter de la inserción de la economía rusa en su entorno internacional, recuperando(o adquiriendo) competitividad en varios sectores industriales y creando eslabones que faltan en el sistema nacional de tecnología informática. ¿Será que realmente no hay mal que por bien no venga? 13. La oposición puede utilizar y utiliza algunos canales de televisión(Ren tv , Dozhd), periódicos influyentes( Kommersant , Vedomosti , Novaya Gazeta ) y varios radiocanales(en primer orden Eco de Moscú). Rusia y China: ¿aliados-rivales? Geopolítica de los acuerdos por el gas S hi M ing El 21 de mayo de 2014, Rusia y China firmaron un tratado que prevé el suministro continuo de gas natural ruso en grandes cantidades a China por un periodo de 30 años. El contrato tiene un valor de 400.000 millones de dólares y fortalece a Moscú en su conflicto con Occidente. Pero la alianza entre ambas potencias enfrenta obstáculos tanto históricos como vinculados a la actual geopolítica asiática y global, que generan incentivos para un acercamiento, pero también numerosas susceptibilidades mutuas. N o fue por la crisis en Ucrania que apareció la preocupación, pero es por ella que esa preocupación crece en todo el mundo: ¿podría la Rusia de Vladímir Putin hacer una alianza con China? En caso afirmativo, ¿de qué naturaleza sería una alianza tal, capaz de causar movimientos en la tectónica del poder global? Ha habido numerosos indicios en ese sentido: en la crisis de Ucrania, Beijing tomó partido por Putin y no solo prometió apoyo financiero al presidente pro rruso de Ucrania, Víktor Yanukóvich(2010-2014), cuando este visitó China después de haberse interrumpido las negociaciones para un tratado con la Unión Europea, sino que le prometió incluso que, en caso de necesidad, ins talaría un escudo de protección nuclear sobre Ucrania. Después, Yanukóvich fue derrocado a raíz de las protestas en la plaza Maidán. Durante un tiempo, Shi Ming: es periodista independiente y reside en Alemania. Trabajó para la Deutsche Welle y escribe en varios medios alemanes, como faz , Süddeutsche Zeitung , Le Monde diplomatique y Cicero . Palabras claves: gas, geopolítica, poder económico, potencia militar, China, Rusia. Nota: traducción del alemán de Carlos Díaz Rocca. N ueva S ociedad 253 Shi Ming 178 China no reconoció al gobierno ucraniano de transición; por el contrario, le de mandó ante una corte civil internacional una indemnización de 3.000 millones de dólares por la supuesta violación de un contrato de préstamos por granos firmado en 2012 1 . Esto coincidió temporalmente con la negativa de Moscú a vender gas natural a Ucrania a menos que lo pague de manera anticipada. Si bien en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas ( onu ) Beijing no bloqueó expresamente las críticas a Putin provenientes de Occidente, durante la votación se abstuvo dos veces para no enemistarse con él. Frente a la delicada pregunta –incluso para China– de si«un Estado puede dividir a otro por medio de una consulta popular escenificada», Beijing ensa yó, hasta el cierre de las elecciones presidenciales en Kiev a fines de mayo de 2014, respuestas diplomáticas como que«debían considerarse todas las cau salidades de la historia y del presente para llegar a una solución». No puede negarse la sospecha de que, de algún modo, China se resignó al hecho de que Moscú mantenga sus aspiraciones imperiales. Alentada por las señales provenientes del vecino chino, Rusia no solo envió bombarderos de gran alcance en dirección a Alaska, en una advertencia di rigida a Estados Unidos, el verdadero rival. Se denunció que bombarderos rusos se dirigieron asimismo hacia el archipiélago de Guam, la principal base naval de la Séptima Flota estadounidense, que protege a Japón 2 . Se trata de una zona caliente, ya que Beijing mantiene desde 2012 una disputa con Japón por tres pequeñas islas deshabitadas del Mar de China Oriental. Desde entonces, el gobierno chino amenaza a Japón con tomar represalias, y en ese marco envió destructores misilísticos a las correspondientes zonas marítimas, mientras que cazas chinos interceptaron durante semanas a aviones de combate japoneses. Parecía que todo esto no iba a pasar a mayo res, hasta que Moscú acudió en ayuda de Beijing, obviamente a cambio de un objetivo estratégico. El 21 de mayo de 2014, Rusia y China firmaron un tratado que prevé el sumi nistro continuo de gas natural ruso en enormes cantidades a China por un periodo de 30 años. El valor del contrato es de 400.000 millones de dólares, un dinero que fortalece a Moscú en su conflicto con Occidente y frente a las 1.«China demanda a Ucrania por violar acuerdo de préstamo por granos de us $ 3 mil millo nes» en Diario Financiero , 28/2/2014, disponible en. 2. Brad Lendon:«Russia Increases Military Flights in Pacific, us General Says» en cnn , 7/5/2014, . 179 T ema C entral Rusia y China: ¿aliados-rivales? Geopolítica de los acuerdos por el gas sanciones de Bruselas 3 . Como recompensa, para la misma época en que se ce rró el tratado, la flota rusa del Pacífico realizó maniobras militares durante siete días junto con la Marina china frente a Shanghái, la máxima ciudad industrial del país. En Beijing se dice que esto es una clarísima señal hacia Japón y su re gente, eeuu , que no pueden tener dudas sobre a quién está dirigido el desafío. Ahora se consolida la idea de un tándem de dos potencias: la monetaria(Bei jing) y la militar(Moscú). Ambas aspiran, cada una a su manera, a tener dere cho a intervenir en caso de un cambio en el orden geopolítico que actualmente está encarnado en eeuu y«Occidente». A la comunidad de intereses se agrega el hecho de que los respectivos«puntos fuertes» de ambas partes parecen ser complementarios. En ese marco, ¿qué podría obstaculizar una alianza? En primer lugar, los astutos movimientos de ambas partes. Ante señales tan claras de una acción conjunta entre China y Rusia, ambas potencias hacen todo lo posible para no dar la impresión de que aspiran a una alianza al estilo de la Guerra Fría, o tan siquiera a una alianza militar, estilo Organización del Tratado del Atlántico Norte( otan ), que según Putin es algo anticuado. Resulta digno de mención el hecho de que si bien China necesita fuerza mi litar para equilibrar el predominio estadounidense-japonés en el Lejano Oriente, los chinos acompañan aplicadamente a Putin en su estrategia de evitar una alianza. Ante señales tan claras de una acción conjunta entre China y Rusia, Los observadores occidentales que ven esto ambas potencias hacen con buenos ojos se dejan impresionar por la retórica y ponen paños fríos al asunto centrando su atención en los bric –Brasil, Rusia, la India y China–, que por su parte todo lo posible para no dar la impresión de que aspiran a una alianza al desafían económicamente el orden mundial dominado por Occidente. En su opi estilo de la Guerra Fría n nión, el problema para Occidente en crisis no sería una coalición entre Moscú y Beijing, sino una coalición de los países bric , un discurso que data del apo geo de la globalización y que sigue vigente. Para China, esta concepción del mundo tiene muy poca relación con la rea lidad: casi simultáneamente a la crisis en Ucrania y a las propias tensiones 3. Macarena Vidal Liy:«China y Rusia sellan un pacto sobre energía de gran alcance estratégico» en El País , 23/5/2014. N ueva S ociedad 253 Shi Ming 180 con países vecinos como Japón en el Este y Vietnam y Filipinas en el Sur, la potencia asiática siente una creciente rivalidad con la India, uno de los bric . Además de los conflictos territoriales por el sur de Tíbet, que desde 1959 está bajo control indio, China insiste en su derecho a embalsar aguas en las regiones montañosas del Himalaya solo para beneficio de ciudades chi nas situadas en el este del país, un intento que hace sonar desde hace años campanas de alarma en Nueva Delhi. Varios generales indios amenazan abiertamente con atacar instalaciones hidráulicas chinas en la región con misiles de mediano alcance. El motivo: el proyecto chino le restaría a la India una importante cantidad de agua(potable), ya que algunos ríos importantes, como el Brahmaputra, nacen en el Himalaya. Todo hace prever que la elección de Narendra Modi como primer ministro indio tensará más las relaciones en tre ambas naciones, ya que el Partido Popular de Modi ha propiciado siempre un trato más duro hacia China. A fines de mayo de 2014, Luo Tianhao, un experimentado analista de la Co misión Estatal China de Recursos y Asuntos Energéticos, hizo una clara re ferencia a la rivalidad entre los países bric 4 . Por ejemplo, Brasil ya es una fuerte competencia para China en África y en algunas partes del continente americano. Luo concluye que los bric no son una alianza, ni siquiera una dé bil red que pueda desafiar unida el orden mundial existente. No se equivocan Luo y otros con su advertencia sobre la competencia dentro del bando de los bric , que se evidencia, en el caso de Rusia, en el hecho de que el volumen de intercambio comercial entre ese país y China, a pesar de todas las declaracio nes de amistad, haya alcanzado en 2013 apenas los 97.000 millones de dólares, menor al volumen de intercambio entre Alemania y China(de unos 150.000 millones de dólares por año), para no hablar de los volúmenes de intercambio de China con eeuu , Japón o Europa 5 . Por eso, para estrategas como Luo, la cercanía que se manifiesta entre Beijing y Moscú no debe entenderse tanto desde su pertenencia común al bando de los bric . Rusia es atractiva para China más bien porque cuenta con un poten cial militar superior, especialmente en relación con eeuu . Pero esta ventaja tiene también sus límites para Beijing: Moscú muestra cada vez más interés 4 . Southern Metropolitan Daily , 22/7/2014. 5 . Global Magazine , 17/2/2014; Comisión Europea:«Countries and Regions: China»,, 2/7/2014; Ministerio Fe deral de Relaciones Exteriores de Alemania:«Beziehungen zwischen der Volksrepublik China und Deutschland», marzo de 2014,. 181 T ema C entral Rusia y China: ¿aliados-rivales? Geopolítica de los acuerdos por el gas en la búsqueda de petróleo en el mar de China Meridional, donde China hace valer sus derechos inalienables. En esta competencia con su vecino, Rusia incluye a rivales de China, como Vietnam. Poco tiempo después de la vi sita de Putin a Shanghái, celebrada con el acuerdo gasífero además de una gran maniobra naval, Moscú anunció que equipará por completo la flota de submarinos de Vietnam y, a cambio, arrendaría la bahía vietnamita de Cam Rahn como base para su Marina. Tanto la flota de submarinos de Vietnam como la presencia de la Marina rusa directamente frente al acceso chino al mar de China Meridional son peligros reales que la Armada de la República Popular, que ya Moscú anunció que está muy ocupada con el desafío de la presencia estadounidense en la misma región, debe tomar en serio. Y ahora mismo. equipará por completo la flota de submarinos de Vietnam y, a ¿Cómo hay que entender entonces la«cercanía» demostrada recientemente por Moscú y Beijing? Se suele recurrir a la teoría de la nueva Guerra Fría, según la cual la hostilidad por parte de cambio, arrendaría la bahía vietnamita de Cam Rahn como base «Occidente» une a sus adversarios. Pero si se sigue esta lógica, es necesario responder la si para su Marina n guiente pregunta: ¿es la hostilidad que empiezan a sentir Rusia y China lo su ficientemente intensa como para forzar la necesidad de una coalición de largo aliento? Un artículo en la revista alemana Der Spiegel habla del surgimiento de un nuevo bloque del Este. Otros se remiten a pruebas de amenazas provenien tes de«Occidente», que promovieron una coalición entre Rusia y China. Por el lado de Rusia, hay que mencionar las sanciones. Por el lado de China, debe con siderarse la disposición estadounidense a apoyar a Japón, Filipinas y Vietnam en el caso de que se agudice el conflicto territorial 6 . La pregunta es si la ue va a reaccionar en función de su dependencia del gas ruso. En ese sentido, hay que destacar que ya antes de que estallara la crisis en Ucrania, los pedidos de gas ruso desde la ue disminuyeron notoriamente: hasta 12%. Expresado en valores absolutos, en 2013 el volumen anual de gas fue de entre 30.000 y 35.000 millones de metros cúbicos. Es exactamente este volumen el que, según el acuerdo entre Rusia y China de 6. Uwe Klussmann:«Unterstützung für Russland: Chinas Schatten über der Ukraine» en Der Spiegel , 20/3/2014, disponible en. V. tb. Julian Hans:«Partner in engster Distanz» en Süddeutschen Zeitung , 20/5/2014, disponible en. N ueva S ociedad 253 Shi Ming 182 fines de mayo de 2014, tendría que ir desde Siberia hacia territorio chino a partir de 2018.«Creciendo paulatinamente hasta el nivel de 38.000 millones de metros cúbicos anuales», según el comunicado conjunto 7 . Es decir, recién en cuatro años China comenzará a compensar la disminución de suministro que tuvo lugar hasta 2013 –sin influencia de la actual crisis en Ucrania– y la consiguiente baja de ingresos de Rusia. Dicho de otra manera: desde el punto de vista meramente contable, con el reciente acuerdo gasífero entre Rusia y China, dista mucho de verse una disposición china a ayudar eco nómicamente a Rusia en caso de sanciones severas, por ejemplo cerrando la importación de gas de la ue , de forma que Moscú pudiese resistir la«hosti lidad occidental». También es contradictorio el balance en relación con Japón desde el punto de vista ruso. Japón ha acompañado las sanciones occidentales contra Moscú. Sin embargo, sigue intacto el interés compartido por Moscú y Tokio en am pliar las inversiones japonesas en la Siberia rusa y las regiones de la costa del Pacífico, por no hablar del enorme interés de Japón por el gas ruso. Si la Ru Sin embargo, sigue intacto el interés compartido por Moscú y Tokio sia de Putin se toma en serio su supervivencia económica, Moscú no puede tener interés en mantener por mucho tiempo, junto con China, una enemistad con Japón y sus aliados en el mar de China Oriental. en ampliar las Esto explica una serie de«inconsistencias» en inversiones japonesas en la Siberia rusa n las maniobras navales ruso-chinas que ambas naciones describen con términos grandilocuentes: hasta su inicio en las cercanías de Shanghái, el Ministerio de Relaciones Exteriores chino se contradijo con el portavoz de la flota rusa del Pacífico en cuanto al lugar donde iban a desarrollarse las manio bras. A mediados de abril, el gobierno chino anunció que se realizarían cerca del archipiélago de Diaoyu(en japonés: Senkaku), disputado por China y Japón. Esto sería en mitad del Pacífico, entre Taiwán y Okinawa. Luego, la división naval rusa dio a conocer, a comienzos de mayo, que las maniobras se harían en el mar de China Meridional, a algo más de 2.000 kilómetros del objeto de con troversia entre China y Japón. A último momento, ambas partes acordaron su despliegue en la zona marítima frente a la desembocadura del río Yangtsé, cerca de Shanghái. El lugar donde se realizaría este gesto amenazante quedó, así, muy lejos de las zonas en conflicto, tanto en dirección a Japón como en dirección a 7. M. Vidal Liy: ob. cit. 183 T ema C entral Rusia y China: ¿aliados-rivales? Geopolítica de los acuerdos por el gas Vietnam o Filipinas, frente a los cuales China mostraría de buen grado un res paldo de Rusia, aunque más no fuera un show. A la hora de decidir si será factible en el futuro próximo una coalición estratégi ca entre Moscú y Beijing, hay factores que son más importantes que estos deta lles en la simbología de la política exterior que, por cuestiones de necesidad, son gustosamente exagerados por la propaganda política rusa y china. Por ejemplo, es necesario incluir el horizonte de largo plazo de ambas economías. China aspira, especialmente en el Extremo Oriente, a una integración abier ta en redes económicas regionales tales como las zonas de libre comercio con la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático( asean , por sus siglas en inglés) o el Acuerdo de Asociación Integral Económica Regional( rcep , por sus siglas en inglés), donde participan incluso países rivales como Vietnam o Malasia. De vez en cuando se escucha desde Beijing que no habría un re chazo total al ingreso al Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica( tpp ), liderado por eeuu . Por el contrario, la Rusia de Putin está en las antípodas de una incorporación activa a redes económicas regionales con socios extremadamente heterogéneos. Aún resta que la Unión Euroasiá tica demuestre a sus participantes su potencia económica a partir de 2015. E incluso si esto se concretara, esta unión económica favorecida por Rusia tendría un limitado poder de persuasión ante otros potenciales participantes: sus actuales miembros, Belarús y Kazajistán, siguen estando muy cerca de la órbita de Moscú. En este marco, tiene gran peso la compleja política económica que lleva ade lante la cartera de Asuntos Externos china, ya que el crecimiento económico es desde hace más de tres décadas el único factor de legitimación del Partido Comunista. El creciente nacionalismo cambia poco esta situación: si China llegara algún día a dominar el mundo, esto sería en virtud fundamentalmen te de su poder económico, que hoy ya es el segundo más grande del pla neta. Pero desde hace un tiempo la economía china se está debilitando. Los gobernantes chinos tienen dificultades para emanciparse de este modelo de legitimación, por ejemplo, a favor de un modelo radical-nacionalista, o sea, especialmente geomilitar. Por ende, Moscú es evaluado por Beijing desde esa óptica: Rusia es importante especialmente como proveedor de recursos y energía. Rusia tiene este rol, así como muchos otros países tienen otro; por ejemplo, algunos países occidentales, como Alemania o Japón, suministran tecnología, el Sudeste asiático es proveedor de manufacturas, y África y al gunos países de América del Sur son compradores de mercancías de baja N ueva S ociedad 253 Shi Ming 184 calidad. Visto de esta forma, no sería aconsejable para China intimidar dema siado a otros stakeholders con el fin de asegurarse energía y materias primas. El problema para la elite china es que el menor crecimiento actual, que podría terminar –en esto coinciden los economistas chinos– en una verdadera cri sis, genera una creciente presión sobre la dirigencia para legitimar su poder cada vez más con una fuerza preponderantemente militar. Por otra parte, esta demostración de poder para la legitimación hace que se le crea cada vez menos al gobierno cuando dice que el país crecerá«solo pacíficamente», pues el crecimiento será económico. Cuanto más ostensible se hace esto, más rápido aumenta la presión para que la demostración de poder vaya más lejos y tenga un mayor énfasis militar, y si fuera necesario, con ayuda rusa. Pero incluso esta ayuda necesaria que viene del Norte es un arma de doble filo para China. Cuando recientemente la discusión sobre la cuestión de si la nación asiática, en vista de la creciente amenaza de Occidente, debía o no pactar con Rusia llegó a amplios sectores de la sociedad urbana china, predomi nó el escepticismo. El argumento más esgrimido era que Rusia había sido históricamente, en especial en los últimos tiempos, el principal agresor de China. Esto comenzó en el siglo xvii , cuando Moscú, por medio de acuerdos desiguales, anexó unos tres millones de kilómetros cuadrados de territorio chino. Pero también durante el mandato de Iósif Stalin la Unión Soviética habría impuesto a China escisiones territoriales mediante referendos protegidos como el de los mongoles, en la década de 1920. Algunos historiadores han hallado que Moscú había considerado hasta comienzos También aparecen los conflictos ar mados por cuestiones limítrofes de 1962 en la provincia norteña de Xin jiang y de 1969 en el noreste de Chi de la década de 1970 la na cuando se recuerdan las amenaposibilidad de atacar a China con armas nucleares n zas rusas. Algunos historiadores –con el profesor Shen Zhihua, de Nanjing, a la cabeza– han hallado, basándose en documentos de los archivos abiertos de la urss , que Moscú había considerado hasta comienzos de la década de 1970 la posibilidad de atacar a China con armas nucleares. Para la Realpolitik china, la discusión histórica gana importancia en tanto acompaña la actual ambivalencia de la diplomacia rusa: si Moscú no apoya enteramente a China en su presente demostración de poder frente a Japón, 185 T ema C entral Rusia y China: ¿aliados-rivales? Geopolítica de los acuerdos por el gas ¿tiene esto alguna relación con que Rusia históricamente ha buscado solo ventajas a costa de China? En 2012, la prefectura naval rusa echó a cañonazos a pescadores chinos y hundió una barcaza de pesca cerca de Sajalín. De inme diato vino a la memoria el conflicto por una pequeña isla en el río Ussuri. Esto se pagará con un cada vez mayor nacionalismo chino como factor legitimador en reemplazo de las tasas de crecimiento económico. Beijing no puede per mitirse dar la imagen de que, a pesar de su poder económico, retrocede ante Rusia.«¡Antes de que nos peleemos con Japón por cuatro islas deshabitadas en el mar de China Oriental, vayan a buscar los tres millones de kilómetros cuadrados de territorio nuestro, cobardes!», escribió un bloguero a mediados de mayo de 2014. Su sugerencia fue tomada en serio en discusiones académicas: ¿cómo puede explicarse de forma convincente por qué los chinos se muestran tan inflexibles ante los filipinos y los vietnamitas, mientras que exhiben siempre un silencio sumiso ante los rusos? Es precisamente la historia la que muestra que Rusia ha sido para China mucho más peligrosa que cualquier otro país vecino, argu mentan los think tanks políticos. El académico Yan Xuetong, uno de los halco nes chinos, reflexiona: ninguna coalición que haya existido en la historia pudo descartar la posibilidad de que sus socios se engañen y traicionen. La pregunta central aquí es: ¿es China lo suficientemente fuerte como para desquitarse de cualquier engaño cometido por Rusia? ¿De qué dispondría China para ir contra Rusia si la política rusa volviese a perjudicarla como ya lo ha hecho? ¿Seguiría entonces dentro del modelo«dinero chino a cambio de gas ruso más manio bras militares en caso de necesidad»? Tales son las consideraciones de los militares y de la industria armamentística de China, que desde la década de 1950 dependen de la tecnología rusa. Su motivo: Rusia se muestra extremadamente reservada frente a China cuando se trata de suministro de armas o transferencia de tecnología armamentística. El primer portaaviones chino Warjag no lo suministró Rusia en tanto sucesora de la urss , sino Ucrania, un país mucho menos fuerte económicamente, pero que hasta hoy fabrica también los motores más importantes para la modernización de la Fuerza Aérea china. Por el contrario, Moscú vende«a rivales de China, tales como Vietnam o la India, sistemas armamentísticos que son por lo menos una generación más modernos», para de esta forma mantener en ja que la influencia económica de Beijing, según lo afirma la izquierda marxista, una de cuyas voces es el profesor Fang Ning, director del Instituto de Política Internacional de la Academia de Ciencias Sociales( cass, por sus siglas en inglés). Algunos representantes de la industria armamentística china señalan N ueva S ociedad 253 Shi Ming 186 que en 2004 Rusia acordó con la India el desarrollo conjunto del modernísimo avión de combate m i g -35, pero hasta hoy duda en venderle a China tan siquie ra unos pocos ejemplares de este elemento tan codiciado por Beijing junto con la transferencia de tecnología. Mientras tanto, China y Rusia se tienen –aún– mutua desconfianza: hasta ahora, los intereses que marca la Realpolitik de ambos no coinciden lo sufi ciente. Sus respectivos modos de legitimación muestran diferencias dema siado grandes. Al menos del lado chino, predomina una desconfianza en la asociación que los políticos chinos no pueden ignorar, ya que también abarca a parte de la elite. Estos son algunos de los motivos decisivos por los que ac tualmente es poco probable una coalición entre Moscú y Beijing, en el sentido estratégico del término. Sin embargo, resta esperar a ver cómo los políticos de ambos países piensan salir de sus diferentes crisis, tanto en términos de política interna como externa. El nacionalismo es considerado para ambos bloques de poder una atractiva fuente de legitimación. De allí ha surgido un escepticismo frente a«Occiden te», especialmente frente a eeuu como país dominante, que está fuertemente enraizado en la conciencia de ambas nomenklaturas . La propaganda política, organizada desde el Estado de forma centralizada, tanto en medios clásicos como en medios nuevos –aun cuando en Rusia sea menos institucional–, provee en ambos regímenes la política simbólica necesaria para ejercer una fuerte influencia en la psicología urbana de masas. Estos son algunos de los motivos por los que Rusia y China podrán –primero de manera táctica y cui dadosamente– seguir acercándose. En qué medida tal acercamiento modificará las relaciones de fuerzas globales es algo que depende no poco de hasta qué punto ambos países se reencuentren en el patrón de pensamiento que sigue en la política mundial una lógica más o menos imperial: quién, en qué circunstancias, con quién y por cuánto tiempo es posible pactar para sacar juntos provecho geopolítico de una primacía entendida de la manera que fuere. Esta era precisamente la lógica de la Guerra Fría. Pero hasta ahora no ha sido respondida prácticamente casi ninguna de estas preguntas. ¿De la crisis al resurgimiento? La industria militar rusa en el siglo xxi A ntonio S ánchez A ndrés En el año 2000, Vladímir Putin llegó a la Presidencia de Rusia y le imprimió impulso a la industria de defensa. Sin embargo, hubo que esperar el final de esa década, cuando se pudo constatar la simplicidad del tejido productivo del país, así como su debilidad militar, para que esta industria pasara a ocupar un lugar prioritario. En 2010 se aprobó un nuevo programa de armamento que, aunque con ciertas deficiencias –y con la corrupción como una amenaza–, está reestructurando la industria y recomponiendo la capacidad defensiva del país. En este artículo se analizan los cambios en la industria de defensa rusa, prestando una atención especial a los últimos cinco años. D urante la existencia de la Unión Soviética, la industria de defensa tuvo una importancia especial. Pero con la desaparición de esa«nación de naciones», este aspecto de la actividad económica quedó desubicado produc tivamente debido al cambio en las prioridades de seguridad, a su desarticu lación parcial por la ruptura geográfica de la urss y a la descapitalización progresiva, a causa de la falta de asignación de recursos y la obsolescencia in dustrial. Durante los años 90, las principales políticas aplicadas en la indus Antonio Sánchez Andrés: doctor en Economía. Es profesor del Departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Valencia(España). Es especialista en la realidad rusa y sus estu dios se enfocan en política económica, energía, industria de defensa y relaciones comerciales. Palabras claves: exportación de armamento, industria militar, Vladímir Putin, Rusia, Unión Soviética. N ueva S ociedad 253 Antonio Sánchez Andrés 188 Durante los años 90, las principales políticas aplicadas en la industria de defensa fueron la privatización y la conversión, tria de defensa fueron la privatización y la conversión, ejecutadas de manera desorganizada y con escasos recursos financieros, y cuyos resultados se plas maron en el desmoronamiento de la capacidad productiva 1 . ejecutadas de manera desorganizada y Cuando Vladímir Putin llegó a la Presi dencia, esta industria padecía un dete con escasos recursos n rioro productivo de unos 15 años y, por tanto, la base de la que se partía presen taba problemas estructurales muy profundos. Desde ese momento, se le prestó una mayor atención; sin embargo, fue a partir de 2008, como consecuencia de la breve guerra en Georgia, cuando se le concedió una prioridad especial 2 . En este artículo, se estudia la situación de cambio de la industria de defensa desde principios de la década pasada, aunque se concentrará el análisis en el último quinquenio, debido a la modificación en la política aplicada. El argumento dis currirá, en primer lugar, sobre la producción militar, interna o destinada a la exportación; en segundo lugar, se enfocará en los cambios organizativos más relevantes que han afectado esta industria, y, finalmente, se extraerán conclu siones acerca de su situación y sus expectativas. ■■  La producción de armamento para necesidades internas Una primera dimensión del estímulo a los cambios en la industria de defensa se vincula con el aumento en la demanda destinada al Estado. Este objetivo se encuentra respaldado por la política presupuestaria aplicada. Mientras que durante los años 90 el gasto en defensa fue residual, entre 2000 y 2008 aumentó en más de cinco veces a precios corrientes. En ambos años mencionados, el gasto militar representó 3,7% del pib . A partir de 2008, y como consecuencia de 1. A. Sánchez:«The Transformations of the Russian Defense Industry» en Europe-Asia Studies vol. 47 Nº 8, 1995, pp. 1269-1292 y«Restructuring the Defence Industry and Arms Production in Russia» en Europe-Asia Studies vol. 52 Nº 5, 2000, pp. 897-914. 2. Según el experto militar Alexandre Golts,«los dirigentes rusos demostraron una gran sabidu ría. Es poco frecuente que un gobierno introduzca reformas luego de haber ganado una guerra. Pero en este caso, a pesar de diez años fastuosos en los que los diferentes comandos militares habían contado con muy importantes recursos, la crisis de 2008 demostró que las Fuerzas Arma das rusas estaban envejecidas y eran incapaces de manejar armas modernas. Esa comprobación fue la que llevó al ministro de Defensa Anatoly Serdyukov a anunciar la reforma más profunda jamás realizada en 150 años[tras la guerra de Crimea en 1853-1856]». Citado en Vicken Cheterian: «La decadencia de la industria militar rusa» en Le Monde diplomatique , edición Cono Sur, 10/2011, disponible en. 189 T ema C entral La industria militar rusa en el siglo xxi la guerra en Georgia, los gastos se aceleraron, y en 2013 fueron del doble de lo registrado en 2008 y pasaron a representar 4,5% del pib 3 . La reestructuración en la industria de defensa depende esencialmente de la capacidad para mejorar la producción de armamento. Esta se ha organizado a través de programas de producción a largo plazo: el hoy vigente fue aprobado en 2010 con validez para el periodo 2011-2020. Previamente habían existido pro gramas para los periodos 1996-2005, 2001-2010 y 2007-2015. Todos estos progra mas se paralizaron durante su ejecución: el primero por cuestiones financieras, el segundo por falta de ajuste entre las pretensiones y su propia realidad, el tercero por el impacto que supuso la guerra con Georgia. En los tres casos, in cluso en el tercero, los incumplimientos en las previsiones resultaron flagran tes y afectaron todas las líneas prioritarias. El actual programa fue concebido como un punto de inflexión en la producción de armamento, que debía dar respuesta a todas las insuficiencias que habían quedado patentes en la guerra en Georgia de 2008. El primer rasgo diferencial del nuevo programa es la abultada financiación con la que cuenta: 20 billones de rublos(unos 600.000 millones de dólares) para todo el periodo. El nuevo programa de armamento se combina con pro gramas específicos de reordenamiento de la industria de defensa y de las Fuerzas Armadas. Además, se programó la realización de grandes inversio nes en la industria de defensa durante la primera mitad del programa, que crearían las condiciones de producción para la segunda parte del periodo de vigencia del plan. También se contempló que los gastos fueran más intensivos en investigación, desarrollo e innovación( i + d + i ) en la primera mitad del periodo, para cosechar los resultados productivos en la segunda mitad. Los resul tados deben plasmarse en una renovación del stock de armamento del Ejército ruso: en 2015, este deberá estar dotado de 30% de equipamientos nuevos y en 2020 se debe llegar al nivel de 70%. En términos agregados, el nivel de gasto destinado directamente a armamen to para cubrir necesidades internas ha ido aumentando de manera progresiva. En concreto, en 2009 se gastaron 16.300 millones de dólares, mientras que en los dos primeros años de vigencia del programa se fue incrementando ligeramente el nivel de compras, que pasó a 17.500 millones de dólares en 2010 y 18.000 millones de dólares en 2011. Sin embargo, en los dos años siguientes, la 3. Fuentes: Servicio Federal de Estadísticas Ruso( fsgs ): Rossiya v tsifraj , fsgs , Moscú(varios años); sipri : sipri Yearbook. Armaments, Disarmament and International Security , Oxford University Press, Oxford(varios años). N ueva S ociedad 253 Antonio Sánchez Andrés 190 aceleración en los gastos fue sustancial, puesto que se pasó a destinar 24.700 millones de dólares en 2012 y 32.300 millones en 2013. Estas cifras adquieren más significado cuando se considera que, en 2012, el conjunto de América Latina gastó en armas 34.100 millones de dólares 4 . Para hacer más nítida la imagen acerca de la situación de la industria de defensa, se puede mencionar la proporción de las compras de armamento para necesidades internas sobre el conjunto del presupuesto en defensa. Hasta el año 2008, este porcentaje fue de alrededor de 20%, pero en 2009-2010 alcanzó el 45%; luego se redujo a algo menos de 40% durante el siguiente bienio, y en 2013 ascendió a cerca de 49% del conjunto de gastos de defensa. Así, pues, desde 2009 se le ha dado una gran prioridad a esta actividad. A principios de la década pasada, las compras de armamento fueron muy peque ñas. Conforme pasaron los años se ampliaron, aunque siguieron siendo relativa mente reducidas. En 2008 y 2009 ya fueron más visibles, pero fue con el inicio del nuevo programa de armamento cuando se aceleraron. Por ejemplo, mientras que en 2009 se adquirieron 21 aviones y en 2010 se sumó una cantidad igual, en los dos siguientes años se incorporaron 42 y 44 unidades más al Ejército, y finalmen te en 2013 ya fueron 62. Quizá valga la pena mencionar la producción en serie de manera regular de los aviones Su-34, Su-35 y Yak-130, que gozaban de gran prioridad dentro del programa de armamento. En cuanto a helicópteros, mien tras que en 2008-2009 las adquisiciones fueron algo superiores a la decena de La producción de unidades, en los siguientes años se han ido incorporando no menos de 60 aparatos por submarinos ha sido escasa, pero en 2013 se han entregado unidades de dos plataformas año, y se destaca que en 2011 se suministra ron 94 unidades. En este caso también se ha regularizado la producción de helicópteros de ataque de tipo Ka-52 y Mi-28 n , que eran prioridades del programa 5 . estratégicas para la seguridad rusa: en primer lugar, el submarino dotado de misiles atómicos La producción de submarinos ha sido escasa, pero en 2013 se han entregado unidades de dos plataformas estratégicas para la seguridad rusa: en primer lugar, el submari de proyecto 955 Borei n no dotado de misiles atómicos de proyecto 4. Wagner Ríos:« sipri : gasto militar en América Latina aumentó 4,2% en 2012» en Diálogo , 17/6/2013, . Los datos de Rusia surgen de estimaciones del autor a partir de fuentes de prensa rusa.. 5. Estimaciones del autor a partir de fuentes de prensa rusa. 191 T ema C entral La industria militar rusa en el siglo xxi 955 Borei(dos unidades) y, en segundo lugar, los multifuncionales(patrullaje) de proyecto 885 Yasen(un submarino). En cuanto a embarcaciones, antes del inicio del programa de armamento, los suministros al Ejército tuvieron lugar de ma nera esporádica, pero en 2010 se incorporaron tres unidades, situación que ha culminado en el último año considerado, cuando se entregaron 47 barcos. Cabe señalar que a partir de 2011 ya se suministraron barcos de gran tamaño de tipo fragata o corbeta(seis en total). Dentro del área de complejos de misiles, debe reseñarse la defensa antiaérea, en la que ya han comenzado a incorporarse de manera regular los misiles s -400, que están sustituyendo a los s -300. Una de las prioridades más im portantes del programa en misiles ofensivos son las armas nucleares. En concreto, se concentran en misiles terrestres Topol’m y rs -24 Yars. Estos se han ido incorporando al Ejército aunque a un ritmo menor al previsto. Inicialmente se concentró la atención en el suministro de los Topol’m , pero en el último tiempo se está apostando por incorporar los rs -24 Yars, que son más modernos. En otras áreas, se destaca la renovación de los satélites militares obsoletos y la mejora de los diversos sistemas. En la actualidad se encuentra operativo el sistema de posicionamiento Glonass(equivalente al gps norteamericano) y se está completando el de prevención de ataques nucleares oko -1. Asimismo, se ponen en órbita de forma regular satélites de observación y de telecomunicaciones. Por otra parte, se está dotando al Ejército de tierra con nuevos equipamientos, entre los que destacan las compras regulares de ve hículos blindados de transporte de tropas, camiones y vehículos, sistemas de artillería y armas ligeras. No obstante, a pesar de esta expansión, se ciernen sombras sobre el programa de armamento. Respecto a la aviación, aunque se está desarrollando un inter ceptor de quinta generación, sigue sin estar claro cuándo estará disponible. En el mismo sentido, una pieza esencial de la defensa rusa es el misil estratégico Bulava de ubicación en submarinos, cuya entrada en servicio se sigue aplazan do y que, a la sazón, transforma mientras tanto en irrelevante al submarino de proyecto 955 Borei, puesto que se trata de su arma más distintiva. El mis mo tipo de problemas afecta el desarrollo del sistema de defensa antiaérea s -500, cuya fecha de incorporación al Ejército se retrasa progresivamente, al tiempo que plantea serios interrogantes acerca del papel que juegan los s -400. Otro de los problemas es que parte de las prioridades se solapan. Por ejemplo, existen dudas sobre la necesidad de desarrollar simultáneamente N ueva S ociedad 253 Antonio Sánchez Andrés 192 aviones s u-34 y s u-35 o helicópteros k a-52 y m i-28 n . Muchas de sus funciones son comunes, por lo que no aumentarían el nivel de seguridad del país, al tiempo que generan sobrecostos debido a la duplicación en servicios de mantenimiento y repuestos. Por otra parte, hay fragatas con discutible finalidad o que no se adaptan a las condiciones de seguridad actuales. En el mismo sen tido, se adquieren muchos vehículos blindados cuya función en la seguridad del país no está clara. Finalmente, cabe destacar la dificultad para desarrollar nuevas prioridades adaptadas a los nuevos retos de la defensa. Dentro de este grupo se encuentra el subdesarrollo en la generación y producción de aviación no tripulada(drones). ■■  Producción de armamento para necesidades externas Las exportaciones de armamento han ido aumentando continuamente desde los años 90. A principios de la década pasada se encontraban estabilizadas en cerca de 4.000 millones de dólares anuales; en los años 2008-2009, el nivel Durante los años 90, se duplicó y superaba los 8.000 millones, y la tendencia al alza siguió hasta sobrepasar las exportaciones de armas evitaron un los 15.000 millones de dólares en los dos úl timos años 6 . hundimiento total en Una mejor percepción del papel de las ex la producción de armamento y la descomposición de esta industria en Rusia n portaciones para la industria militar rusa se puede obtener comparando su peso sobre la producción total de defensa a lo largo del tiempo. Durante los años 90, las exportacio nes de armas evitaron un hundimiento total de la producción de armamento y la descomposición de esta industria en Rusia 7 . De hecho, del conjunto de la produc ción militar dentro de la industria de defensa, a principios de la década, más de 70% era destinada a exportaciones; en 1998 esta cifra fue de más de 60%, y en 1999 llegó a alcanzar cerca de 80%. En los siguientes años este porcentaje disminuyó: en 2006-2007 era de alrededor de 40%, y en los años de vigencia del nuevo programa de armamento es algo superior a 30%. Así pues, para la industria de defensa, las exportaciones siguen siendo un componente estraté 6. Ivan Konovalov:«Bresh’ v portfele»[Brecha en la cartera de pedidos] en Kommersant’’-vlast’ N o 9, 2009 y Kostantin Lantratov:«Voenno-tejnicheskoe perestroystvo»[Reestructuración técni co-militar] en Kommersant’’-vlast’ N o 5, 2008. 7. A. Sánchez Andrés:«Arms Exports and Restructuring in the Russian Defence Industry» en Europe-Asia Studies vol. 56 N o 5, 2004, pp. 687-706. 193 T ema C entral La industria militar rusa en el siglo xxi gico de la producción, pero han ido perdiendo relevancia y, en el futuro, reducirán aún más su significado para el conjunto de esta actividad. Final mente, puede señalarse que aunque con la ruptura de la urss el país perdió importancia relativa en los mercados internacionales –ocupó el cuarto lugar entre los exportadores en la segunda mitad de los años 90–, durante la última década se ha consolidado como el segundo proveedor mundial de armamento. Dada la importancia de las exportaciones, estas se conciben como una fuente de recursos para apoyar el desarrollo de las prioridades internas, al tiempo que cuando ambos parámetros coinciden(exportaciones y compras internas), se obtienen economías de escala en producción. No obstante, la tendencia a hacer coincidir la demanda interna con la externa supone, en ciertos casos, sacrificar las necesidades de seguridad de Rusia 8 . Durante la década pasada, en particular para el periodo 2002-2009, el primer cliente ruso fue China, que realizó adquisiciones por valor de 17.200 millones de dólares, mientras que la India compró material bélico por 12.100 millones de dólares; es decir que estos dos países agruparon más de la mitad de las ventas externas de Rusia y representaron 32,1% y 22,5% del total, respectivamente. Cabe señalar que también fueron adquiriendo importancia Argelia, con una cuota de ventas de 10,4%, y Venezuela, con 7% 9 . A partir de 2010 y hasta 2013, las ventas de armamento han experimentado cambios visibles. En primer lugar, está el desplazamiento de China como cliente líder de Rusia. En este periodo se terminaron de cubrir los pedidos realizados por la potencia asiática en la década anterior, y solo se ha re novado la compra de motores de aviones, naves que se fabrican en China, así como de algunos aviones de transporte( il -76) o de helicópteros de uso dual. Mientras tanto, la India se ha transformado en el primer cliente de Rusia que, por añadidura, ha ampliado sus colaboraciones mediante la ela boración y producción conjunta de misiles o del avión interceptor de quinta 8. Ruslan Pukhov y Mijaíl Barabanov:«Challenges to the Reform of Defense r&d in Russia» en Moscow Defense Brief N o 1/2007. 9. D. Belousov y M. Shukhgal’ter:«Postcrisis Development of Russia’s Defense Complex 19992001» en Studies on Russian Economic Development vol.14 N o 3, 2003, pp. 588-596; Kostantin Makienko:«Financial Results of Russian Arms Trade with Foreign States in 2004» en Moscow Defence Brief N o 1/2005; y Dmitriy Vasiliev:«Russia’s Arms Trade with Foreign States in 2005» en Moscow Defence Brief N o 1/2006. N ueva S ociedad 253 Antonio Sánchez Andrés 194 generación s u-37. También Vietnam se ha consolidado como cliente significa tivo y ha adquirido 30 aviones s u-30, dos submarinos y varias embarcaciones. Cabe señalar en esta zona el caso de Indonesia, que ha comprado aviones de ataque s u-30, helicópteros y vehículos blindados. Argelia ha seguido ocupando un lugar privilegiado con la compra en 2010 de 16 aviones de ataque s u-30, así como varios sistemas antiaéreos. En el resto de los países árabes, se han extendido también las ventas, pero las expec tativas son inciertas debido a la inestabilidad política en la zona. El caso más llamativo es el de Libia, con quien se firmó un contrato por valor de 1.800 millones de dólares, precedido por otros varios en años anteriores, pero todos paralizados por el inicio de la guerra civil. Casos similares son los de Egipto, Iraq o Siria. Quizá uno de los grandes logros económicos de Rusia ha sido su penetración en el mer Uno de los grandes logros económicos de Rusia ha sido su penetración en cado de armas latinoamericano. Allí se destaca claramente el caso de Venezuela, con quien a partir de 2010 se han firma do varios contratos de gran envergadura el mercado de armas latinoamericano. Allí se destaca claramente el caso que han transformado a este país en un cliente muy importante de Moscú. Adicio nalmente se ha iniciado la venta, especial mente de helicópteros, a Argentina, Brasil, de Venezuela, con quien a Colombia, Ecuador, México y Perú. partir de 2010 se han firmado varios contratos En África también se ha hecho más visible la presencia rusa, pero la situación es muy de gran envergadura n compleja, debido a la inestabilidad política y a la falta de recursos con los que cubrir los deseos de compra. En ese continente se destacan los casos de Sudán del Sur, Ni geria o Ghana, donde las ventas, no obstante, son escasas y se concentran en la adquisición de helicópteros. Debe destacarse la excepción de Uganda, país con el que en 2010 se firmó un contrato voluminoso para el suministro de aviones de tipo s u-30 y tanques. A la luz de estos datos, se puede concluir que existe una tendencia creciente a la diversificación de ventas de armas de Rusia. Por un lado, los clientes principales van cambiando y generan una base para mantener las ventas en el futuro. Adicionalmente, se va ampliando el número de compradores. En cuanto al tipo de productos, destaca la venta de aviones, en especial de tipo s u-30, y la de helicóp teros de transporte que pueden incorporar armamento adicional. 195 T ema C entral La industria militar rusa en el siglo xxi ■■  Política industrial reorganizativa La consecución de los objetivos previstos en términos productivos supone la reestructuración en la industria de defensa rusa. En este sentido, se apli caron reformas estructurales que están cambiando la fisonomía del sector. Dos han sido las políticas más destacadas: en primer lugar, la creación de estruc turas organizativas integradas(reorganización interna estatal) y, en segundo lugar, la liberación de recursos productivos(expulsión del sector de aquellas entidades que no fueran necesarias para la producción de armamento y la reorientación de sus esfuerzos hacia la producción civil). Esta política de reestructuración se inició con la aprobación en octubre de 2001 del Programa de Reestructuración de la Industria de Defensa para el periodo 2002-2006, que después fue continuado por el Programa Federal Especial sobre Reforma de la Industria de Defensa para el periodo 20072010, ampliable hasta 2015. Finalmente, en 2011 entró en vigor un Programa Federal Especial para la Reestructuración de la Industria de Defensa, con validez hasta 2020. Este tiene dos particularidades esenciales: por un lado, se ha coordinado con el Programa de Armamento hasta el año 2020 y, por otro lado, goza de una relativamente generosa dotación presupuestaria, equiva lente a tres billones de rublos(unos 93.000 millones de dólares) 10 . En las estructuras integradas verticalmente( evi ) se incorporan dentro de una misma entidad varias empresas y centros científicos relacionados con la pro ducción de un mismo tipo de armamento. Se estimó que se crearían unas 75 corporaciones, que agruparían a unas 520 organizaciones de defensa, en las que el peso del Estado sería muy relevante. En 2002 se inició la creación de este tipo de estructuras de nuevo cuño; en 2004 existía una docena, en 2008 se había duplicado la cifra anterior y en 2013 ya se había constituido más de me dio centenar. Así pues, es previsible que hacia 2015, aunque con cierto retraso, se alcancen los objetivos previstos inicialmente en el programa. En ciertos casos, en las nuevas evi se agruparon empresas y centros de investigación que se encontraban estrechamente relacionados durante la etapa soviética; sin embargo, las que pasarían a tener mayor importancia serían las creadas desde cero y adaptadas a las nuevas circunstancias de la defensa del país. Un primer caso que se utilizó de manera experimental para extender 10 . Kommersant Daily , 29/2/2012 y Dmitriy Rogozin:«Kachyestvo oruzhiya lyezhit v osnovye mnogij pobyed»[En la calidad del armamento reposa el fundamento de muchas victorias] en Voenno-Promyshlennyi Kur’ier , 7/3/2012. N ueva S ociedad 253 Antonio Sánchez Andrés 196 posteriormente esta figura organizativa fue el de la Corporación Unificada de Aviación. Esta debía agrupar a empresas y centros científicos relaciona dos con la construcción de aviones, tanto civiles como militares, y el Estado disponía de la mayor parte del capital. No obstante, la creación del grupo tuvo problemas por el enfrentamiento surgido con alguno de sus miembros y, en particular con Irkut, compañía poderosa productora de los modelos base de los s u-27, que no quería perder su autonomía 11 . Estos problemas se han repetido en la creación de las distintas nuevas evi , pero el proceso se ha ido llevando adelante y ha afectado otras áreas productivas de la industria de defensa, como helicópteros, submarinos, barcos, construcción de motores para aviación, así como los sistemas de defensa aérea. Quizá una de las iniciativas más llamativas para reestructurar la industria de defensa es la llevada a cabo por el monopolista de exportación de armamento Rosoboroneksport. Esta entidad ha ido adquiriendo propiedades en empre sas de defensa vinculadas a la exportación de armamento y está organizando agrupaciones empresariales de diverso tipo(algunas de ellas están adoptando la forma de evi ), tal como está ocurriendo en las actividades de electróni ca –donde la política reestructuradora se encontraba de hecho paralizada– y en metalurgias especiales. Adicionalmente, Rosoboroneksport también está jugando un papel muy activo en la creación de un holding especializado en la producción de vehículos blindados y de municiones y químicas especiales. No obstante, la heterogeneidad en las adquisiciones de propiedad por parte de Rosoboroneksport ha mostrado una ausencia de estrategia respecto a la reestructuración industrial, situación que obstaculiza la obtención de resul tados positivos. La segunda línea de reestructuración es la liberación de recursos del sector de defensa. En concreto, se asume que parte de las empresas de defensa de ben ser excluidas de estas actividades, bien porque técnicamente ya no están operativas para estos menesteres, bien porque sus producciones no son ade cuadas para las actuales necesidades, bien porque su declive financiero las ha transformado en inservibles. En concreto, en 2003, respecto a este último tipo de organizaciones, 35% de las empresas y 10% de los centros de investigación tenían problemas financieros serios 12 . Además, 90 empresas tenían procesos 11. K. Makienko y D. Vasiliev:«Russia’s Defence-Industrial Complex and Military-Technical Cooperation in the First Half of 2007» en Moscow Defence Brief N o 3/2007. 12. Julian Cooper:«Developments in the Russian Arms Industry» en sipri : sipri Yearbook 2006: Armaments, Disarmament and International Security , Oxford University Press, Oxford, 2006, pp. 434-435. 197 T ema C entral La industria militar rusa en el siglo xxi abiertos de quiebra. En todos estos casos, la política reestructuradora apunta hacia su exclusión del sector, a través de la privatización. En esencia, esta reestructuración consiste en la venta de empresas que el Estado posee o bien de los paquetes de acciones que aún retiene en estas entidades productivas. En este sentido, aunque ha habido problemas diversos, la privatización ha ido avanzando progresivamente. Ambas líneas de reestructuración se caracterizan por la transformación de empresas estatales en sociedades anónimas y la venta ulterior de sus acciones. No obstante, detrás de este comportamiento existe una mezcla de dos fenómenos organizativos distintos. Por un lado, la pretensión de excluir or ganizaciones valoradas como no útiles para la defensa y, por otro, la transmi sión de propiedades del Estado que son cedidas a otras entidades estatales, en Ya a finales de la especial a evi . Aunque en ambos casos existe una reestructuración accionarial, el primer caso se trata de una privatización, mientras que el segundo constituye década pasada, como consecuencia de este reajuste industrial una reorganización estatal 13 . comenzó a detectarse En términos productivos, la constitución de evi y la eliminación de empresas con baja capacidad productiva están consiguiendo una racionalización en la estructura productiva de la industria de defensa, un fenómeno perverso: la aparición de monopolios productivos con capacidad de imponer precios n eliminando duplicaciones de producciones. Sin embargo, ya a finales de la déca da pasada, como consecuencia de este reajuste industrial comenzó a detectarse un fenómeno perverso: la aparición de monopolios productivos con capacidad de imponer precios. El resultado es la elevación de los precios del armamento con un impacto negativo sobre el presupuesto de defensa, debido a que, con la financiación asignada, se puede adquirir una menor cantidad de materiales. Finalmente, uno de los problemas al que las autoridades le han prestado rela tivamente poca atención es la corrupción. Esta es una característica estructu ral de la economía rusa y afecta también a la industria de defensa. Respecto a este último ámbito, la corrupción depreda el presupuesto del área, al tiempo que potencia el aumento en los precios y reduce la calidad del armamento. 13. A. Sánchez Andrés:«La proyección económica internacional de Rusia» en Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional(Ceseden): Influencia de la nueva Rusia en el actual sistema de seguridad , Monografías del Ceseden N o 113 , Madrid, 2010, pp. 87-119. N ueva S ociedad 253 Antonio Sánchez Andrés 198 Así pues, la política industrial en este sector productivo tendrá un limitado alcance mientras no se dé una solución a la corrupción 14 . ■■  Conclusión A finales de la década pasada, coincidieron dos hechos que han tenido un impacto esencial sobre la industria de defensa en Rusia. Por un lado, se fue constatando el deterioro(la simplificación) del tejido productivo ruso, que se especializaba en extracción de recursos naturales(gas, petróleo y metales); por otro, se puso de relieve la debilidad militar rusa en la guerra de Georgia de 2008. En 2009, las autoridades asumieron que la industria de defensa po día ofrecer respuestas satisfactorias a las cuestiones que suscitaban los dos hechos mencionados y, por tanto, decidieron que pasara a ocupar un lugar prioritario dentro de la política económica rusa. Esto se ha manifestado en la aprobación y coordinación de varios programas estatales que afectan a la defensa del país y, en particular, a la industria militar, que fueron dotados con una financiación muy voluminosa. Dado el ritmo actual de compras de armamento, se puede afirmar en tér minos globales que aunque no se cumplirá plenamente el programa, sí se acercará en varios de sus parámetros esenciales a los objetivos previstos y, en caso de que se mantengan las fuentes de financiación, esto significa que Rusia podrá alcanzar un nivel avanzado en defensa en el año 2020, y tendrá por tan to capacidad para respaldar de manera nada despreciable sus intereses nacionales desde el punto de vista militar. En caso de que se mantenga la actividad productiva, la industria de defensa estará en condiciones de asumir nuevos retos defensivos en la próxima década, al tiempo que podrá constituirse en un motor de arrastre de parte de la economía rusa. En la segunda mitad de esta década, es previsible que la industria de de fensa siga manteniendo su estatuto prioritario o que, incluso, a la luz del conflicto de Ucrania y de la respuesta de Estados Unidos y de la Unión Europea, se acreciente. No obstante, el inicio de una nueva«Guerra Fría» significará una situación en apariencia paradójica: una tendencia a reducir los recursos financieros asignados a la industria de defensa, debido a una contracción en el crecimiento económico del país –al menos inicialmente–, compensada con una mayor decisión política respecto al otorgamiento de apoyo al desarrollo militar. 14. A. Sánchez Andrés:«La corrupción en la transición rusa» en Angeles Jareño(dir.): Corrupción pública: cuestiones de política criminal( i ) , Iustel, Madrid, 2014, pp. 239-260. Apogeo y declive de la intelligentsia rusa Entre el trabajo intelectual y el deber moral M artín B aña Desde su surgimiento en el siglo xix , la intelligentsia rusa se caracterizó por ser un grupo que se ocupaba del trabajo intelectual, aunque comprometido con un deber moral: ser la conciencia social de Rusia. Si bien la revolución de 1917 se presentó como la materialización de muchos de sus anhelos, pronto el régimen soviético echó por tierra sus ilusiones y esperanzas y desarticuló su existencia desde el estalinismo hasta su caída. Hoy, cuando el capitalismo se consolida en Rusia, la revitalización de la intelligentsia es vital y solo será viable en la medida en que pueda conectar con los intereses de las clases oprimidas. E « l poeta tiene el deber de presentarse a sus lectores con sus sentimientos, sus pensamientos y sus actos en la palma de la mano. Para tener el privilegio de expresar la verdad de los demás, debe pagar el precio: en tregarse sin compromiso en su verdad. Engañar le está prohibido». Estas palabras las escribió Evgeny Evtushenko(1932) en 1963 1 . Con ellas estaba resumiendo el componente básico de la intelligentsia rusa: el compromiso Martín Baña: doctor en Historia por la Universidad de Buenos Aires( uba ). Actualmente se desempeña como docente de la cátedra de Historia de Rusia de la carrera de Historia en la Facultad de Filosofía y Letras( uba ) y como becario posdoctoral del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas(Conicet), Argentina. Palabras claves: intelligentsia , trabajo intelectual, Vladímir Putin, Rusia, Unión Soviética. 1. E. Evtushenko: Autobiografía precoz , Ediciones Era, México, df , 1969, p. 7. N ueva S ociedad 253 Martín Baña 200 moral de ser la conciencia social de su país. Por la fecha en que las escribe, el poeta siberiano estaba también reafirmando y revitalizando esa cualidad en un contexto en el cual, luego de décadas de represión estalinista, parecía re vivirse el proyecto comunista dentro de la Unión Soviética y la intelligentsia parecía finalmente conectar con unas masas nuevamente oprimidas. Tal vez fue el último momento con posibilidades reales de llevarlo a cabo; su fracaso no solo selló su futuro, sino también el del proyecto revolucionario. El régi men soviético finalizó, el capitalismo se impuso en Rusia y la intelligentsia se alejó de las masas y se entregó mansamente al conformismo. La revisión y la revitalización de este grupo se presentan entonces como tareas tan urgentes como necesarias. ■■  ¿Qué es la intelligentsia rusa? El interrogante«¿Qué es la intelligentsia ?» pertenece a la serie de preguntas malditas ( prokliatie voprosy ) que formaron parte del imaginario social y político ruso, junto con otras como«¿Qué hacer?» o«¿Quién detenta el poder en Rusia?». Los historiadores y los sociólogos, entre otros, han intentado res ponder esta cuestión a lo largo de las décadas, como también lo pretendieron los propios miembros de la intelligentsia . Sin embargo, no siempre ha habido acuerdo(y de allí su rasgo maldito), a punto tal que se creó una situación en la cual, como lo plantea Boris Kolonitski,«los participantes de las nume rosas discusiones sobre la intelligentsia recuerdan a un juego en el que cada jugador establece sus propias reglas» 2 . En este sentido, cada«jugador» estaba siempre en su derecho a tener razón en sus conclusiones(de acuerdo con las reglas previamente definidas) y a no estar necesariamente de acuerdo con el resto, de modo que su propuesta se aseguraba el éxito desde el principio. En consecuencia, los sujetos, los enfoques y las condiciones en las cuales se estudió y se explicó este fenómeno engendraron los más diversos resultados, vinculados muchas veces a las posiciones políticas e ideológicas desde las cuales se escribía. Sin embargo, es posible distinguir desde mediados del siglo xix a un grupo identificado como intelligentsia . ¿A qué hacemos referencia con ello? Producto del contacto con la tradición ilustrada de Europa, la intelligentsia se edificó como un agrupamiento dentro de la sociedad rusa que intentó influir de ma nera decidida en el destino de su nación. Su rasgo distintivo no radicaba solo 2. B. Kolonitski:«Les identités de l’intelligentsia russe et l’anti-intellectualisme. Fin du xix e -début du xx e siècle» en Cahiers du Monde Russe vol. 43 N o 4, 2002, p. 601. 201 T ema C entral Apogeo y declive de la intelligentsia rusa. Entre el trabajo intelectual y el deber moral © Nueva Sociedad/ Nicolás Pérez de Arce 2014 Nicolás Pérez de Arce (Santiago de Chile, 1973) es diseñador gráfico, ilustrador y autor de cómics. Ha publicado ilustraciones en diversas publicaciones como Sudamérica , Kilómetro Cero , Revista de Libros y El Sábado y los libros Inventario y Ojo de vidrio (J.C. Sáez), entre otros. Ha trabajado como profesor para la carrera de diseño gráfico en la Universidad Andrés Bello y realiza talleres de cómic de manera independiente desde 2010. N ueva S ociedad 253 Martín Baña 202 en su ocupación en el trabajo intelectual sino, sobre todo, en la condición de ser la conciencia social de Rusia. En este sentido, lo que terminaba por definir la integración de los sujetos dentro de la intelligentsia era la realización de una actividad intelectual que tuviera al mismo tiempo un profundo sentido práctico y comprometido. El desarrollo de las ideas solo tenía para estos intelligenty razón de ser en la medida en que se pusieran al servicio de la soLa intelligentsia se lución de los problemas del país. Sus escritos, sus intervenciones en las«revistas gruesas» 3 definía así por utilizar el pensamiento como arma de lucha en un de la época e incluso sus obras de arte estaban impregnados de una profunda dimensión práctica y realista, en el sentido de estar cargados con un objetivo extra, vinculado al fomento del territorio donde las posibilidades de participación política debate cultural y político que sacase a Rusia de su situación de opresión y atraso relativo. La intelligentsia se definía así por la adquisición de un sentido crítico en sus actividades intelectuales y eran nulas n por utilizar el pensamiento como arma de lucha en un territorio donde las posibilidades de participación política eran nulas. De este modo, la defensa de los intereses de los oprimidos y de determinados principios morales era lo que permitía unificar a todos sus miembros, más allá de sus orígenes sociales o tendencias políticas 4 . De allí se deriva el hecho de que la intelligentsia fuese la primera en orientarse hacia el socialismo, como la forma más consistente del movimiento democrático. Por esos ideales, muchos de sus miembros fueron perseguidos y encarcelados hasta quebrarse física y espiritualmente, como fue el caso del escritor Nikolái Cher nishevski(1828-1889), autor de una obra que tuvo mucha influencia en el movi miento socialista, ¿Qué hacer? Relatos sobre los hombres nuevos 5 , escrita durante su encarcelamiento en la Fortaleza de San Pedro y San Pablo en 1862 6 . 3. Las revistas literarias eran conocidas habitualmente con el nombre de«revistas gruesas»[ tolstie zhurnaly ], ya que solían superar ampliamente las 200 páginas por número. Allí se publicaban novelas, cuentos y poemas, además de ensayos y otros artículos, antes de que aparecieran en el formato de libro. Incluso podían encontrarse artículos referidos a la biología o la medicina, pero todos apuntaban al mismo objetivo liberalizador sostenido por la intelligentsia . Ver Robert Belknap:«Survey of Russian Journals, 1840-1880» en Deborah Martinsen(ed.): Literary Journals in Imperial Russia , Cambridge University Press, Cambridge, 2010, pp. 91-116. 4. Boris Uspenskii:«Russkaia intelligentsia kak spetsificheskii fenomen russkoi kul’tury» en B. Uspenskii(ed.): Etiudy o russkoi istorii , Azbuka, San Petersburgo, 2002, pp. 344-345. 5. Existe edición en español: N. Chernishevski: ¿Qué hacer? Gente Nueva , Ediciones en Lenguas Extranjeras, Moscú, s./f. 6. Entre las personas que fueron influenciadas por Chernishevski se encuentra el propio Lenin (1870-1924), quien en 1902 escribió un libro inspirado en la obra del escritor que tituló del mismo modo, ¿Qué hacer? En él abordaba la cuestión de la organización y la estrategia que debía adoptar un partido revolucionario. 203 T ema C entral Apogeo y declive de la intelligentsia rusa. Entre el trabajo intelectual y el deber moral Por las condiciones culturales y políticas en que surge, la intelligentsia estuvo históricamente cruzada por una doble alienación: por arriba y por debajo. Al embarcarse desde el siglo xviii en el proceso de occidentalización, el zarismo envió a varios de los jóvenes miembros de la elite a viajar y estudiar por Eu ropa. Empero, el regreso de muchos de ellos, ya educados en los valores de la Ilustración, los puso en la vereda opuesta de un zarismo que buscaba una modernización económica pero no cultural, y menos aún política. Los jóve nes intelectuales pronto se dieron cuenta de que la autoridad del zar sostenía unos valores muy diferentes de los aprendidos durante el periplo europeo, además de vislumbrar que no iban a ser tenidos en cuenta en la administración del país. De esta manera, la intelligentsia quedó aislada, por arriba , de la autoridad política, ya que sus ideas cada vez más progresistas no coincidían con la ideología y las prácticas del poder autoritario del zarismo. Pero por otro lado, a causa precisamente del estudio y la preparación recibidos, quedó aislada por debajo , ya que sus miembros nunca pudieron tejer lazos duraderos con el pueblo. Existía una amplia brecha que separaba sus universos cultu rales y que les impedía una conexión mucho más efectiva. Aquí se pone de manifiesto, entonces, otro rasgo fundamental de su existencia: la condición trágica. La tragedia de la intelligentsia residía en el hecho de haber llegado demasiado temprano y en que, dadas las condiciones históricas desfavorables en las que había nacido, no podía conectar ni por arriba ni por debajo en la escala social. Había sido educada bajo los preceptos liberadores de la Ilustra ción y veía que, por un lado, había una autoridad que prescindía de ellos y, por el otro, una clase baja oprimida que sufría pero que no podía entender su mensaje, y por lo tanto dedicó todos sus esfuerzos a marcar las contradic ciones de la sociedad rusa y a entregarse al trabajo intelectual utilitario. De esta manera, como sostiene Boris Kagarlitski,«la crítica del orden establecido llegó a ser el contenido principal del arte ruso» y«la totalidad de la cultura espiritual llegó a politizarse y orientarse hacia la revolución» 7 . Aceptando esta condición trágica, los escritores, los filósofos, los poetas e incluso los compositores de música desplegaron gran parte de sus esfuerzos no solo para producir obras específicas de sus disciplinas, sino también para componer dispo sitivos que pudieran generar un debate de ideas dentro del país, donde la activi dad política estaba prácticamente cerrada y el régimen zarista imponía su cariz autoritario y antihumanista. Así, uno de los efectos generados por el avance de la modernidad en Rusia resultó ser la conformación de un grupo de personas que, 7. B. Kagarlitski: Los intelectuales y el Estado soviético. De 1917 al presente , Prometeo, Buenos Aires, 2006, p. 33. N ueva S ociedad 253 Martín Baña 204 concentrado en el trabajo intelectual pero con un profundo compromiso moral, interactuó con el pensamiento y la cultura europeos para solucionar los problemas específicos de Rusia. El resultado fue que la intelligentsia desempeñó bajo el zarismo el rol de líder espiritual de la nación y de guardiana de los valores democráticos. De este modo, las ideas revolucionarias nacieron antes en sus cabezas y sus escritos que en el propio movimiento social. Si esta condición, por un lado, les impidió convertirse en la capa intelectual capaz de ponerse al servicio de la construcción y la legitimación de una nación(proceso que, por otra parte, jamás pudo concretarse en la Rusia de fines del siglo xix ) 8 , por el otro, les permitió promover el lento fermento revolucionario que iba a desembocar, primero, en la fallida re volución de 1905 y, más tarde, en la victoriosa gesta de 1917. Precisamente, con el triunfo de los soviets, la intelligentsia podía alegrarse por el hecho de que muchas de sus ilusiones y esperanzas podían llegar a concretarse. Aunque también, a par tir de allí, comenzaría a ser testigo de su propio declive. ■■  El lento declinar: la intelligentsia ante el régimen soviético La intelligentsia vio en la Revolución de Octubre la posibilidad de concretar los anhelos por los que durante tanto tiempo había luchado y por los que muchos habían ofrendado su propia vida. Algunos de sus más destacados integrantes, como el dramaturgo y poeta Vladimir Mayakovski(1893-1930) y el poeta Aleksandr Blok(1880-1921), colaboraron de manera activa para apoyar un proceso que en sus primeros años se percibía tan prometedor como frágil, ya sea escribiendo panfletos, editando revistas o recitando poemas para las masas 9 . Aunque fugazmente, la intelligentsia vio en ese turbulento suceso la posibilidad de abandonar su doble alienación y de conectar en forma simultánea con un gobierno que imponía el derecho revolucionario y con un pueblo movilizado por su emancipación. Sin embargo, el curso que fue adquiriendo la Revolución, en primer lugar, y el régimen soviético, más tarde, generó una profunda y duradera división dentro de la intelligentsia . El grupo que había sido la vanguardia en la defensa 8. Así lo sostiene el historiador Nathaniel Knight. Al quedar la intelligentsia confinada al lugar de portadora de las ideas revolucionarias y, de ese modo, descartada como promotora de la cons trucción de la nación, Rusia perdió un elemento central a la hora de iniciar ese proceso y quedó debilitada para llevarlo a cabo. N. Knight:«Was the Intelligentsia Part of the Nation? Visions of Society in Post-Emancipation Russia» en Kritika: Explorations in Russian and Eurasian History vol. 7 N o 4, 2006, p. 757. 9. Por ejemplo, Mayakovski editó la revista lef (Frente de Izquierda de las Artes) y escribió en 1918 Misterio bufo , una obra de teatro para conmemorar el primer aniversario de la Revolución. Allí, a la manera de un misterio medieval, se relataba la llegada a la«tierra prometida» del so cialismo. Blok, por su parte, escribió ese mismo año el poema«Los doce», donde describía la Revolución como una redención y comparaba a los revolucionarios con los 12 apóstoles. 205 T ema C entral Apogeo y declive de la intelligentsia rusa. Entre el trabajo intelectual y el deber moral y la promoción de los valores democráticos en Rusia ahora se veía ante un gobierno que se alejaba cada vez más rápido de todo aquello que había defendido y que reinstalaba unas condiciones sociales y políticas tan reprobables como las anteriores. Para algunos, como para el propio Mayakovski, la contradicción fue tan grande que no quedó otra salida que el suicidio. Otros tempranamente desencantados, como el escritor Iván Bunin(1870-1953) o el compositor Ígor Stravinski(1882-1971), prefirieron irse del país mientras esa posibilidad aún estaba abierta. Los más valientes, como el director teatral Vsévolod Meyerhold(1874-1940), continuaron con su tarea, pero encontraron rápidamente su final en las ejecuciones estalinistas. El resto debió debatirse entre el silencio incómodo, como el que padeció la poetisa Anna Ajmátova (1889-1966), o la capitulación y la colaboración ominosa con el régimen. De aquel grupo que había sido la conciencia social de Rusia ya poco quedaba en el nuevo régimen que se consolidaba bajo Iósif Stalin. Ahora, sus miembros eran obligados a redirigir su conocimiento y su sapiencia para colocarlos al servicio de la industrialización acelerada, la colectivización forzosa y el rea lismo socialista en el arte. Si con la Re volución la intelligentsia se había sentido El régimen los había estimulada y revalorizada, bajo el esta linismo comenzaba a ser testigo de su lento declinar. A pesar del crecimiento de sus miembros, la intelligentsia se proletarizó y debió colocarse en gran parte transformado en trabajadores asalariados. Quienes intentaron seguir adelante con su misión, al servicio de la nueva elite dominante como forma de sobrevivir. El régimen los había transformado en trabajadores asalariados. Quienes intentaron seguir además de la cuidada autocensura, debieron incluir en sus obras algunas adelante con su misión, además de la referencias al«camarada cuidada autocensura, debieron incluir en sus obras algunas referencias al«cama Stalin» o al Partido n rada Stalin» o al Partido. Cabe decir aquí que si bien la represión fue severa, no todos los portadores de la tradición humanista y democrática de la intelligentsia fueron exterminados y algunos de ellos continuaron trasmitiendo los valores humanistas y democráticos cuando se podía de manera legal y cuando no, de modo ilegal, a través de reuniones y seminarios clandestinos y de escritos samizdat 10 . Aunque debilitada, la intelligentsia no estaba todavía vencida. 10. El samizdat era una forma de publicación clandestina que consistía en la autoedición y distribución de los escritos prohibidos por el régimen. N ueva S ociedad 253 Martín Baña 206 La muerte de Stalin en 1953 y la tibia apertura política promovida por Nikita Jrushchov a partir del xx Congreso del Partido Comunista reunido en 1956 prometían una posibilidad de revitalización para la disminuida intelligentsia . El errático reformismo del partido gobernante estimuló a sus miembros a in La consolidación en el tervenir en ese proceso de reformas y los potenció para que intentaran reconfigurar poder de Leonid Brézhnev a mediados de la década de 1960 supuso un estable pacto social y cierta el grupo y sus prácticas y tradiciones. Sin embargo, el acento en el aspecto moral y cultural, sumado al rápido repliegue de la elite gobernante, hizo que la intelligentsia poco pudiera influir, además de verse in prosperidad económica que iba a tener nefastas consecuencias capacitada para recomponerse como grupo. La consolidación en el poder de Leonid Brézhnev a mediados de la década de 1960 supuso un estable pacto social y cierta para la intelligentsia n prosperidad económica que iba a tener nefastas consecuencias para la intelligentsia . Un acontecimiento, además, se iba a mostrar como un punto de no retorno: la represión de la Primavera de Praga en agosto de 1968. Este trágico hecho iba a ocluir definitivamente las esperanzas de viabilidad del proyecto comunista. Por primera vez en la historia de la intelligentsia , comenzó a verse que algunos de sus miembros abandonaban los valores democráticos y sostenían ideas reaccionarias. El frente cultural en el cual tanto había abrevado la intelligentsia estaba quebrado. Como afirma Kagarlitski,«se debe reconocer que sobre el plano psicológico la combinación, durante una década, de presión política y prospe ridad económica tuvo consecuencias destructivas impensadas en el mundo de la intelligentsia » 11 . El precio de la prosperidad fue el conformismo, y la defensa psicológica contra el conformismo fue el cinismo. Se trató de una generación perdida de la intelligentsia , y los efectos no iban a ser inocuos. El agotamiento del pacto brezhneviano y los aires de cambio que introdujo Mijaíl Gorbachov con sus procesos de perestroika y glásnost parecían darles una nueva oportunidad tanto al régimen como a la intelligentsia , pero el daño ya era irreparable. A mediados de la década de 1980, no había lugar ya ni siquiera para que los«hijos del xx Congreso» se tomaran revancha. Desde Stalin hasta Gorbachov, la intelligentsia había pasado por un agudo proceso que la había desorientado primero y desarticulado después. A pesar de que 11. B. Kagarlitski: La desintegración del monolito , Ediciones del Pensamiento Nacional, Buenos Ai res, 1995, p. 40. 207 T ema C entral Apogeo y declive de la intelligentsia rusa. Entre el trabajo intelectual y el deber moral no era la idea original, el rechazo del comunismo que se generó durante la perestroika supuso también el rechazo del humanismo y de la misión demo crática tradicional de la intelligentsia . Pronto comenzó a verse que en el interés siempre latente por Occidente se había producido una mutación: se pasó del espíritu humanista a la tecnología y el consumo. De este modo, no se trataba únicamente de una crisis del sistema, sino también de una crisis cultural que incluía la de la propia intelligentsia . Esta cuestión se manifestó sobre todo en la devaluación del poder de la pala bra y la consolidación de la tolerancia represiva : se podía decir todo lo que se quisiera, ya que poco o casi nada iba a cambiar. Se dejó de creer en la pode rosa idea de que el escritor podía cambiar el mundo. Décadas de represión y censura, pero también de prosperidad, conformismo y cinismo dejaron sus efectos sobre la intelligentsia , que veía ahora la posibilidad de reconfigurar sus tareas culturales y políticas. Si bien no desaparecieron el trabajo intelectual ni una destacada capa dedicada a él en Rusia, la reconversión al capitalismo, las instituciones de la democracia liberal y los valores asociados al individualismo, el conformismo y la competencia hicieron que los intelligenty se convirtieran en intelectuales en el sentido más tradicional y se pusieran al servicio de la consolidación de la nueva nación rusa. ■■  La necesidad de la reconfiguración: la intelligentsia en la nueva Rusia La caída de la urss en 1991 y la pronta reconversión de Rusia en un país capi talista y con instituciones liberales favorecieron un proceso que siempre había estado obstaculizado: la construcción de una nación. A pesar de la avanzada de la globalización, la derrota del comunismo trajo durante la década de Boris Yeltsin(1991-1999) un reacomodamiento de las fuerzas sociales y económicas a manos del neoliberalismo que benefició a gran parte de la vieja elite comu nista reconvertida. De alguna manera, más que el reemplazo de una clase por otra, de lo que se trató fue de la reconversión de la elite dominante dentro de un nuevo sistema 12 . Los efectos sociales y económicos resultaron tan nefastos como obscenos, pero Rusia sobrevivió y se reconfiguró como nación. Luego, a través de los diferentes periodos de gobierno de Vladímir Putin, se fue con solidando un Estado cada vez más autoritario que no pierde la oportunidad de absorber los diversos elementos de la sociedad dentro del cuerpo estatal y de ejercer presión contra medios, opositores y minorías. 12. Para una explicación detallada puede consultarse David Kotz y Fred Weir: Russia’s Path from Gorbachev to Putin. The Demise of the Soviet System and the New Russia , Routledge, Londres-Nueva York, 2007, especialmente pp. 155-193. N ueva S ociedad 253 Martín Baña 208 Este régimen autoritario se potencia a su vez con una recurrencia a la Iglesia ortodoxa y al nacionalismo. Por un lado, a pesar de considerarse como un Estado secular que no reconoce una religión oficial, la ortodoxia ha tenido preferencia, como lo demuestra el trato dispensado entre jefaturas de la Igle sia y el Estado, el patriarca de Moscú y el presidente Putin, que ha fomentado una simbiosis inigualable entre ambos 13 . Por otro lado, el nacionalismo crece en Rusia a través de una particular combinación de elementos imperiales y soviéticos. Lo que se observa es una especial devoción por los intereses de Rusia como nación y de los rusos como pueblo, como bien se pudo ver en los recientes acontecimientos en la zona oriental de Ucrania 14 . Son el refuerzo y la combinación de estos elementos los que colaboran de manera notable en la construcción de Rusia como una nación claramente identificada. En este contexto, la intelligentsia ha quedado totalmente desarticulada y se ha convertido en una intelectualidad que resolvió su tragedia volcándose del lado más poderoso –el Estado– y dejando de lado el costado más débil –el pueblo–. Si a fines del siglo xix una de las razones para la fallida consolidación de una nación rusa había sido precisamente la ausencia de una intelectualidad que legitimara y colaborara en el proceso de construcción, a principios del siglo xxi la conversión de la intelligentsia en intelectuales parece favorecer ampliamente el proyecto nacionalista ahora reconfigurado. Tal vez Rusia se haya transformado en una nación, pero al costo de sacrifi car a su intelligentsia . En este contexto, la intelligentsia no solo se convierte en una intelectualidad orgánica sino que también se entrega a los beneficios de la industria cultural, en la cual el arte se estratifica y se coloca al servicio de la ganancia capitalista. Así lo denunciaba un miembro destacado de la intelligentsia soviética, Andréi 13. Esto fue denunciado, por ejemplo, en el incidente protagonizado en febrero de 2012 por las in tegrantes de la banda de punk rock Pussy Riot, quienes eligieron la Catedral de Cristo Salvador en Moscú para manifestar su oposición a la candidatura de Putin a la Presidencia. Las artistas interpretaron una canción en la que denunciaban la conexión entre el patriarca Cirilo y Putin. Fueron detenidas de inmediato y luego enjuiciadas y condenadas a prisión. 14. Luego de la caída de la urss , el problema de la identidad nacional rusa no ha sido resuelto del todo. Actualmente, los diferentes posicionamientos políticos comparten el proyecto de una Rusia grande, ya sea basada en la idea federalista de estados independientes(la antigua cei ); en la idea eslava que incluya a Rusia(la gran Rusia), Belarús(la Rusia blanca) y Ucrania(la pequeña Rusia); o en la idea rusoparlante de una nación formada por todos aquellos sujetos desperdigados en las diferentes ex-repúblicas soviéticas. En todos los casos, el interés estatal por Ucrania ayuda a responder significativamente esta cuestión, dada la importancia simbólica que la región tiene para la identidad nacional rusa: entre otras cosas, Rusia se convirtió al cristianismo en Crimea a fines del siglo x . Sobre esta cuestión, v. Vera Tolz: Russia: Inventing the Nation , Oxford University Press, Oxford, 2001. 209 T ema C entral Apogeo y declive de la intelligentsia rusa. Entre el trabajo intelectual y el deber moral Siniavsky(1925-1997), quien había padecido la cárcel y el destierro a causa de sus escritos durante la época brezhneviana. Para él, los años post perestroika fueron los«más amargos» de su vida, ya que consideraba que la intelligentsia había olvidado su vieja tradición para sucumbir a las tentaciones del poder y a la avaricia del dinero 15 . De ese modo, el año 1991 no solo marca la caída de la urss sino también el final de la intelligentsia , y su muerte fue un inesperado efecto del fracaso del proyecto comunista 16 . La apertura capitalista y su consolidación significaron un golpe durísimo para las aspiraciones de un grupo cuyos valores se vieron avasallados en cuestión de décadas. Pronto se comen zó a sostener que con la emergencia del libre mercado y de la libertad de ex presión, sumados a la consolidación de una clase media propietaria que cada vez se acercaba más a los valores liberales, un grupo y una tradición como la intelligentsia ya no eran necesarios ni tenían lugar en la sociedad 17 . El devenir de Rusia habría convertido a la intelligentsia en un mero anacronismo. Sin embargo, es precisamente en un contexto como el actual donde esa intelligentsia es vital y necesaria. No tanto como contacto con Occidente ni como mera productora de ideas vanguardistas, sino más bien como un elemento que pueda ser nuevamente la conciencia social de un país, para sumarse de ese modo a la lucha por una sociedad más justa e igualitaria. Podrá llevar adelante esta tarea únicamente si logra resolver el problema que históricamente hizo de su existencia una tragedia y que no pudo disipar ni siquiera en los momentos de crisis, como el deshielo de Jrushchov o la perestroika de Gorbachov: el de conectar efectivamente con los intereses de los grupos opri midos de la sociedad. Esa conexión es la que le permitirá regenerar una espe ranza real y activar proyectos de alcance duradero, en una sociedad que alguna vez encabezó la primera aspiración anticapitalista en el mundo y que hoy, a casi 100 años de aquel trascendental acontecimiento, oscila entre el autoritarismo político y la desarticulación social. 15. A. Siniavsky: The Russian Intelligentsia , Columbia University Press, Nueva York, 1997, pp. 12-13. 16. Vladislav Zubok: Zhivago’s Children. The Last Russian Intelligentsia , Harvard University Press, Cambridge, 2009, p. 358. 17. Puede consultarse la síntesis propuesta por el propio V. Zubok: ob. cit., p. 360. n CRÓnica El Dorado a 3.000 metros bajo tierra Petróleo, dólares… y mujeres en el«desierto» de Vaca Muerta A lejandro B ianchi Todos los ojos miran hacia Vaca Muerta: el gas y el petróleo «no convencionales» que contienen sus rocas del subsuelo son vistos como la posibilidad de la salvación nacional. Desde comienzos del siglo xx , la Patagonia es un centro de explotación petrolera. Yacimientos Petrolíferos Fiscales( ypf ) organizó tempranamente su propia«casa de tolerancia» para«abastecer» de mujeres a sus empleados y evitar su éxodo. Más tarde, la trata a gran escala reemplazó esta gestión estatal de la prostitución. Hoy, el pequeño pueblo de Añelo –próximo a Vaca Muerta– vive las paradojas de la abundancia extractiva: empresas que funcionan como poderes locales, un boom especulativo que amplía las fronteras de la desigualdad y la promesa de un futuro venturoso. A Morena le gusta dar besos y re cibirlos. No es como sus compañeras, que se los guardan para sus novios. A ella le encanta sentir la lengua tibia del otro, el sabor del tabaco y los restos del alcohol en la boca ajena. Dice que puede adivinar qué be bida tomó su cliente antes de visitarla. Sabe que es la preferida entre los petroleros de Vaca Muerta pero no se aprovecha de ellos y les cobra lo mismo que las otras chicas: 80 pesos (menos de 10 dólares) por la copa y la compañía mientras juegan al pool; 300 pesos(30 dólares) la media hora de servicio. Sus curvas discretas en fundadas en calzas celestes y el lunar en la mejilla derecha la hacen más Alejandro Bianchi: periodista. Es colaborador de The Huffington Post en español . Prepara un libro de investigación sobre Vaca Muerta, que será publicado por Penguin Random House Argentina. Palabras claves: petróleo, petróleo no convencional, Añelo, Patagonia, Vaca Muerta, Argentina. Esta crónica fue realizada con el apoyo de fes Comunicación,. 211 C rónica Petróleo, dólares… y mujeres en el«desierto» de Vaca Muerta atractiva que sus compañeras, pero su metro sesenta de altura, obra de unos tacos infinitos, le desdibujan el aspecto de mujer«comehombres». Sabe que su pelo negro pesado, atado con una gomita rosa, también la dis tingue:«A las rubias les tienen mie do, les desconfían. Las que vinieron acá se fueron. Los clientes las confunden con sus mujeres, como hay tanta rubia en este país», dice. Para mante ner la conversación le pregunto cuántos años tiene. Tiene una respuesta bien pensada:«La mujer tiene tres edades. La que dice, la que tiene y la que aparenta». No me dice ninguna de las tres. Morena llegó a Argentina hace tres años. En Buenos Aires estuvo ape nas un día en un hotel que recuerda como un lugar muy oscuro, en algún rincón del barrio de Congreso. Al día siguiente llegó en micro a la ciudad de Neuquén gracias a una compatriota dominicana que había llegado meses antes y que ya había podido comprarse un auto. Allí se casó con «un tal Walter» para conseguir los documentos argentinos. Sabe que a Walter le pagaron por el casamiento, pero no sabe cuánto. Todo lo armó «un tal Marcelo», amigo de su amiga dominicana al que le dio la mitad de lo que recaudó durante los primeros seis meses. Enseguida quedó emba razada de su primer novio argentino, un cordobés del que se separó al poco tiempo. Como muchos de sus clientes eran de Añelo, el pueblo enclavado en el corazón de Vaca Muerta que ya fue rebautizado como la capital argentina del shale , decidió abandonar la ciudad de Neuquén y mudarse allá. «Soy una sucursal», se ríe. Vaca Muerta saltó a la fama a fines de 2011 y de inmediato se convirtió en la gran esperanza dorada de Argentina: es la tercera reserva mundial de gas no convencional y la cuarta de petróleo no convencional( shale o esquisto). Los expertos dicen que ahí, a más de 3.000 metros de profundidad, puede haber gas para abastecer al país durante 200 años. Argentina necesi ta inversiones por 250.000 millones de dólares para explotar Vaca Muerta en los próximos diez años y Añelo es el epicentro de esa nueva fiebre del pe tróleo en la Patagonia. Como tantas otras mujeres, Morena se instaló en el pool Resumiendo ubi cado en la calle 1, una de las pocas de Añelo que tiene algún atisbo de vereda. Casi todos sus clientes son petroleros. Los reconoce por la piel más oscura y curtida por el trabajo a la intemperie. Las manos grandes y el pelo crespo son otro sello que aprendió a identificar, pero ella no cree que sean tan hoscos como dicen sus compañeras.«Conmigo se aflojan. Mi cántico dominicano los calma». Muchos de ellos trabajan 15 días se guidos en un pozo en el desierto y N ueva S ociedad 253 Alejandro Bianchi 212 viven en tráilers. Morena dice que le hablan, que le cuentan sus proble mas. Agrega que casi todos le piden hacer«cucharita» y que acepta con gusto. Dice que más de uno se larga a llorar después de tener sexo, pero nunca antes. No la miran a la cara cuando lloran. Morena no los deja tomar alcohol en su habitación y ellos se lo agradecen. Muchos están devastados física y anímicamente y a ella le cuesta satisfacerlos sexualmente. Pero aclara que nunca tuvo un incidente.«Los petrole ros son unos caballeros», explica. Casi todos le dejan propina y le compran regalos –chocolates y ropa porque no hay ni una florería en Añelo–, espe cialmente después de cobrar la quincena. Incluso recibe invitaciones a ce nar a las que siempre responde que «no» para evitarse problemas: hace poco se enteró de que en la competencia, La Mejor Onda, pegado a la ruta que va a los pozos de Vaca Muerta y donde también hay dominicanas con las que ni se saluda, una chica se puso de novia con un cliente y los celos se resolvieron a los cuchillazos. Más de uno le pidió quedarse a dor mir. Solo una vez hizo una excepción con un petrolero al que su mujer y su hijo de dos años habían abandonado. No soportaron más la vida seca y aislada de Añelo y se volvieron a la provincia de Santa Fe. Lloraba tanto ese supervisor que Morena no estuvo tranquila hasta que se él quedó dormido a su lado con la respiración entrecortada, en posición fetal. No quiere explicarme por qué sigue en Añelo. Morena se contagió de los petroleros la escasez de palabras y la falta de argumentos para sostener una vida árida en condiciones hostiles. Solo se queja del poco tiempo que pasa con su hija de casi dos años. Al día siguiente de conocerla, la vi parada frente a la vidriera de un negocio de zapatillas sobre la calle principal, la única asfaltada de todo el pueblo. El día estaba nublado, húme do, fresco. La invité a tomar un café. Envuelta en un camperón naranja muy gastado con una gran etiqueta de Skanska –la constructora sueca envuelta en un megaescándalo de corrupción en Argentina en 2005–, me dijo que no con la cabeza, apretada por un gorro de lana multicolor, y es condió la mirada.«Tengo que ir a ver a mi niña». ■■  «Se nos están yendo los muchachos» El petróleo y la prostitución son dos negocios prósperos que van de la mano. Y aunque parezca increíble, la gran empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales( ypf ) fomentó en el sur de Argentina uno de los oficios más antiguos de la humanidad. En 1930, el ingeniero Alberto Lando ni, administrador de los yacimientos 213 C rónica Petróleo, dólares… y mujeres en el«desierto» de Vaca Muerta de ypf en Plaza Huincul, en la pro vincia patagónica de Neuquén, visitó al ingeniero militar Enrique Mosco ni, el primer presidente de la empre sa recién creada. Después de hablar de inversiones, pozos petroleros y geología, Landoni le planteó un pro blema menos técnico pero no por eso menos estratégico:«Se nos están yendo los muchachos… mucha gente buena de la empresa renuncia. La Patagonia es dura por la soledad y el aislamiento» 1 . Otro inconveniente eran las peleas entre los empleados. Había una mayoría aplastante de sol teros que, ante la escasez de mujeres disponibles, merodeaban a las seño ras casadas. «¿Qué solución propone, ingeniero?», le preguntó Mosconi. Landoni sacó la carpeta con el proyecto 1.120, que planteaba la creación de una«casa de tolerancia» para frenar el éxodo de empleados. El geólogo e ingeniero Roberto«Ca chi» Villa, que trabajó 40 años en ypf , fue uno de los clientes del prostíbulo. Recuerda que la petrolera estatal construyó una casa al costado de la ruta que divide Plaza Huincul. Tenía un patio central a cielo abierto, con bancos, y a su alrededor habitaciones con cocina, baño y dormitorio don de atendían y vivían las prostitutas. Todas habían sido reclutadas por el Departamento de Obra Social de ypf en los cabarets porteños de la avenida Corrientes y trasladadas hasta Neuquén en tren con camarote y en el máximo sigilo. A todas les hicieron contratos por tres meses. Cumplido ese plazo, las reemplazaban. ypf llegó a tener entre 10 y 20 prosti tutas al mismo tiempo en la llamada «casita». A todas les cubría el servi cio médico en el hospital que había montado en el pueblo. ypf les aseguraba a las prostitutas una clientela fiel y necesitada, pero no les pagaba sueldo: en cambio, la empresa había establecido una tarifa básica para sus empleados por la cual la mujer entregaba su cuerpo con la ropa puesta. Los empleados debían informarle a la prostituta su número de legajo antes de ser atendidos, y si querían que la prostituta se desnudara, el precio era otro. Para evitar el desorden, ypf fijó los lu nes y los miércoles para los operarios, los martes y los jueves para los técnicos y los viernes para los ingenieros. El convenio de palabra entre las mujeres y la empresa también incluía estrictos hábitos de higiene y la desinfección del miembro viril del petrolero después de mantener relaciones sexuales. Enfermedades como la sífi lis y la gonorrea eran una preocupación seria para ypf , sobre todo entre hombres de negocios cuya baja temporaria le costaba demasiado caro. 1. Roberto Raimundo Villa Ghigo: Por los caminos del petróleo , edición del autor, Buenos Aires, 2007. N ueva S ociedad 253 Alejandro Bianchi 214 Más allá de eso, las mujeres podían hacer dinero extra y a tarifa liberada con cualquier hombre que no fuera de ypf . Un inspector de la empresa asegura ba la salubridad del prostíbulo y que todos los clientes fueran mayores de edad, algo que no siempre sucedía: después de unos pocos meses, los hi jos adolescentes de los ypefianos habían aprendido de memoria el número de legajo de sus padres. Como era de esperar, el proyecto 1.120 de ypf fue un éxito y se convir tió en un beneficio más de la empresa para sus empleados.«La casita» esta ba ubicada a una cuadra de la comisaría. Para integrarla todavía más a la dinámica petrolera, la identifica ron con el número 484, como todas las viviendas que construía ypf ; se le anexó un bar y se mandó a insta lar un teléfono interno con el número 213, que comunicaba con el teléfono central de ypf en Plaza Huincul. La oficina de Recursos Humanos de la empresa mantenía al día un abultado catálogo con fotos, nombres y atribu tos de las mujeres en oferta que un directivo quemó cuando la empresa estatal fue privatizada a comienzos de los años 90 para ocultar esa parte no oficial del pasado. En 1961, cuando Neuquén ya había dejado de ser Territorio Nacional para convertirse en una provincia, llegó el primer obispo de la Iglesia católica, monseñor Jaime de Nevares. Su de fensa de las huelgas de los obreros en la construcción de la represa El Cho cón lo transformó en una figura muy querida en la Patagonia. Desde un lugar de poder tan simbólico como real, De Nevares inició una campaña para lograr el cierre de los prostíbulos en la provincia. «La casita» sufrió el embate eclesiás tico. El aumento de los casos de sífilis en la región también fue una razón de peso para cerrar en 1966 el primer prostíbulo de Neuquén ideado, cons truido y financiado por ypf . Hubo romances y hasta casamientos de último minuto entre empleados petroleros y prostitutas. Muchas de ellas, una vez cerrado el prostíbulo, se asentaron en Plaza Huincul y rear maron su vida, como Raquel Gianet ti, quien años después volvió a tra bajar para ypf en la limpieza de las oficinas. ■■  Del placer al tráfico: la trata de personas en la Patagonia «El sur del país es un enorme prostí bulo», me explicó Mercedes Assora ti, coordinadora general del Progra ma Esclavitud Cero de la Fundación El Otro. Lejos de una mirada bohe mia sobre la prostitución, la concen tración de hombres a cientos de ki lómetros de sus hogares y con altos sueldos, típica del sector petrolero, es una combinación irresistible para las redes de trata de mujeres y niñas. 215 C rónica Petróleo, dólares… y mujeres en el«desierto» de Vaca Muerta A partir de una investigación de la Unidad Fiscal de Asistencia en Se cuestros Extorsivos y Trata de Per sonas de la Procuración General de la Nación(Ufase), encabezada por el fiscal Marcelo Colombo, pudo re construirse un circuito de trata que va desde Santa Rosa, capital de La Pampa, a la ciudad de 25 de Mayo, en el extremo sudoeste de esa provincia; desde ahí se extiende a la localidad vecina de Catriel, en la provincia de Río Negro, y a las ciudades neuqui nas de Añelo, Cutral Co, Plaza Huin cul y Rincón de los Sauces. Todas son ciudades petroleras. posible caso de secuestro cuando un auto sospechoso se detiene a cargar combustible con una mujer adentro. El objetivo no es caprichoso: 90% de las mujeres capturadas para ejercer la prostitución son trasladadas en auto por las rutas argentinas. Pero de poco sirven esas acciones en un territorio prácticamente despoblado, donde la connivencia política y policial regula el negocio de la trata a lo largo de las prósperas rutas del petróleo, la soja y la megaminería. ■■  El falso oasis de Añelo En Argentina no hay estadísticas ofi ciales sobre la trata de personas. Pero según las organizaciones que trabajan en el tema, se calcula que hay 627 mujeres y niñas desaparecidas en el país. Desde 2008, la Gendarme ría Nacional y la Policía Federal li beraron a más de 200 mujeres que estaban en manos de redes de trata de personas con fines de explotación sexual. La mayoría eran argentinas, paraguayas y dominicanas. ypf es consciente de este fenómeno: en 2011 inició una campaña in terna con la foto de una niña con un ojo golpeado y la frase«No seas parte de esto». También firmó un convenio con la Fundación Marita Verón por el que brindó una capacitación a los empleados de sus estaciones de servicio en todo el país, para que sepan de tectar y denunciar si están ante un La ruta del petróleo probablemente sea la más desolada. La única empresa de micros que cubre el trayecto entre la ciudad de Neuquén y Añelo se llama Petrobus. Poco queda libra do a la fantasía en ese nombre que deja bien en claro qué se encontrará al llegar a destino: petróleo y más petróleo. El viaje para recorrer los 101 kilóme tros de distancia entre ambas ciudades empieza lento. La ruta del petróleo, que incluye las rutas provinciales 7 y 51 que llegan a Vaca Muerta, está en pésimo estado. Hay un carril de cada mano, ambos con muchos po zos, nada de banquina y una incesan te caravana de camiones que transportan equipos enormes, tanques y toneladas de arena que con su peso se están comiendo el asfalto. Hay una obra proyectada para duplicar N ueva S ociedad 253 Alejandro Bianchi 216 la cantidad de carriles y repavimentar los existentes, pero todavía no fue siquiera licitada. El chofer del Petrobus hace gala de su facilidad para pasar a los camiones con precisión: son demasiado largos para una ruta tan angosta, en la que cualquier maniobra significa morder el borde del asfalto. Dos horas des pués de haber salido de la terminal de Neuquén, el Petrobus me deja en la única estación de servicio del pueblo, propiedad de ypf , obviamente. Pregunto dónde queda el hotel Sol del Añelo, supuestamente el mejor del pueblo, donde había reservado para pasar mis dos noches en la nueva meca petrolera de Argentina.«Aga rre por la única calle asfaltada, al fondo», me indican. A esa altura ya casi no hay autos particulares pero los camiones siguen desfilando sin pausa, día y noche, por la ruta. Después de caminar una cuadra, mi boca y mis manos se resecan por el aire duro del desierto patagónico. Los perros escuálidos y con los pelos revueltos me ladran desconfiados por haberlos despertado de su siesta. Las casas alineadas, todas iguales, de ladrillo a la vista, sin terminar, mu chas de ellas sostenidas con tabiques de madera para evitar el derrumbe, dan paso de golpe al primer almacén de Añelo. Un papel manuscrito pega do a la caja advierte:«No se fía más la bebida alcohólica». A los costados de la única calle asfaltada de la ciudad en la que Argentina deposita sus esperanzas de salvación energética y económica se acumulan los restos de basura, coronados por el cuerpo de un gato muerto panza arriba, con la mira da congelada. En los jardines de las casas se apilan neumáticos descartados, motos y bicicletas desarmadas, maderas y hierros retorcidos. Llego al hotel después de dejar atrás varias cuadras de barro apenas mejorado. En el estacionamiento solo hay camionetas Toyota Hilux blancas, muy sucias por la tierra, una al lado de la otra como en un cementerio. De inmediato me enfrento a una escena casi coreográfica: los dos comedores del hotel repletos de empleados de ypf con sus overoles puestos. El horario de almuerzo a pleno: más de 100 hombres y una sola mujer, rubia, de pelo fino y llovido, que apenas llega a los 30 años y que se desenvuelve como si fuera un varón más. Murmullo permanen te, carcajadas aisladas, ruido de tene dores que chocan con los platos, una y otra vez, olor a puré de papas que en vuelve los salones con pesadez. El empleado del mostrador del hotel me registra sin sacarse el auricular del teléfono del oído. Se disculpa con su interlocutor por no tener habitaciones disponibles:«Si querés una re serva para tanta gente por 15 días seguidos me tenés que llamar con más anticipación». Corta la comunicación pero el auricular sigue ahí clavado. 217 C rónica Petróleo, dólares… y mujeres en el«desierto» de Vaca Muerta Antes de subir a la habitación pregunto dónde puedo comer. Le pregunto a otro ypefiano que revisa su laptop en el lobby si la comida en el hotel es buena.«No es gran cosa pero es la mejor del pueblo. No comas afuera». Como un viajante de comercio, me acomodo con mi valija entre los overoles. Dos mozas rellenitas atienden al centenar de clientes que devoran el menú fijo –bebida, plato principal y postre encimados en una bandeja– pagado por ypf al doble de precio que un almuerzo a la carta en un bodegón de Buenos Aires. ■■  Pueblo chico, infierno grande Darío Díaz, el intendente de Añelo, es la imagen de su pueblo. Después de esperarlo casi dos horas, sus cola boradores me hacen ingresar por la puerta trasera de la casa que oficia de Municipalidad. A las 6 de la tarde, el edificio, que abre religiosamente de 8 a 14, ya estaba cerrado. Díaz pasa de lante de mí furioso, hablando por su teléfono celular:«Añelo sigue igual. Hay que dejarse de hacer política y hacer cosas. No sé qué más hacer». La calle de la Municipalidad está cor tada: de 17:30 a 19:30 la encargada de deportes de Añelo dicta clases de patín para niños en esa calle, sobre una de las seis cuadras del pueblo que tienen asfalto. No es la primera vez que la pista improvisada queda interrumpida por una camioneta Audi, propiedad de visitas del intendente y estacionada en la puerta de la Muni cipalidad. Díaz empieza su día a las 7 de la ma ñana y lo termina a las 9 de la noche. «Casi no veo a mis hijos», admite. Tiene 37 años de edad que parecen muchos más. Está excedido de peso y fuma con constancia media docena de cigarrillos en casi dos horas. Es una de las pocas personas nacidas y criadas en Añelo. Es descendiente de uno de los soldados que formaron parte de la«Campaña del Desierto» de Julio Roca y que se asentaron en ese páramo agropecuario para dedicarse a la cría de chivos, ovejas y cerdos. Díaz trabajó en la industria petrolera desde los 18 años, primero como empleado administrativo, des pués como chofer y, antes de llegar a la Intendencia en 2011, en tareas sis mográficas en los pozos. Se queja de que todo va lento en Añe lo, ubicado a solo 600 metros del pri mer pozo de petróleo no convencional de Vaca Muerta. Por ese pueblo en el que viven unas 6.000 perso nas, pasan cada día 3.000 vehículos y unas 5.000 personas en dirección a los pozos. En 2013 se produjeron 328 accidentes, casi uno por día. La Mu nicipalidad cuenta con apenas seis inspectores de tránsito –casi todas mujeres– por las mañanas y solo dos por las tardes. «Hace un año esto explotó. Estamos colapsados», admite el intendente. El N ueva S ociedad 253 Alejandro Bianchi 218 gobierno de Neuquén prometió la construcción de un helipuerto y de un aeropuerto en Añelo. Mientras tanto, el pueblo ni siquiera tiene una comisaría: la policía atiende en un tráiler prestado por la empresa Skanska mientras es pera que empiecen las obras del nuevo destacamento. El procedimiento con los detenidos es simple. Los ofi ciales llaman al pueblo vecino de San Patricio del Chañar; si hay lugar en la comisaría, los trasladan allí; si no, los dejan esposados en el tráiler unas horas y los sueltan. Pero el principal problema de Añelo es la vivienda. Es insuficiente, las ca sas que hay son muy precarias y a causa del boom petrolero los precios de alquiler y venta se dispararon. En Añelo no hay edificios de depar tamentos y alquilar una casa sencilla de dos o tres ambientes cuesta al menos 1.500 dólares. Varios pueble rinos abandonaron el lugar después de vender sus casas a empresas petroleras muy por encima de su valor. Otros dan en alquiler su vivienda a precio petrolero y alquilan a su vez por menos de la mitad en ciudades más alejadas. La falta de vivienda la sufren menos los petroleros que, en última instancia, pueden pagar con las abultadas billeteras de sus empresas los precios inmobiliarios alentados por el shale . Las nuevas víctimas son las familias que a diario llegan a Añelo ilusionadas después de leer en los diarios que se invertirán miles de millones de dólares para levantar una gran ciudad al lado de Vaca Muerta. No hay rastros de esas promesas en Añelo: la urbanización va de la calle 1 a la 30 y muchas familias viven en carpas a la espera de poder construir sus viviendas en los«lotes sociales» otor gados a bajo precio por la Intenden cia. Más allá solo están los pozos de Vaca Muerta. A esto se suma que está en discusión la propiedad de los terrenos. La Mu nicipalidad debe establecer de quién es la tierra codiciada. Hace años, los crianceros(criadores de animales) se instalaron en los campos de la zona que ahora anhela el gobierno y codician las empresas petroleras. El pri mero para hacer más viviendas; las segundas, para extraer petróleo y gas del subsuelo o hacer cañerías para transportarlos. El Departamento de Tierras de la provincia tiene la tarea nada sencilla de normalizar la titularidad de los campos en un ambiente de alambres corridos y peleas entre vecinos. Algunos crianceros iniciaron el trámite de titularidad hace varias décadas pero todavía no tienen los papeles; otros no tienen nada que mostrar y se limitan a ocupar un terreno fis cal o privado. Si la«toma» –como en Neuquén llaman a los asentamientos– se realiza sobre tierras fiscales, la Intendencia de Añelo tiene el poder de desalojo. Díaz recurrió a la fuerza 219 C rónica Petróleo, dólares… y mujeres en el«desierto» de Vaca Muerta pública el año pasado para desalojar a la familia mapuche Campo Maripe, que tomó 12 hectáreas de un futuro parque industrial en el que se instalarán 70 empresas. El intendente no lo dudó pese a que uno de los Campo Maripe más combativos fue su com pañero de escuela. Los ocupantes, que aseguran haber llegado a esas tierras fiscales en 1926, alegaron un derecho de posesión ancestral y mostraron sus«permisos de pastaje» enviados desde Buenos Aires en 1940. Los ma puches resistieron. Treparon a las torres de ypf y comenzaron a alambrar parte de un yacimiento por considerarlo su tierra hasta que fueron desalojados a los tiros. En medio del conflicto por la titula ridad de las tierras están las más de 30 empresas petroleras que operan en la provincia. Las firmas iniciaron las tareas de exploración y produc ción en tierras fiscales con un per miso de concesión de explotación del subsuelo emitido por la Gobernación de Neuquén. Muchas de esas tierras están ocupadas desde hace varias décadas por los mapuches, los únicos moradores ancestrales que resisten en un desierto en el que nadie quiere vivir. Los crianceros con títulos de propiedad legítimos, en cambio, se hicieron millonarios gracias al cobro de lo que se llama«servidumbre de paso», una tarifa que pagan las pe troleras por atravesar los terrenos ajenos. La prosperidad de los ex-cria dores de animales se refleja en las ca mionetas último modelo que se ven en los campos de los alrededores de Vaca Muerta. El trato con los pueblos originarios es un asunto sensible. La reforma constitucional de 1994(artículo 75, inciso 17) reconoció la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas. En 2001 entró en vigencia el conve nio 169 de la Organización Interna cional del Trabajo( oit ) que les otorga derechos de consulta sobre proyectos en sus territorios, y en 2007 Argen tina firmó la Declaración de las Na ciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Sin embargo, en épocas en que las cuentas fisca les apremian y las regalías petroleras crecen, las empresas hacen valer su propia ley. ■■  Sin agua ni bisturí La salud es la gran cuenta pendiente. Parece increíble que un pueblo con 99 años de historia no tenga un hospital, pero resulta aún más difícil de creer que nada haya cambiado desde el descubrimiento de Vaca Muerta en 2011 y la llegada de miles de personas al pueblo. La broma triste que se suele escuchar en el pueblo es que en Añelo no hay añelenses: nadie nace en Añelo porque no hay sala de partos. Las embarazadas deben viajar a la ciudad de Neuquén para dar a luz. Hay una sola farmacia para todo el pueblo y no abre de noche. El único centro de salud de Añelo tiene dos N ueva S ociedad 253 Alejandro Bianchi 220 ambulancias y hace poco comenzó a atender allí, una vez por semana, un ginecólogo contratado por la constructora Víctor Contreras. Los petroleros, en cambio, tienen su propia clínica privada con 10 médicos espe cialistas. «Somos pocos y día por medio tengo guardia las 24 horas. No doy más», me explica el director del centro de salud, Rubén Bautista, un jujeño que llegó a Añelo con sus hijos para olvidar la muerte de su esposa. Sus hi jos volvieron a Jujuy porque no les gustó la vida del pueblo. Bautista viaja a verlos dos veces por año. Con suerte, en los próximos años se su marán un odontólogo y otro médico clínico al plantel fijo. El cuarto mé dico no está del todo convencido de mudarse a Añelo. No tiene vivienda asignada y solo le ofrecieron acomodarse en un tráiler prestado por ypf y Total, además de la promesa mu nicipal de construirle una casa en el mediano plazo. La salud sexual, en cambio, sigue siendo la vedette de Añelo. Bautista me cuenta que las casi 40 prostitu tas del pueblo reciben una libreta sanitaria actualizada cada seis meses. Personal de un laboratorio de Cutral Co viaja especialmente a Añelo para hacerles análisis de sangre y orina. Hubo solo dos casos de vih en trabajadores petroleros que fueron tratados y que, según Bautista, ya deja ron el pueblo. Una de las ocho enfermeras del cen tro de salud celebra mi visita. Se nota que quiere hablar.«Las inversiones de Vaca Muerta por acá no pasan, nosotros no las vemos». Y me ofrece como ejemplo que no puede mandar a su hija de tres años al jardín de infantes: solo hay una sala de cuatro años y otra de preescolar, con cupos limitados, en un aula prestada de la escuela primaria. Después de una pueblada en diciem bre de 2013 en reclamo de más mé dicos y de un hospital para Añelo, la provincia de Neuquén adjudicó la obra que estará lista recién en cuatro años. Hasta que se inaugure el nue vo hospital, la Fundación ypf se hará cargo de los costos de la ampliación del centro de salud, cuya obra toda vía no empezó. La falta de un hospital no es el único riesgo para la salud en Añelo. Al segundo día de estar en el pueblo se me ocurrió preguntar en la conserjería del hotel si se podía tomar el agua de la canilla.«Ni se te ocurra, está conta minada», me contestaron. En 2006, la Asociación de Superficia rios de Petróleo de la Patagonia(As supa) inició una demanda contra 18 empresas –entre ellas ypf , Chevron, Panamerican Energy, Total y Meda nito– por la contaminación con cro mo, mercurio y plomo del agua de los ríos Negro y Colorado. La causa llegó a la Corte Suprema. Está en juego una indemnización de 5.000 millones de 221 C rónica Petróleo, dólares… y mujeres en el«desierto» de Vaca Muerta pesos(unos 500 millones de dólares) en favor de 200 pobladores mapuches de Añelo. Una de las demandantes, Cristina Cherqui, de 55 años, falleció el 16 de abril de 2013 después de que le detectaran plomo y otros metales pesados en la sangre 2 . Añelo está a solo siete kilómetros del yacimiento de gas de Loma La Lata, uno de los más importantes del país. En enero de 2007 se organizó una pueblada para denunciar la situación de Nora Apablaza, postrada por ha ber consumido agua contaminada. Su esposo, Leopoldo Araneda, denunció que el agua de la canilla de su casa tenía un inconfundible«olor a que rosén». La contaminación del agua también se manifestó en mutaciones de animales(chivos con dos cabezas dignos de una película de ciencia fic ción clase b ) y en dolores crónicos en los huesos y pérdida de la visión de los pobladores. En el pueblo recuerdan que«hasta llegaron las cámaras de los canales de televisión de Buenos Aires, pero todo quedó en la nada». Las comunidades mapuches de Kaxi payiñ y Paynemil demandaron a Rep sol, la petrolera española dueña de la mayoría accionaria de ypf hasta 2012, cuando el gobierno argentino decidió su renacionalización por 440 millo nes de dólares. Todas las denuncias, de forma directa o indirecta, están pendientes de lo que resuelva la Corte Suprema respecto de la presenta ción hecha por Assupa, que podría sentar jurisprudencia en la materia. En otra causa penal por la contami nación en la zona de Añelo están imputados nada menos que el presidente de Repsol, Antonio Brufau, y el ex ceo de ypf , Sebastián Eskenazi. El agua corriente no es el único pe ligro: apenas 35% del pueblo tiene cloacas. Y además del mal estado del agua, la que hay no alcanza. El inten dente recuerda que el verano pasado, a causa de la demanda hotelera –en Añelo hay tres hoteles, un apart hotel en construcción y otros tres proyectados– la presión del agua no alcanzó y el Municipio tuvo que llevar agua en camiones a los hogares. A esto se suma que las petroleras necesitan agua para hacer la fractura hidráulica( fracking ) de la roca madre y extraer el shale . Como no pueden usar el agua de las napas, el Mu nicipio de Añelo les permite tomar el agua de los ríos, que es trasladada al pozo en algunos de los tantos camiones cisterna que circulan de forma incesante por la ruta. El titular de Recursos Hídricos de la provincia, Ricardo Carvalho, confir mó que las empresas pagan en Neuquén apenas un peso(unos diez centavos de dólar) cada 1.000 litros de agua. En Chubut pagan 15 pesos(un 2. Carlos Rodríguez:«Huellas de la contamina ción petrolera» en Página/12 , 28/5/2012, disponi ble en. N ueva S ociedad 253 Alejandro Bianchi 222 dólar y medio) cada 1.000 litros. En Estados Unidos, el valor promedio es de 2,7 dólares. ■■  ¿Y dónde está la plata? Para transformarse en una ciudad capaz de soportar el boom petrolero, Añelo necesita unos 3.000 millones de dólares en inversión, según esti maciones oficiales. La pregunta es quién aportará ese dinero en un momento en que las cuentas fiscales na cionales y provinciales son deficita rias y la macroeconomía entra y sale de la recesión. Añelo tiene un plan estratégico llamado«Master Plan 2030», pero el inten dente no tiene plata para las obras más básicas. Para pagar los sueldos de los 143 empleados municipales cada mes, necesita un giro de la gobernación provincial porque no le alcanza con la recaudación de impuestos. Cuando comenzó a sentir que la infraestructura crujía, Díaz recurrió a las empre sas. Les pidió obras y dinero para asfaltar calles y para ampliar el centro de salud. Consiguió promesas de ypf y reacciones negativas de los poderes provincial y nacional. La plata sigue sin aparecer. Las obras también. Pese a todo, las expectativas por el auge del shale crecen hasta convertirse en una bomba de tiempo. Según el censo de 2010, Añelo triplicó su po blación en los últimos diez años y se calcula que la multiplicará por diez en la próxima década, hasta llegar a los 30.000 habitantes. Pero por aho ra no hay agua potable, ni cloacas, ni hospitales, ni viviendas, ni recién nacidos. Solo prostitutas y petróleo. Mayo de 2014 Re­vis­ta de Cien­cias So­cia­les Quito N o 49 DOSSIER: Economía política y políticas democráticas de comunicación en América Latina . Presentación del dossier , Isabel Ramos y Francisco Sierra Caballero . El lado oscuro de la televisión, Santiago Druetta . Hacia los orígenes de la concentración mediática en Argentina, Bernadette Califano .«Nuevas» políticas de radiodifusión para los medios no comerciales en México, Luz de Azucena Rueda de León Contreras y Laura Mota Díaz . La sociedad civil y la democratización de las comunicaciones en Latinoamérica, María Soledad Segura . VISUAL: Hacia una historia homoerótica, Carlos Motta . TEMAS: Buen vivir o sumak kawsay. En busca de nuevos referenciales para la acción pública en Ecuador, Margarita Manosalvas. Regalos, vigilancia y comunidades imaginadas fallidas: ayuda cristiana global y desigualdad en el patrocinio de niños en los Andes ecuatorianos, María Moreno Parra . La comunidad y sus desafíos políticos en una democracia radical, José Antonio Figueroa . RESEÑAS. Íconos es una publicación cuatrimestral de Flacso-Ecuador, La Pradera E7-174 y Av. Almagro, Quito, Ecuador. Tel.:(593 2) 3238888. Correo electrónico:. Pá gina web:. Pedidos y suscripciones:. Summaries n Resúmenes en inglés Álvaro Cálix: Central America: Setting of Multiple Risks: Electoral Cycles and National Challenges [4050] Between November 2013 and May 2014 there were elections in Honduras, El Salvador, Costa Rica and Panama. The cycle will continue in Guatemala (2015) and Nicaragua(2016). Central America continues to celebrate elections; however, political management shows itself incapable of stopping corruption, widening disparity, and infiltration of illicit groups. The electoral results account for a greater political fragmentation and for slight gains of the Left, in the middle of a panorama of risks to democracy. Key Words: Elections, Fragmentation, Left, Violence, Central America. José Fernández Vega: From Bergoglio to Francis: Legitimacy and Charisma in the Crisis in the Church [4051] The crisis of legitimacy that is seen to traverse the Catholic Church seemed to be overturned with the election of Francis and his unexpected popularity, a phenomenon that deserves further explanations from political theory. The resignation of his predecessor signaled the climax of that crisis, which can be addressed from very different perspectives, theological or sociological. While Francis marks a geopolitical turn of the Church towards Latin America and a transformation in the shape of the Vatican monarchy, the changes that the new pope has introduced, qualified as«populist», face resistance from conservative sectors. Key Words: Charisma, Crisis of Legitimacy, Populism, Power, Benedict xvi , Jorge Bergoglio, Francis, Niccolo Machiavelli, Catholic Church. Jürgen Wiemann: Sharing Global Responsibility: The Role of the Middle Classes in Achieving a Fairer and More Sustainable Global Economy [4052] In recent decades we have seen profound global transformations, marked by the ascent of the middle classes in the new industrialized countries. The overcoming of ecological limits to growth through technology and exploration is today called into question. Will the result be, N ueva S ociedad 253 Summaries 224 therefore, a zero-sum game between the old and new middle classes? The great challenge in coming years will be to remind the middle strata that they are all buzzing through space in the same small spaceship called Earth and that they will contribute to a definitive shipwreck if they do not manage to adjust their lifestyles and their affection for consuming beyond the limits of the global ecosystem. Key Words: Consumerism, Ecological Limits, Globalization, Middle Classes, Sustainability. Georgi Derluguian/ Immanuel Wallerstein: From Ivan the Terrible to Vladimir Putin: Russia in a World-System Perspective [4053] Why is Russia so big and ambitious and yet so insecure about its global status? Why did figures like Ivan the Terrible, Peter the Great, Lenin, Stalin or Putin arise? Why has the process of democratization gone through so many hesitations? The Russian case can be analyzed as a good example of a semi-peripheral State in the capitalist world-economy. This is the wager of this article, which reads Russian history in the long-term, with the conviction that Russia changes with the world, but that the world also changes with Russia. Key Words: Center-Periphery, Communism, Modernity, World-System, Ivan the Terrible, Lenin, Vladimir Putin, Russia. Boris Kagarlitski: The Putin Model: From Political Normalization to the Crisis in Ukraine [4054] Vladimir Putin –in power for the past 15 years– has maintained the ideology and the motto of stability. Oil revenue has allowed for policies to stimulate consumerism, which has led to a new kind of middle class. The Putin model is based on a«managed democracy», which has revived the role of the State versus the intra-oligarchic fights of the Yeltsin era, and has achieved a certain stability. The central thesis of this article is that a similar crisis to that which was brewing in Russia erupted first in Ukraine and modified the political scenario, provoking a confrontation with the West and bringing to the foreground slogans of«national dignity». Key Words: Crisis, Oligarchs, Stability, Vladimir Putin, Viktor Yanukovich, Russia, Ukraine. Bruno Groppo: The Unresolved Problems of Russian Memory [4055] Russian society has a difficult relationship with its past. If in the Yeltsin era the construction of a myth of a society embarked on progress and deflected by the Bolshevik experience was sought, considered a sort of parenthesis, with Vladimir Putin the repositioning of a nationalist vision is sought, prone to the reconstruction of the global influence of a«Great Russia». Neither trials nor officially sanctioned monuments remember the victims of the Great Purge of the 1930s. On the contrary, the new official reading of history –embodied in new schoolbooks– has restored the role of Joseph Stalin as the leader of a process of modernization and growth in power of Russia. Key Words: History, Memory, Vladimir Putin, Joseph Stalin, Russia, Soviet Union. Anna Óchkina: The Social State in Russia: Lessons from the Past, Challenges of the Present, and Guidelines for the Future [4056] The Soviet social State was born as a synthesis of two models for overcoming 225 N ueva S ociedad 253 Resúmenes en inglés the social crisis: that of politicalrepressive and that of socio-economic stimulus, and –with their virtues and defects– managed to develop the powerful socio-cultural and intellectual potential of the country. After the fall of the Soviet Union, the social State –that which was not totally destroyed by the«shock policies»– was a safety net which prevented many from succumbing to the sharp turns of the market reforms. Today, in the middle of the oil boom and State policies which have deepened inequalities between the capitals and the provinces, a re-strengthening of the social State on new foundations is necessary. Key Words: Neoliberalism, Regional Imbalances, Social State, Russia, Soviet Union. Ruslan Dzarasov: How Russia Returned to Capitalism: The Development and Underdevelopment in Post-Soviet Societies [4057] Contemporary capitalism in the countries of the Commonwealth of Independent States( cis ) has two sources: the decomposition of Soviet bureaucracy and the influence of global capitalism. Despite the original advertising in favor of the reforms, they did not managed to drive the prosperity and growth in well-being of the population. Almost a quarter of a century after the fall of the Soviet Union, it is clear that in territories of post-Soviet space a peripheral capitalism has strengthened, with an economy sustained in wide levels of corporate crime, informal control of assets, primarization and capital flight. Key Words: Capitalism, Criminality, Lumpenbourgeoisie, Post-Soviet Society, Commonwealth of Independent States( cis ), Russia. Aleksandr Shubin: Occupy Moscow: The 2011-2013 Protests and the Critical Left [4058] Russia also had its«indignants», who mobilized against fraud and corruption after the elections at the end of 2011. Diverse politico-ideological currents participated –liberals, leftists, and nationalists–, although the Communist Party of the Russian Federation, which today forms part of the tolerated opposition, was absent. Written by an academic who participated in this movement, the article portrays the advances, the tensions, and the limitations of these demonstrations that the government disqualified as «protests of the well-to-do» and which, despite their size, failed to attract the wider layers of workers. Key Words: E-Democracy, Protests, Vladimir Putin, Bolotnaya Square, Moscow, Russia. Marina Aizen: With Cold in the Soul: Russian Politics in the Arctic [4059] While climate change transforms the Arctic(and the entire planet), the polar nations are getting excited about the riches that are hidden beneath the melt water. Russia is the country that seems the most prepared to take advantage of these circumstances: it owns an unmatched fleet(ice breakers as well as nuclear submarines) and has a long historical tradition that binds it to this region of the world. But Moscow needs international cooperation to be the dominant power, as Western technology is needed for the oil exploration. And if the maritime routes of the North are to be global, peace is needed. However, beyond climate issues, the situation in Ukraine could«refreeze» the relations in the Arctic. Key Words: Climate Change, Oil, Artur Chilingarov, Vladimir Putin, Arctic, Russia. N ueva S ociedad 253 Summaries 226 Vladimir M. Davydov: Moscow’s Foreign Policy: Global Strategies in Turbulent Times [4060] What are the doctrinal matrices and the practice of Russian foreign policy, in the middle of the deep turbulences which affect the international climate in recent years? Since the implosion of the Soviet Union and the decline of its global influence, a strategy to reposition Russia in global geopolitics has been consolidated. Today this path has entered a turbulent zone with the crisis in Ukraine and the new confrontation between Washington and Moscow, which has led Vladimir Putin to look for new allies, from China to Latin America. Key Words: International Relations, Foreign Policy, Ukraine Crisis, Vladimir Putin, Russia. Shi Ming: Russia and China: Ally-Rivals?: Geopolitics of the Agreements for Gas [4061] On 21 st May 2014, Russia and China signed a treaty which anticipated the continuous supply of large quantities of Russian natural gas to China for a period of 30 years. The contract is worth 400 billion dollars and strengthens Moscow in its conflict with the West, but the alliance between both powers is plagued with obstacles, as much historical as linked to current Asian and global geopolitics, which generate incentives for rapprochement but also numerous mutual susceptibilities. Key Words: Economic Power, Gas, Geopolitics, Military Power, China, Russia. Antonio Sánchez Andrés: From Crisis to Resurgence?: Russian Military Industry in the 21 st Century [4062] In the year 2000, Vladimir Putin became president of Russia and pushed forward the defense industry. However, it was not until the end of the decade that the industry could take a leading role, after the simplicity of the productive network of the country and its military weakness were confirmed. In 2010 a new arms program was approved, and although with certain deficiencies –and with the corruption as one of the threats– the industry is being restructured and the defensive capacity of the country is being recomposed. This article analyzes the changes in the Russian defense industry, paying special attention to the last five years. Key Words: Arms Exports, Military Industry, Vladimir Putin, Russia, Soviet Union. Martín Baña: Peak and Decline of the Russian Intelligentsia: Between Intellectual Work and Moral Duty [4063] Since its emergence in the 19 th century, Russian intelligentsia has been characterized as being a group that dealt with intellectual work, although committed with a moral duty: being the social conscience of Russia. While the 1917 revolution arose as the materialization of many of their desires, soon the Soviet regime shattered their illusions and hopes and dismantled their existence from Stalinism until its fall. Today, when capitalism consolidates in Russia, the revitalization of the intelligentsia is vital and will only be viable to the extent that it can connect with the interests of the oppressed classes. Key Words: Intellectual Work, Intelligentsia, Vladimir Putin, Russia, Soviet Union. Alejandro Bianchi: El Dorado at a Depth of 3,000 meters: Oil, Dollars... and Women in the Vaca Muerta«Desert» [4064] All eyes are looking to Vaca Muerta: the «non-conventional» gas and oil that the 227 N ueva S ociedad 253 Resúmenes en inglés underground rocks contain are seen as a possibility of national salvation. From the start of the 20 th century, Patagonia has been a center of oil production. Yacimientos Petrolíferos Fiscales ( ypf ) itself organized early on its own«house of tolerance» to«supply» its employees with women and avoid their exodus. Later, large-scale trafficking replaced this state management of prostitution. Today the little village of Añelo –close to Vaca Muerta– live the paradoxes of extractive abundance: companies that function like local powers, a speculative boom which expands the boundaries of inequality and the promise of a bright future. Key Words: Oil, Non-Conventional Oil, Añelo, Patagonia, Vaca Muerta, Argentina. CUADERNOS AMERICANOS NUEVA ÉPOCA Abril-Junio de 2014 México, df N o 148 LITERATURA POLICIAL EN AMÉRICA LATINA: Gerardo Pignatiello , Facundo y los orígenes del policial campero argentino. Persephone Braham , Problemas de género: narra­tiva policial y ciencia ficción en Puerto Rico, 1872-2014. Román Setton , Gamboa, primer detective literario platense. Paula García Talaván , La novela neopolicial latinoamericana: una revuelta ético-estética del género. Mónica Quijano , Convergencias genéricas: anti­cipación y enigma en La ciudad ausente de Ricardo Piglia. Homero Quezada , Persona y representación: Vir­gilio Piñera en Máscaras de Leonardo Padura. Héctor Fernando Vizcarra , Investigadores y detect­ives literarios: analogías y resonancias. DESDE EL MIRADOR DE CUADERNOS AMERICANOS : Martín Cortés, Contactos y diferencias: la«crisis del marxismo» en América Latina y en Europa. Alonso Rodríguez Chaves , Parlamento Centroamericano: historia sin fin. Tania Carranza, América Latina y Brasil: entre la complejidad, el conflicto y las nuevas formas políticas. DOCUMENTOS: Gabriel García Márquez , La soledad de América Latina. IN MEMORIAM : Gabriel García Márquez(1928-2014). Salvador Méndez Reyes(1961-2014). Cuadernos Americanos, revista dedicada a la discusión de temas de y sobre América Latina. Redacción y administración: 1º piso, Torre II de Humanidades, Ciudad Universitaria, 04510, México, df . Tel.:(52 55) 5622.1902. Fax:(52 55) 616.2515. Correo electrónico:. Mayo-Agosto de 2014 E studios I nternacionales Santiago de Chile N o 178 ARTÍCULOS: Juan Francisco Lobo , El terrorismo entre la guerra y la paz: aproximaciones desde la antropología filosófica y el derecho internacional. Andrés Villar , El desconocido rol de Estados Unidos en la crisis del Canal de Beagle. Sofía Boza y Felipe Fernández , Chile frente a la regulación de las medidas no arancelarias de la omc . Arturo Santa Cruz , La evolución de la agenda de seguridad México- Estados Unidos. Alexander Cruz Martínez, La labor hermenéutica de la Corte Internacional de Justicia en el fallo del diferendo territorial marítimo entre Nicaragua y Colombia. DOCUMENTOS: Práctica de«un país con dos sistemas» en la región administrativa especial de Hong Kong(Oficina de Información del Consejo de Estado de la República Popular China). OPINIÓN: Donato Fernández Navarrete , Elecciones europeas: más Unión y menos nación. RESEÑAS. Estudios Internacionales es una publicación del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile. Condell 249, Casilla 14187 Suc. 21, Santiago 9, Chile. Tel.:(56-2) 24961200. Correo electrónico:. Página web:. El Cotidiano re ­ vis ­ ta de la rea ­ li ­ dad me ­ xi ­ ca ­ na Julio-Agosto de 2014 México, df N o 186 VIOLENCIA Y GÉNERO VIOLENCIA, CULTURA Y GÉNERO. Niños y jóvenes sicarios: una batalla cruzada por la pobreza, José Luis Cisneros . Pagando culpas: vulnerabilidad de las mujeres reclusas de Tabasco, Leticia Romero Rodríguez, Jesús Nicolás Gracida Galán y Carlos Benito Lara Romero . Violencia escolar en México: construcciones sociales e individuales generadoras de violencia en la escuela secundaria, Mariana Cristina Jacinto Jiménez y Diego Armando Aguirre Trejo . La violencia de género en la uam : ¿un problema institucional o social?, Rosalía Carrillo Meráz . El cambio cultural a la luz de tres generaciones de una familia típica mexicana, Wendy Yareli Ruiz Méndez . Música, imagen y sexualidad: el reggaeton y las asimetrías de género, Dulce Asela Martínez Noriega . DE LA POLÍTICA NACIONAL. Las dimensiones locales de la transparencia veracruzana: obstáculos y oportunidades en una democratización estancada, Efraín Quiñonez León . De la cultura de la simulación a la cultura, Rafael Montesinos Carrera . La federación rusa y la crisis de Ucrania, Agustín Cue Mancera . Defender los derechos, defender la protesta, Raymundo Espinoza Hernández . El Cotidiano es una publicación de la Universidad Autónoma Metropolitana. Av. San Pablo 180, Edif. K-011, Col. Reynosa Tamaulipas, C.P. 02200, México, df . Tel. 53 18 93 36. Apartado Postal 32-031, México, 06031, df . Correo electrónico:. Primer semestre de 2014 Buenos Aires N o 45 ARTÍCULOS: La Asignación Universal por Hijo desde la perspectiva de los hogares perceptores. Novedades y continuidades, Patricia Davolos . Continuidad y relevancia de la migración estacional de trabajadores en la fruticultura de Río Negro y Neuquén, Mónica Bendini, Norma Steimbreger y Martha Radonich . Usos y apropiaciones de la regulación laboral por parte de las trabajadoras domésticas en Argentina. El impacto de las transformaciones recientes y los desafíos pendientes, Francisca Pereyra y Ania Tizziani . La configuración del campo sindical azucarero. Procesos de integración y diferenciación gremial. Tucumán, 1944-1949, Florencia Gutiérrez . DOCUMENTO HISTÓRICO: Dos instrumentos jurídicos para la regulación de la relación capital-trabajo: los proyectos de Ley Nacional del Trabajo(1904) y de Ley de Asociaciones de Trabajadores(1912), Fabián Fernández . Estudios del Trabajo es una publicación de la Asociación Argentina de Especialistas en Estudios del Trabajo(ASET). Aráoz 2838, C1425DGT Buenos Aires, Argentina. Tel.(54 11) 4804 4949 Fax:(54 11) 4804 5856 Correo electronico: a-s-e-t@fibertel.com.ar. Septiembre de 2014 Li­ma N o 235 ARTÍCULOS: El Informe final de la cvr y sus críticos, Alessandro Caviglia . Periferias económicas y sociales. Una lectura de la Evangelii gaudium , Javier M. Iguíñiz Echeverría. El contenido social de la Evangelii gaudium , José Ignacio Calleja . Preocupaciones ciudadanas de un creyente, Felipe Zegarra . El nazareno y el celestial. Algunas observaciones cristológicas fundamentales, Eduardo Arens . Ética y profecía. Interpretar la historia desde su reverso, Gonzalo Gamio Gehri . Hacia una tributación compasiva, Ana Gamarra Rondinel .«Hay que seguir andando nomás…». La causa de Mons. Enrique Angelelli, Ana Gispert-Sauch Colls . Sínodo extraordinario sobre la familia. Servidores del bien común. Una reflexión pastoral ante el próximo proceso electoral, Mensaje de los Obispos del Perú . El reto de las elecciones municipales 2014, Mons. Norberto Strotmann . La crisis de los niños migrantes. Declaración conjunta de los obispos de Estados Unidos, México, El Salvador, Guatemala y Honduras. Misa de homenaje a Mons. Angelelli. Proclama del xix Encuentro Nacional de las Comunidades Eclesiales de Base en México. Entre las calandrias. Una nueva edición de la Biblioteca Nacional. Edita y distribuye Centro de Estudios y Publicaciones, Camilo Carrillo 479, Jesús María – Apdo. 11-0107 – Lima 11, Perú. Tel.:(511) 4336453 – Fax:(511) 4331078. Correo electrónico: . Página web:. R evista Socialista Cuarta época- Fundada en 1930 Verano 2013/2014 Buenos Aires N o 9 ARTÍCULOS: Carlos Tomada, Ministro de Trabajo. Entrevista de Guillermo Torremare . Carlos Abalo , La inflación es un problema, pero no el problema. Alejandro Rofman , Socialdemocracia o socialdesgracia. Miguel Ángel García , 99 %. Oscar R. González , La democracia, espacio de disputa entre el viejo orden y los nuevos tiempos. Nora Díaz , El retorno de YPF estatal a su rol fundacional en la Patagonia. María Teresa Piñero , Política económica de la dictadura. Daniel Vilá , Pueblo Rebelde: Una hoja en la tormenta. TEXTOS RESCATADOS: Vivian Trías , Aportes para un socialismo nacional. Revista Socialista es una publicación de la Sociedad Anónima Editora La Vanguardia, que cuenta con el auspicio de la Fundación Casa del Pueblo. Correo electrónico:. Mayo-Agosto de 2014 México, df N o 101 DIPLOMACIA CONSULAR: VOCACIÓN DE SERVICIO E INSTRUMENTO ESTRATÉGICO DE POLÍTICA EXTERIOR Diego Alejandro de la Vega y Andrea Daniela Martínez Coordinadores ARTÍCULOS: Maaike Okano-Heijmans , Cambios en la asistencia consular y la aparición de la diplomacia consular. Jorge A. Schiavon y Nuty Cárdenas , La protección consular de la diáspora mexicana. Reyna Torres , Morfología, tradición y futuro de la práctica consular mexicana. Alfonso Navarro , La perspectiva transversal y multilateral de la protección consular. Euclides del Moral, Sandra Mendoza y Joaquín Pastrana , Diplomacia consular«todo terreno»: prevención y respuesta ante crisis en el exterior. Diego Ruiz , Protección consular de México fuera de Estados Unidos: el caso de Perú. María Cristina Oropeza , Niñez y adolescencia sin fronteras: los dilemas de la protección consular a la infancia. Alexandra Délano y Carlos Yescas , La diplomacia consular mexicana frente a la migración indígena: una agenda pendiente. Diego Alejandro de la Vega , Diplomacia consular para el desarrollo humano: una visión desde la agenda democrática. Fernando de la Mora y Patricia Pinzón , De retos a oportunidades: diplomacia consular de México en Estados Unidos. DOCUMENTOS: El fortalecimiento de la diplomacia consular de Gran Bretaña. DOSSIER: Dreamers. ÁNGEL ZÁRRAGA EN LA EMBAJADA DE MÉXICO EN PARÍS: Alberto J. Pani: patrimonio y diplomacia consular. Revista Mexicana de Política Exterior es una publicación cuatrimestral del Instituto Matías Romero, Secretaría de Relaciones Exteriores. República de El Salvador Núms. 43 y 47, Col. Centro, Del. Cuauhtémoc. México df , CP 06080. Tel.:(55) 36 86 50 00 Exts. 8268 y 8247,(55) 36 86 51 63 y(55) 36 86 51 48. Correo electrónico:. Página web: . CrónicaS LATINOAMERICANAS Relatos sobre comida, consumo y basura en el blog de Nueva Sociedad. San Pablo Caracas México df Bogotá Buenos Aires La Paz México df La Paz Lima México df San Pablo Río de Janeiro La Paz La Paz Caracas Buenos Aires Río de Janeiro San Pablo Buenos Aires México df Facebook facebook.com/nuevasociedad Twitter@revistanuso Dón­de con­se­guir nues­tras pu­bli­ca­cio­nes www.nuso.org Ale­ma­nia: F. Delbanco, Tel.:(49 4131) 2428-8, e-mail:. Ar­gen­ti­na: Dis­tri­bui­do­r: Jor­ge Wald­hu­ter, Pavón 2636, Buenos Aires, Tel./Fax: 6091.4786, e-mail: . Li­bre­rías, Buen­ os Ai­res: Librería Hernández, Av. Corrientes 1436, Tel.: 4372.7845. Bo­li­via: en La Paz: Yachaywasi, Tel.: 2441.042, e-mail: , Fax: 244.2437. Plural Editores, Tel./Fax: 2411.018, e-mail:. Colombia: Librería Fondo de Cultura Económica, Calle 11 No. 5-60, Barrio La Candelaria, Bogotá, Colombia. Tel.:(571) 2832200, e-mail:. Costa Rica: Librería Nueva Década, Tel.:(506) 2225.8540, e-mail:. Ecuador: LibriMundi, Tel.:(5932) 252.1606, 223.4791, e-mail:. Es­pa­ña: Marcial Pons-Librero, Tel.:(34 914) 304.3303, e-mail: ; Mundi-Prensa Libros,(34 914) 363.702. Gua­te­ma­la: F&G Libros de Guatemala, 31 avenida"C" 5-54, zona 7, Colonia Centro América, 01007 Guatemala, Tel.:(502) 2433 2361 (502) 5406 0909, e-mail:. Ja­pón: Ita­lia Sho­bo, Fax: 3234.6469; Spain Sho­bo Co., Ltd., Tel.: 84.1280, Fax: 84.1283, e-mail: . Nicaragua: Instituto para el Desarrollo y la Democracia(Ipade), Km 9 1/2 carretera a Masaya, Tel.: 276.1774 (Ext. 8), Apartado Postal 2438, e-mail:. Pe­rú: El Virrey, Bolognesi 510, Miraflores, Lima, Tel.: 444.4141, e-mail:. Puer­to Ri­co: en Río Piedras: Compañía Caribeña de Libros, Tel.:(1-787) 297.8670, e-mail:. Ven­tas y con­sul­tas por In­ter­net: Distribución internacional a librerías: Para suscribirse a Nueva Sociedad S U S ­CRIP­CI Ó N ANUAL In­cluye fle­te aé­reo Amé­ri­ca Lat­i­na 6 nú­me­ros US$ 70 Res­to del mun­do US$ 107 Argentina$ 330 B IE­NAL 12 nú­me­ros US$ 121 US$ 196 $ 660 > Formas de pago 1. Pa­go on­li­ne: In­gre­se en, don­de en­con­tra­rá un for­mu­la­rio pa­ra re­gis­trar su pe­di­do y efec­tuar el pa­go. 2. Pa­go con tarj­e­ta de créd­ i­to vía post­al: Com­ple­te el cu­pón in­clui­do en la re­vis­ta y en­víe­lo por co­rreo a: Nue­va So­cie­dad, De­fen­sa 1111, 1º A, C1065AAU Bue­nos Ai­res, R. Ar­gen­ti­na. 3. Pa­go con cheq­ ue: En­víe un cheq­ ue por el imp­ or­te co­rres­pon­dient­e a la or­den de Fun­da­ción Fo­ro Nue­va So­cie­dad a la si­guien­te di­recc­ión: Nue­va So­cie­dad, De­fen­sa 1111, 1º A, C1065AAU Bue­nos Ai­res, R. Ar­gen­ti­na, acom­pa­ña­do de los da­tos del sus­crip­tor(nom­bre, do­mi­ci­lio pos­tal com­ ple­to, te­lé­fo­no, co­rreo elec­tró­ni­co). > Para otros medios de pago y cualquier otra consulta, escriba a< distribucion@nuso.org >. 251 MAYO-JUNIO 2014 ¿CONTRA EL SISTEMA? Jóvenes, luchas y disidencias en el siglo xxi coyuntura Wilfredo Lozano. República Dominicana en la mira. Inmigración, exclusión social y despojo ciudadano Tribuna global Lucía Álvarez/ Javier Auyero. «La ropa en el balde». Rutinas y ética popular frente a la violencia en los márgenes urbanos TEMA central Laurie Penny. El mundo y los indignados, según Penny la roja Rodrigo Nunes. Generación, acontecimiento, perspectiva. Pensar el cambio a partir de Brasil Pablo Vommaro. La disputa por lo público en América Latina. Las juventudes en las protestas y en la construcción de lo común Samuel Farber. Reflexiones sobre la política prefigurativa Carles Feixa Pàmpols/ José Sánchez García/ Jordi Nofre Mateo. Del altermundialismo a la indignación. Cronotopos del activismo político juvenil en Barcelona Verónica Gago. La política de los muchos Bruno Bimbi. Hannah Arendt y el matrimonio igualitario. La lucha por los derechos lgbt en Argentina María Rigat-Pflaum. Tres actos del feminismo. Nancy Fraser y los debates feministas de los últimos 40 años Massimo Modonesi. Postzapatismo. Identidades y culturas políticas juveniles y universitarias en México Rafael Uzcátegui. Movilizaciones estudiantiles en Venezuela. Del carisma de Chávez al conflicto en redes ENSAYO Benjamin Backwell. El«caso Zamyatin»: una advertencia censurada. Ciencia ficción, taylorismo y despotismo estatal SUMMARIES 252 JULIO-AGOSTO 2014 CApitalismo, clima y conflictos coyuntura Luis Eduardo Escobar. Michelle Bachelet en busca de la transformación de Chile Tribuna global Eduardo Febbro. Europa, crisis e inconformismo TEMA central Razmig Keucheyan. Estado, capitalismo y naturaleza. La expansión del«mercado de las catástrofes» Elmar Altvater. El control del futuro. Edward Snowden y la nueva era Ana Toni. De Varsovia a Lima. ¿Dónde estamos? ¿Qué vendrá? ¿Cómo puede contribuir América Latina? Mirta Alejandra Antonelli. Megaminería transnacional e invención del mundo cantera William Sacher. Recursos socionaturales: la importancia de la dimensión social de los yacimientos Bruno Fornillo. ¿ Commodities , bienes comunes o recursos estratégicos? La importancia de un nombre Yvette Aguilar. Entre la laxitud y la «emergencia». Los consensos multilaterales sobre cambio climático Achim Brunnengräber. Clima, política de cambio climático y caballos muertos. Por qué la protesta rutinaria no es suficiente Koldo Unceta. Poscrecimiento, desmercantilización y«buen vivir» Alexandra Hamann/ Jörg Hartmann/ Claudia Zea-Schmidt/ Reinhold Leinfelder. La gran transformación CRÓNICA Soledad Barruti. Nómades y cazadores. Tesoros alimentarios en una montaña de basura SUMMARIES E n nuestro próximo número NOVIEMBRE-DICiembre 2014 254 Nuevas y viejas derechas en América Latina www.nuso.org Septiembre-Octubre 2014 COYUNTURA Álvaro Cálix Centroamérica: escenario de riesgo múltiple. Ciclos electorales y desafíos nacionales José Fernández Vega De Bergoglio a Francisco. Legitimidad y carisma en la crisis de la Iglesia Tribuna global Jürgen Wiemann Compartir la responsabilidad global TEMA CENTRAL Georgi Derluguian/ Immanuel Wallerstein Rusia en la perspectiva del sistema-mundo Boris Kagarlitski El modelo Putin: de la normalización política a la crisis de Ucrania Bruno Groppo Los problemas no resueltos de la memoria rusa Anna Óchkina El Estado social en Rusia: pasado, presente y futuro Ruslan Dzarasov Cómo Rusia volvió al capitalismo Aleksandr Shubin Occupy Moscú. Las protestas de 2011-2013 y la izquierda crítica Marina Aizen Con el frío en el alma: la política de Rusia en el Ártico Vladimir M. Davydov La política exterior desde Moscú. Estrategias globales en tiempos de turbulencia Shi Ming Rusia y China: ¿aliados-rivales? Geopolítica de los acuerdos por el gas Antonio Sánchez Andrés . La industria militar rusa en el siglo xxi Martín Baña Apogeo y declive de la intelligentsia rusa. Entre el trabajo intelectual y el deber moral Crónica Alejandro Bianchi Petróleo, dólares… y mujeres en el«desierto» de Vaca Muerta