NUEVA SOCIEDAD  266 ¿Posprogresismo? Crisis y derivas latinoamericanas COYUNTURA Zirahuén Villamar TRIBUNA GLOBAL Ya-Han Chuang TEMA CENTRAL Andrés Malamud José Natanson Benjamin Reichenbach Osvaldo Torres G. Santiago Ortiz Crespo Alicia Lissidini Sarah Ganter Luis Alberto Restrepo/ Socorro Ramírez Martha Nubia Bello Esther Solano Gallego José Luis Rocha ENSAYO Martín Bergel NUEVA SOCIEDAD es una revista latinoamericana abierta a las corrientes de pensamiento progresista, que aboga por el desarrollo de la democracia política, económica y social. Se publica cada dos meses en Buenos Aires, Argentina, y circula en toda América Latina. Directora: Claudia Detsch Jefe de redacción: Pablo Stefanoni Coordinadora de producción: Silvina Cucchi Editor de la plataforma digital: Mariano Schuster Administración: María Eugenia Corriés, Vanesa Knoop, Karin Ohmann N ueva S ociedad N o 266 Diseño original de portada: Horacio Wainhaus Arte y diagramación(portada e interior): Fabiana Di Matteo Ilustraciones: Paulina Barraza G. Fotografía de portada: Shutterstock Corrección: Germán Conde, Vera Giaconi Traducción al inglés de los sumarios: Kristie Robinson Impreso en Talleres Gráficos Nuevo Offset, Viel 1444, Buenos Aires, Argentina Los artículos que integran N ueva S ociedad son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no reflejan necesariamente el pensamiento de la Revista. Se permite, previa autorización, la reproducción de los ensayos y de las ilustraciones, a condición de que se mencione la fuente y se haga llegar una copia a la redacción. N ueva S ociedad – ISSN 0251-3552 Oficinas: Defensa 1111, 1 o A, C1065AAU Buenos Aires, Argentina. Tel/Fax:(54-11) 4361-4108/4871 Correo electrónico: (distribución y ventas) El portal N ueva S ociedad es una plataforma de reflexión sobre América Latina. Articula un debate pluralista y democrático sobre política y políticas latinoamericanas. es un proyecto de la www.nuso.org 266 Noviembre-Diciembre 2016 ■ ÍNDICE COYUNTURA 4254 Zirahuén Villamar . bric : 15 años del acrónimo del siglo xxi 4 TRIBUNA GLOBAL 4255 Ya-Han Chuang. Girasoles taiwaneses, paraguas hongkoneses. 17 Protestas y democratización en Asia del Este TEMA CENTRAL 4256 Andrés Malamud . El malentendido latinoamericano 32 4257 José Natanson . Límites y desafíos del peronismo en la oposición. 45 Un Terminator de metal líquido 4258 Benjamin Reichenbach . Venezuela ante 2017: crisis sin salida a la vista 57 4259 Osvaldo Torres G. Chile: economía política del desgaste 72 4260 Santiago Ortiz Crespo . Los laberintos de la Revolución 84 Ciudadana en Ecuador 4261 Alicia Lissidini. Uruguay: derechos y cambio social. ¿Un país de izquierda? 98 4262 Sarah Ganter . En Cuba todo sigue distinto 113 4263 Luis Alberto Restrepo/ Socorro Ramírez . Colombia: 129 sorpresas y sobresaltos de la paz 4264 Martha Nubia Bello . Colombia: la guerra de los otros 140 4265 Esther Solano Gallego . Brasil: la caída del pt y el ascenso conservador 147 4266 José Luis Rocha . El orteguismo y sus circunstancias. 156 Claves de un éxito volátil ENSAYO 4267 Martín Bergel . Tentativas sobre Mariátegui y la literatura mundial 168 SUMMARIES n Segunda página América Latina transita un momento de cambios que algunos han denominado«fin de ciclo». En efecto, las cosas están cambiando, pero lo cierto es que no sabemos aún muy bien hacia dónde. Si en cambios de ciclo anteriores –desarrollismo por neoliberalismo, neoliberalismo por neodesarrollismo– los nuevos momentos se proponían como refundacionales, ahora parece existir un escenario en el que las memorias«frescas» o reconstruidas tanto del neoliberalismo como del«giro a la izquierda» –de sus éxitos y fracasos– convocan a la prudencia respecto del mercado y también del Estado y dejan abierto un terreno de disputa en relación con los caminos por tomar. Andrés Malamud inicia el Tema Central con una lectura provocativa que rompe con las «zonas de confort» respecto de América Latina y con el sentido común que establece que estamos«condenados» a integrarnos. Sostiene, por el contrario, que«los países de la región tienden a diferenciarse entre sí y las fuerzas centrífugas superan a las centrípetas». Además, citando a Laurence Whitehead, habla de la consolidación de un «mausoleo de modernidades» en la región. Y desde esta constatación de capas sucesivas de proyectos y sueños inconclusos deberá proyectarse el futuro de la región, partiendo del realismo y sin autocomplacencia. El resto del Tema Central incluye una serie de artículos que tienen como base casos nacionales que, entretejidos, dan cuenta del nuevo clima político latinoamericano. José Natanson ofrece claves para entender el papel del peronismo argentino en la oposición, tras un final de gobierno en el que el kirchnerismo devino una suerte de «populismo de minorías». Hoy, ya sin Cristina Fernández de Kirchner como líder y en el marco de un gobierno nacional de centroderecha, el peronismo busca encontrar una senda de renovación y entrever el horizonte de regreso al poder. El kirchnerismo, por su parte, busca también salir de su propio embrollo y desgaste político y definir su relación con el movimiento fundado por el general Juan Perón en la década de 1940. Si hablamos de crisis de la izquierda en la región, lo primero que viene a la mente es la compleja situación de Venezuela, analizada por Benjamin Reichenbach. Su artículo aborda todas las crisis que vive el país –política, económica, social, de seguridad, moral–, pero por fuera de los análisis enmarcados en la«grieta» que separa a chavistas de antichavistas. Trata, por el contrario, de comprender una dinámica política hoy poco auspiciosa, con un grave empantanamiento institucional, giros autoritarios del gobierno y desvaríos de la oposición. Pero sin duda, la crisis del progresismo se vincula también al impeachment contra Dilma Rousseff en Brasil, que acabó con el gobierno del Partido de los Trabajadores( pt ), un partido de masas hoy inmerso en una profunda crisis. El«golpe parlamentario» –sostiene Esther Solano Gallego– fue el final de una etapa de desconexión del pt con los sectores sociales que le dieron origen, y de desgaste entre la ciudadanía, en medio de escándalos de corrupción 3 N ueva S ociedad 266 Segunda página que involucran a todos los partidos, pero afectaron especialmente al liderado por Luiz Inácio Lula da Silva. Sin tener un gobierno progresista, Colombia ocupa un lugar de primer orden en este número de N ueva S ociedad . El artículo de Luis Alberto Restrepo y Socorro Ramírez, así como el de Martha Nubia Bello, analizan las causas del fracaso del«Sí» a los acuerdos de paz en el plebiscito del 2 de octubre, que operó como un balde de agua fría sobre las ansias de paz alentadas por el progresismo regional. El resultado no acaba con la paz pero deja los acuerdos en un terreno pantanoso, en el que el ex-presidente Álvaro Uribe –representante de los sectores más conservadores de la derecha colombiana– termina como árbitro de la solución a un conflicto armado que ya lleva seis décadas. Sin duda, el desenlace de estas negociaciones tendrá efectos sobre el conjunto de la región. El de Ecuador es un caso particular, donde pese a la desaceleración de la economía –y a la decisión de Rafael Correa de no intentar una nueva repostulación– Alianza pais podría seguir en el gobierno de la mano del popular ex-vicepresidente Lenín Moreno. Con todo, su búsqueda de independencia frente a Correa podría generar tensiones en el futuro, a lo que se suman los problemas derivados de la economía dolarizada. Otro caso –hasta ahora bastante estable– es el de Uruguay; allí, como muestra Alicia Lissidini, el gobierno del Frente Amplio( fa ) ha logrado una significativa ampliación de derechos, aunque quedan pendientes debates económicos de mayor envergadura acerca del modelo de desarrollo. Sarah Ganter, a su turno, analiza la compleja transformación que vive Cuba, con cambios significativos y, al mismo tiempo, una gran lentitud para avanzar en las reformas. Los temores a un proceso fuera de control por parte del gobierno de Raúl Castro –similar a la perestroika soviética de los años 80– provocaron la paradoja de que, luego del deshielo de las relaciones con Estados Unidos, la elite cubana apelara nuevamente a la prudencia en plan reformista y de apertura. Desde el sur del continente, Osvaldo Torres G. se enfoca en el caso chileno, donde el orden pospinochetista es crecientemente cuestionado. El país sudamericano, que durante décadas fue un ejemplo de los«éxitos» del neoliberalismo, hoy atraviesa una erosión de la legitimidad de este modelo –y de las propias elites políticas y económicas– y la emergencia, aún débil pero sostenida, de nuevos movimientos políticos y sociales que buscan otros caminos hacia horizontes más igualitarios. Finalmente, Nicaragua: otrora receptáculo de las ansias transformadoras continentales, hoy la nación centroamericana vive bajo un gobierno crecientemente autoritario que, al tiempo que controla el conjunto de las instituciones –funcionales a su objetivo de perpetuación en el poder–, logra mantener una base de apoyo social. La reciente reelección de Daniel Ortega –en binomio con su esposa Rosario Murillo– dio inicio a una nueva etapa cuyas claves de bóveda analiza José Luis Rocha. En virtud de estos escenarios en construcción, preferimos titular este número de N ueva S ociedad con una pregunta abierta, que capte los cambios pero también las incertidumbres respecto del futuro inmediato. Un futuro que será influido, sin duda, por los vientos provenientes de un mundo convulsionado y en plena transformación. n COYUNTURA bric : 15 años del acrónimo del siglo xxi Z irahuén V illamar En 2016 se cumplen 15 años de la aparición del término« bric », acuñado por Goldman Sachs para designar a un grupo de economías emergentes(Brasil, Rusia, la India y China) definidas como potencias intermedias. Hoy asistimos a cambios a escala global y latinoamericana que transforman los sentidos de este acrónimo, mientras los fondos de inversión crean otros para identificar a nuevos«emergentes». Empero, podría preverse que aunque se diluyan el furor por las potencias emergentes y su fuerza como discurso en la política y la economía internacionales, los bric dejarán una herencia más duradera. E l 30 de noviembre de 2016 se cumplen 15 años de la publicación del estudio en el que Jim O’Neill, jefe de Investigación Económica Global del banco de inversiones Goldman Sachs, analizó la perspectiva económica de un grupo de países con dinámicos mercados internos que hacia 2011 alcanzarían un pib tan grande en relación con el total mundial que sus decisiones de políticas fiscales y monetarias individuales tendrían impactos económicos globales 1 . Brasil, China, la India y Rusia fueron los países cuyo promisorio futuro económico configuró un acrónimo que se con virtió en un símbolo del siglo xxi . Como recuerda un libro de reciente publicación 2 , la creación del concepto Zirahuén Villamar: es economista y académico de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México( unam ). Es candidato a doctor en Ciencia Política por la Universidad Libre de Berlín. Twitter:<@zirahuenvn>. Palabras claves: commodities , crisis, desarrollo, potencias emergentes, bric/ brics . Nota: el autor agradece la colaboración de Luis Ángel Téllez Live, maestro en Políticas Públicas de la Universidad de Erfurt. 1. J. O’Neill:«Building Better Global bric s», Global Economics Paper N o 66, Goldman Sachs, Nueva York, 2001. 2. Andrew F. Cooper: The brics : A Very Short Introduction , Oxford University Press, Oxford, 2016. 5 C oyuntura bric : 15 años del acrónimo del siglo xxi se enmarca en un momento histórico importante: el pesimismo posterior al 11 de septiembre estadounidense y la incertidumbre sobre el futuro del orden mundial tras el fin de la Guerra Fría. Los bric ofrecían –al menos para la industria financiera– un panorama positivo del futuro. Con poco más en común que sus éxitos económicos, estos cuatro países son profundamente diversos en su estructura económica y sistemas políticos y sociales. Tal heterogeneidad habría de convertirse en una marca de origen. Sin haber considerado aspectos geopolíticos o de equilibrio de representación regional, sino únicamente prospectivas tasas de crecimiento económico, la formulación original « bric » contó con dos países de Asia (China y la India), uno euroasiático (Rusia) y solo uno americano(Brasil) – en ese primer momento, ninguno de África–. Como han advertido algunos análisis, la idea de unos bloques de construcción de algo positivo(el acrónimo es homófono de brick ,«ladrillo» en inglés) era demasiado poderosa como para no llamar la atención y despertar la imaginación 3 . El«bloque» bric logró entusiasmar no solo a aquellos a quienes estaba destinado el análisis financiero(inversionistas), sino tam bién a comentaristas, políticos y académicos: el poder económico ubicado en países del Norte, desarrollado e industrializado, se estaba dispersando hacia otros países, ubicados en el Sur, a medio camino entre el desarrollo y el subdesarrollo. La intuición era que ese poder económico se traduciría en poder político, lo que conduciría a un desplazamiento/cambio en el poder global –intuición sustentada históricamente a partir de otros procesos a finales del siglo xix y comienzos del xx , con el ascenso en el concierto europeo-mundial del imperio alemán–. En este marco, tuvo lugar una competencia por la atracción de inversores en fondos con acrónimos pegadizos construidos por el mundo de las fi nanzas. Como señaló un experto del área de Mercados Emergentes de Morgan Stanley,« civets (Colombia, Indonesia, Vietnam, Egipto, Turquía y Sudáfrica) emergieron de mist (México, Indonesia, Sudáfrica y Turquía)» 4 . Para los gobiernos de los países incluidos en tales agrupaciones imaginarias, la imagen positiva que se tenía de ellos desde el exterior era un estímulo para querer figurar en conjuntos de ese tipo. El relato de los «emergentes» –en plural– se materializaba cuando un país –en singular– era asociado a uno de estos clubes de inversión. 3. Marion Fourcade:«The Material and Symbolic Construction of the bric s. Reflections Inspired by the ripe Special Issue» en Review of International Political Economy vol. 2 N o 1, 2013. 4. El original en inglés es interesante, pues los acrónimos se traducirían como«civetas emergieron de entre la niebla». Ruchir Sharma: «The Ever-Emerging Markets» en Foreign Affairs vol. 93 N o 1, 1-2/2014, p. 52. N ueva S ociedad 266 6 Zirahuén Villamar Gráfico 1 Distribución de la población mundial, 2015(en porcentaje) China 18,66% Población mundial Sudáfrica 0,75% Rusia 1,96% Población de América Latina India 17,85% Resto de América Latina 29,78% Argentina 6,86% México 20,07% América Latina 5,79% Brasil 2,83% Resto del mundo 52,16% Brasil 32,84% Chile 2,84% Colombia 7,62% Fuente: elaboración del autor a partir de datos de Banco Mundial:«World Development Indicators», . Gráfico 2 Distribución del pib , 2015(paridad de poder de compra, dólares estadounidenses constantes de 2011, en porcentaje) China 17,13% pib mundial Sudáfrica 0,63% Rusia 3,26% India 7,00% América Latina sin Brasil 5,84% pib de América Latina Resto de América Latina 33,96% Brasil 32,40% Brasil 2,80% Colombia 6,75% Resto del mundo (sin América Latina) 63,33% Chile 4,29% México 22,60% Fuente: elaboración del autor a partir de datos de Banco Mundial:«World Development Indicators», . 7 C oyuntura bric : 15 años del acrónimo del siglo xxi Gráfico 3 brics y América Latina: evolución del pib en el siglo xxi (porcentajes del pib mundial, tipos de cambio de mercado, dólares constantes de 2010) 12 10 8 6 4,48 4 3,09 2 1,92 1,92 0,54 0 2000 brics 9,20 6,14 3,08 2,22 2,22 0,56 2005 3,36 2,32 2,32 0,57 2010 11,78 3,10 2,16 2,16 0,56 2015 Brasil Rusia India China Sudáfrica Porcentajes Porcentajes América Latina 3,50 3,00 3,09 3,08 3,36 3,10 2,50 2,00 1.77 1,65 1,50 1,66 1,66 1,60 1,74 1,62 1,71 1,00 0,64 0,50 0,00 0,39 0,30 2000 0,61 0,40 0,32 2005 0,70 0,44 0,33 2010 0,71 0,48 0,35 2015 Argentina Brasil México Chile Colombia Resto de América Latina Fuente: elaboración del autor a partir de datos de Banco Mundial:«World Development Indicators», . Cuando a mediados de la década de 2000 el discurso económico se trasladó al ámbito de la política internacional, cancillerías e instituciones internacionales reforzaron la noción político-diplomática de la emergencia de estos países y su protagonismo mundial. Desde la academia empezaron a desarrollarse análisis sobre las identidades –y respectivas conductas como reflejo– de las potencias emer gentes. Así, las políticas exteriores de estos actores y sus interacciones reforzaron el relato de la transición de poder mundial. Las potencias emergentes –ya no solo las economías N ueva S ociedad 266 8 Zirahuén Villamar emergentes– se volvieron entidades aún más atractivas 5 . Una idea fuerza del siglo xxi . El revuelo ocasionado por estos discursos y por los cambios en el poder global generó reacciones encontradas. Algunos análisis sugerían semejanzas entre potencias emergentes del pasado y las del siglo xxi : países insatisfechos con el orden vigente y el predominio de las potencias establecidas, y la posible inevitabilidad de una lucha destructiva entre esas potencias merced a la actitud revisionista de las emergentes 6 . Otros, por el contrario, preveían la compatibilidad de las nuevas potencias emergentes y sus reivindicaciones en el orden internacional vigente, pues la agenda reformista que abanderan –aunque algunos de estos países tengan una agenda más conforme con el statu quo , conveniente para las potencias establecidas– puede ser integrada gracias a las normas e instituciones liberales 7 . ■■  Las potencias emergentes y la crisis de 2008 La crisis económica de 2008 reforzó la impresión acerca del cambio de poder global a partir del mejor desempeño económico de las potencias emergentes –en general, aunque con excepciones 8 –, lo que obligó a la coordinación de las potencias establecidas y sus instituciones con las emergentes y relanzó al nivel de las cumbres de Jefes de Gobierno la cooperación en el Grupo de los 20( g -20). El g -20 es un foro de coordinación de políticas financieras creado a fines de la década de 1990 tras la crisis del Sudeste asiático, formado por los países del g -7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido) y la Unión Europea, junto con otros «sistémicamente importantes» –como se los llamó en 1999–: Arabia Saudita, Australia, China, Corea del Sur, la India, Indonesia, Rusia, Sudáfrica y Turquía. Y tres países latinoamericanos: Argentina, Brasil y México. Las tareas para responder a la crisis y los esfuerzos de coordinación entre potencias establecidas y emergentes y organizaciones internacionales se enmarcan en la llamada«gobernanza global» 9 : la forma en que, a través de mecanismos formales e informales, actores internacionales desarrollan 5. Andrew Hurrell:«Narratives of Emergence: Rising Powers and the End of the Third World?» en Brazilian Journal of Political Economy vol. 33 N o 2, 4-6/2013. 6. Randall Schweller:«Emerging Powers in the Age of Disorder» en Global Governance vol. 17 N o 3, 2011. 7. John Ikenberry y Thomas Wright: Rising Powers and Global Institutions , The Century Foundation, Nueva York, 2008. 8. Jorge Eduardo Navarrete: Las economías emergentes en los Flat Teens , Fundación Friedrich Ebert( fes ), Ciudad de México, 2013. 9. Alan S. Alexandroff y Andrew F. Cooper (eds.): Rising States, Rising Institutions. Challenges for Global Governance , Centre for International Governance Innovation, Waterloo, 2010; Amrita Narlikar:«Negotiating the Rise of New Powers» en International Affairs vol. 89 N o 3, 2013; Laura Casten Mahrenbach:«Deconstructing‘Emerging Powers’ and‘Emerging Markets’. India and the United States in Global Governance» en India Quarterly vol. 71 N o 4, 2015. 9 C oyuntura bric : 15 años del acrónimo del siglo xxi cooperación para atender desafíos transfronterizos o globales, buscando proveer bienes públicos igualmente globales 10 . El g -20 devino así símbolo de la presencia de las potencias emergentes en la misma mesa de toma de decisiones económicas mundiales junto a los países del g -7. La frase pronunciada en 2009 –«Hoy designamos al g -20 como el principal foro de nuestra cooperación económica internacional» 11 – en la declaración de los líderes del grupo supuso para algunas potencias emergentes la consagración de su nueva jerarquía y su participación en la previsible reforma del orden mundial. Ese mismo año, los bric dieron un salto importante hacia su formalización como foro de las principales potencias emergentes con la primera cumbre de líderes del grupo en Ekaterimburgo 12 . Fue en la cumbre anual de 2011 cuando los líderes de los bric sumaron a Sudáfrica al grupo y así se añadió la s que da vida al acrónimo brics . Como saldo de la crisis, después de años con muestras de heterogeneidad entre los brics , parecía que lo único que tenían en común era campear la crisis de manera más exitosa que las potencias establecidas. Gradualmente, se han distinguido otras tres importantes características: la primera, una decidida participación de los respectivos gobiernos en sus economías, con empresas de propiedad estatal y políticas públicas muy activas –hay quienes llaman a este modelo«capitalismo de Estado»–. En segundo lugar, el llamado rasgo«neowestfaliano» de esos gobiernos: la centralidad de la soberanía como valor y la no intervención como principio, a fin de evitar la pro bable intromisión de las potencias establecidas o de«Occidente» en los asuntos internos(derechos humanos, democracia, política económica, etc.) 13 . Y, finalmente, se trata de un grupo estadocéntrico, intergubernamental, y no de las sociedades o los pueblos de esos países. Partiendo de esos rasgos, también es posible encontrar un nuevo impulso de colaboración entre potencias emergentes y países en desarrollo: una ola de cooperación Sur-Sur para el desarrollo, aparentemente menos condicionada que la existente desde el Norte hacia el Sur. Los fenómenos antes mencionados vigorizaron todavía más el relato del cambio de poder mundial, lo que provocó análisis muy populares en su momento, con expresiones 10. Dirk Messner y Franz Nuscheler: Das Konzept Global Governance. Stand und Perspektiven , inef -Universidad de Duisburgo-Essen, Duisburgo, 2003. 11 . Leaders Statement. The Pittsburgh Summit , g20, Pittsburgh, 2009. 12.«Habiendo comenzado como un concepto analítico, en junio de 2009 los bric organizaron su primera reunión presidencial, haciendo sentir reafirmados a los colegas constructivistas en teo ría de Relaciones Internacionales». Detlef Nolte: «How to Compare Regional Powers: Analytical Concepts and Research Topics» en Review of International Studies vol. 36 N o 4, 2010, p. 881. 13. Leslie Elliot Armijo:«The brics Countries (Brazil, Russia, India, and China) as Analytical Category: Mirage or Insight?» en Asian Perspective vol. 31 N o 4, 2007. N ueva S ociedad 266 10 Zirahuén Villamar Gráfico 4 América Latina y brics : evolución del comercio exterior en el siglo xxi (en porcentajes sobre el total mundial en dólares corrientes) Exportaciones 12 Porcentajes 10 8 Brasil Rusia 6 India China 4 Sudáfrica 2 0 2000 2005 2010 2015 Importaciones 12 Porcentajes 10 8 Brasil Rusia 6 India China 4 Sudáfrica 2 0 2000 2005 2010 2015 Fuente: elaboración del autor a partir de datos de Organización Mundial de Comercio( omc ): Statistics Database ,. igualmente atractivas como« rise of the rest »(el ascenso del resto) 14 y« the West and the rest »(Occidente y el resto) 15 . Pero como el tiempo ha demostrado, los brics y el resto de los emergentes no parecen ser una amenaza revulsiva para el statu quo . Estos países no se han coordinado para combatir el orden internacional ni han boicoteado ampliamente sus normas e instituciones 16 . Si bien puede argumentarse que la actuación rusa en Crimea en 2014 iba en ese sentido, lo cierto es que no se puede atribuir ese hecho a una operación conjunta de potencias emergentes. 14. Fareed Zakaria:«The Future of American Power: How America Can Survive the Rise of the Rest» en Foreign Affairs vol. 87 N o 3, 2008. 15. Niall Ferguson: Civilization: The West and the Rest , Penguin, Nueva York, 2011. 16. Oliver Stuenkel: The brics and the Future of Global Order , Lexington Books, Lanham, 2015 y Post Western World , Polity, Cambridge, 2016. 11 C oyuntura bric : 15 años del acrónimo del siglo xxi En cambio, para lo que sí ha habido formación de coaliciones de las potencias emergentes –esencialmente los brics – fue para sortear( bypass ) algunos bastiones de primacía occidental en materia económica. En materia de crédito, mediante el Nuevo Banco de Desarrollo(llamado coloquialmente«Banco brics »); en materia de liquidez en casos adversos, el Acuerdo Contingente de Reserva. Ambas instituciones facilitarían que los países eviten acudir a dos de los organismos más impugnados del orden vigente, dada la preponderancia occidental en su liderazgo y reglas: el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional( fmi ). Esto podría efectivamente configurar un orden pa ralelo, aunque muy incipiente y algo frágil por no contar con mayor participación del resto de las potencias emergentes. Mediante el uso de estos foros y sus derivados, las potencias emergentes están aprovechando los clubes de gobernanza global que fueron exitosamente utilizados anteriormente por las potencias establecidas, como el g -7 17 . ■■  Brasil y otras potencias emergentes latinoamericanas No existe un catálogo estándar de potencias emergentes. Como construcción social en el campo de las relaciones internacionales, la categoría está sujeta a la interpretación específica en condiciones y tiempos particulares, por actores determinados. Así que la definición de cuáles son las potencias emergentes latinoamericanas ha sido un debate abierto. Por ejemplo, en el enunciado original de O ’ Neill cuando acuñó el término bric en 2001, Brasil fue la opción obvia por sus dimensiones. Pero el autor indicó que«a último momento, hemos considerado que, dado que la tendencia de crecimiento potencial de México es superior a la de Brasil, podría ser que en diez años el pib mexicano fuera de un tamaño similar al brasileño. No hay dudas de que esto resultaría en una discusión sobre su relevante rol» 18 . La evaluación sobre América Latina no terminó ahí: apenas unas semanas antes de la debacle finan ciera de fines de 2001, O ’ Neill advertía que Argentina estaba expuesta a riesgos derivados de la política monetaria que su gobierno había adoptado diez años atrás, con un tipo de cambio fijo respecto del dólar. Otra muestra de la flexible designa ción de potencias emergentes latinoamericanas se vio cuando en 1999 se creó el g -20 de titulares de bancos centrales y ministros de Finanzas y los organizadores no tenían cartabones para elegir qué países formarían parte o no de ese grupo. La fraseología genérica sobre las«economías de importancia sistémica» sirvió para 17. Günther Maihold y Z. Villamar:«El g -20 y los países emergentes» en Foro Internacional vol. lvi N o 1, 2016. 18. Jim O ’ Neill: ob. cit., p. 10. N ueva S ociedad 266 12 Zirahuén Villamar ocultar una construcción caprichosa. La selección de la membresía tuvo un aire improvisado si no arbitrario. (...) La lógica para la selección de miembros fue muy claramente una mezcla de instrumentalismo y preferencia personal.(...)[El] g -20 tenía que estar hecho de(...) las potencias regionales(...) y también[incluir] inquietudes geopolíticas(...)[Es interesante] la elección de Argentina en detrimento de Chile, a pesar del prestigio dado a este último por su impresionante regreso a la democracia y su desempeño económico. 19 De esta manera, si pertenecer a un grupo de supuestas potencias emergentes convierte a un país en una de esas potencias –cuando menos a la vista de terceros–, en América Latina había tres potencias emergentes en 1999: Argentina, Brasil y México. No todas las potencias emergentes son iguales ni piensan lo mismo. Las preferencias políticas y económicas de unas y otras están marcadas por sus identidades, a su vez determinadas tanto por su historia como por los respectivos gobiernos de turno; y todos estos elementos perfilan sus políticas exteriores. En los primeros años del siglo xxi , las condiciones marco habían cambiado para los tres países. Si bien todos ellos se pudieron beneficiar –en diferente grado y tiempo– de un ciclo alcista del precio de las materias primas en los mercados internacionales, cada uno tuvo trayectorias distintas. La crisis económica argentina de 2001-2002 y sus secuelas dejaron al país fuera de los mercados financieros, aunque no así del g -20. Su«modelo» –bajo los gobiernos kirchneristas– se caracterizó por la intervención del Estado en la economía, una política exterior centrada en alianzas regionales y poco protagonismo global 20 . En el caso de Brasil, la pertenencia al bric imaginario –el ideado por O ’ Neill hace 15 años–, aunada a la combinación de un ciclo económico alcista, un nuevo gobierno desde 2003 con rasgos progresistas en lo distributivo, activo en el fomento económico y protagónico en la esfera diplomática, perfiló una conducta de política exterior innovadora. Con una actitud reformista respecto del orden internacional, su participación en el brics real –el club de los gobiernos de esos países, cuyas cumbres acogió en 2010 y 2014, en Brasilia y Fortaleza respectivamente– robusteció la impresión de la transición de poder global y el relato de potencia emergente 21 . Por su parte, México ha sido identificado con un rol de potencia inter media de statu quo debido a sus 19. Andrew F. Cooper y Vincent Pouliot:«How Much is Global Governance Changing?: The g -20 as International Practice» en Cooperation and Conflict vol. 50 N o 3, 2015, p. 344. 20. Ver Juan Gabriel Tokatlian y Roberto Russell: «Implications of the Global and Regional Changes for Argentina’s Foreign Relations» en Journal of Iberian and Latin American Research vol. 19 N o 2, 2013. 21. Cfr . Sean W. Burges:«Brazil as a Bridge between Old and New Powers?» en International Affairs vol. 89 N o 3, 2013; Monica Hirst: «Emerging Brazil: The Challenges of Liberal Peace and Global Governance» en Global Society vol. 29 N o 3, 2015. 13 C oyuntura bric : 15 años del acrónimo del siglo xxi posiciones políticas y económicas más cercanas a las de las potencias establecidas y su orden. Se lo incluyó en 2007 en ejercicios analíticos como el del bricsam (un hipotético bric ampliado a Sudáfrica y el propio México); y en 2011, en un fondo de Goldman Sachs se lo colocaba con Indonesia, Corea del Sur y Turquía en el mist , que en 2013 –como sucedió antes con bric – pasó de ser un concepto de mercado a ser un foro de concertación de gobiernos con la incorporación de Australia( mikta ). En este club participan potencias de dimensiones más moderadas que las de brics , sin aspiraciones de representación continental y con agendas para reforzar instituciones del orden internacional en vez de buscar circundarlas 22 . En 2012, México fue el primer país latinoamericano en presidir el g -20 tras la crisis de 2008, y en esa calidad invitó a los gobiernos de Chile y Colombia a participar del proceso durante ese año –países incluidos en los gráficos que acompañan este texto–. En los dos años recientes, tanto el escenario económico mundial como los escenarios nacionales respectivos han empeorado. Ello ha catalizado procesos políticos en Argentina, Brasil y México. En el caso argentino, la llegada de Mauricio Macri a la Presidencia en diciembre de 2015 ha marcado un punto de inflexión de la política exterior, que anuncia una reorientación de intereses y conducta más afines en lo económico a los de México –y, por tanto, a los de las potencias establecidas–. Su rol como actor internacional ha retomado protagonismo. El papel de potencia y mercado emergente acaba de ser reforzado socialmente por el g -20: en su cumbre de líderes del 4 y 5 de septiembre en Hangzhou, se anunció que Argentina presidirá el grupo en 2018. En el caso de Brasil, con el gobierno de Michel Temer –que reemplazó a Dilma Rousseff tras un cuestionado impeachment considerado por el gobierno saliente como un golpe de Estado–, la política exterior brasileña se orientó hacia una agenda más conforme con el statu quo . Sí protagónica, pero menos reformista. E igualmente, parece haber aprovechado la plataforma de la cumbre del g -20 en China para reafirmar su posición frente al club y a los mercados 23 . Pero en el subcontinente latinoamericano hay una probable cuarta potencia emergente, o al menos de escala regional: Colombia. En 2009 fue catalogada por The Economist Intelligence Unit como uno de los integrantes de civets . En meses recientes, el avance 22. G. Maihold:« brics , mist , mikta : México entre poderes emergentes, potencias medias y responsabilidad global» en Revista Mexicana de Política Exterior N o 100, 2014; Hernán F. Gómez Bruera:«To Be or Not To Be: Has Mexico Got What it Takes to Be an Emerging Power?» en South African Journal of International Affairs vol. 22 N o 2, 2015. 23. Heloísa Mendonça:«Michel Temer se estrena en la esfera internacional ante el g -20» en El País , 1/9/2016. N ueva S ociedad 266 14 Zirahuén Villamar Gráfico 5 América Latina: comercio exterior, 2014(tipos de cambio de mercado, dólares constantes de 2010, en porcentaje) Exportaciones de América Latina Importaciones de América Latina Resto de América Latina 33,08% Argentina 5,49% Brasil 19,54% Resto de América Latina 30,02% Argentina 5,33% Brasil 22,70% Colombia 4,35% Chile 7,07% México 30,47% Colombia 5,76% Chile 6,01% México 30,19% Fuente: elaboración del autor a partir de datos de Banco Mundial:«World Development Indicators», . de la negociación del proceso de paz, aunado a su dimensión económica y poblacional, ha llamado la atención de mercados y analistas políticos. El hecho de que además tenga una política exterior activa en foros políticos y económicos internacionales –o aspire a ello y a ingresar a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico( ocde )– la ubica como un posible próximo foco de interés económico y político en el mejor sentido de la expresión. Pero eso todavía está por verse. En este 15 o aniversario de los bric –hoy brics – y del auge de las potencias emergentes, bien vale recordar que desde las páginas de Nueva Sociedad se ha mostrado una perspectiva latinoamericana de la evolución del fenómeno emergente y partes de esta narrativa: elementos de la discusión sobre potencias emergentes 24 , los efectos que las transformaciones globales 24. Paulo Roberto de Almeida:«O Brasil e o bric : o questionamento de um conceito» en Nueva Sociedad especial en portugués, 10/2008; Wolf Grabendorff:«Brasil: de coloso regional a potencia global» en Nueva Sociedad N o 226, 3-4/2010; Jorge Eduardo Navarrete:«La crisis global: brechas que se reducen. El desafío de los países emergentes» en Nueva Sociedad N o 237, 1-2/2012; Pierre Salama:«¿Es posible otro desarrollo en los países emergentes?» en Nueva Sociedad N o 250, 3-4/2014, todos disponibles en. 15 C oyuntura bric : 15 años del acrónimo del siglo xxi y relaciones de poder tienen para América Latina 25 , la gobernanza global y la arquitectura internacional 26 . ■■  Reflexión final A finales de agosto pasado, Dirk Messner, del Instituto Alemán para el Desarrollo( die , por sus siglas en alemán) reaccionaba en Twitter ante un nuevo ranking mundial de soft power del Foro Económico Mundial. «¿Dónde están las potencias emergentes?» se preguntó, pues en las primeras 15 posiciones no figuraba ninguna de ellas. Apenas cinco años atrás, las potencias emergentes parecían ofrecer una alternativa al canon económico occidental por haber campeado de manera más exitosa la crisis; llamaban poderosamente la atención de diplomáticos, políticos y líderes de opinión. Pero eso empezó a cambiar a partir de 2012-2013, con la ralentización de sus economías. En economía se suele hablar del ciclo « the boom and the burst », el auge y la crisis de un mercado o un sistema. Cuando en 2014 un autor acuñó la expresión« the hype of the rest »(El furor [o bombo] del resto) 27 , las señales de agotamiento del extraordinario ascenso económico de la mayoría de los brics –con excepción de la India– eran inequívocas. Según datos del Banco Mundial 28 , el promedio de crecimiento anual de las economías brics se redujo a la mitad en 2015, comparado con 2010. En los primeros años esta reducción se debió principalmente a elementos externos a estos países, es decir, a los mercados internacionales. Pero a partir de 2014 los factores de la ralentización fueron cada vez más identificados como in ternos: volatilidad de la moneda y de los mercados financieros locales, difi cultades en las finanzas públicas con déficit y deudas en aumento; menor margen de maniobra en la política monetaria debido en parte a la infla ción que excedía los objetivos previstos; una reducción de la estimación de la productividad total de los factores; en suma, la caída de perspectivas positivas. En mayor o menor proporción, los brics sufrieron uno o varios de estos problemas. Dos casos particulares llaman la atención. Por un lado, Rusia se ha visto además afectada por el conflicto político mundial derivado de la anexión de Crimea en la primavera boreal de 2014 y las subsecuentes sanciones de varios países occidentales. Por otro lado, y en notable contraste, la India ha podido paliar los 25. José Antonio Ocampo:«La crisis económica global: impactos e implicaciones para América Latina» en Nueva Sociedad N o 224, 1112/2009; Francisco Rojas Aravena:«Transformaciones globales y cambios en las relaciones de poder. Impactos en América Latina y el Caribe» en Nueva Sociedad N o 246, 7-8/2013, todos disponibles en. 26. Mercedes Isabel Botto:«El g -20 y la gobernanza global: ¿un cambio en la arquitectura o en los procedimientos? Una mirada desde América Latina» en Nueva Sociedad N o 229, 9-10/2010, disponible en. 27. Amitav Acharya: The End of American World Order , Polity, Cambridge, 2014. 28. Banco Mundial:«Sources of the Growth Slowdown in brics » en Global Weekly , 8/1/2016. N ueva S ociedad 266 16 Zirahuén Villamar efectos económicos negativos a partir de los incentivos que han supuesto las reformas a la economía india impulsadas por el primer ministro Narenda Modi, elegido a mediados de 2014; se trata del único país de los brics cuyo potencial de crecimiento es todavía sólido. En septiembre de 2015, a 14 años de la invención del acrónimo, el propio Goldman Sachs cerró su fondo de inversión brics tras la gradual pérdida de valor en el mercado, en vista de los problemas económicos que enfrentaban los países del conjunto 29 ; aunque –como en ocasiones previas– no tardó en crearse otro acrónimo de mercados emergentes: tick (Taiwán, la India, China y Corea del Sur). Esta vez se explicó:«el realineamiento[de brics a tick ] nos dice mucho acerca de la naturaleza cambiante de los mercados emergentes –y del mundo en general– con los servicios, particularmente tecnología, a un primer plano y el comercio de bienes físicos, especialmente commodities , en retirada» 30 . Entonces ¿es este el fin del«espejis mo» del concepto bric , tal como lo llamó un autor? Y, por los cambios en la región América Latina, ¿será este el fin de la actitud reformista de las potencias emergentes latinoamericanas? O, más de fondo, ¿es el fin de las potencias emergentes? Por los avances institucionales de los brics a través de los mecanismos económicos mencionados, o las coaliciones de potencias emergentes encarnadas en clubes como ibsa y mikta , o el club de las emergentes y establecidas –el g20–, podría preverse que, aunque se diluya el furor por las potencias emergentes y su fuerza como relato de política y economía internacionales, habrá una herencia más duradera. Las innovaciones en materia de gobernanza global y la contribución de las potencias emergentes a la formación y difusión de normas en el orden actual pueden haber echado raíces. Además, la dispersión del poder global hacia otras geografías parece confirmarse, lo que no implica necesariamente el fin de la prepon derancia estadounidense o del orden internacional. Hace 15 años, Jim O ’ Neill de Goldman Sachs identificó un grupo de economías de gran tamaño con rápido crecimiento y las bautizó llamativamente. Hoy el barón James O ’ Neill de Gatley es secretario comercial del Tesoro del Reino Unido. Los brics , entre otras potencias emergentes, sus clubes e instituciones son una realidad. La política internacional –una vez más– ha cambiado con el estímulo de la imaginación de una persona y su idea fuerza. 29. Ben MacLannahan:«Goldman Fund Walks Away from the brics Era» en Financial Times , 9/11/2014. 30. Steve Johnson:«The brics are Dead: Long Live the ticks » en Financial Times , 28/2/2016. n TRIBUNA GLOBAL Girasoles taiwaneses, paraguas hongkoneses Protestas y democratización en Asia del Este Y a -H an C huang Las recientes elecciones en Taiwán y Hong Kong dan testimonio del impacto profundo y duradero que han tenido los movimientos estudiantiles de 2014. Las reivindicaciones democráticas ganan terreno pero, a diferencia de lo ocurrido en Occidente, en los casos de Taiwán y Hong Kong, los jóvenes luchan por la libertad más que por la igualdad, a la vez que sus reivindicaciones democráticas se hacen eco de los sentimientos«anti-China» de la población. Al mismo tiempo, el contexto cambió en las últimas décadas: poderosos sectores económicos, ayer anticomunistas, hoy buscan vínculos comerciales con la poderosa economía de la República Popular China. E n 2014, con seis meses de diferencia, estallaron dos movimientos juveniles que ocuparon el espacio público durante varias semanas. Primero en Taiwán, del 18 de marzo al 10 de abril, unos 200 estudiantes ocuparon la cámara del Parlamento para protestar contra el Acuerdo sobre el Comercio de Servicios con la República Popular China. A raíz de la presión social, el gobierno taiwanés se vio obligado a suspender el acuerdo. Más tarde, a fines de septiembre de 2014, cuando las autoridades chinas anunciaron que el jefe del Ejecutivo sería elegido en 2017 por un grupo de 1.200 personas y rechazaron la solicitud de introducción del sufragio universal para los ciudadanos de Hong Kong, miles de estos, en su mayoría estudiantes, ocuparon tres barrios de la ciudad. Ya-Han Chuang : es doctora en Sociología por la Universidad de París iv , París-Sorbonne. Es autora de varios artículos sobre las condiciones de trabajo y las formas de inmigración, inserción espacial y movilización colectiva de los inmigrantes chinos de París. Actualmente es profesora en el Departamento de Estudios Chinos de la Universidad de Estrasburgo. Palabras claves : democracia, libertad, Movimiento de los Paraguas, Movimiento de los Girasoles, Hong Kong, República Popular China, Taiwán. Nota : este artículo fue publicado originalmente en la revista La Vie des Idées , 22/9/2016, con el título«Tournesols taïwanais, parapluies hongkongais. Occupy en Asie de l’Est». Agradecemos a los editores la autorización para la traducción. Traducción del francés de Lucas Bidon-Chanal. N ueva S ociedad 266 18 Ya-Han Chuang Ambos movimientos comparten muchas similitudes con los movimientos globales que se han visto desde la«primavera árabe»: una participación mayoritaria de jóvenes menores de 30 años, la omnipresencia de las redes sociales en la convocatoria del movimiento, así como la ocupación no violenta del espacio público utilizando los mecanismos de la desobediencia civil. Sin embargo, a pesar de las similitudes formales en términos de movilización, las ocupaciones de los jóvenes hongkoneses y taiwaneses se diferencian de otras movilizaciones por la ausencia de reivindicaciones socioeconómicas. En Nueva York, Túnez, Madrid y Quebec, las movilizaciones populares de los últimos años nacen de una frustración social. Descontentos con el aumento de la desigualdad social y la corrupción, los jóvenes ponen en cuestión la legitimidad del régimen político y exigen reformas políticas. Por el contrario, en los casos de Taiwán y Hong Kong, los jóvenes insisten en la democracia formal y concentran sus reivindicaciones en el sufragio universal. Al hacerlo, sus reivindicaciones democráticas se hacen eco de los sentimientos«antiChina» de la población. Este contraste revela no solo las trayectorias singulares del desarrollo político en el Este asiático, sino también una práctica particular de los movimientos colectivos influencia da por la dinámica geopolítica de la región. Dado que muchos de los comentarios ponen el acento en el surgimiento de una nueva generación politizada, este texto se propone examinar ambas movilizaciones para proporcionar un análisis historizado de la evolución de la lucha por la democracia y del savoir-faire insurreccional en Taiwán y Hong Kong. A través de este estudio comparativo y genealógico, se buscará presentar la peculiaridad de esta generación rebelde y sus posibles influencias en el futuro político de las dos sociedades. ■■  La libertad antes que la igualdad «Primero hay que volver la sociedad más liberal y solo después se podrá volver menos desigual» 1 . En una entrevista con la revista británica New Left Review , Joshua Wong, líder del Movimiento de los Paraguas y fundador de la asociación de estudiantes Escolarismo( Xuemin Sichao ), explica así el objetivo de la protesta. Según él, en una sociedad profundamente capitalista como la de Hong Kong, un movimiento de masas no puede ganar el apoyo social si se ponen de relieve reivindicaciones anticapitalistas: La sociedad hongkonesa es profundamente conservadora e incluso las actitudes de las clases menos favorecidas son de derechas. Entre los pobres no hay apoyo hacia la seguridad social. Cualquier cosa de «izquierdas» se asocia con el pcc h[Partido 1. Joshua Wong:«Escolarismo en marcha» en New Left Review N o 92, 5-6/2015. 19 T ribuna G lobal Protestas y democratización en Asia del Este Comunista de China], incluso una demanda tan elemental como la jornada de trabajo de ocho horas, que no es en absoluto algo exclusivo de la izquierda. La idea entre la gente es que si trabajas duro tendrás éxito y te harás rico tú también. Si no lo eres, es porque no hiciste bien las cosas en la escuela o en el trabajo. La pobreza se considera como un fracaso individual, no un problema estructural. Los estudiantes de secundaria, especialmente, no tienen ningún interés por las cuestiones sociales. Simplemente quieren más democracia. Su mentalidad es que la sociedad debería volverse más liberal, no más igualitaria. En general, la carrera más popular es Económicas, donde los cursos machacan el mantra de que el mercado libre siempre es mejor y que el cambio social no representa otra cosa que un cambio en una curva de la demanda. Es otra clase de lavado de cerebro, aunque menos drástico que el del pcc h, pero no se percibe como tal. La única manera de construir[la asociación] Escolarismo es concentrarse en demandas políticas. Esta visión dicotómica del movimiento social es producto del complejo anticomunista de la sociedad hongkonesa. En Hong Kong como en Taiwán, la relación amor-odio hacia China domina la agenda política, a punto tal que ha definido el marco de los movimientos sociales por varias generaciones de intelectuales. Esto entraña una consecuencia paradójica para el discurso crítico en Taiwán y Hong Kong. Por un lado, durante mucho tiempo, en el contexto de la Guerra Fría, la hostilidad hacia el pcc h debilitó la legitimidad de las críticas anticapitalistas. Por otro lado, al estar ambos regímenes profundamente estructurados por el pensamiento del liberalismo económico, una posición puramente identitaria en defensa de la independencia de Taiwán y de Hong Kong se volvió también imposible después del final de la Guerra Fría, cuando aumentó la influencia del mercado chino. Por tanto, en el marco de un complejo anticomunista heredado de la historia moderna de la región y de una dependencia económica respecto del mercado chino, los movimientos de protesta se ven limitados en sus discursos, y las críticas dirigidas al gobierno chino solo pueden tomar la forma de reivindicaciones democráticas. ■■  Democratización e independentismo en Taiwán Comencemos con Taiwán. En esta democracia, entre asociaciones mayoritariamente compuestas por diásporas chinas, la lucha por la democratización ha formado parte integral de la búsqueda de identidad colectiva de los taiwaneses. De 1945 a 1973, durante casi tres décadas, la idea de derrocar el régimen de Mao Zedong y recuperar el territorio chino sirvió de pretexto para una política autoritaria y un tratamiento privilegiado de la población proveniente de China continental. Solo después de 1970, cuando la Organización de las Naciones Unidas( onu ) excluyó a la República de China(Taiwán), el régimen de Chiang Kai-shek se vio obligado a abandonar cualquier pretensión de recuperar la China continental. Esto N ueva S ociedad 266 20 Ya-Han Chuang condujo a la génesis de una identidad que ubicó la singularidad de la sociedad taiwanesa y la necesidad de su población en el centro de la esfera política. Según Hsiao A-chin, historiador taiwanés especialista en la historia intelectual del Taiwán de posguerra, los estudiantes de la década de 1970, ya fueran de origen taiwanés o continental, pertenecen a una generación que se volvió realista( huigui xianshi shidai ) 2 . Luego de reconocer la imposibilidad de recuperar el continente, los jóvenes intelectuales abandonan gradualmente su conciencia de exiliados, forjada en el contexto del nacionalismo chino impuesto por el Kuomintang. Este realismo se revela claramente a través de la génesis del movimiento literario de xiangtu wenxue (literatura nativista), dedicado a describir las condiciones de vida de la clase popular. También contribuye al surgimiento de una serie de movimientos sociales, acompañado de una apertura política hacia el multipartidismo. La expresión dangwai (fuera del Kuomintang) se convierte en una categoría que reúne un abanico de movimientos de protesta(feminista, obrero, ecologista, etc.), que cuestionan la ideología desarrollista del Kuomintang y convocan a construir alternativas políticas. Durante este periodo, la figura de China, enemiga y«patria» lejana, es menos agobiante que el Kuomintang, percibido como una máquina de opresión por los intelectuales y militantes democráticos. En otras palabras, a pesar de la existencia histórica del movimiento por la independencia soberana de Taiwán incluso antes de 1949, este no constituye aún la voz dominante en el campo disidente. La lucha social en Taiwán en esa época era ante todo un movimiento para exigir la libertad política del pueblo. La democratización de Taiwán era un objetivo unificador entre intelectuales y militantes, cualquiera fuera su origen familiar 3 o la corriente de pensamiento que reivindicaran. Este equilibrio entre la lucha por la libertad política y la lucha identitaria se quebró en la década de 1980. En primer lugar, después de una serie de campañas represivas y de asesinatos de militantes anti-Kuomintang, especialmente con el«incidente Kaohsiung» en diciembre de 1979, la tensión entre el régimen autoritario del Kuomintang y los disidentes alcanzó su punto más álgido. Como resultado, el movimiento democrático se radicalizó, reivindicó la independencia formal de Taiwán y rechazó todos los discursos jurídicos o culturales que 2. Hsiao A-chin: Return to Reality: Political and Cultural Change in 1970’s Taiwan and the Postwar Generation , Academic Sinica, Taipei, 2008. 3. Tradicionalmente, el Kuomintang garantizó a las familias waishengren (exiliadas a Taiwán después de 1949) algunos beneficios, como el acceso privilegiado a los cargos de la función pública. La democratización podría conducir a poner en riesgo este tipo de privilegios. Esto no impide que los intelectuales de las familias waishengren y benshengren (las familias taiwanesas«de abolengo») se unan en su aspiración de democratización. 21 T ribuna G lobal Protestas y democratización en Asia del Este tendiesen a hacer de Taiwán parte integrante de la nación china. Luego, a partir de 1986, el gobierno nacionalista puso en marcha una serie de reformas políticas que dieron inicio a la democratización. A medida que se implementan las libertades políticas, intelectuales y militantes se dividen nuevamente entre el sentimiento de pertenencia a la nación china y la aspiración a la independencia de Taiwán. La creación, en 1986, del Partido Progresista Democrático( dpp , por sus siglas en inglés), que reúne a varias corrientes disidentes favorables a la independencia de Taiwán, marca la cristalización de esta división. Cuando el dpp , tradicionalmente más cercano a los movimientos obreros, feministas y de agricultores, introduce en su estatuto el objetivo de establecer una nación taiwanesa independiente, el clivaje en favor o en contra del Kuomintang se transforma en una posición a favor o en contra de la independencia formal de Taiwán. La postura independentista del dpp provoca preocupación en Beijing. Entre 1994 y 2000, en repetidas ocasiones, la República Popular China intenta evitar que los ciudadanos taiwaneses voten al dpp mediante la amenaza militar. La reivindicación de la independencia de Taiwán, el ideal último de gran parte de los militantes e intelectuales democráticos, se vuelve entonces sinónimo de amenaza militar para los partidarios tradicionales del Kuomintang. ■■  Hong Kong y China A diferencia del caso de Taiwán, donde la lucha por la democracia se presenta como una defensa de la independencia y la soberanía, en Hong Kong el régimen colonial delimita en gran medida los márgenes de las asociaciones prodemocracia. En los años 1950-1960, dominados por las tensiones militares de la Guerra Fría, la sociedad civil de Hong Kong se dividió entre los militantes procomunistas –incluso en el seno de los sindicatos de la Confederación de Sindicatos de Hong Kong ( hkftu , por sus siglas en inglés) y de los movimientos estudiantiles– y los grupos pro-Kuomintang cercanos a Chiang Kai-shek en Taiwán. El inicio de la Revolución Cultural, en 1967, fortalece el vínculo entre los comunistas de China y las fuerzas de izquierda de Hong Kong y empuja a estas últimas a promover un discurso comunista combinado con el discurso patriótico y anticolonialista. Mientras tanto, entre los militantes e intelectuales anticomunistas, algunos jóvenes universitarios se interesaron en las cuestiones sociales y las condiciones de vida de las clases populares. Unidos por su compromiso anticolonial, su anticomunismo y su adhesión a la autonomía local, estos grupos son los antepasados d​​ e la«sección pandemocrática»( fan min pai ), un conjunto amplio que reúne a varias asociaciones de estudiantes, sindicatos e intelectuales simpatizantes de la democratización de Hong Kong. N ueva S ociedad 266 22 Ya-Han Chuang En 1980, mientras Beijing y Londres comenzaban a negociar los términos del traspaso de Hong Kong a China y del modelo político hongkonés, los grupos democráticos y prochinos trataron de influir en la posición ofi cial sobre el futuro de Hong Kong. Por un lado, la fuerza pandemocrática llamaba a elecciones democráticas por sufragio universal del gobernador de Hong Kong y jefe del Ejecutivo, y a la elección indirecta del Consejo Legislativo. Por el otro, las elites empresariales de Hong Kong empezaban a ejercer presión sobre Beijing para extender sus libertades económicas bajo el eslogan:«Un país, dos sistemas». La competencia entre estas dos fuerzas culminó en 1989, después del movimiento de Tiananmén. Decepcionados por la decisión del Partido Comunista de abandonar a los estudiantes y los trabajadores, los pandemocráticos se retiraron de la negociación sobre la Ley Básica 4 y constituyeron una fuerza de oposición en la sociedad civil a través de los partidos políticos y los sindicatos independientes. Esto permitió a los círculos empresariales, que formaron varios partidos durante las dos décadas siguientes, convertirse en los interlocutores en Beijing. Con los sindicatos tradicionalmente favorables a China( gonglianhui ), formaron una alianza llamada«sección prostatu quo »( jianzhi pai ). Aunque su popularidad es menor que la de los prodemócraticos, consiguieron controlar la mayoría de los legisladores a través del sistema de circunscripción funcional, sistema electoral que autoriza a los grupos de interés a elegir a su representante. Este contexto histórico explica que la oposición entre izquierda y derecha locales esté casi ausente de las protestas políticas de Hong Kong. A causa de la hostilidad histórica hacia el pcc h, la división ideológica entre la izquierda y la derecha se ve oscurecida por las tensiones entre la autonomía de la población hongkonesa y el control de la ex-colonia por el pcc h. En este contexto, el movimiento por la autonomía de Hong Kong, asociado a un sentimiento histórico de superioridad respecto de los chinos continentales, ha vuelto inaudibles las críticas anticapitalistas. En consecuencia, la democracia es percibida por la sociedad civil como la solución a todos los problemas sociales. Durante este periodo, las manifestaciones anuales del 4 de junio (en conmemoración de la masacre de Tiananmén) y del 1 o de julio(aniversario del retorno de Hong Kong a China) atraen a más y más gente. Benny Tai, profesor de Derecho de la Universidad de Hong Kong y organizador del colectivo Occupy Central with Love and Peace, representa a 4. La Ley Básica de la Región Administrativa Especial Hong Kong define su estatuto y su relación con China. Fue adoptada en 1990 en Beijing y entró en vigor el 1 o de julio de 1997, después del traspaso de Hong Kong. Instaura el modelo de«Un país, dos sistemas». 23 T ribuna G lobal Protestas y democratización en Asia del Este esta generación por su trayectoria y su compromiso intelectual y social. Nacido en 1964, estudiante de Derecho en la Universidad de Hong Kong, fue activista en el movimiento prodemocracia de la década de 1980 y se convirtió en uno de los representantes de los estudiantes en la Comisión de la Ley Básica, de la que se retiró en 1989 después del movimiento de Tiananmén. Tras un corto periodo de formación para convertirse en profesor en Gran Bretaña, regresó a su país y enseñó en la Universidad de Hong Kong, sin dejar de participar en el movimiento prodemocracia. La idea de Occupy Central with Love and Peace fue propuesta por primera vez en junio de 2013 en un artículo de prensa que llamaba a la desobediencia civil. En los años siguientes difundió sus ideas siguiendo varios enfoques, en grupos de discusión en la universidad, en discusiones deliberativas en el marco de reuniones de ciudadanos, en organizaciones religiosas y asociaciones comunitarias. Estas iniciativas, que difunden la protesta y el espíritu de la desobediencia civil, están en el origen del Movimiento de los Paraguas. En pocas palabras, en Hong Kong, en lugar de organizar los antagonismos en relación con cuestiones económicas y sociales, los grupos y los partidos políticos se dividen según su posición identitaria respecto de China. Por lo tanto, la democracia es percibida como una solución a los problemas sociales, pero más allá de propuestas formales como el sufragio directo, surgen pocas reivindicaciones concretas sobre su funcionamiento. En Taiwán, de manera similar, los debates socioeconómicos se encuentran a menudo subordinados al posicionamiento respecto de la identidad nacional, a pesar de la tradicional afinidad entre el dpp y las asociaciones progresistas. Estas condiciones históricas explican por qué un sistema democrático, transparente y favorable al libre mercado se ha convertido en la reivindicación más importante de los movimientos de los Girasoles y los Paraguas. Sin embargo, la novedad de estos movimientos se sostiene también en su deseo de superar los debates identitarios mediante la apropiación de los valores democráticos. ■■  Después de Tiananmén, el relevo Más que un relevo del relato identitario, los movimientos de los Girasoles y los Paraguas pusieron en marcha una nueva forma de crítica de intelectuales y militantes politizados en la atmósfera post-Tiananmén. Dos factores parecen particularmente cruciales en la formación de esta nueva conciencia de las luchas: un primer factor político es el deseo de reafir mar las libertades individuales y los principios democráticos como normas fundamentales de una sociedad; un segundo factor socioeconómico N ueva S ociedad 266 24 Ya-Han Chuang se vincula a la reivindicación de un estilo de vida que toma distancia del modelo de desarrollo chino. Para el pcc h, la masacre de Tiananmén tuvo efectos ambivalentes: por un lado, obligó al gobierno chino a reforzar el control político y fragmentó la resistencia organizada 5 ; por otro, llevó al partido a reconstruir su legitimidad a través de la performance económica, lo que condujo a una serie de reformas en la década de 1990 para atraer capital extranjero, gran parte del cual provino de Hong Kong y Taiwán. Tal evolución deslegitima enormemente el discurso de los campos proindependencia y prodemocracia en Taiwán y en Hong Kong, ya que los intereses de las empresas de ese origen están ahora intrínsecamente ligados al comercio con China. Este es particularmente el caso en Taiwán, donde en cada elección el dpp está obligado a probar que su posición independentista no irá en detrimento del desarrollo económico del país. La búsqueda de la independencia y el interés económico de Taiwán parecen tan incompatibles que algunos miembros del dpp proponen abandonar la posición separatista oficial en el programa del partido. De hecho, es incapaz de presentar un programa que permita conciliar ambas cuestiones. En Hong Kong, convertido en una parte de China desde el año 1997 bajo el régimen de«Un país, dos sistemas», la cuestión es aún más delicada. Los intereses económicos que representa el mercado chino parecen imponer los valores políticos y sociales de Beijing en las dos sociedades y debilitan así drásticamente el margen de maniobra de los militantes y los intelectuales escépticos. Un punto de inflexión discursivo tuvo lugar en febrero de 2006, cuando Long Ying-tai, escritora taiwanesa, docente e investigadora de Literatura en la Universidad de Hong Kong, publicó una carta abierta titulada« qing yong wenming lai shuifu wuo» (Convénzanme por la civilización), que dirige a Hu Jintao, el primer ministro chino en ese momento. Desmoralizada por la censura oficial de la revista Bingdian [Grado Cero], esta figura eminente de los intelectuales públicos del mundo chino explica a Hu Jintao su decepción ante las violaciones de la libertad de expresión en China: Estoy muy ligada sentimentalmente a China continental. Este lazo es fruto de la tradición, de la historia compartida, del destino familiar y también de la lengua y la cultura chinas. Al haber crecido en Taiwán, también he desarrollado un apego a la identidad familiar, a saber, el respeto a la vida humana, el humanismo, así como otros valores que derivan de ahí. Ejemplos 5. Michel Bonnin:«Le Parti communiste chinois et le 4 Juin, ou comment s’en sortir et comment s’en débarrasser» en Perspectives Chinoises N o 2, 2009; Jean-Philippe Béja y Merle Goldman: «L’impact du massacre du 4 juin sur le mouvement démocratique» en Perspectives Chinoises N o 2, 2009. 25 T ribuna G lobal Protestas y democratización en Asia del Este de ello son: el respeto a la individualidad, el espíritu liberal, la inaceptabilidad de la desigualdad social y la intolerancia de la violencia estatal. Otros son: el respeto por el conocimiento, la consideración de las clases populares, la tolerancia a la disidencia, el desprecio de la mentira. Se trata de un juicio racional que llamo«la identidad por los valores». Cuando el lazo sentimental, arraigado en la identidad nacional, se enfrenta al juicio racional, ¿qué debería hacer? Sin duda, elegiría el último. Ya que hemos vivido la barbarie, no tenemos más opción que elegir la política civilizada. Señor Hu Jintao, por favor, convénzame por medio de la civilización. Estoy más que dispuesta a escucharlo atentamente. En un momento en que el Estado chino se apropió de diversas herramientas discursivas para justificar su modelo autoritario y alternativo de desarrollo, el texto de Long Ying-tai marca una renovación de las críticas anticomunistas. Lo que surge de esta cita es una ambivalencia evidente en intelectuales como Long, cuya familia huyó de China durante la revolución comunista. Por un lado, la transmisión de la memoria familiar hace que sea imposible renunciar a la identidad china; en segundo lugar, después de haber vivido reales experiencias democráticas, es difícil identificarse con las prácticas autoritarias del pcc h. Dado que la democracia y las libertades políticas son vistas como valores universales por encima de todo sentido de pertenencia, resulta insostenible para la escritora aceptar la práctica del régimen chino a pesar de su fuerte apego sentimental con el país. Obviamente, Hu Jintao nunca respondió abiertamente a Long Ying-tai. Sin embargo, su texto ha recibido un fuerte eco en el resto del mundo chino: muchos debates intelectuales se dieron en torno de su posicionamiento. La distinción entre la identidad cultural y nacional, por una parte, y la identidad por los valores universales sugerida por Long Ying-tai, por la otra, permite criticar el aumento del poder económico de China desde otro ángulo. A pesar de que algunas críticas le reprochan estar sosteniendo una posición prooccidental al valorar la libertad de pensamiento 6 , Long produce un discurso que permite relativizar aquel que presenta el intercambio con China como un camino inevitable. Los movimientos de los Girasoles y los Paraguas constituyen así la expresión concreta de un impulso humanista de los jóvenes taiwaneses y hongkoneses frente al agotamiento de la posibilidad de crítica frente al poder establecido. Uno de los catalizadores de este resentimiento es la apertura del turismo chino desde hace unos diez años. Aunque las 6. V. especialmente el artículo«La dialectique entre civilisation et barbarie: dialoguer avec Long Ying-tai» de Chen Yingzhen, destacado escritor taiwanés que escribe desde una posición comunista. 陳映真.«文明與野蠻的辯證龍應台女士《 請用文明來說服我》 的商榷» en 海峽評論 N o 183, 2006. N ueva S ociedad 266 26 Ya-Han Chuang autoridades políticas insisten en los beneficios económicos generados por los turistas chinos, para los taiwaneses y los hongkoneses, el brutal encuentro con estas poblaciones del continente refuerza un sentimiento de alteridad: se percibe a los chinos como habitantes de un país del Tercer Mundo, alejados aún de los estándares de la civilización. Esta visión, heredada de la Guerra Fría, sigue estando omnipresente en ambas sociedades, históricamente ligadas a Occidente. He aquí un correo electrónico escrito por un taiwanés que trabajaba en China y que fue ampliamente distribuido en las redes sociales durante el Movimiento de los Girasoles. Este lo expresa precisamente en esta observación: Muchas personas desearían regresar a Taiwán para su retiro. Piensan que Taiwán no es un lugar para«ganar» su vida, sino para«vivir» su vida. El dilema que enfrentan los taiwaneses es que quieren el crecimiento económico sin tener que invertir; querríamos una vida feliz, pero también un poco de dinero de bolsillo. De hecho, es difícil tener todo… Tal vez debamos reflexionar con calma: lo que queremos no es el crecimiento económico, sino la felicidad cotidiana. Si este es el caso, no hay que firmar el Acuerdo sobre el Comercio de Servicios. 7 La oposición entre«ganarse» la vida o«vivir» la vida, entre el crecimiento económico y la felicidad cotidiana, refleja el deseo del autor de privilegiar la libertad individual por encima del desarrollo económico. El crecimiento de los movimientos sociales en Hong Kong desde los años 2000 ilustra esta tendencia: cuanto más se fortalece la integración política y económica de Hong Kong con China, más asumen los ciudadanos la defensa de la memoria y las identidades locales. De hecho, el movimiento de masas en Hong Kong, después de 1997, refleja completamente estas tensiones. Desde 2002, toda movilización está ligada a la defensa de la memoria local, de su cultura y su identidad, especialmente de su herencia colonial 8 . En consecuencia, para la generación joven a la que pertenece Joshua Wong, estos valores se convirtieron en parte fundamental de su politización. Según él, su sensibilidad política se desarrolló durante muchas movilizaciones sociales por la autonomía económica y cultural de Hong Kong. Nacido en 1996, en una familia cristiana cuyos padres pertenecen a la clase media baja, su despertar político data del movimiento contra la construcción del Hong Kong Express, que tuvo lugar entre 2009 y 2010:«Cuanto tenía 14 años, hubo una campaña en Hong Kong contra la construcción de un ferrocarril de alta velocidad con China. Eso fue en 2009-2010 y me llamó 7. El Acuerdo de Comercio de Servicios es un tratado de libre comercio que permite a los capitales chinos invertir en el sector terciario en Taiwán. La oposición a este acuerdo fue el disparador del Movimiento de los Girasoles en 2014. 8. En 2006, un grupo de intelectuales y estudiantes protestó en defensa de la preservación de la arquitectura británica, símbolo de la memoria local. 27 T ribuna G lobal Protestas y democratización en Asia del Este la atención. Leí las noticias y seguí las discusiones sobre el tema en internet, pero como observador, sin llegar a participar» 9 . Lanzado en 2009, el movimiento contra el Hong Kong Express fue una movilización ejemplar, que combinaba los argumentos en defensa de la identidad local de Hong Kong con la reivindicación de su autonomía económica. Con posterioridad a este movimiento se organizó una movilización aún mayor: el movimiento contra el programa de educación moral y nacional. Esta vez, Joshua Wong jugó un papel destacado. Así explica su participación: Para mí, el punto de inflexión fue el anuncio en la primavera de 2011 de que se iba a introducir en el programa escolar un curso obligatorio sobre«Educación moral y nacional» para los dos años siguientes. En mayo fundé una organización con unos cuantos amigos que pronto llamamos Escolarismo, para luchar contra esto. Empezamos como aficionados, repartiendo panfletos contra el proyecto en las estaciones de tren, pero muy pronto hubo una respuesta y se construyó una oposición. Fue la primera vez en la historia de Hong Kong que los alumnos de secundaria entraban activamente en la política. Nos oponíamos al nuevo plan de estudios porque era un descarado intento de adoctrinamiento: el proyecto proclamaba al pcc h«una organización progresista, desinteresada y unida». Los estudiantes de secundaria no querían esta clase de lavado de cerebro(...). 10 y padres de colegios secundarios protestaron contra este programa que promovía el nacionalismo chino. Todas estas protestas ilustran la influencia de la identidad local en la política de protesta de Hong Kong y la manera en que se une a la retórica ideológica de la democracia liberal. La libertad se convirtió en el valor y la doctrina supremos de esta joven generación. La experiencia de socialización política de Joshua Wong ilustra perfectamente la experiencia de la generación de los Paraguas, nacida después de 1998. Ya sea la lucha contra la destrucción del patrimonio local o aquella contra la construcción del ferrocarril o la que se opone a la educación moral y nacional, todas se refieren a la pre servación de una autenticidad local e impulsan así a los jóvenes a exigir el sufragio universal. Un proceso similar tuvo lugar en Taiwán: los miembros activos del Movimiento de los Girasoles se politizan, en un primer momento, en el Movimiento de las Fresas Salvajes de 2008 para protestar contra la visita de Chen Yunlin, un funcionario chino de alto rango. Al año siguiente, un número aún mayor de estudiantes se movilizó para protestar contra el monopolio de Wang Wang, una empresa con importantes intereses económicos en China, cerca de Beijing, Gracias a la movilización de Escolarismo , en 2012, más de 90.000 estudiantes 9. J. Wong: ob. cit. 10. Ibíd. N ueva S ociedad 266 28 Ya-Han Chuang que amenazaba con dominar el mundo mediático taiwanés. Estos movimientos de defensa de la libertad de expresión, que incitan también a los jóvenes a considerar el sistema democrático como el valor central de Taiwán, proporcionarán más adelante su base popular al Movimiento de los Girasoles. En suma, frente al agotamiento de la capacidad crítica de los antiguos discursos anticomunistas, los jóvenes taiwaneses y hongkoneses eligen hacer hincapié en el valor universal de la libertad política para defender una identidad local auténtica. Si bien resulta difícil que se establezca la crítica social en estas dos sociedades debido a la herencia de la Guerra Fría, la difusión mundial de las ideas de libertad individual y del saber hacer en materia de resistencia alientan a estos jóvenes, sin embargo, a rechazar el sistema político o económico promovido por el Estado chino a través de críticas«artísticas», siguiendo las categorías forjadas por Luc Boltanski para pensar las dos formas de crítica surgidas después de Mayo del 68 11 . Esto también explica la coexistencia de las dimensiones legalista y utópica en el seno de ambos movimientos juveniles 12 . Para estos últimos, que han crecido en una sociedad dividida durante largo tiempo entre dos visiones de la verdad histórica y política, la democracia es el único valor fiable y consensual. Por tanto, el fin de la ocupación es solo el comienzo de una nueva generación de movimientos sociales y políticos. ■■  Rehacer la comunidad política 13 Dos años después de las ocupaciones, un nuevo proceso de identifica ción se puso en marcha para exigir la innovación de la comunidad democrática. En ambas sociedades, el discurso identitario que valora la subjetividad( zhutixing ) local ha ganado terreno. Eslóganes como«El destino de Hong Kong hoy podría convertirse en el de Taiwán mañana» ( jinri xianggang, mingri taiwan ) y«Vote al Kuomintang, Taiwán se convertirá en Hong Kong; vote al Minjianlian, Hong Kong se convertirá en China continental»( piao tou guomindang, taiwan bian xianggang; piao tou minjia lian, xiangang bian dalu ) muestran la amplitud de la hostilidad común contra los partidos políticos percibidos como representantes de los intereses de Beijing. Esta decepción respecto de las fuerzas políticas existentes crea así un espacio libre para nuevos partidos que planteen reivindicaciones identitarias. 11. Luc Boltanski y Eve Chiapello: Le nouvel esprit du capitalisme , Gallimard, París, 1999.[Hay edición en español: El nuevo espíritu del capitalismo , Akal, Madrid, 2002]. 12. Sebastian Veg:«Un mouvement étudiant à la fois légaliste et utopiste» en Le Monde , 10/12/2014. 13. En el original:«Refaire la cité»[ n . del e .]. Nos permitimos tomar prestado el título de la obra de Didier Lapeyronnie y Michel Kokoreff: Refaire la cité: l’avenir des banlieues , Seuil, París, 2013. 29 T ribuna G lobal Protestas y democratización en Asia del Este En Taiwán, poco después del Movimiento de los Girasoles, dos nuevos partidos políticos anunciaron su creación. Por un lado, el Partido Nuevo Poder( shidai liliang dang ) reúne a miembros activos del Movimiento de los Girasoles y se propone reformar el sistema político para que sea más directo, transparente y participativo. Por el otro, un grupo de intelectuales surgidos del movimiento lgbt y feminista crearon el Partido Socialdemócrata ( shehui minzhu dang ), cuyo objetivo consiste en introducir el modelo escandinavo del Estado de Bienestar en Taiwán. Por otra parte, los resultados de la elección presidencial del 16 de enero de 2016 reflejaron el ascen so de las políticas identitarias. Al jugar abiertamente la carta anti-China y al colaborar con el dpp , el Partido Nuevo Poder alcanzó 6,1% de votos, es decir, tres bancas. Por su parte, al concentrarse en los temas clásicos de la izquierda europea como la protección ambiental, la abolición de la pena capital y la redistribución, el Partido Socialdemócrata ganó solo 2,5% de los votos. Se trata de un electorado principalmente urbano. En Hong Kong, el Movimiento de los Paraguas dio a luz a una decena de pequeños partidos políticos que participaron en las elecciones legislativas de septiembre de 2016. Al tiempo que promueven los intereses y las identidades locales, cada partido tiene, sin embargo, propuestas matizadas acerca del vínculo institucional entre Hong Kong y China después del año 2047 14 . El resultado electoral del domingo 4 de septiembre de 2016 muestra también la influencia del Movimiento de los Paraguas: por un lado, cuatro jóvenes del movimiento fueron elegidos como legisladores; tienen entre 23 y 33 años y todos militan abiertamente por la independencia de Hong Kong. Por otro lado, dos candidatos surgidos de los movimientos sociales también han obtenido una victoria inesperada 15 . En cambio, Lee Cheuk-yan y Cyd Ho Sau-lan, dos representantes mayores del Partido Laborista provenientes del movimiento sindical, perdieron sus bancas. Es evidente que las reivindicaciones identitarias del Movimiento de los Paraguas son mucho más atractivas para los electores que están en favor de la democratización. A través de esta comparación, es innegable que, para los jóvenes de Taiwán y Hong Kong, los valores 14. De acuerdo con la Ley Básica, el modelo de «Un país, dos sistemas» que rige las relaciones entre Hong Kong y China debe mantenerse durante 50 años. Por tanto, un nuevo sistema deberá establecerse en 2047, lo que requerirá la renegociación del marco jurídico y administrativo que define el estatuto de Hong Kong. 15. Se trata de Chu Hoi-dick, un periodista involucrado en el movimiento de 2006 para preservar el muelle de Star Ferry(patrimonio histórico heredado de la colonización británica) y en el movimiento de los agricultores de Nuevos Territorios; y de Lau Siu-lai, socióloga de la Universidad Politécnica de Hong Kong, quien, además de su participación en el Movimiento de los Paraguas, se involucró activamente en la organización de los vendedores ambulantes. N ueva S ociedad 266 30 Ya-Han Chuang esenciales de la democracia liberal –la libertad de pensamiento, el individualismo, el respeto a las identidades– se han convertido en bases del consenso para la acción colectiva. Se observa además que los desarrollos políticos en Hong Kong y Taiwán se nutren mutuamente. Se consideran como modelo o contramodelo: cuanto más defiende Beijing su política, más los jóvenes de Taiwán y Hong Kong se le oponen mediante la afirmación de los valores democrá ticos y sus identidades locales. Estas nuevas reivindicaciones ¿darán lugar a más confrontaciones o a una deriva identitaria? ¿Permitirán una evolución del movimiento democrático en China? En cualquier caso, el futuro de la paz en la región dependerá definiti vamente de las interacciones entre estos movimientos políticos en Taiwán y Hong Kong y de la manera en que China reaccione frente a ellos. Septiembre de 2016 RE­VIS­TA DE CIEN­CIAS SO­CIA­LES Quito N o 56 DOSSIER: La ciudad del siglo xxi : políticas públicas urbanas, desplazamientos y contestaciones. Presentación del dossier, Agustín Cócola Gant, Gustavo Durán y Michael Janoschka. Transporte, desigualdad social y capital espacial: análisis comparativo entre Buenos Aires y Santiago de Chile, Ricardo Apaolaza, Jorge Blanco, Natalia Lerena, Ernesto López-Morales, Michael Lukas y Maite Rivera. Lucha por centralidad y autogestión del espacio. El Movimiento de Ocupantes e Inquilinos en Buenos Aires, Ibán Díaz Parra. ¿Producción llave en mano o autogestionaria? Efectos sociourbanos de las políticas públicas de vivienda popular, María Cecilia Zapata. El desplazamiento de lo posible: experiencia popular y gentrificación en el Centro Histórico de Ciudad de México, Vicente Moctezuma Mendoza. Comunidades rururbanas de Quito: entre el empresarialismo y el derecho a la ciudad, Manuel Bayón Jiménez. Crecimiento, segregación y mecanismos de desplazamiento en el periurbano de Quito, Gustavo Durán, Marc Martí y Juan Mérida. DIÁLOGO: Contestaciones a la ciudad global: la cuestión urbana en el siglo xxi . Un diálogo con Teresa Caldeira, Ignacio Arce Abarca. ENSAYO VISUAL: La ciudad esconde el proceso. La protesta popular en Vila Autódromo, Río de Janeiro, Claudia Villegas, Khalil Esteban y Beatriz Nussbaumer. TEMAS: Medidas para alimentación y vivienda en perspectiva comparada: Venezuela y Brasil, Henrique Saint’Clair Mattioda y Luciana Rosa de Souza. Presupuestos participativos en Chile y su contribución a la inclusión social, Andrés Noriega, Fabián Aburto y Egon Montecinos. RESEÑAS. Íconos es una publicación cuatrimestral de Flacso-Ecuador, La Pradera E7-174 y Av. Almagro, Quito, Ecuador. Tel.:(593 2) 3238888. Correo electrónico:. Página web:< www.revistaiconos.ec>. TEMA CENTRAL ¿Posprogresismo? Crisis y derivas latinoamericanas El malentendido latinoamericano A ndrés M alamud América Latina tiene una historia común, una cultura compartida y dos lenguas mutuamente inteligibles. Por eso, observadores extranjeros la consideran homogénea y líderes autóctonos la proclaman unificada. Ambas imágenes son erróneas: los países de la región tienden a diferenciarse entre sí y las fuerzas centrífugas superan a las centrípetas. Heterogeneidad y fragmentación no son necesariamente malas, pero tanto para entenderlas como para contrarrestarlas hace falta reconocerlas. A mérica Latina fue un malentendido. Simón Bolívar y José de San Martín tenían otra cosa en mente cuando escribían«la América antes española»: para los libertadores, Gran Bretaña no era el enemigo sino la garantía de la independencia y Brasil(entonces Portugal, después el Imperio) era la amenaza. Cuando, más tarde, franceses y españoles introdujeron el término«Latina» para contraponer la región a los Estados Unidos de la Doctrina Monroe, el objetivo fue reeuropeizar la región y no fomentar su autonomía. El concepto de Indoamérica fue acuñado un siglo después como insurgencia de la América nativa y mestiza ante las elites europeístas. Nuestra América es su reencarnación contemporánea y la Patria Grande, su manifestación institucional. ¿Institucional? En realidad, no existe ninguna organización regional que abarque exclusivamente a todos los países latinoamericanos. La Organización de Estados Americanos( oea ) es hemisférica e incluye a eeuu . La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños(Celac) excluye a eeuu Andrés Malamud: es licenciado en Ciencia Política por la Universidad de Buenos Aires( uba ) y doctorado en el Instituto Universitario Europeo. Es investigador principal en el Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad de Lisboa. Palabras claves: heterogeneidad, inserción internacional, integración, modernización, América Latina. 33 T ema C entral El malentendido latinoamericano pero mantiene a 12 países anglófonos y uno de lengua holandesa. La Asociación Latinoamericana de Integración(Aladi) contiene solo 13 de los 20 países latinoamericanos y las asociaciones subregionales –Sistema de la Integración Centroamericana( sica ), Unión de Naciones Suramericanas(Unasur), etc.– incluyen aún menos. América Latina jamás habló con una sola voz. El colapso económico de Venezuela, la destitución de Dilma Rousseff y la derrota del peronismo argentino auguran nuevos tiempos. ¿Tiene sentido indagar en el futuro de una región cuya existencia misma está en cuestión? Probablemente sí: aunque la integración no es una opción, la interdependencia entre países vecinos genera efectos de difusión. La integración es impracticable porque el objetivo explícito de los Estados latinoamericanos es fortalecer su soberanía, no compartirla. Pero la interdependencia es inevitable porque las fronteras son porosas, la visibilidad de los vecinos es alta y los ejemplos, buenos o malos, son contagiosos. Los malos, sin embargo, inoculan tanto como engripan. La Revolución Bolivariana fue modelo para algunos y anatema para otros. Lo esperable es, por lo tanto, un aumento de las divergencias. Y los vientos del mundo las potencian. ■■  La particularidad latinoamericana Siendo un continente más europeizado que África o Asia, tanto por su composición demográfica como por sus tradiciones y cultura, América Latina goza de características que la distinguen de Europa. Laurence Whitehead 1 describe la región como una de las más homogéneas en términos lingüísticos y religiosos, solo a la par del mundo árabe. En contraste, sin embargo, América Latina carece de una referencia geográfica que la unifique simbólicamente. Para los latinoamericanos, lo más parecido a La Meca –en cuanto punto focal y centro de peregrinación– es Miami. Hasta el revival precolombino encarnado por Evo Morales –quien, no obstante, lo combina con una práctica modernizadora–, los mitos fundadores de la región albergaban una orientación hacia el futuro. Si la autonomía había que recuperarla, el desarrollo había que conquistarlo. Faltó constancia. Los emprendimientos modernizadores lograban éxito inicial pero acababan en fracaso. Así se consolidó lo que Whitehead llama un«mausoleo de modernidades», un cementerio de proyectos abandonados antes de completarse y sobre cuyos cimientos inconclusos se construirá el próximo. Siempre buscando y nunca llegando, la 1. L. Whitehead: Latin America: A New Interpretation , Palgrave Macmillan, Nueva York, 2006. N ueva S ociedad 266 34 Andrés Malamud incompletitud es una palabra que define bien a la región. De ahí la eterna bús queda de una«nueva»,«otra»,«verdadera» independencia. A pesar del cordón umbilical, la construcción de los Estados latinoamericanos tuvo lugar en un contexto diferente del europeo. Miguel Ángel Centeno lo caracteriza como adverso y lo desagrega en tres elementos. El primero es la fragmentación : la superficie de América Latina más que duplica la de Europa. Por ser además un continente menos poblado y más accidentado geográfica mente, las posibilidades de interacción entre las diferentes regiones fueron históricamente limitadas, tanto para el comercio como para la guerra. El segundo elemento es la estructura social : en contraste con Europa, las divisiones étnicas entre los grupos dominantes y los subalternos, sobre todo de origen indígena o africano, llevaron a los primeros a temer una revuelta social antes que una invasión extranjera. El tercer elemento contextual es la división entre las elites : dado su perfil de mercaderes antes que guerreros, la economía se sobrepuso a la política y las rivalidades a la cooperación 2 . La conjunción de los tres elementos produjo una«combinación desastrosa»: la de autoridades políticas locales y blancas con ejércitos supranacionales y socialmente integradores. Uno de los casos destacados es el de San Martín, comandante desde 1813 de un ejército que no respondía a la autoridad formal La formación estatal en de un país independiente sino a las autoridades de Buenos Aires, con las que América Latina reconoce tenía frecuentes conflictos. En 1820, más paralelos con el proceso de disolución del Imperio Austro-Húngaro que con el una vez liberado Chile, San Martín envió a Buenos Aires su renuncia como comandante del Ejército, pese a lo cual continuó su campaña libertadora hasde unificación territorial ta Perú, país del que se convirtió en liderado por Prusia n gobernante. Las guerras de independencia habían concluido, pero la estabilización de los nuevos Estados seguía lejana. El fracaso de esta combinación llevó a Centeno a sugerir que la formación estatal en América Latina reconoce más paralelos con el proceso de disolución del Imperio Austro-Húngaro que con el de unificación territorial liderado por Prusia 3 . Doscientos años más tarde, esta imagen sigue siendo útil para leer la región. 2. M.A. Centeno:«The Centre Did Not Hold: War in Latin America and the Monopolisation of Violence» en James Dunkerley(ed.): Studies in the Formation of the Nation State in Latin America , ilas , Londres, 2002. 3. Ibíd., p. 59. 35 T ema C entral El malentendido latinoamericano Si el Estado hace la guerra y la guerra hace el Estado, como afirmara Charles Tilly, la debilidad estatal latinoamericana tiene un lado positivo: refleja la escasez de guerras 4 . La integración europea fue construida sobre 50 millones de cadáveres de la Segunda Guerra Mundial. Pero si no hay masacres, los pueblos pueden darse el lujo de la soberanía. En América Latina, esta se caracteriza por ciertos aspectos que se acentúan aún más en Sudamérica 5 . Primero, en 200 años ningún Estado desapareció del mapa –y solo se crearon tres: Uruguay, República Dominicana y Panamá–. Segundo, el principio de uti possidetis («según poseas, poseerás») fue acordado entre España y Portugal antes de la independencia y permitió a los nuevos Estados delimitar sus fronteras más pacíficamente que en Europa. Tercero, América Latina es la región del globo que contiene la mayor cantidad de acuerdos bilaterales y multilaterales relacionados con la resolución pacífica de conflictos 6 , además del«récord mundial de arbitrajes y sentencias judiciales» 7 . La comparación es impactante: mientras«en América Latina tuvieron lugar 22 instancias legalmente obligatorias de arbitraje o adjudicación judicial sobre soberanía (...), procesos semejantes solo se realizaron una vez en Europa continental, dos entre Estados independientes en África, dos en Medio Oriente y tres en Asia» 8 . Cuarto, América Latina es una zona libre de armas nucleares. En síntesis, la supervivencia estatal estuvo siempre virtualmente garantizada, las guerras fueron pocas y la juridización de las disputas ha sido la norma. Esto no significa que la violencia política haya sido erradicada, pero sí que«existe una concepción de fuerza limitada dentro de una fuerte cultura diplomática» 9 o que esta ha sido confinada a la política doméstica 10 . De ahí que, como en ninguna otra región del mundo, hoy se utilice la palabra«seguridad» para 4. C. Tilly: The Formation of National States in Western Europe , Princeton University Press, Princeton, 1975. 5. Federico Merke:«The Primary Institutions of the Latin American Regional Interstate Society», Documento de Trabajo N o 12, Departamento de Ciencias Sociales, Universidad de San Andrés, 2011. 6. Kalevi J. Holsti: The State, War, and the State of War , Cambridge University Press, Cambridge, 1996; Arie Kacowicz: The Impact of Norms in International Society: The Latin American Experience, 1881-2001 , University of Notre Dame, Notre Dame, 2005. 7. A. Kacowicz:«Compliance and Non-Compliance with International Norms in Territorial Disputes: The Latin American Record of Arbitrations» en Eyal Benvenisti y Moshe Hirsch(eds.): The Impact of International Law on International Cooperation. Theoretical Perspectives , Cambridge University Press, Cambridge, 2004, p. 199. 8. Beth A. Simmons:«Territorial Disputes and Their Resolution: The Case of Ecuador and Peru» en Peaceworks N o 27, 1999, pp. 6-7. 9. Andrew Hurrell:«Security in Latin America» en International Affairs vol. 73 N o 3, 1998, p. 532; David Mares: Violent Peace: Militarized Interstate Bargaining in Latin America , Columbia University Press, Nueva York, 2001. 10. Félix E. Martin: Militarist Peace in South America: Conditions for War and Peace , Palgrave Macmillan, Nueva York, 2006. N ueva S ociedad 266 36 Andrés Malamud referirse exclusivamente al orden interno, mientras se usa«defensa» para las relaciones entre las naciones. El objetivo de esa distinción fue reducir el margen de maniobra de las Fuerzas Armadas, al limitar su participación fronteras adentro para desalentar la reiteración de golpes militares. El resultado es positivo: aunque en algunos países se mantiene la inestabilidad política y un presidente puede ver su mandato interrumpido, el cargo ya no es tomado por un general. La sucesión se procesa de acuerdo con reglas constitucionales. ■■  La heterogeneidad interna La comparación del pib per cápita ayuda a percibir dos cosas: cómo se ubica América Latina en el mundo y cuán heterogénea es internamente. En el cuadro de la página siguiente, se observa que, en 2015, seis países se ubicaban por encima de la media global, mientras que los demás se ubicaban por debajo. Así, los países más ricos de la región aparecen mezclados con los«pobres» de la Unión Europea. Los latinoamericanos más pobres, sin embargo, están al mismo nivel que los países del África subsahariana y los países de renta media se localizan en un nivel similar a los del norte de África. Esta dispersión entre la opulencia y la miseria encuentra a Brasil, la mayor potencia regional, en un puesto anodino: se alinea con el promedio mundial. En los países menos afortunados del continente, la pobreza está acompañada de inestabilidad política y violencia social, dada la dificultad del Estado para garantizar la ley y el orden. El ejemplo más claro es Haití, aunque la mitad de los países centroamericanos también presentan índices desalentadores. Las redes criminales –especialmente las financiadas por el narcotráfico– consti tuyen una amenaza creciente para la nueva prosperidad latinoamericana. Sin embargo, incluso esta característica está irregularmente distribuida: mientras los países del Cono Sur, que además son los más ricos de la región, ostentan tasas de homicidio de entre tres y siete casos cada 100.000 habitantes, Brasil, Colombia y México superan los 20 casos y El Salvador, Honduras y Venezuela pasan ampliamente los 60. Las tendencias también son divergentes: mientras Colombia, que supo ser el país más violento de Sudamérica, redujo signifi cativamente su tasa de homicidios, Venezuela la vio dispararse(v. gráfico 1). En síntesis, algunos países de América Latina gozan hoy de niveles de democracia y prosperidad que se aproximan a los de Europa. En comparación con décadas pasadas, en que predominaban las dictaduras y la pobreza, esto constituye un progreso. Pero otros Estados de la región exhiben indicadores mediocres o incluso lúgubres, que alimentan una rampante diferenciación 37 T ema C entral El malentendido latinoamericano © Nueva Sociedad/ Paulina Barraza G. 2016 N ueva S ociedad 266 38 Andrés Malamud Cuadro América Latina en perspectiva comparada: pib per cápita, 2015 (paridad de poder adquisitivo, en us $) País Alemania Portugal Chile Argentina Panamá Uruguay Bulgaria México Venezuela Mundo Brasil Costa Rica Colombia Perú Túnez Ecuador República Dominicana Paraguay El Salvador Guatemala República del Congo Bolivia Nicaragua Honduras Burkina Faso Haití pib per cápita 2015 46.800 27.800 23.400 22.500 21.700 21.500 19.000 17.500 16.600 15.600 15.600 15.400 13.800 12.100 11.400 11.200 9.600 8.700 8.300 7.700 6.700 6.400 4.900 4.800 1.700 1.700 Región ue ue América Latina América Latina América Latina América Latina ue América Latina América Latina América Latina América Latina América Latina América Latina Norte de África América Latina América Latina América Latina América Latina América Latina África subsahariana América Latina América Latina América Latina África subsahariana América Latina Fuente: Fondo Monetario Internacional( fmi ), según, fecha de consulta: 25/9/2016. Cifras redondeadas. intrarregional. Un aspecto clave que refleja las diferencias entre los países del continente es la capacidad estatal. Centeno construye un índice con el que clasifica a los países en función de la media regional 11 . Considerando dimensiones tales como la capacidad tributaria, el imperio de la ley, la eficiencia burocrática y la provisión de servicios, su análisis ubica a Chile y Brasil en el 11. M.Á. Centeno:«El Estado en América Latina» en Revista cidob d’Afers Internacionals N o 85-86, 2009. 39 T ema C entral El malentendido latinoamericano Gráfico 1 Colombia y Venezuela: tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes, 2000-2012 80 60 40 20 0 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 Colombia Venezuela Fuente: elaboración del autor sobre datos de Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito( unodc ): Global Study on Homicide 2013: Trends, Contexts, Data , unodc , Viena, 2014. grupo más avanzado; en un segundo grupo se incluyen Uruguay, Costa Rica, México y Colombia; en un tercer grupo, Argentina, El Salvador y Panamá; los países restantes ocupan el fondo de la tabla(salvo Cuba, que no está incluida en el estudio). El autor concluye que la capacidad del Estado no es una mera función de la riqueza o del tamaño del país, aunque existe un grado de correlación importante. En cualquier caso, el dato más significativo vuelve a ser la disparidad. Esta también se refleja en la estructura impositiva, con países como Argentina y Brasil donde se acerca a 40% del pib , mientras que en la mitad de sus vecinos no llega a 20%(gráfico 2). Otro aspecto de diferenciación es el índice de desarrollo humano( idh ). América Latina es una de las regiones más heterogéneas del mundo, ya que cuenta con países en las cuatro categorías de desarrollo: muy alto, alto, medio y bajo (en contraposición, Europa, América del Norte e incluso Asia continental y África aparecen más uniformes, sea en niveles altos o bajos). Así, mientras Argentina y Chile aparecen con un nivel de desarrollo humano muy alto(similar a eeuu y Europa), Haití se encuentra en la categoría baja(como la mayoría de los Estados africanos) y Bolivia, Paraguay y la mayoría de América Central, en el nivel medio(como la India y China). Brasil y México, junto con N ueva S ociedad 266 40 Andrés Malamud Gráfico 2 América Latina: ingresos fiscales como porcentaje del pib , 2012 Argentina Brasil Uruguay Bolivia Costa Rica Chile Ecuador México Colombia Nicaragua Panamá Perú Paraguay Honduras El Salvador Venezuela República Dominicana Guatemala alc o cde 8 10 20 30 40 Fuente: Centro Interamericano de Administraciones Tributarias( ciat ), Comisión Económica para América Latina y el Caribe(Cepal) y Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico( ocde ): Revenue Statistics in Latin America 1990-2012 , 3ª ed., 2014. los restantes países de Sudamérica más Costa Rica y Panamá, califican como países de desarrollo alto(a la par de Argelia o Turquía) 12 . La diferenciación interna de América Latina se manifiesta también en el gra do de modernización económica y de inserción internacional. La bibliografía convencional refiere casos exitosos como Brasil, Chile y México 13 . Cada uno de ellos ha diseñado un modelo de desarrollo y una estrategia de integración económica propios: Brasil habría optado por una política de industrialización con base regional y orientada a la exportación, aunque últimamente su pauta exportadora se haya reprimarizado; Chile adoptó una estrategia de apertura 12.«Indicadores internacionales de desarrollo humano», disponible en. 13. Javier Santiso: Latin America’s Political Economy of the Possible: Beyond Good Revolutionaries and Free-Marketeers , mit Press, Cambridge, 2006. 41 T ema C entral El malentendido latinoamericano unilateral e inserción global basada en sus ventajas comparativas, que se cristalizó en múltiples tratados bilaterales y multilaterales con independencia de la región; y México se inclinó por la profundización de su asociación con eeuu , país al que envía 80% de sus exportaciones y cuyo mercado le ha permitido convertirse de potencia petrolera en exportador de manufacturas. Sería esperable que estos países mantengan el rumbo elegido ya que, con distintos ritmos, esto les ha permitido cierto crecimiento económico, la consolidación de la democracia y mejoras en la calidad de vida. Lo destacable es que la diferenciación regional no se produce solo en función del desempeño, separando a los países exitosos de los menos afortunados, sino que los casos exitosos también divergen profundamente entre sí. La organización Freedom House destaca que, aunque la región se clasifica en el segundo puesto en libertad y respeto por los derechos humanos, solo detrás de Europa occidental,«un aumento de la criminalidad violenta y de los gobiernos populistas con tendencias autoritarias ha provocado un retroceso en varios países . Entre otras cuestiones relevantes para los derechos humanos, partes de la región sufren de amenazas a la libertad de prensa, incluyendo violencia contra periodistas y violaciones a las libertades de asociación y reunión» 14 . La clave de este informe, datado en 2013, es que no establecía una tendencia regional sino una divergencia creciente entre dos grupos de países. Con la excepción de Cuba, que aparece como nación no libre, nueve Estados(incluyendo a Argentina, Brasil y Chile) son libres y diez(incluyendo a Colombia, Venezuela y México) aparecen como parcialmente libres, aunque Venezuela ha empeorado. Los informes de años subsiguientes confirman ten dencias declinantes insertas en un patrón de divergencia creciente. La diferenciación progresiva de los países latinoamericanos ha contribuido a alimentar un proceso paralelo: la fragmentación organizativa. Así, una miríada de organizaciones regionales ha proliferado sin que las más recientes substituyan a las más antiguas y superponiéndose, por el contrario, en capas mal encajadas 15 . ■■  Escenarios externos La distribución del poder mundial está cambiando. Pero, contra lo que algunos líderes latinoamericanos esperaban, no se transfiere del Norte al Sur 14. V., fecha de consulta: 18/5/2013, mi énfasis. 15. A. Malamud y Gian Luca Gardini:«Has Regionalism Peaked? The Latin American Quagmire and its Lessons» en The International Spectator vol. 47 N o 1, 2012. N ueva S ociedad 266 42 Andrés Malamud sino de Occidente a Oriente. Ante un multilateralismo impotente, las grandes potencias ganan margen de acción frente a sus vecinos y a las organizacioAnte un multilateralismo nes internacionales. Las brechas de poder cobran más relevancia en un mundo donde impotente, las grandes las instituciones pierden capacidad regulapotencias ganan margen de acción frente a sus vecinos toria. Así, Alemania aún consigue marcar el rumbo de la ue pero Brasil es incapaz de hacer lo propio en América del Sur. y a las organizaciones La forma en que los países latinoamericainternacionales n nos se inserten en este mundo en transición depende de dos factores, uno estratégico y el otro económico. El estratégico se vincula a eeuu , que seguirá siendo la única potencia con intereses e influencia relevantes en el continente. El eco nómico está ligado a la evolución de las economías estadounidense y china y a la posible emergencia de la India, únicos países cuyos mercados pueden funcionar como impulsores del crecimiento latinoamericano. Entonces, ¿qué futuro le espera a la región en sus relaciones con el inevitable eeuu , la emergente China y el resto del mundo? En los años por venir, América Latina no avanzará en el camino hacia la integración regional(entendida como soberanía compartida). Tampoco es probable que aumente la coordinación de políticas públicas salvo en subregiones y dimensiones políticas limitadas. Como consecuencia, las relaciones con eeuu en términos de comercio, inversiones y regulaciones serán administradas de manera independiente por cada país, o por pequeños grupos de países, sin desarrollar un patrón común. Tres escenarios son concebibles: un mundo pacífico y con crecimiento económico, uno con conflictos puntuales y estanca miento económico(como el actual) y otro en el que conflictos generalizados conviven con crisis económicas. En el primer caso, las relaciones interamericanas serán buenas; en el segundo, administrables; y en el tercero, impredecibles. Pero en todos los casos, algunos Estados mantendrán relaciones intensas con eeuu (por ejemplo, México y los centroamericanos), mientras que otros oscilarán entre el alejamiento y el conflicto. Las áreas de convergencia en las relaciones interamericanas seguirán siendo las de alta política: armas nucleares y terrorismo. Los intereses y amenazas de la mayor parte de los países del hemisferio están alineados, y es difícil que esto cambie salvo que se produzca el escenario negativo. 43 T ema C entral El malentendido latinoamericano Entre las áreas de mayor rispidez se mantendrán el narcotráfico y las mi graciones, asuntos que encuentran a América Latina y eeuu en veredas opuestas: una como emisora de droga y de migrantes, el otro como receptor. Estas áreas, paradójicamente, permiten un mayor margen de maniobra para América Latina porque dependen de decisiones políticas más que de factores estructurales. Si la alternativa al prohibicionismo que propusieron los expresidentes Fernando Henrique Cardoso, César Gaviria y Ernesto Zedillo 16 fuera adoptada, eeuu se convertiría –para su propio beneficio– en tomador de políticas en lugar de formador. La regulación de los flujos migratorios tam bién depende, y cada vez más, de la coordinación entre los países de origen y destino, como lo admite tácitamente la propuesta de responsabilizar a los Estados emisores mediante el financiamiento de muros fronterizos. Las áreas de mayor incertidumbre en las relaciones interamericanas son la energética y la territorial. La cuestión energética depende de los precios internacionales y de la innovación tecnológica, de la cual América Latina es fuertemente dependiente. La cuestión territorial se refiere a posibles colapsos estatales que provocarían inestabilidad regional y oleadas de refugiados, muchas de ellas dirigidas hacia eeuu . Cuba y Venezuela son los casos más temidos. También con China las relaciones seguirán fragmentadas por subregiones. Dos características favorecerán una mayor intervención del gigante en los países de la región: la distancia geográfica de eeuu y el potencial de producción de alimentos y energía. Los Estados sudamericanos quedan así más expuestos, para bien o para mal, que los centroamericanos o México. A su vez, el perfil de actuación chino tendrá dos características: por un lado, se limitará a la economía y no pretenderá disputar política o militarmente la hegemonía norteamericana; por otro, tenderá a aproximarse vía crédito más que inversiones, manteniendo el control como acreedor en vez de compartir los riesgos como socio. Esto, que los líderes latinoamericanos pueden presentar como respetuoso de la soberanía(en contraposición con la entrada directa que China ha practicado en África), esconde el fantasma de una nueva dependencia. Casi 70 años después de la fundación de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe(Cepal), América del Sur sigue siendo un exportador de commodities , al tiempo que la«industrialización exportadora» de México se explica sobre todo por las maquiladoras. 16. Ver F.H. Cardoso, C. Gaviria y E. Zedillo:«Drogas: está abierto el debate», Comisión Global de Políticas de Drogas, s./f., disponible en. N ueva S ociedad 266 44 Andrés Malamud En cuanto a la cooperación con el Sur global, que incluye a los países en desarrollo de África y Asia, difícilmente se produzca una evolución significativa. Dada la gran cantidad de países y la heterogeneidad de sus preferencias, las dificultades de coordinación son enormes. Y los incentivos son escasos por que las necesidades de estos países también se concentran en capital y tecnología, productos que se siguen importando del mundo desarrollado. En el futuro de América Latina no se vislumbran países del continente que operen como«ordenadores económicos». Los polos internos no tienen peso suficiente: México orbita dentro del área gravitatoria del mercado estadou nidense, Brasil falló el despegue y fue eclipsado por China, y las demás economías carecen de escala. Lejos están los tiempos de la influencia europea, cuya presencia en la región es hoy fragmentaria y declinante. América Latina acompaña la emergencia de un mundo multipolar reproduciendo, en su interior, las corrientes de fragmentación y heterogeneización. En consecuencia, la Patria Grande se vuelve cada vez más multi(hacia adentro) y cada vez menos polo(hacia afuera). No es tan grave: en términos históricos y comparativos, una región irrelevante pero democrática y sin guerras es un lujo. Y quizás dentro de poco sea una excepción. E studios I nternacionales Septiembre-Diciembre de 2016 Santiago de Chile N o 185 José Morandé Lavín, Presentación Edición Especial conmemorativa por el 50º Aniversario del IEI. Claudio Véliz, Introducción: El Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile. ARTÍCULOS: Fernando Lolas, Bioética global y el problema del medio ambiente. Felipe Morandé, A casi cuatro décadas del Consenso de Washington ¿cuál es su legado en América Latina? María Teresa Infante, Las fronteras desde la perspectiva del Derecho Internacional. Joaquín Fermandois, Entre la geografía y el mundo: América Latina ante el sistema global. Federico Merke y Diego Reynoso, Dimensiones de política exterior en América Latina según juicio de expertos. Roberto Arancibia, Los procesos de paz en América Latina: El Salvador y Honduras, un estudio de caso. Carolina Stefoni, Fernanda Stang y Andrea Riedemann, Educación e interculturalidad en Chile: un marco para el análisis. OPINIÓN: Daniel Aguirre, La gobernanza global de Internet y sus alcances para Chile. DOCUMENTOS: Mesa Redonda:«Chile, trayectoria y proyección en el Asia Pacífico», Pedro Reus, Alicia Frohmann, Diego Velasco y Fanor Larraín. Estudios Internacionales es una publicación del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile. Condell 249, Casilla 14187 Suc. 21, Santiago 9, Chile. Tel.:(56-2) 4961200. Fax: (56-2) 2740155. Correo electrónico:. Página web:. Límites y desafíos del peronismo en la oposición Un Terminator de metal líquido J osé N atanson En sus siete décadas de historia, el peronismo demostró una capacidad mimética que le permitió acomodarse a los tiempos. Y, en este sentido, la posibilidad de desdoblarse y volver a articularse es una de sus grandes ventajas. El peronismo mostró que puede asumir diferentes formas, dividirse en manchas viscosas y volver a unirse para seguir caminando. Hoy, tras la derrota de 2015 y no sin desconcierto, oscila entre la oposición dura (el kirchnerismo) y la cooperación crítica(gobernadores e intendentes), mientras busca un nuevo liderazgo que reoriente al movimiento y le permita adecuarse al nuevo tiempo histórico. L a victoria del candidato centroderechista Mauricio Macri en las elecciones presidenciales de octubre de 2015 obligó al peronismo a encarar un proceso de introspección inédito desde la recuperación de la democracia. Tras 12 años de gobierno kirchnerista, la derrota –la tercera desde la normalización institucional de 1983– fue tan contundente que se produjo tanto a escala nacional como en los dos distritos más importantes del país: la capital argentina y, sobre todo, la provincia de Buenos Aires. Esto llevó a un estado de desconcierto solo comparable al que había generado la inesperada caída en el inicio del ciclo democrático(la otra derrota peronista en comicios presidenciales, la de José Natanson : es periodista y politólogo. Es director de Le Monde diplomatique , Edición Cono Sur. Palabras claves : peronismo, Cristina Fernández de Kirchner, Mauricio Macri, Argentina. N ueva S ociedad 266 46 José Natanson 1999, produjo un shock menor porque el peronismo conservó el gobierno de la mayoría de las provincias y porque sus dos liderazgos, el de Carlos Menem y el de Eduardo Duhalde, se mantuvieron en pie, pese a todo). Construido alrededor de la figura de Juan Domingo Perón a mediados de la década de 1940, el peronismo nació como un«partido de poder» que logró sobrevivir a siete décadas de historia y sigue siendo la identidad política más potente de Argentina. Ahora, ubicado por decisión popular en la oposición, un lugar que le resulta siempre incómodo, se divide entre un sector que ensaya una oposición tibia(o, según cómo se mire, una cooperación crítica) con el nuevo gobierno; otra fracción, liderada por el kirchnerismo, que apuesta a la crítica frontal; y un tercer grupo que oscila, titubea y duda. En las líneas siguientes ensayaremos un análisis de la situación actual del peronismo y sus desafíos hacia el futuro. Pero antes es necesario entender cómo llegó hasta ahí. ■■  Derrota ¿Por qué perdió el peronismo? El primer motivo es económico. El deslumbrante crecimiento registrado desde la llegada de Néstor Kirchner al poder en mayo de 2003 y la mejora sostenida de los indicadores sociales comenzaron a acompasarse a partir de 2008, cuando la economía argentina sufrió el impacto del primer shock de la crisis financiera global y el gobierno experimentó su primera gran derrota política, en el conflicto que lo enfrentó con los productores agro pecuarios en torno de la apropiación de la renta de los cultivos de soja. Los factores que explicaban el despegue en la primera etapa –la capacidad de combinar mejoras de bienestar de los sectores más vulnerables y las clases medias con una alta rentabilidad de las empresas y del sector financiero, gracias a los altos precios de los commodities y el aprovechamiento de la capacidad ociosa– ya no empujaban como en el pasado, a medida que el viento de cola comenzaba a girar a proa y los stocks (de energía, reservas internacionales, bienes de capital) se iban agotando. La inflación, que a partir de 2008 se mantuvo por arriba de 25% anual, fue el emergente de estas tensiones. Como tantas veces en la historia argentina, luego de un cierto periodo de crecimiento, el superávit comercial se convierte en déficit: la creciente demanda de importaciones por parte de la industria, el desequilibrio de la balanza energética e incluso el rojo de la balanza turística(nunca antes los argentinos habían viajado tanto al exterior) reintrodujeron la temida«restricción externa», lo que el economista Aldo Ferrer definió como el«pecado original» de la economía 47 T ema C entral Límites y desafíos del peronismo en la oposición nacional 1 : el hecho de que, llegado a cierto punto, los superávits del sector agroexportador no alcanzan para cubrir las necesidades del resto de las ramas de la economía. La respuesta del gobierno kirchnerista a este escenario de tensiones fue una política de«administración de la escasez» mediante una serie de iniciativas de regulación económica(control de importaciones, virtual desdoblamiento del tipo de cambio) e intervencionismo estatal(estatización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales, la empresa hidrocarburífera nacional), con el objetivo de sostener los indicadores sociales alcanzados hasta el momento y evitar un estallido anEn palabras del ex-secretario tes de las elecciones de octubre de 2015. En palabras del ex-secretario de Política Económica Matías Kulfas, se pasó de «profundizar el modelo» a«aguantar el de Política Económica Matías Kulfas, se pasó de«profundizar el modelo» modelo» 2 . Aunque modesta, la estratea«aguantar el modelo» n gia dio resultado: a diferencia de lo que había ocurrido muchas veces en la historia argentina, cuando los ciclos económicos largos concluían con estallidos sociales, crisis financieras y conflicto político, el kirchnerismo logró evitar la crisis total de la economía, pero al costo de dejar como herencia un panorama poco prometedor, una especie de normalidad decepcionante. Los datos son elocuentes: la tasa de crecimiento anual del pib , que había alcanzado a 8,8% durante el mandato de Néstor Kirchner(2003-2007) y a 6,2% en el primero de Cristina Fernández(2007-2011), fue de apenas 1,1% en el segundo mandato de la ex-presidenta(2011-2015). El resto de las variables se alinearon en el mismo sentido: el crecimiento de la producción industrial pasó, en los mismos periodos, de 10,4% a 8,6%, y de ahí a 0,8%; el de la construcción, de 15,6% a 5,7%, y de ahí a 2,1%; el empleo privado formal, dato clave del mercado laboral, había crecido un impresionante 10,6% durante el primer periodo de gobierno del kirchnerismo, 1,9% en el segundo y solo 0,4% en el tercero; las exportaciones, que habían aumentado 21,2% en el primer mandato, crecieron 5,2% en el segundo y cayeron un 4,2% en el tercero. La inflación pasó de 11,4% a 22%, y de ahí a 28,2%. En términos generales, si desde 2003 la economía argentina había crecido más que el promedio regional, a partir de 2012 su crecimiento se situó por debajo 3 . 1. A. Ferrer:«El pecado original de la economía argentina» en Le Monde diplomatique Edición Cono Sur N o 177, 3/2014. 2. M. Kulfas: Los tres kirchnerismos , Siglo xxi , Buenos Aires, 2016. 3. Datos tomados de ibíd., pp. 48-49. N ueva S ociedad 266 48 José Natanson Junto con este declive de los indicadores económicos, la segunda razón que ayuda a entender la derrota electoral del peronismo es la crisis, lenta pero decidida, de la coalición social que hasta el momento había sostenido al gobierno. Policlasista como todo populismo, el kirchnerismo supo desplegar una estrategia específica para los diferentes grupos que conformaban su base electoral. Así, estableció con los sectores más pobres una clásica relación peronista, que incluyó casi pleno empleo y aumentos de salarios por encima de la inflación, inclusión vía la Asignación Universal por Hijo( auh ) y jubilaciones, acceso a bienes de consumo durables y la probada eficacia del aparato clientelar, junto con la más fantasmagórica«inclusión simbólica» expresada en el manejo dosificado de la iconografía peronista. La relación del kirchnerismo con los diferentes segmentos de las clases medias fue menos lineal. Mantuvo una relación tormentosa con la clase media alta o tradicional 4 , que durante una década valoró la estabilidad macroeconómica y el acceso al consumo y el turismo, al tiempo que cuestionó los«desvíos republicanos», la corrupción y medidas como las restricciones a la compra de dólares (para la clase media argentina, entrenada en 1.000 crisis, el dólar barato es el gran refugio de valor, casi un producto de primera necesidad). Los dos polos que durante una década expresaron los sentimientos más fuertes respecto del gobierno, la minoría intensa prokirchnerista y la minoría intensa ultracrítica, se ubican en este sector social: sus arquetipos son, de un lado, el peronista que odia a la clase media(aunque, o porque, pertenece a ella), una especie de«gorila al revés» 5 ; y, del otro lado, el«cacerolero» 6 indignado. El otro segmento de la clase media políticamente significativo es la nueva clase media o la clase media emergente 7 . Con sus medidas en materia de empleo, reindustrialización y aumento de la sindicalización, los gobiernos kirchneristas contribuyeron a expandir este grupo social integrado por trabajadores formales de las ramas de la«industria moderna»(automotriz, siderurgia, metalurgia), pequeños empresarios y comerciantes, trabajadores autónomos, etc. La 4. Según datos de Héctor Palomino y Pablo Dalle, la clase alta(empresarios grandes y medianos, directivos de nivel alto) representa 0,8% de la población, en tanto que la clase media superior (profesionales autónomos, empresarios pequeños, directivos de nivel medio y profesionales asalariados) equivale a 10,3%. H. Palomino y P. Dalle:«El impacto de los cambios ocupacionales en la estructura social argentina: 2003-2011» en Revista del Trabajo año 8 N o 10, 7-10/2012. 5.«Gorila» es el término despectivo con que históricamente se ha designado a los antiperonistas. 6. En referencia a los«cacerolazos» contra los gobiernos kirchneristas. 7. Siguiendo a Palomino y Dalle, la«clase media inferior» está compuesta por microempresarios (hasta cinco empleados), cuentapropistas con equipo propio, técnicos, docentes, trabajadores de la salud y empleados administrativos. A ellos se suman los segmentos más altos de los trabajadores calificados. Equivale a 36,1% de la población. H. Palomino y P. Dalle: ob. cit. 49 T ema C entral Límites y desafíos del peronismo en la oposición paradoja es que este sector social, cuyo crecimiento se verifica en otros países de América Latina y en particular en Brasil, se convirtió, a partir del segundo mandato de Cristina Fernández, en uno de los focos del malestar político con el gobierno, sobre todo en relación con dos cuestiones: el denominado«impuesto a las ganancias», que impacta sobre el 10% de los salarios más altos; y la inseguridad urbana, que afecta particularmente a este grupo social por su ubicación geográfica(en el Conurbano bonaerense), la dificultad para acceder a servicios de seguridad privada y el tipo de ocupación que realiza, que a menudo implica pasar muchas horas en la calle. Se trata del«moyanismo social», en referencia al líder sindical Hugo Moyano, representante gremial –aunque no político– de estos sectores que el kirchnerismo había reconstruido desde las cenizas de la crisis de 2001, y que a su vez remitía a los arquetipos del trabajador formal y el pequeño burgués del peronismo original. Pero que, sin embargo, se fue convirtiendo en uno de los ejes del malestar opositor con un gobierno que, de manera inexplicable, hizo poco por contenerlo. Como analizamos más adelante, una parte importante de la nueva clase media apoyó al peronismo disidente y, al hacerlo, selló la suerte del kirchnerismo en las elecciones de 2015. El último motivo es estrictamente político. El dispositivo partidario que había funcionado como sostén institucional del kirchnerismo se había ido desagregando de manera progresiva al menos desde 2011, dejando en el camino, por así decirlo, jirones de hegemonía. El retroceso fue en esencia resultado de una lectura errada de la contundente victoria de Cristina Fernández en las elecciones presidenciales de ese año, basada en la idea de la autosuficiencia del kirchneris mo como sujeto político. Como si el 54% obtenido significara un dato permanente El gobierno se encerró en y no un hecho circunstancial, olvidando que en democracia las mayorías son siempre contingentes, menos un cheque en blanco que un objeto de construcción una especie de«populismo de minorías» que condujo al alejamiento de importantes permanente, el gobierno dejó de lado la estrategia de articulación con nuevos sectores sociales n sectores que tanto resultado le había dado luego de la derrota en el conflicto del campo y se encerró en una especie de«populismo de minorías» que condujo al alejamiento, más por vía del hartazgo o la apatía que del rechazo enfurecido, de importantes sectores sociales, sobre todo de la nueva clase media, que antes lo habían acompañado: en una reescritura invertida de Jorge Luis Borges sobre el peronismo, el kirchnerismo decidió que la clase media no era«ni buena ni mala sino incorregible» y optó por abandonarla a su suerte. N ueva S ociedad 266 50 José Natanson Se intentó compensar la creciente debilidad del gobierno, que se hizo evidente en la derrota en las elecciones parlamentarias de 2013, con una sobrecarga ideológica que terminó resultando contraproducente. Desde sus lejanos comienzos en mayo de 2003, el kirchnerismo había cultivado una ambivalencia muy productiva entre su voluntad de transformar la economía y la política y su intención de garantizar el orden social. Como los otros dos grandes líderes partidarios peronistas, Perón y Menem, Kirchner fue, además de un transformador, el constructor de un orden. Kirchner fue un reformista, pero un reformista tenso; menos exuberante que Hugo Chávez, pero igualmente intranquilo. Esta oscilación permanente entre la administración y el cambio, entre la gestión y la gesta, se fue desequilibrando con el paso de los años y la muerte del expresidente en 2010. El poder, que siempre había estado compartido en el matrimonio, en el liderazgo de Cristina se volvió más ideológico, concentrado y menos pragmático que el de Néstor Kirchner. El resultado fue un discurso que terminó agotando a la sociedad. Este desacople realidad-discurso, presente también en otros gobiernos de América Latina 8 , derivó en el malestar de al menos una parte de la base social que supo acompañar al gobierno y se exacerbó con la amplia difusión de denuncias de corrupción contra funcionarios del kirchnerismo. Aunque la corrupción en sí misma no define elecciones 9 , funciona como un factor de irritación, como un plus de dramatismo que exacerba un momento histórico determinado. Siempre está, pues ningún gobierno está a salvo de ella, pero tiene que darse un cierto clima emocional para que la sociedad se disponga a escuchar las denuncias. Hacia fines de 2015 el clima estaba creado. Por último, la derrota del peronismo se explica por el diseño electoral, encabezado por el gobernador Daniel Scioli quien, a pesar de haber demostrado su lealtad en varias oportunidades, no era considerado, por su pasado menemista, su estilo personal y su deslucida gestión provincial, como una expresión«pura» del kirchnerismo. En los últimos años, el gobierno kirchnerista venía sufriendo la ausencia de dirigentes con potencialidad electoral y a la vez expresivos de su vibración ideológica, resultado de un modo de construcción política concentrado en sus dos grandes figuras, Néstor y Cristina Kirchner. Cuando llegó el momento de las elecciones, la presidenta optó por Scioli, que 8. Pablo Stefanoni:«¿Alba o crepúsculo? Geografías y tensiones del socialismo del siglo xxi » en Andrés Malamud, Marcelo Leiras y P. Stefanoni: ¿Por qué retrocede la izquierda? , Capital Intelectual/ Le Monde diplomatique, Buenos Aires, 2016. 9. Sebastián Pereyra: Política y transparencia. La corrupción como problema público , Siglo xxi , Buenos Aires, 2013. 51 T ema C entral Límites y desafíos del peronismo en la oposición representaba al kirchnerismo solo en parte, pero lo rodeó de candidatos poco conocidos e incluso de alta imagen negativa, entre ellos nada menos que Aníbal Fernández, jefe del Gabinete de Ministros, como candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires. La oferta electoral incluía entonces la apertura a un candidato presidencial ajeno al«núcleo duro» kirchnerista, pero conocido y popular, acompañado de kirchneristas leales en la vicepresidencia y buena parte de las listas legislativas, lo que fue leído más como una contradicción derivada de la debilidad y la urgencia que como un signo de astucia táctica. ■■  En la oposición El peronismo quedó profundamente debilitado tras los resultados de las elecciones de 2015. Aunque la conducción del gobierno y el diseño de la estrategia electoral habían estado en manos del kirchnerismo como facción interna del peronismo, la crisis se extendió por todo el partido. Como señalamos, por primera vez El peronismo quedó en 30 años el peronismo había perdido simultáneamente el control del gobierno nacional, el de la provincia de Buenos Aires y profundamente debilitado tras los resultados de el de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, las elecciones de 2015 n es decir los tres estados más importantes del país, con todo lo que ello implica en términos de presupuesto, recursos organizacionales, aparato, etc. Pero además fue derrotado en provincias que venía gobernando desde hacía dos décadas –como Jujuy–, perdió media docena de municipios del Conurbano bonaerense, que equivalen en población a verdaderas provincias, y cayó en todos, absolutamente todos los centros urbanos importantes. Las divisiones posteriores a la derrota le arrebataron la mayoría en la Cámara de Diputados, aunque logró mantener su bloque unido y ejercer su peso en el Senado. No es de extrañar que, en este contexto, el peronismo se divida. En Argentina, como en buena parte de las democracias presidencialistas, el gran organizador del campo político es el gobierno, en torno del cual se estructura y posiciona el resto de los actores. Por eso, el primer motivo de división del peronismo es la relación con el gobierno de Macri. Casi desde el momento en que se conoció la derrota se hicieron visibles dos posiciones. De un lado, el peronismo disidente del Frente Renovador, que había derrotado al kirchnerismo en las elecciones parlamentarias de 2013 y había obtenido un más que decente tercer lugar en las presidenciales de 2015. Liderado por Sergio Massa, un joven ex-intendente (alcalde) y ex-alto funcionario kirchnerista, este sector partidario cuenta con el N ueva S ociedad 266 52 José Natanson apoyo de un grupo de intendentes de la provincia de Buenos Aires, del gobernador de Córdoba –la segunda provincia en importancia– y de varias figuras de alta visibilidad mediática, muchas de las cuales ocuparon cargos importantes en algún momento del largo ciclo kirchnerista. Su proclamada intención, en línea con su propuesta de campaña, es construir una tercera vía(una«ancha avenida del medio») entre kirchnerismo y macrismo. Esto ha hecho que los bloques legislativos del Frente Renovador apoyaran la mayoría de los proyectos de ley enviados por el gobierno, incluyendo los más controvertidos, como el blanqueo de capitales, y al mismo tiempo impulsaran, junto con el bloque peronista, iniciativas propias, como la ley que elevaba el monto de las indemnizaciones por despido, luego vetada por el presidente Macri. ¿Qué es el Frente Renovador? Resulta difícil encontrar una definición políticoideológica para esta línea disidente del peronismo porque sus planteos están motivados básicamente por las necesidades tácticas y las intuiciones de su líder. En los discursos, el Frente Renovador se presenta como una opción frente al«po¿Qué es el Frente Renovador? Resulta difícil pulismo» del gobierno anterior y al«neoliberalismo» del actual. Sin embargo, se trata más bien de una articulación precaria y encontrar una definición político-ideológica n fluctuante –las deserciones e incorporacio nes son frecuentes– en torno del liderazgo de Massa. El hecho de que las encuestas coincidan en que Massa tiene buenas chances de imponerse en las elecciones legislativas del año que viene en la provincia de Buenos Aires contribuye a mantener unido lo que de otro modo seguramente se hubiera dispersado hace rato. Frente a la línea de cooperación negociada del peronismo disidente liderado por Massa, el kirchnerismo se presenta como una oposición dura. No rompió formalmente con el peronismo y se mantiene dentro de los bloques legislativos. Sus representantes en el Congreso –unos 30 diputados y 15 senadores– votaron en contra de casi todas las iniciativas del oficialismo, incluso de aquellas que fueron acompañadas por el resto de los representantes del peronismo. El discurso que sostiene esta posición es, por supuesto, la crítica al neoliberalismo macrista en contraste con la política económica anterior. Y su condición de posibilidad, lo que explica que el sector kirchnerista del peronismo pueda ejercer cómodamente este rol, es la distribución institucional del poder: tras su salida del gobierno, el kirchnerismo cuenta con pocos espacios en los ejecutivos locales. Salvo su bastión en la provincia de Santa Cruz y un puñado de intendencias, no controla gobernaciones o municipios y, por lo tanto, no está obligado a negociar con el gobierno nacional recursos, obras y presupuestos. Goza, en este 53 T ema C entral Límites y desafíos del peronismo en la oposición sentido, de una autonomía importante que le permite actuar con las«manos libres» en relación con el gobierno. Pero esta aparente ventaja puede resultar peligrosa: desprovisto de responsabilidades de gestión, el kirchnerismo corre el riesgo de caer en la tentación de negarse a sí mismo la posibilidad de explorar escenarios de coalición con el resto de los sectores del peronismo, a los que, por primera vez en una década, ya no conduce. El problema se agrava por el hecho de que –salvo Cristina Kirchner– sus dirigentes tienen un escaso potencial electoral. En este marco, el kirchnerismo puede equivocar su lectura de los humores sociales y encerrarse en un discurso autocelebratorio y orientado exclusivamente a defender las conquistas del pasado, sin ofrecer nada nuevo a la sociedad de cara al futuro: una especie de corriente político-cultural de clase media, con mucho predicamento mediático, mucha militancia –sobre todo juvenil en los centros urbanos–, pero escasa inserción territorial y limitadas chances electorales. La misma Cristina Kirchner parece haber reparado en ello al plantear, un poco nebulosamente, la conformación de un«frente ciudadano», propuesta que parecía aludir a una cierta apertura pero que hasta el momento no fue transformada en algo concreto por los diversos grupos que integran el kirchnerismo, quizás porque no saben cómo hacerlo. Entre un polo y otro, entre la estrategia de cooperación negociada del massismo y la posición opositora del kirchnerismo, se ubica la mayoría del peronismo. Se trata de un conjunto heterogéneo, ideológicamente englobable bajo la categoría de«conservadurismo popular», de gobernadores(16 sobre 24), intendentes, legisladores nacionales y provinciales, etc. Es, por lejos, la principal fuerza política del país, la de mayor despliegue territorial y legislativo, que hoy carece de un liderazgo aceptado por todos y en la que gravitan especialmente los jefes provinciales. Es importante recordar, en este sentido, que Argentina es un país federal en el que los gobernadores conservan todos los resortes de poder, salvo aquellos que delegan expresamente en el gobierno federal. Es decir que gestionan la salud, la educación y la seguridad dentro de sus territorios, manejan a dos tercios de los empleados públicos y cuentan con atribuciones para tomar deuda y fijar impuestos. Sin embargo, son frágiles desde el punto de vista de sus recursos: el proceso de centralización fiscal de las últimas décadas ha hecho que dependan cada vez más del Estado nacional para su supervivencia. En efecto, las provincias ejecutan 60% del gasto pero recaudan apenas 30%, lo que genera una brecha por donde se cuela la hegemonía federal sobre los gobernadores. Y ese instrumento de control hoy está en manos del macrismo. N ueva S ociedad 266 54 José Natanson Este cuadro se agrava por dos motivos. Por un lado, una parte de los recursos que se ejecutan en las provincias, sobre todo en materia de obras públicas, es distribuida de manera más o menos discrecional por el gobierno nacional. Pero incluso aquellos fondos de asignación automática a través de la coparticipación(los fondos establecidos por ley que el gobierno nacional debe transferir mensualmente a las provincias) resultan escasos: la situación crónicamente deficitaria de la mayoría de las provincias hace que requieran «adelantos de coparticipación» para pagar los salarios, lo que las pone nuevamente bajo el ala discrecional del gobierno nacional. En términos generales, las provincias funcionan como subsistemas políticos en los que el gobernador actúa como una especie de«minipresidente», con escasos contrapesos internos y dependiendo solo del voto de los ciudadanos de su distrito y sus negociaciones con el gobierno nacional. Pese a sus esfuerzos, en sus diez años de gobierno el kirchnerismo no logró penetrar las fortalezas amuralladas de los gobernadores, con los que, a lo sumo, articuló acuerdos tácticos. Los pocos con los que había logrado establecer una sintonía ideológica más fina terminaron su mandato. El reflejo político de esta com binación de gobernadores poderosos pero fiscalmente dependientes es el voto La principal preocupación de los diputados y senadores nacionales, que en general responden a favor de las de los gobernadores no es tanto resistir las políticas del gobierno iniciativas del gobierno de Macri, que logró así, por este mecanismo de triangulación, un éxito legislativo tras otro. federal como garantizar la gobernabilidad en sus territorios n Por supuesto, nada garantiza que esta situación vaya a durar para siempre. Aunque ahora la principal preocupación de los gobernadores no es tanto resistir las políticas del gobierno federal como garantizar la gobernabilidad en sus territorios –que es donde reside su verdadero poder y el lugar al que pueden replegarse en momentos de debilidad–, tampoco pueden acompañar a un gobierno impopular ni, llegado el momento, autoexcluirse de la construcción de una alternativa nacional, en la que por otra parte muchos de ellos tienen ambiciones. Los tres sectores que conforman la oposición peronista –el kirchnerismo, el Frente Renovador y el resto del peronismo liderado por los gobernadores– no deberían ser vistos como líneas internas ideológicamente diferenciables ni como espacios claramente separados. Su frontera experimenta un intenso 55 T ema C entral Límites y desafíos del peronismo en la oposición tránsito en un sentido y en el otro: dirigentes, legisladores y grupos internos que van y vienen, se reúnen y calculan. A ellos se suman otros dos sectores de poder de importante gravitación dentro del peronismo: los movimientos sociales, en particular aquellos que nuclean a los desocupados, los trabajadores de la economía popular y los cooperativistas, de fuerte presencia en las periferias de las grandes ciudades. Y sobre todo el sindicalismo, que acaba de concluir un trabajoso proceso de reunificación y que, dado el giro neoliberal y desindustrializante de la política económica del macrismo, viene ganando protagonismo. ■■  Elecciones Desde su llegada al poder, Macri, primer presidente de derecha democráticamente elegido de la historia argentina, viene aplicando una serie de políticas macroeconómicas de ajuste(altas tasas de interés, apertura comercial, recorte acotado del gasto público, endeudamiento externo) que transformaron en recesión el cuadro de estancamiento heredado del kirchnerismo, lo que derivó en un veloz retroceso social con aumento del desempleo, que se sitúa en 9,3%, y de la pobreza, que llega a 32,2% 10 . Pero, al mismo tiempo, el macrismo prolongó casi sin tocar las amplias políticas de protección social creadas por el kirchnerismo, se muestra muy flexible para conversar y ne gociar con los representantes del peronismo –tanto con los gobernadores y legisladores como con los sindicalistas y los movimientos sociales– y conserva milagrosos –dada la situación socioeconómica– índices de aprobación en las encuestas. Frente a un gobierno que constituye toda una novedad en la política argentina, el peronismo se ha dividido. Creado hace medio siglo a partir de las políticas de inclusión social, industrialización y reivindicación soberana de Perón, el peronismo asumió siempre un carácter inorgánico y movimientista. Para algunos más una identidad política que un partido en el sentido clásico, supo sobrevivir al primer golpe de Estado que desplazó a Perón del poder en 1955, seguido por 18 años de proscripción y persecuciones, el retorno de su líder en 1973 y una guerra civil intrapartidaria que desembocó en la dictadura de 1976; a la derrota en las primeras elecciones de la recuperación de la democracia en 1983; a su reconversión al neoliberalismo con los dos gobiernos de Carlos Menem en los 90, a la crisis de 2001 y luego al kirchnerismo. 10. Datos oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos(Indec). N ueva S ociedad 266 56 José Natanson En esta historia de seis décadas, el peronismo demostró una capacidad mimética que le permitió acomodarse a los tiempos. Y, en este sentido, la posibilidad de desdoblarse y volver a articularse es una de sus grandes ventajas. El peronismo es como el t -1000, el Terminator de metal líquido de la segunda película de la saga, capaz de asumir diferentes formas, dividirse en manchas viscosas y volver a unirse para seguir caminando. Cuenta para ello con el auxilio imprescindible de la democracia. Desde 1983, el peronismo –muchas veces calificado de autoritario– resolvió sus conflictos internos mediante elecciones: la renovación liderada por Antonio Cafiero se impuso, presentándose por fuera del partido, a la ortodoxia de Herminio Iglesias; luego Menem le ganó a Cafiero la interna de 1988, Kirchner se impuso a Menem(por abandono) en las presidenciales de 2003, y finalmente Cristina Fernández derrotó al duhaldismo en las legislativas de 2005. Por eso serán las elecciones de 2017 las que terminen de definir el futuro del peronismo, en particular el resultado de la provincia de Buenos Aires, donde la lista liderada por Massa competirá con el kirchnerismo, que sueña con la candidatura de Cristina. El resultado comenzará a inclinar la balanza de poder del partido de cara a las presidenciales de 2019, cuando el peronismo enfrente al macrismo. Hoy el sector mayoritario, integrado por gobernadores, intendentes y legisladores, se encuentra a la espera de la definición del liderazgo: cuando lo encuentre, sabremos hacia dónde se dirige el peronismo y si logra acomodarse a un nuevo tiempo histórico. AMÉ­RI­CA LA­TI­NA HOY Revista de Ciencias Sociales Agosto de 2016 Salamanca Vol. 73 ANÁLISIS DE REDES: Enredando a las elites empresariales en América Latina: análisis de redes de interlocking directorates y propiedad en México, Chile, Perú y Brasil, Julián Cárdenas. Redes de cooperación legislativa a nivel subnacional. Análisis de los casos de Río Negro y Santa Fe, Cecilia Graciela Rodríguez. Políticos sin fronteras. redes trasnacionales, partidos políticos y democratización en América Latina, Fernando Pedrosa. Sistema de innovación de la salud: redes en Rio grande do Sul/ Brasil, Ana Lúcia Tatsch, Janaina Ruffoni y Marisa dos Reis A. Botelho. Patrones de interacción y grupos de discusión política en las redes personales de jóvenes colombianos, Ignacio Ramos-Vidal, Belkis Castro y Jorge Palacio. VARIA: Los determinantes económicos de la delincuencia: Santiago de Chile 2001-2009, Ángel Luis González Esteban. NOTICIAS DE LIBROS. Disponibles a texto completo todos los artículos de América Latina Hoy en . América Latina Hoy. Revista de Ciencias Sociales es una publicación cuatrimestral del Instituto de Iberoamérica con Ediciones Universidad de Salamanca. Venezuela ante 2017: crisis sin salida a la vista B enjamin R eichenbach Venezuela vive una crisis política, económica y social cada vez más profunda. La decisión del Consejo Nacional Electoral de suspender el proceso de referéndum revocatorio profundizó la dinámica de confrontación. El dilema del chavismo consiste en resolver el problema de sustituir a Nicolás Maduro y modificar su política sin poner en peligro su supervivencia política. A su turno, la oposición, nucleada en la Mesa de la Unidad Democrática, debería reconocer la importancia histórica del chavismo para Venezuela. Entre tanto, se ha iniciado un incierto diálogo marcado por las desconfianzas mutuas. L as formas en que se expresa la creciente y cada vez más profunda crisis política, económica y social de Venezuela son bien conocidas. Desde 2013, el país tiene la inflación más alta del mundo, que este año se ubica por primera vez en el rango de lo que se define como hiperinflación. Una continua rece sión en su tercer año consecutivo y un bajo nivel de reservas de divisas tienen como consecuencia no solo escasez de alimentos y de productos de uso diario, sino también una emergencia severa en el sector de la salud. Benjamin Reichenbach: representante de la Fundación Friedrich Ebert( fes ) en Venezuela. Palabras claves: chavismo, crisis, referéndum revocatorio, Mesa de la Unidad Democrática, Nicolás Maduro, Venezuela. Nota: traducción del alemán de Carlos Díaz Rocca. N ueva S ociedad 266 58 Benjamin Reichenbach Adicionalmente, tras la victoria de la oposición en las elecciones parlamentarias de diciembre de 2015, una profunda polarización entre los dos mayores bloques políticos, la fuerza de gobierno –el Partido Socialista Unido de Venezuela( psuv )– y la alianza opositora –la Mesa de la Unidad Democrática ( mud )–, fue la base para un bloqueo de los poderes políticos entre el gobierno y el Parlamento, que se manifestó durante muchos meses en la lucha por un referéndum para revocar el mandato del presidente Nicolás Maduro, previsto por la Constitución bolivariana de 1999. Después de la decisión del Consejo Nacional Electoral( cne ) de suspenderlo, el conflicto llegó a su nivel más álgido. Así, sin solución a la vista, todos los indicadores señalan que 2017 será otro año más de crisis para Venezuela. ■■  Esperanzas engañosas tras las elecciones parlamentarias de 2015 Remontémonos a un año atrás. El 6 de diciembre de 2015, la mud logró una victoria más contundente de lo que se esperaba en las elecciones parlamentarias. Con 112 de 165 mandatos legislativos, la alianza opositora obtuvo una mayoría de dos tercios en la Asamblea Nacional y propinó al chavismo su derrota electoral más grave hasta ese momento. Junto con la del referéndum constitucional de 2007, ha sido la única derrota desde la elección de Hugo Chávez en 1998. Por consiguiente, fue muy grande el júbilo de los opositores, que comenzaron a abrigar la esperanza de que finalmente se iniciara el cam bio político anunciado en la campaña electoral. La noche de las elecciones, Maduro admitió la derrota de su partido y declaró que reconocería el resultado. Para esta etapa designó como vicepresidente al gobernador de Anzoátegui, Aristóbulo Istúriz. Considerado una persona moderada y abierta al diálogo, Istúriz proviene de la socialdemocracia tradicional del partido Acción Democrática( ad ) y con su designación se consolidó la impresión de que el gobierno buscaría un intercambio serio con la nueva mayoría parlamentaria. Incluso surgieron especulaciones sobre conversaciones a puertas cerradas entre el gobierno y los líderes de la mud y se llegó a suponer que Maduro había designado a Istúriz como negociador de las condiciones para una transición. La bancada de la mud estaba constituida, en su mayoría, por cuatro grandes partidos: Primero Justicia( pj ) con 33 legisladores, Acción Democrática( ad ) con 26, Un Nuevo Tiempo( unt ) con 20 y Voluntad Popular( vp ) con 15. La oposición suponía que, en virtud de la nueva mayoría parlamentaria, podría actuar como factor de poder sobre el gobierno chavista. Henry Ramos Allup, 59 T ema C entral Venezuela ante 2017: crisis sin salida a la vista secretario general de ad y con fama de experimentado negociador, fue elegido presidente del Parlamento. Había señales de diálogo. El momento y las condiciones habrían sido buenos para ello. Pero el deshielo duró poco. Rápidamente quedó en claro que, si bien Maduro había reconocido la derrota, no estaba dispuesto a acceder a compromisos necesarios en virtud de la reconfiguración de las mayorías en el Parlamento. El Tribunal Supremo de Justicia( tsj ) declaró reiteradamente inválida la acción legislativa del Parlamento 1 , mientras que sí validó las leyes de emergencia económica presentadas por el presidente pero rechazadas por la Asamblea Nacional. El bloqueo de los poderes políticos era perfecto. ■■  Las trampas de un referéndum revocatorio Para una parte de la población venezolana, la esperanza de una solución para el empantanamiento político(y, con ello, para la situación económica y social) estaba puesta en un referéndum que permitiría revocar el mandato del presidente. En el artículo 72 de la Constitución bolivariana de 1999 se establece que todos los cargos y las magistraturas de elección popular(incluido el presidente) son revocables una vez transcurrida la mitad El chavismo le dio a la población la del periodo para el cual fueron elegidos. El referéndum revocatorio es, pues, una criatura del chavismo. A diferencia, por ejemplo, del proceso de impeachment en Brasil, aquí no se posibilidad de revocar antes de tiempo el mandato de sus trata de un instrumento jurídico, sino de un representantes n instrumento político con carácter democrático. El chavismo le dio a la población la posibilidad de revocar antes de tiempo el mandato de sus representantes. En 2004 se aplicó la figura del referéndum revocatorio contra su propio progenitor, Chávez, quien sin embargo salió victorioso de la consulta popular con 59% de los votos. Para comenzar el proceso del referéndum revocatorio, debe firmar a favor de él un porcentaje de los inscriptos en el Registro Electoral(aproximadamente 196.000 personas) y luego el 20%(aproximadamente 3,9 millones). Las firmas deben ser entregadas al cne , encargado de verificar su validez y, en caso de que estén dentro de las normas, de confirmar la consulta para los siguientes 1. Daniel García Marco:«¿Se ha vuelto irrelevante la Asamblea Nacional de Venezuela?» en bbc Mundo , 24/10/2016; Ángel Bermúdez:«Cómo el Tribunal Supremo de Venezuela le quita poder a la Asamblea Nacional controlada por la oposición» en bbc Mundo , 3/3/2016. N ueva S ociedad 266 60 Benjamin Reichenbach 90 días. Para revocar el mandato de Maduro, debería participar en el referéndum 25% de las personas con derecho a voto y votar por su revocatoria una cantidad de electores superior a la de quienes lo eligieron en 2013(aproximadamente 7,5 millones). El problema es que, según el artículo 233 de la Constitución, pueden surgir dos consecuencias distintas de una posible revocación del mandato del presidente, según el momento en que el presidente deja el cargo. Si a Maduro se lo destituyera en 2016, se procedería a una nueva elección presidencial en el transcurso de un mes. Si, por el contrario, se le revocara el mandato en los dos últimos años de su gestión, es decir a partir de 2017, el actual vicepresidente ocuparía el cargo hasta el final del periodo electoral. Por este motivo, el go bierno y la oposición tenían, obviamente, intereses diametralmente opuestos en cuanto a la fecha de un posible referéndum. Mientras que la mud quería elecciones en 2016, el gobierno buscó demorar el referéndum por lo menos hasta 2017, con el fin de evitar nuevos comicios y de que, en caso de revoca toria, el poder quedara en manos del vicepresidente(que en Venezuela no es elegido sino designado). Las diferentes consecuencias de un referéndum revocatorio deben verse como un serio error de elaboración del artículo 233, que genera necesariamente conflictos políticos. ■■  Las incoherencias de la mud A diferencia de Chávez en 2004, Maduro no parece tener posibilidades de salir airoso de un referéndum, sobre todo debido a la extrema crisis económica. Las encuestas hablan de 60% a 80% en favor de la revocación de su mandato. Es por ello que, después de la victoria de la mud en las elecciones parlamentarias de diciembre de 2015, se esperaba que la oposición encauzara lo más rápido posible el revocatorio. Pero en su discurso de asunción como presidente del Parlamento, Ramos Allup anunció que la mud presentaría en el transcurso de seis meses procesos e instrumentos para reemplazar al gobierno. Aparentemente, la mud tenía una idea errónea de la evolución de los acontecimientos políticos y esperaba que el gobierno reconociera y dejara trabajar a la mayoría parlamentaria sin mayores concesiones. Resulta asombroso, sobre todo, que no haya habido ningún intento de la dirigencia de la mud de negociar condiciones con el oficia lismo inmediatamente después de las elecciones parlamentarias, para aprobar juntos leyes que alivien la crisis social de la población. El comportamiento de la mud después de las elecciones parlamentarias fue, en este sentido, extremadamente incoherente. No se buscó la vía más rápida 61 T ema C entral Venezuela ante 2017: crisis sin salida a la vista © Nueva Sociedad/ Paulina Barraza G. 2016 N ueva S ociedad 266 62 Benjamin Reichenbach para una futura toma del poder iniciando el revocatorio en enero de 2016 ni se buscaron contactos con el gobierno para negociar cómo se realizaría el trabajo parlamentario, con el fin de consensuar una solución a la crisis que vive el país. Es posible que la mud haya creído que había recibido un mandato de gobierno, tal como escribe Jesús Seguías, analista político de DatinCorp: la mud le dio una lectura incorrecta a los resultados del 6 d , porque creen que el país votó por la mud cuando en realidad está votando para enviarle un mensaje al presidente Maduro para que este genere un cambio radical en sus políticas económicas(...). De inmediato algunos actores fundamentales de la oposición consideraron que era el momento de la dulce venganza y de pasar a confrontar directamente al gobierno. 2 Después de que Ramos Allup admitiese en febrero que no se podía esperar seis meses, la alianza opositora presentó en marzo un plan de acción con tres vías para reemplazar al gobierno: a) amplia movilización popular nacional pacífica para lograr la renuncia de Maduro, b) enmienda constitucional y c) referéndum revocatorio. La propuesta de tres vías diferentes dio la impresión de falta de unidad y escasa firmeza en la mud . La primera iniciativa habla también de ingenuidad política. Como no fue factible ni la renuncia ni la enmienda, durante el mes de abril la mud recogió las primeras firmas para iniciar el revocatorio y a comienzos de mayo entregó al cne un total de 1,8 millones. Este se tomó su tiempo para la confirmación, con lo que rápidamente quedó en claro que el cne podría aprovechar el tardío accionar de la mud para demorar el proceso. Recién a principios de agosto confirmó la validez de las firmas. Además, estableció los últimos días de octubre como fecha para la recolección de los 3,9 millones de firmas para llamar al referéndum revocatorio, con lo cual este podía celebrarse no antes de fines de enero y, más probablemente, en febrero o marzo de 2017, ya que le sigue un plazo de hasta 90 días. De esa manera, se perdía toda posibilidad de nuevas elecciones presidenciales después de un referéndum revocatorio exitoso. ■■  El choque del 20 de octubre En la mud no hubo consenso sobre si tiene sentido un referéndum revocatorio sin nuevas elecciones posteriores. Algunos sectores consideraron que hacerlo en 2017 carecería completamente de sentido y se preguntaron: ¿por qué tendríamos que ayudar al chavismo a deshacerse de su principal problema, 2. Xavier Coscojuela:«Jesús Seguías:‘Faltan políticos con criterio de nación’» en Tal Cual , 15/3/2016. 63 T ema C entral Venezuela ante 2017: crisis sin salida a la vista Nicolás Maduro, sin recibir nada a cambio? Al mismo tiempo, casi no hubo forma de presionar al cne para que fijara una fe cha antes del 10 de enero de 2017. Algunos sectores se preguntaron: ¿por qué tendríamos que ayudar al chavismo a deshacerse Finalmente, todas las discusiones y conside su principal problema, deraciones sobre la fecha del revocatorio se cancelaron el 20 de octubre, cuando el Nicolás Maduro? n cne suspendió el proceso de recolección de firmas hasta nueva instrucción judicial. La decisión del cne , que se ha basado en medidas cautelares dictadas por tribunales de los cinco estados de Apure, Aragua, Bolívar, Carabobo y Monagas, es compleja en dos sentidos. Por un lado, esos tribunales de un nivel judicial inferior carecen de competencia en materia electoral. Y por el otro, el cne ya había confirmado la validez de las firmas para introducir el proceso del referéndum. Ante este nuevo escenario, considerado por la oposición una ruptura del orden constitucional, la mud lanzó la convocatoria a una serie de movilizaciones en el marco de la campaña denominada«Toma de Venezuela». La decisión del cne profundizó una dinámica de confrontación entre el psuv y la mud que fortalece el endurecimiento de las posturas de ambas fuerzas. Además, alimentó el temor de que ocurra una explosión social. Henrique Capriles, ex-candidato presidencial y líder del partido opositor pj , de centroderecha, ya había advertido periódicamente sobre una explosión social debida a un aplazamiento del referéndum hasta 2017. La suspensión del referéndum está estimulando a los sectores radicales de la oposición que en 2014 convocaron a las protestas de«La Salida» y que desde hace un tiempo hablan de una dictadura que no permitiría llegar al poder por vías democráticas. Debido a la victoria de la oposición en las elecciones parlamentarias, estos sectores de la mud , cercanos al partido de Leopoldo López, vp , y a María Corina Machado, se vieron debilitados y su tesis pareció haber sido refutada. La decisión del 20 de octubre fortaleció de nuevo su postura confrontativa y reveló claramente las diferencias dentro de la mud , como demostró el rechazo de vp al diálogo posteriormente iniciado, al contrario de los demás partidos( pj , ad , unt ). Se habían previsto obstáculos para la recolección de las firmas, pero una intervención tan evidente en el proceso era difícil de imaginar, sobre todo porque de esta manera el gobierno se dañó a sí mismo. La decisión del cne atrajo la atención internacional al país de una manera que no parece muy provechosa para el gobierno. N ueva S ociedad 266 64 Benjamin Reichenbach ■■  El dilema del chavismo Dado que la decisión provino de cinco tribunales de estados, surgieron especulaciones de que la decisión podría estar vinculada a luchas internas dentro del oficialismo. ¿Será que los gobernadores influyentes de los respectivos es tados(casi todos militares) forzaron la decisión? Dos días antes el cne había anunciado la fecha de las elecciones regionales para mediados de 2017. De acuerdo con la Constitución, estas elecciones –que tuvieron lugar por última vez en diciembre de 2012– se deben realizar cada cuatro años. El cne simplemente las postergó por medio año. El chavismo teme seguramente la pérdida de los gobiernos en todos o casi todos los estados. Por lo tanto, para los gobernadores no es poca cosa lo que está en juego. Una continuación del proceso del revocatorio, incluyendo una campaña electoral, podría haber causado consecuencias negativas. ¿Pero más que su suspensión? Mientras que la mud considera que el desplazamiento del gobierno es una condición necesaria para solucionar la crisis, muchos partidarios del ofi cialismo en la base del chavismo ven que el problema está especialmente en Maduro. Desde 2014 existe un abismo entre la base y la dirigencia chavistas, de lo cual surge la denominación«chavista no madurista» y que ha producido un desprendimiento del psuv , un nuevo partido llamado Marea Socialista. El dilema del chavismo consiste en resolver el problema de sustituir a Maduro y modificar su política sin poner en peligro su supervivencia política. Si no logra el alejamiento de Maduro, se estará jugando su existencia futura. Pero el chavismo todavía tiene la posibilidad de salvarse a sí mismo, tal como explica el historiador Tomás Straka:«Si el chavismo sigue en el poder y encabeza la transición, como lo hizo el franquismo en España, esta fuerza política podría salvarse incluso para la historia. Pero si el chavismo sigue en el poder y se empeña en no cambiar nada sino en mantener ¿Quién tiene influencia el estatus actual, más temprano que tarde como para hacer que sería arrastrado» 3 . Maduro le haga lugar a un sucesor? ¿Qué papel juega el Ejército? n ¿Pero cómo podría comenzar esta transición? ¿Quién tiene suficiente influencia como para hacer que Maduro le haga lugar 3. Leyla Calderón:«Straka: Maduro y su desastre es el gran legado de Chávez» en El Estímulo , 12/8/2016. 65 T ema C entral Venezuela ante 2017: crisis sin salida a la vista a un sucesor? ¿Qué papel juega el Ejército, que tiene tradicionalmente en Venezuela gran influencia en la política y últimamente controla la distribución de alimentos y cada vez más sectores de la economía? En julio Maduro otorgó, además, amplios poderes especiales al ministro de Defensa, Vladimir Padrino López. La clase política chavista sigue apoyando –al menos si se ve desde afuera– a Maduro. Figuras como el ex-ministro del Interior Miguel Rodríguez Torres, querido por las bases chavistas, con una alta reputación como militar y a favor de una etapa de adecuación económica, se mantienen ocultas. Si bien Rodríguez Torres hace una abierta crítica de contenido y compara la actual situación con la crisis de comienzos de la década de 1990, en la que Chávez y sus compañeros del Ejército se decidieron a dar el golpe militar en 1992, no reclama para sí un lugar de mando ni se planta explícitamente contra Maduro. Como también en las filas del gobierno hay diferentes grupos de in tereses, es presumiblemente difícil generar una constelación en la que pueda lograrse un consenso sobre la pregunta de cuándo, cómo y por quién podría ser sustituido Maduro. ■■  La mediación internacional Pero ¿qué sucederá si no se produce ningún cambio en el statu quo ? Las variables decisivas están en el endeudamiento del Estado y en las protestas sociales. Con poco menos de 12.000 millones de dólares, las reservas internacionales están en un nivel históricamente bajo. Es por eso que el pago de la deuda para evitar la bancarrota en 2017 es cada vez más difícil. El gobierno quiere evitar por todos los medios un default , por lo cual prefiere recortar las importaciones de alimentos antes que no pagar deudas. Esto impacta a su vez en la segunda variable: las protestas sociales. Aun si el precio del petróleo subiera levemente, no sería suficiente siquiera un precio de 70 dólares por barril para pagar las deudas y las importaciones de alimentos. La consecuencia sería un aumento de las protestas sociales. El Ejército se hallará entonces ante el interrogante de si debe actuar violentamente contra la propia población o desobedecer las órdenes. Lo primero fue descartado de forma categórica por Padrino López 4 . Debido al endurecimiento de la situación política, se recurre cada vez más a la intermediación internacional. Guiado por el ex-presidente del gobierno 4.«Padrino López: Militares nunca más empuñarán armas contra el pueblo» en El Impulso , 27/2/2016. N ueva S ociedad 266 66 Benjamin Reichenbach español José Luis Rodríguez Zapatero, desde mayo de 2016 hay un esfuerzo por mediar en un diálogo entre el gobierno y la oposición que, no obstante ello, apenas avanza. Mientras que el gobierno piensa que puede ganar tiempo y, entre tanto, seguir como siempre hasta que el precio del petróleo Cada parte da la vuelva a subir en el mercado internacional, la mud cree que, debido a la crisis extrema, impresión de querer tarde o temprano terminará haciéndose del aniquilar a la otra y ambas carecen de disposición para encarar gobierno. Como escribe el politólogo Michael Penfold:«El gobierno no quiere negociar, pero dialogar le permite ganar tiempo. Y la oposición quiere negociar sin dialogar para una transición real n poder obtener las concesiones que reclama» 5 . Cada parte da la impresión de querer aniquilar a la otra y ambas carecen de disposición para encarar una transición real. Mientras los mediadores internacionales no puedan cambiar algo de esto, los intentos de diálogo, que se reforzaron con la ayuda del Vaticano y un enviado especial del papa Francisco, serán infructuosos. El 31 de octubre se abrió formalmente el diálogo. La mud deberá ofrecer determinadas garantías al presidente Maduro si desea un traspaso de mando en paz. En lugar de ello, Ramos Allup amenaza con mandar a la cárcel a todos los jueces de la tsj si el chavismo deja de estar en el gobierno 6 . De ese modo se destruye la base para la búsqueda real de acuerdos y se perpetúa una actitud de bloqueo mutuo en la que ninguna parte está dispuesta a hacer concesiones y tampoco entiende que se deben ofrecer a la contraparte estímulos para cooperar. Jesús Seguías ha ilustrado esto con la frase de que a Venezuela le«faltan políticos con criterio de nación» 7 . ■■  El desprecio de la mud por el chavismo descontento Más allá de todas las justificadas críticas que puedan hacerse a los gobiernos de Maduro y Chávez, los representantes de la mud deberían reconocer la importancia histórica del chavismo para el país. Cuando el secretario general de la mud , Chuo Toro Alba, declara que la meta de la oposición no es extinguir 5. Michael Penfold:«La escalada» en Prodavinci , 27/10/2016. 6.«Ramos Allup confiesa su‘venganza’ contra magistrados al llegar al poder» en Últimas Noticias , 25/7/2016. 7. X. Coscojuela: ob. cit. 67 T ema C entral Venezuela ante 2017: crisis sin salida a la vista al chavismo 8 , esto parece ser absolutamente inverosímil y es contradicho por líderes como Ramos Allup. Así ocurrió con una de las primeras medidas en su cargo como presidente del Parlamento, que fue hacer descolgar retratos de Chávez y Simón Bolívar y hacer comentarios despectivos al respecto. El mensaje que llegó al chavismo fue clarísimo: desean destruirnos. Con gestos, símbolos y retórica de este tipo, la mud y especialmente Ramos Allup han hecho su aporte para que el gobierno se cierre en lugar de abrirse. Los representantes de la oposición hablan constantemente de transición, pero no han comprendido que el concepto implica concesiones a la otra parte y creen que la transición es solo un periodo hasta la toma de gobierno total e incondicional. Simultáneamente, a la alianza opositora le falta una idea clara de cómo sería el país bajo su dirección. Si bien la mud anuncia constantemente el cambio, carece de una narrativa que se diferencie de la vuelta al pasado de la Cuarta República(1958-1999) y que exprese claramente de qué forma cambiaría el país en un futuro. Los dirigentes de la mud deben responder en qué medida están distanciados de este pasado y por qué no representan solamente a las clases sociales más altas. El argumento de los líderes de la mud suele ser que primero se debe restaurar la democracia, y luego, dentro de un marco democrático redefinido, se volverán a hacer claras las diferencias ideológicas entre los partidos. Este planteo sugiere que el chavismo se disolverá en el aire y pasa por alto que promueve la exclusión y se arroga el derecho a definir en soledad las reglas de juego de la competencia política. Así, la mud apuesta desde el comienzo a empujar al chavismo a un rincón radical y extremista. Esto no es justo con los sectores de la población que se sienten ligados al proceso iniciado por Chávez. Muchos de los primeros partidarios del chavismo se apartan, decepcionados, del gobierno de Maduro, lo cual contribuye a la crítica general hacia la clase política y al rechazo de la elite política. El elevado porcentaje de «ni-ni»(ni gobierno ni oposición) subraya este fenómeno. La mud no ha convencido suficientemente a estos electores y la polarización entre el psuv y la mud hace difícil que terceras fuerzas, como el Movimiento al Socialismo ( mas ) o Marea Socialista, se posicionen como actores que tiendan puentes entre los dos bandos. La pérdida de confianza en la política de vastos sectores 8. Daniel García Marco:«‘Nuestro propósito no es extinguir al chavismo’: Jesús Torrealba, portavoz de la oposición en Venezuela» en bbc Mundo , 11/10/2016. N ueva S ociedad 266 68 Benjamin Reichenbach de la población es enorme. Al igual que antes, a la oposición le falta una oferta clara para los descontentos dentro del chavismo. La mud representa un corte claro y un rápido fin del proceso revolucionario iniciado por Chávez. ■■  El legado de Chávez A pesar de la severa crisis de Venezuela, la fe en Chávez y en la razón de su proyecto se mantiene viva en un núcleo duro de la población. Además, si bien la crisis política del país se expresa en la decadencia económica y social, la crisis del gobierno de Maduro tiene, en el fondo, menos que ver con la infla ción y la escasez de alimentos que con la La fe en Chávez y en confianza que las bases han perdido en la razón de su proyecto se mantiene viva en un núcleo que los líderes políticos puedan solucionar estos problemas. duro de la población n Chávez polarizó en gran medida a la sociedad venezolana. Influyó en la visión del mundo y las ideas de vida de sus partidarios de una manera que ellos desarrollaron como relación casi religiosa con él y, tras su muerte, lo veneran como una figura mesiánica. Esto ayuda también a la transfiguración de su política. Bajo el gobierno de Chávez la pobreza se redujo probadamente. Para muchas personas se hizo más fácil e incluso posible por primera vez el acceso a la atención médica, a prestaciones sociales y a instituciones educativas. Pero esto no puede negar el hecho de que, desde un principio, su política carecía de sostenibilidad. A pesar del máximo boom petrolero de la historia venezolana, bajo el gobierno de Chávez tampoco hubo inversiones sostenibles en educación o en el mercado laboral. Los éxitos en política social se alimentaban desde un principio de subvenciones basadas en las rentas petroleras. Si bien Chávez se empeñó en reducir la dependencia venezolana del petróleo, en los 14 años de su mandato presidencial sucedió lo contrario: un fortalecimiento extremo de esa dependencia. El chavismo aumentó de forma intensa la dependencia de los ciudadanos respecto del Estado y la del Estado respecto del petróleo como materia prima. Su política social no era una ayuda para la autoayuda. Con controles de precios y de divisas, se cometieron, con el paso de los años, serios errores en la política económica y cambiaria, que ya desde 2010(o sea, mucho antes de la caída mundial de los precios del petróleo de 2014) empeoraron la situación social de la población. Es por eso que ya antes de la muerte de Chávez era cada vez más difícil para su gobierno mantener las condiciones en las que se basaba este discurso. 69 T ema C entral Venezuela ante 2017: crisis sin salida a la vista Sin embargo, Chávez inspiró confianza en muchas personas. Creó en algunos sectores de la población que durante toda su vida habían esperado ser escuchados la sensación de que él les daba voz. De ese modo llegó a personas que se sentían apartadas de la sociedad. En este sentido, Chávez le dio a una parte de la población la fe en un horizonte de vida mejor. Así, desde la perspectiva de sus partidarios, rompió la lógica dicotómica entre elites (arriba) y pueblo(abajo), al transmitir que con él el pueblo sería parte del gobierno. El legado de Chávez está, en este sentido, también en la politización tanto de una clase baja marginada como de una clase alta autosatisfecha. Ya no se puede dar marcha atrás con la inclusión de las clases sociales más pobres, cuya marginación había sido ocultada durante la Cuarta República y que Chávez llevó al espacio político. Y este mérito del chavismo debería ser reconocido por la oposición. ■■  La reivindicación de la izquierda venezolana y la necesidad de alternativas a la economía rentista El gobierno de Chávez consiguió ser identificado como fuerza de izquierda y anticapitalista. Contribuyó a ello no solo la reducción de la pobreza durante la última década, que está comprobada pero fue revertida en los últimos años. El chavismo apostó desde siempre y con mucho éxito a un discurso en el que se ubicaba a sí mismo dentro del espectro político como izquierda y a todos los demás partidos, como derecha. Más allá de Venezuela, este cuadro distorsionado se ha consolidado en muchos actores políticos. Al mismo tiempo, la oposición venezolana le ha hecho fácil al gobierno que la ubique como derecha. Cuando Lilian Tintori festeja con Mauricio Macri su victoria electoral en Argentina y vp busca lazos con los republicanos en Estados Unidos y el Partido Popular de España, su movimiento no puede esperar que se lo considere como fuerza de izquierda o centroizquierda, incluso cuando, para sorpresa general, fue aceptado en 2014 dentro de la Internacional Socialista(junto con los socios ad , mas y unt ). Precisamente aquellos partidos que se definen como de izquierda deben reclamar el desarrollo de un perfil progresista en sus contenidos, con el fin de contrarrestar la polarización y tender puentes para ganar también el favor de votantes chavistas. La mud obliga constantemente a los partidos que la componen a tener un discurso unificado, dominado por conserva dores y liberales. Esto puede tener éxito en el corto plazo, pero pagando el precio no solo de una pérdida de valores y principios, sino también de no tener llegada al espectro de electores de izquierda del chavismo disidente N ueva S ociedad 266 70 Benjamin Reichenbach o descontento. Por ese motivo, los partidos de izquierda de la mud harían bien en buscar puntos en común con el mas , Marea Socialista y actores dentro del psuv . Por lo demás, todos los partidos deberían, en pos de una mayor credibilidad, fortalecer los mecanismos de democracia interna. Quien dentro de un partido no ha sido elegido nunca democráticamente –tal es el caso de Ramos Allup como secretario general de ad – se caricaturiza a sí mismo, al no contar con legitimación dentro de su propia fuerza, cuando critica la falta de democracia en el país. En el chavismo se tiene que reconocer la necesidad de institucionalidad, rendición de cuentas, conocimiento técnico y crítico para garantizar el funcionamiento de la administración pública y la gobernabilidad del Estado. Para desarrollar un perfil partidario de izquierda es fundamental poner en duda el modelo venezolano de desarrollo: la economía rentista. Tal como hace poco constataron muy acertadamente tanto el nuevo superior de los jesuitas, Arturo Sosa, como el sociólogo Edgardo Lander: ni el psuv ni la mud tienen un plan para Venezuela, porque han elaborado en el pasado sus programas sobre la base de un nuevo incremento de la producción nacional de petróleo a seis millones de barriles 9 . La elite política de Venezuela no ha entendido todavía que los tiempos del boom petrolero ya no volverán. Por cierto, en el corto plazo se seguirá necesitando petróleo, pero los ingresos deben ser invertidos en fuentes de energías alternativas para ir reduciendo paulatinamente la dependencia del petróleo. Reemplazar la renta petrolera por el Arco Minero no puede ser la solución. La crisis política, económica y social de Venezuela solo puede resolverse si se la entiende en su dimensión estructural y de largo plazo. No es una crisis del chavismo, sino que el chavismo fue la expresión del –en su actual formato– fallido intento de solucionar la crisis. Raúl Gallegos escribe:«El chavismo, movimiento de izquierda creado por el ex-presidente Hugo Chávez, puede ser responsable del desastre actual. Pero el chavismo es solo un episodio de una larga historia de gobiernos irresponsables que han gastado más de la cuenta cuando los precios del petróleo eran elevados y no ahorraron nada para los tiempos difíciles» 10 . El consumismo es un elemento fundamental del estilo de vida venezolano. Las abundantes rentas petroleras y las devaluaciones debidas a la inflación 9. Hugo Prieto:«Edgardo Lander:‘Sencillamente, la gente está harta’» en Prodavinci , 18/9/2016. 10. R. Gallegos:«Venezuela’s Addiction: The Crisis of Chavismo Is a New Version of an Old Problem» en Foreign Affairs , 3/8/2016. 71 T ema C entral Venezuela ante 2017: crisis sin salida a la vista han hecho que se profundizara esta mentalidad durante muchas décadas. Durante el siglo xx , hubo una pregunta completamente carente de importancia para los políticos de Venezuela: ¿cómo financiamos esto? La renta petrolera se transformó en una maldición para el país. La crisis actual es una crisis de este modelo rentístico que se ha consolidado durante el último siglo en la mentalidad de la sociedad venezolana. De este modo, es una continuación de la crisis de fines de las décadas de 1980 y 1990. La segunda fase de la Cuarta República se parece más a la Quinta República que a su fase inicial. En la elite política del país, son muy pocos los que quieren darse cuenta de esto. Diciembre de 2016 Barcelona Nueva época N o 114 RECONFIGURACIÓN DEL SUR GLOBAL: ÁFRICA, AMÉRICA LATINA Y EL«SIGLO DE ASIA» Coordinado por Karim El Aynaoui y Eckart Woertz ARTÍCULOS: Karim El Aynaoui y Eckart Woertz, Introducción: África, América Latina y el«siglo de Asia». Fernando Mouron, Francisco Urdinez y Luis Schenoni, Sin espacio para todos: China y la competencia por el Sur en el siglo xxi . Osvaldo Kacef, América Latina y Asia: intensificación de los vínculos económicos. Igor Hernández y Diego Guerrero, Desafíos petroleros para América Latina y África ante la expansión asiática. Manuel de Jesús Rocha Pino, China y la integración megarregional: la nueva Ruta de la Seda marítima en África. Borja M. Iglesias, Ciudades intermedias en la integración territorial del Sur Global. Frank Mattheis y Christina Stolte, Los desafíos de un donante emergente: la cooperación Sur-Sur de Brasil con Ghana. Oumar Kourouma, La mutualización de las potencias: una estrategia africana de cooperación Sur-Sur. Gisele Kleidermacher, Desde el Sur y hacia el Sur: movimientos transmigratorios de senegaleses hacia Argentina. Carmen Grau, Entre China y Taiwán: el caso de Nicaragua y el Canal Interoceánico. RESEÑAS DE LIBROS. Revista cidob d’Afers Internacionals es una publicación cultural/académica trimestral de relaciones internacionales y desarrollo de la Fundación cidob , c/ Elisabets, 12- 08001 Barcelona, España, Tel.(+34) 93 302 6495. Se edita en formato impreso y digital. Página web:. Chile: economía política del desgaste O svaldo T orres G. En Chile, se están agotando un modelo y una forma de hacer las cosas. La economía presenta severos problemas de libre competencia por la concentración de la propiedad y los mercados, así como por la falta de regulaciones. A su vez, el régimen político de transición se debilita, golpeado por el descrédito. Esta situación está provocando realineamientos en la coalición de gobierno, pero también en los partidos ubicados a su izquierda, con vistas a la elección presidencial de 2017. La forma en que esto cristalizará estará influida, en gran medida, por cómo los movimientos sociales resuelvan sus articulaciones con la política y por la capacidad de la izquierda para superar sus divisiones. E n tiempos de tan alta incertidumbre global, la pregunta acerca de dónde va un país parece del todo impertinente, e incluso la idea de un lugar al cual llegar ha quedado bastante obsoleta. Sin embargo, el interrogante es candente, ya que mientras no se apague la multiplicidad de racionalidades e intereses en lucha, de lo que se trata es de la cuestión del poder y, con ella, de una conflictividad política que, por más que aparezca poco visible en las contiendas electorales o debates televisivos, esconde proyectos de sociedad y continúa produciendo transformaciones. En otras palabras, mientras la política –como Osvaldo Torres: es antropólogo, magíster en Historia de Chile y doctor en Estudios Latinoamericanos. Se desempeña como académico en la Universidad Central de Chile. Palabras claves: izquierda, movimientos sociales, neoliberalismo, Chile. 73 T ema C entral Chile: economía política del desgaste forma de expresión de la voluntad colectiva en el espacio público, sea empresarial, popular, identitaria, etc.– más se debilita ante el poderío de los mercados globales de las finanzas, las personas más reclaman desde la orfandad de su representación política que se las considere y que las cosas cambien. En las sociedades latinoamericanas se vive una ofensiva de los proyectos neoliberales de la mano de políticos de derecha, que tienen clara la respuesta: quieren ir de políticas neoliberales en economía a una sociedad neoliberal y para ello agitan las banderas de la privatización, la despolitización y el ataque al Estado y azuzan el miedo a una falta de ley y orden. A la inversa, el progresismo ha perdido el rumbo en la región. La derrota del Partido de los Trabajadores( pt ) en Brasil y del Frente para la Victoria( fpv ) en Argentina y las dificultades que encara el gobierno de Nueva Mayoría en Chile, a lo que se suma la derrota en el plebiscito de reforma constitucional de Evo Morales en Bolivia y la victoria del«No» a la paz en Colombia, nos indican que hay cuestiones sustantivas del proyecto político de izquierdas en la región que, ya sea por sus objetivos o por su estrategia, no logran cristalizar en apoyos contundentes por parte de la ciudadanía, sea en las urnas o en la movilización social. En relación con esta problemática, hay dos cuestiones claves. Una es el modelo de desarrollo y la otra, el régimen político y la democracia. El ciclo de altos precios de las materias primas en el mercado mundial permitió a los gobiernos progresistas de la región financiar el desarrollo de grandes proyectos sociales, que impactaron positivamente en la vida de millones de personas, sea por la vía de subsidios estatales o por la inserción en la educación y la atención en salud de sectores populares y la ampliación de los programas de vivienda. Sin embargo, no se logró reducir la concentración de la propiedad y la riqueza, ni se pudo saltar hacia una estrategia de desarrollo nacional que superara el carácter extractivista y depredador de la naturaleza que impuso la inversión extranjera en el continente. En este sentido, hay algo de un«caso de desarrollo frustrado» del que hablara el economista chileno Aníbal Pinto. En cuanto al régimen político, es interesante recordar a Antonio Gramsci cuando señala que, si bien los votos valen todos lo mismo, no es menos cierto que están midiendo«la eficacia y la capacidad de expansión y de persuasión de la opiniones de pocos, de las minorías activas, de las elites, de las vanguardias, es decir, su racionalidad, historicidad o funcionalidad concreta» 1 . Lo que 1. A. Gramsci:«El número y la cualidad en los regímenes representativos» en Antología , sel., trad. y notas de Manuel Sacristán, Siglo xxi , Ciudad de México, 1970, p. 398. N ueva S ociedad 266 74 Osvaldo Torres G. La concepción de democracia en otras palabras implica que no basta con la cual una parte de la izquierda en el continente con contar los votos, sino que es necesario formar una ciudadanía consciente, hay que ganar los corazones y tamha gobernado es la del bién las mentes para hacer avanzar un «gobierno de los políticos» n proyecto político progresista. En este sentido, la concepción de democracia con la cual una parte de la izquierda en el continente ha gobernado es la del «gobierno de los políticos»(a decir de José Nun) 2 , sin concebir que la democracia pueda ser la del«gobierno del pueblo». Ganar elecciones mide la eficacia del discurso y el resultado de una gestión, pero si no se gobierna con el pueblo, se desactiva la base de apoyo para la disputa del modelo de sociedad y la estrategia de desarrollo(y ahí están los casos de Argentina y Chile). Esto plantea otro problema, en las condiciones de la América Latina actual: ¿cuál es el«sujeto histórico» que puede motorizar los cambios, en favor de una redistribución del ingreso, mayores libertades políticas y autonomía de las personas? Se habla mucho de la extensión de las capas medias por la mejora de los ingresos y la ampliación de la cobertura educacional, lo que transformaría las mentalidades de los sectores populares que no quieren representarse ni ser representados como tales. Pero esto, que es parte de la batalla cultural contra la identidad constituida desde el mercado y como consumidores, no es algo inevitable. Tampoco es claro que con la decadencia del proletariado industrial –el sujeto histórico por excelencia del marxismo– hayan desaparecido otras formas de articulación social que, tras políticas, programas o utopías, tengan la posibilidad de incidir en los procesos que dibujan el futuro de nuestras sociedades. Más aún, esto es válido en América Latina, donde el«sujeto histórico» ampliamente debatido en el siglo xx marcó en parte las profundas diferencias entre los partidos políticos de izquierda y progresistas de la región. Hubo quienes les asignaron roles estratégicos ya sea al campesinado o a los pobres urbanos y algunos, a las clases medias emergentes. Es decir, los debates teóricos no han impedido la conformación de sujetos sociales colectivos que se ponen en movimiento en condiciones y tiempos históricos concretos y que pueden gravitar decididamente en la configuración de nuevas formas de organizar sus sociedades. ¿Qué ha hecho la izquierda en el continente respecto de esto y, en particular, qué han hecho las izquierdas en los gobiernos? 2. J. Nun: Democracia. ¿Gobierno del pueblo o gobierno de los políticos? , fce , Buenos Aires, 2002. 75 T ema C entral Chile: economía política del desgaste Considerando este contexto, la pregunta es: ¿cuál es la situación por la que atraviesa Chile? Este país ha llegado a un punto en que las altas tasas de ganancia para los grupos económicos que controlan la economía solo pueden sostenerse por la vía de alianzas o ventas de sus empresas a grupos transnacionalizados con mayor capital y con redes en los mercados financieros glo bales –proceso en curso en las administradoras de fondos de pensiones( afp ) y en las instituciones de salud previsional(Isapres), así como en el sector minero–, saliendo a invertir en otros países –grandes almacenes, agroindustria, forestal– o generando una activa política de nuevos mercados para colocar sus productos, apoyados por el servicio exterior del Estado. En Chile, el grado de liberalización del mercado de bienes y servicios es total, la regulación es básicamente formal para los grandes grupos, la inspección sobre los mercados financieros locales es débil –en un año se han develado, por acción de los perjudicados y no de los organismos supervisores, como la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras, al menos cinco grandes estafas a accionistas o inversionistas pequeños–. El exceso de liberalización está produciendo consecuencias, pues en la población se ha instalado la sensación de abuso por parte del poder empresarial. El gran empresariado tiene varios procesos judiciales, sea por estafas piramidales, evasión de impuestos o financiamiento ilegal de la política de forma transversal a izquierda y derecha; algunas empresas son investigadas en el extranjero(Lan Chile en Estados Unidos y Argentina, Compañía de Papeles y Cartones en Colombia). A esto se suma un contexto de contracción de los mercados mundiales –particularmente el chino, principal destino de las exportaciones chilenas– y de enfrentamiento con un gobierno que empujó reformas estructurales en la tributación a las grandes ganancias, a la propiedad del sistema educacional y en las relaciones laborales. La coyuntura económica está dejando en evidencia un agotamiento del modelo de desarrollo neoliberal impuesto en la dictadura y continuado en la democracia. Este agotamiento no implica una crisis terminal, pues el modelo extractivista se basó en una suerte de«acumulación originaria del capital» con sobreexplotación de la naturaleza(sobre todo, minería y explotación forestal), que descansa en la inversión extranjera y en los subsidios a las plantaciones forestales, junto con la contratación de fuerza de trabajo precaria(contratistas de la minería y de las empresas del papel y celulosa y salmoneras). Parte sustantiva de esa acumulación se hizo posible por el debilitamiento de los sindicatos y federaciones sindicales(que reúnen solo a 18% de la fuerza de trabajo), por la pasividad de partidos políticos que no tuvieron como propósito fortalecer N ueva S ociedad 266 76 Osvaldo Torres G. los movimientos reivindicativos ni la formación política y por la fragilidad de las instituciones dedicadas al control ambiental de las inversiones extractivistas. El agotamiento de este ciclo económico converge con el«desnudamiento del rey mercado»: el abuso, la desigualdad, el lucro y la injusticia se hacen evidentes para la población, que desde distintas motivaciones y lugares toma la calle, e incluso algunos pueblos y territorios, y pone en evidencia tres cosas: a) que los privilegios son excesivos para unos pocos, sean empresarios, políticos, religiosos, militares o lobistas, los que se han aliado para mantener las cosas como están; b) que la elite ha perdido legitimidad ante la población, lo que provoca una fisura en la forma de dominación, y c) que se ha agudizado la crisis de representación de los partidos, pues las corrientes neoliberales eran en la práctica un«partido transversal», que operaba tanto en el interior de la centroizquierda como en la derecha política, como quedó comprobado con los escándalos de corrupción de políticos con dinero de los grandes empresarios. El prestigio de la elite se ha deteriorado a punto tal que la pérdida de la confianza en la política y el Congreso por parte de la ciudadanía se expandió a la propia oligarquía empresarial. Su debilitamiento ha llevado a algunos intelectuales a diagnosticar la muerte de la elite 3 y la apertura de una crisis de legitimidad para sostener el aparato institucional, aunque hasta ahora sin alternativas de recambio. El Estado –en términos más precisos, el régimen constituido–, como representación de la nación, deja de expresar un pacto social que suponía incluir a todos. Pero aún más: hace trizas un imaginario compartido asentado en el éxito del modelo económico y la disminución de la pobreza. Esta situación es la que abrió en Chile un periodo de reordenamiento del poder, alentado por el gobierno reformista de Michelle Bachelet. La reacción de empresarios y políticos de diversas tendencias ante sus intentos de reformas expresa las profundas redes tejidas por la elite en el interior de los partidos que conformaron la Concertación y que hoy gobiernan junto con el Partido Comunista bajo el rótulo de Nueva Mayoría. Hoy la elite solo tiene como estrategia defender el modelo neoliberal, sostenido en los«éxitos pasados» y reivindicar la«democracia consonciativa»(llamada en Chile«democracia de los acuerdos»), que permite el veto de una minoría gracias a su sobrerrepresentación en diversos órganos del Estado(Tribunal Constitucional, Consejo Nacional de Televisión, etc.) y en el sistema electoral. Sin embargo, esto es 3. Alberto Mayol: Autopsia. ¿De qué se murió la elite chilena? , Catalonia, Santiago de Chile, 2016. 77 T ema C entral Chile: economía política del desgaste altamente insuficiente, pues diversos actores sociales han entrado en escena con sus reclamos polifónicos –locales o nacionales, políticos o gremiales–, que se politizan en la medida en que esa misma elite no logra comprenderlos ni procesarlos. El movimiento estudiantil ya había mostrado su grado de coordinación y politización en 2006, cuando salió a la calle de forma masiva y persistente, para reclamar por el alto precio del pasaje escolar y exigir luego una reforma a la ley consEl movimiento estudiantil titucional sobre educación que garantice ya había mostrado su la calidad educativa. La reacción de la izquierda en el gobierno fue consensuar un documento con el centro y la derecha, grado de coordinación y politización en 2006, cuando de manera«gatopardista», para modifi salió a la calle de forma car superficialmente la estructura edu cativa fundada en la estamentalidad de masiva y persistente n la calidad de la educación según los ingresos de la población. Este acuerdo prontamente fue desechado, ante la crítica estudiantil y de la sociedad. Los estudiantes volvieron sobre sus demandas en 2011 –esta vez, bajo el primer gobierno de derecha tras el fin de la dictadura, el de Sebastián Piñera–. Lo hicieron de forma más estructurada, con las lecciones aprendidas, y el movimiento se extendió por todo el país, con un grado de legitimidad nunca visto desde 1990. Lo habían antecedido movilizaciones medioambientales, territoriales y por la identidad de género. La crítica al régimen político se hizo más consistente por la movilización y también por el despliegue de una nueva camada de intelectuales críticos que dotaban de fundamentos a las demandas transformando aspiraciones en objetivos políticos, la crítica en programas y la consigna en medidas posibles. Los movimientos sociales profundizaron las movilizaciones regionalistas (Punta Arenas, Aysén, Calama), las medioambientales(represa Hidroaysén, Cajón del Maipo, Río Puelo) y las de diversidades sexuales(por el matrimonio igualitario y la despenalización del aborto). La composición social de estos movimientos ha sido heterogénea y expresa una reactivación de la sociedad civil y de las demandas de participación, que enfrenta la clausura del régimen político a escuchar«la voz de la calle» y responder a sus exigencias. Estos movimientos han logrado poner en crisis la idea de la infalibilidad del modelo neoliberal y sus«soluciones» de más mercado. También han provocado una desnaturalización de las respuestas de tipo tecnocrático construidas N ueva S ociedad 266 78 Osvaldo Torres G. sin participación y están siendo capaces de sostener la movilización social durante más de cinco años: la extensión de los abusos y lo limitado de las políticas públicas de protección social han permitido la rotación de sus protagonistas principales. En una coyuntura la llama es la educación, en otra es la En una coyuntura la llama es salud, en otra el sistema de pensiones o los derechos de las mujeres(más de la educación, en otra es la salud, en otra el sistema 50.000 personas se movilizaron en octubre pasado contra el femicidio). de pensiones o los derechos Hoy, los movimientos sociales son déde las mujeres n biles en cuanto a su capacidad de imponer soluciones, pero lo suficientemente fuertes como para marcar la agenda política. En este sentido, el movimiento más estructurado y politizado es el estudiantil universitario agrupado en la Confederación Nacional de Estudiantes de Chile(Confech) y, actualmente, el movimiento No+ afp (No más administradoras de fondos de pensiones), que ha logrado organizar en julio, agosto y octubre de 2016 tres masivas marchas nacionales que sumaron más de un millón y medio de personas en todo el país para exigir un nuevo modelo de pensiones. El movimiento estudiantil está cruzado por múltiples corrientes, aunque está particularmente influido por lo que fue la izquierda de los años 60 y su po sición rupturista, que dio origen a una variada gama de grupos y colectivos izquierdistas que no logran confluir para conquistar una reforma educativa radical. Es socialmente plural, pero está marcado por dirigentes de clase media con tradiciones familiares en la lucha contra la dictadura pinochetista. No+ afp es un movimiento policlasista, transgeneracional, que pone el foco en la demanda de terminar con el sistema de pensiones de capitalización individual para pasar a uno tripartito y con reparto solidario entre generaciones e ingresos. Políticamente no tiene expresión partidista, sus dirigentes tienen tradición de izquierda pero desconfían de los partidos. En este contexto, una debilidad importante de los movimientos sociales es el estado del campo sindical. La dirigencia sindical tuvo un rol clave en el proceso de movilizaciones contra la dictadura a principios de los años 80, mediante la Coordinadora Nacional Sindical, y fue el eje en torno del cual se produjo la unidad del movimiento social plural reflejado en esos años en la Asamblea de la Civilidad. También impulsó la incorporación de los gremios en la lucha del plebiscito de 1988, que desembocó en la derrota de Augusto Pinochet. Se constituyó como Central Única de Trabajadores( cut ) ese mismo 79 T ema C entral Chile: economía política del desgaste año, retomando la tradición de 1953; sin embargo, en los años de la transición se debilitó su protagonismo, algunos de sus principales dirigentes migraron hacia el Parlamento y los otros se quedaron en forma vitalicia en la dirección. Durante las dos últimas décadas, la cut ha sido un organismo sin relevancia, financiado por los gobiernos de turno y alineado con los partidos de la coalición democrática, sin autonomía real del Estado ni gravitación en las dos reformas laborales del periodo. La expresión más fiel de su debilidad y falta de propuestas ha sido el proceso para elegir autoridades en agosto de este año, lleno de irregularidades, con voto indirecto y cómputos retrasados por días y poco fiables, que han puesto en crisis a la principal organización sindical del país. No es que la sindicalización sea alta en Chile, pero el rol jugado por el sindicalismo en los procesos de movilización social siempre ha sido gravitante por su simbolismo y por el lugar que ocupa en la economía. Pero mientras esta se ha transformado, el sindicalismo no logró renovarse en los nuevos escenarios. Un caso aparte es el proceso de movilización que viene desarrollando el pueblo mapuche por el reconocimiento de sus derechos, que se ha visibilizado mediante acciones violentas contra las empresas forestales y«colonos chilenos», definidos como aquellos propietarios de las tierras indígenas ocupadas producto de la invasión militar de 1883 y luego por la usurpación y venta engañosa en los«juzgados de indios» que permitía la ley en el siglo xx . Es un movimiento que tiene la paradoja de ser una fuerza con creciente coordinación, pero atravesada por la fragmentación y por diversidad de proyectos políticos; esto lo vuelve muy diferente del movimiento de las décadas previas a 1990, cuando había una representación partidista que canalizaba las demandas hacia el sistema político. Este contexto ha sido producido, en parte también, por las políticas de los partidos de izquierda hacia los movimientos sociales: en las organizaciones partidarias pareciera operar la lógica de«si somos menos, mejor para nosotros, los dirigentes». Por ello resulta necesario un análisis del estado de situación de la izquierda chilena actual. Una primera cuestión es que la izquierda ingresó en el periodo de transición con un ala de origen marxista y leninista –el Partido Comunista( pc ), el Movimiento de Izquierda Revolucionaria( mir ) y un sector del Partido Socialista( ps ), que conformaban el Movimiento Democrático Popular( mdp ) y luego el Partido Amplio de Izquierda Socialista ( pais )–, que había desarrollado la estrategia de confrontación radical con la dictadura –mediante la estrategia de la rebelión popular de masas– y la lucha por un gobierno provisional con Asamblea Constituyente. Pero esta N ueva S ociedad 266 80 Osvaldo Torres G. estrategia, debilitada por diversos factores, se hace inviable luego del fracaso del atentado contra Pinochet en 1986 y la respuesta represiva que este desata. Así las cosas, la«izquierda renovada», que había leído la derrota de la Unidad Popular como el resultado de la falta de mayorías para el cambio y una escasa valoración de la democracia liberal, cobró un protagonismo clave sin tener grandes bases organizativas, pero sí importante influencia social gracias a su discurso y a sus relaciones con el centro político. Esta izquierda, tras la unificación del ps y la creación del Partido por la Democracia, permitió crear un cuadro político que posibilitó a la Democracia Cristiana tener una gravitación fundamental en la conducción del proceso, en principio como partido mayoritario y con posterioridad a 1997 como parte de una alianza de centroizquierda. En otras palabras, la izquierda fuera de la Concertación 4 fue irrelevante electoral y políticamente en este periodo. En los comicios de 2005, la coalición Juntos Podemos Más( pc , Partido Humanista y otros) alcanzó 5,4% de los votos. En virtud del sistema electoral binominal, tampoco tuvieron posibilidades de lograr representación parlamentaria. En este sentido, se evidencia que este sector de la izquierda no supo leer los fenómenos de transformación social y cultural de la sociedad chilena y, por lo tanto, asumió un discurso crítico agitativo de corto alcance, cuestión que se vio ratificada en las movi La izquierda que participó de lizaciones de 2011 y años siguientes, cuando la incidencia de esta izquierlos gobiernos de la transición tuvo un desempeño clave en da va a ser muy limitada y luego casi inexistente. la generación de un contexto La izquierda que participó de los de desmovilización social n gobiernos de la transición tuvo un desempeño clave en la generación de un contexto de desmovilización social, ya que su estrategia para la democratización del país se orientaba a dar garantías de que las transformaciones se harían sin tensiones ni rupturas y a través de consensos persuasivos. Y esa situación le imponía la tarea –que cumplió con éxito– de resolver las demandas sociales y, a la vez, tener peso electoral para responder a las expectativas. Sin embargo, no pudo resolver los nudos políticos que se iban configurando en torno de tres temas: el sistema democrático de corte autoritario y restringido, que debía limitarse a administrar; las demandas por una sociedad más abierta y plural, que chocaban con los valores conservadores de sus aliados, de la 4. Partidos Comunista, Humanista y Ecologista-Verde. 81 T ema C entral Chile: economía política del desgaste Iglesia católica y de los grupos empresariales; y las grandes desigualdades que se configuraban en torno de los ingresos, los territorios y el acceso a la educación y la salud. Desde esta perspectiva, la izquierda en el gobierno no fue crítica del modelo económico extractivista y la hegemonía de los mercados, lo que reducía la relevancia de la política y el Estado, terreno donde la izquierda debía bregar por cumplir sus promesas de protección social y emancipación. Esta postura acrítica pudo haberse originado en la etapa de renovación de la izquierda exiliada en Europa, donde se vivía el«thatcherismo con rostro humano» 5 , ligado a la liberalización del laborismo, que fue precedida por la destrucción de los sindicatos en toda la década de 1980, y a François Mitterrand, quien en 1983 abrazó la política monetaria ortodoxa 6 . El punto es que la izquierda chilena en el gobierno se vio tensionada por el debate entre«autocomplacientes» y «flagelantes», que cruzó a toda la coalición política desde 1997 en adelante. Ese debate se mantuvo abierto hasta 2009, cuando estalló la crisis de representación política del proyecto de izquierda en el seno del ps . Sería finalmente la imposición del candidato Eduardo Frei en la Concertación la culminación del proceso de elitización de la política en ese conglomerado; en esa oportunidad, unos pocos dirigentes decidieron la designación del candidato presidencial ignorando los procesos participativos que pedían los militantes y la desconfianza ciudadana que se originaba en las promesas incumplidas de los programas de gobierno. Esto ya tenía como antecedente el malestar social por el transporte público y la salud, la protesta estudiantil de 2006 y los diversos informes del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo( pnud ) sobre el malestar ciudadano, el uso y abuso del poder y la forma de hacer las cosas, que alertaban acerca de los cambios que estaban produciéndose en la sociedad. Fue en la elección presidencial de fines de 2009 cuando la hegemonía liberal en la dirección de la izquierda fue puesta en cuestión. Tres dirigentes levantaron sus candidaturas presidenciales por fuera del ps : Jorge Arrate, ex-presidente del partido y ex-ministro, que compitió en alianza con el pc y obtuvo 6,2% de los votos; el ex-diputado Marco Enriquez-Ominami, que consiguió 20,1% de los sufragios; y el senador Alejandro Navarro, que desistió de participar pero conformó un nuevo partido. 5. Ernst Hillebrand:«La crisis de la socialdemocracia europea» en Nueva Sociedad N o 261, 1-2/2016, disponible en. 6. Khatchik DerGhoughassian:«La izquierda después de la Guerra Fría» en Nueva Sociedad N o 261, 1-2/2016, disponible en. N ueva S ociedad 266 82 Osvaldo Torres G. Resultó sintomático que el diagnóstico y el programa de Frei fueran similares a los de los otros dos candidatos, en tanto reconocían la desigualdad social, los déficits democráticos, la excesiva centralización del Estado y el excesivo presidencialismo. Esto implicaba definir una nueva Constitución«para el Bicentenario», que además asegurara formas de democracia participativa y directa. A esas alturas, la crisis de confianza ciudadana hacia los partidos y la política estaba extendida y ya se reclamaban nuevos liderazgos y no solo nuevos programas. La derrota electoral de 2009 no llevó a un proceso de debate teórico y político, ni tampoco sirvió para hacer un balance en la izquierda. Más bien se operó pragmáticamente para generar las condiciones para que la ex-presidenta Michelle Bachelet, que le había entregado la banda presidencial al empresario de derecha Sebastián Piñera y tenía un alto grado de aceptación en las encuestas, retornara al gobierno. Por su parte, la ex-presidenta compartió el diagnóstico de que Chile llegaba al fin de un ciclo y requería de re formas políticas y económicas que permitieran mayores grados de igualdad y de ampliación de las libertades individuales, con un sistema democrático en forma. La selección de su equipo político y económico se realizó sin injerencia de los partidos –aunque guardando los equilibrios políticos– y con un programa al cual se sumaron diversos dirigentes entusiasmados con la posibilidad de regresar al gobierno. En la práctica, era un equipo políticamente reformista, pero que también desplazaba a la vieja guardia de la Concertación, apostando a un recambio generacional que llevara adelante el programa de gobierno. Pero la suma de las partes no es lo mismo que el todo. El actual gobierno ha hecho aprobar una reforma tributaria, otra sobre la educación general y también una laboral. El diseño y la orientación de estas reformas han sido duramente criticados por partidarios y opositores, lo que generó un desgaste político en la coalición gobernante. No obstante, finalmente ha sido posible liquidar el sistema electoral binominal al que todos se habían amoldado y se ha aprobado el voto chileno en el exterior, al que la derecha le tuvo por dos décadas mucho pánico. Estas reformas políticas se dan en un contexto de acusaciones de corrupción y probablemente llegan demasiado tarde, con un sistema desgastado. Así lo comprueba el último informe del pnud sobre auditoría de la democracia, que demuestra que la ciudadanía tiene una actitud crítica clara frente al funcionamiento democrático y que demanda mecanismos de democracia directa(consultas y plebiscitos) y sanciones a los parlamentarios culpables de corrupción. El 83 T ema C entral Chile: economía política del desgaste estudio muestra también un desapego radical hacia los partidos políticos y sus representantes, aunque hay acuerdo sobre la necesidad de un cambio de la Constitución y sobre que este sea plebiscitado. Como puede apreciarse, hay un proceso de politización ciudadana que no está conectado con los partidos, lo que abre un espacio importante para la reconfiguración del sistema político. Ya no es el proceso constituyente como forma de ampliar el debate democrático sobre el régimen futuro el que puede lograrlo; sea porque fue convocado sin mucha convicción por el gobierno o porque las izquierdas no supieron aprovecharlo. El resultado de las elecciones municipales del 23 de octubre dejó al desnudo el completo descrédito de los dirigentes políticos ante la ciudadanía, plasmado en una abstención de 65% –la mayor de la historia electoral del país–. Los que votaron castigaron a la centroizquierda gobernante, que perdió municipios emblemáticos y bajó tanto en cantidad de alcaldes elegidos como en votos. La gran sorpresa fue la victoria de Jorge Sharp(de 31 años) en el puerto de Valparaíso –la segunda ciudad más poblada de Chile–. Sostenido por un movimiento ciudadano progresista, el ex-líder estudiantil, abogado y dirigente del Movimiento Autonomista(de izquierda) derrotó al alcalde derechista y al candidato de Nueva Mayoría. La situación ha quedado abierta para que el proceso de elecciones presidenciales de 2017 catalice nuevos ordenamientos de las alianzas, sea porque por fuera de Nueva Mayoría se articula una alternativa de gobierno que atraiga al electorado de izquierdas o porque la Democracia Cristiana levanta una candidatura presidencial que rompa el eje con el ps , que es lo que ha sustentado la coalición de centroizquierda con veto centrista a las reformas que impulsaba el gobierno de Bachelet. Esto obligará a la izquierda a profundizar sus propuestas de justicia social, democratización y ampliación de las libertades individuales, en contextos de agotamiento de un modelo neoliberal que no permite resolver las demandas de igualdad y mayor regulación estatal en la economía. Para ello se requerirán ideas y voluntad unitarias. Los laberintos de la Revolución Ciudadana en Ecuador S antiago O rtiz C respo Ecuador se prepara para los comicios del 19 de febrero de 2017, en los que, tras una década, no competirá el presidente Rafael Correa. Si bien eso facilitaría la misión opositora de construir un escenario poscorreísta, la oficialista Alianza pais cuenta con un candidato con posibilidades de triunfo: el ex-vicepresidente Lenín Moreno. Aunque la crisis económica ha aparecido como un elemento del combate electoral y el gobierno enfrenta un desgaste apreciable, la oposición aún no logra quebrar las banderas nacionalistas, de redistribución y contra la«vieja partidocracia» que promueve el oficialismo. ■■  Introducción L a polarización política que Ecuador vivió hasta abril de 2016 se debilitó con el terremoto que afectó las provincias de Manabí y Esmeraldas, en la región costera. Más de 600 muertos y 3.500 millones de dólares en pérdidas materiales fueron el resultado directo del sismo. Pero el terremoto tuvo también efectos colaterales que incidieron en la coyuntura: acentuó la crisis económica iniciada en 2015, aunque le dio al gobierno la oportunidad de recibir nuevos ingresos por la vía de préstamos internacionales y de iniciar varios proyectos que revelan una alianza consistente del Estado con el capital privado. Santiago Ortiz Crespo: es doctor en Ciencias Sociales por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales(Flacso), sede Ecuador. Es profesor y coordinador del doctorado en Ciencias Sociales con especialización en Estudios Andinos de esa facultad. Tiene varias publicaciones sobre movimientos sociales, Estado, gobiernos locales y ciudadanía. Actualmente lleva adelante una investigación sobre la Revolución Ciudadana. Palabras claves: Revolución Ciudadana, Rafael Correa, Lenín Moreno, Ecuador. 85 T ema C entral Los laberintos de la Revolución Ciudadana en Ecuador Otro efecto se dio en el campo político: se superó temporalmente el clima de polarización imperante, en virtud de la conmoción del país y la labor humanitaria desplegada por la sociedad civil y por el Estado. Esto le permitió al gobierno liderado por Rafael Correa ganar tiempo en un momento preelectoral y tener una nueva oportunidad para relegitimar su gestión y así potenciar la figura de su vicepresidente Jorge Glas como candidato para las elecciones de 2017, mediante su nombramiento como coordinador del operativo de la reconstrucción 1 . Los índices de adhesión al presidente se elevaron a no menos de 45%, pero Glas se posicionó en torno a 15% en las preferencias electorales, a la par de los candidatos de la oposición Cinthya Viteri(socialcristiana) y el banquero Guillermo Lasso, del partido liberal-conservador Creando Oportunidades( creo ) 2 . De este breve recuento de la coyuntura resaltan varias aristas: la crisis económica y las medidas tomadas por el gobierno, la apertura del escenario preelectoral con varios candidatos y la continuidad o no del régimen construido por la Revolución Ciudadana, pues Correa no podrá ser candidato en los comicios de febrero de 2017. Los sectores de la derecha apuntan no solo a ganar las elecciones, sino también a iniciar lo que llaman la«transición poscorreísta». Para ellos, más que de un cambio de gobierno, se trata de un cambio de régimen, ya que buscan desmontar instituciones y políticas que se construyeron en la última década, para ponerse a tono con el llamado«fin de ciclo» de los gobiernos progresistas en América Latina. En cambio, el Movimiento Alianza Patria Altiva i Soberana(Alianza pais ) se prepara a defender«la década ganada» y a triunfar en las elecciones. Para ellos no se trata de una transición poscorreísta, sino de un recambio presidencial en el gobierno que les permita continuar con las«12 revoluciones», tal como expresaron sus líderes en la última convención de la agrupación el 1 de octubre pasado 3 . Por tanto, surgen varias preguntas: ¿cuál de los dos escenarios se impondrá? ¿Se mantendrá la Revolución Ciudadana o la derecha ganará las elecciones y desmontará el régimen progresista? La crisis económica 1. S. Ortiz Crespo:«Ecuador: sismo, conmoción y ¿segunda oportunidad? Análisis de coyuntura posterremoto», opinión en Nueva Sociedad , mayo de 2016,. 2.«Entre el 53% y 54% quieren un presidente con‘mano dura’, según Informe Confidencial» en El Comercio , 3/8/2016. 3.«Revolución del conocimiento; la económica y productiva; social; política agraria; ecológica; de justicia, seguridad y convivencia; de la juventud; la ética; urbana; de los territorios; cultural y la de la soberanía y la integración».«Alianza pais propone 12 revoluciones en su plan de gobierno para el periodo 2017-2021» en El Tiempo , 2/10/2016. N ueva S ociedad 266 86 Santiago Ortiz Crespo y el retiro de Correa ¿provocarán la descomposición de la fuerza que ha hegemonizado el país en la última década? ¿La oposición tiene capacidad para ganar las presidenciales o apuntará –ya con un nuevo Parlamento– a una estrategia de«golpe blando», como el que se ha dado en Brasil? En resumen, se pone sobre la mesa la posibilidad o no de que se realice en Ecuador lo que intelectuales de diverso signo ideológico llaman el«fin de ciclo progresista» 4 . En este artículo se identificarán algunos rasgos de la coyuntura mediante dos escenarios posibles: el primero, en torno del fin de ciclo y la transición poscorreísta, y el segundo, de continuidad de la Revolución Ciudadana, con cambios en el régimen bajo la conducción de la propia fuerza gobernante. Antes de examinar estas opciones, se analizarán algunos elementos de la coyuntura y las candidaturas presidenciales de las principales fuerzas políticas. ■■  Salida pragmática y aperturista Para comenzar, hay que volver a los efectos del sismo de abril. El gobierno desarrolló un plan para construir 1.500 casas mensuales hasta el fin de su mandato, además de entregar una cantidad similar de bonos para la rehabilitación de viviendas afectadas. Se estimó en cerca de 600 millones de dólares la inversión en la reconstrucción tanto de viviendas como de equipamiento colectivo e infraestructura afectados por el terremoto 5 . El sismo acentuó la crisis económica producida por la baja del precio del petróleo y, dado que la economía de Ecuador está dolarizada, por la valorización del dólar desde 2015. Sin embargo, en una estrategia de comunicación que de alguna manera le dio resultados, el presidente evitó calificar el fenómeno como«crisis» y afirmó que se trata de una«ralentización» de la economía. Si bien en agosto reconoció que el primer semestre fue«malo», anunció que el segundo semestre«mostraba cierta recuperación». Pero a pesar de las declaraciones del presidente, la población sintió los estragos de la crisis en forma de desempleo, reducción de ingresos y cierre de comercios. La restricción de los gastos e inversiones del Estado –factor central 4. Para distintas perspectivas sobre el fin de ciclo, v. Massimo Modonesi y Maristella Svampa: «Luchas sociales y horizontes emancipatorios» en La Izquierda Diario , 10/8/2016; Felipe Burbano de Lara:«En medio de la tormenta perfecta: agonía de la Revolución Ciudadana y retiro del caudillo» en Ecuador Debate N o 97, 4/2016; Atilio Borón y Paula Klachko:«Sobre el‘post-progresismo’ en América Latina: aportes para un debate» en Rebelión , 24/9/2016. 5.«Cifra proyectada para reconstrucción tras el terremoto en Ecuador podría aumentar» en Andes , 6/6/2016. 87 T ema C entral Los laberintos de la Revolución Ciudadana en Ecuador del crecimiento en la última década– se notó inmediatamente. Y, de este modo, la economía se situó como principal preocupación de las familias ecuatorianas. La crisis produjo intranquilidad y hasta descontento, pero no despertó una reacción masiva de la población. Es probable que esto se deba a que las faLa crisis produjo milias tienen reservas y una base lograda luego de una década de movilidad social ascendente, lo que les permite sostenerse en un periodo de recesión. En esta ocasión intranquilidad y hasta descontento, pero no despertó una reacción no se decretaron los típicos paquetazos de aumento de la gasolina y los pasajes, que masiva de la población n produjeron las movilizaciones que condujeron a la caída de varios gobiernos en el periodo neoliberal. Por cierto, se han dado pequeñas marchas y se extendió la inconformidad, que se expresó en gritos como«¡Fuera Correa, fuera!» en el Estadio Olímpico Atahualpa, cuando se jugaron los partidos de las eliminatorias para el Mundial de Fútbol; no obstante, cerca de la mitad de la población sigue confiando en la gestión del gobierno y en la figura del presidente 6 . Correa tomó varias medidas para recaudar fondos para la reconstrucción, como la ley que recoge aportes solidarios de la población, el alza a 14% del impuesto al valor agregado( iva ), la privatización de activos públicos por al menos 1.500 millones de dólares 7 , la aprobación legislativa de alianzas público-privadas, así como la firma de créditos por 800 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional( fmi ). También, en 2016, como parte de la apertura al capital minero, se puso en marcha la construcción del proyecto aurífero Río Blanco en la parroquia Molleturo en el Azuay y se abrió la explotación del campo cuprífero Mirador y del campo aurífero Fruta del Norte, en la provincia de Zamora. Por otra parte, el gobierno recibió créditos externos por 1.500 millones de dólares de China y 2.000 millones por colocación de bonos. Además, se concluyeron las negociaciones para el tratado de libre comercio( tlc ) con la Unión Europea, se abrieron otras para la firma de uno similar con Corea y se firmaron dos convenios para la construcción del puerto de aguas profundas de Posorja por 1.500 millones de dólares con la empresa dpw orld, de capital dubaití –en asociación con Nobis, propiedad 6. La calificación de la popularidad del presidente consta en varias encuestas con porcentajes pa recidos a los que establece Perfiles de Opinión. Paulina Recalde:«Perfiles de Opinión. Intención voto: Lenín Moreno(48%), Guillermo Lasso(12%), nulo(11%), Cynthia Viteri(9%), en blanco(8%), Paco Moncayo(8%)», audio en Ecuadorinmediato , 13/10/2016,. 7. Jorge Wated:«Venta de activos por usd 1.500 millones irá para la reconstrucción» en El Comercio , 13/10/2016. N ueva S ociedad 266 88 Santiago Ortiz Crespo de la millonaria ecuatoriana Isabel Noboa– y para mejorar Puerto Bolívar, el llamado«Puerto Cobre», que servirá para la exportación de los minerales del sur del país, con la empresa Yilport, de Turquía 8 . En resumen, la crisis y el sismo han configurado un escenario en el que se profundizó la política pragmática del gobierno en convergencia con el capital privado, a través de varios proyectos estratégicos(dos puertos, dos campos La crisis y el sismo mineros y múltiples créditos), lo que revela un giro hacia una asociación mayor del Eshan configurado un escenario en el que se profundizó la política tado con el gran capital, para lo cual se retomaron las relaciones con el fmi y la banca transnacional y se reinició una política de apertura comercial. La diferencia con otros pragmática del gobierno n países claramente neoliberales es que el Estado sigue siendo protagonista. ¿Será esto un rasgo de un modelo de desarrollo estatal-privado con perspectivas hacia el futuro? Aún no se sabe. La presión de los organismos financieros internaciona les está a la orden del día y es evidente que, como sostiene el economista Walter Spurrier,«hay otras iniciativas que quedarán para el próximo gobierno, al que le corresponderá ser más pragmático, trátese de un gobierno continuista o de oposición» 9 . ■■  Proceso preelectoral Siendo prioritario el tema económico, el proceso preelectoral entró de lleno en la coyuntura, pues en los meses de julio a octubre las agrupaciones políticas se posicionaron en vistas a la lid presidencial y parlamentaria de febrero de 2017. En las diversas corrientes –la oficialista, la de derecha y la de centroiz quierda– se situaron los líderes que disputaban el liderazgo. En la primera, la 8. Otras medidas han sido la reducción del gasto corriente; la aplicación de salvaguardias(...) la regularización excepcional de la jornada de trabajo, cesantía y seguro del desempleo, y el proyecto de Ley para el Equilibrio de las Finanzas Públicas. Valeria Puga Álvarez:«De Correa al 2017: claves para entender el preludio electoral en Ecuador» en Revista Política Latinoamericana N o 2, 1-6/2016. 9. W. Spurrier:«Mr. Dolarización» en El Universo , 17/7/2016. Steve Hanke, un gurú que estuvo detrás de la dolarización, aplaudió que esta se mantenga pero advirtió que las políticas públicas del gobierno referidas al control sobre el sector financiero, a las inversiones y el comercio internacio nal son contrarias a la dolarización y traerán malos resultados. Alberto Dahik, ex-vicepresidente y autor de las reformas de los años 90, propuso un paquete de medidas dirigidas a retomar la liberalización de la economía y el sector financiero, privatizar las empresas públicas, restringir el gasto fiscal y desregular la economía. W. Spurrier:«Respiro en agosto» en El Universo , 14/8/2016; César Augusto Sosa y Mónica Orozco:«Alberto Dahik presenta un plan liberal de 18 meses para superar la recesión», entrevista en El Comercio , 3/8/1016. 89 T ema C entral Los laberintos de la Revolución Ciudadana en Ecuador disputa se dio entre Jorge Glas y Lenín Moreno, mientras que en la derecha la disputa es entre Jaime Nebot y Cynthia Viteri, del Partido Social Cristiano ( psc ), por un lado, y Guillermo Lasso de creo , por el otro. En la centroizquierda se posicionó el general Paco Moncayo. «¡A rey muerto, rey puesto!» es la frase típica sobre los gobernantes que son sustituibles en el poder, pero ese no es el caso de Correa. El capital político de Alianza pais se acumuló en la figura del actual presidente durante una década y su liderazgo se afirmó no solo en una corriente de descontento ciudadano contra la partidocracia, sino también en un proceso inédito de concentración del poder en el Ejecutivo, el Legislativo, el Judicial, el Electoral y el de Control, así como en el movimiento Alianza pais , una estructura piramidal y electoral tejida desde el Estado y controlada desde arriba. Todo esto convirtió al presidente en un personaje casi imprescindible; sin embargo, dada la prohibición de la reelección, cualquier posibilidad pasaba por una reforma de la Constitución. La oposición vio en ello una oportunidad para exigir la consulta popular, de forma que el«No» uniera a las fuerzas contrarias al gobierno para impedir una enmienda constitucional que facilitara la reelección. Pero el movimiento gobernante hizo una maniobra y optó por reformar la Constitución sin acudir a la reelección inmediata. El propio Correa se pronunció en el sentido de que no se presentaría:«El país debe descansar de mí y, sinceramente, yo también debo descansar un poquito del país» 10 . Con ello se evitó una nueva confrontación con la oposición. Con las nuevas reglas de juego, el sector gobernante se vio ante la necesidad de escoger su candidato para 2017: Correa y su círculo gobernante apostaron por Glas, el actual vicepresidente, quien ha sido una pieza clave en el núcleo duro del sector«pragmático», el«brazo derecho» de Alianza pais . Este círculo, bajo la conducción de Correa, ha ido concentrando el poder detrás del trono y ha tomado las principales decisiones en el Estado, especialmente sobre las áreas estratégicas, mediante el ordenamiento de las leyes que se debaten en el Legislativo y el control de la Justicia luego del referéndum constitucional de 2011. Además detenta el poder en la maquinaria mediática del régimen, ya que nombra al personal directivo de los organismos de control e incluso afir ma una dirección vertical de Alianza pais , bajo la mano dura de su operadora Doris Soliz. 10.«Correa admitió que está cansado de ser presidente de Ecuador» en Panam Post , 25/5/2016. N ueva S ociedad 266 90 Santiago Ortiz Crespo Glas es un cuadro técnico sin mayor carisma, que ha ido ascendiendo en el poder con el beneplácito de Correa por su eficacia para atraer inversiones y hacer negocios con la República Popular China. Desde al menos un año atrás está en las pantallas promovido por la publicidad gubernamental y en abril fue encargado de coordinar la reconstrucción en la Costa, una vitrina donde debía mostrar su capacidad ejecutiva. Los resultados arrojados por las encuestas no le alcanzaron para posicionarse como el candidato capaz de garantizar una victoria ante los candidatos de derecha, pero sí para ser elegido nuevamente como candidato vicepresidencial. La candidatura presidencial recayó entonces en Lenín Moreno, quien ocupó la vicepresidencia en los primeros mandatos de Correa(2007-2014) y dejó una imagen positiva por su labor hacia personas con discapacidad, valorada tanto dentro del país como en el exterior, a punto tal que fue nombrado por la Organización de las Naciones Unidas( onu ) como enviado especial de ese organismo para Discapacidad y Accesibilidad. Además, tiene formación en administración pública en la Universidad Central, centro de estudios donde participó en las filas de la izquierda. Luego de sufrir un accidente que le pro vocó una discapacidad, se convirtió en un motivador profesional y escribió diez libros de animación para grupos y empresas. Moreno ha tenido dos ventajas que han catapultado su popularidad: por una parte, su liderazgo en la política social, campo destacado de la gestión del gobierno, y por otra, su carisma. Es un personaje que despierta simpatías de los votantes más allá de los partidarios convencidos de Alianza pais y aparece como un cuadro político conciliador, con un estilo diferente del liderazgo confrontativo de Correa. Por ello, no es de extrañar que en todas las encuestas alcance al menos 40% de intención de voto 11 , lo que le permitiría –si no hay novedades en el camino– ganar las elecciones. Hay que señalar que detrás de esta pugna está el lugar que ocupan estos dos personajes en el aparato del régimen. Y allí es evidente el poder de Glas en la coordinación de los sectores estratégicos –electricidad, comunicación, petróleo, minería–, perla de la corona del Estado ecuatoriano. Si hay alguna fuente de poder económico y político en Ecuador, manzana de la discordia de las elites rentistas en los últimos 50 años, es precisamente el área de los sectores estratégicos, en la que hoy se encuentra asentado Glas. 11.«Entre el 53% y 54% quieren un presidente con‘mano dura’, según Informe Confidencial», cit. 91 T ema C entral Los laberintos de la Revolución Ciudadana en Ecuador Pero pese a la voluntad de Correa, la popularidad de Moreno es notoria. Y ya desde hace rato se vienen moviendo las fichas en Alianza pais : aparecieron actores que estaban formando una nueva constelación en torno de Moreno: activistas, legisladores, alcaldes, ministros y organizaciones sociales intentaron desertar silenciosamente del control férreo de Correa y configurar una coalición algo diferente de la que promovía el presidente. Pero poco lograron estos actores hasta que el propio Correa y el aparato correísta decidieron el binomio para febrero de 2017. Alianza pais sabe que no puede arriesgar su continuidad y necesita cuidarse las espaldas; un triunfo de la oposición le puede costar caro, pues la derecha –ya lo ha demostrado en Argentina y en Brasil– regresa afilando sus colmillos, lista para deshuesar al grupo gobernante. Por ello, Correa cedió la candidatura a Moreno, siempre que Glas fuera el candidato a vicepresidente, tal como se confirmó en la convención de Alianza pais de inicios de octubre. Por su lado, la derecha no logró un acuerdo en Lasso quiere aparecer las candidaturas. Por una parte está el movimiento creo , que se mueve en torno de Lasso, ex-presidente del Banco de Guayaquil y uno de como un político moderno, tolerante, los hombres más ricos del país. Líder conserdemocrático y, sobre vador y miembro del Opus Dei, Lasso quiere aparecer como un político moderno, tolerante, todo, emprendedor n democrático y, sobre todo, emprendedor, que va a sacar al país de la crisis económica. En los últimos meses lideró la campaña«Compromiso Ecuador», iniciativa de aglutinación de fuerzas opuestas a Correa y a las enmiendas constitucionales que hubieran facilitado su reelección. Lasso se hizo conocer en las elecciones de 2013, cuando logró 22% de los votos frente a Correa –quien ganó en la primera vuelta– y obtuvo cierta adhesión en el país al integrar a líderes y movimientos locales y firmar un acuerdo con el movimiento Sociedad Unida Más Acción( suma ), del actual alcalde de Quito, Mauricio Rodas. En realidad, Lasso está en campaña desde hace varios años. Su candidatura representa a un sector del empresariado, pero Lasso no tiene experiencia en cargos públicos y presenta una desventaja que puede resultar fatal para sus ambiciones presidenciales: es banquero en un país en el cual la población recuerda el feriado bancario de 2000, el congelamiento de los ahorros y los costos de la dolarización. Hoy Lasso aparece estancado en las encuestas ante la pujante candidatura de Moreno. Por otro lado está el psc , aliado con el Movimiento Cívico Madera de Guerrero, bajo la conducción de Jaime Nebot, quien ha mantenido una alta popularidad N ueva S ociedad 266 92 Santiago Ortiz Crespo como alcalde de Guayaquil por más de una década. Nebot logró atraer a movimientos como el grupo Concertación, filo demócrata cristiano. Detrás de este frente aparece la mano experimentada de Jaime Durán, el inefable asesor de Mauricio Macri en Argentina y estratega de lides presidenciales. Esa coalición se está fraguando con la meta de ocupar curules en la Asamblea Legislativa y prepararse para una confrontación con el régimen en una«vía ecuatoriana» de«restauración conservadora», siguiendo los ejemplos de la derecha en Brasil, Argentina y Venezuela, que han tenido estrategias diferentes para sacar al progresismo de los respectivos gobiernos. Pero esta fuerza no tiene proyección ganadora, pues su candidaSectores de oposición de izquierda han ta, la asambleísta Viteri, se mueve en torno de 10% de las preferencias 12 . confluido en el Sectores de oposición de izquierda han conflui Acuerdo Nacional por el Cambio n do en el Acuerdo Nacional por el Cambio. Allí están Unidad Popular, de raíz maoísta, con base en organizaciones de maestros y estudiantes; el Movimiento de Unidad Plurinacional Pachakutik( mupp ), vinculado al movimiento indígena 13 ; Centro Democrático, del prefecto de la provincia del Guayas Jimmy Jairala –con base en la Costa– e Izquierda Democrática, partido que recuperó su personería electoral y que tiene raíces socialdemócratas. Este acuerdo presenta como candidato al general Paco Moncayo, quien lideró las tropas ecuatorianas en el último conflicto con Perú y luego fue alcalde de Quito. Si bien el lanzamiento de la candidatura de Moncayo lo ha posicionado en torno de 10%, no está claro si tiene capacidad de crecer en el futuro inmediato 14 . También hay que preguntarse si esta coalición tiene un proyecto coherente que garantice su unidad para intervenir a mediano plazo en el escenario político. ■■  Escenarios Como se señaló inicialmente, se pueden establecer dos escenarios 15 : el primero, una transición poscorreísta, y el segundo, la continuidad de Alianza pais , 12. C.A. Sosa y M. Orozco: ob. cit. 13. El gobierno ilegalizó al gremio de maestros –la Unión Nacional de Educadores( une )– e intentó desalojar de su sede a la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador( conaie ), además de haber desmantelado las instancias«corporativas» donde tenían influencia las dos organizaciones en el Estado. 14. P. Recalde: ob. cit. 15. A cinco meses de los comicios y sin que varias coaliciones hayan completado los binomios presidenciales y las listas parlamentarias, es difícil dibujar escenarios más precisos. 93 T ema C entral Los laberintos de la Revolución Ciudadana en Ecuador aunque esta puede darse con cambios en la orientación política del régimen. La condición para el primer escenario es que la oposición gane las elecciones y muestre capacidad para desplazar el entramado institucional erigido por la Revolución Ciudadana y cambiar de régimen político. Tiene a favor su triunfo electoral en las 20 ciudades más importantes en las elecciones regionales de 2014, los efectos posibles de la crisis económica y un relativo agotamiento del modelo neodesarrollista centrado en el Estado. Hay también síntomas de desgaste del discurso revolucionario 16 . Para varios analistas, la salida del líder del proceso es un hito clave que apunta a la transición poscorreísta 17 . En varias ocasiones los actores impulsaron iniciativas para desgastar al gobierno: la derecha buscó un camino«a la venezolana» con las marchas de las banderas negras contra la ley de impuestos a las herencias en abril de 2015. Pero, aunque hizo retroceder al gobierno sobre este proyecto tributario, ese camino de confrontación no cuajó, entre otros factores, por la llegada del papa Francisco, quien bendijo el camino de justicia social practicado por el gobierno. Luego, líderes de izquierda como el socialista Enrique Ayala lanzaron la propuesta de convocar a una nueva Asamblea Constituyente para derogar la Constitución, pero tampoco tuvieron respaldo, pues ello implicaría un ambiente de desestabilización del gobierno actual. Posteriormente, creo impulsó la oposición a las enmiendas que buscaban abrir el camino para la reelección de Correa, pero esta iniciativa quedó neutralizada con el retiro del presidente como candidato. La crisis económica aún no se ha convertido en una bandera política que provoque un vertiginoso desgaste del gobierno, entre otras razones porque convertir un hecho económico en una causa de lucha contra presuntos responsables es un proceso complejo. Sectores de la población sienten preocupación por la economía, pero no necesariamente atribuyen al gobierno la responsabilidad sobre la coyuntura actual. Si bien el gobierno ha realizado un ajuste, Correa ha logrado, con crédito interno y externo, solventar los baches en la balanza de pagos y en el déficit fiscal. Como se dijo antes, pese a la crisis, el gobierno no se desgastó catastróficamente en estos dos últimos años; entre otros fac tores, porque revirtió los efectos del terremoto de abril de 2016 y porque la oposición tuvo dificultades para impulsar sus iniciativas y unirse en un solo frente. 16. S. Ortiz Crespo:«La Revolución Ciudadana: límites de la hegemonía», ponencia presentada en el iii Congreso Latinoamericano y Caribeño de Ciencias Sociales, Flacso, Quito, 26 a 28 de agosto de 2015. 17. Ver F. Burbano de Lara: ob. cit. N ueva S ociedad 266 94 Santiago Ortiz Crespo El otro factor que podría entrar en juego es la salida de Correa. Generalmente, los autores críticos del populismo leen de una manera unilateral el decisivo papel del«caudillo» en la conformación del movimiento político 18 . En este caso, lo que no toman en cuenta es la popularidad de Lenín Moreno, la vigencia de algunas banderas de la Revolución Ciudadana y la cultura política de la población en la que encuentra un respaldo fuerte el actual presidente. Algunas personas dudan de que el candidato oficialista tenga capacidad para liderar el gobierno. Moreno parece estar consciente del desafío que tiene como sucesor de Correa, tal como manifestó en una de sus declaraciones:«He respetado al señor presidente de la República mientras ha ejercido su mandato, exigiré igual que todos los ecuatorianos respeten mi mandato» 19 . Esta capacidad es la que tendrá que demostrar en caso de llegar a la Presidencia, pues es evidente que la designación de Glas como integrante del binomio implica la permanencia del círculo que se ha fortalecido bajo la conducción de Correa. Un factor clave en la hegemonía de la Revolución Ciudadana ha sido el manejo de la maquinaria comunicativa del gobierno y de su estrategia mediática. Este ha sido un elemento decisivo en el mantenimiento de la popularidad de Correa, quien logró su punto más alto en torno de 75% en marzo de 2013 20 , aunque desde entonces ha declinado. Habría que ver si Moreno logra renovar el liderazgo, ampliar alianzas y refrescar el discurso de la Revolución Ciudadana, que se ha Habría que ver si Moreno desgastado en estos últimos años. logra renovar el liderazgo, ampliar alianzas y refrescar el discurso de la Por otra parte, la disputa en el campo político implica la construcción de un discurso contrahegemónico. La derecha ha levantado las banderas de la defensa de las Revolución Ciudadana n libertades, la división de poderes y el cuestionamiento de la corrupción, tiene a su favor los medios privados de información y cuenta con un grupo de periodistas e intelectuales que ha golpeado en varios puntos débiles de la Revolución 18. V. ibíd.; Carlos de la Torre: De Velasco a Correa. Insurrecciones, populismos y elecciones en Ecuador , Universidad Andina Simón Bolívar, Sede Ecuador/ Corporación Editora Nacional, Quito, 2015. Una crítica a esta visión puede encontrarse en José Villaroel:«La intermediación como práctica sociopolítica de los sectores urbano marginales de Guayaquil en el contexto de la Revolución Ciudadana», tesis de maestría en Sociología, Flacso-Ecuador, Quito, 2015. 19.«Enrique Ayala Mora:‘En mayo se debe convocar a una Asamblea Constituyente’» en Ecuadorinmediato , 16/8/2016. 20. Fuente: Habitus Investigación Quantum:«Informe de estudio de opinión pública», boletín periódico mensual, 3/2015. 95 T ema C entral Los laberintos de la Revolución Ciudadana en Ecuador Ciudadana. Sin embargo, la oposición aún no logra quebrar las banderas nacionalistas, de redistribución y contra la vieja partidocracia de Alianza pais , ni unificar un bloque social y político tras sus planteamientos. Dada esta situación, es posible que Moreno sea el próximo presidente. En este caso, el plan b de las corrientes de derecha es fortalecerse en el Parlamento, acumular fuerzas –tanto en la institucionalidad como en la calle– para propiciar el desgaste del régimen e intentar una maniobra posterior que desbanque a Alianza pais 21 . Es posible que la oposición no haya tenido suficiente tiempo para articular a los diversos sectores y constituir una fuerza que facilite el cambio de régimen. Pero lo está intentando y espera su turno, seguramente, una vez que se posesione el nuevo presidente. El segundo escenario es el del triunfo de Alianza pais bajo el nuevo liderazgo de Moreno, con la posibilidad de que se realicen cambios en las políticas gubernamentales. El núcleo duro de la base social del movimiento gobernante se ha mantenido en torno de 30% del electorado durante la década de gobierno y a este porcentaje se debe sumar el de quienes simpatizan con Moreno. Para ganar en la primera vuelta, el ex-vicepresidente necesita 40% de los votos y una ventaja de diez puntos porcentuales sobre el segundo. Si pasa a la segunda vuelta, el escenario se le puede complicar, en la medida en que se unan tras el otro candidato todas las fuerzas de la oposición. Para el análisis hay que tomar en cuenta que, si bien la derecha triunfó en 20 ciudades, Alianza pais se mantiene como la primera fuerza a escala nacional. El movimiento gobernante tiene gran capacidad de convocatoria y sostiene un aparato electoral con múltiples recursos desde el Estado. Hay, sin embargo, obstáculos que deberá superar el oficialismo: en primer lugar, están los gra dos de libertad del candidato, pues debe diferenciarse de la fuerte imagen que proyecta el actual presidente y mostrar que es un personaje capaz de abrir nuevos rumbos, sumar aliados y atender nuevas demandas de la población. Un segundo factor es la debilidad de Alianza pais para integrar las listas parlamentarias debido al enquistamiento de caciques locales que hasta hoy han sido su sostén, pero que se han desgastado en estos años. Un tercer factor se vincula a las cartas bajo la manga que tiene la derecha y que puede soltar en campaña, como denuncias de corrupción, la propia crisis económica, etc. 21. El periodista opositor José Hernández recalca que un obstáculo a la unidad de la oposición es la necedad y la nostalgia de las corrientes de izquierda, que no asumen una postura«democrática moderna» para adherirse a la derecha. J. Hernández:«Moncayo, líder de otro frankenstein criollo» en Cuatro Pelagatos , 19/10/2016. N ueva S ociedad 266 96 Santiago Ortiz Crespo El cuarto factor es el discurso defensivo del oficialismo, que insiste en que Ecuador ha vivido«la década ganada» y no logra renovar su mensaje. Pero los problemas de Alianza pais no se ubican solo en el corto plazo. El oficialismo tiene un buen candidato y puede ganar en los comicios, pero a mediano plazo tiene el reto de administrar el Estado en un periodo de vacas flacas, lo que conlleva presiones de múltiples actores, desde los grupos populares que quieren mantener las políticas sociales hasta el poder transnacional y los empresarios que exigen un ajuste más radical, que puede afectar la inversión pública. A esto hay que sumar las tensiones internas de la fuerza gobernante: Moreno ha planteado en la campaña una«mano tendida» y es probable que, de ser necesario, desde la Presidencia quiera ampliar alianzas o desarrollar un estilo menos confrontativo que su antecesor. No le será fácil, empero, conciliar con el heredero de Correa: un Jorge Glas que tiene el poder de las áreas estratégicas. Cabe destacar que el gobierno ya dio un giro hacia el pragmatismo en las políticas económicas. El propio Correa se distanció del horizonte poscapitalista planteado en la Constitución de 2008 y en la primera fase«nacional popular» de la Revolución Ciudadana. Desde hace varios años y cada vez con más fuerza, se fue afirmando una política que busca la alianza del Es tado con el gran capital. Esto implica que ya hemos asistido a una reforma dentro de la revolución para que esta resulte más confiable a los grupos empresariales. Hay sectores destacados de las clases dominantes que tienen puentes y negocios con el Estado y que seguramente no están interesados en desestabilizar a un gobierno que les ofrece orden y seguridad a sus inversiones. Habrá que ver si este esquema de alianzas público-privadas es sostenible en el futuro. ■■  Comentarios finales En resumen: es probable que el segundo escenario se imponga y que Alianza pais tenga posibilidades de mantener el gobierno, aunque con dificultades. Algunos hablan de un«fin de ciclo» de los regímenes pro gresistas, con una connotación fatalista del«fin de la Historia», pero este enfoque es más un deseo que una categoría que ayude a entender el proceso y los cambios en la correlación de fuerzas. 97 T ema C entral Los laberintos de la Revolución Ciudadana en Ecuador No hay por ahora un sujeto popular movilizado que tenga potencialidades de enfrentarse al gobierno progresista 22 , ni una elite empresarial unificada, ni una derecha que haya logrado articular una estrategia de cambio de régimen con resultados a corto plazo. Las fuerzas rivales de la Revolución Ciudadana aún no logran conciliar las banderas ecologistas radicales de la izquierda y las banderas de la democracia liberal que plantea la derecha. Aparece una Alianza pais adaptada a las circunstancias, abierta de manera pragmática al capital privado, negociando con intereses transnacionales, con un fuerte aparato político y económico a su servicio y que busca mantener la hegemonía con un candidato que tiene un alto capital electoral. Los benefi cios logrados por la población en una década de movilidad social ascendente hacen que las banderas de la redistribución que levanta la Revolución Ciudadana sigan teniendo recepción. Lenín Moreno podría asegurar un cambio de estilo de gobierno, pero no está claro si tendrá la capacidad de renovar un proyecto que ya reveló limitaciones. 22. M. Modonesi y M. Svampa: ob. cit. Uruguay: derechos y cambio social ¿Un país de izquierda? A licia L issidini Los gobiernos del Frente Amplio en Uruguay se han caracterizado por la ampliación de derechos para diferentes sectores de la población, a partir de una cultura política construida desde el batllismo a comienzos de siglo xx y atravesada por fuertes corrientes socialistas y comunistas, pero también liberal-progresistas. Una constelación virtuosa entre movimientos sociales, saberes expertos y parlamentarios receptivos permitió unir democracia y perspectiva de derechos. No obstante, aún quedan pendientes debates económicos de mayor envergadura acerca del modelo de desarrollo. La igualdad política exige que la distribución del poder político implique una confirmación de la igualdad de consideración y respeto que la comunidad política tiene por todos su miembros.(…) Pero la igualdad aritmética de influencia no es posible ni deseable(…) Elegimos la concepción asociativa de la democracia. Richard Dworkin, Justicia para erizos 1 E n el último año, especialmente a raíz de la victoria electoral de Mauricio Macri en Argentina, la asunción de Michel Temer en Brasil y el rechazo a la posibilidad de una nueva reelección de Evo Morales en Bolivia, los medios Alicia Lissidini: es doctora en Investigación en Ciencias Sociales por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales(Flacso), sede México. Es profesora titular de la Escuela de Política y Gobierno en la Universidad Nacional de San Martín(Unsam), Argentina. Palabras claves : cambio social, democracia, derechos, izquierda, Frente Amplio( fa ), Uruguay. 1. fce , Ciudad de México, 2014, p. 475. 99 T ema C entral Uruguay: derechos y cambio social. ¿Un país de izquierda? y la academia comenzaron a hablar de«posprogresismo» y de«retroceso de la izquierda». Sin embargo, estamos aún lejos de acordar qué entendemos por izquierda y, por tanto, cuándo calificar a un gobierno como de esa tenden cia. Un atajo fácil sería definirlo en función de los discursos políticos de los gobernantes; sin embargo, si bien estos son relevantes, nos pueden inducir a clasificar a la mayoría de ellos como progresistas, mientras sus medidas son contrarias a sus dichos. Sin duda, la renovación de las elites políticas gobernantes constituye por sí misma un cambio ideológico: la victoria electoral del Movimiento al Socialismo( mas ) de la mano de un indígena cocalero en Bolivia; la del Partido de los Trabajadores( pt ) en Brasil, con la asunción primero de un ex-sindicalista metalúrgico y luego de una ex-presa política durante la dictadura; la presidencia de Michelle Bachelet en Chile, quien también estuvo presa y fue torturada durante la dictadura; y, antes de todo ello, el triunfo electoral de Hugo Chávez, integrante del bolivarianismo, grupo militar compuesto por sectores populares y apoyado por organizaciones sociales. En el caso uruguayo, el avance electoral del Frente Amplio( fa ), una coalición partidaria fundada en 1971, llevó a la Presidencia a Tabaré Vázquez(2005-2010), luego a José Mujica(2010-2015) y nuevamente a Vázquez(desde 2015). Sin embargo, esa renovación –aunque nada desdeñable– tampoco define a un gobierno como progresista o de izquierda. En este artículo no se pretende dar una respuesta a la pregunta de qué es un gobierno de izquierda, pero sí se sistematizan y se analizan los avances legales en el caso uruguayo durante los gobiernos de izquierda. Damos cuenta de aquellas leyes y decretos que atraviesan dos agendas: la de la igualdad y la de derechos, y entendemos que estas agendas no solo no están reñidas, sino que se complementan al promover la equidad. Y, finalmente, planteamos algunas consideraciones sobre el escenario político. La hipótesis de la investigación es que los avances de estos años son producto de una combinación virtuosa entre cuatro elementos: a) la conformación de nuevos actores sociales o el fortalecimiento de algunos de larga data: organizaciones feministas, movilizaciones lgbti 2 , coordinadoras por la legalización del cannabis, organizaciones sindicales, juventudes políticas, movilización de la población afrouruguaya, entre otras. Ellos son los que promueven las leyes aprobadas en este periodo(2004-2015); 2. Uruguay cuenta con aproximadamente 300.000 lgtbi (lesbianas, gays, transgénero, bisexuales e intersexuales).«Uruguay tiene una población lgtbi de 300.000 personas» en La República , 13/7/2016. N ueva S ociedad 266 Alicia Lissidini 100 b) la visibilización y la contribución política de un«saber experto» que da fundamento y contenido a las leyes. Ese conocimiento proviene de las universidades(en particular, de la Universidad de la República), pero también de agencias internacionales como el Fondo de Población de las Naciones Unidas ( unfpa , por sus siglas en inglés) y de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe(Cepal), de los datos que produce el Instituto Nacional de Estadísticas y otros institutos públicos(como la Junta Nacional de Drogas y el Instituto Nacional para Niños, Niñas y Adolescentes). Datos de estos organismos sobre pobreza, aborto, educación, tiempo de cuidado y de ocio, vulnerabilidad y empleo, etc. fueron constantemente citados en los debates parlamentarios y para la justificación de las leyes; c) un Parlamento conformado por una mayoría de congresistas de la coalición de izquierda( fa ), que fue receptivo a las demandas sociales y al mismo tiempo buscó, a través del diálogo y la negociación con otros partidos, la aprobación de leyes por unanimidad o con mayorías amplias. Las organizaciones de todo tipo –sindicales y empresariales, feministas, antiabortistas y muchas otras– fueron habitualmente convocadas por las comisiones parlamentarias para expresar sus opiniones, que fueron consideradas a la hora de redactar las leyes. También asistieron a estas comisiones representantes del saber experto antes mencionado; d) un Poder Ejecutivo gobernado por el Encuentro Progresistafa , que promueve o acepta las demandas que surgen de la sociedad civil y del«saber experto». Las modificaciones introducidas en todas las leyes presentadas tanto por el Poder Ejecutivo como por el Congreso dan cuenta de esa negociación y de ese diálogo. ¿Es suficiente esta ampliación de derechos para definir a un gobierno como de izquierda? La respuesta es no. La legislación podría considerarse como una suerte de«continuidad» de la aprobada durante el batllismo y en años posteriores 3 : las leyes de divorcio de 1907 y 1913, la investigación de la paternidad y la consolidación de los derechos sucesorios de los hijos naturales entre 1905 y 1907; la abolición de la pena de muerte en 1907; la prohibición de las corridas de toros en 1918; las leyes de libertad condicional en 1916 y 1918; la reorganización de la tutela de menores en 1915; la reducción de la jornada laboral a ocho horas diarias en el mismo año; la creación de la sección femenina de la enseñanza secundaria y preparatoria en 1911; la licencia por 3. En referencia a José Batlle y Ordóñez, presidente de la República entre 1903-1907 y 1911-1915. 101 T ema C entral Uruguay: derechos y cambio social. ¿Un país de izquierda? © Nueva Sociedad/ Paulina Barraza G. 2016 N ueva S ociedad 266 Alicia Lissidini 102 maternidad para las maestras en 1912; la Ley de Prevención de Accidentes de Trabajo en 1914; el sueldo mínimo para los peones rurales en 1923, entre las diversas reformas civiles, penales y de trabajo. Muchas de esas leyes fueron producto del debate intelectual de la época(de socialistas y de anarquistas, fundamentalmente), de un Parlamento que era caja de resonancia de las luchas sindicales(las que llevaron adelante las primeras movilizaciones y huelgas en Uruguay), de organizaciones femeninas y de un liderazgo político –el de José Batlle y Ordóñez– que se desarrolló en el marco del Partido Colorado y de un sistema de partidos que funcionaba como tal. Estos derechos conforman uno de los pilares sobre los cuales se puede construir un nuevo tipo de ciudadanía: una más amplia, más diversa y más igualitaria. Obviamente, para ello deberá también promoverse un nuevo modelo de desarrollo económico, que incluya una arquitectura de políticas sociales universales y una fuerte desmercantilización del bienestar. ■■  Uruguay ampliado: más voces, más derechos Uruguay tiene una larga tradición democrática que se inicia en 1917, aunque tuvo una interrupción entre 1933 y 1942 y, mucho más dramáticamente, luego del golpe de Estado que en 1973 instaló una dictadura cívico-militar que perduró hasta 1985. Esa democracia se construyó sobre la base de las negociaciones y los consensos entre los partidos fundadores del país: el Partido Colorado y el Partido Nacional(Blanco). La participación política fue extendiéndose rápidamente desde principios del siglo xix para incluir a los inmigrantes europeos y, a partir de 1942, a las mujeres, quienes desde esa fecha formaron parte del Congreso(en 1932 se aprobó el sufragio femenino, pionero en América). Si bien los partidos políticos tradicionales fueron centrales en la escena política, también desempeñaron un rol medular las organizaciones sociales, en especial el movimiento obrero y sindical de carácter autónomo y, en segundo lugar, los gremios estudiantiles. También fueron importantes los movimientos y partidos de izquierda, muy influyentes en los debates políticos y en la prensa. Las ideas anarquistas estuvieron presentes desde 1900, en tertulias y en textos que circulaban entre un amplio público, a juzgar por la frecuencia de sus acciones, los testimonios gráficos y por cifras nunca exactas pero significativas: tirajes, frecuencia y cantidad de periódicos obreros y anarquistas, venta de entradas a veladas y picnics, fotos de mítines y manifestaciones 4 . Por su parte, 4. Rodolfo Carlos Porrini:«Anarquistas en Montevideo: ideas y prácticas en torno al‘tiempo libre’ de los trabajadores(1920-1950)» en História: Debates e Tendências vol. 13 N o 2, 6-12/2013. 103 T ema C entral Uruguay: derechos y cambio social. ¿Un país de izquierda? el Partido Comunista(fundado en 1921) y el Partido Socialista(de 1910), ambos con representación parlamentaria desde muy temprano, fueron decisivos en la aprobación de un conjunto de leyes impulsadas por sectores del Partido Colorado y del Nacional, que colocaron a Uruguay a la vanguardia de los derechos laborales y sociales y de la transparencia del acto electoral. Emilio Frugoni(1880-1969) fue el primer diputado socialista y, como señala Fernando Errandonea 5 , supo integrar las mejores versiones de liberalismo, individualismo, democracia y socialismo. Es decir, algo que en otros autores y pensadores eran corrientes antitéticas, en Frugoni aparecían como dimensiones de un mismo modelo ideal de democracia. La apuesta por la participación ciudadana activa, basada en el respeto a la libertad, se nutrió en Uruguay de diferentes corrientes ideológicas, y todas ellas confluyeron en reivindicarla como un fin en sí mismo. Por supuesto, hubo y hay sectores conservadores y Estos aspectos tuvieron reaccionarios, pero en general, la agenda secular tendió a imponerse. un impacto positivo en la construcción de una cultura Estos aspectos tuvieron un impacto popolítica basada en el diálogo, sitivo en la construcción de una cultura política basada en el diálogo, la participación ampliada y la búsqueda de soluciones negociadas. Dado además la participación ampliada y la búsqueda de soluciones negociadas n el carácter proporcional de la representación, las principales leyes fueron aprobadas a partir de negociaciones entre sectores de los distintos partidos políticos, en el marco tanto del bipartidismo tradicional como del sistema pluralista moderado que emergió después de que el surgimiento del fa quebrara el formato binario del sistema partidista en 1971. Asimismo, todas las reformas constitucionales fueron aprobadas con votos de diferentes partidos(en ningún caso por la voluntad o los votos de uno solo). Si bien esta tradición sufrió la violenta agresión de la dictadura militar, desde los últimos años del régimen autoritario(en particular, a partir de la victoria ciudadana en la consulta popular de 1980, en la cual la mayoría dijo«No» a la legitimación de la dictadura), se fueron escuchando viejas y nuevas voces. Los sectores de izquierda retomaron las estructuras sindicales, gremiales y 5. F. Errandonea:«Qué izquierda» en Corriente Renovadora , 22/1/2006,. N ueva S ociedad 266 Alicia Lissidini 104 partidarias, pero también surgieron nuevos actores: jóvenes, mujeres, homosexuales, transexuales. Con rupturas y discontinuidades, se crearon organizaciones, redes, tribus, grupos, propuestas culturales alternativas, acciones espontáneas que dejaron huellas en la paredes como arte callejero(una de las más famosas,«El polizonte» de Pepi Goncalvez 6 ), movimientos vinculados al rock, una literatura que se plasmó en publicaciones under como Amasijo Habitual o gas : Generación Ausente y Solitaria . Las esquinas de los barrios volvieron a reunir a los jóvenes, algunos con ganas de cambiar la sociedad, otros que reivindicaban el hedonismo o declararon el« no future ». Pero no fueron compartimentos estancos: los militantes partidarios participaron en movidas culturales(muchos del fa , pero también de sectores del Partido Nacional y del Partido Colorado), las mujeres se juntaron atravesando los partidos políticos y los defensores de los derechos humanos violados durante la dictadura se aliaron con otros movimientos como el lgbt , lo que llevó a revolucionar el concepto mismo de derecho humano. No quedaron afuera sindicatos y gremios. Organizaciones de la Central Única de Trabajadores –ahora Plenario Intersindical de Trabajadores-Convención Nacional de Trabajadores ( pit cnt )– y la Federación Uruguaya de Estudiantes Universitarios –ahora Asociación Social y Cultural de Estudiantes de la Enseñanza Pública-Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay( asceep feuu )– recogieron y promovieron demandas de género y generacionales y libertades que la izquierda tradicional no solo no consideraba, sino que rechazaba como«reivindicaciones burguesas». Sostenemos que fue la movida cultural de la década de 1980 la base que no solo promovió el surgimiento y la reactivación de nuevas organizaciones y la promoción de nuevos derechos, sino que también permitió la lenta(aunque todavía incompleta) apertura cultural de los uruguayos. Si la homosexualidad comenzó a ser vista como«normal» y el acceso de las mujeres a diferentes cargos jerárquicos y políticos se volvió«natural», fue en parte por la irrupción de esa generación disonante. La visibilización de la problemática de la población afrouruguaya(mayoritariamente pobre) y la de los grandes bolsones de pobreza e indigencia contribuyó a la promoción de políticas destinadas a mejorar las condiciones sociales de esos sectores. 6. Gustavo Verdesio, Gabriel Peveroni y Eduardo Roland:«La movida de los 80: la ruptura cultural en Uruguay» en H Enciclopedia , s./f.,; Leandro Delgado(ed.):«Cultura y comunicación en los ochenta» en Cuaderno de Historia N o 13, s./f., disponible en. 105 T ema C entral Uruguay: derechos y cambio social. ¿Un país de izquierda? ■■  Mujeres, lgbti , afrouruguayos, trabajadores y jubilados La creación de la Bancada Bicameral Femenina recoge de alguna manera ese espíritu abierto y democrático al que se hizo referencia, al integrar a mujeres de distintos partidos políticos. Como analizan Niki Johnson y Alejandra Moreni 7 , esa experiencia tiene antecedentes en la Concertación Nacional Programática(Conapro), La creación de la que en 1984 integraron todos los partidos políticos y organizaciones sociales con el objetivo de garantizar la transición a la democracia. En esa instancia, la Conapro rechazó la solicitud de los movimientos de Bancada Bicameral Femenina recoge de alguna manera mujeres para integrarla, pero esto, lejos de desalenese espíritu abierto tarlos, los motivó a seguir exigiendo la inclusión, que por fin lograron al conformar oficialmente el y democrático n Grupo de Trabajo sobre la Condición de la Mujer. Más adelante, en 1992, se creó la Red de Mujeres Políticas como instancia de coordinación entre las representantes de los distintos partidos. La Bancada finalmente se estructuró de manera infor mal y plasmó en una forma novedosa de hacer política en Uruguay, que tuvo una serie de consecuencias concretas que son señaladas en el informe de Johnson y Moreni y en algunas de las leyes que ampliaron derechos. Uruguay es uno de los escasos países de la región(junto con Cuba y Guyana) que despenalizaron el aborto en las primeras 12 semanas de gestación. Esta ley fue la más difícil de lograr y sufrió un gran traspié tras el veto del presidente Vázquez, lo cual tuvo costos políticos para la izquierda y provocó fracturas dentro de las organizaciones feministas y los grupos que apoyaban la despenalización del aborto. Pero, finalmente, las organizaciones feministas y de jóvenes y los sectores políticos más comprometidos con esta causa lograron una negociación que destrabó los vetos en el Parlamento. La movilización en la calle y en las redes jugó un rol central en la aprobación 8 . Entre las diversas movilizaciones, se destacan las de ProDerechos y las de Cotidiano Mujer 9 . Uruguay aparece primero en el ranking Spartacus International Gay Guide de aceptación social hacia la comunidad lgbti en América Latina, lo cual es 7. Bancada Bicameral Femenina del Parlamento del Uruguay:«10 años de la Bancada Bicameral Femenina en el Parlamento del Uruguay», Montevideo, octubre de 2011. 8. N. Johnson, Cecilia Rocha y Marcela Schenck: La inserción del aborto en la agenda político-pública uruguaya 1985-2013. Un análisis desde el movimiento feminista , Cotidiano Mujer, Montevideo, 2014. 9. La Organización Proderechos realizó una fuerte campaña contra«el Uruguay conservador» en los medios, y también la organización feminista Cotidiano Mujer. V. sus respectivas páginas web: y. N ueva S ociedad 266 Alicia Lissidini 106 consecuencia del avance legal en materia de ampliación de derechos 10 . Como analiza Diego Sempol 11 , esos avances fueron consecuencia clara de una movilización que fue creciendo. Luego de años de ser fichados y perseguidos, surgió el«orgullo de ser»: en 1992 se realizó la primera concentración contra la discriminación y a partir de 1993 se concretaron regularmente marchas, que desde 2005 tomaron el nombre de«Marchas por la Diversidad» 12 . Especial relevancia en la visualización del tema tuvo el Colectivo Ovejas Negras 13 . Uruguay es también el primer país del mundo en regular el cultivo, la posesión, la venta y el consumo de cannabis en todo su territorio, además de poner al Estado en el centro del sistema de producción de la sustancia destinada al mercado. Este avance es producto de la combinación de las movilizaciones sociales(en especial, de la Coordinadora por la Legalización de la Marihuana), un sistema de partidos enraizado en la sociedad y un gobierno que decidió enfrentar de una manera políticamente diferente la lucha contra el narcotráfico y la inseguridad 14 . A continuación, resumimos en un cuadro las principales leyes que amplían los derechos de las mujeres, los lgbti , los afrouruguayos, las personas que trabajan, los consumidores de cannabis, los desempleados y los más vulnerables 15 . Allí se incluyen dos leyes que podrían considerarse generales pero que afectan especialmente a las mujeres: la referida al empleo doméstico 16 (99% de quienes lo realizan son mujeres y constituyen 17% de la población femenina activa) y el sistema de cuidados, porque como lo fundamentó el secretario nacional de Cuidados, Julio Bango, a lo largo de la historia las mujeres han asumido«naturalmente» roles vinculados a las tareas domésticas y de cuidados en el ámbito del hogar, lo que ha cristalizado en situaciones de inequidad estructural en términos de la división sexual del trabajo. Ese rol asumido por la mujer en la sociedad patriarcal debe ser desandado progresivamente, redistribuyendo tareas que no necesariamente se conjugan con los proyectos de vida que las mujeres quieren desarrollar. 17 10.«Uruguay, el país más‘gay friendly’ de Latinoamérica» en El País [2014], disponible en. 11. D. Sempol: De los baños a la calle. Historia del movimiento lésbico, gay, trans uruguayo(1984-2013) , Debate, Montevideo, 2013. 12. V.«Marchas Orgullo Gay en Uruguay 1992-1996», video en YouTube , 9/11/2011, y«18va. Marcha de la Diversidad Montevideo Uruguay 30.09.2011», video en YouTube, 16/11/2011,. 13. V. su página web:. 14. A. Lissidini e Inés Pousadela:«Marihuana libre. Hasta la victoria, siembren!» en Anfibia , 2015, . 15. Agradezco a Andrea Delbono y a Alejandra Moreni las sugerencias. 16. Mary R. Goldsmith:«Negociación colectiva y las trabajadoras domésticas en Uruguay», Mujeres en Empleo Informal: Globalizando y Organizando( wiego ), enero de 2013. 17. Amanda Muñoz:«Lo que no tiene precio» en La Diaria , 9/10/2015. 107 T ema C entral Uruguay: derechos y cambio social. ¿Un país de izquierda? No incluimos en la lista el aumento de penas a los hombres por acoso y violencia sexual, porque no lo consideramos como una expansión de los derechos de las mujeres, sino más bien un síntoma y una respuesta a la violencia de género. Cuadro Leyes y decretos que amplían derechos en Uruguay, 2004-2015 Tema Actores de la iniciativa y apoyos Opositores Derogación de las llamadas«razias» (detención sin motivo) (2005). Ley N o 18.104(2006): igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres en la República. Ley N o 18.065(2006): reconocimiento del trabajo doméstico y equiparación al resto de los trabajadores privados en materia de derechos y obligaciones. Se consolida la negociación colectiva a partir del reconocimiento del estatus sindical de las trabajadoras domésticas. Ley N o 18.246(2007): unión concubinaria. Reconoce la situación de hecho derivada de la convivencia de dos personas no unidas por matrimonio, cualquiera sea su sexo, identidad u opción sexual. Decreto del Poder Ejecutivo. Derogación promovida por los integrantes del Partido Socialista. Poder Ejecutivo. Presentada por Bancada Bicameral Femenina, integrada por legisladoras de todos los partidos políticos. Poder Ejecutivo. Apoyos: todos los partidos políticos, Bancada Bicameral Femenina, Sindicato Único de Trabajadoras Domésticas. Trabajo conjunto del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social( mtss ) y la Comisión Tripartita para la Igualdad de Oportunidades y Trato en el Empleo( ctiote ). fa en la Cámara de Senadores. Apoyos: fa , Partido Colorado, Partido Independiente, Bancada Bicameral Femenina, División de Perspectivas Transversales ( dpt ) de la Dirección Nacional de Políticas Sociales( dnps ) del Ministerio de Desarrollo Social(Mides), Fondo de Población de las Naciones Unidas( unfpa , por sus siglas en inglés). Sin oposición. Sin oposición. Colectivos católicos, evangélicos y gran parte del Partido Nacional. Aprobación Decreto del Poder Ejecutivo. Por unanimidad. Por unanimidad. Por mayoría. N ueva S ociedad 266 Alicia Lissidini 108 Tema Ley N o 18.227(2007): ampliación de las asignaciones familiares a personas sin trabajo formal. Actores de la iniciativa y apoyos Opositores Poder Ejecutivo. Elaborada sobre la base del informe de la Organización Internacional del Trabajo ( oit ), el Banco de Previsión Social( bps ), la Universidad de la República(Udelar), mtss y Mides*. Sin oposición. Aprobación Por unanimidad. Ley N o 18.395.(2008): flexibilización de las condiciones de acceso a la jubilación común y aumento del cómputo de años para las mujeres con hijos(lo que permite una jubilación más temprana). Poder Ejecutivo. Apoyos: Bancada Bicameral Femenina, Banco de Previsión Social( bps ). Ley N o 18.566(2008): ampliación del sistema de negociación colectiva. Permite mejorar la situación laboral y legal de los trabajadores y las trabajadoras. Poder Ejecutivo, con reformas introducidas por el Partido Nacional. Apoyo: pit cnt . Sin oposición. Por unanimidad. Cámara de Industria del Uruguay y otros sectores empresariales. Por mayoría. Ley N o 18.620(2009): derecho a la identidad basada en la decisión de la persona. fa en la Cámara de Senadores. Logró el apoyo del resto de los partidos al hacer modificaciones. Apoyos: movimiento gtbi . Por unanimidad en el Senado, por amplia mayoría en la Cámara de Diputados. Ley N o 18.590(2009): derecho de adopción por parte de parejas del mismo sexo y de personas solas, agilización del trámite de adopción. fa en la Cámara de senadores. Apoyos: movimiento lgtbi . Organizaciones católicas(en particular, el Movimiento Familiar Cristiano), el Partido Nacional y el Partido Colorado. Por mayoría. 109 T ema C entral Uruguay: derechos y cambio social. ¿Un país de izquierda? Tema Decreto N o 09011695 (2009): derogación del decreto de 1988 que impedía ingresar a las Fuerzas Armadas a personas con «desviaciones sexuales» (homosexuales). Ley N o 18.426(2008): derecho a la salud sexual y reproductiva (artículos sobre aborto vetados por el Poder Ejecutivo)**. Actores de la iniciativa y apoyos Ministerio de Defensa Nacional, Presidencia de la República. fa en la Cámara de Senadores. Apoyos: Coordinación Nacional de Organizaciones Sociales por la Defensa de la Salud Reproductiva(2002), Coordinadora de Jóvenes por el Aborto Legal (ProDerechos, Colectivo Ovejas Negras, entre otros), Udelar. Opositores Aprobación Círculo Militar, Centro de Oficiales Retirados de las Fuerzas Armadas, Club de la Fuerza Aérea y Centro de Pasividades de las Fuerzas Armadas. Decreto del Poder Ejecutivo. Conferencia Episcopal del Uruguay, Movimiento ProVida y Unión Cívica, Partido Colorado y la mayoría del Partido Nacional. Por mayoría. Ley N o 18.987(2013): interrupción voluntaria del embarazo. fa en la Cámara de Senadores. Algunos diputados del fa se manifestaron en contra del proyecto y se dio«libertad» de voto. Apoyos: Movilización de ProDerechos y de Cotidiano Mujer, entre otros. Mayoría del fa y del Partido Independiente. Por mayoría. Ley N o 19.172(2013): el Estado asume el control sobre la producción de la marihuana. Se permiten el autocultivo y los clubes cannábicos. Poder Ejecutivo. Apoyos: fa y algunos parlamentarios de otros partidos, Coordinadora Nacional por la Legalización de la Marihuana o Movimiento por la Liberalización del Cannabis. Mayoría del Partido Nacional(en especial, a la regulación por parte del Estado de la producción y venta, aunque no al autocultivo). Por mayoría. N ueva S ociedad 266 Alicia Lissidini 110 Tema Ley N o 19.075(2013): permite el casamiento entre personas del mismo sexo. Actores de la iniciativa y apoyos fa . Apoyos: Movimiento lgtbi . Ley N o 19.122(2013): normas para favorecer la participación de los afrodescendientes en las áreas educativa y laboral. fa en la Cámara de Representantes. Apoyos: organizaciones afrouruguayas, Oficina Nacional del Servicio Civil. Opositores Aprobación Sectores del Partido Nacional y Conferencia Episcopal del Uruguay. Sin oposición. Por mayoría. Por unanimidad. Ley N o 19.353(2015): se crea el Sistema Nacional Integral de Cuidados con la finalidad de diseñar, promover e implementar políticas públicas destinadas a atender las necesidades de las personas en situación de dependencia. Poder Ejecutivo. Apoyos: fa , Partido Nacional, Partido Colorado, Partido Independiente, Udelar, Instituto Nacional de Estadística, Instituto Nacional de las Mujeres y Unifem***. Partido Unidad Popular. Por mayoría. * Rafael Rofman(ed.): Hacia un Uruguay más equitativo. Los desafíos del sistema de protección social , Banco Mundial, Buenos Aires, 2013. ** El veto del presidente Vázquez a la despenalización del aborto quedó reafirmado ya que los opositores a la medida presidencial no consiguieron los dos tercios de los votos necesarios para anularlo. El veto tuvo el apoyo de los legisladores del Partido Nacional, de la mayoría del Partido Colorado, del representante del Partido Independiente y de una minoría del fa . *** Se conformó un espacio interinstitucional que trabajó en el análisis del módulo de uso del tiempo y trabajo no remunerado incorporado en la Encuesta Continua de Hogares( ech ) de septiembre de 2007. Los datos aportados fueron un aporte a la redacción de la ley. Fuente: elaboración de la autora a partir de Parlamento Uruguayo(leyes y debates parlamentarios); organizaciones de la sociedad civil: ProDerechos, Plantatuplanta, La Placita, Cotidiano Mujer, Mujeres en el Horno, Ovejas Negras, Mujeres y Salud en el Uruguay, Red Feminista Cladem; Instituto Nacional de las Mujeres, Instituto Nacional de Estadística, Instituto Nacional de la Juventud, Sistema Nacional Integral de Cuidados. ■■  Otros desafíos Este artículo pone en evidencia algunos de los grandes avances en materia legal, que tienen su base en un cambio cultural y político de larga data y que contribuyeron a la ampliación de la ciudadanía y el reconocimiento de 111 T ema C entral Uruguay: derechos y cambio social. ¿Un país de izquierda? su diversidad y también de las profundas desigualdades. Uruguay debe enfrentar, si quiere realizar realmente un giro a la izquierda, cambios estructurales que necesariamente generarán conflictos con ciertos sectores económicos, políticos y sociales. Al menos podemos anotar tres desafíos interrelacionados: a) ¿Qué modelo económico? Hasta ahora, Uruguay y la región se beneficiaron del boom de los commodities y de un alto crecimiento económico originado especialmente en los sectores primarios de la economía, con impactos negativos en la calidad del agua y en los suelos. Como señalan Luis Bértola, Fernando Isabella y Carola Saavedra para el caso uruguayo,«nuestro patrón de especialización no ha avanzado en la dirección de generar expectativas de futuras innovaciones que puedan generar cambios más radicales de nuestra estructura productiva» y que permitan«quebrar la tendencia histórica a la volatilidad y la divergencia» 18 . b) Concomitantemente con el cambio de modelo económico, hay que plantear un nuevo sistema impositivo. La evasión fiscal –como señalan Juan Carlos Gómez-Sabaini y Dalmiro Morán 19 – representa un obstáculo para el desarrollo, para el crecimiento equilibrado y, en general, para la justicia de un sistema tributario que debería ser más equilibrado. En Uruguay se observa«un moderado poder redistributivo de la imposición a la renta, tanto en la reducción general de la desigualdad como en su efecto sobre la participación de los sectores de altos ingresos», al tiempo que la concentración en el 1% más rico tiende a crecer 20 . Para promover la movilidad social, es necesario reformar el sistema impositivo y gravar las riquezas y los ingresos(entre otros, la herencia), para que de esa manera se eliminen las diferencias de nacimiento. El ep-fa hizo un avance importante al introducir la reforma impositiva 21 , que gravó la renta de las personas 18. L. Bértola, F. Isabella y C. Saavedra:«El ciclo económico del Uruguay, 1998-2012», serie Estudios y Perspectivas N o 16, Naciones Unidas, Santiago de Chile, noviembre de 2014, disponible en . 19. J.C. Gómez-Sabaíni y D. Morán:«Evasión tributaria en América Latina. Nuevos y antiguos desafíos en la cuantificación del fenómeno en los países de la región», serie Macroeconomía del Desarrollo N o 172, Naciones Unidas, Santiago de Chile, febrero de 2016, disponible en. 20. Centro de Estudios Fiscales:«Sectores de altos ingresos en Uruguay: participación relativa y patrones de movilidad en el periodo 2009-2012» en Centro de Estudios Fiscales , 7/1/2015,. 21. Andrés Rius:«La reforma tributaria uruguaya de 2006: Algunas consideraciones de economía política y comportamental», borrador final para comentarios, trabajo presentado en las Jornadas de Economía del Banco Central del Uruguay, Montevideo, 2012, disponible en. N ueva S ociedad 266 Alicia Lissidini 112 físicas, pero hace falta avanzar más en esta línea y, sobre todo, evitar la evasión fiscal de los más ricos. c) Estos desafíos nos llevan al campo de lo político, que es el que en definiti va decide: ¿cómo mantener unida una coalición de izquierda con profundas diferencias internas? O más importante: ¿qué sector prevalecerá 22 ? Coexisten en el fa al menos dos formas opuestas de considerar la relación entre capitalismo e izquierda y eso supone diferentes puntos de vista sobre cuestiones como la centralidad o no del crecimiento económico, entre otros. Si en términos de legislación han tendido a confluir –o en todo caso, fueron atra vesadas sin que se produjeran quiebres– las diferencias respecto a los proyectos económicos y la explotación de los recursos naturales –la aceptación y ampliación de las pasteras, el uso de agrotóxicos, la explotación minera y las construcción de puertos y rutas para inversiones extranjeras–, la exoneración impositiva para grandes inversores y el relacionamiento comercial y de inversiones chinas en Uruguay –con las consecuencias negativas que eso supone 23 – conducen necesariamente a conflictos. ¿Qué izquierda prevalecerá en los próximos años y cuáles serán los costos económicos y políticos de esa decisión? Esa es aún una pregunta abierta. 22. Gabriel Delacoste resume buena parte de ese debate en«El desarrollo como problema político» en Sujetos Sujetados , 29/8/2012. 23. Ariel Slipak:«América Latina y China: ¿cooperación Sur-Sur o‘Consenso de Beijing’?» en Nueva Sociedad N o 250, 3-4/2014, disponible en. En Cuba todo sigue distinto S arah G anter La normalización de las relaciones entre Washington y La Habana marcó un punto de inflexión en medio siglo de tensiones y enfrentamientos en el marco de la Guerra Fría. En estos años, muchas cosas están cambiando en la isla; sin embargo, el descongelamiento de los vínculos con el vecino del Norte ha tenido como efecto, en apariencia paradójico, una ralentización del proceso de reforma en el interior de la isla. Son variados los temores de la elite política frente a una aceleración descontrolada de los cambios, pero, al mismo tiempo, la reforma no parece tener vuelta atrás. D esde el 17 de diciembre de 2014, cuando se anunció una normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, todo y nada ha cambiado en la isla. Ese paso histórico fue seguido por la apertura de embajadas en La Habana y en Washington, junto con otras medidas dirigidas a ratificar el deshielo. En marzo de 2016, Barack Obama visitó finalmente la capital cubana y se convirtió así en el primer presidente estadounidense en ejercicio que lo hacía después de casi nueve décadas. El comienzo de la normalización trajo a la isla una avalancha de visitantes jamás vista. Las cifras de turismo se dispararon, incluida la llegada de estadounidenses. Surgió así un continuo ir Sarah Ganter: estudió Ciencias Políticas, Filosofía e Informática en la Universidad Técnica de Dresde y la Universidad Complutense de Madrid. Hasta diciembre de 2016 dirigió la Oficina de la Fundación Friedrich Ebert( fes ) para Cuba y la República Dominicana, con sede en Santo Domingo. Palabras claves: desigualdades, reformas, socialismo, Raúl Castro, Cuba. Nota: traducción del alemán de Mariano Grynszpan. N ueva S ociedad 266 Sarah Ganter 114 y venir de invitados de primera línea, con numerosos jefes de Estado y ministros acompañados por delegaciones de empresarios. También visitó el país el papa Francisco, quien desempeñó un importante papel de mediador en las negociaciones secretas con eeuu ; y cada vez son más las estrellas internacionales del arte y la cultura que se presentan en los escenarios de La Habana. El acercamiento de estos dos vecinos tan diferentes ha despertado grandes expectativas en Cuba y en el extranjero, y el presidente Obama aprovechó sus plenos poderes presidenciales para atenuar las sanciones económicas contra el histórico enemigo socialista. No obstante, más allá de toda la euforia por el descongelamiento de las relaciones, la esperanza de poner fin rápidamente a las sanciones y de acelerar el proceso de reformas y los desarrollos internos a partir de los cambios en la política exterior se ha visto defraudada. Incluso después de la histórica visita de Obama, el bloqueo económico estadounidense continúa vigente, y con Donald Trump en la Casa Blanca, el cierre de la cárcel de Guantánamo está más lejos que nunca. El proceso de reformas iniciado por Raúl Castro ha mostrado un estancamiento. El vii Congreso del Partido Comunista de Cuba( pcc ), celebrado en abril de 2016, estuvo marcado, en la esfera política, por la continuidad personalista y la falta de transparencia durante la preparación; así, no logró dar respuesta a las urgentes cuestiones vinculadas a una configuración a largo plazo del sistema político y el modelo de desarrollo. En 2018 Raúl Castro traspasará el bastón de mando y hasta entonces se debe poner en marcha una reforma constitucional con el fin de tener en cuen ta los cambios producidos en el país. Pero mientras un proceso de consulta Crece visiblemente nacional debate sobre la reforma del modelo socialista hasta 2030, se va exla brecha social y se reducen las esperanzas de mejorar las precarias condiciones de pandiendo una especie de«resaca». Crece visiblemente la brecha social y se reducen las esperanzas de mejorar las precarias condiciones de vida de vida en un futuro próximo n gran parte de la población en un futuro más o menos próximo. Pese al auge del sector turístico, se prevé una economía con crecimiento negativo para 2016. La crisis de la«hermana» Venezuela, pero también el inicio del pago regular de la deuda externa cubana, agudizan la falta de liquidez y dificultan las inversiones que se requieren de manera urgente en las áreas de infraestructura e innovación económica. La racionalización del suministro de energía adoptada en el verano de 2016 despertó amargos recuerdos del«Periodo Especial», como se denominó oficialmente la traumática crisis 115 T ema C entral En Cuba todo sigue distinto económica ocurrida tras la caída de la Unión Soviética. Debido al estancamiento político y económico, muchos cubanos apuestan a proyectos privados o aprovechan la libertad de viaje introducida en 2014 para ir a vivir a otros países. ■■  ¿Qué bola, Trump? En suma, los cambios en las relaciones no han alcanzado las expectativas y no se sabe qué rumbo tomará eeuu cuando finalice el mandato de Obama. El proceso de normalización incluyó un intercambio inicial de presos políticos, entre ellos los«cinco héroes» idolatrados en Cuba(que habían sido condenados a muchos años de prisión en eeuu bajo supuestos cargos de espionaje) y el ciudadano estadounidense Alan Gross(a su vez encarcelado por espionaje en la isla). Adicionalmente, Cuba fue borrada de la lista de«países patrocinadores del terrorismo». Y finalmente se abrieron embajadas en Washington y La Habana, aunque aún no hay embajador en la capital cubana debido a la resistencia del Senado estadounidense. Paulatinamente, eeuu ha ido levantando las restricciones impuestas a sus propios ciudadanos, que ahora ya pueden viajar a la isla de manera particular. Además, aumentó considerablemente el monto permitido anualmente de las remesas enviadas a familiares en Cuba, se redujeron las limitaciones al tráfico marítimo y se reanudaron los vuelos directos entre ambos países, que de acuerdo con el convenio firmado podrían ascender a 110 por día(aunque desde hace tiempo los aeropuertos cubanos operan por encima de su capacidad y requieren una ampliación, lo que presupone importantes inversiones). En el marco de la visita de Obama, también se restableció el servicio postal directo entre ambos países, aunque hasta la fecha no se materializó el anuncio simultáneo de utilizar el dólar estadounidense para las transacciones internacionales con Cuba. La Casa Blanca ha impulsado decididamente un cambio a través del acercamiento y ha puesto el futuro del país en manos del pueblo cubano, aunque inicialmente dejó en claro que su reorientación política no implicará renunciar al objetivo de un cambio de régimen 1 . Ante este panorama, la ofensiva de 1. Recién en octubre de 2016, a través de la«Directiva Presidencial de Políticas para la Normalización entre eeuu y Cuba», la Casa Blanca declaró explícitamente que no busca un cambio de régimen y que eeuu no puede imponer un modelo diferente contra la voluntad del pueblo cubano, pero que el gobierno estadounidense seguirá trabajando en favor de la democracia junto con sus socios de la sociedad civil cubana. El documento está disponible en. Ver Carlos Alzugaray Treto:«La Directiva Política Presidencial 43 y la política hacia Cuba» en Cuba Posible , 17/10/2016. N ueva S ociedad 266 Sarah Ganter 116 seducción de Obama ha renovado el recelo y la desconfianza en las autori dades cubanas 2 . Se temía que la nueva estrategia de brazos abiertos pudiera ser en realidad solo un medio más efectivo para lograr el viejo objetivo del«Imperio». Para el socialismo tropical, la intensificación del intercambio entre los cubanos de eeuu y los de la isla podría ser más desestabilizadora que las acciones confrontativas y represivas de los anteriores gobiernos estadounidenses. Después de que se haya cerrado el histórico periodo de la presidencia de Obama, habrá que ver qué prioridad tendrá Cuba en la futura agenda de eeuu y si se producirá el anunciado levantamiento del bloqueo, lo cual requiere aprobación del Congreso. Donald Trump señaló su intención de dar marcha atrás con la normalización, El gobierno cubano aunque en la década de 1990 él mismo reaccionó a las elecciones estadounidenses con había explorado la posibilidad del mercado cubano para su cadena hotelera. El gobierno cubano reaccionó a las elecciouna serie de ejercicios nes estadounidenses con una serie de militares n ejercicios militares para estar preparado frente a virtuales«acciones del enemigo», medida que se tomó por primera vez como reacción a la elección de Ronald Reagan. Podría desarrollarse una dinámica que lleve a un nuevo congelamiento de las relaciones. ■■  Socios en la región, en Europa y en Asia Durante la última década, los países latinoamericanos ofrecieron un fuerte respaldo colectivo a Cuba. El gobierno de Raúl Castro fue anfitrión de la segunda cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños(Celac) y en 2015 el país pudo volver a participar en la Cumbre de las Américas de la Organización de Estados Americanos( oea ) en Panamá, en buena medida gracias al incansable accionar de sus pares de la región. Asimismo, el gobierno cubano jugó un papel clave como mediador en las negociaciones de paz entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia( farc ), lo que le valió un gran reconocimiento en la región y fuera de ella. Sin embargo, el giro a la derecha en América Latina y las crisis políticas de Brasil y Venezuela ponen ahora en riesgo el apoyo de importantes socios regionales. 2. V. por ejemplo las movilizaciones en contra del programa«World Learning» en Lauren Céspedes Hernández:«Todo por Cuba y la voluntad de conquistar un mismo sueño» en Granma , 24/9/2016. 117 T ema C entral En Cuba todo sigue distinto Por el contrario, las relaciones con Europa y Asia muestran avances. El inicio de la normalización con eeuu significó un importante impulso en la negocia ción de un acuerdo con la Unión Europea que reemplazará la llamada «Posición Común» de 1996. Este instrumento había frenado en la última década las relaciones, porque las condicionaba a una mejora en la situación de derechos humanos y a la apertura del mercado en la isla. El nuevo acuerdo fue firmado en marzo de 2016 en La Habana por la alta representante de la ue para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini, y ahora debe ser ratificado. China y Japón también intensificaron sus relaciones con Cuba. En septiembre de 2016, en el marco de la visita del primer ministro chino Li Keqiang, se sellaron 12 acuerdos para avanzar en la cooperación en áreas estratégicas: energías renovables, investigación médica, informática, política industrial, seguridad aduanera, sistema financiero y protección ambiental. En el verano de 2014, Rusia ya había condonado a la isla 90% de las deudas generadas en tiempos de la urss y anunció que destinaría el resto a inversiones en Cuba. Las negociaciones con los países acreedores del Club de París significaron otro éxito de la política exterior, que se tradujo en una completa condonación de los intereses acumulados desde los años 80. Los principales acreedores son Francia, España, Japón e Italia, además de Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Suiza y Reino Unido. Cuba adeudaba al Club de París 10.081,6 millones de euros, de los cuales 7.731,3 correspondían a intereses que ahora han quedado cancelados. A cambio de esta eximición, el gobierno cubano se ha comprometido a pagar dentro de los próximos 18 años la deuda original restante, equivalente a 2.364,9 millones de euros. ■■  Consenso sobre el disenso: derechos humanos y sociedad civil El tema de los derechos humanos sigue siendo un punto sensible en las negociaciones tanto con eeuu como con la ue . El acuerdo con la ue incluye un capítulo sobre derechos humanos que es un avance en el diálogo, pero a la vez ha sido criticado porque no determina con claridad las consecuencias en el caso de no cumplimiento. El gobierno cubano había advertido estar abierto a hablar de todo dentro de un ambiente de respeto mutuo. En la relación con eeuu prevalece la desconfianza debido a que el tema ha sido instrumentali zado muchas veces para otros fines políticos, como justificación de políticas de injerencia en la isla. Hasta el momento se ha alcanzado tan solo un consenso sobre el disenso fundamental en cuanto a la interpretación y el enfoque de los derechos, en el que eeuu pone el énfasis en los derechos políticos y civiles y Cuba, en los sociales y económicos. Sin duda, queda todavía un largo camino por recorrer hasta que esta cuestión deje de ser un obstáculo para la N ueva S ociedad 266 Sarah Ganter 118 normalización de las relaciones. Mientras el gobierno cubano critica la reciente creación del Buró para la Democracia, los Derechos Humanos y Laborales ( drl , por sus siglas en inglés) en el Departamento de Estado en Washington por representar la misma receta subversiva conocida desde siempre 3 , se siguen reportando violaciones de derechos humanos en la isla: en octubre pasado, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos( cidh ) manifestó su preocupación ante«la persistencia de actos de hostigamiento y actos de retaliación contra los miembros de la organización no gubernamental Cubalex(Centro de Información Legal) por parte de agentes del Estado», que «ocurrieron tras la presentación de un informe realizado por Cubalex sobre la situación de libertad de expresión en Cuba y presentado ante las Naciones Unidas» 4 . La polémica sigue y aparentemente los gobiernos de ambos lados no logran salir de los paradigmas ideológicos de antaño. Sin embargo, en el campo de la sociedad civil se está difuminando cada vez más la vieja dicotomía entre «oficialistas» y«disidencia». Este cambio se manifiesta en la nueva blogos fera cubana, donde se mezcla la perspectiva desde la isla con opiniones de cubanos que viven en el exterior y cada vez surgen más foros de discusión y laboratorios de ideas que no se ubican ni en un extremo ni en el otro y que buscan un debate crítico y a la vez constructivo. ■■  Más pausa que prisa: de la actualización al estancamiento La evolución ocurrida en la política exterior desde el 17 de diciembre de 2014 no muestra hasta ahora un efecto catalizador sobre el proceso de reformas iniciado por Raúl Castro; más bien, parece haber aplastado ese proceso. En los años posteriores a 2011, después de que el vi Congreso del pcc estableciera los Lineamientos para la Actualización del Modelo Económico y Social, se aprobaron una serie de reformas para asegurar la viabilidad del socialismo tropical mediante la introducción restringida de algunos mecanismos de mercado. Hubo modificaciones a la Ley del Sistema Tributario, a la ley laboral y a la Ley de la Inversión Extranjera. Se permitió la creación de cooperativas ya no solo en el sector agrícola, sino también en las áreas de servicios y producción. Además, se amplió la lista de actividades habilitadas para los nuevos cuentapropistas. Desde 2012, los cubanos también pueden –aunque con determinadas 3. Sergio Alejandro Gómez:«Estados Unidos mantiene su receta subversiva contra Cuba» en Granma , 23/10/2016. 4 . oea : Comunicado de prensa R149/16, 13/10/2016. 119 T ema C entral En Cuba todo sigue distinto restricciones– comprar y vender inmuebles, lo que ha provocado un verdadero boom de reparaciones de edificios. Otros cambios radicales están vinculados a la mencionada libertad de viaje, que fue introducida a comienzos de 2014 y eliminó las trabas existentes para salir al extranjero. Aunque muchas voces críticas consideraron que las transformaciones no iban suficientemente rápido y que en la práctica todavía quedaban muchas cues tiones abiertas, puede decirse, parafraseando a Raúl Castro, que se venía trabajando«sin prisa, pero sin pausa» para implementar los Lineamientos. Pero el acercamiento entre Cuba y eeuu provocó un estancamiento del proceso de reformas. La largamente anunciada reforma monetaria, dirigida a unificar las dos mone El acercamiento entre das que circulan de forma simultánea en el país(el peso convertible o cuc y el peso cubano), parece haber sido pospuesta por tiempo Cuba y eeuu provocó un estancamiento del indefinido. Lo mismo ocurre con la ley que proceso de reformas n debe definir el papel de las ong nacionales y extranjeras. Dado que no hay un mercado mayorista ni un sistema crediticio acertado, el desarrollo en el nuevo sector privado se complica. Muchas de las cooperativas urbanas tienen dificultades iniciales porque no están con formadas como verdaderas organizaciones colectivas voluntarias, sino que son«inducidas», en el sentido de que eran antiguas empresas estatales cuya forma de economía solidaria ha sido impuesta desde arriba, muchas veces de la noche a la mañana. También se demoran las aprobaciones para inversiones extranjeras en la tan promocionada Zona Especial de Desarrollo, ubicada en el nuevo puerto industrial de Mariel. El retraso del ya de por sí lento proceso de reformas puede atribuirse a diversos factores. En primer lugar, es posible que la incertidumbre actúe como un freno para la toma de decisiones. El acercamiento a eeuu deja abiertas muchas cuestiones, que son importantes para definir los pasos siguientes. Para saber en qué medida se atenuarán las sanciones comerciales, es necesario esperar hasta que vuelvan a barajarse las cartas en Washington. En segundo término, cabe señalar que también juega un papel el miedo a ser desestabilizado y perder el poder. Desde el comienzo ha existido el temor de que los cambios se aceleren demasiado, desarrollen una dinámica propia y escapen al control del aparato político(en la elite cubana siempre estuvo presente el fantasma del resultado de la perestroika soviética). Como consecuencia del acercamiento a eeuu , este miedo a la pérdida del control político parece haber aumentado aún más. En tercera instancia, en el marco del Congreso N ueva S ociedad 266 Sarah Ganter 120 del pcc quedó absolutamente claro que no toda la dirigencia coincide con el rumbo de reformas adoptado por Raúl Castro ni con la normalización de las relaciones con el vecino del Norte. Pero también podrían ser sencillamente problemas de capacidades gubernamentales los que expliquen parte de la situación. La masiva avalancha de visitantes y el simultáneo éxodo al extranjero de mano de obra calificada generaron cuellos de botella en instituciones públicas encargadas de implementar los Lineamientos. ■■  La venia de Fidel Entre 1997 y 2011 no se celebraron congresos del pcc , pero el gobierno de Raúl Castro retomó su ritmo quinquenal. Pero si se compara con el vi Congreso de 2011, organizado en el marco de un amplio proceso de consulta a la población, los preparativos del vii Congreso se desarrollaron de un modo confidencial y poco transparente a comienzos de 2016. Durante las semanas previas, la atención de los medios nacionales e internacionales se concentró en el revuelo generado en torno de la visita de Obama y el concierto de los Rolling Stones. Los únicos que accedieron por anticipado a los documentos del Congreso fueron los 1.000 delegados. En una carta abierta a Raúl Castro, un conocido periodista y bloguero cubano manifestó su insatisfacción por la falta de discusión con la ciudadanía y propuso aplazar el Congreso por tres meses para permitir el correspondiente proceso de consulta 5 . Aunque no hubo lugar para la postergación solicitada, sí se prorrogó la aprobación de los documentos para que fueran sometidos a un debate con la población después del Congreso. Se realizaron entonces foros en todo el país hasta finales de septiembre de 2016, en los que se discutió acerca del futuro modelo del socialismo cubano. El Congreso en sí no aportó grandes cambios. Raúl Castro, quien a comienzos de 2014 ya había anunciado que en 2018 no será candidato Hoy el nuevo Comité Central tiene una a la reelección presidencial, propuso introducir límites de edad máxima para ingresar al Buró Político y al Comité Central. En composición mucho más la práctica, desde las últimas elecciones joven y diversa n ocurridas hace 19 años, más de 50% de los miembros fueron sustituidos y hoy el nuevo Comité Central tiene efectivamente una composición mucho más joven y diversa 6 . En la nueva lista de representantes ya no aparecen varias figuras 5. Paquito el de Cuba:«Carta abierta a Raúl Castro o Aplazar hasta julio el vii Congreso del Partido», 27/3/2016, disponible en. 6. William M. LeoGrande:«Análisis del nuevo Comité Central» en Cartas desde Cuba , 28/4/2016. 121 T ema C entral En Cuba todo sigue distinto importantes, como el ex-jefe del Departamento Ideológico, encargado de controlar los medios de comunicación, Rolando Alfonso Borges. Mientras tanto, en el Buró Político, los cambios se limitaron a la incorporación adicional de algunos miembros más jóvenes, pero tanto Raúl Castro(de 85 años) como José Ramón Machado Ventura(un exponente de la línea dura con algunos meses más de edad que el actual presidente) fueron confirmados como primer y se gundo secretarios, respectivamente. Una de las tareas centrales del Congreso fue la de legitimar el rumbo de la política exterior aplicada frente a eeuu . Las intervenciones de los delegados resultaron a veces contradictorias y dejaron en claro las discrepancias existentes. Pero finalmente el propio Fidel Castro, uno de los más duros críticos de la normalización, otorgó la absolución a la política de su hermano. En tal vez su último gran discurso, como él mismo dijo, el anciano Comandante se despidió del público en el Congreso del Partido. ■■  Caída del crecimiento económico Pese al boom del turismo, hasta ahora no se ha materializado el plan que busca impulsar el crecimiento económico en otros sectores mediante inversiones extranjeras, sobre todo en la flamante Zona Especial de Desarrollo situada en torno del puerto industrial de Mariel. Después de varios años con pronósticos optimistas y correcciones finales hacia abajo por parte del gobierno cu bano, la ola de turistas logró que se alcanzara en 2015 el ansiado crecimiento económico de 4%. Los hoteles y las pensiones estuvieron por largo tiempo con ocupación completa y el aumento de los montos permitidos para las remesas desde eeuu trajo anheladas divisas al país. Según datos del Havana Consulting Group, los envíos de dinero realizados por familiares residentes en el extranjero alcanzaron en 2015 la cifra récord de 3.354 millones de dólares 7 . Mayor fue entonces el shock cuando organismos oficiales cubanos pronosticaron a comienzos de 2016 un crecimiento de apenas 2%; y ahora incluso ya se habla de valores negativos 8 . Esto se debe, sobre todo, a la crisis en Venezuela y al desplome del precio del crudo. De acuerdo con algunas estimaciones, los ingresos provenientes de la reventa del petróleo(que Venezuela suministra a la isla a cambio del envío de médicos cubanos, en el marco del acuerdo de Petrocaribe) representaban hasta 20% del pib cubano. También incide el bajo precio del níquel, un producto de exportación del país. Otro motivo en el que podrían apoyarse los pronósticos pesimistas es 7. Emilio Morales:«Cuba: The Fastest Growing Remittances Market in Latin America» en The Havana Consulting Group , 23/6/2016. 8. Juan Triana Cordoví:«Una contradicción en sí misma» en On Cuba , 29/8/2016. N ueva S ociedad 266 Sarah Ganter 122 la mencionada reanudación del pago sistemático de la deuda externa. El bajo crecimiento económico dificulta las inversiones urgentes para renovar la ruinosa infraestructura del país y crear puestos de trabajo atractivos para su población altamente calificada. ■■  Los inversores vinieron, vieron… y se fueron La plataforma de alquiler de viviendas Airbnb conquistó el mercado cubano en un abrir y cerrar de ojos, los cruceros vuelven a atracar a diario en la bahía de La Habana y el primer hotel administrado por una empresa estadounidense es una noticia a escala internacional. Más allá de esto, predomina una cierta reticencia entre los numerosos empresarios extranjeros que desde el 17 de diciembre de 2014 han recorrido el país para explorar el mercado cubano, ya sea por su propia cuenta o como parte de delegaciones. La nueva Zona Especial de Desarrollo situada en Mariel, creada para que se convierta en un eje central del comercio regional, tiene por el momento una terminal de contenedores construida por la empresa brasileña Odebrecht y no mucho más que eso. Debido a la crisis política imperante en Brasil, la futura cooperación con ese país es incierta. Los inversores se enfrentan no solo al obstáculo del bloqueo estadounidense, sino también a otros problemas, que incluyen especialmente la reforma monetaria pendiente, las grandes trabas burocráticas que siguen existiendo en Cuba y la incertidumbre sobre el desarrollo en el largo plazo. Las condiciones son poco propicias, sobre todo para las medianas empresas que no cuentan con un departamento jurídico propio, no pueden recurrir a un asesoramiento privado integral y no están demasiado dispuestas a asumir riesgos. En el marco de la normalización de las relaciones, Obama también había prometido el apoyo de eeuu para mejorar el acceso a internet en la isla. En 2015, la empresa estatal Etecsa bajó efectivamente el precio por hora de navegación Se habilitaron nuevos espacios con wi-fi en de 5 cuc a 2 cuc . Además, se habilitaron nuevos espacios con wi-fi en muchas pla zas públicas, donde ahora se reúnen famimuchas plazas públicas, lias enteras para poder hablar al aire libre donde ahora se reúnen familias enteras n con sus familiares residentes en el extranjero. Una parte importante de la población también utiliza el«Paquete semanal», una colección de material digital cuya distribución informal se realiza mediante discos duros externos y es tolerada desde el sector oficial. De todos modos, la conectividad a internet en Cuba sigue siendo una de las peores del mundo. 123 T ema C entral En Cuba todo sigue distinto Se estima que la penetración de internet alcanza solo un 5% 9 , lo que reduce aún más el atractivo del país como lugar de establecimiento para las empresas. Nuevas esperanzas despertó el anuncio de una prueba piloto que llevará internet a 2.000 hogares en La Habana Vieja hasta el final de 2016 10 . Hay otra condición que disuade a muchos de los potenciales inversores: no pueden contratar empleados locales de manera directa, sino que deben hacerlo a través de intermediarios estatales. Los salarios se pagan al organismo en moneda convertible( cuc ); el organismo retiene una parte y abona luego los salarios en pesos cubanos considerando una paridad de 1 a 10 en la Zona de Mariel, cuando en realidad es de 1 a 25 en las oficinas estatales de cambio. De esta manera, los empleados reciben solo una fracción del importe pagado por la empresa extranjera. Los organismos intermediarios son así una importante fuente de ingresos para el Estado y, al mismo tiempo, apuntan a garantizar que los proyectos de inversión generen puestos de trabajo para los cubanos. En tal sentido, causó sorpresa la presencia de trabajadores de la India a mediados de 2016 en una gran obra en construcción en La Habana. ■■  ¿Qué pasó con la reforma monetaria? Es imperioso unificar las dos monedas que circulan de forma simultánea ( cuc y peso cubano), pero el gobierno parece haber desaprovechado el momento. Ya en 2013 había presentado un plan y en 2014 las tiendas habían empezado a indicar los precios en ambas monedas. Pero desde entonces no ha habido novedades en torno del tema. Se debería contar con una evaluación más realista sobre la verdadera situación de la economía cubana, su productividad y el poder adquisitivo de los salarios. Al mismo tiempo, resultan imprevisibles los efectos de la reforma. Junto al tipo de cambio oficial coexisten en el país más de diez paridades, que sirven como base para las operaciones de los diversos sectores económicos y deberían ser unificadas. Tampoco está claro cuál sería la repercusión en el nuevo sec tor privado, donde predominan los ingresos en cuc . Entre tanto, los recurrentes rumores sobre la inminencia de la reforma han generado corridas cambiarias en la población. El Estado cubano, que no es miembro de las instituciones financieras internacionales, carece de reservas suficientes pa ra amortiguar los posibles efectos sociales de la necesaria devaluación y de 9. Abel Fernández:«Cuba reporta casi cuatro millones de usuarios con acceso a internet» en El Nuevo Herald , 26/10/2016. 10. Jeniffer Rodríguez Martinto:«Se prepara Etecsa para prueba piloto de internet en los hogares» en Trabajadores , 26/10/2016. N ueva S ociedad 266 Sarah Ganter 124 la inflación, aunque la exitosa renegociación de las deudas podría facilitar el acceso a nuevos créditos en el largo plazo. ■■  ¿Legalización de pequeñas empresas? El despido masivo de un millón de empleados de empresas estatales, anunciado en 2011, se concreta a un ritmo más lento del previsto. En el nuevo sector privado, que debe recoger la mano de obra liberada, ya trabajan más de 500.000 personas, pero solo una pequeña parte de los puestos se cubre con ex-empleados públicos. Muchos desempeñaron antes su actividad en la economía informal y se han establecido legalmente como cuentapropistas. El nuevo Código de Trabajo de 2014 legalizó la contratación de asalariados en el sector privado, pese a que la Constitución cubana prohíbe expresamente la «explotación del hombre por el hombre». En realidad, los empleados del sector privado suelen quedar muy desprotegidos y expuestos a la arbitrariedad del empleador. El Código de Trabajo prevé instrumentos de protección para las nuevas relaciones laborales surgidas en el ámbito privado, aunque esos elementos parecen ser insuficientes y permanecen desaprovechados debido al desconocimiento de las personas afectadas o incluso por el rechazo y la desconfianza frente a la representación sindical, que es percibida como de masiado próxima al gobierno. A la vez existe una creciente conciencia en la Central de Trabajadores de Cuba( ctc ) en relación con los perentorios retos en el nuevo sector no estatal y sobre la necesidad de desarrollar los mecanismos de negociación colectiva en el sector público y privado. Después del vii Congreso del Partido se anunció la esperada legalización de las pequeñas empresas privadas. Eso otorgaría un marco jurídico a iniciativas que existen de facto desde hace años. En muchos nuevos restaurantes privados trabaja personal autónomo, que es contratado por los propietarios de los locales(también autónomos). El reconocimiento legal implicaría un reconocimiento al papel de las empresas privadas como dinamizadoras de la economía cubana. Las iniciativas podrían entonces integrarse de manera útil al sistema impositivo y obtener permisos de importación. Ante la ausencia de un mercado mayorista y la imposibilidad de importar, las empresas privadas –al igual que los consumidores individuales– dependen de los puntos estatales de venta. Como consecuencia del aumento en las cifras del turismo, a comienzos de 2016 se dispararon los precios de varios alimentos de consumo diario e incluso se consideró la posibilidad de establecer precios máximos generales a una serie de productos. En septiembre las autoridades de La Habana suspendieron temporalmente el otorgamiento de nuevas licencias 125 T ema C entral En Cuba todo sigue distinto a restaurantes privados, medida que causó rumores sobre el posible cierre de los exitosos«paladares». El trasfondo fueron preocupaciones de la administración pública sobre«indisciplinas» en los nuevos emprendimientos en cuanto a horario de cierre, evasión de impuestos y otros incumplimientos legales 11 . A ello se suma el miedo a que los establecimientos gastronómicos se conviertan en lugares de prostitución, drogas y lavado de dinero, riesgos que hacen aún más evidente la necesidad de una base legal coherente y sólida para este tipo de emprendimientos. La legalización de las pequeñas empresas privadas sería un paso importante en la dirección de la reforma, aunque se limita a las actividades económicas ejercidas por cuentapropistas y no abre casi ninguna perspectiva nueva al personal altamente capacitado. Un arquitecto de profesión puede conducir un taxi o trabajar en el sector gastronómico, pero no está en condiciones de iniciar un peUn arquitecto puede queño emprendimiento en la construcción. conducir un taxi pero Aun con las ventajas del sistema social universal y las subvenciones estatales a los bienes de consumo, desde hace tiempo los bajos salarios no está en condiciones de iniciar un pequeño del sector público(alrededor de 20 dólares emprendimiento mensuales en promedio) son insuficientes para asegurar el sustento. Incluso el ingreso en la construcción n generado por propinas en el ámbito del turismo suele ser varias veces superior a un salario estatal promedio. Es por ello que sobre todo los profesionales altamente calificados se ven obligados con frecuencia a recurrir a un segundo empleo privado para complementar la paga recibida del Estado. Otros simplemente abandonan su puesto público para dedicarse a una actividad en el terreno privado. ■■  Ganadores y perdedores Cada vez resulta más claro que los cambios económicos generan ganadores y perdedores en la sociedad. La división surge entre los que pueden acceder a moneda convertible mediante remesas, actividades en el sector privado o propinas asociadas al turismo y quienes deben sostenerse en gran medida con salarios y las subvenciones del Estado. Los jubilados, las madres solteras y los habitantes de zonas situadas fuera del circuito turístico tradicional 11. Karina Marrón González:«Esclarecen situación sobre restaurantes en La Habana» en Granma , 20/10/2016. N ueva S ociedad 266 Sarah Ganter 126 corren el riesgo de quedar marginados. Los logros sociales de la Revolución se ven amenazados en el nuevo sector privado, dado que no hay mecanismos eficaces para evitar la discriminación en la contratación y en el lugar de trabajo. Dentro de la nueva franja de autónomos, las mujeres siguen estando claramente subrepresentadas. Por lo general, la mayoría de las personas que trabajan en los nuevos restaurantes privados son gente joven y blanca. Del mismo modo, las remesas familiares benefician a determinados grupos poblacionales –en detrimento de los afrocubanos– y reproducen la composición social de los cubanos que viven en el exilio. Hasta ahora no hay enfoques políticos que tengan específicamente en cuenta la situación social de los sectores vulnerables y des favorecidos. En tal sentido, tras el Congreso del pcc se vislumbraron cambios orientados a promover en el futuro una mayor igualdad de oportunidades. El anuncio de la normalización de relaciones con eeuu no solo generó euforia en la isla por la pronta posibilidad de poner fin a décadas de enemistad. Muchos habitantes también comenzaron a preocuparse porque eeuu podría anular el tratamiento especial del que gozan hasta ahora los inmigrantes cubanos por la Ley de Ajuste Cubano. A diferencia de lo que ocurre con los migrantes de otros países, los ciudadanos cubanos que llegan al territorio estadounidense por mar o por tierra reciben de inmediato un permiso de residencia y de trabajo. La posible eliminación de estos En 2015, 40.000 cubanos privilegios(criticados insistentemente por el emigraron hacia eeuu , es decir, 40% más que el año precedente n gobierno cubano y los opositores al bloqueo), sumada a la falta de perspectivas percibida por muchos ciudadanos de la isla, provocó el mayor éxodo desde los años 90: solamente en 2015, 40.000 cubanos emigraron hacia eeuu , es decir, 40% más que el año precedente y aproximadamente el triple que en 2013 12 . La mayoría aprovechaba la generosa política de visas de Ecuador para proseguir el viaje por tierra desde allí a través de Centroamérica. Estos transmigrantes concitaron la atención internacional cuando Nicaragua, uno de los países amigos de la isla, cerró el paso en sus fronteras con Costa Rica y retuvo durante semanas a miles de cubanos. La nueva ley migratoria cubana facilita la salida legal y permite residencias de hasta dos años en el extranjero 13 . Aún no 12. Datos de la Oficina de Operaciones en el Terreno del Servicio de Aduanas y Protección de Frontera de eeuu , cit. en René Camilo García:«El flujo migratorio hacia Estados Unidos no se detiene» en OnCuba , 13/10/2016. 13. Desde entonces los cubanos pueden pedir la residencia en eeuu sin perder su ciudadanía cubana ni su propiedad en la isla. Quienes salen por un tiempo siguen gozando de los sistemas universales de Cuba, y mientras trabajan en otros países, muchos regresan periódicamente para disfrutar de los servicios de salud gratuitos. 127 T ema C entral En Cuba todo sigue distinto se puede saber cuántas personas regresarán efectivamente después de haber transcurrido ese periodo. Debido al estancamiento político y económico, es sobre todo la generación joven la que emprende la marcha para buscar suerte en otras latitudes. ■■  ¿Socialismo 2030? Con todos estos desafíos como telón de fondo, hoy se lleva a cabo el proceso de debate sobre el futuro del modelo socialista. Hasta el momento en que Raúl Castro se despida de la Presidencia en 2018, se deberá poner en marcha y someter a referéndum una reforma constitucional que armonice el marco normativo con los cambios introducidos por las reformas. El texto constitucional vigente no solo prohíbe la contratación de mano de obra en el ámbito privado, sino que tampoco autoriza la propiedad privada de los medios de producción, como la que existe en las nuevas pequeñas empresas. Dado que la actual cantidad de miembros de la Asamblea Nacional sobrepasa la capacidad de la sala de sesiones del remozado Capitolio, que volverá a ser la sede de ese órgano legislativo, cabe suponer que también habrá ciertos cambios políticos. El objetivo de la reforma consiste en descentralizar la futura política cubana y revitalizar los mecanismos revolucionarios de participación sin abandonar el sistema de partido único. Gracias al nivel de formación de su población, Cuba dispone de vías de desarrollo con las que no cuentan muchos países de la región. En el actual informe de la organización Save the Children, figura como país que ofrece las mejores oportunidades para niñas y adolescentes en América Latina 14 . Y los recientes ejemplos vinculados al exitoso control del virus del zika y el impecable comportamiento frente al huracán Matthew demuestran que los cubanos siguen siendo solidarios y unidos en situaciones de crisis. A comienzos de octubre de 2016, el huracán afectó el área del Caribe y alcanzó el este de Cuba con una fuerza devastadora; pero a diferencia de las islas vecinas y de eeuu , donde el fenómeno se cobró la vida de numerosas personas, la Defensa Civil cubana logró una vez más limitar los daños al terreno de lo material. De todos modos, el racionamiento de energía en edificios públicos y la escasez de medica mentos 15 en 2016 reavivaron el miedo de padecer una nueva crisis económica similar a la del«Periodo Especial». La población cubana no está dispuesta a 14.«Save the Children lanza informe sobre mejores y peores países para ser una niña» en Save the Children , 11/10/2016. 15. Lisandra Fariñas Acosta:«Informan BioCubaFarma y Salud Pública sobre inestabilidad de medicamentos» en Granma , 13/10/2016. N ueva S ociedad 266 Sarah Ganter 128 experimentar otra vez las penurias sufridas en los años 90 16 . En vista del gigantesco desafío que enfrenta el país, se elaboró una nueva hoja de ruta con la «Conceptualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista» y el respectivo«Plan de desarrollo económico y social hasta 2030» 17 . Pero el tiempo pasa y hay años luz entre el diseño teórico de los cambios al modelo y su aplicación. No cabe duda de que muchos de los problemas del socialismo tropical son de origen interno y aparecen como consecuencia de gestión deficiente, escasa voluntad política o el deseo de aferrarse al poder. Pero también el bloqueo estadounidense sigue siendo una de las principales causas del estancamiento económico en la isla. Solo cuando finalice el embargo, el futuro de Cuba estará finalmente en manos de los cubanos; y solo entonces se verá si su socialismo es sostenible política, social y económicamente con condiciones externas justas. Con la continuación de la mayoría republicana en el Congreso de eeuu , Hillary Clinton tampoco hubiese logrado acabar con esta reliquia de la Guerra Fría. Con Trump, cualquier escenario es pensable. Puede ser un hombre racista y sexista sin principios ni moral, pero a la vez es un hombre de negocios, sensible a los intereses del lobby empresarial y agrario estadounidense interesado en garantizarse su tajada del mercado cubano. Para ganar votos en Miami, el presidente electo había anunciado que se iba a revertir la política de Obama hacia la isla si no se lograba un«acuerdo real»; sin embargo, no dio muchas pistas sobre su política y nunca se ha pronunciado sobre el bloqueo 18 . Cabe esperar a largo plazo que la intensificación del intercambio social entre ambas orillas del estrecho de la Florida abra los ojos a una amplia mayoría de los ciudadanos estadounidenses y les muestre cuán absurda es la política de sanciones. 16. V. el discurso de la subdirectora del diario oficial cubano Granma , Karina Marrón, en el vi Pleno Nacional de la Unión de Periodistas de Cuba( upec ) el 28 de junio de 2016. Nora Gámez Torres: «Subdirectora de Granma alerta sobre protestas en Cuba si vuelven‘apagones’» en El Nuevo Herald , 1/7/2016. 17. vii Congreso del pcc :«Conceptualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista», disponible en . 18. David Wright:«Trump Threatens to Reverse Diplomatic Relations with Cuba» en cnn , 24/10/2016; Rafael Hernández:«Las elecciones de eeuu y el futuro de nuestras relaciones» en Temas , 7/11/2016. Colombia: sorpresas y sobresaltos de la paz L uis A lberto R estrepo / S ocorro R amírez El«No» en el plebiscito colombiano puso en crisis las primeras negociaciones de paz exitosas entre un gobierno y las farc tras medio siglo de conflicto armado. Las razones del«No» hay que buscarlas en el rechazo de parte de la elite –especialmente la vinculada a intereses agrarios y la ideología conservadora–, pero también en la forma como se llevó adelante el plebiscito. No obstante, los acuerdos revivieron el 12 de noviembre y el ex-presidente Álvaro Uribe sigue intentando convertirse en el«gran árbitro» de la situación. D espués de los numerosos sobresaltos de una volátil coyuntura, el acuerdo de paz en Colombia revivió, mejorado, el 12 de noviembre, apenas 41 días después de haber sido rechazado en las urnas. E l pasado 26 de septiembre, el presidente Juan Manuel Santos y el jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo( farc ep ), Rodrigo Londoño, firmaron en Cartagena el«Acuerdo final para la terminación del conflicto armado y la construcción de una paz estable y duradera» ante un destacado público nacional e internacional. Seis días después, el 2 de octubre, los colombianos debían aprobar o rechazar esos arreglos marcando simplemente un«Sí» o un«No» en la papeleta electoral. El gobierno se sentía tan seguro de obtener un masivo respaldo como la oposición lo estaba de sufrir una derrota. Pero esa misma noche, el escrutinio sorprendió a todos: las pantallas anunciaban la victoria del«No». Los partidarios del«Sí», los abstencionistas Luis Alberto Restrepo : ex-director del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Colombia. Socorro Ramírez : profesora jubilada de la Universidad Nacional de Colombia; ex-integrante de la Comisión de Paz del presidente Belisario Betancur. Palabras claves: acuerdo de paz, conflicto, guerrilla, violencia, Colombia. N ueva S ociedad 266 Luis Alberto Restrepo/ Socorro Ramírez 130 y hasta los mismos electores del«No» quedaron desconcertados. El país se sumió en la incertidumbre. Desde antes de su toma de posesión, Santos había emprendido conversaciones secretas con las farc con miras a conseguir una solución negociada del conflicto armado. Por ese entonces, el ahora presidente cargaba con su imagen de «duro» como ministro de Defensa de Álvaro Uribe. Probablemente llegó a esa decisión basado en dos evidencias: por una parte, los fuertes golpes que las farc habían recibido por parte del Estado las convencieron, con seguridad, de la imposibilidad de llegar al poder por la vía armada; por otra, sus eventuales aliados internacionales –los hermanos Castro en Cuba y Hugo Chávez en Venezuela– expresaron su convencimiento de que la lucha armada no tenía ya cabida en América Latina y de que más bien se había convertido en un obstáculo para el avance de las izquierdas. Y, en efecto, la influencia de estos aliados fue decisiva para que las farc aceptaran entrar en la negociación. Santos no podía ignorar que su decisión provocaría la oposición del ex-presidente Uribe y la resistencia de las fuerzas militares y de poderosos sectores vinculados al sector agrario. Algunos afirman ahora que el presidente habría debido comenzar su proyecto por un acuerdo con las principales fuerzas del establishment (el uribismo, los militares, los terratenientes, los empresarios y los partidos) antes de dialogar con las farc . Sin embargo, es muy probable que si hubiera buscado un acuerdo previo entre las elites, no habría podido siquiera iniciar el proceso. Fuerzas militares, dirigentes políticos, terratenientes, empresarios y hasta obispos católicos habían bloqueado ya los intentos emprendidos por el ex-presidente Belisario Betancur y los militares habían torpedeado los intentos del ex-presidente César Gaviria. Aunque Uribe había intentado diálogos con las farc y les había ofrecido en declaraciones públicas –que constan en videos– más de lo que hoy rechaza 1 , desde su segundo gobierno optó por una posición dura. Así, sostuvo que lo que existe en Colombia no es un conflicto armado sino el asedio a la democra cia de un grupo narcoterrorista, y que con terroristas no se negocia, según el principio establecido después del 11s . En los recientes diálogos con el gobierno reiteró la misma tesis: en Colombia no hay conflicto. Sus exigencias supon drían una previa derrota militar de esa guerrilla, pero la realidad indica que las farc habrían podido conservar su poder por muchos años gracias a su 1. Daniel Coronell:«Más pruebas» en Semana , 29/10/2016 y«Los dos Uribes» en Semana , 22/10/2016. 131 T ema C entral Colombia: sorpresas y sobresaltos de la paz experiencia, su organización y sus inagotables fuentes de recursos ilegales. Mirando ahora en retrospectiva el proceso de paz, puede presumirse que el gobierno de Santos tuvo desde el comienzo un claro planteamiento estratégico. Pero el plan, quizá perfecto en el papel, iría descubriendo inesperados flancos vulnerables. Para obviar el sabotaje de«los enemigos agazapados de la paz»(expresión acuñada en los años 80 por el coordinador de la Comisión de Paz de Betancur), Santos optó por comprometer a las Fuerzas Armadas y la Policía incorporando a dos reconocidos generales en retiro a la Mesa de la Habana y a militares activos en la El secretismo oficial negociación del cese del fuego y el fin del conflic to armado. Optó, además, por sustraer las conversaciones del escrutinio público, adelantarlas fuera del país y cubrirlas con una estricta confi dejó libre un amplio espacio de opinión, que fue inundado dencialidad. Pero el secretismo oficial dejó libre por falsos rumores n un amplio espacio de opinión, que fue inundado por falsos rumores de la oposición(«castrochavismo»,«venezolanización», ataque a la propiedad privada, reducción de las fuerzas militares, 1.800.000 pesos –casi 600 dólares– mensuales para los ex-guerrilleros financiados con la reducción de las pensiones,«ideología de género», debilitamiento de la familia tradicional, etc.). En su sexto año, el gobierno quiso ponerles remedio a las inquietudes de los colombianos, pero para ello no recurrió –como hubiera sido deseable– a una clara pedagogía sobre el contenido de los acuerdos, sino a una publicidad un tanto ilusoria sobre los beneficios de la paz y a hipotéticos temores frente a un triunfo del«No»(volverá de inmediato la guerra,«informes de que las farc atacarán en las ciudades», etc.). La estrategia fue contraproducente y las mentiras de los críticos ya habían echado raíces en el repudio nacional a las farc , cuyos voceros durante los primeros cinco años de la negociación mantuvieron una arrogancia que agravó la prevención pública. En 2016, comenzaron a pedir perdón y a tratar de conectarse con la opinión nacional, pero ya era tarde. Además de la discreción, para garantizar la aprobación final del acuerdo el gobierno se propuso apuntalarlo mediante tres soportes: la comunidad internacional, los jefes políticos nacionales y locales y, sobre todo, la voluntad popular. Con ese tridente esperaba contener la previsible reacción de«los enemigos de la paz». Sin embargo, cada una de esas tres líneas fue dejando al desnudo importantes puntos débiles. Para el primer objetivo –obtener N ueva S ociedad 266 Luis Alberto Restrepo/ Socorro Ramírez 132 el apoyo internacional al proceso–, Santos desarrolló desde los inicios de su primer gobierno una activa diplomacia con las naciones vecinas sin descuidar el resto del mundo. Pero mientras el activismo presidencial conquistaba destacados respaldos internacionales, atraía también insidiosas críticas en el país, hábilmente estimuladas por la oposición:«Santos solo busca su prestigio personal, le encanta codearse con los grandes, busca el Nobel de la Paz» fueron algunas de ellas. Y estas interpretaciones le ganaron la aversión de muchos colombianos. En el plano interno, el presidente buscó el apoyo de los jefes políticos nacionales y locales mediante el tipo de concesiones que muchos de ellos buscan en la vida política: una generosa distribución de contratos y recursos. Este respaldo era importante porque Colombia es un rompecabezas de regiones. Pero esa piñata aumentó la corrupción e incrementó la indisposición de muchos ciudaSantos insistió desde danos no solo con la Mesa de La Habana sino con el gobierno mismo. La tercera y decisiva el comienzo de las apuesta de Santos consistía en que, una vez negociaciones en la necesidad de someter el acuerdo a una conseguido el acuerdo con las farc , los colombianos –movidos por el impacto emocional de una paz al alcance de la mano– lo respaldaran masivamente en una consulta popular refrendación popular n que dejaría sin argumentos a los círculos más reaccionarios. Por ese motivo –y contra el parecer de muchos–, Santos insistió desde el comienzo de las negociaciones en la necesidad de someter el acuerdo a una refrendación popular. Sin embargo, a medida que el resultado de la consulta parecía más incierto, el gobierno fue realizando ajustes favorables a la refrendación: bajó el umbral de participación para que la consulta fuera válida de 51% a 13%, cambió el referéndum, que planteaba varias preguntas, por un plebiscito al que había que responder«Sí» o «No», la pregunta no mencionó a las farc , dedicó recursos públicos a la propaganda del«Sí», etc. Pero estos reacomodos aumentaron el rechazo de muchos potenciales electores y contribuyeron a estimular la tradicional abstención, que de 51% saltó a 63%. Al final, el presidente solo logró aplazar por seis años el choque con el sector más refractario de las elites, a cuyas proclamas se habían sumado vastos sectores de una opinión pública influenciada por numerosas iglesias«cristianas» que, buscando ganar espacio político y hasta frenar una reforma tributaria que las pudiera afectar, no vacilaron en denunciar el«enfoque de género» contenido en el acuerdo como una perversa«ideología de género» contra la familia«normal». 133 T ema C entral Colombia: sorpresas y sobresaltos de la paz En realidad, en las más de 1.000 iglesias cristianas de distintas denominaciones hay sectores que valoran el«enfoque de género» del acuerdo porque propicia que personas doblemente victimizadas por la guerra y por su género sean reparadas, pero hay otros que buscan revertir avances en la inclusión y definición amplia de derechos ciudadanos. Los pastores voceros del«No» presentaron 35 propuestas para reformular el acuerdo: siete no tienen relación con lo pactado en la Habana, 16 son aclaraciones o peticiones de inclusión de sus víctimas, el resto apoya a otros voceros del«No» y trata de obtener privilegios para sus iglesias. Si se quiere, la estrategia del presidente apunta más lejos: en política, Santos es un demócrata institucionalista, y de esa posición hace parte su búsqueda de la paz con las guerrillas; pero, al mismo tiempo, es un liberal que impulsa un modelo de mercado muy poco regulado que ahonda las desigualdades. En ese punto, se identifica con Uribe, pero con una importante diferencia, inaceptable para el ex-presidente. Inspirado por su concepción política y en contravía de su visión económica, Santos pretende intervenir el campo impulsando medidas indispensables si se quiere consolidar la paz: actualizar el catastro rural, gravar las tierras, establecer un fondo con las que han sido ilegalmente adquiridas o con baldíos del Estado, devolver a los campesinos los predios que les fueron usurpados, dotar de tierra a los más pobres y apoyar la producción comunitaria. En suma, normalizar el campo colombiano, tarea obstruida repetidas veces a lo largo del siglo xx por el poder terrateniente más conservador. Si esta era la compleja estrategia del gobierno, el ex-presidente ha mantenido un solo objetivo preciso, aunque vaya acomodando el lenguaje y sus propuestas a los vaivenes de la opinión pública: desconocer la existencia del conflicto, marcar a las farc como narcoterroristas, someter a sus jefes a confinamiento así sea en colonias agrícolas y, sobre todo, vedarles la participación política. Durante el primer gobierno de Santos, Uribe se mostró como declarado enemigo de la negociación. Estimuló el malestar entre altos mandos militares, terratenientes y empresarios y lanzó rumores sobre supuestas reformas a las fuerzas militares pactadas con las farc , filtró informaciones en contra de la seguridad nacional, espió la Mesa de La Habana, insistió en una presunta «venezolanización» de Colombia, etc. Pero cuando Santos planteó la segunda campaña presidencial como una disyuntiva entre paz y guerra y recibió el respaldo electoral del país, todos los enemigos del proceso se declararon amigos de la paz. La paz negociada se transformó así en el piso compartido por todos los colombianos. Uribe acogió pronto el lema pero le añadió una cuña: N ueva S ociedad 266 Luis Alberto Restrepo/ Socorro Ramírez 134 paz, sí, pero«sin impunidad», dos palabras en las que incluía todos sus reclamos. La consigna era contagiosa. A casi todos los colombianos les habrían gustado sanciones más fuertes para las farc , pero eso no ha sido posible en ningún acuerdo de paz. La frase era además falsa. En el acuerdo suscrito no hay impunidad, sino una justicia basada en la reparación a las víctimas a partir de la verdad sobre lo sucedido y en acciones en beneficio de los territorios afectados, y no en la mera venganza carcelaria en contra de los victimarios. El rechazo nacional En cualquier caso, el rechazo nacional a las farc , reforzado por esa consigna y por numea las farc , reforzado rosas falacias, ganó la batalla del plebiscito. por esa consigna y por numerosas falacias, ganó la batalla del plebiscito n Tras el triunfo del«No», el primer intento de Uribe –al que quizás no ha renunciado– fue dilatar las discusiones con el gobierno. Pero muy pronto los jóvenes comenzaron a realizar continuas y multitudinarias movilizaciones para reclamar«¡Acuerdo ya!» entre las comisiones del gobierno, representantes del«No» y las farc . En la medida en que esas manifestaciones se mantienen activas, Uribe se unió a la consigna estudiantil añadiéndole un inciso:«con cambios profundos»(¿e inviables?) y convocó a los partidarios del«No» a marchar por separado, buscando tal vez que sus seguidores jóvenes se distancien de las marchas unitarias y que la opinión se confunda con la situación. Pero su llamamiento tuvo escaso eco. Tanto Uribe como el mismo Santos han sostenido una dura pulseada de legitimidad ante la opinión nacional e internacional. Ninguno de los dos puede aparecer como el obstáculo a la paz o a la reconciliación nacional. Uribe se muestra como promotor de un gran Pacto Nacional, pero debe cuidarse mucho para no ser identificado como«el obstáculo a la paz» 2 , tan anhelada hoy por casi todos los colombianos. De hecho, tomó diversas iniciativas de diálogo, algunas bastante ambiguas y otras para usar la renegociación con otros propósitos. El ex-presidente solicitó la integración de una«mesa técnica» conformada por el gobierno, su partido(el Centro Democrático, cd ) y las farc –mesa que, en cierta medida, desplazaría a la de La Habana–, y se mostró dispuesto a reunirse con el abogado español de las farc . Estas rechazaron ambas proposiciones. Y puesto que otros sectores del«No» –en particular, los vinculados al Partido Conservador– fueron precisando sus posibles fórmulas de acuerdo, Uribe los reagrupó y se convirtió en su vocero. Al mismo 2.«Álvaro Uribe, el hombre que está bloqueando la paz en Colombia», editorial en The New York Times , 14/10/2016. 135 T ema C entral Colombia: sorpresas y sobresaltos de la paz tiempo, recurrió a la Conferencia Episcopal para solicitarle que sirviera de intermediaria con el gobierno para lograr«cambios de fondo» al acuerdo. Por su parte, Santos continuó promoviendo con decisión los acuerdos de paz, a lo que lo obliga su condición de presidente, flamante Premio Nobel de la Paz y Premio La Lámpara de la Paz, otorgado por la Iglesia católica desde Roma. Al mismo tiempo, el presidente busca la reconciliación nacional. Al día siguiente de la derrota plebiscitaria, Santos prorrogó el cese bilateral del fuego hasta el 31 de diciembre de 2016, e invitó al Palacio y escuchó a todas las corrientes del«No», Uribe incluido. A lo largo del mes de octubre se realizaron ocho sesiones en Bogotá, se clasificaron las propuestas recibidas y se hicieron aclaraciones y precisiones sobre algunos malentendidos, ambigüedades en la redacción o pequeñas diferencias que están siendo ajustadas. También se debatieron asuntos que apuntan al corazón del acuerdo. Finalmente, el 12 de noviembre pasado, el presidente anunció al país que se acababa de firmar un nuevo acuerdo con las farc , en el que se incluían las modificaciones contenidas en 56 de los 57 grandes temas en los que el gobierno había clasificado las nu merosas propuestas recibidas. Eran cuatro los puntos más sensibles compartidos por los opositores: la justicia transicional, la posibilidad de que líderes de las farc se presenten a cargos electivos, el problema agrario y la consideración del narcotráfico como delito conexo con la rebelión. Sobre estos y otros puntos participaron en las reuniones con el gobierno el ex-presidente Andrés Pastrana o su asesor, Camilo Gómez, la ex-candidata presidencial y ex-ministra Marta Lucía Ramírez, así como el ex-procurador conservador Alejandro Ordóñez. Si Uribe no interfiere, con Pastrana y Ramírez el gobierno tendría la posibilidad de llegar a acuerdos sobre modificaciones sustanciales pero viables y ganar a parte del «No» para la paz. En dos ocasiones, Santos envió a los negociadores a discutir las propuestas con las farc hasta lograr un acuerdo. De cualquier modo, es probable que el presidente termine enfrentado a un difícil dilema. Si acepta las exigencias básicas de Uribe –no elegibilidad política de los jefes de las farc ni normalización agraria–, el acuerdo se haría imposible, pero si rechaza esas condiciones –como tendrá que hacerlo–, es probable que el ex-presidente lo estigmatice como el enemigo de la reconciliación nacional, lo que allanará de paso el camino de su partido hacia las elecciones de 2018. El«No» triunfó y ese resultado obliga a todos los colombianos. Pero esto no quiere decir que no se deba acotar el alcance político de las negociaciones. N ueva S ociedad 266 Luis Alberto Restrepo/ Socorro Ramírez 136 Ante todo, no significa que Santos esté obligado a acoger las más de 400 propuestas presentadas por los críticos. El presidente conserva la responsabilidad constitucional de definir cuáles deben ser acogidas para negociar. Si bien la validez de los acuerdos ya firmados quedó en cuestión, no se los podía ignorar. Para confirmarlo, basta con recordar tres puntos. En primer lugar, de una votación total de 12.808.858 colombianos, el«No» obtuvo una ventaja de solo 55.651 votos, que equivalen a 0,43% del total. Esto quiere decir que casi la mitad de los colombianos votantes se decantó por el«Sí» y esa mitad exige también el respeto del gobierno y de la oposición. De lo contrario, caeríamos en un nuevo impasse invertido. Además, y esta es la segunda razón que debilita la fuerza del«No», la promoción del voto estuvo muy basada en falacias como las que hemos recordado. Así lo confesó el mismo gerente de la campaña del cd y se ha hecho evidente en muchos rincones del país 3 . Finalmente, los jefes del«No» recurrieron a la tergiversación del«enfoque de género» y al interesado rechazo de numerosas iglesias cristianas, cuyo voto fue decisivo en el resultado. Así, pues, los abanderados del«No» estaban obligados a ceñir sus aspiraciones a la realidad política del país. Las farc han enfrentado la situación con altura, han mantenido sus compromisos y han recibido a distintas iglesias y organizaciones ciudadanas. Amplios sectores de esa organización han esperado en lugares transitorios el pronto desempantanamiento del proceso para dirigirse enseguida a las zonas veredales transitorias de normalización( zvtn ) 4 con el fin de cumplir allí el cronograma de entrega de armas a la Organización de las Naciones Unidas ( onu ) y de capacitación para su paso a la vida civil. La provisionalidad no podía ser indefinida. Sectores guerrilleros desalentados y temerosos podían ir incorporándose a la ilegalidad y la criminalidad. El presidente había dicho que el nuevo acuerdo no debería pasar del mes de noviembre para considerar en diciembre el tipo de refrendación. Se logró a mediados de noviembre. Santos le pidió cita a Uribe y se desplazó a la población donde está ubicada su casa de campo para presentarle el nuevo acuerdo y dialogar con él. Más tarde, Uribe le solicitó por televisión al presidente que el nuevo texto no fuera considerado como definitivo y pudiera ser revisado por los líderes del«No» y las víctimas, con el fin hacerle las observaciones pertinentes en un corto lapso. Con ello, deja la puerta abierta para sus futuros reclamos. 3. Luis Robayo:«Polémica en Colombia: jefe de campaña del‘No’ renuncia tras confesar manipulación» en El Nuevo Herald , 7/10/2016. 4. V.«Así funcionarán las 23 Zonas Veredales Transitorias de Normalización» en Noticias , 24/8/2016,. 137 T ema C entral Colombia: sorpresas y sobresaltos de la paz © Nueva Sociedad/ Paulina Barraza G. 2016 N ueva S ociedad 266 Luis Alberto Restrepo/ Socorro Ramírez 138 El nuevo acuerdo no podrá satisfacer todas las expectativas. Eso no es posible en ningún pacto de paz. Su forma jurídica podría tomar varias vías. Una riesgosa Asamblea Constituyente –que tomaría mínimo un año, aun si su competencia se limitara a debatir el acuerdo– parece descartada. Otra posibilidad la ofrece el Congreso, fórmula que tiene amplia acogida incluso por parte de Uribe, quien como senador dijo estar dispuesto a tramitar la implementación del acuerdo si en él se consignan sus«cambios profundos», pero propone hacerlo por la vía ordinaria, lo que llevaría muchos meses. Algunos congresistas quisieran el mecanismo de fast track previsto para las leyes de implementación de los acuerdos, pero esta sería una vía riesgosa porque podría ser percibida como un desconocimiento de los resultados del plebiscito. Y está la posibilidad de una nueva consulta popular, a la que el presidente dice estar abierto. En todo caso, si no se produjera una amplia legitimación política del nuevo acuerdo, su resultado se vería expuesto a un nuevo y peligroso rechazo de sectores del«No». A este panorama se suma ahora un posible inicio de conversaciones –nuevamente aplazado al escribir este artículo– con el Ejército de Liberación Nacional( eln ) en Ecuador, un grupo menos orgánico que las farc y con el que resulta más difícil precisar los acuerdos, pero que, sin embargo, parece dar muestras de una mayor voluntad de paz que en el pasado. En la próxima campaña presidencial de 2018 se librarán duras batallas. Sin posibilidades de otra reelección, Santos quedará fuera de juego y como Nobel de la Paz pasará a ser conferencista internacional. Si el hábil negociador del acuerdo de paz y miembro del Partido Liberal Humberto de la Calle repone pronto sus fuerzas y asume la candidatura, tendría buenas posibilidades de pasar a la segunda vuelta. El vicepresidente Germán Vargas Lleras probablemente pague un costo por su indefinición frente a las negociaciones, aunque ahora trata de recuperar terreno haciendo oposición desde el mismo gobierno. Los conservadores no tienen todavía candidato. A la izquierda, por su parte, el forcejeo entre el senador Jorge Enrique Robledo, la ministra de Trabajo Clara López y el ex-alcalde Gustavo Petro la debilitará aún más. Un outsider con posibilidades es el ex-alcalde de Medellín y ex-gobernador de Antioquia Sergio Fajardo, quien es visto por muchos con simpatía por su independencia, por su rechazo a toda forma de corrupción y por mantenerse a distancia de las agrias disputas políticas. Pero, sin partido, no la tiene fácil. Una fórmula en la que De la Calle lo incluyera como candidato a vicepresidente podría tener éxito. De cualquier manera, mientras el uribismo irá unido a las elecciones, los no uribistas o antiuribistas dividirán sus votos entre cinco o más candidatos, a no ser que estos establezcan oportunas alianzas. En tales circunstancias, no es imposible el triunfo de un candidato uribista. 139 T ema C entral Colombia: sorpresas y sobresaltos de la paz El segundo gobierno de Uribe(2006-2010) quizás nos permite prefigurar lo que podría ser el mandato de un uribista fiel a su jefe: un gobernante cerca no al pueblo pero autoritario, los poderes Legislativo y Judicial sometidos al gobierno o descalificados por él, la oposición satanizada y la libertad de prensa notablemente recortada. El nuevo gobierno le concedería amnistía a toda la base guerrillera como está previsto en el acuerdo y lo ha propuesto Uribe, pero sometiendo a los jefes a la cárcel, aislándolos y quizás obligándolos a refugiarse en Venezuela o en Cuba, mientras algunos mandos medios y sectores de base volverían a la lucha y a los negocios ilegales. El cd en el poder convocaría a una nueva Asamblea Constituyente no solo para anular los acuerdos ya firmados sino para«refundar la nación» y brindarle a Uribe la posibilidad de su nueva reelección, dejando de lado la Constitución de 1991. Chavismo a la inversa. La acción ciudadana sostenida fue fundamental en el logro de un renovado y pronto acuerdo. Los estudiantes y muchos colectivos que pugnan por la paz desplegaron una intensa actividad con marchas persistentes que se fueron extendiendo a distintos sectores sociales y regiones, en especial a las periferias donde se concentró el conflicto y a lugares muy victimizados que votaron en favor del«Sí». La paz con las guerrillas es el indispensable primer paso para una paz estable y duradera. Además, es el imperativo de los colombianos, que no queremos más guerra. Septiembre de 2016 Li­ma N o 243 ARTÍCULOS: Utopía y proyecto político hoy, Cecilia Tovar. Apuntes sobre«el evangelio de la compasión», Eduardo Arens. La misericordia ampliada, Raúl Pariamachi. Crecimiento, inclusión y cambio climático. Notas sobre La era del desarrollo sostenible, Javier M. Iguíñiz Echeverría. El experimento democrático. Ética cívica y vida pública, Gonzalo Gamio Gehri. Comunidades cristianas de base: fe y política, Catalina Romero. Flores negras en el Rímac, Samuel Ashcallay Samaniego. Donde vive la esperanza, Moisés Bazán Novoa. Honduras. Entre la rabia, la tristeza y la desconfianza. El Papa a los jóvenes en Cracovia. Ante la situación de La Oroya, Arzobispado de Huancayo.«El señor ama al que busca la justicia»(Pr. 15, 9), Conferencia Episcopal Venezolana. Picaflor-Madreflor. Exposición de Lucy Jochamowitz. Edita y distribuye Centro de Estudios y Publicaciones, Camilo Carrillo 479, Jesús María – Apdo. 11-0107 – Lima 11, Perú. Tel.:(511) 4336453 – Fax:(511) 4331078. Correo electrónico:. Página web:. Colombia: la guerra de los otros M artha N ubia B ello «Existe un país al que le importan un carajo el campo y la gente que está padeciendo la guerra. Esa es la sensación que tenemos», dijo el sacerdote Antún Ramos tras conocerse el triunfo del«No» en el plebiscito. Sus declaraciones dejaron ver los sentimientos –de frustración y desconcierto– de los partidarios del acuerdo de paz, pero al mismo tiempo revelaron una realidad: para los sectores urbanos, la guerra ocurre en escenarios alejados de sus vidas. Hoy Colombia vive una nueva encrucijada, mientras muchos sectores sociales luchan para que la guerra llegue a su final. H ace tan solo un mes –al momento de escribir este artículo–, se llevó a cabo un plebiscito que buscaba que los colombianos refrendaran los acuerdos de paz suscritos entre el gobierno nacional y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo( farc ep ). El triunfo del«No», por la exigua diferencia de 0,5%, resultó sorpresivo y desconcertante, pero también reveló situaciones desconocidas o subestimadas de la realidad del país, que hacen preciso su análisis y, desde luego, llaman a la búsqueda de acciones para construir en el corto y mediano plazos condiciones que favorezcan una salida negociada a la confrontación armada que hoy seguimos padeciendo. El triunfo del«No» se produce en el contexto de un conflicto armado interno librado durante más de medio siglo. Las acciones bélicas y las modalidades Martha Nubia Bello : es trabajadora social. Es profesora en la Universidad Nacional de Colombia e investigadora del Centro Nacional de Memoria Histórica( cnmh ). Palabras claves : campo, proceso de paz, violencia, Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia( farc ). 141 T ema C entral Colombia: la guerra de los otros de guerra desplegadas por los actores confrontados han dejado un doloroso recuento de víctimas. Más de 220.000 muertos, cerca de 30.000 secuestrados, más de 60.000 desaparecidos forzados 1 . Un registro superior a los ocho millones de víctimas, de los cuales más de siete millones han sido desplazados internos y otros miles corresponden a víctimas de torturas, de violencia sexual, de reclutamientos forzados, de minas antipersonas y de otras atrocidades. ■■  Una guerra larga, costosa y degradante Las cifras, a pesar de lo aterradoras, solo representan una aproximación a la dimensión de lo sucedido, pues muestran lo que ha sido posible documentar en un país donde aún persisten la confrontación y las amenazas, dinámicas que impiden que miles de personas denuncien los hechos y que se puedan desplegar acciones de investigación que permitan esclarecer lo ocurrido. Las verdaderas cifras de la violencia están aún por conocerse; lo que ha sucedido en el país es de una dimensión muchísimo mayor a la vivida en los países latinoamericanos, incluso en las peores épocas de las dictaduras militares. Detrás de estas cifras están las historias de padecimiento y sufrimiento de miles de mujeres que han perdido a sus esposos, de madres y padres que vieron fallecer a sus hijos e hijas, de niños y niñas que crecieron sin los seres encargados de cuidarlos y protegerlos. Detrás de los datos se encuentran miles de personas que afrontan duelos y traumas y que portan en sus cuerpos mutilados y marcados las huellas de la guerra, comunidades enteras que han sido obligadas a abandonar sus lugares de vida y de trabajo y que se han visto forzadas a habitar los hostiles espacios de pueblos y vecindades ajenos. Están también los más de 450.000 colombianos que debieron abandonar su país. Están, en fin, las víctimas vulneradas no solo en sus derechos, sino en su dig nidad. Víctimas que hoy reclaman verdad, justicia y reparación, y que sobre todo claman el fin de la guerra como requisito indispensable para avanzar hacia las garantías de no repetición. Los costos de la guerra se expresan además en la destrucción material y en el daño ambiental que han causado las incursiones y tomas armadas de pueblos y veredas, los atentados contra la infraestructura petrolera y energética, y el despojo y los cambios de uso de más de ocho millones de hectáreas de tierra. Se expresan también en los daños socioculturales que resultan de la prohibición y regulación de prácticas sociales, de rituales, celebraciones y conmemoraciones. Los controles de los grupos armados han afectado 1. Cifras del cnmh , disponibles en. N ueva S ociedad 266 Martha Nubia Bello 142 La guerra, además, la comunicación, el intercambio, la trasmiha debilitado e incluso exterminado proyectos apuestas colectivos que sión de saberes y la realización de actividades sobre las que se cimientan creencias, costumbres y prácticas que construyen y sostienen la cultura y la identidad. han apostado a construir otros órdenes sociales n La guerra, además, ha debilitado e incluso exterminado proyectos colectivos, políticos, económicos y culturales que han apostado a construir otros órdenes sociales, más justos, sostenibles y respetuosos o simplemente distintos de los establecidos como hegemónicos, y ha dado paso a la instauración del autoritarismo, la exclusión, la intolerancia y la apatía. ■■  ¿Y seguimos optando por la guerra? A pesar de este doloroso y costoso inventario, los resultados del plebiscito realizado el 2 de octubre pasado, que pretendía validar la salida negociada al conflicto armado con uno de los principales protagonistas de esta guerra, las farc , pusieron de manifiesto, entre otras cosas, que la guerra no afecta por igual a todas las personas que habitan este país. Estas razones pueden, en parte, explicar la resistencia u oposición de más de seis millones de personas a optar por otros caminos distintos de los militares y de los punitivos para superar el conflicto armado. Que la guerra no afecta a todos por igual puede explicarse por varias razones. Las acciones de los grupos armados se han realizado en su gran mayoría en las zonas rurales del país. Las masacres, las incursiones armadas, la siembra de minas antipersonas y los controles territoriales se han desplegado, con algunas excepciones, en veredas, corregimientos y pueblos alejados de los grandes centros urbanos y han afectado especialmente a pobladores campesinos, indígenas y afrodescendientes, quienes han puesto más de 70% de las víctimas en un país mayoritariamente urbano. La guerra no ha tocado de manera directa a millones de habitantes citadinos, por lo que es vista por muchos como un asunto lejano, como un problema de «otros», como un fenómeno con el que se puede vivir sin ser afectados de manera sustancial. Paradójicamente, es en las ciudades donde se toman las decisiones con respecto al curso de la guerra. Por esta razón, líderes sociales como Leyner Palacios, perteneciente una comunidad afrocolombiana víctima de la guerra, expresa en relación con la derrota del«Sí»:«Sentimos que el país urbano no 143 T ema C entral Colombia: la guerra de los otros comprendió la realidad y la necesidad de terminar este conflicto. Era una opor tunidad grandísima que teníamos y se desaprovechó» 2 . En el mismo sentido se manifiesta el sacerdote Antún Ramos, miembro de la misma comunidad:«Existe un país al que le importan un carajo el campo y la gente que está padeciendo la guerra. Esa es la sensación que tenemos. Las cuentas dan para que ganen siempre los del centro y que el campo vea cómo subsiste a los embates de la guerra» 3 . Por otra parte, la guerra tiene un marcado impacto de clase. Las víctimas mortales son en su inmensa mayoría hombres y mujeres de escasos recursos, que perdieron su vida como combatientes en las confrontaciones armadas o como víctimas de las acciones desplegadas por los actores armados sobre la población civil inerme, que ha puesto cerca de 81,5% de los muertos que ha dejado el conflicto. Las víctimas son en gran número personas humildes y anónimas, que no fueron noticia, que no causaron conmoción ni indignación al país, porque no portaban el rango o el estatus de los personajes que logran movilizar a los medios, a la clase política o a la justicia. Se puede decir que, lastimosamente, las víctimas les han dolido a sus familias, allegados y comunidades, pero no al país. Al respecto, resulta muy ilustrativo que el cese del fuego bilateral pactado entre el gobierno y las farc , que logró reducir significativamente la violencia política y disminuir el número de víctimas a su mínima expresión, no fuera suficiente motivo para respaldar el acuerdo y de esta manera sostener el cese de hostilidades. Esta realidad llevó a muchas organizaciones de derechos humanos y de víctimas a afirmar que a una gran parte de la sociedad, y en especial a las elites colombianas, no les interesa parar una guerra en la que ellos no ponen los muertos. En ese mismo sentido, se afirmó en distintas voces y por diversos medios que«es muy fácil seguir en una guerra que se hace con hijos ajenos». ■■  Los discursos que justifican la guerra Ahora bien, en muchos casos, las víctimas no solo no han importado, sino que su muerte y persecución son toleradas y justificadas, gracias a la estigmati zación de la que han sido objeto por cuenta de los actores armados y de sus financiadores, quienes se han encargado de señalarlas como colaboradores y cómplices de las guerrillas, como transgresores, anormales e indeseables. Así, ha cundido la respuesta facilista y culpabilizadora de la sociedad, del 2.«No es justo que le tengamos que mendigar a Colombia por la paz: víctima de Bojayá» en w Radio , 3/10/2016,. 3.«Creímos en el perdón de las farc y se lo concedimos en las urnas» en Semana , 4/10/2016. N ueva S ociedad 266 Martha Nubia Bello 144 «por algo será» o«el que nada debe nada teme». Los crímenes son leídos, en muchas ocasiones, como«males necesarios» para mantener un ideal de orden y de progreso social. A esta«distancia» que la sociedad establece con las víctimas, que se traduce en indolencia y falta de solidaridad, se agrega el enorme desconocimiento que muchos colombianos tienen sobre los orígenes, las causas y las dinámicas de la guerra, desconocimiento explicado por la ausencia de una enseñanza rigurosa de la historia de nuestro país, pero sobre todo por la tergiversación que se ha hecho del conflicto armado en Colombia, especialmente a través de la manipulación mediática. Por muchos años, a través de los medios de comunicación, se ha construido la idea de que las desgracias de nuestro país se deben a un único actor: las guerrillas. Desde esta perspectiva, ellas son la causa de la pobreza, de la falta de crecimiento, de la inseguridad, del desprestigio del país y del narcotráfico. Este discurso desconoce e incluso oculta Se ha construido la idea el hecho de que, si bien es verdad que las de que las desgracias de nuestro país se guerrillas son responsables en buena medida de los males que aquejan a Colombia, también es cierto que no han sido las únicas deben a un único actor: y que incluso su existencia puede ser interlas guerrillas n pretada como la expresión o la consecuencia de estos problemas nacionales. Cuando las guerrillas son construidas en el imaginario social como la principal causa de la violencia, se logra invisibilizar y exculpar a otros actores armados y no armados que han promovido la guerra para obtener poder político y económico, o para mantener órdenes sociales afines a sus ideologías e intereses. La construcción de las guerrillas, y particularmente de las farc, como el«chivo expiatorio» ha permitido deshumanizar a sus miembros, desconocer su origen y sus transformaciones, concebirlos como expresiones del mal y hacerlos así depositarios del rechazo y merecedores del odio social. Esto en parte podría explicar la oposición de miles de colombianos a negociar con«terroristas», su negación a hacerlos beneficiarios de algún tipo de concesión penal, de integrar los a la vida social y más aún de permitirles participar en política. De la construcción de las farc como chivo expiatorio da cuenta el reclamo de miles de promotores y votantes del«No» que exigen que caiga todo el peso de la ley contra los guerrilleros, pero que se muestran benévolos e incluso no mencionan la necesidad de castigo a otros actores armados y a personas o 145 T ema C entral Colombia: la guerra de los otros agrupaciones que han fungido como sus promotores, cómplices y aliados y que han incurrido en graves violaciones a los derechos humanos. Frente a esta postura de parte de la sociedad colombiana, surgió la pregunta sobre qué hace posible que las víctimas, quienes han sufrido de manera directa la guerra y han padecido sus rigores, estén más dispuestas a perdonar que la sociedad no victimizada. A este respecto, familiares de víctimas reaccionaron decepcionadas e indignadas frente a los resultados del plebiscito y cuestionaron el contraste entre su capacidad de perdón y su disposición a la reconciliación, y el odio y el resentimiento promovidos por políticos, ciudadanos e incluso por religiosos. ■■  Acostumbrados y resignados a la guerra La distancia de la sociedad frente a las víctimas no se expresa solamente en quienes votaron por el«No», pues con seguridad está también presente en quienes se abstuvieron de votar, los que pueden ser nombrados como los«indiferentes» o«escépticos» frente a la negociación y al fin de la confrontación armada, que para estas elecciones fueron más de 30 millones de personas. En este caso, esta distancia puede ser leída como el resultado de la naturalización de la guerra debido a su larga duración. Los más de 50 años de duración del conflicto armado han instalado una suerte de normalización de la existencia de actos violentos y de víctimas. La guerra forma parte de la vida cotidiana de por lo menos tres generaciones que nacieron y crecieron en medio de sus dinámicas. Las noticias sobre los asesinatos, los secuestros, las desapariciones y en general sobre los actos violentos son parte del diario vivir de los colombianos, que suelen asumirlos como hechos normales e inmodificables. Las frases«siempre ha sido así»,«nada va a cam biar y si cambia será para empeorar», muy escuchadas en el país, expresan una postura resignada, desesperanzada y de impotencia, que suele incidir de manera poderosa en la inmovilización, la indolencia y la apatía. Esta postura también ha sido cuestionada por algunas víctimas. Al respecto, dice Pastora Mira, una mujer que perdió a varios de sus familiares en la guerra, frente al resultado del plebiscito:«Se posicionó el engaño y la tergiversación. Por una parte, desde los medios de comunicación, también en la campaña sucia del‘No’. Faltó pedagogía. Pero lo que más lamenta uno es la indiferencia de muchos colombianos. La indiferencia ganó» 4 . 4. Katalina Vásquez Guzmán:«La indolencia nos ganó» en Generación Paz , 4/10/2016,. N ueva S ociedad 266 Martha Nubia Bello 146 La indiferencia frente a la negociación del gobierno con los grupos armados, que llevó a muchos a la abstención, se explica también por la simultaneidad de violencias que azotan al país. La violencia vinculada al conflicto armado es una entre otras, aunque no es marginal, pues según los datos del cnmh , una de cada tres muertes en Colombia sucede en ese marco. Para muchos colombianos, las violencias de la delincuencia común, del narcotráfico, las bandas criminales o incluso la intrafamiliar resultan mucho más impactantes y necesarias de asumir. Desde esta perspectiva, el gobierno no debería invertir en la desmovilización y reintegración de los combatientes de los grupos armados, sino en atender los factores de pobreza sobre los que se sostienen estas violencias, e invertir también en hombres y armas que repriman la criminalidad y garanticen la seguridad. Este es un reclamo especialmente urbano y se vincula, desde luego, al hecho de que la violencia del conflicto armado, como ya se dijo, sucede especialmente en el espacio rural. Finalmente, cabe señalar que muchos votantes del«No» esgrimieron motivos que, si bien no tenían una relación directa con los contenidos del acuerdo, sí revelaron posturas muy arraigadas y sensibles de la sociedad colombiana que aluden a asuntos de orden moral y religioso. El triunfo del«Sí», desde esta perspectiva, afectaría la concepción«normal y tradicional» de la familia, a la vez que introduciría peligrosamente la«ideología de género» en el país. Este argumento fue ampliamente utilizado por las iglesias católica y cristianas para manifestarse en contra del plebiscito e incidir en la votación de sus fieles. La gran movilización que lograron las iglesias para que la sociedad manifestara su rechazo a la reafirmación en los acuerdos de paz de los de rechos de las mujeres y de las poblaciones lgbti dejó al descubierto que los derechos constitucionales que se consideran instalados y conquistados peligran y están lejos de alcanzarse. Los argumentos aquí expuestos no pretenden abarcar las razones que explican el triunfo del«No», pues desde luego los resultados de las votaciones exigen avanzar en un análisis histórico y sociopolítico que permita entender el país que se desnudó con esta consulta. La derrota del«Sí» no solo ha dejado a Colombia en una terrible encrucijada e incertidumbre; también deja muchas preguntas. Mientras tanto, las apuestas por el fin de la guerra continúan, en medio de nuevas negociaciones en las que las elites parecen tener una renovada influencia, con consecuencias hacia el futuro. Brasil: la caída del pt y el ascenso conservador E sther S olano G allego La caída del pt supone el colapso de gran parte de la izquierda brasileña. El impeachment fue el final de una etapa de desconexión con los sectores sociales que dieron origen al partido y de desgaste entre la ciudadanía, en medio de escándalos de corrupción que involucran a todos los partidos, pero que afectaron en particular al pt . En este marco, la izquierda brasileña deberá pasar por un árido periodo de refundación, en medio de la contraofensiva de sectores conservadores que incluyen a las poderosas iglesias pentecostales. M eses después del proceso de impeachment de la presidenta Dilma Rousseff, ya hay elementos suficientes para entender las verdaderas razones que sumieron a Brasil en este proceso tan traumático que alteró la normalidad democrática del país. El primer conjunto de razones se vincula al propio gobierno del Partido de los Trabajadores( pt ). Los malos resultados económicos y la falta de habilidad del gabinete de Dilma para gestionar la crisis fueron fundamentales para aumentar el descontento con el gobierno. En un sistema hipercapitalista, el desempeño económico contamina la confianza democrática hasta el punto en que, en tiempos de convulsiones econó micas, ganan fuerza los llamados«demócratas ambivalentes», que defienden soluciones autoritarias o antidemocráticas para salir de la crisis. Es por todos Esther Solano Gallego: es doctora en Ciencias Sociales por la Universidad Complutense de Madrid y profesora de la Universidad Federal de San Pablo. Correo electrónico:. Palabras claves: derecha, evangélicos, impeachment, Partido de los Trabajadores( pt ), Brasil. N ueva S ociedad 266 Esther Solano Gallego 148 conocida la incapacidad de diálogo de la presidenta Rousseff, quien siempre priorizó la tecnocracia. Esta incapacidad supone un problema particularmente grave en un sistema de presidencialismo de coalición con una altísima fragmentación partidaria como el brasileño 1 , en el que la única posibilidad de mantener la gobernabilidad es un continuo diálogo con el propio partido, la base aliada y la oposición. Ninguno de estos diálogos fue llevado a cabo por la ex-presidenta, quien logró la proeza de irritar, al mismo tiempo, al pt , a la base y a la oposición. El segundo conjunto de elementos se vincula a las decisiones políticas del pt . Recordemos que el partido que asumió el proceso de impeachment –el Partido del Movimiento Democrático Brasileño( pmdb )– siempre fue aliado de los gobiernos de Luiz Inácio Lula da Silva y Rousseff(de esa alianza salió Michel Temer como vicepresidente, y de allí saltó al Planalto). El lulismo optó por la conciliación en lugar de provocar rupturas y enfrentamientos con las oligarquías económicas, políticas y mediáticas. Esta decisión posibilitó su gestión de gobierno, pero tuvo a la postre un precio muy alto. Alianzas y aproximaciones a los grupos que representaban lo peor de la vieja política acabaron convirtiendo al pt en un partido más , que se«perdió» en la lógica del poder de Brasilia. El petismo de los últimos años se apartó de la base social de la que surgió. No conseguía ya representar la lucha por los valores progresistas frente al avance conservador, punitivo y de grupos fundamentalistas religiosos. Mujeres, jóvenes negros periféricos, grupos lgbt e indígenas se sienten frecuentemente traicionados por las políticas de los gobiernos petistas. Finalmente, la cuestión más importante para entender el proceso de impeachment es el deseo de ciertos grupos políticos y económicos beneficiados por las políticas del pt , pero que nunca se sintieron representados por este. En este sentido, existe un componente de clase fundamental. La política petista de inclusión de millones de ciudadanos pobres a través del consumo e instrumentos de redistribución de renta(como el programa Bolsa Familia) incomodó a aquellos que querían mantener sus privilegios en una sociedad desigual, conservadora y punitiva como es la brasileña. En una investigación llevada a cabo junto con Pablo Ortellado durante las manifestaciones en favor del impeachment, notamos que las tonalidades clasistas y racistas de las protestas eran muy relevantes. La inclusión de millones de 1. Sobre este tema, v. Germán Lodola:«Brasil abre una peligrosa caja de Pandora» en La Nación , 26/4/2016. 149 T ema C entral Brasil: la caída del pt y el ascenso conservador brasileños en el periodo petista creó en Brasil un clima de tensión de clases y de discursos de odio que está muy presente en las rutinas políticas y sociales: 70,9% de los manifestantes afirmó que la discriminación positiva en las uni versidades fomenta el racismo; 60,4%, que el programa de redistribución de renta Bolsa Familia«financia a perezosos»; 86,40%, que la mejor manera de conseguir una sociedad en paz es aumentar los castigos a los crimiCon una izquierda frágil, el conservadurismo fundamentalista, punitivo nales y 70,40% dijo creer en el discurso de la meritocracia 2 . Con una izquierda frágil, el conservadurismo fundamentalista, punitiy retrógrado gana más espacio n vo y retrógrado gana más espacio. Propuestas de ley como la de flexibilización de la portación de armas o la de reducción de la edad de imputabilidad penal o proyectos como el polémico«Escuela sin partido», que prohíbe las manifestaciones políticas de profesores y alumnos dentro de los colegios, avanzan rápidamente en medio de protestas estudiantiles. Las primeras medidas adoptadas por el gobierno de Temer dejan claro que su intención es introducir una gestión privatista, recortar el gasto público y reformar la legislación laboral brasileña para«flexibilizar» el mercado de trabajo. Por otro lado, los retrocesos conservadores que ya aparecieron en el gobierno de Rousseff están tomando mucha más fuerza, dado que los grupos parlamentarios que representan a empresarios, agribusiness y evangélicos fundamentalistas fueron aliados de Temer en el impeachment. Todos sabemos que en política no existen alianzas gratis, que los apoyos tienen un precio y que este será alto. Una vez pasado el proceso de ruptura democrática, Brasil tiene hoy un gabinete de ministros varones blancos y ricos, que representan a fuerzas conservadoras y regresivas, cuyo objetivo es introducir recortes presupuestarios en los servicios públicos –que ya son muy deficientes– sin tocar las estructuras que mantienen los privilegios en el país, como la carga tributaria altamente desigual que sobrecarga a los pobres y libera a los ricos. Con la fragilidad del pt , el Congreso está cada vez más en manos de las elites que siempre gobernaron Brasil. El impeachment nunca podría haberse llevado a cabo con éxito sin el apoyo fundamental del Poder Judicial con la operación«Lava Jato» 3 , cuya prioridad 2. Los datos completos de la investigación llevada a cabo durante las manifestaciones a favor y en contra del impeachment pueden consultarse en«Pesquisa sobre os manifestantes pró e anti impeachment»,. 3. Se refiere a la megainvestigación judicial por el desvío de millones de dólares de la petrolera estatal Petrobras. N ueva S ociedad 266 Esther Solano Gallego 150 siempre fueron sobre todo los líderes petistas, a pesar de que hoy sabemos que en el esquema de corrupción de Petrobras también participaron el pmdb y el Partido de la Social Democracia Brasileña( psdb , de centroderecha). Otro apoyo esencial fue la prensa hegemónica, altamente oligopolizada y que responde a intereses de poder de una forma muy evidente. La espectacularización de las denuncias por corrupción contra líderes petistas, las continuas filtraciones selectivas a la prensa y la manipulación de la opinión pública en torno de la idea de que el pt sería«el partido más corrupto de Brasil» son factores que explican la adhesión de gran parte de la población al proceso de impeachment. La lucha contra la corrupción(y, por tanto, contra el petismo) se transformó en una bandera muy poderosa. El colapso del pt , cuyo proyecto era hegemónico en el campo progresista, supone el colapso de gran parte de la izquierda brasileña. Durante mucho tiempo las opciones progresistas en Brasil orbitaron en torno del partido fundado en 1980. Sindicatos y movimientos sociales quedaron bajo la sombra petista y perdieron gran parte de su autonomía, pero el pt se institucionalizó, llegó al poder y para mantenerse en él tuvo que vender su alma de partido renovador de izquierda que venía de las bases. El ejemplo más contundente de la decadencia petista es el dramático resultado de las elecciones municipales celebradas en octubre pasado. El pt perdió 61% de las alcaldías en todo el país, incluyendo los famosos reductos del«cinturón rojo» de San Pablo, como San Bernardo, donde nació como formación política con base en la clase obrera. En San Pablo, donde el actual alcalde Fernando Haddad disputaba la reelección, el postulante João Doria( psdb ) no necesitó ni siquiera segunda vuelta y se hizo con el gobierno local con 53,3% de los votos. La derrota de Haddad es grave, ya que su figura representaba una posibilidad de renovación dentro del partido y era uno de los pocos nombres petistas con cierta proyección de futuro. Como en política nunca existen vacíos, hay dos principales beneficiados por esta derrota históri ca: el psdb , que alcanza un nivel récord desde el año 2000 y pasará a gobernar a 24% de la población brasileña, y un gran abanico de partidos pequeños que aprovecharon los huecos municipales dejados por el pt y aumentaron todavía más la ya altísima fragmentación partidaria del sistema político brasileño. El pt ha quedado diezmado en el panorama político municipal del país y no en términos metafóricos, sino en términos numéricos bien concretos. Un caso que merece especial atención es la alcaldía de Río de Janeiro. El candidato vencedor fue Marcelo Crivella, obispo de la Iglesia Universal del Reino de Dios y candidato por el partido que representa a esta formación religiosaempresarial, el Partido Republicano Brasileño( prb ). Crivella es sobrino del 151 T ema C entral Brasil: la caída del pt y el ascenso conservador polémico obispo Edir Macedo, fundador de la Iglesia Universal del Reino de Dios, propietario de un imperio multimillonario que incluye numerosos medios de comunicación y acusado de diversos delitos financieros. En un libro publicado hace 15 años sobre su experiencia como misionero en varios países africanos, Crivella escribió que la homosexualidad es una«conducta maligna» y condenó a otras religiones como «diabólicas» 4 . El 30 de octubre venció a Crivella escribió que la Marcelo Freixo, postulante del Partido Socialismo y Libertad( psol ). homosexualidad es una «conducta maligna» y Este triunfo es muy significativo porque condenó a otras religiones demuestra el poder que la Iglesia evangélica 5 , fundamentalmente en su versión como«diabólicas» n neopentecostal, está ganando en Brasil, hasta el punto de que en los planes de la Iglesia Universal está conseguir el primer presidente evangélico de la historia brasileña, a pesar de que Brasil sea un Estado laico. Las primeras palabras de Crivella en su discurso de victoria fueron contra la legalización del aborto y contra cualquier posibilidad de debate en torno de la cuestión de la descriminalización de las drogas, asunto crucial para una ciudad como Río de Janeiro, donde los jóvenes negros y pobres de las favelas mueren y matan diariamente por el tráfico de drogas ilegales. La obsesión de una gran parte de los grupos evangélicos representados en el Congreso por imponer los valores de la«familia tradicional» cristiana, atropellando los derechos de la comunidad lgtb y los derechos reproductivos de las mujeres, hacen que la victoria de Crivella sea preocupante para todos los que defienden las liberta des frente a los modelos moralistas y religiosos de comportamiento. Sin embargo, es importante que la izquierda haga una fuerte autocrítica y se pregunte por qué las iglesias evangélicas tienen tanto poder en las periferias brasileñas. Estas, que originalmente eran núcleos petistas, fueron progresivamente abandonadas por el pt y por otras tendencias progresistas como el psol , un partido que dialoga con las izquierdas universitarias de clase media pero tiene dificultades para hablar el lenguaje de las grandes poblaciones ex cluidas. Mientras una parte grande de la izquierda queda reducida al ámbito universitario, teorizando sobre la lucha contra el capital, las iglesias evangélicas se convierten en fortísimos núcleos de sociabilidad en las periferias y su «teología de la prosperidad» se traduce en millones de votos. 4.«Evangélico, creacionista y antiabortista» en Página/12 , 31/10/2016. 5. Ver Lamia Oualalou:«El poder evangélico en Brasil» en Nueva Sociedad N o 260, 11-12/2015, disponible en. N ueva S ociedad 266 Esther Solano Gallego 152 Por otro lado, en un momento en que el país necesita discutir sobre propuestas programáticas, la opinión pública está crispada y con poca paciencia para el debate. Brasil se está acostumbrando a vivir en un estado de catarsis continua y de permanentes interrupciones en su escaso sosiego social por «noticias bomba» en el campo político. En este estado neurótico de cosas, donde ya no hay más política de adversarios y sí de enemigos, donde parece que todos están desaprendiendo a dialogar, no hay espacio para la discusión programática ni para el debate sobre proyectos de país, modelos de sociedad y reformas necesarias. El cansancio y la frustración políticos se apoderan de una gran parte de la sociedad, que acaba atrapada por figuras populistas y demagógicas. Puede ser el populismo jurídico del juez Sérgio Moro en la operación«Lava Jato», que utilizaba a la prensa como un elemento más de su juzgado en Curitiba; el populismo de los programas de crónica roja que millones de personas ven cada día y que asumen el discurso de endurecimiento penal como el único válido; el populismo religioso que pretende transformar Brasil en una «Jesuscracia», donde los valores familiares de los hombres y las mujeres de bien imperen, o el populismo económico que predica que en tiempos de crisis tenemos que hacer recortes en salud y educación públicas, pero sin tocar los enormes privilegios fiscales o tributarios de los ricos, claro. En un estado de cosas poco propicio para el debate, emergen figuras siniestras que representan la ultraderecha, como el ex-militar y diputado federal Jair Bolsonaro, paradójicamente postulado por el Partido Progresista, parte del«bloque de la bala», quien con sus discursos misóginos, punitivos, racistas y a favor de la libre Lula tiene pendientes circulación de armas se ha transformado en una figura extraordinariamente varios procesos instruidos popular y ya piensa en las elecciones por el juez Moro, pero presidenciales de 2018. hasta ahora no ha sido Esas elecciones van a definir el escenario condenado en ninguno n brasileño en los próximos dos años. La primera incógnita es qué sucederá con Lula hasta entonces. El ex-presidente tiene pendientes varios procesos instruidos por el juez Moro, pero hasta ahora no ha sido condenado en ninguno. Una posibilidad es que sea juzgado y se le aplique pena de cárcel, como a otros líderes petistas, lo que, por un lado, podría ser el desastre definitivo para el pt , pero por otro, podría levantar a la población en su defensa, ya que Lula todavía tienen un gran capital político. Cabe también la opción de que sea condenado en primera y segunda instancia y pierda sus derechos políticos y, por tanto, su 153 T ema C entral Brasil: la caída del pt y el ascenso conservador capacidad para presentarse como candidato en 2018. En cualquier caso, el pt va a tener que pasar por un largo, extenuante y doloroso proceso de recomposición si no quiere convertirse en un partido más del espectro político. Dado el rumbo aceleradísimo de los acontecimientos, nadie es capaz de hacer previsiones ni siquiera a mediano plazo, incluso porque –recordemos– la operación «Lava Jato» continúa avanzando y cada vez que un nombre relevante va preso, se produce un cataclismo en el escenario político(el propio Eduardo Cunha, artífice del impeachment contra Rousseff, terminó destituido y detenido). El gobierno de Temer tampoco lo tendrá fácil. Su base aliada es muy heterogénea e inconsistente. Temer no tiene verdadero liderazgo ni siquiera sobre su propio partido, el pmdb , que nunca fue una formación partidaria unificada sino más bien un conjunto de caciques regionales con muchas divergencias internas. Nadie sabe aún si los peemedebistas presentarán candidato propio, ya que la estrategia del partido desde la redemocratización del país ha sido mantenerse al lado del poder pero sin presentar candidatos, aprovechándose del sistema electoral brasileño, que prácticamente impide a los partidos triunfadores conseguir la mayoría parlamentaria y los obliga a buscar aliados. Y el pmdb , como buen«partido taxi», siempre está dispuesto. Algunos de los que hoy son aliados, como el psdb o el propio prb , se convertirán dentro de poco en enemigos electorales. El psdb , oposición histórica del petismo, también se enfrenta a un gran desafío interno, ya que sus tres grandes nombres, Aécio Neves(candidato presidencial en 2014), José Serra(actual ministro de Relaciones Exteriores) y Geraldo Alckmin(gobernador de San Pablo) están protagonizando una lucha fratricida por la candidatura«tucana». Parece que 2018 está lejos, pero en política los tiempos son cortos y las elecciones presidenciales tensionarán mucho la base aliada del gobierno. Veremos hasta qué punto. La izquierda se encuentra hoy frente al titánico desafío de refundar el pt para que vuelva a acercarse a sus bases y a su programa original, para que vuelva a representar la izquierda, para que pueda representar la lucha por los servicios públicos, la lucha de las mujeres, la de los jóvenes pobres que están muriendo en las favelas y la de los colectivos más vulnerables, sin olvidar las semiperiferias que quieren seguir consumiendo porque el consumo les fue negado históricamente. Es difícil saber si el pt será capaz de esa renovación, que supone también que los caciques se aparten para que nuevos líderes más jóvenes asuman la dirección del partido. Si no, quizás emerjan otras alternativas en el eje progresista. Tal vez un frente que aglutine movimientos sociales y colectivos en torno de un proyecto político. Tal vez el psol , que se coloca a sí mismo como«la izquierda del pt » y que ha resistido la pulseada contra la Iglesia N ueva S ociedad 266 Esther Solano Gallego 154 Universal por la candidatura de Río de Janeiro. Lamentablemente, el psol aún no encontró una fórmula de crecimiento electoral que le permita tener posibilidades de disputar la Presidencia o de aumentar el número de diputados. Entre tanto, crecen los discursos antipolíticos. El propio candidato victorioso a la alcaldía de San Pablo, João Doria, triunfó con campañas de marketing con el mensaje«No soy político, soy gestor». Aquellos candidatos que se presentan como«nuevos», aunque en el fondo muchos provengan de la vieja política, patrimonial y oscurantista, tienen grandes posibilidades de ganar elecciones. El número de abstenciones, votos en blanco y nulos batió récords en esta elección, en un país acostumbrando al voto obligatorio. Todas estas cuestiones son preocupantes, porque ya se sabe que los discursos de la negación de la política son muy peligrosos, pues abren la puerta a todo tipo de actitudes antidemocráticas. No hace falta ir muy lejos, basta con ver el fenómeno Trump en Estados Unidos o el del propio Bolsonaro en Brasil. Los discursos de odio se alimentan de los que niegan la política y la democracia. Es un escenario de enormes dificultades para la izquierda brasileña, pero esta no puede quedarse lamiendo las propias heridas sin ejercer una autocrítica necesaria y sin llevar a cabo los cambios que sean precisos para que los ciudadanos brasileños tengan opciones progresistas. En un país altamente desigual, con índices de homicidio comparables a los de los países en guerra, donde todavía millones de personas no tienen derecho a una educación y una salud dignas ni al acceso a la justicia, las alternativas de izquierda son una cuestión de supervivencia para muchas personas. Lo cierto es que Brasil está pasando por un periodo conservador, de disminución de derechos laborales y de recortes sociales, mientras la izquierda está totalmente acorralada por las grandes fuerzas empresariales que siempre dominaron Brasilia. Desde que Temer asumió el poder, la agenda de retrocesos sociales es evidente. Proyectos legislativos que limitan gastos públicos, reforma de la ley laboral o de las jubilaciones son pautas colocadas en la agenda gubernamental. Además, los grupos fundamentalistas religiosos y punitivos, las famosas«bancadas de la Biblia y de la bala» en el Congreso, comienzan a reclamar el precio de su voto en el impeachment. Los proyectos de ley de reducción de la mayoría de edad penal, la derogación del Estatuto de Desarme o la criminalización del aborto ya están colocados sobre la mesa. La única certeza es que existe un deseo de lucha por derechos en muchos sectores sociales. Mientras escribimos este artículo, más de 1.000 escuelas públicas están siendo ocupadas por los estudiantes que exigen una educación 155 T ema C entral Brasil: la caída del pt y el ascenso conservador más digna. Muchos colectivos feministas se organizan para enfrentar a los grupos evangélicos fundamentalistas por su derecho a decidir sobre su propio cuerpo. Grupos negros de la periferia gritan contra el exterminio de la juventud negra, pobre y periférica a manos de la Policía Militar. Se trata de jóvenes con una gran potencia de cambio, pero que no se sienten identificados con estructuras partidarias a las que califican como obsoletas, rígidas y de masiado verticales. El desafío es poner en diálogo a la izquierda institucional con estas nuevas formas de movilización, más jóvenes y dinámicas, y pensar cómo volver a dialogar con las periferias y cómo reconstruir la confianza de la gente que hoy se siente totalmente apartada de la política. Todas las miradas están puestas en el pt y en sus tensiones internas entre los grupos continuistas y los reformistas. Es preciso tomar medidas drásticas dentro del partido para volver a acercarlo a la sociedad y rescatar sus posiciones progresistas. Hasta ahora no se sabe si sus líderes están dispuestos a tomar tales actitudes; si prefieren salvarse a sí mismos o salvar un proyecto político que fue tan importante para Brasil. Enero-Abril 2016 Ciudad de México N o 106 LA ALIANZA DEL PACÍFICO. UN NUEVO PARADIGMA DE INTEGRACIÓN EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE Coordinador: Juan Pablo Prado Lallande ARTÍCULOS: Ildefonso Guajardo Villarreal, La dimensión económica de la Alianza del Pacífico: una perspectiva mexicana. Jorge Heine, Sigla nueva en sopa de letras: raíces y ramificaciones de la Alianza del Pacífico. Andelfo García, La Alianza del Pacífico: plataforma de proyección global. Andrés Rebolledo Smitmans, El Acuerdo Marco y el Protocolo Adicional de la Alianza del Pacífico. Visión desde Chile. Socorro Flores Liera, La Alianza del Pacífico: una apuesta para la libre movilidad y la integración. Eduardo Martinetti Macedo, Perú y la evolución de la Alianza del Pacífico como proceso de integración económica regional. Rodrigo Morales Castillo, Gerardo Maldonado y Jorge Schiavon, Las bases sociales de la Alianza del Pacífico. José Ángel Sotillo Lorenzo, La Alianza del Pacífico vista desde España. Michel Leví Coral y Giulliana Reggiardo, La Alianza del Pacífico en el regionalismo sudamericano actual. Juan Pablo Prado Lallande y Rafael Velázquez Flores, La Alianza del Pacífico: comercio y cooperación al servicio de la integración. Luis Ochoa Bilbao y Pedro Manuel Rodríguez Suárez, Cronología de la Alianza del Pacífico. DIPLOMACIA PRESIDENCIAL Y LA ENTRADA DE MÉXICO EN LA ALALC. Revista Mexicana de Política Exterior es una publicación cuatrimestral del Instituto Matías Romero, Secretaría de Relaciones Exteriores. República de El Salvador Núms. 43 y 47, Col. Centro, Del. Cuauhtémoc. Ciudad de México, CP 06080. Tel.:(55) 36 86 50 00 Exts. 8268 y 8247,(55) 36 86 51 63 y(55) 36 86 51 48. Correo electrónico:. Página web:. El orteguismo y sus circunstancias Claves de un éxito volátil J osé L uis R ocha Daniel Ortega se prepara para su tercer periodo presidencial consecutivo, esta vez con su esposa como vicepresidenta. Su victoria, con la exclusión de la principal fuerza opositora, es resultado de una sucesión de jugadas audaces para conservar el poder. Pero la fortaleza del régimen actual tiene los pies de barro. Aunque su apoyo se basa en diversas torsiones de la institucionalidad, a merced del poder matrimonial, sostener, en el extremo opuesto, que el orteguismo está ayuno de respaldo social es el sueño vano de la oposición. D aniel Ortega gobernó Nicaragua durante el periodo 1979-1985 como parte de dos juntas de gobierno. Fue elegido presidente en 1985 y derrotado en las elecciones de 1990. En 2006, después de tres intentos fallidos y de«gobernar desde abajo» –según la consigna que él mismo acuñó–, retornó al poder para dar un giro a la política nicaragüense y edificar la«Nicaragua cristia na, socialista y solidaria». Reelegido en 2011, se prepara para gobernar en su tercer periodo presidencial consecutivo tras su triunfo del 6 de noviembre de 2016 con más de 70% de los votos 1 , en una elección en la que la principal fuerza opositora quedó fuera de juego debido a una estratagema legal que adjudicó la propiedad de la personería jurídica del Partido Liberal Independiente a un político al servicio del orteguismo. Esta vez su acompañante en José Luis Rocha: es investigador de la revista Envío y del Instituto de Investigación y Proyección Social sobre Dinámicas Globales y Territoriales( idgt ) de la Universidad Rafael Landívar en Guatemala. Palabras claves: cooptación, democracia, sandinismo, Rosario Murillo, Daniel Ortega, Nicaragua. 1. Arturo Wallace:«La reelección de Daniel Ortega, el sandinista que ayudó a derrocar a los Somoza y ahora gobernará Nicaragua por más tiempo que cualquiera de ellos» en bbc Mundo , 7/11/2016. 157 T ema C entral El orteguismo y sus circunstancias. Claves de un éxito volátil la fórmula no es un ex-participante de la lucha armada como en 2006 ni un general retirado como en 2011. Es su esposa, la poeta Rosario Murillo, a quien muchos reconocen como el poder tras el trono, artífice de muchos logros y creadora de la imagen y cosmética del régimen. En los años 80, Murillo presidió la Asociación Sandinista de Trabajadores de la Cultura( astc ), una suerte de Ministerio de Cultura paralelo al que dirigía Ernesto Cardenal, con quien siempre sostuvo una rivalidad que escindió a los artistas y escritores nicaragüenses 2 . En ese entonces su poder fue equilibrado por la Dirección Nacional de nueve comandantes que lideraron el proceso revolucionario. Pero el giro del Frente Sandinista de Liberación Nacional ( fsln ) hacia la autocracia le ha dado a Murillo un poder sin precedentes para una primera dama en Nicaragua. Son numerosas las especulaciones sobre la decisión de transformarla en vicepresidenta: ¿se le quiere dar más poder formal y visibilidad de los que ya tiene? ¿Se prepara una sucesión y se toman medidas para que el poder quede en familia? ¿Se sientan las bases de una nueva dinastía, semejante a la de los Somoza? Sea cual fuere la motivación, la medida es muy arriesgada porque Murillo despierta considerable animadversión tanto en las filas de la oposición como en las del propio fsln . Pero la pareja presidencial se fía de la solidez de su dominio en este alarde temerario. Exploraremos las bases de su poder y su fortaleza en un contrapunto en el que, tras cada clave de su éxito, mencionaré sus límites. ■■  Oligarquía dividida, elites sobornadas La década de 1980, entre otros profundos cambios sociales, sacudió la forma en que las elites nicaragüenses estaban articuladas. Las posibilidades de esta sacudida se remontan a las décadas previas a la revolución sandinista. Los tres grupos de la elite identificados por Jaime Wheelock –agropecuario, comercial e inmobiliario– estaban cohesionados por su aversión al enemigo común que los mantenía alejados de la tajada del león: el«grupo de los dados cargados», personificado por Anastasio Somoza y sus compinches 3 . Pero sus intereses eran muy diversos y por eso cada sector se fortalecía en torno de un banco. La tentación actual es tomar a los banqueros como un grupo monolítico considerando exclusivamente los obvios intereses comunes, pero haciendo caso omiso de que históricamente en Nicaragua los bancos han 2. Klaas Wellinga: Los poetas y el poder. Política cultural en la Nicaragua sandinista , Paria, Ciudad de México, 1993. 3. J. Wheelock: Imperialismo y dictadura. Crisis de una formación social , 6ª ed., Siglo xxi , Ciudad de México, 1982, p. 126. N ueva S ociedad 266 José Luis Rocha 158 sido la punta de lanza financiera de los mencionados tres grupos que dan cuenta de la elite local. El fsln ha sabido aprovechar las divisiones de las elites: coopta, compra o alquila grupos, asociaciones, personas y conciencias. El soborno de alto nivel es su mejor aliado. Pondré algunos ejemplos que ilustran su estrategia. El proyecto de un canal transoceánico fue pensado para convertirse en la nueva«revolución de las oportunidades», nombre que el último Somoza dio al terremoto de 1972 porque le permitió multiplicar su fortuna mediante la rapiña de la ayuda internacional a los damnificados. El canal podría ser un nuevo embuste como tal, pero es una oportunidad de acaparamiento de tierras, entre otras cosas. La debacle económica de Wang Jing, el empresario chino que suscribió el convenio con el gobierno de Ortega, evaporó la carnada que debía atraer a otros inversionistas: súbitamente perdió en la Bolsa de Valores alrededor de 80% de su fortuna y el proyecto perdió credibilidad 4. Este inesperado giro de los acontecimientos puso en evidencia lo que muchos ya intuían: es probable que no haya canal, pero sí una serie de inversiones alrededor de la posibilidad del canal y sus efectos colaterales, como zonas libres, aeropuertos, etc. La faceta menos visible –y sin embargo más real– es la oportunidad de trabajo con salarios astronómicos para muchos ex-oligarcas reciclados en tecnócratas especializados en medio ambiente, cálculos finan cieros, trapicheos legales y obras de ingeniería. Los tecnócratas se han acercado para abrevar en las aguas revueltas. El negocio del canal ha cristalizado en ingentes beneficios. También hay promesas de contratos a compañías constructoras. Por esa razón, algunos de los miembros más connotados del Consejo Superior de la Empresa Privada(Cosep), principalmente aquellos ligados a la Cámara de la Construcción, se dejaron cortejar en un viaje a China con gastos pagados por el gobierno. Otro sector de las elites es el ligado al Banco de la Producción(Banpro), que fue uno de los principales beneficiarios de las compactaciones de bancos con que arrancó el siglo xxi . Se puede rastrear el origen de su capital en las inversiones algodoneras y el comercio de mediados del siglo xx , pero un nuevo proceso de acumulación –de«acumulación por desposesión» 5 – tuvo lugar con las quiebras bancarias y su absorción de las carteras –presuntamente contaminadas– 4. Suzanne Daley:«Lost in Nicaragua, a Chinese Tycoon’s Canal Project» en The New York Times , 3/4/2016. 5. David Harvey:«The‘New’ Imperialism: Accumulation by Dispossession» en Socialist Register N o 40, 2004.[Hay edición en español:«El‘nuevo‘ imperialismo. Acumulación por desposesión», Clacso, Buenos Aires, 2005]. 159 T ema C entral El orteguismo y sus circunstancias. Claves de un éxito volátil © Nueva Sociedad/ Paulina Barraza G. 2016 Paulina Barraza G. (México, 1976) es ilustradora. Realizó un posgrado en Ilustración para Publicaciones Infantiles y Juveniles en el Centro Universitario de Diseño y Arte(Barcelona), con el Programa de Becas para Estudios en el Extranjero del fonca 2011 . Su obra forma parte de diversos catálogos de ilustración nacionales e internacionales, en dos ocasiones con mención especial. Actualmente colabora para diferentes revistas y casas editoriales. N ueva S ociedad 266 José Luis Rocha 160 de las instituciones condenadas a la bancarrota por la Superintendencia de Bancos, en un proceso que ha sido cuestionado con evidencia en mano 6 . Este banco ha sido el custodio de gran parte de los fondos de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América( alba ) y del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social( inss ). Suficiente razón para el silencio. También para ce rrar el grifo del apoyo financiero que brindaba a Eduardo Montealegre, can didato presidencial de la oposición. Pero las contraprestaciones del Banpro no se han detenido ahí: en 2011 compró El Nuevo Diario , un periódico de raíces sandinistas pero entonces ya muy crítico del fsln y con reportajes investigativos de gran calidad. Las caricias financieras al Banpro tuvieron réditos Los gobiernos de Ortega significativos: cortar el mecenazgo a un candidato de oposición y neutralizar mantuvieron 850 millones de dólares anuales en el tabloide que apoyaba a un periodismo independiente. exenciones de impuestos Como buenos estrategas, los más astutos al gran capital n miembros del fsln saben que un correligionario puede traicionar, pero un adversario bien pagado es un aliado fiel. Estos pequeños pactos con las elites son solo algunos ejemplos de cómo el fsln ha sabido ganárselos. La política tributaria ha sido un elemento de mayor alcance: los gobiernos de Ortega mantuvieron 850 millones de dólares anuales en exenciones de impuestos al gran capital, lo que equivale a 7% del pib (algo impensable en un gobierno de izquierda), beneficios fiscales para ciertos tipos de inversión y, en general, una estructura regresiva de impuestos 7 . Este pacto ha descansado sobre la ayuda de Venezuela(donaciones y préstamos a 25 años de plazo, con cinco años de gracia y 2% de interés) 8 . El mantenimiento de un salario mínimo bajo y de una legislación laboral flexible ha sido música para los oídos de los inversionistas nacionales y extranjeros. En ese contexto de alianzas tácitas y explícitas, el sector de las elites –no muy grande, pero de alta cultura y calidad crítica– que integra las ong y los medios de comunicación quedó debilitado. Unos tienen raíces sandinistas, otros no han cesado de ser la voz de la oligarquía. No se pueden unificar por 6. J.L. Rocha, Ed Brown y Jon Cloke:«Of Legitimate and Illegitimate Corruption: Bankruptcies in Nicaragua» en Critical Perspectives on International Business vol. 7 N o 2, 2011. 7. Arturo Grigsby:«La Ley Nica nos coloca en una situación de alto riesgo. ¿Nos tocará repetir el mito de Sísifo?» en Envío N o 415, 10/2016. 8. Esta ayuda se calcula en un promedio de 550 millones de dólares anuales solo entre 2011 y 2014. Iván Olivares:«Gestión fraudulenta de cooperación venezolana» en Confidencial , 15/4/2016. 161 T ema C entral El orteguismo y sus circunstancias. Claves de un éxito volátil razones ideológicas y tampoco logran articular un frente sólido por separado. Ambos grupos han perdido capacidad de obtener un respaldo serio del segmento empresarial de las elites porque los atractivos financieros que el fsln ofrece a los empresarios son muy eficaces. Con una oligarquía dividida y una elevada tasa de subempleo y empleo informal, no hay posibilidad de montar una huelga que ponga en jaque al régimen, como ocurrió en tiempos de Somoza, cuando en 1978 y 1979 empresarios y trabajadores se unieron para paralizar el país. Sin embargo, el fantasma del desplome de la autarquía está rondando. El fsln sabe que las elites que le habían hecho el juego al somocismo repentinamente cambiaron y colaboraron muy activamente en su defenestramiento. Son aliados pagos: cuando cesa el pago, el pacto colapsa. El fin del petróleo venezolano puede implicar un cambio en la política fiscal, que afectará a elites y a sectores populares. ■■  La importancia de carecer de importancia Hoy Nicaragua no es una plataforma clave en la geopolítica estadounidense: no presenta los niveles de violencia que por décadas han afectado a sus vecinos del norte de Centroamérica 9 y, por consiguiente, no es un país emisor de migrantes en cantidades comparables a las de esos países; tampoco tiene petróleo como Venezuela. eeuu sigue siendo el principal socio comercial, pero Nicaragua es un socio de escasa importancia y no tiene ninguno de los productos más apetecidos por escasos o valiosos. Nicaragua es sustituible en el ámbito comercial y apenas visible en el político. Su papel marginal en la geopolítica estadounidense puede ser medido precisamente por la tolerancia a las bravuconadas antiimperialistas del fsln , retórica hueca acompañada por patéticas brazadas de ahogado. Al fin y al cabo, Nicaragua está en el alba , pero también en el tratado de libre comercio entre eeuu , Centroamérica y República Dominicana( cafta-rd , por sus siglas en inglés ) . El monto de la ayuda del gobierno estadounidense(56 millones de dólares) y los temas que ocupan a Usaid en Nicaragua también son un indicio del escaso interés que el país reviste para la gran potencia: capacitación de jóvenes líderes, vih /sida, becas para que jóvenes de la Región Autónoma del Atlántico Sur( raas ) asistan a la escuela primaria y secundaria y promoción de sociedades público-privadas en el sector social. La patente de corso de la que aparentemente goza el fsln –a pesar de las revelaciones en Wikileaks que mostraron la preocupación de«la Embajada» por la 9. J.L. Rocha:«Street Gangs of Nicaragua» en Thomas Bruneau, Lucía Dammert y Elizabeth Skinner(eds.): Gang Violence and Security in Central America , University of Texas Press, Austin, 2011, pp. 105-122. N ueva S ociedad 266 José Luis Rocha 162 corrupción policial y los nexos entre policías y narcotraficantes– se basa en esa carencia de importancia y en una política de colaboración en temas claves como la migración. Actualmente hay más de 10.000 migrantes –africanos, haitianos y cubanos– varados en Costa Rica porque la política migratoria que mantiene Nicaragua, que oficial y significativamente se llama«muro de contención», no les permite continuar su camino rumbo al Norte. La embajadora estadounidense en Nicaragua, Laura F. Dogu, ha manifestado su complacencia con una política en la que ve un freno al narcotráfico y un esfuerzo coordinado con eeuu 10 . Ortega ha cosechado los frutos de carecer de importancia y de sus modestas colaboraciones en temas delicados. ¿Será siempre así? La oposición ha apostado por hacer del Departamento de Estado y de Capitol Hill sus muros de Ortega ha cosechado los lamentos, donde dejan sus plegarias para que el todopoderoso imperio se acuerde de los frutos de carecer de importancia y de sus modestas colaboraciones poner orden en sus dominios. Los líderes de los partidos de oposición –incluso los que se presentan como de centroizquierda– visitan a los congresistas y se hacen selfies en temas delicados n con ellos que luego exhiben en sus redes sociales. Su esperanza probablemente es que repitan en Nicaragua el experimento guatemalteco: creación de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala( cicig ) y respaldo a la presión social que condujo a la destitución y el encarcelamiento de Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti. ¿Por qué Barack Obama o su sucesor Donald Trump no podrían hacer lo mismo en Nicaragua? Por el momento, porque Nicaragua no es Guatemala. Por citar un solo detalle(eludiendo por razones de espacio los espinosos temas de narcotráfico y violencia) que explica por qué eeuu prioriza a Guatemala por encima de Nicaragua, reputada como el segundo país más pobre de América Latina: en 2014 los guatemaltecos detenidos mientras intentaban ingresar irregularmente en eeuu ascendieron a casi 100.000, mientras que los nicaragüenses apenas rozaron los 3.000 11 , una diferencia que en parte explica que Guatemala reciba 162 millones de dólares y no 56 millones de dólares en concepto de ayuda para el desarrollo, o los 141 millones de dólares que le corresponderían atendiendo a proporciones demográficas 12 . 10. Lucydalia Baca Castellón:« eeuu reitera apoyo al país. Embajadora reconoce esfuerzos y reitera necesidad de trabajar en conjunto» en La Prensa , 14/9/2016. 11. Departamento de Seguridad Nacional de eeuu, Oficina de Estadísticas de Inmigración: Yearbook of Immigration Statistics: 2014 , Washington, dc , 2016, p. 93. 12.«Guatemala» en Usaid ,. 163 T ema C entral El orteguismo y sus circunstancias. Claves de un éxito volátil Washington ha perdido interés en Nicaragua pero podría recuperarlo de forma repentina. Nicaragua podría convertirse en un terreno importante si el malestar que ahora existe se multiplica y se transforma en propulsor de migrantes, lo que sumaría al país a los ya inestables y expulsores territorios de Honduras, Guatemala y El Salvador. Existe un primer paso en esa dirección: la Ley de Condicionalidad de a las Inversiones en Nicaragua(Nicaraguan Investment Conditionality Act, nica ) de 2016, que impone sanciones al gobierno de Ortega por las violaciones a los derechos humanos, el retroceso de la democracia y el desmantelamiento del sistema de elecciones libres. Aunque aprobada por la Cámara de Representantes, puede quedarse en un gesto sin mayores repercusiones, no ser más que un sketch sin continuidad ni inserción en una obra mayor de no ser ratificado por el Senado. Pero también puede ser el primer paso hacia un giro en su tratamiento del caso nicaragüense. ■■  Clientelismo del siglo xxi y más… Solo los analistas cercanos al fsln creen que la cifra de 72% de los votos obtenidos por el oficialismo en las últimas elecciones es cierta. Pero sostener, en el extremo opuesto, que el orteguismo está ayuno de respaldo social es el sueño vano de la oposición. El fsln gobernó«desde abajo» durante 17 años(19902006), fiel a la consigna que lanzaron sus dirigentes: cortaron la circulación de calles, paralizaron universidades e hicieron de muchos pandilleros sus condottieri mal pagos pero sumamente eficaces para distribuir persuasivos mamporros. Todos los gobiernos del intermezzo neoliberal solo pudieron gestionar el país con la venia del fsln , a veces contra el fsln , pero nunca sin el fsln . Según Evelina Dagnino, Alberto Olvera y Aldo Panfichi, los grandes proyectos políticos en América Latina pueden ser catalogados como autoritarios, neoliberales o participativos 13 . Tras su retorno al poder, el fsln ensaya un cóctel de las tres modalidades: participativo en la retórica, neoliberal en sus fines y autoritario en sus medios. El neoliberalismo queda patente en su pacto con las elites y su voluntad de no hacer cambios estructurales. Pero la retórica viene acompañada de algunas realizaciones de impacto cotidiano en los bolsillos de los estratos de la población que fueron«olvidados» por los gobiernos que precedieron al del fsln . 13. E. Dagnino, A. Olvera y A. Panfichi: La disputa por la construcción democrática en América Latina , Programa Interinstitucional de Investigación-Acción sobre Democracia, Sociedad Civil y Derechos Humanos, Ciudad de México, 2006, p. 45. N ueva S ociedad 266 José Luis Rocha 164 Los cambios que el fsln ha introducido están enviando un mensaje a las multitudes más pobres y a los sectores medios que suele ser subestimado por los analistas de la oposición. Tras su arribo al poder, el orteguismo congeló el costo del pasaje de los buses urbanos e implantó un subsidio al consumo de energía eléctrica. En un contexto inflacionario, esto significa un creciente abaratamiento de la movilidad diaria y de la energía. Los trabajadores que todos los días deben abordar dos o más buses para llegar de su casa al centro laboral encuentran en este congelamiento un beneficio sustancial, pero desde sus cómodos vehículos muchos analistas no consiguen avizorar el impacto del subsidio al transporte colectivo. Con el ojo puesto en las arcas de la seguridad social, tradicional caja chica de gobiernos de izquierda y derecha, el fsln lanzó en su primer mandato (2007-2011) un decreto que obliga a todos los empleadores a inscribir como cotizantes a los trabajadores con independencia de la duración de su contrato, inscripción que hasta entonces solo era obligatoria para los contratos por tiempo indefinido. En un contexto de elevado subempleo, informalidad y rotación de los cotizantes, esto no significa que vayan a cobrar un seguro de vejez. No se les ha concedido un beneficio a largo plazo, pero el haber ingresado al selecto club de los cotizantes permite a muchos miembros de la clase trabajadora y sus familiares tener acceso a servicios médicos y medicinas, subsidio por maternidad y enfermedad y prestaciones que debe reconocer el empleador. El fsln ha creado nuevos mercados –llamados«mercados de feria»–, donde los artesanos y agricultores llegan dos días por semana –desde sitios tan remotos como Wiwilí e incluso la costa atlántica– a vender sus hamacas, carteras de cuero, quesos, crema, orquídeas y el típico pan de coco caribeño. Sus alcaldías los apoyan con el transporte y el gobierno central pone a su disposición una infraestructura cuyos costos de mantenimiento, vigilancia y limpieza asume sin pedir retribución alguna. Y las clases medias de la ciudad acuden a estos mercados a comprar a precios muy por debajo de los del supermercado. De similar perfil e intención es el puerto Salvador Allende, construido con fondos venezolanos a orillas del lago de Managua: el malecón que servía de emplazamiento para burdeles y cantinas es ahora un complejo familiar seguro e impoluto, acordonado por una fila de restaurantes y tiendas de artesanías. En esas infraestructuras, todos los muros, bancas, botes de basura y rótulos exhiben los colores y consignas que los nicaragüenses aprendieron a identificar con la primera dama. La gente sabe que«la Chayo», como se apoda popularmente a 165 T ema C entral El orteguismo y sus circunstancias. Claves de un éxito volátil Murillo, es la autora de esa cosmética callejera, que también empapa las páginas web y los documentos oficiales del gobierno. Su omnipresente firma está siem pre ahí para recordarnos que ella estampó su sello. Y aunque a muchos pueda parecerles que esta estrambótica decoración raya en el ridículo y se precipita hacia un sitial de honor en los anales del mal gusto, los colores cumplen su cometido: anuncian a la hechora y resignifican el espacio público. La oposición se burla, pero no puede borrar la omnipresencia de un sello personal y partidario que constantemente recuerda a quién se debe cada objeto de la inversión pública. Salpicando el país de cabo a rabo con su paleta multicolor, Murillo ha construido un Murillo ha construido espacio hiperpolitizado, en permanente y ubicua campaña electoral. El«clientelismo del siglo xxi » copia la invasión del espacio un espacio hiperpolitizado, en permanente y ubicua público de otros populismos. Estos adornos campaña electoral n tienen efectos simbólicos y prácticos: la cosmética, los nuevos mercados y museos proporcionan empleo y establecen un clientelismo abierto, que puede derivar en clientelismo en expansión. El clientelismo selectivo y cerrado se orienta hacia la contratación de la mano de obra que estos proyectos requieren. El clientelismo indiscriminado y abierto es para el público que, sin motivaciones confesionales, se acerca como consumidor. Estas inversiones, que la oposición denosta o minimiza, son la base material de una base social. Pero esa base se asienta sobre un terreno inestable, porque todos estos logros –así como también la distribución de ganado menor y mayor, láminas y víveres del programa«Hambre Cero»– han dependido desde su fase embrionaria de la ayuda de Venezuela y, en consecuencia, de la bonanza de los precios del petróleo. Sin Hugo Chávez ni chavismo y sin precios del crudo en alza, los proyectos pueden languidecer. El oleoducto los ha dejado de nutrir. Si el«socialismo del siglo xxi » en Venezuela es un socialismo rentista, el de Nicaragua es un socialismo parasitario, montado sobre la mendicidad y no sobre la tributación al gran capital. El día de hoy el fsln se enfrenta a la encrucijada de mantener sus proyectos o privilegiar su pacto con ciertos sectores de las elites. Ya tomó algunas medidas que perjudican a las clases medias y a cierto sector de las altas: el control sobre los fondos de la ayuda externa, que provocó una fuga de agencias internacionales y la reducción al mínimo vital del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo( pnud ). Continuar esta política puede socavar su base social y llevar el malestar a un punto de ebullición, el punto en que los intereses de muchos sectores coincidan para repetir la pesadilla de las elecciones de 1990: todos contra el Frente. N ueva S ociedad 266 José Luis Rocha 166 ■■  Las trampas de la fe Por el momento, los depósitos bancarios van en aumento, hay un boom de la construcción y la economía crece. Elites y organizaciones de base han creído cooptar en su favor el populismo en versión Ortega-Murillo. Los dirigentes de las federaciones de cooperativas, la Asociación de Trabajadores del Campo y la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos han obtenido prebendas y sinecuras que los han dejado ahítos. Las elites mantienen y suman más privilegios, una legislación laboral neoliberalizada(flexibilidad laboral, múltiples modalidades de contrataciones) y una estabilidad que envidian sus pares de la región. Los gobiernos de Arnoldo Alemán(1997-2002) y Enrique Bolaños Geyer(2002-2007), que precedieron al sandinismo reloaded , fueron sacudidos por crisis del café, conflictos entre viejos y nuevos mandos de la Policía Na cional y quiebras, salvatajes y fusiones bancarias. En la era de Ortega hay estabilidad y el sector financiero luce boyante: hay un notable incremento de los depósitos y las colocaciones crediticias. Ambos polos –sectores populares organizados y cúpula empresarial– suponen haber domesticado el populismo orteguista y haberlo puesto al servicio de sus intereses. Pero esta fe en sus logros como agentes negociadores emerge de una fe en el poder de las políticas públicas. Las posibilidades de mantener ciertas condiciones se han basado solo parcialmente en la estrategia del gobierno y constituyen un logro volátil, porque se han montado sobre las donaciones/préstamos de Venezuela, deuda cuyo peso se sentirá a medida que venzan los plazos. Los otros factores de esas condiciones no dependen de las estrategias de Ortega. Son factores macroeconómicos: los precios favorables de los principales productos de exportación(carne, lácteos, café, oro), las inversiones extranjeras y las remesas que envían los migrantes a sus familiares. En los últimos dos años los precios de los productos de exportación cayeron, pero la economía no se resintió porque ese descenso vino acompañado del declive de los precios del petróleo y, de forma concomitante, de un incremento del consumo interno. El golpe también ha sido amortiguado por el continuo crecimiento de las remesas y la inversión extranjera, que llega imantada por los bajos salarios, el bajo costo de la tierra, la flexibilidad laboral, la estabilidad política y la posibilidad casi ilimitada de obtener acuerdos ad hoc mediante lubricaciones pecuniarias a las conexiones políticas. Pero esta bonanza tiene los pies de barro. Los nuevos empleos son de baja productividad porque se concentran en el sector informal. La muy publicitada reducción de la pobreza no es tal. La pobreza se mide en parte por la 167 T ema C entral El orteguismo y sus circunstancias. Claves de un éxito volátil relación entre personas dependientes y trabajadores activos en cada hogar. Dado que la pirámide poblacional ha favorecido la multiplicación de hogares –a medida que la numerosa población adolescente se convierte en población adulta–, la pobreza decrece porque mengua la cantidad de personas dependientes en cada hogar, pero no por una mejora de la productividad o de la calidad del empleo 14 . Y cualquier perturbación a la estabilidad –como la que podría derivarse de la Ley nica – puede cambiar de un plumazo las condiciones macroeconómicas sobre las que descansa el régimen. Sus aliados podrían empezar a sentir que ya no logran«domesticar» las estrategias del orteguismo. Y en realidad no se trata del orteguismo, sino de sus circunstancias, pero para efectos prácticos da igual: los aliados –elites y sectores populares–concluirán que ya no tienen cabida en el clientelismo del siglo xxi . En suma, el hecho de que el autoritarismo de Ortega no tambalee por perturbaciones externas e internas descansa sobre el papel marginal que Nicaragua ha jugado en la geopolítica actual de eeuu , la división de las elites, el mecenazgo del socialismo rentista venezolano que ha pagado programas sociales y subsidios, la cooptación de los presuntos cooptadores mediante pactos más o menos explícitos y las condiciones externas favorables. El fin de la ayuda venezolana es un dato que cambia este panorama y puede forzar a un replanteamiento del esquema de alianzas. La inestabilidad que puede derivarse de esta reconfiguración es un riesgo letal para el régimen, porque Nicaragua po dría recuperar importancia para eeuu , las elites podrían presentar un frente unificado, los sectores populares revelarse y la inversión externa menguar, lo que daría lugar a un círculo vicioso –desde el punto de vista del fsln – donde unos factores catapultan el desarrollo de otros. Quizás la oposición contempla este escenario. Lo que no considera es que, más allá del giro que tomen los acontecimientos, la estabilidad futura de Nicaragua y la posibilidad de avanzar hacia una mayor equidad estarán vinculadas a lo que suceda con esa formidable y extremadamente hábil maquinaria política en que se ha convertido el fsln , un partido con un tendido social y unos estrategas de los que no dispone ninguna otra fuerza política. 14. A. Grigsby: ob. cit. n ENSAYO Tentativas sobre Mariátegui y la literatura mundial M artín B ergel ¿Cómo leer a José Carlos Mariátegui? Una perspectiva que no ha sido hasta aquí explorada consiste en vincularlo al campo de debates recientes relacionado con la noción de literatura mundial. En esa dirección, a partir de tres abordajes distintos de aspectos de su obra y de su praxis intelectual –entre los que se destaca la recuperación de su faceta como reseñista y facilitador de traducciones de obras literarias de distintas partes del mundo–, es posible concluir que, contra la imagen que asocia al intelectual peruano a la tradición nacional-popular latinoamericana, cabe más bien leerlo dentro de las coordenadas que entrecruzan socialismo y cosmopolitismo. I. El campo de estudios sobre la trayectoria intelectual de José Carlos Mariátegui se ha visto tradicionalmente subyugado por«El proceso de la literatura», uno de los más afamados textos que componen su célebre libro Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana . En ese estudio, el marxista peruano articula una reconstrucción de la historia literaria peruana a partir del concepto de«literatura nacional», una noción que, según escribe allí,«coincide(…) con la afirmación política de la idea nacio nal» 1 . Se debe en buena medida a este ensayo, además de a su preocupación por el indigenismo y las particularidades de la formación social peruana, el predominio de la lectura que ubica a Mariátegui como uno de los pioneros de la tradición político-cultural nacional-popular latinoamericana. Quisiera sin embargo argumentar que en la obra y, de modo más amplio, en la Martín Bergel: es doctor en Historia por la Universidad de Buenos Aires( uba ). Integra el Centro de Historia Intelectual de la Universidad Nacional de Quilmes( unq ). Es autor de El Oriente desplazado. Los intelectuales y los orígenes del tercermundismo en la Argentina (Editorial de la unq , Bernal, 2015). Palabras claves: cosmopolitismo, literatura mundial, nacionalismo, José Carlos Mariátegui. Nota: este texto fue presentado originalmente en una conferencia en el Museo Casa Mariátegui de Lima en febrero de 2016. 1. J.C. Mariátegui:«El proceso de la literatura»[1928] en Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana , Era, Ciudad de México, 1993, p. 209. 169 E nsayo Tentativas sobre Mariátegui y la literatura mundial praxis intelectual de Mariátegui, hay elementos que ponen en crisis la noción de una literatura nacional autocontenida. Me gustaría sostener que esos elementos llevan implícita una idea alternativa que, acuñada por Johann W. von Goethe en el primer tercio del siglo xix , ha sido fecundamente revisitada en años recientes en el debate contemporáneo de las humanidades: la de literatura mundial 2 . Conforme con ello, en este texto (apenas una primera aproximación vinculada a una temática en la que me encuentro actualmente trabajando) me propongo acometer la relación de Mariátegui con la literatura mundial en tres registros distintos. En primer lugar, quiero sugerir que, incluso en«El proceso de la literatura», su texto dedicado a escudriñar y sopesar histórica y políticamente el fenómeno literario en Perú, la noción de «literatura nacional» se ve tanto afir mada como desbordada. En segundo lugar, quisiera introducir algunas formulaciones clásicas relativas al carácter de la literatura mundial –sobre todo en Goethe y Karl Marx–, mostrando cómo Mariátegui compartía implícitamente sus presupuestos. Finalmente, me detendré en algunos segmentos de una amplia zona de su producción que en general ha recibido menor atención, compuesta por artículos sobre una variada gama de literaturas del mundo. De ese corpus, me interesa reparar en algunos aspectos que dan cuenta de la voluntad pedagógica y política de Mariátegui por la construcción de una cultura de izquierda de raigambre cosmopolita. II. Como es conocido, en«El proceso de la literatura» Mariátegui ensaya una lectura según la cual, a partir de la ponderación de una serie de«valores-signo» surgidos contemporáneamente a su tiempo en el terreno literario, en Perú se asiste al declive definitivo de la fase que llama colo nial, limeña y de raíz hispánica, y a la emergencia en relevo de señales que anuncian la llegada de un nuevo ciclo cultural. Esa nueva constelación hace posible atisbar la formación de una literatura nacional, cuyo indicador más ostensible está dado por la afirmación de la corriente indige nista. En efecto, al comienzo de ese texto Mariátegui hace referencia a una teoría, a la que parece suscribir, según 2. El texto que reinstaló de modo más incisivo la cuestión es«Conjeturas sobre la literatura mundial», del crítico italiano Franco Moretti (incluido en Lectura distante , fce , Buenos Aires, 2015), publicado originalmente a comienzos de 2000 en New Left Review . Dos buenas introducciones al debate que han circulado en castellano pueden encontrarse en María Teresa Gramuglio:«Literatura mundial. Una aproximación» en Nacionalismo y cosmopolitismo en la literatura argentina , Editorial Municipal de Rosario, Rosario, 2013; y Alejandro Dujovne y Diego García:«Introducción a la‘literatura mundial’» en Políticas de la Memoria N o 10/11/12, verano de 2011-2012. Acaba de ver la luz en español el más penetrante estudio sobre la literatura mundial en y desde Latinoamérica, el libro de Mariano Siskind Deseos cosmopolitas. Modernidad global y literatura mundial en América Latina , fce , Buenos Aires, 2016. N ueva S ociedad 266 Martín Bergel 170 la cual habitualmente el proceso literario de un pueblo comprende tres fases sucesivas: una primera etapa colonial, a la que le sigue una cosmopolita, para arribar finalmente a una fase nacional. A primera vista, en la reconstrucción del itinerario de la literatura peruana que lleva a cabo, Mariátegui parece seguir ese esquema. El«colonialismo supérstite» habría reinado hasta comienzos del siglo xx , hasta que una vertiente cosmopolita, capitaneada primero por Manuel González Prada y luego por Abraham Valdelomar y el movimiento de los colónidas, habría fisurado su dominio en las letras. Finalmente, desde César Vallejo se asistía al triunfo de la temática indígena y con él, a la revelación de una literatura auténticamente nacional. Mariátegui ubica ese fenómeno intelectual como uno de los ingredientes fundamentales en el proceso, aún inacabado, de formación de la nacionalidad peruana. Sin embargo, ese esquema evolutivo que parece ordenar el recorrido de«El proceso de la literatura» se ve desestabilizado en distintos momentos del texto. Su párrafo final mismo remata así: ecuménicos, que tanto se nos reprochan, nos vamos acercando cada vez más a nosotros mismos. 3 Como puede observarse, en este párrafo el cosmopolitismo ya no es una fase que ha sido superada en la evolución de la escena literaria peruana hacia una forma nacional, sino que forma parte bullente de la contemporaneidad 4 . Y si en ese pasaje Mariátegui parece satisfacer cierto afán de sus lectores –que«tanto reprochan» su universalismo– ubicando todavía el cosmopolitismo como momento interno de una dialéctica que terminaría por producir un efecto de develamiento de una cultura singular propia, en muchos momentos de su obra –como veremos– el cosmopolitismo se autonomizará de esa función, para asumir otras. En rigor, lo propio de la literatura universal parece ser una dialéctica irresuelta entre formas globales y materiales locales. En sus célebres«Conjeturas sobre la literatura mundial», Franco Moretti señala que la expansión ecuménica de la literatura se materializó a través de una operación de Nuestra literatura ha entrado en su periodo de cosmopolitismo. En Lima, este cosmopolitismo se traduce en la imitación entre otras cosas, de no pocos corrosivos decadentismos occidentales y en la adopción de anárquicas modas finiseculares. Pero, bajo este flujo precario, un nuevo sentimiento, una nueva revelación se anuncian. Por los caminos universales, 3. Ibíd., p. 320. 4. Mariátegui se había propuesto expresamente capturar las instantáneas de su contemporaneidad en su primer libro, La escena contemporánea , de 1925. Pero, en verdad, la actitud de recepción crítica de los fenómenos políticos y culturales emergentes que preside ese libro lo acompaña a lo largo de su producción. Esa voluntad por ser radicalmente contemporáneo de su tiempo es uno de los rasgos más marcados de su entera curva intelectual. 171 E nsayo Tentativas sobre Mariátegui y la literatura mundial transacción entre la novela de raíz europea occidental y temas y estilos locales. Es a través de ese engarce como el género novelístico se desarrolló progresivamente en todos los continentes. Pero esa transacción constituyente de la literatura mundial mantiene ambos polos activos. Para Moretti, no hay triunfo de lo nacional sobre la forma universal 5 . Pues bien, en varios pasajes de«El proceso de la literatura» Mariátegui parece suscribir a esa tesitura. Así puede entenderse la cita de Antenor Orrego que emplea para caracterizar a César Vallejo.«El poeta –dice Orrego citado por Mariátegui– habla individualmente, particulariza el lenguaje, pero piensa, siente y ama universalmente». Ese mismo sentido parece desprenderse de la afirma ción de Mariátegui que leemos unos renglones más abajo:«Vallejo, desde este punto de vista, no solo pertenece a su raza, pertenece también a su siglo» 6 . De modo que incluso en Vallejo, el escritor que ha llevado la temática indigenista al altar de la literatura, Mariátegui detecta –y celebra– una pulsión vital universal. Desde otro ángulo, en algunos pasajes de«El proceso de la literatura» Mariátegui parece mostrarse escéptico en relación con la noción de una literatura nacional independiente. Según escribe allí,«en la historiografía literaria, el concepto de literatura nacional, del mismo modo que no es intemporal, tampoco es demasiado concreto. No traduce una realidad mensurable e idéntica. Como toda sistematización, no aprehende sino aproximadamente la movilidad de los hechos». Y agrega a continuación: «la nación misma es una abstracción, una alegoría, un mito, que no corresponde a una realidad constante y precisa» 7 . De modo que, desde esta perspectiva, la literatura nacional ya no parece ser una entidad a develar, sino a lo sumo un espacio poroso y de confines difusos que se ve afectado por lo que Mariátegui llama«la movilidad de los hechos». Como es sabido, nuestro autor será un atento cronista de las dinámicas culturales que parecen evocarse en esa alusión a la movilidad de las cosas y, como veremos, incluirá privilegiadamente el campo de los intercambios literarios dentro del magma contemporáneo al que asiste exultante 8 . III. Según ha sido establecido, el concepto de literatura mundial fue concebido inicialmente por Goethe en 5. F. Moretti: ob. cit. 6. J.C. Mariátegui:«El proceso de la literatura», cit., p. 286. 7. Ibíd., p. 210. 8. La propia noción de una literatura mundial no es ajena a«El proceso de la literatura». En una referencia a Los heraldos negros , de Vallejo, Mariátegui anota que«clasificado dentro de la literatura mundial, este libro, Los heraldos negros , pertenece parcialmente, por su título verbigracia, al ciclo simbolista(...). El simbolismo, de otro lado, se presta mejor que ningún otro estilo a la interpretación del espíritu indígena»(ibíd., p. 281). En esta alusión, nuevamente Mariátegui parece encajar en el esquema de Moretti: la temática indigenista sería apenas la materia a través de la cual se realiza una estética, la simbolista, de raigambre universal. N ueva S ociedad 266 Martín Bergel 172 una serie de notas y cartas hacia fines de la década de 1820. Como apuntan Diego García y Alejandro Dujovne, Goethe vislumbraba a la literatura mundial como un nuevo estadío histórico de la cultura en que la producción y circulación literaria lograrían trascender las fronteras y las reivindicaciones nacionales, posibilitando, gracias a ello, un mayor y más intenso conocimiento y entendimiento entre las distintas culturas. Si bien, de acuerdo con Goethe, este espacio literario estaba comenzando a tomar forma, era preciso que los escritores y traductores de las distintas naciones(...) participaran activamente en su desarrollo. 9 En efecto, en una conocida carta a Johann Peter Eckerman de 1827, Goethe escribía que«hoy la literatura nacional no tiene mucho que decir: ha llegado la hora de la literatura mundial, y todos deben contribuir a apresurar su advenimiento» 10 . Para el escritor alemán, entonces, la literatura mundial era al mismo tiempo una realidad presente palpable y un horizonte futuro que era menester construir. Y en esa tarea, Goethe asignaba un lugar de primer orden a la práctica destinada a hacer frente a la mayor dificultad en la constitución de un espacio literario transnacional común: la traducción. Dos décadas después, eran Marx y Engels quienes aludían, en un conocido pasaje del Manifiesto comunista , al proceso de conformación de una literatura mundial. Según escribían allí, en lugar del antiguo aislamiento de las naciones que se bastaban a sí mismas, se desenvuelve un tráfico universal, una interdependencia de las naciones. Y esto, que es verdad para la producción material, se aplica a la producción intelectual. Las producciones intelectuales de una nación advienen propiedad común en todas. La estrechez y el exclusivismo nacionales resultan de día en día más imposibles; de todas las literaturas nacionales y locales se forma una literatura universal. 11 Según se observa, lo que en otro pasaje del Manifiesto comunista Marx y Engels llamaban«carácter cosmopolita de la producción» se correspondía(o comenzaba a corresponderse, puesto que en el célebre texto abundan las hipótesis de tendencia) con la mundialización de los bienes estéticos, en este caso los literarios. Dicho en un lenguaje que nos suena hoy más familiar, para Marx y Engels la globalización de la literatura tenía como soporte la globalización económica impulsada por el capitalismo y la modernidad. Pues bien, quisiera argumentar que Mariátegui se hallaba plenamente consustanciado con el horizonte de ideas que condujo a Marx y Goethe a postular el advenimiento de una época signada por la literatura mundial. De un lado, el autor de los Siete ensayos asignará singular importancia 9. A. Dujovne y D. García: ob. cit., p. 32. 10. Cit. en F. Moretti: ob. cit., pp. 58-59. 11. K. Marx y Friedrich Engels: Manifiesto co munista , 1848, varias ediciones. 173 E nsayo Tentativas sobre Mariátegui y la literatura mundial al problema de la traducción cultural. Esa preocupación se distribuirá parejamente a lo largo de su obra escrita. Pero incluso de nuevo en«El proceso de la literatura», sus fragmentos sobre el indigenismo se cierran con una alusión a las virtudes de la traducción. En un señalamiento que buscaba funcionar como espejo para pensar el futuro de las sociedades indígenas, Mariátegui escribe: Ya la experiencia de los pueblos del Oriente, el Japón, Turquía, la misma China, nos han probado cómo una sociedad autóctona, aun después de un largo colapso, puede encontrar por sus propios pasos, y en muy poco tiempo, la vía de la civilización moderna, y traducir , a su propia lengua, las lecciones de los pueblos de Occidente. 12 Como veremos, ese interés por la traducción cultural se prolongará, en numerosos pasajes de su obra, en una actitud permanente de rastreo y vigilancia de una de sus manifestaciones más concretas: la traducción literaria. Consciente del valor de esa actividad como mecanismo por excelencia de atravesamiento de las fronteras lingüísticas, Mariátegui, como Goethe un siglo antes, velará por su profundización y calidad. Pero si en los diversos emprendimientos culturales que desarrolló a lo largo de su vida Mariátegui se posicionó como un actor interviniente en la trama de conexiones transculturales que daba cuerpo a una esfera global de intercambios literarios, al igual que Marx y Engels consideraba que era la propia dinámica de la modernidad, vinculada al desarrollo capitalista, la que creaba las condiciones para una literatura mundial. Ya en el artículo«Nacionalismo e internacionalismo», que publicó en octubre de 1924 en la revista limeña Mundial , Mariátegui escribió que«los internacionalistas son más realistas y menos románticos de lo que parecen. El internacionalismo no es únicamente una idea, un sentimiento; es, sobre todo, un hecho histórico. La civilización occidental ha internacionalizado, ha solidarizado la vida de la mayor parte de la humanidad. Las ideas, las pasiones, se propagan veloz, fluida, universalmente». Y concluía:«Cada día es mayor la rapidez con que se difunden las corrientes del pensamiento y de la cultura» 13 . Como vemos, Mariátegui iba más allá de lo que 75 años antes en el Manifiesto comunista Marx y Engels habían registrado como tendencia. El cosmopolitismo de la escena cultural contemporánea no era meramente el resultado de una disposición vital de algunos grupos de elite o de vanguardia, sino que formaba parte de la fisonomía misma de la moderni dad de la que era testigo. 12. J.C. Mariátegui:«El proceso de la literatura», cit., p. 315(mi énfasis). 13. J.C. Mariátegui:«Nacionalismo e internacionalismo»[1924] en El alma matinal y otras estaciones del hombre de hoy , Ediciones del Sertão, Rosario, 2014, p. 76. N ueva S ociedad 266 Martín Bergel 174 IV. Según se ha señalado en diferentes oportunidades, es apenas después de publicado el artículo que acabamos de citar, a fines de 1924, cuan do Mariátegui comienza a tematizar la cuestión de los sujetos populares peruanos y por esa vía desarrolla un discurso sobre la nación. A menudo esa comprobación se ha acompañado implícita o explícitamente de la idea según la cual nuestro autor gira sobre los ejes que estructuraban su pensamiento y aminora la vocación universalista que había evidenciado, por caso, en las conferencias de 1923-1924, luego reunidas en el volumen Historia de la crisis mundial . Me gustaría sostener aquí, sin embargo, que desde el punto de vista de su trabajo como lector, divulgador y crítico de las literaturas del mundo, esa mutación no se verifica. Dicho más claro: hasta el momento mismo de su muerte, Mariátegui desarrolla una praxis intelectual que lo muestra como activo propulsor de la literatura mundial. En lo que resta de este artículo quiero detenerme brevemente en un conjunto de textos críticos sobre fenómenos literarios de una miríada de países que nuestro autor concibe en la segunda mitad de la década de 1920. En efecto, en ese quinquenio Mariátegui se refiere continuamente a aspec tos de la vida literaria mundial. Son conocidos, por caso, sus comentarios sobre el poeta bengalí Rabindranath Tagore, que publica en el apartado sobre las novedades del Oriente en su primer libro, La escena contemporánea . Ciertamente, la infatigable curiosidad de Mariátegui lo llevó a posar su atención en fenómenos culturales de distintos puntos del orbe. A los fi nes de ilustrar rasgos que vinculan la praxis intelectual de Mariátegui con su concepción de la literatura mundial, en esta oportunidad limitaré mis observaciones a una serie de artículos consagrados a fenómenos literarios provenientes de Italia, Rusia y Estados Unidos. Sabemos de los lazos que unieron a Mariátegui con la cultura italiana, en particular a partir de los años que pasa en ese país durante su estadía europea. Sus«Cartas de Italia» ofrecían a los lectores peruanos postales informadas y sagaces de la actualidad peninsular a comienzos de la década de 1920. Lo que en cambio no ha sido tan destacado es la voluntad de difusión de la cultura italiana que mantuvo Mariátegui una vez que retornó a Perú. Pero la divulgación, para el autor de los Siete ensayos , nunca fue una actividad inmediata y autoevidente. Por el contrario, si una operación caracterizó el conjunto de la labor intelectual de Mariátegui, fue la de la selección, la aclimatación, el juicio crítico de los materiales que ponía a disposición de sus lectores. Y en esa tarea, un criterio que lo guió constantemente fue el de la búsqueda de lo nuevo. En el 175 E nsayo Tentativas sobre Mariátegui y la literatura mundial concierto cultural de su contemporaneidad, que tantas veces refirió bajo las figuras de un movimiento ca leidoscópico o cinematográfico, un principio que a menudo orientó sus reseñas fue el de precisar lo emergente en desmedro de lo establecido, lo que irrumpía recortado contra lo que –para usar uno de sus verbos favoritos– tramontaba. Así, en un artículo publicado en la revista Mundial en 1925 con el título«El paisaje italiano», Mariátegui aconsejaba prescindir de los saberes heredados para entrar en contacto con lo más vital de la cultura peninsular.«Para conocer Italia –escribía–, desnuda, viviente, hay que desvestirla de historia y de literatura. Los libros han creado una Italia clásica, una Italia oficial, una Italia académi ca. Y, poco a poco, esta Italia artificial ha reemplazado en el sentimiento de los hombres a la Italia verdadera». De allí que, acto seguido, pudiera afir mar que«en el movimiento futurista, a pesar de su artificiosa expresión, yo reconozco, por eso, un gesto espontáneo del genio de Italia» 14 . Mariátegui recomendaba así evitar la interposición de un obstáculo que cifraba en «los libros» para entrar en contacto con la cultura italiana. Pero evidentemente se trataba de una porción de la literatura de ese país, la despreciada por las vanguardias y el movimiento emergente de lo nuevo. En otro artículo publicado el mismo año bajo el título«La cultura italiana» en el Boletín Bibliográfico de la Universidad de San Marcos, se ocupaba en cambio de iluminar otra zona de la producción literaria peninsular. Allí, comenzaba afirmando que su propó sito era el de«excitar a nuestros estudiosos y estudiantes a dirigir la mirada a la cultura italiana». Pero de inmediato, se apresuraba a constatar que entre nosotros, el libro italiano ha tenido muy escasa, casi ninguna difusión(…) Los literatos, los estudiosos peruanos, cuando han salvado los confines del idioma, han buscado el libro francés(…) La metrópoli de la inteligencia hispanoamericana, en general, ha sido España o Francia. Y a Francia, sin duda, le debe mucho la literatura del continente(…) Pero el descubrimiento de Francia nos ha hecho olvidar demasiado que existe para nosotros otra cultura próxima y asequible: la cultura italiana. 15 El párrafo interesa porque ilustra acerca de cómo Mariátegui era consciente de las inequidades del sistema literario mundial y procuraba intervenir sobre ellas. En efecto, tal como ha establecido Pascale Casanova en su conocido estudio La República mundial de las Letras , la literatura mundial tenía sus metrópolis y sus periferias, y en su centro reinaba París. Mariátegui reconoce la importancia de la cultura francesa, pero 14. J.C. Mariátegui:«El paisaje italiano»[1925] en El alma matinal y otras estaciones del hombre de hoy , cit, p. 89. 15. J.C. Mariátegui:«La cultura italiana» en Boletín Bibliográfico de la Universidad Mayor de San Marcos vol. ii N o 1, 1925, pp. 56-57. N ueva S ociedad 266 Martín Bergel 176 advierte acerca de cómo su privilegiada presencia oscurecía la existencia de otras literaturas del mundo. De allí la voluntad reparadora de ese tipo de inequidades que presidirá los artículos literarios de Mariátegui. Pero en esa tarea, se topará con un obstáculo difícil de salvar, al que ya hemos aludido: el de la traducción. En efecto, el autor de los Siete ensayos será un atento fiscal de las mo dalidades que asumía la actividad de trasposición literaria de obras extranjeras a la lengua castellana. En el artículo que estamos comentando, no podía dejar de lamentar que «a D’Annunzio lo hemos conocido y admirado en las mediocres, cuando no pésimas, traducciones españolas». Por contraste, anotaba que«en Italia se traduce mucho, esmerada y directamente del ruso, del noruego, etc. Las más exóticas y lejanas culturas tienen en Italia estudiosos y traductores.(Me ha sido dado conocer en Roma a un erudito americanista que sabía quechua: el difunto conde Perrone di San Martino, autor de un libro sobre el Perú…)» 16 . De ese elogio de la porosidad de la cultura italiana, que ponía en contraste con las deficiencias que detectaba en las editoriales españolas –entonces el canal privilegiado de acceso a libros extranjeros en lengua castellana–, Mariátegui culminaba encomendando el aprendizaje de la lengua de Pirandello como ventana a las culturas del mundo:«En pro del estudio de la cultura italiana, abogan, además de las razones de orden intelectual, algunas razones de orden práctico(…) leer italiano –por el motivo que señalo en líneas anteriores– consiste al mismo tiempo que penetrar en una cultura original y sustanciosa como la italiana, en acercarse a otras literaturas, más pronto y concienzudamente vertidas al italiano que al español». Y añadía:«Otra razón no insignifi cante, a favor del italiano, me parece la de que el libro italiano es más barato que el libro español y que el mismo libro francés, mientras que el alemán y el inglés alcanzan precios prohibitivos para el lector no favorecido por el curso del cambio» 17 . Reflexiones de similar tenor orienta rán los comentarios mariateguianos sobre la literatura norteamericana. Es sabido que Mariátegui fue uno de los principales mediadores de Waldo Frank 18 con la cultura latinoamericana. No solo cumplió un importante papel, junto con Luis Alberto Sánchez, en los preparativos del viaje que el escritor estadounidense hizo a Lima en 1929, sino que, tal como registra la correspondencia conservada, veló por la traducción de algunas 16. Ibíd., pp. 56 y 58. 17. Ibíd., p. 58. 18. Escritor y editor estadounidense(18891967). Asiduo viajero a América Latina, presidió el Primer Congreso de Escritores Americanos en 1935. Trabó una amistad personal e intelectual con Victoria Ocampo[N. del E.]. 177 E nsayo Tentativas sobre Mariátegui y la literatura mundial de sus obras al castellano. En Frank, Mariátegui observaba la continuidad de un linaje idealista que mostraba otro rostro de eeuu , ocluido en las invectivas antiimperialistas habituales ya en la cultura de izquierdas del periodo 19 . Un semblante alternativo que buscaba comunicar al público lector peruano, como se observa en este artículo publicado en Mundial en 1925: ¿Es culpa de Estados Unidos si los iberoamericanos conocemos más el pensamiento de Theodore Roosevelt que el de Henry Thoureau? Los Estados Unidos son ciertamente la patria de Pierpont Morgan y de Henry Ford; pero son también la patria de Ralph Waldo Emerson, de William James y de Walt Whitman. La nación que ha producido los más grandes capitanes del industrialismo, ha producido asimismo los más fuertes maestros del idealismo continental. Y hoy la misma actitud que agita a la vanguardia de América Española mueve a la vanguardia de América del Norte. Los problemas de la nueva generación hispanoamericana son, con variación de lugar y de matriz, los mismos problemas de la nueva generación norteamericana. 20 Mariátegui insistirá en esa tesitura en diversas oportunidades. En un artículo dedicado a Frank, mientras lamentaba que«la literatura y el pensamiento de Estados Unidos, en general, no llegan a la América española sino con mucho retardo», recordaba que«he repudiado ya la concepción simplista de los que en los Estados Unidos ven solo una nación manufacturera, materialista y utilitaria» 21 . Mariátegui repasaba ese cariz ambivalente de la cultura norteamericana en la reseña crítica que dedicaba en Mundial a la novela Manhattan Transfer , de John Dos Passos. De un lado, se extasiaba con encontrar allí reflejada Nueva York,«la urbe gigante y cosmopolita, la más monumental creación norteamericana». Pero a continuación constataba en la galería de personajes que desfilaban en la novela un mosaico que registraba la«epopeya prosaica de una Nueva York sin esperanza. En esta urbe, no hay sino gente que sufre, goza, cae, codicia, trabaja desesperadamente» 22 . El director de Amauta reencontraba en la novela de Dos Passos la vida materialista denunciada en el Ariel del uruguayo José Enrique Rodó. De conjunto, sin embargo, la curiosidad impenitente y modernista de Mariátegui procuraba desmarcarse del antiyanquismo sin fisuras que ob servaba ya en franjas de la cultura de su tiempo. 19. Ver M. Bergel:«El anti-antinorteamericanismo en América Latina. Apuntes para una historia intelectual» en Nueva Sociedad N o 236, 11-12/2011, disponible en. 20. J.C. Mariátegui:«El ibero-americanismo y el pan-americanismo» en Mundial , 8 de mayo de 1925. 21. J.C. Mariátegui:«Waldo Frank»[1925] en El alma matinal y otras estaciones del hombre de hoy , cit, pp. 202 y 204. Sobre el estrecho vínculo entre Mariátegui y Frank, v. Horacio Tarcus: Mariátegui en la Argentina, o las políticas culturales de Samuel Glusberg , El Cielo por Asalto, Buenos Aires, 2001. 22. J.C. Mariátegui:« Manhattan Transfer , de John Dos Passos»[1929] en Mariátegui total , t. 1, Amauta, Lima, 1994, pp. 691 y 694. N ueva S ociedad 266 Martín Bergel 178 Detengámonos un momento, para terminar, en la prolongada serie de recensiones de la literatura emergente, en el universo que Mariátegui denominaba«la nueva Rusia». También aquí hay que anotar la preocupación mariateguiana por las traducciones y, más en general, por los avatares del mundo editorial. En uno de esos comentarios, comenzaba anoticiando a los lectores de la revista Variedades que«pocos libros rusos han logrado, en tan breve plazo, la resonancia internacional de El Diario de Kostia Riabtzev.(...) Publicado en ruso en 1926, sus ediciones inglesa y francesa se han sucedido con gran éxito. Los públicos inglés y norteamericano, sobre todo, parecen haber reconocido en este diario uno de los más vivientes e interesantes documentos de la nueva Rusia» 23 . Mariátegui se nos revela así como un atento seguidor de la cuestión de los públicos de las obras literarias. En otro texto de Variedades , de fines de 1929, anunciaba que«las ediciones Europa-América, que nos han dado la mejor versión del extraordinario libro de John Reed 10 días que estremecieron al mundo , y que anuncian una serie de escogidas traducciones, han publicado en español La derrota , de A. Fadeiev». Y a continuación señalaba:«nunca han seguido tan de cerca las editoriales españolas la producción literaria rusa. Por primera vez quizás una novela encuentra editor español a los dos o tres años de su aparición en ruso». Pero si ello era un hecho a celebrar, Mariátegui no dejaba de notar que el remarcable muestrario de novelas de la nueva Rusia que tenemos traducidas al español no alcanza, sin embargo, a representar sino fragmentariamente algunos sectores de la literatura soviética. Al menos veinte de los autores citados en las crónicas de esta literatura como puntos imprescindibles de un buen itinerario, permanecen ignorados por el público hispano y también, en buena medida, por el público francés e italiano. 24 Una vez más, vemos en Mariátegui un conspicuo reconstructor de las dinámicas que afectaban los mapas de los intercambios literarios ya no solamente del mundo hispanohablante, sino también los de áreas culturales como Francia e Italia. Pero lo que Mariátegui no dice, y nosotros podemos colegir, es cómo él mismo se posiciona en el lugar de actor que interviene en los flujos de esa geografía transcultural. A la hora de presentar el libro de una joven escritora rusa desconocida, advierte: las agencias telegráficas, la gran prensa, no han señalado acaso nunca este nombre al público internacional. Larissa Reissner es, sin embargo, una figura histórica, una de las más grandes y admirables mujeres de nuestra época. Muerta en 1925, en plena juventud, en gozosa creación(...) Larissa Reissner no necesitaba escribir sino estas páginas 23. J.C. Mariátegui:«El Diario de Kostia Riabtzev»[1929] en Mariátegui total , cit., p. 688. 24. J.C. Mariátegui:« La derrota , por A. Fadeiev» [1929] en Mariátegui total , cit., p. 699. 179 E nsayo Tentativas sobre Mariátegui y la literatura mundial vivientes, densas, logradas, de hombres y máquinas, para que su mensaje llegase a toda la humanidad. 25 Pero si ese contacto se producía, si el nombre de Larissa Reissner arribaba a ese espacio ubicado en un rincón de«toda la humanidad» que era Lima, ello se debía a la propia actividad intelectual de Mariátegui, a su praxis como tenaz difusor crítico de las novedades culturales y políticas del planeta. En definitiva, desde la esquina del mundo que le tocaba habitar, Mariátegui se asumía como punto cardinal gozoso de las múltiples circulaciones que en forma de telaraña envolvían la literatura mundial. Y por eso, sobre el final de su vida podía escribir lo siguiente a propósito de la novela Allen , del francés Valery Larbaud:«asistimos al crepúsculo suave del nacionalismo en un espíritu cosmopolita, viajero, con muchas relaciones internacionales, con amigos en Londres, Buenos Aires, Melbourne, Florencia, Madrid. Allen es el reflejo de esta crisis sin sa cudidas y sin estremecimientos» 26 . V. Cabe detenerse un momento, para finalizar, en el público que Mariáte gui imaginaba consumiendo estos ensayos breves y fulgurantes sobre las novedades de la escena literaria mundial. Las revistas Mundial y Variedades , los semanarios de noticias y entretenimientos misceláneos que usualmente oficiaban de soporte de esos artículos, eran parte de la ascendente prensa de masas que en toda América Latina crecía en número y en importancia desde comienzos del siglo xx . Todo lo cual nos permite concluir que en Mariátegui latía una voluntad pedagógica, que era también política, por colaborar en la construcción de un público cultivado que pudiera abonar una cultura de izquierda de sensibilidad cosmopolita. 25. J.C. Mariátegui:« Hombres y máquinas , por Larisa Reissner»[1929] en Mariátegui total , cit., p. 690. Por extensión, el artículo se reprodujo en uno de los órganos que entonces colaboraban más afanosamente en los intercambios intelectuales a escala continental: la revista Repertorio Americano , dirigida desde Costa Rica por Joaquín García Monge. 26. J.C. Mariátegui:« Allen , por Valery Larbaud» en Mariátegui total , cit., p. 709. Summaries n Resúmenes en inglés Zirahuén Villamar: bric : 15 Years of the 21 st Century Acronym [4254] 2016 marks 15 years since first appearance of the term« bric », coined by Goldman Sachs to label a group of emerging economies(Brazil, Russia, India, and China), defined as intermediate powers. Today we witness changes on a global and Latin American scale which transform the meaning of the acronym, whilst investment funds create others to identify new«emergents». However, it could be predicted that although the furor for emerging powers and their strength as a discourse in international politics and economics is dissolved, the bric s will leave a more lasting legacy. Key Words: Commodities, Crisis, Development, Emerging Powers, bric / brics . Ya-Han Chuang: Taiwanese Sunflowers, Hong Kongese Umbrellas: Protests and Democratization in East Asia [4255] The recent elections in Taiwan and Hong Kong give testimony to the profound and lasting effect of the 2014 student movements. The democratic claims are gaining ground, but, in contrast to what happened in the West, in the case of Taiwan and Hong Kong the youth are fighting for freedom more than equality, while their democratic claims echo the«anti-China» sentiments of the population. At the same time, the context changed in recent decades: powerful economic sectors, yesterday anti-Communist, today look for commercial ties with the powerful economy of the People ’ s Republic of China. Key Words: Democracy, Liberty, Sunflower Movement, Umbrella Movement, Hong Kong, People ’ s Republic of China, Taiwan. Andrés Malamud: The Latin American Misunderstanding [4256] Latin America possesses a common history, a shared culture, and two mutually understandable languages. As such, foreign observers consider it homogenous and homegrown leaders claim it to be unified. Both images are wrong: the countries of the region tend to differentiate themselves and the centrifugal forces exceed the centripetal ones. Heterogeneity and fragmentation are not necessarily bad, but as much to understand as to counter them, they first must be acknowledged. Key Words: Heterogeneity, Integration, International Insertion, Modernization, Latin America. José Natanson: Limits and Challenges of Peronism in Opposition: A Liquid Metal Terminator [4257] In its seven-decade history, Peronism showed a mimetic ability that allowed it to change with the times. And, in this 181 N ueva S ociedad 266 Resúmenes en inglés sense, the ability to split into two and then come back together again is one of its great advantages. Peronism showed itself capable of taking different shapes, split into viscous spots and come back together again to keep on going. Today, after the 2015 defeat and not without disorder, it oscillates between a hard opposition(Kirchnerism) and a critical opposition(governors and mayors), whilst it looks for a new leadership to reorient the movement and allow it to adapt to the new historical times. Key Words: Peronism, Cristina Fernández de Kirchner, Mauricio Macri, Argentina. Benjamin Reichenbach: Venezuela before 2017: Crisis with No Outlet in Sight [4258] Venezuela is living through an ever-deeper political, economic, and social crisis. The decision of the National Electoral Council to suspend the recall referendum process deepened the dynamic of confrontation. The dilemma of Chavism consists in resolving the problem of replacing Nicolás Maduro and modifying its policies without putting its political survival in danger. For its part, the opposition, brought together in the Mesa de Unidad Democrática, must acknowledge the historical importance of Chavism for Venezuela. Meanwhile, an uncertain dialogue has began, marked by mutual mistrust. Key Words: Chavism, Crisis, Recall Referendum, Mesa de Unidad Democrática( mud ), Nicolás Maduro, Venezuela. Osvaldo Torres G.: Chile: Political Economy of Weariness [4259] A model and a way of doing things are becoming tired in Chile. The economy presents severe problems of free competition due to the concentration of property and the markets, as well as due to lack of regulations. At the same time, the political transition regime is weakened, hit by discredit. This situation is leading to realignments in the governing coalition, but also in the parties on its left, with eyes on the 2017 presidential election. The way in which this crystalizes will be influenced, in large part, by how the social movements resolve their interactions with politics and by the ability of the Left to overcome its divisions. Key Words: Left, Neoliberalism, Social Movements, Chile. Santiago Ortiz Crespo: The Labyrinths of the Citizens ’ Revolution in Ecuador [4260] Ecuador is getting ready for the 19 th February 2017 elections, in which, after a decade, the president Rafael Correa will not run. Whilst this will help the opposition ’ s mission of building a post-Correa scenario, the governing Alianza pais has a candidate with a real chance of winning: former vice-president Lenín Moreno. Although the economic crisis has appeared as an element of electoral struggle, and the government faces an appreciable exhaustion, the opposition has not yet managed to break the nationalist flags of redistribution and against the«old partidocracy» promoted by the government. Key Words: Revolución Ciudadana, Rafael Correa, Lenín Moreno, Ecuador. Alicia Lissidini: Uruguay: Rights and Social Change: A Left-Wing Country [4261] The governments of the Frente Amplio in Uruguay have been characterized by the increasing of rights for different sectors of the population, from a political culture built by followers of José Batlle N ueva S ociedad 266 Summaries 182 at the start of the century and crossed by strong socialist and communist currents, but also liberal-progressive. A virtuous constellation between social movements, expert knowledge, and receptive parliamentarians allowed for the uniting of democracy and a perspective of rights. Nevertheless, there are still pending economic debates of greater scope about the model of development. Key Words: Democracy, Left, Rights, Social Change, Frente Amplio( fa ), Uruguay. Sarah Ganter: In Cuba Everything is Still Different [4262] The normalization of relations between Washington and Havana marked a turning point after half a century of tensions and confrontations within the Cold War. In these years, many things are changing on the island; however, the thawing of ties with the northern neighbor has had as an effect, apparently paradoxical, of slowdown of the process of reform in the island. The political elite has various fears about an uncontrolled acceleration of change, but, at the same time, reform doesn’t seem to have a way back. Key Words: Inequalities, Reforms, Socialism, Raúl Castro, Cuba. Luis Alberto Restrepo/ Socorro Ramírez: Colombia: Surprises and Shocks of Peace [4263] The«No» in the Colombian referendum threw the first successful peace negotiations between the government and the Revolutionary Armed Forces of Colombia( farc ) into crisis, after half a century of armed conflict. The reasons behind the«No» can be found in the rejection on the part of the elite –especially those tied to agricultural interests and of conservative ideology–, but also in the way in which the referendum was carried out. However, the peace agreements revived on November 12 th , and former president Álvaro Uribe still tries to become the «big arbiter» of the situation. Key Words: Conflict, Guerrilla, Peace Agreement, Violence, Colombia. Martha Nubia Bello: Colombia: The War of the Others [4264] «There is a country that doesn’t give a shit about the countryside and the people who are suffering the war. That is the feeling we get», said the priest Antún Ramos after learning that the«No» has won in the referendum. His declarations showed the feelings –of frustration and bewilderment– of those involved in the peace process, but at the same time showed a reality: for urban sectors, the war is taking place in scenarios far removed from their lives. Today Colombia faces a new crossroads, whilst many social sectors struggle to put an end to war. Key Words: Countryside, Peace Agreement, Violence, Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia( farc ). Esther Solano Gallego: Brazil: The Fall of the pt and the Conservative Rise [4265] The fall of the Partido dos Trabalhadores ( pt) supposes the collapse of a large part of the Brazilian Left. The impeachment was the end of a stage of disconnection with the social sectors that gave the party its origins and of fatigue among citizens, in the middle of corruption scandals that involved all parties, but in particular affected the pt . In this framework, the Brazilian Left must go through an arid period of reestablishment, in the midst of a counteroffensive by conservative sectors that include the powerful Pentecostal churches. Key Words: Evangelicals, Impeachment, Right, Partido dos Trabalhadores( pt ), Brazil. 183 N ueva S ociedad 266 Resúmenes en inglés José Luis Rocha: Ortega-ism and Its Circumstances [4266] Daniel Ortega is preparing for his third presidential term, this time with his wife as vice-president. His victory, with the exclusion of the principal opposition force, is the result of a succession of bold moves to hold on to power. But the strength of the current regime has its feet in the mud. Although his support is based in diverse torsions of institutionality, at the mercy of marital power, holding, in the extreme opposite, that Ortega-ism is lacking social support is the opposition’s vain dream. Key Words: Cooptation, Democracy, Sandinismo, Rosario Murillo, Daniel Ortega, Nicaragua. Martín Bergel: Attempts on Mariátegui and World Literature [4267] How to read José Carlos Mariátegui? A perspective that has not been explored here consists of linking him to the field of recent debates related to the notion of world literature. In this direction, from three different approaches of aspects of his works and his intellectual praxis –among which the recuperation of his facet as a reviewer and facilitator of translations of literary works from different parts of the world stands out–, it is possible to conclude that, contrary to the images that associates the Peruvian intellectual to the Latin American national-popular tradition, it is more fitting to read him within the coordinates that intersect socialism and cosmopolitanism. Key Words: Cosmopolitism, Nationalism, World Literature, José Carlos Mariátegui. El Cotidiano re ­ vis ­ ta de la rea ­ li ­ dad me ­ xi ­ ca ­ na Septiembre-Octubre de 2016 Ciudad de México N o 199 ANÁLISIS DEL PROCESO ELECTORAL 2016 ARTÍCULOS. ¿Quién ganó en las elecciones mexicanas de 2016? ¿Fuenteovejuna?, Luis Castro Obregón. Chihuahua 2016: las elecciones de todas las divisiones, Víctor M. Quintana S. Elecciones 2016 en Oaxaca: ¿por qué ganó Alejandro Murat?, Saulo Chávez Alvarado. Espejismos electorales, democracia, partidos políticos y ciudadanía en Oaxaca, Víctor Leonel Juan Martínez. Elecciones locales de Quintana Roo en 2016: se consuma la alternancia política, Carlos Barrachina Lisón. La alternancia en el poder: ¿una posibilidad o una necesidad? El caso de Zacatecas en 2016, Pedro de León Mojarro. Las elecciones en Hidalgo. ¿Negociación de cúpulas o negligencia partidista?, Ruth Olmedo. Lo que cambia es la creencia de que Marco Mena podrá ganar las elecciones, Raúl Jiménez Guillén. Tamaulipas,«la alternancia pacífica», Magaly M. Balderas. Elecciones 2016: construcción de una nueva hegemonía política en Puebla, Romeo Valentín Maldonado. Sinaloa, elecciones locales 2016: representación política, centralismo y bipartidismo, Rigoberto Ocampo Alcántar. Las elecciones en Durando 2016. Nada fue cierto, José Luis Carrillo Ramos. Disputa por la Ciudad de México. Elecciones 2016 para la Asamblea Constituyente, Alfonso Revilla. El Cotidiano es una publicación de la Universidad Autónoma Metropolitana. Av. San Pablo 180, Edif. K-011, Col. Reynosa Tamaulipas, C.P. 02200, México, df . Tel. 53 18 93 36. Apartado Postal 32-031, México, 06031, df . Correo electrónico:. DÓN­DE CON­SE­GUIR NUES­TRAS PU­BLI­CA­CIO­NES www.nuso.org Ale­ma­nia: F. Delbanco, Tel.:(49 4131) 2428-8, e-mail:. Ar­gen­ti­na: Dis­tri­bui­do­r: Jor­ge Wald­hu­ter, Pavón 2636, Buenos Aires, Tel./Fax: 6091.4786, e-mail: . Li­bre­rías, Bue­nos Air­es: Waldhuter La Librería, Av. Santa Fe 1685, Tel.: 4812.6685. 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Puer­to Ri­co: en Río Piedras: Compañía Caribeña de Libros, Tel.:(1-787) 297.8670, e-mail:. Ven­tas y con­sul­tas por In­ter­net: Distribución internacional a librerías: PARA SUSCRIBIRSE A NUEVA SOCIEDAD S U S ­CRIP­CI Ó N A N UA L BIE­N A L In­cluye fle­te aé­reo Amé­ri­ca Lat­i­na 6 nú­me­ros US$ 70 12 nú­me­ros US$ 121 Res­to del mund­ o US$ 107 US$ 196 Argentina$ 515$ 1.030 > Formas de pago 1. Pa­go on­li­ne: In­gre­se en, don­de en­con­tra­rá un for­mu­la­rio pa­ra re­gis­trar su pe­di­do y efec­tuar el pa­go. 2. Pa­go con tarj­e­ta de créd­ i­to vía pos­tal: Com­ple­te el cu­pón in­clui­do en la re­vis­ta y en­víe­lo por co­rreo a: Nue­va So­cie­dad, De­fen­sa 1111, 1º A, C1065AAU Bue­nos Ai­res, R. Ar­gen­ti­na. 3. Pa­go con cheq­ ue: En­víe un cheq­ ue por el imp­ or­te co­rres­pon­dien­te a la or­den de Fun­da­ción Fo­ro Nue­va So­cie­dad a la sig­ uien­te di­rec­ción: Nue­va So­cie­dad, Def­en­sa 1111, 1º A, C1065AAU Bue­nos Ai­res, R. Ar­gen­ti­na, acom­pa­ña­do de los da­tos del sus­crip­tor(nom­bre, do­mi­ci­lio pos­tal com­ ple­to, te­lé­fo­no, co­rreo elec­tró­ni­co). > Para otros medios de pago y cualquier otra consulta, escriba a< distribucion@nuso.org>. JULIO-AGOSTO 2016 264 PROLETARIOS DEL MUNDO... ¿Y AHORA? Empleo, sindicalismo y globalización COYUNTURA Joaquín Harguindey. La larga marcha de Hillary Clinton Federico Vázquez. Brasil: la crisis de un proyecto nacional y regional TRIBUNA GLOBAL Peter Siller. Partidos políticos: ¡vuelvan a tomar la iniciativa! TEMA CENTRAL Josef Joffe. El crespúsculo de la jornada laboral. Cambios y amenazas en la era digital Rubén Lo Vuolo. El ingreso ciudadano en debate. Repensar el bienestar en el siglo xxi Daniel Olesker. El mercado laboral en América Latina: pasado, presente y futuro Paula Abal Medina. Los trabajadores y sus organizaciones durante los gobiernos kirchneristas Lorenza B. Fontana/ Jean Grugel. ¿Un nuevo rumbo para el trabajo infantil en Bolivia? Debates y polémicas sobre el Código de la Niñez Jocelio H. Drummond/ Gabriel Casnati. Que las empresas transnacionales paguen lo justo. Para un nuevo orden tributario regional Hélio da Costa. Redes sindicales de trabajadores: desafíos globales y locales Viviana Barreto . Tratados comerciales: un reto para el sindicalismo Cecilia Anigstein. Por un sindicalismo sociopolítico. La plataforma de la Confederación Sindical de las Américas Gonzalo Berrón. Derechos humanos y empresas transnacionales. Una discusión urgente ENSAYO Tarso Genro. Izquierdas y democracia. Noticias de una crisis SUMMARIES 265 SEPTIEMBRE-OCTUBRE 2016 GEOGRAFÍAS FEMINISTAS COYUNTURA Hans-Jürgen Burchardt. Fidel Castro: ¿una leyenda a los 90 años? Martín Abeles/ Sebastián Valdecantos. América del Sur, recesión y después… TRIBUNA GLOBAL Mark Fisher. «Realismo capitalista» y nuevas subjetividades TEMA CENTRAL Verónica Schild. Feminismo y neoliberalismo en América Latina Nicole Bidegain Ponte. Desigualdades de género y brechas estructurales en América Latina Silvia Chejter. La prostitución: debates políticos y éticos Philipp Kauppert/ Ina Kerner. Un feminismo político para un futuro mejor Mabel Alicia Campagnoli. Feminismos descentrados. Paul B. Preciado leído desde América Latina Valeria Esquivel. La economía feminista en América Latina Carolina Justo von Lurzer/ Carolina Spataro. Cincuenta sombras de la cultura masiva. Desafíos para la crítica cultural feminista Florence Beaugé. La revolución silenciosa de las mujeres iraníes Claudia Korol. Feminismos populares. Las brujas necesarias en los tiempos de cólera Ana María Vásquez Duplat. Feminismo y«extractivismo urbano»: notas exploratorias. ENSAYO Paul Pasquali. La política de la«historia desde abajo». Edward P. Thompson historiador, activista y polemista. SUMMARIES E n nuestro próximo número ENERO-FEBRERO 2017 267 La crisis de la democracia www.nuso.org Noviembre-Diciembre 2016 COYUNTURA Zirahuén Villamar bric: 15 años del acrónimo del siglo xxi TRIBUNA GLOBAL Ya-Han Chuang Protestas y democratización en Asia del Este TEMA CENTRAL Andrés Malamud El malentendido latinoamericano José Natanson Límites y desafíos del peronismo en la oposición Benjamin Reichenbach Venezuela ante 2017: crisis sin salida a la vista Osvaldo Torres G . Chile: economía política del desgaste Santiago Ortiz Crespo Los laberintos de la Revolución Ciudadana en Ecuador Alicia Lissidini Uruguay: derechos y cambio social. ¿Un país de izquierda? Sarah Ganter En Cuba todo sigue distinto Luis Alberto Restrepo/ Socorro Ramírez Colombia: sorpresas y sobresaltos de la paz Martha Nubia Bello Colombia: la guerra de los otros Esther Solano Gallego Brasil: la caída del pt y el ascenso conservador José Luis Rocha El orteguismo y sus circunstancias ENSAYO Martín Bergel Tentativas sobre Mariátegui y la literatura mundial