NUEVA SOCIEDAD  269 Fakepolítica Democracia y digitalización COYUNTURA Manuela Celi Moscoso Edgardo Lander/ Santiago Arconada Rodríguez TRIBUNA GLOBAL Thomas Stauber TEMA CENTRAL Sascha Lobo Esteban Magnani Mareike Transfeld/ Isabelle Werenfels Katharina Gerl Nuria Fernández-García Verónica Engler Mario Riorda Silvio Waisbord/ Adriana Amado Agathe Duparc María Fernanda González Pablo Ortellado Lucas Domínguez Rubio ENSAYO Pierre Rosanvallon NUEVA SOCIEDAD es una revista latinoamericana abierta a las corrientes de pensamiento progresista, que aboga por el desarrollo de la democracia política, económica y social. Se publica cada dos meses en Buenos Aires, Argentina, y circula en toda América Latina. Directora: Claudia Detsch Jefe de redacción: Pablo Stefanoni Coordinadora de producción: Silvina Cucchi Editor de la plataforma digital: Mariano Schuster Administración: María Eugenia Corriés, Vanesa Knoop, Karin Ohmann N ueva S ociedad N o 269 Diseño original de portada: Horacio Wainhaus Arte y diagramación(portada e interior): Fabiana Di Matteo Ilustraciones: Loreto Corvalán Fotografía de portada: Dolphfyn/Shutterstock Corrección: Germán Conde, Vera Giaconi Traducción al inglés de los sumarios: Kristie Robinson Impreso en Talleres Gráficos Nuevo Offset, Viel 1444, Buenos Aires, Argentina Los artículos que integran N ueva S ociedad son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no reflejan necesariamente el pensamiento de la Revista. Se permite, previa autorización, la reproducción de los ensayos y de las ilustraciones, a condición de que se mencione la fuente y se haga llegar una copia a la redacción. N ueva S ociedad – ISSN 0251-3552 Oficinas: Defensa 1111, 1 o A, C1065AAU Buenos Aires, Argentina. Tel/Fax:(54-11) 4361-4108/4871 Correo electrónico: (distribución y ventas) El portal N ueva S ociedad es una plataforma de reflexión sobre América Latina. Articula un debate pluralista y democrático sobre política y políticas latinoamericanas. es un proyecto de la www.nuso.org 269 Mayo-Junio 2017 ■ ÍNDICE COYUNTURA 4306 Manuela Celi Moscoso. Lenín Moreno: ¿un punto de inflexión 4 para Alianza País? 4307 Edgardo Lander/ Santiago Arconada Rodríguez. Venezuela: 17 un barril de pólvora TRIBUNA GLOBAL 4308 Thomas Stauber. Terapia de shock color azafrán. El nacionalismo 27 hindú divide a la sociedad india TEMA CENTRAL 4309 Sascha Lobo. Cómo influyen las redes sociales en las elecciones 40 4310 Esteban Magnani. Big data y política. El poder de los algoritmos 45 4311 Mareike Transfeld/ Isabelle Werenfels. ¿Tecnología para 56 la liberación o instrumento de propaganda? 4312 Katharina Gerl. Política 2.0. Internet y el trabajo de los partidos 61 4313 Nuria Fernández-García. Fake news: una oportunidad 66 para la alfabetización mediática 4314 Verónica Engler. Antifeminismo online 78 4315 Mario Riorda. Redes sociales para gobernar. Una mirada 89 de América Latina 4316 Silvio Waisbord/ Adriana Amado. La comunicación pública: 96 mutaciones e interrogantes 4317 Agathe Duparc. Cómo Rusia reclutó y formó a«batallones» de hackers 110 4318 María Fernanda González. La«posverdad» en el plebiscito 114 por la paz en Colombia 4319 Pablo Ortellado. Los brasileños leen Facebook. 127 Izquierdas y cultura política digital 4320 Lucas Domínguez Rubio. La trampa del«Nada que ocultar». 137 Democracia, capitalismo y privacidad ENSAYO 4321 Pierre Rosanvallon. La democracia del siglo xxi 148 SUMMARIES n Segunda página Social bots, filtros burbuja y fakes: a veces se trata de nuevas palabras para viejos fenómenos que tomaron nuevas dimensiones, y a veces de nuevas palabras para nuevos fenómenos. La expansión de internet tiene consecuencias profundas en la comunicación política, que desde hace tiempo concitan la atención de académicos y activistas. Sin duda, lo que emergió como puro optimismo –la construcción de relaciones comunicativas horizontales, una especie de comuna libertaria virtual– concita hoy dudas que refieren a la ambivalencia de las redes. A estas dudas está dedicado el Tema Central de este número de N ueva S ociedad . Sascha Lobo enfoca su artículo en el problema de la información falsa y sus consecuencias. Claro que información falsa hubo siempre. Pero las redes sociales –utilizadas por muchas personas como fuente de información– involucran nuevos problemas, como la indiferenciación entre noticias fiables y ficticias. A menudo, el objetivo de estas «noticias» es político, pero se buscan también efectos económicos: ganar dinero con la publicidad mediante el aumento de las interacciones. Al mismo tiempo, este tipo de posteos crean comunidad entre gente que piensa parecido: la burbuja. En efecto, la creación de«burbujas» es una de las consecuencias de la forma en que funcionan las redes; como advierte Nuria Fernández-García, la pérdida de centralidad de la fuente y las posibilidades de viralización ponen sobre el tapete la«alfabetización mediática». Por su parte, Mareike Transfeld e Isabelle Werenfels ponen de relieve la doble dimensión de las redes sociales como tecnología de liberación e instrumento de propaganda. Si bien se trata de dos polos ideales, pensar la tensión entre ellos provee elementos de análisis y reflexión para abordar la política y la ciu dadanía democráticas. Como analiza Katharina Gerl, los medios digitales afectan con fuerza el trabajo de los partidos en un mundo en el que cambiaron las formas de compromiso político y el microtargeting parece dejar atrás los grandes discursos ante públicos masivos. Esteban Magnani explora la relación entre big data y campañas electorales. Las últimas elecciones estadounidenses dejaron ver la importancia de organizar mensajes específicos para grupos de votantes identificados mediante el trabajo de los algorit mos. Del catch all al catch each: una especie de populismo perfecto en el que cada quien recibe el mensaje que quiere oír. Barack Obama ya lo había implementado y Donald Trump lo mejoró. 3 N ueva S ociedad 269 Segunda página El artículo de Mario Riorda se enfoca críticamente en diversos aspectos de la comunicación pública. Destaca la electoralización permanente de la comunicación gubernamental: se trata de arengas antes que de conversaciones; se busca más incidir en los medios tradicionales que abrir nuevos canales de participación ciudadana. Silvio Waisbord y Adriana Amado, a su turno, analizan la fragmentación y autosegregación de los públicos y los efectos de la conformación de públicos-burbuja, la desconfian za en las instituciones y las formas de cinismo social emergente. Algunos estudios de caso nos llevan al referéndum por la paz en Colombia y al antifeminismo en las redes sociales. En el primero, como relata María Fernanda González, los opositores al acuerdo entre el Estado y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia( farc ) demostraron mayor destreza en el uso de las redes sociales y las plataformas virtuales, y sin temor al uso de fake news y«posverdad» lograron congregar una mayoría por el«No» que sorprendió dentro y fuera de las fronteras colombianas. Por su parte, Verónica Engler escribe sobre los repertorios de acción del antifeminismo en las redes sociales. Desde la llamada«derecha alternativa» hasta los videojuegos, asistimos a la emergencia de un antifeminismo online, que puede limitarse al insulto con términos como«feminazi» o avanzar en formas de hostigamiento como el doxing (la revelación de datos personales, como la dirección o el teléfono). Otra faceta oscura se vincula con la acción de los gobiernos para intervenir en las redes sociales de manera irregular. El artículo de Agathe Duparc se concentra en los batallones de hackers reclutados por el gobierno ruso. Las acusaciones de que Rusia habría intervenido en las elecciones que le dieron el triunfo a Trump mediante el hackeo de la cuenta de un importante líder demócrata pusieron en alerta a otros países, temerosos de la influencia externa en sus campañas e incluso en el recuento de los votos. Frente al gigante norteamericano y a su Agencia Nacional de Seguridad ( nsa , por sus siglas en inglés), capaz de vigilar al planeta entero, los responsables rusos se han lanzado sin disimulo a reclutar especialistas en ciberseguridad. De hecho, hoy el presidente Trump vive bajo la sospecha de que los rusos lo habrían «ayudado» a vencer a su rival Hillary Clinton. Finalmente, Pablo Ortellado analiza la forma en que conceptos originados en la academia se divulgan en las redes sociales y asumen nuevos significados de la mano del activismo virtual, y Lucas Domínguez Rubio somete a crítica el argumento de que quien no tiene«nada que ocultar» no tiene por qué preocuparse por la vigilancia online. Esta frase se convirtió en un ya repetido desafío argumental, según el cual solamente quienes realizan actividades ilícitas podrían tener alguna objeción respecto a que se guarde un registro de todas sus actividades digitales. Pero también implica la aceptación tácita de los nuevos modelos de negocios de los servicios web y la negación de la relevancia de los problemas políticos involucrados. Iniciativas como la del diario británico The Guardian llamada«Revienta tu burbuja» pueden servir de programa de acción. La posibilidad de una mejora en la vida cívica depende de pinchar muchas burbujas y de debilitar el poder de los algoritmos para establecer quién debe leer qué. Más democracia depende, de algún modo, de menos algoritmos, o al menos de tomar conciencia de cómo operan. n COYUNTURA Lenín Moreno: ¿un punto de inflexión para Alianza País? M anuela C eli M oscoso Tras unas reñidas elecciones, Alianza País volvió a ganar la presidencia de Ecuador y la mayoría legislativa. El nuevo mandatario, Lenín Moreno, asumirá su cargo en un contexto político complejo y una coyuntura económica poco favorable. El desafío será pasar de un discurso electoral conciliador a una gestión incluyente, que restablezca las relaciones con la sociedad civil y enfrente un proceso de restitución de fuerzas de oposición. En una suerte de cambio con continuidad, Moreno deberá constituir un mandato autónomo frente a la potencial ausencia de Rafael Correa, al tiempo de sortear las dificultades que plantea la recesión económica. A lianza País( ap ) ha vuelto a ganar las elecciones en Ecuador y consiguió la Presidencia y una mayoría parlamentaria. Tras un balotaje con resultados muy reñidos, Lenín Moreno, ex-vicepresidente de Rafael Correa entre 2007 y 2013, asumirá la Presidencia a mediados de mayo, al igual que los asambleístas electos, por un periodo de cuatro años. De este modo, el ofi cialismo sumará 14 años en el ejercicio de gobierno. Sin embargo, la situación económica, política y social tras una década de gestión de la denominada«Revolución Ciudadana», planteará importantes desafíos a la próxima administración. El panorama nacional presenta elevados niveles de incertidumbre, producto, sobre todo, de una nueva correlación de fuerzas en la esfera política y de las condiciones socioeconómicas del país en el marco de la crisis que atraviesa la región desde finales de 2014 . Manuela Celi Moscoso: obtuvo una maestría en Estudios Latinoamericanos por el Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset y es doctoranda en la Universidad Complutense de Madrid. Fue coordinadora de proyectos de la Fundación Friedrich Ebert( fes) en Ecuador y ha trabajado también como consultora y analista política en el sector público. Palabras claves: correlación de fuerzas, crisis económica, elecciones, Lenín Moreno, Ecuador. 5 C oyuntura Lenín Moreno: ¿un punto de inflexión para Alianza País? ■■  La opacidad del desenlace electoral Desde su aparición en el escenario nacional, en el marco de la«ola progresista» latinoamericana, ap no solo desafió a las tradicionales elites polí ticas ecuatorianas, sus dinámicas y la estructura de gestión que habían constituido, sino que modificó los compor tamientos electorales históricos de la ciudadanía 1 , así como su relación con la política y los políticos. Desde entonces, Correa –figura central de un movimiento y una democracia profundamente personalistas– se ha caracterizado por sus altos niveles de popularidad, que se manifestaron en contiendas electorales, mayorías parlamentarias y otros procesos consultivos en los que transfirió adhesiones. No obstante, los últimos comicios generales –llevados a cabo entre febrero y abril de este año– evidenciaron una tendencia hacia el debilitamiento progresivo de la organización y de su alcance electoral, visible ya en los comicios seccionales de 2014. Frente a la imposibilidad legal de una reelección de Correa y en medio de un proceso de crecimiento de fuerzas políticas de oposición, la condición de partido hegemónico fue resquebrajándose. Así, Moreno no obtuvo los votos necesarios para un triunfo en primera vuelta, frente a siete candidatos más cuya identidad política se fundamenta en un discurso antiap que polariza el escenario 2 . Ya en el proceso de balotaje, quien enfrentó a Moreno fue Guillermo Lasso, empresario vinculado a sectores de la banca, quien con su movimiento Creando Oportunidades ( creo ) representa a un«renovado» sector de la derecha ecuatoriana que abandera un discurso liberal-conservador. Al igual que en la primera vuelta, la contienda se definió en un escenario de conflicto social por denuncias de fraude por parte de Lasso 3 . El conteo de votos otorgó a Moreno poco más de dos puntos porcentuales de diferencia, y así logró anteponerse en 13 de las 24 provincias del país 4 . El voto 1. El electorado ecuatoriano se había caracterizado por un voto disperso, volátil y de carácter inorgánico que, en gran medida, respondía a las debilidades de su sistema de partidos. 2. Para más información respecto de los candidatos y el proceso electoral, v. M. Celi Moscoso:«Elecciones presidenciales 2017: un déjà vu de la tradicional política ecuatoriana», Análisis, fes , enero de 2017, disponible en. 3. Las denuncias fueron desestimadas tras un proceso de recuento parcial de votos. Sectores de la oposición mantienen la acusación, aunque han desistido ya de llevar a cabo cualquier otra iniciativa formal. Sin embargo, cabe destacar que antes de que concluyera el proceso de impugnación, presidentes y organismos internacionales ya habían reconocido el triunfo de Moreno. Asimismo, las misiones internacionales encargadas de la observación electoral –Organización de Estados Americanos( oea ), Unión de Naciones Suramericanas(Unasur) y Asociación Mundial de Organismos Electorales– reconocieron también los resultados. 4. Cabe destacar aquí, para comprender el repliegue de las fuerzas de ap , que en las elecciones presidenciales de 2013 Correa ganó en primera vuelta en 23 provincias y con una diferencia de 33 puntos porcentuales respecto de Lasso. N ueva S ociedad 269 6 Manuela Celi Moscoso estratificado pone en evidencia que es en las zonas de escasos recursos, rurales o en proceso de urbanización de las grandes ciudades –como Quito y Guayaquil– donde se encuentra mejor posicionado el oficialismo. Su principal bastión regional resultó ser la costa, lo cual ratifica la tenden cia de voto de Correa. Por su parte, Lasso ganó en una mayor cantidad de circunscripciones electorales, pero se trata de territorios con menos población, como es el caso de la región amazónica, convertida en su trinchera de apoyo. Obtuvo buenos resultados también en zonas de importante composición indígena de la sierra. las alianzas ni su sostenibilidad. En un contexto en el que ninguna de las fuerzas –con excepción de ap – tiene por sí sola posibilidad de incidencia legislativa, el fraccionamiento no está dado tanto por el número de partidos, como por las complejas relaciones interpartidarias y la capacidad para la negociación o el acuerdo que generaría posibilidades para influir. Mien tras la derecha se encuentra dividida, otros partidos como Pachakutik ( pk ) –brazo político de un sector del movimiento indígena– o la Izquierda Democrática( id ) –reinscrita socialdemocracia en construcción– sumarían poco más de 6%. Mientras que el oficialismo ha ido consolidando, a lo largo de una década y pese al desgaste del ejercicio de gobierno, un electorado«cautivo», Lasso, por su parte, más allá de un porcentaje de electores que votaron por adscripción a su discurso, se beneficia mayoritariamente de un voto sin fidelidad ni identidad política, un voto sanción a ap , un voto por descarte. En la Asamblea Nacional, la bancada de ap obtuvo mayoría; se ubicó como segunda fuerza el movimiento creo , seguido por el tradicional Partido Social Cristiano( psc ), de tendencia igualmente conservadora. Aunque la cantidad de organizaciones que cuentan con representación no ha variado significativamente tras los comicios, se trata de un Parlamento más fragmentado, en el que no resultan fácilmente predecibles En definitiva, las proyecciones de este nuevo periodo presidencial y legislativo están condicionadas por el relativo debilitamiento de ap , el repliegue del liderazgo directivo de Correa y las implicaciones institucionales y de legitimidad de un nuevo gobierno acusado de fraude electoral. A esto se suma la reanimación de algunas fuerzas políticas que diversifican el escenario ideo lógico, en una coyuntura en la que los problemas económicos contribuirían a la profundización del descontento social, la emergencia de proyectos políticos alternativos y el fortalecimiento de las posturas de oposición. Un breve repaso de las principales condiciones y sus desafíos en los planos político, social y económico permitirá tener una visión general de lo que podría vivirse, durante los próximos cuatro años, en Ecuador. 7 C oyuntura Lenín Moreno: ¿un punto de inflexión para Alianza País? ■■  Un escenario político contradictorio Durante los últimos diez años, las relaciones de ap con otros actores político-sociales que formaron parte del tejido asociativo que acompañó o respaldó al movimiento se fueron resquebrajando. Esto tuvo repercusiones importantes considerando el modelo de coalición de amplia convocatoria que la organización impulsó desde sus inicios, así como la adhesión de organizaciones progresistas, que encontraron en la propuesta de la Revolución Ciudadana un eco difusor y un mecanismo de canalización de necesidades acumuladas históricamente. Más allá de los vínculos establecidos, ap se consolidó autónomamente, resguardando su libre capacidad de decisión. Con el tiempo, dio el salto hacia una dinámica –de partido y gobierno– mucho menos dispuesta al diálogo y la negociación con sectores sociales y políticos del país. Muchos de sus aliados se fueron alejando y la relación con buena parte de sus bases de apoyo vinculadas a movimientos sociales se fracturó, tanto por una crítica a inconsistencias y contradicciones de la gestión gubernamental como por una dinámica política excluyente y autoritaria. En estas condiciones, la estrategia de ap para las últimas elecciones, en las que no solo pesarían los conflic tos abiertos con la sociedad civil sino también la ausencia de Correa, fue posicionar a Moreno como un candidato dispuesto al diálogo y al consenso y diferenciarlo del estilo conflictivo y au toritario del presidente saliente. El gran desafío, no solo de Moreno sino también del partido y su bancada legislativa, será entonces mantener una gestión política consecuente con ese discurso. En esta perspectiva, e incluso antes de que se resolviera el proceso de impugnación electoral que se llevó a cabo 5 , Moreno se reunió, en condición de presidente electo, con el cuerpo diplomático, pero también con sectores empresariales y una facción del movimiento indígena, con el objetivo de retomar relaciones, reconocer demandas y establecer mecanismos de cooperación. Paralelamente, sin embargo, organizaciones indígenas, ecologistas y de derechos humanos 6 con las que 5. El Consejo Nacional Electoral, tras el recuento de 3.865 actas impugnadas, ratificó el triunfo del candidato de ap el 18 de abril. 6. Tal es el caso de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador y Pachakutik que advierten respecto de temas no negociables, como la resistencia a la minería o a la criminalización de la protesta. De igual manera sucede con Yasunidos(defensores del Parque Nacional Yasuní), que se muestra reacio a un diálogo considerando la agenda extractivista del gobierno y su falta de disposición para conversar durante la campaña. La Fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos ( inredh ), por su parte, considera que el diálogo requeriría de una agenda concreta que no está en los planes del gobierno. Finalmente, resulta sugestivo el silencio de las organizaciones por los derechos de las mujeres, que han sido uno de los sectores con más conflictos respecto de un gobierno significativamente conservador en el tema. Ese es un canal de diálogo que requerirá de muchísimo trabajo y compromiso por parte del oficialismo para abrirse. N ueva S ociedad 269 8 Manuela Celi Moscoso el gobierno de Correa ha mantenido permanentes confrontaciones expresaron ya condicionantes o negativas para aceptar un proceso de diálogo, en tanto la agenda programática oficial vigente resultaría incompatible y contradictoria con sus principios, objetivos y causas. A esto se suma el rechazo respecto de mecanismos de violencia, intimidación y control implantados durante la última década. Resulta especialmente conflictiva con los intereses de la sociedad civil organizada la iniciativa impulsada por el oficialismo –con posterioridad a las elecciones– que pretende crear el Código Orgánico del Sistema de Participación Ciudadana a partir de un decreto presidencial existente que ha sido fuertemente criticado nacional e internacionalmente. Se trata del decreto 16, que regula a las organizaciones sociales e introduce un mecanismo de control desde el Estado mediante el establecimiento de requisitos excesivos para su constitución, así como la determinación de causales y procedimientos de disolución discrecionales, lo que amenaza la libertad de asociación como derecho 7 . Por otro lado, el escenario político también plantea desafíos a ap como organización ante la eventual ausencia de Correa, que abre un espacio de disputa de liderazgo en un partido en el que la centralidad y la autorreferencia del líder no permitieron el crecimiento de otros cuadros. La diversidad de tendencias que componen el movimiento, sin una figura que las contenga y en ausencia de una estructura orgánica autónoma capaz de institucionalizar procesos, supone también un reto de importantes dimensiones. Así, el escenario para establecer una nueva correlación de fuerzas está abierto 8 . Un nuevo liderazgo deberá ser capaz de mantener la unidad de ap pero también de generar puentes entre el partido y otras instancias de gobierno, así como entre el Ejecutivo y el Legislativo. Frente al escenario poselectoral marcado por las movilizaciones en torno de las denuncias de un supuesto fraude, el oficialismo carga con el peso de la duda de un sector de la sociedad frente al cual carece de legitimidad. Superar esa debilidad requerirá de un trabajo sistemático y coherente en la construcción de la confianza social que trascienda del discurso a la gestión; 7.«Decreto 16(739) pasaría a ser ley» en Dayuma Ecuador, 9/4/2017, disponible en. 8. La pugna en el interior del partido se evidenció desde la selección del binomio que se presentaría a los comicios. Moreno parece representar a los sectores que se consideran más progresistas, mientras que el actual vicepresidente Jorge Glas(candidato a un nuevo periodo) ha estado vinculado a una rama conservadora cercana a elites financieras, así como a instancias vincu ladas a la actual política extractivista del gobierno, los megaproyectos de infraestructura y el mantenimiento del rentismo petrolero. Moreno, al inicio del proceso electoral, afir mó que su compañero de binomio había sido decidido tanto por convicción como por imposición. 9 C oyuntura Lenín Moreno: ¿un punto de inflexión para Alianza País? una gestión autónoma que marque diferencias respecto de Correa, que sepa combinar las ventajas de la herencia y el vínculo legitimador con la propuesta de cambio que abandera. Es decir, una suerte de cambio en la continuidad. El presidente electo y el partido necesitan trabajar en un nuevo aparato simbólico para reconstruir identidad política, empatía, afinidad. El reciente proceso electoral permitió la emergencia de discursos alternativos que ponen en cuestión, con un cierto eco social, temas como el del rol y los alcances del Estado. Una década de inducción política respecto de la importancia de la gestión estatal reguladora, garante de derechos, encargada de la administración de recursos públicos, se ve afectada también por las denuncias de corrupción dentro del gobierno. Desde allí la oposición basa su discurso en la necesidad de una contracción del Estado. En cuanto a la Asamblea Nacional –conformada por 137 miembros–, la bancada de ap , aunque nuevamente obtiene mayoría, ha perdido 26 curules respecto de los 100 que obtuvo en las elecciones de 2013. La segunda fuerza la componen, en alianza, las organizaciones creo y el Movimiento Sociedad Unida Más Acción ( suma ) 9 , que cuentan con 18 representantes más de los que sumaban antes. Le sigue el psc, que también ha incrementado su representación en nueve curules. Sin duda, este no será un escenario libre de confrontaciones. Primero, porque el bloque oficialista, al igual que el parti do, tendrá otra distribución de fuerzas así como otros liderazgos y, por lo tanto, su relación con el Ejecutivo posiblemente ya no estará caracterizada por una incondicional subordinación. Será, en sí, un espacio de pactos y transacciones, más allá del que se podría generar con la oposición, que ni con la más favorable de las alianzas logrará contrarrestar el peso mayoritario de ap . Un segundo elemento por considerar tiene que ver con una suerte de reestructuración del sistema de partidos y de su peso específico, sobre todo el de los partidos de derecha, en las relaciones de poder. Para estos últimos ha sido una victoria, en la medida en que han ganado presencia en la esfera pública, aunque se trate de una tendencia fraccionada en dos partidos – creo y psc – que representan diferentes intereses y sectores. Sus constantes confrontaciones prey poselectorales y ciertas evidencias de acuerdos, no declarados públicamente, entre socialcristianos y oficia lismo plantean la necesidad de una relectura del mapa de actores políticos, sus vínculos y proyecciones. Algo similar a lo descrito sucede con Pachakutik, que se ha caracterizado 9. Se trata de un movimiento liberal de derecha fundado en 2012, cuya principal figura es Mauricio Rodas, actual alcalde de Quito que aspiró a la Presidencia en 2013, cuando quedó en cuarto lugar. N ueva S ociedad 269 10 Manuela Celi Moscoso frecuentemente por su flexibilidad asociativa. Aunque durante la primera vuelta se sumó a la coalición que impulsó la débil candidatura socialdemócrata de la id , para el balotaje fraccionó su apoyo entre Lasso y Moreno. Hoy, alejados de la coalición inicial, ciertos sectores se han acercado ya a ap y dejaron a la frágil id sin posibilidad de alianza. Su futuro accionar es impredecible, ya que responde a coyunturas y acuerdos ocasionales. Otras dos fuerzas más, que encajan en el concepto tradicional de populismo, están presentes en la Asamblea: el Partido Sociedad Patriótica y Fuerza Ecuador(antiguo Partido Roldosista Ecuatoriano). Ambas, aunque en su momento tuvieron cierto protagonismo, resultan hoy irrelevantes incluso como comodines políticos, con una representación de 2%. En definitiva, el gobierno entrante de ap enfrenta desafíos complejos tanto en su relación con la sociedad civil como en la esfera de las relaciones políticas, intra- y extrapartidarias. Afrontarlos requerirá de un profundo proceso de reestructuración interna que demanda organicidad, mecanismos de democracia interna, canales de resolución de conflictos y aper tura de amplias instancias de debate. Deviene un imperativo del sistema político ecuatoriano superar las dinámicas personalistas, no solo por los efectos negativos que tienen sobre el sistema democrático en general, sino también porque ni el oficialismo ni la oposición cuentan con figuras capaces de sostenerlas. La Asamblea, para construir legitimidad, deberá mejorar su relación con la sociedad civil ampliando espacios de opinión y discusión con diversos sectores respecto de los temas y leyes a discutirse, puesto que, según el informe Latinobarómetro 2016, quienes afirman tener«poca» o«ninguna» confianza en ella suman 64%, en con traste con 49% que arrojó la misma encuesta en 2013. ■■  Tensiones socioeconómicas Más allá de los límites e inconsistencias del proyecto impulsado por ap , su comprensión de la política social como un área prioritaria marcó una diferencia en el país. Su propuesta discursivo-programática se fundamenta en un enfoque de derechos. Son objetivos centrales la reducción de la pobreza y la construcción de una sociedad más igualitaria, desde una perspectiva que aspira a modifi caciones estructurales, bajo la directa responsabilidad del Estado 10 . 10. Existen varios documentos programáticos para conocer la propuesta de ap . Además de los Planes Nacionales de Desarrollo, uno de los más significativos es el que se enfoca en la estrategia para la erradicación de la pobreza. Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo y Secre taría Técnica para la Erradicación de la Pobreza: Estrategia Nacional para la Igualdad y la Erradicación de la Pobreza, Quito, 2014, disponible en . 11 C oyuntura Lenín Moreno: ¿un punto de inflexión para Alianza País? En este sentido, desde la asunción del gobierno en 2007, la inversión en gasto social se fue incrementando significativamente en el país. Para 2016, el presupuesto asignado al sector es casi cuatro veces mayor al de nueve años atrás. En relación con el pib , ha sido el doble de lo que invertían otros gobiernos y pasó de un máximo de 4,5% a 9,4% 11 , distribuido entre cuatro áreas de intervención prioritarias: educación, salud, bienestar social y desarrollo urbano y vivienda. Es posible afirmar que parte del éxito electoral de ap responde a una legitimidad de gestión favorable a la garantía de los derechos mencionados. Según datos de Latinobarómetro, entre 2007 y 2013, en promedio 79% de los entrevistados aprobaban la gestión del gobierno de Correa. Asimismo, si en 2005 solo 11% de la muestra pensaba que el país estaba progresando, esta cifra aumentó durante la década de ap hasta un notable 77% en 2013. Sin embargo, cabe precisar que ambos resultados caen significativamente para 2016, a 40% y 31% respectivamente, lo que evidencia un giro en la percepción social respecto del gobierno. En términos generales, la Revolución Ciudadana destaca entre sus principales logros la reducción de la pobreza –ya sea medida por ingresos(14,7 puntos porcentuales entre 2006 y 2016), por consumo(13,5 puntos porcentuales entre 2006 y 2014) o por necesidades básicas insatisfechas(13,5 puntos porcentuales entre 2008 y 2016)–, así como el mejoramiento e incremento de infraestructura y ampliación de la cobertura en salud, educación y seguridad social 12 . A la par, de 2006 a 2016 el coeficiente de Gini se redujo de 0,540 a 0,466. Para estos logros, según el gobierno, fue fundamental la reforma tributaria como mecanismo de redistribución, así como la reforma respecto de la participación estatal en los beneficios petroleros. Todas las cuestiones mencionadas han sido material de campaña. Si en la dimensión política Moreno buscó, con su discurso electoral, marcar diferencia respecto de Correa, es en la cuestión social donde se afirmó en la continuidad y prometió proteger, ampliar y mejorar lo alcanzado. En consecuencia, la oferta de ap apunta a mantener la inversión social. En su plan«Toda una vida» recoge las principales políticas en las áreas de niñez, juventud, vivienda, empleo y 11. Ministerio Coordinador de Desarrollo Social: Informe de desarrollo social 2007-2017, Quito, 2017, disponible en. 12. Según datos oficiales, en educación se ha universalizado la tasa neta de asistencia a educación general básica y se ha incrementado la tasa neta de asistencia a bachillerato en 20 puntos porcentuales. En cuanto a seguridad social, la afiliación de la pea pasó de 26,1% en 2006 a 42,1% en 2016. Además, en la dimensión de hábitat, vivienda y ambiente sano, el déficit cuantitativo pasó de 21,2% en 2009 a 12,3% en 2016; mientras que el acceso a servicios de saneamiento pasó de 49,1% en 2006 a 61,9% en 2016. Para conocer más cifras, v. Ministerio Coordinador de Desarrollo Social: ob. cit. N ueva S ociedad 269 12 Manuela Celi Moscoso subsidios en formato de transferencia económica 13 . A su vez, ofrece también mantener la inversión en infraestructura social. En medio de un proceso electoral sin debate, en el que primaron las descalificaciones por sobre las propuestas sustanciales, los ambiciosos planes de Moreno omiten las fuentes de finan ciamiento. Un tema no menor, considerando la disyuntiva que enfrentará entre la necesidad de consolidar una política social sostenible y las condiciones y proyecciones económicas de un país dolarizado como Ecuador, dependiente de la exportación de materias primas para sostener su base monetaria. Se plantea así el principal desafío para el siguiente gobierno que es, además, una herencia de la actual administración: la liquidez. Las ofertas reiteradas en campaña, como sostener la inversión, triplicar el Bono de Desarrollo Humano( bdh ), así como crear 40 universidades técnicas, duplicar la asignación económica a la tercera edad, incrementar la pensión y el seguro social campesino, incorporar el trabajo doméstico a la seguridad social, construir 325.000 viviendas, otorgar 20.000 créditos para emprendimientos juveniles, entre otras, no especifican la fuente de los fondos para su realización efectiva. Un asunto fundamental, tomando en cuenta que el año 2016 cerró con un déficit fiscal de más de 6.000 millones de dólares 14 , que equivalen a 6,3% del pib, y con una deuda agregada(externa e interna) que, para febrero del presente año, representa 39,6% del pib 15 . El nuevo gobierno enfrentará su gestión en una coyuntura económica poco favorable y de reducidas expectativas de resolución 16 . Tras el impulso que provocó el boom de los commodities durante la última década, el reto hoy no es solo el de gobernar con menos recursos y aun así mantener la inversión; se trata también de sostener, por consecuencia, la legitimidad de la gestión. Una etapa de bonanza económica que se sintió en la vida cotidiana de la población, que ha generado 13.«Este es tu plan para toda una vida», video disponible en. 14. Subsecretaría de Financiamiento Público: «Deuda pública del sector público del Ecuador», 28/2/2017, disponible en. 15. A esto se agregan operaciones no contabilizadas en los boletines oficiales de deuda públi ca, como las ventas anticipadas de petróleo o el endeudamiento contraído con el Banco Central a través de la compra de bonos emitidos por el Ministerio de Finanzas. Entre septiembre de 2014 y diciembre de 2016, el saldo de los créditos del Banco Central al fisco aumentó en 4.244 mi llones de dólares y en los dos primeros meses de 2017, en otros 984 millones de dólares. Para más información, v. Augusto de la Torre y José Hidalgo Pallares:«La trampa que asfixia a la eco nomía ecuatoriana», Corporación de Estudios para el Desarrollo, Quito, 3/2017. 16. Cabe destacar que la situación económica del país responde a tres causas principales, más allá de los efectos de la política económica oficial que también inciden: un proceso de apreciación del dólar, que es la moneda nacional desde 2000; la caída de los precios de las materias primas a escala global; y los efectos de un terremoto de 7,8 grados de magnitud que afectó a la zona costera del país hace un año. 13 C oyuntura Lenín Moreno: ¿un punto de inflexión para Alianza País? movilidad social, acceso a servicios, aumento de consumo y crecimiento de la clase media, provoca una expectativa social que, de no ser satisfecha, se traducirá en descontento, organización y movilización ciudadanas. El debate electoral en torno de la situación económica del país enfrentó dos visiones. Por un lado, la oposición destaca la gravedad de una crisis de la que el gobierno es responsable por su fallida promesa de cambio de matriz productiva, por una agresiva política de endeudamiento y por un «despilfarro» presupuestario que ha comprometido los ahorros del Estado. Por otro lado, el gobierno recurre al eufemismo de la desaceleración. Así, será preciso un diagnóstico real de la situación por parte de la administración de Moreno, que deberá plantearse un equilibrio en una ecuación con dos variables: impuestos y reordenamiento del gasto público. El crédito, como principal estrategia implementada hasta ahora, posiblemente deberá descartarse, porque las cifras se encuentran cerca del límite determinado constitucionalmente(40% del pib ). Los impuestos fueron uno de los asuntos más sonados en campaña, y aunque Moreno haya ganado las elecciones, un importante porcentaje de la población se identificó con el discurso de Lasso, que repitió hasta el cansancio la promesa de eliminación de 14 imposiciones. El tema tributario ha sido un pilar de la máxima redistributiva del oficialismo que Moreno se comprome tió a mantener aunque, paralelamente, se instalará un consejo consultivo para reducir la carga de las clases medias y los sectores productivos. Bajo estas condiciones, la revisión del gasto público preservando los logros en materia social será un imperativo que considere una evaluación del aparato estatal para prescindir de instancias que carecen de utilidad o replican el trabajo de otras, una revisión de la política de infraestructura que no siempre se justifica en magnitud, calidad o costos y una revisión de los gastos publicitarios del gobierno, entre otros. La sesuda revisión de estos factores será de gran utilidad también para enfrentar un desafío central que tiene que ver con recuperar la importancia de las tributaciones –sobre todo de carácter progresivo– en el imaginario social, especialmente de las clases media y alta, que han asumido el discurso antiimpuestos por considerarlos excesivos e injustificados. El problema de fondo está en el hecho de que la recaudación termina siendo equívocamente contrastada con temas como la corrupción, la maquinaria publicitaria o el tamaño del Estado. Otro tema fundamental que instaló el proceso electoral y que, por lo tanto, será foco de discusión y fiscaliza ción política y social, es el desempleo. En un contexto en el que la economía pierde dinamismo, entre 2015 y 2016 N ueva S ociedad 269 14 Manuela Celi Moscoso la tasa de desempleo creció de 4,3% a 5,2%. El empleo adecuado también se vio afectado con una baja de 7 puntos porcentuales, mientras el subempleo se incrementó de 14,8% a 19,4% 17 . Frente a este problema, Moreno ha sido impreciso, y sus ofertas de campaña estuvieron direccionadas sobre todo a la población juvenil, bajo el ambiguo paraguas del impulso al emprendimiento. Pero el apoyo al emprendimiento en el espacio de la política pública no puede estar entre las iniciativas centrales de una propuesta de gobierno. La nueva administración deberá evaluar minuciosamente ese plan, considerando los riesgos que tiene este tipo de aproximación al empleo que, en cierta medida, endosa responsabilidades a la iniciativa privada individual. Habrá que tener en cuenta no solo los peligros que todo crédito conlleva, sino también aquellos peligros que tienen que ver con temas como la precarización laboral. Es fundamental incorporar procesos de acompañamiento y evaluación de una política que debe trascender más allá de lo particular. La política laboral del gobierno de Moreno tiene como reto el cuidar y profundizar la normativa de protección de las condiciones de trabajo, en un país en el que la principal debilidad es la informalidad que deja fuera del sistema a un porcentaje significa tivo de la población tanto en seguridad –desde una línea de garantía de derechos– como en tributación –considerando la formalización como parte de una estrategia productiva global–. Se trata de un asunto ineludible para un movimiento político que se posiciona discursivamente dentro de una línea progresista garante de derechos. Finalmente, otro tema fundamental durante los próximos años de gobierno de ap será el esperado –y altamente promocionado– cambio de matriz productiva, que permitiría pasar de una economía primario-exportadora a una con capacidad de generar valor agregado. Está claro que un objetivo de esta magnitud requiere de un largo plazo; sin embargo, cabe destacar aquí algunas alarmas ya encendidas que el oficialismo deberá enfrentar. Tal es el caso del debate que contrapone la reducción de la pobreza a los derechos de la naturaleza, una pesada herencia que arrastrará Moreno y que no augura significativas modificaciones. Los temas ambientales, más que una deuda, han sido una traición a los postulados originales del proyecto de ap y, por lo tanto, se han convertido en un constante foco de conflicto entre el go bierno y las organizaciones que defien den el medio ambiente, así como las comunidades afectadas. El problema le ha valido fuertes críticas al oficialismo en cuanto a su modelo de desarrollo, que supone una concepción funcional 17. Datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo. 15 C oyuntura Lenín Moreno: ¿un punto de inflexión para Alianza País? del medio ambiente; su incongruente discurso de soberanía en relación con las concesiones de explotación minera y petrolera a países como China o Canadá; su política de expansión de las fronteras extractivas; los niveles de represión y criminalización de la protesta, exacerbados en medio de los levantamientos de quienes están en contra de los proyectos extractivistas. Las propuestas de Moreno resultan excesivamente tibias para los sectores interesados o afectados. El programa de gobierno habla de fortalecer los marcos de regulación y control de estándares, del retorno de las utilidades a los afectados con un porcentaje que no se define, de potenciales consultas populares sobre temas tan abiertos como las posibles alternativas económicas a la explotación. Así, no hay espacio para una agenda compartida y el desencanto ya se ha expresado incluso en las urnas, al darle el triunfo a Lasso en territorios donde existen conflictos activos sobre el tema tanto en la sierra como en la Amazonía. Recuperar esos espacios pareciera una tarea casi imposible de alcanzar. También los sectores del comercio y la industria demandan diálogos urgentes sobre la matriz productiva, en el marco del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Ecuador, que entró en vigencia a inicios del presente año tras una extensa negociación. El acuerdo, que además se presenta como una promesa de generación de empleo en el sector agroindustrial, muestra varios riesgos, sobre todo en lo referido a la competitividad de ciertos productos nacionales frente a la producción europea. Está por verse si el gobierno de Moreno pone el énfasis necesario en asuntos como los mecanismos de protección a la producción local o los incentivos necesarios para la emergencia de nuevos sectores productivos sin que se vean amenazados por la oferta extranjera. Se espera que el gobierno tenga un plan preventivo respecto del impacto que tiene este tipo de tratados, que ya han provocado movilizaciones en países vecinos como Colombia y Perú. Paralelamente, Moreno abandera la continuidad en otro de los grandes proyectos del oficialismo, la matriz energé tica, con ambiciosas propuestas como consolidar el eje de un corredor energético que distribuye energía a otros países de la región o contar con una de las matrices de generación eléctrica más competitivas y limpias del mundo. Se trata de un sector en el que el gobierno invierte cuantiosas cantidades de dinero a partir de la promesa de ingresos para el país. El impacto ambiental y social de la infraestructura necesaria es significativo y demanda un retor no a mediano plazo con mucha claridad respecto de la canalización de las ganancias. Visto en perspectiva, tras este breve repaso por la situación actual y sus proyecciones, cabe decir que la N ueva S ociedad 269 16 Manuela Celi Moscoso gran mayoría de los desafíos y problemas aquí expuestos –que difícilmente agotan todo el complejo escenario que vivirá Ecuador en los próximos años– dependerá, en mayor o menor medida, de las articulaciones políticas que se vayan dando dentro del partido, la bancada legislativa y el gobierno de ap . El reordenamiento de los sectores que componen el movimiento, la nueva correlación de fuerzas, determinará hacia dónde irán concretándose todas las ambigüedades que dejó la campaña. Efectivamente, la apertura del diálogo será fundamental, al igual que la construcción de consensos amplios, pero resultará insuficiente sin una expresión real de inclusión de sectores que se han sentido marginados del quehacer público a lo largo de la última década. Además, la expectativa social no se enfoca exclusivamente en ese cambio: se espera también un retorno, en varios aspectos, a la propuesta original de ap, en la que se recogieron diversas demandas sociales aún irresueltas. Sería deseable que el diálogo viniera acompañado de un proceso de fortalecimiento de una institucionalidad democrática en la que las funciones del Estado se constituyan y gestionen de manera autónoma, con la generación de pesos y contrapesos. Este proceso deberá apuntar también a romper con la corrupción y las redes que la facilitan. La administración entrante debe trasparentar el destino de los fondos públicos. Solo así podrá recuperar el sentido del Estado en el imaginario colectivo, así como la legitimidad y autonomía que requiere. La perspectiva del gobierno de Moreno se debate entre la inercia del deterioro del gobierno de Correa y las expectativas de reconstitución de los fundamentos sociales del proyecto originario y la apertura a las necesarias reestructuraciones políticas y de gestión, más allá de las simplificaciones electorales. n COYUNTURA Venezuela: un barril de pólvora E dgardo L ander / S antiago A rconada R odríguez La reciente convocatoria de Nicolás Maduro a una Asamblea Constituyente es una arriesgada respuesta gubernamental a la última escalada de la crisis política, económica y social, en un contexto de agotamiento de un modelo rentista y una gestión caótica del Estado. Los sectores populares se encuentran debilitados organizativamente y el apoyo al gobierno está en sus niveles más bajos, mientras fracciones tanto del oficialismo como de la oposición apuestan a una salida violenta que agravaría más la crisis, lo que genera un incierto escenario político, con la posibilidad real de un enfrentamiento civil. C on el fallecimiento de Hugo Chávez en marzo de 2013 y el subsiguiente colapso de los precios del petróleo, se acelera la profunda crisis económica, política y ética que hoy vive la sociedad venezolana. Se trata de la crisis terminal del modelo extractivista petrolero y el Estado rentista clientelar, cuya vida se había extendido coyunturalmente gracias al liderazgo carismático de Chávez y a los elevados precios de los hidrocarburos en la primera década de este siglo. En esos años del proceso bolivariano no se dieron pasos hacia la transformación de la estructura productiva del país. Por el contrario, se profundizó el rentismo hasta que el petróleo llegó a representar 96% del valor total de las exportaciones. Las políticas sociales, que mejoraron sustancialmente las condiciones de vida de los sectores populares, y las diversas iniciativas de cooperación latinoamericana fueron posibles gracias al boom de los commodities. Con la baja de los precios, todo este armado entró en crisis. Edgardo Lander: es profesor titular de la Universidad Central de Venezuela( ucv ) e investigador asociado del Transnational Institute. Santiago Arconada Rodríguez: activista social e integrante de la Plataforma en Defensa de la Constitución Nacional. Palabras claves: corrupción, crisis, rentismo, Mesa de Unidad Democrática, Nicolás Maduro, Venezuela. N ueva S ociedad 269 18 Edgardo Lander/ Santiago Arconada Rodríguez ■■  La economía Para analizar el estado actual de la economía en Venezuela, no se cuenta con cifras oficiales actualizadas. Al parecer, el gobierno ha optado por no divulgar información estadística que permita constatar la profundidad de la crisis que vive el país 1 . Los cálculos que han sido difundidos por analistas económicos, centros académicos, gremios empresariales e instituciones internacionales presentan grandes rangos de variación. La economía venezolana registró en 2016 su peor caída desde el paro/sabotaje petrolero de los años 2002-2003 –que se combinó con elementos de un lockout empresarial–, con una contracción que ha sido estimada entre 10% 2 y 18,6% 3 , con lo que se acumularon tres años consecutivos de reducción del pib . Los precios del petróleo han tenido una cierta recuperación, al pasar de un promedio de 35,15 dólares por barril durante 2016 a 42,46 dólares por barril en abril de 2017 4 , todavía muy lejos de los precios promedio que fluctuaron en tre 101,04 dólares y 88,42 dólares por barril entre 2011 y 2014. No solo han bajado los precios. De acuerdo con la Organización de Países Exportadores de Petróleo( opep ), la producción petrolera venezolana se ha reducido a 1.972.000 barriles diarios en marzo de 2017 5 , casi un millón de barriles menos que los que se extrajeron en marzo de 2001. Esta baja ha sido atribuida a ineficiencia, corrupción y falta de inver siones y al hecho de que es mucho más costoso explotar los crudos pesados que hoy conforman la mayor parte de la canasta petrolera del país. Pero los problemas no acaban ahí. Diferentes fuentes, tanto nacionales como internacionales, calculan que la inflación de 2016 se ubicó entre 500% y 800%. Por tercer año consecutivo se ha producido un severo déficit fiscal. De acuerdo con algunas estimaciones, el gasto público tuvo en 2016 una reducción de alrededor de 30% respecto al nivel del año anterior 6 . Las reservas internacionales bajaron de 35.000 millones de dólares en 2009 a 10.264 millones en abril de 2017 7 . La formación de capital fijo viene descendien do desde 2013 y la misma tendencia se encuentra en el consumo privado. La deuda total consolidada del país, esto es, las deudas internas y externas pagaderas en dólares, sean préstamos o bonos emitidos por el gobierno, y la deuda de la empresa petrolera estatal, 1. Se trata principalmente de estadísticas que deberían ser divulgadas por el Instituto Nacional de Estadísticas, el bcv y el Ministerio de Finanzas. Algunas estadísticas básicas tienen dos años sin darse a conocer. 2. Banco Mundial:«Venezuela Panorama general», Washington, dc , 6/10/2016. 3.«Inflación de 2016 habría cerrado en casi 800%» en Informe 21.com, 21/1/2017. 4. Ministerio del Poder Popular de Petróleo: «Precios del petróleo», 30/4/2017. 5. opep :«Monthly Oil Market Report», 12/4/2017, p. 55. 6.«En 30,8% cayó el gasto público del gobierno el año pasado» en El Universal, 24/1/2017. 7. Oly Angélica Millán Campos:«La situación actual de la deuda», trabajo presentado en la Asamblea Regional Anual del Comité para la Abolición de las Deudas Ilegítimas, Bogotá, abril de 2017. 19 C oyuntura Venezuela: un barril de pólvora Petróleos de Venezuela( pdvsa ), suma un total de 181.038 millones de dólares, lo que representa más de 80% del pib y es casi 18 veces más que las reservas internacionales 8 . Este endeudamiento externo, como en experiencias anteriores, ocurrió precisamente en años de bonanza en que los precios del petróleo fueron muy elevados. Mientras que la paridad altamente subsidiada con la cual se importa la mayor parte de los alimentos y medicamentos es de 10 bolívares por dólar, el dólar paralelo, que tiene una signifi cativa incidencia en la fijación de pre cios, ascendía a 4.283 bolívares el 30 de abril de 2017. El deterioro generalizado de la actividad productiva y de las finanzas pú blicas ha producido impactos severos en las condiciones de vida de la población, especialmente en los ámbitos de la salud, la alimentación y la inseguridad. La drástica reducción de las divisas disponibles para las importaciones ha creado una escasez generalizada de medicamentos y dificulta enorme mente el tratamiento de enfermedades crónicas como la hipertensión y la diabetes. Se registra una pérdida de peso y desnutrición, sobre todo en la población infantil. Y son frecuentes las muertes en hospitales que son consecuencia directa de la ausencia de los equipos o medicamentos requeridos. La medida más importante que ha tomado el gobierno en el ámbito económico en estos años ha sido el decreto de creación del Arco Minero del Orinoco. Esto es, la apertura de 112.000 kilómetros cuadrados, 12% del territorio nacional, a grandes corporaciones mineras transnacionales. Ante la crisis del modelo petrolero rentista, en lugar de promover un debate nacional sobre alternativas al extractivismo depredador que ha caracterizado a la economía venezolana durante un siglo, el presidente Maduro ha optado por lanzar de lleno al país hacia un nuevo patrón extractivista-rentista, ahora minero. Este megaproyecto, de llevarse a cabo tal como está previsto por el gobierno, constituiría un paso más en la dirección del etnocidio de los pueblos indígenas habitantes en esa zona. Tendría también devastadoras consecuencias socioambientales tanto en lo inmediato como en el largo plazo, al deteriorar parte de la foresta amazónica, destruir extensas zonas de una extraordinaria diversidad biológica y afectar las principales fuentes de agua y las represas hidroeléctricas que suministran 70% de la electricidad que se consume en el país. ■■  Pérdida de la hegemonía y tendencias autoritarias Cuando Maduro llegó a la Presidencia, en abril de 2013, su nivel de popularidad y de legitimidad era mucho menor que el que había tenido Chávez hasta su fallecimiento. Ganó 8. Ibíd. N ueva S ociedad 269 20 Edgardo Lander/ Santiago Arconada Rodríguez las elecciones con una diferencia de solo 1,5% de votos sobre Henrique Capriles, el candidato del conjunto de la oposición. El nuevo presidente carece del carisma y la capacidad de liderazgo de Chávez. En el interior del partido y del gobierno afloraron enton ces las diferencias entre los distintos grupos y facciones que Chávez había logrado controlar. Esto tiene como consecuencia un gobierno más débil, preñado de tensiones, lo que obstaculiza la posibilidad de elaborar políticas consensuadas ante la creciente crisis económica. Un quiebre histórico fundamental del proceso bolivariano ocurrió cuando, con la abrumadora derrota en las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre de 2015, la oposición alcanzó una mayoría calificada de dos terceras partes en la Asamblea Nacional. Esto cambió radicalmente la correlación de fuerzas en el Estado. Con esa mayoría, la oposición en la Asamblea puede nombrar a los integrantes del Tribunal Supremo de Justicia( tsj ) a los del Consejo Nacional Electoral( cne ) y aprobar leyes orgánicas sin negociar con los representantes del gobierno. Este último, en lugar de reconocer la severa derrota e iniciar una profunda reflexión auto crítica sobre sus causas, atribuyó la crisis y la victoria de la oposición a la guerra económica y no vio la necesidad de realizar mayores cambios. Asuntos claves como la corrupción generalizada, la ineficiencia de la gestión pública y una paridad cambiaria insostenible que crea profundas distorsiones en toda la economía fueron dejadas nuevamente a un lado. En lugar de darle prioridad a la preservación de la fuerza y el espíritu combativo del pueblo bolivariano, Maduro optó por permanecer en el control del Estado a como diera lugar. A partir de este momento, el gobierno pareció reconocer que no podrá permanecer en el poder si ello depende del apoyo electoral de la mayoría de la población y del cumplimiento de la Constitución. Tanto la voluntad popular como la Constitución se convirtieron en obstáculos por superar. Se van tomando, en consecuencia, una serie de decisiones que avanzan en forma sistemática y coherente en la dirección del establecimiento de un orden autoritario cada vez más militarizado. En clara violación de las normas constitucionales y legales y de los procedimientos establecidos, a finales de di ciembre de 2015, cuando le quedaban pocos días de vigencia a la mayoría oficialista en la Asamblea Nacional, se produjo el nombramiento de los nuevos magistrados para las diferentes salas del tsj . No solo son estos nuevos magistrados incondicionales del gobierno, sino que varios de ellos ni siquiera cumplían con los requisitos formales para ocupar el cargo. El papel que jugaría este tsj en las nuevas condiciones del país quedó al desnudo cuando, para impedir que 21 C oyuntura Venezuela: un barril de pólvora la oposición pudiera hacer uso de su mayoría calificada en la Asamblea, los nuevos magistrados se estrenaron decidiendo, en atención a una acusación sin pruebas sobre la comisión de un delito electoral formulada por sectores oficialistas, desconocer los resul tados de las elecciones en el estado Amazonas y, por consiguiente, a los diputados mayoritariamente indígenas electos que ya habían sido proclamados por el cne . De esta forma, la oposición dejaba de tener una mayoría calificada. En vista de que pasaron meses sin que el asunto se resolviera, sin que se hicieran las investigaciones para establecer la veracidad de las denuncias por las cuales el tsj invalidó las elecciones ni se realizaran nuevas elecciones para un estado que se había quedado sin representación parlamentaria, la Asamblea decidió reincorporar a los parlamentarios cuestionados. El tsj respondió declarándola en desacato. A partir de este momento sus atribuciones fueron asumidas por el Poder Ejecutivo y el tsj . Se produjo así un nuevo momento crítico de ruptura del orden constitucional, que habilitó la concentración de poderes que ha permitido al gobierno dar cada uno de los pasos subsiguientes en una dirección autoritaria. El tsj realizó una ratificación parcial de las integrantes del cne cuyos periodos de gestión estaban vencidos, a pesar de que se trata de una atribución constitucional del Parlamento. En octubre de 2016, el cne canceló la realización del referéndum revocatorio del presidente establecido por la Constitución, cuando ya se habían cumplido los requisitos establecidos por la ley. De igual modo, pospuso indefinidamente las elecciones de gobernadores pautadas de acuerdo con la Constitución para diciembre de 2016. En el mes de marzo, mediante las sentencias 155 y 156, la Sala Constitucional del tsj ratificó el desconocimien to de la Asamblea Nacional y, entre otras cosas, autorizó al presidente de la República a avanzar en la apertura al capital transnacional, mediante empresas mixtas, sin la autorización parlamentaria. Esto viola tanto la Constitución como la Ley Orgánica de Hidrocarburos. El 31 de marzo, en ocasión de la presentación de su informe anual de gestión, la fiscal ge neral de la República, Luisa Ortega Díaz, afirmó que con estas sentencias se avanzaba en un«desconocimiento del modelo de Estado consagrado en nuestra Constitución» y una«ruptura del hilo constitucional». Ante el rechazo generalizado a estas decisiones, el tsj modificó algunos aspectos de es tas sentencias, sin alterar su contenido fundamental 9 . Desde febrero de 2016, el presidente Maduro ha gobernado mediante 9. Plataforma por la Defensa de la Constitución Bolivariana:«El hilo constitucional sigue roto. Por el restablecimiento de la Constitución» en Aporrea, 17/4/2017. N ueva S ociedad 269 22 Edgardo Lander/ Santiago Arconada Rodríguez un estado de excepción y emergencia económica en condiciones claramente violatorias de la Constitución. Con el estado de excepción, muchas garantías constitucionales pueden ser suspendidas y muchas decisiones fundamentales para el futuro del país pueden ser tomadas por decreto. Por ejemplo, este año no se presentó el proyecto de presupuesto nacional ante la Asamblea, con lo cual se niega a los representantes electos el derecho a conocer y discutir el manejo de los recursos públicos, lo que agrega una nueva capa de opacidad en el manejo de estos bienes. Las reacciones del movimiento popular, aun de sus sectores más organizados, ante el profundo deterioro de las condiciones de vida que se dan como consecuencia del aumento de la inseguridad –de origen tanto hamponil como policial–, la inflación, la escasez de alimentos y medicinas y el deterioro de los servicios públicos, no han sido las que podrían haberse esperado. Las organizaciones populares de base, que en estos años han involucrado a millones de personas, se han debilitado tanto por su dependencia respecto de los recursos públicos transferidos por alguna institución del Estado, que ya no les llegan en las mismas magnitudes, como por el desencanto creciente con el gobierno y la pérdida de ilusión con relación al futuro del país. Después de años de procesos de movilización y organización popular orientados por los valores de la cooperación y la solidaridad, en lo fundamental la reacción ante la actual crisis se ha caracterizado por la competencia y el individualismo. El llamado bachaqueo se ha convertido en un sector de peso significativo, pero difícil de precisar, en la economía venezolana 10 . Se está produciendo un desgarramiento del tejido organizativo de la sociedad y una creciente descomposición ética que tomará muchos años recomponer. En diversas ciudades del país se han producido saqueos a locales comerciales en los cuales se ha combinado la protesta popular por el desabastecimiento con la acción armada del hampa. ■■  La corrupción Caracterizar adecuadamente el hecho y la significación de la corrupción que atraviesa el proceso bolivariano es una tarea pendiente. Estimar el tamaño del patrimonio público que fue desfalcado, conocer quiénes fueron partícipes y cómo realizaron el fraude, determinar las consecuencias en el seno de la sociedad venezolana de esta conducta seguida desde los más altos niveles del gobierno son, sin duda, tareas insoslayables, entre otras cosas porque Venezuela necesita recuperar en alguna medida ese inmenso capital para solventar su supervivencia inmediata. 10. Se trata fundamentalmente de la compra de bienes básicos subsidiados para su reventa a precios especulativos y para el«contrabando de extracción»(tráfico de productos de prime ra necesidad hacia el exterior, sobre todo a través de la frontera con Colombia). 23 C oyuntura Venezuela: un barril de pólvora Para este análisis solo nos es posible hacer referencia a los hechos que, por su significación política, marcaron y marcan de manera indeleble la gestión presidencial de Maduro y gravitan como explicación subyacente de la deriva de su gobierno. Por ejemplo, en agosto de 2013, Edmée Betancourt fue removida de su cargo como presidenta del bcv por denunciar que solo en ese año fueron entregados por la Comisión de Administración de Divisas ( cadivi ) más de 22.000 millones de dólares a«empresas de maletín» 11 . Casi un año después, tras su separación del Ministerio de Planificación, Jorge Giordani, reconocido baluarte de los gobiernos del presidente Chávez, sacudió al país con su carta titulada «Testimonio y responsabilidad ante la historia», en la que confirma y profun diza lo denunciado por Betancourt 12 . La conmoción que causó en la opinión pública el testimonio del ex-ministro Giordani fue repudiada, mas no desmentida, por el presidente Maduro y otros altos cargos del Partido Socialista Unido de Venezuela( psuv ), pero ese repudio no solo no tiene la fuerza para desmentir las denuncias sino que parece confirmarlas. La constatación de un poderoso y muy activo sector corrupto en el seno del gobierno se va consolidando a punto tal que el hoy ministro de Educación y presidente de la Comisión Presidencial para la Asamblea Nacional Constituyente, Elías Jaua, publicó el 16 de octubre de 2016 en Aporrea que«la corrupción corporativizada amenaza la vida de la revolución» 13 . El problema es determinar en qué medida la protección de los intereses de esa«corrupción corporativizada» está guiando la acción política del gobierno de Maduro. ■■  La escalada de violencia En los años del gobierno bolivariano la oposición ha sido heterogénea, incluyendo desde sectores golpistas de extrema derecha, que han contado con apoyo externo, hasta sectores moderados que han buscado alternativas constitucionales al gobierno chavista. En la actualidad, esas diferencias subsisten a pesar de la apariencia de unidad que han dado en los últimos meses las masivas movilizaciones de calle en todo el país. A la severa recesión económica, se agrega la semiparálisis del país y de su actividad productiva como consecuencia de las diarias confrontaciones, cierres de calles y carreteras, de la suspensión intermitente y reiterada del transporte público y de una masiva represión por parte de los cuerpos de seguridad. Muchos jóvenes detenidos en las protestas fueron acusados de terroristas y pasados directamente a tribunales militares. El país enfrenta situaciones crecientemente riesgosas. De acuerdo con la fiscal general de la República, 11. Empresas formadas para realizar importaciones ficticias y capturar divisas a tasa pre ferencial. 12. J. Giordani:«Testimonio y responsabilidad ante la historia» en Aporrea, 18/6/2014. 13. E. Jaua:«¿Cómo abrir el horizonte?» en Aporrea, 16/10/2016. N ueva S ociedad 269 24 Edgardo Lander/ Santiago Arconada Rodríguez solo en el mes de abril, en las movilizaciones de calle, se registraron 26 muertos, 427 lesionados y 1.289 detenidos 14 . En los primeros días del mes de mayo esta situación continúa. La violencia fue adquiriendo una dinámica propia. Hay una amplia disponibilidad de armas en todos los sectores de la población. Maduro ha anunciado que entregará 100.000 fusiles a las milicias. En ambos lados de la confrontación operan grupos paramilitares. La sociedad venezolana se encuentra ante el grave peligro de que la violencia armada y el terrorismo se instalen como modalidades de procesar las diferencias. El peligro no consiste solo en que se desborde la violencia a unos niveles no deseados por las partes, sino que en ambos bandos de la actual confrontación hay sectores que apuestan a que la salida a la crisis sea por la vía violenta, independientemente de los muertos que ello implique. Algunos altos funcionarios tienen claro que si se ven obligados a dejar el gobierno no solo perderían sus actuales prebendas, sino que difícilmente podrían encontrar un lugar en el mundo donde disfrutar de sus fortunas mal habidas. Para algunos sectores de la oposición, la salida que se busca debería servir de escarmiento y liquidar de una vez por todas las aspiraciones y rebeldías subalternas de estos años para que la sociedad regrese a sus cauces«normales». Para ello, han contado en todo momento con el apoyo del gobierno de Estados Unidos. Los intentos imperiales de socavar o derrocar al gobierno bolivariano han tomado muchas formas en estos años, tales como el apoyo político y financiero a los sec tores más radicales de la oposición, el respaldo al golpe de Estado de abril de 2002 y los esfuerzos para aislar al país internacionalmente. Más recientemente, Barack Obama, justo antes de dejar la Presidencia, renovó una orden ejecutiva mediante la cual declaraba que Venezuela constituía una «inusual y extraordinaria amenaza a la seguridad nacional y la política exterior de eeuu » 15 . En un informe presentado ante el Comité de las Fuerzas Armadas del Senado de eeuu en abril de este año, Kurt W. Tidd, el jefe del Comando Sur, afirmó que«Venezuela se enfrenta a una significativa inestabi lidad en este próximo año debido a la generalizada escasez de comida y alimentos, la incertidumbre política y el deterioro de la situación económica. La creciente crisis humanitaria en Venezuela podría eventualmente obligar a una respuesta regional» 16 . Conociendo la historia, ¿en qué podría consistir una «respuesta regional» encabezada por el 14.«¿Qué declaró la fiscal general sobre los muertos, heridos y detenidos en las protestas?» en Prodavinci, 25/4/2017. 15. The White House, Office of the Press Se cretary:«Notice: Continuation of the National Emergency Respect to Venezuela», Washington, dc , 13/1/2017. 16.«Posture Statement of Admiral Kurt W. Tidd Commander, United States Southern Command before the 114th Congress Senate Armed Services Committee March 10», 2016, disponible en. 25 C oyuntura Venezuela: un barril de pólvora gobierno de Donald Trump? Mientras que hay portavoces de ambos lados que hacen reiterados llamados al diálogo, esta posibilidad es permanentemente saboteada por sectores radicalizados tanto del gobierno como de la oposición. ■■  La convocatoria a una Asamblea Constituyente El 1 o de mayo, el presidente Maduro anunciaba la convocatoria a una Asamblea Constituyente con estas palabras: «Convoco a una Constituyente ciudadana, no una Constituyente de partidos ni elites, una Constituyente obrera, comunal, campesina, una Constituyente feminista, de la juventud, de los estudiantes, una Constituyente indígena. Pero sobre todo, hermanos, una Constituyente profundamente comunal. Convoco a los comuneros, a las misiones» 17 . En este mismo discurso, Maduro declaró el fin de la Constitución de 1999, con siderada como una constitución«pionera». Inmediatamente se generó una gran polémica, tanto en el país como en el exterior. En un clima político tan extremadamente polarizado, este debate está lleno de distorsiones y medias verdades. Sectores de la oposición venezolana han denunciado esta convocatoria como un mecanismo para evitar las elecciones(estaduales, municipales y presidenciales) pautadas por la Constitución vigente y lo han calificado como un golpe de Estado. Es necesario reconocer que, en la Constitución, las condiciones para la convocatoria a una Asamblea Constituyente no son totalmente explícitas. De acuerdo con el artículo 348,«[l]a iniciativa de convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente podrán tomarla el Presidente o Presidenta de la República en Consejo de Ministros; la Asamblea Nacional, mediante acuerdo de las dos terceras partes de sus integrantes; los Concejos Municipales en cabildo, mediante el voto de las dos terceras partes de los mismos; o el 15% de los electores inscritos y electoras inscritas en el Registro Civil y Electoral». Hay sin embargo, una diferencia entre la«convocatoria», que la Constitución claramente atribuye al«pueblo de Venezuela(...) depositario del poder constituyente originario», y«tomar la iniciativa de convocatoria». De acuerdo con esto, si bien el presidente puede tomar la iniciativa de la convocatoria, la convocatoria como tal la tendría que realizar el pueblo mediante un referéndum consultivo. ¿Qué busca el gobierno con esta convocatoria? Es evidente que las principales dificultades que hoy enfrenta el país(escasez, desnutrición, inflación, inseguridad, recesión, déficit fiscal, deuda externa que no se puede pagar, etc.) no son problemas normativos que puedan resolverse con un nuevo orden 17.«El presidente Nicolás Maduro convoca a una Asamblea Nacional Constituyente en Venezuela» en bbc Mundo, 2/8/2017,. N ueva S ociedad 269 26 Edgardo Lander/ Santiago Arconada Rodríguez jurídico. Los problemas que se enfrentan en relación con la Constitución de 1999 están en sus sistemáticas violaciones, no en su contenido. ¿Se buscará darles piso constitucional al Arco Minero del Orinoco y a los acuerdos anticonstitucionales que se han venido fir mando con transnacionales petroleras y mineras y otorgarles a los capitales globales la seguridad jurídica que están exigiendo para llevar a delante sus proyectos de inversión? Desde el punto de vista de un horizonte poscapitalista, hay un asunto clave que es indispensable resaltar. ¿Cómo sería la votación para esta asamblea? ¿Quiénes y cómo podrían participar? Para el momento de escribir este texto, no hay respuestas claras, ya que los portavoces del gobierno han dado versiones muy contradictorias. De acuerdo con Maduro, la mitad de la Asamblea Constituyente de 500 personas estaría compuesta por representantes de comunas, sindicatos, estudiantes, organizaciones de mujeres, etc., lo que sugiere una constituyente corporativa con elecciones de segundo grado o con ponderaciones diferenciadas para diversos sectores de la sociedad, y esto violaría abiertamente la Constitución vigente. De acuerdo con otros portavoces de la Comisión Presidencial creada para impulsar este proceso, se trataría de una elección universal, directa y secreta. Ambas opciones son altamente riesgosas para el futuro del país y representan una clara ruptura con los objetivos originales del proceso bolivariano. Si se trata de unas elecciones universales directas y secretas, que permitan expresar la actual correlación de fuerzas políticas, esto conduciría a una victoria aplastante de las fuerzas de la oposición y, con ello, al abandono de todos los principales avances logrados con la Constitución de 1999. Se darían en un contexto de un movimiento popular debilitado, de una creciente desconfianza y un rechazo mayoritario de la población hacia el Estado, no en nombre de la autonomía, sino de la primacía del mercado. Esa Constituyente reflejaría el sentido común instalado hoy en la sociedad de acuerdo con el cual lo público es, necesariamente, ineficiente y corrupto. Estaría prácticamente garantizado que el resultado de esa eventual Asamblea Constituyente sería de orientación claramente neoliberal. Si, por el contrario, estas elecciones se dan mediante un diseño electoral manipulado, una ingeniería electoral que, en nombre de la participación del pueblo organizado, garantice una amplia mayoría oficialista, a pesar del rechazo mayoritario actual al gobierno –que según diversas encuestas gira en torno de 75% de la población–, se trataría de un proceso no solo anticonstitucional, sino profundamente ilegítimo, que lejos de contribuir a pacificar al país, profundizaría la división, la confrontación y la violencia. Podría incluso conducir al inicio de una guerra civil. n TRIBUNA GLOBAL Terapia de shock color azafrán El nacionalismo hindú divide a la sociedad india T homas S tauber El presidente indio Narendra Modi salió en las páginas de la prensa internacional por su decisión de sacar de circulación los billetes de 500 y 1.000 rupias«para combatir la corrupción», lo que generó pánico en la población. No obstante, el mandatario mantiene elevados índices de apoyo popular: su alianza entre nacionalismo hindú y neoliberalismo le ha dado frutos. Paralelamente, los hindúes radicales están a la ofensiva y se sienten animados para intimidar y discriminar abiertamente a las minorías religiosas, especialmente a musulmanes y cristianos. H acia fin de 2016, el primer mi nistro indio Narendra Modi se animó otra vez a pronunciar un gran discurso dirigido a sus compatriotas. Para ese entonces, ya habían transcurrido 50 días desde su discurso anterior, de graves consecuencias, en el que había anunciado de manera completamente sorpresiva la drástica ilegalización de los billetes de 500 y 1.000 rupias 1 . Es por ello que el nuevo discurso, transmitido por televisión el 31 de diciembre, era esperado con impaciencia desde las semanas previas. Muchos ansiaban que Modi explicara otras de las medidas de la reforma emprendida por el gobierno. Pero sufrieron una amarga decepción: el primer ministro solo volvió a poner el acento en la necesidad de «limpiar» a la nación india de los males de la corrupción y el dinero en efectivo. Y no dijo una sola palabra siquiera sobre las víctimas de su radical reforma: por ejemplo, sobre las más de 100 personas que murieron Thomas Stauber: es sociólogo e investigador independiente. Palabras claves: corrupción, nacionalismo hindú, neoliberalismo, Narendra Modi, India. Nota: la versión original de este artículo en alemán,«Safranfarbene Schocktherapie », se publicó en Blätter für deutsche und internationale Politik, 2/2017. Traducción de Carlos Díaz Rocca. 1. V. la transcripción del discurso de Modi en The Wall Street Journal, 8/11/2016,. N ueva S ociedad 269 28 Thomas Stauber de agotamiento mientras esperaban en una fila durante el caótico canje o se quitaron la vida, abrumadas por la desesperación. La desmonetización había sido anunciada por Modi el 8 de noviembre de 2016. Casi de la noche a la mañana, 85% de los billetes en circulación fueron declarados de valor nulo. Según Modi, esta medida era necesaria para impulsar la lucha contra la corrupción y el dinero ilícito. En un país en el que casi 98% de las transacciones se paga en efectivo, esto constituyó una terapia económica de shock 2 . El cuello de botella de liquidez afecta en especial a las personas que dependen en gran medida del dinero en efectivo por no tener prácticamente acceso a tarjetas de crédito, cuentas bancarias o billeteras digitales( digital wallets): conductores de rickshaws, personas que trabajan en las cosechas, jornaleros y vendedores ambulantes, es decir, cerca de la mitad de la población de la India 3 . Además, tampoco es seguro que la anulación de estos billetes brinde a largo plazo los resultados deseados, ya que se estipula que solo 5% de todo el capital en negro es dinero en efectivo 4 . Sin embargo, la mayoría de los trabajadores precarizados apoya al primer ministro y su promesa de combatir de este modo la corrupción y la pobreza. Modi y su llamado a construir una «gran nación india» tienen gran aceptación también en amplios sectores de la pujante clase media urbana(en su mayoría hindú). En la supuesta lucha«de la nación» contra los males de la sociedad, Modi y su partido, el ofi cialista Partido Popular Indio(Bharatiya Janata Party, bjp ), logran tapar la siempre virulenta pobreza y la creciente fractura social del subcontinente. Modi apuesta a una retórica nacionalista hindú, tanto hacia adentro como hacia afuera: mientras se sigue jactando de su«guerra quirúrgica» contra los separatistas de Cachemira, el premier ya ha echado mano a la nueva arma –la desmonetización–, con la cual pretende curar las«úlceras sangrantes» en el interior de la sociedad india: la corrupción, el dinero negro y el financiamiento del terrorismo. Con la desmonetización, también descrita por Modi como golpe quirúrgico( surgical strike) contra el lavado de dinero, se pretende combatir a las fuerzas«antinacionales». Las drásticas reformas dan mayor impulso al estilo de conducción autoritario de Modi y provocan un aumento de su popularidad. Junto con el agresivo programa nacionalista hindú del bjp , representan un peligro cada vez mayor para la democracia pluralista de la India poscolonial. 2. C.P. Chandrasekhar:«Digital Mirage» en Frontline, 20/1/2017; Wade Shepard:«After Day 50: The Results From India’s Demonetization Campaign Are In» en Forbes, 3/1/2017. 3. Akshay Deshmane:«Ruined Livelihoods» en Frontline, 9/12/2016. 4. Appu Esthose Suresh:«Why Govt’s Demonetisation Move May Fail to Win the War against Black Money» en Hindustan Times, 12/11/2016. 29 T ribuna G lobal El nacionalismo hindú divide a la sociedad india Numerosos observadores ven incluso los prolegómenos de un cambio de época. Durante mucho tiempo, el cada vez más autoritario y agresivo nacionalismo hindú fue considerado un fenómeno social marginal. Pero con Modi, esta ideología está logrando la hegemonía política y cultural en el país y sirve no pocas veces como fundamento legitimador de la violencia. La tolerancia política, cultural y religiosa de otros tiempos retrocede ante cotidianos casos de hostigamiento, discriminación y violencia contra disidentes y minorías como los adivasi, descendientes de los indígenas de la India. También son víctimas las minorías religiosas e incluso están aumentando los asesinatos de opositores políticos y de dalits o parias. ■■  Neoliberalismo bajo la bandera azafrán En la India«Modi-ficada», este fanatis mo religioso-nacionalista se une a un cambio de paradigma económico para crear un régimen neoliberal. Además del nacionalismo hindú, rige una política económica que es presentada elogiosamente por el gobierno como el «modelo de desarrollo de Gujarat» y que es vendida como un éxito a gran parte de la opinión pública. El gobierno se jacta de las elevadas tasas de crecimiento, celebra grandes proyectos de energía, infraestructura y defensa, y se atribuye los programas satelitales y espaciales del Estado como condecoraciones a una nación que aspira a ser potencia. Muchos miembros de la clase media india se sienten muy orgullosos de la nueva grandeza de su«nación india». Y el hecho de que el agresivo nacionalismo hindú se fortalezca simultáneamente con el radicalismo de mercado no es ninguna casualidad para muchos observadores: ambas ideologías encastran perfectamente entre sí. Esta combinación puede observarse con frecuencia. No han sido pocas las veces que las fuerzas reaccionarias echaron mano a una política económica promercado radical, tal como lo han mostrado a partir de 1973 el laboratorio neoliberal de Chile bajo la dictadura militar de Augusto Pinochet y, unos pocos años más tarde, la agresiva política de Ronald Reagan en Estados Unidos. Pero en la India hay particularidades que colaboraron con el éxito del neoliberalismo y la azafranización 5 . Así pues, el origen de esta alianza non sancta se remonta a varios años antes del triunfo electoral del bjp con Modi en 2014. Hay que retrotraerse a comienzos de la década de 1980, cuando los centros urbanos de la India se vieron afectados por la primera gran ola de desindustrialización. Muchos asalariados fueron despedidos; entre ellos, cientos de miles de trabajadores de las fábricas textiles 5. En referencia al color azafrán que identifica a los nacionalistas hindúes y su creciente influencia política. N ueva S ociedad 269 30 Thomas Stauber de Mumbai y Ahmedabad. En aquel tiempo, los nacionalistas hindúes recurrieron, por ejemplo, a rompehuelgas para debilitar a las organizaciones sindicales. Luego aprovecharon el creciente descontento de los trabajadores para propagar en el pueblo su ideología religiosa-nacionalista 6 . Además, en los estados de perfil ru ral, muchos de los partidos regionales originados en la década de 1980 no pudieron cumplir con las expectativas que habían alimentado, en parte, ellos mismos. Esto provocó frustración y resignación en el pequeño campesinado que los seguía. Muchos se distanciaron de la defensa de intereses particulares y se abrieron cada vez más a los programas del nacionalismo hindú. Pero también cabe resaltar que los nacionalistas hindúes sacaron provecho de la constante«dominancia de la producción de bienes simples»(en palabras de Shankar Gopalakrishnan). La mayoría de la población india sigue considerándose en las encuestas como autónoma, con lo cual se encuadra en un grupo que presenta una gran coincidencia con los productores de«bienes simples». Su cosmovisión sectorial se muestra difícil de articular para las ideologías de los movimientos sociales y las organizaciones de trabajadores clásicas. Menos fácil aún le resulta al movimiento nacionalista hindú movilizar a sus integrantes a favor de un imperio indio cerrado( hindutva 7 ). ■■  Aiodhia y el ascenso de los nacionalistas hindúes El poder destructivo del autoritario nacionalismo hindú quedó demostrado con total claridad cuando en 1992 miles de partidarios de la hindutva destruyeron la mezquita de Babur en Aiodhia. La derecha hindú considera este ataque un momento fundamental en la lucha por la hegemonía. El éxito simbólico de esta campaña de miedo minuciosamente planificada y orques tada llevó al nacionalismo hindú a convertirse en una poderosa fuerza política y social 8 . Detrás de la campaña estaban, además del bjp , otras dos organizaciones en las que se unen los hilos de la azafranización: en primer lugar, el autodenominado Consejo Mundial Hindú(Vishwa Hindu Parishad, vhp ), fundado en 1964 en Bombay(hoy Mumbai) y que cuenta en la actualidad con poco menos de siete millones de afiliados; y en se gundo lugar, la influyente Asociación de Voluntarios Nacionales(Rastriya Swayamsevak Sangh, rss ), bajo cuyo patrocinio nació el vhp 9 . 6. Shankar Gopalakrishnan: Neoliberalism and Hindutva: Fascism, Free Markets and the Restructuring of Indian Capitalism, Aakar Books, Nueva Delhi, 2008. 7. El término refiere al constructo de un«nú cleo» o«esencia» del hinduismo al que hay que volver. Ver Jyotirmaya Sharma: Hindutva: Exploring the Idea of Hindu Nationalism, Harper Collins, Nueva Delhi, 2004. 8. Krishna Pokharel y Paul Beckett:«Ayodhya, the Battle for India’s Soul: The Complete Story» en The Wall Street Journal, 10/12/2012. 9. Dominik Müller: Indien. Die größte Demokratie der Welt? Marktmacht, Hindunationalismus, Widerstand, Berlín, 2014, p. 102. 31 T ribuna G lobal El nacionalismo hindú divide a la sociedad india Con aproximadamente seis millones de afiliados activos, la rss conforma la organización de cuadros de los nacionalistas hindúes y es considerada la espina dorsal del Sangh Parivar, el movimiento nacionalista hindú 10 . La rss fue fundada en 1925 y ya al poco tiempo la estructura de la organización remedaba la de las organizaciones juveniles fascistas de Europa. Fue proscrita tres veces, una de ellas cuando en 1948 uno de sus seguidores asesinó a Mahatma Gandhi. Su presunta participación en la destrucción de la mezquita de Babur en Aiodhia le valió una nueva proscripción, que fue anulada recién en junio de 1993 11 . Sin embargo, la organización sigue siendo un importante actor en la batalla cultural librada en la India 12 , cuyas probabilidades de éxito son consideradas como muy elevadas por politólogos como Achin Vanaik:«La rss y las organizaciones vinculadas están enraizadas en la sociedad civil india y han penetrado en los poros de la sociedad más profundamente que cualquier otra fuerza política» 13 . Los nacionalistas hindúes están a la ofensiva y desde el cambio de gobierno producido en 2014 se sienten animados para intimidar y discriminar abiertamente a las minorías religiosas, especialmente a musulmanes y cristianos. A diario hay hechos de violencia en todo el país, si bien es poco lo que se informa sobre ello en estos tiempos de espectacular desmonetización. Si bien sigue sin haber cifras para el año pasado, las estadísticas oficiales hablan de un aumento de la violencia contra las minorías en 2015 y brindan una lista de 751 ataques violentos(el año anterior habían sido 644), en los que murieron 97 personas. En los primeros cinco meses del año pasado se registraron 278 hechos de violencia, según el Ministerio del Interior 14 . Para colmo, estos desmanes son legitimados con comentarios despectivos por parte de personalidades políticas de alto rango. Así fue como la ministra Niranjan Jyoti, del bjp , se preguntó retóricamente en un acto proselitista si la nueva India quería ser gobernada por descendientes del dios hindú Ram o por«bastardos», con lo cual discriminaba como«no indios» a todos los demás grupos religiosos que están fuera del hinduismo. Estas expresiones de extrema derecha pueden escucharse con cada vez más frecuencia en los medios transregionales más populares y encuentran terreno fértil especialmente en el centro de la sociedad. Así, al poder político de los hinduistas de línea dura se suman aspiraciones de hegemonía 10. Ibíd., p. 82. 11. Abdul Gafoor Noorani: The rss and the bjp : A Division of Labour, Manohar, Nueva Delhi, 2003, p. 86. 12. Chetan Bhatt: Hindu Nationalism: Origins, Ideologies and modern Myths, Berg, Oxford, 2001. 13. A. Vanaik:«Indien den Hindus» en Südwestrundfunk, 2/10/2009, cit. en D. Müller: ob. cit., p. 81. 14.«India Sees Rise in Communal Violence, up Leads States» en Times of India, 24/2/2016. N ueva S ociedad 269 32 Thomas Stauber cultural con el fin de imponer y ase gurar la primacía del nacionalismo hindú en toda la sociedad. ■■  Hinduistas de línea dura y extremistas promercado La tendencia económica neoliberal del bjp puede sumársele ideológicamente de manera perfecta: ambas ideologías comparten la noción de que los procesos sociales se reducen al individuo y a sus decisiones tendientes a maximizar la ganancia en el mercado o a su buena conducta moral-religiosa: al sujeto económico, bueno en tanto busca optimizar sus ganancias, le corresponde el pío y virtuoso creyente hinduista, cuyas máximas de conducta se guían solo por el hindutva. Los partidarios del hindutva y los jugadores del mercado se comprometen a través de la«laboriosidad», el trabajo individual y la«gracia divina», respectivamente. Además, ambas visiones del mundo se caracterizan por la subestimación del Estado, especialmente de su«mano izquierda»(Pierre Bourdieu) 15 . No consideran al Estado como una instancia que, con su intervención, debe garantizar los derechos individuales o colectivos. Su Estado ideal es más bien un Estado vigilante y protector del principio cuasi divino: el hindutva, o bien el mercado. Pero ni los neoliberales ni los nacionalistas hindúes muestran reparos cuando se trata de proteger con la«mano derecha» del Estado el «principio sagrado» y la propia hegemonía y de emplazar el aparato represivo cuando lo consideran necesario. La brecha social se profundiza con una cantidad creciente de medidas represivas y totalitarias, entre las que debe considerarse también el «estalinismo monetario» de Modi. La disparidad entre quienes participan plenamente del mercado –con cuenta bancaria y tarjeta de crédito– y quienes están completamente excluidos –como los jornaleros a los que engañan con billetes viejos carentes de valor– se amplía cada vez más. Esta desigualdad social vertical complementa visiblemente la disparidad social horizontal del interior y el exterior en los términos del hindutva: sus líneas divisorias pasan entre el «interior» del Hindu-Rashtra y el«exterior» de este imperio indio al cual pertenecen todos los no hinduistas. Pueden notarse tendencias severas a la fractura social también en la época de las grandes reformas económicas de 1991: la primera liberalización del mercado en la India poscolonial desató«de forma dramática un horrendo nacionalismo religioso» 16 , en el que la mayoría de las veces los musulmanes indios eran discriminados como«lo otro», como lo«no indio»(por no ser hinduistas). Para numerosos observadores quedó entonces claro que 15. La mano izquierda simboliza en Bourdieu el costado social, la mano derecha representa el «duro» costado económico. 16. A. Vanaik, cit. en D. Müller: ob. cit., p. 109. 33 T ribuna G lobal El nacionalismo hindú divide a la sociedad india quien no quiera hablar del cambio neoliberal debería callar también acerca de la azafranización de la sociedad india. ■■  El cambio neoliberal y el modelo de desarrollo de Gujarat Modi se dedicó por completo a articular nacionalismo hindú y política económica neoliberal ya cuando era jefe de gobierno del estado de Gujarat, donde entre 2001 y 2014 pudo ejercitar a escala lo que entiende por política amigable con la economía. Pudo presumir de tasas de crecimiento relativamente elevadas, con un promedio entre 2000 y 2010 de 9,8%, mientras que el promedio de la India fue de 7,7 17 . Si bien el auge económico llevó a un alto crecimiento, no se tradujo en progreso social ni en una óptima participación. El crecimiento, pues, no fue percibido en Gujarat por la mayoría de los pobres, tal como señala la economista india Jayati Ghosh 18 . Sucede que, en nombre del modelo de desarrollo de Gujarat, se atrae a grupos empresariales multinacionales con rebajas impositivas, subvenciones, créditos blandos, bajos precios de terrenos y un derecho laboral amigable con el empresario 19 . Al mismo tiempo, ni los salarios ni las condiciones de trabajo, y tampoco la educación escolar ni la salud, tuvieron un progreso sostenible. No sorprende que Modi ya entonces fuese muy elogiado debido a su modelo de desarrollo por parte de economistas neoliberales como Jagdish Bhagwati 20 . Aparentemente no les molestaba que este modelo estuviese marcado por la política autoritaria«propia de los hacendados» con la que se imponen los grandes proyectos industriales y de infraestructura 21 . También es notorio que las rebajas impositivas para inversores y grupos empresariales internacionales, así como los créditos blandos, se paguen con drásticos recortes en infraestructura social(especialmente en salud y educación) para asegurar la ventaja de localización del Vibrant Gujarat. Después de que Modi fuera elegido primer ministro, algunos economistas neoliberales vieron que había llegado la oportunidad de introducir en todo el país la«Modinomía» 22 . Este programa incluye más desregulaciones, por ejemplo en los sectores bancario, de informática y telecomunicaciones y de seguros. Además se privatizarán algunas partes de la 17. Maitreesh Ghatak y Sanchari Roy:«Did Gujarat’s Growth Rate Accelerate under Modi?» en Economic& Political Weekly, 12/4/2014, pp. 12-15. 18. Los salarios en el estado occidental de Gujarat siguen siendo los segundos más bajos del país. J. Ghosh:«Gujarat Model Did Not Benefit the Poor» en OneWorld South Asia, 11/9/2014. 19. Atul Sood:«Non-Inclusive Growth and A Divisive Social Perspective: The Untold Story of Gujarat» en Alternatives International, 14/4/2014. 20. J. Bhagwati y Arvind Panagariya:«Gujarat Promises Continued, Accelerated and All-Around Progress» en The Economic Times, 2/1/2013. 21. D. Müller: ob. cit., p. 138. 22. Sameer Kochhar: ModiNomics: Inclusive Economics, Inclusive Governance, Skoch Media, Nueva Delhi, 2014. N ueva S ociedad 269 34 Thomas Stauber industria petrolera y petroquímica, Indian Railways(la compañía estatal de ferrocarriles), minas de carbón e instituciones educativas 23 . Modi también impulsa proyectos fundamentales de infraestructura, como aeropuertos, puertos y líneas ferroviarias de alta velocidad, al igual que la promoción de las energías solar, atómica y térmica(carbón). Rápidamente se están construyendo otras zonas económicas especiales y corredores industriales(por ejemplo, entre Delhi y Mumbai); el gobierno apuesta también a una masiva ampliación de la agroindustria. Además, en la actualidad se están levantando unas 100«ciudades inteligentes», que se destacarán especialmente por la digitalización y la gobernanza electrónica. Modi pretende también incrementar significa tivamente las inversiones en el sector de armamento para hacer de la India un exportador de equipamiento militar. Mientras tanto, el área social seguirá siendo, como tantas veces, la única que deberá ceñirse a la«disciplina presupuestaria» obligatoria. Esto afecta sobre todo a los fondos de ayuda a grupos discriminados, como los adivasi y los dalits, que sufrirán recortes, al igual que los programas estatales de protección social, que benefician especialmente a la pobla ción rural. La oposición política critica estos recortes y los califica de«hostiles a los pobres» y«favorables a los grupos empresariales» 24 . De todos modos, en medio de la euforia general del creciente orgullo nacional, es poco el eco que encuentra la oposición en temas sociales. Modi y el bjp se apoyan en considerables pronósticos de crecimiento 25 –a pesar de los trastornos esperables de la terapia monetaria de shock – y en mejores condiciones para la inversión, sobre todo en el marco de la campaña Make in India, que ofrece grandes beneficios impo sitivos a las empresas. De este modo, legitiman desregulaciones y privatizaciones adicionales, que serán incluso de mayor magnitud que las de la gran ola de privatizaciones de la década de 1990. Pero el crecimiento económico de los últimos años se debe en su mayor parte al sector de los servicios 26 . Comenzó en ramas de la economía que generan demasiado poco empleo como para contener al ejército de jóvenes que buscan trabajo. Así, el desarrollo económico eludió uno de los problemas fundamentales de la sociedad india: casi la mitad de los indios tiene menos de 25 años de edad 27 . Y, ahora como antes, la mayoría de las personas tiene un empleo precario. Según datos 23. Frontline, 9/12/2016, pp. 42-43. 24. Manoj C.G.:«Budget Pro-Corporate, Unkind to Poor» en The Indian Express, 1/3/2015. 25.«India’s gdp Growth Rate to Reach 8 Percent by 2017: World Bank» en The Hindu, 14/4/2015. 26. D. Müller: ob. cit., p. 15. 27.«Indien: Die Jugend träumt vom ManagerLeben» en Handelsblatt, 23/7/2013. 35 T ribuna G lobal El nacionalismo hindú divide a la sociedad india de la Organización Internacional del Trabajo( oit ), 92% de ellas tiene un trabajo informal 28 . El gran crecimiento económico no significa, pues, ningún bienestar creciente para la gente en general ni prosperidad para la sociedad en su conjunto. No les falta razón, entonces, a los críticos del gobierno cuando dicen que la mayoría de la gente casi no participa de ese crecimiento. De hecho, el múltiplemente elogiado modelo de desarrollo de Gujarat impuesto por Modi ha mejorado poco la situación de la población local. El estado de Gujarat se ubica, según datos oficiales del cen so, en la mitad de la lista: tiene el puesto 18 entre 35 territorios de la Unión y estados registrados 29 . Gujarat tampoco se destaca en alfabetización: mientras que allí sabe leer y escribir 79% de los habitantes, en el estado de Kerala sabe hacerlo casi 94%. La salud exhibe un panorama similar. Al igual que en el resto del país, la atención sanitaria se está convirtiendo cada vez más en un privilegio de los ricos; en la comparación a escala nacional, Gujarat está entre los estados con menores erogaciones en salud 30 . Desde 2001-2002, el gobierno solo ha destinado un magro 3% de su presupuesto al sistema de salud. En Gujarat, además, la población rural casi no tiene acceso a instituciones de salud, y poco menos de 59% cuenta con un retrete 31 . No parece ser un buen resultado para este estado modélico. La realidad social en la India es –más allá de las grandes campañas de marketing y la omnipresente propaganda del gobierno– decepcionante. El país está entre los últimos puestos según el índice de desarrollo humano 32 y la mortalidad infantil es desde hace tiempo extremadamente elevada 33 . Esto parece importarle poco hasta ahora a la pujante clase media. La mayoría de ella está muy conforme con la apertura del mercado y goza del mundo aparentemente inagotable de mercaderías y brillo que los grupos empresariales internacionales llevan al país. Su euforia de consumo se muestra en todas partes dentro de los gigantescos centros de compras. Es por ello que la clase media, que aspira al ascenso social, tampoco cuestiona la concentración de poder económico y político en manos de unos pocos 28. Oficina de la oit para la India:«India Labour Market Update», Nueva Delhi, 2016, disponible en. 29. Gobierno de la India: Census Report 2011, capítulo 6(«State of Literacy»), Nueva Delhi, 2013, p. 110. 30. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo( pnud ): Human Development Report: Sustaining Human Progress: Reducing Vulnerabilities and Building Resilience, onu , Nueva York, 2014, p. 21. 31.«New National Sample Survey Report Points Towards Prevalence of Poor Sanitary Conditions in Rural Gujarat» en Counterview, 26/12/2013. 32. La India se ubica en el puesto 135 del índice de desarrollo humano de 2013: Human Development Report: Adult Literacy Rate, Both Sexes (percent ages 15 and older). 33. Harmeet Shah Singh:«Why Are So Many Children Dying in India?» en cnn , 1/9/2015. Sobre la tasa de mortalidad infantil en Gujarat bajo el gobierno de Modi,«Infant Mortality Rate Exposes Modi’s‘Gujarat model’» en Firstpost, 13/11/2013. N ueva S ociedad 269 36 Thomas Stauber grupos empresariales de gran envergadura, como Tata, Reliance o Mahindra. Por el contrario: en su mayoría, admira el éxito internacional de«sus» grupos empresariales indios 34 . ■■  Represión estatal y argamasa social Pero todo esto no puede disimular que la política económica neoliberal de Modi es incapaz de detener el crecimiento de la brecha entre ricos y pobres. Según un informe McKinsey –cuyas cifras pueden ser consideradas bastante conservadoras–, en la India viven por lo menos 680 millones de personas(de un total de 1.300 millones de habitantes) con«carencia absoluta», es decir que cuentan con menos de dos dólares diarios para vivir 35 . Por otro lado, el bienestar se concentra en cada vez menos manos: el patrimonio de los 100 indios más ricos corresponde, sumado, a 25% del pib del país. Y poco menos de la mitad de todo el patrimonio privado está en manos del 1% más rico de la población 36 . En vista de ello, poner el acento en los«éxitos nacionales» actúa como argamasa social: el nacionalismo hindú triunfa buscando con cada vez más frecuencia chivos expiatorios en pos de su autoafirmación y de afian zar su poder. No sorprende entonces que la marginación, la discriminación y la violencia contra los«otros» en la India estén a la orden del día. Esto puede afectar a los musulmanes y al«retrógrado Islam guerrero», pero también a presuntos terroristas, separatistas, naxalitas e incluso pecadores«carnívoros». Estos ataques a quienes conforman el«afuera» de la cerrada nación de los hindúes son otro motivo por el cual la alianza hinduista-neoliberal adquiere rasgos cada vez más totalitarios. En una sociedad con una creciente polarización, el gobierno recurre a una política represiva que acota todavía más el margen de acción de la sociedad civil y reprime el disenso social. Se expande una cultura de la prohibición que intimida especialmente a las minorías. Así es como los guardianes de la moral de la derecha hinduista han conseguido que se prohíba el consumo, la tenencia y la venta de carne vacuna en casi todos los estados del país. La «vaca sagrada», con su carga simbólica, ha pasado a ser definitivamente, para el bjp , la rss y el arco político de la derecha, el símbolo del hindutva triunfante frente a los«otros», los no hinduistas. Es que la prohibición de la carne vacuna afecta sobre todo a los cristianos y los musulmanes, 34. Derek Scissors:«Modinomics at One: Lower Expectations for India’s Economic Future» en Foreign Affairs, 24/5/2015. 35. McKinsey Global Institute: From Poverty to Empowerment: India’s Imperative for Jobs, Growth and Effective Basic Services, Nueva York, 2014, p. 40. 36. Priyamvada Gopal:«India’s Love Affair with the Privatization of Everything» en The Nation, 15/12/2014. 37 T ribuna G lobal El nacionalismo hindú divide a la sociedad india como así también a las personas de las denominadas castas inferiores, fundamentalmente los dalits, para los cuales la carne vacuna es una fuente de proteína relativamente económica. Además, esta medida tiene efectos devastadores para miles de puestos de trabajo en los mataderos y en la industria del cuero, ocupados mayormente por musulmanes. La prohibición de la carne vacuna ha estimulado enormemente a los nacionalistas hindúes. Ahora se sienten moralmente legitimados para imponerla también por la fuerza. Son cada vez más frecuentes los ataques a camioneros que transportan vacas, los animales son«liberados» y los presuntos consumidores de carne vacuna son perseguidos y asesinados por los autodenominados«protectores de las vacas». Es clara la inacción o la reacción extremadamente lenta del Estado contra estos hechos de violencia: mientras las masas nacionalistas merodean generando miedo y terror, el gobierno se oculta en el silencio o niega de manera descortés ser(co)responsable, con lo cual ayuda a legitimar la violencia. ■■  Ataque colectivo a la razón Mientras tanto, los intelectuales críticos también han pasado a estar en la mira de los nacionalistas hindúes. En un lapso de tres años fueron asesinados tres conocidos críticos del hindutva. Hasta ahora, los investigadores han podido avanzar en uno solo de los casos: un hombre perteneciente a la agrupación extremista hindú Sanatan Sanstha fue aprehendido por ser sospechoso de haber asesinado en febrero de 2015 al académico y escritor marxista Govind Pansare 37 . Las circunstancias de los otros dos homicidios también apuntan a asesinos provenientes de las filas del fun damentalismo hindú. Pero el partido gobernante, el bjp , no condena estos hechos sino que, en el mejor de los casos, los tolera en silencio y, en el peor de los casos, los minimiza. Con estos homicidios se dan escarmientos con el fin de amedrentar y acallar a los crí ticos del gobierno, a los intelectuales y a los opositores: un«ataque colectivo a la razón»(Prabhat Patnaik) 38 . El mensaje es claro: las numerosas organizaciones de derechos humanos, organizaciones no gubernamentales y medios críticos que protestan contra el hipernacionalismo del gobierno, su política de castas o la agenda neoliberal están expuestos a sufrir detenciones y denuncias por incitación al odio, además de que se declare su condena a muerte o se los ataque. Las exhortaciones públicas a favor de la tolerancia y el secularismo seguirán llevando las de perder 37. Manoj More:«In Fact: History, Background of Sanatan Sanstha’s War on‘Evildoers’» en The Indian Express, 13/10/2015. 38. Urvashi Sarkar:«Scholars, Activists Decry ‘Collective Onslaught On Reason’» en The Wire, 6/9/2015. N ueva S ociedad 269 38 Thomas Stauber frente a la«Alianza No Santa» que ya ha penetrado en importantes sectores de la sociedad, en cuyos márgenes no cesa de ejercer violencia contra minorías, disidentes, intelectuales y adversarios. Una serie de derrotas electorales del bjp el año pasado en distintos estados ha hecho crecer el temor de que el partido oficialista y sus tropas de in fantería de la rss hagan una apuesta mayor a la campaña de odio. El recientemente reavivado enfrentamiento por Aiodhia, en el estado de Uttar Pradesh, donde se celebrarán elecciones a comienzos de este año, parece confir mar esta preocupación. Sin embargo, medidas como la desmonetización muestran también la vulnerabilidad de la política de Modi: con cada decisión favorable a las elites, crecen la carestía y el nivel de sufrimiento de los más pobres. Y con ello, también el potencial de una reacción de la sociedad. Cuanto más crezca esta reacción, más tambaleará la alianza non sancta del nacionalismo hindú y la política económica neoliberal: y con ella, la legitimación de la India«Modi-ficada». Mayo de 2017 RE­VIS­TA DE CIEN­CIAS SO­CIA­LES Quito N o 58 DOSSIER: Migraciones internacionales en América Latina: miradas críticas a la producción de un campo de conocimientos. Presentación del dossier, Gioconda Herrera y Ninna Nyberg Sørense. De la migración interna a la migración internacional en México. Apuntes sobre la formación de un campo de estudio, Liliana Rivera Sánchez. Los estudios de la migración en Ecuador: del desarrollo nacional a las movilidades, María Mercedes Eguiguren. Estudios migratorios e investigación académica sobre las políticas de migraciones internacionales en Argentina, Eduardo Domenech y Andrés Pereira. La construcción del campo de estudio de las migraciones en Chile: notas de un ejercicio reflexivo y autocrítico, Carolina Stefoni y Fernanda Stang. Las masacres de migrantes en San Fernando y Cadereyta: dos ejemplos de gubernamentalidad necropolítica, Amarela Varela Huerta. DIÁLOGO: Movimientos migratorios contemporáneos: entre el control fronterizo y la producción de su ilegalidad. Un diálogo con Nicholas De Genova, Soledad Álvarez Velasco. ENSAYO VISUAL: Cuerpos confinados, almas resilientes, Ulla D. Berg y Jennifer Castro. TEMAS: Crimen corporativo y el discurso de la responsabilidad socioambiental: el bueno, el feo y el perfumado, Lionardo D. de Souza, Valdir M. Valadão Júnior, Cintia R. de O. Medeiros y Esther S. Gallego. ¿Existen las generaciones políticas? Reflexiones en torno a una controversia conceptual, Francisco Longa. Contexto contiguo y operaciones de mantenimiento de la paz en Argentina, Chile y Venezuela: ¿alianzas estratégicas?, María Elena Lorenzini. RESEÑAS. Íconos es una publicación cuatrimestral de Flacso-Ecuador, La Pradera E7-174 y Av. Almagro, Quito, Ecuador. Tel.:(593 2) 3238888. Correo electrónico:. Página web:< www.revistaiconos.ec>. TEMA CENTRAL Fakepolítica Democracia y digitalización Cómo influyen las redes sociales en las elecciones S ascha L obo Social bots, filtros burbuja y mentiras que se viralizan: la derecha ha interpretado mucho mejor que sus oponentes políticos cómo es el funcionamiento de las redes sociales. Las manipulaciones de la popularidad de diferentes temas o las alteraciones de las preferencias del público, originadas inicialmente en la esfera virtual, repercuten luego en la política. P or supuesto que nada de lo que dice Donald Trump puede darse por cierto sin haberlo chequeado. Pero de todo lo que dijo durante la primera gran entrevista que brindó tras las elecciones, hay algo que parece tener fundamento. Trump aseguró que debía su triunfo a las redes sociales, es más, apuntó:«Creo que las redes sociales son más poderosas que el dinero de campaña». La pregunta que sigue es, entonces, ¿cómo influyó ese poder en 2016, un año que parece concebido por el redactor de un revista satírica en estado de ebriedad? ■■  Fake news La función básica de las noticias falsas( fake news) es tan antigua como el ser humano: se trata de una forma tecnificada del rumor. Ahí surge el primer problema, ya que en las redes sociales como Facebook la presentación es la misma sea cual fuere el origen de la información. Un artículo de The New York Times chequeado por 15 expertos causa la misma impresión que cualquier Sascha Lobo: es un publicista, periodista y bloguero alemán. Se especializa en tecnologías digitales. Palabras claves: fakes, filtros burbuja, internet, política, redes sociales. Nota: la versión original de este artículo en alemán se publicó en Der Spiegel, 16/11/2016, con el título«Wie soziale Medien Wahlen beeinflussen». Traducción de Alejandra Obermeier. 41 T ema C entral Cómo influyen las redes sociales en las elecciones disparate inventado por adolescentes macedonios. El desarrollo de instant articles(artículos instantáneos) acentúa aún más el fenómeno, ya que estos artículos se suben al servidor de Facebook y –salvo por el logo del medio en cuestión– tienen todos la misma apariencia. Ha nacido una nueva forma de rumor visual y llega camuflada como una noticia verdadera: la noticia mimetizada. Según Mark Zuckerberg, la idea de que las noticias falsas tienen influencia política es«un disparate». Yo creo que esa afirmación es una defensa mal diseñada. De hecho, el departamento de publicidad de Facebook, por caso, está persuadido de que comunicar a través de esa red social sí tiene efecto. Las investigaciones también apuntan a que las informaciones inventadas en las redes sociales actúan como formadoras de opinión. Incluso existen diarios falsos como el Denver Guardian. El nombre y el diseño imitan los de un diario tradicional que se presenta como neutral: todo mentira. Las noticias falsas persiguen dos objetivos principales: captar la atención para ganar dinero con publicidad y ejercer influencia política. Esto tiene un efecto político porque la función de las noticias en las redes sociales es distinta de lo que suele suponerse: no se trata tanto de difundir información como de generar comunidad. Sucede que los posteos sirven para proyectar la propia personalidad, fortalecer el lazo con quienes comparten la misma forma de pensar y diferenciarse de otros. Y esto suele darse más allá de las convicciones políticas que uno tenga: dime qué compartes y te diré quién quieres ser. Es por eso que los usuarios tienden a compartir aquellas informaciones que apoyan su propia visión del mundo; la veracidad o la objetividad pasan a un segundo plano: es la hora de las noticias falsas, de las que existen representantes mucho más numerosos y efectivos en la derecha que en la izquierda. Y esto modifica la formación de opinión política. El entorno personal digital cobra mayor importancia y, alimentado de noticias falsas, puede escalar en una espiral que refuerza siempre la propia opinión: los medios clásicos –y por ende, los criterios periodísticos– pierden así su importancia. La base de la decisión electoral, la percepción personal del mundo, se encamina hacia la «verdad sentida». ■■  Filtros burbuja A diferencia de las fake news, el filtro burbuja(el hecho de que uno tien de a rodearse de personas que comparten las mismas ideas y de que sus N ueva S ociedad 269 42 Sascha Lobo posiciones se vuelven más relevantes) no necesariamente es un fenómeno negativo. Se trata más bien de un mecanismo social antiquísimo y muy útil. Y es que los filtros burbuja también pueden funcionar como espacio de protec ción. Pero uno puede caer fácilmente en la trampa de esos filtros porque los seres humanos tienden a sobreestimar su entorno más próximo. Al mismo tiempo, aquello que no puede verse o sentirse pierde importancia: ojos que no ven, corazón que no siente. Las redes sociales, especialmente Facebook, pueden fortalecer en forma imperceptible ese mecanismo del filtro burbuja. Como a Facebook le interesa la interacción, tiende a presentarles a sus usuarios aquellas informaciones ante las cuales van a reaccionar. Pero eso termina llevando a una reducción de la diversidad de opiniones en el propio entorno. Una consecuencia puede ser la polarización, ya que los grupos pueden caer en una suerte de espiral de opiniones que se refuerzan a sí mismas. Esto puede derivar en una actitud de«nosotros contra ellos». Es decir, el clásico terreno fértil para la radicalización... con consecuencias palpables en las elecciones. ■■  Social bots Los social bots son perfiles automatizados en las redes sociales que aparecen sin embargo como«humanos». Dado que constituyen un fenómeno realmente Los social bots son perfiles automatizados en las redes nuevo –que adopta la forma de una imitación engañosamente genuina de un usuario–, aún es muy poco lo que sociales que aparecen sin embargo como«humanos» n puede decirse sobre su efecto concreto, pero al parecer es de enormes dimensiones. No obstante, esto no significa en principio nada porque –y esto a muchos les causará conmoción– los instrumentos tecnológicos, al igual que los políticos, suelen usarse irresponsablemente aun cuando no se tenga la más pálida idea de sus consecuencias. Pero al menos deberíamos tomar en serio los social bots: ¿cuánto interés hay realmente por un tema determinado? ¿Puede calcularse cómo se distribuyen verdaderamente las posiciones a favor y en contra? También puede pensarse en una nueva forma automática de imponer agenda( automated agenda setting), es decir, despertar la atención sobre ciertos temas por medio de una avalancha de mensajes automatizados en Twitter y las reacciones que despiertan. De allí surge una dimensión de los social bots poco considerada: su función como estrategia de relaciones públicas. 43 T ema C entral Cómo influyen las redes sociales en las elecciones Cuando determinados conceptos aparecen entre los trending topics de Twitter, aumenta la probabilidad de que se publiquen artículos de prensa sobre ellos. No está claro si los social bots ejercen una influencia política directa sobre los usuarios. Lo que sí es factible es que puedan llegar a influir en las redacciones de los medios periodísticos. Y con la función que permite imponer agenda en forma automática, nace un punto de partida para la influencia política indirecta. ■■  Propaganda social Un fenómeno lindante con los social bots que ha surgido en los últimos años es el género de la propaganda social( social propaganda): se trata de la influencia política más o menos encubierta que se ejerce con las redes sociales y en ellas. Como es posible publicar en forma anónima, con un pseudónimo o a través de testaferros, las redes sociales terminan siendo un paraíso político perfecto para los profesionales de la propaganda. Los archivos de Edward Snowden revelaron la existencia del Grupo de Búsqueda e Inteligencia contra Amenazas(Joint Threat Research and Intelligence Group, jtrig ). Esta agrupación, perteneciente a la Central de Inteligencia del gobierno británico, trabaja manipulando la red. Noticias falsas, falsas acusaciones con sus correspondientes informes de víctimas, encuestas o votaciones online alteradas: las actividades son de lo más pérfidas y están ampliamente diversificadas. Los instrumentos de los británicos fueron descubiertos; los de los rusos recién comienzan a perfilarse. Eso resulta relevante porque en las democracias occidentales las elecciones están sujetas a la influencia de los medios y de la propaganda social. Y porque la Rusia de Vladímir Putin se ha puesto del lado del autoritarismo de derecha. No solo otorgándole créditos al Frente Nacional francés, sino también por su cercanía política con Trump, con Alternativa para Alemania( a f d, por sus siglas en alemán) y con el Partido de la Libertad de Austria( fpö ). La revista Newsweek se pregunta incluso si Putin habría«instalado» a Trump recurriendo a los correos electrónicos de políticos demócratas supuestamente hackeados por fuerzas rusas y apoyando la plataforma de filtraciones y tramas políticas Wikileaks, que entre tanto se ha vuelto favorable a Trump. Y también por el tratamiento en las redes sociales. Irónicamente, esa influencia encubierta sobre otros países sigue un modelo: el de Estados Unidos en épocas de la Guerra Fría. Con las redes sociales, ese«juego» se torna cada vez más complejo y difícil de desentrañar. La propaganda social utiliza instrumentos como el astroturfing, es decir, crea la ilusión de un apoyo masivo con el objeto de que se sumen apoyos genuinos: la masa ejerce un efecto de atracción, y las redes sociales no están ajenas a N ueva S ociedad 269 44 Sascha Lobo esa influencia. Otra estrategia es inundar la red y confundir publicando una variedad de interpretaciones distintas de sucesos reales, inventando otros falsos y agregando verdaderos disparates. De ese modo, los hechos se hunden en la marea de opiniones, porque entre la«opinión» y la«interpretación de la realidad» existe una zona gris muy difícil de penetrar. Y la desconfianza cada vez mayor hacia los medios tra dicionales surte un efecto amplificador: si se supone que no hay«ninguna verdad», la mentira propagandística ocupa un lugar con idénticos derechos que la noticia esclarecedora. Es difícil estimar cuál es el efecto concreto de los distintos instrumentos de la propaganda social. Lo que está comprobado es que la propaganda surte un efecto. Y es probable que esto también valga para sus hermanas, las redes sociales. ■■  Contraesferas públicas Por último, cabe mencionar como un fenómeno absolutamente positivo el de las contraesferas públicas. El hecho de que cualquiera tenga la posibilidad de publicar en las redes sociales es, a más tardar desde la«teoría de la radio» de Bertolt Brecht, un sueño más bien de la izquierda: una contraopinión pública que se mueve por fuera de las regulaciones y las reglas mediáticas burguesas; que no está obligada a seguir los mandatos editoriales del mercado ni las dependencias políticas de los medios públicos. Esto, en principio, es bueno y tiene un efecto vivificante. Los blogs, las cuentas de Twitter, los canales de YouTube y las páginas de Facebook crean una esfera periodística que hace avanzar a la sociedad. Aquí la influencia política es una bendición, más allá de la clasificación de las opiniones en conservadoras o progresistas. Pero lamentablemente hay dos tendencias que confluyen produciendo un viraje. Por un lado, las redes sociales privilegian el sensacionalismo, la exacerbación y la dramatización, y esto genera una mayor polarización política y emocional de la sociedad. De ese modo, la esfera política, que en la democracia necesita con suma urgencia volverse más racional, se vuelve hiperemocional. La agitación política se convierte en el estado natural; los medios tonos, las contextualizaciones y las relativizaciones pierden terreno o dejan de existir. Y por otro lado, este mundo de agitación mediática, este sensacionalismo de las redes sociales, les resulta mucho más funcional a la derecha y a la extrema derecha que al resto de las fuerzas políticas. Esto es así porque –hay que admitirlo luego del triunfo de Trump–, por grosera o xenófoba que parezca o sea, la derecha ha comprendido mucho mejor cómo funcionan las redes sociales. Y ese es el efecto más fatal de las redes sociales sobre las elecciones. Big data y política El poder de los algoritmos E steban M agnani En tiempos de redes sociales, los mensajes se acomodan a los gustos de cada usuario. Las nuevas formas de comunicación filtradas por algoritmos generan un desafío a la política. ¿Los candidatos deberían decirle a cada uno lo que quiere escuchar? La experiencia de la última campaña presidencial en Estados Unidos muestra el potencial de dirigir mensajes específicos a los votantes para acceder al poder, aunque queda abierta la pregunta sobre sus limitaciones a la hora de gobernar. En América Latina estos procesos están menos desarrollados, pero allá vamos. E « l electorado informado(...) no es más que 10% en América Latina». La afirmación pertenece al polémico asesor de imagen ecuatoriano Jaime Durán Barba 1 . En la misma entrevista, agregaba que los políticos tradicionales«tienen miedo de hablar de sexo; creen que no es de buen gusto; que no es importante. Hasta ahora, había que hablar del‘Che’ Guevara». Durán Barba fue un pilar fundamental para la victoria de Mauricio Macri como jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires en 2007 y como presidente de Argentina en 2015. El consultor ya había construido su reputación asesorando a candidatos de centroderecha(por ejemplo, colaboró en la campaña que llevó Esteban Magnani : es docente en la Universidad de Buenos Aires( uba ) y en la Universidad Nacional de Rafaela( unra ). Es periodista especializado en comunicación de la ciencia y autor de varios libros. En el último, Tensión en la red. Libertad y control en la era digital(Autoría, Buenos Aires, 2014) analiza la relación entre tecnología, sociedad y poder. Palabras claves : algoritmos, big data, democracia, internet, política, redes sociales. 1. Laura Di Marco:«Jaime Durán Barba: la política erotizada» en La Nación, 19/11/2006. N ueva S ociedad 269 46 Esteban Magnani a Felipe Calderón a la Presidencia de México en 2006 y se desempeñó como secretario de la Administración Pública de Ecuador durante la gestión de Jamil Mahuad, el presidente que inició la dolarización de la economía ecuatoriana). Este personaje afecto a las frases polémicas(en una entrevista en 2013 dijo que«Hitler era un tipo espectacular» 2 y defendió la despenalización del aborto en plena campaña presidencial 3 ), mal que les pese a quienes les disgusta su estilo, ha sabido conducir el barco de Propuesta Republicana ( pro ) al éxito: mientras el partido gobernante anterior, el Frente para la Victoria( fpv ), hablaba de Estado, patria y pueblo, Durán Barba, con la convicción de que a la mayoría de la gente no le interesa la política, apoyó la campaña en globos, el«tren de la alegría» y sonrisas por doquier. Por supuesto, el eje política/antipolítica no alcanza por sí solo para explicar la victoria final del candidato de pro , pero obliga a repensar las campañas de acuerdo con un fenómeno que Durán Barba simplifica pero ya ha sido analizado:«La fragmentación social se extiende ya que las identidades se vuelven más específicas y aumenta la dificultad de compartirlas» 4 , resumía Manuel Castells ya en 1996. Otros autores coinciden: la sociedad aparece cada vez más segmentada por los consumos o los estilos de vida que por una condición de clase o una posición política. La autopercepción de los sujetos modernos, sobre todo en el siglo xxi , se ha fragmentado hasta un punto de difícil retorno: lo saben quienes usan el marketing para llegar con mensajes específicos a sus potenciales clientes. Entonces, ¿cómo se seduce a ciuda danos acostumbrados a mensajes que los invitan a ser diferentes del resto? ¿Cómo sumarlos a un proyecto común? ¿Hay que obligarlos a posicionarse políticamente acerca de temas claves o aceptar hablar sobre cualquier tema que les interese? ■■  De los medios a las redes Desde la aparición de la prensa, la radio, el cine y la televisión, junto con el desarrollo de las democracias y la necesidad de sumar más votantes, los políticos tienen claro que deben usar los medios de comunicación masiva para acceder al electorado. Aunque no les gustara, su mensaje debió ser mediado por estas corporaciones cuyo poder se incrementó con el correr del tiempo: 2.«Durán Barba:‘Hitler era un tipo espectacular» en Noticias, 8/11/2013. 3. Guido Carelli Lynch:«Durán Barba:‘Estamos a favor de la libertad, si una señora quiere abortar, que aborte’» en Clarín, 19/11/2015. 4. M. Castells: La era de la información. Economía, sociedad y cultura, 3 vols., Alianza, Madrid, 1997. 47 T ema C entral Big data y política. El poder de los algoritmos © Nueva Sociedad/ Loreto Corvalán 2017 N ueva S ociedad 269 48 Esteban Magnani era fundamental que se sintieran cómodos en cada uno de ellos. El formato de ese tipo de diálogos, más allá de alguna interacción controlada, o incluso simulada, es la comunicación desde un emisor hacia numerosos receptores. Lo que se diga tiene que tener la lógica del catch all(atrapa todo), porque se necesita seducir a la mayoría para acceder al poder. Los candidatos, si querían hacerse entender, debían hacerse escuchar para establecer los parámetros de su discurso e interesar a su público acerca de, por ejemplo, lo que significa el desarrollismo, cómo se controla la inflación o para qué sirven los impuestos. De alguna manera, a través de esos medios no solo construían la agenda política, sino también la cultural, económica, social, de seguridad, etc., gracias a un(limitado) diálogo social que pone el debate dentro de cierto marco. Pero ¿qué pasa cuando cada vez más gente, sobre todo las nuevas generaciones, acceden a consumos de cualquier lugar del mundo, en cualquier formato, en cualquier horario y en cualquier pantalla? ¿Cómo se capta su atención que, para peor, es dispersa y no suele admitir un instante de aburrimiento? Las redes sociales revolucionaron la forma de llegar a este nuevo tipo de individuo, aunque en principio con fines publicitarios. Vale la pena detenerse a Facebook crea perfiles entender cómo funciona el negocio de corporaciones como Facebook, que reúne cotidianaque le permiten ubicar las publicidades de una manera selectiva n mente grandes cantidades de datos o big data (como se los suele llamar) de sus usuarios: intereses, lugares adonde van, redes de amigos, horarios de conexión, instituciones a las que pertenecen y mucho(pero mucho) más. Con esta información, crea perfiles que le permiten ubicar las publicidades de una manera selectiva: pañales para las madres de niños pequeños, whisky para los amantes de las bebidas, viajes a México para quienes visitaron la página de una agencia de viajes. Facebook no solo recaba la información que los usuarios colocan en sus páginas, sino también la de otros sitios en los que aparece un pulgar para indicar un«me gusta». Esta empresa, como otras, se nutre de datos: por eso pagó 19.000 millones de dólares por Whatsapp en 2014. Esa aplicación, que apenas recaudaba dinero por el cobro de un dólar al año a algunos usuarios, valía más que multinacionales consolidadas. Whatsapp era también una forma de llegar a los celulares, es decir, la puerta de entrada a la intimidad de una porción cada vez más grande de la población mundial. En 2015, el número de líneas móviles igualó el de los habitantes del planeta(aunque distribuidas de forma desigual, claro). Quien pueda acceder a esa información podrá establecer 49 T ema C entral Big data y política. El poder de los algoritmos patrones y correlaciones y tener el detalle de información social en tiempo real, recortada según la necesidad de quien la use. Obviamente, no es que haya alguien mirando las conversaciones(eso se llama espionaje), sino que programas informáticos pueden sondear de qué habla la gente, en qué horarios, con quiénes, desde dónde, etc. Gracias a esa monumental cantidad de datos a los que accede y a la capacidad de procesarlos en tiempo real, Facebook puede ser considerada como una empresa de publicidad con sondeos y encuestas permanentes que le permiten elaborar mensajes individualizados. El negocio es aún mejor si se considera que son los mismos clientes potenciales de esas publicidades quienes, además, producen los contenidos que mantendrán a otros clientes interesados. Allí donde otros medios de comunicación deben pagar a productores, locutores, periodistas, fotógrafos, camarógrafos, etc. para producir los contenidos que mantendrán activo el flujo de visitantes, las redes sociales crean una plataforma para que supuestos usuarios hagan el trabajo. Otra diferencia fundamental con los medios tradicionales es que no hay una persona decidiendo a quién ofrecerle pañales o whisky, sino que esa tarea la hará un algoritmo, es decir, un programa que al ser alimentado con big data«aprenderá» qué ofrecer a cada quien según sus intereses. Estos algoritmos, además, son capaces de aprender por prueba y error para mejorar su performance: si a mujeres de cierta localidad, edad, nivel cultural, etc. les interesó tal producto, probablemente a otras con el mismo perfil también les interese. Facebook es un ejemplo del potencial del big data, pero existen muchos más. Google Maps y otras aplicaciones pueden decirnos qué camino tomar para evitar atascos gracias a quienes mantienen el gps de sus celulares encendidos: con algoritmos que aprenden de lo que ocurrió otras veces, pueden predecir qué ocurrirá ahora. Si se equivoca, el algoritmo se reajusta para calcular mejor la próxima vez. Las tarjetas de crédito cruzan los datos de sus clientes con la información meteorológica para conocer mejor el comportamiento de los consumidores en los días de lluvia: ¿será preferible lanzar cierto tipo de ofertas cuando llueve? El big data puede tener también otros usos sociales: por ejemplo, hacer periodismo de datos y ordenar grandes cantidades de información(como ocurrió con los«Panamá Papers») para permitir detectar casos relevantes o presentarlos de forma más fácilmente comprensible. Los ejemplos de nuevos usos del big data se multiplican cotidianamente. N ueva S ociedad 269 50 Esteban Magnani Como explicaba en una entrevista el doctor en Comunicación y especialista en estas temáticas Martin Hilbert, La disponibilidad de big data convirtió a las ciencias sociales, de las que siempre se burlaron, en las ciencias más ricas en datos.(...) Nosotros nunca tuvimos datos, y por eso nunca funcionaban las políticas públicas. Y de la noche a la mañana, 95% de los sujetos que estudiamos pasó a tener un sensor de sí mismo 24 horas al día. Los biólogos siempre dijeron «eso no es ciencia, no tienen datos». Pero ellos no saben dónde están las ballenas en el mar. Hoy nosotros sí sabemos dónde están las personas, pero también sabemos qué compran, qué comen, cuándo duermen, cuáles son sus amigos, sus ideas políticas, su vida social. 5 A través del big data, los grandes números permiten prever comportamientos estadísticamente probables y, sobre todo, aprender de las experiencias anteriores. La información fluye, surgen nuevas formas de procesarla y, a partir de ahí, de lograr un conocimiento sumamente detallado de la población, desde los estados de ánimo hasta los consumos, pasando por los hábitos para moverse o quiénes son sus amigos. Quien accede a esa información y tiene la capacidad de procesarla posee una poderosa herramienta para influir sobre la población. ¿Qué pasa con este conocimiento cuando se lo lleva al terreno de la política? La pregunta no es totalmente nueva: de la misma manera que durante décadas los empresarios encargaron encuestas para vender, por ejemplo, champú, los políticos comenzaron a pedir a sus asesores que midieran el pulso de la sociedad. Con esa información supuestamente representativa, parcial y muchas veces poco confiable, los candidatos debían tomar registro de quiénes podían ser sus potenciales votantes y diseñar sus mensajes con cuidado para seducir, pero sin espantar. ¿Cómo resolver esta tensión? La respuesta la da la experiencia con las redes sociales. ■■  El producto político En tiempos de redes, algunos candidatos comprendieron que las encuestas atrasaban y que, tal como hacen los analistas del marketing de productos, debían afinar y mejorar su información. En una sociedad segmentada en una miríada de identidades(vegetarianos, rockers, hippies, feministas, católicos, surfers, padrazos, deportistas, hipsters, hombres de negocios, pacifistas, homosexuales, in clasificables, etc.) y sus numerosos matices y zonas de cruces(el mundo lgbt es un buen ejemplo), resulta casi imposible formular mensajes capaces de seducir a la mitad de la población. ¿Cómo hacer? La respuesta surge de las redes sociales. 5. Daniel Hopenhayn:«Martín Hilbert, experto en redes digitales:‘Obama y Trump usaron el Big Data para lavar cerebros’» en The Clinic Online, 19/1/2017. 51 T ema C entral Big data y política. El poder de los algoritmos El primero en aprovechar en escala este recurso fue Barack Obama, candidato en 2008 a presidente de Estados Unidos, uno de los países donde el uso de las herramientas digitales en la vida cotidiana está más desarrollado. Allí también tienen la particularidad de que no solo es optativo votar sino que además es necesario empadronarse previamente. Lo que hizo el equipo de Obama fue clasificar a los usuarios de las redes sociales de acuerdo con las posiciones políticas que revelaban sus amigos para reconocer a 3,5 millones de potenciales votantes demócratas no empadronados. Luego estudió sus intereses específicos y«custo mizó» las propuestas que vería cada uno en Facebook: leyes de género para las feministas, propuestas verdes para los ecologistas, retiEn lugar de un catch all, lo que hizo Obama fue más bien un catch each rada de Afganistán para los pacifistas y así. El nivel de precisión de esta campaña resultó (tomar a cada uno) n muy superior al de los típicos afiches con candidatos sonrientes que no pueden decir nada por miedo de espantar a quien piense distinto. En lugar de un catch all, lo que hizo Obama fue más bien un catch each(tomar a cada uno). Finalmente, el equipo de Obama determinó que al menos un millón de sus targets se había registrado para votar. Aunque es imposible conocer la efectividad exacta de la campaña digital o saber quiénes votaron finalmente, se puede ser generoso en las presunciones. Obama ganó por menos de cinco millones de votos en todo el país y en estados como Florida, clave para la victoria, la diferencia con su oponente fue de menos de 70.000. El demócrata ganó las elecciones apoyado por algoritmos que señalaron zonas sensibles de sus potenciales votantes e indicaron con qué sería mejor seducirlos. Donald Trump aprendió la lección para la campaña de 2016: también mandó a analizar perfiles, pero lo hizo con todos los ciudadanos en condiciones de votar. La escala del trabajo era muy superior a cualquier antecedente. Para ese trabajo, Trump contrató a Cambridge Analytica, una empresa británica que había asesorado a Ted Cruz hasta su renuncia y también a la campaña a favor del Brexit. Con información aportada por Facebook, Twitter, pero también tarjetas de crédito, supermercados y bases de datos de todo tipo, se construyeron perfiles estadísticamente confiables de cada ciudadano para detectar a quienes podrían llegar a votar por el candidato. Uno de los hallazgos de esta metodología fue el descubrimiento de la veta de potenciales votantes del«cinturón de óxido» de Michigan o Wisconsin. Vale la pena aclararlo: el cinturón de óxido no es una creación del big data y posiblemente algún político con olfato podría haber visto en este sector de ex-trabajadores fabriles, actuales desocupados y N ueva S ociedad 269 52 Esteban Magnani expelidos del sueño americano a potenciales votantes de Trump. Lo que sí permitió el uso de big data fue detectar con precisión quiénes respondían a ese perfil, su nivel de frustración con el sistema, el rechazo que les generaban los inmigrantes o la decepción con la clase dirigente de los últimos años, que no parecía tenerlos en cuenta. En realidad, en estos casos, las hipótesis acerca de los porqués no son lo más relevante: lo importante era encontrar mensajes que interpelaran a los distintos perfiles para generar likes, compartir, retuits o lo que fuera posible. ¿Cómo lograrlo? Hilbert lo explicaba con un ejemplo: si Trump dice«estoy por el derecho a tener armas», algunos reciben esa frase con la imagen de un criminal que entra a una casa, porque es gente más miedosa, y otros que son más patriotas la reciben con la imagen de un tipo que va a cazar con su hijo. Es la misma frase de Trump y ahí tienes dos versiones, pero aquí crearon 175.000. Claro, te lavan el cerebro. No tiene nada que ver con democracia. Es populismo puro, te dicen exactamente lo que quieres escuchar. El poder de la comunicación personalizada y guiada por algoritmos en una sociedad donde buena parte de la vida pasa por las redes es enorme: Whatsapp, Facebook, buscadores como Google, correo electrónico, mapas, tuits, Instagram, Uber, compras electrónicas, celulares omnipresentes, etc. permiten monitorear permanentemente a la sociedad, y esa información es tremendamente valiosa para aquel que acceda a ella y pueda procesarla. Trump y su equipo encontraron la forma de usar ese poder y asestaron un golpe tan brutal como inesperado a la autoestima de los medios de comunicación masiva estadounidenses, que de forma mayoritaria se opusieron al candidato republicano. El rechazo fue tan fuerte que Trump los describió como«un partido de oposición» 6 . Las corporaciones 2.0 también rechazaron la candidatura del empresario pero sufrieron, además de la derrota, la culpa de ser ellos mismos una fuente inagotable de información clave para la campaña de ese candidato. Incluso parte del periodismo y algunos sectores intelectuales los acusaron de ser culpables de la derrota debido a que a través de las redes circularon profusas mentiras destinadas a movilizar a los votantes republicanos. Fue tal la envergadura de las noticias falsas que la campaña de Trump se enmarcó en la lógica de la«política de la posverdad» 7 , un término acuñado para describir una realidad marcada por lo que es verosímil para algunos aunque los hechos concretos lo contradigan. 6. Fred Hiatt:«Trump Considers the Media His Enemy. We Shouldn’t Treat Him as Ours» en The Washington Post, 29/1/2017. 7.«Art of the Lie» en The Economist, 10/9/2016. 53 T ema C entral Big data y política. El poder de los algoritmos Este tipo de campañas digitales es posible en países como eeuu donde las redes sociales son la segunda fuente de noticias: según el Pew Research Center, 38% de la población se informa en primer lugar a través de estas redes 8 , solo por detrás de la televisión. Esto permite una manipulación importante de la comunicación a la que accede el público gracias a algoritmos y mensajes pagos dirigidos específicamente a los usuarios: si la realidad es sobre todo percibida a través de las redes y los mensajes que vemos a través de ellas son filtrados por Si los mensajes que algoritmos, dos vecinos pueden vivir en realidades totalmente distintas. Es que los algoritmos simplemente cumplen su tarea de mantener interesado a quien mira la vemos a través de las redes son filtrados por algoritmos, dos vecinos pueden pantalla y lo hacen sobre la base de lo que le interesó antes. Así el proceso de fragmentación ya iniciado hace tiempo se provivir en realidades totalmente distintas n fundiza cada vez más y la sociedad misma se transforma en una acumulación de compartimentos estancos, donde el diálogo por fuera de ellos se vuelve un fenómeno cada vez más inusual. En una realidad construida para cada persona con un horizonte de verosimilitud individualizado, las dificultades para un proyecto común son enormes. ■■  Allá vamos Como señalamos más arriba, el caso de la sociedad hipertecnologizada de eeuu puede no ser representativo de lo que ocurre en América Latina, pero todo indica que hacia allá vamos. Para volver al caso de Argentina, existen cada vez más evidencias de que los rumores acerca de un equipo de comunicación digital vinculado al gobierno nacional y especializado en«construir realidad» en las redes, sobre todo Twitter, realmente existe: repentinos trending topics, perfiles de Twitter con pocos seguidores que insisten en ho rario laboral sobre un tema y con un hashtag particular, mientras retuitean y son retuiteados por otros perfiles de características similares. Uno de los estudios más exhaustivos y detallados en ese sentido fue publicado por el sitio El Gato y la Caja 9 . Allí se describe una investigación basada en 156.000 interacciones entre 29.000 usuarios de Twitter entre el 10 y el 21 de diciembre de 2016 que incluyeran referencias al Consejo Nacional de Investigaciones 8. Amy Mitchell, Jeffrey Gottfried, Michael Barthel y Elisa Shearer:«The Modern News Consumer», cap. 3, Pew Reasearch Center, 2/2017, disponible en. 9. Pablo González:«Jugada preparada» en El Gato y la Caja, 27/12/2017. N ueva S ociedad 269 54 Esteban Magnani Científicas y Técnicas(Conicet), institución científica con la que el gobierno argentino mantenía una disputa por la reducción de su presupuesto. Los tuits considerados contrarios partían en cantidad y de un número relativamente bajo de cuentas que funcionaban principalmente en días de semana y en horarios laborables. Los tuits con referencias positivas hacia los científicos, por su parte, provenían de una red más descentralizada y dispersa, también en el plano temporal. La conclusión más probable es que el ataque hacia los científicos argentinos fue orquestado intencionalmente para«crear realidad», es decir, poner en circulación suficientes mensajes como para generar la idea de que una porción significativa de la población criticaba la resistencia de los científicos a los recortes. Por supuesto, el peso de este tipo de campañas es relativo y afecta a aquellos que se informan principalmente mediante las redes, pero es uno de los primeros síntomas del peso creciente de las redes sociales en la construcción del imaginario social y la búsqueda de controlar también estos espacios. En este caso, las redes sociales no se utilizaron solo para medir el pulso de la sociedad, sino también para operar sobre ella y favorecer ciertas lecturas. Es difícil saber hasta qué punto lo logran, pero seguramente sus acciones no son inocuas. ¿Qué pasará con la política si los datos comprueban que a la población no le interesa la política? pro en Argentina ha sido muy hábil para explotar intereses específicos y fomentarlos. Durán Barba comenta con frecuencia los resultados de los focus groups, reuniones con ciudadanos representativos de ciertos sectores de la población con los que le toma el pulso a la sociedad y detecta sus intereses. Ese tipo de información permitiría explicar que mientras se recortan programas en ciencia, educación, salud o contención social, se hacen campañas para renovar las plazas permanentemente o se utilizan recursos comunicacionales que parecen tangenciales. Un ejemplo es la insistencia de pro con las mascotas: el mismo Macri publicó fotos de su perro, Balcarce 10 , sentado en el sillón presidencial a poco de ganar las elecciones. En febrero de 2017 se autorizó a las mascotas a viajar en el transporte subterráneo de la ciudad de Buenos Aires. Ya durante la gestión de Macri como jefe de gobierno, la página web del gobierno de la ciudad incorporó una sección dedicada a los animales domésticos. De la misma manera se puede interpelar a cada sector de la sociedad con una medida específica que en otro momento habría parecido una desviación respecto de los pilares sobre los que se construyen la política y la gestión tradicionales. 10. Este es también el nombre de la calle sobre la que se ubica la Casa de Gobierno, en la ciudad de Buenos Aires. 55 T ema C entral Big data y política. El poder de los algoritmos El poder de este tipo de comunicación puede tener patas cortas: por debajo de la comunicación existe una realidad sobre la que se pueden establecer relatos, pero que resulta muy peligroso negar. La experiencia del pasado reciente latinoamericano indica que cuando no existen canales democráticos para gestionar las necesidades reales de la población se acumula presión, y que esta puede desembocar en violencia y muerte. Por otro lado, la política sigue siendo un aglutinante poderoso incluso desde la diversidad, como demostraron las multitudinarias manifestaciones en apoyo a los docentes o por el aniversario del golpe de Estado en Argentina en el mes de marzo de este año, mientras se escribía esta nota. Pueden no ser suficientes en sí mismas para ganar una elección, pero distan de ser irrelevantes. Por el lado gubernamental, como señaló el analista de opinión pública Rosendo Fraga, la marcha«en defensa de la democracia», organizada por simpatizantes del gobierno, repuso al macrismo en la calle, un espacio político que suele negarla 11 . Simplificando la discusión: si realmente hay gente a la que le interesan más las mascotas que la política, ¿está mal tomar medidas que los interpelen? ¿Debería un buen político buscar que la población se interese, en cambio, por la situación del país o por entender una política económica? ¿Podría lograrlo y ganar elecciones? La respuesta no es fácil, pero puede ser suicida para un político no planteársela siquiera. 11. Declaraciones a«Esta mañana», Radio de la Ciudad, 3/4/2017. ¿Tecnología para la liberación o instrumento de propaganda? M areike T ransfeld / I sabelle W erenfels Noticias falsas, ataques políticos, a veces automatizados: de pronto, las redes sociales empiezan a considerarse peligrosas. En la «primavera árabe» era otro el cantar, pero hoy las fake news y, más en general, las redes sociales comienzan a ser consideradas una amenaza para las propias democracias liberales. La correlación entre redes sociales y formación de opinión pública democrática es hoy menos clara, aunque los diferentes usos de las redes dependen también de la realidad«física», de la vida que también transcurre offline. L uego de que Donald Trump resultara elegido presidente de Estados Unidos, el rol potencialmente destructivo de las redes sociales para la democracia liberal pasó a ocupar el foco de la atención pública. En esa tesitura, las redes sociales han creado un espacio de desenfreno en el que se propagan indiscriminadamente valores antiliberales como el racismo, la misoginia y la homofobia. La aparente utilización que hizo Rusia de las redes sociales para influir en las elecciones estadounidenses llevó a que plataformas como Twitter sean consideradas una nueva y potente«herramienta agresiva de política exterior». Mareike Transfeld: cursa un doctorado en la Berlin Graduate School Muslim Cultures and Societies de la Universidad Libre de Berlín. Su tesis aborda las construcciones de identidad en los discursos yemeníes en Facebook. Isabelle Werenfels: dirige un grupo de investigación en la Fundación Ciencia y Política( swp , por sus siglas en alemán) en Berlín. Se especializa en la política y la sociedad del norte de África. Palabras claves: democracia, fake news, mundo árabe, opinión pública, redes sociales. Nota: la versión original de este artículo en alemán,«Soziale Medien: Befreiungstechnologie oder Propagandainstrument?», fue publicado por la Fundación Ciencia y Política, Instituto Alemán de Política y Seguridad Internacional, 30 de noviembre de 2016. Traducción de Alejandra Obermeier. 57 T ema C entral ¿Tecnología para la liberación o instrumento de propaganda? Sobre todo el uso de las cuentas automáticas de Twitter conocidas como bots ha contribuido a alimentar visiones negativas respecto de la influencia po lítica y social de las redes: durante la campaña electoral en eeuu , los bots inundaron el ciberespacio con propaganda tanto republicana como demócrata. En este contexto, la canciller alemana Angela Merkel centró el discurso que pronunció en el Parlamento alemán el pasado noviembre en las fake news (noticias falsas) y en el peligro que su difusión a través de las redes sociales entraña para la formación de opinión democrática. Esta percepción de las redes sociales como instrumentos para fortalecer las identity politics(políticas de la identidad) y para multiplicar noticias falsas representa la cara diametralmente opuesta del furor que las redes sociales causaron en 2011, en el contexto de la«primavera árabe» en Oriente Medio y en el norte de África. Por entonces, los sociólogos aún hablaban de«tecnologías de liberación» y adjudicaban a Facebook y a Twitter un efecto democratizador: estas redes eran consideradas como un vehículo de las sociedades civiles para movilizarse contra gobernantes autoritarios y como una plataforma que posibilitaba la participación política en dimensiones hasta entonces jamás alcanzadas. ■■  Endiosadas o demonizadas: ni lo uno ni lo otro, o un poco de cada cosa Entre tanto, los estudios más recientes sobre Oriente Medio y el norte de África trazan un cuadro diferenciado y un poco más problemático de la función que las redes sociales desempeñan para la sociedad y la política, por ejemplo en el caso de su utilización con fines propagandísticos por parte de la milicia terrorista Estado Islámico( ei ). Ninguna de las visiones respecto de las redes sociales está equivocada, ni las que las endiosan ni las que las demonizan. Nuestra propia investigación sobre los debates a través de Twitter en el espacio árabe demostró que el modo en que las redes influyen sobre los procesos sociales y políticos puede ser muy diverso y a menudo también paradójico. El efecto específico que producen depende fuertemente del contexto local en el que se desarrolla un debate y de las redes de usuarios que participan de él. El análisis de debates que se desarrollaron en Twitter sobre las agresiones sexuales perpetradas en el verano de 2014 en la plaza Tahrir, en El Cairo, sobre las protestas anti- fracking en el sur de Argelia y sobre la intervención militar en Yemen en marzo de 2015 demostró el poder ambivalente que Twitter ejerce sobre la política y la sociedad. Para comprender ese poder de influencia difuso, es importante entender que Twitter se divide en espacios N ueva S ociedad 269 58 Mareike Transfeld/ Isabelle Werenfels de comunicación mucho más pequeños por la formación de redes a lo largo de diversas líneas. A pesar de su carácter transnacional, Twitter se descompone en espacios de comunicación nacionales, y esto no solo se debe a barreras idiomáticas o dialectales. En los tres debates que analizamos, los Estados nacionales también eran el punto de referencia más importante. Cada vez que se tomaban temas provenientes de otros contextos nacionales, los usuarios de Twitter los reinterpretaban en el propio contexto nacional. Por ejemplo, los usuarios libaneses de Twitter utilizaron la operación militar saudita en Yemen para expresar sus propias lealtades confesionales en el contexto nacional. Esto disparó un debate aparte en la red social, pero de corte local. Los activistas medioambientales globales utilizaron el debate por el fracking en Argelia como trampolín para llamar a una movilización anti- fracking en sus propios contextos nacionales. En forma simultánea, nuestros estudios de caso demostraron que los temas solo pasan de un contexto a otro si se topan con un piso de resonancia a escala local. Los intentos de los usuarios egipcios y tunecinos de disparar debates anti- fracking en sus respectivos países fracasaron. Si Twitter construye puentes transnacionales, lo hace entre personas con la misma forma de pensar. En Argelia, Twitter creó redes solidarias entre diversos grupos marginales de la periferia y activistas de la capital. A través de Twitter también se creó una red contra el acoso sexual que unió a activistas en diversos países árabes y occidentales. La tendencia dominante fue la formación de«tribus virtuales» confesionales, étnicas, religiosas, ideológicas o con valores comunes que se provocaban mutuamente. ■■  Las voces marginales se fortalecen... o se reprimen Los conflictos presentes en el mundo físico no solo se reflejan en los discur sos online, sino que suelen fortalecerse en ese espacio. El espacio restringido de Twitter obliga a los usuarios a hacer afirmaciones extremas. De ahí que las noticias en esa red social sean menos moderadas que en los medios tradicionales. Y los debates que aparentemente giran en torno de un solo tema muy pronto se convierten en discusiones politizadas y con una fuerte carga ideológica, que dejan al descubierto traumas históricos, líneas de conflictos sociales presentes y negociaciones de identidad(nacional). En el caso de nuestros ejemplos, Twitter en muchos casos contribuyó a reforzar las representaciones simplificadas del«otro» o del«enemigo». 59 T ema C entral ¿Tecnología para la liberación o instrumento de propaganda? En Argelia, por ejemplo, el debate en Twitter contribuyó a acentuar la división entre el«régimen» y la«población». En el debate en torno del acoso sexual en Egipto, la fuerte carga ideológica del lenguaje y los conflictos abier tos en Twitter entre los Hermanos Musulmanes y aquellos que apoyaban al presidente Abdelfatah Al-Sisi profundizaron la grieta social. Del mismo modo, el debate sobre la intervención saudita en Yemen consolidó los conflic tos confesionales en el Golfo. No fueron las voces moderadas y marginales, sino las posiciones del gobierno saudita las que se fortalecieron con Twitter. Esto apuntaló también en esa red la hegemonía discursiva de Arabia Saudita. Cuanto más pequeña y menos desarrollada es una comunidad de Twitter en la región, más predominan los activistas de la sociedad civil y las voces críticas del presente. Esas comunidades pequeñas siguen existiendo en Argelia, Marruecos, Túnez o Jordania. En países como Arabia Saudita, donde se encuentra la comunidad de Twitter más grande del mundo árabe en proporción a la población, o también en Egipto, la cosa es distinta. Con el crecimiento meteórico de Twitter y su consiguiente aumento de visibilidad, también se registró un fuerte incremento de los esfuerzos gubernamentales por recortar las libertades digitales y por usar las redes con fines de propaganda –sobre todo recurriendo a bots–. De ese modo, las voces moderadas o los activistas por los derechos humanos quedaron marginados. Pero esto último también se debió a que, a partir de 2011, cada vez más usuarios se registraron en Twitter debido a la popularidad creciente de esa red. Sin embargo, en nuestros casos la influencia que un usuario podía tener en un debate no estaba determinada solo por su cantidad de seguidores. Lo más determinante era la«calidad» de esos seguidores. Los medios internacionales y locales, los funcionarios de gobierno o las grandes organizaciones que integraban una red contribuían a fortalecer el efecto de un determinado mensaje y a trasladarlo a la esfera internacional. En el caso de Argelia, la comunidad de Twitter local y los medios internacionales no actuaron en forma separada, sino que se retroalimentaron en forma permanente. En este caso, una red de Twitter integrada por activistas argelinas, iconos antiglobalización y activistas ambientales, junto con medios internacionales, ayudó a otorgar visibilidad internacional a un acontecimiento muy alejado de la esfera pública mundial. ■■  Los problemas están offline La contracara de la visibilidad de los debates en Twitter son los intentos de manipulación. En el caso del debate por la intervención árabe en Yemen, dos N ueva S ociedad 269 60 Mareike Transfeld/ Isabelle Werenfels usuarios –que decían estar en Saná y que tienen más de 100.000 seguidores– comenzaron a dominar la discusión árabe a partir de abril de 2015. Enviaron por Twitter noticias prosauditas y difamaron a los hutíes, opositores de los sauditas, en la capital yemení. Dada la gran cantidad de seguidores con que contaban, en su mayoría en los países del Golfo, estas cuentas lograron influir con fuerza en el debate. Contra la gran mayoría numérica de usuarios de Twitter provenientes de los países del Golfo, un discurso prohutí prácticamente no tenía chances. A esto se suma que detrás de una parte de las cuentas de Twitter sauditas no había personas, sino bots, que a través de la masa guiaban los ánimos en un determinado sentido. La amplitud de temas e informaciones en las redes sociales en todo el mundo árabe es mucho mayor que en los medios clásicos, en su mayoría controlados por el Estado, a los cuales no puede atribuírseles una fidelidad muy profun da hacia los hechos. Aunque tanto Arabia Saudita como Egipto se caracterizan por la censura a las redes sociales, Twitter continúa ofreciendo un cierto margen para que los opositores se expresen. Aquí las voces y las demandas de grupos marginales o activistas por los derechos humanos siguen siendo fuertes, e incluso alguien como Abdelfatah Al-Sisi se vio obligado a reaccionar frente a los ataques sexuales en 2014 como consecuencia de los debates en las redes sociales. En Estados autoritarios, las posiciones moderadas y liberales coexisten en las redes sociales con las radicales y antiliberales, y la información fidedigna so bre procesos políticos convive con la desinformación política y la propaganda radical. Por lo tanto, no es de extrañar que en las democracias liberales la infraestructura de esas redes –en su intento de influir y manipular discur sos– también sea utilizada por aquellos que ostentan posturas antiliberales. Esta imagen absolutamente mixta de los direccionamientos políticos y de los efectos de los debates en Twitter demuestra que condenar las redes en forma generalizada es tan inadecuado como endiosarlas. Las consecuencias negativas de Twitter dependen no solo de la plataforma, sino también de las opiniones políticas y sociales de sus usuarios. Dado que ambos se encuentran en una relación de interacción recíproca, las influencias destructivas de las redes también constituyen un síntoma de problemas que deben abordarse por fuera de ellas. Política 2.0 Internet y el trabajo de los partidos K atharina G erl Internet tiene cada vez más importancia, mientras que las formas de compromiso político se transforman: la militancia tal como la conocíamos está en retirada y en muchos casos los compromisos son menos durables y a menudo virtuales. En este contexto, si bien los partidos han ido adaptando sus estructuras a las nuevas realidades (incluyendo el microtargeting en las campañas), en la mayor parte de los casos, las acciones son reactivas. Los partidos tradicionales tienden más a seguir modas que a imponer tendencias. I nternet ha penetrado en gran parte de la vida humana. Es por ello que resulta lógico que se discuta su potencial también en lo que respecta a la reforma de la democracia representativa en general y a la reforma de los partidos en particular, en el contexto de los múltiples desafíos que estos deben afrontar en las democracias modernas. Los partidos han perdido atractivo como espacios de participación. Por un lado, porque la forma del compromiso político está cambiando: dura menos tiempo, es más puntual y más independiente de grandes organizaciones. Por otro lado, porque se ha perdido la confianza en esta institución. A esto se suma que los ciudadanos con recursos de participación relevantes están mucho mejor dotados, lo que ha llevado a Katharina Gerl: es auxiliar de investigación en la cátedra de Ciencia Política ii en la Universidad Heinrich Heine de Düsseldorf y en el Instituto de Internet y Democracia de la misma ciudad. Correo electrónico:. Palabras claves: democracia, internet, participación, partidos, redes sociales. Nota: la versión original de este artículo en alemán se publicó en Neue Gesellschaft. Frankfurter Hefte N o 3/2017, con el título«Wie die neuen Medien die Arbeit der Parteien beeinflussen». Tra ducción de Carlos Díaz Rocca. N ueva S ociedad 269 62 Katharina Gerl una modificación de las exigencias de participación, por lo menos en algunos sectores de la población. Estos desafíos hacen que los partidos estén buscando nuevas formas de renovar su vínculo con la base social y de conservar su lugar como actores de intermediación centrales. Se atribuye a internet la capacidad de contrarrestar, mediante una democratización de los procesos de elaboración de políticas y toma de decisiones intrapartidarias, el creciente distanciamiento entre los partidos y la sociedad(«tesis de la democratización»), pues ofrece alternativas para la interacción social, la comunicación, la participación y la organización. Con el perfeccionamiento tecnológico de la web 1.0, que pasó a ser web 2.0, un medio marcadamente social e interactivo, este debate se reabrió. Este potencial, sin embargo, se enfrenta también a nuevas exigencias que deben abordar los partidos o que surgen en su seno. La web 2.0 es considerada un desafío para los partidos tradicionales porque sus características específicas contra dicen el modelo establecido de mediación política y la lógica organizacional y de funcionamiento top-down de los partidos. Es por ello que a la tesis de la democratización se contrapone la tesis de que la política no aprovecha al máximo la web 2.0 porque es consciente de que, de hacerlo, perdería control y poder. El uso que los partidos hacen de los nuevos medios debe entenderse, entonces, como política simbólica. Con este campo de tensiones como telón de fondo, vale la pena observar qué hace internet con los partidos y qué hacen los partidos con internet. En primer lugar, la gran expansión de internet somete a los partidos a una cierta necesidad de adaptarse. Si se siguen las reglas de disrupción de Larry Downes, los partidos, en tanto organizaciones que siguen una senda, están en desventaja en cuanto a la adaptación de innovaciones: cambian solo paulatinamente, por lo que están en conflicto con las expectativas de los ciudadanos, que se apropian más rápidamente de las innovaciones tecnológicas de los medios. Establecen nuevas formas de interacción social, se comunican e informan de otra manera, de lo cual surgen nuevas demandas de comunicación pública. Además, aparecen nuevos actores políticos que pueden aprovechar mejor que los partidos los potenciales tecnológicos de los nuevos medios y que compiten con ellos por la atención del público y por ciudadanos con voluntad de participar. Pero también los nuevos partidos pueden compensar los déficits de organización y movilizar a sus afiliados online; un ejemplo actual de esto es Alternativa para Alemania( a f d , por sus siglas en alemán). Esto tiene sus consecuencias para la competencia entre partidos. Al dejar atrás el principio clásico de emisor-receptor, los partidos se ven ante una presión, también 63 T ema C entral Política 2.0. Internet y el trabajo de los partidos puertas adentro, ya que la comunicación estratégica y la distribución de poder dentro de ellos pueden verse negativamente afectadas. En términos generales puede observarse una descentralización de la comunicación política, en especial en las redes sociales, que una comunicación partidaria regida por el principio top-down hace difícil. ■■  Entre la información y la participación Los partidos establecidos de Alemania han reaccionado al cambio de condiciones del entorno. Un motivo no menor para ello es el hecho de que internet les ofrece, a pesar de los desafíos mencionados, enormes oportunidades. En los comités centrales de los partidos se han creado las correspondientes nuevas estructuras y áreas de trabajo. Desde la creación de la primera página web partidaria, a mediados de la década de 1990, es imposible ya disociar internet de la comunicación de los partidos. Por lo menos desde las elecciones para el Bundestag de 1998, las campañas electorales se consideran«campañas electorales por internet». Internet también tendrá un papel decisivo en las próximas elecciones para el Bundestag; después de lo acontecido en las elecciones estadounidenses, los presagios han cambiado un poco. Si se observa desde el comienzo el uso que los partidos han hecho de internet, es llamativo que refleje esencialmente las etapas de la evolución tecnológica y las tendencias generales de uso por parte de la población. En términos generales, los partidos siguen usando internet principalmente para comunicar información, ya que lo pueden hacer online, de forma directa y apuntando a cada grupo espeEl microtargeting cífico. Si se da fe a los informes actuales sobre la campaña electoral estadounidense, el microtargeting ha pasado a un nivel superior gracias a las posibilidades del big data. Los partidos se ha pasado a un nivel superior gracias a las posibilidades hallan aquí nuevamente frente al desafío de que no todos los comentarios expresados en la red del big data n provienen de ciudadanos independientes o siquiera de personas reales. Los discursos públicos reciben la influencia de los social bots, sobre los que se ha discutido recientemente. Cómo eludir este desafío es un tema actual de debate. En general, los partidos han ampliado sustancialmente su oferta informativa, y en esto han tenido no poca influencia los numerosos canales de comunicación que se encuentran disponibles en internet. Para usarlos, a veces actúan como pequeñas empresas de medios y producen material de texto, video, sonido e imagen según estándares profesionales. Este material puede ser puesto a disposición de los seguidores a modo de presentación N ueva S ociedad 269 64 Katharina Gerl para distribuir en las redes sociales a través de las mediatecas partidarias. De ese modo se incrementa el alcance de estos contenidos más allá de las páginas web, que están vinculadas a los perfiles de los partidos en las redes sociales. Así se lleva a cabo el ideal de una red de comunicación a través de la cual pueden enviarse mensajes unificados. Además del uso de internet con fines informativos, la participación online juega un rol cada vez más importante para los partidos. Estos han reaccionado frente a los cambios en la disposición de la ciudadanía a involucrarse y han creado formatos de participación de duración limitada y específicos para cada tema valiéndose de las posibilidades online. La dificultad que en cuentran aquí los partidos radica en que la participación online no se traduce automáticamente en un compromiso(duradero en el tiempo) con los partidos. Un like se da fácilmente, pero no significa un apoyo duradero. Si se sigue la idea de la participación política en partidos como un proceso de dos niveles, con la decisión de afiliarse como primer nivel, los partidos usan internet para facilitar el acceso. Un ejemplo de ello puede ser la posibilidad, desde los primeros años de este siglo, de afiliarse por internet. Además, de un tiempo a esta parte los partidos están intentando, por medio de portales especiales para seguidores, vincularse a ciudadanos dispuestos a comprometerse temporalmente, sobre todo durante las campañas electorales, que es cuando más recursos se necesitan. Pero las opciones online, como segundo nivel de participación partidaria, han modificado también las posibilidades de acceso al trabajo activo en los partidos. En este caso, los afiliados y los no afiliados participan sobre todo en el trabajo progra mático. Las opciones van desde reunir ideas y dialogar sobre el futuro, pasando por presentar mociones en congresos partidarios, hasta tomar parte en la elaboración de programas electorales. Los partidos deben estar aquí atentos a no socavar la afiliación formal. Por tal motivo, en la participación online y, en general, en la comunicación online de los partidos, se sigue una estrategia de dos vías: como regla, los afiliados formales cuentan con opcio nes de participación de mayor alcance que los no afiliados y, por ejemplo, se les da participación regular a través de las redes virtuales. Por lo demás, los afiliados a veces tienen a su disposición opciones de participación distintas de las de los no afiliados, como el caso de los chats o las videoconferencias con políticos especializados. Una mirada al uso que hacen los partidos de internet deja la sensación de que sigue faltando una clara estrategia, o de que recién se la está diseñando. Los partidos tienden más a seguir modas que a imponer tendencias. Es una 65 T ema C entral Política 2.0. Internet y el trabajo de los partidos lástima, pues esto hace que se desperdicie la posibilidad de sacar provecho del potencial de los nuevos medios para el trabajo partidario. También se acusa a las opciones de internet de ser más una apariencia que posibilidades de interacción serias. Las señales de apertura y modernidad así enviadas pierden también poder de movilización y, en el peor de los casos, provocan que los ciudadanos se distancien de los partidos. Estos deberían intentar apropiarse mejor de los nuevos medios. Deben emanciparse de las grandes plataformas, como Facebook o Twitter, y desarrollar aplicaciones que estén hechas más a la medida de la elaboración de políticas y la toma de decisiones intrapartidarias. Solo de ese modo podrán armonizarse mejor las estructuras online y offline. Se están observando los primeros intentos para lograrlo. Pero todo esto no quiere decir que los partidos no tengan que tener presencia en las grandes redes sociales; muy por el contrario: es precisamente en tiempos de fake news cuando se necesita la voz de los partidos democráticos. Marzo de 2017 Li­ma N o 245 ARTÍCULOS: Algunas notas sobre el«pueblo de Dios» en Aparecida, Juan Pablo Espinosa Arce. La tributación como vía para el desarrollo. Reto del nuevo gobierno, Ana Gamarra Rondinel. No sólo ideología. Reapropiémonos del género, Chiara Giaccardi. La repam , un servicio con la mirada en los más pobres. Entrevista al cardenal Hummes. La educación en la agenda pública, Gloria Helfer, Ricardo Cuenca y Manuel Iguiñiz. El padre Hermógenes López Coarchita. Testigo de la misericordia. rema : una respuesta a matrimonios en crisis. El desafío es dar esperanza, Ángelo Enrique Camacho, op. 50 a . Jornada Mundial de la Paz. 1 de enero del 2017, Papa Francisco. Pronunciamientos de la Conferencia Episcopal Peruana. Pronunciamiento sobre la educación. Equipos Docentes del Perú( edop ). Mensaje de los obispos de Centroamérica, Chalena Vásquez. Cuando muere alguien valioso, Carlos Flores Lizana. Edita y distribuye Centro de Estudios y Publicaciones, Camilo Carrillo 479, Jesús María – Apdo. 11-0107 – Lima 11, Perú. Tel.:(511) 4336453 – Fax:(511) 4331078. Correo electrónico: . Página web:. Fake news: una oportunidad para la alfabetización mediática N uria F ernández -G arcía Las noticias falsas no son un fenómeno nuevo, pero sí lo es la amplitud con que pueden reproducirse en las redes sociales. Cuando hoy, en varios idiomas, se habla de fake news, se da cuenta de ese fenómeno. La pérdida de centralidad de la fuente y la posibilidad de«viralización» –otro término de época– disminuyen a menudo el interés por la veracidad de la noticia y las capacidades críticas de lectura para identificar lo falso. En la medida en que grandes proporciones de la población se informan en las redes, estas cuestiones tienen consecuencias políticas muy directas, como se vio en varios sucesos recientes. ¿ Q ué tienen en común la victoria de Donald Trump en Estados Unidos, el triunfo del Brexit en Reino Unido y el del«No» en el referéndum por la paz en Colombia? En los tres casos se trató de campañas muy polarizadas y, tras el resultado, se habló del papel de los medios y las plataformas digitales, que habrían«intoxicado» la campaña e influido de ese modo en el resultado, que en todos los casos resultó inesperado. En los últimos meses, las expresiones« fake news»(noticias falsas) y«posverdad» han ocupado gran espacio en los medios de comunicación. El diccionario Nuria Fernández-García: es doctora en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona e investigadora posdoctoral en el Departamento de Periodismo y de Ciencias de la Comunicación de esa universidad. Es miembro desde su creación del comité organizador y del equipo de investigación del Observatorio para la Innovación de los Informativos en la Sociedad Digital( oi 2 ). Palabras claves: alfabetización digital, ciudadanía, fake, filtro burbuja, posverdad. 67 T ema C entral Fake news: una oportunidad para la alfabetización mediática Oxford eligió el término«posverdad»(en inglés, post-truth) como la palabra internacional del año en 2016 y la definió como las«circunstancias en que los hechos objetivos influyen menos en la formación de la opinión pública que las referencias a emociones y a creencias personales». Es decir, se trata de una falsedad que continúa siendo aceptada aun a sabiendas de que es una falsedad, lo que no impide tomar decisiones basándose en ella. Incluso personalidades como Barack Obama y el papa Francisco se han referido a estos peligros. Durante una rueda de prensa en Alemania en noviembre de 2016, Obama advirtió que«si no somos serios sobre los hechos y sobre lo que es verdad y lo que no lo es, si no podemos diferenciar entre los argumentos serios y la propaganda, entonces tendremos problemas» 1 . Un mes después, el papa Francisco, en declaraciones a la revista belga Tertio, se manifestó en términos similares al afirmar que«propagar desinformación es probablemente el mayor daño que los medios pueden hacer» y destacó que«utilizar los medios para esto en lugar de educar al público cuenta como pecado» 2 . Pero ¿es la posverdad un fenómeno nuevo? ¿No ha habido antes una buena cantidad de noticias falsas? ¿Qué es lo que ha llevado a que ahora hablemos y debatamos ampliamente sobre estos términos? Nos encontramos ante una cuestión que requiere analizar cómo las personas acceden y comparten información en la era digital y cuál es el papel de las plataformas digitales en su propagación. ■■  Un nuevo sistema de acceso a la información La manera en que accedemos a la información ha cambiado radicalmente en los últimos años. La prensa y los informativos de televisión pierden audiencia, especialmente entre las generaciones más jóvenes, entre las cuales las redes sociales han pasado a ser hegemónicas. Según un estudio de 2016 del Pew Research Center, 62% de los adultos estadounidenses obtiene la mayor parte de la información a través de las redes sociales(cuatro años antes, el porcentaje era de 49%) 3 . Y el estudio señala Facebook como la red social con más uso(67%) y a la que más se accede para obtener información(44% se informa aquí). YouTube es la siguiente red social en uso(48%), pero solo una 1.«Obama carga contra las noticias falsas:‘Si no podemos discriminar entre argumentos serios y propaganda, tenemos un problema’» en La Vanguardia, 18/11/2016. 2.«Papa advierte a los medios sobre el‘pecado’ de difundir noticias falsas y difamar a políticos» en Reuters, 7/12/2016. 3. Ver Jeffrey Gottfried y Elisa Shearer:«News Use across Social Media Platforms» en Pew Research Center,, 26/5/2016. N ueva S ociedad 269 68 Nuria Fernández-García quinta parte de sus usuarios se informan mediante ella, porcentaje similar al que se encuentra en Twitter, que tiene una base de uso menor(16%) pero un mayor porcentaje de personas que se informan allí(9%). Estos datos confirman los aportados por el Digital News Report, que ya señaló en 2015 que los informativos tradicionales pierden terreno en favor del video online y de nuevos formatos visuales, especialmente entre los menores de 35 años, y destacó el rol cada vez mayor que juega Facebook en encontrar, discutir y compartir información 4 . ¿Qué consecuencias tiene, entonces, informarse a través de las redes sociales? Existen muchos filtros en internet que impiden que lleguen a nosotros puntos de vista en conflicto con los nuestros y que nos aíslan en nuestra propia bur buja de información, el filtro burbuja( filter bubble) profetizado por Eli Pariser en su libro El filtro burbuja. Cómo la red decide lo que leemos y lo que pensamos, publicado originalment en 2011 5 . Este filtro burbuja obstaculiza el acceso a la información que podría desafiar o ampliar nuestra visión del mundo y tiene, por tanto, implicaciones negativas en el discurso cívico. La exposición a un limitado contenido informativo hace que la gente crea que sus ideas se alinean con la visión dominante. Se pueden encontrar filtros burbuja en Google, pla taforma que refina los resultados de búsqueda de acuerdo con las consultas previas de los usuarios y los enlaces que siguieron. De hecho, Google rastrea entre más de 57 variables(por ejemplo, marca del ordenador desde el que se accede, ubicación, software utilizado, etc.) para determinar los resultados de búsqueda que serán más relevantes para cada persona. Facebook también rastrea entre los clics de sus usuarios lo que comparten y los contactos con los que interactúan, así como información sobre los dispositivos electrónicos desde los que acceden, información de compras y transacciones dentro de los servicios de Facebook o información proporcionada por socios de la compañía. Con todos estos datos, personaliza el contenido que muestra a cada usuario. A los filtros burbuja se unen las cámaras de resonancia( echo chambers), en las que la información, las ideas o creencias son amplificadas por transmisión y repetición en un sistema cerrado donde las visiones diferentes o alternativas se descartan o se representan de forma minoritaria. Así, los ciudadanos terminan consumiendo noticias ajustadas a su modo de pensar. Este efecto 4. Ver Nic Newman, David A.L. Levy y Rasmus Kleis Nielsen: Reuters Institute Digital News Report 2015. Tracking the Future of News 2, Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo/ Universidad de Oxford, 2016. 5. Taurus, Barcelona, 2017. 69 T ema C entral Fake news: una oportunidad para la alfabetización mediática © Nueva Sociedad/ Loreto Corvalán 2017 N ueva S ociedad 269 70 Nuria Fernández-García resulta más fuerte en informaciones con contenido emocional y en creencias firmemente enraizadas. Un reciente estudio de la imt School for Advanced Studies en Italia señala que las redes sociales ayudan a que las teorías conspirativas Resulta difícil construir persistan y crezcan en el espacio virtual, al crear un ecosistema en el que la verdad de la una esfera pública compartida y el comportamiento político información deja de importar. Lo que importa es si la información se adapta a una cierta narrativa. De esta forma, resulta difícil construir una esfera pública compartida y el comse vuelve impredecible n portamiento político se vuelve impredecible 6 . ■■  Desconfianza en los medios Por otro lado, aumenta la desconfianza en los medios. Un reciente estudio realizado por la Knight Foundation concluye que la falta de confianza en los medios es común entre los jóvenes de todo el espectro político 7 . El estudio apunta que estos se muestran muy escépticos con las noticias que consumen, además de preocupados por la falta de rigor o el sesgo de las fuentes informativas utilizadas. Abunda en este dato un estudio del Pew Research Center de 2016 según el cual 16% de los adultos estadounidenses ha compartido una noticia que, en el momento de difundir, no sabía que era falsa 8 . Pero un destacado 14% afirma haber compartido una noticia falsa sabiendo que lo era. En un reciente estudio de BuzzFeed e Ipsos Public Affairs, más de la mitad de los encuestados(54%) afirmó creer«solo un poco» o«nada en absoluto» en las noticias que lee en Facebook 9 . Y parte de la culpa del problema de confianza recae en la misma red social: el debate sobre noticias falsas en los medios ha llegado a la población y 42% de las personas encuestadas dijo que no confía en las noticias en la red social porque Facebook no está haciendo un buen trabajo para frenar las noticias falsas en su plataforma. No obstante, no parece que el uso de algoritmos para seleccionar contenido o la inexistencia 6. Michela Del Vicario, Alessandro Bessi, Fabiana Zollo, Fabio Petroni, Antonio Scalaa, Guido Caldarellia, H. Eugene Stanleye y Walter Quattrociocchi:«The Spreading of Misinformation Online» en pnas vol. 113 N o 3, 2017. 7. Mary Madden, Amanda Lenhart y Claire Fontaine:«How Youth Navigate the News Landscape», Knight Foundation, febrero de 2017, disponible en. 8. Michael Barthel, Amy Mitchell y Jesse Holcomb:«Many Americans Believe Fake News is Sowing Confusion» en Pew Research Center, 15/12/2016. 9. Ipsos Public Affairs: Buzzfeed Facebook News, 2017. 71 T ema C entral Fake news: una oportunidad para la alfabetización mediática de editores humanos en Facebook preocupen a los encuestados. Solo 15% restaba credibilidad a las noticias encontradas en Facebook por los algoritmos utilizados y a un porcentaje incluso menor(11%) le preocupaba la falta de editores humanos. También se les pidió a los encuestados que indicasen lo importante que resultaban varios factores para determinar la confianza en una noticia en Fa cebook. Para ocho de cada diez, era importante la fuente de la noticia, siete de cada diez dieron importancia a su familiaridad con el tema de la noticia y seis de cada diez apuntaron a la persona que la compartía. Estos datos contrastan con los resultados del Media Insight Project, que este año llevó a cabo un estudio experimental para analizar cómo diferentes factores afectan la percepción sobre las noticias de los usuarios de Facebook 10 . El estudio encontró que el usuario que compartía una noticia importaba más que la fuente de la noticia. Es decir, que los ciudadanos confíen en la persona que comparte la noticia es más importante que quién produce la noticia o incluso si el artículo ha sido escrito por una organización de medios real. Falta sentido crítico en el acceso y consumo de información. Según un estudio de la Universidad de Stanford de 2017, 82% de los estudiantes de secundaria no puede distinguir entre un anuncio etiquetado como contenido patrocinado y una noticia real en una página web 11 . De hecho, muchos estudiantes dieron credibilidad a un tuit informativo por el hecho de incluir una gran foto y sin reparar en la fuente de la noticia. ■■  El perverso papel de los algoritmos ¿Qué papel tienen las plataformas digitales? Facebook ha sido acusada de haber influido en la campaña presidencial estadounidense con la difusión de informaciones falsas que habrían favorecido a Trump y habrían tenido un impacto mayor que las informaciones verdaderas. De hecho, ya se ha publicado un estudio en el que se examina la información que circulaba en las redes sociales en el estado de Michigan, donde se encontró la misma cantidad 10 . ap-norc Center/ American Press Institute:«‘Who Shared It?’: How Americans Decide What News to Trust on Social Media», The Media Insight Project, marzo de 2017. 11. Stanford History Education Group:«Evaluating Information: The Cornerstone of Civic Online Reasoning», 2017. N ueva S ociedad 269 72 Nuria Fernández-García de noticias falsas que de noticias reales 12 . ¿Qué ha sucedido? Básicamente, que el contenido –en muchas ocasiones sensacionalista– de las noticias falsas se propaga más rápidamente que una noticia real. Y su corrección o rectifi cación(en el caso de que la haya) raramente se comparte de la misma forma. A raíz de las críticas recibidas, tanto Facebook como Google están tomando medidas para impedir que sitios web que diseminan noticias falsas utilicen sus plataformas. Google ya había anunciado en octubre pasado que introduciría una nueva función en su servicio Google News que destacaría los artículos verificados previamente de forma rigurosa. Además, a través de la Google Digital News Initiative, está financiando varios proyectos relacionados con la verificación de datos. Al principio Facebook rechazó las acusaciones de que las noticias falsas habían ayudado al resultado de las elecciones presidenciales, pero aun así ha tomado medidas. En diciembre, además de lanzar un nuevo recurso que permite a los usuarios informar de posteos potencialmente falsos, Facebook se asoció con abc News, Snopes, PolitiFact, FactCheck.org y ap para verificar las historias que se publican. Ahora, ante noticias falsas, aparece un comentario de la compañía que pone en cuestión el contenido al que se intenta acceder. En enero lanzó el Facebook Journalism Project que, entre otras actividades, pretende promover la alfabetización mediática( news literacy), con el objetivo de ayudar a los ciudadanos a obtener la información necesaria para tomar decisiones sobre en qué fuentes creer. Además, ha llevado a cabo reuniones con organizaciones de medios para compartir las medidas que está tomando para mejorar la gran cantidad de noticias presentes en la plataforma. En febrero, Mark Zuckerberg publicó un manifiesto en el que reconocía que Facebook todavía tiene mucho por hacer para combatir los bulos y noticias falsas en su plataforma. Y hace apenas un mes lanzó la News Integrity Initiative, junto con otras instituciones y organizaciones que incluyen a la John S. and James L. Knight Foundation, Democracy Fund, Tow Foundation y Mozilla, entre otras. Con un presupuesto de 14 millones de dólares, la iniciativa se centra en ayudar a que los ciudadanos puedan tomar decisiones informadas sobre las noticias que leen y comparten online. En definitiva, mejorar la alfabetización en noticias, aumentar la confianza en el periodismo e informar mejor a la opinión pública. 12. Philip N. Howard, Gillian Bolsover, Bence Kollanyi, Samantha Bradshaw y Lisa-Maria Neudert;«Junk News and Bots during the us Election: What Were Michigan Voters Sharing Over Twitter?», comprop Data Memo 2017/1, 26/3/2017. 73 T ema C entral Fake news: una oportunidad para la alfabetización mediática Pero ¿quién elige las noticias en la red social? Un algoritmo. Un algoritmo decide el orden de las noticias que vemos en la red social. Tras recibir críticas por promocionar informaciones con un sesgo progresista, Facebook reemplazó al personal encargado de organizar las noticias de Fueron los algoritmos los que sesgaron su sección«Trending Stories» por algoritmos. Pero los algoritmos no necesariamente garantizan que las noticias sean realmente noticias. la información a favor de Trump n De hecho, fueron los algoritmos los que sesgaron la información a favor de Trump. Los investigadores Alessandro Bessi y Emilio Ferrara afirman que los bots 13 fueron utilizados en actos que buscaban alterar el resultado de las elecciones presidenciales y que trolls extranjeros bombardearon las redes sociales estadounidenses con noticias falsas 14 . Esto ha provocado que surjan iniciativas para desenmascarar esas cuentas falsas. Una de ellas es BotorNot, promovida por la Indiana University Bloomington, que forma parte del proyecto Truthy. A través de su página web, se puede insertar el nombre de un usuario de Twitter y el programa analiza la actividad de esta cuenta y da una puntuación basada en la probabilidad de que esa cuenta sea un bot. ■■  La necesidad de verificar la información En un ecosistema mediático en el que se institucionaliza la mentira con sobreinformación y una gran abundancia de fuentes, se hace necesario comprobar la veracidad de las noticias. Y aquí radica una oportunidad para el periodismo. Algunos de los efectos positivos que las noticias falsas han provocado han sido abrir el debate sobre el papel de los medios ante la verificación de la información y un fuerte crecimiento del fact-checking(chequeo de información). En los últimos meses se han diseñado diversas herramientas para evaluar la calidad de la información. Lucas Graves interpreta este crecimiento del interés por verificar la información como«un movimiento en el periodismo actual que es vital para revitalizar los ideales tradicionales de búsqueda de la verdad» 15 . 13. Cuentas falsas en las redes sociales que están programadas para hacer un like o retuitear un mensaje determinado. 14. A. Bessi y E. Ferrara:«Social Bots Distort the 2016 us Presidential Election Online Discussion» en First Monday vol. 21 N o 11, 11/2016. 15. L. Graves: Deciding What’s True. The Rise of Political Fact-Checking in American Journalism, Columbia University Press, Nueva York, 2016. N ueva S ociedad 269 74 Nuria Fernández-García El Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo ha analizado este fenómeno y confirmado el crecimiento de sitios web destinados a comprobar la veracidad de las noticias 16 . En la última década han aparecido plataformas dedicadas a comprobar la veracidad de las noticias en más de 50 países(más de 90% de ellas fueron creadas a partir de 2010 y 50 fueron lanzadas en los últimos dos años). Muchos de estos«verificadores» están asociados a organizaciones de medios tradicionales 17 . Por ejemplo, en la sección«Burst Your Bubble»[Revienta tu burbuja], el periódico progresista The Guardian recomienda cada semana cinco artículos conservadores que considera de interés para expandir el pensamiento de sus lectores. Y The Wall Street Journal, en su recurso digital Blue Feed, Red Feed, muestra a la vez dos hilos: a la izquierda, los posteos que publican en En la sección«Burst Your Facebook los medios progresistas, y a la derecha, los de publicaciones conserBubble», el periódico progresista The Guardian vadoras. Y cada día se suman nuevos medios a verificar la información. recomienda cada Una mayoría de estas plataformas verisemana cinco artículos conservadores n ficadoras –más de 60%– funcionan como entidades independientes o como proyectos ligados a alguna organización civil. Destacan aquí iniciativas como First Draft News, PolitiFacts y su monitor Truth-O-Meter, FactCheck –un proyecto del Annenberg Public Policy Center– o Snopes, un proyecto que empezó en 1994 denunciando leyendas urbanas y que desde entonces se ha convertido en uno de los mayores verificadores de información. First Draft News, además de ofrecer múltiples recursos en su página web, en septiembre de 2016 creó la First Draft Partner Network, en la que reúne a las mayores plataformas sociales, organizaciones de derechos humanos y otros proyectos de verificación para trabajar conjuntamente en la búsqueda de soluciones a los retos que plantea la forma de filtrar información real y 16. L. Graves y Federica Cherubini:«The Rise of Fact-Checking Sites in Europe», Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo/ Universidad de Oxford, 2016. 17. Entre los medios tradicionales que han desarrollado alguna iniciativa para comprobar la veracidad de la información se encuentran Le Monde(Les Décodeurs), Libération(Désintox), France 24(Les Observateurs), The Washington Post(Fact Checker), The Wall Street Journal(Blue Feed, Red Feed), Channel 4 News(FactCheck), The Guardian(Reality Check y Burst Your Bubble), bbc (Reality Check), La Sexta(El Objetivo) y El País(Hechos). 75 T ema C entral Fake news: una oportunidad para la alfabetización mediática contenido auténtico. Al Jazeera, cnn , bbc , Bloomberg, The New York Times o The Telegraph son algunos de los medios que participan en este proyecto. Y en las últimas elecciones presidenciales en Francia se creó el proyecto Cross Check, con medios franceses e internacionales, para identificar afirmaciones online falsas, erróneas o que incitan a la confusión. Channel 4 News obtuvo casi tres millones de visualizaciones de su video en línea en el que desmentía algunas de las afirmaciones más importantes que se hicieron relacionadas con el Brexit. Por lo tanto, ¿son útiles estas plataformas? Sí, y los ciudadanos necesitan estos verificadores. Necesitan que el periodismo muestre de nuevo su razón de ser. ■■  La necesidad de la alfabetización mediática También la alfabetización mediática es más necesaria que nunca. De hecho, a raíz de las noticias falsas hay un renovado interés en desarrollar la alfabetización mediática. Si las nuevas generaciones obtienen su información de redes sociales y otros recursos en línea, deben aprender a decodificar lo que leen. Un estudio realizado por Joseph Kahne y Benjamin Bowyer indica que quienes realizan cursos sobre alfabetización mediática incrementan su habilidad para entender, evaluar y analizar los mensajes de los medios 18 . ¿Por qué no ofrecer a los niños y jóvenes las herramientas necesarias para evaluar la credibilidad de la información? Y hacerlo con una perspectiva cívica. Paul Mihailidis, en un reciente artículo escrito junto con Samantha Viotty, apunta que quizás los ciudadanos comparten y perpetúan información cuestionable no porque carezcan de las competencias mediáticas necesarias para distinguir entre información y propaganda, sino porque tienen su propio sistema de valores y están defendiéndolo 19 . Mihailidis se plantea que quizás el problema no es que el electorado estadounidense esté mal informado, sino que solo comparte y da credibilidad a la información que encaja con su visión del mundo. Si encontrar la verdad ya no es una prioridad como lo es encontrar información que nos resulte personalmente relevante, hay que cambiar la forma en que abordamos la alfabetización mediática. 18. J. Kahne y B. Bowyer:«Educating for Democracy in a Partisan Age: Confronting the Challenges of Motivated Reasoning and Misinformation» en American Educational Research Journal vol. 54 N o 1, 2/2016. 19. P. Mihailidis y S. Viotty:«Spreadable Spectacle in Digital Culture. Civic Expression, Fake News, and the Role of Media Literacies in‘Post-Fact’ Society» en American Behavioral Scientist, 27/3/2017. N ueva S ociedad 269 76 Nuria Fernández-García ¿Es suficiente con leer dos medios ideológicamente opuestos? Mike Caulfield opina que esto no va a solucionar nada. Caulfield se encuentra detrás de la Digital Polarization Initiative(Digipo), un proyecto que intenta concientizar a los jóvenes sobre el contenido informativo que encuentran online haciéndolos partícipes del análisis de cuestiones relacionadas con la polarización digital. Los estudiantes revisan la información que encuentran en Twitter o Facebook. No solo investigan, sino que además dotan de contexto y sentido común a noticias que van desde el fraude electoral a artículos en los que se anuncia un nuevo tratamiento contra el cáncer. Otras iniciativas activas son el Project Look Sharp, creado por el Ithaca College, que desarrolla y provee de planes de estudio, materiales, formación y apoyo para la integración de la alfabetización mediática en el currículum escolar en todos los niveles educativos; el News Literacy Project( nlp ), que trabaja con educadores y periodistas para enseñar a los estudiantes de secundaria a distinguir entre hechos y ficción en la era digital; el Mind Over Media, que explora la propaganda y ayuda a los ciudadanos a desarrollar las competencias necesarias para reconocerla y resistirla, promoviendo al mismo tiempo el diálogo y el debate sobre lo que constituye y cómo puede tener un impacto positivo o negativo sobre los individuos y la sociedad; y el Student Reporting Labs de la pbs , que crea experiencias educativas transformadoras al conectar a los estudiantes de secundaria con sus emisoras y con mentores en sus comunidades. La alfabetización mediática no solo es responsabilidad de la escuela. Como recientemente ha apuntado Dan Gillmor en las predicciones para 2017 del Nieman Lab, los medios y los periodistas pueden conseguir mayor impacto que las instituciones educativas 20 . De ahí que sea necesario que los medios sean más transparentes, ya sea haciendo participar a las audiencias, conversando con ellas o reconociendo los errores cometidos con explicaciones de cómo se llegó a errar y los pasos que se tomarán para evitar que esto ocurra en el futuro. Algunos medios han empezado a llevar a cabo iniciativas para educar a los ciudadanos en cuestiones básicas de periodismo y reforzar las capacidades para leer críticamente las noticias. Por ejemplo, France 24 utiliza la página web de su programa Les Observateurs para enseñar metodología del trabajo periodístico y estimular el sentido crítico de los espectadores. Otro buen 20. Dan Gillmor:«Fix the Demand Sides of News Too» en Niemanlab, 2016. 77 T ema C entral Fake news: una oportunidad para la alfabetización mediática ejemplo lo encontramos en la página web de la bbc Academy, que comparte contenido que incluye diferentes consejos sobre la producción de noticias. En definitiva, más que nunca, es necesario empoderar a los ciudadanos y facilitarles la adquisición de las competencias mediáticas necesarias para acceder, comprender, analizar, evaluar y producir contenido y para distinguir entre noticias reales y falsas. Y esto se ha de hacer mediante una apuesta real por la alfabetización mediática, con un sentido cívico que refuerce la democracia construyendo una ciudadanía informada que pueda decidir libremente. Es responsabilidad de todos luchar contra la creciente tolerancia al engaño y la mentira. Fevereiro de 2017 RE­VIS­TA BRA­SI­LEI­RA DE CIÊN­CIAS SO­CIAIS RBCS San Pablo Vol. 32 N o 93 ARTIGOS: O que é crítico na sociologia crítica?, Josué Pereira da Silva.«Vamos lutar, parentes!». As candidaturas indígenas nas eleições de 2014 no Brasil, Adriano Codato, Tiemi Lobato y Andréa Oliveira Castro. Carole Pateman e a crítica feminista do contrato, Luis Felipe Miguel. Confissão e normatividade política: controle da subjetividade e produção do sujeito, Nildo Avelino. Revolução, volta e reveses: temporalidade e poder em Cuba, João Felipe Gonçalves. Conflitos de pressupostos na antropologia da arte: relações entre pessoas, coisas e imagens, Pedro Cesarino. As tríades e as sociedades secretas na China: entre o mito e a desmistificação, De Leon Petta. Evangélicos, pentecostais e representação política nas eleições legislativas no Brasil (1998-2010), Fabio Lacerda. Conexões e rupturas urbanas: projetos, populações e territórios em disputa, Carly Machado. O longo ciclo do progressismo latinoamericano e sua parada: as mudanças políticas na América Latina da última década(2003-2015), Constanza Moreira. Raízes do Brasil, 1936: O estatismo orgânico como contribuição original, Rogerio Schlegel. RESENHAS. Revista Brasileira de Ciências Sociais( rbcs ) es una publicación cuatrimestral de la Associação Nacional de Pós-Graduação e Pesquisa em Ciências Sociais(Anpocs), Av. Prof. Luciano Gualberto, 315, Cidade Universitária, CEP 05508-010, Sâo Paulo, SP. Tel.:(11) 3091.4664. Fax:(011) 3091.5043. Correo electrónico:. Página web:. Antifeminismo online V erónica E ngler Las mujeres siempre deben pagar un costo más alto que los varones para expresarse. Por eso, aunque el antifeminismo precede a las redes sociales, con la llegada de internet emergieron nuevos repertorios de reacción contra las feministas. La violencia online se materializa mediante diversas formas de acoso, hostigamiento y abuso. El clima ideológico propiciado por la«derecha alternativa» –racista, xenófoba y machista– alimenta buena parte de esta deriva. No obstante, muchas feministas alzan la voz, no se dejan amedrentar y buscan formas de resistir y de consolidar los avances logrados. B « arbijaputa ya sé dónde vives, y voy a ir a asesinarte destrozándote el vientre a cuchilladas, feminazi de mierda!». Aunque puede parecer excepcionalmente duro, este es uno de los tantísimos mensajes de odio que a diario recibe en su buzón de correo electrónico la columnista y escritora española cuyo seudónimo es desde hace años Barbijaputa. Ella es una de las feministas de habla hispana más seguidas en las redes sociales y se la conoce por su sentido del humor y su ironía para tratar diversos aspectos de la actualidad en medios de información digital como La Marea, Eldiario.es y Pikara Magazine. Verónica Engler: es licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Buenos Aires( uba ) y maestranda en Estudios Literarios Latinoamericanos en la Universidad Nacional de Tres de Febrero(Untref). Trabaja como periodista freelance. Integra la Red Iberoamericana de Ciencia, Tecnología y Género. Palabras claves: antifeminismo, derecha alternativa, internet, mujeres, redes sociales. 79 T ema C entral Antifeminismo online Por su parte, hace un par de años la escritora y periodista colombiana Catalina Ruiz-Navarro –columnista de El Espectador y El Heraldo en Colombia, Vice en México y Univisión en Estados Unidos– daba a conocer su malestar por la cotidiana violencia que suscitan sus escritos online. En los foros de sus columnas en El Espectador, por ejemplo, solían darse largos debates sobre si ella es«fea» o «bonita», también sobre si es«promiscua» o«frígida»; además de los insultos, claro. También la buscaron a su mamá en las redes para preguntarle«por qué no la abortó», y a su marido, para anoticiarlo de que es«víctima» de ella o para instarlo a que«regule» a su esposa 1 . Recientemente, en una columna publicada en Eldiario.es titulada«Libertad de persecución» 2 , Barbijaputa se refería a los mensajes violentos, como el ya citado, que le suelen enviar por el simple hecho de escribir lo que piensa como feminista.«En las redes sociales recibo también constantemente amenazas como esta y mucho peores que, por no herir sensibilidades, no suelo compartir; o si las comparto, opto ahora por pixelar las imágenes que las acompañan». Las situaciones vividas por la escritora española –que acaba de publicar el libro Machismo: 8 pasos para quitártelo de encima – o por Ruiz-Navarro no son una excepción, sino más bien la regla de lo que sucede hoy en día en el magma de las redes sociales, tanto para usuarias del Norte como del Sur.«Y todo esto, ¿por qué?», se pregunta en el mismo artículo Barbijaputa, y responde:«Primero porque somos mujeres y segundo porque somos feministas». El anonimato de Barbijaputa, que en principio fue una elección casi azarosa, hoy le sirve al menos para evitar que sus acosadores virtuales avancen tanto como lo hacen cuando la identidad de las feministas es pública y son ampliamente reconocidas. En internet, la violencia contra las mujeres se materializa mediante acoso, hostigamiento, extorsión y amenazas, robo de identidad, doxing (la revelación de datos personales, como el domicilio o el teléfono) o alteración y publicación de fotos sin consentimiento. En la arena digital(como en la analógica), también las mujeres en general y las feministas en particular deben pagar un costo más alto que los varones para decir lo suyo. Hace ya una década la escritora y periodista tecnológica Annalee Newitz contaba cómo sus artículos publicados en sitios web especializados (como Slashdot) inspiraban encendidos debates acerca de si ella era demasiado gorda como para poder ser considerada atractiva; mientras que a nadie se le 1. C. Ruiz-Navarro:«Queridos trolls» en Sin Embargo, 4/8/2015. 2. Barbijaputa:«Libertad de persecución» en Eldiario.es, 23/3/2017. N ueva S ociedad 269 80 Verónica Engler El antifeminismo online se ha cocinado a un fuego no tan lento durante ocurría opinar sobre la contextura física o la belleza de los varones que suscribían otros artículos del mismo calibre intelectual 3 . el último lustro n El fenómeno relatado por Newitz estalló en todas direcciones una vez que las redes sociales alcanzaron un frenesí casi desquiciante en el tiempo veloz de la«posverdad», cuando es menos importante un hecho que las mentiras que se viralizan sobre él. El antifeminismo online se ha cocinado a un fuego no tan lento durante el último lustro, en un caldo de elementos signado en buena medida por lo que al norte del Río Bravo han dado en llamar la Alt-Right o derecha alternativa. ■■  Hombres ofuscados y«derecha alternativa» Matthew N. Lyons, un investigador de los movimientos políticos de derecha, publicó recientemente un ensayo sobre la Alt-Right en eeuu 4 . Dice Lyons que se trata de un movimiento de extrema derecha poco organizado, que desprecia tanto el multiculturalismo liberal como el conservadurismo tradicional, sostiene una sólida creencia en que algunas personas son inherentemente superiores a otras, tiene una fuerte presencia en internet y aprovecha elementos específi cos de la cultura virtual(como los memes o los trolls, por caso) y se presenta a sí misma como una derecha nueva, moderna e irreverente. Es más, Lyons se anima a sugerir que la Alt-Right en realidad existe básicamente online, por eso no necesitaría la estructura de un partido político ni de organizaciones paraestatales, al estilo del Ku Klux Klan. Un claro exponente de esta derecha cool es el joven británico Milo Yiannopoulos, ex-editor de Breitbart News Network 5 , un sitio web de noticias, opiniones y comentarios políticos que tiene una línea editorial de extrema derecha. Yiannopoulos, quien se reconoce como gay, fue prohibido el año pasado en Twitter debido a 3. A. Newitz y Charlie Anders(eds.): She’s Such a Geek: Women Write About Science, Technology, and Other Nerdy Stuff, Seal Press, Berkeley, 2006. 4. Matthew N. Lyons, It´s Going Down, K. Kersplebedeb y Bromma: Ctrl-Alt-Delete: An Antifascist Report on the Alternative Right, Kersplebedeb, Montreal, 2017. 5. Yiannopoulos debió renunciar a Breitbart News Network en febrero de este año luego de que se difundiera por las redes un video en el que defiende la posibilidad de que chicos de 13 años tengan relaciones sexuales con adultos. Luego de ser acusado de hacer apología de la pedofilia, Yiannopoulos declaró que repudia totalmente los abusos sexuales hacia menores, delito del cual asumió ser él mismo una víctima, pero aclaró que, si bien tal vez no había usado las palabras más indicadas para referirse al tema, él defiende a ultranza su libertad para expresarse como más le plazca.«Estoy orgulloso de ser un guerrero de la libertad de expresión y creación», decía en el texto que leyó en la conferencia de prensa en la que anunció su renuncia. 81 T ema C entral Antifeminismo online los mensajes racistas, sexistas y xenófobos que escribía. Sus últimos tuits virulentos fueron los dirigidos contra la actriz Leslie Jones –una de las protagonistas de la película Cazafantasmas –, de quien se burlaba y a quien denigraba por su color de piel, por su contextura física y por ser mujer. Lyons considera que la línea dura de odio hacia las mujeres se vincula con las conexiones establecidas entre la Alt-Right y lo que los anglosajones llaman la manosphera(esfera de hombres), una especie de subcultura antifeminista online que creció rápidamente en los últimos años y que proclama que los hombres han sido oprimidos y desempoderados por el feminismo. Algo que resuena a lo que sostiene el«racismo inverso» de eeuu –promovido por los nacionalistas blancos desde la década de 1970–, cuando denuncia que los estadounidenses blancos sufren discriminación. Quienes adscriben a los postulados de la manosphera, por supuesto, promueven la homofobia y la transfobia, lo que resulta consistente con sus esfuerzos para (re)imponer roles e identidades de género rígidos. Un ejemplo de lo que sucede en la manosphera argentina fue el denunciado ante la Justicia por el periodista Franco Torchia, quien por más de un año ha estado recibiendo mensajes de violencia, homofobia y amenazas de muerte por su condición gay 6 .«Me encantaría que alguien estrangule a Franco Torchia si no puedo hacerlo yo», dice un tuit, y otro sigue con la cadena de agravios:«Si necesitás testigos a tu favor no dudes en llamarme. Torchia hace rato debería estar preso o en un psicólogo. Trolo 7 sidoso». Decir que el antifeminismo(como el machismo y la misoginia) no es un fenómeno nuevo ni exclusivo de las redes sociales parece una perogrullada a esta altura de la tournée. Baste recordar, por poner un ejemplo de los destacados, lo que sufrieron las sufragistas hace ya más de un siglo al luchar por el derecho al voto de las mujeres: las insultaban y golpeaban en la vía pública, las echaban de sus trabajos, las encarcelaban e, inclusive, les quitaban la tenencia de sus hijos e hijas. Más cerca en el tiempo, otro caso notorio de antifeminismo se puede ver cada año en los Encuentros Nacionales de Mujeres que se realizan en Argentina –en los que se congregan miles de mujeres–, cuando grupos católicos organizados intentan intervenir en diferentes espacios de discusión, sobre todo en los que se trata el tema de la educación 6.«Juicio contra agresiones online» en Página/12, 17/11/2016. 7. Término despectivo referido a la condición homosexual utilizado en Argentina. N ueva S ociedad 269 82 Verónica Engler sexual y el derecho al aborto legal, seguro y gratuito 8 . Las integrantes de estas organizaciones religiosas cumplen en estos casos una función similar a la de los trolls en las redes, es decir, emiten mensajes provocadores, irrelevantes o fuera de tema, con la principal intención de molestar o provocar una respuesta emocional negativa en quienes comparten el espacio de discusión. ■■  Al ataque contra las gamers Un caso paradigmático de lo que este ambiente hostil de masculinidad ofendida puede llegar a producir es el conocido como#GamerGate, un hashtag lanzado Un caso paradigmático en Twitter en 2014 y luego continuado en otras redes para amilanar a desarrolladoras de de masculinidad ofendida es el conocido como#GamerGate n videojuegos. El incidente comenzó con un exnovio despechado, Eron Gjoni, quien publicó en un blog un extenso posteo(de más de 9.000 palabras) en el que contaba con lujo de detalles (incluyendo copias de chats y mails personales) la relación que había mantenido con Zoë Quinn, una joven desarrolladora de videojuegos. El post de Gjoni revelaba, entre muchas otras infidencias, que su ex mantenía una relación con un periodista especializado en videojuegos. Esto hizo que una horda de machotes virtuales se lanzara a acosar a Quinn alegando que la buena respuesta de la prensa que había tenido el videojuego Depression Quest, desarrollado por ella, se debía a su relación con un periodista del rubro. Luego de meses de insultos, acoso y amenazas de violación y asesinato(realizados en nombre de la«libertad de expresión»), Quinn tuvo que abandonar su hogar, porque le habían hecho doxing y sus datos personales fueron difundidos por todos lados. Pero Quinn no fue el único objetivo elegido por estos misóginos ofuscados. También participó de esta«controversia» la crítica de medios y videogamer estadounidense Anita Sarkeesian, creadora del proyecto Feminist Frequency, mediante el cual impulsa una crítica feminista a diferentes productos de la cultura popular. En 2012, ya antes del affaire GamerGate, comenzó a recibir amenazas de muerte y de violación cuando inició la colecta de dinero para financiar una serie de videos en Youtube, Tropes vs Women In Video 8. Amanda Alma y Paula Lorenzo: Mujeres que se encuentran. Una recuperación histórica de los encuentros nacionales de mujeres(1986-2005), Feminaria, Buenos Aires, 2009. 83 T ema C entral Antifeminismo online Games, en la que con gran inteligencia y suspicacia analiza la misoginia que impera históricamente en los videojuegos. Desde entonces Sarkeesian –que fue nombrada en 2015 como una de las 100 personas más influyentes por la revista Time – ha recibido todo tipo de mensajes intimidantes, acusaciones y amenazas. Sus acosadores incluso crearon un videojuego que consiste en golpear su rostro hasta hacerlo sangrar. ¿Y qué más? En 2014, un día antes de que Sarkeesian diera una charla en la Universidad de Utah, la institución académica recibió un correo electrónico que decía que se generaría un tiroteo masivo en esa universidad si permitían que Sarkeesian diera su charla. El mensaje llevaba la firma de Marc Lépine, que es el nombre del joven que en 1989 se suicidó luego de asesinar a tiros a 14 mujeres en la Escuela Politécnica de Montreal(Canadá), clamando que luchaba«contra el feminismo». Finalmente, Sarkeesian desistió de la actividad debido a que las autoridades de la institución no estaban dispuestas a poner un detector de metales que permitiera evitar que personas armadas ingresaran en el auditorio. En una entrevista realizada en 2015 por la periodista, escritora y bloguera feminista Jessica Valenti para The Guardian, Sarkeesian comentaba que el término troll para nombrar a las personas que realizan todo tipo de atropellos online contra las feministas le parecía demasiado pueril 9 . Para ella se trata directamente de acoso y abuso.«Es un ataque y una embestida contra las mujeres en la industria del juego. Su propósito es silenciar a las mujeres, y si no pueden, intentan desacreditarlas», decía en relación con el GamerGate. Valenti también ha recibido durante años amenazas cotidianas por correo electrónico, en las redes sociales y en su teléfono celular. Finalmente, el año pasado, luego de recibir un mensaje por Instagram en el que un usuario la amenazaba con violar a su hija de cinco años, decidió definitivamente cerrar sus cuentas en redes sociales y retirarse de ese ámbito. ■■  Nos explican… Pero el antifeminismo online no solo se manifiesta en sus expresiones más ex tremas, como las expuestas previamente. Hay una gran cantidad de tópicos a los cuales las feministas deben hacer frente. Están los consabidos epítetos de«odiahombres»(cuando no de«feminazis»),«resentidas»,«extremistas» e 9. J. Valenti:«Anita Sarkeesian Interview:‘The Word Troll Feels Too Childish. This Is Abuse’» en The Guardian, 29/8/2015. N ueva S ociedad 269 84 Verónica Engler «histéricas», entre otras lindezas. Además, no es nada raro que las feministas deban tolerar, a veces con estoica paciencia, todo tipo de argumentos basados en la más pura ignorancia, como por ejemplo el básico:«¿Qué te parece si proponemos el respeto de hombres hacia mujeres y de mujeres hacia hombres?». Y también la falsa argumentación basada en la premisa de que quien explica algo se encuentra en una situación de superioridad: los hombres diciendo lo que les parece sobre feminismo(aun, y sobre todo, sin tener idea de qué se trata) y oponiendo sus reparos para que las feministas revean sus posturas. Esta actitud, que tiende a silenciar a las mujeres y que últimamente se nombra con el neologismo mansplaining( man+ explain) 10 , ha sido ampliamente analizado por las feministas 11 . Ejemplos de esta actitud se pueden ver por doquier en los comentarios hechos sobre cualquier artículo en línea relacionado con algún aspecto del feminismo. A saber:«Las mujeres de hoy tienen todas las herramientas para estar a la par con los hombres, incluso tienen privilegios que nosotros no tenemos y no por eso salimos desnudos a protestar», o«¿No a la violencia contra la mujer? No a la violencia contra nadie», o también«Ya es hora de dejar de victimizarse y A mediados de 2014 buscar la verdadera igualdad de género, no terminar como todas las feminazis que solo surgió también el hashtag buscan superioridad», y así siguiendo. #WomenAgainstFeminism en Twitter, Tumblr, El antifeminismo online(como el offline) tampoco es una práctica llevada a cabo solo por Facebook y YouTube n varones. De hecho, a mediados de 2014, en pleno#GamerGate y no casualmente, surgió también el hashtag#WomenAgainstFeminism[Mujeres contra el feminismo] en Twitter, Tumblr, Facebook y YouTube, entre otras redes sociales. Mediante esa consigna, algunas mujeres comenzaron a publicar fotos de ellas mismas sosteniendo pancartas hechas a mano en las cuales indicaban las razones por las que desaprueban el feminismo. Por ejemplo:«No necesito el feminismo porque demoniza las construcciones familiares tradicionales»;«No necesito el feminismo porque el hecho de que te silben o te digan un piropo en la calle no es opresión»;«No necesito el feminismo porque no les echo la culpa a los hombres por acciones de las que soy responsable». 10. Ruiz-Navarro, junto con la abogada feminista Estefanía Vela Barba, llevan adelante el proyecto«Estereotipas.com. Feminismo pop latinoamericano». Ellas han traducido mansplaining al spanglish como«manxplicadores» y realizaron un video muy ilustrativo al respecto. 11. Un ejemplo reciente sobre este tipo de análisis es el realizado por la escritora estadounidense Rebecca Solnit en Men Explain Things to Me(Haymarket Books, Chicago, 2014). 85 T ema C entral Antifeminismo online Cuenta la leyenda que#WomenAgainstFeminism fue una reacción directa a una campaña bienintencionada llevada adelante por un grupo de estudiantes de la Universidad de Duke en 2012. El proyecto se llamaba«Who Needs Feminism?»[¿Quién necesita el feminismo?] y se proponía difundir diferentes postulados sobre la necesidad del feminismo en la actualidad con fotos en las que cada mujer exhibiera un cartel escrito con las razones que consideraba importantes. La iniciativa surgió a partir de la constatación de que muchas personas desconocían las propuestas y miradas del feminismo, por lo que la mayoría de las veces se guiaban por prejuicios y concepciones erróneas sobre el movimiento. Algunos de los cientos de mensajes que circularon en la campaña fueron:«Necesito el feminismo porque todavía hay gente que hace chistes porque considera que una violación puede resultar graciosa»;«Necesito el feminismo porque‘ser hombre’ no debería significar menospreciar a las mujeres»;«Necesito el feminismo porque la neutralidad siempre ayuda al opresor, nunca a la víctima». ■■  El atrevimiento El movimiento feminista, amplio y heterogéneo, ha transitado diferentes etapas históricas con sus sucesivas«olas» y sus muchas discusiones, por lo que se suele hablar de«feminismos», en plural 12 . Pero mirar la realidad con«gafas violetas»(es decir, con perspectiva feminista) permite observar y desnaturalizar, entre otras cuestiones, el hecho de que, en nuestras sociedades, la diferencia sexual se termina convirtiendo en desigualdad social. Sin los feminismos, ¿quién cuestionaría que las mujeres acceden en menor medida a ciertas áreas del conocimiento, como las llamadas ciencias duras y las tecnológicas 13 , así como también a los lugares de liderazgo y conducción en el ámbito académico y empresarial, entre otros 14 ? O ¿quién denunciaría que las mujeres son las que disponen de menos tiempo debido a la desigual distribución social en las tareas de cuidado: del hogar, de los niños, de los ancianos, de las personas con 12. V., por ejemplo, los artículos incluidos en el tema central de la revista Nueva Sociedad N o 265, 9-10/2016, titulado«Geografías feministas», disponible en. 13. El informe de la Unesco Science, Technology and Gender: An International Report(Unesco, París, 2007) señala que las mujeres que no acceden a esas áreas del saber juegan en desventaja en el mercado laboral, ya que los puestos de trabajo mejor remunerados son los relacionados con la informática y las ingenierías. Y allí, claro, es donde las mujeres escasean. 14. Andrea Bielli et al.: Proyecto iberoamericano de ciencia, tecnología y género. gentec – Unesco. Informe comparativo regional e informes nacionales de Argentina, Brasil, Costa Rica, España, México, Paraguay, Uruguay y Venezuela, Unesco, 2004, disponible en. N ueva S ociedad 269 86 Verónica Engler discapacidad 15 ? Y ni qué decir del tema de las violencias contra las mujeres. Sin los feminismos, ¿quién se preguntaría por qué en nuestras sociedades una de cada cuatro mujeres a lo largo de sus vidas sufre un ataque sexual que puede terminar en violación 16 ? Y estas preguntas son solo algunas de las que incomodan a quienes defienden a capa y espada el orden de cosas establecido, el patriarcado puro y duro. El antifeminismo en las redes sociales existe en el terreno preexistente del machismo y la misoginia que imperan en internet desde hace rato. Y esta nube virtual solo es factible rodeada de un fluido viscoso llamado realidad en el que existe una discriminación positiva de facto de la que quedan excluidas las mujeres(y muchas minorías) para hacer y deshacer en la política, la economía, la academia y tantos otros espacios vitales. Y la realidad en los albores del tercer milenio parece circular por el farragoso terreno en el que los movimientos reaccionarios de nuevo cuño se encuentran en una posición fuerte, según observa Matthew N. Lyons, tan fuerte«como para perseguir la transformación de la cultura política y sentar las bases de un cambio estructural centrado en su visión de un Etnoestado blanco»… y macho, podríamos agregar. Por eso ya casi no sorprendió cuando en Argentina un ejército de trolls, varios de ellos ligados al gobierno, atacaron al colectivo#NiUnaMenos y a feministas reconocidas, como la actriz Malena Pichot, justamente el día que se encontró el cadáver de Micaela García, una de las mujeres asesinadas este año. Varios de ellos se burlaron de la joven asesinada por pertenecer a una agrupación peronista, el Movimiento Evita. 15. La división sexual del trabajo dentro de los hogares en Argentina ha sido descripta en la «Encuesta sobre trabajo no remunerado y uso del tiempo», realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos(Indec) durante el último trimestre de 2013. 90% de las mujeres realiza trabajo doméstico no remunerado, contra 58% de los varones. La medición en horas también muestra fuertes desigualdades: en promedio, por día, las mujeres dedican 5,7 horas a las actividades domésticas no remuneradas, mientras que los varones dedican 2 horas cada jornada, es decir menos de la mitad. Sobre este tema, v. María de los Ángeles Durán: El valor del tiempo. ¿Cuántas horas le faltan al día?, Espasa Calpe, Madrid, 2007, y Corina Rodríguez Enríquez:«Economía del cuidado, equidad de género y nuevo orden económico internacional» en Alicia Giron y Eugenia Correa(coords.): Del Sur hacia el Norte. Economía política del orden económico internacional emergente, Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, Buenos Aires, 2007. 16. La socióloga Inés Hercovich escribió El enigma de la violación sexual(Biblos, Buenos Aires, 1997), un libro señero en la materia. A su vez, en Las estructuras elementales de la violencia(Editorial de la Universidad Nacional de Quilmes, Bernal, 2003), la antropóloga Rita Segato plantea que en nuestras sociedades patriarcales la violación forma parte de una estructura de subordinación que es anterior a cualquier escena en la que se concrete, y que el violador cuenta con una gran cantidad de interlocutores en la sombra. 87 T ema C entral Antifeminismo online © Nueva Sociedad/ Loreto Corvalán 2017 N ueva S ociedad 269 88 Verónica Engler Existe un debate amplio entre feministas en torno de qué hacer ante los ataques que reciben en las redes sociales. ¿Quedarse y alzar la voz en los espacios virtuales o retirarse y sustraerse de la afrenta que dispensan seres muchas veces anónimos? Sarkeesian es de las que prefieren seguir adelante y no abandonar espacios bajo intimidaciones. Por eso, junto con su troupe de Feminist Frequency, desarrolló una guía para protegerse del acoso online 17 . En la introducción, dice: «Desearíamos no tener que escribir esto. Tomar algunas de estas medidas para garantizar tu seguridad online te costará tiempo real y, a veces, dinero. Es una sanción impuesta a las mujeres, la gente de color, queer y transgénero, y otros grupos oprimidos por atrevernos a expresar nuestras opiniones en público». Esa sanción impuesta muestra que todavía necesitamos más feminismo online y en las calles. 17. Disponible en inglés, castellano y árabe en. Redes sociales para gobernar Una mirada de América Latina M ario R iorda Hay una fuerte tentación de llevar la comunicación política al terreno electoral. Y, cuando ello sucede, la comunicación gubernamental, menos estridente, es la gran perjudicada. Ya sea porque es la única que siempre está presente –nunca descansa–, ya sea porque se ve inundada de electoralización, se confunde, se estresa. Lo mismo sucede cuando se habla de redes sociales asociadas a los efectos electorales. Los líderes políticos no dialogan: prometen o arengan. El gobernauta está naciendo, pero está lejos de ser una realidad. L as redes sociales son usadas para difundir una síntesis promocional de las políticas públicas por parte de los gobernantes. Sea como promesa o como arenga, se evidencia así un uso que se conoce como«electoralización de la comunicación gubernamental», una especie de conservación de la inercia electoral en la faz de gobierno, una tentación que se confirma con total nitidez en la práctica. Al analizar la relación entre gobiernos y redes sociales, y a juzgar por la alta penetración de estas últimas en la gestión, se puede observar que las redes son una realidad sin retorno. 97% de los gobiernos de las grandes ciudades de América Latina tiene Facebook y 80% de los alcaldes tienen cuenta de Twitter. Y los usan de manera diferente a sus aplicaciones comerciales o personales. Las Mario Riorda: es activista de la comunicación política. Ha trabajado en diversos procesos electorales y asesorado a múltiples gobiernos y partidos políticos en América Latina en cuestiones de estrategia y comunicación política. Dirige la maestría en Comunicación Política de la Universidad Austral(Buenos Aires). Es consultor del Banco Interamericano de Desarrollo( bid ) y dirigió los estudios Gobernautas y ciudadanos. Los gobernantes latinoamericanos y la gestión de las redes sociales(con Pablo Valenti, bid , 2015) y El gobernauta argentino(con Martín Maldonado, Fundación CiGob, 2017), sobre los 23 gobernadores y las 28 principales ciudades de Argentina. Twitter:@marioriorda. Palabras claves: comunicación, gobernauta, internet, redes sociales, América Latina. N ueva S ociedad 269 90 Mario Riorda redes son valiosas como tales, pero desde los gobiernos son vistas más bien como un trampolín para incidir en otros medios. La hora del tuiteo es un ejemplo de ello: la máxima cantidad de tuits se registra entre las 11 y las 13 horas, vale decir, en el pico informativo de los medios masivos tradicionales. Aparece ahí un indicio muy potente: que las redes no funcionan aisladamente, sino de modo convergente, entrelazando los clásicos y tradicionales medios con todo el nuevo ecosistema digital. Hoy se habla de la nueva diplomacia de redes ejercida también por los grandes líderes mundiales, desde el papa Francisco hasta Donald Trump. Y allí se presentan muchas de las posturas políticas que sacuden al mundo. Pero desde el punto de vista del estilo, la mayoría de las comunicaciones tienen una pretensión publicitaria. Al contrario de lo que sucede cuando se es oposición, el lenguaje está mucho más cerca del aporte de soluciones y del tono positivo. Hay más propalación que interacción. Se habla y no se escucha(o al menos se escucha poco). En efecto, aunque las redes sociales tienen un protagonismo cada vez más importante en la gestión pública, para la mayoría de los políticos siguen siendo un canal para difundir lo que desean mostrar, además de reservarse la facultad de instalar públicamente determinados temas y tratar de ir esquivando asuntos controvertidos. La cuestión es más o menos así: escucha, poca; interacción, nada(o casi nada). La interacción, tanto de alcaldes como de alcaldías, con la ciudadanía es menor a 10%. En América Latina, nueve de cada diez mensajes de los ciudadanos no son correspondidos con una respuesta. Analizando la actividad de la totalidad de los gobernadores argentinos en Twitter, por ejemplo, la interacción de cualquiera de ellos con sus ciudadanos a lo largo de un mes (abril de 2016) fue de 0% 1 . Este dato, sin duda, resulta impactante. Por ello, tras estos datos muchas veces surge una pregunta: ¿tratan de comunicar para gobernar o de gobernar para comunicar? Es un interrogante interesante, que requiere de respuestas concretas antes de evaluar de qué manera los gobernantes utilizan las redes sociales. Formulado de modo más sencillo: el uso comunicacional de los gobiernos y los gobernantes, más que garantizar que la comunicación sea servicio, o al revés, que el servicio se preste desde la comunicación, funciona en cambio como un canal unidireccional de promoción publicitaria. A los gobiernos les cuesta entender las redes como medios de interacción(lo más sencillo) o como medios para la gestión(un concepto hoy casi inexistente en las redes principales de gobiernos o gobernantes). 1. M. Riorda y M. Maldonado: El gobernauta argentino. Estudio sobre el perfil de los gobernantes argen tinos en Twitter 2016, CiGob, 2017. 91 T ema C entral Redes sociales para gobernar. Una mirada de América Latina Decir«interacción» es sostener que se puede gestionar desde las redes, aportar servicio, concebir las redes como una gran mesa de entradas pública capaz de resolver diversos tipos de demandas de los ciudadanos en tiempo real. Y no es un capricho utilizar la idea de « tiempo real » . Los ciudadanos no tienen muchas veces derechos en tiempo real, pero en cambio la vida política prioriza el gerundio. Dicho de otro modo: la inmanencia pura, la versión más implacable del presente. Las redes «Haciendo»,«visitando», «recorriendo», sociales de los gobernantes se basan en el gerundio y demuestran una especie de rendición de cuentas(arbitraria y personal) en tiempo real: el modo reality, «hablando» son usos típicos de la comunicación gubernamental digital n como se lo conoce en la jerga.«Haciendo»,«visitando»,«recorriendo»,«hablando» son usos típicos de la comunicación gubernamental digital, y contribuyen más al ego que a la gestión. Tienen poco o nulo aporte pedagógico respecto de las políticas y su necesidad de legitimación. Se trata de un reality show con un único protagonista: el gobernante. Así es como en las cuentas personales de los gobernantes, sin intercambio ni horizontalidad, el perfil está más cerca del de un político en campaña, o bien –en varios casos analizados– el de nuevos rockstars. Retomando: se aprecia nuevamente la idea de la«electoralización» de la comunicación gubernamental. Se trata de cuentas en las cuales la circularidad del ego hace que el contenido sea la autopromoción y un uso asociado a la agenda cotidiana. En las redes se replican las mismas prácticas presentes en las gacetillas de prensa: los gobiernos publicitan, en el mejor de los casos informan, pero no gestionan con comunicación. Eventualmente, hacen algún llamado a la acción( call to action) para que la ciudadanía haga algo: que asista, use, reaccione, contribuya. Por ello se hace imprescindible empezar a delinear, exigir y capacitar a un nuevo perfil de gobernantes como una parte esencial del proceso para in tegrar complejas operaciones de transformación de varias funciones de los gobiernos contemporáneos. No alcanza con participar de la nueva era: al gobernante la participación le demanda escuchar mejor para crear mejores soluciones que mejoren la vida de la gente. Pero esta realidad aún desconcierta. Todavía se intenta resolver los problemas del futuro con herramientas y bases culturales del pasado. O, peor aún, el enorme potencial de las redes no es usado para dar respuestas. Y a veces ni siquiera para escuchar… N ueva S ociedad 269 92 Mario Riorda Muchas veces, para escuchar hay que partir de algo tan básico como hacerle preguntas a la ciudadanía. Con más de 2,5 millones de datos capturados, los políticos de la región han tuiteado o posteado una pregunta en solo 2% de las ocasiones. Esto resulta especialmente notable dado que los políticos suelen autoproclamarse como«campeones de la escucha». Si los mensajes de las cuentas digitales están redactados en forma de pregunta, se considera que ese tono interrogativo puede estimular la interacción. No todo el énfasis retórico dirigido a la interacción ciudadana debe ser pensado como generación de contenidos con formato interrogativo; sin embargo, es llamativo que el uso de esta modalidad sea mínimo o casi nulo como acción para generar participación, al menos digital. A pesar de ello, se hace una lectura de las redes como si se tratase de una muestra parcial de la opinión pública, que asimila tendencias, reclamos, tonos y problemáticas. Sin embargo, existe un comprobado desajuste de expectativas ciudadanas que se da a modo de puja de agenda. No hay correspondencia entre lo que la ciudadanía exige y lo que la política«devuelve» en las redes, sino un peligroso desacople. Los ciudadanos piden respuestas frente a la inseguridad, los gobernantes responden con la inauguración de un centro cultural. Los ciudadanos se quejan de la corrupción, los gobernantes presentan un nuevo programa educativo. Temas altamente sensibles frente a temas blandos definen la batalla del intercambio de demanda y oferta. Estos datos surgen del«Perfil del gobernauta latinoamericano», trazado en un ambicioso estudio realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo( bid ) en 61 áreas metropolitanas de más de un millón de habitantes en América Latina 2 . El modelo ejecutivista se tornó clave, más aún en una etapa de hiperpersonalización. Pero así como es fácil evidenciar que hay personificación cada vez más notable de las campañas, lo mismo ya pasa en los gobiernos que, de manera asimétrica, se confunden con su líder. Desde la comunicación, aparece algo así como un uso patrimonialista del ejercicio gubernamental, que está todo el día apuntalando la figura ejecutiva antes que la pura institucionalidad. Hoy se habla del«gobierno de». Las personas y los candidatos son marcas por encima de la del partido, y esto se evidencia también con los gobiernos. En el presente, no se avizora una nueva institucionalidad. En las redes, las nociones de«transparencia»,«participación» y«gobierno abierto», como elementos que sin duda alguna representan buenas prácticas en la gestión, 2. M. Riorda y P. Valenti: Gobernautas y ciudadanos. Los gobernantes latinoamericanos y la gestión de las redes sociales, bid , 2016. 93 T ema C entral Redes sociales para gobernar. Una mirada de América Latina tienen una proporción estadística insignificante en los contenidos tuiteados. De ninguna manera ello debe confundirse o asociarse con opacidad o autismo en las gestiones, es más un problema de agenda. Así es como la preocupación más bien radica en que estos temas no aparecen como oferta pública en la agenda digital. La existencia de contenidos asociados a esas palabras, tan importantes para la democracia, tan usadas en campaña, ronda el 1%. ¿Síntesis? Estadísticamente, el peso que estos temas tenían en la agenda pública promovida desde las redes se transforma en nada. Lo curioso es que la edad de los políticos, generacionalmente hablando, no explica nada acerca de su uso de las redes sociales. Sí importa aseverar que el promedio etario en los equipos de gestión va bajando sensiblemente y ahí aparecen claves para entender por dónde pasa la profesionalización. En el equipo general de comunicación, la media es de 31 años; en cambio, 27 años es la media de los equipos de redes digitales. La clave está en los equipos que empiezan a ser gestionados por nativos digitales. Cuando se describe a la generación z (la de esos nativos digitales), se asevera que, para ella, internet no es una plataforma para la comunicación, sino más bien una plataforma para la acción. Y ese pareciera ser el rumbo que se avizora poco a poco. Pero todavía se está lejos de un gobernauta que entienda la gestión 360, dada por flujos comunicacionales multidireccionales; que pueda reco nocer que toda política es un acto comunicacional y la convergencia de medios, una necesidad; que avance en instancias de gobierno abierto a través de nuevas acciones de fiscalización y rendición de cuentas; que asuma instancias colabora tivas participativas en las políticas públicas; que entienda la evolución de la complejidad a tiempo real y por ello requiera una adaptación constante y Hasta ahora, la gestión de colaborativa. la comunicación en el sector Hasta ahora, la gestión de la comunicación en el sector público fue concepúblico fue concebida en la práctica como un bida en la práctica como un«área de apoyo» a las áreas centrales de deci«área de apoyo» n sión y de acción. Sin embargo, desde hace un tiempo es evidente que las decisiones de gestión no pueden concretarse sin una adecuada comunicación y que, en algunas oportunidades, la gestión se hace solo o principalmente para «comunicar algo». Hoy no es extraño asistir a una reunión sobre el control de un proyecto de gestión, o sobre la puesta en marcha de un plan, y que los participantes e involucrados(ingenieros, contadores, economistas, abogados) N ueva S ociedad 269 94 Mario Riorda pregunten sobre la comunicación, o de modo más arriesgado, que opinen sobre qué hacer con la comunicación del proyecto o del plan en cuestión. Hoy a todos les interesa y les divierte la comunicación. El desafío es plantearla y gestionarla con profesionalidad, con racionalidad y con efectividad. América Latina es la región más activa en el uso de redes sociales(de los diez países que encabezan el ranking, cinco son latinoamericanos). Por eso este contexto es altamente desafiante para la política, que no se vio tan impactada en el periodo en que la tecnología transformó las prácticas y posibilidades de las personas y las sociedades. Los gobiernos latinoamericanos, en general, publican entre cinco y siete tuits diarios y hacen casi lo mismo en Facebook –39% sube más de cinco posteos por día y 29,3%, de tres a cinco–, lejos de las recomendaciones que hablan de uno o dos posteos diarios para esta última red social. Sin embargo, en Colombia y Venezuela hay mucha más actividad en Twitter(43,3% de todos los tuits estudiados), mientras Brasil lidera el uso de Facebook(con 30,2% de los posteos provenientes de las 20 ciudades brasileñas analizadas en el estudio) 3 . Tras estos datos emerge una pregunta: ¿es una decisión adaptada a demandas ciudadanas? Es difícil responder si hoy existe una nueva ciudadanía. Lo que seguro puede argüirse es que hay una ciudadanía con nuevos recursos a su alcance para activarse políticamente. De las múltiples formas de acción política, el concepto de petición ciudadana, por ejemplo, pensado desde las redes, se hace más asequible. La organización de una acción colectiva es también algo más factible hoy. Pero ello no significa que los ciudadanos llenen el vacío que hay entre el uso real y el uso potencial que las redes ofrecen. Mucha de la acción es solo una acción de masas, con poca percepción de eficacia por parte de los ciudadanos, y más de tipo reactivo que proactivo. Otro tipo de acción frecuente es simplemente la opinión –antes que la petición– o la descalificación muchas veces insultante. El acceso no es tanto un problema socioeconómico, como sí lo es la frecuencia de ese acceso. Es decir que las mayorías acceden de uno u otro modo a las redes, aunque no todos con la misma frecuencia en función de la disponibilidad de dispositivos o de conectividad. Lo cierto es que la presión de las redes modifica la política, ya sea articulándose con lo que sucede en otros medios o bien posibilitando una activación cada día más potente de redes y participación(en la calle preferentemente). 3. M. Riorda y P. Valenti: ob. cit. 95 T ema C entral Redes sociales para gobernar. Una mirada de América Latina Volviendo a la idea de«gobernauta», este neologismo representa mucho más que un gobernante al que le tocó ejercer en épocas de redes sociales. Acompañados por sus ministros o secretarios, los gobernautas deberán fijar nuevas prioridades, invertir sabiamente y estar dispuestos a apoyar la experimentación en su gestión. Deberán saber que la gestión dura 24 horas al día, y que si la tecnología modificó la gestión, la organización del gobierno es algo urgente. Los gobiernos deben salir de la organización por cargos para ir adaptándose a una organización de funciones. Así es como el gobernauta será capaz de entender el poder y las formas de ejercer la autoridad conocida hasta hoy complementariamente con otro tipo de relaciones y, lo que da vértigo en la gestión, con otros plazos. Relaciones de participación que convivan con flujos de actividad que, de forma natural, sur gen en redes sociales a partir de la colaboración y el valor añadido que aportan las ideas y reflexiones de las personas, el respeto y la confianza. Hoy más que nunca, el trabajo del gobernauta no pasa por tener todas las respuestas, sino por saber formular las preguntas adecuadas, ganar credibilidad, fortalecer vínculos, conectar emocionalmente, persuadir, argumentar y movilizar a la organización en la resolución colectiva de estos desafíos. Lejos está este perfil de una idea tecnocrática. En definitiva, más allá de la conducta de los líderes frente a las redes sociales y la tecnología, y de la voluntad de gestar y constituir equipos altamente capacitados que entiendan las redes sociales desde la necesidad comunicacional, el cambio de paradigma sería comprender la relación entre redes, política y ciudadanía para legitimar la política en general y las políticas públicas en particular. Y ese gobernauta se va haciendo, porque la dinámica de las redes es una de las tantas demostraciones de que la evolución de la complejidad se da en tiempo real y requiere de una adaptación constante, y de que ya no basta solo con la visión particular e individual. La comunicación pública: mutaciones e interrogantes S ilvio W aisbord / A driana A mado Junto con el desarrollo de internet, asistimos a una fragmentación comunicacional que viene operando como una contrafuerza frente a las dinámicas de la centralización y homogeneización de los medios masivos de comunicación. El concepto tradicional de«gran público» también ha sido erosionado. Si bien la autosegregación de públicos a partir de parámetros de diferenciación y exclusión social siempre existió, se intensifica con las nuevas plataformas digitales. Así, asistimos a formas de cinismo social y desconfianza en las instituciones tradicionales, a la difusión de gran cantidad de noticias falsas y a la construcción de públicos-burbuja, que a menudo obstaculizan la conversación ciudadana. ■■  Comunicación y gran público E l pensamiento democrático moderno y contemporáneo considera la comunicación como espacio común de expresión ciudadana, alrededor de un «gran público» que aglutina a una diversidad de ciudadanos y grupos en los Silvio Waisbord: es profesor y director asociado en la Escuela de Medios y Asuntos Públicos de la Universidad George Washington. Desde 2015 es editor jefe del Journal of Communication. Entre sus libros se encuentran Media Movements: Civil Society and Media Policy Reform in Latin Americas (Zed, Londres, 2016) y The Routledge Companion to Media and Human Rights(con Howard Tumber, Taylor& Francis, Basingstoke, 2017). Adriana Amado: es doctora en Ciencias Sociales por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales(Flacso), docente, investigadora y activista cívica. Entre otros libros, escribió Política pop. De líderes populistas a telepresidentes(Ariel, Buenos Aires, 2016) y El periodismo por los periodistas. Perfiles profesionales en las democracias de América Latina(Konrad-Adenauer-Stiftung, Montevideo, 2017). Palabras claves: ciudadanía, comunicación pública, fragmentación, redes sociales. 97 T ema C entral La comunicación pública: mutaciones e interrogantes Estados-nación. Este gran público, subsidiario del desarrollo de los medios masivos, fue objeto de continuas teorizaciones sobre la democracia de masas y la comunicación. Algunas ideas rectoras en esta línea de análisis son: - Los medios son mediadores centrales de la vida política, introdujeron y ampliaron los espacios de información, formación y expresión de opinión, así como de participación, y reinventaron así a la ciudadanía como audiencia y actores. - Lo público adquirió entidad en los medios masivos, que construyeron inéditos espacios de visibilidad y representación por fuera de las instituciones tradicionales de la ingeniería democrática(legislaturas, tribunales) o los espacios de la sociabilidad cotidiana(familias, escuelas, plazas). - Sea por razones económicas o por los usos de las audiencias, los medios «imaginaron comunidades» políticas, sociales y culturales que consideraron a la ciudadanía como actor en contextos políticos, territoriales y socioculturales, y como sujeto comunicacional, productor de la opinión pública, espectador de contenidos y actor cohesionado por su posición frente a los medios. - La presencia inalienable de un sujeto político único en el corazón de la vida pública, articulado mediante invocaciones a«la nación»,«el pueblo»,«la ciudadanía», o«la opinión pública», subyace a enfoques conservadores, liberales, progresistas y nacional-populares. Esta«comunidad comunicacional» del sujeto político no es una mera abstracción intelectual, sino que atraviesa nociones centrales en la historia de los medios en las democracias, como las protecciones constitucionales para la prensa y el periodismo, la misión de los medios de propiedad pública, las obligaciones de los prestadores privados de servicios hacia la ciudadanía, el ideal público del periodismo y una variedad de regulaciones de contenidos mediáticos. Ninguno de estos conceptos, mandatos y horizontes normativos tiene sentido sin un público común que funge, a su vez, como un actor central de la democracia. Sin embargo, en una época de constante fragmentación comunicacional y segregación social global, es difícil sostener la idea del público como espacio común de información y deliberación. Considerando las profundas modifi caciones de las estructuras y recursos comunicativos, cabe preguntarse qué comunicación pública es posible y deseable cuando lo público-masivo está en cuestión. N ueva S ociedad 269 98 Silvio Waisbord/ Adriana Amado ■■  Fragmentación de los medios, ¿fragmentación en públicos? La aceleración constante de las tecnologías y los flujos globales de informa ción multiplicaron las plataformas, fragmentaron los públicos y reconfigu raron los sistemas de prensa, televisión, radio y cine. Actores, dinámicas, categorías y usos de las experiencias mediáticas(entretenimiento, información, acción política) reconfiguran la arquitectura de la comunicación pública La competencia más y cambiaron la noción misma de sistemas nacionales de medios y su clasificación se novedosa de los medios gún tecnologías, propiedad o soportes. tradicionales no son otros soportes, sino Por caso, la competencia más novedosa de los medios tradicionales no son otros soporla«comunicación interpersonal» n tes, sino la«comunicación interpersonal», tal como advirtieran los estudios pioneros de opinión pública. Aunque los medios tradicionales siguen siendo la fuente principal de información política en América Latina(77% de menciones múltiples para la televisión, 38% para radio, 28% para prensa gráfica y 21% para internet) 1 , las formas de comunicación interpersonal crecieron más de 70% desde el cambio de siglo. Los medios que más acusan la caída son los diarios y revistas(-44%), pero también hay una tendencia descendente en los medios más populares como la radio(-19%) y la televisión (-5%). Los conocidos y familiares como fuentes de información representaban un tercio de la totalidad de referencias informativas hacia 2000 y son 40% en 2016. No puede explicarse este corrimiento de lo mediático a lo interpersonal por la aparición de las redes sociales porque la tendencia las antecede. En América Latina, Facebook es la red usada por la mitad de los latinoamericanos. Luego siguen Twitter(pasó de 4% de los latinoamericanos en 2009 a 13% en 2016) y YouTube(de 13% a 28% en el mismo periodo) 2 . Aun con ese crecimiento constante, estas plataformas distan de igualar en número de usuarios a los medios masivos. Si se pretendiera reemplazar estos canales con, por ejemplo, las cuentas presidenciales en Twitter, se comprobaría que los seguidores de las más activas en América Latina solo representan entre 0,8% y 9% de la población según el país 3 . 1. Latinobarómetro: Informe 2016, Santiago de Chile, 2016. 2. Ibíd., p. 46. 3. Burson Marsteller:«Twiplomacy Study 2016», disponible en. 99 T ema C entral La comunicación pública: mutaciones e interrogantes En la región, el acceso a las tecnologías digitales sigue siendo oneroso y de mala calidad incluso para quienes pueden pagarlo. La banda ancha creció 20 puntos desde 2010 pero hacia 2015 la cobertura alcanzaba solo 43% de los hogares de América Latina y Caribe, la mitad de lo que registran los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico( ocde ). Ningún país de la región llega a 5% de sus conexiones con velocidades mayores de 15 Mbps, de lo que sí disfruta al menos la mitad de la población en los países más desarrollados tecnológicamente 4 . A pesar de la reducción de costos, solo dos países están por debajo del umbral de asequibilidad, dado por un precio que no supere el 5% de los ingresos del hogar. Estas condiciones se agravan en regiones rurales y en los estratos más pobres, lo que explica que el crecimiento de los soportes digitales sea más lento que en países donde reciben ya una buena parte de la inversión publicitaria, como en Reino Unido, donde representan 50,7%, o en Estados Unidos, donde captan 33,1% de la pauta publicitaria. En América Latina llegan a 20% en México, 18% en Brasil y 16% en Argentina 5 . No obstante, crecieron un tercio en los últimos años, especialmente en los dispositivos móviles, que reciben la mitad de esta inversión. A pesar de la fragmentación, los conglomerados mediáticos en América Latina mantienen una notable capacidad para formar e interpelar públicos. La televisión y la radio mantienen altos niveles de audiencia y de inversión publicitaria y concentran las campañas de comunicación de los gobiernos latinoamericanos. Incluso las audiencias digitales, fragmentadas en públicos múltiples, tienden a agruparse alrededor de unos pocos canales con niveles de concentración de públicos y de ingresos aún más altos que en los mercados tradicionales de medios 6 . A pesar de la infinidad de ofertas en internet, un puñado de empresas concentra la mayoría de las visitas y de la publicidad, a punto tal que los portales de noticias tradicionales compiten con las redes sociales por el primer lugar entre los 100 sitios más visitados 7 . ■■  Estrategias masificadas en escenarios fragmentados y convergentes Una serie de recientes iniciativas de políticas públicas tienen como meta desestructurar la hegemonía del modelo masivo por medio de la«democratización 4. Comisión Económica para América Latina y el Caribe(Cepal):«Estado de la banda ancha en América Latina y el Caribe 2016», Cepal, Santiago de Chile, 2016. 5 . iab México y PricewaterhouseCoopers: Estudio de inversión en comunicación en internet, 2016. 6. Mathew Hindman: The Myth of Digital Democracy, Princeton University Press, Princeton, 2009. 7. Jeff Desjardins:«These Are the Top 100 Websites of the Internet, According to Web Traffic» en Business Insider, 7/3/2017. N ueva S ociedad 269 Silvio Waisbord/ Adriana Amado 100 de la comunicación» y la desconcentración de mercados, para promover diversidad y pluralismo en sistemas mediáticos con enorme poder de grupos hegemónicos de medios. A ello apuntaron las reformas legales en Ecuador, Argentina, Bolivia, Brasil, Venezuela y Uruguay, basadas«en el cuestionamiento de la labor mediadora que ejercieron durante el siglo xx (y parte del siglo anterior) las industrias culturales» 8 . Junto con la modificación del ré gimen de propiedad y del financiamiento de las industrias culturales para garantizar las posibilidades de acceso a una diversidad de actores sociales, varios gobiernos también impulsaron Se buscó la legalización y el fortalecimiento de medios comunitarios como proyectos de diarios, radios y televisoras estatales para competir con los comerciales 9 . «herramientas de En paralelo, se buscó la legalización y el empoderamiento cívico» n fortalecimiento de medios comunitarios como«herramientas de empoderamiento cívico en tanto espacios de ejercicio de la ciudadanía comunicativa» 10 , promoviendo el acceso de diversas comunidades a frecuencias de radio y televisión. Al ofrecer plataformas para públicos definidos según territorios, identidades e inte reses, estos medios parecieran haberse ligado a la lógica de la segmentación. Agregan pluralismo y diversidad necesarios a una escena comunicacional en fragmentación, sin que necesariamente resuelvan el desafío de la fractura del gran público en burbujas y satélites comunicativos. 8. Martín Becerra:«Medios de comunicación: América Latina a contramano» en Nueva Sociedad N o 249, 1-2/2014, p. 67, disponible en; S. Waisbord: Vox populista. Medios, periodismo y democracia, Gedisa, Buenos Aires, 2014. 9. En la primera década del siglo xxi , en Bolivia se consolidaron como medios de gestión estatal Bolivia tv , la Agencia Boliviana de Información, el periódico Cambio y redes de radios comunitarias. En Venezuela quedaron bajo la órbita gubernamental cinco televisoras gubernamentales ( vtv , TeVes, Vive Tv, Telesur, antv ), dos radios nacionales( rnv y yvke Mundial), la Agencia Bolivariana de Noticias y una red de 400 emisoras de radio, 36 televisoras y 100 periódicos comunitarios. En Ecuador, desde 2008 funcionan como medios estatales El Telégrafo, la Agencia Pública de Noticias del Ecuador y Suramérica y el periódico El Ciudadano, junto con los medios antes privados tc Televisión, Gamavisión y Cable Noticias. Brasil y Argentina tenían dentro del sistema estatal una agencia de noticias, radios y un canal de tv , a los que hacia el final de la primera década sumaron canales dentro del nuevo sistema de televisión digital, también impulsado por el Estado. Nicaragua identifica como medios de la Presidencia Canal 4 –cuyo lema es«El canal de la dignidad sandinista»–, Canal 8, Canal 13, La Nueva Radio Ya, Radio Sandino, Radio Primerísima, Radio 580, Radio Nicaragua(estatal) y decenas de radios locales, más los portales de internet (El 19, El Pueblopresidente y La Voz del Sandinismo); de medios televisivos(Multinoticias); de radios(La Sandino, La Nueva Radio Ya) y el periódico digital El 19. 10. Mauro Cerbino y Francesca Belotti:«Medios comunitarios como ejercicio de ciudadanía comunicativa: experiencias desde Argentina y Ecuador» en Comunicar. Revista Científica de Comuni cación y Educación vol. 24 N o 47, 2016, p. 53. 101 T ema C entral La comunicación pública: mutaciones e interrogantes Paralelamente, la comunicación gubernamental de la región eligió las estrategias clásicas de publicidad y prensa en los medios comerciales, como lo evidencia la alta inversión en publicidad oficial que recibieron durante el siglo xxi y el uso de la cadena nacional como recurso de comunicación gubernamental 11 . Si bien las plataformas digitales pueden articular horizontalmente a actores gubernamentales, empresariales y sociales, la comunicación de los presidentes latinoamericanos las usó como parte de una estrategia multimedia en la que un mismo mensaje se replicaba por diversos canales. En este aspecto, no debería confundirse«el acceso político a los medios a través de las noticias habituales y la programación y el acceso a través de la publicidad política pagada» 12 . El aumento de la publicidad gubernamental y la extensión de la prensa institucional y de los canales oficiales no significan comunicación directa con la ciudadanía, a menos que se aproveche su potencial dialógico para desarrollar formas de democracia digital y gobierno abierto, que fomenten la participación y el acceso a los bienes públicos con transparencia. Por otra parte, las redes se usan mayormente para intercambios personales, y los intercambios comerciales o institucionales no terminan de adaptarse a ellas. A pesar de que los presidentes latinoamericanos fueron los primeros en adoptar Twitter en 2007 y su facundia convierte al español en el idioma con más mensajes presidenciales, con más de 800.000 publicaciones diarias, no por ello reemplazan a los medios tradicionales. Antes bien, se articulan con ellos. Las cuentas presidenciales usan las redes para promover las actividades presidenciales, difundir avisos publicitarios y noticias de prensa, convocar a transmisiones en directo en medios masivos o criticar a los opositores, esperando que la prensa las replique, en la clásica estrategia de difusión de dos pasos de las relaciones públicas 13 . Así la estrategia digital repite la comunicación política tradicional, basada en propaganda, personalismos, spin doctors, publicidad paga, ataques personales y la política del escándalo 14 . Los mensajes proselitistas tienen como destinatarios a los partidarios, lo que también contribuye a una segmentación, en la medida en que se dirigen al convencido y favorecen el mecanismo de autoselección de mensajes 15 . Los canales 11. Matías Ponce y Omar Rincón(coords.): Caudillismo, e-política y teledemocracia. Comunicación de gobierno en América Latina, Fin de Siglo/ Universidad Católica del Uruguay, Montevideo, 2013. 12. Manuel Castells: Comunicación y poder, Madrid, Alianza, 2009, p. 269. 13. Peter Dahlgren:«The Internet, Public Spheres, and Political Communication: Dispersion and Deliberation» en Political Communication vol. 22, 2005, pp. 147-162. 14. M. Castells: ob. cit. 15. W. Lance Bennett y Shanto Iyengar:«The Shifting Foundations of Political Communication: Responding to a Defense of the Media Effects Paradigm» en Journal of Communication vol. 60 N o 1, 2010. N ueva S ociedad 269 Silvio Waisbord/ Adriana Amado 102 digitales, como en el caso de los medios creados con fines«contrahegemóni cos», a imagen y semejanza de los que se pretendía desbancar, se convierten en vehículos de un mensaje uniforme que se multiplica en distintos soportes multimedia, en contra de la tendencia a la fragmentación pero sin que sea suficiente para generar un impulso masificador en contrario. De esta forma, los usuarios de las redes son meros espectadores de la actividad presidencial, tal como lo eran en los medios masivos, y se desaprovecha el potencial dialógico de las tecnologías de la comunicación. ■■  El espacio común en fragmentos de afinidades La fragmentación comunicacional en tanto contrafuerza frente a las dinámicas de la centralización y homogeneización de los medios masivos es una tendencia aplaudida por izquierda y por derecha. La impulsan tanto aquellos que pugnan por la expansión de oportunidades de expresión y reconocimiento para actores subalternos en el capitalismo tardío como quienes festejan la libertad individual de expresión como valor supremo. Estas dinámicas se observan en nuevas formas de participación ciudadana que combinan elementos de la movilización clásica offline con formas de intervención virtual, siempre que la red digital facilite el acceso a plataformas para la expresión, el diálogo y la coordinación de acciones. Cuando eso ocurre, pueden superarse las barreras de acceso de los ciudadanos a los circuitos establecidos y se expande el concepto de«plazas públicas» del ámbito geográfico al comunicacional. Justamente esa autonomía frente a las insti tuciones tradicionales pone en crisis su intermediación, lo que se ve como amenaza en países con sistemas políticos de control, que suelen ser los que más atraso tecnológico o barreras de entrada ponen para el acceso universal a la tecnología. Aunque en América Latina las redes móviles se consolidan más lentamente 16 que en los países donde la participación digital es más activa 17 , igualmente han contribuido a dar visibilidad a temáticas o conflictos y a incidir en las agendas políticas y mediáticas más allá del territorio nacional. Los casos con mayor repercusión han surgido de acontecimientos capaces de provocar una conmoción pública, lo que muestra la articulación de las redes con el mundo 16. Jacob Poushter:«Smartphone Ownership and Internet Usage Continues to Climb in Emerging Economies» en Pew Research Center, 22/2/2016. 17. Manuel Castells: Redes de indignación y esperanza, Alianza, Madrid, 2012. 103 T ema C entral La comunicación pública: mutaciones e interrogantes «material» y actores sociales que encuentran en las tecnologías de comunicación en red posibilidades de expresión que los medios comerciales o estatales no les brindan. Ejemplos son las protestas del sector agropecuario en Argentina contra una alza impositiva(2008); la movilización de los estudiantes de Chile frente al lucro en la educación(2011); los crímenes contra un grupo de docentes de Ayotzinapa, México(2014); las marchas contra el aumento de transporte y en contra del gasto para el Mundial de Fútbol en Brasil(2014) o las protestas de la oposición en Venezuela(desde 2014). Más allá de esos sucesos locales, el movimiento#NiUnaMenos(desde 2015) en contra de la violencia de género ha logrado impacto continental. Surgido como respuesta frente a casos de femicidios publicados por la prensa, es un ejemplo de cómo un problema que viene de lejos en el continente cobra fuerza social con la combinación de marchas, noticias, mensajes en las redes y acciones colectivas que logran dar relevancia pública a hechos que podrían quedar en la vida privada. Estos ejemplos hablan de un torrente de movilización de demandas particulares articuladas por redes de comunicación, que reflejan nuevas oportunidades de expresión y participación gracias a la reducción de los costos de compartir información y coordinar acciones colectivas. La autosegregación se Sin embargo, esta comunicación fracturada en intereses particulares reforzados por lazos e identidades grupales no resuelve el paulatino eclipse de la idea del público intensifica en tiempos en que los dispositivos personales rediseñan los contactos y propician como espacio y actor común 18 . Aunque la autosegregación de públicos a partir de nichos comunicativos n parámetros de diferenciación y exclusión social siempre existió, se intensifica en tiempos en que los dispositivos personales rediseñan los contactos y propician nichos comunicativos. Los«barrios cerrados digitales» amenazan con propiciar una comunicación contraria a las reglas democráticas de tolerancia, inclusión y búsqueda de consensos. Las posibilidades de expresión y pluralismo no resuelven, de suyo, el desafío de la comunicación como búsqueda de lo común; lo que Richard Rorty llamara«el deber de conversar y tolerar, de considerar las posturas de otra gente» 19 . Cuando la comunicación es contraria a la civilidad y el diálogo en la diferencia, las identidades segmentadas y las facciones de la comunicación potencian 18. Richard Sennett: El declive del hombre público, Anagrama, Barcelona, 2011. 19. R. Rorty: Truth and Progress, Cambridge University Press, Nueva York, 1998. N ueva S ociedad 269 Silvio Waisbord/ Adriana Amado 104 la expresión pública, pero también la hostilidad y la intolerancia hacia múltiples Otros. La hostilidad de foristas en sitios de noticias y redes sociales es un síntoma de la polarización, sin ser su única razón, en tanto antepone la expresión individual al diálogo y, frecuentemente, la agresión al debate. El potencial de diálogo Las voces antagonistas pueden desalentar la expresión de opiniones en contextos como que fomentan las plataformas digitales no resulta necesariamente el latinoamericano, donde la libertad de criticar y opinar se percibe débil y donde ocho de cada diez personas consideran que no es conveniente confiar en el otro 20 . Es decir, en una comunicación democrática n el potencial de diálogo que fomentan las plataformas digitales no resulta necesariamente en una comunicación democrática, caracterizada por la escucha de otros y la búsqueda de acuerdos comunes. Tampoco facilita una expresión despojada de objetivos comunes e interesada en la reafirmación de convicciones existentes. No es extraño que haya tomado fuerza la idea de«posverdad» en estos contextos en que predominan verdades parciales basadas en convicciones más que en datos o hechos. Sin adherir a la vulgata modernista de la verdad como hecho único, incontestable, basada en un originalismo realista y un universalismo sospechoso, es posible pensar la verdad como resultado de disputas por la definición de la realidad sin abandonar su búsqueda como proyecto común. Entre pensar que la verdad es debatible y creer que no es posible hay un paso, el mismo que equipara argumentos fundados, aunque parciales, con versiones descabelladas que prescinden de datos cotejables o argumentos racionales. Las falacias y las noticias negativas suelen propiciar, en ciertas circunstancias, cinismo social y desconfianza en las instituciones políticas, sociales y económicas 21 . Entre 1995 y 2015, la confianza en las instituciones democráticas cayó diez puntos respecto de los congresos y gobiernos y esto coloca a los partidos en el piso, con 14% de confianza 22 . Incluso los medios, ubicados entre las instituciones más confiables para los latinoamericanos, apenas superan el 50%. Sin embargo, se estudió poco la relación entre la comunicación pública y esta desconfianza en las instituciones que disputaron en los últimos años su legitimidad para dar su versión de los hechos sociales. 20. Latinobarómetro 2015, cit. 21. Claes H. de Vreese:«The Spiral of Cynicism Reconsidered» en European Journal of Communication vol. 20 N o 3, 2005. 22. Latinobarómetro: La confianza en América Latina 1995-2015, Santiago de Chile, 2015, p. 9. 105 T ema C entral La comunicación pública: mutaciones e interrogantes Cuando no importan los hechos y se prefieren, como observó Hannah Arendt 23 , los«hechos inventados» y la consistencia de cualquier evento con las creencias existentes, se cae en un relativismo que dificulta acuerdos míni mos sobre aspectos fundamentales de la vida pública. La comunicación narcisista que se regodea en las propias certezas sin cuestionarlas es contraria al pensamiento crítico como base de la comunicación pública, en tanto supone evitar e ignorar argumentos que disientan con el propio pensamiento o que cuestionen dogmas. La fragmentación dificulta las oportunidades para la discusión y la imple mentación de una visión amplia e integradora de perspectivas y demandas ciudadanas, que se torna utópica cuando no hay incentivos para trascender las diferencias a partir de ideas progresistas de reconocimiento e inclusión de Otros, cuando se movilizan intereses particulares a expensas de intereses comunes. ■■  Repensar los problemas teóricos de la nueva comunicación pública En vista de estas mutaciones, resulta necesario repensar el andamiaje teóricoanalítico y las preguntas directivas de los estudios de comunicación. Desdibujados los límites entre lo masivo, lo grupal y lo personal, aparecen híbridos comunicacionales que no encajan en las categorías clásicas. La propia noción de medios como soportes diferenciados se vuelve insuficiente ante tecnologías convergentes que transforman en caducas las clasificaciones tradicionales. En la liquidez del mundo digital, las grandes teorías que explicaban el mundo masivo resultan pesadas para explicar los cambiantes contextos comunicacionales. Sin que implique renunciar a perspectivas ideológicas o conceptuales, urgen diagnósticos y argumentos que acompañen la velocidad de cambios que renuevan constantemente las preguntas. Veamos algunas de ellas. ¿Dónde queda la hegemonía comunicacional en la comunicación pública fragmentada? Los medios masivos fueron asociados con conceptos como centralización, dominación y homogeneización porque suponían la integración de contenidos, experiencias, proveedores y públicos/audiencias. Esta perspectiva preocupada por el funcionamiento del poder en las democracias contemporáneas puso el foco en las enormes desigualdades sociales y políticas cristalizadas en los sistemas de medios tradicionales. La magnitud de los medios masivos generó expectativas regulatorias de servicios de comunicación 23. H. Arendt: Los orígenes del totalitarismo, Taurus, Madrid, 1974. N ueva S ociedad 269 Silvio Waisbord/ Adriana Amado 106 pública y, en ese marco, se buscó entender los diversos impactos del campo mediático, desde la construcción de actores colectivos y su participación pública hasta la relevancia de prácticas periodísticas como mediadoras de información. La circulación planetaria ya no permite determinar con claridad los alcances de la concentración de medios, canales, plataformas, contenidos y usuarios, lo que dificulta el diseño de políticas e intervenciones para corregir distorsiones y desigualdades; falta diversidad. ¿Soluciona el problema de la diversidad el subsidio de la oferta de mensajes (canales estatales, información institucional, financiamiento de medios alter nativos)? ¿Alcanza para modificar el comportamiento en la demanda infor mativa y recreativa? ¿Puede la masificación de oferta contrarrestar el proceso de fragmentación? ¿Cuáles son los alcances y los límites de la regulación cuando se trata de plataformas digitales globales? ¿Cuánto de la homogeneidad de las comunidades comunicativas se debe a la codicia de los gigantes de los medios sociales, interesados en maximizar rédito económico mediante estrategias de microsegmentación, o a las facilidades de la comunicación digital para reunir las afinidades que existen en el mundo analógico? ¿Cómo pensar la hegemonía comunicacional en contextos dinámicos de flujos y contraco rrientes informativas y de fragmentación? ¿El poder de los medios o los medios y el poder? Los clásicos argumentos sobre el poder de los medios se basaban en su llegada masiva a públicos indiferenciados, pero en el caudal de contenidos que circulan vertiginosamente en internet, cada vez es más fácil eludir contenidos que contradigan intereses y opiniones preestablecidas. La combinación de exposición mediática selectiva y búsqueda de información filtrada por elecciones previas es una transición hacia«efectos limitados», que convierte al gran público en comunidades de afinidad y que reinventa la idea del Gran Hermano manipulador del siglo pasado en el big data observador y vigilante de nuestros días. La imbricación de lo social y lo digital abre nuevas pugnas normativas entre posiciones intelectuales que celebran las tecnologías de la información y la comunicación como liberación y aquellas que fustigan las innovaciones como caballo de Troya de los poderes políticos y económicos. El debate entre el optimismo y el pesimismo digital es imposible de resolver porque hay evidencia abundante para ambas posiciones. Si las promesas de la expresión en diversidad son meros cortinados que ocultan objetivos orwellianos y turbocapitalistas del capitalismo digital, la fragmentación puede ser entendida como una diabólica operación de concentración de poder, enlazada 107 T ema C entral La comunicación pública: mutaciones e interrogantes © Nueva Sociedad/ Loreto Corvalán 2017 N ueva S ociedad 269 Silvio Waisbord/ Adriana Amado 108 con objetivos capitalistas interesados en maximizar réditos económicos y perfeccionar mecanismos de vigilancia e invasión de la privacidad. ¿Cuánto de aquel supuesto poder homogeneizador de los medios masivos se perpetúa en el algoritmo aglutinador de intereses comunitarios y comportamientos personales? ¿Conducen estos desarrollos a democracias con creciente libertad de expresión, información e interpelación del poder pero, irónicamente, con menos comunicación crítica y menos predisposición a escuchar e interactuar con otros que se desconocen/desconfían/disienten? ¿Dónde queda la agenda cuando se redefine el periodismo y la audiencia? Si la audiencia adquirió el rol de gatekeeper al producir, compartir, opinar y viralizar contenidos, se impone revisar la relevancia del periodismo para pautar agendas informativas y conversaciones públicas. Las facilidades tecnológicas para producir y distribuir contenidos han bajado al periodismo de la posición totémica en la pirámide informacional y lo obligan a competir, a veces quedando a la zaga, con novedades y declaraciones que personas y organizaciones ponen a circular por su cuenta con toda eficacia. Cuando las relaciones públicas ganan en recursos y herramientas y el periodismo se vuelve más dependiente de ellas, ¿quién pauta la agenda? Sin una opinión pública masifi cada, ¿de quién es la agenda? ¿Es la posverdad un escenario inevitable en un mundo de comunicación fragmentada y convicciones particulares? ¿Público, privado o híbrido? Los medios digitales, particularmente las redes sociales, están transformando la estructura y la dinámica de la comunicación en la vida pública. La digitalización de la vida cotidiana, en aquella mitad del mundo que tiene acceso regular y con mínima calidad a internet, da lugar a diferentes formas de participación y expresión y obliga a repensar visiones apocalípticas sobre el fin de lo público y la desidia cívica. Incluso en países donde los gobiernos vigilan y castigan firmemente formas críticas de expre sión, la expansión digital facilita la expresión por fuera de foros tradicionales. También cuestiona las categorías con que se delimitaba lo público y lo privado, tanto desde la perspectiva de la arquitectura de estas redes como de los usos de los medios sociales. Gran parte de lo que puede ser legítimamente considerado como comunicación pública circula en plataformas estructuralmente híbridas que funcionan simultáneamente como espacios comerciales, sociales y políticos. Son dominios de propiedad y regulación privada de amplio y masivo uso para fines públicos y personales de sociabilidad, in formación y participación política. Esto introduce nuevas tensiones entre los diseños y ambiciones de actores privados y las modalidades de uso público. 109 T ema C entral La comunicación pública: mutaciones e interrogantes Las distintas posibilidades tecnológicas de las plataformas determinan el tipo de comunicación posible. Las oportunidades de acción pública y las cualidades del discurso no son las mismas en Twitter, Facebook o en los sitios informativos. También se desdibuja la idea de expresión pública en la medida en que buena parte de esta comunicación nace de redes personales que tienen una interrelación con el discurso público como nunca antes. Nuevas formas expresivas y de comportamiento más allá de las discursivas son leídas desde la sofisticación de los algoritmos, la simple visita a un sitio institucional o la expresión del«me gusta» en una red personal. La misma tecnología que sirve a objetivos de lucro permite medir al momento el impacto de una noticia o el interés desatendido de una comunidad. ¿Cuáles son las dimensiones de lo público en sitios«sociales»? ¿Incluye la participación ciudadana el deseo por la aprobación social, el debate, compartir contenidos como forma de expresión, el voyerismo y el acceso a la información? Estos son apenas ejemplos de preguntas y direcciones temáticas que proponen las mutaciones de la comunicación y la fragmentación del otrora gran público. Queda pendiente la tarea de producir nuevos abordajes analíticos para dar cuenta no solamente de las modificaciones en la arquitectura y las prácticas de la comunicación pública, sino también de su posibilidad en un mundo mediáticamente fragmentado, con profundas divisiones y desigualdades sociales. Abril-Mayo 2017 Barcelona Nueva época N o 115 (RE)INTERPRETANDO EL ISLAM EN EUROPA Coordinado por Jordi Moreras ARTÍCULOS: Jordi Moreras, ¿Qué islam para qué Europa? Iker Barbero, Criminalización de la comunidad musulmana: el caso de«los 11 del Raval». Stéphane Lathion, Lecciones de la islamofobia. Corinne Torrekens, La prohibición del velo integral en Bélgica: entre histeria colectiva y política simbólica. Encarnación La Spina, El reconocimiento del islam en sociedades liberales: límites y contradicciones. Lina Klemkaite, Cruces de liderazgo: de los imanes a los nuevos predicadores e intérpretes del islam. Christian J. Backenköhler, Multiculturalismo y pluralismo jurídico de base religiosa: el derecho islámico en España. Sol Tarrés y Javier Rosón, Genealogía de la institucionalización del islam en España. RESEÑAS DE LIBROS. Revista cidob d’Afers Internacionals es una publicación académica cuatrimestral de relaciones internacionales y desarrollo de la Fundación cidob , c/ Elisabets, 12- 08001 Barcelona, España, Tel.(+34) 93 302 6495. Se edita en formato impreso y digital. Página web:< http:// www.cidob.org/publicaciones/(filter)/53216>. Cómo Rusia reclutó y formó a«batallones» de hackers A gathe D uparc En los últimos años, la defensa del ciberespacio se ha convertido en una de las principales preocupaciones del Kremlin. En 2013, el Ejército ruso lanzó una operación destinada a reclutar a especialistas en seguridad de la información, tal como lo revelaron el diario digital Meduza y The New York Times. F ue en plena celebración de la Navidad rusa cuando los servicios secretos de Estados Unidos decidieron lanzar sus acusaciones contra Vladímir Putin. El presidente ruso asistía en ese momento a misa, en el monasterio de San Jorge(Yuriev), cerca de Nóvgorod, y, hasta la fecha, no ha considerado necesario pronunciarse al respecto personalmente. Sí lo hizo Dmitri Peskov, su portavoz, quien calificó de«sandez» el informe estadounidense.« Cada día, decenas de miles de hackers atacan la web de Putin. Y la mayoría de los ataques se producen desde eeuu , pero cada vez que eso sucede no acusamos a la Casa Blanca o a Langley», replicó. Si bien todavía no se han dado a conocer las«pruebas» técnicas de la implicación de los dirigentes rusos en el ataque a los servidores del Partido Demócrata, nadie duda de que, en estos últimos años, el control del ciberespacio ha pasado a ser una de las prioridades de Rusia, uno de los elementos estratégicos del país a la hora de reafirmar su poder. Frente al mastodonte norteame ricano y a su Agencia Nacional de Seguridad( nsa , por sus siglas en inglés) capaz de vigilar al planeta entero, los responsables rusos se han lanzado sin disimulo a reclutar especialistas en ciberseguridad. Agathe Duparc: es periodista y fue corresponsal en Moscú de varios medios. Es coautora de Des mots pour comprendre la Russie(con Alexandre Adler y Nathalie Amargier, Plume, París, 1994). Palabras claves: hackers, internet, servicios secretos, Vladímir Putin, Rusia. Nota: la versión original de este artículo se publicó en Mediapart, 10/1/2017. Agradecemos la autorización para reproducirla. Traducción de Mariola Moreno. 111 T ema C entral Cómo Rusia reclutó y formó a«batallones» de hackers En julio de 2013, Serguéi Shoigú, ministro de Defensa desde noviembre de 2012, fue el encargado de dar la señal de largada. En presencia de los rectores de las universidades técnicas rusas, anunció que se abría«la caza de programadores» –« en el buen sentido de la palabra», precisó–, para dar con ello respuesta en los años posteriores a las necesidades del Ejército en materia de nuevos softwares. El ministro lanzó también la idea de crear«batallones científicos» integrados por los mejores estudiantes que, sin dejar la universidad, se pondrían al servicio del Ejército con el fin de, por ejemplo, ayudar a enfrentar ciberataques –cada vez más comparables con las armas de destrucción masiva, dijo– y a velar por la« seguridad de la información de las infraestructuras del Estado». En la primavera boreal de 2014, la agencia de noticias itar-tass , citando a una fuente anónima, anunciaba la creación, en el seno de las Fuerzas Armadas, de la división encargada de las« operaciones vinculadas a la información», capaces por ejemplo« de atacar las redes de un enemigo potencial», a partir del modelo del Cyber Command(Uscybercom), existente en eeuu desde 2010 1 . Una investigación publicada el pasado mes de noviembre en el diario digital Meduza revelaba que se había reclutado de forma precipitada a programadores, especialistas en encriptado, matemáticos e ingenieros 2 . A finales de diciembre, The New York Times completaba esa información en un artículo titulado:« Cómo Rusia ha reclutado a la elite de los hackers para llevar a cabo su guerra cibernética» 3 . En todo el país, las unidades militares se dotaban así de las famosas«brigadas científicas». Se ha contratado a los estudiantes más brillantes, en colabo ración con las universidades, como en Novosibirsk, de donde se han enviado jóvenes al Instituto de Investigación Científica de Sérguiev Posad(cerca de Moscú), dependiente del Ministerio de Defensa. El objetivo era desarrollar nuevas tecnologías aplicadas a«superordenadores». En septiembre de 2015, se abrió una escuela de cadetes especializada en internet y en nuevas tecnologías y tres meses después se diplomaban en la Academia Militar de Comunicaciones los primeros« spetsnazy 4 en seguridad de la información». 1. «В России созданы кибервойска» en Besti.ru, 12/5/2014. 2. «Российские вооруженные киберсилы Как государство создает военные отряды хакеров. Репортаж Даниила Туровского» en Meduza, 7/11/2016. 3. Andrew E. Kramer:«How Russia Recruited Elite Hackers for Its Cyberwar» en The New York Times, 29/12/2016. 4. Nombre utilizado para las fuerzas especiales. N ueva S ociedad 269 Agathe Duparc 112 También se difundieron en las redes sociales videos ultrapatrióticos, de inspiración soviética. Uno de ellos fue publicado en Vkontakte(el Facebook ruso) en verano de 2015 por el Centro de las Fuerzas Armadas Radioeléctricas( reb , por sus siglas en ruso) en Tambov. En él se ve a un soldado con un fusil Kalashnikov que poco a poco va dando paso a las manos anónimas de un hacker que teclea:« Si acabas de terminar con éxito la universidad, si eres especialista en ciencias técnicas, si quieres aplicar tu saber, te damos la posibilidad», se puede leer en la pantalla. A los candidatos –aquellos en edad de hacer el servicio militar– se les ofrecen mejores condiciones de vida y la posibilidad de trabajar en« sistemas informáticos muy potentes»(lo que no se corresponde con las fotos presentadas en el video). Una parte del grafismo utilizado –las manos de los hackers – también aparece en otro video, en este caso anónimo y mucho más agresivo, sobre el« ocupante ruso» expulsado de diferentes países(naciones bálticas, Ucrania, Asia central, etc.) después de haber hecho el bien y ahora dispuesto a luchar contra la«democracia en estado de descomposición» y«los valores occidentales» 5 . « Cortésmente les advierto por última vez: ¡no se metan conmigo! Construyo la paz, amo la paz, pero lucho mejor que cualquier otra persona en este mundo», anuncia en ruso una voz viril. Según Meduza, algunos cibercriminales –ex- hackers rusos independientes que hace diez años eran considerados los mejores del mundo– habrían sido invitados a trabajar por la patria a cambio de ver reducidas sus condenas. Para apoyar esta tesis, The New York Times cita al general Oleg Ostapenko, viceministro de Defensa, quien en 2013 declaraba en Rossiyskaya Gazeta que «hackers con un pasado criminal» podían ser de utilidad y que la cuestión era objeto de debate. Dmitri Alperovitch, confundador de la compañía estadounidense CrowdStrike, la empresa de seguridad informática que redactó el primer informe sobre la posible participación del grupo de hackers rusos Fancy Bear en el ataque a los servidores del Partido Demócrata, afirma que« se ha detenido a piratas informáticos rusos, pero nunca han terminado en la cárcel». En su investigación, Meduza detalla también que el Instituto de Estudios Científicos Kvant, especializado en sistemas de protección de la información, y vinculado desde 2007 al Servicio Federal de Seguridad( fsb , por sus siglas en ruso), el 5.« Я Русский Оккупант| I’m a Russian Occupant » en YouTube, 27/2/2015,(con subtítulos en español). 113 T ema C entral Cómo Rusia reclutó y formó a«batallones» de hackers antiguo kgb , ha adquirido en el extranjero material informático. Según documentos publicados por WikiLeaks, en la primavera de 2011 Georgey Babakin, entonces director del Kvant, fue contactado por la empresa italiana Hacking Team y su director Marco Bettini, quienes querían vender un software espía denominado« Remote Control System»(un troyano al servicio de los gobiernos entonces de venta libre), que permite infiltrarse en computadoras y smartphones 6 . En varios e-mails hechos públicos por WikiLeaks, el italiano dice haber viajado a Moscú en septiembre de 2012 para presentar el producto por el que los rusos habían mostrado interés. Asegura que se entrevistó con miembros del fsb . Entre 2012 y 2014, la sociedad Infotechs, que representaba al instituto Kvant, pagó 451.000 euros a Hacking Team por la compra del Remote Control System. Meduza y The New York Times también se hacen eco de la historia de Alexandre Vyarya, especialista ruso en seguridad informática, quien tuvo que exiliarse en Finlandia. Empleado por la empresa moscovita Qrator Labs, que trabajaba para varios medios de la oposición, y también para el sitio del bloguero Alekséi Navalny, Vyarya asegura haber sido contactado por Rostec –holding ruso creado en 2007 para« alentar al desarrollo, la fabricación y la exportación de la producción de fabricación de alta tecnología» de uso civil y militar–, que le propuso colaborar. Y que rechazó. Tras sentirse amenazado, finalmente huyó en agosto de 2015 a Helsinki, donde pidió asilo político. Meses antes, Vyarya había sido testigo en Bulgaria de un extraño encuentro. En un viaje a Sofía, adonde había sido invitado por uno de los responsables de Rostec, participó en una reunión durante la cual una empresa local presentó un nuevo software capaz de lanzar potentes ataques de denegación de servicio( dd o s , por sus siglas en inglés) contra páginas de internet(a las que se puede tumbar y quedan neutralizadas mediante un tráfico artificial). Para demostrarlo, se atacó la web del Ministerio de Defensa ucraniano y la del periódico digital ruso Slon.ru, que ese día se vio paralizado durante unos minutos, como confirmó su director a The New York Times. Según Vyarya, el responsable de Rostec le propuso después trabajar para él y le preguntó si era posible mejorar el software malicioso que esperaba comprar por un millón de dólares. 6. Pueden encontrarse los documentos en. La«posverdad» en el plebiscito por la paz en Colombia M aría F ernanda G onzález El referéndum realizado en Colombia en 2016 para ratificar los acuerdos de paz no solo tuvo un resultado sorpresivo –contra todo pronóstico, se impuso el«No»–, sino que abrió un debate sobre el impacto de algunos argumentos eficaces pero que llegaron a ser inverosímiles, como los riesgos de que se implantara el«castrochavismo» en Colombia. En cualquier caso, los partidarios del rechazo fueron más hábiles para utilizar las redes sociales y merece atención el tipo de discursos que se utilizaron, las fibras que tocó la campaña encabezada por el ex-presidente Álvaro Uribe y la forma en que se conectó con cuestiones coyunturales de la política colombiana. L a llegada de las redes sociales a la política ha generado una verdadera revolución en la comunicación. La forma de transmitir y difundir información ha cambiado sustancialmente. La posibilidad de seguir los pormenores de una campaña electoral, de conocer los contenidos de los programas, de escuchar los discursos de los candidatos y de vivir el desplazamiento de los diferentes actores gracias a las redes sociales ha demostrado la potencia de instrumentos como Twitter o Facebook, entre muchos otros. María Fernanda González : es politóloga por la Universidad de los Andes y tiene un doctorado en Ciencia Política por la Universidad de la Sorbona. Es profesora invitada en la Universidad Nacional de Colombia y la Universidad de los Andes e investigadora asociada al Institut des Amériques(París). Escribe para el periódico El Tiempo. Su más reciente libro es El poder de la palabra: Chávez, Uribe, Santos y las farc (Semana Libros, Bogotá, 2016). Palabras claves : castrochavismo, Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia( farc ), Juan Manuel Santos, Álvaro Uribe, Colombia. 115 T ema C entral La«posverdad» en el plebiscito por la paz en Colombia En su libro Parties de campagne[Partidos en campaña], el editorialista del periódico Le Monde Gérard Courtois da cuenta de la evolución de la comunicación en las campañas francesas durante las nueve elecciones de los presidentes de la v República desde 1965 1 . Durante los últimos 50 años, el proselitismo evolucionó con la revolución tecnológica. Mientras los presidentes de la iv República(1946-1958) utilizaron la radio para difundir sus mensajes, durante la v República, desde el general Charles de Gaulle, se dio paso a la televisión. Este cambio marcó el encuentro entre los presidentes y los franceses, quienes a partir de un referéndum en 1962 decidieron elegir al presidente por sufragio universal directo. Los cambios beneficiaron sobre todo a los candidatos más hábiles para comunicar en televisión. En la campaña de 1974, recuerda Courtois, el candidato Valéry Giscard d’Estaing logró cautivar al electorado a pesar de su timidez y de su conocida distancia con los electores. Sobre esto, escribió Courtois: sus contrincantes son hombres de la iv República y de la radio, él es un hijo de la v República y de la televisión, es quien maneja a la perfección los códigos. Durante su primera emisión de la campaña oficial, el 19 de abril, instalado en su sillón y no en el escritorio, parece entablar una conversación con los franceses. La segunda, tres días más tarde, está consagrada a un autorretrato sabiamente elaborado, que concluye con una confidencia:«Me hacen el reproche de ser alguien frío. No creo que esto sea cierto. Soy alguien reservado como muchos de ustedes, sin duda». 2 La simplicidad de sus mensajes y su elocuencia le permitieron llegar más fácilmente al Elíseo. Pero si la televisión fue el gran instrumento de las campañas, la última década recibió el impacto de internet y la revolución de las tecnologías. Sin embargo, el cambio no fue tan solo del instrumento sino del contenido de los mensajes y, más complejo aún, de la veracidad de estos. A pesar de los grandes beneficios que las redes sociales han aportado, como la masificación de la información, existen diversos estudios que exponen la pre ocupante mala calidad de lo que allí se publica. Y esto no solo se debe a la rapidez con que se conocen los acontecimientos, sino a la poca importancia que se da a la veracidad de lo que allí se difunde, a punto tal que el Diccionario de Oxford decidió elegir«posverdad» como palabra del año 2016. Allí se define post-truth como el momento en que«los hechos objetivos tienen menos influencia en la formación de la opinión pública que las invocaciones a la emoción y a las creencias personales» 3 . 1. G. Courtois: Parties de campagne. La saga des élections présidentielles, Perrin, París, 2017. 2. Ibíd., p. 104. 3. Martin Le Gros:«Généalogie de la politique post-vérité» en Philosophie Magazine N o 106, 2/201, p. 18. N ueva S ociedad 269 María Fernanda González 116 El malestar de los votantes con los políticos tradicionales y las crisis económicas y sociales tanto en Reino Unido como en Estados Unidos se mezclaron con estas formas de«posverdad», y fue en el marco de este entrelazado donde se produjo el«Brexit», en el primer caso, y la elección de Donald Trump, en el segundo caso. En una entrevista de Le Monde, el profesor de comunicación Jayson Harsin asegura que la poca confianza de los ciudadanos en los medios tradicionales y la utilización reciente en las campañas del rumor son tan solo algunos elementos de la posverdad 4 . Asegura también que los asesores de las campañas electorales han buscado más«coquetear con la opinión» y decir lo que los electores quieren escuchar que difundir lo que realmente piensan los candidatos. ■■  De Londres a Bogotá Los resultados del Brexit y la utilización de una campaña del miedo fueron la antesala de los resultados del plebiscito por la paz en Colombia celebrado el 2 de octubre de 2016. Meses antes de la firma del acuerdo de paz, el presidente Juan Manuel Santos ya daba cuenta en el debate de las enseñanzas del Brexit. En un discurso ante jóvenes beneficiarios de apoyos financieros por parte del Instituto Colfuturo, el 7 de julio, Santos aseguraba: Estamos próximos a firmar un acuerdo de paz definitivo con las farc [Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia], espero que pronto ese acuerdo será refrendado por los colombianos. ¿Se han preguntado cómo participarán ustedes de esta decisión? Y no me refiero a si votarán a favor o en contra del acuerdo, sino a su nivel de conciencia sobre la importancia de este tema. Miren lo que acaba de pasar en Reino Unido: allí votaron por abandonar la Unión Europea. Y solo después de haberlo decidido así, la gente empezó a informarse sobre el tema. 5 Como un profesor, Santos preguntó, siguiendo la estela de los acontecimientos británicos:«¿Vamos a enterarnos de las consecuencias de seguir en guerra después de que se vote? ¿Vamos a dejar que otros decidan por nosotros y nos impongan el regreso del conflicto armado?» 6 . Estas palabras serían premonitorias de uno de los momentos más difíciles de su mandato. Por un leve margen –de tan solo 58.000 votos– y contra todo 4. Valérie Segond:«La post-vérité a radicalement transformé les campagnes électorales» en Le Monde, 2/3/2017. 5. Palabras del presidente de la República, Juan Manuel Santos, durante la proclamación de beneficiarios de Colfuturo 2016, Bogotá, 7 de julio de 2016. 6. Ibíd. 117 T ema C entral La«posverdad» en el plebiscito por la paz en Colombia pronóstico, se impuso el«No» 7 . Los primeros análisis frente a este resultado constataban que el voto oculto no pudo ser realmente encuestado y, por ende, no estuvo presente en los diferentes sondeos. Los analistas también aseguraron que las endémicas fallas de comunicación del presidente y su escasa sintonía con los colombianos se vieron reflejadas en los resultados. En ese sentido, arguyeron que este fue un voto esencialmente contra el gobierno y que expresaba el desgaste del sexto año de un mandato ya en su ocaso. Por su parte, el gobierno, que muy rápidamente reconoció la derrota, constató otra variable que pudo haber influido: el huracán Matthew, que golpeó las costas del Caribe, no permitió que ese fin de semana los ciudadanos de esta zona, considerada como uno de los bastiones santistas, concurrieran masivamente a las urnas(con una diferencia tan pequeña, muchas variables circunstanciales podían cambiar el resultado). Pero todos estos argumentos se vinieron abajo con las polémicas e ingenuas declaraciones del gerente de campaña del«No», Luis Carlos Vélez, quien aseguró al diario La República que la estrategia no fue realmente contrarrestar los argumentos del gobierno sino más bien centrarse en las emociones negativas: Descubrimos el poder viral de las redes sociales. Por ejemplo, en una visita a Apartadó, Antioquia, un concejal me pasó una imagen de Santos y[el comandante guerrillero] Timochenko con un mensaje de por qué se les iba a dar dinero a los guerrilleros si el país estaba en la olla. Yo la publiqué en mi Facebook y al sábado pasado tenía 130.000 compartidos con un alcance de seis millones de personas.(…) Unos estrategas de Panamá y Brasil nos dijeron que la estrategia era dejar de explicar los acuerdos para centrar el «Nos dijeron que la mensaje en la indignación. 8 estrategia era dejar El objetivo de este artículo es presentar un análisis de algunos de los principales argude explicar los acuerdos para centrar el mensaje mentos en favor del«No» esgrimidos durante la campaña y que fueron difundidos en la indignación» n y publicados en internet. El estudio, basado en la metodología de análisis de estadística textual, recogió un importante volumen de textos que fueron analizados estadísticamente con el fin de caracterizar el lenguaje, estudiar minu ciosamente los contenidos expresados por los principales líderes del«No» y encontrar nuevas luces para entender la batalla de ideas implícita y explícita 7. El«No» obtuvo 50,21% frente a 49,78% del«Sí». 8. Juliana Ramírez:«El‘No’ ha sido la campaña más barata y más efectiva de la historia» en La República, 5/10/2016. N ueva S ociedad 269 María Fernanda González 118 en el plebiscito por la paz. El corpus incluye comunicados, entrevistas y discursos entre el 24 de junio, día de celebración del cese bilateral del fuego, y el 2 de octubre. Los análisis muestran que los mensajes del«No» mezclaron argumentación y manipulación, lo que no es nuevo en las campañas pero asume una dinámica particular en el mundo de las redes sociales. ■■  El argumento inicial: la«traición» Uno de los argumentos que cobran mayor fuerza contra el presidente colombiano Santos y que fue esgrimido ampliamente antes, durante y después de la campaña por el senador y ex-presidente Álvaro Uribe es el del engaño. Desde el restablecimiento de las relaciones con Venezuela y el inicio formal de las conversaciones de paz, Uribe ha asegurado que Santos ha hecho todo lo contrario de su gobierno. En sus múltiples intervenciones de campaña, el mensaje de Uribe fue el mismo: Santos«engañó» a los colombianos y a Uribe al haberse desmarcado de la política de seguridad democrática. En el debate se mezclaron puntos de vista y argumentaciones con cierta manipulación. En una gira que hizo por Europa en el mes de julio de 2016, el ex-presidente conversó con los medios más cercanos a su corriente ideológica. Uribe afir mó que, de llegar al poder el uribismo en la próxima contienda electoral,«la plataforma nuestra se opondrá a lo que viene fraguando Santos, porque él les entrega el país a las farc , que son el castrochavismo» 9 . Más adelante, refirién dose a los acuerdos, insistía en que el gobierno de Santos estaba manipulando a los colombianos y a la comunidad internacional:«No hay una política de seguridad que apoye a los colombianos, todo se le concede al terrorismo, y a los sectores sociales y económicos del país se los maltrata(…) Es un gobierno manipulador de la opinión internacional, de los medios» 10 . En Colombia, Uribe afirmaba: Yo hago una reflexión: este gobierno prometió mantener y fortalecer las políticas de seguridad democrática, confianza de inversión y cohesión social; las pudo mejorar, [pero] las abandonó. Ahora nos chantajea, ahora nos dice que si gana el«No», en lugar de darse el gobierno a la tarea de reorientar los acuerdos, se abandona la paz. Este gobierno nos pasa del engaño al chantaje, del chantaje al engaño. Por eso, no a estos acuerdos, sí a la paz como lo manda la Constitución. 11 9. Alberto D. Prieto:«Álvaro Uribe:‘Santos es indulgente con el terrorismo e indiferente con el pueblo colombiano’», entrevista en OkDiario, 8/7/2016. 10. Ibíd. 11. Noticiero cm &, 22/8/2016. 119 T ema C entral La«posverdad» en el plebiscito por la paz en Colombia La primera pregunta es entonces: ¿hubo realmente traición hacia el gobierno anterior? Ciertamente, el ex-ministro de Defensa llegó a la Presidencia con la camiseta del uribismo. A pocos días de la primera vuelta en la campaña de 2010, el candidato no ocultaba su apego al ex-presidente y contaba esencialmente con los votantes del uribismo para llegar al poder. No se puede olvidar que Uribe dejó la Presidencia con un no despreciable 72% de popularidad después de dos mandatos. Así, en sus discursos, el candidato Santos reiteraba:«El destino de Colombia no está en manos de Juan Manuel Santos; está en manos de todos los uribistas, de todos los que creemos que el presidente hizo un buen trabajo. De todos los que no queremos arriesgar lo logrado probando fórmulas sacadas de un sombrero. Lo que está en juego ¡no es mi candidatura: es el legado del presidente Uribe!» 12 . Si bien la campaña de 2010 estuvo marcada por la herencia del uribismo, una mirada al programa político indica que los temas allí expuestos reposan en la visión del santismo: la educación y su obsesión por el bilingüismo, la creación de la Unidad Nacional como proyecto para reagrupar a todas las fuerzas políticas incluida la izquierda, el paso de la«seguridad democrática» a la «prosperidad democrática» y, sobre todo, la recomposición de las relaciones diplomáticas con Venezuela, rotas con el uribismo. En el discurso de victoria, Santos ya lo anunciaba:«No reconozco, ¡oigan bien!, no reconozco enemigos de la política nacional ni en ningún gobierno extranjero. Nuestros enemigos son comunes y solo podremos enfrentarlos y derrotarlos si obramos unidos como nación» 13 . La recomposición de las relaciones con Venezuela y el fin del conflicto fueron desde su llegada la carta La recomposición de las relaciones con Venezuela y el fin del conflicto fueron de navegación de Santos n desde su llegada la carta de navegación de Santos. Ya en el discurso de posesión, insistía:«Yo he enviado a nuestros soldados, infantes de marina y policías a combatir el terrorismo; yo he consolado a sus viudas y a sus huérfanos, y sé lo doloroso que es esto. Por eso quiero ser muy claro en este punto tan delicado. Porque, antes que soldado, he sido diplomático» 14 . 12. Cit. en M.F. González: El poder de la palabra: Chávez, Uribe, Santos y las farc , Semana Libros, Bogotá, 2016, p. 185. 13. Cit. ibíd., p. 188. 14. Cit. ibíd., p. 190. N ueva S ociedad 269 María Fernanda González 120 Valdría la pena recordar la frase célebre del socialista Georges Clémenceau, quien afirmaba que solo los hombres absurdos son los que no cambian nunca de opinión. Y recordar también cómo, en política, los grandes líderes como el inglés Winston Churchill o el francés François Mitterrand, entre otros, tuvieron que dejar sus posiciones ideológicas o hicieron cambios a sus programas políticos. En el caso de Churchill, cambió de partido varias veces, y Mitterrand, quien llegó al poder con un mandato del Frente de Izquierda, a los dos años impuso una«política del rigor» para enfrentar la grave crisis económica del momento. Pese a que Santos llegó al poder con un programa santista, una buena parte de la opinión pública tiene la imagen de un presidente traidor. Los logros de su mandato, no solo la paz, sino los avances en el área social, son deslegitimados en gran parte por la propaganda del Centro Democrático( cd ). ■■  El gobierno y su argumento de la paz imperfecta A pesar de la insistencia de Santos en que la paz buscada no es la perfecta, sus contradictores aseguran que el presidente lo considera el mejor acuerdo. Sobre este punto, tanto los negociadores como el mismo presidente insistieron en sus discursos en que no existe un acuerdo perfecto, pero en La Habana se trató de negociar el mejor acuerdo posible. Humberto de la Calle, jefe negociador, insistía:«La firma de un acuerdo de paz no es un salto al vacío. Seguramente el acuerdo logrado no es un acuerdo perfecto» 15 . Y agregaba:«Estamos trabajando cada vez con mayor intensidad en La Habana con el único propósito de alcanzar el mejor acuerdo de paz para Colombia. Igualmente, hemos dado comienzo a lo que yo he llamado la maratón pedagógica, con el objetivo de informar de manera neutral a los colombianos sobre lo acordado hasta ahora» 16 . Por su parte, Santos, en múltiples discursos y declaraciones, aseguró que todo proceso de paz«es imperfecto por definición», pues una negociación necesariamente consiste en un intercambio de puntos de vista opuestos. Es así como reiteraba:«Pero creo que es la paz posible. Y yo siempre he dicho: hay que buscar el máximo de justicia que nos permita la paz. Entonces, creo que realmente llegamos a ese punto de equilibrio» 17 . 15. Juan Gabriel Vásquez:«‘Ingreso de farc en política exigirá más a los partidos’: De la Calle» en El Tiempo, 23/8/2016. 16. Declaración de De la Calle, 6/8/2016. 17. Palabras del presidente Juan Manuel Santos en la firma del decreto del Día Nacional de Liber tad Religiosa y de Cultos, 4/7/2016. 121 T ema C entral La«posverdad» en el plebiscito por la paz en Colombia La argumentación del«No» tuvo como bandera la supuesta entrega del país a las farc por parte de Santos y su desinstitucionalización. El ex-presidente conservador Andrés Pastrana llegó incluso a afirmar que el acuerdo repre sentaba un«golpe de Estado». Mediante un comunicado del cd , Uribe insistía:«Nuestra preocupación es con la agenda del socialismo del siglo xxi de Venezuela, que es la agenda de las farc y que infortunadamente está en cuerpo presente en los acuerdos de La Habana. Las farc empezaron en el marxismo leninismo y terminaron en el castrochavismo» 18 . El estudio«Intensa‘guerra’ por el plebiscito en Twitter» muestra hasta qué punto el debate en las redes sociales fue más pasional que racional. El análisis hecho durante un periodo de 30 días mostró que:«[m]ientras Uribe publicó 57 tuits apoyando el rechazo al plebiscito, Santos parece no haberle dado prioridad, al menos por su cuenta de Twitter, ya que solo publicó seis mensajes en esa red social. Por su parte, el líder máximo de las farc ni siquiera escribió un solo tuit, lo que confirma que las farc no tienen en su agenda hacer campaña por la refrendación del acuerdo» 19 . Los tuits más populares del ex-presidente Uribe exponen el llamado a las emociones negativas. Entre los tuits más seguidos, encontramos que el 7 de septiembre de 2016 el ex-presidente Uribe tuiteó:«Nuestra contradicción No es con los del Sí, es con acuerdos del Gob.farc para imponer agenda Socialismo Siglo xxi », y logró 1.796 retuits y 1.576«me gusta». El 18 de septiembre de 2016 hacía referencia a la traición del presidente Santos:«¿Cómo confiar en el Pte. Santos que siempre nos ha mentido? ¡Votemos No en el plebiscito para defender a Colombia!», y obtuvo 1.752 retuits y 1.190«me gusta». Los temas de impunidad o el aumento de los impuestos también estuvieron presentes en los mensajes; el 23 de agosto, Uribe afirmaba:«Preparados para enfrentar el acuerdo final de impunidad, sabemos el afán del Gbno. para imponer más impuestos después del plebiscito». Los discursos del«No» centraron su mensaje en el campo semántico El análisis de estadística textual muestra que los discursos del«No» centraron su mensaje en el campo semántico del miedo, la guerra del miedo, la guerra y el comunismo n y el comunismo. Es así como las palabras más utilizadas por estos líderes fueron:«guerra»,«terrorismo»,«impunidad»,«delitos»,«masacres»,«narcotráfico», «atroces»,«violación»,«chavismo»,«Venezuela» y«lesa humanidad». Al tema de 18. Comunicado de prensa del cd , 2/9/2016. 19. Fabio Posada:«Intensa‘guerra’ por el plebiscito en Twitter» en ColombiaCheck, 29/9/2016. N ueva S ociedad 269 María Fernanda González 122 la guerra se sumó el discurso del miedo frente a la posibilidad de que las farc llegasen al poder y a que, de ese modo, Colombia se convirtiera en«una nueva Venezuela». Pero el discurso del miedo incluyó temas aún más inverosímiles, como afir mar que el presidente Santos tenía afinidades con el modelo de Hugo Chávez: «El actual presidente, que fue ministro tres años y medio en nuestro gobierno, aparecía como la voz más radical en América Latina contra la tiranía. ¿Cuál es mi frustración? Que hoy aparece como el gran amigo de la tiranía. Entonces, al ver el fracaso de la tiranía, yo siento pánico por el riesgo de Colombia de seguir ese camino» 20 . En varios de los discursos, Santos ha relatado cómo fue su intercambio en Santa Marta el 10 de agosto de 2010 con el presidente Chávez, en el encuentro que dio lugar al restablecimiento de las relaciones con Venezuela y Ecuador. El mandatario colombiano, en un conversatorio con el sector privado, recordó las palabras que le dijo a Chávez en Santa Marta: Mire, usted y yo nos hemos dicho hasta de que nos vamos a morir, hemos sido enemigos. Usted no cree en lo que yo pienso y creo, y yo no creo en lo que usted piensa y cree, yo nunca me voy a volver un revolucionario bolivariano. Y usted nunca se va a volver un demócrata liberal como lo soy yo, pero podemos convivir para el bien de nuestros pueblos, del pueblo venezolano y del pueblo colombiano, tenemos muchas cosas por las cuales podemos trabajar juntos, entre ellas la paz. Y nos dimos la mano, y eso cambió 180 grados la situación con Venezuela, y después sucedió lo mismo con Ecuador. 21 Para Santos, esta conversación le abrió la puerta para mejorar también las relaciones con los demás gobiernos de izquierda. ■■  La argumentación del miedo: del castrochavismo al cambio de modelo económico La argumentación del«No» difundida en redes sociales mezcló falsas noticias que rápidamente se viralizaron con temas más complejos propios de la negociación en el campo de la justicia, el narcotráfico o la participación política de las farc . Entre las múltiples fake news, se afirmó que el gobierno 20. Prensa cd , 13/7/2016. 21. Palabras del presidente Juan Manuel Santos en el conversatorio«El sector privado de cara a la construcción de paz», 15/9/2016. 123 T ema C entral La«posverdad» en el plebiscito por la paz en Colombia estaría ofreciendo a los guerrilleros, una vez desmovilizados, un salario mensual de 1.600.000 pesos(aproximadamente 550 dólares), que los pensionados iban a Entre las múltiples fake news, se afirmó que el gobierno estaría ofreciendo ser sujetos de imposición fiscal para pa gar los costos de la paz o que dentro del acuerdo se estaba incluyendo la«ideoloa los guerrilleros un salario mensual de 550 dólares n gía de género». Sin embargo, como ya hemos señalado, un análisis de estadística textual confirma que el concepto«ideología de género» no se encuentra en las 297 páginas del documento. Entonces, ¿de qué se habla en el acuerdo? De un total de 111 repeticiones, la palabra«género» tiene diferentes acepciones. Desde un amplio enfoque, se estipula la participación de la mujer en el desarrollo económico, político y social, así como la protección de todos aquellos grupos que han sido victimizados. El acuerdo planteaba la eliminación de cualquier forma de discriminación y valora a la mujer como sujeto político 22 . Los equipos del«Sí» debieron desmentir la copiosa falsa información que aparecía sin cesar en las redes sociales, lo cual provocó un desgaste monumental. Pese a que el gobierno desarrolló una pedagogía para explicar los acuerdos, el resultado del«No» pareció demostrar que la campaña no fue tan efectiva. En una entrevista, el negociador De la Calle explicaba de qué modo algunos temas se salieron del contexto y de la realidad del proceso: Pero es que tampoco nos las tomábamos en serio. Lo del castrochavismo a mí me parecía un chiste: decir que Santos o yo mismo somos‘castrochavistas’ era algo tan absurdo que parecía que no valía la pena tomárselo en serio. La palabra no quiere decir nada. Pero tal vez por eso pegó, y después vi que se iba quedando. Son eslóganes que, a fuerza de repetirse, van generando un problema. 23 El estudio anteriormente mencionado muestra cómo la actividad del gobierno en Twitter fue bastante tímida y poco efectiva en el debate de las redes sociales. En el sitio ColombiaChek se señala, por ejemplo, que«el presidente apenas publicó mensajes sobre el plebiscito durante seis de los 30 días en que le hicimos el seguimiento a su perfil» 24 . Los mensajes del gobierno apelaban más a la razón que a las emociones. Por ejemplo, uno de los tuits virales del presidente estuvo relacionado con la pregunta del plebiscito. Santos tuiteó 22. M.F. González:«¿Por qué se confunde ideología de género con equidad de género?» en El Tiempo, 11/11/2016. 23. En J.G. Vázquez: ob. cit. 24. F. Posada: ob. cit. N ueva S ociedad 269 María Fernanda González 124 el 30 de agosto:«Con firma de decreto para convocar al plebiscito damos un paso más hacia la paz. La pregunta es clara y sencilla», a lo que agregaba la pregunta:«¿Apoya usted el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera?». Consiguió 1.083 retuits y 1.517«me gusta». Pero el estudio constata que, aunque el mensaje fue viral, los intercambios de los ciudadanos fueron más un cúmulo de«insultos y burlas» que un análisis de fondo sobre la pregunta del plebiscito. ■■  Argumentos y fakes … Los temas álgidos, como la cárcel para los máximos responsables de delitos atroces y la entrega del dinero que obtuvieron con el narcotráfico o de las armas fueron utilizados con insistencia en los argumentos de los defensores del«No». Los temas allí planteados forman parte de la difícil ecuación en la balanza entre los temas de justicia y paz y de la complejidad de los acuerdos en los diferentes puntos de la agenda: reforma rural integral, participación política, cese al fuego y reincorporación, drogas ilícitas, y víctimas y justicia. En el marco de la negociación, se creó la«justicia transicional», un modelo de justicia que permite penas alternativas para los delitos atroces y que fue establecido siguiendo tratados internacionales como el Tratado de Roma. En ese sentido, el presidente afirmó frente a los empresarios:«No se va a sancionar a los máximos responsables con 60 años de cárcel(…) Pero va a haber sanción y va a haber aplicación de justicia, y no habrá impunidad y todo eso es aceptable por la comunidad internacional» 25 . En relación con estas cuestiones sensibles, el gobierno habla de una«paz imperfecta». De la Calle afirmaba: «Nosotros cedimos en esto: la tesis de la cárcel resultó inviable. O más bien se convirtió en privación para los que no reconozcan responsabilidad y no se sometan a la justicia transicional, pero sanciones efectivas para los demás. Sin embargo, también las farc cedieron. Su postura inicial era la de amnistía general e incondicional, y finalmente aceptaron que los delitos internaciona les, los delitos más graves, no serán amnistiados 26 ». El tribunal que juzgará a los miembros de las farc contará con unos mínimos estándares internacionales de justicia. Asimismo, el gobierno explicó que las sanciones que se aplicarán no serán vengativas sino más bien«restaurativas y reparadoras». En el caso de las víctimas, se busca que la guerrilla confiese todos sus delitos y pueda resarcirlas con la verdad. 25. Palabras del presidente Juan Manuel Santos en el conversatorio«El sector privado de cara a la construcción de paz», 15/9/2016. 26. J.G. Vázquez: ob. cit. 125 T ema C entral La«posverdad» en el plebiscito por la paz en Colombia La cuestión de la participación política fue una de las que generó mayor debate. De la Calle aseguraba que este punto podía generar un rechazo comprensible en la opinión pública:«Pienso que la más complicada es la relacionada con la participación en política de las farc . Y creo La cuestión de la participación política que los colombianos tenemos que hacer una reflexión sobre este punto porque no es solo un tema de la mesa de conversaciones de La fue una de las que generó mayor debate n Habana. El propósito final y fundamental del acuerdo es poner fin al uso de las armas y abrir las puertas a la participación política». Los argumentos del«No» fueron variados. El ex-procurador Alejandro Ordóñez aseguró que este acuerdo se hacía«entre dos elites: la gobernante y la criminal para postrar a la clase media». E insistía:«El gobierno ha accedido a todas las peticiones de las farc . Les han dado impunidad, la no extradición de sus jefes, la protección de su fortuna, funciones constitucionales y la capacidad de gobernar en los lugares donde tiene sus cultivos» 27 . Sobre la impunidad de las farc , el senador del cd Iván Duque comparaba el caso de miembros del grupo vasco Euskadi Ta Askatasuna( eta ), quienes tienen vetada su participación en política por haber sido parte en actos de terrorismo. Por su parte, Uribe afirmaba en España:«Yo les pido a todas las fuerzas españolas esta reflexión: aquí nunca le hubieran aceptado esta impu nidad a eta , ¿por qué debemos aceptarla en Colombia?» 28 . Frente al tema de los dineros de las farc, Uribe llegó a afirmar que«el dinero le permitirá al grupo desmovilizado comprar las armas que habría entregado y que también podrán comprar votos para ganar las elecciones». El gobierno que estuvo defendiendo el acuerdo se limitó a informar que será ante el Tribunal para la Paz donde la guerrilla tendrá que contar toda la verdad y reconocer cuáles son las fuentes de su financiación. Luego de la firma de la paz, el fiscal general ha hecho saber a la guerrilla que deberá entregar toda la información sobre los bienes y los recursos porque de lo contrario será investigada por la justicia ordinaria y perderá los beneficios del acuerdo. Las dificultades que tiene la implantación de este último, los grandes desafíos del Tribunal para la Paz, el éxito de la entrega de las armas o la rapidez con que 27. Goyo G. Maestro:«Alejandro Ordóñez:‘No hay que cantar victoria, las farc aún pueden volver a atentar’» en La Razón, 23/6/2016. 28.«Uribe: Los referentes de Podemos son tiranos destructivos, protejan la democracia en España. Entrevista a Álvaro Uribe» en OkDiario, 8/7/2016. N ueva S ociedad 269 María Fernanda González 126 las farc entreguen los dineros ilícitos forman parte de la enorme complejidad de la paz conseguida por Santos. Pero, más allá del contenido de los argumentos, resultó más fácil traducir al lenguaje de las redes sociales la simplicidad de los argumentos opositores que las complejas razones del oficialismo. En ese marco, la«entrega del país a las farc », el«peligro del socialismo del siglo xxi » y la«ideología de género» pesaron más que los esfuerzos, que implicaban argumentaciones más complejas, de los defensores del«Sí». La propia temática de la paz se mezcló con cuestiones políticas más inmediatas(como la disputa entre Santos y el uribismo) y las redes sociales –ampliamente movilizadas en favor del«Sí» y del«No»– mostraron su ambivalencia. El Cotidiano re ­ vis ­ ta de la rea ­ li ­ dad me ­ xi ­ ca ­ na Marzo-Abril de 2017 México, df N o 202 DIVERSIDAD SEXUAL: REIVINDICACIÓN Y NEGACIÓN DE DERECHOS ARTÍCULOS. Presentación, Mariana Celorio. El riesgo de expropiar la subjetividad como dilema ético al investigar la diversidad sexual, Juan Guillermo Figueroa. Violencia biopolítica contra poblaciones de la diversidad sexual: homofobia, derechos humanos y ciudadanía precaria, Mariana Celorio. Un huésped no invitado: homofobia en los arreglos parentales de padres gay en la Ciudad de México, Óscar Emilio Laguna.«El mal ejemplo»: masculinidad, homofobia y narcocultura en México, Guillermo Núñez. De la persecución al reconocimiento de las minorías sexuales en la Ciudad de México, Santiago Ulloa. Reflexiones sobre políticas públicas: diversidad sexual en México, Luz María Galindo. Las lesbianas en México continúan invisibilizadas en las políticas públicas, Josefina Valencia y Rubí Romero. Matrimonio igualitario en México: la pugna por el Estado laico y la igualdad de derechos, Héctor Miguel Salinas. Migración lgbti a la Ciudad de México, Gloria Angélica Careaga y Ximena Elizabeth Batista. Cuerpos disidentes en movimiento: miradas sobre movilidad transgénero desde la frontera sur de México, Ailsa Winton. La libertad como principio humano, como fundamento ético y como medio para la cultura. Las tesis de La persona humana y el Estado totalitario, de Antonio Caso, Fernando Montiel. El Cotidiano es una publicación de la Universidad Autónoma Metropolitana. Av. San Pablo 180, Edif. K-011, Col. Reynosa Tamaulipas, C.P. 02200, Ciudad de México. Tel. 53 18 93 36. Apartado Postal 32-031, Ciudad de México, 06031. Correo electrónico:. Los brasileños leen Facebook Izquierdas y cultura política digital P ablo O rtellado Hoy las redes sociales son fuente de información pero también de circulación de una serie de conceptos construidos en la academia. Términos como«empoderamiento», «lugar de enunciación» y«privilegio» forman parte de debates cotidianos y multitudinarios en Facebook. No se trata solo de una simple vulgarización del debate académico ni de una simplificación con atraso del debate estadounidense de la década de 1990, sino de un proceso vivo de apropiación y resignificación, en el cual el origen y la definición de los conceptos se perdieron y estos fueron modificándose y adaptándose a las condiciones de la lucha política. U na de las cosas que nos enseñan los estudios sobre el tiempo libre es que el tiempo que las personas no están trabajando, durmiendo o desplazándose desde o hacia el trabajo está dividido entre las actividades de ocio, estudio y descanso, en una competencia que es casi un juego de suma cero 1 . Por eso, cuando una nueva tecnología de comunicación como internet se difunde, su consumo termina reduciendo el tiempo de consumo de otros medios, como la televisión, los diarios, las revistas y los libros. Por este motivo, Pablo Ortellado : es doctor en Filosofía por la Universidad de San Pablo( usp ). Se desempeña como coordinador del Grupo de Investigación sobre Políticas Públicas para el Acceso a la Información( gpopai ). Palabras claves : feminismo, izquierda, medios sociales, opresión, Brasil. Nota: traducción del portugués de Claudia Solans. 1. Wendy E. Pentland, M. Powell Lawton, Andrew S. Harvey y Mary Ann McColl(eds.): Time Use Research in the Social Sciences, Springer, Nueva York, 2002, p. 55. N ueva S ociedad 269 Pablo Ortellado 128 podemos decir con cierta seguridad que el advenimiento de internet y, en particular, de los medios de comunicación social como Facebook, tomó un tiempo que anteriormente estaba destinado a la lectura de otros productos editoriales. Cerca de 40% de los brasileños utiliza internet diariamente durante aproximadamente cinco horas y tiene a Facebook como la principal plataforma (para comparar con la tv , el medio que es todavía el más consumido: 73% de los brasileños la utiliza diariamente durante cerca de cuatro horas y media, y tiene a O Globo como el principal canal) 2 . Aunque muy utilizado para entretenimiento, Facebook es usado por 72% de los brasileños como fuente de información periodística 3 . Además, en cuestionarios aplicados a participantes de protestas, tanto de izquierda como de derecha, descubrimos que en internet, Facebook es la principal fuente de información política de los que se movilizan 4 . Facebook es una red distribuida, es decir que la comunicación es de uno para muchos y de muchos para uno, para usar la definición de Manuel Castells de lo que llamó«autocomunicación de masas» 5 . Mientras que en la comunicación de masas leemos, vemos u oímos aquello que es producido centralmente por una redacción o estudio, en el newsfeed de Facebook recibimos lo que es producido por centenares de amigos y páginas. Por eso, aunque Facebook concentre mucho del consumo en internet, no produce un poder comunicacional tan concentrado como el de la televisión: mientras en la tv nuestra atención está concentrada en pocos emisores –en el caso brasileño, es un solo gran emisor, la Red Globo–, en Facebook la atención está distribuida entre muchísimos emisores. Pero a pesar de estar dividido entre muchas voces, el contenido político consumido en Facebook no es tan diverso. Eso se debe a lo que Eli Pariser llamó«filtro burbuja», la creciente personalización del contenido ofrecido por las plataformas digitales, de manera que el usuario está menos expuesto a opiniones divergentes 6 . En el caso de Facebook, el algoritmo que jerarquiza las publicaciones que aparecen en el newsfeed da prioridad al contenido que 2. Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia de la República: Pesquisa brasileira de mídia 2015: hábitos de consumo de mídia pela população brasileira, Secom, Brasilia, 2014. 3. Reuters Institute for the Study of Journalism: Digital News Report 2016, disponible en 4. Los resultados completos de estos cuestionarios están disponibles en. 5. M. Castells: Comunicación y poder, Siglo xxi , Ciudad de México, 2012. 6. E. Pariser: The Filter Bubble, Penguin, Nueva York, 2011.[Hay edición en español: El filtro bur buja, Taurus, Madrid, 2017]. 129 T ema C entral Los brasileños leen Facebook. Izquierdas y cultura política digital © Nueva Sociedad/ Loreto Corvalán 2017 Loreto Corvalán es una artista plástica chilena. Actualmente vive y trabaja en Francia. Se dedica enteramente a la pintura y a la ilustración. Expone regularmente y publica libros para niños como autora e ilustradora. Páginas web: y. N ueva S ociedad 269 Pablo Ortellado 130 cree que agrada al usuario, es decir, presenta prioritariamente publicaciones de amigos y páginas que tienen opiniones políticas muy semejantes a las de quien las lee. Eso hace que el usuario esté expuesto a contenido producido por varias personas, pero se trata de personas políticamente parecidas a él o ella. A ese ambiente homogéneo de las«burbujas» políticas de izquierda, en las cuales los brasileños que se interesan en la política pasan cada vez más tiempo informándose y discutiendo, está dedicado este ensayo. Analizar las tendencias más destacadas de lo que se comparte en Facebook puede dar pistas valiosas para la comprensión de aspectos muchas veces dejados de lado de la formación de la cultura política contemporánea. Aunque el tema sea amplio, propongo comentar en este ensayo una tendencia cada vez más fuerte en el debate político en Facebook: la valorización del protagonismo y la autorrepresentación de los actores subordinados. Esta elección es un tanto subjetiva, pero está amparada por la observación sistemática que hemos hecho en el Monitor del Debate Político en el Medio Digital 7 , proyecto de investigación del Grupo de Investigación sobre Políticas Públicas para el Acceso a la Información( gpopai ) de la Universidad de San Pablo( usp ), en el cual monitoreamos diariamente lo que es producido por 500 páginas políticas y 110 medios de comunicación que son compartidos en Facebook. ■■  La voz de los subordinados La cultura política digital brasileña no es muy diferente de la de otros países de América Latina, e incluso de la de Estados Unidos, aunque tenga un poco de color local. Si recortamos la izquierda y el debate que se da en Facebook, podemos decir un tanto esquemáticamente que el debate político está dividido en tres grandes circuitos: uno que podemos llamar«ex-oficialismo» y que discute las virtudes y los avances de las administraciones progresistas; otro, más militante, que gira en torno de los movimientos sociales y sus pautas reivindicatorias: los sindicatos, el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra( mst ), el movimiento estudiantil, el Movimiento de los Trabajadores Sin Techo de Brasil( mtst ) y algunos movimientos nuevos como Pase Libre ( mpl ); finalmente, un circuito en torno de los movimientos de identidad: el movimiento negro, el movimiento de mujeres y el movimiento lgbtt . En estos últimos circuitos se detiene este análisis. 7. Los resultados parciales de los relevamientos del proyecto están disponibles en. 131 T ema C entral Los brasileños leen Facebook. Izquierdas y cultura política digital Al contrario de la producción de la prensa o de la producción editorial –que es centralizada y de masa y, por lo tanto, relativamente restringida y fácilmente identificable–, la producción de contenido en Facebook es dispersa, abundante y dinámica y se renueva a cada hora. Por este motivo, el análisis que propongo aquí no se detiene en un conjunto de publicaciones específicas, sino que busca, a partir del esfuerzo de localizar una génesis bibliográfica, trazar líneas de fuerza y tendencias generales identificadas de manera tenta tiva y preliminar, con un carácter fuertemente exploratorio. Podemos decir, en un primer esfuerzo de generalización, que en el conjunto de las páginas de Facebook que atraen a los lectores interesados por el movimiento lgbtt , por el movimiento negro y por el movimiento feminista, domina una constelación conceptual que incluye, entre otros, los conceptos de«empoderamiento»,«lugar de enunciación» y«privilegio». La difusión y la connotación específica que los conceptos han ganado en el debate político brasileño no pueden ser correctamente comprendidas sin alusión a su difusión vulgar y multitudinaria en Facebook en los últimos cinco años. Aunque estos conceptos tengan origen en eeuu en los años 1980 y 1990 en discusiones académicas del servicio social y del feminismo, han adquirido sentidos y usos específicos en el debate digital que algunas veces difieren bastante del sentido original. ■■  Empowerment Tomemos como punto de partida el concepto de«empoderamiento». Esta palabra que, entre nosotros, ya no suena como anglicismo, tiene su origen en el debate de la psicología comunitaria norteamericana de la década de 1980 y en El concepto de «empoderamiento» tiene su origen en el debate de la la percepción de que había un conflicto entre una acción orientada a la satisfacción de necesidades y una acción que reconocía derechos. En el contexto de este debate se hicieron esfuerpsicología comunitaria norteamericana de la década de 1980 n zos prácticos y teóricos para sustituir abordajes asistencialistas por abordajes «empoderadores», que conferían más autonomía a los sujetos en la consecución de sus derechos 8 . 8. Julian Rappaport:«In Praise of Paradox: A Social Policy of Empowerment Over Prevention» en American Journal of Community Psychology vol. 9 N o 1, 1981 y«Studies in Empowerment: Introduction to the Issue» en Prevention in Human Services vol. 3 N o 1, 1984. N ueva S ociedad 269 Pablo Ortellado 132 El concepto de«empoderamiento» se difundió a partir de entonces hacia todas las ciencias humanas y después hacia los movimientos sociales con el sentido de adquisición de autonomía y autodeterminación. Los entonces denominados«nuevos movimientos sociales», que se caracterizaron por valorar los procesos de democracia interna 9 , podían verse como experiencias «empoderadoras» y que otorgaban«protagonismo» a quien participaba, pero fue en el contexto del crecimiento de las organizaciones no gubernamentales que actuaban en países periféricos, diez años después, donde el término pasó a ser adoptado para hablar de las cuestiones de las mujeres, sobre todo en un sentido de emancipación económica. Como apunta Srilatha Batliwala con respecto a este fenómeno:«Los movimientos por el empoderamiento de las mujeres no sobrevivieron en regímenes autoritarios basados en la subordinación de género y en las ideologías de la dominación masculina. Los abordajes de Asia austral se concentraron, necesariamente, más en las oportunidades y los servicios que en el poder político» 10 . Parece que esa adopción del término por parte de las organizaciones para referirse a la emancipación económica de las mujeres es el puente semántico que lleva el término al corazón del debate feminista en países periféricos como Brasil, solo para que, 15 años después, su sentido sea una vez más des«Empoderamiento» plazado hacia la cuestión de la dominación masculina, en un nuevo ciclo de luchas impulsadas refiere a la toma por la difusión de los medios sociales. de conciencia de la condición En el debate digital reciente,«empoderamiento» refiere, sobre todo entre el movimiento feminista subalterna n y en particular entre el movimiento feminista negro, a la toma de conciencia de la condición subalterna y el inexorable proceso de lucha que se inicia por medio de ella. Y es en este sentido de un«despertar para la lucha» y, cada vez más, también como el«reconocimiento de la dignidad de la condición propia», como el término ha sido empleado en la cultura política vulgar de los debates cotidianos en Facebook: ¿Dónde están los textos problematizando la salida de la bailarina negra empoderada del bbb [Big Brother Brasil]? 9. Francesca Polletta: Freedom Is an Endless Meeting, University of Chicago Press, Chicago, 2002. 10. S. Batliwala:«The Meaning of Women’s Empowerment: New Concepts from Action» en Gita Sen, Adrienne Germain y Lincoln C. Chen: Population Policies Reconsidered: Health, Empowerment, and Rights, Harvard Center for Population and Development Studies, Boston, 1994. 133 T ema C entral Los brasileños leen Facebook. Izquierdas y cultura política digital ¡El primer lugar[para el concurso de la universidad] en Medicina es una Negra, Crespa, Empoderada de 17 años, estudiante de escuela pública! Empoderamiento es mostrar a millares de personas que puedes ser tú misma y tener orgullo de tus orígenes. 11 La genealogía completa del proceso de difusión de esta cultura política ordinaria 12 es muy difícil de trazar. Los conceptos normalmente tienen un origen académico, en debates registrados en revistas –en el caso que analizamos, casi todo viene del debate que ocurre en eeuu en las décadas de 1980 y 1990–, pero se van torciendo, adquiriendo nuevos usos y desprendiéndose del sentido y del contexto originales y adquiriendo nuevas acepciones y sentidos. Por eso, aunque la reflexión académica sobre raza, género y sexualidad tenga raí ces comunes con el debate ordinario, muchas veces la producción universitaria desarrolló rutas propias de investigación que marchan en paralelo y solo ocasionalmente se entrecruzan con los debates multitudinarios que ocurren en el intercambio diario de centenas de miles de personas. Lo que podemos hacer en este caso es identificar y rescatar aquella génesis bibliográfica y con trastarla con el uso corriente actual, especulando, de manera un poco salvaje, sobre lo que puede haber ocurrido entre una cosa y otra. ■■  Positionality Otro curioso ejemplo de este desplazamiento es el concepto de«lugar de enunciación». Su génesis puede ser buscada en el concepto de«posicionalidad» de la psicología social y en la antropología(y sus desdoblamientos específicos, en la epistemología feminista), pero en la acepción que adquiere en la cultura política digital actual, aparece por primera vez con más claridad en un artículo de Linda Alcoff sobre el problema de hablar por los otros 13 . En el discurso político vulgar, lugar de enunciación es la reivindicación de prioridad y relevancia para hablar de temas relativos a la opresión por quien sufrió directamente la opresión. No es exactamente una reivindicación de representatividad en cualquier tipo de tema, sino una demanda por 11. Todas estas citas fueron extraídas de publicaciones recientes de Facebook y fueron retiradas de su contexto, con propósitos puramente ilustrativos. 12. Me refiero a la cultura común u ordinaria en la acepción de Raymond Williams. Ver R. Williams:«Culture is Ordinary» en Resources of Hope, Verso, Londres, 1989. 13. L. Alcoff:«The Problem of Speaking For Others» en Cultural Critique N o 20, invierno de 19911992, pp. 5-32(se publicó una versión revisada y ampliada en Authority and Critical Identity, University of Illinois Press, Champaign, 1996). N ueva S ociedad 269 Pablo Ortellado 134 autorrepresentación discursiva cuando el tema es la opresión. El argumento de Alcoff parte de la constatación de que hay diferentes efectos de verdad dependiendo de quién hable. El motivo es que las jerarquías sociales producen efectos de verdad diferentes: son más intensos, por ejemplo, cuando un discurso es enunciado por un hombre blanco mayor, que cuando es enunciado por una mujer negra más joven, de quien el prejuicio espera ignorancia o irracionalidad. La constatación de estos diferentes efectos de verdad que varían según el lugar de enunciación hace que un discurso crítico sobre la condición subalterna de la mujer, cuando es enunciado por un hombre, entre en una especie de contradicción performativa, como si él negara, en la práctica, su contenido. Esto ocurre porque el discurso feminista enunciado por el hombre presupone, e implícitamente refrenda, la jerarquía de los efectos de verdad que da más autoridad al hombre que a la mujer. Por ese motivo, dice el argumento, los discursos sobre la condición de la mujer deben ser enunciados por mujeres, aquellos sobre la condición de los negros, por negros, y así sucesivamente, de manera que tanto el contenido como la enunciación sean emancipatorios. A este argumento relativo a los efectos de verdad se suma otro, no exactamente de experiencia, sino de autoconstrucción de«necesidades, objetivos y de su propia situación», o sea, de autoconstrucción del problema según el propio entendimiento de cómo este se da, desde qué perspectiva debe ser encarado y Es justamente esa de lo que es prioritario, en otras palabras, algo como una autoconstrucción epistémica. condición subalterna la que califica el discurso sobre la opresión n En el discurso contemporáneo ordinario, sin embargo, se incluye también una afirmación de la autoridad de la experiencia directa, es decir, la idea de que, al contrario de lo que se deriva del prejuicio, que descalifica a quien habla desde abajo de la jerarquía social, es justamente esa condición subalterna la que califica el discurso sobre la opresión, porque lo hace con conocimiento de causa, con la autoridad de quien experimentó la situación, sin mediación: Estamos indignados porque nos cansamos de ver a personas blancas, heteronormativas y de clases pudientes discutiendo con supuesta propiedad sobre cuestiones completamente ajenas a su realidad, cuestiones sobre las cuales solo pueden teorizar, toda vez que no sienten en la piel la real cara de la discriminación, la desigualdad y la necesidad de políticas públicas.(…) Estamos indignados porque estamos cansados de 135 T ema C entral Los brasileños leen Facebook. Izquierdas y cultura política digital ser tachados de«negros rabiosos» y disminuidos en nuestros discursos siempre que reivindicamos nuestro lugar de enunciación. 14 Aquí también, mientras el debate académico transitó una ruta propia, por ejemplo, apuntando a problemas epistemológicos en la afirmación de la auto ridad de la experiencia 15 , el debate ordinario diseminó el concepto a su modo, afirmando la fuerza y la autenticidad de quien discute aquello que vivió di rectamente. ■■  Privilege Un caso con menos mediaciones y desplazamientos semánticos es el concepto de«privilegio», que emergió en el sentido político corriente en un artículo corto de Peggy McIntosh de 1989 16 y se difundió en los últimos años como un abordaje invertido 17 de la cuestión de la opresión, tratando las asimetrías sociales como«ventajas no merecidas» y no como desventajas o restricción de derechos. Tanto en el artículo de McIntosh como en el uso corriente, el término se utiliza para resaltar los beneficios muchas veces no percibidos que son usufruc tuados por quien ocupa posiciones dominantes. Es una especie de denuncia de la alienación de aquellos que viven la vida cotidiana sin percibir que muchas de las cosas que dan por sentadas son vividas como grandes dificultades y obstáculos por quien se encuentra debajo en la jerarquía social. Reconocer sus privilegios es el primer paso para luchar por un mundo más justo. Hoy los blancos dejaron de hablar de apropiación cultural con discurso raso y deshonesto, deslegitimando la lucha del movimiento negro. No quieren discutir privilegios ¿no? Sé que reconocer mi privilegio es fundamental para el fin del racismo y sé que en al gunos espacios es importante posicionarme, pues viviendo lo políticamente correcto, los blancos construyeron su identidad encima del racismo, si somos lo que somos, si tenemos esta autoestima, es porque otros tuvieron rasgada su identidad, y reconocer 14. Colectivo NegraSô, 17 de septiembre de 2015. 15. Joan W. Scott:«The Evidence of Experience» en Critical Inquiry vol. 17 N o 4, 1991. 16. P. McIntosh:«White Privilege: Unpacking the Invisible Knapsack» en Peace and Freedom, 7-8/1989. 17.«Se trata de ver el privilegio, la‘cara superior’ de la opresión y la discriminación. Se trata de la ventaja inmerecida, que también puede describirse como exención de la discriminación». P. McIntosh: Some Notes for Facilitators on Presenting My White Privilege Papers, 2010, disponible en . N ueva S ociedad 269 Pablo Ortellado 136 estos privilegios es uno de los pocos papeles que los blancos tienen para la eliminación del racismo. 18 En el artículo que lanzó el concepto, McIntosh se coloca en el lugar de una mujer negra y se mira a sí misma colocándose en esta posición subalterna, elaborando una larga lista de los privilegios que usufructúa como mujer blanca y que no percibe en la vida cotidiana: hacer compras sin causar desconfianza o ser perseguida, comprar juguetes para los hijos sabiendo que los muñecos representarán a su raza o ir a reuniones con la convicción de que no se va a sentir aislada porque es la única persona de su raza en aquel ambiente. El discurso sobre los privilegios mira hacia la normatividad social desde abajo de la jerarquía social. Para acompañar la experiencia de quien es oprimido, rebaja la regla normativa a partir de la cual la normalidad del derecho es vista como un privilegio excepcional. Todo lo que para el hombre blanco heterosexual es una normalidad habitual, para quien vive en la parte inferior de la escala aparece como una prerrogativa especial, como una«ventaja inmerecida». Tratar estos acontecimientos de manera invertida, no como restricción de derecho sino como privilegio, sería una especie de alerta para la normalización de la opresión, que produce una incomodidad que debería generar empatía y urgencia. La difusión de los conceptos de«empoderamiento»,«lugar de enunciación» y «privilegio» por medio de debates cotidianos y multitudinarios en Facebook no es una simple vulgarización del debate académico. Aunque sea más o menos posible determinar la génesis inmediata de los conceptos en los textos de McIntosh, Alcoff y Rappaport, el debate político en Facebook no es una simplificación con atraso del debate norteamericano de los años 1990, sino un proceso vivo de apropiación y resignificación, en el cual el origen y la definición de los conceptos se perdieron y todo lo que los hablantes pueden hacer es inferir el sentido por el uso, y este se va modificando y adaptando a las condiciones de la lucha política. Justamente por eso, parece útil rescatar estos textos originarios cuyos ecos y desdoblamientos los brasileños de izquierda están leyendo todos los días. Como en esos textos las definiciones, los presupuestos y las consecuencias son presentados explícitamente, el rescate, por un lado, permite aclarar el sentido de los conceptos, y por otro lado, facilita la necesaria reflexión sobre los innumerables problemas involucrados en sus usos. 18. Publicaciones también sacadas de su contexto, solo a modo de ilustración. La trampa del «Nada que ocultar» Democracia, capitalismo y privacidad L ucas D omínguez R ubio Las críticas al uso masivo de servicios digitales fuertemente centralizados y de sus bases de datos gigantescas suelen despertar una respuesta unívoca: no tengo nada que ocultar. A punto tal que esta frase se convirtió en un ya viejo y conocido desafío argumental, según el cual solamente quienes realizan actividades ilícitas podrían tener alguna objeción respecto a que se guarde un registro de todas sus actividades digitales. Esta frase también implica la aceptación tácita de los nuevos modelos de negocio de los servicios web y la negación de la relevancia de los problemas políticos involucrados. Por eso vale la pena detenernos en los contraargumentos y en las estrategias que conllevan. C ontinuamente, quienes piensan los problemas de la privacidad en internet dicen algo respecto al«Nada que ocultar», de manera que se estableció todo un género de intervenciones para intentar desactivarlo a través de blogs, charlas y libros. ¿Existe una respuesta categórica y concluyente? Claramente, no. Analizar los distintos contraargumentos propuestos Lucas Domínguez Rubio: es licenciado en Filosofía y becario doctoral del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas(Conicet) de Argentina, en el Centro de Documentación e Investigación de la Cultura de Izquierdas( c e di n ci ). Palabras claves: democracia, encriptación, internet, políticas de software, privacidad. Nota: durante su desarrollo, este trabajo fue presentado por el autor junto con Ramiro Uviña en el Festival Latinoamericano de Instalación de Software Libre( flisol ) 2016 y en el iv S imposio de la Red Latinoamericana de Vigilancia, Tecnología y Sociedad( lavits ), Buenos Aires, 21 a 23 de noviembre de 2016. N ueva S ociedad 269 Lucas Domínguez Rubio 138 en intervenciones tanto periodísticas como académicas permite evaluar sus supuestos, alcances, límites y similitudes, como así también a quiénes se dirigen y qué cambios buscan lograr. Con este objetivo, las páginas siguientes recorren los contraargumentos utilizados por los principales referentes sobre estos temas. Como marca común, todos ellos han buscado responder al«Nada que ocultar» revalorizando de distintas formas la idea de privacidad. En buena medida, esto se debe a que el desafío ya está planteado de este modo por la misma pregunta que contiene. Y, de hecho, este ha sido el enfoque desarrollado, entre otros, por el principal referente académico sobre el tema, Daniel Solove. ■■  Nada que ocultar/ Nothing to hide/ Rien à cacher En sus distintas formas, el argumento«Nada que ocultar» sostiene que los programas de acumulación masiva de datos no constituyen un serio problema social ni personal. El argumento toma la forma de un dilema: si estos programas descubren actividades ilegales, cumplen su objetivo, ya que la persona que comete tales actividades no tiene derecho a mantenerlas en privado. Mientras tanto, quienes no usen las distintas plataformas para llevar a cabo actividades ilícitas no deberían tener inconveniente en que su información inocua sea fil trada sistemáticamente. Actualmente, más de 80% del tráfico de internet pasa por los servidores de cin co corporaciones estadounidenses. Estas empresas generan bases de datos y análisis de manera despersonalizada con fines comerciales para, entre otras cosas, brindar servicios de publicidad dirigida. Como sostiene la hipótesis vigente, se trata del nuevo modo de acumulación de capital propio de lo que va del siglo xxi . Este nuevo capital tiene su origen en el tiempo mismo de las actividades laborales y recreativas de todos los usuarios de plataformas digitales, quienes producen información permanentemente de manera espontánea y se transforman así –sin ningún gasto de tiempo extra– en una suerte de data-entry colaterales, a cambio de los servicios«gratuitos» que necesitan. Resultaría ya ocioso detallar la cantidad de rastros digitales que dejamos en nuestras actividades cotidianas. Aparentemente, se trata de una situación en la que todos ganan( win-win). Por un lado, hay un ofrecimiento implícito de servicios de calidad a cambio de la información recolectada por cada perfil de usuario. Por otro lado, estas bases de datos brindarían mejores herramientas para luchar contra el terrorismo, la 139 T ema C entral La trampa del«Nada que ocultar». Democracia, capitalismo y privacidad pornografía ilegal o el narcotráfico. Con lo cual, el«Nada que ocultar» se torna más sólido de lo que parece. No solo no es perjudicial, sino que además genera varios beneficios para el propio usuario. Aunque, así y todo, según la legisla ción de varios países, esta comercialización de datos y metadatos también toma muchas veces un cauce clandestino e ilícito. El big data no trata información considerada La clave del asunto radica en que, por default, el big data no trata información considerada privada y, en teoría, solo procesa datos de privada y, en teoría, solo procesa datos de manera impersonal. Y, también en teoría, somanera impersonal n lo se enfoca en un determinado individuo ante un pedido judicial, mientras que, en la práctica, también puede acceder a esa información quien pueda comprarla. Como está demostrado, en estos casos esa acumulación de datos se personaliza de una manera increíblemente minuciosa. En este contexto, ¿por qué resulta central el argumento conocido como«Nada que ocultar»? De manera preliminar, al menos determinamos tres motivos. En primer lugar, porque efectivamente funciona de manera tácita. Abrir el interrogante pone en discusión el uso cotidiano que se hace de internet. En rigor, puede pensarse que no se trata de un argumento, sino más bien de un supuesto adoptado de manera implícita por prácticamente todos los usuarios de internet. Desde el principio de la década de 2000, la cuestión quedó planteada como un problema entre la seguridad nacional y la privacidad personal. Y ya hace años el asunto se estableció como la aceptación de manera tácita de una determinada relación entre comodidad o usabilidad versus privacidad. ¿Tantas contraseñas para resguardar datos que no le importan a nadie? La verdad es que son cansadoras y resguardan información de escaso valor. La calidad del contenido compartido no amerita mayores esfuerzos. Además, los servicios de uso masivo son por lejos los más fáciles de usar y los más eficientes. Por esto, tematizar el«Nada que ocultar» implica problematizar una serie de implicancias de los términos y condiciones de los servicios digitales utilizados que aceptamos sin mirar. En segundo lugar, cuando hoy en día alguien habla sobre por qué importa la privacidad, en algún momento tiene que cuestionar el«Nada que ocultar». A punto tal que varios periodistas, académicos y activistas establecieron todo un género de respuestas a través de blogs, charlas y libros a cargo de, por ejemplo, Julian Assange, Jakob Appelbaum, Jérémie Zimmerman, Glenn Greenwald, N ueva S ociedad 269 Lucas Domínguez Rubio 140 Daniel Solove, Marta Peirano y Natalia Zuazo, entre otros. Quienes lo enfrentaron suelen mostrarse convencidos de sus argumentos, aunque no haya habido mayores modificaciones en las prácticas generales. Tercero: sucede que una buena respuesta al«Nada que ocultar» constituye al mismo tiempo un argumento a favor de usar de manera cotidiana software ¿Sería conveniente libre, herramientas de encriptación o determinados servicios de internet y no utilizar sistemáticamente herramientas de encriptación para nuestras comunicaciones diarias? otros. Por esto, sofisticar estos contraargu mentos involucra pensar cómo darles más difusión a las luchas llevadas a cabo por los activistas de la criptografía, el software libre y la conformación de redes descen¿Por qué? n tralizadas. Y la pregunta por el«Nada que ocultar» involucra también otros interrogantes: ¿sería conveniente utilizar sistemáticamente herramientas de encriptación para nuestras comunicaciones diarias? ¿Por qué? ¿O software libre? ¿O servicios de internet descentralizados? ■■  Una sensibilidad libertaria: objetivos y alcances de los contraargumentos Como señalamos, muchos referentes en esta clase de temas(Jérémie Zimmermann, Jakob Appelbaum, Richard Stallman), protagonistas de procesos en curso(Julian Assange, Edward Snowden), periodistas(Glenn Greenwald, Natalia Zuazo, Marta Peirano) y algunos académicos(Daniel Solove), entre otros, han atacado el llamado«Nada que ocultar». Al recorrer sus intervenciones, los contraargumentos se repiten a punto tal que han establecido un pequeño canon. Hay que señalar que muchas de estas intervenciones surgieron de entrevistas, charlas ted y videos disponibles en internet. Es decir: se trata de material de divulgación que sus autores pensaron con el objetivo principal de lograr alcance y difusión. a) Por ejemplo, una de las primeras respuestas que surgen afirman cosas como «Si no tienes nada que ocultar, ¿para qué usas cortinas en tu casa?» 1 . O:«Bueno, 1. V., por ejemplo, J. Zimmerman:«Rien à cacher», video, 2014, disponible en. 141 T ema C entral La trampa del«Nada que ocultar». Democracia, capitalismo y privacidad entonces anótame en este papel todas tus contraseñas de redes sociales, correo electrónico, etc.» 2 . O también:«Si no tienes nada que ocultar, ¿por qué no dejas que pongan cámaras en el baño de tu casa, o en tu cuarto?» 3 . U otra muy habitual:«Es falso, todos tenemos algo que ocultar a alguien: a nuestros compañeros, a nuestros jefes, etc.» 4 . Desde esta perspectiva, se considera el argumento «fácilmente rebatible». Por un lado, como señaló Solove, todas estas intervenciones apuntan a combatir una versión exagerada del«Nada que ocultar». Por otro lado, con el objetivo de ampliar su poder persuasivo, apelan a despertar algo así como una sensibilidad libertaria, muy intuitiva, de espanto frente a una excesiva intromisión en la vida personal. Más allá de esto, es indudable que la solución no es tan obvia y estas son consideradas respuestas irreales que no cambian el comportamiento digital de nadie. b) Una vez abandonadas estas respuestas, otro segundo conjunto de contraargumentos toma la forma de un experimento mental para preguntarse qué pasaría si todo tu historial-perfil digital de repente se viera bajo condiciones políticas adversas. Aquí aparecen los ejemplos típicos que refieren a experien cias concretas de militantes políticos en países de Oriente Medio 5 . O, sin ir tan lejos, situaciones habituales de peligro en las que por un error o mala suerte podrías verte involucrado, como sostiene Peirano:«Hay mil maneras de estar en el sitio equivocado en el momento equivocado» 6 . Por lo general, el problema con estos contraargumentos es que no consiguen convencer a un público que no solo se piensa en un sistema político estable, sino que habitualmente no se vería en peligro de caer en situaciones de riesgo político. c) Otra táctica radica en limitar el destinatario del contraargumento y publicar algún manual de autodefensa para activistas o para periodistas, como si el público al que estuviese dirigido quedara de esta manera restringido, sin preguntarse por qué no ampliarlo, o por qué no deberían interesarse usuarios amplios con prácticas inocuas 7 . En buena medida, estas intervenciones no discuten las implicancias prácticas del«Nada que ocultar», sino que, 2. V., por ejemplo, G. Greenwald:«Why Privacy Matters», charla ted , 2014,. 3. V., por ejemplo, J. Zimmerman: ob. cit. 4. V., por ejemplo,«Richard Stallman Snowden& Assange Besieged By Empire But Not Defeated», entrevista, 2013, disponible en. 5. Por ejemplo, v. J. Appelbaum:«The Tor Project, Protecting Online Anonimity», charla ted , 2014, disponible en. 6. M. Peirano:«¿Por qué me vigilan, si no soy nadie?», charla ted , 2015,. 7. Por ejemplo, M. Peirano: El pequeño libro rojo del activista en la red, Roca, Barcelona, 2015. N ueva S ociedad 269 Lucas Domínguez Rubio 142 por el contrario, parecen respetarlas para el«usuario común» de internet y pensar que un determinado conjunto de personas sí puede tener cosas que ocultar. d) Otra serie de argumentos sostiene la importancia de la privacidad y el secreto como base de la libertad de expresión y la democracia 8 . Por lo general, quienes desarrollaron esta perspectiva postulan la privacidad como un derecho que debe ser respetado, aunque, en todo caso, después queda la dificultosa tarea de definir en términos legales la privacidad. Además, sostienen, se trata de una condición de posibilidad de la democracia y la república. Desde esa premisa, especulan con distintos miedos que son producto del uso hegemonizado de la minería de datos, como la posibilidad de censuras programadas o de coartar cualquier acción indeseada en regímenes políticos de control. Aunque, en definitiva, ni la posibilidad de verse en situaciones contrafácticas ni los po tenciales peligros producto de la acumulación de la información parecen hacer temer cambios fundamentales en el actual sistema político-económico 9 . e) Por último, otros textos parten de un ambiente de peligrosidad tácita respecto al cual quieren funcionar como un aviso de incendio. Desde esta perspectiva, no justifican mayormente por qué se debería utilizar encriptación de manera El libro de Assange cotidiana, por lo que parecen dirigirse a una comunidad de activistas ya convencidos. utiliza un lenguaje bélico e impulsa la idea de una guerra de guerrillas de En esta dirección, por ejemplo, Cypherpunks, el libro de Assange, utiliza un lenguaje bélico e impulsa la idea de una guerra de guerrillas armas criptográficas n de armas criptográficas 10 . De alguna manera, estos textos podrían parecer contraproducentes. Una de las primeras formas que se buscaron de limitar la circulación de criptografía fue darle el tratamiento de«municiones de guerra». Por lo que este lenguaje bélico continuaría estigmatizando lo que, en definitiva, solo es un pequeño complemento en nuestro gestor de correo electrónico con software 8. Por ejemplo, E. Snowden:«Why Privacy is the Most Important Human Right», 2016, y N. Zuazo:«Escritora Natalia Zuazo habla sobre su libro Guerras de internet», video, disponible en. 9. Efectivamente, las prácticas del uso de internet no vieron mayores cambios después de las revelaciones de Snowden. Al respecto, v. por ejemplo Sören Preibusch:«Privacy Behaviors After Snowden» en Communications of the acm vol. 58 N o 5, 5/2015. 10. J. Assange, J. Appelbaum, Andy Müller-Maguhn y J. Zimmermann: Cypherpunks, or Books, Nueva York, 2012.[Hay edición en español: Cypherpunks. La libertad y el futuro de internet, Deusto, Barcelona, 2013]. 143 T ema C entral La trampa del«Nada que ocultar». Democracia, capitalismo y privacidad capaz de manejar una compleja algoritmia matemática. Esta discusión se enmarca en lo que se llama la«segunda guerra criptográfica» en la carrera en tre los desarrolladores de herramientas de encriptación y quienes intentan romperlas y restringir su uso para poder desactivarlas. Si bien existen claras campañas para neutralizar el uso de la criptografía, puede parecer que esta «guerra» nunca empieza si no hay antes una tematización argumental sobre por qué y cuándo usar criptografía. En definitiva, la táctica de todos los contraargumentos frente al«Nada que ocultar» radica en revalorizar de distintas maneras la sensación y noción de privacidad, probablemente porque para promover interés en el tema el camino más fácil sea despertar miedo frente a un posible peligro personal. Pero estos argumentos fracasan o bien por simplistas o bien por la certeza de que estamos inmersos en un sistema democrático con ciertas garantías perdurables. Contra esta perspectiva, buscamos sostener que en la práctica este enfoque no funciona. Principalmente, porque nadie cree violada su privacidad por el uso cotidiano que hace de los servicios que utiliza 11 . ■■  En busca de la metáfora literaria: estalinismo, neoliberalismo y ciberpunk Si bien el«Nothing to hide» constituía ya un género de contraargumentos que desordenadamente se expandían en distintas páginas web aun antes de las revelaciones de Snowden en 2013, quien observó su relevancia desde el ámbito académico fue Daniel Solove 12 . Solove realizó un minucioso trabajo en el que rastreó la presencia del«Nada que ocultar» en la arena pública estadounidense y británica. Contra esto, ha realizado un análisis similar de estos contraargumentos, y su propio proyecto consiste en desarrollar una teoría sobre la privacidad para su protección legal. De esta manera, Solove es uno de los que de manera más decidida marcan la importancia de revalorizar socialmente la noción de privacidad. Para lo cual, de hecho, además de su rol como académico, fundó una empresa de seguridad digital, cuya tarea principal es brindar cursos sobre cómo resguardar información personal y corporativa. Pero su caso como referente del tema se vuelve especialmente claro en la metáfora literaria 11. Este texto, lejos de querer posicionarse críticamente frente a los más importantes activistas de las problemáticas políticas ligadas a internet y el software, busca contribuir a mejorar los argumentos que usamos. 12. Sus últimos trabajos al respecto son:«I’ve Got Nothing to Hide and Other Misunderstandings of Privacy» en San Diego Law Review N o 44, 2007; Nothing To Hide: The False Tradeoff Between Privacy and Security, Yale University Press, New Haven, 2011. N ueva S ociedad 269 Lucas Domínguez Rubio 144 que escoge pare pensar los problemas alrededor del«Nada que ocultar». Gran parte de los trabajos sobre privacidad no dejan de proponer alguna metáfora literaria para pensar el asunto, en un tema en el que por momentos se torna difícil escribir en formato académico, mientras que la ciencia ficción permitió plantear conspiranoias sin necesidad de mayores justificaciones. La metáfora del Gran Hermano no va más, sostiene Solove: la opresión no es tan explícitamente cruenta. En su lugar, propone tomar como referencia el tipo de dominación presente en El proceso de Franz Kafka. Allí el protagonista se mueve bajo la fuerza de un poder abstracto e ininteligible contra el que se encuentra desorientado. Lo destacable es que la militancia libertaria que mueve las intervenciones de Solove hace que deje de lado la necesidad de comprender mejor este nuevo tipo de relación entre individuo y sociedad, para lo cual tiene que dejar de lado también la metáfora literaria más actual sobre el tema, brindada por el ciberpunk. La batalla cultural de la Guerra Fría tuvo su inicio simbólico en las continuas reediciones de la novela filotrotskista 1984 de George Orwell, publicada en 1949. Al menos desde allí, los totalitarismos han dado lugar a pensar la posibilidad de un engaño sistemático e incluso de una realidad paralela. Así por ejemplo, en su paso postorwelliano en El hombre en el castillo( The Man in the High Castle, 1962), Philip K. Dick lleva esto a un grado espectacular: qué tal si para asentar definitivamente la dominación, el Reich ganó la Segunda Guerra Mundial pero el modo más efectivo de ejercer el control consiste en hacer creer a todos los estadounidenses que viven libres y felices en sus hogares... Sin alejarse mucho de estas preguntas, el ciberpunk nació como un subgénero de la ciencia ficción a principios de la década de 1980, con sus propias marcas estéticas y políticas. A través de los mirrorshades de protagonistas en un combate quijotesco contra gigantescas corporaciones rivales de ambivalente existencia, vemos ambientes ecológicamente devastados y socialmente decadentes. La distopía funciona en un orden político determinado por distintos poderes económicos indescifrables, escondidos unos tras otros de manera tal que se vuelven insondables detrás de la mercancía y herramienta de dominio que ellos mismos controlan: la información. Los trabajadores informáticos, aquellos capaces de manipularla y robarla, bajo la ansiedad punk de destruirlo todo, no encuentran vías posibles para ello y viven bajo la paradoja del hacker: el último héroe romántico con la capacidad potencial de implosionar el sistema, pero cuya vida se encuentra disminuida tras su propia herramienta de combate. La metáfora política del ciberpunk que aquí nos interesa remarcar es la constante e imposible determinación de la respuesta final sobre quiénes son los 145 T ema C entral La trampa del«Nada que ocultar». Democracia, capitalismo y privacidad actores corporativos y políticos en juego. Esta literatura avanza a través de falsas certidumbres y revelaciones para descubrir que el horizonte se movió: había otros elementos por tener en cuenta, una dimensión nueva que cambia todo, un actor social mayor y más poderoso que parece aunar al resto y unificar intereses aparentemente contradictorios. Del ciberpunk al cypherpunk, el libro citado de Assange mantiene ciertos rasgos de este subgénero de la ciencia fic ción: el miedo a la distopía, el combate quijotesco, la ambigüedad potencial de las herramientas de emancipación y control de la información. Donde no se puede reponer quiénes son los dueños de tales compañías, quiénes son sus inversores, cuáles sus intereses y sus relaciones, donde no se puede reponer la cadena de producción de un bien de consumo y las tercerizaciones de compañías que involucra, no se puede mejorar nuestro conocimiento sobre el mundo. De manera que frente a un neoliberalismo múltiple dentro del cual se vuelve imposible determinar actores y flujos de capitales, se dibuja la figura de un Leviatán acelerado que deviene único Gran Hermano respecto a la inexistencia de otros leviatanes. Entonces: ¿es posible que se trate solo de empresas en libre competencia por la información? ¿Se trata de punks en lucha contra el Gran Hermano? ¿O de un único Gran-Gran-Hermano-Leviatán acelerado? ¿No hay intereses geopolíticos atrás de la financiación de estas empresas? El estallido mediático de las revelaciones de Snowden no trajo mayores consecuencias. Dentro de Estados Unidos, la disputa se abrió a partir de un debate acerca de si Snowden debía ser considerado un héroe o un traidor. Celosos de las libertades individuales frente al Estado, los llamados liberal-libertarios(una suerte de anarquistas de derecha) fueron los que más levantaron su voz. En el exterior, una de las razones por las que la El estallido mediático de las revelaciones de Snowden no trajo mayores Universidad de Rostock(Alemania) reconsecuencias n conoció académicamente a Snowden fue porque«nos ayudó a pensar nuevamente la democracia», en el marco del gran conjunto de cambios que involucran las reformulaciones del liberalismo como neoliberalismo y las relaciones entre sociedad, Estado, individuos, empresas y corporaciones, y en el momento mismo en que los marcos legales de internet están comenzando a discutirse. Al igual que muchos textos sobre esta temática, el análisis y la propuesta de Solove dejan en claro que su objetivo es solamente problematizar de manera general«los peligros de la vigilancia estatal» y reducir el papel político de las N ueva S ociedad 269 Lucas Domínguez Rubio 146 empresas de contenidos digitales a que solo cumplan los contratos acordados con sus usuarios. Frente a esto, la mirada ciberpunk permite mantener abierta la pregunta sobre los vínculos de empresas de una misma bandera y su gobierno. Mientras tanto, el lema cypherpunk –«transparencia para los poderosos, privacidad para los débiles»– deja en claro que ciertas empresas transnacionales manejan un capital mayor que el pib de muchos países. Aunque esta tarea parezca difícil, contra Solove, se trata de identificar a los actores respon sables de la infraestructura y los contenidos detrás de internet. ■■  Prácticas conscientes en torno de una nueva agenda política Desde un principio, el«Nada que ocultar» plantea el problema como una trampa. Al intentar desactivarlo en sus propios términos, el conjunto de los contraargumentos busca generar cierto temor por potenciales inconvenientes personales para mostrar la importancia de reactualizar la privacidad como un valor social. Por el contrario, otra vía de análisis aún poco explorada requiere una interpretación de la coyuntura política, que en definitiva únicamente puede consistir en un diagnóstico sobre los actores responsables de brindar servicios digitales. «¿Quién construyó Tebas?» es una pregunta que interroga a los estudios históricos, pero no extiende su poder hacia el presente, como si el panorama actual resultase transparente. Como ya señalamos, hoy en día identificar actores e intereses presenta gran dificultad, en tanto usamos plataformas y consumimos productos que, por la complejidad de sus cadenas de producción y estrategias de marketing, se nos aparecen neutros. En este contexto, identificar actores e intereses se vuelve una acción en sí política. La difusión de análisis de este tipo podría romper varios niveles de ingenuidad, o al menos corrernos de las actitudes iniciales de desestimar el carácter político de las herramientas informáticas hegemónicas. De hecho, esta perspectiva contra el«Nada que ocultar» es la que nos ayuda a plantear mejor el problema. No se trata de pensar en algo que tengamos que ocultar, sino más bien en las implicancias de los usos que hacemos de internet y del software y en las empresas utilizadas. El desafío consiste en pensar cómo politizar estos contraargumentos para buscar elementos que interpelen, quizás no a un usuario cualquiera, sino al menos a quienes tengan ciertas convicciones político-sociales. Por ejemplo, es posible esbozar contraargumentos que apelen al consumo responsable –dentro de lo que podrían entrar los llamados a boicot que hace Stallman–. O, con un correcto diagnóstico, ampliar 147 T ema C entral La trampa del«Nada que ocultar». Democracia, capitalismo y privacidad los contraargumentos según sus implicancias antimonopólicas. O sugerir las ventajas de utilizar servicios cooperativistas o autonomistas también en el mundo digital. Si el big data plantea problemas políticos todavía inescrutables, los grupos activistas abren dos frentes: uno referido a sus regulaciones legales y otro que promueve herramientas como la criptografía. En cualquier caso, difundir y volver masivas estas discusiones no solo contribuye a hacer más conscientes nuestras prácticas digitales. Al mismo tiempo, permite descubrir una nueva agenda política que hasta ahora era en buena medida invisible 13 . Y también, por ejemplo, da lugar a considerar algunas de las discusiones en curso promovidas por los activistas: sobre el alcance político de las nuevas licencias y el software libre, sobre los modos de habitar/conformar internet, sobre la llamada gobernanza de internet y la soberanía digital. 13. Por ejemplo, v. Eben Moglen:«Libertad en la nube, libertad del software, privacidad y seguridad para la web 2.0 y computación en la nube» en En Defensa del Software Libre N o 0, 2010. n ENSAYO La democracia del siglo xxi P ierre R osanvallon La actual crisis de la democracia no se limita a la«crisis de representación». Las elecciones tienen hoy menor capacidad de representación por razones institucionales y sociológicas y existe malestar y desasosiego ciudadano. El«pueblo» ya no es aprehendido como una masa homogénea sino más bien como una sucesión de historias singulares. Y para dar cuenta de ello, resulta urgente ampliar la democracia de autorización a una democracia de ejercicio, lo cual requiere de una democracia narrativa, con ciudadanos iguales en dignidad y reconocimiento. De lo contrario, el déficit de representación seguirá provocando oscilaciones entre la pasividad y el miedo, que a menudo favorecen a los llamados populismos de derecha. E l desencanto democrático contemporáneo es un hecho establecido. Se inscribe con evidencia en una historia hecha de promesas incumplidas e ideales traicionados. Pero ¿de dónde proviene precisamente y cómo superarlo? Necesitamos un diagnóstico y debemos rastrear soluciones. Una parte del problema involucra, sin duda, los defectos y faltas de los hombres y las mujeres políticos, a menudo aislados de la sociedad, muy concentrados en sus carreras y a veces incluso corruptos. Pero este proceso de la clase política, sobre el que prosperan los partidos populistas, está lejos de explicarlo todo. De hecho, existen causas estructurales y profundas que subyacen al fenómeno contemporáneo de la desafección democrática. Me gustaría hacer hincapié aquí en una de ellas, en el centro del problema: el declive del desempeño democrático de las elecciones. Pierre Rosanvallon: es catedrático de Historia Moderna y Contemporánea de la Política en el Collège de France. Sus investigaciones se centran principalmente en la historia de la democracia, el papel del Estado y la justicia social en las sociedades contemporáneas. Es el director de estudios de la prestigiosa Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de Francia. Palabras claves: democracia, desconfianza, elecciones, opinión pública, pueblo, representación. Nota: traducción del francés de Lucas Bidon-Chanal. 149 E nsayo La democracia del siglo xxi ■■  El declive del desempeño democrático de las elecciones Para poder medir la naturaleza y el alcance de este fenómeno, debemos recordar primero lo que era la teoría clásica de la elección, que reconstituyo aquí pues se mantuvo implícita y fragmentada en los hechos. Si tomamos el conjunto de las justificaciones históri cas de las elecciones, podemos constatar que se espera de ellas que cumplan con las cinco funciones democráticas esenciales: - una función de representación, al designar representantes que expresen los intereses y los problemas de los diferentes grupos sociales; - una función de legitimación de las instituciones políticas y los gobiernos; - una función de control sobre los representantes, que involucra la perspectiva de una reelección que ejerce presión sobre ellos para que cumplan sus compromisos y lleven a cabo sus programas.(Las nociones de voto retrospectivo y de reelección siempre han sido fundamentales para la aprehensión del carácter democrático de la elección); - una función de producción de ciudadanía, al dar consistencia al principio de «una persona/un voto» que define el sufragio universal(y que contribuye así en primer lugar a la producción de una«sociedad de iguales», retomando la fórmula de Alexis de Tocqueville, fundada en la condición de igualdad compartida por todos; el ejercicio del derecho de voto expresa en efecto una condición de igualdad para todos en tanto cumplen una función); - una función de animación de la deliberación pública, históricamente expresada por el modo de organización de las elecciones que reposaba sobre la participación en asambleas electorales en las que se podía intercambiar argumentos.(Durante la Revolución Francesa, el ciudadano era definido como «miembro de una asamblea primaria»). Aquí hay que recordar que el voto individual, expresado por el paso por un cuarto oscuro(llamado Australian ballot), no se difundió sino hasta principios del siglo xx . Si cumplían estas funciones, las elecciones de hecho podían ser consideradas como el instrumento democrático por excelencia. Sin embargo, pronto se hizo evidente, desde las primeras experiencias del sufragio universal, que estas cinco funciones estaban lejos de cumplirse de forma automática. De ahí la larga historia, desde comienzos del siglo xix , de los proyectos de reforma y los cambios institucionales para mejorar el desempeño democrático de las elecciones. Implementación de las elecciones proporcionales, formación de partidos de clase que sucedieron a agrupaciones de notables, o inclusive la adopción del principio de paridad para mejorar la calidad representativa de los representantes surgidos de elecciones; establecimiento de comités electorales y de primarias para reducir el peso de los aparatos políticos y asociar a los ciudadanos a la selección de N ueva S ociedad 269 Pierre Rosanvallon 150 los candidatos; adopción de reglas que prohíben la acumulación de mandatos o restringen el número consecutivo de estos para limitar la tendencia a la profesionalización de la política; mecanismos de revocación( recall) o de juicio político(impeachment) para controlar a los representantes elegidos, lo que da lugar a la interrupción del mandato y al llamado a nuevas elecciones; instalación de comisiones independientes para garantizar el buen funcionamiento del proceso electoral y hacer más transparentes las elecciones; limitación de los gastos electorales para reducir el papel del dinero; organización de campañas oficiales para poner en pie de igualdad a los candidatos. Los proyectos en este campo son numerosos y todavía queda mucho por hacer para mejorar la calidad del proceso electoral. Pero no podemos permanecer en esta visión del progreso democrático para lograrlo. Por varias razones: 1. En primer lugar, las elecciones tienen hoy menor capacidad de representación por razones institucionales y sociológicas. Desde una perspectiva institucional, la creciente centralidad del Poder Ejecutivo ha modificado la noción de representación. El proyecto de representar a la sociedad había sido concebido en el nivel de asambleas parlamentarias. Se trataba, según la famosa fórmula de Mirabeau de 1789, de concebirlas como la composición ideal de una imagen de la sociedad a una escala reducida. La noción de representación era inseparable de la expresión de una diversidad. Pero hoy en día es la elección del Poder Ejecutivo la que se encuentra en el centro de la vida democrática(sea esta elección directa, como en Francia, o indirecta, derivada de una mayoría parlamentaria, como en Alemania o Gran Bretaña). Es lo que se ha denominado«presidencialización de las democracias». El problema es que una sola persona, el jefe del Ejecutivo, no puede tener un carácter representativo propiamente dicho, en tanto la representación implica, por definición, la manifestación de una pluralidad. Con la excepción de los regímenes cesaristas/populistas/totalitarios(equivalentes desde este punto de vista), que pretenden fundarse en el principio de encarnación: Napoleón afirmaba de forma pionera en este do minio ser un«hombre-pueblo»(en correspondencia con un retorno secularizado a la noción del rey-soberano que incorpora a la sociedad, tal como lo había formulado Thomas Hobbes). Desde un punto de vista sociológico, la noción de representación se sustentaba implícitamente en la idea de que la sociedad se compone de órdenes, de cuerpos, de clases(lo que llevó a Jean-Jacques Rousseau a afirmar que el concepto de representación tenía un carácter medieval). Esta dimensión sigue imponiéndose, pero la sociedad no puede ser aprehendida solo de este modo. Hemos ingresado también en una nueva era de la identidad, ligada al desarrollo de un individualismo de singularidad. Esto modifica las 151 E nsayo La democracia del siglo xxi percepciones de la sociedad y las expectativas de los ciudadanos. Se abre con ello una nueva etapa de la emancipación humana, una etapa caracterizada por el deseo de acceder a una existencia plenamente personal. Su advenimiento está relacionado con la complejización y heterogeneización del mundo social, así como también con las mutaciones del capitalismo. Pero, más profundamente aún, se vincula con el hecho de que los individuos se hallan determinados tanto por su historia personal como por su condición social. Son la confrontación con los acontecimientos, los trances sufridos y las oportunidades encontradas los elementos que hoy dan forma a la existencia, marcan puntos de estancamiento, condenan a regresiones o implican mejoras de posición. El transcurso de la vida de dos personas provenientes del mismo entorno o que han tenido la misma formación podrá divergir fuertemente dependiendo de si han pasado por la experiencia de situaciones de desempleo o de un divorcio. Los trabajos de los psicólogos ya han puesto de relieve el hecho de que los individuos no son hoy tan sensibles a aquello que poseían en un momento dado como a aquello que temen perder o que esperan ganar. Consideran su existencia cada vez más de forma dinámica. El individuo-historia, necesariamente singular, se ha superpuesto así al individuo-condición, más bien identificado de manera estable con un grupo, constituido en torno de una característica central. Representar situaciones sociales se vuelve entonces necesario, mientras que antes solo se trataba de representar condiciones sociales. No es tanto la designación de un representante lo que se vuelve necesario en este caso, sino la consideración de las experiencias y las situaciones vividas. 2. Las elecciones también se han vuelto menos efectivas para legitimar los poderes, aunque siga siendo evidente que la característica mínima de un sistema democrático reside en la elección de los gobiernos por parte de los gobernados. Esta afirmación fundacional ha cubierto desde el primer momento una importante aproximación: la asimilación práctica de la voluntad general a la expresión mayoritaria. Pero no se la ha discutido. El hecho de que el voto de la mayoría establezca la legitimidad de un poder ha sido, en efecto, universalmente admitido como un procedimiento identificado con la esencia misma del hecho democrático. La legitimidad definida en estos tér minos se impuso naturalmente como ruptura con el mundo antiguo, en el que las minorías dictaban su ley. La evocación de la«gran mayoría» o de la «inmensa mayoría» bastaba entonces para dar cuerpo a la afirmación de los derechos de muchos frente a la voluntad claramente particular de regímenes despóticos o aristocráticos. Pero el hecho es que así se han entremezclado en la elección democrática un principio de justificación y una técnica de decisión. Su asimilación rutinaria terminó enmascarando la contradicción N ueva S ociedad 269 Pierre Rosanvallon 152 latente que los sustentaba. Los dos no son de hecho de la misma naturaleza. En tanto procedimiento, la noción de mayoría puede imponerse al espíritu, pero no es lo mismo si se la entiende sociológicamente. En este último caso, adquiere una dimensión inevitablemente aritmética: designa lo que sigue siendo una fracción, aun si es dominante, del pueblo. Ahora bien, la justificación del poder a través de las urnas siempre se ha referido implícitamente a la idea de una voluntad general y, por lo tanto, a un pueblo como figura del conjunto de la sociedad. Se ha hecho como si el número más grande valiera para la totalidad y como si la elección mayoritaria fuera por tanto suficiente para justificar la acción de los gobernantes. Esta aproximación ha hecho olvidar que la democracia electoral se basaba en algo que pertenece al orden de una ficción, en el sentido jurídico del término. El problema es que esta ficción se ha vuelto cada vez más problemática por una razón importante: el término mismo de«mayoría» ya no tiene el valor simbólico y práctico que antes poseía. Aunque quede perfectamente definido en términos arit méticos y jurídicos, muy difícilmente pueda serlo en términos sociológicos. El interés del número más grande no se puede asimilar tan fácilmente como en el pasado al de una mayoría. El «pueblo» ya no es aprehendido como una masa homogénea, sino más bien como una sucesión de historias singulares, una suma de situaciones específicas. Es por esto que las sociedades contemporáneas se comprenden cada vez más a partir de la noción de minoría. La minoría ya no es la«pequeña parte»(que debe someterse a una «gran parte»): se ha convertido en una de las múltiples expresiones difractadas de la totalidad social. La sociedad actualmente se manifiesta bajo la apariencia de una amplia presentación de las condiciones minoritarias. «Pueblo» es ahora también el plural de«minoría». 3. La temporalidad de la vida política, por su parte, se ha transformado de diferentes maneras. El concepto de programa, en primer lugar, ha perdido su consistencia en un mundo dominado por la incertidumbre, en el que cotidianamente es preciso lidiar con crisis locales y acontecimientos internacionales. Los programas partidarios, que alguna vez fueron el centro de las campañas electorales y delineaban los grandes contrastes entre los partidos, se suponía que debían ser puestos luego en práctica. Establecían de esta manera un vínculo entre el momento de la elección y el tiempo de la acción gubernamental. Pero la nueva relación con la urgencia, ligada a una mayor personalización de las confrontaciones, ha modificado esta capacidad de «proyección democrática» de la elección. Al mismo tiempo, esta última se ha reducido a un simple proceso de nominación y se encuentra ya ligada solo débilmente a una forma de validación de las decisiones de los gobernantes. Cabe agregar que, en este 153 E nsayo La democracia del siglo xxi contexto, el voto retrospectivo( retrospective voting) ya no desempeña su rol más que como una democracia de rechazo, como una democracia negativa. No cumple ya una función reguladora. No contribuye al control de los gobernantes una vez elegidos, sino a una democracia de ejercicio que prolonga la democracia de autorización. 4. El proyecto de construir una sociedad de iguales estaba en el corazón de las revoluciones fundacionales del siglo xviii , tanto en Estados Unidos como en Francia, y el derecho de voto había sido considerado uno de sus símbolos más evidentes. Se hablaba con frecuencia de las elecciones como «fiestas de la democracia», dimensión que era validada por su conexión con las mencionadas asambleas deliberativas. Esta dimensión se reavivó a principios del siglo xx , de un modo perverso y degradado, con la noción schmittiana de«democracia de aclamación». También reapareció más recientemente con la ideología populista del referéndum concebido como manifestación inmediata y sensible del pueblo. Pero el hecho es que la dimensión deliberativa y comunitaria de la elección se ha desvanecido, como lo demuestran los porcentajes de abstención por un lado y la reducción del debate de ideas a eslóganes simplistas por otro. Las elecciones se convirtieron, al mismo tiempo, en el momento privilegiado de expresión de frustraciones democráticas, y esto se materializa en el ascenso de los partidos populistas. La producción de una sociedad de iguales ha dado paso a la celebración de un pueblo abstracto cuyo rostro está dibujado negativamente en el rechazo de unas elites de contornos escurridizos. Por estas razones ha declinado el desempeño democrático de las elecciones. Sin duda, siguen jugando un papel esencial. Tienen una función reguladora imprescindible y necesaria al constituir un poder de última palabra. La virtud de su definición míni ma, tal como lo ha formulado Joseph Schumpeter, sigue siendo la de poner fin a los conflictos de forma pacífica, dado que todo el mundo puede al menos acordar sobre el hecho aritmético de que 51 es mayor que 49. Pero esto no es suficiente para colmar las expectati vas democráticas insatisfechas. Es por eso que hoy estamos en busca de una democracia poselectoral(término que considero más adecuado que el de posdemocracia). Quisiera esbozar en seguida algunos de sus rasgos tomando la idea de que una complejización de las formas y los resortes de la democracia permite encarar su desarrollo. ■■  Complejizar la democracia para realizarla Al describir el advenimiento del mundo democrático del que era testigo, Alexis de Tocqueville observaba:«La noción de gobierno se simplifica: el número solo hace la ley y el derecho. Toda la política se reduce a una cuestión de aritmética». Se debería decir N ueva S ociedad 269 Pierre Rosanvallon 154 exactamente lo contrario en la actualidad. El progreso democrático implica hoy complejizar la democracia mediante la multiplicación de los registros de expresión de la voluntad general, la ampliación de los términos de representación y el establecimiento de formas plurales de soberanía. La simplificación de la democracia hoy va a la par de su traición, bajo la forma de regímenes«autoritarios-liberales» y de movimientos populistas que la hacen posible. Hacia una representación narrativa . En 1789, la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano señalaba enfáticamente que«la ignorancia, el olvido o el desprecio de los derechos humanos son las únicas causas de las calamidades públicas y de la corrupción de los gobiernos». La precisión es esencial: la calidad de la democracia depende de la presencia permanente en la vida pública de las realidades que viven los ciudadanos y del recuerdo de sus derechos. Democracia no significa solo soberanía popular, deliberación pública, designación de representantes; democracia también significa atención a todos, consideración explícita de todas las condiciones. Esto implica, por tanto, desarrollar una representación narrativa junto con la clásica representación-delegación(que funciona muy mal, en vista de cómo la función representativa de los partidos políticos se fue erosionando a medida que estos se iban integrando al mundo de los gobernantes). No ser representado es, en efecto, ser un invisible en la esfera pública, que los problemas de su vida no sean tenidos en cuenta y discutidos. La representación posee, en este caso, una dimensión cognitiva y expresiva. Esto va más allá de la noción de representación-figuración tal como clásicamente se la contrapone a las concepciones procedimentales. En efecto, existe una dimensión activa y multiforme en la representación-narración, mientras que la representación-figura ción presupone una atención a las condiciones sociales concebidas de manera muy global. Este proyecto de una democracia narrativa es también un medio para construir una sociedad de individuos plenamente iguales en dignidad, igualmente reconocidos y considerados, que puedan hacer sociedad común. Una mayor visibilidad y una mayor legibilidad conducen además a mejorar la gobernabilidad de la sociedad y las posibilidades de reforma. Una sociedad con un déficit de representación de sí misma oscila, en efecto, entre la pasividad y el miedo. Tiende a estar dominada por el resentimiento, que combina la cólera y la impotencia, y no puede pensar concretamente en la acción sobre sí misma. Debe constantemente simplificar y caricaturizar lo real para esperar volverlo maleable. La mala representación conduce de este modo a esfumar la realidad, a hacerla indecible. Entonces, la sociedad termina siendo marcada por una visión fantasmática de sí misma, erigiendo 155 E nsayo La democracia del siglo xxi chivos expiatorios para explicar todos sus males. La democracia no puede vivir si los hombres y las mujeres no se reconocen tal como son para formar un mundo común. Esto requiere que exista una forma de comprensión recíproca entre sus miembros. El costo de la mala representación es por eso tanto social y moral como individual.«Vivimos en una terrible ignorancia los unos de los otros», se lamentaba Jules Michelet cuando buscaba explicar la dificultad de los individuos para for mar un pueblo fraternal en la nueva república democrática de 1848. Cuando se ocultan las realidades, se dejan las vidas en la oscuridad, los prejuicios y los fantasmas gobiernan la imaginación. Esto también es lo que alimenta la desconfianza y los temores. Cuando los individuos se ignoran, los mecanismos de repliegue y de«guetización» se multiplican. Una sociedad no puede desarrollar mecanismos de solidaridad y de reciprocidad si no hay un cierto grado de confianza en su seno. Ahora bien, esta«institución invisible» que es la confianza tiene una di mensión directamente cognitiva, tal como observara enfáticamente Niklas Luhmann. No se puede de hecho confiar en quien es un extraño total, en alguien de quien nada se sabe. No se puede construir con aquellos de quienes se ignora casi todo. La puesta en práctica de una democracia narrativa depende menos de dispositivos institucionales que del desarrollo multiforme de empresas que tengan como objetivo«narrar la sociedad». Esto concierne tanto a las ciencias sociales como a la literatura, la fotografía o el cine. En eeuu , durante la Gran Depresión de la década de 1930, se hizo un intento en esta dirección con el lanzamiento del Proyecto Federal de Escritores. Recientemente he intentado, por mi lado, constituir en Francia el embrión de un Parlamento de los Invisibles. Hay allí un campo de trabajo democrático esencial. Las nuevas vías de la legitimidad democrática. Estos nuevos canales corresponden a enfoques de la generalidad democrática que atenúan la consumación de su expresión electoral-mayoritaria tradicional, que busca encontrar el sentido de una voluntad general entendida como expresión unánime de la sociedad. Dos nociones pueden ayudarnos a avanzar en esta dirección: la de imparcialidad y la de pueblo-principio. La imparcialidad refiere a una defini ción negativa de la voluntad general. Una institución imparcial es una institución de la que nadie(ningún grupo de interés, partido político o individuo en particular) puede apropiarse. El poder democrático de todos se presenta en este caso bajo las formas del poder de nadie. Las autoridades independientes de vigilancia y regulación se apoyan en este principio. Algunas fueron creadas por asambleas legislativas para controlar y equilibrar un Poder Ejecutivo sospechado de partidista; otras, por el propio Ejecutivo para restaurar su credibilidad debilitada o conceder N ueva S ociedad 269 Pierre Rosanvallon 156 algunos de sus poderes en esferas en las que no se sentía técnicamente equipado. Su número crece actualmente en todas partes, también bajo la presión de los ciudadanos que temen el abuso del poder partidista por ser simplemente mayoritario. El pueblo-principio refiere al hecho de que«el pueblo» no es solo una población, sino que también tiene una dimensión histórica. El pueblo no posee solo una consistencia inmediata, estática; se aprehende también dinámicamente como una comunidad fundada sobre valores compartidos. ¿Y cómo esta dimensión colectiva puede ser calificada si no es a partir de los principios que la constituyen? Dar políticamente su lugar al pueblo-principio implica entonces representar al pueblo«legal» en su figura constitucional, lo que justifi ca la superioridad normativa del orden constitucional. Los tribunales constitucionales tienen la función de representar a este pueblo permanente en el que cada individuo cuenta, ya que sus derechos están garantizados, mientras que el orden mayoritario a menudo toma decisiones influidas por los aconteci mientos o por la preocupación de privilegiar intereses específicos. El poder de todos se define aquí como el poder de cualquier persona(es decir, de todos los individuos que tienen el derecho a tener protegidos sus derechos). La creciente influencia de estos dos ti pos de instituciones ha modifica do progresivamente la naturaleza y el alcance de los poderes Legislativo y Ejecutivo tal como habían sido concebidos por la teoría liberal y democrática clásica. Después de haber acrecentado su rol, las autoridades independientes de regulación y vigilancia, como los tribunales constitucionales, han cambiado los términos en que se podía entender la democracia. Pero solo se trata de un cambio de hecho, y estas instituciones aún no han sido conceptualizadas como nuevas formas políticas con un rol específico en el orden democrá tico. Al mismo tiempo, estas pueden también conducir a una profundización inédita de las democracias y no simplemente al refuerzo de un liberalismo tímido. El papel de los tribunales constitucionales, por ejemplo, puede inscribirse en la perspectiva tradicional de un crecimiento del poder del derecho destinado a limitar y encuadrar la expresión de la soberanía popular. La oposición subyacente entre government by will y government by constitution no hace sino reproducir un viejo topos liberal. La cuestión de la corrección de los límites del poder mayoritario en este caso sigue inscribiéndose implícitamente en la vieja perspectiva de la denuncia de los riesgos de la«tiranía de la mayoría» a la que se entregaban en el siglo xix quienes tenían miedo de ser aplastados por el advenimiento del sufragio universal. Pero el desarrollo de estos tribunales también se puede ver como un instrumento para reducir el margen de maniobra de los gobernantes y, por lo tanto, como una forma de aumentar el control social sobre los 157 E nsayo La democracia del siglo xxi representantes. Una Constitución, explicaba en ese sentido Édouard Laboulaye, un importante jurista del siglo xix , se puede entender como«la garantía de que dispone el pueblo contra aquellos que hacen sus negocios, a fin de que no abusen en su contra del mandato que este les ha confiado». Las autoridades independientes de vigilancia y regulación son también susceptibles de ser pensadas en los dos puntos de vista opuestos. Cabe observar que las«democracias autoritarias»(como las de Rusia, Turquía e incluso Polonia y Hungría), que también podríamos llamar populistas, a menudo se oponen violentamente al papel de estos dos tipos de instituciones. De hecho, son defensoras de una democracia puramente electoral-mayoritaria. Por lo tanto, no solo debemos criticarlas por su iliberalismo, sino también por su incumplimiento democrático; el problema es que muchos demócratas no tienen hoy esta inteligencia en su crítica instintiva. Por último, podemos señalar que la noción de democracia indirecta, tal como la he definido, que conduce a refundar sobre nuevas bases aquella de régimen mixto, es más operativa que la distinción clásicamente utilizada en ciencias políticas entre input y output democracy. La democracia de ejercicio, más allá de la democracia de autorización. Nuestros regímenes pueden llamarse democráticos, pero aun así no somos gobernados democráticamente. Este es el gran hiato que alimenta el desencanto y el desconcierto contemporáneos. Precisemos: nuestros regímenes son considerados democráticos en el sentido de que el poder surge de las urnas luego de una competencia abierta y de que vivimos en un Estado de derecho que reconoce y protege las libertades individuales. Se trata ciertamente de democracias en gran medida inacabadas. Los representados se sienten con frecuencia abandonados por sus representantes estatutarios, y el pueblo, pasado el momento electoral, se percibe muy poco soberano. Pero este hecho no debe enmascarar otro, erróneamente identificado en su especificidad: el del mal gobierno, que también corroe profundamente nuestras sociedades. Aunque la vida política se organice en torno de instituciones que definen un tipo de régimen, es también resultado de la acción gubernamental, es decir, de la gestión cotidiana de los asuntos públicos, instancia de toma de decisiones y de mando. Es el lugar de un ejercicio del poder, que en términos constitucionales se denomina«Poder Ejecutivo». Con él tienen que lidiar los ciudadanos inmediata y cotidianamente. A la vez, el centro de gravedad de la exigencia democrática se ha desplazado imperceptiblemente. Aunque durante mucho tiempo esta última se relacionó principalmente con la determinación de un vínculo positivo entre representantes y representados, ahora es la relación de los gobernantes hacia los gobernados la que también debe ser considerada. N ueva S ociedad 269 Pierre Rosanvallon 158 Para los ciudadanos, la falta de democracia significa no ser escuchados, ver que las decisiones se toman sin consulta, que los ministros no cumplen con sus responsabilidades, que los dirigentes mienten con impunidad, o constatar que la corrupción abunda, que la clase política vive aislada y no rinde cuentas y que el funcionamiento administrativo permanece opaco. El problema es que esta dimensión de la política nunca fue pensada como tal. La democracia siempre ha sido considerada como régimen, pero apenas como una forma de gobierno; evidencia de esto es que los términos«régimen» y«gobierno» a menudo se han confundido 1 . La cuestión pudo haber parecido secundaria en la primera forma histórica del régimen democrático, la del modelo parlamentario-representativo, en la que el Poder Legislativo dominaba a los demás. Pero hoy el Ejecutivo se convirtió en el eje, lo que implica el giro hacia un modelo presidencialgobernante de las democracias. Mientras que antes era el sentimiento de mala representación el que concentraba todas las críticas, hoy también se debe dar una respuesta al de mal gobierno. En la época del predominio del Poder Ejecutivo, la clave de la democracia reside en las condiciones de control de este último por parte de la sociedad. La relación gobernados-gobernantes se ha convertido en la cuestión principal. El problema es que la única respuesta que se viene dando a este imperativo se limita a la elección del jefe del Ejecutivo. Pero solo se ha puesto en marcha una democracia de autorización, el acuerdo de un permiso para gobernar. Ni más ni menos. Esto claramente no es suficiente, como podemos ver en el mundo de los funcionarios elegidos, que están lejos de comportarse como demócratas. Si bien se puede considerar que, en ciertas condiciones, la elección es capaz de determinar adecuadamente la relación entre representantes y representados, no ocurre lo mismo con la relación entre los gobernados y los gobernantes. Este punto es esencial. La designación de un representante ha consistido históricamente en el principio para expresar una identidad o transmitir un mandato, todas cuestiones que idealmente podían lograrse por el hecho electoral. En efecto, se la consideraba capaz de establecer el representante en su calidad y su funcionalidad intrínsecas, con la noción de permanencia que este término implica, mientras que la elección de un gobernante solo legitima su posición institucional y no le confiere ninguna cualidad. El desempeño democrático de tal elección –vuelvo sobre esto– es, en este sentido, inferior al de un representante. 1. Ese fue claramente el caso en los siglos xviii y xix , cuando el término«gobierno» se tomaba como sinónimo de régimen y abarcaba por lo tanto a los poderes Legislativo y Ejecutivo. La expresión común«gobierno representativo» designaba de esta manera lo que llamo aquí la forma parlamentaria representativa del régimen democrático. 159 E nsayo La democracia del siglo xxi De ahí, en este caso, la necesidad urgente de ampliar la democracia de autorización a una democracia de ejercicio. El objetivo es determinar las cualidades que se esperan de los gobernantes y las reglas positivas que organizan sus relaciones con los gobernados. Es en el establecimiento de tal democracia donde se juega lo esencial de aquí en más. De hecho, son sus carencias las que permiten que la elección de la cabeza del Poder Ejecutivo abra el camino para un régimen iliberal, incluso dictatorial en algunos casos. Nuestro presente abunda en ejemplos de esta naturaleza, cuya primera ilustración fue el cesarismo francés en el siglo xix . Las patologías sangrientas y destructivas de la democracia constituyeron en el siglo xx , junto con el totalitarismo, patologías de la representación. Se trataba entonces de poderes que pretendían haber superado las aporías estructurales del sistema representativo y sus incompletitudes a través de una encarnación perfecta de la sociedad, constituyendo«poderes-sociedad», justificando su absolutismo por esta ade cuación. Estas viejas patologías sin duda siguen siendo una amenaza. Pero las nuevas patologías del siglo xxi han cambiado de naturaleza. Hoy derivan de la restricción de la democracia gobernante al simple procedimiento de autorización o a formas de referéndum que constituyen una expresión generalmente empobrecida de la voluntad general. Si existe una enfermedad del presidencialismo, es en el sentido de esta atrofia. Cabe señalar que esta no ción de democracia de ejercicio es más fuerte y más amplia que la referencia que a menudo se hace en ciencias políticas a la necesidad de tener en cuenta la idea de calidad democrática. Esta última, que tiene un acento en la gestión, no está incluida de hecho en una redefinición global de la noción misma de democracia. Tal democracia de ejercicio puede ser enfocada en dos direcciones. En primer lugar, hacia los principios que deben regir a los gobernantes en su relación con los gobernados. Tres me parecen esenciales: la legibilidad(noción más amplia y más activa que la de transparencia), la responsabilidad y la reactividad(acaso el término más adecuado para traducir la noción de responsiveness en inglés). Estos principios describen los contornos de una democracia de apropiación. Su aplicación permitiría a los ciudadanos ejercer de forma más directa funciones democráticas que durante mucho tiempo han sido acaparadas por el poder parlamentario. Ellos dan también pleno sentido al hecho de que el poder no es una cosa sino una relación, y que son entonces las características de esta relación las que definen la diferencia entre una situación de dominación y una simple distinción funcional, dentro de la cual se puede desarrollar una forma de apropiación ciudadana del poder. En segundo lugar, hacia la determinación de las cualidades personales requeridas para ser un«buen gobernante». Cualidades que no deben N ueva S ociedad 269 Pierre Rosanvallon 160 postularse para crear un retrato robot idealizado, en el que se superponen todos los talentos y virtudes, sino para considerar más operativamente las que sean necesarias para establecer un vínculo de confianza entre gober nantes y gobernados de modo de fundar una democracia de confianza. La confianza, repito, entendida como una «institución invisible», cuya vitalidad ha tenido una importancia decisiva en la época de la personalización de las democracias. Se imponen dos principalmente: la integridad y el hablar con franqueza(la parresía, cuya importancia en la antigua Grecia ha recordado Michel Foucault). Construcción de una democracia de confianza y de una democracia de apropiación son las dos claves del progreso democrático en la época presidencial-gobernante. Estos principios de buen gobierno, sin embargo, no deben aplicarse solo al Poder Ejecutivo en sus diversas instancias. También son llamados a regir el conjunto de las instituciones no elegidas que tienen una función reguladora(las autoridades independientes), las distintas categorías de magistraturas y todo el mundo de la función pública. Se trata de personas e instituciones que ejercen de una forma u otra una autoridad sobre otros y que participan de este modo de los órganos de gobierno. Es verdaderamente una segunda revolución democrática la que debe operarse en esta perspectiva, después de aquella que constituyó la conquista del sufragio universal. Esta nos hará ingresar en la democracia poselectoral. He propuesto una descripción de sus principales direcciones y su institucionalización en mi último libro, El buen gobierno 2 ; me limito entonces a hacer referencia a él. Frente a la democracia intermitente de las elecciones, se trata de una democracia permanente, que apunta a instaurar los principios que acabo de exponer. De la voz del pueblo al ojo del pueblo. La voz del pueblo tradicionalmente ha sido la de las urnas, aunque puede tomar otras formas de expresión, como por ejemplo los petitorios o las manifestaciones en la calle. Pero en la época de la democracia de ejercicio, es también el ojo del pueblo el que aparece para jugar un papel significativo. Al lado del ciudadano-elector, la figura del ciu dadano-controlador tomará entonces una importancia creciente. Esta figura tiene una larga historia. Fue en los primeros días de la Revolución Francesa cuando el término«vigilancia»( surveillance) se impuso para definir una modalidad específica del ejercicio de la soberanía del pueblo.«Amigos de la libertad, que una vigilancia eterna nos ponga a salvo de los peligros que tendríamos que correr si nuestro destino fuera confiado enteramente a nuestros ministros», se podía leer en un famoso periódico de la época. La vigilancia del pueblo era comprendida como 2. Manantial, Buenos Aires, 2015. 161 E nsayo La democracia del siglo xxi necesaria para dar vida al ideal de un gobierno guiado por el cuidado del interés general. La vigilancia era un medio para limitar las disfuncionalidades del poder y remediar lo que he llamado«entropía democrática»(definida como un proceso de deterioro de las relaciones entre elegidos y electores). El ojo de la vigilancia del pueblo se ha impuesto por esta razón como uno de los temas principales del imaginario revolucionario. Fue una manera de erigir una forma de desconfianza en vir tud democrática activa. También fue un modo de consagrar a la opinión pública como figura sensible y cotidiana del pueblo.«La palabra pueblo es un nombre vacío si no significa opinión pública», decía un importante jurista de la época. Sin la manifestación de esa opinión, insistía,«el pueblo ya no tiene nombre, se trata de un ser puramente metafísico». aritmética al fin, el pueblo no se re duce a la mayoría; duplicada por una ilusión procedimental, la democracia no se reduce a tomas de decisión aisladas, sino que implica la construcción, deliberada en el tiempo, de una historia común. La noción de democracia de vigilancia, con el carácter de permanencia que implica, merece hoy por ello ser restablecida. Traté de describir sus diferentes figuras en mi li bro La contrademocracia 3 : allí subrayé la distinción que convendría hacer entre una desconfianza positiva, forma de actividad cívica que marca la exigencia democrática, y una desconfianza pura mente negativa, crítica sistemática de los poderes y rechazo de los gobernantes. Es aún más esencial que veamos hoy en día esta segunda figura prosperar bajo las formas de la retórica populista. ■■  El desafío contemporáneo Más tarde, en virtud de su asociación con los excesos del Terror, se abandonó el término«vigilancia». La dualidad confianza/desconfianza electoral de los ciudadanos a la que se refería fue sustituida finalmente por una distinción mucho menos rica, la de la oposición entre democracia directa y democracia representativa. Hoy es evidente que se trata de una reducción que empobrece el ideal democrático, y el culto contemporáneo del referéndum se ha convertido en expresión emblemática de esto, con la ilusión de que canalice una expresión total y definiti vamente cumplida del pueblo. Ilusión El ideal democrático, tal como lo he abordado, solo puede progresar complejizando la democracia, tanto sus instituciones como sus procedimientos y las modalidades de expresión de la sociedad. Por el contrario, los poderes de la simplificación son los que tien den a corromper ese ideal pretendiendo completarlo. Así tenemos la simplifica ción de la representación por la pretensión de la encarnación y el culto del líder, la simplificación del ejercicio de la soberanía por la sacralización 3. La contrademocracia. La política en la era de la desconfianza, Manantial, Buenos Aires, 2007. N ueva S ociedad 269 Pierre Rosanvallon 162 del referéndum, la simplificación de la idea de voluntad general por la omnipotencia del hecho mayoritario y el rechazo de otras figuras de expresión de la generalidad. Complejización contra simplificación: el gran combate de nuestro tiempo. Su resultado dependerá en parte de la capacidad de arrojar luz sobre sus fundamentos teóricos. Esta es una de las principales tareas de las ciencias sociales de nuestro tiempo. La democracia debe más que nunca definirse como el régimen que no deja de interrogarse sobre sí mismo. Debe seguir siendo una experiencia viva y exigente y no quedar fijada en un modelo. Septiembre-Diciembre 2016 México, df N o 108 RELACIONES DE MÉXICO CON ASIA-PACÍFICO: RETOS Y OPORTUNIDADES ARTÍCULOS: Carlos de Icaza, México: objetivo Asia-Pacífico. Julián Ventura Valero y Rodrigo Meléndez Armada, Relaciones económicas México-China: una agenda de oportunidades. Jorge Heine, La locomotora china y la apuesta por Asia en el nuevo siglo. Ulises Granados, La relación México-Japón: más allá de la coyuntura económica. José Luis Bernal Rodríguez, La Asociación Estratégica entre México y la República de Corea a diez años de iniciada. Fernanda Vázquez Vela, India y México: de lo coyuntural al bilateralismo más sólido. Armando G. Álvarez Reina y Luz Mariana Espinoza Castillo, México y Australia en el Siglo del Pacífico. José Gerardo Traslosheros Hernández, México y Nueva Zelanda: un puente entre Latinoamérica y Asia. Rogelio Granguillhome Morfín y Miriam Rubinstein Derzavich, México y la ansea : en busca de una relación estratégica. Luz María de la Mora Sánchez, El Tratado de Asociación Transpacífico: ¿una puerta en Asia-Pacífico? Héctor A. Ortega Nieto y Luis Ángel Castañeda Flores, mikta : ampliar los alcances de la política exterior mexicana. Revista Mexicana de Política Exterior es una publicación cuatrimestral del Instituto Matías Romero, Secretaría de Relaciones Exteriores. República de El Salvador Núm. 47, Col. Centro, Del. Cuauhtémoc, Ciudad de México, CP 06080. Tel.:(55) 36 86 50 00 Exts. 8268 y 8247,(55) 36 86 51 63 y(55) 36 86 51 48. Correo electrónico:. Página web: . Summaries n Resúmenes en inglés Manuela Celi Moscoso: Lenín Moreno: A Turning Point for Alianza País? [4306] After a close-run election in Ecuador, Alianza País again won the presidency and a legislative majority. The new president, Lenín Moreno, takes office in a complex political and unfavorable economic climate. The challenge now is to move from a conciliatory campaign discourse to an inclusive government that re-establishes a relationship with civil society and faces opposition forces in the process of rebuilding. In a form of change with continuity, Moreno must build an autonomous mandate given the potential absence of Rafael Correa, while also navigating the difficulties generated by the economic recession. Keywords: Balance of Power, Economic Crisis, Elections, Lenín Moreno, Ecuador. Edgardo Lander/ Santiago Arconada Rodríguez: Venezuela: A Powder Keg [4307] The recent call for a new constituent assembly by Nicolás Maduro is a risky government answer to the latest escalation of the political, economic, and social crisis, set in the context of an exhausted rentier model and chaotic state management. The popular sectors find themselves weakened in terms of organization and the government’s popularity is at its lowest level. Meanwhile, certain groups in both government and opposition are betting on a violent way out, which will deepen the crisis, generating political uncertainty with the real possibility of a civil conflict. Keywords: Corruption, Crisis, Rentier, Mesa de Unidad Democrática, Nicolás Maduro, Venezuela. Thomas Stauber: Saffron-Colored Shock Therapy: Hindu Nationalism Divides Indian Society [4308] Indian president Narendra Modi made international news for his decision to withdraw 500 and 1.000 rupee bills from circulation « to combat corruption » , a move that caused panic among the population. Yet the president maintains high levels of public support. The mix of Hindu nationalism and neoliberalism has worked for him. At the same time, Hindu radicals are on the offensive and feel encouraged to openly intimidate and discriminate against minority religious groups, especially Muslim and Christian. Keywords: Corruption, Hindu Nationalism, Neoliberalism, Narendra Modi, India. N ueva S ociedad 269 Summaries 164 Sascha Lobo: How Social Media Influence Elections [4309] Social bots, filter bubbles, and lies that become viral: the political right has understood far better than their opponents how social media functions. Manipulations of the popularity of different subjects or alterations of public preferences, though originating in the virtual sphere, have repercussions later in politics. Keywords: Fake News, Filter Bubbles, Internet, Politics, Social Media. Esteban Magnani: Big Data and Politics: The Power of Algorithms [4310] In the age of social media, messages are adapted to the taste of each user. New forms of filtered communication have created a challenge in politics: should candidates tell each person what they want to hear? The experience of the last presidential campaign in the United States shows the potential of directing specific messages to voters in order to reach power, though it remains to be seen how this may be limited when it is time to govern. These processes are less developed in Latin America, but we are heading in that direction. Keywords: Algorithms, Big Data, Democracy, Internet, Politics, Social Media. Mareike Transfeld/ Isabelle Werenfels: Is Technology a Liberator or an Instrument of Propaganda? [4311] Fake news, political attacks, sometimes automated: suddenly, social networks have started to be viewed as dangerous. The tune was different during the«Arab Spring», but now the fake news sites, and social media in general, are considered a threat to liberal democracies. The correlation between social media and the formation of democratic public opinion is no longer clear, though the different uses of these networks also depends on the«physical» reality of life offline. Keywords: Arab World, Democracy, Fake News, Public Opinion, Social Media. Katharina Gerl: Politics 2.0: Internet and the Work of Political Parties [4312] The internet is increasingly important, while forms of political engagement are changing: activism as we know it is in decline and in many cases commitments are less durable and often virtual. In this context, even though political parties have been adapting their structures to new realities(including micro-targeting in campaigns), in most cases the changes are reactive. Traditional parties tend to follow trends rather than impose their own. Keywords: Democracy, Internet, Participation, Parties, Social Media. Nuria Fernández-García: Fake News: An Opportunity for Media Literacy [4313] Fake news stories are not new, but the scale at which they can be spread on social media certainly is. That«fake news» is today being discussed in several languages is testament to this phenomenon. The fading significance of sources and the possibility of«going viral» – another term of this era – often reduces interest in the veracity of the story and readers’ critical capacity to detect the fake ones. As large proportions of the population inform themselves via social media, these issues have direct political consequences, as recent events have shown. Keywords: Citizens, Digital Literacy, Fake News, Filter Bubble, Post-Truth. 165 N ueva S ociedad 269 Resúmenes en inglés Verónica Engler: Online Anti-Feminism [4314] Women always pay a higher price to express themselves. As such, even though anti-feminism predates social media, with the arrival of the internet came a new catalogue of reactions against feminists. Violence online occurs through diverse forms of bullying, harassment, and abuse. The ideological climate promoted by the Alt-Right – racist, xenophobic, and sexist – feeds on this drift. Nevertheless, many feminists are raising their voices, refusing to be intimidated and seeking ways to resist and consolidate the achievements made so far. Keywords: Alt-Right, Anti-Feminism, Internet, Social Media, Women. Mario Riorda: Governing with Social Media: A View from Latin America [4315] There is a strong temptation to bring political communication to the electoral field. And when that happens, less-strident government communication is the big loser. Be it because it is always present – without rest – or because it is swept away by electoral concerns, the message becomes confused or stressed. The same occurs with social media, mostly associated with an electoral impact. Political leaders don’t engage in dialogue: they promise or animate. The«governaut» is being born, but is still far from becoming a reality. Keywords: Communication, Governaut, Internet, Social Media, Latin America. Silvio Waisbord/ Adriana Amado: Public Communication: Mutations and Open Questions [4316] Alongside the development of the internet we have witnessed a fragmentation of communication that operates as a counterforce to the centralization and homogenization of mainstream media. The concept of a«general public» has also been eroded. Though the public has always segregated itself using parameters of differentiation and social exclusion, this process has intensified with new digital platforms. In this way, we are seeing social cynicism and mistrust of traditional institutions, alongside the spread of fake news and the construction of a«bubble-audience», which often forms a barrier to public conversation. Keywords: Citizenry, Fragmentation, Public Communication, Social Media. Agathe Duparc: How Russia Recruited and Formed « Battalions » of Hackers [4317] In recent years, the defense of cyberspace has become one of the Kremlin’s main concerns. In 2013, the Russian Army launched an operation to recruit specialists in information security, as revealed by the online publication Meduza and The New York Times. Keywords: Hackers, Internet, Secret Services, Vladimir Putin, Russia. María Fernanda González: « Post-Truth » in Colombia’s Peace Agreement Referendum [4318] The referendum held in Colombia in 2016 to ratify the peace agreement not only gave a surprising result – against all expectations, the«No» won – but opened a debate over the impact of some arguments that were effective but implausible, like the risk of «Castro-Chavism» being introduced into Colombia. In any case, those against the peace agreement were more skilled at using social media and it is worth N ueva S ociedad 269 Summaries 166 examining the type of discourse they used, the chords that the campaign led by ex-president Álvaro Uribe struck, and the way in which it was connected with contemporary issues in Colombian politics. Keywords: Castro-Chavism, Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia( farc ), Juan Manuel Santos, Álvaro Uribe, Colombia. Pablo Ortellado: Brazilians Read Facebook: The Left and Digital Political Culture [4319] Social media today is a source of information but also for circulating a series of academic concepts. Terms such as «empowerment»,«place of enunciation», and«privilege» are part of daily and widespread debates on Facebook. It is not just a simple popularization of academic debate, nor a simplified and delayed version of the debate in the United States in the 1990s, but a living process of appropriation and redefinition, in which the origins and meanings of these concepts have been modified and adapted to the conditions of political struggle. Keywords: Feminism, Left, Oppression, Social Media, Brazil. Lucas Domínguez Rubio: The Trap of the «Nothing To Hide» Argument: Democracy, Capitalism, and Privacy [4320] Criticism of the mass use of highly centralized digital services and their gigantic databases usually provoke a single response:«I have nothing to hide». This phrase has become part of an old and well-known argument that only those who commit crimes could have any objection to their digital activities being stored in a registry. But it also implies a tacit acceptance of the new business models of internet providers and denial of the significance of the relevant political problems. It is worth considering the counter arguments to this, and the strategies that lay within them. Keywords: Democracy, Encryption, Internet, Privacy, Software Policies. Pierre Rosanvallon: Democracy in the 21 st Century [4321] The current crisis of democracy is not limited to a«crisis of representation». Today’s elections are less representative due to institutional and sociological reasons and this creates malaise and unease among citizens. The«people» is no longer understood as a homogenous mass but as a string of individual stories. To come to terms with this, there is an urgent need to expand democratic authorization to democratic practice, which itself requires a democratic narrative with citizens equal in honor and recognition. Without this, the representational deficit will continue to provoke a swing between passivity and fear, which usually favors the so-called Right-wing populism. Keywords: Democracy, Elections, Mistrust, Public Opinion, Representation. DÓN­DE CON­SE­GUIR NUES­TRAS PU­BLI­CA­CIO­NES www.nuso.org Ale­ma­nia: F. Delbanco, Tel.:(49 4131) 2428-8, e-mail:. Ar­gen­ti­na: Dis­tri­bui­do­r: Jor­ge Wald­hu­ter, Pavón 2636, Buenos Aires, Tel./Fax: 6091.4786, e-mail: . Li­bre­rías, Bue­nos Air­es: Librería De la Mancha, Av. Corrientes 1888, Tel.: 4372.0189. Bo­li­via: en La Paz: Yachaywasi, Tel.: 2441.042, e-mail: , Fax: 244.2437. Plural Editores, Tel./Fax: 2411.018, e-mail:. Colombia: Librería Fondo de Cultura Económica, Calle 11 No. 5-60, Barrio La Candelaria, Bogotá, Colombia. Tel.:(571) 2832200, e-mail:. Costa Rica: Librería Nueva Década, Tel.:(506) 2225.8540, e-mail:. Ecuador: LibriMundi, Tel.:(5932) 252.1606, 223.4791, e-mail:. Es­pa­ña: Marcial Pons-Librero, Tel.:(34 914) 304.3303, e-mail: ; Mundi-Prensa Libros,(34 914) 363.702. Gua­te­ma­la: F&G Libros de Guatemala, 31 avenida"C" 5-54, zona 7, Colonia Centro América, 01007 Guatemala, Tel.:(502) 2433 2361 (502) 5406 0909, e-mail:. Ja­pón: Ita­lia Sho­bo, Fax: 3234.6469; Spain Sho­bo Co., Ltd., Tel.: 84.1280, Fax: 84.1283, e-mail: . Nicaragua: Instituto para el Desarrollo y la Democracia(Ipade), Km 9 1/2 carretera a Masaya, Tel.: 276.1774 (Ext. 8), Apartado Postal 2438, e-mail:. Pe­rú: El Virrey, Bolognesi 510, Miraflores, Lima, Tel.: 444.4141, e-mail:. Puer­to Ri­co: en Río Piedras: Compañía Caribeña de Libros, Tel.:(1-787) 297.8670, e-mail:. Ven­tas y con­sul­tas por In­ter­net: Distribución internacional a librerías: PARA SUSCRIBIRSE A NUEVA SOCIEDAD S U S ­C R I P ­CI Ó N A N UA L In­cluye fle­te aé­reo Amé­ri­ca Lat­i­na 6 nú­me­ros US$ 70 Res­to del mund­ o US$ 107 Argentina$ 700 B IE­N A L 12 nú­me­ros US$ 121 US$ 196 $ 1.400 > Formas de pago 1. Pa­go on­li­ne: In­gre­se en, don­de en­con­tra­rá un for­mu­la­rio pa­ra re­gis­trar su pe­di­do y efec­tuar el pa­go. 2. Pa­go con tarj­e­ta de créd­ i­to vía pos­tal: Com­ple­te el cu­pón in­clui­do en la re­vis­ta y en­víe­lo por co­rreo a: Nue­va So­cie­dad, De­fen­sa 1111, 1º A, C1065AAU Bue­nos Ai­res, R. Ar­gen­ti­na. 3. Pa­go con cheq­ ue: En­víe un cheq­ ue por el imp­ or­te co­rres­pon­dien­te a la or­den de Fun­da­ción Fo­ro Nue­va So­cie­dad a la sig­ uien­te di­rec­ción: Nue­va So­cie­dad, Def­en­sa 1111, 1º A, C1065AAU Bue­nos Ai­res, R. Ar­gen­ti­na, acom­pa­ña­do de los da­tos del sus­crip­tor(nom­bre, do­mi­ci­lio pos­tal com­ ple­to, te­lé­fo­no, co­rreo elec­tró­ni­co). > Para otros medios de pago y cualquier otra consulta, escriba a< distribucion@nuso.org>. ENERO-FEBRERO 2017 267 EL FANTASMA DEL POPULISMO COYUNTURA Matari Pierre. No es lo mismo ser borracho que cantinero: México, el librecambio y la Gran Muralla de Donald Trump TRIBUNA GLOBAL Hinde Pomeraniec/ Raquel San Martín. ¿Países poderosos o influyentes? Reconfiguraciones globales en el siglo xxi TEMA CENTRAL Yves Sintomer. ¿Condenados a la posdemocracia? Aníbal Pérez-Liñán. ¿Podrá la democracia sobrevivir al siglo xxi ? Wolfgang Merkel. Por qué sobreviven los regímenes autoritarios Laura Raim. La derecha«alternativa» que agita a Estados Unidos Tomás Várnagy. Derechas locales, ¿tendencias globales? Hungría, Polonia y más allá Ralf Melzer. Populismo de derecha en Alemania. Un desafío para la socialdemocracia Roberto Gargarella. Pensar sobre la democracia, discutir sobre los derechos Hans-Jürgen Burchardt. La crisis actual de América Latina: causas y soluciones Carlos de la Torre. Los populismos refundadores. Promesas democratizadoras, prácticas autoritarias Juan Carlos Monedero. La democracia agredida. Populismo, posdemocracia y neoliberalismo ENSAYO Axel Honneth. Sendas de la renovación. La idea de una forma de vida democrática SUMMARIES 268 MARZO-ABRIL 2017 ¿QUÉ LEE(Y ESCRIBE) LA IZQUIERDA? COYUNTURA Ernesto Semán. Trumpismo: una minoría de masas Luciana Boiteux. Brasil: las cárceles de la droga y de la miseria TRIBUNA GLOBAL Mariana Lorenz. La policía como objeto de estudio. Entrevista con Didier Fassin TEMA CENTRAL Martín Bergel. De utopías globales, ruidos y recomposiciones. Una conversación sobre prácticas de lectura y movimientos sociales Maristella Svampa. Cuatro claves para leer América Latina Verónica Gago. Intelectuales, experiencia e investigación militante. Avatares de un vínculo tenso Tomás Straka. Leer el chavismo. Continuidades y rupturas con la historia venezolana Roberto Lampa. El sinuoso regreso de la economía heterodoxa Massimo Modonesi. Lecturas de las izquierdas mexicanas Eduardo Gudynas. Los ambientalismos frente a los extractivismos Fernando Molina. Focos de lectura de la izquierda boliviana Bruno Bimbi. A tu revolución le falta fresa ENSAYO Enzo Traverso. Memoria del futuro. Sobre la melancolía de izquierda SUMMARIES 270 E n nuestro próximo número JULIO-AGOSTO 2017 Europa: crisis y alternativas www.nuso.org Mayo-Junio 2017 COYUNTURA Manuela Celi Moscoso Lenín Moreno: ¿un punto de inflexión para Alianza País? Edgardo Lander/ Santiago Arconada Rodríguez Venezuela: un barril de pólvora TRIBUNA GLOBAL Thomas Stauber El nacionalismo hindú divide a la sociedad india TEMA CENTRAL Sascha Lobo Cómo influyen las redes sociales en las elecciones Esteban Magnani Big data y política. El poder de los algoritmos Mareike Transfeld/ Isabelle Werenfels ¿Tecnología para la liberación o instrumento de propaganda? Katharina Gerl Política 2.0. Internet y el trabajo de los partidos Nuria Fernández-García Fake news: una oportunidad para la alfabetización mediática Verónica Engler Antifeminismo online Mario Riorda Redes sociales para gobernar. Una mirada de América Latina Silvio Waisbord/ Adriana Amado La comunicación pública: mutaciones e interrogantes Agathe Duparc Cómo Rusia reclutó y formó a«batallones» de hackers María Fernanda González La«posverdad» en el plebiscito por la paz en Colombia Pablo Ortellado Los brasileños leen Facebook. Izquierdas y cultura política digital Lucas Domínguez Rubio La trampa del«Nada que ocultar». Democracia, capitalismo y privacidad ENSAYO Pierre Rosanvallon La democracia del siglo xxi