NUEVA SOCIEDAD 289 Fronteras latinoamericanas Más allá de los límites NUEVA SOCIEDAD es una revista latinoamericana abierta a las corrientes de pensamiento progresista, que aboga por el desarrollo de la democracia política, económica y social. Se publica cada dos meses en Buenos Aires, Argentina, y circula en toda América Latina. Directora: Svenja Blanke Jefe de redacción: Pablo Stefanoni Coordinadora de producción: Silvina Cucchi Plataforma digital: Mariano Schuster, Eugenia Corriés Administración: Vanesa Knoop, Karin Ohmann N ueva S ociedad N o 289 Diseño original de portada: Horacio Wainhaus Diagramación: Fabiana Di Matteo Ilustraciones: Dani Scharf Fotografía de portada: Blickwinkel/Rocker/Alamy Corrección: Germán Conde, Vera Giaconi Traducción al inglés de los sumarios: Kristie Robinson Impreso en Talleres Gráficos Nuevo Offset, Viel 1444, Buenos Aires, Argentina Los artículos que integran N ueva S ociedad son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no reflejan necesariamente el pensamiento de la Revista. Se permite, previa autorización, la reproducción de los ensayos y de las ilustraciones, a condición de que se mencione la fuente y se haga llegar una copia a la redacción. N ueva S ociedad – ISSN 0251-3552 Oficinas: Humberto Primo 531, C1103ACK Buen­ os Ai­res, Arg­ en­tin­ a. Tel/Fax:(54-11) 3708-1330 Correo electrónico: (distribución y ventas) El portal N ueva S ociedad es una plataforma de reflexión sobre América Latina. Articula un debate pluralista y democrático sobre política y políticas latinoamericanas. es un proyecto de la NUEVA SOCIEDAD 289 Septiembre-Octubre 2020 Índice COYUNTURA 4625 4626 Noam Titelman. La derecha chilena en su laberinto................................ 4 Elvira Blanco Santini/ Alejandro Quryat. Racismo y violencia de Estado en Venezuela. Entrevista a Keymer Ávila................................. 16 TRIBUNA GLOBAL 4627 Gaye Theresa Johnson/ Alex Lubin. Sobre la tradición radical negra. Entrevista a Angela Davis............................................................ 27 TEMA CENTRAL 4628 4629 4630 4631 4632 4633 4634 4635 4636 Haroldo Dilla Alfonso. Las fronteras, los muros y sus agujeros............. 37 Nanette Liberona Concha. Fronteras y movilidad humana en América Latina.................................................................................. 49 Alberto Hernández Hernández. La frontera México-Estados Unidos: asimetrías y transgresiones........................................................ 59 Menara Guizardi. Las mujeres y las regiones fronterizas latinoamericanas. Movilidades, violencias y agencias............................... 70 Gonzalo Álvarez Fuentes. Las relaciones transfronterizas indígenas y la(in)utilidad de las fronteras.............................................. 81 Mario Valero Martínez. La frontera colombo-venezolana: escenarios de conflictos........................................................................... 95 Bianca De Marchi Moyano. Fronteras bolivianas: entre el corredor y el laberinto........................................................................................ 107 Iván Francisco Porraz Gómez. Entrar, transitar o vivir en la frontera sur de México.................................................................. 118 Carlos G. Zárate/ Jorge Aponte Motta. Las fronteras amazónicas: un mundo desconocido........................................................................ 126 ENSAYO 4637 Mariana Dimópulos. Walter Benjamin y el destino de una época....... 138 SUMMARIES Segunda página Las fronteras latinoamericanas son lugares«lejanos», porosos, más o menos militarizados, atravesados por diversas ilegalidades y no pocas veces artificiales. Son también, como señala un poema, puntos de confluencia de miles de imaginaciones. Y no menos importante, muchas de las fronteras son sede de intensos tráficos comerciales, de procesos de urbanización acelerados, de familias étnicas ampliadas que borran los límites estatales y de reafirmación de valores patriarcales junto a la persistente lucha de las mujeres por un mundo más habitable. El Tema Central de este número de N ueva S ociedad nos convoca a pensar las fronteras más allá de los límites y a sumergirnos en esa terra incognita que a menudo son las fronteras del subcontinente. Como señala Haroldo Dilla Alfonso en el artículo que abre el dossier , el capitalismo neoliberal construye su propia lógica de fronteras, multiplicándolas y transformándolas en función de la acumulación y de los entramados de poder que le garantizan. Las fronteras, más que límites infranqueables, son filtros que convierten a los trabajadores en aliens , las mercancías en contrabando y la cultura del otro en folclore. Al mismo tiempo, como escribe Nanette Liberona Concha, la pandemia de covid-19 ha reforzado la importancia del binomio fronteras-movilidad. A menudo, su cierre reforzó la vulnerabilidad y la exposición al riesgo de muchos migrantes. En América Latina, las políticas migratorias se han centrado en restringir la movilidad humana, pero, como sabemos, esto no se tradujo en inmovilidad, sino en irregularización y mayor riesgo para quienes migran, al tiempo que el foco en el tráfico como un problema penal termina criminalizando a quienes ya son víctimas de esas prácticas. Cuando pensamos en las fronteras latinoamericanas, lo hacemos sin duda en la que divide México de Estados Unidos. Se trata de la más cruzada del mundo occidental y ha generado diversas imágenes que asocian la migración con el sufrimiento humano, junto con la esperanza de concretar el«sueño americano». En algún momento territorio deshabitado, hoy es el lugar de radicación de maquilas, el espacio de espera de quienes quieren cruzar y no pueden, de traficantes. Como escribe Alberto Hernández Hernández, esta extensa frontera es transformada por procesos sociales, políticos, económicos y culturales que parecen subvertir los límites. Sin duda, las mujeres han ido ocupando posiciones muy importantes en los procesos de intercambios que dan vida a las fronteras. Menara Guizardi recuerda que las experiencias de las mujeres en los territorios fronterizos vienen generando un interés creciente, alentado por los enfoques críticos en las ciencias sociales segunda página 3 y el activismo feminista. Y son precisamente estos enfoques los que permiten echar luz sobre las dinámicas circulatorias fronterizas, la violencia de género y el imperativo de marcar el cuerpo de las mujeres en las áreas limítrofes latinoamericanas, pero también sobre los contradictorios procesos de sobrecarga productiva y reproductiva femenina. Al mismo tiempo, para dar cuenta de otra dimensión de las dinámicas fronterizas, Gonzalo Álvarez Fuentes se enfoca en los vínculos transfronterizos entre pueblos indígenas, especialmente mapuches y aymaras. Si bien los organismos internacionales han reconocido las prácticas indígenas, siguen predominando las políticas tradicionales de los Estados hacia las fronteras, pero las lógicas étnico-culturales perforan los límites y construyen formas de vinculación. Mario Valero Martínez se detiene en una frontera que en estos tiempos ocupó amplios espacios en los medios de comunicación: la que separa Venezuela de Colombia. Para comprender el estado de las fronteras venezolanas, por donde salieron miles de migrantes en los últimos años, es necesario tomar en consideración su amoldamiento a los intereses y estrategias geopolíticas por parte del gobierno bolivariano, en un marco en el cual el control militarizado de los territorios limítrofes sustituyeron a las políticas públicas como forma de abordaje de las diversas problemáticas en los espacios fronterizos. Bianca De Marchi Moyano analiza las fronteras bolivianas apelando a las figuras del corredor y el laberinto, que le permiten captar la heterogeneidad de estos territorios. Mientras que la figura del corredor refleja las dinámicas de la frontera con Chile y del tráfico intenso que la atraviesa, la del laberinto sintetiza varios aspectos de la frontera compartida con Brasil, sobre todo las dificultades de su circulación y sus múltiples pasos en medio de la geografía amazónica. Iván Francisco Porraz Gómez, por su parte, se enfoca en otra frontera de alto tránsito y suerte disímil para quienes la atraviesan: la frontera sur mexicana. Desde los relatos migrantes, en los que abundan los silencios, es posible leer el significado que tienen hechos como transitar sin documentos, enfrentarse a«polleros» o no hablar bien en español. Finalmente, Carlos G. Zárate y Jorge Aponte Motta escriben sobre las siempre«remotas» fronteras amazónicas. En estos territorios, a menudo alejados de las políticas públicas de bienestar, las dinámicas extractivistas se articularon con discursos neodesarrollistas y neoliberales que se traducen en proyectos como la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Suramericana( iirsa ). A esto se añade la constitución de organizaciones supranacionales y de integración en la región que no han sido útiles para enfrentar problemáticas transversales como la deforestación, las quemas o la pandemia de covid-19. Este número de N ueva S ociedad fue concebido en colaboración con el Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad Arturo Prat de Chile, que viene desarrollando diversos estudios interdisciplinarios sobre áreas transfronterizas en América Latina. La convicción que está detrás de los artículos es que conocer las fronteras es indispensable para dar cuenta de las complejidades de América Latina. | coyuntura La derecha chilena en su laberinto Noam Titelman Para recuperar la iniciativa, en medio de la crisis por la pandemia de covid-19 y de las dificultades para disciplinar a su propia coalición, el presidente Sebastián Piñera reordenó el gabinete incorporando a figuras emblemáticas de la derecha dura. Entretanto, el país se encamina a votar el 25 de octubre en un referéndum para decidir si deja atrás la Constitución de 1980. «Hemos vivido tiempos de adversidad y esta noche todos los chilenos y chilenas son merecedores del reconocimiento por el coraje, la resiliencia que han demostrado durante estos tiempos difíciles». Así comenzaba el discurso de rendición de cuentas del tercer año del presidente Sebastián Piñera, marcado por la pandemia, el derrumbe en las encuestas y un reciente cambio de gabinete en el que sectores más duros de la derecha asumieron roles protagónicos, sintetizado en la llegada al Ministerio del Interior de Víctor Pérez, conocido por su histórica cercanía al pinochetismo. Un cambio al que se vio forzado ante el desfonde de su coalición, con una inédita rebelión de parlamentarios oficialistas contra su propio gobierno al momento de votar el proyecto, impulsado por la oposición, que permite a los chilenos retirar 10% de los fondos ahorrados en manos de las administradoras de fondos de pensiones(afp). Todo esto se da en medio de un clima constituyente, con un referéndum que debió postergarse por la pandemia y que finalmente se realizará el 25 de octubre, cuando la población decidirá si quiere dejar atrás la Constitución aprobada en 1980, durante la dictadura pinochetista. Noam Titelman: es economista graduado de la Pontificia Universidad Católica de Chile(puc), magíster en Métodos de la Investigación Social por la London School of Economics and Political Science(lse) y candidato a doctor por la misma universidad. Fue presidente de la Federación de Estudiantes de la puc y actualmente participa en la fundación Red de Estudios para la Profundización Democrática(red). Palabras claves: derecha, dictadura, proceso constituyente, Sebastián Piñera, Chile. coyuntura | La derecha chilena en su laberinto 5 Poco quedaba de ese lema optimista de la campaña electoral, que lo acompañó los primeros años de gobierno: «Arriba los corazones, que vienen tiempos mejores». En aquellos momentos que parecen tan lejanos, el gobierno de Piñera se veía como el puntal de una nueva derecha que había llegado para dominar el escenario político, ante una centroizquierda dividida y debilitada. Pero ¿qué explica el tránsito de esa promesa de«tiempos mejores» al reconocimiento de los«tiempos difíciles»? ¿Por qué el proyecto piñerista de una nueva derecha terminó derrumbándose? Las explicaciones son varias y se entremezclan. Hubo aspectos de largo plazo que se originan en el arduo camino recorrido por la derecha chilena desde su pasado pinochetista hasta su reedición como fuerza de gobierno sostenida en una mayoría democrática. También hubo aspectos de gestión y diseño del propio gobierno de Piñera. Y, debajo de todo, estaban las fuerzas tectónicas de un Chile que cambiaba, que se rebelaba contra lo que había sido su cauce durante, al menos, 30 años. La derecha chilena Luego de la dictadura de Augusto Pinochet, la derecha chilena ingresó en el debate democrático marcada por el clivaje que nació del plebiscito de 1988 y que puso fin al régimen militar. Todas las tensiones del pasado se vieron de pronto subsumidas en la definición ante este plebiscito 1 . Los que apoyaron la opción del«No» a la continuidad del régimen iban a formar la coalición de centroizquierda que gobernaría el país durante la lenta transición democrática, bautizada Concertación de Partidos por la Democracia. Los que apoyaron el«Sí» se constituyeron en una fuerza de resistencia, protegiendo el legado de la dictadura, su sistema económico, político y social, un modelo simbolizado, sobre todo, por la Constitución de 1980. Desde la posición de trinchera y defensa del legado pinochetista, no es sorprendente que los primeros resultados de la derecha en elecciones presidenciales(1989 y 1993) fueran notablemente exiguos. De hecho, en ambas contiendas la centroizquierda ganó en primera vuelta, con más de 50% de los votos. Sacudida por estos malos resultados, la derecha comenzó una progresiva adaptación programática, acercando sus posiciones a las de la Concertación 2 . Esta moderación programática dio resultado, y en las elecciones de 1999 logró forzar una segunda vuelta. Finalmente, el gran salto en la historia de la derecha se dio con la primera candidatura presidencial de Piñera en 2009, en la que, por primera vez en 50 años, llegó al gobierno por vía electoral. Quizás no casualmente, Piñera había sido 1. Eugenio Tironi y Felipe Agüero:«¿Sobrevivirá el nuevo paisaje político chileno?» en Estudios Públicos N o 74, 1999; Mariano Torcal y Scott Mainwaring:«The Political Recrafting of Social Bases of Party Competition: Chile, 1973-95» en British Journal of Political Science vol. 33 N o 1, 1997. 2. Cristóbal Rovira Kaltwasser:«La(sobre)adaptación programática de la derecha chilena y la irrupción de la derecha populista radical» en Colombia Internacional N o 99, 2019. 6 Noam Titelman | nueva sociedad | 289 de los pocos referentes de la derecha que se había unido a la opción del«No» en 1988, y con su victoria, parecía consolidar el desmarque de la derecha de la historia pinochetista. Cuando la derecha perdió en 2013, luego del primer gobierno de Piñera, lo hizo ante una coalición de centroizquierda muy distinta de la que le había tocado enfrentar desde el fin de la dictadura. La nueva coalición, llamada Nueva Mayoría, estaba liderada por Michelle Bachelet, quien competía por un segundo mandato no consecutivo. La alianza incorporaba por primera vez al Partido Comunista y llegaba con un audaz programa de reformas al modelo económico de la transición. Incluso ponía en cuestión la legitimidad de la Constitución que había regido durante ese periodo. En educación, impuestos, pensiones y demás áreas de la política social, la nueva coalición daba la espalda a su pasado concertacionista y abrazaba un programa de reformas contundentes. De pronto, a Piñera y a la derecha parecía abrírseles una oportunidad imprevista. Si la centroizquierda renunciaba al legado concertacionista, la derecha podía tomarlo. Según sus dirigencias políticas y principales referentes, la centroizquierda se había extraviado, arrinconada hacia la izquierda y envalentonada por las masivas movilizaciones estudiantiles de 2011. El bajo crecimiento económico del gobierno de la Nueva Mayoría, las dificultades de gestión política, que terminaron con un quiebre en la coalición, y los pobres resultados en las encuestas durante gran parte de la segunda presidencia de Bachelet fueron interpretados como un espaldarazo a esta interpretación. Y Piñera también se preparó para disputar una segunda presidencia. De este modo, son dos las ideas fuerza que marcaron la campaña de Piñera en 2017. En primer lugar, desmantelar y detener todos los procesos reformistas que había llevado a cabo el gobierno de Bachelet y, en segundo lugar, devolver a Chile a la senda de transición democrática de los años 90, pero esta vez con la coalición de derecha ocupando el lugar de la Concertación. Este sería el momento para una«nueva concertación de derecha» que generara las mayorías necesarias para gobernar. Como lo explicaba el candidato Piñera:«La tarea nuestra es liderar y lograr una transición tan ejemplar como fue la primera transición, hacia un país desarrollado y sin pobreza» 3 . La derecha estaba convencida de que retomando la senda de los años 90 se recuperaría lo más importante, el crecimiento económico, ya que, como había manifestado el expresidente socialista e icónico líder de la era concertacionista Ricardo Lagos, «todo lo demás es música» 4 . Para reforzar este relato de campaña, la candidatura de Piñera hasta incluyó en su 3. María Cristina Romero:«Piñera propone una‘segunda transición’ para que Chile sea un país desarrollado en 2025» en Emol , 18/10/2017. 4.«Ricardo Lagos:‘La tarea número uno de Chile es crecer, todo lo demás es música’» en Cooperativa , 3/8/2017. coyuntura | La derecha chilena en su laberinto 7 franja televisiva imágenes de archivo de Patricio Aylwin, el primer presidente de la Concertación. Pese a lo que pronosticaban las encuestas, el resultado de Piñera en la primera vuelta de noviembre de 2017 fue más bien mediocre. El 36,6% obtenido contrastaba con algunos pronósticos que auguraban incluso una victoria sin necesidad de balotaje 5 . El resultado electoral generó un nerviosismo tan fuerte que Piñera debió suavizar la contrarreforma propuesta y comprometerse a, por lo menos, mantener avances del gobierno anterior, como la gratuidad universitaria para 60% de los estudiantes de menores recursos. Además, la segunda vuelta estuvo marcada por un elemento adicional: la utilización del miedo irracional a que, si volvía a ganar la centroizquierda, Chile seguiría la senda de Venezuela, una amenaza que se plasmó en el término«Chilezuela», popularizado por una dirigente de derecha. El cambio de discurso, además de la debilidad del candidato progresista Alejandro Guillier, parece haber dado fruto al posibilitar una importante victoria de la derecha con 54,5% de los votos. Más allá del traspié en la primera vuelta(y de las bajas tasas de participación electoral que han marcado las elecciones chilenas de la última década), el segundo gobierno de Piñera asumió con el convencimiento de haber recibido un mandato claro. Esta convicción fue reafirmada por una nota en The Economist 6 que parecía darle toda la razón al novel presidente en su proyecto. Según este medio, la victoria contundente de Piñera reafirmaba las tendencias centristas de los chilenos. No solo eso: como si el medio hubiese basado sus análisis en la campaña del candidato de centroderecha, la nota explicaba el éxito de Piñera por los mal diseñados proyectos del gobierno de Bachelet y su izquierdización. La nota concluía aclarando que el éxito del nuevo gobierno dependería de su capacidad para retomar la senda concertacionista. Para un presidente conocido por sus obsesiones con la imagen en el extranjero, no podía haber un artículo más favorable a su proyecto. El primer tiempo de Piñera La primera parte del segundo gobierno de Piñera estuvo marcada por la puesta en acción del proyecto desmantelador de las reformas de Bachelet 7 . Una de las primeras acciones importantes, a pocos días de asumir, fue desechar el proyecto de nueva Constitución del gobierno anterior. En el Instituto Chileno de Administración Racional de Empresas (icare), el ministro de Interior, Andrés Chadwick, explicó sus definiciones para 2018 del siguiente modo:«Tenemos una clase media amplia, sólida y estable, que 5.«Marta Lagos pronostica:‘Piñera gana en primera vuelta’» en The Clinic , 2/11/2017. 6.«What the Victory of Centre Right Sebastián Piñera in Chile Presidential Election Means» en The Economist , 18/12/2017. 7. P. Catena, P. Valenzuela e I. Silvera:«Piñera y Chile Vamos acuerdan rechazar proyectos emblemáticos de Bachelet» en La Tercera , 3/1/2018. 8 Noam Titelman | nueva sociedad | 289 es clave para construir un proyecto futuro(...) es una clase media moderada que cree en sí misma(...) Tenemos una democracia muy estable, que ha permitido la alternancia y épocas de desarrollo (...) no queremos que avance el proyecto de nueva Constitución presentado por Michelle Bachelet» 8 . De modo similar, se descartó la reforma al sistema de pensiones propuesta por Bachelet, que incluía un pequeño suplemento de solidaridad junto al pilar de capitalización individual en manos de las afp. Además, el gobierno ingresó una contrarreforma fiscal que buscaba deshacer el aumento de tributos del gobierno anterior, rebajando impuestos por un monto en torno de los 800 millones de dólares principalmente al 3% de las empresas más grandes del país. Este programa de contrarreforma se daba en el contexto de un Parlamento en el que la derecha era minoría. Sin embargo, el gobierno contaba con dos grandes fortalezas: por un lado, el hiperpresidencialismo del sistema chileno le permitía controlar la agenda legislativa y, por otro, la oposición se encontraba debilitada y resquebrajada, casi sin capacidad de marcar el debate público o siquiera de coordinarse para frenar estos retrocesos. Es más, desde la Democracia Cristiana(dc), que había constituido parte esencial primero de la Concertación y luego de la Nueva Mayoría, había un sector importante que compartía el diagnóstico de la derecha en cuanto a la crítica a lo alcanzado con la Nueva Mayoría y la voluntad de retornar al camino concertacionista. No eran los grandes acuerdos que Piñera añoraba de la época de la transición democrática, pero de este modo, con votos de la dc, el gobierno logró sortear el Legislativo y avanzar en varios de sus proyectos, a la vez que profundizaba el quiebre de la oposición. Poco después de asumir, los niveles de popularidad del presidente comenzaron a caer bruscamente y se acercaron a los de la ex-presidenta Bachelet. Después de todo, como era de esperar, una mera agenda de desmantelamiento de lo realizado por el gobierno anterior no cautivó particularmente. Por otro lado, los resultados económicos alcanzados distaron de lo prometido y el gobierno se vio enfrentado a un crecimiento débil y un desempleo que empezaba a escalar peligrosamente. Así, ante la ausencia de cifras económicas que mostrar, el gobierno encontró tres vetas para explotar y mantener satisfecha, al menos, a su base de apoyo: delincuencia, inmigración y agenda internacional. El tema que fue explotado con más vehemencia por parte del presidente fue la agenda internacional. Además de participar activamente en la campaña de denuncia del régimen de Nicolás Maduro(que resonaba con las advertencias sobre «Chilezuela» de su base de apoyo), Piñera tuvo un rol protagónico en la conformación del Foro para el Progreso de América del Sur(ProSur). El mandatario vio en el surgimiento 8.«‘No queremos que avance el proyecto de nueva Constitución de Bachelet’, Andrés Chadwick, ministro del Interior» en Icare , 15/3/2018. coyuntura | La derecha chilena en su laberinto 9 de estas instancias la posibilidad de cimentarse una figura de estadista, dentro y fuera del país. 2019 iba ser el momento de los hitos con los que esta figura se terminaría de constituir. En particular, se esperaban con ansias dos eventos que se realizarían en Chile: la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático(cop25) y el encuentro del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico(apec, por sus siglas en inglés). Es más, en la previa de estos encuentros, Piñera hizo una serie de declaraciones, un tanto exaltadas, a la prensa extranjera, en las que hablaba del«oasis chileno» 9 en medio de una América Latina convulsionada y anunciaba cómo, frente a los cantos de sirena del populismo, él haría como en el relato de Ulises, poniéndose tapones de cera para no caer en la tentación 10 . Y entonces llegó el estallido social de octubre. Todo comenzó con la convocatoria de un grupo de estudiantes secundarios. Llamaban a evadir el pago del metro como forma de protesta ante el alza del precio del pasaje en 30 pesos. El gobierno reaccionó como ya lo había hecho ante protestas previas. Piñera las catalogó como una forma de vandalismo y, sobre el tema de fondo, se limitó a responder que había sido un panel de expertos el que determinó el aumento en virtud del mayor costo de la energía y del cambio en el valor del dólar. Cinco días después, la evasión y la ola de revueltas se expandieron más allá del metro y derivaron en la quema y el saqueo de varios establecimientos, incluido el edificio corporativo de una de las principales empresas de energía de Chile. Protestaban contra el gobierno, contra el modelo, pero sobre todo, contra los últimos 30 años. Su principal consigna se volvió«No son 30 pesos, son 30 años». Esa clase media, que Chadwick había elogiado por su moderación, salió a la calle y quería cambios de fondo, desbordando la institucionalidad. El gobierno declaró el estado de emergencia y recurrió a los militares para vigilar las calles de Santiago y reprimir el movimiento. Incluso se declaró un toque de queda total, lo que no ocurría en la ciudad desde la dictadura militar. De nada sirvió. El 25 de octubre, casi tres millones de personas salieron a las calles a marchar, más de un millón solo en Santiago 11 , posiblemente la marcha más masiva de la historia del país. La agenda del gobierno daría un vuelco total. Sobra decir que tanto el encuentro de la apec como la cop25 se suspendieron. El primer tiempo del gobierno había terminado. El segundo tiempo de Piñera Probablemente, ningún gobierno hubiera estado preparado para afrontar una crisis como la del estallido social. 9.«Piñera dice que Chile es un‘oasis’ ante una América Latina‘convulsionada’» en Emol , 8/10/2019. 10.«Piñera se comparó con Odiseo al explicar su rechazo a la tentación populista» en Cooperativa , 17/10/2019. 11.«Manifestación desde las alturas: videos muestran la histórica convocatoria de la‘Marcha más grande de Chile’» en La Tercera , 25/10/2017. 10 Noam Titelman | nueva sociedad | 289 Sin embargo, hay pocas dudas de que Piñera y su gobierno estaban particularmente poco equipados para un movimiento como el que se dio en octubre de 2019. El primer intento de marginar el movimiento social, apelando a la existencia de algún«enemigo poderoso» 12 que estaría detrás de los manifestantes, cayó en oídos sordos ante el impresionante apoyo que tenía el movimiento. Asimismo, los intentos de achacar lo acontecido a intervenciones extranjeras o a la izquierda nacional, al Partido Comunista y el Frente Amplio, resonaron igualmente distantes para un movimiento que no obedecía a lógicas políticas tradicionales, mucho menos partidarias. Por otro lado, la brutal represión sacó a la luz los graves problemas de respeto a los derechos humanos que subsistían en Carabineros. Cuatro informes internacionales, incluyendo los de Amnistía Internacional y Human Rights Watch, se pronunciaron al respecto, lo que horadó aún más el apoyo al gobierno. Así, su popularidad y, en particular, la del presidente, llegaban a mínimos históricos con apenas 6% de aprobación 13 . Del«oasis» de Piñera quedaba poco o nada, y el diagnóstico original sobre el que se había levantado la candidatura de derecha se derrumbaba. Poco a poco, el presidente se encontró cediendo en cada uno de los aspectos centrales de su programa. La primera renuncia fue a la subida del precio del pasaje del metro. Solo algunos días después de negarse a ella en términos absolutos, el presidente reculaba y anunciaba que había«escuchado» al pueblo. Pero esto fue solo el comienzo. La reforma tributaria que pretendía deshacer lo avanzado en el gobierno anterior y disminuir impuestos a los más ricos se modificó completamente, removiendo los descuentos tributarios y agregando nuevos tributos(un impuesto a los grandes patrimonios inmobiliarios), para financiar un nuevo impulso del gasto social. Del mismo modo, la nueva reforma de pensiones de Piñera incluía ahora un importante elemento de solidaridad, incluso mayor que el del proyecto propuesto por Bachelet. Por último, en una de las renuncias más dolorosas para la derecha, el gobierno aceptó comenzar un proceso constituyente para poner fin a la Constitución de 1980. Un proceso, por cierto, mucho más audaz en los niveles de participación ciudadana que el de Bachelet. El proyecto desmantelador había quedado completamente desmantelado. Es más, dentro de la misma coalición de derecha se empezó a instalar con fuerza la idea de que había sido un error bloquear y combatir las reformas planteadas por el gobierno anterior 14 , que no se trataba de un desvarío o envalentonamiento simplemen12.«Piñera:‘Estamos en guerra contra un enemigo poderoso’» en dw , 21/10/2019. 13. Rodrigo Cárdenas:«Piñera pierde su base de apoyo tradicional» en La Tercera , 25/1/2020. 14.«Desbordes –ahora– lamenta haber bloqueado proyecto de pensiones de Bachelet:‘Hoy nos damos cuenta que no era nada de malo’» en The Clinic , 14/7/2020. coyuntura | La derecha chilena en su laberinto 11 te, sino que en realidad había habido cambios en lo sociedad chilena para los que una«Concertación de derecha» no daba abasto. Enfocarse exclusivamente en las mejorías económicas en su sentido estrecho, reflejado en las cifras macroeconómicas de aquellos 30 años, escondía lo intolerables que se pueden volver las bases sociales sobre las que se sostiene la economía. Esta vez, escuchar esa«música» que mencionaba el ex-presidente Lagos era lo más importante. Como para demostrar de manera definitiva que el proyecto de una Concertación de derecha estaba muerto, The Economist , que tan certeramente había apoyado el proyecto piñerista de revivir la moderación concertacionista, se preguntaba por qué los chilenos estaban tan enojados y declaraba, como desafío en Chile,«remodelar el modelo», con reformas a la salud, pensiones y una importante expansión en el gasto fiscal. El desafío según el medio sería nada menos que Chile«se reinvente a sí mismo» 15 . El segundo tiempo de Piñera significó el fin de buena parte de su proyecto, aquella parte que buscaba detener los cambios progresistas. Sin embargo, la aguda crisis y el decantamiento de esta en el proceso constituyente, gracias a un amplio acuerdo que incluyó desde la derecha hasta sectores del Frente Amplio, pasando por toda la ex-Concertación, le entregaron cierta épica refundacional al relato presidencial, aunque de a ratos esto ocurriera a pesar del presidente. En particular, el proceso constituyente incluía un plebiscito de entrada en el que la ciudadanía se pronunciaría a favor o en contra de formular una nueva Constitución. A diferencia de lo que había ocurrido en 1988, un segmento importante de la derecha se encontraba a favor del cambio. La figura presidencial estaba alicaída a un nivel pocas veces visto; sin embargo, de una forma impredecible, si el proceso salía bien, Piñera podría coronarse como el líder de la derecha que permitió, definitivamente, que esta dejara atrás su pasado pinochetista y de resistencia y que la abriera a las mayorías nacionales. Piñera no tendría la apreciación popular ni el reconocimiento de estadista que buscaba, pero al menos se aseguraba un lugar en la historia. Y entonces llegó la pandemia. La llegada de la pandemia cambió el escenario en varios aspectos. En primer lugar, las aglomeraciones de personas se terminaron, junto con las movilizaciones callejeras. En segundo lugar, el foco de atención de la opinión pública cambió y varios, ante el inminente peligro vital, les volvían a dar una oportunidad al gobierno y al presidente. Como para terminar de confirmar el paréntesis, se acordó transversalmente y con apoyo popular correr la fecha del plebiscito del proceso constituyente de abril a octubre de 2020. Un inesperado shock externo le había dado un tiempo extra al gobierno de Piñera. 15.«Can Chile Reinvent Itself?» en The Economist , 12/3/2020. 12 Noam Titelman | nueva sociedad | 289 El tiempo extra El mejor momento del primer gobierno de Piñera se dio con el rescate de 33 mineros atrapados en una mina derrumbada. Durante el largo procedimiento de rescate, la atención del país completo estuvo sobre los esfuerzos del gobierno por salvar a los mineros y se catapultó la aprobación presidencial. Algo así esperaban algunos que ocurriera con la pandemia. Esta era la oportunidad para demostrar que, más allá de la gestión política o del proyecto de país, la derecha podía ser eficiente y eficaz en la contención del covid-19. No solo controlarían el virus, sino que lo lograrían poniendo restricciones mínimas, afectando lo menos posible la economía. Para un gobierno obsesionado con la imagen internacional, fue fundamental una nota de la bbc que confirmaba estas percepciones 16 . Fue tal el ímpetu por demostrar que Chile, una vez más, era el alumno ejemplar, que se preocuparon de hacer una minuta en la Moneda, aclarando por qué Chile lo había hecho mejor que Argentina 17 . Esta estrategia pareció dar frutos con un aumento de la popularidad del presidente que, según algunas encuestas, volvía al mismo nivel previo al estallido del 18 de octubre 18 . Sin embargo, rápidamente emergió un creciente malestar con el manejo económico de la pandemia por parte del gobierno. Este había insistido en una transferencia mínima de recursos, complementada con cajas de alimentos, manteniéndose dogmáticamente fiel al principio de focalización del gasto y ahorro fiscal. Ambas ayudas fueron percibidas por la población como insuficientes en magnitud y, además, solo focalizadas en los casos de más extrema pobreza, dejando fuera a importantes sectores de la sociedad afectados por la pandemia. La idea de que con estos aportes mínimos pudiera bastar para que la gente permaneciera en sus hogares y no saliera a trabajar era absurda, incluso denigrante. Este malestar se tradujo en protestas 19 y, rápidamente, en una importante merma en el apoyo presidencial. El presidente había perdido una oportunidad única y revivía su crisis. Una vez más, el excesivo economicismo le jugaba una mala pasada al gobierno. Además, a medida que las cifras chilenas empezaban a empeorar y Chile pasaba a ser uno de los países más golpeados en el mundo por la pandemia, la presión por tomar medidas más sustanciales con cuarentenas extendidas empezó a crecer y la resistencia del Ministerio de Salud a estas se hacía cada vez más insostenible. 16. Fernanda Paúl:«Coronavirus. Cómo Chile ha logrado mantener a raya el covid-19(y cuál puede ser su talón de Aquiles)» en bbc N ews , 3/4/2020. 17. Sebastián Minay y Paula Catena:«‘Coronavirus: Chile versus Argentina’. La filtración del informe de La Moneda que molestó a Piñera» en La Tercera , 13/4/2020. 18.«Cadem: apoyo a gestión de presidente Piñera sigue al alza y alcanza un 29%» en La Tercera , 31/5/2020. 19.«‘Estamos pasando hambre’: pobladores de El Bosque denuncian desprotección del Gobierno ante crisis sanitaria » en El Mostrador , 18/5/2020. coyuntura | La derecha chilena en su laberinto 13 El juicio de los medios internacionales fue unánime en la crítica a la actuación del gobierno, y la explicación parecía retrotraer la discusión al estallido social y la incomprensión de la elite nacional de los nuevos actores sociales. Primero fue el turno de Bloomberg 20 y la revista conservadora National Review 21 , que explicaron el mal manejo de la pandemia, una vez más, por la desconexión del gobierno, que había intentado implementar medidas sin entender la pobreza que existía en el país, sin conocer a la gente que gobernaban. Luego, The Economist criticó el lento e inoperante actuar del gobierno en su entrega de apoyo, nuevamente fruto de una desconexión exitista 22 . El mayor golpe al tiempo extra del gobierno vendría de su propia coalición. La oposición había empujado un proyecto que permitiría a los chilenos retirar un porcentaje relevante de sus ahorros, que estaban siendo administrados por el sistema privado de pensiones. Detrás había, en parte, una crítica al sistema de pensiones, pero, sobre todo, una demanda popular por el acceso a una ayuda económica que el gobierno nunca entregó adecuadamente. Esta crítica fue especialmente fuerte en sectores de ingresos medios que no cabían dentro del paradigma de focalización del gasto del gobierno. El proyecto tuvo un apoyo ciudadano gigantesco, que rondó el 86% y rompió barreras de derecha e izquierda 23 . Otra vez, la nueva clase media no estaba dispuesta a aceptar las visiones ortodoxas y los márgenes institucionales de los últimos 30 años. Ya que la medida requería una reforma constitucional, se necesitaba un quórum especial para aprobarla. Solo los votos de la oposición no bastaban. Pero ni los llamados del presidente ni los de los principales dirigentes empresariales pudieron evitar que un número importante de parlamentarios se rebelaran contra su coalición y aprobaran el proyecto. El cambio de gabinete que siguió a la derrota del gobierno tenía un solo objetivo: ordenar a los propios. Ante el riesgo de que la coalición se desfondara por la rebelión de sectores de derecha, Piñera decidió incorporar al ala más dura de su coalición a su gabinete. Las consecuencias fueron dos. Por un lado, efectivamente logró recuperar algo de apoyo entre los propios 24 . Pero, por el otro, fue el cierre definitivo del intento renovador de Piñera. Cada vez con más claridad, la coalición de derecha se definía por el rechazo al proceso constituyente, incluidos los que en algún momento habían abierto esa 20. Valentina Fuentes y Philip Sanders:«Once a Covid Role Model, Chile Now Among the World’s Worst» en Bloomberg , 16/6/2020. 21. Mathis Bitton:«Chile and the Perils of Technocracy» en National Review , 8/7/2020. 22.«Covid-19 Hastens Changes to Chile’s Market-Led Economic Model» en The Economist , 18/7/2020. 23.«Cadem: 86% aprueba retiro del 10% de las afp y 51% lo usaría para alimentos o insumos básicos» en Bio Bio Chile , 20/7/2020. 24.«Cadem: Un 49% evalúa negativamente el cambio de gabinete y sube levemente respaldo a presidente Piñera» en La Tercera , 2/8/2020. 14 Noam Titelman | nueva sociedad | 289 puerta 25 . Y ese alineamiento en torno del rechazo se reflejaba con nitidez en el nuevo gabinete. Se había terminado el tiempo extra del gobierno. Correr solo y llegar segundo Se ha vuelto lugar común decir que el gobierno de Piñera, luego del último cambio de gabinete, ha terminado. En realidad, sería más correcto decir que está sufriendo de un fenómeno de«pato cojo» extendido. Es decir, a estas alturas, casi todo el foco del debate público se ha ido concentrando en pensar qué es lo que vendrá una vez concluido el gobierno, qué es lo que espera a Chile después de Piñera. Eso sí, en algo parece que el diagnóstico del piñerismo estuvo en lo correcto. La nueva clase media está jugando un rol preponderante en el destino de Chile. El error fue asignarle a este grupo social las aspiraciones propias de una parte de la elite chilena, como si el hecho de que repudiaran o temieran seguir la senda de Venezuela fuera equivalente a querer volver a los años de la Concertación y detener todo cambio progresista. A estas alturas, seguir insistiendo en que una mayoría de la clase media se identifica con el centro y que aspira volver atrás a la senda de la década de 1990 no puede sino entenderse como una nostalgia voluntarista de la elite que condujo ese proceso(desde la centroizquierda y desde la centroderecha). Esa clase media no es de centro, ni de izquierda, ni de derecha, lo que se ve reflejado en que, a diferencia de lo que ocurría en los años 90, apenas 7% de la población se identifica con el centro y casi 65% no se identifica con ninguna posición del eje izquierda-derecha 26 . Independientemente del juicio que se tenga sobre esa época, lo cierto es que, a lo largo de los últimos 30 años, ha habido un proceso de desacople entre esa clase media y la traducción política que busca representarla. Hay una famosa portada de diario que se publicó después del plebiscito de 1988:«¡Corrió solo y llegó segundo!», haciendo referencia a la derrota de Pinochet. Algo así parece haber pasado con la derecha a lo largo de este gobierno. Una oposición en el suelo, quebrada y casi sin liderazgos, ha estado virtualmente ausente de la discusión. El debilitamiento y desfonde de la derecha tiene el especialmente doloroso sabor de haber sido autoinfligido. La máxima culminación de esta impresión se ha dado con el decantar del sector por la opción del rechazo al nuevo proceso constituyente, con un gabinete que, más allá de algunas excepciones, ha sido percibido como un«gabinete del rechazo». La paradoja es que Piñera, quien ha recorrido su vida política empujando a su sector a salir de la trinchera que lo tuvo encerrado 25. Andrés Muñoz:«El giro de Jaime Bellolio(udi):‘Chile no aguanta otro golpe al mentón, por eso en octubre votaré rechazo’» en La Tercera , 17/7/2020. 26. Centro de Estudios Públicos: Estudio Nacional de Opinión Pública N o 53, Tercera Serie, cep0083-v1, Centro de Estudios Públicos, Santiago, 5/2019. coyuntura | La derecha chilena en su laberinto 15 en el«Sí» del plebiscito de 1988, puede terminar de atrincherar a la derecha en una nueva posición de resistencia al cambio. Una posición, la del rechazo, que si las encuestas aciertan en sus predicciones, podría concitar una menor adhesión que la del pinochetismo a fines de los años 80. Para la oposición, la campaña por el«Apruebo» en el referéndum se está convirtiendo en la primera oportunidad en mucho tiempo de generar espacios de unidad. Incluso ha logrado generar una coordinación que agrupa desde el Frente Amplio y el Partido Comunista hasta la Democracia Cristiana y los demás partidos de la exConcertación. Todavía está por verse si esta incipiente coordinación desemboca en nuevas articulaciones en el largo plazo. En cualquier caso, la campaña del referéndum es vista por muchos como una oportunidad para que la fuerza del estallido social pueda estructurarse y expresarse con el ingreso de nuevos actores en la política. Chile se aproxima a un proceso constituyente con un notorio vacío de poder. Ni las izquierdas, ni el centro ni las derechas parecen tener la capacidad de conducir a nuevos actores sociales que desconfían de todos ellos con bastante transversalidad. Todos los sectores de la política chilena atraviesan sus propios laberintos. Quienes quieran liderar este nuevo ciclo que comienza con el proceso constituyente harían bien en observar el desenlace de los últimos dos gobiernos y, en un tenso equilibrio entre convicción ideológica, rigurosidad técnica y voluntad popular, escuchar esa«música». Septiembre de 2020 Barcelona Nueva época N o 125 SANCIONES INTERNACIONALES: SUS OTROS EFECTOS Coordinado por Clara Portela y Martijn C. Vlaskamp ARTÍCULOS: Alexandra Hofer, Creación y contestación de la jerarquía: efecto punitivo de las sanciones en un sistema horizontal. Lee Jones y Clara Portela, La evaluación del éxito de las sanciones internacionales: una nueva agenda investigadora. Ilari Aula, República Democrática del Congo: la diligencia debida como herramienta de prevención del conflicto. Arturo López-Levy, Sanciones secundarias en el triángulo Estados Unidos-Unión Europea-Cuba. Nizhnikau Ryhor, Jugar a ser enemigos: Belarús entre los regímenes de sanciones de la ue y Rusia. Maria Shagina, Respuestas desde Asia-Pacífico a la crisis ucraniana: alineamiento de terceros con las sanciones a Rusia. Paloma González del Miño y David Hernández Martínez, Las sanciones internacionales a Irán: efectos sobre las relaciones con la ue . Ruth Ferrero Turrión, Las sanciones de la ue hacia Rusia en el contexto del conflicto ucraniano. OTROS ARTÍCULOS: Bernabé Malacalza, Cooperación al desarrollo y relaciones internacionales: un campo de estudio en debate. RESEÑAS DE LIBROS. Revista cidob d’Afers Internacionals es una publicación académica cuatrimestral de relaciones internacionales y desarrollo de la Fundación cidob , c/ Elisabets, 12- 08001 Barcelona, España, Tel.(+34) 93 302 6495. Se edita en formato impreso y digital. Página web:. | coyuntura Racismo y violencia de Estado en Venezuela Entrevista a Keymer Ávila Elvira Blanco Santini/ Alejandro Quryat Venezuela vive inmersa en un clima de inseguridad urbana que la ubica entre los países con más muertes violentas en la región, pero la particularidad es que una gran parte de esas muertes provienen de las operaciones antidelictivas de fuerzas estatales, marcadas por su elevada letalidad. Esa violencia de Estado afecta particularmente a la juventud pobre y menos«blanca» de las barriadas populares. Sin una politización de las cuestiones raciales como en otras partes, en Venezuela el racismo aparece como un fenómeno latente y poco problematizado en la sociedad y la política. Keymer Ávila es investigador del Instituto de Ciencias Penales de la Universidad Central de Venezuela (ucv) y profesor de Criminología en pre y posgrado de la misma universidad. Es uno de los principales estudiosos y críticos de la violencia institucional y del sistema penal de la Venezuela contemporánea. ¿Qué formas toma la opresión racial en Venezuela? ¿Qué grupos enfrentan discriminación sistemática racializada? Lo primero que debo aclarar es que mi área de investigación no se concentra en el tema racial sino en la violencia institucional, específicamente la del sistema penal. Los sistemas penales se caracterizan por ser selectivos, clasistas, racistas y xenófobos. Es dentro de este marco que podría acercarme al tema racial. De una manera muy general, lo que les puedo comentar es que el racismo en Venezuela es un problema no admitido ni asumido, Elvira Blanco Santini: es estudiante doctoral de Culturas Latinoamericanas e Ibéricas en la Universidad de Columbia(Nueva York). Integra el grupo Venezuelan Workers Solidarity. Alejandro Quryat: es un socialista venezolano radicado en Nueva York. Es ba en Literatura Comparativa por la Universidad de Columbia. Integra el grupo Venezuelan Workers Solidarity. Palabras claves: racismo, seguridad, violencia, Hugo Chávez, Venezuela. Nota: una versión de esta entrevista se publicó en inglés en No Borders News , 6/7/2020,. coyuntura | Racismo y violencia de Estado en Venezuela 17 es casi un tema tabú. Se trataría más de un racismo simbólico, cultural, latente, que se presenta en ocasiones como algo simpático o humorístico, estético, junto a un cúmulo de prejuicios, así como sutiles e indirectas formas de opresión, discriminación, estigmatización y exclusión. Esto va desde el no reconocimiento u ocultamiento de la propia herencia africana o indígena hasta la autodiscriminación. Es lo que Esther Pineda ha definido como«endorracismo», que es básicamente el racismo ejercido por los propios discriminados 1 . Por ello también cuesta tanto asumirlo. No alcanza los niveles institucionalizados y extremos que tiene en Estados Unidos, pero sin duda alimenta un sustrato para legitimar posteriormente otras formas de violencia en contra de estos grupos. ¿Quiénes formarían estos grupos? Pobres, afrodescendientes e indígenas. Hasta hace pocos años, Venezuela era un país receptor de migrantes y en estos grupos también se encontraban haitianos, trinitarios, colombianos, ecuatorianos y peruanos. En contraste, a los migrantes provenientes de España, Italia y Portugal se les otorgaba un trato mucho más privilegiado. No se trataba entonces solo de xenofobia, había también implícitos racismo y clasismo en contra de estas personas. Ahora esa situación se revierte, ya que actualmente son los venezolanos quienes sirven de chivo expiatorio en muchos países, dado el enorme éxodo de al menos 13% de nuestra población. ¿ C ómo se entrecruzan clase y raza en el caso de Venezuela? Están íntimamente vinculadas, como lo están en la mayoría de los países coloniales que explotaron a los esclavos traídos de África entre los siglos xvi y xviii. En el caso de Venezuela, las clases altas y sus familias tradicionales –algunas que se remontan a la Colonia– son predominantemente blancas y endogámicas, no se mezclan 2 . En otro nivel podría considerarse también a los inmigrantes italianos, españoles y portugueses que vinieron a mitad del siglo pasado huyendo de las guerras y que llegaron como mano de obra calificada y luego lograron ascender en la escala social. Esta oleada migratoria europea fue promovida por el gobierno dictatorial de Marcos Pérez Jiménez en un intento de«modernizar» y«blanquear» el país,«mejorar la raza». De este grupo algunos se mezclaron, aunque no la mayoría. Acá pueden verse, entonces, las capas más altas de la sociedad, que serían las minoritarias, con un importante poderío económico, pero actualmente venidas a menos en lo político. Luego vendría la mayoría del país que es fundamentalmente mestiza: mezcla de indios, negros y blancos. Precisamente esta condición de asumirnos como producto de esta mezcla es lo que hace que nos cueste aceptar que tenemos problemas de racismo. En las clases populares hay mayor cantidad de afrodescendientes e indígenas 1. E. Pineda G.: Racismo, endorracismo y resistencia , El Perro y la Rana, Caracas, 2017. 2. Angelina Pollak-Eltz:«¿Hay o no hay racismo en Venezuela?» en Neue Folge vol. 19 N o 3-4, 1993. 18 Entrevista a Keymer Ávila | nueva sociedad | 289 que en las clases medias. Podríamos afirmar que el mestizaje dentro de nuestra estructura social tiene la forma de un rombo o diamante: en la medida en que te acercas a la cúspide o a la base de la estructura social venezolana el mestizaje es menor, cuanto más arriba menor melanina, más abajo ocurre lo contrario y en las capas medias el mestizaje es mucho mayor. Por lo tanto, en Venezuela, la segregación de clase suele estar muy vinculada a la segregación racial. ¿Hasta qué punto representó el chavismo un avance contra el racismo? Algunos posiblemente podrían considerar la victoria de[Hugo] Chávez en 1998 como un éxito simbólico, al ser el primer presidente zambo y de extracción popular en el país. Sin embargo, esto tuvo más una impronta de clase que de raza. Por parte de la oposición tradicional, afloraron los discursos racistas y clasistas. Pero a dos décadas de este evento, no puede afirmarse que las clases más excluidas estén mejor que antes, ni que el chavismo haya significado un empoderamiento de estos sectores. Todo lo contrario, hoy en día hay mayor pobreza, desigualdad, exclusión y represión. En el presente, bajo el régimen de Nicolás Maduro, ¿cómo interactúan las fuerzas policiales o de seguridad con grupos racializados u oprimidos por el racismo? ¿Có mo responden estas fuerzas cuando estos grupos se organizan por sus derechos? Cuando denunciamos que en Venezuela la policía lleva una masacre por goteo en contra de jóvenes de los sectores populares, nos referimos a jóvenes pobres y racializados. En el país, el sistema penal es tan clasista y racista como en otros de la región; la diferencia podría estar en sus altos niveles de letalidad. Las llamadas fuerzas del orden, como en todas partes, están destinadas al disciplinamiento, control y represión de las clases populares, a las que las elites gobernantes siempre consideran peligrosas. Esa es la razón real de su existencia, que se encubre detrás de distintos tipos de discursos, predominantemente normativos, que invocan el interés general y la seguridad pública, pero que en esencia se reducen a la protección de los pocos que detentan el poder político y económico. Todo esto se remonta a la historia colonial. La Colonia fue siempre un Estado policial. El advenimiento del llamado Estado de derecho, que ponía límites normativos al poder en los países centrales, no llega de la misma forma a sus periferias. Los habitantes de las colonias no eran considerados ciudadanos, sino salvajes, privados de derechos y sujetos a un estado de excepción. Esa idea aún se encuentra muy arraigada en nuestros países. De allí algunas de las justificaciones de los excesos de la violencia institucional, y especialmente la policial. En el caso venezolano particular, los cuerpos de seguridad, desde sus orígenes, estuvieron signados por su militarización e instrumentalización políticopartidista, así como por sus excesos coyuntura | Racismo y violencia de Estado en Venezuela 19 contra las clases populares. La lógica bélica, impuesta para hacer frente a la lucha armada de las décadas de 1960 y 1970, que dejó un saldo de miles de casos de violaciones a los derechos humanos, se trasladará en los años siguientes a las prácticas cotidianas de los organismos de seguridad. Masacres como los «pozos de la muerte»,«El Amparo» o «El Caracazo» serán emblemáticas para las últimas décadas de nuestro siglo xx. El siglo xxi en Venezuela venía acompañado de la promesa de un cambio radical, de una ruptura con todo lo anterior. Sin embargo, lo que sucedió fue la continuidad e incluso la profundización de todo lo que ya venía muy mal. Según información oficial cotejada en nuestros estudios, entre los años 2010 y 2018 fallecieron a manos de las fuerzas de seguridad del Estado unas 23.688 personas 3 . 69% de estos casos ocurrió entre 2016 y 2018. La tasa de homicidios a manos de efectivos del Estado por cada 100.000 habitantes se sextuplicó entre 2010 y 2018, llegando a 16,6, un registro superior a las tasas de homicidios totales de la mayoría de los países del mundo. Asimismo, la proporción de estos casos frente al total de homicidios se incrementó, en ese mismo periodo, de 4% a 33%. Es decir, actualmente uno de cada tres homicidios que ocurren en el país es consecuencia de la intervención de las fuerzas de seguridad del Estado. Esto, en un país cuya tasa de homicidios es de 50 por cada 100.000 habitantes, puede considerarse como una masacre: durante 2018 murieron diariamente 15 jóvenes venezolanos por estas causas. Para tener una idea de las dimensiones: en Brasil este tipo de casos apenas ocupan 7% de los homicidios. En 2017, Venezuela tuvo más muertes por intervención de la fuerza pública que este país vecino, que tiene siete veces su población: Brasil, 4.670 muertes y Venezuela, 4.998 4 . Otro contraste que puede resultar de interés: Patrick Ball estima que entre 8% y 10% de los homicidios ocurridos en eeuu son consecuencia de la intervención de sus fuerzas de seguridad 5 . En Venezuela ese porcentaje es tres veces mayor. Estos son algunos de los saldos que caracterizan al actual gobierno, que lejos de debilitarlo lo fortalecen, porque opera con una lógica necropolítica: en la medida en que se deterioran las condiciones materiales de vida, la vida misma parece también perder su valor. En ese proceso se ejercen mayores y más efectivos controles sobre la población. Mientras más se lo acusa de autoritario y dictatorial, de generador de terror, más se envilece. Allí yace su principal capital político. Su legitimidad no se encuentra ni en los votos ni en la voluntad popular, sino en el ejercicio ilimitado 3. Ver K. Ávila:«Una masacre por goteo: Venezuela y la violencia institucional» en Nueva Sociedad , edición digital, 6/2019,. 4. Carlos Silva, Catalina Pérez, Ignacio Cano y K. Ávila: Monitor del uso de la fuerza letal en América Latina. Un estudio comparativo de Brasil, Colombia, El Salvador, México y Venezuela , Resumen ejecutivo, Monitor Fuerza Letal/ cide/ Unam/ lav/ fip, Aguascalientes, 2019. 5. P. Ball:«Violence in Blue» en Granta N o 134, 4/3/2016. 20 Entrevista a Keymer Ávila | nueva sociedad | 289 del poder y de la fuerza. El miedo es una de sus principales herramientas. Con la pandemia, esta excepcionalidad solo ha seguido extendiéndose, otorgándoles más poder a quienes ya controlaban todo el aparato del Estado. Durante los primeros cinco meses de cuarentena –periodo en el que se esperaba que, al reducirse la movilidad social, se redujera también la violencia callejera–, murieron a manos de las fuerzas de seguridad del Estado más de 1.171 personas. 125 de ellas eran privadas de libertad que huyeron, intentaban huir o manifestaban contra las precarias condiciones en que se encontraban en calabozos policiales o centros penitenciarios. Son ocho muertes diarias, que no escandalizan a nadie. En ese mismo lapso el covid-19, según cifras oficiales, había acabado con la vida de 259 personas, es decir, dos personas cada día. Para los venezolanos, las fuerzas de seguridad del Estado son cinco veces más letales que la pandemia que azota al mundo 6 . Es importante distinguir algo que se manipula mucho en los medios de comunicación cuando se aborda el tema Venezuela, desde los prejuicios de clase y de raza: las cifras de miles de muertes que acabo de señalar se refieren a jóvenes de los sectores populares que son masacrados con el argumento de la lucha contra la inseguridad ciudadana. No se trata de disidentes políticos ni de manifestantes. Es importante señalar estas diferencias. Esto no significa que en Venezuela la represión contra las manifestaciones no sea brutal, pero la violencia institucional de carácter letal no se expresa en estos contextos de manera tan masiva como la que se aplica de manera sistemática, permanente y cotidiana contra los jóvenes de los sectores populares. La represión del Estado siempre es política, la seguridad ciudadana solo sirve como excusa para ello. Esta represión se distribuye socialmente de manera diferenciada: en los barrios pobres es ilimitada y letal, mientras que en las manifestaciones depende de quiénes protesten. Cuando los pobres son los que se movilizan la represión es mayor, como se pudo observar con las protestas de finales de enero del año pasado, con un saldo aproximado de 50 personas fallecidas en menos de dos semanas. En contraste, cuando son jóvenes de las capas medias o estudiantes universitarios quienes salen a la calle, la violencia institucional generalmente se expresa de formas menos letales, como detenciones arbitrarias, torturas, allanamientos masivos ilegales, procesamientos de civiles en jurisdicción militar, etc. Usted dice que hubo una profundización de lo que ya venía muy mal. ¿Qué políticas condujeron a esto? ¿Qué transformaciones se dieron en las instituciones policiales bajo el chavismo que explican este incremento de los homicidios a manos de las policías? 6. Ver K. Ávila:«¿Qué es más mortal en Venezuela, sus fuerzas de seguridad o el covid-19? Inquietudes securitarias en tiempos de pandemia», Análisis, Friedrich-Ebert-Stiftung(fes), Caracas, 8/2020, . coyuntura | Racismo y violencia de Estado en Venezuela 21 Como señalé, el periodo entre las décadas de 1960 y 1980 no era ni un cuento de hadas ni Disneyland en Venezuela. Desde 1998 hasta la muerte de Chávez, el discurso para abordar el problema de la inseguridad tuvo un enfoque predominantemente social. A partir del año 2013 el discurso gubernamental cambió a uno más represivo, muy próximo ideológicamente al de sus supuestos adversarios ideológicos. De esta manera pueden distinguirse claramente dos etapas en el discurso y la política oficial respecto a la seguridad ciudadana en la Venezuela del siglo xxi. Una primera etapa puede ubicarse entre 1998 y 2013. Se inicia con el primer gobierno de Chávez, que logra capitalizar el descontento hacia un sistema político deslegitimado. Chávez transforma ese descontento en esperanza y en un proyecto político que prometía una transformación radical, de ruptura con el viejo orden. Eso pasaba por la refundación de la República, la nueva Constitución y una serie de reformas institucionales. Los grandes temas eran la política y lo social. La seguridad ciudadana no estaba en la agenda o se terminaba diluyendo en el discurso de las políticas sociales. La línea era el discurso mertoniano clásico: la falta de oportunidades crea condiciones para que los más pobres cometan delitos. ¿Qué receta exige esto? Mejorar entonces sus condiciones de vida. En consecuencia, el enfoque se concentró –en apariencia– en lo social, en el tema de la inclusión, y no se atendieron los espacios que son propiamente securitarios: las policías, el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas(cicpc), los fiscales, los tribunales y las cárceles. Estas instituciones permanecieron inmutables a los cambios. Venían ya muy mal y se fueron convirtiendo progresivamente en parcelas autónomas de poder respecto al propio Estado. Esto no fue una novedad del gobierno de Chávez, solo se agudizó durante este. Fue una especie de continuidad de un proceso de precarización y deterioro institucional. En materia legislativa también se siguió con la misma racionalidad de los gobiernos anteriores: aumento de penas, disminución de beneficios, extensión de conductas criminalizadas, etc. Lejos de contribuir al mejoramiento del sistema, todo esto lo colapsa y enlentece, haciéndolo también más arbitrario y violento. Desde lo ideológico, es importante destacar que la retórica de algunos formadores de opinión pretendidamente progresistas intenta trazar un vínculo causa-efecto entre pobreza y violencia. El enfoque en este vínculo inadvertidamente puede coincidir con el discurso clasista de la derecha más conservadora. Por otra parte, también puede sugerir de manera superficial que el Estado solo debe intervenir socialmente. Esta idea, junto con la visión romántica e idealizada del delincuente, ha sido superada por la criminología crítica –en especial la inglesa–, desde finales de la década de 1970, cuando se encargó de analizar, comprender e incidir en la política criminal concreta. Desde ese tiempo se tiene la conciencia de que los más afectados por el problema de la violencia y la inseguridad son los más pobres y que se tiene que hacer algo al respecto. 22 Entrevista a Keymer Ávila | nueva sociedad | 289 Sin embargo, Chávez mantuvo el discurso«social» respecto de esta problemática desde que tomó el poder hasta el día de su despedida. En él, las causas de la violencia se entendían entonces como factores asociados a la exclusión, la desigualdad, la pobreza, la falta de oportunidades. En consecuencia, tendrían que reducirse de manera prioritaria estos factores. Más allá del tema de la seguridad, lo que habría que preguntarse en estos momentos es si hubo durante todos esos años una real satisfacción de necesidades de manera estructural, universal, institucionalizada, permanente, ininterrumpida, no coyuntural. Si ese pretendido Estado social llegó efectivamente a ser tal y si logró ser sostenible. O por el contrario, si solo se trató de otro reparto coyuntural de la renta petrolera en tiempos de abundancia. En términos estrictamente discursivos, la política criminal durante este periodo parece haberse disuelto en la política social. Esta fue una de las grandes advertencias del criminólogo crítico Alessandro Baratta: una política de seguridad debe estar integrada a una política social general que la abarque. Una política de seguridad sin una política social general que le sirva de marco no tiene sentido. La política social no debe ser confundida con la política de seguridad; mucho menos debe«criminalizarse» la política social utilizando lógicas securitarias para elaborarla. Este es un error común y muy seductor para enfoques pretendidamente progresistas. Por otro lado, una política social general que no garantice la presencia institucional del Estado como mediador e interventor en conflictos y como defensor del más vulnerable en situaciones que constituyan amenazas o riesgo a su integridad física o en el disfrute de sus derechos puede sufrir crisis internas, como en el caso venezolano. La política concreta más emblemática en materia de seguridad ciudadana durante esta primera etapa fue el diseño en 2006 de la Comisión Nacional de Reforma Policial(Conarepol). Esta fue creada en el contexto de un año electoral, que coincidió con un aumento de los homicidios en el país y con casos que impactaron a la opinión pública(Kennedy, Sindoni y Faddoul) 7 . Estos casos, instrumentalizados por la oposición con fines electorales, involucraban a funcionarios policiales y a víctimas con un alto poder de reclamo social. ¿Cuál fue la respuesta del gobierno ante esta demanda? La Conarepol. La creación de este espacio fue una decisión política acertada por parte del gobierno, porque ante una crisis creó consensos, además ejerció de forma racional y seria la elaboración de políticas públicas. Se diseñó un nuevo modelo policial plasmado en una legislación y en decenas de resoluciones de avanzada entre los años 2006 y 2013. 7. En referencia al asesinato de tres estudiantes universitarios en el sector Kennedy de Caracas, el homicidio del empresario Filippo Sindoni y el secuestro y asesinato de los adolescentes hermanos Faddoul, hijos de un empresario libanés-venezolano. coyuntura | Racismo y violencia de Estado en Venezuela 23 Con este impulso se inicia una nueva institucionalidad en términos normativosformales. Sin embargo, es importante advertir que un asunto es el diseño de la política y otro su implementación. Los aparatos policiales y militares llevan su propia agenda, tienen intereses corporativos que se ven afectados con cualquier reforma que procure imponerles límites y controles legales e institucionales a sus actuaciones. Así, mientras la reforma policial era objeto de la propaganda oficial, en la calle se llevaba realmente una«contrarreforma» por parte de las fuerzas de seguridad del Estado. Contrarreforma que, paradójicamente, se oculta detrás del nuevo modelo y de su bloque normativo que no se aplica. Ambos sirven para ser exhibidos en momentos de crisis de la policía, la maquillan, la relegitiman política, social y mediáticamente. Su uso meramente declarativo invisibilizó prácticas rutinarias de la policía que terminaron por ser cada vez más peligrosas y dañinas 8 . Podría decirse que todo el proceso de la reforma policial, usando términos de la sociología de Robert Merton, cumplió una función manifiesta de diseñar un nuevo modelo policial, dignificar el servicio, hacerlo congruente con la protección de derechos humanos y el discurso progresista. Pero también tuvo varias funciones latentes: encubrir lo que ocurría en la realidad, oxigenar y expandir el aparato policial, mientras se profundizaban su discrecionalidad y las lógicas militaristas. La idea de la«unión cívico-militar» nunca dejó de estar presente en la operatividad real de estas instituciones. Con la muerte de Chávez se dejan de lado el enfoque y el discurso de corte social, así como las menciones al «nuevo modelo policial» de naturaleza civil y preventiva, para dar inicio a una nueva etapa que arranca en 2013 y se extiende hasta la actualidad. Se asume un discurso distinto y se deja de lado la perspectiva más social para enfocarse principalmente en lo represivo. El nuevo presidente, Nicolás Maduro, toma el tema de la seguridad como eje central de acción política. El discurso oficial y la política criminal dan entonces un giro radical, acercándose ideológicamente al realismo de derecha. Ahora, el pobre pasa de víctima a victimario, a ser una especie de desagradecido que a pesar de las políticas sociales del gobierno insiste en seguir delinquiendo. Desde una visión de la izquierda más conservadora, sería el«lumpen» que obstaculiza el avance de la revolución. Estas serían las excusas ideológicas para darles un cheque en blanco a los militares y las policías para que realicen una especie de«profilaxis social», en la que todo el que cumpla con los rasgos que los estereotipos de clase y raza promocionan como la imagen de un delincuente debe ser sacado del juego, ya sea intimidándolo, 8. Ver K. Ávila:«¿Qué pasó con la reforma policial en Venezuela? Preguntas y respuestas básicas sobre el proceso en su etapa púber», Análisis, Programa de Cooperación en Seguridad Regional, FriedrichEbert-Stiftung(fes), Bogotá, 2019,. 24 Entrevista a Keymer Ávila | nueva sociedad | 289 privándolo de libertad o eliminándolo físicamente. El gobierno redefine sus«enemigos». Antes, tenía a unos todopoderosos en el «Imperio», el«capitalismo», la«burguesía». Ahora suma al grupo de enemigos a los pobres de los barrios, los«lúmpenes» mal agradecidos. Se pasa así de la«lucha de clases» a una especie de«lucha intraclase» que criminaliza la pobreza. De esta manera el gobierno ha endurecido sus políticas de control policial y militar. Contra los marginados tiene operativos policiales militarizados con consecuencias cada vez más letales, tal como ya se los describí en la respuesta a la pregunta anterior. Sus ejemplos más recientes son las Operaciones de Liberación del Pueblo(olp) y las actividades de las Fuerzas de Acciones Especiales(faes). Finalmente, el panorama de estas últimas dos décadas confirma la existencia de un problema estructural con la continuidad y el seguimiento de políticas. En 58 años de democracia, Venezuela ha tenido 43 ministros de Interior. Estos, en promedio, no duran ni un año y medio en el cargo. No se aprecia la existencia de una política basada en acuerdos mínimos de institucionalidad y un seguimiento consistente que trascienda a los actores que detentan coyunturalmente el poder. La única continuidad que se puede observar es el deterioro y la corrupción de las instituciones, que ahora han alcanzado otros niveles y que incrementan la vulnerabilidad e indefensión de la ciudadanía frente a la violencia institucional y delictiva, que cada vez son más difíciles de distinguir entre sí. ¿De qué manera los indicadores sociales y económicos(como acceso a educación, salud, empleo, vivienda, entre otros) evidencian también formas de discriminación social? Los datos y estadísticas sobre Venezuela actualmente son precarios. Como comenté, el tema del racismo no se ha asumido como problema, por lo tanto no se aborda ni se registra. Según el Censo Nacional de 2011, en términos de autopercepción racial, solo 2% de la población se reconoció como«negra» o«afrodescendiente», mientras que 49% se identificó como «morena». No hay conciencia de la negritud. Esto dificulta la formación de organizaciones fuertes con perspectiva de raza como ocurre en eeuu y Brasil. En consecuencia, los debates, movilizaciones y luchas en este sentido son escasos, de corto alcance y rigurosidad. Además, en un contexto de crisis generalizada vinculada a la satisfacción de las necesidades más básicas de la población, la agenda de prioridades es también de otra naturaleza. En Venezuela durante los últimos años los derechos sociales han retrocedido severamente, con una escasez general de alimentos y medicinas, que tiene como correlato la aparición de enfermedades que se consideraban erradicadas, tales como malaria, difteria, sarampión, dengue, mal de Chagas, meningitis, tétanos y tuberculosis. Durante los últimos 13 años, la moneda ha perdido más de 100 millones de veces su valor, alcanzando una tasa de inflación estimada en más de 1.000.000% según algunos cálculos, coyuntura | Racismo y violencia de Estado en Venezuela 25 semejante a la de Zimbabwe de la década de 2000 9 . Según la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida(Encovi), entre 2014 y 2017 se pasó de un porcentaje de pobreza por ingreso de 48% a 87%, mientras que la pobreza extrema creció de 23,6% a 61%. En el último informe anual del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (pnud), solo Siria y Libia, dos países con prolongadas guerras, han perdido más puestos en el Índice de Desarrollo Humano que Venezuela, que retrocedió 25 puestos entre 2012 y 2018 10 . El más reciente reporte del Programa Mundial de Alimentos[wfp, por sus siglas en inglés] ubica a Venezuela como el cuarto país en el mundo«necesitado de ayuda urgente», con 9,3 millones de personas, 32% de la población, sufriendo de inseguridad alimentaria 11 . ¿Qué conciencia hay en Venezuela sobre el racismo en eeuu , el movimiento Black Lives Matter y la rebelión antirracista en curso? ¿Y qué significado toman las discusiones sobre ello en el contexto político venezolano? Agradezco esta pregunta porque permite decir varias cosas que considero importantes y que veo que no se abordan en el debate público. Venezuela es un territorio objeto de una disputa imperial entre eeuu, China y Rusia; lamentablemente la dirigencia nacional ha ido llevando a los venezolanos a una situación de mayor indefensión. Esto hace que el país se cosifique de distintas maneras: para las potencias somos una especie de laboratorio, donde los venezolanos no somos más que cobayos. Es a su vez, en términos foucaultianos, una enorme institución de secuestro. En este contexto, no es solo inútil sino además inocente tratar de reducir esta complejidad a visiones dicotómicas entre gobierno/oposición, o aún de manera más absurda izquierda/derecha. En realidad –a pesar del enorme rechazo hacia el gobierno, que cada vez es mayor– la oposición es casi inexistente y el gobierno prácticamente juega solo en el tablero nacional. De izquierda tiene poco, más allá de la estética y la propaganda que consumen acríticamente –ya sea desde el desconocimiento o la complicidad– sectores de una izquierda conservadora, que, afortunadamente, son cada vez más reducidos. Así, podemos ver sectores que condenan la violencia policial en eeuu pero legitiman y justifican la masacre que las fuerzas de seguridad llevan a cabo en Venezuela. Estos también tienen su reflejo inverso en el espejo: los 9. Alejandro Werner:«Perspectivas para las Américas: una recuperación más difícil» en imf Blog , 23/7/2018. 10. pnud: Panorama general. Informe sobre Desarrollo Humano 2019. Más allá del ingreso, más allá de los promedios, más allá del presente. Desigualdades del desarrollo humano en el siglo xxi , Naciones Unidas, Nueva York, 2019, disponible en. 11. Global Network against Food Crises y Food Security Information Network(fsin): 2020 Global Report on Food Crises , fsin, 2020, disponible en. 26 Entrevista a Keymer Ávila | nueva sociedad | 289 que legitiman y justifican la violencia policial en eeuu pero condenan con vehemencia cuando esto ocurre en Venezuela. Al final los fans de Donald Trump y Maduro, respecto a estos temas, son bastante similares, porque siguen proyectos estructuralmente autoritarios, represivos y antidemocráticos. Aunque se autodefinan como antagónicos, son más bien complementarios y se legitiman recíprocamente. Usan los excesos del otro como propaganda oficial para así encubrir o justificar sus propios excesos. En Venezuela, por ejemplo, el gobierno usa el terrible caso del asesinato de George Floyd para sus arengas y propagandas contra el gobierno de los eeuu, con la finalidad de engatusar a incautos de buena fe del progresismo internacional. Con ello distraen la atención para ocultar el desastre que han hecho en el país, así como las masacres que ejecutan sus propios cuerpos de seguridad. Por parte de los sectores de la oposición más tradicional, Black Lives Matter no va a encontrar mayor eco porque en el fondo esos sectores son conservadores, racistas y clasistas, y no les quita el sueño ese tipo de excesos en contra de sectores excluidos. Solo levantan la voz por esos casos cuando las víctimas son sus propios militantes, algún joven de clase media en el contexto de una manifestación política o cuando le conviene a su propia agenda mediática. Los miles de jóvenes pobres y racializados que mueren por intervención de la fuerza pública en el país les importan muy poco. Como comenté, creo que la«conciencia de raza» en Venezuela está aún en estado de gestación. La izquierda en el país es predominante y mayoritariamente conservadora y eurocéntrica. No se plantea estos temas, y la cuestión del racismo no entra bien en su cartilla de la lucha de clases. Además, gran parte de ella está actualmente en un proceso de extinción autodestructiva al haber sido cooptada por los aparatos, las lógicas y las retóricas oficiales. De allí su oscilación entre las justificaciones, el negacionismo y el silencio cómplice con los excesos gubernamentales y las violaciones a los derechos humanos en el país. Solo sectores minoritarios y con poca incidencia se mantienen en pie de lucha. Afortunadamente la izquierda internacional y sectores progresistas se hacen cada vez más conscientes de lo que realmente sucede en Venezuela y poco a poco han dejado de lado las solidaridades automáticas con el gobierno. La violencia institucional y las violaciones a los derechos humanos deben ser siempre condenadas de manera enérgica. No existen buenos violadores de derechos humanos y sus conductas no deben justificarse de ninguna manera. Ese doble rasero para condenar a unos y justificarles a otros los mismos excesos les hace un daño enorme a las sociedades, a los Estados y a la política misma. | tribuna global Sobre la tradición radical negra Entrevista a Angela Davis Gaye Theresa Johnson/ Alex Lubin Futures of Black Radicalism [Futuros del radicalismo negro](Verso, 2020) es una obra que reúne a militantes, académicos y pensadores de la tradición radical negra como un reconocimiento y celebración de las obras de Cedric J. Robinson, quien fuera el primero en definir el término. Los ensayos recogidos en el libro miran hacia el pasado, el presente y el futuro del radicalismo negro, así como a las influencias que ha ejercido en otros movimientos sociales. El«capitalismo racial», otra potente idea desarrollada por Robinson, conecta con los movimientos sociales internacionales de hoy, explorando las conexiones entre la resistencia negra y el anticapitalismo. En esta entrevista, Angela Davis, una de las participantes del libro, aborda varios tópicos de esta tradición política e intelectual. Davis es filósofa y activista, autora de Mujeres, raza y clase [1981](Akal, Barcelona, 2004), Women, Culture, and Politics [Mujeres, cultura y política](Random House, Nueva York, 1989) y Abolition Democracy: Beyond Prisons, Torture, and Empire [Democracia de abolición. Más allá de las cárceles, la tortura y el imperio](Seven Stories Press, Nueva York, 2005). En su investigación se ha centrado en el abolicionismo carcelario, el feminismo negro, la cultura popular y el blues, y el internacionalismo negro, con una mirada a Palestina. ¿En qué sentido se inspira este libro en la tradición radical negra, a la vez que la desarrolla? Cedric Robinson nos desafió a pensar sobre el papel de los teóricos y activistas radicales negros en la formación de las historias sociales y culturales que nos motivan a vincular nuestras ideas Gaye Theresa Johnson: es profesora asociada de Estudios Negros y Chicanos en la Universidad de California en Los Ángeles. Alex Lubin: es profesor de Estudios Afroestadounidenses en la Universidad de Nuevo México, Albuquerque. Palabras claves: capitalismo racial, radicalismo negro, Black Lives Matter, Estados Unidos. Nota: la versión original de esta entrevista en inglés se publicó en el blog de Verso Books y fue traducida por la revista Viento Sur . Revisión de la traducción: Pablo Stefanoni. 28 Entrevista a Angela Davis | nueva sociedad | 289 y nuestras prácticas políticas con profundas críticas al capitalismo racial. Me alegra haber vivido lo suficiente como para ver cómo las generaciones más jóvenes de académicos y activistas comenzaron a desarrollar su propia noción de tradición radical negra. El marxismo negro desarrolló una importante genealogía que giraba en torno del trabajo de C.L.R. James, W.E.B. Du Bois y Richard Wright. Como ha señalado H.L.T. Quan, si miramos el trabajo de Robinson en su conjunto, incluidos Black Movements in America [Movimientos negros en Estados Unidos](1997) y An Anthropology of Marxism [Una antropología del marxismo] (2001), no podemos dejar de observar lo centrales que han sido las mujeres a la hora de forjar una tradición radical negra. Quan dice que cuando le preguntan por qué en su trabajo hay un enfoque tan central en el papel de la mujer y su resistencia, Robinson responde:«¿Por qué no? Toda resistencia, en efecto, se manifiesta en el género, se manifiesta como género. El género es de hecho un lenguaje de opresión[y] un lenguaje de resistencia» 1 . He aprendido mucho de Robinson respecto a los usos de la historia: formas de teorizar la historia, o de permitir que se teorice, que son cruciales para nuestra comprensión del presente y para nuestra capacidad de concebir colectivamente un futuro más habitable. Cedric ha explicado que sus notables excavaciones en la historia emanan de la asunción de objetivos políticos en el presente. Siento mucha afinidad con su enfoque desde la primera vez que leí su libro sobre el marxismo negro. El primer artículo que publiqué, escrito mientras estaba en la cárcel, centrado en las mujeres negras y la esclavitud, fue un esfuerzo por refutar el discurso dañino, pero cada vez más popular, sobre el matriarcado negro, tal y como se representaba a través de informes oficiales del gobierno, así como a través de ideas masculinistas generalizadas (como la necesidad de jerarquías de liderazgo basadas en el género, diseñadas para garantizar el predominio de los hombres negros) que circulaban dentro del movimiento negro a finales de la década de 1960 y principios de la de 1970. Aunque no era así como estaba enfocando mi trabajo en ese momento, ciertamente no dudaría hoy en vincular esa investigación con el esfuerzo de hacer más visible una tradición radical negra y feminista. Los estudios críticos sobre prisiones en un marco explícitamente abolicionista se sitúan dentro de la tradición radical negra, tanto a través de su reconocida relación genealógica con el periodo de la historia estadounidense que llamamos Reconstrucción Radical como, por supuesto, a través de su relación con el trabajo de W.E.B. Du Bois y el feminismo negro histórico. El trabajo de Sarah Haley, Kelly Lytle Hernández y una nueva y emocionante generación de estudiosos, al vincular su 1. H.L.T. Quan:«Geniuses of Resistance: Feminist Consciousness and the Black Radical Tradition» en Race& Class vol. 47 N o 2, 2005. tribuna global | Sobre la tradición radical negra 29 valiosa investigación con su activismo, está ayudando a revitalizar la tradición radical negra. Parece que con cada generación de activismo antirracista, un estrecho nacionalismo negro regresa como un ave fénix para reclamar la lealtad de nuestros movimientos. El trabajo de Cedric fue inspirado en parte por su deseo de responder al estrecho nacionalismo negro de la era de su(y mi) juventud. Es extremadamente frustrante presenciar el resurgimiento de formas de nacionalismo que no solo son contraproducentes, sino que además contravienen lo que debería ser nuestro objetivo: el florecimiento negro y, por lo tanto, humano. Al mismo tiempo, es emocionante presenciar las formas en que las nuevas formaciones juveniles, Black Lives Matter, Black Youth Project 100(byp100), Dream Defenders, están ayudando a dar forma a un nuevo internacionalismo negro influido por las feministas y que resalta el valor de las teorías y prácticas queer . ¿Cuál es su balance del movimiento Black Lives Matter, particularmente a la luz de su participación en el Partido Pantera Negra durante la década de 1970? ¿Black Lives Matter, en su opinión, tiene un análisis y una teoría de la libertad consistente? ¿Ve alguna similitud entre ambos movimientos? Cuando consideramos la relación entre el Partido Pantera Negra y el movimiento Black Lives Matter, parece que las décadas y generaciones que separan a uno de otro crean una inconmensurabilidad que es consecuencia de los cambios económicos, políticos, culturales y tecnológicos. Cambios que hacen que el momento contemporáneo sea tan diferente en muchos aspectos importantes de lo que fueron los años 60. Por eso quizás debemos buscar conexiones entre ambos movimientos que se revelan no tanto en las similitudes, sino más bien en sus diferencias radicales. El Partido Pantera Negra surgió como una respuesta a la ocupación policial de las comunidades de Oakland, California y las zonas negras urbanas de todo el país. Fue un gesto brillante por parte de Huey Newton y Bobby Seale patrullar los barrios con armas y tratados de derecho para vigilar a la policía. Al mismo tiempo, su estrategia también estaba inspirada en el surgimiento de luchas guerrilleras en Cuba, los ejércitos de liberación en el sur de África y Oriente Medio, o la exitosa resistencia del Frente de Liberación Nacional en Vietnam. En retrospectiva, esto también refleja un fracaso para reconocer, como dijo Audre Lorde, que«las herramientas del amo nunca desmantelarán su casa». De alguna manera, el uso de las armas, aunque principalmente como símbolo de resistencia, transmitió el mensaje de que se podía desafiar a la policía de forma eficaz mediante estrategias policiales. El hashtag#BlackLivesMatter, desarrollado por Patrisse Cullors, Alicia Garza y Opal Tometi tras el asesinato de Trayvon Martin por parte de un guardia, comenzó a transformarse en una red como respuesta directa a las crecientes protestas en Ferguson, Missouri, que manifestaron un deseo colectivo de exigir justicia para Mike Brown y para 30 Entrevista a Angela Davis | nueva sociedad | 289 todas las vidas negras sacrificadas en el altar del terror racista de la policía. Al pedirnos que resistiéramos radicalmente a la violencia racista en el corazón de las estructuras y estrategias policiales, Black Lives Matter reconoció desde el principio que, si queríamos avanzar de un modo colectivo hacia una nueva idea de justicia, tendríamos que colocar la demanda de desmilitarizar a la policía en el centro de nuestros esfuerzos. En última instancia, esta reflexión está vinculada a un enfoque que exige la abolición de la vigilancia policial tal como la conocemos y experimentamos, planteando la forma en que las estrategias policiales se han transnacionalizado dentro de los circuitos que vinculan a los pequeños departamentos de policía de eeuu con Israel, que domina este campo a través de la policía militarizada asociada a la ocupación de Palestina. Aprecio el análisis más complejo que adoptan muchos activistas de Black Lives Matter porque refleja con precisión una lectura histórica que es capaz de construir, asumir y criticar radicalmente los activismos y las teorías antirracistas del pasado. Mientras que el Partido Pantera Negra intentó, a veces sin éxito, abrazar los feminismos emergentes y lo que luego se denominó el movimiento de liberación gay, los líderes y activistas de Black Lives Matter han desarrollado enfoques que abordan de manera más productiva las teorías y prácticas feministas y queer . Pero las teorías de la libertad son siempre tentativas. He aprendido de Cedric Robinson que cualquier teoría o estrategia política que pretenda poseer una teoría total de la libertad, o una que pueda entenderse categóricamente, no ha tenido en cuenta la multiplicidad de posibilidades. Esto significa que tal vez una teoría de la libertad solo puede representarse de manera evocativa en el reino de la cultura. Su investigación más reciente se centra en la cuestión de Palestina y su conexión con el movimiento de liberación negro. ¿Cuándo se hizo evidente esta conexión y qué circunstancias, o coyunturas, hicieron posible esta idea? En realidad, mis conferencias y entrevistas más recientes reflejan una comprensión cada vez más extendida de la necesidad de un marco internacionalista, dentro del cual la tarea en curso de desmantelar las estructuras del racismo, el heteropatriarcado y la injusticia económica dentro de eeuu puede ser más duradera y más relevante. En mi propia trayectoria política, Palestina siempre ha ocupado un lugar fundamental, precisamente por las similitudes entre Israel y eeuu: su colonialismo y sus procesos de limpieza étnica con respecto a los pueblos indígenas, sus sistemas de segregación, su uso de la ley, sus sistemas para promover la represión sistemática, etc. A menudo señalo que mi toma de conciencia sobre la situación de Palestina se remonta a mis años de licenciatura en la Universidad de Brandeis, que fue fundada el mismo año que el Estado de Israel. Además, durante mi propio encarcelamiento, recibí el apoyo de los presos políticos palestinos, así como de abogados israelíes defensores de palestinos. tribuna global | Sobre la tradición radical negra 31 En 1973, cuando asistí al Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes en Berlín(en la República Democrática Alemana), tuve la oportunidad de conocer a Yasser Arafat, quien siempre reconoció la relación entre la lucha palestina y la lucha por la libertad negra en eeuu. Como el Che Guevara, Fidel Castro, Patrice Lumumba y Amílcar Cabral, Arafat fue una figura venerada dentro del movimiento negro de liberación. En aquella época, el internacionalismo comunista –en África, Oriente Medio, Europa, Asia, Australia, América del Sur y el Caribe– era una fuerza poderosa. Yo seguramente habría seguido una trayectoria diferente si este internacionalismo no hubiera jugado un papel tan importante. Los encuentros entre las luchas de liberación negra en eeuu y los movimientos contra la ocupación israelí de Palestina tienen una larga historia. El libro de Alex Lubin, Geographies of Liberation : The Making of an Afro-Arab Political Imaginary [Geografías de la liberación. La creación de un imaginario político afro-árabe] intenta cartografiar aspectos importantes de esta historia. Sin embargo, a menudo no es en el ámbito explícitamente político donde se descubren los momentos de contacto. Como destacó Cedric Robinson, a veces estos operan en el ámbito cultural. Por supuesto, Freedom Dreams: The Making of the Black Radical Imagination [Sueños de libertad. La creación de la imaginación radical negra] , de Robin Kelley, sitúa el campo del surrealismo como una zona de contacto especialmente productiva. A fines del siglo xx, fue la poeta feminista negra June Jordan quien puso en primer plano el tema de la ocupación de Palestina. A pesar de los ataques que sufrió por parte del sionismo, y de perder temporalmente su amistad con Adrienne Rich 2 (quien más tarde también se convirtió en crítica de la ocupación), June se volvió una poderosa defensora de Palestina. En su poesía encarnó la causa de la liberación negra y palestina:«Nací una mujer negra/ y ahora me he convertido en palestina/ contra la risa implacable del mal/ cada vez hay menos espacio para vivir/ ¿y dónde están mis seres queridos?/ Es hora de regresar a casa» 3 . En un momento en que las feministas negras intentaban crear estrategias basadas en lo que ahora llamamos interseccionalidad, June, que representaba lo mejor de la tradición radical negra, nos enseñó sobre el potencial de las afinidades políticas más allá de las fronteras nacionales, culturales y supuestamente raciales, ayudándonos a imaginar futuros más habitables. Como he señalado en muchas ocasiones, tuve la impresión de que entendí completamente la ocupación cuando en 2011 me uní a una delegación de activistas académicas feministas indígenas y de mujeres de color en Cisjordania y Jerusalén Este. Aunque todas nosotras 2. Poeta, intelectual, crítica, feminista y activista lesbiana estadounidense(1929-2012)[n. del e.]. 3.«I was born a Black woman/ and now/ I am become a Palestinian/ against the relentless laughter of evil/ there is less and less living room/ and where are my loved ones?/ It is time to make our way home». 32 Entrevista a Angela Davis | nueva sociedad | 289 ya estábamos vinculadas al movimiento de solidaridad, todas estábamos completamente conmocionadas por lo poco que realmente sabíamos sobre la violencia cotidiana de la ocupación. Al concluir nuestra visita, decidimos colectivamente dedicar nuestras energías a participar en la campaña Boicot, Desinversiones y Sanciones(bds) y ayudar a elevar la conciencia de nuestros diversos grupos con respecto al papel de eeuu en el mantenimiento de la ocupación militar. Así que sigo profundamente conectada a este proyecto, con Chandra Mohanty, Beverly Guy-Sheall, Barbara Ransby, Gina Dent y las otras compañeras de la delegación. En los años posteriores a nuestro viaje, muchas otras delegaciones de académicos y activistas han visitado Palestina y han ayudado a acelerar, ampliar e intensificar el movimiento de solidaridad. En la medida en que los impulsores del movimiento de bds se han inspirado en la campaña contra el apartheid de Sudáfrica, los activistas estadounidenses han señalado que se pueden extraer lecciones profundas de aquella política de boicot. Muchas organizaciones y movimientos dentro de eeuu han visto cómo la incorporación de estrategias antiapartheid a sus agendas transformaba radicalmente su propio trabajo. La campaña contra el apartheid no solo ayudó a fortalecer los esfuerzos internacionales para acabar con el estado de apartheid , sino que también revitalizó y enriqueció muchos movimientos nacionales contra el racismo, la misoginia y la injusticia económica. De la misma manera, la solidaridad con Palestina tiene el potencial de transformar y ampliar la conciencia política de nuestros movimientos contemporáneos. Los activistas de Black Lives Matter y otros vinculados con este momento histórico tan importante demuestran una creciente conciencia colectiva en este terreno que puede desempeñar un papel importante en obligar a otros sectores del activismo por la justicia social a asumir la causa de la solidaridad palestina, en concreto, el bds. Las alianzas en los campus universitarios que incluyen a organizaciones estudiantiles negras, Students for Justice in Palestine[Estudiantes por la Justicia en Palestina] y los Jewish Voice for Peace[Voz Judía por la Paz] nos recuerdan la profunda necesidad de unir los esfuerzos antirracistas y desafiar la islamofobia y el antisemitismo mediante la resistencia global a las políticas y prácticas de apartheid del Estado de Israel. Teórica e ideológicamente, Palestina también nos ha ayudado a ampliar nuestra visión de la abolición, entendida como la abolición del encarcelamiento y la vigilancia. La experiencia de Palestina nos empuja a revisitar conceptos como el de«Estado carcelario» para comprender seriamente las vicisitudes cotidianas de la ocupación y la vigilancia por parte no solo de las fuerzas israelíes, sino también de la Autoridad Palestina. Esto, a su vez, ha estimulado otras vías de investigación sobre los usos del encarcelamiento y su papel, por ejemplo, en la perpetuación de nociones binarias con respecto al género y en la naturalización de la segregación basada en la capacidad física, mental e intelectual. tribuna global | Sobre la tradición radical negra 33 ¿Qué tipo de movimientos sociales pueden o deberían existir en la coyuntura actual, teniendo en cuenta la hegemonía global estadounidense, las relaciones económicas neoliberales, la contrainsurgencia militarizada dentro del país y el«daltonismo» racial? En un momento en que el discurso popular está cambiando rápidamente, en respuesta directa a las presiones que emanan de las protestas sostenidas contra la violencia estatal y de las prácticas de representación vinculadas a las nuevas tecnologías de comunicación, sugiero que necesitamos movimientos que presten tanta atención a la educación política popular como a las movilizaciones que han logrado colocar la violencia policial y el encarcelamiento masivo en la agenda política nacional. Creo que esto significa tratar de forjar un análisis de la coyuntura actual que extraiga lecciones importantes de los ciclos relativamente recientes, que han llevado nuestra conciencia colectiva más allá de los límites anteriores. En otras palabras, necesitamos movimientos que estén preparados para resistir las inevitables presiones hacia la asimilación. El movimiento Occupy nos permitió desarrollar un vocabulario anticapitalista: el 99% frente al 1% es un concepto que se ha incorporado al lenguaje popular. La cuestión no es solo cómo preservar este vocabulario, como hizo, por ejemplo, la plataforma de Bernie Sanders, sino también cómo construir sobre esto o enriquecerlo con la idea del capitalismo racial, lo cual no puede expresarse en términos que asuman la homogeneidad que siempre subyace al racismo. Cedric Robinson nunca dejó de investigar ideas, productos culturales y movimientos políticos del pasado. Intentó comprender por qué coexistieron las trayectorias de asimilación y resistencia en los movimientos negros de liberación en eeuu. Las estrategias asimilacionistas que dejan intactas las circunstancias y las estructuras que perpetúan la exclusión y la marginación siempre se han ofrecido como la alternativa más razonable a la abolición, que, por supuesto, no solo requiere resistencia y desmantelamiento, sino también reinvenciones y reconstrucciones radicales. Quizás este sea el momento de crear las bases para un nuevo partido político, uno que hable con un número mucho mayor de personas de las que los partidos políticos progresistas tradicionales han demostrado ser capaces de hacer. Este partido tendría que estar orgánicamente vinculado a la gama de movimientos radicales que emergieron tras el surgimiento del capitalismo global. Al reflexionar sobre el valor del trabajo de Robinson en relación con el activismo radical contemporáneo, me parece que este partido tendría que estar anclado en la idea del capitalismo racial: sería antirracista, anticapitalista, feminista y abolicionista. Pero lo más importante de todo, tendría que reconocer la prioridad de los movimientos en el terreno, movimientos que reconocen la interseccionalidad de los problemas actuales, movimientos que son lo suficientemente abiertos como para 34 Entrevista a Angela Davis | nueva sociedad | 289 permitir la aparición futura de problemas, ideas y movimientos que ni siquiera podemos empezar a imaginar hoy. ¿Usted hace una distinción, en su investigación y activismo, entre el marxismo y el«marxismo negro»? He pasado la mayor parte de mi vida estudiando las ideas marxistas y me he identificado con grupos que no solo han asumido las críticas inspiradas por los marxistas sobre el orden socioeconómico dominante, sino que también han luchado por comprender la relación coconstitutiva entre el racismo y el capitalismo. Habiendo seguido especialmente las teorías y prácticas de los comunistas negros y antiimperialistas en eeuu, África, el Caribe y otras partes del mundo, y habiendo trabajado durante varios años dentro del Partido Comunista con una formación negra que tomó como referencia al Che Guevara y a Patrice Lumumba, el marxismo, desde mi punto de vista, siempre ha sido un método y un objeto de crítica. En consecuencia, no necesariamente veo las expresiones«marxismo» y«marxismo negro» como opuestas. Me tomo muy en serio los argumentos de Robinson en Black Marxism: The Making of the Black Radical Tradition [Marxismo negro. La creación de la tradición radical negra] 4 . Si asumimos la centralidad incuestionable de Occidente y de su desarrollo económico, filosófico y cultural, entonces los modos económicos, las historias intelectuales, las religiones y las culturas asociadas a África, Asia y los pueblos indígenas no serán reconocidos como dimensiones significativas de la humanidad. El concepto mismo de humanidad siempre ocultará una racialización interna y clandestina, que excluirá las posibilidades de igualdad racial. Huelga decir que el marxismo está firmemente anclado en esta tradición de la Ilustración. Los brillantes análisis de Robinson revelaron nuevas formas de pensar y actuar generadas precisamente a través de los encuentros entre el marxismo y los intelectuales y activistas negros, que ayudaron a constituir la tradición radical negra. El concepto asociado al marxismo negro que considero más productivo y potencialmente más transformador es el de«capitalismo racial». Aunque Capitalismo y esclavitud de Eric Williams se publicó en 1944, los esfuerzos académicos que exploran esta relación han permanecido relativamente en los márgenes 5 . Con suerte, las nuevas investigaciones sobre el capitalismo y la esclavitud ayudarán a legitimar aún más la noción de capitalismo racial. Si bien es importante reconocer el papel fundamental que desempeñó la esclavitud en la consolidación histórica del capitalismo, los desarrollos más recientes vinculados al capitalismo global no se pueden comprender adecuadamente si se ignora la dimensión racial del capitalismo. 4. De próxima publicación en español por Traficantes de Sueños. 5. Hay edición en español: Traficantes de Sueños, Madrid, 2011. | tema central Fronteras latinoamericanas Más allá de los límites Las fronteras, los muros y sus agujeros Haroldo Dilla Alfonso El capitalismo neoliberal construye su propia lógica de fronteras, multiplicándolas y transformándolas en función de la acumulación y de los entramados de poder que le garantizan. Por eso, perfora las fronteras internacionales para dejar pasar flujos crecientes de mercancías y, al mismo tiempo, levanta muros para prevenir«nuevas amenazas». Las fronteras, progresivamente feminizadas y urbanizadas, devienen filtros que optimizan los cruces, convierten a los trabajadores y trabajadoras en aliens, las mercancías en contrabando y la cultura del otro en folclore. La pandemia ha hecho su parte, produciendo una biopolítica desnuda excluyente e insensible. En un poema titulado«La frontera: un soneto doble», Alberto Ríos sintetizó en un verso toda la complejidad de las fronteras internacionales contemporáneas: pasaron de ser lugares concretos, refería el poeta, a devenir puntos de confluencia de miles de imaginaciones. En realidad, las fronteras siempre atrajeron la imaginación. En nuestro continente, por ejemplo, las fronteras internacionales dividieron artificialmente comunidades consuetudinarias, lo que producía cruces cotidianos de personas –prototipos de las culturas«rayanas»–, al tiempo que algunos flujos comerciales binacionales usaban los pasos habilitados. Pero eran cruces limitados por economías que tenían fuertes sellos mercadointernistas y Estados con capacidades suficientes para evitar contactos que consideraban desafíos a sus roles protectores Haroldo Dilla Alfonso: sociólogo cubano-dominicano residente en Chile. Es profesor titular del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad Arturo Prat(Santiago de Chile). Palabras claves: capitalismo, economía popular, fronteras, geopolítica, límites, mujeres, América Latina. 38 Haroldo Dilla Alfonso | nueva sociedad | 289 de las sociedades a las que asumían representar. Desde esta perspectiva, las fronteras eran límites geopolíticos, dispositivos de control y separación simbolizados por las garitas repletas de adustos soldados, personal aduanero y oficiales de migración. Sus funciones de control y protección –económicas, sanitarias, ideológicas, políticas, etc.– se ejercían en relación con otros Estados/sociedades nacionales. Las zonas de fronteras eran dispositivos de administración geopolítica de la contraposición binaria contacto-separación. Cuando eventualmente contenían cruces de mercancías –fuerza de trabajo o bienes–, devenían«no lugares», en términos de Marc Augé 1 , a ser rebasados en el menor tiempo posible en la búsqueda de mejores destinos. Demarcaban, decía Edgar Morin 2 ,«la zona de integridad y de inviolabilidad» nacionalista. Volviendo a Ríos, siempre hubo razones para imaginar el otro lado, pero las imaginaciones estaban ancladas a realidades mediocres. Un caso extremo, pero no insólito, fue la frontera dominico-haitiana. Tras muchas décadas de fuerte interacción entre las comunidades fronterizas de ambas partes, en 1937 el dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo decretó una limpieza étnica brutal –que terminó con la vida de miles de haitianos y dominico-haitianos, separó familias y arrasó con el tejido social transfronterizo– y el cierre hermético de las fronteras. Sus portones, ubicados en cuatro puestos sobre el límite, se abrían pocas veces al año, ya fuera para dejar pasar braceros haitianos para las cosechas azucareras dominicanas o para permitir la circulación de las cargas del escuálido comercio binacional. La frontera bloqueaba la relación de la comunidad dominicana –que se autovaloraba como hispana, católica y blanca– con sus vecinos haitianos –considerados extraños, africanos, negros y paganos–. El contacto, con frecuencia incluso el visual entre vecinos, solo funcionaba en aquellas pocas actividades que apoyaban la reproducción agroexportadora. El capitalismo neoliberal produjo un intenso proceso El capitalismo de rearticulación territorial en virtud de la inmensa caneoliberal produjo un intenso proceso de rearticulación pacidad de movimiento que adquirió el capital, totalmente desproporcionada respecto de las velocidades de traslación de las comunidades y de las capacidades de control de los Estados. En relación con el tema que nos concierne, territorial produjo una horadación sistemática de los sagrados límites westfalianos y convirtió las fronteras en recursos económicos para la acumulación capitalista. Su producto territorial por excelencia fueron las regiones transfronterizas, entendidas como sistemas territoriales que involucran espacios y comunidades colindantes bajo jurisdicciones nacionales diferentes. 1. M. Augé: Los no lugares. Espacios del anonimato , Gedisa, Barcelona, 2000. 2. E. Morin: Sociología , Tecnos, Madrid, 2000, p. 154. tema central | Las fronteras, los muros y sus agujeros 39 Las regiones transfronterizas En este sentido, las regiones transfronterizas devienen una forma específica de solución espacio/temporal que maximiza la rentabilidad capitalista al incorporar a la acumulación territorios que hasta el momento habían resultado marginales por razones geopolíticas o de economía de escala. Al hacerlo, generan oportunidades inéditas de reducción de costos a partir del uso de los precios diferenciales y del aprovechamiento de condiciones culturales y políticas diversas. Crean lo que Henri Lefebvre denominó«lugares apropiados» para la acumulación, separando los espacios de las relaciones de producción de los espacios de las relaciones de reproducción, y liberando a las primeras de los costos de las segundas 3 . Las regiones transfronterizas funcionan como filtros para garantizar los procesos de intercambio desigual en condiciones de complejidad adicional. Desde esas colisiones conflictivas, los filtros fronterizos convierten a los trabajadores en aliens , las mercancías en contrabando, las culturas en folclore y a los otros colindantes en seres clasificados, siguiendo a Michel Agier, según los«niveles de extrañezas» 4 . Vistas en esta perspectiva, las regiones transfronterizas constituyen sistemas relacionales y dialogantes basados en la diferencia, la desigualdad y el conflicto. Continuar aplicando aquí el viejo dilema contacto/separación puede constituir un error metodológico de primer orden, sencillamente porque ahora el contacto imprescindible lleva implícita la separación expresada como subordinación. En otras palabras, el muro de Donald Trump en la frontera con México –en realidad, un muro de muchas administraciones estadounidenses– no significa una«refronterización», sino un símbolo obsoleto de obstrucción de las fronteras que el sistema capitalista requiere y modela. Y que, obviamente, no logra afectar fundamentalmente el hecho de que el paso de San Ysidro sigue siendo el paso fronterizo más transitado del mundo y constituyente de una de las regiones transfronterizas más potentes del planeta: Tijuana-San Diego. Al mismo tiempo, esta apertura no implica que estemos a las puertas de una fusión sociocultural de equivalentes, como pareció anunciarse en la academia estadounidense en la década de 1990, lo que provocó la respuesta nacionalista del lado latinoamericano 5 . Las regiones transfronterizas pueden tener fuentes muy diferentes de formación y en ellas confluyen dimensiones diversas de la vida. Algunas son 3. H. Lefebvre: La producción del espacio , Capitán Swing, Madrid, 2013. 4. M. Agier: Borderlands , Polity, Cambridge, 2016. 5. Para una reseña de esta interesante contraposición de puntos de vista, ver H. Dilla:«Los complejos urbanos transfronterizos en América Latina» en Estudios Fronterizos , nueva época, vol. 16 N o 31, 1-6/2015. 40 Haroldo Dilla Alfonso | nueva sociedad | 289 regiones articuladas en torno de identidades ancestrales o de relaciones consuetudinarias que preceden a las propias fronteras, como ocurre en la región andina con los pueblos aymaras, en el área patagónica con los mapuches, en la zona del Paraná con los guaraníes y los kaiowa o en la península de Guajira con los wayuu. También pueden ser resultado de proyectos políticos integracionistas, cuya expresión más sofisticada ha tenido lugar fuera del continente, en Europa, con su ambición de borrar las«cicatrices de la historia» y en su lugar construir un espacio continental de regiones, lo que en América Latina se ha expresado muy débilmente en algunos proyectos integracionistas como la Comunidad Andina de Naciones(can) y sus Zonas de Integración Fronteriza. Sin embargo, habría que reconocer que en todos los casos, incluyendo los antes mencionados, el intercambio económico ha sido una motivación fundamental para el despliegue y la maduración de las regiones transfronterizas. Y desde aquí es posible acercarnos a una gradación de estas según las escalas dominantes de sus intercambios. En un nivel superior de complejidad se encuentran las regiones transfronterizas modeladas sobre todo desde espacios económicos fuertemente globalizados, como el caso paradigmático de los espacios fronterizos compartidos por México y Estados Unidos, y en particular allí donde se desarrollan industrias maquiladoras. Este tipo de industrias se repite en otras fronteras latinoamericanas, haciendo un uso muy redituable de las condiciones ambientales, culturales y sociopolíticas, y aun cuando sea a niveles más discretos, como es el caso de la porción norte de la frontera dominico-haitiana, donde la histórica relación comercial que sintetiza el binomio Dajabón-Ouanaminthe comienza a ser acompañada por una corporación textil que consigue aprovechar los beneficios de cada lado. Lo mismo se observa en el caso del Alto Paraná paraguayo, donde las maquilas son escoltadas por uno de los enclaves comerciales más grandes del continente, ubicado en la triple frontera en que conviven Ciudad del Este, Foz de Iguazú y Puerto Iguazú. En otros casos las regiones transfronterizas se forman en torno de corredores internacionales tradicionales, regularmente de comercio binacional. En la misma medida en que esto supone el tráfico de caravanas de vehículos de carga, estas regiones pueden desarrollar infraestructuras de prestación de servicios que generan empleos e ingresos. Es el caso, para poner un ejemplo, de la región que se forma en la frontera brasileño-boliviana a la altura de Corumbá y Puerto Quijarro-Puerto Suárez, la principal vía de tránsito del comercio bilateral. Estas regiones, sin embargo, raras veces producen arrastres económicos regionales –casi nada de lo que transita por Corumbá se produce en el estado que la contiene– y son eslabones de provisión de servicios de largas cadenas mercantiles. tema central | Las fronteras, los muros y sus agujeros 41 © Nueva Sociedad/ Dani Scharf 2020 42 Haroldo Dilla Alfonso | nueva sociedad | 289 Pero la mayoría de estas regiones en América Latina están constituidas por zonas de intercambios locales que, obviamente, tienen salidas o entradas relacionadas con la economía global o las nacionales, pero son poco trascendentes para ellas y se realizan fundamentalmente en el plano local. En otras palabras, ese signo económico distintivo de toda región –la coherencia estructurada de su economía política– se explica desde regiones autocontenidas. En ocasiones pueden ser regiones muy dinámicas, como sucede en la frontera chileno-peruana, donde se producen cada año algo más de siete millones de cruces de personas: personas peruanas en busca de oportunidades de trabajo o de negocio en la ciudad chilena de Arica, y personas chilenas que desean comprar barato en Tacna. En otros casos son lugares parroquiales, como ocurre en el punto de la frontera uruguayo-brasileña donde los pocos La práctica miles de habitantes de Chuy y Chui, según el lado de la frontera, comparten un espacio urbano con una organizadora de frontera invisible marcada por una calle. estas fronteras reside en miríadas de actividades En resumen, no son la política como en Europa, ni las estrategias de acumulación capitalista los vectores principales de las regiones fronterizas latinoamericanas. La práctica organizadora de estas fronteras reside informales en miríadas de actividades informales, regularmente de supervivencia, que en gran parte podrían ser incluidas en el rubro de«economía popular» que Nico Tassi analizó para el mundo aymara 6 . En esta cualidad reside una dificultad adicional de nuestro tema: en el plano heurístico, por la insuficiencia de las aproximaciones macro a realidades que funcionan a niveles micro; en el plano político, por la insuficiencia de los regímenes políticos fronterizos en nuestro continente, incluso cuando están dotados de la mejor voluntad integracionista. Mujeres y ciudades Si tuviera que optar por dos cualidades sociológicas principales de estas configuraciones territoriales transfronterizas, apuntaría a dos tendencias dominantes. La primera, a la que me refiero más por imprescindible que por habilidad profesional de mi parte para abordar la cuestión, se refiere a la feminización. Las mujeres han ido ocupando posiciones muy importantes –cuantitativa y cualitativamente– en los procesos de intercambios que dan vida a las fronteras. Basta observar cualquier imagen de los procesos 6. N. Tassi: The Native World-System: An Ethnography of Bolivian Aymara Traders In The Global Economy , Oxford up, Nueva York, 2017. tema central | Las fronteras, los muros y sus agujeros 43 transfronterizos para reconocer en ellos una presencia muy alta de mujeres. En unos casos, porque son ellas las que usualmente actúan como comerciantes, en particular cuando se trata de redes informales de lo que se denomina el comercio hormiga.«Abajeras»,«cachineras»,«fayuqueras», «pepeseras» son, entre otras denominaciones, las que dan cuenta de estas mujeres que ocupan con frecuencia los lugares inferiores y más vulnerables de estos flujos comerciales generalmente informales, y a menudo ilegales, a la luz de las legislaciones proteccionistas nacionales. Pero también es posible notar el ascenso socioeconómico de algunas de ellas, que han conseguido ahorrar e invertir para devenir propietarias de negocios muy activos. Estas mujeres son parte de los paisajes de las fronteras e indicativos de los cambios que estas sociedades experimentan. En otras palabras, no es posible explicar la dinámica de las fronteras latinoamericanas sin atender específicamente al rol de las mujeres que se transforman en los cruces y transforman los nuevos lugares y las relaciones que las sostienen, tal y como han documentado con agudeza Menara Guizardi y su equipo para el caso del mundo andino 7 . Por otra parte, la expansión de las actividades comerciales y financieras –eventualmente también de industrias maquiladoras, cuando las regiones transfronterizas se insertan en especial en la economía global– generan una expansión de los centros urbanos ligados a ellas. En cualquier frontera activa es posible encontrar redes jerárquicas de ciudades de ambos lados que desempeñan roles diversos en la provisión de servicios y bienes. En algunos casos encontramos en ellas urbes sofisticadas y de dimensiones mayores, regularmente alejadas del borde aunque bien conectadas con él, que juegan roles dominantes en la organización de la actividad económica transfronteriza. En otros casos, son ciudades menores que tienen roles secundarios a lo largo de los itinerarios transfronterizos. Pero, sin lugar a dudas, los casos más llamativos por sus peculiaridades sociológicas son aquellas ciudades –regularmente dos, una en cada lado– que se encuentran sobre el mismo borde o muy cerca de él. Resultan los lugares típicos de las transacciones, pero raras veces incuban ahorros e inversiones sostenidos. Ellas condensan las contradicciones de las regiones que las albergan y constituyen las«zonas subordinadas de sacrificio» de la relación transfronteriza 8 . 7. M. Lube Guizardi, Eleonora López Contreras, Esteban Nazal Moreno y Felipe Valdebenito Tamborino: Des/venturas de la frontera. Una etnografía sobre las mujeres peruanas entre Chile y Perú , uah, Santiago, 2019. 8. Étienne Balibar: Ciudadanía , Adriana Hidalgo Editora, Buenos Aires, 2013. 44 Haroldo Dilla Alfonso | nueva sociedad | 289 Estos pares de ciudades han sido denominados de diversas maneras –«ciudades binacionales» 9 ,«metrópolis transfronterizas» 10 ,«ciudades gemelas» 11 ,«complejos urbanos transfronterizos» 12 , etc.– y existe una cuantiosa producción intelectual en torno de ellas. Constituyen sistemas urbanos con fuertes niveles de interpenetración económica, con flujos intensos de movilidad humana y de consumos culturales mutuos, lo que genera manifestaciones de hibridismo que fascinan a los viajeros. Quienes habitan estas ciudades se parecen más entre sí que los habitantes de las respectivas capitales entre ellos, y poseen agendas comunes que frecuentemente discrepan de las políticas nacionales. Cuando, tras el fallo salomónico de La Haya de 2014 que dividió las aguas marinas entre Chile y Perú, grupos de nacionalistas fervorosos de ambos lados marcharon a rescatar y/o defender un pedazo de tierra costera no mayor que dos campos de fútbol reclamado por Perú, la respuesta de los alcaldes de Arica en Chile y Tacna en Perú, con el apoyo explícito de sectores empresariales y políticos locales, fue una declaración en la que afirmaban que el apasionado contencioso era un asunto que Lima y Santiago deberían resolver por los canales diplomáticos y que no tenía que ver con la legítima aspiración de los habitantes de las dos ciudades de continuar vendiendo y comprando. Es justamente la misma respuesta que dan los alcaldes de las ciudades dominicana de Dajabón y haitiana Las dinámicas de estos de Ouanaminthe cuando algún fervor nacionalista conduce a los cierres de los mercados fronterizos. O del poblado tico de Los Chiles y su vecina ciudad complejos urbanos nicaragüense de San Carlos cada vez que el conflicto transfronterizos están determinadas por la diferencia por el uso del Río San Juan dificulta los contactos imprescindibles entre ambas localidades. Sin embargo, esta relación fluida, la retórica de hermandad que la anima y eventualmente la existencia y la desigualdad de actos solidarios por alguna de las partes cuando ocurren desgracias en la otra no deben conducirnos a creer que estamos en presencia de un nuevo arquetipo de fusión identitaria, generadora neta de solidaridades. Las dinámicas de estos complejos urbanos transfronterizos están determinadas por la diferencia y la desigualdad de sus componentes, y ellas mismas son vectores de prácticas de intercambio desigual. 9. Nicole Ehlers y Jan Buursink:«Binational Cities: People, Institutions and Structures» en Martin Van der Velde y Henk van Houtum(eds.): Borders, Regions and People , Pion, Londres, 2000. 10. Lawrence Herzog: Where North Meets South: Cities, Space, and Politics on the United StatesMexico Border , University of Texas Press, Austin, 1990. 11. Ministério da Integração Nacional:«Proposta de reestruturação do Programa de Desenvolvimento da Faixa de Fronteira», Brasilia, 2005. 12. H. Dilla:«Los complejos urbanos transfronterizos en América Latina», cit. tema central | Las fronteras, los muros y sus agujeros 45 La aceptación del vecino adquiere aquí el sentido de«otro íntimo» aceptable por su predictibilidad, y la relación se basa en un criterio pragmático de mutua necesidad. No se descartan momentos de amor, pero lo que predomina es el sexo. El gobierno de las fronteras Cuando las fronteras eran espacios liminares, constituían lo que Kaldone Nweihed llamó«anillos geopolíticos internos» y eran gobernados como tales, evitando el contacto superfluo y garantizando la obediencia en todos sus detalles a los«núcleos vitales» de las patrias 13 . Pero cuando comenzaron a ser recursos económicos y a desplegar todas sus complejidades socioculturales, el ejercicio gubernamental manu militari resultó insuficiente. Entonces, la cuestión de cómo gobernar las fronteras comenzó a preocupar a políticos y académicos, al mismo tiempo que los actores locales tomaban sus iniciativas mediante diversas prácticas paradiplomáticas. Algunos países avanzaron en la estructuración de lo que aquí llamaremos regímenes políticos fronterizos, en particular cuando estos países eran miembros de pactos integracionistas que, como la can, ponían el acento en las fronteras como espacios distintivos que requerían un tipo nuevo de institucionalidad 14 . Pero en todos los casos, y eso diferencia a América Latina sustancialmente de la experiencia europea, no se trataba de la superación del paradigma westfaliano, solo de su condicionamiento. Un caso positivo al respecto ha sido Colombia, probablemente la nación latinoamericana que más ha avanzado hacia una institucionalidad fronteriza inclusiva. Aun cuando la práctica estatal colombiana hacia las fronteras es menos auspiciosa que la institucionalidad establecida y que esa misma institucionalidad es incompleta –todo lo cual ha sido minuciosamente analizado por Adriana Hurtado y Jorge Aponte 15 –, habría que considerar el valor del reconocimiento constitucional, de la validación de las comunidades transfronterizas como sujetos y del trazado de políticas que han madurado en figuras como las Zonas de Integración Fronteriza. De igual manera, Colombia tiene a su favor una ley específica de desarrollo fronterizo y organizaciones especializadas, tanto en el nivel central como en los locales. Es lo que podemos definir como un diseño de régimen político fronterizo auspicioso. 13. K. Nweihed: Frontera y límite en su marco mundial , Equinoccio, Caracas, 1990. 14. H. Dilla y Karen Hansen:«El gobierno de las territorialidades transfronterizas internacionales: la experiencia latinoamericana« en Geopolítica(s) vol. 10 N o 2, 2019. 15. A. Hurtado y J. Aponte:«¿Hacia un gobierno transfronterizo?: explorando la institucionalidad para la integración colombo-peruana» en Estudios Fronterizos vol. 18 N o 35, 2017. 46 Haroldo Dilla Alfonso | nueva sociedad | 289 Esta situación, que encontramos con matices en varios países de la can, contrasta con la existente en otros países donde la frontera es percibida como trinchera protectora. Es el mencionado caso de República Dominicana frente a Haití. República Dominicana posee una institucionalidad fronteriza ampulosa –tres organizaciones civiles especializadas, una mención constitucional exhaustiva y una ley específica de desarrollo fronterizo–, pero se trata de un andamiaje dirigido a reforzar el apego nacionalista de las fronteras y a negar el valor de las relaciones transfronterizas que se abren paso en la isla por La Constitución encima de las heridas históricas. Es lo que podemos denominar un régimen político fronterizo hostil a las chilena no menciona, relaciones transfronterizas. para ningún fin, la palabra«frontera», y no hay ninguna Al fin, y es este el caso de la mayoría de los países de la región, existe un tercer tipo de régimen político fronterizo que justamente busca la invisibilidad de la dimensión transfronteriza. El caso paradigmático es ley rectora de el de Chile. La Constitución chilena no menciona, su desarrollo para ningún fin, la palabra«frontera», y no hay ninguna ley rectora de su desarrollo. La única institución que se ocupa del tema es una oficina técnica en la Cancillería. No hay ningún régimen especial para los municipios o regiones fronterizos, excepto cuando se los considera demasiado distantes y se los incluye en planes de«zonas extremas», es decir, de fronteras internas. La única institución que tiene una vocación transfronteriza son los Comités de Desarrollo e Integración Fronteriza, con funcionamientos dispares según el tramo de frontera del que se trate y, en el mejor de los casos, son un espacio de reuniones y reconocimientos mutuos institucionales, sin capacidades para tomar decisiones. Esto tiene implicaciones prácticas diversas, en particular una en el ámbito intelectual al que quiero referirme. Al mostrar un interés limitado en las fronteras, los Estados latinoamericanos y sus proyectos integracionistas no han favorecido, salvo excepciones, la maduración de comunidades epistémicas entendidas como redes especializadas que puedan ofrecer visiones integrales en temas demandantes y que sean capaces de influir en las políticas públicas. En consecuencia, en este como en otros temas, nuestra realidad –fronteras marcadas por la informalidad, con retrasos institucionales notables– aparece secuestrada por otras agendas de investigación. Ello es visible, por ejemplo, en el énfasis que se viene dando a las prácticas paradiplomáticas formales como ejemplos de concertaciones multinivel(la agenda europea), sin tener en cuenta las más relevantes miríadas de concertaciones cotidianas que ocurren fuera del ámbito formal. O, lo que es aún más grave, en el predominio de una visión de las fronteras como zonas de criminalidad(la agenda estadounidense) que intenta explicar sus dinámicas como tema central | Las fronteras, los muros y sus agujeros 47 resultado de los tráficos ilegales de personas, armas y drogas, dato este último insoslayable pero que ni remotamente puede explicar toda la complejidad de estas regiones. Las fronteras latinoamericanas son mucho más que esto y constituyen oportunidades para un planeamiento del desarrollo inclusivo en beneficio de millones de personas que las habitan. Hacerlo pasa inevitablemente por un diagnóstico desprejuiciado y por una arquitectura institucional que asuma sus dinámicas«desde abajo» como elementos inseparables de la vida en las fronteras. ¿Que nos deja la pandemia? La pandemia de covid-19, ante todo, nos ha asustado. Y las situaciones de pánico son malos momentos para la meditación razonable. De ahí la aceptación que han tenido las predicciones de pasarelas anunciando nuevas eras, ya sea el final inevitable del capitalismo o su triunfo final sobre toda esperanza de cambio. Sin embargo, si atendemos cuidadosamente a los efectos de la pandemia, no es difícil apreciar que no son otra cosa que el develamiento de tendencias que ya existían en el capitalismo contemporáneo –la funcionalidad mayor del capitalismo asiático y de sus formas de sociabilidad, el costo social insoportable del neoliberalismo, la gravosa erosión ambiental, etc.– y que van a generar inevitablemente formas diferentes de funcionamiento capitalista en el futuro, pero no un cambio social y cultural fundamental pospandemia, a menos que los movimientos sociales y políticos se encarguen de ello. Los virus no producen per se , nunca lo han hecho, cambios sociopolíticos sustanciales. De eso se ocupan las urnas y las barricadas, según el caso. Con las fronteras ha sucedido lo mismo. Muchas han sido cerradas, pero volverán a estar abiertas satisfaciendo la compleja trama de intereses económicos(de abajo y de arriba) y de proyectos de poder territoriales. Sus disfunciones se han acrecentado. En un punto de la frontera entre Chile y Bolivia vimos aglomerarse a miles de migrantes bolivianos en la mayor vulnerabilidad imaginable, deseosos de regresar a su país de origen. El gobierno boliviano de facto les negó la entrada por muchos días argumentando peligros de contagio. En consecuencia, las familias bolivianas tuvieron que vivir semanas enteras en lugares improvisados y asistidas por los magros recursos de las municipalidades chilenas y por las donaciones solidarias en Chile. Solo al cabo del tiempo se produjo el arribo de ayuda estatal chilena y el permiso de internamiento en el territorio boliviano. Se trató de un caso de biopolítica desnuda, en el que los migrantes bolivianos eran reducidos a cuerpos biológicos susceptibles de infectarse e infectar y eran detenidos en una frontera que hubieran podido atravesar libremente en 48 Haroldo Dilla Alfonso | nueva sociedad | 289 virtud de sus atributos categoriales de ciudadanía. Un dato congruente con la nueva derecha fundamentalista en América Latina –de la que el gobierno de facto boliviano es un ejemplo–, del racismo y la aporofobia que la caracteriza y que, en general, caracteriza a la elite política boliviana. Pero también si asumimos la vulnerabilidad permanente de esa migración, regularmente una migración transfronteriza, que en Chile –con una elite tan aporofóbica y racista como la boliviana– subsiste excluida de toda protección social 16 . El covid-19 fue la tormenta perfecta que hundió a estos miles de personas en la vulnerabilidad más miserable. La frontera fue su escenario. Finalmente, los bolivianos cruzaron y pudieron regresar con sus familias. Con toda seguridad volverán el próximo año, porque ellos lo necesitan y porque la economía chilena no sobrevive sin ellos, y volverán a encarar los rigores de los controles abusivos y del intercambio desigual que sufren en cada paso buscando un mundo mejor. Porque la frontera, recordando nuevamente la poética de Alberto Ríos, sigue siendo lugar de choques de pedernales y aceros que producen inmensas fogatas:«el coágulo de sangre en el arroyo de la vena». 16. Hagamos notar, sin embargo, que no solo en la derecha se han podido encontrar estas muestras vergonzosas de aporofobia e insensibilidad social. Cuando miles de venezolanos que intentaban regresar a su país comenzaron a aglomerarse en la frontera, un alto funcionario del gobierno de Nicolás Maduro los llamó«bombas biológicas» dirigidas a contaminar Venezuela. El calvario de los venezolanos en Cúcuta no ha sido más llevadero que el de los bolivianos en Colchane. Audio de las declaraciones de Lisandro Cabello, secretario de Gobierno del estado Zulia, en. Fronteras y movilidad humana en América Latina Nanette Liberona Concha La pandemia ha reforzado la importancia del binomio fronteras-movilidad. Las fronteras tienen un rol coercitivo, y su cierre reforzó la vulnerabilidad y exposición al riesgo de muchos migrantes. En América Latina las políticas migratorias se han ido uniformando con la finalidad de restringir la movilidad humana, pero esto no se tradujo en inmovilidad, sino en irregularización y mayor riesgo para quienes migran, al tiempo que el foco en el tráfico como un problema penal termina criminalizando a quienes ya son víctimas de esas prácticas. La relación entre fronteras y movilidad humana en el mundo se ha vuelto una temática de primer orden debido a la propagación del covid-19. Han surgido múltiples análisis desde diversas disciplinas en torno de esta dupla, pues se ha advertido que las fronteras jurídico-administrativas de los Estados no pueden controlar la pandemia a pesar de su cierre. En esta coyuntura, la movilidad humana ha demostrado poseer una fuerza única, un ímpetu que solo la naturaleza de la vida puede explicar. Al mismo tiempo, observamos varias situaciones que rayan en el(des)criterio internacional respecto al tratamiento generalizado de las migraciones. Nos encontramos en un momento histórico en el que la movilidad humana ha demostrado su capacidad de traspasar fronteras a pesar de todas las medidas de control –incluyendo el sanitario– impuestas internacionalmente, y la dificultad de contener los Nanette Liberona Concha: es doctora en Antropología y Sociología por la Universidad París 7. Es académica del Instituto de Estudios Internacionales(inte), Universidad Arturo Prat (Chile). Palabras claves: covid-19, fronteras, movilidad humana, tráfico de migrantes. 50 Nanette Liberona Concha | nueva sociedad | 289 flujos migratorios hacia adentro y hacia afuera constituye una alerta para los Estados. Con esto, el rol securitario de las fronteras respecto de la soberanía estatal y del nacionalismo ha dado pie a múltiples formas de violencia hacia las personas en movilidad, que siendo migrantes o trabajadores y trabajadoras fronterizos o solicitantes de refugio, han visto vulneradas sus vidas, expuestas al contagio y al abandono por parte de las autoridades estatales de los países de tránsito y de inmigración, así como de sus países de origen. En un ejercicio de sistematización del impacto del covid-19 en las personas migrantes realizado por un equipo interdisciplinario e internacional en el que participamos 1 , se identificaron 11 situaciones en común en relación con las migraciones en los países de las Américas(Norte, Centro y Sur): a) cierre de fronteras e híper vigilancia; b) hipernacionalismo selectivo; c) espiral de violencia al sur; d) personas irregularizadas y desposeídas de derechos; e) suspensión del derecho al asilo y al refugio; f) producción del miedo como forma de control; g) construcción de espacios de confinamiento y sacrificio humano; h) migración en reversa; i) trabajadores esenciales pero desechables; j) niñez y adolescencia al borde; y k) luchas de los migrantes, redes de solidaridad y reacciones xenófobas. ¿Qué nos dicen estas situaciones? Que la migración se ha vuelto un tema central en el manejo político de la gestión de las fronteras durante esta pandemia. Así, el control sanitario de las naciones se superpone al control de la movilidad de manera orquestada a escala de las Américas. Asimismo, se observa que las respuestas sociales han sido similares en distintas latitudes del continente, lo que abre un nuevo foco de interés respecto a la movilización y acción en torno de las personas migrantes, reconocidas como grupos extremadamente vulnerables frente al virus y a sus consecuencias sociales, El orden fronterizo como la xenofobia y la pérdida de empleo. En este escenario, podemos afirmar que el orden fronterizo internacional mantiene y profundiza el rol internacional mantiene y profundiza el rol coercitivo de las fronteras, particularmente respecto de la movilidad humana en tránsito que se enfrenta constantemente a barreras, restricciones y violencias. coercitivo Interesa aquí plasmar algunas ideas respecto a cómo de las fronteras el cierre de fronteras a escala latinoamericana ha venido reforzando la vulnerabilidad y la exposición al riesgo de las personas en movilidad, más allá del covid-19. Uno de los mayores riesgos es el que identificamos como tráfico de migrantes, fenómeno que estudiamos desde la antropología del cuerpo y de la movilidad. La importancia de analizar el«tráfico» radica en que los Estados suelen asociarlo 1. Proyecto(In)Movilidad en las Américas. Covid-19,. tema central | Fronteras y movilidad humana en América Latina 51 a un delito cometido por las personas migrantes. Frente a ello, es necesario desresponsabilizar a las personas objeto de tráfico y responsabilizar a los Estados y sus fronteras de la irregularización y de los abusos y peligros a los que las exponen. Para esto, presentaremos tres ideas claves: a) el tráfico de personas es una denominación penal que impide identificar la densidad del tránsito que significa la experiencia de la migración clandestina en tránsito ; b) el cruce clandestino de fronteras, asociado al tráfico, es provocado por el racismo estructural inherente a las políticas migratorias; c) no existe voluntariedad en el tráfico, ni al inicio del proyecto migratorio ni en el transcurso, por eso es más oportuno hablar de migración forzada. La densidad del tránsito El concepto densidad del tránsito considera la experiencia de la movilidad irregularizada que recurre al tráfico o al«coyotaje» 2 para poder cumplir un proyecto migratorio. El concepto de movilidad irregularizada busca enfatizar que tanto el cruce clandestino como la vida en clandestinidad en un país de destino o de tránsito son situaciones involuntarias, que ocurren dentro de un marco jurídico que produce irregularidad administrativa. Autores críticos de los abordajes tradicionales sobre el tráfico de personas ponen en el centro del debate la responsabilidad del sistema de producción capitalista que ha generado, mediante la migración irregularizada, un nuevo régimen de acumulación flexible 3 . La densidad del tránsito está constituida por dimensiones sociales, culturales, políticas y económicas, que se plasman en estrategias de movilidad clandestina que requieren de una importante capacidad de agencia ante la pluralidad de actores que explotan la vulnerabilidad de las personas migrantes 4 . Esto es así ya que una de las principales características de esta situación es la pérdida del control de la situación, como producto de la dependencia de un«coyote», de una«red de tráfico» o de la autorización de un policía fronterizo para cruzar la frontera. El contrabando o tráfico de personas es definido por el Protocolo contra el Tráfico Ilícito de Migrantes por Tierra, Mar y Aire como«la facilitación de la entrada ilegal de una persona en un Estado del cual dicha persona no sea nacional o 2. David Spener:«El apartheid global, el coyotaje y el discurso de la migración clandestina: distinciones entre violencia personal, estructural y cultural» en Migración y Desarrollo N o 10, 2008. 3. Sandro Mezzadra y Brett Neilson:«Between Inclusion and Exclusion: On the Topology of Global Space and Borders» en Theory, Culture& Society , 2013. 4. N. Liberona, Carlos Piñones y Haroldo Dilla:«De migración forzada a tráfico de migrantes: migración clandestina en tránsito de Cuba hacia Chile» en Migraciones Internacionales vol. 12, en prensa. 52 Nanette Liberona Concha | nueva sociedad | 289 residente permanente con el fin de obtener, directa o indirectamente, un beneficio financiero u otro beneficio de orden material» 5 . Esta estrecha definición del tráfico ha favorecido la difusión internacional de análisis centrados en una óptica penal, en la que la persona objeto de tráfico es Esta estrecha considerada corresponsable del cruce clandestino de definición del tráfico ha favorecido la difusión fronteras, lo que da lugar al término erróneo de migrantes«ilegales» que cometen un crimen trasnacional contra las leyes del Estado 6 . En Chile, el ingreso clandestino es considerado un internacional de análisis centrados en una óptica penal delito, tanto por la legislación migratoria, el decreto ley 1094 de Extranjería de 1975, como por la ley N° 20507, de 2011, que tipifica los delitos de tráfico ilícito de migrantes y trata de personas. Estos son, además, delitos contra la soberanía, lo que implica que la persona que es capturada por fuerzas policiales en su ingreso por un paso no habilitado no tiene la posibilidad de denunciar el tráfico del que fue objeto. Al contrario, debería autodenunciarse , quedando en situación irregular, lo que la conduce a la expulsión administrativa, sin un debido proceso judicial en la mayoría de los casos 7 . Este enfoque penal, que se repite en otros países del continente, impide identificar la densidad de la experiencia que se ha denominado migración clandestina en tránsito , que se refiere a la movilidad de aquellas personas imposibilitadas de acceder a una visa, que utilizan como alternativa el ingreso a los países de tránsito y de destino por vías irregulares y con la ayuda de terceros 8 . Esta experiencia de movilidad transfronteriza se despliega en una situación que sintetizamos en el concepto de densidad del tránsito . Primeramente, imaginemos esa densidad como materia que se encuentra en el camino y que dificulta el andar. Se trata de una materia compuesta por múltiples dimensiones y, a pesar de las dificultades que se interponen, se avanza, atravesándolas y empapándose de ellas. En un sentido estricto,«el‘tránsito’ se entiende 5. Organización de las Naciones Unidas:«Protocolo contra el Tráfico Ilícito de Migrantes por Tierra, Mar y Aire, que complementa la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional», onu , Ginebra, 2000. 6. Francisca Barros Sánchez: El tráfico ilícito de migrantes y la trata de personas: comparación y evaluación de las políticas en Chile , anepe , s./l., 2018. 7. Francisco Jara Bustos:«La expulsión de extranjeros en Chile. Un análisis desde el derecho internacional de los derechos humanos» en Marcela Tapia Ladino y N. Liberona Concha(eds.): El afán de cruzar las fronteras. Enfoques transdisciplinarios sobre migraciones y movilidad en Sudamérica y Chile , Ril Editores, Santiago de Chile, 2018. 8. Jacques Paul Ramírez Gallegos y Soledad Álvarez:«‘Cruzando fronteras’: una aproximación etnográfica a la migración clandestina ecuatoriana en tránsito hacia Estados Unidos» en Confluenze vol. 1 N o 1, 2009. tema central | Fronteras y movilidad humana en América Latina 53 como la estancia temporal o el trayecto entre dos países» 9 , pero los trabajos que han profundizado el concepto se refieren a trayectorias migratorias a través de diversos países sin los documentos requeridos, evidenciando problemas en torno de los derechos humanos de quienes migran, de su vulnerabilidad, de las crisis«humanitarias» y de las políticas gubernamentales 10 . Con esto, podemos plantear que el tránsito es una experiencia densa, pues está estructurada en el marco de la globalización neoliberal, y por lo tanto, está compuesta por una dimensión política-económica que ha posicionado a las personas migrantes como mano de obra barata, flexible y explotable en la división social del trabajo. Otra dimensión del tránsito es la posición social de no ciudadanos en la que se encuentran las personas en movilidad, expuestas a la pérdida de derechos sociales, viviendo una crisis de la ciudadanía . Asimismo, este tránsito está constituido culturalmente, pues las formas en que se desarrolla se expresan en el nivel local en lo que se ha denominado el sistema de«coyotaje», que permite avanzar en la clandestinidad pero que incluye el despojo del que son víctimas las personas traficadas 11 . La migración clandestina en tránsito implica por tanto mayor vulnerabilidad. La experiencia del tránsito entre los lugares de origen y de destino está plagada de situaciones que ponen en riesgo la dignidad y la integridad de las personas y que, en tiempos de pandemia, han expuesto al contagio y el abandono a las personas en movilidad. En muchos países del continente, la población en tránsito ha sido la más perjudicada: desempleada, sin acceso a agua potable, sin albergues y sometida a contextos insalubres, lo que se suma a la indolencia de las autoridades que no facilitaron un retorno seguro cuando hubo intención de regresar al hogar. Así es como en diversas fronteras del continente quedaron varadas personas en movilidad provenientes de México, Guatemala, El Salvador, Honduras, personas deportadas desde México, así como otras en tránsito hacia Estados Unidos provenientes de Haití, Cuba y de diversos países sudamericanos y de otros continentes. Esta situación también se dio en las fronteras entre Ecuador y Colombia, Chile y Bolivia, Brasil y Venezuela; la población originaria de este último país ha sido la más afectada, pues han quedado inmovilizados miles de venezolanos y venezolanas en ruta a su país, transitando a pie o 9. Andrés López y Jana Wessel:«Migración haitiana en tránsito por Ecuador. Comentario internacional» en Revista del Centro Andino de Estudios Internacionales N o 17, 2017, p. 20. 10. Ernesto Rodríguez, Claudia Fernández Calleros, Rubén Luna González y Edyam Rodríguez García: Bibliografía sobre migración en tránsito irregular 1990-2015 , itam , Ciudad de México, 2016. 11. N. Liberona:«La frontera cedazo y el desierto como aliado. Prácticas institucionales racistas en el ingreso a Chile» en Polis N o 42, 2015. 54 Nanette Liberona Concha | nueva sociedad | 289 en transporte terrestre 12 . Pero la movilidad ha desafiado el cordón sanitario, recurriendo al tráfico para alcanzar su objetivo de cruzar las fronteras. No obstante, a escala internacional se ha identificado que la mayor consecuencia del tráfico de migrantes –como del contagio por covid-19– es el posible fallecimiento de las personas que han sido traficadas. Aunque el número de muertes que resultan de este fenómeno en Sudamérica es reducido, hay evidencia de que han sido ocasionadas por el abandono de las víctimas en la mitad de la travesía o por deshidratación severa, como hemos constatado en el ingreso a Chile por la frontera con Perú y durante el cruce de la frontera entre Chile y Bolivia. Asimismo, el abuso sexual es un tipo de violencia de género bastante frecuente en los relatos de las mujeres migrantes, quienes han vivido desde insinuaciones y vejaciones hasta violaciones. A esto se suma la racialización que experimentan las personas traficadas, como un proceso de jerarquización de la alteridad, que regularmente se produce a través de la sexualización de los cuerpos de las mujeres, afrodescendientes o indígenas, que sufren la violencia sexual de los«coyotes» o policías. Para intentar comprender el poder que ejerce sobre las personas en movilidad, quisimos buscar los múltiples sentidos de la frontera. Así, identificamos uno fundamental que es el de contribuir a la ignominia , entendida como«una ofensa grave que sufre el honor o la dignidad de la persona». En nuestra investigación respecto a la subjetividad en la migración clandestina en tránsito , observamos los cuerpos afectados por la ignominia, que experimentan la negación de la movilidad como una forma de inmovilidad del cuerpo. Esta inmovilidad ha sido claramente evidenciada en los grupos de migrantes que en distintas latitudes del continente americano han querido regresar a sus lugares de origen, enfrentando la prohibición de transitar entre los países. Es lo que se ha conceptualizado como«migración en reversa», producida«por el colapso económico en los países de acogida y/o de tránsito en todo el continente, provocando el cese de fuentes de empleo informal para miles de migrantes irregularizados[que] se dirigen a sus lugares de origen para guarecerse pues ahí tienen redes familiares y sociales de apoyo y de cuidado» 13 . Esta situación es vivida por hondureños, salvadoreños y guatemaltecos irregularizados en ruta desde México a sus países de origen. Lo mismo experimentan nicaragüenses desde Costa Rica hacia Nicaragua, haitianos en ruta desde República Dominicana hacia Haití y migrantes venezolanos desde toda la región andina, como ya mencionamos. 12. V.«(In)Movilidades en las Américas», cit. 13. Ibíd. tema central | Fronteras y movilidad humana en América Latina 55 Las políticas migratorias restrictivas del racismo estructural Pero no solo el tráfico produce irregularidad, también la frontera juega un rol fundamental como mecanismo de irregularización, al denegar el derecho a la movilidad(debido al régimen de visados) y al refugio(cuando es solicitado en frontera). El caso de los más de cuatro millones de venezolanos que han emigrado en los últimos años, entre ellos solicitantes de asilo, es clave para entender la catástrofe que se vive en diferentes fronteras que no han acogido las solicitudes de esta población. Esto se ha exacerbado con el actual cierre de fronteras, que conllevó a una Las personas migrantes en esta situación son suspensión temporal de recepciones de nuevas soliciforzadas a cruzar tudes de asilo y refugio. Las personas migrantes en esta situación son forzadas a cruzar las fronteras por pasos no habilitados, por rutas clandestinas, pues no regresarán a sus las fronteras por pasos no habilitados, por países de origen cuando están ad portas de cumplir rutas clandestinas su proyecto migratorio. Es así como en Chile el aumento del tráfico(465% entre 2013 y 2018) ha sido protagonizado por personas provenientes de República Dominicana, Haití, Cuba y Venezuela. Para todos estos países, la política migratoria chilena ha restringido el ingreso al país mediante la imposición de visas consulares, lo que evidenciamos como racismo estructural. El racismo estructural es definido como un conjunto de«sistemas de nivel macro, las fuerzas sociales, las instituciones, las ideologías y los procesos que interactúan entre sí para generar y reforzar las inequidades entre los grupos raciales y étnicos» 14 . En este sentido, la política migratoria, mediante el sistema de visados, produce migrantes racializados, más fáciles de irregularizar. En el análisis de las políticas migratorias locales hemos identificado cómo se elaboran y legitiman categorías tales como«delito»,«ilícito»,«irregular». De manera generalizada, la tipificación del«tráfico ilícito de migrantes» en las leyes nacionales responde a una adecuación de la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada. La elaboración de estas categorías proviene de las agencias internacionales dependientes de la Organización de las Naciones Unidas( onu ), así como la Organización Internacional para las Migraciones( oim ), que instan a los Estados a tomar decisiones, a firmar y ratificar acuerdos multilaterales que uniformizan las políticas. Esto se puede evidenciar cuando observamos, por ejemplo, el caso 14. Gilbert C. Gee y Chandra L. Ford:«Structural Racism and Health Inequities: Old Issues, New Directions» en Du Bois Review: Social Science Research on Race vol. 14 N o 4, 2010. 56 Nanette Liberona Concha | nueva sociedad | 289 de Ecuador, que convirtió la trata y el tráfico en problemas de seguridad, y como tales, los ha combatido y controlado 15 . Lo que podemos observar es que las políticas migratorias, luego de producir migración irregularizada, la criminalizan asociándola a un supuesto descontrol de los flujos migratorios. Hemos visto esta situación en el tratamiento de la migración haitiana, con el aumento a partir de 2017 de la llegada de este grupo nacional a países como Brasil, México y Chile. Las políticas migratorias se alinean de esta manera a lo que se ha denominado gobernabilidad migratoria , que ha levantado el concepto de«migración ordenada, segura y regular» y que produce a la migración irregularizada como amenaza 16 , con el fin de controlar y gestionar la movilidad humana para obtener de ella una mejor utilidad. Entendemos que este mecanismo es otro de los sentidos de las fronteras: el de filtrar, es decir, ejercer el racismo de Estado con el fin de jerarquizar a la población migrante entre quienes pueden acceder o no a una regularización migratoria, pero también entre quienes pueden o no insertarse en la sociedad ejerciendo un trabajo digno. Así, las fronteras permanecen en el cuerpo de las personas, pues se reflejan en los lugares donde viven, en los tipos de trabajos a los que acceden, en las relaciones sociales que establecen. La migración forzada como motor del sistema de explotación de la movilidad humana Por último, es importante destacar que no existe voluntariedad en el tráfico, ni al inicio del proyecto migratorio ni durante el trayecto. Primero, el suEl cobro inicial por puesto consentimiento en el que se basa el«Protocolo» para penalizar a los hombres y mujeres migrantes el que se llega a no es tal. El cobro por migrar de esta manera es muy un acuerdo con el «coyote» nunca es elevado, a pesar de que el traslado se hace en condiciones extremadamente precarias, pero las personas se endeudan para pagar porque existe la urgente nelo que finalmente se cesidad de migrar. No obstante, el cobro inicial por termina pagando el que se llega a un acuerdo con el contrabandista o «coyote» nunca es lo que finalmente se termina pagando; los cobros siempre van aumentando y transformando a las personas migrantes en dependientes de sus traficantes. Rara vez aquellas sabían que el 15. Martha Ruiz y Soledad Álvarez:«Excluir para proteger: la‘guerra’ contra la trata y el tráfico de migrantes y las nuevas lógicas de control migratorio en Ecuador» en Estudios Sociológicos vol. 37 N o 111, 2019. 16. Eduardo Domenech:«Las políticas de migración en Sudamérica: elementos para el análisis crítico del control migratorio y fronterizo» en Terceiro Milênio: Revista Crítica de Sociologia e Política N o 1, 2017. tema central | Fronteras y movilidad humana en América Latina 57 presupuesto previsto desde el inicio del viaje hasta el final no sería suficiente para cumplir su proyecto. Al contrario, en el tránsito fueron perdiendo la certeza de que llegarían bien a puerto, porque se vieron expuestas a situaciones de abuso y violencia, de riesgos y engaños que, sumadas a la exigencia de más dinero, las iban despojando de sus pertenencias y de sus sueños. Uno de los engaños frecuentes es no informar a las personas que cruzarán las fronteras de forma irregular, haciéndoles creer que todo está en orden, que tienen los documentos necesarios. A pesar de esto, en algunos casos, el«coyote» es percibido como facilitador, guía e incluso como una persona de confianza o«padrino de viaje», debido a que es el único que brinda una salida para migrar 17 . Así, comprobamos que esta forma de moverse en las rutas migratorias es una consecuencia de las restricciones a la movilidad humana en el capitalismo global, que requiere de un contingente humano forzado a la vulnerabilidad, más fácil de explotar. Asimismo, podemos afirmar que el tráfico es una movilidad forzada, considerando este concepto no solamente por los motivos de emigración, sino por la forma en que los hombres y mujeres migrantes son forzados a moverse de forma clandestina, tal como lo señalan Gardenia Chávez Núñez y Javier Arcentales Illescas,«no en el sentido de presionar su salida, sino de imponer la forma de hacerlo» 18 , a través del cruce clandestino de fronteras. Por tanto, quienes recurren al tráfico para migrar son grupos nacionales que tienen pocas alternativas migratorias, ya que se les exige visas consulares para transitar entre los países. Esto implica que deban recurrir a complejas rutas buscando los lugares donde tienen«libre visado», lo que se va transformando, en el tránsito, en rutas del tráfico, pues los acuerdos con personas que facilitan el traslado, cruce de fronteras y estadías en ciertos lugares no perduran. Las rutas del tránsito que estudiamos hacia Chile están marcadas por una cadena de violencias: económica, la de las policías fronterizas que cobran para autorizar el cruce y la de los coyotes, que además mediante la violencia psicológica, y física a veces, controlan la situación, los tiempos, los intercambios, el transporte y el alojamiento; y también la violencia de género, por parte de la pareja masculina que esconde la información o que abandona a su mujer. Esto implica que sistemáticamente las personas llegan a su destino sin dinero y endeudadas, en particular las mujeres. Las rutas recorridas tienen además la particularidad de ser 17. M. Ruiz y S. Álvarez: ob. cit. 18. G. Chávez Núñez y J. Arcentales Illescas:«Movilidad humana, irregularidad y‘tráfico ilícito de migrantes’» en Ecuador Debate N o 97, 2016, p. 72. 58 Nanette Liberona Concha | nueva sociedad | 289 extremadamente absurdas en algunos casos, pasando por ciudades que se alejan de los destinos, por zonas geográficas difíciles, etc. Por lo tanto, poner énfasis en la voluntariedad del tráfico contribuye a la irregularización de las personas migrantes, ya que las instituciones de control migratorio no permiten que denuncien que han sido víctimas de tráfico, por el supuesto consentimiento. En suma, lo que en lenguaje jurídico se entiende como«tráfico de migrantes» es la existencia de un sistema de explotación de la movilidad humana, que no siempre funciona como una red articulada, ni como«crimen organizado internacional». Es un complejo sistema que responde a la precariedad de las vidas, que ni siquiera ante la amenaza del coronavirus deja de reproducirse. Reflexiones finales Las políticas migratorias latinoamericanas se han uniformado restringiendo la movilidad humana, lo que no significa inmovilidad, pues las personas se dejan explotar buscando una salida a su extrema precariedad y son objeto de distintos tipos de violencia y de racialización. De esta manera, los países latinoamericanos contribuyen a la irregularización de las personas migrantes, en particular de aquellas que se encuentran en tránsito. Vemos, además, que el cierre de fronteras impuesto para frenar la propagación del coronavirus ha venido a reforzar lo que las políticas migratorias ya estaban produciendo: mayor vulnerabilidad y exposición al riesgo. Es así como en tiempos de pandemia América Latina está imitando al gigante del Norte, cuyo contingente de migrantes irregularizados supera los 12 millones de personas –mayoritariamente latinoamericanas y caribeñas–, que actualmente viven bajo la amenaza de ser detenidas y deportadas en cualquier momento. Es urgente cambiar el foco, dejar de observar el fenómeno del tráfico desde la óptica penal y considerar la densidad del tránsito que este implica, constituido por dimensiones sociales, culturales, políticas y económicas. La frontera México-Estados Unidos: asimetrías y transgresiones Alberto Hernández Hernández La frontera entre México y Estados Unidos se ve transformada no solo por las interacciones en distintos niveles económicos y políticos, sino también por procesos sociales y culturales que parecen subvertir los límites. Las dinámicas fronterizas son, a su vez, reflejo del contraste entre dos culturas con presencia en el continente, la anglosajona y la latina, y dan lugar a una compleja relación binacional marcada por múltiples cruces, permisos y prohibiciones. Las fronteras son construcciones fundamentalmente humanas. Aunque en ocasiones parecieran seguir la naturaleza del paisaje físico (fronteras naturales), como la frontera México-Estados Unidos, que en la mitad de su extensión se encuentra delimitada por el Río Bravo, estas divisiones no existirían sin la intervención humana que demarca y diferencia los límites nacionales. Existen también fronteras más cercanas en términos de interacción, cuyas características tienen que ver con dinámicas de corte histórico y cultural, como en el caso de algunos países latinoamericanos. Generalmente, cuanto más extensas son en términos de territorio, más contrastantes son las realidades que las fronteras suelen dividir. Debido a su longitud y características geográficas, las fronteras pueden tener diferentes contextos y condiciones de cambio; pueden Alberto Hernández Hernández: es profesor-investigador, y actualmente presidente, de El Colegio de la Frontera Norte(Tijuana), adscrito al Departamento de Estudios de Administración Pública. Correo electrónico:. Palabras claves: frontera, legalidad, migración, oportunidades, transgresiones, Estados Unidos, México. 60 Alberto Hernández Hernández | nueva sociedad | 289 mantenerse estáticas durante largos periodos, con aspectos o dinámicas disímiles ocasionales, o bien transformarse debido a políticas e infraestructuras más rígidas, cuyo objetivo es tener una mayor administración y control de la movilidad de personas y mercancías, como en el caso de la frontera de México con eeuu, que ha experimentado grandes transformaciones durante las últimas tres décadas. En los escenarios contemporáneos, es posible decir que hay fronteras que«desaparecen», si bien no desde la comprensión geopolítica o nacional, sino en cuanto a los circuitos del mercado informal y a las organizaciones que operan desde la paralegalidad y evaden puestos y controles aduanales fronterizos. Las regiones fronterizas de México México comparte límites internacionales con tres países: eeuu, Guatemala y Belice. La frontera norte de México está dividida en casi la mitad de su extensión por el Río Bravo(región noreste), que desemboca en el océano Atlántico en el golfo de México. La otra mitad es una zona de desierto y de semidesierto (región noroeste), que se extiende hasta Tijuana en el océano Pacífico. Mapa División regional de la frontera norte de México Fuente: elaboración del autor. tema central | La frontera México-Estados Unidos: asimetrías y transgresiones 61 En términos territoriales, estamos hablando de poco menos de 3.200 kilómetros de frontera, que incluyen 48 condados de eeuu esparcidos en los estados de Texas, Nuevo México, Arizona y California; del lado mexicano son 94 municipios fronterizos en los estados de Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas. En algunos casos, la ciudad mexicana es más grande; en otros, la estadounidense. En total, son 15 pares de ciudades gemelas. Las ciudades mexicanas de mayor tamaño poblacional en la frontera son Ciudad Juárez y Tijuana, seguidas por Mexicali, Nogales, Piedras Negras, Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros. En cuanto a las personas que viven en este extenso territorio, en 2016 había una población aproximada de 13 millones de habitantes distribuida en diez áreas metropolitanas transfronterizas 1 . Un aspecto destacable es que la mayor parte de ellas constituyen conglomerados urbanos además de pequeñas localidades de poca notoriedad e impacto transfronterizo. Un tema complicado para las políticas de Estado se vincula a las realidades sociales específicas de cada frontera. México es un país muy centralizado y muchas de las decisiones sobre lo que ocurre en las regiones fronterizas son federales, aunque las cuestiones prácticas necesariamente tienen que ser resueltas en las jurisdicciones locales. Estas regiones mantienen una disputa con las zonas centrales porque tienden a reclamar por un conjunto de necesidades propias que se corresponden con sus diferencias como territorios. A menudo existe una discusión en la cual la parte central argumenta que la frontera tiene privilegios o diferencias respecto a los imaginarios nacionales y que en ocasiones estas diferencias impiden construir un sentido de país más homogéneo con políticas iguales. En las décadas de los años 70 y 80 llegaron incluso a emprenderse campañas nacionalistas en el norte mexicano, basadas en el temor de que la población dejara de practicar el idioma español o lo transformara por su uso de palabras en inglés y la cercanía con eeuu. En México, por ejemplo, la gente de la frontera norte fue juzgada durante un largo periodo por perder supuestamente su identidad mexicana, al hablar inglés, tener comportamientos distintos y sumarse a prácticas culturales estadounidense como la celebración del Halloween o el Thanksgiving [Acción de Gracias], entre otras circunstancias. Sin embargo, la realidad es que en ocasiones las personas que viven en la frontera reivindican una mexicanidad más exacerbada que las personas en el interior del país. Esto se debe a que el componente poblacional de las ciudades fronterizas está relacionado con el arribo de migrantes en distintos periodos. La frontera México-eeuu, específicamente la frontera Tijuana-San Diego, es la más cruzada de todo el mundo occidental; esto habla de la dimensión 1. Rafael Prieto Curiel:«Los trece millones de la frontera» en Punto Decimal , 17/4/2016. 62 Alberto Hernández Hernández | nueva sociedad | 289 de las interacciones que cotidianamente tienen estas sociedades. En términos de flujos y cruces fronterizos, en un estudio realizado en 2017 se indica que en la frontera norte, según las estimaciones de la Secretaría de Relaciones Exteriores(sre), cada día se realizan más de un millón de cruces legales de personas y alrededor de 300.000 de vehículos, de los cuales más de 70.000 son camiones de carga 2 . Un aspecto adicional a tomar en cuenta es que esta frontera ejerce un control social y económico que involucra a actores y procesos en ambos países. Sin duda hay una amplia interacción en diversos campos cuando hablamos de las fronteras: comercio, turismo, mercado laboral binacional de compra de bienes y productos, entre otros. Interacciones transfronterizas entre México y eeuu Los esquemas de acción e interacción fronteriza representan un enorme reto para el gobierno mexicano. Como ya señalamos, más de un millón de personas y cerca de 300.000 automóviles circulan a diario entre ambos países; sin embargo, esta cantidad de cruces refleja distintas motivaciones y objetivos ligados a las particularidades propias de cada contexto transfronterizo. Cuadro 1 Frontera Méxicoeeuu : puentes y garitas Estado en México Nuevo León Chihuahua Chihuahua Coahuila Baja California Sonora Tamaulipas Puentes y garitas 1 3 9 6 7 10 17 Estado colindante en eeuu Texas Nuevo México Texas Texas California Arizona Texas Fuente: elaboración del autor con datos de la Embajada de eeuu. Existen 53 puentes y garitas de entrada al territorio estadounidense. Los hay específicamente para actividades de carga y para el transporte de mercancías, y una gran parte de la exportación de México se traslada a través de esos puentes. Algunos puentes internacionales son de tráfico ligero, y otros son de usos mixtos: tráfico ligero, tráfico de carga y de 2. Centro Gilberto Bosques:«Panorama actual de la frontera entre México y Estados Unidos», nota informativa, Senado de la República, 2017. tema central | La frontera México-Estados Unidos: asimetrías y transgresiones 63 vehículos. También hay puentes de uso exclusivo para el cruce peatonal. Hay puentes de ferrocarril que son parte de la historia, ya que la primera forma en que México se comunicó con eeuu fue a través del ferrocarril, a finales del siglo xix. 72% del comercio que cruza por la frontera entre México y eeuu involucra principalmente cuatro ciudades: Tijuana, Ciudad Juárez, Nuevo Laredo y Reynosa, las cuales cuentan con una mayor interacción en términos de flujos comerciales. Adicionalmente, se estima que en 2019 poco más de diez millones de camiones de carga y contenedores ferroviarios han transportado mercancía hacia eeuu a través de la frontera con México 3 . La mayoría de estos puentes son gratuitos, pero también los hay donde se paga un peaje por cruzar. Es decir, hay distintas modalidades de cruce según las necesidades locales. Algunos estados mexicanos del norte tienen varios puentes internacionales en su territorio, pero hay estados con pocos cruces que son sumamente activos, como es el caso del estado de Baja California, que tiene solo ocho puentes, cuatro de ellos ubicados en la ciudad de Tijuana, donde ocurre la mayor parte del tráfico y cruce de vehículos y de peatones de toda la frontera. Por otro lado, en el extremo noreste del país, Nuevo León tiene un pequeño cruce fronterizo que está dedicado exclusivamente al f lujo comercial, y ahí radica su importancia. Es importante mencionar que existen diferencias en la interacción transfronteriza en función de las configuraciones políticas y culturales, principalmente de los estados estadounidenses. No es lo mismo ser vecino de California que de Texas, ya que estas dos entidades representan extremos opuestos en el termómetro político. California es el estado progresista por excelencia, mientras que Texas se perfila como parte del«sur conservador bíblico» 4 . Esta situación se ve reflejada en que California es un estado«santuario» para migrantes, en las antípodas de Texas y Arizona 5 . Así pues, este es uno de los factores que contribuyen a las diferencias en los flujos migratorios fronterizos: California es uno de los destinos preferidos por los migrantes indocumentados, sin mencionar que se trata de uno de los estados más ricos en términos económicos y de recursos 3. Departamento de Transporte de eeuu, Oficina de Estadísticas de Transporte:«Border Crossing/Entry Data»,. 4. Dana R. Carney, John T. Jost, Samuel D. Gosling y Jeff Potter:«The Secret Lives of Liberals and Conservatives: Personality Profiles, Interaction Styles, and The Things They Leave Behind» en Political Psychology vol. 29 N o 6, 2008. 5. Benjamin Gonzalez, Loren Collingwood y Stephen Omar El-Khatib:«The Politics of Refuge: Sanctuary Cities, Crime, and Undocumented Immigration» en Urban Affairs Review vol. 55 N o 1, 2019. 64 Alberto Hernández Hernández | nueva sociedad | 289 naturales, todos ellos elementos que potencian su deseabilidad como área de oportunidades 6 . Los puentes fronterizos de Baja California cuentan con modalidades particulares para acceder a eeuu. Existe una modalidad general, que rige para cualquier persona con documentación, independientemente del documento de ingreso que presente, pero también existe la opción de cruzar por los puertos peatonales. Por otra parte, también existe un cruce exprés de servicios médicos, dentales y/o tratamientos optométricos para ciudadanos y/o residentes estadounidenses, quienes tienen la opción de pagar 10 dólares por esta opción, que les da derecho a utilizar un carril especial a su regreso a eeuu y de este modo no hacer una larga fila. Otra modalidad integra un sistema de análisis biométrico que hace más rápido el cruce, ya que a medida que la persona se va acercando al punto de revisión, los documentos migratorios envían una señal a través de un chip a un receptor y esta información llega al oficial de migración que supervisará el ingreso, lo que agiliza la entrevista para poder entrar en territorio estadounidense. Existe asimismo un programa especial para viajeros de bajo riesgo, conocido como Red Electrónica Segura para Inspección Rápida de Viajeros(Secure Electronic Network for Travelers Rapid Inspection, sentri), que agiliza el cruce de los viajeros frecuentes transfronterizos. Es un sistema que hace que el cruce sea mucho más rápido, ya que requiere que la persona solo muestre una credencial sin bajarse del vehículo 7 . Este programa se basa en un sistema de puntos y suele otorgarse a aquellas personas que pueden probar una actividad económica y un ingreso formal, que son consideradas con buena reputación y que no han tenido ningún tipo de problema en eeuu. México también ha apostado por un sistema de modernización en la infraestructura e inclusión de plataformas digitales. A pesar de ello, las diferencias en la experiencia de cruce hacia México son marcadas: la vigilancia es mínima, no es obligatorio presentar documentos y la revisión personal es prácticamente inexistente. En la actualidad se ha implementado un sistema en el que se cobra una tasa a quienes deseen internarse en México con fines turísticos, aunque en términos generales, el flujo de extranjeros es pequeño en comparación con el número de personas que salen. En Tijuana, los fines de semana aumenta el número de personas que buscan divertirse en los bares, clubes nocturnos y otras sedes de entretenimiento«para adultos»; lo que contribuye a este incremento es la percepción, en el imaginario cultural, de 6. David E. Hayes-Bautista: La nueva California: Latinos in the Golden State , University of California Press, Berkeley, 2004. 7. Oscar J. Martínez(coord.): us -Mexico Borderlands: Historical and Contemporary Perspectives , Rowman& Littlefield, Lanham, 1996. tema central | La frontera México-Estados Unidos: asimetrías y transgresiones 65 que es una«ciudad del pecado» 8 , además del hecho de que la mayoría de edad en México es reconocida a los 18 años, mientras que en eeuu se reconoce a los 21. Seguridad, comercio y trabajo en la frontera norte Otro tema de relevancia a considerar es el de la vulnerabilidad, que a escala nacional siempre ha sido una cuestión prioritaria. En este mismo nivel están presentes temas como las migraciones indocumentadas y el crimen organizado, sobre todo cuando la región norte del territorio mexicano ha formado parte de importantes rutas de narcotráfico que han impactado sustancialmente en la vida en la frontera. El ataque contra las Torres Gemelas en 2001 cambió de manera radical el estatus de la frontera México-eeuu. Antes era una frontera muy abierta, fácil de cruzar, con poca vigilancia, por lo que la interacción se daba de manera menos complicaEl ataque contra da. Desde 2001, con el temor de nuevos ataques terroristas, medios de comunicación estadounidenses alertaron sobre la posible entrada de islamistas radicales a través de la frontera con México. Hasta el las Torres Gemelas en 2001 cambió de manera momento, eso no ha ocurrido. Lo que sí ha sucedido es un endurecimiento de la frontera que implicó el despliegue de la guardia nacional estadounidense para fortalecer las labores de la patrulla fronteriza. radical el estatus de la frontera Méxicoeeuu Esto pone en cuestión la idea de un mercado abierto que se apoya en el tratado de libre comercio recientemente renegociado en el marco del Tratado entre México, eeuu y Canadá(t-mec). Por otro lado, los temas de seguridad, control, terrorismo, tráfico de armas y drogas y crimen organizado siguen haciendo muy compleja la relación con el vecino país del norte. En términos de fuerza de trabajo, México es un proveedor importante de mano de obra para eeuu desde hace más de un siglo. Es pertinente recordar que durante la Segunda Guerra Mundial se generó una gran necesidad de mano de obra en los campos, las minas, la industria del ferrocarril y muchas otras actividades. eeuu necesitaba trabajadores y trabajadoras para todas estas áreas. Por ese motivo impulsó un acuerdo por el cual México cubriría estas necesidades que se plasmó en el Programa Bracero, que habilitó contratos especiales por medio de los cuales trabajadores mexicanos podían cruzar temporalmente a trabajar en eeuu. Algunos terminaron por 8. Rafael Saavedra:«Tijuana Makes Me Happy» en Nexos vol. 26 N o 323, 2004. 66 Alberto Hernández Hernández | nueva sociedad | 289 quedarse del otro lado de la frontera, y este se volvió uno de los momentos más importantes de la migración controlada internacional. Posteriormente, con la conclusión de los convenios de braceros en 1964, vino un flujo irregular en ascenso. En este contexto, las ciudades fronterizas poco a poco fueron pobladas por cientos de miles de migrantes, quienes originalmente buscaban cruzar a eeuu pero se terminaron radicando en las ciudades fronterizas mexicanas. Esto provocó un crecimiento inLas maquiladoras controlable que repercutió en la planeación urbana son la base industrial de la y la falta de servicios básicos para estas poblaciones, impactos que tuvieron lugar de manera más intensa en la década de 1990. frontera norte Por su parte, la frontera tiene una dinámica industrial particular. Las maquiladoras son la base industrial de la frontera norte. Se estima que la población que labora en la industria maquiladora en los estados fronterizos asciende a más de 1,6 millones de personas, distribuidas entre más de 3.000 establecimientos 9 . Cambios, contrastes y el muro Anteriormente, en algunos puntos del límite internacional se abría la frontera con supervisión de la patrulla fronteriza y había convivencia durante breves periodos. A fin de cuentas, este gesto simbolizaba un acercamiento. Aunque fuera por breves instantes, familias separadas por el muro se podían abrazar. También había matrimonios transfronterizos. Se abría la reja, los contrayentes cruzaban y se llevaba a cabo el acto formal. Otra dinámica común, particularmente durante la década de 1990 en el muro fronterizo en Playas de Tijuana, era ver a niños y familias conversando o comiendo a través de la malla fronteriza, cada uno de su lado. Sin embargo, esto poco a poco fue cambiando debido a los nuevos muros y los procedimientos de seguridad progresivamente más restrictivos. De modo que otro de los temas más importantes al referirse a las fronteras mexicanas es el avance en las políticas de control migratorio. En México existe una serie de peticiones a eeuu sobre protección a los migrantes y otras condiciones en materia de derechos humanos, pero también existen grandes retos en el trato que México da a los migrantes centroamericanos que transitan o se quedan en el país: guatemaltecos, salvadoreños, hondureños, quienes en la mayoría de los casos no han recibido un trato 9. Instituto Nacional de Estadística y Geografía(inegi):«Estadística del Programa de la Industria de Manufactura, Maquiladora y Servicios de Exportación(immex)», 12/2019. tema central | La frontera México-Estados Unidos: asimetrías y transgresiones 67 digno y reiteradamente señalan a policías y agentes de migración como responsables de los abusos, además de los conocidos riesgos a manos de grupos del crimen organizado dedicados al tráfico de personas y la extorsión. Una gran paradoja es que México deporta más centroamericanos que eeuu, incluso más que el número de mexicanos deportados desde el país del norte 10 . Hasta la década de 1960, un cable de acero funcionaba como línea divisoria: la frontera se podía cruzar levantándolo o bajándolo. Pocos años después fueron apareciendo mallas de acero, aunque una escalera bastaba para burlar esta barrera: curiosamente, había gente que ofrecía en alquiler diversos artefactos para que los migrantes pudieran cruzar con facilidad. A mediados de la década de 1990 se dio la primera instalación formal de un muro en el marco del Operativo Guardián implementado por el gobierno de Bill Clinton. El muro fue construido a partir de los desperdicios metálicos que generó la Guerra del Golfo con Iraq. Una segunda barrera vino a reemplazar a la primera durante la gestión de George W. Bush. A pesar de estas transformaciones, algunas secciones antiguas han sobrevivido, lo que provoca que haya espacios de la frontera donde actualmente existen dos muros paralelos. En la actualidad, con la construcción del muro de Donald Trump, se espera que en algunas secciones convivan hasta tres muros. Es importante mencionar que estas construcciones son acompañadas de propaganda que azuza el miedo de las personas y promueve discursos de riesgo o peligro ante lo que viene de fuera. Peligros que muchas veces las administraciones estadounidenses incentivaron, con el propósito de construir un discurso en el que sellar la frontera con México se ha vuelto un asunto de seguridad nacional. En este mismo sentido, a la par del fortalecimiento y la ampliación de la infraestructura y el personal para la seguridad fronteriza de eeuu, otro aspecto a destacar es que las fronteras geopolíticas se han convertido en fronteras biométricas 11 . Las fronteras biométricas son el nuevo sistema de seguridad de eeuu, con el cual se vuelve muy difícil falsificar un pasaporte o una visa. Ahora se pasa un documento y se puede determinar si eres la persona que aparece en él. Este es un asunto central, porque ahora los cuerpos han sido convertidos en las contraseñas 12 . 10. Nina Lakhani:«Mexico Deports Record Numbers of Women and Children in us-Driven Effort» en The Guardian, 4/2/2015. 11. Louise Amoore:«Biometric Borders: Governing Mobilities in the War on Terror» en Political Geography N o 25, 2006. 12. A. Hernández y Amalia Campos-Delgado(coords.): Líneas, límites y colindancias. Miradas a las fronteras desde América Latina, El Colef, Tijuana, 2015. 68 Alberto Hernández Hernández | nueva sociedad | 289 Beneficios directos e indirectos para la población en la frontera norte Se calcula que solamente un tercio de la población fronteriza mexicana cruza a eeuu; se infiere que el resto no lo hace porque no tiene los documentos legales. Así pues, hay una posición de exclusión, aunque no en el sentido estricto, porque la gente que no puede cruzar recibe ciertos beneficios indirectos. Por ejemplo, una gran cantidad de ropa, muebles o artículos diversos son considerados desecho en eeuu, pero en México adquieren un segundo periodo de uso, por lo que existe la posibilidad de comprar cosas que vienen del«otro lado». En este sentido, en la frontera norte de México nada es estático, el espacio fronterizo tiende a ser dinámico en términos de interacción. En algún momento, la frontera fue un territorio deshabitado, un espacio muy grande pero que casi no tenía población, y aunque hubo cambios económicos, fue imposible evitar que se creara la imagen de la frontera como territorio de los olvidados pero a la vez como una tierra de oportunidades, ya que muchos logran obtener con mayor facilidad un mejor ingreso, acceso a una mejor nutrición, vivienda, automóvil, etc. Esas oportunidades tienen que ver también con un dinamismo específico que ilustra la frontera. Por eso, la población fronteriza ha ido en aumento 13 . Se considera que las personas se asientan en la frontera porque las condiciones laborales y de educación en sus lugares de origen no son satisfactorias 14 . La frontera como espacio: lo legal y lo ilegal Otra de las paradojas fronterizas tiene que ver con que algo puede estar prohibido de un lado pero no del otro. Por ejemplo, algunos estados de eeuu han legalizado el uso, la venta y el cultivo de la marihuana, no solo con fines medicinales, sino también recreativos, mientras que en México está prohibida y penalizada esta actividad. A la par, los ciudadanos estadounidenses tienen derecho a comprar y portar armas de fuego, mientras que en México esto está prohibido, aunque muchas de estas armas ingresarán al país de contrabando. Por su parte, desde México hacia eeuu no se puede cruzar frutas, productos animales, plantas y flores, entre otras cosas. 13. Rodolfo Cruz Piñeiro:«Evolución y cambios recientes de la dinámica migratoria y características socioeconómicas de la frontera norte de México» en José Luis Ávila, Héctor Hernández B. y José Narro R.(coords.): Cambio demográfico y desarrollo de México , Universidad Nacional Autónoma de México, Ciudad de México, 2014. 14. Gabriel González:«Determinantes en la satisfacción de vida de las personas en las ciudades de la frontera norte de México» en Realidad, Datos y Espacio vol. 7 N o 1, 2016. tema central | La frontera México-Estados Unidos: asimetrías y transgresiones 69 Cuadro 2 Productos y mercancías restringidas entre México y eeuu según flujo Flujo norte-sur - Armas y municiones - Cannabis y otras sustancias psicoactivas - Vehículos y llantas usadas - Mobiliario y electrodomésticos usados - Productos animales y vegetales bajo restricciones fitosanitarias - Mascotas y animales exóticos - Combustible - Ropa usada Flujo sur-norte - Heroína, cocaína y drogas parafernales - Armas y municiones - Oro - Más de 10.000 dólares en efectivo - Medicamentos solo con receta - Licor sin etiquetas de pago de impuestos o más de un litro - Puros cubanos - Carne de cerdo y carne cruda - Frutas y verduras - Pescados y especies salvajes - Flores, plantas y semillas Fuente: elaboración del autor a partir de datos de la Embajada de eeuu y el Servicio de Aduanas, Servicio de Administración Tributaria(sat), México. Cambios en la frontera a partir del covid-19 A raíz de la epidemia de covid-19, las restricciones en la interacción social en la frontera han aumentado a partir de los primeros meses de 2020. En marzo, los gobiernos de México y eeuu anunciaron el veto de los viajes«no esenciales» entre ambos países. Naturalmente, esta medida puso una pausa a los viajes turísticos y recreacionales y, con ello, un aumento en las restricciones para cruzar hacia el norte. Además de la reducción en los tipos de visa permitidos para ingresar al país vecino, aumentan los tiempos de cruce para aquellas personas autorizadas, pues deben sujetarse a exámenes rápidos de detección del virus. Por su parte, el cierre parcial de las fronteras ha impactado no solo sobre los negocios formales en ambos lados, que dependen del flujo constante de personas, sino también sobre los negocios informales localizados en las inmediaciones del cruce. Por último, las cifras de contagios y muertes a raíz de esta pandemia muestran que estados fronterizos mexicanos y estadounidenses arrojan diferentes números en función de su variación regional: la parte oeste resulta la más afectada, particularmente en California y Baja California. Aun con el cierre parcial de la frontera, el flujo internacional no se detiene debido a quienes residen documentadamente a ambos lados de la frontera y no figuran dentro de las restricciones impuestas. Las mujeres y las regiones fronterizas latinoamericanas Movilidades, violencias y agencias Menara Guizardi Las experiencias de las mujeres en las fronteras vienen generando un interés creciente, alentado por los enfoques críticos en las ciencias sociales y el activismo feminista. En ese marco, es posible echar luz sobre las dinámicas circulatorias fronterizas, la violencia de género y el imperativo de marcar el cuerpo de las mujeres en las áreas limítrofes latinoamericanas. Pero también sobre los contradictorios procesos de sobrecarga productiva y reproductiva femenina, y su vinculación con la articulación de una agencia transfronteriza. En los últimos 40 años, se consolidó en América Latina un campo de estudios sobre la experiencia femenina en las«regiones fronterizas», situadas en la confluencia de dos o más Estados-nación. Esa agenda de estudios originó una amplia producción científica interdisciplinaria y de carácter crítico, interpelada por el activismo político de investigadores e investigadoras. Sus voces vienen siendo centrales para la defensa de los derechos humanos de las mujeres que habitan, transitan o trabajan entre fronteras. Asimismo, muchos de estos estudios son de carácter intersubjetivo, realizados por académicas que comparten la condición de género, que residen en zonas fronterizas o que son interpeladas Menara Guizardi: es investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas(Conicet) de Argentina en el Instituto de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de San Martín(idaes-unsam) e investigadora asociada de la Universidad de Tarapacá(uta). Correo electrónico:. Palabras claves: mujeres, oportunidades, regiones fronterizas, violencia. tema central | Las mujeres y las regiones fronterizas latinoamericanas 71 por marcadores sociales(raciales, étnicos y/o de clase) semejantes a los de las mujeres cuyas trayectorias investigan. Varios trabajos publicados en estas últimas décadas ejemplifican esta praxis de la investigación en las fronteras 1 . Pero conviene empezar este recuento por Gloria Anzaldúa, cuyo libro Bordelands/La Frontera (1987) constituyó el hito iniciático de una renovada reflexión sobre las identidades de género, un cambio de paradigmas en el concepto de frontera y una denuncia política de las violencias que enfrentan las mujeres en los territorios limítrofes mexicanos. Gloria era, ella misma, una mujer de identidad mestiza(«chicana») fronteriza. Sus escritos en esta obra interpelan la historia social y política del espacio atravesándola con las trayectorias personales y familiares de la autora. El libro está escrito en prosa y en verso, estructurando una búsqueda narrativa sobre cómo(re)construir discursivamente las experiencias liminares de la vida en las fronteras. La intersubjetividad de esta búsqueda le permitió «abrir» la frontera a partir de su presencia en ella, situando su cuerpo y su experiencia del género y de la violencia como facilitadores de una historiografía donde el sujeto subalterno(Gloria Anzaldúa, en este caso) no solo habla, sino que se convierte en el centro de una comprensión del espacio: En la Frontera tú eres el campo de batalla donde los enemigos están emparentados entre sí; tú estás en casa, eres una extraña, las disputas de límites han sido dirimidas el estampido de los disparos ha hecho trizas la tregua estás herida, perdida en acción muerta, resistiendo(…). Para sobrevivir en la Frontera debes vivir sin fronteras ser un cruce de caminos. 2 En las páginas que siguen, usaré estos versos como ruta de navegación: los iré recuperando para reconstruir una descripción de las principales problemáticas que afectan las vivencias femeninas en las zonas fronterizas latinoamericanas. Mi reconstrucción dialogará con la amplia producción 1. Este es el caso de Julia Monárrez o de Rita Segato, ambas con una relevante participación política en la lucha contra los feminicidios en las fronteras entre México y Estados Unidos. Ver J. Monárrez: Trama de una injusticia. Feminicidio sexual sistémico en Ciudad Juárez , Colef, Ciudad Juárez, 2013, y R. Segato: La escritura en el cuerpo de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez. Territorio, soberanía y crímenes de segundo estado , Tinta Limón, Buenos Aires, 2013. 2. G. Anzaldúa: Bordelands/La Frontera: The New Mestiza , Aunt-Lute, San Francisco, 1987, pp. 194-195. 72 Menara Guizardi | nueva sociedad | 289 interdisciplinaria sobre el tema y con elementos que recopilé desde 2011 en mis trabajos etnográficos con mujeres en la triple frontera andina(entre Chile, Perú y Bolivia) y, desde 2016, en la del Paraná(entre Argentina, Brasil y Paraguay). Aunque recuperaré algunas citas bibliográficas e informaciones etnográficas, mi propuesta no está centrada en una reconstrucción exhaustiva de debates y escenas. Lo que busco es situar de forma concisa algunas conclusiones sobre la experiencia de las mujeres que, si bien no pueden ser extrapoladas automáticamente a todas las fronteras latinoamericanas, son observables(con variaciones) en muchas de ellas. Mi recorrido iniciará con una descripción de las dinámicas circulatorias fronterizas( En la frontera ), avanzando a un abordaje del carácter histórico de las violencias de género y del imperativo de marcar el cuerpo de las mujeres en áreas limítrofes latinoamericanas( Tú eres el campo de batalla ). Luego, abordaré los contradictorios procesos de sobrecarga productiva y reproductiva femenina y su vinculación con la articulación de una agencia femenina transfronteriza( Estás herida, resistiendo ). En el último apartado( Un cruce de caminos ), reflexionaré sobre el impacto del cierre de fronteras debido a la emergencia sanitaria para las mujeres transfronterizas. En la frontera Para describir la vida de las mujeres en las regiones fronterizas, conviene recuperar algunas definiciones más generales sobre las dinámicas circulatorias de estos territorios. Las fronteras son áreas complejas: su heterogeneidad y diversidad constitutivas nos impiden englobarlas bajo una única definición. Pero hay dos elementos que, incluso manifestándose diferencialmente en varios contextos, se observan en muchas áreas limítrofes latinoamericanas. Primero, estas áreas suelen ser poco o mal conocidas desde los centros de decisión de cada país. La concentración del poder político en ciudades o regiones por lo general alejadas de las fronteras configura estas últimas como zonas periféricas. Sus demandas, necesidades y particularidades son, en el mejor de los casos, malinterpretadas, y en el peor(y más frecuente), ignoradas desde los centros de decisión nacionales 3 . La presencia de servicios públicos estatales en regiones fronterizas –sanitarios, educacionales, o incluso las oficinas documentales, para citar tres ejemplos muy mencionados en la bibliografía pertinente– es frecuentemente más deficitaria que en otros 3. Gabriela Karasic:«Tras la genealogía del diablo. Discusiones sobre la nación y el Estado en la frontera argentino-boliviana» en Alejandro Grimson(comp.): Fronteras nacionales e identidades. La periferia como centro , Ciccus, Buenos Aires, 2000. tema central | Las mujeres y las regiones fronterizas latinoamericanas 73 © Nueva Sociedad/ Dani Scharf 2020 74 Menara Guizardi | nueva sociedad | 289 territorios. En América Latina, aún es habitual que la población fronteriza no cuente siquiera con una partida de nacimiento o con un documento nacional de identificación. Por el contrario, la presencia militar estatal suele ser más contundente en áreas limítrofes. Así, no se trata de que el Estado sea tácitamente«mínimo» en las fronteras, sino de que es mínimo para aquellas actividades que no son consideradas(desde los centros de decisión nacionales) fundamentales para la defensa de los intereses soberanos en cada momento político 4 . Esto tiene implicaciones importantes para las movilidades femeninas, porque son las mujeres quienes usualmente se encargan de resolver las necesidades familiares de protección social(es decir, el acceso a los cuidados sanitarios, educación y documentos). Las diferencias de acceso a estos derechos empujan a las mujeres a desplazarse a ciudades más céntricas de sus propios países y a las ciudades fronterizas de los países vecinos. Segundo, las disputas territoriales, económicas, políticas y sociales entre naciones colindantes afloran en las relaciones cotidianas en las fronteras y son parte constitutiva del modo de vida, de las identidades y de los procesos de producción y reproducción social. El día a día de quien habita en estos territorios depende de la movilidad constante entre espacios nacionales. La intensidad de estas movilidades se configura de manera específica en cada frontera y entre diferentes grupos sociales. No obstante, las economías y vidas fronterizas se construyen precisamente a partir de las pequeñas, medianas y grandes ganancias que se pueden obtener con estas vinculaciones y cruces: atravesando mercancías, dinero, servicios y actividades de un lado a otro, entre países. Esta movilidad tiene efectos curiosos: para realizarla, la gente debe establecer alianzas con personas de los países limítrofes y esto reconfigura permanentemente las tensiones entre aliados y enemigos. Así, las relaciones se van ajustando dinámicamente y los contactos entre unos y otros van cruzando los límites entre cercanía y distancia, legalidad e ilegalidad, formalidad e informalidad, pertenencia y desarraigo. Consecuentemente, las identidades en estos territorios suelen ser camaleónicas: se adaptan a las circunstancias e interacciones, mientras las diferenciaciones culturales(menos fluidas que las identidades) parecen volver una y otra vez a las disputas nacionales. 4. Esta defensa asume configuraciones muy variadas en diferentes fronteras. Por ejemplo, en la triple frontera del Paraná, el Estado brasileño durante la dictadura militar(1964-1988) invirtió considerables recursos en la construcción de una infraestructura pública de salud y educación, enmarcando así un proyecto de control y hegemonía sobre los territorios colindantes. El Estado argentino, por su parte, decidió no disputar estos espacios y redujo la presencia de sus entidades estatales, hospitales, escuelas e industrias en las ciudades fronterizas con Brasil. Ver A. Grimson:«Los flujos de la fronterización. Una etnografía histórica de la nacionalidad en Paso de los Libres(Argentina) y Uruguayana(Brasil)», tesis de doctorado, Departamento de Antropología, Universidad Nacional de Brasilia, 2002. tema central | Las mujeres y las regiones fronterizas latinoamericanas 75 Desde los estudios antropológicos de género, sabemos que en las sociedades patriarcales estas habilidades de fomento de vínculos relacionales –denominadas «trabajos de parentesco»– recaen históricamente sobre las mujeres; son parte de sus sobrecargas en la división sexual del trabajo 5 . Esto implica que, en general, ellas disponen de más conocimientos y habilidades relacionales para entablar vínculos, y están más entrenadas para adaptarse situacionalmente a personas y relaciones diversas, estableciendo lazos y sistemas de intercambio. Se trata de una suerte de habilidad estratégica, Una parte que dota a las mujeres de unos conocimientos relacionales centrales para las lógicas económicas circulatorias que caracterizan los espacios fronterizos latinoamericanos. Ahora bien, las mujeres suelen utilizar estos conocisignificativa de las mujeres transfronterizas mientos relacionales precisamente para establecer su vive en su país de inserción económica, la cual demanda emprender cotidianamente diversas formas de circulación transfronteriza. Estas movilidades difieren de la migración(si la pensamos como un proyecto de arraigo parcial o definitivo origen o desarrolla estrategias de birresidencialidad en otro país). Una parte significativa de las mujeres transfronterizas vive en su país de origen o desarrolla estrategias de birresidencialidad. Sin bien ellas enfrentan procesos de marginación social, sobrecarga y pobreza que también afectan a mujeres que migran internacionalmente hacia ciudades y localidades alejadas de las fronteras nacionales, la especificidad de su condición remite a la forma en que usan el cruce fronterizo cotidiano para dar solución a sus responsabilidades productivas y reproductivas. La intensidad, cotidianeidad y circularidad de las movilidades femeninas transfronterizas(y su historicidad, como veremos) hacen de esta experiencia algo cualitativamente diferente de la migración. Tú eres el campo de batalla La vinculación histórica entre la formación de los Estados-nación latinoamericanos, la violencia de género y las fronteras internacionales permaneció invisibilizada en las ciencias sociales y en la historia hasta la década de 1980. La mayor parte de las historiografías hegemónicas sobre las naciones o el nacionalismo 5. Nótese que la denominación«parentesco» no implica que estos trabajos vinculen a personas que comparten vínculos sanguíneos. El término se usa para designar también los lazos construidos por personas involucradas en sistemas de intercambio establecidos a través de obligaciones recíprocas(dar, recibir, retribuir). Herminia Gonzálvez:«Los cuidados en la migración transnacional. Una categoría de análisis social y política» en sur . Revista Internacional de Derechos Humanos vol. 13 N o 24, 2016. 76 Menara Guizardi | nueva sociedad | 289 ignoraba las relaciones de género por considerarlas«irrelevantes» 6 . Esto opacó el papel de las mujeres en la formación de estructuras estatales centrales, como las fronteras. Por otra parte, en el proceso de constitución de las regiones limítrofes de las repúblicas latinoamericanas, en el siglo xix, estos territorios fueron representados como propicios para la dominación, el sometimiento, la penetración y la explotación material masculinas. Las dos triples fronteras donde realizo mis trabajos etnográficos –la andina y la del Paraná– son ejemplos contundentes. Ambas fueron delimitadas después de dos desenlaces bélicos violentos, las guerras del Pacífico(1789-1883) y del Paraguay(1864-1870). Estos conflictos instituyeron el enfrentamiento militar como el principal proceso de construcción de los límites nacionales, naturalizando la violencia bélica(y masculina) como el lenguaje corriente de los territoLa dominación, violación y/o rios fronterizos. Se estableció así cierta permisividad de patrones de abuso violento de las poblaciones fronterizas en general, y de las mujeres, en particular: su domiexterminio de nación, violación y/o exterminio se convirtieron en un las mujeres se convirtieron en un vehículo de expresión vehículo de expresión del poder de los Estados-nación. Lejos de constituir un pasado olvidado, la yuxtaposición entre militarización, nacionalización y violencia de género se materializa actualmente en estos espacios del poder de los como una tensión social reiterativa. Las investigacioEstados-nación nes registran que esta yuxtaposición se reproduce actualmente en la mayor parte de las fronteras latinoamericanas. En ellas, recuperando las palabras de Anzaldúa, el cuerpo de las mujeres es el campo de batalla donde se marcan las disputas territoriales 7 . En los años 80, este tema empezó a ganar centralidad en las ciencias sociales, con estudios realizados en las áreas limítrofes entre México y eeuu. Desde entonces, las aportaciones de investigadoras latinoamericanas en diferentes puntos de esa frontera son una contribución central. Ellas nos permiten definir que, en estos territorios, las mujeres están expuestas a la interseccionalidad de diferentes elementos que las empujan hacia la vulnerabilidad social y la violencia: su condición de género, su situación socioeconómica, su identidad(particularmente debido a discriminaciones racistas, étnicas o xenófobas). En los últimos 20 años, las investigaciones sobre el tema se consolidaron en Sudamérica, Centroamérica y el Caribe. Un notable ejemplo de este 6. Nira Yuval-Davis: Género y nación , Flora Tristán, Lima, 2004, p. 14. 7. Esta realidad fue observada también por investigaciones desarrolladas en diversos continentes (en las Américas, África, Asia y Europa). Sharon Pickering: Women, Borders, and Violence: Current Issues in Asylum, Forced Migration, and Trafficking , Springer, Nueva York, 2011. tema central | Las mujeres y las regiones fronterizas latinoamericanas 77 esfuerzo es el trabajo de María Amelia Viteri, Iréri Ceja y Cristina Yépez, quienes comparan los mercados(i)legales caracterizados por la trata de personas y el tráfico de migrantes en las zonas fronterizas de México, Guatemala, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Brasil y Argentina. Analizan así las movilidades femeninas transfronterizas poniendo el acento en las múltiples formas de explotación que las mujeres padecen. Con este ejercicio, identifican dinámicas y relaciones de poder que permiten comprender, en cada contexto fronterizo, la reproducción y/o la ruptura de los estereotipos y mandatos de género, y llegan a conclusiones transcendentes. Por ejemplo, señalan que la trata de personas se manifiesta más frecuentemente vinculada a la esclavitud doméstica que padecen niñas, adolescentes y mujeres que a la explotación sexual. Asimismo, identifican que las redes de trata de mujeres se configuran más recurrentemente en el ámbito doméstico: son los hombres del núcleo familiar quienes exponen a sus parejas, hijas o demás familiares mujeres al trabajo sexual. Estas conclusiones deconstruyen el mito que asocia esta modalidad de trata exclusivamente a bandas del crimen organizado. Además, cuestionan las políticas de seguridad de los Estados –referentes al cierre, control y militarización de las fronteras nacionales–, que reinciden en considerar que el comercio informal y la trata de personas solo corresponden a redes y mafias criminales organizadas, sin contemplar su carácter local y doméstico 8 . Esto nos devuelve al poema de Anzaldúa: en la frontera, los enemigos de las mujeres no solamente están emparentados entre sí, sino que también están emparentados con las mujeres. Estás herida, resistiendo En la mayor parte de los espacios fronterizos latinoamericanos, se observa que muchas mujeres que trabajan en las economías fronterizas son migrantes internas en sus países. Una gran parte proviene de sectores rurales empobrecidos, tuvo poco acceso a la escolaridad formal y estuvo expuesta a violencias de género en sus familias de origen. Esta violencia es casi siempre(aunque no únicamente) perpetrada por hombres. En la última década, recopilé diversos testimonios de mujeres fronterizas sobre sus experiencias en sus familias de origen. En ellos se identifican violaciones, abusos sexuales de diversos tipos, trabajo esclavo, apropiación económica 8. M.A. Viteri, I. Ceja y C. Yépez: Corpografías: género y fronteras en América Latina , Flacso, Quito, 2017, p. 16. 78 Menara Guizardi | nueva sociedad | 289 de recursos productivos femeninos y violencia(física y psicológica) 9 . Esto se perpetúa en las familias que las mujeres forman. Ahora bien, particularmente en las últimas dos décadas se observa una intensificación de las violencias públicas a las que se exponen las mujeres al insertarse en estas economías fronterizas. Esto se debe a la consolidación de circuitos transfronterizos altamente rentables, que generan beneficios por exponer a ciertos grupos sociales a condiciones desventajosas:«Incluyen el tráfico ilegal de personas destinadas a la industria del sexo y a varios tipos de trabajo en el mercado formal e informal. Incluyen migraciones Las mujeres tienen transfronterizas, indocumentadas o no, que se han convertido en una fuente importante de divisas más salidas laborales para los gobiernos 10 ». que los hombres en estos circuitos, pues se cree que ellas son Los territorios de frontera son las áreas donde estos circuitos transnacionalizados anclan partes sustanciales de sus operaciones, las cuales demandan el empleo de mano de obra en condiciones de creciente más explotables precarización. Las mujeres tienen más salidas laborales que los hombres en estos circuitos, pues se cree que ellas son más explotables(ganan menores salarios, trabajan más horas, se las mantiene sin contratos de trabajo). Saskia Sassen se refiere a este fenómeno como la«feminización de la supervivencia», aludiendo a que el capitalismo acelerado del siglo xxi incrementó la precarización de las mujeres, debido a que ellas siguen siendo las principales responsables por la reproducción de las familias. La mayoría de las mujeres fronterizas latinoamericanas son las principales proveedoras económicas de su hogar y también las principales responsables por los cuidados familiares(en todas sus dimensiones). Ellas desarrollan sus actividades económicas fronterizas –vinculadas al comercio legal/ilegal, a los trabajos domésticos, a las industrias fronterizas o a las labores rurales– precisamente para dar respuesta a esta sobrecarga familiar productiva/ reproductiva. Las mujeres paraguayas que entrevisté entre 2018 y 2019 en la triple frontera del Paraná graficaban estas responsabilidades diciendo que, en la frontera, las mujeres«llevan la familia en el cuerpo». Pese a esta explotación de las mujeres(y debido a ella), los hombres se sienten desplazados de su rol de proveedores económicos y esto culmina en brotes de violencia de género que tienen origen en los hogares, pero que se expanden a los espacios públicos. Un trágico ejemplo de esta dinámica es Ciudad Juárez, 9. M. Guizardi, Felipe Valdebenito, Eleonora López y Esteban Nazal: Des/venturas de la frontera. Una etnografía sobre las mujeres peruanas entre Chile y Perú , uah, Santiago de Chile, 2019. 10. S. Sassen: Contrageografías de la globalización. Género y ciudadanía en los circuitos transfronterizos , Traficantes de Sueños, Madrid, 2003, p. 43. tema central | Las mujeres y las regiones fronterizas latinoamericanas 79 localidad mexicana en la frontera con eeuu donde 400 mujeres trabajadoras de las industrias maquiladoras fueron asesinadas entre 1994 y 2004 11 . Así, para muchas mujeres latinoamericanas, las fronteras constituyen una «dialéctica de la oportunidad». Allí encuentran la posibilidad de solucionar sus sobrecargas, pero estas posibilidades implican un cuadro de vulneraciones y violencias de difícil solución 12 . No obstante, los estudios coinciden en que las mujeres poseen un rol importantísimo en estos territorios como agentes activos de resistencia y de empoderamiento personal, familiar y comunitario. El trabajo de parentesco y los demás trabajos de cuidado desempeñados por ellas también constituyen(contradictoriamente) una forma de agencia femenina. Retomando una vez más a Anzaldúa, en las fronteras, las mujeres están heridas, pero resistiendo . Aquí es importante subrayar que las experiencias sociales de estas mujeres no constituyen una obra voluntariosa: no dependen solamente de su deseo, de su conciencia o de su acción efectiva. Su agencia, su capacidad de actuación sobre su entorno social, está enmarcada por las estructuraciones de este mismo contexto. Esto implica reconocer que las mujeres fronterizas efectivamente actúan determinando la propia historia, pero a través de mecanismos que son eminentemente contradictorios:«en la producción cotidiana de bienes y significados, ceden y protestan, reproducen y buscan transformar su situación» 13 . Cruce de caminos La crisis desencadenada por la pandemia de covid-19 tiene consecuencias transformadoras para las movilidades en todo el planeta, reorganizando la circulación económica, la geopolítica de los Estados-nación y el papel que las áreas de frontera ocupan con relación a estos dos elementos. Las respuestas emergenciales a la crisis están empujando a los gobiernos al cierre(parcial o total; permanente, provisional o intermitente) de las circulaciones humanas y de mercancía en las regiones fronterizas. Diversos países están utilizando la circunstancia pandémica para incrementar las violencias fronterizas discrecionales que ejercen sobre los ciudadanos y las ciudadanas provenientes del Sur 11. J. Monárrez: Trama de una injusticia; feminicidio sexual sistémico en Ciudad Juárez , Colef, Ciudad Juárez, 2013. 12. M. Guizardi, H. Gonzálvez y E. López:«Dialécticas de la oportunidad. Estrategias femeninas de movilidad, cuidado y protección social entre Paraguay y Brasil» en Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales vol. 65 N o 240, 2020. 13. Jean Comaroff: Body of Power, Spirit of Resistance: The Culture and History of a South African People , University of Chicago Press, Chicago, 1985, p. 1. 80 Menara Guizardi | nueva sociedad | 289 global. Esto atañe centralmente a la población latinoamericana, como explican Jeremy Slack y Josiah Heymann, acompañando en terreno los sucesos de la frontera entre México y eeuu 14 . Pero, a la luz de todo cuanto se explicitó en este texto, es posible conjeturar que estas circunstancias afectan de manera diferencial a las mujeres transfronterizas. Para ellas, esta situación implica una transformación profunda en sus rutinas y la imposibilidad de afrontar sus sobrecargas y el cuidado de sus familias. Así, estas transformaciones globales en los regímenes fronterizos tienen una dimensión de género que no está siendo considerada por los países latinoamericanos, dado que se invisibiliza la centralidad de la participación femenina en las economías industriales, comerciales, agrícolas y de cuidados en las fronteras. Como ya señalé, las mujeres fronterizas de la región están expuestas también a la intensificación de los índices de violencia masculina que, como diversos estudios demuestran, se incrementan cuando las dificultades económicas reducen los recursos de las familias fronterizas. En el delicado equilibrio de fuerzas entre a quiénes se protege y a quiénes se descuida con las actuales medidas sanitarias, habría que computar –al menos computar– el papel crucial de las mujeres y sus necesidades como agentes de las movilidades fronterizas. Tanto la bibliografía como mis propios estudios permiten establecer que las mujeres que cruzan fronteras encuentran formas innovadoras de sortear y poner en juego las limitaciones y ausencias estatales –tanto de los servicios sociales, como las violencias, abusos y discrecionalidades recurrentes en los controles fronterizos–. El carácter dinámico de las fronteras repercute en una forma de agencia protagonizada por todos, pero particularmente por las mujeres. Por lo anterior, ellas debieran ser tomadas en cuenta como agentes potencialmente importantes para las políticas sanitarias en territorios fronterizos. Quizás los cierres y prohibiciones tendrían un menor impacto social y económico si las mujeres fueran tomadas como parte de estas políticas, si en vez de establecerse una restricción punitiva de movilidades, se trabajara comunitariamente, asumiendo a las mujeres como protagonistas de estas acciones. 14. J. Slack y J. Heymann:«Asylum and Mass Detention at the us-Mexico Border during covid-19» en Journal of Latin American Geography vol. 20 N o 10, p. 1, 2020. Las relaciones transfronterizas indígenas y la(in)utilidad de las fronteras Gonzalo Álvarez Fuentes Mientras que los gobiernos se empeñan en mantener políticas fronterizas anquilosadas en la noción tradicional de soberanía, las interacciones de los pueblos indígenas que habitan esos espacios muestran una dinámica inversa al desarrollar prácticas locales y transfronterizas que trascienden las lógicas estadocentristas. Si bien los organismos internacionales han reconocido las prácticas indígenas, siguen predominando las políticas tradicionales de los Estados hacia las fronteras. Introducción La irrupción del Estado moderno en América Latina tuvo un efecto devastador sobre los pueblos originarios de la región. A los procesos de exterminio, marginalización y búsqueda de asimilación se sumó la invisibilización de sus prácticas, que fueron subsumidas bajo la hegemonía estadocentrista. Esto también fue patente en el ámbito internacional, donde se constituyó un sistema de relaciones sobre la base de las ideas y prácticas de la soberanía estatal. El denominado«orden westfaliano» eurocéntrico fue replicado en las Américas, y el Estado quedó como su garante a través del ejercicio exclusivo de la soberanía sobre territorios delimitados por fronteras construidas en función Gonzalo Álvarez Fuentes: es investigador del Instituto de Estudios Internacionales (inte) de la Universidad Arturo Prat(unap), Santiago de Chile. Actualmente dirige el proyecto«Las prácticas diplomáticas de los pueblos aymara y mapuche. Invisibilización, resurgimiento y desafíos para las relaciones internacionales», patrocinado por la Vicerrectoría de Investigación, Innovación y Posgrado de la unap. Palabras claves: aymaras, Estado-nación, fronteras, indígenas, mapuches, América Latina. 82 Gonzalo Álvarez Fuentes | nueva sociedad | 289 de intereses específicos, y mediante la representación diplomática formal de esa soberanía en el plano internacional. No obstante, el debilitamiento del poderío del Estado ante fuerzas económicas y sociales y otros actores internacionales ha socavado el orden imperante y permeado las fronteras que lo delimitan. En el caso de los pueblos indígenas, pese a su histórica invisibilización, mantuvieron sus relacionamientos tradicionales a través de las fronteras westfalianas, y más recientemente han adquirido un mayor y creciente protagonismo en el sistema internacional. En América Latina, pese a los cambios señalados, buena parte de los países mantienen sus prácticas fronterizas anquilosadas en el modelo soberanista tradicional. Así, mientras los Estados continúan reforzando sus fronteras –e incluso cerrándolas en el contexto actual de la pandemia de covid-19–, se observa que los efectos de estas acciones son contraproducentes para quienes habitan en estos espacios y se relacionan histórica y cotidianamente a través de las fronteras, como es el caso de los pueblos indígenas. Contrariamente a la idea soberanista, las prácticas y los relacionamientos de estos pueblos contribuyen al manejo de crisis en contextos de frontera, lo que denota la inutilidad de estos límites sostenidos en una concepción exclusivamente estadocentrista y pone en el centro la importancia de problematizar la constitución de los regímenes nacionales e internacionales. Las diplomacias indígenas y el cuestionamiento del«orden internacional» El denominado«orden internacional», configurado sobre la base de la idea y la práctica de la soberanía estatal, caracterizada por el ejercicio exclusivo de la autoridad gubernamental dentro de espacios geográficamente delimiMuchos pueblos tados a través de los límites jurídicos del territorio, ha sido objeto de cuestionamiento tanto por las ideas y indígenas habitan prácticas de los pueblos indígenas como por su recoespacios que incluyen límites o fronteras de nocimiento normativo por parte de los organismos internacionales, paradójicamente, constituidos por los mismos Estados. Muchos pueblos indígenas habi tan espacios que incluyen límites o fronteras de dos dos o más países o más países. Estas comunidades, además de cruzar constante e históricamente a través de las actuales fronteras, comparten tradiciones, identidades, prácticas y cosmovisiones distintas de las que constituyen el Estado moderno. Si bien las prácticas indígenas fueron invisibilizadas por el propio Estado, son crecientemente reivindicadas en los ámbitos nacionales e internacional. tema central | Las relaciones transfronterizas indígenas y la(in)utilidad de las fronteras 83 Efectivamente, en la actualidad se observan diversas y activas diplomacias indígenas, las cuales, pese a sus diferencias, se caracterizan por centrarse en sus propias creencias y relacionamientos ancestrales y contemporáneos, que las distinguen de la diplomacia estatal, basada en la idea y práctica de la soberanía sobre el territorio. Estas diplomacias han tenido un impacto significativo en el «orden internacional». Por una parte, sus ideas y prácticas han sido reconocidas mediante instrumentos como el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo(oit) sobre Pueblos Indígenas y Tribales y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Estos instrumentos representan un cambio importante en las relaciones entre los pueblos indígenas y los Estados, ya que reconocen su libre determinación y consideran su derecho a mantener y desarrollar relaciones con sus propios integrantes y con otros pueblos a través de las fronteras, lo cual debe ser facilitado por los Estados, incluso por medio de acuerdos internacionales 1 . Por otra parte, estos reconocimientos y la inclusión en la agenda global de las reivindicaciones de los pueblos originarios han contribuido a problematizar la noción misma de soberanía y han cuestionado la trascendencia de las fronteras que han regido el orden internacional dominante. En efecto, los instrumentos señalados tendieron a limitar la injerencia y hegemonía del Estado-nación sobre sus territorios, al facilitar a los pueblos indígenas una mayor interacción entre comunidades transfronterizas que se ubican en territorios ocupados por más de un Estado. Adicionalmente, han permitido que los pueblos originarios puedan contar con sus propias representaciones en diversas instancias internacionales, limitando la exclusividad de la representación diplomática estatal en el sistema internacional. No obstante, pese a estos avances, los Estados continúan reforzando su poder soberano, imponiendo sus normas y mecanismos sobre sus territorios. En este sentido, se ha observado cómo estas reafirmaciones de autoridad son todavía más evidentes en los espacios fronterizos y aledaños a los límites jurídicos territoriales, donde coexisten las ideas y prácticas socioculturales de quienes habitan esos lugares con las ideas y prácticas de dos o más Estados. La(in)utilidad de las fronteras y las dinámicas indígenas transfronterizas Paradójicamente, pese a que varios Estados han suscrito y ratificado el Convenio 169 y la Declaración de la onu sobre los Pueblos Indígenas, 1. oit: Convenio 169 de la oit sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes, Ginebra, 1989; onu: Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, Nueva York, 2007. 84 Gonzalo Álvarez Fuentes | nueva sociedad | 289 reconociendo así tanto los derechos de los pueblos originarios como sus prácticas a través de las fronteras, continúan buscando mantener sus prerrogativas soberanas e inclusive han fortalecido sus aparatajes fronterizos mediante mecanismos securitizadores. En América Latina, solo Cuba, El Salvador, Haití, Panamá, República Dominicana y Uruguay no han ratificado el Convenio 169, mientras que casi la totalidad de los países de la región –salvo Colombia, que se abstuvo– aprobaron la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Sin embargo, en la mayoría de los Estados latinoamericanos se siguen considerando las fronteras y los territorios colindantes bajo la lógica soberanista tradicional a expensas de los pueblos indígenas que habitan en esos espacios, y de manera incongruente con lo establecido por los instrumentos que han suscrito internacionalmente. Si bien desde la década de 1990 se observó una apertura fronteriza en la región, ligada a los procesos de interdependencia y a las políticas económicas de libre mercado, se mantuvieron las lógicas que apuntaron al control fronterizo mediante los cuerpos de seguridad del Estado, con arreglos institucionales más o menos atingentes a los cambios ocurridos en el contexto regional y global. En este sentido, las fronteras continuaron considerándose como espacios conflictivos o fuentes de amenaza, donde si bien comenzaron a disminuir las hipótesis de conflicto tradicional interestatal, aumentaron las medidas de seguridad para el control de amenazas no estatales como el crimen organizado y el narcotráfico. Más aún, luego de los cambios en el contexto estratégico global a partir de hechos como los ataques del 11 de septiembre de 2001, la agenda regional de seguridad se tornó con mayor fuerza hacia las amenazas consideradas como emergentes, entre las que se incluyeron distintos fenómenos sociales como fuentes de inseguridad para los Estados latinoamericanos 2 . Así, mientras algunos observaron la globalización y la interdependencia como procesos que llevarían a una paulatina extinción de las fronteras, en los hechos se han acrecentado las medidas de control mediante estrategias de seguridad, el levantamiento de muros, e incluso nuevas formas de militarización ante las amenazas emergentes y otros«peligros» que se desarrollarían en su entorno. En este contexto, las fronteras y las políticas gubernamentales hacia ellas continúan siendo percibidas como instrumentos útiles no solo para el buen funcionamiento de los flujos comerciales y el intercambio de bienes y servicios a través de ellas, sino para la reafirmación de la autoridad del Estado nacional homogéneo ante los peligros que provienen del exterior y de sus propios 2. V. Organización de los Estados Americanos(oea):«Declaración sobre Seguridad en las Américas», Ciudad de México, 2003. tema central | Las relaciones transfronterizas indígenas y la(in)utilidad de las fronteras 85 confines o de lugares donde su presencia es menos notoria. La mirada soberana y de seguridad sobre las fronteras en América Latina deja de lado otras realidades que se suscitan en estos espacios, pero sobre todo impacta en las comunidades locales que habitan en ellos. Tal es el caso de los pueblos indígenas, que ven coartadas sus prácticas ancestrales y actuales ante las políticas fronterizas de los Estados, lo cual atenta contra sus derechos e infringe los compromisos internacionales que los mismos Estados han suscrito. Las dinámicas indígenas transfronterizas El dinamismo de los pueblos originarios se evidencia en varias zonas transfronterizas del continente y se expresa mediante relaciones que van desde los vínculos familiares, el intercambio de bienes y las asociaciones políticas y de integración, hasta las ideas y cosmovisiones compartidas sobre cuestiones como el territorio, El dinamismo que se diferencian de las ideas y prácticas del Esde los pueblos tado. Es necesario recordar, en este sentido, que las relaciones de las comunidades con sus asentamientos tienen una existencia preestatal y un despliegue geográfico y cultural que, en muchos casos, fueron originarios se evidencia en varias zonas transfronterizas limitados abruptamente por la construcción de las del continente fronteras del Estado moderno, lo que fragmentó a los pueblos indígenas y buscó«asimilarlos» y/o marginalizarlos. Pese a ello, al día de hoy, los pueblos indígenas de la región continúan habitando en esos espacios, ahora fronterizos, y llevando a cabo sus relaciones ancestrales y renovadas bajo las actuales condiciones domésticas y globales. En América Latina, de acuerdo con la Iniciativa Territorio Indígena y Gobernanza, existen hoy 108 pueblos indígenas transfronterizos 3 . Entre ellos, destaca una fluida actividad de prácticas transfronterizas intercomunitarias, que se diferencian de las prácticas soberanistas estatales y que incluyen sus propias ideas, formas de organización y relacionamientos. Este es el caso de los pueblos achuares, separados por la frontera entre Ecuador y Perú, que además de mantener sus relaciones transfronterizas, se han encontrado en medio de prácticas soberanistas exacerbadas de los Estados donde se ubican, como lo evidenció el conflicto del Cenepa entre ambos países, en el que los achuares mantuvieron una posición neutral. En el caso de la frontera entre Colombia y Ecuador, los pueblos awá, kofan, pasto, aecoya, ahuar, aiona y 3. Iniciativa Territorio Indígena y Gobernanza:«Pueblos transfronterizos», disponible en. 86 Gonzalo Álvarez Fuentes | nueva sociedad | 289 wounan mantienen una actividad transfronteriza importante. Se destacan las iniciativas del pueblo pasto, que mediante planes y estrategias promueve tanto el desarrollo del comercio como el rescate de sus cosmovisiones sobre el territorio y sus propias formas políticas y culturales. Por otra parte, también se han conformado asociaciones entre diversos pueblos indígenas transfronterizos, como la Red Transfronteriza para la Defensa de los Territorios Ancestrales, que incluye a comunidades de la región amazónica de Bolivia, Brasil, Ecuador y Perú, o la Unión de Pueblos Originarios Transfronterizos, que incluye a pueblos transfronterizos de Panamá y Costa Rica. Ambas iniciativas apuntan a visibilizar las problemáticas de estos grupos en la región y a formular propuestas relacionadas con sus derechos 4 . El caso de los pueblos aymara y mapuche En el Cono Sur del continente también se observan dinámicos vínculos transfronterizos entre comunidades indígenas. Tal es el caso de los pueblos aymara y mapuche que, pese a sus diferencias, convergen en algunas reclamaciones sustentadas en normativas internacionales y en sus relaciones con En el caso de los el Estado. En el caso de los aymaras, es posible identificar vínculos formales de carácter institucional, en aymaras, es posible los que se entremezclan aspectos de su organización identificar vínculos formales de carácter y las lógicas del Estado con dinámicas cotidianas entre las comunidades ubicadas entre las fronteras de Bolivia, Chile y Perú. Por un lado, organizaciones institucional como la Alianza Estratégica Aymaras sin Frontera, entidad que agrupó a 56 municipios de Argentina, Bolivia, Chile y Perú, han concentrado su actividad en mejorar las condiciones de vida de las comunidades que habitan los espacios fronterizos de estos países, mediante la acción internacional ante los gobiernos centrales y locales y las comunidades 5 . Pese a la dinámica de este organismo durante la década de 2000, sus actividades declinaron en los últimos años. Entre las razones de este declive, podrían encontrarse la falta de apoyo desde las cancillerías y la reticencia de los gobiernos centrales a impulsar iniciativas internacionales 4. Ibíd. 5. Alianza Estratégica Aymaras sin Frontera nació en 2001 en el marco de la Feria Regional Andina, realizada en la comuna de Putre(Chile), donde se dieron cita alcaldes de los municipios rurales fronterizos de Perú, Chile y Bolivia. Además de los 56 municipios, son parte de esta organización la Mancomunidad de Municipios de la Gran Tierra de los Lípez, la Asociación de Municipalidades Rurales de Tarapacá(Chile) y la Asociación de Municipalidades Rurales Andinas de Tacna amrat(Perú). Para más información, v.. tema central | Las relaciones transfronterizas indígenas y la(in)utilidad de las fronteras 87 surgidas desde las administraciones locales, así como la falta de rendición de cuentas, de financiamiento de proyectos y de sincronía entre las autoridades locales integrantes de la Alianza y las propias comunidades. Por otro lado, y pese a ello, las relaciones entre comunidades aymaras se mantienen a través de las fronteras. Los flujos de intercambio material e intersubjetivo, asociados a organizaciones históricas y contemporáneas, lazos de parentesco, cosmovisiones, etc., perduran pese al declive de iniciativas más formalizadas y a las constantes restricciones impuestas desde los Estados. Por ejemplo, si bien en los últimos meses se han cerrado los pasos fronterizos oficiales a raíz de la pandemia de covid-19, las comunidades han continuado su tránsito por lugares no habilitados. En efecto, como señalan integrantes de la comunidad Apacheta: Las relaciones vecinales, familiares, de intercambio comercial, cultural y espiritual, se han mantenido a pesar de las barreras establecidas por los gobiernos, conectándose a través de una serie de pasos, hoy llamados«no habilitados» o«ilegales». Estos caminos forman parte de la historia de intercambio, comunicación y conexión entre las comunidades de la nación originaria aymara. Por tanto, las medidas de cierre de frontera, entendida desde este concepto occidental, o construido desde el Estado monocultural chileno, no cumplen con los objetivos que busca el gobierno respecto a limitar la propagación de la enfermedad; más bien, al desconocer o invisibilizar las dinámicas culturales locales, genera otros impactos, que afectan no solo la salud física, mental, espiritual de las familias y comunidades sino su integridad territorial, y de los cuales el gobierno no se hace cargo a pesar de la vigencia de la normativa internacional. 6 En el caso del pueblo mapuche, las relaciones transfronterizas entre las comunidades que habitan la zona centro-sur de Argentina y Chile, además de las relaciones ancestrales, han adquirido un creciente dinamismo político, social y cultural, al reivindicar(ante los gobiernos de ambos países) sus derechos sobre su territorio originario del Wallmapu. Organizaciones como el Consejo de Todas las Tierras(Aukin Wallmapu Ngulam), desde la década de 1990, han promovido la creación de un Estado mapuche en el Wallmapu. Otras, como la Coordinación de Identidades Territoriales Mapuche(citem), han articulado estrategias y acciones comunes desde ambos lados de la cordillera tanto para reivindicar sus 6. Entrevista del autor a integrantes de la Comunidad Apacheta, 24/7/2020, disponible en . 88 Gonzalo Álvarez Fuentes | nueva sociedad | 289 derechos como para denunciar los atropellos cometidos por los Estados. A su vez, distintas organizaciones mapuches, del lado argentino y chileno, han llevado a cabo acciones mancomunadas de denuncia a través de medios propios de comunicación, como Mapuexpress y Azkintuwe , principalmente dirigidas hacia los gobiernos de ambos países y las empresas multinacionales que explotan los recursos naturales de sus territorios, y también se han dedicado a difundir campañas de solidaridad hacia los integrantes de las comunidades, mayormente relacionadas con la situación de derechos humanos. Respecto de los encuentros entre organizaciones mapuches, cabe destacar la realización del Parlamento Koz Koz. Esta instancia, surgida en 2007 a partir de la celebración de los 100 años del Koyagtun Koz Koz, reúne a organizaciones y representantes del Puelmapu(territorio mapuche en Argentina) y del Gulumapu(territorio mapuche en Chile), y tiene por objetivo la elaboración de estrategias para la reconstrucción del Wellmapu y de las organizaciones tradicionales mapuches, así como también acciones dirigidas a detener la actividad extractivista de las empresas forestales, entre otras. Entre estos encuentros, destaca la realización del Parlamento de 2018, cuyo Manifiesto señala: somos pueblos que compartimos un territorio de ambos lados de la cordillera, que tenemos historias de luchas y resistencias, protección y defensa de nuestra mapu. Somos pueblos que a lo largo de la historia hemos sufrido distintos tipos de avasallamientos por parte de los Estados de Chile y Argentina(…) Ante la insistencia por parte de los gobiernos de Chile y Argentina de construir un enemigo interno, utilizando el monopolio comunicacional, para instalar en el imaginario social, la existencia de un conflicto artificial calificándonos a nuestro pueblo mapuche como terrorista y que al mismo tiempo, pretende seguir excluyendo nuestras garantías constitucionales; desconociendo los tratados, pactos y convenios internacionales de derechos humanos, que han suscrito en representación de los Estados(…) Manifestamos nuestra preocupación, ante la intención de la clase política empresarial de«denunciar» el convenio 169, en Chile, único instrumento que permite ejercer y proteger derechos de los pueblos y por otra parte el claro interés para seguir implementado tratados internacionales que benefician solo a los grupos económicos(…). 7 7. Parlamento Mapuche de Koz Koz, 23/1/2018, disponible en. tema central | Las relaciones transfronterizas indígenas y la(in)utilidad de las fronteras 89 Prácticas fronterizas estatales contraproducentes Pese a las relaciones indígenas transfronterizas, como se ha sostenido, los Estados continúan llevando adelante prácticas anquilosadas en los preceptos soberanos tradicionales sobre las fronteras, lo cual no solo limita y restringe las prácticas de los pueblos originarios, sino que también los coloca en una situación de marginalización y vulnerabilidad, denotada y acrecentada por la asimetría existente entre el poder estatal soberano y los recursos de las comunidades. Los Estados continúan llevando adelante prácticas Así, a las políticas soberanistas tradicionales, fruanquilosadas en los to de la permanencia de viejas y renovadas visiones geopolíticas asociadas al control fronterizo de las amenazas emergentes, que se traducen en una securitización de los espacios transfronterizos, se preceptos soberanos tradicionales suma la escasez de iniciativas gubernamentales e intergubernamentales que permitan el desarrollo armónico de estos espacios y de quienes los habitan, así como también políticas y recursos –financieros y de seguridad– estatales que privilegian una mirada de estos territorios centrada en la explotación económica. En efecto, en América Latina solo Venezuela reconoce los derechos de los pueblos indígenas a quienes provienen de países vecinos, mientras que en la mayoría de los países de la región se priorizan las políticas securitizadoras hacia las áreas limítrofes del Estado. Inclusive, países como Argentina, que contaba con numerosas restricciones institucionales para la incursión de las Fuerzas Armadas en las regiones fronterizas, han incorporado estrategias de militarización de estos territorios 8 . Lo mismo ha ocurrido en el caso de Chile, que ha incorporado crecientemente a los militares en sus planes para la frontera norte del país 9 . 8. Marcelo Sain:«¿Los militares como policías? Cambios en la seguridad en Argentina, 20132018» en Nueva Sociedad N o 278, 11-12/2018, disponible en; Decreto 1091/2011,«Operativo Escudo Norte», Buenos Aires, 20/7/2011, disponible en; Decreto 228/2016, «Declárase la Emergencia de Seguridad Pública», Buenos Aires, 21/1/2016, disponible en. 9. Ministerio del Interior y Seguridad Pública:«Gobierno lanzó plan Frontera Norte para combatir el crimen organizado en el extremo norte del país», 4/10/2011,; Ministerio del Interior y Seguridad Pública:«Vicepresidente Chadwick encabeza mesa de seguridad de la Macro Zona Norte», 6/7/2018,; Decreto 265, «Autoriza colaboración y delega en el ministro de Defensa Nacional las facultades en materia que indica», 9/7/2019,. 90 Gonzalo Álvarez Fuentes | nueva sociedad | 289 La vulnerabilidad de los pueblos indígenas y las políticas del Estado que los afectan, como es el caso de las dirigidas hacia los ámbitos fronterizos, están siendo actualmente expuestas a causa de la pandemia de covid-19, denotando la(in)utilidad de las fronteras. Por un lado, mientras los países de América Latina han optado por el cierre fronterizo como mecanismo para aumentar la seguridad del Estado frente la pandemia, los pueblos indígenas han visto vulnerados sus derechos asociados a las relaciones transfronterizas y, más importante aún, se ha visto exacerbada la situación crítica de abandono de muchas de estas comunidades por parte de los Estados, lo que ha llevado a considerar el cuadro incluso como una crisis humanitaria. Recientemente, organizaciones indígenas han denunciado esta situación ante instancias internacionales como la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Tal es el caso de los pueblos indígenas amazónicos transfronterizos de Colombia, Ecuador y Perú, quienes han informado sobre la crisis multidimensional que ha generado la pandemia de covid-19 en las comunidades, señalando la situación de especial vulnerabilidad con respecto al ejercicio de sus derechos humanos y colectivos, estando expuestos a situaciones sistemáticas de abandono y desatención estatal, presión de actores armados regulares e irregulares, imposición de actividades extractivas o forestales generadoras de despojo(...). En este contexto, los pueblos indígenas enfrentan una fuerte crisis humanitaria que incrementa cada vez más el riesgo de su extinción física y cultural, situación que se ve agravada en el medio de una pandemia mundial. 10 En el mismo comunicado, los pueblos indígenas amazónicos han manifestado que la gravedad de la pandemia se exacerba por la ausencia de medidas estatales adecuadas que consideren sus prácticas y formas de vida tradicionales, lo cual se complejiza aún más en el caso de los pueblos transfronterizos, en virtud de la«vigencia de distintos marcos jurídicos nacionales respecto el estado de emergencia y circulación permitida» 11 . Frente a la inexistencia de respuestas por parte de los gobiernos involucrados, las comunidades indígenas transfronterizas han establecido planes de contingencia ante la pandemia de covid-19, que incluyen distintos procesos 10.«Ref.: Crisis multidimensional de la pandemia covid 19 para los Pueblos Indígenas Amazónicos Transfronterizos en Colombia, Ecuador y Perú. Solicitud acción urgente», Amazonía, 21/4/2020, p. 4, disponible en. 11. Ibíd., p. 11 tema central | Las relaciones transfronterizas indígenas y la(in)utilidad de las fronteras 91 © Nueva Sociedad/ Dani Scharf 2020 92 Gonzalo Álvarez Fuentes | nueva sociedad | 289 y acciones centradas en sus organizaciones, prácticas e ideas ancestrales, con el fin de reducir las vulnerabilidades. No obstante, también han buscado articular respuestas con las autoridades estatales locales y, considerando su carácter transfronterizo, han instado a la acción trinacional estatal coordinada y a la activación de los mecanismos regionales e internacionales para la protección de sus derechos 12 . La situación de vulnerabilidad de los pueblos indígenas ante la pandemia y la nula respuesta estatal, desde una perspectiva que considere sus derechos comunitarios y transfronterizos, se han replicado en distintas subregiones de América Latina. Otro caso se ha observado en localidades fronterizas de Perú y Ecuador, donde la Organización de Desarrollo de las Comunidades Fronterizas del Cenepa ha expresado su preocupación por los abusos de autoridad de las Fuerzas Armadas, solicitando que se respete la autodeterminación de las comunidades, amparada en tratados internacionales, y se atienda a sus necesidades con la debida pertinencia cultural 13 . Reclamaciones similares se han registrado en otras zonas fronterizas, donde según la Organización Panamericana de la Salud(ops) se advierte una tendencia preocupante hacia una alta transmisión del covid-19 debido a la vulnerabilidad de sus habitantes por la falta de servicios básicos e infraestructura 14 , lo que deja al descubierto la incapacidad de los Estados para resolver las problemáticas que afectan a los habitantes de esas regiones y, en particular, a los pueblos indígenas. Si bien desde la onu se ha instado a los gobiernos nacionales a«entablar una cooperación efectiva con los Estados vecinos donde los pueblos indígenas viven en las fronteras» 15 para enfrentar el covid-19, la pandemia ha revelado que los Estados mantienen, e incluso han exacerbado, sus prácticas centradas en la anquilosada noción tradicional soberanista sobre las fronteras. En efecto, como ha expresado el Relator Especial de la onu sobre los derechos de los pueblos indígenas, José Francisco Cali Tzay: 12. Ibíd., pp. 3, 11 y 17. 13. Movimiento Ciudadano frente al Cambio Climático(mocicc):«Pueblo awajún demanda respeto a su autonomía y acciones frente al covid-19 en frontera con Ecuador», 22/4/2020,. 14. ops:«Directora de la ops llama a contener la propagación de covid-19 en poblaciones vulnerables en áreas de frontera», Washington, dc, 16/6/2020, disponible en. 15. onu:«Pueblos indígenas y la pandemia del covid-19: consideraciones», Nueva York, 2020, disponible en. tema central | Las relaciones transfronterizas indígenas y la(in)utilidad de las fronteras 93 los estados de emergencia exacerban la marginación de las comunidades indígenas y, en las situaciones más extremas, dan pie a la militarización de sus territorios y a otros atropellos de sus derechos(…) en el marco del avance del coronavirus se niega a Cali Tzay: los pueblos indígenas la libertad de expresión y aso«los estados de ciación, mientras que las empresas continúan la invasión y destrucción de sus territorios y recursos. 16 emergencia exacerban la marginación Todo esto, en el marco de una creciente organide las comunidades zación indígena transfronteriza, amparada por insindígenas» trumentos internacionales, suscritos y ratificados por los mismos Estados que, situación paradójica, continúan acudiendo a la utilidad de las fronteras como dispositivos de separación y segregación, pero que han incumplido la máxima de otorgar seguridad a sus habitantes, planteando de esta manera su inutilidad. Conclusiones Las relaciones indígenas a través de las actuales fronteras tienen, en muchos casos, un origen previo a la existencia del Estado moderno. Si bien el sistema internacional y la mayoría de los Estados han reconocido este hecho, estableciendo instrumentos que buscan garantizar los derechos de los pueblos originarios que se sitúan en espacios transfronterizos, en la práctica estas comunidades continúan siendo marginalizadas y vulneradas por los gobiernos mismos y sus dispositivos soberanos. El cierre arbitrario de las fronteras por parte de los gobiernos centrales, sin considerar las prácticas locales transfronterizas, así como la militarización de estos espacios, advierten tanto sobre la capacidad que continúan teniendo los Estados para ejercer sus prerrogativas soberanas como sobre la insuficiencia de las normativas internacionales para hacer valer los derechos de los pueblos indígenas. La actual crisis sanitaria, a causa de los efectos generados por la pandemia de covid-19, ha puesto en extrema evidencia lo señalado anteriormente, donde los Estados han exacerbado sus políticas soberanistas tradicionales hacia los espacios fronterizos, mientras que los organismos internacionales y sus instrumentos se han visto imposibilitados de generar acciones efectivas y las comunidades que habitan en ellos han visto quebrantados sus derechos. 16. onu:«El coronavirus devasta las comunidades indígenas y propicia la violación de sus derechos», 18/5/2020, disponible en. 94 Gonzalo Álvarez Fuentes | nueva sociedad | 289 Todo esto en nada ha contribuido a generar resultados positivos para el control de la pandemia, sino que, todo lo contrario, ha aumentado la vulnerabilidad de la población. Sin embargo, en paralelo, se observa una dinámica acción local e internacional de las comunidades indígenas transfronterizas, que no solo han denunciado las acciones contraproducentes y/o el abandono de los gobiernos centrales, sino que han instado a estos a establecer acciones y mecanismos coordinados con los Estados con los cuales comparten fronteras y han exhortado a los organismos internacionales a actuar para hacer frente a la actual pandemia. Asimismo, bajo sus propias formas de organización, cosmovisiones y prácticas, han establecido planes de contingencia y acciones para enfrentar la crisis sanitaria. En definitiva, la evidencia muestra cómo las prácticas estatales hacia las fronteras y los espacios fronterizos –anquilosadas en la visión tradicional de soberanía– chocan con las prácticas transfronterizas y las dinámicas que se desarrollan en estos territorios, y se tornan inútiles para hacer frente a los problemas que los afectan. Esto, además, cuestiona la vigencia misma de las bases constitutivas de la soberanía, centradas en la protección de los habitantes de los Estados. Por otra parte, a contracorriente de esta visión tradicional que ha constituido el sistema internacional moderno, son las ideas y prácticas de los actores locales y sus interrelaciones en distintos niveles las que, más allá de cuestionar el orden vigente, están mostrando los caminos para su transformación. Abril de 2019 Ecuador Debate Quito N o 109 COYUNTURA: De la pandemia sanitaria al pandemonio económico. La economía ecuatoriana, confronta diversas presiones contractivas. Conflictividad socio-política: Noviembre/2019 – Febrero/2020. TEMA CENTRAL: El retroceso de la democracia: la experiencia ecuatoriana. El estallido social chileno: ¿crisis de un modelo neoliberal o crisis de la ideología del crecimiento? La democracia colombiana en tiempos de movilización social ¿Manifestaciones de una crisis orgánica? Excepción y contrarrevolución global. Democracias por venir y mundos por construir en el escenario posconflicto colombiano. Estallido social, crisis política y solución constitucional en Chile. Lecciones a partir de los acontecimientos del 18 de octubre de 2019. DEBATE AGRARIO-RURAL: La plasticidad de las estructuras comunitarias en los procesos de transformación del Ecuador rural. ANÁLISIS: A propósito del tema: Estado y Nación en los pueblos amerindios. Maternalismo y política: Cynthia Viteri ¿“el hombre” o“la madre” de los ecuatorianos? RESEÑAS. Ecuador Debate es una publicación del Centro Andino de Acción Popular. Redacción: Diego de Utreras N28-43 y Selva Alegre, Apartado aéreo 17-15-173-B, Quito, Ecuador, Tel.: 2522763. Correo electrónico:. La frontera colombo-venezolana: escenarios de conflictos Mario Valero Martínez Para comprender el estado de las fronteras venezolanas, es necesario tomar en consideración su amoldamiento a los intereses y estrategias geopolíticas del gobierno bolivariano, en un clima de confrontación permanente de acción y reacción. En este marco, el control militarizado de los territorios limítrofes sustituyó a las políticas públicas como forma de abordaje de las diversas problemáticas en los espacios fronterizos. Al examinar el estado en que se encuentran las fronteras de Venezuela, especialmente en los lindes con Colombia, resulta pertinente revisar aspectos significativos de las políticas y acciones gubernamentales durante las dos décadas del presente siglo 1 . En la exploración retrospectiva se observan periódicos cambios en el uso funcional de las fronteras, moldeados de acuerdo con los intereses y acontecimientos en que se desenvuelven las relaciones bilaterales con las naciones vecinas, y es posible identificar tres escenarios geopolítico-fronterizos diferenciados. a) Vínculos sustentados en afinidades político-ideológicas . Bajo este enfoque se redefinieron los nexos entre Venezuela y Brasil en 2003, cuando fue elegido presidente Luiz Inácio Lula da Silva, ratificados más tarde con la firma de la Alianza Estratégica de 2005, que priorizó la concertación de ambiciosos objetivos geopolíticos de participación Mario Valero Martínez: es doctor en Geografía e Historia. Ejerce como profesor titular e investigador de la Universidad de Los Andes, Venezuela. Es coordinador del Grupo de Estudio Cultura y Territorio. Correo electrónico:. Palabras claves: conflicto, espacialidad, frontera, geopolítica, Venezuela. 1. Se hace referencia a los periodos presidenciales de Hugo Chávez(1999-2013) y Nicolás Maduro(2013-2018). 96 Mario Valero Martínez | nueva sociedad | 289 en ámbitos internacionales e implantación de una nueva geografía política, económica y comercial. Como complemento, se propuso revisar un programa detallado de iniciativas económicas y sociales de interés binacional. Para monitorear lo acordado, se reactivó la Comisión Binacional de Alto Nivel y bajo ese esquema se constituyó el Grupo de Trabajo sobre Desarrollo Fronterizo, encargado de abordar, específicamente, la problemática del eje Santa Elena de Uairén(estado Bolívar, Venezuela) y Pacaraima(estado de Roraima, Brasil). Esta alianza se utilizó como plataforma para apoyar la propuesta venezolana de ingreso al Mercado Común del Sur(Mercosur), algo que se alcanzó en un intrincado proceso en 2012. b) Convenios con socios-amigos, no necesariamente identificados en afinidades político-ideológicas . En esta perspectiva se ubica el giro dado por el gobierno de Hugo Chávez a las relaciones con Guyana en 2004, al poner en cuestión en una declaración pública desde Georgetown la histórica reclamación territorial venezolana pendiente con este país. Esta sorprendente pero calculada posición presidencial, encajada en la promoción de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América(alba), ocasionó un seísmo en la continua política reivindicativa venezolana al distorsionar el contexto histórico y lo obtenido con la firma del Acuerdo de Ginebra de 1966, y dejó de lado la negociación bilateral para privilegiar acuerdos en la búsqueda de influencias y apoyos al proyecto cívico-militar bolivariano. El viraje apuntaba a usar estas relaciones como soporte para avanzar en el acercamiento con los gobiernos de las islas del limítrofe mar Caribe, objetivo reforzado en 2005 con el Acuerdo de Cooperación Energética Petrocaribe. c) Confrontación geopolítica . En este ámbito se sitúa la predominante conflictividad fomentada entre los gobiernos de Venezuela y Colombia, un complicado y espinoso escenario que tiene como En el caso de contrapartida la geografía humana de estrechos inColombia, el gobierno venezolano reemplazó tercambios y lazos de convivencia ciudadana a escalas locales y regionales, geográfica e históricamente construida en complejas interacciones transfronterizas de la integración por mayor o menor intensidad entre ciudades y ruraliacciones y reacciones de confrontación casi permanente dades emplazadas a lo largo de los 2.119 kilómetros de límites que demarcan los territorios nacionales. Especial importancia tienen los sistemas y subsistemas urbanos construidos en el estado Táchira (Venezuela) y sus conectividades con el departamento Norte de Santander(Colombia), epicentro de los mayores e intensos intercambios y receptor principal de la conflictividad bilateral. A diferencia de la estrategia implementada con Brasil y Guyana, en el caso de Colombia el gobierno venezolano reemplazó la integración por acciones tema central | La frontera colombo-venezolana: escenarios de conflictos 97 y reacciones de confrontación casi permanente, usando frecuentemente las fronteras como parte del escenario de la conflictividad. Este ambiente se configuró bajo la sombra proyectada por las simpatías y empatías del gobierno de Chávez hacia los grupos guerrilleros colombianos, en especial las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia(farc). Las denuncias en los primeros años de su mandato alertaban sobre la creciente presencia de insurgentes en territorio venezolano y la instalación de enclaves operativos en las fronteras; esas advertencias y la captura en Caracas de Rodrigo Granda, apodado canciller de las farc, en 2005, crearon el primer conflicto bilateral, horadaron las relaciones diplomáticas y marcaron las distancias gubernamentales. Las discrepancias bilaterales se trasladaron al ámbito de la integración andina y se reflejaron en intereses geopolíticos contrapuestos expresados abiertamente con el retiro de Venezuela de la Comunidad Andina de Naciones(can). Aunque el presidente venezolano justificó la fatal decisión por el desacuerdo con sus homólogos de Colombia y Perú, promotores de la firma de un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, se trató de una deriva previsible puesto que el gobierno venezolano había desplegado una campaña hostil contra la can, advirtiendo acerca de su incompatibilidad con los objetivos geoestratégicos del proyecto cívicomilitar bolivariano. Con esta separación se debilitó la can y se erosionaron los intercambios comerciales. A escala local, se cerró la posibilidad de organizar Zonas de Integración Fronteriza aprobadas en las Decisiones 549 y 502, orientadas a sistematizar y aprovechar las potencialidades de los espacios limítrofes. El enfoque geopolítico sustentado en alianzas políticas se incorporó abiertamente al Plan de Desarrollo de la Nación 2007-2013 2 al establecer Áreas de Interés Geoestratégicas concebidas como zonas geográficas definidas de acuerdo con el interés estratégico nacional, considerando«las características, el nivel de relaciones y la afinidad política existente para orientar la política exterior venezolana en función de nuevos polos de poder mundial». En estos objetivos no encajaba la relación con el gobierno de Colombia presidido por Álvaro Uribe(2002-2010), que para entonces había escalado el nivel de confrontación, atizada por recurrentes acusaciones en torno de la problemática guerrillera y agudizada después de la fugaz paz diplomática decretada por unos meses en 2007 con el apoyo dado por el presidente colombiano a la participación del mandatario venezolano en la búsqueda del acuerdo humanitario para liberar a 45 personas secuestradas por las farc 3 . Este acercamiento derivó 2 . República Bolivariana de Venezuela: « Líneas generales del Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación(2007-2013)», Caracas, 2007. 3.«Intervención del Presidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez, ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. Septiembre 27 de 2007(Nueva York-eeuu)», disponible en. 98 Mario Valero Martínez | nueva sociedad | 289 en una compleja trama, el cese de las funciones mediadoras de Chávez y un abrupto desenlace de insultos y acusaciones. Tras este conflicto, el gobierno venezolano reforzó el enfoque militarizado de las fronteras, descartando las iniciativas de políticas públicas favorables a la solución de las necesidades socioespaciales y problemáticas territoriales en las ciudades limítrofes, para imponer la estrategia de control territorial El gobierno venezolano en el marco del Plan Patria Soberana. Esta iniciativa estaba dirigida a controlar el contrabando reforzó el enfoque de gasolina y de productos alimenticios subsidiamilitarizado de las fronteras, descartando las iniciativas de dos, estimulado por las asimetrías comerciales fronterizas asociadas a las diferencias de precios entre los mercados nacionales. En marzo de 2008, la fragilidad bilateral se respolíticas públicas quebrajó y puso en escena el juego de la guerra, avivada por la desmedida decisión de Chávez de romper relaciones diplomáticas, clausurar la embajada en Bogotá, cerrar las fronteras y ordenar la movilización militar con todo el arsenal bélico. Este fue un acto de advertencia al gobierno de Colombia y un gesto solidario hacia las farc en respuesta a la operación ejecutada por el Ejército colombiano en la frontera con Ecuador –país entonces gobernado por un aliado político-ideológico de Venezuela– en la que fue destruido un campamento de insurgentes y fue abatido el jefe guerrillero Raúl Reyes. En esta confrontación, Chávez focalizó parte de su estrategia en la movilización de soldados a las ciudades y cruces de fronteras que por su posición geográfica e interacciones transfronterizas eran el ámbito ideal para el impacto mediático del conflicto; ese era el caso en el eje urbano integrado por las ciudades de San Antonio y Ureña, espacio de mayor concentración de intercambios entre Venezuela y Colombia 4 . Pese a que la controversia no pasó de amenazas y discursos agresivos, no dejó de generar alarma internacional por las conjeturas bélicas, con manifestaciones que incluyeron el concierto por la paz celebrado en el puente Simón Bolívar que une ambos países. De igual manera, se afectó la vida cotidiana de los habitantes fronterizos, sometidos a diversas restricciones y al desasosiego de la promocionada guerra en territorios de convivencia binacional. Aunque la conflictividad se resolvió en la xx Cumbre del Grupo de Río celebrada en República Dominicana, con disculpas, promesas de respeto a las soberanías nacionales y reconciliaciones entre las partes involucradas, la bilateralidad venezolano-colombiana entró en irreversible proceso de fragmentación. Después 4. M.M. Valero:«Ciudades transfronterizas e interdependencia comercial en la frontera Venezuela / Colombia» en Haroldo Dilla(coord.): Ciudades en la frontera. Aproximaciones críticas a los complejos urbanos transfronterizos , Editora Manatí, Santo Domingo, 2008. tema central | La frontera colombo-venezolana: escenarios de conflictos 99 de un tiempo, volvieron a la escena los operativos militares en las ciudades de frontera, cuestionados por la ferocidad desplegada y la vulneración de los derechos humanos, a tal extremo que se organizaron protestas masivas en comunidades y ciudades limítrofes como San Antonio y Ureña, promovidas por comerciantes, mototaxistas, vendedores ambulantes y trabajadores de todos los sectores, para denunciar los abusos de los cuerpos de seguridad y reclamar la paz, el derecho al trabajo y la libre movilidad transfronteriza 5 . En medio de este despliegue militar y represivo, fueron constantes las denuncias sobre enclaves de las farc en los estados fronterizos de Zulia, Apure y Bolívar, y las actividades de extorsión y secuestro en Táchira 6 , así como de incursiones del Ejército de Liberación Nacional(eln) y grupos paramilitares en disputa por el control de zonas limítrofes. Con este escenario como telón de fondo, surgió el conflicto bilateral de 2010, originado en la presentación de Colombia ante la Organización de Estados Americanos(oea) en la que denunciaba la presencia activa y creciente de guerrilleros que operaban desde Venezuela 7 . La respuesta de Chávez mantuvo el mismo repertorio de acciones: ruptura total de relaciones, cierre de fronteras, movilización de tropas a las ciudades limítrofes, amenaza de conflicto armado. En esta ocasión resultó afectado el intercambio comercial bilateral y el cierre de las fronteras fue letal para las actividades comerciales y productivas de las pequeñas y medianas empresas, sustento de las economías locales en las ciudades de frontera. Las relaciones bilaterales se reestablecieron ese mismo año en el encuentro concertado entre Chávez y el recién elegido Juan Manuel Santos en Santa Marta, lo que dio paso a un sorprendente giro al acordar la reducción de la conflictividad y anunciar la creación de cinco comisiones para tratar el pago de la deuda por las exportaciones colombianas pendientes desde 2008, la seguridad en asuntos de narcotráfico y contrabando, la reactivación comercial, la complementariedad económica, la inversión social y el desarrollo de infraestructuras. La normalización de relaciones se desarrolló con el trasfondo del proceso de paz entre el gobierno colombiano y las farc, que contó con la participación del mandatario venezolano, y sin duda fue un pragmático acuerdo entre dos rivales con disímiles objetivos políticos y geopolíticos tanto en sus proyectos personales como gubernamentales. 5. M.M. Valero:«Paisajes apropiados: reconfiguración de otras identidades transfronterizas» en Juan Carlos Ramírez Brenes(coord.): Fronteras latinoamericanas: ejemplos para su comprensión, Jader, San José de Costa Rica, 2017. 6. Javier Ignacio Mayorga:«Las farc en Venezuela, huésped incómodo», Policy Paper N o 32, Friedrich-Ebert-Stiftung, Bogotá, 2010. 7. oea, Consejo Permanente:«Acta de la sesión extraordinaria celebrada el 22 de julio de 2010», oea/Ser. g cp/acta 1765/10, disponible en. 100 Mario Valero Martínez | nueva sociedad | 289 Durante un lustro, la confrontación se silenció. Sin embargo, en la espacialidad fronteriza venezolana la conflictividad no se diluyó. Por el contrario, una serie de eventos y circunstancias que abarcan las continuas denuncias de incursiones de guerrilleros y paramilitares, contrabando y uso gubernamental de las dinámicas transfronterizas para desviar la atención sobre la crisis nacional se entrecruzaron y avivaron el ya complejo escenario. Crisis y fronteras: cambian los escenarios En 2013, el deterioro social y económico de Venezuela se tradujo en preocupantes indicadores como la inflación(56,2%), la escasez y el desabastecimiento de alimentos y medicinas, estimado en 22% a escala nacional, pero acentuado en los estados fronterizos. Dos años después la situación había empeorado tanto respecto de la escalada inflacionaria a tres dígitos(189%), como del aumento en el desabastecimiento de alimentos a 36,2% y de medicinas en torno de 70%, y la pobreza multidimensional alcanzaba a 41,3% de la población 8 . Y a estas depauperadas condiciones de vida se agregaban la crisis política y la acción gubernamental, que se desplazó de un sistema recientemente autocrático a formas dictatoriales del En los estados fronterizos, la situación se tornó ejercicio del poder. En los estados fronterizos, la situación se tornó más crítica por su condición de espacios marginalizados, con grandes carencias y deficientes servicios públicos en ciudades y localidades limítromás crítica por fes, estructuras productivas y comerciales débiles o en su condición de espacios marginalizados ruina, asediadas por la violencia de grupos guerrilleros y paramilitares por el control territorial, sumado a la militarización, la extorsión y los cierres de fronteras. Se trata de espacios donde se ha construido una realidad paralela que gira alrededor del rentable contrabando de gasolina y, en menor proporción, de productos subsidiados, así como del narcotráfico; una actividad comercial ilícita controlada por poderosas redes binacionales integradas por militares, guerrilleros, paramilitares y funcionarios gubernamentales. De igual manera, proporcionalmente a la agudización de la crisis nacional, se incrementan las actividades comerciales ilegales a pequeña escala realizadas entre ciudades y localidades fronterizas, explicables en sectores sociales obligados por las circunstancias del empobrecimiento, a falta de otras oportunidades en un país en quiebra. 8. Los datos sobre pobreza multidimensional usados en este trabajo tienen como fuente la Encuesta de Condiciones de Vida(encovi),. tema central | La frontera colombo-venezolana: escenarios de conflictos 101 Aunque este desolador paisaje es el resultado de la problemática estructural venezolana y en gran medida requiere soluciones globales, el caso particular del desabastecimiento de productos asociado casi exclusivamente a los tráficos en las fronteras se convirtió en la excusa predilecta del gobierno nacional para tratar de desviar el foco de atención del origen principal de estas carencias, que combina fracaso del modelo cívico-militar bolivariano, corrupción y mediocre desempeño en la gestión gubernamental. Se impone así la sensible imagen«fronteras-contrabando-desabastecimiento», tres realidades evidentes, como centro del problema, reforzada con el enfoque militarizado, al tiempo que se repiten los mismos esquemas utilizados en la década pasada y se obvia el tratamiento diferenciado con aplicación de políticas públicas que tomen en cuenta la precaria situación del hábitat fronterizo y exploren en sus capacidades y potencialidades. Solo interesa proyectar los espacios de frontera como problema y conflicto. En esta perspectiva se inscribe la creación de un ente suprainstitucional denominado Estado Mayor Fronterizo Cívico-Militar para el cumplimiento del control territorial, el cual terminó ejerciendo acciones de confiscación de mercancías al comercio menudo, restricción de la movilidad transfronteriza, cierres parciales de fronteras y violaciones a los derechos humanos 9 . En agosto de 2015, un ataque perpetrado por un grupo paramilitar contra militares venezolanos en la ciudad de San Antonio fue utilizado por el gobierno de Maduro para, sorpresivamente, declarar el estado de excepción y cerrar las fronteras, al principio solo en un grupo de municipios. Dos días después, la medida se extendió a todo el espacio fronterizo con Colombia, y se incluyó el despliegue militar y una brutal represión que fue especialmente violenta en la ciudad de San Antonio. El ensañamiento fue mayor en el barrio La Invasión, donde se realizó una masiva deportación de habitantes pobres e indocumentados, se marcaron y destruyeron viviendas, y se separó a grupos familiares binacionales mientras los cuerpos de seguridad sembraban el terror en la frontera venezolana. Esta no fue solo una reacción frente a un hecho puntual, frecuente en estas fronteras, sino la reafirmación de una estrategia en clave nacional que buscaba focalizar en la frontera y en factores externos las causas de la acelerada crisis nacional. No fue casual que el discurso de Maduro se centrara en acusar a su par colombiano de«no combatir el contrabando, la especulación económica y el paramilitarismo»; además, en su histriónica intervención, el presidente señaló que desde Bogotá había un plan para asesinarlo ante 9. República Bolivariana de Venezuela, Gaceta Oficial N o 40.225, Decreto N o 295:«Creación del Estado Mayor Fronterizo Cívico-Militar dependiente de la Presidencia de la República», 7/8/2013. 102 Mario Valero Martínez | nueva sociedad | 289 la indiferencia del gobierno. Maduro necesitaba de nuevo un ambiente de conflictividad cercana. El gobierno de Colombia reaccionó con indignación y acudió a diferentes instancias internacionales, incluida la oea, para denunciar la violación de los derechos humanos pero, aunque se generó un estado de tensión, no hubo ruptura de relaciones. Terminaba así un lustro de relativa paz acordado en el encuentro Chávez-Santos en Santa Marta, y retornaba el escenario geopolítico-fronterizo de la confrontación bilateral. A este giro se sumaron los cambios gestados en los otros dos escenarios identificados al comienzo de este artículo, que mutaron al ámbito de la conflictividad. Primero fue el gobierno de Guyana presidido por David Granger el que marcó distancia con Venezuela. Granger asumió una línea de confrontación al desconocer el Acuerdo de Ginebra de 1966 y amenazó con acudir a la Corte de Justicia Internacional, al tiempo que firmaba un convenio unilateral con la empresa transnacional Exxon Mobil para explorar y explotar recursos petrolíferos y gasíferos en áreas marítimas no delimitadas y enmarcadas en el conflicto territorial, lo que generó El otro escenario tensiones en las relaciones bilaterales. construido bajo la afinidad políticoEl otro escenario construido bajo la afinidad político-ideológica se derrumbó en 2016 con la destitución de Dilma Rousseff de la Presidencia de Braideológica se sil y la inmediata ruptura de relaciones de Maduro derrumbó en 2016 con la destitución de Dilma Rousseff con Michel Temer. Culminó así abruptamente una alianza estratégica sin resultados positivos para las fronteras, pese a la conformación del Grupo de Trabajo sobre Desarrollo Fronterizo, que nunca atendió los crecientes y complejos problemas de los estados Amazonas y Bolívar, afectados por la destrucción ambiental y la violencia causada por el extractivismo minero. Mientras cambiaban los escenarios geopolíticos, las fronteras se reforzaban como espacios de confrontación, especialmente con la vecina Colombia. Como se ha mostrado en innumerables estudios de casos, cerrar fronteras no resuelve problemas, por el contrario, los agrava y crea nuevos nichos de conflictividad. Esto lo podemos corroborar igualmente en las fronteras de Venezuela y Colombia, en especial durante el año del cierre 2015-2016. Esta decisión afectó a geografías con organizaciones socioespaciales cercanas en sus emplazamientos limítrofes e intensas movilidades transfronterizas, altos grados de interdependencia, complementariedad y espacios geoculturales compartidos, con dinámicas territoriales que proyectan las interacciones a escalas regionales y configuran amplios espacios de relaciones económicas y sociales. Con el cierre de las fronteras se agudizó el deterioro social y se multiplicó la construcción de trochas utilizadas como atajos ilegales para la tema central | La frontera colombo-venezolana: escenarios de conflictos 103 movilidad transfronteriza controlada por grupos de delincuentes extorsionadores. Al mismo tiempo, las actividades productivas de pequeñas empresas en las ciudades fronterizas y sus flujos comerciales legales se vieron severamente afectados. A escala nacional, se evidenció que en la frontera no estaba el origen de la carestía de productos, como se repetía en el manido discurso gubernamental. Crisis, emigrantes y movilidades transfronterizas La apertura parcial de las fronteras en agosto de 2016 se decretó en momentos de agravamiento de la crisis venezolana, reflejado en indicadores como el aumento de la pobreza multidimensional(46,2%), un acelerado proceso inflacionario(550%) y desabastecimiento de alimentos(72%) y medicinas (85%) 10 , advirtiéndose una crisis humanitaria sin precedentes en la historia del país. Al autorizarse la movilidad transfronteriza se abrieron dos vías para enfrentar la dramática situación a escala personal y familiar. Por una parte, se facilitó a los venezolanos adquirir alimentos y medicinas y acceder a otros bienes y servicios del lado colombiano de la frontera; por otra parte, estos cruces fronterizos se convirtieron en las rutas preferidas de la masiva e inesperada emigración venezolana que, en corto tiempo, se extendió a todos los espacios fronterizos nacionales. Al finalizar 2017 se habían marchado 1.642.442 venezolanos 11 y 53,8% de ellos habían seleccionado como destino países de Sudamérica. La reacción del régimen venezolano se limitó inicialmente a negar la emigración atribuyéndola a falsas noticias conspirativas en su contra, pero más tarde asumió una actitud estigmatizadora de los emigrantes, calificándolos de«esclavos económicos»,«turistas» o«lava-pocetas». En las ciudades de frontera se aplicaron medidas restrictivas al comercio menudo y se desplegaron obstáculos materiales(vallas y alambradas) en las calles y pasos para reducir los espacios de movilidad por las vías principales, en un intento de ocultar el éxodo. En 2018 la situación venezolana alcanzó niveles desesperantes con la escalada de la hiperinflación(1.698.488%) 12 , aumento de la pobreza multidimensional(51,1%) y desabastecimiento de alimentos y medicinas(85%), y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura(fao, 10. Human Rights Watch:«Crisis humana en Venezuela», 2016, disponible en. 11. oim:«Tendencias migratorias en las Américas», oim, 2018, disponible en. 12. Asamblea Nacional de Venezuela, Comisión de Finanzas:«Informe año 2018». 104 Mario Valero Martínez | nueva sociedad | 289 por sus siglas en inglés) reportó que el número de personas con hambre en Venezuela pasó de 2,9 millones en 2013-2015 a 6,8 millones en 2016-2018 13 . A este dramático panorama se sumó la conflictividad política determinada por el fraudulento proceso electoral, que generó el rechazo nacional e internacional y el posterior desconocimiento de la reelección presidencial. El colapso es total y la emergencia humanitaria es palpable en la cotidianidad venezolana, aunque desmentida por funcionarios del régimen bolivariano. El informe de la Coalición de Organizaciones por el Derecho a la Salud y la Vida(codevida) 14 documenta la situación de emergencia compleja en Venezuela desde el año 2015 y sus efectos devastadores en la vida y el bienestar de toda la población. Esa es la causa principal del éxodo venezolano por cruces legales y peligrosas trochas, que en cifras sumó 3,3 millones de inmigrantes. Fronteras y emergencia humanitaria fueron el centro de atención en febrero de 2019 tras el acuerdo de ayuda humanitaria alcanzado por la Fronteras y emergencia Asamblea Nacional de Venezuela y diversas organizaciones no gubernamentales internacionales. Estaba previsto que la ayuda ingresara por tres puntos humanitaria fueron fronterizos localizados en Colombia, Brasil y Aruel centro de atención en febrero de 2019 ba, con el apoyo de eeuu, Canadá, varios países de América Latina y Europa. El episodio no solo reflejó la crítica situación social venezolana; al mistras el acuerdo de mo tiempo, fue expresión de la confrontación poayuda humanitaria lítica nacional, proyectada de igual forma en parte del escenario internacional. Interesa destacar que en el ámbito nacional se produjo una gran expectativa, que tuvo respaldo en movilizaciones ciudadanas de apoyo a la propuesta de entrada de la ayuda humanitaria. El evento ocasionó un estado de tensión y conflictividad nacional, y desencadenó la reacción del gobierno de Maduro que, negando la crisis, cerró y bloqueó todos los pasos de fronteras, desplegó organismos de seguridad, militares y colectivos de civiles armados bajo su control y desató una brutal represión, generó violencia y violó derechos humanos, especialmente en las ciudades de San Antonio y Ureña, en las fronteras con Colombia, y también en la comunidad indígena pemón de Kamarapacay, donde fueron asesinadas tres personas, así como en la ciu13. fao, ops, wfp, unicef:«Panorama de la seguridad alimentaria y nutrición en América Latina y el Caribe 2019», Santiago de Chile, 2019, disponible en. 14. covidea:«Situación de los derechos a salud, alimentación y educación de grupos vulnerables en la emergencia humanitaria compleja de Venezuela»,. tema central | La frontera colombo-venezolana: escenarios de conflictos 105 dad de Santa Elena de Uarién y sus entornos inmediatos, en la colindancia limítrofe con Brasil. Esta grave situación, y en general la violación de los derechos humanos, se han documentado en el informe sobre el caso Venezuela presentado por la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en julio de 2019 15 . Pese a que las fronteras se reabrieron unos meses después del conflicto, la emigración no se detuvo, y tampoco el flujo de intercambios comerciales cotidianos transfronterizos realizado a través de innumerables trochas, especialmente intensos en los límites con Colombia, una situación que retrata las particularidades territoriales construidas en estas fronteras. Al finalizar 2019, sumaban 4,5 millones de inmigrantes venezolanos, de los cuales 1.771.237 se encontraban en Colombia y 499.506(28%) se distribuían en los departamentos fronterizos. Estos datos reflejan parte del impacto fronterizo causado por el éxodo venezolano, que se repite en las fronteras de Brasil, especialmente en el estado de Roraima, donde una gran parte habita en precarias condiciones en espacios también empobrecidos; otra cruda realidad que retrata la crisis venezolana. Pero hay otro contexto determinado por las movilidades socioespaciales transfronterizas definidas en los movimientos pendulares y cotidianos con fines comerciales y familiares en sus cercanías fronterizas, en los desplazamientos circulares de trabajadores temporales, en los viajeros de fin de mes provenientes de otros lugares de Venezuela que reciben remesas en ciudades fronterizas colombianas; toda una intensa movilidad que se refleja en las 4.315.103 solicitudes de la Tarjeta de Migración Fronteriza a la oficina de Migración Colombia. Se trata de una movilidad de gran impacto socioespacial en las ciudades fronterizas de ambos países que, aun cuando no están exentas de conflictos, se han convertido en tablas de salvación, solidaridades y oportunidades. Nota necesaria La inesperada pandemia de covid-19 ha influido en la decisión del retorno de inmigrantes venezolanos que se encuentran en condiciones de vulnerabilidad en Suramérica. En riesgosos y extenuantes viajes llegan a la frontera; sin embargo, ingresar en Venezuela no es fácil, las restricciones impuestas que les limitan la entrada al territorio nacional solo tres días a la semana 15. Oficina de la Alta Comisionada de la onu para los Derechos Humanos:«Informe de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la situación de los derechos humanos en la República Bolivariana de Venezuela», 2019, disponible en. 106 Mario Valero Martínez | nueva sociedad | 289 en número restringido son otro martirio que se completa con las pésimas condiciones de los refugios donde cumplen la cuarentena. Y esto se une a la actitud perversa del gobierno de Maduro en esta trágica situación mundial, cuando estigmatiza a los venezolanos que retornan y proyecta la imagen de Brasil y Colombia como amenazas contaminantes, llegando al extremo absurdo de acusar al presidente colombiano de dirigir premeditadas acciones para«infectar» a Venezuela a través de los inmigrantes en retorno 16 . Para el gobierno venezolano, las fronteras son focos de infección, y a quienes no se someten a las condiciones impuestas para el retorno los considera«armas biológicas», tal como los ha calificado un funcionario público 17 . Una vez más, como ha ocurrido en estas dos décadas del presente siglo, el uso de las fronteras se amolda a los intereses geopolíticos del régimen cívico-militar bolivariano, sin importar el daño causado a los habitantes de las fronteras cualquiera sea su nacionalidad. 16.«Maduro acusa a Iván Duque de planear infectar a venezolanos con covid-19» en Infobae , 20/5/2020. 17.«Quien ingrese a Zulia por trocha cumplirá cuarentena en celdas por ser‘armas biológicas’» en Tal Cual , 21/5/2020. Fronteras bolivianas: entre el corredor y el laberinto Bianca De Marchi Moyano Las figuras del corredor y el laberinto permiten aproximarse a las distintas dimensiones de las fronteras bolivianas y captar la heterogeneidad de esos territorios. Mientras que el corredor refleja en gran medida las dinámicas de la frontera con Chile y del tráfico intenso que atraviesa ese límite, la imagen del laberinto sintetiza varios aspectos de la frontera compartida con Brasil, sobre todo las dificultades de circulación y los múltiples pasos en medio de la geografía amazónica. En las fronteras de Bolivia existe una fuerte heterogeneidad entre grupos socioeconómicos, organizaciones políticas y dinámicas ecológicas. Para sobrevolarlas y conocer algunas de sus particularidades, se propone retomar dos figuras opuestas en muchos sentidos: el corredor y el laberinto. La idea de aplicar estas nociones está inspirada en las experiencias y las percepciones que ofrecen la llegada, el tránsito y la salida del territorio boliviano. En un caso, se trata de un espacio de circulación cuya localización se aprovecha para ir de un extremo al otro del continente; en el otro, se muestra como un enigma complejo, que facilita el paso solo de algunos entendidos, capaces de conocer sus secretos y claves. Cabe apuntar que Bolivia tiene cerca de 6.900 kilómetros de frontera internacional. Colinda con cinco países: Perú, Chile, Argentina, Paraguay y Brasil. Así, de los nueve departamentos que componen Bolivia, solo uno no tiene vecindad con otros países: Cochabamba. En Bianca de Marchi Moyano: es investigadora social y becaria posdoctoral en la Unidad Ejecutora en Ciencias Sociales Regionales y Humanidades(ue cisor), Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas(Conicet) de Argentina, con contraparte en el posgrado de Ciencias del Desarrollo de la Universidad Mayor de San Andrés de Bolivia. Palabras claves: corredor, fronteras, laberinto, Bolivia, Brasil, Chile. 108 Bianca De Marchi Moyano | nueva sociedad | 289 los demás existen 72 municipios fronterizos, vinculados a una veintena de pasos de frontera oficiales y a muchos otros informales 1 . En general, se trata de bordes marcados por el carácter continental del país. Esta continentalidad se refiere tanto a la ausencia de salida soberana al océano como a la historia de los principales asentamientos bolivianos, asociados a la explotación minera en las montañas andinas, desde la época colonial, o a la conquista y la extracción de otros recursos naturales en las nacientes de las cuencas amazónica y rioplatense, en el centro de Sudamérica. En esos límites internacionales han crecido ocho ciudades, al ritmo de los intercambios que supone la dinámica sociocultural y comercial de las fronteras: Desaguadero, ciudad que funciona como un conjunto urbano binacional con Perú; Villazón, Bermejo y Yacuiba en el límite con Argentina, y Puerto Quijarro, San Matías, Guayaramerín y Cobija en el límite con Brasil. Efectivamente, la frontera más extensa de Bolivia es la que comparte con Brasil, que corresponde casi a 50% del total de su límite internacional, por eso parece lógico que en ella se asienten cuatro de las ciudades mencionadas. En contraste, también es interesante subrayar que no existen asentamientos urbanos en las fronteras con Chile ni con Paraguay. La frontera con este último país es la segunda de mayor extensión de Bolivia, con más de 750 kilómetros, pero tiene poca población y se caracteriza por amplias áreas protegidas nacionales a ambos lados del límite internacional. Eso no significa que sea una zona fronteriza inactiva, sino que su dinámica es más bien rural. Si bien en la frontera con Chile también predomina una lógica rural, sobre ella se localizan pasos de frontera Las fronteras formales e informales que son fundamentales para la juegan normalmente un rol de filtro economía boliviana. A partir de ese contexto, nos proponemos indagar cómo las figuras señaladas, el corredor y el laberinque impacta de to, permiten entender los bordes del país y, de forma manera directa en la circulación de personas y bienes complementaria, su comportamiento particular ante la pandemia generada por el coronavirus. La expansión del covid-19 ha tenido un impacto específico en las zonas fronterizas, ya que justamente afecta la movilidad y su control. Las fronteras juegan normalmente un rol de filtro que impacta de manera directa en la circulación de personas y bienes. Así, en un momento de aparente limitación selectiva del tráfico y de una intensificación del miedo a los contactos sociales, ¿cuánto han cambiado las fronteras bolivianas? 1. Ver Rolando Sánchez:«Ciudades fronterizas de Bolivia: condiciones socioeconómicas y bienestar social» en Temas Sociales N o 42, 2018. tema central | Fronteras bolivianas: entre el corredor y el laberinto 109 Corredor y frontera Concebir a Bolivia como un corredor, capaz de facilitar y sacar provecho del comercio entre los puertos del Pacífico y el Atlántico, es una idea persistente y analizada en varios estudios 2 . En un país con una deficiente red de carreteras, la única vía troncal terrestre que se ha logrado asfaltar de extremo a extremo es la que atraviesa el territorio boliviano de Oriente a Occidente. La importancia de ese eje se ratifica en el proyecto del trazo ferroviario planteado sobre el mismo tramo: el tren bioceánico. Se trata de un discurso geográfico que implica directamente a las fronteras, ya que las imagina como concentradoras y facilitadoras del tránsito, sobre todo en los pasos fronterizos de su eje principal. Sin embargo, esa retórica dista todavía de tener efectos prácticos. Hasta el presente, es difícil afirmar que los pasos de frontera bolivianos sean sistemas eficientes de control y fluidificación del tráfico. Aun así, existen lugares que efectivamente se caracterizan por concentrar la movilidad terrestre, tanto de salida de productos claves(soya, minerales y sus derivados, principalmente) como de ingreso de mercancías, sobre todo desde el Pacífico. Tambo Quemado y Pisiga son los puntos más activos para el transporte carretero desde y hacia los puertos chilenos de Arica e Iquique. Esta región fronteriza es heredera de lazos aymaras prehispánicos persistentes, de la lógica colonial portuaria relacionada con el tráfico desde y hacia el interior del continente, y de su reactivación con las independencias republicanas, incluyendo el atractivo de la extracción salitrera del litoral de fines del siglo xix e inicios del xx. Igualmente, guarda las marcas del conflicto bélico de 1879 entre Chile, Perú y Bolivia, que determinaría la pérdida de la«cualidad marítima» boliviana y que ha supuesto varios tratados para compensar esa pérdida y favorecer ciertos tipos y lugares de tráfico y almacenamiento, sin que esto logre evitar las tensiones en su desarrollo y la congestión en la circulación. Pese a esas dificultades, para Bolivia la relación con los puertos chilenos y con estos pasos de frontera resulta determinante. Se trata de una vinculación eficaz aunque no necesariamente eficiente, dadas las dificultades aduaneras y portuarias que se reportan con frecuencia. Las exportaciones de minerales son las más importantes y se realizan por carretera, pero también por las pocas líneas férreas que se mantienen en funcionamiento. El caso de la 2. Laetitia Perrier-Bruslé:«La integración continental sudamericana, inscripción espacial y dispositivo discursivo. Apuntes desde Bolivia, el país de contactos» en Journal of Latin American Geography vol. 4 N o 2, 2015; B. De Marchi Moyano, Huascar Ignacio Morales Quintela y María Cristina Machicado Murillo:«Bolivia: estrategias viales hacia un‘país de contactos’» en Revista de Transporte y Territorio N o 18, 2018. 110 Bianca De Marchi Moyano | nueva sociedad | 289 salida de estaño, plata y zinc en tren y por los límites occidentales bolivianos materializa con mayor profundidad y constancia histórica la imagen del corredor o incluso de un túnel unidireccional. Se trata de un transporte con mayor capacidad de carga y menor frecuencia que el carretero, más fácil de controlar y que no deja mayores beneficios ni afectaciones en el trayecto. En contraste, el flujo de diferentes bienes industrializados que ingresan por la frontera con Chile irriga ampliamente el mercado boliviano hasta los extremos limítrofes del oriente del país, incluyendo la región de la Amazonía. Un indicador de esa trayectoria es que en las ciudades localizadas en la frontera con Brasil y Argentina es posible observar automóviles asiáticos de segunda mano(denominados«chutos») y el comercio de ropa usada «americana» 3 , manzanas chilenas o electrodomésticos chinos, todos introducidos por los puertos del Pacífico. En gran medida, cuando brasileños y argentinos de las zonas fronterizas cruzan el límite para hacer compras en las ferias de las ciudades bolivianas, su objetivo es precisamente aprovechar la oferta de este tipo de productos, ausentes en los mercados locales del otro lado de la frontera. Así, la idea de un corredor parece tener cierta capacidad explicativa también de este fenómeno. Sin embargo, no se trata del corredor transparente de grandes cargas formales, como se ha pretendido subrayar en la retórica oficial. De hecho, la denominada«economía popular» 4 , expresada tanto en los sindicatos y asociaciones de transporte como en redes comerciales nacionales e internacionales, es la que moviliza ese corredor de importación y distribución de bienes. Una parte relevante del origen de esas redes comerciales está en las comunidades aymaras de la frontera con Chile, que han ganado pericia y capacidad logística para gestionar los pasos de frontera, formales e informales, los puertos y las posibilidades de movimiento de cargas entre ambos países. Por ejemplo, las familias de Sabaya, el municipio donde se encuentra el paso de Pisiga, tienen varios circuitos de distribución de mercaderías articulados a ese cruce, pero también a otros próximos e informales. Desde esa zona de origen, donde se construye su cohesión social, se tejen relaciones de comercio y de distribución hasta los principales mercados del país, en vinculación con otras fronteras y actores locales. Ahora bien, los límites y las poblaciones vecinas a Chile, como puntos de entrada a este corredor boliviano, son espacios que sufren un significativo 3. Alberto Hernández Hernández y Fernanda Loureiro Ferreira:«Ropas americanas: comercio, contrabando y compradores de ropa usada en la frontera de Corumbá, Brasil, y Puerto Quijarro, Bolivia» en Frontera Norte vol. 29 N o 57, 1-6/2017. 4. Juan Arbona, María Elena Canedo, Carmen Medeiros y Nico Tassi:«El sistema económico popular. Consolidación y expansión de la economía popular en Bolivia» en N. Tassi, Alfonso Hinojosa y Richard Canaviri: La economía popular en Bolivia: tres miradas , Centro de Investigaciones Sociales, La Paz, 2015. tema central | Fronteras bolivianas: entre el corredor y el laberinto 111 control estatal. Se trata de acciones intrínsecas a los pasos de frontera formales y, de hecho, evitarlas es lo que justifica el uso de varios otros pasos informales. Así, en los últimos años se ha intensificado la lucha estatal contra el contrabando en la zona. En su última gestión, En su última gestión, el gobierno de Evo Morales el gobierno de hizo una bandera de la persecución del tráfico ilegal. Al parecer, la concentración de ingresos ilegales de productos en esta frontera permitió que fuera blanEvo Morales hizo una bandera de co de un seguimiento más efectivo que en otras. Y la persecución del es posible que eso explique por qué en las últimas elecciones nacionales(finalmente anuladas) los retráfico ilegal sultados en el municipio de Sabaya señalaron una contundente ausencia de respaldo al Movimiento al Socialismo(mas), que contrasta con los resultados del resto del departamento de Oruro. En Pisiga se registraron también los conflictos más intensos por el ingreso de bolivianos desde Chile durante la cuarentena y el cierre de fronteras por la emergencia del covid-19 a fin de marzo e inicios de abril de 2020. El gobierno boliviano(transitorio y con una legitimidad precaria) se vio sobrepasado por el arribo de la población boliviana que retornaba de sus trabajos pendulares y estacionales en Chile, urgida por reinstalarse en el país. En un contexto de polarización política y de dificultades diplomáticas, la primera reacción gubernamental frente a las demandas para ingresar en el país fue denunciar que se trataba de agitadores impulsados por el mas. Sin embargo, a los pocos días, la situación se solucionó instalando un campamento de cuarentena en Pisiga. En él ingresaron grupos de centenares de bolivianos por 15 días, aunque muchos ya habían sido aislados por semanas en espacios de acogida preparados para ellos en Iquique. Desde Pisiga continuaban su tránsito hacia sus lugares de origen en diferentes puntos del interior de Bolivia. La situación descripta pone de relieve, una vez más, el rol que juega esta región como lugar de paso y parte de un corredor, generalmente usado por los bolivianos que salen del país buscando mejores oportunidades 5 . De hecho, los migrantes extranjeros que ingresan por esa frontera pocas veces escogen Bolivia como destino final. Es un espacio de tránsito, un atajo para llegar a los países vecinos. Así, Pisiga es un punto estratégico, pero poco acogedor y donde casi nadie quiere quedarse. 5. Los datos sobre migración de Bolivia muestran que es un país que recibe menos migrantes que los que salen de su territorio. Un resumen reciente y comparado se puede revisar en (In)movilidad en las Américas ,. 112 Bianca De Marchi Moyano | nueva sociedad | 289 Laberinto y frontera Bolivia tiene una organización sociocultural y espacial que puede definirse como laberíntica. Desde una dimensión social, es posible sugerir que la capacidad asociativa y de agregación comunitaria, bajo la forma de sindicatos, agrupaciones de pequeños propietarios o socios por tipo de actividad económica, se extiende como modelo social en gran parte del territorio boliviano. Se trata de formas de organización más o menos herméticas y sobrepuestas, consolidadas por lazos de familia ampliada y de compadrazgo, que toman rasgos particulares de acuerdo con la región, sus características culturales y económicas. El flujo de los productos y su comercio por el país hasta las fronteras y a través de ellas se mueven en gran medida siguiendo este tipo de relaciones. Si las familias de Sabaya logran pericia y autoridad sobre la internación y distribución de productos del Pacífico en el noreste amazónico, en la zona de Guayaramerín la capacidad de atravesar el imponente río Mamoré, que marca la frontera con Brasil, requiere a su vez de las habilidades específicas con que cuentan los sindicatos de transporte de pobladores de la zona. En esa misma frontera, la dinámica hídrica amazónica puede describirse como un laberinto difícil de transitar. Históricamente, ha impedido que Bolivia afianzara su soberanía e incluso su defensa a inicios del siglo xx. El límite internacional actual del departamento de Pando, sobre los ríos Acre y Abuná, se definió a partir de un enfrentamiento en la Amazonía –la «guerra» o«conflicto» del Acre, según la versión boliviana o brasileña–, durante el auge de la explotación cauchera. Para defender los amplios territorios que asumía como propios, la administración boliviana tuvo que usar diferentes rutas, incluso una por el Atlántico, para ingresar en la región en conflicto, tardando meses en ese periplo. Hoy en día, aunque la mayor parte de los asentamientos amazónicos y fronterizos están conectados por caminos transitables, muchos de estos siguen siendo de tierra, y para atravesar los ríos se depende de las barcazas. Estas embarcaciones, que facilitan el paso de los automóviles ante la ausencia de puentes, están gestionadas por propietarios organizados, una vez más, en forma de sindicatos. Durante el gobierno de Evo Morales(2006-2019), se buscó impulsar la apropiación efectiva de estas fronteras amazónicas mediante tres principales estrategias: el desarrollo de la integración vial, el fomento de su poblamiento mediante la distribución de tierras fiscales a familias campesinas provenientes de la región andina, y la implementación de la Agencia para el Desarrollo de Macrorregiones Fronterizas(Ademaf), encargada de vitalizar estas zonas que se consideraban abandonadas por el Estado y por su centralismo tema central | Fronteras bolivianas: entre el corredor y el laberinto 113 © Nueva Sociedad/ Dani Scharf 2020 114 Bianca De Marchi Moyano | nueva sociedad | 289 andino. Ahora bien, esas medidas parecen haber tenido un impacto importante en ciudades como Cobija, cuyo crecimiento intercensal en 2012 alcanzaba el 107% y que cuenta con una zona franca fronteriza activa. Sin embargo, en Guayaramerín, ciudad de frontera articulada a Riberalta –en el departamento del Beni– y a elites locales más fuertes, la presencia y el impulso de las entidades estatales han sido menos significativos. Los pocos personeros de la Aduana, la Policía y la Armada son incapaces de ejercer un control eficaz sobre el tráfico en el puerto, sobre el Mamoré y más aún sobre la red de cruces, muchos de ellos clandestinos, que existen a lo largo del río. Es común escuchar que los pobladores de esa región, de alguna manera u otra, están relacionados con diferentes tipos de contrabando, tanto para el ingreso de productos industrializados y material de Es común escuchar que los pobladores de esa región están construcción desde Brasil como para la salida de carburantes(subvencionados y baratos en el lado boliviano) y otros productos más o menos ilegales. Las trabas que el gobierno boliviano enfrenta al momento relacionados de regular estos fenómenos también se pueden con diferentes tipos de contrabando explicar con la figura del laberinto. La burocracia boliviana, su incremento en los últimos 14 años y su aparente incorporación de leyes para el control de la corrupción no han facilitado su transparencia ni practicidad. En cambio, se han introducido muchos más pasos, requisitos y posibilidades de trabar y destrabar selectivamente los flujos de información y la capacidad pública. Así, el comportamiento estatal boliviano no deja de ser laberíntico. Esta característica es, por momentos, coherente con la forma de las organizaciones sindicales y asociativas que caracterizan a la sociedad en su conjunto. De esta manera, la expresión social y material de las regiones de frontera, reticular y esquiva, tiene su contraparte en una capacidad estatal limitada por sus propias trabas burocráticas y administrativas. En ese sentido, las acciones ya señaladas contra el contrabando registradas en la frontera con Chile parecen ser una excepción que se facilita, precisamente, por la tendencia de esta frontera a funcionar más como un corredor que como un laberinto. Asimismo, las dificultades observadas frente a la detección, el control del contagio del covid-19 y, sobre todo, la atención médica en el oriente del país, se explican en parte por la ineficiencia del laberinto de la burocracia boliviana ante este tipo de emergencia. Durante los cuatro primeros meses de pandemia, Santa Cruz y Beni estuvieron entre los departamentos más afectados por la enfermedad(el primero con más de 30.000 casos confirmados y el segundo con más de 5.000 hasta el 12 de agosto de 2020) y sus municipios capitales tema central | Fronteras bolivianas: entre el corredor y el laberinto 115 se califican en riesgo alto de acuerdo con los reportes oficiales 6 . Los contagios registrados en las ciudades fronterizas vecinas con Brasil han tendido al aumento y también se clasifican en riesgo alto. Sin embargo, la infraestructura sanitaria y la capacidad de recursos humanos para hacer frente a esta enfermedad(o al dengue), e incluso la posibilidad de mejorar esa oferta en un corto plazo, son más precarias en la frontera. Esa realidad se intensifica porque el gobierno interino actual tiene menos capacidad que el anterior para descifrar el laberinto burocrático del Estado y articularlo con éxito a las organizaciones sindicales y asociativas del territorio. A partir de junio de 2020, con la declaración de«cuarentena dinámica» (es decir, flexible), una forma de reducir estas dificultades para el Ejecutivo ha sido delegar las medidas de control sanitario en los gobiernos departamentales y municipales del país. Sin embargo, cuando se trata de las fronteras y de aplicar las acciones de cierre e inmovilidad, el gobierno central no puede delegar esas funciones de seguridad. Así, en los pasos de frontera formal, existe un control suficiente para garantizar el ingreso exclusivo de cargas que cubren necesidades básicas o de algunos repatriados, mientras que los otros flujos se han mantenido parcialmente activos en la informalidad y en constante tensión con la contención oficial sobre la movilidad. Particularmente en la Amazonía, donde las fronteras hídricas son esquivas y poco domesticadas, las relaciones sociales y comerciales se parecen más a las de la dinámica biológica que a la retórica del control estatal, con el riesgo que esto conlleva para las poblaciones más vulnerables frente a una pandemia. Algunas fronteras bolivianas ante la pandemia El cierre de las fronteras bolivianas se declaró oficialmente el 17 de marzo, mediante el decreto supremo 4229. La norma se dictó como respuesta a los primeros casos de covid-19 reportados el 11 de ese mes y al posterior registro de los contagios locales. El objetivo de la norma era controlar la movilidad interna y externa y ganar tiempo para fortalecer la precaria oferta hospitalaria y médica del país. Su éxito ha sido parcial; por una parte, es evidente la falta de obediencia rigurosa al bloqueo del tránsito interior y fronterizo; por otra, en la actualidad los enfermos han sobrepasado la capacidad de respuesta hospitalaria en las principales ciudades del país. Cabe subrayar que el decreto dictado implicaba todos los tipos de fronteras internacionales(terrestres, fluviales, lacustres y aéreas), aunque el virus 6. Ministerio de Salud, Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia: Índice de riesgo municipal covid-19.(Información analizada hasta la semana epidemiológica 31) , La Paz, 2020. 116 Bianca De Marchi Moyano | nueva sociedad | 289 inicialmente ingresó solo por una de ellas: la aérea; y las primeras restricciones, aplicadas dos días después de los primeros casos, intentaron afectar solo esta vía de ingreso y el tránsito desde los países que se consideraban de mayor riesgo: España, Italia, Estados Unidos y China. Ese tipo de precaución permite recordar que Bolivia es un país que expulsa más población de la que recibe y que los tránsitos terrestres pocas veces están relacionados con los viajes de gran alcance y velocidad, por donde se distribuyó la enfermedad a través del globo. Los primeros casos venían de migrantes que retornaban para visitar sus regiones de origen(en Oruro y Santa Cruz) desde Europa, donde miles de bolivianos residen y trabajan, en general, en el rubro del cuidado y de los servicios domésticos. Así, tiene sentido la advertencia que hacía el Ministerio de Defensa cuando se le pedía cerrar las fronteras ante los primeros contagiados que aparecían en los países vecinos: en caso de cerrar los pasos limítrofes oficiales, controlados por el Estado, se perdería el dominio sobre su tráfico y este terminaría desviándose por los pasos informales. Algo de eso ha sucedido en varias regiones fronterizas de Bolivia. Sin embargo, la posibilidad de burlar o de atravesar ilegalmente las fronteras terrestres, fluviales y lacustres depende no solo de la capacidad boliviana sino de la de los demás países que comparten esos límites. Así, en la Amazonía, tanto en los límites con Brasil como con Perú, se observa permeabilidad y dispersión del control, lo que ha generado situaciones de crisis sanitaria regional compleja. De esta forma, grupos ya fragilizados, como los pueblos indígenas que se localizan en esas fronteras, se ven bajo seria amenaza 7 . En contraste, en otras regiones como las que Bolivia comparte con Argentina, la situación ha sido distinta. De las tres ciudades fronterizas bolivianas en ese límite, Villazón, Bermejo y Yacuiba, esta última es la más conectada con Santa Cruz, la de mayor peso poblacional y la que más casos ha registrado. Su municipio, al igual que Bermejo, ha sido clasificado como de riesgo alto. En ese marco, si se observa la reacción de las autoridades argentinas en el asentamiento del otro lado del límite, Salvador Mazza, se verifica un endurecimiento específico y localizado de las medidas de control en la frontera para evitar que el contagio pase. Algo similar sucede entre La Quiaca y Villazón: apenas se reportaron los primeros enfermos en la parte boliviana, Argentina fortificó sus medidas, pese a que el resto del país comenzaba la flexibilización de la cuarentena en la segunda semana de junio. 7. La afectación del virus en el grupo cayubaba es un ejemplo de este riesgo, justo en las regiones próximas a Riberalta y Guayaramerín. Ver Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social: «Situación de los pueblos indígenas de tierras bajas de Bolivia frente al covid-19», 6/2020,. tema central | Fronteras bolivianas: entre el corredor y el laberinto 117 Lo mostrado en este breve sobrevuelo por las regiones altiplánicas vecinas con Chile, amazónicas vecinas con Brasil y chaqueño-puneñas vecinas con Argentina de la frontera de Bolivia permite observar cómo el laberinto dificulta el control de la enfermedad, mientras el corredor facilita su contención 8 . Cabe anotar que en Pisiga, donde se ha mostrado mejor esta última figura, apenas se registran seis casos confirmados hasta el 12 de agosto. Complementando estas observaciones, es necesario mencionar que las dinámicas fronterizas están profundamente relacionadas con la forma en que han reaccionado los países vecinos y sus gobiernos ante la pandemia, como lo indica el caso contrastante de las ciudades en el límite con Argentina. Así, las situaciones mostradas ratifican muchas de las relaciones previas de las fronteras bolivianas, pero en algunos casos han generado profundas rupturas. En los siguientes meses quedará pendiente el análisis de cómo se recuperan los espacios de encuentro. 8. Aunque no se han detallado aspectos específicos para las zonas de Desaguadero(en el límite con Perú), ni San Matías o Puerto Quijarro(en el límite con Brasil), se puede sugerir que se trata de zonas que mezclan en diferente medida las características del laberinto y del corredor mencionadas. Entrar, transitar o vivir en la frontera sur de México Iván Francisco Porraz Gómez Cruzar la frontera sur de México es afrontar, desafiar e incluso dar la vuelta a las adversidades del contexto de llegada, reconstruyendo, reinventando o resignificando un mundo convencional y de dominio para encontrar acomodo en los márgenes, en el«no lugar», en la no morada. Desde los relatos migrantes, en los que abundan la parquedad y el silencio y se vislumbran emociones, es posible leer el significado que tienen hechos como transitar sin documentos a un país que no es el propio, enfrentarse por primera vez a «polleros» o, directamente, no hablar bien en español. Las ciudades son un conjunto de muchas cosas: memorias, deseos, signos de un lenguaje: son lugares de trueque, como explican todos los libros de historia de la economía, pero estos trueques no lo son solo de mercancías, son también trueques de palabras, de deseos, de recuerdos. Italo Calvino, Las ciudades invisibles 1 Entrar y transitar la frontera Tapachula, Chiapas, llamada la«perla del Soconusco», es una de las ciudades fronterizas más importantes del sur de México, un espacio conocido por muchos migrantes de Centroamérica, del Caribe y de Iván Francisco Porraz Gómez: es doctor en Ciencias Sociales y Humanísticas por el Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica. Actualmente es investigador asociado al Grupo de Estudios de Migración y Procesos Transfronterizos de El Colegio de la Frontera Sur(ecosur), unidad Tapachula, en México. Palabras claves: frontera, migración, vida cotidiana, México. 1. Siruela, Barcelona, 2019. tema central | Entrar, transitar o vivir en la frontera sur de México 119 nacionalidades extracontinentales(africanos, asiáticos). Las cifras no son exactas, pero de acuerdo con la Organización Internacional para las Migraciones(oim), en 2019 México registró la llegada de más de 450.000 personas, que cruzaron la frontera entre ese país y Guatemala para pedir asilo o seguir su camino hacia Estados Unidos 2 ; la mayoría de ellos son jóvenes hombres y mujeres que huyen de la violencia de las pandillas en sus países de origen 3 pero también de la violencia del Estado, como es el caso de algunos hondureños que sufren los embates del extractivismo y del desplazamiento forzado, así como de la pobreza y la desigualdad histórica vividas en Centroamérica. Otros van en busca del llamado«sueño americano». Este espacio de la frontera sur de México tiene tres cruces importantes: Unión Juárez/Sibinal, Talismán/El Carmen y Ciudad Hidalgo/Tecún Umán. Los tres tienen dinámicas transfronterizas muy particulares, desde la económica y la cultural hasta las historias cotidianas de la población asentada en esta frontera. Se trata de un lugar dinámico y de un espacio de encuentro/desencuentro, de diálogo/conflicto. La frontera sur de México está cargada de sueños, pesadillas y realidades para muchas mujeres, hombres, niños y niñas, adolescentes y jóvenes que día a día cruzan por estos lugares. Las experiencias vertidas en el tránsito son diversas. La mayoría de las personas que he entrevistado tuvo inconvenientes con diversos actores, desde«polleros», como se conoce a quienes se dedican al tráfico de personas, hasta agentes del Instituto Nacional de Migración o de la policía local o estatal mexicana. La ciudad de Tapachula ha sido poblada, habitada y sentida por muchos emigrantes. Algunos la han hecho suya desde las calles y parques como el Miguel Hidalgo, ubicado en el corazón de la ciudad. Se trata de espacios públicos en los que se generan tanto redes de solidaridad como procesos de exclusión, que ocurren entre locales y sujetos provenientes de otros países, quienes crean imaginarios sobre esos otros que llegan después de cruzar el río Suchiate en la frontera. 2. La frontera está conformada, del lado de Guatemala, por los departamentos San Marcos, Huehuetenango, Quiché, Alta Verapaz y el Petén, y del lado de México, por los municipios Suchiate, Cacahoatán, Frontera Hidalgo, Unión Juárez, Tuxtla Chico y Tapachula. 3. Después de los tratados de paz en la región centroamericana, en la década de 1990, surge una problemática de la que se habla mucho, pero se conoce poco: las pandillas juveniles centroamericanas. Desde 1992, eeuu inicia un proceso de deportación masiva de jóvenes que habían ingresado en clicas, pandillas o agrupamientos juveniles. El Barrio 18 y la Mara Salvatrucha(ms-13) agrupaban a miles de jóvenes huérfanos de la guerra civil y otros más que encontraban cobijo en la«gran familia». Las deportaciones masivas a El Salvador, Honduras y Guatemala se dan en un escenario complejo para la población juvenil, y muchos jóvenes pandilleros deciden enfrascarse en una guerra entre pandillas y con las fuerzas policiacas, que respondieron con más violencia y una criminalización hacia ellos que ha dejado miles de muertos y desplazados. Ver Alfredo Nateras Domínguez: Vivo por mi madre y muero por mi barrio. Significados de la violencia y la muerte en el Barrio 18 y la Mara Salvatrucha , Sedesol/ Imjuve/ uam, Ciudad de México, 2014. 120 Iván Francisco Porraz Gómez | nueva sociedad | 289 Mapa 1 Frontera sur de México: principales cruces Fuente: elaboración del laige-ecosur, Tapachula. En este municipio fronterizo también se teje una narrativa delictiva con los jóvenes centroamericanos que se deriva de su construcción corporal e identitaria, íntimamente vinculada a las narrativas de combate contra la inseguridad o la delincuencia. Algunos sectores de la sociedad han tratado de nombrar y hacer vivibles los cambios en los diferentes espacios donde se mueven los migrantes, y en el marco de estos, sus impactos se vinculan con hechos que hoy cobran relevancia, como la violencia en sus distintas manifestaciones. Vivir y habitar una ciudad fronteriza Cuando se arma el rompecabezas del municipio y su gente, se entienden los distintos significados de la experiencia migratoria; estamos lejos de poder decir la última palabra. Poco a poco, algunos emigrantes han encontrado diversas formas de vivir en este lugar, algunos venden comida en las calles, otros tienen pequeños negocios donde se ofrece comida tradicional de sus tema central | Entrar, transitar o vivir en la frontera sur de México 121 Anuncio gastronómico en Tapachula, Chiapas. Fotografía: Iván Porraz. lugares de origen, como las pupusas salvadoreñas o las baleadas de Honduras; recientemente se incorporó al menú gastronómico el ragú de carne a la jardinera que ofrecen algunos haitianos o el congrí cubano. Otras personas tienen peluquerías o barberías ubicadas en el primer cuadro del parque central, en su mayoría se trata de hondureños que han vivido en eeuu y ofrecen los últimos cortes y peinados a la moda. A partir de la llegada de una segunda oleada de haitianos y africanos al municipio a mediados del año pasado, se difundió otra moda: las trenzas negras o de colores. Por los andadores del parque Miguel Hidalgo y apostadas en sillas de plástico, mujeres afrodescendientes se peinan y reivindican sus corporalidades, mientras los hombres, que hablan poco español, ofrecen a los transeúntes los peinados a través de una carta con fotos con diferentes tipos de cortes. En la región también se observa la presencia histórica de guatemaltecos, la mano de obra que ha potenciado este lugar desde el siglo xix, con quienes se comparten historias de la división fronteriza del Estado-nación, del refugio derivado de la guerra civil en los años 80, de los linajes familiares de larga data. La mayoría eran jornaleros(hombres, mujeres y niños) que llegaban por temporadas para el corte de café en algunas fincas de dueños alemanes y mexicanos que se asentaron durante la época del Porfiriato. Ejemplo de 122 Iván Francisco Porraz Gómez | nueva sociedad | 289 ello son las fincas Argovia, Hamburgo, Irlanda y Santa Rita, que están en la memoria de varios trabajadores y pobladores de esta región. Algunos jornaleros se quedaron a vivir en este espacio, se nacionalizaron y mantienen lazos con sus lugares de origen más allá de la frontera. En la actualidad, el trabajo transfronterizo se mantiene, pero hay menos demanda de jornaleros debido a la crisis del café y el ocaso de algunas fincas. En Tapachula y otros municipios aledaños, las mujeres guatemaltecas trabajan en casas de pobladores locales como empleadas domésticas y algunas cruzan a diario la frontera para llegar a su empleo. Las cantinas, los«botaneros» y los bares son parte de la cotidianidad de este municipio fronterizo, que cuenta con un clima cálido y húmedo todo el año. Muchas mujeres de Centroamérica trabajan como«ficheras», que acompañan a los clientes mientras beben cerveza y escuchan música como reguetón, rancheras y cumbias; otras son trabajadoras sexuales en algunos espacios del centro de la ciudad o en cantinas aledañas. Algunas más trabajan en los bares nocturnos históricos, como«El Jacalito» o«El Marinero», como bailarinas de table dance . Por su parte, algunos salvadoreños y hondureños trabajan como guardias de seguridad en estos mismos espacios, los haitianos recientemente se han empleado en trabajos de construcción en la ciudad, y algunos cubanos lo hacen en el sector de servicios, como meseros en restaurantes. Los espacios habitacionales también se han diversificado, sobre todo desde hace dos años. Muchos salvadoreños, hondureños y guatemaltecos rentan casas en las colonias Buenos Aires y Cafetales, que se encuentran en la periferia sur de la ciudad y son conocidas por los habitantes locales como los pequeños espacios donde están los migrantes o«los centroamericanos». Algunas familias haitianas que están cerca de la Estación Migratoria Siglo xxi se apostaron en colonias que son consideradas marginadas o irregulares por el gobierno municipal, otros encontraron algunos espacios más baratos, cómodos pero retirados, por ejemplo, en Viva México o la localidad de Xochimilco, a unos 20 de minutos de Tapachula; otros más se fueron a las vecindades del centro de la ciudad, a vivir en cuartos húmedos y con poca ventilación, cuyo alquiler oscila entre los 30 o 40 dólares al mes. En la ciudad, muchos migrantes y habitantes locales se han enamorado experimentando el amor en una ciudad de frontera, viven en unión libre o se casan«por todas leyes», como dicen algunos habitantes del lugar. Sin embargo, un sector de la población local también muestra su rechazo al señalar que algunas mujeres son«roba maridos» y se culpabiliza a las hondureñas por ser muy guapas, un imaginario que poco a poco se ha ido desmontando a partir de la diversidad de nacionalidades que transitan por este lugar. tema central | Entrar, transitar o vivir en la frontera sur de México 123 Mapa 2 Asentamientos de personas emigrantes en Tapachula Fuente: elaboración del laige-ecosur, Tapachula, con datos de trabajo de campo 2019. Las corporalidades de muchos centroamericanos en Tapachula nos llevan a conocer las manifestaciones de sus travesías, de sus emociones, de sus vivencias. Pareciera que se vuelve a recordar la experiencia de esa«expulsión silenciosa» de los lugares de origen, que también se refleja en frases como: «ya estamos acostumbrados» o«hay que aguantar porque somos centroamericanos». Sin embargo, aun con esa precaria o inexistente relación intersubjetiva, se abren espacios para construirse un mundo en ese lugar y en ese tiempo, es decir, una vida concreta y social, en una cultura que no es propia pero tampoco ajena, una dialéctica quizás de irrupción, así sea fragmentada y precaria, de las fronteras. Se comienza a vivir, pero también a mostrar qué es ser«catracho»(hondureño),«chapín»(guatemalteco) o«guanaco» (salvadoreño), o también qué es ser caribeño o africano.«En Tapachula hay de todo, gente buena y mala», comentan varios migrantes centroamericanos. La experiencia de movilidad se torna en un territorio«imaginado» y«vivido» antes y durante la estancia en él. Son pues estos espacios fronterizos donde se ponen en juego imaginarios diversos y a veces divergentes en torno de los 124 Iván Francisco Porraz Gómez | nueva sociedad | 289 migrantes. En el sur de México escuchamos decir«somos como las pupusas, las baleadas y las quesadillas, tenemos algo en común»; sin embargo, también hay xenofobia y racismo 4 . Cacofonías fronterizas desde el sur de México Cruzar la frontera sur de México es afrontar, desafiar e incluso dar la vuelta a las adversidades del contexto de llegada, reconstruyendo, reinventando o resignificando un mundo convencional y de dominio para encontrar acomodo en los márgenes, en el«no lugar», en la no morada. Desde los propios relatos de las mujeres y los hombres migrantes en este otro sur, en los que abundan la parquedad y el silencio y se vislumbran emociones que se intenta guardar o contener, podemos leer el significado que para ellos tienen hechos como transitar sin documentos un país que no es el propio, enfrentarse por primera vez a«polleros» que les cobran para atravesar la frontera, no hablar bien español en el caso de algunos africanos, aceptar trabajos con salarios y condiciones que no eran las esperadas, enviar las pocas remesas a quienes se quedaron, hacer llevadera la vida en un espacio que parece propio pero es distinto o tiene sus propios matices. Todo ello representa una experiencia que solo es posible entender desde los relatos de sus protagonistas y el habitar cotidianamente un lugar fronterizo. En las últimas dos décadas, la migración en tránsito por México se ha constituido como uno de los fenómenos de movilidad humana más importantes del país, tanto por su magnitud como por las condiciones en que acontece. Esta modalidad migratoria ha logrado una cobertura mediática, académica y social que nos ha permitido conocer causas, efectos, composición, así como los riesgos y vulnerabilidades de las personas que ingresan en territorio mexicano de forma irregular y que a lo largo de todo el trayecto se vuelven víctimas de diferentes actores. En este marco,«migrar en masa» adquirió relevancia como una estrategia para hacer frente a la violencia e impunidad en el tránsito migratorio. Al igual que con la visibilización del tránsito«ordinario» de centroamericanos y centroamericanas a partir del año 2010, las denominadas«caravanas» o«éxodos» en 2018, 2019 y principios de 2020 se volvieron nuevamente epicentros de muestras de rechazo y de acogida 5 . 4. I.F. Porraz Gómez:«¡Salir a buscarse la vida! La experiencia de algunos jóvenes centroamericanos en Tapachula» en Chiapas Paralelo , 11/7/2019. 5. I.F. Porraz Gómez y Rafael Alonso Hernández:«De la xenofobia a la solidaridad: etnografías fronterizas de la‘caravana migrante’» en Frontera Norte , en prensa. tema central | Entrar, transitar o vivir en la frontera sur de México 125 La cacofonía fronteriza en el sur de México sigue y seguirá creciendo. Para muestra, los hechos de los últimos años. En 2014, durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, se siguieron implementando nuevas políticas migratorias derivadas de la presión de eeuu y se llevaron a cabo operativos que modificaron rutas y situaciones de las personas migrantes. En 2018, con la llegada de Andrés Manuel López Obrador, parecía abrirse una oportunidad o esperanza en el cambio de dirección de la política migratoria para el sur de México, sobre todo cuando se anunciaron de manera breve«puertas abiertas en la frontera sur» y las Tarjetas de Visitantes por Razones Humanitarias para los centroamericanos o quienes las necesitaran. Pero a finales de 2018 y principios de 2019 fueron más visibles las caravanas migrantes(que ya tenían años realizándose) y desde la Casa Blanca el presidente Donald Trump anunció a través de tuits que«México no está haciendo nada». Poco después llegó la amenaza de la subida de aranceles y, de manera sorprendente, el discurso de respeto a los derechos humanos dio un giro repentino y se optó por una férrea política de contención migratoria. Es así como la puerta del sur de México se cimbró con la llegada de la recién creada Guardia Nacional, bajo el discurso de resguardar y«poner orden» en esta frontera. En 2020, la puerta se ha trabado con la pandemia que colocó a muchos migrantes en tránsito, solicitantes de refugio y refugiados en una aparente inmovilidad. El covid-19 puso a algunos en pausa para emprender el viaje, llegar al norte y de ahí«dar el brinco» a«los Estados», como se refieren a eeuu. Las vidas de numerosos migrantes en la frontera sur de México y otras en el mundo entró en una fase inquietante, de riesgos y de más vulnerabilidades; los peligros abundan mientras las respuestas de los gobiernos son inapropiadas e inconsecuentes con las realidades de las personas migrantes. Muchas fronteras en la región se encuentran cerradas y se olvida a su gente, otros no tienen la capacidad para brindar o salvaguardar sus vidas. Desde Tapachula, Chiapas, México, las narraciones de muchos migrantes enfrentan este conflicto, destilan sentimientos de incomprensión y desesperación, y proyectan en sus voces y sus palabras esa tensión entre pérdida de rumbo que se torna en abierto desafío y muchas esperanzas. Por el momento, muchas personas varadas, solicitantes o refugiados en este espacio de la frontera ironizan con que, a la espera de seguir rumbo al«sueño americano», viven mientras tanto el«sueño mexicano». Las fronteras amazónicas: un mundo desconocido Carlos G. Zárate/ Jorge Aponte Motta Los procesos asociados a la construcción de la subregión andinoamazónica generaron áreas de doble y triple frontera que marcan retos para las políticas públicas y la cooperación transfronteriza. En este contexto, las dinámicas extractivistas se articularon con discursos neodesarrollistas y neoliberales que se traducen en proyectos como la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana( iirsa ). A esto se suma la constitución de organizaciones supranacionales y de integración en la región que no han sido útiles para enfrentar problemáticas transversales como la deforestación, las quemas o la pandemia de covid-19. La frontera que simultáneamente separa y une el mundo andino amazónico y Brasil forma un gigantesco arco paralelo a la cordillera de los Andes desde Venezuela hasta Bolivia, pasando por Ecuador, Perú y Colombia como parte de la selva amazónica o Panamazonia 1 . Esta configuración fronteriza es el resultado de un largo y conflictivo proceso demarcatorio que ocupó casi dos siglos, desde finales del periodo Carlos G. Zárate B.: es profesor titular de la Universidad Nacional de Colombia(unal), sede Amazonia, director del Instituto Amazónico de Investigaciones(imani) y coordinador del Grupo de Estudios Transfronterizos(get). Correo electrónico:. Jorge Aponte Motta: es investigador postdoctoral Colciencias. Integra el Grupo de Estudios Transfronterizos(get) del Instituto Amazónico de Investigaciones(imani). Correo electrónico:. Palabras claves: ambiente, asentamientos trinacionales, frontera, Amazonia. 1. Tomamos acá un enfoque que entiende las fronteras también como los sitios de encuentro de sociedades nacionales diferentes, pero además como los espacios y territorios de interacción social, ambiental y cultural transfronterizos en la Amazonia. C.G. Zárate, J.M. Aponte Motta y Nicolás A. Victorino Ramírez: Perfil de una región transfronteriza en la Amazonia: la posible integración de las políticas de frontera de Brasil, Colombia y Perú , unal, Bogotá, 2017. tema central | Las fronteras amazónicas: un mundo desconocido 127 colonial hasta la última década del siglo xx, cuando Perú y Ecuador acordaron una delimitación satisfactoria en sus dominios amazónicos tras varios conflictos y guerras. A lo largo de esta etapa, los países que comparten el amplio espacio amazónico hicieron, con diversos resultados, sus mejores esfuerzos para consolidar sus respectivos Estados-nación, a la par que dieron forma a las regiones amazónicas de cada país, lo que hoy conocemos como Amazonias nacionales. Estos procesos de larga duración, además de ser el producto del trabajo de comisiones y expediciones de límites que se formaron de manera explícita para adelantar las negociaciones de demarcación de las nuevas naciones, se entrelazaron con los avances y retrocesos de los frentes extractivos coloniales de nuevo cuño, del comercio y de la creciente presencia de agentes militares y civiles, así como de otras protoinstituciones que representaban a estos incipientes Estados. Una primera diferencia en la configuración de este gran espacio de confluencia fronteriza amazónica entre Brasil y los países andinos durante el siglo xix la constituyó el hecho de que el primero, después de separarse de Portugal en 1822, mantuvo su forma imperial hasta 1889, cuando se proclamó la República, mientras que las naciones andinas con territorios en la Amazonia habían experimentado, cada una por su parte, varias décadas de búsqueda y cimentación de su modelo republicano. Igualmente, fue determinante el acuerdo de comercio, navegación y límites que firmaron el Imperio del Brasil con el Perú republicano en 1851, para monopolizar el comercio y la navegación del gran río excluyendo a la comunidad internacional de la época de su participación en estas actividades y a los vecinos andinos que reclamaban acceso directo al Amazonas, así como la jurisdicción territorial correspondiente. Este duopolio excluyente, que favoreció ampliamente a Brasil en perjuicio de su socio peruano 2 , terminó en 1866, cuando se volvió a abrir el Amazonas a la navegación internacional, en parte gracias a la presión de Estados Unidos, cuyas empresas mercantes ya avizoraban grandes ganancias en la extracción, el comercio y el transporte de gomas elásticas, que se incrementaban en forma geométrica para satisfacer la demanda mundial de entonces 3 . Entre tanto, a diferencia de Brasil y Perú, que a partir del acuerdo de 1851 pudieron delimitar sus territorios amazónicos, las demarcaciones de estos dos países con las demás naciones con territorios en la Amazonia debieron esperar hasta las primeras décadas del siglo xx 4 . 2. Ver Antonio Loureiro: O Amazonas na época imperial , Valer, Manaos, 2007. 3. Ver C.G. Zárate Botía: Silvícolas, siringueros y agentes estatales. El surgimiento de una sociedad transfronteriza en la Amazonia de Brasil, Colombia y Perú. 1880-1932 , Unibiblos, Bogotá, 2008. 4. Ibíd., p. 117 y ss. 128 Carlos G. Zárate/ Jorge Aponte Motta | nueva sociedad | 289 La delimitación de las Amazonias nacionales, con la excepción de las de Perú y Ecuador, se consolidó en general durante las cuatro primeras décadas del siglo xx, luego de la finalización del auge cauchero y de la firma de varios acuerdos de límites entre Colombia y Ecuador(1916) y Colombia y Perú (1922), entre otros 5 . Después del conflicto y la guerra entre Colombia y Perú en 1933, ocasionada por la puesta en marcha del Convenio Salomón-Lozano y la subsecuente reacción interna peruana contra el acuerdo, se constituyó la triple frontera de Brasil, Colombia y Perú, que se ha mantenido de manera relativamente estable hasta el presente. Cabe decir que esta no es la única triple frontera existente en el arco fronterizo formado entre la Amazonia andina y la brasileña. También están la de la confluencia entre Venezuela, Brasil y Colombia en el alto río Negro; la de Colombia, Ecuador y Perú sobre el río Putumayo y la de Bolivia, Perú y Brasil en la región del Madre de Dios(v. mapa). Mapa Fronteras amazónicas Es muy importante anotar que a lo largo y a través de las líneas divisorias, dobles o triples, dentro de esta franja, se ha conformado una serie de asentamientos y ciudades fronterizas binacionales e incluso trinacionales cuya existencia es prácticamente desconocida para las sociedades nacionales, para 5. La excepción es la frontera entre Brasil y Bolivia, que se demarcó en 1903 luego de la anexión del territorio boliviano de Acre por parte de un ejército de caucheros que representaban al primer país. tema central | Las fronteras amazónicas: un mundo desconocido 129 las elites políticas de los países mencionados y, por supuesto, para el resto de América Latina. Estos asentamientos surgieron antes del perfeccionamiento de la delimitación de estos espacios amazónicos en relación con las disputas fronterizas de los imperios español y lusitano en la Amazonia, o con posterioridad a ellas, en el periodo republicano 6 . Entre los asentamientos triples que hoy subsisten se puede mencionar, en la frontera de Brasil con Bolivia y Perú, los poblados de Assis, Bolpebra(que por la combinación de sus iniciales evoca un asentamiento trinacional) e Iñapari; y sobre el río Amazonas, uniendo Brasil, Colombia y Perú, están Tabatinga, Leticia y Santa Rosa, tal vez la aglomeración urbana más importante de estos triples espacios en la Amazonia, ya que congrega a más de 100.000 personas. Esto se suma a una importante cantidad de asentamientos binacionales, pequeños y medianos, a lado y lado de las líneas divisorias o de los ríos que sirven de frontera nacional natural, sin pasar por alto que gran parte de la población que vive en y a través de estos márgenes es descendiente de las parcialidades nativas originarias que habitaban la Amazonia cuando arribaron los europeos, o proviene de migraciones internas, como las de quechuas y aymaras en el caso de la Amazonia boliviana. Entre el extractivismo desarrollista y el neoliberalismo Como en otras partes de América Latina y el resto del mundo, el extractivismo es un rasgo estructural del capitalismo como«economía mundo» que define históricamente a la región amazónica y su economía y que, como se sabe, ha estado basado en la explotación, el comercio y el transporte de sus activos minerales y vegetales, ahora denominados commodities , con destino a los mercados ultramarinos de las metrópolis donde se realiza su beneficio 7 . Así ha sido desde la época de la extracción de las drogas do sertão en los siglos xvi y xvii, durante el de auge de las gomas elásticas llamadas genéricamente caucho o borracha entre finales del siglo xix y comienzos del xx o de la explotación de maderas, pieles, minerales como el oro y tierras raras, hidrocarburos y cocaína, hasta nuestros días. La importancia de esta referencia no es menor si tenemos en cuenta que la mayor parte de esos productos y actividades han tenido como escenario y han salido de la región amazónica 6. C. Zárate:«Ciudades pares en la frontera amazónica colonial y republicana» en C. Zárate (ed.): Espacios urbanos y sociedades transfronterizas en la Amazonia , unal, sede Amazonia/ imani, Leticia, 2012. 7. Maristella Svampa: Las fronteras del neoextractivismo en América Latina. Conflictos socioambientales, giro ecoterritorial y nuevas dependencias , Transcript, Bielefeld, 2019, p. 15. 130 Carlos G. Zárate/ Jorge Aponte Motta | nueva sociedad | 289 surcando o descendiendo el río Amazonas, así como otros ríos fronterizos tanto de los espacios andino-amazónicos como de Brasil. No está de más decir que la realización completa del sueño extractivista en la Amazonia parece concretarse con el diseño y puesta en marcha, en la primera década del siglo xx, del emblemático megaproyecto extractivista eufemísticamente denominado«integracionista» de la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana(iirsa), al cual nos referiremos más adelante 8 . Hacia el final de la década de 1960 irrumpió en todo el mundo la llamada revolución verde, que incorporaba en los procesos productivos los desarrollos biotecnológicos y la genética para ponerlos al servicio de la acumulación capitalista, bajo el justificativo discurso del desarrollo y el progreso. En la Amazonia estos emprendimientos tuvieron como objetivo la extracción de materias primas y commodities , para lo cual se pusieron en marcha megaproyectos de infraestructura, como la construcción de la carretera transamazónica, grandes represas para la producción de energía, producción agroindustrial de biocombustibles o explotación de inmensos yacimientos de minerales e hidrocarburos 9 . El significado que estas actividades tuvieron en la degradación y/o destrucción de los ecosistemas amazónicos terrestres y acuáticos, con cientos de miles de hectáreas de selva deforestadas 10 y la desaparición de cientos de especies de fauna y flora, además del impacto sobre las sociedades y culturas aborígenes, se puede encontrar sin mucha dificultad en cientos de publicaciones e investigaciones. En el caso de la Amazonia brasileña, que representa casi 70% del territorio de toda la Panamazonia, el extractivismo desarrollista fue impulsado por la dictadura militar(19641985), que parece haberse reencarnado en el poder 35 años después con la presidencia de Jair Bolsonaro, en una de las muestras de cómo se han retroalimentado en la región el autoritarismo y el modo predominante capitalista del extractivismo depredador. 8. La iirsa se propone conectar el Atlántico con el Pacífico y el Caribe con la Patagonia a través de la Amazonia para crear corredores viales bimodales, con el propósito de extraer las materias primas y commodities de la región amazónica hacia el resto del mundo. Fue diseñada y promovida por el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil. Este gigantesco conglomerado incluye actualmente 562 proyectos de integración, por una inversión estimada de 198.920 millones de dólares, distribuidos en todo el territorio sudamericano. Sistema de Información de Proyectos iirsa-cosiplan:. 9. Ver Fernando Franco:«Globalización de la Amazonia: megaproyectos, tlc y cocaína» en Juan Álvaro Echeverri y Catalina Pérez(eds.): Amazonia colombiana: imaginarios y realidades , Editorial unal, Bogotá, 2011, p. 477 y ss. 10. Según Franco, en las últimas décadas del siglo pasado más de 16% de la Amazonia brasileña había sido deforestada, el equivalente a 720.000 kilómetros cuadrados, mientras que en la Amazonia colombiana la deforestación para ese mismo periodo alcanzaba los 50.000 kilómetros. Ibíd., p. 478. tema central | Las fronteras amazónicas: un mundo desconocido 131 © Nueva Sociedad/ Dani Scharf 2020 Dani Scharf (Montevideo, 1980) se graduó en la licenciatura de Diseño Gráfico en la Universidad ort Uruguay y trabajó por más de 12 años en el mundo publicitario. Sus ilustraciones tomaron forma en posters, libros y cuadros. Sus obras se expusieron en Argentina, China, España, Japón, Italia, México, Perú, Portugal, Estados Unidos y Uruguay. La revista Lürzer’s Archive lo distinguió como uno de los 200 mejores ilustradores del mundo en tres ocasiones consecutivas. Página web:. 132 Carlos G. Zárate/ Jorge Aponte Motta | nueva sociedad | 289 Las décadas de 1970 y 1980 anunciaron el advenimiento del llamado giro ambiental, pero también de la imposición del discurso y el modelo neoliberales, los cuales por supuesto no significaron, en el caso de la Amazonia, la disminución o suspensión del extractivismo desarrollista sino, por el contrario, su profundización. Después de la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro de 1992, así como de varios foros globales que proclamaron la feliz y falaz conjunción del desarrollo económico con la conservación, no se logró, ni realmente se intentó, detener la intensificación de los procesos extractivos ni la deforestación, ni por tanto la destrucción de la selva amazónica. Hoy se conocen las severas limitaciones y los pobres resultados de las iniciativas «neodesarrollistas» o«neoconservacionistas» que intentaron implementar en muchas regiones del mundo, como en la región amazónica y en sus fronteras, los organismos internacionales, las agencias financiadoras, las ong ambientalistas y las grandes corporaciones, independientemente de sus sugestivas denominaciones:«pago por servicios ambientales»,«cambio de deuda por naturaleza»,«reducción de las emisiones de la deforestación y la degradación de bosques(redd)» y«redd+» o«deforestación evitada», entre otras 11 . Tanto en los países andino-amazónicos como en Brasil, estas estrategias de acomodación al discurso ambiental del capitalismo global acompañaron o provocaron reformas políticas, por lo menos en Brasil, Colombia y Perú, que viabilizaron una mayor dependencia financiera de estos países, así como ajustes macroeconómicos, liberalización del comercio y, en general, profundización de la globalización económica 12 . También se expidieron normas ambientales importantes, como la creación del Ministerio del Medio Ambiente en Colombia o del Instituto Brasileño del Ambiente(ibama), ambos en 1993. La incidencia de las reformas políticas y ambientales en las regiones fronterizas de los países amazónicos en las últimas dos décadas del siglo anterior ha sido en general muy limitada por la débil capacidad de los Estados para implementarlas y porque, al fin y al cabo, las fronteras amazónicas continuaban en condiciones de marginalidad con respecto a los centros económicos y políticos de sus respectivas naciones. El predominio de la doctrina neoliberal de privatización, adelgazamiento del Estado y desregulación agudizó la periferización de las fronteras amazónicas, que se vieron aún más privadas de recursos de inversión para fortalecer las precarias estructuras institucionales sectoriales en todos los niveles de la administración pública, 11. V., por ejemplo, Amigos de la Tierra Internacional y Censat Agua Viva: Trampas de redd y de otros proyectos de conservación de bosques. Manual de prevención dirigido a comunidades , Blanecolor, Bogotá, 2014. 12. Las reformas constitucionales se llevaron adelante en Brasil en 1988, en Colombia en 1991 y en Perú en 1993. tema central | Las fronteras amazónicas: un mundo desconocido 133 empezando por las instancias encargadas de la regulación del comercio, así como de las relaciones exteriores en las fronteras, o sea, las cancillerías, muy conocidas y renombradas en las zonas de frontera por su centralismo, su inoperancia y su ineficiencia 13 . En estas condiciones, es explicable que los ríos y los pasos fronterizos amazónicos hayan continuado siendo o se hayan convertido en los espacios donde medran, sin mayor control, todo tipo de actividades económicas, legales, ilegales e informales. Bajo estas condiciones, las fronteras amazónicas entre los países andinos, como las existentes entre estos y Brasil, se han convertido en el«no lugar» para la implementación de las políticas públicas, tanto por la precariedad de los aparatos estatales e institucionales y la persistente periferización estructural ya mencionada como por la disparidad e incompatibilidad de esas mismas políticas entre un país y otro. Esta ausencia de Estado en los corredores fronterizos tiene enormes costos económicos, sociales y ambientales, derivados de la imposibilidad y/o la falta de interés de las elites y burocracias que ostentan el poder en cada Esta ausencia uno de estos países de ejercer controles territoriales, de Estado en los fiscales y ambientales. La situación es aprovechada para la acción de compañías y corporaciones extractivas globales, legales, ilegales e informales, para llevar a cabo con toda libertad e impunidad la explotación, corredores fronterizos tiene enormes costos económicos, el comercio y el transporte de materias primas y comsociales y modities a lo largo y a través de los ríos fronterizos amazónicos: ese es el caso de la explotación madeambientales rera, de la minería, de la extracción de hidrocarburos, del tráfico de cultivos de uso ilícito y precursores químicos, amén de otras actividades muy poco documentadas de trata de personas y tráfico de armas, entre otros. Debe insistirse en que todo esto se ha venido dando, en las dos primeras décadas de este siglo, en el marco de la profundización de la modalidad extractivista neoliberal que afectó a todos y cada uno de los países mencionados en este artículo, con independencia de la filiación ideológico-política de izquierda o de derecha de quienes dirigieron en su momento las riendas del poder en cada una de estas naciones. Una de las críticas que se hacen a los gobiernos autodenominados progresistas o«socialistas», como los de Ecuador, Brasil o Venezuela, es haber mantenido incólumes tanto la estructura económica capitalista como la modalidad extractivista neoliberal 14 . Así lo 13. Ver C.G. Zárate, J.M. Aponte Motta y N.A. Victorino Ramírez: ob. cit., capítulos iii y iv. 14. Ver Paula Vidal M.(coord.): Neoliberalismo, neodesarrollismo y socialismo bolivariano. Modelos de desarrollo y políticas públicas en América Latina , Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (clacso), Santiago de Chile, 2019, pp. 27 y 37. 134 Carlos G. Zárate/ Jorge Aponte Motta | nueva sociedad | 289 demuestran el impulso y la promoción de hipermegaproyectos como el de la iirsa, adoptado por todos los gobiernos bajo iniciativa de Brasil a comienzos de este siglo, y su permanencia, pese al desmonte de la Unión de Naciones Suramericanas(Unasur) en cuyo seno fue formulado, en las nuevas instancias como el«Frankenstein de la integración» que representa el Foro para el Progreso de América del Sur(prosur) 15 . Políticas de frontera y diplomacias de papel A diferencia de los países andino-amazónicos, Brasil cuenta con una política de fronteras que se condensa en la llamada faixa de fronteira , un corredor interno de una extensión promedio de 150 kilómetros que corre paralelo a los límites de este inmenso país con todos sus vecinos. Esta faja se divide en tres grandes arcos: el primero cubre la frontera amazónica brasileña con las Guyanas; el segundo, la frontera con los países andino-amazónicos y el tercero, las fronteras con Paraguay, Argentina y Uruguay en el sur. Esta política se empezó a cimentar desde los tiempos de Getúlio Vargas y en las últimas décadas ha estado subordinada a las políticas de seguridad del Estado brasileño. En el caso de la Amazonia, la política de seguridad de Brasil ha estado dictada como respuesta a las supuestas amenazas que representa el conflicto armado colombiano aunque, de paso, con una importancia casi puramente mediática, se invoca la necesidad de interdicción de las actividades del narcotráfico 16 . Esto explica la presencia y el establecimiento de varios Esta fuerza militar batallones con más de 10.000 militares a lo largo de las fronteras de Brasil con Venezuela, Colombia ha sido totalmente y Perú, en un territorio donde la mayor parte de la incapaz de enfrentar y detener la producción de cocaína o población es indígena y dista mucho de alcanzar la cifra de los militares, dispersa en una zona donde las líneas de frontera son casi totalmente imperceptibles, lo que sugiere una gran desproporción la minería ilegal entre el abultado aparataje militar y las amenazas reales representadas por la población que habita estas regiones. Según sus resultados, con pocas excepciones, esta permanente fuerza militar, que no solo afecta el lado brasileño de la frontera, ha sido totalmente incapaz de enfrentar y detener el lucrativo negocio relacionado 15. Alejandro Frenkel:«Prosur: el último Frankenstein de la integración sudamericana» en Nueva Sociedad edición digital,, 6/2019. 16. Licio Caetano do Rego Monteiro:«Políticas territoriais do Estado brasileiro na Amazônia e seus efeitos na fronteira Brasil-Colômbia: controle estatal e ameaças transnacionais», tesis de maestría, Universidad Federal de Río de Janeiro, 2009, p. 43 y ss. tema central | Las fronteras amazónicas: un mundo desconocido 135 con la producción de cocaína o la minería ilegal, así como las esporádicas manifestaciones del conflicto armado colombiano. La militarización de la frontera amazónica de Brasil, que se presenta en menor medida en los demás países, denota la persistencia de una visión unidimensional y reduccionista del Estado en la Amazonia, donde aún prevalece la concepción decimonónica de la soberanía y la seguridad nacionales en desmedro de las políticas de integración y cooperación. Ejemplo de esto han sido los despliegues recientes de militares brasileños en la frontera con Venezuela para hacer frente a la crisis migratoria de este país, o la actual política de militarización de las fronteras, especialmente la colombiana, para abordar la pandemia de covid-19. A propósito de la integración, hay que reconocer que en las políticas de frontera o, en su defecto, en el ejercicio de las relaciones internacionales de los países amazónicos, es posible encontrar diversas menciones a la necesidad de actuar mancomunadamente para lograr la cooperación y la integración económica de las zonas limítrofes o para coordinar la gestión de las entidades territoriales fronterizas. Sin embargo, esto no ha pasado de ser, como se dice, un simple saludo a la bandera, entre otras cosas por la falta de decisión y voluntad política, como en el caso colombiano, para implementar y/o desarrollar normativamente la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial(loot) o la Ley de Fronteras aprobada en 1995. Algo similar ocurre con el Tratado de Cooperación Amazónica(tca), firmado originalmente en 1978 con la participación de los ocho países de la cuenca 17 y rebautizado en 1995 como Organización del Tratado de Cooperación Amazónica(otca), con el propósito de promover la cooperación y el«desarrollo armónico» de la región a través de la preservación del ambiente y del uso racional de los recursos de la Amazonia. Desde el comienzo, el tratado estuvo lleno de buenas intenciones, aunque ha logrado incidir muy poco en las agendas estatales sobre la región y mucho menos en la adopción de políticas comunes, debido a las fuertes restricciones técnicas y presupuestarias, la ausencia de voluntad política de los gobernantes de los países integrantes y el escaso carácter vinculante de sus propuestas 18 . Esto explica la poca o ninguna incidencia de esta organización para tratar o enfrentar problemas de interés conjunto de los países amazónicos, como la destrucción de la biodiversidad o los incendios forestales. La irrelevancia de la otca como organización de cooperación internacional panamazónica 17. Guyana Francesa es el único territorio que no forma parte de la otca, ya que políticamente es un departamento francés de ultramar, es decir, una colonia. 18. J. Aponte Motta: Leticia y Tabatinga. Construcción de un espacio urbano fronterizo. Hacia una geohistoria urbana de la Amazonia , tesis de doctorado en Geografía, Universidad Autónoma de Madrid, 2017, p. 208. 136 Carlos G. Zárate/ Jorge Aponte Motta | nueva sociedad | 289 es tal, que los gobiernos amazónicos signatarios del Pacto de Leticia 19 , convocado a mediados de 2019 por el presidente colombiano para apoyar a su colega brasileño con el supuesto propósito de conjurar los incendios que afectaban toda la cuenca, aunque excluyendo convenientemente a Venezuela, por poco olvidan convidar a la mencionada organización a participar de esta famosa pero inocua cumbre. La frontera amazónica: tres pandemias en una A partir del mes de marzo de 2020, la frontera amazónica de Brasil, Perú y Colombia, y más específicamente el eje urbano trinacional conformado por Manaos, Leticia-Tabatinga e Iquitos sobre el río Amazonas, han debido soportar la irrupción del covid-19, con una elevada cantidad de contagios y muertos, muchos de ellos pertenecientes a los pueblos indígenas sobrevivientes del extractivismo colonial y capitalista inaugurado por los europeos hace más de cinco siglos en la región. Estas tres ciudades presentaban a mediados del mes de mayo las tasas más altas de contagios y muertes dentro de sus respectivos países 20 . No obstante, no se trata solamente del covid-19, pues esta frontera sufre simultáneamente las consecuencias de la actual crisis política que aqueja a toda la región. Estamos hablando de las consecuencias de la grave situación de gobernanza que se ciernen sobre Brasil, Bolivia y Venezuela, para no hablar de Colombia, Perú e incluso Ecuador, como parte del rumbo racista, nacionalista y patriarcal que afecta a buena parte de los gobiernos de América, sin mencionar otros continentes. De la misma manera, esta frontera también ha sido escenario de la profunda crisis socioambiental por la que atraviesa todo el planeta y cuyas manifestaciones más dramáticas fueron los criminalmente provocados incendios forestales, que se presentaron con especial crudeza en 2019 en la Amazonia, pero también en otros lugares tan distantes como California y Australia. Finalmente, el erróneo e inadecuado manejo dado a la crisis sanitaria en la frontera por parte de los gobiernos nacionales de los tres países, y en menor medida también por los locales, así como la militarización y el cierre fronterizo como casi únicas respuestas para enfrentar la pandemia, son responsables no solo de la difusión del virus a través de las fronteras de Brasil con Colombia y Perú, sino también del elevado número de contagiados y fallecidos que muestran los boletines oficiales y particulares. Hacia finales de mayo, 19. Presidencia de la República de Colombia: Pacto de Leticia,. 20. Boletines Sinergias(Colombia), uol(Brasil), orpio(Perú), 2020. tema central | Las fronteras amazónicas: un mundo desconocido 137 la cifra de muertos en la conurbación trinacional de Leticia, Tabatinga y Santa Rosa ya se acercaba a los 200, y los contagios superaban los 3.000, en un área donde la población apenas supera las 100.000 personas 21 . Debe recordarse que la Amazonia de estos tres países fue el primer foco donde el virus golpeó con gran fuerza y que, en esa misma medida, afectó principalmente a la población indígena. Esto sin olvidar que esta situación también es consecuencia de la privatización de los sistemas de salud, la ausencia de servicios básicos estatales, los elevados niveles de corrupción y la falta de coordinación con los países vecinos, entre otras cosas. Este manejo ha develado la naturaleza de los gobiernos y sus políticas económicas y sociales, que ha llegado al uso deliberado de la violencia estructural como resultado de la implementación de una política de la muerte o necropolítica 22 , especialmente en el caso de los indígenas de la Amazonia brasileña, lo que ha agravado la desarticulación, periferización y marginalización de esta región en relación con sus sociedades nacionales. En este contexto, podemos decir a su vez que el desastroso manejo de la pandemia en las fronteras amazónicas es producto combinado de la profunda crisis estructural por la que atraviesa el modelo extractivista capitalista en su modalidad neoliberal, que en este caso se refleja con particular fuerza en los órdenes político, socioambiental y sanitario. 21.«Sinergias», Observatorio de Salud Amazónico, 11/6/2020. 22. Felipe Milanez y Samuel Vida:«Pandemia, racismo e genocidio indígena e negro no Brasil: coronavirus e a política de exterminío» en Pensar la pandemia. Observatorio social del coronavirus , Clacso,, 6/2020. | ensayo Walter Benjamin y el destino de una época Mariana Dimópulos Hace 80 años, Walter Benjamin se suicidaba en la localidad de Portbou, en un viaje en el que buscaba escapar del nazismo y llegar a Estados Unidos. Hoy no es necesario«rescatar» al filósofo alemán, que es publicado y leído en diversas latitudes e idiomas. Su figura se ha vuelto un símbolo de época. Y fue esa misma época la que motivó en Benjamin una filosofía de la historia que puede leerse como un compendio filosófico del conjunto de su obra. A menudo, los pensadores dejan en su obra una clave para ser leídos por los que vendrán. Es su cita con el futuro. El caso de Walter Benjamin lo confirma. En cierto modo, su teoría de la historia y su teoría del tiempo(que resultan inseparables) determinaron la forma en que hoy pensamos su figura: una imagen individual, tensa bajo una dialéctica, que engloba en su particularidad el secreto –trágico y general– de su época. No por nada, su muerte en Portbou terminó por formar, con los años, una brevísima alegoría del siglo xx. Su modo de entender pasado y presente es una cifra de nuestra propia urgencia. Esta teoría de la historia y del tiempo, cuyo texto más famoso son las 18 tesis que Benjamin escribió en 1940, pocos meses antes de su muerte, comenzó a desarrollarse tempranamente 1 . Si bien se lo conoce en tanto crítico y teórico del arte –recordemos que sus tres primeros libros fueron dedicados a temas estéticos: el estudio sobre el Romanticismo alemán, el que dedicó a Goethe y el consagrado al arte teatral del Barroco–, algunos de sus primeros ensayos rondan lo que, más tarde, se entenderá como su filosofía de la historia. La«Metafísica de la juventud»(1914) incluye una larga reflexión sobre los modos del Mariana Dimópulos: es ensayista, traductora especializada en filosofía alemana y narradora. Es docente de posgrado de la Universidad de Buenos Aires(uba). Palabras claves: dialéctica, filosofía de la historia, siglo xx, Walter Benjamin. 1. W. Benjamin: Tesis sobre la historia y otros fragmentos , trad. de Bolívar Echeverría, Itaca/ uacm, Ciudad de México, 2008. ensayo | Walter Benjamin y el destino de una época 139 tiempo a la luz de la escritura de un diario, y la relación del yo con ese detenerse de la reflexión y con las«cosas» que el tiempo le trae, también en forma de futuro. Encontramos aquí subrayado el carácter prospectivo del presente. Sus escritos sobre el lenguaje, que abrevan tanto en las especulaciones de los inicios de la lingüística del siglo xviii alemán como en la teología, señalan ya una dimensión extrahumana del tiempo. Si es pensable un origen del lenguaje, la historia que lo narre ha de remontarse, como en las épocas anteriores al proceso de secularización, al relato bíblico de la creación, a la palabra divina y a la caída como comienzo del lenguaje humano. También«Carácter y destino», un texto de 1919, incluye una reflexión sobre el futuro –¿hasta qué punto es cierto que nuestro carácter determina nuestro destino?– en la forma de una multiplicación de los«tiempos» implicados en este mundo. El tiempo del destino, en el sentido de aquello ligado a la culpa, a la condena y al infortunio, es parasitario de otro de mayor orden. Por último, recordemos que el libro sobre Goethe cierra famosamente con la estrella de la esperanza sobre el cielo de los desafortunados, esperanza de lo que vendrá. Los ejemplos podrían multiplicarse. Intentaremos mostrar cómo estas temporalidades reaparecen en sus escritos y finalmente en la filosofía de la historia presentada en las tesis, que pueden leerse como un compendio de su obra. Pero antes, hacía falta que esa base«metafísica» y especulativa del joven Benjamin se combinara con otros dos componentes en esta alquimia de su pensamiento: el surrealismo y el marxismo. Pensar un nuevo modo de pensar Entre los críticos y estudiosos, se establece en general un corte en el pensamiento de Benjamin con una fecha precisa: 1924. Es el año en que termina su libro sobre el Barroco –que contiene en sí toda una filosofía de la historia como decadencia– 2 , en el que viaja a Italia junto con otros intelectuales alemanes (donde coincidirá con Theodor Adorno) y el año en que conoce a la dramaturga Asja Lācis, quien ha pasado a la historia como«introductora» de Benjamin al marxismo. Este corte no es tal, porque ninguna vida, ni tan siquiera la intelectual, es seccionable en partes distinguibles que se excluyan. Hay una durée del pensamiento, quiérase o no. Sin ella, en este caso, las tesis de 1940 resultarían incomprensibles. Sin embargo, sabemos que entre 1924 y 1926 Benjamin entra en un doble contacto con materiales que le resultaban apenas conocidos –como el marxismo– y con otros que estaban surgiendo en ese entonces y de los que fue estrictamente contemporáneo –como el movimiento surrealista en Francia–. Una carta a Adorno es testimonio de la profunda impresión que le causó el libro de Louis Aragon El campesino de París , de 1926. Lo recuerda como aquel libro del que por las noches, echado en la cama, no 2. W. Benjamin: Origen del Trauerspiel alemán , trad. de Carola Pivetta, Gorla, Buenos Aires, 2012. 140 Mariana Dimópulos | nueva sociedad | 289 podía leer más de dos o tres páginas, tal era el estado de entusiasmo, con el corazón latiendo fuerte, en que quedaba sumido. El primer resultado de ese contacto con el movimiento francés fue en Benjamin un curioso y bello libro de misceláneas, donde una práctica de escritura –el fragmento– encontró una primera expresión: Calle de dirección única . Ernst Bloch, quien lo reseñó en su momento, fue pionero en señalar su deuda con el surrealismo. La otra gran huella, casi contemporánea, es el proyecto del Libro de los pasajes , que tuvo una primera fase de composición entre 1927 y 1929. Benjamin se proponía, ante la desaparición de una forma arquitectónica de París –el pasaje–, una exploración sobre el pasado reciente, con las armas de la especulación y de la poesía. Pero necesitaba nuevas herramientas para hacerlo, y forjarlas era costoso. El problema residía en el estado de la razón. Esa razón que la Ilustración había consagrado como heredera del antiguo Dios occidental, y que hizo posible la modernidad del siglo xix, entraba por entonces en periodo de prueba. Esto afectaba, como es evidente, a toda empresa filosófica, y especialmente a la que no se viera reconocida en el espejo de la ciencia. Mientras el positivismo transmutaba, digamos por generalizar, en el «empirismo lógico», donde la razón no ha perdido nada de su autoridad, una serie de hitos durante las dos primeras décadas del siglo xx nos recuerdan hasta qué punto esta transformación tocó el centro de muchas otras corrientes del pensamiento. Como muestra, basta detenerse en la transformación del lugar del sueño en la teoría del conocimiento, al menos el conocimiento del interior humano. El libro que Sigmund Freud le consagró coincidió con el primer año del siglo. Los surrealistas, lectores de La interpretación de los sueños , dedicaron a este conocimiento«otro» buena parte de su proyecto de escritura. Más tarde, los protocolos de experimentación con hachís, por ejemplo, sirvieron en el caso de Benjamin al mismo propósito. Qué significa pensar y cuáles son los medios del pensamiento, eso mismo –y no era poco– estaba en juego. A la par, hemos dicho, Benjamin entró en contacto con el marxismo. El primer resultado de esta conjunción fue una serie de textos de corte programático y de carácter urgente, cuyo centro de interés fue la producción literaria y política rusa. La guerra civil que siguió a la Revolución había terminado hacía unos pocos años. La presencia y vitalidad del comunismo era cosa indiscutida; esto mismo se vio reflejado en las reseñas sobre autores y temas rusos que Benjamin comienza a escribir en 1926. El resultado más personal es su viaje a Moscú 3 . Tras esta primera fase rusa será decisivo el encuentro con Bertolt Brecht en 1929, propiciado por la misma Lācis, quien había sido asistente del dramaturgo. No en el surrealismo, sino en Brecht descubrió Benjamin el programa literario que respondía a su concepto de actualidad. Antes, a principios de los años 20, había ensayado un proyecto de 3. W. Benjamin: Diario de Moscú , trad. de Paula Kuffer, Ediciones Godot, Buenos Aires, 2019. ensayo | Walter Benjamin y el destino de una época 141 revista del que se conservó un programa, donde se plantea el problema de la actualidad del presente. El mismo término volverá en los apuntes de filosofía de la historia al final de su vida. Para 1922, la actualidad estaba relacionada con la tarea de la crítica, y no solo en el sentido «simple» de la crítica literaria. Benjamin –y esto no es enfatizado nunca lo suficiente– es uno de los grandes herederos del primer Romanticismo alemán en el siglo. Martin Heidegger fue el otro, y es probable que de ahí y de otras lecturas en común surjan algunas de sus aparentes coincidencias. Esa revista, llamada Angelus Novus , se medía con la del proyecto romántico de los hermanos Schlegel, quienes en cierto modo fueron los«inventores» del concepto de«crítica» tal como se entendió luego en la teoría literaria. En esta relación con el presente se pretendía una universalidad dada no solo por la filosofía sino también por algún tipo de relación con la religión. Esto en 1922. En 1930, cuando ya había conocido a Brecht y lo había elegido como«su» autor, y se había embarcado en el ejercicio de la crítica en los medios, Benjamin se propone(en carta a Gershom Scholem) convertirse en el mayor crítico de la lengua alemana. Pero para entonces la universalidad buscada ha cambiado de signo y el eje está en la crisis de la sociedad. Así lo muestra el proyecto de revista que unirá a Benjamin con Brecht, que no se proponía ni pertenecer a un partido ni funcionar como órgano del proletariado. Su universalidad estaba en haber reconocido como base la lucha de clases, y todo signo de«otras racionalidades» –como la razón teológica, por ejemplo– ha sido borrado. Cuando Benjamin retome el proyecto del Libro de los pasajes , que había quedado interrumpido tras la fase primera de su concepción bajo el signo del surrealismo, el estudio de Marx se traducirá en una configuración materialista de la historia. Este pasaje al marxismo no se efectuó sobre el vacío; Benjamin traía en su haber no solo un pasado de traductor, de crítico y de filósofo metafísico, sino ciertas convicciones de tinte anarquista, y claramente antiburguesas, de su primera juventud. Así, observado como en capas geológicas de pensamiento, es posible reconocer un proceso que, con superposiciones e irrupciones de lo antiguo en lo presente, dio forma en Benjamin a una teoría del pasado y del tiempo. La combinación de estos sedimentos tuvo como resultado una compleja geografía. París y la consagración del capital Una razón que no alcanza para la exposición y el análisis de la realidad humana, ¿en qué medida puede resultar suficiente? Tras el proceso triunfal de la Ilustración en el siglo xviii, la razón del conocimiento, de la acción moral y de la facultad estética terminó por quedar en tela de juicio en su poder recién estrenado. Friedrich Nietzsche fue uno de los primeros en señalarlo, aunque no el único. Sin embargo, hacer juicio a la razón no equivale –como enseñó luego Adorno– a pactar con el irracionalismo. Sobre ese límite se levanta la empresa del Libro de los pasajes , ese monumental proyecto inconcluso de 142 Mariana Dimópulos | nueva sociedad | 289 Benjamin, que encarnó el ideal de una historia sin narración. Pero ¿no es esto un contrasentido? ¿Qué lógica podía tener la historia si no presentaba una narración explicativa y coherente? En este ideal se combinaban el cuestionamiento a la razón tradicional con la técnica de montaje aprendida en las fuentes del surrealismo y la tradición aforística alemana. Su forma era un libro hecho de puras citas, donde la combinatoria de textos reemplaza a la explicación. Sin embargo, algo impedía el progreso de la obra. A mediados de los años 30, Benjamin retoma su proyecto sobre los pasajes parisinos, añadiendo las herramientas del materialismo. La dialéctica cultivada en esas páginas era anterior y también pertenecía a la herencia que había recibido del Romanticismo. En el plan original, la exploración del siglo xix no carecía de codeos con el orden poético, algo que Benjamin pretendía ahora minimizar. Ya en aquellos primeros borradores habían quedado asentados muchos de los«personajes-concepto» que más tarde se hicieron famosos. Varios provenían de las antiguas lecturas que Benjamin había hecho de Charles Baudelaire: el flâneur , la prostituta, el trapero, el jugador. A estos alimentos literarios se sumaba uno más, crucial para su teoría de la historia: la idea de que es el recuerdo propio, la experiencia personal, una de las llaves de la escritura historiográfica. Lo había aprendido leyendo a Marcel Proust. Estos elementos debían pasar ahora por el cedazo de la teoría del capital. Una forma de la arquitectura –el pasaje de París que Aragon había descripto en aquel libro que había dejado a Benjamin sin aliento 4 – es la figura en que deberá encarnarse la historia social, literaria y, más tarde, económica del siglo xix. El pasaje en su configuración –un pasillo abierto entre los edificios–, con sus materiales –techo de hierro y cristales– y en las condiciones de circulación que impuso a sus usuarios, es una reliquia del capitalismo en auge que configuró, a su vez, la ciudad de París. Hasta entonces, Benjamin había dedicado otros textos a las ciudades y los objetos albergados por ellas. Ahora, hacia mediados de los años 30, esa operación se concentrará en una forma de objeto que parece haberse apropiado de todos los otros posibles: la mercancía. Un texto pedido por el Instituto de Investigación Social, en el que Max Horkheimer fungía como director y Adorno como encargado de redacción de la revista correspondiente, debía presentar el plan de trabajo en unas pocas páginas. Estamos en 1935; Benjamin hace al menos tres años circula por el exilio europeo tras la llegada de Adolf Hitler al poder; su situación es precaria y no hará más que agravarse en los años venideros. El resultado de ese pedido del Instituto es el hoy célebre exposé llamado «París, capital del siglo xix». La leve contradicción del título, donde una ciudad no es capital de un país sino de un siglo, no es azarosa. Habla de aquella dialéctica que Benjamin había aprendido en los textos de los románticos. La teoría del conocimiento implicada en este 4. L. Aragon: El campesino de París , traducción de Noelle Boer y María Victoria Cirlot, Bruguera, Barcelona, 1979. ensayo | Walter Benjamin y el destino de una época 143 proyecto estaba ligada al libro sobre el Barroco, en el que Benjamin había esbozado una gnoseología alternativa. Allí, la verdad estaba íntimamente emparentada con el lenguaje y la unidad de los saberes posibles tomaba una forma clásica en la filosofía: la mónada. Esto nos recuerda que, ya hacia 1924, Benjamin había establecido una suerte de unidad elemental del conocimiento, que más tarde reaparecerá bajo otro nombre en sus escritos. Esas mónadas eran unidades múltiples y capaces de contener en sí el todo de un mundo, eran discontinuas respecto de las otras y formaban un mosaico, como lo harán los fragmentos de citas en el manuscrito sobre los pasajes de París. El libro del Barroco también había señalado que el tiempo de las obras de arte no coincide con el de la continuidad. Años más tarde, estos elementos se combinarán en un concepto algo misterioso: el de imagen dialéctica. Esta será la unidad del saber de la historia. Sin embargo, debemos tener presente que lo que hacemos aquí es una reconstrucción. Los esfuerzos de Benjamin por disponer de un aparato conceptual estable no se vieron satisfechos, para pesar de Adorno, quien lo reclamó en repetidas ocasiones. En el renombrado exposé de 1935, Benjamin al menos ha conseguido deslindar problemas y quitarse el manto de sospecha de lirismo que cubría el primer proyecto de los pasajes. Ha encontrado el modo de vincular aquella figura arquitectónica dedicada a la venta de mercaderías(el origen del centro comercial de hoy) con diversas dimensiones, haciendo de esto un todo comprensible. Así, los pasajes de París quedarán ligados a las teorías de la sociedad futura por entonces en boga, a la renovación técnica de la imagen con el inicio de la fotografía, al tipo de circulación de la mercancía en el capitalismo, al mundo burgués en su configuración privada, a la poesía –de Baudelaire en su carácter de poeta moderno– y a la arquitectura urbana en su vínculo con lo político. Aquí están presentadas todas sus«cartas» para una nueva forma de la historia«cultural», aunque él mismo se hubiera resistido a tal denominación. Le siguieron otros ensayos de pensamiento marxista, el más famoso y más leído hasta hoy, su denuncia de la caída del aura en la obra de arte y, al mismo tiempo, su entronización del cine como salvación de la cultura de masas: el ensayo sobre la reproductibilidad, que terminó de redactarse en 1936 5 . A fines de esa década, poco antes de la puesta por escrito de las 18 tesis y ante la sospecha de que el monstruoso Libro de los pasajes , que seguía alimentándose de citas en la Biblioteca de París, jamás sería saciado, Benjamin intentó redactar el capítulo correspondiente al poeta Baudelaire. Una primera versión fue rechazada por el Instituto de Investigación Social que, en 1938, seguía apoyando a Benjamin materialmente en la distancia, desde eeuu. Como intento de ligar al poeta Baudelaire con la estructura social y política de su tiempo, Adorno juzgó 5. W. Benjamin:«La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica» en Estética de la imagen , La Marca, Buenos Aires, 2015. 144 Mariana Dimópulos | nueva sociedad | 289 la argumentación de este texto –en carta desde Nueva York– al menos como mecánica, si no ingenua. La revisión, de corte mucho más especulativo, fue recibida con honores por el Instituto. Se trata del célebre ensayo«Sobre algunos temas en Baudelaire». Benjamin se enteró del entusiasmo en la acogida del texto por carta, alojado en un campo de detención francés al que habían sido llevados los«alemanes de París» y alrededores una vez declarada la guerra, sin importar que fueran refugiados y perseguidos. Desde entonces, serán pocas las buenas noticias que las cartas habrían de anunciar. El presente estaba mostrando toda la fuerza negativa que había ido reuniendo en los últimos años. Y Benjamin, que había meditado tanto sobre el carácter de la contemporaneidad, habría de poner por escrito sus conclusiones en las tesis sobre la historia, que no vive sino gracias al presente. Tiempo, historia, actualidad: las tesis Hemos comenzado diciendo que en una filosofía de la historia hay siempre una filosofía del tiempo, y no solo del tiempo pasado. Ya desde un principio en sus escritos, Benjamin había esbozado la posibilidad de que hubiera diversas temporalidades,«órdenes», formas del transcurso y de la detención, donde a veces prevalece lo humano, a veces el mito, a veces lo divino. Un texto como el«Fragmento teológico-político», de 1921, que no ocupa más de una página, nos señala hasta qué punto ciertas líneas de las tesis de 1940 estaban ya prefiguradas hacía 20 años, y acaso antes. Se habla allí de un tiempo mesiánico que «redime» el tiempo de los sucesos históricos, pero solo en su fin; lo divino, la trascendencia, está«fuera del tiempo». Eso no lo hace necesariamente eterno ni verdaderamente capaz de introducirse en los asuntos humanos, pero existe algún cruce y algún contacto. ¿Qué son estos tiempos diversos, estas continuidades rotas, esas unidades dialécticas que contienen el presente y el pasado como en una mónada? Toda una geografía conceptual se extiende en esta serie de textos, que dará pie al compendio de las 18 tesis. La primera –recordemos– abre con una imagen. La importancia de la imagen en Benjamin incluye también el lenguaje metafórico, el uso de símiles y pequeñas narraciones que dan a su pensamiento, junto con la construcción propia de su estilo, un aire«esotérico». Su amigo Scholem, quien se convertiría en el mayor experto en cábala del siglo xx, desde temprano lo definió de ese modo. Es cierto, Benjamin era amigo del secreto. De las imágenes que acuñó, la de la primera tesis es quizá la más célebre, junto con la del ángel del cuadro de Paul Klee, que se convertirá en la tesis 9 en el ángel de la historia. En la primera tesis, Benjamin dice que en la partida que el materialismo histórico juega contra sus enemigos, existe un truco. Esto es comparable a lo que ocurría con un famoso autómata. Lo que parecía un muñeco inteligente que jugaba partidas de ajedrez contra cualquier contrincante era en verdad comandado ensayo | Walter Benjamin y el destino de una época 145 por un enano invisible o, mejor dicho, que se volvía invisible por un truco. En la filosofía, el muñeco jugador de ajedrez es el materialismo histórico y el enano que lo comanda y que nadie debe ver es la teología. Este«regreso» de lo religioso o trascendental es un argumento inadmisible para la teoría y el ejercicio político del marxismo, y por eso esta tesis ha generado perplejidad en tantos de sus lectores. Sin embargo, hemos visto que esa convivencia entre el orden profano y un orden«otro», u otra forma del tiempo, estaba desde los comienzos en el pensamiento de Benjamin. Solo que en otras combinaciones, y con otros nombres. En estas tesis de 1940, que Benjamin escribió sin intención de publicación, es posible reconocer al menos dos enemigos declarados, uno teórico y el otro político, aunque la distinción es vana y las propias tesis se encargan de ponerlo en evidencia. Puesto que se trata de una filosofía de la historia, es comprensible que lo primero sea identificar al contrincante dentro del propio campo. Benjamin ataca entonces al historicismo, que en parte puede identificarse con la escuela historiográfica alemana del siglo xix(Leopold von Ranke, Johann Droysen) y en parte con la concepción ilusoria de confianza en el hombre que ese siglo había cultivado, ya prefigurada en el concepto de progreso forjado por el siglo anterior y tan presente en Kant. Esta idea de progreso había sido claramente solventada luego por la filosofía de Hegel, rasgo que, en cierta medida, había pasado a Marx. Es decir, era clara marca de la pretensión de una historia universal , aquella que dotaba de sentido a la vida humana como conjunto. El historicismo también se identificaba con otra ilusión, la de contar las cosas«tal como fueron», limpias de toda perspectiva de enunciación. Esta puesta en cuestión incluía no solo la historiografía, sino también los modos de la temporalidad. Si el paso del tiempo era lineal o no, si existían ciclos, si el devenir marcaba un camino de mejoras, o más bien un camino de decadencia, o algo tercero y abierto: estas nociones habían cambiado en la cultura durante siglos. Para Benjamin, una vez pasada por el cedazo del materialismo, la respuesta ya no podía ser puramente especulativa y debía asentarse en el propio presente. En ese sentido, era política y dependía de lo que entendemos por ser contemporáneos de nuestro tiempo. Cada generación, dice la tesis 12, ha sido esperada en este mundo. Cada generación tiene una débil«fuerza mesiánica» respecto del pasado, dice la tesis 2. En cierto modo, un presente«abre una ventana» hacia un pasado en particular, y esa oportunidad de conocimiento de lo acontecido se pierde una vez que la configuración del presente que la hace visible ha dejado de existir. Pero ¿cómo es posible que un conocimiento que pretende validez sea pensado como efímero? ¿Lo válido no es precisamente lo fijo y lo que permanece? La tesis 5 incluye una cita que Benjamin juzga como representante del siglo xix: «La verdad no se nos escapará». Esto hacía referencia a la confianza de ese siglo en la permanencia de lo que ha sido y de la historia que lo narra, aquella que se compone a fuerza de revisar los archivos y sus fuentes fijas. Pues no, dirá 146 Mariana Dimópulos | nueva sociedad | 289 Benjamin al acudir al concepto de«ahora de cognoscibilidad», es decir, al carácter instantáneo de la oportunidad del conocimiento. El pasado es efímero, y si el historiador materialista, y con él toda su generación, no asume el trabajo de salvataje, entonces se perderá. Y con ese pasado, los destinos de los oprimidos y los de quienes, hasta ahora, no han tenido una historia. Esto implica una transposición que, en su sutileza, no siempre ha sido reconocida. El materialismo histórico, aquí, está para salvar el pasado. ¿Simplemente? ¿Es este salvataje lo único de revolucionario que puede ofrecer? La respuesta es negativa, a juzgar por la importancia que adquiere el presente; que la historia se construya desde el hoy implica una política. Por eso, el otro contrincante de las tesis es lo que Benjamin identificaba como la«socialdemocracia», aquel movimiento que adecuó su concepto de presente a un concepto fallido de historia. Dice la tesis 8: no cabe la sorpresa ante la barbarie de este siglo xx, no cabe el escándalo al comprobar que esta barbarie(Hitler) sea posible a esta altura del devenir histórico. Ese concepto de historia falso –el del progreso– permitió las malas decisiones políticas de sus contemporáneos. La otra falsedad política de los enemigos del fascismo fue no haber reconocido el rol del proletariado, tal como lo había planteado Marx. En este sentido, Benjamin parece totalmente alineado a la convicción de que, sin el comunismo, sería imposible frenar a Hitler. La historia –aunque no toda la historiografía– le dio la razón. Esta trama de oposiciones presentadas por las tesis está asociada, como hemos dicho en un principio, a una teoría del tiempo, teoría que nunca fue sistematizada y que tuvo diversas estaciones en el pensamiento de Benjamin. Ensayemos, para terminar, una descripción de sus contornos. Sin ella, el autómata de la primera tesis conservará su misterio. Tradicionalmente, se han concebido dos formas del tiempo y su dirección. Según la primera, la historia humana es de decadencia. Lo más remoto se identifica con una época de oro, y el presente es de barro. Simplificando, podemos decir que la ideología del progreso abreva en la concepción contraria: el pasado lejano como lo primitivo y negativo, el futuro como lo desarrollado y pleno. Marx participó de esta ideología del progreso, heredada de Hegel. En Benjamin, es reconocible la primacía de la primera forma de entender la dirección del tiempo. ¿Cómo combinarlas? El libro del Barroco ya había investigado la concepción de un presente atado al régimen de la perdición. La tesis del ángel de la historia solo lo confirma: la historia es una acumulación de ruinas, y desde el paraíso(ahistórico) sopla la tormenta llamada progreso, que no deja que el ángel se detenga y cumpla con su trabajo, que debería ser redimir el pasado. Estas«figuras de la decadencia» son visibles en más de un concepto de la obra de Benjamin. Pensemos en la «pérdida del aura», propiciada, en el caso de las artes visuales, por la irrupción de la fotografía durante el siglo xix en un ámbito dominado, hasta entonces, por la pintura tradicional. Esa pérdida del aura echaba por tierra siglos de una forma algo sacral con la que se identificaba ensayo | Walter Benjamin y el destino de una época 147 el arte. También el diagnóstico de una declinación en nuestra capacidad de narrar, tal como lo planteaba el texto«El narrador», de 1936, indica un proceso de decadencia. La melancolía traduce en el ánimo del ser humano, en términos de sentimiento, la misma constatación. Pero Benjamin no sería un pensador dialéctico si no encontrásemos también el movimiento de signo contrario. Ante la caída del aura en la obra de arte, el cine es elevado como esperanza para un arte revolucionario. El teatro de Brecht, con su moderna técnica, fue interpretado en términos similares. También lo«nuevo» del movimiento surrealista, aunque rara vez ponderado en el plano estético, significó para Benjamin la configuración de otro tipo de experiencia, que él había reclamado, joven, a Kant. Frente a todos estos ejemplos, debemos señalar la antigua idea de redención, que es la figura de la esperanza por excelencia. Pero ¿pertenece este futuro de la redención realmente al tiempo humano? Sí y no. Estamos en el campo minado de la dialéctica. La idea de«utopía» bajo ese mismo nombre –nolugar– cae en la contradicción de quitarla de los lugares del mundo. La pregunta –antigua y acuciante– es la de entender qué espacio ocupa lo posible en nuestras vidas y hasta qué punto eso posible es factible y humano. Esta dimensión cósmica, de los grandes órdenes y de los grandes tiempos, tiene su expresión también en lo particular. Así, la propia persona del«historiador materialista» se convierte en vehículo del pasado, tal como Benjamin había aprendido de Proust y el modelo cognitivo de En busca del tiempo perdido . Lo cósmico se une, así, a lo minúsculo. Y en esta dimensión también muestra la ineficacia de las viejas categorías de la historia. El tiempo pasado ya no puede concebirse formando cadenas vacías que han de ser llenadas por«hechos en sí», ligados por causas y consecuencias, como había imaginado el historicismo del siglo xix. Si somos capaces de recordar, es en lo colectivo por el calendario, y en lo personal por aquel proceso entre automático y temido que Proust graficó en la escena de la magdalena, en el primer tomo de su Recherche . La teoría de Benjamin es su contracara filosófica.«Yo habitaba en el siglo xix como lo hace un molusco en su caparazón, que ahora tengo ante mí como una caracola vacía. La sostengo contra mi oído. ¿Qué es lo que oigo?», se pregunta en Infancia en Berlín . Todo ese largo siglo de consagración del capitalismo y del sistema del mundo tal como lo hemos conocido hasta hoy ha hablado al oído de Benjamin en diversos de sus escritos. En su pensamiento, el trabajo del concepto –para decirlo en palabras de Hegel– fue a la par del trabajo del arte y el trabajo del yo. Así se unen la dimensión cósmica, la política y la estética. Esas múltiples dimensiones lo ligaron diversamente al presente. Ahora vemos cómo su vida pudo convertirse, en su particularidad, en una imagen completa del destino de una época. Esa es la«imagen dialéctica» que reúne, como unidad fundamental de la historia, un núcleo particular y temporal, efímero si se quiere, con otro transcendental, que sobrepasa la circunstancia de su origen. Como el autómata. Esta imagen dialéctica se llama Walter Benjamin. 148 Mariana Dimópulos | nueva sociedad | 289 Y, sin embargo, Benjamin no necesita rescate; es un autor leído y comentado desde hace al menos 50 años. La tentación es encerrarlo en la cápsula del conocimiento. Esto, recordemos, es la garantía de su neutralización. Las denuncias de la primera mitad del siglo xx, que Benjamin hizo propias, fueron en parte resueltas por el éxito de la segunda mitad. El fascismo fue vencido. Pero otras regresan, o las mismas en nuevas formas. O en otros lugares, fuera de la Europa exitosa. ¿Qué hacer? Benjamin se preguntó hasta qué punto la política podía ofrecer a sus contemporáneos una«actualidad integral», esa que tenía todo el pasado dentro de sí, redimido. Aunque solo fuera como marco de acción. Para ordenarse según esta idea, hay que recordar, sin embargo, como seres particulares y como seres colectivos que somos, que la verdad mantiene su carácter efímero. Es decir: si no hacemos algo, se nos escapará. Y eso nos entrega aún más a la urgencia, y esta urgencia es acaso el único modo del presente que vale la pena reivindicar. RE­VIS­TA DE CIEN­CIAS SO­CIA­LES Septiembre-Diciembre de 2020 Quito Vol. xxiv N o 68 POLÍTICAS EXTERIORES Y DE DEFENSA SUDAMERICANAS: HACIA UN NUEVO REGIONALISMO DOSSIER: Presentación del dossier, Anabella Busso y Samuel Alves-Soares. Ocaso del regionalismo posneoliberal en Sudamérica: las deudas de la marea rosa en la conducción política de la Defensa, Emilse Eliana Calderón. Democracia y educación: notas sobre la enseñanza militar en Argentina y Brasil, Ana Penido, Suzeley Kalil Mathias y Eduardo Mei. Acuerdos Mercosur-Unión Europea desde la perspectiva de la política exterior argentina, Alejandro Simonoff. La Defensa como política fiscal durante el Gobierno de Mauricio Macri(2015-2019), Sergio Gabriel Eissa. La Amazonía en el pensamiento militar brasileño: concepciones y acciones estratégicas del Ejército y la Armada en la década de 1990, Dilceu Roberto Pivatto-Junior y Raul Cavedon-Nunes. TEMAS: La trata de personas en los Andes: dinámicas socio-espaciales en las fronteras de Perú, Manuel Dammert-Guardia, Lucía Dammert y Katherine Sarmiento. Buen vivir y agricultura familiar en el Totonacapan poblano, México, Mauricio Torres-Solis, Benito Ramírez-Valverde, José Pedro Juárez-Sánchez, Mario Aliphat-Fernández y Gustavo Ramírez-Valverde. La representación del Sur en la elección del alcalde de Quito. ¿Déficit de isotropía o escasez de respeto?, Alfredo Santillán. Ciudades contrapeso al centralismo unitarista en Sudamérica: Santa Cruz, Guayaquil y Concepción, Esteban Valenzuela-Van Treek y Claudia Vaca. Familia migrante, escuela y comunidad en los Andes equinocciales: continuidades y cambios en la identidad cultural, Marta Rodríguez-Cruz. Íconos es una publicación cuatrimestral de Flacso-Ecuador, La Pradera E7-174 y Av. Almagro, Quito, Ecuador. Tel.:(593 2) 3238888. Correo electrónico:< revistaiconos@flacso.edu.ec>. Página web:< www.revistaiconos.ec>. Summaries Resúmenes en inglés Noam Titelman: The Chilean Right in Its Labyrinth [4625] Haroldo Dilla Alfonso: The Borders, the Walls and their Holes [4628] To regain the initiative, amid the crisis of the covid-19 pandemic and the difficulties in disciplining his own coalition, president Sebastián Piñera reordered the cabinet with emblematic figures from the hard Right. Meanwhile, the country is on track to vote on October 25 in a referendum to decide whether to leave the 1980 Constitution behind. Keywords: Constituent Process, Dictatorship, Right, Sebastián Piñera, Chile. Elvira Blanco Santini/ Alejandro Quryat: Racism and State Violence in Venezuela: Interview with Keymer Ávila [4626] Keywords: Racism, Security, Violence, Hugo Chávez, Venezuela. Gaye Theresa Johnson/ Alex Lubin: On the Black Radical Tradition: Interview with Angela Davis [4627] Keywords: Black Radicalism, Racial Capitalism, Black Lives Matter, United States. Neoliberal capitalism builds its own logic of borders, multiplying and transforming them based on accumulation and the power networks that guarantee it. For this reason, it pierces international borders to let through increasing flows of goods and, at the same time, builds walls to prevent «new threats». The borders, progressively feminized and urbanized, become filters that optimize crossings, turn workers into aliens, goods in contraband and the culture of the other into folklore. The pandemic has played its part, producing an exclusive and insensitive naked biopolitics. Keywords: Capitalism, Frontiers, Geopolitics, Limits, Popular Economy, Women, Latin America. Nanette Liberona Concha: Frontiers and Human Mobility in Latin America [4629] The pandemic has reinforced the importance of the border-mobility binomial. Borders play a coercive role, and their closure reinforced the vulnerability and exposure to risk of many migrants. In Latin America, migration policies have been 150 summaries standardized in order to restrict human mobility, but this did not translate into immobility, but into irregularization and greater risk for those who migrate, while the focus on trafficking as a criminal problem ends up criminalizing those who are already victims of these practices. Keywords: Borders, Covid-19, Human Mobility, Migrant Trafficking, Latin America. Alberto Hernández Hernández: The Mexico-United States Border: Asymmetries and Transgressions [4630] The border between Mexico and the United States is transformed not only by interactions at different levels –economic and political–, but also by social and cultural processes that seem to subvert the limits. Border dynamics are, in turn, a reflection of the contrast between two cultures present on the continent, the Anglo-Saxon and the Latin, and give rise to a complex binational relationship marked by multiple crossings, permits and prohibitions. Keywords: Border, Legality, Migration, Opportunities, Transgressions, Mexico, United States. border areas. But also on the contradictory processes of female productive and reproductive overload, and its link with the articulation of a cross-border agency. Keywords: Border Regions, Opportunities, Violence, Women. Gonzalo Álvarez Fuentes: Indigenous Cross-Border Relations and the(Un)usefulness of Borders [4632] While governments insist on keeping border policies stagnant in the traditional notion of sovereignty, the relations of the indigenous peoples that inhabit these spaces show an inverse dynamic as they develop local and cross-border practices that transcend State-centric logic. Although international organizations have recognized indigenous practices, traditional State policies towards borders continue to predominate. Keywords: Aymara, Borders, Indigenous People, Mapuche, Nation State, Latin America. Mario Valero Martínez: The Colombian-Venezuelan Border: Conflict Scenarios [4633] Menara Guizardi: Women and the Latin American Border Regions: Mobility, Violence and Agencies [4631] The experiences of women on the borders have generated growing interest, encouraged by critical approaches in the social sciences and feminist activism. In this framework, it is possible to shed light on the border circulatory dynamics, gender violence, and the imperative to mark the body of women in the Latin American To understand the state of the Venezuelan borders, it is necessary to take into consideration their adaptation to the interests and geopolitical strategies of the Bolivarian government, in a climate of permanent confrontation of action and reaction. Within this framework, the militarized control of the bordering territories replaced public policies as a way of addressing the various problems in the border areas. Keywords: Border, Conflict, Geopolitics, Spatiality, Colombia, Venezuela. summaries 151 Bianca De Marchi Moyano: Bolivian Borders: Between the Corridor and the Labyrinth [4634] The figures of the corridor and the labyrinth allow us to approximate the dimensions of the Bolivian borders and capture the heterogeneity that crosses these territories. While the corridor largely reflects the dynamics of the border with Chile and the intense traffic that crosses that border, the labyrinth synthesizes various aspects of the shared border with Brazil, especially the difficulties of movement and the multiple crossings in the middle of the Amazonian geography. Keywords: Corridor, Borders, Labyrinth, Bolivia, Brazil, Chile. Iván Francisco Porraz Gómez: Enter, Transit or Live on the Southern Border of Mexico [4635] Crossing the southern border of Mexico is to confront, challenge and even turn around the adversities of the arrival context, rebuilding, reinventing or resignifying a conventional world of domination to find accommodation on the margins, in the«no place», in the unseen. From the migrant stories, in which paucity and silence abound and emotions are glimpsed, it is possible to read the meaning of events such as traveling without documents to a country that is not their own, facing polleros (traffickers) for the first time or directly not speaking Spanish well. Keywords: Border, Migration, Daily Life, Mexico. Carlos G. Zárate/ Jorge Aponte Motta: The Amazon Frontiers: An Unknown World [4636] The processes associated with the construction of the Andean-Amazon subregion generated double and triple border areas that pose challenges for public policies and cross-border cooperation. In this context, extractivist dynamics were articulated with neodevelopmental and neoliberal discourses that translate into projects such as the Initiative for the Integration of the Regional Infrastructure of South America(iirsa), together with the constitution of supranational and integration organizations in the region that have not been useful in facing transversal issues such as deforestation, wildfires or the covid-19 pandemic. Keywords: Border, Environment, Trinational Settlements, Amazon. Mariana Dimópulos: Walter Benjamin and the Fate of an Age [4637] 80 years ago, Walter Benjamin committed suicide in the town of Portbou, on a journey in which he sought to escape Nazism and reach the United States. Today it is not necessary to«rescue» the German philosopher, who is published and read in various latitudes and languages. His figure has become a symbol of the time. It was that same period that motivated in Benjamin a philosophy of history that can be read as a philosophical compendium of all his work. Keywords: 20 th Century, Dialectics, Philosophy of History, Walter Benjamin. DÓN­DE CON­SE­GUIR NUES­TRAS PU­BLI­CA­CIO­NES www.nuso.org Ale­ma­nia: F. Delbanco, Tel.:(49 4131) 2428-8, e-mail:. Ar­gen­ti­na: Dis­tri­bui­do­r: Jor­ge Wald­hu­ter, Pavón 2636, Buenos Aires, Tel./Fax: 6091.4786, e-mail: . Li­bre­rías, Bue­nos Ai­res: Waldhuter La Librería, Av. Santa Fe 1685, Tel.: 4812-6685. Bo­li­via: en La Paz: Yachaywasi, Tel.: 2441.042, e-mail: , Fax: 244.2437. En Santa Cruz de la Sierra: Lewylibros, Junín 229, Tel.:(591) 3 3360709. Colombia: Librería Fondo de Cultura Económica, Calle 11 No. 5-60, Barrio La Candelaria, Bogotá, Colombia. Tel.:(571) 2832200, e-mail:. Costa Rica: Librería Nueva Década, Tel.:(506) 2225.8540, e-mail:. Ecuador: LibriMundi, Tel.:(5932) 252.1606, 223.4791, e-mail:. Es­pa­ña: Marcial Pons-Librero, Tel.:(34 914) 304.3303, e-mail: . Gua­te­ma­la: F&G Libros de Guatemala, 31 avenida"C" 5-54, zona 7, Colonia Centro América, 01007 Guatemala, Tel.:(502) 2433 2361 (502) 5406 0909, e-mail:. Ja­pón: Ita­lia Sho­bo, Fax: 3234.6469; Spain Sho­bo Co., Ltd., Tel.: 84.1280, Fax: 84.1283, e-mail: . Nicaragua: Instituto para el Desarrollo y la Democracia(Ipade), Km 9 1/2 carretera a Masaya, Tel.: 276.1774 (Ext. 8), Apartado Postal 2438, e-mail:. Pe­rú: El Virrey, Bolognesi 510, Miraflores, Lima, Tel.: 444.4141, e-mail:. Puer­to Ri­co: en Río Piedras: Compañía Caribeña de Libros, Tel.:(1-787) 297.8670, e-mail:. Ven­tas y con­sul­tas por In­ter­net: Distribución internacional a librerías: PARA SUSCRIBIRSE A NUEVA SOCIEDAD S U S ­C R I P ­C I Ó N In­cluye fle­te aé­reo Amé­ri­ca Lat­i­na Res­to del mund­ o Argentina ANUAL 6 nú­me­ros US$ 70 US$ 107 $ 1.300 B I E ­N A L 12 nú­me­ros US$ 121 US$ 196 $ 2.600 > Formas de pago 1. Pa­go on­li­ne: In­gre­se en, don­de en­con­tra­rá un for­mu­la­rio pa­ra re­gis­trar su pe­di­do y efec­tuar el pa­go. 2. Pa­go con tarj­e­ta de créd­ i­to vía pos­tal: Com­ple­te el cu­pón in­clui­do en la re­vis­ta y en­víe­lo por co­rreo a: Nue­va So­cie­dad, Humberto Primo 531, C1103ACK Buen­ os Ai­res, R. Ar­gen­ti­na. 3. Pa­go con cheq­ ue: En­víe un cheq­ ue por el imp­ or­te co­rres­pon­dien­te a la or­den de Fun­da­ción Fo­ro Nue­va So­cie­dad a la si­guien­te di­recc­ ión: Nue­va So­cied­ ad, Humberto Primo 531, C1103ACK Bue­nos Ai­res, R. Ar­gen­ti­na, acom­pa­ña­do de los da­tos del sus­crip­tor(nom­bre, do­mi­ci­lio pos­tal com­ ple­to, te­lé­fo­no, co­rreo elec­tró­ni­co). > Para otros medios de pago y cualquier otra consulta, escriba a< distribucion@nuso.org >. 287 MAYO-JUNIO 2020 AMÉRICA LATINA EN EL MUNDO DEL CORONAVIRUS COYUNTURA Sandra Borda G. Colombia y la crisis venezolana: una estrategia fallida Roy Hora. ¿Qué es y qué quiere el campo argentino? TRIBUNA GLOBAL Martín Baña. «El de Putin es en esencia un proyecto conservador». Entrevista a Ilyá Budraitskis TEMA CENTRAL Mónica Hirst/ Bernabé Malacalza. ¿Podrá reinventarse el multilateralismo? El orden internacional y el coronavirus Pablo Stefanoni. Brasil: pandemia, guerra cultural y precariedad. Entrevista a Lena Lavinas José Natanson. Argentina, el virus y el presidente Rossana Castiglioni. La política chilena en tiempos de pandemia. Entre la (des)movilización social y la crisis sanitaria Humberto Beck/ Carlos Bravo Regidor/ Patrick Iber. El primer año del México de amlo Rosario Queirolo. ¿Qué significa el «giro a la derecha» uruguayo? María Pilar García-Guadilla. Venezuela 2020: autoritarismo político y pragmatismo económico Daniel Vásquez. Honduras en el abismo ENSAYO Ricardo Dudda. La Gran Reclusión y el futuro del capitalismo SUMMARIES 288 JULIO-AGOSTO 2020 ANIMALES Y ANIMALISMOS COYUNTURA Fernando Molina. ¿A dónde conducirá la crisis boliviana? Elecciones y reconfiguraciones políticas TRIBUNA GLOBAL Steven Forti. Los rojipardos: ¿mito o realidad? TEMA CENTRAL Bernd Ladwig. Sistema de cerdos. Un llamamiento a la alimentación sin carnes Anahí Méndez. América Latina: movimiento animalista y luchas contra el especismo Alejandro Galliano. Animalismo e inteligencia artificial. ¿Dónde quedamos los humanos? Angélica Velasco Sesma. Ética animal y feminismo: hacia una cultura de paz Marta Tafalla. ¿Hacia una ciudadanía animal? Sobre Zoopolis, de Sue Donaldson y Will Kymlicka François Moutou. Las zoonosis, entre humanos y animales María Carman. Tensiones entre vidas animales y humanas. Los movimientos contra la tracción a sangre Jérôme Michalon. Causa animal y ciencias sociales. ¿Del antropocentrismo al zoocentrismo? Rowan Jacobsen. ¿Terminaremos comiendo hamburguesas de «carne alternativa»? ENSAYO Martín Bergel. El pensamiento latinoamericano frente a las crisis civilizatorias. Ingenieros, Vasconcelos, Mariátegui. SUMMARIES E n nuestro próximo número NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2020 290 Libros para entender el mundo www.nuso.org Septiembre-Octubre 2020 NUEVA SOCIEDAD | 289 Fronteras latinoamericanas Más allá de los límites COYUNTURA Noam Titelman La derecha chilena en su laberinto Elvira Blanco Santini/ Alejandro Quryat Violencia en Venezuela. Entrevista a Keymer Ávila TRIBUNA GLOBAL Gaye Theresa Johnson/ Alex Lubin Sobre la tradición radical negra. Entrevista a Angela Davis TEMA CENTRAL Haroldo Dilla Alfonso Las fronteras, los muros y sus agujeros Nanette Liberona Concha Fronteras y movilidad humana en América Latina Alberto Hernández Hernández La frontera México-Estados Unidos: asimetrías y transgresiones Menara Guizardi Las mujeres y las regiones transfronterizas latinoamericanas Gonzalo Álvarez Fuentes Las relaciones transfronterizas indígenas Mario Valero Martínez La frontera colombo-venezolana: escenarios de conflictos Bianca De Marchi Moyano Fronteras bolivianas: entre el corredor y el laberinto Iván Francisco Porraz Gómez Entrar, transitar o vivir en la frontera sur de México Carlos G. Zárate/ Jorge Aponte Motta Las fronteras amazónicas: un mundo desconocido ENSAYO Mariana Dimópulos Walter Benjamin y el destino de una época