NUEVA SOCIEDAD 304 Izquierdas, iliberalismo y democracia 304 NUEVA SOCIEDAD es una revista latinoamericana abierta a las corrientes de pensamiento progresista, que aboga por el desarrollo de la democracia política, económica y social. Se publica cada dos meses en Buenos Aires, Argentina, y circula en toda América Latina. Directora: Svenja Blanke Jefe de redacción: Pablo Stefanoni Coordinadora de producción: Silvina Cucchi Plataforma digital: Mariano Schuster, Eugenia Corriés Administración: Vanesa Knoop, Karin Ohmann N ueva S ociedad N o 304 Diseño original de portada: Horacio Wainhaus Diagramación: Fabiana Di Matteo Ilustraciones: Frank Arbelo Fotografía de portada: ap Photo/Ariana Cubillos Corrección: Germán Conde, Vera Giaconi Traducción al inglés de los sumarios: Kristie Robinson Impreso en Talleres Gráficos Nuevo Offset, Viel 1444, Buenos Aires, Argentina Los artículos que integran N ueva S ociedad son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no reflejan necesariamente el pensamiento de la Revista. Se permite, previa autorización, la reproducción de los ensayos y de las ilustraciones, a condición de que se mencione la fuente y se haga llegar una copia a la redacción. N ueva S ociedad – ISSN 0251-3552 Oficinas: Humberto Primo 531, C1103ACK Buen­ os Ai­res, Arg­ en­tin­ a. Tel/Fax:(54-11) 3708-1330 Correo electrónico: (distribución y ventas) El portal N ueva S ociedad es una plataforma de reflexión sobre América Latina. Articula un debate pluralista y democrático sobre política y políticas latinoamericanas. es un proyecto de la NUEVA SOCIEDAD 304 Marzo-Abril 2023 Índice COYUNTURA 4861 Omar Coronel. Ni revolución ni barbarie: ¿por qué protestan en Perú?....................................................................................... 4 TRIBUNA GLOBAL 4862 Kacper Les´niewicz. El feminismo polaco a las puertas de una revolución. Entrevista a Magdalena Grabowska y Marta Rawłuszko.......... 14 TEMA CENTRAL 4863 Pablo Batalla Cueto. La izquierda y la libertad....................................... 29 4864 Daniela Sepúlveda Soto. Progresismo y derechos humanos. Una nueva oportunidad para América Latina............................................ 40 4865 Haroldo Dilla Alfonso. Los espectros de la Revolución Cubana y la izquierda latinoamericana................................................................... 49 4866 Gilles Bataillon. La cultura política del sandinismo................................. 60 4867 Fernando Molina. Las antinomias del mas boliviano. Ideología, democracia y cultura política.................................................................... 74 4868 Margarita López Maya. Autoritarismo, izquierdas y democracia participativa en Venezuela......................................................................... 87 4869 Samuel Farber. El futuro de Cuba: alternativas políticas y sociales.......... 97 4870 Benedicte Bull/ Antulio Rosales. Cómo las sanciones a Venezuela abrieron paso a un capitalismo autoritario........................... 112 4871 Kavita Krishnan. La«multipolaridad», el mantra del autoritarismo......... 126 4872 Vera Carnovale. Guevarismo y hombres nuevos en América Latina........ 134 ENSAYO 4873 Jorge Carrión. La escritura artificial: de los surrealistas a los algoritmos....................................................................................... 148 SUMMARIES Segunda página En los últimos tiempos, las fronteras entre izquierdas democráticas e izquierdas autoritarias parecen haber vuelto a reforzarse. Varios factores confluyeron para que esto ocurriera, pero podemos destacar dos: por un lado, el presidente chileno Gabriel Boric ha hecho de la defensa de los derechos humanos más allá de adscripciones político-partidarias un eje de sus discursos; por el otro, la deriva del gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua ha traspasado todas las líneas rojas en términos de represión de opositores y ha atraído sobre sí la mirada y la condena internacionales. En este marco, una respuesta posible es sostener que las izquierdas autoritarias no son en verdad de izquierda; otra, y eso hacemos en el Tema Central de este número de N ueva S ociedad , es reflexionar sobre aspectos de la cultura de izquierda involucrados en estas derivas político-ideológicas; se trata de una forma de no renunciar a hacernos cargo del problema. Abriendo el dossier, el artículo de Pablo Batalla Cueto se enfoca en las declinaciones del significante«libertad». Este, nos recuerda el autor, ha sido siempre un término multiuso, al que podían apelar tanto quienes buscaban poner en pie dictaduras como quienes promovían el fin de diferentes formas de opresión. El uso que hizo del término el neoliberalismo y su casi desaparición en el lenguaje de una parte de la izquierda hacen olvidar que el socialismo se constituyó sobre la base de la lucha por la libertad humana. En la misma línea, Daniela Sepúlveda Soto aborda las contradicciones de parte de las izquierdas respecto de los derechos humanos, cuya defensa puede llegar a verse con sospecha(de injerencia imperial), y destaca las ambivalencias de varios gobiernos progresistas de la región frente a derivas autoritarias. Haroldo Dilla Alfonso escribe sobre la compleja relación de la izquierda regional con la Revolución Cubana, cargada de fuertes dosis de sentimentalismo segunda página 3 que a menudo impidieron un abordaje crítico. Sin duda, las agresiones imperiales le han dado al proceso nacido en 1959 una sobrevida épica que no le provee el resultado del sistema posrevolucionario. Como nos recuerda en su artículo Vera Carnovale, la Revolución Cubana actualizó de manera intempestiva un viejo debate ineludiblemente ligado al de la toma del poder desde los primeros impulsos revolucionarios inspirados en el ideario marxista: el de la lucha armada. Y, al mismo tiempo, la figura de Ernesto «Che» Guevara puso en el centro la búsqueda del«hombre nuevo» y una articulación particular entre vanguardia y sacrificio que marcó a gran parte de la izquierda de los años 70. Otra gran revolución del continente fue la nicaragüense, liderada por un sandinismo que hoy sostiene el proyecto de poder familiar del matrimonio Daniel Ortega-Rosario Murillo. ¿Cuándo se puede«fechar» el rumbo autoritario del sandinismo? ¿Se trata de una traición a los principios de la revolución de 1979 en una deriva patrimonialista neobatistiana? ¿O más bien hay que buscar las raíces en el propio sandinismo original? Estas preguntas busca responder el artículo de Gilles Bataillon. A su turno, Fernando Molina analiza la ideología del Movimiento al Socialismo( mas ) boliviano y sus tensiones: ser la expresión de un proceso amplio de democratización social y, al mismo tiempo, mantener posiciones iliberales que determinaron una forma de manejo del Estado en sus casi dos décadas de poder. Margarita López Maya, por su parte, revisa la deriva autoritaria de la Revolución Bolivariana a partir de un recorrido desde la Constitución de 1999, que reivindicaba la democracia participativa, hasta el sistema de poder de Nicolás Maduro y el Partido Socialista Unido de Venezuela( psuv ). Samuel Farber coloca las discusiones sobre Cuba en el surco de las experiencias pasadas del denominado«campo socialista», tanto europeo como asiático, para reflexionar sobre posibles futuros del régimen fundado por Fidel Castro hace más de seis décadas. Y así como el embargo/bloqueo estadounidense contribuyó a modelar el sistema cubano, las sanciones a Venezuela tienen consecuencias no necesariamente previstas por sus impulsores. Benedicte Bull y Antulio Rosales describen cómo las sanciones y las medidas reactivas tomadas por el gobierno de Maduro han ido transformando las políticas públicas y dando lugar a una suerte de capitalismo autoritario, en un contexto de fortalecimiento del bloque bolivariano y un intento de la oposición de adaptarse al nuevo escenario. Finalmente, Kavita Krishnan advierte desde la India que la defensa de la tan festejada multipolaridad, si no va de la mano de valores democráticos, se transforma en una coartada para diversos regímenes despóticos en diferentes partes del mundo. Y no por azar es también la figura que ha utilizado el presidente ruso Vladímir Putin mientras emprendía la invasión de Ucrania, que parte de la izquierda vacila en condenar con claridad. | coyuntura Ni revolución ni barbarie: ¿por qué protestan en Perú? Omar Coronel La ola de protestas en Perú ha convocado diversos tipos de análisis, tanto desde la izquierda como desde la derecha. Si desde el primer bloque se pone el acento en las posibilidades de democratización o superación del neoliberalismo, desde el segundo se habla de retorno del terrorismo o de manipulación de las masas. Un análisis de las lógicas de la movilización obliga a ver los matices, y en ellos radican las posibilidades de cambio político y social en el país. Perú está viviendo un histórico ciclo de protestas contra el gobierno de Dina Boluarte, que sucedió al de Pedro Castillo en diciembre de 2022 tras el intento de este de dar un autogolpe, su destitución exprés y su encarcelamiento. Es un estallido social, aunque de una naturaleza diferente del de 2020 y del de cualquier otro gran ciclo de protestas del último medio siglo 1 . Los manifestantes viajan en buses desde las provincias a Lima, pero no es como la Marcha de los Cuatro Suyos contra la dictadura de Alberto Fujimori. Se habla de un movimiento popular, pero no es como el que protagonizó los históricos paros de 1977 a 1979 contra la dictadura militar. ¿Qué es, entonces? Para algunos, el gobierno de Pedro Castillo –y su Omar Coronel: es doctor en Ciencia Política por la Universidad de Notre Dame. Actualmente se desempeña como docente en el Departamento de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Católica del Perú(pucp), donde es también coordinador del Grupo Interdisciplinario de Investigación en Conflictos y Desigualdades Sociales(gico). Palabras claves: protestas, represión, Dina Boluarte, Pedro Castillo, Perú. Nota: una versión previa de este artículo fue publicada en Ideele N o 308, 1-2/2023. 1. O. Coronel:«El porqué y el cómo del estallido peruano» en Movimientos e Instituciones , 30/11/2020. coyuntura | Ni revolución ni barbarie: ¿por qué protestan en Perú? 5 autogolpe improvisado y frustrado– empoderó a un«neosenderismo» que, aliado a empresarios de economías criminales, ahora manipula y manda al matadero a miles de«campesinos ignorantes». Para otros, estamos ante un nuevo gran movimiento popular: las masas campesinas y obreras, finalmente, se habrían levantado para tumbar el neoliberalismo y construir un nuevo Perú. Hace un año y medio escribí un artículo sobre las fantasías de los extremos en Perú 2 . Mucha de la narrativa que ahora trata de definir lo que tenemos enfrente sigue estando teñida de ellas, ahora más como pesadillas o sueños. En este artículo, explicaré por qué creo que ambos bloques están de nuevo equivocados. Pero también por qué parte del centro, que interpreta la demanda de la Asamblea Constituyente como«capricho de la izquierda», tampoco está comprendiendo la naturaleza del estallido. Discuto también qué horizontes puede tener el Perú que se está forjando al calor de estas batallas. Pesadillas y sueños Durante el gobierno de Castillo los extremos, de derecha e izquierda, alimentaron, y se alimentaron, de variadas fantasías movimientistas: de hecho, ninguno estaba en la capacidad de movilizar a las masas que imaginaba. Sin embargo, luego del fallido autogolpe y la inmediata vacancia y detención de Castillo, comenzó un estallido social a escala nacional. Los sectores de derecha, incluido el gobierno de Dina Boluarte, han ido combinando varias explicaciones. En general, se señala que Castillo empoderó a los remanentes del movimiento terrorista Partido Comunista del Perú-Sendero Luminoso(pcp-sl), que financiados por líderes de economías criminales 3 y en coordinación con grupos de progresistas y comunistas, habrían venido preparando largamente la asonada, desde antes de la caída de Castillo. Como evidencia recuerdan al ex-presidente del Consejo de Ministros Aníbal Torres, quien profetizó que correría«mucha sangre en el país» si se intentaba un golpe parlamentario contra Castillo 4 . Además, se cree que también hay una influencia ideológica y apoyo económico de gobiernos de izquierda de la región, especialmente desde Bolivia 5 . Hasta hace unos años, este tipo de teorías de la conspiración existían solo en una extrema derecha marginal. Lo preocupante es que ahora buena parte del establishment político, empresarial y mediático realmente cree en ellas. Y el poder mediático de esta coalición difunde estas versiones. Antes era solo el canal Willax, ahora tienen eco en buena parte de los medios hegemónicos. 2. O. Coronel:«Las fantasías movimientistas de los extremos en Perú» en Ideele N o 299, 8-9/2021. 3.«Ministro de Defensa confirma apoyo logístico y financiamiento proveniente del Vraem en violentas protestas» en El Comercio , 22/12/2022. 4.«Asesor de Perú Libre: Si están intentando un golpe, no lo van a celebrar, correrá mucha sangre en el país, pero fracasarán» en Canal n, 28/6/2021. 5. Renatto Bautista:«Perú bajo el asedio del Foro de Sao Paulo» en El Montonero , 16/1/2023. 6 Omar Coronel | nueva sociedad | 304 Pero ¿cómo es que esta«coalición terrorista» logra movilizar tanta gente en todo el país? Aquí comienzan las contradicciones. Por un lado, se señala –e incluso se escribe– que movilizan a tantos porque las masas campesinas son naturalmente ignorantes, fáciles de manipular con discursos izquierdistas. Además, el«neosenderismo» y sus aliados tendrían un gran aparato organizativo oculto, como en los años 80 6 . Sin embargo, olvidando parte de lo anterior, señalan también que, como tienen financiamiento de economías criminales y del comunismo internacional, pueden pagarle a gente para que marche 7 . Al mismo tiempo, añaden que Castillo y su equipo eran unos ignorantes e incapaces y que los que se movilizan en verdad son solo una minoría 8 . Entonces, ¿en qué quedamos? De la vereda contraria, sectores de izquierda responden también con varias hipótesis sobre el estallido: unos piensan que estamos ante un despertar antineoliberal, a través del cual se van articulando las luchas antes fragmentadas de todo el país 9 . Otros observan una movilización antiautoritaria, expresión de una nueva oleada democratizadora 10 . Algunos ven también la semilla de un nuevo movimiento social pluricultural, que, actualizando la difundida imagen de José María Arguedas, se nutre de«todas las sangres» 11 . Finalmente, ahora sí habría un pueblo movilizado gestando el momento constituyente que tanto se había esperado. Puede que todos estos elementos estén presentes en la ola de protestas, que tuvo como epicentro el sur andino pero se extendió a lo largo y ancho del país, incluso por la Amazonía, pero las demandas de todos los actores movilizados constituyen un complejo entramado, resistente a la simplificación. Existen sectores castillistas que exigen la liberación y hasta la reposición del ex-presidente en su cargo, mientras que otros se oponen y consideran que Castillo intentó un autogolpe. Un amplio sector exige nuevas elecciones, pero ya hay también un bloque –nucleado en el Comité Nacional Unificado de Lucha del Perú(conulp)– que rechaza el adelanto de elecciones como un engaño 12 . Parece haber una convergencia en torno de la necesidad de convocar a una Asamblea Constituyente, pero los bloques vinculados al movimiento 6. Oscar Quispe:«La agenda de los‘Frentes de Defensa’ que coordinó Castillo y la camarada‘Cusi’» en Perú21 , 18/1/2013. 7.«‘Toma de Lima’: cobraron 380 soles por sumarse a protestas» en Expreso , 30/1/2023. 8.«Protestas en el Perú:‘Es una minoría activa financiada por una ideología’» en rpp Noticias , 15/12/2022, disponible en. 9.«Crisis agónica en Perú: entrevista a Lucía Alvites» en Hojas de Debate , 25/1/2023. 10. Sinesio López:«La revolución democrática» en La República , 19/1/2023. 11. Rodrigo Montoya Rojas:«Primera rebelión política en los últimos 200 años de las comunidades quechuas y aymaras en Perú» en desInformémonos , 9/2/2023. 12.«Pronunciamiento de la conulp», 14/2/2023, disponible en. coyuntura | Ni revolución ni barbarie: ¿por qué protestan en Perú? 7 de derechos humanos están en las antípodas de quienes demandan pena de muerte para delitos muy graves. Por otro lado, si bien no son quienes lideran las protestas, sí existen actores vinculados a economías criminales que han participado en algunas movilizaciones. Varias derechas e izquierdas tienen en común el hecho de presuponer una cierta estructura organizativa o de motivaciones que hace confluir a la masa de manifestantes. Pero hay que recordar que lo que mejor define el Perú contemporáneo es la fragmentación y dificultad para agregar intereses. La profunda heterogeneidad del estallido El actual ciclo de protestas responde a la alianza de Dina Boluarte con las derechas políticas, mediáticas y sociales, a la brutalidad de la represión y al discurso confrontacional de la coalición en el poder. Esta coalición es una alianza(más por espanto que por amor) entre la presidenta, las Fuerzas Armadas, los partidos de derecha y grupos pragmáticos en el Congreso, las elites empresariales y, en especial, los principales medios de comunicación limeños. Pero hay que destacar que, en cada fase de la movilización, se han ido sumando distintos grupos de actores y repertorios de protesta. Luego de la caída y detención de Castillo, era probable que protestaran las organizaciones y base social que más lo apoyó en sus 16 meses de gobierno. Sin embargo, durante esos meses, cuando esas organizaciones y bases convocaron a marchas contra la vacancia y el Congreso, nunca llegaron a ser muy numerosas. Si bien estos sectores no creían en las denuncias de corrupción, por venir de medios sesgados, Castillo nunca despertó la adhesión de los presidentes populistas de izquierda de la región con los que lo comparaban, ni tampoco tuvo la pericia política de dirigentes como Evo Morales, que proviene también del mundo rural. Su aprobación promedio en 2022 fue de alrededor de 25%. Si Boluarte hubiese convocado a elecciones el día en que asumió, como lo pedía 87% de la población, según las encuestas, es probable que las movilizaciones no hubiesen escalado. Pero Boluarte se alió al Congreso, cuyo desprestigio es mayúsculo, y anunció que todos se quedaban hasta 2026, opción respaldada por menos de 10% de la población. Esta alianza es lo que catapultó las primeras movilizaciones, fundamentalmente del castillismo, que leían estos eventos como una traición a su voto del 6 de junio de 2021. Se veía en la nueva coalición en el poder al viejo bloque fujimorista que había querido invalidar los resultados de las elecciones de 2021 al mejor estilo trumpista 13 . Sin embargo, hasta aquí las protestas seguían estando en las zonas del electorado más leal a Castillo. La organización de estas 13.«Elecciones en Perú: el partido de Fujimori pide la nulidad de 200.000 votos cuando el conteo en Perú favorece a Castillo por un estrecho margen» en bbc Mundo , 10/6/2021. 8 Omar Coronel | nueva sociedad | 304 protestas se puede pensar en dos niveles: el de las organizaciones nacionales 14 y el de las organizaciones locales y rurales, del interior del interior: comunidades campesinas, juntas de regantes, asociaciones barriales, etc. La protesta comienza a tener otra dimensión cuando el gobierno decide reprimir y apostar al autoritarismo. Las matanzas de diciembre en Apurímac y Ayacucho suman otras capas organizativas a las protestas. La represión ante el intento de toma del aeropuerto Andahuaylas dejó siete fallecidos, entre ellos dos menores de edad. Desde entonces, se fueron sumando otros bloques vinculados al movimiento de derechos humanos, el movimiento indígena amazónico, grupos religiosos, colegios profesionales, ong y colectivos contraculturales. Estos sectores habían sido críticos de Castillo, pero se unían ahora a la protesta contra la represión y por el adelanto de elecciones. Solo cuatro días después se da una nueva matanza en Ayacucho, en la que diez manifestantes fallecen durante el intento de toma del aeropuerto. Reportes mostraron luego que al menos seis de los asesinados por el Ejército no estaban en la toma. Entre ellos había un menor de edad. Siguiendo el patrón desde el retorno a la democracia en 2000, la tragedia de los eventos de esos cinco días tendría que haber generado, por lo menos, la caída del gabinete y el retroceso del gobierno. Sin embargo, sin fiscalización del Congreso, del Ministerio Público ni de los medios masivos, el gobierno no solo no retrocedió, sino que se reafirmó en su violencia autoritaria. Otros cinco manifestantes, de Junín, Arequipa y La Libertad, fallecieron ese mes. Las protestas de diciembre se dieron en todas las regiones del país, fueron masivas, y por ello mismo involucraron a una diversidad de actores y repertorios de acción. La violencia se vinculó en gran medida a los abusos de las fuerzas de seguridad. Sin embargo, también hubo violencia organizada. La dureza de la represión y del discurso beligerante del gobierno empoderó a liderazgos radicales en distintas partes del país. En cualquier localidad de la geografía peruana suele haber dirigencias moderadas y radicales: las primeras prevalecen cuando el gobierno ofrece caminos eficaces para conseguir al menos parte de las demandas; las segundas ganan fuerza cuando el gobierno no ofrece puentes, sino declaratorias de guerra. Un ejemplo son los etnocaceristas, un movimiento etnonacionalista radical, liderado por Antauro Humala, con experiencia de combate que los ayuda a liderar tomas o retenciones 15 . Frente a un supuesto neosenderismo encarnado en un muy bien organizado 14. Entre las más importantes, están la Confederación General de Trabajadores del Perú(cgtp), la Confederación Nacional Agraria de Perú(cna), la Federación Nacional de Trabajadores en la Educación del Perú(fenate) y la Central Única Nacional de Rondas Campesinas del Perú(cunarc-p). 15. Humala propuso, por ejemplo, fusilar a los ex-presidentes, incluido su hermano Ollanta. Para una visión histórica de este movimiento, v. Pablo Stefanoni:«Qué son y qué quieren los etnocaceristas. Entrevista con la historiadora peruana Cecilia Méndez» en El Viejo Topo N o 205-206, 4/2005. coyuntura | Ni revolución ni barbarie: ¿por qué protestan en Perú? 9 Movimiento por la Amnistía y Derechos Fundamentales(movadef), lo que hay en realidad son algunos líderes y activistas que pertenecen a o simpatizan con este movimiento, pero sin capacidad de centralizar un comando de lucha que dirija las protestas en ningún lugar. Sin embargo, el gobierno y la Fiscalía utilizan una falacia de afirmación del consecuente para el«terruqueo», como se denomina en Perú la acusación de terrorismo sin evidencias: si Sendero Luminoso promovía la Asamblea Constituyente, todos los que promueven una Asamblea Constituyente son de Sendero Luminoso. Centrados en esta falacia, han detenido a varios manifestantes sin ninguna evidencia de delitos concretos. Es cierto que también hubo actores vinculados a economías informales e ilegales, como los mineros informales en Chala(Arequipa) y La Pampa (Madre de Dios). Pero aquí también es importante no asumir motivos y repertorios iguales para todos. Mientras en Chala hubo violencia contra dependencias judiciales, originada en conflictos previos, los mineros de La Pampa se sumaron a la ola de protestas en virtud de su propia lucha por la legalización de sus actividades. Finalmente, como es usual en grandes estallidos de protesta, también se unieron vándalos oportunistas, que aprovechan para saquear o cobrar peaje en bloqueos. Las protestas de enero e inicios de febrero estuvieron marcadas por la masacre de Juliaca, la intervención de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y la denominada«toma de Lima». Enero mostró la consolidación de la vocación autoritaria del gobierno. La mencionada masacre de Juliaca, donde fallecieron 18 manifestantes (tres menores de edad) en el intento de toma del aeropuerto, y luego un policía quemado vivo por manifestantes, marcó un nuevo punto de quiebre. En Lima se activó la participación de varios colectivos que hasta entonces se habían mantenido al margen. El colectivo No a Keiko, por ejemplo, y varias redes de estudiantes y organizaciones universitarias en Lima se plegaron a las marchas. Mientras tanto, miles de manifestantes de provincias, sobre todo del sur, recaudaron fondos para poder viajar y reforzar la protesta en Lima, una vieja necesidad en un país tan centralista como Perú. En ese contexto, la brutal intervención a la Universidad de San Marcos, donde se detuvo arbitrariamente a 200 manifestantes del sur que se hospedaban en el campus, galvanizó más las protestas en Lima y la atención internacional a la deriva autoritaria peruana 16 . Sin embargo, no se ha llegado a constituir un comando unitario de lucha con capacidad de representar al conjunto del movimiento de protesta. Ni siquiera en la Macrorregión Sur, con más tejido de movilización, se reconoce un solo órgano que centralice las directivas y un programa. En suma, el estallido se caracteriza por una gran heterogeneidad, que 16. Renzo Gómez Vega:«La toma de la universidad de San Marcos tensa más la crisis en Perú» en El País, 23/1/2023. 10 Omar Coronel | nueva sociedad | 304 refleja la fragmentación de las organizaciones sociales que hemos visto desde la década de 1990. A diferencia de lo que sucedía en 1970, no hay grandes movimientos y organizaciones sociales dirigiendo las movilizaciones. En contraste con la Marcha de los Cuatro Suyos de 2000, no existen hoy partidos nacionales que lideren y centralicen las luchas. Más aún, a diferencia del estallido de 2020, hoy los protagonistas no son las juventudes urbanas –sobre todo limeñas–, sino las comunidades rurales y campesinas del interior del país. No hay, como en 2000, individuos o grupos espontáneos, autoconvocados. Son sobre todo colectivos bien organizados, con tradición asambleísta, pero a escala local. No existe entonces la estructura organizativa o la convergencia de motivos que, desde distintos ángulos, asumen tanto izquierdas como derechas. ¿A dónde vamos? Al momento de escribir este artículo ya teníamos 66 fallecidos en el contexto del estallido(48 civiles por represión, un policía quemado por manifestantes, 11 civiles muertos en accidentes vinculados a los bloqueos y seis militares ahogados mientras trataban de cruzar un río) y más de 1.300 heridos(969 civiles y 333 policías) 17 . El gobierno no ha reconocido su responsabilidad y se ha atrevido a insinuar que los mismos manifestantes se asesinaron entre sí. Se ha criminalizado tanto la protesta como la solidaridad: hay 700 manifestantes con procesos judiciales, incluida una profesora a quien le dieron 30 meses de prisión preventiva acusada de financiar las marchas solo por tener un cuaderno con la contabilidad de las donaciones 18 . Como muestra el reporte de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, la policía ha hecho un uso arbitrario de la fuerza, que incluye detenciones arbitrarias, torturas, violencia sexual, allanamientos sin fiscales, infiltraciones, sembrado de pruebas, etc. 19 . En el camino, la Fiscal de la Nación redujo las fiscalías especializadas en derechos humanos para privilegiar nuevas fiscalías de terrorismo 20 . Sumado a eso, el Tribunal Constitucional, cuyos miembros fueron nombrados por el actual Congreso, decidió que el Parlamento pueda seleccionar a un nuevo defensor del 17. Ver Defensoría del Pueblo, Adjuntía para la Prevención de Conflictos Sociales y la Gobernabilidad: «Crisis política y protesta social. Reporte diario», 21/2/2023, disponible en. 18. César Romero:«Profesora va a prisión por dejar a sus hijos para protestar en Lima» en La República , 15/2/2023. 19. Coordinadora Nacional de Derechos Humanos:«50 días de represión en Perú: vulneraciones de derechos humanos durante movilizaciones», 25/1/2023, disponible en. 20. C. Romero:«La realidad de las fiscalías de Derechos Humanos confirma su reducción» en La República , 18/1/2023. coyuntura | Ni revolución ni barbarie: ¿por qué protestan en Perú? 11 pueblo y acusar constitucionalmente a los presidentes del Jurado Nacional de Elecciones(jne) y el Organismo Nacional de Procesos Electorales(onpe) sin fiscalización del Poder Judicial. Es decir, en la práctica, se abolieron dos ejes más del balance de poderes. Desde mediados de febrero, la protesta bajó su intensidad y se concentró en algunas zonas del sur –sobre todo Puno– y Lima. La coalición del Ejecutivo, Congreso y medios concentrados parecía haber calculado que, como las dictaduras de Venezuela o Nicaragua, había cansado a los manifestantes a punta de balas y criminalización. Por ello, la presidenta afirmó que no va a renunciar y el Congreso eliminó la posibilidad de adelantar elecciones para 2023. Sin embargo, la protesta continúa y lo más probable es que se mantenga de forma ondular, con subidas y bajadas, hasta que aparezca alguna válvula de escape. Múltiples organizaciones del sur y norte del país han convocado a una nueva ola de movilizaciones desde marzo. Algunas delegaciones han anunciado una segunda«toma de Lima». Solo en la primera semana de marzo, la Defensoría del Pueblo ya registraba 48 acciones colectivas de protesta en ocho regiones. El violento ataque con bombas lacrimógenas disparadas al pecho de madres aymaras que cargaban a sus bebés, registrado en Lima, generó una gran indignación en el altiplano. La protesta aymara en la localidad de Juli, departamento de Puno, fue nuevamente reprimida con dureza, lo que dejó varios heridos, incluso de bala. La respuesta fue la quema de la comisaría. El 5 de marzo, mientras retornaban a su cuartel por el rechazo de la población, seis militares fallecieron ahogados tratando de cruzar un río. Los manifestantes aymaras lograron rescatar a otros cinco. Todos los fallecidos eran también aymaras, jóvenes de la zona, de entre 18 y 20 años. A pesar de los emotivos rescates y de los testigos, videos y múltiples testimonios iniciales que indicaban que los militares cruzaron el río como atajo, por orden de un superior, la versión oficial ha sido que cruzaron porque los manifestantes los tenían acorralados y los atacaban con piedras. Más leña al fuego. ¿Por qué, a pesar de los altos costos sociales y económicos 21 , las protestas continúan? En cualquier lugar, un ciclo de protestas de más de tres meses resulta agotador. Es importante entender que el motor de las protestas ya no es solo la«traición» de Boluarte o el intento del Congreso de evitar las elecciones anticipadas. La grotesca desconexión de los políticos actuales se ve cada vez más como otro capítulo de estos siete años de crisis que arrastra el país. Y más que eso, el hecho de que la represión letal sea más probable en los territorios con población indígena 22 , junto con la carga clasista, racista y centralista del discurso político y mediático que criminaliza o invisibiliza a 21.«mef: El Perú ya perdió S/ 2,150 millones debido a las protestas» en rpp , 24/1/2023. 22.«Perú: La represión letal del Estado es una muestra más del desprecio hacia la población indígena y campesina», Amnistía Internacional, 16/2/2023. 12 Omar Coronel | nueva sociedad | 304 los manifestantes vivos y muertos, ha reavivado los hondos y mortales desencuentros del Perú. La declaración del ministro de Educación en la que sostuvo que las madres aymaras son peores que animales por ir a protestar con sus hijos 23 captura bien la profundidad del desprecio de la coalición en el gobierno. Irónicamente, son los principales actores del establishment –y no los partidos de izquierda– quienes han actualizado la rabia antisistema. Un videoclip, que se transformó en el himno del estallido peruano, expone la identidad cultural y política que ahora nutre el epicentro de las protestas 24 . Por ello, por primera vez en mucho tiempo, las protestas políticas son más numerosas que las sociales. Se ha politizado el descontento. Esto es lo que parte de los centros políticos tampoco entienden. Una expresión de esta politización es la demanda por la Asamblea Constituyente. Políticos, periodistas y académicos de centro suelen leer esto como una demanda solo de la izquierda. Peor aún, otros lo ven como una fetichización propia de gente primitiva 25 . Pero la demanda por la Asamblea Constituyente ya desbordó los limitados contornos de las izquierdas. Muchos manifestantes la ven como una demanda simbólica que permite romper con el pasado que no los reconoce, y que tiene la marca de la dictadura fujimorista 26 . Simbólicamente, se está pidiendo refundar el país, un nuevo pacto social que le dé legitimidad a la democracia. Las elites están pensando solo en la arquitectura institucional y económica, que es cardinal, pero no en los símbolos que revisten de legitimidad a la comunidad política. Ese ha sido un viejo error del liberalismo, que engendra feroces enemigos autoritarios con narrativa comunitarista. En varios países, la socialdemocracia conjuró esos fantasmas en el siglo xx, pero el siglo xxi parece haberlo olvidado. ¿Significa esto que estamos ante un gran movimiento que busca la democratización? No realmente. Como diría Mark Beissinger 27 , lo que tenemos se parece más a una coalición negativa contra la represión, no en favor de la democracia. Entre los que ahora protestan hay muchos grupos, como los etnocaceristas, con claras preferencias autoritarias. El bloque castillista estaba a favor del autogolpe de Estado, y la actual demanda del cierre del Congreso implica un desinterés por las reglas del juego democrático. La justificación del uso de la violencia para que la gente acate los paros o los ataques a 23.«Ministro Becerra sobre mujeres aimaras que participaron en marchas:‘Ni siquiera los animales exponen a sus hijos’» en El Comercio , 6/3/2023. 24.«Esta democracia ya no es democracia. Voces puneñas y bandas de Juliaca unidas en resistencia» en La Mula tv , 6/3/2023,. 25. Augusto Álvarez Rodrich:«Simpatía por ignorancia y el fetichismo» en La República , 8/1/2023. 26. La Constitución vigente es de 1993, redactada tras el autogolpe de Alberto Fujimori. 27. M. Beissinger: The Revolutionary City: Urbanization and the Global Transformation of Rebellion , Princeton up, Princeton, 2022. tema central | La tentación militar en América Latina 13 periodistas muestran el reflejo autoritario de varios de estos actores. Del otro lado, por supuesto, el autoritarismo es aún más vigoroso, con colectivos y partidos de extrema derecha y periodistas con declaraciones abiertamente fascistas. El gran peligro es ese: con un gobierno que parece teledirigido por una facción de extrema derecha, dispuesto a seguir matando y encarcelando, vamos a tener un incremento de actores radicalizados en el país. Y una gran desconfianza en el proceso electoral. Pero volviendo a mi punto principal, el estallido tiene una gran heterogeneidad de actores en la que ni el radicalismo autoritario ni el radicalismo democratizador parecen ser mayoritarios. Y la cuestión es esa: no parece estar conformándose ninguna mayoría. Un estallido de larga duración como el peruano usualmente genera las oportunidades para articulaciones y organización. Sin embargo, la fragmentación y las desconfianzas son tan fuertes que han limitado estas convergencias a pequeñas excepciones, como el Bloque Universitario. Persisten los recelos de las organizaciones locales con todos los partidos políticos y las organizaciones sociales nacionales. Esto va a limitar las coaliciones necesarias para ganar elecciones, sean generales o para una eventual Asamblea Constituyente. El reto de los dirigentes partidarios o de organizaciones ahora es dialogar y negociar –práctica satanizada estos días, pero decisiva para cualquier democracia–, para lo cual tendrán que ceder algunas demandas para forjar coaliciones amplias. Tarde o temprano habrá elecciones, y la ciudadanía, que tanto ha peleado no solo para sacar a Boluarte sino para estar finalmente representada, debe estar preparada para participar en ese proceso. Marzo de 2023 Li­ma N o 269 REFLEXIÓN: ¿Qué pasa en el Perú?, Raúl Pariamachi ss.cc. La palabra contra la violencia. Algunas reflexiones sobre los tiempos de convulsión social que vivimos, Gonzalo Gamio Gehri. El diálogo intercultural e interreligioso como respuesta a los fundamentalismos, Juan José Tamayo. Ver en el mundo al Dios cristiano, y mostrarlo, José Ramón Pascual García. ENTREVISTA: Mostrarnos solidarios para curar las heridas. Entrevista al P. Luis Zambrano, José Luis Franco. TESTIMONIOS: Benedicto xvi , un Papa teólogo, honrado y bueno, Víctor Codina, sj . Benedicto xvi : el teólogo que renunció al papado, Jaume Flaquer, sj . INFORME: La voz de las comunidades de fe durante la crisis. Cronología y recuento de sus pronunciamientos, Carmen Lora. DOCUMEN TOS: Discurso del papa Francisco en la República Democrática del Congo. Saludo a la Presidenta de la República, Mons. Paolo Rocco Gualtieri, Nuncio Apostólico. ¡Seamos constructores de paz con justicia!, Obispos de la Conferencia Episcopal Peruana. Defender a los más vulnerables de entre los vulnerables, Obispos de la Amazonía peruana. Los que son versus los nadies, Carlos Flores Lizana. Separata N o 5. Crisis en el Perú. La voz de las comunidades de fe. Comunicados, pronunciamientos, mensajes y cartas. 12 dic. 2022- 12 feb. 2023. Edita y distribuye Centro de Estudios y Publicaciones, Belisario Flores 681 – Lince, Lima 14, Perú. Tel.:(511) 4336453 – Fax:(511) 4331078. Correo electrónico:. Página web:. | tribuna global El feminismo polaco a las puertas de una revolución Entrevista a Magdalena Grabowska y Marta Rawłuszko Kacper Les´niewicz En esta entrevista se abordan las dinámicas feministas actuales en Polonia. Aun cuando el país esté marcado desde hace mucho tiempo por fuertes tendencias reaccionarias, impulsadas por la derecha en el poder, que tienen en la mira los derechos de las mujeres, las dinámicas feministas, incluidas las menos visibles resistencias de las mujeres de pequeñas ciudades y de áreas rurales, abren brechas esenciales para la reconstrucción de un campo progresista, para lo cual es fundamental tener en cuenta las dimensiones de clase. En efecto, desde 2016, miles de mujeres aprendieron a actuar y hablar de sus problemas en el lenguaje de los asuntos públicos. Esto sucede en todo el país y, tal como lo señalan las entrevistadas, podríamos estar pues a las puertas de un importante cambio social en el país. Los jóvenes surgidos de las huelgas por el clima, las«protestas negras» feministas contra las restricciones del derecho al aborto, las marchas por la igualdad y los movimientos de trabajadores están abriendo nuevos espacios de experimentación y militancia que, no sin dificultades, podrían modificar el paisaje político e ideológico polaco. Magdalena Grabowska es socióloga, miembro del consejo consultivo del Fondo Feminista y profesora del Instituto de Filosofía y Sociología de la Academia Polaca de Ciencias (pan, por sus siglas en polaco); Marta Kacper Leśniewicz: es periodista. Fue reconocido en 2019 por su artículo«Las élites miran al campo». Actualmente realiza una tesis de doctorado sobre las fronteras simbólicas de las clases populares en las ciudades posindustriales. Palabras claves: clase, cuidados, derecha, feminismo, mujeres, Polonia. Nota: esta entrevista se publicó originalmente en polaco en oko .press, 5/10/2022, y en francés en Inprecor N o 701-702, 10-11/2022. Traducción del francés: Gustavo Recalde. Revisión: Zbigniew Marcin Kowalewski. tribuna global | El feminismo polaco a las puertas de una revolución 15 Rawłuszko es socióloga, miembro del equipo de dirección del Fondo Feminista y profesora adjunta del Instituto de Ciencias Sociales Aplicadas(isns) de la Universidad de Varsovia. Ambas son autoras del informe del Fondo Feminista«Donde hay opresión, hay resistencia». Una brecha abierta por las«protestas negras» Desde la creación del Fondo Feminista (FemFund) hasta hoy, ustedes recibieron más de 1.200 solicitudes de apoyo financiero, la mitad de las cuales fueron incluidas en su encuesta cualitativa 1 . Se trata, esencialmente, de iniciativas provenientes de pequeñas ciudades y pueblos. El alcance de esta militancia es enorme para los estándares polacos. ¿Quiénes son las mujeres que acuden a ustedes? Marta Rawłuszko: Se acercaron a nuestro movimiento mujeres que ya se habían involucrado en la militancia, en congresos locales de mujeres, como los de Słupsk o Kalisz. Pero también grupos que surgieron de las protestas y las huelgas locales de 2016. Hay también mujeres que forman parte de los círculos de amas de casa rurales y mujeres que antes no se habían involucrado en actividades calificadas como feministas, por ejemplo, madres que asisten a personas con discapacidad. Magdalena Grabowska: Es una suerte de caleidoscopio. Si tomamos en cuenta el empoderamiento y la resistencia de las mujeres en una perspectiva histórica más amplia, podemos observar una marea creciente del feminismo polaco. Existen grupos que pueden compararse con la«militancia práctica» de la Liga de Mujeres, o los círculos de amas de casa rurales que conocemos desde las décadas de 1960 y 1970, y el feminismo de comienzos de la transición de la década de 1990, orientado hacia la ayuda directa. Otros están en línea con el feminismo liberal, centrado en la autonomía individual, la independencia y la ruptura del contrato de género patriarcal, basado en gran parte en el trabajo no remunerado de las mujeres en la esfera privada. Hay grupos que se inspiran de una manera u otra, tal como dijo Marta, en los congresos locales de mujeres que se organizan desde hace varios años. Junto a ello, se observan colectivos anarquistas y queer , grupos que hablan directamente de la necesidad de un feminismo social y de un feminismo que incluya a las personas con discapacidad. Y también de temas tales como la justicia climática, el trabajo sexual, los derechos de las personas transgénero. 1. El informe del Fondo Feminista«Donde hay opresión, hay resistencia» se publicó recientemente en polaco y está disponible en. Existe un resumen en inglés disponible en. El informe fue elaborado sobre la base de información proveniente de más de 600 grupos y organizaciones de mujeres, feministas y lgbti+ que solicitaron un subsidio al FemFund en los últimos cuatro años. 16 Entrevista a Magdalena Grabowska y Marta Rawłuszko | nueva sociedad | 304 Este feminismo es visible en las calles de las ciudades polacas desde hace más de 12 años. Sin embargo, el momento decisivo parece haber sido 2016 y las grandes «protestas negras» por el derecho al aborto. La reacción de los políticos y analistas de derecha fue la indignación moral y el intento de encerrar a estas mujeres en una jaula simbólica de la«vergüenza». MR: La militancia feminista de masas en las calles despertó mucho interés desde el comienzo, pero no agota todo el cuadro. Tras las manifestaciones de 2016, sucedieron muchas cosas positivas. Muchas de las mujeres que organizaron las huelgas locales o participaron en ellas están todavía activas; para muchas mujeres, la participación en las«protestas negras» fue una experiencia formadora. A fin de cuentas, no resulta extraño que las primeras protestas sociales de este tipo tuvieran lugar en las pequeñas ciudades y los pueblos donde viven estas mujeres. Para algunas de mis estudiantes, se trataba de la primera manifestación en la que participaban en su ciudad, antes de ingresar a la universidad. Ponerle nombre a su mundo ¿Cómo es la actividad actual? MR: Las necesidades de estas mujeres, sus proyectos y sus ideas de acción abarcan un espectro creciente ligado a la reproducción social. El detonante de ese memorable año 2016 fue, por supuesto, el aborto. Sin embargo, en el seno de los grupos que se formaron en torno de estas protestas, también comenzaron a resonar progresivamente otros temas. Fue el momento en que las mujeres comenzaron a diagnosticar juntas diferentes tipos de opresión, situaciones que vienen enfrentando desde hace muchos años; comenzaron a compartir sus experiencias, hacerse preguntas y apoyarse mutuamente. Abordaban temas como el divorcio, el cuidado de los hijos, el refugio contra la violencia, el acceso a la salud, la educación sexual o la protección contra la droga de la violación. Observamos pues un proceso cognitivo y político auténtico y crítico, anclado en relaciones y miles de conversaciones entre mujeres. MG: Cabe señalar que el lenguaje de la protesta feminista cambió en 2016 con el surgimiento de la huelga como estrategia militante y forma de resistencia. Julia Kubisa y Katarzyna Rakowska explican cómo el uso del término«huelga» en relación con los derechos reproductivos cambió en efecto el significado del trabajo, permitió llamar la atención sobre el trabajo reproductivo, el trabajo de reproducción social. Se trata de todas las actividades, desde la reproducción biológica hasta los cuidados, el descanso después del trabajo, que permiten que la sociedad perdure de manera continua y confiable. En el fondo, este informe del Fondo Feminista muestra el enorme trabajo que los y las militantes hacen cada día frente a las sucesivas crisis a las que el Estado no logra dar respuesta: la crisis de la salud pública ligada al endurecimiento de la ley sobre el aborto y al covid-19, la crisis tribuna global | El feminismo polaco a las puertas de una revolución 17 humanitaria en la frontera entre Polonia y Bielorrusia y, finalmente, la guerra. Recuerdo a una mujer, oriunda de una pequeña ciudad de Warmia, que hablaba de estos acontecimientos retrospectivamente y decía que fue un momento en el que por fin era posible ver y nombrar aquello de lo que se hablaba sobre todo en privado, aquello que las mujeres vivían desde hacía muchos años, pero entonces no había circunstancias favorables para hablar públicamente de eso ni personas dispuestas a escucharlo. MR: Sí, es el poder de las relaciones y las conversaciones entre mujeres, la ruptura del aislamiento, la salida de la esfera privada, a veces literalmente robándole tiempo a su trabajo agobiante, para experimentar y hablar con otras mujeres o personas. Estas conversaciones han sido siempre portadoras de un potencial de cambio: la rebelión y la disidencia contra la exclusión, que es generalizada, multidimensional y, al mismo tiempo, muy dependiente del contexto de vida y las estructuras específicas, se trate de la opresión ejercida por hombres o la violencia del Estado y sus instituciones. Los asuntos de las mujeres son la verdadera política ¿Una suerte de ampliación del campo de batalla? MG: Estoy de acuerdo, era un momento muy interesante y no podían verse inmediatamente todos sus aspectos y sus matices sociales. Nuestro informe muestra que para ver este mosaico de resistencia social y todos estos esfuerzos para mejorar su vida, así como este enojo, hay que relacionarlo con un contexto más amplio. Esta resistencia no se limita a lo que sucede en las manifestaciones en las calles de las grandes ciudades, ni a los debates que las feministas mantienen entre sí en las redes sociales. En otras palabras, para ver qué es el movimiento feminista y queer actualmente y qué hace, hay que mirar más allá del centro. Observar los problemas cotidianos como la falta de transporte público, la educación sexual, el acceso a la cultura o al propio feminismo(por ejemplo, para las personas con discapacidad), que parecen irrelevantes para el debate político más amplio. Sin una perspectiva semejante y una discusión socialmente profunda, solo vemos un pequeño fragmento del feminismo polaco. Solo se visibiliza el feminismo aprobado por el supuesto centro y la corriente dominante. MR: FemFund llega a los grupos feministas y lgbti+ que no están en la portada de los diarios. Al mismo tiempo, cuando hablamos del feminismo en Polonia, no podemos centrarnos únicamente en su pequeño fragmento de las grandes ciudades o en las masas visibles en los medios de comunicación. Más aún cuando las manifestaciones masivas están estrechamente ligadas a 18 Entrevista a Magdalena Grabowska y Marta Rawłuszko | nueva sociedad | 304 la resistencia cotidiana, dolorosamente pragmática y local. Analicemos pues las solicitudes de apoyo que les llegan de las mujeres de las pequeñas ciudades y las zonas rurales como una suerte de zoom . ¿Qué es lo que caracteriza a ese feminismo? MR: Para tener una idea de este feminismo y este compromiso popular de las mujeres de las pequeñas ciudades, hay que partir de una observación esencial. Para mí, es sorprendente. Estas mujeres nos hablan del desafío que representa el hecho de salir de sus casas y tratar de disponer de un tiempo y un espacio donde puedan no solo encontrarse con otras mujeres, sino también ocuparse de sus propios problemas, responder a sus preocupaciones. Hay que decirlo con claridad y en voz alta: en 2022, para algunas mujeres que viven en Polonia, abandonar la esfera privada dominada por el trabajo no remunerado en la granja o para la familia es un desafío fundamental. Y también una necesidad. Comencemos entonces por las cuestiones básicas... MR: ...de las que rara vez somos conscientes. Las mujeres nos escriben para preguntarnos, por ejemplo, si somos conscientes de que las mujeres de las zonas rurales no disponen de su propio dinero. Trabajan la tierra, pero no tienen cuenta bancaria, no tienen tarjeta de crédito, simplemente no tienen acceso al dinero en efectivo. Cuando hablamos del feminismo como un vasto proyecto político, resulta imperioso que consideremos también a estas mujeres, sus voces y su posición social. Al mismo tiempo, la división urbanorural no agota el tema de las desigualdades económicas y de clase. Durante la epidemia de covid-19, jóvenes estudiantes de Cracovia financiaron los abonos mensuales de transporte para mujeres que habían perdido repentinamente su empleo y buscaban un nuevo trabajo en la ciudad. En los Centros Sociales Comunales se instalaron cajas rosas para luchar contra la exclusión menstrual. Las ciudades son también el escenario de las luchas de las inquilinas, las luchas por el acceso a la calefacción central. Las mujeres muestran lo que no funciona en el Estado ¿Cómo debe entenderse la necesidad de dejar el hogar mencionada anteriormente? ¿Es solo salir o es algo más amplio? MR: Esta salida del hogar debe comprenderse como una contribución a un cambio más profundo, como el cruce de una frontera simbólica, pero también muy real y tangible. Si observamos los grupos de mujeres de las pequeñas ciudades y pueblos, podemos ver cómo actúan sistemáticamente para evitar ser reducidas al papel de esposas y cuidadoras, de trabajadoras que realizan un trabajo de cuidados no remunerado. Esto es apenas la parte más visible de una montaña de tribuna global | El feminismo polaco a las puertas de una revolución 19 problemas, preocupaciones y obstáculos a los cuales se enfrentan. En este caso también, la carga del trabajo doméstico no remunerado afecta igualmente a las mujeres que viven en las zonas urbanas. ¿Y qué se esconde debajo de esa parte más visible? MR: Los obstáculos ligados al sistema, o más bien a la ausencia de sistema. Es ese Estado social, en ruinas o inexistente, cuyas tareas son asumidas por las mujeres, el que se vuelve así muy visible. Hablamos del transporte público, la atención médica, los cuidados institucionales para los niños, el apoyo a la autonomía de las personas con discapacidad. Más allá de estas cuestiones fundamentales, existen otras ligadas por ejemplo al acceso a la cultura o a un mínimo de descanso. Las mujeres cuentan que nunca fueron al teatro, a una piscina o a la nueva sala de conciertos construida en la capital provincial. No tienen dinero para eso. Todo eso suena como una contribución a una nueva reflexión feminista crítica. MR: Se trata de una reflexión que parte del terreno y construida por las propias mujeres y otras personas. El reconocimiento de que el lugar de residencia y la clase social, pero también la discapacidad o la identidad de género, están en el centro de lo que vemos y pensamos realmente cuando hablamos de feminismo y emancipación. Se trata de una interpretación«desde abajo», arraigada en la experiencia, de aquello que es la interseccionalidad. Las mujeres sufren la opresión no solo porque son mujeres, sino también por el lugar donde viven y la clase social a la que pertenecen, o incluso porque deben ocuparse de alguien. Se trata de una profunda toma de conciencia de que sus necesidades y preocupaciones son consecuencia de las coordenadas económicas y sociales y las ayudas institucionales inaccesibles. MG: Desde un punto de vista feminista, podría decirse que en Polonia tuvo lugar una reconfiguración social, en especial durante las manifestaciones de 2016 y 2020. Las sucesivas crisis reforzaron la necesidad de un nuevo «contrato social» basado en el reconocimiento de la interpenetración de las esferas de producción y de reproducción, en particular en el contexto de la justicia reproductiva y el trabajo de las mujeres para la reproducción social. El feminismo que describe el informe del Fondo Feminista lucha por cosas muy básicas, pero muestra también que una nueva subjetividad y nuevas estrategias para los movimientos emancipatorios y los movimientos en favor de los grupos marginados surgen fuera de las grandes ciudades y del debate político dominante. Es interesante analizar esta cuestión desde un punto de vista horizontal para ver que las cuestiones de justicia social y reproducción social deberían estar en el centro del debate político y el debate sobre la democracia en general. A veces, se tiene la sensación de que esta 20 Entrevista a Magdalena Grabowska y Marta Rawłuszko | nueva sociedad | 304 perspectiva y estas experiencias son completamente ignoradas, de acuerdo con la creencia según la cual la sensibilización y los conocimientos feministas, pero también los debates sobre la forma de la democracia, pertenecen a las grandes ciudades y las elites. Poner la ruralidad en perspectiva Una perspectiva semejante se corresponde también, y quizás sobre todo, con una gran disparidad en la distribución del reconocimiento y la estima social. MG: Lamentablemente, y hay que decirlo también, una jerarquización semejante permite enfrentar a las mujeres urbanas y rurales entre sí, tal como intentan hacerlo los políticos de derecha desde hace un tiempo. Para ver qué se esconde detrás de estas necesidades de las personas que viven en pequeñas localidades, deberíamos considerar la cuestión desde un ángulo completamente diferente. Cómo plantean sus problemas y sus reclamos, cómo los describen, de qué manera incide su posición de clase, a qué le prestan atención, qué caracteriza su perspectiva económica y cultural y a qué se enfrentan cotidianamente sus comunidades locales. ¿Tienen ellas mismas la percepción de que su punto de vista tiene menos peso que el de, por ejemplo, las mujeres de las grandes ciudades? creencias estereotipadas y, en general, por los prejuicios contra las zonas rurales y sus mujeres, que las representan como aquellas que son, por ejemplo, menos conscientes o menos activas. Estos grupos de militantes comprenden muy bien la realidad que nos rodea, son conscientes de que, como mujeres, son marginadas o discriminadas por los hombres de sus comunidades, que solo las tratan como esposas, cocineras o cuidadoras. No desean eso, están hartas, hay mucha tristeza y enojo. Son conscientes de que también pueden ser vistas como más retrasadas en el movimiento feminista, que no gozan de la misma estima que las mujeres de las grandes ciudades. Sin embargo, su militancia suele ser mucho más consciente de los lazos entre las preocupaciones de los diferentes grupos, por ejemplo, las personas lgbti+ y las mujeres inmigrantes, o que involucran a personas de un menor nivel socioeconómico. Esta militancia también es consciente, por ejemplo, de sus límites en materia de accesibilidad para las personas con discapacidad. No se inscribe tanto en debates filosóficos o en la literatura feminista, sino simplemente en sus propias experiencias. Estas personas saben muy bien dónde viven, cómo es este país y este Estado. ¿Y cómo perciben y comprenden el feminismo estas mujeres de las pequeñas ciudades? MG: Sí, hablan, por ejemplo, de la MG: Este feminismo, tal como lo desmanera en que se ven afectadas por las cribimos en nuestro informe, es un tribuna global | El feminismo polaco a las puertas de una revolución 21 feminismo práctico, cotidiano, ligado a cuestiones específicas. Durante el estudio de los grupos de discusión, surgió claramente que se trata de una militancia que difiere del feminismo profesional, especializado o pedagógico, en el que una mujer de la capital viene a darnos consejos y decirnos cómo construir un feminismo básico. Se trata más bien de una necesidad de comunicación horizontal, entre grupos. En consecuencia, puede verse aquí que la clave es construir no solo conexiones entre un centro y la periferia, sino también entre grupos que pueden vivir cerca unos de otros, perteneciendo a una clase social o a una asociación diferente. Este feminismo fuera del centro se basa en la asociación antes que en la jerarquía. En este contexto, suele ocurrir que los debates considerados cruciales por los medios de comunicación masivos, o incluso por el feminismo, no sean reconocidos como los más importantes para la acción en el nivel local. Se observa aquí el efecto de la ausencia de un flujo de conocimientos en dos direcciones, principalmente«hacia» el centro, en lugar de «desde» el centro. En efecto, somos incapaces de comprender el punto de vista de estas mujeres, si nos centramos en las redes sociales o los medios de comunicación masivos. MR: Para estas mujeres, la obtención de una identidad feminista o política no es un fin en sí mismo. En el marco de nuestro estudio, les preguntamos a las mujeres sobre la necesidad de crear un movimiento social único. Manifestaron una preocupación en cuanto al hecho de que un movimiento feminista consolidado, basado en un centro fuerte, pudiera de alguna manera invalidar o disminuir la perspectiva local, excluyendo automáticamente las voces minoritarias. Lo que no le gusta al cura ¿Y qué sucede cuando las habitantes de las pequeñas ciudades y pueblos comienzan a identificarse con el feminismo en sus comunidades locales? MR: Se trata de un tema importante. Como consecuencia de los regímenes patriarcales locales, la identidad feminista local puede considerarse una suerte de tara. En muchos casos, referirse abiertamente al feminismo crea una barrera infranqueable para funcionar en el seno de la comunidad local. En la ciudad, puede ocultarse una identidad semejante, mientras que en las aglomeraciones más pequeñas, una se expone de inmediato al escrutinio social, es señalada con el dedo. Es importante observar que el feminismo se identifica también, con justa razón, como un derivado de las relaciones personales y el contacto con los demás. En otras palabras, se trata también de un recurso al que no todas tenemos el mismo acceso, debido a nuestro lugar de residencia o a nuestras capacidades. Alumnas de una escuela secundaria de Wałbrzych nos escribieron: no conocemos a ninguna feminista personalmente, queremos conocerlas, 22 Entrevista a Magdalena Grabowska y Marta Rawłuszko | nueva sociedad | 304 les pedimos dinero para los pasajes y encontrarnos con ellas en Varsovia o Gdansk. Las mujeres sordas que utilizan el lenguaje de señas polaco tuvieron que inventar ellas mismas la palabra«feminismo» en ese lenguaje. ¿Cuál es el precio que deben pagar por el feminismo en estos pueblos? MR: En el campo, en un pueblo de 1.000 habitantes, por ejemplo, una puede quedar expuesta al ostracismo local, a los ataques de los políticos locales o del cura. Todo acto de resistencia de este tipo está arraigado en el contexto local, que define los límites del radicalismo. Si las chicas del círculo de amas de casa rurales, en una fiesta local, son el único grupo que se niega a cocinar porque están cansadas de ser las únicas cocineras, se trata de un acto de resistencia. Su consecuencia puede ser una movilización de la derecha local o del cura. Conocemos casos en los que mujeres que querían reunirse y hacer algo por ellas mismas fueron señaladas públicamente y calumniadas. Invisibles, ignoradas MG: Cabe señalar aquí que esta desvalorización social y política de las cuestiones ligadas a los derechos de las mujeres, los grupos marginados y la reproducción social en general no solo es una especialidad de los políticos de derecha. En los grupos de discusión, las mujeres hablaron del hecho de que poco importa quién está en el poder en su comunidad: su trabajo y su militancia suelen ser, de todas formas, ignorados. Esto confirma lo que observamos actualmente en el debate político, donde las cuestiones relativas a los derechos de las mujeres se tratan de forma meramente instrumental. Aun cuando el derecho al aborto se haya convertido en una promesa electoral del partido más importante de la oposición 2 , es difícil ver allí un enfoque que haga de este derecho el tema central del debate, que tenga en cuenta por ejemplo los reclamos de despenalización, desmedicalización o desestigmatización del aborto. Y la perspectiva de la reproducción social, que reconocería el trabajo reproductivo como social y económicamente importante, está totalmente ausente. La corriente dominante, sea liberal o conservadora, pasa completamente por alto todo aquello de lo que trata el informe del Fondo Feminista. Ustedes señalaron anteriormente que el Estado es un importante objeto de la crítica de las mujeres de las pequeñas localidades. ¿Qué imagen de sus debilidades estructurales se desprende de las experiencias de estas mujeres? MG: Se trata de una imagen de comunidades diversas y de una movilización no institucional en sentido amplio. Y de un recurso muy importante, una 2. Plataforma Cívica, de centroderecha[n. del e.]. tribuna global | El feminismo polaco a las puertas de una revolución 23 vez más ignorado en diversos análisis, por ejemplo, en las ciencias políticas, que parten siempre del principio de que la sociedad civil son las instituciones: fundaciones y asociaciones. El informe del Fondo Feminista muestra que los y las militantes, a menudo en el seno de grupos informales o de colectivos militantes,«eximen» al Estado de sus responsabilidades ante las sucesivas crisis: salud pública, catástrofe humanitaria o guerra. El Estado saca provecho de ello, pero no lo reconoce, lo que crea una situación muy peligrosa: la impotencia y la vulnerabilidad frente a instituciones estatales que son además claramente opresivas, ya que practican la homofobia o el sexismo. En el informe, se habla mucho también del agotamiento vivido por los y las militantes en esta situación. Y de la necesidad de una regeneración. MR: Este Estado es ineficiente, pasivo o ausente en muchos niveles. Es también claramente agresivo con ciertos grupos. Todo esto afecta en mayor medida las zonas rurales y las pequeñas ciudades. Nuestro informe muestra que las madres constituyen un grupo particularmente excluido y que enfrenta numerosos problemas. Lo que es bastante perverso, ya que la derecha lleva como bandera la ayuda a los débiles y la valorización de la maternidad. Mientras tanto, el gobierno de derecha 3 continúa la política anterior de los liberales: en la mayoría de los casos, se mantiene al margen y observa a estas mujeres resolver por sí mismas los problemas que enfrentan ellas y sus familias. La política denominada «500+»[un subsidio por hijo] es una buena solución, pero es selectiva. Resulta fundamental contar con servicios públicos universalmente accesibles y de buena calidad. La«madre polaca» y el trabajo de reproducción social Se observa aquí la figura de la«madre polaca» olvidada por aquellos que desde hace años repiten con veneración la cantinela de su amor por ella. MR: El símbolo de la«madre polaca» es principalmente una herramienta para silenciar a las mujeres y reforzar su explotación. Observen las protestas de los padres de personas con discapacidad, que han demostrado que todos los gobiernos, durante décadas, pueden excluir en forma duradera y sistemática a un grupo social particular, despreciarlo por completo. En el caso de los cuidadores, son sobre todo mujeres, abandonadas a su suerte, consideradas por el Estado únicamente como enfermeras y cuidadoras de sus hijos, como ellas dicen. Las personas con discapacidad y sus familias, en particular las madres, fueron sistemáticamente marginadas durante décadas, y sus voces constantemente acalladas por todos los dirigentes políticos. 3. En manos del partido Ley y Justicia(pis, por sus siglas en polaco)[n. del e.]. 24 Entrevista a Magdalena Grabowska y Marta Rawłuszko | nueva sociedad | 304 ¿Están resentidas con la clase política? MR: En la información que recibimos, la clase política no es un punto de referencia. La subordinación y la marginación de las mujeres son experiencias que el partido Plataforma Cívica[po, neoliberal] ha profundizado y que el Partido Ley y Justicia[pis, conservador] ha reforzado. Los colores políticos, sobre todo cuando se piensa en el gobierno local, no importan demasiado. Hay pues tristeza y enojo frente a décadas de exclusión, y la conciencia, a veces muy fuerte, de que lo bueno que pueda suceder en la vida de las mujeres depende de sí mismas. Su conciencia es la conciencia de los oprimidos, una conciencia en oposición a un vasto sistema de opresión y de poder. Se trata de un nivel de conciencia política completamente diferente que trasciende las divisiones entre partidos y minimiza su importancia. Esta toma de conciencia no apunta a cambiar el partido en el poder, ya que para muchas este tipo de cambio no modifica nada. MG: En el capitalismo, ninguna fuerza política reconoce el valor del trabajo para la reproducción social: están muy contentos de utilizarlo, pero no se preocupan por compartir los beneficios que obtienen de él. Esto no cambiará en tanto toda esta esfera no sea redefinida como absolutamente central para la vida social y para el Estado. El trabajo cotidiano realizado en el hogar y en la esfera pública, el trabajo de cuidados, el trabajo para el bienestar de la sociedad fueron de alguna manera reconocidos durante la pandemia de covid-19; se hablaba por ejemplo de «profesiones esenciales», y se trataba de actividades ligadas a los cuidados, a la producción de alimentos. Lamentablemente, fue algo temporal, aunque economistas feministas, como Zofia Łapniewska en Polonia, hablan de la necesidad de cambiar el modo de pensar la economía, con la intención de reconocer simplemente los cuidados o la reproducción social. Me parece que necesitamos una nueva concepción de la sociedad, los valores y el papel del Estado en todo esto. Hoy estamos en los albores de algo completamente nuevo, una suerte de momento prerrevolucionario. ¿Qué significa eso? MG: Veamos, por ejemplo, lo que sucedió[durante las protestas] en 2020. Había un número significativo de personas, vimos que éramos mayoría, dejamos de tener miedo. Se redefinió la frontera entre«nosotras» –las personas cuyas luchas y subjetividad son constantemente despreciadas y marginadas del debate político– y«ellos» –es decir, el conjunto de la escena política–. A excepción de los políticos de izquierda, que han apoyado con claridad y entendido las protestas. Estos acontecimientos se caracterizaron por el enojo y los reclamos concretos. Todos sentimos esa emoción y esa energía, así como la sensación de que en esto ya no se puede dar marcha atrás. tribuna global | El feminismo polaco a las puertas de una revolución 25 MR: A todo esto debe sumarse el creciente número de marchas por la igualdad. Surge también de nuestras investigaciones que una nueva generación está entrando en escena. Comenzó su compromiso saliendo a las calles, a través de la rebelión abierta y la confrontación. Los nuevos valores mencionados también encuentran eco en un ámbito más amplio ligado a diversas formas de violencia –incluida la violencia sexual– en los lugares de trabajo, pero también en las universidades. Ese modelo de relaciones jerárquicas, paternalistas, en el cual los hombres, los políticos, los ricos pueden hacer cualquier cosa sin ninguna consecuencia, simplemente se está agotando. Lo que observamos actualmente es una gran transformación de la vida social. Sin embargo –y también hay que decirlo–, pueden sentirse el cansancio y el desaliento. configuración social, una nueva división entre las elites y la mayoría de la sociedad. Hay jóvenes surgidos de las huelgas por el clima, las«protestas negras», las marchas por la igualdad y los movimientos de trabajadores. Estas personas ya han asumido un compromiso en favor de una democracia participativa e inclusiva entendida de manera radical, y se unen a las luchas por diversos motivos, reforzando la diversidad, las alianzas horizontales, sin tener miedo al conflicto, sin fetichizar el compromiso. Unos y otras muestran que sus luchas no son guerras culturales, de visión del mundo o de costumbres, sino simplemente políticas. Hasta ahora, solo la literatura feminista y queer aprecia el género como una categoría descriptiva y analítica importante en el estudio de la democratización y la nueva subjetividad política. ¿Esto podría generar un cambio de orientación o un debilitamiento de esta resistencia? MR: A largo plazo, no lo creo. Lo que observamos en nuestras investigaciones es el cansancio y el agotamiento, pero también una fuerte convicción de que así ya no se puede vivir. Pero ¿qué sucede con la perspectiva de clase, que rara vez tiene eco en la corriente feminista polaca dominante? La destacada socióloga y feminista británica Beverley Skeggs, que estudió a las mujeres de la clase obrera británica durante muchos años, repite que, sin una perspectiva de clase, no es posible un feminismo serio, ni tampoco un debate honesto sobre las relaciones de poder. Un número significativo de mujeres ¿Qué forma política puede adquirir este enojo? MG: Se trata quizás de un momento «populista». Está surgiendo una nueva MG: En mi opinión, sin una perspectiva de clase, no podremos avanzar. El mismo trabajo de cuidados y de reproducción social tiene un carácter de clase: no es remunerado o está mal pagado, es precario o totalmente privatizado. Lo realizan principalmente 26 Entrevista a Magdalena Grabowska y Marta Rawłuszko | nueva sociedad | 304 mujeres, en gran medida mujeres inmigrantes. Para la economía capitalista, se trata de un trabajo invisible, aunque esencial. Hoy, este tema es particularmente crucial, cuando vemos hasta qué punto el Estado y sus estructuras buscan privatizar el trabajo de protección y reproducción social, cómo tratan a las personas que hacen ese trabajo, las que trabajan en el sector de la salud, la educación. Un obstáculo para hablar de la dimensión de clase de la desigualdad entre los sexos es el temor siempre presente de expresar reclamos en línea con un feminismo socialista o marxista, siempre considerado como radical, ideologizado. MR: Esta perspectiva es absolutamente necesaria. Sin embargo, es importante reconocer además que el terreno de la lucha de clases es también el del trabajo reproductivo. Invisible, no remunerado, pero necesario para la reproducción social, la reproducción de la fuerza de trabajo y, por ende, del capital. Es una de las conclusiones más importantes de nuestra investigación. Enero-Abril de 2023 RE­VIS­TA DE CIEN­CIAS SO­CIA­LES Quito Vol. xxvii N o 75 URBANISMOS HABITADOS: VIDA SOCIAL DEL ENTORNO CONSTRUIDO EN AMÉRICA LATINA DOSSIER: Presentación del dossier, María Gabriela Navas-Perrone y Juliana Marcús. Resiliencia y ciudad neoliberal: una genealogía sobre América Latina, Andrea Lampis. Miradas sobre la costa del litoral argentino. La comunidad pesquera ante la planificación metropolita na, Diego Roldán y Lisandro Arelovich. ¿Hay un modelo urbanístico poscovid? La pandemia como catalizadora de transformaciones urbanas en Buenos Aires, Diego Ezequiel Vázquez y Martina Daniela Berardo. Habitar territorios en riesgo: apropiaciones espaciales y disputas simbólicas en dos barrios periféricos de Quito, Alfredo Santillán y Elisa Puga-Cevallos. La ciudad se hace en la fiesta: transformaciones periurbanas en las celebraciones patronales de Gua dalajara, Samuel Hernández-Vázquez y Carlos Ríos-Llamas. TEMAS: Inequidad educativa durante el aislamiento por covid-19 en Buenos Aires, Mariela Cardozo, Corina Aimetta y Sandra Marder. Del acomodamiento civil deficiente al gobierno político de la Defensa: planea miento estratégico del sector en Argentina, 2015-2021, Luciano Anzelini. Antropología onto lógica e interculturalidad de la salud en el pueblo shuar de Zamora- Chinchipe, Christian Tym. Entre la familia y el mercado: pobreza femenina en un programa de asistencia social en Chile, Claudia Calquin-Donoso y Rodrigo Guerra-Arrau. Funciones agroecológicas de los nichos de agrobiodiversidad en la ruralidad de Bogotá, Colombia, Stefan Ortiz, Catalina QuirogaManrique, Julieth Monroy-Hernández y Darío Pérez. Íconos es una publicación cuatrimestral de Flacso-Ecuador, La Pradera E7-174 y Av. Almagro, Quito, Ecuador. Tel.:(593 2) 3238888. Correo electrónico:< revistaiconos@flacso.edu.ec>. Página web:< www.revistaiconos.ec>. | tema central Izquierdas, iliberalismo y democracia La izquierda y la libertad Pablo Batalla Cueto «Libertad» ha sido siempre un término multiuso, al que se podía apelar tanto para poner en pie dictaduras como para promover el fin de diferentes formas de opresión. El uso que hizo de él el neoliberalismo y su casi desaparición en el lenguaje de una parte de la izquierda hacen olvidar que el socialismo se constituyó sobre la base de la lucha por la libertad humana. Hay una canción que, en la pluralidad de usos ideológicos de los que ha sido objeto desde su lanzamiento en 1972, resume en varios sentidos el siglo xx. De«Libre», cantada por el malogrado Nino Bravo, se supuso que estaba dedicada a Peter Fechter, un emblemático fugitivo de la República Democrática Alemana, muerto en 1962(«sobre su pecho, flores carmesí brotaban sin cesar»), a los 18 años(«tiene casi 20 años y ya está cansado de soñar») mientras trataba de saltar(«piensa que la alambrada solo es un trozo de metal, algo que nunca puede detener sus ansias de volar») el recién construido Muro de Berlín(«pero tras la frontera está su hogar, su mundo y su ciudad»). Sin embargo, Pablo Herrero, uno de sus dos compositores, explicó en una entrevista que José Luis Armenteros y él habían pretendido escribir un canto antifranquista:«No teníamos que mirar a Alemania. Lo estábamos viviendo aquí. La falta de libertad era manifiesta». Pese a ello, el Chile de Augusto Pinochet –uno de los tres únicos jefes de Estado que acudieron al funeral de Franco– hizo de«Libre» un himno a favor de Pablo Batalla Cueto: es historiador y máster en Gestión del Patrimonio Histórico-Artístico por la Universidad de Salamanca. Es autor, entre otros libros, de Los nuevos odres del nacionalismo español (Trea, Gijón, 2021). Palabras claves: égaliberté , izquierda, libertad, neoliberalismo. 30 Pablo Batalla Cueto | nueva sociedad | 304 la dictadura 1 , y muy recientemente, la canción fue utilizada en la campaña electoral del candidato de extrema derecha José Antonio Kast, que reivindica a Pinochet. No se agotan aquí los usos de la canción, que en España tuvo una segunda vida en 1999, cuando se convirtió en el memorable jingle de Amena, la primera compañía de telefonía nacida de la privatización del sector por el gobierno de José María Aznar. La vida azarosa que acabamos de resumir ilustra bien que la libertad es, lo ha sido a lo largo de la historia, una musa con muchos y muy variados amantes. En el molde vacío de su significante, se han horneado, se hornean, los más diversos bizcochos. Con la libertad han soñado, y su estandarte han alzado, lo mismo los liberales que los comunistas, los anarquistas que los fascistas, y todos se han creído propietarios naturales de su semiótica. El sagaz Vladímir I. Lenin advertía célebremente contra esta escurridiza polisemia a Fernando de los Ríos cuando, habiéndole inquirido el socialista español por la falta de libertad en la recién nacida Unión Soviética, que había acudido a visitar, el revolucionario ruso le respondió con otra pregunta:«Libertad ¿para qué?». El movimiento obrero se había levantado a lo largo del siglo de las revoluciones liberales contra la trampa de una libertad inconcreta, sin apellidos, pretendida, imposiblemente total. Unas libertades –habían descubierto los obreros del siglo xix– anulan otras; y, como todo bien precioso y finito, la libertad –proclamaba el proletariado insurrecto– debe ser regulada a fin de evitar que el gorroneo de unos prive a otros de su disfrute. Frente a la libertad competitiva, al darwinismo social de la prevalencia del fuerte a costa del débil, libres ambos en la línea de salida, esclavo el uno del otro al alcanzar la meta, se reclamaba el reparto de la libertad: la institución de mecanismos de equilibrio que hicieran efectivo lo que en el liberalismo era solo nominal. Frente al derecho a , la garantía de , Karl Marx y Friedrich Engels forjaron la utopía libertaria de una sociedad en la que –como apunta una famosa cita de La ideología alemana –: cada individuo no tiene acotado un círculo exclusivo de actividades, sino que puede desarrollar sus aptitudes en la rama que mejor le parezca y se hace cabalmente posible que yo pueda dedicarme hoy a esto y mañana a aquello, que pueda por la mañana cazar, por la tarde pescar y por la noche apacentar el ganado, y después de comer, si me place, dedicarme a criticar, sin necesidad de ser exclusivamente cazador, pescador, pastor o crítico, según los casos. 2 1. Iñaki de la Torre Calvo:«Cuando la dictadura de Pinochet se apropió de‘Libre’ de Nino Bravo» en El País , 14/8/2020. 2. K. Marx y F. Engels: La ideología alemana , Pueblos Unidos, Montevideo, 1974, p. 34. tema central | La izquierda y la libertad 31 © Nueva Sociedad/ Frank Arbelo 2023 32 Pablo Batalla Cueto | nueva sociedad | 304 Pero para conquistar esa libertad de ser lo que uno quisiera, cuando quisiera, no bastaba con proclamarla; con estamparla en leyes luminosas que –como se decía en la Hispanoamérica colonial de las que venían de la metrópoli– se acataran pero no se cumplieran. Frente a la libertad negativa del liberalismo, replegada en el individuo emprendedor de sí mismo en un contexto competitivo, el republicanismo, el socialismo después, defenderán El republicanismo, el alcance de la libertad a través de la acción e inteligencia colectivas, en comunidad; pensarán una el socialismo libertad que no sea meramente la ausencia de resdespués, defenderán el alcance de la tricciones, sino el disfrute de una protección cierta y eficaz contra la voluntad arbitraria de terceros; la garantía de la justa seguridad ante la opresión y las libertad a través asimetrías de poder.«Ningún hombre tiene el dede la acción e inteligencia colectivas, en comunidad recho de amontonar grandes cantidades de trigo al lado de su prójimo que muere de hambre. ¿Cuál es el primer objetivo de la sociedad? Mantener los derechos imprescriptibles del hombre. ¿Cuál es el primero de esos derechos? El derecho a la existencia», clamaba Robespierre. Decía también:«Las leyes deben detener la mano homicida del monopolista tanto como la del asesino» 3 . La libertad republicana –explica David Casassas–«nace de la preocupación por lograr políticamente(…) la existencia material de todos los individuos que son considerados ciudadanos plenos, condición necesaria para el ejercicio, precisamente, de su libertad» 4 . Libertad que se planta y no se riega, se poda, se cuida y se protege… degenera y marchita, como cualquiera de los atributos de la civilización. Sin ese cuidado, vemos hoy, por ejemplo, cómo la libertad de prensa se vuelve mera libertad de empresa: los grandes magnates financian libelos que cuenten sus mentiras y ahogan aquellos medios que relatan sus verdades. Estos tienen la libertad de relatarlas, pero, ahogados por la sequía de los ingresos publicitarios de los que dependen para vivir, se abocan a la quiebra. Explicaba Marx en 1842: Nadie combate la libertad; combate, a lo sumo, la libertad de los otros. Por tanto, todas las libertades han existido siempre, primero como privilegio particular de unos y luego como el derecho general de todos. (…) No se pregunta si la libertad de prensa debe existir, pues existe 3. Cit. en Georges Labica: Robespierre: una política de la filosofía , El Viejo Topo, Barcelona, pp. 52-53. 4. D. Casassas:«La renta básica como proyecto político republicano» en Sin Permiso , 16/11/2005. tema central | La izquierda y la libertad 33 siempre. Se pregunta si la libertad de prensa debe ser el privilegio de algunos o el privilegio del espíritu humano. Se pregunta si la falta de derecho de unos debe ser el derecho de otros. 5 Hace falta una jardinería de la libertad que cuide de la planta exótica que es, que pode aquí, arranque allá, riegue, fertilice y evite que la devoren la maleza y los pulgones del autoritarismo. La libertad –escribía Ernst Cassirer–«no es gegeben , sino aufgegeben ; no es un don de que se halle dotada la naturaleza humana; es más bien una labor, y la más ardua labor que el hombre pueda proponerse. No es un datum , sino una exigencia; un imperativo ético.[No] es una herencia natural del hombre. Para poder poseerla tenemos que crearla» 6 . No es un jardín la libertad del neoliberalismo, sino una jungla. En las últimas elecciones autonómicas de la Comunidad de Madrid, la candidata del Partido Popular(pp), Isabel Díaz Ayuso –adepta al ala más thatcheriana del gran partido de la derecha española–, buzoneó a los madrileños, por todo programa, un folio casi en blanco, en el que aparecían nada más que su rostro y la leyenda«Libertad». Un vocablo solitario, contundente, como una orden militar. O como el nombre de la fe de un fundamentalista. El neoliberalismo es al liberalismo clásico lo que el yihadismo al islam: la toma de un acervo rico, complejo, contradictorio a veces, y su apretujamiento hasta hacerlo caber en una escueta shahada , hasta convertirlo en un credo simple y guerrero, de un modo que implica pervertir algunos dogmas centrales y descartar directamente otros. El yihadismo hace una reinterpretación estrechamente belicista de la idea polisémica de yihad , que significa«esfuerzo», y cuya acepción privilegiada en los textos clásicos es, no la guerra santa, sino el esfuerzo intelectual. Y el neoliberalismo admite y celebra el rentismo y los monopolios, demonios de los viejos liberales, alzados contra la competencia desleal de las herencias, la parálisis productiva de las manos muertas y el lucro garantizado por falta de competencia. Hay otro punto en común en la apología de la incompasión. El islam medieval se extendió respetando las religiones autóctonas de los lugares que conquistaba: les imponía un impuesto especial, pero les permitía desplegar sus ritos en libertad y conservar sus instituciones. El yihadismo, en cambio, tortura y asesina a los infieles e incluso perpetra el tabú de ensañarse con los cadáveres. En cuanto al liberalismo, la fuerza motriz intelectual de Adam Smith y demás padres fundadores era el deseo sincero de proporcionar felicidad y bienestar a todos los seres humanos, que creían que el egoísmo virtuoso procuraría, aunque ello resultara 5. K. Marx: Escritos de juventud , fce, Ciudad de México, 1982, p. 194. 6. E. Cassirer: El mito del siglo xx , fce, Ciudad de México, 1947, p. 340. 34 Pablo Batalla Cueto | nueva sociedad | 304 contraintuitivo. Pero el neoliberal es aporófobo : desprecia abiertamente al menesteroso, a quien restriega que se merece su suerte. Escribía hace unos años el joven Elliot Gulliver-Needham sobre«por qué los libertarios viran hacia la extrema derecha», enumerando dos conjuntos de similitudes –el«emocional» y el«ideológico»– y arrojando luz sobre las pasarelas que conectan dos mundos en principio incompatibles. La más sencilla es el mero afán provocador: El libertarismo ha sido tradicionalmente una manera para jóvenes adolescentes de clase media[en Estados Unidos] para mostrarse inconformistas tanto hacia la izquierda como hacia la derecha. Discuten con sus compañeros sobre la justicia social mientras se rebelan contra sus padres defendiendo la legalización del cannabis. Es muy fácil ver el atractivo de una ideología tal si uno solo quiere discutir y adoptar puntos de vista provocativos. Sin embargo, esto significa que es muy fácil para los libertarios terminar defendiendo las ideologías de algunos de los peores grupos ahí fuera en su intento de causar revuelo constantemente, a saber: el fascismo. 7 Del libertarismo al fascismo también puede transitarse –razonaba Gulliver-Needham– a través de la defensa de la propiedad privada,«quizás el principio libertario más fuerte, por encima de ningún otro, y son los socialistas quienes quieren abolirlo, no los fascistas». O de la idea de decadencia :«la noción de que nuestra sociedad se está arruinando lentamente y todo lo que era bueno está desapareciendo», que constituye«una creencia firme de ambos grupos: los libertarios se remiten a los tiempos de un Gobierno más pequeño y la extrema derecha aboga por el retorno del sometimiento de las mujeres y los inmigrantes». O, derivada de ella, de la de fortaleza : Lo mismo en la derecha libertaria que en la autoritaria, se aprecian fuertemente las ideas de fortaleza. Las personas desempleadas se caracterizan por ser estúpidas, perezosas o débiles. Si alguien es explotado por su empleador, debe lidiar con ello y continuar trabajando 60 horas a la semana. Si uno sufre el racismo institucional, debe simplemente ignorarlo. Uno puede ver cuán fácil resulta la transición de esto hacia la extrema derecha.(…) Las ideas en torno de la discriminación positiva(o la acción afirmativa) también son fundamentales para ambas filosofías, ambas considerándolas profundamente injustas; y ello puede hacer fácil para la extrema derecha convencer a los libertarios de que las minorías 7. E. Gulliver-Needham:«¿Por qué los libertarios viran hacia la extrema derecha?» en El Cuaderno , 23/9/2019. tema central | La izquierda y la libertad 35 étnicas lo tienen más fácil que los blancos y de que los blancos necesitan defensa. La libertad de asociación es también un principio central de su ideología, y esto puede extenderse fácilmente a la discriminación contra las minorías étnicas.(…)[E]l nazi llorón Christopher Cantwell(…) escribe:«En la filosofía libertaria, nadie puede ser obligado a asociarse con nadie. Si los negros cometen crímenes o los judíos difunden el comunismo, discriminarlos es derecho de cualquier propietario». 8 Pasarelas entre lo libertario y lo nazi, en realidad, ha habido siempre; llevan tendidas desde los mismos albores de la revolución neoliberal. Quinn Slobodian traza en Globalistas una historia del neoliberalismo que nos muestra que este era, ya para sus padres inLos Hayek, Röpke, telectuales, no la reducción del Estado, sino su reorientación, y hasta su refuerzo: los Hayek, Röpke, etc., eran perfectamente conscientes de la paradoja de que, si no se planifica, si un Estado no vela por su etc., eran perfectamente conscientes de la paradoja de que, si un puesta en marcha y su mantenimiento, el laissez faire Estado no vela por no funciona, porque surgirán iniciativas espontáneas que lo embriden, que lo regulen, que le pongan obstáculos: como nos explicó Karl Polanyi, lo natural, lo espontáneo en el ser humano, es planificar. su puesta en marcha y su mantenimiento, el laissez faire no funciona Wilhelm Röpke, uno de los padres del ordoliberalismo –exiliado del nazismo en su momento, más tarde defensor del apartheid sudafricano–, escribía en 1940, en una carta al jurista Marcel van Zeeland: Es posible que, en mi opinión del«Estado fuerte»( le gouvernement qui gouverne ), yo sea incluso«más fascista» que usted, porque, de hecho, me gustaría que todas las decisiones de política económica se concentrasen en manos de un Estado totalmente independiente y vigoroso al que no debilite ninguna autoridad pluralista de tipo corporativista(…). Ansío que la fuerza del Estado estribe en la intensidad de sus políticas económicas, no en su amplitud . Cómo debe diseñarse la estructura jurídica constitucional de tal Estado es una cuestión para la que no tengo una propuesta patentada que ofrecer. Coincido con usted en que las viejas fórmulas de democracia parlamentaria han demostrado ser inútiles. La gente debe acostumbrarse al hecho de que existe también una democracia presidencial, autoritaria y, sí, incluso – horribile dictum – dictatorial. 9 8. Ibíd. 9. Cit. en Q. Slobodian: Globalistas: el fin de los imperios y el nacimiento del neoliberalismo , Capitán Swing, Madrid, 2021, p. 174. 36 Pablo Batalla Cueto | nueva sociedad | 304 El neoliberalismo fue también el cumplimiento de un deseo al modo de esas manos de mono malditas que los hacen realidad en versión truculenta. Grégoire Chamayou inicia La sociedad ingobernable. Una genealogía del liberalismo autoritario rastreando los anhelos de libertad que, en el contexto de las revueltas del 68, revolucionaron también las fábricas, donde, en los años 70, llegó a hablarse de un«Woodstock industrial» que aterrorizaba a los empresarios. Chamayou cita ejemplos estadounidenses. Lejos ya en el tiempo la Segunda Guerra Mundial,«la joven generación, que ya ha convulsionado los campus, también muestra signos de agitación en las fábricas de la América industrial. Son numerosos los trabajadores jóvenes que exigen cambios inmediatos en las Los jóvenes hedonistas se alzaban condiciones del trabajo y que rechazan las disciplinas de la fábrica», escribía en The New York Times en junio de 1970 10 . Los jóvenes hedonistas se alzaban contra la mentalidad contra la mentalidad conservadora de la posguerra y conservadora de la posguerra y exhibían «un aborrecimiento exhibían«un aborrecimiento profundo al trabajo y el deseo de escapar de él». Periodistas y sociólogos se volcaban a explorar las causas de una ola de pasotismo y absentismo industrial, haciendo encuestas entre los profundo al trabajo y el trabajadores. En 1973, preguntaban a uno:«¿Cómo deseo de escapar de él» es posible que venga usted solo cuatro días por semana?». Respondía:«Porque si viniera a trabajar solo tres días, no ganaría lo suficiente para vivir» 11 . Se detectaban también formas de rebeldía contra la monotonía en el trabajo. En 1974 explicaba otro trabajador: «A veces, con mala intención, cuando estoy haciendo una pieza, la abollo un poco. Me gusta hacerle algo que la vuelva realmente única. Le doy a propósito un golpe de martillo para ver si pasa, solo para poder decir que lo hice yo» 12 . En ocasiones, se organizaban sabotajes más elaborados y colectivos. A esta revolución en ciernes, la contrarrevolución de Margaret Thatcher y Ronald Reagan vino a responderle:«¿Queréis libertad, variabilidad, creatividad…? Tomad dos tazas». Nos abocamos a lo que Zygmunt Bauman llamara célebremente«sociedad líquida». Pero no debiera olvidarse que esa licuefacción fue aquel anhelo ardiente de millones de trabajadores hartos de empleos desquiciantemente repetitivos y faltos de significado. Un torvo antisesentayochismo abomina hoy de él, culpabilizándolo de la intemperie con que la mano de mono thatcheriana vino a cumplirlo, e idealizando y enalteciendo el mundo previsible, estable, de los trente glorieuses. Escribe contra la trampa 10. G. Chamayou: La sociedad ingobernable. Una genealogía del liberalismo autoritario , Akal, Madrid, 2022, pp. 17-25. 11. Ibíd., p. 19. 12. Ibíd. tema central | La izquierda y la libertad 37 de la diversidad 13 que representarían el feminismo, el movimiento lgtbi+ o el antirracismo, despistes ‒a su juicio‒ de la primacía necesaria de la reivindicación de clase, y reclama centrarse en lo material en detrimento de lo cultural a partir de una concepción tosca de la separación entre esas dos esferas. Estas personas se declaran adeptas a una izquierda«clásica»,«materialista», y cuando escuchan la palabra libertad , echan mano de su pistola; pero ninguna izquierda más clásica que Rosa Luxemburgo, a quien nadie arroja al cubo de basura de la«posmodernidad disolvente» y que se declaraba luchadora«por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres». Se declaran también«obreristas», pero se relacionan con la cuestión obrera de una manera gremial, en lugar de entender sinceramente ‒lo que ya era entender mal el asunto‒ la liberación obrera como tractora automática de todas las demás. Buscan, en cambio, una liberación egoísta, que preserve el salario emocional de la masculinidadblanquitud, la servidumbre doméstica de la mujer, los valores de orden que garanticen los privilegios del obrero varón y blanco . Hay una historia de la izquierda reaccionaria que se puede ilustrar con un desolador momento del inmediato post68; interpelado por un militante del Frente Homosexual de Acción Revolucionaria, en la parisina Maison de la Mutualité, el comunista francés Jacques Duclos acabó clamando:«¿Cómo vosotros, maricones, tenéis el descaro de venir a plantearnos estas cuestiones? ¡Id a recibir tratamiento! Las mujeres francesas están sanas; el pcf está sano; los hombres están hechos para amar a las mujeres» 14 . En la ciudad española de Gijón, a finales de los años 80 y principios de los 90, el combate de las trabajadoras de la empresa textil ike contra el cierre de la fábrica, que incluyó un encierro que duró cuatro años, tuvo una interesantísima dimensión de género que trae a la memoria el«en la calle el Che, en casa Pinochet» que gritan las feministas chilenas y habla de las insuficiencias emancipatorias de un obrerismo simple, estrecho. Muchas de aquellas trabajadoras estaban casadas con otros obreros que participaban a su vez en los conflictos que asolaban Gijón en aquel momento: fábricas, astilleros, etc. Se separaban por la mañana y el hombre acudía a librar su guerra por su puesto de trabajo y la mujer, la suya. Pero en muchos casos, cuando ambos llegaban a casa a la vez, el hombre se tiraba a descansar y la mujer, tan agotada como él por las batallas campales con la policía, tenía que ponerse a trabajar. A hacer la comida, a fregar la casa, a ocuparse de los 13. Daniel Bernabé: La trampa de la diversidad. Cómo el neoliberalismo fragmentó la identidad de la clase trabajadora , Akal, Madrid, 2018. 14. Sandra Cormier:«Parti communiste et patriarcat, du Congrès de Tours aux années 1970» en L’Anticapitaliste N o 121, 12/2020. 38 Pablo Batalla Cueto | nueva sociedad | 304 niños. Ana Carpintero, cabeza visible de aquellas movilizaciones, recuerda la oleada brusca de divorcios que empezó a darse entre sus compañeras 15 . Ser libres para ser iguales, ser iguales para ser libres. Égaliberté , según el neologismo creado por Étienne Balibar. La auténtica libertad no rechaza la igualdad, sino que la necesita, y por ello horroriza a conservadores y reaccionarios. Como razona Corey Robin en La mente reaccionaria, lo que al conservador le desagrada de la igualdad no es que amenace la libertad, sino que esta se extienda 16 . Cometemos un error si pensamos que los conservadores no aman la libertad. La quieren, pero la quieren para ellos; para las elites a las que pertenecen o con las que simpatizan; una libertad exclusiva, privativa, jerárquica, distintiva.«¿Libertad para quién?», preguntan antes de admitirla. La censura franquista permitía a veces la publicación de libros contrarios a los principios del régimen, pero cuyo precio elevado aseguraba que solo serían comprados por personas pudientes. Las que fueron sus elites suelen extrañar la mucha mayor libertad de la que aseguran que se disfrutaba bajo la égida de Franco en comparación con la actualidad. En cierto sentido no mienten: sus palacios, sus casinos, eran en efecto una burbuja de libertades y placeres en medio de la realidad atroz de la dictadura. Cuando falleció Cayetana Fitz-James Stuart, duquesa de Alba, la mujer con más títulos de Europa, muchos panegíricos alabaron de ella su carácter rebelde, la valentía que tuvo para vivir siempre como quiso. Pero no hubo tal valentía: a Cayetana nunca nadie vino a decirle que no viviera como quisiera. Hoy vemos esta misma desfachatez elitaria en torno del debate sobre el aborto: promueven su interdicción millonarios amorales que necesitan la alianza con movimientos religiosos para conferir bases y movilización a sus impopulares agendas neoliberales y saben que, incluso en un contexto de prohibición total, siempre habrá abortorios para sus hijas, un jet a Londres, clínicas privadas y secretas, una habitación libre en sus mansiones para montar una propia a la que se traiga a los mejores profesionales. Hay también quien, no habiendo sido elite, extraña las libertades que se desplegaban como un asunto salvaje, transgresor, para lo cual necesitan el fondo de represión ante el cual brillaban. Añoran ser disidentes de una dictadura, la cárcel de la que era excitante evadirse, la teocracia de la que blasfemar, no la libertad conquistada, consolidada, democratizada, regulada, supuestamente perdida, y que en realidad les genera aversión porque significa un mundo sin adrenalina. Son preo protofascistas que suspiran por una sociedad socialdarwinista, con ganadores que se merezcan su libertad y perdedores que se merezcan su esclavitud. El precio de la égaliberté es la grisura de su disfrute, pero una grisura conseguida a costa de manchar el blanco de unos y suavizar el negro de la vida de los más. 15. P. Batalla:«Clase y género. Entrevista a Ana Carpintero» en El Cuaderno , 19/7/2021. 16. C. Robin: La mente reaccionaria , Capitán Swing, Madrid, 2019. tema central | La izquierda y la libertad 39 Os horrorizáis –escribían Marx y Engels– de que queramos abolir la propiedad privada. Pero, en vuestra sociedad actual, la propiedad privada está abolida para las nueve décimas partes de sus miembros; existe precisamente porque no existe para esas nueve décimas partes. Nos reprocháis el querer abolir una forma de propiedad que no puede existir sino a condición de que la inmensa mayoría de la sociedad sea privada de propiedad. En una palabra, nos acusáis de querer abolir vuestra propiedad. Efectivamente, eso es lo que queremos. 17 El socialismo amará la libertad, o no será socialismo. Es –escribía Polanyi– «el cumplimiento de la idea de libertad en una sociedad industrial moderna. Está gobernado por el principio de autorrealización de la persona humana, del ideal de autoexpresión de todo ser humano». Es la libertad repartida y garantizada, y por lo tanto, regulada. La lucha por su conquista debe comenzar en el mismo terreno de las palabras; en el campo de la batalla por conquistar su significado. El poeta José María Castrillón se hace, en una entrevista con Ada Soriano, una serie de preguntas que apuntan a esta disputa; a cómo el neoliberalismo nos roba y reorienta a su favor el significado de los vocablos: ¿Recuerdas cuando la palabra relato prometía unos instantes de intensa imaginación y no un argumentario político falaz? ¿O escenario , la fascinación por el sentido inmediato y vibrante de la interpretación y no la estadística de un horizonte electoral? ¿O humanismo , la aventura más formidable por descubrir la dignidad y la capacidad del ser humano y no el término acuñado por una entidad bancaria para publicitar que al teléfono te atenderá un empleado y no una aplicación informática? Nos están deformando las palabras con un manoseo indecente. Cuando durante fechas próximas escuchaba invocar la palabra libertad a propósito de horarios y transportes, pensaba en el poema«Libertad» de Paul Éluard lanzado por aviones aliados para animar a la resistencia francesa. 18 Una refriega semiótica hace falta, que arrebate a los neoliberales la capacidad de oficializar su definición engañosa de libertad ; que haga que«Libre» de Nino Bravo vuelva a hablar de nosotros y nuestros altos sueños de justicia social, en lugar de vender teléfonos móviles o la campaña electoral de un neofascista. Liberémonos de los liberticidas sedicentemente libertarios: la alambrada solo es un trozo de metal. 17. K. Marx y F. Engels: Manifiesto comunista , El Viejo Topo, Barcelona, 1997, p. 46. 18. A. Soriano:«José María Castrillón:‘El poema es al texto común lo que el abrazo al saludo verbal’» en El Cuaderno , 9/6/2021. Progresismo y derechos humanos Una nueva oportunidad para América Latina Daniela Sepúlveda Soto La izquierda tiene en sus manos la mayoría de los gobiernos de América Latina. Mientras los más optimistas ven esta confluencia como una oportunidad para renovar el progresismo, otros temen que estos gobiernos de izquierda sean solo una colección de liderazgos que, presionados por sus respectivas crisis e intereses domésticos, dejen en evidencia sus fuertes contradicciones respecto a la defensa de los derechos humanos. A pesar de ello, la alineación de gobiernos progresistas augura una oportunidad para agendas de derechos humanos, en un contexto en el que las normas ya no son dictadas únicamente por el Norte global. Introducción Los tumultuosos años 90 en América Latina estuvieron marcados por diversos consensos. Salvo notables excepciones, como el caso del Perú fujimorista, el retorno a la democracia en varios países de la región permitió el fortalecimiento de un entendimiento liberal en el cual los derechos humanos constituyeron no solo una premisa, sino también un mínimo civilizatorio para regular la vida en democracia 1 . No obstante, con el paso de los años, ese piso mínimo perdió fuerza y cayó Daniela Sepúlveda Soto: es estudiante de doctorado en Ciencia Política en la Universidad de Minnesota. Actualmente es directora de proyectos de la Fundación Nueva Política Exterior y miembro de la Red de Politólogas. Palabras claves: derechos humanos, emprendimiento normativo, política exterior, América Latina. 1. Ver Samuel Moyn y Jorge Jácome: La última utopía: los derechos humanos en la historia , Editorial Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá, 2015. tema central | Progresismo y derechos humanos 41 incluso preso de gobiernos que renunciaron a él, extraviados por una consolidación democrática que no fue acompañada necesariamente por una consolidación de derechos 2 . La reciente asunción de nuevos mandatos de izquierda en América Latina augura sin embargo una oportunidad reivindicativa de las agendas de derechos humanos, en un contexto en el que las normas ya no son dictadas únicamente por el Norte global. Hay quienes dicen que la izquierda latinoamericana tiene –y siempre ha tenido– dos almas, y que en el centro de esa dualidad se encuentran los derechos humanos como evidencia de profundas diferencias. Si observamos el comportamiento y la narrativa de los mandatarios y las mandatarias de la región, podemos encontrar ciertos elementos que apoyan esta tesis. Por un lado, tenemos el caso de Chile, donde el presidente Gabriel Boric ha señalado que los derechos humanos«no son una ideología privativa de un cierto sector político, sino que son un avance civilizatorio» 3 . Declaraciones como estas han sido acompañadas de una consistente posición respecto a lo que es considerado el talón de Aquiles de la izquierda: los casos de Cuba, Nicaragua y Venezuela. En 2022, por ejemplo, en una intervención realizada en la Universidad de Columbia, en el marco de su participación en la 77 a Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas(onu), Boric declaró que«si queremos un futuro en que los partidos de izquierda tengamos solo un estándar moral respecto a los derechos humanos, no podemos solo condenar lo que están haciendo algunos Estados, si no eres capaz de ver lo que tus aliados, o quienes crees tus aliados, están haciendo» 4 . En una línea similar, y empujado por la necesidad de resolver una crisis fronteriza que golpea fuertemente a Colombia, el presidente Gustavo Petro se ha abierto a dialogar con Nicolás Maduro para emprender una solución a la crisis humanitaria de Venezuela, por medio del restablecimiento de las relaciones bilaterales. Mientras entre algunos analistas estos pasos son leídos como una legitimación y reconocimiento del régimen de Maduro, otros aplauden esta estrategia como una oportunidad para que Venezuela se reincorpore progresivamente al sistema interamericano de derechos humanos y para que, en consecuencia, el régimen pueda ser sometido a escrutinio y responsabilidad, y así avanzar en una incipiente justicia para las víctimas. Por otro lado, existen líderes que han mostrado una posición más bien tibia y distante ante la abrumadora evidencia de lo que ocurre en países que, gobernados por la izquierda, han sido denunciados por la violación de 2. Ver T.F. Rhoden:«The Liberal in Liberal Democracy» en Democratization vol. 22 N o 3, 2015. 3.«Presidente Boric:‘Los derechos humanos no son una cosa del pasado’» en diarioUchile , 10/12/2022. 4.«President Gabriel Boric Font of Chile in a Conversation with ilas’ Director Vicky Murillo», Columbia World Leaders Forum, 22/9/2022, disponible en. 42 Daniela Sepúlveda Soto | nueva sociedad | 304 derechos humanos. Al ser consultados sobre las violaciones en Cuba, Nicaragua o Venezuela, son más bien renuentes a pronunciamientos de condena y hacen infértiles llamados a un«diálogo regional» que nunca se organiza o prospera y que queda rápidamente relegado por la contingencia o por problemas más apremiantes. Tal ha sido el caso de Andrés Manuel López Obrador en México, Alberto Fernández en Argentina, Luis Arce en Bolivia o Pedro Castillo en Perú antes de su caída. Estos últimos mandatarios han sido permanentemente cuestionados por su falta de decisión a la hora de condenar los atropellos contra los derechos humanos. En algunos casos han jugado un rol ambiguo, oculto bajo el principio de no intervención en asuntos internos. Y en el mejor de los casos, se han sumado tímidamente a declaraciones de protesta, ya sea en el marco de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe(Celac), la Organización de Estados Americanos(oea) o la onu. Aún no sabemos el rol que jugarán las nuevas autoridades de Brasil, pero hay creciente expectativa para que asuman un liderazgo moral que México, el otro gigante latinoamericano, definitivamente no decidió reclamar bajo el mandato de López Obrador. Los derechos humanos en permanente disputa Para bien o para mal, no se puede hablar de derechos humanos en América Latina sin atender a la tríada en cuestión. Cuba, Nicaragua y Venezuela Cuba, Nicaragua y Venezuela constituyen hoy una fuente de división y tensión en el interior del campo progresista. No obstante, también es posible vislumbrar promisorias oportunidades constituyen hoy para el nuevo ciclo político. Un permanente, irrestricuna fuente de división y tensión en el interior del to y genuino compromiso con los derechos humanos puede consolidar un nuevo capítulo para el entendimiento latinoamericano, gracias a la construcción de un mínimo civilizatorio renovado. A diferencia de campo progresista los años 90, cuando las izquierdas latinoamericanas gozaban de un«monopolio» moral respecto de la defensa de los derechos humanos, en la actualidad las derechas han sido lo suficientemente astutas para resarcirse de sus peligrosos errores del pasado y le disputan a la izquierda no solo su autoridad moral, sino también su capacidad para establecer nuevos criterios de defensa de los derechos humanos. En este contexto, las derechas han sido mucho más exitosas para simplificar y masificar su mensaje. Estas no ven contradicciones entre condenar las violaciones de derechos humanos bajo los regímenes de Maduro o Daniel Ortega y, al mismo tiempo, proponer soluciones eficientes desde el punto de vista comunicacional, como aquellas basadas en la intervención y militarización tema central | Progresismo y derechos humanos 43 de las fronteras, la securitización, el aumento de sanciones económicas o el aislamiento de estos países. Las izquierdas, en cambio, tropiezan torpemente a la hora de entregar mensajes contundentes y claros, y también para alinearse colectivamente en torno de una causa. Sumado a ello, las diversas gestiones diplomáticas que se han encarado no solo muestran señales de fatiga, sino que además se refugian en un statu quo de permanente letargo. Por tanto, no es de sorprender que la mayoría de los líderes progresistas latinoamericanos estén expuestos a fuertes críticas en sus propios espacios políticos cuando abogan por el respeto irrestricto de los derechos humanos en diversos foros multilaterales, siendo al mismo tiempo enfrentados y cuestionados por sus contradicciones o matices discursivos cuando se trata de denunciar los atropellos que se cometen en Cuba, Nicaragua o Venezuela. En consecuencia, estos tres casos se transformaron en una fuente de permanente disputa que obstaculiza la coherencia, la narrativa y la autoridad progresista de defensa de los derechos humanos; y permite que sectores conservadores, populistas e incluso de extrema derecha tomen como suyas banderas de lucha que les son históricamente ajenas y que, por tanto, seguirán instrumentalizando solo mientras les sean útiles. Por otra parte, es importante reconocer lo perjudicial que puede ser el vacío del activismo de la sociedad civil cuando las izquierdas llegan al poder. Cuando las derechas gobiernan, la sociedad civil organizada tiende a ser mucho más estricta y crítica en sus tareas de revisión, requerimientos de transparencia, recursos de denuncia, de rendición de cuentas y de vigilancia de los derechos humanos. En cambio, cuando las izquierdas son oficialismo, la natural migración de la sociedad civil a puestos de gobierno genera un vacío y falta de autonomía que son peligrosos para una promoción coherente y consecuente de los derechos humanos. Por tanto, se debilita no solo el necesario monitoreo de la sociedad civil, sino también la calidad de la democracia y el Estado de derecho. Resolver estos problemas es un asunto necesario para evitar silencios y complicidades, y también para transparentar cuando no existe la debida autonomía político-organizacional, lo que puede derivar en problemas de legitimidad 5 . La sociedad civil organizada, cuando hace su trabajo, es capaz de influenciar políticas y tomas de decisiones, y de movilizar a la ciudadanía por las causas que considera justas. Pero para sobrevivir como institucionalidad autónoma, su trabajo requiere de una consistencia programática que no se vacíe de contenido cuando las izquierdas llegan al poder. Este es, probablemente, uno de los principales déficits que deben resolver las izquierdas. 5. A este respecto, v. Thomas Risse, Stephen Ropp y Kathryn Sikkink: The Power of Human Rights: International Norms and Domestic Change , Cambridge up, Nueva York, 1999; y Jutta Joachim: Agenda Setting, the un , and ngo s: Gender Violence and Reproductive Rights , Georgetown up, Washington, dc, 2007. 44 Daniela Sepúlveda Soto | nueva sociedad | 304 La difusión reivindicativa de los derechos humanos Ante este complejo panorama, la asunción de nuevos –y en algunos casos, renovados– gobiernos de izquierda en América Latina en los últimos años puede ser una oportunidad para difundir con fuerza y sin complejos un mensaje reivindicativo de protección irrestricta de los derechos humanos. Cinco elementos marcarán este esfuerzo. a) La asimetría discursiva no solo se produce según el clivaje izquierdasderechas, sino también según las disímiles miradas del Sur y el Norte globales, en lo que puede ser entendido como una asimetría estructural. El Norte global ha acostumbrado establecer agendas y énfasis, y el Sur global ha tendido a perseguir una asimilación pasiva que ha coartado su agencia transformadora. Estos roles se han consolidado a lo largo de décadas, hasta instalarse como una base institucional resistente al cambio. En el caso de los derechos humanos, esto ha sido Es el Norte global claro, pues acciones como las sanciones económiel que termina definiendo que las sanciones bajo el cas o las políticas de aislamiento y ostracismo han dominado las estrategias regionales y multilaterales e impedido climas de entendimiento y negociación más fructíferos. Así, los líderes regionales han reprincipio de producido relaciones de dependencia, sacrificando Responsabilidad de Proteger sean el principal mecanismo su autonomía con la expectativa de mejorar su estatus, prestigio o reconocimiento bajo los estándares impuestos por el Norte global 6 . Por ejemplo, es el Norte global el que termina definiendo que de presión las sanciones bajo el principio de Responsabilidad de Proteger sean el principal mecanismo de presión contra gobiernos que violan los derechos humanos. El Sur global, en lugar de proponer nuevas opciones ante el evidente fracaso de las sanciones, se refugia en una consonancia de diagnósticos que es meramente artificial. b) Es crucial reconocer que el éxito de los esfuerzos de protección de derechos humanos en la región latinoamericana pasa necesariamente por los presidentes y las presidentas de turno. Por eso es tan importante la coincidencia de tantos gobiernos de izquierda en América Latina. Dado que la mayoría de los países de la región tienen sistemas políticos donde la institución presidencial –Poder Ejecutivo– es el principal conductor de la política 6. En relación con las discusiones sobre estatus para países pequeños y medianos, v. Tom Long: A Small State’s Guide to Influence in World Politics , Oxford up, Oxford, 2022, y Carsten-Andreas Schulz:«Accidental Activists: Latin American Status-Seeking at The Hague» en International Studies Quarterly vol. 61 N o 3, 2017. tema central | Progresismo y derechos humanos 45 exterior, a menudo libre de frenos y contrapesos institucionales como el Congreso 7 , un análisis centrado en su comportamiento permite correlacionar su desempeño con los éxitos y fracasos de las agendas de derechos que se han impulsado, a pesar de la asimetría estructural a la que se hizo referencia previamente. Por lo tanto, cuando tenemos presidentes o presidentas que se manifiestan con tibieza contra las violaciones de derechos humanos, estos dañan fuertemente la reputación y capacidad de la región para promover soluciones culturalmente relevantes a las urgencias del Sur global. Con sus acciones –o muchas veces con la falta de ellas–, los mandatarios y mandatarias de América Latina están marcando la pauta sobre el tipo de normas y estándares a reproducir, lo que la literatura ha denominado la difusión de normas y estándares internacionales 8 . Esto quiere decir que para que se desarrolle una vocación de incidencia, primero hay que establecer que un problema es un problema. De esta forma, si los derechos humanos se siguen subordinando a otras urgencias o intereses y los liderazgos de la región se ajustan con complicidad a la falta de acción, será muy difícil aunar fuerzas para denunciar la violación de estos derechos y presionar por un verdadero cambio de rumbo en los gobiernos que los violan. c) Existe una cierta tendencia de los líderes latinoamericanos a insistir en la creación de nuevas instituciones de integración regional como único mecanismo para ofrecer soluciones, a pesar de su permanente y sostenido fracaso a lo largo de los años. Es sorprendente que, tras décadas de ensayos burocráticos acumulados, la integración bajo esquemas rígidos siga siendo el único formato de respuesta organizada regional. De manera exploratoria, argumento que la necesidad que tienen los gobernantes de construir un acervo y«sello propio» de política exterior les trae beneficios políticos que les permitirán presentarse como líderes que gozan de credibilidad, prestigio y estatus entre sus pares regionales, atributos que son considerados positivamente por la opinión pública interna. En muchos casos, este«sello propio» ha sido el puntapié inicial para la construcción de proyectos de integración que buscan superar la dependencia extractiva de las materias primas, como en el caso de la Alianza del Pacífico, y empoderar así a los países como plataformas de inversión con valor añadido. Lo interesante de esto es que, debido al escenario de asimetría 7. Para visualizar un ejemplo concreto sobre cómo opera esta falta de contrapesos, v. Cristóbal Bywaters Collado, D. Sepúlveda Soto y Andrés Villar Gertner(eds.): Nuevas voces de política exterior. Chile y el mundo en la era post-consensual , fce, Santiago de Chile, 2021. 8. Para profundizar en estas discusiones, v. Martha Finnemore y Kathryn Sikkink:«International Norm Dynamics and Political Change» en International Organization N o 52, otoño de 1998. 46 Daniela Sepúlveda Soto | nueva sociedad | 304 estructural, los líderes latinoamericanos no solo buscan crear instituciones de integración con fines de política interna, sino también como una plataforma de liderazgo que les permita ser representantes de los intereses regionales frente a las presiones de las grandes potencias. Desafortunadamente, esto crea tensiones entre los propios gobiernos latinoamericanos, que tienden a tomar decisiones basadas en la competencia interregional más que en los intereses regionales. ¿Cómo impacta esto en las tareas de protección y resguardo de los derechos humanos? Las afecta, de hecho, fuertemente, pues en lugar de poner a disposición su credibilidad, su patrimonio político y su corto mandato (entre cuatro a cinco años, en la mayoría de los casos) para influir en la toma de decisiones de resguardo y protección de los derechos humanos, al momento de seleccionar los énfasis programáticos que quieren promover, los mandatarios se decantan por tópicos que tienen mayor aceptación y entendimiento. Tal es el caso de las agendas de desarrollo, medio ambiente, tecnología, cooperación, inversiones o asociación económica. Los derechos humanos, en este sentido, están marcados por un estigma muy perjudicial, ya que los gobernantes saben de antemano que, sea cual fuere la acción que promuevan, será muy difícil que les reporte ganancias tanto entre sus audiencias internas como entre sus pares regionales. Si a esto se suma que las derechas están en permanente preparación para dificultar pronunciamientos de denuncia de violación de derechos humanos, entonces la tarea se torna aún más compleja. d) Es necesario destacar el puente entre la difusión de normas internacionales y los emprendedores de tales normas. Como señalé en el punto anterior, el problema estratégico en la promoción de acciones de resguardo y protección de los derechos humanos no está precisamente vinculado al fondo, sino a los daños políticos colaterales, los costos y las resistencias que los líderes tienden a enfrentar. Los enfoques«psicológicos» en relaciones internacionales han alimentado este debate de forma interesante. Mientras los paradigmas dominantes, como el realismo o neorrealismo, han concentrado sus esfuerzos analíticos y reflexivos en el comportamiento de los Estados, a riesgo de caer en un determinismo excesivo basado en la mera búsqueda de poder 9 , estos paradigmas no han sido capaces de explicar los incentivos y restricciones que enfrentan los actores, o los cambios 9. Muchas veces este determinismo ha identificado la anarquía y la jerarquía como los únicos principios organizadores del sistema. Al respecto, v. Dustin Ells:«When States Choose to Die: Reassessing Assumptions about What States Want» en International Studies Quarterly vol. 47 N o 4, 2003. tema central | Progresismo y derechos humanos 47 en las categorías de aliados o rivales. Los enfoques«psicológicos», en este sentido, permiten analizar la cuestión de los derechos humanos en América Latina desde una perspectiva diferente, basada en la construcción de percepciones, creencias e identidades 10 . e) Debido a que comprometerse en agendas de promoción y resguardo de los derechos humanos significa muchas veces despertar las resistencias y reacciones adversas en sus países de origen, y en sus propias fuerzas o alianzas de gobierno, poniendo en peligro el capital político local, los presidentes y presidentas entienden que esta no es una causa que pueden emprender en solitario. Al contrario, deben crear alianzas que les permitan distribuir los costos y transformarse en emprendedores de nuevas normas internacionales, propendiendo a construir percepciones positivas primero en el exterior y luego en sus propios países. Desde mi perspectiva, la generación de mecanismos de asociación menos rígidos, como los formatos ad hoc , podrían servir como una plataforma más adecuada tanto para la consolidación de sintonías y entendimientos en torno de un problema específico, como para la eficiente transferencia de información entre las autoridades y la ciudadanía, con la consecuente retroalimentación y evaluación pública de estos esfuerzos. Ser emprendedores de las normas significa, Ser emprendedores de las normas en definitiva, asumir los costos de promover agensignifica, en das y temas«polémicos» en el plano interno, pero con la expectativa de aumentar las percepciones de liderazgo y legitimidad en el exterior(a escala redefinitiva, asumir los costos de promover gional, en este caso), lo que, eventualmente, permiagendas y tirá revertir y corregir las resistencias locales. Esta es una herramienta de construcción de identidad, temas«polémicos» creencias y memoria colectiva que ha sido ampliamente estudiada por expertos que utilizan los enfoques psicológicos para analizar las relaciones internacionales y la toma de decisión en política exterior 11 . 10. Sobre este punto, v. Jack Levy:«Political Psychology and Foreign Policy» en Leonie Huddy, David O. Sears y J.S. Levy(eds.): Oxford Handbook of Political Psychology , Oxford up, Oxford, 2003; Brian Rathbun, Joshua Kertzer, Jason Reifler, Paul Goreny y Thomas Scotto:«Taking Foreign Policy Personally: Personal Values and Foreign Policy Attitudes» en International Studies Quarterly N o 60, 2016; y Andrew Scobell:«Perception and Misperception in us-China Relations» en Political Science Quarterly vol. 135 N o 4, 2020. 11. Para profundizar, v. Uri Bar-Joseph y Rose McDermott: Intelligence Success and Failure: The Human Factor , Oxford up, Oxford, 2017; R. McDermott: Political Psychology in International Relations , University of Michigan Press, Michigan, 2004; y Jonathan Mercer:«Rationality and Psychology in International Politics» en International Organization N o 59, 2005. 48 Daniela Sepúlveda Soto | nueva sociedad | 304 Reflexiones finales La coincidencia de diferentes gobiernos de izquierda en América Latina constituye una oportunidad única para resguardar la tradición de defensa y protección de los derechos humanos en la región. La anterior sección dio cuenta de algunos elementos de alerta que podrían marcar este esfuerzo. Hoy, la referencia de lo que entendemos por defensa irrestricta de los derechos humanos no pasa necesariamente por los estándares y normas impuestos por el Norte global, sino que también puede ser complementada por los énfasis y estrategias diseñadas por el Sur global, como ha sido el caso de la respuesta de contención de la crisis humanitaria de Venezuela propuesta por el presidente colombiano Gustavo Petro. Sin embargo, aun cuando Petro está reaccionando a una crisis que afecta directamente a su país, debido al éxodo migratorio proveniente de Venezuela, él sabe muy bien que para propender a soluciones de largo plazo requiere de la participación y aceptación del resto –o al menos la mayoría– de las izquierdas de la región. Ya sea bajo esta u otras propuestas, la solución a la cuestión pendiente de los derechos humanos en América Latina pasa por respuestas coordinadas y multilaterales. Para ello, la institucionalidad del Sistema Interamericano de Protección de los Derechos Humanos, incluida la Comisión Interamericana de Derechos Humanos(cidh), es una pieza clave, pues puede servir como referencia para elaborar diagnósticos relativamente aceptados por todos los miembros que la integran. Teniendo esta institucionalidad inicial fortalecida, será más fácil difundir y apropiarse de un discurso de defensa y promoción irrestricta de los derechos humanos. La cidh ha realizado un trabajo relevante en esta materia y, en consecuencia, debería ser un espacio protegido de abogacía y de denuncia. Sin embargo, también es importante entender a quienes tienen reservas y distancias con el Sistema Interamericano, porque lo siguen considerando un instrumento de intervención e imposición del Norte global sobre el Sur global. Y aquí es fundamental hacer una distinción: entender no significa justificar. Significa, más bien, enfrentar aquellos liderazgos que podrían obstaculizar un entendimiento regional para abordar la cuestión pendiente de los derechos humanos. Finalmente, es importante incluir en el análisis a quienes están en la primera línea de la gestación de nuevas normas y estándares internacionales, principalmente aquellas comunidades epistémicas que influyen en las organizaciones internacionales, la sociedad civil y, por cierto, los gobiernos. Estas comunidades epistémicas –intelectuales, académicos, defensores organizados, líderes de opinión, etc.– tienen gran influencia en la toma de decisiones, aumentando el costo de no adhesión a los esfuerzos de condena y denuncia de los gobiernos que persisten en violaciones de derechos humanos en sus países. En definitiva, como todo grupo de presión, las comunidades epistémicas juegan un papel crucial en la difusión reivindicativa de los derechos humanos en esta nueva alineación progresista que se está inaugurando en América Latina. Los espectros de la Revolución Cubana y la izquierda latinoamericana Haroldo Dilla Alfonso La relación de la izquierda regional con la Revolución Cubana ha sido siempre muy compleja. Sin duda, las agresiones imperiales le han dado al proceso nacido en 1959 una sobrevida épica que no provee el resultado del sistema posrevolucionario. Pero la izquierda socialista democrática está obligada encontrar un camino que deje atrás el pesado manto de penitente de la gesta cubana. Es algo aceptado reconocer que la Revolución Cubana fue un hecho trascendental del siglo xx latinoamericano. Aún hoy, casi siete décadas después de su irrupción, sigue siendo recordada como un factor presente. Esto ocurre con frecuencia con las revoluciones, pues poseen tal atractivo emocional que siguen siendo invocadas como amuletos ideológicos, en particular por los políticos, incluso cuando estos encabezan procesos subsiguientes que niegan la propia motivación revolucionaria. En México –donde ocurrió la otra gran revolución latinoamericana del siglo xx(1910-1917)–, las clases políticas posrevolucionarias legitimaron sus actos con su marca, con notable éxito, durante más de 60 años. Y en Cuba, donde aún merodean algunos Haroldo Dilla Alfonso: es director del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad Arturo Prat en Chile y profesor titular de la misma casa de estudios. Es profesor visitante de la Universidad Brown, Rhode Island. Palabras claves: democracia, izquierda, revolución, utopía, América Latina, Cuba. 50 Haroldo Dilla Alfonso | nueva sociedad | 304 espectros de los fundadores, se continúa hablando de la actualidad de la Revolución. Se hace contra toda evidencia, para consumo de las franjas de apoyo incondicional, disminuidas drásticamente desde la década de 1990, cuando comenzó la crisis sempiterna denominada«Periodo Especial». Pero la imagen es efectiva para mostrar cierto consenso social a su favor siempre que, como sucede, las franjas críticas y opositoras sean contenidas mediante la represión y la invisibilización. En este artículo trataré de discutir las razones de la relación cambiante entre la Revolución Cubana(y la posrevolución subsiguiente) y los sectores de la izquierda latinoamericana, donde aún existen bolsones significativos de apoyo, si bien por razones y con intensidades diferentes. A trazos gruesos, este apoyo puede remitirse a dos posicionamientos. Por un lado, existe una franja de apoyo minoritaria, pero de alta visibilidad publicitaria, constituida por los condottieri que nutren los comités de solidaridad y actúan como verdaderos fasci di combattimento que buscan intervenir con violencia contra cualquier Existe un sector manifestación de oposición al gobierno cubano. Es un apoyo emocional, por ende irracional, para el que de la izquierda algunos viven y del que otros viven, que no admite que asume la Revolución Cubana como lastre oneroso argumentos y que, en lo fundamental, asume a Cuba como el paradigma exclusivo del cambio social en el continente. Pero, sobre todo, existe un sector de la izquierda que asume la Revolución Cubana como pero inevitable lastre oneroso pero inevitable, y anda su camino cubriéndola con un manto de condescendencia vergonzante, sea mirándola de soslayo o simplemente no mirándola. Hacen como aconsejaba Jorge Luis Borges: olvidan como forma de perdón. Un funcionario cubano que tuvo a su cargo, durante dos décadas, la representación del Partido Comunista de Cuba(es decir, del Estado cubano) en el Foro de San Pablo ha confesado en una serie de artículos su«disgusto» ante lo que considera un«reflujo de la izquierda latinoamericana». Aun en desacuerdo con el dictamen, habría que apreciar la sinceridad del autor:«La solidaridad con la Revolución Cubana», afirma,«nunca estuvo en duda, pero por esos años surgió la noción de‘defensa del derecho de Cuba de construir su propio proyecto’, como fórmula ambigua que permitía tanto mantener una postura solidaria con Cuba frente a la hostilidad imperialista, como tomar distancia del proyecto cubano de construcción del socialismo». Y luego confiesa su desvelo: En cada encuentro del Foro, reunión del grupo de trabajo, seminario, taller, intercambio con fuerzas sociales o políticas de otras regiones y demás actividades, había que librar duras batallas políticas e ideológi- tema central | Los espectros de la Revolución Cubana y la izquierda latinoamericana 51 cas: había choque, enfrentamiento, disgusto, tensión, desgaste. Había que defender a Cuba, rechazar que el capitalismo se hubiese democratizado, demostrar que las fuerzas populares eran quienes habían conquistado espacios democráticos. 1 Sin intentar sacar al autor de su laberinto, vale la pena preguntarse qué sucedía con los miembros del Foro de San Pablo cuando preferían mirar a un lado y refugiarse en el argumento westfaliano de la autodeterminación. ¿Por qué? Exportar la revolución Los años 60 albergaron un collage planetario incitante que asumía por igual los procesos de descolonización en África, los avances económicos y técnicos del llamado«campo socialista», los movimientos políticos y culturales de 1968, la guerra de Vietnam y sus reacciones antibélicas, la Revolución Cultural china y la emergencia de un pensamiento contestatario que atacaba con igual furia al capitalismo que al saber domesticado por años de conciliación fordista. En América Latina, ello se expresó como una erosión de la hegemonía estadounidense y la emergencia de proyectos reformistas que tomaban nota de la inquietud social, pero que –golpeados por la derecha y por la izquierda– terminaron generando más frustraciones que logros perdurables. Una señal temprana pero estruendosa del clima que viviría la región ocurrió en 1958, cuando el entonces vicepresidente Richard Nixon intentó una gira de«buena voluntad» por varios países de América Latina y casi termina linchado en una calle de Caracas. La Revolución Cubana es inseparable de esa efervescencia de«nuestros años 60». Se inició con la implantación, a fines de 1956, de grupos guerrilleros en las modestas montañas orientales de Cuba, que en solo dos años lograron derrotar a una dictadura impopular que había cerrado el camino a todo arreglo cívico. Sus líderes eran jóvenes carismáticos cuyo máximo dirigente, Fidel Castro, tenía la edad de Cristo, y no faltaban los ministros veinteañeros. Un argentino con un largo recorrido latinoamericanista e imagen cinematográfica, Ernesto«Che» Guevara, se encargó de informar al mundo de los percances de la Revolución para devenir mito de una nueva época a ser construida por hombres también nuevos, desmercantilizados y movidos por la moral y la solidaridad. En cuanto revolución –es decir, como proceso de cambios radicales en función de una meta definida como socialismo por sus líderes–, el proceso 1. Roberto Regalado:«Reflujo de la izquierda latinoamericana(i)» en La Tizza , 18/5/2021. 52 Haroldo Dilla Alfonso | nueva sociedad | 304 cubano había terminado hacia 1965. Por entonces se había producido la estatización de la economía, se habían generado cambios sustanciales de alto valor social, la población había sido encuadrada en un sistema de organizaciones partisanas, los grupos opositores habían sido derrotados militar y políticamente, y tanto la burguesía como la clase media habían emigrado masivamente a Florida, donde gastarían las próximas décadas planificando una vendetta versallesca que nunca tuvo lugar contra el régimen de la isla. En ese mismo 1965 se fundó el Partido Comunista de Cuba(pcc) 2 –núcleo organizativo de la nueva elite política– y se anunció la intención de redactar una nueva Constitución, que en definitiva no vio la luz hasta una década más tarde y bajo otros signos. El quinquenio siguiente fue una primera etapa posrevolucionaria en la que persistieron los afanes autóctonos y una fuerte vocación tercermundista –en particular, latinoamericanista–, inspirada en aquella invitación del«Che» Guevara: hacer tantos Vietnam como el imperialismo no pudiera soportar. El sello determinante fue el voluntarismo, tanto en el plano interno –con el fallido Gran Salto Adelante caribeño de la «zafra de los 10 millones»– como en el externo –con el fomento de los focos guerrilleros en el subcontinente–. Fue en este decenio cuando la Revolución Cubana consiguió cautivar a América Latina. Al decir de John Halcro Fergurson –un periodista británico liberal–, la imaginación latinoamericana fue conmovida como nunca antes desde los días de las revoluciones independentistas, al poner sobre la mesa la posibilidad de retar la hegemonía norteamericana en su Mare Nostrum y emprender un camino propio de desarrollo, que luego sería sistematizado, desde ópticas diferentes, en la vigorosa«teoría de la dependencia» 3 . Su principal interlocutor fue una nueva izquierda –hastiada de la parsimonia de los partidos comunistas y otros grupos de la izquierda tradicional– que canalizó sus energías políticas en heroicos ejercicios de impaciencia. La Revolución Cubana ofrecía a esta generación política justo lo que estaba buscando: un algoritmo comprobado de que era posible alcanzar el poder sin esperar la generación de un capitalismo moderno por parte de una burguesía nacional que, por lo demás, no existía. El«Che» Guevara sintetizó esta propuesta en varios principios: era posible ganar una guerra al ejército, la guerra debería ser librada mediante guerrillas en el campo y, lo que era más importante, para hacerlo no era necesario contar con la mayoría desde el principio, pues la propia lucha revolucionaria iría 2. El viejo partido prosoviético se llamaba Partido Socialista Popular(psp) desde 1944. 3. J. Halcro Ferguson:«The Cuban Revolution and Latin America» en International Affairs vol. 37 N o 3, 7/1961; Claudio Katz: La teoría de la dependencia. Cincuenta años después , Batalla de Ideas, Buenos Aires, 2018. tema central | Los espectros de la Revolución Cubana y la izquierda latinoamericana 53 generando la adhesión de las masas. Esto último constituía la médula del asunto y llevaba a un extremo la propuesta bolchevique de la vanguardia como generadora desde afuera de una conciencia de la que la clase carecía. Solo que mientras Lenin tuvo el cuidado de hacer descansar la estrategia en el rol educativo y organizativo del partido en plazos medianos, y el vietnamita Ho Chi Minh apuntó a la propaganda armada con cierta paciencia, en el caso del guevarismo se trató de un ejercicio voluntarista, en ocasiones suicida, que convocaba al pueblo, a veces sin las más mínimas condiciones, desde un núcleo guerrillero de vanguardia. Todo un nuevo guisado neodogmático que animó la práctica y la producción ideológica de esa izquierda, sostenido en el éxito de una experiencia cubana en la cual el relato oficial exaltó el papel de los«barbudos», al tiempo que se invisibilizó la lucha de masas urbana en los estertores de la dictadura de Fulgencio Batista. Un libro, Revolución en la Revolución , de Régis Debray, devino la biblia de los nuevos tiempos. Y una serie de reuniones y eventos fueron organizando el guion. Una de estas reuniones –la conferencia de la Organización Latinoamericana de SoUn libro, Revolución lidaridad(olas)– tuvo lugar en La Habana en 1967 y planteó una declaración general de 19 puntos que reiteraba que«el contenido esencial de la revolución en América Latina está dado por su enfrentamiento en la Revolución , de Régis Debray, devino la biblia de al imperialismo y a las oligarquías de burgueses y los nuevos tiempos terratenientes». De ahí que«el carácter de la revolución es el de la lucha por la independencia nacional, la emancipación de las oligarquías y el camino socialista para su pleno desarrollo económico y social», guiada por el marxismo-leninismo, basada en la lucha armada y garantizada por lo que llamaba«la existencia del mando unificado político y militar como garantía para su éxito». No dejaba espacio para el reformismo ni para«otras formas de lucha», que solo eran consideradas legítimas mientras se subordinaran y tributaran al operativo guerrillero. Y Cuba devenía una«rica fuente de experiencias(…) una imagen optimista del futuro» 4 . Con ello, la Revolución Cubana alimentó un esquema de amigo/enemigo que fue crucial para la estructuración del mapa político e ideológico del siglo xx latinoamericano 5 . 4. olas:«Conferencia de la Organización Latinoamericana de Solidaridad. Documentos» en Casa de las Américas N o 45, 11-12/1967, disponible en. 5. Norbert Lechner:«Los nuevos perfiles de la política» en Nueva Sociedad N o 130, 3-4/1994, disponible en. 54 Haroldo Dilla Alfonso | nueva sociedad | 304 Los fusiles, las urnas y todo lo demás Apenas tres años después de aquella jornada de entusiasmo revolucionario, la situación comenzó a cambiar drásticamente. Todos los focos revolucionarios alimentados por La Habana fueron reprimidos con el apoyo estadounidense y sus líderes fueron asesinados o encarcelados. En cambio, los únicos intentos de cambio social progresista que llegaron a ser gobierno en el continente aparecieron de la mano de circunstancias que nada tenían que ver con la línea de la olas: proyectos reformistas animados por la Alianza para el Progreso, como la Revolución en Libertad de la Democracia Cristiana en Chile, el nacionalismo militar revolucionario(Perú, Bolivia y Panamá) y el triunfo electoral de la coalición izquierdista liderada por Salvador Allende en Chile, con la que Fidel Castro mantuvo siempre una distancia inflexible en el ámbito ideológico, como ha sido detalladamente discutido por Rafael Pedemonte 6 . Pero tampoco estas experiencias fueron perdurables, y si algo caracterizó los años 70 y la década siguiente fue la estrategia contrainsurgente coordinada por eeuu, que ensombreció el continente y lo sumió en un clima de represión sin precedentes. Aunque podía suponerse que esto abriría una nueva oportunidad revolucionaria –de hecho, brotaron algunos intentos insurgentes sin impactos políticos significativos–, ya Cuba no estaba en condiciones de reanimar su activismo revolucionario. Tras años de voluntarismo irresponsable de sus dirigentes, la economía cubana llegó a un punto de agotamiento que solo era posible revertir desde una alianza más estrecha con el bloque soviético. Para conseguirla, la elite posrevolucionaria tuvo que renunciar a muchas cosas, y entre ellas, a su mística de crear«muchos Vietnam». Aunque se mantuvo alguna retórica latinoamericanista, se congelaron los apoyos a los grupos armados remanentes 7 y los pocos líderes revolucionarios que quedaron en la isla se vieron obligados a desistir o a marchar hacia verdaderas inmolaciones, como fue el caso de Francisco Caamaño en República Dominicana en 1973. En adelante, el«internacionalismo» cubano se produjo fundamentalmente como acción de Estado tanto en operaciones militares –principalmente en África– como en misiones humanitarias. La revolución latinoamericana –si hacemos la excepción del recatado apoyo a la lucha armada en Centroamérica– ya no era una prioridad de la política exterior cubana. La imagen heroica de la isla resistiendo no solo al imperialismo norteamericano, sino también al hegemonismo soviético, se derrumbó al calor de los subsidios, 6. R. Pedemonte:«La Revolución cubana de cara al desafío ideológico de la‘vía chilena al socialismo’(1959-1973)» en Revista de Indias vol. lxxxii N o 286, 2022. 7. Tanya Harmer:«Two, Three, Many Revolutions? Cuba and the Prospects for Revolutionary Change in Latin America, 1967-1975» en Journal of Latin American Studies vol. 45 N o 1, 2/2013. tema central | Los espectros de la Revolución Cubana y la izquierda latinoamericana 55 © Nueva Sociedad/ Frank Arbelo 2023 56 Haroldo Dilla Alfonso | nueva sociedad | 304 y su política exterior se escoró, fundamentalmente, en función de los intereses de la Unión Soviética. Y aunque este alineamiento podía producir hechos de alto significado positivo para la izquierda –por ejemplo, la intervención militar cubana en el cono sur africano–, también conllevó complicidades frustrantes, como la connivencia con la horrible dictadura militar en Argentina entre 1976 y 1983 8 . En el plano interno, Cuba dejó de ser el laboratorio de una nueva sociedad apoyada en el mito guevarista del hombre nuevo, donde se ensayaba un tipo de democracia supuestamente superior al orden liberal. El acceso En el plano interno, Cuba dejó de ser privilegiado al mercado soviético y la afluencia de ingentes subsidios dieron a los dirigentes cubanos un respiro y les permitieron la construcción definitiva el laboratorio de de un entramado político totalitario, que ya asomaba una nueva sociedad apoyada en el desde los años 60. Al mismo tiempo, se desarrollaron políticas sociales de alta calidad que permitieron la movilidad ascendente de las mayorías, principalmito guevarista del mente a través de la educación, y el acceso equitatihombre nuevo vo a un consumo discreto pero suficiente para evitar la irradiación de la pobreza y la marginalidad, como sucedía en el resto del continente como resultado de la crisis de los modelos desarrollistas y de la implementación de políticas de ajustes monetaristas. Se trataba de un cuadro complejo, en el que la izquierda guardaba distancia de lo que era evidentemente una dictadura represiva que condenaba a sus críticos a la prisión o la emigración, pero al mismo tiempo producía un sistema de bienestar social que había dotado a la sociedad insular de niveles de equidad y prosperidad compartida como nunca antes en su historia. O, trasladándonos a la política exterior, que se alineaba medularmente con las políticas hegemonistas soviéticas, pero al mismo tiempo generaba impulsos tercermundistas que indicaban cierto grado de autonomía. La solución que la izquierda dio a este dilema fue sencillamente mirar a un lado, dejar a Cuba como una suerte de pie de página y referirse a ella, cuando resultaba inevitable, desde el ángulo en que algo quedaba de la Revolución Cubana y donde posiblemente se había producido el principal aporte de esta a la historia continental: la geopolítica y, en particular, la condena al bloqueo/embargo y otras acciones hostiles del gobierno estadounidense hacia Cuba. Justamente el punto que causaba tantos desvelos al representante cubano en el Foro de San Pablo. 8. Gabriel C. Salvia:«Para un dictador no hay nada mejor que otro dictador» en El País , 26/11/2014. Sobre la dictadura argentina y sus vínculos con la urss, v. Andrey Schelchkov:«El Partido Comunista de la Unión Soviética, el Partido Comunista argentino y la dictadura militar, 1976-1983» en Revista Izquierdas N o 51, 2022. tema central | Los espectros de la Revolución Cubana y la izquierda latinoamericana 57 El distanciamiento relativo de Cuba y la mayor parte de la izquierda continental no solo se vinculaba a lo que sucedía en la isla, sino a la forma en que la izquierda iba asumiendo sus compromisos políticos. Como antes anotaba, la brutal represión de las dictaduras militares desmanteló gran parte de la institucionalidad que había sustentado la proyección político-cultural de la izquierda en el continente –partidos, organizaciones sociales, grupos de pensamiento–, y sus dirigentes y activistas fueron encarcelados, asesinados u obligados a tomar el camino del exilio. De los escombros surgió una autocrítica que abarcó tanto a los sobrevivientes como a la nueva generación. Y ello implicaba muchas novedades que los dirigentes cubanos veían como retrocesos políticos. Dos de ellas merecen ser destacadas. La primera fue la revalidación de una gran ausente de todo el movimiento generado en torno de la Revolución Cubana: la democracia. Como mencioné antes, la Revolución Cubana se sintió impelida a actuar no solo contra una dictadura, sino también contra una democracia «agotada» que había funcionado en Cuba entre 1940 y 1952. La idea de la democracia siempre aparecía en este discurso como la crítica a un dominio de clases y por ello debía ser superada junto con este dominio. En su lugar, aparecía un vago desiderátum que remitía más al caudillismo plebiscitario que a la democracia política, y más al involucramiento amorfo que a la participación autónoma de la sociedad. Nuevamente, el«Che» Guevara –ideólogo de primer orden de esta etapa– dejó varias imágenes altamente ilustrativas. Según Guevara,«huyendo al máximo de los lugares comunes de la democracia burguesa» se trataba de liberar al hombre mediante«nuevas» prácticas desalienantes: A la cabeza de la inmensa columna –no nos avergüenza ni nos intimida decirlo– va Fidel, después, los mejores cuadros del Partido, e inmediatamente, tan cerca que se siente su enorme fuerza, va el pueblo en su conjunto, sólida armazón de individualidades que caminan hacia un fin común; individuos que han alcanzado la conciencia de lo que es necesario hacer; hombres que luchan por salir del reino de la necesidad y entrar al de la libertad. 9 Leer este documento, y en general la obra de Ernesto Guevara, siempre conmueve por la pasión de una prosa, por lo demás, de alta calidad literaria. Pero no puede olvidarse que la marcha que estaba describiendo era en 9. Che Guevara:«El socialismo y el hombre en Cuba», 1965, en Marxists.org ,. 58 Haroldo Dilla Alfonso | nueva sociedad | 304 realidad la construcción de un orden que, como ha demostrado Samuel Farber, resultaba más autoritario que el pasado dictatorial que proclamaba negar 10 . Más aún, hoy Cuba es el país más autoritario de América Latina, que siente de cerca la porfía de las otras dos experiencias«revolucionarias»: Venezuela y Nicaragua. Esta experiencia, y en general toda la experiencia de los llamados«socialismos realmente existentes», estuvo en la base de una nueva aprehensión de la democracia como valor indispensable de una nueva sociedad, o como medio por el cual era posible conseguir esa transformación. En términos de Erik Olin Wright, la izquierda comenzó a pensar el futuro deseable como una«habilitación social» mediante transformaciones«simbióticas» y/o«intersticiales» en las que predominaba la noción del compromiso positivo y de los pequeños logros hacia una«metamorfosis emancipadora», en detrimento de las estrategias rupturistas de asalto al poder que habían constituido la raison d’ être de la izquierda revolucionaria a lo largo de los años 60 11 . Una segunda cuestión estaba referida a los sujetos del cambio social. La Revolución Cubana nunca se aferró al dogma obrerista que imperaba en la cultura de los partidos comunistas sovietizantes. Tampoco arropó la idea, muy cara al maoísmo, del campesino pobre como motor de la revolución. En su lugar movió la figura de«pueblo»(una herencia del populismo latinoamericano), que ya había estado presente y había sido definida con cierto detalle en el programa revolucionario inicial. Pero era un concepto que arrastraba dos pesadas mochilas. Una era su inspiración clasista/ ocupacional, en la medida en que se percibía como compuesta por estudiantes, profesionales, obreros, campesinos, desempleados, etc., todos los cuales tenían en común la explotación capitalista. Luego, que el pueblo, frente al poder revolucionario(aun cuando se lo proclamaba protagonista), se convertía en una masa amorfa, no solo subordinada, sino realizada en relación con la vanguardia. Era una diversidad acotada que no dejaba espacio al reconocimiento de otras identidades e identificaciones sociales, y por ello Cuba resulta hoy una de las sociedades latinoamericanas donde menos han avanzado los derechos y los enfoques particulares que constituyen esa diversidad. Ello resultaba totalmente disfuncional para una izquierda obligada –por razones éticas, pero también sociológicas y políticas– a dar cuenta de la diversidad y la autonomía de los sujetos, clases, pero también géneros, orientaciones sexuales, generaciones, así como distinciones culturales, ambientales, locales y étnicas. 10. S. Farber: Cuba Since the Revolution of 1959 , Haymarket, Chicago, 2011. 11. E.O. Wright: Construyendo utopías reales , Akal, Madrid, 2014. tema central | Los espectros de la Revolución Cubana y la izquierda latinoamericana 59 La dudosa solidaridad con los escombros de la Revolución El mundo de la Revolución Cubana y la insurgencia de los años 60 fue uno de los últimos aldabonazos de una«modernidad sólida» que ya no existe. Siguiendo a Zygmunt Bauman, hoy experimentamos un mundo de flujos, líquido, plagado de incertidumbres y escenarios cambiantes 12 , que obligó a la izquierda a variar sus paradigmas en la misma medida en que la fortaleza de la Revolución Cubana se derrumbaba. Hasta dónde esta mudanza ha implicado el abandono por parte de sectores políticos y personalidades de compromisos sociales y políticos definitorios de la izquierda, o hasta dónde se trata de una variación de métodos y estilos en la búsqueda de un mundo realmente superior y perdurable, es un tema relevante, pero que sale de nuestro objetivo en este artículo. Lo que me interesa es destacar que, en cualquier circunstancia, la mirada esquiva de la izquierda continental hacia Cuba constituye una complicidad vergonzante y éticamente cuestionable. Hace mucho tiempo que el sistema cubano no ofrece oportunidades reales de movilidad social, algo que los cubanos comunes buscan emigrando por cualquier vía. La crisis sempiterna está despoblando la isla, que pierde habitantes en términos absolutos. Y ninguna de estas calamidades –una economía que no crece, servicios sociales empobrecidos, escasez alarmante de viviendas, salarios irrisorios e insuficientes– puede ser explicada por el bloqueo/embargo estadounidense, un dato ciertamente lesivo para la comunidad nacional que merece ser condenado, pero que ha sido manipulado ad nauseam por la clase política cubana para poder presentarse como un último bastión de resistencia y justificar sus alianzas y posiciones internacionales francamente deplorables. La izquierda socialista democrática está obligada a encontrar un camino, y no puede lograrlo con el pesado manto de penitente de la Revolución Cubana, ni de otras experiencias autoritarias erigidas en nombre del socialismo. Lo recordaba Marx a los revolucionarios del siglo xix, cuando les pedía liberarse del peso de las generaciones muertas:«dejar a los muertos enterrar a sus muertos para realizar su propio objeto». Entonces podremos mirar la epopeya cubana de 1959 con admiración, evaluar sus logros y fracasos con total objetividad y dejar que quienes murieron en ella o bajo su inspiración nos hablen sin los apremios de las coyunturas. 12. Z. Bauman: Modernidad líquida , fce, Ciudad de México, 2001. La cultura política del sandinismo Gilles Bataillon ¿Cuándo se puede«fechar» el rumbo autoritario de Daniel Ortega? ¿Se trata de una traición a los principios de la revolución de 1979 en una deriva patrimonialista neobatistiana? ¿O más bien hay que buscar las raíces en el sandinismo original? Un repaso por el proceso sandinista, la contraofensiva de la Contra y el neosandinismo actual puede dar claves para pensar un régimen cada vez más dependiente de la«mano dura». A nadie se le ocurriría ver hoy en la forma en que ejerce el poder en Nicaragua la pareja formada por Daniel Ortega y Rosario Murillo algo diferente de un régimen tiránico. En la derecha, es un caso cerrado desde hace mucho tiempo, lo que no excluye una tranquila aceptación de la prolongada colusión de los sectores empresariales y una parte de la Iglesia católica con Ortega a lo largo de 11 años (2007-2018). En la izquierda, diferentes familias políticas comprendieron que Nicaragua vive bajo un régimen de terror. Finalmente, incluso los miembros de las izquierdas«radicales», que hasta hace poco fueron muy reacios a criticar las derivas totalitarias de los movimientos revolucionarios latinoamericanos, han decidido ya hablar sin rodeos de la«dictadura de Ortega-Murillo» y asumir la defensa Gilles Bataillon: es sociólogo e investigador del Centro de Estudios Sociológicos y Políticos Raymond Aron de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales(cespra-ehess) de París, y profesor afiliado a la División de Historia del Centro de Investigación y Docencia Económicas(cide), Ciudad de México. Es director de la revista Amérique Latine, Politique, Sociétés, Histoire. Publicó varios libros, entre ellos Génesis de las guerras intestinas en América central(1960-1983) (fce, Ciudad de México, 2008) y Crónica de una guerrilla(Nicaragua, 1982-2007) (cide/ cemca, Ciudad de México, 2016). Palabras claves: autoritarismo, democracia, sandinismo, Daniel Ortega, Nicaragua. Nota: traducción del francés de Gustavo Recalde. tema central | La cultura política del sandinismo 61 de los presos políticos nicaragüenses. No cabe sino celebrar este consenso en la denuncia de una tiranía cada día un poco más brutal e impopular. Queda por entender cuál es su forma política. Según algunas críticas de antiguos compañeros de ruta de la revolución, tanto en el continente americano como en Europa, así como de analistas de la política nicaragüense, esta dictadura daría cuenta de un proyecto de restauración de formas de dominación patrimonialista, similar a la ejercida por los Somoza entre 1936 y 1979. Cabe preguntarse, sin embargo, si esta«deriva autoritaria» de Ortega no es mucho más antigua. En efecto, las praxis que son el centro de atención desde su regreso al poder en 2007, que han llegado a su paroxismo desde 2018, tienen sus orígenes en los años de la Revolución Sandinista. Así, mi análisis se centrará sucesivamente en los hechos ocurridos desde 2018 y la dinámica que revelan; luego, en la pertinencia de la comparación entre el patrimonialismo de los Somoza y las formas del poder de Ortega y Murillo; y, finalmente, en los lazos entre el sandinismo de la década de 1980 y la praxis del matrimonio Ortega-Murillo desde 2007. 2018-2023: el camino hacia la tiranía De abril a fines de junio de 2018, Nicaragua vivió una crisis que recuerda en muchos aspectos aquella que marcó el fin del régimen somocista 40 años atrás. Surgido de la ira por la inacción del gobierno ante los incendios de la Reserva Biológica Indio Maíz, y reavivado por el rechazo a un proyecto de reforma de la seguridad social, el movimiento de protesta se generalizó y paralizó el país durante tres meses. En pocos días, no solo la juventud sino también el empresariado, las iglesias, los movimientos feministas, los movimientos campesinos, los diferentes partidos rivales del Frente Sandinista de Liberación Nacional(fsln), los intelectuales y los artistas reclamaron la dimisión del gobierno y la celebración de elecciones generales. Las manifestaciones reunieron a cientos de miles de personas en Managua y a decenas de miles en los departamentos. El país se llenó de barricadas. Se tomaron universidades y algunos barrios se proclamaron«territorios libres de la dictadura». Los activistas, en su mayoría jóvenes provenientes de los sectores populares, fueron protegidos, abastecidos y atendidos por la población, a veces poniendo en riesgo su vida. La Iglesia católica hizo lo propio. Las encuestas de opinión mostraron, mes a mes, que más de dos tercios de la población deseaba la dimisión de Ortega y Murillo. Lo más notable fue la pérdida de eficacia simbólica del poder. Otrora imagen de estabilidad y de orden, en especial entre los sectores empresariales, el matrimonio Ortega-Murillo fue percibido a partir de entonces como la encarnación de 62 Gilles Bataillon | nueva sociedad | 304 la barbarie y el caos. El país fue presa de lo que los redactores de la revista Envío llamaron con gran acierto«insurrección cívica». A partir de comienzos de julio, tras los intentos de negociación y el retiro del proyecto de reforma de la seguridad social, Ortega y Murillo optaron por una brutal represión que quebró al movimiento de protesta, pero consolidó un duradero rechazo de la población hacia ellos. En un país con unos seis millones de habitantes en 2008, de abril a junio más de 300 personas fueron asesinadas y 2.000 resultaron heridas por los disparos de la policía y los grupos de choque del fsln. Cientos de personas fueron detenidas, golpeadas, violadas, a veces sometidas a simulacros de ejecución y luego, en su mayoría, liberadas. Otras fueron detenidas y torturadas durante meses. Finalmente, cientos de personas, entre ellas líderes de movimientos sociales, en especial campesinos y estudiantes, fueron acusadas de«terrorismo» y de propiciar un«golpe de Estado», y condenadas a decenas de años en prisión. Estas medidas de terror fueron reivindicadas públicamente por Ortega y Murillo. Miembros de la jerarquía del fsln y de la policía desertaron, y algunos fueron asesinados. Ortega y Murillo denunciaron una conspiración organizada desde Estados Unidos por los nostálgicos de la Contra, el movimiento contrarrevolucionario de los años 80, calificaron a la Iglesia católica de secta satánica y llamaron«a defender la revolución por todos los medios». Al hacerlo, reintrodujeron el lenguaje del díptico pueblo/enemigos del pueblo que había sido utilizado durante los años de la revolución, especialmente cuando grupos de campesinos e indígenas, los futuros contras , se sublevaron para denunciar la política agraria del régimen y obligarlo a negociar, al comienzo sin ningún apoyo de eeuu. De agosto a noviembre de 2018, según las palabras de Ortega y Murillo, llegó el momento de«un regreso a la normalidad», que estuvo acompañado por la represión contra los líderes de la oposición, los movimientos sociales y los medios de comunicación. Se despidió de los hospitales públicos a quienes habían atendido a los manifestantes heridos. A partir de diciembre de 2018, llegó la hora de las persecuciones mucho más sistemáticas contra ong y órganos de prensa independientes. El gobierno expulsó finalmente a la misión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos(cidh). Si bien el régimen retomó las negociaciones a comienzos de 2019 y liberó a algunos prisioneros, esto no fue sino un simulacro. En efecto, a partir de mayo de 2021, se reiniciaron metódicamente las persecuciones contra todos los sectores de la oposición, las ong, las universidades, los medios de comunicación independientes y la Iglesia católica. 41 destacados opositores fueron detenidos y acusados de«conspiración»,«intento de golpe de Estado» y«lavado de dinero». Salvo algunas excepciones, los detenidos fueron encerrados en celdas de aislamiento y sometidos a torturas. Los principales partidos de la oposición –Ciudadanos por la Libertad(cxl) y Resistencia Nicaragüense(rn)– y 39 ong y tema central | La cultura política del sandinismo 63 asociaciones fueron disueltos, y sus bienes, confiscados por el Estado. En agosto de 2021, las fuerzas del orden ocuparon las alcaldías en manos de la oposición y todos los opositores fueron destituidos de sus funciones. El 8 de septiembre de 2021, tras la publicación de su novela Tongolele no sabía bailar 1 , donde narra la represión del levantamiento de 2018, Sergio Ramírez, vicepresidente de Ortega en la década de 1980 antes de convertirse en uno de sus más firmes opositores, fue también acusado de«lavado de dinero y de bienes[mal adquiridos]; menoscabo a la integridad nacional,(...) provocación y conspiración». Todos estos actos mostraron con claridad cuál sería en adelante la estrategia de Ortega y Murillo: mantenerse en el poder sin preocuparse por las protestas de los nicaragüenses y la comunidad internacional; celebrar, a cualquier costo, elecciones en noviembre de 2021 para asegurar su reelección y la elección de una cámara bajo su control y, con ello, tratar de recuperar su legitimidad. En las elecciones generales del 7 de noviembre de 2021, los únicos autorizados a competir fueron, para los comicios presidenciales, el presidente y la vicepresidenta sandinistas en ejercicio, Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo, ambos candidatos a la reelección, además de cinco candidatos que no representaban ninguna amenaza. Para las elecciones en el Parlamento, solo pudieron presentarse los candidatos del fsln y algunos provenientes de otros partidos que aceptaban el control del matrimonio Ortega-Murillo sobre el país. Los demás candidatos de la oposición que reclamaban una elección libre no pudieron competir. Preocupado por mostrar la adhesión del pueblo nicaragüense al matrimonio gobernante, el Consejo Supremo Electoral(cse), en manos de miembros del fsln, falseó las cifras de la participación en las elecciones, así como las de los votos a favor del oficialismo. Según este organismo, concurrió a las urnas 65,6% de los electores. Ortega y En 2022, tras asumir funciones Ortega Murillo, así como sus candidatos a diputados, habrían y Murillo para su obtenido 75,8% de los sufragios emitidos. Observadores independientes contradijeron estas estimaciones y calcularon que la abstención había sido de 81,6% y que los candidatos del fsln, en el mejor de los casos, solo habrían obtenido 27% de los votos 2 . nuevo mandato, las persecuciones a la oposición comenzaron En 2022, tras asumir funciones Ortega y Murillo otra vez con mayor para su nuevo mandato, las persecuciones a la oposición comenzaron otra vez con mayor intensidad. Las intensidad 41 personalidades detenidas durante los meses de mayo y junio de 2021 fueron juzgadas y condenadas a largas penas de prisión(entre 7 y 13 años) y a la pérdida 1. Alfaguara, Ciudad de México, 2021. 2.«Daniel Ortega obtuvo 27% de votos, y no el 75%, según encuesta de cid Gallup» en Confidencial , 21/12/2021. 64 Gilles Bataillon | nueva sociedad | 304 de los derechos civiles. Todos sus procesos se instruyeron sin que los acusados tuvieran posibilidad alguna de organizar su defensa. Las pruebas presentadas para respaldar las acusaciones de«lavado de dinero» y de«conspiración contra la integridad nacional en perjuicio del Estado y de la sociedad» fueron falsificadas, a veces de manera muy grosera. Paralelamente a estos procesos, las medidas contra los medios de comunicación, las universidades privadas, las ong y las asociaciones religiosas se multiplicaron. 896 fueron disueltas, sus bienes fueron confiscados y algunos de sus responsables, e incluso de sus miembros, fueron detenidos. En consecuencia, los líderes de la oposición política y de la sociedad civil se encuentran hoy encarcelados o exiliados. En enero y febrero de 2023, los ataques contra la Iglesia católica se volvieron mucho más sistemáticos. Desde luego, el gobierno ya había expulsado al nuncio apostólico, empujado al exilio a varios sacerdotes y a un obispo, cerrado la congregación de Hermanas de la Caridad, y encarcelado y procesado a una decena de sacerdotes. Esta vez, inició un proceso contra el obispo de Matagalpa, Rolando Álvarez, detenido en mayo de 2022 y acusado de«conspiración» por sus críticas al gobierno en sus homilías. Finalmente, también en enero, tres altos responsables de la policía a cargo de las operaciones de represión de las manifestaciones de 2018, bajo sospecha de querer desertar y exiliarse, fueron acusados de actos de corrupción y detenidos. La paradoja es que, debido tanto a las sanciones de eeuu y de los países europeos como al repudio de la opinión pública internacional, el matrimonio Ortega-Murillo decidió en febrero liberar, quitarles la nacionalidad y expulsar a 222 prisioneras y prisioneros políticos, considerados«mercenarios». Es poco decir que este destierro de los líderes encarcelados a partir de mayo de 2021 y juzgados en 2022, y de muchos otros arrestados paralela o a veces anteriormente, es una indudable señal del acorralamiento del régimen nicaragüense. En síntesis, aun tomando en cuenta esta liberación masiva de presos políticos, desde la represión a la«insurrección cívica» de 2018, el matrimonio que gobierna Nicaragua no solo reprimió metódicamente todas las manifestaciones y formas de oposición, ignorando todas las leyes nicaragüenses, sino que procedió de facto y de jure a una verdadera abolición del Estado de derecho que había sido instaurado en 1990. Un nuevo tipo de tiranía Muchos observadores retomaron el paralelismo trazado entre Somoza y el matrimonio Ortega-Murillo, haciéndose eco del eslogan de los manifestantes nicaragüenses de abril-junio de 2018 que reclamaban su dimisión y elecciones libres. Este punto de vista coincide en parte con el de Sergio Ramírez, Dora tema central | La cultura política del sandinismo 65 María Téllez y otros ex-sandinistas no menos importantes, como Henry Ruiz y Mónica Baltodano. Todos ellos consideran que el regreso de Ortega al poder no es en absoluto la«segunda etapa de la Revolución Sandinista», sino el primer momento del intento de instaurar un poder dinástico y patrimonialista. Ahora bien, el paralelismo entre los Somoza y los Ortega-Murillo ¿tiene fundamento? La tiranía de estos últimos ¿es similar a la de los primeros? Varios hechos pueden alimentar esta interpretación. El primero es la intención de la familia Ortega-Murillo de apoderarse de los recursos del país, así como de patrimonializar el aparato del Estado ubicando a sus hijos o familiares en puestos claves. Se trata al respecto de un proyecto«cleptocrático» 3 que tiene más de un rasgo en común con el de los Somoza a lo largo de su reinado(19371979). Al igual que ellos, Ortega y su familia gozan de una de las fortunas más grandes del país y multiplican en beneficio propio el sistema de sobornos y el uso de información privilegiada. El otorgamiento en 2013 de una concesión para la construcción de un canal interoceánico a un consorcio chino –hkdn Nicaragua Canal Development–, en condiciones totalmente desventajosas para el país, así como la participación en el saqueo de áreas protegidas de bosque primario como consecuencia de la multiplicación de las concesiones mineras, especialmente auríferas, y la tala ilegal de bosques tropicales, son hechos emblemáticos de esas prácticas. Del mismo modo, la familia Ortega-Murillo y sus hijos están acusados de actuar en connivencia con los traficantes de cocaína que atraviesan el territorio nicaragüense para enviar su mercadería a México y luego a eeuu 4 . Finalmente, nadie ignora que Rosario Murillo sueña con suceder a su marido, quien según se sabe está enfermo de lupus, y ver luego a uno de sus hijos heredar el poder para Ortega supo pactar seguir gobernando el país. Las cosas son además tan con los principales evidentes que existe una serie de bromas que comparan al último de los Somoza y a su hijo, apodado El Chigüín(el nene de papá), con el matrimonio Ortegadirigentes políticos del país Murillo y sus propios hijos. para perpetuarse Al igual que Anastasio Somoza García(1937-1947, 1950-1956), Ortega supo pactar con los principales en el poder dirigentes políticos del país para perpetuarse en el poder, gracias a elecciones amañadas o fraudulentas, sin competidores reales, cooptando mediante 3. El término fue acuñado y utilizado por los miembros de la comisión bipartidista presidida por Henry Kissinger para designar el régimen de Somoza en su informe sobre América Central publicado en 1984. 4. Respecto a la importancia creciente del narcotráfico en Centroamérica, v. Roberto Orozco:«El narcotráfico ya ha desarrollado mucho músculo y está generando mucho dinero» en Envío N o 365, 8/2012; Red Centroamericana de Pensamiento e Incidencia:«El lavado de dinero: un desafío a la seguridad regional» en Envío N° 377, 8/2013; R. Orozco:«El narcotráfico está ya incrustado en la política y en la economía de América Latina» en Envío N o 453, 12/2019. 66 Gilles Bataillon | nueva sociedad | 304 prebendas a una parte de sus opositores políticos, el mundo empresarial y la jerarquía católica. Si bien Somoza García también se había hecho fuerte gracias al control de las Fuerzas Armadas del país, Ortega logró en cambio imponerse retomando las riendas del fsln en la década de 1990, gracias a los recursos financieros ofrecidos por Muamar Gadafi. Luego selló un pacto de impunidad y poder con el entonces presidente liberal Arnoldo Alemán (1997-2002). Este pacto buscó resolver las causas judiciales de ambos: en el caso de Alemán, sus denuncias de corrupción; en el de Ortega, las denuncias públicas de violación realizadas en 1998 por su hijastra Zoilamérica Narváez. (La jueza sandinista a cargo del caso declaró la denuncia inadmisible. A pesar de esta decisión, en 1999 Ortega debió enfrentar una nueva denuncia, esta vez presentada ante la cidh, y finalmente la denuncia fue retirada gracias a las presiones de Rosario Murillo sobre su hija). Mediante este pacto, ambos caudillos se repartieron, a la vista de todos, las instituciones del Estado, incluidas las de control. Alemán buscó paz social, garantizada por el fsln, para su proyecto neoliberal, y una banca de diputado automática como ex-presidente tras su salida del poder en 2002, para mantener su inmunidad. Ortega, con más provecho, se sirvió del pacto para impulsar una reforma de las leyes electorales que le permitiera ser elegido presidente en primera vuelta con solo 35% de los votos emitidos, en la medida en que superara en cinco puntos porcentuales al segundo mejor posicionado, lo que finalmente ocurrió en 2006. Luego prohibió que participaran en las elecciones, o manipuló, a los partidos capaces de ejercer verdaderamente el papel de opositores, tanto en 2011 como en 2016. Realizó además numerosos fraudes en esos tres escrutinios. Reformó la Constitución para poder ser reelecto indefinidamente. Y, por último, organizó una elección totalmente controlada por él en 2021. Esta comparación tiene la virtud de desacralizar al personaje de Ortega, al que se lo ve hoy como un tirano envejecido, brutal y rapaz. Pone además el acento en la represión desplegada a partir de 2007, que alcanzó su paroxismo en 2018 y recuerda en muchos aspectos la de Somoza. Sin embargo, cabe introducir al respecto importantes distinciones entre el contexto en que tuvieron lugar las exacciones de los Somoza y aquel en el que actúa el matrimonio Ortega-Murillo. Los primeros enfrentaron en reiteradas oportunidades acciones armadas de gran envergadura: demostraciones de fuerza de los conservadores apoyados por Costa Rica en 1947-1948 y de nuevo en 1959, el asesinato del fundador de la dinastía, Anastasio Somoza García, en 1956, las acciones esporádicas del fsln a partir de los años 1960 y, finalmente, las insurrecciones de 1978 y 1979. Respondieron con una violencia que no se compara con la del matrimonio Ortega-Murillo. La represión de la insurrección de septiembre de 1978 produjo entre 1.500 y 2.000 muertos. Finalmente, entre abril de 1979 y el 19 de julio del mismo año, el país estuvo tema central | La cultura política del sandinismo 67 sumido en una verdadera guerra civil, que causó al menos 10.000 víctimas 5 . En otras palabras, cualquiera haya sido la violencia desmesurada desplegada por la policía y los paramilitares de Ortega, así como las crueldades sufridas por las personas detenidas y las iniquidades de los procesos iniciados contra los opositores Ortega y Murillo no son en absoluto a partir de 2022, estamos muy lejos de la violencia deshéroes revolucionarios plegada por la Guardia Nacional somocista. Pero este paralelismo entre el somocismo y el gobierno de Ortega y Murillo no deja de ser equívoco por otras razones: elimina un rasgo decisivo probos, a los que el regreso al poder y a sus beneficios de la experiencia política de estos dos últimos. Orhabría corrompido tega y Murillo no son en absoluto héroes revolucionarios probos, a los que el regreso al poder y a sus recientemente beneficios habría corrompido recientemente. Por el contrario, Ortega es un personaje clave en la transformación totalitaria de este proyecto inicialmente pluralista y no alineado, que significó el derrocamiento de Somoza y la revolución del 19 de julio de 1979. En otras palabras, si tenemos que hacer la comparación entre el somocismo y el orteguismo, no podemos evitar un análisis crítico de los momentos totalitarios de la Revolución Sandinista en la década de 1980. El regreso de los esquemas totalitarios A falta de espacio para un extenso análisis, recordemos brevemente los hechos. Es sabido que la aceptación del proyecto político que se negoció entre los diferentes componentes de la oposición a Somoza a partir de 1978 y que permitió su derrocamiento solo fue para la mayoría de los cuadros sandinistas una suerte de estratagema. Incluso antes de su llegada a Managua, su objetivo era imponer su hegemonía en el proceso revolucionario. El primer gesto emblemático fue la designación de un quinto miembro en la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional(jgrn), Daniel Ortega, lo que permitió a los sandinistas obtener la mayoría. Este propósito no fue menos discernible en la voluntad de la dirección nacional del fsln de establecer, a partir de 1979, su control sobre la policía, pero también sobre el ejército y 5. Shirley Christian, citando las estimaciones de la Cruz Roja nicaragüense, contabiliza unos 10.000 muertos, 90% de ellos civiles, entre 1978 y el 19 de julio de 1979. Ver S. Christian: Nicaragua: Revolution in the Family , Random House, Nueva York, 1985, p. 117. Otros autores brindan estimaciones mucho más altas, 40.000 e incluso 50.000 muertos, sin mencionar en general las fuentes en las cuales se basan. 68 Gilles Bataillon | nueva sociedad | 304 la justicia, así como sobre la gestión de los bienes confiscados tanto en las zonas urbanas como rurales. Este apoderamiento del aparato del Estado estuvo acompañado por un control metódico de los poderes sociales: los comités surgidos durante la guerra civil, las asociaciones de mujeres y jóvenes, los sindicatos y las asociaciones profesionales; a esto se sumó la intención de poner bajo la tutela del poder revolucionario a los medios de comunicación y las iglesias. Esta fagocitación de las instituciones y de la sociedad estuvo acompañada por la persecución y la expulsión, a veces muy brutales, de sus antiguos aliados. Desde este punto de vista, algunas fechas son emblemáticas: la reunión de cuadros sandinistas de agosto de 1979, la llamada Asamblea de las 72 horas, en la que se dieron consignas en este sentido; la reforma en diciembre de 1979 del gabinete ministerial, del que fueron expulsados todos los ministros no sandinistas en beneficio ya sea de miembros de la dirección nacional del fsln, que constituyeron inmediatamente el poder real en el A partir del segundo semestre de 1979, país, o de figuras confiables; y, finalmente, la ampliación del Consejo de Estado en mayo de 1980, con el fin de otorgar una mayoría a los sandinistas, los sandinistas que hasta entonces debían transigir en minoría con decidieron aliarse con el bloque soviético los demás actores de la revolución. Paralelamente, a partir del segundo semestre de 1979, los sandinistas decidieron aliarse con el bloque soviético. Esta decisión no fue en absoluto forzada por la política de eeuu, que buscaba obstaculizar el proyecto original de la revolución. Por el contrario, el gobierno de Jimmy Carter no solo tuvo numerosos gestos amistosos hacia la revolución, sino que brindó una ayuda sustancial al país 6 . La imposición de este proyecto dictatorial estuvo acompañada por el otorgamiento de numerosos privilegios a los nuevos cuadros del régimen: vehículos, viviendas y personal de servicio, tiendas de bienes de consumo. Si bien los responsables sandinistas y sus aliados no se convirtieron en propietarios de los bienes muebles o inmuebles que utilizaban, algunos se lanzaron a partir de 1979 a prácticas de desvíos de fondos y a la creación de verdaderos botines en bancos extranjeros. Este sentido del«botín» en beneficio de la nueva clase dirigente se confirmó a lo largo de los años 80 y fue evidente durante la derrota electoral de los sandinistas en 1990. Uno de los últimos gestos de los parlamentarios de este grupo fue aprobar leyes que autorizaban cómodas transferencias de propiedades en beneficio de los sandinistas, la famosa«piñata». 6. El documento de las 72 horas puede consultarse en. Para un desarrollo más amplio de este momento de la revolución y mayores referencias bibliográficas, v. G. Bataillon:«L’an i de la révolution sandiniste» en Problèmes d’Amérique Latine N o 116, 2020. tema central | La cultura política del sandinismo 69 De esta manera, en 12 meses, de agosto de 1979 a julio de 1980, los sandinistas impusieron la hegemonía de su partido y de su aparato burocrático, así como ciertos hábitos de prevaricación en su beneficio. Paralelamente, desde los primeros momentos de la revolución de 1979, Ortega se convirtió en un aprendiz de dictador. Esto significa que las formas dictatoriales y prevaricadoras de hoy deben relacionarse con las de los años 80. La caza de brujas que lanzó Ortega contra los medios de comunicación independientes, las ong y los movimientos feministas a partir de 2008 7 y su política de terror contra la oposición a partir de 2018 se asemejan en muchos aspectos a las acciones del fsln contra sus opositores en los años 80. En efecto, debe recordarse la persecución que sufrió rápidamente el diario La Prensa , cuya publicación se prohibió en abril de 1980 y, de manera reiterada, hasta septiembre de 1981. Luego fue sometido a censura previa y se prohibió su publicación en 1985, hasta los acuerdos de paz de 1987, cuando se lo autorizó nuevamente. Del mismo modo, las radios privadas fueron, paulatinamente, prohibidas en 1983, y recién pudieron retomar sus emisiones en 1987. Los ataques contra los medios de comunicación independientes, en primer lugar contra Confidencial , en 2008, y a partir de 2018, contra prácticamente todos los demás, llevan indudablemente a pensar en las prácticas de esos años 80. Debe recordarse también que, a partir de enero de 1980, diferentes partidos rivales del fsln, primero grupos trotskistas y maoístas y luego los llamados partidos«burgueses», vieron al mismo tiempo cómo sus miembros eran amenazados con agresiones por los sandinistas, y en algunos casos, lisa y llanamente prohibidos. Las formas de persecución a partidos rivales del fsln, a organizaciones de la sociedad civil y a la Iglesia católica recuerdan nuevamente los métodos utilizados durante los años 80. No se dudó en recurrir a los montajes policiales y judiciales más inverosímiles, así como a las calumnias e intimidaciones más abyectas. Otro ejemplo muy elocuente es la violencia totalmente desproporcionada de la policía, del fsln y de sus grupos de choque contra los opositores. Estas acciones recuerdan las utilizadas contra aquellos que, como los miembros del Movimiento Democrático Nicaragüense de Alfonso Robelo, intentaron protestar contra el control de la revolución por el fsln a comienzos de 1980, o incluso contra los indígenas miskitos en la misma época. Del mismo modo, algunos asesinatos de dirigentes campesinos locales que protestaban contra el proyecto del canal o de miskitos que denunciaban la invasión de sus tierras por parte de los colonos, así como algunos casos de torturas o asesinatos en dependencias policiales, están en 7. Sobre estos acontecimientos y su contexto, v. las crónicas y los artículos publicados en la revista Envío , disponibles en línea. 70 Gilles Bataillon | nueva sociedad | 304 línea con los cometidos 30 años atrás contra los campesinos y los indios sospechados de pertenecer a los contras, o los sindicalistas independientes que rechazaban el control de los nuevos sindicatos sandinistas. También el giro que tomaron las elecciones en 2011, 2016 y 2021 tiene más de un rasgo en común con las elecciones de 1984. Recordemos que estas últimas no fueron de ningún modo concebidas por los sandinistas como elecciones competitivas y pluralistas que permitieran una alternancia en el poder. Se organizaron para contrarrestar la ofensiva militar de la Contra, apoyada por eeuu, y dar la sensación a los países europeos y latinoamericanos de que, año tras año, los sandinistas retomaban las promesas originales de la revolución: pluralismo y no alineamiento. Precisemos también que, en 1984, bajo la presión de Washington, el grueso de la oposición había tomado la decisión más que errónea de no participar en las elecciones y apostar al hecho de que la oposición armada terminaría ganando de un modo u otro. Pero no olvidemos de qué manera el fsln multiplicó entonces los obstáculos y las amenazas a algunos partidos que se habían presentado valientemente contra ellos. Pensemos en la presión ejercida sobre los electores, a través de los Comités de Defensa Sandinistas –«los ojos y oídos de la revolución», según el eslogan de la época–, así como el relleno de urnas en muchos lugares, lejos de los observadores internacionales, con votos sandinistas, o incluso en la movilización de los recursos del Estado para las operaciones de propaganda del Frente. En muchos aspectos, la estrategia desplegada por el fsln a partir de las elecciones municipales de 2008, y luego en todas las elecciones que siguieron, fue similar. Se ofrecía una imagen de elecciones pluralistas, mientras que la alternancia era considerada inaceptable por Ortega y su círculo cercano. De esta manera, los sandinistas, desde los magistrados del cse hasta los activistas que controlaban las mesas electorales, compitieron en ingenio para organizar el fraude. Poco a poco, se les prohibió a los partidos por fuera del sandinismo presentar candidatos. Los dirigentes políticos rivales fueron total o parcialmente comprados o extorsionados. A los electores que podrían no votar por el Frente se les negaron sus documentos de votación. Se llenaron las urnas. Y, finalmente, se hizo fraude en el recuento de votos emitidos. Ya en 2021, el matrimonio Ortega-Murillo convirtió las elecciones en un ritual de aclamación totalitaria. Contra este razonamiento, podría objetarse que, en 1990, Ortega, entonces presidente de la República y candidato a su propia sucesión, no solo decidió celebrar elecciones competitivas, sino que reconoció su derrota frente a Violeta Barrios de Chamorro. Los hechos son irrefutables. Pero hay que entender que los sandinistas no tenían entonces muchas opciones. Si bien, a pesar del apoyo de eeuu, los contras habían sido incapaces tema central | La cultura política del sandinismo 71 de vencer militarmente, los daños provocados por la guerra y el embargo estadounidense fueron considerables. El país estaba al borde de la quiebra. Además, los soviéticos, entonces en plenas negociaciones con Ronald Reagan, habían advertido a los dirigentes nicaragüenses que no podrían seguir financiando a Nicaragua. Estos últimos aceptaron tanto los acuerdos regionales de paz propuestos por los presidentes de Costa Rica y Guatemala como el principio de negociaciones con los contras. Restablecieron así todas las libertades fundamentales suspendidas debido al Estado de emergencia. Prometieron finalmente celebrar elecciones competitivas. Persuadidos de que las ganarían, y de que al hacerlo fortalecerían su legitimidad, quedaron estupefactos al Tal como lo explicó perderlas. No tuvieron en consecuencia otra alternaHenry Ruiz, si tiva que respetar el veredicto bajo pena de devolver toda su legitimidad a la acción de los contras con los cuales habían firmado un alto el fuego. Tal como lo explicó Henry Ruiz, si hubieran sabido que podían hubieran sabido que podían perder esa elección, habrían perder esa elección, habrían tenido«un plan b para tenido«un plan b » organizar el fraude a su favor» y no habrían aceptado abandonar el poder 8 . Hoy, con el apoyo de Rusia y de China, Ortega y Murillo han optado por la estrategia de la fuga hacia adelante. Es importante entender cómo surgieron los esquemas totalitarios durante los años 80 y cómo resurgen hoy. El poder gobernante pretende encarnar a una sociedad liberada de todo conflicto: económico, social, político, cultural o religioso. No existe otro conflicto que el del Pueblo, encarnado otrora por el fsln y sus organizaciones de masas y actualmente por el matrimonio presidencial, frente a sus enemigos. Estos enemigos del Pueblo se conciben como gérmenes de la disolución del orden social. La diferencia es que, en los años 80, el Frente Sandinista y su dirección nacional retomaban de manera muy explícita las metáforas totalitarias de la creación del«hombre nuevo», de un único Pueblo, de un sentido de la historia que ellos estaban encarnando, mientras que hoy el matrimonio Ortega-Murillo muestra imágenes muy degradadas de ello que recuerdan las ofrecidas por el matrimonio Ceaușescu antes de su caída. Si bien las apariciones públicas de Ortega son muy contadas y se reservan para las grandes ocasiones, Rosario Murillo habla en televisión todos los días. Anuncia al mediodía las principales medidas tomadas por el gobierno valiéndose de una retórica que combina creencias esotéricas y mística cristiana revolucionaria. Sus expresiones cristianas ‒«Gracias a Dios»,«Dios mediante»,«primero 8. Entrevista incluida en la película de Clara Ott y G. Bataillon: Nicaragua, une révolution confisquée , 2013. 72 Gilles Bataillon | nueva sociedad | 304 Dios»‒ son formas de presentarlos a ella y a su marido como mediadores ineludibles entre los poderes del más allá y los nicaragüenses. Si bien esta retórica linda a menudo con el ridículo, refleja sin embargo la intención de este matrimonio de erigirse al mismo tiempo en dirigentes que están por encima del pueblo, pero también en la encarnación de la esencia del Pueblo y de la familia nicaragüenses. La dificultad para pensar el totalitarismo Resta comprender por qué es tan difícil pensar la tiranía ejercida hoy por el matrimonio Ortega-Murillo bajo el prisma del totalitarismo, y más aún, mostrar cómo estas formas totalitarias abrevan en parte en los diez años de la Revolución Sandinista. El contexto en el cual surgió esta revolución, así como el entusiasmo que suscitó, contribuyeron ciertamente a una forma de ceguera al respecto, indudablemente en las filas de la izquierda, pero también en las de la derecha. En 1979, la primera venía de sentirse muy decepcionada por el descubrimiento de las atrocidades cometidas por los jemeres rojos en Camboya y la huida masiva de los boat people vietnamitas. Además, desde el caso Padilla en 1971, la estrella de la Revolución Cubana indudablemente se había opacado. La Revolución Sandinista venía a satisfacer un deseo, y más aún quizás, una necesidad de creer en una posible revolución que defendiera a la vez la igualdad y la libertad socialista. El impulso de solidaridad y los llamados a la acción que lo acompañaban proveían buenas coartadas para no preguntarse sobre cuestiones planteadas por los regímenes totalitarios surgidos en el Sudeste asiático. Por qué y cómo habían podido surgir burocracias totalitarias durante la guerra contra el imperialismo estadounidense y sus«regímenes fantoches» en el Sudeste asiático eran preguntas silenciadas. La derecha, tanto en los países centrales como en América Latina, al igual que la burguesía empresarial nicaragüense, solo juzgó la situación según un supuesto«realismo». Los sandinistas eran vistos como los nuevos Somoza que «sostendrían» el país y permitirían continuar haciendo negocios en un clima de estabilidad. Poco importaba la fecha de futuras elecciones, menos aún la libertad de asociación, sobre todo si permitía un sindicalismo independiente. Había que pactar con ellos, y de ningún modo preguntarse por la inmediata represión a los movimientos trotskistas o maoístas, así como a los sindicalistas comunistas. eeuu solo tenía en mente consideraciones geopolíticas. Tal como lo explicó crudamente Jeane Kirkpatrick, eeuu estaba dispuesto a conformarse con un comunismo al estilo chino, mundo totalitario si los hay, o al estilo yugoslavo, donde Tito había sido tema central | La cultura política del sandinismo 73 muy duro con sus opositores, en la medida en que los sandinistas limitaran estrictamente sus acciones a su país y«no exportaran la subversión» 9 . Otra dificultad se relaciona con la ceguera de aquellos que, tras haber apoyado la Revolución Sandinista en sus comienzos, sin poder ver sus problemas de origen, dieron muestras de una admirable solidaridad con los exsandinistas convertidos en opositores a Ortega y Murillo, muchos de ellos detenidos en condiciones atroces: Dora María Téllez, Víctor Hugo Tinoco o Hugo Torres, fallecido recientemente en la cárcel; y otros exiliados, como Sergio Ramírez o Carlos Fernando Chamorro, o encerrados en sus casas en Nicaragua, como Henry Ruiz y Moisés Hassan. Estas figuras son vistas, con razón, como heroicas. Sin duda alguna, todas generan admiración. Resta también comprender qué aggiornamento político realizaron todos ellos tras su derrota electoral en 1990. Cuestionaron los dogmas que habían sido suyos sobre la revolución y sobre la figura de un único Pueblo encarnada por una dirección revolucionaria. Reconocieron las virtudes del pluralismo y el debate democrático y le dieron la espalda a la asimilación de toda forma de oposición a figuras de la contrarrevolución. En 2021, la decisión del Movimiento Renovador Sandinista de adoptar un nuevo nombre, Unión Democrática Renovadora(Unamos), y de destacar la noción de democracia es un signo elocuente de esta metamorfosis. Este aggiornamento también estuvo acompañado por una nueva mirada sobre la década de 1980. Estos ex-sandinistas conservan la nostalgia del entusiasmo de los primeros días de la revolución, aunque reconocen que, si bien habían preconizado la división de poderes, la democracia, la economía mixta y el no alineamiento, construyeron conscientemente un régimen de partido único alineado con el bloque soviético. Mejor aún, reflexionaron sobre los efectos catastróficos del rechazo a toda crítica y de su asimilación a intenciones contrarrevolucionarias. En resumen, encontraron el camino de aquellos revolucionarios ‒Rosa Luxemburgo o el joven Trotsky‒ que supieron discernir tempranamente en la matriz del leninismo los fundamentos de una nueva forma de dictadura del Comité Central sobre el Partido, y del Partido sobre la sociedad. También se vincularon a reflexiones sobre el totalitarismo al entender cómo el fsln había sido concebido como un órgano que pretendía ser a la vez el Estado y la sociedad y que asimilaba toda oposición a la figura del enemigo. Únicamente tomando en serio las críticas planteadas por estos sandinistas convertidos en demócratas podremos no solo comprender la naturaleza de la tiranía ejercida por el matrimonio Ortega-Murillo sino, al hacerlo, combatirla. 9. Bernard Guetta:«‘Je peux imaginer au Nicaragua un régime de communisme national’, nous déclare Mme Kirkpatrick» en Le Monde , 1/3/1985. Las antinomias del mas boliviano Ideología, democracia y cultura política Fernando Molina La llegada al gobierno del Movimiento al Socialismo( mas ) en 2006 combinó un proceso de democratización social, que dio acceso al poder a sectores anteriormente excluidos, con posiciones iliberales que determinaron una forma de manejo del Estado. Pero ha sido la democracia la que habilitó el tránsito de este partido campesino hacia el poder, en tanto sistema político constituido y en cuanto lucha política constituyente o mecanismo de ascenso social y de transformación de las estructuras económicas y étnico-raciales bolivianas. El Movimiento al Socialismo(mas) y su gobierno de casi dos décadas serían impensables sin la democracia que Bolivia reconquistó en 1982. Que un partido de tan fuerte raigambre campesina llegara al poder, en 2006, en representación de los pobres e indígenas, desmintió lo que habían escrito los teóricos radicales –entre ellos, Álvaro García Linera, quien se convertiría en parte de la cúpula del mas y en vicepresidente del país por 13 años–: que la democracia«minimalista» y Fernando Molina: es periodista y escritor. Es autor, entre otros libros, de El pensamiento boliviano sobre los recursos naturales (Pulso, La Paz, 2009), Historia contemporánea de Bolivia (Gente de Blanco, Santa Cruz de la Sierra, 2016) y El racismo en Bolivia (Libros Nómadas, La Paz, 2022). Es colaborador del diario español El País . Palabras claves: democracia, iliberalismo, Movimiento al Socialismo(mas), Evo Morales, Bolivia. tema central | Las antinomias del mas boliviano. Ideología, democracia y cultura política 75 «procedimental» era una suerte de«simulación» 1 ; y que los procesos electorales eran«rituales semicarnavalescos de renovación» manipulados por las empresas transnacionales y Estados Unidos 2 . Por el contrario, la razón por la que Evo Morales logró canalizar el enorme malestar social contra el ciclo neoliberal(1985-2003) fue que era lo que los marxistas ortodoxos llaman un«electoralista». Morales, sin duda, no pensaba que el voto es una«simulación» o un«ritual semicarnavalesco»(aunque quizá podría haberlo dicho para desvalorizar alguna victoria rival). Fue el voto lo que permitió que, en 1997, Morales llegara al Parlamento como diputado(con una votación récord en su circunscripción), se hiciera conocido en todo el país, organizara una estructura política que al principio era precaria pero aun así pesaba como la mayor de la izquierda y, más importante todavía, que proyectara su figura como«presidenciable»(obtener la segunda mayoría en la elección de 2002 resultó fundamental para que ganara con más de 50% en 2005). Por estas razones, aunque el ascenso de Morales al poder fue sin duda sorpresivo, a causa de su condición étnico-racial y de que había sido un dirigente sindical involucrado en conflictos sociales muy graves vinculados a la lucha contra la erradicación de los cultivos de coca, era una posibilidad menos inverosímil que un salto similar de otros líderes de la izquierda boliviana que pugnaban por el mismo puesto de«director general» de la sublevación contra el neoliberalismo. En particular, en ese periodo Morales le ganó el liderazgo supremo al dirigente indianista Felipe Quispe, el « Mallku», que aparecía ante el país como un hombre muy radical, lo que al final le impidió trascender los límites del electorado aymara de la región del Altiplano 3 . En tanto extensión electoral del sindicalismo, en particular del campesino, el mas fue desde su nacimiento un portador de postulados democráticos presentes en la tradición boliviana, forjada en las luchas de los sindicatos por las libertades democráticas que necesitaban para existir. Esta tradición está compuesta por cuatro convicciones populares simples pero profundas: apoyo a las libertades de asociación, huelga, expresión y protesta; apoyo al apotegma liberal«un ciudadano, un voto»; apoyo al derecho de la mayoría a mandar; y, finalmente, apoyo a la alternancia y rotación de los dirigentes (que tiene raíces en las tradiciones políticas indígenas). Pero el mas no solamente fue el resultado de las posibilidades de la democracia«formal», sino, al mismo tiempo, la encarnación de la 1. Á. García Linera:«Neoliberalismo: 16 años perdidos» en El Juguete Rabioso , 20/1/2002. 2. Luis Tapia: La velocidad del pluralismo , Comuna/ Muela del Diablo Editores, La Paz, 2002, pp. 40 y 54. 3. F. Molina: Historia contemporánea de Bolivia , 2ª edición, Libros Nómadas, La Paz, 2021. 76 Fernando Molina | nueva sociedad | 304 democracia definida como«autodeterminación de las masas». René Zavaleta, autor boliviano de esta definición 4 , observó en su célebre ensayo Las masas en noviembre que las clases trabajadoras, que hasta entonces solo habían luchado por consignas económicas o revolucionarias, en 1979 comenzaron a hacerlo por la democracia, superando el conato golpista del coronel Alberto Natusch Busch y constituyendo un impresionante movimiento democrático popular. Este nuevo movimiento todavía estaba dirigido por la izquierda de la clase media criolla, pero Zavaleta creía que en el futuro podría proyectarse,«sin mediaciones», para llevar a los«plebeyos»(sobre todo a los indígenas) al poder 5 . Pues bien, el mas fue la consumación de esta profecía. Tenemos, en suma, que la performance del partido de Evo Morales ha sido el resultado de la democracia en tanto sistema político constituido o superestructura jurídico-política, y de la democracia en cuanto lucha política constituyente o mecanismo de ascenso social y de transformación de las estructuras económicas y étnico-raciales bolivianas. Esta fuerte raigambre democrática popular permite dilucidar el comportamiento del mas a lo largo de toda su historia, inclusive la conducta que tuvo durante su peor crisis, en noviembre de 2019, cuando Morales cayó en medio de la inacción de las bases de su movimiento, pero también tras negarse a ordenar que los militares reprimieran las protestas en su contra 6 . Esta filiación democrática hace que todos los intentos de subsumir la experiencia boliviana bajo el mas en otras como la nicaragüense o la venezolana terminen en un fiasco analítico. En Al mismo tiempo que expresa el cambio, son más pertinentes las comparaciones con el Movimiento Nacionalista Revolucionario(mnr) y con el llamado«populismo» latinoamericano. espíritu democrático de las masas, la ideología Iliberalismo ideológico efectiva del mas Al mismo tiempo que expresa el espíritu democrático posee un fuerte de las masas, la ideología efectiva del mas posee un aspecto iliberal fuerte aspecto iliberal, que proviene de la tradición revolucionaria y marxista que, junto con la cultura sindicalista/corporativa, también ha configurado a la izquierda boliviana. Así, este partido discrepa fuertemente de algunas características de la 4. R. Zavaleta:«Cuatro conceptos de democracia» en Obras completas 2, Plural Editores, La Paz, 2013. 5. R. Zavaleta:«Las masas en noviembre» en Obras completas 2, cit. 6. F. Molina:«Evo Morales publica sus memorias:‘Me siento encarcelado en un calabozo’» en El País , 28/8/2020. tema central | Las antinomias del mas boliviano. Ideología, democracia y cultura política 77 democracia liberal; señalaremos a continuación las cuestiones en torno de las cuales se dan las cuatro antinomias más importantes: 1. Neutralidad ideológica. Según uno de los padres de la democracia liberal, John Stuart Mill, la sociedad no puede apuntar en una sola dirección porque no se puede saber, con certeza, qué valores y qué fines le convienen indiscutiblemente al ser humano. Esto por varias razones, pero principalmente porque los valores y los fines se oponen entre sí y es imposible dirimir científicamente cuáles son los mejores. Por ejemplo, es imposible elegir de modo indisputable entre la igualdad y la libertad de lucrar y por tanto,«desigualarse». O entre la solidaridad con los desposeídos y el derecho de propiedad. Los fines humanos son distintos y, algunos de ellos, incompatibles entre sí 7 . Situado ante eso, el liberalismo prescribe la democracia como un espacio vacío ; una suerte de mercado en el que los valores y fines pueden competir libremente entre sí, ganando y perdiendo primacía al ritmo de la volubilidad humana, y en el que no se prejuzga cuál debe ser el bien común ni se propone una idea general de la felicidad. Para ello se requiere que el Estado se mantenga equidistante de las iglesias y las ideologías, y que las normas no sean sustantivas, sino procedimentales, pero que se cumplan a rajatabla 8 . El mas, en cambio, ve la democracia como un instrumento para lograr el «bien común», un conjunto de fines que se consideran deseables para todos en la medida en que son buscados por los pobres y explotados(hay detrás de esto una concepción de la historia que se remonta al marxismo, al hegelianismo e incluso al cristianismo, pero no tenemos espacio para exponerla aquí). Tanto es así, que ha inscrito estos fines supremos en la Constitución de 2009. Veamos, por ejemplo, el artículo 8. i: 8. i. El Estado asume y promueve como principios ético-morales de la sociedad plural: ama qhilla, ama llulla, ama suwa (no seas flojo, no seas mentiroso ni seas ladrón), suma qamaña (vivir bien), ñandereko (vida armoniosa), teko kavi (vida buena), ivi maraei (tierra sin mal) y qhapaj ñan (camino o vida noble). 9 Aunque el mas ha logrado lo que antes de él parecía impensable, constitucionalizar el Estado laico(lo que le ganó la enemistad eterna de la Iglesia católica), al mismo tiempo le dio al Estado una fuerte impronta ideológica solo parcialmente secular. Esta carga ideológica se expresa en los nombres 7. Isaiah Berlin: Cuatro ensayos sobre la libertad , Alianza, Madrid, 1988. 8. Robert Dahl: La democracia y sus críticos , Paidós, Barcelona, 1992. 9. Constitución Política del Estado en Gaceta Oficial del Estado Plurinacional de Bolivia . 78 Fernando Molina | nueva sociedad | 304 de las instituciones y las leyes, en los currículos educativos, en el ceremonial oficial –religioso en parte, con ch’allas e inmolaciones andinas– y en las nueDurante estos años, el mas se vas festividades, como el Año Nuevo Andino-Amazónico. Durante estos años, el mas se ha liberado de toda cortapisa que le impidiera usar el Estado de manera premeha liberado de ditadamente parcializada para lograr lo que Zavaleta toda cortapisa que le impidiera usar el Estado llamaba la«nacionalización» de Bolivia 10 , esto es, para imponer la«mirada hacia adentro» nacionalista que este partido profesa en la economía, la sociedad –donde es una mirada hacia los pueblos indígenas– y la política. de manera Todo esto solamente fue posible, claro está, en la premeditadamente parcializada medida en que el mas lograba grandes mayorías electorales que le permitían contar con dos tercios de los votos parlamentarios y controlar casi todas las reparticiones estatales. De este modo, la democracia electoral se disoció de la democracia liberal y a menudo se contrapuso a ella. 2. Limitación del poder. Para evitar efectos del exceso de poder como el recién mencionado, la democracia liberal prescribe un sistema de pesos y contrapesos orientado a recortar y limitar las posibilidades de acción de los partidos y los caudillos. La democracia necesita de tal aparato para impedir que estos, en nombre de mayorías transitorias, eliminen a las minorías y generen un pensamiento único, es decir, para garantizar la neutralidad ideológica mencionada más arriba. Ambos elementos de la democracia liberal son complementarios entre sí. El mas ha antagonizado fuertemente con esta prescripción democrática, que se le antoja una trampa para asegurar el conformismo social e impedir el cambio. En febrero de 2006, es decir, poco después de llegar al poder, Morales declaró en el viii Congreso de las Federaciones de Campesinos Cocaleros que lo estaban reeligiendo como presidente de esos sindicatos agrarios 11 :«yo a veces me siento prisionero de las leyes neoliberales; quiero hacer algo y me dicen que es ilegal hacerlo mediante decreto; quiero hacer otra cosa y es inconstitucional porque todo lo que piensa el pueblo es inconstitucional; por eso quiero decir que me siento prisionero de las leyes bolivianas» 12 . Dos años más tarde, causó revuelo al pronunciar las siguientes palabras:«Cuando algún jurista me dice:‘Evo, te estás 10. R. Zavaleta:«Lo nacional-popular en Bolivia» en Obras completas 2, cit. 11. Morales mantuvo sus cargos sindicales en paralelo al de presidente de Bolivia. 12. Pablo Stefanoni:«Siete preguntas y siete respuestas sobre la Bolivia de Evo Morales» en Nueva Sociedad N o 209, 5-6/2007, disponible en. tema central | Las antinomias del mas boliviano. Ideología, democracia y cultura política 79 equivocando jurídicamente, eso que estás haciendo es ilegal’; bueno, yo le meto nomás, por más que sea ilegal. Después les digo a los abogados:‘si es ilegal, legalicen ustedes, para qué han estudiado’» 13 . Ambas declaraciones generaron fuertes críticas. Los rivales del mas remarcaron la contradicción de estas palabras con el principio liberal de sometimiento del poder a los límites establecidos por la Constitución y las leyes. 3. Pluralismo. Como en la sociedad democrática nadie tiene completamente la razón ni tampoco el poder para imponer del todo su perspectiva, resulta imprescindible la cooperación entre distintos. En cambio, el mas es alérgico al pacto(una práctica habitual y poco transparente bajo el neoliberalismo, en Bolivia, sinónimo de la época de la«democracia pactada») y cree que es imprescindible formar mayorías incontrastables. Justamente, el mas es partidario de la democracia electoral porque las votaciones recibidas, a menudo de más de 60%, le permitieron esta concentración de poder que, luego, le facilita rodear y evadir los límites legales al poder. Mientras lo logró, entre 2009 y 2019, excluyó a los otros partidos y estableció con ellos relaciones de abierta enemistad, que se complicaron todavía más luego de la crisis de 2019, que el mas consideró un golpe de Estado. La lógica«amigo/enemigo» se corresponde con los otros elementos ideológicos que hemos mencionado: la imaginación de la democracia como un espacio«lleno» de una determinada ideología y como un mecanismo de acumulación del poder necesario para la transformación social. 4. Autonomía social. Con diferentes métodos, como la igualdad política, la concesión de los mismos derechos legales, etc., la democracia liberal intenta que emerja un medio social –por lo menos formalmente– autónomo. Esta tarea le permite viabilizar la hipótesis del autogobierno , que es fundamental para el funcionamiento de cualquier sistema democrático 14 . El mas ha sido siempre muy crítico respecto de esta construcción política. En tiempos del neoliberalismo boliviano, García Linera escribía que no era posible equiparar la agencia política de un millonario y la de un obrero; por tanto, sostener que ambos eran igualmente autónomos constituía un mero dispositivo propagandístico 15 . El mas considera que las instituciones democráticas están determinadas desde fuera por la economía y, más directamente, por la lucha de clases. 13.«Evo Morales confiesa que da‘pasos ilegales’ en Bolivia para aplicar sus reformas» en Efe , 29/6/2008. 14. R. Dahl: ob. cit. 15. Á. García Linera;«¿Qué es la democracia?» en Pluriverso. Teoría política boliviana , Comuna/ Muela del Diablo Editores, La Paz, 2001. 80 Fernando Molina | nueva sociedad | 304 Entonces, cuando no sirven directamente a la emancipación, son títeres de una serie de poderes conservadores. Muchos de los dirigentes del mas creen que el derrocamiento de Morales en noviembre de 2019 fue un golpe de Estado totalmente instrumentado por Estados Unidos para apropiarse del litio y otros recursos naturales bolivianos 16 . En general, en este partido existe una fuerte inclinación hacia las teorías de la conspiración. Como la sociedad carecería de autonomía, los momentos históricos en los que la población les da la espalda a las ideas y las organizaciones nacionalpopulares(como en 2019) se explican por el engaño y la manipulación de la embajada estadounidense, la Central de Inteligencia Estadounidense(cia, por sus siglas en inglés), las empresas transnacionales, los medios de comunicación, etc. Vamos a llamar a esta visión de la sociedad«constructivista», porque, igual que Platón en la República , considera a los dirigentes(reaccionarios o revolucionarios) como seres dotados de la capacidad y el poder para definir efectivamente el funcionamiento de la sociedad. Recordemos que el mas fundamenta esta creencia en el hecho de que la sociedad está determinada por causas externas. Así, paradójicamente, el determinismo se desdobla en un fuerte subjetivismo, para el cual el poder hace la historia. El mas no cifra el Por eso el mas no cifra el cambio social en la conscambio social en la construcción de una nueva trucción de una nueva hegemonía cultural, sino en la disputa por la titularidad del poder. Para usar el léxico gramsciano, se inclina por la«guerra de maniobras»(eso sí, electoral) antes que por la«guerra de hegemonía cultural, posiciones» 17 . La cuestión primera y final es, para este sino en la disputa por la titularidad partido, quién gobierna , ya que este podrá modelar el mundo social a su imagen y semejanza . El constructivismo no toma en cuenta lo imprevidel poder sible y lo caótico que es inherente a la vida histórica y sobreestima el papel de lo premeditado en el proceso social. Si en 2019 ocurrió un proceso muy complejo en el que se combinaron el racismo y el«pánico de estatus» de la elite criolla 18 , la«rebeldía de derecha» de sectores medios 19 , además de los viejos hábitos conspirativos de Bolivia, el mas prefiere reducir todo esto a la dimensión de una confabulación imperialista. Además, esta interpretación le conviene políticamente, porque saca de la ecuación sus propios errores políticos. 16.[Juan Ramón] Quintana:«El golpe de 2019 tuvo su origen en el intento fracasado del golpe de 2008 en Bolivia» en abi , 13/7/2021. 17. Antonio Gramsci: Antología , selección, traducción y notas de Manuel Sacristán, Siglo xxi, Ciudad de México, 1970. 18. F. Molina: Racismo y poder en Bolivia , Oxfam/ Fundación Friedrich Ebert, La Paz, 2021. 19. P. Stefanoni: ¿La rebeldía se volvió de derecha? , Siglo xxi, Buenos Aires, 2021. tema central | Las antinomias del mas boliviano. Ideología, democracia y cultura política 81 Ahora bien, anotemos que esta característica del constructivismo(o del platonismo), es decir, la suposición de que lo que importa es quién gobierna y no el sistema de relaciones políticas, se corresponde de modo profundo con la cultura política boliviana, que siempre ha sido caudillista, presidencialista y antiinstitucional. Es de esta conjunción entre ideología y tradición de donde surgió Evo Morales, seguramente el caudillo más importante de una historia nacional de caudillaje desmedido. En el momento de auge del mas (hacia 2014), el culto a la personalidad de Morales llegó a extremos que hacían recordar al tratamiento dado a reyes y jefes totalitarios 20 . La necesidad de que Morales fuera reelegido constantemente para mantener su dominio carismático sobre la política nacional y, muy importante, para conservar intacta la constelación caudillista, es decir, el«entorno» en el poder(porque el caudillismo siempre es un fenómeno colectivo), debilitó fundamentalmente el denominado«proceso de cambio»: el desconocimiento del referéndum de 2016, que rechazó la reelección, dejó las banderas democráticas en manos de la oposición, que comenzó a reclamar que se respetara la victoria del «No» y que Morales desistiera de presentarse a un cuarto mandato 21 . Tenemos entonces que el«régimen» –llamémoslo así sin propósito peyorativo– implantado por el mas en el país durante casi dos décadas de gobierno ha combinado una fuerte democracia electoral, solo cuestionada en 2019, y un débil pluralismo. La democracia boliviana bajo el mas no se ha asemejado tanto al ideal moderno de la poliarquía, nominado así por Robert Dahl para diferenciarlo del ideal democrático de la antigüedad, como a este último 22 ; ha hecho menos hincapié en evitar los malos gobiernos distribuyendo el poder que en el derecho a la expresión de la mayoría y su autogobierno. En suma, ha sido un régimen democrático«híbrido», con ciertos elementos de democracia representativa y otros de tutelaje , que, como se sabe, era el sistema predemocrático de gobierno, que reservaba el poder exclusivamente a un grupo específico de la sociedad 23 . En este caso, sin embargo, se trata del grupo mayoritario. Este«iliberalismo» se replicó en el terreno internacional: Morales no solo se alineó sin fisuras con el bloque bolivariano(Cuba, Venezuela, Nicaragua), con el cual encontraba afinidades ideológicas, sobre todo el rechazo al imperialismo estadounidense, sino que expresó su afinidad con diversos liderazgos«iliberales» –e incluso autoritarios– en el escenario global: 20.«El culto a Evo llega a sus padres» en El País , 13/7/2016. 21. P. Stefanoni:«Las lecciones que nos deja Bolivia» en Nueva Sociedad edición digital, 3/2020, . 22. R. Dahl: ob. cit. 23. Ibíd. 82 Fernando Molina | nueva sociedad | 304 se mostró a gusto con el«hermano» iraní Mahmud Ahmadineyad y, más recientemente, felicitó al presidente ruso Vladímir Putin por su cumpleaños en un tuit en el que lo llamó el representante de los«pueblos libres, dignos y antiimperialistas» 24 , y en 2017 condecoró al dictador de Guinea Ecuatorial, a quien le pidió consejos para ganar elecciones con 90% de los votos 25 . El mas y la cultura política boliviana Alguna gente en la izquierda boliviana esperaba que cuando los indígenas y plebeyos llegaran sin mediaciones al poder rompieran de forma completa y radical con la cultura política boliviana tradicional, que consideraban racista, eurocentrista, caudillista y proclive al uso arbitrario de la ley. Esta ilusión era paternalista y no se cumplió. Así, el apoyo inicial de esta izquierda se tornó en su opuesto, el aborrecimiento del mas, el escarnio de todo lo que este piensa o hace 26 . Actualmente, es la derecha la que pretende que el comportamiento del mas no tiene nada que ver con la cultura política boliviana. Esto le permite atribuir los excesos caudillistas y el lawfare de los gobiernos masistas exclusivamente a la ideología y la naturaleza de este partido. Según esta visión, en los años 90 Bolivia ascendía hacia una plena democracia liberal cuando fue interrumpida por la irrupción del«populismo» y del«socialismo del siglo xxi», que se las arreglaron para detener este avance y perpetrar una«dictadura invisible». Los tres principales argumentos con los que se justifica esta creencia son la ruptura de las leyes y el supuesto uso del fraude para lograr la reelección del presidente Evo Morales en 2019; la persecución judicial a varios dirigentes de la oposición, en particular a Jeanine Áñez, la presidenta que sustituyó a Morales, y a Luis Fernando Camacho, el líder de las protestas cívicas en 2019 y posteriormente gobernador de Santa Cruz, que encabezan una larga lista de «presos políticos»(acusados en el marco de los megacasos Golpe i y ii); y, en tercer lugar, la supuesta manipulación del Tribunal Electoral y la pretendida corrupción del padrón electoral vigente, así como la alegada intención de«extinguir a la oposición» para asegurar nuevos triunfos electorales 27 . 24.«Muchas felicidades al hermano presidente de Rusia, Vladimir Putin en el día de sus cumpleaños», tuit, 7/10/2022, disponible en. 25.«Evo dice que quiere aprender de Obiang para ganar elecciones con más del 90%» en Urgente. bo , 23/11/2017. 26. Ver Luis Tapia y Marxa Chávez: Producción y reproducción de desigualdades. Organización social y poder político , cedla, La Paz, 2020. 27. Jorge Quispe:«El mas aplica al menos 5 estrategias para anular a opositores hacia 2025» en Página Siete , 18/2/2023. tema central | Las antinomias del mas boliviano. Ideología, democracia y cultura política 83 © Nueva Sociedad/ Frank Arbelo 2023 84 Fernando Molina | nueva sociedad | 304 El mas niega todos estos cargos. Rechaza que haya presos políticos en Bolivia y considera que todos los opositores detenidos o procesados sufren esta situación por delitos vinculados al«golpe de Estado» de 2019. También rechaza haber cometido fraude y que las elecciones en Bolivia sean tramposas, poniendo como ejemplo el hecho de haber ganado en 2020 con 55% (un porcentaje mayor al de 2019) cuando el gobierno(de Áñez) era abiertamente contrario a su candidatura y perseguía a los seguidores de Morales. El mas incluso niega haber violado la Constitución para habilitar a Morales como candidato por cuarta vez en las elecciones de 2019, ya que consiguió un fallo favorable del Tribunal Constitucional Plurinacional. Sin embargo, muchos de sus dirigentes han admitido que propiciar esta habilitación en el Tribunal Constitucional fue su peor error político, no porque fuera contraria al precepto de objetividad de la ley, una objeción que se les antoja«neoliberal», sino porque desoyó el resultado del referéndum de 2016(en el que ganó el «No» a una nueva reelección con 51%), es decir, chocó contra unas de las bases del régimen democrático híbrido que hemos descrito antes. Se necesitaría argumentar largamente para demostrar que la verdad se encuentra en algún punto intermedio entre estas dos versiones. Por un lado, Bolivia sería una«dictadura» en la cual se puede publicar en los principales periódicos y decir por televisión que hay«una dictadura». Por otro lado, no cabe duda de que existe lawfare , que la justicia carece de independencia y que no se cumple el debido proceso. Pero estos males no son un invento del mas, arrancan junto con el nacimiento de la República. Uno de los principales denunciantes de la«dictadura invisible», Carlos Sánchez Berzaín 28 , era famoso en los años 90, cuando fungía de abogado y mano derecha del patriarca del neoliberalismo, Gonzalo Sánchez de Lozada, por su capacidad de torcer las decisiones de los tribunales 29 . El oportunismo político del órgano judicial boliviano es legendario y no se reduce a la existencia de«presiones» desde arriba. Los mismos fiscales y jueces que en el tiempo de Áñez iniciaron al ex-presidente Evo Morales y a muchos otros dirigentes del mas juicios por todas las causas imaginables los suspendieron en cuestión de semanas y motu proprio cuando este partido volvió al poder encabezado por Luis Arce. René Zavaleta afirmaba que en Bolivia no había condiciones estructurales para la democracia representativa(añadamos:«plena») porque en el país no se había producido la weberiana«separación entre el Estado y la 28. En su condición de director de la ong estadounidense Interamerican Institute for Democracy, Sánchez Berzaín impulsó un foro titulado, justamente,«Bolivia, la dictadura invisible», realizado en mayo de 2022. 29.«Confirman que Sánchez Berzaín mantiene intacto su poder» en Fides , 10/11/2003;«Goni es una persona de mucho poder en Estados Unidos. Entrevista con Víctor Hugo Canelas» en HoyBolivia.com, 8/3/2018. tema central | Las antinomias del mas boliviano. Ideología, democracia y cultura política 85 sociedad». Este sociólogo creía, además, que tal democracia no podía darse en Bolivia mientras siguiera siendo un país«abigarrado», es decir, en el que coexistieran simultáneamente varias civilizaciones y culturas 30 . Ya constituye una tradición literaria intentar explicar la sociedad boliviana por medio de su contraste con la vecina sociedad chilena 31 . En Chile habitaría una población homogénea, cuyos principales mestizajes parecen haberse realizado con las migraciones europeas. Es posible encontrar, también, una elite con capacidad hegemónica que ha impuesto una identidad y un proyecto de país unificados, que tienden a conservarse frente a las innovaciones(como pudo verse el año pasado en el rechazo mayoritario a una reforma constitucional percibida como radical). Los historiadores se refieren a este consenso conservador como«el peso de la noche», por una frase del ministro chileno decimonónico Diego Portales 32 . Muy minoritaria En Bolivia no existe nada parecido. Muy minoritaria y racista, la elite de descendientes de españoles de este país solo pudo ser hegemónica por la vía de la exclusión de los indígenas –es decir, de la inmeny racista, la elite de descendientes de españoles de este sa mayoría de la población– de la vida pública. Las país solo pudo ser ideas liberales, que se importaron al país por razones de moda y conveniencia coyuntural, sirvieron como cobertura de un dominio de tipo tradicional. Y cuanhegemónica por la vía de la exclusión do este arreglo dejó de ser viable por la protesta y la de los indígenas organización plebeyas, surgieron las«dos Bolivias» 33 , cada una armada de una concepción antagónica respecto a la de la otra en torno de la construcción nacional. Por un lado, la Bolivia«nacional-popular», endógena, indígena, estatista, de izquierda; por el otro lado, la Bolivia «liberal», cosmopolita, blanca, privatizadora, de derecha. La una contando con su número; la otra, con la mayor parte de los capitales económicos y culturales del país. Se suscitó entonces el mutuo bloqueo y la disputa entre ellas, fuente de la célebre conflictividad boliviana. Bolivia ha oscilado como un péndulo entre uno y otro proyecto, y se han producido periódicas«refundaciones» del Estado(véase el caso del gobierno de Áñez, que pese a ser transitorio y tener escasa duración, intentó infructuosamente refundar el país en un 30. R. Zavaleta:«Cuatro conceptos de democracia», cit. 31. Por ejemplo, R. Zavaleta en«El poder dual» y en«Lo nacional-popular en Bolivia» en Obras completas 2, cit. 32. Alfredo Jocelyn-Holt: El peso de la noche. Nuestra frágil fortaleza histórica , Planeta/ Ariel, Santiago de Chile, 1997. 33. Este concepto, muy expandido, aparece de manera referencial en Fausto Reinaga: La revolución india [1970], s/e, La Paz, 2007. 86 Fernando Molina | nueva sociedad | 304 sentido«neoliberal» y dejar atrás la herencia del mas) 34 . Todo esto impidió que se enraizara una institucionalidad democrática«objetiva», que no fuera fácilmente manipulable por los actores en lucha. En otros términos, esto significa que el Estado boliviano nunca ha tenido la fortaleza necesaria para resistir la instrumentalización de la elite tradicional o la de las masas organizadas en movimientos sociales, según cuál fuera la correlación de fuerzas entre esas«dos Bolivias». En estas condiciones, la democracia se ha sustentado en el apego de la población a la participación y el voto, que le sirven para mejorar sus condiciones de vida, y en la aspiración mayoritaria a resolver los conflictos en paz; no, en cambio, en un sistema de garantías, pesos y contrapesos. 34. F. Molina:«Bolivia: un nuevo bloque de poder» en Nueva Sociedad edición digital, 1/2020, . Autoritarismo, izquierdas y democracia participativa en Venezuela Margarita López Maya ¿Cómo acabó la Revolución Bolivariana en la deriva autoritaria actual? Un recorrido por la Constitución de 1999 y las diferentes instituciones de la democracia participativa permite ver las tensiones existentes en la época de Hugo Chávez, quien allanó el camino para una vía iliberal, y cómo estas habilitaron una nueva forma de autoritarismo bajo Nicolás Maduro. Gustavo Petro: Rechazar la democracia liberal lleva hacia dictaduras y autoritarismos como se vienen presentando en algunos países de América Latina. Periodista: ¿Se refiere a Venezuela? GP: (Risas.) Me refiero a países autoritarios en América Latina en general. Defender la democracia liberal me parece que es importante para toda América Latina y para Venezuela. ¿Es difícil? Es muy difícil. 1 En el debate entre las izquierdas en América Latina se especula mucho sobre los vínculos entre la democracia directa y/o participativa y los nuevos autoritarismos de la región. ¿Son estos regímenes consecuencia de implantar formas de democracia participativa? Mecanismos de Margarita López Maya: es una historiadora venezolana. Actualmente preside la Asociación de Estudios Latinoamericanos(lasa, por sus siglas en inglés). Palabras claves: democracia, socialismo del siglo xxi, Hugo Chávez, Nicolás Maduro, Venezuela. Nota de la autora: este trabajo se apoya en una larga investigación cuyos resultados han sido publicados en múltiples textos. Las referencias bibliográficas se han reducido al mínimo. 1. Juan Diego Quesada:«Petro:‘Rechazar la democracia liberal lleva a la dictadura, como ha ocurrido en algunos países de América Latina’» en El País , 13/11/2022. 88 Margarita López Maya | nueva sociedad | 304 democracia directa, como referendos o asambleas, ¿nos ponen en riesgo de caer en regímenes autoritarios? Aquí argumentamos que la conversión de la democracia participativa asentada en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, aprobada en un referéndum popular en 1999, no tendía hacia ni pretendía construir un régimen autoritario. La dictadura de Nicolás Maduro, el sucesor de Hugo Chávez, es resultado del rechazo a las instituciones de democracia liberal, materializado en el estilo de ejercicio del poder del llamado«comandante eterno», la ideología«marxista-leninista» de herencia soviética de parte del liderazgo civil, la influencia cubana y la vocación nacionalista y autoritaria de los militares venezolanos, incluido el propio Chávez. Este ensayo se desglosa en varias partes para sustanciar este argumento. Primero, revisa la Constitución de 1999 resaltando la concepción de régimen que allí se estableció, que corresponde a un híbrido de instituciones democráticas liberales y de democracia directa participativa. Segundo, examina la evolución de organizaciones comunitarias auspiciadas por el primer gobierno de Chávez, para mostrar que obedecieron a una concepción democrático liberal, que torció rumbo hacia fórmulas estatistas en 2007 con el proyecto del«socialismo del siglo xxi». Tercero, presenta ideas«marxistas-leninistas» de partidos de la extrema izquierda en Venezuela, muchos de cuyos cuadros, asimilados al chavismo y ahora al madurismo, han tenido gran influencia en las tendencias antiliberales, devenidas autoritarias. Luego, resalta el populismo de izquierda que Chávez encarnó, para finalizar mostrando cómo todos estos factores se conjugaron para contribuir, junto con los militares, a la actual deriva dictatorial de Venezuela. Profundizar la democracia con más democracia La Constitución de 1999, con su régimen de«democracia participativa y protagónica», no puede considerarse un mero producto de las izquierdas La Constitución de 1999 no puede considerarse un venezolanas ni del movimiento populista de Hugo Chávez. Fue el resultado de un amplio debate social, político e institucional, que arrancó en Venezuela en los años 80, motivado por la crisis socioemero producto conómica, cuyo emblema fueron el Viernes Negro de las izquierdas venezolanas (1983) y el Sacudón o Caracazo de 1989. Lo que sí hicieron Chávez y su movimiento en 1998 fue darles respaldo político a ideas de democracia participativa, en contraste con los partidos del statu quo , que no terminaban de asumirlas. tema central | Autoritarismo, izquierdas y democracia participativa en Venezuela 89 Dos instancias precedieron a la nueva Constitución: la Comisión Presidencial para la Reforma del Estado(copre), conformada por el presidente Jaime Lusinchi en 1984, y la Comisión Bicameral Especial para actualizar la Constitución de 1961, formada por el Congreso Nacional en 1989. En ambas, partidos de diferentes ideologías, actores sociales diversos e instituciones muy variadas reflexionaron sobre qué necesitaba la democracia venezolana para encaminarse, y aparecieron entonces la descentralización política y administrativa y los mecanismos de democracia directa y/o participativa como remedios. En la copre se diseñaron reformas como la recuperación de la autonomía del poder municipal y la elección por sufragio universal, directo y secreto de gobernadores, alcaldes y cuerpos deliberativos en los niveles regional y municipal, entre otras 2 . La Comisión Bicameral, por su parte, entregó al Congreso en 1992 un proyecto de reforma general de la Constitución, en el que se destacan la incorporación de referendos, incluido el de revocatoria de mandatos, la creación de un defensor de los Derechos Humanos, reformas al Poder Judicial y la figura de la Asamblea Constituyente. El principio participativo fue incluido a iniciativa de la Comisión Permanente de Asuntos Vecinales, cuya presidenta era Isolda Heredia de Salvatierra, diputada del partido socialcristiano Comité de Organización Política Electoral Independiente(copei) 3 . La concepción participativa se nutrió de corrientes de pensamiento distintas, incluidas las de izquierdas socialdemócratas como el Movimiento al Socialismo(mas), pero tuvo en el pensamiento socialcristiano su mayor inspiración. La concepción participativa allí expuesta pasó sin mayores cambios a la nueva Constitución bolivariana 4 . Como sucede en otras democracias occidentales que le dan especial relieve a la participación, la nueva Constitución venezolana introdujo este principio dentro de una matriz conceptual liberal:«La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma prevista en esta Constitución y en la ley, e indirectamente , mediante sufragio, por los órganos que ejercen el Poder Público» 5 . El artículo 2 establece la «preeminencia de los derechos humanos , la ética y el pluralismo »(énfasis mío), y en el 6 se asienta que el gobierno, entre otros atributos,«es democrático, participativo, alternativo y pluralista »(e.m.). En el artículo 115 se reconoce la propiedad privada. 2. copre: Propuestas para reformas políticas inmediatas , Folletos para Discusión N o 1, Ediciones de la copre, Caracas, 1986. 3. Ricardo Combellas: Una Constitución para el futuro. El debate constitucional en Venezuela , Fundación Konrad Adenauer/ Ciedla/ Panapo, Caracas, 1994. 4. M. López Maya: Democracia para Venezuela: ¿representativa, participativa o populista ?, Grupo Alfa, Caracas, 2021, cap. 4. 5. Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, 1999, art. 5(énfasis mío). 90 Margarita López Maya | nueva sociedad | 304 Con el artículo 62, la Constitución dio respuesta a una demanda sentida por la ciudadanía y poco atendida por los partidos tradicionales: Todos los ciudadanos y ciudadanas tienen el derecho de participar libremente en los asuntos públicos, directamente o por medio de sus representantes elegidos o elegidas. La participación del pueblo en la formación, ejecución y control de la gestión pública es el medio necesario para lograr el protagonismo que garantice su completo desarrollo, tanto individual como colectivo. Es obligación del Estado y deber de la sociedad facilitar la generación de las condiciones más favorables para su práctica. Esto tiene poco que ver con el posterior modelo socialista«del siglo xxi». La fallida reforma constitucional de 2007, para implantar tal«socialismo», quiso introducir un nuevo poder público, un«poder popular» que no La fallida reforma nacería de elección alguna y que iniciaría la transformación del Estado venezolano en un Estado constitucional de 2007, para implantar el«socialismo del socialista. La reforma quiso abrir cauce a un régimen político en el que predominarían los intereses colectivos por sobre los individuales y se irían extinguiendo el sufragio universal, la alternancia y el siglo xxi », quiso pluralismo para pasar a una democracia asamblearia, introducir un nuevo poder público, un «poder popular» de mayorías, con unidades sociales de base llamadas consejos comunales. La reforma fue rechazada ese diciembre por el voto popular, pero Chávez siguió imponiéndola a través de un conjunto de leyes que se conocen como«leyes socialistas» . De ese modo, se ha ido diseñando el«Estado comunal», cuya matriz conceptual sí es iliberal, y que se nutre de nociones de democracia directa del«marxismo-leninismo» practicado en la Unión Soviética y Cuba. De las mesas técnicas a las comunas En la esfera de las organizaciones no estatales se ve el cambio hacia un modelo distinto del planteado por la Constitución. A partir de la Ley de Consejos Comunales de 2006, las organizaciones sociales se van modificando para ajustarse a las pautas de un Estado que también se está transformando en dirección a un Estado-gobierno-partido, cada vez más centralizado, sin independencia de las ramas del poder público, con escaso pluralismo, alternancia y autonomía de la sociedad. Como esta propuesta de cambio no obtuvo la legitimidad democrática requerida por la Constitución, se fueron tema central | Autoritarismo, izquierdas y democracia participativa en Venezuela 91 elaborando en desacato a ella leyes, regulaciones y procedimientos administrativos que obedecían a demandas del presidente. Estos contaron con la anuencia de un Poder Judicial subalterno a Chávez. Así, militares, funcionarios-activistas y miembros del nuevo Partido Socialista Unido de Venezuela(psuv), creado en 2007, son instruidos para ir a los barrios populares y acelerar la implantación de consejos comunales y comunas como organizaciones de base del nuevo modelo. El gobierno va a sustraer los recursos fiscales que antes distribuía entre mesas técnicas, consorcios, organizaciones comunitarias autogestionarias y otras formas de organización comunitaria, para concentrarlos en estas nuevas modalidades, de manera de hacerlas atractivas y legitimar de alguna manera este cambio. La figura del consejo comunal apareció primero en la Ley de los Consejos Locales de Planificación Pública de 2002 junto a los consejos parroquiales. Fueron formas organizativas de la ciudadanía, promovidas por el gobierno municipal con el fin de auspiciar espacios para«la participación y el protagonismo del pueblo en la formulación, ejecución, control y evaluación de las políticas públicas»(art. 8). Eran pensadas como formas de participación de la sociedad civil. Pero en 2006 se aprobó la Ley de Consejos Comunales, que las separó del nivel municipal para vincularlas al Ejecutivo Nacional y donde, a diferencia de normativas anteriores, en las que se respetaba la autonomía de las formas organizativas comunitarias, se uniformaron los pasos para que estos consejos se constituyeran, funcionaran y tomaran decisiones. Además, para acceder a los recursos públicos, se les exigió que se registrasen ante la Comisión Local Presidencial del Poder Popular –todo un oxímoron–, ente creado por el gobierno central, cuyos miembros serían designados por el presidente de la República(art. 20 y 31). Como ya se señaló, en la propuesta de reforma constitucional rechazada los consejos comunales pasarían a tener rango constitucional y serían la base de una reestructuración territorial del Estado, dentro de una nueva geometría del poder. Serían la unidad primigenia de un régimen que no se originaría en elecciones. Junto con«consejos obreros y campesinos», coexistirían un tiempo con los poderes de la división política administrativa establecida en la nueva Constitución, cuyas autoridades son elegidas por sufragio universal(entidades regionales y municipios). En 2009, la Asamblea Nacional, controlada enteramente por el oficialismo, aprobó otra ley para los consejos comunales. Como una nueva vuelta de tuerca, ahora se aprobó una ley orgánica y se impuso a los consejos comunales la finalidad de la«construcción de un modelo de sociedad socialista»; aunque se los definió como organizaciones«públicas no estatales», se abrió un registro ad hoc y se los reguló en todo. Dice su artículo 56:«el Ministerio del Poder Popular con competencia en materia de participación ciudadana 92 Margarita López Maya | nueva sociedad | 304 dictará las políticas estratégicas, planes generales, programas y proyectos para la participación comunitaria en los asuntos públicos y acompañará a los consejos comunales en el cumplimiento de sus fines y propósitos»(e.m.). La ley amplió sus funciones para incluir actividades de planificación y creación de organizaciones socioproductivas para impulsar la propiedad social, y para coordinar con las Milicias Bolivarianas acciones«en lo referente a la defensa integral de la Nación» 6 . Así pues, se consagraron como estructuras paraestatales. Como parte del paquetazo legislativo de diciembre de 2010, cuando se aprobaron precipitadamente, y ya en periodo de vacaciones navideñas, La Ley Orgánica de las Comunas( loc ) las llamadas«leyes socialistas», fue aprobada la Ley Orgánica de las Comunas(loc), que las estableció como la«célula» fundamental del nuevo Estado las estableció como Comunal y las definió como un«espacio socialisla«célula» fundamental del nuevo Estado Comunal y ta». La ley asentó que toda organización comunitaria debe regirse por esta norma, y que las comunas no necesitarían seguir el ordenamiento territorial de la Constitución(art. 10), teniendo prioridad sobre las definió como un municipios y regiones en la transferencia de recursos «espacio socialista» públicos. En ellas no hay sufragio universal directo ni secreto(art. 23), y entre sus funciones está contribuir con el orden público y construir una economía de propiedad social como tránsito al socialismo(art. 29). Las comunas se encargarán de elaborar planes comunales, que concretan los planes dictados por el gobierno central, del cual dependen a través de Regiones Federales de Gobierno, otra estructura emergente del Estado socialista directamente subordinada al Ejecutivo. Las comunas pueden construir sistemas de agregación, como ciudades comunales y federaciones comunales, cuyas condiciones son establecidas por el gobierno nacional(art. 60). Desde entonces, las organizaciones sociales creadas para diferentes propósitos, como los Comités Locales de Abastecimiento y Producción(clap), se dirigen verticalmente desde arriba y sirven de brazos ejecutores de decisiones políticas que se toman en la cúpula del poder, bajando por el partido o las agencias del gobierno a través de militares, militantes del psuv y/o la burocracia chavista y madurista. Este andamiaje jurídico ya no corresponde con la letra ni el espíritu de la Constitución. ¿Por qué este cambio? Sin agotar el tema, examinemos primeramente la influencia de ideas participativas orientadas por doctrinas de la extrema izquierda venezolana del siglo pasado. 6. Ley Orgánica de los Consejos Comunales, 2009, art. 25, ordinal 8, disponible en. tema central | Autoritarismo, izquierdas y democracia participativa en Venezuela 93 La izquierda radical y su rechazo a la democracia liberal Ya señalamos que la Constitución de 1999 conforma un régimen híbrido de democracia liberal y directa. Sin embargo, la polarización política y la influencia en el gobierno de políticos y funcionarios, así como de intelectuales y académicos de partidos de izquierda y/o de extrema izquierda, sin olvidar la influencia cubana, se conjugaron para interpretar de otro modo el texto de la Carta Magna. Funcionarios de gobierno formados en el Partido Comunista de Venezuela(pcv), el Movimiento de Izquierda Revolucionaria(mir), la Organización Revolucionaria/Liga Socialista, el Partido de la Revolución Venezolana(prv), Patria Para Todos(ppt) y Bandera Roja, entre otros, tenían la creencia de que la democracia auténtica rechaza todo principio de democracia liberal. Chávez tuvo desde joven contactos cercanos con estas organizaciones y Maduro se formó políticamente en ese mundo, además de haber hecho pasantía política en Cuba, que fue foco de irradiación de estas ideas. La democracia venezolana tuvo dos enemigos poderosos en sus albores: uno, los militares que se negaban a reconocer un gobierno civil en un país de larga tradición militarista, y otro, una izquierda que, enamorada del proceso revolucionario cubano, sostenía que Venezuela debía seguir ese camino. La guerra de guerrillas que inician en la década de 1960 el pcv y el mir se justificó porque, según decían,«la vía de la revolución venezolana no es pacífica», y quien no reconociera«el papel de la violencia en la revolución, no podía considerarse marxista» 7 . Al derrotar a las guerrillas años después, el Estado desarrolló una política de pacificación con el objetivo de reincorporar a estas fuerzas a la institucionalidad. Muchos guerrilleros se acogieron a esta política, pero otros no, y surgieron con estos nuevas organizaciones que mantuvieron el ideal revolucionario y la preferencia por la vía armada 8 . Estos partidos se declararon favorables a una democracia radical, que se orientaría por ideales del socialismo marxista-leninista. Rechazaron la preminencia de los derechos individuales, el pluralismo, la separación de las ramas del poder público y el sufragio universal, y ensalzaron en cambio las decisiones tomadas en asambleas a mano alzada. El prv fue uno de los partidos con más impronta en la ideología inicial del movimiento de Chávez. Un hermano de Chávez militó en este partido y Hugo Chávez mismo tuvo contactos frecuentes desde muy temprano 7. Las citas corresponden al Tercer Congreso del pcv(1961) y uno de los documentos fundacionales del mir. M. López Maya y Neller Ochoa:«Left-Wing Extremism in Venezuela: From Armed Struggle to the United Socialist Party of Venezuela» en Pedro Zuquete: Left-Wing Extremism Handbook , en prensa. 8. A la pacificación se acogieron los fundadores de los partidos de la izquierda democrática, como ejemplo relevante, los del Movimiento al Socialismo(mas). 94 Margarita López Maya | nueva sociedad | 304 con esta organización clandestina. Para el prv, la democracia liberal es un régimen capitalista burgués, por lo que, a través de la vía armada, debía instaurarse una«democracia proletaria». Cuadros como Alí Rodríguez Araque y Adán Chávez desempeñarían altos cargos en los gobiernos de Chávez; Rodríguez fue redactor del documento fundacional del psuv. La Liga Socialista, por su parte, fue fundada por el padre de dos políticos del psuv que son funcionarios del entorno más íntimo de Maduro, Delcy y Jorge Rodríguez, en la actualidad vicepresidenta y ministro del Poder Popular para la Comunicación y la Información, respectivamente. Maduro también militó en este partido, así como numerosos funcionarios de su gobierno, como David Nieves y Julio Escalona. Al igual que el prv, la Liga Socialista se declaró marxista-leninista, y en sus escritos fundacionales se asentó el desprecio hacia la institucionalidad«burguesa», ante la cual no se deben tener ilusiones, sino que se la debe usar para luchar por el poder y luego destruirla 9 . Se tildaron de hipócritas su legalidad y supuesto pluralismo. Se comparó a los gobiernos electos de Rómulo Betancourt, Raúl Leoni y Rafael Caldera con las dictaduras de Augusto Pinochet y Jorge Rafael Videla. Bandera Roja igualmente se definió como marxista-leninista y tuvo contactos con el bolivarianismo antes de que este se hiciera con el poder. Pero luego se pasó a la oposición, aunque algunos de sus militantes hoy pertenecen al psuv. Lo mismo sucede con funcionarios que militaron en el pcv o el mir y nunca evaluaron como un error tales ideas o la lucha armada. Más allá de estos partidos de extrema izquierda, en general muchos en la izquierda venezolana fueron siempre críticos de la democracia que se consIncluso sectores del socialcristianismo truyó después de la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez en 1958. Académicos y universitarios, e incluso sectores del socialcristianismo, rechazaban rechazaban el el individualismo liberal y pugnaron por encontrar individualismo liberal y pugnaron por encontrar alternativas de democracia directa, ya fuera en el colectivismo socialista o en el cristianismo comunitario. Tal contexto favoreció que Chávez erosionara sostenidamente las instituciones democráticas alternativas de liberales con apoyos expresos o tácitos dentro de su democracia directa coalición y fuera de ella. Activistas sociales en barrios populares, por ejemplo, también se formaron en estas ideas, y si bien muchos habían entendido y luchado por la autonomía organizativa de las comunidades, se dejaron seducir por el discurso populista, el carisma de Chávez y los dineros públicos que como dádivas repartió a quienes le profesaron lealtad. 9 . El pensamiento de Jorge Rodríguez , Fondo Editorial Fundarte, Caracas, 2013. tema central | Autoritarismo, izquierdas y democracia participativa en Venezuela 95 Populismo de izquierda y autoritarismo Otro factor para entender la deriva autoritaria de Maduro es cómo ejerció el presidente Chávez el poder. Su populismo conllevó una tensión permanente entre la legitimidad racional-legal del Estado democrático y la legitimidad carismática de su liderazgo. Esta tensión produjo un enfrentamiento con instituciones y actores económicos o políticos del régimen democrático, y así se dio en su primer gobierno una lucha hegemónica entre dos polos con proyectos de país que se percibieron antagónicos y excluyentes. El triunfo de Chávez en distintos episodios de confrontación y las continuas elecciones con sentido plebiscitario que se realizaron reforzaron su legitimidad carismática-populista, alentándolo a transformar el régimen en otro de izquierda radical que llamó«socialismo del siglo xxi». El ideal del Estado Comunal es prescindir de todo principio democrático liberal, pero como la reforma constitucional fue rechazada en 2007, Chávez se afincó para imponerla en su carisma y en los ingresos fiscales petroleros, entonces muy abundantes, que repartió discrecionalmente. Antes de morir, había adelantado mucho la destrucción de contrapesos entre las ramas del poder público y dominaba con su discurso antiliberal el espacio mediático del país. Gracias a estas condiciones, Maduro, al verse sin carisma ni dinero, vio facilitado el camino hacia la imposición de un régimen autoritario tout court . Chávez emergió en un contexto de crítica a la democracia venezolana. Ganó en las urnas su legitimidad y al entrar a gobernar, mantuvo la estrategia polarizadora de su campaña, dividiendo a la sociedad para contar con una fuerza sociopolítica movilizada que le permitiera impulsar los cambios que había prometido. Su populismo calzó de maravillas con un contexto adverso a los partidos políticos, donde se ensalzaba a actores y movimientos sociales con lógica antipolítica. Chávez se apoyó en una movilización permanente dirigida desde arriba y fue de izquierda por su énfasis en el gasto social, según señalan analistas, al contrastarlo con populismos emergentes en esa época como el de Alberto Fujimori y Carlos Menem 10 . Como ha sido profusamente descrito y analizado, desde su primer gobierno Chávez atacó continuamente las instituciones democráticas. Con la Constitución de 1999 en la mano, y como si ella reflejara la nueva concepción del régimen, en sus frecuentes programas transmitidos en cadena nacional despreciaba valores como la tolerancia, la independencia de los poderes públicos y el pluralismo. Estigmatizó a partidos políticos, el Poder Judicial cayó bajo su ataque, luego los otros, y así fue, sin prisa ni pausa, anulando los contrapesos a su poder. Reformó la estructura militar, aplanando jerarquías y 10. Steven Levitsky y Kenneth Roberts:«Latin America’s Left Turn» en S. Levitsky y K. Roberts (eds.): The Resurgence of the Latin America Left , Johns Hopkins up, Baltimore, 2011. 96 Margarita López Maya | nueva sociedad | 304 sustrayendo la vigilancia del poder civil. Al despedir a los gerentes de la estatal Petróleos de Venezuela sa(pdvsa) por su participación en el paro de 2002, designó un personal sin capacidad técnica pero leal a su persona. También fue haciendo inoperativos procedimientos de contraloría en instituciones como la Oficina Nacional Antidrogas. En marzo de 2013, al conocerse su fallecimiento, el terreno estaba listo para imponer un régimen no democrático sin instituciones y funcionarios que lo pudieran obstaculizar. Si bien los gobiernos de Chávez se pueden catalogar como autoritarismos competitivos o híbridos, o iliberales, por contar con y respetar el voto popular, Maduro daría un paso más. Su victoria electoral de 2013 fue dudosa por el estrecho margen del triunfo, el uso ilimitado de los recursos públicos en la campaña y las denuncias de fraude nunca despejadas 11 . La deriva autoritaria del régimen asoma desde sus inicios y se hace definitiva a partir de la elección parlamentaria ganada por las fuerzas opositoras en 2015. A partir de esa elección, el gobierno de Maduro procedió a quitarle a la ciudadanía el derecho a decidir en la vida política. Para ello, presionó la remoción fuera del tiempo constitucional de magistrados del Tribunal Supremo de Justicia(tsj), reforzando la lealtad de esta rama del poder público para apoyarse en ella en los años siguientes. También declaró un estado de excepción y emergencia económica sin cumplir el debido proceso, con el fin de quitar a la Asamblea Nacional atribuciones para elaborar políticas económicas. En marzo de 2016, el renovado tsj buscó levantar la inmunidad de los parlamentarios, y en octubre, el Poder Electoral suspendió un revocatorio presidencial, iniciado por los partidos opositores, que había cumplido con los requisitos de la Constitución. De esta manera, Chávez dejó como legado el régimen de Maduro, que hoy exhibe rasgos totalitarios y sultánicos: totalitario por su ideología y sus pretensiones de regular hasta las mentes y vidas privadas, y sultánico por su personalismo extremo, arbitrariedad y uso de la violencia, entre otros rasgos 12 . El proyecto asentado en la Constitución de 1999 fue suplantado por otro autocrático, pero mantiene la retórica de izquierda radical, aunque con elevadas dosis de pragmatismo, que llevaron por ejemplo a la dolarización de facto de la economía, y elevadísimos niveles de corrupción. Mirado a la distancia, uno no puede sino pensar que quizás el respaldo por parte de Chávez a la democracia participativa no fue sino un ardid para hacerse del poder y provocar la muerte del sistema desde dentro 13 . Una muerte sin prisa y sin pausa, que pareciera de difícil reversión. 11. Algunos autores usan«populista» e«iliberal» como sinónimos. V., por ejemplo, Takis S. Pappas: Populism and Liberal Democracy , Oxford up, Oxford, 2019. 12. Para las fuentes de estos conceptos y análisis, v. M. López Maya: ob. cit. 13. S. Levitsky y Daniel Ziblatt: Cómo mueren las democracias , Ariel, Buenos Aires, 2018. El futuro de Cuba: alternativas políticas y sociales Samuel Farber Imaginar hacia dónde podría dirigirse la transición del sistema cubano no es solo una especulación intelectual. Tiene que ver con batallas políticas actuales. En ese sentido, la reflexión sobre las derivas del denominado«campo socialista», tanto en Europa como en Asia, nos muestra la evolución hacia capitalismos de Estado o economías de mercado, a veces con fuertes elementos mafiosos. Pero más allá de los problemas de otras experiencias«socialistas», en el caso cubano cualquier evolución futura estará condicionada por la relación con Estados Unidos y el papel de la derecha de Florida. La situación que atraviesa Cuba es sumamente difícil, y sería atrevido, y hasta imprudente, predecir su futuro 1 . Lo que sí es posible es analizar las maneras en que puede evolucionar si nos basamos en una serie de indicios que sugieren dónde estamos parados y hacia qué rumbo posiblemente vamos, para poder desarrollar una perspectiva y acción políticas más certeras y efectivas. Samuel Farber: es doctor en Sociología por la Universidad de California en Berkeley. Fue profesor del Brooklyn College de la City University of New York. Nació y se crió en Cuba, donde fue activista estudiantil de la segunda enseñanza contra la dictadura de Fulgencio Batista; migró a Estados Unidos en 1958. Entre sus libros se encuentran Cuba Since the Revolution of 1959: A Critical Assessment (Haymarket Books, Chicago, 2011) y The Politics of Che Guevara: Theory and Practice (Haymarket Books, Chicago, 2016). Palabras claves: bloque soviético, capitalismo de Estado, socialismo, transición, Cuba. Nota: este artículo fue publicado originalmente en la revista La Joven Cuba , 6/2/2023, . 1.«La economía de Cuba en tiempos de crisis: 2020-2022 y perspectivas para 2023» en La Joven Cuba , 4/2/2023. 98 Samuel Farber | nueva sociedad | 304 En cuanto a los indicios y criterios que pueden orientarnos, tenemos la ventaja de contar con un amplio y variado registro de las maneras en que los países del mal llamado«campo socialista» de Europa y Asia han evolucionado 2 . Ello ofrece una variedad, aunque no exhaustiva, de alternativas posiblemente pertinentes para Cuba. Europa del Este El bloque soviético cayó en su mayor parte desde arriba por varias razones. La principal fue el agotamiento del modelo económico de la Unión El bloque soviético cayó en su Soviética y la impotencia y parálisis política del unipartidismo burocrático para resolverlo. Una excepción a esta tendencia«desde arriba» mayor parte desde arriba por varias razones. La principal fue Polonia, donde se desarrolló un masivo movimiento obrero«desde abajo» que fue significativamente llamado Solidarność(Solidaridad). En sus inicios, este movimiento abogó por fue el agotamiento del propuestas igualitarias, como mayores aumenmodelo económico tos de salarios para los obreros peor pagados, y debatió cambios respecto a la organización del trabajo que apuntaban hacia la posibilidad de un control obrero. Solidarność fue asesorado, especialmente durante sus primeros años, por un grupo significativo de académicos e intelectuales progresistas reunidos en la organización llamada Comité de Defensa de los Trabajadores(kor, por sus siglas en polaco). Uno de los líderes del kor fue Jan Józef Lipski, quien en 1985 publicó un libro donde detallaba la historia del grupo y, como senador electo después de la caída del comunismo polaco, trató de reorganizar el antiguo Partido Socialista Polaco(pps, por sus siglas en polaco) 3 , aunque su temprana muerte en 1991 puso fin a esos esfuerzos. El golpe militar encabezado por el general Wojciech Jaruzelski en 1981 significó un paso atrás para Solidarność, organización democrática y abierta, sin preparación para la clandestinidad. Estas difíciles circunstancias propiciaron un aumento considerable de la ayuda y asistencia de la Iglesia católica a Solidarność, acontecimiento irónico, si no paradójico, dado que la jerarquía católica conservadora, temerosa de perder mucha de la influencia y 2. Mauricio De Miranda Parrondo:«Autoritarismo y capitalismo mafioso. La experiencia rusa» en La Joven Cuba , 31/1/2023. 3. El pps fue fundado en 1892 y disuelto en 1948, cuando se fusionó con el Partido Obrero Polaco para formar el Partido Obrero Unificado Polaco, nombre que adoptó el partido oficial. tema central | El futuro de Cuba: alternativas políticas y sociales 99 poder adquiridos bajo el comunismo polaco, fue renuente a apoyar al movimiento sindical cuando este comenzó en 1980. Al mismo tiempo, la Federación Estadounidense del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales(afl-cio, por sus siglas en inglés), bajo el liderazgo burocrático y conservador de George Meany –un ex-plomero que se ufanaba de que nunca había participado en una huelga y que se opuso a cualquier sanción a los sindicatos segregados racialmente del sur de eeuu–, también incrementó su ayuda al sindicato polaco, en contubernio con Washington. Mientras tanto, los cuadros sindicales polacos fueron golpeados duramente por Jaruzelski y muchos tuvieron que abandonar sus centros de trabajo para evitar ser encarcelados. Todo este proceso tuvo un efecto de conservadurismo sobre el movimiento Solidarność y reforzaría, después de la toma pacífica del poder tras la caída del régimen, una democracia liberal sin mucha conciencia social ni impulsos hacia cambios estructurales en la sociedad, así como el resurgimiento del nacionalismo. Esta tendencia política evolucionó a un autoritarismo conservador bajo el liderazgo actual de Jarosław Kaczyński. Por una parte, este tipo de nacionalismo favorece al capitalismo, aunque es renuente a adoptar el neoliberalismo, que podría afectar aspectos de la asistencia económica estatal a la Polonia rural, principal base social de los conservadores. Por otra parte, como en el caso de Hungría, se siguen atacando los derechos civiles y el sistema democrático en general, y en particular el derecho al aborto, que ha sido restringido en Hungría y casi eliminado en Polonia. En otros países del bloque soviético hubo disidencias significativas entre los intelectuales en los años 70 y 80, como en Hungría, Alemania Oriental y Checoslovaquia(país donde, a diferencia de la gran mayoría de los países de Europa del Este, hubo un Partido Comunista de masas que con el apoyo político y militar de la urss organizó un golpe de Estado exitoso en 1948 y, 20 años más tarde, un esfuerzo ampliamente apoyado por el pueblo para instalar un sistema democrático, que fue finalmente suprimido por los tanques soviéticos). Sin embargo, en ninguno de estos casos se extendió la disidencia a la clase obrera, a pesar de que anteriormente hubo rebeliones importantes de parte de los trabajadores, en Alemania Oriental en 1953 y en Hungría en la revolución de 1956. Aparte de Checoslovaquia, el caso especial de Yugoslavia, y por supuesto Rusia, en ninguno de estos países el«socialismo» llegó al poder como resultado de movimientos y revoluciones autóctonas. Tampoco se puede decir –con la excepción de Polonia– que el sistema fuera derribado desde abajo, aunque sí hubo en los últimos días del orden soviético grandes manifestaciones que dieron el«empujón» final a esos regímenes en varios países del este de Europa. 100 Samuel Farber | nueva sociedad | 304 China y Vietnam En China y Vietnam 4 , el«socialismo» fue producto de revoluciones sociales autóctonas, y hasta cierto punto los partidos comunistas no han sido derrocados por esa razón(a pesar del enorme movimiento de protesta de alcance nacional en China en 1989, que fue violentamente reprimido). Estos «socialismos» han evolucionado hacia un modelo de capitalismo de Estado con fuerte orientación al mercado mundial, especialmente a través de la exportación de productos, que en el caso de China han aumentado en su grado de complejidad y sofisticación. Las aperturas al capitalismo interno y al mercado mundial han sido acompañadas en ambos, particularmente en China, por la supresión de los más elementales derechos civiles y democráticos. Entre estos: ausencia de libertad sindical; frecuente despojo de tierras a los campesinos para utilizarlas con otros propósitos; trato despótico y cruel a las minorías que no pertenecen a la etnia mayoritaria Han; y maltrato a las grandes masas de migrantes Tanto en Vietnam internos provenientes de zonas rurales(293 millones de personas en 2021) que no poseen el permiso de como en China la pobreza ha disminuido, mientras residencia( Hukou ) indispensable para acceder a derechos sociales y económicos. Tanto en Vietnam como en China la pobreza ha disminuido, mientras la desigualdad ha aumentado la desigualdad (después de eeuu, China es el país con más persoha aumentado nas que poseen más de 1.000 millones de dólares). Aunque han tenido éxitos económicos indiscutibles (China ocupa el segundo lugar mundial en términos de su pib), no cabe la menor duda de que los partidos comunistas en el poder usarán la fuerza necesaria para mantener sus monopolios políticos. Rusia Por su parte, el modelo ruso tiene cierto parecido con el modelo sino-vietnamita (sistema autoritario de partido único combinado con una economía abierta al capitalismo), pero es económicamente mucho menos prometedor, dada su excesiva dependencia de la exportación de hidrocarburos. Su sistema político y económico tiene aspectos mafiosos muy notables, tanto en el origen cleptocrático de su clase capitalista como en el comportamiento 4. Ver M. De Miranda Parrondo:«El‘otro comunismo’ chino» en La Joven Cuba , 17/11/2022 y «Vietnam: la democratización pendiente» en La Joven Cuba , 18/2/2021. tema central | El futuro de Cuba: alternativas políticas y sociales 101 frecuentemente criminal de su poderoso grupo gobernante de siloviki (hombres fuertes), compuesto por gente asociada a los cuerpos de seguridad y represivos que son capaces de asesinar a críticos y opositores, tanto en Moscú como fuera de Rusia, como ocurriera en Londres. En realidad, Rusia se ha convertido en una potencia de segundo rango. Recientemente, a través de un acuerdo con el gobierno cubano, Rusia estableció en La Habana un«Centro para la Transformación Económica», supuestamente para asistir en el desarrollo del sector privado en la isla y compartir tecnologías digitales, así como desarrollar el comercio exterior en cooperación con la corporación estatal cubana cimex 5 . Aunque esta iniciativa ha recibido bastante cobertura en la prensa extranjera, debe ser vista con escepticismo dado lo que se ha informado hasta ahora. No sabemos nada respecto a las estrategias de ambos países con relación a dicho centro, ni respecto a las magnitudes de las posibles inversiones rusas o de los nuevos intercambios comerciales, o sobre cualquier otra iniciativa concreta que pudiera tener un efecto significativo en mejorar la presente situación crítica de la economía cubana. Hay que tener en cuenta que, aunque la economía rusa todavía no ha sufrido tanto por la invasión imperialista de Ucrania como se había vaticinado, sin duda ha sido golpeada seriamente. El caso mexicano Si bien México nunca perteneció al«campo socialista», es pertinente analizar su evolución en este contexto, dado que es un país de nuestra América donde ocurrió una de las revoluciones más importantes del siglo xx, y en el que durante décadas muchas industrias importantes fueron propiedad del Estado bajo la égida de lo que se comportó en realidad, aunque no formalmente, como un partido único con el nombre de Partido Revolucionario Institucional(pri), desde 1940. Antes de 1930, la propiedad estatal predominaba en los sectores ferrocarrileros y bancarios. Bajo la presidencia de Lázaro Cárdenas (1934-1940) se extendió a la industria rural, el petróleo y la energía eléctrica. Hasta 1970 continuó expandiéndose a los grandes molinos de acero y plantas de fertilizantes, fábricas de equipos ferroviarios y varios bancos. Esto cambió durante el mandato de Miguel Alemán(1946-1952), cuando la empresa privada comenzó a jugar un papel cada vez más importante e inició una dinámica de convivencia con lo que era todavía un poderoso capitalismo de Estado, a la cabeza de un amplio sector de empresas 5. Mario Valdés Navia:«De la ayuda soviética a la solución rusa: ¿la misma historia?» en La Joven Cuba , 30/1/2023. 102 Samuel Farber | nueva sociedad | 304 nacionalizadas. Sin embargo, mientras a principio de los años 40 el sector público representaba más de 50% de la formación bruta de capital, este porcentaje descendió a 30% en 1970. No es coincidencia que para la década de 1970 comenzaran a desarrollarse grupos de tecnócratas(muchos entrenados en universidades estadounidenses, como Harvard y Yale), que proponían un curso diferente del de los viejos líderes nacionalistas del pri que gobernaban un sistema político que distaba de ser democrático en la práctica, para acercarlo a las perspectivas e intereses del creciente sector privado. El programa de los tecnócratas se impuso cada vez más durante los periodos presidenciales de los priístas Miguel de la Madrid(1982-1988), Carlos Salinas de Gortari(1988-1994) y Ernesto Zedillo(1994-2000), en los que se registró un gran cambio en la política económica mexicana, con una masiva ola de privatizaciones de empresas estatales y la introducción de uno de los neoliberalismos más drásticos del hemisferio. Este cambio radical afectó la política social del país, por ejemplo, en cuanto a la baja de salarios obreros, la creciente informalidad del mercado de trabajo, con la consecuente falta de protecciones legales, atención médica y seguridad social para los trabajadores y empleados informales. Al mismo tiempo, un movimiento democrático importante se desarrolló en México a partir del gran movimiento estudiantil de la segunda mitad de la década de 1960 y principios de la de 1970. Los tecnócratas, que eventualmente desempeñaron un rol crítico en la victoria del neoliberalismo mexicano, no tuvieron nada que ver con el movimiento estudiantil y democrático, y de hecho trataron de contenerlo y reprimirlo; aun así se vieron forzados a dar concesiones políticas, algunas importantes, cuando llegaron a la Presidencia del país en los años 80 y 90. Como uno de los resultados de estos procesos, el monopolio político del pri desapareció hace ya varios años. El caso de Cuba En Cuba, el liderazgo político parece estar inclinado, pero en un grado muy limitado, a adoptar aspectos del modelo sino-vietnamita. Tanto la vieja guardia de los«líderes históricos» –cuyos exponentes máximos ya se encuentran en la décima década de vida– como la nueva guardia nacida tras la revolución de 1959 se han mostrado renuentes a las reformas económicas que reducirían el poder económico del Estado. Esto lo demuestran, por ejemplo, las concesiones hechas a regañadientes a cuentapropistas urbanos y usufructuarios rurales; concesiones que han sido menos generosas que las tema central | El futuro de Cuba: alternativas políticas y sociales 103 aprobadas en Vietnam y China para esos mismos sectores. Aun así –quizás debido a presiones generadas por las repetidas crisis económicas desde el colapso del bloque soviético–, el gobierno cubano adoptó en 2021 medidas como la legalización de pequeñas y medianas empresas privadas(pymes), que pueden emplear hasta a 100 trabajadores y potencialmente abren la economía a la empresa capitalista en grados sin precedentes 6 . Si bien los líderes cubanos son herederos de una revolución autóctona que les ha permitido sobrevivir en el poder por más de seis décadas, su renuencia a adoptar reformas económicas refleja el temor a perder el inmenso control económico y político que poseen bajo el sistema unipartidista, notablemente policíaco y carcelario, con cientos de presos políticos, que incluye a los muchos sentenciados por las protestas del 11 y 12 de julio de 2021. Al mismo tiempo, el gobierno tiene razón –desde su punto de vista– en temerle al poder político y económico del creciente número de cubanos en el sur de la Florida. En lo que constituye una importante contradicción del régimen, ese mismo gobierno ha estimulado la emigración, dado su acuerdo con Nicaragua para que los cubanos puedan entrar libremente en ese país, y desde allí emprender un viaje muy largo, costoso y frecuentemente peligroso hasta la frontera mexicana con eeuu. Cuba depende en grado apreciable de la emigración para reducir, por un lado, la presión que tiene encima por la crisis económica, y por otro, se beneficia de ella por la entrada de dólares enviados por los emigrados a sus familias, utilizados no solamente para sostener a un gran número de cubanos, sino también para renovar residencias en mal estado y En el caso de China, el gobierno ha aun para crear pequeñas empresas en Cuba. Cabe destacar en este contexto la diferencia entre Cuba y China. En el caso del país asiático, el gobierno ha podido contar con el apoyo político y económico podido contar con el apoyo político y económico de de sectores amplios de sus emigrados, especialmente sectores amplios en el Sudeste asiático(Indonesia, Vietnam, Malasia y Filipinas). En los países mencionados, el gobierno de sus emigrados chino en varias ocasiones actuó como protector de sus minorías(que incluían a comerciantes e industriales) contra las agresiones de mayorías étnicas que resentían el poder económico de personas de origen chino. Hay que señalar que muchos capitalistas emigrados chinos han invertido cuantiosas sumas en su país de origen. Otro factor que ha afectado la política económica del régimen cubano, sobre todo bajo la presidencia de Raúl Castro, es el temor a que la introducción 6. Omar Everleny Pérez Villanueva:«Primeras impresiones sobre el decreto ley 46 de las mipymes» en La Joven Cuba , 1/9/2021. 104 Samuel Farber | nueva sociedad | 304 de cambios mayores en la economía provoque escisiones en la cúpula gobernante, tanto por razones ideológicas y políticas como por haberles pisado el callo a intereses creados dentro de las esferas gubernamentales. Los líderes han tomado en serio las consecuencias de las divisiones que hundieron a los regímenes amigos del gobierno cubano, como el golpe de Estado contra el argelino Ben Bella en 1965; el derrocamiento del gobierno de Granada en 1983(con el asesinato de su principal dirigente, Maurice Bishop); lo mismo que las divisiones que dañaron a varios movimientos de guerrilla en América Latina, por ejemplo, en Guatemala. Quizás aún más importante en términos geopolíticos fue el conflicto que tuvo lugar en Angola en 1977, entre el liderazgo oficial del Movimiento Popular de Liberación de Angola(mpla) y la facción disidente dentro de ese partido, encabezada por el líder Nito Alves. El gobierno cubano intervino, tanto política como militarmente, para apoyar a su aliado contra Alves, poniendo en duda su supuesto compromiso de no intervenir en los asuntos internos de Angola y del mpla. Sea en el caso de Argelia, Angola, Granada o Guatemala, el gobierno cubano ha confrontado este tipo de divisiones varias veces y seguirá haciendo todo lo posible para evitar tal peligro en Cuba, lo que incluye medidas represivas de todo tipo que refuerzan el carácter monolítico del sistema. De hecho, las facciones que dividieron a países y movimientos cercanos al gobierno cubano reforzaron la alergia de Fidel Castro a lo que siempre consideró, aun antes de tomar el poder, faccionalismos divisionistas , y esto constituye un obstáculo muy serio a la democratización. En su definición clásica de una situación revolucionaria, Vladímir I. Lenin señaló que una de sus características es la división dentro de la clase gobernante; precisamente el tipo de división que se ha evitado a toda costa en Cuba. A la luz de estas dificultades, actuales y potenciales, no es de sorprender que, en términos generales, el gobierno prefiera abrirse al capitalismo internacional a través del Grupo de Administración Empresarial sa(gaesa), la gigante empresa originada en las Fuerzas Armadas, en vez de dejar paso abierto a un sector de la empresa privada no controlada directamente por el régimen. Aun así, como vimos anteriormente, las presiones creadas por las repetidas crisis han forzado al gobierno a permitir la apertura de medianas empresas capitalistas, incluidas en la categoría de pymes. No obstante, el hecho de que ocurra un cambio económico en favor del sector no estatal de la economía no necesariamente implica una democratización del país. Eso no quiere decir que los gobernantes cubanos no estarían dispuestos, bajo ciertas circunstancias, a simular la introducción de reformas democráticas, como ha hecho Vladímir Putin en la Federación Rusa con su desacreditada pseudodemocracia electoral. En el caso cubano, tal pretensión podría ser necesaria para tratar, probablemente de manera infructuosa, que tema central | El futuro de Cuba: alternativas políticas y sociales 105 el Congreso estadounidense derogue la Ley Helms-Burton, que establece como condición indispensable la celebración de«elecciones libres» para que cese el bloqueo. Siguiendo el ejemplo de China, el Partido Comunista Cubano(pcc) mantendría su monopolio para presidir y controlar cualquier proceso de cambio desde arriba. O sea que ni siquiera podemos esperar que dicho sistema introduzca el tan anhelado«Estado de derecho en Cuba». El hecho de que un partido único siga dictando«orientaciones» a la gran mayoría de las instituciones cubanas es incompatible con un Estado de derecho. En la ausencia de una verdadera democratización, ¿sería posible lograr que el sistema judicial, la Policía, las Fuerzas Armadas y el mismo Ministerio del Interior estuvieran exentos de recibir«orientaciones» del partido único? Por supuesto, la imposibilidad de tal meta no quiere decir que no debamos seguir demandando, como mínimo, que sean las leyes democráticamente adoptadas e implementadas, más un Poder Judicial independiente del régimen, las que rijan en el país, y no la arbitrariedad y el poder sin límites de los líderes del pcc. ¿Hacia dónde vamos? Por lo pronto, Cuba está experimentando una crisis que se acerca a la del denominado Periodo Especial de los años 90 y que no sabemos cómo y cuándo va a terminar. Es concebible –aunque parece poco probable, dada la situación a principios de 2023– que la economía salga de la crisis, quizás con la ayuda de Cuba está experimentando una exitosa industria turística(asumiendo un descenso notable de la tasa mundial de infecciones por covid-19), posiblemente suplementada por los ingresos provenientes de un alza en el precio internacional del níquel y un una crisis que se acerca a la del denominado aumento notable de los servicios médicos provistos a Periodo Especial varios países, así como por la comercialización de la biotecnología y los fármacos producidos en la isla. de los años 90 Esto probablemente favorecería a aquellas pymes y cuentapropistas concentrados en la manufactura y el comercio de bienes y servicios destinados al consumo interno de la población. De ser así, los cubanos acabarían presenciando la creación de una nueva burguesía compuesta principalmente por una parte del sector militar-estatal de los capitalistas de Estado uniformados de gaesa, concentrados principalmente en el turismo internacional, y, por otra parte, de los nuevos propietarios privados de la industria mediana de las pymes y de aquellos cuentapropistas exitosos, como por ejemplo los propietarios de casas y apartamentos alquilados a turistas a precios lucrativos. 106 Samuel Farber | nueva sociedad | 304 Obviamente, cualquier normalización de las relaciones económicas con eeuu mejoraría significativamente estas posibilidades, dada la importancia que tendrían las inversiones estadounidenses, especialmente las del capital cubanoamericano dispuesto a invertir en Cuba. Dado lo sucedido en muchos ex-países«socialistas», así como en otras naciones, podemos suponer que estos cambios muy posiblemente acentuarían la desigualdad entre«ganadores» y«perdedores», habida la ausencia de movimientos sociales independientes que defiendan los intereses de los«perdedores». Las políticas estatales fomentarían a los«ganadores»: el turismo y las industrias que proveen a los hoteles y restaurantes; asimismo, biotecnología, tabaco e industrias extractivas como el níquel. Los«perdedores» serían descuidados e ignorados: las numerosas empresas manufactureras que no son«competitivas», lo que queda de la industria azucarera y la agricultura en general. Dada la ausencia de movimientos independientes que defiendan los intereses populares, el estado de la inversión y seguridad social, de por sí ya muy deteriorado y con presupuestos recortados, se deterioraría aún más. Esto movilizaría a las nuevas clases sociales, como la burguesía y la clase media, que descontentas con el progresivo deterioro de los servicios estatales médicos y educacionales demandarían o presionarían por su privatización. Esto conllevaría, en el caso de la medicina, a la creación de un servicio tipo Medicaid, al estilo estadounidense –un servicio público muy pobremente mantenido– para atender a la mayoría de los cubanos pobres. Como ha sucedido en eeuu, esta división del servicio médico entre los pobres y las clases media y alta debilitaría considerablemente cualquier apoyo político para construir y mantener una salud pública que atienda digna y competentemente no solo a los ricos y la clase media, sino a todos los cubanos en la isla. De forma similar, va a haber una gran presión política para permitir la educación privada a todos los niveles. Una vez que esto ocurra, esta va a crecer vertiginosamente. Las órdenes religiosas católicas, y quizás en menor grado los protestantes convencionales y los evangélicos, reclutarán a los mejores maestros y edificios para educar a los hijos e hijas de los exitosos propietarios, administradores y técnicos de los sectores«ganadores» de la economía. En este contexto, hay que aclarar que la universalidad de la educación pública obligatoria no tiene por qué interferir con la libertad religiosa, dado que todas las religiones y credos sin excepción deberían tener la libertad de ofrecer instrucción religiosa, siempre y cuando la impartan en sus propios planteles durante las horas libres de aquellos alumnos de las escuelas públicas que estén interesados en recibirla. Después de todo, una escuela pública bien financiada por el Estado y controlada democráticamente por el magisterio, las escuelas de pedagogía de las universidades cubanas y el estudiantado, sería quizás la tema central | El futuro de Cuba: alternativas políticas y sociales 107 institución más importante en el fomento de la igualdad e integración social, racial y de género de la sociedad cubana. Los más afectados por estos posibles cambios serían los cubanos negros, que han carecido hasta ahora de un vigoroso programa de«acción afirmativa» para incorporarlos en todos los niveles importantes de la vida social, económica y política de la isla. En ausencia de un sistema de planificación económica nacional plenamente democrático, regiones del país con una economía«perdedora», como la región oriental, van a continuar sufriendo de manera desproporcionada, excepto en aquellas zonas relativamente pequeñas donde se aloja la industria del níquel y que poseen algunos lugares de interés turístico. La desigualdad regional va a aumentar aun dentro de la misma área metropolitana de La Habana, dado que la inversión turística y de bienes raíces seguirá concentrándose en los barrios relativamente más prósperos cerca del litoral del Golfo de México, mientras que«La Habana interior», más lejos del mar y mucho más pobre, seguirá deteriorándose. El papel de eeuu Sin duda alguna, el principal obstáculo para la normalización de las relaciones entre eeuu y Cuba es el bloqueo económico que el imperio norteamericano ha impuesto desde hace más de 60 años. No hay duda de que el bloqueo criminal ha causado graves daños a la economía cubana, en especial durante los primeros años de la revolución, cuando equipos y maquinarias de todo tipo tuvieron que ser El principal importados del bloque soviético para reemplazar los obstáculo para la de manufactura estadounidense. Y sigue infligiendo perjuicios mediante las sanciones contra bancos internacionales que tienen transacciones con Cuba y la prohibición de inversiones y exportación de todo normalización de las relaciones entre eeuu y Cuba es el tipo de bienes y servicios desde eeuu. Es cierto que bloqueo económico desde hace más de 20 años se permite la exportación de alimentos y medicinas a la isla, pero se requieren licencias especiales y el pago en efectivo por anticipado. Durante los últimos años, el gobierno estadounidense, basado en la Ley Helms-Burton de 1996, ha interferido más con el comercio e inversiones europeas en Cuba, a tal grado que ha generado protestas de la Unión Europea. Pero a pesar de los argumentos del gobierno cubano, el bloqueo no es la causa principal de los problemas económicos que afectan a la isla. Ese lugar lo ocupa el sistema económico, responsable máximo de la gran ineficiencia económica, la apatía de los trabajadores y la falta de responsabilidad de jefes y administradores. 108 Samuel Farber | nueva sociedad | 304 Como sabemos, el 20 de julio de 2015 se restablecieron las relaciones diplomáticas entre Washington y La Habana. Lo que deterioró considerablemente las expectativas para una mejora de los vínculos entre ambos países fue la elección de Donald Trump en 2016 y su éxito en dar marcha atrás a muchos de los cambios introducidos por Barack Obama en su segundo periodo presidencial, y en cambiar el clima político en el sur de la Florida, especialmente entre los cubanoamericanos. Vale notar que tanto en las elecciones de 2012, cuando fue reelecto Obama, como en las de 2016, cuando fue derrotada Hillary Clinton, el voto cubanoamericano por los candidatos presidenciales del Partido Demócrata se incrementó considerablemente y se acercó a un empate con los republicanos. Las encuestas de la época mostraron que la inclinación por los demócratas era más pronunciada entre aquellos que habían llegado más recientemente de Cuba. Esto cambió entre 2016 y 2020, cuando Trump restableció una clara hegemonía republicana entre los cubanoamericanos. Ello fue resultado de los grandes esfuerzos que hizo el entonces presidente a través de visitas frecuentes al sur de la Florida para agitar los sentimientos«antisocialistas» de los cubanos(así como de venezolanos y nicaragüenses), mientras los demócratas hicieron muy poco para contrarrestarlo. Hay que tener en cuenta también el rol de los nuevos medios sociales y el papel de influencers como Alexander Otaola en«echar leña al fuego» en apoyo a la política de Trump. Otro cambio importante ocurrió entre los inmigrantes recientes de Cuba. Según el sociólogo cubano Guillermo Grenier, que publica el Cuba Poll , la inmensa mayoría de los recién llegados se está registrando electoralmente como republicana, en contraste con lo que sucedía antes. Sin embargo, hay que notar que transcurre un mínimo de seis años desde que los cubanos llegan a eeuu hasta que pueden adquirir la ciudadanía y registrarse en un partido político. Ese intervalo es suficiente para que los nuevos cubanoamericanos se acostumbren y sean socializados por la cultura política del sur de la Florida. Algunos observadores razonan que la derrota aplastante del Partido Demócrata en las elecciones parciales de 2022 en la Florida va paradójicamente a mejorar las relaciones de eeuu con Cuba en el sentido de que los demócratas van a ser menos presionados a acomodarse a los cubanoamericanos en un estado en el que ya no se consideran competitivos. Puede que haya algo de cierto en esto, pero creo que no es suficiente como para determinar que haya cambios importantes como la flexibilización o eliminación del bloqueo económico a Cuba. Esta pérdida de peso político de los demócratas en Florida podría ser más decisiva si se combinara con una actuación más activa de quienes han querido eliminar o por lo menos modificar el bloqueo en varios sectores de tema central | El futuro de Cuba: alternativas políticas y sociales 109 la clase capitalista norteamericana. Por ejemplo, ya hace bastante tiempo que la muy influyente Cámara de Comercio Estadounidense ha estado a favor de reanudar relaciones económicas con Cuba. De hecho, Thomas Donahue, que fue su presidente y Ya hace bastante ejecutivo principal desde 1997 hasta que se jubiló en tiempo que la muy 2019, visitó Cuba en varias ocasiones. Otros sectores importantes del capitalismo estadounidense, como las grandes compañías agrícolas y la industria del transporte marítimo(tanto de carga como de turisinfluyente Cámara de Comercio Estadounidense mo), han apoyado esas gestiones. ha estado a favor de En el pasado, proyectos de ley en favor de un cambio en la política económica de eeuu hacia Cuba han obtenido un apoyo significativo, tanto de republicanos como de demócratas, en el Congreso reanudar relaciones económicas con Cuba estadounidense, y un buen número de esos congresistas ha visitado la isla. El problema es que, para estos intereses poderosos, cambiar la política económica hacia Cuba no ha sido necesariamente una prioridad política, mientras que mantener el bloqueo sí es prioridad para la derecha cubana y sus aliados en el sur de Florida. Mientras tanto, es muy poco probable que eeuu trate de invadir Cuba, sea directamente o a través del uso de cubanos afines como en 1961; obviamente no por razones de principios políticos, sino porque con el fin de la Guerra Fría la importancia de la isla para eeuu ha disminuido rápidamente. Eso no quiere decir que el gobierno estadounidense vaya a cesar sus actividades hostiles contra el gobierno cubano, sea a través de órganos de propaganda como Radio y tv Martí o a través de la continuación del bloqueo económico. Las alternativas políticas para Cuba Los líderes políticos de las transiciones del«socialismo» tradicional al capitalismo, incluidos los capitalismos de Estado como China y Vietnam, no fueron autómatas que simplemente respondieron a las supuestas necesidades objetivas de esas transiciones. Fueron dirigentes que tuvieron que resolver diversos problemas de la transición, muchos de ellos críticos, pero sus percepciones de cómo hacerlo eran determinadas por sus ideas y concepciones políticas, fueran estas liberales, autoritarias, nacionalistas, conservadoras o aun fascistas. Así sería también en Cuba. Teniendo en cuenta eso, cuando se habla de transición en el contexto cubano, la pregunta obvia es: ¿transición hacia dónde? O sea, ¿qué tipo de sistema político, social y económico reemplazaría al que existe ahora? No 110 Samuel Farber | nueva sociedad | 304 cabe duda de que la respuesta sería diferente entre la izquierda y la derecha. Al mismo tiempo, es sumamente lamentable que los términos se hayan tornado poco claros con el surgimiento de sistemas«socialistas» y«comunistas» antidemocráticos que han reclamado el monopolio de la izquierda. Esto ha llevado a una situación muy confusa, que hace necesario redefinir lo que se considera como la izquierda . Para propósitos de la presente discusión, propongo que«ser de izquierda» consiste, más que nada, en rechazar las concepciones burocráticas y capitalistas que sostienen, por razones diferentes, que la libertad es incompatible con la igualdad, y en afirmar que la democracia, tanto en los centros de trabajo como en todos los aspectos de la sociedad, lejos de ser un«extra» en el socialismo, es un elemento imprescindible y la única manera en que tal sistema debe y puede genuinamente representar la voluntad obrera y popular. Asimismo, es defender el derecho a la autodeterminación nacional, tanto contra la política estadounidense en Cuba y América Latina, como contra la política de la Rusia de Putin en Ucrania. No cabe duda de que, si bien la izquierda crítica cubana ha crecido, por ejemplo, con agrupaciones de varios grupos afrodescendientes y publicaciones como La Joven Cuba , es todavía débil. Esto se debe más que nada a que, hasta el momento, la clase trabajadora cubana no ha dado señales de resistencia en su condición de trabajadores, aunque seguramente muchos de ellos, en especial los afrodescendientes, lo han hecho en su condición de cubanos pobres, cuando han participado en los actos de protesta callejera que han estado ocurriendo desde el 11 de julio de 2021. Parece así que las opciones que los trabajadores cubanos perciben como factibles son la emigración y el trabajo por cuenta propia. Mientras tanto, muchos sobreviven con las remesas que sus familiares envían desde el extranjero –especialmente en el caso de las personas blancas–, dado el decreciente número de artículos subsidiados que pueden obtener a través de la libreta de racionamiento, o subsisten con el robo de la propiedad estatal, que debe ser considerado bajo las condiciones existentes en Cuba como una forma o extensión de lo que el derecho romano llamó furtum famelicus (hurto famélico), basado en el proverbio latino necessitas non habit legem (la necesidad no tiene[o reconoce] ley). Por otra parte, la derecha cubana es muy fuerte en el sur de Florida, no por los numerosos grupitos políticos que abundan por esos lares, sino más bien por la hegemonía política y social lograda a través de publicaciones y periódicos como El Nuevo Herald , los programas radiales cubanoamericanos de derecha, las actividades notorias de influencers como Otaola y, obviamente, el gran peso social logrado por el capital cubanoamericano en esa zona. Los tres congresistas cubanoamericanos que representan a esta región tema central | El futuro de Cuba: alternativas políticas y sociales 111 en Washington, así como los funcionarios estatales y municipales cubanoamericanos en todos los niveles, han sido sumamente importantes para establecer y propagar una amplia agenda ideológica y política de derecha. Eso no quiere decir que el poder y la influencia que la derecha cubanoamericana posee en Florida se puedan reproducir en Cuba tal cual. Es notable, por ejemplo, que durante las protestas en las calles que han tenido lugar desde el 11 julio de 2021, casi nadie se haya hecho eco de las demandas políticas de la derecha cubana, como la propuesta del biólogo disidente cubano Ariel Ruiz Urquiola para que se realice una«intervención humanitaria» en la isla, que todos sabemos sería en primera y última instancia una intervención guiada y realizada por fuerzas e intereses estadounidenses. Lo que sí ha tenido una creciente influencia cultural, y por lo tanto indirectamente política, es el mundo cubanoamericano en Cuba, ya sea transmitido por los contenidos del«paquete semanal» 7 o por otras vías. Un ejemplo de eso es el video Patria y vida , que constituye sin duda un gran logro artístico –me gustó y lo he visto en muchas ocasiones–, pero que es sumamente ambiguo dado su silencio total sobre sus alternativas políticas preferidas, siquiera a grandes rasgos 8 . Es esa ambigüedad precisamente la que permite que aun la derecha cubana más extrema del sur de Florida celebre el video y a sus protagonistas. Esa influencia cultural y sus consecuencias políticas juegan un papel importante en el desarrollo del«sentido común» de muchos cubanos en el archipiélago; pero ese«sentido común» no es necesariamente un«buen sentido». Es el que llevó, por ejemplo, a Ana María Polo, del programa popular de televisión Caso cerrado , a proclamar más de una vez en el pasado que en realidad no existe el desempleo en eeuu, ya que«como todos sabemos y podemos ver», siempre se puede obtener trabajo si uno se esfuerza en conseguirlo, aunque sea limpiando casas o lavando automóviles. Las estructuras y realidades económicas y sociales no existen, y todo lo que existe y cuenta es la voluntad individual. Según esta forma de razonar, no hay alternativa al individualismo y, por tanto, la competencia capitalista sería el eje principal de una nueva Cuba. Cada uno por su cuenta y«la peste el último», como decíamos en el barrio Los Quemados, del Marianao de mi niñez y adolescencia. 7. Colección de material digital distribuido mediante un pendrive aproximadamente desde 2008 en el mercado clandestino de Cuba como sustituto de la internet de banda ancha y de la propia televisión cubana[n. del e.]. 8. Yotuel, Gente de Zona, Decemer Bueno, Maykel Osorbo y El Funky: Patria y vida , dirigido por Asiel Babastro, en YouTube , 16/2/2021,. Cómo las sanciones a Venezuela abrieron paso a un capitalismo autoritario Benedicte Bull/ Antulio Rosales Las sanciones pueden tener efectos duraderos en los países destinatarios, con consecuencias no previstas ni esbozadas originalmente por quienes las crearon. Esto es lo que ocurrió en Venezuela. Las sanciones y las medidas reactivas tomadas por el gobierno de Nicolás Maduro han ido transformando las políticas públicas y dando lugar a nuevos sectores económicos, en un contexto de fortalecimiento del bloque bolivariano y un intento de la oposición de adaptarse al nuevo escenario. En febrero de 2019, el presidente de Estados Unidos Donald J. Trump afirmó ante una entusiasta multitud congregada en Miami:«todas las opciones están sobre la mesa». Se refería al intento de su gobierno de presionar al régimen de Nicolás Maduro. Esa frase, repetida a menudo por el embajador John Bolton, consejero de Seguridad Nacional, resumía la estrategia estadounidense de«máxima presión» hacia Venezuela. De acuerdo con su teoría del cambio de régimen, era necesario ejercer la máxima presión mediante sanciones individuales y sectoBenedicte Bull: es profesora titular de Ciencias Políticas en el Centro de Desarrollo y Medio Ambiente de la Universidad de Oslo. Antulio Rosales: es profesor asistente de Ciencias Políticas en la Universidad de Nuevo Brunswick(Fredericton, Canadá). Palabras claves: capitalismo autoritario, oposición, sanciones, Nicolás Maduro, Venezuela. Nota: la versión original de este artículo en inglés fue publicada en Current History vol. 142 N o 841, 2/2023, con el título«How Sanctions Led to Authoritarian Capitalism in Venezuela». Traducción de Mariano Grynszpan. tema central | Venezuela: sanciones y capitalismo autoritario 113 riales, condenar a los líderes del gobierno y amenazar con una intervención militar para buscar el derrumbe del régimen bolivariano. Semanas antes, en enero de ese mismo año, Juan Guaidó, la máxima autoridad de la Asamblea Nacional, había jurado como presidente interino de Venezuela y obtenido el reconocimiento inmediato de más de 50 países, la mayoría de los cuales eran importantes democracias de Europa y las Américas. La figura de la «Presidencia interina» se basó en el hecho de que ni la oposición venezolana ni los aliados extranjeros reconocieron los comicios presidenciales de mayo de 2018, en los que Maduro había sido elegido para un segundo mandato, en un marco de proscripción de hecho de la mayoría de los partidos opositores y de persecución a sus candidatos. La Asamblea Nacional Constituyente(anc), una entidad supraconstitucional con mayoría de representantes fieles al oficialismo, convocó y organizó las elecciones, lo que provocó un boicot de la oposición. Rápidamente, tras reconocer a Guaidó, eeuu impuso duras sanciones económicas con el objetivo de estrangular los ingresos del régimen venezolano. Un punto crucial era que la empresa Petróleos de Venezuela sa(pdvsa) ya no pudiera vender petróleo a citgo, su subsidiaria en eeuu. Estas medidas se sumaron a las limitaciones establecidas en agosto de 2017 para refinanciar la deuda pública y de pdvsa, junto con una serie de sanciones individuales impuestas a lo largo de varios años, como el congelamiento de activos y la prohibición del ingreso a eeuu para altos funcionarios del gobierno y aliados del régimen. Luego las sanciones también se extendieron a empresas de terceros países que comerciaran con pdvsa, con lo cual se le cerraron a Venezuela la mayoría de las puertas para vender crudo, producto que representaba alrededor de 97% de sus ingresos en dólares. El objetivo era presionar a las Fuerzas Armadas y otros engranajes del poder para que retiraran su apoyo a Maduro y lo transfirieran a la Asamblea Nacional, la última institución elegida democráticamente en el país. La idea de que todas las opciones estaban sobre la mesa implicaba que Washington estaba dispuesto a ir más allá de las sanciones, y la amenaza de una intervención militar llevaría al Ejército venezolano a desplazar a Maduro del poder. Sin embargo, la estrategia de máxima presión no logró concretar el cambio de régimen. En definitiva, no hubo acuerdo sobre la intervención, y el único intento de insurrección armada terminó siendo una pobre planificación y ejecución orquestada en abril de 2020 por algunos exiliados, que buscaron desembarcar en las costas venezolanas con un puñado de hombres mal entrenados. Los socios latinoamericanos no respaldaron un golpe militar, mientras eeuu seguía ocupado principalmente con su propia polarización interna. Las sanciones fueron la única apuesta del gobierno de Trump, que usó a Venezuela como el cuco socialista en los comicios presidenciales de 2020 para potenciar el voto hispano en el estado de Florida. Durante la administración de 114 Benedicte Bull/ Antulio Rosales | nueva sociedad | 304 Joe Biden, eeuu promovió activamente una solución negociada en Venezuela, aunque –salvo excepciones menores– las sanciones permanecieron en vigor. El debate sobre el impacto de las sanciones ha sido intenso. Ya antes de que se establecieran las más amplias(restricciones a la venta de petróleo en enero de 2019), voces críticas como las de Mark Weisbrot y Jeffrey Sachs señalaron que las medidas tenían varias consecuencias humanitarias 1 . En ese momento, sin embargo, era prácticamente imposible distinguir su impacto(sobre inflación, pobreza y mortalidad) de las tendencias negativas existentes. Estas tendencias se iniciaron alrededor de 2012, incluso antes de que la crisis del petróleo de 2014 golpeara la economía venezolana y mucho antes de que se adoptaran las principales sanciones. Podían explicarse fácilmente a partir de la mala gestión económica y el deterioro institucional 2 . No obstante, lo que sostienen Francisco Rodríguez y otros es que, aunque había varios factores adicionales con impacto perjudicial en el sector petrolero(entre ellos, el reemplazo de expertos técnicos por oficiales militares en la dirección de pdvsa), las sanciones financieras de 2017 inhibieron la capacidad de Venezuela de recuperarse tras la crisis de 2014 3 . La inflación, que ya había alcanzado tres dígitos cuando se impusieron las sanciones sectoriales, subió con rapidez a cuatro a finales de 2017. Se inició así uno de los periodos de hiperinflación más largos que registra la historia mundial 4 . Las sanciones impuestas en 2019 limitaron aún más la producción de petróleo de Venezuela y contribuyeron a la caída de 80% en el pib per cápita registrada entre 2013 y 2021, aunque la mayor parte de esta pérdida ocurrió bastante antes de 2017. Hacia 2021, la conclusión general era que Maduro estaba más cómodo en el sillón presidencial de lo que había estado antes de las sanciones sectoriales. La cadena de acontecimientos no hizo más que confirmar de muchas maneras lo que bien podía inferirse de la bibliografía especializada 5 . Este saber ha demostrado que solo en alrededor de un tercio de los casos las sanciones logran cambiar el comportamiento de los gobiernos contra los que se apunta. El porcentaje de éxito es muy inferior cuando el objetivo consiste en 1. M. Weisbrot y J. Sachs:«Economic Sanctions as Collective Punishment: The Case of Venezuela», Center for Economic and Policy Research, 2019. 2. B. Bull y A. Rosales:«Into the Shadows: Sanctions, Rentierism, and Economic Informalization in Venezuela» en European Review of Latin American and Caribbean Studies N o 109, 2020. 3. F. Rodríguez:«Sanctions and the Venezuelan Economy: What the Data Say», Latam Economics Viewpoints, Torino Economics, 6/2019. 4. Manuel Sutherland:«Las sanciones económicas contra Venezuela: consecuencias, crisis humanitaria, alternativas y acuerdo humanitario», Serie Investigaciones en Derechos Humanos N o 6, Provea, 2020. 5. Dursun Peksen:«When Do Imposed Economic Sanctions Work? A Critical Review of the Sanctions Effectiveness Literature» en Defence and Peace Economics vol. 30 N o 6, 2019. tema central | Venezuela: sanciones y capitalismo autoritario 115 © Nueva Sociedad/ Frank Arbelo 2023 116 Benedicte Bull/ Antulio Rosales | nueva sociedad | 304 impulsar el viraje hacia un régimen democrático 6 . En un artículo reciente publicado en International Affairs , Daniel Drezner explica muchos de los problemas relacionados con las actuales estrategias en materia de sanciones 7 . Entre ellos está la falta de articulación de demandas viables hacia los Estados destinatarios, que puede conducir a reivindicaciones difusas y generales. En tal caso, se torna difícil o imposible cualquier potencial negociación. Quienes imponen sanciones dirigidas a dañar la economía de los países destinatarios esperan que el sufrimiento fuerce un cambio de régimen, cosa que rara vez sucede. Y no sucedió tampoco en Venezuela. Aunque eso no significa que las sanciones no hayan tenido un impacto. La espiral descendente de sanciones y respuestas Las sanciones no son simplemente una herramienta de política exterior unidireccional que finaliza con su imposición sobre otro actor. Cuando las sanciones«aterrizan», los gobiernos responden, y los efectos en cadena de esta política tienden a tener consecuencias inesperadas e imprevistas. En Venezuela, el gobierno de Maduro implementó una serie de medidas para contrarrestar el impacto de las sanciones y, con el tiempo, las usó en su favor. Aplicó una represión focalizada y hostigó a los opositores, especialmente a los integrantes de El resultado ha sido una forma la Asamblea Nacional. Además, recurrió directamente a la intervención de partidos políticos opositores y confirmó así una conclusión de la bibliografía espeneopatrimonial de cializada: las sanciones tienden a generar regímenes capitalismo con una regulación arbitraria, no más, sino menos democráticos 8 . Por otra parte, el régimen de Maduro efectuó cambios sustanciales en la economía, traducidos en que consolida una transformación del modelo rentista socialista que el poder de Maduro el país sostenía hasta entonces. El resultado ha sido una forma neopatrimonial de capitalismo con una regulación arbitraria, que consolida el poder de Maduro y, al mismo tiempo, transfiere activos y recursos y abre oportunidades de mercado a nuevas elites. 6. Gary Clyde Hufbauer et al.: Economic Sanctions Reconsidered , Peterson Institute for International Economics, Washington, dc, 2007. 7. D.W. Drezner:«How Not to Sanction» en International Affairs vol. 98 N o 5, 2022. 8. D. Peksen:«Autocracies and Economic Sanctions: The Divergent Impact of Authoritarian Regime Type on Sanctions Success» en Defence and Peace Economics vol. 30 N o 3, 2019; Elizabeth Rosenberg, D. Drezner, Julia Solomon-Strauss y Zachary K. Goldman:«The New Tools of Economic Warfare: Effects and Effectiveness of Contemporary us Financial Sanctions», Center for a New American Security, 15/4/2016. tema central | Venezuela: sanciones y capitalismo autoritario 117 Se trata de una nueva economía capitalista autoritaria, concepto con el que intentamos resaltar que Venezuela se está dirigiendo(nuevamente) hacia un sistema en el que la propiedad privada de los medios de producción es la regla y los agentes económicos operan en pos del lucro. De todos modos, hay una frecuente intervención estatal, que niega a los individuos ciertos derechos políticos y económicos de carácter fundamental. La división entre las esferas pública y privada se ve determinada generalmente desde el gobierno. Las leyes y normativas no se aplican a todos por igual ni buscan alcanzar el bien común, sino que se implementan con el propósito de asegurar la supervivencia del régimen y la prosperidad personal de sus partidarios. Las sanciones y las respuestas políticas del régimen de Maduro aceleraron la transformación del denominado«socialismo del siglo xxi» en un capitalismo autoritario. La respuesta de Maduro: ajuste estructural al estilo venezolano A fin de proteger la economía y asegurar la supervivencia del régimen en el contexto de hiperinflación y sanciones, el gobierno bolivariano impulsó una serie de reformas que se asemejaban en muchos aspectos a los programas de ajuste estructural apoyados por las instituciones financieras internacionales en la década de 1990 9 . Pero esta vez no eran alentadas por estas, ni constituían condiciones establecidas por las potencias a cambio de un alivio en las sanciones. Enfrentado a la hiperinflación, el gobierno indujo una drástica restricción del crédito forzando a los bancos a conservar casi 100% de los depósitos como reservas legales. Tanto se dispararon los precios –hubo una inflación superior a 100.000% en 2018– que las autoridades no dieron abasto con el suministro de billetes y la gente se volcó a los sistemas de pago electrónico. Gradualmente, se fue erosionando la confianza en el bolívar. Además, las sanciones impuestas sobre personas y empresas vinculadas al gobierno obligaron a venezolanos con buenas conexiones a usar sus dólares en el país en lugar de invertirlos en el exterior. Esta dinámica de erosión progresiva de la moneda local alcanzó un punto crítico en marzo de 2019, cuando un apagón nacional de más de una semana impidió la realización de transacciones electrónicas. Los ciudadanos de a pie comenzaron a usar entonces dólares estadounidenses para comprar productos de primera necesidad. Este sistema de múltiples monedas es desparejo desde el punto de vista geográfico y en términos de estratos sociales. En áreas rurales, por ejemplo, se ha utilizado el oro, y hasta el café, como medio de intercambio. 9. A. Rosales y Marihen Jiménez:«Venezuela: Autocratic Consolidation and Splintered Economic Liberalization» en Revista de Ciencia Política vol. 41 N o 2, 2021. 118 Benedicte Bull/ Antulio Rosales | nueva sociedad | 304 Mientras tanto, las transacciones en criptomonedas y la triangulación de divisas con ayuda de migrantes en el extranjero se han convertido en algo habitual en áreas urbanas con mejor infraestructura e internet. El resultado es el surgimiento de un sistema de múltiples monedas, en el que el bolívar venezolano ha dejado de ser el medio de pago más aceptado. En la actualidad, más de la mitad de las transacciones en Venezuela se realizan en dólares estadounidenses, y en 2022 el gobierno comenzó a permitir que haya cuentas y operaciones bancarias formales en la divisa verde. Maduro reconoció que, en tiempos de una presión extrema a partir de la hiperinflación y las sanciones, esta dolarización informal ad hoc representaba una«válvula de escape» que la aliviaba. La dolarización de la economía vino junto con una liberalización comercial, que apuntó a atenuar los altos niveles de escasez a los que se había enfrentado el país. Esta política permitió al sector privado comprar productos finales del exterior sin pago de impuestos ni restricciones legales o sanitarias a la importación. La política de puertas abiertas estimuló el surgimiento de tiendas de lujo conocidas como«bodegones», donde los clientes empezaron a encontrar no solo productos de primera necesidad, sino también delicatessen a precios prohibitivos. Este modelo luego se expandió para incluir supermercados y tiendas de artículos electrónicos y de otros productos. El florecimiento de bodegones a lo largo del país fue incentivado por la política de liberalización de importaciones y se vio facilitado por el uso interno de dólares estadounidenses 10 . Debido a la notoriedad de estos negocios, el politólogo Guillermo Tell Aveledo bautizó la era emergente del régimen El gobierno de bolivariano como«pax bodegónica», un momento de liberalización vertical y focalizada, acompañaMaduro permitió la privatización silenciosa de da por represión y control estatal 11 . Se trató de una concesión arbitraria por parte de quienes controlan el Estado, más que de un proceso de replanteamiento institucional y deliberación en la sociedad. muchos activos El gobierno de Maduro permitió la privatizade propiedad estatal ción silenciosa de muchos activos de propiedad estatal; algunos de ellos fueron transferidos nuevamente a sus antiguos dueños y otros fueron vendidos a nuevos inversores. Esta campaña de privatización se efectuó en gran medida con el pretexto de promover«alianzas estratégicas» entre el gobierno y el capital privado, y 10. B. Bull, A. Rosales y M. Sutherland:«Venezuela: de la crisis económica al capitalismo elitista bodegonero», Fundación Friedrich Ebert, Caracas, 11/2021, disponible en. 11. G. Tell Aveledo:«De la ilusión de armonía a la armonía desilusionada. Notas sobre la‘Pax Bodegónica’ y el bien común» en Revista Sic N o 842, 11-12/2022. tema central | Venezuela: sanciones y capitalismo autoritario 119 un elemento importante ha sido el secreto. No se sabe a ciencia cierta quiénes son los beneficiarios de estas ventas, a cuánto asciende el capital obtenido por el gobierno en el proceso, ni –sobre todo– cómo fueron seleccionados esos activos para su privatización. Este secreto se basa en la tristemente célebre Ley Antibloqueo, aprobada en octubre de 2019 por la anc(que en lugar de redactar una Constitución se dedicó a legislar como órgano supraconstitucional). Según lo dispuesto en ella, los yacimientos petrolíferos también pueden ser arrendados, vendidos o transferidos, lo cual va incluso en contra del control estatal(el modelo de empresas mixtas con participación del Estado en 50% o más) estipulado en la Ley de Hidrocarburos. En síntesis, el gobierno de Maduro ha llevado a cabo una privatización y una política petrolera de apertura, sin cambiar directamente el marco legal heredado de la era Chávez. Con la supresión de controles monetarios y de precios, se crearon espacios para la experimentación en materia de mercado y regulaciones, y surgieron nuevas fuentes de ingresos. Además de las privatizaciones, el gobierno fomentó alianzas con el capital privado en ciertos mercados, en especial en los sectores de comercio minorista, construcción, servicios y minería. Unos pocos aliados internacionales mantuvieron a flote a Maduro: a cambio de productos necesarios, resolvieron comprar toda la producción de petróleo y oro que procediera del país con importantes márgenes de beneficios. Rosneft fue la primera en ir al rescate: a través de sus subsidiarias Rosneft Trading y tnk Trading, la empresa rusa asistió a pdvsa con el transporte de petróleo. Cuando estas compañías fueron objeto de sanciones similares, tomaron la posta firmas registradas en pequeños paraísos fiscales. También se establecieron nuevas relaciones comerciales con otros países sancionados, como Turquía, Siria e Irán. A partir de esas relaciones surgió una nueva elite asociada con el gobierno y las Fuerzas Armadas. En muchos casos, hubo quienes se dedicaron a importar productos baratos adquiridos a nuevos socios comerciales, al tiempo que otros aprovecharon la pujante economía ilegal pero útil al gobierno. Mientras tanto, se verificaron una reducción del gasto público y recortes salariales a los trabajadores estatales. La fuerte caída del poder adquisitivo del sector público obligó a la amplia mayoría de sus empleados a participar en actividades económicas adicionales(por ejemplo, a desarrollar sus propios«emprendimientos») y a dedicar menos horas a su puesto formal de trabajo. Esto contribuyó a fortalecer al sector privado y a debilitar simultáneamente al sector público. En suma, la respuesta del régimen de Maduro a las sanciones y la posterior hiperinflación consistió en imponer una agenda económica que en muchos aspectos se asemeja al«ajuste estructural», pero que se presenta bajo el nombre de política«antibloqueo» y se enmarca en 120 Benedicte Bull/ Antulio Rosales | nueva sociedad | 304 la lucha«antiimperialista». A diferencia de los ajustes estructurales de los años 90, este no estuvo acompañado por un debate público del presupuesto nacional, por importantes reformas impositivas ni por amplias negociaciones con acreedores e instituciones financieras internacionales, aunque sí hubo un cambio de estrategia respecto del sector privado. La respuesta del sector privado: informalización, triangulación y nuevas alianzas No solo el gobierno de Maduro adoptó estrategias para hacer frente a las sanciones; también lo hicieron las empresas privadas venezolanas, castigadas por las consecuencias más inmediatas en el ámbito financiero. Entre ellas estaban la falta de acceso al crédito internacional y la imposibilidad de enviar y recibir pagos en operaciones con clientes y proveedores del exterior. Si bien las sanciones no estaban destinadas técnicamente a esas empresas, pocos bancos o entidades privadas querían hacer negocios con venezolanos debido a una«sobreactuación» basada en el temor a ser sancionados por eeuu. Una de las estrategias utilizadas por las empresas privadas para superar estos obstáculos consistió en establecer cuentas bancarias en otros países sancionados(Rusia, entre ellos, pero también Turquía, Serbia e islas caribeñas) y en triangular pagos y créditos a través de esas jurisdicciones y terceros países. Otra estrategia del sector privado fue volcarse a actividades más informales. En parte fue un resultado directo de las sanciones, ya que los negocios formales habían quedado aislados de los mercados y las finanzas; no obstante, también estaba vinculado de manera indirecta a las sanciones por su impacto en las arcas públicas. Debido a la disminución de los ingresos del gobierno(sobre todo en el área petrolera, fuente tradicional de recursos), creció la dependencia estatal respecto a los impuestos empresariales. Aumentaron el monto y la frecuencia de recaudación de los gravámenes. Su implementación adquirió cada vez más una motivación política, impulsada por el deseo gubernamental de crear un sector privado afín. A su vez, esto generó una mayor«informalización». Sin embargo, al mismo tiempo y tras años de relaciones tensas, el sector privado emergió una vez más como un potencial aliado del gobierno para resolver problemas prácticos. La relación entre las administraciones bolivarianas y el sector privado fue difícil desde el inicio del chavismo. Se tocó fondo con el intento de golpe liderado en 2002 por Fedecámaras, la principal asociación empresarial venezolana, y hubo otro momento de máxima tensión con la ola de expropiaciones a finales de la década de 2000. Pese a que una gran cantidad de compañías privadas ganaron tema central | Venezuela: sanciones y capitalismo autoritario 121 mucho dinero en Venezuela durante los años del boom petrolero y los dólares subsidiados por el Estado(2003-2014), el sector empresarial –al igual que la oposición política– ha sufrido restricciones por las medidas. En un primer momento, cuando se impusieron las sanciones sectoriales, muchas empresas consideraron que eran un medio acertado para ejercer presión sobre el gobierno. No obstante, una vez que estas empezaron a afectar los negocios, la sensación cambió y el impacto directo de las sanciones sobre las empresas contribuyó a dividir a la oposición, con la cual está asociada buena parte del sector privado. Con las finanzas públicas cada vez más debilitadas, parte del gobierno intentó, a su vez, acercarse a los empresarios para restablecer la colaboración después de años de animosidad. Se reactivó el Consejo Nacional de Economía Productiva, y el gobierno buscó seducir a las pocas compañías venezolanas con capacidad para asegurar ingresos en dólares. Al mismo tiempo, nuevos grupos empresariales aprovecharon la liberalización focalizada o utilizaron conexiones y contratos de largo plazo con el gobierno para incursionar en otras oportunidades de mercado. Además, surgió una dinámica relativamente nueva: algunos lograron sobrevivir en el ámbito privado a la crisis tan profunda y ahora ofrecen mejores salarios que el sector público. En definitiva, aunque están lejos de poner fin a los conflictos y tensiones entre el gobierno y el sector empresarial, las sanciones forzaron al primero a facilitar inversiones y actividades privadas, y fortalecieron así los rasgos capitalistas de la economía. Un Estado focalizado: mayor desigualdad, represión y actores sociales emergentes Los cambios en las políticas de Maduro tuvieron éxito en dos frentes. En primer lugar, las reformas de liberalización focalizada llevaron un cierto alivio a la larga crisis venezolana. Después de siete años de continua contracción, en 2021 la economía El fortalecimiento del del país volvió a crecer y se puso fin a un dolororégimen no se debe so ciclo de hiperinflación. En segundo término, se consolidaron las pretensiones de poder de Maduro. El fortalecimiento del régimen no se debe solo a los solo a los cambios en las políticas, sino cambios en las políticas, sino también a errores de también a errores la oposición. El denominado«gobierno interino», liderado por Juan Guaidó, desplazó el eje de la esde la oposición trategia política: en lugar de centrarse en el movimiento y la construcción de consensos en el plano interno, buscó mantener el apoyo de las potencias 122 Benedicte Bull/ Antulio Rosales | nueva sociedad | 304 extranjeras y controlar los activos del Estado venezolano fuera del país. Como explica Maryhen Jiménez, esto se tradujo en problemas de rendición de cuentas, falta de coordinación y divisiones internas, que el gobierno alentó y aprovechó 12 . Sin embargo, las sanciones también contribuyeron a dividir y debilitar a la oposición, que no fue capaz de capitalizar la crisis social sin fondo generada por la Revolución Bolivariana. La crisis tuvo un efecto dominó en la sociedad y el Estado. Como resultado de esta combinación de políticas fallidas y sanciones, el Estado venezolano disminuyó su campo de acción en la vida social. Las políticas de protección social se redujeron o eliminaron. Con la liberalización y desregulación económica focalizada, creció la informalidad en empresas y trabajadores. Los salarios se vieron diezmados, sobre todo en el sector público. De hecho, el Estado prácticamente dejó de pagar sueldos dignos de ese nombre a sus empleados y decidió vincularse con la fuerza laboral a través de remuneraciones no salariales, como el pago irregular con bonos y, significativamente, mediante el suministro de cajas de alimentos 13 . Los salarios del sector empresarial a menudo triplican los del sector público y contribuyen así a aumentar la desigualdad entre las diferentes franjas de trabajadores en el país. En promedio, un sueldo en el ámbito privado ronda los 60 dólares mensuales, mientras que en el sector público rara vez alcanza los 20 dólares. Las diferencias salariales se incrementan a medida que asciende la jerarquía y resultan enormes entre las posiciones gerenciales y los trabajadores no calificados. La desigualdad de los ingresos se acentuó en los últimos años. De acuerdo con un estudio sobre calidad de vida realizado por un grupo de universidades en el país, el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad en los ingresos, llegó a 56,7 en 2021 y superó así al de Brasil 14 . La investigación también muestra un incremento en la tasa de pobreza medida por ingresos, con más de 90% de los hogares situados por debajo de la línea de pobreza. Los datos más recientes indican un aumento de la desigualdad, con un índice de 60,3 y la disminución de la pobreza de ingreso a 80,3% de los hogares, producto de la modesta recuperación económica de 2022 15 . Las consecuencias sociales de la crisis y de la liberalización focalizada llevada a cabo por el gobierno incluyen, además, la mayor ola migratoria de la historia reciente en el hemisferio occidental. Según la Plataforma de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes(una entidad central compuesta por organismos de las Naciones Unidas, organizaciones de la sociedad civil 12. M. Jiménez:«Contesting Autocracy: Repression and Opposition Coordination in Venezuela» en Political Studies vol. 71 N o 1, 2020. 13. M. Sutherland: ob. cit. 14. Encuesta Nacional de Condiciones de Vida(encovi), 2021, disponible en. 15. encovi:«Condiciones de vida de los venezolanos», Universidad Católica Andrés Bello, Caracas, 2022. tema central | Venezuela: sanciones y capitalismo autoritario 123 y ong), más de siete millones de venezolanos emigraron, en su mayoría por razones económicas 16 . La mayor dolarización de la economía ha permitido que algunas empresas sobrevivan e incluso crezcan. Pero la mayoría no suele cobrar su remuneración en la divisa estadounidense, y los trabajadores más pobres terminan luchando entonces por cubrir sus necesidades básicas. Por otra parte, la retirada del Estado se traduce en servicios públicos deficientes, que van desde la falta de infraestructura hasta una mala prestación. Este abandono de las responsabilidades estatales contrasta con el alto nivel de intervencionismo y la pretendida redistribución que caracterizaron los primeros años de la Revolución Bolivariana. Además, muestra claramente la privatización de la responsabilidad hacia la sociedad: desde la salud y la educación hasta la gestión de la comunicación, la infraestructura básica y el saneamiento. Paralelamente, el Estado ha concentrado e invertido sus esfuerzos en la capacidad de reprimir no solo a la oposición política tradicional, sino también a la que habitualmente ha Un estudio reciente sido considerada su base de apoyo. Un estudio reciente sobre seguridad sobre seguridad ciudadana reveló que el aparato represivo del Estado ahora está más enfocado en acciones masivas dirigidas a sectores populares 17 . Asimismo, en varios informes, la Oficina del Alto Comisionado de ciudadana reveló que el aparato represivo del Estado ahora las Naciones Unidas para los Derechos Humanos suestá más enfocado brayó las violaciones de derechos humanos dirigidas contra opositores políticos. La Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos(resen acciones masivas dirigidas a paldada por la Organización de las Naciones Unidas) sectores populares también denunció la violencia de género ejercida por las fuerzas de seguridad, así como la complicidad de funcionarios públicos en la violación de derechos humanos de trabajadores que se desempeñaban en las minas de oro del estado de Bolívar. Estos informes revelan que la cadena de mandos de las fuerzas militares y de seguridad pudo haber ordenado actos de represión, lo que incluye tortura y trato inhumano de presos, con una potencial responsabilidad de la plana mayor del gobierno. Pese a la represión, varias organizaciones de la sociedad civil asumieron el liderazgo para demandar soluciones al gobierno, intentando al mismo tiempo limitar los abusos de poder, denunciar el hostigamiento y 16. r4v: Inter-Agency Coordination Platform for Refugees and Migrants from Venezuela, 2022, disponible en. 17. Keymer Ávila:«¿Qué es más mortal en Venezuela: sus fuerzas de seguridad o el covid-19? Inquietudes securitarias en tiempos de pandemia», Análisis, Fundación Friedrich Ebert, Caracas, 8/2020, disponible en. 124 Benedicte Bull/ Antulio Rosales | nueva sociedad | 304 articular sus peticiones a los actores internacionales involucrados con la crisis de Venezuela. Una plataforma de organizaciones conocida como Foro Cívico, por ejemplo, se organizó en torno de la reforma del Consejo Nacional Electoral(cne) y en 2021, de cara a las elecciones presidenciales de 2024, postuló para la Junta Directiva de ese organismo a dos rectores ligados a la oposición. Por otro lado, hay múltiples manifestaciones de activismo en relación con demandas salariales, en las universidades, en la salud y en otros sectores, así como en temas vinculados a la protección ambiental y la autonomía corporal de las mujeres, lo cual demuestra la notable resiliencia de la sociedad civil venezolana a pesar de la asimetría de poder padecida frente al régimen de Maduro. El futuro de las sanciones y la democracia venezolana Las sanciones pueden tener efectos duraderos en los países destinatarios, con consecuencias no previstas ni esbozadas originalmente por quienes las crearon. En el caso de Venezuela, esas consecuencias incluyen la caótica apertura llevada a cabo por el régimen autoritario de Nicolás Maduro, junto con la informalización e ilegalización de la economía. El modelo de dominio estatal de la Revolución Bolivariana se ha convertido así en una forma de capitalismo autoritario. El gobierno se encargó de manera activa de culpar a las sanciones por sus propios fracasos políticos y generó el efecto de«unirse en torno de la bandera», algo bien estudiado en estos casos. Por otra parte, la reciente apertura económica ha creado nuevas oportunidades de negocios para una pequeña elite. En conjunto, estos factores contribuyeron a consolidar en el poder al gobierno de Maduro. En lo que respecta al futuro, habida cuenta del empoderamiento de nuevos y viejos actores empresariales y de la presión internacional para lograr concesiones democráticas a cambio del levantamiento de las sanciones, la pregunta es cuánto tiempo puede durar esta forma de capitalismo autoritario con el régimen consolidado. Desde 2019, con la mediación de Noruega, ha habido varias rondas de negociaciones entre el gobierno de Maduro y la oposición. El principal interés del oficialismo ha sido el relajamiento de las sanciones. Sin embargo, en el pasado, eeuu no dio un apoyo total a las negociaciones ni creó un camino claro para el levantamiento de las sanciones bajo condiciones concretas. Eso hizo menos creíble el relajamiento de las medidas como«zanahoria» para forjar un acuerdo sobre la transición democrática. Con la invasión rusa de Ucrania y el consecuente aumento en la demanda de fuentes de energía en la economía mundial, eeuu se ha mostrado más abierto a reconsiderar su política de sanciones y a promover una reactivación tema central | Venezuela: sanciones y capitalismo autoritario 125 de las negociaciones entre el gobierno venezolano y la oposición. Esto condujo a nuevas conversaciones, orientadas a garantizar condiciones electorales medianamente justas de cara a los comicios presidenciales de 2024. Las conversaciones en cuestión se han convertido en un catalizador para que la oposición venezolana reorganice su estrategia en torno de la construcción de un movimiento y la coordinación interna. Además, los espacios económicos abiertos por el gobierno incrementaron el poder de negociación de un sector empresarial que quizás haya superado su dependencia respecto de la renta petrolera y del Estado. El poder político de este sector empresarial emergente aún es tímido, pero ayuda a aumentar el activismo de la sociedad civil autónoma. El desafío para los partidos aliados en la Plataforma Unitaria de la oposición venezolana radica en aprovechar estas conexiones, incorporar las demandas de los diferentes sectores a una agenda cohesiva y reivindicar la reconstrucción de la capacidad del Estado para servir a su población. El sector empresarial puede equilibrar los intereses del gobierno y de la oposición y convertirse en un potencial espacio para realizar proyectos dirigidos a aumentar la productividad y el crecimiento. Una negociación productiva puede mejorar los mecanismos de gobernanza, que incluyen acuerdos de reparto de poder para la gestión de los activos venezolanos en el extranjero y el uso de financiamiento externo destinado a ayuda humanitaria. Los programas de este tipo son imprescindibles, y tanto el gobierno como la oposición desean mostrar resultados a sus núcleos de votantes ante un potencial retorno a la competencia electoral en 2024. Es necesario que los mecanismos de reparto de poder cuenten con el involucramiento activo de la comunidad internacional e incorporen medidas de rendición de cuentas y supervisión para evitar la corrupción a gran escala, que ha sido notoria en el gobierno y en las administraciones controladas por la oposición. Como tal, la transformación hacia un capitalismo autoritario podría ser una etapa transitoria. No obstante, más allá de un posible acuerdo sobre elecciones libres y justas o un potencial levantamiento de las sanciones, estas han ocasionado múltiples efectos negativos, que ningún acuerdo será capaz de remediar en el corto plazo. Estos efectos incluyen el colapso de los servicios públicos y el florecimiento de actores ilegales, que sacan provecho de un Estado disfuncional, el control territorial y las estructuras económicas informales. Más importante aún es que la coalición bolivariana dejó de ser un movimiento político rentista de carácter centralizado y redistributivo para transformarse en otro que maquinó un ajuste económico, liberalizó los controles monetarios y abrió algunos mercados para mantenerse en el poder. Las fuerzas políticas y económicas empoderadas por este capitalismo autoritario determinarán el ritmo del cambio sociopolítico en el futuro próximo de Venezuela. La«multipolaridad», el mantra del autoritarismo Kavita Krishnan La defensa de la multipolaridad, sin valores democráticos añadidos, se transforma en una coartada para diversos regímenes despóticos en diferentes partes del mundo. El presidente ruso Vladímir Putin ha utilizado también esta figura mientras emprendía la invasión de Ucrania, que parte de la izquierda vacila en condenar con claridad. La multipolaridad es hoy la brújula que orienta la visión de la izquierda de las relaciones internacionales. Todas las corrientes de la izquierda, en la India y todo el mundo, abogan desde hace tiempo por un mundo multipolar, en lugar del unipolar dominado por el imperialismo estadounidense. Al mismo tiempo, la multipolaridad se ha convertido en piedra angular del lenguaje compartido de los fascismos y autoritarismos globales. Es un grito de guerra de los déspotas, que sirve para disfrazar de guerra contra el imperialismo su ofensiva contra la democracia. El enmascaramiento y la legitimación del despotismo a través de la multipolaridad se ven reforzados por el respaldo rotundo que la izquierda global le presta, celebrándola como una democratización antiimperialista de las relaciones internacionales. Al enmarcar las confrontaciones políticas dentro de, o entre, los Estados-nación en un juego de suma cero entre respaldar la multipolaridad o la unipolaridad, la izquierda Kavita Krishnan: activista feminista india. Fue integrante del politburó del Partido Comunista de la India(Marxista-Leninista) Liberación. Palabras claves: autoritarismo, imperialismo, invasión de Ucrania, izquierdas, multipolaridad. Nota: la versión original de este artículo en inglés se publicó en The India Forum , 20/12/2022, y se reprodujo en español en El Cuaderno , 2/2023. Traducción: Pablo Batalla Cueto. tema central | La«multipolaridad», el mantra del autoritarismo 127 perpetúa una ficción que incluso en su momento menos innoble era engañosa e inexacta. Ahora es manifiestamente peligrosa, y sirve tan solo como instrumento narrativo y dramático en favor del prestigio de autoritarios y fascistas. Las consecuencias desafortunadas del compromiso de la izquierda con una multipolaridad despojada de valores se ven muy crudamente ilustradas en su respuesta a la invasión rusa de Ucrania. La izquierda global y la india han legitimado y amplificado en diversos grados el discurso fascista ruso, amparando la invasión como un desafío multipolar al imperialismo unipolar liderado por Estados Unidos. La libertad de ser fascista El 30 de septiembre de 2022, mientras anunciaba la anexión ilegal de cuatro territorios ucranianos, el presidente ruso Vladímir Putin explicó lo que significaban la multipolaridad y la democracia en su marco ideológico 1 . Definía Putin la multipolaridad como la liberación de la pretensión de las elites occidentales de asentar como universales sus propios valores«degenerados» de democracia y derechos humanos; valores«ajenos» a la inmensa mayoría de la gente en Occidente y otros lugares. Su estratagema retórica consistía en aseverar que la noción de un orden basado en reglas, democracia y justicia no es más que una imposición ideológica e imperialista de Occidente, que en ella encuentra un pretexto para violentar la soberanía de otras naciones. Viendo a Putin jugar con la indignación legítima por la larga lista de crímenes de los países occidentales(el colonialismo, el imperialismo, las invasiones, las ocupaciones, los genocidios, los golpes de Estado), era fácil olvidar que el suyo no era un discurso que exigiera justicia, reparaciones o el fin de tales crímenes. De hecho, su afirmación del hecho evidente de que los gobiernos occidentales no tenían«ningún derecho moral a opinar, siquiera a pronunciar una palabra sobre la democracia» eliminaba mañosamente a la gente de la ecuación. La gente de las naciones colonizadas ha luchado, y continúa luchando, por la libertad. Los pueblos de las naciones imperialistas salen a las calles a demandar democracia y justicia y combatir el racismo, las guerras, las invasiones, las ocupaciones cometidas por sus propios gobiernos. Pero Putin no mostraba su apoyo a esta gente. Antes bien, animaba a las fuerzas de«ideas afines» en todo el mundo(movimientos políticos de extrema derecha, supremacistas blancos, racistas, antifeministas, homófobos, tránsfobos) a apoyar la invasión como parte de un proyecto ventajoso para ellos: derrocar la«hegemonía unipolar» de los valores 1. Guillaume Lancereau:«La guerra mundial de Putin» en El Grand Continent , 1/10/2022. 128 Kavita Krishnan | nueva sociedad | 304 universales de la democracia y los derechos humanos y«obtener la verdadera libertad: una perspectiva histórica». Putin utiliza una«perspectiva histórica» de su propia elección para apoyar una versión supremacista de un«país-civilización» ruso en el que las leyes deshumanizan a las personas lgtb+ y donde las referencias a acontecimientos históricos se criminalizan en nombre del«fortalecimiento de la soberanía[de Rusia]». Proclama la libertad de Rusia para negar y oponerse a las normas democráticas y las leyes internacionales definidas«universalmente» por instituciones como la Organización de las Naciones Unidas(onu). El proyecto de«integración eurasiática» que Putin maneja como un desafío multipolar a la Unión Europea«imperialista» y a la unipolaridad occidental solo puede entenderse correctamente como parte de un plan ideológico y político explícitamente antidemocrático.(Otra cosa es que la apariencia de la competición entre eeuu y Rusia como grandes potencias se complique aquí por el proyecto político compartido representado por Donald Trump en el primer país y Putin en el segundo). Un lenguaje común El lenguaje de la multipolaridad y el antiimperialismo también halla resonancia en el totalitarismo hipernacionalista chino. Una declaración conjunEl lenguaje de la multipolaridad y ta de Putin y Xi Jinping en febrero de 2022, poco antes de que Rusia invadiera Ucrania, expresaba su rechazo compartido a los estándares universalmenel antiimperialismo te aceptados de democracia y derechos humanos, a también halla resonancia en el totalitarismo favor de definiciones de estos términos acogidas al relativismo cultural:«Una nación puede elegir las formas y métodos de implementación de la democracia que mejor se adapten a sus(…) tradiciones hipernacionalista y características culturales singulares(…). Solo chino corresponde al pueblo del país decidir si su Estado debe ser democrático». A partir de esta idea, se elogiaban«los esfuerzos realizados por la parte rusa en pos de establecer un sistema multipolar justo de relaciones internacionales» 2 . Para Xi, los«valores universales de libertad, democracia y derechos humanos» fueron fulcros de«la desintegración de la Unión Soviética, los cambios 2.«Joint Statement of the Russian Federation and the People’s Republic of China on the International Relations Entering a New Era and the Global Sustainable Development», 4/2/2022, disponible en. tema central | La«multipolaridad», el mantra del autoritarismo 129 drásticos en Europa del Este, las revoluciones de colores 3 y las primaveras árabes , todo ello causado por la intervención de eeuu y Occidente» 4 . Cualquier movimiento popular que exija derechos humanos y democracia es tratado como una imperialista revolución de color , inherentemente ilegítima. La demanda de una democracia acogida a los criterios universales planteada por el movimiento contra la represión en nombre del cero covid que se desarrolló a lo largo y ancho de China resalta a la luz del relativismo cultural que promueve el gobierno de ese país. Un Libro Blanco de 2021 sobre«la concepción china de la democracia, la libertad y los derechos humanos» definía estos últimos como«felicidad» resultante del bienestar y los beneficios, no como protección contra el poder gubernamental desenfrenado 5 . En él se omite clamorosamente el derecho a cuestionar al gobierno, disentir u organizarse libremente. Definir la«democracia con características chinas» como «buen gobierno» y los derechos humanos como«felicidad» permite a Xi justificar la represión de la minoría musulmana de los uigures 6 . Sostiene que los campos de concentración para«reeducar» a estas poblaciones y remodelar su práctica del islam para hacerlo«de orientación china» han proporcionado «buen gobierno» y una mayor«felicidad» 7 . Incluso entre los líderes del supremacismo hindú en la India se advierten poderosas reverberaciones del discurso fascista y autoritario de un«mundo multipolar», en el que las potencias civilizadoras se alzarán nuevamente para reafirmar su antigua gloria imperialista y la hegemonía de la democracia liberal dará paso al nacionalismo de derecha. Mohan Bhagwat, jefe del Rashtriya Swayamsevak Sangh –Asociación Nacional de Voluntarios, una organización paramilitar india de extrema derecha–, dice con admiración que«en un mundo multipolar» que desafía a eeuu,«China se ha levantado. No le preocupa lo que el mundo piense al respecto. Persigue su objetivo(…)[recuperando] el expansionismo de sus antiguos emperadores» 8 . Del mismo modo,«en el mundo multipolar, Rusia también hace su juego 3. Grandes movilizaciones e insurrecciones contra regímenes autoritarios, especialmente en antiguas repúblicas soviéticas, a principios del siglo xxi, consideradas por algunos como producto de conspiraciones imperialistas[n. del e.]. 4.«Xi Jinping Thought on Socialism with Chinese Characteristics for a New Era», 29/10/2018, disponible en. 5.«Full Text: Pursuing Common Values of Humanity – China’s Approach to Democracy, Freedom and Human Rights», 7/12/2021, disponible en. 6.«Chinese President Xi Jinping Defends Xinjiang Detention Network, Claiming‘Happiness’ is on the Rise» en abc News , 27/6/2020. 7.«Islam in China Must be Chinese in Orientation: President Xi Jinping» en The Indian Express , 17/7/2022. 8. Deeptiman Tiwary:«China Has Now Risen, Doesn’t Care What World Thinks of It: rss Chief» en The Indian Express , 3/12/2020. 130 Kavita Krishnan | nueva sociedad | 304 y trata de progresar reprimiendo a Occidente». El primer ministro indio Narendra Modi también ataca una y otra vez a los defensores de los derechos humanos como antiindios, incluso cuando declara que la India es «la madre de la democracia» 9 . Esto se hace posible si se contempla la democracia india, no a través de un prisma occidental , sino como parte de su« ethos civilizatorio» 10 . Una nota distribuida por el gobierno vincula la democracia de la India con la«cultura y civilización hindúes», la«teoría política hindú», el«Estado hindú» y los(a menudo reaccionarios) consejos de castas tradicionales, que imponen jerarquías de casta y género 11 . Tales ideas reflejan asimismo los intentos de incorporar a los supremacistas hindúes a una red global de fuerzas autoritarias y de extrema derecha 12 . El ideólogo fascista ruso Aleksandr Duguin –al igual que Putin– proclama que«la multipolaridad(…) aboga por el retorno a los fundamentos civilizatorios de cada civilización no occidental[y el rechazo de] la democracia liberal y la ideología de los derechos humanos» 13 . La influencia es bidireccional. Duguin aprueba la jerarquía de castas como un modelo social 14 . Incorporando directamente los valores brahmánicos de las Leyes de Manu 15 al fascismo internacional, ve el «orden actual de las cosas», representado por«derechos humanos, antijerarquía y corrección política», como« Kaliyuga »: una calamidad que trae consigo la mezcla de castas –mestizaje provocado a su vez por la libertad de las mujeres, también un aspecto calamitoso del Kaliyuga , la«era de riña e hipocresía» que aparece en las escrituras hindúes– y el desmantelamiento de la jerarquía. El intelectual ruso ha descrito el éxito electoral de Modi como una victoria de la«multipolaridad», feliz proclamación de«valores indios» y derrota de la hegemonía de la«ideología de la democracia liberal y los derechos humanos». Sin embargo, la izquierda continúa usando la«multipolaridad» sin delatar la más mínima conciencia de cómo los fascistas y los autoritarios expresan en el mismo lenguaje sus propios objetivos. 9.«India Must Save itself from‘Foreign Destructive Ideology’: pm Modi in Rajya Sabha» en The Indian Express , 8/2/2021. 10.«Narendra Modi Slams‘Selective’ Reading of Rights Issues» en The Hindu , 12/10/2021. 11. K. Krishnan:«On Constitution Day, the Modi Government Is Exacting the rss’s Revenge on Ambedkar» en The Wire , 26/11/2022. 12. A. Duguin:«Fascism—Borderless and Red», 1997, disponible en. 13. A. Duguin:«The Indian Moment of Multipolarity» en Seminar N o 728, 4/2020, disponible en. 14. A. Duguin: La cuarta teoría política , Fides, Tarragona, 2013. 15. Texto en sánscrito de la sociedad antigua de la India[n. del e.]. tema central | La«multipolaridad», el mantra del autoritarismo 131 Cuando la izquierda se encuentra con la derecha El discurso de Putin sobre la«multipolaridad» está pensado para resonar en la izquierda global. Su reconfortante familiaridad parece impedir que la izquierda, que siempre ha hecho un excelente trabajo poniendo al descubierto las mentiras que sustentaban las pretensiones de«salvar la democracia» de los belicistas imperialistas estadounidenses, aplique la misma lente crítica a la retórica anticolonial y antiimperialista de Putin. Es de hecho extraño que la izquierda haya hecho suyo el lenguaje de la polaridad, discurso que pertenece a la escuela realista en las relaciones internacionales. El realismo político ve el orden global en términos de competencia entre los objeEl discurso de tivos de política exterior –que se supone que reflePutin sobre la jan«intereses nacionales» objetivos– de un puñado de polos. Y es fundamentalmente incompatible con la visión marxista, que se basa en comprender que el «interés nacional», lejos de ser un hecho objetivo y «multipolaridad» está pensado para resonar en la neutral en cuanto a valores, se define subjetivamente izquierda global por el«carácter político(y por lo tanto moral) de los estratos de liderazgo que dan forma a decisiones de política exterior, y las toman» 16 . Así, por ejemplo, Vijay Prashad, uno de los entusiastas y defensores de la multipolaridad más prominentes de la izquierda global, observa con aprobación que«Rusia y China buscan soberanía, no poder global». No menciona Prashad cómo estos poderes interpretan la soberanía como desentendimiento de la rendición de cuentas ante los estándares universales de democracia, derechos humanos e igualdad 17 . Un ensayo reciente del secretario general del Partido Comunista de la India(Marxista-Leninista), Dipankar Bhattacharya, presenta problemas similares: explica la decisión del partido de equilibrar la solidaridad con Ucrania mediante su preferencia por la multipolaridad y su prioridad nacional de resistir al fascismo en la India 18 .( Disclosure : yo he sido activista del Partido Comunista de la India[Marxista-Leninista] durante tres décadas y miembro de su politburó, pero abandoné el partido a principios del año pasado, debido a diferencias, que alcanzaron un punto crítico, referentes a la tibia solidaridad de la formación con Ucrania). La formulación de 16. Achin Vanaik:«National Interest: A Flawed Notion» en Economic and Political Weekly vol. 41 N o 49, 9/12/2006. 17.«Full Text of Putin’s Speech at Annexation Ceremony», 1/12/2022, disponible en. 18. D. Bhattacharya:«On the Current Juncture in India and the International Context» en Liberation , 27/9/2022. 132 Kavita Krishnan | nueva sociedad | 304 Bhattacharya es que,«independientemente de la configuración interna de las potencias globales competidoras, un mundo multipolar es ciertamente más ventajoso para las fuerzas y movimientos progresistas de todo el mundo en su búsqueda de revertir las políticas neoliberales, de la transformación social y del avance político». En otras palabras, el pci(m-l) da la bienvenida al alzamiento de las grandes potencias no occidentales incluso si son internamente fascistas o autoritarias, porque cree que ofrecerán un desafío multipolar a la unipolaridad estadounidense. Semejante formulación no ofrece resistencia alguna a los proyectos autoritarios que se describen a sí mismos como campeones de la multipolaridad imperialista. De hecho, los arropa con una capa de legitimación. Bhattacharya percibe el apoyo incondicional a la resistencia ucraniana como difícil de conciliar con la«prioridad nacional» de«luchar contra el fascismo en la India». La idea de que los deberes de solidaridad internacional de la izquierda deban posponerse en favor de lo que se percibe como prioridad nacional es un caso de marxismo internacionalista enturbiado por el concepto«realista» de interés nacional , aplicado esta vez no solo a los Estados-nación, sino también a los propios partidos nacionales de izquierda. Pero ¿cómo puede estar reñida la solidaridad incondicional con Ucrania contra una invasión fascista con la lucha contra el fascismo en la India? El razonamiento de Bhattacharya es forzado, sesgado y retorcido. Toma un desvío desconcertante hacia la necesidad de que los movimientos comunistas tengan cuidado con el peligro de«priorizar lo internacional a expensas de la situación nacional». Bhattacharya atribuye incorrectamente el error del Partido Comunista de la India en 1942 de mantenerse al margen del movimiento Quit India 19 a que priorizó su compromiso internacional con la derrota del fascismo en la Segunda Guerra Mundial sobre el nacional de derrocar al colonialismo británico, entonces un aliado en la guerra contra el Eje 20 . El único propósito plausible de este desvío parece ser hacer una analogía 19. Movimiento independentista lanzado por Mahatma Gandhi[n. del e.]. 20. La posición del pci de tratar los dos primeros años de la Segunda Guerra Mundial como una guerra entre imperialistas estaba en consonancia con la directiva de la Comintern de la época: cuando se firmó el Pacto Molotov-Ribbentrop entre la urss y la Alemania nazi en 1939, la Comintern cambió bruscamente su directiva de 1935 que instaba a los comunistas a formar amplios frentes populares antifascistas y caracterizó la guerra que inició Alemania como una mera guerra entre potencias imperialistas rivales. El cambio en la posición del pci coincidió con el cambio en la posición de la Comintern: la guerra fue caracterizada como una«guerra popular contra el fascismo» solo cuando la Alemania nazi rompió el pacto e invadió la urss. El problema del pci no era la dificultad para combinar el internacionalismo con sus prioridades nacionales. Más bien fue el resultado de dejarse guiar no por una resistencia consecuente al fascismo y al imperialismo, sino por el enfoque sin principios y oportunista de Stalin hacia la Alemania nazi y la guerra. tema central | La«multipolaridad», el mantra del autoritarismo 133 con la situación actual de la izquierda india frente a la invasión de Ucrania. Dado que la principal alianza exterior del régimen de Modi es con el Occidente liderado por eeuu, se sugiere que la lucha contra el fascismo de Modi se debilitaría si Rusia, un rival multipolar de eeuu, fuera derrotada por la resistencia ucraniana. Este cálculo retorcido oscurece el simple hecho de que una derrota de la invasión fascista de Putin en Ucrania envalentonaría a quienes combaten por la derrota del fascismo de Modi en la India. Del mismo modo, una victoria de las personas que resisten la tiranía mayoritarista de Xi inspiraría a quienes resisten la tiranía mayoritarista de Modi en la India. En palabras de Martin Luther King,«la injusticia en cualquier parte es una amenaza para la justicia en todas partes». Debilitamos nuestras propias luchas democráticas cuando elegimos ver las luchas de los demás a través de una lente campista distorsionadora. La nuestra no es una elección de suma cero entre unipolaridad y multipolaridad. En cada situación, nuestras opciones son claras: podemos apoyar la resistencia y la supervivencia de los oprimidos o preocuparnos por la supervivencia del opresor. Cuando la izquierda asume el deber de apoyar la supervivencia de los regímenes multipolares (Rusia, China y, para cierta izquierda, incluso Irán), incumple su deber real de apoyar a aquellas personas que luchan por sobrevivir a la dimensión genocida de estos regímenes. Cualquier beneficio que eeuu pueda obtener de su apoyo material o militar a tales luchas es menos importante que el beneficio de la supervivencia de las personas en tales condiciones. Haríamos bien en recordar que el apoyo material y militar estadounidense a la urss en la Segunda Guerra Mundial contribuyó a la derrota de la Alemania nazi. Los regímenes tiránicos interpretan el apoyo a quienes se resisten a ellos como una«interferencia» extranjera o imperialista en su«soberanía». Si nosotros, en la izquierda, hacemos lo mismo, serviremos como facilitadores y apologetas de tales tiranías. Quienes están inmersos en combates a vida o muerte necesitan que respetemos su autonomía y soberanía para decidir qué tipo de apoyo moral, material, militar, exigen, aceptan o rechazan. La brújula moral de la izquierda global e india necesita un reinicio urgente que corrija el curso catastrófico que le ha hecho hablar el mismo idioma que los tiranos. Guevarismo y hombres nuevos en América Latina Vera Carnovale La Revolución Cubana actualizó de manera intempestiva un viejo debate, ineludiblemente ligado al de la toma del poder desde los primeros impulsos revolucionarios inspirados en el ideario marxista: el de la lucha armada. Al mismo tiempo, la figura de Ernesto«Che» Guevara ponía en el centro la búsqueda del«hombre nuevo» y una articulación particular entre vanguardia y sacrificio. Si tras el fin de la Segunda Guerra Mundial los distintos procesos emancipatorios que tuvieron lugar en Asia y África parecían colocar al Tercer Mundo en los albores de un nuevo tiempo que ponía fin a la invencibilidad de los más poderosos, en América Latina la Revolución Cubana(1959) ratificaba el comienzo de aquella etapa para el subcontinente y, al mismo tiempo, indicaba un camino preciso en la prosecución del cambio: la voluntad y las armas. En efecto, la Revolución Cubana ponía en jaque la teoría comunista de la«revolución por etapas» −que postergaba para un futuro Vera Carnovale: es doctora en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires(uba) e investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas(Conicet) de Argentina. Integra el Comité Académico del Centro de Documentación e Investigación de la Cultura de Izquierdas(cedinci) y del comité editorial de Políticas de la Memoria. En 2011 publicó Los combatientes. Historia del prt erp (Siglo xxi, Buenos Aires). Palabras claves: hombre nuevo, revolución, Ernesto«Che» Guevara. tema central | Guevarismo y hombres nuevos en América Latina 135 indefinido la construcción del socialismo− al evidenciar la posibilidad de una revolución que combinara tareas democráticas y socialistas en un proceso revolucionario ininterrumpido . Así, uno de los rasgos principales de las nuevas izquierdas latinoamericanas configuradas bajo el impulso del ejemplo cubano fue una caracterización de la revolución distinta de la sostenida por el comunismo oficial desde mediados de la década de 1930: ahora, la revolución en América Latina debía ser a la vez antiimperialista y socialista. Al mismo tiempo, la gesta cubana actualizaba con carácter de urgencia un viejo debate ineludiblemente ligado al de la toma del poder desde los primeros impulsos revolucionarios inspirados en el ideario marxista: el de la lucha armada. El triunfo del Ejército Rebelde y, más aún, la retórica de los líderes de la revolución parecían indicar que, con independencia de las condiciones objetivas y subjetivas(tan ampliamente discutidas en el universo marxista), la acción decidida de un grupo de hombres armados podía garantizar el triunfo revolucionario. Los puntos nodales de la naciente«teoría del foco» serían: a) un ejército popular puede triunfar sobre un ejército profesional; b) no hay que esperar a que estén dadas todas las condiciones puesto que las subjetivas pueden ser creadas; c) la guerrilla debe ser rural. Esta teoría, elaborada por el propio Ernesto«Che» Guevara en Guerra de guerrillas: un método (1960), fue replicada por el periodista francés Régis Debray en su célebre obra ¿Revolución en la Revolución? (1966) 1 , que recorrió de las más diversas formas el continente entero alimentando interminables debates teñidos de esperanza. «Decía lo que decía, y tal vez podría haber dicho otra cosa», admitiría el historiador argentino Oscar Terán décadas más tarde al evocar su primer contacto con ¿Revolución en la Revolución? , llegado en microfilm«desde la isla» y proyectado caseramente, una tarde soleada de domingo, sobre una de las paredes derruidas que delimitaban la pieza de Javier, su compañero de estudios y también de ese apasionado y feroz recorrido que muy pronto los llevaría de las letras a las armas. Podría haber dicho otra cosa, pero el aura de ese texto tornaba irrefutables todas sus más arbitrarias argumentaciones. El criterio de autoridad que lo respaldaba era naturalmente no la palabra de un joven intelectual francés, sino el extraordinario prestigio de la Revolución Cubana cuyo faro irradiaba como modelo de revolución y de construcción del socialismo, en un clima epocal 1. Sandino, Montevideo, 1967. 136 Vera Carnovale | nueva sociedad | 304 donde un ejército desarrapado de vietnamitas derrotaba al del país más poderoso de la tierra. 2 Convencidos de las verdades irrefutables que emanaban de aquel texto y haciéndose eco de los imperativos que esas verdades imponían, ambos jóvenes, como tantos otros, asumieron la inquebrantable voluntad de transformar para siempre un mundo de injusticia y humillación. Así, la rectificación guevarista del pensamiento marxista confluía, con la urgencia de los tiempos, en la matriz de un imaginario que exaltaba los alcances casi ilimitados de la voluntad y la acción revolucionarias. Ya los primeros años de la década de 1960 parecían haberse correspondido con los postulados guevarianos, cuando América Latina fue escenario de un salpicado florecer de guerrillas, en su mayoría, rurales. En Venezuela, surgían las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (faln), dirigidas por Douglas Bravo, y el Movimiento de Izquierda Revolucionaria(mir), liderado por Américo Marín. En Guatemala, Luis Turcios Lima conducía las Fuerzas Armadas Revolucionarias(far) y el Movimiento Revolucionario 13 de Noviembre se internaba en la Sierra de las Minas y conquistaba campesinos; su comandante, Marco Antonio Yon Sosa, proclamaba«a todas las masas de América Latina(...) que Guatemala está en pie de lucha por el socialismo, con las armas en la mano y Guatemala no fallará» 3 . En Colombia, Fabio Vázquez Castaño lideraba el Ejército de Liberación Nacional(eln) y Manuel Marulanda Vélez, alias«Tirofijo», las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia(farc).«Desde las montañas del Perú milenario, con las armas a la mano y con la fe revolucionaria fortalecida», Luis de la Puente Uceda, al mando del Movimiento de Izquierda Revolucionaria(mir), iniciaba las acciones guerrilleras en la Sierra Central peruana 4 ; y lo hacía con un manifiesto programático de contenido socialista. También se organizaba en Perú el Ejército de Liberación Nacional(eln), dirigido por Héctor Béjar y, en Nicaragua, el Frente Sandinista de Liberación Nacional(fsln), al mando de Carlos Fonseca. En Argentina, bajo el aliento personal del«Che», Jorge Masetti(el«Comandante Segundo») impulsaba la conformación del Ejército Guerrillero del Pueblo (egp) y comenzaba los preparativos para instalar un foco en la provincia norteña de Salta, limítrofe con Bolivia, que oficiaría de base de apoyo local al que instalaría luego Ernesto«Che» Guevara(«Comandante Primero»). 2. O. Terán:«Lectura en dos tiempos» en Lucha Armada en Argentina N o 1, 2004, p. 15. 3. En Adolfo Gilly: Por todos los caminos 2. La senda de la guerrilla , Nueva Imagen, Ciudad de México, 1986, p. 88. 4. Carta de Luis de la Puente a Adolfo Gilly, agosto de 1965, cit. en A. Gilly: ob. cit., p. 156. tema central | Guevarismo y hombres nuevos en América Latina 137 © Nueva Sociedad/ Frank Arbelo 2023 Frank Arbelo es un ilustrador cubano-boliviano. Su trabajo aparece en los libros Latin American Graphic Design , Ilustration Now 4 y El Volcán, un presente de la historieta latinoamericana . Editó la revista Crash!! y el libro La fiesta pagana (La Rosca, 2008). Publicó Cuando salí de La Habana (Loco Rabia, 2012), Justicia poética (con Pablo de Santis, Colihue, 2016) y ¡ Con la envidia hemos topado! (con Miguel Mealla, 3600, 2022). Instagram:<@arbeloestudio26>. 138 Vera Carnovale | nueva sociedad | 304 Antes de finalizar la década de 1960, la mayoría de esos movimientos guerrilleros habrían de fracasar total o parcialmente. Algunos de ellos, incluso, sin haber logrado animar lazo de solidaridad alguno con campesinos Antes de finalizar la década de 1960, y explotados, como en el caso del egp en Argentina. Pero ni fracasos ni derrotas hicieron mella en la certeza por tantos compartida de que una«gran hula mayoría de manidad», la de los oprimidos, había ingresado defiesos movimientos guerrilleros habrían nitivamente y por fin en los senderos de una historia inexorable que comenzaba a desplegarse. Y abrazados a esa convicción, miles de revolucionarios latinoamede fracasar total ricanos se lanzaron al combate. Como lo había heo parcialmente cho, también, el propio«Che» Guevara, cuando en 1965, el«Año de la Agricultura», empujado por las diferencias internas del proceso político cubano o impulsado por sus íntimas convicciones, renunció a sus cargos de gobierno en Cuba para dirigirse a«otras tierras del mundo que reclaman el concurso de mis modestos esfuerzos[y] cumplir con el más sagrado de los deberes: luchar contra el imperialismo dondequiera que esté» 5 . Su partida generó no pocas suspicacias en ciertos circuitos políticos, y probablemente algún que otro desencanto a futuro respecto del rumbo de la Revolución Cubana. Pero más importante aún, a partir de entonces quedó librado para siempre de los menesteres menos nobles que la administración del poder y la Realpolitik traían consigo, para representar la mística de la Revolución, su universalidad y, también, su pureza. Primero fue el Congo. Allí,«la firmeza de su brazo libertario» debía encender la conciencia y la potencia revolucionarias de un pueblo avasallado… pero no lo hizo:«Esta es la historia de un fracaso», escribiría tiempo después, como advertencia preliminar de sus Pasajes de la guerra revolucionaria(Congo) , cuya dedicatoria parece hoy por demás elocuente:«A Bahaza y sus compañeros caídos, buscándole sentido al sacrificio». Luego vendría Bolivia, destinada a ser, en sus proyecciones imaginarias, el foco radiante que haría por fin de los Andes la Sierra Maestra de América Latina. Y allí ocurrió el desenlace: su fusilamiento despojado de toda escenificación, en manos de un hasta entonces ignoto sargento boliviano –Mario Terán Salazar–, en un aula de la única escuelita del también por entonces ignoto pueblo de La Higuera. Tras la muerte del«Che», fue principalmente el Cono Sur latinoamericano el escenario de un nuevo florecer de guerrillas, esta vez, en su mayoría, urbanas. Y si bien estas nuevas organizaciones armadas rechazaban 5. E.«Che» Guevara:«Carta de despedida del Che al comandante en jefe Fidel Castro Ruz», La Habana, 1965. La carta fue leída públicamente por Castro en La Habana el 3 de octubre de 1965. tema central | Guevarismo y hombres nuevos en América Latina 139 desestimaban dos de las tesis centrales del foquismo –la dirección del proceso revolucionario debe quedar en manos del foco y no del partido; la guerrilla debe ser rural–, se aferraron para sustentar su accionar, con esperanza inconmovible, a aquella otra que ofició de legado guevarista y promesa a la vez, a saber: que la acción armada de los revolucionarios crea las condiciones subjetivas para la revolución. Más importante aún, en el vasto universo revolucionario latinoamericano, la noticia de la muerte del«Che» catapultó con la fuerza de una época un proceso simbólico que, alimentado por variados afluentes, entrelazó y fundió la figura del héroe y del mártir, la del guerrillero heroico y el hombre nuevo, para coagular en su estampa: modelo de conducta y fuente de mandatos irrenunciables. *** Si queremos expresar cómo queremos que sean los hombres de las futuras generaciones, debemos decir: ¡Que sean como el Che!(...). Si queremos un modelo de hombre, un modelo de hombre que no pertenece a este tiempo, un modelo de hombre que pertenece a los tiempos futuros, de corazón digo que ese modelo, sin una sola mancha en su conducta, sin una sola mancha en su actitud, sin una sola mancha en su actuación... ese modelo es el Che(...). Si queremos expresar cómo deseamos que sean nuestros hijos, debemos decir con todo el corazón de vehementes revolucionarios: ¡Queremos que sean como el Che! Che se ha convertido en un modelo de hombre no solo para nuestro pueblo, sino para cualquier pueblo de América Latina. Che llevó a su más alta expresión el estoicismo revolucionario, el espíritu de sacrificio revolucionario, la combatividad del revolucionario(...) sangre suya fue vertida en esta tierra cuando lo hirieron en diversos combates; sangre suya por la redención de los explotados y los oprimidos, de los humildes y los pobres. 6 El histórico discurso pronunciado por Fidel Castro confirmando la muerte del«Che» Guevara fue, probablemente, el que dio origen a la consigna – en rigor, promesa– que signó la sensibilidad de la militancia revolucionaria latinoamericana dentro y fuera de las izquierdas armadas:«¡Seremos como el‘Che’!». Y fue, también, la puesta en palabras de un proceso simbólico que culminó fundiendo la figura del«Che» con la del hombre nuevo. El 6. Fragmentos del discurso de Fidel Castro Ruz en la Velada Solemne en memoria del Comandante«Che» Guevara, Plaza de la Revolución, La Habana, 18/10/1967. 140 Vera Carnovale | nueva sociedad | 304 lazo imaginario que emparentaba al guerrillero asesinado con el hombre nuevo no era caprichoso. En rigor, antes de representar para los revolucioEl lazo imaginario narios del mundo al hombre nuevo, el«Che» había escrito sobre él en un texto célebre publicado en que emparentaba al el semanario Marcha , de Montevideo, en marzo de guerrillero asesinado con el hombre nuevo 1965. El texto, escrito«en viaje por África», llevaba el título de«El socialismo y el hombre en Cuba». Varios autores han señalado que la pluma del«Che» no era caprichoso Guevara estuvo directamente influida por el humanismo marxista, que le habría llegado a través de la obra del intelectual y militante comunista argentino Aníbal Ponce Humanismo burgués y humanismo proletario ; un libro que reunía siete conferencias dictadas por Ponce en Buenos Aires, en 1935, luego de un largo viaje por Europa que incluyó una visita a la Unión Soviética 7 . El hilo que recorría la obra de Ponce era el proletariado soviético realizando el programa incumplido del humanismo burgués. En manos colectivas, la técnica y la cultura se convertían, en la«Nueva Rusia», en poderosos instrumentos de emancipación humana. Liberado ya de la enajenación capitalista, el proletariado soviético, amo y señor de sus fuerzas, abría las puertas de un tiempo en el que el Hombre, en el despliegue de su potencialidad infinita, comenzaba a realizarse . La última de las conferencias de Ponce llevaba muy significativamente el nombre de«Visita al hombre del futuro» 8 . Y allí quedaban delineados varios de los tópicos que Guevara plasmaría en su artículo de Marcha . Este escrito se internaba en una red de relatos y reflexiones orientados a dar cuenta de las formas en que en Cuba las condiciones enajenantes de las relaciones capitalistas cedían paso a nuevas formas de emancipación humana. Pero estas, en rigor, eran tan solo el comienzo; marcaban un camino, abrían las puertas de un futuro en el cual, educado bajo el comunismo,«el hombre del siglo xxi» alcanzaría por fin su libertad, su plenitud, su realización. De modo que el hombre nuevo era, en el escrito de Guevara, el hombre emancipado del futuro comunista . A diferencia de la Nueva Rusia de Ponce, en la que el trabajo socializado había 7. El primero en conjeturar que Guevara habría leído a Ponce fue Michael Löwy, en su libro El pensamiento del Che Guevara (Siglo xxi, Buenos Aires, 1971). Muchos años después, Carlos Infante testimonió que su hermana Tita y el«Che» efectivamente habían leído varios libros de Ponce, entre ellos, Humanismo burgués y humanismo proletario. Adys Cupull Reyes y Froilán González: Cálida presencia. La amistad del Che y Tita Infante a través de sus cartas , Ameghino, Rosario, 1997. 8. A. Ponce: De Erasmo a Romain Rolland. Humanismo burgués y humanismo proletario , Futuro, Buenos Aires, 1962, pp. 149-161. tema central | Guevarismo y hombres nuevos en América Latina 141 «retrocedido los límites de lo imposible», el socialismo en Cuba, señalaba el«Che», estaba«en pañales» 9 . De ahí que destacara la«cualidad de no hecho, de producto no acabado» del individuo. Las taras del pasado se trasladaban al presente cubano en la conciencia individual y había que«hacer un trabajo continuo para erradicarlas». Por esa razón,«para construir el comunismo, simultáneamente con la base material, hay que hacer al hombre nuevo. De allí que sea tan importante elegir correctamente el instrumento de movilización de las masas. Este instrumento debe ser de índole moral». La educación global del individuo, implementada desde los resortes del Estado era, desde luego, un instrumento imprescindible. Le cabía a la vanguardia, el Partido, el rol dirigente, protagónico de ese proceso. Así, si la escritura de Ponce ponía al proletariado en su conjunto en el centro de la escena, la de Guevara encontraba en la vanguardia el motor acelerador de la ingeniería emancipatoria. El grupo de vanguardia es ideológicamente más avanzado que la masa; esta conoce los valores nuevos, pero insuficientemente. Mientras en los primeros se produce un cambio cualitativo que le permite ir al sacrificio en su función de avanzada (…) En nuestra ambición de revolucionarios, tratamos de caminar tan aprisa como sea posible, abriendo caminos, pero sabemos que tenemos que nutrirnos de la masa y que esta solo podrá avanzar más rápido si la alentamos con nuestro ejemplo . 10 Quisiera llamar la atención sobre un encadenamiento de sentidos que encuentro a lo largo del texto: aquel que anuda conciencia-moral con vanguardia , y vanguardia con ejemplo de sacrificio . Es ese encadenamiento aquello que permitirá en el imaginario revolucionario encontrar en el guerrillero heroico la encarnación anticipada del hombre nuevo . Evocando los tiempos de la guerrilla en Sierra Maestra, el«Che» Guevara advertía: fue la primera época heroica,(…) de mayor peligro, sin otra satisfacción que el cumplimiento del deber. En nuestro trabajo de educación revolucionaria, volvemos a menudo sobre este tema aleccionador. En la actitud de nuestros combatientes se vislumbra al hombre del futuro . 11 9.«Che» Guevara:«El socialismo y el hombre en Cuba», 1965, disponible en< www.marxists.org> . 10. Ibíd.(énfasis mío). 11. Ibíd.(e.m). 142 Vera Carnovale | nueva sociedad | 304 Y partiendo entonces de ese«tema aleccionador», el«Che» Guevara insistirá, a lo largo de su artículo, en el anudamiento vanguardia-ejemplo-sacrificiofuturo : El Partido es el ejemplo vivo; sus cuadros deben dictar cátedras de laboriosidad y sacrificio (…). Todos y cada uno de nosotros paga puntualmente su cuota de sacrificio , conscientes de recibir el premio en la satisfacción del deber cumplido, conscientes de avanzar con todos hacia el hombre nuevo que se vislumbra en el horizonte(…). Nosotros, socialistas, somos más libres porque somos más plenos; somos más plenos por ser más libres.(…). Nuestra libertad y su sostén cotidiano tienen color de sangre y están henchidos de sacrificio . 12 Dos años después de publicado el artículo, en abril de 1967 y ya en tierras bolivianas, el guerrillero argentino-cubano se dirigió por última vez«a los pueblos del mundo», a través de su célebre«Mensaje» publicado por la Tricontinental: un llamamiento desesperado para«crear dos, tres, muchos Vietnam», estrategia de desgaste y acorralamiento del«gran enemigo del género humano». Sería una lucha larga y cruel, advertía, pero«¡qué importan los sacrificios de un hombre o un pueblo cuando está en juego el destino de la humanidad!(…) No se trata de desear éxitos al agredido, sino de correr su misma suerte; acompañarlo a la muerte o a la victoria» 13 . Seis meses más tarde, el sargento Mario Terán Salazar entraba a la escuelita de La Higuera con la orden irrevocable de fusilarlo. Desde entonces, las palabras de Guevara fueron leídas a partir del«ejemplo» que su propio recorrido biográfico ofrecía: de funcionario del nuevo poder revolucionario en construcción a la experiencia guerrillera en África primero y en Bolivia después. Y en ese recorrido, el empeño constructor había cedido terreno al arrojo sacrificial . *** Como ha sido señalado, tras la muerte del«Che» se extendió sobre la militancia revolucionaria latinoamericana un modelo de conducta ejemplar, portador de valores ético-morales asociados con el hombre nuevo y signado por una ética sacrificial. «Dar la vida por la revolución» fue la consigna que mejor sintetizó esa ética. Pudiendo ser este un mandato relativamente polisémico(«dedicar la vida 12. Ibíd.(e.m). 13. Disponible en. tema central | Guevarismo y hombres nuevos en América Latina 143 a...»,«ocupar la vida en...») resultó ser, por las implicancias subjetivas que disparaba, definitivamente unívoco: estar dispuesto a morir. Es cierto que el imperativo sacrificial de«dar la vida» no fue privativo de la tradición guevarista; antes bien se reconoce en En esta tradición, las diversas tradiciones de las izquierdas, pudiendo ser del Partido remontarse en alguna medida a la anarquista, aunque alcanzó una forma más acabada en la tradición comunista. Sin duda, en esta tradición, ser del Partido implicaba necesariamente una subordinación del implicaba necesariamente una subordinación del individuo al colectivo. Y el Partido, desde luego, podía encomendar al militante una misión de riesgo. Sin individuo al colectivo embargo, aunque el riesgo de muerte haya estado siempre presente en el horizonte de ese modelo de militancia a menudo clandestina, no se trataba necesariamente de«ir a morir», de«lanzarse al combate». La expresión«dar la vida por la revolución» no significaba en la tradición comunista necesariamente la muerte, sino la consagración de la vida, infatigablemente, a la actividad revolucionaria; no consistía en ir en busca de una muerte sacrificial, sino realizar pequeños sacrificios día a día en pos de las necesidades del Partido. Así, en las izquierdas no armadas, la idea de la construcción del hombre nuevo, aunque también basada en la figura del«Che» y el sacrificio, parece haber estado más relacionada con sus famosos postulados sobre los estímulos morales del trabajo colectivo y la construcción del socialismo −postulados expresados tanto en los debates económicos cubanos de los años 60 como en el citado artículo«El socialismo y el hombre en Cuba»− que en la figura del combatiente heroico. Por el contrario, en las izquierdas armadas, la expresión«dar la vida por la revolución», lejos de tener una connotación polisémica, acabó siendo, por las implicaciones subjetivas que desencadenaba, definitivamente unívoca: estar dispuesto a morir. Esto no significa que estas izquierdas subestimaran el esfuerzo diario y las actividades estrictamente políticas. No hay que olvidar que la incorporación de la lucha armada como estrategia para la toma del poder fue de la mano de una intensa«política de masas». Pero sí significa que los discursos partidarios colocaban a la guerrilla en el peldaño más alto del ideal revolucionario, más aún cuando el avance de las fuerzas represivas empujaba a estas izquierdas hacia la clandestinidad. Dar la vida, ofrendar la vida, morir por la revolución. En el imaginario guerrillero, la muerte se convirtió en fuente de legitimación; como afirmaba el«Che» en su carta de despedida:«en una revolución se triunfa o se muere, si es verdadera». Así, la muerte del revolucionario, o más precisamente, la muerte en combate del revolucionario, fue para las izquierdas armadas de 144 Vera Carnovale | nueva sociedad | 304 los años 60 y 70 una muerte consagratoria. Y fue en esta consagración donde emergió la figura del héroe. La muerte en combate determinaba lo heroico: «El topos es conocido en las narraciones épicas: la‘muerte bella’ es la victoria final del héroe sobre sus enemigos moralmente inferiores. Morir combatiendo es la culminación de la moral del guerrero» 14 . El componente bélico resulta fundamental en la construcción de esta figura. Debe estar presente aunque más no sea en sus representaciones colectivas objetivadas(imágenes, relatos, consignas, formas discursivas que establezcan una gloria) o contenidas en la subjetividad individual de cada militante. Y una vez más, entonces, si el hombre nuevo estaba signado por su espíritu de sacrificio, su disposición a dar la vida −y eso implicaba el combate−, hombre nuevo y héroe se fundían en la figura del guerrillero. De modo que la ética sacrificial se articuló en el imaginario de las izquierdas armadas latinoamericanas con el mandato de combatir. La guerra revolucionaria no podía menos que implicar una red de dispositivos que moldearan la identidad, la sensibilidad y las prácticas. Y, en consecuencia, el culto al heroísmo y la exaltación de la muerte en combate ocuparon un lugar rector en aquella red. La documentación disponible es abundante en semblanzas heroificantes de militantes«caídos en combate», en consignas que enarbolaban la ejemplaridad de cada muerte invitando a continuar la epopeya del caído y en una retórica sustentada en la certeza inconmovible de que la sangre individual de cada combatiente abona el cuerpo colectivo de la revolución . Los relatos consagratorios de los caídos en combate constituyeron también una apelación directa a continuar la epopeya del caído, a«tomar su fusil» y proseguir su lucha hasta la victoria. Este llamamiento, que reforzaba los lazos simbólicos entre militantes a través de un«compromiso» con los caídos, se basaba en la certeza redentora de que la sangre de cada revolucionario fertiliza el camino de la revolución o, en otras palabras, el cuerpo individual del revolucionario alimenta el cuerpo colectivo de la revolución. El héroe muestra Esa certeza quedó cristalizada en una expresión un camino a seguir, dinamiza voluntades, enseña que acompañaría cada muerte, cada entierro, cada memorial en todo el continente:«Ha muerto un revolucionario. ¡Viva la Revolución!». En esas apelaciones puede apreciarse, también, con el ejemplo la función movilizadora del mito revolucionario. El héroe muestra un camino a seguir, dinamiza voluntades, enseña con el ejemplo. Inevitablemente, de la figura del héroe brotaban otras cualidades a emular, componentes de la expresión«moral de combate»: 14. Hugo Vezzetti: Sobre la violencia revolucionaria , Siglo xxi, Buenos Aires, 2009, p. 136. tema central | Guevarismo y hombres nuevos en América Latina 145 valentía, coraje, temeridad, audacia, disposición para la acción. Como contrapartida, los dispositivos reales e imaginarios condenaron explícita y enfáticamente la inacción, la cobardía y el miedo. Estos rasgos y emociones se consideraban«debilidades ideológicas» o«desviaciones pequeñoburguesas» que era necesario erradicar. El«miedo a perder la vida» fue considerado, en particular, un rasgo del individualismo. Las investigaciones enmarcadas en una perspectiva de género han destacado el carácter masculino y masculinizante de la figura del nuevo hombre-héroe-guerrero y los valores asociados a ella. En sus análisis de la experiencia de las guerrilleras, estos estudios coinciden en señalar que, al incorporarse a la guerrilla, las mujeres trascendieron los roles femeninos hegemónicos vinculados a las virtudes cotidianas para cumplir con las virtudes heroicas requeridas en tiempos de guerra. Así, ingresar al mundo históricamente masculino de las armas implicó para las mujeres un cuestionamiento de sus roles tradicionales y, al mismo tiempo, las obligó a colocar sus cuerpos biológicos en las claves culturales de los cuerpos masculinos. Resulta hoy evidente que, a pesar de los esfuerzos por construir un militante a partir del modelo de un revolucionario ideal, los mandatos de sacrificio, heroicidad y coraje fueron apropiados e internalizados por los militantes latinoamericanos(tanto hombres como mujeres) con distintos niveles de solemnidad, exigencia y dramatismo. Ante la extendida imagen del guerrillero heroico y temerario, se alzaron algunas veces, se escondieron muchas más y emergieron la duda y el temor. Ante el pretendido militante disciplinado se alzó, también, la voz del disidente. El miedo y el valor, la pesadumbre y la alegría, la irreverencia y la solemnidad, las contradicciones y los conflictos fueron componentes inseparables de la experiencia revolucionaria latinoamericana. No obstante, aunque la ética del sacrificio evidenciara fisuras insalvables, no había negociación posible. El héroe tenía su opuesto indispensable: el traidor, el«quebrado». El sentido de la ética propia de este modelo de militancia no permitía regresar tras los propios pasos sin ser considerado un traidor. Porque el lazo que hermanó a los revolucionarios fue, sin duda, un compromiso de sangre , compromiso que asumió, las más de las veces, el peso de una deuda. Y no se trataba, por cierto, de una deuda simbólica, ni una deuda general con la Revolución: se trataba de una deuda de todos y cada uno con el compañero caído, individualizado en su historia personal, con nombre y apellido, en cada semblanza de cada caído. Sin mayores sorpresas, se advierte que a medida que las fuerzas represivas avanzaban en la región, crecía el fantasma de la traición y se endurecían los 146 Vera Carnovale | nueva sociedad | 304 dispositivos disciplinatorios. Dadas las características que asumió la represión en el Cono Sur, no es sorprendente encontrar altos índices de delación bajo tortura, al tiempo que llaman la atención los pocos casos de deserción registrados. ¿Por qué? ¿Por qué aquellos que disentían de la línea política de sus organizaciones, por qué aquellos que sentían grandes dudas sobre el curso de los acontecimientos, o simplemente miedo, por qué incluso sabiendo que se dirigían a una muerte segura, tantos militantes permanecieron fieles a sus organizaciones hasta el final? Es en este punto donde puede afirmarse que la dimensión moral del legado guevarista adquiere un peso decisivo. Los mandatos de sacrificio emanados de la figura del hombre/héroe nuevo que encarnó el«Che» no fueron simples normas de conducta estimuladas o impuestas a la militancia para construir organizaciones armadas disciplinadas y capaces de enfrentarse a ejércitos regulares superiores, ni tampoco rasgos secundarios en la construcción de identidades colectivas definidas a partir de formulaciones político-ideológicas. Estos mandatos fueron, fundamentalmente, el soporte y la expresión, al mismo tiempo, de una ética que constituía el núcleo de la identidad revolucionaria; una ética interiorizada como prueba última del ser revolucionario; una ética que reforzaba los lazos simbólicos entre los militantes a través de un compromiso de sangre y que descansaba, en última instancia, en la convicción inquebrantable −alimentada por las palabras tantas veces citadas del propio«Che»− de que en esa sangre colectiva se jugaba el destino de la revolución. Así, el hombre nuevo para los revolucionarios latinoamericanos de las décadas de 1960 y 1970 fue, en definitiva, una figura de fronteras: entre el tiempo presente y el porvenir, entre la vida y la muerte, entre el cuerpo individual y el colectivo, entre el guerrero y el asceta. Y fue, también, figura de horizonte: guía, promesa y, finalmente, imposibilidad. Quisiera volver ahora, aunque más no sea a modo de excurso amputado, a esa tarde soleada en la que el joven Oscar Terán y su compañero de breve ruta salieron de aquella buhardilla guardiana de tantos secretos en la que habían leído, obnubilados, las verdades sacras que llegaban clandestinas del gran faro latinoamericano. Quiero repetir que era un bello domingo de verano, porque entonces se entenderá mejor que era natural que por la calle pasaran numerosas parejas jóvenes rumbo al parque cercano. La tarde se acercaba a su ocaso. Entonces Javier me miró seria y fijamente y me dijo:«Pensar que no saben el mundo que estamos armando para ellos». No se me ocurrió responder nada −quizás porque estaba de acuerdo con esa tema central | Guevarismo y hombres nuevos en América Latina 147 aseveración−, y sin embargo esa frase quedó para siempre clavada en un rincón de mi cerebro… 15 Quizás por los tantos sentidos implícitos en ella, quizás porque en esos sentidos se había jugado buena parte de sus propias apuestas vitales, o quizás también porque sospechaba poder encontrar allí en gran medida la clave de la tragedia, lo cierto es que a lo largo de los años Terán habría de volver una y otra vez«con temor y temblor» a aquella tarde de domingo. Si en esa tarde –como en tantas otras– comenzaba a germinar la semilla de la promesa guevarista, la frase de Javier –que moriría pocos años después en un operativo frustrado de poca y ninguna repercusión– ¿no encerraba, acaso, los indicios de su naufragio? 15. O. Terán: ob. cit., p. 15. | ensayo La escritura artificial: de los surrealistas a los algoritmos Jorge Carrión A cien años de la publicación de la emblemática obra surrealista Los campos magnéticos, Jorge Carrión se pregunta en Los campos electromagnéticos(escrito en una interacción humanos-máquinas) sobre los vínculos entre la creación estética y la automatización en nuestra era: así como existe una producción textual artificial, ¿habrá también una lectura automática? ¿Estarán las máquinas escribiendo para otras máquinas? ¿Cuál será el futuro de artistas y escritores ante este nuevo panorama? Campos magnéticos y electromagnéticos(o de la escritura automática y la escritura automatizada) Con los ecos de la Primera Guerra Mundial todavía resonando en la sonosfera, André Breton conoció a Philippe Soupault cuando ninguno de los dos había cumplido todavía los 25 años. El magnetismo entre ambos fue tan poderoso que el inminente líder del surrealismo no escogió a Guillaume Apollinaire ni a Louis Aragon, sino a Soupault, como compañero para el experimento revolucionario que tenía en mente. Jorge Carrión: es escritor, crítico cultural, curador y guionista de cómic y podcast. Es doctor en Humanidades por la Universidad Pompeu Fabra(upf) y dirige el máster en Creación Literaria de la upf-bsm. Es colaborador habitual de La Vanguardia . Autor de varios ensayos narrativos y novelas, durante los últimos años ha explorado la inteligencia artificial en diversos proyectos, desde Solaris, ensayos sonoros (Podium Podcast, 2020-2021) hasta la exposición y libro colectivo Todos los museos son novelas de ciencia ficción (2022), pasando por su novela Membrana (2021). Palabras claves: escritura automática, inteligencia artificial, plataformas, surrealismo. Nota: este texto es un fragmento de la introducción del libro Los campos electromagnéticos. Teorías y prácticas de la escritura artificial , escrito con el Taller Estampa y gpt-2 y 3(Caja Negra, Buenos Aires, 2023). ensayo | La escritura artificial: de los surrealistas a los algoritmos 149 Durante la primavera de 1919 ambos dedicaron varias semanas a sesiones de escritura automática que dieron lugar a la publicación, al año siguiente, de Los campos magnéticos . El surrealismo se acabó de configurar en los cinco años posteriores, hace exactamente un siglo. El proyecto de los dos jóvenes poetas nació de la voluntad de crear«un libro peligroso». Como dice el traductor Julio Monteverde:«Un experimento en que se jugara el todo. Escribir sin corregir, a la escucha, con rapidez y sin ninguna pretensión estética». El objetivo era acceder al espacio interior de la mente y del lenguaje, en una operación expresiva que sacrificara el estilo y el sentido para alcanzar el núcleo duro del inconsciente. Añade Monteverde que no se buscaba una forma más bella de poesía,«sino la inmersión en las minas del ser para reabrir las galerías que conducen a la veta madre». Pero, de paso, en la aventura quizá se podrían alcanzar algunas metáforas radicalmente nuevas, que es la vocación de la poesía contemporánea. No estaban solos en la espeleología de la conciencia. En 1922, James Joyce publicó el Ulises , esa enciclopedia de formas futuras que incluye el fluir de la conciencia. Tanto la propia como la ajena: en los pensamientos desestructurados de Leopold Bloom y Stephen Dedalus se transparentan los del propio autor, que hace un esfuerzo titánico para transcribir también los de Molly(y los de su propia esposa, Nora) en la piel de una mujer deseante, tridimensional, adúltera. Cuando esa ficción empática –como la contemporánea de Virginia Woolf– construía un discurso en la frecuencia mental de sus personajes, estaba elaborando artísticamente los experimentos que en los años anteriores habían llevado a cabo autores tan distintos como August Strindberg o los surrealistas. «Entren en el estado más pasivo, o receptivo, del que sean capaces. Prescindan del propio genio, del propio talento, y del genio y del talento de los demás», leemos en el Primer manifiesto del surrealismo , de 1924. Y añade Breton:«Digan hasta empaparse de ello que la literatura es uno de los más tristes caminos que llevan a todas partes. Escriban deprisa, sin tema preconcebido, escriban lo suficientemente deprisa para no poder parar, y para no tener la tentación de leer lo escrito». Cinco años después de la práctica, del poemario que había incorporado a la literatura al código fuente del inconsciente, llegaba el manifiesto, la proclama, la teoría. El instinto se volvía programa. El método de un experimento comenzaba a inspirar un método con voluntad universal. Entre los precedentes del movimiento, Breton cita a Knut Hamsun, que además de liberar criaturas que habitan en los sótanos de la mente en su novela Hambre , publicó en ese mismo año de 1890 el ensayo«La vida inconsciente del alma». La fecha fue tentacular: coincide con la publicación de Principios de psicología , el libro en el que William James comparó la conciencia con un río, con un flujo, con una corriente de pensamiento. Del círculo de amistades de Hamsun, 150 Jorge Carrión | nueva sociedad | 304 Strindberg publicó cuatro años después un artículo en la revista parisina La Revue des Revues sobre la creación automática de arte. Cuando nacía el surrealismo en los años 20 del siglo xx, el artista y dramaturgo llevaba cerca de medio siglo experimentando no solo con la escritura automática, sino también con la ejecución de lienzos y de fotografías con la mínima mediación de la conciencia. Entre sus proyectos más extremos destacan las celestografías , el resultado de exponer el papel emulsionado, a menudo con líquido revelador, frente al cielo nocturno, sin cámara ni lente, para que se imprima en él directamente el firmamento. En verdad esas constelaciones que vemos, no obstante, no son de estrellas, sino de motas de polvo, contaminación del aire, reacciones químicas. Las firmó en 1894, gracias a su interés en la física y la química, el mismo año en que teorizó sobre las estrategias para liberar en la práctica artística lo que habita caótico en el trasfondo del cerebro. El método artístico del supuesto azar, capaz de conducir a cielos estrellados de gran belleza, aunque sin estrellas. Como la obra polisémica y transmedia de Strindberg, el surrealismo no fue solamente literatura. Fue un fenómeno artístico en el sentido más horizontal de la palabra. La escritura automática se mudó de los textos a la oralidad(Robert Desnos y otros investigaron el automatismo hablado), a la pintura(Joan Miró, Salvador Dalí, René Magritte), al cine(con Luis Buñuel), a la fotografía(con las múltiples exposiciones de las imágenes de Dora Maar o las performances retratadas de Claude Cahun). Y su onda expansiva fue alcanzando, progresivamente, todos los ámbitos de la creatividad. Con Los campos magnéticos comenzó la defensa a ultranza de la libertad artística, la legitimidad de la improvisación, la crítica de la idea romántica de genio, la vía de la desapropiación, la lenta conciencia de que todas las creaciones son en el fondo colectivas. No es casual que las investigaciones de Strindberg o Breton tuvieran lugar en la época dorada del espiritismo. En ellas, el escritor asume el rol de médium e invoca sus propios fantasmas, miedos, recuerdos y deseos. Lo mismo ocurre en esa práctica que encontramos tanto en los cenáculos surrealistas como en la tertulia del Café Pombo de Madrid que lideraba en la misma época el escritor, curador y performer Ramón Gómez de la Serna: los cadáveres exquisitos, el dibujo a varias manos. En todas esas situaciones, las naturales y las sobrenaturales, los participantes se reúnen alrededor de una mesa y, conjuntamente, construyen un relato. Pero si el del espiritismo es oral y el de los cadáveres exquisitos, gráfico, el de la escritura automática es textual. Los escritores modernistas contemporáneos trasladaron sus intuiciones y sus hallazgos al género de la novela, convirtiendo en técnica literaria lo que había sido expresión de un plano de la conciencia que hasta entonces no se había manifestado sistemáticamente. Pese a los cándidos y no obstante autoritarios esfuerzos de André Breton por mantener al surrealismo como un movimiento cerrado, y comprometido ensayo | La escritura artificial: de los surrealistas a los algoritmos 151 políticamente con el comunismo, en los años 30 ya era parte de la atmósfera cultural de la época. Los poemarios más experimentales y oníricos de Luis Cernuda( Donde habita el olvido ), Pablo Neruda( Residencia en la tierra ) o Federico García Lorca( Poeta en Nueva York ) personalizan la influencia de los diversos campos magnéticos que se emitieron desde París. Cuando Breton llega a México en 1938, descubre a la gran pintora surrealista Frida Kahlo; tres años después, se exilia allí una artista sin duda afín, la española Remedios Varo, que frecuentó a los surrealistas en París y después declaró:«Estuve junto a ellos porque sentía cierta afinidad. Hoy no pertenezco a ningún grupo; pinto lo que se me ocurre y se acabó». En 1945, Alfred Hitchcock le encargó a Dalí la pintura de 11 metros que simularía los sueños psicoanalíticos de Spellbound ( Recuerda/ Cuéntame tu vida ); y el pintor catalán conoció a Walt Disney, con el que también colaboró en un cortometraje, Destino . Habían pasado cinco años desde el estreno de Fantasía , tal vez la primera película mainstream de estética y lógica surrealista: las imágenes, que provienen del mundo de los sueños y la imaginación, nacen de la música y son animadas por ella, en vez de ser solo la banda sonora, su consecuencia. El inconsciente se revelaba en todos los lenguajes posibles. Y en todos los continentes. El poeta senegalés Léopold Sédar Senghor afirmó que el surrealismo europeo era empírico, mientras que el negro-africano era metafísico. En Estados Unidos, donde tantos artistas de la vanguardia parisina se exiliaron durante la Segunda Guerra Mundial, el expresionismo abstracto y el arte pop asumieron como propios gestos y herramientas dadaístas y surrealistas, como la apropiación o la improvisación, con el bebop y el jazz marcando el ritmo. La Internacional Situacionista actualizó en clave filosófica esa tradición, de nuevo en Europa: la adaptó a las metrópolis de los años 50 y 60 y abrió el espectro hacia el happening o la performance . En un movimiento parecido al que ocurrió con la alianza entre Dalí y Hollywood, lo real maravilloso de Alejo Carpentier o el realismo mágico de Gabriel García Márquez también se fueron volviendo mainstream y globales durante las décadas siguientes, en la obra de autores tan distintos como Salman Rushdie, Isabel Allende, Toni Morrison o Haruki Murakami. En nuestra época esa pulsión anfibia, alucinada, en la que las fantasías más íntimas o las supersticiones colectivas se vuelven por momentos reales, pervive en el cine de David Lynch, Charlie Kaufman o el Studio Ghibli, en las habitaciones alucinadas de la artista japonesa Yayoi Kusama o en el fondo marítimo de Bob Esponja . En otras palabras: la producción narrativa y artística del último siglo ha sido altamente influida por la lectura que hicieron de Sigmund Freud unos amigos iconoclastas en el París de entreguerras. Y lo sigue estando en el siglo xxi. Porque continúa activa la guerra que iniciaron contra las 152 Jorge Carrión | nueva sociedad | 304 convenciones artísticas y contra el realismo. Su pulso ha marcado, de hecho, el devenir entero de la cultura. Y ahora nos encontramos en una transición parecida a la que vivieron los escritores, los lectores, todos los creadores en la tercera década del siglo xx. Si el paso entre la escritura consciente y la del inconsciente caracterizó aquellos años, la escritura producida por aprendizaje automático y otras formas de inteligencia artificial está imprimiendo una vibración particular a los nuestros. Durante la última década, nos hemos acostumbrado a que los procesadores de texto predictivo corrijan nuestros textos o adivinen la palabra que estamos escribiendo o las que la seguirán. Ahora la sociedad y la cultura globales asumen que la poesía y la prosa pueden ser generadas por machine learning , por inteligencia artificial, igual que las canciones, las ilustraciones, las fotografías o los vídeos, gracias a sistemas que aprenden automáticamente, cuyo desempeño mejora a partir de su propia experiencia. Y en los próximos años muy probablemente integremos ese lenguaje a nuestra propia literatura y, como ya ocurre con el ajedrez, el go o el póker, con un circuito de humanos que juegan entre ellos y otro, paralelo, en que juegan contra máquinas, probablemente en un tiempo no muy lejano se bifurcará el mercado y se publicarán masivamente tanto libros escritos por escritores como libros escritos por modelos de aprendizaje profundo(o sistemas que todavía no podemos imaginar). Lo que ahora es escritura automatizada se irá convirtiendo en artesanía, en literatura, en arte. Porque lo que nació de la programación, de la escritura de código, se está transformando progresivamente en lenguaje literario. Hace un siglo, Strindberg, Joyce, Woolf, Breton y otros muchos creadores, siguiendo el camino inaugurado por otro gran escritor, Freud, abrieron la caja de Pandora, liberaron el inconsciente y ampliaron brutalmente de ese modo el repertorio de temas y estilos de la literatura del siglo xx. Después de Los campos magnéticos , la poesía en particular y la literatura en general se alejaron de la literatura decimonónica y se acercaron al arte contemporáneo, dejaron de regirse por las bellas letras y se volvieron más libres, más salvajes, menos académicas. Ya no hubo vuelta atrás. La intervención cultural que propone Los campos electromagnéticos también es colectiva, también es una invocación, también da testimonio de una liberación brutal y de un giro histórico. Pero ya no se trata de transformar en literatura una dimensión de la propia psique, sino de invitar definitivamente a nuestros exocerebros, a nuestros aliados tecnológicos, a nuestras inteligencias artificiales y compañeras a participar del viejo arte de contar historias y desarrollar ideas y construir belleza, para que escriban con nosotros o incluso más allá de nosotros, como máquinas de escribir autónomas, como procesadores de texto que teclean solos, con o sin nuestra ayuda. Lo que define a la inteligencia artificial, como nos ha recordado la pensadora Amy Ireland, es la velocidad. Su ensayo | La escritura artificial: de los surrealistas a los algoritmos 153 aceleración exponencial e imparable inaugura un tiempo nuevo. Los sistemas de aprendizaje automático –como el big bang – crean con su expansión espacio y tiempo. Su capacidad de transformación de la industria, la sociedad y la cultura es parecida a la de la electricidad, que revolucionó la realidad en el cambio del siglo xix al xx. La inteligencia artificial es la electricidad de nuestra época, pero a una velocidad hiperbólica. La escritura automática y la improvisación han supuesto una energía paralela. Durante el siglo que ha transcurrido desde su germinación, a través de la obra de Man Ray, Jackson Pollock, John Cage, OuLiPo, la Internacional Situacionista, el jazz y el hip-hop, Pina Bausch o los artistas de la apropiación y las poetas de la desapropiación, se ha ido infiltrando en todos los estratos de las prácticas artísticas. Ahora, gracias a gigantescas redes neuronales de aprendizaje profundo, como gpt-2 y su evolución, gpt-3, que después de haber sido entrenadas con millones de parámetros son capaces de producir texto a partir de instrucciones sencillas, y sin plagiar ni un sintagma de internet, adquiere otro sentido. El de una escritura realmente automatizada, informática y neuronal, que puede usar cualquiera gracias a interfaces de programación de aplicaciones (api) sumamente amables, auténticos juegos de niños. El de una escritura generativa producida por sistemas que se perfeccionan incansablemente y que conquistan cada día nuevos terrenos en el ámbito del texto, como en paralelo lo hacen otras herramientas –Dall-e, AudioGen–, en los campos de la imagen o el sonido. A un ritmo de afinamiento, de maduración que da vértigo. Cada segundo que pasa, nuestra época adquiere otra consistencia, otra textura: nada volverá a ser como antes. Y es necesario entender cómo hemos llegado a este punto para encontrar nuestro lugar en los diversos escenarios de futuro que se despliegan ante nuestros ojos y nuestras pantallas. Digitalización, series, algoritmos En 1998, Massive Attack lanzó su disco Mezzanine ; Roberto Bolaño publicó en la editorial Anagrama Los detectives salvajes y Svetlana Alexiévich recibió el prestigioso premio de la Feria del Libro de Leipzig; la Bienal de San Pablo fue histórica por su discurso antropofágico y poscolonial; y se estrenó la película La eternidad y un día , de Theo Angelopoulos, que yo vi en los cines Verdi de Barcelona. En 1998 también nació Google. Aquel año, por tanto, mientras la cultura y el arte proseguían con su atomizado bombardeo estético y crítico de baja intensidad, coaguló un macroproyecto tecnológico que se había ido gestando durante las décadas anteriores. La informatización de la realidad. Las grandes computadoras de ibm, el diseño y la innovación en la informática personal según Steve Jobs, la apuesta de Estados Unidos de América por las autopistas de la información o la progresiva miniaturización de los 154 Jorge Carrión | nueva sociedad | 304 dispositivos habían provocado un giro copernicano que, de pronto, un algoritmo iba a volver definitivo. A partir de entonces, progresivamente, la cultura dependería cada vez menos de obras concretas, de poéticas particulares, de agentes locales, porque el ecosistema empezaría a mutar hacia la concentración de poder cultural por parte de corporaciones, plataformas y redes sociales, desde Amazon hasta TikTok. El motor de búsqueda de Google comenzó a organizar la información textual de internet de un modo nuevo; y pronto incluyó también las imágenes. En el año 2000, la empresa de Larry Page y Serguéi Brin presentó AdWords, el sistema de publicidad que 20 años más tarde sería la mayor máquina comercial de la historia de la humanidad. Ese mismo año ganó una gran popularidad Napster, la primera gran estructura de intercambio de archivos mp3, que acabaría transformando nuestro modo de relacionarnos con la música. Con el tiempo también las series, las películas y los libros serían convertidos en archivos y visualizados en dispositivos. Nuestra vida cultural se fue volviendo híbrida, física y virtual. Bueno, en realidad: nuestra vida entera. Si el paso entre lo analógico y lo digital era predecible, nadie hubiera adivinado hace 20 años, en cambio, la transición entre las obras únicas y las narrativas seriales. Una inercia llevó a la otra. La serie forma parte de la cultura del capitalismo y no se entienden sin ella la radio ni el cómic ni la televisión. Pero, tras el triunfo de los reality shows y de las series de alta gama en el estricto cambio de siglo, el nuevo panorama mediático digital, donde se multiplicaron primero los canales televisivos –colectivos– y después los personales –a partir del lanzamiento en 2005 de Facebook y YouTube–, no hizo más que potenciar la existencia de series. A partir del modelo, como ha escrito Mark Fisher, de Star Wars , la primera franquicia «en tratar el mundo inventado como una mercancía de escala comercial masiva». El formato se extendió rápidamente a todos los lenguajes. Del éxito de Harry Potter y Canción de hielo y fuego a las sagas cinematográficas o de videojuegos. Como todo lo humano, la cultura se articula entre dos conceptos: la novedad y el reconocimiento. Los objetos culturales vagamente identificados que han ido surgiendo o asentándose durante la última década –memes, podcasts, stories , listas, gifs, stickers , experiencias interactivas y de realidad virtual o microvideos– no son una excepción. Y una de las tácticas principales que han seguido para penetrar en la conciencia colectiva, para volverse normales además de virales, ha sido la de ser sistemáticos. Desde los memes que repiten la foto y cambian el texto hasta las webseries, las series para escuchar o las listas de reproducción interminables. Todo se ha vuelto serial. En cada elemento de la cadena podemos recordar el anterior e intuir el siguiente. Millones de cadenas conformadas por cápsulas, capítulos, entregas conforman los engranajes de la monstruosa y fascinante ensayo | La escritura artificial: de los surrealistas a los algoritmos 155 maquinaria de la información, el saber y el entretenimiento. No es casualidad su serialización. Desde el punto de vista humano, un vídeo, una película o una teleserie pueden ser igual de interesantes. Pero desde la perspectiva de las plataformas y sus algoritmos, sin duda son mucho más convenientes los canales de influencers o una serie con muchas temporadas. Porque el valor artístico, la calidad artesanal o la importancia canónica no son factores que importen en el nuevo paradigma tecnológico y, por tanto, cultural. Lo único que tienen en cuenta las grandes productoras de contenidos es la capacidad de seducir de un modo duradero, de secuestrar la atención, para generar el máximo número posible de datos útiles. Para Instagram o Amazon Prime Video da igual si las series las crean David Simon, Amy Sherman-Palladino, Kim Kardashian o el Rubius. Solo importan el impacto y los metadatos. Todo el nuevo sistema se sostiene en los rastros, las correlaciones, las líneas de consumo que traza cada internauta, cada lector, cada videoespectador. En el nuevo mundo de big data , por tanto, las obras o los contenidos son muchísimo menos importantes que las líneas de datos que construimos cada uno de nosotros. La serie de series en que hemos convertido nuestras vidas. Eso que llamamos –precisamente– nuestro perfil. El hecho de que en estos momentos no exista ninguna manifestación cultural que no sea –al menos parcialmente– digital; y que la mayor parte de las obras y los proyectos artísticos se inserten en series diseñadas por los propios creadores, por las páginas web o las plataformas que las incluyen en sus catálogos o por nuestro propio historial, han permitido el crecimiento desaforado de los algoritmos sociales y culturales. La mayor parte de la lectura, la información y el entretenimiento son mediados por Alphabet, Meta, Apple, Netflix, Amazon, Spotify, Alibaba, Disney+ y otras corporaciones. Es decir, por complejas megaconstrucciones algorítmicas. Estructuras rizomáticas que son –al mismo tiempo– productoras de contenidos propios, distribuidoras de producciones ajenas, investigadoras en inteligencia artificial o arquitecturas logísticas, e inventoras de nuevas formas de consumo, como agregadores, formas de suscripción o dispositivos. Tres son, pues, los grandes pasos que han transformado la cultura durante este cambio de siglo: la digitalización, la serialización y su procesamiento por sistemas de inteligencia artificial. Así, la cultura del siglo xxi ha ido restándoles importancia a la obra y al artista singulares y se la ha ido otorgando a la serie, la franquicia, el universo, el catálogo, la plataforma. En un mundo cada vez más horizontal, de recomendaciones automáticas y de crítica amateur y colectiva(Goodreads, TripAdvisor), todos somos escritores, fotógrafos, diseñadores, comunicadores o creadores digitales que vertimos millones de contenidos constantemente en ese gran vertedero que es la red. Al otro lado, las inteligencias artificiales no cesan de aprender de nosotros. Como 156 Jorge Carrión | nueva sociedad | 304 dice Éric Sadin en La silicolonización del mundo. La irresistible expansión del liberalismo digital 1 :«La interpretación industrial de las conductas se convirtió en el pivote principal de la economía digital». Los algoritmos ya traducen y generan música o imágenes con gran precisión, que alimentan tanto a películas o videojuegos como a Spotify o YouTube. Cada vez existen menos lenguajes que solo dominemos los seres humanos. Uno de ellos es el del arte literario. Pero la literatura también se ha sometido a la lógica de la digitalización y la serialidad, de modo que es cuestión de tiempo que pueda ser producida con excelencia por la inteligencia artificial. Esta se alimenta de datos y desde hace 20 años no dejan de aparecer estrategias de almacenamiento y análisis de textos. El 15 de enero de 2001 nació Wikipedia. Google Print se presentó en la Feria del Libro de Fráncfort en 2004 y después pasó a llamarse Google Books (con su cámara Elphel 323, fotografía a una velocidad de 1.000 páginas por hora, en un gesto que prefiguró popularmente el robot de la película Cortocircuito , que ya en 1986 gritaba después de leer a mil por hora un volumen de una enciclopedia:«¡Datos, quiero más datos!»). Con el tiempo llegarían Google Scholar, que indexa y controla la producción de literatura académica, o Google Dataset Search, que contiene más de 25 millones de conjuntos de datos, lo que lo hace ideal para el aprendizaje automático. En la actualidad, existen archivos digitalizados y procesados con millones de ejemplos de poesía, géneros de ficción, periodismo, teatro, guion de cine o cómic o podcast, redes sociales, spam, canciones, preguntas y respuestas de concursos televisivos, reseñas (Amazon Reviews, Rotten Tomatoes Reviews), entradas de blogs(Blogger Corpus) o libros(Proyecto Gutenberg). gpt-3 fue entrenado con«Common Crawl», un corpus que contiene alrededor de un trillón de palabras extraídas de internet, 45 terabytes de texto comprimido, que se filtró y procesó hasta reducirse a 570 gigabytes. El artista y programador estadounidense Michael Mandiberg publicó en papel la Wikipedia en inglés en 2015: fueron 7.413 volúmenes de 700 páginas. Diez terabytes de la información textual de unos 35 millones de páginas. Ahora suman cerca de 55 millones. Y, como dice Kate Crawford en Atlas of ai 2 :«Cada conjunto de datos[ dataset ] usado para entrenar sistemas de aprendizaje automático, tanto supervisado como no supervisado, tanto técnicamente sesgado como no, contiene una visión del mundo». 1. Caja Negra, Buenos Aires, 2018. 2. Yale up, New Haven, 2021. Summaries Resúmenes en inglés Omar Coronel: Neither Revolution nor Barbarism: Why Are They Protesting in Peru? [4861] The wave of protests in Peru has called for various types of analysis, both from the Left and from the Right. From the first bloc emphasis is placed on the possibilities of democratization or overcoming neoliberalism, whereas from the second there is talk of a return of terrorism or manipulation of the masses. An analysis of the logic of the mobilization forces us to see the nuances, and in them lie the possibilities of political and social change in the country. Keywords: Protests, Repression, Dina Boluarte, Pedro Castillo, Peru. Kacper Les´niewicz: Polish Feminism at the Gates of a Revolution: Interview with Magdalena Grabowska and Marta Rawłuszko [4862] Keywords: Care, Class, Feminism, Right, Women, Poland. Pablo Batalla Cueto: The Left and Freedom [4863] «Freedom» has always been a multipurpose term, to which one could appeal both to set up dictatorships, and to promote the end of different forms of oppression. The use made of it by neoliberalism and its almost disappearance in the language of a part of the Left make us forget that socialism was established on the basis of the struggle for human freedom. Keywords: Equality, Freedom, Left, Neoliberalism. Daniela Sepúlveda Soto: Progressivism and Human Rights: A New Opportunity for Latin America [4864] The Left has in its hands the majority of the governments of Latin America. While the most optimistic see this confluence as an opportunity to renew progressivism, others fear that these leftist governments are just a collection of leaders who, pressured by their respective crises and domestic interests, reveal their strong contradictions regarding the defense of human rights. Despite this, the alignment of progressive governments foretells an opportunity for human rights agendas, in a context where the norms are no longer dictated solely by the global North. Keywords: Foreign Policy, Human Rights, Regulatory Entrepreneurship, Latin America. 158 summaries Haroldo Dilla Alfonso: The Spectrums of the Cuban Revolution and the Latin American Left [4865] The relationship of the regional Left with the Cuban Revolution has always been very complex. Undoubtedly, the imperial aggressions have given the process born in 1959 an epic survival that the result of the post-revolutionary system does not provide. But the democratic socialist Left is forced to find a path that leaves behind the heavy cloak of penitent of the Cuban feat. Keywords: Democracy, Left, Revolution, Utopia, Cuba, Latin America. Gilles Bataillon: The Political Culture of Sandinismo [4866] process of social democratization, which gave access to power to sectors previously excluded from it, with illiberal positions that determined a way of managing the State. But it has been democracy that enabled the transit of this peasant party to power, as a constituted political system and as a constituent political struggle or mechanism of social ascent and transformation of the Bolivian economic and ethnic-racial structures. Keywords: Democracy, Illiberalism, Movimiento al Socialismo( mas ), Evo Morales, Bolivia. Margarita López Maya: Authoritarianism, the Left, and Participatory Democracy in Venezuela [4868] When can the authoritarian course of Daniel Ortega be«dated»? Is it a betrayal of the principles of the 1979 revolution in a neo-Batista patrimonial drift? Or rather, is it necessary to look for its roots in the original Sandinista ideology? A review of the Sandinista process, the Contra offensive and current neo-Sandinismo can give us clues to think about a regime that is increasingly dependent on the«iron hand». Keywords: Authoritarianism, Democracy, Sandinismo, Daniel Ortega, Nicaragua. Fernando Molina: The Antinomies of the Bolivian mas : Ideology, Democracy, and Political Culture [4867] The coming to power of the Movimiento al Socialismo(mas) in 2006 combined a How did the Bolivarian Revolution end in the current authoritarian drift? A tour of the 1999 Constitution and the different institutions of participatory democracy allows us to see the tensions that existed in the time of Hugo Chávez, who paved the way for an illiberal path, and how they enabled a new form of authoritarianism under Nicolás Maduro. Keywords: Democracy, Socialism of the 21 st Century, Hugo Chávez, Nicolás Maduro, Venezuela. Samuel Farber: The Future of Cuba: Political and Social Alternatives [4869] Imagining where the transition of the Cuban system could head is not just intellectual speculation. It has to do with current political battles. In this sense, the summaries 159 reflection on the drifts of the so-called «socialist camp» –both in Europe and in Asia– shows us the evolution towards State capitalism or market economies, sometimes with strong mafia elements. But beyond the problems of other«socialist» experiences, in the Cuban case any future evolution will be conditioned by the relationship with the United States and the role of the Right wing in Florida. Keywords: Soviet Bloc, State Capitalism, Socialism, Transition, Cuba. Benedicte Bull/ Antulio Rosales: How the Sanctions against Venezuela Gave Way to an Authoritarian Capitalism [4870] Sanctions can have long-lasting effects in targeted countries, with consequences not originally anticipated or outlined by their creators. This is what happened in Venezuela. The sanctions and reactive measures taken by the government of Nicolás Maduro have transformed public policies and given rise to new economic sectors, in a context of strengthening of the Bolivarian bloc and an attempt by the opposition to adapt to the new scenario. Keywords: Authoritarian Capitalism, Opposition, Sanctions, Nicolás Maduro, Venezuela. Kavita Krishnan:«Multipolarity», the Mantra of Authoritarianism [4871] The defense of multipolarity, without added democratic values, becomes an alibi for various despotic regimes in different parts of the world. Russian president Vladimir Putin has also used this figure as he undertook the invasion of Ukraine, which part of the Left hesitates to clearly condemn. Keywords: Authoritarianism, Imperialism, Invasion of Ukraine, Left, Multipolarity. Vera Carnovale: Guevarism and New Men in Latin America [4872] The Cuban Revolution unexpectedly updated an old debate inescapably linked to the seizure of power since the first revolutionary impulses inspired by the Marxist ideology: that of the armed struggle. At the same time, the figure of Ernesto«Che» Guevara put the search for the«new man» and a particular articulation between vanguard and sacrifice at the center. Keywords: New Man, Revolution, Ernesto « Che » Guevara, Latin America. Jorge Carrión: Artificial Writing: From Surrealists to Algorithms [4873] One hundred years after the publication of the emblematic surrealist work The Magnetic Fields , Jorge Carrión wonders in Los campos electromagnéticos [The Electromagnetic Fields](written in a human-machine interaction) about the links between aesthetic creation and automation in our era: Just as there is a artificial textual production, will there also be an automatic reading? Will the machines be writing for other machines? What will be the future of artists and writers in this new panorama? Keywords: Artificial Intelligence, Automatic Writing, Platforms, Surrealism. DÓN­DE CON­SE­GUIR NUES­TRAS PU­BLI­CA­CIO­NES www.nuso.org Ale­ma­nia: F. Delbanco, Tel.:(49 4131) 2428-8, e-mail:. Ar­gen­ti­na: Dis­tri­bui­do­r: Jor­ge Wald­hu­ter, Pavón 2636, Buenos Aires, Tel./Fax:(5411) 6091.4786, e-mail: . Bo­li­via: en La Paz: Yachaywasi, Tel.:(591) 2 2441.042, e-mail: . En Santa Cruz de la Sierra: Lewylibros, Junín 229, Tel.:(591) 3 3360709. Colombia: Librería Fondo de Cultura Económica, Calle 11 No. 5-60, Barrio La Candelaria, Bogotá, Colombia. Tel.:(571) 2832200, e-mail:. Costa Rica: Librería Nueva Década, Tel.:(506) 2225.8540, e-mail:. Es­pa­ña: Marcial Pons-Librero, Tel.:(34 914) 304.3303, e-mail: . Ja­pón: Ita­lia Sho­bo, Fax: 3234.6469; Spain Sho­bo Co., Ltd., Tel.: 84.1280, Fax: 84.1283, e-mail: . Pe­rú: El Virrey, Bolognesi 510, Miraflores, Lima, Tel.: 444.4141, e-mail:. Puer­to Ri­co: Laberinto, 251 calle de la Cruz, San Juan, Tel.:(787) 724.8200, e-mail:. Ven­tas y con­sul­tas por in­ter­net: Distribución internacional a librerías: PARA SUSCRIBIRSE A NUEVA SOCIEDAD S U S ­C R I P ­C I Ó N In­cluye fle­te aé­reo Amé­ri­ca Lat­i­na Res­to del mund­ o Argentina ANUAL 6 nú­me­ros US$ 70 US$ 107 $ 2.900 B I E ­N A L 12 nú­me­ros US$ 121 US$ 196 $ 5.800 > Formas de pago 1. Pa­go on­li­ne: In­gre­se en, don­de en­con­tra­rá un for­mu­la­rio pa­ra re­gis­ trar su pe­di­do y efec­tuar el pa­go. 2. Pa­go con tar­je­ta de cré­di­to: Solicite instrucciones a< distribucion@nuso.org > 3. Pa­go con cheq­ ue: En­víe un cheq­ ue por el imp­ or­te cor­res­pon­dien­te a la or­den de Fun­da­ción Fo­ro Nue­va So­cie­dad a la sig­ uien­te di­rec­ción: Nuev­a So­cie­dad, Humberto Primo 531, C1103ACK Bue­nos Ai­res, R. Ar­gen­ti­na, acom­pa­ña­do de los da­tos del sus­crip­tor(nom­bre, do­mi­ci­lio pos­tal com­ ple­to, te­lé­fo­no, co­rreo elec­tró­ni­co). > Para otros medios de pago y cualquier otra consulta, escriba a< distribucion@nuso.org >. NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2022 302 MINIDICCIONARIO DEL PRESENTE COYUNTURA Giancarlo Summa. La tercera vez de Lula en un Brasil partido en dos. TRIBUNA GLOBAL Sylvain Cypel. La memoria selectiva de la sociedad israelí. TEMA CENTRAL Mariana Heredia. 1%. ¿Alcanza con «combatir» a los súper ricos? Jordi Bonet i Martí . Antifeminismo. Una forma de violencia digital en América Latina Alejandro Galliano. Colapso. Tendencia e imagen Ricardo Dudda. Corrección política. La tiranía de las etiquetas Juliana Martínez Franzoni. Cuidados. Entre la ola feminista y la austeridad Edgar Straehle. Fascismo. ¿La llama sigue ardiendo? Santiago Alba Rico. Guerra. El conflicto y el mundo José Antonio Sanahuja. Interregno. La actualidad de un orden mundial en crisis Laura Fernández Cordero. Melancolía. Izquierdas y feminismos Juan Ruocco. Meme. Vector de ideas en los ecosistemas digitales y más allá Asma Mhalla. Musk 3 t . ¿Una economía de la posverdad? Moira Pérez. No binario. Discursos y paradojas Peio H. Riaño. Pantalla. La única realidad que no contagia Claudio Ingerflom. Rusia. La implacable letra z Christophe Giraud. Tinder. El amor en tiempos de match Siobhan Guerrero Mc Manus. Trans. Transfeminismo en primera persona Éric Sadin. Twitter. El triunfo de la palabra sobre la acción. ENTREVISTAS| 50 AÑOS Gioconda Belli/ Carolina Arenes. Lejos de una Nicaragua irreal SUMMARIES 303 ENERO-FEBRERO 2023 ELITES, POLÍTICA Y DESIGUALDADES EN AMÉRICA LATINA COYUNTURA Esther Solano Gallego. «Lula 3» o cómo dejar atrás el legado de Jair Bolsonaro TRIBUNA GLOBAL Alessandro Stanziani. El trigo como arma. Comercio de cereales, especulación y orden internacional TEMA CENTRAL Mariana Heredia. De oligarquías y hombres de paja. ¿Cómo entender el capital en América Latina? Francisco Robles-Rivera/ Inés Nercesian. ¿Quién le pone el cascabel al gato? Las elites y su poder de influencia en Centroamérica Hugo Cerón Anaya. Color de piel humilde, color de piel privilegiado. Elites y blancura en América Latina Rosario Figari Layús. Elites y violencia: alianzas, impunidad y desigualdad. Hans-Jürgen Burchardt/ Jan Ickler. Riqueza, elites, impuestos. Viejos desafíos para un nuevo«giro a la izquierda» Noam Titelman. Recambio generacional y antielitismo. Las tensiones del cambio en Chile Álvaro Jiménez Millán. Colombia: una nueva gramática del poder Florantonia Singer. Venezuela: elites fugitivas en un país hecho escombros Cristóbal Villalobos Dintrans. Intelectuales y elites. ¿Parte del problema o parte de la solución? ENSAYO Renaud Garcia. Colapsología: ¿una mutilación de la ecología? SUMMARIES E n nuestro próximo número MAYO-JUNIO 2023 305 Colombia, Chile, Brasil: cambio de época www.nuso.org Marzo-Abril 2023 NUEVA SOCIEDAD | 304 Izquierdas, iliberalismo y democracia COYUNTURA Omar Coronel Ni revolución ni barbarie: ¿por qué protestan en Perú? r Solano «Lula 3» o cómo dejar atrás el legado de Bolsonar TRIBUNA GLOBAL Kacper Leśniewicz El feminismo polaco a las puertas de una revolución. Entrevista a Magdalena Grabowska y Marta Rawłuszko nn dro Stanziani El trigo como arma TEMA CENTRAL Pablo Batalla Cueto La izquierda y la libertad Daniela Sepúlveda Soto Progresismo y derechos humanos Haroldo Dilla Alfonso Los espectros de la Revolución Cubana y la izquierda latinoamericana Gilles Bataillon La cultura política del sandinismo Fernando Molina Las antinomias del mas boliviano. Ideología, democracia y cultura política Margarita López Maya Autoritarismo, izquierdas y democracia participativa en Venezuela Samuel Farber El futuro de Cuba: alternativas políticas y sociales Benedicte Bull/ Antulio Rosales Venezuela: sanciones y capitalismo autoritario Kavita Krishnan La«multipolaridad», el mantra del autoritarismo Vera Carnovale Guevarismo y hombres nuevos en América Latina ENSAYO Jorge Carrión La escritura artificial: de los surrealistas a los algoritmos