ORDEN GLOBAL Y REGIONAL REGIÓN, REGIONALISMO Y MERCOSUR ¿QUO VADIS? Damián Rodríguez Díaz Bruno Theodoro Luciano Guilherme Augusto Guimarães Ferreira Viviana Barreto Junio 2024 La reflexión pública sobre la inserción internacional y la integración regional es una tarea fundamental para pensar las posibilidades de un desarrollo justo los países de la región. La Fundación Friedrich Ebert en Uruguay y el Programa de Estudios Internacionales de la Universidad de la República han colaborado desde el inicio de 2021 para analizar los futuros escenarios de inserción internacional de Uruguay y Mercosur. Junto con el Observatorio del Regionalismo de Brasil se realizó un conversatorio para analizar los resultados de la 63.ª Cumbre de Jefes de Estados del Mercosur, reflexionando sobre los desafíos para la integración regional, considerando cambios geopolíticos y económicos, así como la posible asociación con la Unión Europea. El contenido de esta publicación se alimenta de las reflexiones compartidas en el conversatorio. ORDEN GLOBAL Y REGIONAL REGIÓN, REGIONALISMO Y MERCOSUR ¿QUO VADIS? Damián Rodríguez Díaz Bruno Theodoro Luciano Guilherme Augusto Guimarães Ferreira Viviana Barreto Junio 2024 Índice 1. INTRODUCCIÓN 2 2. COYUNTURA ACTUAL DEL MERCOSUR 3 2.1 Diálogo político y social................................................................................................... 5 2.2 Relacionamiento externo.................................................................................................. 6 2.3 Clima y desarrollo sostenible............................................................................................ 7 2.4 Integración física.............................................................................................................. 8 3. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIÓN DE POLÍTICAS 9 Referencias...................................................................................................................... 10 Glosario........................................................................................................................... 11 Acerca de las y los autores............................................................................................... 12 1 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG- REGIÓN, REGIONALISMO Y MERCOSUR ¿QUO VADIS? 1 INTRODUCCIÓN En las reflexiones sobre las dificultades y posibilidades para construir escenarios de desarrollo para Uruguay, desde la Fundación Friedrich Ebert en Uruguay(FES Uruguay) trabajamos para jerarquizar las discusiones sobre la orientación de la política internacional y el papel de la integración regional en la construcción de trayectorias de desarrollo con justicia social y ambiental. Desde principio de 2021, la FES Uruguay ha desarrollado una agenda de trabajo conjunto con el Programa de Estudios Internacionales de la Facultad de Ciencias Sociales(PEI-FCS) de la Universidad de la República(Udelar) para analizar y problematizar los escenarios futuros de la inserción internacional de Uruguay y del Mercado Común del Sur(Mercosur). En esa oportunidad, junto al Observatorio del Regionalismo (ODR) de Brasil invitamos a un conversatorio que reúne diversos especialistas y actores sociales, para intercambiar y discutir los escenarios de futuro de Mercosur a partir de los cambios regionales y las transformaciones internacionales recientes. 1 El objetivo del conversatorio fue evaluar y problematizar la agenda, y los resultados de la 63.ª Cumbre de Jefes de Estados del Mercosur y Estados Asociados de la presidencia pro tempore(PPT) llevada a cabo el 6 y 7 de diciembre en Río de Janeiro, Brasil, tomando en cuenta el escenario geopolítico y económico, los cambios de gobierno en Argentina y Paraguay, y el eventual cierre del acuerdo de asociación con la Unión Europea(UE). A su vez, se analizó el retorno y la agenda de la Cumbre Social del Mercosur y su perspectiva de futuro. La mesa de presentación estuvo a cargo de la decana de la FCS-Udelar, la Dra. Carmen Midaglia, la representante de la FES Uruguay, Dörte Wollrad, y el director del ODR, el Dr. Cairo Junqueira. Los comentarios y las palabras de cierre del conversatorio estuvieron a cargo del Dr. Bruno Theodoro Luciano de la Universidad Libre de Bruselas. Esta publicación tiene como objetivo analizar la situación actual y el escenario de futuro del Mercosur en torno a cuatro temas clave de la agenda que fueron abordados durante el conversatorio: i) diálogo político y social, ii) relacionamiento externo, iii) clima y desarrollo sostenible; y iv) Integración física. Luego de una exposición y un análisis sucinto de la coyuntura actual del bloque, se abordan los tema clave de la agenda y finaliza con un apartado de conclusiones y un breve repertorio de recomendaciones políticas. El conversatorio contó con la participación de especialistas en temas internacionales de cada uno de los Estados Parte (EP) del bloque suramericano. Además, contó con la participación de funcionarios y actores sociales vinculados a la Cumbre Social del Mercosur. La mesa estuvo integrada 2 por Julieta Heduvan, candidata a magíster por la Universidad de Salamanca, la directora de proyectos de la FES-Uruguay, Viviana Barreto, el docente del Programa de Estudios Internacionales, Damián Rodríguez, la docente Mariana Vázquez de la Universidad de Avellaneda de Argentina, el economista Pedro Barros del Instituto de Pesquisa Econômica Aplicada (IPEA) de Brasil y Quintino Severo de la Central Única de los Trabajadores de Brasil. 1 La grabación del conversatorio está disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=10ozhtJoQD0 2 Agradecemos a Julieta Heduvan, Mariana Vázquez, Pedro Barros y Quintino Severo por sus valiosos aportes a la conversación. 2 2. COYUNTURA ACTUAL DEL MERCOSUR 2 COYUNTURA ACTUAL DEL MERCOSUR El pasado mes de marzo se cumplieron treinta y tres años de la rúbrica del Tratado de Asunción que dio origen al Mercosur. En este tiempo, existieron distintas etapas que estuvieron condicionadas por sucesivos cambios de gobiernos y por la coyuntura internacional. Estos aspectos se vuelven relevantes a la hora de evaluar el desempeño de este bloque regional, como también las distintas visiones que tienen sus socios respecto a su inserción internacional, lo que provoca una“tensión irresuelta” entre dos modelos de desarrollo, uno que apunta a una mayor liberalización comercial impulsada por los sectores de base primaria y, otro, que aboga por la preservación de ciertos niveles de protección que resultan vitales para las actividades con menores ventajas comparativas relativas, en particular, la industria(CEPAL, 2022; Rodríguez et al., 2022). Al igual que otros procesos de integración regional, el Mercosur es un fenómeno complejo que abarca varías dimensiones, por lo que necesita ser evaluado contemplando sus particularidades y la realidad regional en la cual está inserto. No obstante, en este tiempo transcurrido, es necesario identificar y analizar qué determinantes, tanto exógenas como endógenas, explican la realidad actual de este bloque regional. Dicho ejercicio estará condicionado, además, por la aproximación teórica desde la que se pretende, con aciertos y errores, evaluar al Mercosur en torno al binomio“éxito-fracaso”. En ese sentido, para realizar un análisis coyuntural y de diagnóstico de la realidad mercosuriana, resulta menester aproximarnos a ello desde una perspectiva integral que atienda las complejidades descritas. En los últimos años, la integración regional, entendida como una opción que eligen los estados para insertarse en el mundo, ha sido objeto de múltiples cuestionamientos por parte de fuerzas políticas escépticas a estos procesos, materializándose de hecho en algunos hechos políticos trascendentales. De acuerdo con Perrota(2018), las regiones son construcciones sociales que se encuentran en tensión permanente a partir de proyectos políticos que disputan sobre la definición de lo que la región representa. Los casos ilustrativos más recientes, como la salida de Reino Unido tras el referéndum del Brexit en junio de 2016, el descontento y la amenaza del expresidente Donald Trump hacia el Tratado de Libre Comercio de América del Norte(TLCAN) llevaron a una negociación que desembocó en un nuevo arreglo regional, el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá(T-MEC), en vigencia desde julio de 2020, o los pedidos de apertura y flexibilización del Mercosur que han realizado los socios de este bloque de manera intermitente. A partir del giro liberal conservador al que asiste la región desde 2015, la propia naturaleza y definición de Mercosur ha estado en disputa entre sus miembros. Por un lado, se ha incrementado la tensión en la relación bilateral entre Argentina y Brasil, principalmente a nivel presidencial, dificultando la cooperación y el diálogo regional en momentos cruciales, por ejemplo, durante la crisis sanitaria ocasionada por la pandemia de COVID-19. 3 Por otro lado, han aumentado las discrepancias en torno a la apertura de nuevas negociaciones y sobre la agenda del relacionamiento externo de Mercosur. Ambos aspectos están condicionados por los cambios y transformaciones de la economía política global de los últimos años –en el marco de la disputa hegemónica entre China y Estados Unidos– donde se registra una disminución de la interdependencia económica y una marcada tendencia hacia la desglobalización. 4 De acuerdo con Zelicovich(2020), en los años posteriores a 2015, algunos indicadores evidencian la situación antes descrita, por ejemplo: i) el bajo crecimiento del comercio intrazona; ii) un creciente peso de las economías extrarregionales en el comercio exterior de los EP del bloque, en particular de China, que ha exacerbado la reprimarización de la canasta de las exportaciones de los países del bloque; iii) una disminución de las economías más grandes, Argentina y Brasil, en las cadenas globales de valor; iv) una creciente perforación del Arancel Externo Común(AEC) a través del pedido de numerosas excepciones y un uso creciente de barreras no arancelarias al comercio intrazona; v) una menor coordinación en foros multilaterales, en particular, en la Organización Mundial del Comercio(OMC). 3 Cabe mencionar que, más allá de los conflictos entre los presidentes de los EP, durante la crisis sanitaria a través del FOCEM(Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur), se acordó un proyecto plurinacional que amplía la financiación de dicho fondo destinado a un combate coordinado contra el COVID-19, ver: https://focem.mercosur.int/es/noticia/el-mercosur-aprueba-mayores-recursos-para-proyecto-focem-sobre-biotecnologias-aplicadas-a-la-salud-destinados-a-la-lucha-contra-el-covid-19/ 4 Existe cierto consenso sobre la etapa actual de la economía política global de una mayor fragmentación económica, una caída de la IED, de un“decoupling” de las cadenas globales de valor que afecta, en particular, a las economías en desarrollo. Ver reportes UNCTAD (2024), BM(2024), FMI(2023). 3 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG- REGIÓN, REGIONALISMO Y MERCOSUR ¿QUO VADIS? La llegada de Jair Bolsonaro a la presidencia de Brasil en 2019, marcó un punto de inflexión en la política de relacionamiento entre los EP del Mercosur. Ya desde su campaña, Bolsonaro dejó en claro que realizaría un giro radical en la política exterior, con un fuerte alineamiento al Estados Unidos de Donald Trump, una retórica y política antiglobalista y un desentendimiento respecto de la región suramericana. Este giro fue apoyado por fuerzas sociales ligadas al agronegocio y al capital financiero internacional, que se transformaron rápidamente en la gran apuesta bolsonarista para el crecimiento económico y la modernización del capitalismo brasileño (Frenkel y Azzim, 2021). Estos grupos, con una clara vocación de apertura y liberalización comercial, desplazaron todo proyecto industrial de modificación de la estructura productiva y comenzaron a presionar por un cambio de rumbo en la inserción internacional. Pero, a pesar de la“sintonía ideológica” de Bolsonaro con su homólogo argentino, Mauricio Macri, la propuesta ultraortodoxa del entonces ministro de economía, Paulo Guedes, contó con la resistencia del gobierno argentino y de los principales sectores industriales que dependen económicamente de Brasil y viceversa, en especial, el automotriz y autopartista. 5 Un año después, tras el cambio de gobierno en Argentina con el triunfo del peronista Alberto Fernández, la relación entre Argentina y Brasil volvió a tornarse conflictiva, con consecuencias de amplio alcance no solo para ambos países, también para la política regional en su conjunto. Quedaron nuevamente de manifiesto las diferencias respecto al futuro del Mercosur y el bloque ingresó en una fase crítica y de desacople(Frenkel, 2020). En contraste con la propuesta brasileña de una liberalización comercial exacerbada –incluida la idea controversial de reducir unilateralmente los aranceles–, el presidente argentino se mostró proclive a una mejora y perfeccionamiento del bloque regional pero con un enfoque más cauteloso y gradual(Stuenkel, 2019). Esta fase crítica del bloque se vio agravada con la llegada de Luis Lacalle Pou al gobierno de Uruguay en 2019. Desde el inicio de su mandato, Lacalle Pou ha insistido en la idea de una“modernización” del Mercosur, ejerciendo presión de manera permanente a favor del abandono del AEC, en línea con la postura de su homólogo de Brasil. Como se indicó, la irrupción de la emergencia sanitaria por la aparición de la pandemia de la COVID-19 redirigió la atención de los países del bloque a administrar la crisis y sus impactos. Argentina, que también hacía frente a una difícil negociación sobre deuda externa, propuso retirarse de las negociaciones comerciales entre el Mercosur y Corea del Sur, pero advirtió que ello no afectaba al acuerdo con la UE. Esta situación reavivó el debate político en torno a la decisión 32/00 del Consejo Mercado Común(CMC), que impide que un socio del bloque pueda negociar de manera unilateral acuerdos de libre comercio extrazona(Sanahuja y Rodríguez, 2021). 5 Un estudio de la CNI(Confederación Nacional de la Industria de Brasil) de 2019, demostró que poner fin al Mercosur o flexibilizar el AEC perjudicaría 2,4 millones de puestos de trabajo y 52.000 millones de reales en salario estarían en juego, ver: https://www1.folha.uol.com. br/mercado/2019/10/fim-do-bloco-impactaria-24-milhoes-de-empregos-afirma-cni.shtml En marzo de 2021, durante la conmemoración del 30.º aniversario del Mercosur, se produjo un intercambio desafortunado entre los presidentes de Uruguay y Argentina, que evidenció una vez más el alcance de las desavenencias a la interna de este grupo regional. Posteriormente, la renuncia del canciller brasileiro, Ernesto Araujo, generó un momento de incertidumbre sobre el respaldo político que ese país había anunciado a la propuesta uruguaya de la flexibilización del bloque, presentada en la visita oficial del presidente uruguayo a Brasil el 3 de febrero de 2021(Sanahuja y Rodríguez, 2021). Un mes después de ese encuentro, la propuesta de apertura y flexibilización fue presentada formalmente en la reunión extraordinaria del CMC el 27 abril de 2021. Dicha propuesta consta de dos partes: la primera de ellas, sin mencionar la derogación de la decisión 32/00, prevé que el Grupo Mercado Común(GMC) elabore un plan de negociaciones externas del Mercosur donde se prioricen las negociaciones con la UE y su necesario complemento, el Acuerdo Europeo de Libre Comercio(EFTA, por su sigla en inglés), y que se apele a mecanismos flexibles para que los Estados Parte puedan negociar de manera unilateral. La segunda, por iniciativa de Brasil, es una reducción del AEC de un 20 % lineal y transversal para todos los productos, instruyendo al GAHAEC (Grupo Ad Hoc para examinar la consistencia y dispersión del Arancel Externo Común) a que realice dicha tarea(Sanahuja y Rodríguez, 2021). En el comunicado oficial 182/21 del Ministerio de Relaciones Exteriores, Uruguay mostró su intención de avanzar de manera unilateral en las negociaciones de un tratado de libre comercio con China, y le encomendó al equipo negociador iniciar las tareas para un estudio de factibilidad. En esa misma línea, en la resolución 269 del Comité Ejecutivo de gestión de Comercio Exterior, expresada en la nota conjunta 142 del gobierno de Brasil, se anunció que, de manera unilateral, este país reduciría en un 10 % el AEC del Mercosur (Rodríguez et al., 2022). 6 El regreso de Lula da Silva a la presidencia de Brasil abrió una ventana de oportunidad para el relacionamiento del regionalismo en América del Sur y, en especial, la revitalización del Mercosur. Ya desde su campaña, Lula expresó su voluntad de retornar a los ámbitos multilaterales y poner foco en la mejora de la cooperación regional. Como presidente electo, participó en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, la COP27, a finales de noviembre de 2022 en Egipto, y luego de su asunción, en mayo de 2023, convocó a una cumbre de presidentes de América del Sur donde remarcó la necesidad de fortalecer el continente y apostó por la construcción de una identidad latinoamericana y caribeña. 6 Cabe señalar que Uruguay mantuvo conversaciones bilaterales con Brasil, y conformó un paquete negociador que contemplaba la rebaja del AEC –de interés brasileño– y la flexibilización, entendiendo que sería apoyado por la economía más grande del bloque. Sin embargo, si bien Brasil no se opuso al documento, tampoco lo respaldó en su integridad y prefirió insistir con los trabajos bilaterales sobre el AEC. Si bien la propuesta no tuvo consenso por la propuesta contraria de Argentina y Brasil, Uruguay inició de todas formas el estudio de factibilidad para la firma de un acuerdo de libre comercio con China (BID-INTAL, 2022). 4 2. COYUNTURA ACTUAL DEL MERCOSUR Los procesos electorales en Argentina y Paraguay durante 2023 han significado un cambio en los elencos gubernamentales de esos países y, con ellos, la visiones sobre la región y el Mercosur. En especial, Javier Milei de Argentina presenta una posición más aperturista que su antecesor, llegando a declarar el abandono y salida del Mercosur, incluso la ruptura de las relaciones bilaterales con el Brasil de Lula, posición que luego fue matizada por la actual canciller de ese país, Diana Mondino, al visitar a su homólogo brasileño, Mauro Vieira. Milei ha declarado estar de acuerdo con la propuesta de la apertura y la flexibilización del Mercosur planteada por el presidente de Uruguay, Lacalle Pou, y ya ha definido una política de relacionamiento“carnal” con Estados Unidos e Israel. En suma, si bien es cierto que los bloques regionales de integración han sido siempre cuestionados, incluso en la UE que llevó a que Reino Unido abandonase ese bloque, en el Mercosur están siendo cada vez más recurrentes los pedidos de apertura y flexibilización por parte de sus socios. Como expresó la decana de la FCS en la apertura del conversatorio: existen en el Mercosur fuerzas liberales muy cuestionadoras de su desempeño y fuerzas más integracionistas que procuran su mejoramiento, el Mercosur vive actualmente la crónica de un continuo cuestionamiento, que se va rotando entre los socios por la evaluación que hacen de su desempeño. La situación internacional actual interpela a los estados y a las regiones. Como expresó Dörte Wollrad: los desafíos globales demandan respuestas globales, el incremento de fuerzas nacionalistas y de la extrema derecha, así como de la desigualdad a nivel global, donde hay cada vez más personas y sociedades en situación de precariedad, nos plantea cómo hacer para enfrentar estas desigualdades y estos descontentos que la extrema derecha cataliza políticamente. El mundo enfrenta una triple crisis, de la democracia, de la integración y del desarrollo, y con la integración están en juego la democracia y los modelos de desarrollo. Como marca la experiencia histórica, sin integración no hay paz y sin internacionalismo tampoco podemos rescatar y fortalecer un orden multilateral de derechos. Frente a ese escenario regional y mundial desafiante, la agenda del Mercosur a finales de 2023 e inicio de 2024 ha producido desarrollos y enfrentados retos importantes en cuatro temas claves: diálogo político y social, relacionamiento externo, desarrollo sostenible, e infraestructura regional. 2.1 DIÁLOGO POLÍTICO Y SOCIAL El diálogo político y especialmente las relaciones interpresidenciales han sido históricamente motor de la integración del Mercosur. En ese sentido, el diálogo entre Argentina y Brasil es fundamental para el seguimiento del bloque. La próxima Cumbre del Mercosur en 2024 será una primera oportunidad para que los actuales jefes de Estado de Argentina y Brasil inicien un primer intercambio de visiones respecto al futuro del bloque. Todavía, las divergencias ideológicas de los gobernantes de ambos países pueden llevar al Mercosur a una nueva fase de inmovilismo, con un paralelismo similar a como ocurrió durante los gobiernos de Bolsonaro en Brasil y Fernández en Argentina. Otro reto político importante es la incorporación de Bolivia como EP del bloque. Es necesario acompañar cómo Bolivia implementará los diversos compromisos normativos y comerciales del Mercosur en su totalidad como el AEC. El hecho de que Bolivia tenga dificultades con una eficiente incorporación de las normas Mercosur, tal cual ocurrió con la adhesión de Venezuela, puede traer riesgos adicionales al bloque y fomentar las presiones por la flexibilización del bloque ya existentes. Frente a las amenazas a la democracia a nivel global, pero también dentro de los EP del Mercosur, el diálogo político regional debe abogar por la discusión del“problema democrático” de las instituciones y compromisos del Mercosur y la necesidad de pensar el rol del Mercosur en la preservación y la protección de la democracia en un contexto de polarización, radicalización y desinformación creciente en los procesos electorales. Además, el Mercosur puede contribuir de manera más significativa para la consecución de una agenda de paz y estabilización de la región, confirmando la posición histórica de Suramérica como zona libre de conflicto entre los estados. En ese contexto, es fundamental que los países del bloque actúen de manera más activa frente a eventos como la crisis del Esequibo de 2023, promoviendo el diálogo y la solución pacífica de las controversias territoriales entre Venezuela y Guyana. En materia de diálogo social, la larga trayectoria que tiene el Mercosur en este plano es una de sus señas de identidad como proceso de integración latinoamericana. El diálogo y la participación social es un aspecto clave en las democracias y es un derecho fundamental para la sociedad organizada. Pensando en la integración regional como política pública, contar con mecanismos de participación social fortalece la calidad democrática de la política, valoriza la capacidad de propuestas a los problemas compartidos y otorga mayor legitimidad social. En las palabras de Mariana Luna Pont, la participación social tiene el potencial de aportar densidad, profundidad y sustento a los procesos de integración regional(UPS, 2016, p. 12). Un estudio realizado por la extinta Unidad de Participación Social(UPS) registró que, en 2016, veintitrés órganos e instancias formales del organigrama institucional del Mercosur cuentan con algún mecanismo de participación social (UPS, 2016). Los orígenes de la participación social en el Mercosur se remontan al Protocolo de Ouro Preto(1994) con la creación del Foro Consultivo Económico Social de Mercosur. No obstante, es en el período 2003-2015 cuando se producen los mayores 5 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG- REGIÓN, REGIONALISMO Y MERCOSUR ¿QUO VADIS? avances en términos de participación social, 7 en un clima político marcado por la confluencia de gobiernos comprometidos con la profundización de la integración regional y el avance en sus facetas políticas y sociales. Desde su inicio en 2006, la Cumbre Social de Mercosur se constituyó como una oportunidad de movilización social y de confluencia de las luchas sociales frente a la integración regional. La obligación formal de convocar a la Cumbre Social se institucionaliza en diciembre de 2015. 8 Mauricio Macri asumió el gobierno de Argentina en diciembre de 2015 y con su primer ejercicio de la PPT regional marca el fin de la convocatoria a la Cumbre Social. Esa decisión es acompañada por la eliminación del cargo de Alto Representante del Mercosur y el desmantelamiento de la Unidad de Participación Social que dependía de él, en junio de 2017. Si bien no es posible afirmar que todos los espacios de participación social hayan sido desmantelados en el período mencionado, 9 es indudable que el cambio político repercutió en un freno a la construcción de la participación social como parte del proyecto integracionista. Incluso, es posible afirmar que con el desmantelamiento de los ámbitos de referencia a la participación social y con el fin de la convocatoria a las Cumbres, se dio una señal coherente con la visión de una integración regional mínima, vista únicamente como una plataforma para una apertura en la inserción comercial internacional. La reinstalación de las Cumbres, a partir de la Cumbre Social realizada en el fin de la PPT de Brasil en diciembre de 2023, toma un significado especial en este marco. Luego de la realización de la Cumbre Social, los presidentes del Mercosur celebraron la recuperación de la Cumbre Social como herramienta de participación en el bloque y además“resaltaron la importancia de asegurarse la participación social en el bloque en pro de la consolidación y de la profundización de la integración regional”. 10 En la Cumbre Social de Río de Janeiro a finales de 2023, las organizaciones y movimientos sociales desplegaron su compromiso y capacidad de posicionamiento unitario frente a diversos aspectos de la integración regional. Como se puede leer en la Declaración Final, abogaron por la profundización de la integración regional como forma de fortalecer y defender la democracia y se posicionaron, en particular, demandando un Mercosur que asuma una amplia agenda de desafíos que amenazan la vida y los derechos de los pueblos de la región:“De un Mercosur que, en definitiva, ponga el cuidado y la vida en el centro”. 11 7 El Programa de Trabajo 2004-2006, aprobado por Dec. 26/03 del Consejo Mercado Común del Mercosur(CMC) marca un punto importante al establecer acciones necesarias en el marco del“Mercosur Social”. En el mismo sentido, cabe mencionar que en el año 2006 en la ciudad de Córdoba, Argentina, se realiza la primera Cumbre Social de Mercosur. 8 Por Dec. 10/15 del CMC. 9 Ejemplo de ello es el funcionamiento de los llamados órganos sociolaborales, que tienen composición tripartita. 10 Comunicado conjunto de los Presidentes de los Estados Parte de Mercosur y Estados Asociados, 7 de diciembre de 2023, Río de Janeiro. 11 Declaración de los movimientos sociales en la Cumbre Social de Mercosur, 4 y 5 de diciembre, Río de Janeiro. Existe una tensión entre el avance en la institucionalización de la participación social y la preservación de la autonomía política de los movimientos sociales frente a los gobiernos. Esta es una discusión de larguísimo aliento en el Mercosur Social. La última Cumbre Social realizó un claro pronunciamiento sobre la necesidad de un compromiso efectivo para fortalecer la participación y de ofrecer condiciones de financiamiento y garantías democráticas e institucionales para la participación. En definitiva, se trata de establecer la participación social como parte de la política pública integracionista en el Mercosur. 2.2 RELACIONAMIENTO EXTERNO Mientras las divergencias ideológicas entre los presidentes Lula, de Brasil, y Milei, de Argentina, pueden impactar en el progreso del Mercosur en los próximos años, curiosamente es en la agenda externa donde existen posibilidades de avances reales, en dirección a la conclusión o firma de nuevos acuerdos comerciales con países o bloques de fuera de la región. En ese sentido, el gobierno de Milei –siguiendo una retórica ‘anarco-capitalista’– ha mostrado un interés más agresivo sobre las negociaciones comerciales, que presenta sinergias con las demandas del presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, sobre la propuesta de la“apertura y la flexibilización” del Mercosur. Desde el lado de Brasil, ha surgido desde buena parte del gobierno un esfuerzo por la conclusión y negociación gradual de acuerdos extrarregionales, lo que durante la PPT de Brasil se vio reflejado en avances concretos en esta agenda. De hecho, en 2023 tres negociaciones comerciales extrarregionales fueron prioritarias para el bloque: el acuerdo con la Unión Europea(UE), con la Asociación Europea de Libre Comercio(EFTA) y con Singapur. El acuerdo UE-Mercosur pasó por un periodo de grandes incertidumbres a lo largo de 2023. El final del gobierno de Bolsonaro e inicio de la presidencia de Lula en Brasil y la presidencia de España en el Consejo de la UE significó una nueva ventana de oportunidad. Circunstancia que junto al restablecimiento de las Cumbres UE y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños(CELAC), después de ocho años, creó un contexto favorable –un alineamiento– respecto a las relaciones birregionales, pero, particularmente, una posible conclusión del acuerdo UE-Mercosur. Hasta el día de la realización de la Cumbre del Mercosur en Río de Janeiro, en diciembre de 2023, existían posibilidades reales de concluir el acuerdo, que finalmente no se alcanzó, entre otros factores, por el cambio de gobierno en Argentina a finales de noviembre y la ferviente oposición de Francia. Sin embargo, el año de 2024 no se presenta tan auspicioso para las relaciones UE-Mercosur. La PPT de Paraguay, especialmente la posición del presidente Peña, es muy escéptica respecto a su conclusión. De hecho, los temas ambientales y de las compras gubernamentales siguen en la mesa de negociación con avances más a nivel técnico que político. Los países del Mercosur –liderados por Brasil– siguen rechazando la inclusión de compromisos ambientales propuestos por la UE, considerados por la región como mecanismos de sanciones o de proteccionismo verde. Al mismo tiempo, el Mercosur busca 6 2. COYUNTURA ACTUAL DEL MERCOSUR garantizar excepciones en materia de compras gubernamentales para proteger los proyectos de renovación de sus capacidades industriales. En Europa, el escenario se presenta más complicado para la conclusión del acuerdo. Las manifestaciones de los agricultores europeos y las posibilidades de victorias electorales de las extremas derechas en las elecciones europeas, con posturas nacionalistas y antiglobalistas, dan señales de que el acuerdo con el Mercosur enfrentará más resistencias. A pesar de las dificultades de avance en la negociación con los europeos, el escenario más probable de progreso en 2024 es respecto a las negociaciones con el EFTA. Mientras los miembros de la UE están dedicados intensamente a las elecciones europeas de junio, y varias elecciones nacionales que también ocurren este año, los miembros del EFTA por primera vez dan señales de que quieren avanzar con un acuerdo con el Mercosur. Visitas recientes de negociadores y parlamentarios del EFTA a los países del Mercosur muestran el interés en la conclusión del acuerdo que, desde el Mercosur, sigue siendo desde el año pasado negociado por Argentina(Agência Senado Notícias, 2024). Finalmente, un tercer movimiento en la agenda externa del Mercosur es la mirada del bloque hacia los países asiáticos y árabes, donde existe potencialidad y complementariedad a partir de la profundización de los lazos comerciales. La firma del acuerdo Mercosur-Singapur en la Cumbre del Mercosur de diciembre de 2023(primer acuerdo del Mercosur con la región y primer acuerdo comercial negociado en doce años)(Agência Brasil, 2023) ha indicado esa tendencia de aproximación comercial a los países de Asia y otros mercados emergentes. El inicio de la PPT de Paraguay en 2024 confirmó el interés de seguir avanzando en esa agenda, visto el rápido progreso de las negociaciones con los Emiratos Árabes Unidos y las posibilidades de apertura de negociaciones con Japón durante la PPT paraguaya(Agencia de Información Paraguaya, 2024). Es importante cuestionar, sin embargo, si una rápida apertura a los mercados asiáticos es beneficiosa para los países del Mercosur. Los reclamos de apertura y flexibilización que vienen desde Uruguay indican que puede ser interesante para ese país(o al actual gobierno y parte del sector productivo del país), lo que también puede ser aplicado a Paraguay, pero puede no ser deseable para todos los sectores productivos de Argentina y Brasil, especialmente al último, que hoy busca una revitalización de su industria nacional. Además, el avance del proceso adhesión de Bolivia seguramente aumentará las dificultades en conclusión de las negociaciones externas, ya que el país posee una estructura productiva muy distinta de los otros socios e históricamente sigue un modelo económico de baja conclusión de acuerdos extrarregionales. Al mismo tiempo, la posibilidad de aproximación con los países de Asia-Pacífico y el fortalecimiento de las relaciones comerciales con China pueden favorecer la integración de Bolivia a una nueva ola de negociaciones comerciales del Mercosur. En un contexto de cambios en el relacionamiento externo del Mercosur, es fundamental pensar el rol de los bloques regionales en un momento de crisis del multilateralismo comercial y sus estructuras de gobernanza. La parálisis de la OMC y las diversas iniciativas de proteccionismo comercial e industrial adoptado por los países desarrollados en los últimos años han impactado las posibilidades de la agenda de desarrollo a través del comercio global. 12 Además de eso, como nos muestran las negociaciones UE-Mercosur, los acuerdos comerciales se vinculan cada vez más a temas no meramente comerciales, a partir de la inclusión de compromisos ambientales, laborales y de derechos humanos, lo que demanda un mayor involucramiento de los actores sociales en los procesos de las negociaciones internacionales. 2.3 CLIMA Y DESARROLLO SOSTENIBLE El actual contexto global de adaptación al cambio climático y desafíos en dirección a la transición energética es un importante reto para el Mercosur y una oportunidad estratégica para posicionarse de manera más enfática en esta agenda, ya que posee las capacidades y las potencialidades para contribuir con el mundo en la prevención, resiliencia y adaptación climática a partir del desarrollo iniciativas regionales, pero también a través de la participación en mecanismos multilaterales como las Conferencia de las Partes(COP) de la Convención Marco de Cambio Climático de Naciones Unidas y el Grupo de los 20(G20), presidido en 2024 por Brasil. Los cambios políticos en Brasil han introducido una ventana de oportunidad para el regreso de la región a las discusiones climáticas globales. Iniciativas regionales relevantes en el tema como la revitalización del Fondo Amazonía, la organización de la reunión de los países amazónicos en Belém do Pará(Cumbre de la Amazonia), y el hecho de que la COP-30 será realizada en la misma ciudad en 2025 ofrecen espacios para posicionar a la región de Suramérica y, por consecuencia, a los países del Mercosur, como región de referencia en las discusiones globales de cambio climático y desarrollo sustentable. Específicamente sobre la agenda de Mercosur, la última PPT de Brasil presentó señales de avances y compromisos multilaterales, tanto en el contexto de la COP-28, la presidencia de Brasil del G-20, como en los compromisos regionales asumidos en el marco de la ratificación del Acuerdo Escazú. En ese sentido, la Cumbre del Mercosur de diciembre de 2023 reflejó la preocupación de los presidentes de los EP con el tema, a partir del reconocimiento de las actividades del Grupo ad hoc sobre Comercio y Desarrollo Sostenible, los avances con el Plan Operativo de la Estrategia Mercosur sobre Cambio Climático y Salud, y la coordinación de bloque en su participación en la COP28 realizada en Dubái(Mercosur, 2023a). Por otro lado, en un comunicado conjunto, los presidentes de los Estados del Mercosur y Asociados hicieron referencias más 12 Por ejemplo, el programa Made in China 2025, o el programa de financiación a la investigación y la innovación Horizon Europe o la política industrial asociada al Pacto Verde en la UE, también la Inflation Reduction Act(IRA) o la llamada“ley de chips” del gobierno Biden-Harris en EE.UU. que busca reducir la dependencia exterior. 7 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG- REGIÓN, REGIONALISMO Y MERCOSUR ¿QUO VADIS? amplias a los temas de desarrollo sostenible, y reconocieron la relevancia de profundizar el diálogo regional para enfrentar de manera coordinada los desafíos de la crisis climática y de la transición ecológica, identificando instrumentos y fuentes de financiamiento nuevas y adicionales(Mercosur, 2023, p. 5). Además, reafirmaron su compromiso con la implementación de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible a través de sus dimensiones económica, social y ambiental, además de reforzar los compromisos de la región con los acuerdos globales de diversidad biológica, marina, y“la necesidad de un futuro instrumento internacional jurídicamente vinculante para la eliminación de la contaminación por plásticos”(Mercosur, 2023b, p. 12). Otro aspecto fundamental para la implementación de la transición ecológica es el avance y desarrollo de las energías renovables, donde el potencial de los países del Mercosur es innegable, visto que sus EP en general poseen las matrices energéticas de las más limpias del mundo, cada vez más vinculadas a la producción de energía solar, eólica, hidroeléctrica y biocombustibles. Además, la región presenta acceso privilegiado a materias primas críticas fundamentales para la transición verde, lo que ha generado creciente interés de actores extrarregionales como China y la UE –que recientemente anunció varios proyectos de inversiones para América Latina en el contexto de la Iniciativa Global Gateway–. Mientras sus condiciones naturales y el interés externo creciente en la región representan una serie de oportunidades a los países del Mercosur, es imprescindible subrayar los enormes retos que introducen frente a los objetivos de su reindustrialización. Fundamentalmente, en una región donde se recrudece el grave impacto social de la crisis ambiental se debe señalar la amenaza concreta de una nueva ola de extractivismo, derivada de las urgencias globales, en particular del Norte Global, por la implementación de la transición energética con tonos verdes, pero que fundamentalmente provea de seguridad estratégica. 2.4 INTEGRACIÓN FÍSICA Como se abordó en esta publicación, la actual coyuntura de divergencias políticas y dificultades en la relación entre los presidentes de los EP del Mercosur, especialmente entre Argentina y Brasil, provoca dificultades de coordinación regional y plantea desafíos sobre el futuro del Mercosur. Sin embargo, en lo que respecta a los temas de su agenda interna, la integración física destaca con potencial para avanzar de forma concreta, a pesar de la coyuntura política descrita. En este sentido, podemos considerarla como uno de los ejes del“Mercosur Posible” en esta coyuntura de adversidades para la integración regional en América del Sur. Es importante tener en cuenta que, a lo largo de las experiencias del regionalismo suramericano, las iniciativas de integración física han mostrado cierto nivel de resiliencia. A pesar de las críticas y del desmantelamiento de la Unión de Naciones Suramericanas(UNASUR), hubo una capacidad relativa para continuar con varios proyectos que se habían iniciado en el marco de la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana(IIRSA) y posteriormente del Consejo de Infraestructura y Planeamiento(COSIPLAN)(Neves, 2023). La conclusión de las obras de interconexión eléctrica entre Brasil y Uruguay y la continuidad de las obras del puente entre Puentes Posadas(Argentina) y Encarnación(Paraguay), así como las mejoras en la navegabilidad del río Uruguay son ejemplos ilustrativos de ello. Del mismo modo, aunque sujeto a mayores restricciones financieras, el Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur(FOCEM) logró mantener inversiones en algunas obras de rehabilitación de carreteras, especialmente en las regiones fronterizas, como en el caso de la rehabilitación de la Ruta 8 que une las ciudades de Treinta y Tres y Melo que conecta Uruguay con Brasil. Al mismo tiempo, el tema de la integración física involucra distintas dimensiones y niveles del Mercosur. Por un lado, porque implica los intereses de los gobiernos subnacionales de las regiones fronterizas, así como de los actores económicos que necesitan transportar su producción. Por otro lado, porque se trata de una dimensión central para reposicionar al Mercosur frente a las presiones geoeconómicas, especialmente dada la importancia que la región de Asia-Pacífico ha adquirido en sus relaciones comerciales, lo que exige políticas para mejorar las rutas comerciales hacia el Pacífico. Según el último informe semestral de la Secretaría del Mercosur(2023), considerando solo a China y a los países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático(ASEAN), fueron destino del 37 % de las exportaciones y origen del 30 % de las importaciones del bloque. Es en este contexto, por lo tanto, la reciente adhesión de Bolivia al Mercosur y la prioridad establecida por la PPT paraguaya al corredor bioceánico y a la hidrovía Paraguay-Paraná deben ser entendidas en este sentido. Además, existe un estímulo financiero por parte del gobierno brasileño que, a través del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social(BNDES), relanzó su cartera de inversiones en América del Sur. En diciembre de 2023, al finalizar la PPT brasileña, se anunció la nueva iniciativa de integración física de América del Sur, una asociación entre el BNDES y el Banco Interamericano de Desarrollo(BID), el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe(CAF) y el Banco de Desarrollo de la Cuenca del Plata(FONPLATA), con una inversión inicial prevista de aproximadamente USD 10.000 millones, cuyo objetivo es fortalecer el comercio de Brasil con sus vecinos y reducir tiempo y costos de exportación hacia Asia(Ministério da Economia do Brasil, 2023). Por otro lado, se ha retomado la contribución al FOCEM, lo que permitirá ampliar la capacidad del Mercosur para financiar obras de infraestructura y reducir las asimetrías. Aquí reside uno de los desafíos, amplificado por la adhesión de Bolivia, que tiene que ver con el aumento de las presiones sobre la capacidad del FOCEM y del Mercosur para reducir las asimetrías entre sus miembros. Y, para ello, la agenda de integración física ocupa un papel central y tiene el potencial de ampliar la convergencia productiva, el comercio intrabloque y mejorar la competitividad de los Estados Miembros del Mercosur en la economía internacional. 8 3. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIÓN DE POLÍTICAS 3 CONCLUSIONES Y RECOMENDACIÓN DE POLÍTICAS Esta publicación tiene por objetivo recuperar la discusión e intercambio del conversatorio Región, regionalismo y Mercosur ¿Quo vadis?, realizado a mediados de diciembre de 2023, donde se intentó evaluar los resultados de la 63.ª Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur en Río de Janeiro y de la PPT de Brasil, tras el regreso del presidente Lula al gobierno de ese país. Como analizamos anteriormente, y más allá de los avatares regionales e internacionales, puede afirmarse que el Mercosur presentó resultados concretos en este último tiempo. En términos generales, se pueden resaltar dos aspectos, por un lado, la expansión interna y externa del bloque; interna, por la adhesión de un nuevo socio con la incorporación de Bolivia; externa, por la concreción de un acuerdo comercial con Singapur, los avances de las negociaciones con la UE y el EFTA; por otro lado, la recuperación del diálogo político y social, no solo a nivel presidencial, también con la revitalización de los espacios para la discusión social de la integración. No obstante, estos resultados se producen en un contexto regional signado por los cambios electorales y los pedidos recurrentes de apertura y flexibilización del Mercosur, en especial de Uruguay. Asimismo, los cambios y transformaciones de la economía política global desafían a la región imponiendo nuevos temas en la agenda. En suma, luego del análisis realizado a través de cuatro temas clave de la agenda del Mercosur se proponen las siguientes recomendaciones de política: 1) Alcanzar un consenso regional sobre la política de relacionamiento externo. Este aspecto, el más reclamado por sus socios, podría ser un incentivo para estos y un elemento que contribuya a la cohesión y cooperación interna. El acuerdo firmado con Singapur, una posible concreción del acuerdo con la UE y con el EFTA, y la apertura de otras negociaciones con Asia-Pacífico pueden traer dinamismo a esta agenda luego de varios años de inactividad, pero deben estar en consonancia con los objetivos de desarrollo económico con justicia social y ambiental. 9 2) Los desafíos globales demandan una actuación regional coordinada. La agenda sobre cambio climático, desarrollo sostenible y transición justa implicó el desarrollo de una serie de actividades del Grupo ad hoc sobre Comercio y Desarrollo Sostenible, avances en un Plan Operativo de la Estrategia Mercosur sobre Cambio Climático y Salud, y la coordinación de bloque en su participación en la COP28 realizada en Dubái. Se requerirá de mucho diálogo político para evitar que impere nuevamente el negacionismo climático, en su momento de parte de Bolsonaro en Brasil, ahora con Milei en Argentina. 3) Un aspecto fundamental para la reducción de las asimetrías estructurales en el Mercosur es la mejora de la integración física y la de infraestructura que mejore la conectividad, el transporte y la logística. En ese sentido resulta crucial la nueva iniciativa de integración física de América del Sur, entre el BNDES, el BID, la CAF y el FONPLATA, con el objetivo de fortalecer el comercio de Brasil con sus vecinos y reducir tiempo y costos de exportación. 4) Es importante que se retome el proceso de discusión para la consolidación de la participación social como política pública regional. Consolidar la reinstalación de las Cumbres Sociales y recuperar la masa crítica política del proceso de diálogo social regional y amplio, construido en las últimas décadas. 5) Es necesario desarrollar una agenda que articule las políticas de relaciones externas del Mercosur, las iniciativas de integración física y las estrategias para enfrentar el cambio climático y promover el desarrollo sostenible, y realizarlo en un marco de diálogo y participación social. En el ámbito de las relaciones exteriores, es crucial establecer acuerdos que vinculen el comercio con estándares ambientales y que promuevan la cooperación y la transferencia de tecnología, además de políticas de inversión alineadas con los objetivos de enfrentamiento al cambio climático y de desarrollo sostenible. En cuanto a la integración física, es imperativo considerarla en conjunto con la promoción de la integración productiva en el Mercosur en bases sostenibles, especialmente en las políticas de transición energética. FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG- REGIÓN, REGIONALISMO Y MERCOSUR ¿QUO VADIS? REFERENCIAS Agência Brasil(2023). Mercosul e Singapura assinam acordo de livre comércio, 7 diciembre. Disponible en: https://agenciabrasil.ebc.com.br/internacional/ noticia/2023-12/mercosul-e-singapura-assinam-acordo-delivre-comercio Agencia de Información Paraguaya(2024). Paraguay aseguró que el Mercosur y Japón abrirán negociaciones para un tratado de libre comercio en abril, 12 marzo. 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Docente e investigador del Programa de Estudios Internacionales FCS-Udelar. Doctor en Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense de Madrid, magíster en Ciencia Política por la Universidad de Salamanca y licenciado en Ciencia Política por la Universidad de la República de Uruguay. Esta publicación se realizó desde una colaboración entre la Fundación Friedrich Ebert, el Programa de Estudios Internacionales de la Universidad de la República(PEI-Udelar) y el Observatorio del Regionalismo de Brasil(ODR). Bruno Theodoro Luciano. Investigador posdoctoral de la Universidad Libre de Bruselas. Doctor en Ciencia Política y Estudios Internacionales por la Universidad de Birmingham. Investigador asociado del Instituto de Estudios Comparados sobre Integración Regional de la Universidad de las Naciones Unidas. Editor de la Revista Contemporary European Politics. Guilherme Augusto Guimarães Ferreira. Doctor en Relaciones Internacionales. Profesor de la Universidad Federal de São Paulo(UNIFESP) y del Programa de Posgrado en Relaciones Internacionales San Tiago Dantas(UNESP, UNICAMP y PUC-SP). Coordinador del Observatorio de Regionalismo(ODR). Viviana Barreto. Directora de Proyectos de la Fundación Friedrich Ebert en Uruguay y para su Proyecto Sindical para América Latina y el Caribe. Militante social. Licenciada en Relaciones Internacionales por la Universidad de la República de Uruguay. El uso comercial de todos los materiales editados y publicados por la Friedrich-Ebert-Stiftung(FES) está prohibido sin previa autorización escrita de la FES. Las opiniones expresadas en esta publicación no representan necesariamente las de la Friedrich-Ebert-Stiftung o las de la organización para la que trabajan los/as autores/as o las de las entidades que auspiciaron la investigación. CONTACTO La Fundación Friedrich Ebert(FES), fundada en 1925, es la fundación política más antigua de Alemania y se creó para continuar el legado político de Friedrich Ebert, el primer presidente alemán elegido democráticamente. Como fundación política, nuestro trabajo se guía por los ideales y valores fundamentales de la socialdemocracia −libertad, justicia y solidaridad–, lo que nos vincula a la socialdemocracia y a los sindicatos libres. Como organización privada de utilidad pública sin ánimo de lucro, llevamos a cabo nuestro trabajo de forma autónoma e independiente. La Fundación Friedrich Ebert desde 1985 trabaja en Uruguay como plataforma de diálogo político para la promoción de la democracia y la justicia social. Contribuye en cooperación con actores políticos y sociales al análisis de temas de actualidad política a nivel nacional, regional y global para aportar a construir una sociedad más democrática, justa, feminista y sustentable. Friedrich-Ebert-Stiftung Representación en Uruguay Gral. Arturo Baliñas 1145, Piso 8 Montevideo, Uruguay Responsables Dörte Wollrad| Representante de la FES en Uruguay Viviana Barreto| Directora de Proyectos Coordinación de publicaciones: Jandira Dávila Edición y corrección: Laura Zavala Diseño y diagramación: Cooperativa de Trabajo SUBTE Más información: uruguay.fes.de Contacto: fesur@fes.de ISBN 978-9915-9562-9-9 REGIÓN, REGIONALISMO Y MERCOSUR ¿QUO VADIS? La reflexión pública sobre la inserción internacional y la integración regional es una tarea fundamental para pensar las posibilidades de un desarrollo justo en los países de la región. La Fundación Friedrich Ebert en Uruguay y el Programa de Estudios Internacionales de la Universidad de la República han colaborado desde el inicio de 2021 para analizar los futuros escenarios de inserción internacional de Uruguay y Mercosur. Junto con el Observatorio del Regionalismo de Brasil se realizó un conversatorio para analizar los resultados de la 63.ª Cumbre de Jefes de Estados del Mercosur, reflexionando sobre los desafíos para la integración regional, considerando cambios geopolíticos y económicos, así como la posible asociación con la Unión Europea. Participaron especialistas de los países del Mercosur y actores sociales ligados a la Cumbre Social del Mercosur para discutir temas como relacionamiento externo, diálogo político y social, clima y desarrollo sostenible, e integración física, concluyendo recomendaciones políticas. El contenido de esta publicación se alimenta de las reflexiones compartidas en el conversatorio. Para más información: uruguay.fes.de| fesur@fes.de @FES_Uruguay@fes_uruguay Fundación Friedrich Ebert- Uruguay FES Uruguay