ANALISIS DEMOCRACIA Y DERECHOS HUMANOS LA POLÍTICA DE LA DISTANCIA Análisis socio espacial de la relación entre los sectores populares y la política institucional en Chile Nicolás Angelcos Septiembre 2024 Este documento de trabajo es el resultado de una investigación cualitativa más amplia sobre la relación entre los sectores populares y la política institucional en cuatro ciudades del país. Para explicar la mayor disposición a participar políticamente y, al mismo tiempo, el rechazo a la política institucional, se propone un análisis socioespacial: las demandas locales de los sectores populares están desarticuladas de los proyectos de transformación nacional Históricamente, los partidos políticos articulaban los problemas locales con procesos de transformación nacional. Tras la recuperación de la democracia en 1990, los partidos privilegiaron la negociación con la oposición como forma de avanzar en mayor inclusión social. Esto tuvo como consecuencia una pérdida de legitimidad de la actividad política A diferencia del clivaje izquierda/ derecha, los sectores populares evalúan hoy a los políticos según un criterio de proximidad: los políticos viven lejos, en comunas de alto estatus y en Santiago, y defienden sus propios intereses. El rechazo a la política institucional no se expresa necesariamente en actitudes fatalistas, sino en una desesperanza aprendida respecto a las posibilidades de transformación institucional. DEMOCRACIA Y DERECHOS HUMANOS LA POLÍTICA DE LA DISTANCIA Análisis socio espacial de la relación entre los sectores populares y la política institucional en Chile Nicolás Angelcos Septiembre 2024 Índice 1. INTRODUCCIÓN ......................................................................... 5 2. DE LA FÁBRICA AL TERRITORIO ...................................... 7 3. LEJOS DE LOS POLÍTICOS .................................................... 9 4. RECHAZO A LOS PARTIDOS POLÍTICOS ................... 11 5. LA MOVILIZACIÓN COMO ARTICULACIÓN ENTRE LO LOCAL Y LO NACIONAL .............................. 13 6. CONCLUSIONES ....................................................................... 16 ANEXO METODOLÓGICO .................................................. 17 REFERENCIAS ............................................................................ 21 3 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG – LA POLÍTICA DE LA DISTANCIA ANÁLISIS SOCIO ESPACIAL DE LA RELACIÓN ENTRE LOS SECTORES POPULARES Y LA POLÍTICA INSTITUCIONAL EN CHILE Este documento contiene una síntesis de los resultados del proyecto: La relación con la política institucional en los sectores populares. Estudio nº 4. El proyecto fue desarrollado por el siguiente equipo de investigación: Investigadora Responsable Kathya Araujo Co-investigadores: Nicolás Angelcos Juan Pablo Rodríguez Asistentes de investigación: Mauro Navarrete(coordinador) Imara Álvarez Miguel Barrientos Monserrat Montaña Bruno Rojas Brenda Valenzuela 4 INTRODUCCIÓN 1. INTRODUCCIÓN El comportamiento político de los sectores populares ha sido históricamente un importante objeto de controversia tanto en las ciencias sociales como en el debate público(Angelcos y Pérez, 2023). Durante la segunda mitad del siglo XX, la movilización popular- tanto en la fábrica como en la población- estaba estrechamente ligada a las estrategias impulsadas por los partidos políticos, especialmente de izquierda. Tras la caída de la dictadura militar, los principales partidos de centro-izquierda reorientaron su estrategia desde la movilización de masas hacia la negociación con la oposición, lo que progresivamente fue excluyendo a los sectores populares del campo político(Oxhorn, 1994). La lucha por la vivienda, que históricamente había sido un mecanismo de articulación entre las demandas locales y los procesos de transformación nacional, fue contenida mediante una política de vivienda social que, si bien fue relativamente exitosa(Ducci, 1997), limitó el espacio sociopolítico en el que los pobladores expresaban sus demandas(Posner, 2008; Murphy, 2015). Como resultado de estas transformaciones, desde las ciencias sociales, se identificaron importantes rasgos de apatía y apoliticismo entre los sectores populares, lo que parecía caracterizar desde entonces su relación con la política institucional(Madrid, 2005; Toro, 2008). Evidencia de estos rasgos fueron, primero, la baja en la tasa de inscripción en los registros electorales, especialmente de los jóvenes; y, luego, la masiva abstención electoral tras el cambio de voto obligatorio a voto voluntario. El“estallido social” de 2019 tensionó en parte este diagnóstico. Si bien la mayoría de manifestantes fueron jóvenes con mayor nivel de escolaridad(González y Le Foulon, 2020), las protestas se extendieron, primero, a escala metropolitana y, luego, nacional. Algunas poblaciones como Lo Hermida o Pudahuel Sur fueron un constante foco de enfrentamiento entre jóvenes y la policía. En diversos barrios populares, se observaron cabildos, asambleas territoriales y ataques violentos a comisarías. Estas distintas formas de expresión política tuvieron un correlato institucional. En el plebiscito realizado el año 2020 para aprobar o rechazar el cambio a la Constitución de 1980, se produjo un cambio muy significativo en la participación electoral, con un importante incremento de la participación de jóvenes populares. Desde la perspectiva de Luna, este fenómeno expresa la politización de grupos que tradicionalmente no participaban en las elecciones(AIM, 2021). Ahora bien, este incremento en la participación electoral, que se reitera en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del año 2021, no debe oscurecer el hecho de que, aun con un récord histórico en el contexto de voto voluntario, más del 40% de los chilenos prefirió no votar. En las elecciones siguientes, con voto obligatorio, ambas propuestas de nueva Constitución fueron rechazadas, limitando las posibilidades de transformar la institucionalidad vigente. ¿Cómo interpretar esta mayor disposición a la movilización(contenciosa y electoral) y un rechazo a la transformación institucional? En un documento reciente, Araujo, Angelcos y Pérez(2023) muestran cómo, desde el año 2010, los sectores populares- como parte de una tendencia general en la sociedad chilena- experimentan un proceso de politización particular caracterizado por la falta de identificación con la política institucional. Desde esta perspectiva, los individuos provenientes de los sectores populares, especialmente los jóvenes, tendrían mayor disposición a participar en manifestaciones, a hablar de política y a intentar convencer a otros de su propia posición política, pese a que, al mismo tiempo, desconfían de las instituciones políticas, de los partidos políticos y no se identifican con el clivaje izquierda-derecha. ¿Cómo comprender esta aparente contradicción? ¿Cómo se puede interpretar un proceso de politización que rechaza la política institucional? En este documento de trabajo, se analizará cómo el espacio da forma a la relación entre los sectores populares y la política. Nuestro argumento principal es que, en la actualidad, las expectativas de cambio a nivel local(acceso a la vivienda, a servicios urbanos, mayor seguridad, entre otras) están casi totalmente desacopladas de procesos de transformación nacional. Desde esta perspectiva, el rechazo a la política institucional puede ser interpretado como un síntoma de la distancia entre los residentes de barrios populares y el centro del campo político(Davis, 1999). Esta distancia es social, es decir, supone una posición periférica de los sectores populares en la estructura social, pero también geográfica y simbólica(Wacquant, 2023). Para los residentes de barrios populares, los políticos viven lejos(en comunas de alto estatus y en Santiago) y tienen un comportamiento moral reprochable(son corruptos y defienden sus propios intereses). A partir de esta distancia, se articula un clivaje político distinto(distancia/proximidad) al que or5 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG – LA POLÍTICA DE LA DISTANCIA ANÁLISIS SOCIO ESPACIAL DE LA RELACIÓN ENTRE LOS SECTORES POPULARES Y LA POLÍTICA INSTITUCIONAL EN CHILE ganiza el campo político nacional(izquierda/derecha). Este clivaje permite la articulación de identidades locales que no se identifican con la política, que rechazan explícitamente a los políticos, aun cuando puedan adherir a algunos de sus rasgos(Araujo, 2024). Esta distancia, en algunos casos, se expresa en actitudes fatalistas respecto a las posibilidades de cambio, pero sobre todo en una desesperanza aprendida en relación a los límites de transformación que ha tenido la movilización social. Para demostrar nuestro argumento, nos basamos en una investigación cualitativa realizada en cuatro ciudades del país. En total, se entrevistaron a 92 personas en Antofagasta, Quemchi, Temuco y Santiago(ver anexo metodológico). El análisis de los datos se realizó de forma inductiva, identificando categorías emergentes a partir de los relatos y no aplicando categorías teóricas previamente definidas. Esta investigación forma parte del proyecto“La relación con la política institucional en sectores populares”, liderado por la Dra. Kathya Araujo y que cuenta con la colaboración de la Fundación Friedrich Ebert en Chile. 6 DE LA FÁBRICA AL TERRITORIO 2. DE LA FÁBRICA AL TERRITORIO Diversas investigaciones han mostrado, a nivel internacional, cómo el locus de la política se ha desplazado desde la fábrica hacia el territorio(Rossi, 2018). Tradicionalmente, la ocupación permitía explicar el comportamiento político. Especialmente en Europa, la clase trabajadora se relacionaba con el Estado mediante su participación en sindicatos y su representación en partidos políticos de izquierda. Este modelo de participación nunca operó de la misma forma en América Latina, debido a la incapacidad del proceso de industrialización para incorporar formalmente al trabajo productivo a los grupos que, desde la década de 1930, migraban desde el campo a la ciudad(Garcés, 2002). Pese a ello, el conflicto entre capital y trabajo fue el principio de conflictividad central durante gran parte del siglo XX, tanto a nivel nacional como internacional. El movimiento obrero, los sindicatos y los partidos políticos de izquierda fueron los principales actores políticos del período. La recuperación de la democracia en 1990, paradójicamente, intensificó el proceso de exclusión política de los secto res populares. La estrategia de los partidos políticos cambia desde la movilización de masas hacia la negociación con la oposición. Diversas investigaciones muestran cómo, en la década de 1990, dirigentes vinculados a la ex Concertación inhibían la movilización entre sus bases(Hipsher, 1996; Paley, 2001). Las tomas de terreno, que habían sido una de las expresiones más visibles de la movilización popular durante la Unidad Popular, prácticamente desaparecen. La toma de Peñalolén en 1999 fue la última toma que logró impactar en el debate público(Salcedo, 2010). Ya a fines de la década de 1990, se observan, al interior de las poblaciones, campañas políticas llamando a no votar(Paley, 2001). A mediados de los años 2000, Sabatini y Wormald(2004) describían a Santiago como un“verdadero desierto” de movilización popular. Ahora bien, una fracción de la clase trabajadora no se organizaba en sindicatos, sino a nivel territorial, en comités de vivienda, juntas de vecinos, clubes deportivos, entre otros (Garcés, 2002). Estos grupos participaron activamente de la producción del espacio urbano(Espinoza, 1988). Articulados con partidos políticos de izquierda y con la Democracia Cristiana, sobre todo desde fines de la década de 1960 y comienzos de 1970, los pobladores accedieron masivamente a la ciudadanía política mediante su participación en las tomas de terreno(Murphy, 2015). La dictadura militar frenó y revirtió este proceso de incorporación de los sectores populares urbanos al campo político, destruyendo el vínculo que históricamente habían construido con los partidos de izquierda. Luego de un período intenso de represión, en medio de la crisis económica que afectaba al país a comienzos de la década de 1980, en el marco de las jornadas de protesta nacional contra la dictadura, muchos jóvenes residentes de barrios populares se manifestaron a través de la protesta violenta(Valenzuela, 1984). Paralelamente, mujeres pobladoras se integraron a diversas organizaciones económicas populares para enfrentar colectivamente la crisis(Hardy, 1987). Si bien los partidos políticos seguían teniendo influencia entre los sectores populares(Schneider, 1995), las organizaciones de pobladores mostraron un mayor grado de autonomía respecto a décadas anteriores(Oxhorn, 1994) Esta desmovilización de los sectores populares, expresada en su cada vez menor disposición a votar y manifestarse públicamente se ha ido revirtiendo en los últimos años. Desde el año 2010, como parte de un proceso de politización general de la sociedad chilena(PNUD, 2015), se observa un creciente proceso de politización de los sectores populares (Araujo, Angelcos y Pérez Ahumada, 2023). A diferencia de otros países en la región, sin embargo, esto no se expresa en altos niveles de votación. Votar sigue siendo la forma de participación más condicionada por el estatus socioeconómico. Dentro del repertorio político de los sectores populares en América Latina, contactar a representantes del gobierno o representantes legislativos es la principal forma de participación política. En Chile, México, Uruguay, Argentina, entre otros países de la región, más del 50% de los individuos de bajo estatus socioeconómico declaran haber contactado a algún representante político para resolver sus problemas materiales(Boulding y Holzner, 2021). A diferencia del modelo de participación clásica, las demandas de los individuos no se asocian principalmente a su trabajo, sino al lugar donde viven. De acuerdo al Mapa de las Organizaciones de la Sociedad Civil 2023(Centro UC Políticas Públicas, 2024), desde 1990 se observa un crecimiento exponencial de estas organizaciones. Entre ellas, el 27,3% se dedica a acciones relacionadas con la vivienda, el barrio y la ciudad, tales como juntas de vecinos, comités de 7 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG – LA POLÍTICA DE LA DISTANCIA ANÁLISIS SOCIO ESPACIAL DE LA RELACIÓN ENTRE LOS SECTORES POPULARES Y LA POLÍTICA INSTITUCIONAL EN CHILE vivienda, de pavimentación, entre otros. En segundo lugar, el 17,2% se relaciona con deporte y recreación. Solamente en tercer lugar, con el 13,9%, aparecen organizaciones dedicadas al trabajo e ingresos, tales como sindicatos y agrupaciones gremiales. Este cambio en el patrón de asociatividad se relaciona con el cambio en el mecanismo de integración social que impulsa el Estado en la actualidad. Diversas investigaciones(Merklen, 2009; Rossi, 2018) han mostrado cómo la implementación del neoliberalismo ha tenido como efecto un desplazamiento de la fábrica hacia el territorio. Hasta el Golpe de Estado en 1973, la clase trabajadora accedía a derechos sociales mediante su organización en sindicatos. Por supuesto, eso implicaba que otros sectores menos organizados, tales como pobladores o campesinos, quedaran excluidos total o parcialmente de las políticas de Estado. Tras las reformas neoliberales realizadas en dictadura, las familias deben demostrar al Estado que son pobres(o vulnerables) para poder tener acceso a salud, educación o vivienda. En este sentido, la organización comunitaria es el principal mecanismo que el Estado promueve para que los sectores populares resuelvan colectivamente sus problemas materiales. (des)legitimar la práctica política. Este rechazo a la política institucional, sin embargo, no quiere decir que no tengan expectativas de cambio, pero sí que tienen serias dudas respecto a la capacidad de los actores políticos para impulsarlos. Este cambio en el patrón de integración social, en otros países de la región, se ha traducido en un cambio en las estrategias de los partidos políticos de izquierda(Levitski, 2003). Partidos que tradicionalmente organizaban a la clase trabajadora en sindicatos, actualmente lo hacen en el barrio. En el caso chileno, los partidos tradicionales de izquierda mantienen cierta articulación con el movimiento sindical, al menos en la Central Unitaria de Trabajadores y Trabajadoras(CUT), pero tienen muy poca vinculación a nivel territorial. El Frente Amplio, por su parte, estrechamente ligado a su origen en las principales universidades del país, ha optado por una estrategia electoral y de negociación al interior del campo político, pero sin una estrategia sistemática de inserción territorial(Orrego, 2024). Otros actores políticos alternativos, como el Partido Igualdad o el movimiento de pobladores Ukamau, sí tienen una estrategia territorial que busca articular las demandas locales con procesos de transformación más amplios, pero no han sido capaces de articular una alternativa a nivel nacional(Angelcos, Jordana y Sandoval, 2019). En este nuevo escenario, el 62% de los chilenos no se siente identificado con ningún partido político(CEP, 2023). Esta falta de identificación de los chilenos con los parti dos políticos es indicativa de la distancia que tienen, especialmente los sectores populares, con la política. Como veremos a continuación, la mayoría de las personas que entrevistamos rechaza la política, los políticos y los partidos políticos porque los describen como actores egoístas, que privilegian sus propios intereses, que están ubicados en un lugar distinto al de sus residencias y que, por esta razón, no pueden representarlos. En oposición al clivaje izquierda/derecha que estructura el campo político, los sectores populares utilizan el clivaje distancia/proximidad para 8 LEJOS DE LOS POLÍTICOS 3. LEJOS DE LOS POLÍTICOS Una de las principales consecuencias de la distancia entre los sectores populares y el centro del campo político es el rechazo a la política institucional. Esto no quiere decir necesariamente que no tengan interés en los asuntos públicos, sin embargo, el lenguaje en el cual expresan sus expectativas respecto al gobierno o los gobernantes es distinto al discurso político formal. Cuando los individuos de sectores populares hablan de política casi no hacen referencia a aspectos programáticos, sino que enfocan su análisis en los políticos, como si fueran un conjunto homogéneo de personas, o en políticos particulares. Desde esta perspectiva, una de las críticas principales es que los políticos estarían interesados únicamente en el dinero, lo que se expresaría en una disposición a la corrupción inherente al cargo. Independientemente de la región analizada, el rechazo a la política y, en específico, a los políticos es transversal: “Puros corruptos, hay puros corruptos. No... No hay avance en política poh. Cada vez estamos empeorando más con la política acá en Chile. Aparte que no tan solo los políticos, sino que toda esta gente que trabaja en torno a la política porque son los encarga’os más o menos de siempre tirar abajo al que está haciendo bien la pega”(Jessenia, 38 años, Antofagasta) Otro argumento transversal que utilizan los entrevistados para rechazar a los políticos es su distancia social y geográfica respecto a su propia realidad. Esta distancia les impe diría representar un interés más amplio del que su posición en el espacio social le permitiría. En el caso de Santiago, se utilizan las comunas como marcadores sociales: “Los políticos siempre quieren tener más que los demás y eso se ha notado, porque los políticos de Providencia pa’ arriba siempre es lo mejor. De Providencia pa’ abajo es ahí noma. Y los de arriba(…) no ayudan a los que están más abajo, porque todos los beneficios, toda la ayuda,(…) todo lo mejor va para ese sector de arriba y lo que sobra, lo que sobra de lo malo, porque no creo que entreguen tantas cosas buenas, se queda abajo”(Paula, 43 años, Santiago) “Yo creo que muchas de las personas- no son todos- pero la gran mayoría tienen el poder de decidir muchas cosas, pero ellos nunca han vivido esas cosas por las cosas que tienen que decidir. No han vivido nada. O sea, el tema de las poblaciones, ellos nunca han vivido en población, nunca han vivido lo que viven otras personas, nunca han pasado hambre como otras personas han pasado hambre...” (Denisse, 29 años, Santiago) “Hoy día la política se... yo creo que ellos se enriquecieron y vieron oportunidades para mejorar por sí solos... Yo creo que la gente que entró a la política entró pa’ ganar plata y no para servir a la gente”(Alberto, 28 años, Santiago) “La política… No me cuenten nada de la política, la política es una… no vale nada la política ya(...) Porque mira, se pelean entre ellos, ahí lo ve en la televisión uno: se pelean los socialistas, los comunistas, se pelean con la derecha, hasta que se agarran a combos. Entonces, cómo uno va a estar creyendo esa cuestión, para mí ya no…”(Begonia, 80 años, Quemchi) “Creo que no me gusta … Hay gente tan corrupta, pero dentro de todos esos grupos tendrá que haber gente buena que pueda luchar por el país, por las personas, porque no sé, no puede ser todo corrupto, pero la política en sí la encuentro muy corrupta. Muy, mucho, por ambos lados” (Rebeca, 68 años, Temuco) Esta última crítica hacia los políticos, vistos como personas distantes tanto social como espacialmente, tiene una historia larga en el discurso político popular. En una investigación realizada a mediados de la década del 80, en plena dictadura, se mostraba cómo las comunidades vinculadas a la Iglesia Católica rechazaban a los partidos políticos porque privilegiaban la racionalidad instrumental- la negociación- por sobre la defensa del pueblo. Asimismo, rechazaban a las clases medias por la distancia que mantenían con el sufrimiento en las poblaciones(Dubet, Tironi, Espinoza y Valenzuela, 1989). En el caso de las regiones, esta crítica se intensifica, ya que el campo político nacional es identi ficado con Santiago. Esta percepción se basa en un hecho histórico que es común a los distintos países latinoamericanos, el cual consiste en la formación de una ciudad capital que concentra excesivamente la población, los recursos y las principales instituciones políticas(Gorelik, 2022). 9 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG – LA POLÍTICA DE LA DISTANCIA ANÁLISIS SOCIO ESPACIAL DE LA RELACIÓN ENTRE LOS SECTORES POPULARES Y LA POLÍTICA INSTITUCIONAL EN CHILE “Pa’ saber de algo hay que escuchar la radio. Saber todo lo que está pasando en Iquique, en Alto Hospicio, en Arica. La tele no dice esas cosas. ¿Por qué? Porque se hizo tira el Transantiago, se hizo tira esto y puro Santiago. Hay un temblor en Santiago, pucha, todo el día. Hay un temblor acá... Entrevistador: ¿Y siempre ha sido así? Gloria: Siempre. No, siempre. Entrevistador: ¿Hay un abandono por ser de región? Gloria: Sí. Como dicen los demás, Antofagasta le da de comer a Santiago. Si no fuera por Antofagasta, la segunda región, Santiago no tendría nada. Santiago tiene de todo a base de nosotros. Y nosotros ahí estamos estancados, con puros extranjeros”(Gloria, 60 años, Antofagasta) esté en terreno, conozca las preocupaciones cotidianas de los vecinos y, desde esa posición, los represente: “Que vayan personas como en representación mía, pero estar presente igual. Que te vean, que eres parte de ellos. No que ellos te vean lejano, que ellos te vean inalcanzables. Tú tenís que estar para que te vean como un igual. Siento que tendríai que ir hacia las personas adonde están mal, adonde realmente están mal. No que te vean, no sé, en la junta de vecinos y que‘hola, chao’. No. Ir a las casas, de cómo viven las personas, de qué necesitan, del refrigerador, qué tienen, qué les falta, si viven bien, cómo duermen. Eso. Yo creo que una persona que tiene que gobernar tiene que saber eso y estar con la gente que lo necesita”(Denisse, 29 años, Santiago) “Todos los programas, los proyectos que vienen centralizados, son muy poco atingentes a la realidad local de nuestro pueblo, nos pasa no sé, por ejemplo, te llega un convenio que nos dice, te vamos a pasar plata para que te traslades a la isla, te pasamos 300 lucas para 5 viajes, ya 300 mil pesos para 5 viajes, ¿por qué? porque tú, no sé, por ahí la isla“tal” queda a 15 kilómetros en línea recta del Cesfam, sí, queda a 15 kilómetros, pero está en el mar, entonces tenemos que pagar 400 mil pesos por cada lancha, por cada vuelta que se hace, entonces muchas veces no conocen la realidad o la demografía”(Aníbal, 28 años, Quemchi) Como se puede observar en ambas citas, la política nacional es percibida como distante, indiferente a la realidad regional y poco ajustada a sus necesidades. Al contrario, salvo algunos entrevistados que se identifican con la izquierda y, desde esa posición, valoran positivamente al presidente Gabriel Boric, la mayoría de los entrevistados identifican la cercanía como uno de los principales atributos que deberían tener los gobernantes. En línea con lo propuesto por Rosanvallon(2021), la legitimidad de los políticos descansaría en su proximidad. Así se observa en varias entrevistas: “Yo creo que tiene que ser, tiene que tener eh, conocimiento cierto de su sociedad, tiene que… em, tener empatía tambié n, creo que no es solamente un tema de números, sino que tiene que ser cercano a la gente, porque finalmente trabaja para la gente”(Armando, 46 años, Santiago) “Que sea bien cercano a la gente, eh… que no se enfoque solamente, eh… en Santiago no má, por ejemplo, nosotros los antofagastino’, los antofagastinos siempre reclamamos de que para, para Chile , para los Santiaguinos, pa’ todos ellos, Chile comienza en La Serena”(Mariana, 43 años, Antofagasta) Como se puede observar en la última cita, la proximidad no significa solamente empatía, en el sentido de tener disposi ción a escuchar y ponerse en el lugar del otro. La proximidad también significa presencia en el territorio(Halvorsen y Annunziata, 2023). A diferencia de los políticos“reales”, que son identificados como distantes, despreocupados de la realidad local, interesados únicamente en el dinero o el poder, los entrevistados esperan que un buen gobernante “Ir a las Juntas de Vecinos, hacer reuniones, eh… juntarse con la gente, escuchar a la gente(…) la gente puede opinar, la gente puede decir qué(es) lo que necesita(…) acá nunca ha venío a la población a hacer una reunión, nada, en realidad, ningún alcalde, el alcalde antiguo(…) era como más… más poblacional, que iban más a las poblaciones a saber las necesidades de la gente po’, pero, alcaldes jóvenes, no(Elisa, 58 años, Antofagasta) Como parte de esta valoración de la proximidad como atributo positivo de los políticos, una entrevistada recuerda la visita del expresidente Salvador Allende a Quemchi: “En esos años, vino Salvador Allende a Quemchi, nosotros éramos cabros chicos(…) hicieron los curantos pa’ cuando vino Allende y de ahí nosotros salíamos a marchar ahí, nos ponían gorritos a nosotros, a todos los que éramos socialistas, salimos a marchar, fuimos marchando pa’ Quemchi. Fue una alegría enorme cuando vino en ese tiempo Salvador Allende, imagínate, a Quemchi. ¿Quién va a venir a Quemchi?¿qué presidente ha venido a Quemchi?”(Carmen, 64 años, Quemchi) Como se puede observar en las diferentes citas, la proximidad es un atributo altamente valorado por los entrevistados. Tal como ha señalado Rosanvallon(2021), ésta respondería a un cambio global en la legitimidad democrática. La creencia en la validez del orden ya no se basaría, como antaño, en el sufragio universal, sino en una lógica de proximidad:“a los términos clásicos para comprender el lazo representativo se agregaron así las referencias a la atención, la escucha, la equidad, la compasión, el reconocimiento, el respeto, la presencia”(Rosanvallon, 2021: 35). Ahora bien, esta distancia no es solamente simbólica, sino que alude a la ausencia de los políticos en el territorio(Halvorsen y Annunziata, 2023). En el caso de Carmen, mujer de mayor edad e identificada con el Partido Socialista, Allende es va lorado, entre otras cosas, porque fue a visitar una localidad muy aislada del territorio nacional. Utiliza su figura para denunciar cómo la política es algo lejano. Para ella, como para las demás personas entrevistadas, la política institucional tiene sentido solamente para un grupo, para aquellos que tienen mayores recursos y que, en general, viven en las comunas ricas de Santiago. 10 RECHAZO A LOS PARTIDOS POLÍTICOS 4. RECHAZO A LOS PARTIDOS POLÍTICOS Tal como señalamos previamente, durante el siglo XX, los partidos políticos jugaron un rol central en articular las expectativas de transformación local con los procesos de transformación nacional(Schneider, 1995). Ya en de la década de 1940, tras la promulgación de la Ley Maldita, los militantes comunistas se refugiaron en el territorio e impulsaron las primeras tomas de terreno(Rojas, 2018). A fines de la década de 1960, los partidos políticos de izquierda y la Democracia Cristiana incorporaban a los pobladores en sus estrategias políticas(Espinoza, 1988; Castells, 1973). Pese a la represión en dictadura, los partidos políticos siguieron siendo relevantes durante las jornadas de protesta nacional y, posteriormente, en la movilización electoral para derrotar a la dictadura militar. Tras la recuperación de la democracia, los partidos que conformaron la Concertación cambiaron de estrategia, privilegiando la negociación con la oposición por sobre la movilización de masas(Oxhorn, 1994; Paley, 2001). Otros partidos de izquierda, que habían sido muy relevantes en la reorganización del movimiento de pobladores durante la dictadura, como el Partido Comunista, el Movimiento de Izquierda Revolucionaria o la Izquierda Cristiana pierden gran parte de su apoyo electoral. En este nuevo contexto, a diferencia de otros países en América Latina, los partidos políticos de izquierda no desarrollaron una estrategia territorial(Levitski, 2003), perdiendo gran parte de su legitimidad. Esta baja en la confianza en los partidos políticos es un rasgo central del proceso de politización sin identificación que caracteriza a la sociedad chilena y a los sectores populares en particular. Si se observan los datos de la Encuesta Latinobarómetro, a comienzos de la década de 1990, Chile era el país con mayores niveles de confianza en los partidos políticos de toda América del Sur, mientras que, en 2020, es el con menos confianza(Araujo, Angelcos y Pérez Ahumada, 2023). En nuestras entrevistas, esta desconfianza es muy evidente. “Los partidos políticos están muy deslegitimados, no sé, lo mismo que pasó con Democracia Viva, ¿cachai?, o sea qué confianza le das a alguien del pueblo si va una persona de RD a hacer un trabajo en territorio, entonces creo que también, eh, los partidos políticos son bien responsables de lo que pasa”(Pablo, 34 años, Temuco) “La política siempre quiere traer el mejor provecho a su lado. Siempre he pensado que la política nunca piensa, podríamos decir, en la gente. Generalmente primero siempre es sus partidos, luego o primero a veces sus intereses, ahí podríamos ordenar de distintas formas: sus partidos, sus intereses y luego la gente”(Diego, 23 años, Santiago) “(Hay) demasiados partidos y les estamos pagando mucho, y reclaman por qué, por plata y ellos por estar sentados sin ni siquiera hacer alguna ley, y cuesta un triunfo que se pongan de acuerdo, cuando es para el bienestar de la gente” (Martina, 48 años, Antofagasta) En el trabajo de campo que realizamos, un caso interesante fue el de la familia extendida que entrevistamos en Quemchi. A diferencia de la mayoría de los entrevistados y, en general, de la mayoría de los sectores populares en Chile, parte importante de la identidad de esta familia era su militancia en el Partido Socialista. Así lo relata Jazmín: “Mis papás son socialistas de toda su vida. Cuando cumplí 18 años, mi mamá me dijo‘ya, te fuiste a inscribir al partido allá en tal persona’, y sin estar tuve que irme para allá con mi carnet a inscribirme, yo no sabía qué cuestión. Hasta el momento yo pertenezco a ese partido, no me arrepiento (...) Me quedo con mi izquierda, pero por quedarme ahí nomás… Bueno, ya de chiquitita estoy ahí entonces igual es como que, como que te va a cambiar a otro partido, no, no le encuentro… Es como de chiquitita te inculcan las religiones po, ¿cachai?”(Jazmín, 50 años, Quemchi) Esta cita concentra varios de los elementos que caracterizan la relación de esta familia con el Partido Socialista. Por una parte, lo asocia a una tradición familiar a la que, como hija, se plegó sin mayores cuestionamientos. De hecho, al final, lo compara con una religión que se hereda. A diferen cia de la mayoría de nuestros entrevistados, esta militancia en el partido la identifica con la izquierda, sin embargo, actualmente le encuentra menos sentido(“me quedo con mi izquierda, pero por quedarme ahí nomás”). Este relativo desencanto que expresa Jazmín, también se encuentra en otros miembros de la familia: “En su momento, me gustaban mucho las figuras políticas del socialismo. Bachelet, por ejemplo, es socialista, entonces yo me sentía muy identificada con Bachelet[entre risas] en ese tiempo(…) Después se rompe un poco mi figura con Bachelet[risas], hay muchas cosas que salen a la luz y a mí no me gustaron. Y después el estallido social me hizo replantearme todo eso y decir‘no po’, esta política no está funcionando’”(Ariadna, 34 años, Quemchi) 11 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG – LA POLÍTICA DE LA DISTANCIA ANÁLISIS SOCIO ESPACIAL DE LA RELACIÓN ENTRE LOS SECTORES POPULARES Y LA POLÍTICA INSTITUCIONAL EN CHILE “Yo creo en el socialismo y en sus ideales, pero a que el partido esté haciendo los ideales socialistas, mucho que desear”(Felipe, 34 años, Quemchi) En diferentes citas, se puede observar cómo el Partido Socialista es parte de la identidad política de esta familia. En sus relatos, aparecen alusiones al expresidente Salvador Allende o a figuras actuales como la expresidenta Michelle Bachelet o el senador Fidel Espinoza. En general, se sienten identificados con la izquierda y con los“ ideales socialistas”. Sin embargo, los relatos tienden a ser nostálgicos y la propia identificación con el partido es utilizada como jus tificación para criticar su desempeño actual, su progresiva distancia, tanto con los ideales de izquierda como con las preocupaciones locales o su excesiva atención a las elecciones. Ni siquiera el comportamiento electoral se subordina a la oferta del partido, pese a que la mayoría todavía milita o, al menos, sigue afiliada. En este sentido, incluso en una familia popular con una historia ligada a la izquierda política, el sentimiento de rechazo a los partidos y a la política se impone. Así lo expresa Begonia, la entrevistada de mayor edad del grupo familiar: “Nosotros fuimos socialistas(…) Pero, después ya no fue tanto cuando fuimos más, más de edad, nos fue entrando el juicio y ya no queremos socialista, comunista, democracia, nada, ni una cosa, no estamos pa’ eso(…) antiguamente la política era muy buena así, pero ahora no vale nada”(Begonia, 80 años, Quemchi) En esta sección, pudimos ver cómo los partidos políticos, que históricamente habían permitido articular las expectativas de cambio social a nivel local con los procesos de transformación nacional, hoy día carecen casi completamente de legitimidad entre los sectores populares. Al igual que los políticos, son percibidos como actores egoístas, que se mueven únicamente por el poder y que luchan por sus propios intereses. Incluso en una“familia socialista”, el rechazo a los partidos es muy fuerte, a tal punto que la militancia progresivamente ha ido perdiendo sentido. Este hecho, ampliamente reconocido en la opinión pública, si bien tiene alcances regionales y globales, es especialmente intenso en nuestro país. Una de las razones que explican esta distancia entre los sectores populares y los partidos políticos es la ausencia de una estrategia territorial que participe en la articulación de identidades locales. Como veremos en la siguiente sección, los problemas que las personas identifican, si bien en algunos casos tienen un alcance nacional, se relacionan de forma estrecha con una experiencia local y regional que, desde su punto de vista, es desconocida por los políticos y sus partidos. 12 LA MOVILIZACIÓN COMO ARTICULACIÓN ENTRE LO LOCAL Y LO NACIONAL 5. LA MOVILIZACIÓN COMO ARTICULACIÓN ENTRE LO LOCAL Y LO NACIONAL Diversas investigaciones, tanto a nivel nacional como internacional, han mostrado cómo la nueva pobreza o marginalidad urbana- ya no caracterizada por su identificación clásica con la clase trabajadora, sino por su relegación en barrios periféricos- no se identifica con proyectos de trans formación colectiva(Sabatini, Rasse y Wormald, 2013; Wacquant, 2007). La segregación residencial de personas de bajo estatus inculcaría en los sectores populares sentimientos de ineficacia colectiva y percepciones fatalistas que desincentivarían el compromiso político(Desmond y Travis, 2018). Al contrario, otras investigaciones han explorado otro tipo de orientaciones hacia el futuro, presentes en los sectores populares, tales como la esperanza, el proyecto o la paciencia de cara a las posibilidades de transformar sus condiciones presentes(Auyero y Servián, 2023; Merklen, 2009; Preocupez, 2015). El rechazo que la mayoría de los entrevistados realiza a la política institucional, encarnada en los políticos y en los partidos políticos, parecería confirmar la actitud fatalista de los sectores populares en relación a las posibilidades de transformación social, resumida en la conocida frase “da igual quien gane porque mañana tengo que trabajar igual”. Sin embargo, entre nuestros entrevistados, la gran mayoría se identifica con el“estallido social”. Si bien so lamente algunos jóvenes declararon haber participado en manifestaciones, varios consideran al“estallido” como una oportunidad para expresar sus demandas, para forzar a los políticos a escuchar y atender a su realidad local. En este sentido, el“estallido social” operó como un momento en que la escala local, el espacio vivido(Lefebvre, 2000) donde se construyen las identidades, se articuló con un proceso de transformación nacional: “Creo que antes del Estallido Social, no pensaba tanto en la política…”(Jacinta, 26 años, Antofagasta) “Cuando recién comenzó el“estallido”, yo tuve peleas con mi papá que me decían que no, no fuera a las marchas porque, claro, ellos no estaban de acuerdo con eso, yo les dije en ese entonces que ésta era la única oportunidad para que se escuchara que se, que había que hacer algo, algún cambio”(Joel, 26 años, Temuco) “La gente se aburrió́ de que abusaran de ellos, en muchos sentidos se cansó́. Es como lo que todos dicen, el desper tar de Chile, el saber que ya, que, si bien ellos tienen el poder, nosotros también podemos ejercer el poder desde el pueblo, desde las calles, desde donde estemos”(Macarena, 24 años, Quemchi) “Lo encontré genial, que todos estuviéramos luchando por algo en común y que ese poder político, ese poder económico también, lo tuviera un poco en jaque de la misma persona.(…) Me di cuenta que había mucha gente que también sabía que se estaba abusando sobre ciertas cosas, que habían cosas que no estaban bien, que habían cosas que se tenían que cambiar de raíz, ni siquiera desde una reforma. Nada, sentía que fue necesario(Diego, 23 años, Santiago) La amplia participación de sectores populares en revueltas urbanas, especialmente desde la década de 1990, ha sido observada en toda América Latina. Las protestas masivas contra políticas neoliberales se han apoyado usualmente en el trabajo realizado por diversas organizaciones comunitarias a nivel barrial(Boulding y Hozner, 2021). Además, en algunos países, los militantes locales de partidos políticos han tenido un rol importante en la dinámica de la protesta, incluso en acciones de violencia(Auyero, 2007). En el caso chileno, sin embargo, si bien algunas investigaciones reportan que manifestantes se sumaron a las manifestaciones mediante la organización en que participan(Álvarez- López, Méndez, Angelcos y Rasse, 2024), la mayoría se sumó espontáneamente, sin responder a ninguna convocatoria(Aguilera, Barozet, Angelcos, Espinoza, Gutiérrez Crocco, Jara y Montero, 2023). Esto se explica, en parte, por la falta de legitimidad de los partidos políticos y porque las organizaciones comunitarias tienden a encuadrarse en los límites y funciones que le impone la política pública (Özler, 2012). La falta de liderazgos claros y de actores políticos, en línea con lo que hemos analizado, no fue percibido como una debilidad, sino como una fortaleza por los manifestantes, sobre todo aquellos que lo hacían por primera vez(Aguilera, Barozet, Angelcos, Espinoza, Gutiérrez Crocco, Jara y Montero, 2023). Entre las demandas reivindicadas, proba13 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG – LA POLÍTICA DE LA DISTANCIA ANÁLISIS SOCIO ESPACIAL DE LA RELACIÓN ENTRE LOS SECTORES POPULARES Y LA POLÍTICA INSTITUCIONAL EN CHILE blemente la única que se vinculaba al mundo del trabajo era la exigencia de pensiones dignas. Me gustaría ir y ahí a los ancianos subirles más platas nomás altiro, no sé de dónde sacar pero… Ah, y otra cosa las AFP. Ah no, ahí sí que yo me iría a las AFP. La verdad es que la AFP yo no sé por qué está todavía, que sean, no me entra en la cabeza que sea particular en lo que lo están, que ellos. Mira, imagínate, yo siempre decía: pero por qué yo tengo tanta plata aquí en la AFP y por qué yo a mis hijos tuve que estar pidiendo préstamos por todo el resto en otros lados, sacando plata, sacando plata, para poderles dar, ¿y por qué la AFP no me ayudó en eso? En darme un crédito, con baja, cobrando menos(Alba, 59 años, Quemchi) Entrevistadora: ¿usted estaba de acuerdo con lo que se pedía? Elisa: con lo que se pedía, sí Entrevistadora: con algunas cosas Elisa: con algunas cosas que se pedían, sí, sí, sí, sobre todo la jubilación de los, de los viejitos po’, mi papá tenía una jubilación de ciento veinte mil pesos, que se fue subiendo después, mi papá tenía, oh, mi papá recibía, trabajó años y años, y recibía ciento veinte mil pesos(Elisa, 58 años, Antofagasta) Este tipo de demandas- educación, salud, vivienda- se relacionan con un incremento muy significativo de las condicio nes de vida de los sectores populares en Chile. A mediados de los años ochenta, en la Región Metropolitana, casi la mitad de la población vivía en poblaciones autoconstruidas, con poco acceso a agua potable y alcantarillado. El allegamiento era crítico: casi el 70% de los hogares pobres vivía en condición de allegado. Sin embargo, gracias a la política de construcción masiva de viviendas sociales que impulsó la Concertación, ya en el año 2000, el 67,1% de la población pobre vivía en algún tipo de vivienda construida por el Estado(Tironi, 2003). En este nuevo escenario, las principales demandas no son exclusivamente el acceso a la casa propia o el acceso al empleo, como en décadas anteriores, sino a salud y educación de calidad, servicios a los cuales actualmente acceden, pero cuya calidad varía muy significativamente dependiendo del estatus socioeconómi co y de la oferta disponible en el territorio. En el caso de la vivienda, diversas investigaciones han demostrado cómo, al menos en la Región Metropolitana, los pobladores exigen al Estado no solamente la casa propia, sino una vivienda bien localizada, es decir, con acceso a servicios urbanos de calidad(Angelcos y Pérez, 2017; Pérez, 2022). Esta demanda ha sido politizada por organizaciones de pobladores que exigen que el Estado garantice ya no sólo el derecho a la vivienda, sino el derecho a la ciudad(Angelcos y Rodríguez, 2023). La mayoría de demandas o expectativas de cambio que reportaron nuestros entrevistados se asocian a una distribución desigual de servicios urbanos, los cuales varían de acuerdo a la posición que los individuos ocupan en la geografía de oportunidades(Galster y Killen, 1995). Entre las demandas, destacan educación, salud y vivienda: “Que todos tengamos acceso nomás a lo público, al estudiar, al tener la educación, tener buena infraestructura, tener derecho a que no te tramiten porque eres indigente o eres Fonasa, eres Isapre; si eres Isapre obviamente tienes que pagar tus cuestiones, pero si no tienes plata, no, no, no puedes, una operación o la misma. La misma educación, creo que tienen que haber, pueden competir perfectamente, como se decía, pero tiene que haber educación pública, tiene que haber”(Ignacio, 53 años, Quemchi). D:“Y darle a todos como se corresponde… Salud, salud, educación y porque los viejitos nos tengamos como reyes, sentaditos ahí comiendo los viejitos… E:“Eso serían sus prioridades, salud, educación… D:“Sí, la educación y siempre estar protegiendo a la adulto mayor. Porque ahí también ha visto cosas, en los abuelitos… luego en los hogares, que los maltratan, que no lo atienden como corresponde”(Daniela, 54 años, Santiago) Una demanda distinta, que no es nueva, pero cuya intensidad se ha tomado el debate público es la demanda por mayor seguridad. A nivel internacional, se ha destacado cómo los sectores populares no sólo desarrollan estrategias de sobrevivencia económica, sino también estrategias individuales y colectivas para garantizar la seguridad propia y de sus seres queridos(Deckard y Auyero, 2022). Entre las demandas que reportaron nuestros entrevistados, la demanda por seguridad es importante en todas las ciudades, pero es mucho más central en Santiago y Antofagasta. En varias entrevistas, se relaciona el incremento de la delincuencia con el aumento de la migración latinoamericana y caribeña: “Yo creo que todos tenemos el derecho a emigrar, a buscar nuevos rumbos, pero no… tanta violencia, porque ahora uno ni siquiera puede sacar el teléfono en la calle, que pasa uno y ya, está listo, se lo robaron, tampoco se puede llegar muy tarde, el centro antes estaba abierto hasta cierta hora, el otro día nosotros fuimos y… ya a las seis de la tarde, ya no había ningún local abierto, estaba todo cerrado.”(Martina, 48 años, Antofagasta) “A mí me preocupa la delincuencia, que es un punto…lo que les decía que viene del gobierno atrás también. Lo otro que me preocupa, los inmigrantes, mucho inmigrante ¿me entiende?, están prefiriendo al inmigrante para trabajar, pagarle menos, y al chileno lo están dejando sin pega. Eso me gustaría que los inmigrantes se fueran…”(Violeta, 67 años, Santiago) “El poder de hacer, uh, casas para todos. La vivienda, que estar pagando arriendo, botando la plata, el tema de la vivienda, que dieran más oportunidades pa’ sacar una vivienda”(Jacobo, 42, Antofagasta) “Esto de la delincuencia y la criminalidad con la llegada, no de todos, de… con tanto extranjero que ha llegado, sobre todo, colombianos, venezolanos, si bien es cierto han llegado mucho profesional bueno, colombiano, venezolano, 14 LA MOVILIZACIÓN COMO ARTICULACIÓN ENTRE LO LOCAL Y LO NACIONAL pero hay muchos que son verdaderos delincuentes. Ahora, imagínese, pagan por matar gente, ¿cuándo se ha visto eso?”(José María, 68 años, Temuco) Como se puede observar en la mayoría de los entrevistados, las principales demandas que esgrimen refieren a si tuaciones cotidianas que deben enfrentar en sus barrios, comunas o regiones donde viven. Solamente los entrevistados más jóvenes revindicaron demandas que tienen una escala distinta, asociada a movimientos globales, por ejemplo, la igualdad entre hombres y mujeres o la creciente preocupación por el medio ambiente(Rodríguez, 2024). Esto se explica, por un lado, porque una parte importante de su experiencia cotidiana se juega en espacios de educación superior, donde estos movimientos han tenido bastante resonancia; y, por otro, porque su acceso a la información está mucho más mediado por las nuevas tecnologías, que conectan instantáneamente la escala local con la escala global. “Me retiene el tema de la economía y la parte medioambiental, ayudar a mejorar el tema medioambiental que está sufriendo no solamente Chile, sino todo el mundo. Por el tema del calentamiento de los polos, el por qué está haciendo más calor, por qué el invierno acá se viene más crudo, a apoyar el tema el hidrógeno verde que están diciendo que es mucho más, más pa’l medio ambiente”(Baltazar, 19 años, Antofagasta) “Apoyo los movimientos feministas…. mi tata era de esas personas que llevaba a sus amigos y tomaba, entonces, mi Tita muchas veces para poder defenderse ella como mujer, tuvo que tener ciertos‘actos’ para hacerse respetar, entonces, yo le digo eso a mi Tita:‘estos movimientos que se hacen, las feministas son para ese cambio, para que esas cosas que a usted le sucedieron, ya no ocurran’, porque, de cierto modo, usted en ese período no la pasó bien, usted como mujer…’ entonces, yo le, yo le digo:‘como mujeres, eso, porque lo que usted vivió en ese momento fue miedo’”(Rocío, 19 años, Santiago) “El medio ambiente, yo creo que una cuestión que le hemos tomado poco el peso y que nos hemos reído un poco, pero que también yo creo que es importante, o sea, cuando no tengamos agua, ¿qué va a pasar?, eh, la contaminación que hay, eh, muchas enfermedades se relacionan al smog en Santiago, la ciudad más contaminada, siento que se le toma poca como relevancia a ese asunto(Pablo, 34 años, Temuco) “(En) este gobierno de ahora, las cosas como que iban a cambiar. Este tema del género(…) esas cosas me gustaban, como esos cambios, como el matrimonio igualitario, ese tipo de cosas me, me gustan mucho”(Marcela, 26 años, Quemchi) esas demandas en el campo político nacional. En la otra vereda, tampoco confían demasiado en sus propias capacidades para liderar los cambios. Las personas con menor capital cultural suelen rechazar la política porque declaran no entenderla. Asimismo, si bien las encuestas señalaban una alta legitimidad de la violencia al comienzo del“estallido social”, al momento de realizar nuestras entrevistas, la gran mayoría de las personas entrevistadas consideraban que la violencia distorsionaba el contenido de las demandas y minaba la eficacia de la movilización(Araujo, 2024). Des de esta perspectiva, la“apropiación” del movimiento por parte de los políticos y la violencia expresada por los manifestantes son dos elementos importantes que frustraron las expectativas de transformación que señalaron nuestros entrevistados. Como se puede observar en esta sección, los sectores populares no pueden ser caracterizados por una posición fatalista respecto a las posibilidades de transformación social. Si bien sus condiciones de vida han mejorado sustantivamente desde el retorno a la democracia, hay nuevas demandas que emergen, ligadas principalmente al lugar donde viven, que no han sido satisfechas y que justifican su apoyo al “estallido social”. Sin embargo, su rechazo a la política institucional los sitúa en una encrucijada, ya que desconfían del compromiso y el interés de los políticos para representar 15 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG – LA POLÍTICA DE LA DISTANCIA ANÁLISIS SOCIO ESPACIAL DE LA RELACIÓN ENTRE LOS SECTORES POPULARES Y LA POLÍTICA INSTITUCIONAL EN CHILE 6. CONCLUSIONES La recuperación de la democracia en 1990 no significó un aumento de la participación de los sectores populares en la toma de decisiones. Al contrario, los partidos políticos de izquierda, que tradicionalmente articulaban las demandas locales con los procesos de transformación nacional, privilegiaron la negociación con la oposición política por sobre la movilización social como estrategia para lograr mayor inclusión social. Este cambio de estrategia fue percibido por los sectores populares como un progresivo distanciamiento de la política institucional respecto a sus problemas cotidianos. Pese a que sus condiciones de vida hayan mejorado significati vamente en relación a décadas pasadas, los políticos y los partidos políticos son percibidos como actores egoístas, corruptos, preocupados únicamente de la defensa de sus propios intereses. Esta distancia de los sectores populares con la política institucional fue interpretada, especialmente durante la década de 1990, como expresión de una progresiva apatía política, que se expresaba con toda claridad en su baja disposición a votar. sectores populares no evalúa la oferta política de acuerdo al clivaje izquierda/derecha que estructura el campo político, sino a la distancia o proximidad que tienen en relación a los problemas materiales que cotidianamente enfrentan. Este rechazo a la política institucional, basado en la distancia social, geográfica y simbólica que tienen respecto al centro del campo político, no se expresa necesariamente en actitudes fatalistas. La amplia participación de sectores populares en el“estallido social” y la identificación con sus principales demandas, muestran que tiene críticas importantes hacia el modelo económico y político y tienen expectativas de que esto pueda cambiar. Sin embargo, el rechazo a los políticos y los partidos políticos les impide confiar en las posibilidades de transformación institucional. Si los políticos son percibidos como actores lejanos, despreocupados de los problemas cotidianos que los afectan, ¿por qué representarían genuinamente sus intereses? Contrario a este diagnóstico, en un documento de trabajo anterior, planteamos cómo la relación entre los sectores populares y la política institucional puede ser descrita como un proceso de politización sin identificación(Araujo, Angel cos y Pérez, 2023). Desde el año 2010, los sectores populares, especialmente los jóvenes, tienen mayor disposición a manifestarse públicamente y a hablar de política, pese a que, al mismo tiempo, rechazan a los políticos y no confían en los partidos. En este documento de trabajo, hemos puesto el foco en la dimensión socioespacial para explicar una parte de este proceso. Tal como ha señalado Rosanvallon(2021), la legitimidad democrática, en la actualidad, descansa en la proximidad, es decir, en la preocupación y reconocimiento del sufrimiento particular. Esta atención a la particularidad tiene un fuerte componente territorial(Halvorsen y Annunziata, 2023). Los sectores populares esperan que los políticos vivan su realidad, estén presentes en el barrio, en su región; conozcan sus preocupaciones cotidianas, sean capaces de ponerse en sus zapatos. Al contrario, la mayoría de los políticos y sus partidos son descritos como actores lejanos, que viven en comunas de alto estatus y preocupados únicamente de Santiago. Desde esta perspectiva, la mayoría de los 16 ANEXO METODOLÓGICO ANEXO METODOLÓGICO Los objetivos de la investigación empírica, cuyos resultados parciales se presentan en este documento, fueron: 1. Caracterizar y examinar la relación con la política en los sectores populares, a través del análisis de los diagnósticos sobre y el vínculo con la política institucional, sus actores y prácticas. 2. Establecer la imaginación social sobre lo político en los sectores populares, esto es, sobre la manera en que debería desarrollarse el lazo político y las formas de gobierno de la sociedad. Es a partir de estos objetivos que se definió el procedimien to metodológico a implementar. 1. Procedimiento Metodológico La muestra estuvo compuesta por cuatro familias ampliadas de sectores populares. Con ello, se buscó aprehender la variabilidad en el tiempo de las relaciones con la política y de la imaginación política en los individuos; el impacto de las trayectorias(o no) de movilidad social; el peso de los eventos históricos; el peso de las tramas familiares; así como los determinantes generacionales y también de género. El trabajo de campo se realizó en la zona norte(Antofagasta, 30 entrevistas), centro(Santiago, 32 entrevistas) y sur (Temuco, 15 entrevistas, y Quemchi, 15 entrevistas) del país durante septiembre de 2022 y agosto de 2023. La razón de que hubieran dos familias en la zona sur y no solo una como en las dos otras zonas se debió a la extrema dificultad de identificar familias que cumplieran con todos los requisi tos establecidos en el muestreo intencional. Factores como los patrones de migración y sus efectos para los lazos familiares y razones demográficas, parecen encontrarse detrás de esta dificultad. Se utilizaron las siguientes técnicas: a) se aplicaron entrevistas semi-directivas a los miembros de las familias; b) se produjo un genograma para cada familia que permitiera establecer las relaciones entre los miembros, identificar las posiciones de los entrevistados en la familia, y, así, facilitar los análisis; c) se generaron cartografías a partir del análisis del material para identificar los patrones residenciales ac tuales y los desplazamientos residenciales de los miembros de las familias. El análisis del material de las entrevistas, sobre el que se basa primordialmente este texto, se realizó a partir de la técnica de análisis de contenido. Las familias debían cumplir con los siguientes requisitos básicos: a) que las personas de la primera generación fueran hijos de personas pertenecientes a los sectores populares según criterios de nivel educativo, ocupación, ingresos y lugar de residencia; b) que el número de hermanos de la primera generación fuera no menor de 4 e idealmente más (independientemente del número de miembros vivos de esa generación); c) la existencia de miembros vivos de, al menos, tres generaciones. Se definió además que se traba jaría con familias de las tres grandes zonas del país(norte, centro y sur), para poder incorporar las eventuales diferencias producidas por razones geográficas dadas sus especifi cidades sociales, económicas y culturales. Una vez establecidos los primeros contactos, el muestreo se realizó por la técnica de“bola de nieve”. Se cuidó que estuvieran representados miembros de los diferentes núcleos familiares, representantes de tres generaciones familiares, y en lo posible que hubiera un cierto equilibrio proporcional en términos de género y generación histórica(en este punto, un factor de influencia mayor en la composición de la muestra fue la libertad que tuvieron de aceptar o no dar las entrevistas) 17 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG – LA POLÍTICA DE LA DISTANCIA ANÁLISIS SOCIO ESPACIAL DE LA RELACIÓN ENTRE LOS SECTORES POPULARES Y LA POLÍTICA INSTITUCIONAL EN CHILE 2. Tabla completa de los entrevistados/as por familia: Santiago Nº Nombre 1 Gabriela 2 Violeta 3 Manuel 4 Elisa Generación Sexo Edad Primera Primera Primera Primera F 56 F 67 M 61 F 52 Nivel educativo Educación Básica completa Educación Básica completa Educación básica completa Media Incompleta 5 Pablo Segunda M 27 Educación media Completa 6 Daniela 7 Javiera 8 Diego 9 Cecilia 10 Claudia 11 Carla 12 Camila 13 Mauricio Primera Primera Tercera Primera Segunda Primera Segunda Segunda F 54 Media incompleta F 68 Básica incompleta M 23 Estudiante universitario F 59 Media incompleta F 33 Técnico Nivel Superior F 63 Cuarto básico F 30 Ed. media incompleta M 33 Contador, Instituto Técnico 14 Armando Segunda M 46 Universitaria completa 15 Alberto Segunda M 28 Técnico superior 16 Fernanda Segunda 17 Rafael Segunda 18 Ramiro Segunda 19 Lester Segunda 20 Antonia Segunda F 37 Educación media M 34 Educación media completa M 23 Estudiante universitario M 30 Media incompleta F 39 Educación media 21 Sofía Segunda F 31 22 Andrés Tercera 23 Alejandra Primera 24 Paula Segunda 25 Denisse Segunda 26 Pedro Segunda 27 Rocio 28 Emilio 29 Carlos 30 Rosario 31 Zoe 32 Lisandro Tercera Segunda Tercera Segunda Segunda Tercera M 19 Cursando Educación Superior Universitaria Derecho F 68 Básica incompleta F 43 Educación media F 29 Educación media incompleta M 39 Educación Superior Universitaria Completa F 19 Cursando Educación Superior Universitaria Derecho M 37 Contador, educación media Técnico Profesional M 18 Enseñanza media completa F 20 Enseñanza media completa F 22 Enseñanza media completa M 28 Universitaria completa Ocupación Dueña de casa Feriante en Lo Prado Conductor Red Movilidad Auxiliar de aseo M. Las Condes Jardinero en comuna de Las Condes Dueña de casa Dueña de casa Estudiante Pastora evangélica TENS auxiliar de aseo gastronomía Administrativo en una empresa Ejecutivo en Aguas Andinas Técnico en administración de empresas Administradora en retail Cocina Estudiante Construcción Auxiliar de aseo en Centro Nacional de Entrenamiento Olímpico Auxiliar de aseo en Centro Nacional de Entrenamiento Olímpico Estado Civil Viuda En pareja Divorciado Número de hijos 3 3 4 Viuda 3 Soltero, conviviendo 3 Viuda 5 Casada 4 Soltero 0 Casada 3 Casada 1 Viuda 4 Soltera 1 En pareja 2 Casado 2 Soltero 1 Casada 2 2 Soltero 0 Soltero 2 Casada 2 Soltera 1 Estudiante universitario Soltero 0 Dueña de casa Viuda 3 Guardia de seguridad Casada 2 Mesera en un café Soltera 3 Chef en empresa de alimentación Casado 3 Estudiante universitaria Soltera 0 Trabajador Centro Deportivo En Pareja 2 Trabajos esporádicos Soltero 0 Estudiante de cosmetología Soltera 0 Desocupada Soltera 1 Sociólogo Soltero 0 18 ANEXO METODOLÓGICO Antofagasta Nº Nombre 1 Samuel 2 Norma 3 Gloria 4 Elisa 5 Adela 6 Martina 7 Severino 8 Maribel Generación Sexo Edad Primera Primera M 63 F 62 Primera Primera Primera Primera Primera Primera F 60 F 58 F 57 F 48 M 47 F 40 9 Gladina 10 Mariana Segunda Segunda 11 Jacobo 12 Pablo Segunda Segunda 13 Jessenia Segunda 14 Andrés Segunda 15 Joel Segunda 16 Luciano Segunda 17 Mauro Segunda 18 Ana Belén Segunda 19 Ninoska Segunda 20 Mabelle Segunda 21 Jacinta Segunda 22 Armando Segunda 23 Etián 24 Belinda 25 Alan Segunda Segunda Tercera 26 Julián Tercera 27 Mateo Tercera F 43 F 43 M 42 M 40 F 38 M 36 M 35 M 35 M 32 F 30 F 27 F 26 F 26 M 23 M 19 F 18 M 23 M 23 M 21 28 Nelson 29 Baltazar 30 Paulo Tercera Tercera Tercera M 19 M 19 M 18 Nivel educativo Básica incompleta Básica completa Básica completa Media incompleta Básica completa Media incompleta Media incompleta Estudiante universitario Universitaria completa Educación Media Técnico Profesional Básica completa Universitaria incompleta Media incompleta Universitaria completa Educación Media Técnico Profesional Universitaria completa Educación Media Técnico Profesional Universitaria incompleta Educación Media Técnico Profesional Educación Media Técnico Profesional Universitaria completa Educación Media Técnico Profesional Estudiante universitario Estudiante universitario Cursando Educación Media Técnico Profesional Egresado de Educación Superior Instituto Profesional Estudiante universitario Estudiante universitario Estudiante universitario Educación Media Técnico Profesional Ocupación Junior en Estación de Servicio Vendedora en Feria Libre Dueña de Casa Costurera Comerciante Itinerante Dueña de Casa Guardia de Seguridad Práctica Profesional Educadora Diferencial Educadora de Párvulos Funcionaria del área Química en Empresa Minera Transportista Repartidor para Empresa de Retail Dirigenta de Campamento Ingeniero de área Mecánica y Mantenimiento Industrial Estado Civil Casado Casada, separada de hecho Viuda Divorciada Soltera Divorciada Casado Casada Casada Soltera, conviviendo Soltero, conviviendo Soltero Casada, separada de hecho Soltero, conviviendo Número de hijos 6 4 5 3 3 4 2 3 5 2 2 0 4 0 Operador de Maquinaria Casado 3 Ingeniero de área Mecánica y Electromovilidad Automotriz Soltero, conviviendo 1 Desempleado Cuidadora de Mascotas a domicilio Soltero, conviviendo 1 Soltera 0 Asistente de Párvulos Soltera 0 Manipuladora de Alimentos en Establecimiento Educacional Soltera 0 Auxiliar de Anestesista Soltera, conviviendo 1 Autómata de Perforación en Empresa Minera Soltero, conviviendo 1 Estudiante Universitario Soltero 0 Estudiante Universitaria Soltera, conviviendo 0 Estudiante de Enseñanza Media Soltero, conviviendo 0 Cesante Soltero 0 Estudiante Universitario y trabajador de medio tiempo en local de Comida Rápida Soltero 0 Estudiante Universitario Soltero 0 Asistente Técnico de Sistemas Electrónicos Soltero 0 Mecánico en Empresa Minera Soltero 0 19 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG – LA POLÍTICA DE LA DISTANCIA ANÁLISIS SOCIO ESPACIAL DE LA RELACIÓN ENTRE LOS SECTORES POPULARES Y LA POLÍTICA INSTITUCIONAL EN CHILE Temuco Nº Nombre Generación Sexo Edad Nivel educativo 1 Mara Primera 2 Rebeca Primera 3 Efraín Primera 4 José María Primera 5 Isaac Segunda 6 Ester Segunda 7 Tabita Segunda 8 Débora Segunda 9 Joel Segunda 10 Fátima Segunda 11 Maite Segunda 12 Gregorio Segunda 13 Pablo Segunda 14 Benedicto Segunda 15 Arlet Tercera F 63 Medio/Tec.profesional F 68 Medio/Tec.profesional M 64 Universitaria completa M 68 Universitaria completa M 38 Técnico Nivel Superior F 34 Universitaria completa F 25 Estudiante universitaria F 46 Universitaria completa M 26 Universitaria completa F 32 Universitaria completa F 35 Universitaria completa M 40 Universitaria completa M 34 Universitaria completa M 38 Universitaria completa F 26 Universitaria completa Quemchi Nº Nombre 1 Alba Generación Sexo Edad Segunda F 59 Nivel educativo Media completa 2 Begonia Primera 3 Ignacio Segunda 4 Enzo Tercera 5 Felipe Tercera 6 Gonzalo Segunda 7 Anibal Tercera 8 Macarena Tercera 9 Fabián Tercera 10 Marcela Tercera 11 Vicente Tercera 12 Ariadna Tercera 13 Jazmín Segunda 14 Marta Segunda 15 Carmen Segunda F 80 Básica incompleta M 53 Media completa M 22 Estudiante Universitario M 34 Media completa M 56 Media completa M 28 Universitaria completa F 24 Técnico Nivel Superior M 27 Universitaria completa F 26 Media completa M 30 Técnico Nivel Superior F 34 Universitaria completa F 50 Media completa F 56 Técnico Nivel Superior F 64 Básica Ocupación Secretaria Dueña de casa Contador auditor Contador auditor Técnico industrial Socióloga Estudiante universitaria Profesora Ingeniero Enfermera Ingeniera Abogado Abogado Sociólogo Psicóloga Estado Civil Casado Casado Casado Casado Soltero Soltero Soltero Casado Soltero Soltero Casado Casado Soltero Casado Soltero Número de hijos 3 1 3 3 2 0 0 3 0 0 0 2 0 0 0 Ocupación Auxiliar de Servicio Jardín Infantil Artesana Administrativo Consultorio Estudiante Comerciante Inspector Colegio Kinesiólogo Funcionaria Municipal Ingeniero en Informática Dueña de casa TENS Consultorio Abogada Funcionaria Municipal Parvularia Jardín Infantil Comerciante Estado Civil Casada Casada Soltero Soltero Soltero Casado Soltero Soltera Soltero Soltera Soltero Soltera Casada Casada Casada Número de hijos 4 9 3 0 2 1 1 0 0 1 0 0 3 4 4 20 REFERENCIAS AIM. 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Transformaciones sociales y políticas de los sectores populares en Chile”(Fondo de Cultura Económica, 2023). Fundación Friedrich Ebert en Chile Hernando de Aguirre 1320| Providencia| Santiago de Chile Responsable Dr. Cäcilie Schildberg Representante de FES-Chile https://chile.fes.de https://fesminismos.fes.de Edición de contenido: Christian Sánchez P. Edición de estilo: Guillermo Riveros Álvarez El uso comercial de todos los materiales editados y publicados por la Friedrich-Ebert-Stiftung(FES) está prohibido sin previa autorización escrita de la FES. Las opiniones expresadas en esta publicación no representan necesariamente las de la Friedrich-Ebert-Stiftung{o de la organización para la que trabaja el autor}. ISBN 978-956-6138-89-1 LA POLÍTICA DE LA DISTANCIA Análisis socio espacial de la relación entre los sectores populares y la política institucional en Chile Este documento de trabajo es el resultado de una investigación cualitativa más amplia sobre la relación entre los sectores populares y la política institucional en cuatro ciudades del país. Para explicar la mayor disposición a participar políticamente y, al mismo tiempo, el rechazo a la política institucional, se propone un análisis socioespacial: las demandas locales de los sectores populares están desarticuladas de los proyectos de transformación nacional Históricamente, los partidos políticos articulaban los problemas locales con procesos de transformación nacional. Tras la recuperación de la democracia en 1990, los partidos privilegiaron la negociación con la oposición como forma de avanzar en mayor inclusión social. Esto tuvo como consecuencia una pérdida de legitimidad de la actividad política A diferencia del clivaje izquierda/derecha, los sectores populares evalúan hoy a los políticos según un criterio de proximidad: los políticos viven lejos, en comunas de alto estatus y en Santiago, y defienden sus propios intereses. El rechazo a la política institucional no se expresa necesariamente en actitudes fatalistas, sino en una desesperanza aprendida respecto a las posibilidades de transformación institucional.