MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Ana María Castillo + Paula Flores-Aguilar + Isabel Pavez [EDITORAS] CAMILA Alcaíno Monsalves AMARANTA Alfaro LORENA Antezana Barrios INGRID Bachmann MAGDALENA Browne Mönckeberg RAYÉN Condeza Dall’Orso TERESA Correa PAULINA Gómez Lorenzini ROCÍO Gómez Astudilo CLAUDIA Labarca CLAUDIA Lagos DANIELA Lazcano-Peña MUJERES DE LA COMUNICACIÓN CHILE CLAUDIA Mellado TABITA Moreno XIMENA Orchard Rieiro MACARENA Peña y Lillo Araya PATRICIA Peña Miranda XIMENA Póo Figueroa LORENA Retamal Ferrada CHIARA Sáez Baeza MAGDALENA Saldaña PAULINA Salinas Meruane TERESA Vernal Vilicic 1 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] ANA MARÍA Castillo+ PAULA Flores-Aguilar+ ISABEL Pavez [EDITORAS] MUJERES DE LA COMUNICACIÓN CHILE Friedrich Ebert Stiftung FES COMUNICACIÓN 1 Editoras: ANA MARÍA Castillo+ PAULA Flores-Aguilar+ ISABEL Pavez Autoras: CAMILA Alcaíno Monsalves, AMARANTA Alfaro, LORENA Antezana Barrios, MAGDALENA Browne Mönckeberg, RAYÉN Condeza Dall’Orso, TERESA Correa, PAULINA Gómez Lorenzini, ROCÍO Gómez Astudilo, CLAUDIA Labarca, CLAUDIA Lagos, DANIELA Lazcano-Peña, CLAUDIA Mellado, TABITA Moreno, XIMENA Orchard Rieiro, MACARENA Peña y Lillo Araya, PATRICIA Peña Miranda, XIMENA Póo Figueroa, LORENA Retamal Ferrada, CLARA Sáez Baeza, MAGDALENA Saldaña, PAULINA Salinas Meruane, TERESA Vernal Vilicic Director del proyecto: Omar Rincón Corrección de estilo: Juliana Rodriguez Pabón Coordinación editorial: Luisa Uribe Estefanía Avella Ciudad: Bogotá, octubre de 2024 Diseño: NELSON Mora Murcia Producción:Programa de medios y comunicación de la Friedrich Ebert Stiftung para América Latina y El Caribe https:// fescomunica.fes.de/ ISBN: 978-958-8677-88-0 © 2024 Friedrich–Ebert–Stiftung FES(Fundación Friedrich Ebert) La Fundación Friedrich Ebert no comparte necesariamente las opiniones vertidas por los autores y las autoras. Este texto puede ser reproducido con previa autorización de la Fundación Friedrich Ebert (FES) si es con un objetivo educativo y sin ánimo de lucro. 2 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] [ ÍNDICE] PRÓLOGO: De parte de Fes Comunicación DE LA AMISTAD, LA COMPLICIDAD Y LA COMUNICACIÓN EN EXPERIENCIA DE MUJERES...........................................................................................................................5 INTRODUCCIÓN: Este libro es un tejido Por Ana María Castillo, Paula Flores e Isabel Pavez..................................................................................11 PARTE I: ATREVERSE Y NO MIRAR ATRÁS DEL PORQUÉ Y PARA QUÉ ESTUDIAR EL CAMPO DE LA COMUNICACIÓN(O LOS DESVARÍOS DE UNA BÚSQUEDA IDENTITARIA PERSONAL) Daniela Lazcano-Peña..................................................................................................................................... 17 INVESTIGACIÓN PARA LA COHESIÓN SOCIAL CON SELLO FEMINISTA Amaranta Alfaro................................................................................................................................................29 COMPRENDER AL OTRO PARA CONSTRUIR UN NOSOTROS Lorena Antezana Barrios................................................................................................................................ 37 LA INVESTIGACIÓN COMO UN CAMINO PARA CREAR COMUNIDAD Y VIVIR EL PROCESO COLECTIVAMENTE Teresa Correa......................................................................................................................................................49 MALABARISTAS Y EQUILIBRISTAS: MUJERES QUE ESCRIBEN Y EDITAN EN EL CAMPO DE LOS ESTUDIOS EN COMUNICACIÓN Claudia Lagos..................................................................................................................................................... 57 DESDE EL DESIERTO CHILENO HASTA LA ACADEMIA. UNA INVESTIGADORA NORTINA POR LA COMUNICACIÓN CIENTÍFICA Teresa Vernal.......................................................................................................................................................69 PARTE II: LA TRAVESÍA DE LA ACADEMIA DE MUJERES PARA MUJERES Magdalena Saldaña.......................................................................................................................................... 79 “Y PARTÍ PARA ALLÁ”: CUANDO LA BÚSQUEDA DEL CAMPO DE ESTUDIO TE LLEVA AL OTRO LADO DEL MUNDO Claudia Labarca.................................................................................................................................................89 SER ACADÉMICA EN EL CHILE ACTUAL. ENTRE EL CV Y LA BITÁCORA Rayén Condeza Dall’Orso...............................................................................................................................99 “EN EL MUNDO ACADÉMICO HAY QUE ELEGIR UNA ESPECIALIZACIÓN” Claudia Mellado Ruiz.....................................................................................................................................111 SOBRE LÓGICAS INSTITUCIONALES, CONSTRUCCIÓN DEL CONOCIMIENTO Y EL PRIVILEGIO DE INVESTIGAR Ximena Orchard...............................................................................................................................................123 3 PARTE III: LAS FRONTERAS SE HICIERON PARA SER CRUZADAS INVESTIGAR AGENTES, MEDIOS Y ESTRUCTURAS DE LA COMUNICACIÓN SOCIAL PARA REDISTRIBUIR EL PODER Chiara Sáez Baeza..........................................................................................................................................133 TRAYECTORIAS IMPENSADAS Y COLABORACIONES QUE DEJAN HUELLA: MI CAMINO EN LAS COMUNICACIONES Ingrid Bachmann.............................................................................................................................................145 UNA BÚSQUEDA DE TIEMPO Y ESPACIO PARA APORTAR DESDE LA COMUNICACIÓN AL CAMPO DE LA SALUD PÚBLICA Macarena Peña y Lillo Araya.......................................................................................................................155 UNA TRAYECTORIA NO LINEAL DESDE LA COMUNICACIÓN DIGITAL A LA JUSTICIA DE GÉNERO EN TECNOLOGÍAS Patricia Peña Miranda....................................................................................................................................167 PARTE IV: RECORRIDOS IMPENSADOS INTERSECCIONES Y DIGRESIONES EN COMUNICACIÓN Magdalena Browne Mönckeberg..............................................................................................................183 “El futuro va a necesitar de más comunicación, no de menos” Paulina Gómez Lorenzini..............................................................................................................................195 UNA CARTOGRAFÍA EN RED O POR QUÉ LA COMUNICACIÓN SE TRANSFORMÓ EN UN MAPA Ximena Póo Figueroa.....................................................................................................................................205 RESPONSABILIDAD SOCIAL DESDE LA PERSPECTIVA DE LA COMUNICACIÓN Lorena Retamal Ferrada................................................................................................................................213 DESDE EL GÉNERO AL DISCURSO Y LAS COMUNICACIONES Paulina Salinas Meruane..............................................................................................................................225 EL DESAFÍO DE LAS COMUNICACIONES INSTITUCIONALES Y EL EJERCICIO DEL PERIODISMO Tabita Moreno...................................................................................................................................................235 PARTE V: PUNTO DE CIERRE “En el mundo académico hay que elegir una especialización” Claudia Mellado Ruiz.....................................................................................................................................243 UNA MIRADA AL INICIO DEL CAMINO DE LA COMUNICACIÓN Rocío Gómez Astudillo..................................................................................................................................253 CERRAR EL TEJIDO Por las editoras.................................................................................................................................................... 259 4 PRÓLOGO DE PARTE DE FES COMUNICACIÓN DE LA AMISTAD, LA COMPLICIDAD Y LA COMUNICACIÓN EN EXPERIENCIA DE MUJERES Estefanía Avella, Luisa Uribe y Omar Rincón @fescomunica Lo volvemos a decir: MUJERES DE LA COMUNICACIÓN es un proyecto que surgió de la intuición y la amistad . Una amistad que ahora teje nuevas y diversas amistades entre quienes cuentan y se cuentan en estos libros. Todas amistades que nos hacen felices y de las que nos sentimos orgullosas. Y la intuición maravillosa de que sin mujeres la comunicación en América Latina no existiría ni sería futuro. Aquí, una vez más, queremos volver a echarles el cuento corto, pero actualizado, bonito y con onda. Desde 2021 más de 300 mujeres-como narradoras y como antologizadas- han hecho parte de las páginas de los siete libros que ya lleva el proyecto[Latam, Latam-Caribe, México, Argentina, Bolivia, Ecuador y este, Chile]. Todas ellas, mujeres que nos han permitido habitar la experiencia de la comunicación en América Latina y el Caribe desde sus propias y muy distintas teorías, experiencias, territorios, palabras, imágenes y cuerpos. MUJERES DE LA COMUNICACIÓN nace de la incomodidad, del ruido y de la molestia que nos genera el patriarcado dentro de la academia-como dentro de tantos otros espacios-, y sobre todo de la necesidad de hacer algo con esa incomodidad. Como lo hemos repetido-nosotras y quienes han editado estos libros-, MUJERES DE LA COMUNICACIÓN es una intervención para intentar cambiar las bibliografías del campo de la comunicación que incluyen tradicional y mayoritariamente a hombres, blancos, muy gringos y europeos. Así, estos son seis libros para habitar, entender y poner sobre la mesa(o sobre la academia) esas presencias-no-señaladas de tantas mujeres que han construido, transformado y determinado el campo de la 5 comunicación en cada uno de los países de la región. Estamos convencidas de que reconocer y contar sus aportes hace parte de la construcción y del fortalecimiento de democracias justas, participativas e incluyentes. Si algo tienen en común estos siete tomos es que cada uno fue hecho a su manera, o más bien a la manera de quienes tomaron la iniciativa de ser tejedoras o malabaristas de las ediciones en sus países. Cada libro es una mezcla de géneros académicos, literarios y periodísticos que se entremezclan en la diversidad intercultural e intergeneracional de las voces que narran y que son narradas. Como un todo, MUJERES DE LA COMUNICACIÓN es un proyecto contra-académico, con rigor, pero sin cientificidad ni indexación. Cada uno de los grupos de editoras tuvo la libertad de poner sus reglas, sus formas y formatos y de tomar sus propias decisiones. Por eso, hay multiplicidad de estilos y por eso la palabra aquí la toman las amigas(y algunos amigos también), las ya conocidas, a las que admiramos, las amigas de las amigas, las colegas, las que nos recomendaron, las que levantaron la mano, las que se animaron a escribir, las que se entusiasmaron, y, sobre todo, las que se apropiaron de este proyecto. *** El origen fue MUJERES DE LA COMUNICACIÓN EN AMÉRICA LATINA, publicado en el 2021. Surgió de la amistad entre Amparo Marroquín, Clemencia Rodríguez, Claudia Magallanes y Omar Rincón(editoras), que eligieron 20 mujeres de ocho países con quienes comenzaron este viaje por las vivencias, trayectorias, conceptos, sentidos y políticas de las que han creado historias y teorías para estudiar, comprender y hacer la comunicación DESDE Y EN AMÉRICA LATINA. Este libro, el amarillito que prendió la llama, fue la punta de lanza para que varios países levantaran la mano para tener su propio Mujeres de la Comunicación. Así llegó en el 2022 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN MÉXICO, con 23 académicas que han hecho y están haciendo aportes al campo de la comunicación en México. Paola Ricaurte y Claudia Magallanes(las editoras) eligieron cuatro preguntas que fueron guías transversales para estos relatos: ¿Cómo entiendes la comunicación, desde dónde la has mirado, estudiado?; ¿Cómo tu experiencia de vida y profesional como mujer ha influido en la forma en que miras o entiendes la comunicación?; ¿Qué problema o fenómeno debemos abordar desde la comunicación(en México)?; ¿Cuáles son los desafíos que el campo de estudio de la comunicación enfrenta en la actualidad(mexicana)? Este libro además tiene la intención de resaltar y hacer visible la intersección de la vida profesional, con la personal y la familiar de las antologizadas: “sus experiencias como madres, hijas, amigas, compañeras, investigadoras, funcionarias y docentes alimentan su quehacer y enriquecen la mirada que tienen sobre los fenómenos que estudian con énfasis en lo colaborativo, lo común, lo colectivo, lo sororo, los afectos y el aprendizaje entre pares”, explican las editoras. 6 DE LA AMISTAD, LA COMPLICIDAD Y LA COMUNICACIÓN EN EXPERIENCIA DE MUJERES MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] El recorrido siguió por el sur del continente, también en el 2022 con MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA. Alejandra García Vargas, Larisa Kejval y Nancy Larrañaga, sus editoras, lo definen como un libro federal que recorre el territorio argentino y que re-construye la historia situada de la construcción del campo de la comunicación. La narración de las 25 mujeres antologizadas está dividida entre las Pioneras que, desde la academia, a inicios de la década de los 70 comenzaron a gestar el campo de la comunicación en Argentina; y entre aquellas mujeres que tras la dictadura y una vez recuperada la democracia fueron las primeras graduadas de las nuevas y reformadas carreras de comunicación y periodismo en el país. A finales del 2022 nació también MUJERES DE LA COMUNICACIÓN BOLIVIA, que contempla 17 capítulos de quienes han hecho sus aportes al campo de la comunicación desde la investigación, desde el periodismo enfocado en derechos, y también desde la resiliencia de las comunidades indígenas. Tiene relatos de quienes vienen desde la academia, pero también de quienes nos muestran otras formas y lugares desde donde producir conocimiento sobre la comunicación. Vania Sandoval, Rigliana Portugal y Sandra Villegas compilaron en este libro los nombres de quienes abrieron la senda e iniciaron el camino de la generación de conocimiento en la comunicación en Bolivia, pero también de comunicadoras contemporáneas que hoy están haciendo sus aportes al campo. En el 2023 surgió MUJERES DE LA COMUNICACIÓN EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE 2. Es el segundo tomo a nivel regional y que, a diferencia del primero, incluye narrativas desde la región Caribe y también reúne experiencias valiosas de mujeres latinas en Estados Unidos. Este es un recorrido por las experiencias de 20 mujeres desde los feminismos, la comunicación para el cambio social, los territorios, la memoria, las nuevas ciudadanías, los medios comunitarios y populares, las audiencias televisivas, las luchas lingüísticas, la tecnología digital, la mirada migrante, y la afroamericanidad. Fue editado por Clemencia Rodríguez, Amparo Marroquín y Omar Rincón, y desde 16 países de la región recorre la mirada que estas mujeres ofrecen para el campo de la comunicación actual, con los fenómenos políticos, culturales, económicos y sociales que hoy caracterizan nuestros territorios. Este año, 2024, llegó MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ECUADOR. Es el primer libro del proyecto que recopila no solo las historias y aportes de mujeres, sino también las trayectorias de experiencias/procesos/colectivos de comunicación-lideradas por mujeres-, que ahondan en la pluralidad de formas en las que se ha configurado el conocimiento del campo desde los procesos colectivos. Julia Ortega y Vanessa Vanegas(editoras) eligieron tres ejes transversales para el libro: la Memoria de la otra Comunicación; las Prácticas de Comunicación Popular, Alternativa, Comunitaria y Oficio Periodístico; y la Docencia e Investigación. Los 23 capítulos de esta publicación se caracterizan por abordar la comunicación de forma situada desde el contexto 7 de polarización, convulsión y violencia que atraviesa Ecuador en los últimos años. MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ECUADOR es además un libro que navega por la diversidad de orillas en las que se mueven las ecuatorianas, la diversidad de narrativas y espacios de diálogo y también la decisión permanente de seguir fortaleciendo la propia voz. Los tres ejes del libro son un ejercicio de justicia epistémica, así como una luz sobre los futuros de la comunicación en Ecuador y en la región. Por último está MUJERES DE LA COMUNICACIÓN CHILE, el que usted está leyendo ahora y el que sus editoras, Ana María Castillo, Paula Flores-Aguilar e Isabel Pavez, describen como un tejido que hila la reflexión colectiva sobre lo que a ellas les hubiese gustado encontrar en su camino como mujeres estudiantes, docentes e investigadoras de la Comunicación. Se trata de un tejido que, a cuatro hilos, teje las historias de 23 mujeres de la comunicación en Chile. El primer hilo, contiene reflexiones sobre el por qué y para qué adentrarse en la trayectoria académica e investigativa de la comunicación. El segundo, navega por las travesías dentro de la academia. El tercero, nos habla sobre cruzar fronteras y abrir nuevos espacios dentro de la investigación. Y el cuarto nos lleva por los recorridos impensados en los que, muchas veces, desemboca la comunicación. Así estos cuatro hilos se entrelazan por los caminos de la crítica cultural, el análisis de medios, la comunicación de la ciencia y la gestión universitaria. *** El proyecto MUJERES DE LA COMUNICACIÓN lleva cuatro años de crecimiento imparable, sumando aportes, formatos y mujeres. Sobre todo mujeres. Porque somos muchas, pero por supuesto no estamos todas. Y ahí está el segundo denominador común de estos siete libros: todos tienen la lista incompleta. Ninguno de estos libros tiene la intención de definir, determinar ni abarcar el todo de LAS(únicas) mujeres que han sido determinantes para la construcción y el fortalecimiento del conocimiento de la comunicación en sus países. Sin duda, HAY MUCHAS QUE AÚN NO ESTÁN. No intentamos ni queremos determinar“LAS GURÚS” de la comunicación latinoamericana. Lo que ofrecemos son voces plurales y diversas para que, a través de esta lectura, cada quien encuentre su propio camino comunicativo. Pensamos que son múltiples las formas en las que este proyecto y sus aportes pueden seguir creciendo, expandiendo y multiplicando. En construcción está el libro de Brasil. Y la puerta para que la lista siga creciendo está abierta. Pero más allá de libros, creemos que el proyecto puede seguir generando otras y nuevas formas y formatos. Y aquí la invitación es para que ustedes nos ayuden a pensarlos, imaginarlos, crearlos y explorarlos. MUJERES DE LA COMUNICACIÓN es un proyecto que excede las páginas de los libros y que ha sido usado como lectura para formación en clases y espacios académicos pero también como dinamizador de debates por fuera de las aulas. Es 8 DE LA AMISTAD, LA COMPLICIDAD Y LA COMUNICACIÓN EN EXPERIENCIA DE MUJERES MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] una provocación insistente y abierta a enunciarnos desde el conocimiento situado que implica una mirada radical y constante al lugar desde el que hablamos y que se aleja de las pretensiones de objetividad masculina para acercarse a historias plurales que pasan por estos siete libros, pero que también pueden pensarse por fuera de ellos. Como parte de esos esfuerzos, desde FES COMUNICACIÓN hicimos en el 2021 un Seminario Virtual que reunió alrededor de 30 mujeres de toda la región, 10 sesiones en modalidad virtual para conversar con las autoras del primer tomo y construir una red de comunicadoras Latinoamericanas. La apuesta no es solo la de consolidar esa red sino también reconocer el protagonismo y capital político y cultural de las mujeres en el campo de la comunicación. En este 2024 el Seminario tendrá su segunda edición con la participación de autoras y editoras de Mujeres de la Comunicación 2 para sumarse a los esfuerzos del 2021 y también como un reconocimiento activo de la complicidad que hemos construido en red durante estos años. Los diálogos que surgen, se construyen y se mantienen entre quienes habitamos espacios no solo académicos sino de activismos y participación colectiva son constitutivos de este proyecto. Con el horizonte compartido de crear y fortalecer una red de académicas latinoamericanas que nos permita una comunicación feminista y regional, reiteramos que la invitación a proponer sus propias versiones de los libros y a incluir otros formatos para el proyecto, está siempre abierta. La amistad como metodología que reconoce los aportes de las que ya están, es el punto de partida para que sigamos creciendo e incluyendo a las que aún faltan: más mujeres rurales, indígenas, afrodescendientes, jóvenes, trans, etc. Frente a las resistencias y discriminación academicistas que impiden la difusión masiva y el valor universal de nuestro pensamiento: más mujeres de la comunicación. *** América Latina ha construido“su propio” campo de la comunicación, uno que va más allá de lo mediático, uno que incluye lo popular, uno que se expande a lo cultural, uno que se reconoce bastardo, mutante y cercano a las realidades diversas que nos habitan en territorios, políticas, ciudadanías, identidades. Y tal vez la clave singular de nuestra comunicación en América Latina es que ha sido hecha en teoría y práctica por las mujeres. Ellas desde abajo y politizando han hackeado esa supermasculinidad y occidentalidad de nuestro campo. Y lo hace pensando activistamente pero sin perder el criterio de lo académico. Las mujeres le meten cuerpo, le ponen gozo, asumen lo colaborativo, enuncian desde abajo y afirman que más que los conceptos son las experiencias las que dicen el relato. Y lo mejor, lo hacen desde la política de la bronca por un mundo más de todos 9 y la subjetividad de la dignidad alegre del vivir sabroso. Las mujeres son la marca diferencial y singular de la lucha cultural y académica del campo de la comunicación “made in” en Latinoamérica. Desde la intuición, la amistad, la complicidad, la comunicación y las mujeres nos encontramos para celebrar que la comunicación es un campo y una experiencia para imaginarnos más poderosas y gozosas, más soberanas en lo cultural y lo narrativo. Bienvenidas al baile de la comunicación en la forma de las mujeres. Bogotá y Salta, septiembre, 2024 10 DE LA AMISTAD, LA COMPLICIDAD Y LA COMUNICACIÓN EN EXPERIENCIA DE MUJERES INTRODUCCIÓN ESTE LIBRO ES UN TEJIDO Por Ana María Castillo 1 , Paula Flores-Aguilar 2 e Isabel Pavez 3 Tejer es un arte histórico que encuentra sus raíces en manos de mujeres ancestrales y cuya memoria se vincula con diversas deidades femeninas, quienes han guiado a hilanderas y tejedoras en casi todas las culturas del mundo. Tejer simboliza un trabajo cuidadoso y perseverante que hereda siglos de sabiduría de otras mujeres dedicadas a sus urdimbres y que –junto con la confección de una pieza– abre un espacio para visibilizar otra mirada y otros relatos. Este libro es un tejido. Cuando tejemos, mezclamos colores y enredamos lanas o hilos para dar forma a lo que queremos lograr. Esa tarea puede ser, a la vez, un espacio de calma y de reflexión profunda; mientras entrelazamos hebras, contamos puntos y seguimos patrones, repasamos todo: aprendizajes, formas de hacer, pero también recuerdos, problemas, ideas de futuro. Este libro se parece a eso. Es, en cierta medida, un ejercicio de reflexión colectiva sobre lo que nos habría gustado encontrar en nuestro camino como mujeres estudiantes, docentes e investigadoras de la comunicación. Los relatos y experiencias de las investigadoras de este volumen editado en Chile es también la réplica a un ejercicio de reconocimiento que iniciaron colegas en otros lugares de América Latina. Su premisa es tan particular como elocuente, pues sus autoras no fueron elegidas solo sobre la base de su mérito, sino también de la 1 Doctora en Comunicación y Periodismo, Universitat Autónoma de Barcelona, España. Investigadora UIC Barcelona. Codirectora Núcleo IA y Sociedad, Universidad de Chile. BKC Harvard Affiliate. 2 Doctora en Ciencias Humanas, Universidad Austral de Chile. Profesora del doctorado en Comunicación de la Universidad de La Frontera-Universidad Austral de Chile. 3 Doctora en Medios y Comunicaciones de la London School of Economics and Political Science, Reino Unido. Profesora del doctorado en Comunicación y vicedecana académica de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Los Andes, Chile. 11 riqueza y diversidad de sus trayectorias. En todas ellas nos encontramos con décadas de trabajo, dedicación y compromiso con distintas temáticas y comunidades de conocimiento a través de las que, sin diferencia, se busca el bien común. Comprender y mejorar las condiciones sociales es el eje que articula los trabajos de todas las investigadoras que forman parte de este volumen. Ya sea desde la crítica cultural, el análisis de medios, la comunicación de la ciencia o la gestión universitaria, las mujeres que participaron de este libro tienen objetivos comunes: que el conocimiento generado desde la academia tenga un impacto real en el país y en la región, pero, sobre todo, que ese conocimiento deje una huella en la formación de mejores comunicadoras y comunicadores. En otras palabras, tienen el objetivo de enseñar y heredar el oficio de tejer. Ahora bien, algunas veces el oficio de tejer es subestimado. En Chile –y en gran parte del mundo– las humanidades y ciencias sociales son objeto de cuestionamiento y escasez de recursos. Sus métodos e intereses de estudio muchas veces son invalidados, su importancia disminuida y a menudo son comparadas con las necesarias y “productivas” ciencias duras. Estas críticas suelen venir de sectores que, quizás sin darse cuenta, invalidan el desarrollo de una disciplina que aporta al crecimiento de nuestro país y sus habitantes. Para responder a este escenario tantas veces hostil, este libro se configura como un esfuerzo importante en la visibilización del trabajo de una de las áreas bajo amenaza: la comunicación, elemento indispensable para las estructuras democráticas e infraestructuras socioculturales. Mientras tejemos, muchas veces debemos desarmar y volver a tejer. A nadie le gusta retroceder y perder horas de trabajo cuando queremos ver la labor terminada, pero repasar y retejer es saludable cuando intentamos lograr una pieza que cumpla el propósito para el que fue minuciosamente creada. Los capítulos de este libro muestran precisamente ese tipo de procesos: idas y vueltas sobre ideas, proyectos, metodologías, aprendizajes y muchos errores o dificultades en el camino. Las narrativas de esta comunidad de mujeres investigadoras también muestran que, tal como cuentan las historias, el tejido no es un arte individual; generalmente hay mentoras, colegas, redes y grupos que apoyan el trabajo, gracias a quienes se abren posibilidades y caminos por donde el andar de investigadoras más jóvenes se hace un poco más amable que para las generaciones anteriores. Por ello, el hilo que une a estas mujeres es el de la valentía, el de atreverse a compartir recorridos, aprendizajes y dificultades en un espacio tan competitivo y exitista como la academia. El porqué de plasmarlo –y de aceptar esta osada invitación a compartir la vulnerabilidad de sus historias– tiene una razón: inspirar, y de paso mostrarle a futuras y actuales investigadoras que no están solas, que hay un algo común, y que vamos poco a poco abriendo paso. Son cuatro los hilos que componen este libro. La primera parte está dedicada a las que hacen comunidad y de paso reflexionan sobre el por qué y para qué embarcarse 12 ESTE LIBRO ES UN TEJIDO MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] en ser académica e investigadora en comunicaciones, como tan lúcidamente lo describe Daniela Lazcano; o las que nos muestran el poder de las convicciones que nos mueven a correr las fronteras en campos emergentes como lo vemos al acompañar los recorridos de Amaranta Alfaro y Lorena Antezana. A esto se le suma la convicción de que vienen otras investigadoras y académicas detrás, a las que no solo hay que darles la mano sino abrirles un camino, tal como lo demuestra Teresa Correa. Este apartado invita también a inspirarse con las letras de Claudia Lagos y su mirada única al trabajo colaborativo y editorial de la escritura, algo tan propio de nuestro campo. Finalmente, el capítulo de la experiencia y los aprendizajes de Teresa Vernal y su invitación de atreverse a iniciar el camino de la investigación en comunicaciones culminan este apartado. Un segundo hilo viene de la mano de mujeres que nos demuestran que las adversidades son parte del contrato y que estas barreras no se superan en soledad. Lo vemos en las letras y honestos consejos que nacen de la experiencia de Magdalena Saldaña o desde el relato de Claudia Labarca, que apela a la valentía y determinación que exigen las complejidades que enfrentan las mujeres al desarrollar su carrera académica, sobre todo cuando deciden desafiar algunos de los paradigmas instalados, tal como lo plasma Rayén Condeza. Claudia Mellado aporta desde las complejidades que encontró en su camino y nos cuenta que parte de la receta incluye hacer redes y encontrar un camino propio a través de la especialización. Le sigue el capítulo de Ximena Orchad con la importancia de encontrar y luchar por los equilibrios necesarios para ser parte de la academia y, de paso, visibilizar el trabajo de las mujeres. Un tercer hilo nos invita a conocer las aventuras de las que se atreven a abrir nuevos espacios de investigación. Entre ellos, está la evidencia que permite cuestionar las relaciones de poder en los medios de comunicación, como vemos en el capítulo de Chiara Sáez, o dar los primeros pasos desde el periodismo a la investigación de género en la experiencia de Ingrid Bachmann. Otra que puso una bandera y abrió caminos es Macarena Peña y Lillo, quien inspira con su relato del impacto de las desigualdades de la comunicación en salud. Cierra este apartado Patricia Peña, pionera en estudios de comunicación digital y justicia de género. Finalmente, están las académicas que reflexionan sobre los muchos recorridos impensados a los que te lleva la comunicación, en especial cuando se combina con la curiosidad y necesidad de reinventarse como es el caso de Magdalena Browne. La acompañan en este viaje Paulina Gómez, quien discute los desafíos de reconocer la transversalidad y el valor del estudio de las comunicaciones, y Ximena Poo, quien reflexiona sobre el valor de la trayectoria académica en la que la pedagogía, entendida como una guía para los otros, tiene un papel central. Lorena Retamal toma el punto y aporta desde la colaboración para cada uno de los aspectos de la vida académica, seguida por la mirada reflexiva de Paulina Salinas, de quien aprendemos sobre la importancia de la colegialidad. 13 Como punto de cierre, pero antes del punto final, dimos espacio a dos doctorandas y queridas colaboradoras, Camila Alcaíno y Rocío Gómez, quienes se echan al hombro varios de los relatos aquí plasmados. Ellas han sido parte fundamental de la ejecución de este libro, y les estamos muy agradecidas. También a Amanda Astudillo, Jorge Avilés, Sofía Molina, Fabiola Torres, Ricardo Ramírez y Carolina Rojas, intrépidos interlocutores que fueron los periodistas detrás de varios de estos valiosos relatos. Te invitamos a ser parte de esta urdimbre, a conocer sus detalles, matices y recovecos, a nutrirte de las riquezas que guardan cada uno de estos tejidos y, por qué no, a iniciar tu camino en el oficio. 14 ESTE LIBRO ES UN TEJIDO MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] PARTE I: ATREVERSE Y NO MIRAR ATRÁS 15 16 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Daniela Lazcano-Peña 4 DEL PORQUÉ Y PARA QUÉ ESTUDIAR EL CAMPO DE LA COMUNICACIÓN (O LOS DESVARÍOS DE UNA BÚSQUEDA IDENTITARIA PERSONAL) “Mi trabajo académico podría resumirse así: una periodista interesada en estudiar el periodismo; una profe interesada en estudiar la enseñanza, o una investigadora interesada en estudiar la investigación”. PARA EMPEZAR Tengo varios malos hábitos. Pero para los efectos de este texto, necesito confesar solo uno. Lo primero que hago en la mañana es mirar el celular. Apago la alarma, miro WhatsApp, Instagram, Facebook y correo electrónico. Todo medio dormida, claro está. Ese día, seguí impecable mi rutina. Sonó la alarma, tomé el teléfono y comencé el scrolleo de WhatsApp, Instagram y Facebook… abrí el correo… se acabó el piloto automático. Me tuve que sentar. ¿Será real este correo? ¿Será una broma o un spam? Durante esa mañana hice el respectivo chequeo de datos con una de las colegas que aparecía mencionada como editora. Me confirma que es verdad. Que me están invitando a ser parte del volumen de Mujeres de la comunicación en Chile. Rápidamente me imagino otros nombres de colegas que deben estar en el volumen. Y pienso… ¿Será que merezco estar ahí? Síndrome de la impostora activado. 4 Doctora en Comunicación y máster en Estudios Avanzados en Comunicación Social, Universitat Pompeu Fabra. Profesora asociada de la Escuela de Periodismo, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Chile. 17 ALGUNAS CLAVES DE LECTURA Llevo más años de los que quisiera confesar trabajando en la academia. Solo con un repaso cronológico, lejos estaría de ser considerada una principiante en estas lides, aunque así me siga sintiendo gran parte del tiempo. Por lo tanto, luego de agradecer esta invitación y bajar un poco la emoción, me enfrenté al problema de escribir. La propuesta era del todo desafiante: hacer una revisión personal de mi trabajo académico en el campo de la comunicación en Chile. ¿Qué decir? ¿Un resumen de mis proyectos? Fui a buscar una pista a mi biografía oficial. Daniela Lazcano-Peña es doctora en Comunicación Social de la Universidad Pompeu Fabra. Obtuvo una maestría en Comunicación Social en la Universidad de Chile y se formó como periodista en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso(Chile). Como académica de la Escuela de Periodismo de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso(PUCV), es docente de las asignaturas de Teorías de la Comunicación y Seminario de Titulación. Desde 2017 es Directora del proyecto CUVIC(Colectivo Universitario de Vinculación y Comunicación Ciudadana), iniciativa que tiene como objetivo la articulación de la universidad con la comunidad local a través de relaciones de voluntariado y cooperación que apoyen la gestión comunicacional y periodística de organizaciones de la sociedad civil y la comunidad escolar. Sus áreas de interés son la investigación y enseñanza del periodismo y la comunicación, y el rol del periodismo y la comunicación para organizaciones sociales territoriales. Para tomar el hilo más ad hoc a este texto, mi trabajo académico podría resumirse así: una periodista interesada en estudiar el periodismo; una profesora interesada en estudiar la enseñanza, o una investigadora interesada en estudiar la investigación. Afortunadamente, María Immacolata Vassallo de Lopes lo explica mucho mejor que yo. Mi interés es el campo académico de la comunicación, es decir, el“conjunto de instituciones de educación superior destinadas al estudio y a la enseñanza de la comunicación, donde se produce la teoría, la investigación y la formación universitaria de los profesionales de la comunicación”(Vassallo de Lopes, 2001). En específico, me interesan los tres subcampos que define la misma autora: el científico(prácticas de producción de conocimiento), el educativo(prácticas de reproducción del conocimiento en la enseñanza universitaria) y el profesional(prácticas de aplicación del conocimiento). Y me interesa estudiar el campo de la comunicación por el ejercicio autoreflexivo que implica. Porque mirarnos a nosotros mismos es siempre un desafío de autoconocimiento. Y eso es válido para personas, organizaciones y comunidades científicas. 18 DEL PORQUÉ Y PARA QUÉ ESTUDIAR EL CAMPO DE LA COMUNICACIÓN (O LOS DESVARÍOS DE UNA BÚSQUEDA IDENTITARIA PERSONAL) MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Entre los años 2016 y 2017 realicé el proyecto“Investigación en comunicación en Chile: estado del arte y análisis de las características y proyecciones de la comunidad científica nacional”. Como parte del trabajo de campo, realicé entrevistas semiestructuradas a 43 investigadores e investigadoras del campo de la comunicación en Chile. Me interesaba conocer lo que hacían, por qué y para qué lo hacían. En este recorrido sobre sus motivaciones o decisiones de investigación, el componente biográfico(algún contexto familiar específico, una pasión de infancia o adolescencia, un/a profesora/a referente, o las“vueltas de la vida”) ocupaba en muchos casos un lugar protagónico más allá de una reflexión teórica y conceptual inicial sobre la relevancia y pertinencia del tema de estudio para el campo o la sociedad. Para mí también ha sido así. Me interesó estudiar el campo académico de la comunicación porque llegué a varias “vuelta de la vida” y ahí quise conocerlo, mapearlo y comprenderlo porque –me doy cuenta ahora– me permitía un ejercicio autoreflexivo sobre porqué se hace lo que se hace, se piensa lo que se piensa, se decide lo que se decide, o se teme lo que se teme. En otras palabras, ser parte de mi propio objeto de estudio me ha permitido comprender mi propia identidad como académica y persona, y me ha mostrado tensiones, contradicciones y preguntas. Por lo tanto, este ejercicio de escribir sobre lo que ha sido mi trabajo académico será también –advierto desde ya– un espacio terapéutico para exorcizar. Y todo esto en cuatro mil palabras. PERIODISMO ¿PARA QUÉ PERIODISMO? Me encanta hacer clases en primer año de periodismo, cuando los y las estudiantes recién comienzan la carrera y aún tienen frescas sus propias ideas de lo que es ser periodista; antes de ser disciplinados por el discurso académico. Tal como aprendí de uno de mis maestros, siempre les pregunto por qué y para qué quieren ser periodistas, y qué les dijeron de su decisión en sus entornos cercanos. Al igual que muchos de ellos y ellas, entré a estudiar periodismo con la imagen del reportero de medios, aunque en mi caso era el de los medios tradicionales y no de espacios digitales. Si sofistico un poco el argumento, diría que mi imaginario era el de la entrevistadora de medios o la periodista de investigación dedicada a revelar los crímenes de la dictadura de Pinochet. Ese rol del periodismo estaba presente en mi contexto familiar, donde circulaban la revista Apsi y los libros de Patricia Verdugo. Pero a pesar de esa presencia, no fueron mi inspiración vocacional. A mi favor, diré que en esos años estaba en plena crisis adolescente y vocacional, sin la más remota idea de qué estudiar… y tenía 17 años. 19 En eso estaba, cuando ocurrió algo inesperado. Una vuelta de la vida… o dos más bien. La primera. En la esquina de mi casa apareció un escenario que ocupaba toda la avenida principal de Villa Alemana, en la región de Valparaíso, para celebrar el cierre del acto de campaña presidencial de Eduardo Frei Ruiz Tagle. De repente, mi tranquilo –y hasta aburrido– barrio residencial se llenó de gente: simpatizantes concertacionistas, políticos locales y nacionales, policía y, por supuesto, periodistas. La escena fue una carga de adrenalina, así que tomé mi cámara de fotos y salí a vivir la experiencia del momento. Hasta recuerdo haber corrido tras algún político que luego fue ministro de economía. En retrospectiva, esa carrera con cámara en mano fue mi primera y última actividad de reporteo político y de contingencia. La segunda. Tiempo después, con los puntajes de la prueba de selección universitaria en la mano, ocurrió la segunda“vuelta de la vida”: la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso(PUCV) inauguraba su carrera de Periodismo. “Señal divina”, me dije más en broma que en serio al tiempo en que recordaba la adrenalina de mi reciente experiencia de reporteo y activaba mi imaginario profesional del periodista valiente y arrojado en busca de la primicia. He contado esta anécdota como broma muchísimas veces.“No sabía qué estudiar y justo ese año la PUCV abrió Periodismo, por lo que pensé que la habían abierto para mí”. Pero lo mejor del chiste es que es verdad. La decisión vino acompañada de cuestionamientos, los mismos que sigo escuchando en clases: que cómo van a estudiar periodismo si son sensacionalistas, que cómo van a estudiar periodismo con esas notas o puntaje, qué cómo van a estudiar periodismo si hay tantos periodistas. PERIODISTA POR LAS TEORÍAS DE LA COMUNICACIÓN Con 17 años, sin saber qué quería ser o hacer, con un imaginario pop sobre el periodismo, y sin grandes referentes ni lecturas profesionales, llegué al primer año de Periodismo en la PUCV. Mi puntaje en la prueba de selección universitaria me ayudó para un nuevo chiste:“Como estaría becada ese primer año, si no me gustaba la carrera no sería un gasto económico para mi familia. Si me gustaba y me iba bien, me quedaba. Y me gustó, y tanto, que me quedé hasta el día de hoy en la escuela”. Así lo cuento, pero la verdad es que no es tan verdad. El periodismo no me gustó siempre. No era una“buena estudiante de periodismo”, pero sí de todo lo demás: estadística, historia, antropología, teoría del lenguaje. Pero no me gustaba hacer reportería. No me gustaba hacer despachos ni para radio ni menos para televisión y, cuando comencé a hacer una pasantía en un medio local, 20 DEL PORQUÉ Y PARA QUÉ ESTUDIAR EL CAMPO DE LA COMUNICACIÓN (O LOS DESVARÍOS DE UNA BÚSQUEDA IDENTITARIA PERSONAL) MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] me enfermé y nunca volví a intentarlo. No me gustaba lo que supuestamente hacían los periodistas de mi imaginario de la profesión. ¿Serviría finalmente para periodista? Crisis vocacional activada nuevamente. Pero duró poco, gracias a las teorías de la comunicación. La clave estuvo en el espacio reflexivo que promovía el profesor Rodrigo Araya, a través de su experiencia en la radio Estrella del Mar de Chiloé, un proyecto de comunicación popular y participativa en la zona sur insular de nuestro país. Esa mirada de la comunicación, su presentación de la tradición latinoamericana de la comunicación, y las lecturas de Jesús Martín-Barbero, Antonio Pasquali, Néstor García Canclini, Paulo Freire, entre otros, explotaron mi cabeza. De ahí para adelante, me encanté con las reflexiones y teorías para entender el rol de los medios de comunicación en la sociedad y su relación con las audiencias. Me fascinó notar que una determinada forma de“modelar” la comunicación – interpersonal o mediada– implicaba aristas más allá de una descripción gráfica, que presentaba una mirada conceptual y ética del rol de los medios, del lugar del“emisor” y los receptores o audiencias. Ya todo estaba encauzado hasta la hora de mi tesis de pregrado, una revisión sobre el rol de la comunicación en los procesos participativos de la construcción del Plan de Desarrollo Comunal en una comuna rural de la región de Valparaíso. En la formalidad de la inscripción del tema de tesis, el director de la Escuela cuestionó su pertinencia. “Es una escuela de periodismo, no de antropología”, me dijo. Hice la tesis igual, me titulé, pero nuevamente se instaló la duda. ¿Será que no era periodista entonces? ¿Será que no estaba siendo aquello para lo que había estudiado? En definitiva, ¿qué era ser periodista? ¿Qué pensamos que es ser periodista? Varios años después, la pregunta se mantiene en mi trabajo académico(LazcanoPeña, 2022; Lazcano-Peña et al, 2023a, 2021). Como para otros colegas, para mí la definición del periodismo es un tema central a la hora no solo de pensar el futuro del campo laboral, sino también el sentido y modo de abordar su enseñanza. ¿Cómo formar y para qué periodismo(s)? ¿Cuáles son los imaginarios de la profesión que entran en juego y tensión en el espacio de su enseñanza universitaria? ¿Por qué, a pesar de todos los juicios que genera la profesión(algunos más ciertos que otros), sigue siendo una alternativa para cientos de estudiantes cada año? Las variables pueden ser muchas, pero una tendencia que se mantiene –y que me maravilla– es la convicción sobre la relevancia del rol que cumple el periodismo en la sociedad para la ciudadanía y la democracia. A pesar de todo. 21 LLEGAR AL ESTUDIO DEL CAMPO DESDE LA IDENTIDAD DOCENTE Nunca pensé que hacer clases fuera una posibilidad. Fue otra vuelta de la vida. Comencé como ayudante a solo un año de haberme titulado. Luego, fui profesora por varios años, antes de postular y ganar una plaza académica de media jornada. Al comenzar en la docencia sin tener una línea de especialización profesional, tuve la oportunidad –fui afortunada– de asumir las asignaturas introductorias al periodismo y las teorías de la comunicación. Así pude volver a los temas y preguntas que me interesaron de estudiante, pero con otros marcos y lecturas. Las asignaturas teóricas, iniciales y de introducción conceptual al campo profesional y académico de la comunicación pasaron a ser mi área de especialización. Y de paso, dieron un alivio temporal a mi constante búsqueda de identidad profesional: había estudiado periodismo, pero era profesora de comunicación. Fortalecer mi identidad como profesora fue mi motivación para los estudios de magíster y doctorado. No fue la idea de la investigación, un área del trabajo académico que conocía poco y nada. Mi intención era contar con más conocimientos y recursos sobre qué enseñar como profesora de teorías de la comunicación. Básicamente, quería revisar todo lo que se enseñaba cuando se enseñaba teorías de la comunicación en Chile(en el magíster) y en España(en el doctorado). Solo durante el doctorado profundicé en teoría y práctica lo que era el campo académico de la comunicación. Ahí ya me interesé por comprender el trabajo científico desde lo que hacen los propios académicos a partir de las lecturas y la revisión conceptual de la epistemología e historia de la configuración de los estudios de la comunicación(Lazcano-Peña, 2014). Desde la experiencia, en el proceso de doctorado aprendí que parte de la carrera académica consistía en escribir papers, fui a mi primer congreso académico, publiqué por primera vez sola y en coautoría, y recibí mi primer rechazo(que dejé guardado en una carpeta del escritorio del computador y que nunca más retomé). Mientras estaba en España, y ya con 36 años, tuve a mi hijo Ignacio. Así que regresé a Chile con una doble maternidad: Ignacio y mi tesis doctoral, una Aproximación a la configuración disciplinaria de la comunicación desde el análisis de su enseñanza. Estudio del caso español. De vuelta en Chile, al estudio sobre la enseñanza de las teorías de la comunicación se sumó una nueva arista que ya me había interesado al leer los trabajos de Carlos Del Valle(2004) y Rubén Dittus(2008) en Chile, y otros trabajos de meta investigación del campo. Con base en esas lecturas, fue la postulación de mi Fondecyt de Iniciación con el tema de un meta análisis de la investigación en comunicación en Chile. 22 DEL PORQUÉ Y PARA QUÉ ESTUDIAR EL CAMPO DE LA COMUNICACIÓN (O LOS DESVARÍOS DE UNA BÚSQUEDA IDENTITARIA PERSONAL) MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Ese primer año no me lo adjudiqué. Me sentí un fracaso y pensé que mi carrera como investigadora no tenía sentido. Suena a exageración, y claramente lo era, pero en ese momento era incapaz de verlo. Esta vez, el proyecto no quedó en mi carpeta de rechazos. Lo retomé, ajusté –con cambios muy menores, debo confesar–, lo volví a presentar y al año siguiente me lo gané. En retrospectiva, la postulación al proyecto fue un doble aprendizaje en directo sobre mi propio objeto de estudio, el campo de la investigación en comunicación en Chile. Conceptualmente, aprendí del campo con la propia investigación para la postulación. Empíricamente, aprendí de primera fuente la humanidad de las decisiones de la ciencia –el proyecto era prácticamente el mismo, pero un año fue bien valorado, al otro año no– y el valor simbólico de los indicadores de la productividad científica en la carrera académica. Yo era la misma persona, pero ahora tenía licencia de investigadora, y una sutil –a veces no tanto– valoración distinta de mi entorno. Mi trabajo me permitió conocer a investigadores e investigadoras de la comunicación en Chile. Los entrevisté, conocí sus propias miradas del campo y trayectorias académicas. Me encantó desarrollar el proyecto y también sentir y saber que ha sido de utilidad para la propia comunidad estudiada. Y eso es interesante porque a veces, cuando uno está de cabeza en los propios temas, se pierde la perspectiva de la relevancia e interés. El trabajo de investigación tuvo otro efecto colateral clave para mi desarrollo profesional, personal y mi comprensión del campo, pues con su realización conocí y me hice parte activa de la Asociación Chilena de Investigadores en Comunicación(INCOM). Cuando ya había terminado el proyecto, fui parte de su directiva como coordinadora de Grupos Temáticos entre 2019 y 2020 y presidenta entre 2021 y 2022. En mi experiencia, a partir de mi trabajo de investigadora y asociada, INCOM es clave para comprender el crecimiento del campo de la comunicación en Chile. La institucionalidad es otro factor –apoyos estatales para formación de capital humano y financiamiento público para investigación, fomento en las propias universidades, por ejemplo(Lazcano-Peña& Perry, 2016)–, pero INCOM y la organización de su congreso anual han permitido fortalecer las relaciones de confianza y colaboración entre investigadores e investigadoras de distintas universidades, factor humano que sin duda ha potenciado en creatividad y diversidad de miradas la productividad científica de la comunicación en Chile. LLEVAR LA UNIVERSIDAD FUERA DEL AULA Confesaré una tristeza académica. No cerré mi Fondecyt como habría querido y aún resiento no haber publicado todo lo que podría haber hecho. Es una deuda que me resisto a abandonar. Razones y excusas pueden haber muchas, pero dos oficiales. La 23 primera, un error de principiante en el tiempo de duración del proyecto. La segunda, el mismo año de cierre comenzó a nacer un nuevo hijo académico: CUVIC. La historia de CUVIC(Colectivo Universitario de Vinculación y Comunicación Ciudadana) da para un capítulo completo. De hecho, ha dado(Lazcano-Peña et al, 2023; Lazcano-Peña& Gálvez-Pereira, 2019b). En síntesis, se trata de una iniciativa de vinculación con el medio que busca generar relaciones de cooperación y trabajo colaborativo entre la Escuela de Periodismo de la PUCV y la comunidad, a través de un espacio de voluntariado disciplinario. CUVIC lleva ya siete años de existencia y ha sido posible gracias a la formación de un equipo de trabajo maravilloso, con mis colegas María Paz Gálvez y Rafaella Zuleta. CUVIC surgió desde el equipo de Vinculación con el Medio de la Escuela de Periodismo de la PUCV con el objetivo de articular a los distintos estamentos de la Unidad Académica –estudiantes, funcionarios y académicos– con la comunidad local, poniendo la comunicación y el periodismo al servicio de sus propias tareas y proyectos. En este tiempo hemos desarrollado iniciativas de radios abiertas y talleres de fotoperiodismo en colegios(principalmente públicos), el proyecto gráfico Amor al Barrio Puerto, la revista barrial La Voz de Porvenir y las cápsulas audiovisuales Historias Placillanas para destacar la identidad local y el patrimonio inmaterial de barrios de Valparaíso. También hemos hecho podcast y videopodcast con entrevistas a dirigentes sociales y comunitarios para que puedan difundir y dar visibilidad a su quehacer y el de sus organizaciones; además de talleres y capacitaciones en herramientas comunicacionales para micro emprendedoras, centros de estudiantes secundarios y organizaciones sociales. Conceptualmente, CUVIC entronca con la mirada de la comunicación que María Paz, Rafaella y yo(las tres alumni de Periodismo PUCV) conocimos a partir de las experiencias de la escuela latinoamericana de la comunicación como movilizadoras de procesos comunitarios participativos. Así que sabemos que, aunque muchas veces se nos cataloga como una iniciativa de innovación social, nos quedaría mejor la etiqueta de vintage. Pero a la vez, CUVIC ha sido un laboratorio para vivir y comprender otra dimensión del campo académico universitario en general y la asimetría con la que se valoran las distintas áreas de su quehacer –docencia, investigación, gestión y vinculación con el medio–. En los últimos años he participado de manera sostenida en diversas conversaciones con diversos colegas dedicados a la vinculación con el medio sobre su lugar en el quehacer académico. Y si bien se ha avanzado en este reconocimiento simbólico y material, una idea que repetí en varias reuniones sigue vigente:“no hacer vinculación con el medio no quita el sueño; la cantidad de papers, sí”. Pocas veces he encontrado debate a esta hipótesis, en la que ahondamos en una publicación de 2020, con la bajada de“entre el indicador y la vocación”(Lazcano-Peña et al, 2019). 24 DEL PORQUÉ Y PARA QUÉ ESTUDIAR EL CAMPO DE LA COMUNICACIÓN (O LOS DESVARÍOS DE UNA BÚSQUEDA IDENTITARIA PERSONAL) MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] LA IDENTIDAD ACADÉMICA EN RECONCILIACIÓN Cuando CUVIC comenzó a crecer, me recomendaron que se convirtiera en mi línea de investigación. Yo también lo sabía. Aún siendo un espacio de vinculación con el medio validado, debía estar acompañado de producción científica para asegurar su proyección… y la de mi carrera académica. Al fin y al cabo, querámoslo o no, aprendimos la consigna del publish or perish. La sistematización de CUVIC y los aportes de la experiencia a la formación de los estudiantes de periodismo que han participado como voluntarios/as(alrededor de 25 cada año) se ha ido incorporando a mi línea de investigación sobre la enseñanza del periodismo y sobre los imaginarios sociales con que se asocia la profesión, en especial entre los estudiantes de la carrera. Pero aún así, me sigo sintiendo en deuda con mi perfil de investigadora a pesar de tener la enorme fortuna, en especial en los últimos dos años, de haber sido invitada por colegas que admiro y respeto a participar en proyectos y redes de investigación de alto nivel nacional e internacional; y de haber liderado mis propios proyectos internos, perfilando un equipo de investigación sobre la enseñanza del periodismo. Persiste mi pudor como investigadora, mi mayor gatillante del síndrome de la impostora. He pensado mucho por qué. Gracias a esta invitación, aún más. El tiempo dedicado a la preparación de este texto me ha presentado dos hipótesis que se suman a una indudable condicionante de género. La primera, la dificultad de abordar el fracaso. La investigación nos expone al rechazo, al juicio de pares y, a veces, a comentarios desoladores. Nos desafía y exige resiliencia. Esa historia no se cuenta tanto. Sabemos más de las adjudicaciones de becas, proyectos financiados y artículos publicados, pero menos de las veces que dijeron que no. La segunda, una contradicción interna derivada precisamente de mi trabajo sobre el campo académico y el cuestionamiento a los parámetros de medición de la productividad científica. En este concierto, me identifico más bien con las lecturas que se plantean críticamente ante los devenires contemporáneos del campo de la comunicación(Ossandón et al, 2019) y la estandarización, el foco en el indicador y en la indexación, en el contexto académico en general(Santos-Herceg, 2020). No tengo resueltos ninguno de estos aspectos, pero me he ido reconciliando de a poco con ambos. En cuanto al primero, he aplicado en mí misma la deportividad que repito en mis equipos de trabajo y a mi Ignacio cuando se enfrenta a nuevos trucos de skate. No es fácil, y los“rejected” seguirán doliendo, pero ya he aprendido que esas cosas pasan, a todos y todas. Aunque no lo contemos. 25 En cuanto al segundo, he tenido la fortuna de conocer y trabajar con colegas de incuestionable productividad científica, pero que han logrado poner mirada y decisión personal en su modo de abordar la exigencia de los indicadores: publicar en open access, fomentar redes de colaboración, e impulsar otros espacios de divulgación del conocimiento como libros, que permiten desarrollar el trabajo académico de manera más completa y compleja, y no en la fragmentación del paper. Para mí, estas son formas de resistencia a las actuales exigencias de los indicadores de la academia. Formas de salir del molde del estándar y aportar creatividad, posición e identidad. Desde ese hilo espero seguir comprendiendo el campo: construyendo mapas de la investigación en comunicación en Chile, reflexionando sobre la enseñanza del periodismo, sus desafíos y nuevos perfiles, y profundizando en los imaginarios sociales sobre la profesión. Seguir en el ejercicio autoreflexivo como dispositivo de conocimiento del campo, pero también de mí misma. Quizás alguna vez podré saber, al fin, si soy periodista… o no. La investigadora recomienda: Para conocer CUVIC • Instagram:@cuvic_periodismopucv/ • Y en el sitio web de Periodismo PUCV: https://periodismopucv.cl/(menú Vinculación con el Medio) • El podcast Pensar la comunicación: en teoría https://open.spotify.com/show/0YUyow5E 8g88355DZjXHe0?si=d62bb4b820f1423c • Un proyecto del que estoy muy orgullosa, en el que estudiantes de Periodismo PUCV entrevistaron a más de 30 académicos sobre distintas teorías de la comunicación, generando una especie de enciclopedia sonora. • FEMICOM: Análisis y Divulgación de los Roles Femeninos en la Investigación en Comunicación. https://www.femicom.es/ • Un proyecto en el que participo como colaboradora internacional y que busca investigar y dar a conocer el lugar, presencia y ausencia que las mujeres han tenido en este campo científico. • La entrevista“La universidad que traspasa los límites del aula y vincula con la sociedad”, que me hicieron en 2023 para Laboratorio de Periodismo • https://laboratoriodeperiodismo.org/la-universidad-que-traspasa-los-limites-del-aula-yvincula-con-la-sociedad/ • La entrevista:“¿Qué hacen los periodistas? Imaginarios y proyecciones de la profesión”, que me hicieron en 2021 para una temporada anterior del podcast Pensar la comunicación, de Periodismo PUCV • https://open.spotify.com/episode/1wc3RAPIqZhsBIXkEQyHaO?si=51921fa2256c47db 26 DEL PORQUÉ Y PARA QUÉ ESTUDIAR EL CAMPO DE LA COMUNICACIÓN (O LOS DESVARÍOS DE UNA BÚSQUEDA IDENTITARIA PERSONAL) MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Referencias: Del Valle, Carlos(2004). Metainvestigación de la comunicación en Chile. Tendencias y crítica. Temuco: Ediciones Universidad de la Frontera. Dittus, Rubén(2008). Cartografía de los Estudios Mediales en Chile. Concepción: Ediciones Universidad Católica de la Santísima Concepción. Lazcano-Peña, Daniela(2022).“¿Ser periodista hoy? Imaginarios profesionales y perfiles de egreso en la enseñanza universitaria en Chile” En Faure, A.& Lagos, C(ed.) Campo en obras. Postales y apuntes sobre los estudios de periodismo en Chile. Editorial USACH, Santiago, Chile. 127-147. ISBN 978-956-303-592-6. Lazcano-Peña, Daniela(2014). Aproximación a la configuración disciplinaria de la comunicación desde el análisis de su enseñanza: Estudio del caso español[tesis de doctorado, Universitat Pompeu Fabra]. Repositorio TDX http://hdl.handle.net/10803/283812 Lazcano-Peña, Daniela; Gálvez-Pereira, María Paz& Zuleta-Cavalli, Rafaella(2023a). Periodismo bajo lupa: miradas desde el propio campo profesional frente al estallido social chileno. Re-presentaciones. Periodismo, Comunicación y Sociedad,(19), 89-111. https://doi.org/10.35588/rp.v0i19.6269 Lazcano-Peña, Daniela; Gálvez-Pereira, María Paz& Zuleta, Rafaella(2023b). Proyecto CUVIC: una experiencia formativa de periodismo y compromiso social. Análisis de las motivaciones y aprendizajes de sus participantes. En Tejero, S.& Pulido, C.(ed.) Nuevos y viejos desafíos del periodismo. Editorial Tirant Humanidades, Valencia, España. 80-96. ISBN 978-84-19471-1 Lazcano-Peña, Daniela; Gálvez-Pereira, María Paz& Zuleta-Cavalli, Rafaella(2021).“Imaginarios sobre periodismo en Chile antes y después del estallido social. Una mirada desde futuros profesionales”. Avatares de la Comunicación y la Cultura. ISSN 1853-5925. Lazcano-Peña, Daniela& Gálvez-Pereira, María Paz(2019). Hacia la enseñanza de otro modelo de periodismo: una propuesta de innovación educativa. Comunicação& Educação, 24(1), 82-94. https://doi. org/10.11606/issn.2316-9125.v24i1p82-94 Lazcano-Peña, Daniela& Perry, Alejandro(2016).“Investigación en Comunicación en Chile: un mapa de su apoyo público, y la evidencia de su concentración. Anuario electrónico de estudios en Comunicación Social”. Disertaciones, 9(2), 92-116. http://dx.doi.org/10.12804/disertaciones.09.02.2016.05 Lazcano-Peña, Daniela; Viedma, Genny& Alcaino, Tomás(2019). Comunicación de la ciencia desde la mirada de los investigadores universitarios: entre el indicador y la vocación. Form. Univ.[online]. 2019, vol.12, n.6, 27-40. http://dx.doi.org/10.4067/S0718-50062019000600027. Ossandón, Carlos, Salinas, Claudio,& Stange, Hans.(2019). La impostura crítica: desventuras de la investigación en comunicación. Universidad de Chile, Instituto de la Comunicación e Imagen. Santos-Herceg, José.(2020). La tiranía del paper: De la mercantilización a la normalización de la textualidad académica(Vol. 1). Ediciones Universidad Austral de Chile. Vassallo de Lopes, María Inmacolata(2001). Reflexiones sobre el estatuto disciplinario del campo de la comunicación. En Vasallo de Lopes, María Inmacolatta; Fuentes Navarro, Raúl. Comunicación: Campo y Objeto de Estudio. Perspectivas Reflexivas Latinoamericanas. 1era ed. Tlaquepaque: Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente(ITESO). 43-58. 27 28 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Amaranta Alfaro 5 INVESTIGACIÓN PARA LA COHESIÓN SOCIAL CON SELLO FEMINISTA Por Carolina Rojas 6 “La comunicación ofrece un horizonte constitutivo para la diversidad de experiencias humanas, tanto personales como comunitarias. Su carácter abierto y en constante renovación y evolución abre nuevos espacios de significado, en términos políticos, sociales y culturales, como la preocupación medioambiental, el activismo social no partidario, y movimientos sociales como los pro LGBTIQ+, el feminismo, los pro migración y pro pueblos originarios”. Dentro del paisaje cotidiano de la Universidad Alberto Hurtado están los portales y edificios neogóticos, las filas de estudiantes en los cafés y el murmullo de las risas y conversaciones. Como parte de esa comunidad viva, a diario, también se puede ver a los y las docentes caminando a toda prisa de un aula a otra. En esa postal habitan los saludos del alumnado a la profesora Amaranta Alfaro, gestos que siempre están cargados de ternura como la devolución a una docente dedicada. Amaranta no solo cree en sus estudiantes, sino también le apuesta a ese espacio universitario como un lugar de reflexión. Una de las actividades más importantes que lidera es el Festival de Comunicación y Género, donde confluyen personas y organizaciones como la Red de Periodistas y Comunicadoras Feministas, Wikimedia Chile y el Observatorio de Comunicación, entre muchas otras. También están presentes académicas y estudiantes. El evento se hace a pulso con la ayuda de alumnas y colegas, las mismas que la admiran por su trabajo en distintas investigaciones en las que además imprime algo en lo que cree a pies juntillas: la perspectiva de género como herramienta de medición social. 5 MA en Medios, Comunicación y Estudios Culturales de las universidades de Roskilde (Dinamarca) y Kassel(Alemania). Académica del Departamento de Periodismo de la Universidad Alberto Hurtado. 6 Periodista, fundadora de La Otra Diaria . 29 EL CAMINO DE UNA INVESTIGADORA Amaranta estudió Periodismo y Comunicación Social en la Universidad Diego Portales y cuenta con un master of arts en Medios, Comunicación y Estudios Culturales de las universidades de Roskilde(Dinamarca) y Kassel(Alemania). Y, en sus palabras, el Máster Europeo abrió su perspectiva de las cosas en muchos aspectos de su vida. Antes de viajar, trabajó como periodista y asistente de comunicaciones en el Departamento de Economía de la Universidad de Chile, donde aprendió de economistas e investigadores como Ricardo French-Davis, Javier Núñez, Dante Contreras, Óscar Landerretche o Joseph Ramos. Revela que allí se instruyó sobre el rol social de la academia y la docencia, y su conexión con la política pública. El paso laboral por ese espacio fue una fuente de inspiración para seguir una carrera en la academia. Desde entonces, se enfocó en el cruce entre la comunicación, la tecnología y las temáticas sociales, como la desigualdad y la educación. Desigualdad es la palabra que más repite cuando le preguntan sobre sus investigaciones. Esta es una palabra que, en este país, abre un debate tan profundo que hizo estallar la olla a presión en octubre del 2019. “Si bien llegué a la Universidad Alberto Hurtado en el 2020, voy a cumplir diez años haciendo clases en diversas instituciones. Y la verdad es que me encanta. Siempre cada curso, cada semestre, es diferente e involucra un aprendizaje también para mí. Tengo grandes –y todas– las expectativas para mis estudiantes, por lo que los pongo en el centro, lo importante son ellos, ellas y elles. Es importante que aprendan a equivocarse y a pensar. Es un regalo ver cómo se motivan y van más allá porque tú los alientas a que pueden”. Pero enseñar para que los y las jóvenes quieran aprender no es tarea fácil ¿Y cómo se transmite el interés? Amaranta, como profesora, colega e investigadora trabaja con una pasión contagiosa. Sus palabras no son mera retórica ni solo cercanía con sus alumnos y alumnas, ella cree en la transformación social y en las oportunidades que florecen a través de la educación. Cree también en la reivindicación de los afectos en la educación en tiempos de docencia distante, productividad y classroom on line. Para ella es importante formar jóvenes con una mirada crítica y deconstructiva sobre el mundo. Gracias a su trabajo de investigación, muchas de sus estudiantes creen que nada es imposible en un mundo donde las mujeres no tienen las mismas oportunidades que los varones en medio de las normas invisibles del patriarcado. Amaranta entiende que el feminismo es clave en los actos cotidianos. “La profesora Amaranta nos llevó al Congreso INCOM 2022(Asociación de Investigadores Chilenos de la Comunicación) a exponer nuestro trabajo sobre la 30 INVESTIGACIÓN PARA LA COHESIÓN SOCIAL CON SELLO FEMINISTA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] cobertura digital del transfemicidio de Camila Bolocco. Nos guió en el trabajo y gracias a ella pudimos viajar a Viña del Mar, conocimos académicos y académicas. Nos vinimos felices con el reconocimiento. Fue una hermosa experiencia”, dice Yazmín, una de sus exalumnas. Su trabajo considera las brechas y diferencias sociales de Chile y siempre aborda la cohesión social como el principal objetivo. Esa experiencia le permitió comprender la importancia de promover la inclusión a través de la educación y las tecnologías, buscando siempre el bienestar colectivo. Para la académica, la alfabetización mediática y digital son herramientas claves en el mundo actual porque permiten a las personas evaluar críticamente la información, discernir entre fuentes confiables y falsas. Todo esto ocurre en tiempos vertiginosos de desinformación, medias verdades y algoritmos. Es decir, para ella es vital participar de manera informada en la sociedad. Esto fomenta la cohesión social al promover una comunicación efectiva y respetuosa entre individuos de diferentes orígenes, con respeto por los derechos humanos.“Se reducen las brechas digitales y de conocimiento, proporcionando a todos los ciudadanos las habilidades necesarias para acceder y utilizar la tecnología de manera eficiente, lo que es fundamental para disminuir la desinformación y promover una ciudadanía más activa y consciente”, explica. En la oficina de la Universidad donde está su escritorio se ve un collage de fotos de Ale, su hija mayor, que vive en Hamburgo. En las imágenes aparece bailando sobre un escenario, en los tiempos en los que practicaba ballet moderno. También hay fotos del niño sonriente que luego se transformó en esa grácil y hermosa adolescente. Amaranta confiesa que esos retratos acortan la lejanía y los momentos de nostalgia. Sobre el escritorio hay una taza de café con leche y un tazón de agua que siempre olvida tomar, aunque lo intenta. Hay pilas de papeles: pruebas que revisar, papers que lee con obsesión y artículos subrayados en los que está trabajando para futuras publicaciones. Desde una de las paredes cuelgan credenciales de congresos y conferencias a las que asistió. También hay dibujos coloridos de trazo infantil y un calendario de Alicia en el país de las Maravillas, recuerdo de su segunda hija, quien tiene el mismo nombre de la heroína de Lewis Carroll. Frente a su silla, una pizarra blanca le recuerda la lista de los pendientes de la semana en medio de apuntes sobre su tesis. Ella tiene su propio orden en ese universo caótico. “Siempre tengo algún plato con galletas, chocolates, frutos secos o mandarinas para compartir con quienes entran a“la oficina Montessori” como bromean mis colegas”. En ese espacio habla sobre su interés por la comunicación, dirá que es el conector esencial entre las personas, el puente en el que se originan los puntos de encuentro entre individuos, por más diferentes que sean:“La comunicación ofrece un horizonte 31 constitutivo para la diversidad de experiencias humanas, tanto personales como comunitarias. Su carácter abierto y en constante renovación y evolución abre nuevos espacios de significado, en términos políticos, sociales y culturales, como la preocupación medioambiental, el activismo social no partidario, y movimientos sociales como los pro LGBTIQ+, el feminismo, los promigración y pro pueblos originarios”. En esta línea, agrega que piensa en lo dicho por Hannah Arendt sobre entender la comunicación como una experiencia compartida de construcción de sentido, construcción del espacio público y también político, en la que se reconocen nuestras diferencias y similitudes, intercambiando desde la equidad para crecer, conocer y comprender. LA COMUNIDAD DIGITAL Y LA DISTOPÍA Si hay algo que la académica palpa en sus investigaciones es ese mundo distópico de las redes sociales de algoritmos y datificación de nuestras vidas. ¿Cuánto de esto se usa para la segregación social, discursos de odio y criminalización? Entender todo lo que está pasando es urgente. Amaranta ha escrito sobre violencia digital hacia mujeres, esa que no da tregua a políticas, periodistas y, en general, a mujeres en espacios de visibilidad. Sabe lo que muchos ignoran: que la violencia digital puede ser la antesala a otras violencias.“Ese efecto violento resulta del mandato moral y normalizador de reducir y aprisionar a la mujer en su posición subordinada, por todos los medios posibles, recurriendo la violencia sexual, sicológica y física o manteniendo la violencia estructural del orden social y económico”, dice Rita Segato en Las estructuras elementales de la violencia Sabe, además, que la violencia digital es disciplinamiento y un mensaje no solo para la víctima de turno sino para todas las demás: este no es tu lugar. Alguna vez leyó sobre el tema y esas frases le resuenan hasta hoy.“Recuerdo el libro de Aldous Huxley, Un mundo feliz Hasta la actualidad tengo presente pasajes. Hablar del control social a través de la tecnología no es ciencia ficción, lo vemos hoy en día y es una forma de perpetuar y exacerbar la desigualdad, adormeciendo a las personas. En el mundo de Huxley, los avances tecnológicos permiten el condicionamiento psicológico, eliminando la posibilidad de movilidad social. La tecnología hoy también se emplea para controlar y adormecer a la población y manipularla”. Uno de sus trabajos versa así:“Este artículo tiene como objetivo analizar el impacto que tienen los medios de comunicación, en particular la televisión, no solo en las percepciones y representaciones que se configuran sobre migrantes haitianos en espacios públicos y digitales, sino que también en las interacciones interculturales. A partir del análisis de dos casos de coberturas mediáticas de noticias que involucraban 32 INVESTIGACIÓN PARA LA COHESIÓN SOCIAL CON SELLO FEMINISTA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] a migrantes, argumentamos que los encuadres presentes en ambos casos han perpetuado el racismo antinegro y el discurso antiinmigrante en la población, tanto en espacios públicos como digitales en Chile”(Bonhomme y Alfaro, 2022: 87). Este enfoque en estas materias la llevó a encabezar el Grupo Temático de INCOM “Comunicación, género, e interculturalidad”, en el que colabora con académicos y académicas de la Universidad de Chile, de la Universidad Austral, Universidad del Desarrollo, Universidad Andrés Bello, entre otras. En su interés por todos estos temas, continuó sus estudios en un doctorado en la Graduate School Media& Communication de la Universidad de Hamburgo, donde investigó sobre el uso de redes sociales para la participación ciudadana en jóvenes chilenos bajo la supervisión del profesor y doctor Uwe Hasebrink, codirector del Research Center for Media and Communication(RCMC) y director de Instituto Hans Bredow para el estudio de medios y comunicación. Sobre esta experiencia, dice: “Acercarme al trabajo del profesor Hasebrink fue acercarme al Kids Online, un proyecto de investigación internacional cuyo objetivo es generar y mantener una rigurosa base de datos transnacionales sobre el uso que hacen los niños y niñas de Internet, así como el estudio de oportunidades, riesgos y factores de protección de este uso. Recientemente he recibido otro“regalo” desde el mundo académico que ha sido sumarme a la Red de Homólogos de Derecho a la Comunicación y Democracia de AUSJAL. Allí trabajo codo a codo con destacados exponentes de la academia latinoamericana provenientes de México, Colombia, El Salvador, Ecuador, Perú y otros países”. Amaranta, como investigadora, es curiosa por naturaleza. Sabe que aprender algo requiere de esfuerzo, pero también implica mirar la vida desde otra perspectiva como una hipótesis que se va bifurcando continuamente. Sus amigas son un grupo variopinto de mujeres profesionales y activistas que representan distintos mundos para ella. Así, la escucha que les regala también es parte importante en su propio trabajo. Por malo que parezca el panorama, sabe que es importante cambiar la narrativa hacia las historias de mujeres migrantes y las historias de personas de la población LGTBIQ+ en tiempos de odio a la diferencia. y, “¿Cómo puedo ayudarte?” Pregunta a la propuesta de un texto, de un conversatorio o de una actividad feminista. Luego esas amigas se conocen entre sí y tejen trabajo, ideas y más redes de apoyo. Esa solidaridad con las mujeres que la rodean, sumado al deseo incombustible de materializar sus ideas, son el motor de su trabajo. Como académica y feminista sabe que las violencias son sistemáticas aún, pero cada vez más invisibles en su normalización. Hay discriminación en la prensa hegemónica, la misma que actúa como resorte para la opresión de grupos vulnerables como por ejemplo las mujeres racializadas. Las intersecciones entre raza, clase y género son parte de su aprendizaje e investigaciones. 33 Amaranta dice que la temática migrante caló muy hondo en ella:“Todos somos migrantes en algún punto de nuestra vida”. Vuelve a los recuerdos de su hija que hoy vive en Alemania y explica que más allá de ser un tema personal, para ella, sus investigaciones despertaron el interés en explorar la intersección de los medios de comunicación, la tecnología y las cuestiones sociales, en particular el racismo y sus efectos sobre la población migrante. “Es ampliar el espectro de alcance de mis estudios y recuerdo que en ese momento fui criticada, algunas personas me dijeron que era peligroso, que parecía que no tenía foco, al diversificar los temas de participación ciudadana sobre niños y niñas y tecnologías de información y la comunicación. Me advirtieron también que me convertiría en un ente inclasificable y que eso perjudicaría mi carrera académica”, recuerda. Nunca se arrepintió. Para Amaranta esa es su forma de aproximarse al mundo desde distintas aristas y dimensiones, porque de alguna forma todas ellas son parte de nosotros y nosotras en el concepto ciudadanía digital con el que trabaja hace años. “Mi investigación tiene como objetivo comprender y abordar las repercusiones de los medios de comunicación y la tecnología en los grupos marginados, haciendo hincapié en cuestiones como la discriminación, la representación y los derechos humanos. Este enfoque se alinea con lo mencionado anteriormente respecto de la cohesión social y tratar de desafiar las injusticias sociales y promover la equidad y la inclusión a través de la investigación académica”, dice. “La pedagogía del compromiso es una estrategia de enseñanza que tiene como objetivo que los estudiantes recuperen las ganas de pensar, así como su voluntad de alcanzar una autorrealización total”, dice Bell Hooks en Enseñar pensamiento crítico. En estos tiempos, creer que otro futuro es posible es un acto revolucionario. Amaranta sabe que la Universidad, el conocimiento y el cuidado de las relaciones afectivas son el espacio de la otredad. Su magia está en el artificio de actividades con más o menos presupuesto, en la construcción de otra idea de educar, de habitar el aula con todo el cuerpo y crear vínculos. Desde ahí su brillo, lucha y valor como académica. Ella es, como decimos las feministas,“una imprescindible”. 34 INVESTIGACIÓN PARA LA COHESIÓN SOCIAL CON SELLO FEMINISTA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] La autora recomienda: • Alfaro Muirhead, A.C., Pérez, R., Dodel, M., Palma, A.(2024). Determinants of Creativity-Related Skills and Activities Among Young People in Three Latin American Countries. In: Ngwainmbi, E.K.(eds) Social Media, Youth, and the Global South. Palgrave Macmillan, Cham. https://doi.org/10.1007/978-3-031-41869-3_4 • Bonhomme, M.,& Alfaro, A.(2022). Migración haitiana y racismo anti-negro: Las implicancias de los encuadres mediáticos en espacios públicos y digitales. Cuadernos De Teoría Social, 8(16), 86–125. https://doi.org/10.32995/0719-64232022v8n16-137 • Bonhomme M, Alfaro A.‘The filthy people’: Racism in digital spaces during Covid-19 in the context of South-South migration. Int J Cult Stud. 2022 Jul;25(3-4):404-427. doi: 10.1177/13678779221092462. PMID: 37519849; PMCID: PMC9096011. •Sibrian, N., Alfaro, A.,& Núñez, J. C.(2024). Validación de instrumento sobre exposición a discursos de odio de comunidades migrantes en el ecosistema mediático chileno: resultados preliminares. Revista Latina de Comunicación Social,(82), 1–23. https://doi. org/10.4185/rlcs-2024-2226 Referencias: Bonhomme, M.,& Alfaro, A.(2022). Migración haitiana y racismo anti-negro: Las implicancias de los encuadres mediáticos en espacios públicos y digitales. Cuadernos De Teoría Social, 8(16), 86–125. https:// doi.org/10.32995/0719-64232022v8n16-137 Huxley, A.(1952). Brave New World: Aldous Huxley. Chatto& Windus. Segato, R. L.(2003). Las estructuras elementales de la violencia: ensayos sobre género entre la antropología, el psicoanálisis y los derechos humanos. Universidad Nacional de Quilmes. 35 36 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Lorena Antezana Barrios 7 COMPRENDER AL OTRO PARA CONSTRUIR UN NOSOTROS Por Ricardo Ramírez 8 “No los podría generalizar, obviamente, pero lo que te dicen las historias es que los itinerarios, los trayectos de las personas son relevantes para su aprendizaje, su propia vida incide en las formas de leer e interpretar lo que ofrece la televisión. Y eso es lo que te permite entender la parte cualitativa del estudio de audiencias, y sorprenderte, porque implica realmente ponerse en el lugar de otro y pensar desde ahí”. En sus más de 20 años de carrera académica, la investigadora Lorena Antezana Barrios –periodista y magíster en Comunicación Social de la Universidad de Chile y doctora en Información y Comunicación de la Universidad Católica de Lovaina– ha estado movida por un gran propósito: ponerse en el lugar del otro, escuchando sus experiencias e historias, para así comprender cómo las personas construyen aprendizajes y perfilan su lugar en el mundo. Esto lo ha hecho observando agudamente las realidades que la rodean –en su vida cotidiana, sus tareas docentes y, más ampliamente, en el contexto nacional– y aplicando una perspectiva de investigación cualitativa situada que celebra el valor de la subjetividad para la construcción de conocimiento. Con estos valores como guía, ha conducido investigaciones tanto nacionales como internacionales que exploran la capacidad de la cultura popular, principalmente televisiva, para presentar una lectura de la sociedad y analizar cómo estas propuestas son recibidas e interpretadas por audiencias diversas, reconociendo sus subjetividades 7 Lorena Antezana Barrios es profesora asociada de la Facultad de Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile. Doctora en Información y Comunicación por la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica. Dirige el Núcleo de Investigación en Televisión y Sociedad de la Universidad de Chile(www.nitschile.cl). 8 Ricardo Ramírez es investigador postdoctoral de la Facultad de Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile. PhD in Media and Communications de la University of Sussex, Reino Unido. 37 e itinerarios vitales. A través de estos trabajos, la profesora Antezana se ha transformado en un referente en la investigación de audiencias en América Latina. En esta entrevista, la profesora narra sus inicios en las actividades de investigación y docencia, las formas en las que aborda las diversas problemáticas –teóricas, éticas, metodológicas y también personales– que surgen en el trabajo académico y las preguntas que guían su labor, principalmente respecto a las formas en las que, a través del trabajo académico ubicado en universidades que no están cerradas, sino volcadas hacia las personas, es posible contribuir a la construcción de una mejor sociedad. ¿Cómo llegaste a dedicarte a las actividades académicas tras haber estudiado periodismo en la Universidad de Chile? Cuando estaba en segundo año de la universidad me di cuenta de que no me gustaba el periodismo y de que no me sentía muy motivada a seguir una carrera por ese lado, pero como teníamos varios cursos de comunicación, descubrí que esa parte sí me interesaba. Me gustaba trabajar de manera más teórica, entonces comencé a investigar pequeñas cosas en los trabajos que teníamos que hacer. Por lo tanto, en tercero ya tenía súper claro que no quería ser periodista. Incluso me volví a replantear en cuarto año, cuando tenía la licenciatura, si sacaba el título. Pero en el sentido práctico dije“mejor sacarlo, porque uno nunca sabe”. A partir de esto, armé un“itinerario formativo particular”: a cada profesor del ámbito periodístico le ofrecí una alternativa. Por ejemplo, en radio, en vez de reportajes o entrevistas radiales, me dejaron hacer un programa formativo. Entonces armé una radio comunitaria usando como referencia lo que se hace en Ecuador o en Bolivia para poder fomentar algún tipo de cambio de conducta o prevención. En casi todo traté de negociar con los profesores para cumplir con lo que correspondía pero en un trabajo que fuera menos periodístico y más social, comunitario o de investigación. ¿Te acuerdas de qué era lo que te gustaba del trabajo académico en esos primeros años? A mí nunca me iba muy bien porque si el profesor daba a leer un capítulo de un libro, me parecía que eso no era suficiente y leía el libro completo. Así que cuando daba el examen, sobre todo en la primera etapa, cuando te hacían estas pruebas estandarizadas de selección múltiple, me iba pésimo. De hecho, en algunos cursos de comunicación en los que ese era el sistema de pruebas, yo tenía pésimas notas; pero cuando daba los exámenes orales finales, me podía sacar un siete porque mi problema era el formato de evaluación que se usaba y no el contenido o el conocimiento adquirido. En general, siempre me gustaba investigar o ir más atrás, porque cuando leía algo me daba cuenta de que era mucho lo que no sabía. Entonces, sobre todo los primeros años, estudié muchísimo porque además partí, sentía yo, con una desventaja. Como 38 COMPRENDER AL OTRO PARA CONSTRUIR UN NOSOTROS MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] había estudiado en Bolivia y no tenía un puntaje de admisión que mostrar 9 porque entré por cupo especial, siempre sentí que sabía menos y que tenía que, de alguna manera, demostrarme que efectivamente podía, que estaba bien en ese lugar. Era para mí misma, ni siquiera es que alguien me pidiera esa validación; por lo que me esforzaba el doble. Es lo mismo que hice cuando partí en la carrera académica, porque también comencé tarde. Creo que en todo empecé tarde y me sentía en peores condiciones que el resto. Eso hacía que si había que ir a dos congresos al año, yo iba a seis; si había que sacar dos artículos al año, yo escribía seis; o ahora si tengo que hacer una investigación al año, hago seis. ¿En algún momento esta sensación de tener que justificarse o validarse te dejó, o sigue estando presente? Yo creo que en los últimos años, pero te estoy hablando de hace cinco años, recién empecé a sentir que efectivamente había algunos ámbitos en que sabía un poquito más. Ni siquiera era que fuera experta. Jamás. Yo creo que nunca voy a ser experta. O sea, nunca voy a tener la sensación de ser experta en algo. Sí me siento más cómoda y creo que tengo más solvencia en algunos ámbitos, lo he ido descubriendo porque el entorno te empieza a validar. Por ejemplo, yo siempre dije que ganarse un Fondecyt 10 podía ser azar o casualidad. El segundo proyecto obtenido ya podía ratificar que uno más o menos era bueno en un campo. Y que el tercero adjudicado recién podría no ser considerado suerte, sino capacidad para investigar. Siempre fueron esas mis metas. Pero son una competencia conmigo misma, no es en relación con el resto. Entonces, sí, lo tenía de antes y lo sigo teniendo. Me siento un poquito más segura en algunas cosas, pero siempre con la sensación de que efectivamente uno no lo sabe todo y te faltan millones de cosas por aprender, que hay que seguir leyendo y aprendiendo. Y eso es algo que hago siempre. Entiendo que tu forma de acercarte a la investigación es concibiéndola como una práctica situada que está marcada por el contexto, por el clima social, pero también por tu propia posición dentro de ese contexto como investigadora más ampliamente, como persona. Con esto en consideración, me da curiosidad saber cómo eliges qué temas vas a investigar. Primero, los temas tienen que tener una conexión conmigo. Por eso es que yo siempre he sentido que la investigación no puede ser objetiva. Para mí no lo es y por eso 9 Puntaje de admisión a la universidad que se obtiene en una prueba estandarizada, en la época se llamaba Prueba de Aptitud Académica(PAA). 10 Se trata de un concurso anual nacional para financiar investigaciones en los distintos campos del conocimiento. Existen varias categorías: postdoctorados, de iniciación y regular. 39 nunca me ha gustado la investigación cuantitativa. Uso lo cuantitativo para justificar, para tomar decisiones, pero a mí lo cuantitativo no me explica nada y tampoco siento que me involucre. Entonces, en general, elijo temas que yo observo en mi realidad inmediata, cotidiana y sobre los cuales me hago preguntas. Es, en ese sentido, una implicación súper directa, concreta y cotidiana que, de hecho, se me ha criticado. Por ejemplo, cuando defendí mi memoria y después cuando defendí mi tesis, una crítica que me hacían era que yo siempre me involucraba personalmente y que, por lo tanto, no guardaba esta distancia que habría que mantener con el objeto de investigación. Ahora, por suerte, el itinerario de investigación de los últimos años, sobre todo en investigación cualitativa, de alguna manera ha posibilitado que uno encuentre los conceptos para poder justificar esa entrada. Pero a finales de los 90 o a comienzos de los 2000, cuando yo empecé, no se discutía. Se suponía que la investigación era otra cosa. Por lo tanto, cada vez que encuentro un concepto que me permite validar metodológicamente esta opción de investigar en temas que a uno lo involucren personalmente, porque los ha observado en su contexto inmediato y cercano, lo uso. Por eso me encanta que ahora podamos hablar de investigación situada 11 . Como en la experiencia que cuentas en la que defiendes tu memoria y tu tesis, queda claro que la academia se basa en el trabajo entre pares, por lo que se está permanentemente abierto a la evaluación de otros. En ese contexto, ¿crees que esta idea de la investigación como algo objetivo y alejado de quien la conduce ha cambiado?, ¿o el modo de hacer investigación que sigues en tu práctica continúa siendo algo que debe ser defendido? Yo creo que es cosa de ver los proyectos que se aprueban en el grupo de sociología de Fondecyt 12 , en el que sigue prevaleciendo la investigación cuantitativa. Todavía hay un grupo muy grande de personas –que es el grueso de los investigadores en comunicación– que más bien apunta a ese tipo de investigación. Estos temas, además, están inmersos en una lógica mucho más periodística porque abordan problemas sobre las fake news, sobre modelos de periodismo, rutinas, análisis de medios, etc. Es decir, son temas que apuntan más a una profesión, a un ejercicio profesional. A mí lo que me interesa es entender el porqué de esos procesos. Para mí, la investigación tiene que servir a una sociedad, no es solo porque a mí me guste investigar sobre algo en particular, sino cómo conecto ese aprendizaje con algo que produzca una mejora en relación con, por ejemplo, los niños o lo que escucho en clases de mis estudiantes. 11 Esto significa que los relatos son producidos desde un lugar específico, un cuerpo situado en un contexto determinado. 12 En el Grupo de Estudio de Sociología del Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico(Fondecyt), dependiente de ANID(Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo), se encuentran las áreas de Comunicación y Trabajo Social. 40 COMPRENDER AL OTRO PARA CONSTRUIR UN NOSOTROS MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Son ellos, los estudiantes, los que de alguna manera instalan esas preguntas y esto otra vez vuelve a hacer que te digan que uno está trabajando“mirándose el ombligo”. Pero ahí veo una diferencia de género muy grande con mis colegas. En muchas de las investigaciones que se hacen, las investigadoras mujeres parten desde sus observaciones y apreciaciones de la vida cotidiana. Es lo mismo que las respuestas que una recibe cuando habla de construcción de memorias. Si tú le preguntas a un hombre y a una mujer sobre, por ejemplo, su opinión acerca de una película, ¿qué va a decir el hombre? Va a analizar la película, desde una distancia ¿Qué va a hacer la mujer? Va a decir lo que le produce esa película, lo que le pasa con ella y, a partir de ahí, va a poder tomar quizás distancia. Entonces eso ya marca la diferencia del punto de partida de una investigación y lo que pregunto a partir de eso. ¿Por qué crees que se hace esta diferencia entre hombres y mujeres en la investigación? Yo creo que, como todas las cosas, también la investigación ha estado pensada desde el punto de vista masculino. La academia, las profesiones, todo lo que tiene que ver con el espacio público siempre fue pensado desde ese punto de vista. Por lo tanto, partir desde otro lugar se cuestiona. O sea, a una no le dicen histérica, pero te hacen saber que estás metida en otro espacio. Es lo mismo en cuanto a la validación del estudio cualitativo: a mí cuando me dijeron “no les van a aprobar un Fondecyt cualitativo en ese grupo de estudio”, yo dije “no, lo tienen que aprobar en algún momento”. Pero si te fijas, los proyectos con metodología cualitativa que aprueban son los mínimos. El grueso de la aprobación es lo cuantitativo. ¿Y qué hacen, en general, los investigadores que prefieren metodologías cualitativas? Se van a otros grupos. Entonces, muchos presentan proyectos en arte y arquitectura, en lingüística, en filosofía, educación o en otras disciplinas. Otra de las características centrales que destacan al revisar tus publicaciones, las investigaciones y la docencia que haces, es el reconocimiento y quizás incluso la celebración de la cultura popular, específicamente de lo que en algunos círculos se ha llamado“géneros basura”. ¿De dónde proviene ese interés y por qué crees que es importante que la investigación en comunicación se centre en esos espacios? Cuando yo estudiaba en la universidad, decir que veías telenovelas era algo que no se podía hacer, porque uno tenía que leer a Shakespeare, a Foucault, no sé, otras cosas. Entonces, uno no solo no lo decía en voz alta, sino que te quedabas callado porque sabías que en un ambiente intelectual o académico no era muy bien visto. Imagínate a alguien que venía de Bolivia y que veía telenovelas, no tenía ninguna opción de validación académica. A mí me gustaba ver televisión y telenovelas. Ahora me arrepiento de no haber estudiado o haberle prestado más atención a la economía, a la política u otras cosas. Cuando era chica, no me interesaban. Y ¿cómo aprendí de historia? Leyendo novelas. La historia me aburría soberanamente. 41 Además, nunca tuve un pensamiento formado para pruebas de selección múltiple, ni una memoria asociada a ese tipo de aprendizaje, era pésima para acordarme de fechas y para memorizar. Me era mucho más fácil escribir un ensayo que dar una prueba con opciones porque, además, para mí los hechos nunca están cerrados. Me iba mal hasta en ética porque creo que discutía los problemas planteados desde otros lugares, no desde la lógica de la regla establecida, sino con otro tipo de criterios. Me basaba en otros tipos de aprendizajes. Sobre lo mismo, algunas anécdotas. Una vez estaba bañando a uno de mis hijos y me hace un gesto y me dice: –Mamá, ¿tú sabes qué estoy haciendo? –No, no tengo idea–, le dije –¿Qué estás haciendo? –Esta es la forma en que los egipcios graficaban a alguien que está corriendo. –¿Y tú cómo sabes eso?–, le pregunté. –Por Jimmy Neutron, ¿o tú qué crees, que viendo monitos yo solo me divierto?–, me respondió. Otro ejemplo: a mi otro hijo –debe haber tenido unos ocho años– le gustaba la lucha libre y yo, por supuesto, lo criticaba. Entonces, un día se dio la vuelta antes de que yo empezara a decirle algo y me dijo:“Mamá, tú no veas esto porque no estás capacitada para entenderlo”. Por último: cuando Tunick 13 hizo la famosa foto en el centro de Santiago, entrevistaron a una niñita en televisión y la periodista le pregunta:“¿Qué opinas tú de la foto que se tomaron todas estas personas en el parque, desnudas?”. La niñita responde:“me parece muy mal” y la periodista asiente y le pregunta:“¿Por qué?” y ella le dice: “porque se pueden resfriar”. Con todos estos ejemplos se puede ver que las personas aprenden en distintos lugares y espacios, aprenden todo el tiempo mientras se entretienen, y nosotros cuestionamos estos aprendizajes pues los entendemos desde nuestra propia lógica del saber y los clasificamos: esto es bueno, esto es malo, esto es nocivo. Pero no nos damos cuenta de que cada una de esas personas tiene sus propios recursos para poder lidiar con estos contenidos y de que no porque vean un reality son tontas. Por lo tanto, el problema no está en los programas ni está en los consumos, está en quienes interpretamos esas relaciones. Por eso me gustan los estudios de audiencia, porque creo que allí hay más de lo que nosotros pensamos. Hay lógicas, experiencias, 13 El 30 de junio de 2002, el fotógrafo estadounidense Spencer Tunick tomó fotos a cerca de cuatro mil personas desnudas en el Parque Forestal de Santiago. 42 COMPRENDER AL OTRO PARA CONSTRUIR UN NOSOTROS MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] historias y formas de sobrevivencia que están vinculadas a esa relación. Esa es una de las partes que más me interesa y es la que más me sorprende cuando hago investigación. Creo que no hay nada peor que esas investigaciones en las que uno ya sabe lo que va a encontrar. No tiene ninguna gracia hacerlas. Por eso es que me gusta mezclar metodologías, probar cosas, seguir pistas, intuiciones, encontrar, sorprenderme. Como se puede ver en los ejemplos que mencionas, has centrado gran parte de tu carrera en la televisión, que es un medio de comunicación que ha pasado por varios cambios con respecto a sus textos y sus formas de producción y consumo, sobre todo en los últimos años o décadas. Al respecto, ¿cuál crees que es el rol de la televisión en las sociedades contemporáneas y qué hay en juego en ella que hace relevante seguir cuestionándola y explorándola? Primero, encuentro que la televisión es y seguirá siendo importante por mucho más tiempo, pues es un medio imprescindible para la constitución de sociedades. Todos los otros tipos de producciones son a la carta y a la medida y, al igual que el Internet, lo que hacen es cerrar discusiones. Es decir, me conecto con mis iguales y los algoritmos me ofrecen lo que ya conozco, lo que saben que me gusta. Por lo tanto, no tengo opción de ver algo distinto, de enfrentarme a otras cosas, de hacer que mi cabeza funcione, porque no todo funciona como yo lo veo en el mundo. Entonces, en ese sentido, la televisión generalista está pensada para una masa de personas, no para segmentos necesariamente, aunque igual la parrilla programática está vinculada a los flujos de la vida. Por lo tanto, puede levantar propuestas un poco más transversales que van a llegar, además, a lugares donde nadie más llega. Ni siquiera las personas tienen ya el hábito de mirar los titulares cuando están paradas en los kioscos, por lo que no tienen mucha opción de enterarse de lo que ocurre con todo el resto. Sé lo que me pasa a mí y lo que me afecta directamente, pero no sé nada más. Entonces, ¿cómo construyo comunidad si no sé nada de quienes están conmigo? Por eso, creo que la televisión es la única que todavía permite, aunque busque un mínimo común denominador de las cosas, construir un hilo en que existe una ligera noción de un nosotros. Eso lo hacen los noticieros, los reality shows locales, los docudramas y la ficción, porque la televisión habla desde un lugar para personas a las que de alguna manera pone en concierto. O sea, junta los factores que pueden despertar alguna idea compartida y que están muy poco propuestos en otros espacios y medios. La televisión trabaja sobre las cosas que nos unen. En torno a lo mismo, a la búsqueda de las cosas que nos unen a través de la televisión, pero también a través de otros medios, otra de las áreas centrales que ya estábamos abordando ha sido el trabajo con audiencias. ¿Cómo concibes el proceso de recepción e interpretación que hacen las audiencias? Sobre todo, me llamó mucho la atención lo que acabas de decir: que hay formas de sobrevivencia que se ponen en juego ahí. ¿Y por qué crees, entonces, que es importante 43 explorar estas múltiples interacciones que las personas tenemos con los medios de comunicación? Yo creo que en el último tiempo y como una especie de reducción de ese sujeto al que nos estamos refiriendo, aparece el sujeto fruto de la estadística, un sujeto que no existe. Ir a la feria, escuchar a las personas en el metro, te ofrece una dimensión más amplia, más diversa, que no necesariamente coincide con la que están pensando los investigadores, porque muchos de los que están en la academia viven en el mismo tipo de comunas, en un mismo sector. Es lo mismo que pasa con los políticos que están concentrados en una burbuja. Con los investigadores pasa lo mismo, aunque incluso su cuna de origen sea otra, cuando ya están trabajando, viven más o menos en una misma zona urbana. Por lo tanto, su percepción cotidiana de las personas es la percepción de ellos mismos, con otros que son iguales. Y esos“mismos” no son el grueso de la población. Los investigadores de regiones quizás puedan tener sensibilidades distintas, aunque también viven en burbujas. Los académicos vivimos todos en burbujas y no tenemos un contacto cotidiano con el afuera. Entonces, ese otro es un desconocido. Yo le atribuyo a ese otro cosas de acuerdo con lo que yo creo, desde el lugar en el que estoy y desde lo que me ha construido esa estadística, pero esa estadística es un punto promedio que no mira ni los extremos ni todos los grises. Yo creo que lo que te permite hacer la investigación cualitativa, sabiendo que no es generalizable, es mirar toda la escala de grises que existe en Chile y darse realmente cuenta del espacio en el que estamos. Es como cuando los estudiantes dicen:“Pero, profe, nadie ve tele” y yo les digo:“¿Quiénes lo dicen?, ¿ustedes?, ¿quiénes son ustedes? El 5%, el 10% de toda la población”. Entonces, si cada uno piensa desde ese lugar es súper difícil que veamos lo que ocurre en nuestro entorno. Las personas, como te digo, no son tontas. Nadie eligió dónde nació, ni sus condiciones de vida, sobre todo en un país en el que la desigualdad es algo estructural y que no va a cambiar en mucho tiempo. Y desde ese lugar, esas personas ya tienen una experiencia. O sea, cuando uno escucha a un chico de La Pintana, de 15 años, te quedas sorprendido de la experiencia de vida que tiene y la forma súper práctica en que puede ver los procesos con los que él ha estado en contacto. A una chiquita de 12 años, yo le pregunté:“¿Cómo sabes tú eso?” y me dijo:“Porque vivo en una población y en una población pasa de todo”. Ese tipo de experiencia es una experiencia de vida y es una experiencia heredada porque ya han vivido en sistemas precarios y tienen, por ejemplo, una forma de relacionarse con la política, que es utilitarista y práctica. Esto sucede porque la misma política estableció ese tipo de relación con ellos y, como no son tontos, la aprovechan porque les van a dar un pollo y un balón de gas y uno dice ¿por un pollo, por un balón de gas? Sí, porque es súper importante para las personas que lo necesitan. 44 COMPRENDER AL OTRO PARA CONSTRUIR UN NOSOTROS MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Cuando empecé a hacer clases en educación inicial, una carrera nueva de la Facultad de Ciencias Sociales, les hice escribir a mis estudiantes un pequeño ensayo sobre sus recuerdos y vivencias respecto a la televisión. Nunca me he olvidado de una chica que escribió“todo el mundo dice que la televisión es la pantalla tonta, pero yo quiero decirles que para mí la televisión fue una ventana a todas las otras cosas que existen en el mundo. A uno siempre le dicen que cuando vive en una población, hay una montonera de espectáculos gratuitos. Es cosa de ir, por ejemplo, a la Plaza Italia”. Y agregaba:“Nosotros en mi casa no teníamos plata para poder pagar un pasaje de micro para ir a ver ese espectáculo gratuito. No salíamos de vacaciones porque eso era impensable. Éramos muchos hermanos. Una familia con muchas dificultades. Mi único entorno de convivencia era al que yo podía llegar caminando, donde estaba mi escuela. Esa era mi realidad. La televisión me ofrecía una ventana hacia esas otras cosas que, si no, yo nunca hubiera podido saber ni siquiera que existían”. Otro ejemplo: los primeros días de clases, pedí a los estudiantes que contaran de dónde vienen. Un chico nos dijo que él había estudiado en un colegio técnico y que quería estudiar en la universidad y dijo:“Aquí estoy, yo tengo veintitantos, me demoré cinco años en lograr completar todos los vacíos que tenía para lograr el puntaje que me permitiera estar aquí”. Estos son solo pequeños ejemplos súper específicos. No los podría generalizar, obviamente, pero lo que te dicen las historias es que los itinerarios, las trayectorias de las personas, son relevantes para su aprendizaje, su propia vida incide en las formas de leer e interpretar lo que ofrece la televisión. Y eso es lo que te permite entender la parte cualitativa del estudio de audiencias, y sorprenderte, porque implica realmente ponerse en el lugar de otro y pensar desde ahí. Dentro de este trabajo, te has centrado específicamente en algunos tipos de audiencias, por ejemplo, las personas jóvenes, una generación cuyo consumo, sobre todo de televisión, es muy distinto a lo que podríamos llamar el“modelo clásico”. ¿Qué hay de específico en esas audiencias que te llamó la atención y que te haya sorprendido al respecto de sus usos mediáticos? Hay una tremenda diferencia entre nacer en un ambiente con ciertas características y llegar a él desde fuera. Por ejemplo, donde yo crecí, la televisión llegó súper tarde y solo por unas horas. Yo no tengo una infancia televisiva que recordar. No era“tevita” como muchos de mis colegas que tienen mi edad y que crecieron con la tele. Cuando yo venía de vacaciones a Chile, veía tele todo el día porque era algo que no podía hacer frecuentemente. Todo esto se inscribe como una huella en la visión de mundo que cada uno tenga, por tanto, las condiciones y el lugar en que uno crece son determinantes a la hora de entender a los distintos públicos. Me interesan las personas jóvenes porque tengo hijos y nietos, y porque siempre he creído que las personas mayores ya tienen una visión de mundo definida. O sea, puedo mejorar su calidad de vida, y está bien que se haga eso, pero no voy a cambiar 45 la forma en la que ven el mundo y la forma en la que se relacionan con otras personas. Entonces, así como hay personas a las que les interesa cuidar el medio ambiente por los que vienen, a mí también me interesa, pero me interesan más las personas que su entorno. Por eso, además, focalizo cada vez más a los sectores[socioeconómicos] medios y bajos, porque son la mayoría y porque efectivamente son los que van o no a hacer cambios en lo que va a ser este mundo. Y cuanto más jóvenes, mejor. Solo que yo no he logrado llegar a las infancias. Creo que las personas se constituyen como seres políticos mucho antes de“los años impresionables”. O sea, uno puede notar, sin importar la edad, esas huellas que se instalaron cuando uno era muy pequeño y que lo constituyeron como ser humano y, por lo tanto, como ser humano bueno o no tan bueno y que hace cosas buenas y otras no. Sobre esto, algo que me preocupa es el tema del individualismo. El año pasado, en mi primera clase con estudiantes de primer año, uno me dijo que el ser humano es “intrínsecamente individualista”. Casi se me cayó el pelo cuando lo escuché porque además lo dijo con una gran convicción. No puede ser que me diga eso a los 17 años, cuando a esa edad se supone que tendría que tener ideales utópicos y discursos inflamados que son propios de los jóvenes. Quiere decir que lo hemos hecho pésimo, ¿cómo va a ser ese el punto de partida? A uno después la vida lo vapuleará y le enseñará que eso no existe, que las utopías tampoco. Eso va a pasar, pero no puede pasar a los 17, no puede pasar a los 15. Es desesperanzador, si es que uno lo mira así. ¿Y de qué manera crees que la academia o la investigación puede contribuir a cambiar esa situación de individualismo tan radicalizado? Eso es lo que yo también me pregunto ahora. No porque existan las cosas se producen los cambios. No porque existió Plaza Sésamo, todos los niños miraron Plaza Sésamo y aprendieron cosas. En esto, el sujeto mediador es súper importante y ahí me pregunto ¿quiénes componen ese sujeto mediador? Porque, lamentablemente, no son los profesores, no es la escuela. O sea, lo que yo he visto es que el único espacio de intercambio intergeneracional que puede provocar una reflexión que vaya más allá de recomendarse películas entre pares es la relación que esos jóvenes establezcan con adultos y esos otros adultos no son los papás, son generalmente los abuelos. De lo que nosotros hemos visto estos últimos años, por ejemplo, en relación a si los estudiantes escuchan radio, o cómo se enteraron de la COVID, es en general gracias a sus abuelos. En estos espacios –estoy hablando de clases bajas y clases medias bajas–, el contacto y el cuidado de los niños depende sobre todo de los abuelos. Ellos, por la relación afectiva que establecen con esos niños, son quienes pueden transmitir una serie de aprendizajes y de nociones que no están transmitiendo ni los papás –que no tienen tiempo y están de cabeza en el mundo productivo–, ni las escuelas, y menos las otras instituciones sociales. Este es un tema que me da vueltas. Específicamente, me pregunto ¿cómo trabajar a partir de ese intercambio virtuoso para poder provocar cambios sociales? 46 COMPRENDER AL OTRO PARA CONSTRUIR UN NOSOTROS MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Con los abuelos, los jóvenes ven telenovelas, conversan, cuentan experiencias. Hay una dimensión allí de aprendizaje muy cercano, porque son pequeños, porque estas son las figuras adultas más cercanas y porque son relaciones construidas desde el afecto que no logramos recrear en otros espacios. Estas son solo primeras intuiciones a las que yo creo que hay que darles más vueltas, hay que trabajarlas. Esta no es la realidad de, por ejemplo, otros sectores socioeconómicos en los que se ve el aislamiento de las familias actuales con pocos hijos, uno, con suerte, o ninguno. En esa lógica en la que cada familia se recluye y lo soluciona todo a través del mercado, es súper difícil promover lo intergeneracional porque no tienes los ingredientes para hacerlo. Pero en esos otros espacios que son más de sobrevivencia y de necesidad, necesito al otro, necesito pedirle a mi vecina una taza de azúcar. En esos sistemas de vida más precarios se da una conexión más fuerte con el otro, porque además no tienen otras opciones. Ahí hay claves que sería súper interesante potenciar. También en torno a esta discusión sobre los sujetos mediadores, se ha conversado bastante sobre las figuras digitales, las personas que los niños, niñas y adolescentes siguen en redes sociales, ¿cómo ves el aprendizaje que se da en ese vínculo?, ¿es un riesgo o una oportunidad? Lo que muestra es la soledad en la que están creciendo los niños, niñas y adolescentes. Yo siempre he creído que si a un niño lo va a buscar otro niño para jugar a la pelota, lo más probable es que salga a jugar con él y no esté conectado a pantallas y redes. El consumo de televisión y de pantallas se puede regular si es que hay ofertas que sean más atractivas para ellos. Segundo, en las redes no encontramos la misma relación afectiva con un otro que te cuida presencialmente porque, en este caso, es una pantalla la que te acompaña. En esa pantalla buscan ese vínculo con esas personas – influencers – que te parecen cercanos. Nosotros realizamos un análisis, con Pablo Andrada, sobre los comentarios que los niños escriben allí. Ellos están pidiendo a gritos ese mismo vínculo y lo que pasa es que, como no lo tienen o no lo tienen tanto como debieran, lo reemplazan. Entonces, los niños y adolescentes están supliendo una necesidad que como sociedad no estamos cumpliendo. En ese sentido, este supuesto vínculo es peligroso, porque en una relación cara a cara uno puede ir regulando qué le va pasando al otro y por lo tanto vas modulando lo que le dices porque además lo vas conociendo. A través de una pantalla y con alguien que no te ve, tú no sabes lo que puede ocasionar lo que estás diciendo y qué es lo que le pasa a esa otra persona. La telenovela Generación 98, por ejemplo, toca un tema profundamente doloroso como el bullying cuando las personas son pequeñas en el colegio. En otra telenovela vespertina, Como la vida misma, aparece con mucha fuerza el tema de la ausencia o la relación no virtuosa entre los niños y los adultos que son responsables de ellos. Con eso, puedes ver lo que dicen de nuestra sociedad las telenovelas si las aprendes a leer. 47 Te están diciendo cuáles son las huellas, los traumas, los dolores que como sociedad vamos acumulando y si aparecen ahí es porque no se trata de hechos aislados, sino que ya son casi parte constitutiva de distintas generaciones. Y eso es súper duro de ver. Y ahí uno se convence de que hay que hacer algo, ¿cómo lo hacemos? No puede ser que todas las personas vayan a terapia. No podemos solucionar todos los problemas de salud mental de manera individual. Tenemos que mejorarla socialmente y cambiar las pautas de relación desde los espacios en que podamos hacerlo. Si consideramos todas estas aristas y todo lo que has obtenido en las investigaciones, pero también a partir de las frustraciones que me imagino has encontrado a lo largo del camino, me encantaría saber cuál es, para ti, el rol que tiene la academia en las sociedades contemporáneas. Esta idea de que hay que hacer algo, que tenemos que hacer algo, ¿cómo podemos intentarlo? El principio de que la universidad tiene que ser para el país, que es la lógica de la universidad pública, debería regir en todas. Eso implica poner el acento allí, lo que no necesariamente se traduce en sacar comunicados públicos sobre algo o en solo hacer aportes para la política pública. Por eso me interesa mucho el tema de la divulgación, de llegar directamente a las personas, construir ese vínculo y buscar, de alguna manera, relacionarse. O sea, hay que botar las paredes. Todas las universidades están físicamente enclaustradas. En algunas te piden registro, invitación para entrar. Obviamente son como bunkers cerrados donde se junta la gente. La idea simbólica sería entonces botar las paredes, conectarse con ese país, con esas realidades. Es ahí donde debemos centrarnos. Los autores recomiendan: • Antezana, Lorena y Andrada, Pablo(Eds.)(2018). En clave adolescente. Referentes, prácticas y hábitos de consumo audiovisual. Santiago. http://libros.uchile.cl/803 • Antezana, Lorena(2015). Las imágenes de la discordia. La dictadura chilena en producciones televisivas de ficción. Buenos Aires – CLACSO. http://biblioteca.clacso. edu.ar/clacso/becas/20151203025950/imagenes.pdf • Antezana, Lorena y Sánchez Sepúlveda, Juan Pablo(2022). Series televisivas y memorias del pasado reciente en Chile: abordajes desde el género y las emociones. Comunicación y género, 5(2), 95-104. https://dx.doi.org/10.5209/cgen.80405 •Antezana, Lorena y Ábalos, Consuelo(2021). Sitiados y la reescritura del pasado en clave identitaria. Miguel Hernández Communication Journal, Vol. 12(2), 383-402. https://doi. org/10.21134/mhjournal.v12i.1322 • Antezana, Lorena y Cabalin, Cristian(2020). Ficción televisiva y construcción intergeneracional de memorias sobre el pasado reciente en Chile. Última Década, 28 (53), 184-209. https://ultimadecada.uchile.cl/index.php/UD/article/view/58453/62164 48 COMPRENDER AL OTRO PARA CONSTRUIR UN NOSOTROS MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Teresa Correa 14 LA INVESTIGACIÓN COMO UN CAMINO PARA CREAR COMUNIDAD Y VIVIR EL PROCESO COLECTIVAMENTE Por: Rocío Gómez A. 15 “Es relevante crear lazos con personas que te impulsen y den el coraje para atreverse a avanzar. En ese sentido, uno tiene una responsabilidad con las generaciones que vienen, especialmente con las mujeres”. Teresa Correa(45), profesora titular de la Facultad de Comunicación y Letras de la Universidad Diego Portales y directora alterna del Núcleo Milenio en Desigualdades y Oportunidades Digitales(NUDOS), es una convencida de que el camino en investigación es uno que hay que hacer acompañado.“Cuando uno ya ha vivido algunas experiencias y tiene una trayectoria, también tiene una responsabilidad de ser consciente de ese recorrido para las generaciones que siguen. Por eso, cuando uno está construyendo un camino profesional, es importante identificar mentores generosos que tengan buenos liderazgos y te enseñen a navegar este proceso”, dice al reflexionar sobre su carrera. Aunque comenzó como periodista en el diario El Mercurio, sus intereses la impulsaron a volver a estudiar y decidió hacer un magíster en Estudios Latinoamericanos con mención en comunicaciones y metodología, para luego en 2012 obtener su doctorado en comunicaciones de la Universidad de Texas en Austin. Durante esa etapa, descubrió los temas de investigación que ha desarrollado hasta la actualidad y que le han permitido financiar proyectos con fondos nacionales e internacionales. 14 Doctora en Comunicaciones de la Universidad de Texas en Austin. Profesora titular y directora del Centro de Comunicación, Literatura y Observación Social(CICLOS UDP) de la Universidad Diego Portales, directora alterna del Núcleo Milenio en Desigualdades y Oportunidades Digitales(NUDOS), IP Núcleo Milenio Futures of Artificial Intelligence Research(FAIR) y editora asociada del Journal of ComputerMediated Communication. 15 Candidata a doctora en Comunicación, Universidad de los Andes, Chile. Becaria FAI- Fondo de Ayuda a la Investigación, Universidad de los Andes. 49 Esta experiencia también le ha permitido ser parte de equipos multidisciplinarios, con roles como investigadora principal del Núcleo Milenio Futures of Artificial Intelligence Research(FAIR) y editora asociada del Journal of Computer-Mediated Communication(JCMC).“Es relevante crear lazos con personas que te impulsen y den el coraje para atreverse a avanzar. En ese sentido, uno tiene una responsabilidad con las generaciones que vienen, especialmente con las mujeres. Es algo que tengo muy presente en mi trayectoria profesional”, comenta. UN AMPLIO PARAGUAS DE INVESTIGACIÓN En el contexto de los estudios de comunicación en Chile, ¿cómo defines tu enfoque de investigación? El panorama más general de mis temas de investigación tiene que ver con medios e inequidad. Desde que empecé mi magíster y doctorado me he dedicado a temas de acceso y uso de tecnologías digitales, con un especial foco en los usuarios y en los procesos de inclusión digital. Hoy estoy dedicada a investigar cómo la gente comprende y navega los espacios digitales, los sistemas algorítmicos y las inteligencias artificiales. Pero también he hecho investigación sobre activismo digital, género y comunicación y salud. Por eso, medios e inequidad es, de todas mis áreas de estudio, desde la que generalmente me aproximo. Los temas más fuertes han sido inequidades digitales en poblaciones vulnerables, tales como personas mayores, de sectores rurales y mujeres. ¿Qué investigaciones destacarías en ese ámbito en particular? Hay dos temas importantes. Uno es el rol que tienen niños, adolescentes e incluso hijos adultos en los procesos de inclusión digital de sus familias y también de comunidades a las que ellos pertenecen. El segundo es un proyecto de más de una década sobre inclusión digital en localidades rurales aisladas. Respecto del primero, durante mi doctorado, yo estudiaba desigualdades digitales, pero en mi disertación quise verlo desde una luz más positiva. Hacia el año 2009, me daba cuenta de que en el proceso de digitalización que estábamos viviendo como sociedad, hijos adolescentes e incluso hijos más adultos ayudaban todo el tiempo a sus padres y abuelos, les enseñaban y a veces hacían cosas por ellos. Eso se había estudiado muy escasamente y lo poco que había eran mayoritariamente investigaciones cualitativas. En mis estudios normalmente utilizo métodos mixtos, tanto cualitativos como cuantitativos, porque tengo un profundo respeto por ambas epistemologías y estoy convencida de que es importante complementarlas para poder entender la complejidad de los problemas de hoy. Entonces, hasta ese momento las escasas investigaciones que hablaban de este fenómeno eran solo cualitativas y había muy pocos antecedentes de este fenómeno no solo en Chile, sino a nivel mundial. 50 LA INVESTIGACIÓN COMO UN CAMINO PARA CREAR COMUNIDAD Y VIVIR EL PROCESO COLECTIVAMENTE MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Por lo tanto, para investigar ese fenómeno, me inspiré muchísimo en dos estudios que proponían una mirada más disruptiva para ese momento. Hasta ese entonces, generalmente la literatura se enfocaba en procesos de socialización de arriba hacia abajo, es decir, desde padres y educadores a niños, y no se estudiaba cómo los hijos también influían en los procesos comunicativos. Había un estudio de Michael McDevitt y Steve Chaffee sobre la influencia de los hijos en el conocimiento político de sus padres a través de una intervención que se había hecho en colegios, y otro de Vikki Katz que estudiaba a los hijos de familias migrantes que actuaban de mediadores e intérpretes en sus familias. Inspirada en ellos, propuse la idea del Bottom-Up Technology Transmission, que era un concepto del proceso de socialización de abajo hacia arriba en tecnología. Lo exploré cualitativamente, por medio de entrevistas y encuestas a padres e hijos, para ver qué tan prevalente era, cuánto les enseñaban y cuánto descansaban en los hijos. Me di cuenta de que había roles de género que intervenían en este proceso, en el que las madres, en general, eran más receptivas a la ayuda de los hijos. También pude ver que en los estratos socioeconómicos altos los padres pueden recibir las nuevas ideas, softwares o aplicaciones, a través de su trabajo; pero en sectores medios y bajos, el proceso de inclusión ocurre a través de los hijos. Entonces, sí pueden ser agentes socializadores en las áreas de acceso a la tecnología o de cambios en procesos de inclusión digital dentro de sus familias. Esto originó un programa de trabajo que continué con otras investigaciones. Después me convidaron a trabajar en un proyecto de comunicación y salud para evaluar la Ley de Etiquetado de Alimentos, con el que nos dimos cuenta de que también se producía el proceso de comunicación de abajo hacia arriba. Los niños aprendían sobre las etiquetas en el colegio y llegaban con esta idea a sus familias, lo que impulsó que los padres compraran alimentos con menos etiquetas. El otro proyecto que ha sido relevante es un estudio longitudinal sobre conectividad digital en localidades rurales aisladas, a las que hemos seguido por más de una década. He hecho este proyecto, que tiene alta relevancia en términos de política pública, con una partner de investigación, Isabel Pavez. Fue, además, el primero con el que nos ganamos un fondo del estado(Fondecyt) en 2014. Después de una década, hemos vuelto a visitar y a encuestar estas comunidades rurales para ver cómo ha continuado el proceso de digitalización y conectividad a lo largo de la última década. Mencionaste el respeto que tenías por las metodologías, ¿cómo ha sido tu experiencia utilizando métodos tanto cualitativos como cuantitativos en tus investigaciones? Desde que me formé académicamente, he apostado fuertemente por los métodos mixtos en casi todos mis proyectos. Cuando estaba haciendo mi doctorado, había un fuerte énfasis en lo cuantitativo, pero yo veía un valor en la metodología mixta. 51 Es difícil desarrollar investigación mixta porque muchas veces para publicar hay que responder a estándares muy exigentes para cada una de las metodologías, lo que hace que el proceso sea más largo y engorroso. Pero sigo convencida de que, para poder entender la complejidad de los problemas y de los fenómenos a los que nos enfrentamos el día de hoy, necesitamos usar las fortalezas de ambas. Para eso también se requiere una mirada pragmática, epistemológicamente uno no puede ser tan purista. Las raíces de ambas metodologías son muy distintas. He ido navegando esos desafíos con una mirada pragmática, en la que el foco es la pregunta, el tema de investigación y lo que quiero resolver. En el fondo, se trata de poner el método al servicio de la pregunta para resolver o entender bien el fenómeno. Para lograrlo también hay que formar buenos equipos de investigación que aporten distintos conocimientos y experiencias, y que entrenen esta mirada. NAVEGAR LA ACADEMIA DESDE CHILE ¿Cuáles consideras que han sido los hitos más significativos de tu trayectoria como investigadora? Tengo varios hitos importantes en el proceso de mi formación como investigadora. Cuando estaba haciendo el doctorado, tuve muy buenos profesores y mentores que creyeron en mí, que me impulsaron y me enseñaron a navegar la academia. Cuando logré mis primeras publicaciones en el doctorado, aumentó muchísimo mi eficacia y confianza. Pero si pienso en hitos, creo que algo muy importante en mi formación fue cuando, hacia 2015, me invitaron a integrar un grupo interdisciplinario, liderado mayoritariamente por mujeres investigadoras de distintas áreas como medicina, epidemiología, salud pública, nutrición, economía y comunicación para poder evaluar la Ley de Etiquetado de Alimentos. Era un proyecto longitudinal, de varios años, a gran escala, con investigadores en distintas partes del mundo. Fue muy desafiante en un inicio porque hay que ponerse de acuerdo con las distintas miradas y generar confianza. Pero fue una experiencia muy enriquecedora en la que conocí gente de la que aprendí muchísimo y supe lo que realmente significa hacer investigación interdisciplinaria, con equipos internacionales y con altas exigencias. También aprendí que es un proceso lento y que requiere tener voluntad política para armar los equipos y sacar los proyectos adelante. Esa experiencia fue fundamental para aprender a desarrollar y liderar proyectos a gran escala. También han constituido hitos importantes la formación de equipos en CICLOS, el Centro de Investigación en Comunicación, Literatura y Observación Social, de la UDP, o en los núcleos milenios NUDOS y FAIR. Estos centros son variopintos e interdisciplinarios y la meta ha sido forjar un espíritu de colaboración y apoyar a los académicos en su desarrollo, sobre todo a profesores más jóvenes. 52 LA INVESTIGACIÓN COMO UN CAMINO PARA CREAR COMUNIDAD Y VIVIR EL PROCESO COLECTIVAMENTE MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] También recuerdo cuando me invitaron como editora asociada del Journal of Computer-Mediated Communication, una de las revistas con más impacto dentro del campo de las comunicaciones. Ha sido una experiencia fascinante la posibilidad de intercambiar ideas con otros editores sobre el norte de la comunicación digital, pero desde Chile. Es relevante crear lazos con personas que te impulsen y den el coraje para atreverse a avanzar. En ese sentido, uno tiene una responsabilidad con las generaciones que vienen, especialmente con las mujeres. Es algo que tengo muy presente en mi trayectoria profesional. Considerando tu experiencia y los aprendizajes que has tenido, si hoy tuvieras que traspasar a otros algunos de esos aprendizajes, ¿cuáles serían? Uno de los desafíos de aprender a navegar la academia desde Chile es investigar desde el contexto nacional y hacerlo relevante no solo para el país, sino a nivel internacional. Ha sido un desafío muy importante que creo que hemos logrado sortear con éxito. También debo decir que, en la última década, este mismo tema se ha transformado en una oportunidad que no se puede desconocer. Si bien en el llamado“norte global” muchas veces se miran a sí mismos y no se les exige justificar el contexto –y uno lo siente como una injusticia–, la apuesta ha sido que toda investigación es contextual, por lo tanto, todos deben dar cuenta de ese contexto. Aunque existe esa desigualdad, esto también se ha transformado a lo largo de los años en una oportunidad porque cada vez existe más la necesidad de mover y ampliar las fronteras. Entonces si uno hace buena investigación desde Latinoamérica, se abren puertas. Por lo tanto, hay que atreverse a hacerlo, aunque dé un poco de miedo al principio. Es importante no tomarse la crítica, que a veces puede ser dura, de manera personal; darte cuenta de que todo tu trabajo es perfectible, de que de un proceso de revisión normalmente uno se fortalece. Entonces, aconsejo ver ese lado positivo, ser optimista y no desalentarse. Este libro es sobre mujeres y a nosotras a veces eso nos cuesta más. Tenemos menores niveles de eficacia, nos sentimos más inseguras por todas las cosas que nos ha tocado vivir a lo largo de la historia, por procesos de socialización, por los propios obstáculos que tenemos que enfrentar. Por todo esto, a veces tenemos que dar muchas explicaciones o tratar de demostrar más. Tenemos estos desafíos no solo en la academia, sino en cualquier ámbito laboral. Sin embargo, en la academia el tema de enfrentarse a la crítica a nuestro trabajo de manera constante requiere humildad y engrosar la piel, no tomarlo a nivel personal. Para eso creo que hay que rodearse de otras personas que te enseñen o acompañen en este proceso. Yo me he rodeado de gente que me ha ayudado a lo largo de mi carrera, tal vez sin darse cuenta, a aprender a vivir este proceso, a través de conversaciones, de trabajo en equipo. 53 Soy una convencida de que es clave crear comunidad y vivir este proceso de manera colectiva. Respecto al rol que tienen las investigadoras con más trayectoria en relación con las más jóvenes, ¿de qué manera lo has ido implementando en tus equipos de investigación o con tus estudiantes? Aprendí esta forma de hacer equipo colaborativo cuando hice el doctorado. Hay un modelo que venía de la Universidad de Wisconsin, donde hacen investigación de manera muy colaborativa. Entonces, los investigadores más jóvenes y los estudiantes de doctorado van aprendiendo con los profesores de estos procesos y se van dando cuenta de que las críticas no hay que tomarlas personalmente. En todo este proceso, uno va viendo cómo los otros lo han vivido. El profesor Homero Gil de Zúñiga implementó este modelo de Wisconsin en la Universidad de Texas en Austin, donde yo tuve la suerte de conocerlo cuando hacía el doctorado. Teníamos muy poca diferencia de edad. Entonces fue muy colaborativo y horizontal, todos fuimos viviendo y aprendiendo juntos cómo hacerlo. Después, lo volví a experimentar cuando me fui de profesora visitante e investigadora a la Universidad de Wisconsin. Como lo había vivido, implementé este modelo en mis equipos y soy muy consciente de eso cuando me toca liderar. Cuando tenemos que enfrentar el envío de una publicación, la participación en un congreso, la postulación a un fondo o trabajar con el Estado o la sociedad civil, hay que intentar darse cuenta de que en el equipo hay personas que están aprendiendo, por lo que hay que detenerse a explicar para que puedan aprender a navegar en la academia. Y uno debe estar atento cuando otra persona está mostrando su experiencia. Siempre hay oportunidades de aprender. Eso lo hacemos de manera explícita en CICLOS UDP, por ejemplo; y de manera más informal en los centros Milenio, donde me toca liderar varios proyectos de investigación junto a otros investigadores. Ahí vamos aprendiendo de otros, enseñando y dando apoyo. MUJERES EN LA ACADEMIA ¿Qué obstáculos has superado como investigadora en un contexto cultural como el chileno? Uno de esos es hacer investigación desde Chile y que sea relevante. El otro obstáculo, como investigadora mujer, es ir viviendo procesos en paralelo. Estoy casada con otro académico y tengo tres hijos. Durante el magíster y el doctorado estuve embarazada y tuve a mis tres hijos. A veces la vida no es equilibrada, debes ir viviendo estos procesos de tu trabajo, de tu desarrollo, trayectoria profesional y, al mismo tiempo, cuidar a otros y tener una pareja. No diría que ha sido un obstáculo, pero si es un desafío importante en el que 54 LA INVESTIGACIÓN COMO UN CAMINO PARA CREAR COMUNIDAD Y VIVIR EL PROCESO COLECTIVAMENTE MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] con mi marido nos hemos apoyado mucho, no solo en lo profesional y académico, sino sobre todo en nuestra vida familiar para ir conciliando las cosas. ¿Cómo ves la evolución de las oportunidades para las mujeres que investigan en comunicación en Chile? ¿Qué desafíos crees que aún se mantienen? En comunicación encuentro que hay tremendas oportunidades, porque es un campo que está en crecimiento, las escuelas se están fortaleciendo sobre todo en el área de investigación académica. Históricamente, las comunicaciones tendían a ser solo profesionales, pero hoy se han complejizado y se complementan con el área académica. En términos de desafíos, creo que a las mujeres en la academia, a pesar de que hay bastante representación de mujeres profesoras, especialmente en ciencias sociales y humanidades, cuando empiezas a escalar, por diversas razones, hay menos profesoras asociadas y mucho menos titulares. Entonces, estamos muy subrepresentadas. En este sentido, como somos pocas las mujeres, nos toca integrar muchísimas comisiones, porque el día de hoy es muy importante que estas sean paritarias o tengan alta representación de mujeres, entonces terminamos sobrecargadas de trabajo. Es el problema de poner paridad de salida, pero no de entrada. Ese es un obstáculo importante, porque tener mucho trabajo puede impedir que sigan creciendo. Me he dado cuenta de que como muchas mujeres son organizadas y buenas para hacer gestión, se les recarga con esas actividades, lo que impide su crecimiento profesional en el área de investigación. Finalmente, lo que te permite llegar a profesora asociada, titular o editora, son precisamente los proyectos de investigación. Por eso creo que es importante no poner la responsabilidad a nivel individual. A nivel institucional hay que ver formas para apoyar a académicas en los inicios de sus carreras para que tengan las oportunidades de desarrollo profesional y no sobrecargarlas de tareas de gestión. En relación con esa perspectiva de género, ¿cómo lo has abordado en tus investigaciones? ¿Cuál crees tú que ha sido tu contribución más significativa en este sentido? La perspectiva de género siempre ha acompañado mis distintas áreas de investigación. Para mí siempre ha sido importante por los temas de desigualdad digital. Enseño un curso sobre Género, Tecnología y Comunicación. En mis investigaciones, el componente de género es muy relevante en el tema de las habilidades digitales. Además, lo he desarrollado, por ejemplo, en un proyecto que hemos estado realizando con la Universidad de Wisconsin desde el 2018, que tiene que ver con feminismos y activismo digital. Todo partió con el fenómeno del# MeToo y del“Ni una menos”. Después, en el área de comunicación y salud, cuando estuve en este proyecto de la Ley de Alimentos, también nos dábamos cuenta de que había una perspectiva de género muy importante, pues son las madres las que están a cargo de la práctica de las decisiones de compra de su familia. 55 Entonces, en todas mis investigaciones hay una mirada o un componente de género. Si bien no es el corazón de mi investigación, siempre está presente. ¿Qué le dirías a las jóvenes investigadoras que recién están entrando a la academia de comunicación en Chile? Les diría que es muy importante identificar buenos liderazgos, que sean personas generosas con su tiempo y conocimiento. Si son de mujeres, mejor aún porque pueden conversar temas y problemáticas que compartimos, pero también es importante identificar hombres con sensibilidad a este tema que te puedan apoyar. También que aprendan a integrar equipos donde se sientan cómodas y escuchadas. Hay que aprender a atreverse a hacer las cosas, aunque den un poco de miedo. Recordar que la crítica a tu trabajo no es personal, sino que es como aprenderás a navegar la investigación. Por lo mismo, cuando te toca a ti revisar o liderar un proyecto, sé constructiva y consciente del proceso, de que las cosas que dicen le pueden doler a la otra persona. En los procesos de revisión, que a veces pueden ser difíciles, cuando recibas una crítica, un rechazo, o la noticia de que no ganaste un fondo, lee los comentarios con alguien que tenga más experiencia, que te ayude a entenderlos y que te diga cuáles son más prioritarios, de manera que estés en un entorno de aprendizaje. Otra cosa importante es estar atento cuando otras personas están hablando de anécdotas, de historias o vivencias y obtener de ellas un aprendizaje. Si alguien está compartiendo una vivencia, a lo mejor lo está contando como un chiste, pero indaga un poco más, aprende y piensa de qué manera lo puedes incorporar para acordarte de eso cuando tengas que enfrentar un nuevo desafío. Las editoras recomiendan: • Centro de Investigación en Comunicación, Literatura y Observación Social(CICLOS, UDP): https://ciclos.udp.cl/ • Millennium Nucleus in Digital Inequalities and Opportunities: https://www.nudos.cl/en/ • López, C., Davidoff, A., Luco, F., Humeres, M.,& Correa, T.(2024). Users’ Experiences of Algorithm-Mediated Public Services: Folk Theories, Trust, and Strategies in the Global South. International Journal of Human–Computer Interaction, 1-18. • Scheffauer, R., de Zúñiga, H. G.,& Correa, T.(2024). Algorithmic News Versus NonAlgorithmic News: Towards a Principle based Artificial Intelligence(AI) Theoretical Framework of News Media. Profesional de la información, 33(1). • Correa, T., Valenzuela, S.,& Pavez, I.(2024). For better and for worse: A panel survey of how mobile-only and hybrid Internet use affects digital skills over time. New Media& Society, 26(2), 995-1017. 56 LA INVESTIGACIÓN COMO UN CAMINO PARA CREAR COMUNIDAD Y VIVIR EL PROCESO COLECTIVAMENTE MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Claudia Lagos 16 MALABARISTAS Y EQUILIBRISTAS: MUJERES QUE ESCRIBEN Y EDITAN EN EL CAMPO DE LOS ESTUDIOS EN COMUNICACIÓN “ La incorporación de temas, plumas, voces, enfoques que desmantelen enfoques machistas y misóginos, colonialistas y racistas deben ser activos. Cambios como estos no caen del cielo. Ni de maduros. Esto es especialmente urgente en contextos hostiles a las políticas que nos liberen de los corsés de género, momentos en los que se sospecha de los programas académicos feministas y de las políticas institucionales emancipadoras y que buscan restringir o eliminar el financiamiento para este tipo de esfuerzos”. INTRODUCCIÓN He sido autora, revisora y editora de textos académicos. Desde 2019, soy editora de la revista Comunicación y Medios(indexada en Scopus) y desde 2023, editora asociada de Journalism Studies(indexada en WoS, Q1). Por más de una década, he sido revisora de artículos académicos para revistas latinoamericanas, en español y de acceso abierto, así como también para publicaciones en inglés y de acceso por suscripción en una industria editorial académica que cobra US$60 por acceder a un artículo o casi US$400 por acceder a un número completo. He participado en debates, paneles, conferencias y talleres sobre cómo y dónde publicar nuestro trabajo, con énfasis en colaborar con otras mujeres. He integrado comisiones institucionales cuyo cometido es mejorar las políticas editoriales de las revistas académicas con criterios de calidad, no discriminación y de ciencia abierta. He revisado y editado textos de colegas y académicas que llevan menos tiempo en el trajín de publicar, editar y poner su obra en circulación. Me han pedido consejos sobre cómo, dónde y qué estrategia es la mejor para publicar nuestros trabajos. Antes de eso, otras maestras me guiaron sobre cómo, qué y dónde publicar. 16 Doctora en Media and Communications de la University of Illinois at UrbanaChampaign, Estados Unidos. Profesora asociada, directora del Departamento de Comunicación Social, Universidad de Chile. https://orcid.org/0000-0003-2557-5401 57 Leo. Leo distintos géneros y estilos. Leo sobre escribir y sobre editar. Leo en papel y en digital. Escucho podcasts sobre escribir. Hablo con otras colegas sobre leer. Sobre escribir. Sobre publicar tanto en registros académicos como en aquellos que buscan divulgar la producción de conocimiento a públicos más amplios y no solo a nuestras comunidades de investigadoras y académicas. Leo, escucho, veo, discuto sobre cómo las mujeres en la academia navegamos/navegan este oleaje. Este capítulo es producto de esas lecturas y escuchas, pero también de las prácticas que intencionadamente he y hemos desplegado en la escritura, edición y publicación académica en comunicación, medios, periodismo y afines. Contiene, espero, discusiones y experiencias compartidas con otras que transitan estas rutas y continúa, también, la reflexión que, en parte, motivó la conmemoración de los 40 años de circulación de la revista Comunicación y Medios(Lagos, 2021) 17 . (RE) TEJER Liberarse de todo el pudor Tomar de las riendas, no rendirse al opresor Caminar erguido, sin temor Respirar y sacar la voz Anita Tijoux,“Sacar la voz”, 2011 El trabajo académico se sostiene sobre un conjunto de estructuras, instituciones, prácticas y discursos. Se trata de un entramado de esfuerzos colectivos que tiene por objetivo reconocer, practicar y fomentar el espíritu colaborativo que implica (o debiera implicar) cualquier trabajo de producción de conocimiento. En otras palabras, el robustecimiento de un campo de investigación no se produce solo ni exclusivamente gracias a genias o genios, individuos singulares, que la humanidad gesta de tanto en tanto. De hecho, parte del esfuerzo intencionado de rescatar y visibilizar el trabajo de mujeres en todas las áreas del conocimiento en las que han sido ignoradas o minimizadas ha sido –y sigue siendo– clave para disputar la retórica que asegura que“no hay suficientes mujeres en…”(complete el campo, la disciplina, el área de conocimiento que usted prefiera). Las matemáticas, astrónomas, filósofas, ingenieras, médicas o economistas han sido borradas de los procesos de producción de conocimiento que permitieron a seres humanos orbitar la tierra o descender a las fosas oceánicas, o que contribuyeron a calcular la curvatura de los planetas o conocer la vida y muerte de las estrellas, o han permitido explorar los volcanes y desenterrar fósiles o comprender los usos de los rayos láseres para la física o la oftalmología. Las periodistas y escritoras 17 Agradezco a Tomás Peters, editor general, y a Cristeva Cabello, asistente editorial, con quienes hemos discutido también parte de estas inquietudes como equipo de Comunicación y Medios . 58 MALABARISTAS Y EQUILIBRISTAS: MUJERES QUE ESCRIBEN Y EDITAN EN EL CAMPO DE LOS ESTUDIOS EN COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] que fundaron periódicos y firmaron con seudónimos masculinos cuando no era bien visto aparecer como mujeres públicas merecen más y mejor conocimiento sobre sus historias y sus obras 18 del que han tenido hasta ahora. La reescritura, persistente e intencionada, de las mujeres en la ciencia y en la actividad intelectual no solo las pone en el lugar que se merecen, sino que desentraña los procesos más que los resultados y valora el trabajo colectivo más que el emprendimiento individual e individualista en la producción de conocimiento. En efecto, cualquier campo académico se fortalece gracias al trabajo colaborativo que requiere la conjunción de numerosas voluntades, esfuerzos, instituciones e, incluso, financiamiento. A veces la investigación, la experimentación, la divulgación o el debate se producen simultáneamente sin toparse o hibridarse, o bien, se superponen unos a otros; a veces, toman más tiempo y transcurren y se desarrollan en una lógica lineal o por etapas. En otras oportunidades, los resultados del trabajo académico e intelectual se producen en un estado de ebullición e, incluso, de contradicción. Una de las hebras que sostiene este entramado de trabajo intelectual es la circulación de la producción académica. Es decir, no basta solo con hacer, hacerse o hacernos preguntas y buscar vías y estrategias para responderlas de la mejor manera. No basta con encontrar(una o varias) respuestas(completas o parciales). Es necesario, también, que ese conocimiento –el de las preguntas y las respuestas, así como su proceso– circule. Y dicha circulación se encarna en artefactos concretos como los libros, las revistas, boletines y newsletters o posters. Otros soportes y formatos han adquirido relevancia en un ecosistema de producción y circulación académica e intelectual con vocación(o exigencias) de ciencia abierta, como pueden ser las producciones sonoras: programas radiales, series de audio en plataformas de streaming; o audiovisuales, como videoclips o reels para postear en redes sociales digitales, por mencionar algunos ejemplos; charlas masivas a lo TED Talk o Congreso Futuro y Puerto de Ideas, en el caso chileno, por mencionar algunos ejemplos de divulgación científica. Por lo tanto, los procesos de escritura y edición constituyen una faceta central en el campo académico, aquella que marca los momentos en los que algo novedoso en sí mismo o en su forma de abordarlo o en el contexto en que ha sido descrito o discutido por primera vez emprende un camino a la luz; a que circule, a que deje las paredes de un laboratorio o de la biblioteca o del archivo histórico o audiovisual o de la hemeroteca en la cual la investigadora ha navegado entre material nuevo o viejo, pero con ojos frescos. Escribir y editar son dos caras de una moneda hecha a mano, acuñada artesanalmente y no como resultado de un proceso industrial y automatizado; son dos caras de una moneda de metal grueso, algo tosca, pero original 18 Se considera a Lenka Franulic como el icono de la periodista moderna, pero se desempeñó entre los años 1950 y 1960. A pesar de su estatus como pionera, los trabajos sobre quienes la antecedieron y fundaron periódicos a fines del siglo XIX e inicios del XX son todavía más escasos(Montero, 2018; Ramírez et al ., 2017). 59 y llena de pliegues. Escribir y editar implican hundirse en esos pliegues,“insertarse en un diálogo con la comunidad disciplinar”, participar en una conversación con el resto del campo(Falabella et al, 2023, p. 13) y(ex)poner el trabajo propio afuera de una misma, en diálogo con el resto de la comunidad. La experiencia en la investigación académica en comunicación, medios, periodismo, cultura y afines no escapa a lo descrito para otras áreas del conocimiento. Podría suponerse que la formación de base en estas áreas daría a sus cultoras unas ventajas sustantivas en comparación a quien trabaja en áreas como la física cuántica o la teoría matemática o la ingeniería mecánica. Puede ser. Pero también presenta desafíos que son propios de cualquier campo de conocimiento. Escribir y editar son acciones que encarnan la necesidad de decir algo y, para decirlo, necesito aprender a sacar la voz 19 . Sin embargo, no basta con tener algo que decir y sacar nuestra propia voz(de autora, de investigadora, de escritora) para que esto ocurra. No irrumpimos en el espacio público solo porque sabemos algo nuevo, queremos contarlo y sabemos cómo decirlo. No todas las autoras han tenido la misma oportunidad ni la fuerza para hacerse oír. Como distintos estudios en todos los campos del conocimiento han documentado, nuestro lugar en la escala social –y, por lo tanto, nuestra valoración en nuestro entorno– depende de con qué sexo nacimos, qué identidad de género expresamos, de nuestra clase, etnia, raza o ubicación geográfica y geopolítica glocal. Ciertos campos o disciplinas tienen, también, más o menos status. La investigación en comunicación, así como las ciencias sociales o las humanidades, no gozan de buen prestigio en comparación con otras áreas del conocimiento 20 . Estas coordenadas impactan y multiplican las desigualdades de acceso a decir y a hacernos escuchar(o hacernos leer). En estos procesos de escribir y editar, por lo tanto,“debemos tener especial cuidado con prácticas colonialistas, machistas y endogámicas”(Falabella et al., 2023, p. 15), porque hay formas patriarcales de escrituras, narrativas, formas de contar historias(Kearny, 2012). Es decir, tener algo que decir y querer decirlo no se traduce automáticamente en nuestra irrupción en el espacio público. CORSÉS La escritora Laia Jufresa( Umami, 2015; Veinte, veintiuno, 2023) dice que“escribir es 19 Falabella et al .(2013) quienes, a su vez, citan la canción de Anita Tijoux(2011) que da el título, también, a su autobiografía(2023). 20 Cuando editábamos este capítulo, el economista chileno, Sebastián Edwards, afirmó en una entrevista en CNN Chile que“cerraría casi a cero las Becas Chile en humanidades” y“las daría a ingeniería aplicada”. Sus afirmaciones abrieron, afortunadamente, cierta controversia en el debate mediático cuando otras voces lo confrontaron. Que no cause sorpresa que muchas de las voces que replicaron los medios fueron las de hombres, ingenieros o de áreas“científicas” no humanistas (Cárdenas, 2024; CNN Chile, 2024; Peña, 2024; Zúñiga, 2024). 60 MALABARISTAS Y EQUILIBRISTAS: MUJERES QUE ESCRIBEN Y EDITAN EN EL CAMPO DE LOS ESTUDIOS EN COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] un lugar” 21 . Su propuesta no es solo revisitar el statement de Virginia Woolf, quien en 1929 afirmó que, para escribir, una mujer necesita dinero y un cuarto propio. Jufresa se refiere al espacio físico, sin duda, pero también al espacio simbólico y temporal que requerimos para escribir y editar(ambos procesos son indivisibles). Ese espacio físico no es solo un escritorio, una mesa, un lugar con llave para tener una comunión con el/nuestro proceso de escritura. Se trata, también de una caja –física o digital– en la que guardamos los elementos, otros artefactos, recortes, apuntes, dibujos o citas y fragmentos de otros textos que alimentan una/nuestra escritura. Temporalmente, un lugar para escribir implica una dedicación horaria que se marca en minutos, en horas, en varios días, meses o, tal vez, años para que ese proyecto académico, investigativo, intelectual, salga de mi caja o mi cajón e irrumpa en el espacio público. En otras palabras, querer decir algo, encontrar la voz para hacerlo y superar las barreras adicionales que hay para ello implica ponerlo en lenguaje. Escribirlo. Construir mis argumentos. Sostenerlos. Entretejerlos con otras que vinieron antes. Simbólicamente, un lugar para escribir implica que ese trabajo requiere que lo imagine, que le dé un lugar en el conjunto de(pre)ocupaciones. En otras palabras, exige que no lo ignore, que lo imagine y lo traduzca a un producto, una obra, un texto concreto, con vida propia, que salga de mi bandeja de entrada, de mi libreta de apuntes o del software de escritura con el que trabajemos. Cualquiera sea el soporte y la tecnología en la que me apoye, un lugar para escribir es, también, darle un lugar en mi horizonte de(pre)ocupaciones, que no ignoremos ni borremos el trabajo de escribir del conjunto de obligaciones y necesidades y prioridades de nuestro quehacer académico, investigativo e intelectual. DEL DICHO AL HECHO… Olvídate del cuarto propio –escribe en la cocina, enciérrate en el baño. Escribe en el autobús o mientras haces filas en el departamento de beneficio social o en el trabajo durante la comida, entre dormir y estar despierta. Yo escribo hasta sentada en el excusado. No hay tiempos extendidos con la máquina de escribir. No hay tiempos extendidos con la máquina de escribir a menos que seas rica o que tengas un patrocinador(puede ser que ni tengas una máquina de escribir). Mientras lavas los pisos o la ropa escucha las palabras cantando en tu cuerpo. Cuando estés deprimida, enojada, herida, cuando la compasión y el amor te posea. Cuando no puedas hacer nada más que escribir Gloria Anzaldúa(en Díaz, 2021). 21 Así se llama, también, su taller de escritura para mujeres y su programa, que se transmitió semanalmente por Instagram, YouTube y plataformas de streaming sonoro. 61 Tenemos algo que decir. Sacamos la voz. Superamos los obstáculos interseccionales que cada una tiene según el escalón que ocupa en las jerarquías académicas, sociales, de género, raciales o de clases. ¡Listo! ¿Listo? No tanto, pues este proceso de producción de conocimiento que requiere en sus entrañas escribir y editar y publicar para que circulen nuestras ideas se da en un momento de productivismo académico en el que los instrumentos de medición se han vuelto el objetivo más que una herramienta. Entonces, ¿cómo suspender el espacio tiempo y darle cabida a la escritura como un lugar? ¿Cómo hacer tiempo, buscar lugares, masticar las palabras, revisar el material del trabajo de campo o de la reflexión teórica o de la bibliografía leída y encontrar en esos intersticios algo qué decir? ¿Cómo hacer todo aquello que resulta pura resistencia en la vorágine de un productivismo académico que promueve carreras, entrega bonos e incentivos económicos sobre la base de cuánto y dónde escribiste más que sobre qué escribiste? ¿Cómo ir a contrapelo de un capitalismo cognitivo cada vez más acelerado que no contempla espacios flexibles de(re)conocimiento y reflexión y trabajo común y comunitario en comunicaciones? No hay recetas. Depende de en qué etapa del desarrollo de su carrera se encuentra una colega. Si está empezando o si ya tiene algunos años de circo. Dependerá de cuáles son los requisitos y exigencias de sus instituciones y de sus expectativas y proyecciones. Hace poco, una colega de quien fui profesora me pedía consejos sobre cuáles eran las mejores estrategias para publicar en la academia. En general, mi recomendación es“escribe, escribe, escribe. En distintos registros y para distintas revistas. Arma una suerte de portafolio que tenga distintos focos y estilos y momentos y productos”. Porque, para volver a Jufresa, hay distintos espacios y diferentes temporalidades: un artículo puede demorar entre seis u ocho meses y hasta un año en ser revisado, aprobado y publicado en una revista indexada en los cuartiles más altos de citación. Otras revistas, tal vez con tasas de citación relativamente menores para responder a las exigencias del productivismo académico en que nos desenvolvemos, tienen un tiempo de espera y de producción relativamente menores y, por lo tanto, pueden combinarse con esperas más largas. Hay espacios de escritura y circulación de carácter más divulgativo en revistas culturales, columnas de opinión o similares, que contribuyen a ensayar una idea, un argumento o un dato. Pero escribir. Escribir. Escribir. Para no sucumbir. Como los músculos que, si no se usan, aflojan. Sugiero, también, ser revisora. Tiene muchas ventajas aunque sea también un trabajo no remunerado. Pero es estratégico: ser evaluadora ciega de artículos para revistas académicas permite mantenerse relativamente actualizada en cuanto a qué se está escribiendo, sobre qué se está investigando, qué enfoques teóricos y metodológicos prevalecen y, por cierto, cómo se inserta mi trabajo en esos pliegues. Adicionalmente, colaborar como evaluadora para revistas bien indexadas y de acceso pagado abre la base de datos por el período que durante el cual se extiende nuestro proceso de 62 MALABARISTAS Y EQUILIBRISTAS: MUJERES QUE ESCRIBEN Y EDITAN EN EL CAMPO DE LOS ESTUDIOS EN COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] revisión. En términos pragmáticos, si la investigadora se encuentra en etapas iniciales de su desarrollo académico, cultivar experiencia como evaluadora de revistas académicas, además, contribuye a fortalecer el curriculum con miras a insertarse en la academia. Una buena revisión, generosa en las sugerencias e informada en los puntos ciegos que una no ve, contribuye no solo a fortalecer el trabajo individual de una autora, sino también aporta a ese trabajo colectivo, puesto en común, del que hablaba al inicio de este texto. Revisiones así, generosas, que denotan tiempo invertido por parte de quien leyó y escribió la evaluación, suelen tener menos prensa que las evaluaciones malintencionadas, agresivas o que buscan dejar en claro quién sabe más que quién. En mi rol de editora de Comunicación y Medios y como editora asociada de Journalism Studies me ha tocado leer numerosas evaluaciones en profundidad, constructivas e iluminadoras que estoy segura de que contribuyeron a fortalecer el trabajo de una autora y que, además, enriquecen el debate intelectual colectivo del campo al que hacía referencia al inicio de este texto. El rol de quienes revisan es crucial en la configuración de un campo escritural y editorial académico, en general, y en la investigación en comunicación, en particular. Es fundamental que los pares evaluadores sean diversos no solo en sus enfoques académicos, teóricos y metodológicos, sino también en los problemas que abordan y cómo los abordan. Es relevante que sean distintos en cuanto a sus adscripciones institucionales y su ubicación geográfica y nacional, que sean diversos en cuanto a género, raza o etnia. Ello es relevante por razones estructurales y de promoción de carreras diversas(ser evaluadora es un escalón importante para que la academia, en todos sus escalones y sus estructuras, sea más diversa), así como también porque podemos suponer que una composición de revisoras y de comités editoriales plurales volcarán en los procesos escriturales y editoriales y permitirán un espacio de producción académica más diversa. Esas revisiones constructivas son fundamentales no solo porque contribuyen a enriquecer el campo, sino porque disminuyen las posibilidades de que las autoras se desanimen con rechazos. Está probado en distintas instancias de progreso en las carreras académicas que las mujeres tienden a no apelar los rechazos(por ejemplo, al postularse para la promoción a jerarquías superiores o, ya que es el caso, a reformular artículos que han sido rechazados y volver a presentarlos a la misma revista o a otras). Pero depende, sobre todo, de cuestiones estructurales. Los artículos publicados en revistas indexadas en los cuartiles superiores de citación se han vuelto un indicador central para determinar qué se entiende como investigación de calidad y qué no. Estas métricas inciden en la proyección de las carreras académicas, en los procesos de acreditación de programas y de instituciones, en la asignación de fondos que financian investigación que –otra vez– exigen que sus resultados sean publicados en revistas indexadas en cuartiles superiores para acreditar la ejecución del estudio en un círculo infinito que restringe los circuitos de divulgación y la devaluación de otros géneros, 63 otros soportes y otros estilos. Pero, además, incide negativa y desproporcionadamente en las carreras de mujeres que, dada las discriminaciones de género estructurales, ven sus carreras afectadas por labores de cuidado de otras personas o cargas domésticas mayores a las que asumen sus pares varones. Distintas revistas, en las más diversas disciplinas, han documentado que el número de mujeres autoras únicas o primeras autoras disminuyó significativamente a causa de la pandemia del COVID y la consiguiente privatización de la vida que dificultó la productividad académica e intelectual de las mujeres debido a sus dobles y triples jornadas. Previamente, en distintos campos y países, el impacto desigual de la maternidad y las tareas de crianza y cuidado en las académicas e intelectuales está ampliamente documentado. Cómo, cuánto y dónde escribir vuelve, otra vez, a estar al centro de los mundos(im)posibles para las mujeres en la academia. Por lo tanto, por más que se promueven espacios de mentoría y estrategias de publicación que combinen distintos circuitos de circulación que den salida a las voces que estamos formando y cultivando, estas no tendrán la divulgación que requieren o se merecen si no se editan las condiciones estructurales en que se dan estos procesos de escritura y publicación académica. POR MÍ Y POR TODAS MIS COMPAÑERAS ¿No os habéis fijado, que cuando en la labor de nuestra costura, necesitáis cortar un hilo es mui 22 fácil hacerlo, pero cuando se trata de cortar dos o más hilos unidos o retorcidos, apeláis a las fuerzas o a las tijeras para cortarlos?... Pues bien: este sencillo hecho y práctico ejemplo, se puede sacar una provechosa enseñanza. La obrera que viva y trabaje aisladamente, encastillada en su egoísmo, consumiendo su salud y energías para incrementar el capital del verdugo que la explota, es un solo hilo. Pero las obreras, que oyendo la voz de la razón y del derecho, se aúnan en una sola voluntad para mejorar su condición, serán un cordón que los hilos han formado y que no será suficiente una fuerza o voluntad para romperlo Esther Valdés (La Alborada, 1907) 23 El trabajo editorial es un trabajo de servicio en el marco de la academia. No solo porque así lo clasifican los formularios de productividad universitaria vigentes. Se trata de un servicio en el sentido que discutía este artículo al inicio; esto es, que 22 Mantuvimos escritura del original. 23 “Nuestra Situación”, La Alborada , Núm. 29, 27 de enero de 1907(Colectivo Catrileo+Carrión, 2018, p. 17). 64 MALABARISTAS Y EQUILIBRISTAS: MUJERES QUE ESCRIBEN Y EDITAN EN EL CAMPO DE LOS ESTUDIOS EN COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] el desarrollo de cualquier área de producción de conocimiento implica un trabajo colectivo, un entramado de esfuerzos que a veces genera resultados y productos, y, en otros momentos, en la mayoría, se trata de procesos. Escribir, editar, revisar el trabajo propio y el de otros es dar puntadas que, vistas desde la perspectiva de la aguja, permiten ver solo un nudo, un punto, pero no el conjunto de redes, de vinculación, de(re)conocimiento y aprendizaje constante de una comunidad interpretativa, al decir de Zelizer(2009). Este debe ser un esfuerzo consciente e intencionado de parte de las instituciones, de los financieros y de la comunidad académica. La incorporación de temas, plumas, voces, enfoques que desmantelen enfoques machistas y misóginos, colonialistas y racistas deben ser activos. Cambios como estos no caen del cielo. Ni de maduros. Esto es especialmente urgente en contextos hostiles a las políticas que nos liberen de los corsés de género, momentos en los que se sospecha de los programas académicos feministas y de las políticas institucionales emancipadoras y que buscan restringir o eliminar el financiamiento para este tipo de esfuerzos. Estas políticas deben orientar también el trabajo escritural y editorial. Al decir de Lemish (2022), los esfuerzos en la edición académica deben apuntar a la diversificación, al balance en términos de género, a las políticas de mentoría y, evidentemente, a la calidad de los contenidos editoriales. La resistencia que advertimos en editores y directores de revistas con comités editoriales y autorías casi mayoritariamente masculinas a mirar nuestras prácticas editoriales no puede ampararse en el temor a afectar la calidad o la excelencia. Este argumento ha sido sostenido férreamente por quienes se resisten a intervenir –a editar– el s tatu quo de quienes hablan e intervienen en la esfera pública académica o de quienes son reconocidos como valiosas(o no) (Valdivia, 2022) 24 . Cualquier esfuerzo que decante en cambios en el campo de la escritura y del proceso editorial en la academia es intensivo en trabajo, en hora/mujer(es decir, los horarios y jornadas dobles y hasta triples de las mujeres). Requiere una intención colectiva que aúne una red de voluntades diversas y que fomente el trabajo equitativo, que nutra tanto las carreras individuales como el campo como una comunidad de conocimiento. A partir de la lectura de los periódicos de los sindicatos de trabajadoras de inicios del siglo XX en Chile, se propone una lectura que, nos parece, puede inspirar la labor escritural y editorial en el campo de los estudios en comunicación:“Articular una lectura que nos permita salir del gesto de la reivindicación como integración en la historia”(Catrileo+Carrión, 2018, p. 13) porque“no todas, no todos, habitamos el 24 La persistencia de maneles o paneles solo con hombres como otra manera de intervenir el espacio público e ignorar otras voces y actoras daría para otro artículo completo. En 2024 seguimos topándonos con maneles para hablar sobre discriminación, migración, prácticas de publicación en la academia y un largo etcétera. La expresión manel se la escuché a Magdalena Saldaña. 65 mismo tiempo... Los textos de[los periódicos] La Alborada y La Palanca nos hacen desertar, desviarnos en una orientación afectiva para sabotear el tiempo de la reproducción”( ibid, p. 15). Espero que este texto contribuya a los estudiantes de posgrado y a las académicas que comienzan a navegar la tormenta de este mandato –otro más– de“publicar o morir”. A modo de cierre Hace unos años, busqué“Michele Mattelart” en Wikipedia. No había nada de ella. Hice el mismo ejercicio mientras escribía este capítulo. Hay una entrada brevísima en Wikipedia en español. Pero sigue ausente en la versión en inglés del sitio. Al buscar“Mattelart”, solo aparece“Armand”. En español, en todo caso, la entrada sobre Michele data de 2018. 25 Michele Mattelart es una de las autoras más citadas en el campo de estudios de la comunicación y los medios, su obra cubre problemas y objetos de estudios desde enfoques de la economía política de la comunicación, los estudios culturales y el feminismo, ha publicado en distintos idiomas y ha contribuido teóricamente a los estudios de comunicación no solo en Latinoamérica, sino que su influencia alcanza otros rincones. Pero no alcanza para una entrada en Wikipedia.org. En octubre de 2018, Donna Strickland fue galardonada con el Premio Nobel de Física y en ese mismo momento nos enteramos de que no tenía una entrada en Wikipedia (Bazely, 2018) lo que expuso el problema de la falta de reconocimiento y visibilidad de las mujeres en la producción de conocimiento(Wikimedia Foundation, s/f; Erhard, 2018). Por eso, escribir y editar es fundamental en el campo de la producción de conocimiento. Eso incluye un cuidado tejido que urda hebras que incluyan prácticas y procesos pero también resultados; que reconozca(o sea, que citemos) a otras que nos han antecedido, que son contemporáneas a nosotras y que pueden transformarse en modelos para las que vienen. Incluye, también,(re)tejer un repertorio de formatos, estilos, géneros de escritura y de edición en el campo de los estudios de la comunicación que reconozca la rica tradición en el campo que intersecta distintos enfoques teóricos y epistemológicos, así como múltiples herramientas metodológicas. 25 Uno de los volúmenes de Mujeres de la comunicación recoge la obra de la autora. Está disponible en la biblioteca de la Fundación Friedrich Ebert Stiftung: https:// library.fes.de/pdf-files/bueros/la-comunicacion/17702.pdf 66 MALABARISTAS Y EQUILIBRISTAS: MUJERES QUE ESCRIBEN Y EDITAN EN EL CAMPO DE LOS ESTUDIOS EN COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] La autora recomienda: • Escribir es un lugar, serie sonora de Laia Jufresa, febrero de 2021 a enero de 2024. Cada episodio aborda algún desafío propio del proceso escritural, lo hace desde su experiencia y sin pontificar sobre qué es bueno o no. Disponible en distintos servicios de streaming. • Una academia feminista, de entrevistas a académicas chilenas de distintas áreas de las ciencias sociales conducidas por Denisse Sepúlveda Sánchez, Bárbara Flores Arenas, Francisca Ortiz Ruiz, y Manuela Mendoza Horvitz(COES) y emitidas en el transcurso de 2023. Disponible en distintas plataformas de streaming. La fortaleza de la serie es adentrarnos en aquello que no se ve de las trayectorias de investigadoras en distintos lugares de Chile. Dio fruto a un libro de acceso gratuito(Sepúlveda et al., 2023). • Las revistas culturales en Chile son fuentes fundamentales para tomarle el pulso al campo intelectual en su más amplio sentido y bajo los registros más diversos y porque requerimos lentes inter y transdisciplinarios. Sugiero leer regularmente Palabra Pública(editada por la Universidad de Chile), las revistas Santiago y Dossier(ambas de la Universidad Diego Portales) y la revista Universitaria(editada por la Pontificia Universidad Católica de Chile). Referencias Bachmann, I. y Eckart, S.(2022) Reflections on feminist communication and media scholarship. Theory, Method, Impact. Routledge. Bazely, D.(2018) Why Nobel winner Donna Strickland didn’t have a Wikipedia page, The Washington Post. Cárdenas, R.(2024) La respuesta del decano de Beauchef a Sebastián Edwards por su idea de sacar la facultad de la U. de Chile, Pulso-La Tercera, 13 de junio de 2024. CNN Chile(2024) Edwards asegura que no hay que darle facilidades a algunas carreras:“Cerraría las Becas Chile en humanidades”, 12 de junio de 2024, disponible en https://www.cnnchile.com/programascompletos/edwards-asegura-que-no-hay-que-darle-facilidades-a-carreras-que-no-tienen-futuro-cerrarialas-becas-chile-en-humanidades_20240612/(recuperado el 21 de junio de 2023). Colectivo Catrileo+Carrión(comp.)(2018) Torcer la palabra. Escrituras obreras feministas. Tiempo Robado editoras. Díaz, J.(2021) Emancipar la lágrima. Editorial Trío. Erhart, E.(2018) Why didn’t Wikipedia have an article on Donna Strickland, winner of a Nobel Prize? Artículo disponible en https://wikimediafoundation.org/news/2018/10/04/donna-strickland-wikipedia/ (recuperado el 13 de mayo de 2024). Falabella, A.; Andueza, A.; Figueroa, J., y Romero, C.(2023) Sacar la voz. Manual de escritura académica en ciencias sociales desde una perspectiva crítica, UAH/Ediciones Universidad Alberto Hurtado. Lagos Lira, C.(2021). Hebras, tramas y cabos sueltos de una(s) revista(s). Comunicación Y Medios,(4), 30–37. https://doi.org/10.5354/0719-1529.2021.66528 Lemish, D.(2022) Feminist editing of a mainstream journal. In Bachmann y Eckart(eds.) Reflections on feminist communication and media scholarship. Theory, Method, Impact. Routledge, pp. 15-29. doi: 10.4324/9781003102786-3 Montero, C.(2018). Y también hicieron periódicos. Cien años de prensa de mujeres en Chile, 1850-1950. Hueders. Peña, C.(2024)“Defensa de la humanidades”, El Mercurio, 16 junio de 2024. Ramírez, V.; Romo, M.,& Ulloa, C.(2017). Antología crítica de Mujeres en la Prensa Chilena del siglo XIX, Cuarto Propio. 67 Sepúlveda, D.; Mendoza, M.; Ortiz, F., y Flores, B.(eds.)(2023) Feminismos y Ciencias Sociales en Chile: Voces desde sus participantes. COES y Red Feminista de las Ciencias Sociales, disponible en https://osf. io/678qv Tijoux, A.(2023) Sacar la voz. Penguin Libros. Valdivia, A.(2022) Feminist Media Studies: We need to take intersectionality seriously. En Bachmann, I. y Eckart, S.(2022) Reflections on feminist communication and media scholarship. Theory, Method, Impact. Routledge, pp. 133-147. Valdivia, A.(2021) Intersectionality and Mentoring as organic praxis: when feminist killjoys are too hot to be mentors, Communication, culture and critique, doi: 10.1093/ccc/tcab055 Wikimedia Foundation(s/f) Only 17% of Wikipedia’s biographies are about women. Disponible en el siguiente enlace https://annual.wikimedia.org/2016/fact-5.html(recuperado el 13 de mayo de 2024). Zelizer, B.(1993). Journalists as interpretive communities. Critical Studies in Mass Communication, 10(3), 219–237. https://doi.org/10.1080/15295039309366865 Zúñiga, Y.(2024). Homo faber vs. homo sapiens, La Tercera, 19 de junio de 2024. 68 MALABARISTAS Y EQUILIBRISTAS: MUJERES QUE ESCRIBEN Y EDITAN EN EL CAMPO DE LOS ESTUDIOS EN COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Teresa Vernal Vilicic 26 DESDE EL DESIERTO CHILENO HASTA LA ACADEMIA. UNA INVESTIGADORA NORTINA POR LA COMUNICACIÓN CIENTÍFICA Por Rocío Gómez A. 27 “Todavía tenemos trabajo por hacer, no es que ya esté superada la inclusión de las mujeres en la academia. Sí se están haciendo cosas, creo que las nuevas generaciones vienen con esa lucha. Gracias a muchas mujeres se fueron abriendo caminos y hay que seguir trabajando para las oportunidades de las futuras investigadoras”. En la región con los mejores cielos del mundo, la académica de la Universidad Andrés Bello, Teresa Vernal, descubrió que su pasión era la comunicación científica. Actualmente el enfoque de sus investigaciones está centrado en las brechas de género en la ciencia, temática profundizada gracias a un proyecto Fondecyt y que incentiva en sus cátedras. Desde su experiencia personal, hablar de equidad de género en el mundo académico es una tarea necesaria. Para esta conversación, Teresa recién termina su desayuno. La acompaña su indispensable café, una libreta con apuntes y su celular. Es un día importante porque más tarde formará parte de la comisión de un examen de habilitación doctoral en la Universidad de los Andes. Ella también estuvo en esa etapa cuando cursaba su doctorado en la Universidad Pompeu Fabra en Barcelona, España. Reconoce que ha pasado el tiempo. A diez años de alcanzar el grado de doctora en Comunicación, recuerda lo significativo que fue ese periodo para su proceso de formación como investigadora, lo relevante que es contar con mujeres referentes en el campo y la valentía que se necesita para tomar la decisión de seguir estudiando. 26 Doctora en Comunicación Social por la Universidad Pompeu Fabra. Académica de la Escuela de Periodismo, Universidad Andrés Bello, Chile. 27 Candidata a doctora en Comunicación, Universidad de los Andes, Chile. Becaria FAI- Fondo de Ayuda a la Investigación, Universidad de los Andes. 69 Aunque asegura que aún no puede hablar de una trayectoria, porque asegura que no lleva mucho tiempo en la investigación, está convencida de que la academia ha sido una buena decisión en su vida profesional. Los frutos, considera, se ven a largo plazo.“Este es un camino súper sacrificado y creo que uno va ganando con el tiempo la experiencia de ir siendo más concreta, más clara y atrevida. Hay que ser valiente. Si quieres ser investigadora, lánzate”, señala. “LAS MUJERES QUE DESEAN ESTUDIAR UN DOCTORADO, TIENEN QUE HACERLO” Teresa siempre supo que se dedicaría a la vida académica. En su casa en Antofagasta, desde que era niña, escuchaba a su abuela repetirle varias veces una recomendación. “Ella era súper adelantada a la época, y siempre me decía que las mujeres pueden ser doctoras. Eso significó mucho para mí”, cuenta. Por eso, cuando entró a estudiar periodismo a la Universidad Católica del Norte(UCN), sabía que su futuro no sería en la televisión, ni en ningún medio.“Quizás va a sonar simple lo que voy a decir pero desde que entré a la universidad sabía que me iba a dedicar a esto. Incluso cuando estaba en el colegio, la vida académica era lo que se conversaba en mi familia y eso siempre me motivó a seguir esta profesión. Es un privilegio”, recuerda. Pero además, a Teresa le interesaba un área que, para la época y la ciudad donde vivía, era poco común: el periodismo científico. Esto también lo descubrió a temprana edad.“Cuando era chica, mi papá, que es ingeniero y músico, nos hacía experimentos entretenidos a mí y a mi hermano, y eso me incentivó a encontrar explicaciones a las cosas. Por eso, no me cabe duda que los estímulos recibidos en el hogar son fundamentales y agradezco haberlos tenido”. Cuando cursó el ramo de periodismo científico descubrió que esa era el área donde quería enfocar su carrera. Sin embargo, recuerda que entre sus compañeros de carrera el curso se consideraba aburrido y muchos no entendían quiénes podrían dedicarse a ese tipo de periodismo. Se ríe porque era casi la única del curso que sentía interés por una asignatura que todos encontraban para nerds. Ese interés la impulsó a continuar estudiando, siguiendo sus convicciones de infancia. Al obtener su título de periodista, decidió hacer un magíster en comunicación y educación en la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde desarrolló su tesis en un proyecto para la valorización del patrimonio astronómico de la Región de Antofagasta. En ese trabajo comprobó que en Chile no había desarrollo en el campo de la comunicación científica y eso le permitió visualizar nuevos espacios para investigar. Al finalizar, solo quedaba un paso más para alcanzar lo que su abuela le había aconsejado. Para esa decisión, Teresa cuenta que fue clave la motivación y orientación de la doctora Paulina Salinas, quien fue su profesora de metodología en la UCN.“Ella 70 DESDE EL DESIERTO CHILENO HASTA LA ACADEMIA. UNA INVESTIGADORA NORTINA POR LA COMUNICACIÓN CIENTÍFICA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] me dijo que esto no se aprende en una escuela, sino que se hace en la práctica. Yo recién había salido de la universidad, entonces tenía muchos miedos, pero me insistió que era ahora o nunca”, cuenta. Así fue como partió a Barcelona a realizar su doctorado en la Universidad Pompeu Fabra. Para estudiar obtuvo la Beca Chile, lo que significó un hito importante para la validación de su trabajo. Sin embargo, reconoce que esta etapa también trajo desafíos para su carrera.“Valoro ese proceso porque fue de mucha autogestión, o sea, mucho trabajo, empezar a buscar e informarme sobre lo que eran los congresos y publicar”. Decidió seguir investigando entre la educación, la ciencia y las comunicaciones, continuando con la visibilización del patrimonio astronómico nacional como laboratorio natural. En el año 2014, logró su grado de doctora en Comunicación, mención Cum Laude, con la tesis Divulgación y valoración de las potencialidades astronómicas en Antofagasta, Chile. El rol de medios de comunicación, científicos, instituciones sociales, políticos y educadores. Retornar a Chile después de haber vivido y estudiado en el extranjero fue una etapa compleja. Sin embargo, varias académicas contribuyeron a potenciar su currículum y a confiar en su trabajo, entre ellas están las doctoras Rayén Condeza, Lorena Valderrama y Marcela Aguilar.“Por lo general han sido mujeres las que me han acompañado, aunque también hay colegas hombres que han confiado en mi trabajo, por ejemplo, Claudio Broitman, director de periodismo en la UNAB”. DE LA COMUNICACIÓN A LA CIENCIA Y LA EDUCACIÓN. UNA INVESTIGACIÓN INTERDISCIPLINARIA Inicialmente, Teresa ha investigado sobre la formación del periodismo científico en Chile, la percepción de la ciencia en la etapa escolar y la valoración patrimonial. Considera que el periodismo científico comenzó a tener más relevancia y evolución en el país durante los últimos años, pero que fue durante la pandemia que el campo experimentó un acelerado crecimiento y un mejor posicionamiento, particularmente en espacios de formación. Su trabajo en la comunicación de la ciencia le ha permitido pertenecer a la Asociación Chilena de Investigadores en Comunicación(INCOM), a la Red de Investigadoras (Redl) y ser directora de la zona centro norte de la Asociación Chilena de Periodistas y Profesionales para la Comunicación de la Ciencia(Achipec). En esta última, Teresa cuenta que formar parte de la directiva ha sido un gran aprendizaje, en el que conversan los investigadores con los divulgadores de la ciencia.“Esos dos mundos siempre tienen diferencias y lo bueno es que, durante este último tiempo, se han ido encontrando. Entonces ha sido muy valioso poder trabajar junto a mis colegas que son periodistas de ciencias súper reconocidos en Chile”, asegura. 71 A pesar de que esta es su área de interés inicial, los resultados de sus estudios han generado que amplíe sus temáticas de investigación, por eso se define como una “poliamorosa de la investigación, porque me muevo por tres líneas: la educación, la ciencia y la perspectiva de género, todo esto siempre desde la comunicación”. La perspectiva de género ha sido una de las líneas más importantes trabajadas gracias a su Fondecyt de Iniciación“El rol de los medios de comunicación en la visibilización de mujeres investigadoras chilenas, durante la pandemia COVID-19”. Allí ha determinado, por ejemplo, que la presencia masculina es notoriamente mayor a la femenina en la prensa chilena. Las fuentes protagónicas, tanto del ámbito académico, profesional y político, fueron principalmente masculinas durante la pandemia. “Esa adjudicación fue un hito importante para mí porque en el fondo es como cuando tú cosechas todo lo que sembraste: esperas y recién ves todo lo que lo que hiciste. De verdad fue un proceso bien personal, por eso cuando me lo adjudiqué sentí que me validé”, asegura. Teresa cuenta que este proceso le ha ayudado a tener más confianza en su trabajo y enfrentar el“síndrome del impostor”, que atribuye a lo competitivo del mundo académico, donde se puede tender a las comparaciones y a sentir que el trabajo propio no tiene suficiente valor.“Eso es súper común que nos pase sobre todo a las mujeres, porque yo he vivido el machismo en la academia de ciencias sociales, o sea, esto no solo ocurre en ingeniería. Pero agradezco que me haya pasado porque me dio más fortaleza. Fui trabajando para creer más en mí y el apoyo de las colegas también ha sido fundamental”. INVESTIGAR SOBRE BRECHAS DE GÉNERO EN EL PERIODISMO Su investigación Fondecyt busca hacer un catastro de las mujeres investigadoras de diferentes áreas de conocimiento que hayan sido consideradas fuentes expertas, académicas y políticas en el periodo de pandemia de COVID-19, además de describir los estereotipos que se presentan en los medios de comunicación sobre su rol profesional. El estudio, en el que también participa la investigadora de la Universidad del Desarrollo Claudia Reyes, pretende entregar una serie de propuestas que no solo se consideren un apoyo para el ejercicio periodístico, sino que también permitan generar cambios y avances en temas de equidad de género en la formación universitaria. Si bien el estudio se desarrolla en un contexto sanitario particular, indica que las brechas científicas se identificarían de igual manera en otras circunstancias, dada la evidencia que existe en los estudios internacionales previos. Una investigación de este tipo no se había desarrollado en Chile y la evidencia a nivel iberoamericano es también escasa. “ Lo que siempre me ha interesado es de qué manera podemos aportar desde la comunicación para hacer cambios o mejoras en la ciencia. Sin embargo, es súper difícil poder hablar de mejoras cuando se trata de medios de comunicación porque 72 DESDE EL DESIERTO CHILENO HASTA LA ACADEMIA. UNA INVESTIGADORA NORTINA POR LA COMUNICACIÓN CIENTÍFICA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] no hay nada peor que ir a un aula o a un medio a decir cómo se hacen las cosas, porque tú no estás ahí donde las papas queman, sino que estás mirando datos y resultados”. En ese sentido, ha sido un desafío conocer qué produce la existencia de estas brechas de género en las fuentes expertas, como también el aporte que puede hacer la comunicación.“Lo que estoy haciendo ahora me ha permitido abrir y mostrar que las ciencias sociales son valiosas en contextos complejos como el COVID; el rol importante que han jugado ahí; y cómo, además, las investigadoras de esta disciplina han aportado en esto”. ¿Por qué surgen estas brechas entonces?“Estas brechas se pueden deber a diversos factores como el tiempo –sobre todo en mujeres que son madres–, la inseguridad, o que en el mundo laboral hay más hombres que mujeres y se recurre más a ellos. También puede deberse a que el periodista funciona más desde la inmediatez, entonces obviamente va a entrevistar a quien está acostumbrado a contactar”. Por eso, Teresa considera que es relevante generar espacios de reconocimiento de las fuentes expertas desde las universidades, pero no hacerlo con el objetivo de cumplir con una cuota, sino por medio de la equidad de acuerdo con la experiencia y la especialidad. Este tema de investigación también se ha vinculado con la educación, otro de sus intereses. De acuerdo con los resultados preliminares, identifica que parte de la explicación se encuentra en la formación periodística. Es en esta etapa en la que Teresa cree que se pueden generar cambios importantes. “NECESITAMOS MÁS MUJERES INVESTIGADORAS EN COMUNICACIÓN” Los años que Teresa ha dedicado a la investigación con una perspectiva de género también le han permitido reflexionar sobre el rol de la mujer en el campo de la comunicación en Chile. Si bien considera que actualmente las mujeres tienen más oportunidades en el área académica, aún piensa que faltan representantes a nivel universitario.“Los cargos de liderazgo no están representados en su mayoría por mujeres. No todas las universidades tienen departamentos de género. Hay cosas que se han ido trabajando en las universidades, como el tema de los acosos y la equidad de los sueldos. Entonces hoy día quizás ya haya más límites a eso. Es una problemática menos invisible que antes, aunque igual está presente”, señala. En ese sentido, una de las experiencias que contribuyó a conversar de estos temas fue la preconferencia, organizada por la Asociación Chilena de Investigadores en Comunicación(INCOM) durante 2023,“Desafíos y oportunidades de las mujeres en la academia: una discusión pendiente”, que fue la primera en abordar esta temática. En esa oportunidad, participaron diversas académicas destacadas del país entre las 73 que se encontraban Rayén Condeza, Marcela Aguilar, Paulina Salinas, Isabel Pavez, Ingrid Bachmann, Magdalena Saldaña, Magdalena Browne, Claudia Lagos, Daniela Lazcano y Consuelo Ábalos, entre tantas otras. Además de las instancias presenciales, uno de esos espacios son las redes sociales que, aunque considera que pueden quitar un poco de privacidad, permiten dar a conocer el trabajo académico y generar redes de contacto para colaborar en investigaciones. “Creo que es fundamental abrirse, porque si uno está encerrado en su área, finalmente termina quedándose solo. La academia es muy solitaria, por eso es importante hacer amistades y colaborar con otros investigadores”, comenta. Junto con el trabajo en equipo, también considera que es relevante cumplir un rol en las salas de clases, de manera que las nuevas generaciones encuentren referentes para conocer el ámbito académico y de ese modo puedan interesarse por la investigación. “Los referentes son fundamentales y ahí está el rol de ir más allá del aula. Es súper difícil lo que estoy diciendo porque también uno cumple muchas veces con el día a día de la pega, la gestión, la investigación, las clases, es súper demandante la academia, son muchas las exigencias. Pero dentro de eso ojalá uno pueda ser un referente para sus estudiantes, incluirlos y picarles este bichito”, cuenta. Teresa considera que eso fue algo que a ella le hubiese gustado experimentar. Si bien varias mujeres la impulsaron a investigar, hubo muchos procesos que no conocía bien y en los que sintió que le faltó tener un referente. Por lo mismo, hoy en su rol de profesora, busca incorporar a estudiantes en diferentes etapas de una investigación de manera que pueda abrirles la posibilidad de elegir si este es un camino que les gustaría seguir. “Todavía tenemos trabajo por hacer, no es que ya esté superada la inclusión de las mujeres en la academia. Sí se están haciendo cosas, creo que las nuevas generaciones vienen con esa lucha. Gracias a muchas mujeres se fueron abriendo caminos y hay que seguir trabajando para las oportunidades de las futuras investigadoras”, afirma con convicción. También desde la verdad divulgativa intenta acercar la ciencia a las personas que muchas veces no tienen acceso a saber de esta área. Por eso desde 2023 tiene el podcast Tecito de Ciencia, en el que junto a Romina Lobe, ingeniera agrónoma, presentan estos temas con un lenguaje más cercano. LAS LUCES Y SOMBRAS DE LA INVESTIGACIÓN Aunque Teresa está segura de que la vida académica es una buena decisión, también señala que es un trabajo demandante y competitivo, por lo que es común dejar de hacer cosas con el fin de cumplir los objetivos. Recuerda que hubo un tiempo 74 DESDE EL DESIERTO CHILENO HASTA LA ACADEMIA. UNA INVESTIGADORA NORTINA POR LA COMUNICACIÓN CIENTÍFICA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] en el que ella trabajaba en correcciones los fines de semana. Esa búsqueda por la perfección en su trabajo la llevó a cuestionarse lo que estaba haciendo.“Creo que, con los años, una va aprendiendo a vivir con esas sombras y aceptarlas, porque para mí la rigurosidad o el detalle que para muchos puede ser algo positivo, muchas veces no lo es, porque te hace ser muy autoexigente. En la vida también hay que preocuparse de otras cosas, hay que vivir, disfrutar los momentos con las personas que uno quiere”, dice. Entre las decisiones que le ayudaron a enfrentar de mejor manera algunas características del trabajo académico, está la importancia de rodearse de buenos equipos de trabajo, en los que se puedan desarrollar lazos colaborativos para la investigación. También aprovechar lo obtenido en la investigación de una manera amplia, que se vincule con el medio.“Hay que preocuparse de que tus resultados tengan un valor más allá de si es publicable o no. Una ingratitud de la academia es que a veces, marcas un número y eso es lo que importa. Por eso hay que pensar que idealmente ese resultado te lleve a algo interesante que puede ser un producto medial, una charla, un taller o que pueda transformarse en un proyecto de ciencia pública”. En esa línea, destaca lo importante que ha sido vincularse con periodistas que no son académicos, con los que ha podido colaborar en la evaluación de proyectos en los que luego realizan investigaciones en conjunto, lo que ha posibilitado generar un aporte mayor al que se logra con la publicación de un artículo. A pesar de lo desafiante que ha sido su proceso para convertirse en investigadora, en el que dice que aún está creciendo y aprendiendo, Teresa está segura de que esta es una buena decisión si se tiene el entusiasmo para desarrollarlo. “A quienes estén interesadas en este camino, desde mi experiencia les diría que se atrevan, así como a mí me lanzaron a la piscina, que se lancen con todo si quieren esto u otra cosa. Es duro, no es fácil, pero sean valientes, saquen la voz, porque aquí nadie lo va a hacer por una”. 75 La investigadora recomienda: • Vernal-Vilicic, T.P, Condeza, R, Nahuelhual, E.& Orellana, J.(2024). Taller remoto de optimización durante la COVID: aprendizajes percibidos por los adolescentes chilenos. Revista Educación Matemática, 36(1), 39-63. https://doi.org/10.24844/ EM3601.02 • Vernal-Vilicic, T.P& Valderrama, L.B.(2020). Representación de la labor científica en dos continentes. DAST comparativo entre niños/as chilenos/as y españoles/as. Chasqui. Revista Latinoamericana de Comunicación,(144), 263-282. • Vernal-Vilicic, T.P& López-Jamett, C.(2020). La mirada patrimonial desde niños y niñas de la Región de Antofagasta. Diálogo Andino,(62), 143-153. • Vernal-Vilicic, T.P, Valderrama, L.B, Contreras, J& Arriola, T.(2019). Percepción de la formación y la especialización del periodismo científico en Chile. Cuadernos.info,(45), 213-226. 10.7764/cdi.45.1717 • Vernal-Vilicic, T.P, Broitman, C& Nahuelhual, E.(2019). Ingeniería, Actores y Prácticas: Cambios en las Percepciones de Niñas del Proyecto Mujer e InGeniería en Chile. Información Tecnológica, 30(6), 315-324. 10.4067/S0718-07642019000600315 • Vernal-Vilicic, T.P.& Reyes- Betanzo, C.(2024).The visibility of women experts in the Chilean press during COVID-19. Journalism& Mass Communication Quarterly. • Reyes- Betanzo, C.& Vernal-Vilicic, T.P.(2024). Percepción de investiga- doras chilenas en ciencias sociales con respecto a su trabajo académico en tiempo de pandemia. Artefactos. 76 DESDE EL DESIERTO CHILENO HASTA LA ACADEMIA. UNA INVESTIGADORA NORTINA POR LA COMUNICACIÓN CIENTÍFICA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] PARTE II: LA TRAVESÍA DE LA ACADEMIA 77 78 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Magdalena Saldaña 28 DE MUJERES PARA MUJERES “De no ser por estas redes(muchas de ellas sostenidas además por una profunda amistad), esos treinta y siete papers no existirían. Mi consejo aquí es no volverse una loba solitaria, sino construir equipos, acercarse a quienes tienen más experiencia, y pedir, sin vergüenza, mentoría”. Mi nombre es Magdalena Saldaña. Soy oriunda de San Carlos en la Región de Ñuble, estudié mi pregrado y mi magíster en la Universidad de Concepción, y obtuve mi doctorado en la Universidad de Texas en Austin, Estados Unidos. Actualmente me desempeño como profesora asociada en la Facultad de Comunicaciones de la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde enseño temas relacionados con periodismo digital, redes sociales, y metodologías de investigación. Soy, además, investigadora asociada del Instituto Milenio Fundamentos de los Datos(IMFD) y Directora Alterna del Núcleo Milenio para el Estudio de la Política, la Opinión Pública y los Medios en Chile(MEPOP). Escribo este capítulo con muchísima humildad, pero también con la inmensa gratitud de formar parte de una comunidad de mujeres destacadas en el ámbito de la comunicación en Chile. Quisiera enfocar mi relato en tres momentos clave de mi trayectoria: de cómo llegué a hacer investigación en comunicación(los inicios), de cómo ha sido mi experiencia como investigadora y docente(la academia), y de qué puedo entregar a las futuras generaciones de mujeres que quieran seguir esta ruta(lo aprendido). Spoiler alert: Spanglish from this point forward. LOS INICIOS Es curioso, porque cada vez que me preguntan si el shock cultural al llegar a Estados Unidos fue muy grande, siempre respondo que el gran cambio cultural me ocurrió 28 Doctora en Periodismo y Comunicación de Masas, University of Texas- Austin (Estados Unidos). Directora alterna del Núcleo Milenio para el Estudio de la Política, Opinión Pública y Medios en Chile(MEPOP). Académica e Investigadora de la Pontificia Universidad Católica. 79 cuando llegué a Concepción, a los 17 años y desde mi natal San Carlos, para estudiar periodismo en la gloriosa Universidad de Concepción. Solo había estado una vez en aquella ciudad lluviosa y musical, sin saberme las calles ni el recorrido de las micros. Tampoco había sido consciente de mi propia pobreza y de mi falta de agencia, dos cosas que la metrópolis penquista se encargó de mostrarme. Mi experiencia con los paseos de curso en San Fabián 29 contrastaba drásticamente con las giras de estudio en Cancún o Florianópolis de mis compañeros egresados de colegios particulares de Concepción. La libertad de ir(o no) a clases en la carrera se alejaba de la disciplina draconiana que existía en mi casa y en mi colegio de monjas. La diversidad(política, social, económica) de la nueva gente a mi alrededor era de una distancia abismal con mi círculo hasta ese entonces. Ese, y no el tiempo en Estados Unidos o Europa, ha sido el mayor cambio en mi vida y el que forjó las bases para lo que vendría después. Nerd alert: siempre fui buena alumna, en el colegio y en la universidad. De esas que complementaban lo que decía el profesor con textos sacados de la biblioteca. De las que llegaban a la casa a pasar en limpio lo anotado con letra ilegible durante la clase. De las que se alegraba cuando llegaba marzo. Por lo mismo, no es raro(al menos para mí) que haya dedicado prácticamente toda mi vida a estudiar. Ese camino de nerd absoluta me valió terminar el colegio como la mejor alumna, ingresar a periodismo en la UdeC como primera seleccionada en base a la Prueba de Aptitud Académica (procedo a recoger mi carnet), y titularme de periodista como la mejor egresada de mi generación. Nada de eso tributó a obtener un trabajo como periodista de medios en Concepción, pues la saturación de la industria en regiones y las condiciones laborales precarias conspiraron en contra de mi sueño reporteril. Mi trabajo como periodista de medios se resume así: dos prácticas profesionales y numerosos reemplazos en mi época universitaria, años de freelanceo en condiciones inciertas, y mucho amor a un trabajo que me trataba como un pololo tóxico: yo lo intentaba y lo intentaba, pero los buenos momentos eran mínimos y las vicisitudes eran demasiadas. En paralelo a esa experiencia periodística en medios locales, estudié el magíster en Investigación Social y Desarrollo que dictaba el Departamento de Sociología de la UdeC, becada por la universidad. Ese magíster plantó una semilla que rápidamente germinó como mi pasión: estudiar metodologías de investigación, hacer trabajo académico y viajar. Cuando estaba en el magíster obtuve una beca de intercambio de un semestre en la Universität Kassel, Alemania, para estudiar ramos de sociología y economía política. Si llegar a Concepción fue salir de mi burbuja natal, llegar a Alemania fue obtener mi pasaporte al mundo. Yo tenía 25 años y jamás había salido del país; tampoco me había subido a un avión. Yo, que me creía inteligente y educada, me sentí la persona más ignorante del planeta cuando conocí a una estudiante de Eritrea y tuve 29 Ciudad cordillerana ubicada a 44 km de San Carlos, en la región de Ñuble. 80 DE MUJERES PARA MUJERES MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] que admitir que no sabía que ese país existía. Me costó infinito estudiar textos en inglés, escribir las tareas en inglés, y reconocer que sabía muchísimo menos de lo que pensaba, sobre cualquier tema. En otras palabras, fue una bofetada de humildad. Tuve compañeros que eran brillantes y de quienes aprendí más que de los propios profesores. Un día leí que“si eres la persona más inteligente del lugar, probablemente estás en el lugar incorrecto” y me pareció que tenía muchísimo sentido. Si quería llegar“más allá”, tenía que rodearme de aquellos que ya estaban“más allá”. Es lo que hago hasta hoy. A mi regreso a Concepción, me dije a mí misma que ese semestre en Alemania no podía ser mi única experiencia académica internacional. Después de conocer diversas ciudades alemanas, y de viajar por España, Francia, Italia y Polonia, me dio hambre de seguir viajando y aprendiendo. Continuar con la vida de siempre no iba a saciarme. Terminé el magíster y comencé a dictar clases de metodología para estudiantes de periodismo, por aquí y por allá, en lo que se conoce como“profe taxi”. Hoy en la UdeC, mañana en la San Sebastián, pasado en la Santísima. Así estuve por cuatro años. En ese tiempo me di cuenta de que, si bien el periodismo era lo que más me gustaba, y siempre me iba a gustar, el camino recorrido hasta entonces parecía llevarme hacia otras latitudes, donde mis habilidades e intereses podrían desarrollarse mejor y aportar más. Postulé entonces a una beca Fulbright para estudios de doctorado en Estados Unidos, con la esperanza de que el grado doctoral me permitiera dedicarme a la Academia, con todas sus letras. Ya postular a la beca era todo un desafío: escribir ensayos, reunir papeles y certificados, conseguir cartas de recomendación, y rendir pruebas de inglés. Había una prueba(el famoso GRE, Graduate Record Examinations) que solo podía rendirse en Santiago, porque su aplicación no existía en otras ciudades del país. Eso significaba viajar a Santiago por el día(en bus, porque no estaban las arcas para ir en avión) y rendir esa prueba horrenda de cuatro horas. Para el ciudadano común y silvestre, que inicialmente“pensó” en postular a la beca, todo ese trámite era una soberana lata. Para mí, que realmente necesitaba la beca para estudiar en Estados Unidos, también era una soberana lata, pero estaba dispuesta a dármela. Después de mandar mi postulación(una carpeta Dropbox con infinitos pdf) vino una entrevista personal en las oficinas de Fulbright en Santiago y, a la semana siguiente, el email:“usted ha sido nominada a una beca Fulbright para estudios de doctorado en Estados Unidos”. Risa, llanto, fiestas y celebraciones, porque la niña se va a estudiar al país del norte. Pero la verdad es que el proceso recién comenzaba. No obstante, y dado el número de palabras que puede contener este capítulo, no voy a detallar acá el vía crucis que fue el proceso comprendido entre ganarse la beca y subirse al avión rumbo a Estados Unidos. Solo diré que mi presencia en el grupo de becarios Fulbright era la minoría de las minorías: mujer, proveniente de región y de las ciencias sociales, en un grupo compuesto mayoritariamente por hombres, 81 egresados de universidades de Santiago y de las ciencias duras( imposter syndrome, anyone?). Dado que mi inglés era good enough, but not outstanding, mi rendimiento en las pruebas de inglés fue también good enough, but not outstanding. Ergo, era muy difícil que pudiese ingresar a universidades top. La gente de Fulbright me pidió una lista con cinco universidades donde quería postular, a las cuales ellos me sumaron otras cuatro que consideraron“más factibles”. En estricto rigor, su respuesta al ver mi listado fue“cómo se le ocurre que va a quedar aceptada en estas universidades, la vamos a postular a estas otras, ubíquese”. Al final, me postulé a 10 universidades, de las cuales quedé aceptada en tres, entre las que estaba la Universidad de Texas en Austin. Como era una de las mejores universidades públicas de Estados Unidos(top 9, según datos de 2024 30 ), Texas era una de las“improbables” en mi lista. No tuve que pensar mucho para decidir a dónde ir. LA ACADEMIA Los años doctorales en Texas pasaron en un abrir y cerrar de ojos. Aprendí teoría, aprendí métodos, aprendí estadística, y aprendí inglés( thank God!). Nunca había estudiado tanto y dormido tan poco. Hice infinitos amigos, entre la mezcolanza de nacionalidades que había tanto en mi programa como en la universidad, y fui acogida por la comunidad latina y los chilenos en Austin, que nos juntábamos sagradamente a ver los partidos de fútbol de la Selección y a celebrar el 18 de Septiembre. Cuando estaba en el último año del doctorado, mis compañeros comenzaron a postularse a trabajos de profesor asistente en universidades gringas. Yo no me había ni planteado la posibilidad de ser profe en Estados Unidos, porque tanto Fulbright como Becas Chile(beca que obtuve en mi segundo año doctoral) requerían que los becarios volvieran al país de origen una vez finalizados sus estudios. Sin embargo, había letra chica. Fulbright dejaba que sus beneficiarios se quedaran un tiempo más en Estados Unidos bajo la figura del academic training. Becas Chile, por su parte, entregaba dos años de gracia antes de exigir que los becarios regresaran al país. Me arriesgué, entonces, y salí al mercado laboral con mi curriculum vitae y una nueva carpeta Dropbox(con infinitos pdf). Me postulé a 14 universidades que requerían educadores en periodismo y comunicación. Me llamaron tres. De esas tres, dos me ofrecieron trabajo. Acepté la oferta de Texas Tech University, una tremenda universidad ubicada en Lubbock, en el lejano oeste de Texas, donde la gente efectivamente anda con sombrero y botas vaqueras. Allí estuve un año trabajando como assistant professor of Hispanic Media, subdirectora del Instituto de Comunicación Internacional albergado en la Facultad de Medios y Comunicación, y subeditora del International Journal of Hispanic Media, revista académica que editaba ese instituto. De un día para otro pasé de estudiante doctoral a profesora con cargo de gestión. 30 De acuerdo al ránking 2024 de U.S. News& World Report: https://www.usnews. com/best-colleges/rankings/national-universities/top-public 82 DE MUJERES PARA MUJERES MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Recuerdo ese año con mucho cariño por todo lo que aprendí y por los amigos que hice, pero también recuerdo la sensación de incertidumbre ante la posibilidad de que Donald Trump pudiese ganar la elección(2016). Ese candidato, que partió como una cosa anecdótica hasta convertirse en el representante del Partido Republicano, era una amenaza para las mujeres y los inmigrantes(y más aún para las mujeres inmigrantes). Yo llegué a Lubbock en agosto de 2016, y Trump fue electo presidente en noviembre de 2016. Súbitamente, el“Trumpista encubierto” ya no tenía que guardarse sus comentarios.“Go become American”, me dijeron una vez, and that was enough. Comencé a pensar qué hacer si no podía renovar mi visa(en este nuevo gobierno que lo primero que hizo fue limitar las visas 31 ), y un día llegó a mí un aviso de la Pontificia Universidad Católica de Chile, con un open search for assistant professor in journalism. ¿Seré yo, Señor? Postulé, porque nada se pierde con probar. Me invitaron a dar una presentación online vía Skype, esa plataforma que quedó obsoleta con la irrupción de Zoom(y que ahora reemplazamos con esa cosa horrible llamada Teams). Al tiempo después llegó el mail:“Hoy, el consejo de facultad tuvo que discernir entre los finalistas y sus miembros, por unanimidad, votaron por ofrecerte a ti la plaza disponible como profesora asistente en la planta ordinaria(o tenure track). En consideración al traslado de país que esto implicaría, se decidió también ofrecerte flexibilidad respecto a la fecha de inicio de tus actividades en la UC, lo que podemos conversar directamente”. De nuevo, risa, llanto, fiestas y celebraciones, porque la niña se vuelve a Chile. El 7 octubre de 2017 me bajé del avión en el aeropuerto Carriel Sur en Concepción. El 10 de octubre figuraba en Santiago en mi nueva oficina de la UC. En mi escritorio, una caja de bombones de bienvenida. Ya van siete años de aquello. Al principio sufrí eso del reverse cultural shock –cuando pasaste mucho tiempo en un lugar, te acostumbraste, te integraste, y luego vuelves al lugar de origen y no lo reconoces(¿o tal vez no te reconoces tú ahí?)–. Por otro lado, tenía ese miedo latente de que el Norte Global se olvidara de mí ahora que ya no estaba allá. Que no me llamaran más para ninguna cosa, que mis colegas me ghostearan por desertar de la academia gringa. Nada de eso pasó( silly me). Muy por el contrario, soy token de la diversidad, como muchos de los que estamos en América Latina o en países “periféricos”. En los siete años que llevo en la UC he seguido trabajando con colegas internacionales, voy a los mismos congresos a los que asistía cuando vivía en Estados Unidos, soy parte activa de asociaciones internacionales de comunicación, y soy miembro de comités y equipos editoriales de revistas prestigiosas de la disciplina. He tenido la fortuna de crecer en mi carrera desde Chile, con las ventajas y dificultades que eso implica. 31 Durante su presidencia, Donald Trump redujo considerablemente la inmigración legal al limitar la entrega de visas. Sin embargo, no redujo la inmigración ilegal: https://www.cato.org/blog/president-trump-reduced-legal-immigration-he-didnot-reduce-illegal-immigration 83 LO APRENDIDO En 2023, durante el congreso anual de la Asociación Nacional de Investigadores en Comunicación(INCOM), con un grupo de académicas entusiastas armamos la primera Preconferencia“Desafíos y oportunidades de las mujeres en la academia: una discusión pendiente”. Fue una actividad maravillosa. Mujeres que investigan en la disciplina se congregaron una tarde a discutir y reflexionar sobre periodismo, comunicación, género y otros temas afines. Tuve la fortuna de organizar esa actividad con mujeres que conozco y admiro muchísimo, pero además pude conocer a nuevas colegas y estudiantes doctorales. Y me di cuenta de que nos urge más mentoría entre nosotras: de mujeres hacia mujeres. Para aquellas académicas que recién empiezan su camino y para quienes puedan encontrar utilidad en este capítulo, dejo aquí algunos consejos en función de lo que he aprendido desde que empecé a hacer clases en universidades en Concepción(2008) hasta ahora(2024). Be a social butterfly instead of a lone wolf Una de las cosas que más me gusta hacer en el trabajo investigativo es escribir papers. Hay colegas que disfrutan escribiendo libros, o capítulos de libro, o son excelentes revisando y editando el trabajo de otros, o son expertos en postular a proyectos. A mí me gusta escribir papers. Pensar ideas a la luz de una teoría, correr modelos, hacer dialogar el marco teórico con la discusión, escribir el cover letter para el editor. Me encanta ese proceso. En mi CV en este momento se cuentan treinta y siete papers, de los cuales veintinueve han sido publicados desde que llegué a Chile. Solo en tres voy de único autor. ¿Por qué? Porque creo firmemente en el trabajo colaborativo y en la posibilidad de mejorar un producto a partir de miradas diversas y complementarias. Como ya dije, cuando llegué a Chile temí perder mi círculo de colegas y coautores extranjeros, y lo que ocurrió en realidad fue que ese círculo creció aún más con mis nuevos colegas chilenos. No podría estar más agradecida de la red construida al interior de la UC, pero también al alero del Instituto Milenio Fundamentos de los Datos, con su mirada profundamente interdisciplinaria, y como Directora Alterna del Núcleo Milenio MEPOP, que reúne a cientistas políticos y comunicadores que estudian la opinión pública. De no ser por estas redes(muchas de ellas sostenidas además por una profunda amistad), esos treinta y siete papers no existirían. Mi consejo aquí es no volverse una loba solitaria, sino construir equipos, acercarse a quienes tienen más experiencia, y pedir, sin vergüenza, mentoría. Hard work beats talent En junio de 2024, el tenista Roger Federer dio un discurso ante los estudiantes que ese año se graduaban de Dartmouth College, una prestigiosa universidad Ivy League 84 DE MUJERES PARA MUJERES MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] en Estados Unidos. Federer, quien dejó la escuela a los 16 años para iniciar su exitosa carrera deportiva, dijo en su discurso que el talento era importante(qué duda cabe), pero no era lo más importante, ni en el tenis ni en la vida.“La disciplina, la paciencia, la confianza en uno mismo y amar lo que uno hace también son talentos 32 ”. Hago eco de las palabras de Federer porque nada de lo que uno pueda construir en la academia sucede de la noche a la mañana. Los proyectos, los papers, las clases que funcionan como reloj suizo y la mentoría son fruto principalmente de la paciencia y de la disciplina. De escribir una y otra vez el mismo texto para mejorarlo, de revisar y reenviar, de aceptar con humildad las críticas(incluso las no constructivas) y usarlas en tu beneficio. Y es muy importante amar este proceso, y emocionarse cada vez que llega un mail con el asunto “Profe quiero darle las gracias” o bien“A decision has been made on manuscript…”. Mi consejo aquí es confiar en una misma, ser paciente y disciplinada, y disfrutar la espera de aquello que tal vez no vaya tan rápido como deseamos. Share your failures Hay veces en las que ni con toda la paciencia ni disciplina del mundo logramos lo que queremos. Y hay que seguir tratando, o dejarlo ir. Lo importante es sacar lecciones de los llamados“fracasos”. Cuando estaba en mi último año doctoral, abrumada por una tesis que no estaba ni remotamente cerca de terminarse, se hizo viral el llamado “Currículo de fracasos 33 ” escrito por Johannes Haushofer, en ese entonces profesor de psicología en la Universidad de Princeton. Era un listado de todas las cosas que en algún momento quiso lograr y no pudo: una beca, un proyecto, un trabajo. Su idea fue mostrar que detrás de un CV exitoso se esconden múltiples experiencias de ensayo y error, que son igualmente importantes para alcanzar dicho éxito. Por supuesto, cada vez que escribimos nuestro CV nos preocupamos por destacar aquello que nos beneficia, la prueba incontestable de que tenemos las herramientas y el talento para desarrollar una determinada tarea. Por ende, el CV solo refleja aspectos positivos, ya que nadie querría destacar lo negativo, entendido como aquello que no pudo llevarse a cabo. La propuesta de Haushofer viene a ser el anti-CV: un registro de todos los intentos no logrados en la carrera de un investigador. El CV de fracasos tuvo una gran difusión en redes sociales, fue tuiteado y retuiteado miles de veces y hasta hizo noticia en algunos medios de comunicación. El profesor dijo que ese CV se convirtió en su“meta fracaso”: alcanzó más notoriedad que su propio trabajo académico. No obstante, Haushofer cumplió su objetivo de entregar perspectiva sobre el éxito, e inspirar a otros a enfrentar sus frustraciones. Mi consejo aquí es normalizar que las 32 Discurso completo disponible en la página de la ATP Tour: https://www. atptour.com/es/video/watch-roger-federers-memorable-dartmouth-collegecommencement-speech 33 El CV de fracasos completo se puede leer aquí: https://crlte.engin.umich.edu/ wp-content/uploads/sites/5/2020/05/Johannes_Haushofer_CV_of_Failures.pdf 85 cosas no resultan y pedir ayuda cuando no sabemos afrontar alguna situación. Las mujeres enfrentamos múltiples desafíos, muchos de ellos producto de vivir en una sociedad patriarcal. Reconocer esos desafíos es recién el primer paso para superarlos. Don’t forget about life Uno trabaja para vivir. Pero cuando empezamos a vivir para trabajar, cuando nos olvidamos de la familia, los amigos y los hobbies, hay algo que no está funcionando. El trabajo académico no conoce de horarios ni fines de semana: me ha tocado escribir proyectos en febrero(gracias, ANID) y he tenido que pasar domingos corrigiendo trabajos de estudiantes que esperan su calificación el lunes. No hay problema mientras esto sea una anécdota que contamos para reírnos de nosotros mismos, o para quejarnos una y otra vez de tener“mucha pega”. Pero si se convierte en la tónica de todos los febreros o de todos los domingos, entonces sí hay un problema. Habrá que decirle que no a aquello que no aporta, o habrá que delegar, o habrá que optimizar. El burnout académico es real y hay que detectarlo a tiempo. Quisiera cerrar mi capítulo agradeciendo a mi marido, Pedro León, a quien deliberadamente no he nombrado en esta historia, para darle acá el spotlight que se merece. Él fue quien me animó a irme a Estados Unidos cuando todavía éramos pololis porque también quería estudiar allá y qué mejor que irnos juntos. Él también pasó por las vicisitudes de postular a becas y universidades, también sufrió con las pruebas de inglés y también quedó aceptado en la Universidad de Texas en Austin. Pedro y yo nos casamos tres días antes de irnos a Estados Unidos y comenzamos una nueva vida juntos como estudiantes de postgrado y recién casados. Me acompañó a todos los congresos a los que fui durante el doctorado, me aplaudió y me tomó fotos. Se hizo amigo de todos mis amigos(y hasta de mis profesores). Tuvo una carrera estupenda; terminó sus estudios y trabajó en empresas de renombre internacional en Texas y en Miami–. Y fue Pedro quien me dijo, estando los dos aún en Lubbock,“si postulas a la UC y te dan el trabajo(y te lo van a dar), tendrás que aceptarlo y volver a Chile. Si no quieres irte aún, no postules. O vas a perder con la UC para siempre”. Son esos momentos de lucidez que tiene Pedro, cuando no sabes si te está dando un consejo o si te está leyendo el futuro. Como fuera, la profecía de Pedro se cumplió, como se han cumplido otras profecías que lanza cada cierto tiempo, y antes de que la UC me escribiera con ese email celebratorio, él ya estaba buscando trabajo en Santiago. Volvimos juntos y me ha acompañado en cada aventura que emprendemos. Porque además de mi pareja, siempre ha sido mi mejor amigo y el mejor padre que nuestra pequeña hija podría tener. Mi consejo aquí es never settle for less than your worth. Gracias por leer hasta aquí, y ¡disfruten este libro maravilloso! 86 DE MUJERES PARA MUJERES MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Las editoras recomiendan: • Núcleo Milenio para el Estudio de la Política, Opinión Pública y Medios en Chile https:// mepop.cl/ • Magdalena Saldaña en Google Scholar: https://scholar.google.com/citations?user=lSbYJ 5EAAAAJ&hl=en • Santos, M., Saldaña, M.,& Tsyganova, K.(2024). Subversive affordances as a form of digital transnational activism: The case of Telegram’s native proxy. New Media& Society, 26(1), 131-153. https://doi.org/10.1177/14614448211054830 • Westlund, O.,& Saldaña, M.(2024). A Transforming Digital Journalism Editorial Team Calls for a Tribute and a Welcome. Digital Journalism, 12(1), 1–5. https://doi.org/10.1080 /21670811.2024.2309090 • Saldaña M. y Santos M.(2023). Sherlock-wannabes or when the audience fact-checks. How ideology, education, and alternative media use explain fact-checking behaviors in Chile. Estudios sobre el Mensaje Periodístico, 29(4), 795-805. https://doi.org/10.5209/ esmp.88097 87 88 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Claudia Labarca 34 “Y PARTÍ PARA ALLÁ”: CUANDO LA BÚSQUEDA DEL CAMPO DE ESTUDIO TE LLEVA AL OTRO LADO DEL MUNDO Por Amanda Astudillo Cañas 35 “Que tengan voz, que las mujeres tengan voz. Y que esa voz sea desde lo femenino. No hay que comportarse como hombre para ser exitosa. No hay que dejar lo femenino. Nuestra voz no es igual a la voz dominante masculina. No tengamos miedo de interpretar las cosas distinto, de ver las cosas distinto. Ese es nuestro aporte”. Claudia Labarca es periodista, docente, académica y PhD de la Universidad de Durham. Su trayectoria profesional se distingue por sus estudios sobre China, la confianza en organizaciones y la comunicación estratégica. Su trabajo se caracteriza por el esfuerzo, la disciplina y la perseverancia. En el sexto piso de la Facultad de Comunicaciones(FCOM) de la Pontificia Universidad Católica(UC), la profesora y académica Claudia Labarca está frente a su computador en una oficina rodeada de libros, muchos papeles, un cojín de Chayanne que le regalaron unas alumnas y fotos de sus hijos Benjamín, María Teresa y Fernanda. Desde 2016 es Secretaria Académica e imparte dos cursos que ella creó: Comunicación y Persuasión e Introducción a la Comunicación Corporativa. Además, es profesora del Master of Business Administration de la UC. Hace 15 años comenzó su camino en la investigación“por casualidad”, como define ella. Hoy, Claudia es directora del Latin American Communication Monitor en Chile y lleva más de una década aportando en los estudios sobre confianza institucional, empresarial y la relación entre China y Chile. En 2023 ganó el premio a la difusión de América Latina en Estados Unidos, otorgado por la AEJMC- Knudson Latin America 34 Doctora de la Escuela de Gobierno y Relaciones Internacionales, Durham University (Reino Unido). Profesora asociada, Pontificia Universidad Católica de Chile. Núcleo Milenio para el Estudio de los Impactos de China en América Latina. 35 Estudiante de periodismo Pontificia Universidad Católica de Chile. 89 Prize y se convirtió en la primera académica radicada en la región en recibirlo.“Eso fue un tremendo reconocimiento”, dice la profesora. Su historia es reflejo de la pasión por la investigación, de la constancia para obtener buenos resultados y, al mismo tiempo, del esfuerzo por conciliar la vida familiar mientras está en constante desarrollo profesional. Compatibilizar el cuidado con el trabajo nunca ha sido fácil para las mujeres. En Chile, el 42,4% de las mujeres son jefas de hogar y, definitivamente, esta dificultad transversal también es parte del día a día de las académicas chilenas. ENTRE LOS MEDIOS Y EL MARKETING En 1991, Claudia Labarca entró a estudiar Periodismo en la UC, al mismo tiempo que comenzó a trabajar en el diario La Tercera. Luego fue ayudante de investigación del periodista y profesor Eduardo Arriagada, fue este su primer acercamiento al mundo académico. A los 22 años, cuando estaba recién titulada, hizo un taller de periodismo en una universidad sobre cómo hacer un diario en papel. Si bien trabajó en medios nacionales como La Tercera, La Segunda y Revista Hoy, Claudia siempre tuvo interés en el área empresarial, de marketing y publicidad. Es así como en 1998, con 25 años, entró a estudiar un magíster en Dirección de Comunicación Empresarial e Institucional en la Universidad Autónoma de Barcelona, en España. “Yo quería un campo, que era el campo de la comunicación organizacional y corporativa, que no existía aquí. No existía ningún máster, de hecho, en ninguna parte de Chile en el área. Así que averigüé y me tincó[me pareció] uno de Barcelona, porque además me gustaba la ciudad. Y partí para allá”, recuerda Labarca. EL DESPERTAR DEL DRAGÓN De regreso a Chile se dedicó a la comunicación corporativa y en 2003, por circunstancias familiares, se fue a vivir a Estados Unidos por tres años, donde aprovechó para realizar un programa de marketing en la Universidad de California en Los Ángeles(UCLA). Durante su estancia en Norteamérica fue corresponsal para Radio Cooperativa, directora de Marketing y Comunicaciones de Arbola Trading Corporation y voluntaria en el departamento de Relaciones Públicas de la Cruz Roja. Este último trabajo le permitió descubrir una de sus principales líneas de investigación, que terminó siendo parte de su tesis doctoral, antes de siquiera pensar en dedicarse a la academia. “Los chinos comenzaron a hacer adquisiciones muy relevantes en Estados Unidos de marcas intrínsecamente norteamericanas. Y por otro lado, me llamaba la atención – 90 “Y PARTÍ PARA ALLÁ”: CUANDO LA BÚSQUEDA DEL CAMPO DE ESTUDIO TE LLEVA AL OTRO LADO DEL MUNDO MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] porque yo era voluntaria en la parte de comunicaciones de relaciones públicas de la Cruz Roja– la capacidad adquisitiva de la comunidad asiática versus los barrios latinos que estaban asociados a la pobreza. Me di cuenta de que la segunda generación de los asiáticos estudiaba en Harvard, en el MIT. Y habían llegado igual de pobres que la primera generación de mexicanos que con suerte iban al college municipal. Entonces empecé a pensar: ¿Por qué ciertas culturas? ¿Qué es lo que hay en ciertas culturas que determina una movilidad social y una capacidad de generar ingresos y mejorar el capital social, educacional y financiero?”, menciona Labarca respecto a la situación que despertó su interés por estudiar en profundidad China. Leía The Economist, Newsweek y otras revistas que retrataban a China como una influencia creciente que estaba despertando. Recuerda en particular una de las portadas que se refería al país asiático como“El despertar del dragón”. Tenía amigos chinos, estudiaba mandarín y además le llamaba la atención el nivel de competitividad. “El latino capeaba, trataba de pasar piola. El chino estaba todo el rato estudiando[...] Había un ethos que era muy distinto al latino”. “Chile estaba acostumbrado hasta el año 2005 o 2006 a solo lidiar con países entre comillas occidentales, con patrones culturales similares, con códigos de comunicación, como dice Hall, similares, en los que no significa no, y que uno puede entender algunas cosas más complejas de los argentinos, de los peruanos, de nuestros vecinos, pero no así esta otra cosa tan compleja culturalmente, una percepción de tanta lejanía. Sobre todo en el año que te estoy diciendo, ahora China es mucho más cercana, pero en esa época no. O sea, todo el mundo me decía estás loca, vas a ir un mes sola a China, ¿y sabes hablar chino? No. ¿Y conoces a alguien allá? No. ¿Y cómo lo vas a hacer? No sé. Entonces, estás loca, ¿cómo vas a ir a China?”, comenta Claudia al recordar cómo se inició en el área de trabajo. Mientras seguía rondando por su cabeza la propuesta de investigación, en 2006 volvió a Chile y se instaló en La Serena, donde dictó clases en la Universidad Católica del Norte, trabajó como jefa de Comunicaciones y Relaciones Públicas para el Gobierno Regional, y dió a luz a su hijo Benjamín.“Un poquito movidita mi vida”, asegura entre risas. En ese momento estaba casada y su marido quería hacer un doctorado en Inglaterra, y para aprovechar la oportunidad, ella también quiso hacer uno que se basara en la realidad que vió en los barrios chinos de Estados Unidos y la relación entre el país asiático y Chile. Se dirigió a Darío Rodríguez, sociólogo y académico de la Universidad Diego Portales, quien es para Claudia su mentor y un“gran gurú”.“Esto es teoría de capital social”, le dijo él respecto a lo planteado.“Empecé a estudiar Bourdieu, Coleman, todos los sociólogos que hablan de ese tipo de cosas y de la importancia de las redes. Y entonces mandé mi propuesta a la universidad, pero antes se la mostré a Darío Rodríguez, ¡que dijo que la hiciera de nuevo! Después la mandé, me aceptaron en la universidad y también en unas becas europeas que ya no existen, que se llamaban AlBan[…] Y partí para allá”. 91 “HABER PLANTADO UNA SEMILLA” En la Escuela de Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad de Durham, Claudia realizó su doctorado, que abarcó la“construcción de confianza a nivel intercultural, pero en los negocios, en las empresas y a nivel diplomático”, combinando la importancia de las relaciones comunicacionales, en este caso entre China y Chile. Su tesis doctoral se tituló A model for trust building: The state, market and cultural norms in Sino-Chilean economic exchange. A Inglaterra se fue con su hijo de un año y siete meses.“Fue súper difícil porque estábamos en un lugar súper inhóspito, con mucho frío y con cero ayuda. Y mi hijo es asmático, entonces vivía enfermo. Y había que seguir estudiando igual. Yo siempre digo que hice el doctorado revolviendo las lentejas, meciendo el coche con el pie y leyendo el libro con la otra mano. Esa es la imagen que tengo de mí. Además, durante mi doctorado me tuve que ir dos veces a China, por un mes cada uno. ¿Qué iba a hacer con un niño tan chico en China? Entonces tuve que ir a hacer el trabajo de campo, dos veces por un mes. Súper duro, pero son cosas que hay que hacer”, cuenta Labarca. Desde 2006, cuando Claudia fue mamá de Benjamín, ha tenido que equilibrar su carrera profesional con la maternidad. Luego, diez años después, se sumaron a su vida las mellizas: Fernanda y María Teresa. “¿Cómo lo hago?”, es una pregunta que se hace constantemente Claudia. La clave, dice ella, es la organización:“No pierdo un minuto, soy súper concentrada en el trabajo. O sea, a mí me pueden estar, no sé, cayendo elefantes encima y yo no me voy a dar cuenta si estoy escribiendo como loca. Algo que aprendí es que no dejes para mañana lo que tienes que hacer hoy porque algo puede pasar. Y en la academia siempre pasa algo. O sea, no te resultó el trabajo de campo, o en el aspecto familiar se te enfermó un niño chico y estuvo toda la noche tosiendo –que es lo que me pasaba en el doctorado– y al otro día tú estás con unas ojeras gigantes y entonces tu cerebro funciona a media máquina. Y una como mujer tiene que considerar ese aspecto porque hay muchos imponderables familiares que te pueden ralentizar tus objetivos académicos. Por lo tanto, si tú estás bien, los niños también. Nada de,“ay, después que vea la televisión”. No. Todo ahora. Y muy ordenado y muy eficiente”. El apoyo entre compañeras y amigas también ha sido un aspecto fundamental para Claudia:“Yo creo en estas redes que se forman de mujeres en las que yo te apoyo ahora y mañana me vas a apañar tú… Nunca el mérito es de una nomás, hay otras mujeres que han estado tras de mí, ayudando. Yo creo que si Darío Rodríguez es mi mentor, la persona que me permite tener éxito es la señora Jeannette, quien es quien cuida a mis hijos. Si hay alguien a quien tengo que rendirle homenaje en mi vida, en mis últimos ocho años, es a ella”. ¿No le dan ganas de tirar la toalla? 92 “Y PARTÍ PARA ALLÁ”: CUANDO LA BÚSQUEDA DEL CAMPO DE ESTUDIO TE LLEVA AL OTRO LADO DEL MUNDO MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] No puedo ¿Y nunca se ha sentido frustrada? No. Ahora… El costo es súper alto. Yo creo que uno puede lograr éxito y puede ser mamá, o realizarse personalmente y no necesariamente ser mamá. En mi caso, soy mamá. Pero el costo es alto. Hay que trabajar mucho, ser concentrada… Lo que pasa es que yo tengo mucha satisfacción de mi trabajo y de mi familia, y no tengo frustración porque empecé una vida familiar tarde. ¿Siente apoyo de sus hijos? Total. Somos un clan liderado por una matriarca. Por eso te digo, ¿cómo voy a sentir frustración si yo soy muy feliz con mi familia? El otro día tuvimos un problema en la casa y una de mis mellizas de siete años me dice“pero mamá, si tú misma dices que no hay que rendirse, yo no me voy a rendir, igual que tú”. Entonces cuando uno ve que ha plantado esa semillita, la satisfacción es súper grande. Si uno ve que las enseñanzas, lo que uno aprendió, no quedó solo en uno sino en otros, aunque sea el 1%, uno ya se siente feliz. Sean tus alumnos o hijos, eso es súper lindo. Esa es la gran satisfacción: haber plantado una semilla. “NI HAO MR. PÉREZ, BUENOS DÍAS MR. LI.” Terminó el doctorado en Chile el 2012 y luego continuó trabajando en el mismo tema de investigación en la Facultad de Comunicaciones de la Pontificia Universidad Católica de Chile:“Yo lo que quería era combinar mis dos pasiones: el caso de estudio con China y la comunicación en las organizaciones. Entonces lo primero que hice fue postular a unos Fondecyt –que igual me demoré en sacarlos– sobre cómo las organizaciones no gubernamentales, o sea, las empresas en el fondo, construyen confianza a través de las comunicaciones y los negocios. Y fue bien exitoso ese Fondecyt. Sacamos muchas publicaciones”, señala Claudia. Ni hao Mr. Pérez, buenos días Mr. Li. Chile y China: Cultura, negocios y confianza en la era global fue el libro que publicó Labarca el 2015 y que“muestra los resultados de un trabajo de campo realizado durante siete años entre Beijing, Shanghai y Santiago” 36 . Realizó ochenta y cinco entrevistas a“personeros de gobierno, académicos, empresarios y ejecutivos chinos y chilenos”(Labarca, 2015, p.24) que abarcan,“desde la voz de los propios participantes, las dimensiones de una relación comercial intercultural”(Ediciones UC). “Estoy súper orgullosa porque ahora estoy leyendo un libro que escribió un estudiante que tengo que comentar. Y ahí estaba leyendo que decía:“el libro que nadie puede dejar de leer en este tema, es el libro de Claudia Labarca”. Muy bonito”. 36 Publicado en Barcelona en el año 2015. 93 ¿Y había más académicos que estuvieran viendo también ese tema en China o no? En China, sobre todo en esa época, existían muy pocos académicos interesados en América Latina. América Latina no existía para China hasta mediados de los 2000. Cuando China se da cuenta de que necesita recursos naturales porque está creciendo, creciendo, creciendo, y necesita cobre, y necesita comida, y necesita soya, y necesita un montón de cosas, ahí empieza a mirar a América Latina, pero eso fue a principios de los 2000. Entonces yo estaba ahí como en la papa misma, yo estaba haciendo mi doctorado en 2008. El Tratado de Libre Comercio(TLC) se había ratificado en 2006. ¿Cuál cree que es el principal aporte de sus investigaciones? Yo creo que muy poca gente se acerca al tema de las comunicaciones de negocios con China en este país. Porque siempre China se estudió desde Chile, desde la ciencia política, las relaciones internacionales y los aspectos geopolíticos, pero nadie había abordado la relación con China desde el punto de vista comunicacional empresarial. Eso era completamente inédito. Y yo creo que ese es un gran aporte: dejar de ver a China desde el punto de vista geopolítico –que por supuesto que hay que verlo, pero eso es materia de la ciencia política, es de las relaciones internacionales– y meter la comunicación en estos temas y abordarlo desde la interculturalidad a nivel de los negocios, yo creo que eso no lo había hecho nadie. O por lo menos en ese momento no había nadie que lo estuviera haciendo. LA COMUNICACIÓN PARA TENDER PUENTES Medianos emprendedores, la mayoría del sector agrícola, se quejaban de las dificultades de comerciar con China. De acuerdo a sus historias, las negociaciones parecían largas y complejas, llenas de incertidumbres y desafíos a lo conocido por ellos hasta entonces. La“distancia cultural” era sindicada como el principal factor que actuaba como barrera a la cooperación económica entre las dos naciones (Labarca, 2015: 21) “Cuando uno estudia cómo construir confianza, entre empresa A y empresa B o cultura A y cultura B, se le olvida dar cuenta de los estados de confianza nacionales que podrían influir. En un país como Chile, donde hay fuertes niveles de desconfianza social, por supuesto que cuesta más construir confianza particular. Y creo que esa relación todavía no se toma desde el punto de vista teórico de la confianza entre organizaciones. Es como si la confianza entre organizaciones estuviera en un espacio vacío porque la mayoría de los autores son del Norte Global, entonces las características propias de países latinoamericanos o países asiáticos no se toman 94 “Y PARTÍ PARA ALLÁ”: CUANDO LA BÚSQUEDA DEL CAMPO DE ESTUDIO TE LLEVA AL OTRO LADO DEL MUNDO MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] mucho en cuenta, porque todo se centra en la literatura europea o norteamericana donde más o menos los patrones de comportamiento y los niveles de confianza son similares y son altos. El aporte es cómo Chile, que tiene ciertas características que comparte con países de América Latina, tiene cosas que no son tomadas en consideración cuando uno lee papers del Norte Global, porque no tienen las mismas problemáticas institucionales, sociales, económicas, etc. Y eso es un entorno donde las organizaciones se mueven y podrían determinar comportamientos distintos en las construcciones comunicacionales para construir confianza. Además, una de las cosas por las que he luchado mucho desde la academia, aparte de luchar por tener una posición como mujer, es que cuando uno estudia una cultura distinta, no se le estereotipe, no se le cosifique. A mí me cuesta mucho hacerles entender a los alumnos, porque te dicen“¿y cómo son los chinos?” Bueno, eso es como decir “¿cómo son los chilenos?” Depende de con quién estés hablando. Es distinto una persona que, no sé, estudió en el MIT y después volvió a China, que una persona que es de un pueblo perdido que nunca ha hablado otro idioma que no sea el chino y no ha tenido una experiencia de globalización relevante”. “NO SOY EL ESTEREOTIPO DE ESE INVESTIGADOR LLENO DE LIBROS” ¿Cuáles han sido sus motivaciones profesionales o personales para investigar? A mí me gusta investigar y me encanta hacer docencia. Lo que me encanta en la academia es que se hacen mil quinientas cosas. Yo soy una persona muy activa e hiperquinética, no me imagino estar todo el día solo investigando. O no me imagino estar todo el día haciendo docencia, porque también hago mucha gestión universitaria. No soy el estereotipo de ese investigador lleno de libros que mira todo el rato el computador sin hablar con nadie. A mí me gusta interactuar con la gente. Al final, tengo alma de periodista. ¿Qué académicos o académicas han influido en su vida profesional? Darío Rodríguez, él es mi mentor. Y me enseñó que podía ser capaz de ciertas cosas que yo nunca pensé. Yo nunca pensé que iba a ser capaz de hacer un doctorado, con lo hiperquinética que soy, cómo iba a estar concentrada cinco años en lo mismo. Muchas mujeres han marcado mi vida académica; no solo por su propios logros sino porque han sido pioneras en su área, han roto estereotipos y han desafiado las convenciones de su época. ¿Qué temas le gustaría investigar a futuro? Me gustaría investigar los dos procesos constituyentes. Pero no sé muy bien cómo, desde las voces de los protagonistas, probablemente. Pero tengo que ver el marco teórico. Lo que pasa es que yo tengo un periodo en cada investigación que primero 95 es: tengo una idea. Después se me enreda toda la idea porque me pongo a leer. Y cuanto más leo, más me enredo. Y de pronto como que llega la luz, que fue lo que me pasó cuando encontré el marco teórico de la confianza. ¿Qué momentos han marcado su trayectoria profesional? Algo que recuerde con orgullo, felicidad… Creo que es súper relevante cuando viene un exalumno y te trae un regalo, o te cuenta que entró a un máster y que quiere seguir un camino como este y que lo inspiró tal curso, o tal cosa que uno dijo. Esa cuestión no tiene precio. “NO HAY QUE COMPORTARSE COMO HOMBRE PARA SER EXITOSA” Desde su experiencia, ¿es diferente ser mujer a ser hombre en el mundo de la investigación? Sí, sobre todo para aquellas que tenemos familia. Esta es una facultad(se refiere a la Facultad de Comunicaciones) súper femenina, eso es lo primero que tengo que decir. No sé si habría tenido tanto despegue ni tanto crecimiento en otra parte. Aquí hay muchas mujeres brillantes, poderosas, asertivas, que me han guiado y me han enseñado y dado oportunidades. No digo que los hombres no me las hayan dado, pero es una facultad femenina; aunque los hombres aquí son bien apañadores. Sin embargo, señala que aún así es distinto. En mayo del 2018 fue la toma feminista en Casa Central, pero“estaba en Praga cuando estaba quedando la escoba” y llegó cuando ya había terminado. Labarca recuerda una conversación que tuvo con sus alumnas en relación a las demandas planteadas durante la protesta:“Las cabras me decían:“No, es que hay que tener la mitad de la bibliografía de mujeres”. ¿Por qué no hay tantas mujeres en la bibliografía? Está bien, uno puede hacer el esfuerzo de poner la mitad, pero por qué no nos preguntamos por qué no hay tantas mujeres escribiendo. Ese es el punto, porque yo lo que quiero poner es la mejor bibliografía, ¿y por qué no podemos llegar a ser las mejores? ¿O por qué somos menos las que somos mejores? Y la respuesta es porque somos nosotras las que cambiamos los pañales, somos nosotras las que llevamos a los cabros chicos al pediatra, somos nosotras las que cuidamos a nuestras mamás cuando están enfermas. Miren cualquier familia: son las mujeres las que se hacen cargo de los cuidados, y en todos los niveles socioeconómicos. Mientras eso no sea equitativo, yo no voy poder tener bibliografía paritaria. Eso es lo que le peleaba a las chiquillas. Está bien, yo puedo hacer un esfuerzo y lograr la paridad; pero estoy tapando el sol con un dedo. Lo que necesitamos lograr es más mujeres que produzcan, más mujeres académicas. Y para eso necesitamos redes, soporte estatal, soporte institucional de las universidades, hombres que entiendan los procesos. La mayoría de las veces lo que yo veo en las interacciones de mujeres con 96 “Y PARTÍ PARA ALLÁ”: CUANDO LA BÚSQUEDA DEL CAMPO DE ESTUDIO TE LLEVA AL OTRO LADO DEL MUNDO MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] sus maridos, sean ambos académicos o no, es que cuando hay un conflicto, cuando hay un problema, cuando hay una enfermedad, el liderazgo lo toma la mujer”. ¿Qué consejo le daría a las académicas que son cuidadoras? Que se puede, que el costo es alto, pero se puede. Que se llenen de redes de amigas y colegas y que no tengan miedo a pedir ayuda, porque eso es un gran error que uno comete. ¿Y a aquellas mujeres que están recién iniciando en la investigación? Que se saquen la mugre, porque la investigación es súper competitiva y cada día está más competitiva y cada día cuesta más ganar los fondos. Y cada día hay más investigadores. Antes era muy poca la gente que salía a estudiar, ahora es mucha. Y que no tengan miedo, que no tengan miedo a levantar la voz. Que tengan voz, que las mujeres tengan voz. Y que esa voz sea desde lo femenino. No hay que comportarse como hombre para ser exitosa. No hay que dejar lo femenino. Nuestra voz no es igual a la voz dominante masculina. No tengamos miedo de interpretar las cosas distinto, de ver las cosas distinto. Ese es nuestro aporte. La autora recomienda: • Labarca, C.(2015). Ni hao Mr. Pérez, buenos días Mr. Li. Chile y China: Cultura, negocios y confianza en la era global. Santiago, Ediciones UC. • Labarca, C.,& Mujica, C.(2022). Trust as a contextual variable for public relations: Reflections from Latin America. Public Relations Inquiry, 11(2), 315-330. • Labarca, C.,& Sadi, G.(2022). Some reflections left over from the work of editing a special issue on public relations in Latin America. Public Relations Inquiry, 11(2), 167-170. •Cardel, M. I., Dhurandhar, E., Yarar-Fisher, C., Foster, M., Hidalgo, B., McClure, L. A., ...& Angelini, C.(2020). Turning chutes into ladders for women faculty: A review and roadmap for equity in academia. Journal of Women’s Health, 29(5), 721-733. •Waisbord, S.(2022). What is next for de-westernizing communication studies?. Journal of Multicultural Discourses, 17(1), 26-33. 97 98 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Rayén Condeza Dall’Orso 37 SER ACADÉMICA EN EL CHILE ACTUAL, ENTRE EL CV Y LA BITÁCORA “Pocas veces compartimos entre nosotras –o tenemos el tiempo de hacerlo– cómo se está normalizando el rendimiento, la competitividad y el perfeccionismo, entre otros factores dañinos para el bienestar de las personas. Estas prácticas son alienantes, al punto que pueden terminar por horadar nuestra identidad y salud. Afectan en particular a las mujeres más jóvenes, las que se ven muy presionadas a responder a las exigencias de la academia, pero también a quienes tenemos hijos, responsabilidades familiares, o debemos ejercer labores de cuidado. Se trata de situaciones, como he dicho, todavía poco visibilizadas”. La escritura de este texto comienza a tomar forma tras la invitación a participar en el conversatorio de apertura de la preconferencia“Desafíos y oportunidades de las mujeres en la academia: una discusión pendiente”, realizada el 7 de noviembre del año 2023 en el marco del congreso anual de la Asociación Chilena de Investigadores en Comunicación(INCOM). Las colegas invitadas se desempeñaban en distintas ciudades del país como decanas, en cargos directivos de investigación de sus facultades o en la dirección de comunicaciones de una universidad. En mi caso fui convocada al panel por presidir INCOM durante el periodo 2022-2024. Esta sociedad científica, de la cual también soy socia fundadora, promueve el desarrollo y la protección de las actividades de quienes realizan investigación en comunicación social, difunden e intercambian conocimientos en el área en Chile(INCOM Chile, 2024). A su vez, está asociada a ALAIC(Asociación Latinoamericana de Investigadores en Comunicación). 37 Doctora Universidad de Montréal. Profesora asociada de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Investigadora del Centro de estudios sobre el conflicto y la cohesión social(COES-Fondap/Chile/ANID). Presidenta Asociación Chilena de Investigadores en Comunicación(INCOM 2022-2024) 99 Entre el público del conversatorio también estaban otras de las fundadoras, quienes han participado en distintos roles en su directiva 38 , y socias que ese día dictaron talleres para estudiantes mujeres de postgrado. Era la primera vez que se organizaba una preconferencia en un congreso de INCOM. Sin duda lo allí intercambiado, así como las próximas preconferencias que vengan sobre esta temática, contribuirá a avanzar, en distintos planos, hacia una cultura científica más justa y con enfoque de género que incida en generar conocimiento de manera más igualitaria. Uno de los desafíos en los que requerimos progresar en la vida académica es disminuir la inequidad vertical de género a nivel mundial, pues a medida que se avanza en la carrera científica, baja la participación de las mujeres en el área. Específicamente, “hay una menor presencia de mujeres en puestos de liderazgo propios de la actividad científica y tecnológica”(Conicyt, Gobierno de Chile, 2017, p.18). En América Latina y el Caribe la participación femenina como parte del personal de investigación es de las más altas del mundo, lo que contrasta con la infrarrepresentación en las categorías académicas superiores(Gallego-Morón& Matus-López, 2021, p.279). Otro dato ilustrativo de la desigualdad histórica en Chile en términos de género y de la subrepresentación de las mujeres en la carrera científica es que, entre 2001 y 2015, el 73% de los proyectos del Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico(Fondecyt) fue liderado por hombres. Este dato fue determinante para que el gobierno de Chile impulsara la Política de equidad de género en ciencia y tecnología 2017-2025. Según el Informe Anual de la Ciencia de Unesco(2021), que monitoreó la participación de las mujeres científicas en 107 países entre 2015 y 2018, ellas representaban en promedio el 33,3% de la población investigadora, un porcentaje bastante bajo, a pesar de que se constataron avances en la materia. ¿Qué destacar: el CV o la bitácora? Cuando me preguntan por mi experiencia como“académica destacada”, término que relevaron las propias organizadoras de la preconferencia sobre mujer y academia ya 38 Lorena Antezana(Universidad de Chile) presidió la Asamblea de Constitución de INCOM en 2011, así como la directiva interina hasta la elección de directiva en la primera Asamblea de socios y socias(2012). Presidencia: Lorena Antezana, Universidad de Chile(interina 2011-2012; elegida 2012-2014); Daniela Lazcano(2020-2022), Rayén Condeza(2022-2024). Secretaría: Claudia Lagos, Universidad de Chile(interina, 2011-2012); Paulina Salinas, Universidad Católica del Norte(2012-2014; 2014-2016); Karla Palma, Universidad de Chile(2020-2022) Coordinación de relaciones internacionales: Elizabeth Parra, Universidad de Concepción(2016-2018)-Karla Palma, Universidad de Chile(2018-2020)- Lorena Retamal, Universidad Católica de la Santísima Concepción(2020-2022; 2022-2024). Coordinación de grupos temáticos: Daniela Lazcano, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso(2018-2020). Tesorería: Ingrid Bachmann, Pontificia Universidad Católica de Chile(interina 20112012); Rayén Condeza, Pontificia Universidad Católica de Chile(2020-2022). 100 SER ACADÉMICA EN EL CHILE ACTUAL, ENTRE EL CV Y LA BITÁCORA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] referida 39 , es difícil esbozar una respuesta concisa. Prefiguro entonces una secuencia visual rápida, en la que se suceden dos imágenes contradictorias. La primera imagen es la de un curriculum vitae(CV) breve y en formato digital, que no he tenido tiempo de actualizar. La segunda imagen es una caja donde están guardadas unas cuantas libretas de notas, escritas a mano y lo suficientemente pequeñas para caber en una cartera, un poco desgastadas. Estas últimas hacen las veces de bitácora. La primera imagen me causa angustia, pero entiendo que es parte de las reglas del juego y que hasta ahora las he sorteado. La bitácora, en cambio, me transporta inmediatamente fuera de la esfera del rendimiento, a un lugar de tranquilidad, donde recuerdo historias de reciprocidad que han acompañado mi trayectoria vital en el plano académico y de investigación. Al ser un formato performativo y estandarizado, el curriculum vitae perfila lo que se hará público de la experiencia académica de manera lineal, al tiempo que la fragmenta en términos sumativos y con foco en la productividad científica, entre otras características. En la actualidad, cuando asistimos en pleno a la configuración digital de la industria del conocimiento, la hoja de vida circula además en distintas plataformas especializadas en el público segmentado de la academia. Este nuevo fenómeno permite a quienes investigamos visibilizar de manera especializada y a nivel internacional la producción científica, aumentar las citaciones, las probabilidades de establecer redes e impactar en los rankings nacionales e internacionales de las universidades. Quienes además hayan optado por crear perfiles en otras redes sociales sin duda tienen trabajo extra, pues estos medios de comunicación exigen a las personas ejercer curaduría frecuente para mantenerse vigentes. Independientemente de su formato, el curriculum refleja competencias adquiridas, normas comunes de evaluación y variables comparables. Nos posiciona frente a otras personas a partir de marcos de sentido objetivos. En sintonía con esa modalidad de comunicación y de evidencia explícita, los hombres y las mujeres solemos recurrir a una síntesis del curriculum para referirnos públicamente y de manera cronológica lineal a nuestro desempeño en la profesión académica. La bitácora, en cambio, si bien puede seguir un orden cronológico como la hoja de vida, remite a un proceso reflexivo y de escritura periódicos. Nos permite cubrir otras dimensiones de la experiencia cotidiana y vincula la misma experiencia académica directamente con la personal, así como con el ámbito privado. Suele operar como 39 El equipo estuvo compuesto por socias de INCOM, las investigadoras del Núcleo Milenio para el Estudio de la Política, Opinión Pública y Medios en Chile(MEPOP, financiado por la agencia de ciencias de Chile ANID), Isabel Pavez(Universidad de los Andes, Chile), Magdalena Saldaña(Pontificia Universidad Católica de Chile y Directora alterna de MEPOP), Daniela Lazcano(Pontificia Universidad Católica de Valparaíso) y Claudia Lagos(Universidad de Chile), junto a Ingrid Bachmann, directora del Núcleo Milenio NUDOS(Núcleo milenio en desigualdades y oportunidades digitales, financiado por ANID), de la Pontificia Universidad Católica de Chile. 101 un artefacto cognitivo y de registro emocional asociativo, en formato libre, con notas de puño y letra o con la inclusión de otros recursos narrativos. Su modalidad hace posible conectarnos con la experiencia vital, que es mucho más rica, compleja e importante que la académica. En la bitácora tiene cabida una modalidad de escritura más cercana a la historia de vida, con distintas posibilidades: respuestas a preguntas, decisiones, retazos de experiencias, reflexiones, esquemas, confesiones, ideas, proyecciones, entre otras. En esta escritura, el camino profesional académico se integra al relato, pero no es su centro ni está constituido solo de logros, sino que viene a ser una parte más de nuestra biografía, dependiendo de sus otros elementos. En otras palabras, en la bitácora el curriculum se diluye, para cobrar su justo término. Allí conviven, de manera honesta y con pormenores –de ser necesario– personas significativas, prioridades, circunstancias, oportunidades, sueños, ideas, debilidades e incluso fracasos, esos que se nos ha enseñado a esconder bajo la alfombra o a los que preferimos hacerles el quite. Parecería entonces que dar cuenta de una carrera académica en términos de logros y de resultados objetivos, como estamos acostumbradas a hacerlo, limita su complejidad. Volvamos entonces a la idea de la secuencia de las dos imágenes descritas en los párrafos anteriores: el curriculum y la bitácora. Ambos escenarios se entrelazan cuando reflexionamos sobre nuestra carrera académica y para dar cuenta de esta. En esa mixtura comienzan a aparecer, además, varias personas y circunstancias que forman parte relevante de esas trayectorias, de las cuales, al menos en mi caso, estaré siempre muy agradecida. Ocurre entonces que, como en cualquier otra disciplina, en las comunicaciones podemos reconocer múltiples voces y distintas trayectorias entre las académicas que llegan a ocupar un puesto estable. Digo estable de manera expresa, pues más adelante me referiré a la situación de las mujeres con dedicación horaria y sin contrato en la educación superior, así como a la precariedad laboral que las circunda. Actualmente, la carrera académica de las mujeres investigadoras y docentes se construye en escenarios permeados por una cultura organizacional masculinizada(Grada et al., 2015), contexto en el que se ven en la obligación de responder al estereotipo de un/a científico/a de éxito, que a lo largo del tiempo ha sido moldeada/o bajo criterios masculinos. Como recuerda Martínez-Labrín(2012), la época en la que las mujeres debían disfrazarse de hombres para investigar ya pasó, pero las exigencias de la carrera académica siguen afectando las subjetividades. Ambos, cultura y estereotipos, se nos imponen, a menos que sigamos el llamado de Amsler y Motta(2019) –quienes estudian las experiencias de maternidad de las académicas en las universidades inglesas– a rebelarnos contra una universidad mercantilizada y que, según ellas, consagra lógicas represivas de productividad. En efecto, históricamente la producción del saber, cuando saber es poder, ha ocupado un espacio simbólico masculino, lo que genera tensiones adicionales en las mujeres que desarrollan investigación en 102 SER ACADÉMICA EN EL CHILE ACTUAL, ENTRE EL CV Y LA BITÁCORA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] la universidad(Martínez-Labrín, 2012). Según esta última autora, el doble rol que sobrellevan las mujeres en el trabajo, que incluye los roles tradicionales de género, se complejiza en la academia gracias a políticas públicas que promueven el desarrollo de las carreras en edades en las que ellas pueden querer ser madres o formar familia, asunto que postergan, eliminan o viven con dificultad. Como afirma Bourdages(2011), quien se ha especializado en indagar acerca de la persistencia en la educación superior a través de historias de vida, el hecho de que una persona busque el sentido de su experiencia vital la muestra en su dimensión humana, y en su particularidad de transformarse constantemente en el tiempo y en el espacio. De hecho, el estudio de Mc Alpine et al.(2014), que, al igual que el de Bourdages(2011), utiliza métodos de tipo autobiográfico, valida las diversas trayectorias de vida de los y las estudiantes de doctorado y de quienes se encuentran en la etapa inicial de sus carreras académicas. Por ello, su método enfatiza la agencia individual de las y los participantes, la referencia al trabajo académico en el ámbito personal y la reflexión en torno a las transiciones entre roles, en el tiempo y en contextos cambiantes. Carmen Luke(2001) sostiene que“las mujeres académicas están formadas por la intersección de valores y estructuras culturales históricamente situados, y por factores sociopolíticos y económicos específicos del lugar”(p.235, traducción libre). A inicios de la década de los ochenta, se postuló junto a su marido desde Canadá a concursos para posiciones académicas en distintas universidades de ese país, así como de Reino Unido y de Australia. Como era de esperar, su pareja obtuvo primero el puesto vacante, de manera que se mudaron al norte de Australia, con su hijo de doce años. Al cabo de un tiempo, ella comenzó a hacer un reemplazo temporal que se extendió a dos años. La autora relata que durante todo el periodo su jefe de departamento rehusó a llamarla por su nombre, aludiendo a ella como“el reemplazo de Smith”. Además, cuenta, profería bromas despectivas sobre su tesis doctoral, por haber empleado el enfoque de la teoría posestructuralista de Foucault y las formaciones discursivas, con el fin de examinar tres décadas de investigación sobre televisión y niños en Estados Unidos. PERSONAS EN EL CAMINO Durante los estudios de doctorado en el extranjero, sentí mucha presión de corresponder adecuadamente la confianza que la Vicerrectoría académica de la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Facultad de Comunicaciones habían depositado en mí, con una beca mensual complementaria, por lo que tenía que informar semestralmente mis calificaciones. Entré a la facultad en 1999 con una carga de media jornada a apoyar el diseño del magíster en Comunicación Social, mención Comunicación y Educación; luego, a enseñar. Este horario me permitía dedicarme 103 y disfrutar a nuestros cuatro hijos por las tardes, entonces pequeños y en jornada vespertina. También pude terminar el magíster en Educación, interés por el que había dejado mi trabajo de jornada completa como periodista en un canal de televisión (Canal 13), en su área de televisión educativa(Teleduc), que había recibido varias distinciones internacionales. Canal 13 decidió dejar de emitir Teleduc y mientras me asignaban al área de programas de reportajes y esperábamos a que se creara un programa sobre salud, nos redistribuyeron a otros programas de verano. Fue entonces cuando llegué a un espacio que se acercaba bastante al estilo farandulero y que afortunadamente pasó sin pena ni gloria. Fue precisamente a raíz de una asignación que consistía en entrevistar a una mujer famosa que me hizo esperarla todo el día para finalmente no darme la cuña sobre la importancia del amor en la noche de un 14 de febrero(día comercial del amor y de la amistad en Chile), en una época en la que yo amamantaba a mi segunda hija, que decidí renunciar al canal ipso facto sin esperar la nueva oportunidad de trabajo. Tomé esta decisión a pesar de que habría estado con un equipo muy humano y de grandes profesionales, de quienes anteriormente había aprendido mucho y a quienes hasta el día de hoy recuerdo con cariño. En esa época, afortunadamente, mi marido tenía un trabajo que permitía organizarnos bien en lo económico, por lo que tras dejar la estación de televisión y antes de entrar a la universidad, pude equilibrar muy bien –y con muchos grados de libertad– mis intereses, dedicarme a los niños, que eran mi prioridad, y estudiar un magíster vespertino. La primera vez que pensé seriamente en estudiar un doctorado fue a raíz de una conversación en el marco de mi calificación académica del año 2005 con la decana de la Facultad de Comunicaciones Francisca Alessandri y con el director del Instituto de Estudios Mediales, Patricio Bernedo, en la que me plantearon el interés que tenía la facultad en que me perfeccionara y la eventual posibilidad de apoyarme parcialmente para que cursara un doctorado. Les comenté que una alternativa interesante(aunque implicaba un proyecto familiar y obtener becas para financiarla) podría ser postularme a un programa fuera del país. Cuando le conté la conversación y le planteé la idea a mi pareja, se le iluminó la cara. Hacía tiempo que él pensaba que se estaba perdiendo la etapa de crecimiento de los niños y me dijo que si quedaba seleccionada en la universidad y luego para la beca, él se haría cargo de los hijos en Montréal, además de trabajar de manera independiente a distancia. Montréal era el destino que me parecía más protegido para el cambio que experimentarían nuestros hijos, pues tres de los cuatro ya estaban escolarizados en Chile en un establecimiento que enseñaba el francés como lengua materna. Además, me atraía mucho que, a diferencia de Francia, el programa de doctorado de Montréal tenía cursos, pues ya había sabido del camino solitario de colegas que estudiaban en el viejo continente. Esta conjunción de voluntades desencadenó mi postulación a la Beca Presidente de la República de estudios doctorales en el extranjero para académicos, financiada con recursos públicos y que entonces administraba el Ministerio de Planificación 104 SER ACADÉMICA EN EL CHILE ACTUAL, ENTRE EL CV Y LA BITÁCORA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] (Mideplan) de Chile. Hoy se las conoce como Becas Chile y forman parte del programa de formación de capital avanzado de la agencia nacional de ciencias de Chile, ANID. Postulé para la convocatoria 2006, cuando solamente se otorgaban cincuenta becas por año. Sabía que era muy difícil obtenerla, por lo que cuando quedé en la lista de espera– en el segundo o tercer lugar, si mal no recuerdo–, me pareció, de todos modos, un muy buen primer intento. Tenía alguna posibilidad, aunque incierta, de que la lista corriera unos cuantos lugares, como en años anteriores. Sin embargo, durante la espera ocurrió algo absolutamente inusitado, digno de registrarse en la bitácora: en la primera cuenta presidencial del 21 de mayo, que por tradición se transmite por cadena nacional voluntaria de radio y televisión, Michelle Bachelet, la primera mujer en llegar a la presidencia en Chile y en América del Sur y que había instaurado un primer gabinete paritario, anunció lo siguiente: “La educación no va a estar ausente de este esfuerzo adicional del año 2006: incrementaremos en un 50 por ciento el número de jóvenes que salen a estudiar al extranjero con la Beca Presidente de la República. Queremos más chilenos y chilenas educados en las mejores universidades del mundo, que después vuelvan a nuestra patria a hacer su aporte al bien común” (Bachelet, 2006, p.9). No imaginamos que el incremento anunciado por la presidenta Bachelet se aplicaría a la cohorte de los preseleccionados en la lista de espera de ese mismo año, pero así fue, tal como la obligación de los becarios de regresar a Chile y de retribuir al país por el doble de años de estudio financiados en el extranjero, compromiso que también cumplí y del que me siento orgullosa. CAMBIOS EN LOS PARADIGMAS Anteriormente hablé de la académica y autora Carmen Luke. Me aproximé a su obra por el año 2008, específicamente por su tesis doctoral Constructing the Child Viewer(Luke, 1990)[Construyendo al niño espectador], obra criticada por su jefe de departamento y que ella había convertido en un libro. Lo compré por internet porque solo allí estaba disponible. Quedaban unos cuantos ejemplares de segunda mano y todavía desconfiaba del comercio en línea de la época. Por eso sentí un gran alivio cuando el paquete llegó a la puerta de nuestra casa, un pequeño departamento en Marie Anne Est, barrio aún francófono de Montréal, donde vivimos los cuatro años de aventura doctoral en Canadá, entre agosto de 2006 y agosto de 2010. La propuesta de investigación de Luke me permitió comprender la fuerza explicativa, al tiempo que las limitaciones que tienen los paradigmas científicos vigentes en un momento dado, en tanto formaciones discursivas que generan decisiones en el nombre del bienestar de la niñez. En este caso se trataba de paradigmas de tipo conductistas, que englobaron 105 como única vía el abordaje científico de la problemática sobre la relación de los niños y las niñas con los contenidos televisivos y sus efectos en las nuevas generaciones. En el caso chileno, que en esa época se abría con bastante atraso a fomentar la televisión para la niñez con contenidos de calidad y que avanzaba en políticas intersectoriales para la infancia desde el enfoque de sus derechos –aunque sin incluir todavía el rol de los medios de comunicación–, me parecía que tal aproximación crítica resultaba no solo novedosa, sino relevante de explorar. Por otra parte, como investigadoras estábamos asistiendo a una verdadera transformación de las comunicaciones desde los años 90 con la llegada de Internet, que reconfiguró absolutamente el paisaje mediático y en el nuevo siglo revolucionó las prácticas de comunicación. Una portada de la revista Time de hace 17 años condensa de manera magistral esta situación: decía“You”[Tú], aludiendo a cualquier persona anónima usuaria de internet. En Chile habían emergido los pingüinos, estudiantes de secundaria que, organizándose a través de correos y mensajería electrónica, exigían una educación de calidad y debatían con especialistas en educación en programas de televisión en horario de alta audiencia(Condeza, 2009). Me enorgullece haber sido de las primeras investigadoras en haber publicado sobre este fenómeno. El descubrimiento de Luke no fue casual, sino que provino de la recomendación de mi nueva directora de tesis, Dominique Meunier y de otra académica especialista en cultura popular, Line Grenier, directora del Laboratoire CPCC, Laboratorio sobre Cultura Popular, Conocimiento y Crítica de la Universidad de Montréal, alojado en el Departamento de Comunicaciones, el que a su vez se inserta en la enorme facultad de Artes y Ciencias. Tras defender mi grado de doctora, Dominique y Line no solo pasaron a considerarme su colega, sino que con el tiempo nos hemos convertido en amigas. Cada vez que tenemos ocasión de vernos, compartimos mucho más a partir de nuestras bitácoras respectivas que desde el curriculum. En cuanto a la reciprocidad, varias otras mujeres me tendieron una mano en la Universidad de Montréal: Lorna Heaton, quien me ofreció ser su asistente de investigación, y Julianne Pidduck, con quien me desempeñécomo ayudante de su curso de pregrado sobre comunicación internacional. Esos gestos contribuyeron a que luego pudiera concursar para ser profesora instructora remunerada a cargo de distintos cursos, e integrar el sindicato, que también velaba por nuestros intereses y derechos. Vuelvo a Luke, de quien también me había parecido interesante otra publicación: un estudio sobre la experiencia de las mujeres en la academia en un contexto global. Esta investigación incluye entrevistas a cuatro investigadoras en posiciones de gestión en educación superior en Tailandia, Singapur, Malasia y Hong Kong, así como intercambios con académicas del sudeste asiático que se posicionan en la perspectiva postcolonial y feminista, sobre el rol de las intelectuales cosmopolitas en las traducciones culturales y en la producción de conocimiento local en el contexto de globalización(Luke, 2001). 106 SER ACADÉMICA EN EL CHILE ACTUAL, ENTRE EL CV Y LA BITÁCORA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Algo muy interesante del programa de doctorado que estudié, y que se parece a la experiencia de diversidad que Luke describe, es que además de las cátedras en la Universidad de Montréal teníamos derecho a tomar cursos en los doctorados en comunicación de otras dos universidades: Concordia y Uqàm, independientemente de su idioma de enseñanza, inglés y francés respectivamente. Este diseño de programa de doctorado conjunto, basado en el principio de la cooperación y de intercambio, me permitió observar el reto de la interculturalidad en la academia. Me nutrí y aprendí mucho de un modo de convivencia respetuoso, compartiendo con compañeros canadienses de distintas provincias y con otros estudiantes que venían de orígenes geográficos muy diversos, principalmente de Europa, África y América Latina. De hecho, mi estatus en la Universidad de Montréal era de“estudiante internacional”, expresión que siempre agradeceré, porque nunca me sentí una extranjera ni nos hicieron sentir como tales. También sigo muy agradecida por las becas de apoyo financiero de excelencia académica que recibí durante mis estudios en Montréal. La primera beca de excelencia fue una grata sorpresa porque no sabía que el departamento seleccionaba el mejor dossier de los postulantes al doctorado, ni tampoco que había recaído en mí. Aquí operó el curriculum, ciertamente, y tal vez el hecho de que, a diferencia de la mayoría de los demás estudiantes, los profesores que a la vez estudiábamos el doctorado éramos los menos, por lo que corría con cierta ventaja. Una colega me ha dicho, en todo caso, que yo debería estar abierta a que, a lo mejor, sí había hecho cosas relevantes al momento de entrar al doctorado, y a que una tiende a bajarle el perfil a sus logros. Hasta ahora, he intentado ilustrar, con algunos ejemplos, cómo nuestra carrera académica reúne un conjunto de experiencias que escapan al curriculum, pero que contribuyen a nutrirlo. En los dos apartados que siguen trataré algunos avances que se están implementando en materia de género en la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde trabajo y los desafíos pendientes sonla salud mental y la precariedad laboral. AVANCES EN LA UNIVERSIDAD Y NUEVOS DESAFÍOS En el año 2019 la Pontificia Universidad Católica de Chile creó la Dirección de Equidad de Género, que dialoga con la Vicerrectoría Académica en el ámbito del desarrollo de la carrera académica(Dirección de Desarrollo Académico). Un estudio de ambas direcciones analizó las nuevas contrataciones de profesores entre los años 2015 y 2019, y constató que solamente el 30% de estas correspondió a mujeres (Alonso, 2022). Brechas semejantes se han observado en la adjudicación de proyectos de investigación, más liderados por hombres que por mujeres. La Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo de Chile(ANID) creó un instrumento de innovación, llamado InES de género, para financiar el desarrollo de capacidades para disminuir 107 las brechas en la investigación y en la academia. El proyecto persigue“igualar el avance de la carrera de investigación para hombres y mujeres, desarrollar talleres sobre sesgos implícitos de género, fomentar la corresponsabilidad y distribuir la carga horaria de manera equilibrada, y fomentar el liderazgo de las académicas a distintos niveles”(Alonso, 2022, s/p). A las metas anteriores, se suman otras problemáticas que considero nos están afectando de manera directa y que hasta ahora han sido abordadas de manera aislada, aunque requieren un enfoque holístico para poder dar cuenta de su complejidad. Me refiero a la situación de salud y a la precariedad laboral. Pocas veces compartimos entre nosotras –o tenemos el tiempo de hacerlo– cómo se está normalizando en la vida académica el rendimiento, la competitividad y el perfeccionismo, entre otros factores dañinos para el bienestar de las personas. Estas prácticas son alienantes, al punto que pueden terminar por horadar nuestra identidad y salud. Afectan en particular a las mujeres más jóvenes, las que se ven muy presionadas a responder a las exigencias de la academia, pero también a quienes tenemos hijos, responsabilidades familiares, o debemos ejercer labores de cuidado. Se trata de situaciones, como he dicho, todavía poco visibilizadas. Este fenómeno probablemente se manifestó de manera más clara a nivel internacional en el contexto del confinamiento y de la pandemia por COVID, pero es sabido que, lamentablemente, experiencias de burn out(síndrome de estar quemado) en profesores universitarios e investigadores habían aumentado con bastante anterioridad a marzo de 2020, como lo demuestran distintos estudios(Mandiola et al., 2022; Ysseldick et al., 2019). En el caso chileno, Martínez Labrín(2012) aborda las tensiones específicas entre trabajo académico y familia, retomando a distintos autores que investigan a la academia como un espacio que constituye“un nudo fundamental de producción y mantenimiento de diferencias entre los géneros”(p.137). La precariedad laboral de muchas investigadoras y docentes por la modalidad de contrato a honorarios constituye otro factor adicional de estrés. La desprofesionalización académica en las instituciones de educación superior afecta la calidad de la educación, produce conflictos,“negligencias y dislocan los proyectos educativos de las instituciones de educación superior”(Cantillana-Barañados& Portilla- Vásquez, 2019, p.307). La proliferación de profes taxi –es decir, aquellos profesionales o investigadores que se relacionan con las instituciones de educación superior sin vínculo laboral– ha sido un fenómeno de larga data en Chile, y el pago por hora a honorarios pasó de ser una excepción a una regla, en promedio en mayor proporción en las universidades privadas que en las agrupadas en el Consejo de Rectores de Universidades de Chile Cruch(Reyes León& Santos, 2011). Sería conveniente establecer un desglose por género de estos casos, pero lo cierto es que las y los profesores deben dictar docencia en distintas universidades para construir una remuneración. Tanto para los hombres 108 SER ACADÉMICA EN EL CHILE ACTUAL, ENTRE EL CV Y LA BITÁCORA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] como para las mujeres, esta situación les aleja de labores de investigación y del entorno universitario relacionado a la producción del conocimiento que se enseña. A lo largo de este texto he abordado distintas dimensiones que, a mi juicio, nos permiten problematizar lo que significa ser académica en el Chile de hoy y cuáles son los desafíos asociados. La desigualdad, la equidad o las brechas de género pueden cuantificarse y, como vimos, es muy importante contar con información actualizada. También dimos un vistazo muy breve a la estructura de la carrera académica desde una tradición masculina y desde una lógica de producción de conocimiento que no se alinea necesariamente con la experiencia vital de las mujeres, en particular cuando su interés por la maternidad colisiona con el avance en su carrera universitaria. Por otra parte, se intentó ilustrar, con las metáforas del curriculum vitae y de la bitácora, de qué manera nuestras carreras académicas se van urdiendo a partir de muchas personas y de factores circunstanciales, no solamente a partir de la suma de logros objetivos. Sin duda el abordaje de los desafíos de la mujer contemporánea en la academia es insuficiente en un espacio como este. Con todo, se espera que contribuya en alguna medida a reducir brechas como las informadas por el Reporte Global de Brecha de Género 2023 del Foro Económico Mundial, que estima que a nivel global se requerirán 131 años más para alcanzar la paridad plena entre hombres y mujeres(Morales Estay, 2023). En una sociedad de la información y del conocimiento, avanzar en superar las brechas entre académicos y académicas resulta crucial y un imperativo ético. Las editoras recomiendan: • Vilicic, T. P. V., Dall’Orso, R. C., Martínez, E. M. N.,& Astorga, J. P. O.(2024). Taller remoto de optimización durante la COVID: aprendizajes percibidos por las y los adolescentes chilenos. Educación Matemática, 36(1), 39-63. • Condeza Dall’Orso, R.,& Porath, W.(2023). En búsqueda de la identidad de las comunicaciones: la riqueza de una visión multifacética. Cuadernos. info,(55), I-V. • Condeza Dall’Orso, R.(2022). Investigación de la comunicación en Iberoamérica: una paleta diversa. Cuadernos. info,(53), i-vii. • Porath, W.,& Dall’Orso, R. C. Manifestaciones de la comunicación en los espacios digitales y offline. • Condeza-Dall’Orso, R., Matus, P.,& Vergara-Leighton, E.(2021). Stereotypes and sexualization of girls and adolescent girls in Chilean advertising: a case study. Blanquerna School of Communication and International Relations,(50), 187-204. Referencias: Alonso, C.(2022). Proyecto InES de género: Acortar las brechas en la ciencia y la academia. https://www. uc.cl/noticias/proyecto-ines-de-genero-acortar-las-brechas-en-la-ciencia-y-la-academia Amsler, S.& Motta, S.(2019). The marketised university and the politics of motherhood. Gender and Education, 31(1), 82–99. 109 https://doi.org/10.1080/09540253.2017.1296116 Bachelet, M.(2006). Mensaje presidencial a la nación(21 de mayo 2006). Archivo histórico de la Cámara de Diputados de Chile. https://www.camara.cl/camara/doc/archivo_historico/21mayo_2006.pdf Bourdages, L.(2001). La persistance aux études supérieures. Le cas du doctorat. Édition revue et augmentée. Presses de l’Université de Québec. Cantillana-Barañados, R.,& Portilla-Vásquez, I.(2019). Por la senda de los‘profesores taxis’: los efectos de la desprofesionalización académica en educación superior. Una aproximación cualitativa desde Chile. Cultura-hombre-sociedad, 29(1), 306-330. https://dx.doi.org/10.7770/0719-2789.2019.cuhso.01. a01 Condeza, A.R.(2009). Las estrategias de comunicación utilizadas por adolescentes. Cuadernos.Info,(24), 67–78. https://doi.org/10.7764/cdi.24.35 Conicyt, Gobierno de Chile(2017). Política institucional equidad de género en ciencia y tecnología. Período 2017-2025. Conicyt, Gobierno de Chile. Gallego-Morón, N.,& Matus-López, M.(2021). Análisis de género de las barreras en la promoción académica. 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Claudia Mellado se ha instalado en el campo de la investigación en comunicación chilena de manera exitosa utilizando el inglés como primer idioma de escritura científica y publicando numerosas investigaciones sobre las prácticas periodísticas (estudios comparados, de performance, entre otros). Su trayectoria comenzó en la Universidad de Concepción, donde decidió ingresar a estudiar periodismo, pese a que su interés era cursar estudios de actuación. La oposición de su padre hizo que siguiera otros rumbos. A los pocos años de sus estudios de pregrado, ya se había encantado con la carrera y seguía practicando teatro de manera paralela. Así llegó a realizar su práctica periodística en el diario El Mercurio y al finalizar el proceso continuó colaborando durante los fines de semanas y luego trabajó durante dos años en la sección de Crónica de este medio. Se adjudicó una beca estatal que le permitió estudiar un doctorado en Comunicación en España, luego realizó un postdoctorado en Estados Unidos y hoy es profesora titular de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, desde donde investiga las culturas profesionales y los roles periodísticos, y realiza estudios comparativos. Ha publicado más de noventa artículos en revistas internacionales y actualmente dirige el proyecto internacional Journalistic Role Performance. 40 Doctora en Comunicación, Universidad de Salamanca. Académica de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Chile. 41 Candidata a doctora de la Universidad Austral de Chile. Becaria ANID- Subdirección de Capital Humano/Doctorado Nacional 2022- folio 2122069. 111 En esta entrevista, la Dra. Claudia Mellado Ruiz cuenta sobre su trayectoria académica y cómo llegó a encantarse con el periodismo. ¿Cómo llegaste a estudiar periodismo y a interesarte por las comunicaciones? Yo siempre estuve interesada en las comunicaciones, pero no siempre lo estuve en el periodismo. Es más, yo no quería estudiar periodismo sino teatro, pero mi papá no me dejó. Y dije“bueno, periodismo”, pero realmente podría haber sido cualquier otra carrera. En un comienzo estaba tan afectada por no poder estudiar lo que quería que no le dedicaba mucho tiempo al estudio de la carrera. Creo que se me hacía fácil. En paralelo me dedicaba al teatro con un grupo semiprofesional de la región del Biobío; estaba tan entusiasmada con el teatro que mi foco estaba puesto ahí. En algún momento incluso pensé en dar la prueba de ingreso a la universidad de nuevo e ir a Santiago a estudiar teatro, porque ahí ya iba a ser mayor de edad y podía tomar mis propias decisiones. Sin embargo, poco a poco me empecé a enamorar del periodismo y para cuando cursaba el tercer año ya me gustaba la carrera. En esa época, mi referente era un primo cercano en ese tiempo que estudiaba periodismo. Otras referencias eran de las áreas de las Ciencias Sociales y las Comunicaciones, que me gustaban, pero más por el lado de la performance, hacia el lado del teatro. ¿Y qué fue lo que te fue encantando del periodismo? Nunca he pensado realmente qué fue específicamente lo que me encantó, pero yo creo que era la interacción con las personas, la capacidad de investigar, el descubrir cosas que no se sabían. Escribir también me gustaba harto, pero en general me encantó todo lo que era el periodismo. Y ¿cómo llegas desde el periodismo a la academia? Yo creo que era algo que iba a pasar porque vengo de una familia de científicos académicos. En mi casa todos eran profesores de universidad o de colegio. Entonces, toda mi vida había visto la docencia y la investigación como algo familiar. Para mí la Universidad de Concepción era un lugar familiar, incluso fui al jardín infantil de ese lugar, entonces no era para nada ajeno a mi vida, era súper cercano para mí. Yo creo que siempre supe que lo iba a hacer, desarrollarme en la academia, independientemente del área. Entonces, terminé de estudiar y busqué mi práctica. Yo me quería ir a Santiago y postulé a varios lugares. Justo no quedé en la que más quería, que era en radio. Cuando di la prueba me pidieron hablar y era algo sobre lo que yo no estaba al tanto y, sin saber, no lo hice y no quedé ahí. Mi segunda opción era ir a El Mercurio y comencé como practicante en la sección de Artes y Letras. Fue un gran desafío, 112 “EN EL MUNDO ACADÉMICO HAY QUE ELEGIR UNA ESPECIALIZACIÓN” MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] un mundo completamente distinto, un mundo muy conservador, de mucho poder interno y de mucho rigor, yo aprendí muchísimo ahí. Terminé mi práctica y me pidieron que me quedará más tiempo y después que empezara a hacer colaboraciones de fin de semana. En esa época yo seguía haciendo mi tesis, no era como ahora que han cambiado las mallas…antes tú terminabas tus ramos, luego hacías la práctica y después tu tesis. En ese tiempo yo viajaba a Santiago en bus o tren todos los fines de semana, iba y volvía, me quedaba en la casa de colegas que me apoyaban, hasta que terminé mi tesis, me titulé y El Mercurio me ofreció seguir trabajando con ellos como periodista. También hice otras colaboraciones como en el cuerpo de reportajes del Diario El Sur en Concepción o en TVN Internet. Estuve como dos años trabajando hasta que postulé a la Beca Presidente de la República –que ahora serían las de ANID– y me la gané, no supe cómo. La beca me cambió la vida. Me fui a estudiar afuera, el primer año fui corresponsal –entre comillas–, pero eso duró muy poco porque luego me dediqué de lleno al doctorado y no volví más a Chile hasta que me doctoré en Comunicación en la Universidad de Salamanca(España). ¿Me imagino que ahí comenzó tu prolífera trayectoria de publicaciones? No inmediatamente. Antes la carrera académica no era como ahora, que ya desde los doctorados te impulsan e incluso requieren que salgas con una maletita importante de publicaciones que te respalde, pues está muy competitivo el mundo académico en general. En esa época en España era distinto: primero, se defendía el idioma, que todo se escribiera en español; y lo otro es que eran doctorados en los que tu escribías tu libro, no por compendio de artículos, como hoy. Esa era tu vida, dos años de clases y luego tu tesis. No existía la presión actual de publicar, quizás en otros lados como Holanda era diferente. Yo me doctoré hace unos veinte años y han cambiado las cosas. Al principio yo no era tan prolifera en las publicaciones porque no había sido educada en publicar y publicar, sino en el rigor de“hacer las cosas bien”. Entonces, me dediqué a mi tesis, tuve a mi primer hijo mientras hacía mi doctorado –lo que, por cierto, no generó ningún atraso; de hecho, fue una inyección de energía bien particular–. Luego regresé a Chile porque la beca te pide volver. En España hice dos doctorados, pero terminé solo el que me pagaba la beca. Era bien inquieta y me quedaba mucho tiempo porque solo me dedicaba al doctorado en Comunicación, así que me inscribí también en el doctorado en Sociología de la Universidad Pública de Salamanca, pero se me hizo imposible terminar los dos y menos con una guagua. Fue un gran aprendizaje, terminé los ramos de ambos doctorados y hasta el día de hoy colaboro con algunos profesores del doctorado en sociología. 113 Tuve una experiencia muy positiva en España y al regresar a Chile comencé a trabajar en la Universidad Pontificia de Salamanca, donde había estudiado y la que había sido la institución que me patrocinó para la beca doctoral. Estuve cinco o seis años trabajando como profesora asistente. Cuando comenzaste tu carrera académica, ¿cuáles eran tus temas de interés en la investigación? Mi tesis doctoral fue sobre comunicación estratégica y esto tiene que ver con que cuando me fui a doctorar, yo busqué al profesor que me parecía más top y metodológicamente sólido de la Universidad Pontificia de Salamanca para trabajar con él. Precisamente la comunicación organizacional era su línea. Por esa época yo aún no tenía definido mi tema de interés, tenía 26 años cuando me doctoré, era súper chica. Quizás si volviera el tiempo atrás, empezaría a estudiar un poco más grande, pero bueno… En ese tiempo yo estaba entre comunicación política, periodismo y comunicación organizacional. Mi tesis finalmente se abocó a la comunicación organizacional y aprendí un montón de cosas que me han servido hasta el día de hoy. Pero ya después de dos o tres años dije“esto no es lo mío, quiero volver a mi interés de las prácticas periodísticas, ¿cómo lo hago?” Me encontré con que el contexto ya era otro, uno en el que tenías que publicar. Yo sentí en ese momento que tenía una carrera contra el tiempo, aunque era muy joven y no era realmente así. Y, ahí fue cuando decidí estudiar un postdoctorado en una universidad top de estudios en periodismo en Estados Unidos. Postulé a una beca Fulbright y también me la gané, tampoco sé cómo. Estuve en Indiana University en Bloomington, estudié con mi querido David Weaver. Esto marcó un antes y un después en mi carrera porque, primero, anclé mi investigación en el área en la que yo quería trabajar y, además, entré también en el círculo internacional, que es lo que más me gusta hacer. Entonces comencé a desarrollarme en estudios periodísticos y luego fui afinando mi línea. Recuerdo el mejor consejo académico que me han dado –fue cuando fui a pedir apoyo para postular a la beca posdoctoral–: un profesor de física que en ese tiempo era director de docencia en la Universidad de Concepción me dijo que yo tenía mucho potencial pero que era muy dispersa, que me interesaban muchas cosas y que en el mundo académico hay que ser específica, no se puede ser especialista en diez cosas, ni en cinco. Y apliqué su consejo y fue el mejor que me han dado. Yo hoy traspaso este mensaje a mis estudiantes. Y luego ¿regresaste a la Universidad de Concepción? Volví y estuve como dos años aproximadamente. Luego, postulé a la Universidad de Santiago de Chile y quedé. Nos vinimos a Santiago entonces y fue una tremenda experiencia porque ya me sentía un poco estancada en la Universidad de Concepción. 114 “EN EL MUNDO ACADÉMICO HAY QUE ELEGIR UNA ESPECIALIZACIÓN” MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Estuve en la Usach como profesora asociada como unos cinco años, siento que ahí pude comenzar el desarrollo serio de mi carrera internacional en la academia. Me comencé a involucrar 24/7 en mi carrera. Creo que en esa época mi vida era solo la universidad. Hay que ser honestas: en realidad es raro que a alguien le vaya bien en la carrera académica si no le dedica, en algún periodo de su vida, todo el tiempo. Recuerdo que hubo momentos en que, se podría decir, yo vivía para trabajar. No podría decir que me arrepiento, pero trajo consecuencia. En el 2015 me cambié a la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y también fue un tremendo cambio y una muy buena decisión. Esta casa de estudios me ha brindado todo el apoyo para hacer que mis investigaciones crezcan más. Esta institución creyó en mí como persona y como investigadora, sin ellos no podría hacer los proyectos internacionales que tengo, que están alojados ahí, por supuesto. Hoy tenemos metodologías que son aplicadas en otros países y que llevan el nombre de la universidad también. Voy entendiendo tu desarrollo y trayectoria en la academia y el cómo llegas a ser una investigadora con tantas publicaciones. Es que tiene que ver con las reglas del juego de la academia, con las que una puede diferir o no, pero hay ciertas reglas y uno tiene que respetarlas. Yo me ajusto a los estándares que se solicitan, que son super competitivos. Yo, además, soy competitiva por mí misma. Es una competencia con una misma que no tiene que ver con la cantidad principalmente, sino con las investigaciones que se pueden y logras hacer. Mi trabajo, además, refleja el trabajo de muchos, no solo el mío, porque yo lidero proyectos más grandes que reúnen a académicos y académicas y estudiantes de diferentes países e instituciones. El cómo logré generar esta network tan grande en realidad no lo sé, pero creo que es, básicamente, siendo super insistente y mostrando rigurosidad, coherencia… Y llega un minuto en que trabajas con tantas personas de diferentes culturas y latitudes que la única forma de comunicarse es en inglés. De ahí el porqué la mayoría de mis publicaciones son en este idioma. Entonces, las publicaciones reflejan el trabajo y las aspiraciones de un equipo. Tenemos que tratar de liderar a las personas potenciando siempre su desarrollo máximo. El trabajo colaborativo es algo que disfruto mucho y es esto lo que hacemos en los equipos internacionales. ¿Ser profesora titular se dio naturalmente o te lo trazaste como objetivo? Al principio nunca me lo tracé cómo objetivo, para mí era simple jerarquía. Luego en el proceso obviamente lo quise porque no es solo para decir que eres profesora titular, sino porque esto me permitía poder postular a proyectos, a mejores fondos 115 y también por el cómo me posicionaba internacionalmente. No es lo mismo que en Chile que afuera: en el extranjero ser full professor implica muchas cosas y eso te da cierto peso o autoridad académica para poder liderar equipos, etcétera. En ese sentido es útil porque es un vehículo o un rango que te legitima. Cuando me nombraron profesora titular, por supuesto que me sentí muy halagada; pero es eso: una categoría o jerarquía. Hay profesores asociados y asistentes muchas veces mejores que algunos profesores titulares. Yo creo que no mide la calidad de nadie, es parte de la carrera académica, como todas las carreras. En el contexto de los estudios de comunicación en Chile, ¿cómo defines tu enfoque de investigación y cuáles han sido los temas que te han apasionado en los últimos años? Mi investigación es en el área de los estudios del periodismo. Tengo un enfoque metodológico prominentemente cuantitativo, aunque dialogo muy bien e intento incorporar en mis investigaciones metodologías cualitativas que son muy necesarias. Realizo, entonces, estudios de periodismo y estudios comparados en los que me dedico a analizar culturas de periodismo y roles profesionales del periodismo. ¿Podrías contarnos los hitos más significativos de tu trayectoria como investigadora en el campo de la comunicación en Chile? ¿Cómo han influido en tu desarrollo profesional? Haber hecho mi doctorado. Hoy sin doctorado no existe la carrera académica, pero en mi época había muy poca gente que tenía doctorado en comunicación. Éramos contados con los dedos los jóvenes que llegábamos con doctorados en comunicación. Valoro, quizás por esta misma realidad, el haber cursado el doctorado cuando lo hice porque estos estudios me abrieron las puertas a volver a trabajar luego de la beca en la Universidad de Concepción. Luego, la realización de mi postdoctorado es uno de los hitos más significativos porque marcó un antes y un después en mi carrera académica. También las universidades en las que he trabajado han marcado mi carrera de diferentes formas. El ser líder de proyectos internacionales también ha marcado mi carrera académica fuertemente. Liderar proyectos de esta magnitud con tantas personas, con académicos, estudiantes que vienen de contextos tan distintos al tuyo, que tienen otras epistemologías frente al fenómeno, que tienen otro know how, que tienen otras maneras de hacer el trabajo, hace que tú aprendas a dialogar y encontrar caminos comunes en la investigación. Esto es algo que no se aprende de un día para otro, pero que te robustece, te da madurez en la realización de investigaciones. También tener que viajar, que es algo que me gusta mucho, y conocer cómo se estudia en otros lados el fenómeno. Esto implica no estar nunca desatenta porque 116 “EN EL MUNDO ACADÉMICO HAY QUE ELEGIR UNA ESPECIALIZACIÓN” MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] tienes que compaginar diversos investigadores e investigaciones, pues los estudios comparados tienen que transformarse en una sola investigación. También hay que ser humilde para aceptar que te equivocas, para aceptar que las cosas a veces no funcionan como tú quieres y que no hay que dejarse caer y seguir. Esto, además, significa ser capaz de motivar a los investigadores pues estos son proyectos largos, entonces constantemente estoy hablándoles durante años a personas para que sigan trabajando en el proyecto, para que sigan creyendo. Dirigir este tipo de proyectos tiene muchas aristas y sin duda ha influido en mi desarrollo profesional. ¿Podrías destacar alguna investigación específica en la que hayas trabajado recientemente y que consideres que ha tenido un impacto importante en el ámbito de la comunicación en Chile? Todas mis investigaciones están dentro de un plan, entonces todas han estado vinculadas. Así llegué al proyecto que quiero destacar, que se llama Journalistic Role Performance(JRP), y al impacto que ha tenido a lo largo de su existencia. El JRP parte con un proyecto Fondecyt, que por cierto es un fondo al que le agradezco que haya creído en mí porque ha sido el fondo más importante para mis investigaciones junto con otros de ANID. Por muchos años fui parte de proyectos que se realizaban por redes internacionales, así fui aprendiendo de aciertos y errores. En un momento, ya no me satisfacía preguntarles a los periodistas sobre sus roles y comencé a ver por qué eso que ellos decían no coincidía con sus prácticas. Entonces me dije“¿por qué no tratamos de analizar las culturas profesionales desde la perfomance periodística en sí para entender mejor esa brecha entre la retórica y la práctica?”. Pasé, entonces, desde los Role Conception studies, que están super instalados en el ámbito de la comunicación, hacia el estudio del role performance, e inicié mi proyecto relacionado, primero con un Fondecyt en Chile, con el que aprendimos mucho. En esa época viajé a conferencias en las que mostraba lo que estaba haciendo y muchos mostraron interés. Surgió la oportunidad de hacer un estudio comparado. Comenzamos entonces“un proyecto piloto”, que llamamos así pero en el que participaban dieciocho países. Aquí aprendí muchísimo, fue un trabajo muy intenso, pero esto generó que todo lo que Fondecyt había invertido en nosotros fuera utilizado en otras latitudes y culturas, lo que fue una tremenda gratificación. Este proyecto era de largo aliento así que decidimos que no era solo un estudio, sino que era algo más instalado. Lo que hicimos fue institucionalizarlo. Yo ya estaba trabajando en la Universidad Católica de Valparaíso y decidimos que el proyecto iba a tener olas, que cada ciertos años se iba a volver a aplicar nuestra metodología. El año pasado(2023) terminamos la segunda ola del proyecto con un equipo de treinta y siete países, de cien académicos y de muchos estudiantes. 117 Y hay que entender entonces que las investigaciones que realizo no son aisladas. Por ejemplo, en el Fondecyt que lidero actualmente he incorporado el estudio de role performance a las audiencias, algo que en el proyecto internacional aún no hacemos. Estamos piloteando –si se puede llamar así, aunque sean estudios gigantes en Chile– modelos experimentales con los que podamos estudiar el impacto, el efecto que tiene la exposición de las personas a ciertos estilos periodísticos, en la percepción de calidad y en la credibilidad de las noticias. Esto con la intención de que estos modelos puedan ser también replicados en otros contextos. Esta ha sido siempre la dinámica, una dinámica bien sana, porque tienes espacios también para crear, desarrollar, testear y luego aplicar ese modelo en otros contextos. El Journalistic Role Performance es un proyecto ya reconocido internacionalmente, pero cuando comenzamos teníamos una idea y nada que mostrar. Además la idea venía de una mujer latina, joven, que no había hecho el doctorado en una súper universidad americana, con un super advisor. Solo tenía la energía para desarrollar el proyecto y la bendición de rodearme de buenos colegas. ¿Cuáles crees que son los desafíos específicos que las mujeres investigadoras en comunicación pueden encontrar en el ámbito académico y profesional en Chile? ¿Cómo los has enfrentado? Yo creo que los desafíos están más en el ámbito personal que impactan lo profesional. Tienen que ver con cómo compaginas tu vida personal con tu vida profesional. Hoy en las universidades, entre las que incluyo a mi institución, el tema de género es prioritario y se intenta la paridad. Yo, al menos, nunca he visto ninguna discriminación hacia mis colegas o hacia a mí, me cuesta pensarlo desde ahí. Más bien pienso sobre este tema en cuanto al asunto de cómo las mujeres tienen el desafío de ser igual de productivas, de tener el tiempo y la mente para pensar, para crear y para desarrollar ideas, mientras compaginan esto con tu vida diaria personal, que puede involucrar muchos niños, ser mamá, ser pareja, la casa, etcétera. Yo creo que ese es un tema que puede mermar la productividad de una académica, lo que, a su vez, impacta en la adjudicación de fondos, que, a su vez, te ayudaría a liberarte de cierta carga académica para poder dedicarte a tu investigación… En fin, es un círculo y es un desafío importante. En mi caso, yo he intentado siempre compaginar mi vida académica con mi vida familiar, pero hubo momentos en los que le dediqué más tiempo al trabajo. Ahora, no sé si a los académicos hombres les impactará de forma diferente porque el trabajo académico es competitivo para hombres y mujeres, es duro. Ahora, en Chile tenemos investigadoras mujeres, al menos si pienso quizás en las más consolidadas. No sé cómo será hoy para aquellas mujeres investigadoras que están comenzando, pero con todas las políticas que hay actualmente deben estar todas las 118 “EN EL MUNDO ACADÉMICO HAY QUE ELEGIR UNA ESPECIALIZACIÓN” MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] brechas más bien cubiertas. Quizás los desafíos tienen que ver más con las culturas organizacionales de las instituciones universitarias. ¿Qué obstáculos has superado como investigadora en un contexto cultural y académico específico como el chileno y cómo crees que estas experiencias han contribuido a tu crecimiento profesional? Cuando uno comienza su carrera, parece que tuvieras que pasar por todo el sufrimiento que padecieron los otros, barrer el mismo polvo, comenzar de cero. Quizás más que un obstáculo, el contexto chileno académico tiende a ser un poco así, tienden a querer que se repitan los obstáculos o los caminos académicos. Yo me siento muy afortunada, entonces me cuesta pensar en obstáculos, pero quizás pasé y naturalicé prácticas o dificultades. Porque una dice“bueno, las cosas siempre han sido así…” pero quizás me tuve que esforzar el doble, quizás tuve que luchar por un puesto o un rango en un mundo más masculino, quizás hubo un tema de salario… quizás muchas cosas; pero sería mentira si yo dijera que sentí estos obstáculos. Debo haber superado varios de una manera más inconsciente. Ahora que abres la pregunta, quizás el obstáculo que viví más latente fue el tema del idioma, porque en general en Chile tenemos pésimo inglés, a menos que hayas ido a un colegio inglés o tengas padres que trabajen con idiomas. Entonces, el manejo del inglés es un obstáculo basal, general, que tenemos en la academia, porque si quieres participar en el ámbito internacional o escribir para las revistas con más prestigio, tienes que manejar el idioma inglés. En mi caso, yo era pésima y hoy se me hace muy natural. Y ¿cómo lograste conquistar tu actual nivel de inglés? Entre el doctorado y el postdoctorado logré mi actual nivel de manejo del idioma inglés. De hecho, yo no postulé a hacer mi doctorado en Estado Unidos porque mi inglés era horrible y me daba vergüenza, quizás lo habría podido hacer igual, pero en ese momento fui conservadora en no querer ir a un lugar donde se hablaba un idioma con el que no me sentía confiada. Entonces, yo tomé cursos y luego se trata de practicar y practicar. Logré el nivel que tengo actualmente y ahora realizo gran parte de mi trabajo en inglés. Otro obstáculo que considero transversal es ser latina, porque hay discriminación. Aunque no te digan“eres latino, no eres bienvenido” o“tú no puedes” o“no eres tan bueno”, te das cuenta que tu validación está a prueba, que todo sería distinto a si, por ejemplo, fueras holandés a si eres latino, que se tiende a considerar flojo, poco sistemático, con poco rigor… todos esos frames que se hacen con el mundo latino en general. Para quienes nos gusta hacer trabajo con redes internacionales, también hay un obstáculo geopolítico porque estamos tan lejos. 119 Quienes nos hemos formado en el exterior también tenemos ventajas en comparación con quienes cursaron solo estudios en Chile porque tenemos otra visión de las prácticas y culturas académicas. Quizás esto sería diferente si estuviéramos en Europa o más cerca. Y ahora, un beneficio es el tener acceso a los fondos de ANID. En Chile somos privilegiados porque tenemos fondos para realizar investigación en comunicación que en otros países no existen. Pero para trabajar proyectos internacionales es más complejo porque los fondos de ANID se deben utilizar en territorio nacional. Ahí estamos en desventaja con, por ejemplo, los países de la Unión Europea. ¿Cómo ves la evolución de las oportunidades para las mujeres investigadoras en comunicación en Chile en los últimos años y qué desafíos crees que aún persisten? Yo creo que cada vez hay más oportunidades en general. Para las mujeres también, aunque en un contexto más competitivo. Creo que hay más espacio gracias a diferentes políticas que apoyan desde la perspectiva de género el espacio que se merecen las mujeres investigadoras en general, en distintas áreas, esto va progresando poco a poco. Yo creo que en Chile las mujeres investigadoras en el campo de la comunicación son líderes. Esto habla muy bien de lo que se ha logrado y del cómo superamos los obstáculos a los que nos enfrentamos. Creo que hay desafíos en cuanto a poder ocupar espacios de toma de decisiones dentro de la universidades. Faltan más mujeres rectoras, en decanaturas, en cargos directivos dentro de la academia. ¿Qué consejo darías a las jóvenes investigadoras que están ingresando al campo en Chile? Primero, les diría que se atrevan, que no desistan, pero que estén conscientes de que la carrera académica es competitiva, desafiante. El mundo académico en general es un mundo en donde una se sumerge por completo, entonces hay que tener las expectativas muy claras. Cuánto eres capaz de dar en tiempo, voluntad y vida para poder entender hasta dónde vas a poder llegar en tu carrera, porque no todo el mundo tiene las mismas aspiraciones académicas. No todo el mundo quiere hacer investigación principalmente, sino quizás otros quieren focalizarse en la docencia, o no a todos les interesa hacer investigación internacional o colaborativa. Entonces, lo primero es tener claras tus expectativas y desde ahí pensar tu carrera académica. Luego, hay que ser muy focalizada en las temáticas que te interesan trabajar y desde ahí trabajar en publicar porque es necesario tener buenos currículos en términos de productividad para poder optar a fondos. Sumarse a equipos de trabajos que estén consolidados para poder aprender de ellos y publicar da muchos beneficios de aprendizajes, además de que irás formando tu currículo de publicaciones. 120 “EN EL MUNDO ACADÉMICO HAY QUE ELEGIR UNA ESPECIALIZACIÓN” MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Por último, no hay que tener miedo a preguntar, a interactuar, a tener contacto con investigadores. Yo he visto que estudiantes doctorales chilenos e internacionales tienen cierto pudor de contactar a investigadores, pero lo que yo sé es que estos últimos están ávidos de que los contacten. Entonces, escríbanles a quienes están trabajando en sus temas, contáctenlos, lo más seguro es que recibirán respuestas. En tu experiencia, ¿cómo has promovido la inclusión de voces femeninas y la diversidad de perspectivas de género en tus equipos de investigación? En general en comunicaciones creo que hay mucha presencia femenina. En los últimos veinte años, he visto una evolución muy positiva de la presencia de mujeres en el campo de la comunicación en la academia y espero que siga siempre a más. El proyecto actual del que te he estado hablando incorpora muchas mujeres, incluso creo que más mujeres que hombres, y es algo que tenemos muy en cuenta. Este proyecto internacional que dirijo me ha mostrado la fuerza tremenda que tienen muchas mujeres en cada uno de sus países . Las editoras recomiendan: • Mellado, C., Hallin, D. C., Blanchett, N., Márquez-Ramírez, M., Jackson, D., … Wyss, V.(2024). The societal context of professional practice: Examining the impact of politics and economics on journalistic role performance across 37 countries. Journalism https:// doi.org/10.1177/14648849241229951 • Mellado, C., Cruz, A.,& Dodds, T.(2024). Inteligencia artificial y audiencias en Chile. Inteligencia artificial y audiencias en Chile. • Mellado, C., Blanchett, N., St ń pi ń ska, A., Mothes, C., Lecheler, S., Blanco-Herrero, D., ...& Zhao, X.(2024). Does News Platform Matter? Comparing Online Journalistic Role Performance to Newspaper, Radio, and Television. Digital Journalism, 12(3), 376-399. • Mellado, C., Márquez-Ramírez, M., Van Leuven, S., Jackson, D., Mothes, C., ArcilaCalderón, C.,...& Viveros Aguilar, D.(2024). Comparing journalistic role performance across thematic beats: A 37-country study. Journalism& Mass Communication Quarterly, 101(1), 97-126. • Mellado, Claudia(2015). Professional roles in news content: Six dimensions of journalistic role performance. Journalism Studies 16, 596-614. DOI:10.1080/146167 0X.2014.922276 121 122 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Ximena Orchard Rieiro 42 SOBRE LÓGICAS INSTITUCIONALES, CONSTRUCCIÓN DEL CONOCIMIENTO Y EL PRIVILEGIO DE INVESTIGAR Por: Rocío Gómez A 43 . “La investigación es un espacio de trabajo sistemático, pero también es un espacio de creatividad, y debería ser también un espacio de generación de conocimiento que tenga impactos públicos, que aporte a la construcción de sentido.” La atención a las características del contexto en Chile ha sido clave para el desarrollo de la investigación de Ximena Orchard Rieiro, que ha girado en torno a la caracterización de las culturas de comunicación de las élites, la relación entre actores políticos y mediáticos, las prácticas periodísticas y, más recientemente, los cambios en los consumos informativos. Esta entrevista reconstruye algunos hitos de su trayectoria en la investigación en comunicaciones, un oficio que considera un privilegio. Tras más de una década de trabajo como periodista, Ximena Orchard Rieiro(47) descubrió que quería ser investigadora en comunicación. Fueron las preguntas que se hizo durante las diferentes etapas de su carrera profesional las que la impulsaron a ingresar a este campo y a buscar respuestas con las herramientas de la investigación. Hoy, la periodista de la Universidad Católica, magíster en Comunicación Política y doctora por la Universidad de Sheffield(Reino Unido), se desempeña como investigadora asociada en la Universidad de Santiago, donde además dirige el 42 Investigadora asociada, Universidad de Santiago de Chile. Directora del Centro de Estudios de la Comunicación Pública(CECOMP), e investigadora adjunta del Núcleo Milenio para el Estudio de la Política, Opinión Pública y Medios en Chile(MEPOP). Doctora en Journalism Studies/ Political Communication, University of Sheffield (Reino Unido). 43 Candidata a doctora en Comunicación, Universidad de los Andes, Chile. Becaria FAI- Fondo de Ayuda a la Investigación, Universidad de los Andes. 123 Centro de Estudios sobre la Comunicación Pública(CECOMP). Está segura de que la investigación en comunicaciones es un camino desafiante, pero con interesantes posibilidades de desarrollo. “Hacer investigación es un tremendo privilegio. Te da la oportunidad de considerar problemas sociales en profundidad, estudiarlos, discutirlos. Es muy importante ingresar al oficio de la investigación en comunicaciones con genuino interés en lo que uno trabaja, porque al final es lo que te sostiene”. AL OTRO LADO DEL ESPEJO Ximena define su llegada al mundo académico como la consecuencia de una experiencia de“etnografía espontánea”. Al plantear esta idea se ríe, porque lo que inició como un interés por responder a preguntas que surgieron en su vida laboral fue convirtiéndose en el desarrollo de una carrera como académica en este campo, a través de diversos temas como las culturas de comunicación política, las epistemologías periodísticas, la mediatización de la política y el pluralismo informativo. En este proceso fue clave su paso por el Departamento de Comunicaciones de la Municipalidad de Peñalolén.“Aterrizar en un municipio después de haber trabajado por años en un diario fue un cambio brutal. Tuve que aprender porque, por no tener conocimiento previo, llegué ahí con imágenes un poco estereotipadas de lo que era el mundo municipal. Ese trabajo me hizo entender, aunque fuera lo natural, que el mundo público se movilizaba por lógicas institucionales o de trabajo sumamente distintas a las que yo había conocido en el mundo de los medios”, recuerda. Comprender las dinámicas de funcionamiento de este nuevo espacio no fue fácil al principio debido a su experiencia previa como reportera y editora por ocho años en el diario Publimetro. “Después de haber trabajado como periodista en un diario, fue como pasar al otro lado del espejo y era bien impactante para mí tener acceso a ese otro lado, al reverso del trabajo de comunicación política, que no es completamente transparente cuando estás en un medio de comunicación. A partir de esa observación, salieron las primeras preguntas que orienté más académicamente en los proyectos de investigación iniciales”, cuenta. Con la necesidad de encontrar respuestas acerca del tipo de relaciones que establecen políticos y periodistas para la construcción de sus apariciones públicas, Ximena decidió comenzar sus estudios doctorales en la Universidad de Sheffield, donde obtuvo el grado de doctora con su tesis La mediatización de las elites políticas chilenas: dinámicas de adaptación, autonomía y control. Esta continúa siendo una de sus principales líneas de investigación, la que define como culturas de comunicación política. Dice que su trabajo doctoral abordó la 124 SOBRE LÓGICAS INSTITUCIONALES, CONSTRUCCIÓN DEL CONOCIMIENTO Y EL PRIVILEGIO DE INVESTIGAR MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] mediatización de la política desde una perspectiva institucionalista que pone atención a cómo las instituciones políticas modifican sus prácticas y modos de acción al entrar en contacto y adaptarse a las lógicas propias del trabajo mediático.“La mediatización es un concepto amplio y polisémico porque responde a distintas tradiciones que le adscriben significados distintos, y esas tradiciones no necesariamente son muy dialogantes entre sí. Sin embargo, es útil para observar y explicar la forma en que distintos ámbitos de la vida social se transforman como consecuencia de la centralidad que los medios han adquirido, y a mí me parece especialmente interesante hacerlo desde la perspectiva de prácticas”. Durante su investigación doctoral, en la que utilizó una aproximación cualitativa, observó algunas diferencias entre lo que sus resultados en Chile sugerían y lo que proponía la literatura, especialmente con relación a las supuestas pérdidas de autonomía que los actores políticos experimentaban frente al creciente poder de los medios.“A mí me parecía que eso no era concordante con lo que yo levantaba en mi trabajo tanto con los políticos como con los periodistas o los encargados de comunicación de los políticos, porque no observaba una pérdida de control en la relación con los periodistas o editores; sí una desconexión más general entre lo que circulaba en la prensa de élite y la ciudadanía, que era un problema distinto. Esa fue una de las primeras veces cuando pude constatar en la práctica que los marcos teóricos que se desarrollan en el Norte Global no pueden siempre trasplantarse directamente a la realidad latinoamericana. Fueron estas las reflexiones que alimentaron mis primeras publicaciones académicas”. Con el paso de los años, Ximena ve esa etapa como un hito importante en su formación como investigadora debido a que fue un espacio que le permitió comprender y conocer a otras personas que estaban analizando preguntas parecidas y construyó redes, especialmente con otros investigadores latinoamericanos que se formaban por esos años en Europa y con quienes compartía inquietudes similares sobre el espacio que la investigación con casos latinoamericanos tenía en el contexto internacional. Estas inquietudes se encauzaron a través de una serie de conferencias tituladas Media & Governance in Latin America, que a la fecha ha celebrado siete versiones y un libro homónimo publicado en 2020. EL DESAFÍO DEL TRABAJO INTERDISCIPLINARIO Al volver a Chile, Ximena se integró al Departamento de Periodismo de la Universidad Alberto Hurtado, donde inició su carrera académica y estuvo a cargo de cursos como Metodologías de Investigación, Seminario de Investigación en Comunicaciones y Taller de Análisis de Prensa. En esta universidad también lideró dos proyectos financiados por el Fondo de Estudios sobre el Pluralismo en el Sistema Informativo Nacional de ANID.“En el segundo 125 fondo trabajamos con un equipo conformado por periodistas e investigadores en comunicación. Fue un desafío integrar esas dos dinámicas de trabajo, y lo que hicimos fue mapear los gastos en avisaje publicados en medios a nivel municipal, lo que nos permitió observar cómo esas decisiones de inversión se cruzan con tiempos electorales”, cuenta. Dice que la experiencia fue también formativa desde el punto de vista de la gestión de proyectos“para comprender la complejidad de abordar un proyecto de investigación de mayor envergadura y me permitió entrar en un campo de literatura distinto que me posibilitó construir redes con colegas”, asegura. Esta etapa la preparó para un siguiente proyecto, del que también surgió una nueva línea de interés en sus estudios, relacionada con las prácticas y epistemologías periodísticas. Ximena explica que esta tradición busca problematizar el periodismo como un espacio de construcción de conocimientos sobre la realidad social. Por lo tanto, se pregunta qué es lo propio en la construcción de conocimiento que propone el campo periodístico, qué es lo que ha cambiado, cómo ese trabajo es validado pero también cuestionado constantemente por las audiencias o las fuentes. Con este tema, se adjudicó el Fondecyt de Iniciación“La autoridad epistémica del campo periodístico y sus modos de legitimación en entornos digitales a partir de las coberturas sobre el estallido social”, con el que investigó sobre el lugar que ocupa el periodismo en las prácticas informativas de las personas. Tal como ocurrió en la investigación doctoral, este estudio surgió por su observación de las actitudes entre las audiencias y los medios de comunicación en el estallido social en Chile.“En ese contexto, se veía que la gente encaraba a los periodistas en cámara, los interpelaba o modificaba las preguntas que les hacían y, en algunos casos, asumía actitudes de violencia hacia la prensa. Era muy evidente que se empezó a generar un movimiento en torno a tematizar a los medios de comunicación como parte del problema que se trataba de expresar a través de las protestas y manifestaciones”, explica. Con esto en consideración, Ximena decidió utilizar como marco teórico las epistemologías periodísticas porque le pareció que respondían de manera apropiada a las preguntas asociadas a cómo el periodismo se valida hoy públicamente como un narrador autorizado de la contingencia.“Las preguntas por las epistemologías del periodismo son preguntas sobre cómo el campo profesional se entiende a sí mismo y cómo lo entienden los demás: específicamente cuáles fueron, por ejemplo, las herramientas que se usaron para construir los relatos sobre el estallido social y cómo estos relatos fueron recibidos, y qué nos dice eso respecto a cómo los periodistas entienden su rol y cómo lo hacen las audiencias del periodismo”. La investigación se desarrolló entre 2021 y 2023 con un abordaje que incluyó entrevistas con periodistas y análisis de redes sociales enfocados en el contexto del estallido, además de una encuesta y grupos de discusión con personas de distintos puntos del país para indagar sobre su relación con los medios de comunicación y 126 SOBRE LÓGICAS INSTITUCIONALES, CONSTRUCCIÓN DEL CONOCIMIENTO Y EL PRIVILEGIO DE INVESTIGAR MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] sus expectativas sobre el periodismo. El trabajo cualitativo realizado con periodistas fue publicado por la revista especializada Journalism, y allí se discutió cómo los periodistas activaron distintos“modos epistémicos” para el abordaje noticioso de las protestas.“Esto se refiere a que la forma en que se construyen las noticias responde a sistemas de prácticas, creencias profesionales y a justificaciones sobre esas prácticas que varían entre distintos sectores del periodismo, lo que en última instancia refleja distintas formas de ver la práctica profesional. Por ejemplo, algunos creían que su principal responsabilidad en ese contexto era aportar a la paz social y darle un cauce institucional al conflicto. Otros explicaban su rol desde el reclamo por justicia frente a violaciones a los derechos humanos, otros se ven a sí mismos como mediadores entre autoridades y voces ciudadanas, y eso se traduce en distintas formas de explicar lo que estaba ocurriendo”. En tanto, el trabajo con audiencias le permitió constatar importantes cambios en los tipos de consumo de medios que muestran las personas y en los quiebres generacionales y de clase que se observan a partir de estos consumos informativos. Para Ximena, el desarrollo de estos proyectos ha significado varios aprendizajes y considera que ha sido clave aprender a colaborar con otras y otros, así como animarse a trabajar con personas que provienen de otras disciplinas, algo que“se declara más frecuentemente de lo que se hace, porque el trabajo interdisciplinario es difícil ya que requiere tener la capacidad de adaptarse a otras formas de hacer las cosas y de tener voluntad de diálogo con personas que hablan lenguajes distintos a los propios: que construyen sus problemas de investigación de otra forma, que los abordan de otra forma”. En ese sentido, valora la experiencia que ha tenido en el Núcleo Milenio para el Estudio de la Política, la Opinión Pública y Medios en Chile(MEPOP), proyecto codirigido por Magdalena Saldaña. En este núcleo, se ha involucrado en una serie de trabajos con foco en la relación entre medios, política y opinión pública, especialmente en torno a los procesos constituyentes.“Entrar a trabajar al núcleo me permitió aproximarme de distintas formas a la manera en la que las personas han seguido los procesos políticos experimentados en el país en la discusión pública, y las consecuencias de eso para su involucramiento actual con la política y con las noticias”, explica. Agrega que valora las relaciones de colaboración que se fomentan entre las y los investigadores.“Por primera vez en varios años logré algo que yo había buscado mucho, que era investigar en red con otras personas. Ya había hecho harto trabajo solitario en mis inicios y este núcleo me permitió acceder a un trabajo colaborativo, que es algo súper clave para el trabajo académico. Actualmente, en mi nuevo rol como directora del CECOMP en la Universidad de Santiago me toca también potenciar la asociatividad y el desarrollo de redes con una mirada interdisciplinar”, asegura. 127 CECOMP es un programa-centro que identifica la interdisciplina como una característica clave para ampliar los alcances de la investigación en comunicación, y que integra principalmente el trabajo de personas que vienen de las humanidades y de las ciencias sociales:“Ha sido un desafío llegar a este espacio también, donde convergen personas que investigan fenómenos comunicacionales pero que traen bagajes disciplinares variados: la ciencia política, la filosofía, la historia o incluso las disciplinas STEM. Nuevamente, toca construir puentes”, señala. EL EQUILIBRO EN EL TRABAJO ACADÉMICO En su carrera, además de desarrollar actividades de investigación, Ximena también ha tenido la posibilidad de ocupar cargos directivos. Durante cuatro años fue directora del Departamento de Periodismo de la Universidad Alberto Hurtado, una experiencia que califica como muy importante en su trayectoria. “Me parece que es importante tratar esos espacios de liderazgo para, efectivamente, generar ciertos cambios en las dinámicas de trabajo tanto de los equipos como también para los estudiantes, administrativos y las distintas personas que confluyen en la universidad. Para mí, este proceso fue un aprendizaje súper importante sobre todo en cuanto a poner en práctica algunas de las cosas que me hubiese gustado ver más cuando no estaba en posiciones de responsabilidad”. Para eso, Ximena explica que intentó cuidar los equilibrios en la asignación de responsabilidades a las personas del equipo, de acuerdo con sus roles, perfiles y etapas en las que se encontraban en la carrera académica. También significó un desafío lograr el equilibrio entre sus funciones de gestión dentro de la unidad académica y el desarrollo de su productividad de investigación, lo que“implica muchas veces hacerlo a costa de tus tiempos más personales y no es algo que necesariamente sea muy saludable, pero es parte de lo que ocurre en esos cargos. La única forma de hacerlo fue establecer ciertos días de investigación, no siempre funcionaba, pero creo que es importante tenerlos porque si no, la marea del día a día te puede llevar”, agrega. Precisamente este es uno de los retos que Ximena encuentra en el trabajo académico debido a las expectativas impuestas por el sistema de categorizaciones y evaluaciones que conviven en la educación superior, y que demandan un flujo constante de productividad expresada en publicaciones, de participación en proyectos, además del desarrollo de la docencia y las responsabilidades de gestión.“Cuando uno aspira a desarrollar una carrera con una cierta regularidad de trabajo de investigación y de escritura, debe defender esos espacios, lo que implica a veces dar ciertas peleas organizacionales y poner ciertos límites. A nivel colectivo, creo que es fundamental tener conciencia de la salud mental de las personas en la academia. Este es un sector en el que la autoexplotación es frecuentemente glorificada, y eso es riesgoso. La investigación es un espacio de trabajo sistemático, pero también es un espacio 128 SOBRE LÓGICAS INSTITUCIONALES, CONSTRUCCIÓN DEL CONOCIMIENTO Y EL PRIVILEGIO DE INVESTIGAR MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] de creatividad, y debería ser también un espacio de generación de conocimiento que tenga impactos públicos, que aporte a la construcción de sentido. Lograr estos objetivos implica resguardar tiempos de desarrollo compatibles con la vida. Esto no siempre se cuida lo suficiente por parte de las instituciones que luego se enfocan fundamentalmente en exigir el cumplimiento de indicadores”, menciona. VISIBILIZAR EL TRABAJO DE LAS MUJERES EN LA ACADEMIA Respecto a los desafíos que presenta el desarrollo de una carrera académica en comunicación para las mujeres en Chile, Ximena cree que hay varios retos que son transversales a quienes deciden dedicarse a esta área. Con relación a los sesgos de género que se observan en la academia, considera que a las mujeres se les asignan generalmente más responsabilidades tanto en la planificación estratégica como en la administración de los lugares de trabajo, lo que puede actuar en contra del crecimiento en el área de investigación y repercute en el desarrollo de carrera.“Justamente es en el equilibrio de esas funciones, y en cómo estas se reparten al interior de equipos, cuando se pueden dar sesgos de género. Eso es algo que me ha tocado observar en distintos lugares, desde distintas posiciones. Muchas veces las mujeres asumen tareas de gestión –incluida la gestión doméstica del espacio laboral– y los hombres logran resguardar de mejor forma su autonomía y trabajo intelectual. Ahí creo que hay que poner atención, procurar que existan mejores equilibrios y favorecer la autonomía de las personas”. Ximena señala que es relevante proteger los espacios de creación intelectual de las mujeres en la academia y que las instituciones de educación superior promuevan espacios en los que las investigadoras puedan desarrollar sus habilidades y se conviertan en voceras de sus temas de estudio. A lo largo de los años, menciona, sí ha visto un avance con la incorporación de la perspectiva de género en las universidades desde los procesos de contratación o de asignación de carga, pero considera que aún queda trabajo por hacer para modificar el patrón cultural. En ese sentido, cree que las mujeres en la academia se pueden apoyar visibilizando el trabajo de otras de diferentes maneras.“Son muchas las instancias donde uno eventualmente tiene espacio de promoción de ciertos cambios: desde cómo enseño mis cursos e incorporo el trabajo de otras investigadoras en mis bibliografías, en qué medida las cito cuando publico y las precauciones que tomo cuando contrato personas para ocupar una posición”, menciona. “¿QUÉ PUEDE SALIR MAL?” Ximena está segura de que la comunicación es un área con amplio potencial de desarrollo debido a que muchas de las problemáticas sociales, políticas y culturales que 129 hoy se identifican transversalmente como prioritarias están cruzadas por la relación entre comunicación, tecnología y prácticas sociales. Por ello, es necesario tener en cuenta que hay desafíos que implican tomar decisiones desde una etapa temprana de ingreso a este campo.“Es muy importante ingresar al oficio de la investigación en comunicaciones con un genuino interés en lo que uno trabaja, porque al final es lo que te sostiene en los momentos de dificultad. El interés intelectual debe ir acompañado de la generación de conocimiento y valor en el campo”, asegura. La creación y participación en redes de investigación es otra de las recomendaciones que entrega a las personas interesadas en desarrollar una carrera académica, y esto parte desde el relacionamiento con profesoras y profesores, adquirir experiencia en proyectos, asociarse con compañeras de estudios doctorales y personas que estén en una etapa similar de investigación.“Yo creo que esos acercamientos a personas que estudian cosas que a uno le interesan son importantes. A veces cuesta dar ese paso de conversar o escribirle a un investigador que uno ha leído o siente afinidad con su trabajo, pero ayuda a entender cómo funciona el campo disciplinar y a construir espacios de colaboración. Además, ¿qué puede salir mal? Nada”, enfatiza. La investigadora recomienda: • Orchard, X.,& Schuliaquer, I.(2024). Reclaiming the social legitimacy of journalism in polarised environments: lessons from Chile and Bolivia. In L. Barkho, J. Lugo-Ocando,& S. Jamil(Eds.), Handbook of Applied Journalism.Theory and Practice. Springer Link. • Orchard, X.,& Fergnani, M.(2023). Journalistic knowledge production during a social crisis: how journalists claimed professional authority during the Chilean social uprising. Journalism, 24(8), 1679–1697. • Orchard, X., Saldaña, M., Pavez, I.,& Lagos, C.(2023).‘Does she know how to read ?’ An intersectional perspective to explore Twitter users’ portrayal of women Mapuche leaders. Information, Communication& Society, 26(13), 2554–2574. https://doi.org/10.10 80/1369118X.2023.2252895 • Orchard, X.,& Correa, S.(2022). El estallido social como incidente crítico para la autoridad epistémica del periodismo. In A. Faure& C. Lagos(Eds.), Campo en Obras. Postales y apuntes sobre los estudios de periodismo en Chile. Editorial Usach. • Orchard, X.,& González-Bustamante, B.(2022). Power Hierarchies and Visibility in the News : Exploring Determinants of Politicians’ Presence and Prominence in the Chilean Press(1991-2019). The International Journal of Press/Politics. https://doi. org/10.1177/19401612221089482 130 SOBRE LÓGICAS INSTITUCIONALES, CONSTRUCCIÓN DEL CONOCIMIENTO Y EL PRIVILEGIO DE INVESTIGAR MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] PARTE III: LAS FRONTERAS SE HICIERON PARA SER CRUZADAS 131 132 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Chiara Sáez Baeza 44 INVESTIGAR AGENTES, MEDIOS Y ESTRUCTURAS DE LA COMUNICACIÓN SOCIAL PARA REDISTRIBUIR EL PODER Por Jorge Avilés 45 “Una de las inquietudes de Chiara al momento de comprometerse con una investigación o incidir en espacios académicos o de la sociedad civil es contar con datos cuantitativos o cualitativos confiables que permitan sostener un punto de vista o propuesta. Es ir más allá de la opinión, entendiendo que la posibilidad de transformar los espacios de poder mediático no radica solamente en atender el rol específico de cada una de las entidades que interactúan dentro de un ecosistema mediático, sino que, además, en contar con información fidedigna que muestre las debilidades, fortalezas u oportunidades de los diferentes agentes e instituciones desde su realidad material y simbólica”. Escribir sobre los aportes o contribuciones que la profesora Chiara Sáez Baeza realiza hacia el campo de la comunicación desde y en América Latina es similar a la sensación de mirar un mosaico de múltiples colores –especialmente anaranjados–. Según la época, el ámbito de investigación o los grupos o espacios de trabajo(academia, sociedad civil o agentes de la industria), nos encontramos con obras o prácticas que a primera vista parecen extrañas entre ellas, pero cuyo sentido logramos comprender al dar un paso hacia atrás y observar la figura completa. Chiara Sáez Baeza es socióloga y minor en literatura de la Pontificia Universidad Católica de Chile, doctora en Comunicación por la Universidad Autónoma de Barcelona(UAB), postdoctorada en Políticas Públicas del Instituto de Gobierno y Políticas Públicas de esta misma Universidad. Desde el 2011, es profesora e integrante del Departamento de Comunicación Social de la Facultad de Comunicación e Imagen (FCEI) de la Universidad de Chile, en la que ha impartido múltiples asignaturas de 44 Doctora en Comunicación por la Universidad Autónoma de Barcelona. Profesora asociada, Facultad de Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile. 45 Periodista y licenciado en Comunicación Social de la Universidad de Chile e investigador del Observatorio del Derecho a la Comunicación. 133 pregrado y postgrado. Entre 2000 y 2005 fue investigadora del Departamento de Estudios del Consejo Nacional de Televisión de Chile, organismo autónomo que tiene por mandato constitucional regular el correcto funcionamiento de la televisión. Además, entre 2014 y 2018 fue integrante del Consejo de la Sociedad Civil de la Subsecretaría de Telecomunicaciones(Subtel) del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones del gobierno de Chile. Es autora, coautora, editora y coeditora de numerosos libros, artículos académicos, capítulos de libros, ponencias y seminarios, que han sido publicados en diferentes países de América Latina, Estados Unidos y Europa. ¿Qué forma tiene este mosaico? Hay una frase que ella mencionó durante su exposición en el lanzamiento del libro Pluralismo TV. Medición y análisis del pluralismo en la televisión chilena 46 que ayuda a responder estas preguntas:“Se dice que la televisión es cada vez más irrelevante, pero el día en que los dueños de los principales canales de alcance nacional se desprendan de sus concesiones, quizás empiece a considerar esta tesis”. El concepto que articula la plenitud de este mosaico es la redistribución de poder. Que esta figura esté armada por piezas diferentes no es solo una estrategia, sino también un auténtico disfrute de su labor. REIVINDICAR LAS VOCES SUBALTERNAS Por más de una década, Chiara Sáez ha investigado –de forma colectiva e individual– múltiples facetas de este campo teórico por medio de una batería teórica abundante, y han sido la economía política de la comunicación y la cultura, los estudios culturales y los estudios latinoamericanos algunos de los paradigmas vinculados a la comunicación que la han acompañado en el análisis de esta materia. No obstante, más allá de las diversas fuentes de conocimiento o las ideas de autoras o autores de diferentes disciplinas que han contribuido a sus reflexiones, el esfuerzo es el mismo: explorar cómo se articulan las clases, movimientos o grupos subalternos en su propia materialidad histórica, cultural, política, social, económica e institucional, con la finalidad de comprender las vías de salida que permitan avanzar hacia una profundización democrática mediante la redistribución del poder en el ámbito de la comunicación. Preliminarmente, para comprender la aproximación que la investigadora hace a los fenómenos comunicativo culturales se deben considerar al menos tres claves. Primero, la operacionalización de categorías analíticas: comunicación alternativa, cultura popular ausente, pluralismo informativo o regulación convergente de las comunicaciones son distintos conceptos desarrollados en diferentes momentos de su 46 El libro Pluralismo TV. Medición y análisis del pluralismo en la televisión chilena fue lanzado públicamente el 3 de mayo de 2023 en las dependencias del Centro Cultural Gabriela Mistral, Santiago Centro, Chile. Obra en que la profesora Chiara es la autora principal. 134 INVESTIGAR AGENTES, MEDIOS Y ESTRUCTURAS DE LA COMUNICACIÓN SOCIAL PARA REDISTRIBUIR EL PODER MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] carrera investigadora y que tienen en común un doble carácter: encarnados histórica y materialmente, al tiempo que refinados y exhaustivos en términos abstractos, lo cual no solo habilita un análisis profundo de los procesos sociales a los cuales remiten estos, sino que, además, permite identificar sus características distintivas en sus respectivos espacios de disputa sociopolítica. En segundo lugar, la relevancia de documentar y visibilizar la voz de las clases subyugadas, ya que que para dinamizar vías de acción que hagan posible el cambio social es central que los grupos subalternos hablen por sí mismos, en sus propios términos y de cara a sus intereses. La tercera es una postura crítica ante la mirada mediocéntrica de la comunicación, es decir, considerar que en la comunicación alternativa hay tanto experiencias mediáticas como no mediáticas y, en consecuencia, comprender la comunicación más allá de las tecnologías de reproducibilidad técnica. Paralelamente, Sáez ha trabajado en el ámbito de la comunicación alternativa desde una perspectiva histórica de largo plazo a partir de una matriz teórica que integra los estudios culturales, la teoría latinoamericana de la comunicación y el pensamiento decolonial, sugiriendo discusiones e interrogantes en torno a la relación entre comunicación, cultura popular e izquierda política. De esta forma, el libro Apuntes para una historia de la comunicación alternativa en Chile(2018) aborda las principales trayectorias y debates en esta materia, así como también propone etapas o fases de la historia de la comunicación alternativa. Un parte sustancial de su labor en este campo teórico ha sido el análisis, registro y clasificación de múltiples expresiones de comunicación alternativa, sean los periódicos obreros y feministas, los teatros de barrio o la sonoridad popular callejera, la lira popular o la prensa satírica, o los empresarios“plebeyos” del cine. Si bien es posible trazar una continuidad entre los casos descritos, esta no es clara a primera vista debido a su carácter subalterno e invisible a miradas tradicionales tanto de la comunicación popular como de la historia social. Es por eso que, a partir del contexto chileno, pero pensando en una categoría posible de aplicar al contexto latinoamericano en general, Sáez propone el concepto de cultura popular ausente 47 , entendido como“el ámbito de la cultura popular que históricamente no forma parte de la cultura popular obrera ni ha sido absorbido por la cultura de masas”(Sáez, 2019: 65). A través de la reelaboración de las categorías de representación de lo popular de Guillermo Sunkel en su libro Razón y pasión en la prensa popular(1985), la hipótesis que canaliza este término es que la matriz racional ilustrada fue introducida 47 El concepto fue desarrollado en el proyecto de investigación Hacia una sociología de la cultura popular ausente. Corporalidad, representación y mediatización de “lo popular reprimido” y“lo popular no-representado” en Santiago de Chile(18101925) , financiado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de Chile(Conicyt) por medio del Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico, Fondecyt REGULAR, entre abril de 2016 a marzo de 2020, en el que la profesora Chiara Sáez fue la investigadora responsable. 135 en la cultura popular urbana latinoamericana durante el siglo XIX, de manera que su paulatina institucionalización como cultura obrera generó un proceso de divergencia interna de lo popular en el proceso de modernización, en la que la cultura popular que no es masiva ni obrera quedó políticamente invisibilizada. Sáez detecta distintas expresiones de la cultura popular ausente en Chile desde principios del siglo XIX por medio de la corporalidad, la representación o la mediatización. Esto le permite concluir que hay una tercera vía de existencia de la cultura popular urbana en el contexto latinoamericano, con una consistencia interna a pesar de las transformaciones históricas y a partir de la cual es posible pensar en proyectos políticos transformadores que comprendan a los sectores populares de una manera distinta a lo que ha hecho la izquierda, ya sea ilustrada o populista, en el continente. Pablo Alabarces, doctor en Sociología y profesor titular de Cultura Popular en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires e investigador superior del CONICET, expresó como aporte a este capítulo:“Chiara fue una de las organizadoras, junto a Christian Spencer y María Antonieta Vera, de la Conferencia Internacional de Comunicación y Cultura Popular en América Latina y el Caribe, realizada en Santiago de Chile en 2019. Sencillamente, para comprender la importancia de ese encuentro, fue la única conferencia internacional en toda América Latina convocada que invocaba la categoría‘Cultura popular’ desde 1982: es decir, treinta y siete años de vacancia.[...] Para mí, Chiara produce dos novedades teóricas. La primera es una recuperación sólida(y crítica) de las viejas categorías propuestas por Guillermo Sunkel a comienzos de los años 80 del siglo pasado, lo que le permite reformular la de‘cultura popular ausente’. La segunda es la postulación de una‘esfera pública plebeya’, recuperando una postulación inicial de Habermas pero sometida a una minuciosa discusión, coincidente con la que está haciendo el colega Gustavo Remedi en Montevideo, sin que cada uno supiera de la lectura del otro. Ambas postulaciones son una innovación notable para los estudios sobre cultura popular en América Latina, que habían dejado de producir novedades teóricas –y en buena parte también empírica– por décadas, en lo que caractericé, en varios textos, como la clausura del campo problemático. Bien: Chiara es una de las que lo reabre”. En la misma línea, Chiara Sáez y Antonieta Vera publicaron en el 2021 el artículo Prensa satírica popular en Chile y la actualidad de un debate: El Ají(1889–1894) y José Arnero(1905–1914), en el que analizan la prensa satírica producida por obreros tipógrafos y poetas populares chilenos entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Los resultados revelan características diferenciadas del objeto de estudio respecto de la autorrepresentación de lo popular y del rol jugado en la esfera pública. Por un lado, lo apartan de la sátira chilena del siglo XIX centrada en las disputas de los partidos oligárquicos, al mismo tiempo en que visibilizan un sujeto popular(emisor y receptor) más complejo y paradójico que el de la prensa obrera dominante. El valor de estos hallazgos o descubrimientos similares es que estimulan el debate sobre los 136 INVESTIGAR AGENTES, MEDIOS Y ESTRUCTURAS DE LA COMUNICACIÓN SOCIAL PARA REDISTRIBUIR EL PODER MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] otros sujetos populares, retratan los modos en que han permanecido históricamente ocultos e ilustran elementos significativos de cara a las reflexiones de proyectos políticos del presente. La comunicación alternativa, que se manifiesta en la esfera pública alternativa y encuentra su matriz central en la cultura popular como espacio de expresión de las experiencias de oprimidos y excluidos, es vista como la hermana menor de las ciencias de la comunicación, por lo que padece una triple invisibilización: en relación con medios comerciales y públicos, en la historia social del campo y en las teorías de la comunicación. De cara a esta invisibilización, Chiara Sáez no solo hace un aporte a la problematización de este campo teórico en América Latina y España, sino que, además, su labor se distingue por dotar el proceso de investigación de una perspectiva dinámica en función de la revalorización de las experiencias de comunicación alternativa y de los sujetos y sujetas populares que las han dotado de vida, tal como destaca la Dra. Nuria Reguero Jiménez, investigadora del Instituto de Gobierno y Políticas Públicas(IGOP) de la Universidad Autónoma de Barcelona:“La investigación de Chiara Sáez refleja el compromiso por contribuir a la democratización de los sistemas comunicativos, especialmente en Chile, su país natal. Su acercamiento a la comunicación popular y alternativa es, además de riguroso, transdisciplinar y crítico, evitando caer en idealizaciones y con una clara vocación aplicada. Al poner en diálogo la sociología y las políticas de la comunicación, y fruto de su labor de acción y reflexión como parte del movimiento por los derechos de la comunicación, ha formulado propuestas para la garantía del pluralismo televisivo, además de señalar las deficiencias en la implementación de las políticas audiovisuales en diversos países, especialmente Chile y España”. LA ALTERNATIVIDAD EN LA INDUSTRIA TELEVISIVA Los primeros acercamientos de la investigadora en el campo fueron sobre la televisión. En 2004 escribió el capítulo“Seguridad ciudadana y conflictos sociales. Cobertura y tratamiento en la TV” para el libro Violencia en los medios de comunicación, generación noticiosa y percepción ciudadana, editado en Ecuador por Mauro Cerbino. A partir de entonces, su interés se centró en diferentes ámbitos de la industria televisiva, tales como el tercer sector de la comunicación, la regulación de la televisión, la introducción de la televisión digital terrestre y el pluralismo informativo en este formato mediático. Fue su aproximación a los estudios de las industrias mediáticas lo que la llevó a adentrarse en el terreno de la comunicación alternativa y la cultura popular. En la actualidad, su trayectoria académica está marcada por estas líneas de investigación, que son su sello. Por medio de su disciplina profesional y encomiable perspicacia sociológica se posiciona como una referente, pensadora e ilustrada en estas áreas del campo de la comunicación, áreas que continuamente vincula en su labor. 137 Reflejo de lo anterior es su propuesta en el capítulo:“Lo público más allá de lo institucional: identidad, diversidad y tercer sector de comunicación”. Sáez explica que la televisión, como dispositivo, está siempre vinculada a la conformación del Estado nación como espacio cultural y político(Bourdon, 2004); mientras que especialmente la televisión pública es un vehículo para la integración social que contribuye a definir lo que constituye el“nosotros oficial” de un país. Sin embargo, señala, es cada vez más usual que diversas organizaciones de la sociedad civil se presenten como promotoras o defensoras de intereses generales, públicos o comunes de largo plazo, siendo esta“noción de sector privado de interés público o social la base del concepto de tercer sector”(2011: 172), la que, a su vez, es la constatación de la incapacidad tanto del Estado como del Mercado para satisfacer las distintas demandas de los ciudadanos. En su tesis doctoral, Tercer sector de la comunicación. Teoría y praxis de la televisión alternativa. Una mirada a los casos de España, Estados unidos y Venezuela(2008), ahondó en la disputa entre los discursos y prácticas de privatización y comercialización cultural dominantes versus discursos y prácticas culturales que han usado los distintos desarrollos de las tecnologías de la comunicación audiovisual con un propósito crítico, de transformación y de justicia social. Sáez contextualiza esta disputa –fiel a su perspectiva analítica– tanto en la dimensión simbólica como en la dimensión material de la cultura, poniendo el foco en los sujetos que realizan las experiencias y en las políticas de comunicación que las promueven u obstaculizan. Otro aporte de su tesis doctoral es un instrumento de registro de casos, en el que la sostenibilidad del sector es un variable importante para comprender la fortaleza de esta tipología televisiva. Esta misma ficha de registro fue utilizada en el estudio Televisiones Comunitarias Chilenas ante el desafío de la TV Digital(Sáez y Espinosa, 2012) preparado para el Consejo Nacional de Televisión, investigación que permitió trazar una primera topología de modelos de TV comunitaria en el país. Una década más tarde y en el marco de un proyecto de investigación que involucró a los integrantes de la Asociación de Canales Comunitarios de Chile, tuve la oportunidad de trabajar con la profesora Sáez en la ejecución de un proyecto de investigación enmarcado en la metodología de investigación acción participativa(IAP) 48 , que se caracteriza por abordar los problemas de los actores sociales con ellos mismos como protagonistas en el proceso y que pretende recuperar la subjetividad en el estudio de las prácticas sociales minoritarias, marginadas o poco conocidas, sin perder el rigor metodológico. Se trata de un método de investigación desarrollado al alero de 48 La investigación en cuestión se tituló Investigación acción participativa sobre lenguaje y estética audiovisual de la TV comunitaria en Chile, financiada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio por medio del Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes, entre junio de 2022 a abril 2023. 138 INVESTIGAR AGENTES, MEDIOS Y ESTRUCTURAS DE LA COMUNICACIÓN SOCIAL PARA REDISTRIBUIR EL PODER MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] la educación popular, pero que al ser empleada en el campo de la comunicación, permite un análisis de la realidad enormemente refinado, profundo y genuino. Tanto a nivel profesional como personal, recuerdo con aprecio esta experiencia, dado que, con el método IAP, es posible investigar desde una aproximación en que las personas son vistas como agentes de cambio y que ejercen un papel fundamental y protagónico para la transformación de la realidad social, basada en la participación, reconocimiento, empoderamiento y cooperación entre los actores sociales. En este contexto, Sáez llegó a sintetizar lo que llamó“el decálogo del audiovisual comunitario”, que consiste en diez claves que buscan contribuir al quehacer de la televisión comunitaria con miras a la transformación social. Este trabajo atiende el núcleo de esta tipología televisiva, destacando su valor, limitaciones o posibilidades. Entre algunas de las recomendaciones, encontramos las siguientes: • Todas las personas pueden comunicarse. Todas las personas pueden grabar, hacer entrevistas, idear un programa. Lo importante es descubrir nuestras habilidades y las de los demás. • Cada una es libre de representarse y explicarse como quiere. Se pueden dar más o menos pautas relacionadas con el lenguaje audiovisual. Pero en nuestra diversidad, cada uno se explica a su manera. • Las producciones audiovisuales pueden servir como procesos participativos para dinamizar, fortalecer y transformar a las comunidades y colectivos en los procesos de identificación de aquellos temas que los afectan e interpelan. El decálogo para el audiovisual comunitario surgió como síntesis del trabajo formativo llevado a cabo con la Asociación de Canales Comunitarios de Chile y quedó a su disposición con el propósito de ser divulgado y vuelto a revisar de manera permanente entre los integrantes de las emisoras. Esta acción revela otra de las prácticas habituales en el proceso de trabajo de la investigadora: la devolución. Es decir, el cierre de un estudio no finaliza con el punto final de un artículo o libro, tampoco al enviar un escrito a una editorial o revista académica, sino al momento de entregar, presentar o exponer los resultados a quienes nos entregaron sus experiencias o vivencias. Después de todo, es pertinente preguntarse: ¿la academia colabora en la transformación de la sociedad, en la divulgación del conocimiento o en el bienestar social si no hace el esfuerzo de retribuir sus descubrimientos a la ciudadanía? MEDIR E INTERACTUAR PARA TRANSFORMAR Desde una perspectiva amplia de la industria televisiva, otra de las líneas de investigación que Sáez explora durante los últimos años es el estado del pluralismo informativo en la televisión chilena. En 2019 yo cursaba la asignatura de Investigación 139 en Comunicación e Imagen 49 en el Instituto de Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile, asignatura que era impartida por Chiara. Durante un año, realizamos un estudio en el campo de la comunicación, proceso de formación que llevé a cabo junto a mi compañero de generación Felipe Riffo, en el que la profesora nos impulsó a identificar aspectos claves para poder medir el pluralismo en los canales de la televisión chilena de alcance nacional. Tras largas sesiones formativas sobre cómo investigar apropiadamente o cómo analizar un objetivo de estudio complejo, terminamos satisfactoriamente la materia. No obstante, al finalizar la asignatura, Chiara nos propuso continuar este tema de investigación por medio de un fondo concursable del Estado, y nos invitó a formar parte del equipo de trabajo. Luego de una exitosa postulación 50 , formulamos una propuesta multidimensional de medición del pluralismo informativo en distintos programas de TV abierta: noticieros, matinales y programas de opinión y debate, así como los resultados de su aplicación en el contexto chileno. El sistema analiza el estado del pluralismo desde su ámbito externo e interno, que se alimenta mediante datos cuantitativos y cualitativos. Tabla 1. Operacionalización del sistema multidimensional de medición del pluralismo informativo en la TV abierta Ámbito del pluralismo Interno Externo Contextual Dimensiones Diversidad Editorialidad Concentración Propiedad Percepción Alcance Escalas Diversidad programática Diversidad temática Diversidad de fuentes Diversidad regional Transparencia editorial Diversidad política Inversión publicitaria Audiencia Propiedad Percepción Alcance Mecanismo de medición Coeficiente de Gini Coeficiente de Gini Coeficiente de Gini Coeficiente de Gini Coeficiente de Gini Coeficiente de Gini Índice HH Índice HH Creación propia Creación propia Creación propia Ponderación 3 3 3 3 2 3 3 2 1 1 Fuente: Saéz et al., 2023. 49 Desde junio de 2022 el Instituto de Comunicación e Imagen(ICEI) de la Universidad de Chile se transformó en la Facultad de Comunicación e Imagen(FCEI). 50 El proyecto de investigación titulado Pluralismo televisivo en programas de noticias, opinión y debate político: desarrollo y evaluación de un instrumento multidimensional de medición fue financiado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de Chile(Conicyt) por medio del Fondo de Estudios sobre el Pluralismo en el Sistema Informativo Nacional, convocatorio 2020, en el que Chiara Sáez fue la investigadora responsable. 140 INVESTIGAR AGENTES, MEDIOS Y ESTRUCTURAS DE LA COMUNICACIÓN SOCIAL PARA REDISTRIBUIR EL PODER MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Este estudio abrió una agenda de investigación que continuó al año siguiente 51 por medio de un estudio cualitativo en torno al pluralismo mediático que consistió en entrevistas semiestructuradas a directivos/as y trabajadores/as de veintiocho canales chilenos de televisión regional, local y comunitaria. Las principales áreas de indagación fueron: autopercepción, sostenibilidad financiera, digitalización, sostenibilidad social e institucionalidad. Entre los resultados se destaca una comprensión del pluralismo centrada en el pluralismo político y el de género, y en cómo este es un concepto que se sobreentiende antes que se problematiza. Se considera la falta de recursos económicos como el principal obstáculo que impide el pluralismo y se observa un bajo nivel de conocimiento sobre las obligaciones legales relativas a este. Por último, se concluyó respecto de la necesidad de fortalecer el sector desde las políticas públicas, incluyendo promover mecanismos que permitan a estos canales participar de manera equitativa en los mercados relevantes de la industria televisiva. Una de las inquietudes de Chiara al momento de comprometerse con una investigación o incidir en espacios académicos o de la sociedad civil es contar con datos cuantitativos o cualitativos confiables que permitan sostener un punto de vista o propuesta. Es ir más allá de la opinión, entendiendo que la posibilidad de transformar los espacios de poder mediático no radica solamente en atender el rol específico de cada una de las entidades que interactúan dentro de un ecosistema mediático, sino que, además, en contar con información fidedigna que muestre las debilidades, fortalezas u oportunidades de los diferentes agentes e instituciones desde su realidad material y simbólica. UNA OPORTUNIDAD PERDIDA En 2014 se promulgó en Chile la ley 20.750 que permite la introducción de la Televisión Digital Terrestre, cuerpo legal que ordena el Consejo Nacional de Televisión y que regula la industria televisiva. A partir de este hito, Sáez publicó el libro TV Digital en Chile. Políticas públicas y democracia, obra que aborda el proceso legislativo de camino a la implementación de la televisión digital, en el particular sistema mediático chileno. El texto desvela cómo el modelo económico y las políticas neoliberales han condicionado el desarrollo de las regulaciones del país desde los gobiernos de la transición hasta el retorno de los gobiernos de derecha. En palabras de Stefanie Pacheco Pailahual 52 , este libro“advierte sobre el escaso aprovechamiento social que 51 La investigación respectiva se titula Estudio exploratorio sobre percepciones y medición del pluralismo informativo en televisión local, regional y comunitaria, financiada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio por medio del Fondo Nacional de Desarrollo Cultural, desde abril 2020 a enero 2021. 52 Stefanie Pacheco Pailahual es doctora en Comunicación Audiovisual, Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad Complutense de Madrid, magíster en Ciencias de la Comunicación(UFRO) y periodista por la misma casa de estudios. Pacheco escribió en 2016 una reseña del libro TV Digital en Chile. Políticas públicas y democracia para la revista española CIC: Cuadernos de información y comunicación. 141 se hace de esta tecnología, la marginación ciudadana, además del reforzamiento de las distintas brechas presentes, acrecentando y favoreciendo la concentración, que se traduce en mantener el statu quo de los actores que hoy dominan el concierto de los medios en ese país”. Y agrega:“Un estudio que no solo se queda en la evidencia del sesgo neoliberal en Chile, sino también nos expone incorporaciones pertinentes que, de haber sido aceptadas, supondrían un tremendo avance para el sistema mediático”. Tras una década de la entrada en vigencia de la ley, tenemos una industria televisiva que no se traduce en una diversidad significativa de agentes o contenidos. Existen avances importantes que han sido liderados a pulso por las agrupaciones de la sociedad civil, especialmente el sector de la televisión comunitaria, que se caracteriza por ser residual dentro del ecosistema mediático debido al desinterés de la institucionalidad reguladora, las entidades privadas y las fuerzas políticas, lo que se expresa en acciones o directrices políticas de implementación erráticas y que no logran consolidarse a lo largo del tiempo. En este sentido, una buena parte de las alertas que advirtió Sáez se concretaron, problemáticas que abren hoy nuevos espacios de disputa o coordinación entre las diferentes partes interesadas. Son abundantes los análisis agudos que logran retratar el pasado o el presente de forma auténtica e incluso novedosa, pero son menos las que mediante el método o el estudio advierten sobre los desafíos del futuro. Es cierto que en el ámbito de las ciencias sociales es difícil encontrar discusiones que están cerradas, dado que cada nuevo hallazgo podría modificar los paradigmas o acervos de conocimientos que cimentan ideas o investigaciones completas, pero insumos confeccionados mediante un notable rigor metodológico permiten adquirir una capacidad superior de pensamiento, reflexión o deliberación. Actualmente, Sáez se encuentra liderando un proyecto de investigación 53 que sistematiza información de distintas experiencias internacionales de conformación de instituciones reguladoras de la convergencia de las comunicaciones, con el objetivo de identificar buenas prácticas en estos procesos, que sean posibles de replicar en el contexto chileno. Este estudio tiene una duración formal de cuatro años y finaliza en 2027, por lo tanto, es probable que por aquella fecha nos encontremos con nuevas obras, conferencias o seminarios que permitan observar el pasado, el presente y futuro en torno a una institucionalidad reguladora de la convergencia en comunicaciones. Ahora bien, quienes son tomadores de decisiones podrán decidir si afrontar este escenario –de la mano de insumos de primer nivel que surgen de la 53 El proyecto de investigación Factores críticos para el establecimiento de una institucionalidad reguladora convergente de las Comunicaciones(IRCC) en Chile desde la perspectiva de los sistemas mediáticos comparados es financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo(ANID), por medio del Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico, Fondecyt REGULAR, convocatoria 2023, en el que la profesora Sáez Baeza es la investigadora responsable. 142 INVESTIGAR AGENTES, MEDIOS Y ESTRUCTURAS DE LA COMUNICACIÓN SOCIAL PARA REDISTRIBUIR EL PODER MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] academia– o esperar una década para empezar a reaccionar. Independientemente de lo que ocurra, la profesora Sáez no detendrá su labor. Y no tengo dudas de que lo hará desde una mirada atenta a los desafíos del futuro. El autor recomienda: • Mattelart, A.(1995). La Invención de la Comunicación. Bosch. • Sáez, Ch. y García, J.(2022) Competition, Limited Resources and Human Rights in the Analysis of Radio Spectrum Allocation in Chile. Artículo enviado a Canadian Journal of Latin American and Caribbean Studies 43(2). DOI: 10.1080/08263663.2022.2059194. • Sáez, Ch.(2024).“Measuring media pluralism in informative TV programs through a multidimensional multi-scope instrument”, en J. Pedro-Carañana, R. Gómez, T. F. Corrigan y F. Sierra, eds.: Political Economy of Media and Communication Methodological Approaches. Routledge. • Sáez, Ch.(2024).“Hallazgos y reflexiones sobre la esfera pública latinoamericana en clave de largo plazo”, en P. Alabarces y L. Jordán, eds: Canción con Todos. Culturas populares, subalternidades y de-colonialidad en América Latina. Calas- CLACSO. •Thompson. E.P.(2024[1981]) La miseria de la teoría. Verso Libros. Referencias: Pacheco, S.(2016). Sáez Baeza, Chiara:“TV Digital en Chile. Políticas Públicas y Democracia. En CIC: Cuadernos de información y comunicación, Nº 21, 2016, págs. 253-254. ISSN-e 1988-4001. Sáez, Ch.; Avilés, J.; Riffo, F.; García, J.(2023). Pluralismo TV. Medición y análisis del pluralismo en la televisión chilena. Editorial Social – Ediciones. Sáez Baeza, C., Fuente-Alba Cariola, F.,& Avilés Rojas, J.(2023). Pluralismo en la TV local, regional y comunitaria chilena. Voces tras las cámaras. Cuadernos.Info,(54), 247–268. https://doi.org/10.7764/ cdi.54.50169 Sáez C., Avilés J., Riffo F., García J., Jiménez J. y Breull L.(2022). Medición del pluralismo informativo en la TV chilena: propuesta y resultados de aplicación de un instrumento multidimensional de análisis. Estudios sobre el Mensaje Periodístico, 28(2), 391-404. https://doi.org/10.5209/esmp.76616 Sáez, Ch.; Spencer, Ch.; Vera, A.(eds.)(2022): Comunicación y cultura popular en América Latina: nuevas perspectivas en tiempos de crisis. Ediciones Universidad Mayor: Santiago. 380 pgs. ISBN: 978-956-608617-8. Sáez, Ch.: Vera, A.(2021):“Prensa satírica popular en Chile y la actualidad de un debate: El Ají(18891894) y José Arnero(1905-1914)”. Latin American Research Review, LARR(Wos). V56, N3. 1 – 17. DOI: https://doi.org/10.25222/larr.894 Sáez, Ch.(2019):“El concepto de cultura popular ausente y su aplicación al caso chileno desde una perspectiva histórica”. Comunicación y medios, 39(Santiago, Chile). Pgs. 64 – 76(12). ISSN: 0716 – 3991 / 0719 – 1529 Sáez Baeza, Ch.(2018): Apuntes para una historia de la comunicación alternativa en Chile. RIL Editores (Santiago, Chile). ISBN: 978-956-01-0348-2. Sáez, Ch.; Iturriaga, J.(2017):“History of Alternative Communication in Chile. Phases and experiences” Oxford Research Encyclopedia of Latin American History. Oxford University Press(23 p). Sáez Baeza, Ch.(2014): TV Digital en Chile. Políticas públicas y democracia. Editorial Universitaria (Santiago, Chile). 180 pgs. ISBN: 978-956-11-2451-6. 143 Sáez Baeza, Ch. y Espinoza, C.(2012): Televisiones comunitarias chilenas ante el desafío de la TV Digital. Consejo Nacional de Televisión: Santiago de Chile. Sáez Baeza, Ch. y Espinoza, C.(2012): Televisiones comunitarias chilenas ante el desafío de la TV Digital. Consejo Nacional de Televisión: Santiago de Chile. Sáez Baeza, Ch(2008): Tercer Sector de la Comunicación y regulación de la televisión en el contexto digital: los desafíos pendientes en Chile. Consejo Nacional de Televisión: Santiago de Chile. Sáez Baeza, Ch; Souza, M(2004): La televisión y los escolares, en: V. Martínez y M.D.Souza(ed): Televisión y Educación en tiempos de Globalización y Convergencia. CNTV – VTR – Conicyt – Fundación Chile (Santiago, Chile). Pgs 21 – 30. Sáez Baeza, Ch.(2004). Seguridad ciudadana y conflictos sociales: cobertura y tratamiento en la televisión. Flacso Ecuador. 144 INVESTIGAR AGENTES, MEDIOS Y ESTRUCTURAS DE LA COMUNICACIÓN SOCIAL PARA REDISTRIBUIR EL PODER MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Ingrid Bachmann 54 TRAYECTORIAS IMPENSADAS Y COLABORACIONES QUE DEJAN HUELLA: MI CAMINO EN LAS COMUNICACIONES “Todas estas colaboraciones han ocurrido en una lógica muy horizontal incluso cuando he trabajado con personas con carreras más avanzadas que la mía o con mayor comprensión de ciertos asuntos que yo. Ese respeto y absoluta falta de condescendencia han sido claves para poder aprender, trabajar de manera fructífera y contribuir al campo de las comunicaciones. No quiero ni pensar cómo sería mi trayectoria sin estas personas en mi entorno ni mucho menos en cómo sería trabajar de una manera distinta”. Siempre me gustó el mundo de las comunicaciones y del periodismo, pero una carrera académica en ese ámbito no fue algo que yo planificara. De hecho, mis comienzos en el mundo académico fueron más bien fortuitos y si bien llevo más de 20 años trabajando en la Pontificia Universidad Católica de Chile, nunca vislumbré esta trayectoria. Entré a estudiar periodismo convencida de que era a lo que me iba a dedicar profesionalmente. De chica había sido una ávida consumidora de noticias y reportajes, me gustaba saber sobre todo tipo de asuntos públicos y me intrigaba la idea de no tener un trabajo de oficina o al menos uno que no supusiera hacer lo mismo todos los días. El periodismo me parecía un espacio idóneo para esa soñada versatilidad y aunque consideré estudiar otras disciplinas de las ciencias sociales o las humanidades, la elección por periodismo, para mí, fue inequívoca. No sobresalí en todos mis cursos, aunque sí me esmeré por aprender. Siempre fui matea –aplicada y cuidadosa en mis quehaceres– y supongo que eso me hizo destacar: en mi tercer año empecé a trabajar como ayudante de cátedra de varios cursos. Fue algo que disfruté, pero no me imaginé que eso sería una puerta de entrada al mundo académico. 54 Doctora en Periodismo, University of Texas at Austin. Profesora asociada de la Facultad de Comunicaciones Pontifica Universidad Católica de Chile. Núcleo Milenio en Desigualdades y Oportunidades Digitales. 145 Trabajaba como periodista cuando me llamaron de la universidad para preguntarme si me interesaba dictar una sección de un curso en el que yo misma había sido ayudante por cuatro años, tres como estudiante de pregrado y uno como egresada. Después me enteré de que había sido el profesor que históricamente había dado ese ramo quien sugirió mi nombre y que había dicho que yo estaba habilitada para ser instructora, aunque me hubiera graduado hacía poco. Acepté dar el curso y poco después me animé a estudiar un magíster en lingüística, no porque me interesara tener un grado más avanzado o algo así, sino porque siempre me había gustado la lingüística, incluso había considerado estudiar carreras paralelas o al menos alguna especialización o minor. Cuando era estudiante de periodismo, traté de tomar algunos ramos de gramática y latín, pero nunca me resultó porque los horarios siempre me chocaban con cursos importantes de mi propia malla y no quería atrasarme en la que era la carrera que estudiaba formalmente. Entonces, ya trabajando y dictando clases, pensé que en lugar de sacar toda una licenciatura nueva, la opción más eficiente era hacer un magíster. Con eso, pensé, me iba a poder dar el gustito de estudiar lingüística por dos años solo por el placer de aprender. Sin embargo, haciendo el magíster me di cuenta de que los contenidos vistos –temas de sociolingüística, metodología, análisis del discurso– me eran muy útiles para las clases que yo dictaba en la Escuela de Periodismo UC: se me abrió todo un mundo de teorías y métodos que me servían para analizar e interpretar cómo los periodistas le dan sentido al mundo, cómo construyen la realidad y por qué es importante analizarlo. Más aún, haciendo mi tesis sobre cómo los periodistas económicos citaban fuentes que típicamente hablaban de manera muy técnica, me di cuenta de que me gustaba hacer investigación académica. Había colaborado antes como ayudante, pero nunca había participado a full en un proyecto de investigación ni me había involucrado realmente con asuntos de diseño metodológico, decisiones sobre muestras y procedimientos analíticos o en la formulación de hipótesis y preguntas de investigación. Me di cuenta de que no solo me gustaba reportear y hacer preguntas, sino también responder y explicar por qué la cobertura periodística es de cierta manera, cómo es que una conferencia de prensa se transformaba en una noticia o por qué los reporteros encuadran diferentes informaciones de distinta manera. Estaba terminando mi tesis de magíster cuando determiné que debía obtener un grado avanzado para ser capaz de hacer investigación y decidí que, terminado el magíster, haría un doctorado. Mi motivación no era contar con un grado que me permitiera trabajar como académica en la educación superior, sino que quería herramientas para hacer investigación. Eso me lo podía ofrecer un doctorado. Por esos días vi un anuncio sobre becas Fulbright para estudios de doctorado en Estados Unidos para personas con mi perfil. Postulé y después de varios meses terminé 146 TRAYECTORIAS IMPENSADAS Y COLABORACIONES QUE DEJAN HUELLA: MI CAMINO EN LAS COMUNICACIONES MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] obteniendo la beca. Menos de un año después estaba empacando mis cosas para irme a vivir a seis mil kilómetros de Santiago y de mi familia nuclear, para dedicarme a tiempo completo a ser estudiante del doctorado en Periodismo de la Universidad de Texas en Austin. Antes de irme, fui a hablar con la decana de la Facultad de Comunicaciones, mi jefa en la UC, para agradecerle su apoyo con las cartas de recomendación en el proceso y concretar mi renuncia, ya que me iba a ir de Chile por varios años. Ella me preguntó por mis planes futuros y le contesté –honestamente– que, más allá de volver a Chile cuando terminara mi tesis, unos cuatro o cinco años más adelante, no tenía nada claro. Ahí ella me planteó un escenario que ni siquiera había pensado que fuera posible: que me fuera contratada por la universidad, con un permiso de profesora becaria, sin goce de sueldo mientras realizaba el doctorado, pero con el compromiso de reintegrarme una vez que obtuviera mi grado. No sé qué vio ella en mí para hacer esa apuesta, pero acepté. Eso significó que cuando me fui a Texas, yo seguía siendo empleada de la universidad y sabía que tenía un trabajo esperándome en Chile. Sin haberlo planificado, me había convertido en una profesora de planta en la Facultad de Comunicaciones UC, donde sigo desempeñándome hasta el día de hoy, a casi quince años de obtener mi grado de doctora. *** Mi foco como investigadora en temas de género y comunicación política tampoco fue algo planificado. De hecho, me mudé a Texas con la idea de estudiar asuntos relacionados con el procesamiento de información o la visualización de datos y le dije a más de una persona que los temas de género no me interesaban mayormente. Pero empecé a cursar mi doctorado poco después de que Michelle Bachelet asumiera como la primera presidenta mujer en Chile. Mis compañeros en Texas me comentaban maravillados que una mujer resultara electa presidenta en un país que creían machista. Para mi sorpresa, también me decían que algo así difícilmente ocurriría en el mediano plazo en Estados Unidos, un país que supuestamente era más igualitario en temas de género que Chile. Ese tipo de comentarios me hizo preguntarme muchas cosas y para un ramo de primer año, mi trabajo final fue un análisis de la cobertura en diarios sobre los primeros meses de gobierno de Bachelet, inspirada en el trabajo de dos amigos chilenos que habían estudiado la cobertura de su campaña electoral(Valenzuela y Correa, 2009). Ese trabajo(Bachmann, 2007) me abrió todo un universo de temas: que el género no es nunca solo un atributo identitario, que las mujeres han estado históricamente subrepresentadas en los medios –lo que Gaye Tuchman ya en 1978 calificó como “aniquilación simbólica”– y que el mundo de las comunicaciones juega un papel clave en la difusión, naturalización y fijación de nuestra manera de entender las dinámicas y roles de género, una crítica central en las teorías feministas de la comunicación. Mi 147 propio trabajo me hizo evidente que el género es un marcador ineludible a la hora de definir la identidad de candidatas mujeres y que los medios informativos tratan a hombres y mujeres de manera distinta. Mi tesis de doctorado fue una comparación de la cobertura en diferentes medios de la primera campaña presidencial de Michelle Bachelet en Chile y la primera campaña de Hillary Clinton para ser la candidata presidencial del Partido Demócrata en Estados Unidos(primarias y elección que finalmente ganó un entonces joven senador Barack Obama). Mi foco estuvo en cómo se describía e interpretaba el manejo emocional de las candidatas y candidatos, dado que la supuesta emocionalidad natural de las mujeres –opuesta a la idea de razón, más propia de los hombres– había sido usada en el pasado para desestimar el liderazgo femenino en el mundo de la política. Entre otras, una de mis conclusiones fue que ser mujer no le ayudó en nada a Hillary Clinton en su campaña y que, en cambio, en el caso de Chile, ser mujer no perjudicó a Michelle Bachelet. Esto no es un tema menor: el género y su impacto se pueden ver en todas partes, pero hay elementos contextuales y realidades específicas en diferentes lugares del mundo que influyen en cómo entendemos lo apropiadamente femenino y el liderazgo político de una mujer. Con los años, me di cuenta de la importancia de estudiar la intersección de género y comunicación, de hacerlo desde una perspectiva feminista y con consideración a contextos locales, como las realidades del llamado Sur Global, esa etiqueta inexacta para referirse a países fuera de Europa y Norteamérica, a menudo periféricos política y económicamente y sobre todo con contextos postcoloniales(Dados y Connell, 2012). En todo el mundo existen desigualdades políticas, económicas, culturales y sociales que limitan la vida de las mujeres; al mismo tiempo, las nociones que sustentan las relaciones jerárquicas de género cambian en contextos específicos(Bachmann y Proust, 2020). Si bien mi propio trabajo académico sigue basándose en los términos y enfoques anglosajones y europeos de lo que constituye una investigación, también adopta una actitud estratégica y concienzuda hacia el proceso de investigación. Por ejemplo, mi trabajo pone atención a temas de la agencia, el estatus y la voz de mujeres, sean usuarias, autoras o fuentes de las noticias. También descanso en teoría sustantiva a partir de observaciones empíricas –propias y de otros– y en un enfoque crítico del conocimiento sobre el género y la comunicación, de modo de tender puentes entre la teoría y la práctica. Realizar investigación sobre género y comunicación no es fácil, pero es investigación necesaria e importante: da cuenta de la realidad de buena parte de la población. Sin embargo, no parece tener un alto impacto en las tradicionales métricas de producción académica y se ve menos atractiva e innovadora que la investigación en otros ámbitos. El mero concepto de“género” suscita suspicacias y el feminismo históricamente no ha 148 TRAYECTORIAS IMPENSADAS Y COLABORACIONES QUE DEJAN HUELLA: MI CAMINO EN LAS COMUNICACIONES MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] tenido buena prensa. La investigación informada por teorías feministas, al situar a las mujeres en el centro, muchas veces es mirada en menos por“enfoque inconformista de investigación y teoría multiperspectivas que no privilegia la‘objetividad’ ni el ‘anonimato’”(Sarikakis et al., 2008, p. 508). Una colega una vez me recomendó no realizar estudios sobre temas de género“porque el feminismo no es periodismo” y, si yo era una profesora de periodismo, debía orientar mejor mi carrera. Lamentablemente, entiendo de dónde viene un comentario así: descartar el trabajo feminista como investigación válida debido a su enfoque común en los ámbitos personal y privado es algo que se ha observado hace tiempo en diferentes países, y a mí me tocó oírlo directamente. Pero soy porfiada y quizás porque soy feminista –una mujer a la que toda la vida le han dicho que hay cosas que no debería hacer, pero decide igualmente hacerlas– no seguí el consejo. A la fecha, he coeditado dos libros sobre estudios feministas de la comunicación(un tercero está en desarrollo) y coedité una enciclopedia temática sobre género, medios y comunicación. Incluso fui jefa de la división de estudios feministas de la International Communication Association, la principal asociación académica internacional en el área de las comunicaciones. El periodismo bien se puede estudiar y enseñar con foco en la igualdad de género. También he sido estratégica, desde el punto de vista de la investigación académica. El grueso de mis publicaciones está en inglés en parte porque mi formación de doctorado y mi acercamiento a los temas de género fue en ese idioma, pero también porque entiendo que la lengua franca del mundo de la academia y de las revistas WoS es el inglés. Muchas veces he debatido conmigo misma sobre publicar más en español, pero también tengo que rendir fondos de investigación con publicaciones que satisfagan ciertos requerimientos de impacto y visibilidad. He optado por un punto intermedio: sigo publicando más en inglés que en castellano, pero también participo de instancias de difusión en español y el grueso de los datos que recolecto y analizo provienen de contextos chilenos y latinoamericanos. He estudiado, por ejemplo, los usos de WhatsApp y su relación con participación política en Chile, el impacto de la penetración de tecnologías de comunicación e información en el ciberactivismo en América Latina y el consumo de redes sociales y la exposición a desinformación durante el estallido social chileno de octubre de 2019. Metodológicamente hablando, tengo la ventaja de ser un poco bilingüe. Siempre he sido buena para las matemáticas, aunque me gustan más las humanidades y las ciencias sociales. Mi formación de doctorado tuvo énfasis en métodos cuantitativos y estadística, pero mi formación de magíster y mis intereses en general son más afines a los métodos cualitativos y a un paradigma crítico. Por lo mismo, mi trabajo descansa en todo tipo de métodos –desde encuestas hasta análisis crítico del discurso– y se ha traducido en una versatilidad que no es tan común en este campo. Eso me ha ayudado a hacer trabajos variados, con diferentes métodos, enfoques y aplicaciones, 149 en los que el objeto de estudio no es abordado como si la intersección entre género y comunicación fuera un problema unidimensional o monolítico. Creo que esta manera de acercarse al problema ha sido y seguirá siendo particularmente iluminadora para examinar temas de violencia de género, de política, de representación y de esfera pública digital. La comunicación como disciplina sigue estando dominada por hombres y definida por formas anglocéntricas y eurocéntricas de representar el conocimiento(Bachmann y Proust, 2020), por lo que hay mucho en lo que se puede aportar. Por ejemplo, el estatus secundario de las mujeres como sujetos en la sociedad es evidente si se considera la frecuencia con la que son víctimas de violencia física y psicológica, a menudo en función de su género, como hicieran evidente los movimientos#MeToo y#NiUnaMenos. Como los medios desempeñan un papel clave en la construcción discursiva de la realidad e informan el imaginario social, buena parte de los estudios feministas sobre estos asuntos se han centrado en los mensajes mediáticos sobre la materia. Lamentablemente, hay bastante para criticar: desde la elección de palabras para hablar de esta violencia –como aquel cuestionado titular de“Hizo anticucho a la polola” para referirse a un femicidio frustrado–, hasta la reproducción de mitos de violación que terminan culpando a la víctima de su ataque o que tratan estas agresiones como hechos aislados y no como un fenómeno social recurrente y grave. Recientes discusiones y avances en materia de representación política –como leyes de cuotas o paridad y la elección de mujeres en cargos antes ocupados solo por hombres– también han abierto la puerta para explorar la relación entre género y lo femenino en el ámbito político con un foco renovado. Según Inglehart y Norris (2003, sobre todo el capítulo 8), cuando se trata de la igualdad de género en política, la cultura importa mucho, varios casos recientes en Chile y América Latina vienen a confirmar esto. A pesar de encontrarse a menudo en desventaja, varias mujeres han tenido éxito en sus aspiraciones políticas, lo que demuestra que ser mujer y ser competente no son dos atributos contradictorios. Estas mujeres han experimentado diferentes caminos hacia el poder, pero no han tenido que minimizar necesariamente su género: si en 2005 Michelle Bachelet hacía campaña con afiches que decían “presidente”, para 2013 no se cuestionaba que se podía ser presidenta, con“a”, y que la palabra era perfectamente adecuada. Esto no quiere decir que no sufriera críticas machistas y cobertura sexista, sino que aun así fue capaz de llevar a cabo una campaña viable y exitosa(Bachmann y Proust, 2020; Bachmann y Correa, 2013). La forma en que se retrata y se ve a las mujeres ha sido durante mucho tiempo un elemento básico de la investigación feminista sobre comunicación, que ha prestado atención a la escasa visibilidad de las mujeres en los medios de comunicación, aparte de como objetos de deseo hipersexualizados. Así, si bien ha habido avances 150 TRAYECTORIAS IMPENSADAS Y COLABORACIONES QUE DEJAN HUELLA: MI CAMINO EN LAS COMUNICACIONES MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] importantes, los medios deberían esforzarse más por incorporar la perspectiva de género como una cuestión de derechos humanos y dignidad. En esa misma línea, la esfera pública digital ha demostrado ser un espacio útil en el proceso de fortalecimiento de movilizaciones y activismo: una vez que se tiene acceso a ellas, las nuevas plataformas han contribuido a la consolidación de movimientos feministas y la visibilización de la lucha contra el sexismo(Merino Solar y Jara Reyes, 2022; Theocharis, 2015). En Chile, en particular, una nueva generación de activistas con acceso a la educación superior, nativas digitales y empoderadas ha adoptado las redes sociales, los algoritmos y otras tecnologías para denunciar el orden patriarcal y avanzar en el cambio social hacia la igualdad de género(Lagos Lira y Bachmann, 2023). La resiliencia se abre paso a través de estrategias creativas, incluidas las tecnologías al alcance de la mano, y en años recientes esto ha redundado en una mayor visibilidad de temas de mujeres en la esfera pública. Fenómenos sociales como el acoso callejero, el femicidio o la violencia sexual no se convierten en asuntos públicos ni entran en las agendas mediáticas o políticas por algún tipo de relevancia ontológica, sino más bien por la construcción que diferentes actores hacen de los problemas públicos, algo que las ciberactivistas han logrado entender para abrirle paso a una agenda feminista en la esfera pública chilena. Sin embargo, ha habido una importante reacción que ha utilizado las mismas herramientas digitales para demonizar las llamadas“ideologías de género” y rebatir los avances logrados hasta ahora(Lagos Lira y Bachmann, 2023). Todos estos son temas que he abordado en mi docencia, en mi investigación y en mi trabajo de extensión y difusión. Hoy por hoy, plantear estos temas tiene mejor recepción que hace diez o quince años. Cuento con apoyo institucional para hacerlo y trabajo en un espacio en que la igualdad de género es entendida como una necesidad, no como una utopía. Si bien hay muchos desafíos por delante, no estoy sola en esta odisea. *** No he hecho yo sola mi carrera y mi trayectoria. Al contrario, me he beneficiado de gente generosa y de múltiples colaboraciones desde que era ayudante. Tengo la fortuna de trabajar hoy en día con amigos que conocí siendo estudiante de pregrado, como Constanza Mujica, Sebastián Valenzuela, Teresa Correa e Isabel Pavez. Durante mis años de formación de doctorado también conocí personas brillantes con las que sintonicé y que me ayudaron a navegar las aguas de la academia, como Homero Gil de Zúñiga, Talia Stroud y Rosental Alves. En Texas, conocí a varias personas con mis mismos intereses en asuntos de género y comunicación, con quienes comenzamos a trabajar en proyectos conjuntos, como Jaime Loke, Tania Rosas-Moreno, Summer Harlow y Dustin Harp. Con ellos sigo publicando hasta el día de hoy. Dustin, quien fuera mi supervisora de tesis, se transformó también en mi mentora, coautora y amiga, y me 151 enseñó la importancia de entender la condición humana y las experiencias construidas en función del género, una mirada que he tratado de enriquecer con los años. He tenido, además, estudiantes de pre y posgrado sobresalientes y ayudantes notables, varios de ellos ahora convertidos en excelentes académicos e investigadores, que me han ayudado a perfeccionar mi docencia y a profundizar en mis investigaciones. Algo parecido ha ocurrido con destacadas colegas en diferentes universidades y con las que siempre se llega a buen puerto con todo tipo de proyectos, como Daniela Grassau, Claudia Labarca, Magdalena Saldaña, Lorena Antezana y Claudia Lagos. Todas estas colaboraciones han ocurrido en una lógica muy horizontal incluso cuando he trabajado con personas con carreras más avanzadas que la mía o con mayor comprensión de ciertos asuntos que yo. Ese respeto y absoluta falta de condescendencia han sido claves para poder aprender, trabajar de manera fructífera y contribuir al campo de las comunicaciones. No quiero ni pensar cómo sería mi trayectoria sin estas personas en mi entorno ni mucho menos en cómo sería trabajar de una manera distinta. Los investigadores en comunicación en Chile somos relativamente pocos; los que estudiamos la intersección de medios y género, aún menos. El desafío por delante está en desarrollar una voz aún más fuerte y contribuir a un diálogo global significativo sobre mujeres, patriarcado y comunicaciones. Aún queda mucho por hacer, pero ganas no faltan. La autora recomienda: • Anderson, C.W., Zelizer, B. y Boczkowski, P.J.(2021). The Journalism Manifesto. Polity. • Berlant, L.(2011). Cruel Optimism. Duke University Press. • Criado Pérez, C.(2019). La mujer invisible. Seix Barral. • Guillermo Prieto, A.(2021). ¿Será que soy feminista? Random House. • Montero, C.(2018). Y también hicieron periódicos. Cien años de prensa de mujeres en Chile 1850-1950. Hueders. Referencias: Bachmann, I.(2007). Gender and the presidential honeymoon: An analysis of news coverage of three Chilean Presidents and its effects. Presentación ante la Association for Education in Journalism and Mass Communication, Washington, DC. Bachmann, I. y Correa, T.(2013). Género, medios y participación. En A. Arriagada y P. Navia(eds.), Intermedios: medios de comunicación y democracia en Chile(pp. 119-139). Universidad Diego Portales. Bachmann, I. y Proust, V.(2020). Old concerns, renewed focus and novel problems: Feminist communication theory and the Global South. Annals of the International Communication Association, 44(1), 67-80. https:// doi.org/10.1080/23808985.2019.1647445 Dados, N. y Connell, R.(2012). The Global South. Contexts, 11(1), 12-13. https://doi. org/10.1177/1536504212436479 Inglehart, R.,& Norris, P.(2003). Rising tide: Gender equality and culture change around the world. Cambridge University Press. 152 TRAYECTORIAS IMPENSADAS Y COLABORACIONES QUE DEJAN HUELLA: MI CAMINO EN LAS COMUNICACIONES MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Lagos, C. y Bachmann, I.(2023).“Fight as a little girl!”: Chilean feminist cyberactivism and its outcome on the agenda. Communication, Culture& Critique, 16(2), 113-116. https://doi.org/10.1093/ccc/tcad008 Merino Solar, B.,& Jara Reyes, R.(2022). Ciberactivismo feminista en Chile. La experiencia del Observatorio Contra el Acoso Callejero. Apuntes, 49(90), 53-80. Sarikakis, K., Rush, R.R., Grubb-Swetnam, A., y Lane. C.(2008). Feminist theory and research. En D. W. Stacks& M.B. Salwen(eds.), An integrated approach to communication theory and research(pp. 504-522). Taylor& Francis. Theocharis, Y.(2015). The conceptualization of digitally networked participation. Social Media+Society, 1, 1–14. https://doi.org/10.1177/2056305115610140 Tuchman, G.(1978). Introduction: The symbolic annihilation of women by the mass media. En G. Tuchman, A. K. Daniels& J. W. Benet(eds.), Hearth and home: Images of women in mass media(pp. 3-38). Oxford University Press. Valenzuela, S., y Correa, T.(2009). Press coverage and public opinion on women candidates: The case of Chile’s Michelle Bachelet. International Communication Gazette, 71(3), 203-223. https://doi. org/10.1177/1748048508100913 153 154 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Macarena Peña y Lillo Araya 55 UNA BÚSQUEDA DE TIEMPO Y ESPACIO PARA APORTAR DESDE LA COMUNICACIÓN AL CAMPO DE LA SALUD PÚBLICA “Mi investigación se enfoca en la comunicación de la salud pública, que busca promover la salud en las poblaciones. Parto de la premisa clave de que la comunicación desempeña un papel fundamental en este ámbito al proporcionar información sobre temas de salud, amenazas al bienestar, prácticas preventivas y el sistema de atención médica”. Mi trayectoria como investigadora en el campo de la comunicación en Latinoamérica ha sido el resultado de una búsqueda constante y de circunstancias externas que han abierto puertas que no sabía que quería abrir, pero que me han hecho profundamente feliz. Este camino ha sido impulsado por el deseo de comprender fenómenos que a primera vista pueden parecer simples, pero revelan una complejidad intrigante y difícil de captar por completo. A lo largo de los años, he sentido una necesidad creciente de dedicar más tiempo a profundizar en este entendimiento y avanzar en la comprensión de estos fenómenos. Durante mi formación como periodista, constantemente me cuestionaba si poseía las habilidades necesarias para ejercer esta profesión. Aunque no carecía de curiosidad ni de la capacidad para expresar ideas por escrito, enfrentaba un desafío interno relacionado con la timidez al acercarme a las personas para solicitarles hablar sobre temas que quizás preferían mantener en privado. Me resultaba difícil buscar fuentes y, cuando lograba contactarlas, enfrentaba el dilema de representar fielmente sus opiniones y vivencias en un espacio limitado por diversas presiones, tanto internas como externas. Mis primeras incursiones en el periodismo se centraron en la crónica y la prensa diaria. Aunque disfrutaba del ritmo frenético de la actualidad, me frustraba la incapacidad de capturar la complejidad de los procesos y seguir su evolución. Como 55 Doctora en Comunicación de la University of Illinois at Urbana-Champaign, Estados Unidos. Profesora asociada de la Facultad de Comunicación y Letras, Universidad Diego Portales. 155 joven periodista, se esperaba que estuviera disponible para cubrir múltiples frentes a la vez o para sustituir a colegas más experimentados cuando no estaban disponibles. Esto a menudo significaba colaborar en áreas en las que no tenía especialización, lo que dejaba una sensación de insatisfacción debido a la falta de tiempo y enfoque en estas primeras experiencias profesionales. Un paréntesis en medio de esa sensación de carencia de tiempo y especialización fue la de hacer la tesis para obtener mi título profesional. A diferencia de la mayoría de mis compañeros y compañeras, quienes veían este proceso como un mero trámite, para mí representaba una oportunidad única para dedicarme por completo a comprender un fenómeno en profundidad. Este fenómeno fue la movilización estudiantil secundaria de 2006 en Chile, conocida como la“revolución pingüina”. Junto a mi compañera y ahora colega, Andrea Domedel, y bajo la dirección de la destacada periodista de investigación y premio Nacional de Periodismo, María Olivia Mönckeberg, nos sumergimos en el estudio de este acontecimiento durante casi un año. El fruto de ese esfuerzo se materializó en el libro El Mayo de los Pingüinos (Domedel& Peña y Lillo, 2008), una crónica que ha aportado a comprender las sucesivas movilizaciones sociales que se han desarrollado en Chile desde finales de los años 90, y que alcanzaron su punto álgido con el estallido social de 2019. Después de esa experiencia, me enfoqué en la educación como mi especialidad en el ejercicio periodístico, pero esto cambió cuando la crisis de la prensa escrita en Chile comenzó a sentirse a fines de la primera década del nuevo milenio, lo que llevó a la reducción del equipo en el que trabajaba cubriendo temas educativos. En consecuencia, fui asignada a otro departamento del periódico y empecé a escribir sobre salud. Simultáneamente, circunstancias externas me brindaron la oportunidad de realizar estudios de posgrado fuera de Chile. Estos dos acontecimientos marcaron el rumbo de mi carrera profesional durante los últimos quince años y, con suerte, seguirán siendo parte de mi trayectoria mientras conserve la energía y la pasión para continuar. La oportunidad de cursar un máster en Estados Unidos era sin duda emocionante, aunque en ese momento no contemplaba iniciar una carrera académica. Mi enfoque principal estaba en mi desarrollo profesional y veía este viaje de estudio como una oportunidad para mejorar mis habilidades prácticas en comunicación. Opté por un programa especializado en comunicación de la salud porque este tema me intrigaba y esperaba que me brindara una perspectiva sobre cómo se abordaban los temas de salud pública desde la comunicación. A primera vista, uno podría asumir que los temas sanitarios son áreas sobre las que existe un amplio consenso. Es difícil imaginar que alguien esté en contra de promover poblaciones más saludables, de prolongar la vida de los ciudadanos y mejorar su bienestar general, y de garantizar derechos plenos en materia de salud. Sin embargo, al sumergirnos en estos temas, nos damos cuenta de que la salud pública es un campo lleno de disputas, en el que la comunicación desempeña un papel crucial. 156 UNA BÚSQUEDA DE TIEMPO Y ESPACIO PARA APORTAR DESDE LA COMUNICACIÓN AL CAMPO DE LA SALUD PÚBLICA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Durante mi máster en Comunicación, tuve la oportunidad de experimentar nuevamente la sensación de disponer de tiempo y espacio para reflexionar sobre los complejos fenómenos que nos rodean. Estos fenómenos, que habían fascinado antes a otros, y sobre los cuales se había escrito extensamente, comenzaron a revelarse ante mí. Empecé a comprender aspectos que antes permanecían oscuros y aproveché cada momento para leer y seguir profundizando en mi comprensión. Desde el inicio del máster me involucré en un equipo de investigación dirigido por la Dra. Michelle Shumate(Shumate et al., 2017; Shumate et al., 2013). De ella, aprendí no solo la importancia del rigor académico y la investigación, sino también la relevancia de mantener una conexión con la comunidad en la que se realiza la investigación. Asimismo, comprendí la necesidad de incluir en nuestros proyectos a estudiantes, incluso en las etapas iniciales de su formación, para que adquieran experiencia práctica y se beneficien de la investigación. Cuando llegó el momento de definir un tema para mi tesis, tuve varias opciones en mente. Como mencioné, mi curiosidad es abundante y las preguntas sobre diversos temas son incesantes. Entonces, me acerqué al Dr. Chul-joo Lee, quien sería mi tutor de doctorado. Él es un académico coreano formado en Estados Unidos, relativamente joven, pero con una trayectoria destacada y un alto nivel de exigencia. De él aprendí valiosas lecciones, pero hubo dos en particular que dejaron una huella profunda en mí. En primer lugar, me enseñó que no era necesario abordar todas las preguntas que bullían en mi mente de una sola vez.“Vas a dedicarte a esto toda la vida”, me dijo. “Anota todas esas ideas en una libreta, llegará el momento adecuado para abordarlas o revisitarlas, pero hazlo una a la vez”. Esta fue una lección de vida que intento aplicar a diario y transmitir a quienes necesiten escucharla. La segunda lección importante que aprendí de él fue sobre las desigualdades en salud y cómo la comunicación podría desempeñar un papel crucial en abordarlas. Durante ese período, el Dr. Lee estaba inmerso en proyectos relacionados con la comunicación del cáncer y gradualmente me involucró en ellos(Lee& Peña y Lillo, 2021; Lee et al., 2016). Me proporcionó un extenso dossier de lecturas fundamentales y me sumergí por completo en el tema. Recuerdo estar sentada en mi escritorio, con lágrimas en los ojos, mientras leía una y otra vez sobre las enormes disparidades en la incidencia del cáncer en nuestras sociedades. Me afectaba profundamente saber que las personas más desfavorecidas y de minorías étnicas tenían una mayor probabilidad de enfermarse, enfrentaban mayores riesgos de mortalidad y tenían menos oportunidades de prevenir el cáncer en comparación con los grupos más privilegiados. Esta realidad me llenaba de indignación y pesar. Sin embargo, también encontraba destellos de esperanza al leer a autores como Viswanath, quienes argumentaban cómo la comunicación podría contribuir a cerrar esas brechas(Kontos et al., 2010; Viswanath, 2006). A la vez, leía con cautela cómo la comunicación podría ser considerada otro determinante social de la salud y, en ese sentido, actuar 157 como un profundizador de estas brechas. Por eso, resultaba decisivo diseñar mensajes y estrategias de comunicación que tuvieran a los determinantes sociales de la salud como guía principal. Estas reflexiones dieron origen a lo que ha sido mi agenda de investigación hasta ahora. Desde el principio, decidí que mi proyecto de doctorado se centraría en las desigualdades en comunicación de la salud. Un enfoque ampliado de desigualdades en la comunicación para abordar disparidades en los comportamientos de prevención de la obesidad fue el título de mi tesis, que marcó el inicio de mi compromiso con este tema(Peña y Lillo& Lee, 2019). Las desigualdades sociales en salud en Chile son significativas y han provocado importantes tensiones sociales en el pasado, que sin duda continuarán. Esta realidad ha sido un motor constante en mi trabajo y me ha impulsado a buscar soluciones que aborden estas disparidades desde una perspectiva comunicativa. Las desigualdades en salud son un desafío en Chile y en otros países de Latinoamérica. La disparidad en la esperanza de vida entre grupos con diferentes niveles educativos es notable, siendo aquellos con menor educación más susceptibles a males como el cáncer y las enfermedades cardiovasculares. Estos grupos, a la vez, tienen menos probabilidades de detectarlas a tiempo o acceder a medidas preventivas. Esta brecha en la salud refleja un problema sistémico que requiere una atención urgente y soluciones efectivas. Mi investigación se enfoca en la comunicación de la salud pública, que busca promover la salud en las poblaciones. Parto de la premisa clave de que la comunicación desempeña un papel fundamental en este ámbito al proporcionar información sobre temas de salud, amenazas al bienestar, prácticas preventivas y el sistema de atención médica. A través de la comunicación, las personas pueden mantenerse informadas y conectadas con su comunidad. Sin embargo, la distribución equitativa de esta información no es una realidad, lo que resalta la importancia de también abordar las desigualdades en la comunicación de la salud. Basada en la investigación del Dr. Viswanath de la Escuela de Salud Pública de Harvard, la perspectiva de las inequidades en comunicación destaca las diferencias entre grupos sociales, tanto a nivel macro como individual, en su habilidad para generar, difundir, acceder, procesar y actuar de acuerdo con las recomendaciones entregadas en la información de salud(Viswanath, 2006). Se sostiene que la comunicación está fuertemente influenciada por factores sociales, pero también se reconoce como un determinante social de la salud, ya que la capacidad de acceder, procesar y utilizar la información influye directamente en las decisiones de salud que las personas toman. Poco después de obtener mi doctorado y regresar a Chile, tuve la oportunidad de unirme al cuerpo académico de la Facultad de Comunicación y Letras de la Universidad 158 UNA BÚSQUEDA DE TIEMPO Y ESPACIO PARA APORTAR DESDE LA COMUNICACIÓN AL CAMPO DE LA SALUD PÚBLICA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Diego Portales, donde he estado trabajando desde entonces. Rápidamente, obtuve mi primer proyecto con financiamiento competitivo nacional, el cual llevé a cabo entre 2018 y 2021. Este estudio me permitió sumergirme en los entornos informativos relacionados con la salud, explorando cómo las personas adquieren información sobre salud, qué fuentes consultan y en quién confían para obtener orientación en esta materia. El proyecto combinó un estudio cualitativo, basado en entrevistas semiestructuradas con residentes mayores de veinticinco años en la Región Metropolitana, con una encuesta longitudinal aplicada a una muestra de 1.411 residentes en la misma área geográfica. Su enfoque principal se centró en los hábitos de vida saludable, alineado con los desafíos sanitarios del país hasta el 2020 y proyectados hasta el 2030, tales como la promoción de una alimentación saludable, la actividad física y la reducción del consumo de tabaco. A través del trabajo cualitativo, logramos comprender la naturaleza de los mensajes sobre hábitos saludables a los que las personas están expuestas. Contrario a la presunción generalizada en el campo de la comunicación de la salud, descubrimos que no todos los mensajes recordados por las personas promueven comportamientos saludables. Además, observamos una variabilidad en la naturaleza de estos mensajes, que incluye no solo información sobre los beneficios de los comportamientos, sino también contenido práctico y pedagógico que resulta crucial para la adopción de nuevos hábitos de salud(Peña y Lillo, 2023). La encuesta nos brindó una descripción más precisa del entorno informativo. Encontramos que internet y los centros de salud eran las fuentes más comunes de información sobre salud, aunque menos de la mitad de la población había buscado activamente información sobre actividad física y consumo de frutas y verduras. Además, observamos variaciones en la confianza hacia diferentes fuentes de información, siendo los profesionales de la salud los más confiables y las redes sociales y las organizaciones las menos confiables(Peña y Lillo, 2022a; Peña y Lillo, 2022b). Este estudio también nos brindó la oportunidad de explorar las asociaciones entre los determinantes sociales de la salud y variables relevantes en el ámbito de la comunicación de la salud. Por ejemplo, descubrimos que las mujeres, los jóvenes y las personas con un mayor nivel educativo eran los grupos más activos en la búsqueda de información sobre salud. También permitió mostrar la conexión que existe entre los entornos informativos, en particular la búsqueda activa de información y la práctica de hábitos saludables(Peña y Lillo, 2024). Como parte de mi agenda de investigación, planeo continuar esta encuesta, conocida como EIS Chile(Entornos de Información de Salud en Chile), que se inspiró en la encuesta HINTS del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos. Este proyecto forma parte de un consorcio internacional liderado por el profesor Gary Kreps de la Universidad George Mason en EE.UU. 159 Durante la ejecución de dicho proyecto, comenzó la pandemia de Coronavirus. Este contexto supuso enormes desafíos tanto a nivel personal como profesional, como probablemente todos, y especialmente todas, conocemos. Sin embargo, para mí como investigadora en comunicación de la salud pública, representó una oportunidad excepcional para investigar los entornos informativos de salud en un contexto inusual. Formamos un equipo con otras colegas, incluida la Dra. Verónica Rocamora de la Universidad de Santiago de Chile, y conseguimos financiamiento para replicar el estudio original a una escala mayor, centrándonos en el impacto de la pandemia en los entornos informativos sobre salud de las personas. Este nuevo estudio nos permitió explorar no solo la búsqueda activa y la exposición incidental a información de salud, sino también la evitación de información, un tema de gran relevancia durante la pandemia tanto en el campo de la comunicación de la salud como en los estudios del periodismo. A través de una encuesta cuantitativa con más de 3.500 participantes, observamos que los entornos informativos de salud respondían de manera diferente en comparación con el estudio anterior sobre hábitos de vida saludable. Esto se debió probablemente a la situación de aislamiento social y cuarentenas, así como a las cambiantes necesidades informativas de las personas(Peña y Lillo& Mohammadi, 2023). Una vez más, encontramos desigualdades en la comunicación de la salud que consistían en que las personas con niveles educativos más bajos tendían a buscar y acceder a información en menor medida, pero también evitaban la información en mayor medida. Esta situación deja a estas personas en desventaja al momento de prevenir el contagio y protegerse a sí mismas y a sus seres queridos, especialmente durante una emergencia sanitaria(Peña y Lillo& Guzmán, 2022). Este estudio reveló un aspecto positivo al demostrar cómo la exposición a mensajes preventivos durante la pandemia, especialmente a través de las campañas de salud pública implementadas en ese período, contribuyó a equiparar las intenciones de adoptar comportamientos preventivos contra la infección por COVID-19. Aunque inicialmente los individuos con menor nivel educativo mostraban menores intenciones de llevar a cabo acciones como el uso de mascarillas y el distanciamiento físico, aquellos dentro de estos grupos que estuvieron más expuestos a los mensajes preventivos demostraron tener la misma intención de mantener estas prácticas que sus contrapartes más educadas(Peña y Lillo& Guzmán, 2022). Estos hallazgos subrayan la importancia de dirigir mensajes de campaña a los segmentos menos educados durante una crisis de salud pública, ya que estos mensajes pueden contribuir a cerrar las brechas entre los diferentes grupos educativos en términos de intenciones para adoptar comportamientos preventivos. Además, a través de ese proyecto, exploramos el concepto de sobrecarga informativa, una característica destacada durante la pandemia debido a la gran cantidad de información disponible(Rocamora Villena et al., 2023). Observamos que las personas 160 UNA BÚSQUEDA DE TIEMPO Y ESPACIO PARA APORTAR DESDE LA COMUNICACIÓN AL CAMPO DE LA SALUD PÚBLICA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] en Chile experimentaban esta sobrecarga y que lidiaban con ella de diversas maneras, incluida la evitación de información. Un análisis más detallado reveló que la sobrecarga informativa mediaba la relación entre el nivel educativo y las conductas informativas de búsqueda, escaneo y evitación de información sobre COVID-19. Esto demuestra que las personas con menor nivel educativo eran más propensas a experimentar sobrecarga informativa y, como resultado, accedían menos a información y realizaban más conductas de evitación. Estos hallazgos se alinean con la evidencia internacional previa a la pandemia, que también ha demostrado la existencia de desigualdades sociales en la experiencia de sobrecarga informativa. Esta línea de investigación es la que planeo continuar mediante la adjudicación del tercer proyecto competitivo nacional que lidero desde 2024 y hasta 2027. En este proyecto, propongo explorar la sobrecarga informativa en materia nutricional, confirmar lo encontrado durante la pandemia respecto a las desigualdades entre personas con mayor y menor nivel socioeconómico en la experiencia de sobrecarga informativa, y explorar si la sobrecarga informativa también puede explicar desigualdades en la adopción de comportamientos saludables en el contexto de la nutrición. También tengo planes de dar continuidad a la encuesta EIS Chile, esta vez dirigida a la población general mayor de dieciocho años en todo Chile. Mi objetivo es explorar con mayor profundidad las desigualdades en la comunicación digital, considerando las enormes oportunidades que ofrecen los espacios digitales para la comunicación de la salud, pero también el gran potencial que tienen para profundizar las brechas de acceso y uso. En este sentido, mi investigación apunta a que herramientas tan prometedoras como la telemedicina beneficien sobre todo a quienes más lo necesitan. Mi agenda de investigación se asemeja a un árbol con un tronco central, dado por grandes estudios con financiamiento público enfocados en la comprensión de los entornos informativos sobre salud y la incidencia de los determinantes sociales en dichos entornos. En paralelo a estos grandes proyectos, he trabajado en áreas aparentemente distintas que se entrelazan con esta agenda principal. Desde 2020, junto con un equipo de investigación, hemos evaluado la efectividad de la campaña antitabaco del Ministerio de Salud dirigida a adolescentes. Inicialmente, nos centramos en medir los resultados inmediatos de la campaña, como la cantidad de adolescentes que vieron el mensaje y su opinión sobre las ideas comunicadas. A lo largo del tiempo, hemos evaluado tres campañas y hemos establecido un ciclo virtuoso entre la evaluación y la creación de la campaña. Al principio, la estrategia y los mensajes se basaban en la intuición y las mejores intenciones de los técnicos del Ministerio de Salud y las agencias de publicidad, pero no estaban diseñados específicamente para la audiencia adolescente. A través de estudios cuantitativos y cualitativos, incluido el pretesteo de mensajes, proporcionamos insumos que permitieron crear una campaña más clara y cercana 161 para los adolescentes. Aunque todavía hay margen para la mejora, la experiencia ha sido valiosa y apreciada por todos los involucrados. Sin embargo, este trabajo tiene limitaciones. El presupuesto asignado a la evaluación es limitado y solo cubre los costos básicos de un proyecto de pequeña escala. Si consideramos la alta tasa de consumo de tabaco en Chile, especialmente entre los adolescentes, y todas las consecuencias negativas para la salud asociadas al tabaquismo, podremos argumentar que este proyecto tiene un claro impacto social. Los estudios realizados en el marco del eje central de mi agenda de investigación originaron una línea relevante sobre comunicación en los Centros de Salud Familiar (CESFAM). Estos centros surgieron como fuentes significativas de información de salud, especialmente para personas de mayor edad y con menor nivel educativo, según lo revelado en el estudio sobre entornos de información. Este hallazgo resultó sorprendente, ya que los centros de salud no habían sido identificados como fuentes relevantes de información en estudios similares realizados en otros países. Los CESFAM son un punto focal importante en el contexto de las desigualdades en salud, uno de los motores clave de mi investigación. En Chile, la provisión de salud muestra marcadas disparidades, con un sistema privado para un segmento minoritario con mayor poder adquisitivo y un sistema público que atiende al 80% restante de la población. Los CESFAM son la principal puerta de entrada al sistema de salud para este último grupo, especialmente para los segmentos más desfavorecidos de la población. Dado que la agenda del gobierno incluye la universalización de la atención primaria, los CESFAM enfrentan un desafío importante en términos de capacidad y alcance. La contribución que busco hacer a los CESFAM se centra en el ámbito de la comunicación. Inicié esta investigación con una pregunta básica y recursos limitados: ¿en qué medida los CESFAM cuentan con recursos para la gestión de la comunicación? Durante el segundo semestre de 2023, junto con tres estudiantes de pregrado, llevamos a cabo un catastro de la presencia en línea de los CESFAM en Chile. Descubrimos que muy pocos tenían página web y que la red social más utilizada era Facebook, seguida en menor medida por Instagram. De los casi 600 CESFAM registrados, solo poco más de cuarenta tenían presencia en tres o más plataformas digitales. Entrevistamos a siete personas encargadas de la gestión de redes sociales en estos CESFAM y observamos una falta de profesionalización en materia de comunicación y una dedicación limitada a estas labores. Este estudio inicial reveló grandes oportunidades para mejorar la gestión de la comunicación en los CESFAM y fortalecer su vínculo con las comunidades a las que sirven. La idea es profundizar en esta experiencia mediante un proyecto de investigación aplicada y con arraigo comunitario. Una tercera agenda de investigación que ha surgido como una extensión de mi trabajo principal es el análisis de la conversación en redes sociales sobre temas de 162 UNA BÚSQUEDA DE TIEMPO Y ESPACIO PARA APORTAR DESDE LA COMUNICACIÓN AL CAMPO DE LA SALUD PÚBLICA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] salud. He llevado a cabo varios estudios en esta área, que incluyen el análisis de la comunicación del Ministerio de Salud en Twitter durante la pandemia(Peña y Lillo, 2020; Peña y Lillo& Rosenberg, 2024). Además, guié el trabajo de Gabriela Castillo cuando era tesista del magíster en Comunicación de la Universidad Diego Portales sobre la discusión en Twitter sobre la depresión. Actualmente, estoy trabajando en un estudio sobre el uso de Facebook por parte de los ministerios de Salud de América Latina en la última década, con el fin de evaluar cómo la pandemia ha afectado las tendencias de uso de esta red para la comunicación con el público. Recientemente, me uní a un proyecto de largo aliento liderado por las doctoras Lorena Valderrama, de la Universidad de Santiago de Chile, y Teresa Vernal, de la Universidad Andrés Bello, sobre la comunicación de la ciencia y la formación de profesionales en esa área. En este proyecto, llevamos a cabo una nueva versión de una encuesta que ellas han venido desarrollando desde 2012 entre quienes ejercen comunicación de la ciencia en Chile(Vernal et al., 2019), con el fin de actualizar el conocimiento sobre su formación profesional en el área. Además, se realizó un censo sobre la oferta académica en pre y posgrado para especialización en este campo. Este estudio es relevante para mi agenda de investigación, ya que hasta el momento no me había centrado en la recepción y en la producción de contenidos de salud. Sin embargo, considero importante conocer a aquellos que generan los contenidos sobre ciencia y salud que luego son recibidos por el público. A lo largo de mi trayectoria de investigación, mi objetivo ha sido y seguirá siendo contribuir al avance en la comprensión de las desigualdades en comunicación de la salud, tanto en Chile como a nivel global. Aspiro a que mi labor investigativa tenga un impacto tangible en el abordaje de los desafíos sanitarios urgentes del país, fortaleciendo colaboraciones con entidades públicas y privadas. Además, me impulsa el deseo de ampliar el alcance de mi trabajo más allá de las fronteras nacionales aprovechando las conexiones internacionales que he cultivado. Integrar la investigación con la enseñanza es una prioridad, y esto se logra colaborando con estudiantes y desarrollando proyectos innovadores en el ámbito educativo. La investigación en comunicación con los focos descritos a lo largo en este capítulo son mi lugar en el mundo, el contexto en el que he encontrado el tiempo y espacio necesario(no me atrevería a decir suficiente) para comenzar a comprender fenómenos complejos. Aun cuando esta búsqueda es un desafío en constante evolución, me impulsa a seguir explorando y contribuyendo al conocimiento en este campo multidimensional y fascinante. 163 Las editoras recomiendan: • Busse, P., Peña-y-Lillo, M., Stevens, R.,& Ramírez, A. S.(2024). Explorando la comunicación para la salud desde Hispanoamérica en distintos contextos y plataformas. Contratexto,(41), 21-23. https://doi.org/10.26439/contratexto2024.n41.7089 • Peña-y-lillo, M.(2024). From Information Seeking and Scanning to the Practice of Healthy Habits: A Longitudinal Test of the Integrative Model of Behavioral Prediction in the Context of Fruit and Vegetable Consumption. Journal of Health Communication, 29(4), 284–293. https://doi.org/10.1080/10810730.2024.2339231 • Peña-Y-Lillo, M.,& Guzmán, P.(2024). Can high exposure help to close gaps? The influence of COVID-19 preventive messages on behavioral intentions by educational attainment in Chile. In Communication research on health disparities and coping strategies in COVID-19 related crises(1st ed., pp. 8). Routledge. https://doi.org/10.4324/9781032624495 • Pena-y-Lillo, M.,& Mohammadi, L.(2023). Information scanning in the COVID-19 pandemic: a test and expansion of the channel complementarity theory using latent class analysis. Journal of Communication in Healthcare, 16(3), 245–254. https://doi.org/10.108 0/17538068.2023.2228038 • Perfil académico de la Dra. Peña y Lillo en la Universidad Diego Portales, en el que se describen sus proyectos, publicaciones y otros: https://comunicacionyletras.udp. cl/?persona=macarena-pena-y-lillo-araya Referencias: Domedel, A.,& Peña y Lillo, M.(2008). El mayo de los pingüinos. Ediciones Radio Universidad de Chile. Kontos, E. Z., Emmons, K. M., Puleo, E.,& Viswanath, K.(2010). Communication inequalities and public health implications of adult social networking site use in the United States. Journal of Health Communication, 15 Suppl 3, 216-235. https://doi.org/10.1080/10810730.2010.522689 Lee, C.-j.,& Peña y Lillo, M.(2021). A communication inequalities approach to disparities in fruit and vegetable consumption: Findings from a national survey with U.S. adults. Patient Education and Counseling. https://doi.org/https://doi.org/10.1016/j.pec.2021.06.005 Lee, C.-J., Zhao, X.,& Peña y Lillo, M.(2016). Theorizing the pathways from seeking and scanning to mammography screening. Health Communication, 31(1), 117-128. https://doi.org/10.1080/10410236.2 014.942769 Peña y Lillo, M.(2020). Tweets de la autoridad sanitaria en Chile en los albores de la crisis del coronavirus. Revista Española de Comunicación en Salud, 117-127. https://doi.org/https://doi.org/10.20318/ recs.2020.5447 Peña y Lillo, M.(2022a). A profile of the health information seeker in Chile: Introducing the Chilean health information environments(EIS) survey. World Medical& Health Policy, 14(2), 295-309. https://doi.org/ https://doi.org/10.1002/wmh3.486 Peña y Lillo, M.(2022b). Búsqueda y exposición incidental a información de salud entre adultos en Santiago, Chile: resultados descriptivos de la primera encuesta sobre entornos informativos de salud EIS Chile. Revista médica de Chile, 150, 603-610. http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S003498872022000500603&nrm=iso Peña y Lillo, M.(2023). Una taxonomía de los mensajes sobre conductas saludables recordados por adultos en Chile. Revista Española de Comunicación en Salud, 8-19. https://doi.org/https://doi.org/10.20318/ recs.2023.7100 164 UNA BÚSQUEDA DE TIEMPO Y ESPACIO PARA APORTAR DESDE LA COMUNICACIÓN AL CAMPO DE LA SALUD PÚBLICA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Peña y Lillo, M.(2024). From information seeking and scanning to the practice of healthy habits: A longitudinal test of the integrative model of behavioral prediction in the context of fruit and vegetable consumption. Journal of Health Communication, 29(4), 284-293. https://doi.org/10.1080/10810730.202 4.2339231 Peña y Lillo, M.,& Lee, C.-J.(2019). A communication inequalities approach to disparities in physical activities: The case of the VERB campaign. Journal of Health Communication, 24(2), 111-120. https://doi. org/10.1080/10810730.2019.1583699 Peña y Lillo, M.,& Mohammadi, L.(2023). Information scanning in the COVID-19 pandemic: a test and expansion of the channel complementarity theory using latent class analysis. Journal of Communication in Healthcare, 16(3), 245-254. https://doi.org/10.1080/17538068.2023.2228038 Peña y Lillo, M.,& Guzmán, P.(2022). Búsqueda, escaneo y evitación de información sobre COVID-19 en Chile. Cuadernos.info, 184-204. http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0719367X2022000300010&nrm=iso Peña y Lillo, M.,& Guzmán, P.(2022). Can high exposure help to close gaps? The influence of COVID-19 preventive messages on behavioral intentions by educational attainment in Chile. Health Communication, 37(12), 1544-1551. https://doi.org/10.1080/10410236.2022.2091910 Peña y Lillo, M.,& Rosenberg, A.(2024). Twitteando la preparación de la pandemia: comunicación de crisis y riesgo de las autoridades chilenas. Vivat Academia(157), 1-18. Rocamora Villena, V. R., Peña y Lillo, M., Junge Cerda, P.,& Prieto Bravo, C.(2023). COVID-19 risk groups and their strategies for navigating information overload during the first year of the pandemic in Chile. Salud Colectiva, 19, e4305-e4305. Shumate, M., Cooper, K. R., Pilny, A.,& Peña y Lillo, M.(2017). The nonprofit capacities instrument. Nonprofit Management and Leadership, 28(2), 155-174. https://doi.org/https://doi.org/10.1002/nml.21276 Shumate, M., Pilny, A., Atouba, Y. C., Kim, J., Peña y Lillo, M., Cooper, K. R., Sahagun, A.,& Yang, S. (2013). A taxonomy of communication networks. In Communication Yearbook 37(pp. 95-123). Routledge. Vernal, T., Valderrama, L., Contreras, J.,& Arriola, T.(2019). Percepción de la formación y la especialización del periodismo científico en Chile. Cuadernos.info, 213-226. http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_ arttext&pid=S0719-367X2019000200213&nrm=iso Viswanath, K.(2006). Public communications and its role in reducing and eliminating health disparities. Examining the health disparities research plan of the national institutes of health: unfinished business. Washington, DC: Institute of Medicine, 215-253. 165 166 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Patricia Peña Miranda 56 UNA TRAYECTORIA NO LINEAL DESDE LA COMUNICACIÓN DIGITAL A LA JUSTICIA DE GÉNERO EN TECNOLOGÍAS Por Fabiola Torres 57 y Camila Alcaíno Monsalves 58 “Desde mis estudios en periodismo, el enfoque de género en la comunicación, los medios y el periodismo fueron un tema central porque ya teníamos la evidencia de coberturas sexistas y de la mirada machista en la construcción de la información en medios de comunicación”. A comienzos de los años 2000, Patricia llevaba unos pocos años de titulada de Periodismo y licenciada en Comunicación Social, de la entonces Facultad de Ciencias de la Comunicación e Información(hoy Comunicación y Letras) de la Universidad Diego Portales. Parecía que el trabajo en el área de la comunicación digital corporativa sería el camino, pero tomó una decisión radical cuando se fue a trabajar a un proyecto social que buscaba aportar en la instalación de telecentros comunitarios de internet en el país. Se animó a especializarse en lo que hasta ahora lleva por etiqueta“lo digital” con un magíster en Comunicación Social de la UDP y otro máster en el área de Nuevos Medios, Comunicación e Información de la London School of Economics and Political Sciences. Este iba a ser un camino desafiante porque este era un terreno 56 Patricia Peña Miranda es periodista, licenciada y magíster en Comunicación Social, de la Universidad Diego Portales y MsC en Nuevos Medios, Información y Sociedad de The London School of Economics and Political Sciences. Profesora asistente en la Facultad de Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile, es también en el momento de esta publicación directora de Fundación Datos Protegidos, y presidenta y directora de Internet Society Capítulo Chile. Es integrante de la Asociación de Investigadores de la Comunicación INCOM Chile, de la Red Asociación de Investigadoras – REDI, de la Red de periodistas y comunicadoras feministas de Chile. 57 Periodista y licenciada en Comunicación Social, Universidad de Chile. Asistente de investigación proyecto Fondecyt“Factores Críticos para una nueva institucionalidad reguladora de la convergencia comunicacional en Chile”. 58 Candidata a doctora Universidad Austral de Chile. Becaria ANID- Subdirección de Capital Humano/Doctorado Nacional 2022- folio 2122069. 167 masculino y porque había todo por comprender en relación al impacto social que significaba una tecnología como Internet(y lo que ha venido después). ¿Cómo veías la oportunidad que se abría con la llegada de Internet, tanto desde la promesa para el periodismo como para la comunicación social? Nos tocó vivir lo que sería el inicio de la idea de que Internet venía a cambiarlo todo o mucho en el ámbito del periodismo y las comunicaciones. Estar conectado a la red en ese momento era un privilegio porque no fue una tecnología que se instaló masivamente de inmediato. Y, por otro lado, era un territorio que a mí me parecía fascinante para comenzar a explorar tanto profesional como académicamente. Las escuelas de periodismo no necesariamente incluyeron este tema, que se consideraba una especialidad, en sus mallas curriculares. Fue una buena época de ensayo y error, y de tener claro que había que aprender todo respecto a este nuevo lenguaje digital. En lo personal, me gustó ese desafío porque era un espacio y territorio con una tremenda brecha de género, un espacio muy masculinizado y en el que las mujeres periodistas y comunicadoras tenían escasa presencia. Cuando tomé la decisión de estudiar un primer magíster(que hice en la misma UDP), tenía ese interés de preguntar sobre el impacto de Internet en lo social y en la vida de las personas. Había visto cómo, desde los movimientos ambientalistas y feministas en el mundo, Internet había permitido potenciar todo su trabajo comunicacional. Yo estaba trabajando como periodista en un centro de investigación en el área de medioambiente y ya era muy importante el rol que jugaba esta red tanto en el intercambio de información como en la coordinación internacional de campañas de denuncias de vulneraciones a ecosistemas y violencia de género. Decidí entonces que mi investigación estuviera relacionada con el uso que las ONGs hacían de Internet como una parte de sus estrategias comunicacionales en Chile. Pero luego lo focalicé en un proyecto que hubo en esos años: un diario digital que se articulaba y escribía colectivamente el“Diario de la Sociedad Civil”(creado por la Fundación Ideas) y que fue innovador porque precisamente tenía una visión colectiva de lo que significaba el poder acceder a un medio digital para visibilizar lo que los medios tradicionales no cubrían o incorporaban en sus agendas informativas 59 . Fue un tiempo en el que había una sociedad civil que comenzaba también a entender para qué iban a incorporar esta tecnología y una visión de para qué queríamos internet en Chile o qué políticas se podrían generar en el país en relación con eso. En el problema de la brecha digital de acceso y conectividad ¿qué relación podía tener con la comunicación? 59 Esta tesis está resumida en el artículo que se puede ver en https://periodismo. uchile.cl/encuentroconosur/ponencias/2/2d_patriciapena.html 168 UNA TRAYECTORIA NO LINEAL DESDE LA COMUNICACIÓN DIGITAL A LA JUSTICIA DE GÉNERO EN TECNOLOGÍAS MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Mucha, porque finalmente el internet era una tecnología que años después iba a ser calificado por Naciones Unidas como una dimensión más de los Derechos Humanos. Internet se comenzó a comprender como un medio que permitía el ejercicio de derechos como el acceso a la información, conocimiento, educación y, por cierto, la expresión y la comunicación. Tuve la oportunidad de llegar a trabajar en un proyecto de telecentros comunitarios 60 que se coordinaba desde la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales(FLACSO Chile) y que era liderada por un equipo de mujeres de distintas áreas 61 . El proyecto era parte de un movimiento y una respuesta a la realidad de que estar conectado/ conectada era un privilegio. El proyecto instaló un centro de acceso comunitario a Internet en distintas localidades del centro y sur de Chile; y el trabajo era desde apoyar en la instalación técnica, realizar capacitaciones y desarrollar el sitio web del proyecto que agrupaba informaciones y noticias de todos estos lugares. Para mí fue un giro en lo que venía realizando y la oportunidad de constatar que eran especialmente las mujeres, de distintas edades y realidades sociales las que más veían que el internet era una tremenda oportunidad. Fue un proyecto que articuló no solo la idea de que era importante dar acceso a la conectividad, sino también formar competencias para generar lo que ahora llamamos“apropiación social”, o sea, comprender el para qué y el porqué Internet puede tener sentido en mi vida cotidiana o mis necesidades. Así, esto fue útil para un público diverso: desde madres que iban a acompañar a sus hijas o hijos a realizar tareas, hasta las dirigentes que se querían capacitar para saber más sobre cómo usar un computador o la red. En este espacio se generó una comunidad de personas increíbles y comprometidas que mantuvieron funcionando estos lugares por muchos años, incluso cuando ya no hubo más financiamiento. También fui observando, durante la duración del proyecto, que había muy pocas mujeres en ese momento desarrollando tecnología en áreas como la programación o diseño. Esos años(del 2005 al 2007) fueron inspiradores porque la discusión y debate a nivel nacional se movilizaba entre esta imagen de Internet y la tecnología digital asociada a una promesa que iba desde su uso para crear nuevos proyectos informativos y medios que diversificaran lo concentrado de los medios de comunicación en un país como Chile. Fue, además, una época con agrupaciones y colectivos en cultura, educación, música o arte muy basados en la ética hacker o del software libre, que impulsaron debates importantes en cuanto a la oportunidad para cambiar modelos sobre propiedad intelectual y acceso al conocimiento. Todo esto, antes de que en 60 Este proyecto fue la Red de Telecentros Comunitarios coordinados desde FLACSO Chile entre 2005 y 2008. Una imagen del sitio web es esta https://web.archive. org/web/20061018025554/http://www.telecentroscomunitarios.cl/(rescatada de WayBack Machine) 61 El equipo del proyecto estuvo encabezado por María Angélica Celedón, María Inés Salamanca, Ingrid Huenchuñir y Raquel Cerda. 169 Internet se instalarán masivamente las plataformas de redes sociales y las plataformas digitales basadas en publicidad. ¿Y cómo fuiste avanzando ese camino? Fue precisamente gracias al proyecto de telecentros que llegué a un espacio alternativo y colectivo, la Radio Tierra 62 , una radio de mujeres de la Corporación La Morada en pleno Barrio Bellavista que se sintonizaba en frecuencia AM y que comenzaba a experimentar con transmitirse vía streaming. Allí se abrió otra oportunidad y nació el proyecto de un programa llamado Conexión Social para hablar e informar sobre lo que estaba pasando con esta nueva cultura digital. Junto a Jorge Loayza, Eric Báez y otras voces de ONGs y colectivos dimos forma por casi siete años a lo que sería hoy un podcast. En ese espacio ocurrieron muchos debates, encuentros y aprendizajes sobre las controversias y los desafíos que implicaba el impacto social, político y económico del desarrollo de Internet en temas como la participación de las mujeres en la tecnología, la propiedad intelectual, la seguridad digital o incluso en su característica de ser un servicio de telecomunicaciones, que no era considerado servicio público como tal. Esa discusión sobre Internet ha estado ausente hasta hoy en materia de políticas públicas porque Internet es un servicio de telecomunicaciones que se licita en su operación a empresas privadas. Te vas de Chile a seguir estudiando precisamente en ese período de cambios, ¿qué buscabas en ese camino? Tuve la oportunidad de seguir estudiando más profundamente de todos estos temas relacionados con Internet, su gobernanza, el contrapunto de las brechas digitales y todo lo que implicaba comprender las nuevas reglas del juego en lo digital en la London School of Economics and Political Sciences(LSE), en un período en el que en Europa se conocían los Wikileaks y los periódicos impresos ya tenían que aceptar que sus ediciones digitales era lo que las personas leían por sobre las versiones impresas. Era también un momento en el que Europa consolidaba políticas públicas que miraban hacia la convergencia tecnológica y mediática, creando nuevos enfoques para la convivencia de un mundo donde estaban los medios y tecnologías de comunicación tradicionales y este nuevo ecosistema que surgía con Internet y nuevas plataformas digitales que iban desde las redes sociales como Facebook, aquellas que permitían la publicación de contenidos a cualquier persona como YouTube o los blogs, o el mismo proyecto que planteaba Wikipedia, que era una plataforma enciclopédica que podía ser editada colectivamente para hacer accesible el conocimiento sobre un tema o hito histórico. 62 La Radio Tierra como proyecto radial AM cerró sus transmisiones en el 2012 en su sede de calle Bellavista. Un registro queda en esta reseña de Wikipedia https:// es.wikipedia.org/wiki/Radio_Tierra. Actualmente Corporación La Morada está reconstruyendo esta memoria. 170 UNA TRAYECTORIA NO LINEAL DESDE LA COMUNICACIÓN DIGITAL A LA JUSTICIA DE GÉNERO EN TECNOLOGÍAS MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Mi investigación se centró en la realidad de medios comunitarios londinenses frente a las oportunidades que abría Internet y las plataformas digitales. Estudié y conocí la realidad de dos casos de radios comunitarias del sector sur de Londres, conocido por su multiculturalidad y problemáticas sociales a nivel de barrios y comunidades; y cómo estas eran catalizadoras de la mirada de sus comunidades, cómo estos proyectos se apropiaban de Internet para fortalecerse como medios, probando la tecnología del streaming o el modelo que se consolidaría décadas después en los podcasts. En ese momento, Inglaterra debatía, como política pública, la división de los tres tercios para el uso del espectro radioeléctrico(uso para las radios comerciales, la radio pública y las comunitarias o locales). Esto facilitó la existencia legal de muchas iniciativas de medios comunitarios, televisiones y radios que de hecho hoy están organizadas y siguen activando el debate sobre el fortalecimiento de este sector de las comunicaciones. Eso me permitió también comprender los desafíos que podría implicar para nuestro país, donde los medios comunitarios ni siquiera estaban reconocidos legalmente. En buena parte de tu trayectoria, la mirada feminista y el enfoque de género en y desde las tecnologías y la comunicación se cruzan ¿cómo llegas a este movimiento? Desde mis estudios en periodismo, el enfoque de género en la comunicación, los medios y el periodismo fueron un tema central porque ya teníamos la evidencia de coberturas sexistas y de la mirada machista en la construcción de la información en medios de comunicación. Entonces, al entrar a trabajar en proyectos digitales encontré esa realidad porque era un terreno masculino y masculinizado, no solo porque había pocas mujeres o personas queer trabajando, sino porque la tecnología que usábamos se visibilizaba como aquella que tenía“padres”: los que inventaron Internet o las computadoras. En mis estudios en LSE me encontré con toda la historia de las mujeres y de la diversidad de personas que también tenían un lugar en ese proceso que da origen a lo que iba a ser Internet y varias de las tecnologías que hoy usamos diariamente. Me conecté con los estudios sobre tecnología y feminismo desde los ciberfeminismos europeos que venían desde el arte y la contracultura, y desde las ideas y propuestas de Judy Wajcman sobre el tecnofeminismo que planteaba que la tecnología era política, en el sentido de que era una forma de acción–participación en la construcción de las sociedades que iban emergiendo en esta ola de la transformación digital. En Internet descubrí y me conecté con el trabajo de la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones(APC 63 ) una red global de personas y organizaciones que venían trabajando en la relación entre tecnología, derechos humanos y justicia social 63 Referencia del sitio web de la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones (APC) https://www.apc.org/es y del sitio web GenderIT en español https://genderit. org/es 171 desde el inicio de los años 2000. En específico pude integrarme al trabajo del grupo de América Latina y el Programa de Mujeres de APC de la mano de quienes fueron mis maestras: Erika Smith, Dafne Plou, Kemly Camacho, Valeria Betancourt y muchas más. Con ellas y con varias mujeres activistas latinoamericanas nos embarcamos en proyectos que permitieron intercambios tecnológicos feministas, trabajar con mujeres de medios comunitarios en toda América Latina, autocapacitarnos y aprender de experiencias y prácticas de unas y otras, generar investigación para tener más evidencia y datos sobre esas brechas digitales de género, comenzar a comprender las situaciones de violencia de género en el terreno de Internet y las plataformas digitales, un tema que hoy también se ha convertido en un problema complejo de abordar. Formamos una comunidad de mujeres de las que sigo aprendiendo. Volviste a Chile, en pleno hito del terremoto del 27 de febrero de 2010, que también fue un desafío tecnológico y comunicacional. El terremoto como hito, desastre o catástrofe natural fue un momento que quedó registrado ya en Internet y en plataformas de redes sociales como Twitter o Facebook. Además, Internet fue también desde donde se articularon y coordinaron redes de ayuda y voluntariado ciudadano a pesar de que la conectividad sufrió daños. En YouTube hay cientos de registros de las personas en la costa sur que ya habían subido videos que registraban la potencia del tsunami en la madrugada, antes de que los medios de televisión lo mostraran en pantalla 64 . Ese año, las oportunidades laborales me permitieron regresar a Chile y he estado viajando entre Santiago y Temuco, entre la Universidad de La Frontera(UFRO) y la Universidad Diego Portales. Fui parte de las y los investigadores en un centro que se creó en la UFRO para estudiar los desafíos e impactos sociales de las tecnologías digitales 65 , y que estuvo a cargo de la última red de telecentros comunitarios que existieron bajo la administración del programa de mejoramiento de barrios vulnerables 66 , impulsado por la presidenta Bachelet. Además, me interesaba la posibilidad de poder comprender los desafíos y las oportunidades de esta imagen de la“inclusión social digital” en una de las regiones que en ese momento tenían las cifras más bajas de conectividad. 64 El artículo“El 27F entre los medios analógicos y los digitales: de la audiencia televisiva a los prosumidores en casos de emergencia y catástrofes naturales” escrito junto a Chiara Sáez sistematiza varios datos y reflexiones. Está disponible en https://es.scribd.com/document/673831345/El-27F-entre-los-medios-analogicosy-los-digitales-de-la-audiencia-televisiva-a-los-prosumidores-en-casos-deemergencia-y-catastrofes-naturales-2012 65 Se refiere al Centro de Investigaciones de la Inclusión Digital y la Sociedad del Conocimiento de la Universidad de La Frontera, que ya no se encuentra activo. 66 Referencias de este programa pueden encontrarse en la web Subtel https:// www.subtel.gob.cl/internet-comunitario-llega-a-7-barrios-populares-de-la-regionmetropolitana/ 172 UNA TRAYECTORIA NO LINEAL DESDE LA COMUNICACIÓN DIGITAL A LA JUSTICIA DE GÉNERO EN TECNOLOGÍAS MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Un poco antes, junto a Alejandra Phillippi, académica e investigadora de la UDP en ese momento(hoy en la Universidad de Santiago de Chile, USACH), nos adjudicamos un fondo internacional para investigaciones sobre el impacto social del acceso público a Internet, el programa de becas Amy Mahan, en el que planteamos estudiar el uso y apropiación social que hacían mujeres de los espacios de los telecentros comunitarios, con un enfoque de género y feminista 67 . Esto porque organizaciones como la CEPAL ya habían realizado diagnósticos que alertaban sobre cómo la brecha digital en América Latina tenía rostro y cuerpo de mujeres y, en particular, de mujeres de sectores rurales y en contextos de vulnerabilidad. Esa investigación nuevamente nos mostró lo necesario que es comprender que la tecnología y los proyectos digitales no son neutros ni en lo social, ni en lo político, en lo económico o en términos de género. Nuestra investigación nos permitió crear un marco teórico y metodológico que pone al centro un enfoque de género o feminista, pues comprendemos que es necesario ir al terreno con esos lentes a realizar el trabajo de campo. Identificamos cuestiones como que las rutinas cotidianas eran obstáculos importantes en el tiempo que las mujeres podían dedicar a capacitarse o incluso a comprender el sentido y uso que una tecnología como esta podía aportar a su vida diaria; una vida que era de sobrevivencia muchas veces pues eran mujeres jefas de hogar, con múltiples roles en sus espaldas. Entonces realizamos varias recomendaciones al programa, especialmente en los ajustes que se relacionaban con la alfabetización digital que se realizaba continuamente en estos lugares, pero también llamamos la atención sobre lo necesario que era crear contenidos útiles a las mujeres. Tuvimos la oportunidad de dejar dos textos que siguen siendo muy vigentes en este tipo de estudios: un libro que sistematizó todos los estudios de caso que se financiaron con este programa y otro más focalizado en los casos de estudio de Latinoamérica 68 . Con esa evidencia se hizo también muy claro que estos espacios de los telecentros comunitarios eran estratégicos en una política pública que entendía que era necesario mantenerlos funcionando como un vórtice de cierre de esas brechas digitales. Lamentablemente, años después el programa dejó de ser estratégico, en parte porque también se hizo mucho más fácil el acceso a los teléfonos móviles inteligentes y, en parte, porque la voluntad política no pudo ver este punto. Casi una década 67 Referencias de este programa se puede encontrar en la web del IDRC – Canadá https://idl-bnc-idrc.dspacedirect.org/items/4c9bc7e4-cafc-4e35-a735bd8ea1636b12 68 Se trata del libro Tecnología y cambio social: el impacto del acceso público a las computadoras e Internet en Argentina, Chile y Perú , editado el 2012 por el Instituto de Estudios Peruanos, disponible en https://idl-bnc-idrc.dspacedirect. org/items/083e98cb-1e4d-4c98-8371-635c20de0692 y el libro Public Access ICT across Cultures: Diversifying Participation in the Network Society , editado el 2015 por MIT Press y disponible de manera abierta en https://direct.mit.edu/books/oaedited-volume/4220/Public-Access-ICT-across-CulturesDiversifying 173 después, pudimos ver, en plena pandemia y con una vida dependiente del acceso y la conectividad digital, que en Chile había una brecha digital importante e indignante que era necesario volver a mirar de frente con políticas concretas. El 2011, llegas a incorporarte al Instituto, hoy facultad, de la Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile y ahí, nuevamente, ¿hay nuevos desafíos en la enseñanza del periodismo y la comunicación digital? Ha sido uno de los desafíos más importantes en mi vida profesional porque consideré que en esta etapa de mi vida era necesario devolver todo ese conocimiento y aprendizaje que había recibido. Aunque había pasado una década desde que las tecnologías digitales ya estaban presentes, no estaba tan claro que“lo digital” en el periodismo y la comunicación social era un presente real que implicaba cambios y nuevas formas de desarrollar y producir medios, y no un futuro por venir. Siempre me ha llamado la atención que se hablara de“nuevos medios digitales”, cuando ya estaba claro que, más que una natural evolución o adaptación de los medios tradicionales a lo digital, emergían nuevos proyectos informativos o periodísticos sin que tuvieran un pasado en papel o en otro tipo de narrativa, buscando un camino, que no había sido fácil, de sostenibilidad y consolidación. Se articuló un grupo de profesoras: especialmente y con mucho cariño y admiración menciono a mis colegas Claudia Gutiérrez, María Pastora Sandoval y Carolina Sandoval, que fueron mujeres pioneras en este ámbito de la enseñanza, y a profesores como Alejandro Morales, Juan Carlos Camus y Manuel Contreras, con quienes hacíamos estos cursos en distintas universidades y con quienes, además, estábamos conectados para intercambiar ideas, apoyos y estrategias, dado que era una disciplina que no tenía modelos o metodologías rígidas; al revés, era todo por crear y probar como en un permanente laboratorio. Así, por ejemplo, creamos en el FCEI el Diplomado de Comunicación, que había sido impulsado por mi colega Alejandro Morales como un diplomado especializado en medios digitales y que ha ido evolucionando para focalizarse en el desarrollo de proyectos digitales que buscan poner la comunicación al centro, ya sea en ámbitos sociales, educativos, entre otros. Para mí la docencia en este ámbito ha sido como un laboratorio permanente que busca que las y los estudiantes de las áreas del periodismo y la comunicación también tengan herramientas y competencias para desarrollar sus propias ideas y propuestas narrativas, informativas y comunicacionales, en el ámbito que sea. Además, hoy ya no es solo Internet y las tecnologías digitales, sino la irrupción del uso de la Inteligencia Artificial Generativa(IA Gen) en el campo de la información, la comunicación y los medios. Esto también tiene los desafíos de buscar nuevos modelos de financiamiento y sostenibilidad, y nos obliga a pensar más allá de las plataformas digitales comerciales como son las redes sociales. 174 UNA TRAYECTORIA NO LINEAL DESDE LA COMUNICACIÓN DIGITAL A LA JUSTICIA DE GÉNERO EN TECNOLOGÍAS MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] En todos estos años también has participado constantemente en la discusión y debate de políticas públicas o incluso proyectos de ley, ¿cómo se vincula el trabajo académico con esa parte más política y activista? Desde mi trabajo en los proyectos de telecentros comunitarios tuve mucha claridad en que el aporte de la investigación en este campo tenía que estar al servicio de generar evidencia que fortaleciera la discusión de políticas públicas o iniciativas que pudiesen ayudar a mejorar el impacto social de las decisiones tecnológicas, considerando precisamente esta mirada desde lo sociocomunicacional que a veces pareciera tan transparente, pero que tiene todo que ver con el ejercicio de derechos humanos como son los derechos comunicativos a la libertad de expresión y al acceso a la información. Hoy, cuando estamos enfrentando, por ejemplo, el fenómeno de la desinformación, el rol que juegan el periodismo y la integridad de la información es clave en los procesos democráticos. Mientras estaba en Inglaterra, seguí muy de cerca el proyecto de ley que se comenzaba a discutir sobre la introducción de la televisión digital terrestre. Me vinculé con la iniciativa de la mesa Ciudadanía y Tv digital(2010-2016), que buscaba precisamente abrir el debate sobre la naturaleza de este tema, pues no era una cuestión técnica solamente ni una decisión de qué norma iban a tener los televisores del futuro para funcionar, sino que era también un tema social porque implicaba garantizar que, en la televisión abierta, independiente de si era comercial o pública, la señal llegase a todo el territorio y a las comunidades. Ahí nos vinculamos con el trabajo y aporte de mi colega Chiara Sáez, con quien apoyamos académicamente todos esos años de debate en el Parlamento y en la opinión pública. Precisamente en este 2024 hemos visto cómo, finalmente, ocurre el apagón de la televisión análoga que dejó a muchas personas literalmente sin televisión. También he dedicado momentos a participar en debates y discusiones sobre iniciativas y proyectos de ley que buscan regular de alguna forma el internet o las plataformas digitales. En general, son proyectos que, al tener un fin o motivo de interés público, suelen estar vagamente fundamentados en evidencia y no comprenden la complejidad de lo que es regular el internet hoy, por ejemplo, sin vulnerar el derecho a la libertad de expresión. Tampoco suelen comprender la responsabilidad de las empresas dueñas de las plataformas digitales más grandes que usamos en cuestiones como la circulación de la desinformación, los discursos de odio o la violencia digital de género. Creo que es importante comprender que no solo se trata de regular con leyes, sino con distintas medidas de políticas públicas y, además, considerar que en Chile no hay una institucionalidad regulatoria en el ámbito de la convergencia comunicacional y tecnomediática que permita abordar las complejidades de un sector que ya no es como antes. También veo el estallido social de octubre de 2019 como un momento o hito en ese sentido. Junto a mis colegas Chiara Sáez, Javier García y Jessica Matus, esta 175 última de la Fundación Datos Protegidos, sacamos adelante un ejercicio que fue un aporte para observar cómo en un momento complejo de crisis social y política se iban a alterar el derecho a la libertad de expresión, el acceso a la información, los medios tradicionales y las plataformas de redes sociales. Realizamos un informe 69 , entregado a la Relatoría de Libertad de Expresión que visitó Chile en ese período, en el que constatamos desde situaciones de acoso a la prensa, vulneraciones al trabajo de fotoreporteros y fotoreporteras, a casos de“censura algorítmica” en los que se invisibilizaron publicaciones en redes sociales que daban cuenta de imágenes y videos de las vulneraciones en materia de derechos humanos en esos días. Durante el primer proceso de la Convención Constitucional también participé en las audiencias de la comisión que estaba a cargo de revisar la posibilidad de proponer normas sobre el derecho a la comunicación y derechos digitales, como una oportunidad para aportar con evidencia de casos comparados y poner en el centro al ámbito de las comunicaciones desde su importancia para una sociedad democrática, a pesar de que finalmente el resultado de cambiar el texto constitucional no prosperase. También dedico tiempo al trabajo que realizamos desde la Fundación Datos Protegidos, de cuyo equipo directivo soy parte, en temas de protección de datos personales y su cruce con las tecnologías y, especialmente, en el ámbito de la violencia digital de género. Además, en los últimos tres años he apoyado el capítulo chileno de Internet Society que busca ser un espacio para fortalecer las distintas capas de Internet en aspectos como la seguridad, la neutralidad, su accesibilidad y la gobernanza. Fuiste integrante de la Comisión Asesora contra la Desinformación en el 2023 70 , coordinada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Innovación y Conocimiento y el Ministerio Secretaría General de Gobierno de Chile para asumir un debate complejo y controversial ¿Qué implicó este proceso en lo personal y profesional? Creo que para todas y todos mis colegas que asumieron decir“ok, sí, vamos a ser parte de esta comisión” fue un desafío personal y no solo profesional. Ya el tema era muy polémico desde el momento en que la ministra Camila Vallejo lo presentó públicamente. Desde editoriales de prensa y medios, en particular, se criticó fuertemente la iniciativa desde el comienzo. La idea de la comisión misma y luego al momento de ser creada fue un claro ejemplo de desinformación. Creo que eso demostró lo complejo que es abrir un debate público sobre políticas públicas de 69 Este primer informe está disponible en la web https://datosprotegidos.org/lasvulneraciones-detectadas-por-el-informe-libertad-de-expresion-en-el-contexto-delas-protestas-y-movilizaciones-sociales-en-chile/. Un segundo informe que abarca el período 2020 está disponible en la web https:// fcei.uchile.cl/agenda/172648/libertad-de-expresion-en-chile-informe-2020 70 Para saber más de la Comisión Asesora contra la Desinformación y los dos informes se puede consultar el sitio web https://www.minciencia.gob.cl/areas/comisioncontra-la-desinformacion/ 176 UNA TRAYECTORIA NO LINEAL DESDE LA COMUNICACIÓN DIGITAL A LA JUSTICIA DE GÉNERO EN TECNOLOGÍAS MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] comunicación y medios sin pensar que la idea era instaurar una imaginería tipo Orwell o que todo se arregla con leyes. Pero también teníamos muy claro que era importante asumir el desafío y que esta era precisamente una oportunidad para poner al centro una discusión global sobre por qué este podía ser un problema para las democracias, más después de los años de pandemia o de lo que habíamos vivido en Chile en el contexto del estallido social y el proceso constituyente. Focalizamos el abordaje de este problema a las plataformas digitales de redes sociales y no a toda la problemática porque no había más que seis meses para desarrollar el trabajo y porque habría sido mucho más complejo. La desinformación en plataformas de redes sociales incluye varias dimensiones: reconocer que hay un mercado de la desinformación, que hay cada vez más relación entre violencia digital de género y desinformación por razones de género, que hoy las personas en el mundo se informan primero en estas plataformas y no necesariamente en medios de prensa, que la idea de noticia se confunde con los contenidos creados por influencers, o que se ha terminado depositando la confianza en el chat grupal y la información que me envían por ahí más que en lo que reportea e investiga el periodismo. Los dos informes entregados dan cuenta de que al ser un fenómeno complejo de abordar desde una sola dimensión, no se puede resolver con una ley o con la restricción del derecho a la libre expresión, opinión y acceso a la información. Al contrario, debemos enfocarnos sobre todo en medidas que permitan investigar y estudiar a cabalidad cómo ocurre la desinformación en el país, fortalecer la confianza en el ecosistema de medios de prensa, fomentar el pluralismo y la diversidad informativa, y potenciar, nuevamente, las estrategias de educación mediática, informacional y digital en distintos niveles. Hablas de este momento como un presente–futuro, ¿cuáles son los proyectos e iniciativas que te mueven hoy desde la comunicación y estos cruces con tecnología y la mirada feminista? Es lo que me mueve hacia el futuro, pienso que hay todo por hacer y por crear. Actualmente estoy como coinvestigadora del proyecto Fondecyt sobre los desafíos de pensar una institucionalidad reguladora de la convergencia de las comunicaciones tecnomediáticas para Chile, a partir de la identificación de factores críticos de ese proceso 71 . Este proyecto toma como casos de estudio cuatro instituciones que ya avanzaron en ese camino en Inglaterra(OFCOM), Canadá(CTRC), México(IFETEL) y Colombia(CRC), y hace el contrapunto con la realidad en Chile, donde solo tenemos el regulador de televisión. Este es un proyecto hasta el 2027 y esperamos generar 71 Más referencias del proyecto Fondecyt“Factores Críticos para una nueva institucionalidad reguladora de la convergencia comunicacional en Chile” en https://regulacionconvergente.com/. El proyecto es liderado por la académica Chiara Sáez, coinvestigador Javier García y ayudantes de investigación Jorge Avilés y Fabiola Torres. 177 evidencia y una propuesta de indicadores que permitan fortalecer los debates en este tema en el país, por ejemplo, en lo que es la gobernanza de plataformas digitales. Además, estamos desarrollando formación en este tema, talleres y actividades para distintos sectores y actores sociales interesados. Además, desde el 2022, estoy en un proyecto de investigación y desarrollo tecnológico feminista inspirado desde los desafíos que plantea la integración de la IA generativa: la implementación de un prototipo piloto de un sistema de bot o agente conversacional automatizado, potenciado por el uso de IA generativa para la entrega de información, orientación y reporte de casos y situaciones de violencia y acoso digital de género, en particular hacia mujeres que tienen una voz pública, en plataformas digitales de redes sociales 72 . Colidero este proyecto junto a Daniela Moyano, diseñadora e investigadora en feminismo de datos o data feminismo, y la bot tiene el nombre de SOFIA, votado en redes sociales, que hace alusión a que es un“Sistema de Oída Feminista”. A la fecha está en testeo y mejoramiento. Este es un proyecto colaborativo junto a la Fundación Datos Protegidos y el Observatorio de Estadísticas de Género e Interseccionalidades(ODEGI), con el que también esperamos aportar en la generación de datos y estadísticas de estos casos para comprender no solo su frecuencia, sino sus características y apoyar con evidencia su abordaje, que también es multidimensional. Esta iniciativa está financiada y apoyada por un consorcio red de investigación de Inteligencia Artificial Feminista FAIR(por sus siglas en inglés: Feminist AI Research Network). Es otra comunidad de mujeres académicas y activistas con quienes estamos generando aprendizajes, visiones y enfoques diversos para las preguntas sobre el uso e implementación de la IA: desde el para qué o por qué se la quiere implementar, qué aportan los enfoques de diseño y desarrollo que ponen al centro principios feministas como la no extracción masiva de datos, hasta el reconocimiento de los sesgos y las problemáticas que se plantean en su implementación. Ambos proyectos tienen que ver con esa idea de presente y futuro en el que la comunicación, la creación de espacios de diálogo y conversación, y la integración de las tecnologías digitales que se vayan creando necesitan de nuestra presencia y rol para darles ese enfoque humanista, social y de sentido que permita estar alertas sobre las sociedades que queremos ir construyendo. 72 Más referencia del proyecto del proyecto de la bot SOFIA para la orientación y reporte de casos de violencia digital de género en Chile en la web de la red FAIR Feminist Artificial Intelligence Research Network https://aplusalliance. org/feminist-ai-papers/ y en https://aplusalliance.org/sofia-report-a-bot-ontechnology-facilitated-gender-based-violence-tfgbv-built-by-women-for-women/ 178 UNA TRAYECTORIA NO LINEAL DESDE LA COMUNICACIÓN DIGITAL A LA JUSTICIA DE GÉNERO EN TECNOLOGÍAS MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Las autoras recomiendan: • Research Gate https://www.researchgate.net/profile/Patricia-Pena-4 • Proyecto Fondecyt Institucionalidad de la Convergencia de las Comunicaciones https:// regulacionconvergente.com/ • Proyecto Prototipo Bot SOF+IA orientación y reporte de situaciones de violencia digital hacia mujeres Investigación https://aplusalliance.org/feminist-ai-papers/ • Proyecto Podcast Nuestra Vida en Datos https://radiojgm.uchile.cl/nuestra-vida-endatos-podcast/ • Parte del proyecto“Amplificando enfoques alternativos a los Datos y Poder en América Latina”(“Amplifying Alternative Approaches to Data and Power in Latin America”) que desarrolla una estrategia de producción de podcast como producción académica sobre conocimientos emergentes sobre enfoques alternativos al extractivismo de datos, datos comunitarios y justicia de datos. • Comisión Asesora contra la Desinformación https://www.minciencia.gob.cl/areas/ comision-contra-la-desinformacion/ Informes • El fenómeno de la Desinformación: Revisión de Experiencias Internacionales y en Chile, disponible en https://minciencia.gob.cl/uploads/filer_public/26/cb/26cb92cb-5614-4e7ca46e-f001a2b838b1/informe_i_-_el_fenomeno_de_la_desinformacion_global_y_en_ chile_1.pdf • Recomendaciones para Contrarrestar la Desinformación en Chile, disponible en https:// minciencia.gob.cl/uploads/filer_public/f5/fc/f5fc81c1-a990-4eec-87be-f3b43108beeb/ informe_ii-comision_contra_la_desinformacion-04-12-23.pdf • Informe Vulneraciones a la Libertad de Expresión en el contexto de las protestas y movilizaciones en Chile octubre 2019(presentado enero 2020) https://datosprotegidos. org/las-vulneraciones-detectadas-por-el-informe-libertad-de-expresion-en-el-contextode-las-protestas-y-movilizaciones-sociales-en-chile/. • Informe Libertad de Expresión en Chile 2020 https://datosprotegidos.org/informe2020-libertad-de-expresion-en-chile/ 179 180 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] PARTE IV: RECORRIDOS IMPENSADOS 181 182 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Magdalena Browne Mönckeberg 73 INTERSECCIONES Y DIGRESIONES EN COMUNICACIÓN “Se trata de hacernos cargo así de los diversos temas que cruzan el presente y el futuro en nuestro campo.[...] Siempre buscando que las comunicaciones como diálogo, conversación y debate, en la medida que son receptivas con las personas, sus esperanzas y temores, contribuyan a priorizar y hacer frente a los problemas complejos de estos tiempos”. Cuando me invitaron a ser parte de este libro, lo primero que advertí fue que mi trayectoria en las comunicaciones ha sido diversa, heterodoxa y sinuosa. Algo dispersa, quizás. En ese sentido, parecía no responder al perfil clásico de una académica y pensé que la mejor opción era declinar. Pero lo que vi inicialmente como un problema, luego fue una oportunidad para entregar una mirada más amplia, interdisciplinaria y que puede aportar valor. Me ha tocado experimentar varias vidas laborales en una: en los medios, en la empresa y en la academia. Cada uno de esos lugares, disímiles, supone un sistema en sí mismo, con sus códigos, redes, criterios y repertorios de conducta, que una y otra vez debí aprender y potenciar, y a los que debí adaptarme con muchos errores, cansancios y frustraciones. Sin embargo, siempre he buscado que esos distintos mundos se conecten entre sí, en los distintos roles y diferentes niveles de decisión, sea como reportera, consultora, gerente, investigadora, docente o gestora académica. Motivada por una gran curiosidad y con una buena dosis de ganas por reinventarme cada cierto tiempo, una premisa sencilla me ha permitido hilvanar estos fragmentos laborales: desde las comunicaciones siempre hay algo que aportar, cualquiera que sea el lugar desde el que se emprenda. Haber ejercido en cada una de esas esferas me ha obligado a buscar consolidar un entendimiento de ellas que trasunta esos campos y modos de organización, desde lo conceptual y la evidencia hasta la praxis, desde lo institucional hasta lo personal. ¿Cómo se tangibiliza lo anterior? Quizás mis escritos e investigaciones hablan poco de ello y, si lo hacen, se refieren a nociones 73 Decana de la Escuela de Comunicaciones y Periodismo, Universidad Adolfo Ibáñez. Investigadora LEAS-UAI. Máster Media& Communication, London School of Economics (LSE). Socióloga y periodista, Pontificia Universidad Católica de Chile. 183 sobre este asunto más bien implícitas o incidentales. Pero sí puedo asegurar que estas son ideas sobre la comunicación y su impacto en la sociedad que me han cruzado toda la vida, y me han alentado a ejercer desde distintas veredas en el área. A partir de la introspección que significa escribir este texto, observo que esos puntos comunes son concepciones de la comunicación que han intersectado mis intereses laborales con vivencias personales 74 . Son, en simple, ciertas obsesiones, por llamarlas de alguna forma, que me han acompañado una y otra vez, durante más de tres décadas. Aquí van. INTERSECCIONES INICIALES: La comunicación como conversación Como estudiante de periodismo, cuando comenzaban los años noventa, tuve un profesor que me mostró que aquella verdad que tanto buscábamos alcanzar y describir en las salas de prensa podía ser también entendida desde la sociología como una construcción colectiva. Allí, empecé a estudiar en paralelo ambas carreras. Eso definió todo lo que vino después. Ambas disciplinas tienen un foco semejante: la realidad social pero su acercamiento a ella es distinto. Mientras el periodismo busca describirla y jerarquizar sus acontecimientos a partir de lo que es noticia(disrupción, conflicto y novedad, entre algunos criterios); la sociología busca no solo dar cuenta de ella, sino identificar patrones y entender qué determina esos fenómenos sociales, a partir de método y evidencias. Esta diferencia, que puede parecer teórica, la he experimentado, la he sentido. Sin embargo, a la larga, las distancias entre ellas nunca han sido irremontables, pues en sociología mi especialidad son las comunicaciones y su impacto; sigo hablando de medios y la sociedad, pero con una distancia, metodología y ritmo diferentes 75 . Integrar ambas disciplinas ha sido fascinante en el cuarto de siglo que he ejercido laboralmente. Sea desde el lente del periodismo o como cientista social, ha sido un privilegio observar cómo Chile ha experimentado importantes transformaciones 74 La sinuosidad de nuestras carreras tiene que ver, justamente, con decisiones laborales que se entrecruzan con determinaciones y gratificaciones personales y familiares. Más sobre ese tipo de trayectoria en las mujeres se puede conocer, por ejemplo, en los textos de Berenguer et. al (1999) en Sarrió et. al (2002), PNUD (2010). Parte de esa literatura, con foco en el mundo de la empresa, se puede revisar en el estudio que participé cuando estuve en DESUC. Informe de Mujeres Alta Dirección de Empresas(IMAD, 2017) https://sociologia.uc.cl/wp-content/ uploads/2017/01/imad-2016-digital-final.pdf 75 Estas reflexiones fueron realizadas por primera vez en una entrevista concedida para el libro Mujeres en la comunicación de Francisca Fuensalida y Viviana Valenzuela (2015), editorial Forjas. 184 INTERSECCIONES Y DIGRESIONES EN COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] sociales en las últimas décadas. En un periodo relativamente corto, vivió lo que en otras sociedades aconteció en ciclos más extensos. Parte de esa intensidad de cambios se asocia a la expansión de la mediatización y el impacto digital en nuestras interacciones. Las comunicaciones están en el centro de esas transformaciones, o al menos han sido un gatillador fundamental. Mis comienzos laborales partieron con un breve preámbulo como reportera en temas políticos, y prontamente empecé a realizar estudios y planificación para diversas compañías e instituciones del país, asentada en una de las primeras consultoras de comunicación estratégica en Chile 76 . Desde allí, hace ya más de veinticinco años, en forma aún embrionaria, buscábamos ampliar la mirada de las empresas para que se orientaran no solo a las personas en tanto clientes sino como ciudadanos. Aún no se entendía con tanta claridad que los llamados“consumidores” también exigían derechos, transparencia y diálogo. Cuando partí, estábamos viviendo en una sociedad en la que surgían nuevos actores en la mesa: se construía una nueva democracia. En ese Chile, de fines de los noventa, recién se incubaba lo que después muchos denominaron una ciudadanía más empoderada. A partir de esos años, hubo miles de chilenos que se convirtieron en los primeros de sus familias en llegar a la universidad, que declaraban haber progresado respecto a sus padres, que salían de la pobreza para llegar a ser clase media –aunque de forma muy vulnerable, como se constataría con fuerza años después–, y que exigían más receptividad a sus políticos, representantes y empresas. Trabajé asesorando desde las comunicaciones en la minería, la industria energética, el retail o la banca, entre otras. Fui creciendo laboralmente con la convicción de que las compañías no podían darle la espalda a esa sociedad que se complejizaba y a sus nuevos desafíos. También estaba convencida de que, en aquello, las comunicaciones podían ser un aporte, pero solo si eran entendidas como diálogo y conversación, con una real colaboración público-privada, y no de una manera meramente instrumental, solo como herramientas de persuasión o propaganda. De la mano, partí impartiendo mis primeras clases, en el año 99, con veintiocho años, en pregrado, en la Universidad Católica. Hoy continúo ejerciendo la docencia en la Universidad Adolfo Ibáñez(UAI), en nuestros programas de postgrado. Ayer y hoy, al inicio de mis asignaturas, formulo la misma pregunta a los alumnos: ¿Qué es comunicación? Muchos estudiantes recién egresados del colegio o profesionales con años de experiencia suelen contestar aludiendo principalmente a la idea de “transmitir” un mensaje, como si la efectividad de la comunicación radicara solo 76 Entre 1999 y 2009, estuve en Tironi Asociados. En ese periodo, realicé mis estudios de postgrados y fui madre de tres hijos. Partí en la consultora como analista de estudios y, luego, a mediados de los 2000, ejercí como gerente general y socia directora. 185 en la capacidad de canalizar y amplificar contenidos, de una manera unilateral. También en foros de empresas y ejecutivos, o bien de políticos, suelo escuchar una aproximación similar, cuando diagnostican sus déficits solo viendo un lado de la moneda:“es un problema de comunicación, necesitamos un buen storytelling”. En todas esas manifestaciones, al mismo tiempo que se sobreestima el poder de un mensaje, se subestima la complejidad de la comunicación. No se reconoce en ella ese espacio simbólico que construimos en conjunto con otros 77 . . Esas presunciones, por estos días, son atizadas por las preocupaciones crecientes, aunque entendibles, que surgen en torno a los algoritmos, la inteligencia artificial y la polarización, pues –al igual como lo vio Harold Lasswell a través de su teoría de la aguja hipodérmica en las primeras décadas del siglo XX– se conciben a las audiencias como objeto de fácil manipulación, como“esponjas” que solo absorben mensajes y no los cuestionan. La expectativa en torno a la capacidad de agencia de las personas vuelve, de este modo, al punto cero. Es allí justamente donde está el desafío de volver a entender que la comunicación, antes que imponer un mensaje y utilizar artilugios efectistas, es sobre todo una conversación. Esto supone escuchar y debatir, asumiendo la posición y las diferencias del otro. Ello no solo por consideraciones éticas, sino porque esa es la manera en que es posible ejercer las comunicaciones en estos tiempos de diversidad y el mecanismo para enfrentar las disrupciones que vivimos. Se trata de articular las conversaciones y colaboraciones para responder a los problemas globales propios de democracias más complejas, que inmovilizan a la sociedad local y al mundo. Puesto en los términos del filósofo Daniel Innerarity 78 :“¿Son capaces nuestras instituciones de gobernar un mundo con una complejidad increíblemente creciente?, ¿puede sobrevivir la democracia a la complejidad del cambio climático, de la inteligencia artificial, los algoritmos y los productos financieros?, ¿o hemos de concluir resignadamente que esa complejidad constituye una verdadera amenaza para la democracia?”(Innerarity, 2020:15-16). Se suman los desafíos globales en torno a migraciones, crimen organizado, envejecimiento de la población y seguridad social, entre tantos otros. Asumir una idea sustantiva de comunicación –de escucha y vinculación, antes que solo de persuasión y búsqueda de clicks y seguidores en redes digitales– supone, en definitiva, una forma para que las organizaciones, las instituciones, la política y las élites no den la espalda a la sociedad y sean capaces de establecer espacios de colaboración y acuerdo para poder asumir los desafíos comunes. 77 Al modo de lo planteado por J.B Thompson(1995), en su libro The Media and Modernity: A Social Theory of the Media . Stanford University Press. 78 Innerarity, D.(2020) Una Teoría de la Democracia Compleja . Editorial Galaxia Gutenberg. 186 INTERSECCIONES Y DIGRESIONES EN COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] SEGUNDA INTERSECCIÓN: Democracia en construcción Hace dos años, se cumplieron seis décadas desde que Jürgen Habermas publicó una de sus obras fundamentales, una de las bases teóricas de la comunicación política: Historia y Crítica de la Opinión Pública 79 , en la que analiza históricamente el concepto de espacio público. A propósito de ese aniversario, la revista académica Theory, Culture& Society 80 , publicó un especial, preguntándose si estábamos frente a un nuevo cambio estructural en la materia. Recuerdo que mi primera aproximación al trabajo de Habermas fue estudiando sociología, con su Teoría de la acción comunicativa, fundamental para entender la integración de la sociedad tanto en términos funcionales como simbólicos. Luego, retomé su lectura a mediados de los 2000 cuando –acompañada por mi marido y mi hija mayor, de entonces dos años y hoy camino a convertirse en socióloga– realicé mis estudios de postgrado en London School of Economics(LSE), donde estaba en boga la noción habermasiana de espacio público, que sienta los pilares conceptuales de una democracia deliberativa. De hecho, mi primer ensayo para el programa que cursaba fue sobre la plausibilidad de un espacio público en un escenario con un entonces incipiente crecimiento de Internet. Tanto en los primeros escritos de Habermas, como en los posteriores 81 , siempre veo lo mismo: esa idea tan simple de ilustrar que la comunicación, articulada en el espacio público, está en el centro de la dinámica democrática, un hábitat en el que diferentes grupos y organizaciones intermedian entre los ciudadanos y los actores políticos tradicionales, y donde emergen los problemas sociales que deben ser tematizados y jerarquizados como sociedad. Habermas establece una idea normativa de cómo funciona ese espacio público: a partir de un debate en el que los actores deben dejarse llevar por el mejor argumento. En el mundo actual, de la lógica de la entretención, de los afectos, del conflicto y la polarización y redes digitales, si bien las nociones habermasianas han sido ampliamente debatidas y puestas en cuestión por la propia realidad política, se mantiene su contribución académica, pues permiten conceptualizar, al menos como aspiración, el aporte de la comunicación al proceso democrático. 79 Habermas, Jürgen(1981)[1962] Historia y Crítica de la Opinión Pública , Gustavo Gili, Barcelona. 80 Habermas, J.(2022). Reflections and Hypotheses on a Further Structural Transformation of the Political Public Sphere. Theory, Culture& Society , 39 (4), 145171. 81 Se suma a los textos nombrados en las notas al pie números 79 y 80, Habermas, J (1998) Facticidad y Validez. Sobre el Derecho y el Estado democrático de derecho en términos de teorías de discurso . Capítulo 8 Sobre el papel de la sociedad civil y de la opinión pública(parte III): Editorial Trotta. 187 Las nuevas formas de circulación digital de la información han revigorizado espacios públicos alternativos gracias a la posibilidad de romper con la asimetría de poder de los medios tradicionales; pero también plantean desafíos asociados a la creciente desintermediación de las instituciones expertas, que incluyen la prensa 82 . El nuevo entorno de sobreabundancia y“crisis” de la información 83 , que incluye la desinformación, la propaganda computacional, las fake news y el deterioro de la calidad informativa, sumado a una dramática caída de la confianza ciudadana en las instituciones, incluida acá la de los medios de comunicación, exige un replanteamiento del ejercicio profesional de las comunicaciones 84 . Vuelvo a Habermas, ya no a su obra publicada en 1962, sino al artículo que publicó hace dos años. El teórico social que ayer analizó el impacto de la televisión – para entonces, un medio incipiente– y sus eventuales efectos en la discusión pública hoy, con sus más de noventaaños, habló de la digitalización. Volvió a las bases de sus ideas iniciales. Se trata de mantener, sostiene en dicho artículo, una estructura mediática que asegure el carácter inclusivo y deliberativo de la formación de la opinión pública. Y nos recuerda: un sistema democrático se daña en su conjunto cuando la esfera pública ya no puede dirigir la atención de los ciudadanos hacia los temas relevantes que deben decidirse. Ante eso, la pregunta aquí y en el mundo es quién define actualmente lo verdadero y prioriza lo importante en este espacio común. Esa es la crisis epistémica de la democracia, plantea Peter Dahlgren(2018) 85 . 82 Innerarity Op. Cit en nota anterior 83 LSE Truth, Trust and Technology Commission, 2018. Tacling the Information Crisis: A Policy Framework for Media System Resilience(2019) The Report of The LSE Commission on Truth Trust and Technology. Bajar en http://www.lse.ac.uk/ media-and-communications/assets/documents/research/T3-Report-Tackling-theInformation-Crisis-v6.pdf 84 Desde hace al menos cinco años, Chile muestra una caída sostenida de la confianza en los medios de comunicación tradicionales como la televisión y la prensa(CEP, 2023, Estudio Nacional de Opinión Pública N°88).Y si bien esta es una tendencia observada en otros países occidentales, esta trayectoria en Chile se recrudeció tras el estallido social, aunque con una recuperación en el contexto de la pandemia (Digital News Report 2022| Reuters Institute for the Study of Journalism, Universidad de Oxford). Existe evidencia acerca del nexus trust : la confianza en los medios está correlacionada a la depositada en las instituciones políticas en general. Referencias sobre ello se pueden revisar en: Hanitzsch, T., Van Dalen, A.,& Steindl, N.(2018). Caught in the Nexus: A Comparative and Longitudinal Analysis of Public Trust in The Press. International Journal of Press/Politics , 23(1), 3–23; y en LEAS-UAI(Laboratorio de Encuestas y Análisis Social)(2022).“ Estrategias de Consumo Informativo y Confianza en Medios Tradicionales y Redes Sociales” Reporte de Proyecto financiado por el Fondo de Pluralismo del Sistema Informativo(PLU210015). Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo(ANID). 85 Dahlgren, P(2018). Media, Knowledge and Trust: The Deepening Epistemic Crisis of Democracy. Javnost-The Public 25.1-2: 20-27. 188 INTERSECCIONES Y DIGRESIONES EN COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] ¿Qué aporte pueden hacer las comunicaciones actuales para superar esta crisis? Viví mi niñez en plena dictadura, como hija de una periodista que luchó activamente por derrotarla y por abrir espacios para la libertad de expresión. En esos años aprendí, con mirada de niña, que la democracia no es solo una idea conceptual, sino una experiencia vital: que no tenerla altera la vida, atemoriza hasta los huesos; que no se puede dar por sentada. Pero también, como muchos otros, tuve esperanzas. En mi adolescencia, ad portas de recuperarse la democracia en Chile, como parte de un entorno diverso políticamente, constaté que el entendimiento y la confianza –el diálogo, la comunicación– pueden traspasar creencias e ideologías. Tal como lo advierten los profesores Levitsky y Ziblatt(2018 86 ), hoy las formas de destruir la democracia no son tanto la fuerza física intempestiva, sino que se despliegan en forma paulatina, a través de prácticas corrosivas en el ejercer cotidiano del juego político, atizadas por líderes populistas que exacerban lógicas maniqueas de mirar al adversario o a un grupo distinto como enemigo, antes que como legítimo otro. Cuando ya no hay diálogo sino monólogos que solo buscan convencer a la feligresía, no hay comunicación y, sin duda, hay menos democracia. Aquí, entonces, nuevamente el periodismo y las comunicaciones deben ejercer su rol central. Se vuelve fundamental renovar el papel que les señala el modelo democrático: certificar la calidad informativa y renovar su capacidad de incidir y jerarquizar los temas de interés público, basados en la imparcialidad, rigurosidad y el balance 87 . DIGRESIÓN: Escucha, subjetividad y temores Ya cerca de mis cuarenta años, con mis dos hijas y mi hijo aún menores, volví a trabajar a la universidad 88 . Allí descubrí grandes cómplices en el trabajo, con quienes creíamos que la sociología tenía algo que hacer en el“mundo real”, si traía la voz subjetiva de las personas a la mesa de decisiones de empresas y políticas públicas. Nos dedicamos a la investigación social aplicada, apostando por el crecimiento de una dirección de estudios cuya impronta principal era entregar evidencia contundente, con método riguroso y sistemático y profundidad cualitativa, al quehacer del 86 Levitsky, S.,& Ziblatt, D.(2018). Cómo Mueren las Democracias (Vol. 1). Barcelona: Ariel. 87 Más sobre las implicancias de este desafío para los medios de comunicación y las dinámicas de la llamada crisis de la información, lógicas mediáticas y cómo las personas enfrentan este escenario se puede ver en este ensayo: González, R., Browne, M.,& Scherman, A.“¿Las redes sociales están socavando la democracia?” https://revistaplural.cl/idea/la-redes-estan-socavando-la-democracia/ 88 En la Universidad Católica, donde ejercí entre 2010 y 2018 como directora de DESUC(Dirección de Estudios Sociales) del Instituto de Sociología. 189 Estado, empresas y fundaciones. Durante ocho años participé en una veintena de investigaciones anuales, dirigiendo un equipo joven, con ganas y riguroso por sobre todo. Cada año realizamos decenas de grupos focales y cientos de entrevistas de encuestas probabilísticas en actitudes, opiniones y evaluaciones sobre la democracia, el Estado, las políticas públicas, programas y servicios, en áreas tan disímiles como medio ambiente, crimen, salud, educación y brechas de géneros, entre muchos otros. En esa diversidad de temas, hubo una línea que me permitió conectar con una noción muy básica de la comunicación: cómo las audiencias, las personas, elaboran sus percepciones. Es desde allí que constaté que nuestra visión de las cosas no solo se construye a partir de nuestras experiencias directas e indicadores objetivos; y que eso no nos hace, como muchos creen, menos racionales. Se trataba de entender esa mirada subjetiva de las personas, de escuchar –algo tan propio de la comunicación, como insistí antes– no solo sus actitudes y declaraciones cognitivas, sino también las afectivas. De ese modo, dedicada a la investigación social aplicada, con nuestro equipo pudimos profundizar sobre las dinámicas del bienestar subjetivo de las personas, esto es, al conjunto de declaraciones sobre sus propias vidas. Y así entendimos cómo la aspiración a la tranquilidad es un eje articulador tan básico para ellas 89 . Especialmente las mujeres reportaban ser felices, estar“tranquilas”, porque los suyos progresaban con respecto a ellas, en particular aquellas que declaraban orgullosas que sus hijos habían logrado estudiar en la universidad. Sin embargo, a la vez confesaban estar más cansadas y, sobre todo, con miedo a que eso ganado fuera arrebatado por una enfermedad o por la vejez 90 . Nos tocó observar cómo los chilenos –como parte del mismo fenómeno perceptual– se declaraban temerosos, pero al mismo tiempo satisfechos con sus vidas. Ello sea en el plano económico o de la salud –como lo vimos con tanta fuerza en la pandemia 91 –, o bien cuando se teme tanto ser víctima de un delito. Detenerme en el temor en estas reflexiones sobre la comunicación puede ser leído como una digresión. Pero no lo es tanto porque, tal como lo vemos hoy en Chile, el miedo es una de esas expresiones ciudadanas que intermitentemente dinamizan el 89 Browne, M(2015), editor. El Bienestar Subjetivo de los Chilenos: La Importancia de Nuestros Vínculos . (DESUC). http://www.academia.edu/24328597/El_Bienestar_ subjetivo_de_los_chilenos_La_importancia_de_nuestros_vínculo O bien en F, OlivosJara, P.,& Browne, M(2021) Asymmetric Social Comparison and Life Satisfaction in Social Networks . Journal of Happiness Studies, 1-22. 90 Browne, M y Valdés, S(2018). Capítulo 04 .“ De la Decepción de los Pensionados al Temor de los Ocupados”(pp. 239-324) En: Salvador Valdés, editor. Pensiones: Del Descontento a Las Soluciones . 1st ed., Ediciones UC, 2018. O bien Biehl, A., Wormald, G.,& Browne, M.(2018). Llegar a la Edad de Jubilación: Nudos Críticos y Régimen de Bienestar en Chile. Temas de la agenda pública , 13 , 106. 91 González, R y Browne, M(2020) Pandemia y Bienestar Subjetivo: La Importancia del Apoyo Social en Tiempos de Crisis. Documento N°1 Laboratorio de Encuestas y Análisis Social LEAS-UAI(LEAS). https://leas.uai.cl/web/wp-content/uploads/2020/11/ Policy-Brief-UAI_V4.pdf 190 INTERSECCIONES Y DIGRESIONES EN COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] debate en ese espacio público que conceptualizó Habermas, que moldean el sentido de las comunicaciones, y que pueden afectar el diálogo democrático según su bien o mal encauzamiento. Cuando realicé mis estudios de postgrado, mi tesis fue sobre el temor al crimen y su relación con la cobertura mediática otorgada a los delitos 92 . En Chile, vivíamos unos de los tantos peaks de la preocupación social por la delincuencia, en los que incesantemente se vuelve a debatir cuál es el rol de los medios. Desde entonces, mi acercamiento a la pregunta por qué tememos también va y viene 93 . En política pública, el temor fue por mucho tiempo desacreditado; se le minimizaba, porque no era propio de la idea de ciudadano racional. Pero, como advertía el sociólogo Ulrick Beck ya por los años noventa, una y otra vez los sistemas de protección fracasan en relación con la seguridad prometida a los ciudadanos:“Las legitimaciones se resquebrajan. El banquillo de los acusados amenaza a quienes toman las decisiones. Por lo cual la cabeza de Jano atemoriza a una clase política siempre en el filo de la crítica”(1996: pp 206 94 ). Hoy, el miedo –al crimen, al otro, al migrante– remece con fuerza nuestras democracias y nuestra sociedad, y se configura como un fenómeno social, no solo porque es una sensación compartida por muchos, sino sobre todo porque tiene repercusiones en nuestra forma de organizarnos y de vincularnos, y son el sustento de las demandas sociales. Por eso, una cuestión central es que los temores deberán ser encauzados adecuadamente tanto en el espacio público como en el sistema institucional. No pueden quedar a merced de los vaivenes electorales, terreno fértil para proclamar medidas comunicacionales populistas y grandilocuentes, que pueden proporcionar ventajas inmediatas a un sector político, pero que son de baja efectividad en el largo plazo y provocan externalidades negativas, al potenciar aún más la desconfianza y la desafección ciudadana 95 . Como plantea la filósofa Martha Nussbaum 96 , 92 Parte de sus resultados se reflejan en esta publicación: Browne, M y Tomicic, V (2007).“Crimen y Temor: el rol de los medios”. Cuadernos de Información Nº20 93 Junto a los nombrados en las notas anteriores, otros de esos ejemplos: Browne, M& Valenzuela, S(2016, 2018) Capítulo 5:“Temor a la Delincuencia en Chile: ¿Una Creación de los Medios o una Realidad que Nace de la Experiencia de la Ciudadanía?” En (In)seguridad, medios y miedos: una mirada desde las experiencias y las prácticas cotidianas en América Latina . Universidad Icesi y Fes-Comunicaciones de la Friedrich Ebert Stiftung(Colombia), 2016 Editorial Universidad Icesi y FES. 94 Giddens, A; Bauman, Z; Luhmann, N y Beck, U(1996). Las consecuencias perversas de la modernidad: modernidad, contingencia y riesgo (Vol. 12). Anthropos Editorial, Barcelona 95 Sobre cómo la lógica mediática y la populistas se pueden exacerbar mutuamente, formulé algunas reflexiones en Browne, M(2019) Medios y populismo: Complejidades de un doble vínculo . Revista Átomo, Nº 3. Fundación Para el Progreso. https:// revistaatomo.com/es/2019/11/medios-y-populismo/ 96 Nussbaum, N(2019) La Monarquía del Miedo. Una Mirada Filosófica a la Crisis Política Actual . Paidós, Barcelona. 191 la exacerbación de la retórica simplificadora del miedo tiene su efecto en la democracia: divide, inmoviliza e impide la cooperación, porque arremete contra el otro. El espacio público no puede ser un lugar para exacerbar esas preocupaciones, sino para tematizarlas debidamente y generar la articulación transversal requerida para desarrollar estrategias realmente eficaces para enfrentar aquello que provoca el miedo. Son los desafíos propios de las“democracias complejas” de Innerarity, al que antes aludíamos. CIERRE: Las comunicaciones en el centro ya cerca de cumplir cincuenta años volví a concentrarme plenamente en las comunicaciones, con una mirada amplia e integral. Antes de la pandemia, asumí como decana en el área en la UAI. En este lugar, mis diversos caminos laborales, que en algún momento pudieron ser divergentes, confluyeron. Pero sobre todo aquí volvió a tener sentido para mí lo que significa construir escuela, en conjunto. Me gusta asentarme en los lugares y hacer comunidad. A la UAI llegué a eso, a un tremendo equipo por su capacidad de trabajo y compromiso, a hacer escuela a escala humana. Eso para mí es un valor, más en tiempos de masificación de la educación y de estandarización de la academia y la investigación. En sociología, de un clásico como Max Weber, aprendemos que la autoridad radica en la creencia que las personas tienen en la legitimidad del líder. Eso no es solo una definición teórica, sino una experiencia que se gana día a día en el mundo del trabajo, sea dirigiendo grupos pequeños o grandes. En estos tiempos, ya no de grandes héroes ni santos, sino de relaciones más horizontales, efectivamente esa legitimidad se gana y se pierde con aciertos y a veces a tropezones, más desde la cercanía y la coherencia. Nuevamente, tal vez con una lectura algo alejada del sentido original weberiano, todo lo anterior tiene mucho que ver con comunicaciones, pero a un nivel cotidiano. Personalmente, entiendo el liderazgo y su poder no como sinónimos de éxito individual, sino como la capacidad de lograr que equipos cooperen en torno a causas comunes. En el mundo académico, eso cobra aún más sentido. Al igual que en otras organizaciones de expertos, a quienes diriges son tus pares –ellos saben más que su“jefe” en muchísimas áreas–, por tanto, resulta fundamental la necesidad de convocar antes que dirigir, de conectar proyectos individuales con los colectivos, de encauzar voluntades. He aprendido estos años, que –independiente del número que seamos y de los recursos de los que dispongamos– compartir diariamente con un equipo de académicos y colaboradores comprometidos, con real vocación, es la forma de hacer un aporte. Por muy distintas que sean nuestras propias trayectorias, se pueden hacer 192 INTERSECCIONES Y DIGRESIONES EN COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] cambios y compartir una visión común, y a la vez heterogénea, que tenga sentido para cada uno desde sus propias aspiraciones. Pero eso cuesta, es difícil. En este camino juntos, la convicción que hemos construido es que las comunicaciones están en el centro de las grandes transformaciones que vivimos en el Chile actual y que pueden ser un agente de cambio en la medida que ellas también se renueven, se transformen. Si bien los medios de comunicación tradicionales –como industria y como instituciones– se han visto en jaque, sabemos también que son más necesarios que nunca en un escenario de crisis de la información. Y que, al mismo tiempo, el ejercicio comunicacional cruza todos los ámbitos de la sociedad actual, lo que implica que organizaciones de diversos ámbitos necesiten desarrollar capacidades y una noción sustantiva, no meramente instrumental, de la comunicación. La centralidad e impacto que adquieren los medios, las comunicaciones, las plataformas digitales y la inteligencia artificial en la vida social, económica y política –desde cómo interactuamos, hasta las formas de producción, distribución y consumo de contenidos, la relación con las instituciones y las dinámicas del trabajo, participación y expresión política– obligan, desde la universidad, a comprender e intervenir estas transformaciones desde la interdisciplinariedad. Cuando hablamos de comunicación y su entendimiento como conversación, suponemos que nuestra propia disciplina se forme en diálogo con otras, así como que las otras áreas visualicen también la contribución de las comunicaciones, con premisas sólidas, evidencia, práctica y método. Se trata de hacernos cargo así de los diversos temas que cruzan el presente y el futuro en nuestro campo. Nosotros, con nuevas estructuras curriculares y modelos educativos, en conversación con empleadores y a la luz de lo que se desarrolla en otras universidades del mundo, hemos apostado a innovar, a repensar la forma de estudiar comunicaciones, a cuestionarnos nuestros marcos epistemológicos, a abrirnos a nuevas herramientas y desde allí tratar de responder a la tarea de seguir formando sólidamente a nuestros estudiantes. Siempre buscando que las comunicaciones como diálogo, conversación y debate, en la medida que son receptivas con las personas, sus esperanzas y temores, contribuyan a priorizar y hacer frente a los problemas complejos de estos tiempos. Creo, finalmente, en volver a lo básico: entender que en las universidades tenemos el rol de formar a estudiantes como personas únicas que generen un pensamiento crítico y prácticas basadas en la evidencia, la creatividad, la colaboración y el rigor, para ayudarlos a enfrentar este mundo en tan acelerada transformación. Y, sobre todo, confío en volver a encantar, a convencer y a demostrarles no solo a quienes formamos, sino a todos con quienes interactuamos –desde nuestros colegas de otras disciplinas, hasta a empresas, al Estado, a las comunidades y los ciudadanos– que siempre desde las comunicaciones es posible hacer un aporte sustantivo. 193 La investigadora recomienda • Para algunas de las reflexiones que aquí he desarrollado fueron iluminadores algunos textos como:Giddens, A; Bauman, Z; Luhmann, N y Beck, U(1996). Las consecuencias perversas de la modernidad: modernidad, contingencia y riesgo(Vol. 12). Anthropos Editorial, Barcelona • Habermas, J.(2022). Reflections and Hypotheses on a Further Structural Transformation of the Political Public Sphere. Theory, Culture& Society, 39(4), 145-171. • Innerarity, D.(2020) Una Teoría de la Democracia Compleja. Editorial Galaxia Gutenberg. • Nussbaum, N(2019) La Monarquía del Miedo. Una Mirada Filosófica a la Crisis Política Actual. Paidós, Barcelona • Asimismo, en este texto se pueden encontrar varias fuentes y referencias de algunas ideas aquí elaboradas, así como algunas nociones desarrolladas con mayor profundidad: • Browne, M(2019) Medios y populismo: Complejidades de un doble vínculo. Revista Átomo, Nº 3. https://revistaatomo.com/es/2019/11/medios-y-populismo/ 194 INTERSECCIONES Y DIGRESIONES EN COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Paulina Gómez Lorenzini 97 “EL FUTURO VA A NECESITAR DE MÁS COMUNICACIÓN, NO DE MENOS” Por Rocío Gómez A. 98 “La paradoja es que hay muy poca investigación local en relación con las posibilidades en cuanto a temas e investigadores, y esto tiene directa relación con los recursos a los que se puede acceder anualmente. Pero en comunicaciones, las variables socioculturales son extraordinariamente relevantes al momento de analizar y profundizar en cualquier impacto”. La reelecta decana de la Facultad de Comunicaciones UC está convencida que en este campo hay significativas oportunidades de desarrollo y destaca que la comunidad de investigación en Chile tiene la virtud de ser un espacio transversal de discusiones de calidad. Este 2024, Paulina Gómez Lorenzini cumple 34 años de trayectoria en la Pontificia Universidad Católica de Chile. Comenzó su camino profesional en el área de la comunicación corporativa, donde evalúa que aún se requieren significativos avances. Siempre buscando que el campo tenga una perspectiva más amplia, hizo su doctorado en comunicaciones y semiótica en la Universidad Complutense de Madrid, tema que dicta en clases a los alumnos de primer año. Precisamente en la formación de los estudiantes y en la creación y desarrollo de proyectos asociados a programas de formación es donde ha encontrado algunas de sus mayores satisfacciones. Tiene la seguridad de que hoy, más que nunca, es necesario contar con profesionales preparados para responder con solidez a los problemas y oportunidades que presenta un entorno en constante cambio en el que el conocimiento y las prácticas van modificándose a una velocidad inédita. 97 Decana de la Facultad de Comunicaciones de la Pontificia Universidad Católica de Chile(UC). Doctora en Información Social, Universidad Complutense de Madrid (España). 98 Candidata a doctora en Comunicación, Universidad de los Andes, Chile. Becaria FAI- Fondo de Ayuda a la Investigación, Universidad de los Andes. 195 En su actual rol como decana, considera que el proyecto de facultad avanza gracias al trabajo de toda la comunidad y al enfoque que comparten en cuanto a la responsabilidad que implica formar personas, ciudadanos y profesionales que sirvan al país. A la base de su gestión, identifica el profundo cariño y respeto que tiene por la universidad y la facultad.“A esta comunidad le tengo un gran afecto. Y creo que este afecto y comprensión son un punto fundamental para el trabajo académico y de liderazgo. Trabajo por el mayor bien de la comunidad y de la misión que tenemos que realizar; y en esto es importante que cada uno pueda tener un espacio de desarrollo y crecimiento”, señala. UNA MIRADA A LARGO PLAZO Más que el periodismo, a Paulina le gustaban las comunicaciones. Un área que para cuando egresó de la carrera en la Universidad Católica en el año 1982, no se entendía de esa manera.“Ahora la comunicación es un área muy vasta de desarrollo, las fronteras son cada vez más móviles y cuando hablamos de comunicaciones, pensamos en los géneros y formatos tradicionales, pero también en otros más híbridos, hay un espacio muy distinto de posibilidades para el desempeño profesional”, explica. Si sus intereses resultaban poco comunes para la época, su primera experiencia profesional no fue diferente. Cuando llegó a la Federación Chilena de Industriales Panaderos, la asociación gremial quería hacer cambios en el posicionamiento de la industria y para ello se necesitaba trabajar en la formación y promoción de un nuevo estilo. Fue así como Paulina se sumó a los profesionales que lideraban el proyecto, como parte del equipo de redacción de la revista. El trabajo no era únicamente periodístico, sino que abarcaba funciones de comunicación de una manera más amplia. Ahí comprendió que, aunque se hablaba de periodistas y se usaban herramientas de la profesión, su labor no podía definirse como la propia de un periodista. El punto de vista no buscaba distancia ni ser imparcial. Estaba frente a una nueva práctica, comenta. Tras ocho años en la federación, en 1990 vuelve a la Universidad Católica, esta vez a trabajar en el Centro de Extensión que recién comenzaba y donde estuvo a cargo de las comunicaciones.“El Centro de Extensión era una iniciativa muy nueva, que requería ser posicionada como concepto y como iniciativa específica al interior de la sociedad, entonces vine a hacer un trabajo de comunicación y promoción en esa línea. Y cuando estábamos desarrollando el proyecto, surgieron los diplomados, un área original que se abrió para programas interdisciplinarios”, recuerda. En el proceso de creación de estos diplomados, a Paulina le correspondió liderar el primer programa en Comunicación Corporativa en el país, que fue por muchos años la única instancia de formación en el área. En este ámbito pensaba que podía aportar a partir de su experiencia profesional y del conocimiento que había en diversas facultades de 196 “EL FUTURO VA A NECESITAR DE MÁS COMUNICACIÓN, NO DE MENOS” MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] la UC, pues observaba que los periodistas tenían altas competencias, pero también debilidades. Para asumir la labor de gestión de las comunicaciones en empresas e instituciones, consideraba que era importante ampliar los conocimientos hacia temas de estrategia, de marketing, de teoría de las organizaciones, de comunicación interna, para alcanzar una visión más integral de las posibilidades que encerraba esta práctica y no centrarse únicamente en la gestión de prensa. Para aportar en la formación de profesionales, Paulina se integró a la entonces Escuela de Periodismo, lugar desde donde estaba naciendo el proyecto de la Facultad de Comunicaciones, con nuevas propuestas de salidas profesionales en pre y posgrado. Para insertarse en la carrera académica, sin embargo, era necesario contar con un doctorado.“Yo partí a cursar el doctorado cuando llevaba diez años en la universidad y veinte de titulada. Me interesé en la Complutense por el área de la semiótica, frente a la pregunta de cómo creamos sentido y logramos comunicarnos. Era una pregunta que me permitía pensar no solo en términos de la comunicación organizacional, sino en los diversos modos en los que es posible crear, compartir y transformar visiones de mundo. Esto abría puertas hacia nuevas áreas, que era lo que a mí también me interesaba trabajar”, cuenta. Obtuvo su grado de doctora en Comunicación con la tesis La propuesta política del presidente Ricardo Lagos. Análisis semiótico de los Mensajes a la Nación, estudio con el que quiso aproximarse a los modos de imaginar y comunicar un proyecto de país. Y aunque ha participado en proyectos Fondecyt y Fondef, la investigación no ha llegado a ser el foco de su carrera.“En algún momento nos damos cuenta de que no es posible hacer noventa cosas a la vez. Como facultad, teníamos un gran proyecto que impulsar, al que había que dar forma. La etapa de desarrollo inicial suponía una alta cuota de gestión, que tenía que ser asumida por los académicos con mayor trayectoria en la universidad y en la facultad. De España regresé apenas obtuve el DEA. Todo el trabajo de tesis lo desarrollé desde Chile, mientras desempeñaba muchas otras funciones. Los tiempos entonces eran muy distintos. Da mucho gusto ver cómo los frutos de toda esa labor han derivado en nuevas oportunidades para las generaciones actuales, que llegan sin toda la carga de gestión que tuvo la nuestra”, cuenta. Durante sus primeras décadas de desarrollo, Paulina creó y lideró diversos proyectos en la facultad. Fue subdirectora del área de Extensión, coordinadora académica del área de Comunicación Estratégica, del magíster en el área y del diplomado en Comunicación Corporativa, directora del proyecto de creación de la carrera de publicidad y directora del departamento de Comunicación Aplicada, a cargo de la implementación de esta formación que se integraba a la UC. Junto con ello, fue investigadora principal en un Fondef y coinvestigadora en otros proyectos que incluyen un Fondecyt sobre las representaciones de la mujer en la publicidad, área en la que ha seguido trabajando junto a otros académicos de la unidad. 197 Estaba en estas últimas funciones y actividades cuando, en 2015, el rector Ignacio Sánchez la invitó a formar parte del comité directivo de la Universidad, bajo una nueva responsabilidad, la de vicerrectora de Comunicaciones de la UC.“No fueron los años más tranquilos porque ocurrió la toma feminista, el estallido y comenzó la pandemia. Pero en abril de 2020 volví a la facultad y en mayo del mismo año salí electa decana. En todo este tiempo, no he tenido espacio para continuar y afianzar una línea de investigación propia, y en algún minuto uno también toma una decisión. Uno se pregunta desde dónde puede efectuar un mayor aporte. Pues detrás de nosotros viene una generación con una sólida formación, nuevas ideas, amplias redes nacionales e internacionales, a la que es preferible no poner a gestionar tempranamente la facultad. Por lo tanto, pensé que era importante seguir contribuyendo desde la gestión, impulsando iniciativas y abriendo nuevos caminos”, explica. EL CAMPO DE LA COMUNICACIÓN CORPORATIVA Su experiencia de trabajo y formación en el ámbito de la comunicación corporativa ha hecho que Paulina tenga una visión amplia de la evolución del campo en las últimas décadas. Ha realizado diversos estudios sobre esta realidad, además de investigaciones formalizadas orientadas a modelar la función y a analizar los modos de gestionarla.“En los años noventa hubo un comienzo incipiente. Fue una época en la que se empezaron a crear las primeras agencias de comunicación estratégica en el país y en la que llegaron también las internacionales con una demanda por servicios que se centraba principalmente en la gestión de prensa. Es una concepción que se amplía en los años 2000, pues la gestión se vuelve más integral. La comunicación comienza a converger con otras áreas”, cuenta. A partir de la década de 2010, Paulina plantea que las empresas de comunicación siguieron creciendo, incrementando sus servicios y desarrollándose bajo una óptica cada vez más estratégica, con foco en los asuntos públicos y en las relaciones con la comunidad. Se trata de un impulso que estuvo marcado por eventos como la reconstrucción tras el terremoto y la preocupación por la sustentabilidad.“En 2020, la aproximación medioambiental, social y de gobierno corporativo, junto a lo digital, constituyen las principales oportunidades para los nuevos servicios. Cobra relevancia la comunicación financiera y el lobby, a partir de los nuevos marcos regulatorios, si bien en el caso del lobby es anterior. Todos estos espacios, tanto desde las empresas como desde las agencias, con excepción de la gestión de prensa que sigue existiendo, son a veces campos disputados o compartidos con otros profesionales, como es el caso de los abogados, psicólogos, sociólogos, ingenieros comerciales, por ejemplo. Lo importante es que ya nadie imagina una organización sin un área que gestione de manera estratégica sus comunicaciones”. 198 “EL FUTURO VA A NECESITAR DE MÁS COMUNICACIÓN, NO DE MENOS” MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] En el área, plantea que falta más investigación teórica y de gestión que permita aportar mayor solidez a la labor de los profesionales del sector. En ese sentido, Paulina asegura que parte de los estudios que se necesitan y que requieren de recursos deberían venir, idealmente, de las propias empresas y de la relación con la medición de los impactos de la gestión de comunicaciones(de manera integral) con sus diversas iniciativas(de manera particular).“Cuando medimos los resultados de un área de comunicación corporativa por lo que aparece en los medios o en otros espacios, sin detenernos en los efectos en las audiencias o públicos objetivo, estamos errados en la aproximación. Antiguamente se medía así y hoy aún existe la tendencia a continuar haciéndolo porque es más barato y fácil de sistematizar. Pero la comunicación fluye por otros canales y modificar percepciones, creencias o valores es siempre complejo. Falta desarrollo e investigación y manejo ampliado de datos, lo que va de la mano con la subvaloración que tienen las comunicaciones en la ANID y en otros fondos”, explica. Paulina estima que, para superar esos desafíos, hay que contar con una conceptualización común, que parta por una comprensión y valoración de las comunicaciones de forma integral. En el caso de la comunicación corporativa, hay que desligarla del periodismo en cuanto a su ejercicio, pues, aunque este profesional puede desempeñarse en labores de comunicación en las organizaciones y agencias, su práctica no se condice con el quehacer periodístico. Un buen desempeño requiere conocimientos de gestión, análisis del entorno, branding, entre otros.“A mi juicio, es una carrera de posgrado pues se necesita un pensamiento estratégico y otros conocimientos en la base”, señala. Agrega que es importante que exista una especialización en esta área porque aún en muchas organizaciones las comunicaciones se perciben como un tema de conocimiento y sentido común compartido, en el que todos opinamos en igualdad de condiciones.“Una sociedad cohesionada, sustentada por la confianza que existe entre las personas entre sí y hacia las instituciones con las que se relacionan desde sus diversos roles(ciudadanos, consumidores, etc.), requiere no solo de buena comunicación, sino de profesionales de frontera que medien entre la organización y el entorno, capaces de analizar y sistematizar información del afuera y de cuestionar con autoridad a la propia entidad a partir de ella. Es importante hacer un desarrollo teórico junto a una investigación aplicada creativa y rigurosa, que creen la diferencia que se necesita para respaldar la toma de decisiones”, señala. UN ROL DESAFIANTE Y COMPLEJO Cuando Paulina ve su carrera, una de las decisiones que le entrega mayor satisfacción es su opción por la enseñanza.“Uno de los aspectos que más me satisface de la trayectoria que he seguido es la posibilidad de formar a personas, a futuros profesionales en pregrado, a profesionales en ejercicio, a través de los magísteres 199 y diplomados, y a los investigadores en doctorado. Ha sido y continúa siendo una experiencia muy enriquecedora”, dice. A la luz de lo que ha sido este recorrido por la universidad, Paulina define su trayectoria como una combinación fundamental entre formación y gestión, esta última entendida“desde esa perspectiva de servicio, no es un tema solo de administrar, sino de entender qué es una universidad, cuál es el sentido de su rol en la sociedad y qué papel le cabe a la comunidad en su ser y hacer. Solo desde allí es posible generar e implementar visiones responsables con los estudiantes, las familias, el país y la propia misión”, explica. En su rol como decana ve la universidad como un espacio de reflexión, diálogo y acción permanente en torno al conocimiento, que debe alcanzar a la propia entidad universitaria y a sus unidades académicas.“Debemos también pensarnos a nosotros mismos”, señala. Desde ese punto de vista, afirma que sus años de liderazgo han sido una“experiencia muy significativa, de enorme crecimiento y realización, y muy grata en la relación con los estudiantes, los académicos, profesionales y administrativos, y también con el resto de la UC. Ser universidad es en comunidad y en un actuar transversal”. Si bien este rol ha sido desafiante y complejo, agrega que“ha sido muy satisfactorio para mí ser decana. Esto tiene mucho que ver con los desafíos que hemos debido enfrentar y con la realidad de la comunidad que dirijo, la que siento mi comunidad, y a cuya buena convivencia y calidad todos contribuimos. Ello, sin desmedro de definirnos también como una comunidad rigurosa y de gran compromiso con las responsabilidades que se nos han confiado”. Dice que en este cargo, que asumió en 2020 y para el que fue reelecta este año por un nuevo periodo de cuatro años, es muy importante el compromiso con los alumnos, si consideramos los esfuerzos que ellos y sus familias efectúan para poder acceder y mantenerse en la educación superior.“Esa responsabilidad implica exigirles y formarlos con rigurosidad porque hay una sociedad que necesita ciudadanos y profesionales de calidad, confiables, honestos, capaces de cuestionarse a sí mismos y a su entorno. Esta formación requiere tiempo, dedicación y esfuerzo de muchos”, señala. Actualmente, la facultad se encuentra en un proceso de elaboración de su plan de desarrollo y de rediseño de su propuesta curricular, proceso durante el que se han planteado diversas preguntas sobre el rol que debe cumplir el periodismo, la publicidad, el cine, la televisión, los videojuegos y la comunicación de empresas, entre otros, en los escenarios futuros. En ese marco, comenta que las preguntas que han emergido por la verdad, la creatividad, las audiencias, el manejo de datos, el emprendimiento, los modelos de negocios, la investigación, entre otros, han atravesado las distintas salidas profesionales, conscientes de los desafíos que a ello le agrega la cultura digital. 200 “EL FUTURO VA A NECESITAR DE MÁS COMUNICACIÓN, NO DE MENOS” MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Explica que la formación en comunicaciones requiere de una mirada transversal y de flexibilidad,“pues desconocemos los desafíos profesionales que enfrentarán nuestros egresados en pocos años. Menos aún logramos imaginarnos lo que sucederá en veinticinco años más”. Por lo que se observa hasta ahora, la posibilidad de contar con conocimientos y herramientas que les permitan moverse entre distintos espacios y especialidades será una competencia altamente valorable. De antemano, a su juicio, esta competencia los preparará para moverse con mayor desenvoltura en distintos escenarios, así como para definir itinerarios que hoy resultan poco imaginables. “NO ME HE PENSADO COMO UNA MUJER QUE ABRE CAMINOS” A lo largo de su trayectoria, Paulina ha asumido diversos cargos directivos que le han permitido contribuir a la formación y crecimiento de diferentes áreas en la universidad, y principalmente en la Facultad de Comunicaciones. Esto ha ido de la mano de una investigación desarrollada en los últimos años en torno a las representaciones de la mujer en la publicidad, la que ha ampliado a la cobertura de temas de mujeres en los textos periodísticos. Desde su profesión, asegura que han sido muchas las mujeres que han destacado no solo en el ámbito académico, sino que también en el ejercicio periodístico.“Cuando se habla de buenos periodistas siempre emergen los nombres de Raquel Correa, Mónica González, Patricia Verdugo. Las mujeres en el campo del periodismo han ocupado tradicionalmente un rol muy relevante, aunque no necesariamente han sido directoras de medios, un espacio en el que no se ha avanzado del todo”, asegura. Paulina explica que, desde sus inicios, las mujeres han tenido un rol fundamental en la facultad, a nivel de la formación, de la dirección y en la representación de la unidad ante el Consejo Superior. Tal vez por ello, no percibe que el desarrollo de su carrera académica haya ido de la mano de demandas activas en equidad de género. “Yo no me he pensado ni planteado profesionalmente como una mujer que abre caminos, no me he posicionado desde ese lugar quizás porque, en primer lugar, me eduqué en una escuela que, si bien tuvo entonces solo directores hombres en ese momento, contaba a la vez con académicas potentes, que eran un claro referente para todos los estudiantes. Me refiero a académicas como Silvia Pellegrini y María José Lecaros, y también, posteriormente, a Francisca Alessandri y Eliana Rozas, excelentes profesoras y con un aterrizaje en la profesión muy notable. Todas ellas, por cierto, fueron posteriormente decanas. Además, había muchas mujeres dentro de la propia carrera, entre las profesoras y en el ambiente”, recuerda. Asegura, sin embargo, que esta realidad no es igual para toda la universidad. Paulina fue miembro de la primera Comisión Mujer y Academia que organizó la UC y observa que entonces fue posible apreciar diferencias significativas en los desarrollos académicos en las distintas facultades y a nivel de las autoridades. Hoy, agrega que 201 fruto de la Comisión Mujer y Academia II se han adoptado un conjunto de medidas cuyo horizonte es ir reduciendo brechas, especialmente en el mundo de las ciencias, las tecnologías, las matemáticas y la ingeniería, en un trabajo que es similar al que se ha estado efectuando en diversas universidades en el mundo.“Hoy se tiene más conciencia del problema y junto con una mirada transversal, se ha alentado a poner foco en aquellas áreas en las que hay un rezago y una desigualdad notoria entre las posibilidades de desarrollo que pueden alcanzar los hombres y las mujeres. Creo que es fundamental seguir avanzando en esta dirección y analizar con detención las medidas que se proponen, pues muchas de ellas pueden impactar negativamente a las propias mujeres. Por ejemplo, proponer igualdad de participación en una entidad que a la base no la tiene termina sobrecargando al grupo subrepresentado, que tendrá que duplicar su labor para tener presencia en todos los espacios”, señala. “DESDE LA ACADEMIA SE PUEDE HACER UNA CONTRIBUCIÓN MUY SIGNIFICATIVA” En materia de investigación, Paulina ve enormes desafío que van acompañados, a su juicio, de indudables oportunidades para el crecimiento. Reconoce como una necesidad avanzar en campos que han cobrado relevancia en la actualidad, como son la inteligencia artificial, la comunicación en salud, la comunicación de desastres y emergencias, el desarrollo de los videojuegos y la difusión de la ciencia, por mencionar solo algunos.“Miro el área y no puedo dejar de reconocer que estamos frente a un extenso campo para la investigación. La paradoja es que hay muy poca investigación local en relación con las posibilidades en cuanto a temas e investigadores, y esto tiene una directa relación con los recursos a los que se puede acceder anualmente. Pero en comunicaciones, las variables socioculturales son extraordinariamente relevantes al momento de analizar y profundizar en cualquier impacto. La investigación internacional sin duda aporta mucho y hay que formar parte de las redes globales. Pero es necesario crecer, además, en lo nacional. Las variables de contexto o entorno así como las características y predisposición de los públicos, comunidades o audiencias locales ante los diversos temas son la puerta de entrada para cualquier acción que se busque emprender con respecto a ellos”, señala. Para responder a los campos emergentes e incluso a los tradicionales, Paulina asegura que se debe pensar en la investigación interdisciplinaria, articulada tanto desde esfuerzos dentro de las universidades como mediante convocatorias a académicos de otros centros. Además del aumento de los recursos, plantea que también es necesario que los investigadores del área“se empoderen, y eso solo puede hacerse a través del conocimiento y una mayor interacción entre ellos”. En ese sentido, destaca lo que se ha logrado en la Asociación Chilena de Investigadores en Comunicación (INCOM), entidad que ha permitido que“los investigadores se conozcan, sostengan conversaciones sobre sus trabajos y generen redes colaborativas”. Paulina ve este 202 “EL FUTURO VA A NECESITAR DE MÁS COMUNICACIÓN, NO DE MENOS” MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] espacio como una posibilidad para instalar discusiones sobre el desarrollo del campo a la luz de las necesidades del país. Para volver sobre la idea de cómo potenciar la investigación, comenta que una debilidad que se ha detectado en el área es en relación con la definición de la metodología. En este aspecto, señala que“se requiere dar mayor solidez a las propuestas, y para ello es importante profundizar en esta materia”. De cara al futuro, estima que la formación doctoral debiera apuntar a fortalecer esta dimensión y abordar una diversidad de métodos, pues“el futuro va a necesitar de más comunicación, no de menos, y debemos fortalecerla desde sus diversas aproximaciones”, asegura. Respecto de la decisión de dedicarse a este campo, Paulina afirma que es una carrera que requiere de diversos talentos como el rigor, la disciplina, la capacidad reflexiva, la creatividad… pero que más allá de todos ellos, en la base de la dedicación a la universidad, están la vocación y la pasión. “La carrera académica es una opción muy válida, desafiante y de grandes retribuciones. Pues, por un lado, desde la academia es posible hacer una contribución muy significativa a las personas y a la sociedad, lo que resulta altamente gratificante. Por otro lado, las comunicaciones requieren de un amplio desarrollo, y hoy por hoy son muchos los temas y los desafíos, y pocos los obreros. Hay espacios para el desarrollo en este campo y se necesita de buenos maestros para la tarea de formar. Generar discípulos sigue siendo un enorme y válido reto”, señala. La autora recomienda: • Saiz-Echezarreta, Vanesa, Gómez-Lorenzini, Paulina,& Galletero-Campos, Belén. (2023). Tensiones institucionales del periodismo a propósito de las tomas feministas en Chile. Perfiles latinoamericanos, 31(62), 009. Epub 31 de mayo de 2024.https://doi. org/10.18504/pl3162-009-2023 • Saiz-Echezarreta, V.,& Gomez-Lorenzini, P.(2020). Emociones y discursos en las controversias públicas. Revista Mediterránea De Comunicación, 11(2), 121–122. https:// doi.org/10.14198/MEDCOM2020.11.2.28 • Godoy, S., Gómez, P., Labarca, C. y Opazo, E.(2016). Con mirada de conjunto: la plataforma para comunicación corporativa. En Pellegrini, S.(ed). Ordenando el caos: gestión y modelamiento de los procesos en la industria de la comunicación. Santiago: Ediciones UC, pp. 53–94. • Gómez-Lorenzini, P., Vergara, E., Porath, W.,& Labarca, C.(2015). Publicidad chilena en un proceso de crecimiento económico: aspectos formales, apelaciones textuales y papeles atribuidos a los personajes en la publicidad gráfica del retail a fines de la década de 1990. Palabra Clave, 19(1), 304–331. Recuperado a partir de https://palabraclave. unisabana.edu.co/index.php/palabraclave/article/view/540 • Gómez, P.., Pascale, E..,& Saiz, V..(2004). Campaña de comunicaciones 2003: Pobreza y alteridad al estilo Benetton. Cuadernos. Info,(16-17), 125–134. https://doi. org/10.7764/cdi.16.169 203 204 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Ximena Póo Figueroa 99 UNA CARTOGRAFÍA EN RED O POR QUÉ LA COMUNICACIÓN SE TRANSFORMÓ EN UN MAPA “Esta trayectoria académica[...] responde a un trabajo en equipo que he ido explorando, profundizando, evaluando y sosteniendo con un sinfín de problemas por solucionar, partiendo por la pregunta por lo que entendemos hoy por periodismo y el campo interdisciplinario de las comunicaciones a partir de la mirada siempre crítica, interpelante y afectiva de cientos de jóvenes estudiantes”. En esta etapa de la vida –ya he cumplido cincuenta y dos años– puedo decir que he vivido una dictadura, una transición democrática, un cambio de siglo, un apagón analógico, un caos digital fascinante, el deterioro de los sentidos democráticos, el triunfo(espero que sea pasajero) de las hipersubjetividades, una revolución feminista, un estallido social, la esperanza fallida de construir una nueva Constitución para Chile y una educación pública en crisis que resiste y lucha. He visto cómo se construye desde abajo y cómo se levantan egos desnudos que luego caen al olvido, he leído tanto y viajado por lugares en los que las personas solo buscan vivir vidas plenas y no siempre en emergencia. He sobrevivido a uno de los terremotos más fuertes de la historia registrado(2010), he asistido a un nuevo orden mundial que no termina de cuajar y he observado con estupor el ascenso del fascismo. Y he visto imágenes cinematográficas maravillosas, habitado libros ajenos y escuchado música cada día, cada mañana antes de llegar al campus universitario. La vida se expande en ese decir de“un día a la vez”, días en que la comunicación es clave, es la pulsión que nos permite cocrear las arquitecturas de nuestras identidades, la trama imperfecta de sociedades que, en medio de la eterna decadencia de Occidente, nos exigen más y más: evidencias, datos, testimonios, historias de vida, reflexiones, soluciones y pistas sobre el futuro. En esas huellas del porvenir nos reconocemos como comunidades que, como rizomas de colores, se niegan a dejar de mirarse. 99 Doctora en Estudios Latinoamericanos, Universidad de Chile. Profesora asociada de la Facultad de Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile. 205 Nací en Temuco, en el sur de Chile. Me gusta decir que nací en democracia, pero no me gusta pensar que crecí en dictadura, cuando el silencio mortal recorría el cono sur y este Chile ardía puertas adentro. Fue ese silencio el que detonó en mí la fuerza para desafiar un destino de silencio, una vida de silencio. Y fue así como a los diecisiete años me trasladé de ciudad para comenzar una vida ligada a esta profesión que llevamos clavada en cada gesto profesional y académico del que hacemos parte. En 2013 obtuve el grado de doctora en Estudios Latinoamericanos en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile con la tesis Inmigrantes peruanos en las‘fronteras’ de la Plaza de Armas de Santiago de Chile. Itinerarios críticos de sentidos transnacionales y comunicación intercultural. Entre 1997 y 2000 cursé el magíster en Relaciones Internacionales y Comunicación en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid(en colaboración con EFE, RNE y TVE) con la tesis ¿América Latina existe?(Des) Integración de una región abierta. Relaciones interregionales, crecimiento vs. desarrollo, políticas de defensa y de cooperación extrarregionales(NAFTA, Unión Europea, APEC). Y entre 1989 y 1993 estudié en la Escuela de Periodismo de la Universidad Austral de Chile, dependiente en esa época de la Facultad de Filosofía y Humanidades. Obtuve el título de periodista y grado de licenciada en Ciencias de la Comunicación con la tesis Proyección de los diarios electrónicos en Chile, una de las primeras en Chile sobre estas materias. En el plano profesional, el periodismo jamás ha estado ausente de mi camino académico y de esta ruta que siempre, desde hace treinta años, ha estado ligada a la docencia, al perfeccionamiento, a las políticas universitarias y al periodismo cultural. Salvo algunas coberturas intensas y duras como fue cubrir todo el“Caso Pinochet” en España, país en el que viví durante muchos años y al que regreso siempre por temas académicos y profesionales, entre 1998 y 2000. Desde 2018 a la fecha soy la directora de Contenidos Comunicacionales de UAbierta de la Universidad de Chile. Desde 2015 también soy parte del consejo editorial de la revista Palabra Pública, fundada en la Universidad de Chile. He sido también editora y encargada de las páginas culturales de la revista durante sus inicios en 2017. Todo mi trabajo profesional de los últimos diez años ha sido al interior de la Universidad de Chile y no en la empresa privada. Antes lo fue en la Agencia EFE, La Época, La Tercera, Rocinante, además de algunas colaboraciones en diversas publicaciones en América Latina y España. Esta decisión ha sido coherente con la visión de integralidad que la propia Universidad ha impulsado en el sentido de articular docencia, investigación y extensión como parte del desempeño académico. Por lo mismo, la investigación y la docencia se han nutrido de mi labor en esta revista y otras acciones relacionadas con el periodismo en la U, incluso la gestión. Entre mis entrevistas se cuentan a Elena Poniatowska, Enrique Dussel, Francisco Casas, Celia Cussen, Ramón Griffero, Silvia Federicci, Boaventura de Sousa Santos, Leonardo Padura, Alfredo Jaar, Rosa Montero, Irene Vallejo, y otros/ as que han marcado las voces del siglo XX y XXI. Este 2024 publicaré un libro con 206 UNA CARTOGRAFÍA EN RED O POR QUÉ LA COMUNICACIÓN SE TRANSFORMÓ EN UN MAPA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] cincuenta entrevistas realizadas desde comienzos de los noventa(desde mis veintiún años) hasta hoy; todas articulan poder, cultura, política y sociedad. Esas mismas articulaciones me llevaron a aceptar en 2015 el cargo de directora de extensión de la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones de la Universidad de Chile. Desde la comunicación extensión como eje, estuve encargada de elaborar una propuesta de Política de Extensión y Vinculación con el Medio de la Universidad a partir de un trabajo colaborativo que ha significado crear un Red de Direcciones de Extensión en toda la universidad y promover un trabajo colaborativo que impactara a nivel interno y en el medio, elaborando, además, por primera vez indicadores de medición. Revitalizar la Casa Central de la Universidad de Chile convirtiendo parte de sus funciones en un Centro de Extensión, lograr mantener por lo menos cinco actividades diarias y alianzas con actores del Estado, privados y mixtos, hacerme cargo de diseñar, gestionar, ejecutar y promover las Escuelas de Temporada en Regiones (Aysén, Magallanes, Arica y Parinacota, Los Lagos y prontamente en Tarapacá), elaborar planes interdisciplinarios para articular docencia, investigación y extensión a nivel local, nacional e internacional, codiseñar el Marco Regulatorio de Vinculación con el Medio del Consorcio de Universidades del Estado de Chile, entre otras, son las responsabilidades que he diseñado para el perfil de este cargo directivo, que antes de 2014 no se había definido con tal densidad. Fue una tarea colectiva, feminista y titánica. Luego, ya de regreso desde la rectoría, tuve la oportunidad de aportar en la transición del Instituto de la Comunicación e Imagen a la fundación de la Facultad de Comunicación e Imagen, donde soy profesora asociada y directora académica. Ese aprendizaje ha sido fundamental para mí debido a que la facultad sintetiza veinte años de lucha no solo por el reconocimiento del campo, sino por lo clave que ha sido el trabajo colectivo desde una perspectiva feminista, porque la academia –lo sabemos bien– contiene estructuras patriarcales que seguimos rompiendo. Es así como desde 2021 asumo a nivel de la universidad la dirección del comité académico de la cátedra de Racismos y Migraciones Contemporáneas, cátedra a la que aporto desde su creación en 2018. Además, desde 2016 integro el comité editorial de Editorial Universitaria. En ese periodo, especialmente entre 2018 y 2022, logro ser consejera regional del Consejo de la Secretaría del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de la Región Metropolitana(RM), Chile, elegida por las instituciones de Educación Superior de la RM. Ahí la voz colectiva adquiere en mí una responsabilidad mayor en el ámbito de las políticas públicas. Comunicar es para mi buscar qué se esconde tras las articulaciones mediáticas, las relaciones interpersonales, el diseño y aplicación de políticas; buscar qué se levanta o se hunde cuando el mundo transita de un siglo a otro, desde lo analógico a lo digital, desde la razón lineal a la que intenta descolonizarse para volverse cada vez más compleja. Como académica de la Universidad de Chile, he participado activamente y promovido entre mis pares la misión de formar a periodistas rigurosas y rigurosos 207 que logren vincular sus conocimientos disciplinares y profesionales en pos de transformarse en comunicadores/as que destaquen no solo en el ámbito nacional. Asimismo, hemos logrado que nuestros periodistas sean capaces de seguir estudios de posgrado y construir vidas ligadas a la academia y la profesión en diversos ámbitos. Todo lo que he realizado en el Instituto de Comunicación e Imagen(ICEI)(desde 2023, Facultad de Comunicación e Imagen, FCEI), tanto en periodismo(talleres de crónica, reporteo, ensayo, en los que he dirigido más de doscientas veinte memorias desde 2005) como en cine y TV(Estudios Culturales), ha sido para contribuir al perfil de egreso que incluso me ha tocado codiseñar como parte de mis labores de gestión y como integrante de comités de reforma curricular. Comienzo por mi labor docente y académica porque desde ahí hablo con una voz colectiva que se ha caracterizado por incentivar el impacto en el campo cultural y social donde los egresados/as deberán desempeñarse. En esa línea, destaco la amplia cantidad de publicaciones que han emanado de las tesis de grado que he guiado, y que abarcan una diversidad de temas contingentes en el ámbito cultural como crítica de cine, movimientos políticos estudiantiles, historia y patrimonio cultural de Chile, etc. Muchos de estos egresados y egresadas hoy trabajan como editores/as o directores/as de medios, lo que demuestra la importancia que otorgo a las competencias no solo de redacción o análisis, sino además a desarrollar capacidades de gestión y liderazgo a través de la práctica periodística. Sumado a lo anterior, destacan los muchos/ as otras/os estudiantes bajo mi guía que han seguido estudios de postgrado en el extranjero, con lo que luego han hecho un aporte a las políticas públicas, los medios y las organizaciones sociales en Chile. Como directora de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile(entre 2008 y 2024), una de mis misiones fue también hacer ver la necesidad de contratación de periodistas en niveles centrales como en facultades, institutos, espacios culturales universitarios, y de generar diálogos que sirvieran para generar prácticas. Asimismo, a nivel país puedo decir que siempre mi preocupación ha sido abrir espacios hacia nuevos campos para el desarrollo profesional a partir de mi trabajo en el ámbito de Vinculación con el Medio, de la Universidad de Chile, donde la gestión cultural, las comunicaciones y las investigaciones asociadas se articulan para generar contenidos y relatos que incidan en políticas públicas y en las percepciones sociales respecto de temas de relevancia(científicos, de género, derechos humanos, migraciones, creación artística y cultural, entre otros). Mi preocupación por generar estos puentes se explica por la relevancia que le otorgo al oficio y a la práctica de las comunicaciones y del periodismo como una labor múltiple y compleja, que abarca el fenómeno de la comunicación desde un prisma crítico y comprendiendo las diversas funciones y roles que le competen en una sociedad globalizada y diversa. En relación a mi labor como promotora de nuevas perspectivas en la creación de cursos y programas, hace ya casi dos décadas fui elegida por mis pares para dirigir 208 UNA CARTOGRAFÍA EN RED O POR QUÉ LA COMUNICACIÓN SE TRANSFORMÓ EN UN MAPA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] la carrera de Periodismo, por lo que lideré la creación de programas de la línea de formación especializada de la malla curricular pertenecientes al ámbito profesional del periodismo(Taller de Crónica y Entrevista, Taller de Reportaje, Taller de Reporteo, Reporteo Avanzado, obligatorios), como también en el ámbito de los estudios en comunicación(Estudios Culturales, Metodologías de Investigación en Comunicación – ambos obligatorios tanto para Periodismo como para Cine y TV–, Taller de Investigación en Comunicación y Comunicación y Migraciones). La creación de estos programas apuntó a transformar el enfoque docente hacia los estudios en comunicación, dirigidos a formar profesionales más integrales y críticos con su entorno y su práctica como comunicadores en un mundo contemporáneo. En ese sentido, creo en una formación académica interdisciplinaria, que advierta los principales desafíos de la comunicación como una práctica que comprenda habilidades comunicacionales escritas y orales, transmediales, en permanente diálogo con dimensiones teórico críticas que le den un sentido transformador a la práctica periodística. Considero que he realizado, siempre pensando en colectivo, una labor sistemática y permanente por canalizar estas preocupaciones, cautelando el necesario ejercicio del comunicador como una acción para la comprensión crítica del mundo. En el ámbito de posgrado y postítulo he sido parte del claustro académico que ha levantado el magíster en Comunicación Social(reapertura) y he creado junto a Faride Zerán, Premio Nacional de Periodismo(y más que una maestra para mí, desde 1992), el Taller de Periodismo Cultural en el diploma de Periodismo Cultural, Edición y Crítica, que hoy ambas coordinamos. Asimismo, fui la fundadora del diplomado de Comunicación y Gestión Cultural y su coordinadora desde 2008, del que se han graduado profesionales distribuidos por todo el país, quienes han aportado al desarrollo de políticas públicas y emprendimientos privados relacionados con el campo cultural y la comunicación en tanto mediación. Dirigí ese programa hasta 2015. Sigo haciendo el curso de Comunicación y Campo Cultural en este programa que ya ha cumplido más de una década. Asimismo, he participado de acreditaciones de magíster y doctorados en comunicación en Chile. Todo lo anterior ha ido consolidando líneas de acción que me han permitido articular docencia, investigación y extensión, al establecer redes de trabajo en estos ámbitos relacionados con el campo cultural, la ciudad y las migraciones, presentes en todas las actividades curriculares de las que soy responsable. Esos ámbitos están presentes en las cátedras que integro y promuevo a nivel institucional(U. de Chile), entre universidades y entre estas y actores clave en el Estado(como el actual Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio), y organizaciones no gubernamentales(como el Movimiento Acción Migrante). Creo que la docencia en el ámbito del periodismo y las comunicaciones necesariamente debe conllevar una aproximación crítica hacia la realidad, cuya expresión no consista únicamente en la transferencia de competencias y herramientas para el ejercicio de un 209 oficio, sino en formar profesionales activos de la comunicación, o sea, observadores críticos que busquen la transformación social de su entorno, desde las múltiples veredas de ejercicio de la comunicación. Considero que mi experiencia profesional previa al ingreso a la Universidad de Chile y el aprendizaje que obtuve de esa etapa en la que crecí como periodista y comunicadora fueron claves para desarrollar una mirada formadora y de gestión necesaria y contingente, que he intentado aplicar en la universidad a través de la docencia directa –con modelos pedagógicos que vinculen lo teórico con lo práctico– en el acompañamiento de tesis y la gestión académica, que aunque no es una labor docente en sí misma, considero que tiene repercusiones relevantes que impactan y definen estratégicamente nuestra función como formadores profesionales. Un ejemplo de esta mirada integral sucedió en el ICEI durante el 2013, cuando fui destacada por mis pares académicos en el ámbito de la innovación pedagógica –en esa ocasión se eligieron las mejores prácticas docentes en diversas unidades–. Fui destacada por hacer converger la reflexión de la formación básica con la praxis profesional en los talleres(en primer año se han creado, desde hace una década, seis medios digitales en promedio en el Taller de Reporteo, lo que lleva al espacio público las creaciones de los estudiantes de primer año, por nombrar algún ejemplo). Desde ese año y hasta el 2015 presidí la Comisión de Reforma Curricular del ICEI, siguiendo la intención de posicionar una práctica profesional en línea con los fundamentos crítico teóricos que imparte la formación básica. Sumado a eso, como docente y directiva, tengo la convicción de haber cumplido satisfactoriamente con lo encomendado en 2006, al acreditar la carrera de Periodismo por seis años liderando un proceso de reforma curricular(2006) exitoso e innovador en la Universidad de Chile(fuimos una unidad piloto para ese proceso). Ese proceso de reforma siguió una constante autoevaluación que culminó en 2015 con un nuevo cambio curricular y una reacreditación de la carrera, esta vez por el máximo de años(que lideré hasta dos meses antes de la visita de pares, cuando asumió un nuevo director). Además, he tenido el privilegio de evaluar y acreditar a varias carreras de Periodismo del país, por lo que he podido articular ese conocimiento para los avances de la propia Escuela de la Universidad de Chile. En 2008 fui elegida mejor docente junto con decenas de otras y otros en la Universidad de Chile y he logrado formar equipos académicos hasta que asumí la dirección de Extensión de la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones(2015-2020). Asimismo, tuve el privilegio de consolidar la revista Con Tinta Negra, de Periodismo; generar ciclos de tertulias con profesionales de comunicación y he dedicado cada esfuerzo por posicionar a la Escuela y al ICEI-FCEI desde un trabajo en equipo, siempre siguiendo los postulados históricos de la carrera y de la comunicación en tanto campos profesionales y académicos. Toda esta trayectoria académica la relevo porque responde a un trabajo en equipo que he ido explorando, profundizando, evaluando y sosteniendo con un sinfín de 210 UNA CARTOGRAFÍA EN RED O POR QUÉ LA COMUNICACIÓN SE TRANSFORMÓ EN UN MAPA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] problemas por solucionar, partiendo por la pregunta por lo que entendemos hoy por periodismo y el campo interdisciplinario de las comunicaciones, a partir de la mirada siempre crítica, interpelante y afectiva de cientos de jóvenes estudiantes. He tenido la suerte de ser profesora invitada como investigadora a la Universidad Complutense de Madrid, lo que ha significado conocer diversas juventudes en el aula, y me ha permitido observar el devenir de los tiempos que van desde fines del siglo XX a este comienzo de siglo, atravesado por horrores de un cambio epocal que nos habla de un reordenamiento geopolítico, la crisis de las democracias, la deshumanización y polarización aceleradas, y de subjetividades que han sucumbido al sistema capitalista neoliberal global. Pero hay esperanzas y las veo en cada tesis dirigida, en cada invitación a trabajar con otros equipos de Chile y de diversas partes del mundo. Es así como soy parte del equipo que lidera la sección Migraciones, Desplazamientos y Movilidades de Latin American Studies Association(LASA) y desde hace dos años coordino el Grupo de Trabajo 15, Comunicación y Ciudad (fundado por Rossana Reguillo) de la Asociación Latinoamericana de Investigadores en Comunicación(ALAIC). Ambos equipos de trabajo han aportado a mis investigaciones desde una perspectiva interdisciplinaria, que me ha llevado a armar redes que han permitido la publicación de artículos, capítulos de libros, participaciones en congresos internacionales, invitaciones a integrar grupos de investigación. Son redes basadas en el respeto por el trabajo realizado, la creatividad, la valentía de avanzar para pensar en un buen vivir, sobre todo en América Latina. Integralidad es así un concepto que permite pensar también un diálogo de saberes con énfasis en los estudios poscoloniales y decoloniales desde una perspectiva crítica que va de la mano de los Estudios Culturales abordados desde una epistemología interseccional. De ahí que también participo en el diplomado de Arquitecturas Temporales y en el claustro del magíster en Gestión Territorial del Riesgo de Desastres, ambos adscritos a la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la U. de Chile. Asimismo, he colaborado revisando proyectos de tesis en el doctorado en Comunicación gestionado por la Universidad de la Frontera y la Universidad Austral de Chile. No ha sido fácil, pero ha sido un camino que, para mí, liga profundamente la comunicación con el periodismo, la gestión cultural, la educación y política en el sentido de vivir en comunidad, organizarse contra las desigualdades, con memoria y anhelo de justicia social, interculturalidad y cierta esperanza, pese a todo. Y aquí, cuando escribo sobre parte de esta trayectoria, lo hago pensando en decenas de personas con las que he transitado durante todos estos años, de quienes he aprendido, construido, fracasado y logrado ciertos avances en el campo. No ha sido fácil no dejar de trabajar nunca, con dos hijas que fueron creciendo en el camino –Laura, hoy agrónoma, y Matilde, que inicia su carrera de Derecho, ambas en la U. de Chile– y que viajaron conmigo a congresos, pasantías y estancias. Tampoco ha sido fácil al 211 tiempo en que tengo una pareja periodista y doctor en Comunicaciones, porque en el círculo más cercano es imposible –y mejor que así sea– vivir sin pensar en las cartografías mediáticas, el poder, las expresiones culturales, los debates y las disputas ideológicas y de sentidos prácticos. La autora recomienda: • Álvarez, E., Póo, X., Zapata, J.(2021)«¿De qué hablamos cuando hablamos de ciudad?». Entrevista a Rossana Reguillo”. Revista Latinoamericana de Ciencias de la Comunicación, n°37, 215-226. Coordinadora y Editora de la Revista. ISSN 1807- 3026. DOAJ. • Póo, Ximena.(2021).“Universidad de Chile en movimiento: trenzar para narrarnos en comunidad”. En Nuestros territorios en tiempos de crisis: un ejercicio de escritura colectiva (Trabucco, Sergio Ed.). Universidad de Los Lagos. P. 27-33- ISBN: 978-956-6043-52-2. • Póo, X., Labrín, J,. Brossi, L., Monckeberg, M., Uribe, R., Bazoret, E., Heiss, C., Zerán, F., Boric, S.(2020).“Bases para una comunicación de calidad en tiempos de pandemia. Información, transparencia, confianza y reducción de incertidumbre en el contexto de estado de excepción, desigualdad social y pandemia”. Informe entregado por el Rector de la Universidad de Chile a la Mesa Social Covid-19 en agosto de 2020. https://www.academia. edu/44068256/Bases_para_una_comunicaci%C3%B3n_de_calidad_en_tiempos_de_ pandemia_Informaci%C3%B3n_transparencia_confianza_y_reducci%C3%B3n_de_ incertidumbre_en_el_contexto_de_estado_de_excepci%C3%B3n_desigualdad_social_y_ pandemia • Póo, X., Dougnac, P., Flores, M., Osorio, F., Ravanal, M. y Sánchez, A.(2020). Extensión con sentido país: innovando en las prácticas de extensión, vinculación con el medio y comunicaciones en la Universidad de Chile 2016-2018. Editorial: Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones, Universidad de Chile. Disponible en https://libros.uchile. cl/1106 ISBN: 978-956-19-1181-9 • Póo, X.(2020). La Era de la Crónica. Comunicación y Medios,(42), 158-159. Universidad de Chile. SCOPUS. 212 UNA CARTOGRAFÍA EN RED O POR QUÉ LA COMUNICACIÓN SE TRANSFORMÓ EN UN MAPA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Lorena Retamal Ferrada RESPONSABILIDAD SOCIAL DESDE LA PERSPECTIVA DE LA COMUNICACIÓN Por Sofía Molina Escobar 100 y Dra. Lorena Retamal Ferrada 101 “La académica ha desarrollado investigaciones centradas en la Agenda 2030, Objetivos de Desarrollo Sostenible(ODS), Sostenibilidad, Responsabilidad Social desde la perspectiva de la comunicación a través de un trabajo colaborativo entre académicos nacionales e internacionales”. Este relato sobre la trayectoria académica de Lorena Retamal Ferrada busca profundizar su experiencia en las distintas dimensiones del ámbito universitario: la investigación, la docencia, la vinculación con el medio y la gestión institucional, ámbitos marcados profundamente por el interés en el estudio y el desarrollo de la comunicación organizacional. Esta trayectoria ha permitido por años que sus estudiantes y colegas destaquen diversas experiencias sobre su rol como comunicadora y la contribución en la vida profesional y educativa de quienes la rodean. HABLAR DE COMUNICACIÓN ORGANIZACIONAL Para dar inicio al relato, debemos contextualizar lo que entendemos por comunicación organizacional, porque permitirá comprender el interés y experiencia de la académica en esta disciplina, que tiene sus matrices conceptuales y teóricas en la psicología social, la sociología y las ciencias de la administración. Diversos autores sostienen que estas disciplinas(Blau, 1983; Goldhaber et al(1984, 1990), Jablin(1980), Garrido, J; Goldhaber, G& Putnam(2020) han aportado tanto al esclarecimiento conceptual como al estudio mismo de las organizaciones. 100 Periodista, Universidad Católica de la Santísima Concepción. 101 Doctora en Comunicación y Gestión Estratégica del Conocimiento, Universidad Pontificia de Salamanca, España. Académica de la Facultad de Comunicación, Historia y Cs. Sociales, Universidad Católica de la Santísima Concepción. 213 Sin embargo, definir la comunicación organizacional es una tarea compleja. Andrade(1999) sostiene que este concepto tiene tres acepciones. En primer lugar, la comunicación organizacional es un fenómeno que se da naturalmente en toda organización, cualquiera sea su tipo, tamaño o estructura. Bajo este enfoque, el autor define la comunicación organizacional como:“el conjunto total de mensajes que se intercambian entre los integrantes de una organización, y entre esta y su medio”. Esto abre un abanico de posibilidades y desafíos respecto a la comunicación. Una segunda acepción que presenta Andrade(1999) es la comunicación organizacional como:“una disciplina cuyo objeto de estudio es, precisamente, la forma en que se da el fenómeno de la comunicación dentro de las organizaciones, y entre las organizaciones y su medio”. Por último, una tercera acepción define la comunicación organizacional como:“un conjunto de técnicas y actividades encaminadas a facilitar y agilizar el flujo de mensajes que se dan entre los miembros de la organización, o entre la organización y su medio; o bien, a influir en las opiniones, actitudes y conductas de los públicos internos y externos de la organización, todo ello con el fin de que esta última cumpla mejor y más rápidamente con sus objetivos”. En esta línea, Andrade (1999) divide la comunicación organizacional en comunicación interna y externa. La comunicación interna radica en que, el grupo el artífice de la transparencia en la organización y, por lo tanto, no debe considerarse un vehículo de trasmisión de información. La comunicación externa se define como el“conjunto de mensajes emitidos por cualquier organización hacia sus diferentes públicos externos, encaminados a mantener o mejorar sus relaciones con ellos, a proyectar una imagen favorable o a promover sus productos o servicios”(Andrade, 1999). La comunicación externa, tal y como plantea el autor, contempla las relaciones públicas y lapPublicidad. INTERCAMBIO Y ANÁLISIS: LA ELECCIÓN DE LAS COMUNICACIONES Lorena Retamal Ferrada estudió periodismo en la Universidad Católica de la Santísima Concepción(Chile). Durante sus estudios en la UCSC, decidió realizar un intercambio estudiantil en la Universidad de San Martín de Porres(Perú), intercambio que fue posible gracias a la Beca Santander Movilidad Internacional. Una vez en la USMP, cursó las asignaturas de Comunicación Organizacional y Relaciones Públicas. Desde ese momento, nace un interés profundo en que sus compañeros y los futuros estudiantes de periodismo conozcan e interioricen la contribución de la comunicación organizacional al igual que vivencien un intercambio académico y cultural. Con esta experiencia, finalizó sus estudios de pregrado, siempre con interés por adquirir nuevos conocimientos y profundizar en los distintos aspectos que posibilita la comunicación. Este interés la motivó a realizar su doctorado en la Universidad Pontificia de Salamanca(España) donde desarrolló su tesis doctoral Framing y 214 RESPONSABILIDAD SOCIAL DESDE LA PERSPECTIVA DE LA COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Crisis. Tratamiento informativo de la prensa chilena frente a situaciones de crisis en organizaciones(2005-2010). En esta investigación, abordó el fenómeno de gestión de la comunicación de crisis y su relación con la imagen que proyectan los medios de comunicación a la opinión pública sobre las características de dicho fenómeno que enfrentan las organizaciones. Es en esta etapa cuando aprendió de sus tutores, Dr. Fernando Martínez-Vallvey y Dr. José David Urchaga Litago, el trabajo que requiere la investigación y la importancia del financiamiento del Estado para promover, fomentar y desarrollar la investigación en Chile. Lorena se adjudicó la beca Conicyt que le permitió cursar sus estudios de posgrado en el extranjero. Tras regresar a Chile y luego de una entrevista con el decano de la época, Mario Urzúa Aracena, empezó a ejercer como académica en su alma mater, específicamente en la Facultad de Comunicación, Historia y Ciencias Sociales de la UCSC. Tras la experiencia adquirida en su intercambio de pregrado y su doctorado, se planteó la importancia de incorporar nuevas asignaturas al currículo de la carrera de periodismo a través de asignaturas tales como: Taller de Gestión de Crisis, Comunicación y Gestión de Eventos, Taller de Asesoría a Organizaciones Locales, entre otras. Al acercarse cada vez más a la comunicación organizacional, observó que había pocas asignaturas que se relacionaran con la responsabilidad social, la comunicación y la sostenibilidad, por lo que impartió un seminario de investigación para abordar dichas temáticas. El desarrollo del seminario le permitió identificar la poca literatura existente sobre las temáticas mencionadas. Transformó, entonces, este hallazgo en motivación para seguir investigando sobre comunicación y sostenibilidad. Al mismo tiempo, propuso y dictó optativos de profundización y seminarios de grado que permitieran fortalecer la formación de los futuros periodistas. FORMAR A QUIENES COMUNICAN Sin duda, las experiencias académicas que tiene un estudiante con sus profesores contribuyen de una manera u otra en su quehacer diario y en su futuro profesional. Tal como plantea Montoya-Robles(2018), los egresados de programas con énfasis en la comunicación organizacional deberán enfrentarse a un entorno de las organizaciones con variados cambios, aspectos sociales y culturales a considerar para establecer estrategias de comunicación tanto internas como externas. Por consiguiente, se requiere una formación profesional que desarrolle diversas competencias que permita identificar las necesidades y requerimientos del entorno. En este marco, la investigación en el ámbito de la comunicación organizacional es clave para comprender y visualizar las distintas variables y posibles barreras, culturas o comportamiento de las organizaciones con sus públicos de interés. Cada año, las aulas de la carrera de periodismo de la Universidad Católica de la Santísima Concepción se llenan de estudiantes con el interés de formarse como 215 sólidos profesionales. El rol del profesor es otorgarles los conocimientos, herramientas para su desempeño y guiar su proceso de formación. Por más de una década, la profesora Retamal ha dictado diversos cursos de comunicación organizacional para responder al interés de los estudiantes y a los requerimientos del perfil de periodista en el ámbito organizacional. Para la periodista Fernanda Carmona, su camino en el mundo de las comunicaciones inició en el 2014. Hace diez años ingresó a la UCSC:“la escuela de periodismo me entregó las herramientas profesionales de lo que soy ahora, pero hay una persona que me formó en las comunicaciones organizacionales: la profesora Retamal”. Fue en segundo año de la universidad, en 2015, cuando la profesora impartió el curso de la línea organizacional Comunicación y Estrategia en Organizaciones, que Fernanda comprendió que el periodismo abre un abanico de posibilidades, entre ellas, trabajar en una empresa y desarrollar estrategias de comunicación interna. Se entiende la comunicación interna como el conjunto de actividades de cualquier organización para crear y mantener buenas relaciones con sus miembros, mediante diferentes medios de comunicación informados, integrados y motivados para contribuir con su trabajo al logro de los objetivos organizacionales(Andrade, 1999; Lucas Marín, 1997). Para Fernanda, quien ejerce en el mundo empresarial, el conocimiento adquirido sobre comunicación interna le ha permitido enfrentar los múltiples desafíos organizacionales. En cuarto año de la carrera de periodismo de la UCSC, los estudiantes pueden cursar asignaturas optativas de alguna de las dos líneas que se ofertan: periodismo de medios de comunicación y comunicación organizacional y estratégica. Camila Suazo actualmente está cursando su último año de periodismo. La estudiante ha elegido durante su formación profesional diversos cursos que ha impartido la profesora: “Llegó un momento en que elegía las asignaturas porque sabía que ella las dictaría. Son muchos los aprendizajes que puedo destacar: la responsabilidad, el trabajo en equipo, la sustentabilidad, la innovación y sobre todo a disfrutar de mis procesos y no dejarme caer por el estrés, problemas y circunstancias”. Para el periodista Guillermo Paredes, su formación académica está marcada por las experiencias y aprendizajes entregados por la profesora Retamal en las asignaturas centradas específicamente en comunicaciones corporativas:“su rigurosidad pedagógica combina de manera efectiva la teoría con la práctica”. Además, agrega:“La experiencia y el conocimiento que adquirí en comunicación de crisis, comunicación corporativa, entre otras ha sido fundamental para mi desarrollo profesional y la comprensión del campo de las comunicaciones”. Además, hay que destacar que ella guió el proceso de investigación de su tesis de pregrado. 216 RESPONSABILIDAD SOCIAL DESDE LA PERSPECTIVA DE LA COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] EQUIPO ACADÉMICO INTERNACIONAL: FRUTO PARA INVESTIGACIONES Y DOCENCIA La académica ha desarrollado investigaciones centradas en la Agenda 2030, Objetivos de Desarrollo Sostenible(ODS), Sostenibilidad, Responsabilidad Social desde la perspectiva de la comunicación a través de un trabajo colaborativo entre académicos nacionales e internacionales. La Dra. Retamal forma parte de un grupo de académicos de Colombia, Ecuador y Chile, el cual se enfoca en investigar temáticas relacionadas a las organizaciones y la sostenibilidad. El Dr. Jaime Alberto Orozco, académico colombiano, cuenta que hace tres años inició su trabajo en conjunto:“comenzamos una labor un poco más cuantitativa sobre el desempeño de los comunicadores en las empresas tanto de Chile, como de Ecuador y Colombia”. Sobre el desarrollo del trabajo colaborativo que realizan, cuenta que“en plena pandemia, trabajamos un enfoque en entrevistas a profundidad con encargados de comunicación y de relaciones públicas de grandes empresas de los tres países y posteriormente hemos incursionado en distintos tipos de investigaciones sobre sostenibilidad y el manejo de las empresas”. Estas investigaciones han permitido identificar el rol y la contribución de las empresas en temáticas de sostenibilidad. “El análisis realizado en empresas que son de distinta naturaleza –y por lo tanto se encuentran en distintos escenarios en cuanto a la relación entre RS y comunicación– lleva a proponer diversas estrategias que se deben aplicar para responder a las necesidades comunicacionales de los stakeholders y avanzar hacia un desarrollo sostenible de las organizaciones y la sociedad”(Durán, Vega, Orozco, Retamal y Ávila, 2021). Como mencionan los autores, una investigación colaborativa desde la perspectiva internacional permite analizar la comunicación desde distintos enfoques, ya que existen diversos escenarios y realidades. Después de la pandemia, el grupo de investigación ha abordado en conjunto diversas temáticas, entre ellas: cómo las empresas han mejorado sus sistemas de comunicación, cómo han trabajado el desarrollo desde la perspectiva de la comunicación interna, e incluso se han abordado también investigaciones con análisis de los reportes de sostenibilidad de grandes empresas nacionales e internacionales. Para el Dr. Orozco,“el trabajo que hemos realizado con Lorena y con las compañeras de Ecuador ha constado de investigaciones asociadas al tema de relaciones públicas y sostenibilidad”. Un hecho que diferencia la relación académica entre ambos es que no se conocen personalmente, experiencia que no han necesitado y que no les ha afectado en el trabajo que realizan:“hemos trabajado todo el tiempo en investigaciones, pero a través de reuniones virtuales en distintas plataformas”. La virtualidad no les ha impedido la realización de grandes trabajos y con excelentes resultados. Para el académico, el trabajo internacional que realizan es totalmente colaborativo, ya que se 217 han entendido en una dinámica y metodología de organización que les ha permitido desarrollar varias investigaciones juntos.“Lorena es supremamente organizada, muy metódica, muy entregada a su trabajo, es una persona inteligente que sabe muy bien hacia dónde se direcciona todo el tema de investigación y eso ha favorecido mucho el trabajo que hemos desarrollado en los tres países”. La colaboración les ha permitido seguir trabajando en dos áreas: investigación y docencia. En este marco, el Dr. Jaime Alberto ha participado en el Ciclo de Conferencias sobre Comunicación para la Sostenibilidad en América Latina que organiza cada año la Dra. Retamal, y al que invita a colegas de otras universidades extranjeras a dictar una clase espejo para sus estudiantes de periodismo para posibilitar experiencias de internacionalización en casa. Esto contribuye a la calidad de enseñanza de los sistemas educativos porque se introducen las TIC en los procesos de enseñanza y aprendizaje, utilizando las herramientas comunicativas en los entornos virtuales de aprendizaje y propiciando la internacionalización que permite la vinculación y la creación de redes internacionales de investigación científica multidisciplinaria entre las universidades como el fortalecimiento de la formación de los estudiantes(Yangali, Triana y Calla, 2021). DOCENCIA Y TESIS: UN CAMINO COLABORATIVO El desarrollo de una tesis es un proceso que involucra un sin fin de desafíos y aprendizajes, en el que los estudiantes dedican largas jornadas para leer y contar así con un cuerpo teórico sólido que les permita desarrollar un planteamiento del problema con sustento y rigurosidad. Los estudiantes tesistas se vuelven grandes compañeros de sus profesores guías y esta es una experiencia que es diferente para cada uno. Para Camila Mennickent, los años de tesis fueron intensos, con un contexto en el país que no dejó a nadie indiferente. Pese a todo, pudo completar al día su seminario de investigación esto, claramente, con un trabajo colaborativo con la profesora. Cuenta:“En medio de una serie de factores propios de una crisis y de las particularidades de cada uno de nosotros, destaco siempre su compañía, la empatía y el orden de la profesora. Siempre fue muy clara en sus instrucciones y plazos”. Las investigaciones realizadas bajo la perspectiva de la comunicación organizacional se centran tanto en lo interno como externo de las organizaciones. De ahí la importancia de realizar investigaciones que permitan hallazgos que contribuyan a retroalimentar el perfil profesional y orientar la formación para gestionar la comunicación en las organizaciones. En esta línea, diversos autores demuestran un incremento de investigaciones centradas en estudiar y analizar de manera teórica y empírica los campos, roles, tendencias y prácticas de la comunicación en las organizaciones(Jablin & Putnam, 2001; Palacios Chavarro, 2015), lo que nutre la disciplina. 218 RESPONSABILIDAD SOCIAL DESDE LA PERSPECTIVA DE LA COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Actualmente, la comunicación organizacional es un campo de investigación en desarrollo y, por tanto, requiere de un mayor análisis de sus objetos de estudio, de las formas cómo se está produciendo e, incluso, hace falta detectar también posibles vacíos en investigación(Palacios Chavarro, 2015). La metodología de la profesora se basó en acompañar a cada uno de sus estudiantes en tiempos de pandemia de manera online, dictando clases grupales y tutorías para avanzar en las distintas etapas que involucra una investigación. Bastián Pedreros, titulado de Periodismo, cuenta que:“pensé que el tiempo no sería suficiente, su manera de hacer las cosas me permitió comprender el valor del trabajo metodológico, paso a paso, enseñanza que conservo y plasmo día a día”. EXPONER EL TRABAJO COLABORATIVO Sin duda el desarrollo de una tesis es un proceso que necesita dedicación, constancia y responsabilidad, por lo que se espera que la investigación aporte y sea expuesta a quienes les pueda ser útil. La Dra. Retamal siempre se ha enfocado en que las tesis que escriban sus estudiantes se encaminen hacia proyectos o presentaciones que permitan generar una contribución a la comunidad y un aporte significativo a las comunicaciones. Desde hace varios años la académica fomenta la participación de los estudiantes y colegas con sus investigaciones en el congreso que organiza la Asociación Chilena de Investigadores en Comunicación(INCOM Chile), cuyo objetivo es promover la difusión e intercambio de conocimientos en el área de la comunicación social. Actualmente, forma parte de la directiva período 2022-2024. Camila Mennickent cuenta que su tesis se enmarcó en el proyecto de investigación DINREG 26/2018, adjudicado por la académica, que consistía en“cobertura mediática sobre la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible: Análisis comparativo de la prensa chilena y española”, lo que permitió que los resultados de este trabajo colaborativo fueran expuestos en el VI Congreso INCOM. Con respecto a esta presentación junto a la profesora, Mennickent dice:“Agradezco cada instancia que ella aprovechó como profesora guía para que nosotros conociéramos más del mundo académico y periodístico, siempre alentándonos e impulsándonos a ver más allá. Sin duda, inculcó la rigurosidad y la ética en cada etapa que compartimos”. ENLAZANDO EL PERIODISMO CON LA GESTIÓN INSTITUCIONAL En este espacio me tomo la atribución de compartir mi testimonio. Mi nombre es Sofía Molina periodista titulada de la UCSC. Conversé con cada una de las personas que forman parte de este relato y me percaté de las coincidencias que tienen con mi experiencia. Ingresé a estudiar periodismo en 2016, mentalizada con que quería algún día formar parte de los medios de comunicación. En simultáneo mi camino se 219 encontró con la profesora, la conocí cuando era jefa de carrera de periodismo; su forma de ser, de organizarse y de gestionar las cosas es algo que destaco hasta hoy. Recuerdo que, en segundo año, me sentaba al final de la sala cuando la profesora dictaba el curso Gestión de Imagen Personal y Corporativa. Allí, algo en mi mente cambió, ya que me comenzó a interesar esta línea del periodismo que para mí era desconocida, la del periodismo organizacional, ámbito en el que me desempeño actualmente. Desde que la conocí, he tenido la posibilidad de verla en diversos cargos: jefa de carrera, académica, investigadora y directora; lo que me ha permitido darme cuenta de sus cualidades comunicacionales y, sobre todo, de que nunca deja de enseñar. En su cargo de jefa de carrera tuvo un trato directo con los estudiantes, con lo que solucionó diversas problemáticas gracias a su metodología tan ordenada y responsable. Hoy diariamente la veo ejercer su cargo de directora de Relaciones Institucionales y Vinculación de la UCSC, que le permite seguir aportando desde la gestión, pero sin dejar la docencia y la investigación. En su rol como directora, le compete promover y coordinar procesos de vinculación y cooperación entre la UCSC, sus graduados y titulados, y aquellos actores regionales, nacionales e internacionales de interés institucional. Veas Yañez(2015) señala que en toda organización las comunicaciones son indispensables y son el sustento que le permite a toda entidad proyectarse a su comunidad interna y externa, tanto en su esencia como en aquello que realiza como contribución al medio en el que se desarrolla. En este sentido, la universidad no es ajena a esta realidad, que pareciera ser un factor común en las distintas latitudes independientemente de la evolución de las comunicaciones. Desde mi perspectiva, he presenciado que todo se basa en la enseñanza, ya que la profesora siempre acompaña, siempre guía, siempre deja un aprendizaje en alguien. Sin importar el cargo que esté ejerciendo, es una admiración total ver a una comunicadora en diversas perspectivas y posiciones. LA CONTRIBUCIÓN A LA FORMACIÓN DE NUEVOS PROFESIONALES Quienes finalizaron sus estudios de periodismo y actualmente se encuentran ejerciendo comentaron que siempre la recuerdan. Fernanda, antigua estudiante, afirma que la profesora ha sido una gran guía desde que estudiaba y hasta ahora que ejerce:“Desde que salí de la universidad siempre he mantenido el contacto con la profesora Lorena y eso me llena un montón porque sé que en ella puedo encontrar respuestas profesionales para mi vida laboral, que estoy construyendo. Hoy, en cada 220 RESPONSABILIDAD SOCIAL DESDE LA PERSPECTIVA DE LA COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] decisión corporativa está ella, quien me enseñó cómo es el periodismo dentro de una compañía y sus desafíos”. En el caso de Guillermo, otro egresado, el apoyo de la profesora se extiende porque en más de una oportunidad ha colaborado con ella en sus asignaturas como profesional invitado, lo que le permite transmitir a los estudiantes su experiencia en cargos ejecutivos y directivos en el mundo público y privado. En estas clases comparte su experticia en temas estratégicos y asuntos públicos. Este trabajo conjunto permite que la académica esté constantemente en relación con sus titulados e intencione sinergias entre estudiantes y titulados de la carrera. Para la académica ha sido fundamental acompañar a cada estudiante en sus distintas etapas: desde motivarlos a conocer sobre el periodismo organizacional hasta generar miradas y profesionales capaces de ejercer en distintos ámbitos. Su interés es, sobre todo, que se reconozca el valor de la comunicación organizacional. Tal y como plantea Arévalo Martínez(2022), a lo largo de la evolución de la comunicación organizacional, una de las principales preocupaciones de quienes la ejercen ha sido demostrar su contribución a los resultados de la organización. Por ello al final de este relato solo me queda decir que: “Los apartados de este capítulo configuran mi experiencia y el trabajo realizado durante años, pero a la vez dan cuenta de las oportunidades, desafíos, líneas de investigación en el ámbito académico. A través de la experiencia y la investigación, he comprendido que las organizaciones están en constante movimiento tanto por factores internos (cultura organizacional, clima laboral entre otros) como externos(movimientos político sociales, normativas entre otras) y que se requieren colaboradores centrados en las personas y con capacidad de liderazgo, de adaptación para enfrentar los desafíos y que estén dispuestos a proponer mejoras que contribuyan a fortalecer la identidad, la imagen, la reputación y la viabilidad financiera de la organización. Por lo tanto, se requiere una comunicación precisa y fluida que contribuya al propósito de la organización. Al mismo tiempo, he comprendido en el aula la necesidad de que los estudiantes conciban los conceptos teóricos y puedan aplicarlos de manera concreta en alguna organización a través de actividades curriculares para adquirir experiencia y potenciar competencias globales. En definitiva, es necesario profundizar desde la investigación en los factores que influyen en la comunicación en las organizaciones porque ello permitirá formar profesionales con una mirada analítica, propositiva, ética y conectada con su entorno para propiciar organizaciones más resilientes frente a los desafíos globales”. 221 Las autoras recomiendan: • Retamal Ferrada, L., Vega, M., Orozco-Toro, J. A.,& Ávila, C.(2023). Los ODS en los reportes de sostenibilidad en empresas de Ecuador, Colombia y Chile. Contratexto,(040), 117-147. https://revistas.ulima.edu.pe/index.php/contratexto/article/view/6440/6568 • Orozco Toro, J. A., Vega, M., Retamal-Ferrada, L., Ávila, C.,& Durán, A. M.(2023). Comunicar para el bien común. El enfoque estratégico de la comunicación para la sostenibilidad en Ecuador, Colombia y Chile. Palabra Clave, 26(4), e2641. https:// palabraclave.unisabana.edu.co/index.php/palabraclave/article/view/20469/7787 • Retamal Ferrada, L.; Ávila, C.; Orozco Toro, J. A.; Vega, M.& Durán, A. M.(2023). Comunicación y ética empresarial en medio de la crisis del COVID-19. En: Gutiérrez Atala, F. y Muñoz Joven, L. A.(Eds. científicos). Ética y moralidad en los medios de comunicación: investigaciones y propuestas(pp. 195-224). Cali, Colombia: Editorial Universidad Santiago de Cali. https://libros.usc.edu.co/index.php/usc/catalog/view/527/707/9819 • Retamal- Ferrada, L., Salazar, P y Pedreros, B.(noviembre 8-10. 2023). Universidades chilenas y Agenda 2030: Estrategias comunicativas para contribuir y difundir los objetivos de desarrollo. IX Congreso Nacional de la Asociación Chilena de Investigadores en Comunicación INCOM, Santiago. • Durán González, A. M., Vega, M., Orozco Toro, J. A., Retamal Ferrada, L.,& Avila, C. (2021). Vínculo entre responsabilidad social y comunicación en países de América Latina: Estudio aplicado en empresas de Ecuador, Colombia y Chile. Revista Prisma Social,(35), 141–164. Disponible en https://revistaprismasocial.es/article/view/4480 Referencias: Andrade, H.(1999). Hacia una definición de la comunicación organizacional. En Fernández Collado, C. La comunicación en las organizaciones(5ª Reimpresión,(pp. 29-34). México: Trillas. Arévalo Martínez, R. I.(2022). El valor de la comunicación organizacional: una visión desde los profesionales, académicos y consultores. Sintaxis,(8), 12–31. https://doi.org/10.36105/stx.2022n8.01 Blau, P.(1983). Intercambio y poder en la vida social. Barcelona: Hora, D.L. Durán González, A. M., Vega, M., Orozco Toro, J. A., Retamal Ferrada, L.,& Avila, C.(2021). Vínculo entre responsabilidad social y comunicación en países de América Latina: Estudio aplicado en empresas de Ecuador, Colombia y Chile. Revista Prisma Social,(35), 141–164. Disponible en https://revistaprismasocial. es/article/view/4480 Garrido, J; Goldhaber, G& Putnam(2020). Fundamentos de la comunicación organizacional de la organización a la estrategia en el siglo XXI. Disponible en https://www.researchgate.net/profile/ Francisco-Garrido-4/publication/343629110_Fundamentos_de_Comunicacion_Organizacional_2022/ links/5f6a6d1aa6fdcc0086345f39/Fundamentos-de-Comunicacion-Organizacional-2022.pdf Goldhaber, G.(1984). Comunicación organizacional. México: Editorial Trillas. Jablin, F.& Putman. L.(Eds.).(2001). The new handbook of organizational communication: advances in theory, research, and methods. Thousand Oaks: Sage Publications. Lucas Marín, A.(1997). La Comunicación en la Empresa y en las Organizaciones. Barcelona: Editorial Bosch. Montoya-Robles, M.- de-J.(2018). Comunicación organizacional: revisión de su concepto y prácticas de algunos autores mexicanos. Razón Y Palabra, 22(1_100), 778–795. Recuperado a partir de https:// revistarazonypalabra.org/index.php/ryp/article/view/1134 Palacios Chavarro, J. A.(2015). Historia y avances en la investigación en comunicación organizacional/ History and advances in communication organizational research. Revista Internacional De Relaciones 222 RESPONSABILIDAD SOCIAL DESDE LA PERSPECTIVA DE LA COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Públicas, 5(10), 25–46. https://doi.org/10.5783/revrrpp.v5i10.339 https://editorial.uniagustiniana.edu.co/ index.php/editorial/catalog/download/53/67/767-1?inline=1 Veas Yañez, C. A.(2015). a Política y Gestión Comunicacional como aporte al desarrollo de la gestión institucional de las Universidades Chilena/Communication Policy and Management as a contribution to Chilean universities institutional management. Revista Internacional De Relaciones Públicas, 5(9), 179–206. Yangali Vicente, Judith Soledad; Varón Triana, Nubia; Calla Vásquez, Kriss Melody. Clase Espejo, Una Estrategia De Internacionalización Pedagógica Para Fortalecer La Competencia Investigativa En Estudiantes De Universidades Latinoamericanas. Zona Próxima, 2021, No 35, P. 3-21. 223 224 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Paulina Salinas Meruane 102 DESDE EL GÉNERO AL DISCURSO Y LAS COMUNICACIONES Por Camila Alcaíno Monsalves 103 “La lucha es entonces, la de recuperar la reflexividad, no el alegato, sino el espíritu crítico de mirar las cosas desde distintos enfoques, y para hacer esto se requiere calma. Yo creo que esa es mi cruzada en los pocos años que me quedan en el trabajo académico formal”. Desde el norte del país, Paulina Salinas Meruane desarrolla la investigación en comunicación con perspectiva de género. Comenzó su carrera estudiando Trabajo Social en épocas de dictadura. Se doctoró en Alemania y fue parte de una de las primeras experiencias de educación superior privada en Chile. Su historia destaca en el contexto de un país centralizado, cercenado por la dictadura, y se emplaza en la academia, donde decidió desarrollarse desde sus primeros años universitarios, y en donde se posicionó en las categorías más altas con el paso del tiempo. Paulina es doctora en Ciencias Sociales por la Freie Universität de Berlín, Alemania, país en el que vivió por casi cinco años. Luego fue y volvió, desarrolló su investigación doctoral centrada en la política pública chilena:“en 1994 se aplica por primera vez, homologando la experiencia española, el primer programa de Igualdad de Oportunidades entre Hombres y Mujeres con la creación del Servicio Nacional de la Mujer(Sernam, 1991); entonces hice un análisis con perspectiva de género”, cuenta durante la entrevista que busca conocer su trayectoria en la academia. Corría la década de 1990, y si en la academia había pocos que ostentaban el grado de doctor, menos común era que una mujer lo tuviera. Paulina Salinas venía llegando 102 Doctora en Ciencias Sociales por la Freie Universität de Berlín, Alemania. Académica titular de la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica del Norte (UCN). Secretaria de Investigación y Desarrollo Tecnológico de la Facultad de Humanidades de la UCN. 103 Candidata a doctora Universidad Austral de Chile. Becaria ANID- Subdirección de Capital Humano/Doctorado Nacional 2022- folio 2122069. 225 de Alemania, con dos hijos y un esposo(también doctor). En ese entonces se instaló en la Universidad José Santos Ossa(Antofagasta), una de las primeras instituciones de educación superior privadas que tuvo el norte del país. En 1996, Paulina regresó a Chile y comenzó a hacer clases en las carreras de Trabajo Social y Psicología en la Universidad José Santos Ossa, además trabajó como profesora externa(a tiempo parcial) en la carrera de Psicología de la Universidad Católica del Norte, a cargo de asignaturas relativas a métodos de investigación cualitativa. En el año 2004, la Universidad del Mar compró la Universidad José Santos Ossa. En ese entonces, Paulina era directora de la Escuela de Psicología y Trabajo Social. Un año después de este hito, y sintiéndose poco cómoda con el nuevo escenario, Paulina comenzó a trabajar en la Universidad Católica del Norte(UCN). Allí partió dictando clases en psicología y luego apoyó a la Escuela de Periodismo en las asignaturas de metodología de investigación. Durante ese periodo, la académica recuerda que tuvo la disyuntiva de trabajar en la Universidad de Antofagasta, en la Escuela de Trabajo Social, y de ser parte de la UCN en Periodismo.“Finalmente decidí por esta última, por el prestigio y varias otras razones, y no me equivoqué”, señala. Es en este nuevo espacio donde la tríada “metodologías cualitativas, comunicación y perspectiva de género” se encuentra, como se puede observar en las investigaciones que ha desarrollado desde entonces. Estudios de género, discurso, minería, educación superior y cultura organizacional son las líneas de investigación en las que ha trabajado Paulina Salinas desde el norte del país. Cuenta que ganó su primer Fondecyt pensando en la pertinencia territorial, se preguntó“¿qué podemos hacer desde una universidad regional que no realicen las de Santiago?” Y ahí apareció la minería como rasgo que hace único al norte de Chile. “En 2008 o 2009 me adjudiqué el primer Fondecyt con un colega de Psicología Social y desde ahí ya no paré hasta el 2021”, cuenta Paulina, quien el 2004 fue condecorada con el premio Elena Caffarena, actividad que forma parte del Día Internacional de la Mujer desde el 2003. A este respecto, la académica asegura que su mérito es haber perseverado en el trabajo sobre género y minería, labor que le ha dado reconocimiento y con el que se ha ganado un espacio en la región. En esta entrevista, la Dra. Salinas Meruane habla sobre su trabajo de investigación situado en los estudios de comunicación en Chile. En el contexto de los estudios de comunicación en Chile, ¿cómo defines tu enfoque de investigación y área de trabajo y cuáles han sido los temas que te han apasionado en los últimos años? He seguido un enfoque principalmente inductivo cualitativo, es decir, lo que a mí me interesa son las vivencias, la vivencia de los sujetos, específicamente de las mujeres. 226 DESDE EL GÉNERO AL DISCURSO Y LAS COMUNICACIONES MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Y he seguido este enfoque con perspectiva de género. Tengo particular fascinación por la escucha activa y el discurso que emerge de estas mujeres que he estudiado. Entonces, todo lo que tiene que ver con los aspectos simbólicos que están asociados al discurso ha recibido mi particular atención. Esto me ha significado estudiar un poco de psicoanálisis e ir mirando cómo se va configurando el discurso de las trayectorias de vida de las mujeres. Además, siempre hay un espejo también personal en las investigaciones.Mi propia historia me ha dado oportunidades de hacer estos estudios comunicacionales desde el discurso y desde la experiencia vital de las mujeres. Y este es mi nicho y me siento muy cómoda en él. Justo ahora ¿en qué investigación estás trabajando? Presenté un Fondecyt en el grupo de estudio de sociología y ciencia de la información y quedé en lista de espera, no me había pasado, quiere decir que la idea no está mala, que es mejorable. La propuesta era hacer un análisis de la biografía del poder de las mujeres que se desempeñan como decanas y directoras en la educación superior en el área de STEM, minería, sobre todo por el perfil de excepcionalidad que tienen estas académicas. Son impecables, pero eso me inquieta más aún, por el costo asociado que tienen esas trayectorias tan autoexigentes. Entonces, estoy perseverando con esa idea, por lo menos estoy ahora escribiendo un poco en ese tema y pretendo reformular el proyecto, esperar las observaciones, considerar las cosas que puedo mejorar y volver a presentarlo, es mi idea. Además, es un tema súper en boga, en el sentido de que ahora se está tratando de atraer más mujeres a las carreras STEM porque son disciplinas con poca presencia femenina históricamente. Claro, además en la industria universitaria, la academia, las mujeres rápidamente caen, en general, incluso en otras áreas. Cuando, por ejemplo, una mujer se transforma en decana, al poco tiempo ya no quiere más. Entonces hay algo con el poder que está presente, que es poco armonioso con el ethos femenino, con el ser mujer. Yo creo que ahí hay una desarmonía, producto de un sistema capitalista patriarcal, que nos hace homologarnos a los hombres y no somos hombres, tenemos un ciclo vital distinto, hay una cuestión biológica hormonal que las mujeres estamos poniendo al servicio de un sistema patriarcal y que nos está devorando. Yo quiero poner ese tema en la palestra porque me parece que la igualdad no va por ahí. ¿Estás trabajando en otros proyectos en paralelo? Estoy participando en el proyecto Conocimiento 2030, que nos adjudicamos en conjunto con esta Universidad de Santiago de Chile(USACH) y la Facultad de Humanidades de Universidad Católica del Norte(UCN); estoy a cargo de la línea de participación y liderazgo femenino. Entonces, he estado ahí, levantando algunos 227 focus group con académicas para ver también el tema de liderazgo. Me interesa mucho hoy estudiar el liderazgo académico de las mujeres, creo que hay mucho por hacer y por estudiar. ¿Podrías compartirnos los hitos más significativos de tu trayectoria como investigadora en el campo de la comunicación en Chile? ¿Cómo han influido en tu desarrollo profesional? Bueno, yo creo que un hito significativo que no puedo dejar de mencionar ha sido mi participación en INCOM, la Asociación de Investigadores de Comunicación, porque participé desde sus orígenes. En su segundo año yo ya estaba incorporada y, luego, fui dos períodos parte de la directiva. Eso me abrió una dimensión que no tenía la posibilidad de ver desde acá en la UCN, que es una universidad regional… nosotros estamos en una región compleja, lejana, en pleno desierto de Atacama, en un entorno que no es fácil, sino más bien hostil. Entonces, haber participado desde los inicios de INCOM fue una cuestión muy relevante. Lo otro que también fue importante fue la oportunidad que tuve de participar en un Fondecyt como coinvestigadora con la colega Claudia Mellado y el colega Carlos del Valle. Esa experiencia de realizar un estudio comparativo en cuatro regiones fue también un impulso relevante en mi posicionamiento en el ámbito de las comunicaciones. Ahí hicimos un trabajo de investigación interesante, Claudia Mellado es una colega súper trabajadora, muy buena en lo que hace. Nos juntamos dos personas muy obsesivas con lo que hacíamos, generamos un trabajo virtuoso que fuimos sacando adelante con el apoyo de Carlos, que también fue muy significativo. Esos primeros vínculos fueron un impulso para mí. ¿Podrías destacar alguna investigación específica en la que hayas trabajado recientemente y que consideres que ha tenido un impacto importante en el ámbito de la comunicación en Chile? Este aporte es indirecto, fue un trabajo etnográfico que significó introducirnos en el aula y ese fue un contrapunto súper fuerte con respecto a nuestro rol y nuestro desempeño en tanto docentes en el área de las comunicaciones. El aprendizaje que hicimos en ese proyecto de cuatro años fue producto de trabajar con etnografía, hicimos entrevistas en profundidad, entrevistas grupales, individuales. Usar esa metodología me permitió mirarme en tanto académica. Además, trabajamos esa investigación desde el interaccionismo simbólico como marco teórico, tomamos toda la línea discursiva de Van Dijk. Ese marco teórico de la línea crítica ha sido un impulso súper grande para mirar nuestro quehacer como académicas. También la reflexión que hicimos en el panel de mujeres en el INCOM viene desde aquí, desde mirarnos a nosotras y preguntarnos dónde estamos, qué estamos haciendo, qué sentido tiene lo que hacemos, y creo que ese proyecto gatilló esta 228 DESDE EL GÉNERO AL DISCURSO Y LAS COMUNICACIONES MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] reflexión distinta. En ese sentido, he estado en una cruzada de tratar de llevar estas reflexiones a mis colegas de la Escuela de Periodismo, y también a mis estudiantes. ¿Y cómo ha sido la recepción del entorno ante este planteamiento? La academia vive hoy lo que yo creo que es una amenaza: la sobresaturación. En los colegas de esta industria hay un cansancio que no se puede proyectar mucho tiempo más. Yo creo que tenemos que unir fuerzas para revertir la situación, no podemos seguir alimentando un monstruo que nos devora. En las comunicaciones hemos seguido en forma muy disciplinada el modelo de las ciencias duras, el modelo colonizador del hemisferio norte. Vamos como borregos detrás de los“incentivos”, que nos están matando la creatividad, las formas lúdicas que teníamos como formadores en comunicaciones. Los académicos estamos cada vez más estresados, más desenfocados, y eso está teniendo un impacto en la formación que estamos brindándoles a los estudiantes de periodismo. Hemos perdido el sentido del por qué hacemos lo que hacemos, estamos con un modelo de auto exigencia que ya no tiene proyección. Creo que la comunicación es una tremenda oportunidad, porque educar es comunicar. Cuando educamos, los profesores comunicamos, podemos comunicar desencanto, es decir, comunicamos luces y sombras. Entonces, si no ponemos atención en estas formas que tenemos de comunicar, creo que estamos perdiendo el norte. Estamos cercenando lo más importante que tenemos como seres humanos, a propósito de la fuerza que tiene la inteligencia artificial, estamos aplastando la reflexividad porque para reflexionar necesitamos calma, necesitamos sentarnos, asentar el cuerpo, asentar el espíritu para mantener una reflexión significativa con alguien, con un otro, y ese otro, que es tu estudiante, es tu alumno, es la interacción que tú generas como profesora. La lucha es entonces, la de recuperar la reflexividad, no el alegato, sino el espíritu crítico de mirar las cosas desde distintos enfoques, y para hacer esto se requiere calma. Yo creo que esa es mi cruzada en los años que me quedan en el trabajo académico formal. ¿Qué obstáculos has superado como investigadora en un contexto cultural y académico específico como el chileno, y cómo crees que estas experiencias han contribuido a tu crecimiento profesional? Yo creo que el obstáculo principal que he ido superando –estoy en eso, no es algo totalmente superado… pero he ido avanzando– es ese miedo que arrastramos de no cumplir con la expectativa, esa presión que se siente, que también yo me he autoimpuesto. Pero el contrapunto de este miedo son los logros que se tienen como investigadora, el ganarme proyectos, publicar, ser galardonada con distinciones, esto yo creo que lo logré satisfactoriamente. 229 Ahora estoy con el objetivo de estar más calmada, ya no me genera la ansiedad que me generaba hace seis años atrás. Como te comentaba, quedé en lista de espera en el Fondecyt y antes hubiese estado preocupada, pero como he tenido otras experiencias, mi reacción ya no es la misma. Por ejemplo, ahora estoy trabajando en la Comisión Nacional de Acreditación(CNA), por segundo año participo en el comité de postgrado de la CNA en el área Ciencia Social y Comunicaciones, ha sido una experiencia muy buena. He ido aprendiendo a aportar desde otros lados. ¿Cómo ves la evolución de las oportunidades para las mujeres investigadoras en comunicación en Chile en los últimos años y qué desafíos crees que aún persisten? Yo creo que los desafíos son muchos porque sobre todo tienen que ver con que las mujeres logremos el desarrollo de una investigación que esté más acorde a las posibilidades reales que tenemos en tanto académicas, mujeres y con todos los roles que desempeñamos. O sea, yo creo que no puede ser a costa de las vidas personales de las académicas, esa es una primera cuestión que creo fundamental. Tenemos que hacer fuerza para forjar una discriminación positiva que nos permita un espacio en plenitud y no a contrapelo. Y en términos disciplinarios, yo creo que la comunicación es un espacio súper relevante y cada día más transdisciplinario, y que nos obliga a hacer esfuerzos colaborativos, o sea, no es posible pensar la comunicación como una disciplina compartimentada. Hoy la complejidad de las comunicaciones atraviesa todas las instituciones y las formas de organización que tiene la sociedad. Hay un camino enorme por desarrollar. Creo que en eso la comunicación ha ido ganando espacios, se ha legitimado como disciplina y campo de conocimiento, hay una mayor consolidación de los estudios de la comunicación, las revistas. Ahora, el problema es que el campo de comunicación sigue en este gran modelo de métricas, pero tengo la esperanza de que podamos darle una vuelta a esto y vayan emergiendo alternativas porque el planeta ya no resiste más la fuerza de las condiciones, nos obliga a buscar alternativas más plausibles. Debemos generar nuevas formas de vida, más armónicas. Y la esperanza que tengo también viene dada por las nuevas generaciones, que son más conscientes de sus derechos. Por ejemplo, ahora la maternidad es una opción, las mujeres hoy día pueden decidir de forma consciente si quieren o no quieren ser madres. Esto ya es un avance porque yo también tuve la posibilidad de tomar esa decisión, en mi generación tuvimos acceso a la píldora, podíamos controlar la maternidad, pero ese mandato todavía seguía siendo muy fuerte. Entonces la elección era relativa, no había un trabajo de conciencia más profunda, en el que te preguntaras si era lo que realmente querías. Creo que las nuevas generaciones están en esa reflexión y me parece interesante tanto para aquellas mujeres que se deciden por la maternidad, como para aquellas que deciden que no es su camino. Creo que soy de una generación intermedia que 230 DESDE EL GÉNERO AL DISCURSO Y LAS COMUNICACIONES MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] ha avanzado respecto a la generación de mi madre, pero que es más conservadora con respecto a las nuevas generaciones. ¿Qué consejo darías a las jóvenes investigadoras que están ingresando al campo en Chile? Yo diría que la investigación no se puede hacer a medias tintas, hay que realizarla con pasión. Hay otros ámbitos de la carrera académica, del ejercicio que hacemos en la universidad, que son igual de exigentes; pero la investigación, en relación con la docencia, la vinculación o la gestión, requiere también de una pasión por su desarrollo, sobre todo la investigación en ciencias sociales, porque nuestros sujetos de estudios son complejos. Nuestro objeto de estudio exige de un investigador muy atento, concentrado, focalizado, reflexivo, porque no es mezclar en un tubo de ensayo varios ingredientes, no es una molécula, un ácido y ver la reacción para levantar un paper a partir de eso. Nosotros trabajamos la subjetividad, trabajamos la complejidad del ser humano, que nos exige mucho como sujetos a los investigadores, porque te metes en la problemática y vas con el cuerpo adentro a relacionarte con distintos temas. Entonces, para investigar tenemos que alinearnos, debemos tener la energía equilibrada para poder ser“exitosos”, en el sentido de tener resultados significativos, por decirlo de alguna manera, y así lograr decir o mostrar algo que sea novedoso, distinto, tener otro foco, pero para eso hay que estar presente, con la energía en el lugar, porque si no, es una réplica, repites lo que todos dicen y eso no es lo que hay que hacer en la investigación. Entonces, la investigación tiene mucho de creatividad, demanda también hacer un poco de arte, mirar por debajo del agua para identificar lo que otros no ven. Y eso no se aprende en los libros, se va haciendo, es como un trabajo manual. Un paper trabajado así es artesanal, lo escribes, lo revisas, lo vuelves a mirar, trabajas la hipótesis, identificas que no va por aquí, va por allá… entonces, te va involucrando como sujeto. Les diría a las jóvenes investigadoras, sobre todo a las que están estudiando un doctorado en comunicación, en ciencias sociales, que el desarrollo en estas áreas te involucra completamente, debes poner tu cuerpo a disposición de la escritura, tienes que involucrarte totalmente, ordenar tus prioridades, para lograr terminar exitosamente los estudios, la investigación. Para mí, el doctorado fue una escuela tremenda, más encima de Alemania, que es una academia súper compleja, pero le agradezco porque me dio estructura, me dio orden, disciplina, tolerancia a la frustración, cuestiones que he usado en todo mi desarrollo como académica. Enfrentar este tipo de desafíos es costoso, pero hay crecimiento de todas maneras. 231 En relación con la perspectiva de género, ¿cómo has abordado esta temática en tus investigaciones y cuál consideras que ha sido tu contribución más significativa para promover la equidad de género en el campo de la Comunicación? Mira, mi perspectiva de género ha sido una perspectiva que yo diría… me atrevería a decir que siempre me he puesto un poco en jaque, en discusión, respecto a las teorías que tienden a ser muy taxativas. Por ejemplo, la teoría feminista que sitúa lo femenino y masculino, en tanto binario, no tiene sentido para mí. Yo he puesto el foco en el centro, y creo que tiene que ver con mi formación original(Trabajo Social), poner en realce el bienestar de las mujeres. Con los estudios de género, en las primeras investigaciones ponían la mirada en la fragilidad de ellas, en esta condición de mayor vulnerabilidad, en la asimetría existente con relación a los hombres. Esto por supuesto que lo usado como un encabezamiento cuando uno entra al tema. Partí con los estudios de la mujer, después fue el género y luego me ha interesado mucho el tema interaccional, es decir que la satisfacción de género de la mujer pasa en vínculo con los hombres, no es contra de ellos. Yo creo que he trabajado con mayor fuerza esta cuestión interaccional, o sea, las tareas del cuidado son posibles, por ejemplo, en la medida en que hay un otro que se hace cargo, no es que haya que abandonar a alguien, sino que alguien más también se tiene que hacer cargo. He seguido lo que plantea Silvia Federicci sobre cómo hacemos que las labores de cuidado, la maternidad, sean valoradas en la sociedad… yo encuentro que las mujeres lo hacemos muy bien: el cuidado de los hijos, el vínculo que estableces tú con tu hija o hijo es súper valioso porque estás aportando al bienestar de esas personas que va a crecer y que van a aportar a la sociedad, y eso yo encuentro que es una contribución que la sociedad tiene que proteger, cuidar y valorar. Lo que intento transmitir es que la mujer no es esa que se la puede con todo, con la idea de la mujer integrada al mercado, que trabaja, cuida, la súper mujer; sino que, para hacer el análisis desde el género, para mí ha tenido sentido tener la interacción en el centro. Claro y ¿tú has observado estas relaciones dentro de la industria minera? Claro, yo he puesto mucho oído a las mujeres que trabajan en minería, a sus tensiones, a las contradicciones que sienten, al desgarro emocional que vivencian en relación con sus hijos y a mí me conmueve… Me interesa expresar ese sentir de las mujeres que quieren tener buenos sueldos, quieren trabajar, quieren poder realizarse –todas cuestiones absolutamente legítimas–, pero también quieren poder tener una vida afectiva satisfactoria. Entonces, esa armonía es por lo que hay que luchar y no sobrecargar más a las mismas mujeres. 232 DESDE EL GÉNERO AL DISCURSO Y LAS COMUNICACIONES MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Hay que preguntarse qué están dejando de hacer los hombres para que las mujeres puedan hacer lo que necesitan y quieren hacer en esta sociedad. Yo voy por esa línea, creo que es necesario mover la brújula y no seguir recargándolas. En tu experiencia, ¿cómo has promovido la inclusión de voces femeninas y la diversidad de perspectivas de género en tus equipos de investigación? Sí, me ha tocado promover la inclusión de las voces femeninas, principalmente porque he sido parte de comisiones en la educación superior. Me tocó participar, por ejemplo, en la comisión para elaborar un protocolo de género cuando tuvimos el tema del movimiento conocido como Me too, me refiero al movimiento feminista en las universidades. Después fui invitada a participar como representante de la Universidad Católica del Norte en la comisión de género del Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas(CRUCH). Y en cada instancia que he participado, he llegado a estas reflexiones de cómo hacemos para brindar mejores condiciones a las mujeres. Ahora estoy participando en la Comisión de Jerarquización de la Universidad como representante de los académicos/as de la sede Antofagasta, donde nos tocó reformular el reglamento. A esto aporté incorporando perspectiva de género en dichas normativas, tratando de equilibrar, por ejemplo, el valor que se les otorga a las labores de gestión dentro de la universidad(que en general son ejercidas por mujeres). Y cada vez que se presenta alguna mujer en la comisión –también lo hago con los hombres– intento poner en valor sus trayectorias porque es un ambiente donde, a pesar de que cada vez hay más mujeres, predomina la cultura masculina. Mis ideas, de hecho, han tenido buena acogida porque juego con las herramientas del patriarcado, o sea, no me voy en contra de los hombres. Quizás puedo entender mejor cómo jugar con las herramientas del patriarcado porque viví con tres hombres: tengo dos hijos hombres y mi esposo. Entonces he aprendido cómo comunicarme con ellos sin invalidarlos, sin ponerlos en falta, para lograr que los hombres entiendan la perspectiva de las mujeres. Y yo creo que hay que hacer ese esfuerzo de interacción, de diálogo y no descalificación, no creo que estén los tiempos para eso. ¿Has visto que ha cambiado el panorama en cuanto a las mujeres que investigan en comunicación en los últimos años? Sí, yo creo que cada vez hay más mujeres en la academia y en la investigación de todas maneras, muchas más. Estuve tres años en el grupo de estudios de Fondecyt y me tocó ver cómo iba creciendo esa curva y hoy es más frecuente encontrar mujeres que están postulando, hay más haciendo doctorado, o sea, hay un circuito virtuoso de mujeres que están accediendo a los recursos públicos. 233 Me toca evaluar Becas Chile, por ejemplo, para programas doctorales para magíster, profesionales o académicos, evalúo todos los años becas y cada vez llegan más mujeres que postulan a programas de posgrado, y ese es un tremendo indicador. Yo creo que el que hayamos logrado en el sistema de educación superior la paridad (la paridad en término de la cobertura, no dentro de las disciplinas, pero sí en la cobertura general) está empujando a una transformación, no todavía disciplinaria, pero por lo menos para allá vamos. Y en las escuelas de periodismo se ha ido produciendo una mayor presencia de mujeres, la carrera se ha ido feminizando. Lamentablemente, cuando en una carrera comienzan a haber más mujeres, suele ser porque se ha producido una precarización del mercado laboral y, en este caso, es lo que está pasando en comunicaciones, hay una trampa ahí al mirar las cifras. Hay que tener cuidado con eso, porque cuando los espacios se feminizan es porque los hombres se retraen y los espacios se precarizan. Es un contrasentido que hay que mirar con mucha atención. Entonces, en lo que parece ser una ventaja, hay que tener cuidado porque es una trampa, muchas veces tiene una doble mirada. Hay que poner zoom para observar esos fenómenos. Por ejemplo, si miras las jerarquías académicas a nivel de asistente estamos prácticamente cincuenta y cincuenta en el sistema universitario, pero a medida que la jerarquía(asociada a titular) aumenta, las mujeres caemos. O sea, llegar a titular en las universidades es un esfuerzo tremendo para una mujer. Yo llegué a los cincuenta años, en el 2017, y llegué porque me lo puse como meta y fui como hormiga… buscando todas las cosas que necesitaba para llegar ahí y lo conseguí, pero es un desafío complejo para las mujeres porque lo fue para mí misma. La autora recomienda: • Salinas, P., Romaní, G. y Lay-Lisboa, S.(2023) Discursos ambivalentes hacia las estudiantes de educación superior: estereotipos de género en docentes ingenieros y técnicos en STEM-Minería. 58. 102-137 Scielo • Silva, J., Salinas, P., Castillo, E.(2023). Habitus of Masculinity in Chilean Miners: Efficiency, Control and Consumption of the Bodies. Social Sciences.(12) 119. 3-17. Scopus. • Salinas, Paulina, Lay Lisboa, Siu,& Romaní, Gianni.(2020). Estereotipos de género: una aproximación a la cultura académica desde las interacciones docentes en carreras mineras. Estudios pedagógicos(Valdivia), 46(2), 231250. https://dx.doi.org/10.4067/S0718-07052020000200231 234 DESDE EL GÉNERO AL DISCURSO Y LAS COMUNICACIONES MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Tabita Moreno 104 EL DESAFÍO DE LAS COMUNICACIONES INSTITUCIONALES Y EL EJERCICIO DEL PERIODISMO Por las editoras “[Hay que] comprender la academia y la investigación como un camino de constante aprendizaje; ser capaces de liderar a las nuevas generaciones de mujeres sin perder de vista nunca que estas serán su mejor reemplazo, para así asegurar el progreso humano con perspectiva de género”. Durante los últimos seis años, Tabita Moreno ha estado a cargo de las comunicaciones institucionales de la Universidad de Concepción(UdeC) mientras se dedica al ejercicio del periodismo en medios de comunicación. En 2018, asume como directora de comunicaciones de la Universidad de Concepción, cargo a partir del cual ha debido realizar un desafiante trabajo en la dirección y gestión de las comunicaciones institucionales de una de las universidades más importantes del país. En paralelo, en 2019, asume la dirección de Diario Concepción, medio de prensa cuyo énfasis se orienta hacia la actualidad regional. La docencia de pre y posgrado ha sido el pilar de su carrera, dedicada a la investigación en periodismo, medios digitales y repertorios comunicativos de las personas en entornos altamente tecnologizados. Actualmente es profesora asociada de la Facultad de Ciencias Sociales de la UdeC. Desde 1998, ha impartido docencia de pregrado, principalmente en la carrera de Periodismo, pero también en programas como Trabajo Social, Psicología, Ingeniería en Telecomunicaciones, entre otras. En el postgrado, ha estado a cargo de cursos en los programas de magíster en Comunicación Digital y magíster en Ciencias Regionales, ambos de la Universidad de Concepción, y ha participado como profesora invitada en el magíster en Comunicación de la Universidad Católica de Valparaíso. 104 Doctora en Comunicación, Retórica y Medios Digitales, North Carolina State University, Estados Unidos. Académica de la Escuela de Periodismo, Universidad de Concepción, Chile. 235 Su investigación académica se ha centrado en estudios etnográficos que apuntan a la micro observación de las prácticas comunicativas de las personas y los modos en que los medios digitales intervienen en dicho entramado de prácticas y repertorios de personas hiperconectadas y siempre disponibles a través de las tecnologías de comunicación móvil. En dicho marco, su interés académico mira hacia la comunicación móvil y los medios digitales desde un punto de vista centrado en el usuario, para así examinar de qué manera las prácticas de comunicación y consumo informativo de las personas ocurren en un complejo ecosistema de medios, en el que las tecnologías de comunicación móvil y los medios digitales son inseparables de la vida cotidiana de individuos y comunidades. En esta línea, ha liderado y participado en proyectos de investigación sobre comunicación móvil y juventud, prácticas en el consumo de noticias por parte de los jóvenes de Concepción, trayectorias mediales de adolescentes y jóvenes para informarse sobre el contenido de la propuesta de nueva Constitución en Chile, y ecologías de la información noticiosa de los adolescentes y percepciones sobre la actualidad en un mundo de comunicación instantánea. EL CAMINO SE HACE DE HITOS En 1997 comenzó a trabajar en la dirección de tecnologías de la información de la Universidad de Concepción, integrándose al equipo de trabajo de desarrollo web y producción de contenidos para Internet, un área de trabajo que, en esa época, concentraba a profesionales de la ingeniería y mostraba muy escasa participación de periodistas. Este hito inició su interés por el periodismo y las prácticas comunicativas enmarcadas en un constante cambio tecnológico como escenario de todos estos procesos. Más adelante se integra al cuerpo académico del Departamento de Comunicación Social de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Concepción y, a partir de entonces, ingresa al trabajo académico practicando la docencia, la investigación y la vinculación con el medio. Dado que su trabajo se vincula al uso de tecnologías en los procesos de enseñanza y aprendizaje, fue becada por la Organización de Estados Americanos para participar de la conferencia internacional sobre educación, formación, nuevas tecnologías y eLearning, Virtual Educa 2002, realizada en Valencia(España), cuyo propósito era la conformación de una comunidad profesional de tecnología educativa para fomentar internacionalmente la educación. Esta oportunidad constituyó un hecho relevante en el desarrollo de su carrera porque le permitió conocer a otros investigadores de su área e integrarse a una red de investigadores e investigadoras en comunicación, educación y medios digitales. En los años siguientes, consolida su actividad académica a través de la obtención del máster en Diseño y Comunicación Multimedia, que le permitió consolidar el trabajo 236 EL DESAFÍO DE LAS COMUNICACIONES INSTITUCIONALES Y EL EJERCICIO DEL PERIODISMO MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] en desarrollo web y uso de tecnologías en procesos educativos. Además, se adjudicó la beca Igualdad de Oportunidades Fullbright-ANID(BIO) para realizar estudios de doctorado en Estados Unidos. Así, en 2009 comenzó el doctorado en Comunicación, Retórica y Medios Digitales en North Carolina State University. Tras regresar a Chile al acabar el doctorado, en 2014, se reincorpora a su cargo académico en la Universidad de Concepción desde donde realiza docencia e investigación. Luego, asumir la dirección de Comunicaciones ha implicado un trabajo sistemático, constante y riguroso en la gestión de las comunicaciones institucionales. En paralelo, se convirtió en la primera mujer en dirigir un diario en la región del Biobío. Como parte de este trabajo, durante los momentos más críticos de la pandemia, en 2020, le correspondió liderar el proceso de adaptación del trabajo de los equipos periodísticos a un escenario de semi o nula presencialidad a fin de no interrumpir la publicación del medio, pese a las restricciones sanitarias. En este mismo contexto, se adjudica el fondo de The Google News Initiative, tendiente a la difusión de la crisis sanitaria, con un énfasis en las medidas de prevención que tanto se necesitaban en esos momentos. Como directora del diario, también le correspondió realizar la primera entrevista otorgada a medios por el entonces presidente electo, Gabriel Boric Font. Estos dos últimos cargos, ejercidos hasta la fecha, dan cuenta de dos líneas de desarrollo en las comunicaciones y el periodismo que exigen competencias y perspectivas diversas que se han venido consolidando, apoyadas siempre por excelentes y comprometidos equipos de trabajo. DESDE UNA UNIVERSIDAD REGIONAL QUE FORMA PERIODISTAS La Universidad de Concepción es una de las instituciones de educación superior más importantes del país. Desde ese punto de vista, para Tabita, dirigir sus comunicaciones institucionales ha constituido un desafío constante, dada la magnitud de una institución compleja y completa que cuenta con veinte facultades, noventa carreras y más de ciento cincuenta programas de postgrado distribuidos en sus tres campus (Concepción, Chillán y Los Ángeles). Para ella, lo anterior se presenta también como una oportunidad de contribuir al desarrollo de la institución y a la consolidación de su imagen como universidad de vocación y carácter públicos, a través de la gestión de su comunicación interna y externa. Este desafío es al mismo tiempo una oportunidad para aportar a la disminución de las brechas de género, toda vez que su figura se transforma en un referente femenino para las nuevas generaciones interesadas en esta área de desarrollo profesional, así como ofrece la oportunidad de dar voz a otras mujeres y visibilizar sus necesidades, aspiraciones, problemáticas y puntos de vista. A pesar de estar actualmente concentrada en tareas de gestión de las comunicaciones, no ha perdido de vista los principales desafíos que se presentan a diario en la 237 formación profesional de periodistas en el país. En efecto, el trabajo desarrollado le ha permitido constatar en terreno cuáles son algunos de estos desafíos, así como las oportunidades que se manifiestan en el mundo actual. Entre estos, releva el enorme trabajo académico que se requiere para abordar temáticas como la convergencia entre los medios tradicionales y emergentes, las necesarias mejoras en las competencias lectoescritoras de las y los nuevos profesionales, el análisis de la información frente a la creciente presencia de fake news, los espacios de comunicación que requieren repensarse, el nuevo contexto mediático que ha desafiado las divisiones tradicionales entre comunicación de masas y comunicación interpersonal, debido a la profunda integración de las prácticas móviles de comunicación dentro del tejido de las interacciones cotidianas que refleja el amplio paisaje tecnológico dentro del que las personas establecen conexiones. Así, para Moreno, los contextos tecnológicamente mediados y no mediados ya no están claramente separados en las prácticas comunicativas cotidianas de las personas. Dada la convergencia mediática, los espacios son ahora físicos y digitales, por lo que las prácticas sociales ocurren también dentro de entornos híbridos que integran ambas dimensiones. VIDA COTIDIANA Y TECNOLOGÍAS Tabita Moreno afirma que su área de interés está centrada en los modos en que la vida cotidiana de las personas transcurre enmarcada en un ambiente mediático en el que los medios digitales y en red juegan un rol preponderante(Ito et al., 2009), a lo que se suma la ubicuidad de los dispositivos móviles, que les permite mantenerse conectados e interactuar con otros potencialmente en todo momento y desde cualquier lugar. Esto ha propiciado el individualismo en red(Wellman& Hogan, 2004) o socialidad selectiva(Matsuda, 2005), que describen cómo el uso de los medios y el involucramiento en los ambientes mediáticos ocurre de forma más individualizada y flexible. Se trata, como plantean Rainie y Wellman(2012), de un nuevo sistema operativo social que ha instalado al individuo en el centro de atención, y es este quien experimenta su vida conectada a información, objetos, personas, redes y al mundo en general. En este ambiente hiperconectado, disponibilidad y conectividad son elementos críticos para las personas, cuya vida diaria transcurre mientras interactúan en movimiento y en contextos de emplazamiento espacio temporal o en espacios físicos y digitales, gracias a la portabilidad de los medios móviles. Particularmente, el teléfono móvil como medio de comunicación no solo se incorpora así a un contexto social determinado, sino también contribuye a la construcción de significados y contextos que se traducen, en definitiva, en influencias culturales(Fortunati& Magnanelli, 2006). La conectividad perpetua, o casi perpetua, a Internet, a los medios sociales y a sus formas variadas de interacción interpersonal y personal masiva facilita, a la vez, una reconfiguración de las pautas de sociabilidad, mientras diluye de manera notable 238 EL DESAFÍO DE LAS COMUNICACIONES INSTITUCIONALES Y EL EJERCICIO DEL PERIODISMO MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] las barreras para la mantención de relaciones sociales distanciadas(Giddens, 1990). Es decir, las nuevas infraestructuras de comunicación, y sobre todo la difusión de la internet móvil, permiten a los sujetos realizar un reposicionamiento social dentro de un ensamblaje complejo y dinámico de sus redes sociales con otros(amigos, familiares, y hasta personas desconocidas), que pueden estar geográficamente cerca (en la misma ciudad e inclusive dentro del mismo edificio o una misma sala) o lejos (en otra parte del país o bien en otra parte del mundo). Por lo tanto, si las personas viven siempre conectadas a una sociedad en red(Castells, 1996), cabe preguntarse cómo se configuran sus prácticas de interacción social, con quiénes se conectan, a qué escala(desde lo local hasta lo global) y con qué consecuencias para la redefinición de su geografía social, sus puntos de vinculación afectiva y su imaginario socio espacial. Este tema es de tal relevancia que ha mostrado un incremento importante en las investigaciones relacionadas que se están realizando actualmente en Chile. SER MUJER E INVESTIGADORA EN CHILE De acuerdo con Tabita Moreno, si bien se ha avanzado en la visibilización de las problemáticas de las mujeres y se ha luchado por erradicar las brechas de género, persisten desafíos estructurales, culturales y organizativos tal como lo señala el diagnóstico elaborado en la Universidad de Concepción, en el marco de un proyecto InES de Género. De acuerdo con sus resultados, continúa observándose que“una menor presencia de mujeres en la planta académica, además de la sobrecarga docente, la permanente competencia por recursos, la validación constante y la dificultad de conciliar la vida laboral y familiar son aspectos que requieren de especial atención” (p. 268, 2024). Relata que, en la mayor parte de su desarrollo profesional, le ha correspondido trabajar en ambientes mayoritariamente masculinos, en los que se ha favorecido al hombre debido a prácticas naturalizadas y, a veces, institucionalizadas, que le han significado ser relegada, aun cuando estaba en igualdad o incluso en mejores condiciones académicas que sus colegas hombres. Dichos obstáculos siguen siendo muy fuertes en el país, en las regiones y en los espacios de trabajo cotidiano. Como mujer académica, se define resiliente y perseverante, lo que, en consecuencia, le ha permitido crecer frente a obstáculos como los descritos. Su formación académica, además, la ha llevado a mantenerse atenta a las oportunidades y, ante los desafíos de género que se manifiestan en la sociedad, ha respondido de manera flexible y versátil. Si este capítulo alcanza a mujeres jóvenes que están pensando en dedicarse a la carrera académica, Tabita Moreno destaca el procurar siempre realizar un trabajo en red, así como buscar y consolidar equipos de trabajo eficientes. También aconseja apoyar y dar oportunidades a otras mujeres, cuando se cuente con las condiciones para hacerlo. Sobre todo, según ella, debemos comprender la academia y la investigación como un camino de constante aprendizaje, ser capaces de liderar a las 239 nuevas generaciones de mujeres sin perder de vista nunca que estas serán su mejor reemplazo, para así asegurar el progreso humano con perspectiva de género. En el mismo sentido, la investigadora ha promovido la paridad de género en sus equipos de trabajo, así como ha dado espacio de decisión a mujeres en las instancias en que las funciones permiten realizarlo. A través de Diario Concepción ha buscado dar voz a más mujeres, cuidándose de caer en la práctica repetida en medios de comunicación de favorecer la presencia de fuentes masculinas. Desde allí, también ha visibilizado las problemáticas de género, las brechas que aún persisten y la violencia que ha sufrido históricamente la mujer a partir de publicaciones y ediciones especiales dedicadas a estas temáticas. Las editoras recomiendan: • Beca Igualdad de Oportunidades Fullbright • https://fulbrightchile.cl/becas/beca-de-doctorado-igualdad-de-oportunidades-fulbrightanid-beca-bio/ • Brito, A.; Palma, L.; Sánchez, G.; Maldonado, C.; Varela, G.; Ulloa, J.(2024) Diagnóstico Institucional Integrado sobre Brechas de Género en I+D+i+e en la Universidad de Concepción. Proyecto InES de Género UdeC| INGE210007| • The Google News Initiative: https://newsinitiative.withgoogle.com/ • UNESCO. Artículos de mujeres en la ciencia. https://www.unesco.org/reports/ science/2021/es/women-digital-revolution Referencias: Brito, A.; Palma, L.; Sánchez, G.; Maldonado, C.; Varela, G.; Ulloa, J.(2024) Diagnóstico Institucional Integrado sobre Brechas de Género en I+D+i+e en la Universidad de Concepción. Proyecto InES de Género UdeC| INGE210007| Castells, M., Fernández-Ardevol, M., Linchuan, J., Sey, A.(2007). Mobile Communication and Society: A Global Perspective. Massachusetts Institute of Technology. Castells, M.(1996). The Rise of the Network Society. Vol. 1, The Information Age: Economy, Society and Culture. Cambridge, MA, and Oxford, UK: Blackwell. Fortunati, L.& Magnanelli, A.M.(2006). El teléfono móvil de los jóvenes. Estudios de juventud, 57(2), 59- 78. Giddens, A.(1990). The consequences of Modernity. Cambridge, MA: Polity Press. Ito, M. et al.(2009). Hanging out, messing around, and geeking out: Kids living and learning with new media. Cambridge, MA: MIT Press. Matsuda, M.(2005). Mobile communication and selective sociality. In M. Ito, D. Okabe,& M. Matsuda (eds) Personal, portable, pedestrian. Mobile phones in Japanese life(pp. 123-142). Cambridge, MA: MIT Press. Rainie, L.& Wellman, B.(2012). Networked: The new operating system. Cambridge and London: MIT Press. Wellman, B.& Hogan, B.(2004). The Immanent Internet. In J. R. McKay(Ed.), Netting Citizens: Exploring Citizenship in a Digital Age, p. 54-80. Edinburgh, UK: St. Andrews Press. 240 EL DESAFÍO DE LAS COMUNICACIONES INSTITUCIONALES Y EL EJERCICIO DEL PERIODISMO MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] PARTE V: PUNTO DE CIERRE 241 242 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Camila Alcaíno Monsalves 105 106 INVESTIGACIÓN Y COMUNICACIÓN EN EL CHTHULUCENO “Encontrar un espacio para crear e investigar, entretejiendo arte y una mirada sobre la(s) realidad(es) que permita entender los ensamblajes heterogéneos que conforman el mundo[...] es mi leitmotiv en el ámbito de la investigación en comunicación”. En una reunión del doctorado en Comunicación de la Universidad Austral de Chile y la Universidad de la Frontera, la doctora Paula Flores, una profesora solidaria y comprometida con sus estudiantes, me invitó a ser parte de este libro, en el que junto a Rocío Gómez hemos estado colaborando como doctorandas. Ha sido un honor entrevistar, escribir y ser parte de este capítulo Chile de Mujeres en la comunicación. He tenido la oportunidad de leer las historias y experiencias de las trayectorias académicas de profesoras que tuve en pregrado en la Universidad de Chile, así como de conocer detalles de aquellas que brindaron la conferencia de Mujeres en la Comunicación en INCOM 2023. Algunas me hicieron reír con las anécdotas que relatan, de otras me llevo consejos –que se agradecen en esta carrera que se intenta construir– y también motivación e iniciativa para no claudicar, para aprender a fracasar y sobre todo, para disfrutar el quehacer de la investigación. Agradezco al equipo que está gestando este proyecto y que me invitó a participar, para ayudar a algunas de nuestras ocupadas investigadoras nacionales de la comunicación y para escribir este capítulo. Gracias a Ana María Castillo, a Paula Flores y a Isabel Pavez, también a Rocío Gómez. 105 Candidata a doctora en la Universidad Austral de Chile; becaria ANID- Subdirección de Capital Humano/Doctorado Nacional 2022- folio 2122069. 106 Agradezco al equipo que está gestando este proyecto y que me invitó a participar, para ayudar a algunas de nuestras ocupadas investigadoras nacionales de la comunicación y a escribir este capítulo. Especialmente a Paula Flores Aguilar, quien fue el enlace directo. 243 Cuando pienso en los nombres del índice y en cómo se van entramando los hilos de este libro, veo cómo las mujeres en el campo de la comunicación han logrado tener una presencia importante, saltando vallas y demostrando, demostrando y demostrando que son más que capaces. Gracias por eso, por mostrar cómo se ejerce la docencia comprometida y el activismo, y cómo se rompen las brechas de todo tipo(de género, sociales, culturales, etc.). Gracias por demostrar que el trabajo colaborativo nos enriquece a todas(os/es) y por los consejos, para las que estamos aún estudiando. TOMAR POSICIÓN Lo primero que pienso cuando reflexiono sobre el campo de la comunicación y sus posibilidades, al revisar este libro, son interrogantes, preguntas que se instalan y que pueden abrir un largo debate: ¿Qué persiguen las investigaciones en este, el llamado campo de la comunicación? ¿Cómo delimitamos el campo y decidimos o deciden qué se puede cobijar bajo este nombre? ¿Sería justo pensar que somos seres sociales y que todo está cruzado por una reflexión y acción comunicativa? “Voy a estudiar comunicación social y periodismo, por todas las puertas y posibilidades que abren en cuanto al poder hacer”, pensé a mis diecisiete años, cuando me embarqué en el estudio del periodismo y la comunicación social en la Universidad de Chile. Partí por la escritura, por el placer de leer y escribir. En ese camino descubrí, fui aprendiendo, desarrollando mi pluma, conocí más corrientes de la literatura, estilos. Luego, me reencontré con la fotografía, conocí el mundo del documental, del que me fascinó su complejidad, sus detalles, la sutileza del punto de vista. Más tarde, me adentré al mundo de la teoría y me fascinó poder entender mejor la(s) realidad(es). “La teoría debería ser muy conocida y comprendida por los periodistas en Chile”, recuerdo haber pensado. Pero…emprendido este camino, se me presentaron más preguntas: ¿qué es la comunicación?, ¿qué puedo estudiar cuando me sitúo en el campo de la comunicación?, y, si este campo no me permite estudiar lo que deseo, ¿qué otros campos podrían recibirme? Al conocer las trayectorias de las académicas e investigadoras que este libro reúne veo que no he sido la única que ha problematizado este asunto. Luego de haberme titulado periodista tuve trabajos que hacían honor a mi título universitario, en un contexto chileno en el que la precariedad del rubro no solo significaba bajos salarios y condiciones, sino también afectaba la calidad misma del trabajo. Me fui de los medios y del ejercicio profesional y continué estudiando: la teoría y un deseo de comprender la(s) realidad(es) me seguía llamando. Parece que este camino no es nada raro tampoco, leo está inquietud en Claudia Mellado, en Macarena Peinailillo, en Patricia Peña –quien además es activista– y en tantas otras, como Ximena Póo y Magdalena Saldaña. 244 INVESTIGACIÓN Y COMUNICACIÓN EN EL CHTHULUCENO MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Entré al magíster en Ciencias Sociales con mención en estudios de la sociedad civil del Instituto de Estudios Avanzando de la Universidad de Santiago de Chile y conocí los desarrollos de la perspectiva teórica y metodológica sociomaterial. Me voló la cabeza pensar que ahora no solo la acción humana podía ser estudiada. Bruno Latour, Karen Barad, Donna Haraway, entre otras y otros autores comenzaron a ser mis lecturas e hice de mi objetivo cruzarlos y emplazarlos dentro de mis estudios en el campo de la comunicación. En mi tesis de magíster estudié el colectivo haitiano de la radio Renaissance desde la perspectiva sociomaterial 107 . Así, la radio, toda su materialidad, las conexiones digitales y las historias, infraestructuras e incluso una iglesia protestante fueron identificadas como actores con capacidad agencial. Gracias a esta perspectiva y las posibilidades y herramientas teóricas y metodológicas que me ofrecieron Latour y Deleuze, principalmente, pude comprender la comunicación alternativ, como una rizomática y difícil de encasillar, pero además, gracias a Renaissance y sus conexiones, conocí la realidad migratoria que tomaba posición en un colectivo organizado en torno a una radio –heredaé así la inquietud de Ximena Póo por el proceso migratorio–. 108 Esta perspectiva teórica y metodológica, situada en el posthumanismo, me permitió no solo estudiar la radio como fenómeno comunicativo, sino también sus conexiones y sus redes, y comprender la(s) realidad(es) que se relacionaban, conectaban y que eran imposibles de desconectar de la radio misma. Estudiar los ensamblajes heterogéneos entre humanos, animales, máquinas y no humanos, y desmarcarme de una visión binaria y dualista para comprender la(s) realidad(es) es hacia donde me lleva entender la comunicación desde una perspectiva sociomaterial. Ahora, mi intención –mientras curso un doctorado en Comunicación 109 desde el Sur Austral– es comprender la materialidad agencial en la imagen audiovisual y la inscripción material de la memoria, pero esa materialidad está ligada a entender que lo único vital en el mundo no es el humano, sino que existen otras vitalidades presentes en la(s) realidad(es). Esta comprensión que me propongo está totalmente en sintonía con la exigencia de los tiempos, una que nos sitúa en un planeta en ruinas, 107 Artículo sobre la tesis doctoral disponible en: https://www.academia. edu/107082341/Internet_Como_Oportunidad_Para_La_Comunicaci%C3%B3n_ Alternativa_El_Colectivo_De_Radio_Renaissance_Chile 108 Se pueden ver más detalles en el capítulo“Hacia la comprensión de la migración desde una perspectiva sociomaterial”, que escribí para el libro La Encrucijada del Tercer Milenio: Aportes críticos desde las ciencias sociales, el arte y las humanidades . Disponible: https://www.academia.edu/106655320/Hacia_la_comprensi%C3%B3n_ de_la_migraci%C3%B3n_desde_una_perspectiva_sociomaterial_En_La_Encrucijada_ del_Tercer_Milenio_Aportes_cr%C3%ADticos_desde_las_ciencias_sociales_el_ arte_y_las_humanidades 109 Curso el doctorado en Comunicación de la Universidad Austral de Chile(UACh) la Frontera(UFRO), gracias a la beca ANID. 245 en donde una pandemia global nos demostró que existen actores invisibles(como por ejemplo el COVID-19) que pueden venir a modificar todo el vivir humano, y donde el cambio climático está generando cambios de alcance inimaginables en los modos de habitar el planeta Tierra. EN EL HOY Actualmente la televisión, el cine, la literatura y las exposiciones artísticas nos ofrecen visiones apocalípticas de la(s) realidad(es). Incluso la“ciencia” –lo escribo entre comillas porque se tiende a entender por esta a las ciencias médicas, biológicas, etc., las llamadas“ciencias duras”– dice que estamos asistiendo a la sexta extinción masiva de especies, que no hay vuelta atrás en el daño que los seres humanos hemos hecho al ecosistema planetario del que formamos parte. Pero el sistema humano que ha generado tal nivel de daño es precisamente aquel que nos ha separado entre hombres y naturaleza, hombre y mujer, cultura y naturaleza, humanos y animales, sujeto y objeto, etc., y ha posicionado, además, siempre al humano en el centro, uno masculino, por cierto. Esto ha cercenado la comprensión de las realidades, que han estado divididas en una comprensión dualista. En este contexto es que mi posición, el lugar desde donde comprendo el mundo, importa; soy una mujer latinoamericana, con una hija pequeña, que reside en el sur del planeta y en el sur de un territorio geopolítico particular llamado Chile, que forja su realidad en una historia reciente ligada a una dictadura militar y a los horrores de treinta años de opresión, de revueltas que no han sido exitosas desde el 2011. Desde aquí busco enfrentar el estudio de la comunicación, poniendo en el centro de mi interés, la conexión que tiene el campo, no solo con los medios de comunicación, sino también con la comprensión de la(s) realidad(es) que toman posición en el planeta Tierra. Entonces, elijo tomar posición de mi realidad y el de la humanidad en el Chthuluceno (Haraway, 2019), es decir, en una que reconoce el capitaloceno, pero que hace hincapié en los caminos por los cuales avanzar para generar nuevas vías para habitar un planeta en crisis. En esta senda es que volver a mirar y estudiar todo para poner la atención en los más diversos actores invisibilizados se hace imperante. “Importa qué materias usamos para pensar otras materias; importa qué nudos anudan nudos, qué pensamientos piensan pensamientos, qué descripciones describen descripciones, qué lazos enlazan lazos”(Haraway, 2019, p.35). Esta perspectiva, que podría pensarse como relacional, ha sido llamada sociomaterial, semiótica material, ubicada dentro de los nuevos materialismos, en el giro ontológico, y probablemente denominada de muchas otras formas. Tiene como idea principal quitar del centro al 246 INVESTIGACIÓN Y COMUNICACIÓN EN EL CHTHULUCENO MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] antropo 110 para entender que existimos todas(os/es) juntas(os/es), materialidades y actores diversos, en un constante devenir. En palabras de Juliana Fausto(2023)“no hay ni un‘yo’ ni un‘ellos’ previos, sino enredos de los cuales emergemos”(p. 30). Tengo por objetivo, entonces, comprender realidades diversas, pero ahora considerando a todos los actores que vibren su vitalidad, sean objetos(cosas), legislaciones, animales, es decir, sin importar sus naturalezas por diversas que sean. Me posiciono en una perspectiva que considera que todos los actores tenemos una vitalidad vibrante, la que se transforma en agencia(acción) cuando formamos parte de ensamblajes heterogéneos que distribuyen la acción, es decir, nunca podemos generar efectos de forma individual porque siempre formamos parte de colectivos que hacen que las cosas sucedan, y por colectivos entiendo que estos están formados por actores diversos, no solo humanos. Si pensamos la comunicación bajo este giro ontológico, podemos seguir las pistas a fuentes de poder, descubrir actores importantes como hoy puede ser la inteligencia artificial, con las que el humano pasa a ser un actor más dentro de una red o ensamblaje diverso, en el que cada vez más actores no humanos, como el COVID, también pueden revolucionarlo todo. Pensemos en las comunicaciones pedagógicas que se realizaron durante la pandemia(vía Zoom, Google Meet u otras plataformas digitales de conexión), con las que aprendimos a trabajar a distancia, a utilizar nuevas formas y aplicaciones de tecnología, y que ayudaron a que, incluso, nuestra forma de ver a otras(os) seres humanos cambiara: el alcohol gel y la mascarilla facial, por ejemplo, pasaron a ser actores importantes en nuestro diario vivir. EL CAMINO RECORRIDO Para llegar a proponer este cruce entre el estudio de la comunicación y la perspectiva sociomaterial, tuve que recorrer un largo camino. En primera instancia, lo relacioné con el estudio de una radio alternativa, y hoy busco generar una propuesta para estudiar la imagen audiovisual, interés que se remonta a mis años de estudio de pregrado. Durante mi tiempo en la Universidad de Chile, cursé dos ramos audiovisuales con el profesor Hans Mülchi Bremer, luego fui su ayudante. Conocer a través de la creación y de la composición audiovisual me pareció increíble, observé que en las imágenes en movimiento confluían varios elementos: investigación, creación, composición, técnica, la posibilidad de socializar y contar historias de manera más accesible que la palabra. Comencé a pensar que todo era lenguaje audiovisual: nuestra propia forma de ver y relacionarnos con el mundo a través de imágenes que se mueven con 110 De ahí, la necesidad de no usar los términos antropoceno o capitaloceno, sino tomar la propuesta de Haraway para poner en el centro la idea de posicionarnos como ensamblajes y generar nuevas formas de habitar-con y así vivir-con, y ya no solo como una“sociedad antropocéntrica”. 247 nosotras(os) por el mundo, que cargamos y llevamos a través de la conformación de archivos visuales que solo existen en nuestras cabezas y otras de forma material. Trabajé con el documentalista y académico de la U. de Chile, Hans Mülchi Bremer, en algunos proyectos de su productora El Taller Producciones, como, por ejemplo, en la serie ganadora del Consejo Nacional de Televisión(CNTV): Calafate Zoológicos Humanos; el mediometraje Alas de Mar; pude investigar junto a Eliana Jara la vida del cineasta Alberto Santana; y luego formar parte de otros proyectos como Indígenas Notables. Esta aproximación al mundo de los pueblos originarios, en particular al de los Kawesqar con Calafate y Alas de Mar, me ofreció la oportunidad de, conocer de cerca la forma no dualista en que este pueblo enfrentaba la vida, aspecto que desde la perspectiva sociomaterial tiene todo el sentido, ya que las divisiones que ubican al humano al centro no han sido más que imposiciones de los pueblos colonizadores. En paralelo a mi experiencia en el mundo documental, cuando realicé mi memoria de título, decidí llevar a cabo un proyecto transmediático que –gracias a Internet– posicionó palabras(crónicas), imágenes(radiografías) e imagen audiovisual en torno a la capital de Chile. Se tituló Santiago: radiografía de una ciudad 111 y fue una suerte de viaje por dos circunvalaciones de la urbe que, en diferentes momentos de la historia de la ciudad, marcaron fronteras y divisiones en la sociedad chilena. Dicho recorrido fue registrado para ver las diferencias entre sur y norte y oriente y poniente, pero también recorrí otras doce comunas, guiada por un vecino. Este proyecto me permitió realizar más adelante –ya titulada y entrada en mi carrera profesional– talleres en la comuna de Renca, en los que el testimonio de residentes de una población nos permitió armar un recorrido barrial para generar sentido de pertenencia. Fue una experiencia muy enriquecedora. A partir del desarrollo de mi memoria de título, el mundo de la comunicación digital me pareció fascinante, una oportunidad, por los bajos costos que implicaba, para que la comunicación ciudadana alternativa y los proyectos independientes pudiesen darse a conocer a un público potencialmente masivo o interesado, sin tener que acceder a los llamados medios de comunicación tradicionales. Comencé a relacionarme cada vez más con la académica de la Universidad de Chile, Patricia Peña Miranda –una de las mujeres que cuenta sobre su trayectoria en este libro–, quien también fue mi profesora en pregrado y formó parte de la comisión evaluadora de mi examen de grado de periodista. Con Patricia Peña he colaborado en algunos de sus proyectos, que en general son de investigación acción y con perspectiva de género. Fui también coordinadora operativa del diplomado en Comunicación Digital del que ella es coordinadora académica desde hace varios 111 Disponible en el repositorio académico de la Universidad de Chile: https:// repositorio.uchile.cl/handle/2250/132662 248 INVESTIGACIÓN Y COMUNICACIÓN EN EL CHTHULUCENO MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] años. De aquí deriva uno de mis intereses y proyectos en carpeta, relacionado con cine algorítmico, en el que mi foco está puesto en las plataformas de streaming tanto comerciales como de cines nacionales. No puedo dejar de mencionar a una de las personas más importantes en mi desarrollo académico, Karla Palma Millanao, académica de la Facultad de Comunicación e Imagen(FCEI). La conocí por el 2016, cuando venía llegando de su doctorado en la Universidad de Illinois, gracias al contacto de Cristián Cabalin Quijada, también académico FCEI, y me convertí en su ayudante, mientras yo cursaba el magíster en Ciencias Sociales en el IDEA(USACh). Fui durante esos años su ayudante de investigación, me invitó a colaborar en uno de sus artículos indexados y fue muy solidaria en cuanto a ofrecerme su guía en el mundo académico. Además, fue mi recomendadora en mi postulación a la beca ANID Doctorado Nacional, agradezco su tiempo, guía y solidaridad. Todo lo anterior ha confluido en mi forma de investigar, en mis intereses y ha hecho que hoy haya llegado al mundo de las artes, relacionado con mi primera motivación en el mundo audiovisual y que se ha vinculado al pensamiento sociomaterial desde su praxis, pero en el que poco se ha investigado a partir de esta perspectiva. CTS e INCOM Tuve mi primer acercamiento a las perspectivas de investigación inter y transdisciplinaria en el encuentro de Ciencia, Tecnología y Sociedad(CTS), que se celebró en Curicó en el 2018, ahí fui testigo de personas de la academia chilena, que desde diferentes frentes, disciplinas y campos, compartían un corpus de comprensión de la(s) realidad(es) para considerar infraestructura, legislaciones y, en general, elementos no humanos al entramado a estudiar. Recuerdo que en ese primer encuentro de la red CTS al que asistí, vi un proyecto en el que se construían drones con elementos en desuso y quienes aprendían de tecnologías eran grupos migrantes. Se promovía mirar a la tecnología con cercanía y revisar su potencial creativo y su uso en la vida cotidiana de quienes asistían a estos talleres. No recuerdo el nombre del colectivo que realizaba el proyecto, pero ese potencial regenerador y de conexión hacia los grupos relegados y discriminados por la sociedad chilena me pareció sin duda creativo. En esta red estaba mi profesora guía de la tesis de magíster, Gloria Baigorrotegi, a quien le agradezco haberme presentado a autores como Bruno Latour y Annemarie Mol. La académica del FCEI, Patricia Peña, una grande de los estudios de la comunicación digital en Chile, también se integraría cada vez con más fuerza –aunque ese año no participó–. Finalmente, Karla Palma, con quien tuve el placer de estudiar el museo como un medio de comunicación, también hizo parte de la red. 249 El encuentro con CTS y su red fue tremendamente estimulante porque de alguna manera demostraba que existían espacios en donde quizás“bichos raros” de la comunicación podían encontrar un espacio al cual pertenecer. Desde el 2023, la red ha integrado al arte también como eje analítico, pero no solo desde la perspectiva de investigación, sino también de la creación, siguiendo la idea de que los conocimientos no se construyen solo de formas convencionales. Este 2024 la red CTS inauguró salones sensoriales donde se pudieron ver desde juegos de mesa hasta impresiones en 3D que parecían cuerpos de animales reales, para exponer diferentes modos de hacer, comunicar y crear ciencia. Quizás el mismo nombre de ciencia ya debería borrarse y debiéramos crear otro para exponer aquellos saberes y conocimientos que se cocrean cuando hay un interés genuino y una forma sistemática de observar y estudiar una realidad. Después de cinco años sin asistir al encuentro, me encontré con muchas exposiciones que se posicionaban desde la comunicación para comprender el movimiento del agua, grupos de mujeres migrantes, la comunicación de lo que hacen las ciencias, pero también otras que desde las pedagogías estudiaban conceptos vibrantes, entendiendo que una palabra, un signo, puede ser también un actor. Todo esto me resuena y me conecta con las conexiones comunicativas que van más allá de los medios de comunicación. Por otro lado, otro encuentro que me ha recibido y lo ha hecho también en estos dos últimos años, ha sido el encuentro de la Asociación Chilena de Investigadores en Comunicación(INCOM), en donde presenté por primera vez por el año 2016 en Concepción mi proyecto de investigación en progreso sobre el colectivo de la radio Renaissance. En este espacio me recibieron, aunque mi proyecto no resonó como en el encuentro CTS del 2018, quizás para entonces el estado de avance y maduración de la investigación no lo hacía tan interesante. Cuando retomé mis estudios, en el doctorado, mi proyecto de investigación volvía a unir comunicación y perspectiva sociomaterial –un quehacer que nunca he abandonado, pero que esta vez se unía a mi interés por la imagen audiovisual–, pero además se cruzaba con la inscripción material de la memoria, lo que concitó el interés de un proyecto Fondecyt liderado por el académico FCEI, Claudio Salinas y codirigido por el también académico FCEI, Hans Stange, quien es uno de mis tutores y a quien agradezco poder mirar a la comunicación desde una perspectiva creativa o, si se quiere, innovadora. CIERRE Encontrar un espacio para crear e investigar, para entretejer arte y una mirada sobre la(s) realidad(es) que permita entender los ensamblajes heterogéneos que 250 INVESTIGACIÓN Y COMUNICACIÓN EN EL CHTHULUCENO MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] conforman el mundo, donde todas, todos y todes dependemos de las relaciones con microorganismos, bacterias, tecnologías, aparatos, otros seres humanos y no humanos, para seguir viviendo en este planeta llamado Tierra, es mi leitmotiv en el mundo de la investigación en comunicación. Espero poder hacer un aporte desde el estudio de la imagen audiovisual y la comunicación digital para comenzar a exponer esas otras formas de habitar que no hemos mirado antes; para desenredar la madeja de lana y entender que la vida está interconectada en el Chthuluceno y que, solo cambiando las perspectivas, dando el giro ontológico relacional, podremos comenzar a generar otras formas de vivir, de convivir con respons-habilidad –como dice Donna Haraway– o sea con responsabilidad y habilidad de volver a aprender y a hacer. En esta misma tarea es que agradezco la oportunidad de leer sobre la trayectoria de mujeres que han creados sus propios hilos, tejidos y redes que cual micelio se unen de una u otra forma con las historias de otras(es, os) con los que cohabitamos tierra y que a momento nos encontramos. Y quisiera terminar estas páginas con una cita de Karen Barad(2007) que sintetiza, a mi parecer, el fundamento de este giro hacia las conexiones e interrelaciones, que desplaza el protagonismo humano: Existence is not an individual affair. Individuals do not preexist their interactions; rather, individuals emerge through and as part of their entangled intra-relating. Which is not to say that emergence happens once and for all, as an event or as a process that takes place according to some external measure of space and of time, but rather that time and space, like matter and meaning, come into existence, are iteratively reconfigured through each intra-action, thereby making it impossible to differentiate in any absolute sense between creation and renewal, beginning and returning, continuity and discontinuity, here and there, past and future(Barad, 2007, p.ix). 112 112 [Traducción propia]:“La existencia no es un asunto individual. Los individuos no preexisten a sus interacciones; más bien, los individuos emergen a través y como parte de su intra-relación enmarañada. Lo cual no quiere decir que la emergencia ocurra de una vez por todas, como un evento o como un proceso que tiene lugar de acuerdo con alguna medida externa del espacio y del tiempo, sino que el tiempo y el espacio, como la materia y el significado, vienen a la existencia, se reconfiguran iterativamente a través de cada intra-acción, con lo que se hace imposible diferenciar en cualquier sentido absoluto entre creación y renovación, comienzo y retorno, continuidad y discontinuidad, aquí y allí, pasado y futuro” (Barad, 2007, p.ix). 251 La autora recomienda: • Burns, S. Z.; Jacobs, G.; Kuras, E.; Mehta, R.(2023) Extrapolations. Apple, Media Res. • Gilbert, T.(2024) Malqueridas. Errante producciones. • Haraway, Donna(2019) Seguir con el problema. Editorial Consonni. • Tsing, Anna(2023) Los hongos del fin del mundo. Sobre la posibilidad de vida en las ruinas capitalistas. Caja Negra Ediciones. Referencias Barad, K.(2007). Meeting the Universe Halfway: Quantum Physics and the Entanglement of Matter and Meaning. Durham: Duke University Press. Bennett, Jane(2022) Materialidad vibrante. Una ecología política de las cosas. Caja Negra. Fausto, Juliana(2023) La cosmopolítica de los animales. Editorial Cactus. Haraway, Donna(2019) Seguir con el problema. Editorial Consonni. Latour, Bruno(2008) Reensamblar lo social. Una introducción a la teoría del actor-red. Editorial Manantial. Mol, Annemarie(2002) The body múltiple: ontology in medical practice. Duke University Press, Durham. 252 INVESTIGACIÓN Y COMUNICACIÓN EN EL CHTHULUCENO MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Rocío Gómez Astudillo 113 UNA MIRADA AL INICIO DEL CAMINO EN LA COMUNICACIÓN “El esfuerzo detrás del trabajo de este libro refleja parte de los recorridos académicos de investigadoras del país. Ha sido todo un desafío plasmar años de experiencia en unas cuantas páginas, pero estoy segura de que cada una de las autoras será una fuente de inspiración para muchas mujeres que quieran dedicarse a la investigación y a la docencia”. UNA INVITACIÓN, MUCHAS HISTORIAS Cuando recibí la invitación para colaborar en la primera edición de Mujeres de la comunicación en Chile, de inmediato la propuesta me pareció interesante. La idea me entusiasmó más aún cuando me contaron que tenía un especial foco en jóvenes que quisieran o estuvieran interesadas en dedicarse al área académica. De esa manera, no solo se buscaba dar a conocer el trabajo de algunas de las mujeres que están configurando el campo de la comunicación en el país, sino que además los testimonios podrían inspirar a tomar la decisión de emprender este camino. Así fue como comenzamos a trabajar con las editoras Ana María Castillo, Paula Flores e Isabel Pavez, quien además fue mi profesora tanto en pregrado como en posgrado y me incluyó generosamente en este proyecto. Varias de las autoras quisieron escribir sus capítulos, pero otras optaron por el formato de entrevista para dar a conocer su historia. A Camila Alcaíno y a mí nos correspondió hacer estas entrevistas mientras cursamos nuestros estudios doctorales en Chile. Las entrevistas a mujeres que han consolidado sus trayectorias como investigadoras han sido una oportunidad para escuchar y entender la academia desde su ámbito científico, pero principalmente desde uno más humano. Comprender esta área no solo implica saber cuáles son los temas sobre los que están estudiando los expertos del país, sino también algunos de los aprendizajes, desafíos y oportunidades que brinda el desarrollo de un trabajo, que en muchas etapas resulta silencioso. 113 Candidata a doctora en Comunicación, Universidad de los Andes, Chile. Becaria FAI- Fondo de Ayuda a la Investigación, Universidad de los Andes. 253 EL ESTUDIO DEL COMPORTAMIENTO INFORMACIONAL EN CHILE La posibilidad de conocer las diversas realidades de inicio de carrera académica también hizo que pensara inevitablemente en lo que proyecto para la mía, en especial cuando hace tan solo un par de años ingresé al doctorado en Comunicación de la Universidad de los Andes, el mismo lugar donde obtuve mi título de periodista y en el que estoy aprendiendo sobre la investigación. Siempre me ha interesado conocer el consumo informativo de los jóvenes, en parte, por todas las repercusiones que se reportan producto de sus comportamientos, desde la participación política, la desinformación y hasta para el desarrollo de los medios de comunicación. Hoy, en un contexto en el que la cantidad de teléfonos supera a la de personas en el mundo, donde se pasan más horas en línea que en muchas otras actividades presenciales y donde el uso de redes sociales incrementa cada año, los jóvenes en la actualidad, como indican las investigaciones, tienen hábitos informativos muy diferentes al de generaciones mayores. Y eso implica que los adultos del futuro también serán distintos a los de antes. Pero entendía que el planteamiento era muy amplio como para una tesis doctoral, que aún faltaba hallar de manera más específica el tema del que trataría mi trabajo y que, en parte, definiría mi carrera académica. Para encontrarlo, me ayudó reflexionar sobre varias cosas. Sabía que tenía que interesarme como para estudiarlo durante cuatro años, quería que al finalizar fuera un aporte y que fuera un tema en el que me pudiera especializar. Además, buscaba que me permitiera conocer las características de consumo de quienes más adelante podrían ser mis alumnos, para de esa manera pensar en maneras de enseñar a un segmento que cada vez tendrá nuevas características. También consideré el contexto en el que estamos, donde las cifras de diversos estudios muestran que hay un desinterés por la actualidad, incrementos en los niveles de desconfianza y lejanía de los medios junto con un mayor reporte del uso de redes sociales como fuentes de noticias, lo que me hizo proyectar lo que pasaría en un futuro no tan lejano. Si hoy nos estamos moviendo en un entorno digital en el que la inmediatez y la rapidez son la hoja de ruta, entonces se vuelve más difícil para el periodismo conectar con las audiencias y cumplir con su rol de servicio. Entonces, ¿qué pasará en una sociedad que cuente con personas aisladas de lo que ocurre? ¿De qué manera se integrarán al diálogo social sin información o al menos no con la suficiente? ¿Cómo verán el impacto de sus decisiones tanto para ellos como para el resto? Estoy segura, y esto no es nada nuevo, que estudiar en profundidad las características de las personas y sus actitudes permitirá entregar una respuesta oportuna a sus necesidades noticiosas, pero, sobre todo, permitirá encontrar la mejor manera de poder comunicarles eso que deben saber para decidir con libertad. 254 UNA MIRADA AL INICIO DEL CAMINO EN LA COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] Al pensar en todas esas cosas, un día encontré mi tema: el consumo incidental de noticias. Este comportamiento informativo se entiende como el encuentro o hallazgo con la noticia cuando no se estaba buscando. No es un fenómeno reciente, pero en las redes sociales adquiere nuevas características y posibilidades de desarrollo. Este tipo de consumo, particularmente presente entre los jóvenes, es común y sus repercusiones están a la vista. Cada vez más personas deciden informarse con las noticias que les llegan casualmente y de manera fragmentada. Tener en cuenta el rol de los algoritmos en la configuración de la información recibida a través de redes sociales permite comprender en mayor profundidad la lógica de este consumo. Si bien se identifica que esta es una manera predominante de informarse, aún se requiere de investigación sobre cómo se desarrolla, con qué tipo de contenido noticioso se están encontrando las personas, qué percepciones tienen sobre el mismo y de qué forma se puede plantear una solución desde la industria mediática. Pero lo incidental no es lo único que me interesó al estudiar los hábitos noticiosos. Las personas no solo se informan de manera accidental, sino que en muchos casosevitan las noticias. Este comportamiento –que está en incremento, de acuerdo con las últimas investigaciones– ocurre por diferentes motivos, uno de los cuales es la percepción de los medios de comunicación, asociado a emociones negativas sobre su contenido y cobertura, lo que también resulta preocupante. En ese sentido, tampoco se ha descrito en profundidad los impactos que tiene el desarrollo de estos dos comportamientos, más aún cuando se sugiere la relevancia del papel de los medios de comunicación en estas circunstancias. Si la lógica imperante es no buscar información e incluso tener estrategias para evitarla, hay que pensar cómo se llega a las personas que la evitan, de qué manera se les entrega la posibilidad de integrarse a las conversaciones que se desarrollan en la sociedad, y por supuesto, ver cómo el periodismo cumple un papel relevante en sus vidas. Esos son los temas que me preocupan e importan en la actualidad, los que además me han hecho pensar sobre lo que nos espera si se consolidan en el tiempo. En ese sentido, estoy segura de que como investigadores podemos hacer un aporte valioso si impulsamos a los estudiantes de periodismo para dedicarse a la academia. Esto puede ayudar a formar personas con un pensamiento crítico y centrado en un trabajo bien hecho que contribuya en estas y otras interrogantes que demandarán de respuestas. Evidentemente, ninguna investigación será capaz de anticiparse a lo que nos espera en un futuro, menos con el creciente avance de la tecnología, pero como investigadores contamos con una importante herramienta para no sorprendernos demasiado cuando los cambios se aproximen. 255 LA ACADEMIA COMO UNA ELECCIÓN VOCACIONAL Colaborar en este libro y escuchar cada una de las historias que forman parte de él me mostró las diversas maneras de encontrar y ejercer la carrera académica. Particularmente, las cuatro investigadoras a las que pude entrevistar me permitieron conocer lo que seguramente las diferencia o en lo que se parecen con muchas otras que están en los inicios o en el desarrollo de su carrera investigativa. En ese sentido, las motivaciones personales que impulsan a elegir esta vocación se combinan con una serie de elementos del contexto familiar y académico, que acaban determinando el resto del recorrido como investigador. Por ejemplo, el caso de Teresa Vernal, académica de Universidad Andrés Bello: ella creció en un entorno familiar en el que se hablaba de la importancia del doctorado, por lo que este siempre estaba presente como opción. Eligió este camino aun cuando en Chile no es muy común comenzar estudios doctorales poco tiempo después de terminar el pregrado y hoy intenta involucrar a sus estudiantes en varios procesos, de manera que tengan la posibilidad de participar en esta área. La decisión de los estudios doctorales también puede aparecer en circunstancias o situaciones particulares, como le ocurrió a Ximena Orchard, investigadora asociada en la Universidad de Santiago, que además dirige el Centro de Estudios sobre la Comunicación Pública(CECOMP), quien durante su trabajo profesional como periodista tuvo muchas preguntas que encontraron una respuesta en la investigación científica. Pero descubrir esta vocación no es lo único, también se necesita comprender una serie de características que configuran el área. En eso me hizo pensar la entrevista que le hice a Teresa Correa, profesora titular de la Facultad de Comunicación y Letras de la Universidad Diego Portales y directora alterna del Núcleo Milenio en Desigualdades y Oportunidades Digitales(NUDOS), sobre todo cuando asegura que es relevante navegar la academia. De esta forma, hace énfasis en lo relevante que es posicionar la investigación que se desarrolla en el país tanto a nivel nacional como internacional, lo que al mismo tiempo es un espacio para reflexionar sobre el impacto directo que tiene en el entorno. Desde una perspectiva no ligada inicialmente con la investigación, la historia de Paulina Gómez, decana de la Facultad de Comunicación de la Universidad Católica, muestra los avances que ha tenido el desarrollo de la academia en el país, particularmente en el área de la comunicación corporativa, lo que entrega ciertas luces de lo que puede pasar con otras temáticas que recién están apareciendo en el ámbito de los estudios en comunicación, donde es necesario contar con evidencia de que, como lo demuestra su experiencia, se pueden desarrollar de manera más amplia con el tiempo. Su carrera también refleja que en la academia hay libertad y espacio para que se desenvuelvan las propias ideas vinculadas con objetivos que respondan a lo que cada uno pueda sentir como parte de una contribución. 256 UNA MIRADA AL INICIO DEL CAMINO EN LA COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] En ese sentido, una clase, una palabra o la guía de algún profesor, las preguntas que surgen en el ejercicio de la profesión e incluso el rol en ámbitos vinculados con la gestión más que con lo propiamente investigativo pueden producir importantes modificaciones en el desarrollo de la vocación. En parte, esa es una de las grandes virtudes con las que cuenta la academia: cada inicio es único, cada experiencia es diferente a la otra y cada aporte es novedoso por sí mismo. Es un espacio que permite tener tiempo, tan escaso muchas veces, para pensar, reflexionar y estudiar; para intentar mirar a largo plazo y tener la esperanza de contribuir, aunque sea con una parte, en un problema o realidad. Además, permite valorar el trabajo en equipo y la retroalimentación que se traduce en la mejora continua de lo que hacemos. Trabajar en este libro y poder compartir algunas reflexiones del proceso también me hizo pensar en la importancia de contar con personas que impulsen la entrada de jóvenes en este camino. Muchos de los que son investigadores tienen o han tenido la posibilidad de hacer clases y estar en contacto directo con estudiantes interesados en las comunicaciones, pero que, sin embargo, pueden no estar seguros sobre sus proyecciones en el futuro. Aunque es común escuchar que si estudias periodismo“puedes trabajar en diversas áreas”, pocas veces se menciona el camino académico como una vía posible. En ese sentido, estoy segura de que la guía o consejo de los profesores puede generar importantes cambios en el encuentro de la vocación como investigador. En mi caso, ocurrió de esa manera. Inicialmente, en el pregrado, pensé que, al elegir periodismo, me dedicaría al ejercicio profesional en algún medio de comunicación. Sin embargo, a medida que avanzaba en el pregrado, mi director de tesis y actual decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad de los Andes(Chile), Cristóbal Benavides, me mostró la posibilidad de contribuir desde la academia, a través de la investigación y la docencia. Así es como he tenido la posibilidad de crecer en esta área en la Facultad de Comunicación de la Universidad de los Andes que cuenta con muy buenos profesores, pero, sobre todo, con una gran calidad humana. Esta es una facultad que tiene visión de futuro, donde se enfatiza en el descubrimiento de las habilidades de cada uno para generar un aporte a través de un trabajo bien hecho. Conocer de manera más directa de qué trataba la investigación académica me ayudó a determinar mi verdadera vocación. Por eso considero tan relevante tener profesores e investigadores que presenten esta opción, que orienten esos intereses, que respondan las dudas que puedan aparecer en el proceso, de manera que ayuden en la detección y conocimiento de las habilidades. El esfuerzo detrás del trabajo de este libro refleja parte de los recorridos académicos de investigadoras del país. Ha sido todo un desafío plasmar años de experiencia en unas cuantas páginas, pero estoy segura de que cada una de las autoras será una 257 fuente de inspiración para muchas mujeres que quieran dedicarse a la investigación. Y también espero que cada uno de estos testimonios se convierta en un impulso para que muchos de los actuales académicos incentiven la formación y vocación de los investigadores del futuro. 258 UNA MIRADA AL INICIO DEL CAMINO EN LA COMUNICACIÓN CERRAR EL TEJIDO POR LAS EDITORAS Llegamos al último punto. En este espacio de urdimbres únicas y tejidos variopintos, hemos sido testigo de valiosos saberes y experiencias con las que investigadoras y académicas de Chile han contribuido al conocimiento en el campo de la comunicación. Sus hilados han marcado la historia del saber en la academia desde una necesaria perspectiva situada, desde la experiencia de ser mujer en distintos contextos, de diferentes maneras y con innumerables inquietudes. Con este libro pretendemos celebrar su legado, e invitar a sus lectoras y lectores a empaparse de todo lo que estos relatos tienen para ofrecer, que, estamos seguras, inspirará la creación de hilados coloridos, multiformes y, ciertamente, con nuevos puntos de vista. 259 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN[CHILE] MUJERES DE LA COMUNICACIÓN CHILE En este espacio de urdimbres únicas y tejidos variopintos, hemos sido testigo de valiosos saberes y experiencias con las que investigadoras y académicas de Chile han contribuido al conocimiento en el campo de la comunicación. Sus hilados han marcado la historia del saber en la academia desde una necesaria perspectiva situada, desde la experiencia de ser mujer en distintos contextos, de diferentes maneras y con innumerables inquietudes. Con este libro pretendemos celebrar su legado, e invitar a sus lectoras y lectores a empaparse de todo lo que estos relatos tienen para ofrecer, que, estamos seguras, inspirará la creación de hilados coloridos, multiformes y, ciertamente, con nuevos puntos de vista. El Centro de Pensamiento en Comunicación de la Fundación Friedrich Ebert para América Latina conocido como FES Comunicación produce conocimiento sobre la comunicación como insumo y estrategia para el diálogo político y la profundización de la democracia social. Sus áreas de trabajo son: Comunicación Política y Libertad de expresión+ Medios de comunicación y Periodismo independiente+ Medios digitales y ciudadanos. www.fescomunica.fes.de/ @fescomunica 1