ANALISIS DEMOCRACIA Y DERECHOS HUMANOS POLÍTICA SIN IDENTIDAD Y ADHESIÓN AL RASGO Sectores Populares en Chile Kathya Araujo Noviembre 2024 Este documento ahonda en el fenómeno de politización sin identificación en sectores populares a partir de un estudio cualitativo con familias extendidas de tres zonas del país. Revela la existencia de una relación de los individuos con la política que tiende a no comprometer una identidad política consolidada y que tiene como mecanismo destacado la“adhesión al rasgo”. Además, sugieren que la politización sin identificación se explica por la tensión existente entre la valoración de los contenidos de lo político y el rechazo a las formas concretas de ejercicio de la política(institucional). DEMOCRACIA Y DERECHOS HUMANOS POLÍTICA SIN IDENTIDAD Y ADHESIÓN AL RASGO Sectores Populares en Chile Kathya Araujo Noviembre 2024 Índice 1. INTRODUCCIÓN ......................................................................... 5 2. LA POLITIZACIÓN SIN IDENTIFICACIÓN (CON LA POLÍTICA INSTITUCIONAL) ............................ 7 3. LA TENSIÓN ENTRE LO POLÍTICO Y LA POLÍTICA: UNA CLAVE PARA ENTENDER LA POLITIZACIÓN SIN IDENTIFICACIÓN .................... 9 1. La visión positiva de la política como práctica social en términos abstractos vs el rechazo a los políticos y sus prácticas políticas concretas..................................................... 9 2. Adhesión a los principios de la democracia, desencanto respecto de sus rendimientos......................................................... 11 3. Un reconocimiento de la importancia y el valor ciudadano del voto y la participación electoral, al mismo tiempo que un descreimiento de sus efectos.............................................. 12 4. Una concepción transversal de la política como motor de cambio y la convicción de que el ejercicio de la misma es equivalente al No-cambio........................................................... 12 4. FORMAS DE VINCULACIÓN CON LA POLÍTICA INSTITUCIONAL: FLUIDEZ, DISCRECIONALIDAD Y ADHESIÓN AL RASGO ..... 14 5. CONCLUSIONES ....................................................................... 16 ANEXO METODOLÓGICO .................................................. 17 REFERENCIAS ............................................................................ 21 3 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG – POLÍTICA SIN IDENTIDAD Y ADHESIÓN AL RASGO SECTORES POPULARES EN CHILE Este documento contiene una síntesis de los resultados del proyecto: La relación con la política institucional en los sectores populares. Estudio no. 4 , desarrollado por el siguiente equipo de investigación: Investigadora responsable Kathya Araujo Co-investigadores Nicolás Angelcos Juan Pablo Rodríguez Equipo asistentes de investigación Mauro Navarrete(coordinador) Imara Álvarez Miguel Barrientos Monserrat Montaña Bruno Rojas Brenda Valenzuela 4 INTRODUCCIÓN 1. INTRODUCCIÓN La cuestión de la relación de las personas con la política institucional es un tema que ha ido ganando cada vez más importancia no solo en la agenda política sino también en la académica(Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, 2015). Esto se ha relacionado con un conjunto de fenómenos que parecen revelar una creciente distancia y cuestionamiento de la ciudadanía respecto a su diseño, sus mecanismos, sus actores y sus rendimiento (Bargsted et al., 2019; Contreras y Navia, 2013; Corvalán y Cox, 2015; Fuentes, 2019; Montero et al., 2019; Morales, 2008; Araujo, 2022, entre otros). En este contexto, especial interés han cobrado los sectores populares debido a que la evidencia nacional e internacional revela que son ellos los que aparecen a mayor distancia o con relaciones más inestables con la política institucional(Braconnier y Dormagen, 2007; Hay, 2007 Dalton, 2017;). Es por esta razón que en nuestro trabajo la atención se ha dirigido a la relación de estos sectores con la política institucional. Ahora bien, con frecuencia este problema de la relación entre los individuos y la política institucional se ha abordado profundizando en factores como la caída de la participación electoral(Corvalán y Cox, 2015; PNUD, 2017a); el descenso de la confianza y de la valoración de instituciones como los partidos políticos o el Congreso(CEP, 2023; 2024); el problema de la representación de los partidos políticos(Luna, 2016, 2017; Garretón, 2016); o en la disminución de la satisfacción respecto de la democracia(Araujo, 2017; Latinobarómetro, 2020). El proyecto cuyos resultados están en la base de este documento tomó un rumbo distinto. Partimos de la consideración de que para responder a la pregunta sobre la relación de las y los individuos con la política institucional, resultaba esencial combinar dos abordajes. Por un lado, estudiar los contenidos de la relación concreta que establecen estos con la política institucional. Esto significaba acercarse a las percepciones, juicios, valo raciones y modalidades(o no) de vinculación con la política institucional presentes en las personas. Identificar los mo dos concretos y actuales en que ello acontece. Pero, también, y por otro lado, consideramos la necesidad de indagar sobre la imaginación social sobre lo político es decir, a las maneras en que socialmente se produce una representación sobre las modalidades prácticas y normativas ideales que son consideradas como básicas y constitutivas de la sociedad en cuanto inherentemente política. Por supuesto, la imaginación social no es la representación de una realidad objetiva sino una producción simbólica de carácter colectivo(Anderson, 1993). Lo político, es un concepto que ha sido definido de diferentes maneras, pero aquí lo entendemos como distinto a la política en tanto esta última alude a la gestión ordinaria y al sistema político propiamente(Gauchet, 2002). Lo político refiere, siguiendo libremente a Lefort, a una modalidad de articulación de lo social y su representación, que supone la puesta en forma, puesta en sentido y puesta en escena de la coexistencia humana(Lefort, 2004). La relevancia de estudiar la imaginación social sobre lo político reside en que ella impacta sobre la manera en que se constituyen las relaciones entre los individuos y entre estos y las instituciones, las que de manera concreta entraman la existencia y guían las dinámicas del ámbito político en una sociedad específica(Araujo, 2019; 2022). La imaginación social sobre lo político funciona como horizonte de valor y normativo que contribuye a dar forma a la relación concreta de los individuos con la política. En síntesis, este proyecto se acercó, por un lado, al estudio de la relación de las personas con la política institucional entendiendo que existen al menos cinco componentes que aportan a dar forma a esta relación: las percepciones sobre esta, sus principios y su funcionamiento; los tipos de juicio y sus contenidos(moral, de valor, etc.); las prácticas concretas de articulación con actores, procedimientos o mecanismos propios de la política institucional(por ejemplo, si militan o cuáles son sus prácticas en relación con los procesos electorales); los saberes prácticos sobre las potencialidades y coerciones que estructuran esta relación(el peso de las sanciones electorales; las vías potenciales de influencia, etc.); y los grados de adhesión. De otro lado, abordó el estudio de la imaginación social sobre lo político interesándose por desentrañar las ideas básicas acerca de cómo debe resolverse la articulación política de la sociedad, entre otras, las concepciones acerca de las formas de organización, distribución y ejercicio del poder admisibles, las modalidades de administración y de establecimiento de las orientaciones para los rumbos futuros; los mecanismos y modalidades que se estipulan para tramitar la disputa política en torno a estas cuestiones; y los prin5 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG – POLÍTICA SIN IDENTIDAD Y ADHESIÓN AL RASGO SECTORES POPULARES EN CHILE cipios y valores que deben orientar las acciones e interacciones en este campo. En este contexto, y de manera concreta, se buscó indagar asuntos tales como de qué manera debería ser gobernada la polis; quién la debe gobernar; cómo se debe distribuir el poder; qué es un buen gobierno; cuáles los rasgos de quiénes se encontrarían autorizados a desarrollar papeles destacados en el desempeño de tareas políticas, entre otras. En breve, la investigación desarrollada se ha interesado no solo por las percepciones, los juicios, las valoraciones, los grados de adhesión, los saberes prácticos, y las prácticas de articulación concretas que dan forma a la relación entre los individuos con la política institucional hoy, sino también por los fundamentos ideales a partir de los cuales o en tensión con los cuales esta relación toma forma. La investigación comprendió cuatro estudios específicos: 1) el análisis de los debates en las ciencias sociales en la larga duración sobre la relación de los sectores populares con la política institucional; 2) un análisis de este fenómeno a partir de datos cuantitativos; 3) una revisión de resultados de investigaciones cualitativas anteriores desarrolladas por miembros del equipo de investigación sobre sectores populares; y 4) un estudio empírico de tipo cualitativo en el que se realizaron 92 entrevistas a miembros de tres generaciones de cuatro familias extendidas: una en el norte (Antofagasta), dos en el sur(Temuco y Quemchi), y una en el centro del país(Santiago). Este documento contiene la presentación de resultados parciales del último estudio(estudio 4 1 ), con el objeto de argumentar solamente una de las conclusiones que ellos sugieren. En segundo lugar, permiten confirmar una relación con la política muy crítica; marcada por la desidentificación y, por tanto, por la existencia de una articulación de los individuos con la política que tiende a no comprometer ningún tipo de identidad política consolidada. Una relación que está caracterizada, además, por altos grados de discrecionalidad y fluidez, lo que se relaciona con que ella se despliega prefe rentemente a partir de un mecanismo que hemos denominado“adhesión al rasgo”. En lo que sigue, luego de discutir los resultados encontrados en los tres primeros estudios(punto I), buscaremos presentar las razones de la coexistencia de politización y desidentificación, presentando las principales tensiones entre lo político y la política que dan forma a este fenómeno(punto II). Luego, argumentaremos cómo las cuatro tensiones entre valoración abstracta de lo político, y el desencanto con los rendimientos concretos de la política institucional(y la democracia) conducen a una modalidad específica de esta blecimiento de la relación con la política, discrecional, fluida y anclada en la preeminencia del mecanismo de“adhesión al rasgo”(punto III). A continuación, se incluirán unas breves conclusiones(punto IV). Al final de texto hemos agre gado un anexo metodológico del estudio que subyace a lo discutido en este documento. Una prevención antes de continuar. Por razones de espacio y para facilitar la lectura, en este documento no se incluyen citas del material empírico en extenso. Se utilizan algunas citas como epígrafes de cada sección con el objetivo de ejemplificar lo discutido en cada uno de ellos. Como desarrollaremos en detalle luego, los resultados de este estudio confirman la tesis elaborada a partir de los primeros tres: lo que caracteriza la relación de los sectores populares con la política es el fenómeno de la politización sin identificación(Araujo et al., 2023). Pero, estos nuevos resultados ayudan a dar un paso más en la comprensión de la relación con la política institucional pues permiten ahondar en las dimensiones que dan cuerpo al fenómeno que hemos identificado, y con ello aportan a entender la ten sión intrínseca del proceso que atravesamos en Chile hoy. En primer lugar, nuestros hallazgos permiten ofrecer una explicación respecto a las razones del fenómeno de politización sin identificación. Ellos sugieren que este fenómeno responde a la simultánea presencia de una significativa va loración de lo político(los fundamentos ideales que están en la base de la representación de la sociedad en cuanto organización política), cuestión que da soporte a la politización, al mismo tiempo que de un profundo descontento con las formas concretas del despliegue de la política institucional, el que da fundamento a la falta de identificación. 1 Para una descripción detallada, ver Anexo metodológico. 6 LA POLITIZACIÓN SIN IDENTIFICACIÓN(CON LA POLÍTICA INSTITUCIONAL) 2. LA POLITIZACIÓN SIN IDENTIFICACIÓN (CON LA POLÍTICA INSTITUCIONAL) Los resultados obtenidos en los tres primeros estudios descritos anteriormente, pusieron en evidencia que, para entender la relación de los sectores populares con la política institucional, resultaba necesario distanciarse de la tesis de la pura desafección política. Esta ha sido caracterizada como un distanciamiento y abandono del interés por la política y por lo público en general ya sea en forma de apatía, alienación o cinismo, que se expresa en dos dimensiones desafección institucional y falta de compromiso político(interés o importancia de la política en la vida)(Torcal y Montero, 2006), dos dimensiones que van de la mano. Es necesario ir más allá de esta tesis porque ella no captura lo esencial de los procesos que estamos observando. Lo que nuestro trabajo reveló fue la existencia de un tipo de relación con la política que hemos llamado de“politización sin identificación”(Araujo et al., 2023). Lo que se observa, contra la idea de la desafección política, son formas incluso crecientes de politización acompañadas con distancia de la política institucional y sus actores 2 . Pero, se trata de un tipo de politización que se aleja de las formas convencionales y lineales con las que se la ha solido describir. La forma de politización que hemos encontrado, implica interés por lo público, una representación de la sociedad en clave política, consideraciones sobre el bien común, disposición a participar de formas de expresión política. Esta no incluye, como se ha solido considerar(Braconnier y Dormagen, 2007), identificación con el campo de la política institucio nal. Esto es, no se encuentra una identificación con los cli vajes que organizan la política institucional, con las ofertas programáticas que emanan de ella, así como tampoco con las convenciones que organizan el campo de la política y sus prácticas. 2 Se ha reportado procesos similares para otros países como España en los que se encuentra un aumento del interés por la política y de la implicación subjetiva en ella, el que va de la mano con el aumento de la desconfianza respecto de la polí tica y los actores políticos(Megías, 2020). Sin embargo, esto se ha interpretado aún como desafección política. Lo anterior a pesar de que en rigor hacerlo contraviene la definición de esta noción que el mismo autor moviliza, la que establece la presencia de las dos dimensiones, desafección institucional y compromiso político entendido como interés por la política, actuando en la misma dirección y no en direcciones opuestas como estos resultados y los nuestros revelan. Como discutimos en un texto anterior(Araujo et al., 2023), la politización sin identificación se ha ido produciendo de manera gradual en las últimas décadas. Las evidencias provienen de varias fuentes. En nuestro trabajo de investigación cuantitativa, revisamos la encuesta Latinobarómetro entre los años 1995 y 2020. Mediante un análisis descriptivo, pudimos observar un incremento en el nivel de politización de todos los sectores sociales, especialmente, de los sectores populares, desde el año 2013. Esto se expresa en un incremento de la disposición a participar en manifestaciones(protestas no autorizadas y manifestaciones autorizadas), y en un mayor interés para hablar de política con amigos, así como en tratar de convencer a alguien respecto a sus propias ideas políticas. Sin embargo, esto no se refleja en una mayor confianza en los partidos políticos ni en una mayor identificación con el clivaje izquierda-derecha. Esta politización sin identificación se expresa también, como lo mostró el análisis del debate en ciencias sociales sobre la relación de los sectores populares con la política, en el aumento de formas autónomas no mediadas por partidos o actores políticos de concebir la organización y movilización política en estos sectores(Angelcos y Pérez, 2023). De la misma manera, el re-análisis de material empírico producido con anterioridad a este proyecto, reveló que este fenómeno se vincula con la existencia de individuos más fortalecidos, con mayor confianza en sus propias habilida des; con una aumentada conciencia de lo que les es legítimo demandar y lo que no pueden permitirse perder, lo que aporta a una inclinación mayor a movilizarse. Con el fortalecimiento de la desconfianza con respecto de la po lítica y sus actores, dada la percepción de negligencia y la expectativa de abuso por parte de estos. Por la inestabilidad de la propia autodefinición de estos sectores, y por la agudización de la clave moral como estructuradora de sus percepciones, demandas y juicios, lo que ha aportado a restar validez a los clivajes ofrecidos por la política. Finalmente, por el avance de los procesos sociales de desapego (Araujo, 2022), que han participado en debilitar una idea de lo común y lo colectivo que es fundamento mismo de la existencia de la política y de la política institucional. 7 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG – POLÍTICA SIN IDENTIDAD Y ADHESIÓN AL RASGO SECTORES POPULARES EN CHILE El cuarto estudio, parte de cuyos resultados resume el presente documento, como señalamos, ha confirmado la exis tencia de los procesos de politización sin identificación que habíamos identificado anteriormente. Al mismo tiempo, ha entregado claves para comprender de manera más profunda las formas de relación con la política institucional al permitirnos aprehender las razones de la politización sin identificación, y especificar la modalidad prevalente que toma esta relación. Veamos cada uno de estas claves en detalle. 8 LA TENSIÓN ENTRE LO POLÍTICO Y LA POLÍTICA: UNA CLAVE PARA ENTENDER LA POLITIZACIÓN SIN IDENTIFICACIÓN 3. LA TENSIÓN ENTRE LO POLÍTICO Y LA POLÍTICA: UNA CLAVE PARA ENTENDER LA POLITIZACIÓN SIN IDENTIFICACIÓN Los resultados acerca de cómo se estructura la relación con la política y la política institucional en estos sectores, revelan cuatro tensiones centrales entre lo político y la política que dan cuenta y permiten entender la coexistencia de formas de politización y de falta de identificación con la política(institucional). Lo anterior se expresa en: 1) la permanencia de una valoración de la política como actividad al mismo tiempo que una crítica y distancia con las prácticas políticas concretas de los actores en el campo; 2) una adhesión a principios generales de la democracia, pero un rechazo a la misma por sus rendimientos concretos; 3) un reconocimiento de la importancia y el valor ciudadano del voto(y la participación), al mismo tiempo que un descreimiento de sus efectos; 4) una concepción transversal de la política como motor de cambio y la convicción de que el ejercicio de la misma es más bien equivalente al no-cambio. 1. LA VISIÓN POSITIVA DE LA POLÍTICA COMO PRÁCTICA SOCIAL EN TÉRMINOS ABSTRACTOS VS EL RECHAZO A LOS POLÍTICOS Y SUS PRÁCTICAS POLÍTICAS CONCRETAS “Los políticos(….) siempre se ha visto que han preferí’o más seguridá de ellos que seguridá de las personas, independientemente del partido político que sea. Ellos dicen: “no, yo apoyo a la gente”, en verdá todos son iguales, sólo cambian alguna que otra palabra(…) siempre, siempre yo he visto ese como el tema político en eso de que prefieren más asegurarse ellos que eh, las personas(…) y como reitero, no, no hay color o un partío político, pa’ mí son las mismas personas(…) como que ya todo lo que prometieron lo guardo en el bolsillo”.(Julián, 23, cesante, tercera generación, familia Antofagasta). “Hay gente que lo hace(la política) por la plata, hay gente que lo hace por el pueblo y hay gente que lo hace por farándula, por así decirlo. Por ejemplo, a mí el alcalde de aquí no me gusta porque para mí él es muy farandulero (…) Pero aquí hace falta... alguna autoridad política que resuelva las cosas”(Mabelle, 26, manipuladora de alimentos, segunda generación, familia Antofagasta). “O sea entiendo que la sociedad no es la indicada para decir lo que se necesita, o sea para plantear la idea sí, pero no la forma, porque nosotros no somos economistas, no somos doctores, no toda la gente sabe de derecho, por lo tanto que toda la gente diga cómo hacer una ley creo que no es correcto, porque no tenemos las bases, no tenemos el conocimiento para hacerlo, pero sí creo que es sumamente relevante que se involucre más a la gente”(Andrés, ingeniero de área mecánica y mantenimiento industrial, segunda generación, familia Antofagasta). Transversalmente, se encuentra una actitud muy crítica con la política institucional. Casi la totalidad de las personas comparte esta posición. Sin embargo, la distancia con la política institucional no implica que no exista interés por los asuntos públicos y las maneras en que ellos se gestionan y discuten. Al contrario. Las personas se interesan por lo que consideran problemas públicos, tienen opiniones construidas sobre la actuación de los actores concernidos con la generación de estos problemas públicos y con sus posibles soluciones, y construyen posiciones y juicios sobre el manejo de estos problemas, pero también sobre las formas de uso del poder político y la conducción del país. Lo anterior a pesar de que la primera reacción en muchos de nuestros entrevistados y entrevistadas, especialmente, los mayores y los más jóvenes con menor educación, sea afirmar que no saben nada de política y/o que no les interesa. Una vez atravesada esa primera barrera, en buena parte de los casos, es posible acceder a construcciones de alta complejidad de sus percepciones, experiencias y posiciones políticas. La política en términos abstractos, es decir, como actividad destinada a dar realidad a lo político es considerada por muchos valiosa. Incluso puede ser considerada atractiva. Pero, según las personas, son los políticos los que la han desvirtuado. Los políticos, vale la pena subrayar, y como lo muestra la cita anterior, son referidos como un conjunto 9 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG – POLÍTICA SIN IDENTIDAD Y ADHESIÓN AL RASGO SECTORES POPULARES EN CHILE homogéneo de socios:“todos son iguales”. Aunque las críticas de los entrevistados puedan encarnarse muchas veces en figuras particulares, cada una de ellas abona a la idea de “los políticos” como grupo compacto. Es decir, cada figura particular funciona básicamente como un emergente que sirve para confirmar lo que caracteriza a todo el conjunto “políticos”. Esta distinción, entre la importancia acordada a la actividad política y la crítica a la política tal como se desarrolla, es relevante y sugiere que los problemas percibidos en relación con la política institucional no son considerados como inherentes a la noción de la política, en general, sino que se asocian con quienes la practican. En este contexto, los juicios sobre la política institucional son extremadamente negativos. A continuación mencionaremos las más importantes y frecuentes dimensiones críticas que fundamentan el rechazo a la política institucional, según nuestros hallazgos. En primer lugar, y en coincidencia con otros estudios y mediciones(CEP, 2024), se critica el aprovechamiento de los políticos de ventajas indebidas y la práctica de la corrupción, la que es considerada como un componente generalizado de la política. Lo anterior se relaciona con que para la gran mayoría de personas, el objetivo y la motivación central de la práctica política y del compromiso de los políticos con su acción es el dinero. Esta asociación entre práctica política y el dinero como su motivación y motor, es un elemento extremadamente importante que estructura la selección de dónde poner la atención prioritariamente, así como los juicios que emiten las personas sobre las figuras políticas. Ello hace, así, que la relación de los políticos con el dinero sea un foco privilegiado de observación y vigilancia constante por parte de las personas. Del mismo modo, todo lo relativo a la relación con el dinero, se constituye en un argumento principal para denostar estas figuras. Otro elemento especialmente movilizado en la crítica a la política institucional es la ausencia de una concepción del bien común en los políticos. Esto es así en un sentido verdaderamente radical. No solo se trata, para las personas, de que la política no toma en consideración la idea del bien común sino que, aún más, son las prácticas políticas mismas las que desvirtúan el bien común. Lo anterior se asocia con la percepción de la distancia de la política respecto de sus necesidades concretas y urgencias, lo que se traduce en el sentimiento de abandono por parte de la política. Esto ocurriría según las personas debido a que los actores políticos se encontrarían fuertemente concentrados en satisfacer sus intereses particulares-personales propios, como la primera cita invocada a modo de epígrafe lo revela. Lo que da contenido a esta mirada crítica es diverso. Pero un elemento que participa especialmente en la definición de la percepción de distancia de la política con sus realidades y necesidades, les es provista por la clave geográfica. Así, por ejemplo, en Quemchi, una pequeña localidad semirrural situada en la isla de Chiloé, al sur del país, el sentimiento de la distancia de la política con sus propias realidades está encarnado en el aislamiento que experimentan, lo que se expresa por ejemplo en el muy difícil acceso a servicios sociales. Mientras tanto en Antofagasta ello se vincula con los problemas irresueltos de seguridad y migración. La tensión aquí se expresa en el hecho de que el sentimiento de abandono de la política, especialmente en las regiones (aunque no solo), hace que le otorguen preeminencia a lo local pero, con el costo de las dinámicas clientelares que esto implica, tal como lo han puesto en relieve muchos otros estudios(Arriagada, 2013; Barozet, 2004; Barozet et al., 2020), y que nuestro material empírico, en el caso de las zonas norte y sur, refrenda de manera muy consistente. Vale la pena subrayar que la mirada crítica a la política institucional, en razón de su distancia, está presente incluso en quienes cuentan con historias familiares de militancias políticas que se transmiten de generación en generación. Aun cuando se encuentren inscritos en un partido político, consideran que la política se halla demasiado distante y es rechazable pues se desarrolla y decide entre cuatro paredes. El elitismo, secretismo y las dinámicas excluyentes de la política institucional topan con la expectativa de ser tomados en cuenta, de“contar”, que es el significado más básico y extendido que tienen las personas sobre lo que es participar. En tercer lugar, el rechazo a la política se liga con la percepción de la política como un escenario marcado por divisiones, falta de unidad y consenso, y exacerbadas disputas partidistas. Las peleas constantes entre actores políticos son consideradas como una evidencia de que ellos están concentrados en sus luchas por el poder(y las ventajas que derivan de ello), en vez de centrarse en el trabajo de solucionar los problemas sociales urgentes. La disputa por el poder, en la percepción de las personas, termina afectando la eficacia para cumplir con sus deberes con la sociedad. Esto es un aspecto que ha sido iluminado por diversos trabajos. Por ejemplo, estudios relativos al desarrollo del proceso de la Convención Constitucional desarrollada entre 2020 y 2022, revelan que una de las razones de la pérdida de apoyo de la Convención, y de su fracaso a la hora de ser aceptada, radicó en que las personas castigaron lo que consideraron poca disposición para el diálogo y la negociación entre los miembros de la misma(Fuentes, 2023, pp. 97 y 110). Un último elemento crítico a considerar, es la visión de las personas respecto a que las prácticas desarrolladas por los actores políticos institucionales son prácticas privadas de civismo. 3 Las conductas poco cívicas e inciviles de los políticos son consideradas como afrentas directas a la integridad de lo que constituye el pacto político del que las personas son parte constituyente. Por lo tanto, la incivilidad en las figuras políticas es considerada como una afrenta a ellos mismos. 3 El caso de la Convención Constitucional es también un buen ejemplo de este rechazo. Como se ha señalado en varios estudios, las agresiones, las declaraciones altisonantes, la falta de respeto a las convenciones mínimas del decoro y respeto al cargo, generaron rechazo de la ciudadanía e influyeron en la baja de apoyo y valoración del funcionamiento de la misma (Fuentes, 2023, p. 77). 10 RECHAZO A LOS PARTIDOS POLÍTICOS Esto se liga, además, con una mirada especialmente crítica si estas prácticas están despojadas de respeto por los símbolos(la bandera, el himno o la investidura de algunos espacios), los que, especialmente en las dos generaciones mayores, se suelen considerar como representaciones esenciales y vertebradoras de la relación que se establece entre los miembros de la sociedad(lo que une), y son concomitantes a su representación política(son simbólicamente relevantes para representar a la comunidad política en su conjunto). En breve, al rechazo a la política institucional le subyace la convicción de que los intereses individuales de los actores políticos(partidos políticos, políticas y políticos, etc.), se imponen sobre sus compromisos con la sociedad. La imagen que prima es la de una política entrampada en luchas por el poder, que acontecen sin respetar los límites de conducta y relaciones del pacto político, y que solo esconden la motivación última de quienes participan en ello: la motivación por el dinero. No obstante, estas posiciones no se derivan en un rechazo a la actividad política en sí. La política, la actividad política concebida en términos abstractos, es considerada como parte de las dinámicas de la sociedad necesarias para enfrentar la cuestión de cómo organizarse, gobernarse, u otorgarse metas comunes, entre otras. 2. ADHESIÓN A LOS PRINCIPIOS DE LA DEMOCRACIA, DESENCANTO RESPECTO DE SUS RENDIMIENTOS “..le gustaría que fuera… De manera democrática, pero sin el sistema de arrastre. Porque al final, no puede ser que yo vote por una persona, yo quiera que esa persona salga y haya otra persona que tenga mayoría, pero por culpa de esa persona que sacó mayoría otra persona se vaya y la otra persona quede detrás. Entonces, como que siento que sería democrático, pero democrático, por mayoría solamente, eso, como que realmente lo que la gente quiere que esté, porque ahora no es lo que está sucediendo”. (Macarena, 24 años, Estudiante en práctica Técnico Nivel Superior, tercera generación, familia Quemchi). “Ay no, bueno, eh… es que sean dictadores, no, no, totalmente en desacuerdo(…) o sea ya estamos y está la evolución de que no podemos permitir un dictador a esta altura de la vida”.(Fátima, 32 años, enfermera, segunda generación, familia Temuco). “Yo creo que sería como ver lo que quiere así como la ciudadanía en general. Creo que todo eso debería ser democráticamente, o sea entiendo que hayan senadores, diputados y cosas así, pero siento que no es tan representativo como si fuese a nivel general”.(Ramiro, 23 años, estudiante universitario, segunda generación, familia Santiago). La crítica a la democracia está extendida, pero la mención de varios de sus principios como aspectos valorados está en general presente entre nuestros entrevistados y entrevistadas. En primer lugar, aparece la participación como un derecho, aunque la noción de participación no necesariamente responda a las maneras en que el sistema político y los estudios políticos la definen, es decir, especialmente ligada a la participación electoral. Esta valorización también se revela en la consideración de que la observancia de sus mecanismos es un deber. Está presente asimismo en la adhesión a los valores que la componen, como la igualdad pero también, y de manera importante, el principio de la libertad y autonomía. Otro principio que hace parte del repertorio de la democracia que se encuentra muy extendido en la consideración de las personas, es el de la importancia de la regulación del uso de la fuerza y de la no violencia, así como el rechazo al autoritarismo como forma de trato a los y las ciudadanas en el ejercicio de gobierno(aunque no como herramienta para la regulación social de lo que consideran como amenazas para la vida social). Se observa, además, una valoración de la capacidad de respeto, diálogo, aceptar la posición de otros y el bien común, esto es, las fórmulas de diálogo y solución de conflicto dentro de los marcos democráticos. La adhesión a la democracia se reduce en la medida en que entra a tallar la decepción por los rendimientos concretos de la misma. Por un lado, como ya habían mostrado trabajos anteriores(Araujo, 2017), porque estos rendimientos ponen en evidencia que existe una contradicción entre los principios ideales de la democracia y las formas concretas en las que esta se encarna. Existe una brecha entre las dimensiones ideales y las experiencias de las personas. Esto se hace visible para las personas en los comportamientos y dinámicas de los actores políticos institucionales(a partir de las características percibidas que hemos enumerado en el apartado anterior). Por otro lado, los rendimientos de la democracia cristalizan en el desencanto asociado con el incumplimiento de las promesas de mejorar las condiciones de vida a partir de la entrega de mejores servicios sociales o de la salida de la pobreza y la movilidad social, o de la protección frente a la inseguridad ciudadana, por ejemplo. De esta manera, aunque hay una desazón asociada al término democracia(lo que implica reacciones críticas ante su mención), lo cierto es que esto responde a las evaluaciones respecto a los rendimientos de las formas encarnadas de gobierno que se han desarrollado en las últimas décadas. Junto a este rechazo desencantado se encuentra una adhesión a los principios que la constituyen normativamente en cuanto régimen de gobierno y, en muchos casos, exigencias de ampliación democrática, especialmente, por medio de nuevos y mejores medios de inclusión de la opinión de las personas, como lo muestran las citas que inician este apartado. Si hay un rechazo del sustantivo democracia, hay una valoración al adjetivo democrático(a). Varios de sus principios son valorados, e incluso se aprecia un deseo de radicalización de la cristalización de estos principios. 11 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG – POLÍTICA SIN IDENTIDAD Y ADHESIÓN AL RASGO SECTORES POPULARES EN CHILE 3. UN RECONOCIMIENTO DE LA IMPORTANCIA Y EL VALOR CIUDADANO DEL VOTO Y LA PARTICIPACIÓN ELECTORAL, AL MISMO TIEMPO QUE UN DESCREIMIENTO DE SUS EFECTOS. “…por ejemplo, ahora, es obligatorio el voto y yo no iría a votar, porque no confío en lo que van a hacer ahora, pero tengo que hacerlo porque es obligatorio, pero si no fuera obligatorio, no iría a votar. Igual me, me, cómo se dice, me contradigo, porque si no voto, no tengo opinión. Pero es como desilusión, estoy desilusionado de eso. Pero sí, participo generalmente. Creo que desde que pude votar siempre he votado”.(Vicente, 30 años, TENS en Consultorio de Salud, tercera generación, familia Quemchi). “Entrevistadora: antes no votaba Jacobo: no Entrevistadora: ¿y por qué no votaba? Jacobo: por lo mismo, que siempre quedábamos en ná(risas)”.(Jacobo, 42 años, transportista, segunda generación, familia Antofagasta). “…nosotros no, nosotros tres que vivimos acá no, los tema de la política, nosotros no, pero a mis hijos sí, al Andrés, al Pablo, que son normalmente los que nosotros, a… eh… cuando hay que votar, o cuando hay que… ellos nos dicen, eh… no sé po’, nos aconsejan, o“voten por este”, o “lean”, como te digo,“lean la constitución, antes de votar, léanla ustedes, lean este artículo, lean aquí, allá, léanlo”, porque mis hijos sí son muy buenos pa’ leer”(Elisa, 58, costurera, primera generación, familia Antofagasta). Los resultados muestran dos contextos muy distintos respecto al voto. De manera relevante, las posiciones respecto al ejercicio del voto están fuertemente asociadas con la familia de pertenencia(si se vota o no se vota, más allá de las preferencias electorales, las que pueden variar al interior de las familia). Los grupos familiares tienden a tener posiciones relativamente similares en sus actitudes y prácticas respecto a la participación en los procesos electorales. Sin embargo, no se encuentra una homogeneidad completa en ninguno de los casos. Otras dimensiones, como niveles educativos y generación, parecen tener un peso mayor en estas decisiones. Pero una cuestión central es que, para una parte importante de los entrevistados, votar, aunque no siempre lo hayan hecho, de todas maneras es considerado como un deber cívico. A pesar de las opiniones negativas sobre la política en general, se considera al voto como una responsabilidad ciudadana. Lo anterior, vale la pena insistir, independiente de si puntualmente se vota o no. El voto es reconocido idealmente como una vía a través de la cual generar una cierta influencia sobre la toma de decisiones políticas, y de expresarse políticamente, aunque la confianza en la capacidad de impacto del voto en términos concretos en el caso de Chile es bajo(PNUD, 2017b). Pero, en los sectores estudiados el argumento más importante para votar es que el voto da legitimidad para opinar sobre asuntos públicos, para quejarse o para demandar. En ese sentido, el voto aparece como el elemento central de autorización a la palabra en torno a la política. A lo anterior, y reforzando la relevancia que se le otorga, se aúna un acuerdo sobre la importancia de votar informadamente. Sin embargo, las formas de informarse varían mucho según generación y nivel educativo. Particularmente en los mayores, aquellos de la primera generación estudiada, y en los jóvenes con menor nivel educativo, incluso si se produce una elaboración de posiciones propias respecto a cómo deberían ser las cosas, el voto se suele decidir en relación, con apoyo o influencia de los cercanos, especialmen te, familiares. Ya sea en la mesa familiar, o porque se llama especialmente a alguien que se considera informado, la votación en estos grupos tiende a estar asociada con estas dinámicas de conversación e influencia familiar. Dado que a mayor nivel educativo se presentan juicios y posiciones políticas con mayor autonomía y más elaboradas(las que, sin embargo, muchas veces no encuentran representación en el campo político), son estos miembros de las familias los que suelen tener una función informativa y persuasiva extremadamente importante en sus núcleos familiares. A diferencia del grupo de entrevistados que adhieren a la “norma de participación”(Braconnier& Dormagen, 2007), es decir, que identifican el voto con un acto obligatorio, existe otro grupo que dejó de votar o nunca votó luego de la instalación del voto voluntario. Aquí, el no votar aparece justificado como una extensión y consecuencia obvia de la crítica y el descreimiento respecto de la política institucional y los políticos. Por supuesto, esta es una crítica que comparten también con los que votan, solo que en estos últimos no funciona como razón para abstenerse electoralmente. A pesar de las diferencias del peso de estas críticas sobre la decisión de votar o no, lo que aparece de manera común en estos dos casos, como ya se mencionó, es que la confianza en el impacto real del voto para la mejora de sus situaciones, o los cambios sociales esperados, es muy baja. Existe poca esperanza que el voto sea capaz de modificar o realmente impactar las acciones y decisiones de los representantes elegidos, un resultado que coincide con los de otros estudios(PNUD 2017b). En breve, el voto es ponderado como un legítimo deber cívico y visto como vía de autorización para la palabra pública y política, pero la confianza en su impacto real es escaso, lo que termina muchas veces debilitándolo haciendo de él ya sea una razón o un argumento retórico de justificación del abstencionismo electoral. La tensión entre la valoración de lo político y el desencanto respecto de la política se observa también a este nivel. 4. UNA CONCEPCIÓN TRANSVERSAL DE LA POLÍTICA COMO MOTOR DE CAMBIO Y LA CONVICCIÓN DE QUE EL EJERCICIO DE LA MISMA ES EQUIVALENTE AL NO-CAMBIO. “Yo creo que en el estallido social(…) sentí que como un acompañamiento también sobre la gente que también pensaba lo mismo que yo, porque a veces pensaba que tal vez mi grupo de amigos nomás pensaban lo mismo que yo o la gente con la que me relacionaba, y después me di cuenta que había mucha gente que también sabía que se 12 LA MOVILIZACIÓN COMO ARTICULACIÓN ENTRE LO LOCAL Y LO NACIONAL estaba abusando sobre ciertas cosas, que habían cosas que generación este optimismo se encendió con la Revolución no estaban bien, que habían cosas que se tenían que cambiar de raíz, ni siquiera desde una reforma. Nada, sentía que fue necesario”.(Diego, 23 años, estudiante universitario, tercera generación, familia Santiago) Pingüina y, de manera más transversal a nivel generacional, con el estallido social del 2019, el primer proceso de transformación constitucional que se inicia con el plebiscito de 2020, y el actual gobierno de Gabriel Boric. No obstante, “..la clase política parece que no entendió. No[se ríe], como que parece que se perdió, como que había entendido, después como que parece que se anduvo perdiendo y en cualquiera de estas generaciones, estas esperanzas se desvanecen gradualmente, transformándose en una actitud negativa y descreída. volvimos a estar como antes po’, con ninguna esperanza, o sea…“.(Felipe, 34 años, comerciante, tercera generación, familia Quemchi). En este contexto, es que es importante subrayar, la existencia de una creencia básica, a pesar de los distintos desencantos, respecto de que la acción política de tipo masiva “Ya, mira, a mí el Estallido Social, eh… del punto de vista por parte de la población sería la única manera de lograr social me pareció bueno, lo que no me pareció bueno fue el cambio. Un tipo de acción que estaría destinada, y por la delincuencia, eh, de estar quemando el metro, si fue organizado o no fue organizado me da lo mismo, sino que el… al final se perjudicó a la gente que ocupamos esos… esas cosas po’, porqué te digo, porque yo trabajaba en ese tiempo en el metro El Golf, pa’l Estallido Social…”(Pedro, 53, chef-cocinero en empresa de alimentación, segunda generación, familia Santiago) tanto justificada, a quebrar la inacción de la política insti tucional y a abrir la oportunidad de“ser escuchados”. Esto parecería explicar el reservorio a partir del cual se abreva la disposición a movilizarse. La convicción de que para lograr cambios se requiere el uso de la fuerza y acciones masivas, corresponde a un aprendizaje histórico de larga data acerca de los procesos de transformación. Pero esta convicción El cambio es una dimensión central de lo que se espera de la política y sus actores. La esperanza de que haya cambios en Chile aparece como una constante en el material analizado, independientemente de las posiciones políticas de las personas. Esto sugiere un consenso generalizado en el sector social analizado sobre la necesidad de transformaciones en diferentes aspectos de la sociedad chilena. Son preferentemente tres áreas las que deberían sufrir mejoras sustantivas según lo encontrado, en concordancia con lo que otros datos cuantitativos muestran(CEP, 2024); ellas son salud, educación y pensiones. Luego aparece con algo menos frecuencia, la vivienda. En la generación más joven especialmente, aparecen nuevas demandas relacionadas con lo medioambiental, o animalistas. se modula en función de los contextos. El estallido social de 2019 y el fracaso para conducirlo hacia los cambios demandados, que le siguió, es un buen ejemplo de esta dinámica. En este marco los individuos comienzan a percibirse a sí mismos como agentes con escasa capacidad para influir en la sociedad y la política. Respecto a esto último, vale la pena subrayar también que la búsqueda política del cambio hoy tiene límites y el más importante es el uso de la violencia, especialmente aquella que es perjudicial a los ya socialmente perjudicados. El rechazo a la violencia es transversal. Paradójicamente, sin embargo, pervive el sentimiento de que no habrán cambios no solo sin acciones masivas sino que también sin formas de presión que involucren mucha fuerza. Esta aparente contradicción está ligada al impacto de las experiencias recientes. Se condena La idea del“cambio” resulta, así, central. Lo que se espera es que haya cambio aunque los contenidos del cambio varíen, o no sea claro qué debe ser cambiado o qué se debería mejorar y cómo. No obstante, el tono primordial frente a la posibilidad de cambios tiende a ser pesimista. Este pesimismo está asociado con la experiencia de que sus expectativas no han sido cumplidas por parte de los políticos, decepciones que han ido acumulándose. del estallido del 2019 la destrucción que se produjo(bienes públicos, servicios, etc.), pero sobre todo, el hecho que el perjuicio producido fue a los sectores menos beneficiados, a los“pobres” o, como muchos lo llaman, al“pueblo”. No se pone en cuestión ni la voluntad de cambio, ni el carácter masivo como tampoco el uso del recurso a la fuerza, sino el hecho que las primeras y mayores víctimas resultaron estos mismos sectores. La convicción de la necesidad de uso de la fuerza y acciones masivas corresponde no solo es un En este contexto, es importante subrayar la existencia de una creencia básica, a pesar de los distintos desencantos, respecto de que la acción política de tipo masiva por parte de la población sería la única manera de lograrlo. Un tipo aprendizaje histórico, sino que es una convicción que goza estabilidad y solidez, pero ella se aviva o atenúa en función de los contextos experienciales, y el post estallido 2019 es uno de ellos. de acción destinada y, por tanto justificada, a quebrar la in acción de la política institucional, abriendo la oportunidad de“ser escuchados”. Esto parecería explicar el reservorio a partir del cual se abreva la disposición a movilizarse. En breve, el desencanto con la política institucional se resume en la idea de que nada cambia. La política no es un vehículo de cambio o no lo es ni con la velocidad ni con la magnitud esperada. Pero el cambio es lo único que la justifica. Lo que se encuentra, entonces, es una mezcla contra Cada generación posee y suma marcas históricas de modictoria de expectativa y desesperanza. Un sentimiento de mentos que se asociaron con la ilusión de que“las cosas des-potenciación convive con la confianza en las acciones podían mejorar” para ellos. Esto es, que las cosas podían masivas de la población. Si la disconformidad y el horizonte mejorar para los sectores menos beneficiados. Para la pri de cambio aparece como un incentivo a la politización, los mera generación, esta esperanza se vinculó con la transición desencantos y los fracasos aparecen como el gran desina la democracia, mientras que para la segunda o tercera centivo. 13 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG – POLÍTICA SIN IDENTIDAD Y ADHESIÓN AL RASGO SECTORES POPULARES EN CHILE 4. FORMAS DE VINCULACIÓN CON LA POLÍTICA INSTITUCIONAL: FLUIDEZ, DISCRECIONALIDAD Y ADHESIÓN AL RASGO “Mira, yo pensé, yo pensé y pienso todavía que hubiese sido un buen presidente, de verdad(se refiere a un ex can didato presidencial de derecha) Entrevistador(a) 2: ¿Y por qué? Entrevistado: Porque yo como que a pesar de que no, a pesar de que te acabo de decir que soy de izquierda, pero sabí que como que ese tipo me… Lo que, era como el más creíble en la política, para mí(…) veo que es bien comunicativo y se acerca mucho a la gente humilde, es lo que muestra la televisión”.(Gonzalo, 56, inspector en colegio, segunda generación, familia Quemchi). Las cuatro tensiones entre valoración abstracta de los componentes de lo político y desencanto con los rendimientos concretos de la política institucional y la democracia, discutidas anteriormente, conducen a una modalidad específica de establecimiento de la relación con la política institucional. Las personas perciben que no existen actores o posiciones en el campo político que los representen completamente. Incluso los que participan en las protestas, movilizaciones u organizaciones barriales o sociales, lo hacen sin una identificación ideológica consistente con las ofertas provenien tes del campo político institucional. En personas militantes de partido no se observa una identificación programática ni militancias activas. Esta falta de identificación se asocia con el sentimiento de no sentirse interpretados por la política institucional. Ello está vinculado con las percepciones negativas hacia la política y el juicio de que la política ha dejado de ser concebida como una herramienta efectiva para beneficiar a la población, así como con las actitudes de rechazo y desinterés con las que se la asocia. Pero ello se relaciona también, como lo veremos a continuación, con una tendencia a evaluar de manera fragmentaria las ofertas presentes en el campo político. Esto vale para las decisiones sobre apoyos, adhesiones, construcción de opiniones, u orientaciones en la articulación con la política y sus actores. ticipación(en el sentido preciso de ser tomado en cuenta), es decidido en el marco de la visión negativa de la política así como del sentimiento de no sentirse interpretado e interpelado por el mundo político y sus ofertas. El hecho de votar entra en dinámicas más complejas. Se puede no votar como expresión de desencanto con la política, y es así en términos generales en estos casos. Pero si se vota, la adhesión aparece muchas veces más vinculada a causas o a demandas específicas que conciernen a temas que los interpelan muy de cerca en sus experiencias personales ordinarias que a posiciones políticas programáticas. En sus relatos sobre política y sobre sus decisiones casi no se hace referencia a aspectos programáticos. En términos generales, se vota por medidas, pero no por programas. Las lealtades personales duraderas a figuras de la política, por otro lado, son casi inexistentes. Pueden apoyar a alguien en función de sus rasgos personales o singularidades, pero eso puede cambiar muy rápido. No apoyan o se inclinan por personas sino por rasgos de estas. Los apoyos no son, de esta manera, por una totalidad englobada, ya sea como personaje político, o por el carisma, o por identifica ción con posiciones ideológicas representadas por la figura. Se dan por algún rasgo. Esto ocurre a pesar de que las personas tienen opiniones muy precisas de cómo deberían ser las cosas y tienen relatos también precisos de lo que no se ha logrado concretamente debido a la falta de compromiso de los políticos. De esta manera, sus adhesiones son parciales, produciéndose a partir de un mecanismo que podríamos denominar adhesión al rasgo. Se adhiere a un elemento parcial. Este rasgo puede estar alojado en una figura política(el idealismo, la“chispeza” 4 o la cercanía, por ejemplo). Pero también puede tratarse de un rasgo de las propuestas proPor ejemplo, nuestro material revela que el voto, a pesar de 4 seguir siendo considerado como una vía valorada de par14 Palabra de uso coloquial, que alude a una agudeza mental o una inteligencia rápida. Es usada en el lenguaje cotidiano para definir una cualidad de un individuo FORMAS DE VINCULACIÓN CON LA POLÍTICA INSTITUCIONAL: FLUIDEZ, DISCRECIONALIDAD Y ADHESIÓN AL RASGO gramáticas(promesa de seguridad en los barrios; mejorar la situación de los más pobres, etc.). La elección de los rasgos a partir de los cuales se produce la adhesión, con frecuencia están asociados con una condición: que se encuentren altamente relacionados con demandas ligadas a sus situaciones personales. Un motor usual de la elección de los rasgos son dimensiones de las sensibilidades sociales como el anti elitismo, la desconfianza basada en la pertenencia de clase de la figura política, el punitivismo, etc. Esta modalidad de adhesión al rasgo aporta a explicar la falta de estabilidad del apoyo electoral a los partidos y figuras políticas, y, por tanto, como vimos, aporta a dar cuenta de la fluidez y discrecionalidad de los apoyos o de las posicio nes y opiniones. Pero esta modalidad también se vincula con que los apoyos de las personas a un rasgo u otro, o que los posicionamientos que construyen sobre ciertos temas, instituciones o actores políticos, suelan estar tan fuertemente influidos por las agendas mediáticas. La preemi nencia de los rasgos elegidos es sensible a la contingencia de la agenda mediática o los sucesos coyunturales, porque ellos influyen en cómo se jerarquizan las preocupaciones personales individuales. En breve, las personas no apoyan programas sino medidas en un contexto fuertemente influido por la definición mediática de cuáles son las urgencias actuales que enfrentan. Pero, también, se evidencia la fragilidad de los apoyos a figuras políticas, pues ellas dependen de un solo rasgo, el que puede en cualquier momento ser mejor encarnado por otra figura; o en ciertas coyunturas puede constituirse inesperadamente en un aspecto de alta vulnerabilidad. En cualquier caso, el mecanismo de la adhesión al rasgo pone en tensión liderazgos. La adhesión al rasgo produce una alta inestabilidad e inconsistencia de los apoyos y posiciones políticas y hace que la relación con la política institucional esté caracterizada por altos grados de discrecionalidad y fluidez, agudizando la crisis de representación de los par tidos(Luna, 2016; Garretón, 2019). Finalmente, vale la pena llamar la atención a que esta modalidad de establecimiento de relación con la política, discrecional, fluida y orientada por la adhesión al rasgo, acon sejan revisar la asociación entre voto y adhesión política a la figura votada. El material muestra una relación bastante más compleja entre estos dos elementos. Además, nuestros resultados aconsejan poner entre signos de interrogación, como ya se ha planteado(Mardones, 2014), la existencia de un vínculo directo entre voto y adhesión partidaria. Pero, todavía más: de manera radical invita a revisar una postura que asocia el hecho de asistir a votar con adhesión a la política institucional, una asociación que ha sido constante y sigue estando presente en los estudios(Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social, COES, 2023). El acto de votar aparece como un testimonio del compromiso con los principios que ordenan la sociedad en clave política(lo político), pero de ello no puede derivarse la adhesión a la política institucional. 15 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG – POLÍTICA SIN IDENTIDAD Y ADHESIÓN AL RASGO SECTORES POPULARES EN CHILE 5. CONCLUSIONES Los resultados revelan un escenario menos lineal que el que se suele componer en las discusiones académicas y los debates públicos, muchas veces impregnadas por una imagen de desafección completa, de un lado, o de un militantismo coherente ideológicamente, de otro. En efecto, como vimos, existe un rechazo a los modos concretos que toma la política, y eso implica grados de distancia con la política institucional, especialmente partidos políticos y sus actores. Es esto lo que se encuentra a la base de la falta de identificación con la política institucional. Sin embargo, por otro lado, se encuentra una clara consciencia y valoración de los contenidos de lo político y de la necesidad de la actividad política para hacerlo carne. Hay un interés por los asuntos públicos; respeto y preocupación por principios y valores que nos articulan como comunidad política; y una alta valoración de principios normativos y mecanismos propios a la democracia(pero no a las formas concretas en que aparecen movilizados por actores políticos concretos). También se evidencian posicionamientos claramente construidos sobre las formas en que la sociedad debería organizarse, ser administrada, ser gobernada, y sobre las direcciones que debería tomar: esto es, una reflexi vidad desarrollada sobre lo político. Es esto lo que explica la politización encontrada entre nuestros entrevistados. Por supuesto, se trata de una forma específica de politiza ción, una que se encuentra a distancia de una comprensión que la reduce a los vínculos con la política institucional(votación, militancias, adhesiones estables a partidos políticos, identificación con clivajes ofrecidos por el campo político). En la medida en que una evaluación parta de esta última manera de entender la politización, reducida al análisis de las articulaciones esperadas con la política institucional, evidentemente encontrará más de una razón para afirmar, y con justicia, que nos encontramos frente a un descenso dramático de la politización. Sin embargo, si la conceptualización de la politización integra las otras dimensiones que hemos propuesto aquí(interés por las cuestiones públicas, una representación de la sociedad en clave política, consideraciones sobre el bien común, disposición a participar de formas de expresión política), el análisis conduce hacia la dirección opuesta. Lo que observamos son grados importantes de politización pero que no encuentran formas de traducción e interpretación de demandas y de estructuración de las prácticas políticas institucionales atractivas y en consonancia con sus posiciones. Esto conduce a una forma particular de la política: una política sin identidad, y, por supuesto, a la existencia de energías que fluyen sin cauce institucional. Un segundo elemento que vale la pena destacar de estos resultados es que como consecuencia del tipo de relación actual con la política institucional, se encuentra que las decisiones puntuales sobre apoyos que deben realizar(por ejemplo, al momento del voto, o al tener que decidir sobre una jerarquía de simpatías por actores del campo), se realizan a partir del mecanismo de adhesión al rasgo. Las implicancias de esto no son menores. Por un lado, reafirman la baja adhesión programática así como la preeminencia de la lectura de lo político y sus ofertas a partir del lente de las experiencias personales directas y de sus necesidades particulares. Las personas no apoyan programas sino medidas en un contexto fuertemente influido por la defi nición de cuáles son las urgencias actuales que enfrentan. Pero, también, se evidencia la fragilidad de los apoyos a figuras políticas, pues ellas dependen de un solo rasgo, el que puede ser de corta duración o cambiar en términos del valor o la valencia(positiva o negativa) que se le otorga. En cualquier caso, el mecanismo de la adhesión al rasgo pone en tensión a la política institucional. La adhesión al rasgo conduce en última instancia a que la relación con la política institucional esté caracterizada por altos grados de discrecionalidad y fluidez. Es en este escenario de politización sin identificación ligado a mecanismos de adhesión al rasgo y a formas de relación con la política institucional discrecionales y fluidas, que la política institucional hoy debe encontrar un camino para evitar ser, contraviniendo todo lo que ha sido base de la legitimación de su existencia, un factor de erosión de la democracia y del lazo político y social. 16 ANEXO METODOLÓGICO ANEXO METODOLÓGICO Los objetivos de la investigación empírica cuyos resultados parciales se presentan en este documento fueron: 1. Caracterizar y examinar la relación con la política en los sectores populares, a través del análisis de los diagnósticos sobre el vínculo con la política institucional, sus actores y prácticas. 2. Establecer la imaginación social sobre lo político en los sectores populares, esto es, sobre la manera en que debería desarrollarse el lazo político y las formas de gobierno de la sociedad. Es a partir de estos objetivos que se definió el procedimien to metodológico a implementar. 1. PROCEDIMIENTO METODOLÓGICO La muestra estuvo compuesta por cuatro familias ampliadas de sectores populares. Con ello se buscó aprehender la variabilidad en el tiempo de las relaciones con la política y de la imaginación política en los individuos, el impacto de las trayectorias(o no) de movilidad social, el peso de los eventos históricos, el peso de las tramas familiares, así como los determinantes generacionales y también de género. durante septiembre de 2022 y agosto de 2023. La razón de que hubiera dos familias en la zona sur y no solo una, como en las dos otras zonas, se debió a la extrema dificultad de identificar familias que cumplieran con todos los requisitos fijados en el muestreo intencional. Factores como los pa trones de migración y sus efectos para los lazos familiares y razones demográficas, parecen encontrarse detrás de esta dificultad. Se utilizaron las siguientes técnicas: a) se aplicó entrevistas semidirectivas a los miembros de las familias; b) se produjo un genograma para cada familia, que permitiera establecer las relaciones entre los miembros e identificar las posiciones de los entrevistados en la familia y, así, facilitar los análisis; c) se generaron cartografías a partir del análisis del material para identificar los patrones residenciales actuales y los des plazamientos residenciales de los miembros de las familias. El análisis del material de las entrevistas, sobre el que se basa primordialmente este texto, se realizó a partir de la técnica de análisis de contenido. Las familias debían cumplir con los siguientes requisitos básicos: a) que las personas de la primera generación fueran hijas/os de personas pertenecientes a los sectores populares según criterios de nivel educativo, ocupación, ingresos y lugar de residencia; b) que el número de hermanos de la primera generación fuera no menor a cuatro, e idealmente más(independientemente del número de miembros vivos de esa generación); c) la existencia de miembros vivos de al menos tres generaciones. Se definió además que se trabajaría con familias de las tres grandes zonas del país (norte, centro y sur), para poder incorporar las eventuales diferencias producidas por razones geográficas, dadas sus especificidades sociales, económicas y culturales. Una vez establecidos los primeros contactos, el muestreo se realizó con la técnica de“bola de nieve”. Se cuidó que estuvieran representados miembros de los diferentes núcleos familiares, representantes de tres generaciones familiares y, en lo posible, que hubiera un cierto equilibrio proporcional en términos de género y generación(en este punto, un factor de influencia mayor en la composición de la muestra fue la libertad que tuvieron para aceptar o rechazar las entrevistas). El trabajo de campo se realizó en la zona norte(Antofagasta, 30 entrevistas), centro(Santiago, 32 entrevistas) y sur (Temuco, 15 entrevistas, y Quemchi, 15 entrevistas) del país 17 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG – POLÍTICA SIN IDENTIDAD Y ADHESIÓN AL RASGO SECTORES POPULARES EN CHILE 1. Tabla completa de los entrevistados/as por familia Santiago Nº Nombre 1 Gabriela 2 Violeta 3 Manuel 4 Elisa 5 Pablo 6 Daniela 7 Javiera 8 Diego 9 Cecilia 10 Claudia 11 Carla 12 Camila 13 Mauricio 14 Armando 15 Alberto 16 Fernanda 17 Rafael 18 Ramiro 19 Lester 20 Antonia 21 Sofía 22 Andrés 23 Alejandra 24 Paula 25 Denisse 26 Pedro 27 Rocío 28 Emilio 29 Carlos 30 Rosario 31 Zoe 32 Lisandro Generación Sexo Edad Primera Primera Primera Primera F 56 F 67 M 61 F 52 Segunda M 27 Primera Primera Tercera Primera Segunda Primera Segunda Segunda Segunda Segunda F 54 F 68 M 23 F 59 F 33 F 63 F 30 M 33 M 46 M 28 Segunda Segunda Segunda F 37 M 34 M 23 Segunda Segunda M 30 F 39 Segunda F 31 Tercera Primera Segunda Segunda Segunda Tercera Segunda Tercera Segunda Segunda Tercera M 19 F 68 F 43 F 29 M 39 F 19 M 37 M 18 F 20 F 22 M 28 Nivel educativo Educación básica completa Educación básica completa Educación básica completa Educación media incompleta Educación media completa Educación media incompleta Educación básica incompleta Estudiante universitario Educación media incompleta Educación técnica nivel superior Cuarto básico Educación media incompleta Contador, instituto técnico Educación universitaria completa Educación técnica superior Educación media Educación media completa Educación universitaria universitario Educación media incompleta Educación media Educación media Cursando educación superior universitaria, Derecho Educación básica incompleta Educación media Educación media incompleta Educación superior universitaria completa Cursando educación superior universitaria: Derecho Contador, educación media técnico profesional Educación media completa Educación media completa Educación media completa Educación universitaria completa Ocupación Estado civil Dueña de casa Feriante en Lo Prado Conductor Red Movilidad Auxiliar de aseo en Municipalidad Las Condes Jardinero en comuna de Las Condes Dueña de casa Dueña de casa Estudiante Pastora evangélica TENS Auxiliar de aseo Gastronomía Administrativo en una empresa Ejecutivo en Aguas Andinas Técnico en administración de empresas Administradora en retail Cocina Estudiante Soltero Construcción Auxiliar de aseo en Centro Nacional de Entrenamiento Olímpico Auxiliar de aseo en Centro Nacional de Entrenamiento Olímpico Viuda En pareja Divorciado Viuda Soltero, conviviendo Viuda Casada Soltero Casada Casada Viuda Soltera En pareja Casado Soltero Casada Soltero 0 Soltero Casada Soltera Estudiante universitario Dueña de casa Guardia de seguridad Mesera en un café Chef en empresa de alimentación Soltero Viuda Casada Soltera Casado Estudiante universitaria Soltera Trabajador en centro deportivo Trabajos esporádicos Estudiante de cosmetología Desocupada Sociólogo En pareja Soltero Soltera Soltera Soltero Número de hijos 3 3 4 3 3 5 4 0 3 1 4 1 2 2 1 2 2 2 2 1 0 3 2 3 3 0 2 0 0 1 0 18 ANEXO METODOLÓGICO Antofagasta Nº Nombre Generación Sexo Edad Nivel educativo Ocupación Estado Civil 1 Samuel 2 Norma Primera Primera 3 Gloria Primera 4 Elisa Primera 5 Adela Primera 6 Martina Primera 7 Severino Primera 8 Maribel Primera 9 Gladina 10 Mariana Segunda Segunda 11 Jacobo 12 Pablo Segunda Segunda 13 Jessenia Segunda 14 Andrés Segunda 15 Joel Segunda 16 Luciano Segunda 17 Mauro Segunda 18 Ana Belén Segunda 19 Ninoska Segunda 20 Mabelle Segunda 21 Jacinta Segunda 22 Armando Segunda 23 Etián 24 Belinda 25 Alan Segunda Segunda Tercera 26 Julián Tercera 27 Mateo Tercera 28 Nelson 29 Baltazar 30 Paulo Tercera Tercera Tercera M 63 Educación básica incompleta Junior en estación de servicio Casado F 62 Educación básica completa Vendedora en feria libre Casada, separada de hecho F 60 Educación básica completa Dueña de casa Viuda F 58 Educación media incompleta Costurera Divorciada F 57 Educación básica completa Comerciante itinerante Soltera F 48 Educación media incompleta Dueña de casa Divorciada M 47 Educación media incompleta Guardia de seguridad Casado F 40 Estudiante universitaria Práctica profesional Educadora diferencial Casada F 43 Educación universitaria completa Educadora de párvulos Casada F 43 Educación media técnico profesional Funcionaria del área química en empresa minera Soltera, conviviendo M 42 Educación básica completa Transportista Soltero, conviviendo M 40 Educación universitaria incompleta Repartidor para empresa de retail Soltero F 38 Educación media incompleta Dirigenta de campamento Casada, separada de hecho M 36 Educación universitaria completa Ingeniero de área mecánica y mantenimiento industrial Soltero, conviviendo M 35 Educación media técnico profesional Operador de maquinaria Casado M 35 Educación universitaria completa Ingeniero de área mecánica y electromovilidad automotriz Soltero, conviviendo M 32 Educación media técnico profesional Desempleado Soltero, conviviendo F 30 Educación universitaria incompleta Cuidadora de mascotas a domicilio Soltera F 27 Educación media técnico profesional Asistente de párvulos Soltera F 26 Educación media técnico profesional Manipuladora de alimentos en establecimiento educacional Soltera F 26 Educación universitaria completa Auxiliar de anestesista Soltera, conviviendo M 23 Educación media técnico profesional Autómata de perforación en empresa minera Soltero, conviviendo M 19 Educación universitaria Estudiante universitario Soltero F 18 Educación universitaria Estudiante universitaria Soltera, conviviendo M 23 Cursando educación media técnico profesional Estudiante de enseñanza media Soltero, conviviendo M 23 Egresado de educación superior de instituto profesional Cesante Soltero M 21 Educación universitaria Estudiante universitario y trabajador de medio tiempo en local de comida rápida Soltero M 19 Educación universitaria Estudiante universitario Soltero M 19 Educación universitaria Asistente técnico de sistemas electrónicos Soltero M 18 Educación media técnico profesional Mecánico en empresa minera Soltero Número de hijos 6 4 5 3 3 4 2 3 5 2 2 0 4 0 3 1 1 0 0 0 1 1 0 0 0 0 0 0 0 0 19 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG – POLÍTICA SIN IDENTIDAD Y ADHESIÓN AL RASGO SECTORES POPULARES EN CHILE Temuco Nº Nombre Generación Sexo Edad Nivel educativo Ocupación 1 Mara Primera 2 Rebeca Primera 3 Efraín Primera 4 José María Primera 5 Isaac Segunda 6 Ester Segunda 7 Tabita Segunda 8 Débora Segunda 9 Joel Segunda 10 Fátima Segunda 11 Maite Segunda 12 Gregorio Segunda 13 Pablo Segunda 14 Benedicto Segunda 15 Arlet Tercera F 63 Educación media técnico profesional Secretaria F 68 Educación media técnico profesional Dueña de casa M 64 Educación universitaria completa Contador auditor M 68 Educación universitaria completa Contador auditor M 38 Educacióntécnica nivel superior Técnico industrial F 34 Educación universitaria completa Socióloga F 25 Educación universitaria Estudiante universitaria F 46 Educación universitaria completa Profesora M 26 Educación universitaria completa Ingeniero F 32 Educación universitaria completa Enfermera F 35 Educación universitaria completa Ingeniera M 40 Educación universitaria completa Abogado M 34 Educación universitaria completa Abogado M 38 Educación universitaria completa Sociólogo F 26 Educación universitaria completa Psicóloga Estado Civil Casada Casada Casado Casado Soltero Soltera Soltera Casada Soltero Soltera Casada Casado Soltero Casado Soltera Quemchi Nº Nombre 1 Alba 2 Begonia 3 Ignacio 4 Enzo 5 Felipe 6 Gonzalo 7 Aníbal 8 Macarena 9 Fabián 10 Marcela 11 Vicente 12 Ariadna 13 Jazmín 14 Marta 15 Carmen Generación Sexo Edad Segunda F 59 Primera Segunda Tercera Tercera Segunda Tercera Tercera Tercera Tercera Tercera Tercera Segunda Segunda Segunda F 80 M 53 M 22 M 34 M 56 M 28 F 24 M 27 F 26 M 30 F 34 F 50 F 56 F 64 Nivel educativo Educación media completa Educación básica incompleta Educación media completa Educación universitaria Educación media completa Educación media completa Educación universitaria completa Técnica nivel superior Educación universitaria completa Educación media completa Educación técnica nivel superior Educación universitaria completa Educación media completa Educación técnica nivel superior Educación básica Ocupación Auxiliar de servicio en jardín infantil Artesana Administrativo en consultorio Estudiante Comerciante Inspector de colegio Kinesiólogo Funcionaria municipal Ingeniero en informática Dueña de casa TENS consultorio Abogada Funcionaria municipal Parvularia en jardín infantil Comerciante Estado Civil Casada Casada Soltero Soltero Soltero Casado Soltero Soltera Soltero Soltera Soltero Soltera Casada Casada Casada Número de hijos 3 1 3 3 2 0 0 3 0 0 0 2 0 0 0 Número de hijos 4 9 3 0 2 1 1 0 0 1 0 0 3 4 4 20 REFERENCIAS Anderson, B .(1993). 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Es Directora del Núcleo Interuniversitario Multidiciplinar Individuos, Lazo Social y Asimetrías de Poder(NIUMAP – de la Universidad de Santiago de Chile y la Universidad Diego Portales). Fundación Friedrich Ebert en Chile Hernando de Aguirre 1320| Providencia| Santiago de Chile Responsable Dr. Cäcilie Schildberg Representante de FES-Chile https://chile.fes.de https://fesminismos.fes.de Edición de contenido: Christian Sánchez P. Edición de estilo: Guillermo Riveros Álvarez El uso comercial de todos los materiales editados y publicados por la Friedrich-Ebert-Stiftung(FES) está prohibido sin previa autorización escrita de la FES. Las opiniones expresadas en esta publicación no representan necesariamente las de la Friedrich-Ebert-Stiftung{o de la organización para la que trabaja el autor}. ISBN 978-956-6138-99-0 POLÍTICA SIN IDENTIDAD Y ADHESIÓN AL RASGO Sectores Populares en Chile El documento ahonda en el fenómeno de politización sin identificación en sectores populares, caracterizado por formas de politización que conviven con una escasa identificación con los clivajes que organizan la política institucional; con las ofertas programáticas que emanan de ella; y con las convenciones que organizan el campo de la política y sus prácticas. Lo hace a partir de un estudio cualitativo de miembros tres generaciones de familias extendidas, en distintas regiones del país. Los resultados revelan la existencia una relación con la política marcada por la desidentificación y por tanto, la existencia de una relación de los individuos con la política que tiende a no comprometer una identidad política consolidada; que se caracteriza por altos grados de discrecionalidad y fluidez; y que tiene como mecanis mo destacado la“adhesión al rasgo”. Lo encontrado, además, permite proponer que la coexistencia de la permanencia de formas de politización y la falta de identificación con la políti ca institucional, se explica por la tensión existente entre la valoración de los contenidos de lo político fuertemente anclados en componentes de la democracia, y un rechazo y crítica a las formas concretas de ejercicio de la política(institucional).