NUEVA SOCIEDAD 316 La política a través de los cuerpos 316 NUEVA SOCIEDAD es una revista latinoamericana abierta a las corrientes de pensamiento progresista, que aboga por el desarrollo de la democracia política, económica y social. Se publica cada dos meses en Buenos Aires, Argentina, y circula en toda América Latina. Directora: Ingrid Ross Jefe de redacción: Pablo Stefanoni Coordinadora de producción: Silvina Cucchi Plataforma digital: Mariano Schuster, Eugenia Corriés Administración: Clementina Caverzaghi Claas, Néstor Sassone N ueva S ociedad N o 316 Diseño original de portada: Horacio Wainhaus Diagramación: Fabiana Di Matteo Ilustraciones: Emilia Schettino Fotografía de portada: David McNew/Getty Images Corrección: Germán Conde, Vera Giaconi Traducción al inglés de los sumarios: Ingrid Reca Impreso en Talleres Gráficos Nuevo Offset, Viel 1444, Buenos Aires, Argentina Los artículos que integran N ueva S ociedad son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no reflejan necesariamente el pensamiento de la Revista. Se permite, previa autorización, la reproducción de los ensayos y de las ilustraciones, a condición de que se mencione la fuente y se haga llegar una copia a la redacción. N ueva S ociedad – ISSN 0251-3552 Oficinas: Humberto Primo 531, C1103ACK Buen­ os Ai­res, Arg­ en­tin­ a. Tel/Fax:(54-11) 3708-1330 Correo electrónico: (distribución y ventas) El portal N ueva S ociedad es una plataforma de reflexión sobre América Latina. Articula un debate pluralista y democrático sobre política y políticas latinoamericanas. es un proyecto de la NUEVA SOCIEDAD 316 Marzo-Abril 2025 Índice COYUNTURA 5014 Fernando Molina. La autodestrucción del mas boliviano....................... 4 TRIBUNA GLOBAL 5015 Kate Aronoff/ Brett Christophers/ Adam Tooze. Fracaso del mercado: la crisis climática y los límites del capitalismo................... 12 TEMA CENTRAL 5016 Flavia Costa. Transhumanismo y revolución. ¿Nunca fuimos humanos?................................................................................... 27 5017 Mariela Solana. ¿#SexoNoEsGénero? Disputas feministas en torno del sexo y la biología................................................................ 46 5018 Darío Radosta. Cuerpo y autonomía. Debates sobre la eutanasia en América Latina................................................................................. 59 5019 Pablo Elorduy. La máquina de los asesinatos en masa. La inteligencia artificial al servicio de la guerra....................................... 73 5020 June Fernández. Gestación por sustitución: ¿autonomía o explotación reproductiva?................................................................... 84 5021 Jennifer Chan de Ávila. Menopausia en el trabajo: cuerpo, política y transformación....................................................................... 99 5022 Nanette Liberona Concha. Los tránsitos transfronterizos como experiencias corporeizadas.......................................................... 113 5023 Mariela Singer. Cuerpos, feminismos y performances activistas. El papel protagónico de América Latina.............................................. 123 5024 Julieta Figiaccone. «Soy mi propia madama». Emprendedoras eróticas en OnlyFans........................................................................... 134 ENSAYO 5025 Romain Huret. ¿El fin de las ciencias sociales? Tradición y modernidad del antiintelectualismo en Estados Unidos.................... 147 SUMMARIES Segunda página Los recientes cambios tecnológicos plantean desafíos inéditos en la relación entre la política y los cuerpos y abren intensos debates sobre el devenir de la propia humanidad. A algunas de esas discusiones se dedica el Tema Central de este número de N ueva S ociedad . Uno de los grandes temas de nuestro tiempo es, sin duda, la posibilidad de trascender las limitaciones biológicas de los cuerpos, vistos a menudo como un lastre. En el artículo que abre el dossier, Flavia Costa aborda la historia y el presente del transhumanismo y el posthumanismo y las visiones ideológicas que atraviesan estos proyectos de transformar radicalmente a los seres humanos. ¿Qué es y que se propone el transhumanismo y qué lo distingue del posthumanismo? ¿Qué debates ontológicos, éticos y políticos existen entre las diferentes corrientes que imaginan transiciones de la especie humana para superar las limitaciones biológicas del cuerpo, y que representan al mismo tiempo la utopía y la distopía? A la vez, otra de las discusiones de«nuestra época», fuente de una creciente ansiedad, tiene que ver con las relaciones entre género y sexo, en el marco de la emergencia de la«cuestión trans», un tema abordado por Mariela Solana. Si la distinción entre sexo y género ha sido y es un pilar fundamental de la teoría feminista, ampliamente celebrada por haber permitido rechazar el esencialismo y el determinismo biológico, en la actualidad, una vertiente del feminismo utiliza esta misma distinción para hacer lo opuesto: dar una definición biologicista de«mujer» y«varón». Pero mientras los tecnoptimistas piensan en cambios radicales en la especie humana –e incluso en la inmortalidad–, las fragilidades de nuestra existencia segunda página 3 se hacen presentes con las enfermedades incurables y el sufrimiento físico y psíquico que a menudo conllevan. Este es el marco en el que en los últimos 20 años se ha intensificado la discusión sobre la eutanasia y el suicidio asistido. Darío Radosta escribe sobre los debates éticos y legales que están detrás de los avances legales en América Latina, al tiempo que destaca los límites de varios de los abordajes actuales. Reflexionar sobre el fin de la vida, por otra parte, nos permite abordar cuestiones claves como la autonomía y la experiencia humana corporeizada. Al mismo tiempo, el uso creciente de la inteligencia artificial en la guerra ya no es solo una distopía, sino que está entre nosotros y está acabando con miles de vidas. Según explica en su artículo Pablo Elorduy, en campos de batalla como Gaza se está haciendo un uso intensivo de estas tecnologías, que están redefiniendo la guerra en el marco de una regulación más bien testimonial y cambiando la dinámica entre víctimas y victimarios y la interrelación humanosmáquinas y máquinas-máquinas. Un tema particularmente sensible –y controversial–, abordado por June Fernández, es la gestación por sustitución, que genera fuertes debates dentro del movimiento feminista entre abolicionismo y regulación. Detrás de estas posiciones polares hay una serie de discusiones complejas sobre la maternidad, la descentralización de las familias nucleares, el papel del mercado y, finalmente, la forma en que queremos parir a nuestra especie. Y lo que viene, vinculado al debate sobre el transhumanismo: los úteros artificiales. Hay también otras entradas en la temática del cuerpo: Jennifer Chan de Ávila escribe acerca de la menopausia, tema ampliamente ignorado en el debate público, sobre todo en el ámbito laboral, donde la estigmatización e invisibilización amplían sus efectos. Nanette Liberona Concha, a su turno, aborda los tránsitos transfronterizos como experiencias corporeizadas a partir del análisis de dos relatos etnográficos de migrantes provenientes de Venezuela. Pero los cuerpos, como recuerda Mariela Singer, son también parte de múltiples activismos, sobre todo movimientos feministas y lgbti + de América Latina, donde se gestaron repertorios de acción colectiva que involucraron la puesta en juego de los cuerpos y modalidades performáticas, entre las que destacó, por su amplia difusión, la del colectivo chileno lastesis . Y, por último, las nuevas tecnologías digitales permiten otras formas de«valorización» mercantil de los cuerpos, mediante lo que Julieta Figiaccone denomina el«emprendedorismo erótico», en plataformas como OnlyFans. ¿De qué modo están implicados los cuerpos y la subjetividad de quienes crean y venden contenido? ¿Cómo funciona esta forma de«uberización» del erotismo? En síntesis, se trata de pensar la política a través de los cuerpos, en un contexto en el que los cambios tecnológicos ponen en cuestión la propia definición de la humanidad y su relación con su entorno, en el marco de una multiplicidad de crisis y mucha incertidumbre sobre el futuro. | coyuntura La autodestrucción del mas boliviano Fernando Molina La batalla entre evistas y arcistas en el Movimiento al Socialismo( mas ) ha debilitado al extremo las posibilidades electorales de este partido hegemónico en la izquierda boliviana desde 2005. Inhabilitado electoralmente, Evo Morales se encuentra confinado en su bastión del Chapare para no ser detenido, mientras el presidente Luis Arce Catacora, que se ha quedado legalmente con la sigla del mas , se ha hundido en las encuestas. La autodestrucción del Movimiento al Socialismo(mas) boliviano por la lucha entre sus dos líderes, Evo Morales y Luis Arce Catacora, un proceso que se desenvuelve penosamente en los últimos tres años, tendrá efectos sísmicos sobre las elecciones presidenciales de agosto de 2025. Estas elecciones serán las primeras, desde 2005, en las que este movimiento político ya no será el favorito. Las primeras en las que alguna facción de la oposición tradicional tendrá posibilidades de llegar al poder. Para algunos, serán las primeras elecciones de un«nuevo ciclo histórico», como las definió Samuel Doria Medina, el empresario y precandidato del Bloque de Unidad, que incluye también al expresidente Jorge«Tuto» Quiroga y a Luis Fernando Camacho. Salta a la vista que esta trayectoria coincide con el«giro a la(extrema) derecha» que comienza a experimentar el continente, con Donald Trump humillando latinos en el norte y Javier Fernando Molina: es periodista y escritor. Es autor, entre otros libros, de El pensamiento boliviano sobre los recursos naturales (Pulso, La Paz, 2009), Historia contemporánea de Bolivia (Gente de Blanco, Santa Cruz de la Sierra, 2016) y El racismo en Bolivia (Libros Nómadas, La Paz, 2022). Es colaborador del diario español El País . Palabras claves: caudillismo, Luis Arce Catacora, Evo Morales, Movimiento al Socialismo(mas), Bolivia. coyuntura | La autodestrucción del mas boliviano 5 Milei vociferando consignas homófobas en el sur. Ambos personajes, sobre todo el segundo, sirven de modelo para algunos candidatos bolivianos. Pero las causas internas y más definitivas de la novedad que estas elecciones representarán respecto del clima político de las dos décadas previas son otras. Primero, la escisión del mas en dos partes y –por una de esas casualidades que en realidad no lo son– el paralelo fracaso de la estrategia estatista de este partido para manejar los recursos naturales del país. Comencemos por esto último. Este fracaso se patentizó en febrero de 2023, cuando los bolivianos descubrieron que las reservas de divisas del Banco Central se habían volatilizado. Se reveló entonces que la principal promesa con la que el mas había justificado la nacionalización del gas en 2006 y el«Modelo Económico Social Comunitario Productivo» que construyó desde esa fecha, esto es, que las rentas del subsuelo se quedarían en el país, no se había cumplido. El increíble excedente de la época de bonanza (2006-2014), que llegó a 630.000 millones de bolivianos(90.000 millones de dólares, diez veces el pib de Bolivia en la etapa previa), se disipó por las vías del crecimiento de las importaciones, la fuga de capitales, el aumento del gasto público y la falta de medidas progresistas avanzadas o«de segunda generación» que permitieran tapar los huecos de la economía por los que la renta se salía. Quedó un volumen importante de infraestructura, aunque no del todo funcional, pero el tren de vida que el país llevaba se volvió abruptamente insostenible. Había que«ajustar» la economía, algo que el presidente Arce se ha resistido a hacer y que ya está claro que no hará antes de terminar su gestión en octubre de este año. Aunque esta decisión no le ha servido de mucho, de todas formas, porque 88% de la población califica la situación de la economía como«mala»,«muy mala» o«regular»(el peor resultado regional) 1 , en un contexto en el que la preocupación absorbente para los bolivianos es la crisis. Al mismo tiempo, 87% quiere«ir en una dirección muy distinta a la que nos ha llevado el gobierno de Arce». Esto se ha reflejado en las intenciones de voto. En la serie de encuestas más seria que se ha publicado hasta ahora, Arce aparece con apenas 2% de apoyo, diez veces menos que Evo Morales, que usufructúa su«voto duro» rural, pero que, con alrededor de 20%, también está muy lejos de sus números del pasado, tras haber perdido a la clase media urbana emergente que antes lo apoyaba. En suma, un desastre para ambos. Hay 1. Latinobarómetro: Informe Latinobarómetro 2024 , disponible en. Un estudio cualitativo de la Fundación Friedrich Ebert muestra que 89,6% cree que el país va por«mal camino».«Informe Delphi señala que el 89,6% de los encuestados piensa que el país va por mal camino» en La Razón , 18/2/2025. 6 Fernando Molina | nueva sociedad | 316 que añadir a este panorama que para el mas ya es virtualmente imposible ganar una segunda vuelta electoral, que está contemplada en la Constitución desde 2009 pero nunca se ha llevado a cabo hasta ahora. Por tanto, incluso en el caso de que la fragmentación de lo que está fuera y en oposición al mas llevara a que una de las alas de este último se colocara entre los dos más votados en la primera ronda, las apuestas se inclinarían por el candidato rival, aun si fuese el peor ubicado de ellos. Ante la debilidad del mas, un opositor como «Tuto» Quiroga, Doria Medina o el alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, se entusiasman con encarnar el«antimasismo», mientras el millonario Marcelo Claure busca jugar, a escala local, un papel similar al de Elon Musk en la elección estadounidense. Es el desenlace que pronosticó en agosto de 2023 el ex-vicepresidente y principal teórico del llamado«proceso de cambio», Álvaro García Linera, el único dirigente importante que se ha mantenido al margen de la lucha fratricida que se desarrolla en el campo indígena y popular: «Dividido, el mas puede perder en la primera vuelta», declaró entonces 2 . A lo que Andrónico Rodríguez, el joven presidente del Senado y, para algunos, el heredero natural de Morales, acotó posteriormente: en un año«estaremos frustrados, decepcionados, exiliados y de repente presos» 3 . Andrónico , como todos lo llaman, buscó, hasta ahora sin éxito, ser el candidato presidencial de todo el mas, y no solo de la fracción evista. Si se toma en cuenta que el mas fue el partido más poderoso de la historia de Bolivia y el único que logró la unidad casi completa de la izquierda boliviana, juntando desde trotskistas hasta posmarxistas detrás de un proyecto nacional-popular que postulaba a los indígenas como el sujeto de la revolución democrática, la pregunta que surge es: ¿qué lo ha llevado a esta situación? El sistema«caudillista» Para comprenderlo, tomemos en cuenta que el sistema político boliviano es fuertemente personalista o«caudillista». Se trata de una herencia muy antigua, precolombina primero y luego colonial, y se ha consolidado a lo largo del tiempo por la debilidad de las instituciones democráticas y la«empleomanía» o dependencia de los cargos públicos para lograr ascenso socioeconómico en un país con pocas empresas privadas modernas y en el que 80% de la economía es informal. Esto no significa que los factores sociológicos e ideológicos no operen en la política boliviana, solo que se 2. En No mentirás, rtp, 21/8/2023. 3. Boris Góngora:«Andrónico: Estamos en‘grave y alto riesgo’ de perder las elecciones si no nos unimos» en La Razón , 29/1/2025. coyuntura | La autodestrucción del mas boliviano 7 expresan a través de las grandes personalidades. Los grupos políticos efectivos son las redes de adherentes a un líder. Los partidos están compuestos por estos grupos y, cuando son de gran tamaño, por coaliciones de ellos que a la larga tienden a dividirse porque la lealtad de los miembros no es directamente para con la institución, sino que está mediada por la lealtad a sus respectivos caudillos. Dicho de manera axiomática: cada líder genera una red de seguidores personales en torno de sí; pero lo inverso también es cierto: cada red solo puede tener un líder(de lo contrario sería una red institucional, no personalista). Así, si el caudillo cae, la red entera pierde el poder. Se trata de una forma de organización populista , en el sentido de Ernesto Laclau: el nombre del caudillo es el significante que representa y articula las distintas demandas de los actores políticos, que son demandas por poder, y, en segundo término, también las demandas de sectores del electorado 4 . De esto se desprenden varios comportamientos:(a) la dificultad de que el caudillo renuncie a serlo, ya que esta decisión tendría efectos sobre todo su grupo político;(b) la tendencia a eliminar al rival mediante juegos de«todo o nada» o la inexistencia de acuerdos institucionalistas ganarganar;(c) la inclinación de unos, así como la resistencia de otros, a la reelección presidencial y(d) el carácter dificultoso de toda sucesión (por ejemplo, la historia boliviana no cuenta con ningún caso de delfinato exitoso) 5 . Entre 2006 y 2019, Evo Morales encarnó el movimiento indígena y popular, el modelo económico extractivo y redistribucionista, el«Estado grande»; encarnó la izquierda, el nacionalismo e incluso la nación. Es decir, fue él quien le dio carácter personal a la hegemonía del proyecto revolucionario 6 . Incluso se observaron síntomas de culto a la personalidad, como la práctica de bautizar edificios e instituciones con el nombre del presidente o aun de los padres de este, la construcción de un museo para honrarlo en su pueblo natal, Orinoca, o la concesión(a veces la autoconcesión) a Morales de una gran cantidad y variedad de títulos honoríficos. El más reciente fue el de «comandante» del mas, un«título» que, paradójicamente, no tuvo cuando era un presidente poderoso. Después de su derrocamiento el 10 de noviembre de 2019, todo este poder personal que era enorme y parecía incontrastable se disipó como neblina matutina y luego nada volvió a ser igual. El mas logró trascender parcialmente a Morales, pues volvió al poder en octubre de 2020, tras 4. E. Laclau: La razón populista , fce, Ciudad de México, 2010. 5. F. Molina: La cultura política boliviana , Editorial del Estado, La Paz, 2023. 6. Fernando Mayorga: Mandato y contingencia. Estilo de gobierno de Evo Morales , Fundación Friedrich Ebert, La Paz, 2019, disponible en. 8 Fernando Molina | nueva sociedad | 316 una victoria electoral contundente, con 55% de los votos, sin el ex-presidente a la cabeza. Pero quien en verdad volvió en ese momento al poder no fue la organización o el aparato mas, sino un nuevo caudillo llamado Luis Arce y su entorno, que, no por casualidad, había emergido del antagonismo con el entorno evista. Se esperaba que desde ese momento Arce se convirtiese en el titular de la hegemonía y pusiese su propia marca personal sobre la nueva coyuntura, menos favorable pero todavía auspiciosa para la izquierda. El mas carecía de cualquier mecanismo, reglamento o hábito institucionales que permitieran que las cosas fuesen de otra manera. En esa medida, en él ya no había espacio para Morales. La única forma de evitar la escisión, que comenzó a gestarse en la misma campaña electoral, habría sido que este se retirara de la política activa. Pero en tal caso su entorno, la red caudillista que dependía de él, habría desaparecido, lo que para sus compañeros habría representado el final de sus carreras. Era por tanto una salida muy improbable, siempre lo fue. Pese a las apariencias, el caudillismo es un fenómeno colectivo. Además, hay que tomar en cuenta los factores psicológicos. Leer las mejores biografías sobre Morales permite descubrir que su personalidad es de esas que triunfan en los sistemas caudillistas, con inclinaciones al narcisismo y la megalomanía 7 . Morales nunca ha querido renunciar, aunque hablara un par de veces de tal posibilidad; su vida solo ha tenido un sentido: su reelección, es decir, la renovación del poder 8 ; es el más perfecto caudillo que haya tenido Bolivia desde Víctor Paz Estenssoro(jefe principal de la Revolución Nacional de 1952) o quizá desde siempre. Una vez que aparecieron sobre el escenario público dos caudillos que levantaban las mismas banderas ideológicas – Evo y Lucho –, reclamaban el mismo espacio político-electoral y gravitaban de manera pareja sobre las siguientes elecciones, la única posibilidad que quedaba era la que finalmente se dio: la colisión. Uno de los dos debía vivir; el otro, morir. En sentido figurado, sí, pero también, ¿por qué no?, literal. Evo Morales contra las cuerdas El 27 de octubre de 2024, un comando de la Policía intentó detener al expresidente Morales mientras se trasladaba, muy temprano en la mañana, de su casa en el pueblo de Villa Tunari hasta la localidad de Lauca Ñ, donde 7. Martín Sivak: Jefazo. Retrato íntimo de Evo Morales , Debate, Buenos Aires, 2009 y Vértigos de lo inesperado. Evo Morales: el poder, la caída y el reino , Plural, La Paz, 2024. 8. Arce señaló que Morales estaba obsesionado con la reelección desde el primer momento en que volvió al país del exilio. Susana Bejarano:«Entrevista exclusiva al presidente de Bolivia Luis Arce: ‘No vamos a acudir al fmi; no entiende cómo funciona cada país’» en Diario Red , 31/8/2024. coyuntura | La autodestrucción del mas boliviano 9 está la radio Kausachum Coca, que trasmite el programa dominical del ex-mandatario. Ambas poblaciones son vecinas y están dentro del Chapare, zona subtropical de cocales y baluarte histórico de Morales. En ese momento, los cocaleros estaban bloqueando rutas para exigir la habilitación electoral de Morales, tras la prohibición de participar decidida en diciembre de 2023 por una sala del Tribunal Constitucional que ha sido asociada al oficialismo. Poco tiempo antes de sus bloqueos, los evistas habían marchado desde el sur del altiplano boliviano hasta La Paz, con el propósito, confesado a medias, de crear las condiciones para derrocar al presidente Arce o, al menos, ponerlo contra las cuerdas para que aceptara la habilitación electoral de su líder. Si se intentó arrestarlo fue porque, en el contexto de la referida marcha, Morales había sido acusado por la fiscalía de«estupro agravado con incitación a la prostitución». Según la demanda, había tenido una hija con una adolescente de 15 años en la ciudad fronteriza de Tupiza, en 2016, cuando era presidente y tenía 57 años. La celada policial de esa mañana no fue muy efectiva y los automóviles de Morales lograron zafar de los vehículos que les quisieron cerrar el camino. Mientras huían, fueron baleados. Una asistente del ex-presidente lo grabó durante el escape, cuando se agazapaba en el asiento del copiloto, junto a un chofer que continuaba conduciendo pese a estar herido. Posteriormente, las autoridades gubernamentales señalaron que Morales y su comitiva habían sobrepasado un retén policial y habían disparado contra la policía. Los evistas primero afirmaron que se había tratado de un arresto fallido, pero luego cambiaron su versión y comenzaron a denunciar un supuesto«intento de magnicidio». La verdad probablemente está en el medio. La Policía intentó capturar a Morales con un golpe de mano como lo había hecho dos años antes, con más pericia, con otro político defendido por su gente, el gobernador de Santa Cruz Luis Fernando Camacho, acusado de dirigir las protestas que terminaron en la caída de Morales en 2019. Camacho sigue preso. En el caso de Morales, la táctica no salió bien. Una de las balas bien pudo acabar con su vida, en cuyo caso la lucha fratricida habría terminado en un desenlace de resonancias macbethianas y el espectro del líder indígena asesinado seguiría probablemente pidiendo venganza hasta hoy. Morales no desapareció físicamente, pero el gobierno busca que desaparezca en el plano simbólico. Días después de lo que acabamos de narrar, se vio obligado a suspender más de un mes de bloqueos de caminos sin haber conseguido nada. Y la acusación de estupro le ha hecho un gran daño político. Esta fue en primer lugar la razón por la que fue lanzada, no porque a alguien le interesara la supuesta víctima, que, por el contrario, hoy se halla peor que antes: en la clandestinidad y perseguida por la Fiscalía y 10 Fernando Molina | nueva sociedad | 316 el gobierno, que quieren arrancarle una confesión que comprometa al expresidente. Entretanto, Morales se encuentra virtualmente confinado en su bastión del Chapare –donde es protegido de una hipotética operación comando policial por una guardia personal de cocaleros y militantes de izquierda–, porque en cualquier otro sitio sería detenido. Ha tratado de tomárselo con humor. Declaró que le hicieron un favor al confinarlo, porque ahora ya no tiene que visitar a la gente, sino que la gente va a visitarlo a él, con lo que ha ganado en productividad. Por otra parte, Morales se ha quedado sin partido. La facción del presidente Arce ha obtenido el control del mas en noviembre del año pasado, gracias a un fallo de la misma sala del Tribunal Constitucional que también inhabilitó la candidatura del líder cocalero, y sin tomar en cuenta el criterio de las autoridades electorales. Tras perder el partido que fundó en su versión actual en julio de 1997 y que le sirvió para llegar al poder y quedarse en él más que cualquier otro político boliviano, Morales ha tenido que llegar a un acuerdo con otra organización, el Frente para la Victoria(fpv), que ha accedido a presentarlo como su candidato presidencial«invitado», mientras los evistas se desafiliaban masivamente del mas. Su candidatura es un acto de voluntad antes que un hecho, ya que, como hemos visto, el Tribunal Constitucional ha fijado dos gestiones como límite infranqueable para todas las autoridades electas del país (aunque la Constitución permita la reelección presidencial discontinua sin límites de mandatos). Esto hace imposible que Morales sea inscrito y participe en las elecciones, como ya ha anticipado el presidente del Tribunal Electoral 9 . «¡Estaremos en la papeleta!», insistió Morales en x. Con esta premisa, la de estar sí o sí en la boleta electoral, llegó a un acuerdo con el fpv, cuyas características precisas se desconocen. Este partido pertenece a una familia de políticos y en el pasado ha sido entregado a candidatos de las más disímiles ideologías, aprovechando que cuenta con la personería electoral, difícil de obtener en Bolivia. Se lo ha criticado como un «negocio familiar», lo que su presidente, Eliseo Rodríguez, ha negado. El partido, que ahora envolverá con sus colores a Evo Morales, tiene algunos asuntos legales pendientes con el Tribunal Electoral. Existe la posibilidad de que el oficialismo busque su veto electoral, con lo que el ex-presidente tendría que buscar otra organización dispuesta a aceptarlo. El rechazo de Morales a verse sustituido por alguien más contribuye a la estrategia de los oficialistas para mejorar la intención de voto a Arce asegurándose de que el presidente sea la«única opción de izquierda» en las elecciones. 9.« Hassenteufel: El tse debe acatar el fallo que inhabilita a Evo» en Correo del Sur , 13/11/2024. coyuntura | La autodestrucción del mas boliviano 11 Un juego perder-perder Evo Morales está peleando arduamente para no sucumbir, pero la voluntad ya no le alcanza, pues ahora no enfrenta, como en los años 90, a los dirigentes del neoliberalismo que siempre terminaban cayendo en sus trampas o victimizándolo. Hoy se las tiene que ver con sus ex-compañeros, que también tienen raigambre e instinto populares, que lo conocen muy bien y por eso saben dónde atacarlo. Y, sobre todo, debe enfrentar prácticamente solo toda la maquinaria del poder con sus tres cabezas: la política-estatal, la judicial, la mediática. Soporta el ataque combinado del gobierno de Arce y de la elite tradicional boliviana, que lo odia tanto como el primero. Parece difícil que logre sobrevivir políticamente a tal embate. Arce se ha quedado aparentemente con las mejores fichas, pero no necesariamente va a poder jugarlas. En las condiciones actuales, después del bochornoso y peligroso traspié que ya tuvo, es muy difícil que pueda encarcelar a Morales. Este ha rechazado completamente la posibilidad de exiliarse otra vez, como lo hizo en 2019 en México y Argentina. Así que la inminente victoria de Arce sobre el tablero de ajedrez se ha terminado convirtiendo, conforme pasa el tiempo, en un jaque ahogado, que, como se sabe, equivale a tablas. ¿Cómo se candidateará a la reelección si su apoyo electoral es tan bajo y los problemas económicos se agravan con el paso del tiempo? La crisis económica sigue indisponiendo a la gente en su contra. Las colas para comprar gasolina y diésel han vuelto después de los carnavales, lo que agrava el malestar ciudadano. La inflación de los dos primeros meses de este año ha sido de 3,4%, la misma que antes, durante el auge del modelo, solía darse en un año entero. Nadie sabe si podrá mantener abastecida la economía de los insumos que requiere ni si podrá pagar los vencimientos de deuda de este año. Se dice por estos días que«la misma fe ciega que lleva Evo a creer que podrá inscribirse en las elecciones, hace creer a Arce que puede ganarlas». Lo último que se pierde es la esperanza. Cada uno de los dos líderes ha vaticinado que la figura del otro acabará mal. Quién sabe. Algo es cierto, sin embargo, y es que ambos, más allá de sus logros en el pasado, serán responsables ante el presente y futuro inmediato, si las cosas siguen igual, de una fuerte derrota de la izquierda boliviana, hegemónica en el país desde hace dos décadas. | tribuna global Fracaso del mercado: la crisis climática y los límites del capitalismo Kate Aronoff/ Brett Christophers/ Adam Tooze La baja de los costos de la energía solar y eólica no ha acelerado la transición energética. La clave reside en la producción de electricidad, que sigue dependiendo en gran medida de combustibles fósiles. De este modo, los avances técnicos y la magia del mercado no alcanzan para darle un empujón a la historia en una dirección proambiental. El debate entre Brett Christophers y Adam Tooze, moderado por Kate Aronoff, sobre la crisis climática –antes de la vuelta de Donald Trump a la Casa Blanca– es crucial para entender las complejidades de la transición energética 1 . Si producir electricidad a partir de fuentes renovables se ha vuelto en todo el mundo progresivamente más barato –en relación con los combustibles fósiles–, la transición a la energía verde se está produciendo con demasiada lentitud, si es que se está produciendo. Salvar el planeta no es todavía suficientemente rentable. Kate Aronoff: escribe para New Republic y es miembro del Instituto Roosevelt y del consejo editorial de Dissent . Brett Christophers: es profesor de Geografía en la Universidad de Uppsala y autor de The Price is Wrong: Why Capitalism Won’t Save the Planet (Verso, Londres, 2024). Adam Tooze: es profesor de Historia en la Universidad de Columbia. Palabras claves: capitalismo, corporaciones, electricidad, transición energética. Nota: la versión original, en inglés, de este artículo se publicó en Dissent , 24/2/2025, disponible en. Traducción: Pablo Stefanoni. 1. La siguiente es una transcripción editada de una conversación celebrada en The New School for Social Research, Nueva York, 26/10/2024. tribuna global | La crisis climática y los límites del capitalismo 13 Kate Aronoff: ¿Podría describir algunos de los temas y argumentos de su libro, The Price Is Wrong [El precio es erróneo]? Brett Christophers: La mayoría de las emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero se componen de dióxido de carbono, y la mayoría de esas emisiones de dióxido de carbono provienen de la quema de combustibles fósiles. La mayor fuente de emisiones de combustibles fósiles es la generación de electricidad, por lo que la generación de electricidad está en el centro de la crisis climática. La electricidad va a ser aún más importante debido a la forma predominante en que el mundo está abordando la descarbonización: la idea básica ha sido electrificar tanto como sea posible en el transporte, los procesos industriales, los edificios, la calefacción, etc., tratando de generar esa electricidad sin quemar combustibles fósiles. La electricidad se considera la solución. Pero ¿cómo nos está yendo a escala mundial con respecto a la descarbonización de la electricidad? Desde una perspectiva optimista, la descarbonización está ocurriendo mucho más rápido de lo que pensábamos. Los gráficos muestran una rápida curva ascendente en la inversión en nueva capacidad renovable y en la generación de electricidad a partir de energías renovables. Pero la generación de electricidad a partir de combustibles fósiles sigue aumentando, con independencia del crecimiento de las energías renovables. Durante varios años, los pronosticadores energéticos han dicho que la generación de electricidad a partir de combustibles fósiles estaba alcanzando su máximo. Lo dijeron en 2021, 2022, 2023 y 2024, y aún no ha sucedido, por muchas razones, entre las que destaca la creciente demanda mundial de electricidad de cualquier tipo. Por lo tanto, es difícil plantear que estamos teniendo éxito a escala global en la descarbonización de la electricidad. Estoy seguro de que la generación de electricidad a partir de combustibles fósiles alcanzará su punto máximo en cualquier momento, pero incluso entonces, si solo disminuye lentamente, seguiremos fracasando. El último informe World Energy Outlook de la Agencia Internacional de la Energía indica que en todo el mundo estamos muy lejos de donde deberíamos estar en términos de crecimiento de las energías renovables para alcanzar el cero neto para 2050, y el objetivo del cero neto se basa en todo tipo de suposiciones sobre el éxito de diversas tecnologías de emisiones negativas 2 . ¿Por qué la descarbonización de la electricidad está ocurriendo mucho más lentamente de lo necesario? En primer lugar, cuando se trata de la descarbonización de la electricidad, 2. Las emisiones negativas se producen cuando se retira de la atmósfera más dióxido de carbono del que se emite[n. del e.]. 14 Kate Aronoff/ Brett Christophers/ Adam Tooze | nueva sociedad | 316 estamos apostando todo a la energía solar y eólica. Hay países en los que las energías nuclear, hidroeléctrica y geotérmica son importantes, pero esas tecnologías no harán la mayor parte del trabajo de descarbonización. Sin embargo, se espera que la energía solar y eólica aumente de 13% de la generación de energía actual a más de 50% o 60% a mediados del siglo xxi. En segundo lugar, confiamos mayoritariamente en el sector privado para lograr la descarbonización. Eso no significa que los Estados no estén haciendo nada: los Estados diseñan y regulan los mercados eléctricos y proporcionan apoyo y subsidios para incentivar a los actores del sector privado a acelerar la descarbonización. Pero los Estados no están actuando por sí mismos, con algunas excepciones notables(China es la más significativa). No están poniendo la descarbonización en el balance público general a través de la financiación, la inversión, la propiedad y la explotación de parques solares y eólicos por parte del sector público. En su lugar, están dejando que lo haga el sector privado y ayudando a impulsarlo en la dirección correcta. Ese es el enfoque que se está adoptando en la mayoría de los países, incluido Estados Unidos. En tercer lugar, confiamos en que el sector privado funcione en su forma actual. No ha habido una reforma significativa de las industrias y los mercados de la electricidad en las últimas dos décadas; ningún movimiento significativo para rediseñar la forma en que se compra y se vende la electricidad. Estas estructuras existentes están cada vez más liberalizadas y desreguladas. Existe una narrativa dominante de que los obstáculos para una descarbonización más rápida son de naturaleza política y normativa, como la lentitud en la concesión de permisos para poner en marcha parques solares y eólicos. Los intereses nimby( Not in my back yard [No en mi patio]) son demasiado poderosos para obstaculizar nuevos desarrollos. Los intereses creados alrededor de los combustibles fósiles tienen demasiado poder para influir en las decisiones de los operadores de redes de transmisión. Para este discurso, es crucial la idea de que el problema no es económico, o al menos ya no lo es. Hace 20 años, era mucho más caro generar electricidad a partir de recursos solares y eólicos que a partir de la combustión de gas natural o carbón. Pero desde mediados hasta finales de la década de 2000, el costo de las tecnologías de generación ha bajado mucho y muy rápido, principalmente debido a los avances en China. A mediados de la década de 2010, era tan barato, si no más, generar electricidad a partir de energía eólica y solar que a partir de gas natural y carbón. En ese momento, habíamos resuelto eficazmente la economía y logrado la paridad de red. Por lo tanto, como iban las cosas, los obstáculos restantes solo podían ser de naturaleza política o normativa. tribuna global | La crisis climática y los límites del capitalismo 15 En mi libro, sin embargo, sostengo que este discurso es erróneo. Eso no significa que obstáculos como los permisos y los intereses creados no sean importantes. Pero la economía sigue siendo un problema, y el problema es de rentabilidad. No es útil considerar las energías renovables predominantemente a través de la lente del costo. Cuando nos fijamos en la rentabilidad, el despliegue de las energías renovables no es un negocio particularmente atractivo o fiable. No me refiero al lado de la producción, sino al desarrollo de parques eólicos y solares, la propiedad y explotación de esos parques y la venta de la electricidad que generan a lo largo de su vida útil(el equipo suele durar entre 25 y 30 años). Este aspecto del negocio tiene algunas características de rentabilidad complicadas, y eso es un problema en la medida en que dependemos del sector privado. Cuando pensamos en la descarbonización de la electricidad, lo que ocurre en el Sur global es más importante que lo que ocurre en Norteamérica o Europa. Los sectores energéticos de los países del Sur global son mucho más intensivos en combustibles fósiles que los sectores eléctricos de los países del Norte global. Las proyecciones razonables sugieren que la mayor parte del crecimiento mundial futuro de la demanda de electricidad se concentrará en el Sur global, donde hay más por hacer y donde los desafíos económicos y financieros son mayores, sobre todo debido al mayor costo del capital. KA: Lo que encontré tan útil de The Price Is Wrong es que ofrece una forma de entender el enfoque más amplio que han adoptado los responsables políticos de eeuu y la Unión Europea, sobre todo en eeuu a través de la Ley de Reducción de la Inflación [ira, por sus siglas en inglés]. La ira fue un intento de atraer la inversión privada a través de unos 400.000 millones de dólares en incentivos fiscales para un amplio conjunto de tecnologías ecológicas, partiendo de la premisa de que muchos elementos de la descarbonización pueden transformarse en activos. El caso de la electricidad nos ayuda a pensar cómo se ve eso en otros sectores. El ex-director del Consejo Económico Nacional, Brian Deese, quien fuera asesor de campaña de Kamala Harris, describió la legislación como un intento de«fomentar la inversión privada en energía limpia». Los incentivos fiscales hacen que las inversiones sean atractivas, explicó,«pero las empresas, junto con las cooperativas rurales, las organizaciones sin ánimo de lucro y otras, deben juzgar si les compensará invertir su propio dinero en una fábrica de hidrógeno o en un parque eólico. Al final, el éxito de la ley dependerá de su disposición a invertir a una escala que reduzca significativamente las emisiones que calientan el planeta y aumente la seguridad energética del país». Han pasado casi tres años desde la aprobación de la ira, y la ue ha adoptado sus propias versiones. ¿Cómo 16 Kate Aronoff/ Brett Christophers/ Adam Tooze | nueva sociedad | 316 evaluaría este periodo del Zeitgeist de la política industrial verde? ¿Qué eficacia tienen la ira y otras políticas industriales verdes similares como herramientas para la descarbonización? ¿Son demasiado pequeñas para funcionar o tienen defectos fundamentales de diseño? Adam Tooze: Uno de los aspectos fundamentales del libro de Brett es que es realmente una historia global. Sitúa el dilema que plantea en el contexto de la historia de la política de regulación energética mundial desde la década de 1990. Este libro debería utilizarse en cursos sobre neoliberalismo. Mientras que algunos de los modelos más desagregados de suministro de electricidad en eeuu y el Reino Unido se convirtieron en ejemplos para otros países, este modelo separa la generación de la red y la distribución minorista, que es donde se encuentran muchos de los problemas de incentivos. Parte del dilema en el Sur global es que el movimiento hacia una mayor desagregación continúa, mientras que en gran parte del mundo rico nos dirigimos en la dirección contraria, porque los problemas con la desagregación son muy evidentes. Esa es la matriz desordenada dentro de la cual debe operar la política. Brett describe brillantemente los modelos de negocio de NextEra Energy y otros actores en el sistema estadounidense, que son cruciales para comprender la política de la ira. Explica la lógica contradictoria del desarrollo y la inversión en energía verde. Las nuevas inversiones en energía verde de alta eficiencia y bajo costo provocan una tasa de ganancia decreciente, en parte debido a los costos iniciales, mientras que los costos marginales posteriores son casi nulos, y en parte debido a la forma en que se fija el precio de la electricidad en los mercados mayoristas. El sector se está autocanibalizando: los generadores instalan una capacidad cada vez más eficiente y se encierran en subastas de carrera hacia el abismo[ race-to-the-bottom ] en las que venden electricidad a precio de costo más una fracción cada vez menor. El verdadero problema de estos proyectos es que requieren mucho capital. ¿Cómo se financian por adelantado? Nadie en su sano juicio prestaría miles de millones de dólares para un activo cuyo valor depende esencialmente de los resultados altamente inciertos de la negociación sobre el precio de la electricidad. Como resultado, es muy difícil conseguir financiación para estos proyectos. Incluso si el costo nivelado parece genial, las centrales de gas siguen ganando en términos de financiación porque su flujo de ingresos es más predecible y sus márgenes de beneficio son más estables. La política debe evaluarse en términos de si soluciona este problema. ¿Aborda la ira alguno de estos problemas básicos? Debido a que fue diseñada por grupos de presión y actores dentro de este sistema, como toda la legislación tribuna global | La crisis climática y los límites del capitalismo 17 en eeuu, contribuye de varias maneras, en especial con la estabilidad. Soy escéptico con respecto a la ira, pero sus defensores me han enseñado que el aspecto crucial de la política es la previsibilidad del flujo de subsidios. Desde el punto de vista de los inversores en energías renovables en eeuu, la ira parece un compromiso público a largo plazo con una masa de subsidios más grande y predecible. Eso en sí mismo cambia las reglas del juego. No es un paso glorioso hacia un futuro posneoliberal, pero sí modifica el sistema de subsidios. Los resultados son innegables. Por ejemplo, aunque habría poderosas razones para construir el oleoducto de energías renovables de Texas(un proyecto que aún no está terminado) sin subvenciones, estas hacen que el proyecto sea más rentable. Con este régimen de subvenciones, el gobierno estadounidense está empezando a arbitrar un acuerdo intraempresarial e intraelite. La estabilización real de los costosos proyectos de inversión en energías renovables se logra mediante acuerdos entre empresas, con compromisos de Google, Amazon y similares de comprar una cierta cantidad de energía a un precio determinado. Una vez que eso está asegurado en un proyecto, un banquero de inversión o un financista de capital privado dirá:«Este es un riesgo que podemos asumir, y el resto podemos cubrirlo, o algún sistema de subvenciones lo absorberá». Ha habido algunos cambios en los mecanismos a través de los cuales se arriesgan y se eliminan los riesgos de estos contratos. KA: Brett, tengo curiosidad por saber qué ha escuchado de la gente del sector sobre lo que ha variado con la ira. ¿Cuáles han sido los cambios en los últimos años y cuántos de ellos son resultado de esta política? BC: Cuando llegó la ira, ya existían incentivos del mismo tipo que los introducidos por la legislación. Pero llegó después de un periodo de gran incertidumbre respecto al mantenimiento de las subvenciones existentes. No había una visión a largo plazo, algo que el sector consideró problemático. La ira ofrece a los promotores de energías renovables tanto créditos fiscales a la inversión como créditos fiscales a la producción. Los amplió durante al menos los próximos diez años y elevó la tasa de crédito a su nivel original. Así, en efecto, la ira reimpulsó la rentabilidad para atraer inversiones. Cuando miramos la ira de esa manera, no deberíamos haber esperado que hiciera mucho, porque no cambió fundamentalmente el panorama. Sospecho que lo que la ira está haciendo(o no) del lado de la fabricación en la industria es más significativo que sus créditos y subsidios para el despliegue de energías renovables. Los cambios importantes están ocurriendo en la forma en que la ira está modificando los incentivos para que los 18 Kate Aronoff/ Brett Christophers/ Adam Tooze | nueva sociedad | 316 desarrolladores de energías renovables en eeuu compren a fabricantes con sede en el país o continúen importando desde Asia. En otras partes del mundo, el Estado ha apoyado el desarrollo de las energías renovables sobre todo utilizando tarifas reguladas, mediante las cuales ofrece a los desarrolladores de energías renovables un precio fijo a largo plazo para la electricidad. El desarrollador acepta entonces la promesa del Estado y va al banco y dice: «Ahora puedes prestarme el dinero porque puedes ver que voy a poder vender mi electricidad a un precio que me permitirá pagar la deuda». Eso no ocurre en eeuu, por eso los acuerdos de compra de energía corporativos son tan importantes. Los créditos fiscales no ofrecen una fijación de precios a largo plazo, pero los acuerdos de compra de energía corporativos sí. Google, Amazon y Microsoft están desempeñando en eeuu el mismo papel que el Estado desempeña en otros lugares. AT: Su análisis desglosa las ventas minoristas, la red, la generación y la financiación en cuatro pasos separados que tienen cuatro grupos de actores completamente diferentes. Algunos de ellos son desarrolladores de proyectos energéticos en cuerpo y alma; luego están las personas que tratan con clientes y tienen la obligación de suministrar energía; luego están las empresas como Amazon, que necesitan parecer ecológicas; y luego, regulando todo eso, está alguien que necesita ganar más de 7% u 8% de tasa de rendimiento y no le importa cómo se haga. Tienen equipos de analistas que hacen la investigación, pero en última instancia, pueden irse, y eso se cierne sobre muchos de los proyectos que describe. Con un sistema totalmente integrado, que es lo que tiene China, existe una urgencia por ampliar masivamente el suministro, lo que genera un impulso colectivo dentro del sistema para satisfacer la necesidad de más energía. Esto me lleva a una cuestión de comparación. Si su argumento final es que las energías renovables no se desarrollan porque no generan dinero, mi respuesta sería: ¿cómo diablos se hizo para avanzar con el fracking [fracturación hidráulica]? Durante años, nadie ganó dinero con el fracking . Quizás me equivoque, y alguien de importancia crítica sí lo haya ganado. Pero ¿puede convencerme de que el gas es una apuesta más segura que un parque eólico? Si miramos un poco hacia atrás y observamos la política energética estadounidense desde 2008, la gran noticia no es la ira ni las energías renovables; la gran noticia es que eeuu se convirtió en el mayor productor mundial de combustibles fósiles. La gente dilapidó miles de millones en estos pozos, y eso redujo el precio de la gasolina para todos, pero esto no hizo ganar dinero a nadie. Quizá alguien en la cadena está ganando dinero y por eso se mantiene. En Europa, nadie está invirtiendo en nada, tribuna global | La crisis climática y los límites del capitalismo 19 mientras que en eeuu hay un experimento en curso que está transformando la inversión en fracking a escala global, junto con una inversión mediocre en energías renovables. BC: Esa es una gran pregunta, y voy a responderla de una manera insatisfactoria porque no sé lo suficiente sobre fracking . El argumento que planteo es que existe un verdadero problema de rentabilidad con las energías renovables que se interpone en el camino de un despliegue más rápido; sin embargo, hay un despliegue, y ese despliegue puede entenderse de varias formas. Hay actores que están bastante satisfechos con niveles de rentabilidad relativamente marginales. En muchos casos, no necesariamente con NextEra, sino con desarrolladores más pequeños, existe la voluntad de hacer algo ecológico, que no debemos subestimar. Esos desarrolladores, en muchos casos, son entidades empresariales que están dispuestas a aceptar riesgos. Como usted ha dicho antes, son las instituciones financieras las que no están preparadas para aceptar riesgos. Mi investigación para este libro no hizo más que reforzar mi opinión de que gran parte del capitalismo se reduce a lograr fuentes fiables y justificables de poder de monopolio u oligopólico. Una cosa a tener en cuenta sobre la generación de electricidad, y específicamente la generación de electricidad renovable, es que es increíblemente competitivo vender un producto básico indiferenciado basándose únicamente en la competencia de precios. Si los costos han bajado tanto, ¿por qué no aumentan los beneficios? Si eres un promotor de parques eólicos que ha visto cómo sus costos de generación han bajado 60% en los últimos diez años, pensarías que tus beneficios habrían aumentado. Pero tu capacidad para aumentar tus beneficios depende totalmente de tu capacidad para capturar o privatizar los beneficios de esas reducciones de costos. Sin embargo, eso no es lo que ocurre: esos beneficios se pierden en la competencia y se transmiten a lo largo de la cadena de suministro o hasta los consumidores. Por supuesto, eso es lo que quieren los consumidores: una transición ecológica sin que suban sus facturas de energía. Los responsables políticos quieren que las facturas de energía se mantengan bajas porque eso es lo que los ayuda a mantenerse en el poder, pero esas facturas de energía bajas son contraproducentes para la rentabilidad que incentivará nuevas inversiones. AT: Ese es un argumento extremadamente antipático. Básicamente, está diciendo que nos estamos beneficiando de las ventajas ecológicas demasiado pronto y que, en cambio, deberíamos permitir que el capitalismo monopolista ecológico acumule más excedentes para que pueda seguir impulsando la inversión. Luego, de alguna manera, arbitramos el pacto social para no sufrir crisis de 20 Kate Aronoff/ Brett Christophers/ Adam Tooze | nueva sociedad | 316 precios del combustible, y deberíamos ofrecer ayudas específicas a las personas con bajos ingresos mientras exprimimos a los consumidores con ingresos más altos. BC: En parte, esto se debe a mi frustración con el argumento de que no debemos reducir el riesgo del capital. Si los mercados energéticos y los sistemas financieros permanecen como están, y si no reducimos el riesgo, no habrá inversión. Si hay que elegir entre proporcionar subsidios que garanticen un cierto porcentaje de rentabilidad para BlackRock en la inversión en energías renovables con el resultado de una rápida transición energética o, por otro lado, rechazar la atenuación de riesgos con el resultado de que no haya una transición energética, elegiré la primera opción siempre. El problema es que, políticamente, estamos limitados a ese conjunto de opciones. KA: En eeuu, hemos escuchado cifras impresionantes sobre el despliegue de energías renovables, mientras producimos más petróleo y gas que nunca, principalmente debido al auge del esquisto. Podríamos ver a eeuu descarbonizarse hasta cierto punto en el ámbito nacional, al menos en el sector energético, mientras continúa exportando combustibles fósiles. [La investigadora] Emily Grubert y sus colegas han llamado a esto la «transición intermedia»: el sistema de combustibles fósiles se encuentra en un periodo de incertidumbre, lo que impone limitaciones al surgimiento de un sistema energético más limpio. Es una época caótica, y con menos planificación, se vuelve aún más caótica. AT: Ese asunto de la transición intermedia es flagrantemente teleológico: sabemos que hay una transición, así que definimos nuestra posición actual en relación con el hecho de que estamos a mitad de camino. Es una construcción mental extraordinaria a la luz de las tendencias que estamos viendo. Ni siquiera hemos empezado con la descarbonización a escala global. Por lo que puedo ver, la política estadounidense consiste en intentar una transición lenta, lo que significa que el país nunca tendrá que enfrentarse al enorme abismo entre tomarse en serio el clima y apostar por activos de combustibles fósiles marginalmente viables. Si Asia y Europa redujeran rápidamente la demanda de combustibles fósiles, se produciría un enorme problema de activos varados. Uno puede imaginar, como usted dijo, una especie de escenario bifurcado en el que el aire acondicionado en Texas funciona con energías renovables, pero todo el mundo sigue conduciendo camiones gigantes y seguimos exportando enormes cantidades de petróleo y gas, tal vez para petroquímicos en China(aunque China no comprará mucho petróleo como combustible en un futuro tribuna global | La crisis climática y los límites del capitalismo 21 previsible porque la electrificación está ocurriendo allí velozmente). BC: Parte del obstáculo económico con las energías renovables es simplemente el nivel de rentabilidad. Pero los rendimientos son siempre relativos, porque todos los actores capitalistas tienen a su disposición un conjunto alternativo de oportunidades de inversión, incluso si esa alternativa de inversión es simplemente dejar el dinero en el banco o ponerlo en valores gubernamentales libres de riesgo. Una tasa interna de rendimiento de 5% a 8%, que es en general lo que ofrecen las energías renovables, puede parecer atractiva para ciertos actores en ciertos momentos. El grupo obvio al que no le ha parecido atractivo es el de las grandes empresas de petróleo y gas, que, en su negocio principal de petróleo y gas en fases iniciales, no se han movido por una rentabilidad esperada de menos de 15% en los últimos años. No tiene sentido para ellos hacer la transición a un negocio que genere rendimientos inferiores a la mitad de ese nivel, siempre y cuando crean que seguirán teniendo esos niveles de rendimiento existentes. Si creen que va a suceder algo, como una acción regulatoria, que afectaría esa rentabilidad a corto o incluso a mediano plazo, entonces, por supuesto, considerarían la transición. En Europa, hubo un momento, hace unos cinco años, en el que bp y Shell creyeron, incluso temieron, que se iba a hacer algo que volvería sus negocios principales menos seguros a mediano plazo. En 2020, anunciaron que iban a hacer la transición. Sus planes de transición eran bastante modestos, pero dijeron que iban a reducir su producción de petróleo y gas, gastar más dinero en energías renovables, etc. En mayo de 2021, la Agencia Internacional de la Energía puso su apuesta sobre la mesa y dijo:«Si vamos a alcanzar el cero neto, no debe haber nuevos desarrollos de petróleo y gas con licencia para su aprobación ni nuevas minas de carbón». Pero en una semana se habían aprobado 20 nuevos campos de petróleo y gas para su desarrollo. Las nuevas licencias llovieron como confeti por todo el mundo. Las empresas como bp y Shell lo vieron y decidieron que los gobiernos no se tomaban en serio en absoluto la adopción de ninguna de las medidas que habían temido, y dieron marcha atrás a sus planes de transición. Cuando empecé a estudiar seriamente la energía, a finales de la década de 2010, oí hablar mucho de los activos varados. Pero ya nadie habla de ellos, porque está claro que ninguno de ellos se va a quedar varado a corto plazo. KA: Tanto la ira como el Pacto Verde Europeo se preocupan por proteger las industrias tradicionales intensivas en carbono, especialmente los automóviles en eeuu y Alemania. eeuu está acorralando a otros países para que rechacen los paneles solares chinos baratos y otras importaciones 22 Kate Aronoff/ Brett Christophers/ Adam Tooze | nueva sociedad | 316 más baratas para algunos elementos de la descarbonización. ¿Hacia dónde vamos cuando eeuu intenta construir una alianza multilateral contra China? AT: El libro de Brett tiene un enfoque simple pero brillantemente esclarecedor: reduce el problema a la electrificación, la generación solar y eólica, y si puede ser rentable para los inversores. El argumento del libro se pone en marcha durante la década de 2010, cuando ya hemos identificado la solución tecnológica: ahora estamos apostando todo a ello, y es demasiado tarde para hacer otra cosa. Pero con los vehículos eléctricos, ese no es el caso, y tampoco lo es con otras áreas de descarbonización que son difíciles de reducir. Solíamos pensar en el desastre medioambiental como una tragedia de los bienes comunes. Hay demasiadas ovejas y no hay demarcaciones, así que las ovejas pastan por todas partes y se comen toda la hierba; si tuviéramos derechos de propiedad, acabaríamos con una mejor gestión de las ovejas y la hierba. Pero ¿y si el verdadero problema es la rapidez con que podemos criar un montón de ovejas que no coman hierba? ¿Qué incentivos son necesarios para crear ovejas que no coman hierba? Si eres Volkswagen, ese es tu problema: ¿dónde es más probable que encontremos el entorno en que resolveremos de alguna manera el misterioso problema de fabricar un vehículo eléctrico? En Europa fracasaron. Debe ser en China, porque la empresa sabe que es el único entorno de aprendizaje en el que realmente estarán en la siguiente fase de producción de automóviles. La política estadounidenses para la fabricación de vehículos eléctricos, dejando afuera a los chinos, solo funcionará si ofrece un escenario creíble que encaje con la estrategia corporativa, y ahora mismo eso es imposible de vender. Los actores locales están optando por no participar. Ford no es una empresa de automóviles, de todos modos; lo único que hace son camiones. gm se enfrenta a una elección existencial. Stellantis es esencialmente una empresa europea. La pregunta no es solo«¿qué tan rentable es esto en una cartera?», sino «¿cuál es nuestro futuro corporativo viable?». Eso requiere un proceso mucho más elaborado de visión colectiva. ¿Acero verde? ¿Cómo vamos a hacer eso? Nadie lo sabe todavía. Pero lo que sí sabemos es que China produce la mitad del acero del mundo. En el ecosistema del acero chino, algunos ingenieros geniales pueden estar trabajando en este tema, quizás vinculado con el hidrógeno verde. Si compras el billete estadounidense diciendo«Eso no es para nosotros», estás corriendo un gran riesgo. Los estadounidenses dicen que se trata de reducción del riesgo y de márgenes de beneficio; no comprenden la seriedad de la elección estratégica. El hecho de que Boeing ya no pueda fabricar aviones seguros, o que Intel ya no pueda fabricar chips de tribuna global | La crisis climática y los límites del capitalismo 23 alta gama, no es una simple cuestión de tasa de rendimiento. O más bien, como pensaban que era una cuestión de tasa de rendimiento, ya no pueden hacer nada de eso. Si estás en el negocio de la fabricación de alta gama, ¿por qué estarías en eeuu? BC: En eeuu y Europa, las empresas tradicionales no han mostrado prácticamente ningún interés en las tecnologías de mitigación, o han retrocedido en sus compromisos con esas tecnologías. El único interés real que muestran esas empresas tradicionales es en las tecnologías de emisiones negativas. Las empresas petroleras y gasísticas están invirtiendo muchísimo en captura y almacenamiento de carbono en Luisiana, explícitamente para evitar la necesidad de transición. ¿Cómo se interrelacionan las políticas? En el caso del Reino Unido, el nuevo gobierno laborista parece apoyar la tendencia hacia las tecnologías de emisiones negativas. AT: El Golfo de México será un centro de tecnologías de emisiones negativas, porque eeuu ya tiene una masa crítica allí. La red de tuberías de hidrógeno es mucho más sofisticada en ese lugar que en cualquier otro lugar del mundo. No es una coincidencia que el«Plan Marshall de Energía Limpia» de Brian Deese[consejero demócrata] especificara la energía geotérmica, el hidrógeno, la captura de carbono y la energía nuclear, que son áreas en que eeuu tiene auténtica ventaja: la energía nuclear es industrial militar, y las otras tres están directamente relacionadas con los combustibles fósiles. Los estadounidenses son muy buenos perforando, por lo que deberían ser líderes mundiales en ese campo. KA: Deese sostiene que eeuu creará nuevos mercados para tecnologías de energía limpia de vanguardia en el extranjero; se centra en tecnologías incipientes, como el hidrógeno y la captura de carbono. ¿Hasta qué punto confía en que estos se conviertan en grandes sectores de exportación para eeuu? AT: Hay un argumento en segundo plano aquí con la crítica de la economista Daniela Gabor a la«eliminación de riesgos» como una forma central de entender el momento actual. Hay dos formas diferentes de pensar en eso. El enfoque de Brett es el más directo, es decir,«podemos eliminar los riesgos correctamente y pensar detenidamente en las cuestiones de distribución, ya que, literalmente, no tenemos otras herramientas». Mi opinión, influenciada por las humanidades, es que tal vez todo sea una tontería. Cuando dicen que vamos a tener un Plan Marshall Verde, parece que viene de un buen lugar, pero luego los números y el análisis concreto muestran que es demasiado pequeño en órdenes de magnitud; nadie en su sano juicio puede tomarlo en serio. La pregunta más modesta es si eeuu podría convertirse en un importante centro de innovación en 24 Kate Aronoff/ Brett Christophers/ Adam Tooze | nueva sociedad | 316 esos elementos francamente marginales de la transición a la energía verde. Por supuesto que podría. Encuentras a un pionero y lo incentivas; asustas a todos los demás haciéndoles pensar que, si no innovan, estarán jodidos; y luego construyes un mercado estable. Necesitas un plazo de 10, 15, 20 años. Eso requerirá subvenciones. Hay que ser realista y calcular el reparto, no solo por equidad, sino porque las subvenciones solo son creíbles si el reparto es explícito. De lo contrario, la gente pensará que se lo van a quitar de nuevo. Esto es algo que los alemanes hicieron bien con la energía nuclear: construyeron un consenso colectivo en torno de ella. La industria solo se cabreó con Angela Merkel porque aceleró el programa. eeuu es realmente el líder mundial en combustibles fósiles sofisticados. Por eso las Shell y las bp de este mundo siempre están buscando estrategias alternativas: tienen un complejo de inferioridad porque saben que Exxon es el gran papá. Las empresas estadounidenses tienen un historial de seguridad mucho mejor y son mejores que los operadores europeos a la hora de mantener con vida a sus trabajadores; también son bastante estrictas con la corrupción. Así que eeuu podría ser un gran líder en este aspecto de la transición energética, pero haría falta mucho menos rollo y un empuje más sostenido. Enero-Abril de 2025 RE­VIS­TA DE CIEN­CIAS SO­CIA­LES Quito Vol. xxix N o 81 TRANSICIONES JUVENILES AL MERCADO LABORAL EN AMÉRICA LATINA DOSSIER: Presentación del dossier, Ana Miranda y Rafael Merino . Precariedad laboral y juventudes: los mercados de trabajo en Argentina, Brasil, Colombia y México, Nelson Florez-Vaquiro y Lia Alejandra Hincapié-Aldana . Migraciones, género y trabajo juvenil: transiciones superpuestas en sectores populares de Argentina, Débora Gerbaudo-Suárez . Identidad laboral y prácticas profesionales en Chile: experiencias en la educación técnica secundaria, Leandro Sepúlveda-Valenzuela y María José Valdebenito-Infante . Tecnicatura Universitaria en Agroecología: una alternativa laboral para jóvenes de familias migrantes en Argentina, Susana Shoaie-Baker . Cambio en la política pública para jóvenes y acceso al empleo en Colombia, Jorge Enrique Martínez-Carvajal . TEMAS: Profesionales de la salud a favor del aborto en Argentina: entre el derecho y la clandestinidad institucional, Romina Accossatto y Lucas Marucci . Las otras víctimas del feminicidio: reparación integral y violencia institucional en Ecuador, Carla M. Álvarez-Velasco y Alejandro Laufer-Corella . Movimiento antiminero y oportunidades políticas en el sur del Ecuador, Nelson Cajamarca . Masculinidades en transformación. Significados de los relatos de universitarios del sur de Chile, Loreto Arias-Lagos y Juan Carlos Peña-Axt . Outsider-insider : una experiencia identitaria de los feminismos latinoamericanos, Sandra Villanueva-Gallardo . Íconos es una publicación cuatrimestral de Flacso-Ecuador, La Pradera E7-174 y Av. Almagro, Quito, Ecuador. Tel.:(593 2) 3238888. Correo electrónico:< revistaiconos@flacso.edu.ec>. Página web:< www.revistaiconos.ec>. | tema central La política a través de los cuerpos Transhumanismo y revolución ¿Nunca fuimos humanos? Flavia Costa ¿Qué es y qué se propone el transhumanismo? ¿Qué lo distingue del posthumanismo? ¿Qué debates ontológicos, éticos y políticos existen entre las diferentes corrientes que imaginan transiciones de la especie humana para superar las limitaciones biológicas del cuerpo, y que representan al mismo tiempo la utopía y la distopía? ‒¿Quién, o qué, se acordará de nosotros dentro de mil años siquiera? ‒No hay visión a tan largo plazo para nosotros. Dentro de mil años seremos máquinas, o dioses. Bruce Sterling, Crystal Express Personas en loop «Los 90 no son más que los 60 al revés», decía el comediante Philip Proctor en la década de 1990. ¿Serán los 20 del siglo xxi los nuevos 90 pero expandidos, luego sintetizados por una inteligencia artificial(ia) perezosa y finalmente lanzados al espacio? Pensemos en la serie Stranger Things , una producción para niños y adultos que muestra con detalle este revisionismo de doble capa: la acción transcurre en la década de 1980 en la hipotética ciudad de Hawkins, Medio Oeste de Estados Unidos. La protagonista, la adolescente conocida como Eleven(Once en inglés) que irrumpe y trastoca el manifiesto bucolismo del pueblo, es un Flavia Costa: es investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) de Argentina y profesora de la Universidad de Buenos Aires(uba). Es autora de Tecnoceno. Algoritmos, biohackers y nuevas formas de vida (Taurus, Buenos Aires, 2021). Palabras claves: cuerpos, inteligencia, posthumanismo, tecnología, transhumanismo. 28 Flavia Costa | nueva sociedad | 316 secreto militar, un artefacto biológico de altísima seguridad diseñado al calor de aquellas épocas de experimentación en que se componían Guerra Fría, ambición tecnocientífica, psicodelia, amor por las máquinas, carrera espacial, chamanismo new age , culto al gimnasio, anticomunismo de Estado, orientalismo yogui, espionaje sentimental y viajes interdimensionales. Utopías distópicas,«distoutopías» de cómic, entre fantasiosas y burlescas pero repletas de sentido, que conviven sin distancia y sin conflicto con su propia parodia, y que constituyen un modo típicamente estadounidense de tecnoescatología. En sus primeras formulaciones en la década de 1960, el transhumanismo fue el bosquejo conceptual, soterrado, aunque no irrelevante, de esa matriz cultural y de esa estructura de sentimiento. Con todo, ni el término nació en eeuu ni se queda solo en esta forma mentis . Distintas fuentes afirman que el primero en usar el término«transhumanismo» fue el biólogo internacionalista británico Julian Huxley, primer director de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura(Unesco, por sus siglas en inglés) y hermano de Aldous, el autor de Un mundo feliz . Lo empleó en 1957 en su libro Nuevos odres para vino nuevo, para defender la posibilidad de que la especie humana pueda,«si así lo desea, trascenderse a sí misma, no solo esporádicamente, un individuo ahora, otro después, sino como un todo, como humanidad. Necesitamos un nombre para esta nueva fe. Tal vez el de transhumanismo encaje bien: un ser humano que sigue siendo humano, pero se supera a sí mismo al realizar nuevas posibilidades de y para su naturaleza humana» 1 . En esta primera versión, transhumanismo indica evolución por medios tecnológicos e implica una proyección hacia la humanidad como gran familia que, desde entonces, va y viene a la manera de una ola que alternativamente borra, a veces al hombre, a veces a la comunidad humana,«como en el borde del mar un rostro de arena». El término reapareció en Hacia una psicología del ser (1968), del psicólogo transpersonal Abraham Maslow, y luego en las clases sobre Nuevos conceptos de lo humano del futurista de origen iraní Fereidoun M. Esfandiary, quien más tarde cambió oficialmente su nombre por fm-2030, en la New School for Social Research de Nueva York. Para Esfandiary, transhumano significa «humano en transición» hacia una nueva era evolutiva en la cual, gracias a las tecnologías de optimización, seremos más libres, menos sufrientes, más felices, inteligentes, capaces de controlar nuestras emociones y, en última pero no menos importante instancia, inmortales. Hoy, nociones como«transhumanismo»,«posthumanismo» y hasta«metahumanismo», como propuso últimamente el alemán Stefan Sorgner, designan 1. J. Huxley: New Bottles for New Wine , Harper, Nueva York, 1957, p. 17.[Hay edición en español: Nuevos odres para vino nuevo , Hermes, Buenos Aires, 1959]. tema central | Transhumanismo y revolución. ¿Nunca fuimos humanos? 29 © Nueva Sociedad/ Emilia Schettino 2025 30 Flavia Costa | nueva sociedad | 316 un conjunto de perspectivas dispares que tienen en común la idea de que la noción tradicional de lo humano necesita ser redefinida, y por consiguiente es preciso reubicar también el papel del viejo humanismo literario, filosófico y acaso social y político. Al mismo tiempo, estas perspectivas disputan por el sentido de esas redefiniciones. «Las especulaciones sobre el destino del cuerpo y los debates sobre las promesas y las amenazas del posthumanismo resuenan por toda la cibercultura», escribió en 1995 el crítico estadounidense Mark Dery en su magnífico Velocidad de escape. La cibercultura en el final del siglo , el mejor tratado de crítica cultural sobre las diferentes tribus techno escrito hasta el momento 2 . Pues bien: eso que en los años 90 aparecía como una zona gris de inestabilidad lexical ‒donde posthumanismo y transhumanismo apenas podían distinguirse, o lo hacían con dificultad, en un clima milenarista en el que se impuso la semántica de los pos : poshistoria, posmodernidad, posfordismo, posdemocracia‒ hoy se reconfiguró en cuerpos de teoría compactos ‒«tecnodiversidades» dentro del propio Occidente‒ con una profusa literatura, en la que cada término nombra posiciones distintas y por momentos inconciliables: el posthumanismo crítico, los estudios críticos animales, las humanidades ambientales y los nuevos materialismos para el caso del posthumanismo; y el transhumanismo libertario, el transhumanismo democrático, el transhumanismo mormón, el extropianismo y los partidarios de la Singularidad, en el caso del transhumanismo ‒por mencionar las corrientes principales‒. El transhumanismo y el posthumanismo comenzaron a divergir precisamente en la década de 1990, debido a diferencias en sus enfoques ontológicos, étiEl transhumanismo y el posthumanismo cos y políticos. Aunque comparten un interés común por el futuro de la humanidad en un mundoambiente tecnonatural, sus caminos comenzaron a se fueron separando. El transhumanismo se divergir en la década de 1990, debido a diferencias en sus fue centrando en la mejora tecnológica del ser humano y la superación de sus limitaciones biológicas, sin importar cómo, para quién y con qué costos podía lograrse este objetivo, enfoques ontológicos, asumiendo, no sin resistencias internas, el éticos y políticos modelo de club privado. El posthumanismo, por su parte, cuestiona las nociones tradicionales de lo humano(en particular, la perspectiva androcéntrica, eurocéntrica, racista, colonial) y propone una visión más crítica, ecológica, referida a todo el continuum de lo viviente, social y culturalmente situada, y en coevolución con cogniciones no conscientes, sean estas humanas, animales, vegetales o maquínicas. 2. M. Dery: Velocidad de escape. La cibercultura en el final del siglo , Siruela, Madrid, 1998, p. 319. tema central | Transhumanismo y revolución. ¿Nunca fuimos humanos? 31 Pasajeros en tránsito Por transhumanismo entendemos hoy un movimiento heterogéneo que busca mejorar y trascender las limitaciones biológicas del cuerpo humano ‒su fragilidad, su tendencia a envejecer, enfermarse, perder el rumbo, su condición mortal‒ mediante el uso de tecnologías de mejoramiento( enhancement technologies ) e intensificación que se aplican más allá de lo exclusivamente terapéutico. El objetivo explícito de todo transhumanismo conocido es alcanzar una condición«posthumana»(y este término, que usaron tempranamente autores como Max More y Nick Bostrom, debió pasar en las últimas dos décadas un proceso de desambiguación) en la que los seres humanos hayan derrotado las huellas del tiempo en la propia carne, el sufrimiento y la muerte. Este movimiento, una de cuyas líneas principales, la fundada por Bostrom precisamente, se conoce hoy como Humanity Plus(h + , Humanidad aumentada), se centra en el progreso tecnológico como herramienta para superar en forma literal la«condición humana». Ha sido la filósofa Hannah Arendt quien afirmó que este estar condicionado del viviente humano, esta existencia condicionada que es su esencia, implica tres limitaciones fundamentales: el hecho de ser mortales(«Los hombres son‘los mortales’, lo único mortal que existe, porque los animales existen solo como miembros de su especie y no como individuos», escribe Arendt en Entre el pasado y el futuro y, con mínimas diferencias, en La condición humana , ajena al incordio que podría suscitar esta frase entre algunos lectores del siglo xxi 3 ); no poder estar en dos lugares a la vez; y finalmente, no poder retroceder en el tiempo. Esos tres condicionamientos fundamentales, que coinciden con el hecho de ser un cuerpo , son los que buscará trasponer el transhumanismo. Lo resume en una fórmula acuñada por Esfandiary y luego retomada, entre otros, por el artista Stelios Arcadiou, mejor conocido como Stelarc:«El cuerpo es un dispositivo obsoleto». Los transhumanistas no solo creen en la posibilidad de perfeccionamiento a través de las tecnologías ‒la informática, la robótica, la biología molecular, la química y la farmacología, las ciencias cognitivas, la ingeniería genética, la nanotecnología, la neurocirugía‒, sino que ven la naturaleza humana como un trabajo en progreso, un comienzo a medio hacer que podemos aprender a remodelar de maneras deseables. La humanidad que conocemos hoy no tiene por qué ser el punto final de la evolución. Los transhumanistas esperan que mediante un uso responsable de la 3. H. Arendt: Entre el pasado y el futuro. Ocho ejercicios sobre la reflexión política, Península, Barcelona, 1996, p. 50. 32 Flavia Costa | nueva sociedad | 316 ciencia, la tecnología y otros medios racionales logremos finalmente convertirnos en posthumanos, seres con capacidades mucho mayores que las que tienen los seres humanos de hoy. 4 Siempre en palabras del filósofo sueco y profesor en Oxford Nick Bostrom, agregan: Así como utilizamos medios racionales para mejorar la condición humana y el mundo exterior, también podemos utilizar esos medios para mejorarnos a nosotros mismos, el organismo humano. Al hacerlo, no nos limitamos a los métodos humanísticos tradicionales, como la educación y el desarrollo cultural. También podemos utilizar medios tecnológicos que, con el tiempo, nos permitirán ir más allá de lo que algunos considerarían «humano». 5 Pasado el shock de la Segunda Guerra Mundial, la contracultura emergente comenzó a abogar por curaciones alternativas y tecnologías apropiadas y avistó el potencial revolucionario de los psicofármacos. Entre las posibilidades figuran las máquinas superinteligentes y el control de los centros del plaLos futuristas comenzaron a cer a partir de nuevas drogas que prometen que la gente podrá optar por reducir drásticamente la incidencia de emociones negativas en su vida, debatir seriamente sin efectos colaterales y sin provocar adicción. las ramificaciones de tendencias que antes solo se Junto con un revival de las medicinas alternativas, creció una subcultura antienvejecimiento, que creía que las vitaminas, la reposición hormonal o la suspensión criogénica ofrecían mehabían discutido en joras radicales en la longevidad. Los futuristas la ciencia ficción comenzaron a debatir seriamente las ramificaciones de tendencias que antes solo se habían discutido en la ciencia ficción, como la ingeniería genética, la colonización del espacio exterior, la ampliación radical de la expectativa de vida, la clonación, la tecnosexualidad, las redes neuronales y la ingeniería neuromórfica. 4. N. Bostrom:«Transhumanist Values» en Frederick Adams(ed.): Ethical Issues for the 21st Century , Philosophical Documentation Center Press, Charlottesville, 2003, reimpreso en Review of Contemporary Philosophy vol. 4, 5/2005. 5. N. Bostrom:«The Transhumanist faq», 2003, p. 4. Este breve texto formaba parte de la sección de preguntas frecuentes de la Asociación Transhumanista Mundial y fue redactado por Bostrom en octubre de 2003. Hoy, esas faq han sido reemplazadas por otro texto en el sitio de Humanity+, pero siguen estando documentadas en el sitio web de su autor. Pueden verse en. tema central | Transhumanismo y revolución. ¿Nunca fuimos humanos? 33 Ya a fines de la década de 1960, Esfandiary/fm-2030 abogaba por trascender tanto el capitalismo como el socialismo mediante la automatización del trabajo y la expansión del ocio. En lugar del autoritarismo o la democracia representativa, argumentó en favor de la gobernanza mundial a través de la democracia electrónica directa y propuso una expansión generalizada de las libertades humanas. No se refería solo a libertades psicológicas, económicas o políticas: «estamos tan enfocados en esas condiciones que no consideramos la libertad humana más básica ‒escribió en su libro Up Wingers , de 1973‒. Somos como el pasajero que exige con vehemencia una cabina mejor o la libertad de pasear por la cubierta de primera clase... en un barco que se hunde» 6 . El barco que se hunde es, habrán adivinado, la propia existencia, y en particular, el cuerpo. Para Esfandiary, el cuerpo es una«camisa de fuerza biológica» de la que hay que deshacerse lo antes posible. El organismo humano es estructuralmente un robot, aseguraba. Un mal robot. Rígido, dominado por su biología y por su ambiente. Y lo peor: no es posible controlarlo.«Intenta decirle que no respire por unos minutos. No manipulas tu cuerpo: él te manipula», escribió Esfandiary, quien proponía rehacer su diseño por entero. Des-animalizarlo.«Excepto el cerebro ‒decía‒, todo lo demás es primitivo y se está volviendo superfluo» 7 . Extropianos Esfandiary/fm-2030 integra, junto con el matrimonio conformado por el filósofo inglés Max More(originalmente Max O’Connor) y la artista neoyorquina Natasha Vita-More, la línea transhumanista que se conoce como extropianismo, en la que el neologismo«extropía» alude a una fuerza vitalista capaz de contrarrestar la leviatánica ley de la entropía. Los extropianos estaban especialmente entusiasmados con la posibilidad de que la nanotecnología permitiera extender indefinidamente la vida y con transferir la conciencia a cuerpos-máquina. Es la fantasía primero cibernética de Norbert Wiener, en Cibernética y sociedad (1958), y luego transhumanista de Hans Moravec, en Mind Children (1988), de que pronto seremos capaces de ejecutar una«descarga» de nuestra conciencia en computadoras y dejar atrás nuestros cuerpos. Esta línea interna, la más experimental en cuanto a estilos de vida, se basa en siete principios, redactados por Max More en 1998: progreso indefinido, autotransformación por todos los medios disponibles, optimismo práctico(es decir, evitación de todo principio precautorio), tecnologías inteligentes, sociedad 6. F.M. Esfandiary: Up-Wingers , John Day Company, Nueva York, 1973. Citamos aquí la versión digital de E-Reads, p. 55. 7. Ibíd., p. 70. 34 Flavia Costa | nueva sociedad | 316 abierta, autodirección y pensamiento racional 8 . Entre los autores recomendados en la última revisión del documento disponible aparecen Ayn Rand y David Friedman: ella, una autora cíclicamente desempolvada en cada oleada de moda retro anarcocapitalista; él, hijo del Premio Nobel Milton Friedman y padre de Patri Friedman, el impulsor de un proyecto libertario de ciudades flotantes en mar abierto, o seasteading , cuya compañía tiene como principal inversor al empresario tecnolibertario Peter Thiel, fundador de Pay Pal 9 . Fue hacia finales de los 80 y comienzos de la década de 1990 cuando el transhumanismo tuvo su primer gran Nachleben : una vuelta a la vida pública que llegó a ser su instalación como corriente de pensamiento y de acción cultural y política, en coincidencia con el despliegue de infraestructuras de internet a escala mundial, la ciberdelia que acompañó ese desembarco ‒que incluía la literatura ciberpunk, con su visionaria imagen del«ciberespacio»‒ y el nuevo orden informacional emergente, uno de cuyos portavoces, Nicholas Negroponte, sintetizó en una promesa seductora a la vez que amenazante:«el futuro ya está aquí y solo hay dos posibilidades: ser digital o no ser» 10 . Con epicentro en Silicon Valley y con las revistas Mondo 2000 y Wired como espacios de difusión y discusión, esta corriente desarrolló un híbrido entre la doctrina neoliberal del libre mercado y la teoría de redes: internet permitiría terminar con las jerarquías académicas, políticas y religiosas; el«fin de la Historia» pregonado por el politólogo Francis Fukuyama, asesor del entonces presidente George W. Bush(hijo), tras la caída del bloque soviético implicaba La ideología anarco-ciber-capitalista que la política tal como la conocíamos había muerto y que el Estado se volvería más y más superfluo en el régimen de la ecofue el motor detrás del desarrollo de tecnologías nomía de mercado global. Como recuerda el filósofo y escritor de ciencia ficción Andrés Vaccari en el artículo«La idea más peligrosa del mundo: hacia una crítica de la como Google, antropología transhumanista», la ideología Windows y Meta anarco-ciber-capitalista fue el motor detrás del desarrollo de tecnologías como Google, Windows y Meta y del crecimiento exponencial de la industria informática desde entonces 11 . Y esto, más acá y más allá de las sucesivas crisis basadas en 8. La versión 3.0 de estos principios pueden consultarse en. 9. Es posible ver la lista de recomendaciones al final del documento mencionado en la nota 8. 10. Ese era el subtítulo del best seller de Negroponte Ser digital , editado en enero de 1995, en coincidencia con el desembarco de la internet comercial en buena parte de los países de América Latina. 11. A. Vaccari:«La idea más peligrosa del mundo: hacia una crítica de la antropología transhumanista» en Tecnología& Sociedad vol. 1 N o 2, 2013, p. 41 y ss. tema central | Transhumanismo y revolución. ¿Nunca fuimos humanos? 35 este nuevo ecosistema, como la burbuja de las puntocom, la crisis financiera global de 2008(en la que internet no fue el centro, pero que las plataformas y los sistemas de trading automatizado ayudaron a propagar), la crisis de vigilancia y privacidad desde 2013 y la crisis por la dificultad para imponer regulación adecuada a las grandes compañías tecnológicas que vivimos desde 2020. Fue también el principio de la crisis del transhumanismo«benéfico» y utilitarista, que buscaba la mayor cantidad de felicidad(o la menor cantidad de sufrimiento) para la mayor cantidad de personas, y el comienzo de su pasaje a uno emprendedurista, big tech y sostenido en el marketing de la tecnología. Por entonces, los transhumanistas europeos comenzaron a organizarse y en 1998 crearon la Asociación Transhumanista Mundial(wta, por sus siglas en inglés), que tal como señala Bostrom en su artículo«Historia del pensamiento transhumanista » , se proponía ser«más madura, académicamente respetable» y políticamente inclusiva que los extropianos(en esa historia, Bostrom se menciona a sí mismo en tercera persona) 12 . En los años 2000, la wta creció rápidamente con capítulos y grupos aliados en docenas de países, y en 2009 se rebautizó como Humanity+. Mientras los extropianos experimentaban con nuevos nombres y estilos de vida, Humanity+ buscó que el proyecto transhumanista se volviera parte de la corriente principal de las ideas filosóficas, económicas y políticas del momento. Tuvieron, de hecho, una persistente ala izquierda o tecnoprogresista, como explica el sociólogo y bioeticista James Hughes, él mismo ex-presidente de la wta y autor de Citizen Cyborg (2004) 13 . Esta ala democrática, como prefiere llamarla Hughes, era mayoritaria en la asociación hasta 2009, cuando apareció, justamente, Peter Thiel. Pero antes de eso, emergieron los singularitaristas. La Singularidad Cuenta Bostrom que la idea de una Singularidad o Superinteligencia fue planteada por primera vez por John von Neumann(lo mismo sugiere Benjamín Labatut en la novela maniac ), quien en una reunión con el matemático polaco Stanisław Ulam comentó que el progreso cada vez más acelerado de la tecnología y los cambios en el modo de vida humana parecen acercarse«a una 12. N. Bostrom:«A History of Transhumanist Thought» en Journal of Evolution and Technology vol. 14 N o 1, 2005, luego corregido y reimpreso en Michael Rectenwald y Lisa Carl(eds.): Academic Writing Across the Disciplines , Pearson Longman, Nueva York, 2011, y disponible en<\nickbostrom. com/papers/a-history-of-transhumanist-thought/>. 13. J. Hughes: Citizen Cyborg: Why Democratic Societies Must Respond to the Redesigned Human of the Future , Westview Press, Cambridge, 2004. 36 Flavia Costa | nueva sociedad | 316 singularidad esencial en la historia de la especie más allá de la cual los asuntos humanos, tal como los conocemos, no podrán continuar» 14 . Con todo, la hipótesis de la Singularidad suele referirse hoy a una predicción más específica: que la creación de una ia que aprende por sí misma a La hipótesis de la Singularidad suele gran velocidad dará lugar a cambios radicales. Esta hipótesis de una«explosión de inteligencia» fue formulada en 1965 por Irving Good, referirse hoy a una quien había trabajado como criptógrafo del predicción más específica: que la creación de una ia equipo de Alan Turing en el centro criptológico británico de Bletchley Park 15 durante la Segunda Guerra Mundial y luego siguió trabajando con él en el diseño de computadodará lugar a cambios ras en la Universidad de Mánchester. Según radicales la forma más conocida de la idea de Good, un agente maquínico inteligente podría eventualmente entrar en un bucle de retroalimentación positiva, que daría lugar a generaciones más inteligentes cada vez más rápido ‒el«accidente del tiempo»‒. Este vertiginoso aumento de inteligencia culminaría en una poderosa Superinteligencia que superaría en mucho la inteligencia humana. Esta tesis es retomada en 1993 por el matemático y autor de ciencia ficción Vernor Vinge en un artículo conocido como«La singularidad tecnológica» 16 , pero quien la popularizó fue el inventor y empresario Ray Kurzweil, quien desde 2012 trabaja como investigador principal en ia en Google. Lo hizo en su libro La Singularidad está cerca (2005), donde predice la fusión de la conciencia humana y la de las máquinas en una civilización posthumana superconectada en torno a 2045 17 . Kurzweil augura un futuro de longevidad y sin problemas como el hambre o la crisis climática(es un promotor activo de la renta básica universal). Pese a sus críticos, que lo acusan de ser demasiado optimista y bastante temerario en sus predicciones, en 2024 publicó La Singularidad está más cerca 18 . 14. N. Bostrom: ob. cit., p. 8. 15. En 2023, Bletchley Park fue sede de la primera Cumbre de Seguridad(Safety Summit) de la ia del mundo, organizada por el gobierno del Reino Unido. 16. V. Vinge:«The Coming Technological Singularity: How to Survive in the Post-Human Era» en Whole Earth Review , invierno de 1993. La versión original se presentó en el Simposio vision-21 organizado por el Centro de Investigación Lewis de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio(nasa, por sus siglas en inglés) y el Instituto Aeroespacial de Ohio, en marzo de 1993. 17. R. Kurzweil: The Singularity is Near: When Humans Transcend Biology , Penguin, Nueva York, 2005.[Hay edición en español: La Singularidad está cerca , Lola Books, Berlín, 2012]. 18. R. Kurzweil: The Singularity is Nearer , Penguin, Nueva York, 2024.[Hay edición en español: La Singularidad está más cerca. Cuando nos fusionamos con la ia , Deusto, Barcelona, 2025]. tema central | Transhumanismo y revolución. ¿Nunca fuimos humanos? 37 En una entrevista de The Guardian en junio de 2024, Kurzweil explica así su renovada tesis: La Singularidad ocurrirá cuando fusionemos nuestro cerebro con la nube. Seremos una combinación de nuestra inteligencia natural y nuestra inteligencia cibernética y todo se fusionará en uno. Para hacerlo posible serán necesarias interfaces cerebro-computadora que, en última instancia, serán nanobots(robots del tamaño de moléculas) que entrarán en nuestro cerebro de forma no invasiva a través de los capilares. Vamos a expandir la inteligencia un millón de veces para 2045 y eso va a profundizar nuestra conciencia y nuestro conocimiento. 19 Otros están menos confiados en toda esta retórica performativa que realiza su propia profecía desatando promesas, fantasías, inversiones, ambiciones desmedidas y potenciales fiascos. Uno es el propio Bostrom, quien en 2014 publicó su respuesta a Kurzweil en el libro titulado Superinteligencia , donde razona con cautela que«si algún día llegáramos a construir cerebros artificiales que superaran en inteligencia general a los cerebros humanos, entonces esa nueva superinteligencia podría llegar a ser muy poderosa» 20 . Lo que lo lleva a formularse la pregunta:«¿seremos capaces de sobrevivir a una explosión de inteligencia? ¿Cómo se podría lograr una detonación controlada?». Y si bien no son todos transhumanistas, de este mismo tema se están ocupando hoy algunos de los más importantes expertos en ia del mundo, quienes, sobre todo desde 2023, han iniciado una veloz carrera para investigar el llamado x-Risk, o riesgo existencial de las ia. Entre ellos, dos de los tres Premios Turing 2018: Geoffrey Hinton, también Premio Nobel de Física de 2024, y Yoshua Bengio. En cuanto a la wta, Hughes relata que en 2009 los libertarios y los singularitaristas lanzaron una campaña para apoderarse de la junta directiva, expulsando a la izquierda democrática en favor de aliados como Patri Friedman. Desde entonces, respaldados por la filantropía de Thiel, han asegurado una amplia hegemonía en la comunidad transhumanista. A medida que el sistema capitalista global se hundía en la crisis en la que todavía se encuentra –escribe Hughes en 2012‒, en parte creada por especulación de los administradores de fondos de cobertura como Thiel, la mayoría izquierdista de los transhumanistas en todo el mundo ve cada vez más clara 19. Zoë Corbyn:«ai Scientist Ray Kurzweil:‘We Are Going to Expand Intelligence a Millionfold by 2045’» en The Guardian , 29/6/2024. 20. N. Bostrom: Superinteligencia. Caminos, peligros, estrategias [2014], Teell Editorial, Zaragoza, 2016, p. x. 38 Flavia Costa | nueva sociedad | 316 la contradicción entre el escapismo milenarista de los singularitaristas y las preocupaciones prácticas de garantizar que la innovación tecnológica sea segura y sus beneficios, universales. 21 Posthumanismos críticos Veamos ahora el posthumanismo. Actualmente, el término se usa de tres modos diferentes. Por un lado, hay una acepción residual de aquella primera etapa de indiferenciación en la que el término tiene una connotación negativa y se refiere a todas aquellas teorías que aspiran a la«superación» del humano como horizonte evolutivo. Una vasta zona de la teoría crítica de la tecnología, inspirada en autores como Martin Heidegger, Jacques Ellul y Herbert Marcuse, mantuvieron hasta entrado el siglo xxi una mirada de sospecha ante el posthumanismo que pretende«jugar a ser Dios» a través de tecnologías como la hibridación de humanos con otras especies, o la ingeniería genética utilizada para programar determinados nacimientos y evitar otros. Es la acepción que algunos llaman«bioconservadora» y que está representada por el propio Francis Fukuyama en su libro Our Posthuman Future 22 . O en la crítica solapada de Jürgen Habermas a la recordada conferencia de Peter Sloterdijk Reglas para el parque humano , donde el autor de la saga de las Esferas provocaba a su audiencia afirmando que«se ha vuelto insostenible la ilusión de que masivas estructuras políticas y económicas pueden ser organizadas siguiendo el modelo amigable de la sociedad literaria» 23 . Los adláteres de Habermas, tanto periodistas como catedráticos, acusaron a Sloterdijk de estar promoviendo un nuevo«proyecto Zaratustra» de domesticación tecnocientífica. Veinticinco años después, la pregunta por«cómo podría ser gestada una sociedad de vecinos del Ser» en multitudes desinhibidas parece todavía vigente. En una segunda acepción, los propios transhumanistas utilizan el término para nombrar el destino al que se dirigen o«transicionan» desde lo humano ya supuestamente perimido hacia lo posthumano emergente pero todavía desconocido, siendo el transhumanismo el necesario paso intermedio. Aunque suene paradójico, este posthumanismo es en definitiva un«posthumanismo humanista», como sostiene Cary Wolf, ya que alienta a pensar que el logro pleno de eso que llamamos«humano» se alcanzará superando, primero, nuestros 21. J. Hughes:«The Politics of Transhumanism and the Techno-Millennial Imagination, 16262030» en Zygon. Journal of Religion and Science vol. 47 N o 4, 2012. 22. F. Fukuyama: Our Posthuman Future: Consequences of the Biotechnology Revolution , Farrar Straus& Giroux, Nueva York, 2002.[Hay edición en español: El fin del hombre. Consecuencias de la revolución biotecnológica, Ediciones b, Barcelona, 2002]. 23. P. Sloterdijk: Normas para el parque humano , Siruela, Madrid, 2008. tema central | Transhumanismo y revolución. ¿Nunca fuimos humanos? 39 orígenes animales a través de la acción racional y la cultura de la letra ‒como recordaba con ironía Sloterdijk en la conferencia recién mencionada‒ 24 , y en segundo lugar, atravesando las«cadenas de la materialidad» y, en última instancia, la encarnación misma. La fantasía transhumanista de que algún día, más temprano que tarde, seremos capaces de superar todas las enfermedades y dolencias, que lograremos al fin vidas radicalmente más largas e incluso la inmortalidad, parece ser un signo inequívoco de humanismo, el mismo que la tercera acepción de «posthumano» se empeñará en erradicar. Como argumenta Wolf, dejando de lado las cuestiones prácticas, el deseo de lograr una condición plenamente«humana» eliminando, trascendiendo, reprimiendo o superando el cuerpo es un sello demasiado distintivo del humanismo –uno históricamente peligroso, como vienen afirmando desde hace al menos 30 años los autores que de diversas maneras continúan desarrollando aspectos de la tesis biopolítica de Michel Foucault, desde Judith Butler y Donna Haraway hasta Giorgio Agamben, Paul B. Preciado, Achille Mbembe y, en América Latina, Mónica Cragnolini o Fabián Ludueña–. Introducir semejante cesura en la esfera de lo viviente y construir una jerarquía ontológica entre lo«humano» y lo«animal» ha sido, como nos recuerdan estos pensadores, una decisión política clave para hacer que no solo las poblaciones animales, sino también muchas poblaciones humanas pudieran quedar completamente expuestas a la muerte: que pudieran ser atropelladas, violentadas, incluso aniquiladas sin que esa muerte fuera considerada un delito. La tercera acepción emerge en parte de esta última constatación y da lugar a lo que se conoce como«posthumanismos críticos», entre cuyas figuras sobresalen Donna Haraway, Rosi Braidotti y N. Katherine Hayles. Si los transhumanistas ven el posthumanismo como su«objetivo final», Los posthumanismos críticos cuestionan los posthumanismos críticos cuestionan las las nociones nociones tradicionales de lo humano y proponen una visión más relacional, ecológica y crítica. Mientras que el transhumanismo se centra en la mejora humana y la superación tradicionales de lo humano y proponen una visión más tecnológica, el posthumanismo crítico busca relacional, ecológica redefinir lo humano en un contexto más amplio, más complejo y verdaderamente coevoluy crítica tivo. Reconoce la interdependencia entre humanos, animales, plantas y otros organismos vivientes, máquinas y mundoambiente tecnonatural, y aboga por 24. C. Wolfe: What Is Posthumanism? , University of Minnesota Press, Minneapolis, 2009. 40 Flavia Costa | nueva sociedad | 316 una ética integral que reconozca los derechos y la agencia de los distintos entes con los que habitamos y co-construimos este mundo. La primera ronda de esta discusión se dio, justamente, entre los años 60 y 90 del siglo xx. Tres años después de que Julian Huxley mencionara el«transhumanismo», en septiembre de 1960, en un artículo publicado en la revista Astronautics , el científico espacial Manfred Clynes y el médico Nathan Kline utilizaron el término« cyborg »(se basaron en una ponencia de ese mismo año titulada«Drugs, Space and Cybernetics»[Drogas, espacio y cibernética], presentada en un congreso de Medicina de la Aviación de la Fuerza Aérea de eeuu). En ese texto afirmaban que«alterar las funciones corporales del hombre para satisfacer los requerimientos de entornos extraterrestres sería más lógico que proporcionarle un entorno terrestre en el espacio» 25 . Acaso por la fuerza que le dio ser él mismo un híbrido o cíborg lingüístico, mezcla de«cibernético» y«organismo», el término condensó rápidamente la imagen del cuerpo intervenido por la tecnología, o de la tecnología hecha carne y cuerpo, encarnada e incorporada en implantes, trasplantes, prótesis, biochips, cirugías estéticas o biónicas, y lanzada a un mundoambiente que ya nunca volvería a pensarse como una suerte de escenografía inmutable. Y aglutinó en torno de sí algunas de las principales disputas asociadas a esta nueva política de los cuerpos que venía a reemplazar los dispositivos industriales orgánicos por tecnopolíticas polimorfas de base infocomunicacional. Cuando llegaron los años 90, esa disputa tuvo un momento importante de la mano del feminismo, que es también una instancia relevante en la historia de la tensión entre las famosas«dos culturas» de C.S. Snow, la humanística y la científica.(En realidad, a esta altura del siglo xxi, ya no son dos culturas sino tres: la humanística, la científica y la tecnológica, que no se pregunta por las causas ni por el sentido de los fenómenos, sino que solo los pone en funcionamiento, y que es la que está transformando decididamente nuestro mundo). Se trata de dos réplicas opuestas en relación con lo cíborg o lo más-quehumano. Una fue la versión crítica de la tecnología, a la manera de El mito de la belleza de la escritora Naomi Wolf, para quien«la tecnología permite al ‘ideal’[patriarcal] hacer lo que siempre ha soñado: abandonar completamente el cuerpo femenino. La mujer humana ya no es la referencia. El‘ideal’ se ha vuelto completamente inhumano» 26 . Una crítica que abogaba por dar visibilidad a«mujeres reales», es decir suavemente imperfectas, y que años después encarnaría en publicidad de jabón en caja. 25. M. Clynes y N. Kline:«Cyborgs and Space» en Astronautics , 9/1960, p. 26. 26. N. Wolf: The Beauty Myth , William Morrow, Nueva York, p. 266.[Hay edición en español: El mito de la belleza , Emecé, Barcelona,1991]. tema central | Transhumanismo y revolución. ¿Nunca fuimos humanos? 41 Por otro lado, está la posición encarnada por la bióloga Donna Haraway en el Manifiesto para cyborgs , originalmente publicado en 1985, quien escribe que«a finales del siglo xx, todos somos quimeras, híbridos teorizados y fabricados de máquina y organismo; en unas palabras, somos cyborgs . El cyborg es nuestra ontología, nos otorga nuestra política» 27 . Con mordacidad, Haraway critica la tentación naturalista en el seno tanto del feminismo como de cualquier movimiento social que se entretenga con las engañosas sirenas de la identidad orgánica o natural. Sostiene que frente a las tecnologías no es posible volver atrás, ni a Gaia ni a la Pachamama, ya que«no solamente‘dios’ ha muerto, sino también la‘diosa’». E insta a«rechazar una metafísica anticientífica y una demonología de la A finales del siglo xx , todos somos quimeras, tecnología» que condenarían a las mujeres híbridos teorizados y a las comunidades tradicionalmente vulneradas a una evidente pérdida de poder 28 . Años más tarde, la filósofa italiana Rosi y fabricados de máquina y organismo; Braidotti retomó esta tarea en su libro Lo en unas palabras, posthumano , donde propuso cuestionar la imagen autocomplaciente implicada en la desomos cyborgs finición de lo humano, en especial la noción de que el sujeto coincide con la conciencia racional. En una entrevista de 2019 sostuvo: La Ilustración nos dejó la Declaración Universal de los Derechos Humanos, pero las mujeres no tenían derechos humanos, ni los judíos, ni los negros, ni los niños. El concepto«humano» siempre ha tenido una carga de relaciones con el poder, de exclusión y de inclusión. Nunca ha sido un concepto neutro ni inclusivo. Hoy, más que nunca, la noción de ser humano está en evolución. Y añade: «Posthumano» no es un gran concepto: a mí personalmente no me gusta, pero por el momento no tenemos otro mejor para designar las investigaciones que se están llevando a cabo en universidades y centros culturales, que se centran en nuevas formas de pensar en qué nos estamos convirtiendo. Hemos desarrollado nuevas posibilidades fascinantes, como por ejemplo la manipulación genética, pero nuestros valores, nuestras representaciones 27. D. Haraway:«Manifiesto para cyborgs» en Ciencia, cyborgs y mujeres. La reinvención de la naturaleza , Cátedra, Madrid, 1995, p. 254. 28. D. Haraway: Manifiesto cíborg [1985], Kaótica Libros, Madrid, 2020. 42 Flavia Costa | nueva sociedad | 316 y nuestras formas de comprender todavía están atadas a concepciones antiguas del ser humano. Tenemos que ser valientes y discutir conjuntamente, de forma democrática y crítica, en qué queremos convertirnos. 29 Desde ya, no todo lo«post» es crítico: Braidotti señala con agudeza que el giro«posantropocéntrico» también puede ser convenientemente neoliberal: «La economía global es postantropocéntrica, puesto que finalmente unifica todas las especies bajo el imperativo del mercado y sus excesos amenazan la sostenibilidad» del sistema-mundo. En efecto, las humanidades ambientales y los estudios críticos animales, en tanto derivados del posthumanismo crítico, asumen y problematizan estas ambivalencias. De allí que Braidotti no sea pesimista:«Contra los profetas del fin, quiero sostener que el postantropocentrismo tecnológicamente mediado puede aportar tanto recursos de códigos biogenéticos como medios de comunicación y tecnologías de la información para renovar las Humanidades». Y con ellas, los modos de la imaginación que pueden ayudarnos a pensar mejores alternativas. ¿Nunca fuimos humanos? En el volumen colectivo Transhumanism and Its Critics [El transhumanismo y sus críticos], la crítica literaria N. Katherine Hayles confiesa:«Para mí, el transhumanismo es como una relación con un amante obsesivo y muy neurótico. Sabiendo que tiene muchos defectos, he intentado varias veces romper mi compromiso, pero siempre se las arregla para colarse por la puerta trasera de mi mente» 30 . La autora viene luchando contra esa obsesión desde How We Became Posthuman? [ ¿ Cómo nos volvimos posthumanos?], donde criticaba uno de los grandes supuestos subyacentes a predicciones como la de Hans Moravec de que pronto seremos capaces de migrar nuestra conciencia a computadoras y dejar atrás nuestros cuerpos 31 . Este escenario, argumenta Hayles, depende de una idea de la información descontextualizada y sin cuerpo, que toma la noción de Claude Shannon ‒concebida como una función de probabilidad y útil para propósitos específicos‒ y la aplica a dominios completamente diferentes, como la conciencia. 29. Iu Andrés Luarna: « Rosi Braidotti:‘Necesitamos una transformación radical, siguiendo las bases del feminismo, el antirracismo y el antifascismo’ », entrevista en cccl ab , 4/2019, disponible en . 30. N.K. Hayles:«Wrestling with Transhumanism» en Gregory Hansell y William Grassie(eds.): Transhumanism and Its Critics , Metanexus, Pensilvania, 2010, p. 215. 31. N.K. Hayles: How We Became Posthuman. Virtual Bodies in Cybernetics, Literature, and Informatics , Chicago up, Chicago-Londres, 1999. tema central | Transhumanismo y revolución. ¿Nunca fuimos humanos? 43 Si bien el texto de Hayles fue muy leído y bien recibido, tal como ella misma reconoce, estuvo lejos de detener la proliferación de la idea transhumanista. Por el contrario, como vimos, el transhumanismo es hoy el aire que respiramos. ¿Cómo se explica ese atractivo, si se reconocen sus problemas? Haynes lo dice así:«La mayoría de las versiones comparten el supuesto de que la tecnología está implicada en una dinámica en espiral de coevolución con el desarrollo humano. Este supuesto, conocido como tecnogénesis, me parece convincente y, de hecho, prácticamente irrefutable» 32 . A pesar de los muchos desacuerdos, entonces, Hayles reconoce que la comunidad transhumanista está profundamente involucrada en averiguar hacia dónde se dirige la tecnogénesis en la era contemporánea y qué implica para nuestro futuro humano. Y esa es, para ella, su principal contribución, y el motivo por el que todavía la relación funciona. Todo el resto es diferencia. En relación con el transhumanismo, En relación con el transhumanismo, Hayles le critica, con razón, que su retórica se concentra en la trascendencia individual. En las conferencias, entrevistas, sitios web, artícuHayles le critica, con razón, que su retórica se concentra en los y libros transhumanistas, hay una notoria la trascendencia ausencia de consideración acerca del conocimiento existente en materia de dinámicas individual sociales, culturales y económicas más allá del individuo. El propio Bostrom habla de la necesidad de«hacer que las tecnologías estén ampliamente disponibles para eliminar el envejecimiento», pero ni siquiera menciona el desafío que esto significaría en relación con el crecimiento demográfico, los recursos limitados, las desigualdades disparadas y la economía de los jóvenes que sustentan a los mayores. Políticas de la aumentación Rafael Yuste es un médico y neurobiólogo español, autor de El cerebro, el teatro del mundo 33 y director del Centro de Neurotecnología de la Universidad de Columbia. Desde 2013 está al frente de Brain, un proyecto similar al del genoma humano pero para el cerebro, impulsado por el entonces presidente estadounidense Barack Obama. Se trata de una investigación a gran escala, proyectada para 15 años, orientada a desarrollar neurotecnología de diferente tipo: electrónica, magnética, acústica, molecular, basada en nanociencia, para 32. N.K. Hayles:«Wrestling with Transhumanism», cit., p. 216. 33. Paidós, Madrid, 2024. 44 Flavia Costa | nueva sociedad | 316 registrar y eventualmente cambiar la actividad cerebral, ya sea a través de dispositivos invasivos, como un chip, o como electrodos, que pueden estimular distintas partes del cerebro. Toda la actividad mental y cognitiva ‒nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestro comportamiento, nuestras memorias, nuestras creencias, nuestra conciencia y también incluso el subconsciente‒ es, según Yuste, un emergente de la actividad neuronal. De allí que, si se desarrollan tecnologías que permiten registrar y cambiar la actividad cerebral, por propiedad transitiva, esa misma tecnología permitirá registrar la actividad mental y modificarla, por ejemplo, para curar el mal de Alzheimer o el Parkinson. Dentro de la neurotecnología, el equipo Yuste se especializa en óptica. Más concretamente, en láseres. Es la tecnología más potente para registrar la actividad cerebral: logra ver la actividad, hacer películas sobre ella y con láseres holográficos manipula su actividad«como si estuviésemos tocando el piano», asegura.«Es una tecnología que hemos hecho con nuestras propias manos» 34 . En 2015, el equipo hizo un experimento en el cerebro de un ratón –«porque es muy parecido al de los humanos»– y pudo descifrar lo que el roedor estaba viendo con solo mapear la actividad de sus circuitos cerebrales. Después activó neuronas en la corteza visual del ratón y logró introducir en su cerebro imágenes de cosas que no estaba viendo, como si fuese una alucinación, y el ratón empezó a comportarse como si las viera. Es decir: logró tomar control de su percepción visual y lo convirtio prácticamente en un títere, un éxito científico y un dilema ético-político en el mismo movimiento. Yuste tuvo entonces lo que él llama su«momento Oppenheimer», en referencia a la reacción del físico luego de haber creado la bomba atómica. Porque lo que hoy se hace en un ratón, podría mañana hacerse en un humano. Empezó entonces a reflexionar acerca de la responsabilidad que tenía como científico y se involucró en el objetivo de regular estas tecnologías. Convocó a Columbia a colegas de diferentes partes del mundo(asistieron de China, de Japón, de Corea, de Australia, de Silicon Valley), y entre todos llegaron a la conclusión de que esta clase de intervención, a la que no sería difícil llamar «transhumanista», es una cuestión de derechos humanos. Desde ese día, Yuste aboga por extender la protección de derechos humanos a la actividad cerebral: los llama neuroderechos –en Chile y en el estado brasileño de Rio Grande do Sul tienen protección constitucional, y en los estados estadounidenses de Colorado y California hay leyes específicas‒. Son cinco 34. R. Yuste:«Comparecencia del profesor de Ciencias Biológicas en la Universidad de Columbia, en Nueva York(Estados Unidos de América), D. Rafael Yuste Rojas, ante la Comisión de Ciencia, Innovación y Universidades del Senado de España», 16/12/2024, disponible en. tema central | Transhumanismo y revolución. ¿Nunca fuimos humanos? 45 derechos: el primero es el derecho a la privacidad mental, para que el contenido de la actividad cerebral no pueda ser descifrado sin consentimiento. El segundo protege la integridad mental, para que no se altere la personalidad (hay aspectos profundos de la personalidad que están radicados en el cerebro). Tercero: derecho a tomar decisiones sin influencia de neurotecnología externa. Cuarto: derecho a un acceso equitativo a la neuroaumentación, para que los que logren aumentar su memoria o su rendimiento en cualquier actividad cerebral no sean solo los más ricos, poderosos o ciudadanos de ciertos países del mundo. El último es el derecho a la protección frente a los sesgos y discriminaciones en la información que la neurotecnología pueda introducir en el cerebro. El de Rafael Yuste es un caso en decenas, quizá cientos, en los últimos años, y nos ubica frente a la crudeza de la facticidad. Sucede que, tal como afirma Andrés Vaccari, una vez que aceptamos que no hay nada intrínsecamente objetable sobre la modificación y el mejoramiento humanos, el transhumanismo parece no saber qué hacer a continuación. Por ejemplo, ¿existe un enfoque«transhumanista» sobre el papel del trabajador de la salud en el asesoramiento a los futuros padres sobre las opciones de mejoramiento? ¿Existe un enfoque característicamente«transhumanista» sobre la asignación de responsabilidad en casos en que las intervenciones biomédicas salen mal? 35 Podríamos agregar: ¿hay algún plan«transhumanista» para el diseño de un planeta sustentable?; ¿hay algún plan para evitar que la«posthumanidad» en su faceta tecnocolonial subalternice a las poblaciones«pre-posthumanas»? No. Por el momento no lo hay. Sin embargo, la revolución infotecnológica, y la previsible disrupción que ella provocará en los subsistemas sociales y subjetivos, está en marcha. ¿Serán capaces las fuerzas del posthumanismo crítico y del transhumanismo democrático de trabajar teórica y prácticamente para reorientar el rumbo? La respuesta a esa pregunta pone en primer plano, posiblemente, una de las tareas más exigentes del presente y del futuro próximo. 35. A. Vaccari:«Por que não sou transhumanista» en Jelson Oliveira y Wendell E. S. Lopes(eds.): Transhumanismo, o que é, quem vamos ser , Editora da Universidade de Caxias do Sul, Caxias do Sul, 2000.[Hay traducción al español:«Por qué no soy transhumanista», disponible en]. ¿#SexoNoEsGénero? Disputas feministas en torno del sexo y la biología Mariela Solana La distinción entre sexo y género ha sido y es un pilar fundamental de la teoría feminista, ampliamente celebrada por haber permitido rechazar el esencialismo y el determinismo biológico. Sin embargo, en la actualidad, una vertiente del feminismo –el feminismo antigénero– la utiliza para hacer lo opuesto: dar una definición biologicista de mujer y varón. Las tensiones a la hora de concebir el cuerpo biológico y el papel de la biología en la determinación de la identidad dividen a los movimientos feministas y abren diversas discusiones. «Sexo no es género» En un monólogo de 2022, el humorista británico Ricky Gervais se burlaba de la cultura de la cancelación –y, como era de esperar, fue cancelado poco tiempo después–. En uno de sus chistes, Gervais advierte a las personas que disfrutan cancelando a otras que, en un futuro, ellas mismas podrían ser víctimas de la censura, ya que«nadie puede predecir qué será ofensivo en el futuro, porque es imposible saber cuál será la próxima masa dominante». Por ejemplo, continúa el cómico, lo más ofensivo que se puede decir hoy en día es: «las mujeres no tienen pene». Tras las risas del público, Gervais remata:«nadie lo vio venir». De hecho, agrega, seguro que diez años atrás no encontraríamos Mariela Solana: es doctora en Filosofía por la Universidad de Buenos Aires(uba). Es investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas(Conicet) de Argentina y docente en la Universidad Nacional Arturo Jauretche(unaj), donde también es directora del Programa de Estudios de Género. Investiga sobre epistemología feminista, estudios feministas de la ciencia y tecnología, nuevos materialismos feministas y giro afectivo. Palabras claves: biología, feminismo, género, mujeres, sexo. tema central | ¿#SexoNoEsGénero? Disputas feministas en torno del sexo y la biología 47 un tuit que dijera que las mujeres no tienen pene:«¿Saben por qué? No se nos habría ocurrido que tuviéramos que decirlo» 1 . El humor suele ser un buen índice del clima de época, y el monólogo de Gervais captura con precisión cierto malestar hacia el progresismo en materia de género y sexualidad. La crítica a la denominada cultura woke 2 está anudada a un sentimiento nostálgico por un pasado más sencillo, menos confuso, en el que resultaba fácil saber quién era varón y quién era mujer. A nadie se le habría ocurrido aclarar que las mujeres no tienen pene, porque habría sido como aclarar que un cuadrado tiene cuatro lados. La ecuación solía ser simple e infalible: tener pene equivale a varón, tener vagina equivale a mujer. Si bien ese pasado añorado es más ideal que real 3 , Gervais tiene un punto a su favor: vivimos un momento de profundas revisiones y debates sobre qué es ser mujer, varón o algo diferente. En las redes sociales conservadoras hay un hashtag que condensa este rechazo a la(mal) llamada«ideología de género»:#SexoNoEsGénero. Este hashtag implica que, más allá de la identificación, los sentimientos y los pronombres elegidos, hay una verdad de fondo irrefutable: solo hay dos sexos y es el sexo lo que define a varones y mujeres. Por sexo, se entiende un conjunto de elementos corporales: cromosomas, gónadas, hormonas, gametos, genitales. Este hashtag suele ir acompañado de otros que, en conjunto, van delineando los contornos afilados de los movimientos antigénero: #SerMujerNoEsUnSentimiento;#MujerHembraHumanaAdulta;#Mujerxx; #StopDelirioTrans. Lo más sorprendente, tal vez, es que esta crítica a la«ideología de género» ya no es exclusiva de grupos antifeministas, sino que es respaldada por una rama del propio feminismo. Desde mediados de 2010, en la esfera pública(en especial, en las redes sociales), apareció un nuevo tipo de feminismo que pide volver a tomar en serio el sexo y anclar la definición de mujer y varón en la diferencia sexual biológica. Estos«feminismos antigénero», como los denomina Mabel 1. Puede verse el fragmento en«Ricky Gervais: Women Don’t Have Penises|| Ricky Gervais 2024» en Ricky Gervais 2024, canal de YouTube, 22/3/2024, disponible en; pertenece al especial Supernature (Netflix, 2022). 2. La palabra« woke » proviene del inglés y se utilizaba inicialmente para designar a alguien consciente o«despierto» respecto de las desigualdades sociales, raciales y de género. Actualmente, es empleada de forma irónica o despectiva por grupos reaccionarios para designar un exceso de corrección política y victimismo. 3. Hay registros de personas que se vestían con ropas«impropias» para su sexo por lo menos desde el Medioevo(si se las puede llamar«trans» o si es un anacronismo es objeto de debate). En el feminismo, la categoría de mujer nunca fue autoevidente. Ya en la Convención de Mujeres de Akron, Ohio, en 1851, Sojourner Truth, una mujer negra y ex-esclava, presentó un discurso titulado «¿Acaso no soy una mujer?», e inició así una larga tradición feminista de problematizar qué es y qué significa ser mujer. 48 Mariela Solana | nueva sociedad | 316 Alicia Campagnoli,«rechazan la categoría género mediante el constructo ideología de género, con la consecuencia de preferir el término‘sexo’ para visibilizar sus problematizaciones e identificar al sujeto político feminista con el colectivo las mujeres» 4 . Para el feminismo antigénero,#SexoNoEsGénero es más que un hashtag , es el pilar de su activismo a favor de las mujeres cis y en contra de las mujeres trans. ¿Cómo puede ser que la distinción sexo/género, que fue empleada para combatir el esencialismo y el determinismo biológico, sea actualmente invocada para promover el esencialismo y el determinismo biológico? ¿Cómo puede ser que haya un feminismo«crítico del género» cuando el género fue una herramienta clave para rechazar el sexismo y la violencia machista? En las próximas páginas, quisiera explorar las disputas feministas en torno de la distinción sexo/género, así como comparar los distintos usos de la biología en las reflexiones feministas sobre la identidad. Una conclusión de esta comparación es que la teoría feminista antigénero suele caer en posiciones ingenuas y simplistas tanto sobre el sexo como sobre la biología. Mujer, sexo y género Comencemos con un resumen esquemático de los argumentos antigénero. El corazón de este enfoque es que las mujeres y los varones están definidos por su sexo: el sexo femenino implica tener un cariotipo xx, vagina y vulva; el sexo masculino, un cariotipo xy, testículos y pene. El sexo es una realidad material objetiva; no es algo que se asigna, sino que se observa. Además, no puede alterarse. Es cierto que pueden hacerse retoques y ajustes, pero estos son superficiales y estéticos; la verdad de fondo es inmutable. En general, se suelen incorporar explicaciones científicas para sustentar estas ideas:«Los dos sexos, masculino y femenino, evolucionaron en la Tierra hace más de 1.000 millones de años. El sexo de cada persona se fija en la concepción y depende de sus genes» 5 . En contraposición al sexo(que es real, material, objetivo, binario e inmutable), tenemos el género. Hay dos formas en que los activismos antigénero entienden esta categoría. Por un lado, remite a un sistema social que genera dominación masculina y que asigna roles y comportamientos estereotipados a varones y mujeres. El género como sistema es una construcción social y, 4. M.A. Campagnoli:«Feminismo antigénero, bandera colonial de la derecha. Una reflexión desde Argentina» en Encuentros Latinoamericanos vol. 8 Nº 1, 2024, p. 61. 5. Sex Matters:«Sex and Gender faqs», disponible en. tema central | ¿#SexoNoEsGénero? Disputas feministas en torno del sexo y la biología 49 como toda construcción, puede ser transformada –de hecho, afirman que debería ser eliminada porque es opresiva hacia las mujeres–. Por otro lado, estos activismos reconocen que hay un uso de la categoría de género como sinónimo de identidad, por ejemplo, en la noción«identidad de género». Esta es la acepción que rechazan: las mujeres y los varones no son«identidades de género» porque, si así lo fueran, su identidad estaría determinada por el sistema de género, es decir, por los estereotipos sexistas. Si bien su concepción de«identidad de género» no se condice con los usos habituales o con la normativa internacional –los Principios de Yogyakarta definen la identidad de género como la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente, una definición que nada dice sobre reproducir estereotipos sexistas 6 –, la tesis de fondo es que mujer y varón son sexos, no identidades. Esto tiene consecuencias para el tratamiento de las personas trans. Como remarca Sara Ahmed:«Al usar el sexo como si el sexo fuera natural, material y el género como si no lo fuera, algunas personas se vuelven ese‘no’, no naturales, no materiales, ni siquiera reales, irreales» 7 . Las personas trans pueden sentirse como mujeres o varones, pero ser mujer o varón no es un sentimiento, es un hecho biológico. La distinción entre sexo y género no es un Ahora bien, la distinción entre sexo invento del feminismo y género no es un invento del feminismo antigénero, es una de las operaciones fundacionales del feminismo contemporáneo. Desde la década de 1970, antigénero, es una de las operaciones fundacionales del la división entre lo biológico(el sexo) y los sentidos asignados a lo biológico(el feminismo contemporáneo género) fue un pilar de la teoría feminista. Evelyn Fox Keller llegó a afirmar que«los estudios feministas modernos(...) emergen con el reconocimiento de que, por lo menos, las mujeres son construidas más que nacidas –i.e. con la distinción entre sexo y género» 8 . El concepto de género permitió entender que«mujer» es mucho más que su biología y que la opresión machista no es 6. Este documento fue elaborado a petición del entonces Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos(2004-2008) Louise Arbour por expertos en derecho internacional y derechos humanos de diversos países, reunidos en la Universidad de Gadjah Mada (Yogyakarta, Indonesia), entre el 6 y el 9 de noviembre de 2006.«Principios de Yogyakarta. Principios sobre la aplicación de la legislación internacional de derechos humanos en relación con la orientación sexual y la identidad de género», 3/2007, disponible en. 7. S. Ahmed:«Crítica del género= conservadurismo de género» en Latfem, 2021 . 8. E. Fox Keller:«The Gender/Science System: Or, II Sex to Gender as Nature Is to Science?» en Hypatia vol. 2 N o 3, 1987, énfasis mío. 50 Mariela Solana | nueva sociedad | 316 causada por diferencias anatómicas. No obstante, en los años 70 y 80,«mujer» seguía siendo un término ambivalente. Por un lado, era utilizado como sinónimo de sexo femenino(mujer como hembra, mujer que se nace) y, por el otro, era considerado una construcción social históricamente situada(mujer como identidad, mujer que se hace). La frase de Gayle Rubin, de 1975, captura esta ambivalencia:«Una mujer es una mujer. Solo se convierte en doméstica, esposa, mercancía, conejito de Playboy, prostituta o dictáfono humano en determiYa en la década de nadas relaciones» 9 . Es decir que una mujer es una mujer(biológica), pero adquiere ciertos 1980 la escisión entre atributos en manos de la cultura. biología y cultura, entre los datos crudos y Ya en la década de 1980 la escisión entre biología y cultura, entre los datos crudos y la interpretación social, se mostró estrecha. la interpretación social, Autoras como Donna Haraway advirtieron se mostró estrecha que al«sacar a las mujeres de la categoría naturaleza y colocarlas en la cultura(...) el concepto de género ha tendido a permanecer en cuarentena para protegerse de las infecciones del sexo biológico» 10 . Esa cuarentena fue útil para librarnos del biologicismo, pero no así para ocuparnos seriamente de los procesos biológicos, ni tampoco para establecer un diálogo productivo con las ciencias naturales. Las epistemologías feministas de la década de 1980 aceptaron el desafío de Haraway, y así se inició una fructífera tradición de estudios feministas sobre el sexo y la biología. En este marco, los aspectos corporales no fueron tratados como datos crudos(i.e., hechos invariables y ajenos a los procesos sociales), sino que se interrogó sobre cómo esos datos eran creados y recreados en la interfaz entre ciencia y sociedad. En el campo de la filosofía, sucedió algo similar. Judith Butler, inspirada en Michel Foucault, atacó la distinción temporal entre sexo y género. El sexo no es considerado un fenómeno presocial, sino que estaría igualmente atravesado por sentidos y luchas de poder. Como señala Ahmed, Butler y otras seguidoras de Simone de Beauvoir consideran que«la biología importa, (…) pero la biología siempre forma parte de nuestra situación histórica» 11 . Ahora bien, incluso esta forma de revalorizar el sexo fue considerada inadecuada por otras feministas. Los nuevos materialismos feministas, por ejemplo, cuestionaron la idea de que la construcción del sexo sea monopolio de la acción humana. El neomaterialismo feminista destaca que la biología misma 9. G. Rubin:«El tráfico de mujeres: notas sobre la‘economía política’ del sexo» en Nueva Antropología vol. 8 N o 30, 1987, p. 96. 10. D. Haraway:«‘Género’ para un diccionario marxista: la política sexual de una palabra» en Ciencia, cyborgs y mujeres. La reinvención de la naturaleza , Cátedra, Madrid, 1995, p. 227. 11. S. Ahmed: ob. cit. tema central | ¿#SexoNoEsGénero? Disputas feministas en torno del sexo y la biología 51 es agente: muta, sorprende, se adapta y se readapta, al igual que lo hacen las instituciones sociales. El sexo ya no es un dato crudo, ni un dato cocido por el sistema heteropatriarcal. En todo caso, el sexo se cocina a fuego lento en una cocina en la que los chefs no son todos humanos. En los relatos neomaterialistas, la naturaleza misma es vista como una construcción dinámica y mutable, abierta a los cambios del entorno, pero también fiel a sus procesos internos. En general, los nuevos materialismos y la epistemología feminista intentan no priorizar la cultura por sobre la biología, pero tampoco la biología por sobre la cultura. Su interés es estudiar el entrelazamiento entre aquello que llamamos natural y aquello que llamamos cultural. Anne Fausto-Sterling ofrece un ejemplo que patentiza la necesidad de superar el dualismo. Ella recuerda la historia de una cabra que nació sin patas delanteras y que vivió toda su vida saltando en sus patas traseras; tras su muerte, la autopsia reveló que la cabra tenía una espina dorsal en forma de«s», similar a la de los humanos y diferente de la del resto de las cabras. Lo que la autora argumenta es que la forma de su cuerpo se desarrolló como resultado tanto de su código genético como de su forma de caminar:«Ni sus genes ni su entorno determinaron su anatomía. Solo el conjunto tenía tal poder» 12 . ¿Cuáles son las diferencias y cercanías entre el feminismo antigénero y los feminismos de los que venimos hablando? Al igual que los feminismos de las décadas de 1970 y 1980, los feminismos antigénero reconocen que el sexo es diferente del género pero –y esta es una distinción importante– localizan lo propio de ser varón o mujer exclusivamente en el sexo. Este sexo, además, es considerado un dato crudo, sinónimo de variables objetivas y reales –una diferencia importante con los feminismos que lo consideran una construcción, ya sea social o naturocultural–. El género, recordemos, no puede ser el locus de la identidad porque remite a un sistema opresivo, y no podemos definirnos como mujeres por nuestra opresión. Si bien prácticamente todas las feministas aceptarían que el sistema sexista oprime, y que la categoría«mujer» no puede ser sinónimo de estereotipo, en autoras como Gayle Rubin en la década de 1970, Joan W. Scott en la de 1980, Judith Butler en la de 1990 y Sara Ahmed actualmente, el género es mucho más que esto. Los sentidos culturales pueden disputarse, los estereotipos ejercen presión, pero también pueden ser presionados. El género, en todo caso, es la arena en la que se constituye el significante vacío –o flotante– que es la categoría«mujer». Encontramos aquí otra diferencia medular: para Butler, Ahmed, Scott o Haraway, no hay una definición última de«mujer». La meta del feminismo no es establecer de una vez y para siempre qué es una mujer, como si pudiéramos encontrar un criterio absoluto, universal y fijo. Como veremos, ni 12. A. Fausto-Sterling: Cuerpos sexuados. La política de género y la construcción de la sexualidad, Melusina, Barcelona, 2006, p. 43. 52 Mariela Solana | nueva sociedad | 316 siquiera el sexo nos da esa seguridad. En palabras de Scott:«No hay una esencia de ser mujer(o de ser hombre) que aporte un sujeto estable para nuestras historias; sólo existen iteraciones sucesivas de una palabra que no tiene un referente fijo y por lo tanto no significa siempre lo mismo» 13 . Que no haya Que no haya un referente fijo no significa que no podamos contar con definiciones un referente fijo no precarias y contingentes. Cuando el vínculo significa que no podamos contar con definiciones precarias férreo entre biología e identidad se ablanda, aparecen otros criterios que podemos utilizar, como la autopercepción. Aunque los movimientos antigénero conciben la autoy contingentes percepción como un delirio ideológico, no es una operación tan extraña ni tan nueva. Pensemos, por ejemplo, en la categoría de«hijo» o«hija». Es cierto que la descendencia muchas veces es vista como un lazo de sangre, pero también ha cortado su nexo necesario con la biología. Una persona que adopta un bebé no cree que su hijo sea un«hijo falso» porque no es su copia biológica. Esto es lo propio de las categorías sociales: no tienen un sentido único, son «vacías» no porque no podamos llenarlas de significados, sino porque ese contenido siempre es disputado. Que se haya ablandado el vínculo entre«mujer» y«biología» no significa que se haya«borrado a las mujeres», como temen las feministas antigénero. Más bien, es un índice de la contingencia y multiplicidad semántica que implica este significante. De nuevo, hay ocasiones en que seguimos utilizando«mujer» como sinónimo de«ser humano con vulva» –¿quién no le ha preguntado a una persona embarazada si va a tener una niña o un niño sobre la base de la observación ecográfica de los genitales?– pero, otras veces, este uso es insuficiente, como sucede con las mujeres trans. La tarea, quisiera sugerir a continuación, es ampliar los repertorios semánticos, encontrar definiciones ad hoc , contingentes y útiles al contexto. La biología en disputa Los feminismos antigénero se jactan de ser voceros del sentido común y suelen definir a las mujeres como«hembras adultas de la especie humana» 14 . 13. J.W. Scott:«Género: ¿todavía una categoría útil para el análisis?» en La Manzana de la Discordia vol . 6 N o 1, 2011, p. 99. 14.«Declaración sobre los derechos de las mujeres basados en el sexo», disponible en. tema central | ¿#SexoNoEsGénero? Disputas feministas en torno del sexo y la biología 53 No obstante, a menudo ofrecen descripciones intrincadas, menos intuitivas. Por ejemplo, J.K. Rowling, la autora de Harry Potter y una de las caras más visibles del feminismo antigénero, sostiene que una mujer es«un ser humano que pertenece a la clase sexual que produce gametos grandes» 15 . Una definición peculiar, por decirlo de algún modo, más cercana a viejos manuales científicos que a nuestros usos coloquiales. ¿Por qué traer a colación los gametos? Como ya adelanté, el uso de nociones biológicas para fundar su idea del sexo es habitual en los feminismos antigénero. No solo repudian a los feminismos dominantes por negar supuestamente el sexo, sino también por«negar la ciencia»; por eso los llaman«ideológicos». Sin embargo, en el feminismo hay una larga tradición de lectura y análisis serio de las investigaciones de las ciencias naturales, por lo menos desde el auge de la epistemología feminista en la década de 1980. Estas epistemologías forman parte del legado de la filosofía de la ciencia de Thomas Kuhn y, como tales, se centraron en demostrar que no hay verdades eternas e indiscutibles en las ciencias, ni siquiera en las consideradas«duras». Las teorías científicas son falibles, suelen incorporar valores sociales, cambian con el tiempo, son objeto de debate. Esto no significa que sean falsas, sino que la rigurosidad, la adecuación empírica y la metodología no son antídotos frente a la contingencia del saber. Con respecto al sexo, la epistemología feminista ha indagado en la historia de la biología para mostrar que esa verdad simple, universal y autoevidente de la que hablan los feminismos antigénero no existe como tal. Es cierto que, como reconoce Sarah Richardson,«el sexo a menudo es visto como el término simple de la ecuación sexo-género, fácilmente definido por referencia a una breve lista de materialidades objetivas, es decir, hormonas, cromosomas, gónadas y genitales» 16 . Pero sus estudios sobre las investigaciones biomédicas demuestran que el sexo es mucho más«salvaje» de lo que parece a primera vista. En los laboratorios, por lo menos, el sexo no es un atributo fijo y estable sino que es operacional , es decir, relativo al contexto de la investigación. Hay dos características del sexo que las epistemologías feministas han problematizado: su binarismo y su inmutabilidad. En las clases de biología, hemos aprendido que el mecanismo de la diferenciación sexual funciona del siguiente modo: los genes determinan la aparición de las gónadas y estas, la aparición de los genitales(el modelo del sexo 3g, como lo denomina la 15. J. K. Rowling: tuit, 6/4/2024, disponible en. 16. S. Richardson:«Contextualismo sexual» en Análisis Filosófico vol. 42 N o 2, 2022, p. 388. 54 Mariela Solana | nueva sociedad | 316 neurocientífica Daphna Joel) 17 . En general, los genes asociados al cariotipo xx inician un proceso que da lugar al útero y, luego, los ovarios secretan las hormonas sexuales que generan la vagina y la vulva. Con un cariotipo xy tendremos, en cambio, testículos, cuyos andrógenos conformarán el pene. En realidad, el modelo del sexo 3g es más complicado e involucra más variables. Autoras como Richardson y Fausto-Sterling se han dedicado a desmantelar el mito de que los cromosomas x e y son los directores absolutos de la orquesta del sexo 18 . Pero, además, hay ocasiones en que este modelo flaquea, como lo demuestran los nacimientos de bebés intersexuales(aproximadamente entre 1% y 2% de la población mundial, la misma cantidad de personas pelirrojas). Nuestra fe acérrima en el dimorfismo sexual suele olvidar que, antes de los dos meses de gestación, todo ser humano es equipotencial. Entre las semanas 8 a 12, la estructura pregonadal indiferenciada se convierte, en general, en testículos u ovarios. Los conductos internos también son equipotenciales y es la acción hormonal la que determina cuáles se degeneran y cuáles sobreviven. Por ejemplo, en personas xy, la acción de la hormona antimülleriana degenera el conducto de Müller, mientras que en personas xx, la ausencia de esta hormona convierte este conducto en trompas uterinas, útero y cérvix. El tubérculo genital también comienza indiferenciado y, a partir de la acción hormonal, deviene pene o clítoris. Como afirma Fausto-Sterling:«Con toda esta bipotencialidad dando vueltas, la niebla que rodea a los nacimientos intersexuales empieza a disiparse» 19 . Solo debe suceder algo fuera de lo común en alguno de estos niveles del desarrollo sexual para que el resultado no sea el habitual. Es por eso que la autora prefiere pensar el sexo como un espectro, más que como dos casilleros separados. La idea de espectralidad indica que existe una continuidad entre la masculinidad y la feminidad biológica:«Los casilleros discretos –como‘naturaleza’ o ‘crianza’,‘niño’ o‘niña’– son demasiado simplistas para acomodar el desorden inherente que se encuentra en la naturaleza» 20 . En 2015, la revista Nature publicó una reseña de los últimos estudios científicos sobre el sexo biológico que llega a la misma conclusión:«La idea de dos sexos es simplista. Los biólogos ahora piensan que hay un espectro más amplio que eso» 21 . 17. D. Joel:«Genetic-Gonadal-Genitals Sex(3g-sex) and the Misconception of Brain and Gender, or, Why 3g-Males and 3g-Females Have Intersex Brain and Intersex Gender» en Biol Sex Differ vol. 3 N o 1, 2012. 18. A. Fausto-Sterling: Sex/Gender: Biology in a Social World , Routledge, Nueva York, 2012; y S. Richardson: Sex Itself: The Search for Male and Female in the Human Genome, The University of Chicago Press, Chicago-Londres, 2013. 19. A. Fausto-Sterling: Sex/Gender , cit., p. 23. 20. A. Fausto-Sterling: « Gender& Sexuality » , disponible en. 21. Claire Ainsworth:«Sex Redefined» en Nature N o 518, 2015. tema central | ¿#SexoNoEsGénero? Disputas feministas en torno del sexo y la biología 55 Con esto no quiero insinuar que la biología niegue el dimorfismo sexual. Más bien, quisiera mostrar que hay diversidad y falta de consenso en la comunidad científica con respecto al binarismo. Hay quienes aseguran que el carácter excepcional o minoritario de la intersexualidad permite seguir afirmando que los sexos son dos. Pero hay otras voces que priorizan la figura del espectro y la continuidad. Insistir en que el sexo es indudablemente simple, objetivo y fijo –tal como lo hacen los feminismos antigénero– es desconocer la idiosincrasia de la biología misma que pretenden defender. Ahora bien, si en términos de cromosomas y caracteres sexuales primarios y secundarios el binarismo admite excepciones, no ocurre lo mismo con los gametos. En este caso, solo hay dos: óvulo y espermatozoide. Es por eso que la definición de«mujer» como«el ser humano que produce el gameto más grande» –el óvulo– ganó popularidad entre quienes critican la«ideología de género». Como desafía la activista antigénero Helen Joyce:«Muéstrenme Como desafía la activista antigénero Helen Joyce: el tercer gameto y hablamos». El foco en los gametos, además de avalar el binarismo, permite defender la inmutabilidad «Muéstrenme el tercer gameto y hablamos» del sexo: no es posible(por ahora) dejar de producir óvulos y comenzar a producir espermatozoides(o viceversa). Podemos tomar hormonas, podemos hacernos cirugías estéticas, pero cambiar de gametos es inviable. Para defender la centralidad de los gametos, las feministas antigénero se comprometen con un valor adicional: el reduccionismo. Tomemos, por ejemplo, una frase del activista trans antigénero Buck Angel(sí, hay personas trans antigénero). Buck, que es un varón trans, ha señalado:«Mi realidad es que siempre seré una mujer biológica. En esa realidad, cambié mi espacio físico para parecer masculino. Eso no cambió mi biología » 22 . Pero ¿qué significa«biología» en este contexto? ¿Por qué algunos cambios solo trastocan la apariencia, pero no la esencia del sexo? Cualquiera que vea una foto de Buck –sus pectorales, su barba frondosa, sus brazos musculosos– reconocería que algo de su biología cambió a partir de su transición. La única forma en que una frase como esta puede tener sentido es si la leemos de forma reduccionista: ninguna de las alteraciones corporales cambió su sexo«de fondo». El reduccionismo también ha sido objeto de disputa. En las epistemologías feministas, por ejemplo, el sexo remite a una amalgama compleja de distintos niveles biológicos(cromosomas, gónadas, hormonas, gametos, genitales y caracteres sexuales secundarios) y no puede ser homologado a solo uno 22. Transsexual Unity, publicación en Instagram, 4/5/2023, disponible en, énfasis mío. 56 Mariela Solana | nueva sociedad | 316 de ellos. Ninguno de esos niveles es, por sí solo, sinónimo de«sexo» ya que«ninguno está presente en todas las personas etiquetadas como machos o hembras» 23 . Hay mujeres con hiperandrogenismo que tienen niveles de testosterona que no corresponden al promedio«normal» femenino; hay mujeres intersexuales con vulva y testículos que no descendieron; hay varones con síndrome De la Chapelle que tienen dos cromosomas x, pero genitales y gónadas masculinas. De cara a toda esta diversidad espontánea, reducir la «verdad» del sexo a una de sus capas(sea x, sea y, sea gametos, sea genitales) es una decisión , no una consecuencia necesaria de los datos científicos, ni una observación directa de la naturaleza. Abandonar el reduccionismo complica pensar el sexo como inmutable. Es cierto que no podemos cambiar nuestro cariotipo ni nuestros gametos, pero hay otras dimensiones del sexo biológico que sí admiten transformaciones. Las hormonas son una de ellas. No solo porque es posible consumir testosterona o estrógeno sintéticos, sino porque son de por sí sustancias altamente Las hormonas complican cualquier división férrea sensibles al ambiente. Las hormonas complican cualquier división férrea entre lo interno y lo externo, entre lo innato y lo adquirido. Un estudio sobre paternidad en Filipinas, por entre lo interno y ejemplo, demostró que los niveles de testostelo externo, entre lo innato y lo adquirido rona de los padres varían considerablemente dependiendo del tipo de relación que tengan con su familia. En los padres que más se relacionan con sus hijos e hijas suelen disminuir los niveles de testosterona en sangre, más que en quienes mantienen una relación más distanciada. Como señala Cordelia Fine, la testosterona no puede ser considerada un factor puramente biológico; sus niveles están intrínsecamente entrelazados con la historia y la experiencia subjetiva de su portador 24 . De esta forma podemos ver que no hay una respuesta única y definitiva a la pregunta por qué es el sexo, ni en el feminismo ni en la biología. Solo podemos contar con respuestas provisionales y dependientes del contexto de discusión. Si lo que nos interesa es, por ejemplo, hablar sobre reproducción sexual mamífera, no está mal dividir a los animales, humanos incluidos, según sus sistemas reproductivos. Si queremos hacer afirmaciones generales sobre la población humana, no es un error señalar que, en la mayoría de los casos, el 23. Katrina Karkazis, Rebecca Jordan-Young, Georgiann Davis y Silvia Camporesi:«Out of Bounds? A Critique of the New Policies on Hyperandrogenism in Elite Female Athletes» en The American Journal of Bioethics vol. 12 N o 7, 2012, p. 6. 24. C. Fine: Testosterone Rex: Myths of Sex, Science, and Society , W. W. Norton& Company, Nueva York-Londres, 2017. tema central | ¿#SexoNoEsGénero? Disputas feministas en torno del sexo y la biología 57 sexo es dimórfico. Pero si lo que nos interesa, en cambio, es legislar sobre el reconocimiento social y jurídico de las personas, la autodeterminación parece ser una herramienta más útil. Podemos aprender muchísimas cosas de la biología, pero no es la autoridad última para dirimir problemas sociales. Las ciencias naturales aportan herramientas útiles, pero también tienen sus límites. Hay preguntas cuyas respuestas dependen de fuentes adicionales, como el activismo y los derechos humanos. Un genetista podría demostrar que es imposible cambiar un cariotipo xx por uno xy, pero eso nada nos dice sobre la posibilidad de cambiar de género en los registros, ni nos obliga a tratar a esa persona en femenino. Como sugiere el médico Eric Vilain, dado que no hay un único parámetro biológico que prevalezca sobre los demás, al final del día,«si quieres saber si alguien es varón o mujer, lo mejor es simplemente preguntar» 25 . Simplicidad o simplismo En este artículo identifiqué algunas afinidades y diferencias entre los feminismos antigénero y otras vertientes feministas. La separación entre sexo y género no es un invento del feminismo antigénero, pero el modo en que este lo utiliza para definir a las mujeres cis y para negar la validez de las mujeres trans marca cierta especificidad 26 . Incluso aquellos feminismos que separan tajantemente lo biológico de lo cultural suelen considerar que«mujer» es una categoría política, una que se gesta al calor del sistema de género. Es cierto que el género, en tanto matriz cultural, ha sido históricamente opresivo hacia las mujeres, pero la cultura no es solo lo que nos sujeta, también es lo que nos vuelve sujetos, incluso sujetos de cambio. La apelación al sexo como un medio para poner coto a las confusiones y titubeos sobre qué significa ser mujer o varón no siempre sale bien. Cualquiera que recorra la historia de la biología del sexo puede constatar que, lejos de llegar a una definición universal, las investigaciones científicas sobre el sexo no logran fijar su sentido. Pero, además, definirnos por nuestros genitales, gónadas o cromosomas tiene sus costos. En el caso de las mujeres, ha servido para 25. Cit. en C. Ainsworth: ob. cit. 26. Si bien, por motivos de espacio, no pude desarrollarlo aquí, es importante recordar que este modo de pensar el sexo y el género y de negar la validez de las vidas trans no es estrictamente nuevo. El feminismo antigénero contemporáneo es deudor de teóricas feministas transexcluyentes que escribieron desde fines de la década de 1970 en adelante, como Janice Raymond, Sheila Jeffreys y Germaine Greer. Para una excelente revisión de los vínculos entre el presente y pasado de los feminismos radicales, v. Julieta Massacese:«Un perfil del movimiento radfem en la Argentina: taxonomías, antecedentes y polémicas» en Mora vol. 2 N o 29, 2023. 58 Mariela Solana | nueva sociedad | 316 mantenernos en«nuestro lugar»: la casa, la sala de maternidad, la familia. Es por eso que Ahmed remarca que«criticar el género pero no el sexo nos lleva en la dirección de un conservadurismo de género» 27 . Quisiera cerrar este artículo aclarando que no es mi objetivo abonar una tesis idealista sobre el sexo. El sexo es material, el sexo es real, el sexo importa; el punto es qué entendemos por sexo. Inspirada en las epistemologías feministas, en este ensayo sugerí que el sexo es una realidad, un dato, y que incluso como objeto científico es complicado, revoltoso y motivo de debate. Pero, fundamentalmente, el sexo no puede ser el único criterio que logre resolver, de una vez por todas, la pregunta qué es una mujer . Los feminismos antigénero añoran un pasado más«simple», pero confunden simplicidad con simplismo. De este modo, no solo terminan aplanando la complejidad del sexo, sino que además niegan la riqueza y pluralidad de los saberes científicos. 27. S. Ahmed: ob. cit. Cuerpo y autonomía Debates sobre la eutanasia en América Latina Darío Radosta La comprensión de la experiencia humana como acción corporeizada –esto es, sosteniendo la unidad psicofisiológica de la persona– y las discusiones sobre el concepto de autonomía permiten evaluar las normativas y proyectos en torno de la eutanasia y el suicidio médicamente asistido en América Latina, atravesados por numerosas complejidades éticas y legales. Introducción La posibilidad de terminar con la propia vida de forma voluntaria ha sido una cuestión cada vez más presente en la historia reciente de la humanidad. Pero solo a partir del último cuarto de siglo hemos sido testigos del desarrollo de una creciente producción en materia legislativa asociada a la despenalización y/o regulación de la eutanasia y el suicidio médicamente asistido(sma) 1 , como prácticas concretas para poner fin a la vida de una persona en un contexto específicamente delimitado(asociado en general con el padecimiento de una enfermedad considerada médicamente como terminal, o un sufrimiento irreversible que provoca un daño físico y/o psicológico severo). A excepción de Darío Radosta: es doctor en Antropología Social por la Universidad Nacional de San Martín(unsam), Argentina, y especialista en Bioética por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales(Flacso). Es docente en la unsam y la Universidad Favaloro. Se especializa en la investigación de prácticas de cuidado y toma de decisiones en el final de la vida. Palabras claves: autonomía, cuerpo, eutanasia, suicidio médicamente asistido(sma). 1. En el caso de la eutanasia, es el personal sanitario quien administra el fármaco que provoca la muerte, y en el caso del suicidio asistido, es el paciente quien se autoadministra el fármaco que otra persona le ha proporcionado. 60 Darío Radosta | nueva sociedad | 316 Suiza –donde desde 1940 se permite el suicidio asistido debido a una interpretación del Código Penal, que establece que ayudar a alguien a quitarse la vida, incluso sin un motivo médico, no es punible siempre y cuando no haya detrás un motivo egoísta– y el estado de Oregon en Estados Unidos –cuya Ley de Muerte con Dignidad data de 1994–, la totalidad de los marcos regulatorios asociados a la eutanasia y el sma se han tratado aproximadamente en los últimos 25 años: Países Bajos y Bélgica(2002), el estado de Washington (2008) 2 , Luxemburgo y el estado de Montana(2009), el estado de Vermont (2013), Colombia(2015), Canadá y los estados de California, Colorado y Columbia(2016), el estado de Hawái(2018), los estados de Nueva Jersey y Maine(2019), Alemania y Nueva Zelanda(2020), España y el estado de Nuevo México(2022), Portugal(2023) y Ecuador(2024). En otros países de América Latina, como Chile, Uruguay y Argentina, existen proyectos legislativos en la misma dirección. Esto, por supuesto, no es una casualidad histórica. La segunda mitad del siglo pasado ha estado atravesada por la proliferación de movimientos éticopolíticos en favor de los derechos de los pacientes, en general asociados a una crítica directa al carácter paternalista de la biomedicina, que promueven la expresión de los deseos de las personas enfermas en la toma de decisiones sobre su propia vida 3 . Podemos entender Podemos entender las legislaciones referidas a la eutanasia y el las legislaciones referidas a la eutanasia y el sma como una sma como una institucionalización de las reflexiones acerca de cómo gestionar el final de la vida, atravesadas además por la existencia de casos de relativa trascendencia en institucionalización de los cuales una enfermedad específica tensiolas reflexiones acerca de cómo gestionar el final de la vida na los límites de lo que podría considerarse subjetivamente como una vida con sentido –como puede ser el caso de la esclerosis lateral amiotrófica(ela), una enfermedad que explica muchas de las solicitudes de muerte digna–. Estamos en un escenario en el cual, frente a los avances en medicina de los últimos tiempos, tomar decisiones sobre el final de la vida implica comprender el riesgo que este tipo de situaciones imponen, no solo a la integralidad orgánica de la persona, sino también al sostenimiento y construcción de un sentido de la propia vida, junto con el impacto negativo sobre el bienestar emocional, psíquico y espiritual que esto genera. 2. Todos los estados subnacionales mencionados corresponden a Estados Unidos. 3. D. Radosta:«Reconstrucción histórica del surgimiento del moderno movimiento hospice» en Scripta Ethnologica N o xli, 2019. tema central | Cuerpo y autonomía. Debates sobre la eutanasia en América Latina 61 Sin embargo, considerar estas legislaciones como un punto de llegada en lo que respecta a la gestión del final de la vida en las sociedades contemporáneas sería un error. Lejos de eso, debemos tomar las leyes vinculadas a esta temática como puntos de partida desde los cuales continuar reflexionando críticamente acerca del impacto que diversas situaciones generan en la capacidad de los seres humanos para construir un significado de su propia vida. En cierto sentido, estas producciones en el campo legislativo tienen un impacto directo en el abanico de decisiones a las cuales los seres humanos podemos acceder y, de esta manera, pueden modificar puntos críticos tanto de nuestra organización social como del entendimiento que tenemos acerca de las categorías que usamos para ordenar el mundo(distinguiendo, por ejemplo, un homicidio de un suicidio asistido). Entender que estas leyes son solo relevantes desde un punto de vista jurídico lleva, por ende, a perder una gran riqueza conceptual en el debate. Y aquí radica el objetivo fundamental y aporte de este artículo a la discusión: tomar algunas de las ideas que la antropología del cuerpo y la bioética han desarrollado en torno del lugar de la corporalidad y la autonomía en las sociedades modernas, y usarlas para analizar críticamente las legislaciones sobre la eutanasia y el sma, tomando como foco principal los casos de Colombia, Ecuador, Uruguay, Chile y Argentina, países que han generado material legislativo al respecto. La experiencia humana corporeizada Comencemos por explorar, como forma de establecer un marco conceptual, algunas de las reflexiones que la antropología social ha desarrollado respecto del lugar que ocupa el cuerpo dentro de la construcción simbólica de la realidad, para poder pensar al mismo tiempo qué implicancias tiene esto en la constitución de la subjetividad humana. El conjunto de estas ideas ha sido definido dentro de la disciplina como una corriente teórica específica denominada«antropología del cuerpo», de la cual autores como Maurice MerleauPonty, David Le Breton, David Csordas y Silvia Citro son algunos exponentes. No es el objetivo aquí extenderme demasiado sobre las sutilezas de estos enfoques, pero sí quisiera tomar algunas de las propuestas epistémicas que han generado, cuya utilidad para el análisis de la legislación en torno de la eutanasia y el sma en América Latina haré evidente más adelante. Uno de los primeros aportes de esta corriente se vincula con el entendimiento del lugar del cuerpo en el contexto cultural específico de la tradición occidental moderna. Sabemos, en este sentido, que las bases epistemológicas de la ciencia racional son herederas de la tradición filosófica 62 Darío Radosta | nueva sociedad | 316 dualista de René Descartes 4 . Con esas ideas como fundamento, el entendimiento del cuerpo como máquina, propio del capitalismo industrial, junto El cuerpo aparece con el establecimiento del autodominio corporal como un imperativo civilizatorio 5 , como un componente terminarían por consolidar una visión puexterno y objetivable que se encuentra (y debe encontrarse) ramente cognitiva de la persona, en la cual el cuerpo aparece como un componente externo y objetivable que se encuentra(y debe encontrarse) sometido a la voluntad de la sometido a la voluntad conciencia. Esto se ve reflejado con claridad de la conciencia en dos ámbitos de la vida moderna fundamentales para el análisis que busco llevar a cabo: la medicina y el derecho(sobre esto volveré más adelante). Este fundamento racional de la realidad se vio más tarde criticado en el contexto de posguerra por un conjunto diverso de movimientos intelectuales y políticos. De aquí destacan, por su impacto, los aportes de Merleau-Ponty sobre el rol del cuerpo en la cognición humana –lo que se conoce comúnmente con el nombre de fenomenología de la percepción 6 –. Una de sus contribuciones claves fue la distinción conceptual entre el cuerpo como realidad externa y el cuerpo propio o vivido. Este último no se presenta nunca como una«mera cosa» o una«mera idea», sino que existe como una unidad psíquico-fisiológica a partir de la cual percibimos el mundo. A través de este concepto se recupera, desde un enfoque fenomenológico, la experiencia preobjetiva del cuerpo, en un intento por integrar analíticamente el acto perceptivo con el mundo sensible(vínculo que el racionalismo había socavado). En pocas palabras, Merleau-Ponty sostiene que, lejos de«tener un cuerpo» manejado por una psiquis, los seres humanos existimos a partir de una estrecha unión entre cuerpo y conciencia, lo que nos permite pensar en cómo el sentido de quienes somos, en un nivel subjetivo, se encuentra interpelado por los condicionamientos corporales de nuestra existencia. Estas ideas no solo se ponen en juego en un plano filosófico o conceptual, sino que han sido útiles para el análisis de diversos casos empíricos. Algunos de ellos, dos de los cuales me gustaría abordar brevemente, refieren a los 4. S. Citro:«La antropología del cuerpo y los cuerpos en-el-mundo. Indicios para una genealogía (in)disciplinar» en S. Citro(coord.): Cuerpos plurales. Antropología de y desde los cuerpos , Biblos, Buenos Aires, 2011; Francisco J. Peral:«Cuerpo, cognición y experiencia: embodiment , un cambio de paradigmas» en Dimensión Antropológica vol. 24 N o 69, 2017. 5. Norbert Elias: El proceso de la civilización. Investigaciones sociogenéticas y psicogenéticas [1939], fce, Madrid, 2011. 6. M. Merleau-Ponty: Fenomenología de la percepción [1945] , Península, Barcelona, 1997. tema central | Cuerpo y autonomía. Debates sobre la eutanasia en América Latina 63 trabajos de Julia Lawton 7 y Alex Broom 8 sobre el lugar del cuerpo en el cuidado en el final de la vida –tema por demás pertinente para los objetivos de este ensayo–. Lawton entiende la agencia como una relación que se establece entre el self y el cuerpo, tanto propio como de los otros, destacando cómo, por la forma específica en que se constituye la condición de persona( personhood ) en el contexto de las sociedades occidentales, el mantenimiento de las fronteras corporales aparece como un factor fundamental en el sostenimiento de la integridad de la persona y el self –lo que llama cuerpo delimitado( bounded body )–. La pérdida de la capacidad de asumirse uno mismo como agente de las acciones que el cuerpo lleva a cabo, debido a las condiciones no negociables que impone a la corporeidad el padecimiento de una enfermedad amenazante para la vida, se presenta para Lawton como una desintegración de la persona/ self ; esto se manifiesta en una existencia que gradualmente transiciona del estatuto de sujeto al de objeto(tanto desde la perspectiva de los pacientes como desde la de aquellos que los cuidan). El trabajo de Broom llega a conclusiones similares: al considerar el cuerpo moribundo( dying body ), insiste en la codependencia que existe entre fisiología y condición de persona, tomando la subjetividad y la corporeidad como un núcleo indisociable. La disolución de los«bordes» del cuerpo, con relación a las ideas normativas de lo que es corporalmente aceptable en nuestra cultura –principalmente el control sobre los fluidos–, compromete para el autor la seguridad e integridad de la persona enferma. De estas ideas se pueden inferir algunas proposiciones analíticas relevantes a la hora de abordar la legislación sobre la eutanasia y el sma en América Latina. Si asumimos la unidad psicofisiológica del ser humano, podemos dar cuenta de que el sentido de quiénes somos, así como la significatividad que damos a los diferentes aspectos de nuestros proyectos de vida, se encuentran condicionados por nuestra experiencia corporal en el mundo, ya que conciencia y cuerpo se encuentran indisociablemente unidos. Esto tiene una implicancia fundamental, puesto que de esta idea se deriva que cualquier padecimiento que imponga ciertas condiciones a nuestra corporalidad(como es el caso de una enfermedad que amenaza la vida o genera dolor y/o sufrimiento incurable e irreversible) estará afectando además la capacidad de la persona para construir y proyectar en el futuro el sentido de su propia vida. Más adelante retomaré esta cuestión como uno de los pilares de mi análisis, pero quisiera primero referirme a otro punto fundamental: las discusiones que se han dado dentro de la bioética en torno del concepto de autonomía , con foco en las posibilidades normativas y concretas de respetar la potestad de las personas en la toma de decisiones sobre la terminación voluntaria de su propia vida. 7. J. Lawton: The Dying Process: Patient’s Experiences of Palliative Care , Routledge, Londres, 2000. 8. A. Broom: Dying: A Social Perspective on the End of Life , Ashgate, Surrey, 2015. 64 Darío Radosta | nueva sociedad | 316 La autonomía desde una mirada bioética No ahondaré aquí demasiado en la historia conceptual de la idea de autonomía, pero sus orígenes, sucintamente, se remontan al principialismo de Tom L. Beauchamp y James F. Childress, quienes definieron el respeto por la auVarios de los movimientos éticotonomía de la persona enferma como uno de los cuatro principios fundamentales de la ética médica –junto con la beneficencia, la políticos en favor del no maleficencia y la justicia 9 –. Lo que quiederecho a la eutanasia se fundan filosóficamente en el ro retomar aquí no se vincula tanto con la noción liberal y principialista de autonomía definida por estos autores, sino con las críticas que se han desarrollado a esta noción, respeto a la autonomía en especial aquellas que intentaron llevarde la persona la a un plano empírico y concreto que la alejase del carácter de ideal abstracto que supo tener en su definición clásica. Cabe destacar, justamente, que varios de los movimientos ético-políticos en favor del derecho a la eutanasia se fundan filosóficamente en el respeto a la autonomía de la persona. Algunos autores se han enfocado en lo que comúnmente se entiende como factores intrínsecos que condicionan la toma de decisiones autónomas, y en la relación entre la constitución subjetiva –e intersubjetiva– de las personas y su capacidad para llevar adelante una vida según su propio esquema de valores. María Victoria Costa subraya el hecho de que nuestra subjetividad se desarrolla en un marco social que limita nuestra capacidad de acción, y por tanto nunca podemos considerarnos ni totalmente autónomos ni completamente carentes de autonomía 10 . Costa incorpora, dentro del mismo concepto, las«coerciones internas», que se relacionan con las disposiciones psicológicas, emocionales y espirituales de las personas que las llevan a elegir, en un determinado momento, un curso de acción por sobre otros posibles. Alejándose de la idea de la autodeterminación como sinónimo de independencia, propone que un individuo puede incluso verse coaccionado por sí mismo a actuar de determinada manera. Jennifer Nedelsky, por su parte, buscó vincular el ejercicio de la autonomía con las disposiciones subjetivas de las personas a través del concepto de sentimiento de autonomía, definido como la posibilidad de autopercibirse como un agente capaz de 9. T.L. Beauchamp y J.F. Childress: Principios de ética biomédica, Masson, Barcelona, 1999. 10. M.V. Costa:«El concepto de autonomía en la ética médica. Problemas de fundamentación y aplicación» en Perspectivas Bioéticas vol. 1 N o 2, 1996. tema central | Cuerpo y autonomía. Debates sobre la eutanasia en América Latina 65 tener la experiencia de actuar autónomamente 11 . Ronald Dworkin reflexiona, en esta misma línea, acerca de las posibilidades de ejercicio de la autonomía en los casos de demencia 12 . Su análisis da cuenta de la estrecha vinculación existente entre el actuar autónomamente y la constitución del self – entendida como la integración coherente de un esquema de valores propio–. La posibilidad de que se modifiquen los parámetros cognitivos de entendimiento de la propia persona genera la necesidad de reevaluar constantemente la toma de decisiones según la propia voluntad, lo cual produce el desarrollo de mecanismos que intentan perpetuar el deseo de un yo competente anterior al yo demente –tales como las directivas anticipadas 13 o los testamentos vitales–. Otros autores han optado por dar cuenta de los factores estructurales que condicionan el ejercicio de la autonomía en diversos contextos. Rodolfo Vázquez insiste, por ejemplo, en el hecho de que existen necesidades básicas –con relación a la salud– que deben ser satisfechas como condición de posibilidad para el efectivo ejercicio de la autonomía 14 . Estas necesidades se encuentran relacionadas con nuestro derecho como seres humanos a no ser dañados en nuestros intereses vitales y nuestro deber de no dañar los intereses vitales de los demás en la satisfacción de nuestras necesidades básicas. Arleen L.F. Salles muestra, por otro lado, el carácter social e históricamente situado del concepto de autonomía 15 . Su análisis busca entenderlo en función de contextos culturales en los cuales los valores liberales de independencia y libertad no tienen tanta fuerza, como es el caso de América Latina –donde impera un vínculo médico-paciente paternalista debido a la tendencia a dejar las decisiones críticas en manos de los profesionales de la salud–. A partir de ello, concluye en la necesidad de ajustar esta noción a los entornos específicos en los cuales se aplica. En el ámbito de la investigación clí nica, el foco se colocó en la forma de entender el ejercicio de la autonomía –mayoritariamente ligado a la aplicación del consentimiento informado– en poblaciones que, por diferentes motivos(ser niños, pertenecer a minorías étnicas, estar en el final de la vida o encontrarse en una situación socioeconómica desfavorable) fueron entendidas por la ética de la investigación como«vulnerables» . La aplicación del 11. J. Nedelsky: Law’s Relations: A Relational Theory of Self, Autonomy and Law , Oxford up, Oxford, 2011. 12. R. Dworkin:«La autonomía y el yo demente» en Análisis Filosófico vol. 17 N o 2, 1997. 13. Documento legal en el que se estipula cómo se aplicarán las decisiones de atención médica de una persona en función de lo que esta desee a partir del momento en que ya no pueda tomar decisiones. 14. R. Vázquez:«Teorías y principios normativos en bioética» en doxa N o 23, 2000. 15. A.R.F. Salles:«Autonomía y cultura: el caso de Latinoamérica» en Perspectivas Bioéticas N o 12, 2001. 66 Darío Radosta | nueva sociedad | 316 concepto de autonomía en estos casos requirió expandir en gran medida sus márgenes, apelando a modelos diacrónicos en los cuales su ejercicio fuera entendido de manera gradual –de menor a mayor, en el caso de los niños y su desarrollo cognitivo, y de mayor a menor, en el caso de personas con enfermedades que van degenerando su capacidad mental– y a conceptos que se ajustaran a las condiciones específicas de estas poblaciones –como la noción de autonomía mínima en el desarrollo de la infancia en Lawrence Haworth–. Los condicionamientos estructurales que afectan a los diferentes grupos sociales, tales como las situaciones de pobreza extrema, el analfabetismo o la no disposición de herramientas que permitan llevar adelante una vida basada en el propio juicio comenzaron a vislumbrarse como escenarios que ponían en cuestión la idea de una decisión autónoma entendida como una elección libre de toda coacción proveniente del exterior. Finalmente, se encuentran aquellos que, insistiendo en el carácter interdependiente de la existencia humana, postulan la necesidad de apelar a un concepto de autonomía que dé cuenta de la constitución eminentemente social e histórica de las personas. A través de la noción de«autonomía relacional», Silvina Álvarez enfatiza que la toma de decisiones de los sujetos se encuentra vinculada siempre a un entorno específico 16 . Si bien existen condicionamientos externos vinculados a las oportunidades que nos ofrece nuestra relación con el contexto en que estamos situados, las opciones disponibles solo se configuran como tales cuando son percibidas por los sujetos como legítimas y viables para sí mismos. Solo de este modo, agrega, un curso de acción podrá ser identificado, seleccionado y llevado a cabo por el agente autónomo. Lo que estas críticas demuestran, en su conjunto, es el carácter dinámico de un concepto como el respeto por la autonomía de la persona y, con esto, la necesidad de abordar crítica y contextualmente los mecanismos para facilitar su ejercicio efectivo. Si bien los lineamientos jurídicos no pueden basarse en el análisis contingente de cada caso en particular, porque los marcos normativos deben apuntar justamente a incluir un número considerable de casos posibles, las reflexiones bioéticas que se han desarrollado en torno de esta dimensión de la toma de decisiones sobre la terminación voluntaria de la propia vida son útiles para pensar en diversos aspectos fundamentales de la eutanasia y el sma como actos avalados por la ley. Sumando además la dimensión del carácter corporeizado de la existencia humana, ese es el análisis que me propongo llevar adelante en el siguiente apartado –con la profundidad que la extensión del presente artículo permita–. 16. S. Álvarez:«La autonomía personal y la autonomía relacional» en Análisis Filosófico vol. 35 N o 1, 2015. tema central | Cuerpo y autonomía. Debates sobre la eutanasia en América Latina 67 © Nueva Sociedad/ Emilia Schettino 2025 68 Darío Radosta | nueva sociedad | 316 Eutanasia y sma en América Latina Antes de comenzar, quisiera hacer una breve aclaración acerca del estado legislativo de los proyectos de regulación de la eutanasia y el sma en América En Colombia, país Latina, en particular en Colombia, Ecuador, Uruguay, Chile y Argentina. En Colombia, pionero en esta país pionero en esta materia, el Ministerio materia, el Ministerio de Salud y Protección de Salud y Protección Social ratificó en 2015 el derecho a la eutanasia, despenalizada ya desde 1997. En el caso de Ecuador, la Corte Social ratificó Constitucional despenalizó la eutanasia en en 2015 el derecho a la eutanasia 2024. En octubre de ese mismo año, la Cámara de Diputados de Uruguay aprobó un proyecto de ley que busca despenalizar la eutanasia y el sma, el cual aún requiere de la aprobación del Senado. El caso chileno presenta una situación similar: si bien la eutanasia y el sma siguen siendo ilegales en el país, en 2020 se aprobó en la Cámara de Diputados un proyecto de ley para despenalizar estas prácticas, proyecto que continúa siendo discutido en el Senado. En Argentina, por otra parte, la modificación a la Ley de Derechos del Paciente realizada en 2012(y conocida como Ley de Muerte Digna) sigue estableciendo de forma explícita que las prácticas eutanásicas no serán tenidas en cuenta como válidas, por lo que continúan siendo ilegales en el país. Sin embargo, a partir de 2021, se han presentado en el Congreso varios anteproyectos de ley, de forma independiente, que buscan despenalizar ambas prácticas(aunque hasta la fecha ninguno ha sido aprobado). Una de las cuestiones que surgen como problemáticas a la hora de analizar las legislaciones sobre la eutanasia y el sma en los países latinoamericanos, se encuentren o no aprobadas, se vincula con el carácter abstracto de algunas de las ideas que allí se presentan, sobre todo en cuestiones fundamentales para la comprensión de la existencia y el sentido humanos, como lo es el carácter corporeizado de nuestra capacidad de agencia. En el primer artículo del proyecto de ley de Uruguay, de marzo de 2020, se define el acto eutanásico como aquel solicitado por una persona mayor de edad, psíquicamente apta, enferma de una patología terminal, irreversible e incurable o afligida por sufrimientos insoportables. Los anteproyectos que se han presentado en Argentina hasta la fecha no son mucho más precisos al respecto. La situación en que sería legalmente posible solicitar una eutanasia o sma es aquella en la cual la persona transita una enfermedad grave e incurable, o padecimiento grave, crónico e imposibilitante. En el caso de Chile, Colombia y Ecuador, suele marcarse como condición para la solicitud de este tipo de prácticas tener una enfermedad terminal que provoque intensos dolores o sufrimiento. tema central | Cuerpo y autonomía. Debates sobre la eutanasia en América Latina 69 Obviamente, al redactar una ley o anteproyecto, se debe definir un criterio que otorgue un marco legal específico a la acción que se estaría permitiendo realizar, más aún cuando se trata de un acto que, en otras condiciones, debería ser considerado jurídicamente como un homicidio. Quitando de lado el hecho de que, en medicina, no son tan claros los criterios para definir una enfermedad como terminal, mi preocupación oscila más en torno del poco lugar que el cuerpo y el sentido tienen en este tipo de proposiciones. Hay un riesgo inherente a dejar en manos de criterios clínicos este tipo de cuestiones: que en las solicitudes de eutanasia o sma tenga mayor peso el juicio de un profesional de la salud que el de la persona que desea terminar con su propia vida. Al mismo tiempo, siguiendo en esta línea con la idea de la unidad psicofisiológica de los seres humanos, el sufrimiento debería ser entendido necesariamente como una experiencia corporeizada. Las enfermedades nos afectan como un todo y, en este sentido, ponen en riesgo los sentidos y motivaciones sobre los cuales construimos la idea de nuestro propio self . Dos personas pueden padecer clínicamente la misma enfermedad, o una similar, y sin embargo tener experiencias cognitivas y subjetivas diferentes. Y he aquí lo que interesa: las solicitudes de eutanasia y sma están directamente asociadas con pérdida de la capacidad de construir un sentido de la propia vida que motive a la persona a continuar viviendo. Es una situación en la cual la idea de morir se presenta como una opción más benéfica para la persona que el hecho de seguir con vida. Analicemos críticamente esto en función de los aportes de la antropología del cuerpo. Pareciera en principio que las enfermedades y los sufrimientos los padece una entidad abstracta cuando, lejos de ser así, detrás de cada pedido de eutanasia o sma hay una persona, cuya existencia es en sí misma corporeizada. Antes de hablar de condicionamientos imposibilitantes, toda regulación sobre esta temática debería apuntar a evaluar el impacto psíquico que tiene el encontrarse en una situación que, debido a la cuestión que sea(no solo aquello que podemos considerar una enfermedad desde un punto de vista clínico), no le permite a la persona reconocerse como el agente de sus propias acciones corporeizadas –como lo expresa en este sentido Lawton–. Seguir sosteniendo acríticamente una definición vaga e imprecisa de cuál es la condición sobre la que debe fundamentarse una solicitud de eutanasia o sma es dar lugar a grises que, en un momento tan crítico de la vida de una persona como puede ser este, van en contra de la necesidad de actuar con relativa velocidad. Y no solo esto. Basar el derecho a terminar voluntariamente con la propia vida en la idea de una entidad abstracta –en la que el cuerpo y el sentido parecerían estar de forma escueta y/o ausente– continúa perpetuando una perspectiva que desestima la experiencia subjetiva de la persona en la toma de decisiones acerca de su propio futuro. Es necesario abandonar la costumbre de copiar normativas ya existentes para avanzar hacia este objetivo: que la formulación 70 Darío Radosta | nueva sociedad | 316 de una legislación en torno de la eutanasia y el sma se fundamente en una perspectiva crítica sobre los asuntos humanos que atañen a esta cuestión 17 . Otro de los puntos sobre los cuales quisiera enfocar mi análisis tiene que ver con el lugar que ocupa la noción de autonomía en las legislaciones mencionadas(generalmente asociado al respeto por la autonomía de la decisión de la persona que solicita la eutanasia o el sma). En este sentido, los proyectos son también poco claros y parecieran referir por defecto a una noción de autonomía que previamente hemos catalogado como clásica, es decir, liberal e individualista. En el caso chileno aparece, en reiteradas ocasiones, el objetivo de velar por la autonomía de la persona, que sería evaluada por los Comités de Ética Asistencial en función de los criterios de libertad, voluntad e inexistencia de coacción(sin aclarar demasiado a qué refiere cada uno). Ecuador presenta una situación similar. La legislación al respecto se basa casi enteramente en el respeto por el ejercicio de la radical autonomía que acompaña a todo ser humano por el hecho de ser persona, aclarando que la eutanasia es, en última instancia, la materialización de una decisión libre, autónoma e informada(aunque con escasa referencia a cómo se evalúa puntualmente esa capacidad o qué implicancias prácticas tiene para la solicitud de este tipo de prácticas). En el caso colombiano, se especifica que todo el proceso debe llevarse a cabo respetando el criterio de prevalencia de la autonomía del paciente, sin mayores especificaciones de qué significa esto en términos concretos. Algunos de los anteproyectos presentados en Argentina tienen, en este sentido, una variación oportuna. Al tratar de conceptualizar con mayor especificidad el significado de una enfermedad o padecimiento grave, crónico e imposibilitante, aparece la idea de una limitación que incide directamente sobre la autonomía física de la persona. Si bien no termina de aclararse por completo a qué refiere esta noción, esta se encuentra más estrechamente vinculada a la incapacidad de la persona de movilizarse por sus propios medios(o al menos eso pareciera), lo que es un puntapié interesante para abordar lo que vengo sosteniendo anteriormente: la necesidad de entender a la persona como una entidad corporeizada y poder evaluar, en concreto, cuál es el impacto subjetivo que la imposibilidad de movilizarse o el controlar normalmente las funciones corporales tienen para quien toma la decisión de terminar voluntariamente con su propia vida. Más allá de esto, los anteproyectos argentinos también presentan el mismo nivel de idealidad en la definición de la autonomía. La eutanasia y el sma se sustentan éticamente en 17. Cabe aclarar que, si bien existen, en el caso de los anteproyectos presentados en Argentina, intentos de definir qué significa una enfermedad o padecimiento grave, estas normativas no aclaran desde qué perspectiva se evalúa esa condición, al mismo tiempo que sostienen una cantidad de conceptos tal que su interpretación se vuelve confusa. tema central | Cuerpo y autonomía. Debates sobre la eutanasia en América Latina 71 este principio, pero este solo es mencionado o a lo sumo se aclara que es una figura que merece respeto debido a que pertenece a la persona humana por su carácter de sujeto moral. Tomando en consideración algunas de las cuestiones mencionadas en el apartado anterior, nos encontramos con una cuestión que, si bien no es plenamente un conflicto jurídico, podría analizarse críticamente con el objetivo de desarrollar o modificar marcos jurídicos que presenten menos ambigüedad sobre el lugar de la autonomía y su respeto en las solicitudes de eutanasia y sma. Tenemos que pensar, en este sentido, que nuestra tradición cultural es heredera de sentidos jurídicos que no solo tienen implicancias directas e indirectas en el entendimiento que tenemos de la realidad, sino que generalmente se reproducen de forma irreflexiva. Este es de algún modo el caso con la autonomía. Idealmente, se define como un valor que exige respeto, lo cual se lograría evitando que las personas tomen decisiones influenciadas por coacciones externas a sus propios deseos. Esto, en el caso concreto de una solicitud de eutanasia o sma, adquiere diversos significados que vale la pena contemplar (y que en ocasiones quedan tapados por las simplificaciones que este tipo de normativas generan). Ya vimos, por ejemplo, el caso de los condicionamientos internos, externos y estructurales. ¿Se encuentra en las mismas posibilidades de elegir(o sea, hacer ejercicio de su autonomía) una persona depresiva, con demencia, sin recursos, en soledad, que alguien que no se encuentra ¿Existe un escenario en el cual una en esas condiciones? ¿Existe efectivamente persona toma una un escenario en el cual una persona toma una decisión tal como terminar con su propia vida, y esta no está atravesada por algún tipo de coacción? ¿No puede entenderse el decisión tal como terminar con su propia vida, y esta no está mismo padecimiento como un condicionaatravesada por algún miento externo que lleva a la persona a tomar esta decisión por sobre otra? ¿Por qué, tipo de coacción? en este tipo de legislaciones, los familiares de la persona, o cualquier otro individuo distinto de ella, aparecen como una coacción externa? Tomando como punto de partida el concepto de«autonomía relacional», ¿no podríamos plantear un escenario jurídico en el cual se consultase en conjunto y de manera acompañada este tipo de decisiones? ¿Por qué queremos apuntar a generar, en un momento tan crucial para la vida, un escenario estéril y cuasi improbable en la vida de los seres humanos, en el cual una persona debe tomar una decisión por sí sola, sin intervención de ningún ser querido o profesional de la salud? La cuestión aquí es que, como ya he mencionado, la idea que tenemos de la autonomía refiere a una noción individualista que considera que los 72 Darío Radosta | nueva sociedad | 316 seres humanos son entidades mutuamente independientes, lo cual es falaz. Los humanos vivimos vidas interdependientes respecto de otros humanos y el resto de lo que nos rodea, y una situación como la toma de decisiones en el final de la vida debe honrar jurídicamente esta dinámica(algo que estamos lejos de lograr si simplemente mencionamos el respeto por la autonomía como un valor en sí mismo y hacemos caso omiso a las diferentes interpretaciones concretas y derivas a las que puede llevar esta idea). Si bien algunas de las propuestas analizadas comienzan a incluir parte de estos conceptos en sus normativas, aún nos encontramos en un escenario en el cual gran parte de la jurisprudencia en torno de la eutanasia y el sma se basa en ideas que se reproducen irreflexivamente sin demasiado contenido, lo cual puede llevar a situaciones en las que los grises provocados por una ley no del todo bien diseñada –aunque grises siempre existen y la interpretación subjetiva es necesaria– generen que la posibilidad de una persona de terminar voluntariamente con su propia vida, en condiciones específicas, dependa de la idiosincrasia del personal jurídico y de salud que lo rodee. Consideraciones finales He tratado en este artículo de analizar críticamente algunas de las nociones que aparecen en los proyectos y legislaciones en torno de la eutanasia y el sma en diversos países de América Latina. Para esto me he valido de dos cuestiones fundamentales: los análisis del lugar del cuerpo y su relación con la conciencia humana, y la forma en que se ha visto criticada la idea clásica de autonomía como principio ético. Escuetamente, en función de la extensión de este ensayo, he puntualizado sobre estas dimensiones que, a la hora de elaborar una legislación que permite terminar voluntariamente con la propia vida en condiciones específicas, creo resultan críticas y deben ser consideradas con mayor profundidad y de una manera más reflexiva. Espero sea un puntapié interesante en la consecución del objetivo de habilitar este tipo de prácticas de una forma razonable y cuidada, evitando la sobreburocratización, los grises normativos y la judicialización de los casos específicos. Considero como un siguiente paso necesario avanzar sobre la necesidad de llevar al plano de lo concreto algunas de las críticas propuestas en este escrito. Sea desde la psicometría o algún otro tipo de práctica específica, cualquier normativa sobre esta temática debe proponer mecanismos de evaluación de la persona y su contexto que sean tan científicamente rigurosos como humanamente sensibles(un equilibrio que, por supuesto, no es nada sencillo de conseguir). La máquina de los asesinatos en masa La inteligencia artificial al servicio de la guerra Pablo Elorduy El uso de la inteligencia artificial en la guerra no es ya solo una distopía, sino una realidad que está acabando con miles de vidas. El ejército israelí está haciendo un uso intensivo de estas tecnologías que han redefinido la guerra y el papel de los seres humanos en ella, como víctimas y como victimarios, en el marco de una regulación más bien testimonial. Blade Runner , 2001: Una odisea del espacio, Terminator, Matrix o Her recrearon en la gran pantalla uno de los terrores cervales de la humanidad: el del siniestro gólem, la criatura que se emancipa de su creador al que acaba aniquilando. Pero el riesgo más acuciante viene de algo tan viejo como la mezcla entre el poder militar, el interés económico y el oportunismo de los sistemas políticos cada vez más autoritarios. Esa mezcla tiene lugar en un contexto, el del capitalismo tardío 1 , en el que los«riesgos catastróficos» de una hipotética emancipación de las máquinas se publicitan más que los efectos reales del uso bélico de la inteligencia artificial(ia), que ya ha sido usada por ejércitos como Pablo Elorduy: es licenciado en Historia del Arte y ejerce el periodismo desde 2008. Es uno de los fundadores del diario digital El Salto . Palabras claves: algoritmos, guerra, inteligencia artificial(ia), Silicon Valley, Israel. Nota: una primera versión de este artículo se publicó en El Salto , 20/2/2025. 1. Francisco Louçã:«El capitalismo tardío como desciframiento de la modernidad» en Viento Sur , 23/9/2023. 74 Pablo Elorduy | nueva sociedad | 316 los de Estados Unidos, Israel, Rusia, China o Turquía. La ia contribuye a la definición de objetivos, a la posibilidad de interconectar armamento(por ejemplo, enjambres de drones), a modelizar campos de batalla y a definir estrategias y planes militares en segundos, lo que transforma los conflictos armados en una dimensión aún difícil de aprehender 2 . El 18 de febrero, una investigación publicada por Associated Press evidenciaba cómo se ha disparado el uso por parte del ejército israelí de la tecnología de Una investigación publicada por Microsoft y Openai 3 . La investigación, basada en«documentos internos, datos y entrevistas exclusivas con funcionarios israelíes actuales Associated Press y anteriores y empleados de la empresa», es la evidenciaba cómo se ha disparado el uso por parte del ejército israelí de la primera prueba de algo que se ha denunciado desde hace meses: el empleo por parte del ejército de Israel de modelos de ia comerciales, como gpt, para cometer una masacre. Los nombres de esos softwares con capacitecnología de dad de matar a decenas de personas tras una Microsoft y Open ai sencilla operación pudieron haber sido los de otras producciones cinematográficas: Hasbora, Replicator, Hivemind. Los de las empresas que los crean y venden en el mercado del humo que es hoy la ia son algo más conocidos: Palantir, Anduril o Shield ai 4 . Y no funcionarían, no al menos al tope de su capacidad, sin los datos aportados por las grandes de la tecnología, Google, Amazon, Microsoft, Meta u Openai, cada vez más seducidas por el ruido de sables digitales y subidas al proyecto cultural, económico y político que encarna el nuevo César norteamericano, Donald Trump. La investigadora Jessica Dorsey no deja lugar a dudas:«La guerra es y seguirá siendo una iniciativa humana, incluso a medida que avance la tecnología». Dorsey es profesora de la Facultad de Derecho de la Universidad de Utrecht y codirige el proyecto Realities of Algorithmic Warfare[Realidades de la guerra algorítmica], que investiga los usos teóricos de la tecnología y la práctica de la selección maquinal de objetivos militares 5 . Este uso de las máquinas es un factor cada vez más determinante en los conflictos armados, a través de algoritmos asesinos, de los temidos enjambres 2.«La ia en la guerra: un avance fulgurante y un control humano dudoso» en swissinfo.ch , 11/4/2024. 3. Sam Mednick, Garance Burken y Michael Biesecker:«Compañías tecnológicas ayudan a Israel a usar inteligencia artificial en guerras» en ap , 18/2/2025. 4. Aitor Jiménez y Ada Valdivia:«Palantir y la inteligencia artificial militar española: una historia de privatización, racismo y crímenes» en El Salto , 23/1/2024. 5. V. su página web:. tema central | La máquina de los asesinatos en masa. La ia al servicio de la guerra 75 de drones, de sistemas de inteligencia y ciberseguridad, por medio del reconocimiento facial o a través de amenazas para la guerra híbrida como los ataques cibernéticos o el uso de deepfakes , métodos de suplantación digital. No se trata, por tanto, de si las máquinas se levantarán un día para poner su bota encima de la cara de la humanidad, sino de cómo se usan ya para librar guerras, violar libertades civiles y acallar a las poblaciones disidentes. Su uso extensivo por parte de las Fuerzas de Defensa de Israel(fdi), que ya desde hace años aluden a la ia como un«multiplicador de fuerza», lanza un mensaje nítido al mundo: la máquina de los asesinatos en masa no es una hipótesis, sino una realidad capaz de cambiar la guerra y de acelerar el genocidio. La ventaja de eeuu y el uso masivo de Israel Como siempre que se trata de guerra, el complejo militar estadounidense lleva ventaja tanto en el uso –las ejecuciones extrajudiciales mediante drones se remontan al mandato de Barack Obama, en la primera década del siglo– como en los debates acerca de la funcionalidad de la ia en los conflictos 6 . El paso desde lo que ya hacen a lo que harán en el futuro es pequeño; es lo que hace difícil, en la práctica, diferenciar entre guerra algorítmica y guerra a través de la ia. Hay quien habla de que la separación equivale a darle a un interruptor, como resume una frase del ex-director de la Agencia Central de Inteligencia de eeuu(cia, por sus siglas en inglés), David Petraeus:«En algún momento, un humano dirá:‘Está bien, máquina. Eres libre de actuar de acuerdo con el programa informático que establecimos para ti’, en lugar de pilotarlo de forma remota». No obstante, como señala un informe del ai Now Institute que investiga las implicaciones sociales y políticas de esta tecnología, la conversación en el entorno del Pentágono se ha centrado en las hipótesis de un posible uso malicioso a través de los sistemas llamados cbrn, sigla en inglés que remite al conjunto de armas con potencial de destrucción masiva como las químicas, biológicas, radiológicas y nucleares 7 . Esas visiones, a menudo tecnofetichistas, que resaltan los aspectos más tenebrosos y fantasiosos de la ia, se imponen sobre el estudio de sus usos actuales, los llamados istar: inteligencia, vigilancia, selección de objetivos y reconocimiento, cuyo funcionamiento no es objeto de escrutinio público en gran medida porque aún se mantiene, casi siempre, a un humano«en el circuito» de la toma de decisiones. Sin embargo, cada 6. Ángel Ferrero:«¿Es el dron el kaláshnikov del siglo xxi?» en El Salto , 23/10/2023. 7.«New ai Now Paper Highlights Risks of Commercial ai Used in Military Contexts» en ai Now , 22/10/2024. 76 Pablo Elorduy | nueva sociedad | 316 vez más, las máquinas ofrecen a los humanos la capacidad de tomar más decisiones y más rápido a través del uso militar de sistemas de apoyo a la toma de decisiones habilitados por ia y dss(sistemas de soporte para decisiones). El uso de drones ha sido masivo tanto en Ucrania como en Oriente Próximo. No solo en Gaza, donde la Unidad 8200 de Ciberguerra de las fdi ha reconocido el cribado de objetivos a través de ia, sino también en Siria o en Libia, las tecnologías autónomas o semiautónomas son capaces de seleccionar y matar, aportando un valor, el de la«velocidad» en la toma de decisiones, que es uno de los principales problemas que expertos civiles y militares señalan como determinantes en el uso y abuso de estas máquinas de guerra pensantes. Esa velocidad significa también mayor número de errores. En noviembre de 2024, el think tank Public Citizen advertía:«La guerra autónoma aumenta el número de bajas humanas, incrementa enormemente el riesgo de que se ataquen objetivos incorrectos, pone a los civiles en peligro en mayor medida y aumenta la probabilidad de que el personal militar que confía en algoritmos para generar listas de objetivos experimente una sensación de desconexión emocional y moral del ataque que está aprobando» 8 . Un año antes, en noviembre de 2023, una investigación de los medios palestino-israelíes +972 Mag y Local Call destapaba el uso del software Hasbora –literalmente,«el Evangelio»– por parte de las fdi para la selección de objetivos en Gaza 9 . El salto cuantitativo es relevante: si antes de la lleEl gran volumen de objetivos gada de los algoritmos las fdi podían establecer un rango de 50 objetivos anuales, en la campaña de genocidio iniciada desde ocproducidos aumenta tubre de 2024, el volumen es de 100 señalala probabilidad de más ataques, en gran medida mientos diarios. «El gran volumen de objetivos producidos aumenta la probabilidad de más ataques, en gran medida debido al sesgo de acción cognidebido al sesgo de tiva», señalan Marta Bo y Jessica Dorsey, del acción cognitiva Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo(sipri) 10 . Este sesgo, explican,«se refiere a la tendencia humana a actuar, incluso cuando la inacción daría, lógicamente, un mejor resultado». No es el único sobre el que advierten los 8. Savannah Wooten:«Deadly and Imminent: The Pentagon’s Mad Dash for Silicon Valley’s ai Weapons» en Public Citizen , 11/2024. 9. Yuval Abraham:«‘A Mass Assassination Factory’: Inside Israel’s Calculated Bombing of Gaza» en +972 Mag , 30/11/2023. 10. M. Bo y J. Dorsey:«Symposium on Military ai and the Law of Armed Conflict: The‘Need’ for Speed – The Cost of Unregulated ai Decision-Support Systems to Civilians» en Opinio Juris , 4/4/2024. tema central | La máquina de los asesinatos en masa. La ia al servicio de la guerra 77 expertos. Otro es la tendencia a dar por buena la recomendación de la máquina, en especial en situaciones de estrés y con limitaciones de tiempo: es el llamado sesgo de automatización. El papel de las compañías de Silicon Valley La complicidad de empresas como Google, Amazon o Microsoft en esta operación de exterminio a través de los softwares Hasbora, Lavender o Where’s Daddy? ha sido denunciada por la campaña No Tech for Apartheid 11 . El motivo: que sin la información aportada por los medios de comunicación social y el big data , a través de acuerdos como el Proyecto Nimbus, firmado en 2021 por Google y Amazon con las autoridades israelíes, las fdi no habrían tenido la capacidad material de llevar a cabo una masacre de estas dimensiones. A principios de febrero de este año, Google ejecutó un cambio en sus directrices, eliminando una cláusula introducida en 2018 por la que se prohibía a sí mismo el desarrollo de ia con fines militares, en especial para armas y vigilancia, con el pretexto de que las democracias«no se pueden quedar atrás» en esta innovación. De este modo, la compañía fundada por Larry Page eliminó de sus compromisos éticos las secciones destinadas a indicar la renuncia a proveer software para«armas u otras tecnologías cuyo principal propósito o implementación sea causar o facilitar directamente daños a las personas», así como«tecnologías que recopilen o utilicen información para vigilancia violando normas internacionalmente aceptadas». Sin embargo, no se trataba de un cambio de política. Apenas dos semanas antes, The Washington Post publicaba una investigación sobre cómo Israel solicitó a Google ampliar urgentemente el uso de un servicio llamado Vertex, para la aplicación de algoritmos de ia a sus propios datos 12 . Pese a que no se conoce la aplicación directa de estos servicios, el mismo artículo refiere que el director general de la Dirección Nacional Cibernética del gobierno israelí indicó en una conferencia que«gracias a la nube pública Nimbus, están sucediendo cosas fenomenales durante los combates, cosas que juegan un papel importante en la victoria; no entraré en detalles». También Openai ha dado un paso para integrarse a los nuevos tiempos de poder duro. En 2024 la empresa anunciaba una revisión de sus políticas 11. P. Elorduy:«Amazon, Google y Microsoft son la columna vertebral tecnológica de este genocidio» en El Salto , 7/8/2024. 12.«Google Rushed to Sell ai Tools to Israel’s Military after Hamas Attack» en The Washington Post , 21/6/2025. 78 Pablo Elorduy | nueva sociedad | 316 éticas y pasaba a formar parte del circuito de contratistas del ejército estadounidense, participando a través de su software en misiones del Mando África de eeuu(africom). En enero, la compañía de Sam Altman, la más conocida de cuantas se centran en la ia, anunciaba un acuerdo con Anduril, fabricante de misiles, drones y software para el Ejército de eeuu. El ceo de esta empresa –que está financiada por Founders Fund, fondo en el que participa Peter Thiel– subrayó que la colaboración con Openai aportará«soluciones responsables que permitan a los operadores militares tomar decisiones rápidas y precisas en escenarios de alta presión». Según Wired , Anduril trabaja en una de las armas consideradas potencialmente más avanzadas en todo el catálogo de la ia militar: los enjambres de Anduril trabaja en una de las armas drones. Los drones son una realidad en la guerra desde la primera década del siglo xxi, pero su futuro pasa por la multiplicación y su consideradas coordinación a través de un modelo extenso potencialmente más avanzadas en todo el catálogo de la ia militar: los de lenguaje(llm, por sus siglas en inglés), lo que relega cada vez más al operador humano a un papel secundario. En noviembre de 2024, Palantir y la startup Anthropic anunciaban un acuerdo con Amazon enjambres de drones Web Services(aws) –la nube de Amazon, su línea de negocio más lucrativa– para que estuvieran disponibles allí los servicios de Claude, la competencia de los modelos gpt 13 . De nuevo se repite el mismo mantra: puesta a disposición de herramientas complejas para una toma de decisiones aceleradas en el contexto de«operaciones gubernamentales vitales», según describe la propia Palantir en su web. También en noviembre, Meta anunciaba su entrada en el negocio de la guerra a través de Llama, su modelo llm, y de su asociación con Scale ia, próspero contratista de defensa, según la información de The Intercept que subrayaba, igualmente, lo defectuoso del producto de la compañía de Mark Zuckerberg 14 . Una investigación de Roberto J. González para el Instituto Watson cifraba en 53.000 millones el monto total de los contratos que el Pentágono había firmado con las empresas tecnológicas 15 . La percepción es que esto solo acaba de empezar. 13. P. Elorduy:«Amazon ha puesto en venta el planeta Tierra» en El Salto , 29/11/2019. 14. Sam Biddle:«Meta-Powered Military Chatbot Advertised Giving‘Worthless’ Advice On Airstrikes» en The Intercept , 24/11/2024. 15. R.J. González:«How Big Tech and Silicon Valley are Transforming the Military-Industrial Complex», Watson Institute, 17/4/2024. tema central | La máquina de los asesinatos en masa. La ia al servicio de la guerra 79 El porcentaje de error de la ia nunca va a ser nulo En un paper publicado en octubre de 2024, las investigadoras Heidy Khlaaf, Sarah Myers West y Meredith Whittaker recomendaban«que para limitar la proliferación de armamentos de ia, puede ser necesario aislar los sistemas de ia militares» de los«datos personales comerciales» que se entregan a las principales plataformas sociales 16 .«Habría que cuestionar el papel de las empresas tecnológicas, dado que gran parte del discurso está impulsado por ellas y no existe una verdadera rendición de cuentas democrática por su parte», defiende Jessica Dorsey, que añade que se debería hacer más«para garantizar una transparencia y una rendición de cuentas significativa de las empresas tecnológicas cuando sus sistemas se utilizan en esfuerzos bélicos» 17 . Pere Brunet, catedrático de Lenguajes y Sistemas Informáticos de la Universidad Politécnica de Cataluña, cree que es necesario un replanteamiento del concepto de la nube y las redes sociales:«Desde las administraciones hay que cuidar a la población y, por tanto, no podemos dejar nuestros datos en manos privadas. Y tiene que haber garantías de que son utilizables para el bien de las personas y no para otros fines», resume este investigador 18 . Brunet usa el neologismo«tecnotraficantes» para definir a los exaltados de la ia que proliferan en todo tipo de textos académicos y periodísticos. Las loas acríticas a estas tecnologías han calado en la visión mediática predominante acerca de la ia en su conjunto, presentando como una solución lo que hoy es apenas un balbuceo tecnológico. En gran medida, la ia actual no piensa. No es, por tanto, inteligente, sino que predice y crea modelos a partir de estadísticas e información ya codificada. Para Brunet, hoy la ia está en una fase preliminar y no ha resuelto tres problemas determinantes y sin solución ni a corto ni a mediano plazo; tampoco un cuarto elemento igualmente problemático, que no está relacionado con las soluciones que aporta la ia sino con los requisitos para su funcionamiento. El primer problema, señala Brunet, es la inexactitud inherente de las inteligencias artificiales, especialmente las basadas en llm.«Existe un porcentaje de error que nunca va a ser nulo», detalla Brunet, que en la actualidad investiga para el Centro Delàs de Estudios por la Paz. El segundo factor, más conocido, es el de los sesgos. Esta denuncia es más frecuente en los estudios y publicaciones que abordan el racismo, el machismo y otros tipos de discriminación en el empleo aparentemente neutro del lenguaje algorítmico. En 16. H. Khlaaf, S. Myers West y M. Whittaker:«Mind the Gap: Foundation Models and the Covert Proliferation of Military Intelligence, Surveillance, and Targeting» en ar x iv , 18/10/2024. 17. Entrevista con el autor. 18. Entrevista con el autor. 80 Pablo Elorduy | nueva sociedad | 316 tercer lugar está el factor de la no explicabilidad de los procesos por los que la ia propone una solución, algo que no tiene una respuesta en el corto plazo. «El cuarto problema es la huella ecológica, de la que se está hablando cada vez más», señala Brunet. Como él mismo recoge en un artículo publicado por el Foro Transiciones, el ritmo de consumo energético de la ia aumenta entre 26% y 36% cada año y las emisiones de co 2 equivalentes crecen también geométricamente 19 . Tanto Amazon como Microsoft ya han llegado Tanto Amazon como a acuerdos para el acceso a energía de reactores Microsoft ya han llegado a acuerdos para el acceso a nucleares para el suministro de sus centros de datos, y se estima que las necesidades generadas por la ia harán necesarios nuevos centros con un consumo equivalente al de cinco reacenergía de reactores tores de energía atómica. nucleares para el suministro de sus Los cuatro factores señalados por Brunet, que se aplican al conjunto de la ia, tienen una especial relevancia en su derivada militar. El centros de datos hecho de que no esté perfeccionada, sin embargo, no le resta peligro. Por partes. En primer lugar, la cuestión medioambiental está determinada por una circunstancia: según el Acuerdo sobre Cambio Climático de París(cop21), los Estados no están obligados a cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero que proceden del sector militar. De modo que, a medida que crezca la demanda de productos autónomos basados en algoritmos e ia con usos militares –o de doble uso–, aumentarán las emisiones causantes de la crisis climática, incluso aunque se llegue a las emisiones cero en el resto de los sectores. Los otros tres elementos que definen la ia también tienen un peso crucial en la aplicación militar de estas tecnologías. En primer lugar, la falibilidad ha llegado a ser motivo de chanzas para los expertos en defensa. Una pregunta a los actuales sistemas sobre qué tipo de armamento pesado debe ser usado para la destrucción de edificios arroja resultados deficientes, según se destaca en los foros de amantes de los misiles. Pero el principal factor de riesgo en este campo es la selección de objetivos, que ya se está llevando a cabo mediante sistemas algorítmicos, lo que incrementa tanto la posibilidad de que se cometan errores de identificación como la de que nadie rinda cuentas nunca por esos errores. Una de las fallas que señala el citado artículo de Associated Press es de tipo lingüístico, por una traducción automática incorrecta del árabe al hebreo que llevó a una selección errónea de objetivos 20 . 19. P. Brunet:«Inteligencia artificial y cambio global», Foro Transiciones, 10/1/2025. 20. S. Mednick, G. Burke y M. Biesecker: ob. cit. tema central | La máquina de los asesinatos en masa. La ia al servicio de la guerra 81 De hecho, las informaciones aportadas por las propias fdi admiten una precisión de 90% en el reconocimiento de los objetivos, lo que equivale a admitir que uno de cada diez asesinatos extrajudiciales termina con la vida de un inocente. La aplicación militar de la ia deriva de este modo en mayor número de errores provocados ya sea por la identificación deficiente, y con sesgos racistas y de género, o por el hecho de que no hay un responsable último, lo que favorece el comportamiento irresponsable. Dorsey introduce una dosis de desmitificación respecto a los discursos de estos tecnotraficantes sobre la aplicación de la ia: Aunque a menudo se promete que estos sistemas son más«efectivos» o«precisos», la realidad sobre el terreno confirma una historia diferente: si estos sistemas fueran más precisos o efectivos para erradicar la amenaza de Hamás, por ejemplo, la guerra no se prolongaría tanto y el daño a Gaza, por ejemplo, no sería tan grande. El nivel de daño a los civiles es catastrófico y, como concluyó Amnistía Internacional en diciembre, genocida 21 . Estos sistemas exacerban las concepciones erróneas de las obligaciones e interpretaciones legales y permiten la destrucción a gran velocidad y escala. 22 El tercer factor, la no explicabilidad de las decisiones, cobra siniestra relevancia cuando se aplica a la esfera militar. Los sistemas no están diseñados para esclarecer los pasos tomados en su propuesta de decisiones. Eso implica que la rendición de cuentas sea aún más difícil de lo que ya es de por sí en el ámbito militar. El estado de la regulación La segunda era de Donald Trump en la Casa Blanca ha comenzado, como se esperaba, con la revocación de las medidas de protección y salvaguarda frente a los sistemas de ia –la orden ejecutiva de octubre de 2023 aprobada por el gobierno de Joe Biden– y la emisión de una nueva orden ejecutiva para«levantar las barreras» a la innovación en pos de, entre otros objetivos, la«seguridad nacional» 23 . Trump ha nombrado asimismo a David Sacks, empresario sudafricano-estadounidense y uno de los miembros del grupo informal de 21. Amnistía Internacional:«‘Es como si fuéramos seres infrahumanos’. El genocidio de Israel contra la población palestina de Gaza. Resumen ejecutivo», 5/12/2024. 22. Entrevista con el autor. 23.«Removing Barriers to American Leadership in Artificial Intelligence», orden ejecutiva, 23/1/2025, disponible en. 82 Pablo Elorduy | nueva sociedad | 316 la«mafia Paypal»(de la que salieron Elon Musk o Peter Thiel) como responsable de las políticas sobre ia 24 . En enero de este año, Trump anunciaba junto a los dirigentes de Open ia, Oracle y Soft Bank la puesta en marcha de Stargate, un proyecto de 500.000 millones de dólares destinado a la protección de la seguridad nacional de eeuu y sus aliados 25 . El portal Tech Policy presagiaba un uso«intensivo» de estos sistemas por parte de la nueva administración, también para la vigilancia y el control de la población, así como para la«deportación masiva» encargada al zar antiinmigración, Tom Homan 26 . Los fondos de capital riesgo han incrementado en los últimos años su inversión en tecnología de defensa y las propias empresas tecnológicas han virado hacia la«seguridad» en busca de un mayor margen de beneficios. Con eeuu como punta de lanza de esta nueva industria armamentística, es poco probable que el resto de las potencias internacionales opten por la cautela. Pese a los usos cada vez más frecuentes de la ia, la Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea, que entró en vigor en 2024, no contempla los usos militares o de seguridad nacional de esta tecnología. La ue no ha hecho nada específico en este frente, señala la investigadora Jessica Dorsey. «Es necesario trabajar mucho más para abordar la ia militar desde una perspectiva europea», apunta. En julio de 2023, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas(onu), António Guterres, requirió que los Estados adopten antes de 2026 un«instrumento jurídicamente vinculante para prohibir los sistemas de armas autónomas letales que funcionan sin control o supervisión humana y que no pueden utilizarse en cumplimiento del derecho internacional humanitario». También el Comité Internacional de la Cruz Roja ha pedido la prohibición de los sistemas demasiado complejos de entender o explicar y que carecen de un cierto nivel de control por parte de los humanos. Sin embargo, la voluntad de llegar a este acuerdo se puede quedar corta ante el potencial destructivo que la ia tiene sobre el maltrecho orden internacional basado en reglas. Según se ha señalado, los riesgos del uso de la ia amenazan directamente el derecho internacional humanitario y el orden internacional de los derechos humanos. En el caso del derecho internacional humanitario, se teme que por defecto se apliquen los niveles más bajos de protección, como denuncia 24.«Qué es la‘mafia Paypal’, un grupo del que salieron algunos de los hombres más ricos de Silicon Valley» en bbc Mundo , 2/1/2018. 25.«Announcing The Stargate Project» en Open ai , 21/1/2025. 26. Stephanie Haven:«Navigating Trump’s ai Strategy: A Roadmap for International ai Safety Institutes» en Tech Policy Press , 20/11/202; P. Elorduy:«La liga de los deleznables: Trump lanza el no va más para su segundo mandato» en El Salto , 17/11/2024. tema central | La máquina de los asesinatos en masa. La ia al servicio de la guerra 83 Brianna Rosen 27 . Entre las propuestas de las organizaciones que alertan del avance descontrolado de esta tecnología, está que drones y robots suicidas lleven un etiquetado que declare a un humano responsable de su utilización, como forma de evitar la barra libre de muertes que parece favorecer el uso de estos sistemas. Desde Just Security se recomienda asimismo asegurar que las operaciones con drones sean supervisadas y aprobadas por dos personas –al estilo de los protocolos de usos de armas nucleares–, así como aumentar los sistemas de auditorías y verificación. Transparencia y rendición de cuentas parecen ser las únicas fórmulas para reducir los riesgos del uso de la ia militar. Dorsey concluye: El desafío que enfrentamos hoy es que los avances tecnológicos de la ia están empujando a los humanos a los márgenes de la toma de decisiones, lo que plantea preguntas sobre su lugar dentro de la guerra. Estas preguntas existenciales merecen mucha más investigación y debate, pero el ritmo al que se desarrolla la tecnología y la aparente obsesión con la«necesidad de velocidad» impiden o desfavorecen un diálogo tan crucial 28 Como recuerda Pere Brunet, la deshumanización que lleva al empleo de máquinas para la aniquilación está provocada por seres humanos, no por ia ni algoritmos, y es tarea de la humanidad cooperar ante las amenazas que hoy se ciernen sobre todos los pueblos.«Ni el cambio climático, ni las pandemias, ni las inundaciones entienden de fronteras. Por tanto, tal vez hay que cambiar de paradigma y destinar a todo esto el dinero que se destina a lo militar» 29 , concluye este investigador. 27. B. Rosen:«How to Make Military ai Governance More Robust» en War on the Rocks , 6/8/2024. 28. Entrevista con el autor. 29. Entrevista con el autor. Gestación por sustitución: ¿autonomía o explotación reproductiva? June Fernández Al igual que la prostitución, la gestación por sustitución provoca dentro del movimiento feminista fuertes debates entre abolicionismo y regulación. Pero detrás de estas posiciones polares hay una serie de discusiones complejas que incluyen múltiples cuestionamientos sobre la maternidad, la descentralización de las familias nucleares, el papel del mercado y, finalmente, la forma en que queremos parir a nuestra especie. Año 1986, Estados Unidos: nace Melissa Stern, a quien se considera la primera persona concebida mediante un contrato de gestación por sustitución que incluía la inseminación artificial. El caso es que William y Elizabeth Stern no podían tener descendencia propia y le pagaron a Mary Beth Whitehead para que hiciera ese trabajo reproductivo, con óvulos propios y semen del contratante. Pero después de dar a luz, Whitehead intentó renunciar a la entrega de la bebé, y así llegó a los tribunales el famoso caso de Baby m. La sentencia reconoció los derechos de paternidad y maternidad de William y Elizabeth Stern, aludiendo al interés superior de la menor, aunque estableció un régimen de visitas para la gestante. June Fernández: es periodista, impulsora y coordinadora de la revista digital feminista Pikara Magazine . Es autora de Sueños y vasijas. Análisis feministas en torno a la gestación por sustitución (Consonni, Bilbao, 2024). Palabras claves: autonomía, explotación reproductiva, feminismo, gestación por sustitución. tema central | Gestación por sustitución: ¿autonomía o explotación reproductiva? 85 Fue ese caso judicializado el que, según la tesis doctoral de Ana María Morero,«situaría la gestación subrogada en la arena pública por primera vez» y generaría una reacción polarizada: Las feministas liberales adoptaron en general una postura positiva, enfatizando el derecho de las mujeres a determinar sus derechos reproductivos y, por tanto, decidir libremente si querían o no participar como gestantes o proveedoras de óvulos en estos procesos. Mientras, las feministas socialistas y radicales se posicionaron en contra de esta, utilizando argumentos en la línea de la mercantilización de los cuerpos de las mujeres, de sus capacidades reproductivas y de las niñas y los niños que nacen fruto de la gestación subrogada, creando, en muchas ocasiones, una analogía entre esta práctica y el trabajo sexual. 1 Añade Morero que, entre unas y otras, en los movimientos feministas también quedó patente una gran incomodidad en relación con este tema por parte de quienes no se identificaban ni con el enfoque conservador sobre la maternidad de las abolicionistas ni con la aprobación de los mercados reproductivos. Año 2021, México: la Suprema Corte de Justicia exhorta al Congreso a regular«de manera urgente y prioritaria» la gestación por sustitución tanto altruista como comercial mediante una legislación de alcance nacional. El contexto es la discusión sobre la constitucionalidad del Código Civil de Tabasco, que en 1997 se convirtió en el primero del país(y uno de los primeros del mundo) en legalizar esta práctica. Afuera de la Corte, un grupo de feministas protestan vestidas con el icónico atuendo rojo de El cuento de la criada , la novela distópica de Margaret Atwood popularizada con su adaptación a serie televisiva, en la que una casta de criadas gesta para la clase dominante infértil. «Al avalar que se considere a mujeres y bebés mercancías que se pueden rentar o comprar, están dándonos la espalda. No están con nuestros derechos humanos, están con quienes quieren mercantilizar nuestros cuerpos», exclama la filósofa feminista Laura Lecuona 2 . Año 2022, España: el Tribunal Supremo se niega a reconocer la filiación del bebé que ha intentado inscribir como madre sola una ciudadana española, bebé concebido por una mujer mexicana mediante contrato de gestación por sustitución. El Tribunal argumenta que ese contrato«entraña un daño al interés 1 . A.M. Morero Beltrán:«Gestación subrogada en el Estado español. Una investigación teórico-empírica desde una perspectiva no androcéntrica», tesis de doctorado, Universidad de Barcelona, 2017. 2. Agencia efe:«‘Las mujeres no somos mercancía’, feministas protestan contra maternidad subrogada frente a la Corte» en El Sol de México , 7/6/2021. 86 June Fernández | nueva sociedad | 316 superior del menor y una explotación de la mujer que son inaceptables». Entre otras cláusulas, la gestante había renunciado a la intimidad y confidencialidad médica, y accedido a que se le hicieran pruebas de detección de drogas sin aviso previo y a que fuera la madre de intención quien pudiera decidir sobre la interrupción voluntaria del embarazo en caso de riesgo grave durante la gestación. El Tribunal vio en estas condiciones«limitaciones de su autonomía personal y de su integridad física y moral incompatibles con la dignidad humana» 3 . Y, sin embargo, en la mayoría de los casos, la justicia española termina reconociendo la filiación de criaturas nacidas mediante estos contratos, apelando(como ocurrió con el caso Baby m) al interés superior del menor. Poco ha cambiado en 40 años en cuanto a la discusión feminista, salvo el hecho de que esta se ha extendido a cada uno de los países que han importado esta práctica en un contexto de consolidación de las tecnologías reproductivas. La carta leída por Lecuona coincide con la argumentación del manifiesto «No somos vasijas» que difundieron feministas abolicionistas españolas en 2016 4 , y este a su vez se inspiró en el discurso de la Red Internacional Feminista de Resistencia a la Ingeniería Reproductiva y Genética(finrrage, por sus siglas en inglés), que se articuló a escala internacional en los años 80 para alertar sobre las consecuencias que las tecnologías reproductivas tendrían sobre los derechos de las mujeres. De un lado, las herederas del feminismo radical de la década de 1980 se oponen al mismo tiempo a la industria del sexo, los vientres de alquiler y la autodeterminación de género. Del otro, los propios sectores movilizados para legalizar la gestación por sustitución allá donde está prohibida o desregulada han incorporado la máxima del feminismo liberal:«Mi cuerpo, mi decisión», utilizada en las luchas por el derecho al aborto. Y, entre unas y otras, al igual que hace 40 años, muchas nos sentimos incómodas y necesitadas de un discurso matizado. Esto es una simplificación, por supuesto. Todo lo que podamos decir sobre gestación por sustitución implica simplificar una realidad que, en pleno siglo xxi, está globalizada y, por tanto, es inabarcable. Por eso decidí centrar el debate en mi contexto de origen, el País Vasco. En el libro Sueños y vasijas 5 , publicado originalmente en euskera como Aingeruak eta neskameak [Ángeles y criadas], entrevisté a 19 pensadoras y activistas vascas de distintos ámbitos del conocimiento y de distintas corrientes feministas. Los títulos de las dos versiones del libro aluden a esos imaginarios antagónicos 3. Poder Judicial de España:«El Tribunal Supremo considera que la gestación por sustitución vulnera los derechos de madres gestantes y niños», comunicación, 5/4/2022. 4. Disponible en. 5. J. Fernández: Sueños y vasijas. Análisis feministas en torno a la gestación por sustitución , Consonni, Bilbao, 2024. tema central | Gestación por sustitución: ¿autonomía o explotación reproductiva? 87 © Nueva Sociedad/ Emilia Schettino 2025 88 June Fernández | nueva sociedad | 316 que se imponen en la arena pública, frente a los que intento explorar dudas y contradicciones en una apuesta por la pluralidad y el pensamiento crítico. No obstante, citaré de manera no exhaustiva algunos casos latinoamericanos que contribuyen a una reflexión más amplia. ¿Quién decide sobre mi cuerpo? En Un diálogo sobre gestación subrogada , el libro que recoge la conversación entre la escritora Lola Robles y la socióloga Gracia Trujillo 6 , esta última opina que el lema feminista«Mi cuerpo es mío» debería servir para reconocer el trabajo de las gestantes.«¿Cómo hacemos desde los feminismos para estar defendiendo esto y, al mismo tiempo, estar diciendo a estas mujeres que quieren gestar por motivos altruistas o económicos que no lo hagan, que son siempre víctimas, que no son soberanas sobre su propio cuerpo, que no están eligiendo ellas?». En ese sentido, critica el paternalismo de las posturas abolicionistas que también se da en el ámbito del trabajo sexual:«Se repite en ambos casos el hablar en nombre de ellas[las trabajadoras], el no escucharlas, saber lo que está bien siempre mejor que ellas». Lola Robles, en cambio, responde por qué no le parece pertinente extender la consigna«Nosotras parimos, nosotras decidimos» a este terreno:«En el derecho al aborto, la mujer decide sobre su propio cuerpo, sobre un embrión que forma parte de su propio cuerpo. Pero hete aquí que en la gestación subrogada ese embrión no es suyo, es propiedad jurídica de otra/s persona/s». En ese sentido, hace referencia a que las cláusulas de los contratos de gestación por sustitución limitan la capacidad de decisión de las gestantes. Las feministas radicales llevan décadas cuestionando el argumento de la libre elección de las mujeres cuando se trata de ejercer trabajos atravesados por lógicas de dominación capitalista y patriarcal. Carole Pateman publicó en 1988 el ensayo El contrato sexual , en el que argumentaba que tanto la prostitución como los vientres de alquiler se basan en el«patriarcado de consentimiento», es decir, en una estrategia liberal que legitima las relaciones de subordinación a través del contrato. La escritora Layla Martínez también desmonta el discurso de la libre elección en su ensayo Gestación subrogada. Capitalismo, patriarcado y poder 7 , más emparentado con el feminismo anticapitalista que con el cultural:«[Este discurso] Se basa en una visión profundamente neoliberal de la libertad, en la ficción de que la sociedad es igualitaria y no está atravesada por ejes de poder 6. Útero Libros, Madrid, 2021. 7. Pepitas de Calabaza, Logroño, 2019. tema central | Gestación por sustitución: ¿autonomía o explotación reproductiva? 89 y dominación». En ese sentido, señala una clara asimetría entre las gestantes y los padres y madres de intención: las primeras firman los contratos para cubrir sus necesidades y los segundos, para materializar sus deseos. Además, critica que, según esa ideología neoliberal,«la libertad ya no es algo que se construye colectivamente, sino una capacidad individual para actuar en el mercado», monetizando todos los ámbitos de nuestra vida:«Además de trabajar, podemos alquilar nuestro sofá en Airbnb y vender trastos viejos en Wallapop». Martínez expone el mismo modus operandi que la argentina María Luisa Peralta en su capítulo para Maternidades cuir 8 : las técnicas de reproducción asistida y las formas de transferir la capacidad reproductiva se presentaron de entrada como procedimientos médicos para lograr legitimación social, se ligaron también a las demandas sociales como la diversidad familiar, pero El neoliberalismo demostró que pronto pasaron de la lógica sanitaria a la lógica de mercado. Así, el neoliberalismo demostró que era capaz de comercializarlo todo, incluida la capacidad de crear vida. Y ahí llegamos a otro punto: más que poner el era capaz de comercializarlo todo, incluida la capacidad foco en las estrategias de supervivencia individuade crear vida les, varias de mis entrevistadas hablan de la necesidad de una mirada global que entienda la urgencia de poner un freno a la voracidad de los mercados capitalistas y mantener así un consenso similar al que se da con el comercio de órganos. De ese modo, la economista Amaia Pérez Orozco relaciona el estallido de las innovaciones científico-tecnológicas ligadas a la reproducción con el colapso que auguró el ecofeminismo:«En este contexto de crisis sistémica, de crisis civilizatoria, parece que podemos controlar todos los procesos vitales a través de desarrollos tecnológicos que hagan factibles todos nuestros deseos» 9 . La politóloga Jule Goikoetxea compara el extractivismo de semillas de Monsanto con los mercados reproductivos: se manipulan las formas de crear la propia vida, aprovechando los desarrollos científico-tecnológicos pero, sobre todo, las relaciones de poder entre las personas y los pueblos. Con todo, a Goikoetxea no le inquieta más este tema que el resto de trabajos íntimos y emocionales asignados a las mujeres, especialmente a las empobrecidas y racializadas: Eso que llamamos mujer es un cuerpo expropiado. Donar óvulos, parir bebés, limpiar culos y baños, dedicarse a la familia heteronuclear o a ofrecer servicios sexuales en la calle son parte de un mismo proceso de expropiación 8. Eva Abril y G. Trujillo(eds.): Maternidades cuir , Egales, Madrid, 2020. 9. Las citas que no se referencian están extraídas de mi libro. 90 June Fernández | nueva sociedad | 316 que produce mujeres. La clave es hacer políticas públicas para mejorar la situación de las mujeres en sectores diferentes. Ese debe ser el objetivo. Todo lo demás es moral. Y, sin embargo, Josebe Iturrioz, profesora de filosofía y activista queer , defensora de los derechos de las trabajadoras sexuales, no renuncia a posicionamientos morales. Apunta que una de las diferencias fundamentales entre la prostitución y la gestación subrogada es que, en esta segunda, hay un sujeto protagonista que excede la cuestión de la autonomía de las mujeres: el bebé. Más aún, le da una profundidad añadida a un dilema que considera ético, político, social y epistemológico:«No podemos sostener que el sistema capitalista produzca la propia vida de una forma fordista. El debate tiene también un componente metafísico, porque determina nuestra existencia; transforma a la propia humanidad. Deberíamos preguntarnos en qué condiciones queremos parir a nuestra especie». ¿Violencia para las mujeres y para los bebés? El Grupo de Información en Reproducción Elegida de México(gire) ha encontrado cláusulas como la siguiente en muchos de los contratos de gestación por sustitución que ha analizado en su informe sobre gestación subrogada 10 : La madre gestante se compromete «La madre gestante comprende y se compromete a asumir todos los riesgos médicos asociados con la gestación, incluyendo el riesgo a asumir todos de muerte». Otros contratos contienen cláulos riesgos médicos asociados con la gestación, sulas en las que se descarta una reducción embrionaria, lo cual implica imponer a la gestante la posibilidad de un embarazo múltiple. Además, a menudo se impone el parto incluyendo el riesgo por cesárea para favorecer la comodidad del de muerte personal médico y el traslado de los padres y madres de intención,«sin tomar en cuenta la opinión de las mujeres gestantes, ni el mayor riesgo que implica una cesárea para la salud y la vida de la mujer». En el informe de gire destaca un caso grave de vulneración de los derechos de la paciente. Victoria tenía 32 años cuando acudió a una agencia de subrogación con el objetivo de ahorrar para comprar un terreno a sus tres hijas. Cuando, en el cuarto mes de embarazo, le diagnosticaron diabetes 10. Disponible en. tema central | Gestación por sustitución: ¿autonomía o explotación reproductiva? 91 gestacional, no recibió atención especializada para controlarla. Una mañana despertó con malestar y el vientre entumecido, y acudió a la clínica. El personal médico vio que el feto no presentaba signos vitales, pero no le dijeron nada. La derivaron a otra clínica de Tabasco, y fue ahí cuando le explicaron que el bebé había muerto. Victoria solicitó que se le realizase una cesárea, pero le impusieron un parto vaginal. Por si fuera poco, la familia de intención y la agencia eludieron la responsabilidad de costear sus gastos médicos, y tampoco le pagaron por los meses de gestación. Según gire, en esos casos se aprecia que los profesionales de la salud priorizan los intereses de las madres y padres de intención. Además, esta fundación feminista añade que algunas agencias retienen la información médica a la que deberían tener acceso las gestantes. También cuentan con testimonios de mujeres que se han sentido mal atendidas y juzgadas en los centros médicos por participar en procesos de subrogación. En todo caso, la entidad concluye que las vulneraciones de derechos que puede enfrentar toda embarazada en la atención sanitaria pueden agravarse en el contexto de la gestación por sustitución. Y, con todo, la posición de gire es regulacionista, por entender que la prohibición llevaría a criminalizar a las gestantes y que una ley garantista es la mejor manera de proteger los derechos de las mujeres, de forma que se podrían identificar los casos de explotación y garantizar aspectos como la confidencialidad en la atención médica o la representación jurídica independiente. Sin embargo, las abolicionistas consideran que la práctica de la gestación subrogada es en sí misma explotación reproductiva. Uno de los sectores que sostiene esa tesis con mayor vehemencia es el de las profesionales y activistas perinatales feministas: matronas, doulas, psicólogas y psiquiatras perinatales, madres organizadas a favor de los partos respetados, etc. La perspectiva perinatal define como díada la relación simbiótica que se establece entre la madre gestante y el recién nacido, quien ha habitado su cuerpo durante nueve meses. Por consiguiente, considera que la separación entre la gestante y la criatura que se da en la gestación por sustitución constituye en sí misma una forma de violencia obstétrica. Bajo esa perspectiva, incluso el modelo más garantista y solidario sería problemático, porque abre profundas heridas en ambos sujetos. En mi libro, desarrollan esta mirada la matrona Ana Mendia y la psicóloga perinatal Estitxu Fernández Maritxalar, quienes se oponen a que un proceso psicosocial como es el embarazo, que transforma el cerebro de las mujeres y que implica un intercambio biológico entre estas y los bebés(la llamada epigenética), devenga en un procedimiento mecanizado. Además, advierten que la reproducción asistida entraña más riesgo de efectos adversos(como la preeclampsia, la placenta previa, los partos prematuros, la diabetes gestacional, la trombosis, la embolia pulmonar o la muerte perinatal) y presuponen 92 June Fernández | nueva sociedad | 316 que la violencia obstétrica está especialmente generalizada cuando se trata de surrogates ; una violencia que puede tener consecuencias físicas y psicológicas graves tanto en las mujeres como en los bebés. También les preocupa el mayor riesgo de depresiones posparto, debido a la complejidad emocional que entraña entregar a una criatura gestada durante nueve meses. Las asociaciones de familias por gestación subrogada contestan a estos argumentos aportando datos de investigaciones como la de Samantha Yee y Clifford Librach, quienes analizaron las experiencias de parto de 90 gestantes canadienses para un artículo académico que se publicó en 2019 11 . Las entrevistas fueron anónimas y 97% de las consultadas contestó que renunciar a la maternidad sobre ese bebé no les provocó ningún conflicto interno, o que este fue muy leve. También existe literatura científica que descarta problemas emocionales en las personas nacidas por gestación subrogada. Estas asociaciones remiten a buenas prácticas como la del Ministerio de Sanidad del Reino Unido, donde los profesionales de la salud cuentan con una guía 12 para atender de forma adecuada tanto a las gestantes como a los padres y madres de intención. Esa guía establece que hay que respetar escrupulosamente el derecho de las surrogates a la confidencialidad médica, confirmando con ella qué información quiere compartir con la familia y cuál no. Tanto en el Reino Unido como en Canadá, el modelo que está legalizado es el«altruista», en el que las gestantes cobran una compensación económica que recompense el tiempo y los gastos que exige el proceso de embarazo. De hecho, en el Reino Unido las intermediarias no son agencias privadas, sino ong sin ánimo de lucro. Es por ello que cada vez más países optan por este modelo, como Uruguay y Cuba en el caso de América Latina. Pero si hay una cuestión en la que coinciden muchas feministas con posiciones antagónicas respecto a la gestación por sustitución es en la crítica al marco altruista. El altruismo como adoctrinamiento de género Es habitual que quienes pagan a una trabajadora del hogar(a menudo más pobre y de piel más oscura que las personas contratantes) la nombren usando el eufemismo«la chica que nos ayuda en casa». De igual modo, en el relato 11. S.S. Yee y C. Librach:«Analysis of Gestational Surrogates’ Birthing Experiences and Relationships with Intended Parents during Pregnancy and Post‐Birth» en Birth vol. 46 N o 6, 2019. 12. Departamento de Sanidad y Asistencia Social del Reino Unido:«Care in Surrogacy: Guidance for the Care of Surrogates and Intended Parents in Surrogate Births in England and Wales», 25/4/2024, disponible en. tema central | Gestación por sustitución: ¿autonomía o explotación reproductiva? 93 de las familias intencionales la gestante no es una trabajadora, sino una«ayudadora». Esto ocurre también en modalidades comerciales como la de California, donde las agencias no seleccionarán a aquellas candidatas que expresen en la enEn el relato de las trevista inicial que su principal motivación familias intencionales es tener una fuente de ingresos. Esa retórica sirve asimismo a las propias gestantes para desactivar el estigma de la madre abandonadora.«Son altruistas porque los marcos la gestante no es una trabajadora, sino una«ayudadora» morales en que se construyen sus narrativas lo imponen», aseguró la antropóloga Ariadna Ayala en un congreso sobre gestación por sustitución en Bilbao en el que presentó las conclusiones extraídas de sus entrevistas a gestantes estadounidenses 13 . Y, al mismo tiempo, Ayala llamó a escucharlas y creerles cuando hablan de la satisfacción de gestar para otras personas:«Genera orgullo, disfrute, validación positiva, autorreconocimiento y nuevas relaciones. Sus hijos e hijas les dicen‘eres alucinante, el día de mañana quiero ser como tú’». La socióloga Sara Lafuente Funes afirma en su ensayo Mercados reproductivos 14 que este tipo de retóricas son interesantes para entender las lógicas de los trabajos feminizados y su precarización. La vinculación de los trabajos que sostienen la vida con el mundo de los afectos refuerza un determinado orden simbólico de disciplinamiento de género: «Las mujeres deben realizarlos por amor o de forma amorosa». Según el manifiesto«No somos vasijas», el argumento del altruismo y la generosidad para validar los vientres de alquiler refuerza la arraigada definición patriarcal de las mujeres como«seres para otros» cuyo horizonte vital es el«servicio dándose a los otros». Añade este texto colectivo:«La supuesta ‘generosidad’,‘altruismo’ y‘consentimiento’ de unas pocas solo sirve de parapeto argumentativo para esconder el tráfico de úteros y la compra de bebés estandarizados según precio». Cultivar en las mujeres la idea de que transferir su capacidad reproductiva les va a reportar una realización emocional, ética o espiritual es muy funcional para los mercados y para las familias de intención, porque abarata costos pidiendo gratuidad precisamente a quienes ponen el cuerpo. Las gestantes altruistas organizadas, como las británicas, defienden que este marco es más favorable porque implica relaciones horizontales con las familias y elimina de la ecuación el convertir al bebé en objeto de un contrato mercantil. Sin embargo, voces feministas de distintas corrientes consideran inverosímil una 13. Los videos de las mesas redondas están disponibles en. 14. Katakrak, Pamplona, 2021. 94 June Fernández | nueva sociedad | 316 práctica desmercantilizada en un marco neoliberal:«Es una opción tan alejada del mundo que tenemos, que me parece absurdo tomarla como referente, como horizonte. Hay que pagar aunque sea la supervivencia de la gestante durante nueve meses; entonces vuelve a ser una falsa gratuidad, es decir, un mal pago», defiende Amaia Pérez Orozco. Precisamente en el caso del Reino Unido se ven las costuras del modelo altruista: la mitad de las familias de intención británicas se van al extranjero para conseguir bebés de maneras más rápidas y sencillas que bajo las condiciones garantistas autóctonas 15 . De esta manera, se sigue promoviendo que se lleve a cabo con mujeres extranjeras una práctica que se considera inaceptable en las mujeres del Reino Unido. Marta Busquets Gallego, abogada feminista especializada en derechos reproductivos, concluye que«la mayor parte de la gestación subrogada se produce en el tráfico económico y se beneficia de los flujos de precariedad globales» 16 . Además, reprueba que las agencias, representantes e intermediarios extraigan un mayor beneficio económico que las mujeres que gestan, a quienes se les pide una disposición altruista. En Australia, a la vez que se ha regulado la modalidad altruista, se ha tipificado como delito sortear esas restricciones en el extranjero, pero no se está aplicando y en el registro civil se sigue inscribiendo a los bebés nacidos bajo estas prácticas.«¿Por qué? Porque meter a las familias en la cárcel vulneraría la doctrina del interés superior del menor», explica la profesora de Derecho Civil Itziar Alkorta. En definitiva, el modelo altruista nos lleva al mismo callejón sin salida que el abolicionismo. Uruguay es otro ejemplo de la irrealidad del modelo altruista. En 2014 se aprobó la gestación subrogada, limitada a madres de intención con enfermedades genéticas o adquiridas por las que no tengan capacidad de gestar. Las gestantes solo pueden ser sus hermanas o cuñadas, no pueden recibir pagos y la solicitud tiene que ser aprobada por una comisión para la reproducción asistida formada dentro del Ministerio de Sanidad. Pues bien, entre 2014 y 2020, este organismo solo recibió 11 solicitudes y, de ellas, solo dio luz verde a dos 17 . En el resto de los casos, las clínicas autorizadas para gestionar los procesos derivaron a sus solicitantes al extranjero. Ante esas dificultades, el Senado está en proceso de votar un nuevo proyecto de ley que flexibilizaría el grado de consanguinidad para incluir como gestantes a las primas, tías y sobrinas de las solicitantes. 15.«As Adoptions Collapse, Demand for International Surrogacy Is Soaring» en The Economist , 30/1/2025. 16. Serena Brigidi y Coral Cuadrada(eds.):«Maternidades, experiencias y narraciones. Una mirada a través de los campos de saberes», Publicacions urv, Tarragona, 2021. 17. Camila Zignago:«Gestación subrogada en Uruguay: una realidad a medias» en La Diaria , 12/2/2020. tema central | Gestación por sustitución: ¿autonomía o explotación reproductiva? 95 Un caso más reciente es el cubano: el Código de Familia de 2022 legaliza la gestación subrogada«solidaria» entre familiares o amistades, sin intercambio económico. El contrato tendrá que ser aprobado por una autoridad judicial y el proceso se realizará en un centro público Un caso más reciente es el cubano: el Código de reproducción asistida. Este artículo no de Familia de 2022 restringe la práctica a la ciudadanía cubana; por tanto, las detractoras de esta medida creen que va a florecer el turismo reproductivo a la isla y que el gobierno no va a conlegaliza la gestación subrogada«solidaria» entre familiares o trolar en la práctica los pagos irregulares 18 . amistades, sin Como también se plantea en el ámbito de la prostitución o del trabajo de cuidaintercambio económico dos, tal vez tendría más sentido poner el foco en la demanda, es decir, en las decisiones de las familias que se plantean esta forma de reproducción. Miren Rubio lo formuló así en una columna de radio local: ¿Debería ser una petición que cualquiera pudiera hacer, por más que la mujer esté dispuesta a parir para nosotres, que pase por los ciclos hormonales, el embarazo, el parto, la elaboración emocional…? ¿O tal vez, deberíamos nosotres mismes poner límites a nuestros deseos? No tengo duda alguna de que la mayoría de las madres y los padres se esfuerzan por hacer bien las cosas. Pero ¿tenemos que poner el límite en el control sobre la voluntad y la generosidad de las mujeres? Me habéis pillado: para mí no es suficiente. 19 Otra reproducción es posible En España, el Partido Socialista Obrero Español(psoe) y Podemos incluyeron en sus últimos programas electorales la prohibición total de la«explotación reproductiva»(como llaman a todo tipo de gestación subrogada) y coincidieron en plantear como alternativa facilitar las adopciones, revisando los requisitos.«No compres bebés, adopta», ha sido también uno de los lemas empleados por un feminismo abolicionista que se caracteriza por ser muy privilegiado y blanco. Llama la atención que estas feministas presenten este negocio como racista y colonial, y llamen a salvar de él a las mujeres racializadas y/o habitantes de territorios colonizados, mientras que los movimientos 18. Marisa Kohan:«Cuba cuela en la Ley de las Familias la explotación reproductiva de las mujeres con el eufemismo de‘gestación solidaria’» en Público , 29/9/2022. 19. Citada en J. Fernández: ob. cit. 96 June Fernández | nueva sociedad | 316 antirracistas y anticoloniales están más ocupados en defender la abolición de otras instituciones y regímenes, como la modalidad interna en el trabajo del hogar o las prisiones, así como en alertar sobre los criterios racistas en las quitas de custodia a madres migrantes y racializadas. Sophie Lewis critica en Otra subrogación es posible 20 que al feminismo abolicionista blanco nunca le han preocupado las dinámicas coloniales relativas a las maternidades como las que se dieron en las plantaciones estadounidenses:«las mujeres negras esclavizadas no podían reclamar el parentesco ni la propiedad del fruto de su trabajo gestante. De hecho, ni siquiera eran reconocidas públicamente como mujeres, mucho menos como madres o como ciudadanas». No hay que viajar al pasado: menciona también las separaciones forzosas de madres y criaturas migrantes en las fronteras, experiencias que chocan con el ideal de crianza con apego de las maternidades feministas europeas y blancas. Cabe poner en valor los modelos de colectivización de la crianza en diferentes épocas y territorios, fuera del canon blanco burgués de la familia nuclear. En mi libro participan dos feministas de la Asociación de Mujeres Gitanas de Euskadi(amuge), quienes expresan su perplejidad ante el retraso de la edad de procreación de las personas payas y subrayan que el Pueblo Gitano prioriza las lógicas comunitarias a los proyectos de emancipación individuales. Además, destacan que arropan más a los parientes infértiles para que no tener En Sueños y vasijas descendencia no sea sinónimo de soledad:«Es habitual que las hermanas y hermanos les elise repite una crítica jan como madrinas y padrinos de sus hijos, y se contundente al discurso progresista que presenta la los dejen más rato para que cuiden». En Sueños y vasijas se repite una crítica contundente al discurso progresista que presenta la adopción como alternativa ética a la gestaadopción como alternativa ética a la gestación ción por sustitución. Voces migrantes como la psicóloga mexicana Norma Vázquez llaman a recordar fenómenos como las tramas de adopción que involucraban robos de bebés, y a por sustitución prestar atención a las heridas emocionales que expresan algunas hijas de la adopción transnacional que han crecido en familias blancas, desconectadas de sus orígenes. Por su parte, la antropóloga Iosune Fernández Centeno y la militante feminista Ianire de la Calva, ambas madres por adopción transnacional, critican que el discurso de promoción de las adopciones se basa en la idea, bienintencionada pero criticable, de la salvadora blanca.«Es preocupante y doloroso, teniendo en cuenta que estamos expoliando territorios donde luego acudimos a adoptar 20. Bellaterra, Barcelona, 2020. tema central | Gestación por sustitución: ¿autonomía o explotación reproductiva? 97 criaturas», dice De la Calva, quien recuerda que las adopciones transnacionales no están exentas de lógicas comerciales ni de la demanda de criaturas pequeñas y sanas, que choca con la realidad de los orfanatos.«No se tiene en cuenta que has sacado a la criatura de su contexto, que ella no lo ha elegido, y que eso supone un quiebre brutal de su entramado social. Hay gente que habla de una migración forzada», añade Fernández Centeno. Recuerda que gobiernos europeos como el de Países Bajos han interrumpido las adopciones transnacionales y pedido perdón después de constatar graves abusos sistémicos en ese marco. Por ello, elogian más bien el modelo de acogida, porque en este se garantiza que las criaturas mantengan relación con su familia de origen, y porque ese marco rompe con la tendencia a considerar a las hijas e hijos –por parto biológico o subrogado– como una propiedad; una retórica presente, por razones diferentes, tanto en los discursos de las familias por gestación subrogada(la asociación española más conocida se llama Son Nuestros Hijos) como en el sector abolicionista lgbti+-fóbico que quiere blindar el principio de que madre es la que pare. Estos discursos nos interpelan directamente a las familias homo y lesboparentales, entre otras. Si ser madre no es un sentimiento sino una realidad biológica, ¿son las no gestantes(ya sea por adopción o en parejas de mujeres) madres de segunda? Este discurso abona el terreno a políticas como las de Georgia Meloni y su diputada Carolina Varchi en Italia, que a la vez que han convertido la gestación subrogada en delito universal(con penas de hasta tres años de cárcel y multas de hasta un millón de euros), también han revocado la filiación a las madres lesbianas no gestantes con efectos retroactivos. Varchi, promotora de estas medidas en el Congreso, defendió que«la maternidad es única, insustituible, no subrogable» 21 . Entonces, ¿deberíamos reconocer a las familias por gestación subrogada como modelos no normativos que enfrentan los mismos problemas de invisibilidad, cuestionamiento, negación de derechos y estigmatización que vivimos las familias heterodisidentes? Puede que sí, pero conviene no olvidar que la gestación subrogada es el modelo que el neoliberalismo ofrece para simular familias normativas. De hecho, en las parejas heterosexuales es habitual que las mujeres simulen literalmente un embarazo y que a los hijos e hijas se les oculten sus orígenes. Es por ello que, al contrario de lo que presupone el feminismo abolicionista transexcluyente, la defensa de la gestación por sustitución no es ni mucho menos mayoritaria dentro de los movimientos queer , donde se considera una reivindicación del«patriarcado neoliberal, aliado con 21. Francesca Cicardi: « Meloni convierte en‘delito universal’ la gestación subrogada» en ElDiario. es , 26/7/2023. 98 June Fernández | nueva sociedad | 316 gais de clase alta» 22 ; en todo caso, lo es en asociaciones lgbti+ de corte más institucional y reformista. En mi libro, el activista queer Borja Muñoz Arrastia aboga por crear«vías de reproducción propias, de forma autónoma, fuera de la pareja o trascendiéndola», evitando la tutela del Estado, así como las vías mercantilizadas. Una demanda que comparten casi todas mis entrevistadas es que los Estados reconozcan modelos familiares de más de dos progenitores, así como que promuevan otro tipo de medidas administrativas y económicas que descentralicen la familia nuclear. Este tipo de iniciativas permitirían reconocer distintos modelos de familia: las reconstituidas o ensambladas(dicho en llano, madrastras y padrastros), las poliamorosas y las creadas a partir de acuerdos de coparentalidad. Es una reivindicación que beneficiaría a más sectores de la ciudadanía que la gestación por sustitución, pero pasa más desapercibida porque no interesa a los mercados ni atrae a los sectores privilegiados 23 . Cuba es la excepción que hemos encontrado: el ya citado Código de Familia de 2022 no solo ha aceptado la gestación por sustitución solidaria, sino que también ha reconocido distintas formas de filiación: la consanguínea, la adoptiva, la asistida y la socioafectiva. Otra vía para lograr este cambio es la jurisprudencia, es decir, abrir brecha en los tribunales. En Argentina, la cineasta Albertina Carri y la periodista Marta Dillon pidieron a su amigo Alejandro Ros que aportase semen para su proyecto reproductivo y le ofrecieron que participase en la crianza. En 2015, lograron el hito legislativo de registrar a su bebé con triple filiación, es decir, que se reconociera que tenía dos madres y un padre 24 . Esta posibilidad solucionaría las disputas judiciales en las que las demandas de paternidad por parte de donantes conocidos llevan a negar la maternidad de las lesbianas no gestantes; casos que en España han llevado a desincentivar los acuerdos reproductivos entre gais y lesbianas. En definitiva, vemos que, aunque el tema de la gestación por sustitución afecta a un segmento reducido de la población, sus implicaciones y sus alternativas sí que interpelan a toda la ciudadanía, y nos llevan a repensar cuestiones tan básicas como los límites del mercado, de la autonomía personal, de las figuras de parentesco o, como decía Iturrioz, la pregunta de cómo queremos parir a nuestra especie. Igual deberíamos reorientar el debate hacia lo que viene: los úteros artificiales 25 . 22. J. Fernández:«#felgtbNoEnMiNombre. Colectivos elegetebé se posicionan contra la gestación subrogada» en Pikara Magazine , 22/7/2020. 23. J. Fernández:«El limbo administrativo de criar entre más de dos» en Pikara Magazine , 16/10/2024. 24. Carlos Rodríguez:«El derecho de un niño a ser lo que realmente es» en Página/12 , 14/7/2015. 25. V., por ejemplo,«El útero artificial para salvar la vida de bebés prematuros(y la preocupación ética que despierta)» en bbc Mundo , 19/7/2024. Menopausia en el trabajo: cuerpo, política y transformación Jennifer Chan de Ávila La menopausia es una etapa natural en la vida de muchas personas, pero en el ámbito laboral sigue siendo un tema silenciado. A menudo se la trata como un asunto privado o médico y su impacto en el trabajo ha sido ignorado, lo que refuerza desigualdades de género y edad. Por ello, es importante analizar la menopausia desde la política del cuerpo, abordando no solo sus dimensiones físicas y mentales, sino también sus consecuencias sociales y profesionales. A pesar de que la menopausia afecta a cerca de 1.000 millones de mujeres en todo el mundo, el tema es aún ampliamente ignorado en el debate público. Históricamente, la menopausia ha sido percibida como un asunto privado o exclusivamente médico, lo que ha llevado a la estigmatización y al silenciamiento de las experiencias de las personas que atraviesan esta transición. Estos procesos de estigmatización e invisibilización se reproducen y exacerban en el ámbito laboral. A pesar de eso, el debate acerca de la relación entre menopausia y trabajo está emergiendo y tomando fuerza a través de estudios y movimientos políticos en lugares como el Reino Unido y Alemania. Este artículo explora la menopausia desde la perspectiva de la política del cuerpo, entendida Jennifer Chan de Avila: es doctora en Ciencias Políticas y Estudios de Género por la Universidad Libre de Berlín, investigadora y doula de menopausia certificada. Colabora como experta por parte de Alemania en la propuesta de norma iso b-45010 sobre salud menstrual y menopausia. Palabras claves: estigmatización, menopausia, mujeres, trabajo. 100 Jennifer Chan de Ávila | nueva sociedad | 316 como el análisis de cómo las normas sociales, las estructuras de poder y los discursos culturales moldean la experiencia del cuerpo humano. Al centrarse en su intersección con el mundo laboral, se plantea una pregunta clave: ¿cómo pueden los lugares de trabajo transformar su cultura y políticas para apoyar a las personas que atraviesan la menopausia? ¿Qué es la menopausia? Dimensiones física y mental Desde el punto de vista médico, la menopausia es solo un día en la vida de una persona que menstrúa, es decir, el día en que cumple 12 meses sin tener un periodo. Esto generalmente ocurre entre los 45 y 55 años, con una edad promedio de 51 años en las culturas occidentales. Sin embargo, comúnmente se denomina menopausia a todo el periodo de transición que incluye los años previos y posteriores a ese día. En los años previos, conocidos como perimenopausia, la función ovárica comienza a disminuir, se presentan variaciones hormonales y puede aparecer una variedad de experiencias físicas y mentales 1 . Al tratarse de una fase natural en la vida de una mujer o persona no binaria menstruante, la menopausia no es una enfermedad 2 . Entre las experiencias o molestias que pueden surgir durante esta etapa, destacan los sofocos o bochornos, que generan una sensación repentina de calor en la parte superior del cuerpo, acompañada de sudoración intensa y palpitaciones. También son frecuentes los dolores musculares y de huesos, así como el síndrome genitourinario, que puede provocar sequedad vaginal y episodios de incontinencia. Además, pueden presentarse alteraciones en el sueño, como insomnio o despertares nocturnos, así como cambios en la distribución de la grasa corporal, con una mayor tendencia a acumular peso en la zona abdominal. La piel y el cabello pueden volverse más secos y frágiles debido a la disminución de los niveles de estrógenos. 1. Jerilynn C. Prior:«Perimenopause: The Complex Endocrinology of the Menopausal Transition» en Endocrine Reviews vol. 19 N o 4, 8/1998. 2. En este caso, nos referimos a la menopausia natural, que ocurre como parte del proceso biológico del envejecimiento. Sin embargo, existen menopausias no naturales, como la menopausia prematura o insuficiencia ovárica prematura, que afecta aproximadamente a tres de cada 100 mujeres. Además, muchas personas pueden entrar en menopausia a cualquier edad debido a cirugías o como consecuencia de tratamientos médicos para enfermedades como el cáncer. No existen datos precisos sobre cuántas personas pueden verse afectadas por estos casos. La menopausia no natural puede conllevar molestias mucho más severas y debilitantes, además del impacto psicológico de atravesar esta transición de forma abrupta y antes de lo esperado, lo que a menudo implica lidiar con la infertilidad y sus implicaciones emocionales. tema central | Menopausia en el trabajo: cuerpo, política y transformación 101 En el nivel psíquico, la menopausia puede afectar significativamente el estado de ánimo y la salud cognitiva. Muchas mujeres experimentan ansiedad, irritabilidad y episodios de depresión. También son usuales las dificultades de concentración y los problemas de memoria, conocidos como niebla mental, que pueden afectar la productividad y la calidad de vida diaria. La fatiga es otro síntoma común, con una sensación de agotamiento persistente que no mejora con el descanso. De las personas que atraviesan la menopausia, aproximadamente 75% experimenta molestias de distinta intensidad, mientras que de ese porcentaje 25% sufre molestias severas que afectan significativamente su calidad de vida. Se calcula también que entre 5% y 6% de las mujeres menopáusicas presentan molestias tan intensas que pueden ser comparables con una discapacidad o enfermedad crónica, lo que subraya la necesidad de brindar apoyo adecuado a quienes atraviesan esta etapa 3 . Tradicionalmente, la menopausia ha sido abordada desde una perspectiva médica, enfocada en sus efectos físicos y psicológicos. Sin embargo, este enfoque deja de lado un aspecto fundamental: su dimensión socioafectiva. Más allá de ser un proceso biológico y psicológico, la menopausia es una experiencia profundamente La menopausia es emocional e íntima, pero al mismo tiempo souna experiencia cial, atravesada por normas culturales, dinámicas de poder y relaciones interpersonales que influyen en la forma en que se vive esta etapa. Desde este enfoque, no se trata solo de cómo profundamente emocional e íntima, pero al mismo la menopausia afecta el bienestar emocional y tiempo social social de las mujeres, sino también de cómo las estructuras sociales, las expectativas de género y las narrativas culturales determinan su significado. Por ejemplo, en muchas sociedades, el envejecimiento femenino está rodeado de tabúes y estigmas que asocian la menopausia con una pérdida de valor social. En el ámbito laboral, persiste la idea de que las mujeres en esta etapa son menos productivas o están menos capacitadas para asumir nuevos retos, lo que limita sus oportunidades profesionales. En el entorno familiar, el silencio en torno de la menopausia puede generar sentimientos de aislamiento, ya que sigue siendo un tema poco discutido incluso entre las propias mujeres. Además, la menopausia no ocurre en un vacío. Se cruza con otros factores que impactan en la vida de quienes la atraviesan, como los cambios en la dinámica familiar, las responsabilidades de cuidado, la estabilidad económica y el desarrollo profesional. En sociedades donde el envejecimiento femenino es 3. V. British Menopause Society,. 102 Jennifer Chan de Ávila | nueva sociedad | 316 invisibilizado o desvalorizado, las mujeres pueden enfrentar una doble carga: gestionar los cambios físicos y emocionales mientras lidian con la falta de espacios de apoyo y reconocimiento. Incorporar la dimensión socioafectiva en el análisis de la menopausia implica reconocer que no es solo una cuestión médica, sino un fenómeno social con profundas implicaciones. Un enfoque verdaderamente integral debe considerar no solo la salud física y mental, sino también la emocionalidad y el impacto de las normas de género, las estructuras laborales y las dinámicas de poder. La menopausia y la política del cuerpo Desde la perspectiva de la política del cuerpo, la menopausia está atravesada por discursos de género, edad y salud que refuerzan estereotipos y marginaLa patologización ción 4 . La patologización de este proceso natural es parte de una historia más amplia de control de este proceso sobre el cuerpo femenino, en la que sus funciones natural es parte de una historia más amplia de control biológicas han sido vistas como déficits o anomalías que requieren intervención. En este contexto, la menopausia es presentada como un problema médico que debe ser tratado, ignorando a mesobre el cuerpo nudo sus dimensiones emocionales y sociales. femenino Esta visión no solo desvaloriza la experiencia de quienes la atraviesan, sino que también refuerza la idea de que el cuerpo menopáusico es disfuncional y debe ser corregido. Sin embargo, la menopausia remite a experiencias muy diversas. Está atravesada por factores como la clase social, la raza, la neurodivergencia y la edad, lo que genera vivencias distintas entre quienes la experimentan. En muchas comunidades, la falta de acceso a información y atención médica adecuada aumenta la incertidumbre y el malestar 5 . Al mismo tiempo, las personas trans y no binarias pueden enfrentar barreras adicionales para recibir diagnósticos precisos y cuidados médicos alineados con sus necesidades específicas, ya que el sistema de salud sigue basando sus tratamientos en un modelo binario de género 6 . 4. Kathleen Riach y Margaret Rees:«Diversity of Menopause Experience in the Workplace: Understanding Confounding Factors» en Current Opinion in Endocrine and Metabolic Research vol. 27, 12/2022. 5. Debora Gottardello y Belinda Steffan:«Fundamental Intersectionality of Menopause and Neurodivergence Experiences at Work» en Maturitas vol. 189, 2024. 6. Sue Westwood:«Lesbian, Gay, Bisexual, Transgender and Queer(lgbtq+) Menopause: Literature Review, Knowledge Gaps and Research Agenda» en Health , 2024. tema central | Menopausia en el trabajo: cuerpo, política y transformación 103 El edadismo de género agrava aún más esta exclusión. En una cultura que asocia la feminidad con la juventud, la menopausia se percibe como una pérdida de valor. El imaginario social, que vincula la identidad femenina con la fertilidad y la apariencia, convierte esta etapa en una especie de«muerte» simbólica que muchas personas atraviesan en silencio. En lugar de reconocer la menopausia como una fase de madurez y transformación, se la reduce a una pérdida de atractivo, alimentando la presión por ocultar sus efectos mediante tratamientos hormonales o procedimientos estéticos. Esta desvalorización también se refleja en el ámbito laboral, donde persiste la percepción de que el rendimiento disminuye con la edad. Muchas personas menopáusicas ocultan sus síntomas por temor a ser vistas como menos competentes 7 . Esta invisibilización tiene consecuencias directas en su desarrollo profesional: algunas optan por reducir su carga laboral, rechazan ascensos o incluso abandonan el mercado laboral antes de tiempo. La falta de protocolos y medidas de apoyo en los espacios de trabajo refuerza esta exclusión al impedir que quienes atraviesan esta etapa cuenten con ajustes laborales adecuados o entornos sensibilizados sobre sus necesidades. Todo lo anterior muestra cómo los sistemas de opresión y exclusión que han marcado históricamente la vida de las mujeres se manifiestan también en la experiencia de la menopausia. La desigualdad de género, el edadismo y la falta de reconocimiento de las diferencias individuales entre mujeres y personas de género diverso contribuyen a su invisibilización y estigmatización. Por ello, una perspectiva interseccional que atienda tanto las diferencias entre las mujeres como las múltiples dimensiones de sus experiencias es imperativa para un acercamiento integral y justo a la menopausia. En Europa, y particularmente en el Reino Unido y Alemania, la menopausia ha dejado de ser un tema privado para convertirse en una cuestión clave en el ámbito laboral, que impulsa nuevas discusiones sobre inclusión y bienestar en el trabajo. Numerosos estudios han demostrado que sus síntomas afectan significativamente la vida profesional de las mujeres y condicionan su rendimiento y permanencia en el mercado laboral 8 . Informes del Reino Unido revelan datos alarmantes: una de cada diez mujeres deja 7. B. Steffan y Kristina Potocnik:«Thinking Outside Pandora’s Box: Revealing Differential Effects of Coping with Physical and Psychological Menopause Symptoms at Work» en Human Relations vol. 76 N o 8, 2023. 8. Claire Hardy, Eleanor Thorne, Amanda Griffiths y Myra Hunter:«Work Outcomes in Midlife Women: The Impact of Menopause, Work Stress and Working Environment» en Women’s Midlife Health , 4/2018; C. Hardy:«Menopause and the Workplace Guidance: What to Consider» en Post Reproductive Health vol. 6 N o 1, 2020. 104 Jennifer Chan de Ávila | nueva sociedad | 316 su empleo debido a la menopausia, mientras que 26% considera disminuir su carga laboral 9 . En Alemania, donde alrededor de 7,5 millones de mujeres en edad menopáusica están activas en el mercado laboral, se observan tendencias similares. Datos recientes confirman que la menopausia tiene un impacto directo en la vida de las mujeres trabajadoras que la atraviesan: 74,3% de las trabajadoras reporta dificultades de concentración, 73,8% experimenta niveles elevados de estrés y 50% sufre episodios de irritabilidad e impaciencia. Además, 38% señala que su confianza en el trabajo se ha visto afectada 10 . Estos factores no solo impactan a las trabajadoras individualmente, sino que también generan implicaciones organizacionales, ya que debilitan la estabilidad y cohesión de los equipos de trabajo. El impacto de la menopausia en la trayectoria laboral también se refleja en las decisiones que muchas trabajadoras han tomado en respuesta a la falta de medidas de apoyo. Según la misma encuesta en Alemania, 24% de las mujeres en esta etapa ha reducido su jornada laboral, mientras que 18,4% ha optado por cambiar de empleo en busca de condiciones más favorables. Además, 15,9% ha decidido hacer una pausa en su carrera y 10% ha optado por la jubilación anticipada, porcentaje que asciende a 19,4% entre las mujeres mayores de 55 años 11 . Estas cifras evidencian cómo la menopausia, al no estar contemplada dentro de las políticas laborales, obliga a muchas trabajadoras a modificar drásticamente su vida profesional, lo que a su vez afecta la retención de talento y la estabilidad de las empresas. Para las organizaciones, esta situación representa un desafío estructural con consecuencias en productividad, retención de talento y costos operativos. La salida de trabajadoras durante la menopausia no solo genera vacíos en la transmisión de conocimientos, sino que también afecta la dinámica de los equipos y la capacidad de innovación. Por otro lado, la asistencia de trabajadoras con rendimiento disminuido genera costos invisibles, mientras que las ausencias laborales por molestias de menopausia tienen un impacto directo en la economía empresarial. En Alemania, se estima que la menopausia está relacionada con la pérdida de 40 millones de días laborables y un impacto económico de alrededor de 9.400 millones de euros(más de 10.000 millones de dólares). En el Reino Unido, el reemplazo de una trabajadora que abandona su puesto debido a la menopausia puede costar al 9. Andrew Bazeley, Catherine Marren y Alex Shepherd: Menopause and the Workplace , The Fawcett Society, 2022. 10. J. Chan de Ávila y Sabine Nitsche: Wechseljahre am Arbeitsplatz , Transcript, Bielefeld, 2025. 11. Ibíd. tema central | Menopausia en el trabajo: cuerpo, política y transformación 105 empleador más de 30.000 libras(unos 38.000 dólares) en gastos de reclutamiento, selección y formación 12 . Más allá de los costos financieros, las empresas tienen una responsabilidad tanto social como legal en la protección de sus trabajadoras. Aunque la menopausia aún no está regulada como una categoría específica en la mayoría de los países, las normativas laborales prohíben la discrimiMás allá de los costos financieros, nación por género y edad, lo que ha permitido las empresas tienen que algunas mujeres en el Reino Unido interpongan demandas en este contexto y obtengan fallos a su favor. Estos casos reflejan una tendencia hacia el reconocimiento de la menopauuna responsabilidad tanto social como legal en la sia como un factor que podría requerir protecprotección de ción legal. Ante este escenario, es fundamental que las empresas diseñen políticas inclusivas que sus trabajadoras permitan a las trabajadoras atravesar esta etapa con dignidad, sin que ello represente un obstáculo para su desarrollo profesional. Ignorar la menopausia en el ámbito laboral no solo perpetúa desigualdades de género y edad, sino que también impone un costo elevado para las empresas. Garantizar condiciones laborales inclusivas para las trabajadoras menopáusicas no es solo una cuestión de equidad; es un imperativo económico y estratégico para empresas que buscan mantenerse competitivas en un mundo laboral en transformación. Menopausia y trabajo: un problema silenciado La menopausia y el trabajo tienen una relación de influencia mutua. Por un lado, las molestias físicas y mentales asociadas con esta etapa, como los bochornos, la fatiga y las dificultades cognitivas, pueden afectar la productividad, el bienestar y las trayectorias profesionales. Por otro lado, las condiciones laborales pueden agravar significativamente estas experiencias a través del estrés, la sobrecarga de tareas, la falta de flexibilidad y entornos inadecuados. La ausencia de medidas de apoyo y la presión por mantener el rendimiento sin ajustes generan una doble carga para las trabajadoras, que deben gestionar tanto los efectos de la menopausia como las exigencias de su empleo. Factores laborales como jornadas extensas sin pausas adecuadas intensifican la fatiga 12. Carol Atkinson, Vanessa Beck, Jo Brewis, Andrea Davies y Joanne Duberley:«Menopause and the Workplace: New Directions in hrm Research and hr Practice» en Human Resource Management Journal vol. 31 N o 1, 2021. 106 Jennifer Chan de Ávila | nueva sociedad | 316 y dificultan la concentración. De manera similar, oficinas con temperaturas extremas pueden agravar los síntomas vasomotores, mientras que la falta de opciones de teletrabajo o flexibilidad horaria incrementa los niveles de estrés, lo que deteriora el bienestar emocional de quienes atraviesan esta etapa. Si bien los elementos físicos y mentales de la relación de mutua influencia entre menopausia y trabajo han comenzado a estudiarse más ampliamente, la dimensión socioafectiva sigue siendo ignorada. Esto constituye una omisión que es urgente corregir. En Alemania, 54,4% de las mujeres describe la menopausia como una experiencia emocionalmente negativa que afecta de forma adversa su vida laboral. Además, 52,1% de las mujeres se siente abandonada en su entorno de trabajo, sin apoyo por parte de sus empleadores o compañeros, lo que refuerza sentimientos de aislamiento e inseguridad. La autoestima también se ve afectada: 45,8% de las trabajadoras experimentan una disminución en su confianza profesional 13 . A este impacto se suma el miedo a la discriminación: 29% de las trabajadoras teme ser juzgada o estigmatizada por atravesar la menopausia. Cabe resaltar que 25,1% de las mujeres en esta etapa siente que es menos valorada que sus colegas masculinos y también menos valorada que sus compañeras más jóvenes 14 . Esto refuerza el argumento de que la menopausia es un tema profundamente interseccional, en el que las personas enfrentan barreras específicas que combinan sexismo y edadismo. La carga emocional y social que implica la menopausia en el ámbito laboral tiene repercusiones profundas. Muchas mujeres, al percibir que la menopausia sigue siendo un tema tabú, trabajan aún más para compensar y ocultar sus síntomas, esforzándose en exceso para no ser percibidas como menos capaces. Este esfuerzo adicional tiene un costo silencioso en términos de salud mental y bienestar, un impacto que no se refleja en las estadísticas empresariales, pero que recae directamente sobre las trabajadoras. A pesar de la evidencia sobre su impacto, la menopausia sigue siendo un tema invisibilizado en la mayoría de los lugares de trabajo. Más de 50% de las trabajadoras reporta que no se habla de ello abiertamente en sus entornos laborales, lo que impide la generación de políticas inclusivas. Ante esta falta de reconocimiento estructural, las mujeres en menopausia deben sobreesforzarse para evitar el estigma, lo que incrementa el estrés y deteriora su calidad de vida 15 . Desde una perspectiva organizacional, la dimensión socioafectiva de la menopausia está directamente ligada a la cultura laboral y a cómo las empresas 13. J. Chan de Ávila y S. Nitsche: ob. cit. 14. Ibíd. 15. Petra Verdonk, Elena Bendien y Yolande Appelman:«Menopause and Work: A Narrative Literature Review about Menopause, Work and Health» en Work vol. 72 N o 2, 2022. tema central | Menopausia en el trabajo: cuerpo, política y transformación 107 gestionan la diversidad etaria y de género. Sin embargo, la falta de apoyo es evidente: solo 15% de las trabajadoras en Alemania considera que su empleador ofrece un entorno de apoyo para afrontar la menopausia, a pesar de que casi 57% expresa el deseo de recibir más respaldo en este aspecto. Entre las principales deficiencias en el apoyo empresarial se encuentran la falta de información y sensibilización, lo que perpetúa el desconocimiento y refuerza el silencio sobre la menopausia en el ámbito laboral. Sin espacios donde este tema pueda abordarse abiertamente, las empresas no solo fallan en ofrecer apoyo efectivo, sino que perpetúan la exclusión y el estigma. Para transformar esta realidad, es esencial generar una cultura organizacional en la que estas conversaciones sean posibles y esto permita el desarrollo de medidas de apoyo sostenibles. Lo anterior demuestra que la menopausia no es un problema individual, sino un desafío organizacional que requiere un cambio estructural. A pesar de la creciente evidencia sobre la importancia de abordar la menopausia en el entorno laboral, muchas empresas aún no han tomado medidas concretas. La falta de acción responde a diversas barreras estructurales y culturales. Para algunas organizaciones, la menopausia sigue siendo vista como un asunto privado, lo que perpetúa su invisibilización y limita la posibilidad de desarrollar políticas inclusivas. Otras citan la falta de conciencia sobre su impacto en el ámbito laboral o la incertidumbre sobre cómo abordarlo de manera efectiva. Como ya hemos mencionado, existen múltiples razones por las cuales las empresas deben ocuparse de este tema: desde los beneficios económicos, la equidad y justicia social y la necesidad de adaptarse a los recientes cambios demográficos en la fuerza laboral hasta la prevención de conflictos legales por discriminación de género o edad. A esto se suma un factor clave: la creciente demanda de las propias mujeres y la normalización de conversaciones sobre la menopausia y sus efectos en todas las áreas de la vida. Parte de la falta de acción empresarial puede entenderse dentro del denominado gender health gap , es decir, la brecha de Parte de la falta de acción empresarial género en la salud, que históricamente ha puede entenderse relegado las necesidades médicas y de bienestar de las mujeres a un segundo plano en la investigación, la atención sanitaria y dentro del denominado gender health gap , las políticas laborales. En este contexto, la es decir, la brecha de menopausia –como muchas otras condiciones que afectan predominantemente a género en la salud mujeres– ha sido minimizada o ignorada, lo que se traduce en la ausencia de protocolos específicos dentro de las organizaciones. La creciente visibilización 108 Jennifer Chan de Ávila | nueva sociedad | 316 de este tema en debates sobre salud menstrual y derechos reproductivos lo está posicionando como un asunto central dentro de los movimientos políticos y demandas por mayor reconocimiento y equidad en el ámbito laboral. Según la encuesta alemana Meno@Work, las principales razones por las que las empresas no implementan medidas incluyen la falta de información sobre cómo diseñar estrategias adecuadas y el temor a generar estigmatización 16 . En muchos casos, la ausencia de reportes formales sobre menopausia en el lugar de trabajo refuerza la idea errónea de que no es un problema real. Sin embargo, esto no significa que las trabajadoras no enfrenten dificultades, sino que muchas optan por el silencio para evitar prejuicios y discriminación. Estos desafíos evidencian la necesidad urgente de un cambio de enfoque. La menopausia no es solo una experiencia individual, sino un fenómeno con implicaciones organizacionales que requiere ser tratado dentro de las políticas de bienestar y diversidad laboral. Sin medidas concretas, las trabajadoras en menopausia continúan enfrentando obstáculos en un entorno que, en muchos casos, ignora sus necesidades. Un enfoque integral: recomendaciones para el cambio A pesar de la falta de medidas concretas en muchas organizaciones, abordar la menopausia en el ámbito laboral es un desafío ineludible. Se trata de un proceso que impacta múltiples dimensiones de la vida, incluyendo la física, la psicológica y la socioafectiva, y que tiene repercusiones directas en la experiencia laboral. Mientras las condiciones de trabajo pueden intensificar las molestias asociadas a esta etapa, estas, a su vez, pueden afectar la productividad, el bienestar y la trayectoria profesional de cada persona de manera única. Para cerrar la brecha entre la realidad de las trabajadoras en menopausia y la ausencia de respuestas organizacionales, es necesario un enfoque integral que contemple no solo la salud individual, sino también los cambios estructurales y culturales dentro de las empresas. Desde un enfoque interseccional, es fundamental reconocer que la experiencia menopáusica varía ampliamente entre individuos y que, incluso en una misma persona, los síntomas y necesidades pueden cambiar con el tiempo. Por ello, un apoyo laboral eficaz debe ser flexible, adaptativo y sensible a la diversidad de experiencias. Integrar estrategias que aborden no solo los efectos físicos y emocionales, sino también el impacto social y profesional, es clave para garantizar un entorno de trabajo equitativo e inclusivo. 16. the-change.org:«Meno@Work», disponible en. tema central | Menopausia en el trabajo: cuerpo, política y transformación 109 Para lograr un cambio real y efectivo, es necesario un enfoque integral que combine tres dimensiones claves –física, psicológica y socioafectiva– desde dos perspectivas fundamentales: las acciones que pueden tomar las organizaciones y las estrategias que pueden adoptar las propias trabajadoras. En el ámbito empresarial, es necesario considerar cómo el entorno laboral influye en los síntomas de la menopausia y qué medidas pueden implementarse para mitigar sus efectos. En el plano físico, resulta esencial evaluar las conEs necesario diciones laborales que pueden agravar los sínconsiderar cómo tomas, como la temperatura, la ventilación, el acceso a agua potable y baños adecuados, así como los códigos de vestimenta y uniformes. Modificaciones en estos factores pueden contriel entorno laboral influye en los síntomas de la buir significativamente al bienestar y desempemenopausia y ño de las trabajadoras. Además, la promoción de programas de salud enfocados en nutrición, actividad física y manejo del estrés puede ofrecer herramientas efectivas para afrontar esta qué medidas pueden implementarse etapa de manera más saludable. Desde una perspectiva psicológica, la carga laboral, el estrés organizacional y la falta de apoyo pueden afectar directamente la salud mental de las trabajadoras menopáusicas. Para abordar estos desafíos, es recomendable la implementación de horarios laborales flexibles, la disponibilidad de apoyo psicológico dentro de la empresa y el acceso a herramientas de gestión del estrés, como programas de bienestar mental. La capacitación de directivos y equipos de trabajo sobre la menopausia permite generar mayor comprensión y empatía dentro de la organización, reduciendo el estigma y promoviendo una cultura más inclusiva. En cuanto a la dimensión socioafectiva, transformar la cultura organizacional es un paso fundamental para garantizar un entorno en el que las trabajadoras se sientan respaldadas. Es necesario abrir espacios de diálogo y normalizar la menopausia en el ámbito laboral, mitigando estereotipos negativos y promoviendo redes de apoyo formales e informales. La designación de un punto de contacto o representante de menopausia dentro de la empresa puede facilitar la implementación de políticas inclusivas y el acceso a recursos específicos. Si bien el apoyo organizacional es crucial, las propias trabajadoras también pueden adoptar estrategias individuales para afrontar esta etapa en el entorno laboral. En la dimensión física, el autocuidado a través de una alimentación equilibrada, la actividad física y la gestión del estrés contribuye a mejorar el bienestar general. En la dimensión psicológica, el acceso a información, la 110 Jennifer Chan de Ávila | nueva sociedad | 316 búsqueda de apoyo profesional y la participación en redes de acompañamiento pueden facilitar una adaptación más saludable a los cambios emocionales y cognitivos. Finalmente, en la dimensión socioafectiva, es necesario cuestionar las narrativas culturales en torno de la menopausia, reivindicar el valor de la propia experiencia y fomentar espacios de solidaridad y apoyo entre colegas en la misma situación. Para que estos cambios sean efectivos, es imprescindible un compromiso colectivo que involucre tanto a las empresas como a las trabajadoras. Hacia una nueva visión de la menopausia Si bien gran parte del debate sobre la menopausia en el trabajo se ha centrado en los desafíos y barreras que enfrentan las mujeres en esta etapa, es igualmente importante reconocer que también puede representar una oportunidad de crecimiento, liderazgo y redefinición tanto personal como profesional. Aunque la investigación sobre los efectos positivos de la menopausia en el ámbito Algunos estudios han revelado que laboral sigue siendo limitada, algunos estudios han revelado que esta transición puede ser un periodo de empoderamiento, autocoesta transición puede ser un periodo de empoderamiento, nocimiento y nuevas posibilidades. Investigaciones realizadas en el Reino Unido y Australia han señalado que algunas mujeres experimentan un aumento en autoconocimiento y la autoconciencia, la asertividad y la creanuevas posibilidades tividad durante la menopausia. Este periodo puede convertirse en una oportunidad para reflexionar sobre la trayectoria profesional, reafirmar la identidad laboral y redirigir esfuerzos hacia nuevas prioridades. Muchas mujeres reportan un sentido renovado de ambición y energía que impulsa su desarrollo profesional y su posicionamiento dentro de las organizaciones. En algunos casos, esta etapa marca el inicio de una actitud más firme frente a las dinámicas laborales, lo que se traduce en una menor necesidad de validación externa y en una mayor seguridad al tomar decisiones alineadas con sus propios valores y objetivos. Más allá del crecimiento individual, la menopausia también puede fortalecer el sentido de comunidad en el entorno laboral. Compartir experiencias con colegas puede contribuir a la construcción de redes de apoyo y fomentar espacios de confianza donde las mujeres se sientan escuchadas y comprendidas. Estudios recientes han señalado que este proceso de conexión puede transformar el silencio y el estigma en torno de la menopausia en una oportunidad tema central | Menopausia en el trabajo: cuerpo, política y transformación 111 para fortalecer relaciones interpersonales y generar nuevas alianzas con colegas, supervisores e incluso con la organización en su conjunto. Otro aspecto relevante es el impacto de la menopausia en el liderazgo. Algunas investigaciones sugieren que los cambios hormonales asociados a esta etapa pueden potenciar la asertividad y la capacidad de agencia, impulsando a muchas mujeres a convertirse en defensoras activas de la equidad y la justicia en sus entornos laborales. Esta transformación les permite cuestionar estructuras organizacionales, promover cambios y asumir roles de liderazgo con una perspectiva más madura y orientada a la colaboración. En Alemania, la percepción de la menopausia como una oportunidad de desarrollo profesional también ha sido documentada. En una encuesta reciente, 14,3% de las mujeres afirmó que la menopausia había tenido un impacto emocional positivo en su trabajo 17 . No obstante, la escasez de estudios específicos sobre este fenómeno indica la necesidad de investigar con mayor profundidad los aspectos positivos de la menopausia y de replantear la narrativa dominante, incorporando una visión que reconozca no solo sus desafíos, sino también sus fortalezas y su potencial transformador. Reconsiderar la menopausia no solo como un proceso que requiere apoyo, sino como un periodo de evolución y empoderamiento puede contribuir a la construcción de un entorno laboral más inclusivo y a la valorización de la experiencia y el conocimiento de las mujeres en esta etapa de sus vidas. Si bien es fundamental abordar los retos que la menopausia plantea en el ámbito profesional, también es necesario reconocer que puede ser un momento de crecimiento y redefinición del propósito personal y profesional. Esta perspectiva nos invita a repensar la menopausia desde un enfoque más amplio, que integre tanto la necesidad de apoyo como la posibilidad de cambio y transformación positiva. Conclusión: un llamado a la acción colectiva La menopausia en el lugar de trabajo es un tema de gran relevancia económica, política y social. A pesar de que afecta a millones de personas en todo el mundo, ha sido históricamente invisibilizada y reducida a un problema individual o médico. Como se ha explorado a lo largo de este artículo, esta invisibilización no es accidental, sino el resultado de normas sociales, estructuras de poder y discursos culturales que han moldeado la manera en que la menopausia es percibida y gestionada en los espacios laborales. Este escenario está cambiando. Cada vez más personas en menopausia exigen reconocimiento y apoyo, impulsando un debate que ya ha comenzado 17. J. Chan de Ávila y S. Nitsche: ob. cit. 112 Jennifer Chan de Ávila | nueva sociedad | 316 a transformar la conversación sobre trabajo y equidad. El desafío ahora es traducir este debate en medidas efectivas que permitan transformar la cultura laboral y generar espacios inclusivos donde la menopausia sea comprendida como parte del ciclo vital de las personas y no como una condición que limita su desarrollo profesional. Para ello, es fundamental reconocer que la menopausia y el trabajo se influyen mutuamente. Mientras que las experiencias y molestias asociadas a esta etapa pueden afectar la vida laboral, las condiciones de trabajo también pueden mitigar o agravar su impacto. La carga laboral, el estrés, la flexibilidad o rigidez de las jornadas, el tipo de trabajo que se desempeña, el estatus laboral, el acceso a recursos de apoyo y la cultura organizacional tienen un papel determinante en cómo se atraviesa esta transición. Las empresas, los responsables de políticas públicas y los sindicatos tienen la responsabilidad de garantizar que este impacto no genere desigualdad ni discriminación, sino que contribuya a la construcción de entornos laborales más equitativos y sostenibles. Cualquier estrategia de cambio debe considerar la diversidad de experiencias en la menopausia y la manera en que intersectan con otros factores como la edad, la clase social y la salud. Un enfoque interseccional es clave para evitar nuevas formas de exclusión y para garantizar que las medidas adoptadas sean realmente efectivas. Esto implica no solo sensibilizar sobre la menopausia, sino modificar las estructuras que han perpetuado su invisibilización en los espacios de trabajo. A pesar de los avances en la visibilización del tema, aún queda un largo camino por recorrer. No es suficiente con medidas simbólicas o ajustes superficiales. Es necesario transformar la cultura organizacional para que la menopausia deje de ser un tabú y pase a ser reconocida como una etapa natural en la vida laboral. Para ello, es clave fomentar conversaciones abiertas, integrar programas de formación y generar espacios donde las trabajadoras puedan encontrar apoyo sin temor a ser estigmatizadas. Este proceso no puede depender únicamente de las empresas. Se trata de un esfuerzo colectivo que involucra a múltiples actores: empleadores, responsables de políticas públicas, sindicatos, organizaciones profesionales y las propias trabajadoras. La transformación requiere un cambio estructural que garantice que la menopausia sea reconocida dentro de los marcos de equidad y diversidad en el trabajo. El debate sobre menopausia y trabajo nos sitúa ante un punto de inflexión. No es solo una cuestión de bienestar individual, sino un problema político que expone las tensiones entre cuerpo, poder y derechos laborales. Integrar la menopausia en la agenda laboral no es una concesión, sino una transformación necesaria para redefinir los espacios de trabajo desde la justicia, la equidad y el reconocimiento de la diversidad de experiencias. Los tránsitos transfronterizos como experiencias corporeizadas Nanette Liberona Concha A partir del análisis de dos relatos etnográficos de migrantes provenientes de Venezuela que atravesaron Sudamérica entre 2018 y 2021, es posible abordar los tránsitos transfronterizos como experiencias corporeizadas. Estas experiencias de tránsitos irregularizados nos ayudan a comprender la multidimensionalidad de este tipo de movilidad. Asimismo, los relatos permiten explicar el concepto de densidad del tránsito, en tanto experiencia corporal de violencia estructural que impacta en la memoria e identidad y que da cuenta de la voluntad de vida. El desplazamiento forzado de más de siete millones de personas venezolanas en los últimos años vio emerger una nueva categoría de movilidad humana en el contexto sudamericano: las personas caminantes. En otras latitudes, este tipo de movilidad no es una novedad. En América Central existe incluso desde 2018 la figura de las caravanas de migrantes, conformadas por numerosas personas que caminan en grupos, animadas por el deseo de encontrar un refugio en la migración hacia México y Estados Unidos 1 . Sin embargo, en la última década, América del Sur ha vivido el inédito y masivo éxodo venezolano, producido por la gran crisis política y económica que ha devastado el país, con personas caminando por nuevos corredores migratorios Nanette Liberona Concha: es doctora en Antropología y Sociología por la Universidad París 7. Es académica del Departamento de Antropología de la Universidad de Tarapacá(Chile). Palabras claves: cuerpo, migración, tránsito, Chile, Venezuela. 1. Amarela Varela-Huerta y Dolores París Pombo:«Confines migratorios y devenires post-caravaneros en el norte de México» en Revista Mexicana de Sociología vol. 85 N o 1, 1-3/2023. 114 Nanette Liberona Concha | nueva sociedad | 316 hacia el sur 2 . Siguiendo a Raúl Delgado Wise y Humberto Márquez Covarrubias, entendemos que la migración forzada es una característica intrínseca del modelo de desarrollo desigual impuesto por la globalización neoliberal 3 . Por lo que la movilidad de la población venezolana es también producto de esas relaciones de desarrollo desigual entre países, a las que se suman las inequidades internas y la persecución política. Por otra parte, la pandemia de covid-19 evidenció una tensión entre control y movilidad con el cierre de fronteras, lo que impidió migrar de manera regular 4 . Esto hizo, a su vez, más visible el tránsito irregularizado de personas caminantes por la región sudamericana 5 . En este artículo, nos proponemos exponer las implicancias del tránsito irregularizado tomando dos relatos etnográficos de personas caminantes venezolanas que atravesaron varias fronteras sudamericanas para llegar a Chile. Interesa destacar cómo el tránsito irregularizado implica riesgos para las personas, desde cruzar por trocha, en zonas extremadamente peligrosas, hasta involucrarse en redes de tráfico, particularmente en la última frontera antes de llegar al norte de Chile: la frontera del altiplano chileno-boliviano. En este cruce, las personas caminantes se exponen a condiciones extremas que afectan directamente sus cuerpos, como el frío altiplánico, una altitud de 4.000 metros sobre el nivel del mar y la intensa radiación solar. Nos interesa focalizarnos en esta situación desde la antropología del cuerpo para analizar el impacto de la densidad del tránsito en los cuerpos de personas caminantes. Thomas Csordas plantea que«la experiencia corporeizada es el punto de partida para analizar la participación humana en el mundo cultural» 6 . Es por esto que nos interesa captar la experiencia corporeizada del tránsito irregularizado transfronterizo. Concebimos la densidad del tránsito como la experiencia corporeizada de un tipo de movilidad que ha sido conceptualizada por la bibliografía especializada como tránsito 7 . Pero, más allá de que sea una estancia temporal o el trayecto 2. Soledad Álvarez Velasco, Claudia Graciela Lourdes Pedone y Bruno Miranda:«Movilidades, control y disputa espacial. La formación y transformación de corredores migratorios en las Américas» en Périplos vol. 5 N o 1, 2021; S. Álvarez Velasco y N. Liberona Concha:«Tránsitos irregularizados al sur. Una fuerza social en la disputa espacial transfronteriza en América del Sur» en The Journal of Latin American and Caribbean Anthropology (en prensa). 3. R. Delgado Wise y H. Márquez Covarrubias: Desarrollo desigual y migración forzada. Una mirada desde el Sur Global , Miguel Ángel Porrúa, Ciudad de México, 2012. 4. S. Álvarez Velasco:«En búsqueda de un lugar» en Liliana Rivera Sánchez, Gioconda Herrera y Eduardo Domenech(coords.): Movilidades, derecho a migrar y control fronterizo en América Latina y el Caribe , Clacso/ Siglo xxi Editores, Ciudad de México, 2022. 5. S. Álvarez Velasco y N. Liberona Concha: ob. cit. 6. T. Csordas:«Modos somáticos de atención»[1993] en Silvia Citro(coord.): Cuerpos plurales. Antropología de y desde los cuerpos , Biblos, Buenos Aires, 2010. 7. N. Liberona Concha, Carlos Daniel Piñones Rivera y Haroldo Dilla Alfonso:«De migración forzada a tráfico de migrantes: migración clandestina en tránsito de Cuba hacia Chile» en Revista Migraciones Internacionales vol. 12, 2021. tema central | Los tránsitos transfronterizos como experiencias corporeizadas 115 ilegalizado entre dos países, pensamos este tipo de movilidad como disputas espaciales, heterogéneas, densas y multidimensionales en la nueva geografía de las migraciones en las Américas 8 . La migración en tránsito es producto del violento orden estatal de fronteras internacionales que irregulariza esa movilidad en su insistencia por controlarla 9 , pero es también una estrategia de movilidad clandestina La migración en que permite avanzar por pasos no autorizados, tránsito es producto esquivando los controles migratorios. Es, a la vez, una migración forzada por políticas migratorias globales que producen violencia estructural(pauperización, racismo ambiental, entre del violento orden estatal de fronteras internacionales otras) 10 . El tipo de experiencia corporeizada que aquí analizamos es denso porque está constituido por múltiples dimensiones (políticas, económicas, sociales, culturales, temporales, espaciales, emocionales, corporales) que se despliegan en esta movilidad. Por tanto, la densidad del tránsito permite analizar el impacto del tránsito a escala corporal. Este artículo se basa en datos etnográficos de tránsitos irregularizados de personas venezolanas que tuvieron lugar entre 2019 y 2021. El material empírico surge del resultado de varios años de etnografía colaborativa con la organización Asamblea Abierta de Migrantes y Promigrantes de Tarapacá (ampro). Los casos ilustrativos presentados son de dos migrantes que han recurrido a la atención y asesoría jurídica y social que realiza ampro en su oficina en Iquique y sobre el terreno. A continuación, se relatan las experiencias corporeizadas de Adrián y Deysi, que permiten describir y analizar al mismo tiempo la densidad del tránsito migratorio. La multidimensionalidad de los tránsitos irregularizados y la producción de corporalidades La dimensión temporal de los tránsitos irregularizados es muy variable. Llegar desde Venezuela a Chile puede tomar un par de semanas a algunos migrantes y años a otros. Este último fue el caso de Adrián, quien salió de su país 8. S. Álvarez Velasco y N. Liberona Concha: ob. cit. 9. Gloria Naranjo Giraldo:«El nexo migración-desplazamiento-asilo en el orden fronterizo de las cosas. Una propuesta analítica» en Estudios Políticos N o 47, 2015. 10. Philippe Bourgois:«Más allá de una pornografía de la violencia. Lecciones desde El Salvador» en Francisco José Ferrándiz Martín y Carles Feixa Pàmpols(eds.): Jóvenes sin tregua. Culturas y políticas de la violencia , Anthropos, Barcelona, 2005; David Spener:«El apartheid global, el coyotaje y el discurso de la migración clandestina: distinciones entre violencia personal, estructural y cultural» en Migración y Desarrollo vol. 6 N o 10, 2008; Emilio Osorio y Mauricio Phélan: «Aproximación al estudio de la violencia estructural, la emigración forzada y el modelo político venezolano» en Tra h s Números especiales N o 8, 2022. 116 Nanette Liberona Concha | nueva sociedad | 316 en 2018 y llegó a Chile en 2020. Con pasaporte en mano, arribó primero a Colombia, donde se instaló por un año para trabajar y ahorrar, para así pagar el costo de la ruta hacia el sur. Cuando tuvo suficiente dinero, partió a Ecuador, país que, para ese entonces, todavía no exigía visado a los ciudadanos venezolanos, lo mismo que Perú. De ese modo llegó hasta la frontera de Santa Rosa –Chacalluta, al sur de Perú y norte de Chile–, con la intención de cruzar. Pero se enfrentó a una barrera inesperada: era precisamente junio de 2019, cuando el presidente chileno, Sebastián Piñera, modificó las condiciones de la Visa de Responsabilidad Democrática y la convirtió en visa consular 11 . Esta nueva restricción a la movilidad generó un cambio en la estrategia migratoria de Adrián y el asilo se volvió una alternativa, no solo para él, sino también para la mayoría de las personas en tránsito, quienes pueden demostrar haber vivido sistemáticas violaciones a sus derechos humanos en su país. Como Adrián, otras 200 personas venezolanas –la mayoría, familias enteras con niños, niñas y adolescentes– quedaron varadas en esta frontera y decidieron acampar in situ por una semana a la espera de una«solución humanitaria», que lamentablemente nunca llegó. Entre junio y septiembre de 2019, en Tacna, la ciudad peruana fronteriza más cercana a Chile, se aglomeraron otras 2.000 personas, también en tránsito a Chile. Así configuraron campamentos improvisados en distintos espacios públicos de la ciudad. Además, organizaciones de la sociedad civil y la Iglesia católica proporcionaron albergues para dar cobijo a esos migrantes que esperaban cruzar. Dada la incertidumbre de la espera, Adrián optó por pedir una visa en el consulado de Chile en Tacna. Cuando llegó para tramitar su aplicación, la fila de venezolanos que esperaban por un turno se extendía por varias calles. Fue tanto el tiempo de espera que finalmente desistió en su intento de cruzar regularizadamente de Perú a Chile. Recordaba Adrián que, durante ese tiempo de espera mientras estaba confinado en Tacna, en múltiples ocasiones fue abordado por habitantes locales que le ofertaban servicio de guía para cruzar clandestinamente la frontera. Como parte de las dimensiones socioeconómicas del tránsito, estos«coyotes» rondaban las plazas públicas donde se aglomeraba la población venezolana a la espera de encontrar alguna posible estrategia para continuar su tránsito a Chile. Adrián estuvo varado en Perú aproximadamente un año. Para cubrir sus necesidades materiales, trabajó limpiando y cuidando autos. La espera se alargaba y la desesperación de sentirse estancado en ruta se hacía más aguda, mientras su vida se precarizaba todavía más en el contexto pandémico. Entonces, decidió pagar 100 dólares a un coyote para ingresar en Chile. Y lo hizo a pesar de las advertencias que recibió por parte de varias ong que trabajan 11. N. Liberona Concha, Mileska Romero Quezada, Sius-Geng Salinas y Karen Veloso:«Tráfico de migrantes en las fronteras del norte de Chile: irregularización migratoria y sus resistencias» en Derecho pucp N o 89, 2022. tema central | Los tránsitos transfronterizos como experiencias corporeizadas 117 en temáticas de migración de que la zona fronteriza chilena estaba minada, por lo que representaba un peligro real, además del riesgo de detención si era encontrado por la policía 12 . Adrián apostó por su proyecto migratorio y haciendo caso omiso a estas advertencias emprendió ruta a Chile. El coyote contratado era de Tacna y conocía perfectamente los alrededores y las dinámicas fronterizas. Él lo llevó, junto con un grupo de migrantes, hasta las afueras de la ciudad de Tacna, a un cruce escondido para que por ahí todos se internaran de noche en Chile por la zona costera rural del desierto. El coyote los acompañó hasta ese punto. Fue ahí donde les dijo:«Ahora siguen solos por la playa hasta que vean las luces de la ciudad». La dimensión corporal del tránsito se identifica claramente cuando, junto con el resto de migrantes, Adrián caminó toda la noche, metiéndose a menudo en el mar para esconderse de los haces de luces de la policía marítima que, cada cierto tiempo, iluminaban la costa. Entre el mar y la caminata por la arena, divisaron Adrián caminó toda la noche, la ciudad de Arica. El profundo suspiro de alivio de metiéndose a Adrián quedó opacado inmediatamente cuando un auto de la Policía de Investigaciones(pdi) los interceptó. Estando en territorio chileno, fue obligado a autodenunciarse por haber ingresado de manera no oficial en Chile. Ante la amenaza de detención, armenudo en el mar para esconderse de los haces de luces de la gumentó que él llegaba para pedir refugio porque no solo tenía cicatrices en el cuerpo, sino que traía policía marítima consigo documentación que confirmaba que había sido un perseguido político en Venezuela. La policía ignoró su relato, no revisó su expediente y ni lo dejó solicitar refugio, vulnerando así su derecho a protección internacional. Como rutina institucionalizada de las prácticas de control en Chile, los migrantes que han ingresado de manera irregularizada al país quedan libres después de hacer su autodenuncia, pero son registrados para que eventualmente se efectúen las órdenes administrativas de expulsión. Es muy difícil regularizarse con una orden de expulsión, a pesar de que hay casos judicializados que lo han logrado demostrando arraigo en el país. Usualmente, esos migrantes quedan deambulando por las calles sin tener lugar inmediato adonde ir para recomenzar sus vidas. Días más tarde, cuando Adrián intentó solicitar refugio en la Oficina de Extranjería del Ministerio del Interior dependiente de la Gobernación Regional, se enteró de que con la autodenuncia sería expulsado y no era posible presentar una petición de refugio. 12. En 1978, durante la dictadura de Augusto Pinochet, se colocaron unas 180.000 minas antipersonales y antitanques para evitar una invasión que nunca ocurrió, lo que ha producido desde entonces cientos de muertos y mutilados. Para 2017, según el Ministerio de Defensa, se habían desminado 81 de 88 campos minados. 118 Nanette Liberona Concha | nueva sociedad | 316 Irregularizado, comenzó a avanzar hacia el sur del país con el fin de llegar a Santiago y, en su parada en Iquique, en un operativo de calle organizado por ampro, en agosto de 2020, contó su historia a una de las voluntarias. Evidenciando la vulneración de su derecho a solicitar refugio, lo acompañamos al Instituto Nacional de Derechos Humanos, donde se inició el trámite judicial para obligar a Extranjería a ingresar la solicitud de refugio, la cual aún está pendiente. Esta situación da cuenta de cómo la política migratoria niega el derecho de asilo a la población en tránsito irregularizado a través de la arbitrariedad de las policías, lo que hace necesarias acciones judiciales para el reconocimiento de derechos humanos. Actualmente, Adrián permanece en Iquique a la espera de una resolución. Trabaja limpiando y estacionando autos, lo que le permite pagar una habitación pequeña donde duerme en el suelo, pero mantiene la fe intacta. Desde que salió de Venezuela en 2018, su corporalidad se ha transformado al mismo tiempo que su estatus ciudadano. Las políticas migratorias lo convirtieron en caminante, en migrante clandestino y en solicitante de asilo, categorías migratorias que determinan su experiencia corporal. Nuestra segunda interlocutora es Deysi. Ella también llegó hasta Chile después de una larga travesía por el corredor migratorio surandino que inició hace cuatro años. Es madre de una niña de cinco años. Huyó de la pobreza en Venezuela, de la ausencia de oportunidades para trabajar, estudiar y sostener una vida digna para ella y su hija. También decía estar harta de la corrupción de las autoridades de su país. Por todo ello, emprendió ruta con destino directo a Perú. Cruzó de manera regular Colombia y Ecuador por rutas terrestres en abril de 2017, llegó y se instaló en las afueras de Lima. Ahí, encontró rápidamente trabajo en un club nocturno con karaoke, donde trabajaba en las noches hasta las cuatro de la mañana. De ser la fregadora de platos del club pasó a ser la administradora del lugar, lo que da cuenta de su tenacidad y esfuerzo sostenido. Pero aunque sus ingresos mejoraron, lo que le permitió enviar mejores remesas a sus abuelos en Venezuela, que estaban a cargo del cuidado de su hija, su situación de extranjera en Perú cada vez le pesaba más. Por eso en 2019 decidió retornar a su país, lo que hizo nuevamente de forma regular. A las pocas semanas de su retorno, constató que definitivamente la vida en Venezuela era inviable: ahí no hay trabajo y sus abuelos, sin las remesas que ella enviaba desde Perú, ya no podían ni siquiera pagar sus alimentos. Estando a cargo de la subsistencia material de su hija y sus abuelos, Deysi reemprendió entonces la ruta al sur, esta vez con su pequeña. Aunque ya conocía los avatares de ese camino, su segundo tránsito ocurre en tiempos pandémicos, en los que el control fronterizo transformó los corredores en las Américas cerrando y militarizando las fronteras. Como en el caso de Adrián, en su segunda migración al sur, Perú pasó de ser un país de destino a ser un país de tránsito, pues Deysi optó por llegar a Chile. Esta vez, además, ella y su hija emigraron sin pasaporte ni la visa consular previa que tanto Ecuador como Perú y Chile requieren a los caminantes venezolanos, lo que convirtió su migración tema central | Los tránsitos transfronterizos como experiencias corporeizadas 119 © Nueva Sociedad/ Emilia Schettino 2025 120 Nanette Liberona Concha | nueva sociedad | 316 en tránsito irregularizado. Esto densifica su experiencia corporeizada, ya que debieron cruzar la mayoría de las fronteras por trocha, aunque de Venezuela a Colombia ingresaron con la carta andina 13 . Luego, de Ecuador transitaron hasta llegar a Perú por trocha, es decir por pasos no autorizados. De Perú siguieron en ruta hasta Bolivia para ingresar a Chile no por el desierto costero, sino por la frontera andina. Así, ingresaron irregularizadamente hasta Bolivia desde Perú, lo que supuso atravesar el río Desaguadero. En su caso, Deysi pagó a un balsero, quien tomó el rol de guía o coyote para cruzar el río por la noche. Poco antes de llegar a la orilla, el guía las bajó de la balsa, pues una patrulla migratoria boliviana estaba en ruta. Deysi y su hija entraron al agua, sin ver ni conocer el camino, y aunque perdieron sus zapatos, tuvieron que seguir caminando solas y descalzas. En sus cuerpos pesaba la multidimensionalidad del tránsito. Superando esa travesía, llegaron hasta Pisiga, frontera andina entre Bolivia y Chile, donde los coyotes le cobraron a Deysi 100 dólares por guiar el cruce por trocha a Chile y 50 más por la niña. En las zonas fronterizas chileno-bolivianas los coyotes son habitantes que conocen el territorio y las dinámicas locales. Estos actores encarnan la dimenEn las zonas fronterizas chileno-bolivianas los coyotes son habitantes sión cultural del tránsito, pues, además, practican la transhumancia en esa zona fronteriza y nunca han distinguido la supuesta división geopolítica entre Bolivia que conocen el territorio y las dinámicas locales y Chile. En esa frontera, los coyotes también pueden ser migrantes venezolanos que han aprendido a conocer este territorio en sus propias movilidades irregularizadas, y que ahora ofertan sus servicios de guía a otros migrantes caminantes. Siguiendo la tendencia regional de la década pasada, la construcción pública del incremento del tráfico de migrantes como amenaza a la seguridad nacional ha justificado la militarización de la frontera chilena y la ampliación de las facultades de las Fuerzas Armadas mediante la modificación del decreto 265 de 2019, que les otorga facultades de control migratorio. Este incremento de control estatal desmedido ha derivado consecuentemente en la multiplicación de trochas altamente peligrosas, a lo largo del corredor al sur. La experiencia vivida por Deysi y su hija para ingresar a Chile es un claro ejemplo de ello. Ambas emprendieron una travesía nocturna y guiadas por un coyote local por el altiplano, a más de 3.000 metros de altitud. En medio del cruce, ella pensó que morirían congeladas, porque sentía cómo el frío calaba 13. La Carta Andina para la Promoción y Protección de los Derechos Humanos fue adoptada en Guayaquil el 26 de julio de 2002 por los presidentes de Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, reunidos en Consejo Presidencial Andino, y en nombre de los pueblos de la Comunidad Andina de Naciones(can). Este documento es requerido para el control migratorio, para la entrada y salida de transeúntes que se mueven por el territorio de los países que integran el bloque. tema central | Los tránsitos transfronterizos como experiencias corporeizadas 121 hondo en sus huesos. Iban arropadas, en grupos con otros migrantes que también cruzaban a pie por una zona que además está llena de humedales. Para transitar esas trochas, en la frontera andina chileno-boliviana, hay que caminar por el fango y soportar el frío extremo. Estando en ruta, Deysi identificó en el medio de la noche a un migrante que ya no podía seguir avanzando. Aunque quiso ayudarlo para que no muriera, ella no podía detenerse, tenía que seguir en ruta y cuidar su vida y la de su hija. Cargando el horror de no haber podido ayudar, pero también de sentir la amenaza de la muerte tan cerca, sin mirar atrás, Deysi sacó fuerzas para seguir su travesía. Ella, su hija y el resto de los migrantes con que transitaban lograron cruzar y salir hasta la carretera. Durmieron en el asfalto sobre los bolsos, con varias capas de ropa puestas encima, hasta recibir los primeros rayos de sol. A plena luz del día, Deysi pagó 60 dólares para que un conductor las llevara a Iquique, la ciudad más cercana. Por más de una semana, las calles de esa ciudad costera se tornaron en su casa y en su lugar de trabajo: por primera vez en su vida, Deysi se vuelve vendedora ambulante mientras mendiga por dinero. Ella y su hija han pasado hambre, han sido violentadas por el rechazo de la población local, lo que evidencia cómo la irregularización migratoria se vincula con la racialización:«Cuando somos migrantes, ya no existimos, nos morimos, ya no somos nadie», comenta Deysi. En su cuerpo permanece la memoria viva del arriesgado tránsito transfronterizo, pero además debe seguir enfrentando su irregularización, pues es muy difícil salir de esta situación migratoria. Así se expresa la densidad del tránsito, una experiencia corporeizada que permanece mientras no se resuelve el estatus migratorio. La voluntad de vida por sobre toda deshumanización En este artículo quisimos enfocarnos en el impacto de la densidad del tránsito en la corporalidad de las personas caminantes. Para esto nos propusimos mostrar cómo se expresan sus múltiples dimensiones: política, económica y social, también relacionadas con las dimensiones espacial, temporal, cultural, corporal y emocional. De esta manera, quisimos demostrar que están totalmente entrelazadas unas con otras en los distintos procesos que van produciendo exposición al riesgo y al sufrimiento, así como imposición de categorías, lo que transforma las corporalidades. A partir del análisis de los relatos de Adrián y Deysi se puede identificar una amplia producción de corporalidades: desde los cuerpos expuestos a la deshidratación, al frío, a accidentes, a la malnutrición, a la humillación, a los insultos, a vivir en la calle y a pedir limosna/ayuda humanitaria, a trabajar en la informalidad, a morir en soledad, hasta los cuerpos que son ilegalizados, 122 Nanette Liberona Concha | nueva sociedad | 316 alterizados, desplazados por la violencia, categorizados; y también aquellos que son autopercibidos como paralizados, congelados, extenuados, etc. Todos estos tipos de cuerpos resultan de la violencia estructural ejercida por las políticas migratorias racistas que están en la base del tránsito irregularizado. Este análisis nos permitió demostrar que la experiencia corporeizada del tránsito permanece mientras no se logra una regularización y se transita entre categorías migratorias 14 . Es importante destacar que se trata de experiencias corporeizadas de una movilidad irregularizada y que los distintos procesos asociados a esta movilidad pueden producir distintos tipos de corporalidades; así, por ejemplo, el proceso de ilegalización puede producir cuerpos deshidratados o humillados, por lo que una persona va a experimentar distintas corporalidades en función de los procesos que nos propongamos resaltar. Sin embargo, una persona vive los distintos procesos como una única experiencia de extranjeridad permanente que incluye la exclusión, el abandono, la violencia, el daño físico, etc. 15 No obstante, también planteamos que lo que finalmente identificamos como la fuerza de la movilidad es lo que Enrique Dussel llama la«voluntad de vida». Esto permite comprender que tales procesos, si bien pueden ser deshumanizantes y deben ser denunciados y penalizados internacionalmente, mientras haya vida, darán pie a una oportunidad de seguir adelante 16 . Ahora, al enfocarnos en el impacto de la densidad del tránsito en las diferentes corporalidades resultantes de este proceso multidimensional(temporalidades diversas, políticas migratorias restrictivas, fronteras cerradas, empobrecimiento, trochas riesgosas, miedo, etc.), esto nos lleva a visibilizar el deterioro generalizado de los cuerpos. Es decir, se evidencia la corporeización de la vulnerabilidad estructural 17 . La densidad del tránsito produce problemas de salud, por lo que la inclusión de este concepto en el análisis de la salud de migrantes puede abrir nuevas perspectivas de intervención en asuntos de salud intercultural, al superar abordajes centrados en el proceso de inserción en destino. Incluir la densidad del tránsito resalta la relevancia de la experiencia corporeizada de la movilidad irregularizada, en sus múltiples dimensiones y no solo en el trayecto entre dos o más países. Es por esto que una política de salud migrante debe comprender la envergadura de los problemas que pueden derivar de experiencias de tránsito como las descriptas en estas líneas. 14. N.P. Liberona Concha, C.D. Piñones y H. Dilla Alfonso: ob. cit. 15. A. Varela-Huerta:«Movimientos sociales protagonizados por migrantes: cuatro postales desde México, España, Francia y Estados Unidos» en Journal of Transborder Studies. Research and Practice , otoño de 2015. 16. E. Dussel: 20 tesis de política , crefal/ Siglo xxi Editores, Ciudad de México, 2007. 17. Seth M. Holmes:«Structural Vulnerability and Hierarchies of Ethnicity and Citizenship on the Farm» en Medical Anthropology vol. 30 N o 4, 2011; Paul Farmer:«An Anthropology of Structural Violence» en Current Anthropology vol. 45 N o 3, 2004. Cuerpos, feminismos y performances activistas El papel protagónico de América Latina Mariela Singer En la segunda década del siglo xxi , los movimientos feministas y lgbti + vivieron un proceso de expansión a escala mundial. En esta emergencia tuvo un papel decisivo el Sur global y, en particular, América Latina, donde se gestaron repertorios de acción colectiva que involucraron la puesta en juego de los cuerpos y modalidades performáticas. «Ya poh chiquillas organicémonos para hacer la protesta de#lastesis versión senior. ¡No es broma! ¡Como generación que aguantamos tanto! ¡Estas cabras nos han enseñado mucho!». El 30 de noviembre de 2019, Marcela Betancourt, docente universitaria chilena, postea este mensaje en Twitter. Sin contar con un número importante de seguidores en redes, no tenía mayor expectativa de concretar su propuesta, o no al menos con una cantidad significativa de personas, como efectivamente sucedería. Pero ese posteo, al que se referirá más tarde como«una humorada» inicial, es respondido por una amiga que retuitea entusiasta:«¡apaño! Falta esa versión»; y por otra que agrega«¡excelente idea!», y por otra, y luego otra. Y así continúan los posteos, respuestas Mariela Singer: es doctora en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires(uba). Es docente de grado y posgrado e investigadora del Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe en esa casa de estudios. Actualmente, es directora del posgrado Cuerpo, Comunicación, Estética y Política. Palabras claves: activismo, cuerpo, feminismos, movimientos lgbti+. 124 Mariela Singer | nueva sociedad | 316 y retuiteos, que se multiplican y viralizan mucho más allá de quienes siguen a Betancourt. Inmediatamente se organizan y desbordan grupos de Whatsapp para promover el evento, continúan replicándose los posteos en redes y, finalmente, menos de cinco días después, el 4 de diciembre, miles de mujeres se encuentran frente al Estadio Nacional de Chile para realizar la coreografía«Un violador en tu camino». La imagen«impactante» –tal como fue descripta por cnn Chile– de 10.000 mujeres de más de 40 años (franja etaria que convocaba la propuesta«sénior»), vestidas de negro y con un pañuelo rojo, cantando y bailando una coreografía al unísono para denunciar la violencia de género en pleno contexto represivo del Chile de Sebastián Piñera(y frente a un sitio especialmente simbólico por haber sido un centro de detención y tortura durante la última dictadura militar), fue resultado de una cascada de posteos iniciados de manera espontánea por una usuaria común que se replicaron a manera de vorágine en las redes sociales en menos de cinco días. Diez días antes de la propuesta de Betancourt, el colectivo chileno lastesis había realizado la primera performance de«Un violador en tu camino» en las calles de Valparaíso 1 . Este colectivo arteactivista se formó en mayo de 2018, en un momento hito de la masificación del feminismo en Chile, y el 20 de noviembre de 2019, a poco más de un mes de desatarse el estallido, desarrolló esta intervención de denuncia. La letra de la canción en parte retoma y parafrasea el himno de Carabineros, invirtiendo el sentido original vinculado a celebrar la protección brindada por esa fuerza armada para convertirlo en una denuncia de la violencia institucional y de los abusos sexuales cometidos por los«pacos»[policías] hacia las mujeres detenidas durante la represión. Apunta además a las responsabilidades del Estado(y del presidente) en esos abusos («el violador eres tú» espeta la letra), a la vez que denuncia los femicidios y problematiza los discursos moralizantes sobre los cuerpos feminizados, que inculpan a las víctimas por sus gestos o estéticas vestimentarias(«y la culpa no era mía, ni dónde estaba ni cómo vestía», repite el estribillo). La canción y la coreografía fueron inmediatamente replicadas en decenas de ciudades y países de América Latina pero también de América del Norte, Europa y Asia, y dieron la vuelta al mundo en pocos días, convirtiéndose en un himno feminista que generó repercusiones y apropiaciones en una numerosa cantidad de lenguas y territorios. Estas escenas vinculadas a las performances de lastesis son paradigmáticas de modos de intervención estético-política que se intensificaron en el último ciclo de protesta feminista y lgbti+ y que dieron lugar a nuevos repertorios de 1.«Intervención colectivo lastesis», video en canal de YouTube de Colectivo lastesis, 20/11/2019, disponible en. tema central | Cuerpos, feminismos y performances activistas 125 acción colectiva 2 . Como es sabido, en la segunda década del siglo xxi los feminismos y movimientos lgbti+ han vivido un proceso decisivo de multiplicación y masificación a escala global, lo que implicó un salto de escala en la historia de estas luchas, a punto tal de ser referenciado el proceso como«cuarta ola» del movimiento 3 , o también como«marea feminista» 4 (sobre todo desde los feminismos latinoamericanos, críticos del etnocentrismo historiográfico implicado en la periodización en«olas», centrada en el Norte global). Un rasgo distintivo de este ciclo de protesta es su emergencia desde el Sur global y el protagonismo que ha ejercido en él América Latina(o Abya Yala, recuperando la designación indígena del continente adoptada por algunos feminismos regionales). Este aspecto supone una inversión de los tráficos de saberes legitimados, orientados tradicionalmente desde los centros Un rasgo distintivo de este ciclo de hegemónicos hacia las periferias subalternizaprotesta es su das, y una problematización de las divisiones que ubican a América Latina como lugar de mera«aplicación» de creaciones foráneas. En este sentido, el reciente ciclo de protestas feemergencia desde el Sur global y el protagonismo ministas y lgbti+, con la producción múltiple de experiencias, conceptos y formas estéticopolíticas a escala regional, que se recuperan y que ha ejercido en él América Latina recrean incluso en territorios del Norte global, implica una ruptura con esos posicionamientos jerarquizados y una valoración de la producción situada en la región. Como sostiene la investigadora Marcela Fuentes, hoy se reconoce que«en lugares que no entraron en las historias escritas desde los centros hegemónicos, hay saberes, modos de organización y ejercicios de imaginación política que inauguran un nuevo ciclo de movilización feminista transnacional» 5 . Tanto Fuentes como autoras hito en los estudios de arte y política en la región, como la ensayista francesa-chilena Nelly Richard, entre otras, destacan en esa línea la creatividad estético-política de estos activismos 6 . 2. Utilizo«ciclo de protesta» en los términos en que lo conceptualiza Sidney Tarrow, como fase de intensificación de los conflictos que incluye una rápida difusión de las prácticas y que abre nuevos marcos a la acción política colectiva. Ver S. Tarrow: El poder en movimiento. Los movimientos sociales, la acción colectiva y la política , Alianza, Madrid, 1997. 3. Un trabajo de referencia al respecto es el de Nuria Varela: Feminismo 4.0. La cuarta ola , Ediciones b, Barcelona, 2019. 4. V., por ejemplo, Verónica Gago: La potencia feminista o el deseo de cambiarlo todo , Tinta Limón, Buenos Aires, 2019. 5. M. Fuentes: Activismos tecnopolíticos. Constelaciones de performance, Eterna Cadencia, Buenos Aires, 2020, pp. 201-202. 6. N. Richard: Zona de tumultos. Memoria, arte y feminismo , Clacso, Buenos Aires, 2021. 126 Mariela Singer | nueva sociedad | 316 Al respecto, y a pesar de la inmensa heterogeneidad de prácticas desplegadas en este ciclo de protesta feminista y lgbti+, en los estudios sobre estos años suelen enumerarse una serie de rasgos compartidos entre acciones colectivas de muy diversos territorios, a modo de gramática común que es posible sistematizar y que caracteriza las formas de intervención de la última década 7 . Entre ellos, se destaca la importancia de la corporalidad como estrategia de acción colectiva; el carácter festivo de los encuentros entre cuerpos; la relevancia de la dimensión afectivo-relacional; el activismo tecnopolítico en las redes; el internacionalismo de las luchas y la materialización de prácticas estéticopolíticas que utilizan recursos de performance. Al igual que muchas de las experiencias de estos años, las intervenciones antes descriptas vinculadas a lastesis condensan los rasgos recién especificados. En ellas se hace presente, en efecto, la importancia de la puesta en juego de los cuerpos en el espacio público como estrategia de acción colectiva; el carácter festivo de los encuentros –aun en un contexto represivo– y la relevancia de la dimensión afectivo-relacional entre les activistas; las modalidades performáticas de la acción y la apelación a recursos artísticos(en este caso de danza, canto, coreografía y vestimenta) y la eficacia del activismo en las redes sociales, con la rápida expansión y apropiación de un recurso de protesta(la coreografía danzada y cantada) que establece alianzas entre colectivos de diferentes territorios y potencia el internacionalismo de las luchas. Finalmente, esas intervenciones componen un caso patente –entre una multiplicidad de otros casos– del modo en que experiencias surgidas en el Sur cobran protagonismo en este ciclo y son replicadas de manera global. El 3 de junio de 2025 se cumplen diez años de la primera movilización de #NiUnaMenos en Argentina, un acontecimiento hito de la masificación de las luchas feministas y lgbti+ tanto en el país como a escala regional y global. El aniversario se produce en un contexto de crecimiento de las extremas derechas, que han asumido a estos activismos como principal objeto de ataque, retrotrayendo derechos conquistados y exponiendo como blanco de su ofensiva a la(maliciosamente) denominada«ideología de género». El ataque al género, «nuevo fantasma» que recorre Europa y Estados Unidos(como lo refiere Judith Butler) 8 , se instala también en América Latina como reacción destinada a avasallar el avance de las luchas del último ciclo de protesta y despojar de derechos a mujeres y colectivos lgbti+. 7. Por ejemplo, en M. Fuentes: ob. cit. y V. Gago: ob. cit. , entre otros que cito más adelante. 8. J. Butler: ¿Quién teme al género? , Paidós, Buenos Aires, 2024. En este libro, de reciente publicación, Butler reconstruye al detalle las políticas sistemáticas y programáticas llevadas a cabo por las ultraderechas internacionales en contra de la«ideología de género», principal blanco de ataque de la restauración patriarcal conservadora contemporánea. tema central | Cuerpos, feminismos y performances activistas 127 Nayib Bukele y Javier Milei encabezan la cruzada de la ultraderecha latinoamericana contra la perspectiva de género. Entre otras medidas, el presidente de El Salvador eliminó la educación en género (y el término«género») de las escuelas públiNayib Bukele y Javier cas por considerarla una«ideología» contraria Milei encabezan a la naturaleza. Por su parte, el gobierno argentino constituye un caso paradigmático de esta reacción conservadora y ha implementado una cantidad significativa de medidas que la cruzada de la ultraderecha latinoamericana destruyen derechos de mujeres y disidencias contra la perspectiva sexuales, incluyendo la disolución de instituciones y programas destinados al tratamiento de género de la violencia de género y derechos sexuales y reproductivos, con anuncios explícitamente misóginos, homofóbicos y transfóbicos de revanchismo patriarcal frente a estos activismos. La radicalidad de los ataques de la derecha responde al rol protagónico que estos activismos han desempeñado en el último ciclo, y en especial en América Latina, y a la manera en que han sabido articularse con luchas populares, indígenas, sindicales y comunitarias, sin limitarse a«agendas de género» sino asumiendo una intersección de relaciones de explotación y el tratamiento colectivo de problemáticas estructurales. A pocos meses de cumplirse 10 años de la primera convocatoria de #NiUnaMenos y en un contexto de revancha patriarcal frente a estas luchas, vale la pena repasar algunos hitos de este ciclo de protestas, así como las características de los repertorios de acción colectiva puestos en juego en estos años. Algunos hitos del movimiento feminista y lgbti + latinoamericano En el mapa activista del último ciclo de protesta feminista y lgbti+, que tiene como protagonista a América Latina, Argentina ha conformado uno de los territorios más significativos de las luchas. En este país, ya señalamos, la convocatoria del 3 de junio de 2015 a la primera manifestación de#NiUnaMenos fue un punto de inflexión en términos de masividad del movimiento feminista y efecto expansivo hacia otros países de la región y aún más allá. Inicialmente, el movimiento#NiUnaMenos tuvo como detonante el hartazgo frente a la sucesión de femicidios y, en particular, frente a su modo de representación en los medios masivos de comunicación bajo parámetros sexistas. El 3 de junio de 2015, una multitud colmó las calles de todo el país a modo de grito colectivo ante la urgencia de la problemática de la violencia de género. La consigna#NiUnaMenos fue rápidamente apropiada por los transfeminismos latinoamericanos y se multiplicó en decenas de ciudades y países, 128 Mariela Singer | nueva sociedad | 316 incluidos Uruguay, Brasil, Chile, Bolivia y México, entre otros. Pero también se expandió a países del Norte global como Italia, España, Gran Bretaña, Alemania, Francia y eeuu, en diversos idiomas(#NotOneLess o#NonUnaDiMeno son algunas de las designaciones que ha adquirido en otras lenguas). Progresivamente,#NiUnaMenos fue ampliando y radicalizando sus demandas. En este sentido, otro momento significativo de este ciclo de protesta a escala regional y global lo conformaron los paros nacional e internacional de mujeres, lesbianas, trans y travestis, que significaron otro salto cuantitativo y cualitativo del movimiento, que expandió las convocatorias y profundizó su contenido. El 19 de octubre de 2016, se convocó en Argentina al primer paro nacional, que logró una movilización masiva y sumó el apoyo de países de la región como Chile, Uruguay, Paraguay, México, y también de Europa, como España y Francia. La masividad que tuvo esa primera huelga y su repercusión en otros países alentaron a convocar el primer paro internacional feminista el 8 de marzo de 2017, que se replica desde entonces cada año. El hecho de que esta movilización global tuviese como antecedente el paro realizado el año anterior en Argentina mostraba que América Latina estaba convirtiéndose en la fuerza dinamizadora del movimiento de mujeres y lgbti+. En países como Chile y Colombia, luego del paro se vivió una expansión del movimiento, y esto llevó a nuevas iniciativas sobre trabajo doméstico. Asimismo, el paro se fue multiplicando y fue diversificando su contenido: desde Paraguay fue usado como protesta contra los agrotóxicos; en Honduras y Guatemala se afirmó contra los femicidios territoriales de líderes comunitarias; las mujeres de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia(farc) paraban en la selva haciendo suyo el llamamiento#NosMueveElDeseo; en Brasil fue utilizado contra la avanzada de las iglesias que luchan en contra de la autonomía del cuerpo. Al paro se lo denominó también«huelga internacional feminista» con el objetivo de politizar las violencias contra los cuerpos feminizados vinculadas a la acumulación capitalista, y de incluir dentro de la categoría de«trabajo» tareas invisibilizadas concernientes a los cuidados y tareas domésticas, reconceptualizando a la vez el significado de«trabajo» y de«huelga»(que en su sentido tradicional no incluía las demandas por las tareas de reproducción). La investigadora Susana Draper sostiene que en eeuu la convocatoria a la huelga resignificó las luchas feministas y permitió una diferenciación entre feminismos antisistema y lo que en ese territorio denominan«feminismos corporativos» 9 . Ese cambio de tono vino sin duda con la palabra«huelga» y ayudó a iniciar un proceso de diferenciación entre formas de entender el feminismo: la 9. S. Draper:«El paro como proceso: construyendo poéticas de un nuevo feminismo» en V. Gago et al.: 8 m . Constelación feminista. ¿Cuál es tu lucha? ¿Cuál es tu huelga? , Tinta Limón, Buenos Aires, 2018. tema central | Cuerpos, feminismos y performances activistas 129 huelga clama por un nuevo internacionalismo capaz de enfatizar la precarización de la vida que efectúa el neoliberalismo, sin reducir el feminismo a una cuestión de«género» en disociación de otras relaciones de explotación, como lo entienden los feminismos corporativos. Una posición similar desarrollan Cinzia Arruzza, Nancy Fraser y Tithi Bhattacharya en su manifiesto Feminismo para el 99% , en el que también diferencian dos caminos opuestos para el movimiento: entre el del feminismo corporativo, que apuntaría a repartir equitativamente la tarea de liderar la explotación laboral(y que«en nombre del feminismo, les pide a las personas que se muestren agradecidas de que sea una mujer, y no un hombre, quien aplasta sus sindicatos» 10 ) y el de la huelga feminista, que lucha contra la explotación capitalista. Otro hito de la lucha feminista de los últimos años fueron las movilizaciones a favor de la legalización del aborto(o interrupción voluntaria del embarazo, según los países). Las protestas que se desarrollaron en Argentina en 2018 y los acompañamientos internacionales significaron otro salto cuantitativo y cualitativo del movimiento, que sumó una cantidad importantísima de personas al reclamo y diversificó las estrategias de acción activista. Si bien la lucha por el derecho al aborto es de larga data en diferentes países de la región, en este ciclo de protesta cobró un impulso inesperado y pasó a conformar en poco tiempo un objetivo común que ganó espacio en las redes sociales, en las calles y en los medios de comunicación. El proyecto argentino de 2018, elaborado por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, fue el primero en ser tratado en ambas cámaras del Congreso, y resultó aprobado en la primera y rechazado en la segunda(para finalmente resultar aprobado en ambas instancias parlamentarias en diciembre de 2020). Unos meses antes de su tratamiento en 2018 habían También se comenzado a realizarse diversas estrategias perrealizaron diversas formáticas para instalar el tema. Especialmente significativa fue la de los«pañuelazos», en los que el pañuelo verde, símbolo de la campaña, performances, como la de El cuento era elevado al unísono por una multitud que de la criada inundaba de verde el espacio público. También se realizaron diversas performances, como la de El cuento de la criada , en la que más de 100 mujeres caracterizadas con la vestimenta de la serie audiovisual inspirada en el libro de Margaret Atwood realizaron un pañuelazo frente al Congreso de la Nación 11 . Aun cuando el proyecto no fue aprobado en ese 10. C. Arruzza, T. Bhattacharya y N. Fraser: Feminismo para el 99%. Un manifiesto , Rara Avis, Buenos Aires, 2019, p. 13. 11. M. Atwood: El cuento de la criada [1985], Salamandra, Barcelona, 2017. 130 Mariela Singer | nueva sociedad | 316 momento, las luchas de 2018 por el aborto significaron claramente un nuevo salto en la potencia del movimiento. La diversidad de performances y los pañuelos verdes que sintetizaron el reclamo se replicaron en varias ciudades y países que acompañaron con pañuelazos e intervenciones estético-políticas en señal de alianza internacional, tanto en Latinoamérica como en América del Norte y Europa. Asimismo, la lucha posterior dio frutos concretos también en países como Colombia, donde la práctica fue despenalizada en 2022, y en México, donde la despenalización se consiguió en 2023. 2018 fue también un año de otros hitos de los feminismos y movimientos lgbti+ en la región, como el desarrollo de la consigna#EleNão[Él no] en Brasil contra la candidatura de Jair Bolsonaro, que logró acciones multitudinarias y dejó ver la importancia fundamental del movimiento transfeminista y lgbti+ en los pronunciamientos contestatarios frente al avance de regímenes neoconservadores. Por su parte, el mayo feminista chileno de 2018 configuró un momento clave de la«marea feminista» de ese país, cuando varias universidades fueron ocupadas por estudiantes en protesta contra la tolerancia institucional al acoso y reclamando educación no sexista en las aulas. Este activismo se potenció en 2019 con el estallido social, en el que los feminismos y movimientos lgbti+ tuvieron gran protagonismo. En Perú, 2016 había sido un año importante en el último ciclo: el 13 de agosto de ese año se logró una marcha multitudinaria en Lima bajo la consigna#NiUnaMenos, en la que participaron cientos de miles de activistas con reclamos sobre violencia de género, movilización que se catalogó como la marcha más importante de la historia peruana. En México, en 2017 y 2018 en la Universidad Nacional Autónoma de México(unam) se organizaron protestas estudiantiles contra la violencia de género, los femicidios de estudiantes de la universidad y los casos de acoso institucional, sumándose también a la«marea verde» del aborto en América Latina. En agosto de 2019 este movimiento se consolidó, desbordó la universidad y realizó movilizaciones masivas en el espacio público, ganando terreno en las calles, universidades, medios masivos y redes sociales. En Uruguay, el Primer Encuentro de Feminismos celebrado en 2014 puede considerarse el hito inicial de la ampliación de la lucha feminista en ese país en la última década. Ese año se crea también la Coordinadora de Feminismos, que articula a diferentes organizaciones y activistas. El movimiento se potencia en los años siguientes, y el 8 de marzo de 2017 300.000 personas marchan por las calles de Montevideo y se suman a la huelga general feminista. El 8 de marzo de 2017 se produjo asimismo un salto en la masificación del feminismo en Paraguay, donde se movilizaron miles de activistas bajo la consigna en guaraní«Roikovese ha roikoveta»(«Vivas nos queremos»), que acompaña las movilizaciones del#8m desde entonces, en un movimiento que se ha ido consolidando en los años siguientes, en línea con el fortalecimiento de la marea feminista en la región. tema central | Cuerpos, feminismos y performances activistas 131 Características de los repertorios de protesta Sobre la base de los hitos y experiencias referidas, es posible profundizar en los rasgos de este ciclo de protesta enumerados al comienzo del artículo. En primer lugar, como señala la teórica española Guiomar Rovira Sancho, puede observarse que las protestas transfeministas de los últimos años Las protestas transfeministas de tienen el modo de funcionamiento de«multitudes conectadas» 12 . Esto supone transformaciones respecto de las formas de autoridad tradicionales en los procesos organizativos, en tanto la conlos últimos años tienen el modo de funcionamiento vocatoria a la protesta no se produce por lógicas de«multitudes orgánicas ni jerárquicas, sino por cascadas en las redes sociales que convocan grandes concentraconectadas» ciones en las calles(como es patente en el caso del evento lastesis sénior», y en general en las convocatorias de la última década). En este sentido, tal como comentara al inicio y como muestran varias de las experiencias referidas, la expansión de las redes sociales y del activismo en red resultó fundamental en este periodo. En lugar de dar sitio a una performatividad en reemplazo de la de las calles, la actividad digital resultó complementaria a esta última e incluso aportó a reforzar la puesta en juego de los cuerpos en el espacio público. De todos modos, el aporte del activismo tecnopolítico a procesos emancipatorios no implica desconsiderar las tensiones con las lógicas capitalistas y extractivistas de datos que gobiernan el terreno digital(y que se han afianzado recientemente, en el intento de controlar los efectos antisistema que han posibilitado los medios digitales). Pero sí implica tener en cuenta que estas tecnologías no fueron un aspecto suplementario, sino constitutivo de las dinámicas de este ciclo. La ocupación del espacio público de manera festiva, como ya comentamos, constituye otro rasgo de este periodo, visible en varias de las experiencias hito de estos años. A diferencia de las movilizaciones tradicionales, que implicaban cierta«seriedad» o ascesis en las formas en función de no relativizar la causa política reclamada, en las manifestaciones contemporáneas el propio proceso resulta asimismo prioritario, y el activismo acude a la movilización por lo que esta implica en tanto fiesta colectiva de la que participar de manera creativa. Este tipo de disposición estético-política se traduce en una multiplicidad de acciones performáticas, que incluyen desde la caracterización con maquillaje y glitter hasta acciones colectivas que involucran danza, teatro, música, 12. G. Rovira Sancho:«El devenir feminista de la acción colectiva: las redes digitales y la política de prefiguración de las multitudes conectadas» en Teknokultura vol. 15 N o 2, 2018. 132 Mariela Singer | nueva sociedad | 316 percusión, canto y prácticas vestimentarias disruptivas, así como múltiples e inventivos usos del pañuelo verde, que se ha vuelto parte de los símbolos feministas utilizados por les activistas. Por otro lado, la danza se vuelve especialmente importante en este ciclo, no solo en performances de artistas individuales o grupales sino como performances ampliadas de la protesta, en las que el movimiento colectivo y las coreografías masivas son consideradas instancias de encuentro indisciplinadas que agitan el ánimo alegre de las manifestaciones y fortalecen así la lucha(como ocurrió con el caso de lastesis, pero también de otros colectivos como Fin de Un Mundo o Fuerza Artística de Choque Comunicativo, presentes en los procesos hito de este ciclo). En ese sentido, la lógica de las multitudes conectadas manifiesta un cambio de sensibilidad política y estética. Otro aspecto típico de estas protestas es el desplazamiento de las grandes pancartas partidarias por los carteles artesanales elaborados espontáneamente por activistas. Aun cuando las primeras se mantienen presentes, la estética de los carteles impregna mayormente las manifestaciones componiendo el elemento creativo de estas. La confección artesanal de cada cartel interpela, no el consignismo tradicional de la pancarta, sino la creatividad singular y el juego, a la vez que el ánimo contestatario y disruptivo, recuperando las más de las veces consignas de las redes sociales que han devenido hashtags , aun con el símbolo numeral(como intentando relevar en el cartel los efectos performativos y viralizantes del mundo digital). En cuanto a la importancia de la dimensión relacional-afectiva, otro rasgo de este periodo, cabe destacar que en el compartir experiencias estéticopolíticas en las calles se generan formas de afectividad potentes que operan como redes de comunicación. Entre los nuevos repertorios de acción que se escenifican en las manifestaciones, puede observarse la multiplicación de escenas de abrazos y emociones compartidas, tanto de complicidad y disfrute como de frustración y tristeza(gestos típicos en los momentos de aprobación y de rechazo del proyecto sobre el aborto en 2018, cuando se establecían lazos corporales incluso entre personas desconocidas para celebrar o llorar el resultado). Estas formas de sociabilidad potenciadas en las protestas de los últimos años trastocan modalidades más racionalistas de la acción política tradicional y dan lugar a una politicidad colectiva claramente sostenida en la dimensión sensible-corporal. También son importantes en este ciclo los activismos por las diversidades corporales, que se han expandido de manera notable. Tal es el caso del activismo gordo en Argentina, surgido en 2011 con un fanzine y convocado tan solo diez años después por el Ministerio de Salud de la Nación para asesorar a médicos y médicas en la despatologización de sus prácticas, además de lograr gran repercusión en otros países; o la mayor circulación e interés que logró tema central | Cuerpos, feminismos y performances activistas 133 el activismo intersex, así como el activismo trans*; el activismo por la diversidad funcional o discapacidad; los colectivos que se crearon vinculados a la identidad marrón y otros. Estos activismos han luchado por la ampliación de los regímenes de visibilidad y la despatologización de las corporalidades no normativas, intensificando alianzas entre colectivos. En cuanto a la importancia del cuerpo en este periodo, incluso feministas reconocidas como Butler 13 reivindican la valorización que se ha producido de la puesta en juego de la corporalidad como estrategia de acción política y como ejercicio de otras formas de democracia. Butler destaca que los«cuerpos aliados» en la calle generan una potencia de aparición que trasciende los significados discursivos y que corre umbrales no solo en cuanto al contenido de las demandas, sino también respecto de quiénes pueden realizarlas, y amplía así la participación en las decisiones comunitarias. En esta misma línea, Rovira Sancho señala que en las protestas transfeministas de los últimos años se produce una feminización de la política: no solo una participación mayor de identidades feminizadas sino principalmente la problematización del sujeto tradicional blanco masculino como palabra privilegiada en el terreno político, y una ampliación de la participación a identidades diversas(un ejemplo reciente de este corrimiento es la Marcha del Orgullo Antifascista y Antirracista celebrada el 1 de febrero de 2025 en Argentina, como respuesta a las declaraciones homofóbicas del presidente Milei en el Foro de Davos, en la que hubo participación masiva de colectivos y personas sexodisidentes, racializadas, migrantes, etc.). Estas manifestaciones ponen en cuestión también la desigualdad de los procesos de racialización, capacitismo y patologización de las corporalidades, en los que interseccionan cuestiones de género, raza y clase. Hay algo claro: la derecha nos da mucha importancia a los feminismos y movimientos lgbti+. Mayor, incluso, que la que en ocasiones nos conceden sectores del progresismo(que a veces solo nos otorgan trascendencia a la hora de encontrar a quién inculpar por las derrotas que redundaron en gobiernos de derecha). Las derechas saben que no conformamos un mero «desvío» de los temas importantes. Tal vez a partir de esa importancia que nos concede la derecha podamos tomar mayor conciencia de la fuerza de estos activismos, para que no todo sea sentir desazón e impotencia frente a los ataques que nos dedican. Para saber que somos su blanco principal justamente porque son conscientes de la potencia arrolladora que vienen teniendo estas luchas en el último ciclo de protesta. 13. J. Butler: Cuerpos aliados y lucha política. Hacia una teoría performativa de la asamblea , Paidós, Buenos Aires, 2017. «Soy mi propia madama» Emprendedoras eróticas en OnlyFans Julieta Figiaccone ¿Qué agrega OnlyFans al capitalismo de plataformas? ¿De qué modo están implicados los cuerpos y la subjetividad de quienes crean y venden contenido? ¿Cómo funciona esta forma de «uberización» del erotismo? Un estudio de campo sobre varias «emprendedoras» permite dar algunas respuestas. Dana está en su casa, con una amiga, preparándose para salir. Se maquillan, se prueban distintas faldas y vestidos mientras abren unas cervezas y charlan. Dana mira su celular y dice«Me habló uno ». La amiga, sin dudarlo, suelta un«Dale, ya fue, es plata». Dana le envía algunas fotos en ropa interior que le habían quedado de otro día. Él quiere sin nada . Ella le pregunta específicamente qué quiere y en ese mismo momento empieza la sesión de fotos casera. Trae el aro de luz, se prepara, la amiga apunta y dispara. Las fotos quedan buenísimas, él las compra, paga bien. Ellas abren otra cerveza para el camino y se van a bailar. Dana lleva su perfil de OnlyFans a todos lados, lo tiene en su celular desde hace unos meses y le viene bien para complementar sus ingresos de administrativa en una oficina de la ciudad de Buenos Aires.«¿Cómo definís lo que hacés? ¿Cómo le contarías a alguien qué hacés en OnlyFans?», le pregunto. Ella responde:«Soy Julieta Figiaccone: es socióloga por la Universidad Nacional de San Martín(unsam), Argentina. Estudia temas vinculados a la intersección entre géneros y diversidades, tecnología y mercado laboral. Palabras claves: capital erótico, emprendedorismo, OnlyFans, Argentina. tema central | «Soy mi propia madama». Emprendedoras eróticas en OnlyFans 135 mi propia madama». En ella se centran todas las actividades: tener OnlyFans, crear y subir el contenido, tratar con clientes y cobrar por lo que hace. Sobre OnlyFans Entre 2021 y 2023 realicé una serie de entrevistas a mujeres mayores de 18 años, residentes en el Área Metropolitana de Buenos Aires, que abrieron su perfil de OnlyFans entre 2021 y 2022, en la última fase de la pandemia de covid-19. La decisión de entrevistar solo a mujeres –en una plataforma en la que también abunda el sexo gay– surge, en primer lugar, por la facilidad de acceso al campo, lo que resultó en un mayor número de entrevistadas. En segundo lugar, por las particularidades y diferencias que representa«estar» en OnlyFans para las mujeres, lo que se suma al uso de narrativas que provienen de los feminismos cuando explican qué significa para ellas crear y vender contenido erótico. El sitio británico OnlyFans nace en 2016, pero el boom se da en 2020, producto de la pandemia de covid-19. En sus orígenes, no estaba destinado al contenido erótico, sino a cualquier tipo de contenido que alguien quisiera publicar para que otras personas compren o para que se suscriban a un perfil a cambio de un aporte mensual. Si al comienzo había músicos, cocineros, influencers de fitness , etc., pronto viró hacia el sexo, en especial luego de su compra en 2018 por el millonario programador y empresario ucraniano-estadounidense Leonid Radvinsky, que ya contaba con negocios en la pornografía. Los trabajos previos sobre este tema coinciden en el carácter masivo que cobró la plataforma, principalmente, a partir de la pandemia, y en cómo logró posicionarse como la página web para la venta de contenido erótico y sexual de todo tipo, con la particularidad del diálogo directo con los fans o suscriptores de perfiles, en lo que representa una suerte de«uberización» de contenidos eróticos 1 . Me pregunté por ese fuerte incremento de personas en la plataforma, con la hipótesis, que luego pude corroborar, de que muchas de esas mujeres no se habían dedicado previamente a generar dinero mediante actividades eróticas o sexuales. Me interesó particularmente esto. Las preguntas que me guiaron fueron: ¿cuáles fueron los motivos?; ¿qué aprendieron o desarrollaron para ingresar en OnlyFans?; ¿cómo descubrieron que había«algo» de sí que podían vender, puesto que antes no lo hacían?; ¿se presentaron tensiones al exponer el propio cuerpo y sexualidad?; ¿cómo se gestionan?; ¿se toman cuidados o recaudos a la hora de crear y vender contenido erótico? 1.«OnlyFans, une entreprise sulfureuse qui ne connait pas la crise» en France Culture , 10/9/2024, disponible en. 136 Julieta Figiaccone | nueva sociedad | 316 Ante el aumento de la pobreza, la desvalorización del salario, las escasas posibilidades de empleo y la precarización laboral, producto de la crisis socioeconómica que arrastra hace años Argentina, OnlyFans aparece como una forma de generar ingresos, o en palabras de las entrevistadas,«manejar sus tiempos»,«hacer plata fácil» y, encima,«¡en dólares!». Como lo muestra el relato inicial, el uso puede darse en cualquier momento y conjugarse en simultáneo con los tiempos de ocio o con otros empleos. Veremos, entonces, el carácter latente del uso de la plataforma. Plata fácil , dólares y autoempleo Vani, otra entrevistada, cuenta que camina por el microcentro porteño con el celular en la mano, en su cartera tiene papeles que debe llevar y dinero que depositará en la cuenta bancaria de la fábrica donde trabaja. En el trayecto vende un pack de fotos y se apalabra a un nuevo cliente, que le terminará por comprar un video filmado un rato más tarde, en el baño de su trabajo. Todas encuentran una gran satisfacción en saber aprovechar esos ratos, como lo expresa Luisa:«Lo disfruto bastante cuando de repente surte efecto, digamos, y estoy, no sé, en mi casa un día que no tuve que laburar [en su trabajo de acompañante terapéutica en una escuela]. Dije‘¡Uy! Esto es ideal, estoy en mi casa tomando mates y ganando dólares’».«Que surta efecto» es, para ella, que pueda utilizar el tiempo libre que le surgió por un hecho excepcional para generar ingresos sin un esfuerzo aparente. De este modo, se vuelve necesario caracterizar la plataforma, situarla en su contexto y dar cuenta del éxito de su modelo de negocios: OnlyFans y la venta de contenido erótico son parte del capitalismo de plataformas 2 , donde emergen negocios cada vez más dependientes de las tecnologías digitales e internet y las lógicas on demand o direct to customer 3 que permiten que el usuario o cliente requiera el contenido sin la necesidad de mediadores, es decir que el contacto es directo. Los consumidores pueden afinar sus requerimientos y recibir servicios personalizados. Así, ya no son solo las grandes empresas pornográficas las que funcionan como productoras, mediadoras y distribuidoras de ese contenido. Esto es un factor clave para comprender el éxito de la plataforma: la posibilidad de entablar un diálogo directo y personalizado le agrega un valor único. Esta idea, sumada a la posibilidad de tener demanda en cualquier 2. Nick Srnicek: Capitalismo de plataformas , Caja Negra, Buenos Aires, 2018. 3. Patrick Henze:«Porn 2.0 Utopias: Authenticity and Gay Masculinities on Cam4» en Networking Knowledge. Journal of the m e ccsa Postgraduate Network vol. 6 N o 1, 2013. tema central | «Soy mi propia madama». Emprendedoras eróticas en OnlyFans 137 momento del día, irrumpe en el resto de la vida de las generadoras de contenido erótico. La flexibilidad laboral se convierte en una exigencia, y la autonomía, la elección y la gestión del tiempo personal son valores centrales en esta lógica 4 . Sin embargo, esta aparente libertad también implica una fuerte carga de voluntarismo, en cuyo marco la responsabilidad de los ingresos y el éxito laboral recae en cada una de ellas. En este sentido, Manuel Alfieri muestra que plataformas de reparto como Glovo presentan esta dinámica como una forma de«disponer de la propia libertad», es decir, transformar el tiempo libre en una oportunidad de generar ingresos 5 . Siguiendo esta idea, Flor considera que cuanto más tiempo se le dedica a la plataforma, más plata se gana. Las que tienen un trabajo en relación de dependencia aprovechan los tiempos libres, el home office o los recreos del trabajo para destinar más tiempo a OnlyFans. En Argentina, este modelo se entrelaza con un factor clave: el dólar como objeto de deseo. En un contexto de crisis económica, la moneda estadounidense representa estabilidad en contraste con la volatilidad del peso 6 . A diferencia de otras plataformas donde las ganancias se perciben en moneda local, OnlyFans permite cobrar en dólares, un aspecto que todas las entrevistadas destacan como una motivación central. El deseo de«ganar en dólares» y el uso del tiempo libre como un recurso valioso que no puede desperdiciarse se presentan entonces como móviles fuertes para meEl ocio y la vida terse en el negocio. cotidiana se entrelazan Así, el ocio y la vida cotidiana se entrelazan con la producción de contenido, lo que difumina los límites entre trabajo y descanso. Pero esta autonomía aparente, con la producción de contenido, lo que difumina los límites que permite decidir cuándo y cuánto traentre trabajo y descanso bajar, también puede resultar agobiante, según los relatos de las entrevistadas.«Estar» en OnlyFans resulta ambiguo en algunos casos para ellas, ya que es profundamente satisfactorio cuando reciben dinero en momentos en que podrían estar haciendo otra cosa pero, al mismo tiempo, debido a la frontera borrosa entre trabajo y no trabajo, lo describen como algo agotador, demandante y sin descanso –o simplemente, difícil de regular–. 4. Luc Boltanski y Ève Chiapello: El nuevo espíritu del capitalismo [1999], Akal, Barcelona, 2022. 5. M. Alfieri:«‘Sé tu propio jefe’. Economía de plataformas y neoliberalismo. Los casos de Uber, Rappi y Glovo en Argentina(2016-2018)» en olac vol. 4 N o 2, 2020. 6. Mariana Luzzi y Ariel Wilkis: El dólar. Historia de una moneda argentina , Crítica, Buenos Aires, 2019. 138 Julieta Figiaccone | nueva sociedad | 316 «Si te ven bien, te contratan» A la luz de lo anterior, cabe preguntarse por la práctica de comercializar erotismo y devenir generadoras de contenido: ¿qué capacidades o conocimientos hay que tener para generar contenido erótico? ¿Ya contaban con ellos? ¿O, en cambio, los construyeron? ¿Cómo fue el desarrollo entre esa identificación y la creación de un perfil? ¿Qué implica«animarse»(un verbo que aparece de modo recurrente en las entrevistas)? Para buscar respuestas a estas preguntas, consideremos el ejemplo que nos brinda Nati. Ella enumera: Cuando salimos con alguien nos mandamos fotos[alude a fotos eróticas con algún compañero sexual], veo un montón de personas en Instagram que comparten fotos re hot y cuando las veo no me parece grave. Yo antes no subía fotos así, pero de a poco fui probando y me di cuenta de que me salía y que no era tan grave tampoco. Hace diez años sí había más prejuicios si alguien subía fotos mostrando mucho o beboteando 7 , pero ahora lo hace todo el mundo, ya nos acostumbramos. Y si eso mismo se puede cobrar ¿por qué no hacerlo? En relación con la circulación y el intercambio de fotos más íntimas, Flor, otra entrevistada, comenta: Tenía«Mejores amigos»[en Instagram] y subía fotos… en ropa, pero hot , o en bombacha ¿me entendés? Y digo:«Che, yo a estos pibes les estoy mostrando gratis y capaz por la misma foto me pagan». Después empecé a subir fotos un poquito más zorra en Instagram, en«Mejores amigos» y después dije: «No, pará, estoy perdiendo el tiempo». Ahí me abrí la cuenta[de OnlyFans]. En estos casos, el común denominador es exponer imágenes en Instagram, en historias o en«Mejores amigos». Esto supone, por un lado, la práctica de tomarse fotos y, por el otro, la elección de publicarlas en internet. El uso de redes sociales favoreció el incremento de la exposición y nos acostumbró a mostrar desde selfies hasta prácticas cotidianas 8 . Como explica Nati, es algo que hace algunos años no habría hecho, pero pareciera que el paso del tiempo, el uso y la permanencia en redes contribuyen a que esa práctica se vuelva común o, al menos, más extendida, en tanto que no se limita a un puñado de personas. 7. En las redes sociales, se suele llamar«beboteo» a hablar o mostrarse de manera aparentemente inocente o infantil, pero con intención de seducir[n. del e.]. 8. Paula Sibilia: La intimidad como espectáculo , fce, Buenos Aires, 2008; Eva Illouz: Intimidades congeladas , Katz, Buenos Aires, 2007. tema central | «Soy mi propia madama». Emprendedoras eróticas en OnlyFans 139 © Nueva Sociedad/ Emilia Schettino 2025 Emilia Schettino (México, 1993) es ilustradora y animadora. Ganó el premio de animación Passion Prize durante la maestría en rca. Ha trabajado con medios editoriales, marcas nacionales e internacionales y diversas ong. Fue seleccionada para el catálogo Iberoamérica Ilustra en 2017 y 2023, fue finalista en la Bienal de Ilustración 2023 y forma parte del Acervo Oficial de Animación en México. Página web:. 140 Julieta Figiaccone | nueva sociedad | 316 En todos los casos, el modo de actuar comprende, en una primera instancia, un capital que ya se posee y que se desarrolla de un modo no consciente, mediante la participación en redes sociales y en sus códigos, aprendiendo a sacarse fotos más«zorra» o«hot» a medida que otras también lo hacen. Cuando menciono el concepto de capital , me refiero específicamente a aquel que Catherine Hakim denomina«capital erótico» y que conceptualiza como«una combinación de estética, atractivo visual, físico, social y sexual, para otros miembros de la sociedad» 9 . Esta definición recibió algunas críticas, entre ellas la de Santiago Morcillo, que problematiza la definición porque considera que ignora el carácter relacional de este capital; en cambio, propone incorporar la noción de campo , que es el locus que le daría valor al capital erótico 10 . En este sentido, todas las entrevistadas afirman que, ante la opinión o reacción de terceros al contenido que comparten, reconocen la competencia que poseen. Si bien todas saben cómo generar material adecuado, que otra persona confirme ese valor les implica a las tres un reconocimiento de sí como poseedoras de«algo» que se puede vender fácilmente. Aquello que ya se tiene son los rasgos y cualidades del capital erótico que cada una aprendió a realzar y a desarrollar. En el trabajo que cada una realiza sobre ellos, cuando se ponen a actuar, estos atributos se convierten en un capital. En ocasiones, son otros quienes lo notan y valoran, así como son otros quienes les permiten pensar a las entrevistadas que esas características y habilidades que poseen pueden ser rentables. Capital erótico, elección y límites No obstante, la creación de contenido erótico no se limita únicamente al desarrollo de un capital, y tener un perfil en OnlyFans no consiste simplemente en publicar y vender ese contenido. Si bien la plataforma permite subir fotos y videos para que los fans los compren por única vez o a través de una suscripción mensual, esta actividad va mucho más allá. Las propias dinámicas de la plataforma implican interactuar con los clientes, mantener conversaciones y enviar contenido personalizado según lo soliciten. De acuerdo con los relatos de cada una, son múltiples los pedidos que reciben y, en muchos casos, es una fantasía para el cliente saber que el contenido fue hecho específicamente para él. Esto le agrega un atractivo y un valor extra, tanto en el sentido económico como en lo que es apreciado. 9. C. Hakim: Capital erótico. El poder de fascinar a los demás , Debate, Barcelona, 2012, p. 501. 10. S. Morcillo:«‘Como un trabajo’. Tensiones entre sentidos de lo laboral y la sexualidad en mujeres que hacen sexo comercial en Argentina» en Sexualidad, Salud y Sociedad vol. 18, 2014. tema central | «Soy mi propia madama». Emprendedoras eróticas en OnlyFans 141 A su vez, tener vínculo directo con los clientes significa, en muchas oportunidades, ensayar cosas nuevas o adquirir nuevos aprendizajes, elegir prestar ciertos servicios y otros no. En este sentido,«animarse» a crear y vender contenido erótico implica elegir qué poner en juego de la intimidad, es decir, a qué atreverse. Según Viviana Zelizer, lo íntimo se define por dos componentes: conocimientos específicos(secretos compartidos, información corporal, «Animarse» a crear y vender contenido rituales) y atenciones particulares(expresioerótico implica elegir nes de cariño, servicios corporales, apoyo afectivo) 11 . Es decir, lo íntimo es aquello que se elige con quién compartir, y la persona puede verse afectada si esa intimidad sale a qué poner en juego de la intimidad, es decir, a la luz, lo que quiebra el pacto de confianza. Podría pensarse, efectivamente, que la prácqué atreverse tica de las generadoras de contenido comprende aspectos de su intimidad: comparten información corporal propia, ofrecen servicios vinculados a su sexualidad y corporalidad y utilizan con sus clientes un lenguaje específico, en el sexting , videollamadas y videos particulares. Zelizer sostiene que la vida privada y la actividad económica no se oponen, sino que se complementan. Las mujeres entrevistadas hacen dialogar su intimidad con transacciones económicas y esto las convierte en expertas en su negociación. Por un lado, negocian consigo mismas qué desean y qué se animan a mostrar de sí. Por el otro, negocian con sus clientes qué servicios quieren ofrecer y aceptan dar. Por ejemplo, dice Luisa:«Una vez que te animaste… no sé, yo no quería poner nada explícito pero de repente es como, bueno, por plata baila el mono ¿no? Quizás una vez que arrancás te das cuenta de que es demasiado y te querés ir y te vas, no pasa nada. O quizás te vas cebando y cada vez te importa menos». Por su parte, Mai se pregunta quién está«del otro lado»: en la plataforma la intimidad se expone ante un tercero desconocido. Cuando Luisa sostiene que cada vez«te importa menos», da cuenta de un cierto acostumbramiento. De esta manera, negocian consigo mismas cuando aceptan correr, al menos un poco, ese límite inicial. En relación con la idea de cierto acostumbramiento, dice Vani:«También están las videollamadas, probé hacer una y vi que me daba alta ansiedad al principio, pero después pensé‘Che, hice bastantes dólares en cinco minutos, no está tan mal esto’». 11. V. Zelizer: La negociación de la intimidad , fce, Buenos Aires, 2005, p. 38. 142 Julieta Figiaccone | nueva sociedad | 316 El concepto de autogestión corporal 12 da cuenta de la habilidad o competencias que estas mujeres desarrollan –María de las Nieves Puglia lo usa respecto a trabajadoras sexuales– para elegir qué involucrar de sí mismas a la hora de vincularse con los clientes. Esta idea alude a que no todo el cuerpo o la subjetividad están a disposición del trabajo, ellas pueden y saben cómo marcar límites. Esto nos permite pensar en las estrategias que emplean las generadoras de contenido erótico para elegir de qué modo tratar con los fans, qué servicios dar y cuánto desean exponer de sí. Vender contenido erótico no implica entregar lo que sea o aceptar cualquier servicio que se les pida; la agencia de las generadoras de contenido erótico radica en marcar esos límites y elegir qué les gusta y conviene ofrecer y aceptar. Ese, para vincularlo con las ideas de Zelizer, es otro punto en el que negocian. En esa misma clave, Puglia nota que un aspecto de la agencia de las trabajadoras se manifiesta al elegir a los clientes, optar por aquellas partes del cuerpo que se ponen en juego y decidir «Videollamadas no hago, la cara no qué hacen esas partes 13 . Por ejemplo, Flor dice:«Videollamadas no hago, la cara no te la muestro y la mano en el culo no me la te la muestro y la meto, ¿entendés?». mano en el culo no me la meto, ¿entendés?» Así, vemos de qué modo se dan las distintas negociaciones y el margen de elección, y por lo tanto de agencia, de las generadoras de contenido para decidir de qué modo estar en la plataforma y tratar con los clientes. Observamos qué aceptan, qué rechazan o cómo, en algunos casos, acceden a brindar un servicio y lo adaptan de manera pragmática para que se ajuste a lo que sí están dispuestas a ofrecer, como en el caso de Caro: Una vez me pidieron que me pegara con una fusta hasta que me quedara marcado. Yo obvio que no me quería marcar, así que lo que hice fue pintar la fusta con un labial y me golpeaba tranqui , lo actuaba un poco y así iba quedando rojo. Fue re rápido y me pagaron un montón, porque las cosas así, de violencia, se cobran caro. Yo madama , ellos pajeros : reivindicaciones y revanchas En el diálogo entre las generadoras de contenido erótico y los clientes se puede observar cómo se sitúan en esa interacción, qué les despierta de sí mismas y 12. María de las Nieves Puglia:«Lejos de la‘venta de cuerpo’: gestiones corporales y simbólicas en trabajadoras sexuales» en Astrolabio N o 16, 2016. 13. Ibíd. tema central | «Soy mi propia madama». Emprendedoras eróticas en OnlyFans 143 dónde quedan ellos ubicados. Para ser más precisa, es en esa interacción donde ellas encuentran una narración para explicar por qué venden contenido erótico que, además, las sitúa en un lugar privilegiado y hasta reivindicativo. Mientras que esto no sucede en la particularidad del trato con cada usuario, sí aparece en la idea«en plural» que tienen de los clientes o consumidores de OnlyFans. Las entrevistadas utilizan de modo recurrente la expresión«pajeros» para referirse a los compradores de contenido. De esta manera, toman de sus propias trayectorias de cosificación de sus cuerpos un adjetivo que las ayuda a definir a los varones que consumen su contenido; los asocian con actitudes machistas, son«pajeros», en plural, todos aquellos que pagan por mirar o consumir servicios sexuales o eróticos. En esa concepción, la posición reivindicativa se fortalece y convierte en una argumentación a favor de sí mismas. La idea de«sacar provecho» apela a la representación pública y a una nueva moral que ofrecen los feminismos, así como los discursos de amor propio y empoderamiento que acompañaron este movimiento 14 . A partir de ellos, muchas mujeres reconocieron en sus propias trayectorias de vida distintas situaciones que van desde la opresión o el acoso hasta la permanente opinión ajena sobre sus cuerpos o las acciones y decisiones que toman. De ahí que vinculen la venta de contenido erótico con la cosificación de sus cuerpos y elijan mercantilizarlo como una reivindicación. Ellas son dueñas de su cuerpo, erotismo y sexualidad, y, conscientes de eso, eligen con astucia sacar una ventaja de ello. Podríamos pensar que los feminismos ofrecen, entonces, un marco interpretativo que da sentido a sus acciones, o bien, que este mismo marco es el que las ayuda a«animarse» a involucrarse en la venta de contenido erótico en OnlyFans. Conocen la cosificación de sus cuerpos, la viven en carne propia y, por eso mismo, sacan un provecho de ello. De este modo, se presenta la venta de contenido erótico como una reivindicación en torno de la autonomía y, al mismo tiempo, como una revancha no solo frente a lo que representan los clientes, sino también en oposición a una moral conservadora que cree que la práctica no es válida y es además denigrante para las mujeres. Luisa se posiciona ante lo que cree que opina«la gente» en relación con vender contenido erótico:«Yo creo que la gente cree que te estás desvalorizando… que en realidad un poco es al contrario ¿no? Me estoy valorando tanto que te cobro por existir». De este modo, continuamos con la pregunta por el aparente crecimiento de la mercantilización de contenido erótico y bajo qué condiciones se da. Zelizer 14. Lucía Raffin Templi:«‘Bailando en culo arriba de unos zapatos’. Un estudio sobre mujeres que practican pole dance en una academia de San Martín durante 2019», tesina de grado, unsam, 2022. 144 Julieta Figiaccone | nueva sociedad | 316 indaga en la multiplicidad de relaciones que encarnan la intimidad y las transacciones económicas y por qué este entrecruzamiento resulta tan inquietante o contradictorio para muchas personas. La autora afirma, y así lo muestran las generadoras de contenido erótico, que ambos aspectos conviven en múltiples relaciones y sostienen la vida. Sin embargo, la negociación de la intimidad implica, también, comprender y administrar esas tensiones. Como se encargaron de mencionar muchas de las entrevistadas, el trabajo sexual, la venta de servicios eróticos y las prácticas eróticas y sexuales por mero placer despiertan todavía un fuerte rechazo que proviene de una moral conservadora 15 . La discusión que dan las generadoras de contenido es contra quienes creen que ellas«no se respetan» o que se«desvalorizan». Podemos encontrar estas mismas representaciones en posiciones estigmatizantes que victimizan a las generadoras de contenido erótico apelando a la moral contra este tipo de actividad. Lo que pasa en OnlyFans queda en OnlyFans Tomamos, entonces, una pregunta que se hace Zelizer:«bajo qué condiciones, cómo y con qué consecuencias las personas vinculan su vida íntima con sus actividades económicas» 16 . Este interrogante deviene central porque, a partir de los relatos de las creadoras de contenido erótico, observamos que ellas eligen poner en juego algo de su intimidad, pero que al mismo tiempo deciden cuidarse y toman medidas concretas para hacerlo, sabiendo qué consecuencias indeseadas podrían encontrar si no lo hacen. Volviendo al principio, el principal motivo por el que las mujeres se dedican a esta práctica es por dinero. Lo hacen a sabiendas de que poseen un capital que puede ser mercantilizable y que, para ello, deben exponerlo, en este caso, en OnlyFans. El gran incremento de generadoras de contenido erótico no puede entenderse sin tener en cuenta que ellas pueden llevar adelante su práctica gracias a las garantías que encuentran para preservar su intimidad. Es, paradójicamente, en internet –el mayor medio de exposición, difusión y viralización de imágenes, noticias, videos– donde también es posible encontrar un anonimato relativo. Al respecto, sostiene Dana:«Yo aprovecho el anonimato que te brinda internet, entonces podés ser quien quieras ser y mantener cierta intimidad dentro de la exposición. 15. Carolina Justo Von Lurzer:«Putas, el estigma: aproximación a las representaciones y organización de las mujeres que ejercen la prostitución en la Ciudad de Buenos Aires» en Question/Cuestión vol. 1 N o 12, 2006. 16. V. Zelizer: ob. cit., p. 35. tema central | «Soy mi propia madama». Emprendedoras eróticas en OnlyFans 145 Yo, como persona separada de mi personaje de Only, porque no es parte de la vida real». Ante estas dos dicotomías planteadas entre ella-su personaje e intimidad-exposición, le pregunto qué hay de ella y de íntimo en OnlyFans, a lo que responde:«de mí está mi cuerpo y mi sensualidad, creo que va más por ahí». Para crear y validar los perfiles de OnlyFans, es preciso cumplir múltiples pasos, algo que las entrevistadas describen como«tedioso» pero que«da confianza en la plataforma». Es necesario, por ejemplo, presentar documentación, que puede demorarse en ser validada e, incluso, ser rechazada. Debido a esto, muchas personas quedan a mitad de camino, no concretan la creación de un perfil o hacerlo les lleva varios intentos. La plataforma no permite subir contenido obtenido en espacios públicos, no No pueden aparecer animales, no se pueden aparecer animales, no se pueden usar pueden usar palabras violentas ni pueden aparecer formas de acoso explícito. En caso de subir contenido en el que participan otras personas, se debe acompañar esto con un documento que palabras violentas ni pueden aparecer formas de dé cuenta del consentimiento de esas personas antes de que el contenido sea publicado. acoso explícito Otra medida de seguridad muy importante que ofrece OnlyFans es la de bloquear los países donde no se desea vender contenido; así, por ejemplo, todas las entrevistadas bloquean la venta en Argentina. Algunas eligen no mostrar la cara, y el nombre del perfil suele ser ficticio. Se pueden ver distintas estrategias que cooperan en la preservación de la identidad, y el temor se presenta si las«encuentra un vecino, o un amigo de los padres, o compañeros de trabajo». Las nuevas generadoras de contenido no parecen encontrar impedimentos para compartir contenido erótico y sexual con personas que no conocen y que viven en otros países. Solo en algunos casos, cuando se trata de clientes recurrentes y«fieles», trascienden OnlyFans y confían en llevarlos a otras plataformas. Eso quiere decir que si algún contenido lo requiere y deciden que el cliente lo amerita, pueden también tener un diálogo por aplicaciones como Telegram o Snapchat, que a su vez ofrecen otras medidas de seguridad(como el impedimento de grabar o hacer capturas de pantalla) . Así, encuentran la distancia suficiente para hacer aquello que no harían públicamente, pero sí dentro de los marcos que la plataforma delimita. La posibilidad de ser anónimas a pesar de la exposición que llevan adelante pareciera ser una de las claves para explicar la proliferación de generadoras de contenido erótico pago. 146 Julieta Figiaccone | nueva sociedad | 316 Para concluir Todas las mujeres entrevistadas se presentan como hábiles lectoras de su contexto. Conocen sus capacidades y encuentran en esta coyuntura una forma de generar dinero y acceder a cosas que de otro modo no obtendrían. Además, lo hacen mercantilizando lo que ya saben hacer, son conscientes del capital erótico que poseen y encuentran los momentos para venderlo, mezclan el ocio con la producción de ganancias y se protegen para evitar que ello les pueda generar un conflicto, sabiendo que es un riesgo. A pesar de las dificultades o el tedio que puede suscitar, la accesibilidad tecnológica también juega un papel fundamental, al permitir que cualquier persona con un teléfono móvil y conexión a internet pueda participar. Resulta necesario recordar que persiste un dilema moral en torno del trabajo sexual y la exposición del cuerpo. Las entrevistadas identifican los estigmas asociados y administran su visibilidad según los espacios en que se desenvuelven, protegiendo su intimidad para evitar juicios en ámbitos familiares, laborales o de pareja. Esto evidencia que, aunque emergen nuevas narrativas en torno de la intimidad y la sexualidad, estas aún coexisten con moralidades más conservadoras. En este sentido, podríamos hablar de intimidades en plural, como aquellas que se experimentan de distintos modos según el ámbito, el espacio y las personas con quienes se comparte o no esa intimidad. La idea de esta investigación fue partir desde, y priorizar, la perspectiva de las generadoras de contenido erótico, destacando su agencia. De haber partido de un enfoque estructuralista, habría quedado solo en evidencia la pregnancia del capitalismo neoliberal en todos los ámbitos de la vida, la cosificación y la desigualdad que devienen de la exposición en redes sociales y plataformas. Considero que esta visión podría resultar reduccionista y, efectivamente, esta investigación echa luz sobre la acción y los modos de resolver de las generadoras de contenido. Las mujeres entrevistadas conocen la cosificación de sus cuerpos, la viven en carne propia y, por eso mismo, sacan un provecho de ella. A fin de cuentas, eligen, sin desconocer las dificultades de la coyuntura y su contexto particular, tomar aquello con lo que cuentan y hacer algo, de un modo pragmático, para su propio beneficio. | ensayo ¿El fin de las ciencias sociales? Tradición y modernidad del antiintelectualismo en Estados Unidos Romain Huret Las manifestaciones actuales de antiintelectualismo en Estados Unidos se inscriben en una larga tradición, lo que no debe ocultar el carácter singular de la situación presente, marcada por la transformación digital del espacio público y el surgimiento de autoridades culturales que compiten con la universidad. En su obra sobre los intelectuales en Estados Unidos, escrita en la década de 1960, el historiador Richard Hofstadter hacía un diagnóstico clínico sobre la hostilidad latente de la población hacia ellos. Tras el macartismo, calificado entonces como un «apocalipsis para los intelectuales», trataba de comprender sus orígenes 1 . Desde la creación de la República a fines del siglo xviii, y aun cuando el término«antiintelectual» se acuñó solo después de la Segunda Guerra Mundial, el país había mantenido siempre una fuerte hostilidad hacia las«lumbreras»( eggheads ). Ese rechazo estaba arraigado en una cultura política, económica y religiosa que hacía del«intelectual» el peligroso opuesto del ingenio práctico, Romain Huret: historiador francés. Es director de estudios de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales(ehess). Es autor, entre otros libros, de Les millions de monsieur Mellon. Le capitalisme en procès aux États-Unis(1933-1941) (La Découverte, París, 2023). Palabras claves: antiintelectualismo, ciencias sociales, sentido común, Estados Unidos. Nota: la versión original de este artículo, en francés, se publicó en Esprit 1-2/2025, con el título «La fin des sciences sociales? Tradition et modernité de l’anti-intellectualisme aux États-Unis». Traducción: Gustavo Recalde. 1. R. Hofstadter: Anti-Intellectualism in American Life , Alfred A. Knopf, Nueva York, 1963. 148 Romain Huret | nueva sociedad | 316 el patriotismo ferviente y el puritanismo moral. En ese brillante ensayo, Hofstadter analizaba por primera vez una larga tradición de la que hemos observado un fuerte resurgimiento en los últimos 30 años. Si bien, con optimismo, preveía su fin gracias al éxito de la educación superior, el antiintelectualismo está más vivo que nunca y goza en gran medida de una profunda transformación de las condiciones estructurales que consagraron en el siglo xx el poder de los intelectuales. En efecto, la continuidad no debe ocultar el carácter singular de los ataques actuales contra el trabajo intelectual de los académicos en eeuu. Este no solo ha sido fuertemente desacreditado, sino que, sobre todo, compite con nuevos espacios de producción de conocimiento con bases metodológicas diferentes. La fuerte autoridad científica, adquirida desde el nacimiento de las ciencias sociales, hoy se encuentra cuestionada, en especial en el espacio público, en beneficio de otros mediadores culturales. Si bien la ciencia en su conjunto se ve amenazada por la intensidad de la ola antiintelectual, las ciencias sociales están particularmente expuestas a este descrédito y estos nuevos competidores. La paradoja es notable: si bien las comunidades científicas nunca han sido tan importantes desde el punto de vista cuantitativo, en número de publicaciones y herramientas de edición(revistas, prensa, blogs ), nunca estuvieron tan debilitadas en el espacio público estadounidense. La larga vida del antiintelectualismo En la plataforma del candidato republicano Donald Trump en 2024, y en general en los discursos conservadores, tanto los académicos como los periodistas son blancos privilegiados. Sin matices, una de las medidas trumpistas menciona nada menos que el fin del adoctrinamiento«comunista» de los estudiantes en los campus universitarios; apunta en particular al« wokismo », convertido actualmente en un práctico cajón de sastre para denunciar la supuesta peligrosidad de ideas forjadas en eeuu 2 . Con su retórica populista, Trump recicla el argumento crítico del intelectual Irving Kristol sobre la«nueva clase» de trabajadores intelectuales en el corazón del poder 3 . Este gran referente del conservadurismo veía con preocupación, 50 años atrás, el surgimiento de un nuevo grupo de profesionales, dotados de un importante capital cultural 2. Proveniente del movimiento afroestadounidense, la frase«Stay woke» −que significaba permanecer consciente de las injusticias raciales y sociales− fue apropiada por la derecha para hacer referencia al progresismo como sinónimo de«dictadura de la corrección política», defensa sectaria de las minorías −raciales y sexuales− y antioccidentalismo. Hoy en día se confunde a menudo con el propio término«progresismo»[n. del e.]. 3. I. Kristol:«Business and the‘New Class’»[1975] en Two Cheers for Capitalism , Basic Books, Nueva York, 1978, y«The‘New Class’ Revisited» en The Wall Street Journal , 31/5/1979. ensayo | Tradición y modernidad del antiintelectualismo en Estados Unidos 149 y beneficiados por una posición privilegiada tras obtener su diploma universitario, debido a su capacidad para legitimar públicamente la importancia de sus análisis. Del calentamiento global a la pobreza o a las teorías críticas de la raza y el género, esta clase autoproclamada, agrega Trump, encuentra siempre el modo de inventar problemas públicos para mantener su dimensión hegemónica. De las universidades a la burocracia federal, su itinerario está completamente trazado, y nadie se atreve a cuestionar el fundamento de sus teorías sobre la sociedad, las relaciones sociales y las predicciones climáticas 4 . Detrás de la violenta retórica contemporánea, se repite un antiguo conflicto de autoridad sobre la producción del conocimiento. Tal como lo demostró el historiador T.J. Jackson con precisión en su obra No Place of Grace [Sin lugar para la gracia], las nuevas elites intelectuales ya habían sido cuestionadas a fines del siglo xix por otras elites que veían con malos ojos el surgimiento de estos actores legitimados por las ciencias sociales, por entonces en pleno auge 5 . Se acusaba a los poseedores de este nuevo saber académico de trastocar los fundamentos morales y espirituales del país; se les reprochaba su fría racionalidad y su razonamiento estadístico; no se comprendía su interés en promover la ciencia en las esferas políticas y burocráticas. Las ciencias sociales irritaban particularmente debido a su voluntad de poner al servicio del poder sus investigaciones en el campo de la sociología, la psicología o la economía. Este rechazo a una secularización y una instrumentalización del pensamiento aún no ha desaparecido; incluso está en el origen de las batallas culturales contemporáneas que el historiador Andrew Hartman comparó acertadamente con el Kulturkampf alemán 6 . Si bien este conflicto en torno de la hegemonía cultural no se limita solo a los campus universitarios, apunta en primer lugar al trabajo de los académicos con una triple acusación recurrente: adoctrinamiento, fabulación, falta de sentido común. Esta denuncia del poder ideológico de las universidades no es nueva, como tampoco lo es la crítica al adoctrinamiento de las mentes jóvenes. Lo que distingue a eeuu es un creciente alegato contra el carácter no estadounidense( un-American ) del trabajo de los 4. R.D. Huret: La fin de la pauvreté? Les experts sociaux en guerre contre la pauvreté aux États-Unis (1945-1974) , Éditions de l’ehess, París, 2008. 5. T.J. Jackson Lears: No Place of Grace: Antimodernism and the Transformation of American Culture, 1880-1920 [1981], The University of Chicago Press, Chicago, 2021. 6. Andrew Hartman: A War for the Soul of America: A History of the Culture Wars [2015], University of Chicago Press, Chicago, 2019. Kulturkampf [batalla cultural] refiere al conflicto religioso y político que enfrentó al Estado bismarckiano con la Iglesia católica y el Partido del Centro tras la fundación del Imperio alemán(1871)[n. del e.]. 150 Romain Huret | nueva sociedad | 316 intelectuales. A fines del siglo xix, los economistas ya eran acusados de importar de Europa ideas extrañas sobre la fijación de impuestos a los ingresos de las empresas y los particulares. En enero de 2023, un político de Texas, Dan Patrick, prolongó esta tradición reprochando a los profesores de la universidad pública de su estado su actitud profundamente antiestadounidense, a pesar de que sus salarios son financiados por los contribuyentes. Al referirse a los trabajos de los historiadores, se pregunta por qué estos se empeñan en repetir sin cesar que«eeuu es maligno, que el capitalismo es malo y el socialismo es bueno para el país». El antiintelectualismo se basa más que nunca en la certeza de un excepcionalismo estadounidense y la denuncia de la autoridad autoproclamada de la clase académica 7 . Esta crítica al trabajo intelectual resulta tan significativa que se ha convertido incluso en un género editorial en sí mismo, que se vende bastante bien y figura a menudo en la lista de los más vendidos de The New York Times . Desde la década de 1980, numerosas obras denuncian la presunta inepcia de los programas de educación superior que consagran una doxa multiculturalista y relegan al olvido la verdadera riqueza cultural estadounidense. Se fustiga a los «titulares de cátedra radicalizados» ( tenured radicals ), retomando la expresión de Roger Kimball, particularmente preocupado por el descrédito de los cánones del arte occidental en las clases de historia. Otros escritos se ensañan con el relativismo cultural en boga en los campus universitarios, siempre en detrimento de la tradición y la cohesión de la nación; en otros lugares, se advierte sobre los estragos de la French theory , temiendo que a fuerza de deconstruir todo, los estudiantes no aprendan finalmente gran cosa. Para sus detractores, el adoctrinamiento actual está más relacionado con la deconstrucción y la pérdida que con las virtudes acumulativas de los saberes tradicionales y nacionales 8 . Además, las teorías contemporáneas sobre la sociedad resultan cada vez menos aceptables. Si en los años 70 Margaret Thatcher estimaba que«la sociedad» inventada por los académicos británicos no existía, los conservadores en eeuu detestan aún más la inventada por los defensores de las teorías críticas de la raza y el género. Según ellos, esta fabulación contribuye a una lectura fragmentada de las relaciones sociales y pone en 7. R.D. Huret: American Tax Resisters , Harvard up, Cambridge, 2014. 8. Éric Fassin:«La chaire et le canon. Les intellectuels, la politique et l’Université aux États-Unis» en Annales. Économie, Sociétés, Civilisations N o 2, 2-4/1993; François Cusset: French Theory: Foucault, Derrida, Deleuze& Cie et les mutations de la vie intellectuelle aux États-Unis , La Découverte, París, 2003[hay edición en español: French Theory: Foucault, Derrida, Deleuze& Cía. y las mutaciones de la vida intelectual en Estados Unidos , Melusina, Barcelona, 2006]; R. Kimball: Tenured Radicals: How Politics Has Corrupted Our Higher Education , Harper Collins, Nueva York, 1990. ensayo | Tradición y modernidad del antiintelectualismo en Estados Unidos 151 peligro a la nación en su conjunto, llamando implícitamente a una guerra entre comunidades. En su libro Age of Fracture [La era de la fractura], el historiador de las ideas Daniel Rodgers recordaba precisamente la fragmentación de las ciencias sociales en numerosos studies particulares. A partir de la década de 1980, esta fragmentación ha caracterizado los debates intelectuales, que se articulan principalmente alrededor de cuestiones identitarias y una lectura gramsciana de las relaciones de dominación. Para los conservadores, este enfoque doblemente fragmentado constituye una mera invención de intelectuales en busca de problemas sociales para mantener su dominación social y profesional. Para muchos, el wokismo constituye el último estadio del trabajo perverso de imaginación de la nueva clase y su voluntad de mantener su hegemonía a cualquier precio 9 . Estas fabulaciones son tanto más maléficas cuanto que han conducido a la adopción de prácticas específicas en los campus universitarios para proteger a las minorías. Desde hace una decena de años, los programas de inclusión agrupados bajo la sigla dei ‒ diversity, equity, and inclusion (diversidad, equidad e inclusión)‒ son señalados como los principales vectores de adoctrinamiento y como el resultado cuestionable de las nuevas teorías críticas sobre la sociedad. Estos dei tienen como objetivo garantizar el multiculturalismo en el campus universitario e impedir toda forma de discriminación contra las personas que trabajan o estudian allí. Si bien, por un lado, se justifican por la democracia universitaria y los trabajos sobre las identidades y las discriminaciones, resultarían por el otro una herramienta de validación de un racismo inverso, ejercido contra las poblaciones blancas. Tan dispuestos a anteponer la libertad de expresión, los académicos, según los conservadores, rechazarían toda discusión sobre el tema. Después de lo«políticamente correcto»( politically correct ) de las décadas de 1980 y 1990, se estaría viendo el triunfo de una nueva forma de censura, que impone la raza y el género como los únicos modelos intelectuales válidos 10 . Estas condiciones prácticas de ejercicio del trabajo intelectual dan lugar a una última crítica: la falta de sentido común de los intelectuales, acusados de vivir en una burbuja social y cultural, totalmente alejada de la realidad de millones de compatriotas. Paradójicamente, su voluntad de racionalizarlo todo los aleja de lo real a través de diagramas, libros y estadísticas. A menudo Trump, como tantos otros detractores de la teoría del calentamiento global, se burla de ella mencionando la nieve en Navidad y 9. D.T. Rodgers: Age of Fracture , The Belknap Press of Harvard up, Cambridge, 2011. 10. Sobre el lugar que ocupan los programas dei en la educación superior, v. el número especial de Footnotes , la revista de la American Sociological Association, American Sociological Review vol. 50 N o 2, primavera de 2022. 152 Romain Huret | nueva sociedad | 316 el frío invernal. Mucho más que el racionalismo académico, el empirismo popular sigue siendo la mejor de las brújulas para comprender el mundo. En un importante libro, la historiadora de la Ilustración Sophia Rosenfeld recordó la apropiación conservadora de la noción revolucionaria de sentido común( common sense ), forjada a fines del siglo xviii por Thomas Paine. Más que nunca, esta referencia histórica se utiliza actualmente con el fin de descalificar el trabajo de los intelectuales 11 . Finalmente, las batallas culturales han dañado profundamente el estatus de los intelectuales. Fabuladores, desconectados, adoctrinadores, se los presenta como ciudadanos peligrosos que ponen en riesgo el orden y la paz social. Tal como sucedió durante el periodo macartista, comienzan a tomarse medidas para impedir que causen daño. En las escuelas públicas, se censuran actualmente libros que difunden las teorías críticas sobre la raza y el género. Según la asociación pen America, el número de prohibiciones superó en 2024 las 10.000 en todo el territorio, con dos estados particularmente activos en la materia: Iowa y Florida. En las universidades públicas, se busca también limitar la audiencia de esas teorías, aun cuando se haga todo para evitar los ataques a la libertad de expresión, susceptibles de generar la anulación por parte de los tribunales y la Corte Suprema. En Tennessee, se aprobó una ley con el fin de prohibir la enseñanza de conceptos que generen división en la sociedad( divisive concepts ). Aunque la terminología sea deliberadamente difusa, no engaña a nadie. Más aún, algunos académicos y personal administrativo también han sido vilipendiados, a menudo después de acalorados debates en las instancias académicas. En 2015, en el estado de Carolina del Norte, en el campus de la Universidad de Chapel Hill, el Centro para la Pobreza, el Trabajo y las Oportunidades fue cerrado debido a su supuesto activismo en temas de pobreza y discriminación en el mundo laboral. Ocho años más tarde, la presidenta de la Universidad a&m de Texas renunció debido a tensiones ligadas a la suspensión de los programas dei. Finalmente, en Florida, en una universidad de Sarasota, una bibliotecaria fue despedida por haber defendido la causa lgbti+ en el marco de su política de compra de libros. En muchas universidades públicas, el trabajo intelectual se encuentra ahora bajo el creciente control de las autoridades políticas a través de intervenciones en los diferentes consejos académicos. Fue ese el sentido de la Ley Stop Woke, adoptada en Florida por el gobernador Ron DeSantis en 2022. Si bien el gobernador no logró mejorar el control de las decisiones sobre el nombramiento de los titulares de cátedra( tenure ) ‒lo que habría puesto en peligro la libertad académica‒ ni limitar la implementación 11. S. Rosenfeld: Common Sense: A Political History [2011], Harvard up, Cambridge, 2014. ensayo | Tradición y modernidad del antiintelectualismo en Estados Unidos 153 de las políticas inclusivas en los campus universitarios, consiguió un mayor control en las designaciones en los diferentes consejos académicos. En la primavera de 2024, tres presidentas de universidades(Claudine Gay de la Universidad de Harvard, Elizabeth Magill de la Universidad de Pensilvania y Sally Kornbluth del Instituto Tecnológico de Massachusetts) fueron convocadas al Congreso para dar explicaciones sobre las manifestaciones en favor de la causa palestina en sus instituciones. Dos de ellas terminarían renunciando debido a tensiones internas y a la violencia de los ataques sufridos durante las audiencias, en las que se llegó incluso a preguntarles sobre el uso del término«intifada» en los campus universitarios. Fuertemente atacados y limitados en su libertad de pensamiento, los académicos gozan sin embargo de la protección constitucional de la libertad de expresión, del hecho de que gran parte del sistema universitario sea privado y de la solidez del tejido editorial. Siguen trabajando pues en condiciones extremadamente privilegiadas. Según el Centro Nacional de Estadísticas de Educación, eeuu contaba en 2020 con aproximadamente 824.000 académicos, de los cuales una minoría apoya al trumpismo o la revolución cultural conservadora. Si nos ubicamos en 2024, la producción en ciencias sociales nunca fue tan importante, tan erudita, tan ávida de elaborar teorías sobre las sociedades. Sin embargo, estos conocimientos se han vuelto cada vez más invisibles y desacreditados en el espacio público. Las batallas culturales son menos responsables de ello que la transformación del espacio público, la revolución digital y la creciente competencia de otros productores de conocimiento. En esto reside la gran novedad del antiintelectualismo que socava las propias condiciones de producción del trabajo intelectual. Modernidad del antiintelectualismo Para muchos, el Informe Brandeis, que lleva el nombre del prestigioso juez estadounidense de la Corte Suprema Louis D. Brandeis, sigue siendo un momento decisivo para las ciencias sociales y la autoridad de los académicos. Basando su defensa de la regulación del trabajo de las mujeres en estadísticas sociales en 1908, este brillante jurista estableció una alianza duradera entre las universidades, las ciencias sociales y las instituciones. El conocimiento sobre la sociedad y las investigaciones sociales no quedarían confinados a las torres de marfil de los campus universitarios, sino que alimentarían la toma de decisiones, los fallos de la Corte Suprema, el trabajo de las agencias federales que estaban creándose en Washington dc y todo el tejido económico para construir un mundo mejor. Creadas masivamente por los empresarios para reducir el pago de impuestos federales, las fundaciones filantrópicas se sumaron al movimiento financiando masivamente centros de investigación, en especial para grandes estudios 154 Romain Huret | nueva sociedad | 316 sociales y la producción masiva de estadísticas. En la ciudad industrial de Pittsburgh, a comienzos del siglo xx, los investigadores estudiaron las condiciones laborales, lo que permitió la elaboración de datos favorables para una legislación social que protegiera a las mujeres y los niños 12 . A lo largo del siglo xx, los académicos fueron ocupando progresivamente un lugar central. La democratización de los campus universitarios debía permitir el triunfo de los valores nacionales, pero también el desarrollo económico del país. En los años 60, el conocimiento académico se volvió hegemónico en el espacio público, y el éxito de las universidades estadounidenses en el mundo era motivo de orgullo para todo el país. A pesar de sus temores, el propio Hofstadter recordaba que la fiebre macartista se había disipado. Diez años más tarde, los presidentes John F. Kennedy(1961-1963) y Lyndon B. Johnson(1963-1969) se enorgullecían de tener a su lado a las mentes más brillantes del país para construir una Gran Sociedad más justa e igualitaria. Sus conocimientos generaron entonces una expertise en todos los ámbitos y ofrecieron a los académicos un poder político, cultural y científico sin precedentes. Actualmente, esta triple autoridad se ve sometida a una fuerte competencia, lo que dio lugar a una reacción científica en cadena que refuerza la retórica que desacredita tanto los métodos como los resultados científicos. El ciclo intelectual virtuoso tomó forma en un espacio público forjado a fines del siglo xviii. En eeuu, como en otros lugares, los académicos se han beneficiado de la democracia deliberativa y del espacio mediático para construir y legitimar su autoridad social. Desde comienzos del siglo xxi, estas condiciones estructurales han experimentado una profunda transformación. En un pequeño y estimulante ensayo, Jürgen Habermas analizó en detalle lo que sobriamente denomina el«giro» en curso en la concepción del espacio público, sobre el que tanto ha teorizado 13 . El filósofo lamenta que el tiempo dedicado a la discusión y la confrontación con opiniones divergentes haya quedado relegado a un segundo plano. La inmediatez de las opiniones personales gobierna actualmente nuestras democracias, lo que ha conducido a un importante cambio en las prácticas laborales de las profesiones intelectuales, entre ellas los periodistas y los académicos. El desarrollo de las herramientas informáticas, la llegada de internet y la importancia de las redes sociales son los principales responsables. En los universos digitales, las personas poseen un estatus de autores y productores de conocimientos autónomos similar al de los académicos. Más allá de la fuerte mercantilización de sus opiniones, no existe un verdadero 12. Dorothy Ross: The Origins of American Social Science , Cambridge up, Nueva York, 1991. 13. J. Habermas: Espace public et démocratie délibérative: un tournant , Gallimard, París, 2023. ensayo | Tradición y modernidad del antiintelectualismo en Estados Unidos 155 debate ni un proceso serio de deliberación. Los algoritmos favorecen el cierre de cualquier discusión colectiva y crean una burbuja informativa muy alejada del enfoque metodológico y racional de las ciencias sociales. Si bien se acusa a los intelectuales de vivir en una burbuja, esta parece mucho más permeable a las ideas externas que las de internet. El solipsismo caracteriza el espacio público actual. Semejante privatización desplaza a los poseedores de la autoridad científica hacia otras formas de autoridad cuya reputación se basa más en el número de seguidores, los clics y el poder de influencia sobre futuros consumidores que en la reputación académica, la calidad de los descubrimientos científicos e incluso el«factor de impacto». La jerarquía de los influencers científicos poco tiene que ver con la del universo académico y los procedimientos de validación del conocimiento. La preocupación por las noticias falsas ( fake news ) o por la ignorancia de los jóvenes de hoy hace perder de vista la cuestión central: el profundo desplazamiento de los espacios de producción y difusión del conocimiento en eeuu. El conocimiento erudito nunca ha sido tan importante en este país; sin embargo, una parte de la población se aleja cada vez más de él. Este giro habermasiano se completa con el surgimiento de autoridades sociales más legítimas que las universidades para jerarquizar y legitimar el conocimiento. Desde fines de los años 60, las iglesias, tanto protestantes como católicas, tomaron distancia de la modernidad científica. Así, desde mediados del siglo xx, el pensamiento de Reinhold Niebuhr venía ejerciendo una gran influencia que contribuyó al surgimiento de un pensamiento reformista dentro de las esferas religiosas. Si bien esta corriente reformista no ha desaparecido ni del catolicismo ni del protestantismo, dio lugar a enfoques más fundamentalistas y hostiles hacia la ciencia moderna. El éxito del pensamiento creacionista demuestra el camino recorrido en la materia y el surgimiento de saberes diferentes de los enseñados en los campus universitarios del país 14 . Además, los think tanks conservadores, financiados masivamente por empresarios, compiten hoy fuertemente con el conocimiento académico. Surgidas durante la Segunda Guerra Mundial, estas estructuras se diferencian de las fundaciones filantrópicas por una producción interna de conocimiento que apunta precisamente a cuestionar la autoridad de los académicos. Se diferencian además por una metodología menos anclada en el largo plazo y el trabajo de campo, tan apreciados por las ciencias sociales. En su seno, se privilegian en mayor medida las encuestas de opinión, los sondeos y los datos digitales, con un tiempo de investigación particularmente veloz y 14. Ronald L. Numbers: The Creationists: From Scientific Creationism to Intelligent Design [1992], Harvard up, Cambridge, 2006. 156 Romain Huret | nueva sociedad | 316 mejor adaptado a la reconfiguración del espacio público. Su expertise se ha vuelto en gran medida dominante en los medios de comunicación, ya que sus informes también han sido pensados y dirigidos al universo digital con breves y contundentes síntesis, lo que permite un desarrollo más eficaz para alcanzar la audiencia deseada. Estos nuevos competidores también han desplazado el acceso al conocimiento y descalificado a los mediadores culturales tradicionales. Una parte creciente de la población se aleja del conocimiento clásico de los académicos, a menudo hiperespecializado, que requiere de un tiempo prolongado de lectura y comprensión poco adaptado a la revolución digital. La campaña presidencial de 2024 demostró perfectamente la profunda transformación en marcha. Los grandes diarios tradicionales y los canales históricos de televisión se muestran en gran medida relegados e incapaces de participar en la actual deliberación democrática. Como era de esperar, se evitaron los debates entre los dos candidatos y se privilegiaron intervenciones dentro de los círculos cerrados de las redes sociales. La democracia deliberativa parece haber sido definitivamente desplazada en beneficio de la democracia digital. *** Ni los conservadores ni las batallas culturales son responsables de la descalificación actual del trabajo intelectual en eeuu. Desde luego, a comienzos del siglo xxi, el discurso antiintelectual sigue siendo dominante y arremete principalmente contra el poder de los académicos y su producción de teorías críticas sobre las sociedades pasadas y presentes. Sin embargo, la actual relegación se debe menos a los comentarios hostiles de Trump que a los nuevos mundos inventados por los empresarios de Silicon Valley. La profunda transformación del espacio público, la revolución digital y la existencia de otras autoridades culturales debilitan desde afuera el conocimiento producido en masa por los intelectuales estadounidenses. Al igual que en otros lugares, su trabajo se ve descalificado, invisibilizado y finalmente poco adaptado a este «giro» esencial que tanto preocupa a Habermas. El intelectual está menos aislado en una torre de marfil de lo que acabó estándolo en un espacio público y mediático en proceso de recomposición y bien adaptado a sus normas y temporalidades profesionales. Esta relegación debe tomarse muy en serio, tanto para el futuro de las ciencias sociales como para el de la democracia. Si bien la reflexión colectiva futura no debe prescindir de las herramientas metodológicas de las ciencias sociales, puede en cambio reflexionar sobre las modalidades de producción, difusión y escritura del conocimiento. Este momento antiintelectual estadounidense particularmente intenso no se limita a este único espacio. En Francia, donde se escuchan cada vez más ataques similares y donde el espacio público sufre también de una transformación profunda, las mismas causas tendrán pronto las mismas consecuencias. Summaries Resúmenes en inglés Fernando Molina: The SelfDestruction of Bolivian mas [5014] The battle between Evistas and Arcistas within the Movimiento al Socialismo(mas) has severely weakened the electoral prospects for this party hegemonic in the Bolivian Left since 2005. Barred from running for office, Evo Morales remains confined in his stronghold of Chapare to avoid arrest, while president Luis Arce Catacora, who has legally retained the mas party name, has seen his popularity plummet in the polls. Keywords: Caudillismo, Luis Arce Catacora, Evo Morales, Movimiento al Socialismo( mas ), Bolivia. Kate Aronoff/ Brett Christophers/ Adam Tooze: Market Failure: Climate Crisis and the Limits of Capitalism [5015] The decline in solar and wind energy costs has not accelerated energy transition. The key lies in electricity production, which still largely depends on fossil fuels. In this way, technical advances and the magic of the market are not enough to take history in a pro-environmental direction. Keywords: Capitalism, Corporations, Electricity, Energy Transition. Flavia Costa: Transhumanism and Revolution: Have We Never Been Human? [5016] What is transhumanism and what does it propose? What defines posthumanism? What ontological, ethical and political debates exist among the different movements that imagine transitions of the human species to overcome the biological limitations of the body, representing at the same time utopia and dystopia? Keywords: Bodies, Intelligence, Posthumanism, Technology, Transhumanism. Mariela Solana:#SexIsNotGender? Feminist Disputes around Sex and Biology [5017] The distinction between sex and gender has been, and still remains, a cornerstone of feminist theory, widely 158 summaries celebrated for enabling the rejection of essentialism and biological determinism. However, nowadays, a branch of feminism –anti-gender feminism– uses it to do the opposite: to provide a biologistic definition of«women» and «men». The tensions surrounding the conception of the biological body and the role of biology in determining identity divide feminist movements and spark several discussions. Keywords: Biology, Feminism, Gender, Sex, Women. Darío Radosta: Body and Autonomy: Debates on Euthanasia in Latin America [5018] The understanding of human experience as embodied action –i.e., upholding the psychophysiological unity of the person– and the discussions on the concept of autonomy allow for the evaluation of regulations and projects on euthanasia and medically assisted suicide in Latin America, marked by numerous ethical and legal complexities. Keywords: Autonomy, Body, Euthanasia, Medically Assisted Suicide. Pablo Elorduy: The Machine of Mass Murders: Artificial Intelligence at the Service of War [5019] The use of artificial intelligence in war is no longer just a dystopia, but a reality that is taking thousands of lives. The Israeli army is making intensive use of these technologies that have redefined war and the role of human beings in it, both as victims and perpetrators, within a framework of rather token regulation. Keywords: Algorithms, Artificial Intelligence, War, Israel, Silicon Valley. June Fernández: Surrogacy: Autonomy or Reproductive Exploitation? [5020] Just like prostitution, surrogacy sparks heated debates between abolitionism and regulation. Nevertheless, behind these polarized positions lies a series of complex discussions about motherhood, the decentralization of nuclear families, the role of the market and, finally, the way we choose to bring our species into the world. Keywords: Autonomy, Feminism, Reproductive Exploitation, Surrogacy. Jennifer Chan de Ávila: Menopause in the Workplace: Body, Politics and Transformation [5021] Menopause is a natural stage in the lives of many people, but it remains a silenced topic in the workplace. Oftentimes, it is treated as a private and medical affair and its impact on work has been ignored, reinforcing gender and age inequalities. Thus, it is crucial to analyze menopause through the lens of body politics, addressing not only its physical and summaries 159 mental dimensions, but also its social and professional consequences. Keywords: Menopause, Stigmatization, Women, Work. involved the use of bodies and performative modalities were developed. Keywords: Activism, Body, Feminisms, lgbti + Movements. Nanette Liberona Concha: Cross-Border Transits as Embodied Experiences [5022] Julieta Figiaccone:«I Am My Own Madam»: OnlyFans Erotic Entrepreneurs [5024] Based on the analysis of two ethnographic accounts of migrants from Venezuela that traveled across South America between 2018 and 2021, cross-border transits can be understood as embodied experiences. These experiences of irregularized transits help us comprehend the multidimensionality of this type of mobility. Furthermore, these accounts illustrate the concept of transit density as a bodily experience of structural violence that impacts memory and identity and reflects the will to live. Keywords: Body, Migration, Transit, Chile, Venezuela. Mariela Singer: Bodies, Feminisms and Activist Performances: Latin America’s Leading Role [5023] In the second decade of the 21 st century, feminist and lgbti+ movements experienced a process of global expansion. The global South and Latin America, particularly, played a decisive part in this emergence, where repertoires of collective action that What does OnlyFans contribute to platform capitalism? In what way are the bodies and subjectivity of those who create and sell content involved? How does this form of«uberization» of eroticism work? A field study on several«entrepreneurs» offers some answers. Keywords: Entrepreneurs, Erotic Capital, OnlyFans, Argentina. Romain Huret: Is This the End of Social Sciences? The Tradition and Modernity of Anti-Intellectualism in the United States [5025] Current manifestations of anti-intellectualism in the United States are part of a long tradition, and should not conceal the singular character of the nowadays situation, marked by the digital transformation of public space and the emergence of cultural authorities competing with the university. Keywords: Anti-Intellectualism, Common Sense, Social Sciences, United States. DÓN­DE CON­SE­GUIR NUES­TRAS PU­BLI­CA­CIO­NES www.nuso.org Ale­ma­nia: F. Delbanco, Tel.:(49 4131) 2428-8, e-mail:. Ar­gen­ti­na: Dis­tri­bui­do­r: Jor­ge Wald­hu­ter, Pavón 2636, Buenos Aires, Tel./Fax:(5411) 6091.4786, e-mail: . Bo­li­via: en La Paz: Yachaywasi, Tel.:(591) 2 2441.042, e-mail: . En Santa Cruz de la Sierra: Lewylibros, Junín 229, Tel.:(591) 3 3360709. Colombia: Librería Fondo de Cultura Económica, Calle 11 No. 5-60, Barrio La Candelaria, Bogotá, Colombia. Tel.:(571) 2832200, e-mail:. Costa Rica: Librería Nueva Década, Tel.:(506) 2225.8540, e-mail:. Es­pa­ña: Marcial Pons-Librero, Tel.:(34 914) 304.3303, e-mail: . Ja­pón: Ita­lia Sho­bo, Fax: 3234.6469; Spain Sho­bo Co., Ltd., Tel.: 84.1280, Fax: 84.1283, e-mail: . Pe­rú: El Virrey, Bolognesi 510, Miraflores, Lima, Tel.: 444.4141, e-mail:. Puer­to Ri­co: Laberinto, 251 calle de la Cruz, San Juan, Tel.:(787) 724.8200, e-mail:. Ven­tas y con­sul­tas por in­ter­net: Distribución internacional a librerías: PARA SUSCRIBIRSE A NUEVA SOCIEDAD S U S ­C R I P ­C I Ó N In­cluye fle­te aé­reo Amé­ri­ca La­ti­na Res­to del mun­do Argentina ANUAL 6 nú­me­ros US$ 75 US$ 120 $ 20.000 B I E ­N A L 12 nú­me­ros US$ 142 US$ 228 $ 40.000 > Formas de pago In­gre­se en, don­de en­con­tra­rá un for­mu­la­rio pa­ra re­gis­trar su pe­di­do y efect­uar el pa­go. > Para otros medios de pago y cualquier otra consulta, escriba a< distribucion@nuso.org >. NOVIEMBRE-DICIEMBRE 314 GUERRA, PAZ Y MULTILATERALISMO COYUNTURA Pablo Ospina Peralta. La resiliencia de Daniel Noboa. Elecciones en un Ecuador en crisis. TRIBUNA GLOBAL Pablo Elorduy. x como megáfono neorreaccionario. Las guerras que Elon Musk podría perder TEMA CENTRAL José Antonio Sanahuja. Estancamiento bélico y paz negociada en Ucrania Dilemas y fórmulas en juego Chelsea Ngoc Minh Nguyen. Gaza, Ucrania y el desmoronamiento del«orden mundial basado en reglas» Hinde Pomeraniec. Vivir en un mundo peligroso. Entrevista a Juan Tokatlian Ezequiel Kopel. La guerra en Gaza: una catástrofe moral para Israel Martín Baña. La invasión de Ucrania como batalla geocultural Chris Miller. La guerra, no tan fría, de los chips Ray Acheson. Desarme y desmilitarización. Una revisión crítica de la Nueva Agenda de Paz de la onu Antonio Jorge Ramalho. Brasil y la refundación del multilateralismo Lars Klingbeil . Es hora de una nueva política Norte-Sur ENSAYO Roberto Gargarella . ¿Qué es el derecho de izquierda? SUMMARIES 315 ENERO-FEBRERO ¿UN CAPITALISMO INGOBERNABLE? COYUNTURA Gerardo Caetano. Uruguay no es una isla. El regreso de la izquierda y sus desafíos TRIBUNA GLOBAL Sylvain Cypel/ Sarra Grira/ Patrick Haenni. Siria: radiografía de una mutación ideológica TEMA CENTRAL Alejandro Galliano. La ingobernabilidad del capitalismo 4.0 Barbara Stiegler/ Christophe Pébarthe. Walter Lippmann o el liberalismo contra la democracia Diego Velásquez. Desborde reaccionario del capitalismo: la hipótesis tecnofeudal. Entrevista a Cédric Durand Robin Wilson. La socialdemocracia y sus encrucijadas. Entrevista a Eunice Goes Monica Herz/ Giancarlo Summa. La extrema derecha como amenaza para la gobernanza mundial Joan Subirats. La brecha entre saber y hacer en tiempo de policrisis Timothy Shenk. En defensa del adjetivo«liberal». Entrevista a Michael Walzer Pablo Stefanoni. ¿Libertad sin democracia? Distopías neorreaccionarias que recorren el mundo. ENSAYO Françoise Martinez. Isabel la Católica como«chola globalizada». Iconoclasia y resignificación de un monumento boliviano SUMMARIES E n nuestro próximo número MAYO-JUNIO 2025 317 Religión y política en América Latina www.nuso.org Marzo-Abril 2025 NUEVA SOCIEDAD | 316 La política a través de los cuerpos COYUNTURA Fernando Molina La autodestrucción del mas boliviano TRIBUNA GLOBAL Kate Aronoff/ Brett Christophers/ Adam Tooze La crisis climática y los límites del capitalismo TEMA CENTRAL Flavia Costa Transhumanismo y revolución. ¿Nunca fuimos humanos? Mariela Solana ¿#SexoNoEsGénero? Disputas feministas en torno del sexo y la biología Darío Radosta Cuerpo y autonomía. Debates sobre la eutanasia en América Latina Pablo Elorduy La máquina de los asesinatos en masa. La ia al servicio de la guerra June Fernández Gestación por sustitución: ¿autonomía o explotación reproductiva? Jennifer Chan de Ávila Menopausia en el trabajo: cuerpo, política y transformación Nanette Liberona Concha Los tránsitos transfronterizos como experiencias corporeizadas Mariela Singer Cuerpos, feminismos y performances activistas Julieta Figiaccone « Soy mi propia madama » . Emprendedoras eróticas en OnlyFans ENSAYO Romain Huret Tradición y modernidad del antiintelectualismo en eeuu