NUEVA SOCIEDAD 315 ¿Un capitalismo ingobernable? 315 NUEVA SOCIEDAD es una revista latinoamericana abierta a las corrientes de pensamiento progresista, que aboga por el desarrollo de la democracia política, económica y social. Se publica cada dos meses en Buenos Aires, Argentina, y circula en toda América Latina. Directora: Ingrid Ross Jefe de redacción: Pablo Stefanoni Coordinadora de producción: Silvina Cucchi Plataforma digital: Mariano Schuster, Eugenia Corriés Administración: Clementina Caverzaghi Claas, Néstor Sassone N ueva S ociedad N o 315 Diseño original de portada: Horacio Wainhaus Diagramación: Fabiana Di Matteo Ilustraciones: Oqui Paratz Fotografía de portada: ap Photo/Evan Vucci Corrección: Germán Conde, Vera Giaconi Traducción al inglés de los sumarios: Ingrid Reca Impreso en Talleres Gráficos Nuevo Offset, Viel 1444, Buenos Aires, Argentina Los artículos que integran N ueva S ociedad son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no reflejan necesariamente el pensamiento de la Revista. Se permite, previa autorización, la reproducción de los ensayos y de las ilustraciones, a condición de que se mencione la fuente y se haga llegar una copia a la redacción. N ueva S ociedad – ISSN 0251-3552 Oficinas: Humberto Primo 531, C1103ACK Buen­ os Ai­res, Arg­ en­tin­ a. Tel/Fax:(54-11) 3708-1330 Correo electrónico: (distribución y ventas) El portal N ueva S ociedad es una plataforma de reflexión sobre América Latina. Articula un debate pluralista y democrático sobre política y políticas latinoamericanas. es un proyecto de la NUEVA SOCIEDAD 315 Enero-Febrero 2025 Índice COYUNTURA 5003 Gerardo Caetano. Uruguay no es una isla. El regreso de la izquierda y sus desafíos............................................................................. 4 TRIBUNA GLOBAL 5004 Sylvain Cypel/ Sarra Grira/ Patrick Haenni. Siria: radiografía de una mutación ideológica.................................................................... 14 TEMA CENTRAL 5005 Alejandro Galliano. La ingobernabilidad del capitalismo 4.0.............. 23 5006 Barbara Stiegler/ Christophe Pébarthe. Walter Lippmann o el liberalismo contra la democracia...................................................... 37 5007 Diego Velásquez. Desborde reaccionario del capitalismo: la hipótesis tecnofeudal. Entrevista a Cédric Durand............................. 46 5008 Robin Wilson. La socialdemocracia y sus encrucijadas. Entrevista a Eunice Goes....................................................................... 62 5009 Monica Herz/ Giancarlo Summa. La extrema derecha como amenaza para la gobernanza mundial..................................................... 74 5010 Joan Subirats. La brecha entre saber y hacer en tiempo de policrisis............................................................................................ 91 5011 Timothy Shenk. En defensa del adjetivo«liberal». Entrevista a Michael Walzer................................................................................. 107 5012 Pablo Stefanoni. ¿Libertad sin democracia? Distopías neorreaccionarias que recorren el mundo............................................. 117 ENSAYO 5013 Françoise Martinez. Isabel la Católica como«chola globalizada». Iconoclasia y resignificación de un monumento boliviano.................... 131 SUMMARIES Segunda página Sabemos todo y no podemos nada, advertía hace un tiempo la filósofa catalana Marina Garcés en referencia a la extendida sensación de impotencia política. Y, en efecto, el nuevo capitalismo, con sus desbordes reaccionarios y sus figuras disruptivas, parece difícil o imposible de«domesticar». Aun así, las sociedades muestran un profundo inconformismo que, ante la debilidad de las propuestas progresistas, es muchas veces canalizado por las nuevas derechas. Con esto a la vista, destinamos el Tema Central de este número de N ueva S ociedad a discutir si el capitalismo se ha vuelto ingobernable y si el socialismo democrático tiene aún algo para decir. Alejandro Galliano abre el dossier con varias preguntas: ¿vivimos tiempos más caóticos que nuestros antepasados? ¿Qué diferencia el capitalismo actual de sus versiones previas? ¿Se ha vuelto la democracia liberal una de esas instituciones y prácticas tradicionales que pueden obstaculizar el flujo del capital y deben ser removidas? Para responder estas preguntas, el autor repasa las diferentes etapas del capitalismo y las diferentes crisis de gobernabilidad –y, algo clave, qué distingue nuestra crisis de ingobernabilidad de las anteriores–. Barbara Stiegler y Christophe Pébarthe ponen el foco, por su parte, en segunda página 3 la crisis de la democracia y en la figura de Walter Lippmann. Tras los fracasos del laissez faire, el teórico estadounidense postuló la necesidad de utilizar el Estado para transformar a la especie humana, tildada de inadaptada a su nuevo entorno. Volver sobre algunas de estas ideas, plantean los autores, permite repensar la crisis de la democracia y su defensa. Para comprender el momento actual, un elemento clave son las transformaciones tecnológicas que están modificando las propias bases del capitalismo. En una entrevista con Diego Velásquez, el economista Cédric Durand dialoga sobre su hipótesis tecnofeudal para dilucidar las dinámicas de las big tech: los márgenes desmedidos de rentabilidad, las modalidades de apropiación del conocimiento en las cadenas de valor mundiales y la necesidad de replantear las formas de intervención pública y el rol del Estado y salir de la actual sensación de impotencia. Respecto de las posibilidades de imaginar otras formas de relación entre lo público y lo privado, Eunice Goes, entrevistada por Robin Wilson, repasa la historia de la socialdemocracia y el repliegue de sus ambiciones para replantear una agenda socialista democrática en un momento de crisis de los servicios públicos y una deriva desigualitaria del capitalismo, incluso en los países centrales. Joan Subirats, a su turno, recupera la conceptualización de la«policrisis» para reflexionar sobre las brechas entre saber y poder: hoy parecemos saber más de lo que podemos hacer para cambiar las cosas y el saber científico se articula con la debilidad de la política en medio de la crisis de la democracia. Otra arista de la actual crisis de futuro tiene que ver con la erosión de la gobernabilidad global: Monica Herz y Giancarlo Summa analizan el efecto del ascenso de la extrema derecha en el sistema multilateral, es decir, aquella red de organizaciones e instituciones internacionales interconectadas desarrollada por la Organización de las Naciones Unidas( onu ) y en torno de ella después de 1945, hoy en la mira de la internacional reaccionaria. Mientras el término«liberal» parece estar nuevamente en boga, la democracia liberal como tal también está bajo ataque de las nuevas derechas. Michael Walzer, en un diálogo con Timothy Shenk, propone, de manera polémica, el uso de la palabra«liberal» como adjetivo con el fin de morigerar la vida política y recuperar las dosis de autoironía y apertura intelectual necesarias para repotenciar el progresismo y construir sociedades plurales, pero al mismo tiempo, sin renunciar a la búsqueda de cambios profundos. Finalmente, Pablo Stefanoni aborda las ideas neorreaccionarias en auge que, combinando visiones libertarias y autoritarias de la política, vienen atravesando las galaxias de extrema derecha, en un contexto de expansión de nuevas tecnologías que pueden transformar al propio género humano tal como lo conocemos, y con Elon Musk como expresión de formas de tecnoutopismo potencialmente antidemocráticas. | coyuntura Uruguay no es una isla El regreso de la izquierda y sus desafíos Gerardo Caetano El Frente Amplio logró volver al poder tras su derrota en 2019. Pese a la popularidad del presidente saliente, Luis Lacalle Pou, la coalición oficialista no pudo retener el poder y Yamandú Orsi será el nuevo presidente. En una campaña sin grandes entusiasmos, la izquierda pudo recuperar terreno y sobreponerse a la ausencia de sus líderes históricos como candidatos. Luego de una campaña mediocre, de las peores desde el final de la dictadura hace 40 años, el concluyente triunfo en segunda vuelta de la fórmula del Frente Amplio(fa), integrada por Yamandú Orsi(ex-intendente de Canelones) y Carolina Cosse(ex-intendente de Montevideo), sobre la del Partido Nacional parece haber dejado de lado las ponderaciones críticas sobre el curso de la contienda. El fa no solo le ganó al Partido Nacional(Blanco), sino también a la llamada Coalición Republicana, el nuevo nombre de la Coalición Multicolor que gobernó desde 2019, que incluye, además de a los blancos, al Partido Colorado, el otro partido histórico, y a fuerzas menores, incluida la derecha radical de Cabildo Abierto. Con una participación de casi 90%, el fa se impuso en la segunda vuelta con 49,8% de los votos. Los elogios ditirámbicos de la prensa internacional(en especial, de los medios latinoamericanos) sobre la calidad democrática del país vuelven a exponer a los uruguayos a la vieja tentación de verse«excepcionales», en especial frente al espejo distorsionado Gerardo Caetano: es historiador y politólogo. Es doctor en Historia por la Universidad Nacional de La Plata(unlp, Argentina). Es profesor titular de la Universidad de la República(Montevideo) e investigador Nivel iii del Sistema Nacional de Investigadores del Uruguay. Palabras claves: elecciones, Frente Amplio(fa), Yamandú Orsi, Partido Nacional, Uruguay. coyuntura | Uruguay no es una isla. El regreso de la izquierda y sus desafíos 5 de los sistemas políticos del continente. Sin embargo, lo primero que hay que resaltar frente a los elogios externos es que Uruguay no es una isla. La campaña estuvo signada más por el impacto de varios escándalos de corrupción, en los que se involucró al gobierno y en especial al Partido Nacional, que por el debate entre propuestas de gobierno alternativas. Tal vez como nunca antes, ha podido advertirse la asimetría manifiesta en los partidos y en las candidaturas del peso del dinero para la campaña, dinero cuyos orígenes –pese a la nueva ley de financiamiento de partidos– permanecen opacos. Ha habido muchas menos sorpresas e incógnitas que en 2019: ya no hubo«cisnes negros» como los que cinco años atrás implicaron candidaturas inesperadas como la del general y comandante del Ejército hasta comienzos de ese mismo año, Guido Manini Ríos, al frente de Cabildo Abierto. Tampoco el gobierno de Luis Lacalle Pou acumuló el desgaste de la última gestión frenteamplista, liderada por Tabaré Vázquez entre 2015 y 2020, que auguraba la posibilidad cierta de un triunfo de la oposición coaligada luego de un ciclo de 15 años de«era progresista»(2005-2020). La popularidad del presidente Lacalle Pou no terminó de trasladarse nunca, en la intención de voto registrada por las encuestas, en favor de los candidatos oficialistas, aunque tampoco en todo el último año fue seguro un triunfo de la oposición de izquierda. De todos modos, las encuestas realizadas desde fines de 2023 sobre escenarios de competencia en segunda vuelta entre Orsi y un candidato oficialista le daban la victoria por distintos márgenes al frenteamplista, por lo que sorprendió bastante ese escenario de cuasi empate que pareció ganar la escena en los días previos al balotaje. Como casi siempre, el presidente de turno intervino notoriamente en la campaña, contraviniendo la inhibición constitucional –tal vez exagerada– que le impide hacerlo, aunque Lacalle Pou le agregó su dinamismo y omnipresencia habituales, así como la fuerza de su liderazgo comunicacional. En ese marco, una nueva concepción de la política parece imponerse cada vez más también en Uruguay. Desde 2020 ha avanzado la política del marketing y del coaching , del agravio y de la negación más insólita de lo que los historiadores llamamos la «dignidad de los hechos». Se dio un paso más en la perspectiva de esa «campaña permanente» que elude en forma sistemática la confrontación de ideas y que de inmediato abona la política como un mundo dominado por las emociones y las percepciones, por las«agendas fictas» y por la personalización de los ataques, por las«operaciones» de muy sospechosos orígenes, por el manejo arbitrario de los indicadores, siempre en contraste obsesivo con el gobierno anterior. También ha cobrado una mayor centralidad la invocada«batalla cultural» instalada fundamentalmente en las redes, signada por el imperio de la mentira y la«posverdad», pero sobre 6 Gerardo Caetano | nueva sociedad | 315 todo por la«autoverdad» que, como diría la prestigiosa periodista y documentalista brasileña Eliane Brum, suele ser la más letal de todas. Si bien persiste en forma obstinada(y a veces imprudente), parece comenzar a erosionarse nuestro sueño de siempre, el de ser«excepcionales» y el de confirmar que seguimos disfrutando de una«democracia plena», misteriosa y casi inigualable, en la que no caben los saltos al vacío de los vecinos. De todos modos −y por cierto que no es poco‒, el país sigue teniendo el antídoto de reaseguros institucionales fuertes y el de una democracia de partidos, tal vez la única que va quedando en América Latina. En las elecciones internas del 30 de junio de 2024 no hubo en general grandes sorpresas. Como se preveía, en una instancia en la que el voto no es obligatorio, se afirmó la tendencia decreciente en la participación(35% del padrón contra 53% que se había dado en la primera instancia de este tipo en 1999, luego de la reforma constitucional de 1997). Lo imprevisto fue que el fa, que generalmente no marca bien en este tipo de elecciones, creció de manera significativa respecto a 2019, mientras que los otros principales partidos decrecieron en su convocatoria: los partidos Nacional y Colorado cosecharon las peores votaciones desde 1999, mientras que Cabildo Abierto apenas superó un tercio del caudal que había concitado en su primera comparecencia cinco años atrás. En cuanto a los resultados dentro de cada partido, como era previsible, el«delfín» del presidente Lacalle Pou, Álvaro Delgado, se impuso en forma abrumadora dentro del Partido Nacional sobre su principal rival, Laura Raffo. Sin embargo, la escasa votación y la inesperada(y controvertida) designación de Valeria Ripoll como su compañera de fórmula (una ex-sindicalista comunista recién llegada al partido) generaron un clima de decepción y perplejidad entre los blancos, lo que se tradujo en una campaña que comenzó mal y que fue en descenso. El que en varios sentidos se benefició de ello fue su principal socio en la coalición, el Partido Colorado, partido casi bicentenario al igual que el Blanco: luego de tener una interna muy fragmentada, con seis candidatos y con pocos votos, encontró la figura ascendente de Andrés Ojeda, un joven abogado penalista mediático y sumamente obediente a sus publicistas, que invocando la sorprendente referencia política del presidente Lacalle Pou y contando con un fortísimo respaldo financiero para su campaña –que no dejó de provocar sospechas–, desde un piso relativamente bajo comenzó a crecer con fuerza y llegó a amagar con dar batalla en la interna coalicionista al favorito Delgado, lo que finalmente no se concretó. Por su parte, en una interna que se perfilaba muy competitiva, Yamandú Orsi –integrante del Movimiento de Participación Popular(mpp) de José «Pepe» Mujica– prevaleció con una distancia mayor a la esperada sobre su rival Carolina Cosse –apoyada por los coyuntura | Uruguay no es una isla. El regreso de la izquierda y sus desafíos 7 partidos Socialista y Comunista, entre otros grupos–. No cabe duda de que el fa cerró mucho mejor esta primera instancia, conformando sin sobresaltos la fórmula presidencial entre los principales competidores y ostentando una perspectiva de unidad reforzada con un fuerte crecimiento entre sus votantes en la interna, precisamente la instancia en que, como señalamos, al frentismo le cuesta más convocar a la participación de su electorado. Siguió luego una campaña deslucida, sin grandes performances de los principales candidatos, en la que sobre todo la fórmula del Partido Nacional no terminó nunca de convencer ni siquiera a su electorado más cautivo, ubicado en el interior del país. Eso obligó de algún modo a un protagonismo permanente del presidente Lacalle Pou, quien multiplicó a niveles inusitados su presencia en continuas inauguraciones de obras –algunas reiteradas o de dudosa gravitación–, lo que se convirtió en el principal factor de la campaña oficialista, unificada en torno del eslogan «Reelegir a un buen gobierno». Desde un talante persistentemente crítico a los gobiernos y candidatos del fa, que llegó a niveles de agravio y ridiculización pocas veces vistos contra el candidato de la oposición, la fórmula del Partido Nacional procuró de esta forma disimular su propia debilidad, buscando que la elección se convirtiera en una suerte de«plebiscito» sobre la gestión del presidente. Los huecos de esta estrategia, que no probó ser efectiva, fueron aprovechados por el candidato colorado Andrés Ojeda, que se ofreció como«el nuevo presidente» desde una visión casi caricaturesca(al menos para los estándares uruguayos) de la«nueva política» del coaching . Tomando como modelo el éxito comunicacional de Lacalle Pou y con ciertos perfiles«a lo Javier Milei», Ojeda eludió los énfasis programáticos postulándose como el símbolo de una«renovación», sostenida en el cliché de lo nuevo contra lo viejo. Apostó a presentarse como un joven atlético orgulloso de su estado físico, a reafirmar unas pocas ideas fuerza –en particular, la salud mental, el bienestar animal y la seguridad–, desechando el aburrimiento de los «programas librescos» que solo interesan«a 5% de la gente», y a intensificar su campaña en los medios y en las redes rechazando el sostén de los aparatos partidarios y la militancia territorial. Reafirmó en todo momento su condición de«nativo coalicional» por sobre las clásicas invocaciones a la tradición colorada y en especial, al batllismo 1 . Como se ha anotado, todo esto fue sazonado con muchísimo dinero, en lo que para muchos constituyó la campaña más costosa. Mientras tanto, con poco dinero y tratando infructuosamente de marcar diferencias, los socios menores de la coalición oficialista no encontraron 1. El batllismo de José Batlle y Ordóñez(1856-1929) fue el movimiento político que en más de un sentido dio forma no solo al Partido Colorado, sino también a buena parte del país en su conjunto. 8 Gerardo Caetano | nueva sociedad | 315 un lugar de trascendencia: esto fue particularmente así en el caso de la derecha radical de Cabildo Abierto, en un cambio decisivo respecto del proceso de 2019. En este marco, el fa optó por una campaña de«medianías», muy semejante a las características estructurales de la geografía uruguaya –«una penillanura suavemente ondulada», según reza la descripción tradicional– y a los rasgos definitorios de su candidato presidencial Orsi. Moderado y negociador, con un perfil mucho más de gestión que de afirmación ideológica, el candidato frenteamplista también cumplió a rajatabla los consejos de sus asesores de campaña (el fa también tiene sus expertos en marketing , tanto nacionales como extranjeros). Estos apuntaron de manera férrea a mantener una estrategia que apuntara durante todo el año electoral«a no cometer errores», a la administración extremadamente cuidadosa de las apariciones mediáticas del candidato y a guionar lo más posible sus intervenciones, en procura de atenuar las exigencias programáticas de los militantes de izquierda, y a pensar mucho más en la«gente común» que en la base frenteamplista. Se suponía que la elección más difícil que tenía Orsi eran las internas del fa, en las que con un perfil muy diferente del de su rival Carolina Cosse debía disputar el voto más militante e ideológico. Sin embargo, ganó con amplitud, algo que pocos esperaban. Reforzado en esas pautas y con el apoyo de la popularidad de José Mujica y del mpp, eludió los debates con sus contrincantes de la coalición y cualquier referencia a temas polémicos, mostrándose como es: un«canario» más cercano al decir y a las costumbres del interior del país 2 ,«liso y llano» en sus maneras, bonachón, casi con seguridad el candidato más parecido al prototipo del«uruguayo promedio». La suya fue una campaña de poco lucimiento personal pero muy efectiva y estable, que finalmente terminó dando sus frutos, pese a la impaciencia y a veces la insatisfacción de los militantes frenteamplistas más tradicionales. Cabe agregar que las elecciones nacionales en primera vuelta coincidieron con la presentación de varios proyectos de reforma constitucional, de los cuales los más importantes fueron el de la seguridad social (contrario a la ley sancionada durante este periodo de gobierno) y el de habilitación de los allanamientos nocturnos. El primero de ellos generó fuertes controversias en el seno del fa y del movimiento sindical, relativas no solo a sus contenidos sino a la oportunidad de convocarlo en coincidencia con las elecciones nacionales, así como a hacer la reforma a través de un plebiscito de 2. El término«canario» alude en Uruguay a los nacidos en el departamento de Canelones, del que es oriundo y fue intendente Orsi. Suele expandirse su significado en el habla montevideana a todo habitante del«interior» del país. coyuntura | Uruguay no es una isla. El regreso de la izquierda y sus desafíos 9 reforma constitucional. La iniciativa fue primero impulsada por la mayoría del Plenario Intersindical de Trabajadores-Convención Nacional de Trabajadores(pit-cnt), la entidad sindical matriz, y luego respaldada por una minoría del fa, conformada básicamente por los partidos Comunista, Socialista y algunos aliados, pero no por el mayoritario mpp de Mujica y otros grupos. En un primer momento acompañó también la convocatoria la candidata a la Vicepresidencia por el fa, Carolina Cosse, quien sin embargo, luego de las internas, se bajó por discrepar con algunos aspectos del contenido de la propuesta. En sus bases programáticas, el fa llamó a cambiar la ley aprobada por el gobierno pero a través de otra ley sostenida en los máximos acuerdos posibles, y no de una reforma constitucional. Al no poder forjar una posición común sobre el proyecto (que se centraba en especial en tres aspectos fundamentales, como la baja de la edad de jubilación nuevamente a 60 años, la igualación de las jubilaciones mínimas con el salario mínimo y la eliminación de las Administradoras de Fondos de Ahorro Previsional[afap]) 3 , las autoridades orgánicas del fa declararon la libertad de acción frente al plebiscito. De todos modos, la mayoría de los sectores frentistas y de sus dirigentes se manifestaron contrarios a la iniciativa, con un protagonismo especial en ese sentido de Mujica, que pese a sus 90 años y a su enfermedad se mantuvo activo en momentos fundamentales de la campaña. En cuanto al plebiscito por la habilitación de los allanamientos nocturnos, todos los partidos y sectores de la coalición de gobierno respaldaron la propuesta, mientras que el fa en su totalidad, así como el conjunto de las organizaciones sociales populares, se manifestaron en contra. En la primera vuelta, que tuvo lugar el 27 de octubre, el fa obtuvo una gran votación(casi 44% de los votos) que, sin embargo, no fue vista con optimismo en la noche de los comicios por sus dirigentes y militantes. Demasiado confiados en que lograrían una ventaja mayor y hasta una victoria en primera vuelta, aquella noche los mensajes frenteamplistas fueron prudentes e incluso recelosos, temiendo una reiteración de la derrota de 2019. En verdad, no había razones para ello: el fa crecía en casi 5% respecto de su votación de 2019, obtenía el primer lugar en 12 de los 19 departamentos del país, se adjudicaba una mayoría sólida de 16 bancas(sobre 30 en disputa) en el Senado y obtenía 48 diputados(de 99) en la Cámara de Representantes, mientras que la coalición gubernamental, sumando las bancas de sus distintos partidos, tampoco lograba la mayoría. En forma paradójica y 3. Estas surgieron en 1996 a partir de la reforma jubilatoria que implantó el sistema previsional mixto en 1996, durante la segunda presidencia de Julio María Sanguinetti(1995-2000). 10 Gerardo Caetano | nueva sociedad | 315 luego de una campaña electoral signada por los peores augurios, el Partido Nacional celebró los resultados como una victoria: con 26,77% había ratificado su mayoría amenazada en el seno de la coalición de gobierno y, en una suma que el tiempo demostraría incorrecta, agrupados los porcentajes obtenidos en solitario por los distintos partidos de la Coalición Republicana, comenzó a hablarse de una nueva y clara mayoría oficialista. Desbordado de un entusiasmo triunfalista, Álvaro Delgado, convertido entonces en candidato de toda la coalición de gobierno, anunciaba enfervorizado que en la segunda vuelta las mayorías se ampliarían en favor del gobierno. Ojeda, pese a su vistosa campaña, quedó relegado al 16,03%. Cabe señalar dos datos adicionales: el derrumbe de la derecha radical de Cabildo Abierto, con 2,45%(contra 11% que había obtenido cinco años atrás), desplazado como cuarto partido por el polémico Gustavo Salle y su partido Identidad Soberana, una fuerza nacionalista de dudosa ideología, con perfiles antipolíticos y tintes conspiracionistas, que obtuvo 2,66% y también se adjudicó dos diputados. En la segunda vuelta realizada el 24 de noviembre, la fórmula del fa se impuso sobre la del Partido Nacional en representación de la coalición oficialista por 49,8% contra 45,9%. Volvían a confirmarse las tendencias históricas: el fa creció casi 6% entre la primera y la segunda vuelta, mientras que los votos sumados de los distintos partidos de la coalición en octubre significaron aproximadamente más de 1,6% de los obtenidos por la fórmula del Partido Nacional en el balotaje. En clave territorial, la fórmula del fa creció en todos los departamentos, pero especialmente lo hizo en el interior del país, incluso en algunos de los principales baluartes oficialistas. El fa ganó 124.972 votos entre una elección y otra, mientras que la Coalición perdió 60.754 votos. Además de confirmar su tradicional primacía en Montevideo y Canelones, el fa fue la primera fuerza en Salto, Paysandú y San José, lo que proyecta un cuadro alentador de cara a las elecciones departamentales y municipales que se celebrarán en mayo de 2025. Un factor inédito en la coyuntura es que la fórmula oficialista pierde la elección en momentos en que la popularidad presidencial se mantiene alta(con más de 50% en algunas mediciones), lo que contraría las tendencias del pasado reciente, en las que el oficialismo nunca perdió con un presidente popular de sus filas. La aprobación de Lacalle Pou parece haberse afirmado durante su mandato en algunos factores gravitantes: el dinamismo de su actividad política permanente, recorriendo el territorio con continuos actos e inauguraciones; el perfil juvenil de su figura y su éxito comunicacional, contrastante con el envejecimiento general de la población, que también se ha visto en los últimos presidentes frenteamplistas; el éxito innegable de la política comunicacional coyuntura | Uruguay no es una isla. El regreso de la izquierda y sus desafíos 11 de su gobierno, que le permitió incluso superar una larga seguidilla de escándalos de corrupción: mandos policiales involucrados en episodios delictivos, como el encubrimiento de un senador oficialista pedófilo; el jefe de seguridad presidencial acusado de participar desde la Torre Ejecutiva(sede de la Presidencia de la República) en licitaciones amañadas y en el seguimiento de importantes dirigentes de la oposición; el caso de un pasaporte«exprés» entregado a un peligroso narcotraficante(Sebastián Marset), además del acomodo de militantes del oficialismo en cargos públicos, presiones sobre la justicia, etc., todo lo cual no parece hasta el momento haber dañado su imagen en un porcentaje importante de la ciudadanía. El balance de su gobierno en general resulta mucho más desparejo. A su favor, puede señalarse el manejo sobrio y en general acertado de la pandemia; el control de la inflación y la estabilidad de otros indicadores de la macroeconomía; un control sólido(aunque muy presidencialista) de una coalición de gobierno difícil integrada por partidos disímiles; una acción expansiva en el plano de la infraestructura nacional; la confirmación de un liderazgo indisputado dentro de su partido, así como la ratificación de su representación general respecto de la coalición alternativa al fa, entre otros factores. Este último rasgo lo proyecta sin duda como uno de los contendientes de las próximas elecciones de 2029, algo que parece haberse confirmado tras la derrota del oficialismo y la opaca actuación de sus candidatos en los recientes comicios de 2024. Sin embargo, si se refieren varias de las principales apuestas de su gobierno en 2019, pueden apuntarse déficits relevantes: el clamor por un cambio categórico en el tema seguridad no se ha traducido en medidas exitosas; la situación del déficit fiscal y del endeudamiento están igual o peor que hace casi cinco años; las desigualdades se han incrementado en varios niveles; la reforma de la seguridad social no ha conformado ni a sus propios promotores, a lo que se suma que ha generado fuertes rechazos en la oposición política y social; la llamada«transformación educativa» ha sido apurada e improvisada, sin resolver los gravísimos problemas de deserción en la enseñanza secundaria y ahora también en la primaria; ha habido muy escasos logros en política exterior tras sus arrebatos de«diplomacia presidencial», y la concreción al final de un nuevo acuerdo técnico entre la Unión Europea y el Mercado Común del Sur(Mercosur), proclamado en la última Cumbre del Mercosur celebrada en Montevideo, fue mucho más el producto del activismo de Luiz Inácio Lula da Silva y de algunos Estados miembros de la ue que del protagonismo del gobierno uruguayo. Lacalle Pou y sus cancilleres estuvieron más orientados hacia un tratado de libre comercio (tlc) con China y a la«liberación» de la«jaula de hierro» del Mercosur, 12 Gerardo Caetano | nueva sociedad | 315 presentada a menudo por alguno de sus asesores como la necesidad de un «Uruexit» del bloque 4 . Para el próximo gobierno, la situación económica y social no resulta sencilla. Como ha dicho el designado ministro de Economía del gobierno entrante, Gabriel Oddone, el fa recibirá un Uruguay en situación de«no holgura fiscal», con mayor gasto y nivel de endeudamiento. Las restricciones para financiar las políticas sociales anunciadas en campaña y para promover un crecimiento sólido luego de una década de desempeños mediocres al respecto generan incertidumbres de cara al futuro inmediato 5 . Sin embargo, con una fuerte resistencia empresarial ante cualquier propuesta de aumento de impuestos, la coyuntura social presenta algunos indicadores que exigen respuestas impostergables. Aunque luego de tres años de baja considerable del salario real se logró recuperar los niveles prepandemia y crecer unos puntos, se lo hizo a partir del crecimiento de los ingresos del 5% más rico de la población y con la baja o estancamiento del resto, lo que incrementó las desigualdades sociales y territoriales. La tasa de homicidios ha llegado a duplicar el promedio histórico en el país, hasta alcanzar la cifra significativa de más de 11 homicidios cada 100.000 personas, con afectación en especial en los sectores y territorios más vulnerables. El sicariato y la penetración del narcotráfico son crecientes y ya resultan difíciles de negar. Aunque la pobreza bajó en 2024 a 9,1%, luego de cuatro años por encima de 11% y de 10%, sigue 0,5% arriba del promedio de 2019 y 1,2% arriba de 2017, el de menor guarismo durante la«era progresista» 6 . Mientras tanto, la pobreza infantil y adolescente(ubicada en 20%) más que duplica la de los adultos, en un problema ya estructural y persistente. El tema de un sistema nacional de cuidados, subvalorado por el último gobierno, se ha vuelto una demanda cada vez más central en un país envejecido y que en los últimos tres años ha registrado más defunciones que nacimientos en cifras interanuales, lo que ha radicalizado una tendencia que se buscaba ralentizar. Podrían multiplicarse los indicadores que refieren los desafíos que presenta la coyuntura al nuevo gobierno uruguayo que asumirá el 1 de marzo de 2025. Resulta bastante indudable que la coalición de gobierno subestimó la fuerza política del fa, al tiempo que sobrestimó la traducción electoral de la popularidad del presidente Lacalle Pou. Los balances que 4. Ver G. Caetano(coord.): La opción de los tlc en el Uruguay contemporáneo , fcs/ Udelar/ csic, Montevideo, 2023. 5. Sobre el proyecto para el gobierno del nuevo ministro de Economía, v. Nicolás Batalla y G. Oddone: El despegue. Cómo crecer y distribuir en Uruguay en la mirada de Gabriel Oddone , Debate, Montevideo, 2024. 6.«La pobreza se ubicó en 9,1% en el último semestre y bajó un punto en comparación con el semestre anterior» en La Diaria , 24/9/2024. coyuntura | Uruguay no es una isla. El regreso de la izquierda y sus desafíos 13 el electorado ha hecho del gobierno saliente en las elecciones nacionales de 2024 tienden a ser más complejos que los que el oficialismo esperaba. Aunque no pesó como se anticipaba, en la segunda vuelta gravitaron más temas controvertidos, como la corrupción, la inseguridad, las desigualdades, el«bolsillo de la gente», entre otros ya señalados. Y con sus aciertos y errores, Yamandú Orsi y el fa supieron exhibir sus respectivas fortalezas en los momentos cruciales de la campaña. Uruguay se juega mucho en el próximo periodo. Como todo partido de izquierda y progresista, con su victoria el fa ha desatado expectativas y demandas legítimas, que como se ha visto emergen de realidades preocupantes. Sin embargo, las restricciones que deberá enfrentar para su cumplimiento no solo radican en el contexto interno, sino también en una región y un mundo cargados de amenazas e incertidumbre. Hace una década, un dirigente blanco señaló con agudeza que la historia reciente probaba de manera palmaria que había objetivos insoslayables para el país que no podían ser logrados por el fa solo o por la coalición alternativa de todos los otros. El tiempo transcurrido no ha hecho más que confirmar el acierto de este juicio. Claro que, más allá de la retórica postelectoral y de sus rituales tradicionales, no es para nada seguro que el«tendido de puentes» tan reiterado en la campaña logre concretarse. Entre los derrotados ya empezó el típico«pase de facturas» y ha resurgido inmediatamente después de la derrota la invocación a profundizar la«batalla cultural» contra las izquierdas, visión que, a su paso por la Cumbre del Mercosur celebrada en Montevideo el 5 y 6 de diciembre, Javier Milei se encargó de incentivar ante un foro empresarial. Pero como en toda América Latina, en este momento de Uruguay no bastan los relatos. Tampoco el éxito comunicacional, a menudo sustentado en el dinero. A las izquierdas uruguayas les toca el turno de gobernar nuevamente. Para hacerlo efectivamente y a la altura de las exigencias de la hora, necesitarán convencer, no solo vencer. Como reiteraron una y otra vez Orsi y Cosse en la campaña, su victoria electoral está signada también por la necesidad de acuerdos. Aunque esta última aseveración pueda resultar hasta ingenua para muchos, con el panorama que presentan el continente y el mundo, forma parte de una de las convicciones populares que forjaron el retorno de las izquierdas uruguayas al gobierno. Su concreción no resultará nada sencilla. | tribuna global Siria: radiografía de una mutación ideológica Sylvain Cypel/ Sarra Grira/ Patrick Haenni La abrupta caída del régimen de Bashar al-Assad, que contaba con apoyo ruso e iraní, y la llegada al poder del ex-yihadista Abu Mohammad al-Julani abren una serie de interrogantes sobre la ideología del líder de facto del país y del movimiento Hayat Tahrir al-Sham. Algunas claves pueden obtenerse de la administración islamista rebelde del reducto opositor de Idlib, pero gobernar Siria desde Damasco tiene otras dimensiones y requiere de otras capacidades y compromisos. Los orígenes yihadistas de Hayat Tahrir al-Sham(Entidad de Liberación del Levante; htc, por sus siglas en árabe), la facción detrás de la ofensiva que condujo a la caída del régimen de Bashar al-Assad, han llevado a muchos comentaristas a considerarla simplemente un avatar de Al Qaeda. Pero el grupo se ha visto transformado por la práctica de gobierno llevada a cabo desde 2017 en Idlib 1 , lo que hace compleja su clasificación. Sylvain Cypel: es periodista. Es autor de Les emmurés. La société israélienne dans l’ impasse (La Découverte, París, 2006) y L’État d’Israël contre les juifs (La Découverte, París, 2020). Sarra Grira: es periodista, jefa de redacción de Orient xxi . Patrick Haenni: es doctor en Ciencias Políticas por el Instituto de Estudios Políticos(iep) de París. Se desempeña como asesor para Asuntos de Oriente Medio del Centro para el Diálogo Humanitario(Ginebra) e investigador del Instituto Universitario Europeo(Fiesole). Palabras claves: islamismo, Bashar al-Assad, Abu Mohamed al-Julani, Hayat Tahrir al-Sham (htc), Siria. Nota: la versión original de este artículo, en francés, se publicó en la revista Orient xxi , 12/2024, con el título«Syrie. Hayat Tahrir Al-Cham, radioscopie d’une mutation idéologique». Traducción: Pablo Stefanoni. 1. Ubicada en el noroeste de Siria, Idlib funcionó como bastión rebelde, controlado por los opositores a Assad, prácticamente aislado del resto del territorio sirio. Ver Ezequiel Kopel:«¿Cómo se derrumbó el régimen sirio?» en Nueva Sociedad edición digital, 12/2024, disponible en[n. del e.]. tribuna global | Siria: radiografía de una mutación ideológica 15 El investigador Patrick Haenni, sobre el terreno desde 2019, ofrece aquí un análisis a través de comentarios recogidos por Sylvain Cypel y Sarra Grira. *** La toma de Alepo por la htc, el primer paso crucial hacia la caída del régimen de Bashar al-Assad, es el resultado de dos acontecimientos. El primero es la lenta putrefacción de las instituciones del Estado, reflejada en la incapacidad del régimen para responder a un ataque llevado a cabo inicialmente por apenas 250 combatientes. Muchos países, sobre todo occidentales, habían basado su política hacia Siria en la perspectiva de que el régimen se mantendría, lo que permitiría preservar las instituciones del Estado y evitar el caos. En realidad, ha ocurrido lo contrario. Desde hace más de diez años, el régimen de Assad se esfuerza por socavar las instituciones públicas: privatizaciones salvajes, depredación generalizada, refuerzo de las milicias en detrimento del ejército y una economía basada en el narcotráfico 2 . Esto era evidente en el frente militar, con una burocracia deficiente, cadenas de mando que no funcionaban y órdenes que no se cumplían. Tampoco había comunicación entre las líneas del frente y los depósitos de aprovisionamiento. Abrumado por la Blitzkrieg [guerra relámpago] de las fuerzas rebeldes dirigidas por la htc, el ejército ya no era capaz de reagruparse. Sobre el terreno, los soldados habían abandonado la lucha, los tanques estaban atascados por falta de combustible, las reservas habían sido vendidas en el mercado negro por los reclutas, a menudo jóvenes musulmanes sunitas, y por sus oficiales mal pagados. En cuanto a las milicias alauitas 2 , a medida que los combates se acercaban a Homs, ya no estaban dispuestas a sufrir más derramamiento de sangre en sus filas. «Buena conducción» de la guerra El segundo acontecimiento que explica el éxito de la toma de Alepo 4 , y luego, del resto del país, es la proyección en el campo de batalla del reenfoque ideológico iniciado por el mando de la htc en la provincia de Idlib desde 2017 5 . En sus comunicaciones con los civiles, Abu Mohammad al-Julani ha logrado deslizarse hacia el perfil de líder nacional, con mensajes de apaciguamiento a las comunidades cristianas y chiitas locales, y la negativa a entrar en combate contra los kurdos en sus bastiones alepinos de Sheikh Maqsud y Achrafieh. Por primera vez en la historia de la revolución siria, esta 2. Alex Simon:«Toxicomanie. La septième plaie de la Syrie» en Orient xxi , 2/9/2024. 3. Rama del islam chiita y base de poder de Assad[n. del e.]. 4. Segunda ciudad más grande de Siria[n. del e]. 5. Wassim Nasr:«Syrie. Dans le réduit d’Idlib, territoire rebelle et islamiste» en Orient xxi , 20/6/2023. 16 Sylvain Cypel/ Sarra Grira/ Patrick Haenni | nueva sociedad | 315 postura se reflejó en las reglas de los enfrentamientos. Mientras estaban en medio de la batalla en Hama, una estructura de vigilancia vecinal de emergencia de casi 10.000 hombres impidió saqueos o exacciones a gran escala en Alepo. Tampoco se produjo un éxodo masivo de la población. Por un lado, las instrucciones garantizaron la disciplina de las tropas. Por el otro, algunos de los cristianos de Alepo estaban en contacto con los de las regiones de Idlib, que los tranquilizaron, tras haber aceptado estos últimos vivir bajo la autoridad de la htc en esa provincia. Esta relativa«buena conducción» de la guerra, afirmada por decenas de testimonios de notables locales cristianos, kurdos y chiitas de Alepo, Homs y Damasco, se atribuye a menudo al pragmatismo del movimiento. En realidad, atestigua una profunda mutación ideológica llevada a cabo por la htc en tiempos de«paz», es decir, mucho antes de esta guerra, en el enclave de Idlib. En efecto, la htc no es un movimiento que se haya transformado tras una gran revisión doctrinaria de desradicalización, como han podido hacer algunos grupos yihadistas egipcios o libios. Se trata de una trayectoria de desradicalización que ya lleva funcionando varios años, a través de una sucesión de adaptaciones tácticas a un nuevo entorno geoestratégico o local. Estas adaptaciones serán el principal motor de una reorientación política que, sin embargo, no se basa en una nueva teología. Esta «revolución silenciosa», que no ha sido teorizada, es a la vez profunda y duradera. Ruptura con Al Qaeda El primer acto de esta reorientación fue el distanciamiento de la yihad global y la ruptura de los vínculos organizativos con Al Qaeda, a lo que siguió una ruptura ideológica con los pensadores de la yihad global, como Abu Mohamed al-Maqdisi. Estos últimos estaban especialmente preocupados por la dilución del yihadismo en un movimiento revolucionario de vagos contornos políticos y doctrinarios. La desvinculación de la yihad global vino acompañada de una reconexión con lo local, que comenzó un año después, en 2017. Ese año, la htc ayudó a crear la primera estructura centralizada en Idlib, el Gobierno de Salvación Nacional de Siria. Bajo la consigna de la institucionalización, concentró el poder en sus manos. A partir de entonces, todos los organismos locales que habían surgido durante la revolución –facciones, comités locales y grupos que habían recibido apoyo de Occidente– se convirtieron en competidores. A pesar de ser un instrumento de control, el hecho de gobernar se está convirtiendo simultáneamente en un espacio de transacciones y concesiones ideológicas para la htc. A diferencia de los kurdos con la administración autónoma en el noreste, que tribuna global | Siria: radiografía de una mutación ideológica 17 tienen una ideología 6 y una verdadera burocracia estatal, no hubo una proyección utópica por parte de htc del Gobierno de Salvación Nacional. De hecho, Julani lo definió como un gobierno de«gestión de crisis», es decir, provisional. Esta estructura debía crearse en colaboración con las elites locales, tecnócratas revolucionarios o islamistas, como Mohamed al-Bashir, encargado hoy de establecer el primer gobierno de transición. Al-Bashir es un académico e ingeniero, con formación religiosa pero sin pasado islamista radical. Sin embargo, el gobierno siguió bajo el control del círculo íntimo de Julani en cuestiones estratégicas. El objetivo de esta institucionalización era poner fin a un doble legado: el carácter fragmentado de la«revolución sin líderes» de los comienzos, aún encarnado en las numerosas facciones y consejos locales, y el de la estructura descentralizada de la organización islamista radical Jabhat al-Nusra, que operaba por sectores, cada uno de ellos sostenido por un tándem que representaba a los poderes religioso y militar; una estructura en la que permaneció parte del movimiento radical de los primeros años yihadistas. De este modo, la«deslocalización» necesaria para cortar los vínculos con la yihad global condujo simultáneamente a un proceso de desradicalización, no por una preocupación de moderación, sino por un deseo de control. La venganza de la sociedad Para contrarrestar la influencia de los jeques de la yihad global y establecer un marco de referencia ideológico alternativo, sin dejar de implantarse localmente, la htc ha adoptado la escuela de jurisprudencia shafií, más próxima al sufismo de la población local 7 . Ello le ha permitido seguir reduciendo el peso de la vieja guardia yihadista salafista, rastreando las células restantes de Al Qaeda y de la organización Estado Islámico gracias a dos unidades especiales de la Seguridad General en Idlib. Algunos de sus miembros fueron expulsados, otros detenidos. El resto se«diluyó» en estructuras clericales más amplias, que los salafistas no controlan, como Dar al-Ifta(Casa de la Jurisprudencia), la institución encargada de emitir dictámenes religiosos. Para gestionar las 1.200 mezquitas de Idlib, la htc tiene que optar entre imponer a sus propios hombres o dejar el lugar al clero inferior que emana de las comunidades locales. La organización se inclina por lo segundo, sin imponer ni una sola línea para la oración de los viernes. A lo sumo, 6. En el movimiento son fuertes las ideas de izquierda y opuestas al islamismo radical, así como el papel de las mujeres milicianas[n. del e.]. 7. Tendencia del islam con ciertas formas de esoterismo[n. del e.]. 18 Sylvain Cypel/ Sarra Grira/ Patrick Haenni | nueva sociedad | 315 el Ministerio de Asuntos Religiosos propone temas más relacionados con cuestiones rituales que ideológicas o, menos aún, yihadistas, y deja que los predicadores los adopten. En este contexto, las prácticas sufíes, aborrecidas por el salafismo rigorista, van resurgiendo poco a poco, con celebraciones del nacimiento del Profeta, consejos sobre la recitación religiosa ( dhikr ), visitas a las tumbas de los santos y reconocimiento de los institutos religiosos sufíes. Así, donde los salafistas pedían «purificar el dogma» y reformar la sociedad, con la htc está ocurriendo lo contrario. Estamos asistiendo a un retorno a la sociedad que está transformando profundamente el movimiento, no en su ideología –que sigue sin estar clara–, sino en sus posiciones y su funcionamiento cotidiano en la gestión de la religión en Idlib. A través de su interacción con las comunidades locales, la htc se ha «desalafizado». Si el grupo acepta esta reacción de la sociedad es, en primer lugar, porque no es suficientemente grande como para imponerse y, en segundo lugar, porque no quiere enemistarse con la población. A sus ojos, la prioridad es el esfuerzo militar contra el régimen, no el proselitismo ideológico. De ahí la alineación doctrinal con un«centrismo» teológico comodín,«entre la exageración del radicalismo( al-ghuluw ), por un lado, y la exuberancia desviada del islam laico, por otro» , según uno de los líderes religiosos del movimiento. El destino de las minorías religiosas En cuanto a Julani, no hay que olvidar que es un combatiente, un revolucionario que sueña con un cambio radical y que se sentía incómodo en su papel de gobernador de un enclave pobre y sin importancia estratégica como Idlib. Para él, la confrontación con Damasco ha sido siempre el objetivo. Pero también es un político que tiene que hacer concesiones, no solo ideológicas, frente a una sociedad conservadora pero no radical, sino también militares y estratégicas. En marzo de 2020, tras nueve meses de batalla contra el régimen de Assad y la pérdida de 40% del territorio controlado por la htc, Turquía y Rusia firmaron la tregua que puso fin a sus combates en el noroeste del país. La htc no solo respaldó la tregua, sino que la defendió imponiéndola a los demás grupos armados del frente. También en este caso, la cooperación con Turquía no es algo dado y requiere de un reposicionamiento ideológico. La presencia de ese país en los territorios rebeldes ha sido contestada desde 2018. Para algunos, el ejército turco, un ejército de la Organización del Tratado del Atlántico Norte(otan) que emana de un Estado laico, es una organización atea y«buscar apoyo entre los infieles»( al isti’ana bil kuffar ) es rechazado por ciertos jeques ahora excluidos del movimiento. Este reposicionamiento estratégico acentuó la polarización frente a tribuna global | Siria: radiografía de una mutación ideológica 19 los restantes grupos radicales, en particular Hurras al-Din(los Guardianes de la Religión), la rama siria de Al Qaeda, que lanzó un ataque contra el régimen en julio de 2020 y rompió la tregua 8 . htc tomó represalias y obligó al movimiento a desmilitarizarse. Desde entonces, Hurras alDin ha pasado a la clandestinidad. Al mismo tiempo, Julani empezó a sentir que la base del régimen de Assad, en particular la alauita, se debilitaba. Vio entonces una oportunidad estratégica y quiso posicionarse como figura nacional. Se apoya en las minorías existentes en el enclave de Idlib, a saber, tres pueblos cristianos, donde viven pese a todo unas 800 personas, y una comunidad drusa que en el curso de la guerra civil se redujo de 18.000 a 6.000 personas. El primer gesto hacia estos cristianos fue devolverles sus casas, algunas de las cuales estaban ocupadas por familias de combatientes, o incluso combatientes extranjeros, de grupos no afiliados a la htc. Así que hubo que negociar mucho. También hubo largas y complicadas discusiones sobre la devolución de tierras agrícolas. Y son problemas que aún no se han resuelto. Pero es un impulso suficiente para que los cristianos, escoltados por la htc, abandonaran las zonas del régimen de Assad donde se habían refugiado y regresaran, en 2022, a sus aldeas de los alrededores de Idlib. Un reajuste ideológico Hasta ahora, la htc no ha realizado ningún aggiornamento ideológico. Sus líderes prefieren permanecer en un terreno ambiguo antes que afirmar claramente una línea que conllevaría el riesgo de enemistarlos con los conservadores que aún permanecen en el movimiento. Con la toma de Damasco, esta clarificación ideológica es, por supuesto, más crucial que nunca; lo que está en juego es, por un lado, la aceptación local y, por otro, el reconocimiento internacional de la nueva autoridad siria. De hecho, cuando pedimos a los líderes del movimiento que se autodefinan, obtenemos tantas respuestas como individuos entrevistados. Algunos se definen como conservadores sunitas, otros como revolucionarios islamistas, otros como yihadistas políticos... Así que es mejor esperar antes de ponerles una etiqueta definitiva. Uno de sus líderes nos dijo en un momento dado:«Seremos más el producto de la dinámica actual que de una ideología preconcebida». Así pues, la htc es un movimiento que, sucesivamente y por etapas, está cambiando de forma significativa por razones vinculadas o bien a las limitaciones estratégicas impuestas por su entorno regional(la presencia de Turquía), o bien a los compromisos con la sociedad local. Así, tiende hacia una reorientación ideológica sunita, islámica, conservadora y revolucionaria. 8. Jean-Michel Morel:«Syrie. Des acteurs aux stratégies concurrentes» en Orient xxi , 6/12/2024. 20 Sylvain Cypel/ Sarra Grira/ Patrick Haenni | nueva sociedad | 315 Pero esto está provocando la resistencia de los partidarios de la línea dura. En aras de la cohesión, estos últimos son excluidos o silenciados. Estamos en una especie de lógica termidoriana. Se está pasando la página del Terror y apostando por mayorías silenciosas tanto para consolidar el poder internamente y eliminar lo que queda de la minoría radical, como para proyectarse como alternativa nacional. Cuando Julani se abrió a las minorías cristiana y drusa, contrariamente a lo que han dicho muchos comentaristas, su objetivo no era tanto coquetear con Occidente como enviar al país el mensaje de que él es una alternativa nacional y no solo un comandante rebelde. En realidad, la transición de la experiencia de Idlib a la de Damasco, es decir, el cambio de escala de lo local a lo nacional, plantea retos a varios niveles y de distinta índole. En primer lugar, hay desafíos cualitativos: cómo diseñar la transición para un movimiento que está más equipado para la acción armada y la gestión local que para la administración nacional, y que sí tiene algunas líneas rojas (evitar la«desbaazificación» como en Iraq 9 , frenar los deseos violentos de venganza, tratar con las minorías), pero ninguna estrategia clara. El Gobierno de Salvación Nacional sirio era una estructura muy pequeña, con menos de 7.000 funcionarios. La htc no es un movimiento de masas que pueda contar con un punto de apoyo en los sectores profesionales y las clases medias. Hay una enorme escasez de recursos humanos y el actual círculo de toma de decisiones corre el riesgo de saturarse, aunque solo sea en términos de seguridad. La htc moviliza actualmente entre 10.000 y 15.000 combatientes. Ellos representan la fuerza dominante en el campo de batalla, pero no son los únicos. Deben controlar la proliferación de armas en la sociedad y la reconfiguración de las milicias rebeldes como consecuencia del desorden actual. En segundo lugar, deben evitar la competencia entre facciones. Y, por último, deben controlar a los grupos yihadistas, y no solo a los extranjeros, en un contexto en el que resurge la retórica sectaria a pesar de la línea del movimiento y de las numerosas iniciativas de desescalada entre el nuevo mando y las distintas comunidades. Estas últimas –chiitas en Damasco y al norte de Alepo, cristianos en Alepo y Homs, alauitas en la costa y en Damasco, drusos en el sur y en la capital 10 – se han apresurado a cooperar. Mientras que Idlib en su conjunto pertenece a un ecosistema social adecuado para la htc(musulmán sunita, conservador, revolucionario), la transición de Idlib a la capital siria exigirá pensar en la diversidad comunitaria, pero también en el compromiso de las elites urbanas de la capital y en la entrada en el juego geoestratégico por la puerta grande, la de Damasco. 9. En referencia al Partido Baaz, de ideología panarabista y nacionalista/socialista árabe en sus orígenes[n. del e.]. 10. Mazen Ezzi:«Syrie. À Soueïda, les Druzes enclenchent leur propre révolution» en Orient xxi , 19/11/2023. | tema central ¿Un capitalismo ingobernable? La ingobernabilidad del capitalismo 4.0 Alejandro Galliano ¿Vivimos tiempos más caóticos que nuestros antepasados? ¿Qué diferencia el capitalismo actual de sus versiones previas? ¿Se ha vuelto la democracia liberal una de esas instituciones y prácticas«tradicionales» que pueden obstaculizar el flujo del capital y deben ser removidas? En tiempos recientes, las sociedades occidentales comparten la sensación de estar atravesando dos procesos simultáneos: por un lado, una aceleración tecnológica y económica; y por otro, una crisis de los valores e instituciones políticas de la democracia liberal, dominantes durante los últimos 40 años. Para muchos analistas, resulta irresistible vincular ambos procesos: o bien las nuevas tecnologías horadan la capacidad de gobierno de las instituciones democrático-liberales, o bien este sistema político, que Occidente consagró en la posguerra e intentó globalizar con relativo éxito, quedó obsoleto ante cambios tecnológicos y económicos que ya no puede contener. Convendría, sin embargo, no deslumbrarse por la novedad de la aceleración. En 1886, decía Werner von Siemens:«Esta ley, claramente reconocible, es la de la aceleración constante del actual desarrollo de nuestra civilización» 1 . Es más, se Alejandro Galliano: es docente en la Universidad de Buenos Aires(uba). Es autor, entre otros libros, de ¿Por qu é el capitalismo puede soñar y nosotros no? Breve manual de las ideas de izquierda para pensar el futuro (Siglo xxi Editores, Buenos Aires, 2020) y La máquina ingobernable. Historia de cuatro capitalismos (El Gato y La Caja, Buenos Aires, 2024). Palabras claves: caos, capitalismo 4.0, democracia liberal, ingobernabilidad, Occidente. Nota: este artículo resume las ideas presentadas en La máquina ingobernable. Historia de cuatro capitalismos , El Gato y la Caja, Buenos Aires, 2024. 1. Cit. en Reinhart Koselleck: Aceleración, prognosis y secularización , Pre-Textos, Valencia, 2003, p. 39. 24 Alejandro Galliano | nueva sociedad | 315 podría narrar la historia entera del capitalismo como la de las sucesivas crisis de ingobernabilidad que genera la disrupción técnica y económica, y las nuevas formas de gobernabilidad que esas mismas tecnologías hacen posibles. En 2001, al calor de la crisis de las puntocom, el colectivo anarquista Tiqqun publicó La hipótesis cibernética . Allí se sostiene: La relación entre capitalismo y cibernética se ha invertido a lo largo del siglo: mientras que, tras la crisis de 1929, se construyó un sistema de informaciones sobre la actividad económica a fin de servir a la regulación –este fue el objetivo de todas las planificaciones–, la economía, tras la crisis de 1973, hace descansar el proceso de autorregulación social sobre la valorización de la información(…). El problema de la cibernética no es ya el de la previsión del futuro, sino el de la reproducción del presente. Ya no es cuestión de orden estático, sino de dinámica de autoorganización. El individuo ya no está acreditado por ningún poder: su conocimiento del mundo es imperfecto, sus deseos le son desconocidos, es opaco para sí mismo. 2 Tiqqun se disolvió poco después del atentado contra las Torres Gemelas. Sus herederos de El Comité Invisible llamaron la atención del Buró Federal de Investigaciones(fbi, por sus siglas en inglés) y más tarde quedaron vinculados a un sabotaje ferroviario en Francia que terminó en arrestos y nueve procesos criminales 3 . Sus ideas tienen un antecedente, citado explícitamente: el Manual de supervivencia publicado por Giorgio Cesarano en 1974. Allí dice: El capital quiere convertirse nada más y nada menos que en el gestor cibernético y cuantificador del«Otro», en el caldo de cultivo de las«comunas» autoanalíticas, donde cada uno autogestione su propia reestructuración descentrada(se transforme en una«terminal biológica» de la computadora que lo minimiza estadísticamente…). 4 Cercano al operaísmo italiano y heredero tanto del marxismo como del vitalismo irracionalista fascista, Cesarano participó de la reflexión que siguió al reflujo de 1968, y en la crisis del Estado de Bienestar entrevió una nueva forma de gobernanza capitalista. 2. Tiqqun: La hipótesis cibernética , varias ediciones, 2015, p. 23. 3. Cyril Castelliti y Pierre Gautheron:«L’ombre du Comité invisible plane sur la jeunesse radicale en Street Press», 9/5/2017. 4. G. Cesarano: Manual de supervivencia , La Cebra/ Kaxilda, Donostia-Adrogué, 2023, p. 66. tema central | La ingobernabilidad del capitalismo 4.0 25 Medio siglo antes de Cesarano, en los albores del fordismo y en medio de la inquietante paz que se extendió entre las dos guerras mundiales, el periodista y funcionario estadounidense Walter Lippmann observó que el entorno tecnológico e informacional estaba evolucionando a una Walter Lippmann observó que el velocidad mayor que la especie humana y su capacidad para adaptarse:«La sociedad moderna no es visible para nadie ni inteligible de forma continuada como un todo entorno tecnológico e informacional estaba evolucionando (...). Ya es suficientemente malo hoy(...) esa una velocidad mayor tar condenado a vivir bajo un bombardeo de información ecléctica». Propuso usar ese que la especie humana mismo parque infotécnico para«fabricar consenso» mediante la propaganda de un gobierno dirigido por especialistas 5 . Y un siglo antes que Lippmann, el médico y geólogo escocés Andrew Ure publicó The Philosophy of Manufactures [La filosofia de las manufacturas], donde concebía la fábrica como un autómata, y la mecanización, como una vía de disciplinamiento humano por una fuerza autorregulada: Por la debilidad de la naturaleza humana, sucede que cuanto más hábil es el trabajador, más obstinado e intratable tiende a volverse y, por supuesto, menos apto como componente de un sistema mecánico. El gran objetivo, por tanto, del fabricante moderno es, mediante la unión del capital y la ciencia, reducir la tarea de sus trabajadores al ejercicio de la vigilancia y la destreza. 6 La aparente crisis de gobernabilidad que signa nuestro presente es otro capítulo de la dialéctica entre un flujo tecnoeconómico 7 que estremece y eventualmente derriba las instituciones y valores existentes para gobernar a la sociedad, y los nuevos mecanismos de gobierno que ese flujo tecnoeconómico hace eventualmente posibles. Un repaso esquemático por esa dinámica nos permitiría ubicar mejor nuestra época y tratar de vislumbrar las posibles salidas. 5. Barbara Stiegler: Hay que adaptarse. Tras un nuevo imperativo político , La Cebra, Adrogué, 2023. 6. A. Ure: The Philosophy of Manufactures: Or, An Exposition of the Scientific, Moral, and Commercial Economy of the Factory System of Great Britain [1835], B. Franklin, Nueva York, 1969. 7. El concepto de«flujo tecnoeconómico» refiere«al modelo de‘producción indirecta’ de BöhmBawerk, en el que el ahorro y la tecnicidad eran integrados en un proceso social único(el desvío de recursos desde el consumo inmediato hacia la mejora del aparato productivo). Como consecuencia de esto, la tecnología y la economía, en tanto componentes fundamentales del capital, presentan un carácter distintivo formal y específico bajo las condiciones históricas de la escalada capitalista. Esta dinámica indisolublemente emparejada es tecnoeconómica». Nick Land: Teleoplexia: ensayos sobre aceleracionismo y horror , Holobionte, Madrid, 2021, p. 27(traducción modificada). 26 Alejandro Galliano | nueva sociedad | 315 Cuatro versiones del software capitalista A fin de evitar caracterizaciones opacas como«neoliberalismo»,«fordismo»,«capitalismo manchesteriano» y un largo etcétera, voy a optar por periodizar cada fase y transformación del capitalismo como versiones de un mismo software . La metáfora se inspira en el ya olvidado concepto de«industria 4.0» que propuso Wolfgang Wahlster, director del Centro de Investigaciones de Inteligencia Artificial de Alemania, durante la Feria de Hannover de 2011. Y se fundamenta en que cualquier sistema económico es un conjunto de procedimientos para circular materia, energía e información(lo que comúnmente llamamos«riqueza»), esto es, un software , que debe instalarse en un hardware : un entorno más estable de instituciones, recursos, territorios, etc. De esa manera, el capitalismo es un software que debe desarrollar diferentes versiones para afrontar las sucesivas crisis que genera su propia disrupción. El capitalismo 1.0 corresponde al periodo de la llamada«Revolución Industrial», que se extendió durante la primera mitad del siglo xix, cuando los flujos mercantiles que se venían desarrollando desde el siglo xvii se consolidaron alrededor de un paradigma tecnológico(la máquina de vapor y, por extensión, la termodinámica) y un modelo de negocios(la empresa capitalista conducida por su propietario). La crisis de gobernabilidad del capitalismo 1.0 se vuelve evidente si reparamos en que nació en un entorno conf lictivo(las guerras y revoluciones que se sucedieron desde 1756 hasta 1815) y los rasgos de su desarrollo acelerado(la mecanización de la producción, la globalización del comercio y la proletarización del trabajo) alteraron la estructura inveterada de las sociedades que iba incorporando en sus redes. Este es el problema que atacaron tanto Andrew Ure como Charles Babbage, Henri de Saint-Simon, Karl Marx y John Stuart Mill, entre otros, todos interesados en gobernar de una u otra manera a la nueva sociedad emergente con sus propias herramientas, pero gobernarla al fin. Para mediados de siglo, un conjunto básico de instituciones(el patrón oro, la hegemonía británica y las sucesivas«leyes de pobres») ordenaron la aceleración del capital 1.0. Pero a mediano plazo, esa misma aceleración llevó a una saturación de la oferta, que desembocó en la gran depresión de fines del siglo xix. De esas crisis, y de los diferentes experimentos políticos y empresariales pensados para superarla, emergió el capitalismo 2.0, caracterizado por un nuevo y más complejo paradigma tecnológico(la electricidad, la motorización y la producción en serie) y un tejido institucional más robusto(Estados intervencionistas, grandes sociedades empresariales tema central | La ingobernabilidad del capitalismo 4.0 27 © Nueva Sociedad/ Oqui Paratz 2025 28 Alejandro Galliano | nueva sociedad | 315 oligopólicas). Bajo el capitalismo 2.0, las empresas se trasnacionalizaron, y el consumo y el trabajo se masificaron. La nueva escala del capitalismo Bajo el capitalismo 2.0, 2.0 dejó obsoleta la hegemonía británica para garantizar un orden global y produjo las empresas se tensiones entre las naciones y en el seno trasnacionalizaron, y el consumo y el de las sociedades que desembocaron en la gran crisis de 1914-1945(guerras, revoluciones, cracks financieros). Esa crisis de trabajo se masificaron gobernabilidad se resolvió recién durante la Segunda Guerra Mundial con la consolidación de Estados Unidos dentro de un sistema aparentemente bipolar (desde la década de 1960, la Unión Soviética estuvo económica y tecnológicamente a la zaga, y militarmente a la defensiva). Las preocupaciones de Lippmann y de John Maynard Keynes sobre la viabilidad de un sistema de semejante escala encontraron eco en el complejo tejido de instituciones públicas nacionales e internacionales montado en Bretton Woods a los fines de garantizar la gobernanza nacional y global del capitalismo 2.0. Pero semejante peso institucional no pudo evitar que el orden fuera cediendo en los bordes: desde fines de la década de 1960, la periferia del mundo comenzó a resistir la hegemonía estadounidense, la disciplina laboral comenzó a resentirse en las grandes plantas industriales y los nuevos actores de la sociedad de masas(estudiantes, trabajadoras, jubilados) reclamaron mayores beneficios. El peso fiscal de las instituciones que intentaban atender esos conflictos mediante la intervención militar( warfare state ) o la compensación económica ( welfare state) se hizo intolerable para el capital, que aprovechó sus redes transnacionales para evadirse de cualquier regulación estatal. Fue una crisis de gobernabilidad de la periferia, el trabajo y el capital. La salida que encontró el capital para esa crisis dio lugar al capitalismo 3.0, basado en un nuevo modelo de negocios: la empresa conectada a flujos financieros globales y adaptada a ciclos de negocios cortos mediante la tercerización, el offshoring y la mercantilización creciente de áreas enteras de la sensibilidad humana, desde el ocio con el turismo hasta la imaginación con la publicidad. De alguna manera, se consagró la«cibernética» que Cesarano denunció en los años 70 y que Tiqqun vio crecer a fines del siglo xx. Alrededor de este modelo de negocios se desarrollaron nuevas tecnologías(la microelectrónica, la informática, los organismos genéticamente modificados), nuevas instituciones internacionales o viejas instituciones adaptadas al nuevo sistema financiero global(la Organización Mundial del Comercio, el Fondo Monetario Internacional, el Sistema de la Reserva Federal, la Bolsa de Valores de Nueva York). Los sistemas fiscales nacionales también se reconvirtieron: dejaron de distribuir la riqueza hacia abajo para estimular la demanda agregada tema central | La ingobernabilidad del capitalismo 4.0 29 y comenzaron a hacerlo hacia arriba, recortando gastos sociales para poder reducir impuestos al capital y estimular la inversión. También se mantuvo la vieja hegemonía estadounidense, golpeada por la crisis de los años 70 pero revitalizada por el colapso del bloque comunista a fines de los años 80. Se trataba de un sistema sumamente frágil e inestable que para principios del siglo xxi se sostenía en redes financieras tan aceleradas como volubles y un endeudamiento sistemático de los Estados, los individuos y las empresas. La crisis de 2008 vino a dar por tierra con el capitalismo 3.0. El capitalismo 4.0 es el que está naciendo de aquella crisis que ya va por su segunda década. Sería fácil citar la supuesta aseveración del líder chino Zhou Enlai con aquello de que«es demasiado pronto para opinar»(en referencia a la Revolución Francesa), pero la crisis de gobernabilidad global es demasiado evidente como para suspender los juicios hasta que el búho de Minerva despliegue sus alas. Cualquier análisis histórico de un presente que se precipita hacia el futuro corre el riesgo de quedar obsoleto, pero aun así vale la pena intentarlo. El paradigma tecnológico de nuestra época parece acomodarse alrededor de la llamada«inteligencia artificial»(ia), en rigor, el aprendizaje automático de redes enfocado a funciones específicas. La ia viene a expandir un sistema ciberfísico ya en curso, de creciente integración de objetos y personas con la web mediante plataformas. La difusión y adopción, muchas veces experimental, de la ia en diferentes modelos de negocios altera tanto las formas de las empresas (que pueden prescindir crecientemente de activos gracias a la digitalización y a un sistema de fondeo en los flujos financieros globales), como de producción, de consumo y, finalmente, de subjetividad. Estas microeconomías y modelos de negocios son posibles por una infraestructura física de escala casi planetaria compuesta por cables submarinos, centros de datos, satélites, antenas, servidores, etc., y una disputa abierta en torno de la hegemonía que va a gobernar a este capital global. Esas son las bases de la actual crisis de gobernabilidad. De la precarización a la posnormalidad Para caracterizar someramente la ingobernabilidad del capitalismo 4.0, voy a delimitar dos tendencias que considero nodales, aunque de ninguna manera agotan los rasgos del sistema: la precarización global y la deriva de la web. Son dos denominaciones arbitrarias, empecemos por la primera. Precarización es un concepto normativo porque supone el deterioro de una condición normal (sea el trabajo formal, el mejoramiento de las condiciones materiales, la previsibilidad de ciertos procesos en las vidas de las personas, etc.). Denunciar una «precarización» muy extendida en el tiempo o dentro de la sociedad implica asumir que esa«condición normal» está dejando de serlo. 30 Alejandro Galliano | nueva sociedad | 315 En la actualidad, el deterioro de la«normalidad» es impulsado por dos factores estructurales y globales. El primer factor es la crisis climática, un fenómeno difícil de fechar y que dista de ser nuevo, pero cuyos efectos (inundaciones, sequías, variaciones térmicas atípicas, reducción de la biodiversidad) ya forma parte de los cálculos y considerandos de gobiernos y empresas. También hay una extendida conciencia de que no se trata de fenómenos naturales, sino de la irrupción de fuerzas planetarias en las que se entrelazan procesos naturales con factores artificiales o humanos: emisiones de dióxido de carbono, epidemias sintetizadas por el tráfico global, humedales sepultados que inundan ciudades. Es evidente que estos procesos precarizan la existencia humana al resquebrajar el soporte material de nuestra civilización y de nuestras vidas individuales: una nueva inundación o incendio forestal desplaza poblaciones enteras, una nueva variación de virus puede devenir en una epidemia, etc. El segundo factor es la digitalidad como paradigma tecnoeconómico, del cual el aprendizaje automático por redes es solo una parte. La difusión y aplicación de estas tecnologías a diferentes modelos de negocios y su impacto en la economía ya fueron muy estudiados 8 : la empresa se jibariza en startup , los ciclos de negocios se acortan, las intermediaciones(logística, comercialización) se saltean, se destruyen más empleos de los que se generan y se desalariza a los nuevos trabajadores. Es la famosa«disrupción» que, más allá de sus ecos schumpeterianos y su sesgo ideológico, describe una dinámica de inestabilidad y precarización. Ya en la década de 1990, los epistemólogos Silvio Funtowicz y Jerome Ravetz hablaron de la«era posnormal» o«posnormalidad» para designar una escala de problemas que escapan a los parámetros de la ciencia normal y el enfoque de los especialistas 9 . En la medida en que la precarización se universaliza montada sobre dos fenómenos estructurales, globales y de tendencia creciente como la crisis climática y la disrupción tecnológica, el problema epistemológico que Funtowicz y Ravetz diagnosticaron hace más de 30 años se transforma en un problema global: la voz de los expertos se deteriora, la incertidumbre deja paso a la lisa y llana ignorancia, los datos se vuelven blandos y los valores 8. Solo por citar un pequeño número de libros y artículos representativos: Daron Acemoglu y David Autor:«Skills, Tasks and Technologies: Implications for Employment and Earnings», nber Working Paper N o 16082, 6/2010; Carl Benedikt Frey y Michael A. Osborne:«The Future of Employment: How Susceptible Are Jobs to Computerisation?» en Technological Forecasting and Social Change vol. 114, 2017; Loukas Karabarbounis y Brent Neiman:«The Global Decline of the Labor Share» en The Quarterly Journal of Economics vol. 129 N o 1, 2014; Andrew McAfee y Erik Brynjolfsson: Machine, Platform, Crowd: Harnessing Our Digital Future, W.W. Norton& Co, Nueva York, 2017; Nick Srnicek: Capitalismo de plataformas , Caja Negra, Buenos Aires, 2018. 9. S.O. Funtowicz y J.R. Ravetz:«Science for the Post-Normal Age» en Futures vol. 25 N o 7, 1993. tema central | La ingobernabilidad del capitalismo 4.0 31 sociales se vuelven duros. Pudimos verlo en 2020 en los debates sobre aislamiento social y vacunación obligatoria, lo habíamos visto con anterioridad en los debates sobre la crisis climática, y al parecer lo veremos de manera cada vez más frecuente en cada tema supuestamente Queremos vivir mejor y tenemos los medios consensuado durante los años de hegemotécnicos para hacerlo, nía democrática liberal. Para Ravetz y Funpero desconocemos towicz esta ingobernabilidad responde a la contradicción principal de la modernidad: queremos vivir mejor y tenemos los medios el impacto material de esos medios técnicos para hacerlo, pero desconocemos el impacto material de esos medios. Eso nos lleva al segundo factor de ingobernabilidad. Las derivas de la web Una rápida y canónica historia de la internet comienza en 1969, cuando dos universidades de la Costa Oeste norteamericana lograron conectar sus computadoras para comunicarse en el marco del programa arpanet, desarrollado por el Departamento de Defensa al calor de la Guerra Fría. Veinte años más tarde, en un contexto de distensión geopolítica y mayor accesibilidad de las tecnologías, Tim Berners-Lee creó una serie de protocolos y lenguajes que conectaban esa información en una telaraña de hipertextos, la web. Si en 1969 arpanet había descubierto un mundo inmaterial, en 1990 la web trazó las calles y señales de tránsito que nos permitirían pasear por él tranquilos y seguros. Berners-Lee era totalmente consciente del sentido político de su innovación: hacer la internet accesible para todos. A partir de 2001, luego de la crisis de las puntocom, con la consiguiente concentración del sector digital en un puñado de big techs , y en medio del giro securitario posterior al atentado contra las Torres Gemelas, se comenzó a cocinar la web 2.0: redes sociales y plataformas que ya no comparten sus datos con la web y retienen al usuario dentro de ellas mediante una multitud de gadgets y funcionalidades internas. Prima aquí el llamado diseño centrado en el usuario 10 , la retroalimentación constante de la experiencia de los usuarios con las interfaces digitales. Fue la primera deriva de la web: si Berners-Lee hizo de internet una ciudad, las plataformas son barrios privados que explotan recursos públicos sin contribuir a su desarrollo. Desde entonces, se acumularon análisis de diferente tono y calidad que hablan del deterioro de la web como espacio de intercambio y su efecto sobre 10. Donald A. Norman y Stephen Draper(eds.): User Centered System Design: New Perspectives on Human/Computer Interaction , Lawrence Erlbaum Associates, Hillsdale, 1986. 32 Alejandro Galliano | nueva sociedad | 315 los usuarios como nuevo sujeto social. Desde la« enshittification »(«mierdificación» o decadencia de las plataformas)(Cory Doctorow), la«silicolonización del mundo»(Éric Sadin) y el«capitalismo de vigilancia»(Shoshana Zuboff), hasta enfoques más complejos y atractivos como el«tecnofeudalismo»(Cédric Durand), el«tecnoceno»(Flavia Costa) o el«nanofundismo»(Agustín Berti) 11 . A priori , todos esos análisis se enfocan en la capacidad de control social de las nuevas tecnologías. Existe un ecosistema digital envolvente que permite capturar datos de cada uno de nosotros, fundirlos en un mazacote estadístico y retornarlos a un individuo redefinido como perfil de targeting , que va desde un potencial cliente hasta un posible terrorista. El volumen de información extraída de los usuarios de internet y procesada permite cruzar y escalar los viejos datos biométricos con los nuevos datos conductuales registrados por la digitalidad. El resultado es un sujeto plano y transparente, del que es más importante predecir la conducta que comprender los motivos. Sin embargo, sería un error considerar al nuevo sujeto como arcilla dócil en las manos del algoritmo. La web 2.0 es un recipiente de sitios y programas Sería un error considerar al nuevo formateado por sus usuarios, que fueron diseñando plataformas y aplicaciones, y transformando una red pensada para el intercambio y el sharing sujeto como arcilla de agradables sujetos neoliberales en un espacio de dócil en las manos del algoritmo reafirmación identitaria y farmeo de seguidores 12 . Lo mismo puede decirse de muchas redes sociales, videojuegos, etc. Se fue reemplazando una lógica de comunicación masiva e industrial(pocos medios masivos produciendo información homogénea para muchos usuarios) por la horizontalización de la red: todos los usuarios produciendo información customizada para pequeños grupos. El feedback dentro de ese ecosistema derivó en una conectividad cada vez menos orientada al intercambio y más hacia la reafirmación de un«yo» tribal y emocional, sobrepasado de información polémica que no puede absorber. Tiene que elegir, más allá de cualquier evidencia. Y en el ejercicio de esa libertad no racional rompe cualquier predictibilidad y ordenamiento colectivo. El mismo ecosistema tecnológico que nos hizo transparentes para un algoritmo nos hizo opacos para nosotros mismos. 11. C. Doctorow:«‘Enshittification’ Is Coming for Absolutely Everything» en The Financial Times , 8/2/2024; É. Sadin: La silicolonización del mundo. La irresistible expansión del liberalismo digital , Caja Negra, Buenos Aires, 2018; S. Zuboff: La era del capitalismo de la vigilancia. La lucha por un futuro humano frente a las nuevas fronteras del poder , Paidós, Barcelona, 2020; C. Durand: Tecnofeudalismo. Crítica de la economía digital , La Cebra/ Kaxilda, Adrogué-Donostia, 2021; F. Costa: Tecnoceno. Algoritmos, biohackers y nuevas formas de vida , Penguin Random House, Buenos Aires, 2021; A. Berti: Nanofundios. Crítica de la cultura algorítmic a, La Cebra, Adrogué, 2022. 12. El término proviene de la palabra inglesa farm , que significa«cultivar»[n. del e.]. tema central | La ingobernabilidad del capitalismo 4.0 33 Varios analistas incorporan ese entorno tecnológico como un factor de la ingobernabilidad actual. Para William Davies, la sobrecarga informativa no solo desautorizó a las voces expertas con un flujo de datos tan precisos como variables, sino que permitió«personalizar» la verdad. En el siglo xxi, la autoridad de los datos dejó de ser un sol que brilla para todos y pasó a ser un conjunto de estrellas fugaces alrededor de cada uno 13 . Para Martin Gurri, en algún momento del siglo xxi las nuevas tecnologías le dieron voz a un público masivo, que abandonó el rol pasivo al que lo había reducido durante ese siglo el mainstream de instituciones autorizadas y concentradas que Gurri llama el «Centro». Ahora ese público se organiza en sectas de opinión marginales, que el autor llama«Frontera»:«El resultado es una parálisis por desconfianza. Ya está claro que la Frontera puede neutralizar al Centro, pero no reemplazarlo. Las redes pueden protestar y derrocar, pero no gobernar. La inercia burocrática confronta al nihilismo digital. La suma es cero» 14 . Los análisis de Davies y Gurri, si bien relativamente recientes, todavía toman como marco la ya vieja web 2.0. Hoy entramos en una tercera deriva de ese entorno digital. La ia no hace más que extremar las tendencias sociales de la web 2.0. Se trata de una tecnología –el aprendizaje automático por redes– que viene desarrollándose desde 1943, pero que conoció un«invierno» de desinversión durante las décadas de 1970 y 1980, cuando cundió la desconfianza en poder replicar el funcionamiento neuronal con electrodos. El desarrollo de la web en los años 90 proveyó a esas redes de un volumen de datos hasta entonces inasequible, y así volvió la primavera de la ia. En 2012, un equipo encabezado por Geoffrey Hinton y asociado a Google presentó una red neuronal artificial capaz de reconocer objetos con 70% más de precisión que otras redes. Nacía el«aprendizaje profundo»: el procesamiento en paralelo por parte de varias redes neuronales y el entrenamiento de los algoritmos mediante retropropagación hacia un objetivo concreto. El diseño centrado en el usuario sigue siendo fundamental:«No vamos a comprender plenamente el potencial y los riesgos sin que los usuarios individuales jueguen realmente con ella», dice Alison Smith, responsable de ia de la consultora Booz Allen Hamilton 15 . Esta nueva primavera de la ia se alimenta de los datos y contenidos que brotan del seno de la web. Los sesgos y estereotipos, la desinformación deliberada, la violación de los derechos de autor y la agresividad son parte de los nutrientes que asimila. 13. W. Davies: Estados nerviosos. Cómo las emociones se han adueñado de la sociedad , Sexto Piso, Madrid, 2019. 14. M. Gurri: La rebelión del público. La crisis de la autoridad en el nuevo milenio, Adriana Hidalgo, Buenos Aires, 2023. 15. Will D. Heaven:«These Six Questions Will Dictate the Future of Generative ai» en mit Technology Review , 19/12/2023. 34 Alejandro Galliano | nueva sociedad | 315 Si hasta hace 10 años la ciudadela de internet se preocupaba por la piratería, los discursos de odio y las teorías conspirativas que asolaban a suburbios como 4chan o Megaupload, ahora ese material emana de los edificios del centro: Google, Microsoft, Meta, Amazon, Alibaba, Baidu y Tencent. Todos embarcados en una carrera por desarrollar una tecnología que amplifica un solo insumo: nosotros mismos, la sinrazón humana. Si la web se enlazó desde el principio con el sustrato irracional de la humanidad, la ia digiere esa internet para dar lugar a algo humano, demasiado humano. E ingobernable. «China o el caos»: en busca de una gobernabilidad 4.0 Gurri considera que esta nueva ingobernabilidad puede derivar tanto«en el caos como en China». La dicotomía es pertinente. Por un lado, están aquellas proyecciones que se enfocan en el nuevo Gurri considera que esta paradigma tecnoeconómico como mecanueva ingobernabilidad puede derivar tanto«en nismo de control y ven a China como un laboratorio replicable en Occidente. Un ecosistema digital semicerrado, con apliel caos como en China» caciones nativas(Baidu, Weibo, TikTok), centros de datos propios, empresarios voraces y una ingente cantidad de datos que quedan dentro del mismo ecosistema, gestionado por un Estado con menos trabas legales para intervenir en ese ecosistema y en la vida de sus usuarios 16 . Si China pudo desarrollar su propio ecosistema digital, otros también lo van a intentar. Más aún cuando hay nuevas playas por conquistar: la ia y la computación cuántica, entre otras. La desglobalización que caracteriza el capitalismo 4.0, con su reshoring y sus disputas por la hegemonía, puede extenderse también a la web. Este modelo de gobernabilidad cerrado y desglobalizado puede permitir que resurja cierto grado de diversidad tecnológica y cultural, luego de medio siglo de homogenización global de las tecnologías y los consumos 17 . Pero también puede plantear problemas de gobierno mundial, al fragmentar el capitalismo 4.0 en bloques competitivos entre sí, sin una hegemonía clara que los regule. Por otro lado, está la opción caótica: hacer de la ingobernabilidad una gobernabilidad en sí misma. Uno de los ensayos mejor vendidos al respecto es Los ingenieros del caos , del consultor ítalo-suizo Giuliano da Empoli. 16. Ver Simone Pieranni: Espejo rojo. Nuestro futuro se escribe en China , Edhasa, Buenos Aires, 2021 y Kai-Fu Lee: Superpotencias de la inteligencia artificial , Deusto, Barcelona, 2020. 17. Ver Yuk Hui: Fragmentar el futuro. Ensayos sobre tecnodiversidad , Caja Negra, Buenos Aires, 2020. tema central | La ingobernabilidad del capitalismo 4.0 35 Esencialmente descriptivo y considerablemente superficial en su conceptualizaciones, el libro toma a varios«ingenieros del caos»(Gianroberto Casaleggio 18 , Dominic Cummings 19 , Steve Bannon 20 , Milo Yiannopoulos 21 ), asesores políticos o especialistas en marketing que entendieron que en la opinión pública digital y en la nueva política«el juego ya no consiste en unir a las personas en torno de un denominador común, sino, por el contrario, en inflamar las pasiones de tantos grupos como sea posible y luego sumarlos, incluso a los predeterminados. Para obtener una mayoría, no convergerán hacia el centro, sino que se unirán con los extremos». Una vez más, el entorno digital es determinante para esta ingeniería del caos: estos ingenieros del caos están en camino de reinventar la propaganda adaptada a la era de las selfies y las redes sociales y, como consecuencia, transformar la naturaleza misma del juego democrático. Su acción es la traducción política de Facebook y Google. Es naturalmente populista, porque, al igual que las redes sociales, no admite ningún tipo de intermediación y sitúa a todos en el mismo plano. 22 Aquí también convendría no exagerar la novedad: ya en 1942 Franz Neumann consideraba que la estructura y práctica de poder del régimen nacionalsocialista alemán era esencialmente caótica. Si se trata de gobernar mediante el caos, la inflamación de pasiones y la destrucción de intermediaciones, también contamos con un modelo oriental: la Gran Revolución Cultural Proletaria china que Mao Zedong proclamó y condujo entre 1966 y 1976, una exaltada movilización de juventudes y milicias no solo contra los restos de la cultura burguesa(el Partido Comunista Chino estaba en el poder desde 1949), sino contra cualquier forma de autoridad(la familia, la docencia, los expertos e intelectuales) y, en especial, contra los propios dirigentes del Partido, sospechados de querer burocratizar la revolución como lo había hecho el«revisionismo» soviético posterior a Stalin. En el centro de esa espiral de caos se reforzaban el liderazgo y poder personal del propio Mao. Dentro de los modestos límites materiales de la República Popular China, el maoísmo también explotó su entorno tecnológico: el gobierno instaló un sistema de altoparlantes en el techo de cada edificio de departamentos, en 18. Emprendedor y especialista en comunicación italiano, fue cofundador del Movimiento 5 Estrellas. Falleció en 2016. 19. Estratega político británico, consejero jefe del primer ministro del Reino Unido Boris Johnson (2019-2022). 20. Estratega político, ex-asesor de Donald Trump y publicista de las nuevas derechas radicales. 21 . Influencer y polemista británico gay de extrema derecha, hoy en declive. 22. G. Da Empoli: Los ingenieros del caos , Oberon, Madrid, 2020. 36 Alejandro Galliano | nueva sociedad | 315 las escuelas rurales y las bases militares que transmitía la radio estatal a todo volumen desde las 6 de la mañana 23 . Como modelo para Occidente, la ingeniería del caos maoísta no tiene mucho que aportar: se extinguió en su propio apetito de destrucción, hizo colapsar económicamente a la nación y no pudo evitar la efectiva burocratización de la dirigencia comunista. Para el politólogo Roland Lew, sin embargo, el maoísmo involuntariamente sentó las bases para el posterior desarrollo acelerado del capitalismo en China: destruyó gran parte de las instituciones tradicionales que pudieran obstaculizar el flujo del capital y disciplinó tanto a la sociedad como a la dirigencia comunista en la supervivencia y flexibilidad ante la inestabilidad constante 24 . Mientras Rusia saltó de un comunismo planificado a un capitalismo caótico, China pudo transicionar desde un comunismo caótico a un capitalismo planificado. Quizás la mayor lección maoísta que pueda extraer Occidente sea que la ingeniería del caos allane el camino a un capitalismo 4.0 ordenado. Y es difícil no pensar que la democracia liberal hoy se perciba como una de esas instituciones y prácticas tradicionales que pueden obstaculizar el flujo del capital. 23. Ying Zhu: Dos mil millones de ojos. La historia de la Televisión Central de China , Eudeba, Buenos Aires, 2015. 24. R. Lew:«¿Cómo alcanzó China su sorprendente solidez?» en Le Monde diplomatique edición Cono Sur, 10/2004. Walter Lippmann o el liberalismo contra la democracia Barbara Stiegler/ Christophe Pébarthe Tras los fracasos del laissez faire, Walter Lippmann teorizó la necesidad de utilizar el Estado para transformar a la especie humana, tildada de inadaptada a su nuevo entorno. Volver sobre algunas de estas ideas permite repensar la crisis actual de la democracia y su defensa. La democracia«minimalista» 1 En la década de 1980, era imposible no toparse con la democracia. Era nuestro ideal, el ideal de una generación que pensaba asistir prontamente a su triunfo universal. No necesitaba ser definida. Caía de maduro. Las críticas –pues las había– seguían siendo minoritarias. Con todo, lejos de ser producto de un sentido de la historia o de una reflexión filosófica por fin consumada sobre el buen gobierno, esa evidencia que acompañaba al ideal democrático procedía del contexto histórico particular en el cual estábamos inmersos. Hasta allí, y desde la salida de la Segunda Guerra Mundial, dominaba el enfrentamiento Barbara Stiegler: es profesora en la Universidad de Burdeos-Montaigne. Es autora de «Hay que adaptarse». Tras un nuevo imperativo político (Kaxilda/ Palidonia/ La Cebra, Donostia-Santiago de Chile-Adrogué, 2023). Christophe Pébarthe: es catedrático de Historia Griega en la Universidad Burdeos-Montaigne. Palabras claves: adaptación, democracia, neoliberalismo, Walter Lippmann. Nota: este artículo es un extracto del libro ¡ Democracia! Manifiesto , de Barbara Stiegler y Christophe Pébarthe(La Cebra, Adrogué, 2024). Traducción: Agustina Blanco. 1. Esta sección fue escrita por Christophe Pébarthe. 38 Barbara Stiegler/ Christophe Pébarthe | nueva sociedad | 315 entre la democracia y el comunismo, cuyo fin nadie vislumbraba del todo. Pero aquella lucha no tenía por objeto el gobierno del pueblo por sí mismo. Esto era visto como algo irrealista, cuando no peligroso. La experiencia del fascismo y del nazismo había marcado a fuego los espíritus. Se desarrolló entonces una aproximación minimalista. En su libro Capitalismo, socialismo y democracia , publicado por primera vez en 1947, Joseph Schumpeter expuso los elementos fundamentales de la teoría realista de la democracia. Allí afirma que el bien común es una ilusión, ya que la divergencia de intereses no es conciliable. Y de serlo, persistirían de todos modos las oposiciones en cuanto a los medios para alcanzar ese fin consensual. Dicho en otros términos, la voluntad general no existe; o al menos nada tiene que ver con la racionalidad. La crítica de Schumpeter versa asimismo sobre los individuos. Las voluntades políticas individuales son calificadas de «confuso amasijo de vagos impulsos flojamente afectos a eslóganes prefabricados y a diversas impresiones erróneas» 2 . El individuo es racional en lo que a él refiere, pero el colectivo dentro del cual se inscribe se le escapa. Schumpeter añade consideraciones sobre la muchedumbre y su irracionalidad 3 . Concluye: «La democracia(...) no significa ni puede significar que el pueblo gobierne efectivamente en ninguno de los sentidos evidentes que cobran los términos ‘pueblo’ y‘gobernar’. Democracia significa tan solo que el pueblo está en condiciones de aceptar o de descartar a los hombres llamados a gobernarlo» 4 . La crítica realista de Schumpeter desemboca en una concepción minimalista de la democracia, reducida a la contienda electoral y a las elecciones libres. Este enfoque coincide con aquel que se desarrolla a inicios de los años 1980, sostenido por el fin de las dictaduras en Portugal y España 5 . La universalidad de la democracia está de vuelta y acompaña la política exterior estadounidense de Ronald Reagan, quien habla de« democracy promotion »[promoción de la democracia] en el marco del combate estadounidense contra el comunismo soviético. La perspectiva es la de la transición hacia la democracia. En los hechos, se trata de promover la formación de regímenes políticos favorables a Estados Unidos, y sobre todo cercanos a su modelo de sociedad. Por tal motivo, la democracia que se fomenta está compuesta por la libertad de expresión, la formación de partidos políticos y, sobre todo, el libre 2. J. Schumpeter: Capitalisme, socialisme, démocratie , Payot, París, 1990, p. 334, cit. en Charles Girard: Délibérer entre égaux. Enquête sur l’ idéal démocratique , Vrin, París, 2019, p. 43 y más generalmente pp. 23-56.[Hay edición en español: Capitalismo, socialismo, democracia , Folio, Barcelona, 1996]. La traducción nos pertenece. 3 . Ibíd., p. 346. Cita los trabajos de Gustave Le Bon. 4. Ibíd., p. 375. La traducción nos pertenece. 5. Ver Florent Guénard: La démocratie universelle. Philosophie d’un modèle politique , Le Seuil, París, 2016, pp. 25-73. tema central | Walter Lippmann o el liberalismo contra la democracia 39 mercado. El valor cardinal es la libertad individual. Esta concepción desliga la democracia del resultado de las políticas implementadas. Todo se concentra en los procedimientos. Buena o mala, una política es democrática si procede de un voto y si puede ser sancionada elecciones mediante. Pero enseguida la universalidad se pondrá en tela de juicio. Los nuevos regímenes democráticos atraviesan sobresaltos que dan testimonio de los límites de una aproximación estrictamente procedimental. Se observan resistencias a esa democratización. En El choque de las civilizaciones , publicado en 1996, Samuel Huntington asigna la democracia a Occidente, en particular. Insiste entonces en las condiciones culturales de posibilidad, los valores occidentales. Ergo, más allá de las elecciones libres, se deben tener en cuenta otros criterios para consolidar los nuevos regímenes democráticos. Tal consolidación supone ante todo que los ciudadanos asocien la realización de sus opciones políticas a la democracia, que por lo mismo emerge como el mejor régimen. Todos los conflictos se resuelven mediante instituciones democráticas. El Estado de derecho es pensado como condición para la instauración de la democracia, lo cual trae aparejado sobre todo el refuerzo de los tribunales constitucionales con miras a limitar el poder del pueblo, capaz de socavar el liberalismo político. La gestión política de la pandemia demostró que esa concepción autorizaba políticas autoritarias, decididas por unos pocos. En Francia, en los hechos, el presidente de la República tomó un sinnúmero de decisiones solo, sin que esto generara una verdadera reacción. Si las causas de ese silencio casi absoluto son múltiples, no dejemos de subrayar la importancia concedida al criterio de cumplimiento del Estado de derecho. El Consejo Algunos hasta llegaron a maravillarse ante de Estado, así como el Consejo Constituel modelo chino, cional, validaron todo o casi todo 6 . En tal contexto, algunos hasta llegaron a maravillarse ante el modelo chino, cuya supuesta eficacia en la pandemia demostraba, a su juicio, una superioridad en comparación cuya supuesta eficacia en la pandemia demostraba, a su juicio, una superioridad con la democracia. En los tiempos que corren, esta parece percibirse cada vez más como un lujo: inútil en tiempos de paz, en comparación con la democracia peligrosa en tiempos de guerra. Nosotros pensamos, por el contrario, que la democracia es hoy más que nunca una necesidad, y en todos los tiempos. 6. Estas instituciones encarnan en términos más generales un poder aristocrático cuya dimensión liberal no resulta nada transparente. Anne-Marie Le Pourhiet:«Définir la démocratie» en Revue Française de Droit Constitutionnel N o 87, 2011, pp. 460-464 y Lauréline Fontaine: La Constitution maltraitée. Anatomie du Conseil constitutionnel , Éditions Amsterdam, París, 2023. 40 Barbara Stiegler/ Christophe Pébarthe | nueva sociedad | 315 Neoliberalismo y democracia 7 Queda por comprender dónde y cómo, tanto uno como el otro, nos encontramos con esa necesidad. Si recapitulamos lo que acaba de ser recordado, el filósofo contemporáneo se halla en una situación insostenible. Mientras que su disciplina lo incita a dudar de la legitimidad del modelo democrático, su época lo obliga a considerarlo como un valor cardinal, que nadie puede legítimamente discutir. En todos los casos, la democracia se asemeja a una abstracción lejana: una lista de derechos individuales que por principio no dejaría de prolongarse, acoplada al mercado mediático de las opiniones por un lado y a su valor casi moral que esgrime Occidente por otro. Jamás es una realidad política en la cual se experimente algo así como un demos y el hecho de que este último pueda ejercer el kratos . La primera vez en la vida que atravesé una experiencia democrática fue al ser designada jefa de cátedra en la universidad, momento en que se entabló una lucha histórica contra la reforma de la enseñanza superior iniciada bajo la presidencia de Nicolas Sarkozy, la cual apuntaba a implementar textos europeos elaborados a fines de los años 1990 y comienzos de los años 2000. Al entrar en la universidad, descubrí un mundo que en teoría debía administrarse con las herramientas de la«democracia representativa», y por ende, con todas las peculiaridades del gobierno representativo: delegación del poder a los representantes, efectos de clientelismo ligados a las elecciones, pérdida de injerencia de los interesados en su propio destino, reinado de la técnica y los expertos. Pero sobre todo descubrí, a partir de 2008 y del movimiento«La Universidad para» 8 , que la democracia universitaria era capaz de reinstaurar en todo momento un colectivo deliberante. En tiempos de crisis, nos considerábamos legítimos para reunirnos en asamblea general, en un anfiteatro o en la explanada(suerte de plaza pública donde toda la comunidad universitaria era llamada a congregarse) para deliberar, no solo acerca de la continuidad que debía adoptar el movimiento, sino de lo que queríamos para la universidad en general. Ese colectivo deliberante claramente había identificado a su adversario: el neoliberalismo, y lo acusaba de destruir la universidad y de impedir que esta se administrara por sí misma de modo autónomo. La ley de Sarkozy, empero, había hecho de«la autonomía de las universidades» su bandera y se había bautizado a sí misma«Libertad y Responsabilidad de las Universidades»(lru). Por lo tanto, lo que teníamos enfrente era una concepción neoliberal de la autonomía que conducía a la imposibilidad de una autonomía democrática. 7. Esta sección fue escrita por Barbara Stiegler. 8. En francés,«L’Université s’arrête»[n. de la t.]. tema central | Walter Lippmann o el liberalismo contra la democracia 41 ¿Cómo era posible semejante tergiversación? Habitada por ese interrogante, decidí leer las famosas clases que Michel Foucault había dado a finales de la década de 1970 sobre ese nuevo liberalismo, que acababan de publicarse 9 . Su respuesta era clara. Al promover a un individuo emprendedor de sí mismo, el neoliberalismo transformaba a cada uno de nosotros Al promover a un individuo emprendedor en una microempresa en competencia con de sí mismo, el las demás, y nos compelía a interiorizar esas normas novedosas que nos prescribíamos a nosotros mismos sin cesar. Ese era el nuevo contenido de la«autonomía» y la«libertad»: neoliberalismo transformaba a cada uno de nosotros «ley que uno se prescribe» a sí mismo 10 . También en el hospital, cuyas mutaciones en una microempresa yo iba siguiendo gracias a los profesionales de la salud inscritos bajo mi dirección en la universidad, esa concepción de la autonomía era la que estaba triunfando. En un mundo que se define por la escasez de los recursos, pacientes y personal sanitario se veían forzados a ser autónomos sin excepción, o sea, a ser capaces de optimizar los programas de cuidados, ser productores de salud y participar activamente en la competencia en torno de la innovación. A primera vista, las clases de Foucault parecían confirmar la definición corriente del neoliberalismo y así era como se las entendía en la mayoría de los casos. Para quienes leían rápido, Foucault presentaba el neoliberalismo como una doctrina económica cuya ambición era promover la forma del homo œconomicus y la implantación de las leyes del mercado por doquier, en suma, un liberalismo dentro del cual no había nada verdaderamente«nuevo»( neo ) bajo el sol 11 . Pero resulta que Foucault sí insistía en una diferencia primordial con la teoría liberal clásica. En efecto, para los nuevos liberales, el mercado no era en absoluto un dato de la naturaleza, y por consiguiente no bastaba con un laisser faire de los procesos sociales y económicos espontáneos para que este aconteciera naturalmente. Muy por el contrario, el mercado era una idea en el sentido más filosófico de la palabra: un ideal o una«idea de la razón» en el sentido de Immanuel Kant, o una«realidad eidética» en el sentido de Edmund Husserl, quien retomaba el término eidos del léxico de Platón. 9. M. Foucault: Nacimiento de la biopolítica. Curso en el Collège de France(1978-1979) , fce, Ciudad de México, 2007. 10. Según la frase del Contrato social de Rousseau, completamente desvirtuada en este caso. 11. B. Stiegler:«Qu’y a-t-il de‘nouveau’ dans le néo-libéralisme?» en Guillaume le Blanc y Fabienne Brugère(dirs.): Le nouvel esprit du libéralisme , Le Bord de l’Eau, Lormont, 2009; Pierre Dardot y Christian Laval: La nouvelle raison du monde. Essai sur la rationalité néolibérale , La Découverte, París, 2009.[Hay edición en español: La nueva razón del mundo. Ensayo sobre la sociedad neoliberal , Gedisa, Barcelona, 2013]. 42 Barbara Stiegler/ Christophe Pébarthe | nueva sociedad | 315 Los nuevos liberales alemanes, que se basaban en estos filósofos para teorizar aquello que denominaban«ordoliberalismo», extraían una conclusión Para instaurar ese orden( ordo ) y muy clara: para instaurar ese orden( ordo ) y lograr que esa idea sucediera, vale decir, la idea de un mercado perfectamente leal lograr que esa idea y regulado, necesitaban artificios del Estasucediera, la idea de un mercado perfectamente leal y do. Debían volver a movilizar y modificar todo el arsenal estatal, con sus leyes, reglas y normas, y con el conjunto de sus políticas públicas(educación, salud, acción social), regulado, necesitaban artificios del Estado tanto para instituir el mercado como para formar y fabricar a sus agentes. Precisamente con el objeto de tomar conocimiento de esa necesaria mutación fue que todos los liberales del mundo se dieron cita en París en vísperas de la Segunda Guerra Mundial, en agosto de 1938, en torno del libro del ensayista, cronista y diplomático estadounidense Walter Lippmann, The Good Society [La buena sociedad] 12 . Tras la crisis de 1929 y los estragos de la Gran Depresión de la década de 1930, cuando el capitalismo librado a sí mismo había flaqueado completamente, quedaba claro para los nuevos liberales que era menester teorizar el retorno activo y permanente del Estado a la gestión de los asuntos humanos. Pero leyendo a Lippmann, pude descubrir que la matriz de los neoliberales era más ambiciosa aún. El Estado no solo tenía a su cargo administrar los asuntos de los hombres. Tenía como misión transformar a la especie humana, tildada de inadaptada a su nuevo entorno, signado por la globalización del trabajo, de los intercambios y de las ideas. Así como los economistas clásicos y neoclásicos habían postulado la ficción del homo œconomicus , los nuevos liberales, que proclamaban ser realistas, afirmaban, a la inversa, que la especie humana no era ni racional, ni capaz de calcular de manera económica sus costos y beneficios. Para ellos, el homo œconomicus era una ficción que no existía más que en la mente de los economistas y que jamás podría realizarse. La realidad antropológica era el resultado de una larga historia evolutiva, que finalmente había culminado en la existencia de una especie inepta, llena de razonamientos sesgados y profundamente inadaptada a su entorno. De tal constatación presuntamente realista, Lippmann extraía una 12. W. Lippmann: La cité libre , Les Belles Lettres, París, 2005. Sobre el papel central de ese libro en el coloquio fundador del nuevo liberalismo, v. Serge Audier: Le colloque Walter Lippmann. Aux origines du«néo-libéralisme» , Le Bord de l’Eau, Lormont, 2012, y B. Stiegler:« Il faut s’adapter » . Sur un nouvel impératif politique , Gallimard, París, 2023.[Hay edición en español: «Hay que adaptarse». Tras un nuevo imperativo político , Kaxilda/ Palidonia/ La Cebra, Donostia-Santiago de Chile-Adrogué, 2023]. tema central | Walter Lippmann o el liberalismo contra la democracia 43 serie de consecuencias políticas sobre la democracia que lamentablemente Foucault no había examinado. Para afrontar el problema político del buen gobierno, Lippmann pretendía ante todo retomar lo que ya había llamado en 1922, en El público fantasma 13 , la«pregunta de Aristóteles»: ¿cómo resolver la contradicción entre las capacidades finitas de la especie humana y la muy alta complejidad de su entorno? Aristóteles había creído poder resolver el problema instituyendo límites estrechos a la polis . Pero para Lippmann, la ciudad-Estado teorizada por los griegos era en verdad tan arcaica como la comunidad aldeana de los primeros asentamientos humanos. Dado que el sentido de la historia iba hacia la mundialización de todas las actividades, la solución aristotélica estaba totalmente superada. Había que readaptar al conjunto de las poblaciones a un nuevo entorno, sin límites ni fronteras. De la teoría estadounidense del gobierno representativo, Lippmann toma asimismo la tesis de la incompetencia de las masas, señaladas por no saber gobernarse a sí mismas 14 . Para él, como para Alexander Hamilton o James Madison, la masa se caracteriza por lo que llama«la apatía», es decir, la incapacidad para percibirse a sí misma como un solo pueblo y para presentir algo del orden del interés común, deseado por una voluntad general. Y sobre la base de tal postulado, teoriza como ellos la necesidad de un gobierno encabezado por los mejores, o sea los«dirigentes»( leaders ) más idóneos. Pero mientras los Padres Fundadores claramente habían elegido la República y la dimensión aristocrática de la elección, contra la democracia, Lippmann tiene la intención de refundar cabalmente la teoría democrática. El sistema político que defiende se presenta así como una teoría del demos y del kratos . Su tesis es que el demos no es un pueblo, sino una población pasiva compuesta de individuos irracionales con deseos profundamente heterogéneos. Y que el kratos debe por tanto ser ejercido como un poder sobre el demos por parte de quienes consigan extirparse de este y que conozcan el fin de la evolución y las direcciones que esta nos impone tomar. En tal contexto, el consentimiento de los gobernados ante el poder de los gobernantes sigue siendo el fundamento de la teoría política. Pero mientras los modernos insisten en la necesidad de recoger ese consentimiento y respetarlo, y mientras los liberales clásicos fundan la racionalidad de las decisiones observadas en los cálculos del homo œconomicus , Lippmann afirma la necesidad de fabricar el consenso a escala industrial. La democracia ya no es el gobierno del pueblo por sí mismo, sino la«fábrica del consentimiento»( manufacture of consent ) de la 13. W. Lippmann: El público fantasma , Genueve, Santander, 2011, capítulo vi. 14. Ver Manon Delobel:«Peut-il y avoir une‘intelligence des masses’? Démocratie et intelligence des Pères fondateurs à John Dewey» en Essais N o 19, 2023. 44 Barbara Stiegler/ Christophe Pébarthe | nueva sociedad | 315 población frente a las decisiones tomadas por los gobernantes 15 , únicos habilitados para captar el sentido de la evolución. Ese sentido no se discute. Se impone mediante lo que Lippmann llama la «gran revolución», que según él se instaura en el siglo xviii con la división globalizada del trabajo y de todos los intercambios. Mientras las masas permanecen atascadas en el inmovilismo y la cerrazón sobre sí mismas, algunos individuos están expuestos a ese nuevo entorno mundial y perciben las necesarias mutaciones. A partir de allí, las políticas públicas conllevan, a juicio de Lippmann, el diagnóstico permanente de las ciencias sociales, únicas en condiciones de esclarecer al dirigente en su ambición de transformar a los colectivos en la dirección correcta. Sociología, antropología, psicología social, pero también productores de industrias culturales, todos ellos son convocados para servir a esa fabricación del consentimiento. Para Lippmann, una democracia adulta nunca se opone, pues, en torno de la cuestión de los fines, ya que estos se imponen a todos y todos nos encaminamos hacia el mismo rumbo:«En las sociedades estables y adultas las diferencias son necesariamente poco profundas(...). Podría decirse que una nación es políticamente estable cuando las elecciones no tienen ninguna consecuencia radical» 16 . Para todos los dirigentes responsables, la agenda manda reformar las sociedades para adaptarlas a la globalización 17 . La contienda electoral es indispensable, pero sirve tan solo para discriminar a los dirigentes más competentes y controlar su lealtad, nuevo nombre de la virtud de los republicanos. La política es analizada como una competencia deportiva arbitrada por «hinchas» que no están en condiciones de jugar ellos mismos el partido. El público electoral, obviamente incapaz de deliberar sobre los fines y los medios, conserva una única prerrogativa: controlar la seriedad y la honestidad moral de los gobernantes 18 . Lippmann, también él formado por la filosofía, no duda a la hora de fundar la totalidad de su razonamiento en determinados análisis que dice tomar prestados de Platón:«las imágenes[que están] en la mente» de las masas no pueden nunca corresponderse con la realidad 19 . Efectivamente, tanto para Lippmann como para Platón, solo los hombres de excepción pueden entrever los fines que se han de perseguir. Pero así como Platón opone el mundo 15. W. Lippmann: Public Opinion , Classic Books America, Nueva York, 2009, p. 185[hay edición en español: La opinión pública , Compañía General Fabril, Buenos Aires, 1964] y B. Stiegler: «Hay que adaptarse» , cit., cap. ii. 16. W. Lippmann, El público fantasma , cit. y B. Stiegler: «Hay que adaptarse» , cit., cap. vii. 17. B. Stiegler: «Hay que adaptarse» , cit., cap. vii. 18. W. Lippmann: El público fantasma , cit. 19. W. Lippmann: Public Opinion , cit., p. 5. tema central | Walter Lippmann o el liberalismo contra la democracia 45 superior de la permanencia al mundo inferior del devenir, Lippmann impone al pensamiento democrático un platonismo invertido. Mientras las masas son acusadas de estar invariablemente encerradas en estereotipos, es decir, en representaciones estables o fijas( stereos ) del mundo, los dirigentes serían capaces de ver el carácter siempre fluyente y evolutivo de la realidad y de adaptarnos a ello. De allí deriva una concepción profundamente autoritaria de la acción pública, que no duda en hacer propio el término«democracia» al tiempo que lo desvirtúa. A través de la elección, el sistema democrático otorga todos los poderes a los dirigentes para que estos conduzcan por la buena senda al demos , es decir, a las masas inadaptadas, fabricando además su aceptación de las decisiones. Lo que el nuevo liberalismo designa como«democracia» en realidad es una demagogia : una conducción( agogé ) del demos por parte de quienes son nombrados como sus jefes, tutores o maestros 20 . A partir de este punto, me quedaba un enigma por descifrar: ¿cómo es que el término inventado por los atenienses hacía 2.500 años había podido ser tan maltratado y traicionado? La duda se apoderaba de mí: ¿acaso la democracia ateniense había existido de veras? Con esas dos preguntas reanudé mis combates en la universidad y el hospital, consciente de que la confrontación con Atenas se volvía indispensable. 20. B. Stiegler: Du cap aux grèves. Récit d’une mobilisation. 17 novembre 2018-17 mars 2020 , Verdier, París, 2020, cap. i. Desborde reaccionario del capitalismo: la hipótesis tecnofeudal Entrevista a Cédric Durand Diego Velásquez ¿Hay algo de novedoso en ilustrar la forma en que futuros punks, distópicos, imaginados en la segunda mitad siglo xx, se han impuesto como realidad? Probablemente no. En todo caso, no es allí donde reside la originalidad del pensamiento del economista francés Cédric Durand. Parte de su propuesta se plasmó en su libro Tecnofeudalismo. Crítica de la economía digital 1 , que se publicó en francés en 2020. Durand se sirve del estudio de las dinámicas de inversión de las big tech , los márgenes desmedidos de rentabilidad y las modalidades de apropiación del conocimiento en las cadenas de valor mundiales para plantear la hipótesis de que se está operando una transformación cualitativa del capitalismo llevada adelante por los gigantes tecnológicos. La hipótesis de una feudalización del capitalismo, que desarrolla en esta entrevista, le sirve para detallar este repertorio reaccionario, pero también para proponer nuevas formas de intervención pública y repensar el rol del Estado en este campo. Al leer su libro, lo primero que se hace evidente es la paradoja temporal en que nos encontramos. Es decir, las discusiones intelectuales tienden a caracterizar el tiempo presente entre aceleracionismo e hipermodernización, pero usted sostiene que hay que mirar las tendencias feudalizantes de acumulación. ¿Cómo hemos llegado a este punto? Diego Velásquez: es maestrando en Investigación en Ciencias Sociales en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales(ehess) de París. Investiga trayectorias de movilidad social en economías informales y procesos de extracción de bienes intangibles en la economía del conocimiento. Palabras claves: big tech , Estado, mercado, planificación, tecnofeudalismo. 1. Ediciones Kaxilda/ La Cebra, Guipúzcoa-Adrogué, 2021. tema central | La hipótesis tecnofeudal 47 Una de las grandes lecciones del siglo xx es que la historia no tiene un sentido determinado, ni en un plano teleológico ni en sus ritmos. Existe lo que el filósofo francés Daniel Bensaïd llamaba la discordancia de tiempos 2 : diferentes temporalidades con diferentes lógicas. Por otro lado, la segunda cuestión que es importante mencionar es que ciertamente lo que produce el capitalismo es una mayor socialización objetiva del trabajo y, en última instancia, las condiciones para que la humanidad progrese hacia una mayor capacidad de control de su destino colectivo. Sí, el capitalismo produce eso. Pero el capitalismo también genera tendencias reaccionarias y ambas pueden coexistir. De hecho, hay dimensiones de la socialización que son progresistas, y al mismo tiempo otras dimensiones que son más reaccionarias. La tesis que defiendo en el libro pretende romper con esta visión irénica que se extendió en los años 90, como desde la derecha que decía:« Voilà , vamos hacia un nuevo capitalismo: una nueva economía regenerada con mucha competencia, mucha creatividad». Sin embargo, finalmente, lo que tenemos son supermonopolios hiperdepredadores. Pero también era un discurso que se encontraba en ciertos sectores de la izquierda, sobre todo en la corriente aceleracionista, cercana a Toni Negri, que era muy optimista sobre la idea de que el general intellect que emergería de todo esto sería la base para una democracia radical que ya estaba ahí. Y eso tampoco resultó ser así… ese es el punto. En todo caso, no soy el primero en hacer esta analogía entre el feudalismo y el capitalismo, ni en señalar las tendencias feudales que existen dentro del capitalismo. Si la creciente acumulación de poder por parte de sectores técnicos dentro de la estructura empresarial también fue trabajada por John K. Galbraith en la década de 1960, en su análisis de la conformación de una tecnoestructura empresarial, lo que usted describe ¿se trata de una dinámica generalizada por fuera del circuito empresarial? Absolutamente. Pero si somos específicos sobre la cuestión del feudalismo, Karl Marx ya retomaba a Charles Fourier y hablaba del feudalismo industrial para referirse a las grandes concentraciones financieras que eliminaban la competencia y organizaban de manera altamente monopolística las diferentes ramas de la industria. En particular, Marx tenía en mente el desarrollo del crédito bajo el régimen de Napoleón iii en Francia, con los hermanos [Émile e Isaac] Pereire. En el ámbito de la filosofía política, está Jürgen Habermas, quien hablaba de la refeudalización de la esfera pública, es decir 2. D. Bensaïd: La discordance des temps. Essais sur les crises, les classes, l’ histoire , Les Éditions de la Passion, París, 1995. 48 Entrevista a Cédric Durand | nueva sociedad | 315 que la ausencia de autonomía de los agentes impide sostener una auténtica conversación pública que es, finalmente, de donde emerge un proceso deliberativo sustancialmente rico. De acuerdo con Habermas, este repliegue conducía a la ausencia de una esfera pública, a su atrofia, lo que desembocaba en una refeudalización 3 . En los años 90, también se realizaron estudios sobre el repliegue postsoviético hacia formas feudales. Más recientemente, en el ámbito digital se ha trabajado en una línea similar a la de Habermas en referencia a la existencia de un feudalismo digital. Así que hay varias ideas que van en esa dirección. Me parece que lo original de mi trabajo es partir de ese enfoque, pero insistir en la estructura de costos y en el tipo de estrategia económica asociada, así como en lo que esto implica en las relaciones de producción. Así que podríamos decir que en mi trabajo hay un tratamiento de la economía política hardcore , presente en particular a partir de la segunda parte del libro, y esto es algo singular en comparación con otros estudios, que suelen ser más bien alusivos o centrados en el ámbito de las ciencias políticas. ¿Cuál sería la especificidad que aporta este ángulo de análisis? Para ser más preciso, el feudalismo no es un retorno a formas individualizadas de producción. El feudalismo, después de todo, implica ciertamente la dependencia de los siervos, pero también supone la existencia de campesinos autónomos, independientes, que trabajan con sus propios medios de producción, sus propias herramientas, etc. No es a eso a lo que me refiero. En lo que a mí respecta, lo que describo aquí es una forma extrema de socialización del trabajo, pero que adopta una característica particular: la monopolización de lo que llamo la gleba digital . El paralelismo con el sistema feudal surge cuando vemos que la lógica de producción es desplazada por la de depredación. Y si en tiempos feudales esto estaba estrictamente vinculado al control de la tierra, hoy se trata de monopolizar el conocimiento. En términos generales, esto incluye los datos, los algoritmos, las infraestructuras necesarias para operar(incluidos los elementos físicos, como los centros de datos, los cables, etc.) y las competencias necesarias para organizar todo esto. Entonces se trata de una especie de monopolización de estas herramientas, que no son medios de producción en el sentido tradicional, sino medios de coordinación. Y el conjunto de la coordinación social, se trate de relaciones privadas entre individuos, de empresas productivas o incluso de Estados, depende del acceso a recursos que están extremadamente concentrados. 3. J. Habermas: L’espace public , Payot, París, 1988. tema central | La hipótesis tecnofeudal 49 © Nueva Sociedad/ Oqui Paratz 2025 50 Entrevista a Cédric Durand | nueva sociedad | 315 Su concentración se explica por razones muy simples. En primer lugar, para producir estos recursos se requieren economías de escala extraordinarias que adquieren dos formas. La primera es que las fuentes originales de datos –es decir, los primeros puntos de recogida– son extremadamente raras. Ya hemos transformado prácticamente todo lo que era posible convertir en datos en el mundo, y ahora, obtener nuevos datos significa principalmente buscar datos de alta calidad. Por lo tanto, quienes lograron capturar esos puntos de acceso a los datos se posicionaron como un monopolio que puede compararse, de manera tradicional, con la concentración de tierras. En segundo lugar, existe una dinámica de costos propia del mundo de la información. Lo que implica que una vez que se ha creado una base de datos, un algoritmo o un servicio digital, los costos de explotación son continuamente decrecientes. El costo marginal es prácticamente nulo. Y, por supuesto, quienes ocupan la primera posición –los llamados hiperescaladores– pueden avanzar extremadamente rápido. La combinación de estos dos elementos –una lógica rentista asociada a la tierra y, al mismo tiempo, una lógica industrial radicalizada– se conjuga en estas nuevas herramientas, y esto genera una tendencia hacia una monopolización extremadamente fuerte. Esta extrema monopolización se traduce en la existencia de un pequeño grupo de agentes digitales que podríamos llamar meta knowledge agents [agentes de metaconocimiento], que captan directamente la plusvalía y se vuelven indispensables, y a través de esta centralización adquieren, sin duda, un rol económico muy importante, pero fundamentalmente un rol político. ¿Por qué un rol político? Porque organizar el conocimiento y la coordinación no es lo mismo que vender calcetines; se trata de algo vital en lo que constituye una comunidad. Otra de las paradojas que usted aborda es el hecho de que esta acumulación monopolística de la estructura digital y del conocimiento contradice fuertemente las promesas hechas por Silicon Valley desde sus inicios, pero también los dos mitos El momento en que el relato de Silicon Valley fundamentales en la articulación de la narrativa neoliberal. En ese sentido, ¿qué nos dice el momento presente sobre las ideas que sostienen se impone como un que el mejor medio de coordinación es a través discurso económico dominante es a finales del mercado y que la propiedad privada es la mejor manera de garantizar la libertad? de los años 90 y Efectivamente, el momento en que el relato principios de los 2000 de Silicon Valley se impone como un discurso económico dominante es a finales de los años 90 y principios de los 2000. Antes de eso, había un discurso sobre la «nueva economía», pero era más una observación de los cambios en marcha tema central | La hipótesis tecnofeudal 51 que una doctrina económica consolidada. Sin embargo, este momento de finales de los años 90 es bastante paradójico porque coincide con las primeras grandes crisis financieras en los países del Sur. Ya habíamos tenido la crisis asiática en la década de 1980, en 1994 la crisis de México, en 1997 nuevamente la crisis asiática, y en 1998 la crisis rusa. Todo esto empieza a sacudir seriamente lo que se suponía era el novedoso gran proyecto del neoliberalismo: la apertura total de los mercados de capitales. Al mismo tiempo, se vive la transición postsocialista en los países de Europa del Este, que resulta ser un fracaso monumental en términos de impacto socioeconómico. Hay que recordar que Rusia, por ejemplo, redujo su pib a la mitad durante ese periodo. Las aparentes ventajas de la apertura de mercado se tradujeron en general en una especie de salvajismo brutal que empobreció a casi todo el mundo. Así que la idea de que simplemente liberalizar y privatizar sería suficiente empieza a perder credibilidad. Es este el contexto en que el relato de Silicon Valley se presenta como novedoso. Lo que nos dicen es«ok, no se trata solo de abrir el mercado, sino de generar las condiciones necesarias para la innovación. Las nuevas empresas no son como las de antes». Entonces, la regeneración del tejido productivo de startups , que eventualmente se convierten en grandes empresas, cerraría el círculo virtuoso de un proceso de destrucción creativa muy schumpeteriano. Justo sobre este punto se construye la doctrina de Silicon Valley, o lo que podríamos llamar el «consenso de Silicon Valley». Que es básicamente lo mismo que el neoliberalismo pero con un añadido clave: el endurecimiento de la propiedad intelectual para proteger a los innovadores. La idea es sencilla: para que haya innovación, es necesario proteger los ingresos de quienes la desarrollan. ¿Qué implica esto? Primero, fortalecer las rentas asociadas a la propiedad intelectual. Segundo, reducir los impuestos sobre el capital, ya que se considera que este remunera fundamentalmente la innovación y el emprendimiento. Entonces tenemos como resultado un relato schumpeteriano, innovador, que se superpone al discurso neoliberal clásico y que tiene como mejor ilustración la startup , que es algo sumamente cool . La inicias con amigos, tienes una buena idea y quizás te hagas muy rico o quizá incluso cambies el mundo. Es, en esencia, el sueño. Pura diversión en el garaje de la casa… La realidad es que la mayoría de las startups , obviamente, fracasan. Hay muy pocos casos de éxito, y cuando las startups triunfan se convierten en grandes y viejas empresas extremadamente agresivas. El término«innovación» está constantemente presente en sus textos porque parece ubicarse en el corazón del relato de Silicon Valley. Al respecto, las corrientes libertarias 52 Entrevista a Cédric Durand | nueva sociedad | 315 parecen servirse del intento de varios gobiernos latinoamericanos de amplificar la presencia estatal en la economía para sugerir que la planificación estatal no funciona y que es contraria a toda innovación. Sucede algo similar a cuando la caída de la Unión Soviética fue determinante en la consolidación de la racionalidad del Consenso de Washington. ¿Es posible pensar innovación y planificación de forma no excluyente? Es una muy buena pregunta. Efectivamente, suele ser lo que se opone a la idea de planificación. La respuesta puede ser bastante simple: la planificación no es únicamente la urss. La planificación también es China. Hoy en día en China hay muchísima planificación y desde el punto de vista de la innovación es el lugar más dinámico después de Estados Unidos. Todavía no están en la frontera, pero… Es, no obstante, un ejemplo que puede causar temores u objeciones por las lógicas autoritarias que existen en el país… Bueno, ese es otro problema que no tiene que ver con la innovación, sino con la dictadura. Podemos tomar otro ejemplo: Corea del Sur. En su momento, fue una dictadura, pero la economía estaba profundamente planificada. Era una dictadura procapitalista. De hecho, la Francia de la posguerra también tenía una planificación significativa. No era una superdemocracia, pero tampoco una dictadura. Otro ejemplo más: la socialdemocracia sueca. Cuando hablamos de planificación, es un concepto demasiado difuso. ¿De qué estamos hablando exactamente? En esencia, hablamos de la socialización de la inversión y eso es lo que resulta decisivo. Y la socialización de la inversión existe incluso dentro del capitalismo, en grados más o menos variados. En su forma mínima, se regula para prohibir ciertos tipos de inversión. En su forma máxima, encontramos formas de socialización de la inversión muy fuertes, como en la Francia o Corea del Sur de la posguerra. Esto implicaba una alta tributación sobre las ganancias y, al mismo tiempo, un control estricto del crédito, indicando qué tipos de proyectos eran permitidos y cuáles no. Estas son formas de planificación muy avanzadas, pero esto no significa que el mercado desaparezca por completo ni que la innovación de los productores sea eliminada. Se trata de establecer los sectores de prioridad en el desarrollo, pero la manera en que se realizan las inversiones en esos sectores queda librada a la iniciativa de los productores. Expresado de otra forma, el planificador puede decir:«Construyan una línea de producción para textiles deportivos de alta gama». Pero el tipo específico de textiles, las máquinas utilizadas o la organización del trabajo son decisiones de los productores, que suelen ser empresarios, aunque también podrían ser cooperativas o empresas locales. tema central | La hipótesis tecnofeudal 53 A mi parecer, la clave está aquí: la innovación efectivamente requiere de una forma de indeterminación y es necesario permitir espacio para esa flexibilidad. Pero esa indeterminación no es en absoluto incompatible con formas de socialización que definan la dirección hacia dónde avanzar. De hecho, la planificación de la innovación ha existido y sigue existiendo de forma muy amplia. En el sector público, esto es evidente. Tomemos el caso de Francia: los tgv[trenes de alta velocidad] son fruto de grandes programas públicos. Hay muchos ejemplos de este tipo, algunos exitosos, otros no tanto, pero muchos de ellos sí han funcionado muy bien. Si tomamos el caso de eeuu, como lo muestra el trabajo de Mariana Mazzucato 4 , toda la investigación fundamental detrás de los productos tecnológicos de Silicon Valley fue financiada por el Departamento de Defensa. Lo que quiere decir que hubo una dirección cuando se decidió trabajar en mecanismos de geolocalización, vehículos autónomos y otros avances. Luego, el paso final para la aplicación lo dieron los emprendedores. Lo que quiero resaltar es que, por supuesto, existen el genio humano y la creatividad, pero no necesariamente están ligados al mercado. Es necesario dejar espacio para la flexibilidad. El mercado, en el ámbito de los bienes de consumo, ayuda a seleccionar la mejor modalidad de producción, pero gran parte del esfuerzo innovador ocurre fuera del mercado, llevado a cabo por científicos o incluso por burócratas, en menor medida, que deciden en qué dirección avanzar. En el caso de eeuu, incluso se habla de un«Estado desarrollador encubierto» porque no solo está darpa(la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa), sino también programas en salud La idea de que y otros proyectos locales, aunque algunos sean redundantes entre sí. En resumen, para cerrar este tema sin entrar en demasiados detalles, es cierto que la innovación necesita flexibilidad e indeterminación. Pero la idea de que el merel mercado es el motor exclusivo de la innovación es mayormente falsa cado es el motor exclusivo de la innovación es mayormente falsa. Lo es solo en la fase final de comercialización, pero todo esto se apoya en estructuras burocráticas que sostienen la innovación, incluso en un país como eeuu. Muchos podrían decir que la competencia es el mejor camino para evitar la concentración de poder en las big tech . ¿Qué piensa de ello? 4. M. Mazzucato: El Estado emprendedor. La oposición público-privado y sus mitos , Taurus, Barcelona, 2022. 54 Entrevista a Cédric Durand | nueva sociedad | 315 Con la elección de Donald Trump parece que ya no iremos en esta dirección, pero antes de su llegada al poder había un argumento bastante sólido, especialmente en eeuu bajo la dirección de la presidenta de la Comisión Federal de Comercio, Lina Khan 5 y, en parte, en Europa, que tomaba una postura muy dura frente a las big tech . Es muy acertado que los reguladores se preocupen por el impacto de las grandes tecnológicas, que digan:«Cuidado, esto es peligroso para el futuro de nuestras economías porque generará desigualdades extraordinarias, pero también plantea desafíos políticos porque su poder amenaza la autonomía de las instituciones públicas» . Ese análisis es completamente correcto y necesario, tenemos razón al preocuparnos por esto. Sin embargo, la respuesta que propone enfrentarlas a través del desmantelamiento de las big tech y el fomento de una mayor competencia me parece insuficiente, o podríamos decir, subóptima. Claro, puede ser mejor tener muchas pequeñas empresas privadas en lugar de un gran monopolio privado sobre el cual no tenemos control. Pero lo ideal sería tener un gran monopolio bajo control público o, al menos, fuertemente regulado. ¿Por qué? Simplemente porque existen lógicas de monopolio natural que ya mencioné antes. Si una empresa como Google funciona tan bien, es precisamente gracias a la fertilización cruzada entre sus distintos servicios. Lo que Si una empresa como Google sucede en Gmail se alimenta de lo que ocurre en Google Maps y viceversa. Entonces, surge el gran interrogante de cómo Google obtiene funciona tan bien, es beneficios… pues a través de la publicidad perprecisamente gracias a la fertilización cruzada entre sus sonalizada. Pero lo hace distribuyendo anuncios en todo su ecosistema de servicios, manteniendo un nivel de costo relativamente bajo. Si fragmentamos esos servicios, eso implidistintos servicios caría tener múltiples proveedores que tendrán que buscar su remuneración en cada uno de estos servicios. ¿El resultado? Más mercantilización de cada servicio. ¿Es realmente deseable? Yo creo que no. Es cierto que al dividir Google podríamos reducir su poder concentrado y eso sería positivo, por supuesto. Pero, por otro lado, tendríamos servicios de menor calidad y más mercantilizados y eso desde mi punto de vista no sería un resultado positivo. No hay razón para imponernos algo así. Creo que esto es importante. Quizá pueda dar un ejemplo para ilustrarlo mejor. Sí, adelante… 5. L.M. Khan:«Amazon’s Antitrust Paradox» en The Yale Law Journal vol. 126 N o 3, 2017. tema central | La hipótesis tecnofeudal 55 Ahora en Europa, cuando compras un teléfono Android, tienes la posibilidad de elegir entre distintos motores de búsqueda. Al configurar por primera vez tu dispositivo, te pregunta si prefieres Google, Bing u otros, dependiendo del país. Pero la pregunta importante es ¿cómo los motores de búsqueda ingresan en esta selecta lista? Detrás de las opciones que tu teléfono te propone, hay un sistema de subastas: las empresas deben pagar y los que ofrecen más dinero son los que terminan en los cuatro primeros lugares que se muestran por país. El problema es que los mejores motores de búsqueda, aquellos que respetan más la privacidad de los usuarios, son los que tienen menos capacidad de generar ingresos. Por lo tanto, tienen menos posibilidades de competir en estas subastas. Esto es lo que explica el motor de búsqueda DuckDuckGo: ellos dicen que no tienen ninguna chance de ganar la subasta porque, precisamente por el hecho de ejercer una práctica ética, los ingresos que generan son mínimos. Ello no significa que no sean útiles para los usuarios, sino que no pueden permitirse financiarse mediante publicidad en la misma medida que otros. Aquí se hace patente la contradicción clara entre el valor de uso y el valor de cambio, ya que la mercantilización de los servicios digitales, asociada a su extrema fragmentación, termina destruyendo valor de uso. Creo que esta es la contradicción fundamental. Demos ahora un gran salto: resulta que el ámbito digital es, en esencia, una objetivación de lo social. Parcialmente, pero en su base es eso. Retomando los términos de Frédéric Lordon, podríamos llamarlo una«trascendencia inmanente» 6 . ¿Qué es lo digital, en el fondo? No son tus datos ni los míos por separado, sino la interrelación entre nuestros datos. ¡Y eso es lo social!, una sustancia social. Y quienes controlan esa sustancia social son capaces de apropiarse de los ingresos que genera. Ahora bien, si fragmentamos esa sustancia y lanzamos esas partes al mercado, estamos actuando de forma absurda porque esas conexiones ya existían de manera natural. Por eso, yo soy partidario de opciones públicas y regulaciones fuertes. Ahí podemos entrar en otra discusión, por ejemplo: ¿en qué medida los datos deben ser accesibles y a quiénes? Yo creo que deberían ser accesibles, pero bajo regulación. Algo parecido a lo que ocurre con los archivos nacionales: puedes obtener acceso a ellos si lo solicita una comisión y puedes usarlos para investigación, proyectos públicos o incluso empresariales, bajo licencias específicas. Construir datos como bienes comunes no significa que estén disponibles sin restricciones en el mercado, sino que se traten como bienes comunes. Otro enfoque promueve la discusión de la responsabilidad de los algoritmos. Los algoritmos generan efectos reales: desde embotellamientos hasta depresión en adolescentes, pasando por diferentes formas de contaminación. Si somos capaces 6. F. Lordon: Imperium. Structures et affects des corps politiques , La Fabrique, París, 2015. 56 Entrevista a Cédric Durand | nueva sociedad | 315 de demostrar la relación entre el uso del algoritmo y estos efectos, la responsabilidad penal debería recaer sobre quienes los desarrollaron o implementaron. Esto no significa que tengamos que entender cómo funciona cada algoritmo, Un tercer mecanismo sería el modelo sino responsabilizar legalmente a los que los despliegan por los resultados que generan. Un tercer mecanismo sería el modelo de de la golden share la golden share (acción de oro), muy utiliza(acción de oro), muy utilizado en China do en China. Este mecanismo implica que el Estado tenga derecho de veto en los consejos de administración de ciertas empresas. Esto permite que las autoridades anticipen los movimientos de innovación tecnológica, en lugar de correr siempre detrás de ellos tratando de regular después de que los efectos ya estén presentes. Para América Latina o incluso para países como Francia, este sistema no va a servir de mucho, pero en eeuu es un debate que puede ser muy importante. Finalmente, otra opción es construir alternativas públicas. Hoy en día, un motor de búsqueda público podría ser una respuesta viable... Algo similar a lo que lleva adelante Brasil en este momento con el Servicio Federal de Procesamiento de Datos( serpro ). Exactamente. Lo que está haciendo Brasil es muy bueno, pero incluso para Brasil, que es un país grande con medios significativos, va a ser difícil ponerse al nivel de los más avanzados en ese terreno. Nosotros lo que sostenemos es que todos los países, excepto eeuu y en menor medida China, dependen hoy en día del sistema digital. Así que todos esos países deberían tener interés en hacer emerger una infraestructura pública mínima a escala mundial en el ámbito digital. Esto parece utópico, pero creo que es necesario plantear la cuestión, incluso si hoy no parece realizable. Sería algo como lo que surgió con la Unión Postal Universal: una coordinación internacional en el ámbito digital, bajo el auspicio de la Organización de las Naciones Unidas(onu); y si eso no funciona, podría ser a través de una organización paralela, que pueda proporcionar un conjunto de servicios digitales básicos. Hablamos de cosas como capacidad de cálculo, sistemas de asignación de direcciones, motores de búsqueda, que sean servicios tal vez no extremadamente sofisticados ni avanzados, pero que ofrezcan una forma de infraestructura robusta, accesible y relativamente neutral. Algo así como un marco acordado entre los distintos Estados a escala internacional. Esa sería una de las condiciones necesarias para avanzar. En los años 50 y 60 hubo muchos debates sobre la idea de la computer as public utility [la computadora como servicio público] y creo que necesitamos revivir esa discusión hoy, porque ahora vemos cómo los monopolios privados tema central | La hipótesis tecnofeudal 57 están cumpliendo funciones que deberían ser de utilidad pública. Y eso es muy peligroso, por una lista de razones que podríamos detallar, pero especialmente porque pone en entredicho la soberanía de los Estados. Así como sirve el ejemplo de América Latina, sirve también, por ejemplo, el de Suiza. Se dan cuenta de que dependen de las big tech para servicios claves, y no les gusta demasiado. Nadie quiere estar en esa situación. Parece ser que la respuesta a las big tech se centra en la vía legal, con las medidas antimonopolio que se impulsan en eeuu y en los intentos de regulación por parte de la Unión Europea, pero me pregunto qué otras respuestas políticas se pueden formular, porque la unión interestatal parece ser ideal pero muy alejada de las posibilidades reales en el presente… Es cierto que puede parecer utópico, pero cuando vemos que Brasil toma una iniciativa… es genial que Brasil lo haga. Sin embargo, lo que Brasil debería hacer es aprovechar esta iniciativa para proponer a otros países que se unan. Evidentemente, no va a ser directamente un acuerdo mundial con todos los países. Pero lo que quiero decir es que es importante plantear la cuestión, Brasil está considerándola, en Europa algunos países están reflexionando sobre ello, Suiza también se está haciendo la misma pregunta. En algún momento estas opciones deben fortalecerse mediante la cooperación. Si los Estados se dan cuenta de que existe una amenaza existencial para su capacidad de autonomía política, es decir, que está en juego su capacidad de decisión y soberanía, en algún momento esto los hará reaccionar. Por lo tanto, si bien no se está desplegando ahora mismo, es una cuestión tan inmediata y realista desde el punto de vista de la capacidad de autonomía de acción de los Estados que inevitablemente se planteará. Hay una cuestión que sigue latente y sin respuesta y es la desconexión entre la amenaza a los Estados como entidades abstractas y la amenaza a los individuos en un nivel más específico. Si las big tech en su forma actual están omnipresentes en nuestra vida apropiándose de los datos y del conocimiento colectivo, ¿cómo podemos politizar esta cuestión? Es decir, ¿cómo podríamos constituir una«conciencia de clase tecnológica» para hacer frente a este tipo de explotación? En mi opinión, no hay solución individual que valga. De hecho, se ha intentado mucho a través del software libre, las plataformas alternativas, etc. Y está bien intentarlo. Pero en realidad, la mayoría de estos dispositivos o bien están asociados a las big tech o bien son utilizados por ellas. Por ejemplo, una gran parte de los proyectos de software de las big tech se lanza bajo la forma de software libre, para lo cual se moviliza a la comunidad de investigadores, 58 Entrevista a Cédric Durand | nueva sociedad | 315 ingenieros, etc. Y al final, como las empresas poseen las infraestructuras y los servicios complementarios, terminan concentrando en sus productos comerciales las soluciones desarrolladas por la comunidad de software libre. Es decir, se apropian de ese trabajo realizado por la comunidad. Si tomamos, por el contrario, los servicios digitales desarrollados fuera del radar de las big tech , es cierto que pueden ofrecer ciertas garantías en la protección de datos, pero invariablemente también dependen de una serie de servicios producidos por las big tech . Hay muy pocos espacios completamente autónomos de estas empresas. ¿Por qué? Porque son competencias generales. En el peor de los casos, hablamos de los cables y la infraestructura física básica, etc. Entonces, ¿cómo politizar esto en el nivel individual? Creo que hay varias maneras. Esto quizás me lleve a desviarme un poco, pero pienso que hemos llegado a un punto límite en la digitalización del mundo. Hemos llegado muy lejos, e incluso las big tech se dan cuenta de que Hemos llegado estamos alcanzando ciertos límites. Es decir, muy lejos, e incluso las big tech se dan cuenta de que aunque las tecnologías sigan desplegándose, ya sabemos lo que pueden hacer. Nos damos cuenta de que efectivamente cumplen ciertas funciones, pero tampoco lo van a cambiar todo. Y por estamos alcanzando otro lado, emerge el sentimiento de que las big ciertos límites tech son demasiado invasivas: hay problemas de salud pública, problemas ecológicos. Creo que todos estos elementos nos llevarán a cuestionarnos sobre cuál es realmente el lugar del mundo digital en nuestras vidas, en los sistemas educativos, en los tipos de interacción, etc. Pienso que esta será una de las conversaciones claves. ¿Qué espacio le concedemos al mundo digital? ¿Qué tareas le asignamos al ámbito digital y cuáles decidimos que se hagan de manera diferente? Por ejemplo, ¿decidimos crear en las ciudades espacios libres de tecnología digital, donde las personas interactúen fuera de lo digital? En los sistemas educativos, ¿decidimos que hasta cierta edad no se tenga acceso al mundo digital porque entendemos que hay un mundo más allá de la pantalla? Estas son las conversaciones que debemos tener sobre el lugar del mundo digital. En mi opinión, son importantes, primero desde una perspectiva epistemológica, porque vemos que hay un efecto de reificación y empobrecimiento de las interacciones debido a la digitalización, pero también desde una perspectiva ecológica. Nos estamos dando cuenta de que el despliegue de todas las soluciones digitales posibles es tal que no es posible sostenerlas a largo plazo. Habrá que decidir dónde es útil el uso de lo digital y dónde no lo es, dónde es frívolo y dónde es superfluo, dónde es perjudicial y dónde es positivo. Es decir, una deliberación sobre los usos del mundo digital es absolutamente necesaria. Y no es tan descabellada como parece. Durante la pandemia de covid-19 en Europa hubo un tema central | La hipótesis tecnofeudal 59 acuerdo entre la Comisión Europea y Netflix para reducir el uso del ancho de banda de modo que hubiera suficiente para permitir el teletrabajo. Eso demuestra que en algún momento hubo una decisión política sobre el uso de las capacidades digitales disponibles. Netflix aceptó(o fue obligado a) adaptarse a esa necesidad. Este tipo de reflexión, en mi opinión, debe multiplicarse, tanto por cuestiones de emancipación, democracia y salud, como por razones ecológicas. Y esta conversación es muy interesante porque no se trata solo de tecnología, ni únicamente tiene que ver con regular a las big tech ; también se trata de decidir qué papel queremos que tenga lo digital en nuestras vidas, independientemente de las formas en que se desarrollan o implementan las tecnologías. Como diría Wendy Brown, ¿se trata de«rehacer el demos» o, más precisamente, de una forma de«reencastrar la economía», siguiendo a Karl Polanyi? Sí, exactamente. Hay algo que no mencioné, pero si entendemos que lo digital es una forma de coordinación –una coordinación algorítmica, como menciona Katharina Pistor 7 –, es importante reconocer que esta coordinación lógica, algorítmica, también tiene efectos de reificación similares a los que tienen la burocracia o el mercado. Entonces hay que decidir cuándo, dónde y cómo la detenemos. En esa línea, si tenemos la posibilidad de socializar las decisiones, en mayor o menor medida, del Estado, ¿cómo traducir esta participación al ámbito privado cuando se trata de las big tech ? En particular, en este momento en que, como lo explica en el libro, la concentración de poder de estas empresas reside en el mito de la propiedad privada. Lo que yo querría es que las big tech estandarizadas sean monopolios públicos. ¿Una especie de nacionalización? Básicamente, estamos hablando de infraestructuras generales, como el servicio postal o los trenes. Es una forma de coordinación social generalizada. El motor de búsqueda, hoy en día, es como un servicio básico. Google Maps, todo el mundo lo necesita. Quiero decir, realmente hay una lógica de sistemas universales. Esto no significa que no haya espacio para iniciativas privadas, cooperativas o similares, pero las grandes cosas que están estandarizadas deberían ser gestionadas bajo control público. Evidentemente el problema es que estas son empresas que tienen sede en un país, por lo tanto, hay una lógica que es muy difícil de manejar. No se puede decir:«Nacionalizo Google 7. K. Pistor: The Code of Capital , Princeton up, Princeton-Oxford, 2019. 60 Entrevista a Cédric Durand | nueva sociedad | 315 en Francia», eso no tiene ningún sentido. Ahí hay una dificultad específica. Podemos imaginar, por ejemplo –y esto también forma parte de las posibles soluciones– que en las negociaciones entre las big tech y su autorización para operar en diferentes países se establezcan condiciones al respecto. Es decir, que básicamente se otorgue una licencia a Google, Amazon, etc., y que en esa licencia los Estados se reserven ciertos derechos de supervisión sobre algunas cuestiones. No se trata de una nacionalización, pero hay maneras de contener esto de manera bastante significativa. Parece que con la elección de Trump el escenario es bastante sombrío, sobre todo si tomamos en cuenta que Elon Musk ha estado tan presente en la campaña política y ahora forma parte del gobierno de Trump. ¿Será un periodo dorado de acumulación para las big tech ? Sí, creo que será así. Los partidarios de Trump venían del lado de las big tech más agresivas, las más libertarias, las más antirregulación, etc. Así que realmente tenemos esta especie de alianza entre la extrema derecha y visiones muy libertarias y también, podríamos decir, con toda esta movida transhumanista, una especie de hubris , completamente delirante, alrededor del solucionismo tecnológico, de los emprendedores como estos grandes caballeros. Así que ahí estamos realmente en un delirio absoluto que está yendo un paso más allá. Evidentemente, esto no va a ir en una dirección deseable de ninguna manera y está claro que la victoria de Trump potencia estas tendencias. No quiero entrar demasiado en detalles porque no es mi campo. Pero creo que efectivamente hay, asociadas a la conversación digital, formas de politización que la extrema derecha ha entendido mejor que nosotros. Una pregunta que pasé por alto, pero que me parece importante antes de terminar, es acerca de la crisis del sistema actual. En su libro menciona dos lógicas que terminan por advenir y acelerar la crisis del modelo feudal: la lógica rentista de las elites, pero también el gasto ostentatorio que hacen de estas rentas. En este momento, cuando hablamos de tecnofeudalismo, ¿cuáles son los signos que nos pueden advertir de un colapso del sistema? Bueno, la tendencia general no es la de un capitalismo particularmente estable, que funcione bien, que crezca de manera sostenida, etc. Hay una especie de inestabilidad persistente. Tampoco quiere decir que estemos en la década de 1930… es algo ambivalente. Pero sí hay tendencias hacia la crisis que se manifiestan. Entonces, una de mis hipótesis es que el tipo de inversiones que se realizan son importantes, pero no tienen como lógica principal aumentar la productividad. Más bien, su lógica está orientada en gran medida hacia la generación de tema central | La hipótesis tecnofeudal 61 renta, es decir, una lógica de depredación. Y la lógica de depredación es un juego de suma cero. Esto conduce a tensiones extremadamente fuertes. Entonces, cuando hablo de una crisis asociada al feudalismo, me refiero a que esta lógica de depredación puede generar nuevos antagonismos que incluso pueden ir más allá de los clásicos conflictos de clase. Por eso la cuestión de los Estados es tan importante. También se puede imaginar que una parte del capital que no está directamente vinculada a todo esto se encuentre en una posición subordinada, de tensión. Ahí pueden surgir nuevas crisis. Por otro lado, es igual de importante tener en cuenta que, desde mi perspectiva, el sector digital no crea mucho valor. El sector digital, en esencia, se apropia del valor. En ese sentido, mi enfoque continúa siendo bastante clásico desde el punto de vista marxista: la producción de valor está vinculada al trabajo y al trabajador. Ahora bien, cómo se distribuye la plusvalía es un juego entre los capitalistas en el que los gigantes tecnológicos obtienen gran parte del beneficio. En otras palabras, puedes ser explotado en una pequeña o mediana empresa que produce maquinaria de alta precisión; en ese caso tu empleador solo se quedará con una pequeña parte de la plusvalía que generes, ya que tendrá que pagar muchos servicios digitales y otras prestaciones a empresas más grandes. Así, parte de esa plusvalía será apropiada más arriba en la cadena. Es crucial entender esto. Por lo tanto, hay contradicciones que están asociadas tanto a la producción de plusvalía en sí misma como a su forma de distribución. No es para nada antinómico. Volviendo a la cuestión de la crisis, el primer elemento es que esta lógica de depredación lleva a una lógica de estancamiento, un juego de suma cero que exacerba las tensiones políticas. Ese es un primer elemento. El segundo elemento es más político: hay una especie de banalidad en la idea de que las big tech asuman el liderazgo político de la humanidad. Ellas querrían hacerlo. Sin embargo, encuentran resistencia, incluso por parte de los Estados. Un ejemplo de esto fue cuando Facebook quiso lanzar su Libra, su proyecto de moneda. Si esa moneda hubiera existido, habría sido la más utilizada en el mundo. Ahora imagina el poder político que eso habría implicado, pero los bancos centrales dijeron que no. Lo que quiero explicitar es que los Estados todavía tienen la capacidad de decidir. Otro ejemplo: los cables submarinos, que hoy pertenecen mayoritariamente a las big tech , podrían ser declarados infraestructuras críticas para el funcionamiento de las sociedades. Los Estados podrían decidir que sean públicos, como lo fueron en el pasado. Hay formas más o menos sofisticadas para diseñar una regulación. Nuevamente, lo que sucedió en China con las golden shares fue un caso en el que el gobierno despidió a los líderes del sector y retomó el control político. Por lo tanto, aunque la tendencia al tecnofeudalismo está latente, eso no significa que vaya a materializarse por completo. Los actores políticos, al menos en los grandes Estados, todavía tienen los medios para retomar el control. La socialdemocracia y sus encrucijadas Entrevista a Eunice Goes Robin Wilson La socialdemocracia atraviesa un momento de crisis de identidad, precisamente cuando muchas de sus aspiraciones históricas pueden ser compartidas por amplios sectores sociales y la necesidad de poner límites al poder de los mercados aparece como cuestión acuciante. ¿Podrá recuperar el socialismo democrático la audacia teórica y organizativa para hacer frente a esas tareas? En esta entrevista, la investigadora Eunice Goes, autora de Social Democracy (Agenda, Newcastle upon Tyne, 2024), busca en la historia algunas respuestas para el presente. Su nuevo libro, Social Democracy [Socialdemocracia], es un relato aleccionador sobre la socialdemocracia desde su aparición, que ilustra la disminución constante de su ambición política –una bandera roja cada vez más descolorida, digamos– a través del tiempo. En su relato, a fines del siglo xix la socialdemocracia abandonó la«revolución» mal definida de Karl Marx y Friedrich Engels en pos de un camino parlamentario al socialismo. A comienzos del siglo xx , se diferenció de las alternativas supuestamente radicales pero autoritarias. En la segunda parte del siglo xx , se Robin Wilson: es investigador independiente y asesor experto del Consejo de Europa en integración intercultural. Fue el principal redactor de su marco para los planes nacionales de integración. Es autor de Meeting the Challenge of Cultural Diversity in Europe: Moving Beyond the Crisis (Edward Elgar Publishing, Cheltenham, 2018). Palabras claves: capitalismo, clase trabajadora, emancipación, socialdemocracia. Nota: una primera versión, en inglés, de esta entrevista se publicó en Social Europe , 19/4/2024, con el título«Social Democracy: Its History and Its Future», disponible en. Traducción: María Alejandra Cucchi. tema central | La socialdemocracia y sus encrucijadas 63 amoldó al capitalismo neoliberal. Y en este siglo, se desorientó por la«policrisis » 1 . ¿A qué cree que se debe que haya tenido esa trayectoria constante, en lugar de vaivenes, de más momentos de logro socialdemócrata para registrar, como los Estados de Bienestar universales establecidos en los países nórdicos a mitad del siglo pasado? Fue el resultado de diferentes elementos que operaron al mismo tiempo –y hubo algo de vaivén, tampoco fue tan constante – . Siempre hubo un elemento de contingencia y reacción a los acontecimientos a medida que surgían. Pero el primer factor que impulsó este retroceso de la socialdemocracia –si es que se puede hablar en esos términos– tiene que ver con el momento en que la teoría entra en contacto con la confusa realidad de la política. Y esto es algo que todos experimentamos en nuestra vida: antes de ser padres, leemos cómo cuidar a nuestros hijos, pero una vez que los hijos llegan, enfrentamos un conjunto de situaciones completamente nuevas y tenemos que improvisar. A fines del siglo xix, una cosa era la teoría de la socialdemocracia, la forma en que los teóricos imaginaban una sociedad socialista. Luego pasaron a poner en marcha esa sociedad socialdemócrata, pero la realidad es siempre diferente de la teoría. Y la primera adaptación tuvo que ver con el terreno electoral en el que iban a hacer realidad su visión. Rápidamente notaron –y Marx y Engels fueron los primeros en sostenerlo– que la democracia parlamentaria y el sufragio universal les ofrecían una herramienta increíble para propiciar esa visión de la sociedad. Pero una vez más, el modo en que imaginaron a su electorado, y en particular a la clase trabajadora o sus adherentes en el movimiento obrero, resultó bastante diferente de los votantes que encontraron en la práctica. Y entonces, si el camino al poder pasaba por las elecciones –por la vía parlamentaria–, debían adaptarse a estos nuevos votantes. Puede que estos votantes simpatizaran con la causa de la socialdemocracia, puede que la apoyaran, pero no eran militantes ni seguidores dogmáticos de la teoría. Entonces, si los partidos querían triunfar en las elecciones, necesitaban ajustarse a esa realidad. También tenían que adaptarse al hecho de que en muchos países la clase trabajadora industrial no era mayoritaria. Por lo tanto, si querían llegar al poder y comenzar a transformar la sociedad, necesitaban hacer propuestas que ofrecieran algo a esos otros votantes. Para finalizar, la trayectoria de la socialdemocracia fue también de lucha. Los socialistas debieron lidiar con un contexto bastante hostil. No era solo la dificultad de ganar elecciones, también era la de tratar con una serie de instituciones en las sociedades en que operaban que eran bastante reacias al 1. R. Wilson: « Facing Europe’s Huge Challenges » en Social Europe , 1/9/2023, disponible en. 64 Entrevista a Eunice Goes | nueva sociedad | 315 proyecto socialista: los sistemas judiciales, la legislación, los medios de comunicación, por supuesto, en su mayoría privados. Entonces los socialistas tuvieron que pelear, tuvieron que lidiar con esas situaciones y adaptarse a ellas. La de estos más de 160 años ha sido una historia de lucha y una historia en la que los partidos socialdemócratas, con la excepción de los países escanLos partidos socialdemócratas, con dinavos, han estado mayoritariamente en la oposición. Muy pocas veces los partidos socialdemócratas han gobernado en los países la excepción de los en que operan. países escandinavos, han estado mayoritariamente en Una de las cosas más interesantes de su libro es la forma en que reformula la ruptura con lo que se transformó en la tradición comunisla oposición ta de la iii Internacional. Usted remarca que Marx y Engels eran partidarios del sufragio universal y la república democrática como forma ideal de gobierno, mientras que Lenin desdeñaba bastante a la clase trabajadora realmente existente y buscaba sustituirla, en toda su variedad y complejidad, como usted señala, con el partido. Pero desde su punto de vista, ¿se podría haber tomado en algún momento un camino diferente, que pudiera haber logrado la aceptación pública de los objetivos políticos de la socialdemocracia, en lugar de que estos se diluyeran para asegurar las victorias electorales? Estoy pensando quizás, en particular, en la segunda posguerra, con el descrédito del fascismo y del«libre mercado», que ofreció un momento polanyiano en el que las ideas de economistas como John Maynard Keynes y William Beveridge pudieron prosperar. En ese contexto, ¿podrían haber hecho más los socialdemócratas para cambiar el clima político, en lugar de ceder? ¿O piensa que eran demasiado fuertes los incentivos electorales para convertirse en Volksparteien [partidos populares] de base amplia y las limitaciones de la ortodoxia económica que son el cimiento de los acuerdos de gobernanza de lo que se convirtió en la Unión Europea? Siempre podrían haber elegido un camino diferente. Una de las cosas que digo en este libro es que los partidos socialdemócratas, y la socialdemocracia como ideología, no estaban meramente a merced de los acontecimientos. Su evolución no fue solo una reacción frente a los acontecimientos con los que se toparon en el terreno, algo como:«Pues bien, el mundo es demasiado diferente de lo que habíamos imaginado, por lo que tenemos que adaptarnos a él tal como es para lograr leves mejoras». Podrían haber tomado otras decisiones, porque al fin y al cabo los partidos socialdemócratas –de hecho, cualquier actor político– tienen opciones y siempre hay otras opciones. Podrían haber hecho más. Y muchas de sus elecciones fueron en esencia resultado de la forma en que tema central | La socialdemocracia y sus encrucijadas 65 los partidos socialdemócratas, sus líderes, etc., interpretaron las situaciones en que se encontraban y priorizaron sus agendas socialdemócratas. Si hay un mensaje de esperanza para la socialdemocracia como ideología, es el redescubrimiento de esta agencia política, la capacidad de hacer una elección diferente y seguir un camino distinto. Usted decía que en la posguerra podrían quizás haber hecho algo más. Ese periodo fue realmente muy desafiante para la socialdemocracia porque, con la excepción de los países escandinavos y la de Gran Bretaña apenas terminada la Segunda Guerra Mundial, donde el Partido Laborista obtuvo una victoria aplastante aunque muy poco después pasó a la oposición, los partidos socialdemócratas estuvieron en la oposición hasta fines de las décadas de 1960 y 1970. Y tendían a llegar al poder en momentos de grandes crisis del capitalismo, épocas muy difíciles para estar en el gobierno. También enfrentaron dificultades en un ambiente en el que los partidos de centroderecha planteaban propuestas muy similares a las de la socialdemocracia. Por lo tanto, lo que se menciona con frecuencia como consenso«socialdemócrata» de posguerra era en realidad un consenso liberal-democratacristiano de la Guerra Fría. Y vimos que Estados Unidos necesitaba demostrar a los ciudadanos europeos que el capitalismo era un sistema político y económico viable que brindaría un bienestar general a todos. Entonces, las políticas sociales y económicas que se implementaron en esa era fueron extremadamente favorables a las ideas socialdemócratas. No fueron necesariamente inventadas por los socialdemócratas: fueron el resultado de un diálogo entre diferentes tradiciones. Y quizás es a partir de ese diálogo entre tradiciones progresistas como a veces se puede encontrar o redescubrir el sendero socialdemócrata que conducirá a una renovación de la tradición. Curiosamente, la década de 1970 es uno de los periodos más interesantes en la socialdemocracia. Fue una etapa de gran inestabilidad económica. Fue esencialmente la etapa del colapso del sistema de Bretton Woods 2 , y también del colapso del keynesianismo. Pero en un momento había una gran variedad de líderes socialdemócratas: Willy Brandt en Alemania, Bruno Kreisky en Austria, Olof Palme en Suecia. También existió un amplio espectro de políticos que trabajaban en la Comisión Europea y parlamentarios socialistas en el Parlamento Europeo que estaban tratando de construir un camino diferente hacia Europa. Y lo hacían de una forma que no era ingenua. Esencialmente, veían lo que estaba ocurriendo en términos de comercio global. Y sentían que para que la socialdemocracia sobreviviera, era necesario preparar a los trabajadores y los ciudadanos para este movimiento. La única manera de que los 2.«Kevin Gallagher: A New Bretton Woods», video en el canal de YouTube de Social Europe , 7/8/2022, disponible en. 66 Entrevista a Eunice Goes | nueva sociedad | 315 socialdemócratas ofrecieran un poder que fuera contrapeso del poder del capital era mediante la democracia económica, empoderando a los trabajadores y trabajadoras, asegurando que estos tuvieran voz y voto en su forma de trabajo y en la forma en que las economías se gobiernan, de tal modo que participaran en el gobierno de las empresas. Y estos líderes socialdemócratas trabajaron con seriedad en pos de esa agenda. Pero luego hubo un cambio en la dirigencia y de nuevo se tomaron decisiones que aceptaban que el consenso keynesiano había terminado y entonces el único camino era la ortodoxia fiscal. Tuvimos al laborista James Callaghan en Helmut Schmidt el Reino Unido diciendo que el keynesianismo se había agotado y, algo crucial, Helmut Schmidt reemplazó a Willy Brandt en Alemania e impuso un reemplazó a Willy Brandt en Alemania e impuso un sendero ordoliberal para Europa 3 . Esta fue una decisión que tuvo enormes consecuencias. Durante las décadas de 1980 y 1990, los partidos sendero ordoliberal socialdemócratas de toda Europa aceptaron en para Europa buena medida este camino y pensaron que podrían alcanzar objetivos socialdemócratas a través del libre mercado creando algo llamado«economía del conocimiento», por la cual los trabajadores se equiparían de habilidades y serían capaces de dar batalla en un mercado competitivo. Pero mientras tanto, todas las ideas y políticas socialdemócratas que podrían haber contribuido a la emancipación de los trabajadores y el electorado en general fueron de algún modo abandonadas. Y lo que hemos visto, en especial en el siglo xxi, ha sido la aparición de inestabilidad laboral, precariedad y desigualdad. Entonces, en gran medida, estamos de nuevo en el mismo nivel de inequidad y capitalismo desenfrenado que describieron Marx y Engels y en medio del cual los partidos socialdemócratas de fines del siglo xix trataron de elaborar un proyecto capaz de reducir su poder. En su libro, cuestiona la idea de que solo una opción de«tercera vía » 4 , como la que acaba de mencionar, fuera o de hecho sea electoralmente viable para la socialdemocracia. Ha señalado la evidencia que aporta una investigación apoyada por la Fundación Friedrich Ebert( fes ) que demuestra que los votos perdidos por los partidos socialdemócratas en años recientes han ido sobre todo a partidos de izquierda más radical o a los Verdes, y no, como algunos pensaban, a la derecha 3. William Desmonts:«Germany Trapped in an Unavoidable Change» en Social Europe , 11/3/2023, disponible en. 4. Jon Bloomfield:«Countering the Crisis of the Left» en Social Europe , 21/2/2019, disponible en . tema central | La socialdemocracia y sus encrucijadas 67 populista que resurge 5 . Sin embargo, usted no apoya como alternativa un«populismo de izquierda», como el que propician Ernesto Laclau y Chantal Mouffe 6 . Entonces, ¿cuál diría que es la plataforma amplia que los socialdemócratas deberían impulsar en temas como la desigualdad o la democracia económica, si no se limitaran a«salir del paso»(algo que usted sugiere que no deberían hacer) sino que reinvirtieran en«objetivos y valores»(como usted sugiere que deberían)? Ha habido una agenda emergente desde la crisis financiera global que se focaliza en la desigualdad y que, en cierta medida, casi está volviendo a las bases, porque el proyecto socialista es un proyecto de emancipación humana. Por lo tanto, el propósito es crear una sociedad en la que los seres humanos, los trabajadores, sean libres de llevar adelante la vida que quieran, pero una vida vivida en comunidad –los seres humanos son mayoritariamente sociales–. Y el mayor obstáculo para la emancipación de los seres humanos fue el capitalismo; ese fue, en esencia, el diagnóstico de Marx y Engels. Es por eso que la búsqueda del sueño socialista siempre tuvo como condición la destrucción del capitalismo. Muy rápidamente, los socialdemócratas se dieron cuenta de que eso no era posible, pero intentaron domesticarlo y creyeron que el capitalismo era también muy adaptable. Esas fueron algunas de las conclusiones a las que llegaron a comienzos del siglo xx y, en gran medida, fue ese capitalismo domesticado el que ofreció 30 años de movilidad social, crecimiento económico, etc.[en el periodo de posguerra]. Así hemos llegado nuevamente a un momento en el que tenemos creciente desigualdad y una inseguridad en aumento que se siente en una variedad de formas en todas las áreas de la vida. Y muchos socialdemócratas se han dado cuenta de que han concedido demasiado poder al mercado y necesitan redescubrir un rol diferente para el Estado. Será según estos lineamientos como los socialdemócratas podrán intentar forjar una nueva agenda. El populismo de izquierda es un fenómeno interesante porque es muy diferente de la socialdemocracia, no solo por el proyecto diferente que asume, sino también porque se basa en una idea de liderazgo carismático, que no es necesariamente democrático. Y el sendero futuro para la socialdemocracia, si los socialdemócratas están interesados en mantener viva la tradición, pasa por profundizar la democracia en todos los niveles, política, económica y socialmente. Por eso es preciso un mayor involucramiento de los ciudadanos en la vida pública, pero también poner el foco en la democracia económica 5. Tarik Abou-Chadi, Reto Mitteregger y Cas Mudde:«Left Behind by The Working Class? Social Democracy’s Electoral Crisis and the Rise of the Radical Right», fes, División Análisis, Planificación y Consultoría, Berlín, 2021, disponible en. 6. C. Mouffe: Por un populismo de izquierda , Siglo xxi Editores, Buenos Aires, 2018. 68 Entrevista a Eunice Goes | nueva sociedad | 315 para obtener esa emancipación, liberando a la gente para que se dedique a otras cosas en la vida además del trabajo. El trabajo debería ser creativo, pero la gente debería también ser libre de tener diferentes roles en su comunidad, de pasar tiempo con su familia, de crear piezas de arte, de ser creativa en su propia vida. Esa era esencialmente la aspiración socialista, que aún tiene gran resonancia. Es un ideal al que muchas personas pueden aspirar. La otra cosa que agregaría a la renovación de esa agenda es el foco en tratar de cambiar los relatos políticos fomentando distintas formas de comunicación, quizás pensando en diferentes maneras de tratar con los medios dominantes, que han sido tan hostiles al proyecto socialdemócrata. Sin esa voluntad –de nuevo todo gira en torno del tema de la agencia– de buscar una conversación distinta en la que se presenten diferentes argumentos, no hay forma de que la socialdemocracia pueda sobrevivir otros 160 años. Quiero centrarme en los propios partidos socialdemócratas, porque usted coincide con la tesis de Peter Mair según la cual estos(aunque no solo ellos) se han ido«vaciando» a lo largo de las décadas por la atrofia de las relaciones orgánicas con lo que en Francia llamarían las«clases populares», moviéndose a un mundo mediatizado de competencia con elites rivales por la inserción en el gobierno 7 . En la medida en que los partidos socialdemócratas se han renovado desde la década de 1960, un factor principal han sido los movimientos sociales que extendieron el enfoque socialdemócrata sobre los derechos de los trabajadores, al que usted acaba de referirse, a los derechos de los ciudadanos en términos más amplios, incluyendo la igualdad de género, la libertad sexual y sobre todo la habitabilidad del planeta, parte de esa filosofía más amplia de emancipación de la que usted habla. Y me pregunto si la esfera pública de las organizaciones de la sociedad civil, entre ellas sindicatos revitalizados, podría desde su punto de vista traer nuevos aires y renovación a los partidos socialdemócratas de la actualidad. Por supuesto que sí. La sociedad civil, y en particular los sindicatos, ofrecen de hecho un anclaje muy firme para los partidos socialdemócratas. Vimos eso, por ejemplo, en el caso del Partido Laborista en el Reino Unido, donde la desaparición de los sindicatos de la vida de la gente vació comunidades enteras. Y lo que prevaleció fue una cultura individualista, en la que esencialmente la gente creía que estaba librada a su suerte y que necesitaba adoptar una mentalidad despiadada y competitiva para sobrevivir en situaciones contemporáneas. Olvidamos que los sindicatos no solo son organizaciones útiles para asegurar salarios adecuados y condiciones laborales dignas para los trabajadores. Los sindicatos 7. P. Mair: Ruling the Void: The Hollowing of Western Democracy , Verso, Londres, 2023. tema central | La socialdemocracia y sus encrucijadas 69 también ofrecen una cultura, un anclaje, actividades; han politizado a la clase trabajadora. A comienzos del siglo xx había trabajadores que apenas estaban alfabetizados, que tenían muy pocos años de escolaridad, pero estaban extremadamente Los sindicatos politizados. Lo que hemos visto en las últimas también ofrecen cuatro décadas más o menos ha sido una des politización, no solo de la clase trabajadora, sino de los votantes en general. Encuentro muchos estudiantes universitarios y graduados que no una cultura, un anclaje, actividades; han politizado a la están politizados en absoluto, porque no están involucrados en organizaciones políticas o sinclase trabajadora dicatos que les propongan una manera de comprender el mundo. Esas organizaciones de la sociedad civil que pueden mediar en las relaciones de los ciudadanos con el Estado pueden ofrecerles la sensación de que no están solos. Esto es, en esencia, lo que trajo el movimiento obrero: los trabajadores pudieron participar en esas grandes manifestaciones para luchar por el sufragio universal y en muchas otras importantes campañas políticas porque sentían que no estaban solos. Había solidaridad y, a través de los vínculos de solidaridad, pudieron ser la fuerza de contrapeso frente al mercado. Los neoliberales lo entendieron muy bien en la década de 1980. Sabían que la única forma de debilitar y destruir el proyecto keynesiano era debilitando a los sindicatos y tuvieron gran éxito en cumplir ese objetivo. Por eso será necesario que un resurgimiento de los partidos socialdemócratas incluya sindicatos muy fuertes. Lo interesante es que los sindicatos también están cambiando. Están mucho más feminizados. También son mucho más diversos en términos étnicos, porque la fuerza laboral también ha cambiado. En el Reino Unido, el número de sindicatos que hoy son liderados por mujeres es muy, muy grande y vemos lo mismo en otros países europeos 8 . Esta es una muy buena señal, porque los antiguos sindicatos no siempre fueron defensores de valores progresistas. A menudo estaban en contra de la igualdad de género, o de permitir que trabajadores de minorías étnicas accedieran a ciertos empleos, etc. Pero todo eso ha cambiado. Los sindicatos se han modernizado y pueden convertirse en agentes realmente importantes y en abanderados de los partidos socialdemócratas. Como en la historia de la socialdemocracia de Donald Sassoon, usted identifica la tradición política con el partido que busca impulsarla 9 . Sin embargo, dado que 8. Christiane Benner:«Changing the Face of Trade-Union Leadership» en Social Europe , 20/7/2023, disponible en. 9. D. Sassoon: Cien años de socialismo , Edhasa, Barcelona, 2000. 70 Entrevista a Eunice Goes | nueva sociedad | 315 existe hoy una izquierda liberal mucho más pluralista que en el pasado, y que los partidos socialdemócratas no monopolizan el sentido común progresista, ¿cómo podrían, desde su perspectiva, lidiar con este contexto, que es poco probable que desaparezca? ¿Cómo pueden relacionarse con partidos que son al mismo tiempo rivales por el apoyo progresista y potenciales socios en coaliciones de gobierno, como lo han sido en algunas de las más exitosas administraciones progresistas de años recientes, por ejemplo la«rojo-rojo-verde» en Portugal y antes en Noruega? ¿O acaso, en otra dirección, ocuparán otros partidos el espacio socialdemócrata, un escenario que usted sugiere que podría ser posible, como sucedió en el caso de Syriza cuando tomó el control de manos del Movimiento Socialista Panhelénico ( pasok ) en Grecia? Esa es una pregunta realmente difícil. En el siglo xix, el movimiento socialdemócrata era de hecho muy, muy plural porque en toda Europa había otras tradiciones intelectuales que contribuían al éxito de la socialdemocracia. En Gran Bretaña, por ejemplo, el liberalismo fue un aliado del movimiento a mediados del siglo xix. En Francia, el republicanismo y las voces seculares también fueron extremadamente importantes. En España, los movimientos anarquistas, entre otros, fueron muy influyentes para la evolución de la socialdemocracia. Esa pluralidad existía de algún modo, pero por supuesto a la izquierda le gustan las peleas internas. Por eso es tan complicado. La idea de alianzas o diálogos con otras fuerzas de izquierda es la forma de avanzar, en especial porque los sistemas de partidos y los electorados están muy fragmentados. Hoy estamos frente a sociedades mucho más polarizadas, con muchos más partidos que compiten en las elecciones. Hasta cierto punto esa competencia es una señal de un sistema político sano, por lo que la idea es buscar la competencia y la cooperación de forma simultánea. En un sentido, los partidos políticos deberían mantener su identidad y pelear las elecciones de manera independiente, porque también apuntan a diferentes tipos de electorados. En Alemania, por ejemplo, el Partido Socialdemócrata(spd) recibe el apoyo sobre todo de votantes mayores; los más jóvenes tienden a votar por otros partidos. Lo mismo sucede en Portugal: mientras que el votante promedio tiene más de 55 años, los jóvenes votan o bien por partidos de izquierda radical o por nuevos partidos de la(centro)derecha, pero no por los partidos tradicionales de derecha o de izquierda. Entonces, hay diferentes electorados que los socialdemócratas necesitan atraer, pero deberían mantener un diálogo constructivo que luego permita el establecimiento de acuerdos de cuasi coalición o alguna forma de entendimiento cuando se abran posibilidades de formar gobierno. Es interesante que usted haya mencionado Portugal. Los socialistas sufrieron hace un tiempo una muy importante derrota electoral. Estaban en el poder desde 2015, es decir, nueve años en el gobierno. Y el periodo más tema central | La socialdemocracia y sus encrucijadas 71 © Nueva Sociedad/ Oqui Paratz 2025 72 Entrevista a Eunice Goes | nueva sociedad | 315 estable y fructífero de su gobierno fue cuando gobernaron con partidos de la izquierda radical. En el otro momento en que tuvieron casi la mayoría en general, tuvieron que ir a elecciones anticipadas y perdieron. Entonces, hay ahí algunas lecciones que se pueden aprender. Está el caso de Syriza y también el que estamos viendo en Francia, donde el Partido Socialista prácticamente no existe. Tenemos a Jean-Luc Mélenchon[de La Francia Insumisa] dominando el discurso de la izquierda junto con los Verdes. Los socialistas casi no figuran. Eso demuestra qué ocurre cuando los partidos socialdemócratas se vacían por completo. Se desplazaron tanto a la derecha que sus votantes los abandonaron. Estas son entonces las lecciones. Los diálogos abiertos, las conversaciones con otras fuerzas progresistas, contribuyen a mantener la honestidad intelectual e ideológica de los partidos socialdemócratas. De ese modo pueden decir que son competentes, pero al mismo tiempo que tienen principios; porque cuando se obsesionan con los excedentes presupuestarios, se vuelven administradores y ya no los abanderados de una tradición que busca emancipar a los trabajadores. Para finalizar, en el mundo de hoy, globalizado y a la vez personalizado, los objetivos de la socialdemocracia, desde la equidad hasta la ecología, requieren de una gobernanza multinivel para mantener bajo control el poder empresarial, en especial a escala europea y global. ¿Es la socialdemocracia capaz de prepararse para ese nivel y de presentar argumentos persuasivos para defender que los dilemas de acción colectiva que enfrenta el mundo vuelven imperativa esa gobernanza global? ¿Y puede imponerse el argumento en favor de cambios en los tratados de la Unión Europea, dada la forma en que el ordoliberalismo se encuentra aún enquistado en una Europa que pide a gritos inversión pública a una escala sin precedentes, en especial para llevar a cabo una transición ecológica justa? Sí, puede. ¿Quiere hacerlo? La capacidad está ahí. Algo interesante es que, en los últimos tiempos, en conversaciones con parlamentarios y europarlamentarios socialistas de todo el continente, una cosa que me sorprendió es que estas generaciones más jóvenes, esos parlamentarios y eurodiputados que rondan en edad la treintena –estamos hablando de políticos que fueron muy politizados por la crisis financiera global y la de la eurozona– parecen estar listos para dar esa pelea. Tienen una visión del mundo que parece muy favorable al proyecto socialdemócrata. Parecen muy enfocados y comprometidos en reformar el capitalismo. Han estado trabajando mucho para solucionar el gran problema del presente –la inseguridad laboral– y vienen haciendo lo necesario en las instituciones europeas. También están peleando por diferentes causas, como la defensa del derecho al aborto, tal como lo vimos en el Parlamento Europeo. tema central | La socialdemocracia y sus encrucijadas 73 Entonces, hay una nueva generación de líderes políticos europeos socialdemócratas que tienen ese tipo de visión y que también comprenden que las decisiones ya no se están tomando en el terreno nacional sino en uno multinacional. Así es, en esencia, como funciona la política, y la socialdemocracia en Europa no podrá florecer sin grandes cambios en la ue y en particular, como usted mencionó, dentro de la eurozona. Ahora las circunstancias son muy hostiles para ese proyecto socialdemócrata porque domina la derecha y, respecto de las elecciones de junio, se estima que los partidos de extrema derecha van a hacer grandes avances y los socialdemócratas van a perder algunas bancas 10 . Esto va a hacer mucho más difícil que las voces socialdemócratas presenten un argumento diferente. Dentro de los gobiernos nacionales de Europa, los escenarios tampoco son muy esperanzadores. El spd es extremadamente impopular en Alemania 11 . El único bastión socialista o socialdemócrata en Europa en este momento es España, porque incluso en los países escandinavos el tipo de socialdemocracia que se practica es muy cuestionable, en particular en las áreas de inmigración y derechos humanos. Pero vivimos en una época muy volátil. Es altamente improbable que las promesas de la derecha de manejar la inmigración de una forma que viola las convenciones internacionales y que es muy inhumana vayan a aplacar a los votantes de toda Europa. Por eso, en estos tiempos volátiles, los socialdemócratas tendrán la oportunidad de presentar propuestas diferentes y tratar de hacerlas realidad. Y quizás deberían perder el miedo a ser derrotados de antemano en la discusión, porque las cosas están ya muy, muy mal tal como están. Si pueden presentar un argumento diferente y mostrar que las soluciones que proponen sus rivales no dan resultado, quizás haya un momento para ese regreso. Tengo alguna esperanza en esa generación más joven de parlamentarios y eurodiputados de la socialdemocracia. Como solía decir Franklin Roosevelt en algunos momentos igualmente difíciles, «la única cosa a la que debemos temer es al temor mismo». 10. Se refiere a las pasadas elecciones europeas de junio de 2024. Finalmente, el Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas se mantuvo estable, retrocedieron los verdes y los liberales, y la extrema derecha tuvo un crecimiento relativo, pero sin que se alteraran significativamente las relaciones de fuerzas. El Parlamento Europeo siguió gobernado por la«gran coalición» de los conservadores y socialdemócratas[n. del e.]. 11. Tras el fin de la coalición«semáforo», el canciller Olaf Scholz convocó a elecciones para febrero de 2025.[n. del e.]. La extrema derecha como amenaza para la gobernanza mundial Monica Herz/ Giancarlo Summa El ascenso al poder de líderes autoritarios de derecha y la creciente influencia política de los movimientos de extrema derecha y supremacistas en un número cada vez mayor de países representan una amenaza existencial no solo para la democracia a escala nacional, sino también para la gobernanza global y el futuro del sistema multilateral, es decir, la red de organizaciones e instituciones internacionales interconectadas desarrollada por la Organización de las Naciones Unidas y en torno de ella después de 1945. El discurso y la práctica de los actores de extrema derecha en todo el mundo revelan un profundo desprecio por el sistema multilateral y sus valores fundamentales. Lo consideran una realidad lejana y artificial, dominada por elites autocentradas y responsable solo ante ellas mismas. La agenda enfocada en el desarrollo y basada en los derechos que el sistema multilateral defiende es vista Monica Herz: es profesora titular del Instituto de Relaciones Internacionales de la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro(puv-Rio). Es una de las fundadoras del Instituto Latinoamericano para el Multilateralismo(ilam) en Río de Janeiro. Giancarlo Summa: es periodista especializado en comunicación política y relaciones internacionales. Fue director de comunicación de la Organización de las Naciones Unidas(onu) en Brasil, México y África occidental. Actualmente prepara una tesis doctoral sobre la derecha radical en el Cono Sur en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales(ehess, París). Es uno de los fundadores del Instituto Latinoamericano para el Multilateralismo(ilam) en Río de Janeiro. Nota: una versión más extensa de este artículo se publicó en G. Summa y M. Herz(eds.): Multilateralismo na mira. A direita radical no Brasil e na América Latina , Hucitec Editora/ Editora puc Rio, San Pablo-Río de Janeiro, 2024. Palabras claves: extremas derechas, gobernanza global, multilateralismo, Organización de las Naciones Unidas(onu). tema central | La extrema derecha como amenaza para la gobernanza mundial 75 como cosmopolita, globalizadora e irrespetuosa con las tradiciones e identidades locales. En la opinión de la extrema derecha, las elites mundiales ejercen una influencia extranjera indebida a través de instituciones multilaterales y organizaciones internacionales(el sistema de la Organización de las Naciones Unidas[onu] y la Unión Europea, pero también el Foro Económico Mundial o entidades financiadas con fondos privados, como la Fundación Bill y Melissa Gates y las Open Society Foundations), que forman parte de un proceso más amplio de globalización que amenaza la soberanía nacional, las tradiciones culturales y los valores tradicionales. En resumen, el proceso multilateral y su ethos compartido son considerados como una amenaza para la comunidad nacional homogénea deseada por la extrema derecha. Las fuertes conexiones entre el proyecto multilateral y la democracia liberal –en particular, el apego a los derechos humanos, las imágenes plurales de la sociedad y el concepto liberal de progreso– alimentan el conflicto entre las organizaciones multilaterales y los gobiernos y actores de extrema derecha y autoritarios 1 . La expansión de la agenda de las organizaciones multilaterales, en especial desde el fin de la Guerra Fría, ha puesto de manifiesto un fuerte contraste con la visión del mundo que defiende la extrema derecha. En términos generales, la agenda multilateral es cosmopolita y socialmente progresista; apoya la promoción de la igualdad de género, los derechos sexuales y reproductivos, los derechos lgbti+, la movilidad humana global, el desarrollo sostenible y una transición económica verde para combatir la crisis climática. Inevitablemente, la idea de progreso en términos de desarrollo, libertades, pluralidad y democracia choca con un proyecto de retorno a una imaginaria edad de oro, de claras jerarquías sociales, raciales y geográficas y de dominación patriarcal incontestada, con la familia tradicional y la religión como piedras angulares de los proyectos nacionales(y nacionalistas). En las últimas décadas, el sistema de la onu ha reaccionado a las críticas (justificadas) por tener una visión del mundo excesivamente anglosajona y eurocéntrica abriéndose a otros puntos de vista y aprendiendo(o al menos intentándolo) a tratar con respeto e interés las experiencias culturales, sociales y políticas del Sur global. Al mismo tiempo, los actores de extrema derecha y autoritarios han unido sus fuerzas para promover un enfoque conservador, centrado en la necesidad de imponer valores tradicionalistas, ya sean«judeocristianos» y«occidentales» o una versión oscurantista del islam o el hinduismo. Un ejemplo clásico de esta dinámica es la agresiva campaña contra la Agenda 2030 de la onu llevada a cabo desde 2021 por el partido español 1. Oliver P. Richmond: The Grand Design: The Evolution of the International Peace Architecture , Oxford up, Oxford, 2022. 76 Monica Herz/ Giancarlo Summa | nueva sociedad | 315 de extrema derecha Vox, tercera fuerza política de su país, que ha sido reproducida y amplificada por partidos y movimientos afines en toda América Latina. Según el líder de Vox, Santiago Abascal, los Objetivos de Desarrollo Sostenible(ods) forman parte de«agendas globalistas que buscan destruir a la clase media, liquidar la soberanía de las naciones y atacar la familia, la vida y las raíces comunes de Occidente» 2 . Argumentamos que existen dos fuentes principales de tensión inevitable entre los actores de extrema derecha y el sistema multilateral:(a) la concepción de la soberanía estatal y(b) el papel de las políticas públicas en los niveles nacional e internacional. Para los actores de extrema derecha, la soberanía estatal es absoluta, innegociable e irreductible. El funcionamiento del sistema multilateral, en cambio, supone que las relaciones de poder y las normas de interacción pueden institucionalizarse internacionalmente, que los mecanismos de cooperación y el desarrollo de normas internacionales se construyen y reconstruyen 3 , y que los principios generalizados de conducta, indivisibilidad y reciprocidad difusa caracterizan la lógica de El modus operandi multilateral se opone la interacción. El modus operandi multilateral se opone intrínsecamente al concepto de Estadonación por encima de cualquier otra estructura intrínsecamente al concepto de Estado-nación por encima de cualquier de gobierno y a una idea de mando basada en un Estado cuya misión principal es proteger la esencia de la nación, considerada como una comunidad homogénea. La segunda fuente de tensión subyacente otra estructura se refiere al papel de las políticas públicas de gobierno en la producción de sociedades inclusivas y más plurales. La progresiva ampliación de la agenda de la onu, más allá de la estrecha misión inicial del mantenimiento de la paz –«preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra»– y la expansión de las instituciones multilaterales, ha creado un fuerte contraste entre la práctica del multilateralismo(es decir, la búsqueda de soluciones para abordar cuestiones que conciernen a varios Estados y grupos de interés mediante el diálogo diplomático y de acuerdo con principios y códigos de conducta generalizados) y la imagen de sociedades ideales y la acción unilateral que persiguen los actores de extrema derecha. Especialmente desde el final de la Guerra Fría, el sistema multilateral ha funcionado sobre la base de los supuestos de que los proyectos de justicia 2.«Decálogo de Vox contra la‘Agenda 2030’: igualdad, unidad, producción nacional, familia y España rural» en Europa Press , 10/10/2021. 3. John G. Ruggie:«Multilateralism: The Anatomy of an Institution» en J.G. Ruggie(ed.): Multilateralism Matters: The Theory and Praxis of an Institutional Form , Columbia up, Nueva York, 1993. tema central | La extrema derecha como amenaza para la gobernanza mundial 77 social pueden debatirse, negociarse y decidirse en las esferas nacional e internacional, y de que estas normas pueden al menos contribuir a compensar, corregir o superar los resultados de la competencia neoliberal del mercado abierto(aunque, en términos concretos, estas aspiraciones a menudo no se han cumplido). Sin embargo, el concepto de libertad de la extrema derecha(libertad económica sin normas, controles ni injerencias públicas) no ofrece margen para la negociación política. En opinión de la extrema derecha, las normas multilaterales son amenazas inherentes a la libertad personal y al orden natural. En consecuencia, el papel de la onu y la ue en la creación o el fortalecimiento de instituciones nacionales e internacionales(incluidas las operaciones de mantenimiento de la paz) y en el impulso de la adopción de normas basadas en valores universales se opone a la opinión de que los mercados no regulados y la familia tradicional son las únicas instituciones que merece la pena preservar. A diferencia del fascismo italiano y del nazismo alemán de las décadas de 1920 y 1930, la extrema derecha contemporánea no defiende el dirigismo económico del Estado ni la necesidad de asegurar el pleno empleo para garantizar la paz social; al contrario, defiende una concepción ultraneoliberal del darwinismo social, según la cual la desigualdad es natural y el Estado no tiene el deber de proteger ni ayudar a los necesitados, ya sea por pobreza, enfermedad, discapacidad o incapacidad para encontrar trabajo. Los derechos sociales y económicos universales recogidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos contradicen esta visión. Incluso en el pasado reciente, el impacto y las implicaciones de la llegada al poder de líderes autoritarios y de extrema derecha fueron a menudo minimizados por políticos, diplomáticos y expertos de los medios de comunicación tradicionales que asumían que, una vez en el cargo, los nuevos actores políticos empezarían a actuar dentro de los límites esperados y establecidos desde hace tiempo de la política tradicional, tanto nacional como internacional. Pero la experiencia concreta ha demostrado lo contrario. Los líderes de extrema derecha y autoritarios –como Donald Trump, Javier Milei, Jair Bolsonaro, Nahrendra Modi, Benjamin Netanyahu y otros– tienden a mostrarse hostiles ante la cooperación con otros países y menos proclives a apoyar acuerdos de gobernanza supranacionales 4 . Esta tendencia tiene implicaciones peligrosas para el futuro de la democracia. Supone una amenaza existencial sin precedentes para organizaciones internacionales como la onu y organizaciones no gubernamentales que defienden una agenda de 4. Frank A. Stengel, David B. MacDonald y Dirk Nabers(eds): Populism and World Politics: Exploring Inter- and Transnational Dimensions , Palgrave, Nueva York, 2019. 78 Monica Herz/ Giancarlo Summa | nueva sociedad | 315 desarrollo basada en derechos 5 . Los líderes autoritarios y de extrema derecha suelen nombrar a funcionarios sin experiencia en política exterior, elegidos a menudo por lealtad y afinidad ideológica más que por trayectoria. Esto produce un aparato de política exterior«voluble e ineficaz, especialmente en las crisis» 6 . Por otra parte, su feroz retórica atrapa a los líderes de extrema derecha en un círculo vicioso, lo que les dificulta aceptar cualquier compromiso sobre cuestiones complejas que tienen un valor simbólico para su núcleo duro de seguidores. En contraste con la cultura institucional de las Naciones Unidas de limitar el uso de la violencia mediante el control de armas, las normas de desarme, la mediación y los mecanismos de resolución o gestión de conflictos, observamos una afirmación del uso de la violencia y las armas por parte de Estados, grupos e individuos. Además, como las disputas fronterizas suelen revestirse de términos ontológicos(como es el caso de los conflictos en que están envueltos Israel, Rusia, la India y Turquía), la mediación y la resolución de conflictos tienen poco o ningún margen de éxito. Como sostienen Steven Levitsky y Daniel Ziblatt, la paradoja de la vía electoral hacia el autoritarismo es que los enemigos de la democracia utilizan las propias instituciones democráticas para destruirla progresiva y legalmente desde dentro 7 . Del mismo modo, cuando ascienden al poder, los líderes autoritarios de extrema derecha suelen intentar cambiar, erosionar o bloquear unilateralmente los términos de los acuerdos, tratados y procedimientos vigentes de las organizaciones internacionales de las que sus países son miembros. Es un proceso que Stefanie Walter ha definido agudamente como«desintegración basada en las masas»( mass-based disintegration ):«desintegración» porque pretende retirarse de las normas acordadas de las instituciones internacionales, parcial o totalmente; y«basada en las masas» porque este proceso suele sostenerse en un fuerte apoyo interno, expresado a través del voto en un referéndum(como el Brexit) o en el apoyo social al discurso de un líder político 8 . Así pues, la desintegración basada en las masas es un proceso que comienza en el nivel nacional pero que tiene implicaciones internacionales en cuanto un gobierno, para 5. Nick Galasso, Gianandrea Nelli Feroci, Kimberly Pfeifer y Martin Walsh:«The Rise of Populism and its Implications for Development ngos», Oxfam Research Backgrounder, Oxfam, 2017, disponible en. 6. Catherine Kane y Caitlin McCulloch:«Populism and Foreign Policy: Deepening Divisions and Decreasing Efficiency» en Global Politics Review vol. 3 N o 2, 2017. 7. S. Levitsky y D. Ziblatt: Cómo mueren las democracias , Ariel, Ciudad de México, 2018. 8. S. Walter:«The Mass Politics of International Disintegration», ponencia presentada en la Conferencia peio, Salzburgo, 2019, disponible en. tema central | La extrema derecha como amenaza para la gobernanza mundial 79 satisfacer a su electorado interno, presiona a otros Estados miembros para que cambien las normas de una determinada organización multilateral o se retiren de normas(o instituciones) específicas. Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald Trump, ha sido un ejemplo de cómo un proceso de desintegración puede poner en peligro la existencia misma del sistema multilateral. Trump, que durante la campaña electoral de 2016 no ocultó su desdén por la onu(«Solo es un club para que la gente se reúna, hable y se divierta»), fue consecuente con su discurso tras ser elegido. Además de recortar la financiación estadounidense a varias agencias del sistema de la onu sobre la base de criterios ideológicos 9 y de retrasar el pago de las contribuciones obligatorias debidas al Secretariado de la onu, su gobierno El gobierno de Trump retiró a eeuu de la oms en 2020, también retiró a eeuu de la Organización en plena pandemia Mundial de la Salud(oms)(en 2020, en plena pandemia de covid-19), del Acuerdo de París de covid-19 sobre Cambio Climático, del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular y del Consejo de Derechos Humanos de la onu(Joe Biden revirtió más tarde todas las decisiones, pero el regreso de Trump a la Casa Blanca enciende nuevamente las alarmas). En el hemisferio sur, tras la elección de Jair Bolsonaro, Brasil se retiró de la mayoría de las organizaciones regionales latinoamericanas creadas por gobiernos progresistas anteriores, como la Unión de Naciones Suramericanas(Unasur) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) 10 . Antes y después de su elección, Bolsonaro fue un ácido crítico de los derechos humanos(que definió como«el estiércol de la haraganería») y de la onu(«solo un lugar de encuentro para comunistas») 11 . Poco después de asumir el cargo, anunció que Brasil renunciaba a acoger la Conferencia sobre Cambio Climático cop25, prevista para noviembre de 2019. El país también se retiró del mencionado pacto mundial sobre migraciones 9. En abril de 2017, por ejemplo, la administración Trump anunció un recorte de las contribuciones voluntarias de eeuu al Fondo de Población de las Naciones Unidas(unfpa, por sus siglas en inglés), la agencia responsable de la planificación familiar y de acabar con las muertes en el parto, acusándola de favorecer políticas proabortistas. En agosto de 2018, el Departamento de Estado anunció que recortaba toda la financiación(1.100 millones de dólares anuales) a la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina(unrwa, por sus siglas en inglés), el principal programa de ayuda a los refugiados palestinos –una acción que el gobierno israelí llevaba años pidiendo–. 10. Alejandro Frenkel y Diego Azzi:«Jair Bolsonaro e a desintegração da América do Sul: um parêntese?» en Nueva Sociedad especial em português , 9/2020, disponible en. 11. Anna Virginia Balloussier:«Brasil sairá da‘onu comunista’ se eu for eleito, diz Bolsonaro» en Folha de S. Paulo , 18/8/2018. 80 Monica Herz/ Giancarlo Summa | nueva sociedad | 315 y Bolsonaro vetó la inclusión de la Agenda 2030 entre las directrices del Plan Plurianual de su gobierno para 2020-2023 12 . Promotor de una irresponsable política pública antivacunación durante la crisis del covid-19 (que contribuyó a que Brasil sufriera más de 700.000 muertes), Bolsonaro atacó las directrices de la oms para contener la pandemia, acusando a la organización de fomentar la masturbación y la homosexualidad en los Las acciones de niños. Las acciones de la diplomacia brasileña durante la presidencia de Bolsonaro la diplomacia brasileña fueron coherentes con su visión oscurandurante la presidencia de Bolsonaro fueron coherentes con tista; una demostración ejemplar de los peligros que el ascenso de actores estatales de extrema derecha supone para el sistema multilateral 13 . Brasil –que durante décasu visión oscurantista das fue un firme pilar del multilateralismo, incluso durante la dictadura militar de 1964-1985– comenzó, bajo el bolsonarismo, a promover una agenda muy regresiva en relación con los derechos humanos en los foros de la onu, con un fuerte énfasis en los derechos sexuales y reproductivos, la migración y el cambio climático 14 . El gobierno de Bolsonaro apoyó a organizaciones conservadoras como socios nacionales, regionales e internacionales, en detrimento de las organizaciones progresistas de derechos humanos. Las instituciones evangélicas fundamentalistas se convirtieron en actores claves en la definición de la política exterior e interior brasileña 15 . El gobierno de Bolsonaro también patrocinó coaliciones con otros actores estatales y no estatales autoritarios y de extrema derecha para promover contradiscursos e influir en el sistema de la onu 16 . Por ejemplo, Brasil unió fuerzas con el gobierno de Trump para lanzar el llamado Consenso 12. Cristiano Zaia:«Bolsonaro veta agenda 2030 da onu em plano plurianual» en Valor Econômico , 30/12/2019. 13. M. Herz:«A Conservative Foreign Policy for Brazil» en Latin American Policy vol. 1 N o 13, 2022. 14. Matheus de Carvalho Hernandez:«A política externa em direitos humanos do governo Bolsonaro e a crise da onu: o backlash é também verde e amarelo» en Jefferson Rodrigues Barbosa y Oscar A. Piñera Hernández(eds.): Extremismos políticos e direitas: Bolsonaro, Trump e a crise das «democracias» , Cultura Acadêmica/ Oficina Universitária, San Pablo-Marília, 2022. 15. Déborah Silva do Monte Matheus de Carvalho Hernandez:«Human Rights Foreign Policy under Bolsonaro: Pleasing the Conservative Constituency» en Revista Videre vol. 13 N o 28, 2021. 16. Shruti Rana:«The Populist Backlash to Gender Equality in International Fora: Analyzing Resistance& Response at the United Nations» en Maryland Journal of International Law N o 35, 2020; Jamil Chade:«País faz diplomacia paralela com extrema-direita, Opus Dei e negacionistas» en uol , 29/9/2021. tema central | La extrema derecha como amenaza para la gobernanza mundial 81 de Ginebra, un grupo de más de 30 gobiernos que apoyaban posturas agresivas antiabortistas y antifeministas 17 . Las feministas y el activismo lgbti+ se han convertido en un enemigo central y un objetivo unificador para los actores de extrema derecha, autoritarios y conservadores de todo el mundo. Las políticas antiaborto son un pilar de la estrategia tradicionalista para transformar el régimen de derechos humanos 18 . Además del Consenso de Ginebra, la articulación de los conservadores dentro de las organizaciones internacionales es fácilmente observable en otras redes multinacionales, como la Alianza Internacional para la Libertad Religiosa o de Creencias(irfba, por sus siglas en inglés). Los orígenes ideológicos de este movimiento se remontan a finales de la década de 1980. El concepto negativo de«ideología de género», utilizado por los actores de la derecha para combatir los derechos sexuales y reproductivos, se utilizó por primera vez en 1988 en un documento elaborado por la Comisión de la Mujer de la Conferencia Episcopal Peruana titulado«La ideología de género: sus peligros y alcances» 19 . Posteriormente, en la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo de las Naciones Unidas celebrada en El Cairo en 1994, se incluyó por primera vez el término«género» en un documento resultante de una negociación intergubernamental. Como consecuencia directa, se forjó una alianza conservadora entre el Vaticano y los países islámicos con el objetivo de impedir avances sustanciales en cuestiones de igualdad de género y derechos reproductivos 20 . Además de estas cuestiones, otros dos temas marcan la convergencia de la acción de los actores de extrema derecha en la escena internacional: el negacionismo-reduccionismo sobre la crisis climática y la hostilidad a cualquier intento de tratar la migración masiva como algo distinto de una cuestión de seguridad fronteriza. En el caso del Pacto Mundial sobre Migración –un acuerdo intergubernamental no vinculante promovido por la onu para«facilitar una migración segura, ordenada y regular, reduciendo al mismo tiempo 17. El Consenso de Ginebra sobre la Promoción de la Salud de la Mujer y el Fortalecimiento de la Familia es una declaración política dirigida a socavar la salud y los derechos sexuales y reproductivos –en particular, el acceso a servicios de atención segura del aborto– en países de todo el mundo. Fue copatrocinada originalmente por los gobiernos de Brasil, eeuu, Egipto, Hungría, Indonesia y Uganda y firmada por 34 países el 22 de octubre de 2020. Brasil, eeuu y Colombia abandonaron el Consenso tras la elección de presidentes progresistas. 18. Sonia Corrêa:«Gender Ideology: Tracking its Origins and Meanings in Current Gender Politics» en Blog lse , 11/12/2017, disponible en; Maria Regina Soares de Lima y Marianna Albuquerque:«O estilo Bolsonaro de governar e a política externa» en Boletim Opsa N o 4, 2019. 19. Flávia Biroli, Juan Marco Vaggione y Maria das Dores Campos Machado: Gênero, neoconservadorismo e democracia , Boitempo, San Pablo, 2020. 20. S. Corrêa:«A política do gênero: um comentário genealógico» en Cadernos Pagu N o 53, 2018. 82 Monica Herz/ Giancarlo Summa | nueva sociedad | 315 la incidencia y el impacto negativo de la migración irregular»–, el debate comenzó en septiembre de 2016, semanas antes de la elección de Trump. En aquel momento, los 193 Estados miembros de la onu estuvieron de acuerdo. Tras la elección de Trump, eeuu anunció que no participaría en el Pacto, por ser incoherente con los principios migratorios del nuevo gobierno e incompatible con la soberanía estadounidense. Durante el proceso de negociación, el acuerdo se convirtió en el blanco de una El Pacto Mundial de Migración se convirtió feroz retórica antiinmigración por parte de líderes de extrema derecha de todo el mundo, que desataron una virulenta campaen el blanco de ña en su contra, describiéndolo como una inuna feroz retórica antiinmigración por parte de líderes sidiosa conspiración globalista. En Francia, por ejemplo, Marine Le Pen tuiteó que«el objetivo del Pacto Mundial sobre Migración de la onu es organizar una inmigración aún de extrema derecha de todo el mundo más masiva que la que estamos experimentando: Francia debe oponerse. Debemos negarnos a firmarlo». Jörg Meuthen, de Alternativa para Alemania(afd, por sus siglas en alemán) dijo:«Ya es hora de que los miembros de la ue despierten. Es hora de detener el demencial pacto migratorio de Merkel». Santiago Abascal, de Vox, aplaudió la retirada de eeuu e instó a España a hacer lo mismo:«Ya está bien de que nuestras fronteras sean un coladero y de que progresistas locales y oligarcas internacionales nos digan que las puertas de nuestra casa deben estar abiertas para quien las llame o para quien las derribe». Y Matteo Salvini, ministro del Interior de Italia en ese momento(actualmente es viceprimer ministro del país), anunció triunfalmente:«Italia no firmará la propuesta del Pacto Mundial de la onu sobre inmigración». Como muestra Julia Himmrich, la acción coordinada de los partidos de extrema derecha en el gobierno en Austria, Hungría, Italia y Polonia en ese momento fue capaz de disminuir el papel de la ue en la discusión del Pacto y socavar la credibilidad de todo el proceso de negociación 21 . Cuando la Asamblea General de la onu adoptó oficialmente el Pacto Mundial sobre Migración en diciembre de 2018, cinco países votaron en contra(eeuu, Hungría, Polonia, República Checa e Israel) y 12 se abstuvieron(Argelia, Australia, Austria, Bulgaria, Chile, Italia, Letonia, Libia, Liechtenstein, Rumanía, Singapur y Suiza). Como se ha dicho, Brasil votó a favor, pero se retiró tras la elección de Bolsonaro. Según el entonces ministro de Relaciones Exteriores, Ernesto Araújo,«la migración no debe 21. J. Himmrich:«The Foreign Policy of the Radical Right: Targeting the eu’s Multilateralism», Dahrendorf Forum Working Paper N o 14, 2019. tema central | La extrema derecha como amenaza para la gobernanza mundial 83 ser tratada como una cuestión global, sino de acuerdo con la realidad y la soberanía de cada país» 22 . De eeuu a Chile, de Gran Bretaña a España, Italia o Alemania, el tema de la migración masiva, transformado en pánico por la propaganda política y el periodismo sensacionalista, es clave para definir la identidad y el atractivo electoral de la extrema derecha y está cambiando todo el centro de gravedad de la política. Para un ejemplo reciente, en diciembre de 2023 el gobierno de centroderecha del presidente Emmanuel Macron en Francia impulsó la aprobación de una ley de migración sin precedentes que, entre otras medidas, reduce las garantías del ius soli para los hijos de migrantes nacidos en Francia, da prioridad a los ciudadanos franceses para obtener prestaciones sociales y endurece las normas para los solicitantes de asilo, así como para los estudiantes internacionales no comunitarios. La reforma adoptó muchas de las ideas xenófobas tradicionales de la extrema derecha francesa(como la«preferencia nacional» en relación con la protección social). Fue aprobada con los votos decisivos de Reagrupamiento Nacional, el partido de extrema derecha de Marine Le Pen, ya que varios de los aliados centristas de Macron se opusieron a la nueva ley, junto con todos los partidos de izquierda. Marine Le Pen celebró el resultado:«Nadie puede reprocharnos que defendamos la prioridad nacional, ni siquiera el presidente de la República, ya que su principio queda ahora validado en esta ley. Tendremos la oportunidad de hacer mucho más, y mucho más eficazmente, cuando lleguemos al poder» 23 . Francia ha sido hasta ahora el último país en sucumbir a la retórica xenófoba de la extrema derecha en materia migratoria, pero dista mucho de ser un caso aislado. En toda Europa, gobiernos centristas o de centroizquierda han adoptado en las últimas décadas leyes cada vez más duras para frenar los flujos migratorios, con la esperanza de reducir el atractivo electoral de los actores políticos más extremistas. La realidad ha demostrado lo contrario. Según un estudio de las tendencias electorales en 12 naciones de Europa occidental entre 1976 y 2017 24 , no hay«ninguna prueba de que las estrategias acomodaticias reduzcan el apoyo a la derecha radical» 25 . Al contrario, el electorado suele apreciar a la extrema derecha por defender posturas drásticas en el debate político.«Al legitimar un encuadre asociado a la derecha radical, los políticos 22. J. Chade:«Bolsonaro retira Brasil de Pacto de Migração e onu teme reviravolta» en Estadão , 8/1/2019. 23. Tuit, 19/12/2023, disponible en. 24. Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Italia, Noruega, Países Bajos, Reino Unido, Suecia y Suiza. 25. Werner Krause, Denis Cohen y Tarik Abou-Chadi:«Does Accommodation Work? Mainstream Party Strategies and the Success of Radical Right Parties» en Political Science Research and Methods vol. 11 N o 1, 2022. 84 Monica Herz/ Giancarlo Summa | nueva sociedad | 315 tradicionales pueden acabar contribuyendo a su éxito», explicaron los autores del estudio en un artículo para The Guardian 26 . En otras palabras, el fortalecimiento de la extrema derecha conduce a un giro hacia el conservadurismo en el discurso y las prácticas en todo el espectro político, transformando posiciones antes consideradas extremistas o inaceptables en la nueva normalidad dominante. Las consecuencias para la democracia, los derechos humanos y la gobernanza internacional podrían ser desastrosas. La estrategia del avestruz El fortalecimiento global de la extrema derecha, como hemos visto, está teniendo un impacto negativo directo en el sistema multilateral y, en particular, El sistema de la onu ha asistido a en la onu, que encarna el conjunto de principios, reglas y normas que se han acordado lenta y laboriosamente desde esta tendencia con 1945 y que ahora están en el punto de preocupación, pero evitando cualquier reacción firme o reforma mira. El sistema de la onu ha asistido a esta tendencia con preocupación, pero en silencio y evitando cualquier reacción firme o reforma de sus procede sus procesos sos excesivamente cautelosos. excesivamente cautelosos Después de 2016, el año del referéndum del Brexit en el Reino Unido y de la elección de Trump en eeuu, la onu parece haber entrado en un estado de negación de la nueva realidad global. Los dirigentes de la organización, tanto en Nueva York como sobre el terreno, han evitado criticar cualquier acto de los gobiernos de extrema derecha o apoyar firmemente los movimientos democráticos de la sociedad civil que intentan resistir a la ofensiva reaccionaria. El secretario general António Guterres, que asumió el cargo el 1 de enero de 2017, tuvo que navegar por un terreno desconocido: cómo tratar con el gobierno estadounidense más abiertamente derechista, antimultilateralista y aislacionista desde la creación de la onu. Guterres se cuidó de no enfrentarse a Trump.«Tenemos que mantener los nervios templados» era la instrucción del secretario general a sus ayudantes más cercanos cada vez que el presidente estadounidense atacaba a la organización 27 . Así, por ejemplo, cuando Trump anunció 26. W. Krause, D. Cohen y T. Abou-Chadi:«Copying the Far Right Doesn’t Help Mainstream Parties. But It Can Boost the Far Right» en The Guardian , 13/4/2022. 27. Comunicación personal con un asistente cercano de Guterres en la Oficina Ejecutiva del Secretario General que pidió mantener el anonimato, 3/6/2019. tema central | La extrema derecha como amenaza para la gobernanza mundial 85 en junio de 2017 que eeuu se retiraría del Acuerdo de París sobre cambio climático, Guterres reaccionó con dos tuits en tono suave:«La acción climática no es solo lo correcto, es lo inteligente» y«Es esencial que el mundo implemente el Acuerdo de París y cumpla con este deber con mayor ambición». En abril de 2020, cuando Trump anunció la retirada de eeuu de la oms en plena pandemia de covid-19, la reacción pública de Guterres fue un lacónico tuit: «Ahora no es el momento de reducir los recursos para las operaciones de la Organización Mundial de la Salud o de cualquier otra organización humanitaria en la lucha contra el virus». El exceso de cautela de los dirigentes de la onu también se tradujo en la prohibición de que el personal de Nueva York participara en las manifestaciones de Black Lives Matter tras el asesinato de George Floyd en junio de 2020 –Guterres acabó dando marcha atrás después de que la información se filtrara a la prensa 28 –. Un episodio aún más revelador ocurrió poco después de las elecciones presidenciales estadounidenses del 3 de noviembre de 2020. Trump se negó a admitir su derrota, pero el 8 de noviembre la mayoría de los líderes mundiales(con la notable excepción del brasileño Bolsonaro) llamaron a Joe Biden para felicitarlo. El 9 de noviembre, la oficina del portavoz de Guterres distribuyó un breve comunicado felicitando«al presidente electo y al vicepresidente electo» sin nombrarlos, lo que fue ampliamente considerado por el personal de la onu y los diplomáticos como una forma de no tomar partido en la violenta lucha por los resultados electorales. Dos meses después, el 6 de enero de 2021, cuando una turba de partidarios de Trump atacó el Capitolio de Washington en un intento fallido de golpe de Estado para impedir que Biden tomara posesión de su cargo, la oficina del portavoz de Guterres distribuyó una nota a los periodistas en la que decía que«el secretario general está entristecido por los sucesos en el Capitolio de eeuu» y que«es importante que los líderes políticos inculquen a sus seguidores la necesidad de abstenerse de la violencia, así como de respetar los procesos democráticos y el Estado de derecho». Para una organización multilateral como la onu, que debe rendir cuentas a sus Estados miembros, adoptar posiciones precisas sobre cuestiones de política interna es siempre complejo. Según la Carta de la onu(artículo 2.7), la organización debe ser imparcial y no puede«intervenir en los asuntos que son esencialmente de la jurisdicción interna de los Estados». En la práctica, sin embargo, el secretario general y los altos cargos están a menudo dispuestos a interferir en lo que ocurre en países políticamente poco influyentes o que no cuentan con el apoyo de uno o varios de los cinco miembros permanentes del 28. Colum Lynch:«un Reverses Ban on Staff Participation in Anti-Racism Protests» en Foreign Policy , 8/6/2020. 86 Monica Herz/ Giancarlo Summa | nueva sociedad | 315 Consejo de Seguridad, los llamados p5(eeuu, Reino Unido, Francia, Rusia y China). Por ejemplo, en julio de 2023, tras el golpe militar en Níger, Guterres se apresuró a condenar«en los términos más enérgicos cualquier intento de tomar el poder por la fuerza y socavar la gobernanza democrática, la paz y la estabilidad». Al mismo tiempo, la reforma del sistema de desarrollo de la onu promovida por Guterres e implementada desde 2018 ha dado a los gobiernos de las naciones en desarrollo mucho más poder para determinar las prioridades –y, por tanto, los límites– del trabajo de los Equipos de País, es decir, las agencias, fondos y programas de la onu que operan en cada Estado para implementar la Agenda 2030 29 . La reforma del sistema de desarrollo de la onu ha sido contraproducente porque ha aumentado la influencia directa de los gobiernos en el trabajo de la organización en un momento en el que, en muchos países, el eje político se está desplazando hacia la extrema derecha o, más en general, hacia posiciones autoritarias. Al mismo tiempo, la reforma no ha acelerado ni facilitado la aplicación de la Agenda 2030. Como lo resumió sin rodeos un alto funcionario de la onu:«Estamos a mitad de camino hacia 2030 y aún no estamos cerca de alcanzar los ods[Objetivos de Desarrollo Sostenible]» 30 . En el caso concreto de Brasil, después de que el gobierno de Bolsonaro vetara la Agenda 2030, el equipo de la onu en el país minimizó la cooperación con las autoridades nacionales y evitó cualquier declaración o acción pública que pudiera crear problemas. Como resumió el ex-jefe de una importante agencia de la onu en Brasilia,«empezamos a ejecutar proyectos más pequeños con los gobiernos locales, más o menos fuera del radar, básicamente poniendo la cabeza bajo la arena, esperando a que pasara la ventisca y El 1 de enero de 2023, a que alguien con quien pudiéramos trabaun multilateralista convencido como Luiz Inácio Lula da Silva volvió a la Presidencia jar volviera al gobierno» 31 . En el caso de Brasil, la estrategia del avestruz funcionó, y el 1 de enero de 2023, un multilateralista convencido como Luiz Inácio Lula da Silva volvió a la Presidencia. Una semana después, se enfrentó a un intento de golpe de Estado al estilo del atentado en el Capitolio y lo derrotó. En este caso, Guterres reaccionó con palabras más contundentes y «condenó el ataque a las instituciones democráticas de Brasil, subrayando 29. Lesley Connolly y Jimena Leiva Roesch:«Unpacking the un’s Development System Reform» en International Pace Institute , 7/2020, p. 10. 30.«Halfway to 2030, World‘Nowhere Near’ reaching Global Goals, un Warns» en un News , 17/7/2023, disponible en. 31. Comunicación telefónica personal con un alto funcionario de la onu que pidió no ser identificado, 3/3/2023. tema central | La extrema derecha como amenaza para la gobernanza mundial 87 que la voluntad del pueblo brasileño y las instituciones del país deben ser respetadas» 32 . En la vecina Argentina, el agravamiento de la crisis económica y la explosión de la inflación llevaron a la Presidencia a un outsider de extrema derecha, Javier Milei, economista con amplia presencia en los talk shows televisivos y estrella de las redes sociales, cuyo grito de guerra es«¡Viva la libertad, carajo!». Fue elegido por una amplia mayoría el 19 de noviembre de 2023, con una plataforma radical de desmantelamiento del Estado y del gasto público(el símbolo de su campaña fue una motosierra). Milei sigue el manual de la ultraderecha mundial, y Bolsonaro y Trump fueron los primeros en llamarlo para celebrar su elección. Los discursos de Milei sobre política internacional han sido superficiales, pero reflejan la visión de un mundo dividido entre amigos y enemigos(tildados de comunistas o«zurdos», izquierdistas), con desprecio por instituciones internacionales como el Mercado Común del Sur(Mercosur, el acuerdo comercial entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), negacionismo del cambio climático, desdén por los derechos humanos, recelo sobre la Agenda 2030 y oposición al aborto. En la onu, el nuevo gobierno argentino se apresuró a condenar la invasión rusa de Ucrania pero, a diferencia de la mayor parte de Sudamérica, se abstuvo en la votación de la Asamblea General que pedía un alto el fuego en los ataques de Israel contra Gaza. Luego Argentina votó en soledad en contra de varias iniciativas, como por ejemplo, contra la violencia sexista 33 . El primer viaje internacional de Milei como presidente fue al Foro Económico Mundial 2024 de Davos(Suiza). Ante una audiencia de empresarios mundiales de alto calibre, consejeros delegados, líderes políticos y ejecutivos de organizaciones internacionales, pronunció un furibundo discurso contra«los peligros del socialismo»(usó las palabras«socialismo» o«socialista» 14 veces en 25 minutos), la intervención del Estado en la economía y el propio concepto de justicia social(«es una idea intrínsecamente injusta porque es violenta, es injusta porque el Estado se financia con impuestos y los impuestos se recaudan de forma coercitiva»). El nuevo presidente argentino repitió sus habituales discursos contra el«feminismo radical» y la protección del medio ambiente, pero también atacó frontalmente el multilateralismo. Según Milei,«los neomarxistas han sabido cooptar el sentido común de Occidente. Lograron esto gracias a la apropiación de los medios 32.«Highlights of the Noon Briefing by Stéphane Dujarric, Spokesperson For Secretary-General António Guterres. Monday, 9 January 2023», 9/1/2023, disponible en. 33.«Argentina, único país en la onu que vota contra resolución de condena a violencia machista» en swi , 15/11/2024. 88 Monica Herz/ Giancarlo Summa | nueva sociedad | 315 de comunicación, de la cultura, de las universidades, y sí, también de los organismos internacionales» 34 . Su discurso le valió los elogios entusiastas de Donald Trump, Elon Musk y varios sitios web de extrema derecha en eeuu, que consideran el Foro Económico Mundial como uno de los pilares del globalismo que hay que combatir. Más desconcertante fue la reacción de Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (fmi), que no se limitó a mantener un encuentro protocolario con el nuevo presidente argentino, sino que se hizo selfies abrazando sonriente a Milei. La mayoría de los estudios sobre la crisis del multilateralismo y las perspectivas de la gobernanza mundial suelen centrarse en la necesidad de reformar el Consejo de Seguridad de la onu, cuya obsoleta composición es una reliquia de la época de la Segunda Guerra Mundial que guarda poca relación con la Hasta ahora se han dedicado muy pocos situación geopolítica actual, tras el fin de la solitaria hegemonía estadounidense que configuró el mundo durante dos décadas estudios y reflexiones con el fin de la Guerra Fría y la emergena la ruptura que representa el nuevo protagonismo de la cia del Sur global como una fuerza poderosa, aunque todavía amorfa. Por el contrario, hasta ahora se han dedicado muy pocos estudios y reflexiones a la ruptura extrema derecha en los que representa el nuevo protagonismo de asuntos internacionales la extrema derecha en los asuntos internacionales. Varias espadas penden ahora sobre el sistema de gobernanza mundial. ¿Qué ocurrirá con la onu y el multilateralismo con Trump sentado nuevamente en la Casa Blanca? ¿Y cómo cambiaría el equilibrio mundial si Marine Le Pen se convirtiera en presidenta de Francia en 2027? Si los cuatro años de la primera gestión de Trump(2017-2021) sirven como posible ejemplo, es probable que los gobiernos de extrema derecha de los países miembros permanentes del Consejo de Seguridad se aferren al poder de veto como herramienta para preservar sus intereses nacionales, imposibilitando el debate sobre cualquier posible reforma de este órgano crucial. Al mismo tiempo, confirmando el peligro de una desintegración masiva del sistema multilateral, estos países podrían acelerar su distanciamiento de las responsabilidades globales del Consejo de Seguridad y de la estructura de seguridad colectiva de la Carta de la onu a la que sirve. Según este escenario, algunos estudiosos sugieren que estos Estados podrían preferir realinearse con vecinos 34. V. discurso completo en«Javier Milei en Davos:‘el socialismo es un fenómeno empobrecedor que fracasó’» en canal de YouTube de La Voz , 17/1/2024, disponible en. tema central | La extrema derecha como amenaza para la gobernanza mundial 89 afines y/o regionales para cooperar 35 , haciendo que el sistema de la onu resulte ineficaz e irrelevante en cuestiones de paz y seguridad mundial y acelerando así su pérdida de legitimidad social e institucional global. La onu es un sistema de docenas de burocracias internacionales diferentes que abarcan desde sedes en Nueva York, Nairobi, Ginebra, Viena, Bangkok, Santiago, París y Roma hasta operaciones de mantenimiento de la paz, humanitarias y de desarrollo en todo el mundo, con un presupuesto anual total de alrededor de 56.000 millones de dólares y más de 110.000 empleados 36 . Algunas agencias especializadas de la onu, como el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados(acnur), el Programa Mundial de Alimentos(pma) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia(Unicef), son reconocidas por su gran eficacia a la hora de hacer frente a emergencias humanitarias. Sin embargo, la agencia política de la organización se concentra en el Secretariado y su sede en Nueva York, donde la influencia de los países p5 es más directa y a menudo de mano dura. Durante décadas, los departamentos más poderosos e influyentes del Secretariado de la onu han estado controlados por los países occidentales del p5(el jefe del Departamento de Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz es tradicionalmente un diplomático estadounidense, el jefe del Departamento de Operaciones de Paz es francés y el jefe de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios es británico), que también se encuentran entre los mayores contribuyentes al presupuesto ordinario de la institución(solo eeuu es responsable de alrededor de 22%, aunque este país no ha pagado su contribución íntegra y puntualmente desde 1980). China, por su parte, ha controlado habitualmente el menos estratégico Departamento de Asuntos Económicos y Sociales(daes), mientras que Rusia hace tiempo que perdió toda influencia significativa en la burocracia principal de la organización. No es fácil imaginar cómo la onu podría intentar reducir el peligro que representa la extrema derecha. La organización no puede actuar abiertamente para impedir el ascenso al poder de líderes de extrema derecha, aun sabiendo que más tarde podrían intentar socavar los propios pilares del orden mundial multilateral. Sin embargo, lo que quizá sí podría hacer es utilizar su poder blando( soft power ) de forma mucho más agresiva y poner en marcha una estrategia de comunicación eficaz dirigida a tres objetivos convergentes:(a) refutar y desacreditar las noticias falsas y manipulaciones difundidas por líderes 35. Jeremy Farrall:«The Populist Challenge and the Future of the United Nations Security Council» en Maryland Journal of International Law vol. 35 N o 1, 2021, p. 84. 36. Svanhildur Thorvaldsdottir, Ronny Patz y Steffen Eckhard:«International Bureaucracy and the United Nations System: Introduction » en International Review of Administrative Sciences vol. 87 N o 4, 2021. 90 Monica Herz/ Giancarlo Summa | nueva sociedad | 315 y movimientos de extrema derecha;(b) apoyar a las entidades nacionales y regionales que luchan por la democratización del espacio digital, actualmente en manos de grandes multinacionales que actúan con muy poca transparencia 37 ; y(c) difundir contenidos personalizados sobre temas claves(derechos humanos, oposición al nacionalismo y la xenofobia, cambio climático, igualdad de género, derechos sexuales y reproductivos, etc.) para contribuir a la validación de actores y agendas políticas nacionales en países cruciales que puedan oponerse al ascenso de partidos y líderes de extrema derecha 38 . A pesar de todas las deficiencias, ineficiencias y excesiva burocracia de la onu, la organización aún puede contar con una legitimidad social razonablemente sólida. Diversas encuestas globales, como las realizadas cada año por el Pew Research Center y por Edelman, la mayor empresa de relaciones públicas del mundo, siguen mostrando que la mayoría de la población mundial tiene una opinión favorable de la onu. Por ejemplo, el Barómetro de Confianza Edelman 2023 muestra que, aunque está disminuyendo la confianza media mundial en la organización, esta sigue siendo superior a la confianza en los gobiernos nacionales(59% frente a 50%) 39 . Podrían formarse también alianzas con los países democráticos, la sociedad civil mundial, las principales fundaciones internacionales y parte del sector privado para crear las condiciones políticas y financieras que permitan resistir las presiones destructivas de la extrema derecha. Aunque el resultado de tales acciones dista mucho de ser seguro, tampoco está claro si los dirigentes de la onu, tanto en Nueva York como sobre el terreno, son capaces o están dispuestos a«pensar fuera de la caja», como se dice en la jerga interna, y cambiar su curso de acción. 37. Un primer paso en esta dirección fue, a finales de 2023, la adopción por la Unesco de las Directrices para la Gobernanza de las Plataformas Digitales. V.< www.unesco.org/en/internet-trust/ guidelines>. 38. G. Summa:«‘We the People’ in the Twitter Age: Digital Diplomacy and the Social Legitimacy of the United Nations», Media@lse Working Paper Series, London School of Economics and Political Science, 2020, p. 24. 39 . Edelman Trust Barometer 2023 Global Report , pp. 43 y 51. La brecha entre saber y hacer en tiempo de policrisis Joan Subirats En un mundo que atraviesa una crisis múltiple, parecemos saber más de lo que podemos hacer para cambiar las cosas. El saber científico se articula con cierta impotencia política en medio de la crisis de la democracia. Por eso vale la pena reflexionar sobre cómo nos pueden ayudar la ciencia y la tecnología en ese entorno de incertidumbre y de aparente falta de perspectivas y cómo podrían los científicos, con sus evidencias significativas, contribuir a mejorar las decisiones y las propias políticas públicas. Los tiempos actuales, llenos de incertidumbre, muestran una combinación que, a primera vista, resulta sorprendente: una acumulación de problemas sin resolver, que llegan a poner en cuestión la supervivencia del planeta y de la humanidad, y un nivel de expansión del conocimiento, de la investigación científica y del desarrollo tecnológico que no tiene precedentes. Todo ello, envuelto en una creciente confusión sobre lo que es verdad o lo que es bulo o falsedad. En ese contexto, si bien la democracia se ha consolidado como el sistema político de referencia, en cambio, ha ido teniendo más y más dificultades para ir más allá de un proceso de elección de los gobernantes y para hacer realidad sus promesas de mayor igualdad y dignidad para todos. Un riesgo evidente para el sistema democrático es que la erosión Joan Subirats: es catedrático emérito de Ciencia Política en el Instituto de Gobierno y Políticas Públicas(igop) de la Universidad Autónoma de Barcelona. Entre 2021 y 2023 fue ministro de Universidades del Gobierno de España. Palabras claves: ciencia, incertidumbre, policrisis, política, políticas públicas. 92 Joan Subirats | nueva sociedad | 315 de su credibilidad para combinar pluralismo y capacidad de resolución de problemas puede conducir a hacer más atractivas opciones que, a pesar de su autoritarismo más o menos disfrazado de tecnosolucionismo, ofrezcan mejores resultados en el corto plazo. Por otro lado, la idea de progreso ha sido caracterizada de una manera muy lineal, desconsiderando la relación del desarrollo con la naturaleza, y ahora certificamos los límites de esa concepción. El planeta muestra sus heridas y cicatrices e identificamos nuestras responsabilidades en ellas. La combinación de riesgos y entrecruce de amenazas y problemas enquistados que algunos denominan«policrisis» 1 está haciendo cada vez más difícil saber por dónde orientar las acciones a desplegar por parte de los poderes públicos. No es solo que se desconozcan las respuestas a los retos planteados, sino que además resulta sumamente complicado definir y, sobre todo, delimitar con exactitud cuál es el problema específico que se quiere afrontar. Algunas de las preguntas que inmediatamente surgen en ese escenario son: ¿nos pueden ayudar la ciencia y la tecnología en ese entorno de incertidumbre y de aparente falta de perspectivas? ¿Pueden los científicos, generando evidencias significativas, contribuir a mejorar las decisiones que se toman? Hemos de ser conscientes de que en un sistema democrático no basta con tener razón. Hay que ser capaz de conseguir que muchos otros también compartan esa razón. Lo importante es entender que en esa relación entre ciencia y política no alcanza con construir evidencias, por sólidas que sean, para conseguir que las decisiones a tomar sean consistentes con tales premisas. Con las evidencias no es suficiente. Hay que construir argumentos que puedan persuadir a la mayoría de la población. El funcionamiento del sistema democrático pone en cuestión la idea de una verdad única. La puesta en marcha de una política, de una actuación concreta, precisa de acuerdos, y ello se consigue con una mezcla virtuosa de evidencias, argumentos y capacidad de persuasión. Y en ese aspecto la labor de los científicos puede ser de ayuda, a pesar de que su autoridad no provenga de su capacidad de representación, sino de la solidez de sus argumentos, avalados por su propia comunidad de referencia. Pero demos un paso más: ¿es posible construir espacios de confianza entre científicos y actores políticos, de comprensión mutua, de tiempos compartidos, en los que se pueda llegar a transacciones y acuerdos viables? Unos, los científicos, acostumbran a considerar que los políticos van a la suya y solo les interesa mantenerse en el poder, mientras que los otros, los políticos, creen que a los científicos solo les interesa quedar bien con sus colegas y subir en el escalafón académico. 1. Anne-Brigitte Kern y Edgar Morin: Terre-Patrie , Seuil, París, 1996; Adam Tooze:«Defining Polycrisis: From Crisis Pictures to the Crisis Matrix» en Substack , 24/6/2022. tema central | La brecha entre saber y hacer en tiempo de policrisis 93 © Nueva Sociedad/ Oqui Paratz 2025 94 Joan Subirats | nueva sociedad | 315 Las páginas que siguen, que forman parte de un trabajo más amplio en curso, incorporarán algunos elementos que consideramos relevantes en un debate que entendemos fundamental en plena revolución tecnológica, en una profunda recomposición de los equilibrios globales y cuando más abiertamente se percibe la distancia entre las promesas de la democracia y su desigual e irregular cumplimiento. Miradas e intereses distintos ante un mismo escenario Decía Jorge Wagensberg, en uno de sus célebres aforismos, que la historia de la ciencia es la historia de las buenas preguntas, mientras que la historia de las creencias La historia de la ciencia es la historia de es la historia de las buenas respuestas 2 . Sirva la cita para poner de relieve que ciencia y política tienen objetivos y orientaciones las buenas preguntas, mientras que la historia de las creencias distintas. Sirva también para explicar, en parte, las dificultades en que se encuentran los sistemas políticos de todo el mundo a la hora de tratar de dar respuesta a los es la historia de retos urgentes que, de manera unánime, la las buenas respuestas ciencia ha planteado. Unos, los científicos, muestran evidencias, acumulan estudios e investigaciones, señalan los riesgos de que se alcancen puntos de inflexión que no permitan ya remedio alguno. Otros, los políticos, estén más o menos de acuerdo en el diagnóstico, navegan entre todo tipo de dificultades, intereses y presiones, buscando respuestas plausibles que puedan aprobarse en el seno de las instituciones legitimadas para decidir en nombre de todos. En 2007, Jean-Claude Juncker, entonces presidente de la Comisión Europea, afirmó que«todos sabemos lo que hay que hacer, lo que no sabemos es cómo conseguir ser reelegidos una vez que lo hayamos hecho». Es una manera clara de exponer cómo los problemas que responden a retos globales y de mediano y largo plazo son, en la política cotidiana, fácilmente postergados por problemas quizás de menor rango, pero mucho más significativos a corto plazo para mantenerse en el poder, en el constante tejer y destejer de las contiendas electorales. Un político en el poder sabe bien que sin el corto plazo no hay largo plazo y eso acaba condicionando muchas de sus posibles iniciativas que requerirían tiempos más dilatados. Nada de todo esto es absolutamente nuevo. En tiempos muy lejanos, Maquiavelo, en su más celebrada obra, El príncipe , afirmaba que algunas de las 2. J. Wagensberg: Si la naturaleza es la respuesta, ¿cúal era la pregunta? , Tusquets, Barcelona, 2002. tema central | La brecha entre saber y hacer en tiempo de policrisis 95 decisiones más difíciles de tomar eran aquellas que implicaban costos evidentes e inmediatos para algunos, mientras que los que presuntamente se iban a beneficiar de tales decisiones no eran conscientes, ni percibían con la misma premura, las ventajas que para ellos conllevarían. Son precisamente este tipo de decisiones, que acostumbran a desplegarse a través de políticas regulativas, las que, como decía Theodore J. Lowi 3 , concentran los costos en aquellos que más rápidamente van a ver afectados sus intereses por el cambio en el statu quo , mientras que aquellos que, a la larga, podrán beneficiarse de la implementación de tales políticas no son en absoluto conscientes de tales beneficios futuros y, por tanto, no acostumbran a movilizarse a favor de algo que es aún un proyecto en ciernes. Lo que ahora constatamos son los condicionantes de fondo con que las democracias contemporáneas se enfrentan a un horizonte repleto de cambios de gran calado, en el que efectos como pandemias y catástrofes naturales son cada vez más frecuentes. Nos estamos refiriendo, claro está, a la emergencia climática, largamente pronosticada, pero que ahora amenaza de forma cada vez más evidente la vida y la supervivencia de muchos rincones del mundo; pero también a otras urgencias que, de manera combinada y con pautas de interacción cada vez más claras, están generando escenarios de riesgo civilizatorio. Disrupciones tecnológicas frenéticas, desigualdades enquistadas y cada vez más graves, hambrunas y situaciones de sequía persistente, migraciones descontroladas, conflictos armados que ponen en peligro los equilibrios globales: ese conjunto de factores y las interacciones que generan entre sí –la mencionada«policrisis»– han hecho que cada vez sea más difícil saber por dónde y cómo abordar los efectos que todo ello tiene sobre las perspectivas de futuro y las políticas a desplegar por parte de los poderes públicos. El resultado es una erosión profunda de los puentes de confianza entre dirigentes representativos, esfera pública y ciudadanía. Por otro lado, nunca como ahora se dispone de tanta información y de tanto conocimiento acumulado, y es precisamente en este contexto donde más dificultad existe para que la ciudadanía sepa a qué atenerse en los procesos decisorios que la democracia representativa exige. La democracia afronta pues una significativa falta de acuerdo sobre el diagnóstico de los problemas que la aquejan, y eso contrasta con una capacidad científica y analítica nunca antes alcanzada. 3. T.J. Lowi:«Four Systems of Policy, Politics, and Choice» en Public Administration Review vol. 32 N o 4, 1972. 96 Joan Subirats | nueva sociedad | 315 ¿Políticas sin política? En Europa hemos contado hasta ahora con la posibilidad de que otros decidan por nosotros. Y así, no ha sido extraño utilizar a la Unión Europea como chivo expiatorio que justificara las decisiones incómodas. Como decía Vivien A. Schmidt, en Europa se ha ido avanzando, haciendo«políticas sin política» ( policies without politics ), mientras que en los Estados miembros las complejidades de la política cotidiana hacían difícil alzar la vista y tomar decisiones de políticas públicas más a mediano y largo plazo 4 . No es pues extraño que la especialización de la ue en políticas regulatorias(que son las que más problemas generan a corto plazo, ya que, como recordábamos, movilizan a los afectados y no a sus potenciales beneficiarios) aliviara las cargas de los Estados miembros que se refugiaban en las dinámicas opacas de Bruselas para justificar los costos de la implementación de las directivas. Pero esta distribución de roles ha ido perdiendo fuelle. La politización de la escena europea ha ido en aumento. Hay más gente descontenta con una globalización que la deja atrás. La reducción del gasto en las crisis financieras Recientemente, la misma Schmidt de 2008 tampoco ayudó. Y a ello se ha añadido el uso que la extrema derecha está haciendo de la pérdida de estatus y de la erosión de la ha reconsiderado su identidad nacional que la policrisis y los moviplanteamiento y nos habla de« politics against policy » mientos migratorios generan. Recientemente, la misma Schmidt ha reconsiderado su planteamiento y nos habla de« politics against policy » [política contra las políticas] 5 para referirse a [política contra las lo que ocurre en muchos Estados miembros políticas] de la ue, mientras que en la sede comunitaria se produciría, con la significativa entrada de exponentes de la extrema derecha tras las elecciones de junio de 2024, un incremento notable de la politización( politics with policy ) y, por tanto, de los debates de fondo sobre la senda a seguir en el cambio de época. Independientemente de que algunos consideren que esa creciente politización de la escena comunitaria puede ser un factor positivo(que revierte de alguna manera la falta de interés ciudadano que la ha caracterizado), mientras que otros ven con preocupación la pérdida de eficacia y rendimiento que tal cambio puede generar, lo cierto es que la politización existe y que puede 4. V.A. Schmidt: Democracy in Europe: The eu and National Polities , Oxford up, Oxford, 2006. 5. V.A. Schmidt:«Reinterpreting the Rules‘by Stealth’ in Times of Crisis: A Discursive Institutionalist Analysis of the European Central Bank and the European Commission» en Europe’s Union in Crisis , Routledge, Londres, 2018. tema central | La brecha entre saber y hacer en tiempo de policrisis 97 resultar positiva o negativa según afecte a cada política y según la perspectiva de cada actor. En todo caso, lo preocupante es que todo ello acaba más bien siendo utilizado no tanto para reforzar la legitimidad de las instituciones europeas, sino para erosionar y polarizar los propios sistemas políticos nacionales. Ejemplos recientes de esto los hemos visto con el tema de la política migratoria o con los debates sobre el futuro de la agricultura en cada país(siendo precisamente la Política Agraria Común una de las políticas más relevantes de la construcción europea). El camino de la ciencia Volviendo a Wagensberg,«complejidad más anticipación es igual a incertidumbre más acción», y para ello nada mejor que acudir a la ciencia. La situación de policrisis es extremadamente compleja, ya que cada uno de sus componentes es extraordinariamente intrincado y afecta a múltiples actores e intereses, situados en todas las escalas posibles, desde la global a la más cercanamente local. Y, por otro lado, con el término«policrisis» se quiere poner el énfasis en la constante interacción entre sus distintos campos: la crisis ambiental afecta con más virulencia a espacios con graves carencias sociales y difícil acceso a las tecnologías más avanzadas. Los procesos migratorios tensionan más a aquellos países que han ido manteniendo, bien que mal, las políticas de bienestar más significativas, y ahora crece el temor en las clases medias de que la erosión sea aún más grave con la llegada masiva de inmigrantes. La ciencia nos puede ayudar a hacer más manejable esa infinita complejidad sin reducir la riqueza de matices de esa realidad. Otra cosa es que lo que nos diga la ciencia nos sirva para poner en práctica una política concreta de respuesta. La democracia basa su fuerza y resiliencia en el hecho de incorporar al proceso decisional al conjunto de la ciudadanía con derecho a voto, que vive inmerso en las circunstancias que se pretende mejorar. Su propia vivencia tiene importancia y sirve para modular lo que desde una perspectiva científica se considera relevante. No se trata de prohibir opinar en contra de la evidencia. El derecho a la duda es plenamente legítimo en democracia. También lo es el permitir que se luche contra los fundamentos del propio sistema democrático si se utilizan las reglas que la democracia tiene establecidas para disentir. Lo cual no implica que los defensores de la democracia no hagamos todo lo posible para reforzar la relación entre evidencias científicas, conocimiento disponible y solidez de las decisiones políticas a tomar frente a los retos que tenemos planteados. Las decisiones públicas, por técnica y científicamente sólidas que sean, no por ello son socialmente neutrales, ya que generan costos y beneficios, perdedores 98 Joan Subirats | nueva sociedad | 315 y ganadores. A nuestro entender, cuando se habla de ciencia para las políticas públicas( science for policy ), se quiere relacionar más intensamente conocimiento, actores, intereses y decisiones con la pretensión de mejorar la eficacia de las medidas a tomar sin menoscabar los fundamentos pluralistas y abiertos del sistema democrático. Relacionar mejor hechos y valores, buscando políticas que puedan articularse en el complejo mundo de las ideas, intereses y efectos, debería ser un objetivo prioritario de las democracias avanzadas. ¿Nos puede ayudar la ciencia? Como hemos visto, el procedimiento de toma de decisiones en la esfera pública tiene sus propios condicionantes que limitan las aplicaciones automáticas de las aportaciones científicas. Y, al mismo tiempo, el escenario en que se mueven los científicos tiene lógicas propias. La idea de ciencia se relaciona con un conocimiento elaborado a través de un método específico que asegura la objetividad, la inteligibilidad y la posibilidad de que la propia realidad u otra aportación científica desmientan lo afirmado 6 . Si seguimos a Robert K. Merton, diríamos que la palabra«ciencia» 7 se utiliza para caracterizar diferentes cosas: una variedad de métodos característicos y asumidos por la comunidad de científicos en cada disciplina; un conocimiento acumulado que surge de la aplicación de estos métodos; una actitud, valores y normas que gobiernan las actividades científicas; y las múltiples combinaciones que puedan derivarse de lo anterior. Desde la perspectiva de los científicos, no está entre sus prioridades el«hacerse entender», ni tampoco que sus conclusiones«sirvan». Su motivación principal es la curiosidad: hacerse preguntas que en su disciplina sean consideradas originales y relevantes. Las condiciones por cumplir serán la objetividad(sin alterar el objeto o la realidad que se quiere analizar), la inteligibilidad (es decir, la capacidad de entender algo especialmente complejo), el poder relacionar fenómenos entre sí creando tipologías y establecer parámetros que tengan validez más allá del propio experimento, o, de manera cada vez más discutible, el poder establecer algunos nexos de causalidad entre hechos y circunstancias, y la dialéctica que incorpora la falsabilidad(no hay verdades eternas, lo serán mientras no se demuestre lo contrario). La única certeza que se tiene es sobre lo que es falso. La certeza es solo temporal. 6. J. Wagensberg: Ideas para la imaginación impura , Tusquets, Barcelona, 1998, p. 15. 7. R. K. Merton: The Sociology of Science: Theoretical and Empirical Investigations , The University of Chicago Press, Chicago-Londres, 1973. tema central | La brecha entre saber y hacer en tiempo de policrisis 99 Si bien la capacidad de generar conceptos abstractos y, por tanto, la capacidad de producir conocimiento vienen de muy lejos 8 , fue desde mediados del siglo xviii cuando la ciencia y la tecnología se convirtieron en promesas creíbles de progreso y desarrollo y empezaron a considerarse como claves para el crecimiento económico. Se vislumbró que si se quería progreso, debería apostarse por reforzar la generación de conocimiento, que redundaría en mejoras técnicas y en más bienestar 9 . Doscientos años después, fue también la ciencia la que advirtió de los efectos de ello y propuso poner límites al esquema de progreso permanente. El futuro se nos ha convertido en un presente continuo que nos abruma y absorbe con una crisis en perpetua evolución. Ha crecido la sensación de descontrol y de incertidumbre. La ciencia ha seguido desarrollándose e incrementando su capacidad de análisis y diagnóstico, mostrando los avances y riesgos que implican ciertas decisiones, pero poniendo también de relieve la capacidad y las consecuencias de ir más allá de lo razonable. Esta cultura de la ciencia ha ido acompañando la evolución y desarrollo de la investigación, alcanzando cotas de producción de investigaciones y de publicaciones inimaginables hace solo algunos decenios 10 . Pero, al mismo tiempo, ha ido haciendo más compleja la esfera de lo que se considera o no ciencia. La cualidad de investigación científica no tiene un listón objetivo, sino que es un atributo relacional que otorga la propia comunidad de los investigadores 11 . Lo que implica que hay un componente de «confianza» que cada vez resulta más releMás ciencia no reduce vante en la ciencia, en las dinámicas sociales y en las interacciones entre ciencia y sociedad. La sobreproducción científica, además, necesariamente la complejidad, sino que facilita que, para aquellos problemas sociales la puede incrementar más complejos y mayores niveles de incertidumbre, exista suficiente diversidad de estudios y enfoques como para poder seleccionar evidencias en apoyo de argumentos opuestos. Más ciencia no reduce necesariamente la complejidad, sino que la puede incrementar. En la medida en que la ciencia y la tecnología y sus interacciones con las dinámicas de la política y las políticas se intensifican, es más difícil seguir asumiendo que la confianza en la utilidad potencial de esa investigación es 8. Jürgen Renn: La evolución del conocimiento , Almuzara, Córdoba, 2024. 9. Joel Mokyr: The Enlightened Economy: An Economic History of Britain 1700-1850 , Yale up, New Haven, 2010. 10. Ver Jake Lewis, Susan Schneegans y Tiffany Straza(eds.): Informe de la Unesco sobre la Ciencia 2021. La carrera contra el reloj para un desarrollo más inteligente , Unesco, París, 2021, disponible en < www.unesco.org/reports/science/2021/es/statistics>. 11. Silvio O. Funtowicz:«Why Knowledge Assessment» en Ângela Guimarães Pereira, Sofia Vaz y Sylvia S. Tognetti(eds.): Interfaces between Science and Policy , Comisión Europea, Ispa, 2003. 100 Joan Subirats | nueva sociedad | 315 algo que está siempre presente. De ahí la creciente preocupación de una parte de la comunidad científica por la evolución del sistema, que genera incentivos perversos para producir outputs (número de publicaciones) que no está claro que consigan los efectos más relevantes y significativos(los vinculados a originalidad, relevancia, calidad o impacto social) 12 . Los científicos pueden ser reacios a relacionar su investigación directamente con la utilidad por diversas razones, muchas de las cuales se basan en la preservación de la integridad científica y la percepción pública de la ciencia. Muchos científicos se adhieren al concepto de ciencia pura , que busca el conocimiento por sí mismo, independientemente de sus aplicaciones prácticas. La ciencia debe estar libre de presiones externas, tales como intereses políticos o comerciales, para mantener su objetividad. Si los científicos se mostrasen demasiado centrados en lo que respecta a la utilidad de su investigación, ello podría erosionar la confianza pública en la ciencia. Por otro lado, la transferencia de conocimiento de la investigación básica a aplicaciones prácticas tampoco es fácil. Puede llegar a ser un proceso complejo e incierto. En paralelo, la llamada«ciencia posnormal» ha puesto de manifiesto que, si a lo largo de la historia los desafíos de la ciencia se planteaban en el reino de las ideas y en el control del mundo natural, ahora la ciencia debe afrontar los efectos que su poder ha generado en relación con la supervivencia misma de la humanidad 13 . Y en este reto civilizatorio, la calidad de las aportaciones científicas no podrá valorarse solo a partir de los productos que genere. Su capacidad transformadora aumentará si es capaz de asumir valores e intereses que eran considerados ajenos a la práctica científica, y que ahora se entiende que forman parte de la construcción de conocimiento público, avanzando así hacia una ciencia socialmente robusta 14 . Desde esa perspectiva, la comunidad de referencia ya no es únicamente la formada por los propios pares o colegas de investigación, sino esa comunidad extendida con la que se comparten objetivos sin que ello tenga que implicar inevitablemente caer en la subjetividad o la pérdida de calidad científica. Ciencia para las políticas. ¿Cómo avanzar? De manera simple, podríamos decir que el reto de la«ciencia para las políticas» es combinar la potencia analítica de la ciencia, manteniendo los parámetros 12. Gianfranco Pacchioni: La ciencia en la encrucijada. Entre pasión intelectual y mercado , Alianza, Madrid, 2021. 13. S. Funtowicz y Jerome Ravetz:«Post-Normal Science» en Noel Castree, Mike Hulme y James D. Proctor(eds.): Companion to Environmental Studies , Routledge, Londres, 2018. 14. Helga Nowotny, Peter Scott y Michael Gibbons: Re-thinking Science: Knowledge and the Public in an Age of Uncertainty , Cambridge Polity Press, Cambridge, 2001. tema central | La brecha entre saber y hacer en tiempo de policrisis 101 de calidad de la comunidad científica, y al mismo tiempo conseguir que las evidencias sean socialmente útiles. Desde la perspectiva de los políticos, se sabe que las decisiones a tomar están condicionadas por la escala de valores propia de cada decisor, atendiendo intereses contradictorios, buscando coaliciones de actores que respalden y que todo ello pueda implementarse siguiendo las directrices que condicionan la manera de hacer de los poderes públicos. ¿Puede ser lo resultante de todo ello compatible y coherente con lo que ha emanado de la investigación científica? La diferencia de perspectivas es notable. Para el político, el contexto, los matices de cada situación social, lo son todo. Para los científicos, el contexto más bien es algo que distorsiona la finalidad de su trabajo. Lo que está en juego es la capacidad de mantener los espa¿Pueden los cios, la autonomía, la credibilidad de cada científicos mantener actor. ¿Pueden los científicos mantener los fundamentos de su legitimidad sin caer en el activismo o la instrumentalización? ¿La demanda de los políticos surge de una genuilos fundamentos de su legitimidad sin caer en el activismo o la na voluntad de conseguir mayor eficacia en su acción institucional, o solo buscan conseinstrumentalización? guir que sus decisiones tengan mayor legitimidad, más«autoridad»? ¿Están los actores sociales dispuestos a contrastar las posiciones que defienden a partir de sus intereses y valores con expertos que afirman que su única razón de presencia en el debate es defender lo que sus investigaciones objetivamente muestran? El debate no es nuevo, aunque ahora, dada la coyuntura de emergencia y policrisis, tenga una mayor visibilidad. En la década de 1950, C.P. Snow 15 puso de relieve la lejanía entre el mundo de las humanidades y el mundo de la ciencia. Unos desconocían todo sobre la ley de la gravitación universal y a los otros les costaba identificar las obras más significativas de Shakespeare. Años más tarde, Nathan Caplan 16 utilizó la idea de las dos comunidades para diferenciar entre los científicos sociales y los«hacedores de políticas». Para Caplan, el problema no era meramente técnico(de falta de competencias de unos en el terreno de los otros), sino más bien ideológico y de valores. La especificidad de los temas que interesaban a unos y a otros los alejaba de la convergencia. Y eso era más relevante para los científicos cuyas prioridades estaban alejadas de la utilidad potencial de sus trabajos analíticos. La cosa era aún más complicada cuando se pasaba a los temas relativos a la puesta en práctica de 15. C.P. Snow: The Two Cultures , Cambridge up, Cambridge, 2012.[Hay edición en español: C.P. Snow y F.R. Leavis: Las dos culturas , unam, Ciudad de México, 2020]. 16. N. Caplan:«The Two-Communities Theory and Knowledge Utilization» en American Behavioral Scientist vol. 22 N o 3, 1972. 102 Joan Subirats | nueva sociedad | 315 la decisión. Entre el diagnóstico de lo que era conveniente hacer y la especificidad de las microdecisiones a las que estaban obligados los implementadores existían mucha distancia y muchos recovecos que se alejaban de las recomendaciones generales. Ese cambio de escala entre el conocimiento puro y duro que rodeaba la diagnosis y el conocimiento blando(más propio de los«practicones», de los que actúan en el terreno) al que era necesario llegar a la hora de poner en práctica las recomendaciones era más bien un lugar de desencuentro. Por un lado, la ciencia, las evidencias, los libros y los opinadores; por el otro, los decisores, los gestores, los afectados por cada decisión que también tienen«su conocimiento». La «ciencia» y el«conocimiento» del terreno en el que se tenían que concretar decisiones y distribución de costos y beneficios eran algo no compartido. Los desafíos a los que nos enfrentamos en pleno Antropoceno, es decir, en plena convicción de que la actividad humana y el medio ambiente en que se enmarca son una única realidad, deben partir de los condicionantes que los actores humanos y no humanos plantean en cada decisión a tomar. La naturaleza, lo que nos rodea, ya no es una realidad inerte sobre la que podamos operar sin más. Ello exige una nueva combinación de reconocimiento, capacidad de transformación, orientación estratégica y un sólido sistema de conocimiento 17 . Es ese el contexto en el que las aportaciones de Bent Flyvbjerg 18 (siguiendo a Aristóteles) en relación con un espacio de«ciencia para las políticas» pueden resultar esclarecedoras. Flyvbjerg parte de la distinción entre la episteme como expresión del conocimiento científico, la téchne representando el conocimiento técnico y la phronesis como forma de conocimiento que, por su propio objeto de estudio, incorpora en el análisis valores, juicios y decisiones, buscando en definitiva tener relevancia en la práctica social. La ciencia en general, y en particular las ciencias sociales, no pueden dejar a un lado la distribución de costos y beneficios, quién gana y quién pierde ante cada decisión, y qué mecanismos de poder, de influencia o de persuasión se utilizan para conseguir la puesta en práctica de tal o cual decisión. Pero, al final, lo importante es cómo concretamos esta posibilidad. A pesar de que hayamos ido incidiendo en aspectos que complican la entrada de los científicos en el espacio de la decisión pública, las dificultades no están solo en los científicos. La presencia de científicos que limiten de alguna manera el ámbito de decisión, desmientan argumentos de cualquiera, intervengan con una autoridad que no es la habitual en cada política, es también un problema. Un problema para los políticos y para las estructuras administrativas e 17. Christian Pohl y Gertrude Hirsch Hadorn: Principles for Designing Transdisciplinary Research , Oekom, Múnich, 2007; J. Renn: ob. cit. 18. B. Flyvbjerg: Making Social Science Matter: Why Social Inquiry Fails and How It Can Succeed Again , Cambridge up, Cambridge, 2001. tema central | La brecha entre saber y hacer en tiempo de policrisis 103 incluso para los actores sociales más comúnmente aceptados en los procesos de elaboración de las políticas públicas, acostumbrados a lidiar entre sí, sin demasiados condicionantes externos. ¿Qué científico para qué política? ¿Qué política para qué ciencia? Decía Henry Kissinger que una decisión no es lo mismo que una conclusión. Y podríamos añadir que una evidencia no es el destino. Reforzar científicamente la definición de un problema raramente acaba conduciendo a una mejor política pública si no se acompaña de una gestión e interacción de esas aportaciones con el conjunto de actores implicados en la decisión política 19 . Los científicos que trabajan en políticas públicas acostumbran realizar análisis sobre alguna política o cuestión en concreto(por ejemplo, los programas que tratan de reducir la pobreza), usan muchas veces datos procedentes de sus propias investigaciones y llegan a conclusiones que consideran de mejora de la política analizada. Su labor suele finalizar aquí. Hay poca tradición del científico social de concebirse como un ingeniero que puede poner su capacidad y conocimiento Hay poca tradición del científico social de concebirse como al servicio del diseño de soluciones especíun ingeniero que puede ficas y factibles. En este sentido, poco se dice sobre qué acciones en concreto convendría llevar a cabo, qué modificaciones del programa sería necesario emprender, poner su capacidad y conocimiento al servicio del diseño cómo afectaría a los presupuestos públide soluciones cos, qué se debería dejar de hacer si se hace tal cosa, cómo actuar frente a las reaccioespecíficas y factibles nes de los funcionarios y de los receptores de las ayudas ante las alteraciones de lo que hasta entonces se hacía. El análisis es básicamente técnico, dando por supuesto que los objetivos del programa o de la política(habitualmente muy genéricos para tener más consenso) son los que realmente se quieren conseguir. Se da también por supuesto que la estructura de implementación está alineada con la política, dispone de los recursos necesarios para la tarea, y que no hay«ruido» político entre lo que se dice querer conseguir y lo que realmente puede observarse cuando se examina la puesta en marcha del programa. Nada de ello se acerca a lo que ocurre en realidad. 19. Sheila Jasanoff: The Fifth Branch: Science Advisers as Policymakers , Harvard up, Cambridge, 1998; Brian Wynne:«Carving Out Science(and Politics) in the Regulatory Jungle» en Social Studies of Science vol. 22 N o 4, 1992. 104 Joan Subirats | nueva sociedad | 315 Todo ello nos indica que, para que la política se base en las evidencias, es necesario que el análisis científico entre en aspectos de carácter político y social (¿hasta qué punto era una prioridad política?, ¿qué otras cuestiones políticas influyeron?) y también en las limitaciones institucionales y administrativas que condicionan el proceso de implementación y, finalmente, la propia perspectiva de los receptores o ciudadanos. En otras palabras, para ser influyente, la ciencia para la política no puede obviar la ciencia política, particularmente, el análisis de políticas públicas. No estamos diciendo con esto que el científico tiene que dejar de hacer su trabajo desde su propia perspectiva entrando en terrenos que no le son propios. Lo que decimos es que el valor añadido real de su labor con relación a la política que analiza lo definirá su capacidad de interacción con otros actores, ponderando lo concreto que supone poner en práctica esa política. En definitiva, cómo pasar de la descripción a conseguir impacto. Y ello requiere un cierto engagement , una cierta implicación activa con audiencias no académicas, entrando en la operatividad de lo que se propone 20 . No se trata de que el científico ponga su conocimiento al servicio de tal o cual objetivo. De lo que se trata es de que vaya más allá de la constatación de un problema y que trate de entrar en el escenario de la política y de la administración para poder comprender mejor la realidad social y proponer soluciones más viables. En cierta manera, que conozca mejor su objeto de estudio y el escenario y los actores con que es necesario interactuar para que sus recomendaciones puedan llegar a implementarse. En definitiva, que contribuya a una«ciencia socialmente robusta», es decir, a una ciencia contextualizada, que responde a las necesidades sociales existentes y que, gracias a la implicación de actores no directamente científicos, acaba siendo una ciencia más vigorosa, sólida en sus fundamentos y en sus impactos o consecuencias. Los elaboradores y decisores de políticas acostumbran a mirar adelante. Tratan de conseguir cambios que los sitúen mejor en su perspectiva de reelección. Como afirmó Eugen Bardach, la esencia del análisis de políticas es «confrontar costos y beneficios y proyectarlos en un futuro incierto» 21 . El factor incertidumbre es clave, y está poco presente en la labor científica, ya que limita su análisis a lo que puede controlar y se basa en lo que ya ha ocurrido. Y ese es un factor que aleja a quienes están metidos en la harina de las decisiones públicas de la«elegancia» de las conclusiones de una investigación. En política, como también decía Kissinger, un cierto grado de incertidumbre es algo que puede considerarse hasta incluso necesario para poder escoger finalmente el curso de acción que los políticos ven en el último momento como más 20. P. Adam: Les dues mirades de l’ impacte de la recerca , Monogràfics Saris N o 11, 2004. 21. E. Bardach: Los ocho pasos para el análisis de políticas públicas. Un manual para la práctica , cide, Ciudad de México, 1998. tema central | La brecha entre saber y hacer en tiempo de policrisis 105 propicio. Si estuvieran seguros de que la acción emprendida acabará teniendo el resultado previsto, su rango de libertad de acción se reduciría enormemente. La combinación entre nuevas perspectivas y cursos de acción ya conocidos resulta conveniente. Los académicos abren el escenario, los gestores se centran en lo que saben que funciona. Los políticos se sitúan Los académicos abren el escenario, en esa intersección. Como ya se ha comentado, tampoco podemos obviar que muchas cuestiones que hoy siguen encalladas o no avanzan con claridad no lo hacen por falta de evidenlos gestores se centran en lo que saben que funciona. Los políticos se sitúan en cias sino porque tienen una fuerte carga esa intersección normativa y un disenso político de fondo que no siempre se explicita. En estos casos, como señala Roger Pielke Jr. 22 , el científico tiene más opciones de actuar de«desatascador» si se dedica a proponer y diversificar las posibles alternativas de acción(alguna de las cuales es posible que genere los consensos necesarios para ser adoptada) que si continúa poniendo más evidencias sobre la mesa. A modo de conclusión: ¿cuáles son las perspectivas de futuro de la ciencia para las políticas públicas? Sin poder extraer conclusiones definitivas de lo que es aún un proceso en marcha en Europa, sí quisiéramos resaltar lo que entendemos resulta más significativo en la reflexión que preside la elaboración de este texto. Parecería innecesario decirlo, pero el escenario en que operan los decisores políticos y el debate sobre cómo encarar la compleja situación de«policrisis» ha sido contaminado por opiniones sin fundamento, por bulos o afirmaciones conspiranoicas que, si bien no son ninguna novedad, disponen como nunca de una capacidad de difusión masiva y de intoxicación significativa. Los análisis científicos pueden ayudar a comprender mejor un problema político, pueden contribuir a evaluar distintas opciones políticas que se planteen al respecto, ayudar a diseñar soluciones que puedan ser operativas y, en definitiva, a distinguir los hechos probados de los bulos infundados. La ciencia para las políticas pretende ayudar a los responsables políticos a diseñar e implementar acciones que sean efectivas y, de esta manera, reforzar el sistema democrático 22. R.A. Pielke Jr: The Honest Broker: Making Sense of Science in Policy and Politics , Cambridge up, Cambridge, 2007; Peter D. Gluckman, Anne Bardsley y Matthias Kaiser:«Brokerage at the Science–Policy Interface: From Conceptual Framework to Practical Guidance» en Humanities and Social Sciences Communications vol. 8 N o 84, 2021. 106 Joan Subirats | nueva sociedad | 315 en momentos en que está en duda su capacidad de cumplir sus promesas de igualdad y representatividad. La característica definitoria de la«ciencia para las políticas públicas» es su capacidad de producir conocimiento científico para la acción de los poderes públicos, pero no por ello ha de darse por sentado que sus recomendaciones son aplicables sin más por el hecho de que provengan de una fuente legítima por su«pericia» y su grado de conocimiento sobre los temas que se dirimen. El funcionamiento del sistema democrático exige que todo ello sea objeto de debate público y plural, y ahí el juego de intereses y la búsqueda de construir argumentos que consigan un respaldo mayoritario no dependen solo del conocimiento científico o de la«calidad de la investigación», sino también del conocimiento«laico» o tácito de los distintos actores y de la«calidad del debate democrático» que finalmente permitirá conducir a una decisión. Ha crecido, y todo apunta a que seguirá creciendo, de manera irreversible la significación del conocimiento y de la tecnología en el desarrollo de la humanidad y de sus formas de vida, trabajo y convivencia. La digitalización, la inteligencia artificial, los inicios de la revolución cuántica o el posible impacto del metaverso ponen de relieve un proceso que no parece tener límites. Pero, al mismo tiempo, aumentan enormemente las dudas y los conflictos sobre las implicaciones éticas y sociales de esa evolución y sobre qué camino tomar ante cuestionamientos generales como los que proyecta la emergencia climática. Surgen nuevas pandemias, reaparecen los conflictos armados en Europa y crecen el conflicto abierto o las tensiones en otros escenarios. Persiste y se enquista la desigualdad a pesar de la recuperación de los índices de crecimiento. Sabemos más que nunca lo que nos pasa y, al mismo tiempo, la capacidad desinformativa y perturbadora sobre la relación evidencias-argumentos nunca había sido tan generalizada. La fragilidad de la democracia se concentra ahora en su falta de resolución de problemas, en contraste con alternativas autoritarias que se presentan como más resolutorias a corto plazo. La combinación de ciencia y democracia, con todas las dificultades que plantea y que hemos señalado, es la alternativa que hemos tratado de presentar aquí. En definitiva, no se trata de privar a la democracia de su fundamento más esencial, que es el libre debate sobre problemas, soluciones y vías para avanzar. Pero entendemos que el cambio de época que atravesamos y la magnitud de los retos a los que nos enfrentamos exigen una conexión mayor entre la elaboración del conocimiento y del progreso técnico, muy centrada en los hechos, y el mundo de las decisiones políticas, al que se le atribuye el monopolio de los valores ya que él mismo se ocupa de los efectos que tales decisiones tendrán sobre el conjunto de la población. Relacionar mejor hechos y valores, buscando políticas que puedan articularse en el complejo mundo de las ideas, intereses y efectos, debería ser un objetivo prioritario de las democracias avanzadas. En defensa del adjetivo «liberal» Entrevista a Michael Walzer Timothy Shenk Desde los socialistas democráticos hasta los populistas de derecha, pasando por muchos centristas ansiosos, parece que todos concuerdan en que el liberalismo está en problemas. Pero ¿qué pasa con las cualidades que los liberales han mostrado en sus mejores momentos? En su último libro, La lucha por una política decente 1 , Michael Walzer, editor durante muchos años de la revista Dissent , sostiene que podemos y debemos rescatar las virtudes de la tradición liberal de la crisis del liberalismo. En esta entrevista, Walzer explica por qué los socialistas deberían estar orgullosos de llamarse liberales, pese a que muchos en la izquierda no concuerden con esto. Empecemos por el final del libro, donde usted escribe:«Las batallas por la decencia y la verdad se encuentran entre las batallas políticas más importantes de nuestro tiempo. Y el adjetivo‘ liberal’ es nuestra arma más importante». ¿Por qué tantas cosas dependen de un solo adjetivo? Si imaginamos el tipo de batallas que se están librando por la democracia, con [el primer ministro húngaro] Viktor Orbán hablando de«democracia iliberal», Timothy Shenk: es historiador, especializado en historia contemporánea de Estados Unidos y en particular, en historia política e intelectual. Su último libro es Left Adrift: What Happened to Liberal Politics (Columbia Global Reports, Nueva York, 2024). Palabras claves: liberalismo, socialismo, revista Dissent , Michael Walzer. Nota: la versión original de esta entrevista, en inglés, se publicó en Dissent, 21/3/2023, con el título«Liberal Commitments», disponible en. Traducción: Carlos Díaz Rocca. 1 . M. Walzer: La lucha por una política decente. Sobre«liberal» como adjetivo , Katz, Buenos Aires, 2024. 108 Entrevista a Michael Walzer | nueva sociedad | 315 entre otros ejemplos, como el más reciente de Israel; si imaginamos algunos de los extensos y viejos debates sobre el papel de las vanguardias en el avance del socialismo; si pensamos en las batallas que ahora se están librando en relación con el nacionalismo en muchos lugares del mundo, donde nos enfrentamos a una versión cada vez más iliberal del nacionalismo, en todos estos casos parece que para delimitar la democracia, el socialismo y el nacionalismo es necesario colocar el adjetivo«liberal» e insistir en las restricciones que conlleva. Creo que esas batallas dependen del valor y de la efectividad de ese adjetivo. Usted pone mucho énfasis en la distinción entre«liberal» como adjetivo y«liberalismo» como sustantivo. ¿Cuál considera que es la diferencia entre ambos? Comencé con un par de libros. Carlo Rosselli es uno de mis héroes; fue un líder de la resistencia política antifascista no comunista en Italia en la década de 1920 y fue asesinado por unos matones de Benito Mussolini en París cuando tenía 30 años, en 1937, unos pocos años después de que publicara un libro: Socialismo liberal 2 . Además, tengo una amiga, Yael Tamir, que hizo una tesis de doctorado con Isaiah Berlin que luego se publicó en un libro llamado Nacionalismo liberal 3 . Tamir fue ministra de Educación en uno de los últimos gobiernos de centroizquierda de Israel. Estaba pensando en el papel del adjetivo en ambos casos:«socialismo liberal» y«nacionalismo liberal». Y me pareció que el adjetivo,«liberal», es más útil que el sustantivo,«liberalismo». El liberalismo en Europa es, hoy en día, una suerte de«libertarismo», es una ideología de derecha. Solía h​​ aber un libertarismo de izquierda, al que El liberalismo en probablemente le quedaría mejor el nombre anarquismo, y que persiste en varias versioEuropa es, hoy en día, nes sectarias, pero hoy no tiene mucho arrasuna suerte de «libertarismo», es una tre. Y luego, en Estados Unidos, liberalismo generalmente significa«liberalismo del New Deal». Es nuestra muy modesta versión de la ideología de derecha socialdemocracia, y no es una doctrina muy fuerte, ya que muchos de quienes la practicaban se convirtieron en neoliberales con excesiva facilidad. Por lo tanto, el [liberal]-ismo no es una doctrina fuerte ni coherente. No quiero decir que no haya liberales. Pero los liberales son personas que se definen mejor moral o psicológicamente; son lo que Lauren Bacall, mi actriz favorita, llamaba«gente que no tiene mentes pequeñas». Un liberal es alguien tolerante con la ambigüedad, que puede sumar argumentos que no le son propios, alguien que 2. Pablo Iglesias, Madrid, 1991. 3 . Liberal Nationalism , Princeton up, Princeton, 1993. tema central | En defensa del adjetivo«liberal» 109 puede convivir con gente con la que no está de acuerdo, que tiene religiones o ideologías diferentes. Eso es un liberal. Pero esas cualidades liberales no implican ninguna doctrina social o económica. Por lo tanto, hay liberales en el mundo, y puedo reconocerlos, pero el liberalismo no describe su compromiso político real. La palabra tiene un mejor uso cuando califica los tipos de compromiso sobre los que escribo: democracia, socialismo, nacionalismo, etc. Usted parece sostener que la ideología del«liberalismo» está en el fondo vacía, pero que«liberal» como adjetivo puede alejar de extremos peligrosos a otras visiones del mundo más sustantivas. Es una forma de llegar a un punto medio. Por ejemplo, un«nacionalismo liberal» ofrece lo mejor de una devoción compartida hacia una comunidad mayor sin permitir un chovinismo a ultranza. Correcto. Pero también quiero decir que un nacionalista liberal es alguien capaz de reconocer la legitimidad de otros nacionalismos. El adjetivo es pluralista. En lo que respecta a la democracia, implica que existe un derecho a ser oposición al partido gobernante, lo que significa que tienen que existir otros partidos. Pero hay allí una tensión entre el papel que juega«liberal» cuando se habla de «socialismo liberal» y el papel que juega cuando se habla de«democracia liberal». En este último caso,«liberal» supuestamente refrena el extremismo de mayorías que pisotea derechos. Pero con«socialismo liberal» parece que se quiere subrayar el elemento democrático en una tradición socialista que puede desviarse hacia el dogmatismo sectario(en su forma más suave) o hacia el autoritarismo absoluto(en su forma más extrema). Pareciera que hay preocupación por los excesos democráticos en un caso y por su ausencia en otro. No estoy seguro de que el adjetivo haga exactamente el mismo trabajo en relación con todos los sustantivos. Pero hace un trabajo similar en democracia y socialismo, porque en el caso de la democracia, restringe el gobierno de la mayoría, y luego, en el del socialismo, es una restricción a la minoría ideológicamente preclara que reivindica el papel de la vanguardia en la creación de una sociedad socialista. También implica que tiene que haber elementos que compitan dentro del movimiento socialista. Tiene que haber espacio para diversos grupos y para el disenso. Por lo tanto, sí, la democracia liberal es crucial para el socialismo liberal. Usted defiende de forma persuasiva las virtudes del liberalismo tal como lo define. Sin embargo, cuando observa a las personas que se reivindican liberales en eeuu hoy en día, ¿cree que están a la altura de lo que ve en ese término? 110 Entrevista a Michael Walzer | nueva sociedad | 315 Bueno, algunas lo están. Porque es difícil para mí ver la cultura política liberal actual como una expresión de aquello sobre lo que usted está hablando aquí: sabiduría, ironía, autoconciencia. Sí, concuerdo. La crítica original de Dissent al liberalismo estadounidense tal como era en la década de 1950 era una crítica a la complacencia y la falta de ironía. Estoy seguro de que usted recuerda que Irving Howe hizo una crítica detallada y demoledora de Adlai Stevenson que sigue siendo una excelente discusión de ese tipo 4 . Sí, pero tiempo más tarde Howe escribió«Socialism and Liberalism: Articles of Conciliation?»[Socialismo y liberalismo: ¿artículos de reconciliación?], que fue su manera de criticar ciertas formas de socialismo autoritario 5 . Esto plantea la cuestión de cómo nosotros, en la izquierda, podemos movernos entre el liberalismo realmente existente –lo que vemos todos los días– y lo mejor de la tradición liberal que usted quiere aprovechar. Sí, existe una tradición liberal, un liberalismo al estilo de John Stuart Mill, y yo mismo me considero dentro de esa tradición. También me resulta interesante que Mill, en algunos de sus escritos, haya intentado producir un socialismo liberal. Las opiniones de Mill sobre el liberalismo y el socialismo cambiaron bastante a lo largo de su vida. El libro suyo que estamos discutiendo no es de memorias, pero es más personal de lo que cabría esperar de una obra de filosofía política. Cuando mira su propia carrera, ¿piensa que sus puntos de vista se han mantenido más o menos dentro de los mismos patrones? 4. Irving Howe(1920-1993) fue un crítico literario y figura prominente de Socialistas Democráticos de eeuu(dsa, por sus siglas en inglés). Adlai Stevenson ii(1900-1965) fue un político y diplomático demócrata estadounidense. En las elecciones presidenciales de 1952 y 1956 fue elegido candidato a la Presidencia, pero fue derrotado en ambas ocasiones por el republicano Dwight D. Eisenhower. Cuando John F. Kennedy fue elegido presidente, nombró a Stevenson embajador de eeuu ante la Organización de las Naciones Unidas(onu). Durante su mandato, Stevenson tuvo que hacer frente a importantes acontecimientos, como la invasión de Cuba por Bahía de Cochinos y la crisis de los misiles. Ver I. Howe:«Stevenson and the Intellectuals» en Dissent , invierno de 1954[n. del e.]. 5. En Dissent , invierno de 1977. tema central | En defensa del adjetivo«liberal» 111 Me crié en la cultura del Frente Popular. Entonces, llegar a[la universidad de] Brandeis y conocer a Irving Howe y Lew Coser 6 y encontrarme con estos extrotskistas y su apasionada crítica a la Unión Soviética fue un shock político y cambió profundamente mi forma de ver las cosas. Determinó abruptamente mi forma de entender la política, a mis 18 o 19 años. Cuando tenía 13 años, había escrito lo que llamé«La historia de la Segunda Guerra Mundial», que terminaba con la frase:«Rusia no lucha por ansia de conquista, sino para poner fin a la conquista». Por lo tanto, sí, he cambiado de opinión. Pero fue bastante tempranamente. Y el encuentro con los Dissentniks 7 determinó mi visión de la política. Y usted está atravesando esa transformación en la cima de lo que los historiadores describen como el consenso liberal de la posguerra. Hoy en día, esa tradición está mucho más debilitada. ¿Por qué cree que hay tanta frustración con ella hoy? En parte, culpo a la izquierda socialdemócrata por su capitulación ante el capitalismo global. El fracaso de la izquierda en la mayor parte de Europa y de eeuu para abordar la creciente desigualdad producida por el capitalismo contemporáneo explica en gran medida el surgimiento de cierta versión de populismo nacionalista de derecha. Creo comprender a los estadounidenses y euroCreo comprender a peos corrientes que se han enfadado con las los estadounidenses elites gobernantes, identificadas solo en las palabras con una doctrina de centroizquierda. He escrito sobre mis dos ciudades. Crecí en Johnstown, Pensilvania, que era entony europeos corrientes que se han enfadado con las ces una ciudad siderúrgica: era una ciudad elites gobernantes alrededor de la empresa y la empresa era Bethlehem Steel. Durante la huelga siderúrgica de 1937 –conocida como Little Steel Strike[Huelga en las pequeñas acerías]– llevaron matones a Johnstown. Y luego, en 1941, la nlrb[siglas en inglés de la Junta Nacional de Relaciones Laborales] organizó una elección, el sindicato la ganó por un amplio margen 8 , y Johnstown se convirtió en una ciudad demócrata. En 2016, dos de cada tres votantes de Johnstown optaron por[Donald] Trump. Eso fue después del colapso de la industria del acero, la virtual desaparición del sindicato, la incapacidad de los congresistas demócratas 6. Lew Coser(1913-2003) fue un sociólogo estadounidense nacido en Berlín, teórico del conflicto social. Entre sus libros, se destaca Las funciones del conflicto social [1956], fce, Ciudad de México, 1961. 7. Miembros de la revista Dissent [n. del t.]. 8. Se refiere al Comité Organizador de Trabajadores del Acero(swoc, por sus siglas en inglés)[n. del e.]. 112 Entrevista a Michael Walzer | nueva sociedad | 315 de hacer algo para sostener la vida de la ciudad. Más tarde me mudé a Princeton, Nueva Jersey, donde he vivido 40 años y que es una de las ciudades más Los liberales ricas de eeuu: allí, seis de cada siete votantes optaron por Hillary Clinton. O sea, Johnstown del New Deal abandonaron a los trabajadores que 2 a 1 para Trump y Princeton 6 a 1 para Hillary Clinton. Esta es la sociología de la izquierda estadounidense. Los liberales del New Deal abandonaron a los trabajadores que eran su eran su base y se base y se convirtieron en el partido de las clases convirtieron en el partido de las clases medias educadas medias educadas. Y los trabajadores abandonados de lugares como Johnstown recurrieron a un demagogo populista que prometió traerles de vuelta los eeuu de antaño. ¿Qué papel ha jugado la universidad en este proceso? La universidad fue, en la década de 1960 y principios de la de 1970, el hogar de una izquierda que en sus orígenes fue admirable, y en su final, desastrosa. He contado varias veces la historia de nuestro movimiento contra la guerra en Cambridge. Formamos el Comité Vecinal sobre Vietnam, que era, esencialmente, un proyecto de Harvard. Casi todos nuestros adherentes, que iban de casa en casa por toda la ciudad, eran estudiantes, exceptuados del servicio militar obligatorio, que trataban de hablar con las familias, muchas de las cuales tenían hijos en Vietnam. Teníamos, sigo pensando, la posición política correcta, pero la campaña fue un enorme fracaso. En nuestra pequeña escala, hemos ayudado a crear a los llamados«demócratas de Reagan». Que luego se convirtieron en los republicanos de Trump. Me pregunto, entonces, cuando usted mira la universidad, ¿piensa que la academia estadounidense se ajusta al ideal liberal que describe en el libro? Bueno, no he estado en una universidad desde 1980 9 , pero he observado y escuchado las cosas que suceden y hay varias tendencias diferentes y contradictorias en las universidades que mejor conozco. Hay un corporativismo creciente y una burocracia en expansión que está mayormente interesada en el negocio de la educación, y no en la educación misma. Podemos ver la creación de un proletariado académico: la disminución del número de empleos estables y potencialmente estables; la creciente cantidad de personas que trabajan a 9. Walzer es profesor emérito en el Instituto de Estudios Avanzados en Princeton, que es vecino pero no forma parte de la Universidad de Princeton[n. del e.]. tema central | En defensa del adjetivo«liberal» 113 tiempo parcial en universidades, ocupando puestos temporales, a menudo sin beneficios o sin la gama completa de beneficios, y que en muchos casos deben tener dos empleos. Fui testigo de los albores de ese proceso en Harvard a fines de la década de 1970. Todo eso es desastroso para la vida académica. Al mismo tiempo, hay una creciente actividad política en los campus, con una mayor visibilidad de la actividad de la izquierda, y gran parte de ella no tiene como contrapartida ningún tipo de movimiento o partido político de adultos. Soy miembro de un grupo de profesores liberales y de izquierda que trabajan en temas relacionados con Israel y el movimiento bds[Boicot, Desinversión y Sanción]. Estamos tratando de convencer al establishment judío de que la única forma de defender a Israel en los campus es desde una posición crítica de izquierda, y que la forma en que lo está haciendo está condenada al fracaso. Y estamos tratando de convencer a los estudiantes de izquierda –cuya política es crecientemente no liberal– de que apoyen a los demócratas liberales y a los nacionalistas liberales tanto en Israel como en Palestina, y de trabajar por una u otra versión de coexistencia. Mis propios encuentros con la izquierda en los campus no han sido, por lo general, alentadores. Esto plantea la cuestión de lo que podríamos describir como críticas fraternas. En el libro, usted dice que es importante evitar respuestas rencorosas a los compañeros que no están de acuerdo. Usted habla del caso de Dissent durante los años de la guerra de Iraq, cuando hubo un llamado a expulsar a los miembros del comité editorial que habían apoyado la guerra. A pesar de que usted se opuso a la intervención estadounidense, sintió que era ir demasiado lejos exigir que se fueran todos los que no estaban de acuerdo con usted. Pero usted tampoco ha sido renuente a buscar pelea en la izquierda. ¿Cómo ha tratado de equilibrar, por un lado, esta aversión al sectarismo con su propia voluntad de patear el avispero? Tiene que ser un debate continuo. Todo movimiento de izquierda liberal va a tener líneas que no se deban cruzar. Recuerdo el límite crucial de Dissent : que no publicaríamos una defensa del estalinismo. Y, sin embargo, publicamos a Isaac Deutscher 10 , pero con comentarios de lectores muy, muy fuertes, de modo que cualquier lector de Dissent conociera la postura de la revista. Intenté hacerlo durante la guerra de Iraq; publicamos un simposio sobre la disyuntiva de ir o no a la guerra en el invierno de 2003 con ocho comentarios: seis opuestos a ir a la guerra y dos a favor 11 . Pensé que eso dejaba en claro la posición de la revista, al tiempo que reconocía un 10. Se refiere de manera polémica al artículo de Deutscher«The Future of Russian Society», publicado en Dissent, verano de 1954[n. del e.]. 11.«Power and Insecurity» en Dissent , invierno de 2003. 114 Entrevista a Michael Walzer | nueva sociedad | 315 disenso interno. Y me molestó mucho cuando algunas personas quisieron deshacerse de las dos voces disidentes. Entonces, sí, en nuestra revista o en nuestro movimiento, es importante tener una posición política que incluya el disenso con ciertos límites más allá de los cuales no estaríamos de acuerdo en incluir a personas que se ubican, por así decirlo, del otro lado. Entonces, hay que discutir sobre los límites. No solo discutir dentro de los límites, sino discutir acerca de los límites. Ya hemos hablado de que los eeuu de la posguerra atravesaban un momento socialdemócrata, o al menos un momento en el que al liberalismo le fueron infundidas características socialdemócratas. En su libro dice que esa versión del liberalismo ha dado paso al Partido Demócrata neoliberal de la actualidad. Y también dice haber estado manifestando ante la Casa Blanca a favor de los Acuerdos de Oslo en 1993, ese momento de esperanza para Israel y Palestina. Y habla de las marchas a favor de la Unión Europea en el Reino Unido durante el referéndum del Brexit. En cada uno de estos casos, hay un periodo de optimismo seguido de una larga caída hasta llegar al presente. ¿Cree que hay una razón por la que estos momentos son tan fugaces? Está mal preguntarle algo así a un hombre anciano, porque nos sentamos a hablar de los buenos viejos tiempos y nos lamentamos de todo lo que está pasando hoy. Pero es la frustración por la situación actual lo que impulsa a muchas de esas voces jóvenes de la izquierda con las que usted podría sentirse frustrado: sienten nostalgia por un tiempo que ni siquiera han vivido. Es la indignación lo que las lleva hoy a una política más radical. Podemos hablar sobre si esa indignación es contraproducente, creo que a menudo lo es, pero no se puede lidiar con ella a menos que primero se entienda de dónde viene. Estamos, en este momento, experimentando una derrota tras otra, con victorias ocasionales, como una muy reñida elección en Brasil 12 . De hecho, recibí llamadas telefónicas y correos electrónicos celebrando esa victoria, porque esos resultados no abundan. Y fue algo para brindar y felicitar al pueblo de Brasil. Pero en cuestiones sociales y culturales más amplias(derechos de los homosexuales, derechos de las mujeres, igualdad racial), no se trata de una historia de derrotas 12. Se refiere a la segunda vuelta de las elecciones, llevada adelante el 30 de octubre de 2022, en la que Luiz Inácio Lula da Silva triunfó con 50,9% de los votos[n. del e.]. tema central | En defensa del adjetivo«liberal» 115 generalizadas; es una senda mucho más irregular que un simple declive. Lo que ocurre es que también se han producido grandes derrotas de cierto tipo de liberalismo. Las derrotas han sido muy, muy grandes, y algunas de ellas se extienden durante un largo tiempo, como la merma de afiliados a los sindicatos. Tenemos que preguntarnos por qué las victorias que usted describe, referidas a los derechos civiles, han ido acompañadas de una creciente desigualdad social y económica. Los días de gloria de la socialdemocracia parecen estar hoy muy lejos en el pasado, aunque todavía estamos, con más o menos éxito en Europa occidental e incluso aquí, defendiendo muchos de los logros de la socialdemocracia. Pero no hay ninguna idea sobre cómo avanzar hacia una sociedad más igualitaria: hay muchas personas que simplemente se han adaptado a esta carencia. Y, sin embargo, sigo creyendo, y pienso que esta debe ser Creo que las derrotas, la creencia que obre como sostén de la izquierda, que la mayoría de la gente apoyaría algo muy parecido al viejo programa socialdemócrata, pero renovado. Si de alguna en parte, son culpa de la rendición de la izquierda ante manera fuéramos capaces de encontrar una el neoliberalismo forma de presentar ese programa a quienes habitan aquí y en Europa, y pedirles que digan sí o no, creo que tendríamos una avalancha de síes. Tal vez sea ingenuo. Pero creo que las derrotas, en parte, son culpa de la rendición de la izquierda ante el neoliberalismo. Y la victoria, o una serie de victorias, no son algo imposible. No me gusta la sensación de ira y frustración que se origina en la creencia de que, de alguna manera, el mundo se ha vuelto contra nosotros y tenemos que atacar a los «elitistas» en el poder. Esa es la posición populista. Creo que tenemos que tratar de sostener una versión diferente de oposición, una versión que logre presentar una imagen de una sociedad mucho, mucho menos desigual. Concuerdo en la necesidad de mantener la esperanza. Pero hay una alternativa que usted señala en el libro. Incluye una broma que toma prestada de Irving Howe, quien, a su vez, la tomó prestada de una vieja broma judía sobre las finalidades:«En un shtetl 13 de Europa del Este, se eligió a un hombre para que se sentara a las puertas de la ciudad y velara por la llegada del Mesías, para avisar a los habitantes cuando llegara el fin de esta interminable espera. Un amigo le preguntó:‘¿Qué tipo de trabajo es ese?’.‘No está muy bien pago –respondió–, pero es un trabajo estable’». Usted escribe que el socialismo liberal es un trabajo constante, lo cual sugiere que incluso si no vamos a llegar 13. Ciudad pequeña o pueblo con mayoría de población judía[n. del t.]. 116 Entrevista a Michael Walzer | nueva sociedad | 315 a ver en vida algo parecido al socialismo, la lucha misma vale la pena. Pero ¿cómo plantea ese argumento a quienes exigen una transformación ya mismo y se enfrentan a un mundo que no llega a estar a la altura de algunas expectativas aparentemente razonables? Ese ha sido el problema de la izquierda moderada desde siempre. Ofrecemos un programa de, no quiero llamarlo cambio gradual, porque si usted piensa en algo como la victoria de Clement Attlee en 1945 y la creación del Estado de Bienestar inglés, eso no era gradualismo. Transformó gran parte de la vida cotidiana. Sí. Y tenemos que buscar momentos de ese tipo. Fue transformador, pero no fue la llegada de un mesías, no fue la creación de una sociedad socialista igualitaria. Fue la creación de una sociedad mucho, mucho mejor que la que había existido un momento antes. Y he tratado de entender ese tipo de cosas con ejemplos locales. Como le dije, crecí en Johnstown, Pensilvania. El sindicato llegó en 1941. Nosotros llegamos en 1944. Y no creo que la gente entienda lo que significó la victoria del sindicato en un lugar como Johnstown. De repente, los trabajadores del acero tenían dinero. Así de simple. Se transformaron en consumidores. Y la administración pública de la ciudad se volvió respetuosa hacia estas personas con las que nunca antes lo había sido. Cambió completamente la forma en que se sentía la vida en la ciudad. Necesitamos hablar de ese tipo de victorias, describirlas, revivirlas, porque ese tipo de victorias todavía son posibles. Re­vis­ta de Cultura y Ciencias Sociales 2024 Gi­jón N o 122 Suscripciones BATALLAS CULTURALES Suscripción personal: 40 euros Suscripción bibliotecas e instituciones: 55 euros Suscripción internacional: Europa- 85 euros(incluye gastos de envío) América y otros países- 110 euros(incluye gastos de envío) Suscripción digital: 30 euros Ábaco es una publicación trimestral de cicees , C/ La Muralla N o 3, entlo. 33202 Gijón, España. Apartado de correos 202. Tel./Fax:(34 985) 31.9385. Correo electrónico:, . Página web:. ¿Libertad sin democracia? Distopías neorreaccionarias que recorren el mundo Pablo Stefanoni Las ideas neorreaccionarias, que combinan visiones libertarias y autoritarias de la política, han venido atravesando las galaxias de extrema derecha en un contexto de expansión de nuevas tecnologías que pueden transformar al propio género humano tal como lo conocemos. Elon Musk aparece como expresión de estas formas de tecnoutopismo potencialmente antidemocrático. ¿Preferís que en 2024 visite Argentina el papa Francisco o Elon Musk? La «encuesta» propuesta en una cuenta de la red x tras el triunfo del libertario Javier Milei en las elecciones presidenciales argentinas de noviembre de 2023 tuvo un resultado previsible: se trataba de la cuenta de un simpatizante del nuevo presidente, quien se ha referido al papa Francisco como «un representante del Maligno en la Tierra» 1 . Sus seguidores expresaron de manera casi unánime su preferencia por el magnate de origen sudafricano, quien ha elogiado a Milei por rechazar de plano la idea de«justicia social». El papa, que no regresó nunca a su país desde su nombramiento en 2013, había insinuado la posibilidad de viajar a Argentina en 2024, y también el Pablo Stefanoni : periodista e historiador. Es jefe de redacción de Nueva Sociedad . Palabras claves: capitalismo, extrema derecha, libertad, neorreaccionarios. Nota: partes de este texto se publicaron en Giancarlo Summa y Monica Herz(eds.): Multilateralismo na mira. A direita radical no Brasil e na America Latina , Hucitec Editora/ Puc, Río de Janeiro-San Pablo, 2024, y en P. Stefanoni: ¿La rebeldía se volvió de derecha? , Siglo xxi Editores, Buenos Aires, 2021. 1.«Javier Milei atacó al papa Francisco:‘Es el representante del maligno’», video en canal de YouTube de w Radio Colombia, 7/9/2023, disponible en. 118 Pablo Stefanoni | nueva sociedad | 315 director de Tesla ha expresado su deseo de visitar Buenos Aires, convertida en una nueva meca de la derecha radical. Perdida entre los centenares de millones de posteos diarios, esta«encuesta» puede darnos algunas claves de lectura de las derechas contemporáneas, sobre su estética, su lenguaje y su carácter iconoclasta. La derecha está tradicionalmente ligada a las viejas jerarquías, pero esas viejas jerarquías se han visto erosionadas por una crisis de autoridad ampliamente extendida y un creciente cuestionamiento a las elites –no solo políticas, sino también culturales y sociales–, al mismo tiempo que las nuevas derechas han puesto énfasis en su faceta«antisistema». En La rebelión del público , el analista estadounidense Martin Gurri escribió:«Estamos atrapados entre un viejo mundo cada vez menos capaz de ofrecernos sustento intelectual, espiritual e incluso quizás material, y un nuevo mundo que no ha nacido aún. Dado el carácter de las fuerzas del cambio, pueden pasar décadas en las que estemos estancados con esta postura desgarbada» 2 . Hitos del viejo régimen, como los diarios y los partidos políticos, prosigue Gurri,«han comenzado a desintegrarse bajo la presión de esta colisión en cámara lenta. Muchos rasgos que valorábamos del viejo mundo también están amenazados: por ejemplo, la democracia liberal y la estabilidad económica. Algunos de ellos terminarán permanentemente distorsionados por la tensión. Otros simplemente desaparecerán». Se trata de una lucha entre«la autoridad para el viejo esquema industrial que ha dominado globalmente por un siglo y medio» y«el público para la estructura incierta que se esfuerza por volverse manifiesta» 3 . ¿De qué lado ubicar, entonces, a las nuevas extremas derechas que pululan por un Occidente que, como en la década de 1920, vuelve a sentirse amenazado, en«decadencia»? Se trata, posiblemente, de derechas ligadas al«interregno» que atraviesa el sistema global 4 , aún no cristalizadas. Para el historiador Enzo Traverso, se trata de un conjunto de corrientes que no terminó todavía de estabilizarse ideológicamente. Lo que las caracteriza, escribe,«es un régimen de historicidad específico –el comienzo del siglo xxi– que explica su contenido ideológico fluctuante, inestable, a menudo contradictorio, en el cual se mezclan filosofías políticas antinómicas» 5 . Se trata, en fin, de derechas que o bien no llegaron al gobierno o bien, habiendo llegado, no pudieron aplicar su programa maximalista; de derechas radicales que vienen alterando el 2. M. Gurri: La rebelión del público , Adriana Hidalgo, Buenos Aires, 2023. 3. Si bien esta afirmación se refiere stricto sensu a los países desarrollados, no es menos cierto que se trata de un modelo al que aspira el resto del mundo. 4. José Antonio Sanahuja:«Interregno. La actualidad de un orden mundial en crisis» en Nueva Sociedad N o 302, 11-12/2022, disponible en. 5. E. Traverso: Las nuevas caras de la derecha , Siglo xxi Editores, Buenos Aires, 2018, p. 19. tema central | ¿Libertad sin democracia? Distopías neorreaccionarias que recorren el mundo 119 © Nueva Sociedad/ Oqui Paratz 2025 Oqui Paratz es graduado en Arquitectura por la Universidad Nacional de Córdoba(unc) y en Ilustración por la Universidad de Buenos Aires(uba). Como ilustrador, trabaja para revistas y compañías de Argentina, Italia y Estados Unidos. Su trabajo ha sido expuesto en Buenos Aires, Milán, París y Angoulême. Actualmente desarrolla su primera novela gráfica, fruto de una residencia en historieta en la Maison des Auteurs(Angoulême). Página web:. 120 Pablo Stefanoni | nueva sociedad | 315 escenario político occidental pero que(aún) no lo han rediseñado, al menos no de manera radical. Entre tanto, la colisión en cámara lenta de la que habla Gurri ha erosionado también la autoridad de clérigos e intelectuales, ha alterado la forma en que se lee y discute –y en que circulan las ideas– y, sin duda, ha modificado la forma en que se significa la realidad política y social. Las imágenes del asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021 por una horda de insurgentes que cuestionaban el resultado electoral estadounidense dieron la vuelta al mundo. La mezcla de tonalidades bizarras, incompetencia estratégica y peligrosidad efectiva puso de relieve las emociones insurreccionales que atraviesan a una parte de las nuevas derechas radicales. El Capitolio no fue un rayo en cielo sereno: en agosto de 2020, una gran manifestación organizada en Berlín contra las restricciones sanitarias en el marco de la pandemia de covid-19 levantó el estandarte de la«libertad» y atrajo a una multitud heterogénea de militantes antivacunas, new age críticos de la medicina dominante y defensores de teorías complotistas. Varios de los carteles denunciaban la«dictadura del coronavirus» y, en efecto, las encuestas muestran que muchos alemanes creen vivir bajo una dictadura. Sobre el final de la jornada, varios centenares de manifestantes intentaron tomar el Bundestag, el Parlamento federal. Emblemas neonazis y del grupo complotista qanon y banderas del antiguo Reich alemán conformaron un cóctel que generó una fuerte ansiedad en la opinión pública alemana. Más tarde, el escenario fue Roma, donde una manifestación contra las restricciones sanitarias derivó en un intento de asalto del palacio Chigi, sede del gobierno, y tras enfrentamientos con la policía, una parte de los exaltados atacó la sede de la Confederación General Italiana del Trabajo(cgil, por sus siglas en italiano). Las tropas del grupo ultra Forza Nova jugaron un papel en estas protestas, pero lo que vuelve sintomática esta movilización«insurreccional» fue su capacidad de fundirse en un amplio humor antiinstitucional y«antisistema». La emoción de tomar las calles y el regocijo de oponerse al«sistema» parecen ahora muy proclives a inclinarse hacia la derecha, o a ser capturados por La emoción de tomar las calles y el corrientes reaccionarias radicales. Los acontecimientos«insurreccionales» que acabamos de mencionar también se caracterizaron por un regocijo de oponerse folclore extraño –todos recordamos la imaal«sistema» parecen ahora muy proclives gen ya inmortal del chamán con cuernos en el Capitolio– y parecen expresar un inconformismo de nuevo tipo, potenciado luego de la a inclinarse crisis de 2008 y, sobre todo, luego del triunfo hacia la derecha de Donald Trump en 2016. Más allá de estos episodios más o menos incongruentes, hay algo más profundo y menos espectacular, pero que no debe dejar de preocuparnos: la emergencia de figuras y vectores de un nuevo sentido común, que tema central | ¿Libertad sin democracia? Distopías neorreaccionarias que recorren el mundo 121 expresa nuevas formas de transgresión de derecha, que a menudo pretenden rebelarse contra el nuevo totalitarismo de la«corrección política» 6 . Es banal constatar que las extremas derechas están a la ofensiva en Occidente; lo que no lo es tanto es la corroboración de que su lenguaje y sus referencias han cambiado, así como los públicos susceptibles de ser interpelados por ellas. Combinando de manera variable nacionalismo y antiestatismo, xenofobia y guiños a la comunidad homosexual(sin dejar de denunciar el«lobby gay»), negacionismo climático y ecofascismo, antisemitismo y apoyo entusiasta a Israel, las«derechas alternativas», cuyos contornos son a menudo porosos 7 , encarnan un tipo de irreverencia«políticamente incorrecta», capaz de seducir a un sector de la juventud cansado de la«banalidad del bien» progresista y lo que muchos perciben como un sermoneo paternalista e inquisidor. Ya fuera de los márgenes en que se encontraban después de la Segunda Guerra Mundial, las derechas radicales buscan impulsar una revolución cultural antiprogresista (una verdadera contrarrevolución cultural, en palabras de la derecha húngara y polaca), navegando sobre la crisis de la idea de futuro y la inflación de distopías reinante, lejos de los movimientos de«indignados» de comienzos de los años 2000 y más cerca de una impugnación reaccionaria de las elites políticas y culturales. Uno de los ideólogos más enigmáticos de las nuevas derechas ultras, el estadounidense Curtis Yarvin, declaraba que«el régimen liberal-progresista comenzará a tambalearse cuando los chicos cool [ cool boys ] empiecen a abandonar sus valores y su visión del mundo» 8 . Hoy, definirse de derecha, sobre todo en las redes sociales, no es simplemente una expresión de conservadurismo rancio –que lo hay– o de conformismo social –que también lo hay–, sino una marca de rebeldía frente a la supuesta«Matrix progresista». Para los jóvenes socializados en la cultura del troleo en línea, fastidiar a los progres ha devenido una posición de desafío a lo establecido. Desde diversas plataformas –4chan, Twitter, Instagram o YouTube–, las derechas radicales ya no se reducen al fanatismo grupuscular de antaño y plantean desafíos que van desde las redes hasta las calles, sin olvidar declinaciones violentas de estos discursos, materializadas en atentados y matanzas en nombre de la«defensa de Occidente» o la lucha contra el«gran reemplazo» 9 . Pero asistimos también a auténticas rebeliones electorales, que están poniendo en jaque a la democracia liberal tal como la conocemos en Occidente. A las victorias de Donald Trump en 2016, en Estados Unidos, y de Jair Bolsonaro en 2018, en Brasil, se 6. P. Stefanoni y Marc Saint-Upéry:«Prólogo» en P. Stefanoni: La rébellion est-elle passée à droite? , La Découverte, París, 2022. 7. Steven Forti: Extrema derecha 2.0. Qué es y cómo combatirla , Siglo xxi Editores, Madrid, 2021. 8. James Pogue:«Inside the New Right, Where Peter Thiel Is Placing His Biggest Bets» en Vanity Fair , 22/5/2022. 9. P. Stefanoni: ¿La rebeldía se volvió de derecha? , cit. 122 Pablo Stefanoni | nueva sociedad | 315 suman las de Giorgia Meloni en Italia y Javier Milei en Argentina y el retorno de Trump en 2024, junto con el ascenso y persistencia de las extremas derechas en gran parte de Europa y América Latina. ¿Cómo interpretar el fenómeno Milei a la luz de este nuevo contexto global(o más precisamente, occidental)? ¿Qué nos dice este inesperado ascenso libertario en el país sudamericano sobre las transformaciones en curso en las derechas y sobre el momento actual? Las modulaciones de la«libertad» Más allá de los episodios más o menos incongruentes antes descriptos, hay algo más profundo: el cambio de signo ideológico de la indignación. Si el libro Indignaos , del nonagenario francés Stéphane Hessel(2011), capturó el clima El inconformismo social hacia el statu de época de los movimientos de indignados entre la primera y la segunda décadas del siglo xxi 10 , diez años más tarde esa indigquo pervive, y en nación parece estar mutando. El inconformuchos aspectos es aún más profundo, pero ¿qué mismo social hacia el statu quo pervive, y en muchos aspectos es aún más profundo, pero ¿qué significa indignarse en los años 2020? Hay varias entradas a esta cuestión significa indignarse en los años 2020? –de hecho, parece productivo un abordaje rizomático 11 – y una de ellas creemos que es la emergencia de un«libertarismo» de nuevo tipo. No se trata solo de corrientes definidas, sino de una presencia más o menos difusa en diferentes derechas radicales, que se potenció durante la pandemia y se ha ido expandiendo luego. «Libertarismo en tiempos de pandemia: ¿una reacción temporal o el resurgir de una ideología?», se preguntaba un artículo en la revista The Conversation . La autora de este breve texto señala que«históricamente[el libertarismo] ha buscado un nicho particular al margen de los partidos conservadores y socialistas, pero hoy no tiene inconveniente en autodefinirse como de derecha e incluso de derecha radical» 12 . Y apunta que«no cabe 10. S. Hesse: Indignaos , Destino, Madrid, 2011. 11. La noción de rizoma , tomada de Gilles Deleuze y Félix Guattari, refiere a una estructura sin centro, sin línea de subordinación piramidal o arborescente(sin raíz ni tronco) ni articulaciones predefinidas, y es muy útil para el tipo de fenómenos a los que nos enfrentamos, que trascienden los partidos de extrema derecha. 12. M. Victoria Gómez García(con Javier Álvarez Dorronsoro):«Libertarismo en tiempos de pandemia: ¿una reacción temporal o el resurgir de una ideología?» en The Conversation , 12/5/2021. tema central | ¿Libertad sin democracia? Distopías neorreaccionarias que recorren el mundo 123 duda de que las coyunturas especiales pueden favorecer el nacimiento o el resurgimiento de determinadas ideologías adaptadas a nuevos contextos. Creemos que esto está ocurriendo en la actualidad con el libertarismo». En efecto, el fenómeno, en el que incidió el triunfo de Trump en 2016, obtuvo un nuevo impulso con las restricciones estatales en el marco de la pandemia de covid-19. Estas redefinieron en alguna medida el uso del término«libertad» en el debate público e hicieron que los gobiernos pagaran altos costos políticos; movilizaciones callejeras de diversa magnitud y naturaleza –a menudo muy heterogéneas– surcaron muchas capitales occidentales. Desde Trump hasta la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, pasando por Jair Bolsonaro, observamos estas modulaciones del significante «libertad», asociado a un proyecto reaccionario. Este fenómeno tuvo como su momento la victoria de Milei en Argentina, con más de 55% de los votos en el balotaje de noviembre de 2023. Hasta qué punto este resurgir del«libertarismo» –con particular calado entre los más jóvenes– es más un fenómeno pasajero o resulta en algo más permanente en nuestros paisajes políticos parece aún incierto. Lo que no deja dudas es que la recepción del libertarismo de derecha en Argentina –y más allá– es un fenómeno fácilmente detectable, y hasta cierto punto curioso, que por momentos se confunde dentro del magma de las nuevas derechas«alternativas» que han venido modificando la discursividad política y alterando la forma de entender la rebeldía y las críticas al«sistema». Asistimos a una suerte de«populismo de la libertad» que, en el caso argentino, derivó en la sorprendente victoria electoral de Milei, impensable pocos meses atrás en un país sin antecedentes de outsiders en la Presidencia 13 . Siempre hay, en estos procesos, elementos contingentes, como la propia aparición de Milei, con su forma particular de carisma, en el escenario público, pero la expansión de su discurso ocurrió en un momento internacional específico: el ascenso a la Presidencia de Donald Trump en eeuu, que de la mano de Steve Bannon, extendió la retórica de la derecha alternativa(Alt Right) a escala global y funcionó como una ecología favorable a un tipo de derecha radical que ponía en cuestión el orden liberal internacional, al tiempo que encarnaba una guerra cultural antiwoke más allá de eeuu 14 . Milei y sus nuevos seguidores se identificaron rápidamente con el trumpismo. 13. Pablo Semán y Nicolás Welschinger:«El‘populismo de la libertad’ como experiencia» en Le Monde diplomatique edición Cono Sur N o 276, 6/2022. 14. Las palabras« woke » y« wokeness » proceden originalmente de la jerga política afroestadounidense, en la que eran en cierto modo equivalentes a los términos«consciente/concientización». Su uso polémico y peyorativo contra la izquierda y los movimientos sociales progresistas se extendió como la pólvora en eeuu a partir de 2020 aproximadamente, antes de ser importado por las derechas en otros países. 124 Pablo Stefanoni | nueva sociedad | 315 Hoy no es inusual que las utopías libertarias de derecha –a menudo alimentadas por la ciencia ficción– se mezclen, de manera promiscua, con (retro)utopías que buscan regresar a algún tipo de pasado dorado o avanzar hacia futuros antiigualitarios, y sobre todo, que se combinen con ideas del llamado movimiento neorreaccionario. Aunque, a primera vista, libertarios y reaccionarios no deberían tener un terreno ideológico en común, existen algunas sensibilidades compartidas que habilitan articulaciones que, solo Tanto los libertarios en apariencia, aparecen demasiado extrañas. Tanto los libertarios como los reaccomo los reaccionarios cionarios odian la«mentira igualitaria», odian la«mentira igualitaria», desprecian lo«políticamente desprecian lo«políticamente correcto» e imaginan formas posdemocráticas capaces de evitar la«demagogia de los políticos» y las«supersticiones estatistas de las correcto» masas» 15 . Tanto unos como otros pueden formar parte de coaliciones populistas, como la que llevó a Trump al poder, que hablan en nombre del pueblo contra las elites. Y, no menos importante, todos rechazan, por igual, a los «guerreros de la justicia social», una expresión paraguas utilizada en eeuu para descalificar no solo la lucha por la justicia social en sentido estricto sino la defensa del feminismo, los derechos civiles y el multiculturalismo, y que viene siendo reemplazada por el concepto de woke . El rechazo a la idea de que la justicia social 16 pueda ser posible –y más aún deseable– tiene un largo recorrido y se aúna con la defensa del laissez faire y el rechazo al Estado(la Escuela Austriaca de economía de Ludwig von Mises y Friedrich Hayek es uno de sus principales sustentos teóricos). Curtis Yarvin, conocido también por su seudónimo Mencius Moldbug, creó el concepto de«La Catedral» para nombrar el complejo intelectual estadounidense, que incluye grandes universidades, la prensa y, obviamente, Hollywood. Un lugar especial en este entramado le correspondería al intelectual y lingüista Noam Chomsky: aunque muchos podrían verlo como antisistema, en verdad, lo que él vende, según Yarvin, es puro conformismo hacia«La Catedral», una«teocracia atea» capaz de dominar las mentes; una suerte de«pastilla azul» destinada a implantar un gusano que no deja ver la realidad tal cual es. Yarvin se presenta como el anti-Chomsky y el proveedor de la«pastilla roja». Estas figuras provienen de la película Matrix , en la que 15. Laura Raim:«La‘derecha alternativa’ que agita a Estados Unidos» en Nueva Sociedad N o 267, 1-2/ 2017, disponible en. 16. Con el tiempo, el concepto de justicia social incluyó otras facetas igualitarias en el terreno del género, la«raza» y el ambiente. tema central | ¿Libertad sin democracia? Distopías neorreaccionarias que recorren el mundo 125 el protagonista, Neo, tiene que elegir entre la esclavitud(la píldora azul) y la iluminación(la píldora roja). Hoy, ironiza Yarvin, separar a la iglesia del Estado debería consistir en separar a Harvard o Stanford del Estado porque ahí es donde se está creando la verdad que luego se impone a la opinión pública a través de los medios, en eeuu y más allá. Las democracias occidentales son sistemas orwellianos como el nazismo o el comunismo, mantienen su legitimidad«formateando la opinión pública»,«esculpiendo la información» que se difunde. Y es así como la opinión pública«examina el mundo a través de una lente vertida por el gobierno». Para explicar esta forma de control, Yarvin utiliza el término « pwn» , usado originalmente por los hackers cuando tomaban el control de una computadora ajena. Entonces, ¿cómo poder ver la realidad tal como es cuando estamos pwned ? Mediante la red pill . Esta«pastilla» operaría sobre la propia química del cerebro para ver cómo funciona La Catedral«desde afuera» de ese complejo. Vistas desde afuera, las democracias occidentales «son ejemplos particularmente elegantes de la ingeniería orwelliana», que «funciona en el contexto de una prensa libre y de elecciones justas y competitivas. No opera ningún gulag.(…) El sistema puede ser orwelliano, pero no tiene Goebbels. Produce Gleichschaltung [sincronización de la sociedad] sin una Gestapo. Tiene una línea de partido sin un partido». Un«buen truco» que hace más difícil tomar conciencia de la forma en que cada quien es dominado( pwned ) 17 . Los neorreaccionarios –una de las subgalaxias de las derechas radicales–, que hace unos años concitaron muchos artículos de análisis, están vinculados al mundo tecnológico de Silicon Valley, que incluye investigaciones en ciencias cognitivas. Sus referentes cuestionan la democracia y la igualdad. La neorreacción es un movimiento de culto, antimoderno y futurista, de libertarios desilusionados con la democracia que decidieron que una cosa es la libertad y otra la democracia y que ya no se pueden lograr cambios mediante la política. Yarvin es un ingeniero en software de San Francisco, propietario de la startup Tlön, que consiguió financiamiento de Peter Thiel, cofundador de PayPal y uno de los primeros inversores de Facebook, y se ha vuelto popular en el sector más radical del trumpismo. Como apunta un artículo reciente, Yarvin destaca entre los comentaristas de derecha por ser probablemente la persona que más tiempo ha dedicado a idear cómo, exactamente, se podría derrocar y sustituir el gobierno de eeuu –«reiniciarlo», como a él le gusta decir– con un monarca, un director general o un dictador al timón. Yarvin sostiene que 17. M. Moldbug:«A Gentle Introduction to Unqualified Reservations», 2009, disponible en. 126 Pablo Stefanoni | nueva sociedad | 315 un líder creativo y visionario –como Napoleón o Lenin– debería hacerse con el poder absoluto, desmantelar el antiguo régimen y construir algo nuevo en su lugar 18 . Utopías neorreaccionarias Los neorreaccionarios consideran la democracia un producto catastrófico de la modernidad, un régimen«subóptimo» e inestable, orientado hacia el consumo en lugar de hacia la producción y la innovación, y que conduce siempre a una mayor tributación y redistribución(los políticos necesitan ganar elecciones). La democracia es consumismo orgiástico, incontinencia financiera y reality show político. No genera el progreso, lo consume. Por eso termina dando lugar a una sociedad de parásitos. El único remedio es un neoelitismo oligárquico, en el que el papel del gobierno no debería ser representar la voluntad de un pueblo irracional, sino gobernarlo correctamente. Los libertarios clásicos suelen quejarse, también, de que la democracia es demasiado permeable a poblaciones hostiles al laissez faire e impregnadas de una«mentalidad anticapitalista» gregaria. Eventualmente, incluso, de«socialismo». Por eso, si de manera realista resulta difícil creer que el Estado pueda ser eliminado, Yarvin argumenta que al menos puede ser curado de la democracia. Para eso, la clave está en tratar a los Estados como empresas. Los países serían desmantelados y transformados en compañías competidoras administradas por directores generales competentes; algún tipo de variante o combinación de monarquía, aristocracia o del denominado«neocameralismo», en el que el Estado es una sociedad anónima dividida en acciones y dirigida por un ceo que maximiza los beneficios; una suerte de feudalismo corporativo 19 . Yarvin propone que los países sean pequeños –en realidad, ciudades-Estado, como Hong Kong o Singapur, pero más libres de política y más tecnoautoritarias– y que todos ellos compitan por los ciudadanos/consumidores.«Los habitantes serían como clientes en un supermercado. Si no están contentos, no discuten con el gerente, se van a otro lado», explica Nick Land, un filósofo británico que inspiró a la denominada corriente aceleracionista, abandonó la academia, se mudó a China y se convirtió en neorreaccionario.«Si se consideran las tres célebres opciones de Albert Hirschman frente a una situación política, Exit , Voice o Loyalty [salida, voz o lealtad], apostamos al mecanismo 18. Andrew Prokop:«Curtis Yarvin Wants American Democracy toppled. He Has Some Prominent Republican Fans» en Vox , 10/2022. 19. Matthew Shen Goodman:«Bears Will Never Steal Your Car: Reacting to the Neoreactionaries» en Leap, 9/6/2015. tema central | ¿Libertad sin democracia? Distopías neorreaccionarias que recorren el mundo 127 del Exit , mientras que la democracia se basa en el derecho de Voice », precisa el autor del ensayo The Dark Enlightenment [La Ilustración oscura], una de las principales referencias de la neorreacción. Land cree que la tecnología nos dirige hacia la singularidad y el futuro posthumano, hacia una suerte de neoespecie, y que no tiene sentido tratar de evitarlo porque de todos modos va a ocurrir. Matthew Goodman apunta que«los neorreaccionarios Land cree que la tecnología nos tienden a imaginar un futuro de mónadas: no dirige hacia la un singular imperio ario que se extiende desde Washington hasta Florida, sino un paisaje infinitamente fragmentado de ciudades-Estado singularidad y el futuro posthumano, basado en el principio‘todo salida y ninguna hacia una suerte voz’. Si no te gusta, te vas a la siguiente ciudadEstado, al siguiente ceo rey o rey ceo». No de neoespecie hay política, solo reglas. Los que no pueden cumplir con las normas de ningún rey –pobres, improductivos y deficientes mentales– no tienen que ser asesinados en masa, sino que pueden ser encerrados en una cápsula conectada a un mundo virtual, al estilo de Matrix 20 . En varias cuestiones coinciden con los paleolibertarios, sobre todo en su desprecio por la democracia. Los neorreaccionarios defienden la libertad personal, pero no la libertad política. Incluso Yarbin señaló en una ocasión que eeuu debía«perder la fobia a los dictadores». La idea que está detrás de sus razonamientos es que mientras la tecnología y el capitalismo han hecho avanzar a la humanidad en los últimos dos siglos, la democracia solo ha hecho daño, por lo que la idea, simple, es separar capitalismo de democracia. Esto no es nada nuevo: de hecho, el«maridaje» entre capitalismo y democracia es reciente y siempre inestable; lo nuevo son, en todo caso, las formas para lograr ese objetivo. Tampoco es nueva la utopía de acabar con la política: incluso el marxismo se entusiasmó con el reemplazo del gobierno sobre los«hombres» por la administración de las cosas bajo el comunismo. Pero en este caso está ausente la idea de emancipación, reemplazada por una búsqueda de eficiencia, y más importante, esta suerte de ultraneoliberalismo reaccionario renuncia a la disolución del Estado, cuyo poder crecería enormemente, al tiempo que muta en supuestamente otra cosa. En esta visión –escribe crítica e irónicamente Jason Lee Steorts, jefe de redacción de la conservadora National Review –, el«gobierno» tendría un fuerte incentivo económico para que la vida sea placentera, evitando así el exit , y puede hacer lo que debe hacerse sin que se lo impidan los rituales liberaldemocráticos. La libertad, en el sentido de la participación política y la soberanía popular, ya no existirá, pero se nos promete que debido a que el reino 20. Ibíd. 128 Pablo Stefanoni | nueva sociedad | 315 estará tan bien gobernado y será tan seguro, tan maravilloso en todos los sentidos, todos pondrán pensar, decir o escribir lo que quieran,«porque‘el Estado –la corporación soberana– no tiene razón de preocuparse. La libertad de pensamiento, de palabra y de expresión ya no es una libertad política. Es solo libertad personal’». Como la corporación obtiene sus ingresos de los impuestos sobre la propiedad y los súbditos del reino pueden irse cuando quieran, hacer cosas desagradables, como usar el poder para matar o encarcelar, sería malo para los negocios. Además, si el Ejecutivo demuestra ser incompetente, los accionistas podrían reemplazarlo.«Cuanto más feliz pueda hacer Fnargland[el nombre de un utópico Estado neorreaccionario] a sus residentes, más puede cobrarles», dice Moldbug/Yarvin. Un Starbucks a gran escala. Si las clases dominantes(accionistas) se quedan sin ciudadanos/clientes, se funden 21 . Como escribe Park MacDougald,«el sentimiento antidemocrático es poco común en Occidente, por lo que las conclusiones de Land parecen chocantes, provocaciones deliberadas, que en parte lo son. Pero aunque sus recetas para la‘dictadura corporativa’ –tomadas de Moldbug– son obviamente radicales, la crítica a la democracia no lo es». De hecho, continúa MacDougald en su artículo en The Awl , Land condimenta su ensayo con citas de padres fundadores de eeuu, como Thomas Jefferson, John Adams y Alexander Hamilton, para hacer comprender que la Constitución tiene como sustrato un temor similar al pueblo. La neorreacción simplemente lleva esos temores a su siguiente paso lógico: eliminar la necesidad de un consentimiento electoral 22 . Por eso mismo, aunque sea una constelación de grupos o pensadores marginales, la neorreacción puede funcionar como un sistema de alerta temprana de cómo podrían ser una futura derecha antidemocrática y un capitalismo autoritario. No es casual que los neorreaccionarios busquen sus ejemplos en Asia, donde muchas de estas ideas son, sin duda, menos chocantes que entre el progresismo occidental. La idea es que un gobierno económica y socialmente efectivo se legitima a sí mismo sin necesidad de elecciones. Otra coincidencia con los libertarios de derecha o paleolibertarios. En palabras de MacDougald, se trataría, más que de un nuevo fascismo, de una tecnocracia capitalista rígidamente formalizada, una especie de funcionalismo puro basado en incentivos, sin movilización de masas ni una reorganización social totalitaria o un culto particular a la violencia 23 . Simplemente, la soberanía popular será eliminada y, como sustrato, existe 21. M. Moldbug:«Good Government as Good Customer Service» en Unqualified Reservations , 25/5/2007. 22. P. MacDougald:«The Darkness Before the Right» en The Awl , 28/9/2015. 23. Ibíd. tema central | ¿Libertad sin democracia? Distopías neorreaccionarias que recorren el mundo 129 en este tipo de posiciones una«extraña clase de conservadurismo cultural desilusionado», aunque«absolutamente despojado de moralismo». A esto, neorreaccionarios como Land le agregan un futurismo oscuro. El mercado genera nuevas realidades incluso antes de que hayamos tenido tiempo de ponernos de acuerdo sobre qué hacer con las antiguas, y esta tendencia se intensifica exponencialmente(o hiperbólicamente) en los niveles más elevados del desarrollo tecnológico. MacDougald agrega de manera aguda que a pesar del racismo y el autoritarismo de los neorreaccionarios, su economía política está más cerca del Singapur de Lee Kuan Yew que del Reich de Adolf Hitler. Land es elitista, más leal al iq que a la etnicidad, y con un marcado desprecio por los«proletarios con dificultades para expresarse» del ala nacionalista blanca. Pero el propio Land señala que son precisamente estos«proles» los que componen la mayor parte de la reactósfera actual.«Hay una forma directa por la cual los estadounidenses pueden terminar la democracia: elegir un presidente que prometa cancelar la Constitución», escribió Moldbug 24 . Y quizás aquí se pueda establecer algún nexo entre neorreaccionarios y nacionalpopulistas, aunque en el caso de los segundos la apelación a la soberanía popular es fundamental, al menos antes de tomar el poder. En un artículo de 2009, Peter Thiel dijo que«ya no cree que la liberPeter Thiel dijo tad y la democracia sean compatibles» 25 . La neorreacción expresa, a su vez, una forma de autoritarismo de derecha entrecruzado con un tipo de transhumanismo oscuro 26 . Sin duda, que«ya no cree que la libertad y la democracia se trata de una visión del mundo minoritaria, sean compatibles» pero, como escribió Klint Finley, arroja algo de luz sobre la psique de parte de la cultura tecnológica contemporánea 27 . Por eso vale la pena considerarlo, más que por su fuerza política-intelectual, como un síntoma: más allá de su exotismo, la neorreacción comunica cosas que están ahí . La retórica de Milei –que habla de libertad pero no de democracia– se emparenta con algunas dimensiones del poslibertarismo neorreaccionario. Cuando una periodista lo interrogó explícitamente sobre su apoyo a la democracia, Milei le respondió:«¿Usted conoce la paradoja de Arrow?». Nunca respondió que la apoyaba. Entretanto, Elon Musk, con sus connotaciones tecnofuturistas y posdemocráticas, se fue volviendo una figura de culto para amplios sectores de las 24. M. Moldbug:«A Gentle Introduction to Unqualified Reservations», cit. 25. P. Thiel:«The Education of a Libertarian» en Cato Unbound , 13/4/2009. 26. Mark O’Connell:«The Techno-Libertarians Praying for Dystopia» en Intelligencer, 30/4/2017. 27. K. Finley:«Geeks for Monarchy: The Rise of the Neoreactionaries» en TechCrunch , 23/11/2013. 130 Pablo Stefanoni | nueva sociedad | 315 derechas radicales, incluidos Milei y Bolsonaro, que lo consideran un«héroe de la libertad de expresión». Convertido en un virulento antiwoke , hoy el patrón de x –que se proyecta como una figura central del trumpismo 2.0– sintetiza muchos de los elementos de las nuevas derechas radicales: provocación, anticorrección política, libertarismo económico. Tiene inversiones en astronáutica, neurotecnologías, automóviles eléctricos. Musk es un anarquista de derecha en su expresión químicamente más pura –escribió Asma Mhalla–. Pero Musk es mucho más que el nombre de un magnate de la tecnología. Es también un sistema que forma parte de nuevos tipos de actores híbridos, que son a la vez empresas privadas, actores geopolíticos y a veces espacios públicos y que plantean una serie de desafíos respecto a los límites de lo público y lo privado en un contexto de remilitarización y geopolitización del mundo 28 . Comprender el alcance político, ideológico y geoestratégico del proyecto de Musk permite –subraya Mhalla– hacer visibles estas nuevas formas de poder y, a la vez, comprender mejor la fragilidad actual de nuestros modelos institucionales. Y también la fragilidad de la democracia, incluso donde esta parecía asentada. 28. A. Mhalla:«Musk 3t. ¿Una economía de la posverdad?» en Nueva Sociedad N o 302, 11-12/2022 disponible en. | ensayo Isabel la Católica como «chola globalizada» Iconoclasia y resignificación de un monumento boliviano Françoise Martinez El 12 de octubre de 2020, activistas del colectivo Mujeres Creando atentaron contra el monumento a Isabel la Católica en la plaza epónima de La Paz, lanzando pintura roja y vistiendo a la estatua con pollera, sombrero bombín y aguayo. Se trata de una intervención sobre uno de los monumentos emblemáticos de la ciudad que, como varios otros, formó parte de los esfuerzos de las elites del Centenario por modernizar el país, exhibir una«Bolivia regenerada» y construir una identidad nacional con miras al futuro. El paso del siglo xx al siglo xxi ha marcado, en distintos países de América Latina, un rechazo a ciertos símbolos del espacio público y la voluntad de una resignificación de fechas y estatuas. Se ha observado en las últimas dos décadas un doble movimiento: por una parte, protestas contra monumentos dedicados a figuras vinculadas al pasado colonial o al sometimiento y aniquilación de los pueblos originarios; y por otra, en particular en ocasión de las celebraciones de los bicentenarios de Françoise Martinez: es profesora de Historia y Civilización de América Latina en la Universidad de la Sorbona. Escribió, entre otros libros, Regenerar la raza. Política educativa en Bolivia(18981920) (Vicepresidencia del Estado Plurinacional/ Centro de Investigaciones Sociales, La Paz, 2021) y Celebrando la nación. México y Bolivia en su primer siglo de vida independiente(1810-1925) (uam Ediciones, Madrid, 2024). Palabras claves: descolonización, monumentos, Isabel la Católica, Mujeres Creando, Bolivia. Nota: una primera versión de este trabajo se presentó en el coloquio«Construir, renovar y destruir monumentos», organizado por David Marcilhacy y Javier Moreno Luzón en la Casa de Velázquez, Madrid, en febrero de 2024, y se publicó luego como«Isabel la Católica, o la reina chola y globalizada» en Mélanges de la Casa de Velázquez vol. 54 N o 2, 2024. 132 Françoise Martinez | nueva sociedad | 315 las independencias, el afán por destacar el rol de grupos considerados subalternos o marginalizados, los tradicionales«olvidados» de las conmemoraciones 1 . En este artículo se explora esta doble tendencia, indagando en la historia, aún poco conocida, de la estatua boliviana de Isabel la Católica, emplazada en la ciudad de La Paz. Obsequiado por la comunidad española de Bolivia a la ciudad en el primer centenario de su independencia, un tiempo de celebraciones y acercamientos diplomáticos, este monumento mucho tiempo intocado e intocable, e instalado en la plaza que lleva su nombre desde 1950, sufrió en 2020 una degradación-resignificación dirigida tanto a protestar contra lo que podía simbolizar Isabel i de Castilla como a visibilizar e incluso exaltar a otro sector de la sociedad boliviana, recién empoderado, el de las cholas paceñas 2 y, más recientemente, el de las indígenas de Bolivia. Con este doble enfoque –la presencia del monumento y sus recientes intervenciones–, se pretende indagar en la historia de una estatua que se mantuvo en su lugar sin ser cuestionada durante casi un siglo, hasta sus intervenciones y recientes resignificaciones. ¿Cómo y por qué se ideó su integración en el espacio urbano paceño en la década de 1920? ¿Qué dificultades enfrentaron su entrega, ubicación e inauguración? ¿Cómo se puede explicar que no se haya cuestionado su presencia a lo largo del siglo xx? Y ¿cómo se pueden entender las intervenciones que ha sufrido desde 2020? Afanes conmemorativos y la arteria estatuaria de la Bolivia de 1925 En la primera y segunda décadas del siglo xx, un nutrido grupo de naciones latinoamericanas celebraron el «centenario» de su acceso a la independencia. Pero en el sentido estricto de la palabra, como lo recordó Tomás Pérez Vejo en 2010, cuando empezó la ola de los bicentenarios, la mayoría de los países no había proclamado su independencia 100 años antes 3 . Se celebraba el inicio de una sublevación aquí, una batalla ganada allá, una primera declaración… Pero estas«confusiones deliberadas», que ya hemos analizado en otras ocasiones 4 , 1. F. Martinez:«Les‘oubliés’ des vitrines commémoratives» en Cahiers des Amériques Latines N o 102, 2023. 2.«Chola» designa, en Bolivia, a mujeres de origen aymara y quechua o mestizas que suelen usar una vestimenta tradicional con polleras, sombrero típico y aguayos en los que llevan a sus bebés o sus mercancías. 3. T. Pérez Vejo:«Presentación. Los centenarios en Hispanoamérica: la historia como representación» en Historia Mexicana vol. lx t. 237 N o 1, 7-9/2010, p. 7 y sigs. 4. F. Martinez: Celebrando la nación. México y Bolivia en su primer siglo de vida independiente (1810-1925) , uam Ediciones, Madrid, 2024. ensayo | Isabel la Católica como«chola globalizada» 133 son una constante de las políticas simbólicas que se implementaron en el siglo xix con el propósito de legitimar la existencia de los nuevos Estados latinoamericanos. Bien se sabe, en efecto, que el propósito de las conmemoraciones históricas no consiste tanto en celebrar la historia de lo que aconteció como en negociar su «representación» y la construcción de una historia compartida celebrada. En el caso de Bolivia, al conmemorar el 6 de agosto de 1825, se eligió celebrar la firma de la Primer Acta de Independencia, rubricada al año de la victoria de la batalla de Junín, el 6 de agosto de 1824, que marcó un paso decisivo hacia la victoria final. La voluntad política es la que dicta y elige lo que se debe festejar, la historia digna de transmitirse a la posteridad, y por eso el fenómeno conmemorativo ocupa un lugar señero en la construcción de los Estados-nación. Cuando se acercó el «momento centenario» en Bolivia, el país acababa de vivir el periodo de estabilidad política más largo de su historia, con un gobierno liberal que gobernó entre 1898 y 1920, impregnado de las corrientes positivistas y evolucionistas-darwinistas en boga. En este ideario y proyecto de nación, las distintas sociedades se enfrentaban en una lucha por la vida que les imponía, si querían sobrevivir, modernizarse a toda costa y, en el caso boliviano, superar la situación atrasada del país mediante la«regeneración» nacional 5 . Todo y todos deben modernizarse. En ese marco, la ciudad de La Paz, como otras capitales o grandes ciudades del continente, pasa por una etapa de cambio y por una fase de«necesaria ostentación», frente al resto del mundo y ante los mismos ciudadanos, de sus transformaciones, para incentivar cierto orgullo nacional y patriotismo 6 . La erección de grandes monumentos públicos es, pues, bastante tardía en Bolivia. Coincide con esta fiebre conmemorativa de los primeros centenarios(1909 y 1925) y con la necesidad de celebrar la nación en grande en el espacio público. El presidente Bautista Saavedra, al hacerse cargo del gobierno, a mediados de julio de 1920, busca promover este sentimiento de orgullo patrio incorporando monumentos en el espacio urbano. Uno de los objetivos de estos monumentos era revalorizar a los héroes en la memoria colectiva e insertarlos en una narrativa nacional exitosa que se buscaba promover, a pesar de dos guerras perdidas hasta entonces(del Pacífico, 1879-1883; del Acre, 1903). Se trataba, como lo menciona Raoul Girardet para el caso francés, de 5. Desarrollamos esta cuestión del pueblo considerado, por sus características étnicas, responsable del atraso nacional, en Regenerar la raza. Política educativa en Bolivia(1898-1920) [2010], cis/ Vicepresidencia, La Paz, 2021. La vertiente modernizadora de las dos décadas anteriores al momento centenario rima, en particular, con una urbanización de las capitales. 6. Se organizó un coloquio sobre este tema en la Casa de Velásquez, en febrero de 2020, con el título«El momento centenario entre América Latina y España». 134 Françoise Martinez | nueva sociedad | 315 «rehacer una conciencia» tras la(s) derrota(s) 7 . Apareció entonces este afán estatuario que se plasmó, en las grandes ciudades del país, en monumentos ecuestres, bustos de medio cuerpo o figuras de cuerpo entero en pedestales(Estatua de la Libertad en Potosí, traída de Francia en 1909 para la conmemoración del primer grito libertario; monumento a Pedro D. Murillo, héroe de la insurrección de 1809 en La Paz, inaugurado con un mes de retraso en agosto de 1909 8 ), para visualizar, en la ciudad, una historia significativa para el Primer Centenario, que pudiera generar unión y orgullo nacional. Se trataba de perpetuar la memoria de héroes «cual sacerdotes de una religión santa, que no otra cosa es el patriotismo», como recordaba el periódico La República en la inauguración del monumento ecuestre al mariscal Sucre en la Plaza Tamayo(hoy conocida como Plaza del Estudiante), un año después de las celebraciones centenarias, el 6 de agosto de 1926 9 . Si se observa el álbum que se publicó para las fiestas de agosto de 1925, titulado Bolivia en el Primer Centenario de su Independencia , ya se ve la importancia de ostentar, en lo que designamos como un«monumento de papel» 10 , la modernización de las principales ciudades del país, mostrando sus plazas y estatuas. Unos 12 monumentos fueron erigidos entre 1920 y 1928 11 . Pero esos proyectos escultóricos que coincidieron con las conmemoraciones centenarias iban de la mano de la política exterior y la construcción de alianzas internacionales, armando lo que Pablo Ortemberg llamó una«geopolítica de los monumentos» 12 . Así, y para centrarnos en el eje troncal de la ciudad de la Paz, ya se encontraba la Alegoría de la República, y se colocaron, en esos años: la estatua del capitán José Alarcón, realizada 7. R. Girardet: Le nationalisme français(1871-1914) , Seuil, París, 1983. 8. La historia de este monumento es digna de una novela: muchos repiten hasta la fecha el rumor de que el monumento a Pedro Domingo Murillo no corresponde a la imagen del personaje sino a la de un torero. De hecho, se aprobó en 1907 el proyecto de un monumento al prócer encargado al italiano Orazio Ferruccio Cantele. Pero debido a varias peripecias, la estatua recién se inauguró el 22 de agosto de 1909. Para más detalles sobre su construcción, piezas perdidas y retrasos, v. Margarita Vila Da Vila:«Arte y alegoría política en el primer centenario de la República de Bolivia: el monumento a Pedro Domingo Murillo en La Paz» en Classica Boliviana. Revista de la Sociedad Boliviana de Estudios Clásicos N o xi, 2022. 9.«Un solemne acto cívico patriótico constituyó la inauguración del monumento al mariscal de Ayacucho» en La República , 6/8/1926. 10. F. Martinez:«Monumentos de papel. Las obras conmemorativas publicadas en México y Bolivia en el primer centenario de su independencia» en Revista Boliviana de Investigación-Bolivian Research Review vol. 10, 2013. 11. Mario Yujra Roque:«La construcción del imaginario histórico nacional a través de la iconografía de monumentos 1900-1930», tesis de licenciatura, Universidad Mayor San Andrés, La Paz, 2004. 12. P. Ortemberg:«Geopolítica de los monumentos: los próceres en los centenarios de Argentina, Chile y Perú(1910-1924)» en Anuario de Estudios Americanos vol. 72 N o 1, 1-6/2015. ensayo | Isabel la Católica como«chola globalizada» 135 en 1917 como reconocimiento al primer aviador boliviano; el monumento ecuestre de Simón Bolívar, regalo del gobierno venezolano para las celebraciones; la estatua de Cristóbal Colón, regalo de la colonia italiana para la misma ocasión 13 ; y el monumento ecuestre del mariscal Antonio José de Sucre. En efecto, el Centenario fue una etapa en la que distintas colonias extranjeras hicieron obsequios como«actos de homenaje a Bolivia» en la conmemoración de su fecha gloriosa. Tal acto tenía una significación peculiar, como lo recordaba la prensa del momento, a la vez retrospectiva y prospectiva, pues se trataba de«hacer perdurar el recuerdo de un país extranjero en nuestra tierra por medio de un monumento, una obra de arte, etc.». El diario La República mencionaba con orgullo las colonias amigas que habían cumplido con el «cortés ofrecimiento»: la colonia alemana había regalado un avión(que dio origen al Lloyd Aéreo Boliviano, la compañía aérea nacional); la colonia francesa, un busto de Bolívar; la colonia suiza, un reloj; la colonia italiana, la estatua de Colón; y la colonia española, el«Monumento a la Reina Isabel la Católica cuya ubicación aún no ha sido determinada, existiendo la intención de inaugurarlo el 12 de octubre del presente año» 14 . El plazo no iba a cumplirse, pero el obsequio sí se entregaría. La entrega de la estatua y el fraternal apretón de manos Se pueden registrar más de 80 estatuas y monumentos a Isabel la Católica, en España y América, para homenajear, como lo indican textos grabados, a la reina que hizo posible la aventura de Colón y que prohibió la esclavitud de los indígenas. Sin embargo, tratándose de América Latina, muchas de estas estatuas son de la década de 1970 y posteriores, y solo cuatro(la de Bogotá, ciudad de Guatemala, San Salvador y La Paz) son de las dos primeras décadas del siglo xx. La estatua paceña de Isabel la Católica es, precisamente, de las primeras en inaugurarse en la región, en ese momento centenario en el que se busca exaltar nuevas hermandades, en particular entre la antigua colonia y su metrópoli. En marzo de 1924, un año antes de las grandes fiestas centenarias, la Sociedad Española de Beneficencia de La Paz 15 conformó un Comité Pro 13. Las colonias italianas acostumbraban obsequiar monumentos a Colón a los países latinoamericanos que las acogían, como ya lo habían hecho a la ciudad de Lima en 1860 o a Buenos Aires en el centenario de la Revolución de Mayo. La de La Paz fue inaugurada el 16 de julio de 1926«a las 4 p.m. en la avenida 16 de Julio», como lo recordó La Razón en su edición del 9/8/1921. 14.«Obsequios de las colonias extranjeras en el Centenario de Bolivia» en La República , 5/6/1926. 15. La institución se había creado como«sociedad humanitaria» de auxilio en 1882, para los españoles e hijos de españoles. Ver Estatutos de la Sociedad Española de Beneficencia de La Paz, reformados y aprobados en Junta General de 05/06/1882 , Tip Rel, La Paz, 1882. 136 Françoise Martinez | nueva sociedad | 315 Monumento 16 para erigir y regalar a Bolivia un monumento dedicado a la reina Isabel la Católica 17 . La iniciativa fue propiciada por Emilio Bonel, quien había presentado la idea en 1915 en Sucre, como expresión de su«deseo de contribuir a que la raza iberoamericana, unida por fuerte y fraternal abrazo, marchara a la cabeza de la civilización». ¿Cómo se podía encontrar la forma de unir a España y Portugal y los países de Europa con los de América? La respuesta, según Bonel, era con un símbolo, como lo aclaró en un discurso suyo que Juan Bosacoma leyó en la inauguración del monumento: se necesitaba«algo muy alto y muy noble que pudiera ser mirado y alabado por todas[las repúblicas latinoamericanas] como gloria propia, y fuera su enseña común, sin que en ninguna de ellas despertara un mal recuerdo: ese símbolo era Isabel la Católica» 18 . Una vez aprobado unánimemente el proyecto, Bonel pidió a la Unión Iberoamericana de Madrid que se hiciera cargo de la realización. En 1917, seguía buscando apoyos para construir el monumento anhelado, hasta que la colonia española de Bolivia aceptó por unanimidad hacerse cargo del proyecto y erigir el monumento. El comité español de La Paz, respaldado por un comité boliviano establecido en Barcelona, logró que este encargara la obra al escultor balear Jaime Otero Camps 19 . Otero Camps la esculpió en el puerto de Barcelona. Luego, la compañía Trans Atlántica Española la transportó gratuitamente como una contribución al embellecimiento de la ciudad de La Paz 20 . Sobre la fecha de la inauguración han circulado datos contradictorios. Se anunció primero para el Centenario de 1925. Algunos autores han mencionado un retraso y su entrega en 1926. Y cuando la declararon«patrimonio arquitectónico y urbano de La Paz», en 2017, El Diario publicó que se trataba de un regalo de 1928, como también lo hizo la Agencia Municipal de noticias, el año anterior 21 . De hecho, la inauguración se produjo el 12 de octubre de 1927, como lo muestran las ediciones de El Diario de los días 12 y 13 de octubre, anunciando el primero la ceremonia de inauguración y relatándola a posteriori el segundo. 16. Se volvió, a continuación, el Comité Pro Monumento a Isabel la Católica. 17. Carlos Gerl Pardo y Randy Chávez García: Patrimonio escultórico público de la ciudad de La Paz , Gobierno Autónomo Municipal, La Paz, 2010. La iniciativa fue propiciada por Emilio Bonel, de nacionalidad española y vecino de Sucre. Los residentes españoles en Sucre, La Paz y Cochabamba realizaron sus aportes y se contó además con la contribución del industrial minero español Matías de Mendieta, que radicaba en Potosí. M. Yujra Roque: ob. cit., p. 129. 18.«Discurso de Emilio Bonel» en El Diario , 13/10/1927. 19. Se encuentra en catálogos con su nombre catalán, Jaume Otero Camps(1888-1945). Ya tenía una trayectoria reconocida en el país y en el extranjero. 20.«La inauguración del monumento a Isabel la Católica» en El Diario , 13/10/1927. 21. Gobierno Autónomo Municipal de La Paz:«Concejo Municipal declara patrimonio a la plaza Isabel la Católica», 1/8/2016. ensayo | Isabel la Católica como«chola globalizada» 137 Figura 1. Estatua y detalle del pedestal, foto de Yolanda Barrientos Cortez, licencia cc, 2018. En el relieve del pedestal, se puede observar el estilo neoclasicista de una alegoría de la concordia entre la Monarquía española y la República de Bolivia, representada al modo de las estelas atenienses, como un apretón de manos. Este simboliza la amistad lograda entre ambos países a 100 años de la guerra que separó políticamente ambos territorios. Encarna, como quería Bonel,«la raza iberoamericana unida por fuerte y fraternal abrazo» 22 . Marie-Angèle Orobon mostró que «la pareja formada por el león y la alegoría femenina para representar a la Monarquía española se impuso en la iconografía de exaltación de la realeza en el siglo xvii» 23 . Obviamente, en este caso no hubo león (que en América Latina se ha usado para denunciar la soberbia colonial y mostrarlo abatido y vencido). Las mujeres descalzas y de tamaño parecido se presentan en pie de igualdad. A la izquierda, la primera representa a España, con su corona rematada en pequeños castillos como referencia a la tierra de la reina católica. Si bien las figuras tienen el mismo tamaño, España afirma su condición de antigua metrópoli, extendiendo el brazo sobre el hombro de su compañera. Los rostros, figuras femeninas e indumentaria se inscriben en una tradición clásica y siguen los códigos del arte griego del siglo v a. C. A la derecha, Bolivia también lleva una túnica, pero en lugar de corona tiene un gorro frigio, símbolo revolucionario de la Independencia, y sostiene a su izquierda los fasces con el hacha que desde tiempos romanos son el símbolo de la unión y del pueblo constituido jurídicamente en República. En cuanto al monumento, y como lo deseaba Bonel, la reina Isabel la Católica parece dominarlo todo, con feminidad e infinita dulzura. La ubicación en un lugar clave Ya antes de que la estatua se entregara, el Concejo Municipal, de acuerdo 22. El Diario , 13/10/1927. 23. M.-A. Orobon:«El cuerpo de la nación: alegorías y símbolos políticos en la España liberal (1808-1874)» en Feminismo/s N o 16, 12/2010, p. 44. 138 Françoise Martinez | nueva sociedad | 315 con la Prefectura del Departamento de La Paz, había decidido colocarla en la parte centro-sur del eje troncal de la avenida Arce, que reunía para entonces varios de los monumentos aludidos . El Concejo resolvió:«Autorizar al señor Cónsul de España, para que pueda colocar la estatua de Isabel la Católica en sitio denominado el Óvalo, en la Avenida Arce, previa traslación que se efectuará del Parque Infantil» 24 . La decisión de los concejales, en ese momento, parece haber sido de consenso, pero rápidamente se manifestaron resistencias. Entre varias de las razones para oponerse, se consideró que, de erigirse allí una estatua, el espacio debía reservarse para héroes más republicanos y más guerreros. Si bien se le debía a Isabel la Católica el «descubrimiento de América» y era justo que su estatua ocupara un sitio notorio,«la plaza del Óvalo, por el hecho de ser el centro de la extensa avenida Arce y posiblemente el nudo de otra avenida que comunicará[el barrio de] Sopocachi con Miraflores es a propósito para que en el centro de ella se erija un monumento ecuestre» 25 . Sin pensar en un héroe particular, se consideraba que la plaza sí se debía reservar para«un monumento verdaderamente tal» que«por su magnificencia» se merecería dicho lugar. Lo que designaban como monumentos ecuestres y verdaderos eran monumentos a la República, a la Independencia, al Ejército, pensando en figuras heroicas como Bolívar, Sucre, Santa Cruz. Isabel −por española o por mujer− no calificaba allí. El monumento a la reina de Castilla no dejaba de ser un«monumento de la colonia española», que bien podía erigirse en cualquier otro sitio. El consulado español defendió, no obstante, el lugar para la«reina de las reinas» ante otras ubicaciones que despertarían«justas susceptibilidades en la colonia española», y se ratificó finalmente el lugar elegido, aceptando por una ordenanza del 28 de septiembre el traslado del parque infantil del Óvalo a la Plaza Abaroa. Pero no dejó de ser una batalla entre las ambiciones de unos patriotas para contar con símbolos republicanos en la Plaza del Óvalo y el afán de la representación española por lograr que la estatua ocupara, como lo mencionaba Bonel, «el vértice de la Pirámide formada por la América del Sur, a muy cerca de 4.000 metros de altura y casi al pie del Illimani, cuyas nieves eternas le servirán de majestuoso fondo». De tal forma,«estará donde la gloria de Isabel la Católica merece y simbolizará la unión espiritual de las naciones ibero-americanas» 26 . En ese marco se concretó, por fin, la entrega(por el encargado de negocios, don Eduardo Sáenz) e 24. En Resoluciones Municipales , 1924-28, Libro g, foja 127. 25.«Una medida de ornato desacertada» en La República , 11/9/1926. 26.«La inauguración del monumento a Isabel la Católica» en El Diario , 13/10/1927. ensayo | Isabel la Católica como«chola globalizada» 139 Figura 2. Plaza del Óvalo, foto de la Colección Arq. Gismondi. Fuente: Fotos Antiguas La Paz, licencia cc. inauguración de la estatua el 12 de octubre de 1927 a las 10 de la mañana. Con la presencia del presidente Hernando Siles, se descorrió el velo que cubría el monumento, atribuyéndole el doble significado de homenaje a«la memoria de la soberana que con clarividencia admirable hizo posible el descubrimiento de un mundo» y«el de materializar el afecto de la colonia española a nuestra patria» 27 . La estatua no había podido tributar a la conmemoración del Centenario pero sí iba a hacerlo, y por mucho tiempo, al Día de la Raza, promoviendo una confraternidad visible y palpable entre ambas naciones. En 1950, la plaza adoptó el nombre de Plaza Isabel la Católica, que perdura hasta hoy. El dato es significativo porque muestra que, en ese momento de ascenso revolucionario compartido por varias naciones latinoamericanas, las referencias históricas de los monumentos públicos no estuvieron en conflicto, sino que algunas referencias nuevas se añadieron a las existentes 28 . El Movimiento Nacionalista Revolucionario(mnr), 27.«Hoy será inaugurado el monumento a Isabel la Católica» en El Diario , 12/10/1927. 28. Nicolas Vincent y Pablo Quisbert: Pachakuti. El retorno de la nación. Estudio comparativo del imaginario de nación de la Revolución Nacional y del Estado Plurinacional , pieb, Sucre, 2014. 140 Françoise Martinez | nueva sociedad | 315 que lideró la Revolución de 1952, buscaba unidad nacional y no era necesario deshacerse de los símbolos anteriores ni correr el riesgo de nuevos conflictos o tensiones. La nueva plaza de la chola globalizada En 2016, como anticipando que debía proteger este espacio de memoria, el Concejo Municipal declaró la plaza y su monumento como patrimonio arquitectónico de la ciudad de La Paz. Pero el 12 de octubre de 2020, Día de la Descolonización −en reemplazo del Día de la Raza−, varias activistas del colectivo Mujeres Creando atentaron contra la estatua de Colón en el Paseo de El Prado y contra el monumento a Isabel la Católica, lanzando pintura roja, vistiendo a la estatua con manta, pollera, sombrero (bombín) y aguayo 29 y bautizando el espacio con su nueva denominación: «Plaza de la Chola Globalizada». De ese modo, rompían con el cliché de las cholas como supervivencia de la tradición y las presentaban como vitales actoras del mundo de hoy. El grupo feminista Mujeres Creando nació en 1992, liderado por María Galindo y Julieta Paredes ‒quien luego se desvinculó del movimiento‒ y utiliza los grafitis y performances como modos de acción en una propuesta«despatriarcalizadora, anticapitalista, antirracista y anticolonial». El grupo, sumamente disruptivo por Figuras 3 y 4. Estatua de Isabel la Católica intervenida, El País , 13/10/2020. 29.«Ponen manta, pollera, sombrero y aguayo a la estatua de Isabel la Católica» en El Deber , 12/10/2020. ensayo | Isabel la Católica como«chola globalizada» 141 sus posiciones feministas radicales y el lesbianismo declarado de sus líderes, se alimentó de las reflexiones del Taller de Historia Oral Andina (thoa) fundado por Silvia Rivera Cusicanqui con otros jóvenes sociólogos aymaras en la década de 1980, y de los subaltern studies que llegaron en esos mismos años a Bolivia con sus teorías en torno de la colonialidad del poder. El año 2020 también fue un momento inspirado por el movimiento Black Lives Matter[Las vidas negras importan], como eco de una protesta globalizada en el marco de lo que Mauricio Tenorio Trillo llama la«inmediatez cibernética» 30 . De modo que ese 12 de octubre de 2020 fue una jornada marcada, en varios puntos del continente, por actos reivindicativos en contra del colonialismo y la conquista de América. Los blancos de las protestas fueron a menudo las estatuas de Colón. En La Paz también, pero con una atención especial dirigida a la estatua de Isabel la Católica. En Facebook, los comentarios fueron miles. Muchos se indignaron ante el«vandalismo» de Mujeres Creando y su falta de respeto a los monumentos patrios; lamentaron además los gastos que iba a significar la limpieza y pidieron que se les iniciaran procesos judiciales. El colectivo respondió apuntando el racismo implícito de esas reacciones y preguntándose por qué el nuevo traje de Isabel la Católica constituiría un agravio:«¿Por qué? ¿Por qué desvestir a la reina y ponerle un traje que caracteriza a la mujer indígena es un agravio? Ahí opera una mentalidad racista que entiende eso como un insulto» 31 . Otros vieron una contradicción: para criticar la estatua española, se usaba la vestimenta de la chola, que no era sino otro legado de los españoles. Algunos encontraron el happening artístico interesante y felicitaron a María Galindo por el esfuerzo para que los monumentos fueran el reflejo del pueblo. Otros expresaron en una forma más directa su rechazo a los símbolos coloniales con un«A la mierda Colón. A la mierda Isabel la Católica». Finalmente, hubo quienes se indignaron, pero arguyendo que era una falta de respeto… a la chola paceña, chola que prefería que la dejaran en paz. Retomando la tipología de William García Ramírez, podemos pensar esas acciones como prácticas decolonizadoras sustentadas en la convicción de que deshacer es el primer paso para un nuevo hacer 32 . El primer objetivo que buscan esas prácticas es, según este 30. M. Tenorio Trillo: La historia en ruinas. El culto a los monumentos y a su destrucción , Alianza, Madrid, 2023, p. 11. 31. José Pablo Criales y Almudena Barragán:«Un grupo de activistas interviene la estatua de Isabel la Católica» en El País , 13/10/2020. 32. W. García Ramírez:«Deshacer para rehacer: arquitecturas frente a la decolonización» en Dearq N o 36, 2023. 142 Françoise Martinez | nueva sociedad | 315 autor,«deshacer para reivindicar una causa». El happening sí fue una acción performativa contra una narrativa colonizadora impuesta en el espacio público. Cuestionó valores impuestos y defendió que la estatuaria representara a la sociedad y a sus miembros. Puso de realce el lugar de las mujeres indígenas-mestizas en la sociedad boliviana y quiso visibilizarlas. La heroína, digna de admiración, al final era esta mujer indígena-mestiza, con su cuerpo, su vestimenta, sus adornos. Otra modalidad de esas prácticas es «deshacer para revertir un hecho o un relato». Aquí, en efecto, homenajearon a la mujer chola, que sustituyó a la reina blanca. Como lo señaló María Galindo:«El colonialismo español trae la figura de la mujer blanca e instaura, en todo el continente, un modelo de mujer, de belleza y de virtud, un sujeto de feminidad muy específico que funciona hasta el día de hoy en las sociedades latinoamericanas. La mujer no blanca es, por excelencia, la fea, la no deseada, la destinada a los trabajos más baratos y duros» 33 . De modo que el happening habría alterado el significado y el sentido original del monumento al anular, parodiar y transformar esas normas del poder colonial. El tercer objetivo de esas prácticas, según García Ramírez, sería«deshacer para reconstruir una memoria». En el caso de la Isabel resignificada, no solo se trataría de darle un lugar a la«mujer de pollera», sino de reconocer y valorar el espacio que ya ocupaba en la sociedad boliviana. Así se explica también el cambio de nombre de la plaza Isabel la Católica como«Plaza de la Chola Globalizada», para combatir la idea falaz, según María Galindo, de que«la mujer indígena está aprisionada en la cultura originaria alejada del mundo (…) chola sí, pero supercosmopolita». Mientras tanto, las demás mujeres de pollera presentes en el lugar gritaban:«No nos quedaremos sumisas ni subordinadas». Más allá de los propósitos mencionados, la performance asumió un claro posicionamiento político. Se realizó en 2020, tras la dimisión forzada de Evo Morales y la llegada al poder del gobierno interino de Jeanine Áñez, quien debía organizar nuevas elecciones en las que no se presentaría como candidata, y decidió finalmente, tras permanecer más tiempo en el poder en el contexto de la pandemia, no solo postergar la votación a octubre de 2020, sino además postularse ella misma. Algunos carteles proclamaban:«Ni Jeanine, por ser mujer, ni Isabel, con su poder, representan para las mujeres libertad y placer», o «Nuestros sueños no caben en sus urnas». A esas reivindicaciones políticas se sumaron otras más sociales, como «Jubilación para las amas de casa ¡ya!» 34 . Isabel de Castilla, resignificada 33. J.P. Criales y A. Barragán: ob. cit. 34.«Feministas visten de chola a Isabel la Católica el mismo día en que Colón aparece pintado» en Opinión , 12/10/2020. ensayo | Isabel la Católica como«chola globalizada» 143 en chola paceña, se convirtió así en un espacio adecuado para expresar nuevas demandas políticas y sociales. De chola globalizada a reina india Si bien en la década de 1920 la estatua de Isabel la Católica pudo generar algunas reservas en cuanto a su ubicación, impresiona su mantenimiento y estabilidad en el siglo que siguió. Vio cómo otros símbolos se agregaban sin desplazarla ni cuestionarla, hasta esta fecha reciente, cuando la intervención transgresora de Mujeres Creando tuvo el mérito de generar un debate público sobre los significados de esa estatua en la historia nacional y las representaciones colectivas. Las intervenciones y el debate siguen vigentes, como lo han reflejado, en 2024, las láminas metálicas de protección colocadas en la base de la estatua, que han acogido tanto las pintadas que repetían el nuevo nombre de la Plaza de la Chola Globalizada como las que buscaron borrarlas. El último 12 de octubre de 2024, la elección militante fue otra. En las rejas, un cartel de cartón la designó como«Patrona del Colonialismo», como lo indicaba también la enorme corona de bufón de la corte que Mujeres Creando le colocó a la estatua en tono de burla, a la vez que de denuncia. La chola globalizada pasó a ser la reina india, pintada de rojo. Le pusieron un manto de virgen de Figura 5(izq.): Protecciones metálicas alrededor del monumento, foto de Pablo Quisbert, 9/2/2024. Figura 6(der.). Estatua de Isabel la Católica con corona de bufón y manto militar, La Opinión, 12/10/2024. 144 Françoise Martinez | nueva sociedad | 315 corte militar, subrayando la violencia del proceso histórico que quieren condenar, afirmando:«Colonialismo es despojo, racismo es genocidio». En el pecho del monumento, una placa indicaba«India violada». En la prensa, varios artículos condenaron de nuevo la acción, con títulos como«Colectivo liderado por María Galindo daña la plaza Isabel la Católica en La Paz» 35 , mientras algunos reconocían y explicitaban su propósito:«Arrojan pintura a estatua de Isabel la Católica en rechazo al ‘colonialismo’». El alcalde de La Paz, Iván Arias Durán –elegido en 2021–, denunció el mismo día, en la red x:«Vándalos que odian la ciudad de La Paz dañaron el ornato público que nos cuesta a todos los paceños». El tuit provocó la furia de varios internautas que, a pesar de compartir sus lamentos, se indignaban más aún por la ineficacia del funcionario a la hora de castigar o prevenir esos atropellos de unos«acomplejados izquierdistas». Ya que el alcalde conocía a las autoras de los ultrajes mencionados y que tenía en sus manos los recursos políticos y jurídicos para procesar a sus responsables, que solo se quejara en las redes demostraba su impotencia o su hipocresía. Como cada 12 de octubre de estos últimos años, mientras algunos les gritaban a Mujeres Creando que estaban arruinando la plaza, otros valoraban la intervención y llamaban incluso a sacar la estatua, arguyendo que«nadie hoy en día quiere monumentos de sus verdugos». Así, la última intervención de 2024 se enmarca en una tradición de lucha contra una historia que sigue invisibilizando o minimizando el saqueo que han padecido los pueblos indígenas a lo largo de la historia, así como las relaciones racializantes que el sistema colonial instauró. Sin embargo, lo notable es que, en 2024, se dejó espacio también a las denuncias de abusos sexuales y violaciones. La última intervención de la estatua puso de realce la importancia de escuchar a las mujeres víctimas de género, de clase y de raza. Ha sido un nuevo llamado a que los monumentos y plazas públicas puedan interpelar y ser parte de las reflexiones y del debate social. Y es que el bufón no es solo el personaje ridículo de quien uno se ríe, sino también el que observa y se ríe de las debilidades y los vicios de los demás; es a la vez actor y observador de la locura, al servicio de la denuncia y la toma de conciencia de los fallos de su época. 35. El Mundo-Bolivia , 13/10/2024. Summaries Resúmenes en inglés Gerardo Caetano: Uruguay Is No Island: The Return of the Left and Its Challenges [5003] The Frente Amplio(Broad Front) managed to return to power after its defeat in 2019. Despite the popularity of the outgoing president, Luis Lacalle Pou, the ruling coalition could not retain power and Yamandú Orsi will be the next president. In a campaign without great displays of enthusiasm, the left was able to regain ground and overcome the absence of its historical leaders as candidates. Keywords: Elections, Frente Amplio ( fa ), Yamandú Orsi, Partido Nacional, Uruguay. Sylvain Cypel/ Sarra Grira/ Patrick Haenni: Siria: x -Ray of an Ideological Mutation [5004] The abrupt fall of Bashar al-Assad’s regime, which had Russian and Iranian support, and the coming to power of the former jihadist Abu Mohammad al-Julani raise a series of questions about the ideology of the de facto leader of the country and of the Hayat Tahrir al-Sham(htc) movement. Some clues can be obtained from the Islamist rebel administration of the opposition stronghold of Idlib, but ruling Syria from Damascus has other dimensions and requires other capabilities and commitments. 146 summaries Keywords: Islamism, Abu Mohamed al-Julani, Bashar al-Assad, Hayat Tahrir al-Sham( htc ), Syria. Diego Velásquez: Reactionary Overflow of Capitalism: The Techno-Feudal Hypothesis: Interview with Cédric Durand [5007] Alejandro Galliano: The Ungovernability of Capitalism 4.0 [5005] Keywords: Big Tech, Market, Planning, State, Techno-Feudalism. Are we living in more chaotic times than our ancestors? What differentiates today’s capitalism from its previous versions? Has liberal democracy become one of those«traditional» institutions and practices that can hinder the flow of capital and must be removed? Keywords: Capitalism 4.0, Chaos, Liberal Democracy, Ungovernability, West. Robin Wilson: Social Democracy and Its Crossroads: Interview with Eunice Goes [5008] Keywords: Capitalism, Emancipation, Social Democracy, Working Class. Monica Herz/ Giancarlo Summa: The Far Right as a Threat to Global Governance [5009] Barbara Stiegler/ Christophe Pébarthe: Walter Lippmann or Liberalism against Democracy [5006] After the failures of laissez faire , Walter Lippmann theorized the need to use the State to transform the human species, branded as maladapted to its new environment. Returning to some of these ideas allows us to rethink the crisis of democracy and its defense. Keywords: Adaptation, Democracy, Neoliberalism, Walter Lippmann. The rise to power of right-wing authoritarian leaders and the growing political influence of extreme right-wing and supremacist movements in an increasing number of countries represent an existential threat not only to democracy at a national level, but also to global governance and the future of the multilateral system, i.e. the network of interconnected international organizations and institutions developed by and around the United Nations(un) after 1945. Keywords: Extreme Right, Global Governance, Multilateralism, United Nations( un ). summaries 147 Joan Subirats: The Gap between Knowing and Doing in Times of Polycrisis [5010] In a world undergoing a multiple crisis, we seem to know more than what we can actually do to change things. Scientific knowledge is articulated with a certain political impotence in the midst of the crisis of democracy. It is therefore worth reflecting on how science and technology can help us in this environment of uncertainty and apparent lack of perspectives, and how scientists, with their significant evidence, could contribute to improve decisions and public policies. Keywords: Politics, Polycrisis, Public Policies, Science, Uncertainty. Timothy Shenk: In Defense of the Adjective«Liberal»: Interview with Michael Walzer [5011] Keywords: Liberalism, Socialism, Dissent magazine, Michael Walzer. Pablo Stefanoni: Freedom without Democracy? Neo-Reactionary Dystopias Sweeping the Globe [5012] Neo-reactionary ideas, combining libertarian and authoritarian visions of politics, have been traversing the far-right galaxies in a context of expanding new technologies that may transform the very human race as we know it. Elon Musk appears as an expression of these forms of potentially anti-democratic techno-utopianism. Keywords: Capitalism, Extreme Right, Freedom, Neo-Reactionaries, Elon Musk. Françoise Martinez: Isabella the Catholic as a«Globalized Chola»: Iconoclasm and Re-Signification of a Bolivian Monument [5013] On October 12, 2020, activists from the Mujeres Creando[Women Creating] collective attacked the monument to Isabella the Catholic in the eponymous square in La Paz, throwing red paint and dressing the statue in a skirt, a bowler hat and an aguayo , a traditional Andean woolen wrap. This is an intervention on one of the city’s emblematic monuments that, like several others, was part of the efforts of the elites of the Centennial to modernize the country, showcase a«regenerated Bolivia» and build a national identity for the future. Keywords: Decolonization, Monuments, Isabella the Catholic, Mujeres Creando, Bolivia. Diciembre de 2024 Li­ma N o 276 ARTÍCULOS: La fuerza de los pequeños, Leonardo Boff . Homilía en memoria de Gustavo Gutiérrez, Daniel Groody . El profeta que revolucionó la teología católica para los pobres, Michael E. Lee . Amistad y teología en la vida y obra de Gustavo Gutiérrez, Raúl E. Zegarra . Con gratitud al amigo, compañero y maestro, Glafira Jiménez París . En camino hacia la utopía por la senda de la liberación, Juan José Tamayo . ¡Gracias, Gustavo, por haberme acompañado en esta andadura!, Jesús Martínez Gordo . Protagonista de la teología de la liberación, María José Caram . Reflexiones a propósito del paso de Gustavo Gutiérrez, Carlos Flores Lizana . Teología desde culturas y espiritualidades de los pueblos, Diego Irarrázaval . Testimonios especial sobre Gustavo Gutiérrez, Félix Grández Moreno, Timothy Matovina, Severino Dianich, Pedro Trigo, Salomón Lerner Febres, Luis Zambrano, Ana Gamarra Rondinel, Ernesto Olano Vargas, Mary Beth Moore, sc, Pedro Vega, Robert Ellsberg, Dean Dettloff, Max Hernández Camarero . Misa de exequias del Padre Gustavo Gutiérrez, Homilía del cardenal Carlos Castillo , arzobispo de Lima. El Sínodo. Balance de la segunda sesión, Cecilia Tovar . La encíclica sobre el corazón de Jesús. Propuesta de lectura, Raúl Pariamachi ss.cc. Rememorar es resistir. Reflexiones sobre la necesidad de recuperar la democracia, Gonzalo Gamio Gehri . Apuntes del caminar de la Iglesia. Cuidando la Casa Común, Pedro Hughes . Otro sacerdote asesinado en México, Carmen Lora . Edita y distribuye Centro de Estudios y Publicaciones, Belisario Flores 681 – Lince, Lima 14, Perú. Tel.:(511) 4336453 – Fax:(511) 4331078. Correo electrónico:. Página web:. RELACIONES INTERNACIONALES Julio-Diciembre de 2024 La Plata Año 33, N o 67 EDITORIAL: Norberto Consani . DIÁLOGOS: María de los Ángeles Lasa . ESTUDIOS: El fracaso de la política exterior populista: la política exterior brasileña en el gobierno de Jair Bolsonaro de 2019 a 2022, Beatriz Bandeira de Mello, Miriam Gomes Saraiva. Afganistán y los desafíos a la hegemonía estadounidense a finales del siglo xx y principios del xxi , Sidnei J. Munhoz . La insubordinación ideológica de la periferia. El caso de China, Juan Cruz Ramón Margueliche, Hilario Patronelli . Más calidad y menos cantidad en la Cooperación Internacional para el Desarrollo en el Sur Global: la experiencia de Brasil, Marina Bolfarine Caixeta, José Alejandro Sebástian Barrios Díaz. China como contrincante semi-periférico: recuperando el Estado en el análisis de sistemas-mundo, Luciano Moretti, Joel Sidler, Víctor Ramiro Fernández. DOSSIER: Ecos del Cono Sur sobre la Revolución de los Claveles(19741976): la experiencia chilena y el velascato peruano, Ricardo Andrés Pérez Haristoy, Gilberto Aranda Bustamante . La trascendencia de la guerra colonial y el golpe de Estado del 25 de abril de 1974 en las relaciones entre Cuba y Portugal(1959-1975), Fernando Camacho Padilla . De septiembre a abril. El golpe militar de Chile y la Revolución de los claveles portuguesa bajo la mirada de la Voz de Galicia, Francisco Javier Morales Aguilera . La izquierda española frente al golpe de Estado en Chile y la Revolución de los Claveles: el caso de los marcos interpretativos de lc y ort , Miguel Alejandro Pérez Cabrera. REFLEXIONES: Futuro incierto: regresar al medioevo o crear algo nuevo, Javier L. Surasky. Director – Fundador: Dr. Norberto Consani Relaciones Internacionales es una publicación del Instituto de Relaciones Internacionales, Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, Universidad Nacional de La Plata. Calle 48 e/ 6 y 7 – 5° Piso, 1900, La Plata, Argentina. Tel.:(54-221) 4230628. Página web:. Correo electrónico:. Enero-Abril de 2025 RE­VIS­TA DE CIEN­CIAS SO­CIA­LES Quito Vol. xxix N o 81 TRANSICIONES JUVENILES AL MERCADO LABORAL EN AMÉRICA LATINA DOSSIER: Presentación del dossier, Ana Miranda y Rafael Merino . Precariedad laboral y juventudes: los mercados de trabajo en Argentina, Brasil, Colombia y México, Nelson FlorezVaquiro y Lia Alejandra Hincapié-Aldana . Migraciones, género y trabajo juvenil: transiciones superpuestas en sectores populares de Argentina, Débora Gerbaudo-Suárez . Identidad laboral y prácticas profesionales en Chile: experiencias en la educación técnica secundaria, Leandro Sepúlveda-Valenzuela y María José Valdebenito-Infante . Tecnicatura Universitaria en Agroecología: una alternativa laboral para jóvenes de familias migrantes en Argentina, Susana Shoaie-Baker . Cambio en la política pública para jóvenes y acceso al empleo en Colombia, Jorge Enrique Martínez-Carvajal . TEMAS: Profesionales de la salud a favor del aborto en Argentina: entre el derecho y la clandestinidad institucional, Romina Accossatto y Lucas Marucci . Las otras víctimas del feminicidio: reparación integral y violencia institucional en Ecuador, Carla M. Álvarez-Velasco y Alejandro Laufer-Corella . Movimiento antiminero y oportunidades políticas en el sur del Ecuador, Nelson Cajamarca . Masculinidades en transformación. Significados de los relatos de universitarios del sur de Chile, Loreto Arias-Lagos y Juan Carlos Peña-Axt . Outsider-insider : una experiencia identitaria de los feminismos latinoamericanos, Sandra Villanueva-Gallardo . Íconos es una publicación cuatrimestral de Flacso-Ecuador, La Pradera E7-174 y Av. Almagro, Quito, Ecuador. Tel.:(593 2) 3238888. Correo electrónico:< revistaiconos@flacso.edu.ec>. Página web:< www.revistaiconos.ec>. Diciembre de 2024 Barcelona Nueva época N o 138 DESIGUALDAD ALGORÍTMICA: GOBERNANZA, REPRESENTACIÓN Y DERECHOS EN LA ia Coordinación: Daniel Innerarity, Carme Colomina Saló, Marta Cantero Gamito ARTÍCULOS: Introducción, Daniel Innerarity, Carme Colomina Saló, Marta Cantero Gamito . Defensa y crítica de la gobernanza algorítmica, Daniel Innerarity . Las otras geopolíticas de la inteligencia artificial, Carme Colomina Saló, Marta Galceran-Vercher . Acceso a la justicia en tiempos de ia : ¿hacia una justicia low-cost?, Marta Cantero Gamito . Opinión pública masiva: colonización algorítmica y sintetificación de la esfera pública, Carlos Saura García, Patrici Calvo . Nuevas formas de poder digital en la red: dimensiones de la política sexual de las Big Tech, Águeda Gómez Suárez, Rosa Mª Verdugo Matés . Los seres humanos en la toma de decisiones automatizada en el marco del rgpd y la Ley de ia , Anna Levitina . Oportunidades desde la economía social en la lucha contra las amenazas de la ia , Miguel Guillén Burguillos, Eloi Serrano Robles . La regulación europea de la ia ante los sesgos y riesgos de discriminación algorítmica en contextos migratorios, Encarnación La Spina . La llegada de la ia a las ciudades: urbanismo de plataformas y nuevos regímenes de gubernamentalidad, José Luis Blasco Ejarque, Francisco Javier Tirado . RESEÑAS DE LIBROS. Revista cidob d’Afers Internacionals es una publicación académica cuatrimestral de relaciones internacionales y desarrollo de la Fundación cidob , c/ Elisabets, 12- 08001 Barcelona, España, Tel.(+34) 93 302 6495. Se edita en formato impreso y digital. Página web:. Marzo-Junio de 2024 El Cotidiano re ­ vis ­ ta de la rea ­ li ­ dad me ­ xi ­ ca ­ na Ciudad de México N o 243 EDUCACIÓN Y GOBIERNO ARTÍCULOS. La reforma educativa y la resistencia magisterial en México, Emelio Betances . La ilegitimidad legítima en el Caso Ayotzinapa, Abraham Zaid Díaz Delgado . Gobernanza y gobierno digital. Desarrollo y participación electrónica en América Latina durante el siglo xxi , Edwin Bulmaro Bahena Armilla . La educación pública en México en la búsqueda del modelo del conocimiento, Juan Antonio Castillo López . La vulnerabilidad social mexicana ¿Hacia una interpretación sociológica?, Miguel Vite Pérez . Crisis de los partidos, desalineamientos y reconfiguración política en México, Rigoberto Ramírez López y M. Alejandro Carrillo Luvianos . Estrategias didácticas para aumentar la motivación en los estudiantes de educación media superior del submódulo: Prepara el instrumental y equipos de laboratorio de acuerdo con procesos estandarizados, de la especialidad del laboratorista químico, Gabriela Huerva Rogel y Claudia Leticia Ortega Balmori . Contralorías ciudadanas autónomas para el buen gobierno del agua en la Comarca Lagunera, Carlos Chairez-Araiza . Los grilletes de control sobre el proceso de trabajo docente en educación superior, Pedro Adrián Anaya Pedraza . Porfirio Muñoz Ledo, el presidente que no fue, Luis Ángel Bellota . El Cotidiano es una publicación de la Universidad Autónoma Metropolitana. Av. San Pablo 420, Edif. K-011, Col. Nueva Rosario, C.P. 02128, Ciudad de México. Tel. 53 18 93 36. Apartado Postal 32031, Ciudad de México, 06031. Correo electrónico:. Agosto de 2024 Ecuador Debate Quito N o 122 ÉLITES Y DERECHAS EN AMÉRICA LATINA COYUNTURA: Estados Unidos 2024: elecciones políticas o guerra cultural. ¿Un dilema coyuntural o una corriente profunda?, Fernando Bustamante . La derecha al poder en la Argentina(1983-2023): los casos de Propuesta Republicana( pro ) y La Libertad Avanza( lla ), Santiago C. Leiras . Conflictividad socio-política: Marzo-Junio 2024, David Anchaluisa . TEMA CENTRAL: Presentación del Tema Central: Élites y derechas en América Latina, Miguel Ruiz Acosta . La derecha peruana y su deriva neogolpista, Anahí Durand Guevara . Antipopulismo y radicalización de las derechas en Ecuador, Franklin Ramírez Gallegos . Dominación y conflicto político del uribismo en Colombia. 2002-2010, Alexander Gamba Trimiño . La derecha en México: entre el Yunque y Vox, Hugo Sánchez Gudiño . De Macri a Milei: la peligrosa obsesión de las clases dominantes argentinas, Andrés Tzeiman . La internacional reaccionaria y su influjo sobre América Latina, Ariel Goldstein . DEBATE AGRARIO: Jóvenes indígenas: propósitos y desafíos, Luis Alberto Tuaza Castro y Rudi ColloredoMansfeld. ANÁLISIS: La cadena del reciclaje: aportes sociales, económicos y ambientales. El caso de la Asociación«17 de septiembre» en Portoviejo, Xavier León-Vega, María Fernanda Solíz, Claudia Rodríguez y Alía Yépez . RESEÑAS. Ecuador Debate es una publicación del Centro Andino de Acción Popular. Redacción: Diego de Utreras N28-43 y Selva Alegre, Apartado aéreo 17-15-173-B, Quito, Ecuador, Tel.:(593-2) 2522-763. Página web:. Correo electrónico: . DÓN­DE CON­SE­GUIR NUES­TRAS PU­BLI­CA­CIO­NES www.nuso.org Ale­ma­nia: F. Delbanco, Tel.:(49 4131) 2428-8, e-mail:. Ar­gen­ti­na: Dis­tri­bui­do­r: Jor­ge Wald­hu­ter, Pavón 2636, Buenos Aires, Tel./Fax:(5411) 6091.4786, e-mail: . Bo­li­via: en La Paz: Yachaywasi, Tel.:(591) 2 2441.042, e-mail: . En Santa Cruz de la Sierra: Lewylibros, Junín 229, Tel.:(591) 3 3360709. Colombia: Librería Fondo de Cultura Económica, Calle 11 No. 5-60, Barrio La Candelaria, Bogotá, Colombia. Tel.:(571) 2832200, e-mail:. Costa Rica: Librería Nueva Década, Tel.:(506) 2225.8540, e-mail:. Es­pa­ña: Marcial Pons-Librero, Tel.:(34 914) 304.3303, e-mail: . Ja­pón: Ita­lia Sho­bo, Fax: 3234.6469; Spain Sho­bo Co., Ltd., Tel.: 84.1280, Fax: 84.1283, e-mail: . Pe­rú: El Virrey, Bolognesi 510, Miraflores, Lima, Tel.: 444.4141, e-mail:. Puer­to Ri­co: Laberinto, 251 calle de la Cruz, San Juan, Tel.:(787) 724.8200, e-mail:. Ven­tas y con­sul­tas por in­ter­net: Distribución internacional a librerías: PARA SUSCRIBIRSE A NUEVA SOCIEDAD S U S ­C R I P ­C I Ó N In­cluye fle­te aé­reo Amé­ri­ca La­ti­na Res­to del mund­ o Argentina ANUAL 6 nú­me­ros US$ 75 US$ 120 $ 20.000 B I E ­N A L 12 nú­me­ros US$ 142 US$ 228 $ 40.000 > Formas de pago In­gre­se en, don­de en­con­tra­rá un for­mu­la­rio pa­ra re­gis­trar su pe­di­do y efect­uar el pa­go. > Para otros medios de pago y cualquier otra consulta, escriba a< distribucion@nuso.org >. SEPTIEMBRE-OCTUBRE 313 GUERRA, PAZ Y MULTILATERALISMO COYUNTURA Pablo Ospina Peralta. La resiliencia de Daniel Noboa. Elecciones en un Ecuador en crisis. TRIBUNA GLOBAL Pablo Elorduy. x como megáfono neorreaccionario. Las guerras que Elon Musk podría perder TEMA CENTRAL José Antonio Sanahuja. Estancamiento bélico y paz negociada en Ucrania Dilemas y fórmulas en juego Chelsea Ngoc Minh Nguyen. Gaza, Ucrania y el desmoronamiento del«orden mundial basado en reglas» Hinde Pomeraniec. Vivir en un mundo peligroso. Entrevista a Juan Tokatlian Ezequiel Kopel. La guerra en Gaza: una catástrofe moral para Israel Martín Baña. La invasión de Ucrania como batalla geocultural Chris Miller. La guerra, no tan fría, de los chips Ray Acheson. Desarme y desmilitarización. Una revisión crítica de la Nueva Agenda de Paz de la onu Antonio Jorge Ramalho. Brasil y la refundación del multilateralismo Lars Klingbeil . Es hora de una nueva política Norte-Sur ENSAYO Roberto Gargarella . ¿Qué es el derecho de izquierda? SUMMARIES 314 NOVIEMBRE-DICIEMBRE ¿QUÉ DICE LA MÚSICA SOBRE AMÉRICA LATINA? COYUNTURA Noam Titelman. ¿Make Chile Fome Again? Escenarios preelectorales para 2025 TRIBUNA GLOBAL Gabriel Winant. El regreso de Trump y las antinomias del Partido Demócrata TEMA CENTRAL Abel Gilbert. El streaming o la lógica musical del capitalismo financiero Mercedes Liska. Si no puedo perrear, ¿no es mi revolución? Música, sexualización de la cultura y feminismo Florencia Isaura Paparone. ¿Cómo conquistó el pop coreano América Latina? Consumos, performances y militancias de los k-popers César Jesús Burgos Dávila. ¡Que truene la tambora y que suene el acordeón! Composición y consumo de narcocorridos en Sinaloa Pablo Schanton. Milo j , el trap argentino y Los juegos del hambre Rafael González Escalona. En el Malecón, solo bailamos este son. Cómo el reparto está reinventando la música cubana Manuel Soriano. Cantar, alentar, insultar. De dónde salen los cantitos de cancha Pablo Alabarces. ¿El rock resiste? Roqueros, política y rebeldía en América Latina ENSAYO Enrique Schmukler. El sueño eterno del surrealismo SUMMARIES E n nuestro próximo número MARZO-ABRIL 2025 316 Política de los cuerpos www.nuso.org Enero-Febrero 2025 NUEVA SOCIEDAD | 315 ¿Un capitalismo ingobernable? COYUNTURA Gerardo Caetano Uruguay no es una isla. El regreso de la izquierda y sus desafíos TRIBUNA GLOBAL Sylvain Cypel / Sarra Grira / Patrick Haenni Siria: radiografía de una mutación ideológica TEMA CENTRAL Alejandro Galliano La ingobernabilidad del capitalismo 4.0 Barbara Stiegler / Christophe Pébarthe Walter Lippmann o el liberalismo contra la democracia Diego Velásquez La hipótesis tecnofeudal. Entrevista a Cédric Durand Robin Wilson La socialdemocracia y sus encrucijadas. Entrevista a Eunice Goes Monica Herz / Giancarlo Summa La extrema derecha como amenaza para la gobernanza mundial Joan Subirats La brecha entre saber y hacer en tiempo de policrisis Timothy Shenk En defensa del adjetivo«liberal». Entrevista a Michael Walzer Pablo Stefanoni ¿Libertad sin democracia? Distopías neorreaccionarias que recorren el mundo ENSAYO Françoise Martinez Isabel la Católica como«chola globalizada»