NUEVA SOCIEDAD 318 Reaccionarios made in America 318 NUEVA SOCIEDAD es una revista latinoamericana abierta a las corrientes de pensamiento progresista, que aboga por el desarrollo de la democracia política, económica y social. Se publica cada dos meses en Buenos Aires, Argentina, y circula en toda América Latina. Directora: Ingrid Ross Jefe de redacción: Pablo Stefanoni Coordinadora de producción: Silvina Cucchi Plataforma digital: Mariano Schuster, Eugenia Corriés Administración: Clementina Caverzaghi Claas, Néstor Sassone N ueva S ociedad N o 318 Diseño original de portada: Horacio Wainhaus Diagramación: Fabiana Di Matteo Ilustraciones: Fernando Norat(Tropiwhat) Fotografía de portada: ap Photo/John Locher Corrección: Germán Conde, Vera Giaconi Traducción al inglés de los sumarios: Ingrid Reca Impreso en Talleres Gráficos Nuevo Offset, Viel 1444, Buenos Aires, Argentina Los artículos que integran N ueva S ociedad son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no reflejan necesariamente el pensamiento de la Revista. Se permite, previa autorización, la reproducción de los ensayos y de las ilustraciones, a condición de que se mencione la fuente y se haga llegar una copia a la redacción. N ueva S ociedad – ISSN 0251-3552 Oficinas: Marcelo T. de Alvear 883, 4 o piso, C1058AAK Buenos Aires, Argentina Tel.:(5411) 4312-1732 Correo electrónico: (distribución y ventas) El portal N ueva S ociedad es una plataforma de reflexión sobre América Latina. Articula un debate pluralista y democrático sobre política y políticas latinoamericanas. es un proyecto de la NUEVA SOCIEDAD 318 Julio-Agosto 2025 Índice COYUNTURA 5039 Andrés Pertierra. Los cubanos votan, otra vez, con los pies.................. 4 TRIBUNA GLOBAL 5040 Daniel Trilling. ¿Es esto fascismo?.......................................................... 13 TEMA CENTRAL 5041 Juan Elman. Trump 2.0 y las reconfiguraciones de la derecha. Entrevista a Corey Robin....................................................................... 33 5042 Nick Serpe. Un neoliberalismo del suelo y la sangre. Entrevista a Quinn Slobodian................................................................ 48 5043 Ayelén Oliva. ¿Cómo se transformó Florida en la capital maga de Estados Unidos?....................................................................... 57 5044 Ava Kofman. El complot neorreaccionario de Curtis Yarvin................ 69 5045 Mariano Schuster. Los antepasados del trumpismo: ¿de los márgenes al poder? Entrevista a John S. Huntington................. 100 5046 Antonella Marty. Make America blanca otra vez.................................. 123 5047 Eric Maroney. ¿Una extrema derecha multirracial? Entrevista a Daniel Martínez HoSang y Joseph E. Lowndes................ 131 5048 Evgeny Morozov. Oligarcas intelectuales legisladores........................ 144 ENSAYO 5049 Nicolás Medina Mora. Ideologías americanas.................................... 159 SUMMARIES Segunda página El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca parece algo más que la repetición de su primera gestión. Además de ejecutar una venganza ideológica, el magnate neoyorquino está usando el poder presidencial de una manera que muchos consideran peligrosa para la propia democracia. Junto con ello, se están fortaleciendo diversas corrientes reaccionarias –y figuras que hasta hace poco eran excéntricos radicales en los márgenes de la política– que propician una obsesiva batalla«anti- woke». A estos reaccionarios made in America se dedica el Tema Central de este número de N ueva S ociedad . Entrevistado por Juan Elman, el teórico político estadounidense Corey Robin –autor de La mente reaccionaria. El conservadurismo desde Edmund Burke hasta Donald Trump– analiza el trumpismo 2.0 desde una perspectiva histórica, mostrando de qué forma ha expandido el poder del Ejecutivo para hacer cosas que nadie pensó. Pero estas novedades, como explica Robin, están atravesadas por no pocas conexiones con gobiernos republicanos previos. Pensar en las transformaciones del neoliberalismo resulta productivo para analizar el momento actual, así como las continuidades y rupturas que representan las nuevas derechas. El historiador Quinn Slobodian, entrevistado por Nick Serpe, sostiene que la extrema derecha contemporánea se entiende mejor si se la considera una rama del proyecto neoliberal y no una reacción en su contra. Esta derecha radical ha logrado combinar la competencia de mercado con ideas importadas de la neurociencia, la psicología evolutiva, la genética y otras ciencias naturales, en lo que, apelando al romanticismo alemán, podría resumirse como un«neoliberalismo del suelo y la sangre». Estas posiciones, como analiza Antonella Marty, llevan a algunos a parafrasear el eslogan trumpista, de manera más o menos implícita, como« Make America blanca otra vez», en una lucha por(re)conquistar el alma de Estados Unidos. La política estadounidense se está transformando también«geográficamente». Ayelén Oliva muestra cómo la tradicionalmente periférica Florida se segunda página 3 ha transformado en la capital maga [Make America Great Again]. Observada en el pasado con cierto desprecio exotista, como lo plasmaron diversos escritores, la región cuenta con una suerte de Casa Blanca paralela: el club y residencia Mar-a-Lago, desde donde el mandatario republicano proyecta sus veleidades ideológicas refundacionales. Entre las figuras que promueve la nueva reacción se destaca Curtis Yarvin, alguien que hasta hace un tiempo aparecía como un«bicho raro», con sus apelaciones a que eeuu pierda«la fobia a los dictadores», y hoy es leído con atención por políticos de la primera línea del Partido Republicano. Ava Kofman, que lo siguió durante varios meses, traza un perfil de este emprendedor/ filósofo que propone que el presidente sea reemplazado por un ceo -monarca y promueve ideas antidemocráticas y distópicas, englobadas en la llamada «Ilustración oscura». Por su parte, Evgeny Morozov, especialista en las implicaciones políticas y sociales de la tecnología, explica cómo varios magnates tecnológicos han construido carteras de inversión que funcionan como argumentos filosóficos. Figuras como Peter Thiel, Elon Musk, Sam Altman o Marc Andreessen han reemplazado los yates por anaqueles de libros, actúan con una audacia que a menudo provoca desconcierto e impulsan utopías reaccionarias apalancadas en sus fortunas. El historiador John S. Huntington, en una entrevista de Mariano Schuster, muestra que las fronteras entre lo«marginal» y lo mainstream fueron siempre porosas, y sostiene que la extrema derecha fue importante, de diversos modos, en el movimiento conservador organizado alrededor del Partido Republicano. Pero aborda también cómo el trumpismo aceleró un proceso de radicalización que hoy pone en jaque las instituciones de la democracia liberal. Pese a sus vertientes nativistas, estas derechas han sabido adaptarse a los tiempos, a veces de manera sorprendente. Los investigadores Daniel Martínez HoSang y Joseph E. Lowndes, entrevistados por Eric Maroney, abordan las tonalidades multirraciales que han venido asumiendo las derechas radicales. Hasta hace un tiempo, prevalecía la convicción de que, a medida que Trump desplazaba el partido y sus campañas hacia la derecha recurriendo a una retórica nativista y racista, se limitarían las posibilidades de una coalición multicultural de la derecha. Pero no es eso lo que ha ocurrido, y hoy la derecha está lejos de reducirse a su base blanca. Entre los discursos que están atrayendo a una base no tradicional están las apelaciones al antiestatismo, la autonomía personal, el emprendedorismo, la moral evangélica y«la ley y el orden». Muchas de estas tendencias no se limitan a eeuu . De hecho, son asumidas por diferentes derechas en todo el mundo, con un Trump que, desde Washington y la Florida, proyecta un estilo radical y transgresor, no falto de idas y venidas y posiciones a menudo confusas, que marca el clima de un presente convulsionado e incierto. | coyuntura Los cubanos votan, otra vez, con los pies Andrés Pertierra En un nuevo contexto de crisis y represión tras las protestas de 2021, la«salida» parece una opción frente a la ausencia de«voz» y«lealtad» al régimen. El nuevo éxodo expresa la frustración de muchos cubanos, sobre todo jóvenes, tras el fracaso de la apertura bajo la presidencia de Raúl Castro y la ruptura de la promesa de un aumento del bienestar a cambio de la pervivencia del sistema de partido único. El 1 de abril de 1980, seis cubanos que buscaban asilo estrellaron un autobús urbano contra las puertas de la embajada de Perú en La Habana. El equipo de seguridad cubano de la embajada intentó detener la furgoneta, pero no lo consiguió, y mató involuntariamente a uno de los suyos en el fuego cruzado. El gobierno peruano se negó a devolver a los refugiados al gobierno cubano. Fidel Castro trató de forzarlos retirando a los agentes de seguridad, pero esto se revelaría un grave error de cálculo: miles de personas más se abalanzaron sobre la legación diplomática para solicitar asilo, y esto convirtió lo que inicialmente era un escándalo menor en un gran acontecimiento internacional. Tras un prolongado asedio, el gobierno cubano resolvió la situación permitiéndoles a los descontentos salir por el puerto de Mariel. Transportados por una improvisada flota privada de barcos, en su mayoría procedentes de Florida, unos 125.000 cubanos abandonaron Andrés Pertierra: es doctorando en Historia Latinoamericana y del Caribe en la Universidad de Wisconsin-Madison, con especialización en historia de Cuba. Palabras claves: crisis, éxodo, protestas, represión, Miguel Díaz-Canel, Cuba. Nota: una versión anterior de este artículo, en inglés, se publicó en Dissent , primavera de 2025, con el título«The Cuban Exodus». Traducción: Pablo Stefanoni. coyuntura | Los cubanos votan, otra vez, con los pies 5 la isla en los meses siguientes. Ahora estamos viviendo otro éxodo, comparado con el cual el Mariel parece una pálida sombra. Durante años, la población de Cuba se había estancado en poco más de 11 millones, pero en la última media década, entre uno y dos millones de personas han abandonado el país como emigrantes. Sumado al envejecimiento de la población, apenas quedan en la isla unos ocho millones de personas(según cálculos del académico cubano Juan Carlos Albizu-Campos), en contraste con la cifra oficial de 9,7 millones. Estos guarismos son abrumadores para cualquier país que no esté en estado de guerra. Y a diferencia del éxodo del Mariel, este no ha sido acompañado de protestas organizadas por el gobierno para insultar a los que se van como«lúmpenes»,«gusanos» o«escoria»; más bien, las autoridades los ha alentado, facilitando la entrada sin visado a Nicaragua, asegurándose de que quienes tienen dinero puedan irse. La emigración es ahora una válvula de escape que libera parte de la rabia y la desesperación que detonaron en las protestas masivas en 2021, con repetidos estallidos cada año desde entonces. Mientras persistan estos sentimientos, el gobierno no puede permitirse cerrar la válvula. Y no se vislumbra un final. El acuerdo implícito de la era de Raúl Castro según el cual el Partido Comunista mantendría su monopolio del poder a cambio de crecimiento económico está muerto y enterrado, y con él, la esperanza de que las cosas mejoren en el corto plazo. Cuando llegué a La Habana en febrero de 2024, lo tuve mucho más fácil que en viajes anteriores. Pasé por la aduana sin apenas preguntas; la enorme sala por la que suelen pasar colas interminables de turistas y otros visitantes estaba vacía, salvo por los pasajeros de mi vuelo. Aun así, la recogida de equipajes tardó casi una hora, porque todos los pasajeros llevaban varias maletas de más, todas ellas llenas hasta reventar. Un compañero de vuelo, frustrado por el retraso, me explicó la razón:«Hay hambre». Gran parte del equipaje estaba lleno de comida y medicinas. Mientras esperaba mis maletas, noté un gran anuncio de una empresa aparentemente privada que entrega diversos productos internacionales, que se pueden comprar por internet, en direcciones de la isla, lo que supone una ruptura con el monopolio estatal de la publicidad en la terminal del aeropuerto. Aun así, al salir del aeropuerto por calles notablemente vacías(un síntoma de la escasez de gasolina, con el país luchando por pagar importaciones energéticas de cualquier tipo), vi viejos carteles políticos en vallas metálicas con eslóganes sobre la Revolución. Mucho ha cambiado, pero algunas cosas siguen igual. Mi padre, emigrante cubano, me contó de niño que visitó Cuba en los peores años del colapso económico postsoviético de la década de 1990, una época que Fidel Castro denominó«Periodo Especial en Tiempos de Paz», reconociendo que la escasez 6 Andrés Pertierra | nueva sociedad | 318 solo rivalizaba con la de los tiempos de guerra. Cuando mi padre y su primo llegaron, caminaron unas cuantas manzanas alrededor de su hotel e inmediatamente después volvieron a sus habitaciones y durmieron hasta el día siguiente, abatidos por lo mal que estaban las cosas. Nunca entendí del todo ese sentimiento hasta mis visitas en 2022 y de nuevo este último año. El aire salado del mar en La Habana sopla desde el Caribe y devora con avidez cualquier cosa expuesta a él, corroyendo el metal como si fuera ácido. El famoso Malecón de la ciudad está salpicado de edificios en estado de derrumbe parcial o total tras décadas de abandono, huracanes e inundaciones periódicas. Adentrándose en la propia ciudad, hay casas enteras que apenas se mantienen en pie gracias a improvisados soportes de madera junto a solares vacíos con ruinas dispersas, saqueadas hace tiempo en busca de materiales de construcción que la mayoría de los cubanos no puede permitirse comprar en los almacenes estatales. En un momento dado, el Estado intentó convertir los solares vacíos en pequeños parques, como el que hay en la intersección de la calle 23 y el Paseo, pero cada vez más quedan como simples montones de escombros. La Habana parece una ciudad sitiada. La efervescente ciudad de mediados de los años 2010 parece estar a muchas décadas de distancia. Atrás han quedado las fachadas recién pintadas y la expansión como hongos de pequeños negocios tras las limitadas reformas de mercado de Raúl Castro; algunos negocios sobreviven, pero se han reducido drásticamente. El único tipo de empresa que parece haber proliferado son las tiendas que venden alimentos importados, permitidas desde que el Estado cedió su monopolio sobre las importaciones de comida en 2020. Los cubanos de clase trabajadora se quejan de que las raciones estatales de productos como leche en polvo o pollo llegan tarde o no llegan, pero la tienda de la esquina tiene toda la comida que se pueda desear. El Malecón, antaño un popular punto de encuentro, parece prácticamente abandonado la mayoría de los días. Y con el aumento de la delincuencia, las noches se han vuelto más peligrosas. A mí mismo me robaron y estrangularon una noche en el Malecón delante de media docena de testigos, a solo una cuadra del edificio del Ministerio de Asuntos Exteriores; cuando logré rastrear el lugar exacto donde se habían llevado mi teléfono robado, en Centro Habana, la policía me informó que era básicamente una zona inaccesible para ellos. Un funcionario del Ministerio del Interior mencionó delante de mí que están teniendo problemas de personal porque «todo el mundo quiere irse». Antes de la Revolución, mi abuelo era contable de Shell, cuya oficina estaba a solo unas manzanas del Capitolio de La Habana. Cuando asistí a la universidad en Cuba hace una década, gran parte del edificio de oficinas estaba en avanzado estado de deterioro, a pesar de estar coyuntura | Los cubanos votan, otra vez, con los pies 7 ubicado en una zona turística. Recientemente, la estructura ha sido restaurada con un nuevo esplendor, pero ahora alberga tiendas de artículos exclusivos que habrían sido difíciles de imaginar en la Cuba de Fidel Castro: perfumes de lujo, ropa de diseño y montones de carteras. Esta Cuba capitalista había desaparecido poco a poco durante la década de 1960, culminando en la Ofensiva Revolucionaria de 1968, tras la cual incluso pequeños comercios como peluquerías o puestos de lustrabotas pasaron a funcionar como empresas estatales. Durante la Guerra Fría, el sector estatal representaba, a todos los efectos, la totalidad de la economía legal, y el sector privado solo resurgió parcialmente en la década de 1990, como resultado de limitadas y a regañadientes reformas de mercado que Fidel Castro permitió ante la crisis económica. Cuando comencé mis estudios universitarios en 2008, gran parte de La Habana«moría» todos los días alrededor de las 5 de la tarde, con pocas excepciones como restaurantes(algunos privados), gasolineras y farmacias. Cuando me marché en 2013, en cada manzana de La Habana había uno u otro pequeño negocio abierto hasta bien entrada la noche, algunos con luces brillantes, música a todo volumen y menús relucientes, en contraste con los sombríos, espartanos y a menudo bastante sucios establecimientos estatales. Aunque la agricultura permanecía en gran medida sin reformarse –una de las principales razones de que los alimentos sean tan caros y la productividad rural tan baja– y las empresas solo podían ser bastante pequeñas y dedicarse a determinadas actividades, las reformas representaron un cambio radical. Contemplando el antiguo despacho de mi abuelo, me pregunté qué habría pensado él de la penetración del capitalismo en Cuba tanto tiempo después de haber huido por su giro al socialismo. Un cubano sobre cuya opinión no tuve que especular fue un trabajador con el que hablé y que vio cómo nacionalizaban el taller de reparación de coches de su familia durante la Ofensiva Revolucionaria.«Oiga, vino la Revolución y se llevó el taller porque era por el bien del país, y nosotros lo cedimos. Bien. Pero ahora la propiedad privada vuelve a ser aceptada y el gobierno reconoce que no tenían que nacionalizarlo todo. ¿Nos van a devolver algo?». Las masivas protestas de julio de 2021 sacudieron Cuba hasta sus cimientos y desencadenaron una ola represiva que no se veía desde los primeros años de la Revolución. El sucesor designado por Raúl Castro, Miguel Díaz-Canel, apareció en televisión vestido con uniforme militar, lo que suponía un gran cambio con respecto a su vestimenta civil habitual(a diferencia de Fidel Castro, que vivía vestido de militar), para decir que«se ha dado la orden de combate»:«todos los revolucionarios, a la calle». Además de las imágenes y los videos de las fuerzas de seguridad golpeando a los manifestantes, que en ocasiones respondían lanzando 8 Andrés Pertierra | nueva sociedad | 318 piedras a la policía, hubo evidencias de que los partidarios del gobierno se armaron con palos y cualquier otra cosa que encontraban. En una Cuba en la que la represión había sido casi quirúrgica hasta 2021, el uso de la represión masiva supuso un cambio histórico, y eclipsó incluso los«actos de repudio» durante el Mariel. De manera poco sorprendente, el Estado y sus partidarios consideraron que las protestas eran un complot orquestado desde el exterior, que se valió de las redes sociales para atizar el descontento. Pero también reconocieron los efectos de la crisis económica causada por la combinación de los cierres por la pandemia de covid-19 y las fuertes sanciones del primer gobierno de Donald Trump, que Joe Biden nunca levantó por completo. Señalaron cómo muchos de los manifestantes surgieron de zonas marginadas. Centro Habana, el barrio más densamente poblado del país, tiene una larga tradición de disturbios populares, el más famoso de los cuales fue el maleconazo de 1994, cuando miles de personas salieron de los barrios populares hacia el Malecón, protestando contra los apagones, la escasez y el propio sistema político. Pero las protestas de 2021 comenzaron fuera de La Habana y se extendieron a todo el país. Incluyeron levantamientos en los barrios de chabolas de la capital(llamados llega y pon , por los emigrantes que«llegaban y ponían» allí sus improvisadas chabolas de metal). Estas favelas cubanas incluyen lugares como la Isla del Polvo de Marianao y barrios en el corazón de la ciudad como El Fanguito. En las llega y pon , las poblaciones indigentes sobreviven en gran medida al margen de los programas sociales estatales. Muchos no pueden acceder a las raciones ni a otros subsidios del Estado porque sus lugares de residencia legal se encuentran fuera de la capital, lo que los hace aún más vulnerables a las crisis económicas. El gobierno trató de proporcionar más servicios y reparar la infraestructura de estos barrios después de 2021, pero en medio de la actual crisis económica la mayor parte de estas iniciativas se han paralizado. Con los sucesores de Fidel –primero su hermano Raúl y ahora DíazCanel–, el gobierno cubano hizo un trato implícito con la población: las reformas económicas avanzarían, dando a la gente vías legales más viables para sobrevivir en la isla, pero solo mediante cambios controlados desde arriba. Las consultas periódicas permitían a los cubanos sentirse parte del proceso de cambio, pero el poder y la autoridad últimos residían en el Estado unipartidista. Aunque al principio la gente se mostró escéptica ante las lentas y desiguales reformas económicas, estas resultaron lo bastante significativas como para que, por primera vez en décadas, una parte considerable –aunque todavía minoritaria– de la fuerza laboral se integrara en el sector no estatal. En 2021, ese acuerdo –una vida económica mejor a cambio de la continuidad del monopolio del poder del coyuntura | Los cubanos votan, otra vez, con los pies 9 partido-Estado– no era más que un recuerdo. La avalancha de subvenciones procedentes de Venezuela, financiadas con las exportaciones de petróleo, empezó a agotarse a mediados de la década de 2010. Sectores como el turismo ayudaron a amortiguar el impacto durante un tiempo, pero la estrategia de máxima presión de Trump pronto paralizó la industria. Entre las medidas de Washington estuvieron la activación del Título iii de la Ley Helms-Burton(que permite demandar a quienes utilicen propiedades nacionalizadas, como instalaciones portuarias u hoteles, bajo la acusación de tráfico de bienes robados) y la reinserción de la isla en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo. Durante todo este tiempo, el Estado había conservado el monopolio de las importaciones y exportaciones, y sin los ingresos del turismo, perdió una fuente esencial de divisas. Las consecuencias de las sanciones de Trump frustraron profundamente a los cubanos, pero debido a que el gobierno llevaba décadas culpando al embargo de todos los problemas económicos –incluso cuando este no era el factor principal–, la población responsabilizó mayormente al Partido por la crisis actual. El valor real del peso cubano se desplomó: el tipo de cambio oficial cayó en picada de 25 pesos por dólar a 125, mientras que en el mercado paralelo el dólar alcanzaba los 300 pesos, lo que aniquilaba en los hechos los ahorros en moneda local. El Estado ha iniciado en los últimos meses un proceso de dolarización parcial, obligando a pagar en divisas en determinados comercios y la gasolina de alta gama, en una aceptación a regañadientes de su incapacidad para bajar la inflación. El cierre del país como consecuencia de la pandemia de covid-19 asfixió de la noche a la mañana lo que quedaba del sector turístico, al tiempo que llevó al borde del abismo al ya debilitado sector sanitario. Incluso cuando viví en Cuba a finales de la década de 2000 y principios de 2010, los médicos cobraban cada vez más«en especies» por sus servicios(muchos esperaban«regalos», a menos que tuvieras contactos) para compensar unos salarios en gran medida simbólicos, y las condiciones sanitarias de los hospitales se deterioraban rápidamente. Un conocido de unos amigos murió de hepatitis c por una aguja mal esterilizada durante un procedimiento rutinario. La incapacidad crónica del Estado para producir o importar medicinas suficientes –incluso básicos como el paracetamol– ha obligado a la gente a depender de familiares en el exterior, sin los cuales podrían enfrentar discapacidades o incluso la muerte. A pesar del éxito inicial en la contención del covid-19, en los primeros meses de 2021 el virus se propagó sin control, diseminándose rápidamente entre la población de la isla, aún no vacunada. Entre las crecientes frustraciones económicas, el colapso del sistema sanitario y los apagones masivos debidos a la escasez de 10 Andrés Pertierra | nueva sociedad | 318 combustible, todo ello combinado con el calor del verano, no es de extrañar que en julio de 2021 la gente estuviera harta. Actualmente no se ofrece ninguna solución para abordar la ruptura del acuerdo implícito entre el gobierno cubano y su pueblo. Los eslóganes más épicos del pasado, como«Venceremos» o«Patria o muerte», han sido sustituidos cada vez más por el más modesto«Mejor es posible». Cada vez menos gente parece creerlo. Cuando pregunté a varios cubanos sobre el futuro, algunos expresaron sus frustraciones con una franqueza sorprendente para un Estado policial. Respondieron sistemáticamente que se sentían impotentes y admitieron que«tenemos miedo». Dado que las respuestas policiales a las protestas durante y después de 2021 han implicado largas penas de prisión y, en ocasiones, la movilización de los boinas negras –una rama de las fuerzas especiales del Ministerio del Interior–, este temor no es difícil de entender. Como en el marco clásico del economista alemán Albert O. Hirschman, agotadas las opciones de«voz»(protesta) y en ausencia de «lealtad» al régimen, cada vez más cubanos recurren a la opción restante: la salida. En los tres años anteriores a septiembre de 2024, unos 850.000 cubanos llegaron a Estados Unidos. Durante la última media década, el trío formado por Cuba, Venezuela y Nicaragua ha superado en ocasiones a las fuentes históricas de la mayor parte de la inmigración latinoamericana a eeuu, incluido México. Tras las protestas de 2021, el gobierno cubano negoció un acuerdo con la dictadura de Daniel Ortega que permite a los cubanos viajar a Nicaragua sin visado(La Habana ya había abolido años atrás su«visado de salida» de estilo soviético). Aunque muchos de estos emigrantes acaban llegando a eeuu, algunos están empezando de nuevo sus vidas en otros lugares de América Latina o en la pujante comunidad cubana de España. El retorno a la Presidencia de Trump introduce, a la vez, cierta incertidumbre en este panorama, mientras que simultáneamente refuerza la trayectoria actual de la isla. La incertidumbre viene de la tensión dentro de la coalición maga [Make America Great Again] entre las tendencias xenofóbicas y aislacionistas, a menudo compartidas por grupos inmigrantes conservadores, y el deseo de varios grupos(cubanos, iraníes, vietnamitas, venezolanos y otros) de ver excepciones para personas de su nacionalidad y políticas agresivas hacia los gobiernos de sus países de origen. tv y Radio Martí, por ejemplo, iban a ser totalmente desmanteladas durante el apogeo del Departamento de Eficiencia Gubernamental(doge, por sus siglas en inglés), pero luego se les permitió seguir existiendo por razones políticas. Con sus políticas agresivamente antiinmigrantes y la eliminación de permisos de permanencia temporal coyuntura | Los cubanos votan, otra vez, con los pies 11 ( parole ) creado por Biden como vía de inmigración legal para cubanos, venezolanos y nicaragüenses, aumentan las dificultades de la larga odisea por tierra desde Centroamérica hasta el Río Bravo. En tiempos«normales» para la isla, quizás este tipo de medidas contribuiría a frenar el éxodo. Pero en el actual contexto, el empuje del colapso total de la economía y la infraestructura en Cuba es demasiado fuerte. Puede que disminuya en algo la huida de cubanos, pero cabe sospechar que para muchos será solo un cambio temporal de destino. En Cuba la meta dejó, hace tiempo, de ser solo eeuu: ahora impera el«pa’ donde sea». Algunos incluso han saltado a los titulares internacionales al unirse a los rusos en su invasión de Ucrania, a cambio de la ciudadanía. Un cubano mayor que conocí en un vuelo de La Habana a Colombia me dijo que viajaba a Bogotá para tomar allí un vuelo a Nicaragua, porque todos los vuelos directos a Managua estaban completos. Cuando le pregunté si eso significaba que pensaba ir a pie desde Nicaragua hasta eeuu, me dijo que sí y se quedó mirando al frente, ensimismado. No solo se marchan los cubanos más pobres. Los ministerios se enfrentan a problemas de reclutamiento: una jueza llamada Melody González Pedraza, que tras las protestas de 2021 había condenado a manifestantes a penas de cárcel, llegó a eeuu el año pasado y solicitó asilo –el cual le fue negado–. En octubre de 2024, Cuba bullía con la noticia de que un viceministro del gobierno, Juan Carlos Santana Novoa, se había dirigido a eeuu para solicitar asilo mientras se encontraba en un viaje oficial en México; al parecer, llegó a eeuu cuando todavía estaba en funciones. Aunque no es nada nuevo que los cubanos descontentos abandonen la isla por diversas razones, incluso después de largas carreras al servicio del gobierno, la magnitud de las antiguas figuras del Estado que huyen ahora del país o se retiran al sur de Florida no se había visto al menos desde el Periodo Especial de la década de 1990. Lo que suceda a continuación es difícil de predecir. El apoyo popular al gobierno parece estar en su punto más bajo, con la salvedad de que Cuba no dispone de datos públicos sobre encuestas. Pero mientras la policía, los militares y otros miembros del gobierno no se fracturen ante las protestas, su control del poder seguirá firme. No parece probable que las condiciones económicas mejoren pronto, lo que significa que el gobierno no haría bien en intentar limitar el éxodo que está despoblando la isla. Sin embargo, ¿cuánta gente puede perder un país –especialmente trabajadores jóvenes, sanos y formados– antes de colapsar? Mientras que una reforma de mercado en el campo podría haber estimulado el tipo de mejoras de productividad vistos en China y Vietnam en la década de 1980, la Cuba rural está ahora cada vez más deshabitada, llena de pueblos casi fantasmas poblados por ancianos 12 Andrés Pertierra | nueva sociedad | 318 y carentes incluso de animales de carga. La ayuda exterior de Rusia, China, México y Venezuela ha contribuido a salvar al país del colapso total, pero ninguno de los amigos de Cuba está dispuesto a ofrecer las subvenciones masivas necesarias para volver a poner en pie la economía. E incluso con más dinero, la infraestructura energética del país, en ruinas y causante de apagones crónicos, tardaría años en sustituirse. Mientras tanto, es difícil gestionar una economía sin electricidad. El gobierno apuesta ahora a los paneles solares. Ha permitido a las empresas, estatales y privadas, importarlos sin impuestos como forma de tratar de paliar la crisis. No obstante, el éxito de ese proyecto todavía es una pregunta abierta, ya que tomará bastante tiempo –durante el cual el país seguirá económicamente paralizado– y, por otro lado, el problema de raíz en Cuba nunca ha sido falta de recursos sino la mala gestión y la corrupción generalizada en todos los niveles. En febrero pasado se informó del robo de tornillos de los paneles solares en parques fotovoltaicos para venderlos en el mercado negro, y la fiscalía amenazó con procesar a los responsables por el delito de sabotaje. El mensaje nacionalista que sostuvo al gobierno por décadas también está perdiendo su efecto. A finales de la Guerra Fría, Cuba, al igual que sus aliados de Europa del Este, había desechado la idea de superar al mundo capitalista, pero la imagen de un Estado soberano, moralmente superior y orgulloso al menos ayudó a aliviar el dolor económico. Hoy, los otrora alabados sistemas de educación y sanidad del país no solo están deteriorados, sino que son cada vez más disfuncionales, y la emigración masiva de cubanos se ha convertido en una vergüenza nacional. Hace una década, hablar demasiado alto contra el gobierno en público podía acarrear problemas; hoy, en las colas para adquirir productos racionados y cada vez más caros, se puede oír a la gente callar a gritos a quienes intentan defender a las autoridades. Aunque la amenaza de represión ha disuadido el resurgimiento de las protestas masivas, estas críticas públicas demuestran el alcance del descontento popular. El resquebrajamiento del orgullo nacional es especialmente evidente entre los jóvenes. Un académico ha llegado a afirmar abiertamente en la televisión cubana que sus estudiantes universitarios consideran que haber nacido en Cuba es la mayor desgracia que les ha podido ocurrir. Los programas de justicia social y modernización económica prometidos por la Revolución yacen en ruinas, lo que deja la isla cada vez más poblada por aquellos demasiado viejos, demasiado pobres o demasiado enfermos para salir, y por los fantasmas de un sueño que hace tiempo que se ha convertido en pesadilla. Puede que los cubanos no puedan votar por el cambio en la isla, pero pueden votar con los pies. En ese frente, los resultados son inapelables. | tribuna global ¿Es esto fascismo? Daniel Trilling El libro Disaster Nationalism, de Richard Seymour, plantea que no solo hay que centrar el foco en los líderes carismáticos ultras, sino en un estado de ánimo más amplio, en un caldero hirviente que mezcla fantasía apocalíptica, resentimiento nacionalista y exceso libidinal. ¿Cómo comprender este fenómeno? ¿Qué fuerzas podrían hacerle frente? ¿Hasta qué punto sirve pensar todos estos fenómenos bajo la etiqueta de«fascismo»? Una manera de pensar el fascismo es verlo como un fenómeno históricamente específico: un movimiento de masas reaccionario producido por el caos económico y social que envolvió a Europa tras la Primera Guerra Mundial. El fascismo prometía el renacimiento nacional mediante una violenta limpieza de los enemigos internos y la guerra de conquista; lograr esto requería el consentimiento público para la destrucción de la democracia. Donde el fascismo se afianzó, creció rápidamente más allá de sus bases entre las frustradas capas bajas de la clase media, atrayendo el apoyo de«los políticamente desamparados(...) los socialmente desarraigados, los desposeídos y los decepcionados», como lo expresó la comunista alemana Clara Zetkin 1 . Sus seguidores se organizaron en partidos con alas paramilitares Daniel Trilling: es un periodista, editor y autor británico. Escribe sobre migración, nacionalismo y derechos humanos. Es autor, entre otros libros, de Bloody Nasty People: The Rise of Britain’s Far Right (Verso, Londres, 2013). Palabras claves: desastre, extrema derecha, fascismo, nacionalismo, Richard Seymour. Nota: la versión original de esta entrevista se publicó, en inglés, en London Review of Books vol. 47 N o 10, 6/2025. Traducción: María Alejandra Cucchi. 1. C. Zetkin:«Der Kampf gegen den Faschismus»[La lucha contra el fascismo], informe presentado en la sesión plenaria ampliada del Comité Ejecutivo de la Internacional Comunista, 1923. 14 Daniel Trilling | nueva sociedad | 318 uniformadas. Operaron en el marco de lo que el historiador Robert O. Paxton llamó una«colaboración incómoda, aunque eficaz» con las elites tradicionales, que querían mantener el orden y aplastar a la izquierda. El fascismo, desde esta perspectiva, nació de condiciones sociales particulares que probablemente no se repitan de la misma forma. La otra manera de pensar el fascismo es como una presencia constante. Algunos lo ven como una expresión de una tendencia humana a la dominación.«Una vez que se decide que una minoría vulnerable puede sacrificarse», escribió Judith Butler recientemente respecto de los derechos trans, «se está operando dentro de la lógica fascista» 2 . Otros lo ven como una característica inherente a las sociedades injustas y opresivas. El fascismo, escribió Langston Hughes en 1936, es un nuevo nombre para ese tipo de terror que el negro siempre ha enfrentado en Estados Unidos 3 . Aimé Césaire sostenía que el fascismo de entreguerras era el resultado de un«tremendo efecto búmeran»: toda la brutalidad del imperialismo europeo –que había deshumanizado al colonizador tanto como al colonizado– había llegado al continente propio 4 . Muchos historiadores y politólogos han descripto la apelación del fascismo a las emociones. Paxton las llamó sus «pasiones movilizadoras»: una sensación de crisis abrumadora y de victimismo, un miedo a la decadencia del propio grupo, un ansia de pureza y autoridad, una glorificación de la violencia 5 . De acuerdo con Umberto Eco, que creció en la Italia de Benito Mussolini, el fascismo podía regresar bajo«las apariencias más inocentes» porque todos somos vulnerables a su tracción emocional 6 . ¿De qué sirve comparar el resurgimiento actual del nacionalismo con el fascismo? Habitualmente describimos a los nacionalistas de derecha de la actualidad como de«ultraderecha», pero esto no necesariamente significa que sean fascistas. El politólogo Cas Mudde divide a la ultraderecha en dos grupos: la extrema derecha, que rechaza la democracia de cuajo, y la derecha radical, que es hostil a la democracia liberal 7 . Los movimientos fascistas en el sentido histórico pertenecen a la extrema derecha. Todavía existen, si bien en gran medida en los márgenes: el más exitoso en lo que va de este siglo ha sido Amanecer Dorado, que montó una campaña de intimidación racista y asesinato después de la crisis financiera de 2008 y por un breve lapso se convirtió en el tercer 2. J. Butler:«Why Is the Idea of‘Gender’ Provoking Backlash the World Over?» en The Guardian , 23/10/2021. 3. V., entre otros, su ensayo«Too Much of Race» en The Crisis , 9/1937. 4. A. Césaire: Discursos sobre el colonialismo [1950], Akal, Madrid, 2006. 5. R.O. Paxton: Anatomía del fascismo , Capitán Swing, Madrid, 2019. 6. U. Eco:«Los 14 síntomas del fascismo eterno» en ctxt , 16/1/2019. 7. C. Mudde: La ultraderecha hoy , Paidós, Barcelona, 2021. tribuna global | ¿Es esto fascismo? 15 partido más grande de Grecia. Más importante es hoy, al menos en las democracias liberales, la derecha radical, que está suplantando a los movimientos conservadores tradicionales. Donald Trump, Narendra Modi, Giorgia Meloni, Viktor Orbán, Javier Milei, Jair Bolsonaro y Rodrigo Duterte 8 , así como los muchos partidos de ultraderecha con una representación significativa en los parlamentos de Europa, Israel y otros sitios, todos pertenecen a la derecha radical. El fascismo del siglo xx parece tener poco en común con los principales movimientos de ultraderecha de la actualidad. Estos grupos comparten un estilo político –el populismo– que pretende ser más democrático que el de sus oponentes. Los populistas, ya sean de derecha o de izquierda, se describen a sí mismos como auténticos representantes del«pueblo», en contraste con las corruptas elites gobernantes. Los populistas de ultraderecha buscan redefinir al«pueblo» según estrechos lineamientos nacionales, étnicos o religiosos. Les gustan las elecciones(siempre y cuando ganen), pero les desagradan las partes del sistema que escrutan o restringen su poder –los tribunales y los medios independientes, los organismos intergubernamentales–. A diferencia del fascismo de entreguerras, el populismo de ultraderecha no busca poner a la sociedad bajo el control total del Estado. Algunos populistas de ultraderecha, como Nigel Farage, sostienen incluso que son libertarios. En general, el populismo de ultraderecha no comparte los objetivos de expansionismo territorial del fascismo de entreguerras, pese a las bravuconadas de Trump contra Canadá y Groenlandia; de hecho, si algo une los programas populistas de ultraderecha, es el llamado a un repliegue dentro de las fronteras, ya sean políticas, culturales o económicas. La segunda forma de pensar el fascismo puede parecer más útil. Algunos populistas de ultraderecha no se han contentado con mostrar hostilidad hacia las instituciones democráticas liberales, sino que se han propuesto desmantelarlas. Bajo el liderazgo clientelista de Viktor Orbán en Hungría, el Poder Judicial y los medios han sido neutralizados, mientras que Trump está intentando en su segundo mandato debilitar las funciones del Estado incumpliendo deliberadamente la ley. Los movimientos populistas de ultraderecha se construyen a menudo alrededor de demagogos proclives a las teorías de la conspiración que prometen quitar derechos a los grupos minoritarios, y cuyos partidarios intercambian bromas y memes sobre el fascismo(¿es un saludo nazi ese brazo extendido, o está tratando de alcanzar las estrellas?). La violencia de derecha se ha vuelto más frecuente, y los incidentes más extremos son protagonizados por 8. Duterte gobernó Filipinas entre 2016 y 2022. En marzo de 2025 fue detenido y trasladado a la Corte Penal Internacional de La Haya para ser juzgado[n. del e.]. 16 Daniel Trilling | nueva sociedad | 318 «lobos solitarios»(capaces de provocar masacres), por grupos de milicianos o turbas. Algunos populistas de ultraderecha han buscado sacar partido de estos impulsos: tanto Bolsonaro como Trump alentaron a sus seguidores a tratar de revertir los resultados de las elecciones presidenciales cuando fueron derrotados, aunque al fin ambos se echaron atrás. El nacionalista Partido Popular Indio(bjp, por sus siglas en hindi) de Narendra Modi tiene vínculos con un movimiento paramilitar, la Asociación de Voluntarios Nacionales(rss). Pero incluso si un movimiento político comparte una o más características con el fascismo –el uso de la retórica y la propaganda por parte del líder, por ejemplo–, eso no necesariamente significa que el movimiento sea fascista. ¿Alguien realmente cree que Farage pretende convertir Gran Bretaña en una dictadura? La acusación puede ser una forma de enmascarar las fallas de nuestros sistemas políticos, de las que surgió el populismo de ultraderecha. Madeleine Albright, ex-secretaria de Estado de Bill Clinton, lamentó las consecuencias de una presidencia de Trump para el liderazgo mundial estadounidense en Fascismo. Una advertencia (2018), parte de la avalancha de libros de este tipo que siguieron a las sorpresivas victorias populistas de 2016, sin tener en cuenta la razón por la que el mensaje ostensiblemente antibelicista de Trump había atraído a tantos estadounidenses. Invocar el fascismo también puede dificultar nuestra comprensión de lo que realmente está pasando. Trump, por ejemplo, quiere abolir la ciudadanía por derecho de nacimiento en eeuu. Margaret Thatcher lo hizo en Gran Bretaña hace 40 años. ¿Son ambas decisiones fascistas o ninguna lo es? ¿O hay algo cualitativamente diferente en las acciones de Trump? ¿Importa siquiera que tengamos una respuesta a la pregunta de si«esto es fascismo»? Sí, realmente importa. Como sostiene el historiador Ian Kershaw, tratar de definir el fascismo es«como tratar de clavar gelatina en la pared» 9 , aunque, a pesar de lo escurridizo del término,«fascismo» describe una fuerza destructiva única en la política, para la cual no tenemos una palabra mejor. A diferencia de otras formas de autoritarismo, como las dictaduras militares, si no se lo controla, no solo es asesino, sino también suicida. El fascismo de entreguerras involucró a millones de personas en el esfuerzo de purificar las comunidades nacionales, iniciando una espiral de violencia que condujo a la guerra, el genocidio y la autoinmolación. Su potencial devastador se basaba en la promesa paradójica de una revolución llevada a cabo en defensa de la jerarquía. Como remarcó Paxton, esto llevó o bien a la entropía, ya que el movimiento 9. I. Kershaw: Dictadura nazi. Problemas y perspectivas de interpretación [1985], Siglo xxi Editores, Buenos Aires, 2013. tribuna global | ¿Es esto fascismo? 17 no lograba cumplir su cometido, o a una creciente radicalización, ya que los líderes se apresuraban a satisfacer las expectativas de sus seguidores. (Contrariamente a la mayoría de los gobiernos, como señala el historiador David Renton, los partidos fascistas en Italia y Alemania se radicalizaron una vez en el poder 10 ). El fascismo implica una forma de comportamiento colectivo que parece inexplicable. En el periodo entreguerras, muchos tardaron en reconocer el peligro que presentaba, viéndolo tan solo como una herramienta de opresión de la clase gobernante o producto de la irracionalidad de las masas, en lugar de una fuerza con una lógica y una vida propias. Hoy,«fascismo» es útil como concepto político únicamente en tanto y en cuanto nos permite detectar su potencial destructivo antes de que se revele en su totalidad. Como escribió Primo Levi,«Ocurrió. En consecuencia, puede volver a ocurrir» 11 . ¿Estamos, como sugiere Richard Seymour,«en los albores de un nuevo fascismo»? En Disaster Nationalism [Nacionalismo del desastre] 12 , Seymour sostiene que hemos tratado de entender a la nueva ultraderecha mirando en los lugares equivocados. Los partidos y las plataformas políticas o las personalidades de los«hombres fuertes» solo pueden tienen un poder explicativo parcial. Lo que más importa es el estado de ánimo particular que impregna tanto los márgenes extremistas como la corriente política dominante.«La nueva ultraderecha está fascinada por las imágenes de desastre», escribe Seymour. Los populistas de ultraderecha prometen defender al pueblo de las«invasiones» de migrantes y de los traidores del«Estado profundo». Los conspiracionistas persiguen a camarillas de pedófilos satanistas, en tanto los asesinos múltiples creen que con sus disparos están resistiendo al dominio musulmán, o la influencia judía, o a las mujeres que han menoscabado su virilidad. Una gran cantidad de personas contribuye al pánico moral hacia minorías religiosas, étnicas y sexuales o el activismo de izquierda; unos pocos incluso toman cartas en el asunto en estallidos de violencia al estilo pogromo. Estos tipos de comportamiento, según el punto de vista de Seymour, son evidencia de la mezcla de emociones reaccionarias y rebeldes propias del fascismo; una nueva versión de las pasiones movilizadoras identificadas por Paxton. Se disparan mediante un «deseo apocalíptico» –un temor a una catástrofe inmediata, combinado con el impulso contradictorio de arrojarse al abismo– y revelan una «ambivalencia generalizada hacia la civilización(...) un deseo oculto de que se derrumbe». 10. D. Renton:«Las lecciones que debemos aprender de la lucha europea contra el fascismo» en Jacobin , 24/4/2021. 11. Los hundidos y los salvados [1986], Austral, Ciudad de México, 2018. 12. Disaster Nationalism. The Downfall of Liberal Civilization , Verso, Londres, 2024. 18 Daniel Trilling | nueva sociedad | 318 «Nacionalismo del desastre» es la expresión acuñada por Seymour para la manifestación política de estos sentimientos. Surge de la«profunda infelicidad acumulada en la era del apogeo del liberalismo» y ofrece a los afligidos una variedad de enemigos cuya derrota restaurará«los consuelos tradicionales de familia, raza, religión y nacionalidad». Llamativamente, tiende a ignorar la auténtica catástrofe que tenemos a la vista, el cambio climático inducido por el ser humano; los populistas de ultraderecha están atrapados entre la negación absoluta del calentamiento global y un deseo perverso y jubiloso de provocarlo. Las figuras del nacionalismo del desastre, más que a los políticos tradicionales, se parecen a las celebridades, impulsados por una oleada de emociones violentas cuya propagación facilitó internet. El fascismo de entreguerras requirió que partidos de masas establecieran una dialéctica funesta entre el líder y la multitud; ahora desempeñan esa función las plataformas de redes sociales. Los emprendedores políticos, desde líderes populistas hasta influencers de ultraderecha, se involucran en«permanentes campañas algorítmicas», dirigiendo el enojo y el sadismo de sus seguidores hacia sus adversarios. Bolsonaro tenía un Gabinete do Ódio , un grupo de asesores que planeaban su estrategia en las redes sociales; Modi premia a sus seguidores más virulentos en x siguiéndolos a su vez de manera discreta; Trump es una«granja de trolls unipersonal» 13 . Y cuando la violencia retórica se derrama sobre la vida real, esto ya no conlleva el fin de una carrera política. Este es un típico planteo de Seymour: ambicioso, perspicaz y polémico. Durante los últimos 20 años, el escritor nacido en Irlanda del Norte ha construido una base de seguidores entre la izquierda angloparlante en su condición de outsider intelectual. Surgió de la red de blogueros de mediados de la década de 2000, que también incluía a Mark Fisher, Nina Power y Owen Hatherley. Sus intereses diferían, pero compartían el compromiso de desafiar lo que veían como el consenso político y cultural estupidizante de los años del auge neoliberal –lo que Fisher llamó la era del «realismo capitalista» 14 –, así como la idea de una escritura pública que fuera comprometida, polémica y que no subestimara a sus lectores. Seymour siempre fue el más abiertamente político: primero, como un cáustico oponente de la guerra contra el terror y sus partidarios(uno de sus primeros libros llevaba el subtítulo The Trial of Christopher Hitchens [El juicio contra Christopher Hitchens]); luego, de la austeridad económica que siguió al colapso de 2008. Como Hitchens, Seymour es un ex-trotskista; dejó el 13. Javier Milei, en Argentina, tiene también su guerrilla virtual libertaria alentada desde el Estado[n. del e.]. 14. M. Fisher: Realismo capitalista , Caja Negra, Buenos Aires, 2016. tribuna global | ¿Es esto fascismo? 19 Partido Socialista de los Trabajadores (swp, por sus siglas en inglés) en 2013 cuando este implosionó en medio de acusaciones de agresión sexual contra un alto dirigente. A diferencia de Hitchens, o de hecho Power, cuyo trabajo tomó un giro reaccionario, Seymour no se ha movido a la derecha. Por el contrario, continúa examinando las razones por las que, a pesar de las perturbaciones económicas y ambientales de nuestro tiempo, la derecha sigue creciendo. Esto es lo que lo vuelve una guía útil, aunque a veces frustrante, para el momento presente. Habiendo abandonado la exaltación de la izquierda revolucionaria –«¡Una crisis más, camaradas, y es nuestro momento!»–, practica un pesimismo radical. El capitalismo, desde su perspectiva, no es tan solo un motor para la miseria humana sino, a través de la quema de combustibles fósiles, una amenaza para la existencia humana. La democracia capitalista,«una formación intrínsecamente contradictoria e inestable» que le pide a la gente renunciar a la igualdad a cambio de la promesa de una mejora de los estándares de vida, está mal preparada para evitar las amenazas en curso. La escritura de Seymour es erudita, se basa en el marxismo, el psicoanálisis, la crítica cultural y diversas investigaciones sociales, y a veces tiene el ritmo vertiginoso de los hiperconectados. Seymour es cofundador, con el novelista China Miéville y otros, de la revista política Salvage («La catástrofe ya está sobre nosotros y la lucha decisiva es por lo que vamos a hacer con las ruinas», reza uno de sus lemas), y su estilo tiene similitudes con el futurismo gótico de Miéville. Seymour apunta a provocar al lector –en buena medida por la fuerza de su retórica– a pensar qué podría acechar a la vuelta de la esquina. Sus esfuerzos no siempre son exitosos, pero cuando lo son, logran revelar con crudeza un panorama oscuro: no he encontrado una mejor síntesis de la naturaleza de las redes sociales que su fórmula«desinfoentretenimiento participativo»( participatory disinfotainment ). En Disaster Nationalism , Seymour intenta fusionar las dos maneras de pensar sobre el fascismo –como históricamente específico y como constante– para mostrar que hoy está emergiendo alguna versión de él. Al igual que en las décadas de 1920 y 1930, la expansión de la política de ultraderecha tiene claramente cierta conexión con el ciclo capitalista: los votantes europeos, por ejemplo, tendieron a moverse hacia la derecha en respuesta a las crisis financieras desde al menos 1870; el surgimiento del actual populismo de ultraderecha puede rastrearse hasta el colapso financiero de 2008. Pero Seymour sigue a los marxistas más flexibles, en particular Antonio Gramsci, cuando subraya que la cultura y las circunstancias moldean nuestras actitudes tanto como los intereses económicos. Para él, el factor determinante es el neoliberalismo, cuyas ruinas seguimos habitando, ya que las elites gobernantes, en medio de los efectos de la crisis, 20 Daniel Trilling | nueva sociedad | 318 han luchado ya sea para apuntalar el sistema o para forjar una alternativa. El neoliberalismo, escribe Seymour basado en el trabajo del historiador de la economía Philip Mirowski, se propuso persuadir a las masas de«abandonar los sentimientos tribales de solidaridad y aceptar la ley de la competencia universal». El resultado, en medio de una inmensa desigualdad de la riqueza, es un«sistema paranoico»: si todos son potenciales competidores, no puede haber una esfera social significativa, los servicios públicos serán corruptos e ineficientes y los receptores de prestaciones sociales serán considerados parásitos. Esta es la receta para«el resentimiento, la envidia, el rencor, la ansiedad, la depresión y la rabia», cuyos efectos a largo plazo –al menos en Occidente– son el declive de la confianza social, el aumento de la soledad y un incremento de la violencia política, aun si otras formas de crimen violento han disminuido. La apuesta del neoliberalismo, escribe Seymour, consistía en que, si los votantes eran tratados como consumidores,«sus elecciones racionales mantendrían la política en un punto medio consensual», y quizás fue así durante los años de auge. Pero ahora mucha gente ha comenzado a sentir que el sistema está amañado. Frente a esto, el bálsamo que ofrece el populismo de ultraderecha parece moderado en comparación con el fascismo de entreguerras, que prometía trascender las divisiones de clase y unir a la nación, el Estado y el líder en un solo cuerpo –el«Estado corporativo», como lo llamaba Benito Mussolini–. El populismo de ultraderecha, por el contrario, ofrece lo que Seymour llama«un capitalismo nacional fuerte». Aunque sus herramientas son las de la política económica ortodoxa –la privatización y los recortes en prestaciones sociales para Modi; el proteccionismo vía aranceles para Trump; un mayor dirigismo estatal para Orbán–, están siendo usadas con un propósito diferente. El capitalismo nacional fuerte trata la economía«como un espacio moral en el que se sostiene que ha estado perdiendo la gente equivocada».(El problema con la globalización, dijo recientemente J.D. Vance, no fue que fuese injusta, sino que hizo que países ricos como eeuu perdieran su lugar al tope del orden jerárquico internacional). Sin embargo, resulta que sus beneficios económicos reales pueden ser relativamente escasos(los ingresos promedio cayeron en Brasil durante el gobierno de Bolsonaro), ya que la verdadera recompensa es psicológica. Lo que los populistas de ultraderecha tienen en realidad para ofrecer es la venganza: las frustradas clases medias hindúes de la India recogerán los beneficios del crecimiento si la vida se hace más intolerable para sus vecinos musulmanes; los varones estadounidenses y latinoamericanos volverán a ser ganadores cuando se restauren los roles tradicionales de género; las ciudades filipinas se verán regeneradas si se desata una guerra contra los adictos a las drogas; las regiones económicamente deprimidas de Europa se tribuna global | ¿Es esto fascismo? 21 recuperarán gracias a la deportación masiva de refugiados. Las tácticas retóricas del populismo de ultraderecha –la descalificación de los críticos como traidores y Lügenpresse [prensa mentirosa], las espeluznantes afirmaciones sobre inmigrantes que se alimentan de perros, la obsesión con el wokismo – son todas«programáticas», según el planteo de Seymour. Apuntan a canalizar las múltiples fuentes de resentimiento de una población en una«revuelta contra la civilización liberal»; en otras palabras, en la«barbarie». Disaster Nationalism es parte de una tradición que ubica las raíces del fascismo de entreguerras en la psique humana. La idea de que la civilización nos enferma –de que, a pesar de sus beneficios, requiere que reprimamos nuestras pulsiones sexuales y de agresividad, que reaparecen como diversas formas de infelicidad– se origina en Sigmund Freud. Pero mientras Freud se enfocó en la dimensión individual, sus sucesores Wilhelm Reich y Erich Fromm trataron de comprender el carácter social del apoyo al fascismo. Para Reich, era una forma de«psicología de masas»: el uso del simbolismo, las emociones y la imaginería sexual para movilizar los deseos violentos reprimidos de la gente. Fromm lo veía en términos de clases y argumentaba que ciertos grupos eran atraídos al fascismo: los autoritarios, con certeza, pero también los derrotados y los trabajadores desmoralizados que habían abandonado la esperanza del progreso social y puesto su fe en la promesa fascista de una violencia redentora. Algunos han aplicado un pensamiento similar a la ultraderecha actual: Wendy Brown identificó a los«populistas apocalípticos» como un componente clave de la base de votantes de Trump en 2016, y su obra más reciente examina el ánimo nihilista que impregna la vida política contemporánea 15 . Para Seymour, la emoción principal de nuestro tiempo es el resentimiento, alimentado por las inseguridades y la paranoia de la sociedad de clases y el neoliberalismo. Señala que es una emoción imprescindible, ya que es esencial para nuestro sentido de la justicia. Sentimos resentimiento por cosas que percibimos como injustas y podemos sentirlo en nombre de otros. Pero el resentimiento puede convertirse en un«pantano emocional» y llevar en los casos más extremos a una«pasión políticamente habilitada por la persecución». Las redes sociales, que representan un cambio en la forma de comunicación tan significativa como lo fue el surgimiento de los diarios en papel para el desarrollo del nacionalismo en el siglo xix, aceleran este proceso. En este punto, Seymour se basa en su libro The Twittering Machine , que sostiene que las cualidades compulsivas de las redes sociales –su narcisismo de salón de espejos, el golpe de dopamina de los likes , los clics y la incorporación de seguidores– se utilizan para manipular 15. V.«Apocalyptic Populism» en New Humanist , 4/12/2017. 22 Daniel Trilling | nueva sociedad | 318 nuestras«fantasías, deseos y fragilidades» con fines lucrativos 16 . Participar en las redes sociales es arriesgarse a desarrollar formas de comportamiento sádicas y autolesionantes, ya que el enojo y el conflicto son con frecuencia el camino más rápido para lograr participación en línea: resulta demasiado fácil que los usuarios terminen siendo víctimas de –o participando en– acosos colectivos( pile-ons ), guerras de insultos( flame wars ), trolleos y otras formas de ciberbullying . Este ecosistema también ha resultado un conducto realmente eficiente para fantasías apocalípticas que sustentan la visión de la ultraderecha. Estas tendencias se concentran de manera particular en la figura del terrorista solitario, que toma venganza del mundo por sus agravios personales y políticos en un acto espectacular de violencia. De acuerdo con el sociólogo Ramon Spaaij, los asesinatos cometidos por«lobos solitarios» crecieron 143% en Occidente entre las décadas de 1970 y 2000, pero las redes sociales han convertido estos asesinatos en un juego 17 . El modelo fue establecido por Anders Behring Breivik, quien masacró a 77 personas en Noruega en 2011 18 . La ira de Breivik se alimentó y tomó forma en una subcultura extrema en internet, concretamente la«contrayihad» islamófoba de la década de 2000. Sus asesinatos, en palabras de Seymour, fueron en esencia un«plan de marketing» para su manifiesto publicado en internet, una mezcla incoherente de lenguaje de gamer , visiones sobre la muerte de la civilización occidental y diatribas de comentaristas de la derecha tradicional sobre el multiculturalismo y los musulmanes. Desde entonces, ese comportamiento se ha vuelto mucho más habitual: en 2019, un hombre armado de Halle, Alemania, transmitió en vivo su ataque a una sinagoga a través de la plataforma Twitch; en 2016, el perpetrador de una masacre en un club nocturno gay en Orlando, Florida, revisó su Facebook en medio del ataque; en 2019, un admirador del hombre que asesinó a 51 personas en las mezquitas de Christchurch, Nueva Zelanda, expresó su deseo de«batir el récord». El título de Seymour se hace eco intencionalmente de la expresión«capitalismo del desastre», utilizada por Naomi Klein para referir a la explotación de guerras, desastres naturales y otras crisis por parte de los intereses corporativos a efectos de recibir réditos financieros. El nacionalismo del desastre, por su parte, involucra a populistas de ultraderecha que buscan un rédito político. Pero también alude al modo en que se comporta la gente cuando se siente amenazada. Nos gusta pensar que los desastres nos unen –y 16. R. Seymour: The Twittering Machine(La máquina de trinar) [2019], Akal, Madrid, 2020. 17. Sobre este tema, v. Mark Hamm, R. Spaaij y Simon Cottee: The Age of Lone Wolf Terrorism, Columbia up, Nueva York, 2017. 18. La mayor parte de las muertes ocurrieron en el campamento de verano de la Liga Juvenil Laborista de Noruega(auf, por sus siglas en noruego) en la isla de Utøya[n. del e.]. tribuna global | ¿Es esto fascismo? 23 a veces lo hacen–, pero no siempre es el caso. En el verano de 2020, por ejemplo, las mayores protestas antiencierro del mundo fueron impulsadas por el movimiento Querdenken(«pensadores laterales») en Alemania. Este creció como resultado de la preocupación por las libertades individuales y el impacto económico de los confinamientos, pero rápidamente se volvió conspirativo, alimentado por un flujo de«noticias alternativas» en la aplicación encriptada de mensajería Telegram. Los canales de Querdenken fueron dominados por seguidores del culto de qanon, que creen en la existencia de una red de elite satánica y caníbal dedicada al tráfico sexual de niños, y que ven a Trump como su salvador. Esta deriva hacia la derecha culminó en una protesta en Berlín en agosto de 2020, cuando una facción liderada por seguidores de qanon intentó asaltar el Reichstag. El impacto profundo de la pandemia fue con claridad un detonante de estos acontecimientos, pero según el análisis de Seymour no había nada inevitable o natural en el modo en que se desarrollaron. Las personas suelen verse atraídas por las teorías de la conspiración como una forma de recuperar la sensación de control en una situación compleja y aterradora: para algunos, es más reconfortante tener una elite tenebrosa contra la cual despotricar que aceptar que hay un virus que se expande y que nadie sabe cómo combatir. Pero para que la teoría conspirativa gane influencia, la gente tiene que desear creer en ella. Tiene que haber una desconfianza previa hacia el poder, hacia las fuentes de información oficiales o establecidas y las figuras de autoridad; en otras palabras, justamente las instituciones que más se alejan de la gente común a medida que una sociedad se vuelve más desigual. Las teorías de la conspiración también llenan un vacío emocional que no se satisface de otro modo. Como señala Seymour acerca de qanon, cuyos seguidores decodifican«pistas» publicadas en línea en forma anónima, la gente se une al movimiento en parte porque les parece divertido. Hay una mezcla de horror y emoción, además de un sentido de comunidad(uno de sus eslóganes es«Donde va uno, vamos todos»). Como relata Seymour, la conspiración ha adquirido vida propia: qanon es«una máquina de conversión que nadie diseñó deliberadamente, que transforma a buscadores de emociones agnósticos en devotos del apocalipsis(...) y traduce en ganancia las oleadas de atención así generadas». Antes de que Facebook cediera a las presiones para ajustar sus reglas en 2020, más de tres millones de sus usuarios compartían material de esta agrupación. No todo el pensamiento conspirativo es tan delirante como el de qanon, pero para Seymour su difusión muestra que hay un deseo latente de «reinicio violento»:«Hay maldad en el mundo», es la lógica,«pero tiene una cara y un nombre y[por ello] podemos devolverle el golpe». Para 24 Daniel Trilling | nueva sociedad | 318 Seymour, siguiendo la línea de Lacan,«la fantasía de un‘mundo sin ellos’ está destinada a volverse suicida», dado que el deseo de aniquilar al Otro no puede ser saciado y finalmente se vuelve hacia uno mismo. Ya sea que se lo siga totalmente en esto o no, es de hecho plausible que el nacionalismo pueda beneficiarse de la agresión inconsciente, dado que, más allá de todas las disrupciones de la globalización, la nación es todavía la forma primaria de nuestra vida política colectiva. El nacionalismo es siempre susceptible de una confusión violenta, porque«la nación» significa a la vez dos cosas: una comunidad cívica definida por un espacio compartido y una comunidad étnica definida por la sangre. Los nacionalistas de ultraderecha dedican grandes esfuerzos a avivar el miedo a la amenaza contra la vida colectiva de la nación enfocándose en sus elementos corpóreos –obsérvense sus preocupaciones por el sexo, el nacimiento y la muerte– e identificando a los culpables. El filósofo de ultraderecha ruso Aleksandr Dugin describió recientemente a los ucranianos como«un colectivo de transgéneros»: Ucrania diluye los límites entre Rusia y Occidente, dice, y por lo tanto erosiona la integridad de la nación rusa. Es posible que la«guerra popular contra los enemigos de la nación», en palabras de Seymour, no sea todavía tan central para el populismo de ultraderecha como lo era para el fascismo de entreguerras, pero es una amenaza latente. Cuando Rodrigo Duterte asumió el poder en Filipinas en 2016, practicó lo que Seymour llama«populismo del escuadrón de la muerte», instando al asesinato de adictos así como de traficantes de drogas en un intento de revivir los vecindarios urbanos. Se estima que unas 30.000 personas fueron asesinadas, algunas por grupos de«justicieros», en el lapso de seis años. En Israel, la retórica exterminadora de la ultraderecha ha marcado el ritmo de la violencia genocida contra los habitantes de Gaza desde los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, así como el incremento de pogromos llevados a cabo por colonos en Cisjordania. La India sigue siendo asolada por estallidos de violencia de grupos nacionalistas hindúes. Las correspondencias entre líder y multitud pueden ser más laxas en otros lugares, pero siguen siendo significativas: el indulto de Trump a los protagonistas de los disturbios del 6 de enero de 2021 no bien inició su segundo mandato, incluidos los miembros de milicias y de pandillas callejeras, deja en claro su relación con esa fracción de su base. Si sus políticas económicas no dan los resultados esperados y el espectáculo de su tormento a inmigrantes y personas trans no logra compensarlo, puede que vuelva a necesitarlos. En Gran Bretaña, la política de ultraderecha parece haberse alejado del extremismo violento. Desde el colapso en 2010 del Partido Nacional Británico, un grupo fundado por neonazis que solo comenzó a ganar tribuna global | ¿Es esto fascismo? 25 apoyo cuando adoptó una fachada pública más moderada, el impulso lo han mantenido los populistas. Los diversos proyectos de Nigel Farage –el Partido de la Independencia del Reino Unido(ukip), el Partido del Brexit y ahora, Reformar el Reino Unido(Reform uk)– han sido la influencia determinante de derecha en la política británica de los últimos 15 años. Como en otros lugares de Europa, el crecimiento del populismo de ultraderecha en Gran Bretaña puede adscribirse al menos en parte a diversos males económicos. La caída de los salarios, el estancamiento de la movilidad social y un sector público en decadencia han asolado la vida británica desde 2008 y son un caldo de cultivo para el resentimiento que describe Seymour. Hasta 2016, los gobiernos trataban en buena medida de manejar ese resentimiento asegurando a los votantes su ansiedad de castigar a los pobres indignos de ayuda social: los«parásitos» a los que apuntaban los recortes al Estado de Bienestar de George Osborne y los inmigrantes ilegales a los que Theresa May les dijo que«se fueran a su casa». Pero esto no alcanzó para mantener a raya al populismo de ultraderecha, que se vio alentado por una combinación de cobertura favorable de la prensa tradicional de derecha y el creciente protagonismo de influencers de ultraderecha en los principales medios de comunicación –solo cinco personas han aparecido con más frecuencia que Farage en el programa Question Time de la bbc– y en internet. Más recientemente, la derecha se ha asegurado su propio canal de televisión, gb News. Desde el referendo de la Unión Europea en 2016(en el que triunfó la opción del Brexit), que podría no haber ocurrido sin Farage, el efecto principal del populismo de ultraderecha ha sido arrastrar a la política tradicional más hacia a la derecha: la«recompensa» a los conservadores por esto ha sido la erosión de su base electoral; ahora están –en el mejor de los casos– compitiendo con Reform uk por el segundo puesto en Westminster. De acuerdo con recientes encuestas de la organización antifascista Hope not Hate[Esperanza y no odio], 40% de la población británica preferiría un «líder fuerte y decidido, con la autoridad para imponerse al Parlamento o ignorarlo», a una democracia liberal con elecciones regulares y un sistema multipartidario. La conclusión de la encuesta fue que cuanto más pesimista se siente la gente en relación con su vida, más dispuesta está a apoyar a Reform uk, a creer en que el multiculturalismo ha fracasado y a oponerse a la inmigración. Si uno le cree a Farage, su marca política es un baluarte contra el extremismo violento, pero esa violencia también ha aumentado y a menudo se la ha cultivado en internet. A la muerte de la parlamentaria laborista Jo Cox en 2016 a manos de un supremacista blanco le siguió un año más tarde un plan frustrado de miembros de la red juvenil neonazi para asesinar a un parlamentario del Partido 26 Daniel Trilling | nueva sociedad | 318 Laborista. De acuerdo con Hope not Hate, un número creciente de hombres jóvenes se ven atraídos por la violencia y se están volviendo«cada vez más cambiantes en términos de ideología», de acuerdo con la forma en que justifican sus impulsos. En agosto de 2021, en Plymouth, un hombre de 22 años disparó y mató a cinco personas, incluidas su madre y una niña de tres años. Se había sumergido en subculturas nihilistas y misóginas en internet, y se describió a sí mismo poco después de los asesinatos como«abatido y derrotado por la vida». Un hombre de 25 años que violó y mató a su exnovia y a la madre y hermana de la joven en Hertfordshire en julio de 2024 había estado buscando material en internet del influencer misógino Andrew Tate poco antes de llevar a cabo los asesinatos. Es más: como sugiere Seymour, la política tradicional se ve salpicada ahora por la violencia en la calle. Después de 2016, hubo frecuentes intentos de simpatizantes de ultraderecha del Brexit de intimidar a miembros del Parlamento cuando entraban o salían del edificio, y agresiones a los que trabajaban en la campaña electoral del Partido Laborista de Jeremy Corbyn durante la campaña de 2019. Tommy Robinson, ex-líder de la antimusulmana Liga de Defensa Inglesa, tiene más de un millón de seguidores en x y ha movilizado a decenas de miles de simpatizantes para que participen en manifestaciones callejeras en Londres. Las posturas populistas de algunos ministros de los sucesivos gobiernos de Boris Johnson, Liz Truss y Rishi Sunak no contribuyeron a desalentar el extremismo de la ultraderecha. En otoño de 2020, mientras Johnson, la entonces secretaria de Estado del Interior, Priti Patel, y el Daily Mail montaban ataques retóricos contra abogados«izquierdistas» que patrocinaban a inmigrantes, un simpatizante nazi trató de matar al jefe del departamento de inmigración en un importante estudio de abogados. La potencial sucesora de Patel, Suella Braverman, fue removida en una reestructuración en noviembre de 2023 luego de escribir en el Times que la policía había aplicado un«doble estándar» por haber sido más dura con los«manifestantes de derecha y nacionalistas» que con las«hordas propalestinas». Estas diversas líneas confluyeron en los disturbios del verano de 2024. Para ponerlo en términos de Seymour, un pico de desastre –los asesinatos de Southport, perpetrados por un adolescente que había alimentado su resentimiento en internet– condujo a una crisis en el desastre crónico de la política británica, lo que causó disturbios y protestas antiinmigración en 27 pueblos y ciudades. Activistas de ultraderecha comprometidos fogonearon la respuesta: mientras se difundían en internet rumores infundados de que el asesino era un musulmán o un solicitante de asilo, un neonazi veterano de Merseyside convocó a una protesta en Southport, promoviéndola a través tribuna global | ¿Es esto fascismo? 27 de un grupo de Telegram que rápidamente atrajo a miles de seguidores. Aparecieron convocatorias similares en otros sitios de internet, pero de acuerdo con Hope not Hate la mayor parte de la gente involucrada en ellos, y en los disturbios mismos, no tenía ninguna afiliación política formal. Aunque la mayoría de los disturbios se produjeron en zonas desfavorecidas, como suele ocurrir en estos casos, los relatos de los condenados por participar o incitar a la violencia revelan una desconcertante variedad de motivaciones. Se dice que Gavin Pinder, un hombre de 47 años con un trabajo muy bien remunerado en una planta nuclear, se reía mientras intentaba atacar una mezquita en Southport; lo mismo ocurrió con Leanne Hodgson, una ex-azafata de 43 años que cargó contra una fila de policías con un contenedor de basura industrial. Peter Lynch, de 61, se unió a una turba que intentó prender fuego un hotel que albergaba a solicitantes de asilo en Rotherham; portaba un cartel que condenaba al«Estado profundo», la Organización Mundial de la Salud y la nasa. En Bristol, Ashley Harris, dueño de una empresa de andamiaje de 36 años, lideraba el cántico«Queremos nuestro país de regreso» poco antes de dar un puñetazo a una mujer que participaba de una contraprotesta.«Prendan fuego todos los malditos hoteles llenos de bastardos», publicó Lucy Connolly, de 41 años, una ex-niñera y esposa de un concejal conservador en Northampton.«Si eso me hace racista, que así sea». Levi Fishlock, un hombre de 31 años que intentó incendiar un hotel en Rotherham, les dijo a los oficiales que lo estaban arrestando que lo hacía por«una buena causa». Todo esto ilustra la mezcla de fantasía apocalíptica, resentimiento nacionalista y exceso libidinal que describe Seymour, pero está muy lejos del fascismo como fuerza política organizada. Un problema con el análisis de Seymour es que no explica cómo se pasa de una parte de este cuadro a la otra, de un desordenado estallido de violencia racista, por ejemplo, a un exitoso proyecto electoral de ultraderecha. Otra forma de leer los disturbios del verano de 2024 es que demostraron la resiliencia del sistema político británico: luego de una rápida ruptura de la ley y el orden instigada por el gobierno y de grandes contraprotestas que recibieron incluso el apoyo del Daily Mail , la violencia se extinguió. Farage, cuya habilidad política reside en caminar con cuidado por el límite de la respetabilidad convencional, quedó en una posición difícil y tuvo que tomar distancia de la violencia. Este año, Reform uk se vio empujado a la crisis en dos oportunidades por los intentos de Farage de mantener su respetabilidad: una vez, cuando Elon Musk demandó que el ultraderechista Tommy Robinson, detenido en 2024, fuese 28 Daniel Trilling | nueva sociedad | 318 admitido en el partido 19 , y de nuevo cuando Farage echó a su parlamentario Rupert Lowe tras una pelea causada –al menos en parte– por el reclamo de Lowe de deportaciones masivas. Esto plantea la cuestión de si, al enfocarse demasiado en el potencial fascista de la ultraderecha actual, se pierde de vista lo que realmente está ocurriendo. También a fines de la década de 1970 el capitalismo británico estaba en crisis y el sistema político parecía estancado. Un resultado de esto fue el crecimiento del apoyo al Frente Nacional(fn) 20 . Pero Stuart Hall, en su ensayo«El gran espectáculo del giro a la derecha»(1979), sostuvo que la izquierda malinterpretaba el momento, ya sea actuando como si el fascismo de entreguerras estuviera nuevamente a las puertas o tratando a los conservadores liderados por Margaret Thatcher como tories corrientes. El fn, aunque despiadado y peligroso, era marginal según la mirada de Hall. Thatcher, sin embargo, representaba algo nuevo y significativo: una forma de«populismo autoritario» que ganaría un amplio apoyo gracias a su atención a las formas de resentimiento generalizadas en la sociedad y que reformularía el capitalismo británico en favor de las elites gobernantes, dejando a la izquierda a la deriva. Eso es más o menos lo que ocurrió, y se logró dentro de los límites de la democracia liberal –aunque la Policía Metropolitana estaba a mano, por las dudas–. Cuando Farage describe Reform uk como un«movimiento conservador absolutamente nuevo», deberíamos pensar un poco más lo que eso significa. Un problema conexo es que Seymour realmente no explica la razón por la cual las tendencias que identifica son más relevantes en algunos lugares que en otros. Su uso de ejemplos internacionales es un cambio bienvenido respecto del habitual solipsismo anglosajón –de hecho, su conclusión es que la punta de lanza del revanchismo nacionalista del siglo xxi podría encontrarse fuera de las esclerosadas economías de Occidente–, pero esto no es una explicación realmente global. ¿Cómo se relaciona, por ejemplo, el nacionalismo del desastre con un régimen sencillamente autocrático como el de Rusia bajo el mandato de Putin, o con la China poscomunista, que ha desarrollado su propia versión de capitalismo nacional fuerte? Ambos casos se mencionan solo al pasar. Es una pena, porque como ya ha demostrado el segundo mandato de Trump, la división del mundo en bloques de poder hostiles altamente militarizados, cada uno dominado por su propio bravucón regional, parece ser un objetivo de los populistas de ultraderecha y de los dictadores 19.«Musk pide liberar a ultraderechista británico Tommy Robinson» en dw , 2/1/2025. 20. Partido fascista fundado en 1967, alcanzó el punto álgido de su apoyo electoral a mediados de la década de 1970, pero nunca tuvo representación en el Parlamento[n. del e.]. tribuna global | ¿Es esto fascismo? 29 por igual. Una consecuencia potencial es una espiral de violencia autodestructiva, pero también una forma más estable de autoritarismo: una«democracia dirigida» en la que se recortan los derechos de la población y se arrebatan territorios, pero el espectáculo continúa. El contraargumento sería que nada relativo a este momento parece estable. Todavía no hemos experimentado los profundos impactos sociales –una guerra mundial o hiperinflación– que originaron el fascismo de entreguerras, pero eso es lo que nos espera, cree Seymour, si no logramos frenar el colapso climático. Sería«algo estilo Pollyanna», dice en referencia a la protagonista de la novela de Eleanor Porter célebre por su optimismo excesivo, asumir que nuestros sistemas democráticos son lo suficientemente resilientes como para sortear las tormentas climáticas por venir. Los políticos de ultraderecha con más visión de futuro ya están tratando de infundir un matiz ecológico a su nacionalismo, desviando la atención de cómo evitar la catástrofe y señalando, en cambio, que cada nación debe velar por sí misma.«Las fronteras son las mayores aliadas del medio ambiente», dijo Jordan Bardella, dirigente de Reagrupamiento Nacional, en 2019.«Es a través de ellas como salvaremos el planeta» 21 . Seymour quiere que imaginemos lo peor que podría pasar y que hagamos algo para evitarlo. Pero es difícil cuadrar estas metas. Por un lado, destaca correctamente que la ultraderecha de la actualidad puede ser vencida. Prospera en una esfera social debilitada, en la tibieza y la parálisis de sus oponentes, y en la sensación de que la esperanza, como sostuvo Marc Fisher una vez, es una«ilusión peligrosa». Cualquier revitalización significativa de la democracia necesitará atender las necesidades emocionales tanto como lo que Seymour llama la«política del pan de cada día»: empleos, salarios y servicios públicos. Prestemos atención, dice, a la forma en que los sindicatos construyen solidaridad entre los trabajadores. La gente se une para mejorar sus circunstancias materiales, en forma de salarios y condiciones de trabajo. Pero en ese proceso, se despiertan otras necesidades,«como la necesidad de‘la actividad y el disfrute comunitarios’ con otras personas» –aquí está citando a Marx–«e incluso el desarrollo de‘necesidades radicales’ como‘la necesidad de universalidad’». Por otro lado, la visión fatídica de Seymour le deja poco margen de maniobra.«No podemos desconocer el deseo apocalíptico», escribe, sugiriendo que hay«una rebeldía latente incluso en las más categóricas expresiones de desesperanza», de lo que es muestra el estandarte desplegado en una protesta de Extinction Rebellion que simplemente decía: «Estamos jodidos». Pero eso no es 21. J. Bardella:«Le meilleur allié de l’écologie, c’est la frontière» en Les Echos , 7/4/2019. 30 Daniel Trilling | nueva sociedad | 318 suficiente. Comencé a escribir sobre la ultraderecha a fines de la década de 2000, cuando se la consideraba un desagradable, si bien escabroso, espectáculo secundario. A medida que la he visto convertirse en una de las corrientes políticas determinantes de nuestro tiempo, una de las cosas más difíciles de comprender ha sido la manera en que prospera a partir de las fallas del sistema existente, mientras ofrece soluciones que podrían volver todo aún peor. Es difícil, pero necesario, darles a ambas partes de la ecuación la debida atención. El fascismo, escribió Paxton, se convierte en una fuerza política seria cuando recurre a«una sensación de crisis abrumadora que escapa a cualquier solución convencional». Para no llegar a ese punto, deberíamos comenzar por ver lo que podemos perder y pensar en cómo podríamos preservarlo. Enero-Junio de 2025 RELACIONES INTERNACIONALES La Plata Año 34, N o 68 EDITORIAL: Norberto Consani. DIÁLOGOS: Karlos Pérez de Armiño. ESTUDIOS: Michel Foucault y la revolución islámica de Irán: el nacimiento de un gobierno islámico desde la espiritualidad política, Mohammad Haoulo Mubayed y Rosmel A. Rodríguez Barroso. Los American Spaces y la diplomacia pública estadounidense en América Latina, Nicolás Cavigliasso. La inmanente centralidad del Estado en la acumulación de capital y su rol para el desarrollo económico en la actualidad, Pablo Wahren. ¿Hacia un régimen internacional del agua? Una propuesta teórico-conceptual, Guillermina Elias. Las comunidades indígenas en la gobernanza global de la biodiversidad biológica: Foro Indígena Internacional sobre Biodiversidad, Iara Denise Basconnet. Imaginarios geopolíticos sobre la inteligencia artificial en las políticas exterior y doméstica a inicios de la era Milei, Daniel Blinder, María Paz López y Nevia Vera. The energy politicization of the Russian Federation and the dialectic of the capitalist system, Arthur Mastroiani Máximo de Lucena. Una aproximación al desarrollo estratégico de las directrices militares de China en su nueva era de la defensa nacional, Martín Rafael López. REFLEXIONES: Mercosur: reflexiones sobre la breve historia de la integración regional, Laura Bono y Laura L. Bogado Bordazar. HISTORIA: A 80 años de la finalización de la Segunda Guerra Mundial. Una interpretación desde la perspectiva de las Relaciones Internacionales, Patricia Kreibohm. Director – Fundador: Dr. Norberto Consani Relaciones Internacionales es una publicación del Instituto de Relaciones Internacionales, Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, Universidad Nacional de La Plata. Calle 48 e/ 6 y 7 – 5° Piso, 1900, La Plata, Argentina. Tel.:(54-221) 4230628. Página web:. Correo electrónico:. | tema central Reaccionarios made in America Trump 2.0 y las reconfiguraciones de la derecha Entrevista a Corey Robin Juan Elman En 2011, el teórico político estadounidense Corey Robin publicó La mente reaccionaria. El conservadurismo desde Edmund Burke hasta Sarah Palin 1 , una serie de ensayos acerca de la vitalidad del movimiento conservador, que abarca a viejos tótems intelectuales como Friedrich Nietzsche y Friedrich Hayek, pero también a figuras modernas como William Buckley Jr. y el entonces juez de la Corte Suprema de Estados Unidos Antonin Scalia. La inclusión de Palin, la fallida candidata a vicepresidente de John McCain (derrotados por Barack Obama en 2008), reflejaba el intento por parte de Robin de intervenir en la conversación pública de ese momento, así como su visión del movimiento conservador como una familia grande y diversa, que es capaz de renovarse para enfrentar distintos tipos de desafíos de movimientos progresistas. La publicación del libro generó un pequeño revuelo en la comunidad intelectual de eeuu. Robin fue acusado, entre otras cosas, de simplificar la historia del movimiento para presentar una visión caricaturizada de los conservadores. Pero la llegada a la Presidencia de Donald Trump en 2016 parece haberlo redimido. La revista The New Yorker se refirió al libro como el que«predijo Juan Elman: es politólogo y periodista. Se especializa en política internacional. Palabras claves: conservadurismo, nueva derecha, Partido Republicano, Donald Trump, Estados Unidos. 1 . The Reactionary Mind: Conservatism from Edmund Burke to Sarah Palin , Oxford up, Oxford, 2011. Se publicó luego en español como La mente reaccionaria. El conservadurismo desde Edmund Burke hasta Donald Trump , Capitán Swing, Madrid, 2019. 34 Entrevista a Corey Robin | nueva sociedad | 318 a Trump». La casa editorial de la Universidad de Oxford ordenó una reedición con un nuevo ensayo acerca del flamante presidente, que reemplazó a Palin en el título. Más notoriamente, fue uno de los principales argumentos del libro lo que elevó nuevamente el nombre de Robin en el debate público. Lejos de presentarlos como un grupo de viejos anticuados, anclados en una tradición predeterminada, Robin entiende el movimiento conservador como una fuerza dinámica, unida para preservar el privilegio pero con una amplia capacidad y voluntad de apelar a las masas, sin renunciar a tomar algunas estrategias de la izquierda. Pueden ser tan revolucionarios como contrarrevolucionarios y oponerse con fuerza al establishment del momento. En esta entrevista, Robin analiza el segundo mandato de Trump, las tensiones en la robusta coalición de derecha que lo acompaña y las continuidades y rupturas con el Partido Republicano. Para el profesor de Ciencia Política del Brooklyn College, el presidente de eeuu es más continuista de lo que se piensa. Rechaza a su vez la afirmación de que el liberalismo se encuentra en una crisis terminal y pone la lupa, a raíz de la experiencia argentina, en la continua influencia que siguen teniendo Hayek y Ludwig von Mises en la política contemporánea. Acabamos de salir de un evento, el ataque de eeuu a Irán, que puso de manifiesto una tensión histórica de la derecha, entre un ala neoconservadora, con un espíritu intervencionista en este tipo de conflictos, y otra más aislacionista, escéptica respecto al resultado de esta clase de acciones. Voces cercanas a esta última, como Tucker Carlson y Steve Bannon, criticaron públicamente a Donald Trump por el ataque, como nunca antes lo habían hecho. Quisiera saber cómo ve esta tensión dentro de la derecha acerca del rol de eeuu en el mundo, y qué papel juega específicamente Trump, quien prometió poner fin a las guerras eternas pero coquetea cada vez más con el uso del poder presidencial en el exterior. Creo que efectivamente en la derecha existe una tensión sobre el rol de eeuu en el mundo, pero no caracterizaría esa tensión como una divergencia entre intervencionistas y aislacionistas. Así es como suele pensarse, pero creo que eso siempre ha sido un error. Trump y muchos de sus seguidores del movimiento maga[Make America Great Again] siempre creyeron en la idea de que eeuu debe ser el policía de América Latina y el hemisferio occidental. Nunca tuvieron ningún problema, por ejemplo, en decirle a Venezuela lo que tiene que hacer. Y siempre fueron bastante agresivos con respecto a China. Yo creo que esa división no es entre intervencionistas y aislacionistas, sino que hay una rama del partido que cree que Europa y Oriente Medio son una distracción para eeuu, y que el país debe reforzarse y prepararse para enfocarse tema central | Trump 2.0 y las reconfiguraciones de la derecha 35 © Nueva Sociedad/ Tropiwhat 2025 36 Entrevista a Corey Robin | nueva sociedad | 318 en China como el desafío real. Creo que así lo ve alguien como Steve Bannon, por ejemplo. Es menos acerca de retirarse del mundo que sobre dónde enfocar la atención en el mundo. Esta idea tiene raíces profundas en la derecha. Mucha gente en el preludio de la Segunda Guerra Mundial no quería saber nada con intervenir en Europa, pero sí con pelear contra Japón en el Pacífico. Siempre ha habido una tensión entre una orientación hacia el Atlántico y otra hacia el Pacífico. Otro sector es más favorable a una intervención en Oriente Medio, y es la que parece tener la ventaja por el momento. Y creo que eso señala algo. A veces asumimos que Trump transformó completamente el Partido Republicano. Que purgó a los neoconservadores, que se deshizo de toda la gente que estaba a favor de la Organización del Tratado del Atlántico Norte(otan), y así. Y lo cierto es que él no ha transformado el Partido Republicano. O por lo menos, no en el grado en que muchas personas creen que lo ha hecho. Ha hecho otras cosas que han roto con la tradición del partido, pero particularmente en este asunto, en Oriente Medio, diría que las políticas son bastante continuistas tanto con republicanos como con demócratas. Tampoco ha retirado a eeuu de la otan. Así que hay diferencias, y no quiero minimizarlas, pero en este asunto lo que vemos es una continuidad con la llamada ala intervencionista del Partido Republicano. Trump no parece, sin embargo, interesado en continuar con el posicionamiento de eeuu en Europa y Oriente Medio, pero en acciones como la de Irán se puede leer una tentación por intervenciones concretas que exhiban el músculo militar estadounidense. ¿Cree que Trump tiene una visión coherente en política exterior? El presidente tiene una visión coherente, que es expandir la marca Trump. No es un animal político, de la manera en que estamos acostumbrados a usar El presidente tiene una visión coherente, el término. Él realmente está interesado en su nombre, su reputación y su poder. Pero el propósito de ese poder, para lo que ese poder que es expandir puede servir, aparece de manera confusa. Es la marca Trump alguien muy vulnerable a la influencia de la última persona con la que ha hablado. No es una figura política seria, en ese sentido. Ronald Reagan, por ejemplo, más allá de sus debilidades, tenía una base ideológica fuerte. Y luchó por ella. La ideología de Trump gira primero alrededor de él mismo. Y eso lo vuelve peligroso, porque nunca se sabe lo que va a hacer. Simplemente no tiene un núcleo de compromisos, y muchas veces es capaz de retractarse de la misma manera en que puede avanzar rápidamente en una idea. Es difícil escrutarlo. tema central | Trump 2.0 y las reconfiguraciones de la derecha 37 Lo que sí creo es que hay gente detrás de él que es seria y está comprometida con una cosmovisión. Pero se encuentran en una lucha por el control del Partido Republicano. A propósito de la coalición actual de la derecha, quisiera preguntarle qué rol le asigna a Trump en ella, no solo como una figura de cohesión, sino también como su condición de posibilidad. ¿Le parece una coalición sólida, o es más volátil de lo que parece? Tenemos que ser cuidadosos en este punto, porque el electorado que llevó a Trump al poder representa como mucho 50%. El estadounidense es un electorado muy dividido, que puede volverse en contra rápidamente, como le pasó al propio Trump en 2020. Cuánto de esa porción del electorado es maga y cuántos son republicanos tradicionales siempre ha sido algo difícil de calcular. La premisa básica es que votan por Trump porque son republicanos, y que en la medida en que la base maga mueve el partido a la derecha, ellos van hacia ahí. Pero ¿son del núcleo duro? Es algo que los cientistas políticos todavía están intentando calibrar. Esto es solo una parte de mi respuesta. Porque luego tenemos un presidente que, en parte por cómo funciona el sistema presidencialista estadounidense, puede ejercer una cantidad impresionante de poder sin tomar en cuenta al Congreso, a los tribunales o a los votantes. Así que es una situación delicada, porque incluso cuando no existe un apoyo mayoritario de la población, el presidente tiene un amplio margen de maniobra y puede implementar cambios relevantes. Y así llegamos a su pregunta por la condición de posibilidad. Creo que Trump, teniendo ese poder en la Presidencia pero sin un poder hegemónico en la sociedad, ha sido un factor de posibilidad más fuerte de lo que hubiera imaginado. A mí, como estudioso de la derecha, me ha sorprendido. Así que esta es la situación en que estamos ahora: Trump está siempre tentado y posibilitado por el poder presidencial de hacer cosas que nadie pensó que fueran posibles. Y la única pregunta, en cada uno de estos momentos, es si una parte de esa coalición inestable va a volverse en su contra. No sabemos la respuesta hasta que llega una elección. Y como no tenemos una pronto, estamos en esta especie de limbo en el que todos están tratando de ver cuán lejos puede ir hasta que se empiece a tambalear. En repetidas ocasiones aparece la idea de que la coalición se va a romper. Pasó con el ataque a Irán, pero también lo vimos con la salida atropellada de Elon Musk del gobierno. Y por el momento lo que vemos es una coalición que parece mantenerse fuerte a pesar de las críticas internas, que se dobla pero no se rompe, sobre todo gracias al liderazgo de Trump. 38 Entrevista a Corey Robin | nueva sociedad | 318 Lo diría así: creo que es una coalición inestable cuyo poder de consenso depende, en última instancia, de su éxito. El Bush de 2004 parecía completamente fuerte, nada podía detenerlo. Pero después pasan cosas y las coaliciones se derrumban. Estamos en un momento difícil de analizar. Una vez que lleguen los efectos de los aranceles y la inflación y los precios comiencen a subir, estoy seguro de que el núcleo maga seguirá con Trump hasta el final, pero no creo que la totalidad del Partido Republicano lo acepte. Entiendo el escepticismo, pero todavía no han llegado los efectos de las cosas que está haciendo en este segundo mandato. Hace un rato dijo algo que está flotando en la conversación, y es que no está de acuerdo con la opinión –bastante extendida– de que Trump transformó el Partido Republicano. Me gustaría profundizar en esta idea. ¿Cree que hay una parte del universo republicano que no está alineada a Trump? ¿O es que lo apoyan ahora pero podrían abandonarlo fácilmente? Se lo pregunto porque, sobre todo después de la última elección, es difícil imaginar un Partido Republicano al margen de Trump. Los desafíos que tuvo desde el centro, encarnados por figuras como Mitt Romney y Liz Cheney, fueron ampliamente acallados, y sus competidores desde la derecha, como Ron DeSantis, no solo fueron aplastados en las primarias sino que además se le parecían mucho. Demos un paso atrás y miremos lo que Trump y el Partido Republicano están haciendo. Dejemos de lado el lenguaje y las palabras: miremos lo que está pasando. Acaban de bombardear Irán. Veinte años atrás, el Partido Republicano empezaba lo que ya era una extraordinaria guerra en Oriente Medio bombardeando Iraq. En ese momento, los asesores de Bush decían que Iraq era el primer paso y que«los verdaderos hombres van a Irán» 2 . En primer lugar, volvemos a tener una guerra innecesaria en Oriente Medio. Luego, Trump está a punto de aprobar un presupuesto con enormes recortes de impuestos para los ricos y las corporaciones, como sucedió 20 años atrás. Para financiar esos recortes, a pesar de lo que dijo en campaña, quiere recortar todo tipo de programas sociales, de la misma manera como lo hizo Bush 20 años atrás. Trump ocupa mucho espacio y Trump ocupa mucho espacio y atención, en parte por las cosas que dice y con las que amenaza, pero hay toda una parte de sus atención, en parte por políticas que son bastante consistentes con las cosas que dice y con las que amenaza lo que el Partido Republicano venía haciendo. Si uno fuera un historiador que analiza este periodo, dejando a un lado las emociones, se preguntaría: bueno, ¿qué es lo realmente diferente? Por supuesto, hay cosas que definitivamente cambiaron. La cuestión de la inmigración, 2.«Anyone can go to Baghdad. Real men go to Tehran». tema central | Trump 2.0 y las reconfiguraciones de la derecha 39 por ejemplo. Pero hay muchas cosas en las que Trump es más una criatura del Partido Republicano, que logró influenciarlo, que al revés. Es engañoso cuando se dice que Trump rehízo el Partido Republicano. Reagan hizo más en términos de la transformación del partido que Trump. ¿Y cómo explica la supervivencia de esa agenda programática? Porque los dirigentes republicanos a los que se identifica con estas políticas más tradicionales han quedado deslegitimados, y los votantes parecen mucho más representados por la retórica trumpista en inmigración y crítica de la globalización que por los recortes sociales y la baja de impuestos, para decirlo rápidamente. Buena pregunta. Creo que esto tiene que ver con un argumento que presento en el libro: el conservadurismo y la derecha, más allá del Partido Republicano, tienen la capacidad de transformarse a sí mismos cuando enfrentan un escenario de despojo 3 . Por ejemplo: cuando la esclavitud fue abolida después de la guerra civil, los propietarios de esclavos se vieron obligados a reinventarse, no solo en la arena política sino en la económica y social. Cambiaron su estrategia y empezaron de nuevo para encontrar un lugar. El Partido Republicano y la clase empresarial no han experimentado una desposesión social y política por un largo tiempo. Y creo que ante esa situación podemos tener a alguien como Trump, con sus fuegos artificiales y el espectáculo, pero detrás no hay mucho cambio. En otras palabras, las mismas personas que estaban aplicando los recortes de impuestos 20 años atrás siguen ahí. Creo que cuando la clase dominante no experimenta una sensación de despojo o desplazamiento, esto le permite al Partido Republicano seguir moviéndose como antes. Hasta que no llegue esta amenaza, no va a haber cambios fundamentales en las cuestiones que mencionaba. Vayamos a su libro, La mente reaccionaria . Cuando se reeditó y amplió luego de la victoria de 2016, usted dijo que Trump representaba continuidades y rupturas con el movimiento conservador que venía estudiando. Antes de seguir, quisiera que mencione las más significativas. La continuidad más importante es que el conservadurismo siempre ha sido un movimiento de dominación y jerarquía, que ha buscado sostener ese privilegio como movimiento de masas. En otras palabras, el conservadurismo 3. En La mente reaccionaria , Robin señala que«[l]a gente que no es conservadora a menudo no se da cuenta de que el conservadurismo se dirige a quienes han perdido algo. Puede ser una propiedad inmobiliaria o los privilegios de la piel blanca, la autoridad no cuestionada de un marido o los derechos ilimitados del dueño de una fábrica». 40 Entrevista a Corey Robin | nueva sociedad | 318 nunca fue un movimiento tradicionalista estático como a veces se lo entiende, y nunca ha sido algo limitado a viejas y anticuadas elites. Es un movimiento Como movimiento de masas, el dinámico que busca apelar a un bloque amplio de individuos. Y una de las maneras en que lo hace es a través del racismo y el nacionalismo, conservadurismo siempre ha sido antagónico dependiendo del contexto. Creo que Trump ha continuado con esta tradición. Otra característica central es que, como movimiento de masas, el conservadurismo siempre ha sido antagónico al establishment al establishment. Trump es consistente con esto. Y otro punto, en el que veo tanto consistencia como inconsistencia, es que el conservadurismo siempre ha sido muy hostil hacia la izquierda y obtiene energía de esa oposición. La dificultad ahora, y de ahí la inconsistencia, es que no tenemos una izquierda dinámica en el país, y probablemente en el mundo tampoco. A pesar de ello, tuvimos una elección en Nueva York donde ganó el socialista Zohran Mamdani, y entonces Trump sale en las redes calificándolo de«comunista lunático». Cuando los conservadores se encuentran en una posición de fortaleza, son capaces de nombrar e identificar a su enemigo de manera clara. La derecha radical de los 60 y 70 estaba en contra del liberalismo, del New Deal y la integración racial. Por supuesto que exageraban sus peligros, pero estas eran cosas reales, no estaban equivocados acerca de lo que estaba pasando. Creo que Trump siempre está intentando nuevas formas de nombrar a sus enemigos, pero esto no se condice con lo que está pasando, en parte porque la izquierda se encuentra en un momento de debilidad. Podemos encontrar una discontinuidad en el hecho de que la derecha, sobre todo en su versión moderna, tiene un discurso y una historia bastante clara respecto al mercado y el Estado, mientras que Trump muestra tendencias contradictorias y desordenadas. ¿Y nota algún cambio significativo entre el Trump del primer mandato y el de ahora? Sí. En primer lugar, ha logrado mantener a su coalición unida. En su primer mandato perdía votos desde el primer minuto en que asumió. Por eso yo era escéptico, en la reedición de mi libro, acerca de su proyección a largo plazo. Me ha sorprendido no solo que haya ganado nuevamente, sino el hecho de que haya sido capaz de mantener al trumpismo unido de esta manera. Ha sido más eficiente en este sentido que la primera vez. Luego, creo que ha sido mucho más radical en el frente migratorio. La cuestión migratoria fue algo más bien performático en su primer gobierno, y esta vez, si bien se ha montado tema central | Trump 2.0 y las reconfiguraciones de la derecha 41 sobre lo que hizo Joe Biden en términos de freno de la llegada de migrantes, las capturas y desapariciones que estamos viendo han sido un shock . Siguen siendo un shock . Creo que esa es una diferencia. Diría dos más. El ataque a las universidades era hasta ahora algo retórico y en este segundo mandato se ha vuelto un hecho real. Y, finalmente, sus ataques y los de Musk a los empleados estatales. Estas cosas hacen que este segundo mandato sea ya diferente al primero. Algo que aparece para mí como una diferencia entre ambos mandatos de Trump es cómo ciertas voces moderadas o cercanas al establishment del partido, que habían ocupado roles importantes la primera vez, hoy ya no están, y en cambio ha irrumpido un ala más ideológica, que se identifica como conservadora y a la que también se conoce como una nueva derecha. El vicepresidente J.D. Vance es uno de sus representantes. Quisiera saber qué entidad le da a este movimiento, qué lugar le asigna en la historia del pensamiento conservador y si es posible que tenga autonomía respecto del trumpismo. Hay una parte de su pregunta que me gustaría abordar antes de responder a esto último. Usted habló sobre la purga a los moderados. Y creo que eso es correcto, pero puede llevar a malinterpretar lo que pasó en su primer mandato. Una de las cosas que lo detuvo la primera vez no fue el sector moderado sino el de derecha dura, que frenaba iniciativas como el reemplazo del Obamacare 4 porque condenaba ese cambio insuficiente: se negaba al compromiso. Fueron los maximalistas los que hicieron más difíciles las cosas. Es cierto que los moderados se han ido. Por eso la gran pregunta ahora es cómo Trump ha logrado controlar a los maximalistas, que en varios momentos han levantado la cabeza diciendo absolutamente no , y luego se echaron atrás. Planteo esta cuestión porque hace más complicado de leer el momento actual. Tenemos esa dinámica que usted describía, en la que Trump bombardea Irán y algunos referentes del movimiento maga se vuelven locos pero después se calman. La cuestión ahora no son tanto los moderados, sino cuál puede ser el momento en que los maximalistas digan: listo, hasta acá llegamos . El otro asunto que me parece muy interesante es que en el primer mandato una de las cosas en las que Trump fue exitoso fue en llenar las cortes judiciales de leales. Resulta que esos jueces trumpistas son de derecha dura pero no evidencian un culto a la personalidad de Trump. Es una derecha ideológica, pero no hace todo lo que Trump quiere que haga. Muchas de las personas que han limitado políticas de Trump en este momento son jueces nombrados por él. Así que estamos viendo cómo se desarrolla ese proceso. 4. Reforma de salud integral promovida durante el gobierno de Obama. 42 Entrevista a Corey Robin | nueva sociedad | 318 Una de las principales características de esta nueva derecha es su oposición frontal al liberalismo como proyecto político, ideológico e intelectual, de una manera mucho más clara que como lo enuncia Trump. Y lo que puede observarse es una crítica hacia el liberalismo no solo en el plano de los avances sociales –la igualdad–, sino también en algunos aspectos centrales de nuestra modernidad, como el efecto de las redes sociales y la pornografía, la soledad, el individualismo. Este puede ser un asunto tramposo, porque si bien los blancos cambian y se renuevan, la acusación de que el liberalismo disuelve lazos sociales, que crea aislamiento entre la gente y degrada la moral sexual ha sido parte de la caja de herramientas del discurso de la derecha, que se remonta al siglo xix. En mi libro hablo de gente como el juez Antonin Scalia, una figura como Patrick Devlin, que se opuso a la descriminalización de la homosexualidad en Gran Bretaña en los años 50 y 60. Creo que mucho de lo que se llama hoy«nueva derecha» parece nuevo si se observa a la derecha solo desde su faceta económica, lo que muchos llaman«neoliberal» . Pero la derecha siempre ha tenido, también en eeuu, una rama construida en oposición al liberalismo social. Lo que sí creo que es nuevo, y bien particular de este momento de eeuu, es que el aislamiento durante la epidemia de covid-19 tuvo un desastroso impacto en los jóvenes y creo que la derecha ha sido capaz de apelar a este universo. Cuánto de eso es duradero, no lo sé. Creo que la pregunta es qué elementos del presente explican el resurgimiento del conservadurismo radical y su atractivo entre los jóvenes. Algo ya ha respondido con la cuestión pandémica. Pero se lo pregunto porque en el libro usted aporta algunas claves para entender el ascenso de los conservadores en ciertos momentos de la historia. Una clave es la oposición a una izquierda fuerte: cuando el progresismo crece, los conservadores se vuelven más afilados. Hace un rato dijo claramente que no está pasando eso. Pero la otra clave, y es la que me interesa especialmente, es la crisis de las elites. Cuando las elites crujen y no pueden dar respuesta a las demandas ciudadanas, los conservadores crecen. ¿Qué sucede hoy? Es una muy buena pregunta. Un área donde la izquierda ha sido exitosa es en la cuestión de los roles de género. Y esto ha generado miedo. Creo que eso explica algo del jugo que le ha sacado la derecha al tema, especialmente en hombres jóvenes. Parecía que estábamos en un momento en que los roles de género se habían vuelto más fluidos, en que la masculinidad tradicional no tenía un guion socialmente aceptable. Pero sucede que hay un correlato material en todo esto: por lo menos en eeuu hay cada vez menos varones jóvenes que asisten a la universidad, a las mujeres les está yendo mejor en las escuelas. Pienso que los conservadores han aprovechado esta situación. El motivo por el que soy un poco escéptico sobre la proyección a largo plazo de este cuadro es que cuando los conservadores han tema central | Trump 2.0 y las reconfiguraciones de la derecha 43 tenido éxito no se debió solamente a haber encontrado un relato, sino al logro de cambios materiales, dándoles seguridad a personas que se sentían amenazadas. ¿Por ejemplo? En eeuu, la derecha moderna inventó un nuevo léxico acerca del hombre emprendedor, algo que viene de la década de 1970. Pero no fue solo eso: ofreció alivio de impuestos para que la gente iniciara negocios. Ese tipo de promesas se han esfumado. Tenemos una economía en la que no hay mucho espacio para la transformación. Lo que siguen haciendo es sacar impuestos a los ricos. Si un hombre joven se pregunta sobre su rol en la economía, no hay mucho a mano con lo que pueda salir adelante. Quiero llevarlo al terreno de la izquierda, que no ha logrado dar una respuesta a este malestar tampoco. Hace un rato aseguraba que estaba atravesando un momento de debilidad. ¿Cree que se trata de un problema de corto plazo, más coyuntural? ¿O es de los que creen que estamos ante una crisis del liberalismo como proyecto? Voces conservadoras como Patrick Deneen, autor del bestseller Por qué fracasó el liberalismo 5 , sugieren esto último. Y hay mucha gente de izquierda que le está prestando atención. Yo tiendo a pensar que es una crisis de la izquierda actual, para ser honesto. Gente como Deneen y sus antecesores vienen hablando de la crisis del liberalismo desde que yo era joven. Cuando yo iba a la universidad en la década de 1980, estaba de moda la crítica al liberalismo. Nos decían que el liberalismo, que era el liberalismo de los 60, estaba en crisis por ser demasiado individualista y no tener un sentido de comunidad. No me parece tanto una crisis del liberalismo. Creo que ningún actor político en la izquierda se ha movido lo suficiente para cambiar la conversación. Y no creo que Deneen tenga mucha influencia en el movimiento conservador ni en la derecha. Sé que Vance lo sigue, pero cuando veo cuáles son las políticas públicas, no veo... Pongámoslo de esta manera: voy a pensar Cada generación que esta gente consiguió tracción política descubre este cuando el Partido Republicano empiece a hacer cosas por los hombres blancos de clase trabajadora, y no está pasando. problema del liberalismo individualista y sus Creo que cada generación descubre este patologías sociales problema del liberalismo individualista y sus patologías sociales, pero es un argumento recurrente y no veo un cambio drástico en el ecosistema político respecto de esta cuestión. 5. Ediciones Rialp, Madrid, 2018. 44 Entrevista a Corey Robin | nueva sociedad | 318 Usted dijo que la ofensiva del gobierno de Trump a los trabajadores estatales era una novedad respecto de su primer mandato. Quisiera saber qué balance hace de ella, luego de la salida escandalosa de Musk. Porque hay voces que señalan que es poco lo que se ha conseguido, y que mucho se hizo para las cámaras. Y quisiera anotar algo que me parece importante para distinguir los diferentes proyectos ideológicos de la coalición respecto del rol del Estado: mientras un sector, más neoliberal si se quiere, promueve el desguace y la desregulación en favor del capital, existe otro, en el que militan los conservadores, que quiere deswokizar el Estado para usarlo en favor de su proyecto ideológico. En eeuu decimos que el movimiento conservador es como una silla de tres patas. Una es la neoliberal, orientada al libre mercado; otra fue la anticomunista, producto de la Guerra Fría; y la otra es la socialtradicionalista. Y siempre hubo una tensión entre tradicionalistas y neoliberales respecto del Estado. Unos quieren usarlo para promover una agenda de transformación social y moral, mientras los otros quieren amputar su poder. Yo leo el proyecto del doge[Departamento de Eficiencia Gubernamental] como una expresión de esa misma agenda que busca reducir el tamaño del Estado. Es pronto para saberlo, pero el historiador Matt Karp escribió un artículo en New Left Review donde mira los números de la reducción de empleados y afirma que los despidos representan 7% de toda la fuerza laboral del gobierno federal 6 . Y ese 7% es lo que creció el gobierno durante la pandemia. Así que por ahora solo han sido capaces de volver a los niveles de 2020. Pero los números son únicamente una parte de la historia. Porque los recortes que vemos en programas de vacunación y protocolos sanitarios, por ejemplo, pueden ser muy peligrosos. Ahora, respecto a la tensión entre estatistas y antiestatistas, estamos ante la misma versión que teníamos en los años 60 y 70, en los que una parte de la derecha empujaba, con éxito, para prohibir el aborto, y otra buscaba reducir el gobierno federal, también de manera exitosa. Quiero preguntarle por Argentina. No sé cuánto ha seguido el tema, pero quisiera saber si ve a Javier Milei como un caso emblemático en las derechas: un libertario que llega al poder glorificando los postulados de la Escuela Austriaca de economía. Lo menciono porque en su libro les dedica un espacio importante a Hayek y Mises en el pensamiento conservador. Recuerdo haberlo leído en el mismo momento en que Milei estaba surgiendo como un ícono entre jóvenes argentinos. Me pareció muy revelador el argumento acerca de cómo los«austriacos» habían encontrado una respuesta moral para las críticas al capitalismo. Y en cómo combinaban –en 6. M. Karp:«Maxed Out» en New Left Review , 23/5/2025. tema central | Trump 2.0 y las reconfiguraciones de la derecha 45 eso el aporte de Hayek me parece central– una versión radical respecto del mercado, pero muy conservadora y jerárquica en lo social, algo que Milei también muestra. Figuras como Milei han retomado el fuerSiempre pienso te elemento de tradicionalismo cultural y de autoritarismo que está presente en el imaginario libertario. Siempre pienso que desde la izquierda se ha leído mal el tipo que desde la izquierda se ha leído mal el tipo de atractivo que de atractivo que generan autores como generan autores Hayek o Mises. No entendimos cómo han logrado moralizar el mercado, pero tamcomo Hayek o Mises bién convertirlo en la esfera de hombres fuertes y poderosos. Agregaría además la influencia de Joseph Schumpeter como otra figura clave. Y siempre hubo un elemento de revolución cultural en esta concepción económica. Figuras como Milei lo sacan a relucir. Milei ha logrado instalar la idea de que el Estado es lo que se inmiscuye entre el progreso y los individuos. Y que un modelo de ciudadano –y de vida– deseable es aquel que no depende del Estado. Fue un discurso que logró apelar a distintos sectores, inclusive gente de bajos recursos. Me pregunto si ve una conexión entre esto y la visión austriaca acerca del mercado como un lugar donde se forja el carácter, en contraposición a los defectos morales que genera la asistencia estatal. Absolutamente. La sensación de que la acción estatal es artificial y compensatoria de lo que en el mundo real serían formas reales de fortaleza o debilidad. Y que en el mercado, incluso si se parte de una posición débil, este brinda la promesa, esperanza y posibilidad de que, través del esfuerzo, se pueda desarrollar carácter, estatura y contextura. Como si el mercado fuese un gimnasio. La comparación que siempre hago es cómo los fascistas, después de la Primera Guerra Mundial, pensaban que el campo de batalla era el lugar donde la gente se probaba a sí misma. La guerra era el momento en que el carácter se desarrollaba, se exhibía y se demostraba. De la misma manera, con Mises y Hayek, el mercado se vuelve el espacio para eso. Pero la condición de posibilidad es que el Estado no asista de ninguna forma, ni tenga políticas de compensación por algún tipo de debilidad. Por supuesto, esto es una fantasía: el capitalismo opera sobre la base de crédito y deuda, cuyas fuentes también incluyen al Estado. Pero sí creo que es algo que interpela a la gente. Y el motivo por el que lo hace, inclusive en el caso de gente de bajos recursos, es que siempre preserva la fantasía de movilidad, moviliza la expectativa de salir del lugar donde cada uno está. Si el Estado está asistiendo con ayudas sociales, la sensación es que, en realidad, la persona no cambia su situación. La fantasía es que sin esas 46 Entrevista a Corey Robin | nueva sociedad | 318 ayudas la gente pasa a depender de su propia capacidad, inteligencia, energía y carácter. Y que si se logra tener éxito, ese éxito es propio. No es artificial. Para terminar, quiero que volvamos a eeuu . En las últimas semanas, algunos colegas suyos han abandonado el país, denunciando la llegada del fascismo. Me gustaría saber cómo ve el estado de la democracia allí y cuáles son las cosas que más le preocupan. Creo que el asalto a la burocracia estatal es preocupante porque representa una política del miedo que es efectiva. Sobre todo en eeuu, que es una sociedad que no tiene redes de apoyo sólidas, la posibilidad de perder el empleo es una forma efectiva para promover una sociedad represiva. Luego mencionaría el ataque a la inmigración, no solo como una violación de los derechos humanos y una expresión de crueldad manifiesta. Creo que es una declaración de guerra hacia eeuu como país. Somos un país de inmigrantes. Y yo no soy un patriota o un nacionalista, pero creo que una de las cosas que eeuu ha hecho bien es permitirse ser renovado y reconstruido por las personas que llegan. En otras palabras, no se trata, simplemente, de que convertimos a los inmigrantes en estadounidenses, sino que quienes llegan renuevan la idea misma de lo que significa eeuu. Eso ha hecho de este país algo mejor. Un país interesante, con nuevas posibilidades. Creo que el asalto a los inmigrantes hace que el país sea un lugar mucho más desagradable. Y luego, el ataque contra las universidades, sumado a lo que está pasando con el impacto de la inteligencia artificial, me preocupa de una manera particular. Porque las universidades son uno de los pocos espacios donde uno va a pensar. Creo que no hubiese dicho esto antes del avance de la inteligencia artificial y las redes sociales, pero creo que estamos en una sociedad que tiene tanto ruido en este momento, donde hay gente que está gritando, de manera literal y metafórica… y las aulas son un lugar donde se debería poder bajar ese volumen. Esos tres frentes son los que más me inquietan. Así que hay que esperar lo mejor y prepararse para lo peor. Y en términos de acciones de resistencia, para terminar en una nota más positiva, ¿qué prácticas le resultan más interesantes de cara al futuro? Diría dos cosas, que son bien diferentes. Ante todo, no me gusta el lenguaje de la resistencia, porque creo que es básicamente un término de branding para el Partido Demócrata, y no creo que sea particularmente útil. De oposición, entonces. tema central | Trump 2.0 y las reconfiguraciones de la derecha 47 Oposición, claro, que es lo que se supone que hace un partido. Menciono dos. Una aquí en Nueva York: la campaña de Zohran Mamdani ha sido muy inspiradora, sobre todo por tratarse de un joven y por estar llena de personas de origen inmigrante –latinos, asiáticos, árabes, gente que ha asumido un desafío y entiende de manera muy clara lo que está en juego–. Lo primero que hizo Mamdani, antes de anunciar su campaña, fue salir a entrevistar gente en barrios latinos y negros que votaron por Trump, y les preguntó por qué lo hicieron. Hizo un video con esto. Está claramente intentando entender por qué mucha gente joven y de color apoya a Trump. Y creo que es prometedor que quiera recuperar esos votos con una plataforma proinmigrantes y multicultural 7 . La otra cosa que me resulta inspiradora sucede en Los Ángeles, donde vemos a las comunidades inmigrantes que no solo marchan. Yo estoy un poco harto de las marchas, las cartas, las peticiones. Hablo de cómo se movilizan para proteger a los inmigrantes de manera práctica, real, para alejarlos del ice[Servicio de Control de Inmigración y Aduanas]. De este tipo de acción directa impulsada por comunidades que tienen intereses en juego, de la movilización política para hacer algo distinto: de ahí estoy sacando mi esperanza. 7. Sobre este tema, v. Alexander Zevin:«Gilded City» en New Left Review , 4/7/2025. Un neoliberalismo del suelo y la sangre Entrevista a Quinn Slobodian Nick Serpe En sus últimos tres libros, Quinn Slobodian, profesor de Historia Internacional en la Universidad de Boston, ha enriquecido nuestra comprensión de la historia del neoliberalismo. Globalistas (2018) 1 contaba la historia de los neoliberales que buscaron construir un orden global para proteger el capitalismo, un relato que desafiaba la extendida idea de que neoliberalismo es sinónimo de antiestatismo. El capitalismo de la fragmentación (2023) 2 mostraba cómo ese mismo impulso de blindar el capitalismo llevó a los radicales promercado a apoyar la fragmentación de la soberanía en microterritorios donde pudieran reinar el capital y las fuerzas competitivas. Y en su libro más reciente, Hayek’s Bastards [Los hijos bastardos de Hayek] 3 , Slobodian sostiene que la extrema derecha contemporánea se entiende mejor si se la considera una rama del proyecto neoliberal y no una reacción en su contra. La derecha radical ha logrado combinar exitosamente la competencia de mercado con ideas importadas de la neurociencia, la psicología evolutiva, la genética y otras ciencias naturales, un«nuevo fusionismo» con ecos del viejo darwinismo social. En esta entrevista, Slobodian habla sobre su último libro, la política de la era Trump y el futuro del neoliberalismo. Nick Serpe: es editor sénior de Dissent . Palabras claves: ciencia, extrema derecha, neoliberalismo, suelo y sangre. Nota: la versión original de este artículo, en inglés, se publicó en Dissent , 29/4/2025. Traducción: Carlos Díaz Rocca. 1 . Globalistas. El fin de los imperios y el nacimiento del neoliberalismo , Capitán Swing, Madrid, 2021. 2 . El capitalismo de la fragmentación. El radicalismo de mercado y el sueño de un mundo sin democracia , Paidós, Barcelona, 2023. 3 . Hayek’s Bastards: Race, Gold, iq , and the Capitalism of the Far Right , Zone Books, Princeton, 2025. tema central | Un neoliberalismo del suelo y la sangre 49 Hayek’s Bastards es, en cierto modo, una prehistoria de la derecha alternativa( alt-right ) o de la extrema derecha contemporánea. ¿Qué distingue a la derecha alternativa? ¿En qué se equivocan la mayoría de los relatos sobre sus orígenes? Definiría la derecha alternativa, o extrema derecha, como un intento de desarmar la obra del humanismo liberal igualitario de los últimos 200 años y restaurar un orden jerárquico, basado en las diferencias naturales entre los seres humanos. Ese orden puede remitir principalmente a la ciencia, a la religión o a interpretaciones más populares de esencias tradicionales. ¿Qué es lo más importante que se ha pasado por alto? Desde 2016, aproximadamente, la extrema derecha ha sido presentada como una reacción contra el neoliberalismo y un intento de proteger a la gente de las presiones de un orden demasiado despiadado y competitivo. En la izquierda hay quienes la ven como una versión de lo que Karl Polanyi llamó«doble movimiento»: una vez que las personas han sido extraídas de su contexto social y obligadas a tratarse mutuamente como objetos, se produce una reacción por la cual la gente intenta protegerse y reinsertarse de una forma nueva. Polanyi siempre tuvo muy claro que esto podía provenir tanto de la derecha como de la izquierda. De hecho, en el contexto en que escribía, en la década de 1940, era casi más probable que proviniera de la derecha. Hubo una tendencia a copiar y pegar sin más esa interpretación durante el auge del movimiento maga[Make America Great Again], el Brexit y varios fenómenos de extrema derecha en Europa y más allá. Yo quise mostrar que algunos de los pensadores más influyentes dentro de esta nueva formación de extrema derecha operaban de manera bastante distinta. No buscaban revertir ni contrarrestar la competencia capitalista, sino que, en realidad, aceleraban el conflicto de suma cero propio del mercado. Esa parecía una perspectiva faltante, y sentí que era necesario incorporarla para hacernos una imagen correcta del adversario. ¿Cuándo empezó a darse esta formación? ¿Qué tipo de problemas abordaban que los neoliberales que los precedieron no habían abordado? Al igual que en mi libro anterior, El capitalismo de la fragmentación , mucho de esto es una trama post-Guerra Fría. Es una suerte de historia revisionista de los años 90. El desenlace efectivo de la confrontación histórica mundial entre el bloque soviético, por un lado, y el liderado por Estados Unidos, por el otro, dejó a la gente con la pregunta de si en verdad se había creado un nuevo mundo, o si el enemigo había cambiado meramente de color o apariencia exterior. Gran parte de lo que describo como 50 Entrevista a Quinn Slobodian | nueva sociedad | 318 la extrema derecha contemporánea cristalizó en ese momento en que la gente encontró nuevos enemigos para combatir más allá del comunismo. La extrema derecha contemporánea Estos enemigos tomaron la forma del movimiento ambientalista, el movimiento feminista, el movimiento ancristalizó en ese momento tirracista y las demandas de derechos en que la gente encontró nuevos enemigos para la población queer . La idea de construccionismo social y la creencia de que la identidad podía reinventarpara combatir más allá se como un producto de consumo se del comunismo volvieron aterradoras para la gente de extrema derecha. Esa creencia de que el enemigo había pasado del rojo al verde y al fucsia se convirtió en el polo unificador de oposición para quienes, de otro modo, no podrían haber actuado en conjunto, entre ellos neoconfederados, tradicionalistas cristianos y anarcocapitalistas como Murray Rothbard y Lew Rockwell. Puede que no tuvieran mucho en común, pero sí compartían la creencia de que, si bien el socialismo había muerto, el leviatán seguía vivo y había que combatirlo por otros medios. Usted lo llama«nuevo fusionismo». ¿Cuál es la esencia de este proyecto? ¿Reemplaza al antiguo fusionismo de la derecha o se basa en él? Hay una forma muy conocida de describir el movimiento conservador en eeuu como un movimiento de fusión entre personas interesadas principalmente en la libertad económica y el liberalismo de mercado, por un lado, y personas enfocadas en los valores cristianos y el orden tradicional, por el otro. Los historiadores han descrito una alianza entre estas dos alas de la derecha estadounidense a partir de la década de 1950, a la que posteriormente se puede ver ganando cierto poder en el gobierno de Ronald Reagan y en el segundo mandato de George H.W. Bush. El nuevo fusionismo que describo en el libro comienza a conformarse en la década de 1990. Quienes discutían sobre los peligros del Estado y la persistencia del socialismo y sobre la necesidad de defender el capitalismo y la libertad económica comenzaron a apelar ya no a categorías religiosas, sino a categorías científicas: en particular, la biología evolutiva, la psicología cognitiva e incluso las pseudociencias raciales. Este fue un campo en el que se observó un gran entusiasmo y efervescencia intelectual en los años 90, en especial cuando libros como The Bell Curve [La curva de campana] popularizaron ideas sobre las diferencias raciales y la inteligencia, y avances científicos como el proyecto del genoma humano parecían mostrar que nuestros cuerpos contenían un tema central | Un neoliberalismo del suelo y la sangre 51 tipo particular de verdad que ningún académico de humanidades del mundo podía negar 4 . La apelación a la ciencia se convirtió en un modo eficaz de dar esa lucha en el ámbito de las ideas: en la academia, en las páginas de las revistas y en los programas de entrevistas. De alguna manera, tenía más solidez que la tradicional apelación a la doctrina cristiana. Como ocurre con todas las formas de éxito de la derecha estadounidense, y también de la izquierda, no se trata tanto de sustituir completamente una cosa por otra, sino más bien de sumar un ancho y caudaloso torrente de influencias. Hay mucha gente de extrema derecha para la cual la creencia religiosa sigue siendo un factor motivador fundamental. Y algunas de las personas sobre las que escribo en el libro fueron muy hábiles para combinar elementos en apariencia distantes entre sí, como el cristianismo evangélico y la creencia en que es necesario volver al patrón oro. Hubo una forma acrobática de unir los hilos de la ciencia y la ideología del libre mercado, a veces incluso entrelazándolos con la doctrina cristiana. En algunos casos, esto parece menos una cuestión de ideas incompatibles unidas por necesidad política, y más una cuestión de afinidades, de ideas que se refuerzan mutuamente. Creo que es mejor entenderlas como ideas en movimiento. El interés que despiertan no radica en su pureza doctrinaria ni en su perfección teórica. Son ideas que resultan útiles en diferentes momentos de movilización política como puntos de consenso entre grupos a menudo muy diferentes entre sí. Esto es evidente en el John Randolph Club, una organización política emergente de la década de 1990, similar a la Sociedad Mont Pelerin, pero mucho más pequeña. El club intentaba descubrir qué podían encontrar en común dos grupos de personas que aparentemente no compartían muchas ideas, en aras de la estrategia política. Uno de los puntos interesantes a los que llegaron fue la idea de comunidad contractual. Ya sea usted un anarcocapitalista que no cree en Dios y cree en el derecho a elegir libremente a su pareja sexual, o un cristiano tradicionalista que cree en la necesidad de preservar el matrimonio heterosexual, en cualquier caso puede estar de acuerdo con la idea de que los Estados no deberían imponer una u otra forma de comportamiento sexual, y que estos asuntos deberían ser decididos por comunidades de libre contrato, separadas unas de otras, lo que en El capitalismo de la fragmentación llamo secesión suave o microordenamiento. Esta idea surge de una discusión política estratégica, no de 4. Richard J. Herrnstein y Charles Murray: The Bell Curve: Intelligence and Class Structure in American Life , Simon& Schuster, Nueva York, 1994. 52 Entrevista a Quinn Slobodian | nueva sociedad | 318 alguien que se dirige a la cima de una montaña para dilucidar cuál es la versión más pura de una sociedad libre. Eso es lo que encuentro perversamente inspirador en algunas de estas cuestiones. Incluso si uno es crítico, como yo, resulta estimulante ver a gente que entiende que las ideas tienen impacto. No son simplemente objetos prístinos para mantener tras un cristal en un museo o en un aula, sino que deben ponerse en contacto con la gente común y con proyectos de transformación social. El pensamiento y los Una de esas ideas útiles es la de coeficiente intelectual. El pensamiento y los estudios sobre el estudios sobre el coeficiente intelectual coeficiente intelectual desempeñan un papel importante en la extrema desempeñan un papel importante en la extrema derecha contemporánea. Una noticia reciente me hizo comprender cómo piensa la derecha sobre la inteligencia: derecha contemporánea Trump atribuyó una serie de incidentes de aviación a la contratación de controladores aéreos bajo las políticas de diversidad, igualdad e inclusión[dei, por sus siglas en inglés] y, según se informa, sugirió reemplazarlos por«genios del mit[Instituto Tecnológico de Massachusetts]» para solucionar el problema. Usted sostiene que, si bien las ideas de libros como The Bell Curve han sido refutadas empíricamente muchas veces, también es importante comprenderlas desde la óptica de la economía política. ¿Cómo nos ayuda esto a entender por qué el coeficiente intelectual se volvió tan importante? Eso me lleva a otra perspectiva que quiero incorporar. La extrema derecha de la década de 1990 suele analizarse estrictamente en términos culturales y políticos. Estoy intentando introducir la cuestión del capitalismo y preguntar con qué tipo de economía política operaban implícitamente y qué tenían en mente en términos prescriptivos. El coeficiente intelectual es una expresión eugenésica que encaja muy bien en la era de la información, porque no se refiere principalmente a los actores económicos humanos como trabajadores en el sentido manual o físico. Se enfoca en su capacidad cognitiva para resolver problemas complejos y para manipular objetos mentalmente en formas que los vuelvan más hábiles como trabajadores administrativos, ingenieros de software y trabajadores intelectuales de diversos tipos. En la década de 1990, la vanguardia de la competitividad estadounidense residía en la alta tecnología y la investigación y había que seleccionar a personas que se destacaran en esos aspectos específicos. Ese era el discurso predominante en aquella época, y podría decirse que sigue siéndolo. El lenguaje de la meritocracia fue tan dominante, en especial tema central | Un neoliberalismo del suelo y la sangre 53 en la izquierda liberal, desde la década de 1990 hasta la era de Barack Obama, que terminó validando este fetichismo sobre el coeficiente intelectual, porque plantea que existen diamantes en bruto que pueden ser descubiertos y que deberían ser recompensados ​p​ or su brillantez individual. Los racistas del coeficiente intelectual están de acuerdo con eso, pero van un paso más allá al afirmar que si podemos cuantificar con objetividad la capacidad cognitiva de alguien, entonces debe haber, estadísticamente, algún tipo de distribución a lo largo de una curva, y eso se puede determinar con cierta precisión según los puntos de origen demográfico de las personas. La extrema derecha nace de estos debates populares y luego los retuerce de una manera que los vuelve políticamente repulsivos. Pero no opera desde un universo conceptual totalmente diferente. Basta pensar en las calcomanías pegadas en los coches y en los letreros en jardines que se veían durante el primer gobierno de Donald Trump con la leyenda«Confía en la ciencia» o«Creo en los científicos». Los nuevos fusionistas estarían de acuerdo, solo que con una idea diferente de lo que es la ciencia. Para quienes critican a la extrema derecha, sería demasiado sencillo relegar esa ideología a un ámbito de irracionalidad y misticismo que se puede refutar con facilidad. A menudo opera con el mismo espíritu de investigación rigurosa que nosotros, solo que a través de un marco y un instrumental epistemológicos diferentes. Cuando algunas de estas ideas emergen por primera vez, muchos las consideran marginales. Pero luego se abren paso hacia la popularidad, de la misma manera que lo hizo The Bell Curve . ¿Ve algún punto de despegue donde el nuevo fusionismo empezó a lograr más hegemonía, en la derecha y fuera de ella? Si reducimos la extrema derecha a la palabra«odio» o«resentimiento», entonces todo lo que habría que hacer sería disipar la falsa conciencia de la gente: el modelo que plantea el libro What’s the Matter with Kansas? [¿Qué le pasa a Kansas?] de gente que vota en contra de sus intereses económicos. Sin embargo, si se sigue a algunos de estos pensadores, se observa que gran parte de este discurso estuvo borboteando en el fondo desde el principio. Un ejemplo que utilizo en el libro es el de Peter Brimelow. Fue el fundador de vdare.com, uno de los sitios web nativistas y antiinmigración más importantes. A veces se lo describe como una especie de padrino de la derecha alternativa, vinculado a Larry Kudlow y Roger Ailes. Y a partir de la década de 1980 publicó artículos de opinión en el Financial Post y en Forbes , donde planteaba ideas sobre el racismo científico y diferencia racial, ideas provocativas sobre la necesidad de seleccionar a los inmigrantes en función de la raza. Estos mismos debates se prolongaron en la década de 1990 alrededor de figuras como Pat Buchanan y William F. Buckley. 54 Entrevista a Quinn Slobodian | nueva sociedad | 318 Siempre ha existido una parte no del todo subterránea de la extrema derecha dispuesta a considerar ideas que ahora, en retrospectiva, suenan alarmantes. Existía una especie de política de respetabilidad dentro del propio Partido Republicano, que hacía que algunas de estas ideas parecieran más marginales, en el sentido de que no se les daba una plataforma dentro del Congreso o la Casa Blanca. Por más extremas que fueran las acciones de George W. Bush, durante su mandato nunca se dedicó a«plantear preguntas» sobre diferencias raciales. Por eso, 2016 sigue siendo un momento impactante, porque muchas de estas discusiones salieron repentinamente a la luz pública. Pero The Bell Curve , un intento de revivir las pseudociencias raciales, fue un éxito de ventas. Amanda«Binky» Urban, una de las agentes literarias más importantes de la ciudad de Nueva York, representaba a Charles Murray –coautor de The Bell Curve– . Alien Nation [Nación foránea], de Brimelow, se publicó en 1995, y su agente era Andrew Wylie, que sigue siendo uno de los agentes literarios más poderosos. Ese libro básicamente escribió el guion de lo que está sucediendo ahora con la política migratoria en eeuu. Esto ya se sabía. Se escuchaba en la radio. Aparecía en sitios web. Ocasionalmente llegaEl argumento ba a artículos de opinión y columnas. Ahora, Trump ha emitido una orden ejecutiva sobre del«realismo racial» ahora forma parte de la reforma cultural el Instituto Smithsoniano en la que critica una muestra de arte por negar el hecho de que la raza se base en diferencias biológicas 5 . El argumento del«realismo racial» ahora forma de la derecha parte de la reforma cultural de la derecha, y fue una pequeña cause célèbre en torno de bestsellers como The Belle Curve y Alien Nation , que ayudaron a romper tabúes y a volver a poner en circulación ciertos discursos entre las elites, los periodistas y los académicos. En un artículo que escribió para The New York Review of Books en febrero de este año, puntualiza tres tendencias respecto de la gente que integra y rodea el gobierno de Trump. Está el mundo del capital privado y los inversores de deuda en dificultades, la nueva derecha que se formó en oposición al New Deal y, finalmente, la derecha aceleracionista con presencia en internet 6 . Tenía curiosidad por saber cómo se superponen estas divisiones con la historia que usted cuenta en el libro. ¿Han logrado los«hijos bastardos de Hayek» la hegemonía completa en la derecha? ¿Respiran todas estas facciones el mismo aire ideológico? 5. Max Matza:«Trump ordena purgar los famosos museos Smithsonian de ideología‘antiestadounidense’» en bbc Mundo , 28/3/2025. 6. Q. Slobodian:«Speed Up the Breakdown» en The New York Review of Books , 15/2/2025. tema central | Un neoliberalismo del suelo y la sangre 55 La versión del neoliberalismo que describí en Globalistas era muy legalista. Se trataba del diseño de marcos regulatorios que consolidarían el libre comercio, los derechos de propiedad y la posibilidad de disrupción por parte de nuevos participantes en el mercado, y que crearían mercados donde no los había. Era una versión del neoliberalismo que consideraba el Estado una herramienta muy útil para el control y la protección de los mercados. No me ocupé tanto del tipo de personas que operarían dentro de esos marcos. La naturaleza humana no era el principal objeto de investigación o interés de aquellos hayekianos que, desde la década de 1930 hasta la de 1990, se dedicaron a concebir un marco para la globalización. Lo que distingue a esta nueva generación es que está muy enfocada en la naturaleza humana. Le interesa menos el rediseño de los sistemas que devolver la iniciativa y el poder a grupos mucho más pequeños. Mi argumento en el artículo de The New York Review of Books era que, al igual que los paleoconservadores a principios de la década de 1990, estas figuras hoy pueden estar de acuerdo en que la existencia de un Estado grande y relativamente bien financiado es problemática en sí misma, y ​e​ n que una buena parte de las condiciones de vida de las personas debería estar en manos de actores privados fuera de toda supervisión. Somos o bien clientes de proveedores de servicios o bien una alianza de comunidades de personas afines autosuficientes y autogobernadas. Ese desplazamiento del enfoque desde el sistema o el marco de alto nivel hacia el individuo y la cuestión de quién es un ser humano valioso –quién debería tener permitido formar parte de la comunidad– es algo que comparten los sectores insurgentes más poderosos de la derecha en este momento. El nuevo fusionismo que describo posiblemente haya triunfado, en el sentido de que tanto el ala tecnolibertaria como la derecha tradicionalista coinciden en que existe una jerarquía identificable de seres humanos que podría medirse de una forma u otra, y que el objetivo de diseñar nuevas leyes y nuevos sistemas es determinar quién debería quedar adentro y quién afuera. Ese sistema de inclusión y exclusión es una nueva variante de la racionalidad neoliberal, pero dudo en considerarlo simplemente como más del mismo neoliberalismo. Este cambio de«proteger el sistema» a«clasificar la naturaleza humana» es algo que altera profundamente los supuestos sobre cómo deberían organizarse, o incluso desmantelarse, los Estados. ¿Cuál es la situación de los neoliberales que no han dado este giro, ya sea porque adhieren a un pensamiento más economicista o porque tienen creencias más progresistas? El ala de buena fe del movimiento neoliberal, que valora la libertad económica por encima de otras libertades, pero espera no tener que sacrificar todas 56 Entrevista a Quinn Slobodian | nueva sociedad | 318 las demás para conseguirla, también se ha adaptado. Quizá recuerde usted el movimiento«ne0liberal»[ sic ] de hace unos años: jóvenes libertarios que intentan revitalizar el movimiento neoliberal. Los hayekianos de buena fe más consistente son aquellos que interpretan su metáfora evolutiva en el sentido de que no podemos determinar de antemano qué surgirá de una sociedad de mercado; lo mejor que podemos hacer es introducir restricciones mínimas a los individuos para que estos puedan encontrar su camino hacia sus propios deseos, lo que de alguna manera se sumará al conjunto colectivo de placeres y capacidades imaginativas humanas. ¿Qué están haciendo ahora? Están impulsando la agenda de la abundancia.(Esto definitivamente no significa plantear que el concepto de«abundancia» está, como consecuencia, contaminado). Si uno cree en el potencial creativo del mercado y en su capacidad para llevar a cabo un proceso de descubrimiento a través de la exploración individual, la innovación y la competencia, entonces es necesario buscar aliados que estén dispuestos a crear sistemas abiertos que le proporcionen acceso a un conjunto diverso de agentes potenciales y participantes inventivos en el mercado que se espera construir. Con el globalismo neoliberal a la defensiva, tiene sentido que los neoliberales de buena fe hayan cambiado de estrategia y hayan comenzado a ver cómo podrían trabajar productivamente dentro de un marco más nacionalista. Para mí, una de las confusiones en torno del debate sobre la abundancia es que no se está llevando a cabo en referencia a la agenda económica de Joe Biden. Porque eso es lo que están describiendo: un esfuerzo de reingeniería del Estado para permitir la inversión hacia fines socialmente deseables, sin quitarles capacidad de acción a los actores privados del mercado, y, de hecho, reduciendo el riesgo de su actividad. Si usted cree, como creía Hayek, que la calidad de un sistema se puede medir en el número de humanos que es capaz de producir –que el cálculo de costos es el cálculo de vidas–, entonces debería estar más abierto a emular a los competidores exitosos. Los neoliberales fascinados por el modelo chino probablemente sean más fieles al espíritu del economista austriaco que aquellos que han comenzado a invertir tanta atención en el suelo y en la sangre. ¿Cómo se transformó Florida en la capital maga de Estados Unidos? Ayelén Oliva Históricamente periférica en la política estadounidense, Florida ha tomado un lugar destacado como motor de la derecha radical bajo la hegemonía de Donald Trump. Observada en el pasado con cierta indiferencia y plasmada por diversos escritores con tonalidades exóticas, la región cuenta con una suerte de Casa Blanca paralela: el club y residencia Mar-a-Lago, desde donde el mandatario republicano proyecta sus veleidades ideológicas refundacionales. Fuck your feelings . En Le Jeune Road, una de las avenidas que atraviesa de norte a sur el condado de Miami-Dade, una camioneta Ford f-150 blanca levanta una bandera negra con el nombre del presidente de Estados Unidos. Debajo de la palabra«Trump», se lee el lema que puede traducirse como«A la mierda con tus sentimientos». La consigna condensa el rechazo a la sensiblería liberal de la época. La bandera se pasea por Coral Gables, una pequeña ciudad del condado a la que el periodista que mejor retrató Florida, T.D. Allman, llamó la«Beverly Hills de Miami», por ser uno de los principales destinos residenciales de los millonarios liberales que hasta las elecciones de 2020 votaban por los demócratas 1 . Al igual que en una escena de Curb Your Enthusiasm 2 en la que el comediante Larry David recorre la auténtica e históricamente liberal Beverly Hills Ayelén Oliva: es periodista y politóloga. Palabras claves: Make America Great Again(maga), Donald Trump, Florida, Estados Unidos. 1. T.D. Allman: Miami: City of the Future , up of Florida, Miami, 2013. 2. V.«maga hat. Curb Ur enthusiasm. Larry David Show» en YouTube, 16/1/2021, disponible en . 58 Ayelén Oliva | nueva sociedad | 318 de Los Ángeles 3 con una gorra con la leyenda maga(Make America Great Again), que usa como«repelente social» cuando quiere estar solo, en Florida la batalla de los símbolos también funciona. En Miami, los mensajes de respaldo a Trump se ven en las gorras rojas, en las camisetas de los latinos que se amontonan en la ventanita del café Versailles, en los pequeños carteles ubicados en los frentes de las casas. Una especie de provocación, presumida, silenciosa y desde el espacio privado, en la que los seguidores de Trump parecen inundarlo todo. Miami no ha sido siempre así. Desde 1992 hasta la elección de Joe Biden, el condado de Miami-Dade había votado mayoritariamente por el Partido Demócrata, con un respaldo épico de 63% para Hillary Clinton en 2016. La ola roja del Partido Republicano Esa tradición se quebró en las últimas elecciones, cuando Trump se impuso con 55% de los votos y sepultó así un comportamiento sacudió la política de electoral local que llevaba más de 30 años de Miami-Dade en 2024, cuando el partido se impuso en casi historia. La ola roja del Partido Republicano sacudió la política de Miami-Dade en 2024, cuando el partido se impuso en casi todas las ciudades, así como en 61 de los 67 condados todas las ciudades del estado de Florida. El hecho de que Trump haya logrado ganar en Miami-Dade, donde gobierna la alcaldesa demócrata Daniella Levine Cava, confirma la expansión del trumpismo en un lugar caracterizado por discretas dinámicas electorales que, desde América Latina, pueden pasar desapercibidas. El Partido Demócrata ha sido una opción electoral competitiva durante todos estos años. Si bien los votantes cubano-estadounidenses en Miami son los que concentran mayor poder entre los hispanos y suelen ser los más ruidosos a favor de las políticas más conservadoras, no representan ni la mitad del electorado. Y, aunque se han volcado mayoritariamente hacia los republicanos, ha habido excepciones, como las elecciones en las que se presentó Barack Obama como candidato a la Presidencia. En 2016, el Partido Demócrata presumió del respaldo de 48% de los votantes cubanos en Florida. Por otra parte, el apoyo de los cubanos a Trump ha ido creciendo con los años. Hace casi una década, solo 35% de los cubanos-estadounidenses aprobaban a Trump; en 2020 el respaldo llegó a 59% y en 2024 a 78% en Miami-Dade, según la encuesta fiu Cuba de 2024.«Parece que el tren de Trump todavía está recogiendo pasajeros en la Calle Ocho», escribió Guillermo Grenier, investigador principal de la encuesta, aludiendo a la calle de la llamada«Little Havana» en Miami, en un artículo publicado por la universidad donde aclara que la 3. En 2024, los republicanos ganaron en esa ciudad por primera vez desde 1980. tema central | ¿Cómo se transformó Florida en la capital maga de Estados Unidos? 59 comunidad cubano-estadounidense no solo es leal al Partido Republicano, sino sobre todo a su«versión Trump» 4 . Algo parecido, aunque de manera más gradual, ocurrió en el resto del estado. El trumpismo llegó a Florida como si estuviera tanteando con el pie la temperatura del agua, para zambullirse por completo cuatro años después. La ruptura que empezó en las elecciones de 2020, cuando Trump venció por solo tres puntos en el estado, rompiendo una racha de 24 años de victorias demócratas, se terminó de consolidar en 2024 con el triunfo por más de 13 puntos sobre Kamala Harris. Quedaron lejos los resultados de 2000, cuando George W. Bush ganó las presidenciales en ese estado por escasos 537 votos. Florida ya no es un campo de batalla, sino que le muestra al resto del país con orgullo su nueva y ruidosa identidad política. Este cambio responde a una serie de elementos. Entre ellos, al hecho de que los demócratas dejaron de ser mayoría entre los votantes registrados del estado luego de que muchos republicanos llegaran a Florida en 2021, seducidos por los bajos impuestos, las políticas de apertura durante la pandemia del gobernador republicano Ron DeSantis y la amabilidad –un tanto discutible– de su clima. Ahora, los republicanos superan en más de un millón a los votantes demócratas registrados 5 . De todos modos, no es nuevo que Florida tenga un gobernador republicano. En las últimas tres décadas, los votantes del estado buscaron compensar su voto liberal en las presidenciales con un respaldo conservador en las elecciones a gobernador. Desde Jeb Bush en 1999 hasta DeSantis, pasando por Rick Scott y Charlie Crist, Florida ha estado gobernada por el Partido Republicano. Pero fue DeSantis quien le imprimió el sello maga. El actual gobernador de Florida llegó para romper con el conservadurismo clásico del Grand Old Party(gop) en el estado. Trump no solo respaldó su primera candidatura a gobernador, sino que le recomendó a su estratega de campaña en el estado y actual jefa de gabinete, Susie Wiles, para las elecciones locales de 2018. Pero en 2020 DeSantis rompió relaciones con Wiles sin siquiera imaginar el lugar que ella ocuparía cinco años después 6 . Al aumento de votantes republicanos en el estado y al rol de DeSantis dentro del partido se suma la desidia de los liberales para encontrar un discurso inteligente que les hable a los latinos con derecho a voto, a quienes en buena medida les interesa menos la revocación del Estatus de Protección Temporal 4. Madeline Baro:«fiu Cuba Poll 2024: Cuban American Voters’ Support for Trump at an AllTime High» en fiu News , 23/10/2024. 5. Stephany Matat:«Florida Now Counts 1 Million More Registered Republican Voters than Democrats» en ap , 12/8/2024. 6. Gary Fineout:«Florida Republicans Are Thrilled about Susie Wiles—With One Big Exception» en Politico , 9/11/2024. 60 Ayelén Oliva | nueva sociedad | 318 para los venezolanos que su economía. En Florida, 40% de los votantes decía antes de las elecciones que la economía era el tema más importante que enfrenta eeuu, mientras que solo 23% mencionaba la inmigración 7 . Por eso, mientras los republicanos avanzan con una agenda cargada de iniciativas, los demócratas no parecen tener ni querer tener una estrategia.«Los demócratas ya no hacen campaña en Florida, es un estado perdido», me dijo Thomas Kennedy, miembro de la Coalición de Inmigrantes de Florida, quien supo ser representante del Comité Nacional Demócrata, semanas antes de la elección. Florida ha pasado a ocupar el centro del universo trumpista. Nunca antes eeuu había tenido un presidente con residencia en Florida, ni un secretario de Estado llegado de Miami, ni una jefa de Gabinete reconocida por haber diseñado con éxito las campañas de Trump en este estado. Desde enero pasado, una decena de funcionarios latinos vinculados a Florida ocupan puestos claves en el gobierno, como la actual fiscal general, Pam Bondi, nacida en Tampa e impulsora de la prohibición del matrimonio igualitario, o el número dos del Departamento de Justicia, Todd Blanche, que desde hace unos años tiene una casa en Palm Beach. «Florida tiene en este gobierno un lugar inusitado. No solamente es Marco Rubio, si vemos los nombramientos de los embajadores ante Argentina, Colombia, México y Panamá son todos provenientes de este estado. Entonces, Florida pasa a tener en esta administración un lugar decisivo en cuanto a su lente, a su modo, a su articulación», afirma el profesor de la Universidad Torcuato Di Tella(utdt) Juan Gabriel Tokatlian al día siguiente de la asunción de Trump para su segundo mandato 8 . En ese sentido, funcionarios como Rubio, Wiles y Bondi le aportan espesura al rol de Florida en la política del país, mientras que la baja anticipada de Mauricio Claver-Carone del cargo de enviado especial para América Latina en el Departamento de Estado anestesia el entusiasmo. De todos modos, habrá que ver cuántos de ellos lograrán superar la barrera del hype floridano, que por supuesto compite con desventaja con los grandes centros de poder de Nueva York, Washington y California. Entonces, ¿cómo pasó Trump de ser el arquetipo del hombre de Manhattan a impulsar un gobierno con sede en Florida? ¿Hasta qué punto el presidente le imprime desde Palm Beach un sello propio al sector más radical de los republicanos? ¿Podrá su impulso desplazar a este estado de los márgenes de la política hasta ubicarlo en el centro? 7.«Florida President: The Issues that Decided the 2024 Election» en ap Elections 2024 , 5/11/2024, disponible en. 8. Entrevista de la autora, 1/2025. tema central | ¿Cómo se transformó Florida en la capital maga de Estados Unidos? 61 © Nueva Sociedad/ Tropiwhat 2025 62 Ayelén Oliva | nueva sociedad | 318 Poder entre las palmeras La periferia conservadora sabe hacer de los márgenes su centro. Diez días después de que Trump fuera elegido presidente, el 5 de noviembre de 2024, el presidente argentino, Javier Milei, viajó hasta Palm Beach, al norte de Miami Beach, para demostrar su respaldo al nuevo mandatario. Milei no eligió ir al epicentro político de eeuu en Washington, dc, ni al centro del universo finanDe los diez viajes ciero en Nueva York, sino que apuntó al corazón tropical del universo maga. De los diez viajes que Milei hizo que Milei hizo a eeuu desde que asumió, varios a eeuu desde que asumió, varios han sido a Miami. Antes del reencuentro frustrado en Mar-a-Lago, Milei había conseguido una foto con Trump en Washington en una de han sido a Miami las reuniones de la Conferencia de Acción Política Conservadora(cpac, por sus siglas en inglés). En medio del apretón de manos, el libertario le dijo algo al oído al presidente de eeuu, en un intento de cruzar la barrera de sonido que levantaba«ymca», la canción de Village People. Finalmente, Trump le dio el sello de calidad que esperaba:«Milei es maga: Make Argentina Great Again». En un tiempo en el que los liderazgos personales se ubican por encima de los roles institucionales, la mansión de Mar-a-Lago, ubicada entre el lago Worth y el océano Atlántico, tiene más peso político en el plano ideológico que Washington.«El estado de Florida se ha convertido en una especie de panteón de la ultraderecha latinoamericana. Es decir, todo lo que tiene que ver con movimientos, partidos, personas que giran en torno de posiciones ultraderechistas está siempre vinculado a Florida», decía en enero Tokatlian. Para este analista, Florida se ha convertido en un ámbito propicio para la «transnacionalización de las ultraderechas». Los primeros tres días del segundo gobierno de Trump, al menos 16 multimillonarios, entre ellos Jeff Bezos, Tim Cook y Elon Musk, visitaron la residencia privada de Trump en Florida. También estuvieron el primer ministro húngaro Viktor Orbán, el parlamentario británico Nigel Farage, la primera ministra italiana Giorgia Meloni y el viceprimer ministro de Israel Benny Gantz.«Poder en las palmeras: la peregrinación a Mar-a-Lago desde adentro», tituló la bbc la nota en la que los periodistas Nada Tawfik y Regan Morris describieron el complejo como un lugar repleto de esculturas doradas de perros gigantes 9 . Esa consolidación del universo Trump desde Florida responde, en parte, a la presencia del presidente en ese estado. Si bien Trump no nació en Miami 9. N. Tawfik y R. Morris:«Power in the Palms: Inside the Pilgrimage to Mar-a-Lago» en bbc , 10/11/2024. tema central | ¿Cómo se transformó Florida en la capital maga de Estados Unidos? 63 sino en Nueva York, lugar donde su padre levantó la enorme riqueza que su hijo ostenta, en septiembre de 2019, cansado de los altos impuestos y todavía en su primer mandato, Trump decidió cambiar su residencia de la sofisticada Manhattan a la tumultuosa Florida. De esta manera, el epítome del neoyorquino terminó por pasar de los trajes azules a las camisetas blancas para adaptarse a la humedad de Palm Beach. No solo él, sino cada uno de los miembros de su familia presentó una«declaración de domicilio» en Mar-a-Lago Club como residencia permanente. Así fue su reproche en la red social x: Mi familia y yo estableceremos Palm Beach, Florida, como nuestra residencia permanente. Aprecio Nueva York y a la gente de Nueva York, y siempre será así, pero desafortunadamente, a pesar de pagar millones de dólares en impuestos municipales, estatales y locales cada año, los líderes políticos de la ciudad y el estado me han tratado muy mal. Pocos han sido tratados peor. Odio haber tenido que tomar esta decisión, pero al final será lo mejor para todos. 10 Pero su historia con Florida no empieza ahí. En diciembre de 1985, Trump compró la propiedad construida en la década de 1920 a un precio que consideró una gran oportunidad. Diez años después, en 1995, transformó su residencia privada en The Mar-a-Lago Club porque, según cuentan los periodistas de la época, no le alcanzaba el dinero para mantenerla. La convirtió así en un club de playa, donde la tarifa inicial para unirse es de 200.000 dólares. Ya como presidente, en 2017, comenzó a referirse a Mar-a-Lago como su propia «Casa Blanca de invierno». 40 años después de esa compra, Trump cuenta con tres resorts con clubes de golf en Florida: el Trump National Golf Club en Júpiter(la ciudad más al norte del condado de Palm Beach), el Trump National Doral Miami Golf Resort(donde se concentran las clases medias altas venezolana y colombiana, en el corazón de Miami-Dade) y Mar-a-Lago en West Palm Beach(un club privado al que se accede con membresía). En total, estas propiedades le generan más de 200 millones en ingresos anuales, según la presentación de un informe de divulgación financiera pública conocido a mediados de este año, aunque se estima que los ingresos reales son superiores a los declarados 11 . Aunque es la primera vez que un presidente está registrado como residente en el sur de Florida, no es la primera vez que un presidente tiene una casa en 10. Maggie Haberman:«Trump, Lifelong New Yorker, Declares Himself a Resident of Florida» en The New York Times , 31/10/2019. 11. Tom Bergin, Lawrence Delevingne y Tom Lasseter:«Trump Reports More than$600 Million in Income from Crypto, Golf, Licensing Fees» en Reuters , 14/6/2025. 64 Ayelén Oliva | nueva sociedad | 318 esta zona. Harry Truman pasaba el invierno en una residencia en Key Biscayne, que llegó a ser conocida como«Little White House»(pequeña Casa Blanca). John F. Kennedy, por su parte, vivió gran parte de su vida en un antiguo caserón en Palm Beach. De hecho, durante la crisis de los misiles con la Unión Soviética, ordenó construir un búnker nuclear subterráneo conocido como el Hotel Detachment; edificado en secreto por la Marina estadounidense en diciembre de 1960 en Peanut Island, una isla artificial ubicada cerca de su residencia, Palm Beach todavía lo conserva. También Richard Nixon tuvo una casa en el sur de Florida, en Key Biscayne, a comienzos de la década de 1970. Pero ninguno de estos presidentes estableció en estas residencias su domicilio fiscal, ni las transformó en centro de sus reuniones políticas, como sí lo ha hecho Trump. Para entender la dimensión que el presidente le confiere a este estado, hay que recordar que fue en Orlando –una de las pocas ciudades que los demócratas lograron conservar en las últimas elecciones– donde el republicano anunció su candidatura a la reelección, y en Mar-a-Lago donde el Buró Federal de Investigaciones(fbi, por sus siglas en inglés) encontró documentos clasificados sobre armas nucleares estadounidenses y satélites espías almacenados en un baño, lo que terminaría por costarle el cargo a Jeffrey Veltri, el agente especial a cargo de la oficina del fbi en Miami(fue obligado a renunciar una vez que asumió Trump). También fue en Florida, en un acto en el Trump International Golf Club de West Palm Beach, donde el entonces candidato para un nuevo periodo en la Casa Blanca fue víctima de un segundo intento de asesinato. De esta manera, Trump ha confirmado que decidió saltar al pantano de Florida después de haber intentado«drenar el pantano de Washington» 12 . Es por eso que este estado se convirtió en el lugar desde donde decide hablar y desde donde imprime su impronta e identidad política. Laboratorio maga «De Florida va a salir el próximo presidente de eeuu», me dice convencido el consultor venezolano Emmanuel Rincón en un Starbucks de Midtown, a dos cuadras de Biscayne Bay, la laguna que marca la transición de Miami Beach con el continente. Rincón, un abogado conservador radical, que llama a hacer frente a las«amenazas que enfrenta nuestra civilización» 13 , no habla de Trump –quien, a menos que cambie la Constitución y las inevitabilidades de la biología, no podrá volver a ser presidente–, sino del 12. Peter Overby:«Trump’s Efforts To‘Drain The Swamp’ Lagging Behind His Campaign Rhetoric» en npr , 26/4/2017. 13. E. Rincón: Occidentalismo: 9 principios para nuestra civilización , edición del autor, 2025. tema central | ¿Cómo se transformó Florida en la capital maga de Estados Unidos? 65 gobernador DeSantis, un republicano con juego propio que se ha convertido en modelo para el resto de los conservadores y ha contribuido a sembrar el terreno para la expansión de las ideas más extremas de la derecha en eeuu. Ya antes del regreso de Trump a la Casa Blanca, Florida había logrado constituirYa antes del regreso se como laboratorio maga. Ese modelo de Trump a la Casa de exportación ideológica, que terminó por cambiar la identidad del estado, lleva el nombre de Ron DeSantis. Reelecto en 2022 con casi 60% de los votos, el goberBlanca, Florida había logrado constituirse como laboratorio maga nador republicano compitió en la interna por la candidatura presidencial. Para eso, lanzó en su estado una batería de medidas ultraconservadoras, entre ellas la prohibición del aborto después de las seis semanas, el endurecimiento de las políticas migratorias, la prohibición de la educación sexual en las escuelas y la promoción de los vouchers escolares, una iniciativa impulsada por la organización Moms For Liberty [Mamás por la Libertad] , que busca quitar recursos a las escuelas públicas y financiar directamente la demanda. Fue con esa carta de presentación como DeSantis llegó a la campaña, que abandonó tras la derrota en Iowa frente a Trump, a quien finalmente respaldó. Ahora, con las elecciones a gobernador de 2026 a la vuelta de la esquina, a las que no podrá presentarse, DeSantis hace malabares para parecer«más maga que Trump», como definió el periodista Nicholas Dale Leal 14 . Para eso, replicó su propio Departamento de Eficiencia Gubernamental y respaldó una serie de nuevas leyes que buscan implementar la agenda migratoria de Trump en uno de los estados con más inmigrantes de eeuu.«Florida ha aprobado la legislación más fuerte para combatir la inmigración ilegal de cualquier estado en todo el país», declaró orgullosamente DeSantis, quien planea, además, eliminar el impuesto estatal a las propiedades, la mayor fuente de ingresos en un estado que no tiene impuestos sobre la renta. Pese a todo lo que DeSantis le ha dado al movimiento maga durante los años de Biden, su liderazgo está en cuestión desde el congreso estadual en Tallahassee por las luchas internas entre un sector más cercano al presidente y otro afín al gobernador. En el plano más inmediato, DeSantis busca dominar su sucesión. Mientras el congresista Byron Donalds cuenta con el respaldo de Trump para ser el próximo candidato republicano a gobernador en 2027, DeSantis insiste en que su esposa, Casey DeSantis, una antigua presentadora de la televisión investigada por el desvío de fondos públicos a su fundación 14. N. Dale Leal:«Ron DeSantis Moves to Make Florida More maga than Trump» en El País , 19/3/2025. 66 Ayelén Oliva | nueva sociedad | 318 Hope Florida, ocupe ese puesto. Es el presidente de la Cámara de Representantes local, Daniel Pérez, un republicano de 37 años criado en Miami, quien lidera la competencia con el gobernador. La disputa por la En ese sentido, la disputa por la gobernación abre otra disputa de mayores dimensiones: gobernación abre otra la sucesión de Trump. Mientras DeSantis disputa de mayores dimensiones: la sucesión de Trump busca ser el reemplazo natural del presidente republicano, una especie de Trump, pero más sensato y sin su carisma, el secretario de Estado, Marco Rubio, otro hombre fuerte de Miami, no parece dispuesto a cederle ese lugar. El nivel de intensidad con que se vive la interna republicana en Florida es una muestra de que la apuesta es alta y hay mucho en juego.«Florida es el centro del Partido Republicano», sostuvo el senador Rick Scott. Los republicanos, en especial los más radicales, saben que este es su momento, y Florida es el lugar desde donde pueden tomar envión para alcanzar notoriedad en el plano nacional. La pregunta es si este es solo un momento o si, después de un año de gobierno, los republicanos seguirán respaldando la cara más agresiva del republicanismo. ¿De la periferia al centro? Florida nunca logró que el resto de eeuu la tomara demasiado en serio. Miami, su ciudad más icónica, mucho menos. Lo vemos en las mejores crónicas de los escritores de la época, que volaban hasta allí desde Manhattan o Sacramento para explicar un lugar que ante sus ojos se presentaba como de lo más exótico. Uno de ellos fue Norman Mailer, uno de los exponentes indiscutibles del periodismo narrativo en eeuu, quien caracterizó Miami como una ciudad donde la«jungla extirpada parece gritar desde abajo». Sin dudas, la descripción es bastante precisa, sobre todo en un lugar donde la gente convive con lagartos de medio metro en las puertas de sus casas, pavos reales que muestran sus plumas desde la cubierta de un Tesla estacionado y una vegetación que se resiste a desaparecer a pesar del avance del cemento. Otra de las grandes cronistas que describió con agudeza Miami fue Joan Didion. Eran los años 80, momento de la explosión del narcotráfico en eeuu y de los«marielitos», el nombre que se dio a los más de 125.000 cubanos que emigraron al país por el puerto de Mariel en 1980, dos fenómenos que atraían el interés sobre Miami por lo excéntrico. En una de sus emblemáticas crónicas sobre la ciudad, la definió como sede de«entropía tropical». tema central | ¿Cómo se transformó Florida en la capital maga de Estados Unidos? 67 De igual manera, David Rieff, autor de numerosos libros sobre la realidad política estadounidense, entre ellos su clásico Going to Miami: Exiles, Tourists, and Refugees in the New America [Viaje a Miami: exiliados, turistas y refugiados en la nueva América](1999), describió en una entrevista reciente el lugar de Florida en el nuevo gobierno.«Las personas que van a dirigir la oficina de América Latina del Departamento de Estado son todos latinos.(...) Marco Rubio depende de la vieja elite del exilio cubano y ahora de los nuevos grupos adinerados en Florida, venezolanos, nicaragüenses, colombianos –que se ubican incluso más a la derecha que los cubanos–», decía dos días antes de la asunción de Trump para su segundo mandato 15 . Quizás fuera T.D. Allman uno de los pocos periodistas que dedicó una parte significativa de su carrera a desmontar las imágenes exóticas de Florida. Para el autor, aquellos elementos que parecían exclusivos del sur de Florida –particularmente de Miami–, como la propensión a la corrupción, el impacto de la inmigración, el flujo descontrolado de dinero o la primacía de la imagen sobre el contenido, no eran más que un anticipo de lo que, tarde o temprano, acabaría llegando al resto del país.«eeuu en su totalidad se encuentra atrapado en el tipo de metamorfosis que Miami, proféticamente, empezó a experimentar hace muchas décadas», decía Allman en 2013, cuatro años antes de que Trump llegara a la Presidencia, en el epílogo de un libro publicado por primera vez en 1987. Por eso la llamó la«ciudad del futuro», no por sus avances tecnológicos ni su pretensión futurista –que también se siente–, sino por su capacidad de anticiparse, según él, a lo que en algún momento se expandiría por el resto del país. La lectura de Allman es ambiciosa y discutible, incluso en tiempos de Trump. eeuu es un país demasiado extenso, diverso y complejo, con una historia demasiado larga como para reducirlo a una única dinámica proveniente del extremo sur del país, en el límite de un estado que se derrite en el mapa hasta insertarse en el medio del Caribe. De todos modos, Allman tiene un punto a su favor. De nada sirve mirar a Florida como una especie de«enfermedad tropical», capaz de ser extirpada en cualquier momento. La idea de excepcionalidad, movida probablemente por el componente poblacional, puede haber funcionado a principios de la década de 1980, cuando la población latina en el país era de 14 millones de personas, mientras que en 2020 los latinos superan los 62 millones, lo que representa 19% de los habitantes de eeuu, según el Pew Research Center 16 . Esto convierte a 15. Andrés Fidanza:«David Rieff:‘Trump y Musk tienen personalidades demasiado arrogantes e inevitablemente se pelearán’» en El Observador , 18/1/2025. 16. Cary Funk y Mark Hugo Lopez:«A Brief Statistical Portrait of us Hispanics» en Pew Research Center , 14/6/2022, disponible en. 68 Ayelén Oliva | nueva sociedad | 318 las personas nacidas en América Latina, o con padres provenientes de esa región, en el segundo grupo«racial» más grande del país, detrás de los estadounidenses blancos y por delante de los afroestadounidenses, según la Oficina del Censo 17 . No obstante, adjudicar la excepcionalidad al elemento migratorio cuando Trump es un producto de Nueva York es, al menos, impreciso. El autor nacido en Tampa decía que, si se quiere conocer la realidad estadounidense, lo mejor es empezar por Miami.«De otro modo, quedarás atrapado por las mentiras que este país se cuenta a sí mismo». Aunque es fácil disentir con Allman en ese punto, es pertinente la pregunta que abre sobre el lugar que ocupa Florida –en especial Miami, que es el lugar al que él se refería– y sobre si puede este estado salir de un lugar de irrelevancia para convertirse en un actor central de la política de eeuu. Mientras la bandera de Fuck your feelings se desplaza provocativa por Miami, a unas cuadras de la f-150 blanca de Le Jeune Road, un agente retirado del fbi se resiste al avance del trumpismo en Florida. A Sam, un hombre nacido en El Paso, Texas, con larga experiencia sirviendo en la principal agencia de investigación criminal de eeuu, lo que ve en Miami no le gusta. En un intento por contrarrestar el peso del movimiento maga en Florida, muestra su propio cartel de rechazo a Trump en el patio delantero de su casa. Lo puede hacer porque es ciudadano estadounidense, blanco y con un pasado en la inteligencia del país. Puertas adentro, también da batalla, discute cada mañana en un chat de agentes retirados del fbi, sin ninguna incidencia en el gobierno, sobre las políticas de Trump. «Estoy bastante solo dando esa pelea», me dice con desgano. No aclara si habla de su grupo de jubilados, de Florida o del país en su conjunto. 17. Oficina del Censo de eeuu:«2020 Census Statistics Highlight Local Population Changes and Nation’s Racial and Ethnic Diversity», comunicado de prensa, 12/8/2021. El complot neorreaccionario de Curtis Yarvin Ava Kofman En los últimos tiempos, Curtis Yavin pasó de la marginalidad del mundo de la«Ilustración oscura» a atraer el interés de políticos republicanos de primer orden. Su propuesta de que el país sea gobernado por un ceo -monarca y otras de sus excentricidades antidemocráticas parecían una broma. Pero hoy una parte de la derecha parece seducida por ellas. A mediados de 2008, cuando Donald Trump todavía era oficialmente un demócrata, un bloguero anónimo que se hacía llamar Mencius Moldbug publicó un manifiesto en entregas que presentó como una«Carta abierta para progresistas de mente abierta» 1 . Escrita con el desdén burlón del ex-creyente, la carta de 120.000 palabras argumentaba que, lejos de haber convertido el mundo en un lugar mejor, el igualitarismo era el verdadero responsable de la mayoría de sus defectos. El hecho de que sus biempensantes lectores opinaran lo contrario, sostenía Moldbug, se debía al influjo de los medios y de la academia, que colaboraban, aun sin saberlo, en la perpetuación del consenso liberal de izquierda. Propuso darle a esta alianza nefasta el nombre de«La Ava Kofman: es redactora en The New Yorker . Recibió el premio del Club Nacional de Prensa y el Premio Hillman de Periodismo. Palabras claves: ceo-monarca, democracia, neorreaccionarios, Curtis Yarvin, Estados Unidos. Nota: la versión original de este artículo, en inglés, se publicó en The New Yorker , 9/6/2025, con el título«Curtis Yarvin’s Plot Against America». Traducción: Renata Prati. 1. Mencius Moldbug:«An Open Letter to Open-Minded Progressives» en Unqualified Reservations , 17/4/2008. 70 Ava Kofman | nueva sociedad | 318 Catedral». Moldbug reclamaba nada menos que su destrucción y un«reinicio» completo del orden social por medio de«la liquidación de la democracia, la Constitución y el Estado de derecho» y la posterior transferencia de poder a un«ceo en jefe»(alguien como Steve Jobs o Marc Andreessen, sugería) para convertir el gobierno en«una corporación armada hasta los dientes, sumamente rentable». Este nuevo régimen pondría en venta las escuelas públicas, destruiría las universidades, aboliría la prensa y encarcelaría a las«poblaciones descivilizadas». También despediría en masa a los empleados públicos(una medida que Moldbug llamó rage ,«ira» o«furia», por las siglas en inglés de la frase«jubilen a todos los funcionarios») e interrumpiría las relaciones internacionales, incluidas«las garantías de seguridad, la ayuda internacional y la inmigración en masa». Moldbug reconocía que su programa dependía de la cordura de su ejecutivo en jefe:«Está claro que si él o ella resulta un Hitler o Stalin simplemente habremos recreado el nazismo o el estalinismo». Pero, a la vez, también desdeñaba los fracasos de los dictadores del siglo xx que, según él, habían confiado demasiado en el apoyo popular. Para Moldbug, cualquier sistema que buscara legitimarse en las pasiones de las masas estaba condenado a la inestabilidad. Sus críticos lo tacharon de tecnofascista, pero él prefería verse como un monárquico o como un jacobita: un guiño a los partidarios del rey Jacobo ii y sus descendientes, que en los siglos xvii y xviii se opusieron al sistema parlamentario británico, defendiendo el derecho divino de los reyes. Ni siquiera hacía falta meterse con la Revolución Francesa, bête noire de los pensadores reaccionarios: Moldbug creía que eran la Revolución Inglesa y la Revolución Estadounidense las que habían ido demasiado lejos. Aunque la carta abierta de Moldbug mostraba poca estima por las masas, daba a entender que todavía podrían ser de alguna utilidad.«Al comunismo no lo derrocaron Andréi Sájarov, Joseph Brodsky o Václav Havel», escribía:«Lo que No tuvo que pasar hizo falta fue la combinación del filósofo y la multitud». El mejor lugar para reclutar una mucho tiempo multitud, señalaba –con astuta intuición–, para que el blog de Moldbug, Unqualified Reservations , comenzara a circular era internet. No tuvo que pasar mucho tiempo para que el blog de Moldbug, Unqualified Reservations , comenzara a circular entre libertarios techies , burócratas descontentos autoproclamados racionalistas, entre los que entre libertarios techies se contaban muchos de los integrantes de las tropas de choque de un movimiento intelectual de internet que llegó a conocerse como la«neorreacción» o«Ilustración oscura». Fueron pocos los que se hicieron monárquicos a fondo, pero las herejías de Moldbug parecían darle voz a su desprecio por el progreso de la era Obama. tema central | El complot neorreaccionario de Curtis Yarvin 71 En la expresión más influyente de su cosecha, que rápidamente ganó popularidad entre la incipiente alt-right (derecha alternativa), Moldbug alentaba a sus lectores a despertarse del sueño ideológico por medio de la red pill , la«pastilla roja» que toma el personaje de Keanu Reeves en la película Matrix cuando elige la verdad desafiante sobre la cómoda ignorancia. En 2013, un artículo del sitio de noticias TechCrunch ,«Geeks for Monarchy»[ Geeks por la monarquía], reveló que Mencius Moldbug era el alias virtual de Curtis Yarvin, un programador de 40 años que vivía en San Francisco 2 . Mientras trataba de rediseñar el gobierno estadounidense, Yarvin también soñaba con un nuevo sistema operativo informático que llegara a convertirse en una«república digital». Fundó una empresa a la que le puso el nombre de Tlon, por el cuento de Borges«Tlön, Uqbar, Orbis Tertius» en el que una sociedad secreta describe un elaborado mundo paralelo que de a poco se apodera de la realidad. Durante la colecta de fondos para su startup , Yarvin se volvió una suerte de Maquiavelo para sus benefactores de círculos big tech , que compartían su visión de que el mundo estaría mejor con ellos a cargo. Entre los inversores de Tlon se contaban empresas de capital de riesgo como Andreessen Horowitz y Founders Fund, esta última creada por el multimillonario Peter Thiel. Tanto Thiel como Balaji Srinivasan, por entonces socio general de Andreessen Horowitz, se habían hecho amigos de Yarvin después de leer su blog, aunque los correos electrónicos que me compartieron daban a entender que en aquella época a ninguno de los dos les gustaba demasiado quedar asociados públicamente con él.«¿Qué tan peligroso será que nos vinculen?», le preguntó Thiel a Yarvin en 2014.«Un pensamiento tranquilizador: una de nuestras ventajas secretas es que esos tipos[los guerreros de la justicia social] no creerían en una conspiración ni aunque la tuvieran frente a los ojos(esta quizás sea la mejor prueba del ocaso de la izquierda). Cuando denuncian vínculos quedan realmente como unos locos, de alguna manera se dan cuenta». Una década después, la derecha trumpista abrazando abiertamente la lógica del hombre fuerte autoritario y los vínculos de Yarvin con las elites de Washington y Silicon Valley ya no son ningún secreto. En 2021, en un podcast de extrema derecha, el vicepresidente J.D. Vance –que trabajó para una de las firmas de capital de riesgo de Thiel– aludió a Yarvin al sugerir que un futuro gobierno de Trump debería despedir«a todos y cada uno de los burócratas de nivel medio, todos y cada uno de los funcionarios del Estado administrativo 3 , para reemplazarlos con los nuestros», e ignorar a la justicia si 2. Klint Finley:«Geeks for Monarchy» en TechCrunch , 22/11/2013. 3. El Estado administrativo engloba agencias federales, burocracia y organismos de regulación. Suele ser asociado al«Estado profundo», núcleo de una teoría conspirativa de la extrema derecha [n. del e.]. 72 Ava Kofman | nueva sociedad | 318 esta se opone. Marc Andreessen, uno de los líderes de Andreessen Horowitz y consejero informal del llamado Departamento de Eficiencia Gubernamental (doge, por sus siglas en inglés), estuvo citando a su«buen amigo» Yarvin sobre la necesidad de una figura tutelar que se haga cargo de nuestra burocracia«descontrolada». Andrew Kloster, el nuevo asesor general de la oficina de Recursos Humanos del gobierno, dijo que reemplazar a los funcionarios por defensores de la realeza podría servirle a Trump para derrotar a«La Catedral». «Hay figuras que canalizan un Zeitgeist «Hay figuras que canalizan un Zeitgeist –Nietzsche los llama hombres oportunos– y Curtis es sin duda un hombre oportuno», –Nietzsche los llama me dijo un miembro del Departamento de hombres oportunos– y Curtis es sin duda un hombre oportuno», me Estado que viene leyendo a Yarvin desde sus días como Moldbug. Allá por 2011, Yarvin dijo que Trump le parecía una de las dos figuras«biológicamente adecuadas» dijo un miembro del para convertirse en monarca estadouniDepartamento de Estado dense(la otra era Chris Christie 4 ). En 2022 sugirió que, si lograba la reelección, Trump debía designar a Elon Musk al frente de la rama ejecutiva. En un podcast con su amigo Michael Anton, hoy director de Planificación de Políticas, Yarvin sostuvo que habría que cerrar las instituciones de la sociedad civil, como la Universidad de Harvard:«La idea de que vayas a ser un César(…) mientras se mantiene en funcionamiento un Departamento de Realidad manejado por otros es lisa y llanamente absurda». En un mundo alternativo, Yarvin podría no haber sido más que un chiflado de internet, oscuro e intrascendente, el conde de Maistre de la era digital 5 . Se ha convertido en cambio en uno de los pensadores iliberales más influyentes de Estados Unidos, ingeniero del código fuente intelectual del segundo gobierno de Trump. Como me dijo Nikhil Pal Singh, profesor de Historia en la Universidad de Nueva York(nyu),«Yarvin corrió la ventana de Overton» 6 . Su obra revivió ideas que parecían haber quedado al margen de la sociedad educada, según Singh, y creó una hoja de ruta para desmantelar«el Estado administrativo y el orden global de posguerra». Con sus ideas materializadas de forma surrealista en el doge, y viendo el gusto que le tomó Trump a autopercibirse como rey, cabría esperar que Yarvin estuviera eufórico. En cambio, lleva meses angustiado porque el 4. Abogado y ex-gobernador de Nueva Jersey[n. del e.]. 5. Joseph de Maistre(1753-1821) fue un teórico político y filósofo saboyano, representante del pensamiento reaccionario opuesto a las ideas de la Ilustración y la Revolución Francesa[n. del e.]. 6. La ventana de Overton es un modelo que refiere a las opiniones que se pueden expresar en el espacio público sin que el individuo o partido político que las expresa sea directamente descalificado[n. del e.]. tema central | El complot neorreaccionario de Curtis Yarvin 73 momento actual se malgaste.«Si en este momento tienes una erección trumpista, disfrútala», escribió dos días después de la elección:«Es lo más duro que lograrás» 7 . Lo que muchos ven como el ataque a la democracia más peligroso de toda la historia de eeuu, Yarvin lo desestima como lamentablemente insuficiente: mero golpe más«atmosférico» que real(«vibes coup»). Sin una toma autocrática del poder a gran escala, cree, lo más seguro es que se produzca un contragolpe. En una conversación que tuve con él hace poco, citó una frase de Louis de Saint-Just, el filósofo francés que defendía el Reino del Terror: «Quien hace una revolución a medias cava su propia tumba». *** Hace unos meses almorcé con Yarvin en Washington, dc, donde había venido de visita para festejar el cambio de régimen. Tenía puesto su atuendo habitual: jeans, botas Chelsea, camisa arrugada y chaqueta de motociclista. Después de darle un par de bocados a una hamburguesa con cebollas crocantes, alejó el plato. El año anterior, me explicó, había decidido empezar a utilizar una droga estilo Ozempic después de un debate con el comentador de derecha Richard Hanania sobre los méritos relativos de la monarquía y la democracia.«Lo destruí en casi todos los sentidos posibles», dijo Yarvin, dándole empujoncitos a un tomate con el tenedor.«Pero él tenía una gran ventaja: yo estaba gordo y él no». Las inyecciones parecían estar funcionando. Mientras yo comía, el teléfono de Yarvin se llenaba de mensajes, algunos con felicitaciones por su transformación. Esa mañana la revista del New York Times había publicado una entrevista suya, acompañada de un retrato en blanco y negro y malhumorado. Hasta hace poco, con su melena desaliñada y su vestimenta descuidadamente holgada, Yarvin siempre había parecido indiferente a su apariencia; ahora ahí estaba, con su chaqueta de cuero y el pelo calculadamente revuelto, dedicándole una mirada fulminante al lector desde el papel. Su amigo Steve Sailer, que escribe en sitios de nacionalismo blanco, dijo que parecía«el quinto miembro de los Ramones». Tanto en persona como en sus escritos, Yarvin se expresa con una imperiosa confianza en sí mismo. Es casi imposible interrumpirlo.«Cuando habla el rabino, se deja hablar al rabino», me explicó Razib Khan, bloguero científico de derecha y amigo cercano de Yarvin. Sin embargo, hasta sus amigos y familiares reconocen que sus habilidades comunicativas podrían mejorar. Se expresa con una titubeante monotonía, rara vez responde preguntas de forma directa y tiene una tendencia a desorientarse con acotaciones. En medio de una idea, siempre se distrae con algo más que podría estar diciendo, como un gps que no deja de sugerir rutas más rápidas. 7. C. Yarvin:«Narrative and Reality in Trump 47» en Gray Mirror , Substack, 7/11/2024. 74 Ava Kofman | nueva sociedad | 318 Yarvin, por su parte, estaba aliviado por cómo había salido la entrevista. «Mi objetivo principal era no perjudicar a ninguna de mis relaciones», dijo. Durante años, Yarvin fue conocido sobre todo –si no exclusivamente– como el filósofo oficial del«Thielverso», la red de emprendedores heterodoxos, intelectuales y acólitos congregados alrededor del magnate de la tecnología. Comentó al pasar que un empresario, conocido suyo, se había quejado una vez de que Thiel no había invertido lo suficiente en su compañía.«A la primera falta estás afuera, y él quedó afuera», dijo Yarvin, con un suspiro teatral. Su segundo objetivo, agregó, era llegar a los lectores del Times . Esto parecía sorprendente, ya que le ha reclamado al gobierno que clausure el periódico.«Suelo estar más interesado en llegar a la gente que comparte mi mismo trasfondo cultural», explicó. Le gusta contar la historia de sus abuelos paternos, judíos comunistas oriundos de Brooklyn que se conocieron en una reunión izquierdista en los años 30. Le gusta contar la historia de sus abuelos (Tiene menos para decir de sus abuelos maternos, protestantes blancos de la ciudad de Tarrytown con casa de campo en Nantucket). paternos, judíos «La actitud del comunismo estadounidencomunistas oriundos de Brooklyn que se conocieron en una se era:‘Le llevamos 30 puntos de coeficiente intelectual a esta gente y le vamos a ganar’», dijo.«Es como si todos los niños superdotados formaran un partido político e intentaran reunión izquierdista en los años 30 dominar el mundo». Los padres de Yarvin se conocieron en la Universidad de Brown, donde su padre, Herbert, hacía su doctorado en Filosofía. Después de graduarse y sin conseguir la titularidad(«demasiado arrogante», acotó Yarvin), Herbert probó suerte escribiendo una Gran Novela Americana para luego unirse al servicio exterior como diplomático. Durante los años siguientes, la familia vivió en República Dominicana y en Chipre. Herbert veía con cinismo su trabajo para el gobierno y Yarvin parece haber heredado ese desdén: en repetidas ocasiones propuso cerrar las embajadas estadounidenses, una posibilidad que el Departamento de Estado hoy considera para algunas partes de Europa y África. Con respecto a su infancia es más reservado, pero sus amigos y familiares me sugirieron que su padre sabía ser severo, dominante e imposible de complacer.«Controlaba sus vidas con puño de hierro», contó alguien con conocimiento de primera mano de la familia.«Su dominio era absoluto».(Yarvin rechazó con vehemencia esta versión, argumentando que la gente controladora tiende a ser insegura,«y esa no era para nada la forma de ser de mi padre». Lo describirían mejor, dijo, palabras como«terco»,«intenso» y«formidable», como«un buen gerente»). tema central | El complot neorreaccionario de Curtis Yarvin 75 De chico, Yarvin fue educado en parte en su casa, con su madre, y se salteó tres grados(su hermano mayor, Norman, se salteó cuatro). Finalmente, la familia se mudó a Columbia, Maryland, donde Yarvin entró con apenas 12 años a tercer año de secundaria.«Cuando tus compañeros te llevan tantos años, todos te ven o como una mascota adorable o como un extraterrestre raro, amenazante y perturbador», contó Yarvin, agregando que su caso era el segundo. Quedó seleccionado para participar de un estudio de la Universidad Johns Hopkins sobre prodigios en matemática. Asistió al Centro para Jóvenes Talentosos de la universidad, un campamento de verano para chicos superdotados, y salió campeón del área de Baltimore en un programa televisivo de trivias llamado It’s Academic . Andrew Cone, un programador que hoy vive en el cuarto de huéspedes de Yarvin, me contó que la infancia parece haberle dejado a Yarvin un duradero sentimiento de inadecuación:«Creo que tiene la sensación de que nunca es lo suficientemente bueno, de que lo ven como ridículo o intrascendente y la única manera de salir de ahí es actuando». Yarvin fue a la Universidad de Brown, se graduó a los 18 e ingresó al programa de doctorado en Ciencias de la Computación de la Universidad de California en Berkeley. Sus ex-compañeros me contaron que usaba un casco de bicicleta en plena clase y parecía ansioso por mostrarle al profesor cuánto sabía.«Ah, ¿cabeza de casco?», respondió uno cuando pregunté por Yarvin. El chiste que circulaba entre algunos de sus compañeros era que el casco impedía que le entraran ideas nuevas en la mente. Yarvin encontró su comunidad más bien en Usenet, un precursor de los actuales foros de internet. Pero incluso en grupos como talk.bizarre[charlas extrañas], donde la fanfarronería intelectual era la norma, él sobresalía por su deseo de dominar. Además de postear chistes, consejos, poemas ligeros y flames («llamas», es decir, ataques despiadados contra otros usuarios), tenía un kill file , una«lista de víctimas» con los usuarios que había bloqueado por postear cosas poco interesantes.«Quería que lo vieran como el tipo inteligente… eso era realmente muy pero muy importante para él», me contó Meredith Tanner, su primera novia. A ella le había llamado la atención una de sus«llamas» virtuosas, y salieron durante un par de años.«No te involucres sentimentalmente con alguien solo porque te impresiona la creatividad con que insulta a la gente», advirtió.«Tarde o temprano la usará en tu contra». Sus amigos de juventud lo describen como alguien reflexivo y provocador al que le encantaba llevar la contra.«No era un chico dulce, y por momentos hasta podía ser cruel, pero no era Moldbug», dijo uno. En términos políticos y culturales, Yarvin era liberal 8 :«un gran hippie », en palabras de Tanner. Usaba cola de 8. Liberal en el sentido estadounidense, término que incluye posiciones progresistas sobre temas sociales[n. del e.]. 76 Ava Kofman | nueva sociedad | 318 caballo, llevaba un arete de plata, tomaba ácido en las fiestas y escribía poemas. Tanner recordó que una vez ella cuestionó el valor de la discriminación positiva en los ingresos a la universidad y fue Yarvin quien la convenció de su necesidad. Después de un año y medio de doctorado, Yarvin dejó la academia para buscar fortuna en la industria tecnológica. Ayudó a diseñar la versión temprana de un navegador móvil para una empresa que llegaría a conocerse como Después de un año y Phone.com. En 2001, empezó a salir con Jennifer Kollmer, una dramaturga que medio de doctorado, conoció en el sitio Craigslist, con quien Yarvin dejó la academia para buscar fortuna en la industria tecnológica luego se casó y tuvo dos hijos. Phone.com había pasado a cotizar en bolsa, lo que le reportó la sorpresiva ganancia de un millón de dólares. Usó parte del dinero para comprarse un departamento y con el resto se financió un programa de estudio autodirigido en ciencias de la computación y teoría política.«Estaba acostumbrado a las palmaditas en la cabeza por mi inteligencia», dijo de su decisión de dejar el cursus honorum del niño superdotado.«Desviarme de la economía de las palmaditas fue una decisión extraña y aterradora». En su retiro autoimpuesto, Yarvin se zambulló en los textos más recónditos de historia y economía, muchos de los cuales recién se habían hecho accesibles gracias a Google Books. Leyó a Thomas Carlyle, James Burnham y Albert Jay Nock, así como una profusión de blogs políticos de inicios de la década de 2000. Yarvin remonta su«momento red pill » a la elección presidencial de 2004. Mientras muchos de sus pares se inclinaban a la izquierda ante las mentiras sobre armas de destrucción masiva en Iraq, a Yarvin lo empujaban en la dirección opuesta inventos de otra índole: la teoría conspirativa de la organización Swift Boat Veterans for Truth[Veteranos de las lanchas rápidas por la verdad], aliada de la campaña de George W. Bush, según la cual el candidato demócrata, John Kerry, había mentido sobre su servicio en Vietnam. A Yarvin, que creía en la acusación, le parecía obvio que una vez que la verdad viera la luz Kerry se vería forzado a abandonar la competencia. Cuando eso no sucedió, empezó a preguntarse qué otras cosas habría tomado ingenuamente como ciertas. Los hechos ya no parecían sólidos. ¿Cómo podía confiar en lo que le habían contado sobre Joseph McCarthy, la Guerra Civil o el calentamiento global? ¿Y qué decir sobre la democracia misma? Después de años de enérgicos debates en la sección de comentarios de blogs ajenos, decidió abrirse el suyo. No le faltaba ambición. El primer posteo empezaba:«El otro día estaba ordenando trastos en el garaje y decidí fundar una nueva ideología» 9 . 9. Mencius Moldbug:«A Formalist Manifesto» en Unqualified Reservations , 7/4/2007. tema central | El complot neorreaccionario de Curtis Yarvin 77 *** Al académico alemán Hans-Hermann Hoppe se lo describe a veces como una vía de entrada intelectual a la extrema derecha. Profesor de Economía ya jubilado de la Universidad de Nevada, Las Vegas, Hoppe sostiene que el sufragio universal ha suplantado el gobierno de una«elite natural», defiende la subdivisión de los países en comunidades más pequeñas y homogéneas, y llama a la«remoción física» de comunistas, homosexuales y demás personas que se opongan a ese rígido orden social.(Algunos nacionalistas blancos hicieron memes con la cara de Hoppe y la imagen de un helicóptero, en alusión a la práctica del dictador chileno Augusto Pinochet de ejecutar opositores tirándolos al mar desde las alturas). Aunque Hoppe prefiere un Estado mínimo, cree que la libertad se preserva mejor en una monarquía que en una democracia. Yarvin casi termina convertido en libertario. Como programador de la bahía de San Francisco y veinteañero devoto de los economistas de la Escuela Austriaca, reunía todos los factores de riesgo. Entonces descubrió el libro de Hoppe, Democracia. El dios que fracasó 10 , y cambió de idea. Adoptó pronto la imagen hoppiana del líder fuerte y benevolente: alguien que gobernaría con eficiencia, evitaría guerras insensatas y priorizaría el bienestar de sus súbditos. «No llega a ser un copy-pasted , pero la influencia es tan directa que resulta un poco obsceno», observó Julian Waller, especialista en autoritarismo de la Universidad George Washington.(Por correo electrónico, Hoppe recordó haber conocido a Yarvin en una reunión íntima en la casa de Thiel, que había invitado a Hoppe a exponer sus ideas. Reconoció su influencia en Yarvin, pero agregó:«Para mi gusto, su estilo siempre fue muy florido y divaga demasiado»). Hoppe argumenta que, a diferencia de los funcionarios democráticamente elegidos, un monarca tiene un incentivo de largo plazo para proteger a sus súbditos y al Estado, ya que ambos le pertenecen. Esto podría parecerle falaz a cualquiera mínimamente familiarizado con la historia de las dictaduras. A Yarvin no. «No saqueas tu propia casa», me dijo Yarvin una tarde en un café al aire libre en Venice Beach, cuando le pregunté qué impediría que su«monarcaceo» saqueara el país –o esclavizara a su pueblo– en beneficio personal.«Para Luis xiv, cuando dice‘ L’État, c’est moi ’[el Estado soy yo], saquear el Estado carece de sentido porque, al fin y al cabo, todo ya es suyo». Siguiendo a Hoppe, Yarvin propone que, a la larga, las naciones deberían partirse en un«mosaico» de mini-Estados, como Singapur o[la ciudad de] Dubái, cada uno con su soberano. Los eternos problemas políticos de la legitimidad, la rendición de 10. H.-H. Hoppe: Democracia. El dios que fracasó [2001], Unión, Madrid, 2013. 78 Ava Kofman | nueva sociedad | 318 cuentas y la sucesión se resolverían con una junta secreta que tendría el poder de elegir y deponer al, por lo demás todopoderoso, ceo de cada corporación soberana, o sovcorp .(El proceso de selección de la junta misma no está claro, pero Yarvin ha sugerido que los pilotos de aerolíneas –«una fraternidad de gente inteligente, práctica y cuidadosa a la que ya se le confía regularmente la vida de otras personas, ¿qué más querrías?»– podrían gestionar las transiciones entre regímenes). Para impedir un golpe militar por parte de un ceo, los miembros de la junta tendrían acceso a claves criptográficas que les permitirían desactivar todas las armas del gobierno, desde misiles nucleares hasta armas de mano, con un solo botón. Se acabaría la participación política Se acabaría la participación política de masas, y la única manera en que la gente podría votar sería con los pies, mudándose de una de masas, y la única sovcorp a otra si ya no les resultan satisfactorias manera en que la gente podría votar sería con los pies las condiciones del servicio, como cuando uno se pasa de x a Bluesky. La ironía de que en un Estado así disidentes como Yarvin probablemente serían víctimas de represión no parece preocuparle. En su sistema político imaginario, insiste, seguiría habiendo libertad de expresión:«Podrías pensar, decir o escribir lo que quieras», prometió.«Porque al Estado no tiene por qué importarle». El cinismo congénito de Yarvin frente al gobierno desaparece apenas se pone a hablar de regímenes dictatoriales. Tiene solo cumplidos para el autoritario presidente de El Salvador, Nayib Bukele, y ha alentado a Trump a dejar que Vladímir Putin liquide el orden liberal«no solo en los territorios de habla rusa, sino en todo lo que hay hasta el mismo Canal de la Mancha». Picoteando unos calamares fritos, Yarvin alabó a China y a Ruanda(países que nunca ha visitado) por tener gobiernos fuertes que garantizaban tanto la seguridad pública como la libertad personal. En China, me dijo,«uno puede pensar y en buena medida decir lo que quiera». Debe haber intuido mi escepticismo, dado el historial del país en materia de presos políticos y campos de concentración para minorías étnicas, porque después admitió: «Si se trata de organizarte contra el gobierno, sí vas a tener problemas». Luego retomó sus retoques:«[Pero] no como bajo el régimen de Stalin. Nada más, digamos, te cancelarán». Para ciertas personas, como los drogadictos o los niños de cuatro años, siguió, un exceso de libertad puede ser fatal. Luego, con un ademán en dirección a la población sin techo que acampa en el barrio, de repente se puso a llorar.«La idea de que esto representa un éxito, o‘el peor sistema, a excepción de todos los demás’» –en referencia al famoso comentario de Churchill sobre la democracia, que yo había parafraseado un rato antes–«es un delirio tema central | El complot neorreaccionario de Curtis Yarvin 79 monumental», dijo, secándose las lágrimas.(Unas semanas después, durante un viaje a Londres, lo vi quebrarse de nuevo mientras le soltaba un discurso similar a un miembro de la Cámara de los Lores. La segunda vez no fue muy conmovedor). Cabría suponer que el monarca de Yarvin actuaría con determinación para proteger a sus súbditos. En el café de Venice Beach, Yarvin se deshizo en elogios para la Fundación Delancey Street, una organización de rehabilitación sin fines de lucro, describiendo su estricto programa como una forma de«control comparable a un padre fascista». Algunas de sus propias propuestas van todavía más lejos. En su blog una vez bromeó con convertir a las clases marginales de San Francisco en biodiésel para los buses urbanos. Después propuso confinarlas, enganchándolas a una interfaz de realidad virtual. Más allá de la solución exacta, escribió, lo crucial es encontrar«una alternativa humana al genocidio», una vía que«logre el mismo resultado que el asesinato en masa(la remoción de los elementos indeseables de la sociedad) sin su estigma moral» 11 . Su llamamiento en favor de un«hombre fuerte» para eeuu se entiende con frecuencia como una provocación. Pero para Yarvin es, de hecho, la única respuesta a un mundo en el que la mayoría de la gente no está preparada para la democracia. Un«país africano», me explicó,«tiene hoy suficientes personas inteligentes como para dirigirlo, pero simplemente no tiene suficientes personas inteligentes para tener elecciones democráticas». Por comentarios así, a Yarvin a veces lo definen como nacionalista blanco, una etiqueta que él rechaza con delicadeza. En un posteo al respecto de 2007, explicaba que, aunque no es«lo que se dice alérgico al tema», tanto la blanquitud como el nacionalismo le parecen poco útiles como conceptos políticos 12 . Durante un almuerzo, me contó que siente cierta compasión por los supremacistas del pasado, que acertaban en algunas de sus intuiciones pero carecían de la ciencia adecuada. Los neorreaccionarios tienden a suscribir a lo que llaman «biodiversidad humana», un conjunto de creencias alternativas según las cuales, por ejemplo, no todos los grupos raciales o poblacionales son igualmente inteligentes. Como Yarvin llegó a entenderlo a través de sus investigaciones en internet, esas diferencias genéticas contribuían a las diferencias demográficas(y, convenientemente, ayudaban a justificarlas) en términos de pobreza, criminalidad y nivel de educación.«En esta casa creemos en la ciencia: la ciencia racial », escribió el año pasado 13 . 11. Mencius Moldbug:«Patchwork: A Political System for the 21st Century» en Unqualified Reservations , 20/11/2008. 12. Mencius Moldbug:«Why I Am Not A White Nationalist» en Unqualified Reservations , 22/11/2007. 13. C. Yarvin:«Migration and the Sovereign Firm» en Gray Mirror , Substack, 28/12/2024. 80 Ava Kofman | nueva sociedad | 318 Yarvin estuvo varias horas repasando sus distintos argumentos en favor de un gobierno autoritario, como un subastador desesperado por cerrar una venta. Lo escuché con paciencia, aunque a menudo me desconcertaban sus distorsiones de los hechos y sus peculiares acotaciones.«En un régimen completamente nuevo, ¿cuál es la política correcta para los afroestadounidenses?», se preguntó en voz alta en un momento dado. El comentario sonó descolgado al principio; yo había estado presionándolo sobre cómo definiría el éxito para el segundo gobierno de Trump. Respondiéndose a sí mismo, dijo que la«solución obvia» a los problemas urbanos del abuso de drogas y la pobreza debería ser«poner a los negros de la iglesia a cargo de los negros del gueto». Yarvin es ateo, y no tiene un interés particular en gobiernos teocráticos, pero está a favor de crear códigos legales diferentes para gobernar poblaciones diferentes. (Ha citado el sistema millet otomano, que garantizaba a las comunidades religiosas cierto grado de autonomía). Para mantener el orden entre los«negros del gueto», siguió, se los debería forzar a vivir«de forma tradicional», como los judíos ortodoxos o los amish.«La estrategia del siglo xx es que, si tan solo pudiéramos tener escuelas lo suficientemente buenas, todos se volverían unitarios 14 », dijo.«Para alguien que haya visto[la serie] The Wire y « Eso es un nivel vivido en Baltimore, y yo hice ambas cosas, eso no parece funcionar en absoluto». de revolución que va Solo cuando llegó al final de su discurso, mucho más allá de cualquier cosa que esté haciendo el régimen diez minutos más tarde, entendí que, a su modo, estaba respondiendo mi pregunta inicial.«Salvo que rediseñáramos por completo el adn para cambiar lo que es de Trump y Vance» el ser humano, hay mucha gente que no debería vivir de manera moderna sino de la tradicional», concluyó.«Y eso es un nivel de revolución que va mucho más allá de cualquier cosa que esté haciendo el régimen de Trump y Vance». *** Yarvin no es famoso por su discreción. Tiene la costumbre de compartir correspondencia privada, como descubrí cuando empezó a enviarme, sin que se lo pidiera, capturas de mensajes de texto y correos electrónicos que había intercambiado con su esposa, sus amigos, un editor de la revista del New York Times y una persona nominada para el nuevo gobierno. Parecía 14. El término hace alusión a los unitarios universalistas, una corriente religiosa que pone el acento en la razón, la ética y la libertad individual, en lugar de en dogmas religiosos en sentido estricto –puede incluir a personas de credos variados–[n. del e.]. tema central | El complot neorreaccionario de Curtis Yarvin 81 preocupado por la idea de que el ingenio y la sabiduría que contenían pudieran perderse para siempre. Con su amistad con Thiel era más cuidadoso, pero sí mencionó una filmación privada que habían hecho el año anterior de una conversación entre ambos, e hizo alarde del regalo de cumpleaños que le había hecho el multimillonario: The Tragedy of Europe [La tragedia de Europa] de Francis Neilson, un análisis contemporáneo de la Segunda Guerra Mundial, aunque no la primera edición con la que Yarvin se había ilusionado. Thiel siempre tuvo algo de profeta. Cofundó PayPal, fue el primer inversor externo de Facebook y creó Palantir, una empresa de minería de datos que acaba de recibir un nuevo contrato del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas(ice, por sus siglas en inglés) para agilizar los trámites de deportación. Thiel respaldó a Trump allá por las épocas en que en Silicon Valley eso todavía significaba convertirse en paria. En 2022, donó 15 millones de dólares para la campaña de J.D. Vance a senador, la mayor donación a un candidato en toda la historia parlamentaria de eeuu. El vuelco yarviniano de Thiel, libertario de larga data, parece haberse producido hacia 2009, cuando, en un ensayo muy citado, publicado en línea por el Instituto Cato, escribió:«ya no creo que la libertad y la democracia sean compatibles» 15 . Yarvin lo mencionó con tono de aprobación en un posteo de su blog con el título«Democraphobia Goes(Slightly) Viral»[«La democrafobia se vuelve (un poco) viral»] 16 . Poco después se conocieron personalmente, en la casa de Thiel de San Francisco, y empezaron, según los mensajes privados que leí, una correspondencia confidencial. Los mails de Yarvin eran largos y sermoneadores, llenos de preceptos tomados de blogs de«artistas del ligue» 17 ; los de Thiel eran directos y concisos. Los dos parecían dar por sentado que eeuu eran un país comunista, que los periodistas se comportaban como la Stasi y los ceo tecnológicos eran su presa. En septiembre de 2014, Thiel publicó –junto con Blake Masters, empleado suyo y antiguo fan de Moldbug– el libro De cero a uno , un tratado sobre startups que fue un éxito de ventas 18 . Antes de la gira de prensa, Thiel le pidió consejo a Yarvin para esquivar las preguntas que podría recibir 15. P. Thiel:«The Education of a Libertarian» en Cato Unbound , 13/4/2009. Thiel se declaró«orgulloso» de ser abiertamente gay y republicano[n. del e.]. 16. Mencius Moldbug:«Democraphobia Goes(Slightly) Viral» en Unqualified Reservations , 7/5/2009. 17 . Pick up artist refiere a una subcultura(principalmente masculina) centrada en técnicas para seducir y conquistar mujeres, a menudo mediante estrategias manipuladoras o psicológicas. Está estrechamente vinculado a la androsfera( manosphere ), una comunidad en línea variada pero básicamente misógina, que incluye a incels(célibes involuntarios), mgtow( Men Going Their Own Way [Hombres que siguen su propio camino]), Redpill/mgtow[n. del e.]. 18. P. Thiel con la colaboración de Blake Masters: De cero a uno. Cómo inventar el futuro , Gestión 2000, Barcelona, 2015. 82 Ava Kofman | nueva sociedad | 318 sobre cómo incorporar a más mujeres al campo de la tecnología. A los dos les parecía una idea desacertada, ya que, para ellos, las mujeres son menos propensas a tener la aptitud de los hombres para la informática. Como resumió Yarvin en un mail:«Salvo que se conviertan en una farsa no hay ninguna manera de que Google o yc –y Combinator, el acelerador de startups – o cualquier otra sean empresas que se‘parezcan a eeuu’ 19 ». Yarvin le recomendó una táctica que los«artistas del ligue» llaman«acordar y amplificar»: es decir, preguntarle a la periodista, que probablemente no tenga ninguna solución en mente, qué haría ella para abordar el problema.«El objetivo en este caso no es que tu interlocutora termine en la cama contigo, sino asustarla para que huya del tema», escribió. Una vez, en una cena, Thiel se puso a hacerle preguntas sobre qué convendría hacer para terminar con el blog Gawker .(Según parece, Thiel ya se había decidido a financiar en secreto la denuncia por calumnias de Hulk Hogan contra la publicación en línea, que en 2016 finalmente la llevó a la quiebra). En correos electrónicos obtenidos por BuzzFeed , Yarvin se jactaba con Milo Yiannopoulos, editor de Breitbart , de haber visto las primeras elecciones de Trump en casa de Thiel y de haberlo estado«asesorando».«Peter necesita un asesoramiento en política, eso seguro», respondía Yiannopoulos. Yarvin repuso:«¡Menos de lo que podrías creer! (…), está completamente esclarecido solo que es muy cauteloso» 20 . Hace poco, durante una visita a la casa estilo Craftsman de Marvin en Berkeley, noté una pintura que le había regalado Thiel: un retrato de Yarvin diseñado como una tarjeta de personaje de juego de rol, con la leyenda «Filósofo». Tomando un té en una taza personalizada con una caricatura de Yarvin con corona de dibujo animado, lo escuché decirme que sería cringe de su parte andar anunciando a los cuatro vientos su vínculo con Thiel, o con «Es un tipo realmente Vance, para el caso, a quien conoció en 2015 gracias a Thiel.«¿Un votante normal de Ohio genial», dijo Yarvin acaso lee a… Mencius Moldbug? No», habría del vicepresidente, que hace unos meses empezó a dicho Vance una noche en un bar durante la National Conservatism Conference de 2021. «Pero ¿acaso está de acuerdo en líneas generales con la dirección que creemos debe tomar seguirlo en la red x la política pública estadounidense? Absolutamente».«Es un tipo realmente genial», dijo Yarvin del vicepresidente, que hace unos meses empezó a seguirlo en la red x. (La Casa Blanca no respondió a mis pedidos de comentarios). 19. En el sentido de su diversidad[n. del e.]. 20. Joseph Bernstein:«Here’s How Breitbart and Milo Smuggled White Nationalism into the Mainstream» en BuzzFeed , 5/10/2017. tema central | El complot neorreaccionario de Curtis Yarvin 83 Aunque Yarvin intentó ser discreto, sí mencionó que Thiel tiene un lado «medio rarito» y describió a Andreessen, el inversionista de riesgo, como alguien que«si no fuera por la forma extraña y posiblemente inhumana de su cabeza parecería mucho más normal que Peter». Luego de que Andreessen invirtiera en su startup , Tlon, Yarvin llegó a conocerlo mejor; se enviaban mensajes y salían a desayunar mucho antes de que Andreessen le diera su apoyo público a Trump, lo que ocurrió el año pasado. Se sabe que Andreessen alienta a sus conocidos a leer el blog de Yarvin.«Los emprendedores tecnológicos no se interesan por apelaciones a la virtud, la belleza o la tradición, como la mayoría de los conservadores», explicó el funcionario del Departamento de Estado.«Son más una especie de progresistas de derecha, y por un buen tiempo la única persona que les hablaba en estos términos era Moldbug».(Andreessen y Thiel declinaron hacer comentarios). A propósito de su vínculo con hombres poderosos, Yarvin me parafraseó«un maravilloso consejo para cortesanos» que había encontrado en las Cartas a su hijo de Lord Chesterfield, un manual de etiqueta dieciochesco dirigido al hijo ilegítimo del autor:«Nunca los molestes. Pero nunca dejes que se olviden de tu existencia». Yarvin tuvo más éxito como cortesano de emprendedores que como emprendedor. Lanzó Tlon en 2013, con un veinteañero ex-becario de Thiel. Yarvin se volcó a las ciencias de la computación con la misma actitud con que se había volcado a repensar el sistema de gobierno estadounidense: con una –en sus palabras–«megalomanía utópica». Su aspiración visionaria era construir una red informática peer-to-peer , llamada Urbit, que permitiría a los usuarios controlar sus datos sin la intromisión de censura, espías ni monopolios. Cada usuario de la red Urbit cuenta con un token no fungible(nft) de identificación que funciona como pasaporte digital. Aunque promueve la descentralización, Urbit está diseñada sobre un modelo jerárquico de propiedad virtual, en el que los usuarios son dueños de«planetas»,«estrellas» o«galaxias». En el diseño inicial del sistema, Yarvin se nombró a sí mismo«príncipe», pero no le resultó fácil atraer a los súbditos de su reino imaginario. Al igual que su teoría política, su lenguaje de programación –que escribió él mismo– era audaz y enrevesado, y por momentos parecía una broma. Fiel a su estilo provocador, intercambió el significado de ceros y unos. Tras décadas de esfuerzo y una inversión estimada de 30 millones de dólares, Urbit se parece menos a una sociedad feudal y más a los foros de Usenet de sus años de juventud.(La publicación especializada CoinDesk lo llamó«una versión más lenta del Messenger de aol»).«No funciona como debería», me confesó un ex-empleado de Urbit que describió a Yarvin como«el peor chiflado de la informática». Yarvin dejó la empresa en 2019. Ya sin necesidad de preocuparse por no asustar a los inversores, Yarvin se entregó al estilo de vida de lo que él mismo describe como«intelectual 84 Ava Kofman | nueva sociedad | 318 rebelde». Lanzó un boletín en Substack, Gray Mirror of the Nihilist Prince [Espejo gris del príncipe nihilista], que firma con su propio nombre.(Hoy es la tercera publicación de«historia» más popular de la plataforma). Se volvió una figura habitual del circuito de podcasts de derecha y al parecer nunca rechazaba una invitación a una fiesta. Durante sus viajes, a menudo armaba«horas de oficina»: debates informales y desenvueltos con sus lectores, muchos de ellos jóvenes sensatos, alienados por la culpa liberal y el pensamiento de grupo. Lo que le gana adeptos no es tanto la solidez de sus argumentos como la energía transgresora que exudan: hace que quienes lo escuchan sientan que les está brindando acceso a un saber prohibido –sobre jerarquías raciales, conspiraciones históricas y la falsedad del gobierno democrático– que la cultura Su enfoque aprovecha el hecho de que progresista tanto se esfuerza por suprimir. Su enfoque aprovecha el hecho de que la mayoría de los estadounidenses nunca la mayoría de los aprendieron a defender la democracia; estadounidenses nunca aprendieron a defender la democracia; simplemente se criaron creyendo en ella. Yarvin les aconseja a sus seguidores que eviten las batallas de la guerra cultural en temas como la dei(diversidad, equidad e simplemente se criaron inclusión) o el aborto. Es más inteligente, creyendo en ella afirma, dejar que el sistema democrático colapse solo. Mientras tanto, los disidentes deberían enfocarse en ponerse«de moda» con la construcción de una subcultura reaccionaria: una contra-Catedral. Sam Kriss, escritor de izquierda que discutió con Yarvin, dijo que su obra resulta«halagadora para personas que creen que pueden cambiar el mundo solo poniendo ideas extravagantes en internet y yendo a fiestas decadentes en Manhattan». Ese tipo de personas ha llegado a conocerse como la«derecha disidente», una constelación dispersa de creadores y aspirantes del Área del Golfo, Miami y Dimes Square en el pequeño barrio del Lower East Side en Nueva York. Lo que los acerca es la frustración con la política electoral, los aislamientos del covid y la censura del wokismo . La transgresión como señal de identidad ha sido una clave de su atractivo contracultural: en vez de consignar pronombres y utilizar la nomenclatura aprobada(«en situación de calle»,«latinx», «personas involucradas en el sistema judicial»[ justice-involved persons ]), sus miembros reviven insultos como«marica» o«retardado». Dasha Nekrasova y Anna Khachiyan, anfitrionas del podcast Red Scare , son dos de las figuras más prominentes de la escena. En 2021, Thiel ayudó a financiar un festival de cine antiwoke en Nueva York, en el que Yarvin leyó poemas frente a una sala repleta. Urbit hoy alberga una revista literaria diseñada para parecerse a The New York Review of Books . tema central | El complot neorreaccionario de Curtis Yarvin 85 «Si eres un sofisticado urbanita judío-estadounidense que quiere explorar ciertos temas nietzscheanos y eugenésicos, no te vas a juntar con los manifestantes de antorchas que van cantando‘los judíos no nos van a reemplazar’», observó el columnista Sohrab Ahmari en un ensayo del año pasado.«No, te vas a acercar a la derecha disidente». Yarvin ha emergido como el edgelord 21 veterano de este círculo, al que comparó con la subcultura gay de San Francisco en los años 60 y con la Generación Perdida del modernismo literario: comunidades estrechamente unidas cuyos miembros se vinculaban en virtud de su marginación compartida. James Joyce, explicaba Yarvin, vendió pocos ejemplares de su Ulises , pero sus amigos, como Ezra Pound y T.S. Eliot,«sabían que lo que estaba haciendo era bueno». Lo mismo pasaba con las mentes creativas de la derecha disidente, cuyos esfuerzos, sentía Yarvin, fueron ignorados por la intolerante Catedral. En abril de este año, Yarvin le presentó a Darren Beattie –subsecretario de Estado interino para Diplomacia Pública– un plan para la toma del pabellón estadounidense de la Bienal de Venecia por parte de las«prostitutas artísticas de la derecha disidente». Yarvin ha intentado convertir parte de su recién adquirido capital cultural en algo tangible. El año pasado regresó a Urbit como«ceo en tiempos de guerra», después de la renuncia de varios empleados importantes, y en febrero volvió a buscar fondos de Andreessen Horowitz. Según el borrador de un posteo de Substack no publicado, su plan más reciente es promocionar a Urbit como un club privado de elite, cuyos miembros, según cree, están destinados a convertirse en«estrellas de una nueva esfera pública: una nueva Usenet, una nueva Atenas digital que durará por siempre». *** La noche antes de la asunción de Trump, llevé a Yarvin en automóvil a un evento de gala, el llamado«baile de coronación», en el hotel Watergate de Washington, dc. Lo organizaba la editorial neorreaccionaria Passage Press, que hacía poco había publicado su libro Gray Mirror, Fascicle i : Disturbance [Espejo gris, fascículo 1: Perturbación], el primero de una serie de cuatro volúmenes donde Yarvin delinea su visión para un nuevo régimen político. Las notas al pie son predominantemente códigos qr con links a páginas de Wikipedia sobre«Desnazificación»,« L’État, c’est moi» ,«Presentismo(análisis histórico)». Mientras yo lidiaba con el hielo del asfalto, Yarvin me explicó que en la era isabelina las mentes más brillantes de las artes y las ciencias estaban 21. Alguien que intenta impresionar o provocar publicando opiniones exageradas, nihilistas o extremistas, generalmente en internet[n. del e.]. 86 Ava Kofman | nueva sociedad | 318 en la corte. Cuando le pregunté si veía un paralelo con el círculo íntimo de Trump, soltó una carcajada.«Uy, no», respondió.«Dios mío». A mí, como a la mayoría de los periodistas, se me había negado la entrada al baile, así que me pedí una bebida en el bar del hotel. A mi lado había un hombre con sombrero de cowboy y un traje violeta aterciopelado: un admirador de Yarvin, según resultó, llamado Alex Maxa. Tenía una empresa de buses de fiesta en San Francisco y en su tiempo libre creaba memes con la imagen de Yarvin. Dijo que lo que lo atraía de su obra era que«me hace sentir que tengo algo contra lo que las lumbreras de Washington no pueden argumentar». Quería asistir al baile, pero las entradas –cuyo precio había llegado a los 20.000 dólares– estaban agotadas. No mucho más tarde conocí a dos amigos de Yarvin, que me alentaron, junto a otro periodista que estaba conmigo, a colarme confianzudamente con ellos en la fiesta. Maxa ya estaba adentro, tras aplicar una estrategia similar. Su mensaje de texto dePassage Press había cía:«Ja nada más me metí preguntando por el guardarropa». Passage Press había promocionado el promocionado el evento como una«reuevento como una «reunión cumbre entre nión cumbre entre maga[Make America Great Again] y la derecha tech ». No era publicidad engañosa. En un salón de maga y la derecha tech » fiesta bañado de luces rosas y púrpuras estaban Anton, del Departamento de Estado, Laura Loomer, una asesora de Trump famosa por su islamofobia, y Jack Posobiec, que popularizó la teoría conspirativa del Pizzagate 22 , codeándose con inversores de riesgo, criptoaceleracionistas y superestrellas de Substack. Más temprano, mientras los invitados cenaban vieiras selladas y filet mignon , Steve Bannon, el principal orador del evento, había reclamado deportaciones en masa, la« Götterdämmerung »[ocaso de los dioses] del Estado administrativo y prisión para Mark Zuckerberg. Hace ocho años, Mike Cernovich, de la primera generación de influencers de la alt-right , fue uno de los anfitriones de la fiesta inaugural conocida como «deplorabaile», en alusión al desafortunado comentario de Hillary Clinton en el que señaló que la mitad de los votantes de Trump eran una«cesta de deplorables». El evento fue caótico desde todo punto de vista, plagado de periodistas y manifestantes. Otro de los organizadores, Tim Gionet(mejor conocido por su pseudónimo Baked Alaska), fue removido del equipo después de publicar contenido antisemita en Twitter. Ahora, en el baile de la coronación, se servía 22. El Pizzagate fue una teoría conspirativa viral durante las elecciones presidenciales de 2016, que afirmaba sin fundamento que altos funcionarios del Partido Demócrata, incluida Hillary Clinton, operaban una red de tráfico infantil desde la pizzería Comet Ping Pong en Washington, dc[n. del e.]. tema central | El complot neorreaccionario de Curtis Yarvin 87 de postre«Baked Alaska», un guiño a Gionet, que en ese momento estaba en libertad condicional por su participación en el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2020(y que recibiría el perdón de Trump al día siguiente). Cernovich paseaba a un bebé en cochecito, asombrándose, como un padre orgulloso, por lo lejos que había llegado el movimiento.«¡Yo era uno de los más viejos de la fiesta!», tuiteó la tarde siguiente.«Derecha de verdad. Energía elevada y elevado coeficiente intelectual». En 2008, en su carta abierta, Yarvin había llamado a una vanguardia reaccionaria a que conformara un partido político clandestino. El baile de la coronación dejó en claro que eso ya no era necesario. Su ofuscada contraelite de redes se había convertido en el establishment. Yarvin tenía puesto el mismo esmoquin con la misma faja color rojo brillante que había usado la noche anterior en una fiesta en la casa de Thiel, en la que, como reportó Politico , Vance lo había recibido con el saludo amistoso de«¡Ey, fascista reaccionario!». También se lo había puesto para su casamiento el año anterior. La primera esposa de Yarvin murió en 2021, a los 50 años, de una enfermedad genética del corazón. Yarvin fue al baile acompañado de su segunda mujer, Kristine Militello. Ex-partidaria de Bernie Sanders y aspirante a novelista, Kristine contó que tuvo su momento red pill durante la pandemia, después de perder su puesto de atención al cliente en una empresa minorista de venta de vino por internet. Su primer contacto con Yarvin fue por YouTube, donde vio un video suyo en el que criticaba la legitimidad de la Revolución Estadounidense, y luego se puso a leer todos sus textos. En 2022 le mandó un correo lleno de admiración, pidiéndole consejos para abrirse paso en la escena literaria de la derecha disidente neoyorquina, y unas semanas después se juntaron a tomar algo. A Yarvin últimamente se le dio por describirse como un«elfo oscuro» encargado de seducir a los«altos elfos» –las elites de los estados demócratas– implantando«semillas de oscura duda en sus altas mentes doradas».(En esta metáfora tolkiana, los conservadores de los estados republicanos son«hobbits» que deberían someterse al«poder absoluto» de una nueva clase gobernante, compuesta, por supuesto, por elfos oscuros). Pero Yarvin no siempre tuvo este modo tan colorido de expresarse. En 2011, al día siguiente del atentado en Noruega en que el terrorista de extrema derecha Anders Behring Breivik asesinó a 69 personas en un campamento de verano de jóvenes socialistas, Yarvin escribió:«Si quieres transformar Noruega en algo nuevo, necesitas que la clase dirigente actual se una y te siga. O al menos, necesitarás a sus hijos». Elogiaba a Breivik por identificar el blanco correcto(«los comunistas, no los musulmanes»), pero condenaba sus métodos:«Violar es de betas. Seducir es de alfas. No masacres a los jóvenes del campamento: es mejor reclutarlos » 23 . 23. Mencius Moldbug:«Right-Wing Terrorism as Folk Activism» en Unqualified Reservations , 23/7/2011. 88 Ava Kofman | nueva sociedad | 318 Los esfuerzos de reclutamiento del proprio Yarvin parecían estar funcionando. Cerca de la barra del hotel tuve una charla con Stevie Miller, un estudiante de segundo año en la Universidad Carnegie Mellon que había empezado a leer a Yarvin desde bastante chico.(Yarvin me contó que había conocido a varios zoomers superdotados que lo habían leído de preadolescentes porque su«estilo de alto coeficiente intelectual» servía de«imán para mentes brillantes»). Hace dos años, Miller compartió tiempo con Yarvin en Vibecamp, un encuentro para nerds y aficionados a la tecnología en la parte rural de Maryland. Yarvin, que se fue antes, le pidió a Miller que lo ayudara a organizar su propia fiesta en Washington, que llegaría a conocerse como Vibekampf. Miller se convirtió luego en el primer pasante personal de Yarvin.«Mis padres, judíos liberales neoyorquinos a quienes adoro, no lo podían creer», dijo. Una media hora después, me escoltaron fuera de la fiesta, al igual que a otros periodistas a lo largo de la noche. El personal de seguridad confundió a Maxa, mi amigo del bar, con uno de los nuestros, así que también lo expulsó, no sin que antes se abriera paso a la fuerza entre la gente para sacarse una foto con el elfo oscuro. *** Hasta los críticos más pesimistas de Trump se sobresaltaron ante la velocidad con que, en su segundo mandato, el presidente avanzó en la imposiHasta los críticos más ción de una autocracia, concentrando el poder en el Ejecutivo y, con bastante pesimistas de Trump frecuencia, en manos de los hombres más se sobresaltaron ante la velocidad con que avanzó en la imposición ricos del planeta. Elon Musk, un ciudadano no electo, ha dirigido un escuadrón de veinteañeros en una arremetida contra el gobierno federal, con miles de funcionade una autocracia rios despedidos 24 , el cierre de la Agencia para Desarrollo Internacional(usaid) y la toma de control del sistema de pagos del Departamento del Tesoro. Mientras tanto, el gobierno de Trump ha lanzado un ataque contra la sociedad civil, revocando la financiación de universidades, como Harvard, que considera bastiones de adoctrinamiento ideológico, y castigando a los estudios de abogados que representaron a opositores de Trump. Expandió la maquinaria de control migratorio, con la deportación a Honduras de tres menores nacidos en eeuu, a África de un grupo de inmigrantes asiáticos y latinoamericanos y de más de 24. Finalmente, Musk y Trump fueron protagonistas de una sonada ruptura, de consecuencias inciertas[n. del e.] tema central | El complot neorreaccionario de Curtis Yarvin 89 200 migrantes venezolanos a una prisión salvadoreña de máxima seguridad, donde podrían pasar el resto de sus vidas. Los ciudadanos estadounidenses viven hoy con un gobierno que se arroga el derecho a desaparecerlos sin el debido proceso: como le dijo Trump al presidente salvadoreño Nayib Bukele en una reunión en la Casa Blanca,«los locales son los siguientes». Sin un sistema vigoroso de contrapesos, las ideas chifladas de un individuo –como empezar una guerra comercial incoherente que puso de cabeza la economía mundial– no tienen nada que las filtre. Se vuelven políticas públicas con las que se enriquecen su familia y sus aliados. Desde enero pasado viene formándose una pequeña industria de internet dedicada a rastrear las conexiones entre la ráfaga caótica de medidas gubernamentales y los escritos de Yarvin. Aunque está lejos de ser el Rasputín con acceso directo al Despacho Oval que se imaginan algunos usuarios de Bluesky, no cuesta ver cómo algunos llegaron a esa conclusión. A principios de mayo, un asesor anónimo del doge le contó al Washington Post que era«un secreto a voces que todos los que están a cargo del diseño de políticas públicas han leído a Yarvin» 25 . Stephen Miller, jefe adjunto de gabinete del presidente, citó hace poco uno de sus tuits. Vance ha pedido la retirada estadounidense de Europa, un viejo anhelo de Yarvin. En abril de 2024, Yarvin propuso expulsar a todos los palestinos de la Franja de Gaza para convertirla en un resort de lujo.«¿Acaso alguien dijo‘vista al mar’?», escribió en su Substack.«La nueva Gaza –desarrollada, por supuesto, por Jared Kushner– sería la la[Los Ángeles] del Mediterráneo, una ciudad chárter enteramente nueva junto al océano más antiguo de la humanidad, con propiedades soñadas y un gobierno absolutamente perfecto, calidad Apple» 26 . En febrero de este año, en una conferencia de prensa junto al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, Trump sorprendió a sus consejeros con una propuesta casi idéntica, que describía el relanzamiento de Gaza como«la Riviera de Oriente Medio». Todas las veces que le pregunté por las resonancias entre sus textos y los sucesos del mundo real, Yarvin me respondió con indiferencia. Parecía verse a sí mismo como un conducto de la razón pura: el único misterio, para él, era por qué al resto le había tomado tanto tiempo darse cuenta.«Las mentiras se pueden inventar, pero la verdad solo puede descubrirse», me explicó. Estábamos en Londres, donde él asistía a la conferencia de la Alianza para la Ciudadanía Responsable, una organización conservadora cofundada por el psicólogo Jordan Peterson.(Yarvin me lo describió como«un dandi» con «una energía narcisista extraña que emana de él»). Viajaba acompañado por 25. Peter Jamison y Elizabeth Dwoskin:«Curtis Yarvin Helped Inspire doge. Now He Scorns It» en The Washington Post , 8/5/2025. 26. Curtis Yarvin:«Gaza and the Laws of War» en Gray Mirror , Substack, 3/4/2024. 90 Ava Kofman | nueva sociedad | 318 Eduardo Giralt Brun y Alonso Esquinca Díaz, dos cineastas millennials que filmaban un documental sobre su vida. Tenían el objetivo de producir un estudio de carácter naturalista, al estilo de Grey Gardens 27 , en el que, en palabras de Brun,«la cámara está ahí solo por casualidad». No lo estaban logrando. Yarvin se la pasaba repitiendo los mismos monólogos, lo que significaba que gran parte del material resultaba repetitivo. Les preocupaba, además, que los comentarios racistas de Yarvin espantaran al público. Una tarde en Londres, mientras Díaz filmaba, Yarvin posó para un retrato junto a lord Maurice Glasman, un teórico político posliberal al que han llamado el«lord maga del laborismo» por su apoyo al Brexit y su contacto sostenido con figuras como Steve Bannon. En cierto punto de la conversación, Yarvin sacó su iPhone para mostrarle a Glasman que había hackeado el chatbot Claude para que le hablara usando la«palabra con n» 28 . Hay pensadores que envidiarían la atención que está recibiendo Yarvin. Pero él desestimaba su influencia como«moneda fraudulenta», ya que aún no produjo la revolución que desea. Volcaba su bronca contra el doge(«demasiaVolcaba su bronca contra do adn libertario») y el plan de aranceles de Trump(insuficientemente mercantiel doge («demasiado lista). En un ensayo reciente de Substack, adn libertario») y el plan de aranceles de Trump(insuficientemente criticó la decisión de enviar agentes encubiertos del ice a las universidades para arrestar estudiantes y profesores sobre la base de sus comentarios políticos… mercantilista) aunque no por razones morales, sino porque su imagen de matones probablemente despertara resistencias. Sus profecías oraculares y su infinito desdén por la política real inspiraron un posteo viral con su rostro y el texto:«Tus acciones antisistema funcionan bien en la práctica. ¿Pero funcionan en la teoría?». El activista conservador Christopher Rufo lo comparó con«un adolescente malhumorado que insiste en que nada tiene sentido» 29 . Con el tiempo empecé a entenderlo como una encarnación reaccionaria de Ricitos de Oro, que no se conformaría con nada que no fuera una versión puntillosamente perfecta de la autocracia que tiene diseñada en la mente. Este patente deseo de control aparece también en algunas de sus relaciones. Hace no mucho estuve en Berkeley visitando a Lydia Laurenson, su 27. Film documental de 1975 realizado por los hermanos Albert y David Maysles que muestra la vida de Edith Ewing Bouvier y Edith Bouvier Beale, tía y prima de Jacqueline Kennedy, en su mansión en ruinas de Grey Gardens[n. del e.]. 28. Corresponde al insulto racista nigger [n. del e.]. 29.«Face Off: Christopher Rufo vs. Curtis Yarvin» en im -1776 , 11/4/2024, disponible en. tema central | El complot neorreaccionario de Curtis Yarvin 91 ex-prometida. Habían empezado a salir en septiembre de 2021, luego de que Yarvin posteara un aviso personal en Substack explicando que recientemente había perdido su«virginidad de viudo» y buscaba conocer a alguien«en edad fértil». Laurenson, editora y escritora freelance , le contestó el mismo día: «Siempre fui liberal, pero tengo un coeficiente intelectual realmente alto, quiero tener hijos y me da mucha curiosidad conocerte». Yarvin tuvo citas por Zoom con otras mujeres que respondieron a su aviso –entre ellas, Caroline Ellison, la ex-novia del hoy detenido criptoemprendedor Sam Bankman-Fried–, pero pronto se encontró sumido en un intenso romance con Laurenson. Ella me contó que la premisa de su relación con Yarvin era: «‘Vamos a ser genios juntos y tener hijos genios’. Lo digo un poco en broma, pero de verdad era así». Igual que Yarvin, Laurenson había sido una niña precoz que entró tempranamente a la universidad. También había tenido un blog con seguidores de culto, en el que, bajo el pseudónimo de Clarisse Thorn, escribía sobre feminismo prosexo, bdsm y el«arte del ligue». Yarvin y Laurenson se peleaban seguido, a veces sobre política. Ella se había distanciado de la izquierda, pero no había adoptado por completo el pensamiento neorreaccionario. Cuando le pregunté si alguna vez había conseguido que Yarvin cambiara de opinión sobre algo, me dijo que había logrado que dejara de usar la«palabra con n», al menos cuando ella estaba presente.(Él diría más tarde que no la usaba en el sentido de un«sureño propietario de plantaciones»). La fuente de tensiones más importante, según Laurenson, era el estilo autocrático que tenía Yarvin para vincularse. Cuando discutían, me contó, él insistía en que ella ofreciera una justificación racional para poner fin a las hostilidades. Laurenson sentía que los maliciosos ataques personales de Yarvin reflejaban su conducta en debates públicos.«Inventa explicaciones que parecen razonables, pero en realidad son falsas; desacredita a quien señala sus manipulaciones; es como un ataque dos al alma», me explicó por correo, refiriéndose a la estrategia de ataque cibernético que consiste en sobrecargar un servidor con tráfico de múltiples fuentes. James Dama, un amigo de Laurenson que tuvo su propio conflicto con Yarvin, recordó que este«solía hacer chistes groseros sobre el peso o la apariencia de Lydia, y cuando nadie se reía, él se enojaba con Lydia y la acusaba de vanidosa».(Tanner, la primera novia de Yarvin, describió un patrón similar de insultos y exigencias). Laurenson y Yarvin se separaron a mediados de 2022, con ella embarazada. Él me dijo que tal vez su necesidad de cercanía pudo haberle parecido a ella una actitud«controladora y sofocante», y aunque admitía su mala costumbre de hacer«chistes como alambres de púa», negó haber sido deliberadamente cruel en algún momento de su relación.(Agregó que, luego de la 92 Ava Kofman | nueva sociedad | 318 separación,«mi instinto natural era: voy a denigrarla en cada oportunidad que se me presente»… algo, señaló, que le salía«muy bien»). Un par de semanas después del nacimiento de su hijo, en diciembre de ese año, Yarvin solicitó y consiguió la custodia compartida. El caso, en la corte de familia, sigue siendo conflictivo.«Los padres están en desacuerdo en casi todo», observó el año pasado el mediador. Ahora que comparten un hijo pequeño, Laurenson pasa mucho tiempo pensando en la infancia del propio Yarvin.«Tiene una actitud del payaso de la clase, que busca desesperadamente llamar la atención», me dijo. Para ella, su adopción de una ideología provocadora parecía una especie de«compulsión de repetición», un mecanismo psicológico para reinterpretar el rechazo que sufrió de niño. Como el defensor monárquico vivo más famoso de eeuu, podía convencerse a sí mismo de que la gente lo rechazaba por lo bizarro de sus ideas, no de su personalidad. Laurenson se preguntaba si al principio no habría adoptado«la cosa monárquica» como una forma de ejercicio intelectual, un chiste de Usenet que después, como en el mundo paralelo del cuento de Borges, fue adquiriendo de a poco su propia realidad.«¿Será nada más que encontró un lugar donde la gente lo admira y lo deja trollear todo lo que quiera, y ahora solo vive en ese mundo?», aventuró. *** Durante la última década, el liberalismo fue vapuleado desde ambos lados del arco político. Sus críticos de izquierda ven su comedido gradualismo como inapropiado para las emergencias múltiples del presente: el cambio climático, la desigualdad, el auge de una derecha etnonacionalista. En cambio, los conservadores lo pintan como un leviatán cultural que terminó pisoteando los valores tradicionales. En ¿Por qué ha fracasado el liberalismo? (2018), el politólogo de la Universidad de Notre Dame Patrick Deneen argumentó que el actual énfasis estadounidense en la libertad individual va en detrimento de la familia, la fe y la comunidad, convirtiéndonos en sujetos«cada vez más distanciados, autónomos e incapaces de relacionarse, repletos de derechos y definidos por nuestra libertad, pero también inseguros, impotentes, asustados y solos» 30 . Otros teóricos posliberales, como Adrian Vermeule, propusieron que el Estado restrinja ciertos derechos en favor de un«bien común» explícitamente católico. Lo que reclama Yarvin es algo más simple y libidinalmente más satisfactorio: quemarlo todo de raíz y empezar de cero. Desde el ascenso del neoliberalismo a fines de la década de 1970, los líderes políticos abordan cada vez más la gobernanza como gestión corporativa, convirtiendo a los ciudadanos 30. P. Deneen: ¿Por qué ha fracasado el liberalismo? , Rialp, Madrid, 2018, p. 21. tema central | El complot neorreaccionario de Curtis Yarvin 93 © Nueva Sociedad/ Tropiwhat 2025 94 Ava Kofman | nueva sociedad | 318 en consumidores y privatizando los servicios. El resultado ha sido una mayor desigualdad, el debilitamiento de las redes de contención social y la percepción generalizada de que la culpa de todos los males la tiene la democracia misma, lo que genera un apetito por el tipo de eficiencia autocrática que ahora ensalza Yarvin.«Un programa como el de Yarvin podría resultar seductor en una época de dominio neoliberal, en la que los esfuerzos por cambiar las cosas, ya sea el calentamiento global o la maquinaria de guerra, parecen vanos», me dijo la historiadora Suzanne Schneider.«Te permite reclinar la silla y que nada te importe un carajo, mientras otros se encargan de todo». Yarvin no tiene mucho que decir sobre la realización humana o sobre los humanos en general, que aparecen en sus textos como ovejas que hay que pastar, idiotas que hay que corregir o marionetas controladas por titiriteros de izquierda. Más allá de su talento para llamar la atención, su obra no resiste un análisis serio. Está plagada de silogismos espurios y argumentos manipulados retroactivamente para que se correspondan con sus biliosas intuiciones. Leyó muchísimo, pero usa ese saber más que nada como agua para el molino de su fábula reaccionaria habitual: había una vez un mundo en el que la gente conocía su lugar y vivía en armonía, pero después vino la Ilustración, con la«mentira noble» del igualitarismo, y lo sumió en el caos. Yarvin critica a menudo a la academia por tratar la historia como una película de Marvel, llena de héroes y villanos demasiado simples, pero no queda claro qué sumaría decir que Napoleón era una especie de emprendedor de startup 31 .(Ha respaldado teorías revisionistas como la que afirma que las obras de Shakespeare en realidad fueron escritas por el 17 o conde de Oxford, o la que sostiene que la Guerra Civil, que él llama Guerra de Secesión, empeoró las condiciones de vida de la población negra en eeuu).«Lo que tienen de bueno las fuentes primarias», según él,«es que a menudo basta con una para probar tu argumento» 32 , lo que sería toda una noticia para los historiadores. Algunos de sus críticos más rigurosos se encuentran en la derecha. Rufo, el activista conservador, escribió que Yarvin es un«sofista» con un estilo de discusión hecho de«insultos infantiles, arranques de paranoia, frases plagadas de itálicas, digresiones inútiles, alarde bibliográfico y menciones de dibujos animados». Y agregó:«Cuando uno intenta ubicar qué es lo que en verdad piensa, no puede evitar descubrir que en el fondo no hay nada demasiado sustancial» 33 . El trato más generoso con las ideas de Yarvin ha venido de parte de blogueros asociados al movimiento racionalista, que se enorgullece de sopesar la evidencia incluso para sostener afirmaciones 31. C. Yarvin:«Narrative and Reality in Trump 47», cit. 32. Mencius Moldbug:«An Open Letter to Open-Minded Progressives», cit. 33.«Face Off: Christopher Rufo vs Curtis Yarvin», cit. tema central | El complot neorreaccionario de Curtis Yarvin 95 aparentemente descabelladas. Su formidable paciencia, sin embargo, también empezó a agotarse.«Nunca me trató como su igual, solo como alguien con el cerebro lavado», dijo Scott Aaronson, un destacado especialista en computación, refiriéndose a sus conversaciones con Yarvin.«Parecía creer que bastaba con darme a leer otro texto más sobre esclavos cantando felices o hacerme escuchar otro monólogo más sobre Roosevelt para que yo por fin viera la luz». La seriedad intelectual tal vez no sea el objetivo. Su estilo polémico ha resultado útil para aquellos en la derecha que buscan justificar el resentimiento nerd y la voluntad de poder plutocrática. «El tipo no tiene una teoría coherente y fundamentada», me dijo Chris Murphy, senador demócrata de Connecticut.«Solo Su estilo polémico ha resultado útil para aquellos en la derecha da la casualidad de que dice en voz alta lo que buscan justificar que un montón de republicanos se mueren de ganas de escuchar». el resentimiento nerd No es difícil adivinar el desenlace totalitario de una teoría que combina la veneración del poder con el desprecio por la dignidad humana: hay quienes lo llaman fascismo. Como los bolcheviques, su némesis ideológica, también Yarvin parece creer que el único obstáculo para alcanzar la utopía es la reticencia a emplear todos los medios necesarios para lograrla. Declara que la transición a su régimen será pacífica, incluso alegre, pero en sus textos asoman fantasías violentas por todas partes.«A menos que el monarca esté dispuesto a exterminar a la nobleza o las masas, tendrá que ganarse su lealtad», escribió en marzo en su Substack.«No los vas a sacrificar, como a un montón de pavos con gripe aviar, ¿verdad?» 34 . Sus convicciones extremas sobre cómo debería funcionar el mundo se extendieron también a este perfil periodístico. Algunas de sus sugerencias eran intrigantes: lanzó la idea de armar un debate con una de sus ex-novias y me invitó a viajar con él a Doha para acompañarlo en una reunión con Omar bin Laden, uno de los hijos de Osama. Otras eran impertinentes. Un día me mandó nueve mensajes objetando mi uso de la palabra«extremo»: un término«peyorativo y hostil», explicó, que no le hacía ningún favor a mi artículo.(Antes había alardeado varias veces, en nuestras conversaciones grabadas, de ser más«extremo» que cualquier miembro del gobierno actual). Unos días después del baile de la coronación en el hotel Watergate, escribió a The New Yorker quejándose de que yo me hubiera metido a la fiesta sin el permiso de su editor; dijo que esperaba que el incidente no se convirtiera en un«segundo Watergate» y aludió a sí mismo como«la persona más amable con los medios de todo el movimiento, ¡por lejos!».(Jonathan Keeperman, su editor de Passage Press y anfitrión del baile, 34. C. Yarvin:«Barbarians and Mandarins» en Gray Mirror , Substack, 6/3/2025. 96 Ava Kofman | nueva sociedad | 318 dijo alguna vez que el Partido Republicano debería«colgar» –es decir, linchar– a los«prenseros», así que la vara no estaba muy alta que digamos). Una mañana a principios de este año me desperté con 28 mensajes de Yarvin en los que expresaba sus inquietudes con respecto a mi técnica periodística.«El problema es que tu proceso es descuidado y siento que genera contenido de baja calidad, porque no es lo suficientemente confrontativo», escribió.«Cuando el proceso no es confrontativo no sé a qué me estoy enfrentando». Se planteó brevemente si quizás yo era«demasiado tonta como para entender las ideas» o si habría sucumbido a la autocensura mental que George Orwell llamaba«paracrimen». Me instó a ver La vida de los otros , una película ganadora de un Oscar en la que se muestra la relación entre un dramaturgo de la República Democrática Alemana y el agente de la Stasi encargado de vigilarlo. El agente de la Stasi, escribió Yarvin,«puede hasta poner por escrito las ideas del dramaturgo‘sin ni siquiera pensarlas’. Ni siquiera es que se‘oponga’ a las ideas disidentes. Es que ni siquiera deja que le toquen el cerebro». En la película, luego de conectar con las opiniones del dramaturgo, el agente finalmente se«quiebra». Yarvin, cabe suponer, sería el dramaturgo. Me dijo que, por otro lado, estaba empezando a verme como un«pnj», un personaje no jugador. Sugirió que me sometiera a una prueba Voight-Kampff, el examen ficticio que se usa en Blade Runner para distinguir a los androides de los humanos. Su versión consistiría en ponernos a los dos a debatir«la teoría de la tabula rasa » contra el«racismo» y grabar la conversación.(«Con ‘racismo’ me refiero por supuesto a la biodiversidad humana», aclaró). Cuando le expliqué que las pruebas a pedido no formaban parte de mi proceso de trabajo, Yarvin me mandó una captura de pantalla de«Agosto 1968», el poema de W.H. Auden sobre la invasión soviética de Checoslovaquia para reprimir la Primavera de Praga: El Ogro hará lo que hacen bien los ogros, proezas imposibles para el Hombre. Pero hay un premio fuera de su alcance: el Ogro nunca logrará el Lenguaje. Después agregó que, aunque había aceptado participar de mi artículo porque«no existe la mala publicidad», ahora iba a tratar de frenar la publicación. Me impresionó el contraste entre sus mensajes y el tono frío y medido que él mismo les había recomendado a Thiel y otros amigos en el manejo de los medios. Después del artículo de TechCrunch que en 2013 identificó a Yarvin, Balaji Srivinasan, el emprendedor, propuso en un correo electrónico«mandar a todos los perros de la Ilustración oscura a doxear a algún tema central | El complot neorreaccionario de Curtis Yarvin 97 periodista vulnerable hostil». Yarvin lo disuadió.«¿Qué diría Heartiste?», preguntó, en alusión al artista del ligue y nacionalista blanco del blog Chateau Heartiste.«Casi siempre, la respuesta alfa correcta es‘nada’. No digas nada. No hagas nada». *** Una tarde templada de fines de febrero, Yarvin y Kristine, su esposa, manejaban por una ruta campestre del sur de Francia. Los acompañaban Brun y Díaz, los documentalistas.«¿A dónde estamos yendo, Kristine?», preguntó Brun desde el asiento del acompañante, girando la cámara para filmarla a ella, que iba atrás conmigo. Dijo que no sabía muy bien.«La verdad es que me dice todo a último momento», explicó.«Es un poco como ser un perro. Solo sé que estoy en el auto, y no sé si estoy yendo a la plaza o al veterinario, y solo me entero al llegar». «Espontaneidad», intervino Yarvin. «Esa es una manera de llamarlo», bromeó Kristine. Estábamos yendo a conocer a Renaud Camus, el novelista y escritor panfletario de 78 años que en 2011 publicó un incendiario manifiesto sobre el «gran reemplazo», según el cual las elites liberales están detrás de una conspiración para reemplazar a los europeos blancos con Estábamos yendo a conocer a Renaud migrantes de África y Oriente Medio 35 . La Camus, el novelista expresión se ha convertido desde entonces en una bandera para nacionalistas blancos en todo el mundo, desde la marcha al canto de«No nos reemplazarán» en Charlottesville, Virginia, en 2017, hasta Christchurch, Nueva y escritor panfletario que en 2011 publicó un incendiario manifiesto sobre Zelanda, donde dos años más tarde un homel«gran reemplazo» bre publicó en internet un manifiesto con el mismo título que el de Camus para justificar el asesinato de 51 musulmanes. Desde lo alto de una colina aparecieron los muros del castillo de Camus, el Château de Plieux.«¿Alguien sabe si tiene algún parentesco con Albert Camus?», preguntó Yarvin.«Creo que no es pariente de Albert, pero es un encantador anciano francés, gay y literato». Brun, que es venezolano, se preguntó qué haría si Camus«tiene afuera un cartel de‘No se admiten extranjeros’». «Bueno, ¿viniste a reemplazarnos?», bromeó Kristine. Nadie respondió. Yarvin tocó el timbre, una impresionante campana de metal junto a la 35. R. Camus: Le Grand Remplacement suivi de Discours d’Orange , edición del autor, Plieux, 2012. 98 Ava Kofman | nueva sociedad | 318 puerta, y enseguida Pierre Jolibert, la pareja de Camus, nos hizo pasar. Camus nos esperaba arriba con una botella de champán. Con su barba blanca cuidadosamente recortada y su chaqueta de pana marrón, además del corbatín y el reloj de bolsillo dorado con cadena que completaban el conjunto, parecía un hombre de letras salido del siglo xix. Hablando un inglés perfecto con acento británico, dio la impresión de que no había tenido más remedio que comprar el castillo –cuya construcción se remontaba al siglo xiv– cuando su biblioteca desbordó su pequeño apartamento parisino. Eso había sido 35 años atrás. Ahora, reconociendo las pilas de libros que empezaban a adueñarse del estudio cavernoso, dijo que estaba por toparse de nuevo con el mismo problema. Entre varias copas de champán, Yarvin le lanzó una serie de preguntas, aunque rara vez esperaba lo suficiente como para que su anfitrión le diera una respuesta completa. ¿Qué pensaba Camus de Philippe Pétain? ¿De Charles de Gaulle? ¿De Napoleón iii? ¿De Napoleón i? ¿De Ernst Jünger? ¿De Ernst von Salomon? ¿De Ezra Pound? ¿De Basil Bunting? Más que una interacción, lo que parecía querer Yarvin –ex-campeón de trivia– era una palmada en la cabeza por su despliegue de erudición. Después bajamos a almorzar –pato crujiente, quiche Lorraine, vino tinto– y Yarvin retomó su interrogatorio. ¿Qué opinión le valía Thomas Carlyle? ¿Michel Houellebecq? ¿Luis xiv? ¿Qué le diría a Charles Maurras si estuviera vivo hoy? ¿Qué habría pensado Dostoievsky de la teoría del covid como fuga de laboratorio? Camus soltaba una risita aguda cada vez que su invitado le hacía una pregunta particularmente extraña, pero se quedó anonadado por su insistencia con Brigitte Macron, la primera dama francesa, de quien Yarvin sospechaba que en verdad era un varón.«Estamos lidiando con el hecho más importante de la historia del continente», exclamó Camus, refiriéndose al aumento de la inmigración no blanca en Europa.«¿Qué importa si la señora Macron es hombre o mujer?». Brun les pidió que se acercaran a una ventana para poder filmarlos desde el exterior. Paseando la mirada por el mosaico de campos prolijamente cultivados que se extendía debajo, Yarvin se refirió al«gran reemplazo» como «uno de los mayores crímenes» de la historia.«¿Es peor que el Holocausto? No lo sé.(…) Todavía no hemos visto el desenlace». Había estado bebiendo desde su llegada y parecía visiblemente alterado.«Yo tengo tres hijos», le contó a Camus.«¿Acabarán alineados y marchando hacia fosas comunes?». Habían estado hablando de la novela apocalíptica de Jean Raspail, El desembarco (1973), que describe una invasión de migrantes indios que destruye las naciones europeas 36 . Ya sollozando, Yarvin agregó:«Yo quiero que mis hijos 36. J. Raspail: El desembarco , Plaza& Janés, Barcelona, 1975. tema central | El complot neorreaccionario de Curtis Yarvin 99 mueran en el siglo xxii. No quiero que tengan que pasar por alguna forma delirante de Holocausto poscolonial». Después del postre, el café y un ron de Guadalupe, llegó la hora de un paseo vespertino. Con su bastón de madera, Camus le mostró a Yarvin el pueblito de Plieux. La primavera se había adelantado, un cerezo exhibía su temprana floración. Cuando pasaron frente a la iglesia local, Yarvin sacó su teléfono para mostrarle a Camus una foto del pequeño hijo que comparte con Laurenson.«La madre de este niño no era mi esposa», le contó en confidencia. Al momento siguiente estaba leyendo un poema de Konstantinos Kavafis, de nuevo con lágrimas en los ojos. En un momento en que Yarvin y Camus se adelantaron, los documentalistas hicieron una pausa para evaluar el trabajo del día. Brun dijo que Yarvin le recordaba al personaje agotador de ¿Y dónde está el piloto? , que habla tan incesantemente que empuja al suicidio a sus compañeros de asiento. Nos preguntamos qué estaría pensando Camus de la tarde. No tardamos en enterarnos. «Si los intercambios intelectuales fueran intercambios comerciales –y en cierta medida lo son–, el volumen de mis exportaciones no llegaría a 1% del volumen de mi última importación», escribió Camus en su diario, que posteó en internet al día siguiente.«El visitante habló sin interrupciones desde que llegó hasta que se fue, durante cinco horas, muy rápido y muy fuerte, deteniéndose solo para extraños ataques de llanto, cuando habló de su difunta esposa pero también, más extrañamente, de ciertas situaciones políticas» 37 . Ya había oscurecido cuando volvimos al château .«Muchísimas gracias por la hospitalidad y por el pato y el castillo», dijo Yarvin, echando un vistazo alrededor.«¿Cuánto costó?». Dándole un apretón cariñoso en el brazo, Kristine lo retó:«¡Eso no se pregunta!». Camus le regaló algunos de sus libros como recuerdo, pero la mente de Yarvin ya parecía en otro lugar. Al día siguiente volaba a París para encontrarse con un grupo de zoomers iluminados por la red pill y con Éric Zemmour, polemista de extrema derecha que hace unos años fue candidato a presidente de Francia. Camino al auto, Yarvin bullía de entusiasmo infantil por su desempeño. Se volteó hacia mí y los documentalistas.«¿Salió bien?», nos preguntó. «¿Salió bien?». 37. R. Camus: Journal 2025 , 21/2/2025, disponible en. Los antepasados del trumpismo: ¿de los márgenes al poder? Entrevista a John S. Huntington Mariano Schuster En Far-Right Vanguard [Vanguardia de la extrema derecha] 1 , el historiador John S. Huntington examina los orígenes del activismo de extrema derecha en Estados Unidos, con un enfoque en las décadas de 1950 y 1960. Desde los Consejos de Ciudadanos Blancos y la John Birch Society hasta Fox News, el Tea Party y el movimiento maga(Make America Great Again), Huntington traza una genealogía que muestra cómo el supremacismo racial, la paranoia conspirativa y el desprecio por la democracia no fueron simples desviaciones ni ideas marginales, sino componentes persistentes y constitutivos del conservadurismo estadounidense. A través de esa historia, Huntington demuestra que las fronteras entre lo«marginal» y lo mainstream fueron siempre porosas, y sostiene que la extrema derecha fue la base del movimiento conservador integrado en el Partido Republicano. En esta conversación, Huntington analiza las tensiones internas de la derecha, el papel de los«traductores» ideológicos y cómo el trumpismo aceleró un proceso de radicalización que hoy pone en jaque las instituciones democráticas. Mariano Schuster: es editor de la plataforma digital de Nueva Sociedad . Palabras claves: extrema derecha, trumpismo, Partido Republicano, Estados Unidos. 1. J.S. Huntington: Far-Right Vanguard: The Radical Roots of Modern Conservatism , University of Pennsylvania Press, Filadelfia, 2021. tema central | Los antepasados del trumpismo 101 Durante la campaña presidencial de 2016, la candidata demócrata Hillary Clinton afirmó:«Esto no es el conservadurismo tal y como lo conocemos. Esto no es el Partido Republicano tal y como lo conocemos. Son ideas racistas, que incitan al odio racial, antimusulmanas, antiinmigrantes, misóginas, todas ellos pilares fundamentales de la ideología racista emergente conocida como alt-right ». Usted, que ha investigado en profundidad las raíces de la extrema derecha en eeuu , ¿en qué medida considera que el trumpismo –en la estela del Tea Party y otros movimientos previos de rechazo a las elites partidarias– representa una ruptura respecto al conservadurismo tradicional? Y, dado que el trumpismo no es un fenómeno homogéneo, ¿cómo lo caracterizaría? Creo que Hillary Clinton estaba equivocada. El movimiento conservador ha albergado a supremacistas blancos, nativistas y misóginos a lo largo de toda su historia, por lo que no considero que Donald Trump y el movimiento maga supongan en modo alguno una ruptura con el conservadurismo, sino un triunfo de los conservadores de extrema derecha. El ascenso de Trump en 2016, y especialmente su reelección en 2024, marcaron el momento en que la extrema derecha logró finalmente colocar a uno de los suyos en la Casa Blanca. Trump comparte muchos objetivos políticos con anteriores gobiernos republicanos, como la reducción de impuestos, la eliminación de regulaciones y el intento de achicar el Estado de Bienestar. Su aparente vacilación a la hora de iniciar una nueva guerra marca una diferencia con la era Bush, pero, desde mi punto de vista, ese es un estándar muy bajo, y ni siquiera estoy seguro de que Trump lo cumpla, teniendo en cuenta el reciente bombardeo a Irán y su constante retórica belicista. El único aspecto en que puede afirmarse que Trump rompe significativamente con el republicanismo tradicional moderno es su demonización y deportación de los inmigrantes, pero incluso en ese caso, no hace más que poner en práctica la profunda corriente subyacente de supremacismo blanco que anida en el movimiento conservador. La diferencia entre Trump y el republicanismo más tradicional es a menudo una cuestión de grado, no de naturaleza. Por otra parte, el trumpismo está completamente ligado a la figura de Trump. Es un culto a la personalidad. Todo el ecosistema político de la derecha gira alrededor de las palabras y acciones del actual presidente. Si un político republicano se aparta de la línea por negarse a apoyar un proyecto de ley, Trump puede amenazar de manera creíble con buscarle un rival en las primarias de su estado. Cualquier persona –ya sea un político republicano o un activista conservador de alto perfil– que se enfrente a él se arriesga a convertirse en blanco de sus ataques. La reciente ruptura entre Trump y Elon Musk es un gran ejemplo de ello. A pesar de su alianza inicial, Musk ha atacado últimamente a Trump y criticado el 102 Entrevista a John S. Huntington | nueva sociedad | 318 megaproyecto de Ley de Presupuesto –o, como ellos la llaman, la«gran y hermosa ley»(«Big Beautiful Bill»)– por su posible impacto en el déficit. En respuesta, Trump ha amenazado con cancelar los contratos federales de Musk. Incluso ha dicho que podría considerar deportarlo de regreso a Sudáfrica. Dentro del movimiento trumpista, la lealtad al líder es el principio fundamental. Si tuviera que ofrecer un breve panorama histórico de la extrema derecha para quienes no estén familiarizados con los detalles de la política estadounidense, ¿qué etapas y corrientes principales destacaría? ¿Cómo se articularon en ese proceso cuestiones como la democracia, el nacionalismo blanco y la relación con el poder político en Washington? Y, finalmente, ¿de qué modo cree que ese recorrido histórico desembocó en la radicalización actual? El origen del conservadurismo moderno en eeuu puede rastrearse hasta la expansión del poder federal bajo el New Deal y la creación del Estado de Bienestar moderno. El apoyo del presidente Franklin Roosevelt a los sindicaEl hecho de que tos irritó a los industriales conservadores, y la adopción de la economía keynesiana, el New Deal incluyera en especial un sistema impositivo más beneficios para personas no blancas enfureció progresivo, provocó la oposición de los libertarios de derecha. Además, el hecho de que el New Deal incluyera beneficios a los segregacionistas, para personas no blancas enfureció a los especialmente en el Sur segregacionistas, especialmente en el Sur, donde se había construido toda una sociedad basada en el apartheid racial. Los liberales 2 creían que los programas del New Deal generaban oportunidades de empleo y abrían caminos para aliviar la pobreza generacional 3 , pero eso no era lo que veían los conservadores. Los supremacistas blancos percibían una nivelación racial, los industriales veían impuestos y burocracia, y los libertarios temían la tiranía gubernamental. En última instancia, los conservadores de todas las tendencias condenaron el New Deal como un plan desviado que pondría a eeuu, como escribió Friedrich Hayek, en«el camino de la servidumbre». Hubo otros momentos claves que también ayudaron a construir el movimiento conservador. La campaña presidencial del senador Barry Goldwater en 1964 fue un catalizador para la organización de la derecha. En su libro 2. Liberal en el sentido estadounidense, término que incluye posiciones progresistas sobre temas sociales. Todas las veces que aparece en esta entrevista, remite a ese significado[n. del e.]. 3. Ciclo que pasa de una generación a otra[n. del e.]. tema central | Los antepasados del trumpismo 103 The Conscience of a Conservative [La conciencia de un conservador, 1960] 4 , Goldwater expresó una profunda desconfianza hacia la democracia, un sentimiento antiliberal que compartían los grupos de extrema derecha y que se intensificaría con el tiempo. El movimiento por los derechos civiles y la posterior aprobación de leyes en esa dirección convencieron aún más a algunos estadounidenses de que el gobierno federal priorizaba el bienestar de las personas no blancas. En la misma línea, la Ley de Inmigración de 1965, que aumentó la inmigración desde naciones no occidentales al eliminar el sistema de cuotas nacionales, enfureció de inmediato a los nativistas y supremacistas blancos, y hoy es vista por los conservadores como un punto de inflexión. La Guerra de Vietnam no solo indignó a los activistas estudiantiles, sino que también convenció a muchos estadounidenses de que el gobierno no respondía a las necesidades de los veteranos, lo que exacerbó un antiestatismo que ya recorría el movimiento conservador y a la sociedad estadounidense en general. Dos fallos claves de la Corte Suprema, Engel vs. Vitale(que prohibió rezar en las escuelas públicas) y Roe vs. Wade(que legalizó el aborto), convencieron a millones de estadounidenses religiosos de involucrarse en la política, y ese grupo se convirtió en un componente crucial de la coalición conservadora a través de organizaciones como Moral Majority[Mayoría moral] y Focus on the Family[Enfoque en la familia]. Todo esto desembocó en el momento decisivo de la victoria de Ronald Reagan en 1980. Reagan llegó a la Casa Blanca impulsado por la ola de resentimiento blanco, el fervor evangélico y las recetas milagrosas del«Estado pequeño», pero muchos conservadores seguían insatisfechos a pesar del éxito de su propio movimiento. Parte de esta desilusión se debía a que algunos de ellos veían su contrarrevolución como incompleta. No bastaba con ganar el poder y mantener el statu quo ; muchos conservadores, en especial los del ala paleoconservadora, querían desmantelar el Estado. A pesar de ganar tres elecciones consecutivas, el movimiento conservador se volvió cada vez más desafiante, buscando trabar el funcionamiento del gobierno. Durante la presidencia de Bill Clinton, los conservadores se obsesionaron con el equilibrio presupuestario, la reforma del bienestar social y la«mano dura» contra el crimen. Clinton se mostró receptivo a gran parte de esta agenda, lo que enfureció a los demócratas progresistas cuando firmó leyes que expandieron el complejo industrial penitenciario y dificultaron el acceso de los estadounidenses pobres a la asistencia social. Sin embargo, para los sectores más radicales de la derecha, Clinton seguía siendo un izquierdista disfrazado de moderado. No bastaba con trabar los engranajes del gobierno: había que destruirlos por completo. 4. Princeton up, Princeton, 2007. 104 Entrevista a John S. Huntington | nueva sociedad | 318 La década previa al ascenso político de Trump, caracterizada por los atentados terroristas del 11 de septiembre[de 2001], también constituyó un punto de El 11s generó inflexión clave. El 11-s no solo desencadenó dos guerras, una en Afganistán y otra en Iraq, un nacionalismo sino que también generó un nacionalismo xexenófobo duradero, que dio un gran impulso a las fuerzas nófobo duradero, que dio un gran impulso a las fuerzas conservadoras. Los conservadores habían pasado años quejándose del poder federal y del gasto público, pero la sed de venganza conservadoras a escala nacional acalló esas preocupaciones. Los presupuestos militares, los programas federales de vigilancia y los déficits fiscales se dispararon en medio de la fiebre bélica. La«guerra contra el terrorismo» creó una mentalidad de«nosotros contra ellos» que pronto regresó como un búmeran al ámbito doméstico. Esta década también fue testigo de la militarización de la policía, ya que las fuerzas locales accedieron a material bélico desechado. Como escribió Spencer Ackerman,«[l]a guerra contra el terrorismo(...) revitalizó las corrientes más bárbaras de la historia estadounidense, les dio un nuevo propósito y las puso en marcha, como un ejército en busca de su general» 5 . Desde esta perspectiva, y a la luz del largo recorrido del movimiento conservador, Trump no es una anomalía, sino la culminación de los elementos más tóxicos del conservadurismo moderno. De acuerdo con sus investigaciones, ¿hasta qué punto considera que el trumpismo expresa efectivamente una rebelión contra las elites, y hasta qué punto es un proyecto que, en última instancia, ha terminado por reconfigurar –pero no necesariamente desplazar– a los núcleos de poder tradicionales? Melinda Cooper ofrece un excelente análisis en Dissent , en el que explica cómo Trump ha reconfigurado los centros de poder del movimiento conservador. Como escribió Cooper,«lo que está en juego aquí no es tanto una alianza de los pequeños contra los grandes, sino una insurrección de una forma de capitalismo contra otra: la privada, no constituida en sociedad y basada en la familia, frente a la corporativa, que cotiza en bolsa y es propiedad de los accionistas» 6 . Trump dirige su propia empresa privada con mano de hierro, mientras él y sus seguidores denigran a las empresas woke por atreverse a 5. S. Ackerman: Reign of Terror: How the 9/11 Era Destabilized America and Produced Trump , Viking, Nueva York, 2021. 6. M. Cooper:«Family Capitalism and the Small Business Insurrection» en Dissent , invierno de 2022. tema central | Los antepasados del trumpismo 105 contratar empleados que no son blancos u ofrecer cursos de sensibilización racial. Según esta mentalidad, las empresas y otras entidades que no se alinean con el movimiento de Trump merecen el desprecio y, como estamos viendo hoy, recibirán presiones del gobierno para que se sometan. Esta mentalidad de«o lo mío o nada» también se extiende a las elecciones primarias. Si un político republicano se sale demasiado de la línea, Trump puede amenazar con acabar, o al menos intentar acabar, con la carrera de esa persona haciendo recaer sobre ella todo el poder del movimiento maga. También es importante señalar que uno de los efectos del ascenso de Trump ha sido la huida de muchos republicanos de los cargos públicos. Numerosos críticos de Trump de alto perfil, como el senador de Arizona Jeff Flake y el congresista de Texas Will Hurd, decidieron retirarse antes que soportar la era Trump. En junio de este año, Trump criticó a Thom Tillis por negarse a apoyar la«Big Beautiful Bill», y Tillis decidió seguir los pasos de Flake y Hurd y retirarse. El resultado es que el Partido Republicano se ha reconfigurado a imagen y semejanza de Trump y se ha dedicado a su particular culto a la personalidad. Sin embargo, también vale la pena recordar que Trump forma parte de la elite estadounidense. Heredó su enorme fortuna de su padre, asistió a una universidad de la Ivy League, es propietario de numerosos campos de golf que llevan su nombre y vivía en un lujoso apartamento en Manhattan. Este trasfondo influye en sus decisiones políticas. Tanto en su primer mandato como en el segundo, Trump llenó su gabinete de multimillonarios y otros estadounidenses ligeramente menos ricos. Al igual que todos los presidentes republicanos desde Reagan, Trump ha dado prioridad a la reducción de impuestos para los estadounidenses más acaudalados. Por lo tanto, no estoy seguro de que la presidencia de Trump constituya efectivamente una«rebelión contra las elites», excepto en términos de estética política. Es cierto que algunos seguidores pueden quejarse de los tuits de Trump o de su lenguaje áspero, pero esos aspectos son precisamente parte del atractivo que tiene para su base. La mayoría de las elites conservadoras se han plegado al trumpismo. Basta pensar en el hecho de que tanto la National Review como Rupert Murdoch dudaron inicialmente en apoyar a Trump y, sin embargo, ahora ambos se encuentran firmemente en el bando maga. Desde mi punto de vista, parece que muchas elites conservadoras ven a Trump como un medio para alcanzar un fin político. En su libro Far-Right Vanguard , rastrea las corrientes y discursos de la derecha desde la década de 1930. ¿Podría explicar cómo ideas como el nativismo, el supremacismo blanco y el miedo al colectivismo ya circulaban en ese periodo? El nativismo, la supremacía blanca y el miedo al colectivismo tienen raíces muy profundas en la psique política estadounidense. La supremacía blanca 106 Entrevista a John S. Huntington | nueva sociedad | 318 es quizás la característica más evidente, ya que se remonta, al menos, al sistema racial de la esclavitud en la época anterior a la Guerra de Secesión. Tras la abolición de la esclavitud con la 13 o Enmienda, la segregación racial se impuso en el Sur, relegando a los ciudadanos negros a formar parte de una vasta clase marginada. Los afroestadounidenses del Sur carecían de derechos básicos y vivían aterrorizados por la amenaza constante de la violencia de los grupos racistas. Aunque los estados del Norte no estaban tan rígidamente segregados como los del Sur, las divisiones raciales también persistían allí. Por ejemplo, cuando surgió el segundo Ku Klux Klan en la década de 1920, algunas de sus secciones más grandes y poderosas se encontraban en estados no sureños, como Indiana y Oregon. La supremacía blanca es una ideología fundamental para el antiliberalismo estadounidense(y más allá). El nativismo también se remonta a la era jeffersoniana 7 , pero fue a finales del siglo xix y principios del xx cuando experimentó un gran auge, con la llegada de millones de inmigrantes provenientes del sur y del este de Europa. Cientos de miles de inmigrantes chinos y japoneses arribaron a la costa oeste en las últimas décadas del siglo xix. Estos grupos solían ser retratados como una amenaza para la identidad racial y cultural de eeuu. Esta corriente de nativismo impulsó la aprobación de la Ley de Inmigración de 1924, más conocida como Ley Johnson-Reed, que prohibía la inmigración asiática y establecía el sistema de cuotas por origen nacional, un sistema de inmigración que favorecía a aquella procedente de Europa occidental y septentrional. Albert Johnson, congresista republicano y principal autor del proyecto de ley, lo celebró poco tiempo después con estas palabras:«El día de la bienvenida sin reservas a todos los pueblos, el día de la aceptación indiscriminada de todas las razas, ha llegado definitivamente a su fin». La restricción de la inmigración encontró apoyo entre los sindicatos y los miembros del Ku Klux Klan, lo que llevó al historiador John Higham a concluir que el Congreso simplemente había expresado la«voluntad de la nación». El aumento de la inmigración también contribuyó a avivar el pánico hacia el colectivismo. Los sindicatos contaban con un gran número de trabajadores inmigrantes, y las huelgas laborales de principios de siglo alimentaron el temor al«radicalismo extranjero». Esto se manifestó finalmente en la Primera Alarma Roja 8 , un periodo de creciente xenofobia y represión ideológica impulsado por un intenso anticomunismo. El llamado«verano rojo» de 1919 marcó 7. La«era jeffersoniana»(1801-1809) se refiere en eeuu al periodo dominado por las ideas políticas de Thomas Jefferson, caracterizado por la expansión territorial, el«Estado pequeño» y la promoción de los valores agrarios y democráticos[n. del e.]. 8. La Primera Alarma Roja(1919-1920) fue un periodo de intenso temor en eeuu por el supuesto avance del comunismo tras la Revolución Rusa, lo que llevó a persecuciones y arrestos masivos de personas acusadas de promover ideas de izquierda[n. del e.]. tema central | Los antepasados del trumpismo 107 el punto álgido de la Primera Alarma Roja, cuando decenas de ciudades vivieron episodios de violencia de blancos contra negros y se vieron atravesadas por disturbios laborales. La Primera Alarma Roja resultó crucial para el movimiento conservador, ya que perfeccionó un arma, el anticomunismo, que podía utilizarse para disciplinar a los oponentes políticos de izquierda. En su libro, usted recupera a varios personajes, como Kent Courtney, Dan Smoot o Gerald L.K. Smith, que suelen quedar fuera de los grandes relatos de la historia política estadounidense. ¿Por qué considera que son figuras centrales para comprender la evolución de la extrema derecha? En el libro me refiero a estos activistas como las«tropas de choque» del movimiento conservador, y creo que esa caracterización sigue siendo válida. Estos hombres y mujeres no solo estuvieron a la vanguardia del movimiento, sino que también dieron voz y animaron muchos de los temores que impulsaron la movilización de la derecha a mediados del siglo xx. Casi todos los protagonistas principales de mi libro estuvieron involucrados en tareas de organización y edición. Kent y Phoebe Courtney fundaron la Sociedad Conservadora de eeuu y publicaron una gran cantidad de folletos y revistas. Willis Stone creó numerosas organizaciones y publicó American Progress (más tarde rebautizada como Freedom Magazine ). J. Evetts Haley lideró a los Jeffersonian Democrats[Demócratas Jeffersonianos] y Texans For America[Texanos por eeuu], y escribió un libro mordaz y conspirativo contra el presidente demócrata Lyndon Johnson en 1964 9 . Estos activistas crearon un grupo de seguidores leales y entusiastas dentro de sus organizaciones y luego iniciaron campañas masivas de correspondencia y otras acciones de base que forzaron a los políticos a reconocer las demandas de la extrema derecha. Estos radicales contribuyeron a crear un clima político que toleraba la retórica Estos radicales conspirativa y las mentiras más descaracontribuyeron a crear das. En muchos sentidos, considero a mis protagonistas como precursores del actual aparato mediático-activista de la derecha, que abarca desde Fox News hasta el preun clima político que toleraba la retórica conspirativa y las mentiras sentador Alex Jones. Robert Welch se senmás descaradas tiría como pez en el agua en la red social x, difundiendo teorías conspirativas en nuestro entorno mediático hiperabierto. Sin embargo, a diferencia de los excesos teatrales de alguien como Alex Jones, 9. J. Evetts Haley: A Texan Looks at Lyndon , Palo Duro Press, Canyon, 1964. 108 Entrevista a John S. Huntington | nueva sociedad | 318 la organización política y la estrategia de la extrema derecha de mediados del siglo xx mostraban una ambición más seria y orientada a resultados: querían remodelar la nación según un molde conservador radical. La John Birch Society, fundada en 1958, fue durante mucho tiempo vista como una excentricidad casi caricaturesca. Sin embargo, en su investigación usted muestra que fue un actor mucho más influyente de lo que suele creerse. ¿Qué tipo de organización fue realmente y en qué medida contribuyó a allanar el camino para la radicalización de la derecha? En muchos aspectos, la John Birch Society representó la culminación del activismo de extrema derecha hasta ese momento. En una reunión celebrada en Indianápolis, Robert Welch y otros 11 hombres –en su mayoría industriales estadounidenses– fundaron el grupo, al que bautizaron en honor a un misionero fallecido que, según Welch, había sido la primera víctima de la Guerra Fría 10 . La John Birch Society se convirtió en una fuerza rabiosamente anticomunista, obsesionada con desmantelar la influencia que, a su entender, el comunismo ejercía sobre la política estadounidense. Welch y muchos de sus seguidores eran creyentes convencidos: veían el comunismo detrás de cada cortina y debajo de cada piedra. Los birchers calificaban cualquier política progresista, por más inocua que pareciera, como parte de una gran conspiración marxista destinada a erosionar los cimientos de la libertad estadounidense. Las teorías conspirativas Las teorías conspirativas desempeñaron un papel fundamental en la ideología de desempeñaron un papel fundamental en la ideología de la John Birch Society, al igual que la supremacía blanca, el libertarismo radical y el evangelismo cristiano. Welch era un teórico de la conspiración especialmente la John Birch Society extremo. En su libro The Politician [El político] 11 , Welch afirmó que los«jefes comunistas» controlaban al presidente Dwight Eisenhower, y más tarde denigró al movimiento por los derechos civiles calificándolo de«movimiento revolucionario negro» que transformaría el Sur en una«república soviética negra». El anticomunismo conspirativo y las inclinaciones supremacistas blancas de Welch contribuyeron al auge de la John Birch Society en los estados del Sur, y sus diatribas sobre la erosión de los«valores familiares» le granjearon 10. John Birch(1918-1945) fue un misionero bautista y oficial de inteligencia estadounidense asesinado por soldados comunistas chinos en 1945, días después del fin de la Segunda Guerra Mundial[n. del e.]. 11. Edición del autor, 1963. tema central | Los antepasados del trumpismo 109 el apoyo de los cristianos conservadores. En la década de 1960, la John Birch Society contaba con más de 100.000 miembros y con delegaciones en casi todos los estados del país. Creo que es importante destacar que la John Birch Society aprovechó el impulso del movimiento de extrema derecha ya existente. Otros grupos, como For America[Por eeuu] y Liberty Amendment Committee[Comité por la Enmienda de la Libertad], ya habían sentado las bases del activismo de extrema derecha, pero lo que ofrecía la John Birch Society era un terreno de convergencia. Las numerosas publicaciones de la organización ofrecían una plataforma a autores de derecha cuyos escritos podían difundirse entre otros conservadores. Quizás lo más decisivo es que la John Birch Society logró conectar sectores que, hasta entonces, estaban separados por diferencias ideológicas, regionales o estratégicas. Esas divisiones a menudo habían fragmentado al movimiento de extrema derecha, pero la John Birch Society consiguió articularlos en un espacio común. Los activistas de extrema derecha ocupaban puestos de liderazgo en múltiples organizaciones, a menudo utilizando la John Birch Society como nexo central. Como resultado, esta organización desempeñó un papel fundamental en la campaña de Goldwater, a punto tal que más de 100 birchers fueron delegados en la Convención Nacional Republicana. Todo ello demuestra cómo un pequeño número de personas sumamente comprometido pueden tener una enorme influencia política. Esto es especialmente cierto cuando esa organización se beneficia del respaldo de sectores de la clase capitalista, como fue el caso de la John Birch Society. A pesar de haberse movido mayormente en los márgenes, la John Birch Society contribuyó a la creciente orientación conservadora del Partido Republicano y demostró la eficacia política de la acción de base combinada con la retórica conspirativa. ¿Qué papel jugó la Guerra Fría en la configuración de un campo de extrema derecha marcadamente heterogéneo? ¿Cómo se posicionaron estas tendencias frente a un anticomunismo que, en gran medida, era compartido por todo el sistema político? Y, además, ¿qué posturas adoptaron respecto a cuestiones claves como el imperialismo estadounidense? La Guerra Fría fue fundamental para la formación del movimiento de extrema derecha. Aunque en mi libro rastreo el ultraconservadurismo desde las décadas de 1920 y 1930, el enfrentamiento entre democracia y comunismo que caracterizó la Guerra Fría le dio credibilidad a la visión maniquea del mundo de la extrema derecha. Si el comunismo internacional era la mayor amenaza para la libertad estadounidense, entonces el miedo a la subversión interna a 110 Entrevista a John S. Huntington | nueva sociedad | 318 manos de saboteadores comunistas era el siguiente paso lógico. Esta es una de las razones por las que el movimiento de extrema derecha se expandió rápidamente en las décadas inmediatamente posteriores a la Segunda Guerra Mundial. El anticomunismo de la Guerra Fría y las diversas cruzadas del gobierno estadounidense contra los disidentes de izquierda parecían corroborar la paranoia de la extrema derecha. Es cierto que ambos partidos políticos abrazaron el anticomunismo de la Guerra Fría, pero los demócratas solían encontrarse más a la defensiva que los republicanos. Era más fácil vilipendiar al partido de los sindicatos, los programas de bienestar social y los derechos civiles tachándolo de«comunista». Sin embargo, la extrema derecha a menudo iba un paso más allá. Para los activistas de extrema derecha, los comunistas ya habían ganado y, por lo tanto, debían ser erradicados de la nación. Como escribió Kent Courtney –ultraderechista de Louisiana y miembro de la John Birch Society– en una carta al editor, Roosevelt y Eisenhower«han promovido la causa comunista y a los liberales estadounidenses. Al darle impulso, son títeres involuntarios de la conspiración comunista internacional». Para los conservadores de extrema derecha, el«comunismo» se convirtió en un término peyorativo que servía para definir y atacar a cualquiera que se opusiera a sus opiniones. En cuanto al imperialismo estadounidense, la coalición de extrema derecha incluía algunos elementos antiintervencionistas. Por ejemplo, el gruEn cuanto al imperialismo po For America surgió de las cenizas del America First Committee[Comité estadounidense, la Primero eeuu], pero la mayoría de los coalición de extrema derecha incluía algunos elementos activistas de extrema derecha apoyaban una postura militar firme y agresiva para combatir el comunismo. En 1956, el senador Joseph McCarthy declaró: antiintervencionistas «La coexistencia con el comunismo no es posible, ni honorable, ni deseable. Nuestro objetivo a largo plazo debe ser la erradicación del comunismo de la faz de la tierra». Esto implicaba desde financiar campañas insurgentes para derrocar gobiernos hasta desplegar tropas estadounidenses en todo el mundo. Por ejemplo, cuando el presidente de Brasil João Goulart comenzó a formular lo que se convertiría en su Plan de Reformas de Base, que incluía la nacionalización de las refinerías de petróleo extranjeras, Kent Courtney se enfureció por la supuesta deuda de Brasil con las empresas estadounidenses e instó al gobierno estadounidense a participar en una extorsión al estilo de la mafia:«En tiempos más audaces, bajo presidentes más audaces[Kennedy estaba en el cargo en ese momento], solíamos enviar a los marines cuando[los países] no pagaban sus deudas», dijo. Activistas de extrema derecha como tema central | Los antepasados del trumpismo 111 Courtney consideraban que cualquier renuencia a enfrentarse al«comunismo» era una traición que socavaba el lugar que le correspondía a eeuu en la cima de la jerarquía mundial. A lo largo de Far-Right Vanguard se destaca el papel central que tuvo la oposición a los derechos civiles como motor del ultraconservadurismo: desde la resistencia al New Deal hasta los ataques contra Martin Luther King y fallos de la Corte Suprema como Brown vs. la Junta de Educación 12 . ¿Qué rol desempeñó el racismo estructural –y en particular el supremacismo blanco del Sur– en la formación de la extrema derecha? ¿Cómo se articuló este racismo con sectores de la derecha cristiana, como los Consejos de Ciudadanos Blancos o las cruzadas religiosas de figuras como el evangélico ultraconservador Billy James Hargis? La supremacía blanca desempeñó un papel fundamental como motor del activismo de extrema derecha, especialmente cuando el movimiento por los derechos civiles logró atacar las estructuras de la segregación racial plasmadas en las leyes de Jim Crow. La sentencia Brown vs. la Junta de Educación dio lugar a la redacción del«Manifiesto del Sur», un documento en defensa de la segregación y los«derechos de los estados» firmado por 101 representantes y senadores, todos ellos procedentes de antiguos estados confederados. Cuando los Nueve de Little Rock 13 desafiaron la segregación en Arkansas, el agrarista radical Richard Weaver declaró«la integración es comunización», un argumento común entre la extrema derecha que armonizaba las creencias sobre los derechos de los estados( states’ rights ) 14 con el anticomunismo de la Guerra Fría. Los supremacistas blancos también cometieron actos de violencia para mantener el apartheid racial. Entre 1956 y 1963 se produjeron más de 145 atentados con bombas relacionados con el Ku Klux Klan, la mayoría de ellos contra líderes del movimiento por los derechos civiles. El primer Consejo Ciudadano, una«sociedad protectora» empeñada en preservar la supremacía blanca en el Sur, se formó tras el fallo Brown vs. la Junta de Educación en 1954. Los consejos se extendieron rápidamente por 12. Fue una decisión histórica de la Corte Suprema de eeuu que dictaminó que las leyes de los estados del país que establecen la segregación racial en las escuelas públicas son inconstitucionales[n. del e.]. 13. Los Nueve de Little Rock fueron un grupo de nueve estudiantes negros que, en 1957, desafiaron la segregación escolar al intentar integrarse en la Central High School de Little Rock, Arkansas. Su acción generó una crisis nacional que requirió la intervención del presidente Dwight Eisenhower para garantizar su ingreso. Este episodio se convirtió en un símbolo clave de la lucha por los derechos civiles en eeuu[n. del e.]. 14. El concepto de states’ rights (derechos estatales) hace referencia a la autonomía política de los estados dentro de un sistema federal; según la Constitución, los estados se reservan los derechos no delegados al gobierno federal. Se ha usado, por ejemplo, para resistir las políticas federales de igualdad racial[n. del e.] 112 Entrevista a John S. Huntington | nueva sociedad | 318 los estados del Sur porque se mostraban como una oposición respetable y en apariencia moderada a los derechos civiles, en comparación con la propensión a la violencia del Ku Klux Klan. Los Consejos Ciudadanos cubrían su racismo con un velo de respetabilidad, pero seguían apoyando las estructuras que sustentaban la segregación. Una de sus estrategias fue promover candidaturas alternativas o listas de electores independientes, que no respondían a los partidos mayoritarios, con el objetivo de trabar el funcionamiento del sistema electoral y generar situaciones de empate o incertidumbre que les permitieran favorecer a sus propios candidatos en medio del desorden. Los miembros del consejo en Texas apoyaron la candidatura del derechista J. Evetts Haley a gobernador en 1956, y Courtney era un orgulloso miembro del Consejo Ciudadano de Nueva Orleans, Luisiana. En muchos sentidos, los Consejos Ciudadanos se convirtieron en el centro organizativo preferido de los líderes de la extrema derecha sureña, ya que les permitían construir su movimiento sin ensuciarse demasiado las manos. Por su parte, las figuras religiosas ocupan un lugar interesante en lo que respecta al racismo en eeuu. Al fin y al cabo, el movimiento abolicionista radical fue liderado por cristianos fervientes como William Lloyd Garrison. Sin embargo, los predicadores de extrema derecha aprendieron la lección de los esclavistas del Viejo Sur y utilizaron la Biblia para apoyar sus propias concepciones racistas. Por ejemplo, el fundamentalista cristiano Billy James Hargis seleccionó cuidadosamente pasajes bíblicos para argumentar en favor de la segregación. Como escribió Hargis en un folleto de la Cruzada Cristiana:«No existe ninguna raza inferior(...) pero Dios las dividió y determinó dónde debían vivir. El plan de Dios es que cada raza viva por su cuenta, que sus miembros se mantengan segregados entre sí y se casen dentro de los límites de su raza para mantener la pureza de la sangre». Hargis estaba empleando claramente la retórica de la pureza de la sangre de la supremacía blanca, pero este pasaje también revela el esencialismo racial y las justificaciones religiosas que influyeron en las opiniones de muchos conservadores de extrema derecha. En su libro, usted describe a figuras como William F. Buckley y Barry Goldwater como«traductores de derecha»: intermediarios que, en las décadas de 1950 y 1960, reformularon ideas marginales en un lenguaje aceptable para el conservadurismo mainstream . ¿Quiénes eran exactamente estos traductores y cómo operaban? ¿En qué medida se movían en las zonas de intersección entre la extrema derecha y el conservadurismo tradicional? Los«traductores de derecha» eran conservadores que se situaban en la difusa línea que separaba los elementos radicales del movimiento de la corriente mainstream . Su principal tarea consistía en poner orden en el caos ideológico tema central | Los antepasados del trumpismo 113 de los primeros años del movimiento conservador. Los activistas de extrema derecha tenían una propensión al lenguaje extravagante que podía alejar a los posibles simpatizantes. Traductores como Buckley y Goldwater, que compartían los principios ideológicos de la extrema dereLos activistas de extrema derecha tenían cha, tomaban conceptos más radicales y los una propensión al reformulaban para hacerlos más atractivos. Este trabajo de traducción requería acceso a los medios de comunicación. Buckley lo lenguaje extravagante que podía alejar a los consiguió a través de su revista National posibles simpatizantes Review y, más tarde, de su programa de televisión Firing Line [Línea de fuego]. El espacio de acción de Goldwater era el Senado de eeuu, pero quizá su trabajo de traducción más importante fue su libro de 1960, The Conscience of a Conservative 15 (escrito en realidad por L. Brent Bozell Jr., redactor de discursos de Goldwater y cuñado de Buckley), donde logró sintetizar el mundo de las disonantes ideologías derechistas en un volumen accesible y de fácil lectura. Un buen ejemplo de esta labor de traducción de la derecha se encuentra en la figura del congresista texano Martin Dies Jr. A mediados del siglo xx, los estadounidenses en general confiaban en su gobierno y Dies aprovechó esta confianza para dar visibilidad a ideas de la extrema derecha. Cuando ocupaba el cargo de presidente del Comité de Actividades Antiestadounidenses(huac, por sus siglas en inglés), Dies inició investigaciones sobre la subversión comunista en eeuu y, de hecho, reveló la identidad de varios comunistas estadounidenses. Independientemente del hecho de que las actividades del Comité fueran a menudo cacerías de brujas partidistas, las investigaciones de Dies tradujeron la paranoia de la extrema derecha en preocupaciones legítimas de seguridad nacional y dieron credibilidad a esa visión conspirativa del mundo. En esas mismas décadas, los líderes más institucionales del conservadurismo a menudo se vieron obligados a marcar distancia respecto de los extremistas, pero al mismo tiempo adoptaron parte de su agenda. ¿Cómo describiría esas tensiones dentro del movimiento republicano? ¿Hasta qué punto el conservadurismo necesitó de esos extremistas para movilizar a sus bases, incluso cuando intentaba moderar su discurso público? En la introducción de mi libro, me refiero a la extrema derecha como la «base del movimiento». Mantengo esta caracterización. La extrema derecha fue la punta de lanza. Fueron ellos quienes golpearon puertas, desarrollaron 15. Victor Publishing, Shepherdsville, 1960. 114 Entrevista a John S. Huntington | nueva sociedad | 318 campañas de envío masivo de correspondencia, formaron organizaciones activistas y publicaron periódicos y boletines que leían cientos de miles de estadounidenses. En definitiva, aportaron la energía necesaria para catapultar el movimiento conservador hacia el centro de la escena política. Sin embargo, su paranoia conspirativa a menudo los convertía en socios incómodos para los políticos, en especial para aquellos con una orientación más moderada o pragmática. Por ejemplo, Nelson Rockefeller pasó años tratando de evitar que el radicalismo de derecha invadiera el Partido Republicano. Durante la Convención Nacional Republicana de 1964, Rockefeller intentó, sin éxito, que el Partido Republicano reprendiera a la John Birch Society. Cuando subió al escenario de la Convención, lanzó una advertencia sobre los birchers , declarando que«el Partido Republicano corre un peligro real de subversión por parte de una minoría radical, bien financiada y altamente disciplinada». Sin embargo, fue abucheado por los delegados –al menos un centenar de ellos eran miembros de la John Birch Society–, que coreaban«Queremos a Barry»(por Goldwater) en todo el auditorio. Como demuestra la reciente biografía de Rockefeller escrita por Marsha Barrett 16 , este acabó por eliminar su liberalismo en materia racial para ganarse a un electorado cada vez más derechista. La extrema derecha ayudó a poner en marcha una transformación ideológica que, con el tiempo, expulsó la moderación y el pragmatismo del Partido Republicano. Usted describe cómo el gobierno de Ronald Reagan absorbió elementos del ultraconservadurismo, como la obsesión por la pureza ideológica y la cruzada contra los impuestos, mientras que figuras claves como Robert H.W. Welch Jr., Willis E. Stone y J. Evetts Haley fallecieron antes de ver el impacto pleno de su legado en las décadas siguientes. ¿Cómo se incorporaron esas ideas a la agenda republicana? ¿Y en qué medida influyeron en experimentos posteriores, como el Tea Party? Hoy vivimos en el mundo político que la extrema derecha imaginó. Es cierto que no todas las propuestas del programa libertario radical del cruzado derechista Willis Stone se han implementado, pero la política del siglo xxi tiene más en común con la visión de la extrema derecha que con el«consenso liberal» de mediados de siglo. Uno de los principales objetivos de los activistas de extrema derecha era crear un partido verdaderamente conservador. ¡Misión cumplida! A finales del siglo xx, la reorientación del sistema bipartidista había creado un Partido Demócrata moderadamente progresista y un Partido Republicano rígidamente conservador, un partido que impone sus propias pruebas ideológicas para excluir a quienes considera traidores a su causa. 16. M. Barrett: Nelson Rockefeller’s Dilemma: The Fight to Save Moderate Republicanism , Three Hills, Ithaca, 2024. tema central | Los antepasados del trumpismo 115 © Nueva Sociedad/ Tropiwhat 2025 116 Entrevista a John S. Huntington | nueva sociedad | 318 Desde mi perspectiva, el movimiento Tea Party no fue más que una continuación del movimiento de extrema derecha del siglo anterior. Mantuvo muchas de sus características esenciales. Estaba compuesto mayoritariamente por personas de clase media, blancas, de mediana edad y encontró gran parte de su base de apoyo en el Sur estadounidense. Sus activistas solían tener opiniones conspirativas, sobre todo las que negaban que Barack Obama hubiera nacido en eeuu, y reclamaban insistentemente por una reducción de los impuestos(de ahí su nombre 17 ). El Tea Party también estaba impregnado de un trasfondo racista, en especial hacia los inmigrantes no blancos. Un buen ejemplo que ilustra la conexión entre el Tea Party y la extrema derecha de mediados del siglo xx es el hecho de que, en 2010, el congresista Ron Paul presentó la Enmienda de la Libertad exactamente como la redactó Willis Stone en 1956 18 . Aunque los líderes de la extrema derecha ya no estaban para verlo, sus ideas habían ganado credibilidad y habían sido adoptadas por una nueva generación de agitadores de derecha. Uno de los grandes aportes de Far-Right Vanguard es mostrar que las fronteras entre el«centro» y los«márgenes» de la derecha estadounidense han sido siempre porosas. ¿Podría darnos algunos ejemplos de cómo ideas surgidas en los márgenes fueron absorbidas por el conservadurismo mainstream ? ¿Hubo momentos o coyunturas claves que facilitaron esa absorción? Desde su perspectiva, ¿cuál fue el punto de inflexión en el que lo radical dejó de ser marginal para volverse hegemónico en el Partido Republicano? ¿Considera que Trump fue el resultado de ese proceso o su principal acelerador? No creo que haya habido un momento decisivo en el que la extrema derecha desplazó al establishment republicano. Del mismo modo en que los estados del Sur fueron reorientándose gradualmente hacia el Partido Republicano a lo largo de la segunda mitad del siglo xx, la conquista del partido por parte de la extrema derecha se dio a lo largo de varias generaciones. Hay momentos que, a mi entender, ilustran claramente la creciente influencia de la extrema derecha: la campaña de Goldwater, la erosión de las reglas del juego político por parte de Newt Gingrich –líder republicano de la Cámara de Representantes 17. El nombre Tea Party hace referencia al Motín del Té de Boston(1773), cuando un grupo de colonos protestó contra los impuestos británicos. El movimiento moderno lo adoptó como símbolo de su lucha contra los altos impuestos y el gasto público excesivo del gobierno federal[n. del e.]. 18. La Enmienda de la Libertad fue una propuesta constitucional promovida por Willis E. Stone en los años 60, inspirada en ideas libertarias y de la Escuela Austriaca. Buscaba limitar drásticamente el poder fiscal del gobierno federal, estableciendo un tope máximo de impuestos y prohibiendo el déficit público. Aunque nunca se aprobó, influyó en movimientos conservadores y en debates sobre restricciones constitucionales al gasto público[n. del e.]. tema central | Los antepasados del trumpismo 117 en los años 90 y arquitecto de una estrategia de confrontación partidaria– y Mitch McConnell –senador republicano que desde principios de los 2000 perfeccionó la obstrucción legislativa como herramienta política–, y el movimiento Tea Party son ejemplos claves. Estos episodios muestran que el giro hacia la derecha del Partido Republicano fue el resultado de una relación simbiótica entre la dirigencia partidaria y los activistas de base. Considero a Trump como un acelerador y un punto culminante de este proceso. Jamelle Bouie, del New York Times , ofreció una magnífica valoración al señalar que«no existe un movimiento conservador trumpificado. Nunca lo ha habido. Solo existe el movimiento conservador que, como ahora podemos ver, estaba La victoria de Trump en 2016 representó el clímax de este esperando a su Donald Trump» 19 . La victolargo movimiento ria de Trump en 2016 representó el clímax de este largo movimiento de la extrema dede la extrema derecha recha, pero Trump también ha acelerado y consolidado el control que estos sectores ejercen hoy sobre el Partido Republicano. En su libro, usted muestra que un sector de la extrema derecha histórica promovía un Estado mínimo pero al mismo tiempo utilizaba el poder federal para reprimir a izquierdistas o a dirigentes del movimiento por los derechos civiles. Trump combinó, al menos parcialmente, una retórica fundada en la idea de«libertad» con un culto al líder y ataques a las instituciones. ¿Es esta dualidad –rechazo al Estado salvo cuando sirve a sus fines– una constante en la derecha radical? ¿En qué sentido opera, en estos actores, el concepto de«libertad»? Hubo algunos libertarios radicales, como Murray Rothbard y los anarcocapitalistas, que creían firmemente en reducir o eliminar el tamaño y el poder del gobierno federal. Ha habido muchos otros pensadores de derecha, como Albert Jay Nock y Friedrich Hayek, que condenaron el poder centralizado. Sin embargo, la extrema derecha muchas veces parece estar perfectamente cómoda utilizando el poder estatal para alcanzar sus propios objetivos. Martin Dies y el Comité de Actividades Antiestadounidenses son un excelente ejemplo de cómo se utilizó el poder del Estado para servir a fines conservadores. Los estados del Sur, que crearon un elaborado sistema de segregación racial para imponer la supremacía blanca, ofrecen otro ejemplo. Hace algunos años, escribí una columna sobre cómo los conservadores utilizan el poder estatal como una especie de llave maestra para asegurar sus 19. J. Bouie:«They Were Waiting for Trump All Along» en The New York Times , 14/5/2025. 118 Entrevista a John S. Huntington | nueva sociedad | 318 victorias políticas 20 . El detonante de ese artículo fue el intento de Trump de declarar una emergencia nacional para construir un muro entre México y eeuu. En ese texto escribí:«Los republicanos conservadores han desarrollado una eficaz estrategia ideológica en dos pasos. Cuando los demócratas están en el poder, los derechistas enfatizan su discurso libertario y lanzan advertencias alarmantes sobre la tiranía del Estado. Pero cuando el péndulo político vuelve a favorecerlos, no dudan en blandir y expandir el poder estatal si esto sirve a sus intereses o beneficia a su coalición. La realidad es que, para muchos conservadores, el antiestatismo es a menudo una estrategia política disfrazada de compromiso con la pureza ideológica». Creo que la era Trump ha puesto al descubierto esta hipocresía. La idea de«libertad» también suele ser vista a través de esa lente distorsionada y paradójica. Si los demócratas apoyan una cuestión, a menudo se la tacha de amenaza para la libertad estadounidense. La disputa en torno de la Ley de Cuidado de Salud Asequible es un buen ejemplo de este fenómeno. La Heritage Foundation describió la ley como«una violación inconstitucional de la libertad personal» que«ataca el corazón del federalismo estadounidense», a pesar de que la medida se inspiró, al menos en parte, en la propuesta Uno no puede dejar de preguntarse qué significa de«mandato individual» de la Heritage Foundation. Por otro lado, los republicanos siguen destinando dinero al comrealmente la palabra plejo militar-industrial y a las fuerzas «libertad» para Trump y su base de apoyo en la extrema derecha policiales, que representan lo máximo del poder estatal. Cuando agentes encapuchados, sin placas y vestidos de civil secuestran personas en las calles de eeuu, uno no puede dejar de preguntarse qué significa realmente la palabra «libertad» para Trump y su base de apoyo en la extrema derecha. ¿Cree que hoy existen actores –medios como Fox News, think tanks conservadores o figuras políticas– que cumplen funciones similares a las de aquellos«traductores» históricos de la extrema derecha, ahora en torno de discursos como el«gran reemplazo» o el negacionismo electoral? ¿Qué mecanismos de legitimación identifica hoy, y en qué difieren de los del siglo xx ? ¿Existen límites actuales para esa«traducción», considerando la creciente permeabilidad entre extremismo y establishment? A mediados del siglo xx, había muchos cortafuegos institucionales. La información fluía de arriba hacia abajo, desde las cadenas de televisión, los 20. J.S. Huntington:«How Conservatives Learned to Love Big Government» en The Washington Post , 25/1/2029. tema central | Los antepasados del trumpismo 119 periódicos y los programas de radio. La credibilidad era un problema clave para las organizaciones de extrema derecha: les resultaba muy difícil difundir su mensaje sin filtros a través de los canales tradicionales, y por eso crearon sus propias plataformas de propaganda. Incluso William F. Buckley, probablemente el traductor de la derecha más destacado, necesitó ayuda para despegar. Su primer libro, God and Man at Yale [Dios y el hombre en Yale, 2012], fue publicado por Regnery, una editorial creada expresamente para promover las voces de la derecha. Buckley fundó entonces su propia revista, en la que podía controlar el mensaje, para evitar así los filtros de los medios de comunicación tradicionales. Hoy en día, estos problemas prácticamente han desaparecido. El historiador George H. Nash señaló en 2016 que«en el universo en constante expansión del ciberespacio, nadie puede ser un guardián eficaz porque ya no hay puertas que vigilar». Cualquiera puede crear un sitio web para promover cualquier ideología política, por más abominable o radical que sea. Internet y las redes sociales han permitido que los teóricos de la conspiración formen comunidades y generen una masa crítica de contenido conspirativo que está al alcance de todos. Si bien en algún momento plataformas como Facebook y Twitter(ahora x) moderaron el contenido político en sus sitios, esos controles han desaparecido. De hecho, en x el péndulo se ha movido en la dirección opuesta: Elon Musk, quien se define a sí mismo como un«absolutista de la libertad de expresión», manipula el algoritmo de x para promover contenido de extrema derecha. Aunque los«traductores» siguen existiendo, especialmente dentro del ecosistema mediático de la derecha, hoy es más fácil que nunca acceder al radicalismo sin filtros, lo que a su vez contamina el ambiente político. Usted señala que la extrema derecha de mediados del siglo xx sentó las bases para la red mediática conservadora actual, desde la propaganda por correo desarrollada por el ultraconservador Richard Viguerie en la década de 1970 hasta Fox News , Infowars y Breitbart . Sin embargo, hoy esa esfera mediática parece menos cohesionada ideológicamente, como lo muestran las tensiones entre neoconservadores y nacionalistas trumpistas. ¿Considera que estas tensiones son una desviación del modelo original de la derecha radical o, más bien, una consecuencia natural de su estrategia de«guerra cultural» y de la ausencia de guardianes tradicionales? La tradición intelectual conservadora siempre ha tenido fisuras, pero el movimiento logró encontrar puntos de convergencia ideológica. Aunque los libertarios, los conservadores religiosos y los tradicionalistas pueden discrepar en ciertos momentos, encontraron un terreno común en su antipatía hacia el liberalismo moderno. El historiador George Nash argumentó que, durante la Guerra Fría, el anticomunismo fue el elemento aglutinador que mantuvo 120 Entrevista a John S. Huntington | nueva sociedad | 318 unidas a estas corrientes dispares del espectro conservador. Aunque hoy en día puedan aparecer fracturas dentro de la coalición conservadora, estoy convencido de que las fuerzas de la derecha se realinearían con entusiasmo para derrotar a un demócrata de centroizquierda. Además, una diferencia clave entre el ecosistema mediático moderno y el de mediados del siglo xx son los incentivos de nuestra llamada«economía de la atención». Las plataformas de redes sociales y sus grandes generadores de contenido obtienen ingresos a partir de las interacciones. La polémica y la ira son los motores de esa interacción, lo que crea un círculo vicioso que alimenta constantemente nuevas controversias. Numerosos podcasters –personas como Joe Rogan, que ha construido buena parte de su éxito entrevistando a figuras controvertidas y ofreciendo espacio a voces marginales– se han beneficiado de esta dinámica. A mediados del siglo xx, a los provocadores de extrema derecha les resultaba difícil atravesar el techo de cristal de los medios de comunicación, mientras que hoy en día la controversia es recompensada por los algoritmos de las redes sociales. Los teóricos de la conspiración como Robert Welch, fundador de la John Birch Society, prosperarían en nuestro ecosistema mediático moderno. En enero de 2021, tras perder las elecciones con Joe Biden, Trump intentó anular el resultado por distintas vías y alentó la insurrección al Capitolio. En su libro, usted muestra que estas formas de desconocer la democracia no son nuevas en la extrema derecha estadounidense. ¿Qué antecedentes identifica en actores anteriores? ¿Hasta qué punto estas estrategias no solo buscan conservar el poder, sino también restringir quiénes son considerados votantes legítimos dentro del sistema democrático? Hay una larga historia Hay una larga historia de intentos por parte de intentos por parte de los conservadores de manipular las de los conservadores de manipular las elecciones en eeuu, y gran parte de estas maniobras electorales se apoyan en su visión de quién es un votante«legítimo». A lo largo elecciones en eeuu de la historia estadounidense, los derechos electorales de las minorías raciales han sido frecuentemente el foco principal de las fuerzas conservadoras. La privación de derechos a los ciudadanos negros después de la era de la Reconstrucción 21 21. La era de la Reconstrucción(1865-1877) fue el periodo posterior a la Guerra Civil en eeuu, durante el cual se intentó reconstruir el Sur, integrar a los afroestadounidenses como ciudadanos con derechos plenos y redefinir las relaciones sociales y políticas. Este proceso enfrentó fuerte resistencia y terminó con la restauración del poder blanco y la instauración de políticas segregacionistas[n. del e.]. tema central | Los antepasados del trumpismo 121 es un ejemplo claro, pero incluso se puede retroceder más y señalar que el sistema de voto basado en la propiedad, vigente en los primeros años de la república, también representó un intento conservador de controlar los resultados electorales mediante la exclusión de los sectores pobres. La simple verdad es que los conservadores han pasado generaciones intentando establecer un dominio minoritario permanente, aprovechándose de las estructuras electorales antidemocráticas del país. La reacción conservadora al movimiento por los derechos civiles ofrece un ejemplo fantástico de intento de manipulación electoral por parte de la derecha. Durante las elecciones de 1948, el Partido Demócrata incluyó una plataforma de derechos civiles en su programa nacional, y los demócratas del Sur se rebelaron y formaron su propio partido, el Partido Demócrata por los Derechos de los Estados. Estos dixiecrats 22 , como se los conocía, esperaban impedir que cualquier candidato alcanzara la mayoría de los votos del Colegio Electoral, lo que habría trasladado la definición de la elección a la Cámara de Representantes, donde –al menos en teoría– los dixiecrats podrían haberse convertido en árbitros decisivos. También hay ejemplos contemporáneos, como la decisión del gobernador de Texas, Greg Abbott, durante las elecciones de 2020, de limitar las urnas de voto por correo a una por condado, sin importar la cantidad de habitantes de cada uno. Estos esfuerzos ilustran la hostilidad del movimiento conservador hacia la democracia y su voluntad de fabricar victorias de derecha excluyendo a determinados votantes. Usted aborda fenómenos complejos que abarcan casi un siglo de historia política estadounidense, pero lo hace desde una perspectiva que combina historia política, historia cultural e historia intelectual. ¿Qué lo llevó a investigar estos temas? ¿Y qué desafíos encuentra al escribir sobre la extrema derecha desde el presente, cuando sus expresiones actuales siguen tan activas? Mi interés por estudiar la historia política estadounidense comenzó cuando era joven. Mis padres no eran militantes, pero la política siempre era un tema de conversación. Recuerdo estar sentado en el asiento trasero de la camioneta familiar mientras mi padre escuchaba a Rush Limbaugh –un influyente y polémico locutor de radio conservador que marcó la agenda política de la derecha estadounidense durante décadas– y de vez en cuando discutíamos sobre los temas de la emisión. Mi familia asistía a una iglesia bautista bastante conservadora y debatíamos sobre política a la hora de la cena. A menudo yo adoptaba opiniones contrarias a las de mis padres, especialmente después de conocer ideas más izquierdistas a través de bandas como Rage Against the 22. La expresión proviene de un juego entre las palabras« dixie »(apodo del Sur estadounidense) y« democrats ». 122 Entrevista a John S. Huntington | nueva sociedad | 318 Machine y por acontecimientos como las protestas de 1999 en Seattle contra la Organización Mundial del Comercio(omc). Fui a la universidad con el interés de comprender mejor la historia y la política estadounidenses, pero cuando llegué a la escuela de posgrado, a menudo me encontré con que los escritos sobre el conservadurismo no siempre coincidían con mi experiencia vital. El conservadurismo que conocía por haber crecido en un pequeño pueblo de Texas estaba lleno de ira, resentimiento y, en la mayoría de los casos, racismo. Quería encontrar la fuente que animaba esas corrientes conservadoras, lo que me llevó a centrarme en la extrema derecha. Uno de los mayores desafíos al escribir sobre la extrema derecha hoy es el torrente constante de noticias. Es difícil estar al día de todo lo que ocurre. Esto es, en parte, intencional. La estrategia de«inundar la zona» produce una«fatiga de indignación», que facilita las victorias de la derecha al agotar la capacidad de reacción. Los académicos como yo no somos inmunes a esta situación, pero intento mantener los pies en la tierra centrándome en componentes específicos de la contrarrevolución de la extrema derecha. De hecho, escribí recientemente un artículo sobre la privatización 23 . Permítame, finalmente, hacerle una pregunta de estricta actualidad. En la coyuntura contemporánea, hay quienes afirman que el trumpismo está poniendo seriamente en peligro la democracia. ¿Cree que es así? ¿Cuál es su perspectiva ante este segundo mandato de Trump y la radicalización creciente de la derecha? Considero que Trump y el movimiento que representa son un peligro para la democracia. Pero, para ser claros, la derecha conservadora nunca ha creído realmente en la democracia, así que Trump y el fenómeno maga están bebiendo de una vieja y poderosa fuente de antiliberalismo. Lo que hace que este momento sea especialmente alarmante es que el segundo mandato de Trump avanza con un propósito claro y con gran rapidez. Durante su primer gobierno, Trump tuvo dificultades para llevar a cabo su agenda y a menudo se vio limitado por sus propios funcionarios, muchos de los cuales provenían de las filas del establishment republicano. En su segundo mandato, sin embargo, ha llenado su gobierno de personas leales cuidadosamente seleccionadas, asegurándose de que su programa avance con mínimas resistencias. Esto ha acelerado la radicalización del Partido Republicano, ya que políticas que antes se consideraban inaceptables, como las deportaciones masivas, se han implementado con una velocidad sorprendente. Me preocupa que Trump y el movimiento maga continúen profundizando la espiral del extremismo hasta tanto la oposición política logre construir un contrapeso suficiente. 23. J.S. Huntington:«One Nation Under Privatization: The Right-Wing Assault on Public Democracy» en Illiberalism Studies Program , 16/5/2025. Make America blanca otra vez Antonella Marty El actual movimiento Make America Great Again( maga ) recupera varias ideas del paleoconservador Patrick Buchanan. Muchos leen el trumpismo a través del prisma de«Hacer Estados Unidos blanco de nuevo». Esta derecha, artífice de una batalla cultural reaccionaria, lucha hoy, en el nuevo mandato de Donald Trump, por conquistar el alma estadounidense. La propuesta de Donald Trump de volver a un«pasado glorioso» plantea interrogantes sobre a qué periodo histórico se refiere exactamente. ¿Será el siglo xix, cuando la esclavitud y la opresión sobre las personas negras predominaban en Estados Unidos? ¿Se referirá a los tiempos de la Confederación? ¿O acaso a la era de las leyes de Jim Crow 1 ? ¿O estará aludiendo a la propuesta para eeuu del aviador Charles Lindbergh, la cara del movimiento America First[eeuu primero], que sostenía que«es hora de volver a levantar nuestras blancas murallas», porque«la alianza con las razas extranjeras solo nos traerá muerte»? El movimiento America First representó una manifestación pública del sentimiento a favor del fascismo en eeuu durante las décadas de 1920 y 1930, cuando figuras como Lindbergh promovían una postura antiinmigración, en especial hacia los no europeos. Cabe recordar que America First repudiaba Antonella Marty: es politóloga, escritora y conferencista. Palabras claves: America First, derecha, Patrick Buchanan, Donald Trump, Estados Unidos. Nota: este artículo es un extracto del capítulo«La sangre pura» del libro La nueva derecha. Qué es, qué defiende y por qué representa una amenaza para nuestras democracias (Ariel, Buenos Aires, 2025). 1. Leyes promulgadas en el siglo xix por legislaturas de los estados sureños, dominadas por los demócratas, para mantener las jerarquías raciales y la segregación, y frenar las disposiciones en favor de la igualdad tras el fin de la Guerra Civil[n. del e.]. 124 Antonella Marty | nueva sociedad | 318 las ideas que hoy se llamarían progresistas o woke , porque, según Lindbergh, conducían a la contaminación de la«sangre pura». La Ley de Inmigración de 1924 restringió severamente la entrada de personas no blancas y judías, al mismo tiempo que favorecía a los europeos del norte y oeste. Cuando Trump rescató este lema en 2016, lo hizo con el propósito de evocar un«eeuu grande otra vez». El nacionalismo cristiano, la alt-right y el propio Partido Republicano se perciben a sí mismos como herederos de un legado ario que consideran que deben proteger frente a una supuesta invasión planificada en un complot global.«America First» es el actual eslogan de la presidencia de Donald Trump. Este panorama tiene una extensa sombra en el pasado. Un ejemplo de ello ocurrió en 1956, cuando una joven afroestadounidense de 15 años, Dorothy CountsScoggins, se convirtió en una de las primeras estudiantes negras en ser admitidas en una escuela para blancos en el país, concretamente en Carolina del Norte. Este hecho, que se dio en un momento clave para los derechos civiles, fue una muestra de los desafíos a los que se enfrentaron quienes lucharon contra la segregación racial. El primer día en que asistió al colegio, y cada vez que lo hizo hasta que tuvo que abandonarlo cuatro días después, fue recibida con una ola de acoso, violencia y hostilidad. Los insultos y las agresiones físicas no solo provinieron de sus compañeros, sino que fueron alentados por figuras vinculadas a movimientos supremacistas dentro de la propia comunidad. La familia de Dorothy tuvo que retirarla por su propia seguridad, después de recibir todo tipo de amenazas y acosos, incluso en su propio hogar. ¿Qué refleja esta situación, que ocurrió no hace tanto tiempo en la historia? Que la segregación racial(racista), aunque declarada inconstitucional, seguía profundamente arraigada en la sociedad, y que el miedo y el odio a la integración se manifestaban de manera brutal. La experiencia de Dorothy marcó un hito en la lucha por la igualdad y contra el racismo. Hoy también es una lucha en defensa de los inmigrantes, otro de los«demonios» que la nueva derecha está expulsando de sus respectivos países. De hecho, según reportes de la Liga Antidifamación, el número de asesinatos ligados al extremismo ha sido al menos tres veces más alto en los últimos diez años que en cualquier otra década desde 1970. Más de 80% de los homicidios vinculados al extremismo en eeuu fue perpetrado por el movimiento del supremacismo blanco. En su obra autobiográfica Mi historia , Rosa Parks relata el día en que fue arrestada por negarse a ceder su asiento en un autobús segregado en Montgomery(Alabama), un acto que desencadenó el boicot a los autobuses de la ciudad y marcó un hito que definió el movimiento por los derechos civiles en eeuu. En sus palabras, Parks explica: La gente dice que no dejé mi asiento porque estaba cansada, pero no es verdad, no estaba cansada físicamente, o no más de lo que solía estar al tema central | Make America blanca otra vez 125 final de una jornada laboral. No era vieja, aunque se tenía una imagen de mí entonces como la de una anciana. Tenía cuarenta y dos años. No, estaba cansada de ceder. Estaba harta de que me relegaran. 2 Con este acto de resistencia frente a la segregación racista, Rosa Parks catalizó un exitoso boicot a los autobuses en Montgomery. Su negativa a ceder su asiento a un pasajero blanco el 1 de diciembre de 1955 la llevó a ser arrestada y declarada culpable de«alterar el orden público», pero su valentía inspiró una lucha colectiva que marcó el inicio de un cambio trascendental en la historia de eeuu. En la década de 1960, comenzó a difundirse un renovado enfoque hacia la igualdad, desplazando poco a poco la era de la abierta supremacía blanca y dando paso a una expansión significativa de los derechos democráticos y humanos. Entre julio de 1964 y octubre de 1965, el presidente Lyndon Johnson promulgó tres leyes claves: la Ley de Derechos Civiles, la Ley de Derechos de Voto y la Ley de Inmigración y Nacionalidad. Estas leyes antidiscriminatorias revolucionaron el país. La primera de estas leyes puso fin a la segregación en casi todos los ámbitos de la vida estadounidense, desde las escuelas hasta los espacios públicos y laborales, y fortaleció la promesa de la 4° enmienda de la Constitución al erradicar la discriminación por raza, color, religión, sexo y origen nacional. La segunda suprimió las pruebas de alfabetización y los impuestos de votación, así como otros métodos opresivos que habían perpetuado la segregación racista en el Sur durante casi un siglo, garantizando que millones de personas negras pudieran ejercer su derecho al voto. La tercera ley, aprobada en 1965, abrió las puertas del país, asegurando que nadie fuera discriminado en el proceso de obtención de una visa de inmigrante por su color de piel, género o nacionalidad. Este conjunto de leyes amplió los derechos de ciudadanía que habían sido postergados durante mucho tiempo, no solo para personas negras, sino también para otras comunidades que habían sido discriminadas. Este cambio desencadenó un proceso de transformaciones en eeuu que movilizó a una ola de conservadores y supremacistas blancos enfurecidos. Hoy, el presidente Trump organiza reHoy, el presidente Trump dadas dando inicio a la deportación masiva de millones de inmigrantes en eeuu. Mientras tanto, Kristi Noem, secretaria de Seguridad de Trump –quien confesó organiza redadas dando inicio a la deportación masiva de millones en sus memorias que asesinó de un disde inmigrantes en eeuu paro a una de sus mascotas porque era imposible adiestrarla, y que también fue oradora estrella en el Freedom Fest, un festival que se celebra anualmente en Las Vegas, organizado por distintas 2. R. Parks: Mi historia [1992], Plataforma, Barcelona, 2019. 126 Antonella Marty | nueva sociedad | 318 fundaciones libertarias, paleolibertarias, de derecha y conservadoras–, se mostró a finales de enero de 2025 disfrazada de policía en las calles de Nueva York, sosteniendo que estaba«sacando la basura de las calles», en referencia a los inmigrantes. En 1995, el candidato presidencial republicano Patrick Buchanan, cuyos ídolos de la infancia fueron Francisco Franco y el senador Joseph McCarthy, y quien influyó en la política conservadora de Richard Nixon(presidente que sentó las bases para las encarcelaciones masivas de personas negras –ciudadanos estadounidenses– y cuya«mayoría silenciosa» es actualmente invocada por Trump), advirtió que«si las tendencias actuales se mantienen, los estadounidenses blancos serán una minoría para 2050». Propuso la construcción de la«Buchanan fence »[valla Buchanan] para impedir que los inmigrantes cruzaran la frontera con México y la modificación de la decimocuarta enmienda para negar la ciudadanía a los niños nacidos en eeuu de padres indocumentados(algo que retoma Trump). La organización judía estadounidense Liga Antidifamación(adl, por sus siglas en inglés) lo define así: Como autor, figura mediática y comentarista político, Patrick Buchanan defiende públicamente opiniones racistas, antisemitas, antiisraelíes y antiinmigrantes. Buchanan, que en su momento fue un influyente miembro del personal de las administraciones de Nixon y Reagan, ha escrito varios libros y artículos que se centran en el declive de la civilización occidental debido a lo que él llama la«invasión» de inmigrantes no europeos en eeuu y Europa. Sus libros, junto con sus apariciones semanales en[el programa] The McLaughlin Group , de la nbc, le han dado una importante exposición en los medios de comunicación. Buchanan se ha afiliado a extremistas en eeuu y en el extranjero, incluido el fallecido racista Sam Francis[19472005] y los líderes del Vlaams Belang, un partido político xenófobo y racista de Bélgica. 3 Considerado uno de los precursores más influyentes y sombríos del movimiento maga, Buchanan anticipó, alimentó y festejó los aspectos más alarmantes que observamos actualmente en este culto político al abogar por un «nuevo nacionalismo» y proponer la construcción de un muro fronterizo desde el pasado siglo xx. Fue él quien popularizó el lema«eeuu primero», y su estilo, marcado por el escándalo y el espectáculo, sentó las bases de una nueva dinámica en la derecha estadounidense. Según el análisis de John Ganz en When the Clock Broke: Con Men, Conspiracists, and How America Cracked Up 3.«Pat Buchanan: In His Own Words», en adl, 1/2/2013, disponible en. tema central | Make America blanca otra vez 127 in the Early 1990s [Cuando se rompió el reloj. Estafadores, conspiracionistas y cómo eeuu se desmoronó a principios de los 90](2024), Buchanan encarnó la transición de la derecha tradicional hacia una política de masas más radical y conspiracionista, en un momento en que los pilares que definían el movimiento conservador(desde el intervencionismo de la Guerra Fría hasta la influencia de las elites empresariales) comenzaban a desmoronarse. Aunque su candidatura presidencial de 1966 fue fallida, los temas claves de su campaña se reflejaron por completo en la insurgente campaña de Trump, y ahora el Partido Republicano es una especie de«partido de Patrick Buchanan». Su objetivo lo resumían los eslóganes « Make America first again » (usado ya en una convención republicana en Cleveland en 2016) y « Make America great again » , que reciclaba la frase del eslogan de campaña de 1980 de Ronald Reagan, su antiguo jefe(de quien fue asesor sénior), « Let’s make America great Buchanan también es again » . Buchanan también es quien poquien popularizó la idea pularizó la idea de la«guerra cultural» ( culture war ) en su discurso ante la Convención Nacional Republicana de 1992, donde describió que tal batalla era una de la«guerra cultural» ( culture war ) en su discurso ante la «lucha por el alma de eeuu». Según BuConvención Nacional chanan,«si los políticos no defienden el orden moral arraigado en el Antiguo y el Republicana de 1992 Nuevo Testamento y el derecho natural, la sociedad se enfrentará a una caída libre permanente». Esto dijo Buchanan sobre Hitler, otro dictador que según Trump«hizo algunas cosas buenas», el 25 de agosto de 1977: ¡Hitler también era un individuo de gran coraje, un soldado de soldados en la Gran Guerra, un líder empapado en la historia de Europa, que poseía poderes oratorios que podían asombrar incluso a quienes lo despreciaban! Pero el éxito de Hitler no se basó solo en sus extraordinarios dones. Su genio era un sentido intuitivo de la sensiblería, los defectos de carácter, la debilidad disfrazada de moralidad que había en los corazones de los estadistas que se interpusieron en su camino. 4 En 1990, Buchanan dijo:«A finales de los años 1940 y 1950(…) la raza nunca fue una preocupación para nosotros, rara vez pensábamos en ella(…). No había políticas que nos polarizaran entonces, que magnificaran cada desaire. Los‘negros’ de Washington tenían sus escuelas públicas, restaurantes, bares, cines, parques infantiles e iglesias; y nosotros teníamos los nuestros». 4. Ibíd. 128 Antonella Marty | nueva sociedad | 318 En 2007 expresó lo siguiente sobre la inmigración en eeuu: ¿Cómo se está suicidando eeuu? De todas las maneras posibles. La mayoría estadounidense no se está reproduciendo. Su tasa de natalidad ha estado por debajo del nivel de reemplazo durante décadas. Cuarenta y cinco millones de sus jóvenes han sido destruidos en el útero desde el caso Roe vs. Wade, ya que los niños asiáticos, africanos y latinoamericanos vienen a heredar el patrimonio que la generación perdida de niños estadounidenses nunca llegó a ver. Nuestra población minoritaria aumentó en 2,4 millones para superar los 100 millones. Los hispanos, 1% de la población estadounidense en 1950, son ahora 14,4%. Desde 2000, su número se ha disparado 25%, hasta los 45 millones. La población asiática estadounidense creció 24% desde 2000, mientras que el número de niños blancos en edad escolar cayó 4%. La mitad de los niños de cinco años o menos hoy son niños de minorías(...) La población anglosajona de California ha bajado a 43%, y está cayendo rápidamente. Los blancos son ahora una minoría en Texas y Nuevo México. En Arizona, los hispanos representan más de la mitad de la población menor de 20 años. 5 Sobre la«superioridad» y«excepcionalidad» del pueblo estadounidense, Buchanan sostuvo lo siguiente: Lo que hay que señalar aquí es desagradable para la modernidad, pero es fundamental reconocerlo: se puede decir que eeuu, la mayor república desde Roma y el Imperio británico, el mayor imperio desde Roma,[es un país que] surgió de ese fuerte de tres esquinas que los colonos de Jamestown comenzaron a construir el día que llegaron. Pero esa república y ese imperio no surgieron porque los colonos y quienes los siguieron creyeran en la diversidad, la igualdad y la democracia, sino porque rechazaron la diversidad, la igualdad y la democracia. Los ingleses, los virginianos, los estadounidenses eran todos gente del tipo «nosotros o ellos». Creían en la superioridad de su fe cristiana y de su cultura y civilización inglesas. Y trasplantaron esa fe, cultura y civilización únicas al suelo fértil de eeuu(...) Esta era nuestra tierra, no la de nadie más. Pero, hoy, eeuu y Gran Bretaña han adoptado ideas sobre la igualdad innata de todas las culturas, civilizaciones, idiomas(...) y sobre la mezcla de todas las tribus, razas y pueblos, que no solo son ahistóricas, sino suicidas para eeuu y Occidente. 6 Sobre las mujeres y la homosexualidad, expresó en diversas ocasiones:«El ascenso de las mujeres al poder en una civilización es muy a menudo el signo 5. P. Buchanan:«Path to National Suicide» en Pat Buchanan Official Website , 22/5/2017. 6.«Pat Buchanan: In His Own Words», cit. tema central | Make America blanca otra vez 129 de su decadencia»;«En resumen, el ascenso del feminismo significa la muerte de la nación y el fin de Occidente»; y«La homosexualidad no es liberación, es esclavitud. No es un estilo de vida, es un estilo de muerte». El 25 de febrero de 1984, sostuvo sobre la enseñanza cristiana en las escuelas:«La cruzada de oración en las escuelas es, entonces, la primera gran contraofensiva de una comunidad cristiana duramente derrotada para recuperar sus escuelas públicas ocupadas y restablecer sus creencias como el fundamento moral legítimo de la sociedad estadounidense». Con este lenguaje tan cargado de urgencia, el paleoconservador y ex-asesor de los presidentes Richard Nixon, Gerald Ford y Ronald Reagan trataba de enfatizar la importancia del conflicto y de la batalla cultural. La historia de eeuu, en palabras de Andrew Hartman en su libro A War for the La década de 1960 dio nacimiento a un Soul of America [La batalla por el alma de eeuu] 7 , es principalmente, para bien o para mal, una historia de debates sobre la propia idea de«eeuu». La década de 1960, por un nuevo eeuu , una nación más abierta a nuevas articulaciones de lo lado, dio nacimiento a un nuevo eeuu, una que significaba nación más abierta a nuevos pueblos, normas, ideas y articulaciones de lo que signifi«ser estadounidense» caba«ser estadounidense». Este hecho, más que cualquier otro, ayuda a explicar por qué, tras los años 60, la cultura nacional se dividió más que en cualquier otro momento desde la Guerra Civil. En A War for the Soul of America , Hartman indica que los estadounidenses se enfrentaron por cómo interpretar esta nueva idea de«eeuu»: Durante los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, que abarcaron casi dos décadas hasta el asesinato de John F. Kennedy, un conjunto de normas conservadoras dominó la cultura estadounidense. Estas normas culturales pueden describirse con la expresión«América normativa», un concepto que utilizo para referirme a un grupo de suposiciones y aspiraciones compartidas por millones de estadounidenses en esos años. Los estadounidenses normativos valoraban el trabajo duro, la responsabilidad personal, el mérito individual, la gratificación diferida, la movilidad social y otros valores que los blancos de clase media reconocían como propios. Vivían bajo estrictas expectativas sexuales: el sexo, ya fuera para la procreación o la recreación, debía darse dentro del matrimonio heterosexual. Además, seguían roles de género tradicionales: dentro del matrimonio, los hombres trabajaban fuera del hogar y las mujeres se encargaban del cuidado 7. University of Chicago Press, Chicago, 2016. 130 Antonella Marty | nueva sociedad | 318 de los hijos. Creían que su nación era la mejor de la historia humana, y aquellos aspectos negativos de la historia estadounidense, como la esclavitud, se ignoraban o explicaban como aberraciones. Muchos asumían que el patrimonio cristiano del país iluminaba su carácter único: los Estados Unidos de América realmente eran una«ciudad sobre una colina»(...). El nuevo eeuu nacido en los años 60 –más pluralista, más secular y más feminista– se construyó sobre los escombros de este eeuu normativo(...). Si la liberación gay representaba el auge de la liberación en los años 60 para algunos, para otros señalaba el declive de la civilización occidental(...). Para los conservadores como Nixon y[Newt] Gingrich, el eeuu que amaban estaba en crisis. Regresar a los valores que animaron a la nación en los años 50 era la única forma de salvarlo(...). Los conservadores luchaban por su definición de la buena sociedad, por su eeuu tradicional y normativo. 8 Los residuos del esclavismo y racismo sistemático, así como sus consecuencias, siguen vigentes en la sociedad. El documento«Proyecto 2025», elaborado en 2024 por el think tank estadounidense Heritage Foundation y respaldado por más de 100 organizaciones conservadoras, detalla un plan estratégico para este segundo mandato de Trump. Este documento prioriza la reversión de derechos reproductivos, la politización del Departamento de Justicia y la implementación de políticas migratorias y discriminatorias, entre otras cuestiones. Además, moviliza una red de 10.000 activistas para imponer una ideología religiosa por encima del pluralismo democrático 9 . Esa es la visión de eeuu que esos sectores desean«hacer grande otra vez», impulsada por una noción tramposa de«libertad religiosa» que busca aplicar una religión dominante, al mismo tiempo que descalifica como«intolerantes» o«canceladores» a quienes se resisten a ser discriminados. Como señala Judith Butler en ¿Quién le teme al género? , la defensa de la libertad de discriminar se presenta como un compromiso con la libertad religiosa, bajo la premisa de que garantizar esa libertad es esencial para proteger los valores religiosos. Sin embargo, argumenta Butler,«esta conclusión solo sería válida si la libertad religiosa fuera un valor superior a la igualdad social que la ley antidiscriminación pretende garantizar», pues«el derecho a discriminar se defiende como una libertad consagrada, y el cristianismo se afianza más firmemente como la religión cuyas libertades deben protegerse frente a las pretensiones de igualdad» 10 . 8. Ibíd. 9. Para un análisis crítico de ese proyecto, que ya Trump ha puesto en práctica, v. Simon Pierce: Project 2025: A Mandate for Authoritarian Leadership , edición del autor, 2024. 10. J. Butler: ¿Quién le teme al género? , Paidós, Buenos Aires, 2024. ¿Una extrema derecha multirracial? Entrevista a Daniel Martínez HoSang y Joseph E. Lowndes Eric Maroney Daniel Martínez HoSang y Joseph E. Lowndes son los autores de Producers, Parasites, Patriots: Race and the New Right-Wing Politics of Precarity [Productores, parásitos, patriotas. Raza y política de la precariedad de la nueva derecha](University of Minnesota Press, Minneapolis, 2019). También han sido coeditores del libro de ensayos The Politics of the Multiracial Right [La política de la derecha multirracial], que será publicado por nyu Press en 2025. HoSang es profesor de Estudios Estadounidenses y Ciencias Políticas en la Universidad de Yale. Es becario del Programa Raza y Democracia en el Instituto Roosevelt. Lowndes es profesor eminente invitado en el Departamento de Ciencias Políticas del Hunter College, Universidad de la Ciudad de Nueva York(cuny), y es autor de From the New Deal to the New Right: Race and the Southern Origins of Modern Conservatism [Del New Deal a la nueva derecha. Raza y orígenes sureños del conservadurismo moderno](Yale up, New Haven, 2008). Tengo muchas ganas de escuchar más sobre su proyecto, La política de la derecha multirracial (de próxima edición). Por lo que entiendo del libro, parece haber surgido de un trabajo previo en colaboración, Producers, Parasites, Patriots: Eric Maroney: es profesor asociado del Connecticut State Community College, estudiante de posgrado en la Universidad de Connecticut y miembro de Tempest Collective. Palabras claves: antirracismo, derecha multirracial, Partido Republicano, Estados Unidos. Nota: la versión original de este artículo, en inglés, se publicó en New Politics vol. xx N o 2, N o 78, invierno de 2025, con el título«America’s Multiracial Right». Traducción: Carlos Díaz Rocca. 132 Entrevista a Daniel Martínez HoSang y Joseph E. Lowndes | nueva sociedad | 318 Race and the New Right-Wing Politics of Precarity [Productores, parásitos y patriotas. Raza y política de la precariedad de la nueva derecha]. ¿Podrían comentar algo sobre este nuevo proyecto y qué los llevó a estudiar la nueva derecha? Daniel HoSang: Tal como dices, Joe y yo llevamos un tiempo trabajando juntos. Parte de lo que observamos fueron los primeros emergentes de este fenómeno, en especial en el noroeste del Pacífico 1 , y el papel de los varones de color en las milicias y en los grupos callejeros trumpistas. Observamos el caso del grupo Patriot Prayer[Plegaria Patriota]. También observamos el ascenso de una nueva generación de republicanos negros y, más en general, cómo la derecha estaba adoptando cierta forma de multiculturalismo cuando pensaba en construir nuevas coaliciones, en especial tras la elección de Donald Trump en 2016. Creo que nos produjo sorpresa. En buena medida, yo había aceptado la idea de que, a medida que Trump desplazaba el partido y sus campañas hacia la derecha, recurriendo a una retórica nativista y racista, el efecto que produciría sería el contrario, limitando cualquier posibilidad de una coalición multicultural de la derecha. Obviamente, ese atractivo crece en 2020 y, para entonces, ya reconocimos que existían muchas historias diferentes en relación con los nuevos caminos hacia la derecha que ofrecen el movimiento maga[Make America Great Again] y muchos otros sectores de esa tendencia. Descubrimos que era imposible describir este fenómeno mediante un único relato. Así fue como surgió la idea de editar un libro escrito por varios autores, con diferentes conocimientos y experiencias sobre el contexto, la historia y las dimensiones culturales del modo en que estos discursos funcionan en diferentes espacios. Queríamos hacer dialogar los trabajos de estos especialistas para ver qué revelaban no solo sobre la derecha multirracial, sino también sobre lo que estas deserciones y movimientos muestran acerca de la política actual, el multiculturalismo, los límites de las apelaciones liberales a la identidad 2 , la capacidad de movilizar a personas diversas en torno de la derecha, etc. Joseph Lowndes: Cuando comenzamos a escribir Producers, Parasites, Patriots , el impulso del proyecto era, por un lado, analizar cómo, tras la Gran Recesión, los conservadores comenzaron a describir a la clase trabajadora blanca y a la gente blanca pobre en términos que solían reservarse para las personas de color: dependientes de prestaciones sociales, culturalmente desorganizadas o 1. En Estados Unidos, a grandes rasgos, los estados de Oregon, Washington y Idaho[n. del e.]. 2. Liberales en el sentido estadounidense, término que incluye posiciones progresistas sobre temas sociales. Todas las veces que aparece en esta entrevista, remite a ese significado[n. del e.]. tema central | ¿Una extrema derecha multirracial? 133 incluso genéticamente incapaces en ciertos aspectos. Al mismo tiempo, vimos el surgimiento de elites negras y latinas en el Partido Republicano y también en el mundo empresarial estadounidense. Nos preguntamos cómo entender la raza y la Vimos el surgimiento clase en estas condiciones aparentemente de elites negras y latinas muy diferentes. Uno de los cambios que identificamos es una nueva Edad Dorada, una expresión que probablemente ni siquiera sea útil en este momento, ya que en el Partido Republicano y también en el mundo empresarial las desigualdades son mucho más profundas que en el siglo xx. Esto nos llevó estadounidense a tratar de ver dónde y cómo se articulaban estos llamamientos de la derecha y qué tipo de política se generaba a partir de ellos. Una de las cosas que pensábamos en aquel momento era hasta qué punto los blancos pobres habían retrocedido y ya no tenían garantizadas las mismas formas de seguridad propias del New Deal que históricamente habían sustentado a la clase trabajadora blanca y la habían incorporado a la clase media. Todos los logros de mediados del siglo xx, como la Ley del Veterano de la Segunda Guerra, la Autoridad Federal de Vivienda, la suburbanización 3 y demás, se habían visto pertinazmente erosionados entre la crisis de los opiáceos y el estancamiento o el declive de larga data de los salarios. Había zonas del país donde era claro que la población blanca estaba sufriendo. Creo que pensábamos, con cierta esperanza, que este podría ser el momento en que la gente estuviera dispuesta a abandonar la blancura como categoría política, que, en una economía neoliberal, ya no cumple su propósito[de generar un privilegio relativo]. Esto fue antes de la irrupción de Trump y de las primarias de 2016, y cuando quedó en evidencia que un gran número de personas blancas que habían quedado excluidas del sistema político regresaban rugiendo en una especie de populismo furioso y racista. Sin embargo, pronto entendimos que este no era un fenómeno exclusivo de la población blanca, sino que también se estaba desarrollando una relación cada vez más estrecha entre la política conservadora o de derecha y las personas de color. Lo observamos no solo en el Partido Republicano, sino también en una diversidad de espacios: las milicias de extrema derecha, los grupos fascistas violentos en las calles y la derecha evangélica. Publicamos Producers, Parasites, Patriots en 2019, pero este fenómeno de la derecha multicultural era una tendencia creciente. Como 3. La suburbanización fue impulsada por programas federales como la gi Bill(ley que otorga beneficios para veteranos) y los préstamos de la Administración Federal de Vivienda(fha, por sus siglas en inglés), que excluyeron sistemáticamente a las personas negras y de otras minorías[n. del e.]. 134 Entrevista a Daniel Martínez HoSang y Joseph E. Lowndes | nueva sociedad | 318 dijo Dan, no hay una única forma de explicar por qué diversas comunidades latinas se ven representadas por la derecha, por qué los varones negros podrían estar empezando a moverse en esta dirección, o cómo y por qué los estadounidenses de origen vietnamita, filipino o sudasiático están empezando a votar a los conservadores. Sentimos que necesitábamos el trabajo de sociólogos, historiadores, politólogos y especialistas en estudios de etnicidad para ayudar a contar las muchas historias que son parte de este gran movimiento tectónico. Aprecio el énfasis en que no hay una única explicación aquí, sino que hay diferentes factores que impulsan este movimiento, pero ¿podrían ser más específicos respecto de sus causas y cómo esta amplia coalición o audiencia no blanca se ha sentido atraída por el trumpismo? ¿Qué necesita entender la izquierda para contrarrestar eficazmente este movimiento? DH: Un par de factores nos dan un cierto marco para comprenderlo. El primero es que la derecha tiene estrategias de persuasión y penetración en estos sectores. Esto se orquesta sobre todo desde arriba hacia abajo, pero su discurso se dirige a una variedad de electorados históricamente progresistas, incluidas muchas comunidades de color. En cambio, una generación atrás, muy pocas personas de color se sentían identificadas con el Partido Republicano. Durante la década de 1990, el Grand Old Party[viejo gran partido] se conformaba en gran medida con construir una base conservadora blanca. Parte de su atractivo, como partido que protegería los intereses conservadores blancos, estaba de hecho en no apelar a la gente de color. Así, el Partido Republicano se posicionó como el partido que protegería los intereses blancos frente a las personas de color. Hablamos de esto en la introducción del libro que estamos por publicar, de este cambio progresivo que comienza lentamente en la década de 2000, cuando George W. Bush se disculpa por la estrategia sureña 4 e incluso se habla de moderar las posturas del partido respecto de la inmigración, en particular, para atraer a votantes por fuera de la base tradicional. También se ve al Libre Institute de los hermanos Koch apelando a los latinos mediante materiales en español. En este mismo periodo, gente como Stephen Bannon y Andrew Breitbart ya estaban de algún modo prestando atención a los jóvenes conservadores negros que 4. La estrategia sureña( Southern strategy ) fue una iniciativa del Partido Republicano(años 19601970) para captar el voto blanco conservador del sur de eeuu, tradicionalmente demócrata. Tras la Guerra Civil(1861-1865), los demócratas sureños –herederos de los esclavistas– dominaron la región, mientras el Partido Republicano de Abraham Lincoln lideraba la abolición. Sin embargo, en los años 1950 y 1960, los demócratas impulsaron a escala nacional el movimiento por los derechos civiles de la población negra. La estrategia republicana redefinió el mapa electoral: hoy los estados sureños son mayoritariamente republicanos[n. del e.]. tema central | ¿Una extrema derecha multirracial? 135 podrían incorporarse a su movimiento. También hay algunos esfuerzos de base más localizados. Grupos como Turning Point usa están realmente tratando de atraer a una audiencia multicultural y para lograrlo están utilizando el lenguaje identitario y la política de identidad progresista. El segundo elemento que podemos considerar son justamente las deserciones en torno del propio liberalismo: deserciones en torno de los amplios límites de una agenda progresista que no logró abordar tantas dimensiones de la crisis económica actual. En muchos de los mitines[conservadores] a los que asistimos, diría que eso es lo primero que noté. La gente simplemente se siente agotada. Siente que ni los candidatos ni el propio Partido Demócrata representan algo significativo. No promueven la transformación; se aferran al statu quo . Además, les resultan culturalmente poco atractivos. Esas personas, al menos las que se han alejado o están explorando opciones, encuentran más energía y posibilidades en la derecha. JL: En un nivel más profundo, algo que Dan y yo hemos discutido durante mucho tiempo es que la cultura política estadounidense se construyó sobre el colonialismo de asentamiento y la esclavitud negra. Estas son formaciones raciales en sí mismas, pero también incrustan una lógica en la política estadounidense que es, a la vez, autoritaria y propietarista. La base del capitalismo racial es el propio capitalismo, y la base del colonialismo de asentamiento está ligada a la fantasía de autonomía, independencia, propiedad de la tierra, etc., pero estas ideas pueden salirse de su marco. Pueden liberarse de sus orígenes raciales y convertirse en conjuntos de creencias, casi creencias religiosas, accesibles para los estadounidenses en general. La supremacía blanca es fundamental en todo lo que vemos, pero de maneras que ahora están profundamente arraigadas en los cimientos de la política estadounidense, de modo que son posibles expresiones de autoritarismo y capitalismo neoliberal que pueden atraer a muy diversos tipos de personas[sin abandonar la supremacía blanca]. No queremos decir que la raza ha dejado de ser relevante ni que hemos lleHay discursos que están gado a una especie de experiencia posatrayendo a una base no racial, que vendría a ser el trumpismo, ni peor aún, que podemos culpar a la gente de color del ascenso de la extrema derecha. Pero, como decía Dan, hay distradicional: antiestatismo, autonomía personal, emprendedorismo, moral cursos que están atrayendo a una base evangélica,«ley y orden» no tradicional: antiestatismo, autonomía personal, emprendedorismo, moral evangélica,«ley y orden». Todos estos discursos tienen una amplia capacidad de movilización, y solo hizo falta que la derecha superara de alguna manera su racismo explícito para empezar 136 Entrevista a Daniel Martínez HoSang y Joseph E. Lowndes | nueva sociedad | 318 a explotarlos. No es que la extrema derecha ya no sea racista ni que haya dejado de estar llena de supremacistas blancos –porque lo está–, pero hoy el enigma es cómo coexiste todo esto con el conservadurismo multirracial. Eso es lo que vemos. La derecha es una mezcla de todas estas cosas. Ambas realidades pueden coexistir. En cierto modo, se está produciendo una extraña co-constitución. Para retomar algunas observaciones sobre la supremacía blanca, ¿existe el peligro de enfatizar en exceso la presencia de una nueva derecha más diversa racial y étnicamente? Estoy pensando ahora en los argumentos que circularon inmediatamente después de la reelección de Trump, según los cuales los varones latinos fueron responsables de su victoria. ¿Existe algún riesgo en centrar demasiado la atención en el conservadurismo multirracial como un elemento del movimiento hacia la derecha? JL: Creo que es una pregunta muy pertinente y probablemente haya mucho más para decir de lo que puedo ofrecer aquí. Creo que, en cuanto a nosotros, una de las cosas que descubrimos fue que nadie hablaba de esto. Los politólogos, pero también los académicos en general, así como los periodistas y analistas liberales, se tapaban con fuerza los oídos con las manos cuando se trataba de reconocer esto como un fenómeno. Por eso prácticamente hemos tenido que gritarlo a los cuatro vientos durante los últimos años para hacerlo visible, para que la gente dejara de usar las expresiones«nacionalista blanco» o«supremacista blanco» cada vez que hablaba de la extrema derecha, o para que dejara de ignorar que todo tipo de personas puede seguir tendencias conservadoras. También existe una suerte de condescendencia en considerar que el conservadurismo no blanco solo podría ser resultado del cinismo o de una falsa Existe una suerte de condescendencia conciencia. Eso deja de lado la cuestión de la agencia de las personas de color, así que quisimos decir: miren, hay mucho más en en considerar que juego aquí. El fenómeno debe analizarse el conservadurismo no blanco solo podría ser de una manera más compleja, y no solo a través de la idea autocomplaciente de que las personas deberían ser progresistas. Sin resultado del cinismo o embargo, a veces me preocupa exagerar de una falsa conciencia en esto. Justo después de las elecciones, algunos medios liberales sugirieron que los varones latinos o negros eran los culpables de todo, lo cual es, por supuesto, un disparate total. Estamos hablando de un fenómeno de derecha mucho más amplio. Esos grupos pueden ser parte del fenómeno, pero no lo lideraron; no son la causa. Creo que existe el peligro de exagerar, pero también es tema central | ¿Una extrema derecha multirracial? 137 por eso que hay que hablar de estos temas como tendencias dentro de un movimiento más amplio. También quisiera señalar que hay que pensar en estos temas de manera interseccional. Hay que considerar cómo estas cuestiones interactúan con el género y la sexualidad. Algunas de estas incursiones en la derecha se dan a través de otros fenómenos, como los discursos incel u otros tipos de políticas misóginas, reproductivas o antitrans. Queremos remarcar que esos espacios también son potencialmente multiculturales. DH: Diría que se trata menos de un énfasis y más de la interpretación. Hay interpretaciones liberales que minimizan el nativismo y el racismo que persisten dentro de la extrema derecha. Es falsa la idea de que, si hay personas de color en la derecha, eso significa que estos espacios se han transformado y se han vuelto abiertos y acogedores. Nunca hacemos ese tipo de afirmaciones. También rechazamos la otra cara de ese argumento, que es que las personas de color inevitablemente encuentran su hogar político en el progresismo, o la idea de que, según la evidencia de su transfobia o su nativismo, han sido conservadoras en secreto desde el principio y solo necesitaban descubrirlo; eso tampoco es correcto. Otro error sería afirmar que ha habido grandes cambios en el escenario político, que a la gente ya no le importa el racismo, que ya no le importan esas formas de dominación; tampoco creo que eso sea correcto. Pero diré esto: en la encuesta de Times/Siena (13/10/2024) se les preguntaba a los latinos si, cuando Trump habla de inmigración, creen que se refiere a ellos. La mayoría respondió que no. Es un hallazgo importante. ¿Significa eso que la gente de pronto se identifica con el nativismo de una manera diferente? No lo creo, pero en medio de esta especie de régimen de vulnerabilidad y terror que enfrentan los migrantes en todas partes, no es sorprendente que la gente tema identificarse con quienes son blanco directo de esa maquinaria represiva. El efecto de eso es que se anima a más gente a decir:«Bueno, una estrategia para escapar de esa violencia y humillación es, quizás, poner mis fichas allí[en la derecha]». Eso es muy diferente a decir que la gente ya no quiere formar parte de lo que podríamos llamar un movimiento multirracial y socialmente democrático que ayude a satisfacer sus necesidades. Desde mi punto de vista, ese anhelo no ha cambiado. Sin embargo, lo sorprendente es que la gente se está preguntando, dado el fracaso del Partido Demócrata para responder a esas demandas, si existe alguna posibilidad en estas nuevas formaciones[de derecha]. JL: Creo que esa última parte es muy importante. Para subrayar lo que dice Dan, nos encontramos ahora en un momento político de mucha fluidez, en el que las instituciones de la democracia liberal ya no son capaces de gestionar 138 Entrevista a Daniel Martínez HoSang y Joseph E. Lowndes | nueva sociedad | 318 las múltiples crisis que estamos experimentando(si es que alguna vez fueron capaces de hacerlo). Esta percepción está ampliamente extendida, lo que explica por qué asistimos a un proceso de reconfiguración de las identidades políticas con un amplio abanico de posibilidades. No estamos diciendo que esto sea un telos inevitable ni una marcha hacia la derecha o la extrema derecha; aun así, la mencionada apertura está propiciando que diversos sectores sociales exploren nuevas formas de identificación política y respondan a discursos alternativos. Esa es otra razón para intervenir ahora, para que podamos tener mayor conciencia de que existen diferentes posibilidades políticas abiertas. Para que podamos ofrecer una respuesta, tenemos que liberarnos de los marcos conceptuales obsoletos y reconocer la capacidad de innovación política de la derecha. Siguiendo el ejemplo de Dan sobre la encuesta de Times/Siena y el contexto que acabas de mencionar, Joe, me parece que estos discursos e identificaciones pueden resonar muy distinto en el registro material que en el ideológico. Lo que quiero decir con esto es que identificarse con la derecha podría no tener el mismo atractivo para los latinos si Trump, como se espera, despliega el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas( ice ) en las ciudades del norte y comienza a lanzar redadas. La identificación política no va a eximir a nadie del perfilamiento racial. DH: Justo sobre ese punto, creo que se debate mucho sobre la esperanza, en parte acertada, de que cuando ocurran excesos más violentos, la gente reflexione y termine por concluir que no era eso lo que quería. Esto parece absolutamente plausible si vemos las peores formas de deportación, por ejemplo, la separación de niños de sus padres. Por otro lado, creo que la derecha ha estado construyendo paulatinamente esta división entre un tipo de sujeto indigno y otro digno, inocente y bueno –el buen sujeto negro, el buen sujeto inmigrante, el buen sujeto latino– que debería quedar exento de esas amenazas. Creo que la pregunta es: ¿qué tan efectivo será eso para atraer a la gente? Cuando el alcalde[de Nueva York, afroestadounidense] Eric Adams dijo que estaba de acuerdo con más deportaciones, argumentó que era en nombre de la protección de los inmigrantes. En cuanto a lo que dijo Joe, se trata de un proyecto activo que está en formación. Gente como Bannon cree que hay suficientes personas que pueden ser atraídas a esta forma de pensar. El libro sobre los latinos de Paola Ramos, Desertores , argumenta que este es un grupo en transformación 5 . Ha cambiado. Ahora la mayoría de los latinos 5. P. Ramos: Desertores. El auge de la extrema derecha latina y sus repercusiones en Estados Unidos , Vintage Español, Nueva York, 2024. tema central | ¿Una extrema derecha multirracial? 139 ha pasado más tiempo en eeuu[que en sus países de origen]. Una mayoría consume medios en inglés. Debemos mantener abierta la posibilidad de que su incorporación al proyecto de la derecha pueda tener éxito. Tenemos que cuestionar la idea de que los latinos experimentarán automáticamente un«retorno» o«reacción» hacia críticas a la violencia nativista. Eso dependerá de la disputa política. ¿Es posible describir una anatomía del movimiento o coalición conservadora multicultural? ¿Cuál es su impacto electoral, su presencia en el movimiento de milicias, en la política callejera fascista y en el ámbito cultural? ¿Cuál es el aglutinante que mantiene unidas a estas agrupaciones? ¿Y qué hay del papel de las mujeres y las personas queer ? ¿Cómo encajan en este proyecto? ¿Son parte del aglutinante que une a esta agrupación o a veces se los invita a participar? DH: No creo que se trate de una coalición homogénea. Mi impresión, por ejemplo, al asistir a mitines como las conferencias de Turning Point usa o los de Trump, es que no solo hay múltiples vías de entrada, sino que también hay muchas políticas, discursos y puntos de conexión que atraen a la gente. Esto también refleja las contradicciones del proyecto porque, como sabemos, hay elementos del capital que saldrán perdiendo significativamente si se producen deportaciones masivas. Lo que me ha impactado en estos espacios conservadores es que la derecha está dispuesta a tolerar cierta dosis de contradicción mientras atrae a estos «desertores». No es claro qué elemento prevalecerá. Personas de todas las razas se sienten claramente atraídas por la energía insurgente de la derecha, pero el desLa derecha está dispuesta a tolerar cierta dosis de contradicción tino final sigue siendo incierto. mientras atrae Me queda claro que especialmente la política antitrans está conectada a estos«desertores» con una crítica al establishment liberal, pero también se ha producido la incorporación de figuras como Peter Thiel y otros hombres y mujeres gays. En su libro, Paola Ramos menciona al fundador de Gays Against Groomers[Gays contra los acosadores de menores], un latino del sur de Florida. Mi argumento es que la adhesión a la derecha trasciende categorías rígidas. Resulta revelador observar cómo ese mecanismo que los politólogos denominaron«destino colectivo» –la idea de que un ataque percibido contra algún miembro de tu grupo identitario moviliza a todo el colectivo– no ha desaparecido por completo, pero ya no opera como solíamos imaginarlo. 140 Entrevista a Daniel Martínez HoSang y Joseph E. Lowndes | nueva sociedad | 318 JL: Creo que esta cuestión del aglutinante realmente importa. No dejo de buscar paralelismos históricos, no solo en relación con la derecha, sino también con otros momentos de realineamiento en la política estadounidense. Los movimientos fascistas siempre tienen esa cualidad heterogénea y desordenada. En cambio, si se observa la coalición del New Deal de 1932, vemos un presidente fuerte, en cierto modo autoritario, que llega al poder con control de ambas cámaras legislativas y el respaldo de los movimientos sociales locales, como sindicatos combativos en la industria automotriz, liberales progresistas, planificadores estatales, sumados a diversas fuerzas interesadas en cambiar las instituciones estadounidenses para consolidar una nueva relación entre el gobierno federal y los estados, o entre el Poder Ejecutivo y los demás poderes, pero aún existían instituciones funcionalmente sólidas. En contraste, ahora estamos experimentando un realineamiento con instituciones en ruinas, instituciones desacreditadas, una Corte Suprema sin legitimidad popular, un Congreso que lleva décadas fracturado, un Poder Ejecutivo que gobierna a golpe de decretos presidenciales. En tales condiciones, las cosas son muy diferentes y estamos tratando de entender qué significa todo esto, pero creo que el nacionalismo autoritario actúa como cemento ideológico de la derecha. El Partido Republicano es ahora un partido trumpista de la cabeza a los pies, completamente«maga». En cierto modo, ya no se necesitan los movimientos fascistas callejeros ni las milicias como antes, porque todo esto ha sido absorbido por el partido. Creo que esta idea del nacionalismo, en especial la retórica antiinmigrante, es clave para construir una coalición multirracial. El tema de la civilización occidental del que hablaban los Proud Boys[Muchachos orgullosos] y otros –la defensa retórica de los valores de Occidente–, es algo de lo que cualquiera puede ser parte, ¿verdad? Ahí radica su potencial multirracial. Esa era la línea de los Proud Boys. Además, la política evangélica creció enormemente en el último par de años, la derecha evangélica y el nacionalismo cristiano. Turning Point usa comenzó como una organización libertaria y luego se transformó lentamente en una agrupación de extrema derecha y cada vez más nacionalista-cristiana. Cierto tipo de política civilizatoria cristiana y, sobre todo, la política autoritaria, pueden cohesionar una formación multirracial. Como mencionó antes Dan, en una sociedad neoliberal brutalizada, se puede ser quien reparte la crueldad o quien la sufre. Es así de simple; en cierto modo, a eso se reduce esta política. Esto conecta la dimensión de género, las lógicas del capitalismo y el autoritarismo: la idea binaria de que hay ganadores y perdedores, conquistadores y conquistados. Ese es un discurso que atraviesa toda la campaña de Trump, así como todos los movimientos de ultraderecha aliados, y que explica por tema central | ¿Una extrema derecha multirracial? 141 qué la oligarquía multimillonaria abraza el trumpismo. Las elites democrátas y mediáticas no solo se arrodillan, sino que se pasan alegremente al bando de Trump porque ahí es donde están sus intereses. DH: Creo que este gesto de sumisión demócrata –arrodillarse frente al poder– revela otro argumento crucial que nosotros, y otros, hemos planteado: gran parte de esta energía de la derecha no es antagónica a las corrientes dominantes del liberalismo de mercado. Al contrario, es su máxima expresión. Esto es materialmente cierto, como cuando se señala que Trump se basa en las órdenes de deportación de Barack Obama y Joe Biden, como lo es también el hecho de que la Estamos en contra de la idea de que se trata de una fuerza externa propia coalición maga proviene de una amplia gama de sectores y corrientes políticas, etc. De este modo, estamos en contra de la que ataca el corazón del liberalismo idea de que se trata de una fuerza externa que ataca el corazón del liberalismo; más bien, en muchos sentidos surge de él y es la culminación natural de los fracasos del liberalismo. ¿Tiene la derecha multicultural un carácter de clase? Estoy pensando en dos ensayos del libro:«Hip-Hop Republicans: Understanding the Politics of Hip-Hop and Conservatism»[Republicanos del hip-hop. Entender la política del hip-hop y el conservadurismo] y«‘She’s the Sister You Never Had’: Conservative Online Women’s Magazines and the Politics of Race»[«Es la hermana que nunca tuviste». Revistas femeninas digitales conservadoras y política racial]. ¿Sugieren estos ensayos una ideología compartida generalizable de clase(media), o las figuras centrales de estos proyectos están motivadas por intereses individuales oportunistas? DH: En cuanto a la cuestión de clase, se pueden criticar los fracasos del actual desastre neoliberal y la precariedad, que no se limita a lo que uno tiene en la cuenta bancaria o al sueldo, sino que también comporta un profundo pesimismo y una sensación de vacío respecto al futuro, algo que se puede experimentar en todos los niveles de las jerarquías de clase. Los trabajadores asalariados pueden experimentar lo duro que resulta trabajar en una residencia de ancianos, pero también los profesionales que intentan salir adelante con un salario en la ciudad. No se trata tanto de lo que se le promete a un sector de la fuerza laboral, sino de los ámbitos donde la derecha ha logrado avanzar. El oportunismo, según mis observaciones, está en todas partes. Se centra principalmente en la base de apoyo de Trump. De nuevo, en estos mitines de Turning Point hay infomerciales cada 25 minutos, y todos están vendiendo algo. Esto se aplica a todas sus 142 Entrevista a Daniel Martínez HoSang y Joseph E. Lowndes | nueva sociedad | 318 plataformas, y también a los influencers de color que atraen, así que no se trata de una cosa o la otra. Este no es para ustedes solo un proyecto editorial. A principios de otoño[boreal], organizaron un simposio sobre la derecha multicultural en New Haven, Connecticut, pero no se trataba de una cumbre académica tradicional. Invitaron a activistas locales y miembros de la comunidad a participar. ¿Podrían hablarnos del simposio, en particular del último día, que permitió a los académicos conversar con profesionales de la comunidad? ¿Cuál fue la intención al estructurar la discusión de esta manera y qué pueden aprender otros académicos activistas de esta estructura? DH: Estas cuestiones políticas no pueden ser respondidas solo por académicos e investigadores; de hecho, los marcos dominantes no les han permitido a estos involucrarse y tomar estas cuestiones en serio, pero creo que sí las ven los activistas que trabajan sobre el terreno. Los activistas deben ser receptivos a los cambios que les permitan ver de otra manera. También me sorprende cuánto más flexibles son en su pensamiento los estudiantes con los que Joe y yo trabajamos. Son mucho más conscientes de esto y lo entienden. Este fenómeno requiere que muchas personas de diferentes perspectivas se junten a conversar; personas que no estén atadas a marcos explicativos estrictos sobre lo que está o no está sucediendo aquí. Recientemente compartí un taller con colegas de seiu 1199, el sindicato de trabajadores de la salud. Empezamos preguntando quiénes percibían este movimiento hacia la derecha en sus espacios de organización. Una líder comunitaria compartió que conoce a una trabajadora de atención domiciliaria maravillosamente apasionada que la acompaña a reuniones privadas para promover el sindicato. Esta trabajadora ha estado hablando bien del sindicato, pero también explicando por qué votan por Trump. Otros informan que incluso organizaciones y líderes de movimientos por los derechos de los inmigrantes están considerando votar por Trump. La manera de explicar y entender esto no va a venir de los científicos sociales. Para entender el porqué –qué piensa, siente y experimenta la gente– hay que estar en el terreno, en lugares donde se habla con personas reales. La pregunta«qué hacer» que exploramos el último día del simposio generó cierto consenso sobre las fallas y limitaciones de una política de representación que ya no responde a las necesidades de la gente. Ciertamente, no se trata de una opción por un universalismo antiidentitario y ciego al color, pero las formas predominantes de política liberal antirracista que han surgido en los últimos 20 años están en gran medida en el centro de estas deserciones, ambivalencias, etc. La brecha entre el lenguaje y las experiencias materiales del mundo de la gente es parte de lo que la derecha ha priorizado. tema central | ¿Una extrema derecha multirracial? 143 JL: Nos encontramos en un momento histórico de fracaso de las instituciones liberales, un momento de cambios económicos radicales y de una policrisis. Resulta que el antirracismo liberal ni siquiera era antirracista, pero, en cualquier caso, no era adecuado. Nunca lo fue. Responder mediante modelos de diversidad, equidad e inclusión(dei), diseñados únicamente para ayudar a las personas de color en un nivel representativo y elitista, no será suficiente. La versión progresista de la emancipación nunca estuvo a la altura del desafío y, con una presión creciente, esto es lo que ha creado las condiciones para nuevos tipos de poder fascista. DH: Creo que también existe una oportunidad aquí, en la medida en que esto está forzando una ruptura con conjuntos de estrategias y aspiraciones políticas que nunca iban a construir algo mucho más duradero y sólido. Ha expuesto algo que la izquierda y los liberales tuvieron que afrontar, y en ese sentido, ciertamente no lo consideraría algo bueno, pero ha dejado claro que lo que debemos hacer ahora no es simplemente insistir en viejas teorías sobre identidades o en que existe una única política de clase que pueda unir a las personas. Lo que este fenómeno revela es lo dinámico y cambiante que es este momento. Todos los momentos de cambio abren nuevos tipos de brechas, lo cual se relaciona en parte con tu pregunta sobre crear espacios donde la gente pueda compartir y comprender qué está sucediendo, en lugar de llegar con un conjunto de fenómenos e intentar encajarlos en un marco que damos por sentado. Tenemos ideas e intuiciones, pero no tenemos una única forma de decir que esto es lo que el surgimiento de una derecha multicultural revela sobre la verdadera estructura de las formaciones sociales. Re­vis­ta de Cultura y Ciencias Sociales 2025 Gi­jón N o 123 PENSAR EN ESPAÑOL EN EL SIGLO XXI Suscripciones Suscripción personal: 40 euros Suscripción bibliotecas e instituciones: 55 euros Suscripción internacional: Europa- 85 euros(incluye gastos de envío) América y otros países- 110 euros(incluye gastos de envío) Suscripción digital: 30 euros Ábaco es una publicación trimestral de cicees , C/ La Muralla N o 3, entlo. 33202 Gijón, España. Apartado de correos 202. Tel./Fax:(34 985) 31.9385. Correo electrónico:, . Página web:. Oligarcas intelectuales legisladores Evgeny Morozov Con carteras de inversión que funcionan como argumentos filosóficos, los multimillonarios de la elite tecnológica buscan hoy adaptar la realidad a sus propias hipótesis y apuestas. El anaquel de libros ha suplantado al yate como principal barómetro de estatus. Y estos nuevos oligarcas intelectuales fabrican ideas con la eficiencia de una cadena de montaje: audaces, desconcertantes, distópicas. Produce una cierta emoción confusa presenciar, a lo largo de los últimos años, la gran cantidad de ideas audaces, a menudo desconcertantes y en ocasiones horrorosas que surgen de las filas de la elite tecnológica de Estados Unidos. Pensemos en las herejías de Balaji Srinivasan y Peter Thiel, quienes, al celebrar el«Estado en red» 1 y las ciudades flotantes en alta mar ( seasteding ) 2 , han concebido una doctrina de escape para los aristócratas digitales. Donde Srinivasan imagina feudos de blockchain con ciudadanía a la carta y fuerzas policiales en la modalidad pay-per-view 3 , Thiel anhela Evgeny Morozov: escritor e investigador bielorruso, estudia las implicaciones políticas y sociales de la tecnología. Es autor, entre otros libros, de El desengaño de internet. Los mitos de la libertad en la red (Destino, Barcelona, 2012) y La locura del solucionismo tecnológico (Katz/Clave Intelectual, Madrid, 2015). Palabras claves: capital de riesgo, oligarcas intelectuales, tecnología, Silicon Valley, Estados Unidos. Nota: la versión original de este artículo, en inglés, se publicó en The Ideas Letter , 3/4/2025. Traducción: Carlos Díaz Rocca. 1. Ver B. Srinivasan: The Network State , disponible en. 2. Joe Quirk y Patri Friedman: La colonización del mar , Innisfree, Londres, 2017. 3. Gil Durán:«The Tech Baron Seeking to Purge San Francisco of‘Blues’» en The New Republic , 26/4/2024. tema central | Oligarcas intelectuales legisladores 145 plataformas oceánicas donde los ricos puedan flotar más allá del alcance de los Estados, mientras sus fantasías libertarias se mecen como yates de lujo en aguas internacionales 4 . En otros ámbitos, la sobredosis solucionista de Silicon Valley ha inflado una burbuja de ideas que rivaliza con las financieras: un mercado frívolo donde la cotización de los grandes relatos sube más rápido que las stock options . Así, Sam Altman bosqueja despreocupadamente planes de acción planetarios para la(no) regulación de la inteligencia artificial 5 , e incluso para garantizar el bienestar de la ia(«¡capitalismo para todos!» 6 ), mientras los criptoacólitos(Marc Andreessen, David Sacks) 7 , los aspirantes a colonizadores celestiales(Elon Musk, Jeff Bezos) 8 y los revivalistas nucleares (Bill Gates, Bezos, Altman) ofrecen sus propias soluciones ambiciosas y apasionantes a problemas de origen aparentemente desconocido 9 .(¿Quién está consumiendo toda esta energía que de repente necesitamos con tanta urgencia? Un verdadero misterio, sin duda). Pero temas más mundanos, desde la política exterior hasta la defensa, son también para ellos una preocupación creciente. Eric Schmidt –un hombre cuya personalidad podría confundirse con un documento de Google Docs en blanco– no solo escribió dos libros junto con Henry Kissinger, sino que también colabora regularmente con Foreign Affairs y otras fábricas similares de dogmas y catastrofismos . Y está en la búsqueda de temas importantes y sustanciosos, como los que exigen solemnes asentimientos en los almuerzos de los think tanks .«Ucrania está perdiendo la guerra contra los drones», proclama un artículo suyo de enero de 2024 10 . ¿Será este –pura coincidencia, seguramente– el mismo Eric Schmidt que, apenas unos meses antes, lanzó una empresa de drones? Ahora que las elites tecnológicas se han sumado al festín, la especulación sobre el futuro de la guerra, que alguna vez fuera dominio exclusivo de «intelectuales de la defensa» que mascullaban por lo bajo en la Corporación 4. J. Quirk:«Peter Thiel Speaks for 6 Minutes about Seasteading» en The Seasteding Institute, 25/9/2018, disponible en. 5. Pranav Dixit:«‘ai Will Impact Geopolitical Balance’: Sam Altman Pitches iaea-Like Body for ai Regulation on Bill Gates’ Podcast» en Business Today , 12/1/2024;«Openai ceo Says Possible to Get Regulation Wrong, but Should not Fear It» en Reuters , 25/9/2023. 6. S. Altman:«Moore’s Law for Everything» en moores.samaltman.com , 16/3/2021. 7. Erin Griffith y David Yaffe-Bellany:«How Crypto Insiders Turned‘Debanking’ Into a Political Storm» en The New York Times , 10/12/2024. 8. Thomas Moore:«World’s Richest Men Elon Musk and Jeff Bezos Heading for Space Showdown» en Sky News , 17/1/2025. 9. Keith Speights:«Billionaires Bill Gates, Jeff Bezos, and Sam Altman Are Investing in Nuclear Energy Hand Over Fist. Should You?» en Nasdaq , 11/11/2024. 10. E. Schmidt:«Ukraine Is Losing the Drone War» en Foreign Affairs , 22/1/2024. 146 Evgeny Morozov | nueva sociedad | 318 rand 11 , se ha convertido en un entretenimiento en horario estelar. Alex Karp, de Palantir, y Palmer Luckey, de Anduril –con fortunas combinadas que superan los 11.000 millones de dólares–, se hacen pasar por rudimentarios Davides que luchan contra los derrochadores Goliats del Pentágono. Inevitablemente, Elon Musk, el Zelig del tecnocapitalismo, también tiene opiniones firmes sobre el tema: en las guerras del futuro, que priorizan la destrucción de infraestructura –opinó en una reciente aparición en West Point–,«cualquier sistema de comunicación terrestre, como cables de fibra óptica y torres de telefonía móvil, será destruido» 12 . ¡Qué casualidad que haya alguien que ya maneja una empresa de internet satelital para salvarnos! Los«intelectuales específicos» de Michel Foucault, que ganaban su autoridad gracias a su dominio técnico especializado, resultan anacrónicos al lado de alguien como Palmer Luckey, el niño prodigio de la realidad virtual reconvertido en contratista de Defensa. Tras haber cambiado el saco de tweed por ojotas, shorts cargo y una camisa hawaiana, se pavonea en las entrevistas proclamándose«un propagandista» dispuesto a«tergiversar la verdad» 13 . En este nuevo panteón, el sobrio analista de la era de la Guerra Fría da paso a un nuevo arquetipo: espectacularmente rico, adicto al estrellato e ideológicamente descarado. Descalificar a estos fundadores de empresas y ejecutivos como simples showmen –más«oferta pública» que«intelectuales públicos»– sería un error. Para empezar, fabrican ideas con la eficiencia de una cadena de montaje: sus posteos en blogs, podcasts y Substack avanzan con la sutileza de un tren de carga. Y sus«polémicas opiniones», pese al envoltorio vulgar, suelen basarse en diversas tradiciones filosóficas. Por lo tanto, lo que parece comida chatarra No es de sorprender que el bibliófilo intelectual – nuggets ultraprocesados de pensamiento fritos en capital de riesgo– esconde a menudo ingredientes saludables procedentes multimillonario sea de una despensa gourmet bastante sofisticada. el nuevo fetiche de Silicon Valley No es de sorprender que el bibliófilo multimillonario sea el nuevo fetiche de Silicon Valley, y que el anaquel de libros haya suplantado al yate como principal barómetro de estatus 14 . Un anaquel repleto de hits extraños e improbables: Albert O. Hirschman seguramente se sorprendería al ver 11. Organización creada en 1948 por la Douglas Aircraft Company para ofrecer servicios de investigación y análisis a las Fuerzas Armadas de eeuu[n. del e.]. 12.«Inside West Point: The Future of Technology in Warfare with Mr. Elon Musk» en canal de YouTube de West Point, 5/2/2025, disponible en. 13. Elke Schwarz:«The Silicon Valley Venture Capitalists Who Want to‘Move Fast and Break Things’ in the Defense Industry» en The Conversation , 16/1/2025. 14. Henry Farrell:«Silicon Valley’s Reading List Reveals Its Political Ambitions» en Bloomberg , 21/2/2025. tema central | Oligarcas intelectuales legisladores 147 el poderoso análisis de su libro Salida, voz y lealtad utilizado para construir Estados en red, ciudades privadas y colonias flotantes 15 . Los devaneos de Thiel con Leo Strauss y René Girard de los que tanto se ha hablado constituyen solo una rama de este árbol genealógico filosófico. Otra rama, más robusta, corresponde a Karp, cuya tesis doctoral sobre Adorno y Talcott Parsons funciona ahora como base intelectual para el imperio de la vigilancia de Palantir. Sus comunicaciones con los inversores llegan adornadas de citas eruditas; hace poco hizo acto de presencia en ellas Samuel Huntington. Sin embargo, de alguna manera, la« Realpolitik para optimistas» de Karp parece decididamente antiadorniana.«La capacidad de eeuu para organizar la violencia de una manera superior», dijo en Fox Business en marzo,«es la única razón por la que el mundo mejoró durante los últimos(...) 70 a 80 años» 16 . La Escuela de Fráncfort va hacia el Nasdaq, haciendo una parada en la cia: donde Adorno y Horkheimer vieron que la racionalidad de la Ilustración ocultaba violencia, Karp ve que la violencia organizada revela los beneficios globales de la hegemonía estadounidense y una lucrativa oportunidad de obtener ganancias para ayudar a mejorar aún más su organización(¡esta vez, con algoritmos, drones e ia!). La retórica militante de Karp expone la impaciencia de Silicon Valley ante el pensamiento divorciado de la acción. Karl Marx seguramente brindaría por su giro hacia la praxis: en lugar de simplemente«discutir el mundo», tienen la voluntad, los medios y ahora, aparentemente, las«pelotas» para cambiarlo 17 . El regreso de Trump les ha otorgado canales directos hacia la maquinaria federal: ahora Andreessen juega a ser coach de contrataciones, Thiel ubica a sus lugartenientes en el gobierno y los confederados de Musk campan a sus anchas por el Departamento de Eficiencia Gubernamental (doge, por sus siglas en inglés) 18 . ¿Su estrategia? La misma que demolió «industrias dinosaurio»: perturbar primero, eliminar después. Los vocabularios taxonómicos en los que hemos confiado –con sus pulcras categorías de«elites»,«oligarcas»,«intelectuales públicos»– se quedan cortos ante esta nueva especie. Los reyes filósofos de Silicon Valley no son simplemente los patrocinadores de antaño que financiaban think tanks u organizaciones sin fines de lucro, ni son plutócratas accidentales que garabatean 15. A. O. Hirschman: Salida, voz y lealtad. Respuestas al deterioro de empresas, organizaciones y Estados , fce, Ciudad de México, 1977. 16. Video disponible en Conservative War Machine: tuit, 13/3/2025,. 17. Raphael Sätter:«Exclusive: doge Staffer‘Big Balls’ Provided Tech Support to Cybercrime Ring, Records Show» en Reuters , 26/3/2025. 18. Este artículo fue escrito antes de la sonada salida de Musk del gobierno[n. del e.]. 148 Evgeny Morozov | nueva sociedad | 318 manifiestos entre la compra de un yate y otro. Han diseñado un híbrido más agresivo: carteras de inversión que funcionan como argumentos filosóficos, posiciones de mercado que operacionalizan convicciones. Y mientras los multimillonarios de la era industrial construían fundaciones para inmortalizar sus cosmovisiones, estos personajes erigen fondos de inversión que también funcionan como fortalezas ideológicas. Es la evolución hegeliana del capitalismo(tesis) al filantrocapitalismo(antítesis) y a la guerra cultural como negocio(síntesis). Consideremos el campo de batalla de la inversión ética, ese confesionario corporativo con la marca esg(criterios ambientales, sociales y de gobernanza, en español asg), donde los dudosos intentos de Wall Street de medir la virtud como un informe trimestral de ganancias se han convertido en un detonante de la guerra cultural. Para los no iniciados, los criterios esg representan el reconocimiento tardío por parte del mundo financiero de que quizás contaminar ríos, explotar a la mano de obra y designar juntas directivas compuestas exclusivamente por compinches de golf podría eventualmente afectar los resultados. Las empresas reciben puntuaciones esg que supuestamente miden su compromiso ambiental, su responsabilidad social y sus prácticas de gobernanza: una especie de calificación crediticia moral para las corporaciones ansiosas de demostrar que han evolucionado más allá de explotar a cielo abierto tanto la naturaleza como la dignidad humana. Lo peculiar –casi perversamente fascinante– es cómo las elites de Silicon Valley han desplegado su artillería en este campo de batalla, en apariencia tan alejado de sus reinos digitales. El drama, que se ha desarrollado en buena medida en los últimos años, avanzó como una inevitabilidad mecánica: el desprecio de Musk(«una estafa») 19 , la denuncia de Chamath Palihapitiya («un completo fraude») 20 , los rituales funerarios que le preparó Andreessen («idea zombi») 21 . Pero estos hombres trascienden la simple opinión. Cuando la praxis llama, Silicon Valley responde con inversión, no con mera filantropía. Poco después de comparar los criterios esg con el comunismo chino y tacharlos de«cártel ideológico» 22 , Thiel financió Strive Asset Management, un fondo 19. Eloise Barry:«Why Tesla ceo Elon Musk Is Calling esg a‘Scam’» en Time , 25/5/202. 20.«esg Investing Is‘A Complete Fraud’, Says Venture Capitalist Chamath Palihapitiya» en cnbc , 26/2/2020, disponible en. 21. Melia Russell:«Melia Marc Andreessen Is Getting Raked Over the Coals for Calling Social Responsibility the‘Enemy’» en Business Insider , 17/10/2023. 22.«Peter Thiel Eviscerates the esg Movement», video en Balaji Srinivasan Clips , 22/10/2022, disponible en. tema central | Oligarcas intelectuales legisladores 149 © Nueva Sociedad/ Tropiwhat 2025 Fernando Norat , conocido como Tropiwhat, es un ilustrador de Aibonito, Puerto Rico. Es candidato doctoral en Historia del Caribe en la Brown University. Sus ilustraciones se enfocan en Puerto Rico y su gente. Ha trabajado para el New York Times , npr, el Museo de Diseño Cooper Hewitt, el Smithsonian, el Centro de Estudios Puertorriqueños de Hunter College y Rimas Entertainment, entre otros. Instagram:<@tropiwhat>. 150 Evgeny Morozov | nueva sociedad | 318 de inversión anti-esg.(En ese entonces lo dirigía Vivek Ramaswamy, antiguo lugarteniente de Musk en el doge que basó toda la campaña presidencial en un único tema: atacar al«capitalismo woke » 23 ). Andreessen, tras haber apoyado un fondo de inversión pro-maga llamado New Founding, ayudó también a fundar 1789 Capital, otro bastión anti-esg hoy apuntalado por Don Trump Jr. ¿Su genialidad? Convertir posturas intelectuales en arbitraje de mercado, mientras manejan(y a menudo poseen) megáfonos digitales para remodelar la realidad misma contra la que apuestan sus inversiones. ¿Ha labrado la huella intelectual de Silicon Valley surcos más profundos de lo que creíamos? Mientras personajes como Andreessen hacen cosplay como intrépidos«Little Tech» 24 , ¿qué tal si son algo más grande que lo que sugiere esta pantomima? Una hipótesis se cierne ante nosotros, espinosa e inquietante: ¿y si nuestras elites tecnológicas multitasking son las mismas fuerzas –astutas, poderosas, a veces delirantes– que impulsan la«transformación estructural» de la esfera pública que Jürgen Habermas diagnosticó en sus primeros escritos? El joven Habermas –antes de que la teoría de sistemas inflara su prosa y los matices diluyeran su furia– identificó al villano con una claridad meridiana: la decadencia del debate crítico y abierto se debía a la influencia corruptora del poder concentrado. Nunca se han pronunciado palabras más ciertas. Y, sin embargo… Al actualizar su análisis de 1962 en 2023, Habermas, el académico patricio, optó por hacer alboroto por temas como la«dirección algorítmica», una curiosa inquietud similar a ponerse a ajustar marcos de fotos mientras la casa se hunde en un socavón. Hoy resulta cada vez más evidente que son los oligarcas tecnológicos –y no sus plataformas controladas por algoritmos– quienes representan el mayor peligro. Su arsenal combina tres herramientas letales: gravedad plutocrática(fortunas tan enormes que distorsionan la física básica de la realidad), autoridad oracular(sus visiones tecnológicas tratadas como profecías inevitables) y soberanía de plataformas(la propiedad de las intersecciones digitales donde se desarrolla la conversación de la sociedad). La t​​oma de control de Twitter(ahora x) por parte de Musk, las estratégicas inversiones de Andreessen en Substack, el cortejo de Peter Thiel en Rumble, el YouTube conservador: han colonizado tanto el medio como el mensaje, el sistema y el mundo vital. 23. Ver Hannah Levontova:«How‘Woke Capitalism’ Became a Right-Wing Obsession» en Mother Jones , 1/2-2024. Ramaswamy fue precandidato a la Presidencia de eeuu en las elecciones de 2024 pero se retiró en enero de 2024, luego de quedar en cuarto lugar en el caucus de Iowa[n. del e.]. 24. M. Andreessen y Ben Horowitz:«The Little Tech Agenda», 5/7/2024, disponible en. tema central | Oligarcas intelectuales legisladores 151 Debemos actualizar nuestras taxonomías para dar cuenta de esta nueva especie de oligarcas intelectuales. Si el intelectual público de ayer se parecía a un meticuloso arqueólogo que excavaba metódicamente artefactos culturales para exhibirlos en revistas literarias eruditas, el modelo actual es el experto en demoliciones que tiende explosivos ideológicos a través de estructuras sociales enteras y No escriben sobre los detona desde la distancia segura que ofreel futuro; lo instalan, cen sus cuentas offshore . No escriben sobre el futuro; lo instalan, poniendo a prueba teorías en poblaciones inconscientes en el experimento no regulado más vasto de la historia. Lo que los distingue de las elites adineradas poniendo a prueba teorías en el experimento no regulado más vasto del pasado no es la avaricia, sino la verborragia: de la historia una producción torrencial que agotaría incluso a Balzac. Allí donde los señores de la industria financiaban think tanks para blanquear intereses convirtiéndolos en policy papers , nuestros intelectuales oligarcas han prescindido del intermediario. Olvídense de los algoritmos: los intelectuales oligarcas dirigen la conversación misma, y ​l​o hacen con granadas de memes filosóficos. Lanzadas a las 3 a.m. en x, invariablemente se convierten en titulares internacionales para la hora del desayuno. ¿Dónde deberíamos situar a personajes como estos en los debates tradicionales sobre los intelectuales? A fines de la década de 1980, Zygmunt Bauman delineó dos arquetipos intelectuales: los«legisladores», que descendían de las cimas de las montañas con los mandamientos de la sociedad grabados en piedra, y los«intérpretes», que se limitaban a traducir entre dialectos culturales sin prescribir reglas universales. Rastreó la erosión de la actitud legislativa causada por la posmodernidad. Los grandes relatos murieron. La autoridad universal languideció. Todo lo que quedó fue interpretación. Nuestros intelectuales oligarcas comienzan como intérpretes por excelencia. Se posicionan como médiums tecnológicos, canales pasivos para futuros inevitables. ¿Su don especial? Interpretar las hojas de té del determinismo tecnológico con perfecta claridad. No prescriben; simplemente traducen el evangelio de la inevitabilidad. Esto cumple la función«intelectual» de su identidad de doble hélice. Pero la cadena de adn oligárquica se enrosca con más fuerza. Munidos de sus visiones proféticas, exigen sacrificios específicos: del público, del gobierno y de sus empleados. Altman aborda vuelos de lujo entre capitales como un Kissinger tech , ofreciendo tratados de paz para guerras de inteligencia artificial que ni siquiera han comenzado. Musk diagrama el destino cósmico de la humanidad con la certeza de un plan quinquenal soviético. Thiel y Karp 152 Evgeny Morozov | nueva sociedad | 318 reformulan la estrategia de defensa, mientras Andreessen reinventa el dinero y Srinivasan, la gobernanza. Su talento interpretativo se transforma, como un camaleón, en mandato legislativo. En el proceso, los intelectuales oligarcas de Silicon Valley han construido las puertas de una catedral a partir de lo que los posmodernos alguna vez redujeron a escombros: un gran relato con la palabra«tecnología»(pero también «disrupción»,«innovación»,«inteligencia artificial general») inscripta en cada El magnate tecnológico, que antes piedra y cargado con el peso de la inevitabilidad. Hojean volúmenes como What Technology Wants [Lo que quiere la tecnología], se contentaba con predecir el futuro, ahora reclama que de Kevin Kelly, no como lectores, sino como editores, anotando sus propias exigencias entre líneas. El magnate tecnológico, que antes se contentaba con predecir el futuro, nos ajustemos a él ahora reclama que nos ajustemos a él. La metamorfosis alcanza su etapa final no en manifiestos ni en hilos de tuits, sino en la colonización de los salones del poder en Washington. Obsérvenlos deslizarse de la sala de juntas a la Sala del Gabinete, con la suavidad del mercurio y el impulso de su propósito, tras haber fusionado magistralmente interpretación y legislación: primero profetizan las exigencias de la tecnología, luego diseñan políticas para satisfacer a los dioses que ellos mismos inventaron. Mientras que los soldados de la Guerra Fría de rand susurraban en los pasillos del Pentágono, nuestros intelectuales oligarcas orquestan la sinfonía de la realidad: controlando las plataformas mediáticas, desplegando capital de riesgo como en bombardeos de saturación y perfeccionando la estrategia de«inundar la zona» de Steve Bannon al nivel de una ciencia hidráulica 25 . Combinando poderes antes dispersos entre diversos ámbitos sociales, proponen futuros el lunes, los financian el martes y fuerzan su materialización el viernes. ¿Y quién cuestiona a los profetas cuyas revelaciones previas dieron a luz a PayPal, Tesla y Chatgpt? Su derecho divino a predecir emana de su probada divinidad. Sus pronunciamientos enmarcan el afianzamiento y la expansión de sus propias agendas no como intereses corporativos, sino como la única posibilidad de salvación del capitalismo. El«Manifiesto tecno-optimista» 26 –esa encíclica digital que urge a eeuu a«construir» en lugar de lamentarse– rebosa de referencias al estancamiento económico y prescribe la audacia empresarial 25. Luke Broadwater:«Trump’s‘Flood the Zone’ Strategy Leaves Opponents Gasping in Outrage» en The New York Times , 28/6/2025. 26. M. Andreessen:«The Techno-Optimist Manifesto», 16/10/2023, disponible en. tema central | Oligarcas intelectuales legisladores 153 como único antídoto contra la esclerosis sistémica. Invocando a Nietzsche y Marinetti 27 , legisla la aceleración como virtud y condena el impulso cauteloso como herejía.«Creemos que no hay ningún problema material –entona– que no pueda resolverse con más tecnología». Esto no es solo una declaración, es un catecismo para el futuro anhelado. Thiel, en su insistencia permanente en que Occidente ha perdido su capacidad para la innovación audaz, también evoca la imagen de un desierto tecnológico que Silicon Valley debe irrigar. Mientras tanto, Altman ejecuta un baile de dos pasos: primero declara que la ia devorará puestos de trabajo y luego postula la renta básica universal como única solución lógica, no solo con florituras retóricas, sino con dólares para investigación y con Worldcoin, su otra startup menos conocida(después de todo, ¿por qué no cobrar, ¡quizás a perpetuidad!, a cambio de permitirle a Sam Altman escanear tu iris?). Estas no son solo perogrulladas egoístas, sino imperativos existenciales: rechacemos sus propuestas y veremos cómo la civilización se desmorona. Esta autopromoción mesiánica –oligarcas tecnológicos que se autoproclaman portavoces oficiales de la humanidad– llevaría a Antonio Gramsci a echar mano apresuradamente de sus Cuadernos de la cárcel . El marxista italiano teorizó sobre los«intelectuales orgánicos» como voces que surgen de las clases ascendentes, especialmente el proletariado, y traducen intereses particulares en imperativos universales en la batalla por la hegemonía cultural. ¿La amarga conclusión? El capital ha vencido a la izquierda en su propio juego: los intelectuales oligarcas ahora funcionan como los intelectuales orgánicos no oficiales del capital, y el capitalismo ha perfeccionado en una década lo que los socialistas no lograron en un siglo. Entre la fría aritmética de la búsqueda de ganancias y el teatro mesiánico del salvataje de la civilización se extiende la contradicción más reveladora de los intelectuales oligarcas: deben extinguir las mismas llamas revolucionarias que sus imperios avivaron. Su campaña obsesiva contra el wokismo revela el reflejo más antiguo del poder: la contención de sus propias contradicciones. Observemos a Musk denunciar el«virus mental woke » 28 , o a Karp atacar al wokismo acusándolo de ser«una forma de religión pagana superficial» 29 . Mientras tanto, Andreessen retrata las universidades de elite como seminarios 27. Filippo Tommaso Marinetti(1876-1944) fue el impulsor del movimiento futurista, la primera vanguardia italiana del novecento , que sirvió como base para el fascismo[n. del e.]. 28. Anthony Robledo:«Musk Says Estranged Child’s Gender-Affirming Care Sparked Fight against ‘Woke Mind Virus’» en usa Today , 22/7/2024. 29. Ben Werdmuller:«Palantir’s Earnings Call Rhetoric Is Terrifying» en werdi / o , 8/5/2024. 154 Evgeny Morozov | nueva sociedad | 318 marxistas que producen«comunistas que odian a eeuu» 30 . Joe Lonsdale, otro magnate tecnológico(y cofundador de Palantir), ha sido el impulsor de la Universidad de Austin, la universidad antiwoke que espera producir en masa «capitalistas que amen a eeuu». Rastrear los orígenes de esta ansiedad oligárquica requiere revisar las predicciones de Alvin Gouldner sobre el ascenso de la«Nueva Clase» a finales de la década de 1970. Gouldner identificó una« intelligentsia técnica» cuyo adn llevaba en sí mismo un potencial revolucionario. Si bien parecían dóciles –«solo desean disfrutar de sus obsesiones opiáceas con acertijos técnicos»–, su objetivo fundamental era«revolucionar permanentemente la tecnología», desestabilizando los cimientos culturales y la arquitectura social con su negativa a adorar a los dioses del pasado. La alianza que Gouldner vislumbró –ingenieros racionales uniendo fuerzas con intelectuales de la cultura para desafiar al capital atrincherado– constituía su«Nueva Clase», una fuerza potencialmente revolucionaria frenada por sus propios privilegios. Como demostraron las décadas posteriores, la utopía de Gouldner nunca se materializó del todo(aunque reaccionarios como Steve Bannon y Curtis Yarvin, con su noción conspirativa de«la Catedral», podrían discrepar). Sin embargo, Silicon Valley surgió como una extraña excepción. Sus bases –si no siempre sus generales– se impregnaron de ideales contraculturales, defendiendo la diversidad y las jerarquías aplanadas. Investigadores que exploran las trincheras tecnológicas han documentado el surgimiento de una«subjetividad posneoliberal», una conciencia alérgica a la desigualdad y cada vez más hostil a la teología empresarial que demandaba entregar por completo la vida privada como ofrenda en el altar corporativo 31 . La evidencia no es meramente anecdótica. Un exhaustivo estudio 32 que rastreó las donaciones a entidades políticas realizado en 2023 entre 200.000 empleados de 18 industrias reveló que los trabajadores tecnológicos se caracterizaban particularmente por su mentalidad antisistema, solo superados en su fervor liberal-progresista por los bohemios del arte y el espectáculo. La fuente de esta radicalidad reside precisamente en aquello en que Gouldner depositaba su fe: lo que llamó«cultura del discurso crítico» inherente al trabajo técnico mismo 33 . Así, los investigadores descubrieron que los 30. Ross Douthat:«How Democrats Drove Silicon Valley Into Trump’s Arms» en The New York Times , 17/1/2025. 31. Robert Dorschel:«A New Middle-Class Fraction with a Distinct Subjectivity: Tech Workers and the Transformation of the Entrepreneurial Self» en The Sociological Review vol. 70 N o 6, 2022. 32. Niels Selling y Pontus Strimling:«Liberal and Anti-Establishment: An Exploration of the Political Ideologies of American Tech Workers» en The Sociological Review vol. 71 N o 6, 11/2023. 33.«Alvin Gouldner on the New Class& the Culture of Critical Discourse», disponible en. tema central | Oligarcas intelectuales legisladores 155 empleados no técnicos de las mismas empresas tecnológicas no mostraban esta disposición rebelde, lo que confirma que es la programación en sí, y no la mera proximidad a las mesas de ping pong, lo que contribuye a su mentalidad disidente. Lo más revelador de ese estudio era la profunda brecha entre los trabajadores tecnológicos liberales y sus jefes de derecha: una brecha más amplia que en cualquier otra industria, excepto en dos. Esa brecha era una bomba de tiempo y estalló al comienzo del primer gobierno de Donald Trump. Motivados p​​ or sus políticas torpemente ejecutadas, pero agresivas –respecto a inmigración, raza y guerra–, los empleados de Silicon Valley pasaron de ser obedientes tecleadores a ser disidentes digitales. Impulsados ​p​ or las redes sociales y las crecientes tensiones raciales que siguieron al asesinato de George Floyd a manos de oficiales de la policía, los trabajadores tecnológicos surgieron como un desafío imprevisto. Los oligarcas se vieron emboscados desde adentro: sus legiones de tendencia progresista se negaban repentinamente a prestar su arte técnico a las máquinas de guerra del Pentágono 34 o a la directiva de deportación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas(ice) 35 . Estas revueltas –en Google, Microsoft y Amazon– amenazaron no solo los acuerdos contractuales, sino el mismísimo pacto que unía a Silicon Valley con el complejo industrial-militar. El segundo frente de la rebelión –la conciencia climática– surgió con fervor evangélico cuando los empleados de Amazon presentaron su manifiesto verde, declarándose capaces de«ampliar las fronteras de lo posible» para la salvación del planeta 36 . Para los oligarcas, esta doble reIncapaces de reprogramar su belión contra el militarismo y en favor del ambientalismo –sin mencionar otros dolores de cabeza, como los criterios esg– representaba un tumor maligno que requería ser fuerza laboral, los intelectuales oligarcas de Silicon Valley rápidamente extirpado. adoptaron una Incapaces de reprogramar su fuerza laboral por medios directos, los intelectuales oligarcas de Silicon Valley adoptaron una solución más elegante: condenar la infiltración woke solución más elegante: condenar la infiltración woke 34. Daisuke Wakabayashi y Scott Shane:«Google Will Not Renew Pentagon Contract That Upset Employees» en The New York Times , 1/6/2018. 35. Sheera Frenkel:«Microsoft Employees Protest Work With ice, as Tech Industry Mobilizes Over Immigration» en The New York Times , 19/6/2018. 36. James F. Peltz:«Jeff Bezos Expanded Amazon’s Climate Change Pledge. His Workers Want More» en Los Angeles Times , 20/9/2019. 156 Evgeny Morozov | nueva sociedad | 318 con la devoción de los cazadores de brujas medievales, mientras ocultaban la seguridad nacional detrás de la retórica del deber patriótico. Karp, tras haber coronado al wokismo como el«riesgo fundamental para Palantir y eeuu», ahora exigía lealtad geopolítica a sus siervos asalariados. Deben apoyar a Israel y oponerse a China 37 ; quienes no estén de acuerdo tienen libertad de buscar empleo en otro lugar. Como dijo ante su audiencia en Davos en 2023,«queremos[empleados] que deseen estar del lado de Occidente. Pueden no estar de acuerdo con eso, benditos sean, pero no trabajen aquí» 38 . Recientemente, Andreessen incluso le confió al Times que no era raro sospechar que algunos empleados se incorporaban a empresas tecnológicas con el objetivo explícito de destruirlas desde dentro 39 . La estrategia detrás de todas estas declaraciones es brutalmente simple: realinear a la intelligentsia tecnológica con el poder del viejo dinero, depurando sus filas de pensamiento subversivo. El sueño de Gouldner de una alianza técnico-cultural se ha fracturado, destrozado por los telegramas de despido, las burlas contra la conciencia social como una debilidad y la paranoia patriotera por la competencia china. Los intelectuales oligarcas han emergido como una entidad social estable y coherente, como subproducto de esta batalla por la hegemonía. Y cierLos intelectuales tamente no se retirarán ni siquiera después de haber aplastado a sus enemigos woke y oligarcas llegan a la amantes de los criterios esg. Llegan a la Washington de Trump no como invitados, Washington de Trump no como invitados, sino como arquitectos. Su maquinaria de distorsión de la realidad –la hidráulica sino como arquitectos del dinero, el dominio de las plataformas, las burocracias que se arrodillan para transformar la fantasía privada en políticas públicas– ejerce una fuerza sin precedentes. Carnegie y Rockefeller inspiraban respeto, pero carecían de este arsenal letal: el megáfono de las redes sociales, el aura de celebridad, la motosierra del capital de riesgo, la llave maestra del Ala Oeste de la Casa Blanca. Al reescribir las regulaciones, canalizar los subsidios y recalibrar las expectativas públicas, los intelectuales oligarcas transmutan sueños febriles –feudos de blockchain , propiedades en Marte– en futuros aparentemente plausibles. 37. Alexander C. Karp y Nicholas W. Zamiska:«Why Silicon Valley Lost Its Patriotism» en The Atlantic , 12/2/2025. 38. Ryan Browne:«Palantir ceo Tells Tech Workers Who Don’t Like the Company’s Military Deals,‘Don’t Work Here’» en cnbc , 18/1/2023. 39. R. Douthat: ob. cit. tema central | Oligarcas intelectuales legisladores 157 Afortunadamente, lo que parece la fortaleza monolítica del poder tecnooligárquico oculta fallas estructurales invisibles para los observadores devotos. Su aparente capacidad de distorsionar la realidad a su antojo se debilita a sí misma, paradójicamente, al construir cámaras de eco que asfixian el esencial espíritu crítico, al tiempo que celebran la libertad de expresión. Divorciados del toque cáustico de los hechos sin adornos, estos pontífices de Silicon Valley pierden sus instrumentos de navegación. Y en un paisaje ya saturado de culto a los fundadores, el contacto con la verdad sin filtros se vuelve cada vez más escaso.(¡No cuenten con hagiógrafos de la corte como Walter Isaacson 40 para que se las diga!). Esta es una de las muchas formas en que la política no se parece en nada a los negocios. El capitalismo de riesgo estándar sigue enfrentándose al frío dictamen del mercado. Los inversores de capital de riesgo que coronaron a WeWork como el futuro del trabajo vieron cómo las realidades de la pandemia pinchaban su burbuja. El mercado, por muy defectuoso que sea, suele poner a prueba las hipótesis de inversión. Pero el poder oligárquico ofrece una tentación aún más oscura: ¿por qué ajustar las predicciones para que coincidan con la realidad cuando se puede manipular la realidad para validarlas? Cuando Andreessen Horowitz sentencia que las criptomonedas son las inevitables sucesoras de la banca, el siguiente paso no es la adaptación, sino la activación: desplegar influencias en el gobierno de Trump para transformar la profecía en política. La colisión entre las fantasías de capital de riesgo y los hechos obstinados se vuelve evitable cuando se controlan los mecanismos para reconfigurar los propios hechos. Esta es, pues, la táctica final: los intelectuales oligarcas reconfigurando la legislación, las instituciones y las expectativas culturales hasta que la profecía y la realidad se fusionan en una sola alucinación(cortesía de Chatgpt, por supuesto). La ​r​ealidad, sin embargo, mantiene sus umbrales críticos, una lección que aprendieron los burócratas soviéticos cuando sus ficciones cuidadosamente construidas se estrellaron contra las limitaciones materiales. El Partido Comunista chino, más astuto en sus métodos, construyó sistemas de recopilación de reclamos de varios niveles –foros digitales, funcionarios locales, ong autorizadas– que proporcionan inteligencia crucial sobre potenciales disturbios. Los intelectuales oligarcas demuestran precisamente el instinto opuesto: están siguiendo el camino soviético. El aparato del doge de Musk ha buscado convertir a los empleados restantes en maniquíes que asienten, mientras su 40. Fue presidente y ceo de la cnn y editor gerente de Time Magazine . Ocupó también cargos públicos. Escribió biografías autorizadas de Steve Jobs y Elon Musk, entre otros libros[n. del e.]. 158 Evgeny Morozov | nueva sociedad | 318 cohorte caza disidentes en plataformas digitales con eficiencia algorítmica. Al optar por negar la realidad al estilo soviético en lugar de monitorearla al estilo chino, han creado cámaras de eco que, en última instancia, acabarán resquebrajando sus grandiosos diseños. La ironía llega hasta el hueso: estos hombres que ven comunistas acechando por todas partes están a punto de perfeccionar el pecado capital de la tecnocracia soviética, confundiendo sus elegantes modelos con la realidad indomable que pretenden domesticar. No debería sorprendernos demasiado: cuando los intelectuales oligarcas se apoderan del aparato más poderoso de la historia, se transforman, inevitablemente, en apparatchiks , esta vez, pasando sus vacaciones en las carpas improvisadas de Burning Man 41 en lugar de los sanatorios de lujo de Crimea. Elon Musk puede haber empezado como un Henry Ford, pero terminará como un Leonid Brézhnev. 41. Festival anual que se desarrolla en la«ciudad» de Black Rock, Nevada, que dura solo durante el evento. La reunión se basa en diez principios: inclusión radical, donaciones, desmercantilización, autoexpresión radical, autosuficiencia radical, esfuerzo comunitario, responsabilidad cívica, inmediatez, participación y no dejar rastros[n. del e.]. | ensayo Ideologías americanas Nicolás Medina Mora America, América, la monumental nueva obra del historiador Greg Grandin, es una inversión dialéctica de las ideas de Hegel sobre la historia del Nuevo Mundo. Su objetivo es en exceso ambicioso: escribir la historia del hemisferio occidental«en su totalidad: desde la Conquista española» hasta«las Naciones Unidas y más allá». Pero aunque el libro constituye una obra de gran valor histórico y literario, entender todo lo que sucede en América Latina a través del prisma de Estados Unidos lleva a su autor a dejar de lado detalles inconvenientes en favor de un drama alegórico. En una serie de clases magistrales sobre filosofía de la historia impartidas en la década de 1820, por la época en que las colonias españolas del hemisferio occidental declaraban su independencia, Georg Wilhelm Friedrich Hegel sostenía que América era«la tierra del futuro». Para aquellos que estaban«cansados del trastero histórico de la vieja Europa», el Nuevo Mundo prometía una oportunidad de«dejar atrás el escenario en el que se ha desarrollado la Historia universal hasta ahora». Pero este potencial para liberarse del pasado no estaba distribuido de manera uniforme a lo largo de las Américas. En la parte del hemisferio que había sido«colonizada» por protestantes, donde«todos los ciudadanos» Nicolás Medina Mora: es periodista y fue editor de la revista Nexos . Es autor de la novela América del Norte (Soho Press, Nueva York, 2024). La traducción al español será publicada por Anagrama. Palabras claves: conquista, Bartolomé de las Casas, America, América , América Latina, Estados Unidos . Nota: la versión original de este artículo, en inglés, se publicó en Dissent , 10/6/2025. Traducción: Carlos Díaz Rocca. 160 Nicolás Medina Mora | nueva sociedad | 318 eran«descendientes de europeos», Hegel encontró«un aumento de la industria y de la población, orden civil y una libertad sólida». Por el contrario, en la región que había sido«conquistada» por católicos, donde los curas habían«propuesto acostumbrar a los indios a la cultura europea», no vio otra cosa que«una revolución continua». Para Hegel, la divergencia entre las dos Américas iba mucho más allá de una diferencia de culturas; era una contradicción entre conceptos. Esta postura era coherente con el idealismo metafísico de Hegel, que consideraba la mente no como un reflejo subjetivo del mundo material, sino como la realidad objetiva misma, y​​ que, por lo tanto, concebía la historia como un viaje colectivo hacia la conciencia de sí. En este esquema, las crecientes tensiones entre las regiones protestantes y las católicas del Nuevo Mundo estaban destinadas a estallar, no porque los intereses de sus pobladores fueran incompatibles, sino porque las dos Américas encarnaban formas incompatibles de ser humanos. Y si América era el futuro de la humanidad, Estados Unidos era el futuro de América. America, América , la monumental nueva obra del historiador Greg Grandin, ganador del premio Pulitzer, es una inversión dialéctica de las ideas de Hegel sobre la historia del Nuevo Mundo 1 . Tomando como punto de partida el lugar común de que la palabra española«americano» puede referirse a una persona de cualquier parte de las Américas, mientras que el término inglés « American » se refiere únicamente a personas de eeuu, el libro es una historia del hemisferio occidental«en su totalidad: desde la Conquista española» hasta«las Naciones Unidas y más allá». Un proyecto así sería una empresa ambiciosa en un solo volumen, incluso en uno que supera las 700 páginas, pero Grandin tiene algo aún más grande en mente. Su libro, escribe, es también«una historia del mundo moderno, una investigación sobre cómo siglos de derramamiento de sangre y diplomacia estadounidenses» han dado forma al agonizante«orden internacional liberal» de nuestra era. Aun así, incluso el relato más totalizador debe abordar su objeto desde un ángulo particular, por lo que Grandin ha optado por centrarse en«la larga historia de disputas ideológicas y éticas del Nuevo Mundo». America, América , entonces, no es tanto una historia de las ideas como una historia idealista. Cuando Grandin escribe que tanto Simón Bolívar como Thomas Jefferson consideraban a eeuu«más un ideal que un lugar», bien podría estar describiendo a Hegel, o a sí mismo. La diferencia crucial es que Grandin invierte la jerarquía moral del filósofo alemán. En el esquema de Grandin, América 1 . America, América: A New History of the New World , Penguin Press, Nueva York, 2025. ensayo | Ideologías americanas 161 Latina, no eeuu, guarda la clave del futuro de la humanidad. Hay mucho que admirar en America, América . Grandin es tan hábil para guiar al lector a través de debates teológicos en la España de la modernidad temprana como para relatar las tensiones dentro del Departamento de Estado de Franklin D. Roosevelt. El capítulo dedicado a la Nueva Inglaterra colonial tiene algo de Susan Howe; la sección sobre el asesinato del populista colombiano Jorge Eliécer Gaitán, en 1948, recuerda a las crónicas de Gabriel García Márquez. A diferencia de muchos académicos, Grandin sabe escribir una frase y contar un relato. Me siento obligado a halagar America, América con el mayor cumplido que puedo ofrecer: es una obra literaria. Más que cualquier otra cosa, Grandin debería ser elogiado por su reivindicación de lo que él denomina la«cosmovisión de América Latina». En su esquema, el enfoque «humanista» con el que la región se aproxima a la política –junto con la economía, la literatura, la teología, la diplomacia, la inclusión étnica, el bienestar social y, sobre todo, el derecho internacional– constituye una refutación«notablemente coherente» de la ideología imperialista de eeuu. Ahora que el país que arrogantemente se autodenomina «America» ha vuelto a ser tomado de rehén por una camarilla de Eichmanns de pacotilla, resulta esperanzador que un historiador estadounidense se haya dado a la tarea de conjurar al espíritu de Bartolomé de las Casas, el fraile español del siglo xvi que dedicó su vida a defender a los pueblos indígenas del Nuevo Mundo contra los abusos de los colonizadores europeos. Sin embargo, America, América termina siendo decepcionante. Esencializar a millones de personas provenientes de decenas de culturas que parecen similares solo cuando se las considera desde la perspectiva estadounidense –aunque sea para reivindicarlas– es una forma más de condescendencia imperial. Si bien America, América presenta un elenco de personajes tan numeroso como se esperaría de una obra de historia que aspira a sintetizar el desarrollo de todo un hemisferio a lo largo de medio milenio, Las Casas es en gran medida la figura central del libro. En uno de los primeros capítulos, uno de los mejores del libro, Grandin ofrece al lector una visita guiada por la vida y los milagros del sacerdote: su conversión de colono esclavista en agitador abolicionista, su reformulación del derecho canónico católico para argumentar en favor de la soberanía de las naciones indígenas y su refutación de los argumentos neoaristotélicos en favor de la«esclavitud natural». Sin embargo, el sacerdote tiene una larga vida ulterior en America, América . Grandin vuelve a él a lo largo de todo el libro, a punto tal que«Las Casas» pronto se le antoja al lector menos como el nombre de un individuo que como un leitmotiv 162 Nicolás Medina Mora | nueva sociedad | 318 diseñado para resaltar la supuesta coherencia de la cosmovisión humanista de América Latina. Al igual que Hegel, Grandin explica el mundo dividiéndolo en oposiciones binarias de tesis y antítesis. El más importante de estos pares es el contraste entre el universalismo católico de Las Casas y el particularismo protestante de figuras como Cotton Mather 2 . Si bien Grandin admite sin duda que los factores materiales desempeñaron un papel importante en la configuración de la economía política de los imperios británico y español –señala que cuando los primeros colonos ingleses desembarcaron en Massachusetts, los patógenos traídos por los españoles ya habían matado a alrededor de 90% de la población indígena–, también parece pensar que las creencias teológicas pueden explicar por qué los españoles intentaron asimilar a los pueblos que habían conquistado, mientras que los ingleses decidieron desplazarlos o exterminarlos. No es necesario apelar a la diferencia entre consubstanciación y transubstanciación para explicar estas dos versiones del infierno. Las sociedades indígenas que cada grupo de colonos encontró eran de por sí bastante diferentes. Allí donde los españoles dieron con las llamadas«sociedades complejas», como sucedió en los actuales territorios de México y Perú, consideraron oportuno injertar su régimen colonial en las estructuras preexistentes de los Estados mexica e inca; donde encontraron cazadoresrecolectores o grupos sedentarios «simples», como en las Antillas, se comportaron de forma muy similar a sus rivales protestantes. Según esta explicación alternativa, las teologías antitéticas de Mather y Las Casas aparecen no como etiologías de enfermedades diferentes, sino más bien como síntomas de la misma enfermedad. America, América da gran importancia al hecho de que algunas de las ex-colonias españolas abolieron la esclavitud mucho antes que eeuu, y observa con aprobación que México se transformó en un refugio para las personas negras esclavizadas que huían del Sur estadounidense. Sin embargo, hoy muchos académicos creen que la abolición de la esclavitud en la Nueva España tuvo menos que ver con ideas humanistas que con el hecho de que la elite blanca del país descubrió que era más rentable explotar a la mano de obra indígena mediante la servidumbre por deudas –la cual, según Las Casas, es simplemente otra forma de esclavitud–, de tal manera que, para cuando el virreinato se convirtió en el primer Imperio Mexicano y luego en la República Mexicana, había muy pocas personas esclavizadas de ascendencia africana viviendo en su territorio. Si los criollos de los inicios 2. Nacido en Boston, Cotton Mather(1663-1728) fue un influyente reverendo puritano en la Nueva Inglaterra colonial; sus textos tuvieron relevancia en el juicio a las«brujas» de Salem[n. del e.]. ensayo | Ideologías americanas 163 del México independiente hubieran sido dueños de plantaciones de caña de azúcar en lugar de señores que explotaban minas de plata –y si no hubieran necesitado reclutar gente de todas las castas durante la Guerra de la Independencia–, es probable que hubieran persistido en esclavizar a la población negra durante mucho más tiempo, como ocurrió en Brasil, Cuba y el sur de eeuu. Un profesor mío solía decir que uno siempre debería sospechar cuando los historiadores usan la frase«lo que ahora llamaríamos» para calificar su uso de un concepto que no existía en el periodo considerado, porque tales malabares insertan en la historia una teleología soterrada. En su capítulo sobre Las Casas, Grandin lleva a cabo este truco de magia con «justicia social» y«violencia estructural», quizá para hacer más fáciles de comprender las ideas del padre Las Casas. Lo cierto, sin embargo, es que Las Casas no fue un estructuralista avant la lettre ni un protoactivista. Insinuar lo contrario nos impide comprender lo radicalmente extraño de un pensador para quien la lucha contra la opresión no era tanto una cuestión de vida o muerte como un asunto de cielo e infierno. No hay duda de que las ideas de Las Casas son inspiradoras. Pero la insistencia de Grandin en leer al sacerdote como precursor de Bolívar y compañía demuestra las tendencias que convierten America, América en una gran polémica contra los reaccionarios estadounidenses y, a la vez, en una historia reaccionaria de América Latina. Cuando Bolívar o los teólogos de la liberación citan a Las Casas, no descubren un precedente, sino que dan voz a las contradicciones de sus propias épocas. Estas objeciones pueden parecer menores, sobre todo teniendo en cuenta que la versión más sofisticada del argumento de Grandin en favor de la importancia de Las Casas –que sus escritos fueron una inspiración importante para el derecho internacional moderno– no es especialmente controvertida. Autores tan diferentes en lo ideológico como Enrique Dussel y Rolena Adorno han hecho afirmaciones similares, al igual que muchos de los juristas latinoamericanos que desarrollaron gran parte de ese marco jurídico. Grandin dedica una parte considerable del libro a estos juristas, a punto tal que America, América a veces parece querer ser una investigación mucho más circunscripta: una exploración de los orígenes latinoamericanos de un corpus legislativo que hasta ahora no ha logrado proteger a los condenados de la tierra de tipos como Henry Kissinger. Pero Grandin expande enormemente la esfera de influencia de Las Casas. En America, América , el sacerdote no es solo el abuelo del derecho internacional, sino también la fuente de un espíritu latinoamericano que sobrevuela el lodo de los siglos, dejando rastros en los cielos prístinos del reino de las ideas y conectando a todos, desde Bolívar hasta García 164 Nicolás Medina Mora | nueva sociedad | 318 Márquez. Pero entonces, ¿cómo interpretar el hecho de que la novela de García Márquez sobre Bolívar, El general en su laberinto , sea una entrada ambivalente en el canon conocido como«novela de dictador»? Lo que vale para García Márquez y Bolívar vale para muchos otros. Grandin escribe en términos similares sobre el mexicano Lázaro Cárdenas y el chileno Salvador Allende, insinuando que ambos líderes pertenecen al mismo panteón de humanistas latinoamericanos, aun cuando el primero fue un general que consolidó un partido autoritario y el segundo, un civil elegido de forma democrática que fue derrocado por un general autoritario. El problema no es solo que Grandin piensa que todos los latinoamericanos son esencialmente idénticos, sino que también parece convencido de que son esencialmente buenos. Esta idealización se hace evidente cada vez que elude el hecho, dolorosamente obvio, de que la región ha producido una verdadera legión de pensadores antihumanistas y crueles dictadores. Así como Las Casas fue producto de la misma cultura que Hernán Cortés, Augusto Pinochet era tan chileno como Allende. Sin embargo, una y otra vez, Grandin insinúa que los reaccionarios latinoamericanos no eran realmente latinoamericanos, porque habían sido víctimas de la nefasta influencia estadounidense. Esta postura lo lleva a presentar interpretaciones de acontecimientos cruciales tan simplistas que no es posible tomarlas en serio. Su relato del golpe militar que en 1913 desencadenó la fase más violenta de la Revolución Mexicana, por ejemplo, atribuye una importancia desproporcionada al embajador estadounidense Henry Lane Wilson. El diplomático se reunió con el general Victoriano Huerta –y probablemente lo sobornó– poco antes de que este último ordenara el asesinato del presidente Francisco I. Madero, el aristócrata liberal elegido de manera democrática que, menos de dos años antes, había derrocado al longevo dictador liberal Porfirio Díaz. No hay duda de que Wilson y su facción en el gobierno de William Howard Taft, quien estaba por dejar la Casa Blanca, no tenían reparos en apoyar a golpistas para proteger los intereses económicos en México de la clase capitalista de su país. Pero cuando Grandin afirma que«los acontecimientos que fueron la causa inmediata de la muerte del presidente mexicano» y, por lo tanto, de la guerra civil, fueron el resultado de maquinaciones estadounidenses, corre el riesgo de reducir la Revolución Mexicana a una revuelta anticolonial contra eeuu. Por momentos lo fue, sin duda, pero la década de caos y violencia que comenzó con el asesinato de Madero fue antes que nada el resultado de la lucha de clases dentro de la sociedad mexicana. La única manera de presentar la Revolución como un episodio más de la épica lucha entre America y América es dejar de lado innumerables detalles inconvenientes y sustituir las ensayo | Ideologías americanas 165 desconcertantes contradicciones de la historia por la reconfortante simplicidad moral de los dramas religiosos del barroco. Consideremos uno de estos detalles inconvenientes. En realidad, el golpe de Estado que acabó con la vida de Madero comenzó días antes de la reunión entre Wilson y Huerta, cuando otro general, Bernardo Reyes, mano derecha de Díaz y su presunto heredero, escapó de la prisión donde cumplía una condena por sedición, luego de que su primer intento de derrocar al gobierno legítimo fracasara más de un año antes. El anciano Reyes reunió a las tropas de una guarnición cercana y marchó al Palacio Nacional con la intención de derrocar a Madero y asumir la Presidencia, para morir momentos después en la plaza central de la Ciudad de México, abatido por uno de los primeros disparos de la revolución. Traigo a Reyes a cuento no para plantear la muy pedante pregunta de si el golpe comenzó el 9 o el 13 de febrero, sino porque las contradicciones del general Reyes ilustran ciertos problemas importantes en el libro de Grandin. Veterano de la guerra contra la monarquía títere de los Habsburgo que Napoleón iii instauró en México en la década de 1860, Reyes fue uno de esos paradójicos reaccionarios mexicanos que buscaban imponer orden, no para restaurar la tradición, sino para dar paso a la modernidad.(Me habría encantado que Grandin forcejeara con esta tradición antihumanista, en particular con la obra de José Vasconcelos, el filósofo trágico, contradictorio y fascinante ‒fue a un tiempo el arquitecto del sistema de educación público mexicano y un entusiasta propagandista del Tercer Reich‒ que en la década de 1920 sentó las bases culturales para el partido de Cárdenas, y cuyo Bolivarismo y monroísmo suena a menudo incómodamente similar a America, América ). Al igual que muchos reaccionarios mexicanos antes y después de él, Reyes era un nacionalista antiimperialista que veía a eeuu como el enemigo histórico de México. Su hijo, el brillante ensayista Alfonso Reyes, relata en sus memorias que la única vez que alguno de los hijos del general lo vio llorar fue cuando su hermana lo sorprendió leyendo«ciertos pasajes sobre la guerra entre México y eeuu». Al parecer, eeuu tampoco veía con buenos ojos a Reyes: su primer intento de golpe de Estado, a finales de 1911, fracasó porque las autoridades estadounidenses, a petición del embajador de Madero, detuvieron al general y a sus partidarios, que habían cruzado la frontera para conseguir armas y reunir a sus hombres después de que Reyes llamara públicamente a la rebelión. La anticlimática muerte de Reyes en los primeros minutos de una guerra civil que cobró cerca de un millón de vidas lo convirtió en una figura mucho menos conocida que Huerta. Pero el hecho de que fuera él, y no Huerta, quien supuestamente iba a asumir la Presidencia tras la 166 Nicolás Medina Mora | nueva sociedad | 318 expulsión de Madero del Palacio Nacional sugiere que el golpe de Estado que puso fin a la vida de Madero fue un asunto eminentemente doméstico: la reacción de pánico de una burguesía nacional que temía por sus intereses económicos tras haber perdido el control del aparato estatal. Más aún, si la causa«inmediata» de la Revolución Mexicana fue una conjura que anticipaba los bien conocidos esfuerzos con los que eeuu buscó derrocar a gobiernos latinoamericanos legítimos en épocas más recientes, como sugiere Grandin al poner la reunión de Wilson con Huerta en el centro de su relato, ¿por qué no ignoró el Departamento de Estado del presidente William Taft la solicitud de Madero? O, para el caso, ¿por qué no le proporcionó dinero y armas a Reyes? Es frustrante ver a un antiimperialista de la talla de Grandin caer presa de la vieja tentación de entender todo lo que sucede en el mundo a través del prisma de eeuu. Reyes no es la única figura cuya inclusión en America, América habría puesto en aprietos el argumento de Grandin. Un crítico andino podría invocar al marxista peruano José Carlos Mariátegui, quien reflexionó sobre la divergencia ideológica entre eeuu y América Latina en términos de la diferencia entre la economía política de los imperios británico y español. Un lector brasileño podría preguntarse con buena razón por qué esta historia total del Nuevo Mundo tiene más que decir sobre el terror racial que se desató en Venezuela en el transcurso de unos pocos años durante la campaña independentista de Bolívar que sobre cinco siglos de conflictos étnicos en la nación más poblada de América Latina. Que resulte fácil imaginar incontables objeciones de este tipo –una por parte de cada lector latinoamericano– sugiere una disyuntiva: o bien este tipo de queja es una injusticia equivalente a reprocharle a un muralista su decisión de pintar un fresco monumental en lugar de una detallada miniatura, o bien la premisa misma de una historia«total» del hemisferio esconde fallas de origen que condenan la empresa al fracaso. Me inclino por la primera opción: desearía que más académicos estuvieran dispuestos a arriesgar objeciones como las que he planteado. Pero hay otras ausencias en America, América que presentan problemas mucho más graves. Reyes logró ascender a las más altas esferas del régimen dictatorial en gran parte gracias a su distinción militar en la llamada pacificación del norte de México, lo cual es un eufemismo para decir que demostró ser notablemente eficiente en el desplazamiento, despojo y asesinato en masa de los yaquis, los rarámuris y otras naciones indígenas. En este punto, más que en ningún otro, Reyes era un verdadero hijo de América Latina: los gobiernos independientes de Chile, Argentina, Brasil y prácticamente todas las demás naciones de la región infligieron y siguen infligiendo una violencia similar contra una constelación de ensayo | Ideologías americanas 167 pueblos sin relación entre sí a los que Grandin se refiere como«nativos americanos» o«indios». Muchos de los conflictos derivados de esta muy latinoamericana tradición de colonialismo interno han sido descriptos como genocidas; en algunos casos, gobiernos de izquierda contemporáneos con los que Grandin simpatiza han sentido la necesidad de ofrecer disculpas formales a los sobrevivientes de las campañas que sus predecesores libraron contra sus pueblos mucho después de la independencia. Pero un lector que no supiera nada de la región salvo lo que pudiera aprender en America, América bien podría llevarse la impresión de que el humanismo de América Latina«eliminó el imperativo del genocidio: las fronteras estaban fijadas y los pueblos indígenas –ya fueran los mayas de México, los mapuches de Chile o los wayuu de la Gran Colombia– pudieron quedarse donde estaban». Leo esta y otras líneas similares con incredulidad. ¿Acaso Grandin no ha leído nada sobre la llamada Guerra de Castas, como se conoce a la ofensiva exterminadora con la que el Estado mexicano reprimió una rebelión maya a lo largo de 50 años en el siglo xix? ¿O sobre la limpieza étnica que ocurrió por esos mismos años en el territorio chileno que hoy se conoce como Región de la Araucanía, un espacio que, según Las Casas, debería pertenecer exclusivamente a los mapuches? ¿O, para el caso, sobre el desplazamiento, ya en nuestros tiempos, de los wayuu, quienes han sido abandonados a las depredaciones de los cárteles de la droga por los Estados-nación que reclaman sus tierras como propias? La renuencia de Grandin a confrontar el hecho de que América Latina está llena de antihumanistas genocidas lo lleva a olvidar que en esta región habitan innumerables seres humanos cuyas culturas son anteriores al concepto de América, cuyas lenguas no son en absoluto latinas y que hasta el día de hoy continúan resistiendo los abusos de los herederos«humanistas» de Bolívar. Los actores históricos indígenas desempeñan, en el mejor de los casos, papeles menores en America, América . Ni siquiera figuras destacadas como Benito Juárez o Evo Morales reciben más que una mención pasajera. El resultado es que en este libro, como en las clases magistrales de Hegel,«lo que ocurre en América no es más que una emanación de Europa». En la introducción a su reciente historia social de la guerra entre México y eeuu, La Marcha Fúnebre 3 , Peter Guardino afirma que«nuestras ideas sobre las sociedades en que vivimos están moldeadas por comparaciones implícitas». El problema, continúa, es que«las comparaciones implícitas suelen caracterizarse por el descuido». La tarea del historiador, entonces, es 3. La Marcha Fúnebre. Una historia de la guerra entre México y Estados Unidos, Universidad Nacional Autónoma de México/ Grano de Sal, Ciudad de México, 2018. 168 Nicolás Medina Mora | nueva sociedad | 318 hacer comparaciones no solo«más explícitas, sino también más precisas». Aquí, creo, está la raíz de mi problema con el libro de Grandin: su argumento depende de una comparación binaria a tan gran escala que termina por renunciar a toda especificidad. Si resulta difícil decir algo coherente y a la vez verdadero sobre un grupo de personas tan diverso como los mexicanos, es absolutamente imposible decir algo significativo sobre América Latina como un todo. Si se olvida que la Colombia de García Márquez se parece muy poco a la Gran Colombia de Bolívar, el periodista de la clase trabajadora de la Bogotá del siglo xx y el caudillo aristocrático de la Caracas del siglo xix podrían considerarse algo así como compatriotas. Pero no estoy seguro de que esta observación sea más reveladora que señalar que tanto Abraham Lincoln como Gore Vidal nacieron en eeuu. ¿Nos sentiríamos cómodos diciendo que estos últimos compartían una cosmovisión? ¿Y qué hay de Bernie Sanders y Donald Trump, dos neoyorquinos blancos de barrios periféricos de la misma generación? ¿Acaso los casi 665 millones de personas que viven en el mosaico de facciosos Estados-nación que llamamos América Latina no tienen la misma capacidad para el desacuerdo político y la disimilitud moral? Los grandes relatos que presentan la historia como una serie de choques entre culturas o civilizaciones antitéticas – dos palabras que, en este contexto, casi siempre son eufemismos de«razas»– pasaron de moda hace mucho tiempo, y por una buena razón: su capacidad de explicar el mundo se basa en generalizaciones estereotipadas. Este peligro es especialmente grave cuando buscamos comprender estos enfrentamientos entre culturas en términos morales. El golpe decisivo a la filosofía de la historia de Hegel, por supuesto, lo asestó nada menos que Karl Marx, quien llegó a pensar que la historia no era una cuestión de batallas de creencias o ideas, ni mucho menos una contienda entre el bien y el mal, sino el resultado de las maneras en que las sociedades producen todo aquello que las personas necesitan para sobrevivir. Pensar de otro modo era caer presa de la misma confusión que llevó a los jóvenes seguidores radicales de Hegel a la conclusión de que resolver problemas filosóficos bastaba para cambiar el mundo y hacerlo más justo. Marx comenzó su crítica sistemática del idealismo de Hegel en un libro del que fue coautor junto con Friedrich Engels, La ideología alemana . Su proyecto era poner a Hegel de cabeza y demostrar que el Espíritu era un subproducto de la economía, y no al revés. Si bien Grandin parece tener en mente algo parecido en America, América , es una pena que haya caído presa de las tentaciones de la ideología estadounidense. Summaries Resúmenes en inglés Andrés Pertierra: Cubans Vote, Once Again, With Their Feet [5039] Against a new backdrop of crisis and repression following the 2021 protests,«exit» appears to be an option in the face of the absence of «voice» and«loyalty» to the regime. The new exodus reflects the frustration of many Cubans –especially young people– after the failure of the opening under Raúl Castro’s presidency and the breaking of the promise of increased well-being in exchange for the continuation of the one-party system. Keywords: Crisis, Exodus, Protests, Repression, Miguel Díaz-Canel, Cuba. ultra leaders, but on a broader state of mind –a boiling cauldron that blends apocalyptic fantasy, nationalist resentment, and libidinal excess. How can this phenomenon be understood? What forces might counter it? And to what extent is it useful to interpret all these phenomena under the label of«fascism»? Keywords: Disaster, Far Right, Fascism, Nationalism, Richard Seymour. Juan Elman: Trump 2.0 and the Reconfigurations of the Right: Interview with Corey Robin [5041] Keywords: Conservatism, New Right, Republican Party, Donald Trump, United States. Daniel Trilling: Is this Fascism? [5040] The book Disaster Nationalism, by Richard Seymour, argues that the focus should not only be on charismatic Nick Serpe: A Neoliberalism of Soil and Blood: Interview with Quinn Slobodian [5042] Keywords: Far Right, Neoliberalism, Science, Soil and Blood. 170 summaries Ayelén Oliva: How Did Florida Become the maga Capital City of the usa ? [5043] Historically peripheral in American politics, Florida has emerged as a key driver of the radical Right under Donald Trump’s hegemony. Once viewed with some indifference and depicted by various writers with exotic tones, the region now has a sort of parallel White House: the Mar-aLago club and residence, from where the Republican leader projects his ideological and refounding whims. Keywords: Make America Great Again( maga ), Donald Trump, Florida, United States. Ava Kofman: The Neoreactionary Conspiracy of Curtis Yarvin [5044] Antonella Marty: Make America White Again [5046] The current movement Make America Great Again(maga) revives several ideas from paleoconservative Patrick Buchanan. Many interpret Trumpism through the lens of«Make America White Again.» This right wing, the architect of a reactionary culture war, is now fighting, during Donald Trump’s new term, to win over the American soul. Keywords: America First, Right, Patrick Buchanan, Donald Trump, United States. Eric Maroney: A Multiracial Far Right? Interview with Daniel Martínez HoSang and Joseph E. Lowndes [5047] In recent times, Curtis Yarvin has moved from the fringes of the«Dark Enlightenment» world to attracting the interest of top-tier Republican politicians. His proposals that the country be governed by a ceo-monarch and other antidemocratic eccentricities once seemed like a joke. But today, a segment of the Right appears to be taken with them. Keywords: ceo -Monarch, Democracy, Neoreactionaries, Curtis Yarvin, United States. Mariano Schuster: The Ancestors of Trumpism: From the Margins to Power? Interview with John S. Huntington [5045] Keywords: Far Right, Republican Party, Trumpism, United States. Keywords: Antiracism, Multiracial Right, Republican Party, United States. Evgeny Morozov: Intellectual Oligarchs and Lawmakers [5048] With investment portfolios that function like philosophical arguments, the billionaire tech elite now seeks to mold reality to fit their own hypotheses and bets. The bookshelf has already replaced the yacht as the main status symbol. And these new intellectual oligarchs produce ideas with the efficiency of an assembly line: bold, bewildering, dystopian. Keywords: Intellectual Oligarchs, Technology, Venture Capital, Silicon Valley, United States summaries 171 Nicolás Medina Mora: American Ideologies [5049] America, América , the monumental new work by historian Greg Grandin, is a dialectical inversion of Hegel’s ideas about the history of the New World. Its goal is exceedingly ambitious: to write the history of the Western Hemisphere«in its entirety— from the Spanish Conquest» to«the United Nations and beyond.» But although the book is a work of great historical and literary value, interpreting everything that happens in Latin America through the lens of the United States leads the author to overlook inconvenient details in favor of an allegorical drama. Keywords: Conquest, Bartolomé de las Casas, America, América, Latin America, United States. Junio de 2025 Li­ma N o 278 ARTÍCULOS: León xiv. Un pastor sencillo, cercano a los pobres y atento a los signos de los tiempos, Yolanda Díaz Callirgos. La revolución de la ternura. El legado del papa Francisco, Juan Miguel Espinoza. La Pascua de Francisco, Carlos Piccone Camere. Un gran faro en medio de la oscuridad. El influjo del papa Francisco, Félix Grández Moreno. La conversión de los vínculos en la Iglesia sinodal, Pedro Hughes. Servicio y reconocimiento. Los contextos y las exigencias de la vida común, Gonzalo Gamio Gehri. ¿ Podemos manejar los conflictos sociopolíticos sin matarnos? La interdependencia mundial y la coyuntura nos plantean un dilema mayor, Rolando Ames. Lima y el peligro cierto de quedarse sin agua, Ana Leyva. Nuestra presencia es el mejor modo de animar la esperanza. Mons. Alfredo Vizcarra, entrevista por José Luis Franco. Lo que nos deja Francisco. Agenor Brighenti, entrevista por Mauro Castagnaro. Haití: no cesan el dolor y la muerte injusta, Carmen Lora. Homilía en el funeral de Francisco, Cardenal Giovanni Battista Re.« No matarás»(Éx 20,13), Conferencia Episcopal Peruana. Denuncia de la masacre de Pataz, Mesa de Movimientos Laicales del Perú. Carta de obispos peruanos. En favor de las poblaciones vulnerables. Sobre la situación en Mirebalais, Conferencia Episcopal de Haití. El mundo en un escenario. Reflexión sobre la obra de teatro Recordar, c’est vivre à nouveau, Félix Grández Moreno. Edita y distribuye Centro de Estudios y Publicaciones, Belisario Flores 681 – Lince, Lima 14, Perú. Tel.:(511) 4336453 – Fax:(511) 4331078. Correo electrónico:. Página web:. Muy pronto en librerías DÓN­DE CON­SE­GUIR NUES­TRAS PU­BLI­CA­CIO­NES Ale­ma­nia: F. Delbanco, tel.:(49 4131) 2428-8, e-mail:. Ar­gen­ti­na: Dis­tri­bui­do­r: Jor­ge Wald­hu­ter, Pavón 2636, Buenos Aires, tel.:(5411) 6091.4786, e-mail:. Bo­li­via: en La Paz: Yachaywasi, Av. Villazón 447 Pasaje Trigo, tel.:(591) 2 2441.042, e-mail:. Colombia: Librería Fondo de Cultura Económica, Calle 11 No. 5-60, Barrio La Candelaria, Bogotá, tel.:(571) 2832200, e-mail:. Costa Rica: Librería Nueva Década, c/57, San Pedro, Montes de Oca, tel.:(506) 2225.8540, e-mail:. www.nuso.org Es­pa­ña: Marcial Pons-Librero, tel.:(34 914) 304.3303, e-mail: . Ja­pón: Ita­lia Sho­bo, fax:(3) 3234.6469; Spain Sho­bo Co., Ltd., Tel.: 84.1280, fax: 84.1283, e-mail:. Pe­rú: El Virrey, Bolognesi 510, Miraflores, Lima, tel.:(511) 713.0505, e-mail:. Puer­to Ri­co: Laberinto, 251 calle de la Cruz, San Juan, tel.:(787) 724.8200, e-mail:. Ven­tas y con­sul­tas por in­ter­net: Distribución internacional a librerías: PARA SUSCRIBIRSE A NUEVA SOCIEDAD S U S ­C R I P ­C I Ó N In­cluye fle­te aé­reo Amé­ri­ca La­ti­na Res­to del mun­do Argentina ANUAL 6 nú­me­ros US$ 75 US$ 120 $ 27.000 B I E ­N A L 12 nú­me­ros US$ 142 US$ 228 $ 54.000 > Formas de pago In­gre­se en, don­de en­con­tra­rá un for­mu­la­rio pa­ra re­gis­trar su pe­di­do y efect­uar el pa­go. > Para otros medios de pago y cualquier otra consulta, escriba a< distribucion@nuso.org >. MARZO-ABRIL 316 LA POLÍTICA A TRAVÉS DE LOS CUERPOS COYUNTURA Fernando Molina. La autodestrucción del mas boliviano TRIBUNA GLOBAL Kate Aronoff/ Brett Christophers/ Adam Tooze. Fracaso del mercado: la crisis climática y los límites del capitalismo TEMA CENTRAL Flavia Costa. Transhumanismo y revolución. ¿Nunca fuimos humanos? Mariela Solana. ¿#SexoNoEsGénero? Disputas feministas en torno del sexo y la biología Darío Radosta. Cuerpo y autonomía. Debates sobre la eutanasia en América Latina Pablo Elorduy. La máquina de los asesinatos en masa. La inteligencia artificial al servicio de la guerra June Fernández. Gestación por sustitución: ¿autonomía o explotación reproductiva? Jennifer Chan de Ávila. Menopausia en el trabajo: cuerpo, política y transformación Nanette Liberona Concha. Los tránsitos transfronterizos como experiencias corporeizadas Mariela Singer. Cuerpos, feminismos y performances activistas. El papel protagónico de América Latina Julieta Figiaccone. «Soy mi propia madama». Emprendedoras eróticas en OnlyFans ENSAYO Romain Huret. ¿El fin de las ciencias sociales? Tradición y modernidad del antiintelectualismo en Estados Unidos SUMMARIES 317 MAYO-JUNIO ¿EN QUÉ CREER? RELIGIONES EN LA ERA DEL DESENCANTO COYUNTURA Pablo Stefanoni. Venezuela en el laberinto autoritario. Entrevista a Yoletty Bracho y Manuel Sutherland TRIBUNA GLOBAL Florian Besson. Cruzadas a la carta. Una fantasía de los masculinistas y los islamófobos de la red TEMA CENTRAL Sol Prieto/ Verónica Giménez Béliveau. El obispo y el pueblo. Un balance del papado de Francisco Nicolás Viotti. Espiritualidades del yo en el nuevo capitalismo Marcos Carbonelli. Los evangélicos en la escena política latinoamericana María Pilar García Bossio. ¿Es ecuménica América Latina? Alianzas y tensiones en el universo cristiano Maria das Dores Campos Machado/ Brenda Carranza. ¿Qué es el sionismo cristiano? Los evangélicos e Israel en Brasil y Guatemala José Zanca. Cuando los curas abrazaron la revolución. ¿Qué fue la teología de la liberación y qué queda de ella? Alejandro Frigerio. El afroumbandismo argentino en busca de ciudadanía religiosa Mariano Schuster/ Florencia Hidalgo. El hermano de Roma. El papa Francisco y el protestantismo histórico Zineb Fahsi. «¿No pensaste en hacer yoga?». Espiritualidad en tiempos de búsqueda de plenitud Sarah Al-Matary. Cristianos y de izquierda. Entrevista a Paul Colrat, Foucauld Giuliani y Anne Waeles ENSAYO Andrés Gattinoni. Fingir demencia, o el regalo de Demócrito SUMMARIES E n nuestro próximo número SEPTIEMBRE-OCTUBRE 2025 319 Transiciones ambientales en América Latina www.nuso.org Julio-Agosto 2025 NUEVA SOCIEDAD | 318 Reaccionarios made in America COYUNTURA Andrés Pertierra Los cubanos votan, otra vez, con los pies TRIBUNA GLOBAL Daniel Trilling ¿Es esto fascismo? TEMA CENTRAL Juan Elman Trump 2.0 y las reconfiguraciones de la derecha. Entrevista a Corey Robin Nick Serpe Un neoliberalismo del suelo y la sangre. Entrevista a Quinn Slobodian Ayelén Oliva ¿Cómo se transformó Florida en la capital maga de Estados Unidos? Ava Kofman El complot neorreaccionario de Curtis Yarvin Mariano Schuster Los antepasados del trumpismo. Entrevista a John S. Huntington Antonella Marty Make America blanca otra vez Eric Maroney ¿Una extrema derecha multirracial? Entrevista a D. Martínez HoSang y J.E. Lowndes Evgeny Morozov Oligarcas intelectuales legisladores ENSAYO Nicolás Medina Mora Ideologías americanas