CONTENIDOS JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL 4 4 6 8 10 15 18 18 20 25 28 30 32 33 35 38 40 41 43 44 50 55 57 59 60 67 67 68 69 70 71 73 76 81 84 86 87 88 88 89 95 99 102 03 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL 102 105 111 116 118 126 127 128 131 16 28 34 71 73 76 80 82 92 93 94 19 21 24 26 27 31 32 37 38 45 46 47 47 48 49 50 51 52 52 04 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL 53 54 55 56 62 63 67 69 90 97 100 101 103 104 106 107 108 109 110 112 113 114 115 117 119 120 121 122 123 124 125 05 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL PRÓLOGO JUVENTUDES EN AMÉRICA LATINA: UNA MIRADA CRÍTICA Y TRANSFORMADORA América Latina y el Caribe es una de las regiones más jóvenes del mundo. Aunque el continente nunca logró aprovechar plenamente su dividendo demográfico en términos económicos, las juventudes han desempeñado un papel fundamental en la historia política regional y nacional. Resulta difícil imaginar, por ejemplo, las transiciones hacia regímenes democráticos, el surgimiento de nuevos actores y organizaciones políticas, o las resistencias colectivas, movilizaciones masivas y nuevas formas de hacer política, sin la participación protagónica de juventudes organizadas. Hoy, las juventudes de la región continúan desempeñando un rol clave en las transformaciones políticas. Sin embargo, las nuevas generaciones enfrentan un contexto socioeconómico y político complejo y contradictorio. Persisten—y en muchos casos se profundizan— las enormes desigualdades estructurales que históricamente han marcado a América Latina. A esto se suman procesos acelerados de digitalización y automatización, el avance del cambio climático y la consolidación de gobiernos con tendencias autoritarias, lo que configura un escenario de nuevas e intensas incertidumbres en el futuro. A pesar de las luchas y movilizaciones que las juventudes han protagonizado en años recientes—y de su clara postura, en su mayoría, a favor de los derechos humanos, la justicia social y la democracia—, su representación en los espacios de poder sigue siendo limitada y su impacto en la política resulta difuso. Las instituciones políticas no logran canalizar sus demandas, lo que profundiza la desconexión entre los espacios de decisión y las movilizaciones juveniles. Al mismo tiempo, esta falta de respuesta institucional genera malestar y descontento con los regímenes democráticos existentes, que con frecuencia son percibidos como deficientes. A pesar de su importancia histórica, no existen suficientes estudios regionales y comparativos sobre las juventudes y su relación con la política y las democracias. Este estudio busca precisamente llenar ese vacío al ofrecer una mirada sistemática sobre el vínculo entre juventudes, participación e ideologías políticas en América Latina y el Caribe. En contraste con investigaciones centradas en contextos nacionales, Juventudes: Asignatura Pendiente apuesta por una perspectiva comparativa y situada, que permite identificar patrones comunes y particularidades nacionales en las experiencias políticas de las juventudes. El valor diferencial de este estudio radica tanto en el enfoque que integra dimensiones tradicionalmente separadas como valores, prácticas políticas, percepciones sobre el Estado y disidencias, así como en su metodología participativa, construida junto a actores juveniles, especialistas en el tema y las distintas oficinas de la FES en la región. Así, el estudio no solo aporta conocimiento empírico riguroso, sino que se constituye en una herramienta política para nutrir agendas de representación, derechos y transformación social. Al mismo tiempo, con este informe, la Friedrich Ebert Stiftung(FES) busca visibilizar las voces de las juventudes latinoamericanas y su relación con el poder, la política y las instituciones democráticas. Como fundación política alemana, acompañamos procesos de construcción democrática junto a movimientos sociales, sindicatos, organizaciones políticas, juventudes y feminismos comprometidos con la justicia social. Con este estudio, pretendemos ofrecer una herramienta que no solo refleje las dinámicas políticas y sociales de las juventudes en la región, sino que también impulse un análisis crítico y reflexivo capaz de alimentar procesos de renovación democrática. A través de los resultados de la encuesta y su análisis, buscamos contribuir al entendimiento de las transformaciones que atraviesan estas juventudes y de cómo sus experiencias y perspectivas pueden aportar a la construcción de una democracia más inclusiva y justa. A la par de este informe regional, cada uno de los 14 países participantes ha elaborado un informe nacional con sus propios resultados y análisis. Los países que formaron parte del estudio son: México, Argentina, Chile, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Venezuela, Honduras, Costa Rica, Panamá, República Dominicana y Uruguay. Además, parte de los datos de la encuesta han sido puestos a disposición para su consulta mediante visualizadores gráficos interactivos, lo que permite un acceso más dinámico y detallado a la información. Todos los informes y recursos pueden consultarse en www.juventudesFES.org 06 Los datos recopilados en esta investigación no solo describen las condiciones de vida de las juventudes en América Latina, sino que también ofrecen una mirada crítica a las promesas incumplidas de los sistemas democráticos. Si bien más del 70 % de las y los jóvenes valoran la democracia como la mejor forma de gobierno, este informe revela que la mayoría no se siente satisfecha con su funcionamiento. La insatisfacción con las instituciones políticas y la creciente desconfianza en los partidos reflejan una desconexión estructural que interpela directamente a nuestras democracias. Las juventudes están trazando nuevas rutas para la participación política, muchas veces por fuera de los canales tradicionales, lo que pone en evidencia la necesidad urgente de repensar los mecanismos de representación y abrir paso a formas más inclusivas, horizontales y transformadoras de hacer política. Este informe invita a partidos, movimientos sociales, académicos y gobiernos a considerar las nuevas formas de participación política que están surgiendo desde las juventudes. Las juventudes de América Latina y el Caribe están trazando nuevas rutas para la política y en el quehacer político, basadas en la justicia social, la equidad de género y la dignidad humana. Desde la Friedrich Ebert Stiftung esperamos contribuir con estos datos y análisis a un debate amplio sobre el futuro de las juventudes y sus democracias en la región. Estamos convencidos que solo a base de una reflexión profunda y abierta sobre cómo fortalecer democracias populares, feministas y basadas en la justicia social, las juventudes de hoy puedan ser parte de la construcción de un mañana más justo y democrático. Dr. Constantin Groll Representante de FES Ecuador y responsable del proyecto Juventudes: asignatura pendiente 07 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL RESUMEN EJECUTIVO Este documento presenta los principales resultados de la encuesta“Juventudes: Asignatura Pendiente” a través de un análisis comparativo. En sus cuatro principales secciones ofrece un análisis profundo sobre las condiciones de vida, valores, expectativas y formas de participación política de las juventudes en América Latina y el Caribe. Este informe está basado en una encuesta aplicada en catorce países con cerca de 22 000 participantes. Se refleja un panorama de la región que expresa tensiones, profundas desigualdades sociales y económicas, a la vez que se destaca la alta valoración de la democracia como sistema de gobierno, a pesar de las críticas hacia su funcionamiento en la región. A lo largo de este documento, se caracterizan y problematizan las condiciones de vida de las juventudes en diálogo con sus actitudes democráticas, formas de participación y miradas respecto a agendas y casusas políticas. A continuación, se muestra un breve resumen de los principales hallazgos: Respecto a valoraciones democráticas y tensiones institucionales: 1. Valoración de la democracia: Entre el 58%(Costa Rica) y el 73%(Perú) de las personas jóvenes considera que la democracia es el mejor sistema de gobierno. 2. Crisis institucional: A pesar de la valoración sobre la democracia, en 11 de los 14 países, el nivel de satisfacción con su funcionamiento está por debajo del 30%. 3. Desconfianza en partidos políticos: En 10 de los 14 países encuestados, más de la mitad de las juventudes desconfía de los partidos políticos. En todos los países, las juventudes encuestadas afirmaron estar de acuerdo con la expresión“un líder fuerte resuelve mejor los problemas que los partidos e instituciones”. Respecto a condiciones de vida: 1. Acceso a educación: Es la generación más escolarizada, con tasas superiores al 47% en casi todos los países para la educación secundaria; sin embargo, el acceso a la universidad es limitado y en algunos países se identifica que es completada mayoritariamente por los sectores de clase alta. 4. Preferencias por instituciones no partidarias: Las universidades conservan altos niveles de legitimidad entre las juventudes, mientras partidos políticos e instituciones gubernamentales tienen porcentajes bastante bajos. 2. Situación laboral: En 9 de los 14 países encuestados, menos del 30% de las personas jóvenes(entre 18 y 35 años) accede a un trabajo formal o temporal. En países como Ecuador, Panamá y Perú, más del 50% de personas encuestadas manifiesta estar en búsqueda de trabajo. 3. Migración: Entre un 35%(Panamá y Uruguay) y 42%(Perú y República Dominicana) de las personas jóvenes en los diferentes países expresa su intención de migrar fuera del país. 4. Desigualdad de género: Las mujeres enfrentan mayores niveles de trabajo informal, especialmente las jóvenes de sectores socioeconómicos bajos. 08 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Respecto a percepciones sobre principales problemas, valores democráticos y posicionamiento ante agendas políticas: 1. Preocupaciones sociales: En todos los países encuestados, las personas jóvenes se preocupan principalmente por la pobreza, el desempleo y la inseguridad. 2. Posiciones progresistas: La mayoría de los jóvenes apoya el acceso gratuito a la educación y la salud, así como la protección del medio ambiente, educación sexual, el derecho a la libertad de decisión respecto a la orientación sexual e identidad de género entre otras agendas políticas progresistas o de avance de derechos. Las juventudes de América Latina y el Caribe están inmersas en un contexto de tensiones sociales y políticas que marcan su vida cotidiana y su relación con la democracia. A pesar de la insatisfacción con las instituciones tradicionales, las personas jóvenes siguen apostando por un cambio a través de nuevas formas de participación política, como el activismo digital y las protestas. Es crucial que los gobiernos reconozcan estas demandas y fortalezcan la democracia con políticas públicas inclusivas que aborden las desigualdades estructurales. Además, es urgente que las estructuras tradicionales de participación como partidos y sindicatos sostengan un trabajo que impulse una participación más activa y representativa de las juventudes en el proceso político. 3. Satisfacción con la educación: Entre el 57% y 77% de las personas jóvenes se siente satisfecho con la educación recibida, aunque persisten diferencias significativas según clase social. 4. Mujeres jóvenes e identificación con agendas progresistas: Las mujeres jóvenes muestran mayores niveles de identificación con valores progresistas y con agendas de género y diversidades sexo genéricas. Respecto a interés en política, formas y motivaciones para la participación: 1. Participación electoral: El 86%(mayores de 18 años) de las personas jóvenes en Ecuador y Chile reportó haber votado en las últimas elecciones, con una participación media más baja en países como Venezuela(46%) y Panamá(50%). 2. Desafección con partidos tradicionales: Aunque la afiliación a partidos es baja(alrededor de 10% en 11 de los 14 países encuestados), hay una tendencia en la que se involucra en campañas(entre 11% y 25%) y busca persuadir a otros sobre opciones políticas(entre 12% y 25%). 3. Participación no-partidaria: Entre el 34% y el 50% de las juventudes en los países encuestados expresa su disposición a involucrarse en organizaciones sociales, aunque no lo haya hecho aún. 4. Formas de participación: Las protestas y el activismo digital son formas aceptadas de participación política entre las juventudes encuestadas, sobre todo en Chile y Panamá. 09 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL introducción JUVENTUDES EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE: ENTRE EL PRESENTE Y LO PENDIENTE Anabel Bilbao García 1 en especial para las clases trabajadoras. La década de 1990 fue el momento en el que se configuraron reformas neoliberales que favorecieron la privatización y liberalización económica, estrechando la relación entre las élites económicas y los grandes capitales internacionales. América Latina y el Caribe es una de las regiones más jóvenes del mundo, con una edad promedio de 29 años. En ella habitan juventudes(entre 15 y 35 años) que viven un período clave de exploración y crecimiento tanto personal como profesional. Sin embargo, es precisamente en este proceso de construcción de identidad que los contextos sociopolíticos y económicos que atraviesan juegan un papel determinante. Si bien las juventudes latinoamericanas comparten un marco generacional común, son diversas, y la heterogeneidad de sus contextos da paso a diferencias profundas en sus experiencias, aspiraciones y desafíos. Actualmente, sus trayectorias de vida se tejen en un contexto de transformaciones profundas y desafíos globales; las juventudes de América Latina y el Caribe están redefiniendo su rol en la política, la sociedad y la economía. El proyecto“Juventudes: Asignatura Pendiente” estudia a aquellas personas jóvenes nacidas entre 1989 y 2009 en América Latina, un período marcado por diferentes tendencias y hechos históricos que continúan afectando las dinámicas actuales. En este lapso, América Latina vivió una serie de transiciones políticas y reformas económicas que marcaron el rumbo de sus países. Durante la década de 1980, muchos países salieron de dictaduras militares y optaron por modelos democráticos, aunque las profundas crisis económicas a raíz de la deuda externa y los ajustes estructurales empeoraron las condiciones de vida, Desde la década de 2000, América Latina experimentó un resurgir de gobiernos progresistas que implementaron políticas de nacionalización y redistribución de la riqueza. No obstante, este período de bonanza económica fue seguido por crisis políticas y económicas. Si bien se logró una significativa reducción de la pobreza en algunos países, como Brasil, las desigualdades estructurales y problemas persistentes—violencia, narcotráfico, crimen organizado y corrupción— siguen siendo desafíos graves para la región. La pandemia de COVID-19 los agudizó y evidenció la fragilidad de los sistemas de salud, educación y las economías de los países. En distintos momentos de ese contexto y en los diferentes países encuestados, las juventudes protagonizaron procesos de movilización que increparon directamente al neoliberalismo y a la captura institucional. En México, el levantamiento zapatista de 1994 inspiró a generaciones enteras. En Argentina, la crisis de 2001 dio paso a formas juveniles de autogestión que luego convergieron con el feminismo popular y la marea verde por el aborto legal. En Bolivia, las Guerras del Agua y del Gas, entre 2000 y 2005, tuvieron un fuerte protagonismo juvenil indígena, pusieron en tensión al modelo extractivista y sentaron las bases de la refundación plurinacional. En Ecuador, las protestas estudiantiles de la década de 2000 y la revuelta de octubre de 2019 articularon a jóvenes de pueblos indígenas, barrios urbanos y sectores populares en rechazo a las políticas de ajuste. 1 Anabel Bilbao García coordina el proyecto regional“Juventudes: Asignatura Pendiente”; es coordinadora de proyectos en la Fundación Friedrich-Ebert(FES) en Ecuador. Es maestra en sociología política por FLACSO Ecuador. Especialista en metodologías de investigación y en el estudio de acción colectiva, movimientos sociales y configuración de problemas públicos. Se ha enfocado en temas de juventudes, participación política y justicia de género. 10 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Asimismo, en Colombia, el Paro Nacional de 2021 mostró a juventudes excluidas del sistema—la llamada“primera línea”— creando redes de resistencia, cuidado y organizándose frente a la represión estatal. Brasil vivió en 2013 un estallido protagonizado por juventudes que reclamaban derechos y denunciaban la desconexión de la clase política. A pesar del posterior giro conservador, esos aprendizajes organizativos persistieron en centros culturales, colectivos diversos, feministas y por la vivienda. En Perú, las movilizaciones de 2020, lideradas por la“Generación del Bicentenario”, lograron en una semana la caída del gobierno ilegítimo de Merino, en un ejercicio de acción colectiva descentralizada y sin estructuras partidarias. En Panamá, durante las protestas de 2022 contra el alto costo de la vida, las juventudes desempeñaron un papel clave en la organización de bloqueos y marchas. En Costa Rica, las personas jóvenes participaron activamente en la huelga educativa de 2018 y en las movilizaciones contra el acuerdo con el FMI en 2020. En República Dominicana, el movimiento de la“Plaza de la Bandera” en 2020, surgido tras la suspensión de las elecciones municipales, evidenció el involucramiento de las juventudes en defensa de la democracia. En Honduras, tras el golpe de Estado de 2009, las personas sostuvieron procesos de resistencia desde espacios feministas, estudiantiles y territoriales, enfrentando represión y autoritarismo. En el contexto latinoamericano contemporáneo, las formas de organización del descontento han cambiado de manera significativa. Como señalan Kessler y Vommaro(2024), las movilizaciones ya no están lideradas únicamente por sindicatos o partidos, sino que emergen desde actores sociales diversos, como feminismos, ambientalismos, movimientos indígenas y organizaciones territoriales. Estas expresiones adoptan formas fragmentadas y no convencionales, que desconfían de los canales institucionales clásicos. No obstante, no son antipolíticas, sino que redefinen lo político desde lo afectivo, lo identitario y lo territorial. Las protestas combinan irrupciones espontáneas con procesos organizativos sostenidos, abriendo nuevas formas de construcción de poder desde abajo. En este escenario, las juventudes han sido protagonistas clave, ampliando los márgenes de lo político desde sus propias agendas y territorios. No solo expresan malestar, sino que producen nuevas formas de acción colectiva y horizontes políticos. No obstante, estas juventudes que en su momento han sido protagonistas de quiebres y reapropiaciones del campo político, confrontando las exclusiones de democracias formales, economías desiguales y sistemas de dominación patriarcal, enfrentan una paradoja persistente. Retomando las nociones sobre escalas de justicia de Nancy Fraser(2008), aunque han sido protagonistas clave en las luchas por el cambio social y pese a que los gobiernos progresistas de 2000 contribuyeron en una ampliación de derechos, sobre todo en reconocimiento y redistribución, su representación y participación en los espacios de toma de decisiones sigue siendo insuficiente y desigual. Por ello, estas juventudes, aunque reconocen a la democracia como el mejor sistema de gobierno, las brechas entre sus expectativas y la realidad que experimentan son amplias; esto refleja una profunda insatisfacción con el funcionamiento de las instituciones y la efectividad de las respuestas del Estado. Pese a que hay una tendencia en la que entre el 58% y el 73% de las juventudes encuestadas en América Latina y el Caribe valoran la democracia como el mejor sistema de gobierno, un alto porcentaje también dice no estar satisfecha con su funcionamiento. Esta insatisfacción se refleja en la creciente desconfianza en las instituciones y en los partidos políticos, que sigue siendo una constante a lo largo de la región. Los datos revelan que, a pesar de la alta valoración del voto como herramienta de cambio, la confianza en las instituciones de gobierno y en los partidos políticos es baja. Y, aunque hay una creciente desafección institucional, el informe muestra que entre el 34% y 50% de las personas jóvenes encuestadas se muestra dispuesta a implicarse en organizaciones sociales y movimientos políticos en el futuro. En ese contexto, la Friedrich-Ebert-Stiftung(FES) implementa el proyecto regional en América Latina y el Caribe denominado“Juventudes: Asignatura Pendiente”, con el objetivo de relevar datos e información sólida sobre la participación, los posicionamientos y las demandas políticas de las juventudes en la región. Para ello, en 2024, aplicó una encuesta en catorce países dirigida a comprender las actitudes políticas de las juventudes respecto a la democracia, sus formas de participación y su mirada sobre las agendas políticas actuales. 11 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Con cerca de 22 000 encuestas aplicadas a nivel regional, se trata de una de las investigaciones más amplias sobre juventudes y política en América Latina y el Caribe. Pone foco en la comprensión de las actitudes políticas, causas y agendas que las personas jóvenes apoyan, así como en sus formas de participación, motivaciones y desmotivaciones para involucrarse en política. El objetivo de este proceso es aportar información y datos que respondan y contribuyan a la realidad de cada uno de los países participantes. Como resultado adicional, buscamos que esta información sea discutida y ampliada junto a partidos, sindicatos y organizaciones comprometidas con la profundización de la democracia y la justicia social. El cuestionario de esta encuesta fue elaborado con la colaboración de las catorce oficinas de la FES ubicadas en cada país; además, involucró a jóvenes de organizaciones sociales y partidos políticos de la región. Se contó con la participación y guía de personas académicas y expertas en movimientos sociales, participación política juvenil y cambio político en América Latina, especializadas en el análisis del retorno estatal, el post-neoliberalismo y las políticas públicas. Este cuestionario tiene 65 preguntas aplicadas a toda la región; adicionalmente, tiene un bloque de un máximo de 5 preguntas propias diseñadas según los intereses y realidad de cada país. La encuesta es representativa a nivel nacional para cada uno de los países participantes, lo cual habilita un análisis comparativo regional. Cada país elaboró un informe propio a partir de los datos recolectados, en diálogo con su contexto y realidad política. En contextos nacionales donde no siempre se cuenta con datos actualizados que caractericen a las juventudes, así como su posicionamiento político, actitudes democráticas, formas de participación y relación con agendas y causas sociales y políticas, la información provista por esta encuesta busca aportar a procesos de análisis, discusión, debate y, sobre todo, definición de rutas que se traduzcan en procesos de renovación política. Este documento tiene el objetivo de presentar los principales hallazgos regionales desde una perspectiva comparada. El informe se organiza en cuatro grandes bloques temáticos que permiten una mirada integral sobre el sujeto político juvenil contemporáneo. Con ello en consideración, durante el análisis se realizarán agrupaciones por sexo, clase social y edad; todas son variables esenciales para capturar al menos una parte de la compleja realidad social, política y económica en la que se insertan. A continuación, se presentan los principales hallazgos de cada sección, que serán desarrollados en profundidad a lo largo del documento. 12 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL SECCIÓN 1: ¿CÓMO ESTÁN VIVIENDO LAS JUVENTUDES? analiza de forma directa el estado actual de las democracias representativas de la región a la luz de los posicionamientos de las juventudes encuestadas. El punto de partida del informe es una pregunta fundamental: ¿en qué condiciones viven hoy las juventudes en América Latina y el Caribe? Esta sección, elaborada por Mariana Licea(México) y Camila Rodríguez(Ecuador), recorre las trayectorias vitales de las personas jóvenes a partir de datos comparables entre países, desagregados por edad, género, clase y territorio. Aunque se trata de la generación más escolarizada— con tasas de secundaria completa superiores al 47% en casi todos los países—, el acceso a la universidad continúa fuertemente condicionado por la clase social: solo entre el 2% y el 10% de jóvenes de sectores de clase baja y muy baja logra completarla. En el plano laboral, hay una tendencia en 9 de los 14 países encuestados en la que menos del 30% accede a un trabajo formal o temporal; y de ese porcentaje, se podría decir que, en general, menos de la mitad lo hace con beneficios de ley. Las desigualdades se profundizan para mujeres, juventudes rurales y sectores de bajos ingresos, marcados por mayores niveles de desempleo y sobrecarga de trabajo doméstico no remunerado. No sorprende que en los países encuestados, entre el 35% y 62% de las personas jóvenes manifieste su intención de migrar fuera del país. Esta sección no se limita a relevar indicadores: muestra cómo las condiciones materiales estructuran no solo los márgenes de autonomía, sino también la forma en que las juventudes se vinculan con la política, el futuro y la idea misma de ciudadanía. SECCIÓN 2: VALORACIONES DEMOCRÁTICAS Y TENSIONES INSTITUCIONALES La segunda sección, elaborada por Óscar Aguilera (Chile), se adentra en las percepciones que tienen las juventudes sobre la democracia y las instituciones que la representan. Aunque entre el 58% y el 73% de las personas jóvenes considera que la democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno, menos de la mitad se declara satisfecha con su funcionamiento. Este dato revela un malestar extendido con sistemas que no logran canalizar las demandas sociales ni garantizar respuestas efectivas. Por ello, esta sección La desconfianza hacia los partidos políticos supera aproximadamente el 50% en la mayoría de países y en ese vacío crece el reconocimiento de liderazgos fuertes como aparente solución. Mientras tanto, instituciones como las universidades conservan niveles altos de legitimidad. SECCIÓN 3: PERCEPCIONES SOBRE LA SOCIEDAD, VALORES Y AGENDAS POLÍTICAS La tercera sección, escrita por Elisa Guaraná de Castro (Brasil), analiza los resultados de preguntas orientadas a indagar valores, agendas y posicionamientos políticos de las juventudes. Al hacerlo, remarca que las juventudes, lejos de ser un grupo ideológicamente homogéneo, están marcadas por tensiones entre discursos progresistas y conservadores, por la convivencia entre la defensa de derechos y la persistencia de valores tradicionales. La mayoría apoya ampliamente la educación y salud públicas, así como el papel activo del Estado como garante de derechos; sin embargo, se manifiestan posiciones conservadoras frente a temas como el aborto, el matrimonio igualitario o el modelo de familia, donde se expresan diferencias significativas por género, clase y país. Se determina que las mujeres jóvenes muestran mayores niveles de identificación con valores progresistas y con agendas de género y diversidad, en comparación con los hombres. Esta sección refleja que los marcos ideológicos tradicionales(izquierda/ derecha) resultan insuficientes para capturar la complejidad de las percepciones juveniles; lo que emerge es un nuevo momento político, en el que conviven las demandas por justicia social, disputas culturales y críticas al sistema actual. Las preocupaciones que más movilizan a las juventudes son la pobreza, el desempleo, la inseguridad y la corrupción, con particularidades nacionales—por ejemplo, en Ecuador, el crimen organizado fue señalado como principal preocupación por el 53% de las personas jóvenes. 13 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL SECCIÓN 4: LA PARTICIPACIÓN Y SUS PRÁCTICAS La última sección del informe, elaborada por Melina Vázquez(Argentina) y Franklin Ramírez Gallegos (Ecuador), se centra en las formas en que las juventudes se involucran políticamente, tanto dentro como fuera de los canales institucionales, a través de formas de participación partidarias y no partidarias. A pesar de la desconfianza generalizada hacia los partidos—presente en más de la mitad de los países estudiados—, entre el 50% y el 70% de las personas jóvenes considera que el voto sigue siendo una herramienta válida para transformar la realidad. Además, entre el 34% y el 50% expresa interés en participar en organizaciones sociales, incluso sin haberlo hecho aún. Las formas no convencionales de participación—desde protestas callejeras hasta activismo digital, pasando por campañas, acciones culturales, intervenciones artísticas y performance — son reconocidas como expresiones legítimas de acción política, especialmente entre quienes no se sienten representados por las instituciones tradicionales. Esta sección da cuenta de un repertorio político amplio y en expansión, que interpela directamente al sistema político. De cara a los desafíos del presente, este informe plantea interrogantes que no buscan un cierre, sino abrir nuevas preguntas y diálogo: ¿Cómo pueden los datos de hoy ayudarnos a construir el mañana? ¿Quiénes son estas juventudes? ¿Cómo viven? ¿Qué les importa? ¿Qué formas de acción eligen y qué esperan de lo político? ¿De qué manera esta información puede alimentar estrategias colectivas para fortalecer democracias populares, feministas y basadas en la justicia social? Buscamos que estos hallazgos interpelen directamente a partidos, gobiernos, sindicatos y movimientos sociales, invitándolos a escuchar desde una actitud de diálogo, respeto y reconstrucción. Este informe no pretende ofrecer todas las respuestas, sino proveer insumos analíticos y una guía que impulse la reflexión, el debate y la acción para renovar las estructuras políticas y democráticas. La Fundación Friedrich-Ebert considera que las personas jóvenes son fundamentales para el desarrollo democrático de la región. Reconoce que actualmente experimentan condiciones de vida con profunda desigualdad y falta de oportunidades para progresar. Esto demanda que los sistemas políticos se centren en este grupo y desarrollen alternativas y propuestas para afrontar estos retos. Finalmente, expresamos nuestro más profundo agradecimiento a las autoras y autores de los informes nacionales, elaborados en coordinación con las oficinas de la FES en cada país. Asimismo, reconocemos el aporte del equipo regional de especialistas en juventudes, cuya mirada colectiva hizo posible este análisis. Especialmente, extendemos nuestro reconocimiento a todas las personas jóvenes que participaron en este proceso y que, desde su activismo, militancia y compromiso cotidiano, demuestran que otro quehacer político no solo es necesario, sino posible. 14 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL metodología El estudio“Juventudes: Asignatura Pendiente” analiza los patrones y las tendencias en las actitudes y valores políticos de las juventudes en la región a través de una metodología mixta basada en encuestas y análisis de datos estadísticos. La principal herramienta de recolección de datos fue una encuesta sobre participación política y juventudes aplicada entre enero y febrero de 2024(tras un breve testeo hecho a principios de diciembre de 2023 para asegurar la programación e infraestructura adecuada) en 14 países encuestados. El cuestionario fue diseñado en colaboración con las oficinas de la FES en América Latina y el Caribe, un grupo de personas expertas de varios países encuestados y personas jóvenes vinculadas a organizaciones políticas y sociales de la región. Finalmente, fue validado con la encuestadora a cargo de la aplicación del instrumento. El cuestionario contiene un bloque de 65 preguntas comunes para todos los países y uno de entre 2 y 5 preguntas nacionales que responden a la propia problemática de cada país. El instrumento aplicado contiene preguntas orientadas a conocer distintas dimensiones del fenómeno: a) condiciones de vida de las personas jóvenes; b) visión sobre la política y principales problemas en cada país; c) visión de la democracia y posicionamiento sobre principales causas políticas; d) formas y motivaciones para la participación en política; e) uso del tiempo, uso de tecnologías y acceso a la información. La encuesta fue aplicada a través de muestro en línea en paneles web; YouGov fue la encargada de hacerlo; es una empresa internacional de tecnología en línea dedicada a la investigación y análisis de opinión pública. Tiene presencia global y es una de las redes de investigación más grandes del mundo; se ha destacado como pionera en estudios digitales y como una fuente confiable de información y datos. YouGov, durante las últimas dos décadas, ha conformado un panel global cuidadosamente seleccionado de participantes en encuestas, incluyendo diversos países de América Latina. Este se caracteriza por una alta participación y disponibilidad de información detallada sobre atributos demográficos relevantes, lo que permite desarrollar investigaciones con mayor precisión y eficiencia metodológica. En los países donde no se disponía de paneles propios, YouGov recurrió a proveedores de muestras consolidados, aplicando rigurosas medidas de control de calidad equivalentes a las utilizadas en sus propios paneles. Las encuestas se administraron exclusivamente en formato digital mediante el enfoque de active sampling, que prioriza la calidad muestral sobre el volumen de respuestas. Este procedimiento restringió la participación a personas elegibles según criterios previamente establecidos, lo que contribuyó a asegurar la representatividad de la muestra. Combinado con técnicas de ponderación estadística( weighting ), este enfoque fortaleció la validez inferencial de los resultados obtenidos. Todos los encuestados dieron su consentimiento informado. Las personas jóvenes de entre 15 y 17 años contaron con el consentimiento de sus padres antes de empezar la encuesta. Por ello, es importante mencionar que las preguntas relacionadas con educación y trabajo para este corte etario fueron respondidas por sus representantes por motivos de muestreo. La encuesta fue aplicada en idioma español en toda la región, excepto en Brasil donde lo fue en portugués. El marco de muestreo de esta encuesta comprende género, grupos de edad, región del país donde residen, tipo de área en donde residen(urbana, suburbana, o rural), educación, estatus de trabajo y una variable de atención a las noticias. Adicionalmente, el análisis de clase social fue construido a partir del modelo de clasificación socioeconómica ESOMAR, basado en variables socioeconómicas de las personas jefes de hogar (educación, ocupación) y variables netamente económicas(ingreso, tenencia de bienes). 15 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL La muestra se construyó mediante un muestreo estratificado en cada país, basado en el Barómetro de las Américas de LAPOP(2021). La selección dentro de cada estrato se realizó mediante un muestreo ponderado con reemplazo. Los pesos varían para cada uno de los países(ver Tabla N.° 1). El margen de error(un intervalo de confianza del 95%) para un porcentaje de muestra p basado en la muestra subconjunto se calcula mediante la fórmula: Esta es una medida del error de muestreo(el promedio de todas las estimaciones obtenidas utilizando los mismos procedimientos de selección y ponderación de muestras repetidamente). La estimación de la muestra debería diferir de su valor esperado en menos del margen de error en el 95% de todas las muestras. No refleja errores ajenos al muestreo, incluido un posible sesgo de selección en la participación del panel o en respuesta a una encuesta en particular. p +_ 100 x 1+ CV 2 n Donde: CV es el coeficiente de variación de los pesos de la muestra. n es el tamaño de la muestra utilizado para calcular la proporción. Uno de los principales objetivos de este estudio fue generar datos representativos a nivel nacional para cada uno de los países participantes, de manera que pudieran ser utilizados en el diseño de políticas, investigaciones y procesos de incidencia propios. La encuesta no busca representatividad regional agregada, sino que se construye a partir de muestras nacionales independientes. Los resultados permiten establecer comparaciones entre países y ofrecen una mirada comparativa sobre las juventudes en América Latina y el Caribe. A nivel regional se realizaron 21 847 encuestas(entre 1 100 y 2 024 por país). En la Tabla N.° 1 se muestra la cantidad recolectada en cada país, así como su margen de error: 16 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL El análisis presentado en este informe comparativo ofrece una interpretación tanto descriptiva como analítica de los resultados de la encuesta. En las secciones de este documento se desagregan variables por grupos poblacionales definidos a partir de criterios de género, edad y clase social, con el objetivo de identificar patrones, contrastes y desigualdades significativas entre segmentos de las juventudes. El género se considera de forma binaria(hombres y mujeres), dado que la única identidad disidente registrada—no binaria— fue seleccionada por un número reducido de personas, insuficiente para conformar una categoría analítica propia. La encuesta abarca a personas jóvenes de entre 15 y 35 años. No obstante, reconociendo que dentro de este amplio rango etario existen experiencias, trayectorias y condiciones diferenciadas, se optó por segmentar la muestra en tres grupos: 15 a 17 años, 18 a 26 años y 27 a 35 años. Esta división permite capturar mejor los distintos momentos de este período de vida, especialmente en relación con los procesos de escolarización, inserción laboral y participación política. En cuanto a la clasificación socioeconómica, tal como se mencionó previamente, se utilizó el modelo de nivel socioeconómico ESOMAR. Para efectos de este informe, los cinco niveles definidos por dicha metodología (A, B, C, D y E) fueron agrupados en tres grandes categorías: clases altas(AB), clases medias(C) y clases bajas(DE). Esta agrupación responde a la necesidad de simplificar el análisis y facilitar la comparabilidad entre países, considerando que las categorías amplias permiten captar tendencias generales sin perder capacidad explicativa. Asimismo, el uso de esta metodología, ampliamente difundida en estudios de opinión pública en América Latina, favorece la armonización de los datos y la lectura regional de las desigualdades sociales. 17 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL sección 1 ¿Cómo están viviendo las juventudes? Mariana Licea 2 y Camila Rodríguez 3 RADIOGRAFÍA DE LAS JUVENTUDES: ENTRE DIVERSIDAD Y DESIGUALDADES Las juventudes en América Latina son un grupo demográfico diverso y multifacético. Son actores sociales que comparten una etapa y un contexto particular, pero que están atravesados por factores sociales y económicos comunes. Estas juventudes habitan una contradicción: son las más educadas y conectadas de la historia reciente, pero también las más afectadas por la desigualdad, la precariedad laboral, la inseguridad y la desconfianza en las instituciones. En esta primera sección el objetivo es caracterizar a las juventudes de los países encuestados. Para ello, se analizan sus condiciones de vida, reconociendo su heterogeneidad y singularidades propias de cada país. 2 Mariana Licea Es licenciada en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, egresada del Centro de Investigación y Docencia Económicas(CIDE) y exprofesora adjunta en la Universidad Nacional Autónoma de México(UNAM). Actualmente, es estudiante de la Maestría en Demografía en el Colegio de México (COLMEX). Sus líneas de investigación son los cuidados, el uso del tiempo y las configuraciones familiares. 3 Camila Rodríguez Es técnica y analista de datos del proyecto regional Juventudes: Asignatura Pendiente en la Fundación Friedrich-Ebert-Stiftung(FES Ecuador). Es economista por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador y licenciada en Economía y Gestión por la Universidad de Grenoble Alpes(Francia). Cuenta con experiencia en manejo de bases de datos, análisis cuantitativo e investigación. Para elaborar el análisis se tomó como referencia principal el primer bloque de preguntas del cuestionario de la encuesta, centrado en las condiciones de vida de las juventudes: acceso a educación y trabajo, características de sus vínculos afectivos, identificación sexo-genérica, niveles de satisfacción con aspectos de su vida y del país en que viven, percepciones sobre el futuro e interés en migrar. El género, la edad y la clase social, así como su distribución geográfica, uso del tiempo y condiciones de vida, son aspectos determinantes de su cotidianidad y su incorporación a esferas más amplias. Además, como jóvenes, sus experiencias y desafíos están profundamente entrelazados— y en gran medida determinados— por las trayectorias de sus padres, de quienes heredan patrones de desigualdad generacional, además de saberes e ideologías particulares a cada núcleo(Cerezo et al. , 2020). Las siguientes páginas explorarán ambas caras de la experiencia juvenil en América Latina, la diversidad y la desigualdad. A partir de estos datos, en las siguientes secciones de este informe se analiza cómo estas dimensiones materiales y subjetivas inciden en las percepciones de las juventudes sobre la democracia, la confianza institucional y la aceptación—o rechazo— de formas autoritarias de gobierno. El objetivo es ofrecer una lectura situada y comparativa que permita entender cómo se entrelazan los malestares sociales con las expectativas políticas. 18 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Para empezar, es importante reconocer que, al momento del levantamiento de la encuesta, 1 de cada 3 habitantes de los 14 países encuestados tenía entre 15 y 34 años(Expansión Datos Macro, 2023). Tal y como puede apreciarse en el Gráfico N.° 1.1, los países con una mayor proporción de personas jóvenes con respecto al total son Honduras(38%) y Bolivia(36%); en contraste, Uruguay(29%) y Venezuela(30%) presentan la menor proporción. Brasil y México ocupan el séptimo y décimo lugar, respectivamente, en la lista de los países más poblados del mundo; sin embargo, la proporción de jóvenes con respecto al total de la población en ambos países es del 33%, lo que es equivalente al promedio de la región muestreada. No obstante, de acuerdo con estimaciones del Banco Interamericano para el Desarrollo, esta proporción disminuirá dramáticamente en los próximos años. GRÁFICO 1.1. Población total de cada país y población de jóvenes de 15 a 34 años 50 000 000 100 000 000 Argentina Bolivia 45 808 747 31%= 14 007 458 12 079 472 36%= 4 327 881 Brasil Chile Colombia Costa Rica Ecuador Honduras 33%= 67 286 389 19 493 184 30%= 5 886 820 51 049 000 34%=17 361 083 5 180 000 31%= 1 613 184 17 757 000 35%= 6 137 046 10 117 000 38%= 3 878 599 México Panamá Perú República Dominicana Uruguay Venezuela 33%= 41 403 347 4 337 000 31%= 1 362 734 33 715 471 33%= 11 069 164 11 117 873 33%= 3 723 638 3 426 260 29%= 991 670 28 199 867 30%= 8 363 017 150 000 000 126 705 138 200 000 000 202 020 000 Fuente: Datos Macro Expansión(2023). Población total en 2023 Población entre 15 y 34 años en 2023 19 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Se estima que para 2030, América Latina en su conjunto comenzará a sufrir un cambio demográfico importante en el que“la población mayor de 60 representará 17% del total y hacia 2050, en tan solo 35 años, se estima que 1 de cada 4 habitantes de América Latina y el Caribe será mayor de 60 años”(Aranco et al. , 2018). Si bien esta transición responderá a los diferentes escenarios demográficos de los países y ocurrirá en distintos momentos a medida que disminuye la natalidad y aumenta la expectativa de vida, durante la segunda mitad del siglo XXI, la mayoría de los países encuestados alcanzará niveles de envejecimiento como los observados en Europa; todo esto sin haber alcanzado su nivel de desarrollo y bienestar social (CEPAL, 2022). Las juventudes entre 15 y 35 años serán aquellos adultos de entre 42 y 62 años que harán frente a este escenario. Por ello, vale plantear las siguientes preguntas: ¿Cómo pueden los datos de hoy ayudarnos mañana? ¿Quiénes son estos jóvenes? ¿Cómo viven? ¿Qué les interesa? Ante estas interrogantes, primero, es imperativo establecer que las juventudes latinoamericanas son diversas. Los datos muestran grandes similitudes y diferencias entre los individuos encuestados y, más aún, hacen imposible hablar de la juventud en lo singular. En este estudio, la distribución de características sociodemográficas, como la edad, el sexo y el nivel socioeconómico de cada país, desempeñan un papel fundamental en el análisis de la encuesta, y más aún en el desarrollo de las juventudes. A. CARACTERIZACIÓN DEL ESTADO CIVIL Y VÍNCULOS FAMILIARES Se reconoce que las experiencias y condiciones de vida de la población juvenil pueden variar significativamente debido a sus características sociodemográficas. Por ejemplo, de acuerdo con datos de la encuesta, la mayoría es soltera; se observa una tendencia regional de entre 58% y 71% 4 . Las diferencias en la situación conyugal o vínculos sexoafectivos por género y edad revelan dinámicas interesantes. Por un lado, observamos que existen más hombres solteros(en algunos países con porcentajes mayores al 70%, como en Ecuador, Costa Rica, Venezuela y Perú) que mujeres solteras(no mayor a 71% en todos los países). Asimismo, las mujeres tienen porcentajes más altos en las categorías de casadas y uniones de hecho que los hombres. Por otro lado, al analizar esta variable por segmentos etarios, observamos que los patrones de unión conyugal evolucionan con la edad. La gran mayoría de entre 15 y 26 años es soltera; no obstante, los arreglos matrimoniales y las uniones libres se encuentran en un rango entre 13% y 29% en el grupo de 18 a 26 años y, posteriormente, entre 42% y 61% para las juventudes de entre 27 y 35 años. Al comparar estos datos a la luz de lo reportado por el Latinobarómetro en 2013 y en 2018, se observa una tendencia regional en la que el matrimonio(como institución) pierde fuerza ante las uniones libres o se retrasa más allá de los 35 años. Las personas jóvenes en este estudio muestran diferencias socioeconómicas significativas 5 . Aunque la muestra está predominantemente compuesta por personas jóvenes de clase media, es notable que, a medida que estos avanzan en su proceso de emancipación, la proporción de jóvenes en las clases media baja y baja aumenta, mientras que disminuye la representación en las clases alta y muy alta. No obstante, también se debe observar cómo las condiciones socioeconómicas de la persona jefe de hogar influyen directamente en las juventudes, lo que afecta su movilidad social y su posición dentro de la estructura de clases. 4 Pregunta planteada: ¿Cuál es tu estado civil? 5 Ver metodología sobre la construcción de la variable de clase social. 20 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL 21 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Como fue mencionado previamente, las juventudes son actores sociales que comparten una etapa y un contexto particular. Como etapa de vida, la juventud se caracteriza por el desarrollo de habilidades académicas y profesionales, además de la incorporación al mercado laboral y la paulatina emancipación del hogar nuclear. En ese sentido, están sujetas a una amplia gama de configuraciones domésticas 6 entre los 15 y los 35 años. La encuesta permitió identificar los seis principales arreglos habitacionales en los que se insertan. Los datos de la encuesta indican que hay una tendencia en la que el 44% de las juventudes vive en arreglos diversos. Un 30% reporta que vive con todos o algunos miembros de su familia directa, un 15%, con su pareja y un 10%, con hijos propios 7 . Como puede observarse en el Gráfico N.º 1.3, el desglose de las categorías evidencia la gran presencia de hogares homoparentales a cargo de mujeres(alrededor de 12%) en los catorce países encuestados. Esta tendencia se hace presente en todos los estratos socioeconómicos, pero principalmente entre las juventudes de clase baja. Resaltan los casos de México y Honduras, en donde el 7% y el 5%, respectivamente, reportan vivir con familiares de segundo grado, como abuelos, tíos y primos. En Argentina, Perú, República Dominicana y Uruguay un porcentaje menor del 10% reporta vivir solo, una cantidad considerablemente mayor que en los demás países estudiados. 6 Pregunta planteada:¿Con quién vives actualmente? 7 Los porcentajes para expresar los arreglos de convivencia familiar fueron calculados a partir de los resultados de la pregunta de opción múltiple para que los jóvenes marquen con quién viven actualmente. Con ello, se organizaron las respuestas para identificar coincidencias en las configuraciones familiares. Las principales se muestran en el Gráfico N.° 1.3. 22 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Nuevamente, las segmentaciones por edad, nivel socioeconómico y sexo permiten entrever tendencias interesantes. Por ejemplo, aunque la mayoría que vive con su pareja o hijos tiene entre 27 y 35 años—en un rango que va de 42%(Perú) a 62%(República Dominicana), dependiendo del país—, algunos jóvenes empiezan a formar familias desde los 15 años; estos casos se concentran en Panamá y México(6%). Al considerar el nivel socioeconómico, es posible observar que las personas jóvenes de clase media y baja tienden a vivir en configuraciones domésticas diversas en mayor medida que los de clase alta. No obstante, los datos indican que las juventudes en los extremos socioeconómicos(clase alta y clase baja) tienden a vivir con sus familias en mayor medida que en la clase media. Finalmente, en cuanto a las diferencias por género, los hombres suelen vivir solos o con algunos miembros de sus familias con mayor frecuencia que las mujeres; estas últimas están más a menudo con sus parejas e hijos que los hombres. La familia es, simbólicamente, el primer acercamiento a“un escenario de vida social, de conflictos, de capacidad de negociación, de reconocimiento de límites, de sentido de lo colectivo”(Zuluaga, 2004); juega un papel evidentemente significativo en los procesos de aprendizaje y socialización, así como en la formación cívica, ética y moral durante la niñez. En consecuencia, las dinámicas y estructuras familiares“configuran el punto de vista desde el cual se aprende a contemplar[e interpretar] la sociedad”(Zuluaga, 2004) en su conjunto, por lo que tiene un papel fundamental en el desarrollo de nuevos ciudadanos. Diferentes estudios han encontrado que los individuos con fuertes vínculos familiares tienen menos interés en la participación política. Es decir, que“cuanto más dependen de la familia como proveedora de servicios, apoyo y transferencia de recursos, menor es su compromiso cívico y su participación política”(Alesina y Giuliano, 2009: 3). Estos datos nos hablan de que las juventudes encuestadas(con ciertas diferencias por país) tienen intensos y extensos vínculos familiares que sobreviven al paso de los años y que se configuran como un eje central de su cotidianidad, incluso después de los 35 años. En ese sentido, pese a los cambios socioculturales que se han experimentado en las últimas décadas y de las que se da cuenta en este informe—como la mayor presencia de hogares homoparentales, así como la postergación del matrimonio y la emancipación—, la familia en Latinoamérica se configura como un microcosmos que, además de otorgar identidad a sus miembros, se inserta orgánicamente en estructuras sociales, económicas y políticas más amplias. 23 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Los hallazgos de esta sección muestran la centralidad persistente de los vínculos familiares en la vida cotidiana de las juventudes en América Latina y el Caribe. Aunque se observan cambios en los modelos de convivencia y tiempos de emancipación, la familia sigue siendo el principal sostén material y simbólico, especialmente en los sectores populares. Esta centralidad, sin embargo, no está exenta de tensiones: la organización de la vida doméstica y los niveles de autonomía juvenil reproducen desigualdades de clase, género y edad. A continuación, se exploran cómo estas se expresan en el acceso a derechos como educación, trabajo y distribución del tiempo. 24 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL B. CARACTERIZACIÓN DEL ACCESO AL TRABAJO, EDUCACIÓN Y DISTRIBUCIÓN DEL USO DEL TIEMPO Pese al gran papel que juegan las familias en el desarrollo, trayectoria e involucramiento social, político y económico de las personas, estas también pueden reproducir dinámicas de desigualdad con profundos efectos en el panorama más amplio. La propagación del virus SARS-COVID-19 es un ejemplo reciente de ello. La pandemia que este virus desencadenó fue un punto de inflexión para las juventudes, quienes se vieron especialmente afectadas. En comparación con otras regiones del mundo, América Latina y el Caribe enfrentaron algunas de los más prolongados cierres de escuelas. Según datos de la UNESCO, en promedio, las escuelas en los países encuestados estuvieron total o parcialmente cerradas durante 48 semanas (López-Calva, 2021); por ello, muchos jóvenes enfrentaron pérdidas significativas en su aprendizaje, lo que agravó las desigualdades existentes. De igual manera, hacer frente a esta emergencia sanitaria implicó asumir la repentina sobrecarga de trabajo de cuidados en las familias, particularmente las mujeres, quienes dedican el doble de tiempo que los hombres a estas tareas(CEPAL, 2022). Años después, de acuerdo con datos provisto por CEPAL(2022), la distribución desigual del trabajo dentro del hogar es una tendencia persistente que afecta a las mujeres sin importar la edad. En la encuesta de la FES(2024) se incorporó una pregunta sobre uso del tiempo con miras a comprender su distribución entre diferentes actividades. 8 Los resultados revelaron que, si bien las mujeres dedican una menor porción de su tiempo para trabajar que los hombres(5.88 vs. 8.06 en promedio; es decir, una diferencia de 2.18 horas por semana), las mujeres destinan casi el doble al cuidado de su familia y de sus hogares(13.11 vs. 8.13; una diferencia de 4.98 horas por semana). Los retrocesos en materia laboral son muy parecidos. La pandemia no solo incrementó el desempleo juvenil, sino que expuso profundas desigualdades. La Encuesta Global sobre Juventud y COVID-19 señala que en países de bajos ingresos, las mujeres y las juventudes fueron duramente afectados. Incluso los que conservaron su trabajo enfrentaron una reducción significativa: en promedio, trabajaron un 23% menos horas y sus ingresos se desplomaron un 42%(Puerto et al. , 2020). 8 Pregunta planteada: ¿Cuánto tiempo a la semana les dedica a las siguientes actividades? 25 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL GRÁFICO 1.4. Horas promedio dedicadas al cuidado del hogar 10 7.3 7.2 8 6.8 6.0 6 5.1 5.9 4.7 5.9 4.6 6.5 6.1 6.0 6.2 6.1 6.0 5.8 5.8 5.6 5.5 5.5 5.4 5.4 5.2 5.3 4.7 4.7 4.7 5.1 4.9 4.7 4.7 4.7 4.6 4.5 4.2 3.9 4 3.8 3.7 4.0 3,6 3.7 3.6 2 0 Uruguay Venezuela Argentina México Costa Rica Chile Colombia Honduras Ecuador Bolivia Rep. Dominicana Panamá Brasil Perú Nacional Hombre Fuente: Encuesta“Juventudes: Asignatura Pendiente”(2024). Mujer Como puede apreciarse en los Gráficos N.° 1.4 y 1.5, en todos los casos, el tiempo dedicado por las mujeres al hogar y al cuidado de familiares es superior a la media del país. Es igualmente notable que, en todos los casos, los hombres están por debajo de la media nacional. 26 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL GRÁFICO 1.5. Horas promedio dedicadas al cuidado de familiares, hijos/as 10 8.6 8.8 8 7.2 6 5.6 4 6.8 5.0 7.6 6.1 4.5 6.7 5.4 4.0 6.9 5.4 3.8 7.2 5.4 3.4 6.6 5.3 4.0 6.9 5.3 3.7 6.0 5.2 4.4 7.0 5.2 3.3 6.6 5.1 3.5 6.1 4.8 3.5 6.4 4.8 3.2 6.0 4.5 2.9 2 0 Uruguay Venezuela Argentina México Panamá Costa Rica Honduras Chile Brasil Rep. Dominicana Colombia Ecuador Bolivia Perú Nacional Hombr e Fuente: Encuesta“Juventudes: Asignatura Pendiente”(2024). Muje r Asimismo, los datos sobre uso del tiempo muestran que las personas jóvenes distribuyen su tiempo en distintas actividades(ver Tabla 1.1). Excluyendo el que dedican a la educación y al trabajo, reportan una tendencia regional aproximada de 5 horas por semana al ocio, al cuidado de sus familias y hogares, a la convivencia con amigos y a navegar en redes sociales. 27 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL TABLA 1.1. Horas promedio de dedicación a diferentes actividades( por semana) Voluntariado Pasar el tiempo con Participación ciudadana, Actividades Leer noticias Redes sociales País (no amigos/as, tareas de ocio e informarme (Facebook, remunerado) pareja comunitarias o activismo y descanso Instagram, TikTok) Argentina 1.15 6.35 0.87 7.28 2.66 6.18 Bolivia 1.27 3.30 1.00 3.89 1.98 3.70 Brasil 1.11 5.87 0.96 5.77 2.92 5.58 Chile 1.19 5.96 0.91 6.26 2.35 6.11 Colombia 1.17 5.28 0.93 6.04 2.16 5.16 Costa Rica 1.18 6.09 1.05 6.73 2.13 5.98 Ecuador 1.41 3.68 1.19 4.39 2.29 4.36 Honduras 1.27 4.29 1.42 4.34 2.08 4.15 México 1.23 5.16 1.19 6.30 2.20 5.69 Panamá 1.43 4.89 1.64 5.26 2.46 4.91 Perú 1.19 3.60 1.13 3.93 2.34 4.20 Rep. Dominicana 1.42 4.15 1.64 4.51 2.58 3.99 Uruguay 1.19 6.52 1.08 6.78 2.51 5.72 Venezuela 1.43 5.19 0.99 5.58 2.60 5.35 Fuente: Encuesta“Juventudes: Asignatura Pendiente”(2024). En comparación, las horas dedicadas al voluntariado o al activismo son bajas(apenas una hora por semana en la mayoría de sus países). En la sección final de este informe se analizan las principales motivaciones y desmotivaciones para el involucramiento de las personas jóvenes en organizaciones sociales, políticas, culturales y religiosas. Uso de redes sociales: conectados, pero no siempre comprometidos 28 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Una parte importante del tiempo de las juventudes se destina a las redes sociales, que hoy son espacios clave de interacción, acceso a información y posibles formas para participar. A continuación, se presenta un breve análisis sobre el uso que les dan, así como los principales temas y redes que las moviliza. Con respecto al uso de redes sociales, además de que las personas jóvenes reportan dedicar una cantidad significativa de tiempo a navegar en ellas, la mayoría de jóvenes encuestados expresa tener por lo menos una de ellas; lo que indica cuán insertos están las juventudes en el mundo digital. Al desagregar los datos en cortes sociodemográficos es posible observar que en todos los países encuestados 9 las mujeres destinan una mayor cantidad de tiempo a esta actividad que los hombres. Lo mismo ocurre entre las clases altas, medias y las bajas, donde estas últimas utilizan una menor porción de su tiempo a navegar. La tendencia general indica que a menor edad(15-26), mayor es el uso del tiempo en redes sociales, lo equivalente a 5 y 7 horas semanales. Sin embargo, en 10 de los 14 países estudiados, se observa una tendencia inversa con respecto a la información y noticias: a mayor edad, mayor es el uso del tiempo para leer noticias e informarse sobre temas políticos. Esta dualidad refleja que los intereses juveniles no son estáticos. Los modos de acceso a aquello que les interesa, así como los lenguajes y formatos que median esos intereses con la realidad social, cambian con el tiempo. Los datos de la encuesta“Juventudes: Asignatura Pendiente” nos permiten conocer qué redes usan y para qué 10 . Debido a ello sabemos que las juventudes emplean principalmente WhatsApp, YouTube, Facebook, Instagram, TikTok y, en mucho menor medida, Twitter (ahora X), Snapchat,Twitch,Telegram y Reddit. Asimismo, observamos que, dependiendo de la red social y del país, las personas jóvenes usan redes sociales con fines distintos a obtener información o pronunciarse sobre temas de política. Las principales redes utilizadas para fines no políticos son WhatsApp(entre 74% en Perú y 86% en Venezuela), YouTube(entre 63 % en México y 77% en Honduras) e Instagram(entre 62% en Perú y 76% en Venezuela). Estos datos resultan interesantes al considerar que, dependiendo del país, entre el 55%(Uruguay) y el 68%(Costa Rica) de las juventudes utiliza las redes sociales como principal medio para informarse de temas políticos, incluso cuando una parte importante de ellas tiende a desconfiar de los influencers y a dudar de la calidad de la información en redes sociales. Al momento de explorar las formas de activismo y participación en redes sociales, destaca que en casi todos los países(Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Honduras, México, Panamá, República Dominicana, Uruguay y Venezuela) al menos la mitad de las personas jóvenes no ha hecho uso de las redes para manifestar sus posiciones sobre agendas públicas en los últimos seis meses. En algunos casos no lo hicieron ni les interesa(destacan Argentina y Brasil con 40% y 41%, respectivamente) y en otros, no lo han hecho, pero sí les interesaría hacerlo a futuro. Este dato se encuentra en un rango entre el 18%(Uruguay) y el 29%(Bolivia) 11 . La principal agenda sobre la que han intervenido tiene que ver con el medio ambiente. Esta respuesta obtiene porcentajes más elevados en casos como Perú (25%), Chile(23%), Panamá(23%) y Colombia(22%). Las otras agendas más mencionadas en su activismo digital tienen que ver con feminismos(sobre todo en Chile, México, Uruguay y Argentina), derechos sexuales(se destacan Chile, Uruguay y México), derechos de las juventudes(Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, Panamá, Venezuela, Colombia, Perú, Honduras y Chile, entre otros) y con agendas vinculadas con temas como vida y familia, en particular en países como Venezuela, República Dominicana, Perú, Costa Rica, Ecuador, Honduras y Brasil. 9 A excepción de México, donde las mujeres dedican en promedio 5.47 horas a la semana al uso de redes sociales y los hombres, 5.92 horas. 11 Pregunta planteada: En el caso de pronunciarte en redes sociales sobre alguna causa, ¿por cuáles de las siguientes(causas) lo has hecho en los últimos 6 meses?. 10 Pregunta planteada: Para cada una de las siguientes redes sociales, mencione qué uso o usos le da para temas vinculados a la política. 29 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL La red que más tienen y usan las juventudes de es WhatsApp(con porcentajes que superan el 95% en todos los países); seguida por YouTube, Facebook e Instagram. X(antes Twitter), una de las plataformas que suele ser asociada con la mayor interacción política, es una de la que menos poseen. A modo ilustrativo, en Chile el 40% no tiene esta red; este porcentaje asciende en países como Honduras y Brasil, en los cuales el 57% y el 56%, respectivamente, no tiene cuenta de Twitter(X). En cuanto a hablar de temas políticos, se registran porcentajes muy bajos en todas las redes. Se destacan un poco más YouTube(en especial en México y Perú) y TikTok(sobre todo en Ecuador y Perú). En lo que refiere al uso de redes para pronunciarse sobre temas políticos, los porcentajes son bajos en todas las redes. Por ejemplo, en WhatsApp se registra un uso del 4% y el 10%, y en Instagram, entre el 3 y el 9% de las personas encuestadas manifiesta sus posiciones sobre temas políticos. En relación con los usos más frecuentes de las redes, se destaca compartir o mostrar su acuerdo con contenidos creados por otros(como compartir memes, dar likes o comentar publicaciones con las que están de acuerdo), mientras que muestran porcentajes mucho menores de actividad la creación de contenidos. Por ejemplo, entre el 74% y el 59% nunca ha participado de la creación de campañas en línea; entre el 71% y el 52% nunca ha escrito en un blog y entre el 58% y el 48% nunca ha creado sus propios memes. La literatura(Calvo y Aruguete, 2020) muestra que la participación en las redes está fuertemente atravesada por lógicas de polarización política. Las personas encuestadas manifiestan—aunque con diferencias de intensidad— que han sido objeto de acoso o ataques en redes por expresar sus contenidos políticos. Los países en los que se registran porcentajes de respuestas más bajos son Panamá(9%), Colombia(9%), Venezuela y Bolivia(11%), Uruguay y Ecuador(13%); mientras que en Argentina y Costa Rica(17%) las personas jóvenes sostienen que han sido atacadas en redes por sus ideas políticas en el último año. Ahora bien, es relevante indicar que los ataques en redes muestran algunas diferencias entre hombres y mujeres. En algunos de los países, como Costa Rica, Ecuador y Chile, el acoso a las mujeres en redes por sus posiciones políticas llega a duplicar los porcentajes de respuesta de sus homólogos hombres. A modo de ejemplo, en Costa Rica el 12% de los hombres dice ser acosado en redes, frente al 21% de las mujeres. En otros casos se ven diferencias porcentuales menores 12 . No obstante, en todos los países, excepto en Honduras, Uruguay y Venezuela, el acoso en redes tiende a presentar porcentajes mayores entre las mujeres que entre los hombres. En su conjunto, estos datos indican una tendencia alarmante. La mayoría de las juventudes latinoamericanas no acude a las redes sociales con fines políticos; más bien, la política se manifiesta en esos espacios y, a partir de ello, es que se informan. Esto representa un problema, ya que el modelo de negocios de las redes sociales se basa en el uso de algoritmos para determinar qué contenido le interesa o no a cada usuario. Esta lógica deriva en que las personas jóvenes reciben información fuertemente vinculada a intereses y opiniones predeterminados por su algoritmo, por lo que hay mayores posibilidades de que reciban información falsa o de mala calidad y que caigan en discursos y en dinámicas polarizantes. La paradoja del bienestar parcial: juventudes entre vínculos fuertes y oportunidades desiguales 12 Pregunta planteada: ¿Has sufrido acoso, violencia o discursos de odio en las redes sociales por tus ideas políticas en los últimos 12 meses? 30 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Con base en los datos de la encuesta, se observa que las personas jóvenes de los catorce países experimentan gran satisfacción e insatisfacción 13 en diversas áreas de sus vidas. Por ejemplo, reportan sentir gran satisfacción en aspectos fundamentales para su bienestar y desarrollo, como sus relaciones familiares y personales, su experiencia educativa, su salud y su vida en general(Gráfico N.º 1.6). Sin embargo, reconocen niveles significativos de insatisfacción en otras áreas, como la económica y la situación de su país (Gráfico N.º 1.7). Los Gráficos N.° 1.6 y 1.7 muestran el porcentaje de personas encuestadas que expresaron su nivel de satisfacción en diferentes ámbitos de su vida 14 . Cada país se representa en el borde del gráfico, y las líneas de colores indican el nivel de satisfacción en cada dimensión. A mayor cercanía al borde exterior, mayor es la satisfacción o insatisfacción reportada 15 . GRÁFICO 1.6. Principales elementos con los que las juventudes están satisfechas Venezuela Uruguay República Dominicana Perú Argentina 90% 80% 70% 60% 50% 40% 30% 20% 10% 0% Bolivia Brasil Relación con tu familia Tu educación Tu salud Tu vida en general Chile Colombia Panamá Costa Rica México Honduras Fuente: Encuesta“Juventudes: Asignatura Pendiente”(2024). Ecuador 13 Pregunta planteada: ¿Cuán satisfecho/a estás actualmente con cada una de las siguientes opciones? 14 Ámbitos preguntados: Las personas reportaron su nivel de satisfacción en relación con su familia, su círculo de amigos y amigas, su educación, su salud, su situación económica, sus relaciones sexo-sentimentales, la situación general de su país y su vida en general. 15 En los Gráficos N.° 1.5 y 1.6, algunos puntos no se conectan porque solo se representaron las cuatro dimensiones con mayores niveles de satisfacción e insatisfacción. Al no incluir todas las categorías evaluadas, el Gráfico no forma un polígono cerrado. 31 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Las juventudes sienten mayor satisfacción con su círculo íntimo(relación con familia, educación, salud y vida en general), lo que se podría decir que responde a su vida más privada. Al contrario de lo que tiene que ver con las condiciones del país y su situación económica, que son los dos elementos en los que las juventudes en los países encuestados coinciden en insatisfacción. A continuación se detalla un análisis de estos elementos. A. SOBRE LA SATISFACCIÓN CON SU CÍRCULO ÍNTIMO La familia es nuestro primer“nexo hacia el orden social”(Cienfuegos, 2014: 14) y, a su vez, es un espacio íntimo en el que sus miembros comparten saberes de toda índole. No obstante, si bien la familia es el pilar de las instituciones sociales, no es aislada. De acuerdo con datos de la encuesta, hay una tendencia en la que el 70% de jóvenes se siente muy o bastante satisfecha con sus relaciones familiares existiendo un rango entre 59%(Bolivia) y 76% Panamá. Entre el 35%(Bolivia) y el 54% de jóvenes(Uruguay y Chile) se declara satisfecha con sus relaciones sexoafectivas. Asimismo, los niveles de satisfacción en las relaciones de amistad presentan una tendencia similar, con el porcentaje más bajo en Bolivia(36%) y el más alto en Chile(59%). Estos niveles contrastan con los datos que veremos más adelante, lo que sugiere que la mayoría de jóvenes encuentra una satisfacción en su vida privada que no halla en otros ámbitos. 32 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL B. SOBRE LA SATISFACCIÓN CON SU EDUCACIÓN: TENSIONES Se identificó una tendencia entre 57%(Bolivia) y 77% (Colombia y Costa Rica) de jóvenes que se siente muy o bastante satisfecha con la educación que recibieron e, incluso, la consideran de calidad. No obstante, los datos sugieren que hay diferencias significativas entre la experiencia de las juventudes de clase alta(AB) y las de media o baja(C o DE). De acuerdo con datos de la encuesta, el nivel más alto de educación alcanzado 16 por la mayoría de jóvenes entre 18 y 35 años es la secundaria completa, con porcentajes mayores a 47% en todos los países, con excepción de Uruguay(34%). La diferencia entre aquellos que completaron o no sus estudios secundarios es alta(en 11 de los 14 países encuestados va desde el 40% hasta el 61%, a excepción de Argentina, Costa Rica y Uruguay, donde esta diferencia es de 37%, 35% y 12%, respectivamente); lo que sería un indicador de que las juventudes tienen buenas probabilidades de alcanzar y completar la secundaria. Ahora bien, con respecto al segundo filtro, si bien es posible observar un aumento regional en la matriculación de estudiantes universitarios y una mayor presencia de mujeres(IESALC, UNESCO, 2020), al enfocarse en la relación entre el acceso a la educación superior y el nivel socioeconómico, se evidencia que tanto la permanencia como el acceso a la educación superior están íntimamente relacionadas con el nivel socioeconómico de las juventudes y, por ende, de las posibilidades en sus hogares. 17 Los resultados muestran que las personas jóvenes provenientes de familias con un nivel socioeconómico bajo tienden a detener su educación tras graduarse de la secundaria en mayor medida que las de las otras 16 Pregunta 13 de la sección“Educación”: ¿Cuál es tu máximo nivel de instrucción alcanzado?(datos para mayores de 18 años, ver metodología). 17 Tal y como fue mencionado en el apartado“Metodología”, la construcción de la variable de nivel socioeconómico parte de la propuesta de ESOMAR, en la que se toman en cuenta diferentes variables; entre ellas, el nivel educativo y la ocupación del principal sostén económico de su hogar. Por ello, los efectos de esas variables están considerados en el análisis, aunque de manera indirecta. clases. Dependiendo del país, entre 34%(Uruguay) y 77%(Colombia) de 18 a 35 años de clase baja(DE) completó sus estudios secundarios; no obstante, solo entre el 2%(Uruguay, República Dominicana y Brasil) y el 10%(Perú y Venezuela) logró terminar la universidad. Al analizar los estratos medios(C) y altos(AB), se observa una tendencia muy distinta. De acuerdo con datos de la encuesta, las personas de clase alta tienden a completar sus estudios universitarios e, incluso, a alcanzar posgrados con mayor frecuencia que todos los demás estratos, pero las diferencias entre el estrato medio y bajo resultan preocupantes. Los datos muestran que alrededor del 32% de jóvenes AB logra completar sus estudios universitarios(en un rango de 14%[Honduras] a 55%[Perú]) y un 10%, obtener un posgrado(en un rango de 2% [Honduras] a 21%[Uruguay]). Esto es, en promedio, 16 puntos porcentuales más que de clase media y 26 puntos porcentuales más que los más desfavorecidos. En posgrados, la reducción es igual de dramática. Esto confirma una preocupación sostenida por diversos organismos internacionales: LA DESIGUALDAD ES QUIZÁ EL PROBLEMA MÁS GRAVE DE LA EDUCACIÓN EN TODO EL MUNDO. SUS CAUSAS SON MÚLTIPLES, Y ENTRE SUS CONSECUENCIAS SE ENCUENTRAN LAS DIFERENCIAS EN EL ACCESO A LA ESCOLARIZACIÓN, LA PERMANENCIA Y, SOBRE TODO, EL APRENDIZAJE (SCHMELKES, 2020). Aunque estas tendencias responden al contexto particular de cada país, la observación generalizada en los catorce estudiados es clara: a menor nivel socioeconómico, menor probabilidad de acceso, permanencia y culminación de la universidad. Esto se refleja claramente en la Tabla N.º 1.2, que muestra la diferencia entre jóvenes(18-35 años) que terminaron la universidad menos los que no la terminaron o aún no la terminan. Se puede identificar que la gran mayoría de las personas jóvenes de clase alta que ingresan a la universidad, generalmente, la completan; por ello, todos los porcentajes de esa columna muestran un valor positivo. 33 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL En contraste, en la columna de clase media y clase baja, se identifica cómo estos porcentajes disminuyen e, incluso, se tornan negativos. Esto indica que en algunos países el número de jóvenes que no terminaron o no terminan la universidad es mayor a quienes ya la culminaron. Por ejemplo, en la columna de clase baja o muy baja, todos los valores están en negativo. Estos datos confirman la gran desigualdad en las trayectorias educativas que viven las juventudes latinoamericanas. Además, la inclusión de preguntas sobre el uso del tiempo reveló que entre el 43%(Brasil) y el 75%(Bolivia) de las personas jóvenes dedica parte de su semana tanto al estudio como al trabajo, por lo que mucha de la deserción académica es posible que se deba a que la mayoría debe dividir su atención y esfuerzo en múltiples actividades y responsabilidades. En todos los países, los hombres tienden a estudiar y trabajar en mayor medida que las mujeres; no obstante, esta brecha se cierra en Bolivia y Brasil. 34 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Precariedad laboral y desigualdad persistente: juventudes frente al mundo del trabajo De acuerdo con datos de la encuesta, alrededor de la mitad de jóvenes se siente bastante insatisfecha con su situación financiera. Históricamente, los vaivenes económicos afectan a las personas trabajadoras de la región. La más reciente crisis sanitaria, por ejemplo, incrementó el desempleo juvenil y redujo hasta el 42% de sus ingresos(Puerto et al. , 2020) y años después, la recuperación ha sido más lenta que en otros sectores(OIT, 2022). La encuesta“Juventudes: Asignatura Pendiente” hace su propia evaluación del trabajo juvenil 18 a dos años de la pandemia. La tendencia observada en 9 de los 14 países indica que un porcentaje bajo de las personas de 18 a 35 años cuenta con un trabajo; los países con porcentajes más altos con trabajo estable son Uruguay(42%), Brasil(36%), Chile (33%), República Dominicana(32%) y México(32%). Los niveles de formalidad laboral varían de acuerdo con el contexto. En Colombia, Uruguay, Panamá, Costa Rica y Chile, más del 50% de la población joven de 18 a 35 años reporta tener un trabajo de tiempo completo con beneficios de ley. Sin embargo, en República Dominicana, Brasil, Honduras, México y Perú, este porcentaje decrece a alrededor de 40%. En los casos restantes—Ecuador(38%), Argentina(35%), Venezuela(29%) y Bolivia(20%)— decrece en un mayor porcentaje. Asimismo, se identificaron tendencias muy marcadas en el tipo de trabajo que tienen jóvenes por género y por clase social. Se observa como tendencia en los países encuestados, que los hombres tienden a tener más participación en trabajos estables que las mujeres. Por su parte, las mujeres tienden a tener más trabajos de medio tiempo y emprendimientos propios que los hombres; los rangos de estas categorías presentan variaciones interregionales interesantes. La asignación desigual de responsabilidades dentro del hogar tiene duras consecuencias en el desarrollo personal y profesional de las mujeres; entre ellas, dificultar su acceso a trabajos formales. Las mujeres con hijos, las de nivel socioeconómico bajo y, más aún, las jefas de familia,“son quienes tienen mayores probabilidades de participar en la informalidad[...]. Lo anterior está relacionado, entre otros factores, con la necesidad de flexibilidad requerida para poder atender las tareas de cuidado”(Espejo, 2022: 28). Estas dinámicas subrayan la necesidad urgente de políticas que promuevan la igualdad de género en el ámbito laboral, abordando las barreras estructurales que limitan el acceso de las mujeres a trabajos formales y fomentando condiciones laborales que permitan conciliar el cuidado—la principal fuente de bienestar familiar— con el desarrollo profesional; aplica particularmente para las personas de niveles socioeconómicos bajos. De acuerdo con los datos, la tendencia muestra que el 57% de jóvenes de clase alta(AB) tiene trabajos de tiempo completo con beneficios de ley. Esta cifra va disminuyendo gradualmente a medida que descendemos en las clases sociales: un 46% para la clase media (C) y un 34% para las clases más bajas(DE), con una reducción de 12 puntos porcentuales en cada categoría. Por el contrario, jóvenes de clase baja(DE) tienden a sobresalir en los trabajos de tiempo completo, pero sin beneficios de ley, en las plataformas digitales como Uber y Rappi, en los trabajos de medio tiempo, por horas y otros(con diferencias de entre 5% y 10 % con respecto de las clases altas). Estos porcentajes específicos varían más de país a país. 18 Pregunta 16 y 17 de la sección“Condiciones de trabajo y estratificación social”: En la actualidad, ¿tienes trabajo? Elige la frase que represente mejor tu condición laboral actual; y de tener trabajo en la actualidad, ¿cuáles son las características de tu trabajo? 35 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Aunado a ello, la tendencia indica que entre 29%(Uruguay) y 57%(Ecuador y Panamá) de jóvenes de 18 a 35 años está buscando trabajo sin encontrarlo. Al observar el corte de género, la tendencia está particularmente marcada en las mujeres y en las juventudes de entre 18 y 26 años. Las mujeres reportan buscar trabajo sin encontrarlo 15 puntos porcentuales más que sus contrapartes masculinas; a su vez, jóvenes entre 18 y 26 años afirman buscar trabajo sin encontrarlo 20 puntos porcentuales más que los de entre 27 y 35 años. Finalmente, al observar el corte por nivel socioeconómico, las diferencias entre los estratos resultan preocupantes. La tendencia regional indica que alrededor del 41%(México) y el 70%(Ecuador) de jóvenes de clase baja(DE) y entre el 22%(Uruguay) y el 55%(Panamá) de clase media(C) busca trabajo sin encontrarlo. En su conjunto, los datos ponen en evidencia la clara precariedad laboral a la que se enfrenta la mayoría de jóvenes. Muy pocos tienen acceso a trabajos formales y muchos, aunque lo buscan, no lo encuentran. En ese sentido, no sorprende que, dependiendo del país, entre el 33%(México) y 66%(Venezuela) manifiesta estar muy poco o poco satisfecho con su situación económica actual. Estos niveles de insatisfacción no se comparan con los alarmantes de descontento con la situación general de su país. Dependiendo del Estado, entre el 29%(Uruguay) y el 77%(Venezuela) de las juventudes manifiesta estar muy poco o poco satisfecha; la tendencia de los 14 países indica que es un sentimiento compartido por la mayoría. Las mujeres jóvenes reportan estar más insatisfechas que sus contrapartes masculinas. También se observa que, a menor nivel socioeconómico, mayores niveles de insatisfacción. En esta fotografía hay muchos claroscuros; las tensiones entre su alta satisfacción en la vida privada y la notable insatisfacción en la vida pública señalan áreas críticas para la intervención de los tomadores de decisiones. Cambios, como fomentar el trabajo formal entre jóvenes, podrían representar una considerable mejora de los prospectos de vida de las juventudes, quienes mantienen una esperanza generalizada de un futuro mejor. Más del 80% de jóvenes encuestados expresa que prevé una mejora significativa en su situación en los próximos cinco años 19 , incluso si eso significa buscar oportunidades fuera de sus países de origen. 19 Pregunta 31, sección“Satisfacción con la vida y perspectiva del futuro”: ¿Cómo ves tu propio futuro en los próximos 5 años? 36 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Las juventudes encuestadas experimentan una vida cotidiana marcada por fuertes vínculos personales y expectativas de futuro, pero también por obstáculos estructurales que limitan sus oportunidades educativas, laborales y materiales. Esta tensión entre bienestar relacional(en su círculo más íntimo) e insatisfacción con las condiciones sociales y económicas refleja una experiencia vital ambivalente, en la que conviven el arraigo afectivo con la incertidumbre estructural. En este contexto, el deseo de migrar aparece como una respuesta posible. 37 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Sobre la migración De acuerdo con datos de la encuesta, en 8 de los 14 países, más de la mitad de jóvenes encuestados tiene la intención de migrar 20 . Si vemos esto diferenciado por sexo, en 9 de los 14 países objeto de estudio, las mujeres reportan una menor voluntad de migrar tanto dentro como fuera del territorio nacional; no obstante, su disposición aumenta para este último caso. En 5 de los 14 países estudiados, el deseo de emigrar 21 al extranjero es mayor entre las mujeres que entre los hombres, con diferencias que van desde 1 punto porcentual(Venezuela y Argentina) hasta 6(Honduras). En los nueve países restantes, el deseo de migrar es predominantemente expresado por los hombres o es compartido igualmente por las personas jóvenes encuestadas; estos son los casos de Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá, Perú y República Dominicana. GRÁFICO 1.9. Interés en migrar(por país) República Dominicana Perú Colombia Chile Ecuador Bolivia Argentina Honduras Venezuela Brasil México Costa Rica Uruguay Panamá 62% 62% 60% 57% 57% 54% 52% 51% 45% 45% 40% 37% 35% 35% 29% 9% 30% 8% 28% 12% 34% 8% 34% 9% 33% 13% 37% 12% 41% 8% 44% 47% 11% 8% 51% 9% 57% 6% 50% 15% 56% 9% 0% 25% 50% 75% 100% Sí No No responde Fuente: Encuesta“Juventudes: Asignatura Pendiente”(FES, 2024). 20 Pregunta 25, sección“Movilidad Humana”: ¿Quisieras cambiar de ciudad o región dentro de tu propio país? 21 Pregunta 26, sección“Movilidad Humana”: ¿Quisieras emigrar de tu país? 38 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL De manera general, la disposición a migrar al interior de su país se ve fuertemente influenciada por el nivel socioeconómico de las juventudes y de sus familias; a menor nivel socioeconómico, mayor voluntad para migrar internamente. Sin embargo, esta tendencia muestra mayores variaciones para el caso de la migración al extranjero. Según los datos de la encuesta “Juventudes: Asignatura Pendiente”, en 13 de los 14 países, jóvenes de clase alta y media reportan una mayor disposición a migrar que aquellos de clase baja. La tendencia indica que este deseo se concentra principalmente entre jóvenes de 18 a 26 años. Las diferencias más marcadas entre clase social se encuentran en las razones para migrar. A nivel general, la tendencia indica que las dos principales razones para migrar 22 fuera de su país son: primero, para vivir y experimentar algo diferente y, segundo, por la crisis económica. Las personas jóvenes de clase AB se destacan por seleccionar la primera; mientras que los de clase DE tienden a seleccionar la segunda. Esto indica que las razones para migrar varían significativamente con base en su contexto socioeconómico. Por ejemplo, hacerlo por motivos de estudio toma preponderancia en la población de entre 15 y 17 años, lo que indica un deseo de emigrar, particularmente en contextos como Bolivia y Ecuador(66% y 65% respectivamente); no obstante, la selección de esta razón decrece significativamente en los niveles socioeconómicos más bajos, entre 11%(Argentina y Honduras) y 30%(Chile y Costa Rica). 22 Pregunta 27, sección“Movilidad Humana”: ¿Cuál sería la razón por la cual emigrarías de tu país? Selecciona todas las que aplican. 39 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL CONCLUSIONES Las experiencias y trayectorias de las personas jóvenes varían significativamente según factores como el sexo, la clase social, la edad y el contexto geográfico, lo que desafía cualquier intento de homogenizar a la juventud latinoamericana. Los datos muestran que alcanzar y culminar la educación superior está fuertemente condicionada por el nivel socioeconómico de las juventudes, lo que perpetúa las desigualdades estructurales en la región. Adicionalmente, la precariedad laboral es una realidad predominante para la mayoría de jóvenes. Los datos indican que hay un acceso limitado a un trabajo formal con beneficios de ley, especialmente para las mujeres y las personas de niveles socioeconómicos bajos. En ese sentido, la informalidad y el desempleo juvenil continúan siendo problemas persistentes, exacerbados por las crisis económicas recientes, como la pandemia de COVID-19. Aunado a ello, el análisis del uso del tiempo revela profundas desigualdades de género; las mujeres dedican significativamente más tiempo al trabajo de cuidados y del hogar, limitando su acceso a oportunidades laborales y educativas, así como su participación en la vida pública. Mientras, las juventudes invierten gran parte de su tiempo libre en redes sociales y ocio, el bajo compromiso con actividades como el voluntariado y el activismo plantea desafíos para su participación cívica y política. En suma, mientras que la esfera privada es un ámbito de mayor satisfacción para jóvenes, especialmente en lo que respecta a las relaciones familiares y personales, la esfera pública es una fuente de insatisfacción para la mayoría. En este sentido, observamos que las juventudes tienen desafíos comunes; el retroceso en materia educativa y laboral, la reproducción de desigualdades generacionales en materia de género y de cuidados, además del gran deseo de emigrar, son solo algunas de las tendencias identificadas en esta sección. Las desigualdades en el acceso a la educación, la precariedad laboral, y la carga desigual del trabajo de cuidados limitan las oportunidades de desarrollo personal y profesional, lo que afecta también su capacidad y motivación para participar activamente en la vida política. La desconexión entre la satisfacción en la vida privada y la insatisfacción con la situación pública refleja la necesidad de políticas que aborden estas desigualdades, para que las personas jóvenes puedan ver en la participación política una herramienta efectiva para mejorar su realidad y la de sus comunidades. Solo al considerar y mejorar las condiciones de vida de las juventudes podremos fomentar una participación política más inclusiva, equitativa y significativa en la región. Con base en este marco de referencia, a continuación, las siguientes secciones buscarán analizar sus inclinaciones políticas y sus formas de participación. El deseo de migrar, tanto dentro como fuera de sus países, es una expresión de las aspiraciones y frustraciones de las juventudes. Los jóvenes de clases altas buscan nuevas experiencias y aquellos de clases bajas ven en la migración una salida a las crisis económicas. Este fenómeno pone en evidencia las limitaciones del contexto local para ofrecer oportunidades que cumplan con las expectativas y necesidades de las nuevas generaciones. 40 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Bibliografía Alesina, A., y Giuliano, P.(2009). Family Ties and Political Participation. Institute for the Study of Labor . https:// docs.iza.org/dp4150.pdf Aranco, N., Stampini, M., Ibarrarán, P. y Medellín, N.(2018). Panorama de envejecimiento y dependencia en América Latina y el Caribe: Resumen de Políticas. 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En diálogo con lo expuesto en la sección anterior a partir de la radiografía de las condiciones de vida de las juventudes, esta tensión muestra el desencuen23 Óscar Aguilera Ruiz: Es Doctor en Antropología Social y Cultural por la Universidad Autónoma de Barcelona. Actualmente, es profesor e investigador en la Universidad de Chile, investigador CONICYT-FONDECYT en el área de Sociología y Ciencias de la Información. Integra desde el 2007 el Grupo deTrabajo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales(CLACSO)“Juventudes, Infancias: Instituciones Sociales, Políticas y Culturas en América Latina”. tro entre los ideales democráticos y la experiencia de vida de las juventudes que; está caracterizada por la desigualdad estructural, la precariedad laboral, la exclusión educativa y la persistente desafección institucional. La precariedad y la insatisfacción con las condiciones de vida no solo trazan sus trayectorias, sino también su relación con el orden democrático. En esta segunda sección se profundiza en los modos en que las juventudes perciben la democracia como forma de gobierno, así como en el grado de confianza que depositan en sus instituciones. A partir de los datos relevados por la encuesta“Juventudes: Asignatura Pendiente”, se analizan las variaciones según cohortes de edad, contextos nacionales y condiciones sociopolíticas. Para esta sección, se utiliza sobre todo el bloque de preguntas relacionadas con el funcionamiento de la democracia, actitudes democráticas y confianza en instituciones. 43 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL El vínculo de la juventud con la política ha sido una temática recurrente tanto en la historia social latinoamericana, como en la producción de conocimiento. Así, a aspectos como los movimientos juveniles, la militancia, la acción colectiva, en las últimas décadas se incorporó la pregunta por la democracia, su valoración y niveles de satisfacción desde la juventud. La democracia, como sistema de gobierno, no está reducida a su dimensión electoral y administrativa, sino que desde el mundo juvenil se experimenta como una condición social que permite el despliegue de sus propios proyectos, anhelos y deseos. Así, lo valorativo se encuentra inevitablemente tramado a las condiciones de vida de las jóvenes, y es desde allí que proponemos leer e interpretar sus opiniones y posiciones frente a la democracia, sus procesos e instituciones. El análisis del vínculo entre juventud y democracia lo realizaremos a partir de los datos respecto a la institucionalidad democrática, específicamente la satisfacción con la democracia, su valoración respecto a otras formas de gobierno, la opinión sobre gobiernos autoritarios y liderazgos fuertes, y el papel de los mediadores institucionales como partidos políticos y organizaciones de la sociedad civil. Estas variables nos permiten dialogar con otras encuestas regionales, particularmente Latinobarómetro y de esa manera podemos contextualizar nuestros datos y observarlos además en una mayor extensión temporal. Los resultados de la Encuesta“Juventudes: Asignatura endiente” no presentan diferencias estadísticamente significativas en cuanto a clase social, género o residencia en las respuestas juveniles respecto a democracia e instituciones. No obstante, cuando se considera el género, destaca que la adhesión a gobiernos autoritarios es menor en las mujeres, así como se observa una disminución importante respecto a estar “muy de acuerdo” en las variables liderazgo fuerte y funcionamiento sin partidos políticos. Un análisis específico por país puede ayudar a identificar de mejor manera estas diferencias. Es pertinente relevar específicamente las variaciones que se producen respecto a las cohortes de edad 24 de las personas encuestadas, pues ello permite una interpretación más rica de los resultados. Asimismo, facilita generar recomendaciones más pertinentes para las propias condiciones y trayectorias biográficas de las juventudes en la región. Poca satisfacción con la democracia, pero alta variación En general, las personas jóvenes encuestadas no están satisfechas con la democracia, pero existe una gran variabilidad entre los países. Por ello, no se pueden realizar afirmaciones generales para los países participantes. No obstante, destacan algunos elementos comunes. Si los agrupamos según altos niveles de insatisfacción o de satisfacción, exceptuando Uruguay, Argentina y Costa Rica, el nivel de satisfacción con la democracia no supera el 33%. Así, se observan altísimos niveles de insatisfacción con la democracia en países como Venezuela(72%), Honduras(56%), Bolivia(52%), Perú(53%) y Panamá(45%). Tan solo en Uruguay(53%) y Costa Rica(37%) observamos satisfacción con la democracia(Ver Gráfico N.° 2.1). Es importante considerar que estos niveles de satisfacción con la democracia deben ser leídos a partir de los propios contextos sociopolíticos nacionales y trayectorias juveniles en cada localidad; por ejemplo, el período inmediatamente anterior al COVID-19 y procesos de polarización y conflictividad social previos que no logran resolver los problemas heredados de un largo ciclo de cambio/recambio de gobiernos progresistas/conservadores. En el caso de Honduras, la crisis política y el golpe de Estado en 2009; en Bolivia, el derrocamiento de Evo Morales en 2019; o los agudos conflictos sociales en Chile y Colombia con protestas sociales extendidas en el tiempo. Este es el telón de fondo que ubica a las biografías juveniles y sus posicionamientos ante la democracia. 24 La encuesta fue aplicada a jóvenes entre 15 y 35 años. Reconociendo las diferencias de edad y sus implicancias, los datos se analizan en tres cortes: 15 a 17, 18 a 26, y 27 a 35 años. 44 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL La valoración juvenil sobre la democracia se ubica, como tendencia, ambivalente, que los lleva a declararse“ni satisfechos ni insatisfechos”. Más de un tercio de todos los países, exceptuando Venezuela, se ubica en esta opinión. Esta relativización de la eficacia de la democracia, es decir, cuánto logra satisfacer las necesidades de la población, se presenta al mismo tiempo como una amenaza(el declive democrático) y como una oportunidad(solidez democrática) en tanto se haga cargo de la mejora en las condiciones de vida y garantice una vida segura y de progreso. Así lo expresan Uruguay y Costa Rica, dos países y procesos políticos de estabilidad y amplios consensos. 45 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Los niveles de satisfacción con la democracia no logran debilitar la valoración mayoritaria por la democracia como el sistema de gobierno preferido. En todos los países encuestados la preferencia por la democracia supera ampliamente el 55%(Gráfico N.° 2.2). Asimismo, es destacable que quienes están en desacuerdo o totalmente en desacuerdo con esta afirmación no superen el 20%. Al revisar por cohorte de edad, se aprecian variaciones: por un lado, en la de 15 a 17 años hay una tendencia entre el 56% a 88% que expresa estar muy de acuerdo en que la democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno. Por otro lado, en el segmento de 18-26 años tiende a existir un descenso significativo, alcanzando una tendencia entre el 53% y el 72%; finalmente, en el segmento 27-35 años, la preferencia por la democracia como sistema de gobierno alcanza una tendencia que se encuentra entre el 64% y el 75%(Gráficos N.º 2.4 y 2.5). 46 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL 47 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Como se mencionó anteriormente, lo que puede estar influyendo en estas variaciones de opinión por edad es la experiencia biográfica y la vivencia directa de los procesos de crisis sociopolítica y polarización que enfrentaron muchos países encuestados entre 2019 y 2021. Mientras los grupos de 18 a 35 años atravesaban etapas clave de inserción laboral, autonomía y participación cívica, las personas jóvenes de 15 a 17 años se encontraban aún en un momento más protegido en el sistema educativo, donde su involucramiento con el contexto político podría ser más limitado. No obstante, esta valoración por la democracia contrasta con la opinión respecto a si a la juventud le da lo mismo un sistema democrático que uno que no lo sea. Aquí, las personas jóvenes responden desde una posición determinada, desde su cotidianidad, y se evidencia una pérdida de sentido democrático. Salvo Argentina, Brasil, Uruguay y Venezuela, el resto de los países presenta más de un 33% de acuerdo con la afirmación y es significativo en el caso de Bolivia, Honduras, Ecuador y Perú, donde el grado de acuerdo supera el 45%. 48 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL GRÁFICO 2.6. Opinión sobre democracia. A la gente como uno le da lo mismo un régimen democrático que uno no democrático Ecuador Perú Bolivia Honduras México Panamá Costa Rica República Dominicana Chile Colombia Venezuela Argentina Uruguay Brasil 46% 45% 44% 43% 38% 35% 35% 34% 33% 31% 26% 25% 21% 19% 38% 43% 34% 34% 47% 41% 56% 50% 48% 53% 51% 57% 61% 65% 16% 12% 22% 23% 15% 24% 10% 16% 14% 22% 23% 18% 18% 16% 0% 25% Muy de acuerdo/De acuerdo Fuente: Encuesta“Juventudes: Asignatura Pendiente”(2024). 50% En desacuerdo/Totalmente en desacuerdo 75% 100% No sabe/No responde Otra vez las cohortes de edad presentan diferencias significativas, principalmente entre los 18-26 años, donde entre el 18% y 47% está de acuerdo o muy de acuerdo con la afirmación; entre un 19% y 46% entre los 27-35 años; ambos valores están muy por encima del rango del grupo de 15-17 años. A medida que las personas jóvenes tienen mayor edad, la desvalorización de la democracia aumenta: una primera hipótesis se vincula con el desacople entre procesos de movilización social y agendas de progreso y el bienestar social que no logra traducirse en cambios concretos en la vida juvenil. Al mismo tiempo, no podemos invisibilizar los procesos de crisis política y de representación que se observan en la región de manera periódica, aunque con distinta intensidad y formas de procesamiento y gestión. Cabe precisar que esta situación, lejos de ser una condición exclusivamente juvenil, se constituye como un clima político transversal a los grupos de edad. Los gobiernos se encuentran en un lugar crítico en tanto son la expresión institucional de la democracia: ellos materializan un ideal abstracto, así como simbolizan normativamente los valores que encarna el sistema democrático. La crítica sistemática a la eficacia de los gobiernos, su incapacidad para construir cambios en las condiciones de vida de la gente, alimenta el propio debilitamiento institucional(Santos y Martínez, 2020). 49 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL El peligro de los gobiernos autoritarios Lo anterior nos lleva a la pregunta por la valoración de los regímenes autoritarios como una alternativa a la democracia. Es llamativo que un conjunto de países esté por sobre un 40% de acuerdo con esta afirmación(República Dominicana, Ecuador, Honduras, México y Chile), mientras otro grupo está sobre un 30% de acuerdo(Costa Rica, Panamá, Bolivia, Perú). Estos valores presentan una variación significativa de+10 puntos entre las cohortes de 18-26 y 27-35 respecto a jóvenes entre 14-17 años. GRÁFICO 2.7. Opinión sobre democracia. Bajo ciertas circunstancias, un gobierno autoritario puede ser preferible a un gobierno democrático Ecuador República Dominicana Honduras México Chile Costa Rica Perú Bolivia Panamá Brasil Argentina Uruguay Colombia Venezuela 48% 44% 42% 41% 41% 40% 39% 39% 34% 29% 29% 27% 27% 26% 36% 41% 37% 46% 46% 49% 51% 44% 47% 54% 54% 53% 52% 50% 16% 15% 21% 14% 13% 11% 10% 17% 19% 17% 17% 20% 21% 24% 0% 25% Muy de acuerdo/De acuerdo Fuente: Encuesta“Juventudes: Asignatura Pendiente”(2024). 50% En desacuerdo/Totalmente en desacuerdo 75% 100% No sabe/No responde 50 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Estos datos muestran una posible variación con el período prepandemia. Según Espí(2022), la preferencia por los gobiernos autoritarios mantuvo una estabilidad en la serie histórica 1995-2018 con valores que oscilaban entre 14% y 19%. Por lo que hoy estamos en presencia de un aumento que en buena medida puede ser explicado a partir de la pérdida de confianza en los gobiernos y agendas de bienestar social impulsadas en la última década, pero que no terminaron de traducirse en cambios significativos en la calidad de vida de la población; asimismo, influye la capitalización de esta subjetividad por parte de las nuevas derechas que emergen en América Latina y que, más allá de sus éxitos electorales, deben ser observadas en términos ideológicos y de sus narrativas culturales. Ante la pregunta específica sobre la viabilidad de un gobierno militar como forma de resolver una crisis, se presentan altos valores“de acuerdo/muy de acuerdo”. Por ejemplo, en Ecuador alcanzan a un 62%; Perú, 50%; Chile, un 48%; Honduras, 47%; México, 45%; República Dominicana, 44%. GRÁFICO 2.8. Opinión sobre democracia: Un gobierno militar puede ser una opción viable en caso de crisis Ecuador Perú Chile Honduras México República Dominicana Bolivia Brasil Colombia Uruguay Argentina Venezuela 50% 48% 47% 45% 44% 37% 36% 31% 29% 28% 22% 62% 30% 9% 41% 9% 44% 8% 36% 17% 43% 11% 41% 15% 47% 16% 49% 14% 51% 58% 18% 13% 61% 11% 62% 16% 0% 25% Muy de acuerdo/De acuerdo Fuente: Encuesta“Juventudes: Asignatura Pendiente”(2024). 50% En desacuerdo/Totalmente en desacuerdo 75% 100% No sabe/No responde 51 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Estos valores presentan una variación significativa de +8 puntos entre las cohortes de 18-26 y 27-35 respecto a jóvenes entre 15-17 años. Es decir, a mayor edad, las juventudes tienden a concordar que un gobierno autoritario podría ser una opción viable. 52 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Es muy significativo el alto grado de acuerdo respecto a la eficacia de un líder fuerte por sobre los partidos políticos y las instituciones: más del 50% está de acuerdo con que un líder fuerte resuelve mejor los problemas que los partidos y las instituciones, con un 74% de hondureños que están de acuerdo con este enunciado. En la región tenemos una trayectoria histórica de liderazgos y gobiernos con derivas autoritarias o directamente dictatoriales, así como una tradición cultural en torno a la figura de liderazgos o caudillos de diversa orientación ideológica. La valoración de liderazgos fuertes puede permitirnos explicar el surgimiento de líderes/caudillos políticos que operan por fuera del sistema político y que se fundamentan en este clima cultural. Aquí es relevante señalar que no existen diferencias significativas entre cohortes de edad. 53 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL GRÁFICO 2.12. Opinión sobre democracia. Un líder fuerte resuelve mejor los problemas que los partidos y las instituciones Honduras Ecuador Perú Costa Rica Panamá Bolivia República Dominicana México Chile Venezuela Colombia Argentina Brasil Uruguay 0% 25% Muy de acuerdo/De acuerdo Fuente: Encuesta“Juventudes: Asignatura Pendiente”(2024). 74% 73% 71% 70% 70% 69% 69% 68% 67% 65% 62% 58% 58% 51% 16% 10% 19% 8% 22% 8% 24% 6% 20% 11% 20% 11% 23% 8% 22% 10% 24% 19% 9% 16% 23% 15% 27% 15% 27% 15% 32% 17% 50% En desacuerdo/Totalmente en desacuerdo 75% 100% No sabe/No responde Han emergido alternativas políticas autoritarias en la región, cuyos ejemplos paradigmáticos lo constituyen los gobiernos de Milei en Argentina, Bukele en El Salvador, previamente de Bolsonaro en Brasil y la permanente amenaza autoritaria en Perú con el fujimorismo o la herencia pinochetista en Chile, por nombrar algunas situaciones nacionales específicas. Por ello, surge la necesidad de profundizar en esta progresiva deriva autoritaria que se está configurando también entre las juventudes de América Latina y el Caribe. Si bien la mayoría de las juventudes sigue valorando la democracia como forma de gobierno, existe una creciente cercanía—especialmente en los grupos de mayor edad— a considerar alternativas que históricamente han debilitado los procesos democráticos en la región. Esta tendencia, lejos de ser un fenómeno aislado, debe entenderse como resultado de una combinación de factores: el desencanto con la política tradicional, la precariedad en las condiciones de vida, el debilitamiento de los partidos como espacios de representación y la circulación de discursos culturales que legitiman soluciones de fuerza frente a la crisis. Tal como se analiza en la primera sección de este informe, la mayoría de las juventudes enfrenta altos niveles de insatisfacción económica, informalidad laboral y limitaciones para acceder a trabajos de calidad. Esto configura un escenario donde la democracia pierde eficacia como respuesta concreta a las demandas sociales. 54 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL La debilidad de los mediadores institucionales Los partidos políticos, actores clave de la representación(de ciudadanos) y mediadores(con el Estado y gobierno), muestran un sistemático descentramiento de la democracia. Esto se expresa en un alto grado de acuerdo respecto a la viabilidad de una democracia sin partidos políticos. Es en el grupo de edad de 2735 años donde se presenta una diferencia significativa respecto a los más jóvenes. 55 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Estos valores son consistentes con los que presenta Latinobarómetro, que en su última medición(2023) muestra una tendencia regional en la que cerca de la mitad de personas encuestadas piensa que la democracia puede funcionar sin partidos políticos. Es decir, que la democracia es posible con otras formas de articulación de demandas e intermediación entre ciudadanía y gobierno. En 1997, quienes creían necesaria la existencia de los partidos políticos para la democracia alcanzaba el 67 %: se trata de una caída drástica en la valoración de los partidos como parte fundamental del sistema democrático. Casi como una extensión de esta pregunta, los partidos políticos son observados con desconfianza por sobre el 50% en la mayoría de los países encuestados. A ello se suma un nivel medio de confianza en la sociedad civil y organizaciones ciudadanas; destaca que los niveles de baja confianza son más significativos que la alta. Venezuela Argentina Bolivia Colombia Perú Brasil Honduras Ecuador México Chile Costa Rica Uruguay Panamá República Dominicana 34% 33% 31% 28% 28% 27% 27% 26% 26% 24% 22% 22% 22% 42% 37% 41% 47% 46% 50% 4326%% 45% 50% 46% 46% 51% 44% 50% 50% 11% 9% 16% 9% 13% 7% 13% 10% 16% 5% 20% 11% 20% 8% 17% 7% 21% 6% 22% 6% 22% 4% 21% 12% 20% 8% 22% 6% 0% 25% 50% 75% 100% Muy bajo/Bajo Medi o Muy alto/Alto No sabe/No responde Fuente: Encuesta“Juventudes: Asignatura Pendiente”(2024). 56 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL En términos generales, la desconfianza en los partidos políticos y las organizaciones de la sociedad civil forma parte de un proceso de distanciamiento institucional más extendido que involucra a Policía; medios de comunicación, influencers y youtubers; tribunales judiciales; movimientos sociales; iglesia. Solamente las universidades tienen un alto nivel de confianza por parte de los encuestados. La creciente desconfianza de las juventudes hacia los partidos políticos y otras formas tradicionales de mediación institucional expresa una reconfiguración más profunda del vínculo entre la ciudadanía y el sistema político. Por lo tanto, esta tendencia muestra un distanciamiento respecto a las estructuras clásicas de representación, cuya legitimidad aparece erosionada frente a una generación que percibe escasa capacidad de traducción entre sus demandas y las respuestas del sistema. La crisis de representación institucional no se agota en los partidos. Tal como se evidenció, las juventudes se expresan a través de plataformas digitales, escenarios donde emergen formas de acción más inmediatas y conectadas con repertorios culturales contemporáneos. Este desplazamiento no anula la politicidad juvenil, sino que reconfigura sus mediaciones y lenguajes. Así, el desafío no reside únicamente en“recuperar la confianza” en las instituciones existentes, sino en cuestionar qué formas de representación son capaces de dialogar con las trayectorias, sentidos y modos de organización propios de las juventudes en América Latina y el Caribe. CONCLUSIONES Los datos presentados respecto a la valoración de la democracia nos obligan permanentemente a volver sobre cuatro cuestiones fundamentales como forma de contextualizar e interpretar los datos: 1. Se experimenta un progresivo debilitamiento de la democracia y desafección institucional que se viene expresando desde fines de la década de 1990. Este fenómeno tiene su origen tanto en las necesidades no satisfechas y condiciones de vida de la juventud, así como en el desempeño del sistema político. Este debilitamiento impacta en la propia legitimidad colectiva del sistema político. 2. Un ciclo sociopolítico de crisis, expresado en asonadas golpistas, fuertes procesos de movilización y protesta y la emergencia de gobiernos de ultraderecha y dictaduras ha impactado en pérdidas o retrocesos institucionales: se han eliminado ministerios, servicios públicos o políticas dirigidas a la juventud y, como contrapartida, se ha polarizado o retraído la propia participación juvenil. 3. La pandemia mundial de COVID-19 puso a prueba la capacidad y eficacia de los Estados y gobiernos para enfrentar una precarización de la vida en términos económicos, sanitarios y de seguridad de la población. 4. La participación juvenil efectiva es un indicador de solidez democrática en una sociedad. Su disminución obedece a dinámicas sociopolíticas como una pandemia o ciclos de crisis sociopolítica que, entre otras cosas, debilitan políticas públicas que constituyen la base material de la participación de las juventudes. 57 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL En dicho contexto, las respuestas juveniles expresan un creciente grado de insatisfacción con el funcionamiento y valoración de las democracias en sus respectivos países. Los datos demuestran apoyo hacia la democracia como forma de gobierno, aunque se ha ido reduciendo en los últimos años, frente a una clara insatisfacción con su rendimiento. Dicha paradoja: “valoramos la democracia, pero no nos satisface” enmarca un escenario poco alentador. Tal como refieren estudios(Espí, 2022), los resultados de este sondeo hacen visible una gran desconexión con la idea abstracta de la democracia por parte de la juventud de la región, por la creciente indiferencia política expresada; por ejemplo, en la opinión creciente de que“a la gente como uno le da lo mismo un gobierno democrático que uno autoritario”. En ese sentido, es relevante dialogar con los datos proyectados en el trabajo de Monsiváis-Carrillo(2020), que demuestran un aumento en el desapego hacia los valores e instituciones democráticos y que emerge una indiferencia política vinculada con el descontento por el desempeño del sistema político. Esto se expresa no solo en los crecientes valores negativos que presentan las variables analizadas sino también en la opinión mayoritariamente de mediana satisfacción, confianza y valoración que también está presente. Para amplios y crecientes sectores juveniles, la democracia no está resolviendo de manera eficaz sus necesidades. En ese sentido, los datos analizados de forma contextualizada nos muestran que los procesos de movilización social y la emergencia de gobiernos progresistas que gestionan de forma más o menos adecuada las demandas de la sociedad no producen necesariamente más democracia. Parece ser que son las condiciones efectivas y los resultados de esos procesos los que inciden mayormente en la persistencia generacional de la valoración democrática. Así, dicha eficacia está vinculada con el procesamiento de expectativas y demandas que se verifican en la vida cotidiana. Esto permite comprender el dato de un alto grado de acuerdo con el aseguramiento de derechos sociales, como la educación y la salud, pero igual reconocimiento a su gestión privada en desmedro de los servicios públicos. La democracia cuenta con un gran apoyo entre las juventudes de los países encuestados, pero es una mayoría menos sólida a causa de las otras variables analizadas. Esta desafección, en su variante de indiferencia, está vinculada no tanto con contingencias específicas, sino con un cambio en la subjetividad social que, por cierto, encuentra en la juventud a la metáfora que condensa dichas transformaciones. Así, la desafección democrática es el resultado de un conjunto de procesos ligados con la eficacia de la política, el vínculo adecuado entre ciudadanía y Estado a través de sus intermediarios y representantes, y la confianza en que las instituciones están al servicio de la mayoría y sus necesidades y anhelos. En la siguiente sección se aborda qué valores, causas y agendas movilizan a las juventudes. Entender su nexo con la democracia demanda comprender su relación con las instituciones formales y exige considerar los marcos ético-políticos desde los cuales las juventudes interpretan el mundo, jerarquizan problemas y construyen horizontes de transformación. Allí donde parece haber desafección también emergen sentidos nuevos, disputas culturales y búsquedas de justicia social que desafían las categorías tradicionales con las que se ha analizado a la cultura política juvenil. 58 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Bibliografía Monsiváis-Carrillo, A.(2020). La indiferencia hacia la democracia en América Latina. Íconos Revista de Ciencias Sociales (66), 151-171. https://doi.org/10.17141/iconos.66.2020.3469 Espí Hernández, A.(2022). Jóvenes y democracia en América Latina: Un estudio sobre el grado de apoyo y satisfacción con su funcionamiento, 1995-2018. Revista Internacional de Ciencias Sociales Interdisciplinares 10 (2): 67-81. doi:10.18848/2474-6029/CGP/v10i02/67-81 Latinobarómetro(2023). Informe Latinobarómetro 2023. Corporación Latinobarómetro. https://www.latinobarometro.org/lat.jsp Santos, Y. y Martínez, O.(2020) La insatisfacción con la democracia en América Latina. Análisis de factores económicos y políticos en 2017. Universitas. Revista de Ciencias Sociales y Humanas, 32, 157-174. 59 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL sección 3 Percepciones sobre la sociedad, valores y agendas políticas que movilizan a las juventudes de América Latina y el Caribe Elisa Guaraná de Castro 25 Los resultados de la encuesta ofrecen elementos clave para comprender a las juventudes en los países encuestados en cuanto a sus percepciones sobre la política, el papel del Estado y los valores compartidos. En las secciones anteriores de este informe se visibiliza una contradicción: a pesar de la insatisfacción generalizada con sus condiciones de vida y con el funcionamiento de la democracia, tienen altas expectativas en el futuro, el Estado y el cambio. Esta tercera sección propone profundizar en cómo se configura esa paradoja a partir de los valores, las percepciones sociales y las agendas políticas que movilizan imaginarios y acciones en las juventudes. A partir de los datos de la encuesta“Juventudes: Asignatura Pendiente”, se analizan los modos en que las juventudes definen sus principales preocupaciones, valoran el rol del Estado, se posicionan frente a los derechos y las problemáticas de sus países, y sitúan (o no) sus horizontes de acción política. Este enfoque permite mapear las tensiones que atraviesan sus posicionamientos: el mismo sujeto que defiende la salud y educación pública puede manifestar desacuerdo con el derecho al aborto; quien desconfía del sistema político formal sigue apostando por el Estado como garante de bienestar y por el voto como un mecanismo para transformar la realidad. 25 Elisa Guaraná de Castro Profesora titular de la Universidade Federal Rural do Rio de Janeiro(UFRRJ). Licenciada en Ciencias Sociales(UFRJ), maestría en Sociología y Antropología(UFRJ) y doctora en Antropología Social(UFRJ). Miembro del Grupo de Trabajo de Infancia y Juventud de Clacso. Trabaja los siguientes temas: marcadores sociales, juventud, participación política, problemática agraria, juventud rural, políticas públicas e identidad política y de género El objetivo de esta sección es contribuir al análisis de las percepciones y opiniones sobre la sociedad, los valores y las agendas que movilizan a las juventudes que participaron de la encuesta. El posicionamiento de las personas jóvenes encuestadas nos permite visualizar la autodefinición de su perfil político, identificación de problemas sociales, percepciones sobre el papel del Estado y de las políticas públicas, agendas políticas y temas que les interesan, sus percepciones sobre valores para la sociedad y lo que moviliza la participación política de estas juventudes. 60 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Esta parte del informe contribuye a desarmar lecturas simplificadas sobre un“giro conservador” o un “desencanto democrático”, revelando, en su lugar, juventudes marcadas por contradicciones, disputas y reinvenciones. Más que un desplazamiento ideológico lineal(izquierda-derecha), lo que emerge es una reconfiguración generacional de los lenguajes políticos, donde las juventudes producen sentidos propios en un contexto marcado por desigualdad, desconfianza institucional y expectativas de justicia social. Como observamos en la sección anterior, se manifiesta insatisfacción con las formas democráticas, instituciones de gobierno y, representación e, incluso, en la manera de aceptar modelos autoritarios de gobierno. Sin embargo, para desglosar la comprensión de la democracia, se abordan las percepciones de los problemas sociales y los valores de la sociedad, así como cuáles son las agendas que esperan ver atendidas por las acciones de gobierno. El método de tratamiento de los resultados de las respuestas al conjunto de preguntas y proposición de opiniones, para ser confirmadas o refutadas, se basó en el análisis de los resultados consolidados totales y de cruces específicos: clase, hombres/mujeres, edad y autodefinición de perfil político—para la cual se utilizaron los cortes de izquierda, centro y derecha 26 —. El objetivo es contribuir a la comprensión sobre qué percepciones tienen sobre los problemas sociales, el papel del Estado, las agendas que las movilizan y los valores que comparten. Como primer punto de acceso para discernir sus posicionamientos políticos es necesario observar cómo las juventudes se ubican a sí mismas en el eje ideológico. Si bien la adscripción ideológica se puede construir desde diversas variables, esta autopercepción ofrece pistas sobre los marcos de referencia desde los cuales leen el mundo y se posicionan ante los principales debates públicos. Para ello, la encuesta incluyó una pregunta en la que se les solicita de 1(extrema izquierda) a 10(extrema derecha), ubicarse donde se consideren ideológicamente. Como se observa en el Gráfico N.° 3.1, la mayoría de las personas jóvenes encuestadas se ubica en el centro del espectro político, aunque con diferencias significativas entre países. En esta clasificación tenemos una gran mayoría que se identifica con el centro, destacándose Perú(62%), Bolivia(60%) y Ecuador(59%). Esto no necesariamente expresa una adhesión doctrinaria al centrismo, sino que se puede leer como un gesto de distanciamiento frente a la polarización política y al desgaste de los marcos tradicionales de representación. La ubicación puede interpretarse como un terreno de disputa en el que coexisten demandas redistributivas y valores conservadores, reflejando trayectorias vitales atravesadas por la desigualdad y la desconfianza institucional. 26 Para esta clasificación agrupamos la autoidentificación 1 a 4 como izquierda 5 y 6, centro; y 7 a 10, derecha. 61 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL En contraste, las personas jóvenes de Brasil(38%), Argentina(33%) y México(32%) presentan la mayor identificación con la derecha. Entre los más identificados con la izquierda se encuentran Uruguay(25%), Honduras(23%) y República Dominicana(22%) y Venezuela(20%). Brasil también destaca por estar más identificado con el punto máximo de la escala de la extrema derecha 17%. En el desarrollo de la sección, veremos cómo esta identificación coincide o no con posiciones sobre problemas sociales, políticas públicas y valores. 62 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL 63 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL 64 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Un aspecto destacado de la encuesta es que las mujeres se identifican más con la izquierda y menos con la derecha que los hombres. En Argentina, la diferencia es significativa: 16% de izquierda y 27% de derecha, mientras que para los hombres es de 11% de izquierda y 41% de derecha. En Brasil, el 20% de las mujeres jóvenes se identifica con la izquierda, ante el 17% de los hombres. En Honduras son 31% y 14%, respectivamente; y en Chile, 22% y 13%. Este posicionamiento menos identificado con la derecha de las mujeres en comparación con los hombres atravesó opiniones sobre diferentes temas en los países en una perspectiva más progresista para las mujeres jóvenes que para sus homólogos hombres. 65 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Sin embargo, las categorías izquierda y derecha, si bien relevantes, no explican por sí solas las posiciones que adoptan estas generaciones frente a temas concretos. Para entenderlo, es necesario mirar más de cerca cómo se posicionan ante agendas que marcan las principales demandas y disputas actualmente. Para ir más a fondo en el análisis de las percepciones políticas de las personas jóvenes encuestadas, tratamos las agendas y problemas priorizados. En un segundo bloque, observamos las percepciones de valores con perspectivas conservadoras o progresistas. Usamos enfoque de género, sexualidad y prejuicios y trabajamos en la construcción de una tipología de los países encuestados: 1. Más conservadora 2. En disputa 3. Más progresista La sección se organiza en tres partes: 1) los problemas sociales y las agendas políticas prioritarias; 2) los valores sobre derechos, el papel del Estado y las normas de convivencia; y 3) las formas de participación política y las causas que movilizan en redes sociales. Esta estructura permite observar cómo las juventudes construyen un mapa propio de valores e intereses políticos, que a menudo escapa a las divisiones ideológicas convencionales. Adicionalmente, para contribuir a la comprensión de la participación política juvenil en América Latina y el Caribe, que se abordará en la sección siguiente, se necesita profundizar en la relación entre las percepciones sobre democracia y autoritarismo y los valores conservadores y progresistas. La investigación nos muestra que estas juventudes articulan una construcción más compleja de agendas políticas; combinan una percepción clara del rol del Estado como promotor de políticas públicas y garante de los derechos humanos e individuales con respeto a la diversidad, a la vez que se posicionan en defensa de un modelo de familia heteronormativo y defienden la gestión privada de los servicios públicos. La preocupación respecto a la pobreza, el desempleo juvenil, la valoración del derecho al acceso a la educación y la salud pública, la defensa del medio ambiente y del derecho a la regulación de las tierras de los pueblos originarios o tradicionales y la regulación de los medios digitales son algunos ejemplos de convergencia de opiniones entre la mayoría de jóvenes encuestados, donde la autoidentificación ideológica tuvo menos variación en la respuesta. En otras palabras, en lo que se refiere a temas y agendas de políticas públicas para la sociedad y para las juventudes en particular, las opiniones convergen hacia una percepción democrática del papel del Estado que se aleja de la construcción de un Estado mínimo y neoliberal. Al expresar opiniones sobre valores compartidos en la sociedad, observamos una diversidad de posicionamientos en temas como género, sexualidad, racismo y xenofobia, entre otros. Cuestiones que se pueden catalogar como progresistas—el derecho a la identificación diversa de las sexualidades juveniles, por un lado— y algunas conservadoras, en el sentido del alejamiento de los derechos—como el matrimonio homoafectivo y la despenalización del aborto, por otro lado— reunieron a jóvenes que se autoidentificaban como de izquierda o de derecha. Aun así, fue posible ver que, en lo que se refiere a la convergencia conservadora, los temas pueden ser agregados como“valores conservadores de familia”, caracterizados por la heteronormatividad y asociados a una postura contraria a la legalización o despenalización del aborto. A continuación, se revisan estas y otras percepciones de la sociedad, valores y agendas políticas que movilizan a jóvenes en América Latina y el Caribe; se analizan más profundamente las diferencias basadas en la autoidentificación ideológica, género, edad y clase. 66 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Identificación de problemas sociales, papel del Estado y agendas políticas 27 En esta primera parte del análisis se abordan los principales problemas sociales que afectan la vida de las juventudes, así como en sus expectativas respecto al rol del Estado y las prioridades que identifican para las políticas públicas. A. PROBLEMAS PRIORITARIOS SEGÚN LAS JUVENTUDES: UNA LECTURA DESDE LA DESIGUALDAD Las manifestaciones de las personas encuestadas sobre los tres problemas(Gráfico N.° 3.3) que más les afectan en sus países permiten identificar sus percepciones sobre las agendas y temas que consideran prioritarios. Este enfoque contribuye al análisis de las agendas que les resultan movilizadoras para la actuación política. Los principales problemas identificados como prioridad en los catorce países fueron: pobreza, consumo de drogas, seguridad y corrupción. Otros fueron violencia policial, violencia de género, migración, justicia, falta de democracia, crimen organizado, cambio tecnológico y cambio climático. GRÁFICO 3.3. Tres principales problemas que afectan a las juventudes 26 27 Pregunta 28, sección“Problemas país”: ¿Cuáles son los tres principales problemas que afectan a los jóvenes en tu país? Pregunta 29, sección“Política pública”: ¿Cuáles son los tres principales temas que deberían abordar las políticas públicas destinadas a jóvenes en tu país? Pregunta 43, sección“Posiciones políticas”: ¿Qué tan de acuerdo o en desacuerdo estás con cada uno de los siguientes enunciados? 28 En el Gráfico N.° 3.3 algunos puntos no se conectan porque solo se representan los tres principales problemas por cada país (las personas encuestadas los seleccionaron de una batería de 14 opciones). Al no incluir todas las categorías evaluadas, el gráfico no forma un polígono cerrado. Es decir, no en todos los países los problemas están valorados de la misma manera. 67 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL El problema que más preocupa a jóvenes en la mayoría de los catorce países es la pobreza—con excepción de Chile, Costa Rica y Uruguay(consumo de drogas) y México(inseguridad)—. Los temas más valorados en segundo, tercer y cuarto lugar son la inseguridad, el consumo de drogas y la corrupción. Un quinto tema que aparece como relevante es el crimen organizado, siendo el más alto en Ecuador(53%). La excepción entre los temas es la migración, en tercer puesto para Venezuela. Como vimos en la primera sección, las personas jóvenes de menos de la mitad de los países indicaron su interés por emigrar. Las juventudes venezolanas no se encuentran entre los países que más manifestaron deseo de emigrar(45%), a diferencia de República Dominicana(62%). Adicionalmente, llama la atención que la corrupción tenga baja preocupación para los uruguayos(14%). Es importante señalar que la falta de democracia y el cambio climático ocuparon un lugar bajo entre los tres principales problemas destacados. Es decir, a pesar de la identificación de la posibilidad de un gobierno autoritario por parte de las personas encuestadas de algunos de los 14 países, como vimos en la sección anterior, la falta de democracia no es considerada un problema social relevante en ninguno de los países. En cambio, el tema del cambio climático, aunque no aparece aquí como uno de los más importantes, sí lo hace como pauta de actuación en las formas de organizaciones de la juventud, como veremos más adelante. La pobreza, al ser el principal problema, se percibe como una preocupación social que dialoga con el papel del Estado como responsable de las políticas sociales. En este sentido, la juventud se muestra profundamente inquieta por las desigualdades sociales. Esta es una percepción sensible en una región que todavía está marcada por agudas desigualdades sociales y económicas, que tienen un impacto aún mayor en las mujeres 29 . Las jóvenes encuestadas tuvieron una percepción muy fuerte sobre un conjunto de desigualdades como problemas prioritarios: pobreza, desempleo, acceso a los derechos de salud y educación. B. EL ESTADO EN EL CENTRO DE LAS DEMANDAS: ENTRE DERECHOS Y DISPUTAS La inseguridad ha resultado ser un tema recurrente, ya que es algo que afecta directamente a las juventudes encuestadas y, en este caso, las de 15 a 17 años en la mayoría de los países sienten de manera más aguda la inseguridad, con una variación de más del 20% para las demás franjas etarias en República Dominicana 30 . El consumo de drogas y la corrupción son temas que pueden ser vistos desde diferentes perspectivas. El primero puede estar relacionado con la inseguridad. La segunda, en cambio, ha surgido como un tema de disputa política histórica en la región. Una pregunta que ayudó a observar las percepciones de jóvenes sobre las agendas políticas y el rol del Estado fue: ¿cuáles son los tres principales temas que deberían abordar las políticas públicas dirigidas a jóvenes? Si los problemas identificados son en su mayoría sociales, también lo son las principales agendas que deberían abordarse como políticas públicas. La mayor preocupación para las personas jóvenes es la cuestión del trabajo, que podemos leer en diálogo con la situación de desempleo y precariedad laboral identificada en la sección anterior en las condiciones de vida de las personas encuestadas, con porcentajes bajos que reportan tener trabajo estable. Para las mujeres jóvenes, el tema de las políticas de empleo joven es aún más sensible: en todos los países, las mujeres escogen esta opción con más frecuencia que los hombres, lo que se relaciona con condiciones más precarias de trabajo de ellas, como vimos en la primera sección. 29 Según el informe Panorama Social 2022(CEPAL, 2022), la pobreza en América Latina aún afecta al 32.1% de la población, de la cual el 13.1% se encuentra en situación de pobreza extrema. Los y las niñas y adolescentes son los más afectados; el 45% se encuentra en situación de pobreza y la tasa de pobreza de las mujeres entre 20 y 59 años es mayor que la de los hombres, al igual que la de desempleo. El informe señala que las desigualdades, que se profundizaron en la región durante la pandemia de COVID-19, han disminuido muy poco(0.5%). 30 Los países latinoamericanos registran las tasas de homicidio más elevadas del mundo. Venezuela, México, Colombia y Brasil juntos representan la cuarta parte de los homicidios del mundo (Cano y Arévalo, 2020). Adicionalmente, la juventud negra entre 15 y 29 años es la que más muere en Brasil, donde el tema se convirtió en una demanda prioritaria de la Primera Conferencia Nacional de la Juventud. El 77% de la población ha sido víctima de homicidio, por lo que impulsaron el Programa Juventud Viva en el gobierno de Dilma(2012), que fue retomado como Juventud Negra Viva en el tercer gobierno de Lula(2023)(Brasil, 2024). 68 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL El segundo tema ampliamente expresado se refiere a las políticas de bienestar social, y aquí también las mujeres respondieron más que los hombres en todos los países. El tercer tema es la seguridad; en este caso, con una variación menor: los hombres lo colocaron en un lugar más prioritario que las mujeres. En diálogo con la diferencia por franja etaria, se destacaron aquellos de 15 a 17 años, especialmente en República Dominicana y Uruguay. En cuarto lugar está el acceso a la vivienda; y en quinto, la malnutrición(hambre). Estos temas identificados como los más importantes para la agenda de políticas públicas para la juventud dialogan con los problemas de pobreza y seguridad como prioritarios. Es importante destacar que la preocupación por la pobreza, el desempleo, la salud y la educación fueron aún más relevantes para las mujeres jóvenes. Además de los temas vinculados a la precariedad material, las juventudes también identifican otras agendas relevantes para las políticas públicas, como el derecho al ocio, la justicia ambiental, la igualdad de género y la valorización de la ciencia y la tecnología. Estas agendas revelan una comprensión ampliada de la desigualdad y una expectativa hacia el Estado como garante de derechos vinculados al reconocimiento, la inclusión y la producción de conocimiento, en sintonía con sus trayectorias educativas y sus formas de sociabilidad. C. POLÍTICAS DE JUVENTUD Y DISPUTAS POR SU CONTINUIDAD Las juventudes encuestadas perciben los problemas sociales y económicos como los más relevantes que afecta sus vidas y señalan a las políticas públicas como una vía privilegiada para hacerles frente. En otras palabras, a pesar de la posible pérdida de confianza en las instituciones gubernamentales, como vimos anteriormente, siguen apostando por el papel central del Estado. GRÁFICO 3.4. Tres temas principales que deberían tratar las políticas públicas dirigidas a la juventud 31 31 En el Gráfico N.° 3.4, todos los puntos conectan, dado que estas políticas se reconocen como prioritarias en todos los países encuestados. No obstante, es importante destacar que en esta pregunta los encuestados escogieron las opciones de una batería total de 14 temas principales. El gráfico no muestra la totalidad de estas respuestas. 69 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL La percepción de los problemas sociales y prioridades de las políticas públicas en los países encuestados han sido objeto de investigación a lo largo de décadas. Destaca la recurrencia de los temas de educación, trabajo, salud y seguridad, al igual que las desigualdades de género y la cuestión ambiental(Novaes y Ribeiro, 2010; González-Anleo et al. , 2021). Debemos profundizar la reflexión sobre en qué medida el avance de aparatos estatales puede ser un elemento de fortalecimiento de la identificación de las agendas de políticas públicas. Como demuestran Cozachcow et al. (2024), en varios países encuestados tenemos legislaciones, políticas públicas y estructuras gubernamentales específicas para la juventud desde la década de 1980: Uruguay(1985), Argentina y Ecuador(1987). Este tipo de experiencias se ampliaron en la década de 1990 en Chile, Paraguay, Bolivia, Panamá, México y Colombia, entre otros. Fue también en esa década cuando se aprobaron legislaciones que garantizaban la institucionalización de los aparatos estatales, como en Argentina y Uruguay. Para algunos países, el proceso de institucionalización y reconocimiento de derechos de las juventudes solo tuvo lugar en la década de 2000, como en Perú y Brasil. Este periodo estuvo marcado por el reconocimiento(Fraser, 2001) mediante legislaciones integrales, como en Ecuador(2001), Costa Rica(2002), Venezuela (2002), Honduras(2005), Bolivia(2013) y Brasil(2013) —para destacar los países que participaron de esta investigación. En contraste, en algunos países las políticas y derechos de las juventudes sufrieron discontinuidades, alteraciones o reducciones en la priorización por parte de gobiernos menos democráticos. La región experimentó procesos históricos de rupturas democráticas, gobiernos dictatoriales y, más recientemente, una nueva ola neoliberal y de derecha, que movilizó a las juventudes en diferentes países (Cozachcow et al. , 2024; Perez et al. , 2024). Las políticas de juventud pueden ser sensibles a estos cambios de alineación política, como en Brasil, donde se ha producido una importante discontinuidad y reordenación de las iniciativas gubernamentales en los últimos cambios de gobierno(Castro et al. , 2024). Las percepciones de las juventudes sobre el papel del Estado y los valores sociales revelan una configuración compleja: mientras hay consensos amplios en torno a derechos sociales, como salud, educación, medio ambiente y diversidad sexual, persisten divisiones significativas respecto a temas como el aborto, el matrimonio igualitario o los derechos de personas migrantes. Las mujeres jóvenes, en la mayoría de los países, adoptan posturas más progresistas que los hombres, incluso en los asuntos más controversiales. La defensa de modelos de familia tradicionales y la preferencia por la gestión privada de servicios públicos concentran las posiciones más conservadoras, que a menudo cruzan las líneas ideológicas. En conjunto, estas tensiones evidencian que las juventudes no se alinean en bloques homogéneos, sino que construyen sus agendas desde una articulación dinámica entre demandas de reconocimiento, justicia social y disputas de sentido en torno a los valores que organizan la vida en común. Valores sobre derechos, papel del Estado y comportamiento 32 Este apartado analiza las percepciones de las juventudes en torno a una serie de afirmaciones sobre el papel del Estado, los derechos y los valores sociales. Si bien se observa una importante convergencia en torno a derechos básicos, como el acceso a la salud y la educación, la protección ambiental o la regulación tecnológica, emergen también disputas significativas sobre agendas políticas como el aborto, el matrimonio igualitario, los derechos de las personas trans y de las migrantes. Al incorporar, además, un tercer bloque de afirmaciones referidas a valores y comportamientos asociados a la justicia de género, la sexualidad y las relaciones familiares, este apartado permite complejizar la mirada sobre los posicionamientos ideológicos de las juventudes. En ellos convergen posturas progresistas y conservadoras que no siempre se explican por la autoidentificación política y que ponen en tensión las categorías tradicionales con las que se suele analizar la cultura política juvenil en los países encuestados. 32 Pregunta 43: ¿Qué tan de acuerdo o en desacuerdo estás con cada uno de los siguientes enunciados? 70 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL A. EXPECTATIVAS SOBRE EL PAPEL DEL ESTADO: ENTRE DERECHOS SOCIALES Y DISPUTAS IDEOLÓGICAS Cuando se preguntó a las personas encuestadas si estaban de acuerdo o no sobre ciertos temas que movilizan a la sociedad, se plantearon tres bloques de preguntas: 1. Temas relacionados con el papel del Estado en los servicios, políticas públicas, territorio y redistribución; Este conjunto de opiniones nos permite observar las percepciones democráticas sobre la convivencia de la diversidad, el reconocimiento y la redistribución(Fraser, 2001; 2007). En el primer bloque de preguntas, observamos que las personas jóvenes participantes estaban ampliamente de acuerdo(muy de acuerdo y de acuerdo) con las siguientes afirmaciones: 2. Papel del Estado en el reconocimiento de los derechos y su garantía; y 3. Cuestiones sobre valores y comportamientos relacionados con percepciones de la vida en sociedad. 71 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Observamos en este primer bloque que cinco de las seis preguntas en las que la mayoría se muestra de acuerdo con la afirmación formulada apuntan al papel del Estado como promotor de derechos y de acceso a políticas públicas básicas. Adicionalmente, tres grandes temas muestran un alto acuerdo en el rol del Estado: salud y educación pública; medio ambiente; y regulación de la tecnología, todas con más del 70%; y llegando a más del 80% en los dos primeros temas. Llama la atención el consenso sobre la regulación de la tecnología, un asunto muy discutido hoy por la extrema derecha. Un cuarto tema muy relevante es el derecho de los pueblos indígenas y comunidades étnicas a tener autonomía sobre sus territorios, con la aprobación de más del 65% de los encuestados. Costa Rica se destaca porque sus jóvenes son los que menos acuerdan con el tema de la regulación tecnológica (60%) y los que están más de acuerdo en la defensa de los derechos de los pueblos y comunidades indígenas y étnicas(83%). Dos temas se destacan porque se aproximan al posicionamiento de las juventudes encuestadas en la mayoría de los países, al igual que en la excepción: el aumento de impuestos a los más ricos y la privatización de la gestión de los servicios públicos para mejorar su calidad, quinto y sexto tema con fuerte concordancia. Ambas preguntas obtuvieron más del 50% de acuerdo por parte de las personas jóvenes, porcentaje inferior al de las demás, pero aun así bastante significativo. Es importante señalar que, en la mayoría de los países, las personas con ingresos más bajos son quienes están más de acuerdo con gravar las grandes fortunas, comparadas con las de ingresos más altos. En ambas cuestiones, Venezuela destaca con la posición más baja sobre gravar a los más ricos(45%) y la opinión más alta sobre privatizar la gestión de los servicios públicos(77%). Estas dos preguntas dialogan con la comprensión del Estado desde la perspectiva de la disputa ideológica: por un lado, una relación entre un Estado amplio que induce políticas y redistribución y, por otro, una perspectiva neoliberal de menor intervención en la prestación de servicios, beneficios e ingresos. Respecto a la gestión privada de los servicios públicos, observamos el peso de la autoidentificación ideológica que va de la mano de la disputa por las agendas de derecha y ultraderecha. Cuanto más identificados con estas posiciones ideológicas, más de acuerdo están con la gestión privada de los servicios públicos, como en Argentina y Brasil, donde aprueban esta propuesta el 30% y el 33% de los identificados como de izquierdas y el 71% y el 69% de los identificados como de derecha, respectivamente. Aun así, hay una presencia significativa de jóvenes de izquierda que se identifican con esta propuesta en Bolivia(63%), Costa Rica(60%), Ecuador(55%) y Venezuela(69 %). En estos países aumentan los que coinciden con visiones de derecha, pero su amplia coincidencia con esta perspectiva señala la importante disputa sobre el tema en los países encuestados en la región. No obstante, y teniendo en cuenta la diversidad de contextos políticos, las juventudes manifiestan posiciones que se apartan, en su mayoría, de un Estado mínimo. Se mueven más allá de la educación y la salud hacia temas como medio ambiente, regulación de la tecnología, derechos de los pueblos sobre sus territorios y tributación de la riqueza. La sexta pregunta se refiere a la privatización de la gestión de algunos servicios públicos estratégicos (petróleo, telecomunicaciones, electricidad, etc.), lo que apunta a otro debate presente en las disputas políticas que relacionan pautas liberales y un campo de la derecha. En este caso, las juventudes se manifestaron a favor de privatizar la gestión. Este posicionamiento, diferenciado de los demás sobre problemas sociales, políticas públicas y agendas, abre la reflexión sobre cómo la gestión de los servicios públicos está en disputa. 72 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL B. RECONOCIMIENTO, DIVERSIDAD Y FRONTERAS DEL CONSENSO Cuando se trata de derechos individuales y colectivos, como la educación sexual, la diversidad sexual o los derechos de personas migrantes, las juventudes muestran posturas más divididas, marcadas por diferencias ideológicas, de género y de país. Un segundo bloque de preguntas de la encuesta refleja interrogantes sobre el papel del Estado en el reconocimiento de derechos y la actuación en su defensa. 73 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Estas seis afirmaciones fueron percibidas por las personas jóvenes de una forma que parece, a primera vista, contradictoria, ya que algunas son ampliamente defendidas y otras provocan grandes divisiones en sus posicionamientos. Más del 70% en todos los países estuvo de acuerdo con la educación sexual como currículo escolar, con excepción de Brasil(56%). De la misma manera, el reconocimiento del derecho a decidir sobre la propia orientación sexual fue fuertemente aceptado en todos los países, con una postura aún más favorable de las mujeres jóvenes(Argentina, con un 83% frente a un 74% de los hombres, y en Chile, con un 87% frente a un 80%). El derecho al acceso a la salud de las personas transgénero tuvo una aceptación superior al 50% en 12 de los 14 países, a excepción de Honduras y Panamá. También en este tema las mujeres superan a los hombres, como en Uruguay con un 72% frente a un 64%; vale destacar Honduras, donde, a diferencia de los hombres(43%), las mujeres aprueban esta agenda política(53%). Estas posiciones a favor de estas tres agendas son independientes de la autoidentificación ideológica. Se observa, sin embargo, que cuanto más se identifica la gente con la izquierda, más de acuerdo está, aunque quienes lo hacen con la derecha también adoptan una postura favorable. En lo referente con educación sexual, por ejemplo, en Ecuador, el 85% de las personas jóvenes de izquierda y el 81% de los de derecha están de acuerdo. La mayor variación ideológica se da en Brasil, donde el 78% de los que se identifican como de izquierda están de acuerdo, frente al 54% de los de centro y el 48% de los de derecha. Las posiciones sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo y el aborto como derecho legal estuvieron más divididas. El primero generó tres bloques: de países con 70% o más(Uruguay, Chile, Argentina, México); 50% a 60%(Brasil, Costa Rica, Colombia, Ecuador, Perú) y por debajo del 50%(Venezuela, República Dominicana, Bolivia, Panamá y Honduras, los dos últimos por debajo del 40%). El posicionamiento coincide con los países que ya han aprobado leyes que garantizan este derecho 33 . La variación ideológica tuvo menos relevancia en este tema; de nuevo, la excepción fue Brasil: 77% de las personas jóvenes identificadas con la izquierda estuvieron de acuerdo; el 57% con el centro; y el 49% con la derecha. Una vez más, las mujeres se mostraron más progresistas en la mayoría de los países. Destacan Argentina— con un 81% frente al 67% de los hombres—, y Chile —con un 82% frente al 72%—. En esta agenda, las personas jóvenes de Honduras y Panamá siguieron en desacuerdo independientemente del sexo. El tema más controvertido en la región y el mundo sigue siendo el aborto 34 . La polémica aparece en diferentes estudios sobre las juventudes de la región y señala que incluso donde hay avances en la legislación, las posiciones siguen divididas(Novaes y Ribeiro, 2010; González-Anleo et al. , 2022). La encuesta encontró que la tensión sobre esta agenda se mantiene. En la posición“muy de acuerdo” tenemos a Chile 57%, Uruguay 58% y México 51%, aunque este último tiene una tasa de“en desacuerdo” del 40%, a diferencia de los dos primeros. Hay un segundo bloque en el que las opiniones están muy divididas: Ecuador(47%), Perú (45%) y Argentina(45%) están a favor, frente a 45%, 44% y 43%, respectivamente. 33 De los países que participaron en la encuesta, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México y Uruguay tienen legislación para el matrimonio entre personas del mismo sexo. Véase Fonseca(2023). 34 La legislación de los países latinoamericanos es diversa en materia de aborto. Países que consideran el aborto legal son Argentina(2020), Chile(2022), Uruguay(2012), Cuba(1968); países que consideran el aborto legal bajo ciertas circunstancias, pero lo han despenalizado son Bolivia(2017), Colombia (2022); países con legislaciones con condiciones para abortar como violación, incesto, riesgo de muerte materna, anencefalia y otras comorbilidades para el feto, que pueden tener alguna penalización por incumplimiento son Bolivia, Brasil, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá, Perú y República Dominicana. Los países que han retrocedido hacia una prohibición con sanciones graves son Honduras(2021) y Costa Rica. En Brasil se ha intentado hacer retroceder la prohibición con un proyecto de ley de 2022(aún pendiente) que lo penaliza bajo cualquier circunstancia(Stabile, 2022). 74 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL En los demás países tenemos posiciones mayoritariamente contrarias a la legalización del aborto; Venezuela y Honduras son los que más se oponen con un 59% y a favor solo un 30% y 29%, respectivamente. Cabe destacar el alto nivel de no sabe/no contesta: 16% en Brasil, 15% en Colombia, 13% en Panamá, y entre 10% y 12% para casi todos los demás. Costa Rica presenta el menor nivel de no información, con un 5%, seguido de Chile con un 8%, el primero en contra y el segundo a favor de la legalización. Esta pregunta presenta una de las mayores variaciones por autoidentificación ideológica. Chile, con una posición favorable al aborto legal, también fue el que manifestó el mayor acuerdo entre jóvenes de izquierda(78%) en oposición a los de centro y los de derecha (54%). En Argentina, con posiciones bastante divididas en el conjunto, cuando observamos la autoidentificación ideológica, el 67% de los que se identifican como de izquierda lo apoyan; solo el 43% de los de centro y el 38% de los de derecha se manifestaron favorables. En los tres países con mayor desacuerdo, Honduras, Panamá y Venezuela, la variación ideológica tuvo menos relevancia. En la mayoría de los países con más acuerdo o que están divididos, la posición de las mujeres es más favorable que la de los hombres; en Argentina(50% de mujeres, 40% de hombres), Perú (50% de mujeres, 40% de hombres), Chile(61% de mujeres, 54% de hombres) y Uruguay(61% de mujeres, 53% de hombres) se observaron las mayores diferencias. En las naciones ampliamente desfavorables, la variación de posicionamiento entre hombres y mujeres no es relevante, aunque son más favorables los hombres jóvenes de Venezuela(27% de mujeres, 33% de hombres). Este tema es un marcador importante y de definición identificada como conservadora. Por tratarse de una agenda en constante e histórica disputa, con avances y retrocesos en el reconocimiento de este derecho, la legislación que garantiza el derecho no defiende ampliamente la agenda, como se observa en Argentina. En contraste, Chile y Uruguay poseen legislaciones que legalizan el aborto y son dos de los tres países donde jóvenes se mostraron a favor de la agenda. Los derechos de los inmigrantes también tuvieron opiniones más divididas, concentradas en tres bloques de respuestas. En los países donde hay mayor defensa de estos derechos obtuvieron más del 60% de apoyo (Brasil, Honduras, Venezuela, Uruguay); entre 50% y 59% estuvieron México, Ecuador, Bolivia; y con menor apoyo a los derechos de los inmigrantes llaman la atención Panamá y Argentina, con menos del 40%. En diálogo con la primera sección de este informe, observamos una relación entre el interés por emigrar y el respeto a la legislación. Menos del 50% de jóvenes manifestaron interés en emigrar en Venezuela, Brasil, México, Costa Rica, Uruguay y Panamá; entre el 50% y el 60% en Honduras, Argentina, Bolivia, Ecuador, Chile y Colombia; y más del 60% en Perú y República Dominicana. Hay coincidencias entre un menor deseo de emigrar y el reconocimiento de los derechos de los inmigrantes en Brasil, Venezuela, Uruguay y México. En contraste, el interés por migrar es superior al 50% en Argentina y uno de los más altos en Perú 62%, que a su vez son países con bajo reconocimiento de los derechos de los inmigrantes, 34% y 47%, respectivamente. Tenemos que trabajar de forma integrada con las motivaciones, pero estas nos apuntan hacia un escenario complejo. En el caso de las percepciones por identificación ideológica, destaca Brasil, donde jóvenes de izquierda están mucho más a favor de los derechos de los inmigrantes(72%) que los de centro(57%) y los de derecha(64%). En otro contexto tenemos a Argentina, donde también vemos peso ideológico, pero con una convergencia de bajo reconocimiento de los derechos de esta población, aunque jóvenes de izquierda son más favorables(48%) que los de centro(31%) y derecha(32%). Se trata de puntuaciones que pueden contribuir a un tema muy disputado por la derecha y la extrema derecha en el mundo. En esta agenda, en algunos países se produce una inversión en el reparto por sexos: los hombres están más a favor de los derechos de los inmigrantes que las mujeres, aunque por escaso margen, en Venezuela, República Dominicana, Panamá y Costa Rica, por ejemplo. Esta expresión más favorable por parte de los hombres está en consonancia con su actitud más favorable a emigrar que la de las mujeres. 75 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL C. GÉNERO Y DESIGUALDAD: CONTINUIDADES, DISPUTAS Y TRANSFORMACIONES Un tercer bloque de temas importantes para analizar las percepciones de valores se refiere al género y la sexualidad 35 . Las que se mostrarán en este apartado revelan avances en la igualdad política y el rechazo a la violencia machista, pero también muestran que persisten imaginarios tradicionales sobre los roles familiares, el trabajo de cuidados y la maternidad. 35 Pregunta 44, de la sección“Posiciones y género”: ¿Qué tan de acuerdo o en desacuerdo estás con cada uno de los siguientes enunciados acerca de temas de género? 76 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL En este último bloque tenemos ocho preguntas importantes para analizar las opiniones sobre temas relevantes en las relaciones de género. Entre los asuntos más específicos de comportamiento, el que tiene más adhesión es el rechazo a la violencia o acoso contra las mujeres. Este aparece en las dos primeras afirmaciones.“En algunos casos, en una relación es justificable recibir actos de violencia por parte de la pareja” tuvo un amplio rechazo: más del 68% en los 14 países. Aun así, el acoso verbal(piropo), pese a que casi todos los países se manifestaron en contra con más del 50%, tuvo más divergencias y menos posiciones de rechazo: República Dominicana(36%), Venezuela(36%), Honduras(39%), Bolivia(42%). Llama la atención que jóvenes no expresaron opinión en el tema de acoso verbal: la mayoría superior al 10%, con un 19% en Colombia. Podemos señalar que este tema es quizás menos comprendido como violencia, la que es ampliamente rechazada. Estas dos preguntas se suman a una“escena” propuesta para medir las reacciones:“Observas que una mujer es acosada y violentada en un parque o avenida cercana a tu vivienda. Si te encontraras con la siguiente situación, ¿qué acciones tomarías? Selecciona todas las opciones que apliquen”. Las tres más elegidas fueron: llamar a la policía(61% a 79%); gritar, pedir ayuda, enfrentarse al agresor(41% a 62%); y denunciar ante la justicia (22% a 33%). En la mayoría de los países hay una diferencia significativa en el posicionamiento de las mujeres sobre estos temas. En relación con la pregunta analizada anteriormente sobre acuerdo con recibir violencia en una relación, en Ecuador, solo el 25% de los hombres frente al 18% de las mujeres están de acuerdo con la posibilidad de violencia contra la mujer; en Honduras, el 22% de los hombres y el 9% de las mujeres; y en República Dominicana, el 22% de los hombres y el 13% de las mujeres. En el caso del acoso verbal(piropo), en todos los países las mujeres lo rechazan mayoritariamente en contraposición con los hombres, con posiciones más divididas. También observamos una diferencia significativa en el corte etario: los más jóvenes, de 15 a 17 años, se opusieron más a la primera afirmación que los de las demás franjas de edad. En lo que respecta a las cuestiones económicas en sentido estricto, los tres temas siguientes presentan manifestaciones importantes. La frase “Mantener económicamente a la familia debería ser responsabilidad prioritariamente de los hombres”, que señala la importancia de que mujeres y hombres compartan los ingresos familiares, generó un gran nivel de desacuerdo, de entre 52% y 75%: 75% Uruguay y Costa Rica, 73% Argentina y 71% Chile. En todos los países, las mujeres expresaron de forma más amplia su desacuerdo que los hombres, con variaciones de 10% o más. La opinión sobre este tema también varía en función de la clase social: las personas con ingresos más altos están más en desacuerdo que las de ingresos menores, en la mayoría de los países. Sin embargo, es el tema más reconocido y apunta a una percepción de la inserción de la mujer en el mercado laboral y a un avance en la comprensión de una forma menos patriarcal de poder económico. La afirmación“La mujer tiene más capacidad que el hombre para desempeñar profesiones que implican el cuidado de otras personas” obtuvo más del 50% de acuerdo entre jóvenes de Brasil, Panamá, Honduras, Ecuador, Venezuela, Bolivia y República Dominicana, registrando la mayor aceptación con un 60%. Uruguay y Argentina obtuvieron el menor, con un 41 %. En la mayoría de los países la opción“no sabe/no contesta” superó el 10%: Uruguay y Argentina con un 13%, República Dominicana con uno de los niveles más bajos(8%), Colombia con la mayor falta de definición o interés en el tema(17%) y Costa Rica con una posición equilibrada(46% a 49% de acuerdo y desacuerdo). En este caso, observamos que la diferencia de posicionamiento entre hombres y mujeres varía, pero es menos marcada que en la pregunta anterior. Por lo tanto, la cuestión de los cuidados, que contribuye directamente a la infravaloración del trabajo en la economía global y reproduce formas de desigualdad de género(Falquet, 2008), sigue siendo fuertemente percibida como responsabilidad de las mujeres, incluso en el ámbito profesional. 77 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL El tema de la jubilación, tratado en la frase“La edad de jubilación de las mujeres debería ser inferior a la de los hombres”, obtuvo respuestas muy diversas. Solo cinco países superaron el 50% de acuerdo con esta proposición: Panamá, República Dominicana, Venezuela, Brasil y Colombia(61%). Con una aceptación menor(que ronda entre 50% y 40%) se encuentran Chile, Ecuador, México, Honduras, Argentina, Costa Rica, Bolivia, Perú; Uruguay apenas estuvo un 32% de acuerdo con esta posición. También fue elevado el porcentaje de“no sabe/no contesta”, con un 17% en Colombia y un 14% en Brasil, que se mostraron a favor por amplia mayoría. Asimismo, hubo una gran variación en esta pregunta entre hombres y mujeres, que va desde unos pocos puntos porcentuales hasta casos como el de Brasil, donde el 67% de las mujeres jóvenes estaba de acuerdo con esta afirmación frente al 57% de los hombres. Un sexto tema en este bloque transita entre el espacio de inserción en la sociedad y el papel en la familia, expresado en“Las mujeres que tienen hijos/as se sienten más realizadas que aquellas que no los tienen”. Hubo un amplio desacuerdo en todos los países. Este es el tema con más respuestas de“no sabe/no contesta” presentadas entre los temas de género, llegando a 24% en Colombia, 22% en Uruguay y 21% en Argentina. De ellos, Argentina y Uruguay tienen algunos de los mayores desacuerdos, con un 54% y un 52%, respectivamente. Por su parte, Costa Rica y Chile destacan por tener los más altos desacuerdos. Costa Rica con 60% y el menor NS/NC 10%; Argentina presenta el más bajo acuerdo(25%) y jóvenes en Uruguay(26 %), ambos con alta indefinición. Por lo tanto, este tema guarda brechas, con la mitad de los países en desacuerdo, hasta en un 49% y ocho en desacuerdo en un 50% o más; sin embargo, ninguno por debajo del 40%. Es decir, están en desacuerdo con la afirmación entre un 40% y un 50% o más. También en esta afirmación, en todos los países, las mujeres están mucho más en desacuerdo que los hombres. Sumada a los temas del mercado laboral y vinculados a la economía de cuidados, esta posición apunta a la posibilidad de un progresivo distanciamiento de una visión menos esencialista de que la definición principal de la mujer es su“papel de maternidad”. Acercando esas tres cuestiones que confirman pautas más estrictamente económicas y la centralidad de la maternidad y cuidados a las posiciones sobre el derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo y el aborto tenemos un núcleo de disputa más conservador y restricto a cuestiones que atraviesan la idea de familia. Es decir, el conservadurismo se expresa menos en las relaciones de género que en la percepción de una familia heteronormativa y con control social sobre el cuerpo de las mujeres. La defensa de esta familia“tradicional” es una agenda que persiste para el avance de los derechos a vivenciar la sexualidad y formas familiares no binarias y no heteronormativas(Butler, 2003). Aun así, esto no se refleja en la misma dimensión en otros temas relevantes para la disputa en la participación política y las percepciones de valores sobre la sociedad. Las dos últimas afirmaciones, séptima y octava, contribuyen para comprender esta complejidad. La primera aborda la dimensión de la representación política con“Hombres y mujeres tienen las mismas capacidades para ocupar cargos políticos y de liderazgo”. Se registra un amplio acuerdo con esta posición, superior al 80% en todos los países(menos en República Dominicana 79%), llegando al 90% en Costa Rica. En la mayoría de los países, menos del 10% se mostró en desacuerdo y este fue el tema con menor“no sabe/no contesta” sobre género, variando del 1% en Costa Rica y 3% en Perú, hasta el más alto de 8% en Brasil y en Colombia, y 7% en Uruguay. De todos los temas referentes a valores analizados en esta sección, solo el de medio ambiente tuvo el mismo “no sabe/no contesta”. Finalmente, la afirmación sobre la ideología feminista dividió a los participantes:“El feminismo es una ideología que busca someter a los hombres”. Este es uno de los temas con mayor equilibrio entre los que estaban de acuerdo y los que discrepaban. En ningún país hubo una mayoría superior al 50% a favor de una u otra postura. Y de nuevo hubo muchos“no sabe/no contesta”, llegando a 21% en Colombia, 20% en Brasil y 19% en Uruguay. Las personas jóvenes que menos estuvieron de acuerdo fueron las de Brasil(36%), Uruguay(39%) y Colombia(39%). Las que más de acuerdo estuvieron fueron Costa Rica(50%), Bolivia, República Dominicana y Ecuador, todos con 49%; de ellos Costa Rica tuvo una de las tasas más bajas de no opinión, solo 8%. 78 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL En este tema hay un posicionamiento sensible a la identificación ideológica: los más de izquierda se muestran menos de acuerdo que los más de derecha en todos los países, destacando Brasil, con un 22% de izquierda y un 47% de derecha de acuerdo; y Chile, con un 21%(izquierda) y un 59%(derecha). En todos los países las mujeres están mucho más en desacuerdo que los hombres. Por lo tanto, se trata de un tema en disputa. Para una posible tipología de valores conservadores/ progresistas, se podría segmentar en bloques a las personas encuestadas a partir de tres recortes: papel del Estado, derechos y valores. Como parámetro utilizamos proposiciones aceptadas por la mayoría, superiores al 50%; en disputa del 40% al 49%; y rechazadas el 39% o menos. Hemos considerado progresistas las posiciones que reconocen la diversidad, la defensa de los derechos humanos e individuales; que se manifiestan a favor de la participación democrática y amplia sin exclusión por género, sexualidad, raza, etnia, territorio, clase social; y el papel del Estado en el reconocimiento de derechos y la redistribución de recursos/acceso a los servicios públicos. Se han considerado conservadoras las posturas contrarias a esas posiciones. En disputa, las posiciones que permanecen divididas entre ambas opiniones. La Tabla N.° 3.4 se organizó en torno a tres ejes: 1) Identificación de problemas sociales y agendas políticas; 2) Derechos y valores amplios; 3) Valores de género. 79 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL 80 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Observamos que cuando se trata de identificar problemas sociales y políticas públicas, existe una amplia convergencia entre las juventudes encuestadas en todos los países. En temas que abordan derechos más específicos, encontramos más divisiones; por ejemplo, los de determinadas poblaciones, como los inmigrantes, personas trans, matrimonio homoafectivo y derecho al aborto. Sin embargo, no podemos agrupar en una tipología de países las posturas más conservadoras y las más progresistas. Como excepción podemos señalar a Honduras y Panamá, países en los que las juventudes se posicionaron de forma más conservadora en la mayoría de los temas en disputa. Sin embargo, es evidente que los asociados al concepto de familia tradicional son los que aglutinan las posiciones más conservadoras, atravesando posiciones ideológicas de izquierda y derecha. A pesar de que las mujeres también se manifestaron a favor de posiciones más conservadoras, en la amplia mayoría de afirmaciones, incluidas las más polémicas, se mostraron más progresistas que los hombres. No obstante, podemos señalar importantes avances en el reconocimiento de los derechos individuales y de las poblaciones diversas. Agendas políticas que movilizan la participación digital ron quienes menos desinterés manifestaron(19%) y las de Brasil las que más lo hicieron(41%).“No, pero me interesaría hacerlo” también apareció con mucha frecuencia en Venezuela y Honduras(26%) Colombia (27%) y Bolivia(29%). Además, entre las agendas movilizadoras, la que se citó en primer lugar en todos los países fue el medio ambiente, oscilando entre el 13% de Venezuela al 25% de Perú. Muy próximo estuvo el interés manifestado, en segundo lugar, por la vida y la familia, que osciló entre el 9% de Argentina y Bolivia, y el 17% de Venezuela. Al hablar respecto a agendas de género en redes sociales, pronunciarse a favor o en torno al feminismo osciló entre el 5% de Honduras al 17% en Chile. Le siguieron en importancia el reconocimiento a los derechos sexuales, oscilando entre el 5% de Brasil y Venezuela con el 6% de Honduras, República Dominicana, Panamá, Bolivia, y el 14% en Chile. Las dos últimas agendas comentadas en redes sociales son: migración en Venezuela(14%), Costa Rica y Honduras(9%); y antirracismo con 7% en Brasil, Costa Rica, Panamá, Uruguay y 8% en Ecuador. Es importante tomar en cuenta que estos datos se enmarcan en participación en redes sociales respecto a causas políticas, de manera general como se ve en la Tabla N° 3.5, por encima del 20% en casi todos los países expresan no haberlo hecho en ninguna de las causas mencionadas. Para contribuir con el análisis de lo que moviliza agendas y preocupaciones de las juventudes y lo que puede aportar al análisis de la participación política, abordaremos la temática en las redes sociales 36 . A la pregunta de qué causas movilizaron a las personas jóvenes a manifestarse en las redes sociales en los últimos seis meses, la respuesta más recurrente fue la de no manifestación(“No” y“No me interesa”); las de Perú fue36 Pregunta 23, sección“Sindicato”: Hablando sobre trabajo y pasando a derechos laborales, ¿cuál de las siguientes frases representa mejor su idea/percepción sobre los sindicatos y/o asociaciones de trabajadores? 81 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL TABLA 3.5. Causas pronunciadas en las redes sociales en los últimos seis meses 37 37 Los porcentajes por país no suman el 100% dado que los encuestados tuvieron la oportunidad de elegir varias opciones. 82 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Este último bloque de análisis conecta con las percepciones sobre la sociedad, los valores y las agendas políticas y presenta un escenario en el que las juventudes encuestadas en los catorce países demostraron una fuerte sensibilidad ante las cuestiones sociales. El posible interés en movilizarse por agendas y causas fue la segunda opción más contestada y los temas tratados llevan a interesarse por el compromiso. Los temas valorados en la actuación en las redes sociales apuntan al reconocimiento de la relevancia de disputar de derechos y, por tanto, del papel del Estado, de los derechos humanos e individuales, así como del acceso a las políticas públicas. En especial, se movilizan por los derechos de la juventud. Aunque no sea posible hacer una relación directa entre el avance de las políticas públicas de juventud en los países encuestados y la manifestación de la agenda en las redes, la priorización consolida una percepción de sujetos con derechos, con movilización en su defensa. Hay avances importantes en la comprensión de valores considerados progresistas en términos de género, sexualidad y medio ambiente. Sin embargo, observamos una intensa disputa de valores conservadores articulados en temas que refuerzan la idea de“familia tradicional”, así como pautas sobre sexualidad, género y valorización del tema vida y familia, expresión de los movimientos contra la legalización del aborto. Así, tenemos una apreciación bastante equivalente de las juventudes que, por un lado, se movilizan en movimientos feministas y, por otro, en los de defensa de la familia y de la vida. 83 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL CONCLUSIONES El análisis de los posicionamientos de las personas jóvenes sobre la identificación de problemas sociales prioritarios problematiza la comprensión de las juventudes en la región en términos de su percepción sobre la política, el papel del Estado y los valores compartidos. A pesar de la manifestación de posiciones políticas que pueden ser leídas como autoritarias o menos democráticas, e incluso de poca confianza en las instituciones, analizadas en la segunda sección, observamos que las agendas políticas y las opiniones sobre la sociedad muestran un escenario más complejo. Los resultados contribuyen a una mirada más fina y densa de las posiciones y valores políticos de las personas jóvenes en estos catorce países latinoamericanos y pueden permitir problematizar lecturas que polarizan construcciones más complejas y matizadas por procesos históricos recientes. Así como se ven avances en derechos y políticas públicas para las juventudes—entre ellas, el acceso a la educación, especialmente la confianza en la universidad, y a la salud, ambas defendidas como de oferta pública, valoradas en la sección anterior—, estas se suman a preocupaciones sociales como la pobreza, la seguridad y el trabajo en una región todavía marcada por profundas desigualdades sociales. La comprensión sobre democracia y gobernabilidad se materializa en que las juventudes reconocen el papel del Estado y de las políticas públicas en el acceso a derechos básicos: educación y salud. Señalaron los derechos de las juventudes como uno de los temas que más movilizaron sus acciones en las redes sociales. También expresaron un conjunto de opiniones que presentan una clara defensa de los derechos humanos, el derecho al reconocimiento de la diversidad, la valoración de agendas progresistas como el medio ambiente y la regulación de los medios de comunicación, y la percepción del papel de las instituciones democráticas. En este sentido, podemos considerar que, a pesar de que la historia de la mayoría de los países encuestados ha estado marcada por dictaduras, rupturas democráticas, golpes de Estado, con o sin presencia de militares, como se señaló en la primera sección, las juventudes apuestan por un papel del Estado que promueva la amplitud de derechos. Lo consideran fundamental en el acceso a los servicios públicos y especialmente para garantizar los derechos de las personas jóvenes. Con los resultados de la investigación contextualizados podemos afirmar que los avances democráticos que promovieron en las últimas décadas la consolidación de derechos para las juventudes y la inclusión social pueden haber contribuido a una demanda permanente por un Estado más activo, presente para enfrentar problemas sociales persistentes como la desigualdad y la pobreza. Al mismo tiempo, como vimos en la primera sección, estos jóvenes no se reconocen en los aparatos institucionales del Estado(Ejecutivo, Legislativo y Judicial), como los de representación política, como partidos y sindicatos. Por lo tanto, el problema que hay que enfrentar en términos de modelo de Estado y de gobernanza está más relacionado con los métodos participativos de gobierno, de control social, que con la no-acción del Estado o la defensa de un Estado neoliberal o autoritario. Por una parte, cuando ponemos en diálogo las manifestaciones de la priorización de los problemas sociales, las políticas públicas para las juventudes y las agendas que movilizan en las redes sociales, vemos que no es posible una tipificación de conservadores en oposición a progresistas. Por el contrario, la identificación amplia con pautas y valores progresistas se expresó en temas importantes como el derecho a la diversidad sexual reconocida, educación sexual, igualdad de género, un amplio rechazo a la violencia de género y el derecho de los pueblos originarios y tradicionales a sus territorios. Sin embargo, dos en particular llamaron la atención: la disputa temática y las posiciones conservadoras sobre el matrimonio homoafectivo y el derecho al aborto legal, así como la agenda vida y familia como uno de los temas que más movilizó la actuación en las redes en los últimos seis meses. Se evidencia que la movilización más conservadora está articulada a la defensa del modelo de familia heteronormativa, que atraviesa posiciones de izquierda a derecha. 84 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Por otra parte, la disputa en la región por avanzar en el reconocimiento de derechos progresistas en estos temas sigue vigente, movilizando el interés de las personas jóvenes. Incluso, donde la legislación ha avanzado por el apoyo político y social, observamos la disputa y persistencia de posiciones conservadoras entre las juventudes, más vocalizadas por los hombres que por las mujeres. Por lo tanto, los métodos de discusión y acción en el debate sobre temas sensibles deben alejarse de las preidentificaciones polarizantes y tratar de potenciar lo que pueden unificar y lo que, de hecho, puede dividir las opiniones y movilizaciones de las juventudes. Temas ideológicamente identificados como de valores conservadores y defendidos ampliamente por líderes y representantes de extrema derecha—como el derecho a la diversidad sexual, de los inmigrantes, de los pueblos y comunidades tradicionales, así como posiciones contrarias a las agendas ambientales y a la regulación de los medios de comunicación— no son necesariamente los que movilizan las identificaciones conservadoras de la juventud en la región. Por el contrario, observamos una aceptación y un reconocimiento de los derechos progresistas, aunque de diferentes maneras por parte de quienes se identifican como de izquierda o de derecha. Pero hay, aun así, una amplia aceptación de estas agendas políticas. La riqueza de la investigación radica en la percepción de las juventudes en constante construcción de sus agendas y que no parecen estar consolidadas en polarizaciones. Tanto es así que la defensa más conservadora del modelo familiar heteronormativo en la región no determina un rechazo al feminismo. Por el contrario, este es un tema en disputa en los catorce países, lo que significa que en ninguno hubo un amplio rechazo, siendo además uno de los temas más movilizadores para la acción en las redes sociales. Esta cuestión puede estar asociada al hecho de que identificamos una manifestación más progresista entre las mujeres jóvenes que entre sus pares hombres. Cuando cruzamos los perfiles de edad, clase y género, observamos que en algunos puntos específicos, como la cuestión de la tributación de las grandes fortunas, la condición de clase incidió. Sin embargo, de los tres cruces de la condición juvenil, ser hombre o mujer fue lo que más influyó en las cuestiones sensibles en términos de valores conservadores o progresistas. Una vez más, la edad y la clase no afectaron a la amplia identificación de las desigualdades como los temas más relevantes a tratar por el Estado, especialmente el desempleo. En otras palabras, este fue el tema prioritario para la gran mayoría de jóvenes, independientemente de su clase o franja de edad. Esto indica que las juventudes de la región que participaron en esta encuesta están movilizadas socialmente respecto a cuestiones que pueden ir más allá de sus condiciones específicas. Cómo potenciar esta preocupación social en participación política debe ser objeto de una amplia reflexión y construcción por parte de consejos, partidos, sindicatos, colectivos y otras formas de participación, como se verá a continuación. Las agendas y valores políticos revisados en esta sección son los marcos desde los cuales las juventudes deciden participar, organizarse o tomar distancia. No se trata únicamente de opiniones, sino de orientaciones políticas que configuran su vínculo con lo colectivo y lo público. Estas valoraciones reflejan una cultura política en transformación y los bordes desde donde se gesta—o se resiste— una nueva gramática de lo político. La próxima sección explora precisamente esas formas concretas de participación y las prácticas de acción colectiva. 85 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Bibliografía Butler, J.(2003). Parentesco é sempre tido como heterossexual? Cadernos Pagu (21): pp. 219-260(Versión en inglés). Cano, I. y Arévalo, B.(2020). Paz e Segurança Violência, Estado e Sociedade na América Latina. Friedrich-Ebert-Stiftung. https://library.fes.de/pdf-files/bueros/brasilien/17103.pdf Castro, E. G., Oliveira, R. M., Rico,T. C.(2024).“As Políticas Públicas para Juventude no Brasil- revendo a trajetória recente”. En Lara, R. U., Vázquez, M., Beretta, D., Perez, O.(Orgs.). Jóvenes, Estado y acción colectiva: lecturas generacionales de la política en el contexto pandémico. CLACSO, Abya-Yala, Universidad Politécnica Salesiana. CEPAL(2022). Panorama Social de América Latina y el Caribe. La transformación de la educación como base para el desarrollo sostenible. CEPAL. https://repositorio.cepal.org/server/api/core/bitstreams/3ca376cf-edd44815-b392-b2a1f80ae05a/content Cozachcow, A., Beretta, D., Liguori, M., León, D., Pereyra, E., Perozzo, W. Colombari, B.(2024).“Las Políticas de juventudes en América Latina y el Caribe en la Historia Reciente. Organismos, leyes y encuestas nacionales (1980-2019)”. En Lara, R. U.; Vázquez, M.; Beretta, D.; Perez, O.(Org.). Jóvenes, Estado y acción colectiva: lecturas generacionales de la política en el contexto pandémico. CLACSO, Cuenca, Abya-Yala, Universidad Politécnica Salesiana. Falquet, J.(2008). Repensaras relações sociais de sexo, classe e“raça” na globalização neoliberal. Mediações 13(1-2). 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Las trayectorias de vida de las juventudes en América Latina y el Caribe se tejen entre profundas tensiones entre malestar, insatisfacción, condiciones de vida desiguales e implicación política. Su percepción sobre el Estado, la democracia, los problemas sociales 38 Melina Vázquez Licenciada en Sociología, Magíster en Investigación y Doctora en Ciencias Sociales por la UBA. Posdoctora en investigación en niñez y juventud(CLACSO). Profesora de la carrera de Sociología de la UBA, Investigadora independiente del CONICET con sede en el Instituto de Investigaciones Gino Germani, donde co-coordina el Grupo de Estudios en Políticas y Juventudes. Coordinó tres gestiones consecutivas del Grupo de Trabajo infancias y juventudes de CLACSO. Su línea de investigación comprende el análisis del activismo juvenil y las políticas públicas participativas. 39 Franklin Ramírez Gallegos Sociólogo. Profesor-investigador en el Departamento de Sociología y Estudios de Género de FLACSO-Ecuador. Coordina el Programa de Sociología Política. Especialista en temas de movimientos sociales, participación y cambio político en los países andinos. Sus líneas de investigación actuales comprenden, por un lado, los nexos entre “Transformaciones del conflicto y crisis estatal en Ecuador” y, por otro, el problema de la“Radicalización de las derechas y el anti-populismo” en América Latina. Coordinó las Encuestas Nacionales de Juventud y Participación Política en Ecuador en 2011(IDEA-FLACSO) y 2019(UNICEF-FARO-FLACSO). Miembro del Grupo deTrabajo El Estado como Contradicción de CLACSO. y los valores que estructuran la vida en común está atravesada por una demanda clara de derechos, un reconocimiento del rol del Estado y una relación de distancia/desconfianza con las instituciones políticas. En esta sección se analizan las características y formas que adopta la participación juvenil. Para ello, se ha utilizado sobre todo el bloque de preguntas que indaga sobre su interés en la política, formas y motivaciones de participación(partidaria y no partidaria), organizaciones en las que se involucran y activismo digital. La primera parte de esta sección se enfoca en el análisis del interés por la política, la participación electoral(voto) y en organizaciones(asociativa). Además, reconstruimos las valoraciones, los intereses y las reticencias que muestran las personas jóvenes a participar para entrar; luego, en el análisis de las formas concretas en las que participan, así como las razones que dan para hacerlo. Este tipo de participación excede al activismo político propiamente dicho y es fundamental para comprender las formas de sociabilidad e, incluso, son el magma en el que se forjan destrezas para la acción colectiva. La segunda parte se orienta a reconstruir formas más clásicas de participación política vinculadas con la identificación y participación en ámbitos político partidarios, la participación en acciones colectivas contenciosas(protesta), la vinculada con dispositivos institucionales y el activismo digital. En cada parte se analizan las propiedades del tipo de participación, como aquellas en las que estarían dispuestos a participar en el futuro. Al final de la sección proponemos una tipología que busca mostrar la intensidad de las dinámicas participativas en los diferentes países. 87 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL El análisis de los datos ofrece aportes para pensar algunos puntos sustantivos: 1. Las desigualdades sociales se evidencian en las dinámicas participativas: las juventudes de las clases más bajas muestran menos interés en la política y participan menos de las dinámicas electorales o del uso de internet y redes sociales para el debate público. 2. El voto es una práctica valorada de manera transversal entre jóvenes mujeres y hombres y en todo el espectro ideológico. Incluso, jóvenes que se perciben más cercanos a las derechas muestran niveles más altos de participación y de valoración del voto como herramienta política. 3. La participación en organizaciones es la que menos rechazos genera. Si las personas jóvenes no se involucran más es sobre todo por falta de tiempo, aunque, en algunos casos, aducen falta de interés o de representatividad. Sin embargo, cuatro de cada diez sostienen que tienen expectativas de formar parte de organizaciones a futuro. 4. Aunque la tendencia de filiación a un partido parece baja(generalmente menos del 10% 40 ), hay una tendencia en la que entre el 11%(Chile) y el 25% (República Dominicana) de las juventudes tienden a implicarse en campañas electorales y en intentos de persuadir a otros sobre determinadas opciones políticas. 5. Las manifestaciones son el repertorio de protesta más usado por las personas jóvenes en América Latina. Los datos señalan que las juventudes lo han hecho en años recientes en un rango de 10% (Brasil) a un 19%(Colombia y Venezuela). Existen países, no obstante, donde esta cifra se duplica (Chile, Panamá) 41 . Sim embargo, hay un marcado rechazo o escepticismo frente a formas de protesta más beligerantes o acciones directas. 6. En los últimos años se implementaron diversos mecanismos para promover la participación ciudadana en las instituciones. Son los denominados espacios de democracia participativa. Aunque hay una tendencia en la que el 70% de las personas encuestadas no se han implicado en tales interfaces socioestatales. Los mecanismos más usados conciernen con la democracia directa(consultas populares, plebiscitos, etc.) 42 . 7. La participación en redes sociales(activismo digital) es de las esferas más dinámicas en los países encuestados de la región para la implicación política. El nivel de rechazo que genera es bajo y las personas jóvenes encuestadas se muestran muy predispuestas a incrementar su implicación en el futuro. Interés, voto y asociativismo A. INTERÉS POR LA POLÍTICA Los niveles de implicación ciudadana en diversas esferas y prácticas participativas suelen estudiarse a partir del interés manifiesto de las personas en la política. Ante este interrogante, las juventudes latinoamericanas se revelan más bien distantes del mundo de la política. En un primer grupo de países dicho distanciamiento es más extendido y se acerca o supera el 50% (nada y poco interés): Venezuela y Honduras(60% y 55% respectivamente), República Dominicana(54%), Bolivia(51%) y Uruguay(49%). 40 Con excepción en los casos de República Dominicana(31%) y Panamá(28%). 41 Porcentajes de respuesta a la pregunta de participación no partidaria:“Hay varias formas de involucrarse en política. En la siguiente lista de acciones marque aquellas que usted ha hecho o estaría interesado en algún momento realizar”. 42 Porcentajes de respuesta a la pregunta de participación institucional:“En los últimos 12 meses has participado o has asistido a...”? Se presentó una batería de 4 opciones de formas de participación institucional, como presupuestos participativos, mesas de diálogo, etc. 88 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL En un segundo grupo, no obstante, al menos un tercio de las personas encuestadas manifiesta“algo” de interés por la política. Destacan Perú(36%), Costa Rica (35%), México(34%), Brasil(33%), Panamá y Chile (32%), mientras que Argentina, Ecuador y Colombia llegan a 30%. A su vez, entre estos países, más de un cuarto de las personas jóvenes habla de un muy elevado interés político: Argentina(29%), Chile(26%), Perú y Brasil(25%). Estas cifras se colocarían por debajo de los niveles de implicación del conjunto de la población 43 . Al mismo tiempo, la encuesta deja ver que las clases medias bajas y bajas tienen mucho menos interés por la política que las medias altas y altas. En Argentina, 44% de las clases altas y muy altas tienen un muy elevado interés por la política, mientras que uno similar solo llega al 19% entre los sectores bajos y medios bajos. En Chile(40%-19%) o Brasil(36%-21%) se repite el fenómeno. Al pasar del terreno actitudinal al de las prácticas políticas, el paisaje de la participación se torna más complejo. Desde fines del siglo XX, múltiples estudios (Sckopol y Fiorina, 1999) vienen alertando sobre las interrelaciones entre desinterés político, desconfianza institucional y caída de la participación como un problema transversal a las democracias en todo el globo. Otros trabajos(Norris, 2002) sugieren más bien que las formas de participación han variado o que se ha producido un desplazamiento de las esferas más propiamente políticas(voto, partidos) a otros espacios de implicación(asociaciones, gestión colectiva de problemas, protesta, etc.) en la vida pública. Se constata, a la vez, el creciente lugar de las redes sociales en el involucramiento de las personas jóvenes en las instituciones, conflictos y debates contemporáneos; conceptos como ciudadanía digital o activismo digital recogen tales dinámicas. Esto lleva a interrogantes como ¿Esto significa la caída, mutación o diversificación de la participación? ¿Cuáles son las tendencias participativas en las personas jóvenes latinoamericanas de cara al primer cuarto del siglo XXI? B. INTERÉS Y PARTICIPACIÓN ELECTORAL El voto representa una de las formas por excelencia de participación ciudadana. Aunque, como muestra este informe, la comprensión de las dinámicas participativas entre jóvenes involucra un abanico de acciones más amplio y diverso, comprender la manera en la que participan y el valor que dan a su vinculación activa con las elecciones constituye un aspecto fundamental para las democracias. En los últimos años se han dado interesantes debates acerca de la edad en la cual las personas pueden o deben ejercer este tipo de participación. Diferentes países han sancionado aquello que se conoce como “voto joven”, como se observa en Argentina, Brasil y Ecuador, que habilita a participar de manera optativa a quienes tienen 16 y 17 años. Esto no solo impacta en las dinámicas participativas de las juventudes, sino que—en muchos casos— implica que diferentes partidos y espacios políticos hayan desarrollado estrategias de interpelación destinadas hacia las juventudes (Rocca Rivarola et al. , 2024). Aunque esto se observa de manera muy variable, en muchos casos, la incorporación del voto joven involucra la creación de políticas públicas orientadas de manera específica a promover la participación—en general y sobre todo electoral(Vázquez, 2015)—, se definen agendas de interés para las juventudes, así como se producen expectativas acerca de la juvenilización de la oferta electoral o la incorporación de candidatos jóvenes a las listas electorales. En otras palabras, más allá de habilitar el voto, propician discusiones públicas más amplias sobre las juventudes, su participación política y sus agendas específicas. El interés por un estudio comparado como este nos llevó a tomar como objeto de análisis la participación electoral de las personas mayores de 18 años 44 . De la totalidad de los países incluidos, solo dos cuentan con voto optativo: Colombia y Venezuela. 43 Según Latinobarómetro 2023, en promedio, 30.7% de la población está muy y algo interesada en la política. 44 Vale aclarar que el voto al que hacemos referencia es el de los que tienen entre 18 y 35 años, no así al voto joven que — como mencionamos — no fue incluido en el informe regional. 89 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL La encuesta ofrece información acerca de la participación de las personas jóvenes durante las últimas elecciones en sus países y podemos observar altos porcentajes de participación electoral. Los países con la más alta son Ecuador(86%), Chile(86%), Argentina (85%), Perú(84%) y Brasil(80%), mientras que en Venezuela(46%) y Panamá(50%) se registra la más baja(Ver Gráfico N.° 4.1). En varios casos, estos porcentajes revelan comportamientos diferentes del conjunto de la población en edad de votar. En algunos de los países en los que las juventudes encuestadas han participado más se registran diferencias significativas con respecto al voto general. Por ejemplo, en las penúltimas elecciones presidenciales en Ecuador(2023), la participación general fue del 71%, mientras que los sectores juveniles muestran una quince puntos porcentuales más elevada. En Argentina, la diferencia a favor del voto de los más jóvenes asciende a 8 puntos porcentuales. Sin embargo, en Chile, otro de los países con fuerte participación electoral en elecciones recientes, no se observan diferencias entre el voto general y el de los sectores más jóvenes. 90 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL En cualquier caso, la valoración del voto como forma de cambiar el país y solucionar problemas es elevada y transversal al arco ideológico; incluso en los sectores que se reconocen más a la extrema izquierda y son los más críticos. Los resultados del trabajo sugieren que hay una relación entre voto e interés por la política; en otros términos, las personas que participaron en las últimas elecciones tienden a mostrar niveles mayores de interés por la política que quienes no han participado 45 . Las dinámicas participativas pueden analizarse en función de un conjunto amplio y heterogéneo de variables que van desde las normativas electorales de los países (que habilitan o restringen la participación en función de la edad, del carácter obligatorio o facultativo del voto, o de la nacionalidad de las personas), hasta la cultura política de uno. Además, existe un consenso en la literatura en torno al hecho de que la participación electoral se ve atravesada por las dinámicas de desigualdad(Lagroye, 1991; Gaxie, 2020). Esto sugiere la existencia de una dinámica recursiva entre interés y participación que invita a pensar en la importancia que reviste construir y sostener el interés por la política como dinámica por medio de la que se vehiculiza la participación electoral(¿y al revés?); al mismo tiempo, muestra el componente de socialización política, asociado al hecho de tomar parte en los asuntos públicos y colectivos. Si observamos la participación en las últimas elecciones según género, notamos que las diferencias entre hombres y mujeres no son significativas, excepto en casos como el de México(donde ellos votan 10 puntos porcentuales más que las mujeres) y el de Brasil(donde las mujeres votan 7 puntos porcentuales más que ellos). Por el contrario, si analizamos la clase social se evidencian diferencias significativas. En el apartado anterior mencionamos que hay una relación entre la pertenencia de clase de las personas jóvenes y su interés por la política: las clases medias bajas y bajas muestran uno mucho menor que las medias y altas. Si analizamos el voto, llegamos a resultados similares. 45 La respuesta con mayor frecuencia entre los que participaron en las últimas elecciones en los países es que tienen algo de interés. En los casos de Bolivia y Uruguay, el porcentaje de los que votaron y manifiestan tener poco interés o algo de interés es muy similar. La única excepción es República Dominicana, donde el 36% de los que votaron expresan tener poco interés por la política. Entre los que no participaron, las opciones de respuesta más elegidas son que no tienen interés en la política o tienen poco. 91 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL TABLA 4.1. Participación en las últimas elecciones por clase social 46 Excepto en Chile y en Honduras, donde se registra mayor participación electoral por parte de las personas jóvenes de clases bajas, en todos los demás países encontramos diferencias en el voto en la última elección en función de las clases sociales. En algunos casos se trata de diferencias menores, de hasta el 5 puntos porcentuales(Argentina, Colombia, Ecuador y Venezuela), mientras que, en otros, llegan a ser en torno a20 puntos porcentuales, como vemos en Costa Rica y República Dominicana. Si notamos las edades, llama la atención que el voto muestra porcentajes significativamente mayores entre las personas jóvenes de mayor edad en todos los países, excepto en Ecuador y Chile. En ellos se evidencian porcentajes iguales entre la franja que va de 18 a 26 años y de 17 a 35 años. 46 Pregunta filtrada para mayores de 18 años. Solo se presenta la categoría de respuesta“Sí”. 92 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL TABLA 4.2. Participación en las últimas elecciones por corte etario No obstante, la valoración del voto como forma de participación es alta en todas las franjas de edad, incluso entre los 16 y los 17 años, que—como vimos— algunos países los habilita para votar. Si incorporamos ya no la participación efectiva sino la valoración del acto eleccionario 47 , sorprende advertir que las personas jóvenes son las que valoran más activamente la participación electoral, tanto en países donde pueden votar como en aquellos otros donde no pueden hacerlo. En Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Honduras, Panamá, Perú, República Dominicana y Venezuela los más entusiastas frente al voto son las personas que tienen entre 16 y 17 años. En todos esos países, los mayores de 18 muestran un entusiasmo menor. Las excepciones son Ecuador, México y Uruguay, donde los porcentajes que valoran positivamente el voto como forma de cambiar el país son equivalentes en las tres franjas de edad(15-17, 1826 y 27-35). 47 Pregunta: ¿Crees que votar sirve para transformar y solucionar problemas del país? 93 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Si tomamos en cuenta la pregunta de autoidentificación ideológica para analizar la participación electoral, salta a la vista un elemento significativo para entender el presente: la pregnancia que han mostrado las ideas de las“nuevas derechas” entre las juventudes(Stefanoni, 2021; Seman, 2023; Vázquez, 2023). Hay que tomar en cuenta que la pregunta de autoidentificación ideológica no es una cuota de la muestra, pero contribuye a la comprensión de la relación entre el voto, su valoración y el posicionamiento ideológico de las juventudes encuestadas. TABLA 4.3. Voto en la última elección por adscripción ideológica 48 48 Pregunta filtrada para mayores de 18 años. Solo se presenta la categoría de respuesta“Sí”. 94 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL La participación electoral desde este punto de vista muestra tres escenarios. En un primer grupo, ubicamos a los países en los que la participación electoral entre jóvenes que se reconocen de derecha es mayor que la de los de centro o de izquierda. Este es el caso de Venezuela, República Dominicana, México, Ecuador, Costa Rica y Bolivia 49 . Panamá y Honduras también muestran la relevancia que tuvo para las personas jóvenes de derecha participar en las últimas elecciones; sin embargo, en el primero de los casos no hay diferencias significativas entre jóvenes de centro y de derecha. En el caso de Honduras, se puede ver una suerte de polarización: los que más han participado son estos segundos, aunque se presentan porcentajes elevados entre quienes se identifican con las izquierdas. Un segundo grupo de países muestra que la participación electoral de las juventudes que se reconocen como parte de las izquierdas es mayor que las de centro y de derecha. En el caso de Colombia, esa diferencia es de 11 puntos porcentuales, mientras que en Uruguay, de 5 puntos. Aunque los resultados no nos permiten inferir las razones que dan las personas encuestadas para haber participado, vale tener en cuenta que históricamente algunos de los sectores militantes de izquierda sostienen posiciones críticas sobre la participación electoral al lado de otras posibles dinámicas participativas. Finalmente, un tercer grupo de países—en el que encontramos a Perú, Chile, Brasil y Argentina— no muestra grandes diferencias en la participación electoral en función de las adscripciones ideológicas. En síntesis, para las personas jóvenes de derecha, la participación electoral y la creencia en el valor del voto son muy importantes, incluso más que entre los sectores de izquierda. Aunque esto puede interpretarse en función de los valores diferenciales que atribuyen al voto como práctica para expresar sus posicionamientos e ideas, vale tener en cuenta cómo los espacios de derecha han movilizado adhesiones electorales—y militantes— entre sectores juveniles. La creencia en el valor del voto y la participación efectiva en actos electorales tiene lugar al mismo tiempo que muchas de esas personas jóvenes formulan críticas o cuestionamientos a los procesos electorales. 49 La aplicación de la encuesta fue a comienzos de 2024; es decir que, en muchos casos, como en Venezuela y México, se dio previo a las elecciones presidenciales. C. PARTICIPACIÓN EN ORGANIZACIONES SOCIALES Este apartado estudia la participación voluntaria de jóvenes en organizaciones sociales de diverso tipo (movimientos, clubes deportivos, culturales, organizaciones cívicas, cooperativas, etc.) y orientadas a fines distintos. Según diferentes enfoques, esta forma de participación es potencialmente política, pues toma cuerpo en la esfera pública a partir de un entramado de relaciones sociales/comunitarias concernidas de algún modo con asuntos de interés común. Para otras perspectivas, no obstante, la participación asociativa solo está indirectamente relacionada con la política en cuanto al lugar donde se promueve la confianza interpersonal(capital social), se aprende a colaborar con otras personas y, eventualmente, se forjan ciertos saberes ciudadanos y destrezas para la acción política. Las trayectorias de politización estarían marcadas, aún más en el caso de las personas jóvenes, por aprendizajes que se labran en tales espacios organizativos (Morán y Benedicto, 2002). El activismo asociativo es, en suma, una dimensión básica de la participación pública contemporánea. La encuesta explora el asunto en diversos segmentos del cuestionario: disposición a la participación asociativa, niveles de participación por país, tipos de organización de la sociedad civil(OSC) y razones por las que se asocian y no, entre otros. Un primer asunto a destacar es que se trata de la forma de participación que menos rechazo genera. Solo en dos países más de la mitad de las personas encuestadas dicen que“nunca” se involucraría en dinámicas asociativas: Argentina(52%) y Brasil(56%). En el resto, la disposición a implicarse en procesos organizativos es más bien amplia 50 . Precisamente, estos dos países, junto con Colombia, son los tres donde un mayor porcentaje de jóvenes dice que no participa en ningún tipo de OSC: Argentina (62%), Colombia(61%), Brasil(59%). Ecuador(56%), México y Venezuela(55%); también tienen altos niveles de distancia con la participación en organizaciones 50 Porcentajes de respuesta a la pregunta sobre participación no partidaria“Hay varias formas de involucrarse en política. En la siguiente lista de acciones marque aquellas que usted ha hecho o estaría interesado en algún momento realizar” Se presentó una batería de ocho acciones que expresan involucramiento. En esta frase se hace referencia a la opción:“Participar en voluntariados o actividades de la sociedad civil” 95 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL sociales. En el polo opuesto, en República Dominicana 41%, Honduras y Chile 46% señalan no tomar parte de ningún entramado organizativo. En el resto de países, el pastel se parte en torno al 50%. Visto el conjunto de prácticas participativas, la cuestión asociativa revelaría niveles importantes de implicación pública en las personas jóvenes latinoamericanas. Ahora bien, ¿en qué tipo de organizaciones sociales toman parte las personas encuestadas que respondieron afirmativamente a participar en algún tipo de organización? Quizás al despejar este asunto se pueda visualizar con más nitidez la específica contribución de la vida asociativa en cada país a las dinámicas de implicación política de las personas jóvenes 51 . Salvo en el caso de Honduras, donde predominan las organizaciones religiosas, una tendencia general en la región es la nítida primacía de las organizaciones deportivas y culturales(por ejemplo: clubes, grupos artísticos, grupos de hobbies , etc.) sobre los otros tipos de asociaciones. En Chile(36%), Costa Rica(32%) y Perú(31%) prácticamente una de cada tres personas encuestadas hace parte de dicho tipo de organizaciones. Bolivia, Ecuador y Uruguay también se acercan a tales umbrales. En todos estos casos, son los clubes deportivos los que más suscitan el interés. Los países en que tal tejido organizativo es menos visible son Brasil y Colombia, donde solo se implican 20% de jóvenes. En un segundo rango, se colocan las organizaciones religiosas o aquellas vinculadas a las iglesias. Destacan Honduras(29%) y República Dominicana(25%) como los de más alta“participación religiosa”. Un peldaño más abajo, en Brasil, Costa Rica, Panamá, y Venezuela, prácticamente, dos de cada diez jóvenes hacen parte de tales espacios. Solo en tres países—Argentina, Uruguay y México— la implicación religiosa se limita al 10% de las personas encuestadas. 51 Para organizar mejor las respuestas, sobre los dieciséis tipos de asociaciones relevados originalmente, construimos seis grupos: a) clubes y organizaciones deportivas; agrupaciones artísticas/culturales; organización de identidad; grupos de pasatiempos/juegos, pandillas; b) iglesias u otro tipo de organizaciones religiosas; organizaciones de guías y Scouts; c) asociación de beneficencia, filantropía, voluntariado; d) asociaciones estudiantiles; movimientos sociales y organizaciones vinculadas a la defensa de causas o derechos; e) organizaciones políticas y gremiales(partido político, sindicato, asociación profesional); f) cooperativas; organizaciones vecinales. Mientras las tres últimas remiten a los denominados viejos y nuevos movimientos sociales y a diversas formas de asociación territorial, unas y otras más cercanas al espacio político, las tres primeras conciernen a organizaciones civiles de diverso tipo, más bien alejadas o diferenciadas del trabajo político directo. 96 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL GRÁFICO 4.2. Participación asociativa por tipo de organización social 52 52 En este gráfico los porcentajes en cada país no suman el 100% dado que fue una pregunta de opción múltiple, donde las personas encuestadas eligieron más de una opción. 97 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL En otro piso aparecen, según los países, ya sea la participación en organizaciones estudiantiles y movimientos vinculados a la defensa de causas o derechos de participación en cooperativas u organizaciones vecinales(territoriales). Las primeras, próximas a lo que se conoce como nuevos movimientos sociales, se colocan en ocho países en tercer rango de“preferencia” de las juventudes, tras las organizaciones deportivas y culturales y las asociaciones religiosas. En general, dicha implicación es cercana al 10%. En tres países —Bolivia, Costa Rica, República Dominicana— tal proporción sube al 12%, mientras que en Colombia(7%) y sobre todo Brasil(5%) desciende a la mitad. Ahora bien, la participación en este tipo de movimientos se sitúa en el mismo nivel que la implicación en cooperativas u organizaciones territoriales en tres países: Chile(11%), Panamá(10%), Venezuela(8%). A su vez, en otros cinco, se trata de la tercera opción, por encima de las organizaciones estudiantiles o movimientos sociales. Destacan, en particular, República Dominicana(16%), México(13%) y Perú(12%). Salvo en el caso de República Dominicana, donde prima la participación en cooperativas, en los demás países son las asociaciones vecinales las que tienen más peso. El dinamismo de las organizaciones territoriales, de la participación de proximidad o de las dinámicas barriales(ciudades) o comunales es clave en la configuración del campo organizativo popular en los países encuestados. Colombia(5%) y Brasil(6%) se sitúan, nuevamente, a la cola en este tipo de participación. Brasil es, de hecho, el único país donde la participación juvenil en asociaciones de beneficencia o filantrópicas(9%) se coloca por encima del asociativismo vecinal/cooperativo y de aquel que hemos asociado a los nuevos movimientos sociales. Una consideración aparte merece la participación en las clásicas formas de acción colectiva vinculadas a la representación política(partidos) o de intereses sociales/corporativos(sindicatos, gremios, colegios profesionales). En todos los casos, se coloca en el último rango de preferencia de las personas encuestadas; aproximadamente 5% hacen parte de tales espacios. En ese cuadro destacan República Dominicana(11%) —único país donde al menos uno de cada diez jóvenes está comprometido con estas clásicas formas organizativas— y, en el otro polo, Venezuela, Ecuador y Brasil —otra vez—, donde solo 3% de encuestados frecuenta dichos espacios. Prácticamente en todos los casos, incluso la participación en asociaciones de beneficencia, es superior a la implicación en partidos, sindicatos o espacios profesionales. Al referirse especialmente a sindicatos, aunque la participación y la afiliación son bajas, existe una percepción muy positiva sobre el papel del sindicato. De las cinco proposiciones 53 , la afirmación“Pienso que los sindicatos actúan por su propia causa y no defiende mis derechos laborales” recibió una variación del 9% al 18% de acuerdo, con la excepción de Argentina con un 29%. De las otras afirmaciones: “Siento que necesito más información y educación sobre el sindicalismo y los derechos laborales” fue la que recibió mayor acuerdo, oscilando entre el 25% a 36%, con una aceptación aún mayor por parte de las mujeres, que alcanza el 43% en Honduras. Otra proposición que obtuvo el acuerdo de jóvenes fue:“Creo que los sindicatos desempeñan un papel importante en la democracia”, que osciló entre el 18% en Panamá y el 27% en Uruguay. La excepción fue Bolivia, con un 13%, con menos acuerdo que México 15%, Argentina y Venezuela con un 16%. Además, en la afirmación“Los sindicatos son organizaciones necesarias para la defensa de los derechos de los trabajadores”, una amplia mayoría estuvo de acuerdo en casi todos los países, con más del 60%, siendo la excepción Argentina, con un 57%. El corte de clase en algunos países también amplió esta comprensión sobre el sindicato. En Argentina, jóvenes de clase baja se manifestaron más favorables a este entendimiento (59%) que los de alta(55%). Esto apunta a una percepción de que el sindicato tiene una importancia política reconocida en la defensa de los derechos de las personas trabajadoras. Sin embargo, no se perciben a sí mismos como prioridad en el sindicato. 53 Las opciones de respuesta a la pregunta ¿Cuál de las siguientes frases representan mejor su idea o percepción sobre los sindicatos y/o asociaciones de trabajadores? A) Siento que necesito más información y educación sobre el sindicalismo y los derechos laborales, B) Me interesaría afiliarme a un sindicato que represente mis intereses como trabajador, C) Si no hay un sindicato en mi lugar de trabajo, estaría dispuesto a participar en la creación de uno, D) Pienso que los sindicatos actúan por su propia causa y no defienden mis derechos laborales y E) No sabe/ No responde 98 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL En términos generales, resalta la participación de las personas jóvenes en las organizaciones cooperativas/ vecinales y en el espacio de los nuevos movimientos sociales como los circuitos asociativos más propicios para sostener el tejido social y la reivindicación de derechos generales. Aquello no niega la politicidad de los otros campos organizativos—se ha visto en los últimos años la clara vinculación entre filiación religiosa(pentecostal) y organización partidaria o electoral (asociada a la derecha, pero no solamente) en varios países encuestados—; no obstante, subraya la más explícita vinculación de tales espacios asociativos con la defensa de determinadas causas en el espacio local o nacional. Vista, además, la debilidad de las formas más tradicionales de organización colectiva—partidos, sindicatos— potenciar tales dinámicas asociativas puede robustecer las mediaciones democráticas con el sistema político y la esfera institucional. D. ¿POR QUÉ PARTICIPAN EN ORGANIZACIONES SOCIALES LAS PERSONAS JÓVENES? El cuestionario de la encuesta incluyó una pregunta en la que a aquellas personas jóvenes que respondieron (ser parte o no), de alguna organización, mencionaran los motivos que las llevaron a involucrarse o a no hacerlo. Al indagar sobre los motivos para no participar en OSC, se constata que en siete de los países(Argentina, Brasil, Chile, México, Uruguay, Ecuador y Panamá con igual porcentaje de respuesta que otras dos opciones) la falta de tiempo es la principal razón de esta no implicación. En otros siete países(Bolivia, Colombia, Costa Rica, Honduras, Perú, República Dominicana y Venezuela, y Panamá con igual porcentaje de respuestas que otras dos opciones), la principal razón es que no encuentran organizaciones que sean de su interés o representen sus intereses. Esto es importante porque muestra un problema en la oferta de espacios para canalizar intereses o agendas. Otra respuesta significativa indica que prefieren hacer las cosas por sí mismos(esta respuesta figura entre las tres principales en once países: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá, Perú, Uruguay y Venezuela). Dichos resultados pueden ser vistos a la luz de los hallazgos de la sección dos, donde se abordó el desencanto institucional y la crisis de representación que atraviesan las juventudes en la región. La dificultad para encontrar espacios organizativos significativos no solo expresa una brecha entre las juventudes y las formas tradicionales de participación, sino que también refleja posiblemente instituciones distantes, rígidas o poco vinculadas a sus agendas. La alta proporción de jóvenes que prefiere“hacer las cosas por sí misma” puede interpretarse como una señal de autonomía o subjetividad individualizada, pero además como una expresión de aislamiento político que respondería a la desconfianza hacia los intermediarios clásicos, como partidos, sindicatos u organizaciones de la sociedad civil. Al indagar en las razones o motivaciones que llevaron a las juventudes a involucrarse en una organización, se identifica que la participación en organizaciones sociales es valorada, centralmente, como una forma de socialización entre pares y de adquirir saberes y conocimientos, ya que estas dos opciones de respuesta son las más enunciadas.Tomar parte de las organizaciones sociales representa, de acuerdo con la encuesta, una forma de acceder a un capital de relaciones y saberes. Asimismo, resalta la mención de razones altruistas, como se refleja en el peso que dan algunas personas encuestadas al hecho de participar para“ayudar a otros”. Llama la atención—dado, por ejemplo, el peso que tiene la participación en organizaciones religiosas o confesionales— el poco peso de argumentos basados en la tradición. Esta opción de respuesta presenta porcentajes más elevados en los casos de Brasil(20 %), Uruguay(19.5%) y República Dominicana(18.8%). En lo referido a la participación por razones vinculadas con la convicción ideológica, notamos que es en Brasil (27%), Argentina(20%) y en Colombia(20%) donde estos argumentos tienen más peso, mientras que en Ecuador(12%) y Chile(14.3%) son los más bajos. 99 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL GRÁFICO 4.3. Principales motivos para haberse involucrado en una organización 54 54 En este gráfico los porcentajes en cada país no suman el 100% dado que fue una pregunta de opción múltiple, donde las personas encuestadas eligieron más de una opción. 100 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Las respuestas permiten reflexionar sobre las relaciones entre generaciones: pesan más las orientadas a mostrar la relevancia de la socialización entre pares que el peso de la tradición, más asociadas a la relación con generaciones mayores o adultas. Esto puede indicar que las juventudes no se movilizan por mandato o continuidad generacional, sino por vínculos horizontales y experiencias compartidas. Es un insumo para pensar en formas de participación más situadas y afectivas, donde el reconocimiento mutuo y el sentido de comunidad juegan un rol clave en la construcción de subjetividades políticas. Finalmente, en el cuestionario, al preguntar sobre las formas en las que las personas jóvenes se involucran en política se incluyó la opción“Participar en voluntariados o actividades de organizaciones de la sociedad civil” y se podía marcar las opciones: a) lo he hecho; b) no lo he hecho, pero quisiera hacerlo en algún momento; y c) no lo he hecho ni lo haría. Como se aprecia en el Gráfico N.° 4.4, la disposición de las personas jóvenes a implicarse en organizaciones(“no lo he hecho, pero quisiera hacerlo…”) es más bien amplia. Con excepción de Brasil, Argentina, Chile y Venezuela, en todos los países al menos cuatro de cada diez tienen expectativas de implicarse en algún momento en actividades de las OSC. En Perú esta cifra alcanza el 50%. GRÁFICO 4.4. Disposición a participación en organizaciones 55 55 Porcentajes de respuesta de la categoría“No lo he hecho, pero quisiera hacerlo en algún momento” de la pregunta sobre involucramiento en formas de“participación no partidaria”: participar en voluntariados o actividades de organizaciones de la sociedad civil. 101 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Más allá de los niveles actuales de participación, la disposición a involucrarse en organizaciones sociales aparece como un horizonte de posibilidad amplio entre las juventudes encuestadas. Este deseo de implicación futura, que alcanza al menos a cuatro de cada diez jóvenes en la mayoría de los países, señala un terreno fértil para fortalecer el tejido asociativo y ampliar los repertorios de participación política juvenil. Participación política en cuatro esferas: partidos, protesta, instituciones, internet A. PARTICIPACIÓN PARTIDARIA La forma representativa de la democracia, la más extendida a nivel global, contempla y requiere de la participación ciudadana para encaminar los procesos electivos(elegir/ser elegidos) y dinamizar la vida partidaria(afiliación, militancia, movilización electoral). Se trata de esferas habituales de implicación social en la política aún si, desde hace tiempo atrás, la desconfianza en los partidos gana terreno en toda la región. La literatura insiste sobre los efectos de la escasa credibilidad institucional en la apatía política de la ciudadanía. Ahora bien, en la medida en que la participación electoral depende de determinadas regulaciones e incentivos institucionales(obligatoriedad/sanciones), los análisis tienden a poner más énfasis en la implicación ciudadana en diversas actividades partidarias. Entre otras, la encuesta auscultó sobre afiliación partidaria, implicación en campañas electorales y convencer a otros sobre determinada candidatura. 102 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL GRÁFICO 4.5. Participación partidaria: afiliación en partidos, apoyo en campaña y convencer a otros 56 En términos generales, descontando la excepcionalidad de República Dominicana(31%) y Panamá(26%), la tendencia de filiación a un partido político parece más bien baja y oscila en torno a 10%(ver Gráfico N.° 4.5). Las personas jóvenes se implican de modo más extendido en campañas electorales y en intentos de persuadir a otros sobre determinadas opciones. En este último aspecto destacan Argentina y, otra vez, República Dominicana, donde un cuarto procura convencer a los demás en algún sentido. La implicación en campañas se acerca y supera al 20% en República Dominicana, Costa Rica, Honduras. A su vez, en tres países andinos(Colombia, Venezuela, Ecuador) alcanza el 18%. En su conjunto, los casos en los que la implicación de las personas jóvenes en la vida partidaria luce más estancada corresponden a Bolivia, Brasil, Chile, Perú y Uruguay. Salvo en este último país, en los otros cuatro se ha asistido durante el último lustro(2019-2024) a crisis políticas de envergadura que incluyen golpes o intentos golpistas(Perú, Brasil, Bolivia), movilizaciones antisistémicas(Chile), irrupción de movimientos autoritarios(bolsonarismo en Brasil), inestabilidad institucional extrema(Perú), cambio político frustrado (Chile, Perú) y escenarios de intensa polarización que parecen acelerar la distancia ciudadana con los partidos. 56 Porcentajes de respuesta de la categoría“lo he hecho” en la pregunta de involucramiento en formas de participación partidaria. 103 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Ahora bien, al observar la disposición de las personas jóvenes que desearían implicarse en prácticas partidarias en el futuro o si las circunstancias fueran otras (“no lo he hecho pero quisiera hacerlo”), el horizonte de acción política se ensancha(Ver Gráfico N.° 4.6). En ocho de los catorce países, por ejemplo, cerca de un tercio de las juventudes se involucraría en campañas electorales—la práctica que más expectativas genera— y solo en tres de ellos dicha disposición está por debajo de 25%. Uno de esos países es Brasil—los otros son Argentina y Colombia—, lo que confirma el cuadro de desafección partidaria en la juventud brasileña. 104 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Si bien la afiliación a partidos políticos muestra un bajo porcentaje y se inscribe en un contexto regional de desafección institucional, los datos revelan que la participación partidaria no está clausurada entre las juventudes. El involucramiento en campañas y la disposición a persuadir a otros expresan cierta forma de vinculación, marcada por la contingencia y la realidad política de cada país. Se podría hablar de una relación selectiva y crítica con los canales tradicionales de representación. B. PARTICIPACIÓN EN ACCIONES DE PROTESTA La participación en protestas aparece como una de las formas más extendidas con la que la ciudadanía busca incidir en los procesos políticos, la toma de decisiones, las agendas gubernativas o los debates públicos. Aunque se trata de una práctica rutinaria y autorizada—el derecho a la protesta está consagrado en diversos regímenes—, no deja de ser una actividad que usualmente opera en contra de las instituciones. En tal sentido, se habla de participación disruptiva, antagónica o extrainstitucional. En su despliegue convergen opciones individuales y dinámicas colectivas que guardan un potencial para alterar cursos de acción política. La idea de“democracia de protesta”(Etzioni, 1970) condensa la centralidad de esta práctica en las democracias contemporáneas. América Latina ha sido un terreno fértil de protesta en los últimos años. En la encuesta, la participación disruptiva es estudiada, entre otros aspectos, a través de la implicación de las personas jóvenes en protestas o manifestaciones; en ocupación de edificios públicos, vías o fábricas; en intervención de lugares públicos a través de grafitis, afiches, etc.; en huelgas de hambre. En comparación con la participación electoral o partidaria, la implicación en actividades de protesta supone mayores costos y riesgos—sanciones o represión— y suele estar condicionada por la disposición estatal a reconocer o no la legitimidad del conflicto como vía para encaminar demandas sociales y, eventualmente, abrir canales de diálogo. No sorprende, en este sentido, la enorme distancia o rechazo social a este tipo de prácticas. En cinco países, cerca de 80% de las personas encuestadas o más dice que“nunca ha participado ni participaría” en la toma de edificios públicos(ocupación). Además de Argentina(86%) y Brasil(83%), en este grupo se colocan Colombia, Uruguay y Venezuela. Esta negativa es aún mayor en el caso de las huelgas de hambre (Brasil, 87%) y solo disminuye de modo notorio en relación con la participación en manifestaciones o protestas. Esto de ninguna manera implica que se trata de un rechazo a la protesta en general, sino a sus formas más beligerantes. ¿Qué explica estas posiciones? ¿Podemos hablar de desinterés, de falta de compromiso o hay otros elementos en juego? Si analizamos las razones que dan las personas jóvenes que no participan de protestas observamos que más del 40% en todos los países no lo hace por falta de tiempo. La falta de interés en la política también es un elemento explicativo. Quienes más mencionan esto son las personas jóvenes encuestadas de República Dominicana(49%), Bolivia (51%) y Uruguay(54%). Adicionalmente, hay quienes no participan porque consideran que protestar no sirve para nada(Ver Gráfico N.° 4.7). Esta respuesta muestra frecuencias altas en países como Venezuela(46%), Argentina(45%), Brasil(42%) y Uruguay (41%). El desinterés por la política o la creencia de que las protestas no son efectivas explican más que una razón para tomar parte en acciones colectivas contenciosas, como se ha visto en ciclos de protestas como los que tuvieron lugar en Argentina en diciembre en 2001 o en Ecuador en 2005 con la consigna“Que se vayan todos”. 105 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL GRÁFICO 4.7. Razones para no protestar 57 El temor a la represión y a la judicialización de los conflictos sociales aparece también como elemento disuasivo para la participación, aunque esto se presenta de modo heterogéneo en los países. El dato de temor a la represión es mayor en Panamá y Perú(38%). En otros casos, el peso de estas respuestas desciende significativamente; por ejemplo, en Costa Rica y Argentina (17%) y Uruguay(14%). No obstante, incluso en estos países, una de cada cuatro personas encuestadas no participa por temor. Por su parte, respecto al temor a juicios por protestar, se presenta en mayor medida en Panamá(20%) y Ecuador(21%). 57 En esta pregunta se solicitó a las personas encuestadas escoger dos principales opciones, por lo cual los porcentajes suman 200%. 106 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL GRÁFICO 4.8. Razones para protestar 58 La sensación de injusticia es una de las principales razones por las que participan en protestas jóvenes en Bolivia, Ecuador, Uruguay, Argentina y Chile. En estos dos últimos países esta respuesta presenta igual porcentaje que la valoración de la protesta como forma de cambiar la realidad. Cambiar la realidad del país es, también, la principal razón para protestar entre jóvenes encuestados en Brasil, Colombia, Honduras, Panamá, Perú, Venezuela y República Dominicana. La idea de protestar para contribuir a resolver problemas es la primera causa por la que protestaron en Costa Rica y México(donde además prima la idea de cambiar la realidad del país). 58 Se solicitó a las personas encuestadas escoger las principales opciones; al ser una pregunta de opción múltiple, los porcentajes no suman el 100%. 107 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL En suma, las razones para tomar parte en acciones colectivas de protesta tienen que ver más con argumentos altruistas o asociados con valores colectivos que con motivos personales. Acá se encuentra una diferencia con las razones para participar en organizaciones, donde priman aquellas vinculadas a las dinámicas de sociabilidad(estar con amigos, divertirse o conocer personas). Asimismo, llama la atención que las causas para protestar contra los políticos presentan porcentajes que, aunque no son bajos, no están entre las principales razones para movilizarse. Los países en los que más se protesta contra los políticos son Panamá(35%), Honduras(32%) y Brasil(30%). Ahora bien, al observar los formatos de acción usados, la participación en manifestaciones se sitúa como la única que aparece en el horizonte de las prácticas y expectativas de las personas jóvenes. En cuanto a las prácticas, salvo en Brasil(10%) y Ecuador(11%), más de 13% de las personas jóvenes han participado recientemente en manifestaciones en los demás países. Chile duplica esa cifra(31%) y es el único donde las acciones directas de intervención en el espacio público van más allá del 10%(Ver Gráfico N.º 4.9). De igual forma, en Panamá cerca de 3 de cada 10 personas encuestadas han tomado las calles para expresar sus demandas e insatisfacciones. En ambos casos, hace poco(2023 en Panamá; 2019-2020 en Chile) se desataron gigantescas movilizaciones(“estallidos”) que redireccionaron la lucha democrática. En Chile arrancó un proceso de reforma constitucional; en Panamá se declaró inconstitucional y se detuvo un contrato minero con una transnacional canadiense. 108 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL En lo que concierne a las diferencias en la participación en manifestaciones por sexo, existe una ligera inclinación hacia los hombres en seis de los catorce países y hacia las mujeres en ocho. Estas brechas son más significativas en Chile(26% hombres vs. 36% mujeres), Honduras(18% hombres vs. 10% mujeres) y Uruguay(12% hombres vs. 19% mujeres). GRÁFICO 4.10. Manifestación y participación en protestas(por sexo) 59 En cuanto a las diferencias según clase(ver Gráfico N.° 4.11), el cuadro es menos nítido. Si bien la implicación en protestas tiende a ser algo más elevada entre los sectores sociales más altos, parece difícil hablar del pleno protagonismo de alguna clase a la hora de manifestarse. No obstante, como se muestra en el Gráfico N.° 4.11, en once de los catorce países se iden59 Porcentajes de respuesta de la categoría“Lo he hecho” de la pregunta de“Participación no partidaria” en la opción“Participar en manifestaciones y protestas”. Los datos están cruzados por sexo. tifica que la clase alta expresa haber participado más en protestas y manifestaciones en relación a las otras clases. Esto puede leerse en relación con los resultados de las investigaciones que muestran cómo los sectores de las élites, que históricamente tuvieron capacidad de construir agendas por medio de su capital de relaciones, a través del lobby o de la aptitud de incidir sobre grupos de interés, incorporaron—además— la participación en movilizaciones callejeras a su quehacer político(Morresi et al. , 2021). 109 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL GRÁFICO 4.11. Manifestación por clase social 60 60 Porcentajes de respuesta de la categoría“Lo he hecho” de la pregunta de“Participación no partidaria” en la opción“Participar en manifestaciones y protestas”. Los datos están cruzados por clase social. 110 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL A pesar del rechazo mayoritario a las formas más disruptivas de acción colectiva, la participación en protestas y manifestaciones continúa siendo una vía activa de implicación política para amplios sectores juveniles de los países encuestados. Las motivaciones se articulan menos en intereses individuales que en convicciones colectivas vinculadas a la justicia y la transformación social. Las diferencias por clase y género matizan, pero no anulan, una disposición compartida a movilizarse. C. PARTICIPACIÓN DIGITAL El lugar de las redes sociales y el internet en la vida política de las naciones en todo el globo se ha expandido vertiginosamente en las últimas décadas. Algunos autores hablan incluso de“ciudadanía digital” para referirse a la capacidad de las personas a participar en la sociedad en línea(Claro et al. , 2021). Dicha participación asume diversas formas y canales y tiende a repercutir cada vez más en la inclusión-exclusión (“brechas digitales”) en distintas esferas de actividad social, económica, cultural, de gestión pública, etc. Las juventudes aparecen en primera fila en los usos y consumos de redes sociales—por una supuesta mayor sensibilidad a los cambios e innovaciones tecnológicas— en diversos aspectos de su vida. En relación con los temas políticos se asume que, como mínimo, se ha extendido el consumo de noticias políticas en línea, lo que impacta en los niveles de implicación y conocimiento político de las personas. Más allá del“consumo noticioso en red” existen otras prácticas de participación que van desde la implicación en discusiones públicas hasta la producción de contenido u otras formas de ciberactivismo/tecnopolítica que vienen extendiendo el espacio público digital y abriendo otros esquemas de participación y práctica política que muchas veces quiebran o se imbrican con la política convencional. La encuesta incluye un bloque amplio sobre estas formas de activismo digital y monitorea particulares prácticos de participación política en línea, como el uso de redes o blogs para manifestarse sobre algún problema público(redes para debate público) o la implicación en campañas electorales a través de redes sociales(campañas en red). Una primera observación es que, en comparación con otras vías de actividad política, cuando se alude a estas formas de participación, los niveles de rechazo(“no lo haría nunca”) son menores y la disposición a participar es amplia. 111 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL GRÁFICO 4.12. Participación digital: dos vías 61 Al mismo tiempo, salvo en los casos de Bolivia, Ecuador y Honduras(16%), en todos los demás países al menos un 20% de las personas encuestadas usa las redes para manifestarse sobre diversos problemas públicos. En Chile esta cifra alcanza a 3 de cada 10 jóvenes, mientras que en Uruguay, Argentina, Brasil, Panamá y República Dominicana concierne a un cuarto. La implicación en campañas electorales a través de las redes sociales luce menos frecuente que la discusión política en línea—salvo en el caso ecuatoriano donde el cuadro se invierte— y en tres países(Argentina y República Dominicana, además de Ecuador) concierne al menos al 20% de las personas jóvenes encuestadas. Del otro lado, Bolivia(12%), Perú(14%) y Panamá (14%) tienen los registros más bajos respecto a participación electoral a través de medios electrónicos. 61 Porcentajes de respuesta de la categoría“Lo he hecho” a la pregunta“Participación no partidaria”:“Usar redes sociales o blogs digitales para manifestarse sobre alguna problemática” y“Apoyar a partidos en su campaña electoral mediante redes sociales o medios electrónicos(página web o aplicaciones)”. Los valores en cada país no suman 100% debido a que la pregunta sobre formas de participación digital tenía más opciones. El gráfico muestra un comparativo entre las dos principales. 112 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL GRÁFICO 4.13. Uso de redes sociales o blogs digitales para manifestarse sobre alguna problemática(por sexo) 62 Ahora bien, al observar las desigualdades de clase, género y cortes etarios en relación con el uso de las redes para el debate público se observan tres cuestiones: a. las brechas de género no parecen muy marcadas: en tres países las mujeres las usan notoriamente más que los hombres(Chile, Costa Rica y Ecuador), mientras que en otros tres sucede lo contrario(Colombia, México y Honduras); en los demás ,las diferencias no son significativas; b. los sectores bajos y medios bajos son los que menos utilizan las redes para implicarse políticamente; en algunos casos(Argentina, Brasil, México y Ecuador), la brecha con las estratos altos es altamente significativa; y, c. a mayor edad, mayor uso de redes para el debate político: en todos los países quienes más se activan políticamente en redes son las personas jóvenes de 27 a 35 años; a la inversa, quienes tienen entre 15 y 17 años son quienes menos lo hacen. 62 Porcentajes de respuesta de la categoría“Lo he hecho” a la pregunta de“Participación partidaria”. 113 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL 114 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL En cuanto a la disposición a participar por medios digitales, como se advirtió, las expectativas de las personas jóvenes se extienden largamente. En relación con las campañas electorales en línea, solo en Brasil (19%) la disposición a participar es menor al 20%. En términos globales, entre un cuarto y un tercio de las personas encuestadas manifiesta su interés por activar este tipo de prácticas“en algún momento”. Destacan los casos de Perú, República Dominicana, Costa Rica, Bolivia y Ecuador donde más del 30% de jóvenes se muestra dispuesta a colaborar con los partidos en futuras campañas electorales a través de las redes. GRÁFICO 4.15. Disposición a participar en redes en debate público y campaña en redes 63 63 Porcentajes de respuesta de la categoría“No lo he hecho, pero quisiera en algún momento” de la pregunta de“Participación no partidaria”:“Usar redes sociales o blogs digitales para manifestarse sobre alguna problemática”; y de la pregunta “Participación partidaria”:“Apoyar a partidos en su campaña electoral mediante redes sociales o medios electrónicos(página web o aplicaciones)”. 115 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL La disposición participativa es más robusta aun cuando se interroga sobre los debates públicos en línea. Descontando los casos del Cono Sur(Brasil, Uruguay y Argentina), en los demás países al menos un tercio de las personas encuestadas se muestra abierta a tomar parte de discusiones políticas en la esfera digital. En Perú y Bolivia estas cifras superan el 40% y en otro grupo de países(Ecuador, Costa Rica, República Dominicana, México) se acercan a dicho umbral. Existe, entonces, un amplio espacio para la innovación de políticas públicas y organizativas que promuevan el mayor interés y participación política de las personas jóvenes en el futuro. D. NUEVAS INSTITUCIONES PARTICIPATIVAS Además de las clásicas interacciones sociedad-Estado que se dan en el marco de las instituciones del gobierno representativo—votar, afiliarse a partidos, implicarse en campañas—, en las últimas décadas se ha extendido el uso de una serie de mecanismos o instancias específicamente diseñadas para ampliar la participación ciudadana en el proceso político. Se trata de una serie de interfaces socioestatales que propician ya sea procesos más robustos de deliberación entre ciudadanía y agentes estatales(políticos y técnicos) en el curso de la formulación de políticas, ya sea procesos de rendición de cuentas o control popular de las personas electas en determinados momentos del ejercicio gubernativo. Aunque algunos de estos mecanismos conciernen a formas convencionales de democracia directa(revocatorios, consultas populares, etc.), en buena parte de los casos se trata de espacios de intercambio cara a cara entre agentes estatales y actores sociales, como mesas de diálogo, presupuestos o planificación participativa, veedurías ciudadanas, observatorios sociales, etc. Este proceso de innovación institucional, alguna vez nombrado bajo el rótulo de“democracia participativa”, ha sido especialmente dinámico en América Latina desde la década de 1980(Dagnino et al. , 2006). A partir de los mundialmente famosos Orçamentos Participativos brasileros, en las décadas siguientes se extendió su uso a nivel regional y global y el“imperativo deliberativo” se desplazó hacia otros tramos y sectores del proceso político y el juego democrático(Ramírez y Welp, 2011). Diversas reformas constitucionales en la región han constitucionalizado su uso(Colombia, Brasil, Ecuador y Bolivia, entre otros) en diversos niveles de gobierno. Aun así, es a nivel local donde el recurso a estos procedimientos parece más intenso e eficaz. La encuesta auscultó sobre este tipo de participación a partir de cuatro espacios: a) mesas de diálogo con el gobierno nacional; b) mesas con gobiernos locales; c) participación con otros poderes del Estado; y d) procesos de democracia directa 64 . En términos globales, se aprecia que prácticamente siete de cada diez jóvenes no han tomado parte de ninguno de estos mecanismos en los catorce países analizados. Destacan Argentina(76%), Honduras (75%), Venezuela(75%) y Bolivia(74%) como los de menor nivel de participación institucional. El caso de Venezuela es llamativo, pues la“democracia comunal o protagónica” estuvo en el centro del proyecto político del país desde inicios de siglo. En la otra orilla destacan República Dominicana (39%), Perú(38%) y Brasil(37%)—el apartado de participación institucional es el único en que Brasil destaca—, donde casi cuatro de cada diez jóvenes se han involucrado activamente en los interfaces socioestatales en cuestión. Los casos de Chile, Ecuador y México(34%) también merecen resaltarse. Ahora bien, de entre los interfaces estudiados, son los mecanismos de democracia directa los que aparecen como los más utilizados por las personas jóvenes en los países encuestados. En Brasil, Uruguay, México y Costa Rica al menos 10% de las personas encuestadas han contribuido a tales procesos. En el otro polo, en Argentina, Honduras y Venezuela esa cifra alcanza solo el 5%. 64 Se trata de“procesos recolección de firmas o apoyo a procesos de: revocatoria de mandato, consulta popular, presentación de proyectos de ley en Asamblea/Congreso/Parlamento Nacional o instancias de gobiernos locales/regionales”. 116 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL GRÁFICO 4.16. Participación institucional 65 De otra parte, los niveles de participación en las mesas de diálogo a nivel del gobierno nacional o local se ubican apenas más abajo de la implicación en la democracia directa. En Perú, 14% de las personas jóvenes se han involucrado en los espacios de democracia local, mientras en República Dominicana pesan más los mecanismos de diálogo en lo nacional(12%). Además de estos países, en Brasil, Chile, Ecuador, México y, en menor medida, Honduras, entre 8% y 9% de las personas encuestadas han usado uno u otro espacio de interacción con las instituciones. Argentina(5%) y Venezuela(4-5%) se ubican en lo bajo de la escala. 65 Se grafican tres de los cuatro mecanismos de participación ciudadana estudiados. Porcentaje de respuesta de pregunta“En los últimos doce meses has participado o asistido a...? Selecciona todas las que correspondan”. 117 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Conclusión: escenarios y tipos de participación 66 En el cierre de esta sección, se establecen ciertas tendencias generales de la participación de las juventudes en los cuatro formatos analizados—participación de protesta, partidaria, digital y nuevas instituciones participativas— y se propone una tipología que agrupa los países según sus disposiciones a la participación en años recientes. Una primera cuestión concierne a los niveles globales de participación en cada país. En tres casos, el dinamismo participativo luce elevado y es de prácticamente dos tercios de los encuestados: Panamá(66%), República Dominicana(66%) y Chile(63%). En específico, esto significa que en tales países dos de cada tres jóvenes participan al menos en alguna de las modalidades de participación situadas al interior de los cuatro tipos delineados. En otras palabras, si alguna persona de las encuestadas señaló que tomó parte en una manifestación o posteó en redes sociales algo sobre alguna controversia política o ayudó en alguna campaña electoral o se implicó en alguna mesa de diálogo con cualquier institución, ya entra en el registro. Esto no implica, entonces, ningún señalamiento respecto a la intensidad de la participación ni a su carácter más o menos concentrado—pocos participando mucho— o distribuido. 66 Para la construcción de los tipos se procesaron los datos en Stata 17. Se clasificó a la participación en cuatro categorías. En cada una se tomaron en cuenta ciertas preguntas relacionadas con estas formas de participación. Dentro de cada categoría, si el encuestado participaba en al menos una, la tipología tomaba el valor de 1 o de 0 cuando no participaba en ninguna. Las preguntas utilizadas para cada tipo fueron las siguientes: Protesta: pregunta 51, opciones 2, 3, 6 y 8 Partidaria: pregunta 46, opciones 1, 2, 4 y 5 Digital: pregunta 46, opción 3 y pregunta 51, opción 9 Institucional: pregunta 55 118 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL En el rango intermedio aparecen aquellos países en los que alrededor de 55% de las personas encuestadas se implican en alguna práctica política: Argentina(55 %), Ecuador(54%), Perú(54%) y Costa Rica(54%). Finalmente, Honduras, Brasil, Venezuela, México, Colombia, Uruguay y Bolivia son los países con menores niveles de participación. En estos dos últimos casos solo uno de cada dos jóvenes se involucra en algún tipo de participación. Llama la atención que este grupo, salvo por Uruguay hasta 2024, concierne a países actualmente gobernados por figuras, partidos o movimientos situados a la izquierda del arco político. El mapa que sigue(Gráfico N.° 4.18) ilustra bien estas cuestiones: 119 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Una segunda cuestión remite a la plena centralidad de las redes sociales y las plataformas virtuales en las formas en que las personas jóvenes latinoamericanas se implican con la política a inicios de la tercera década del siglo XXI. Para cinco de los catorce países bajo estudio se trata de la principal vía de participación de las nuevas generaciones. En República Dominicana, Chile, Argentina, Uruguay y Panamá entre 31% y 35% usan las redes como modo de acción política. Solo en el caso boliviano esta cifra se sitúa bajo los 25 puntos. En todos los demás, al menos 3 de cada 10 jóvenes están inmersos en alguna forma de participación política digital. A pesar del desprestigio de los partidos y la expansión de discursos contra la“partidocracia”, llama la atención no solo su carácter protagónico en la participación de las juventudes en la región(umbral superior de 45 puntos), sino que en algunos países se trata incluso de la principal forma de implicación política. Destacan, en particular, los casos de República Dominicana y Panamá, donde cuatro de cada diez personas encuestadas están inmersas en la vida partidaria de sus países. Estos niveles de acción están por encima de las mediaciones digitales y de las otras formas de participación evaluadas. Aunque con niveles más bajos, el cuadro se repite en Costa Rica y Ecuador(31%), Venezuela y Honduras(30%). De igual forma, sin ser la principal vía de implicación política, en Argentina y Chile prácticamente un tercio de las personas jóvenes toman parte de alguna actividad partidaria, ya sea en tiempos de campaña o no. 120 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL La participación disruptiva o de protesta se coloca como la tercera alternativa de acción política más usada por las personas jóvenes latinoamericanas. Prácticamente una de cada cinco se ha manifestado alguna vez en las calles, a través de grafitis, toma de espacios públicos o huelgas de hambre. Chile es el país cuya juventud luce más implicada y dispuesta a la acción disruptiva: 39% ha usado esta vía política en los últimos años, por encima de las vías partidarias o los canales digitales. Panamá se acerca también a estos niveles (37%). Solo Brasil y Ecuador caen bajo los 20 puntos. En otro nivel, los canales de innovación democrática asociados a mesas de diálogo o mecanismos de democracia directa aparecen, previsiblemente, como los menos frecuentados. Aun así, en algunos países dicha vía participativa se coloca por encima(Perú) o en el mismo nivel(Brasil) que la partidista y la de protesta. En tales naciones, además de República Dominicana, 26% ha tomado parte de dichos espacios de interacción con las instituciones. De igual forma, cerca o más de un cuarto ocupa tales mecanismos participativos en países como México y Ecuador. A futuro habría que prestar más atención a cómo se interconectan estos mecanismos de interacción con las instituciones y el uso de los medios digitales como canales predilectos de acción política de jóvenes. Dicha imbricación abre un amplio espacio para la participación directa y la innovación democrática(ciudadanía digital, e-democracia, etc.) en la región. 121 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Finalmente, al leer de modo combinado las formas de participación de las personas jóvenes latinoamericanas es posible delinear una tipología para examinar diversos casos nacionales desde la mayor o menor inclinación de personas jóvenes encuestadas a implicarse en determinados trayectos participativos. A partir del piso común de una relativamente elevada participación digital—salvo en Bolivia—, se agrupan los países según su mayor disposición a la acción política partidaria, institucional(democracia participativa) o disruptiva(manifestaciones). En un primer grupo se colocarían los países(7) en los que la participación en y a través de los partidos es mayoritariamente protagónica. Al tiempo, la vía de las nuevas instituciones participativas es más bien reducida y los niveles de protesta son intermedios. Se trata de un perfil participativo más convencional: partidos-protesta-nuevas instituciones. República Dominicana, el país de mayor dinamismo participativo, tiene un perfil algo distinto no solo por los altos niveles de implicación jóvenes dominicanos en todos los espacios sino por el recurso importante de la participación institucional. 122 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Un segundo grupo concierne a aquellos países en que la participación se organiza básicamente en torno a las instituciones clásicas(partidos) e innovadoras(participación directa) y con poco recurso a la acción contenciosa o disruptiva. La figura sería: representación y participación sin protesta; Brasil aparece como el caso icónico de este grupo, pues combina en igual proporción la participación partidaria e innovadora(27%) con el menor nivel de protesta en la región, tomando en cuenta los países encuestados(16%). 123 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Un tercer tipo asocia a dos países, Chile y Panamá, básicamente, por la centralidad de la acción contenciosa en los repertorios de relacionamiento socio-estatal. En Chile, caso paradigmático, la protesta es la vía principal de participación incluso por encima de la digital. En Panamá se combinan acción callejera e implicación partidaria en alto grado. Allí radica la mayor diferencia con el caso chileno, donde la acción disruptiva se muestra mucho más expandida y desconectada de la implicación en los partidos. Aquello indica la vigencia de la crisis de representación y las dificultades de procesamiento institucional del conflicto. 124 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Más que una única forma de participación o una tendencia general en los países encuestados, los datos expresan que coexisten diversas trayectorias de participación, que se entrecruzan con factores como la clase social, el género, la edad, el contexto institucional y la historia reciente de movilización en cada país. La participación no se reduce a un binarismo entre compromiso y apatía. En lugar de ello, se configura como un campo en disputa, donde las juventudes negocian sentidos, exploran formas nuevas de acción y se posicionan—desde sus condiciones de vida, sus convicciones y sus horizontes de posibilidad— frente a lo público y lo colectivo. 125 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL Bibliografía Benedicto, J. y Morán, M. L.(2002). La construcción de una ciudadanía activa entre los jóvenes. Instituto de la Juventud. Calvo, E. y Aruguete, N.(2020). Fake news, trolls y otros encantos. Siglo XXI. Claro, M., Santana, L. E., Alfaro, A., y Franco, R.(2021). Ciudadanía digital en América Latina. Revisión conceptual de iniciativas. CEPAL(Serie Políticas Sociales, 239). Dagnino, E., Olvera, A. y Panfichi, A.(2006). La disputa por la construcción democrática en América Latina. FCE-CIESAS-Universidad Veracruzana. Etzioni, A.(1970). Demonstration Democracy. Routledge. Gaxie, D.(2020).“Disposiciones, contextos e igualdad política”. En Lorenc Valcarce, F. y Vommaro, G.(Comps). La política en plural. Investigaciones sociales sobre la política contemporánea. UDEM. Lagroye, J.(1994). Sociología política. FCE. Morresi, S. D.; Saferstein, E. A.; Vicente, M.(2021). Ganar la calle: Repertorios, memorias y convergencias de las manifestaciones derechistas argentinas. Instituto de Desarrollo Económico y Social. Núcleo de Estudios sobre la Memoria; Clepsidra; 8(15), 134-151. Norris, P.(2002). Democratic phoenix: Reinventing political activism. Cambridge University Press. Rocca Rivarola, D.; Roizen, G.; Paredes, M. y Romano, M.(2024)“Interpelaciones y representaciones de juventudes en spots electorales en perspectiva histórica”. En Vázquez, M.; Vommaro, P. y Rocca Rivarola, D.(Coords.). Juventudes militantes desde la recuperación democrática. Participación política, vida cotidiana y cultura. IIGG-UBA/CLACSO. Skocpol, T. y Morris F.(Eds.).(1999). Civic engagement in American democracy. Brookings Institution Press. Seman, P.(2023).“Introducción”. En AA. VV. ¿De dónde sale y hasta dónde puede llegar la extrema derecha que no vimos venir? Siglo XXI. Stefanoni, P.(2021). ¿La rebeldía se volvió de derecha? Siglo XXI. Vázquez, M.(2023).“Los picantes del liberalismo”. En Seman, Pablo(Comp.). Está entre nosotros. De dónde y hasta dónde puede llegar la extrema derecha que no vimos venir. Siglo XXI. Welp, Y. y Ramírez Gallegos, F.(2011). Nuevas instituciones participativas y democráticas en América Latina. Íconos 40, 11-25. 126 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL a manera de cierre Este informe busca ser una herramienta de reflexión y acción que acompañe los procesos de transformación política en América Latina y el Caribe. Los datos resultantes de la encuesta plantean preguntas fundamentales sobre el futuro de la región, interpelando a instituciones, partidos políticos, y movimientos sociales para repensar su relación con las juventudes y sus aspiraciones. Buscamos que la información aquí presentada sea útil para reconfigurar las estructuras políticas existentes y que los insumos analíticos puedan ser una guía para la construcción de democracias más inclusivas, participativas y justas. Como se mencionó en la introducción, las juventudes latinoamericanas, nacidas entre 1989 y 2009, viven en un escenario de contradicciones y oportunidades. Por un lado, experimentan transformaciones profundas y, por otro, se enfrentan a estructuras económicas, políticas y sociales que limitan sus posibilidades de alcanzar una plena ciudadanía y, al contrario, las llevan a experimentar condiciones de inequidad y desigualdad. Este documento resalta la necesidad de un análisis interseccional que contemple las realidades diversas de las juventudes: su condición socioeconómica, su ubicación geográfica, sus identidades de género y sus posicionamientos políticos. Es esencial comprender la diversidad y heterogeneidad de las juventudes con distintas experiencias, aspiraciones y, sobre todo, capacidades para incidir en sus realidades. Una de las lecciones clave que emerge del análisis es que las juventudes, aunque muchas veces excluidas de los espacios formales de poder, son, sin embargo, actores políticos en constante movilización. Si bien es cierto que enfrentan obstáculos estructurales y una profunda desconfianza hacia las instituciones tradicionales, su participación se manifiesta a través de canales alternativos y novedosos: desde el activismo digital hasta las protestas y las nuevas formas de organización en el marco de diversas agendas y causas políticas. Estas dinámicas deben ser reconocidas como espacios legítimos de acción política que abren nuevas posibilidades para la democracia en la región. Los datos recopilados deben ser vistos no solo como un diagnóstico de la situación actual de las juventudes en América Latina, sino como una herramienta para la toma de decisiones y definición de políticas y estrategias. En línea con la pregunta planteada en la introducción respecto a ¿cómo pueden los datos de hoy ayudarnos a construir el mañana?, la respuesta radica en la capacidad de los gobiernos, las organizaciones sociales y los movimientos políticos para reconocer a las juventudes, interpretar sus demandas y ofrecer respuestas que conecten con sus trayectorias de vida. Es urgente que las estructuras políticas se renueven para ser inclusivas y dar lugar a la representación de las juventudes en estos espacios. Los resultados del informe confirman lo que diversas investigaciones vienen señalando: las juventudes latinoamericanas sostienen en gran medida posiciones progresistas en temas clave, como la igualdad de género, el ambientalismo o los derechos humanos, pero no siempre se sienten representadas por los partidos ni por las instituciones políticas tradicionales. Como plantea Melina Vázquez(2025), este desajuste no implica despolitización, sino una reconfiguración del vínculo con lo político. Las juventudes no abandonan la participación; la desplazan hacia colectivos, espacios territoriales, redes digitales y causas específicas. Esta distancia con la representación formal convive con altos niveles de politización, aunque de maneras más horizontales, afectivas y vinculadas a la experiencia cotidiana. Reconocer estas nuevas formas de agencia y subjetivación política resulta clave para repensar los marcos de intermediación, revitalizar las democracias y construir proyectos que realmente dialoguen con las búsquedas y expectativas de las nuevas generaciones. Asimismo, este informe destaca que, si bien la democracia sigue siendo valorada como el mejor sistema de gobierno, la satisfacción con su funcionamiento es baja. Las juventudes no se cierran a la democracia, sino que buscan que esta se fortalezca y se traduzca en mejoras concretas en su vida cotidiana. A medida que las desigualdades persisten y la desconfianza institucional crece, las juventudes se encuentran en una paradoja: aunque no todas lo han hecho, están dispuestas a implicarse en la construcción de una política transformadora, pero solo si esta refleja sus necesidades, sus demandas y sus formas de acción. 127 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL El desafío político está en no interpretar los bajos niveles de participación como desinterés, sino como una crítica activa a un sistema de representación que no responde a las demandas de las juventudes. Detrás de lo que parece apatía, hay desconfianza; y donde se rechazan las formas tradicionales de participación, hay nuevas formas de imaginación política. Comprender estas formas alternativas de participación, reconocer sus demandas y trayectorias de vida es esencial para democratizar las instituciones, renovar las estructuras políticas y abrir espacios reales de decisión que reflejen sus intereses. La participación e involucramiento político de las juventudes es crucial para la construcción de democracias con justicia social. Recomendaciones y pistas para la acción Las recomendaciones presentadas a continuación se han elaborado a partir de los principales hallazgos y aportes analíticos provistos en cada una de las secciones del informe. Son una invitación a repensar la democracia desde las experiencias concretas de las juventudes en América Latina y el Caribe. Se deben asumir las demandas de las juventudes, sus valores democráticos y las formas de participación como recursos legítimos para el diseño de políticas públicas y para el fortalecimiento de las prácticas democráticas; esto exige un proceso orientado a redistribuir el poder, reconfigurar los espacios de mediación institucional y disputar los sentidos comunes. A PARTIR DEL ANÁLISIS SOBRE ACTITUDES DEMOCRÁTICAS Y CONFIANZA EN INSTITUCIONES: · Es necesario promover políticas públicas con enfoque redistributivo que atiendan las condiciones estructurales que impiden la plena ciudadanía de las juventudes. No hay democracia sin justicia redistributiva. · Reconocer y fortalecer los espacios donde las juventudes ya hacen política—aunque no siempre bajo las formas tradicionales— implica no solo validar sus repertorios, sino también redistribuir poder. · Democratizar las instituciones no es adaptarlas a las juventudes como si fueran sujetos homogéneos, sino tensionarlas desde sus márgenes y reconociendo su diversidad. · Incorporar mecanismos de participación juvenil que sean vinculantes, permanentes y situados en los territorios, y que asuman la participación no como un fin en sí mismo, sino como una condición para la garantía de derechos. 128 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL A PARTIR DEL ANÁLISIS SOBRE LAS AGENDAS, VALORES POLÍTICOS Y EL ROL DEL ESTADO: · Profundizar los métodos participativos de gobierno y control social para promover la ampliación de las políticas públicas y los derechos de las juventudes. Es necesario impulsar mecanismos estables y creativos de participación juvenil en el diseño, seguimiento y evaluación de políticas públicas, priorizando su voz en los espacios institucionales. · Se requiere reforzar el papel del Estado como garante de derechos; para ello, es clave ampliar y sostener políticas públicas orientadas a combatir desigualdades estructurales en salud, educación, trabajo, ambiente y vivienda, con perspectiva de juventud, género e interseccionalidad. · Los métodos de discusión y actuación en el debate sobre temáticas sensibles de valores deben alejarse de las preidentificaciones polarizadoras; deben enfocarse en potenciar lo que se puede unificar y lo que, de hecho, puede dividir las opiniones y movilizaciones de las juventudes. · La preocupación social por la participación política y la defensa de los Estados democráticos debe ser objeto de una amplia reflexión y construcción por parte de consejos, partidos, sindicatos, colectivos y otras formas de organización. · Es imperativo promover narrativas democratizadoras en redes y medios digitales. Es necesario acompañar la producción de contenidos con lenguajes y formatos juveniles, que disputen sentidos regresivos y fortalezcan valores democráticos, de justicia social y derechos humanos. · El reconocimiento del papel de los sindicatos en la defensa de los derechos e intereses de los trabajadores apunta al deseo y la posibilidad de que los sindicatos se renueven y asuman un papel más relevante en la organización política de los jóvenes. En este desafío es central la valorización de la participación, los cambios en el lenguaje y en las prácticas y, sobre todo, la incorporación de agendas construidas con los jóvenes trabajadores. A PARTIR DEL ANÁLISIS SOBRE LA PARTICIPACIÓN ELECTORAL: · Se registra una relación recursiva entre interés por la política y el voto: quienes votan muestran grados más intensos de valoración de la política. Por tanto, la posibilidad de promover e impulsar el voto joven o de acompañar a las personas jóvenes por medio de capacitaciones y programas orientados al voto podría ser un modo de estimular no solo la participación electoral sino además el interés por lo público. · La participación electoral y el interés por la política muestran diferencias significativas según la clase social: las personas jóvenes de clases más altas se muestran más interesadas y participan más de las contiendas electorales. La promoción del interés y la participación debería orientarse a estimular a los sectores medios y bajos de manera tal que sus agendas e intereses no queden relegados o sin representación política. A PARTIR DEL ANÁLISIS SOBRE PARTICIPACIÓN EN ORGANIZACIONES SOCIALES: · La participación en organizaciones es una de las formas que más se registra en la encuesta. Además, hay insumos que invitan a pensar esos espacios como potenciales ámbitos de incorporación de jóvenes. Así lo sugiere la respuesta que dan cuatro de cada diez encuestados acerca de su deseo de vincularse más adelante; estas cifras, en casos como los de Perú y Bolivia, ascienden al 50%. Esto se vuelve significativo si consideramos que, además de la falta de tiempo, la razón por la que no participan está asociada con la ausencia de organizaciones que expresen sus intereses. Esto invita a pensar de qué modos es posible fortalecer la oferta de organizaciones de la sociedad civil en un espectro más amplio que logre recoger los intereses de las juventudes en cada uno de los escenarios. 129 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL A PARTIR DEL ANÁLISIS SOBRE PARTICIPACIÓN EN REDES: · Las redes sociales muestran un crecimiento significativo y una diversidad de usos entre las personas jóvenes en los últimos años. También han cobrado protagonismos jóvenes influencers que, sobre todo desde sectores de las extremas derechas, participan de la producción de contenidos. Sin embargo, la abrumadora mayoría menciona que no usa las redes para crear contenido propio, sino más bien para compartir o manifestar su acuerdo con los contenidos creados por otros. La red que más tienen y utilizan las juventudes de todos los países es WhatsApp. · Podrían desarrollarse grupos de WhatsApp y contenidos para compartir en redes sobre temas de coyuntura que faciliten la circulación y un activismo basado en la socialización de información con otros y otras. 130 JUVENTUDES: ASIGNATURA PENDIENTE- INFORME REGIONAL créditos Autoras y autores Coordinación regional: Anabel Bilbao G.(Coord. y Ed.) Melina Vázquez(Argentina) Franklin Ramírez(Ecuador) Elisa Guaraná de Castro(Brasil) Óscar Aguilera(Chile) Mariana Licea(México) Camila Rodríguez(Ecuador) Constantin Groll Representante FES Ecuador constantin.groll@fes.de Anabel Bilbao García Coordinación del Proyecto Anabel.bilbao@fes.de Equipo YouGov Allisa Stollwerk- Vicepresidenta YouGov Blue Emil D. Bello-Pardo – Director Senior de Investigación y Data Science Gabriela Ferreyra – Analista Político II Pie de imprenta Camila Rodríguez Técnica de proyecto y analista de datos Camila.rodriguez@fes.de Para solicitar publicaciones www.ecuador.fes.de info.ecuador@fes.de Friedrich-Ebert-Stiftung(FES) Ecuador Av. República 500 y Martín Carrión, Edif. Pucará 4to piso, Of. 404 Las opiniones expresadas en esta publicación no representan necesariamente las posturas oficiales de la Friedrich-Ebert-Stiftung. Citación sugerida: Bilbao, A. G.(Coord.), Vázquez, M., Ramírez, F., Guaraná de Castro, E., Aguilera, Ó., Licea, M., y Rodríguez, C. (2025). Juventudes: asignatura pendiente. Informe regional 2024. Participación y representación en disputa: juventudes y democracia en América Latina y el Caribe. Fundación Friedrich Ebert: Quito El uso comercial de los materiales editados y publicados por la Friedrich-Ebert-Stiftung(FES) está prohibido sin la autorización previa escrita de la FES. Los resultados de la encuesta son representativos a nivel nacional. Junto con los datos de los otros países encuestados, aportan una mirada comparativa sobre las juventudes. 131