ANÁLISIS Las y los novísimos trabajadores Índice Introducción 3 1. Las y los novísimos trabajadores 4 2. Trabajadores votantes de Milei frente a la narrativa libertaria: entre el emprendedorismo y la sospecha estructural 10 3. Primeras conclusiones 33 1 Introducción La Friedrich Ebert Stitfung(FES) es una fundación alemana con presencia en todo el mundo, que hace más de 100 años impulsa proyectos apoyando a las organizaciones del movimiento obrero, dinamizando algunos de sus principales ejes de trabajo al ritmo de las transformaciones globales y locales. En la Argentina, la FES aborda especialmente el impacto de las innovaciones y la digitalización en el ámbito laboral, haciendo foco en el acelerado proceso de cambio que se está produciendo en la vida de las y los trabajadores y en las instituciones que las y los representan. Los nuevos sentidos que acompañan el ascenso de movimientos y referentes de ultraderecha propician una indagación profunda sobre las subjetividades que hoy se constituyen a partir de conceptos como trabajo, empleo y actividad. El actual contexto político nos invita a pensar cómo fortalecer las instituciones laborales cuando los pilares del Estado de Bienestar que garantizaban la inclusión social con el crecimiento económico son cuestionados por las y los ciudadanos. Este siglo trae nuevos desafíos en términos de disputas internacionales y avance del capitalismo financiero. Nuestras sociedades parecen construirse ya no sobre la base de la clase trabajadora y sus organizaciones de representación, sino sobre el empoderamiento de sujetos autónomos“dueños de sus propias decisiones y libres de las coacciones de la economía del trabajo” 1 . Frente a propuestas ultraliberales sostenidas en los valores de autonomía y libertad, nos interesa aportar al fortalecimiento de las instituciones que promueven procesos de inclusión y solidaridad a través del trabajo y del empleo. Para esto, es preciso comprender cómo sedimentan los procesos de transformación de la vida laboral actual, constituyendo nuevas identidades, horizontes y preocupaciones en las y los trabajadores. Es el momento de afrontar temas incómodos, que cuestionan valores que considerábamos inalterables, superar una mirada que centra la construcción de identidades únicamente en el empleo y sus derechos, para analizar los nuevos intereses que expresan quienes se mueven fluidamente entre mercado formal y mercado informal, cuyas vidas están marcadas por crisis recurrentes, por la ausencia del Estado, por cuestionamientos al accionar sindical, todo lo cual los y las empodera en la búsqueda de soluciones individuales. El presente texto tiene como objetivo promover la reflexión y la discusión sobre temas urgentes y necesarios para evitar que las respuestas tradicionales hagan realidad el verso de Enrique Cadícamo:“Hoy vas a entrar en mi pasado”. Lic. Mónica Sladogna Directora del área sindical-laboral de la Fundación Friedrich Ebert en Argentina 1 Daniel Fridman, El sueño de vivir sin trabajar. Una sociología del emprendedorismo, la autoayuda financiera y el nuevo individuo del siglo XXI, Siglo XXI Editores, 2019. 3 1. Las y los novísimos trabajadores ¿Cómo trabajan quienes trabajan? Las denominadas nuevas formas de trabajo(uberización, emprendedorismo online) y novísimas formas de trabajo(criptoinversión, plataformas como OnlyFans) producen cambios en las identidades de los trabajadores. Este estudio busca caracterizar estos cambios alertando que ∙ Si bien es la extrema derecha la que mejor interpela, estimula y electoraliza estas identidades, ellas no se restringen solo a los votantes de estas opciones políticas, sino que, en varios aspectos, también seducen a votantes de otros espectros ideológicos. ∙ Muchos trabajadores entran en la lógica de la vida emprendedora o plataformizada obligados por la precariedad laboral, pero acaban asumiendo, al menos parcialmente, estas nuevas identidades que dialogan mejor con la lógica de la contemporaneidad y movilizan aspectos de libertad, deseo y éxito con gran potencial seductor:“comencé a invertir en cripto porque me quedé sin trabajo, pero ahora me motiva la posibilidad de hacer dinero fácil”. ∙ Las fronteras entre trabajadores tradicionales y nuevos/novísimos cada vez se diluyen más. El pluriempleo hace que los trabajadores asuman también una identidad múltiple de manera fluida:“Soy trabajador estatal, pero después de mi horario soy Uber”,“Soy profesora, pero también tengo mi OnlyFans”. Contextos globales La transformación profunda del mercado laboral, que ya venía ocurriendo como consecuencia de las recientes dinámicas económicas, se acentúa con la pandemia de COVID-19, al amplificar enormemente el trabajo remoto/híbrido y los emprendimientos digitales. Además, factores como la inseguridad urbana, el impacto de los fenómenos climáticos extremos o la demanda por tiempo y conciliación familiar potencian, sobre todo entre jóvenes y mujeres, la idea de la plataforma o el hogar como lugares de trabajo más deseables. Ya en 2022, 28.000.000 de personas en la Unión Europea trabajaban a través de plataformas y se proyecta que la cifra alcance 43.000.000 hacia fines de 2025. Solo la plataforma Uber en Brasil cuenta con 1.400.000 de inscriptos. Hace dos años, en 2023, se estimaba que 8% de los trabajadores obtenía ingresos por plataformas en la Argentina, y fue el país latinoamericano que lideró la compra de criptomonedas durante 2024. “¿Qué soy? ¿formal o informal? Soy ambos” Las nuevas formas de trabajo producen nuevos sentidos y nuevas identidades. La dualidad subjetiva entre trabajo formal/tradicional y trabajo informal/emprendedor cada vez es menos rígida. Quienes entran al mundo de la plataformización o el emprendedorismo forzados por la precariedad económica acaban siendo impactados por la fuerza de las nuevas identidades. Trabajadores formales y hasta estatales, que combinan sus empleos con estas nuevas formas laborales, asumen, parcialmente, trazos de estos nuevos perfiles. 4 El trabajador estatal que encuentra un valor en la estabilidad, ante la baja salarial comenzó a invertir en criptomonedas, dólar MEP, u otro mecanismo financiero a mano, y reconoce también un ethos de aventura y riesgo en esta actividad que lo motiva. La trabajadora de una cadena de ropa importante que le ofrece seguridad laboral empezó a vender sus productos online porque buscaba mayor conciliación familiar y ahora también encuentra en este emprendimiento una forma de“expresarme más creativamente”. Las categorías de trabajadores no son estancas. La fluidez es la variable con la que debemos trabajar. Cuando no hay nada que defender, me defiendo a mí mismo y mi pluriempleo Las actuales extremas derechas dialogan de manera muy eficaz con estas nuevas categorías de trabajadores: “el mercado somos nosotros también, no solo los ricos”, la promesa del enriquecimiento rápido, la libertad, el éxito individual, los nuevos modelos aspiracionales que interpelan especialmente a la juventud. Discursos que, paradójicamente, implican un retroceso en los derechos sociales y laborales adquiridos, pero que movilizan simbolismos y valores que los convierten en muy eficaces sobre todo en contextos de capitalismo periférico, como Argentina. A la crisis del trabajo, el neoliberalismo responde con una precariedad más seductora. La histórica precarización laboral en Argentina y las figuras de un Estado ineficaz y una casta que abandona e incluso obstaculiza al ciudadano de a pie, hace que, entre trabajadores precarizados e informales, la idea de la salvación individual, el empoderamiento individual, sea cada vez más fuerte. Si los salarios llevan años disminuyendo, el Estado me entorpece y los sindicatos no se preocupan por mí… la salida soy yo mismo. Paralelamente, hay una gran dificultad para entender el proceso de precarización laboral como algo estructural y vinculado al sistema neoliberal. Estado/casta es una analogía mucho más fácil de asociar al cotidiano que“sistema neoliberal”. Asistimos a una continua resignificación. El pluriempleo autoexplotador al que este trabajador se ve sometido se redefine en flexibilidad y sacrificio honroso que le llevará a tomar las riendas de su propia potencia en busca de la promesa del éxito que conquistará él mismo. Cuando el salario tradicional no alcanza, el pluriempleo salva, pero no desde la imagen de la necesidad, sino desde un relato fuertemente meritocrático de oportunidad y empeño personal. Internet como lugar de enriquecimiento: el extractivismo digital En este contexto de plataformización laboral, internet adquiere un nuevo significado. El“ extractivismo digital”(criptomonedas, apuestas online, venta a través de redes) se normaliza como estrategia de supervivencia, especialmente entre jóvenes y mujeres. Internet es el lugar donde la madre trabajadora busca complementar su ingreso vendiendo sus productos o el joven que entra al mercado laboral adquiere mayor autonomía económica. Así como las antiguas fiebres del oro, este extractivismo digital nos remite a la posibilidad siempre presente de que, si continuamos insistiendo, en Internet encontraremos el nuevo oro, o al menos, unas pepitas para amenizar el cotidiano. Como la lógica geopolítica de las bigthecs es difícil de asimilar, Internet se presenta para este trabajador como la nueva tierra de las oportunidades, en la cual todo es posible a partir del esfuerzo y la creatividad personales. Las y los novísimos trabajadores 5 El hogar como cárcel dorada: la libertad de estar encerrada Junto con la idea del extractivismo digital, el hogar como escenario de la experiencia del trabajo remoto ofrece otra doble ventaja. Es un lugar seguro frente a un afuera cada vez más inseguro y es un lugar cómodo frente a una calle cada vez más incómoda debido a los fenómenos de empeoramiento de la circulación y el transporte urbano y por los cambios climáticos extremos que impactan en la cotidianidad de los trabajadores, lógica que está profundamente exacerbada tras la pandemia de COVID-19. La economía informal digital atrae a un importante número de mujeres que entran en emprendimientos digitales buscando conciliar mejor su rol familiar/de cuidado con el de trabajadoras, aunque enfrentan brechas técnicas y rendimientos decrecientes. El logro anecdótico viralizado, los casos de influencers provenientes de los sectores populares que muestran los frutos de su éxito—como Kami Franco—, impulsa a nuevas trabajadoras de los sectores populares a ingresar en este mundo digital informal. Pero la frustración por resultados limitados fomenta mentalidades competitivas, diluyendo las expectativas iniciales. Esta nueva lógica disputa los sentidos del feminismo, proponiendo el empoderamiento femenino, el tiempo o la conciliación familiar como resultados del propio emprendimiento. Las nuevas subjetividades laborales ofrecen un vasto universo de aparentes respuestas, inclusive para temas no directamente vinculados a ellas, como los sentidos del género. Este nuevo sentido de la plataformización laboral del hogar aparenta conjugar la vida familiar con la emancipación financiera menoscabando espacios tradicionales de los feminismos en favor de un modelo de feminismo emprendedor que dialoga de una forma muy fértil con las extremas derechas. La opresión frente al deseo y el pasado frente al futuro El fenómeno Milei conjuga el imaginario tecnoutópico ofrecido por las nuevas empresas tecnológicas, la robótica y la inteligencia artificial con una fuerte dosis de deseo. Los nuevos trabajadores resignifican la flexibilidad como“libertad deseable”. El emprendimiento se idealiza como antítesis de jerarquías rígidas, ofreciendo control del tiempo y seguridad frente a la violencia urbana, aunque reproduzca autoexplotación y dependencia algorítmica. Para muchos jóvenes, el trabajo tradicional se presenta en la lógica negativa del sometimiento a un jefe despótico, aburrimiento, o incapacidad de desarrollarse personalmente; valores como estabilidad, seguridad o construcción de una carrera a largo plazo se resignifican negativamente. El emprendimiento, por el contrario, proporciona una fuerte dosis libidinal: aventura, creatividad, maximización del propio potencial, rapidez en la obtención de resultados, la promesa del éxito individual—“no quiero terminar como mis padres, yo quiero desarrollarme a mí mismo en mi trabajo”—. El punto álgido de toda esta experiencia laboral deseante aparece con las inversiones y las apuestas, momentos donde el“ ethos aventurero” se despliega con más fuerza. Esta capacidad de lidiar con la tecnoutopía sitúa a la extrema derecha mirando hacia el porvenir, mientras que, con frecuencia, los trabajadores reconocen que los progresismos no se proyectan al futuro, rescatan fórmulas antiguas e, incluso, dialogan con“trabajadores que no existen más”. Una cierta melancolía progresista que nos deja menos preparados para el futuro… El milagro neoliberal: libres de las cadenas colectivas Además de una alta porción de deseo y un discurso de emancipación, la identidad emprendedora se conjuga con una fuerte dosis de mística neoliberal. 6 El emprendedorismo se organiza como un mito y es acompañado de un ecosistema que lo propaga. La promoción de Milei de la criptoestafa LIBRA muestra la naturalización de este universo. La noción de éxito en plataformas alimenta una“ fe meritocrática” promovida por influencers y coaches, quienes ofertan cursos sobre marketing digital o criptoactivos. Se extiende la idea de que hay una racionalidad en la obtención de ingresos por medio de inversiones especulativas que puede lograrse a través del ahorro, el estudio, la experiencia y el esfuerzo. Este“ ethos inversionista” combina racionalidad estratégica con adrenalina especulativa, y abre terreno a figuras políticas de extrema derecha. Asimismo, en tiempos de descomposición, estas nuevas identidades movilizan toda una mística del salvacionismo económico y el milagro neoliberal del enriquecimiento. Es interesante observar cómo la extrema derecha mundial combina una perspectiva destructiva con esta visión mesiánica neoliberal. Mi vida como inversión y el héroe individual Mi vida es mi mayor proyecto de inversión, por tanto a ella aplico las lógicas de la empresa.“Empresarizo mi vida” y me convierto en un emprendedor de mí mismo. Tiempo y rasgos personales pasan a ser entendidos desde la lógica de los beneficios. El ocio es tiempo improductivo; el estudio, inversión a futuro; mis capacidades personales son fortalezas empresariales y mis defectos, potenciales errores para el desastre de mi autoemprendimiento. No debe desdeñarse el papel de la formulación de nuevos colectivos y nuevas formas de pertenencia e identidad. Los cryptobrothers, por ejemplo, simbolizan esta idea de nuevos circuitos colectivos de reconocimiento. No obstante, frente a las sucesivas crisis económicas, el individualismo es la salida fundamental que estas nuevas identidades proponen. El héroe del relato mítico neoliberal es el individuo. La ciudadania económica y la ciudadanía social Milei recrea la idea de una ciudadanía económica en la cual estos trabajadores se sienten contenidos. Como productores-consumidores de bienes y servicios, las demandas de libertad económica se interpretan positivamente. Esta ciudadanía económica se contrapone a otras representaciones ciudadanas, en particular a la idea de ciudadanía social sostenida por el kirchnerismo, a través de un Estado que interviene para establecer un equilibrio redistributivo. Se oponen a la ciudadanía social porque creen que expresa un orden contrario, no basado en el esfuerzo y en el mérito individual. Además, cataliza el descontento contra el funcionamiento ineficiente de las instituciones estatales. No obstante, subsiste la expectativa de un Estado garante de derechos básicos, como salud y educación, revelando tensiones irresueltas entre el discurso del ultraliberalismo y la protección social. Emprendedorismo 1.0, 2.0, 3.0… Estas nuevas subjetividades no son herméticas, sino que se modifican con el tiempo y se adaptan a las transformaciones y exigencias de los escenarios económicos. Su flexibilidad discursiva hace que ofrezcan aparentes respuestas a las diversas crisis que la lógica neoliberal impone con el paso del tiempo y sus propias mutaciones. No tiene las mismas características simbólicas, por ejemplo, el emprendedorismo del gobierno de Macri que el del gobierno de Milei. Esta adaptabilidad exige una observación atenta del fenómeno y sus variaciones, así como una mayor capacidad de flexibilidad en nuestras propias respuestas. Las y los novísimos trabajadores 7 Pero, algo no funciona… la sospecha El discurso libertario de Milei amalgama las ideas anticasta, el antiestatismo y la meritocracia individual. Sin embargo, persiste una desconfianza estructural hacia élites empresariales, percibidas como beneficiarias de asimetrías económicas y políticas. Milei genera una cercanía y una inmediatez precisamente porque no es un empresario y no está rodeado de los atributos que rodean a quien nace en situación de privilegio. Esto crea otras formas de representación, más pulsional e interactiva, a través de las lógicas de las redes sociales y alejada de las estructuras jerárquicas de la política tradicional. Persiste la sospecha de que el ajuste y el sacrificio que organiza el fenómeno Milei es desigual y se vuelca sobre los sectores subalternos. Logros como la baja de la inflación y la estabilidad cambiaria se reconocen, pero tienen su contraparte en el sacrificio permanente. La paradoja radica en exigir ajustes colectivos mientras se idealiza un mercado que cotidianamente los subordina. Fundamentalmente, la experiencia de precariedad laboral es muy concreta, lo que hace que exista la sospecha permanente frente al relato de las nuevas identidades. ¿Es flexibilidad lo que yo siento como sobrecarga? ¿Es libertad lo que yo siento como inestabilidad? Uno de los problemas fundamentales aquí es que los trabajadores no encuentran interlocutores válidos para contrarrestar este relato neoliberal: parece no haberlos. Si bien es cierto que estas nuevas identidades ofrecen una dosis amplia de aparentes respuestas seductoras, existen importantes espacios de disputa. Hay claras demandas transversales(reducción de jornadas de trabajo, tiempo y conciliación familiar, mejoras de condiciones laborales, regímenes de trabajo híbridos[remotopresencial]) que reclaman diversos sectores de trabajadores con independencia de su posición ideológica. Sin embargo, las demandas de mejoras puntuales en el mundo del trabajo muchas veces no consiguen entenderse como parte de transformaciones estructurales, subyaciendo, con frecuencia, dificultad en comprender los vínculos entre las políticas macro y sus consecuencias en la cotidianidad laboral. Sospecha hacia los sindicatos, también El vacío en la representación gremial permite una politización por derecha de demandas por transparencia, democracia sindical y flexibilización de aportes sindicales y de salud. Los trabajadores pueden valorar el rol de los sindicatos a la hora de llevar a cabo las negociaciones salariales en contextos económicos cambiantes, pero se critican aspectos rígidos y formas de representación. Aparece una crisis en la práctica gremial que los discursos anticorporativos de la extrema derecha aprovechan para radicalizar políticamente. Cuestionan las dinámicas gremiales tan distantes material y simbólicamente de aquellos que dicen representar, los procesos muchas veces automatizados y opacos de la vida del sindicato en contextos de proliferación de la comunicación y la información inmediata. Temas como pluriempleo o múltiples identidades laborales hacen que las tareas sindicales ganen un grado de complejidad mucho mayor. La experiencia de poder de la nueva extrema derecha en un país exponente del capitalismo periférico como la Argentina es un fenómeno dinámico que sincroniza expectativas y deseos, pero también genera tensiones y contradicciones. Entenderlo en toda su complejidad desde una mirada no reduccionista es el primer paso para participar en la presente batalla por el imaginario colectivo; y para enfrentarlo hay que defender las posiciones conquistadas y aventurarse a interpelar la nueva realidad que viven los trabajadores y trabajadoras para comenzar a construir referencias comunes que apunten a fortalecer una salida colectiva. 8 Los imaginarios como nuevo territorio de la disputa sindical. Estructuras centralizadas y prácticas territoriales del sindicalismo A las demandas sindicales tradicionales—como su papel en las disputas salariales— se suman otras, producidas por todas estas nuevas formas de trabajo y nuevas identidades. Así es que, además de continuar organizándose en torno a luchas concretas para conseguir mejoras plausibles en la vida de los trabajadores, inclusive de los plataformizados(reducción jornada de trabajo, combinación de regímenes presencial/remoto, conciliación familiar…), algunos de los desafíos que apunta el sindicalismo del siglo XXI, a fin de activar y fortalecer los lazos de representación con los nuevos y novísimos trabajadores, son los siguientes: ∙ ¿Cómo propiciar la expansión de nuevas formas de sindicalización entre los trabajadores que realizan tareas muchas veces en soledad, como los trabajadores remotos? Experiencias como la Asociación Gremial de Computación(AGC) son pioneras en este sentido al difundir, por ejemplo, la necesidad de paritarias para el sector. ∙ ¿Cómo organizarse internamente para ser receptivo ante la realidad/complejidad del carácter híbrido de la identidad de los trabajadores y trabajadoras? ¿Qué pasa con la representación de intereses cuando la identidad no se crea exclusivamente por el empleo, sino en la combinación simultánea de trabajo, empleo y actividades? ∙ ¿Cómo apuntalar nuevas formas de mutualismo para brindar asesoramiento(en salud, accidentes de trabajo, protección laboral) a quienes trabajan a través de plataformas in situ, tanto como espacios de descanso y aseo reclamados por estos trabajadores que habitan la calle? ∙ ¿Se puede pensar en nuevas formas de mutualismo que apunten a ofrecer capacitaciones en trabajos en las redes que no reproduzcan los imaginarios de la mercantilización y la autoexplotación? Experiencias como la que está desarrollando la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina(AMMAR) entre las trabajadoras de OnlyFans son reconocidas como novedosas en este camino. ∙ ¿Cómo adoptar nuevas formas de comunicación y difusión más acordes con los tiempos rápidos y los lenguajes de las redes, pero no de manera estandarizada, sino pensadas para poder llegar a estos trabajadores jóvenes regidos por las nuevas formas de precarización? ∙ ¿Qué significa para un sindicato volver al territorio? La complejización de los entramados laborales apunta a reforzar la presencia territorial de los sindicatos. Los sindicatos estatales, por ejemplo de docentes, tienen una tradición en este sentido. Los vínculos de los sindicatos con las instituciones y entramados comunitarios es un punto positivo de reconocimiento. Las y los novísimos trabajadores 9 2. Trabajadores votantes de Milei frente a la narrativa libertaria: entre el emprendedorismo y la sospecha estructural Al llevar adelante esta investigación sobre los trabajadores formales e informales, los sindicatos y la plataformización del trabajo nos propusimos tres objetivos. En primer lugar, comprender a los trabajadores formales tanto en el plano identitario, subjetivo, de las emociones y los afectos; como así también abordar el plano de las fluctuaciones de las experiencias laborales y políticas. En segundo lugar, analizar cómo conviven las novísimas formas de trabajo y la plataformización laboral con las formas tradicionales y, por último, cómo reaccionan ante las medidas económicas, los procesos políticos, sociales y los simbolismos que el sistema impone. Para ello, entrevistamos cinco tipos de trabajadores:(i) los novísimos trabajadores ligados a la inversión en bitcoins y diversas criptomonedas, apuestas online y OnlyFans;(ii) el nuevo trabajador vinculado al proceso de plataformización, el trabajador uberizado y el pequeño emprendedor;(iii) el trabajador formal privado;(iv) el trabajador formal que se desempeña en el ámbito estatal; y, por último,(v) el trabajador informal precarizado que presenta inseguridad e inestabilidad laboral. Convocamos a estos trabajadores y trabajadoras en trece minigrupos focales etnográficos de tres integrantes a una entrevista en profundidad de dos horas durante los meses de marzo y abril de 2025. De esos minigrupos focales, diez estaban integrados por trabajadores que habían votado a Javier Milei en las elecciones de octubre de 2023. Mientras que tres minigrupos focales estaban integrados por trabajadores que habían votado a Sergio Massa(identificados como“opositor/a” en las intervenciones citadas). Los minigrupos focales se realizaron sobre una población de trabajadores formales e informales de 16 años y más en la República Argentina según una muestra que contempla ciudades de seis conglomerados que se agrupan de la siguiente manera:(i) provincia de Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires; (ii) Córdoba, Santa Fe y La Pampa;(iii) Mendoza, San Juan, San Luis, La Rioja y Catamarca;(iv) Chaco, Tucumán, Jujuy, Salta, Santiago del Estero y Formosa;(v) Misiones, Corrientes y Entre Ríos; y(vi) Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Los trabajadores argentinos bajo el signo del capitalismo extremo En la Argentina del siglo XXI se ha producido una sincronía particular entre los nuevos discursos de un capitalismo extremo, expresado en el libertarismo del presidente Javier Milei, y las nuevas identidades que emergen de los cambios en las condiciones de un mercado laboral fluido, en el cual el empleo formal convive con el empleo informal, plataformizado y el emprendedorismo. Nuevas identidades laborales, nuevas ambiciones y demandas, nuevos imaginarios y formas de explotación impulsadas por el capitalismo contemporáneo. Es esta confluencia la que nos proponemos abordar a través del análisis de las experiencias y vivencias de trabajadores que votaron a Milei y que hoy conservan, o no, las esperanzas depositadas en un proyecto que se aprecia como radical y refundacional. Si bien lo central de nuestro estudio gira en torno a trabajadores votantes de Milei, incluimos entrevistas a trabajadores votantes de la oposición para detectar experiencias y vivencias comunes en el ámbito del mundo del trabajo. 10 En las últimas décadas la dinámica del mercado laboral experimentó transformaciones significativas desde la irrupción y generalización del mundo digital, irrupción que la pandemia de COVID-19 vino a extender y consolidar. El concepto de“incluidos” y“excluidos” fue utilizado por la sociología argentina para describir la dinámica del mercado laboral durante la ofensiva neoliberal de los años noventa. Los“incluidos” eran aquellos que conservaban sus empleos mientras las prácticas laborales se flexibilizaban y adaptaban a la reestructuración laboral y los tiempos del just in time. Los“excluidos”, por su parte, eran aquellos trabajadores desocupados y precarizados que protagonizaron el ciclo de protestas colectivas que caracterizó a la región en el cambio de siglo 2 . En la actualidad, la dinámica laboral ya no se estructura en torno a una división binaria,“adentro”/“afuera”, sino a una red compleja de actividades laborales de la cual emergen nuevas identidades y representaciones simbólicas en el mundo del trabajo que las extremas derechas vienen explotando en su favor. En esta red, la fábrica, la empresa y el sector público coexisten y se entrelazan con el trabajo y el emprendimiento individual a través de plataformas digitales difuminando antiguas fronteras e inaugurando nuevas experiencias y ambiciones. Desde el campo de la izquierda y el progresismo, la reflexión sobre estas nuevas sensibilidades debe apuntar a erosionar los discursos del capitalismo extremo a través del reconocimiento de soluciones posibles que reditúen al conjunto de la sociedad. Un nuevo ecosistema laboral: del precariado al trabajador de la nube A excepción de empleados de servicios, o de fábricas y establecimientos industriales con salarios regulados por convenios colectivos, especialmente en sectores económicos de alta rentabilidad(comercio, bancarios, petroleros, aceiteros y derivados, molineros, entre otros), una parte importante de los trabajadores complementan empleo formal e informal con nuevas formas de trabajo. Las nuevas modalidades de empleo incluyen, por un lado, a quienes trabajan a través de plataformas como Uber, Rappi, PedidosYa, Cabify, que implican tareas in situ de reparto y transporte de mercancías y personas; y, por otro, a aquellos trabajadores que ofrecen servicios remotos que van desde tareas de mayor calificación como programación, diseño, traducción, enseñanza—a través de LinkedIn, Workana, Freelancer, entre otras—. Junto a estos últimos, podemos ubicar los trabajos de menor calificación, desde atención al cliente, tareas administrativas online hasta los que se ofrecen a través de OnlyFans, casinos virtuales y los llamados microtrabajos. Además, están los pequeños emprendedores que ofrecen productos y servicios utilizando las redes sociales en tiendas y catálogos virtuales en Mercado Libre, Tienda Nube, Facebook e Instagram 3 . Aunque en Latinoamérica los estudios sobre la ampliación del universo“inversor” entre estratos bajos de la sociedad son recientes 4 , podemos incluir las actividades de inversión en bolsa, criptomonedas y apuestas en línea que, como veremos en este estudio, son consideradas“trabajos” para quienes las realizan debido a que requieren estudio, dedicación y tiempo y, además porque el rédito económico constituye un ingreso para la vida diaria, en vez de una inversión o ahorro a largo plazo. Este panorama fluido configura las novísimas formas de empleo sobre las que se erigen nuevas identidades de los y las trabajadoras del primer cuarto del siglo XXI. El debate sobre la emergencia del precariado como una nueva clase social plantea una serie de ideas productivas para comprender los cambios en la identidad de estos nuevos trabajadores del siglo XXI 5 . 2 M. Svampa(2005). La sociedad excluyente. Argentina bajo el signo del neoliberalismo, Taurus, Buenos Aires. 3 M. Fernández Massi y V. Viego(2022).“Trabajar en plataformas en Argentina: perfil, expectativas y condiciones laborales de los ocupados en 2021”, Cuadernos de Relaciones Laborales, Madrid, 23 de diciembre: https://revistas.ucm.es/index.php/CRLA/article/view/83746/4564456567551 4 M. S. Sánchez(2024).“Cuando las inversiones se popularizan. Finanzas digitales e inversores amateurs en Argentina”, Estudios Sociológicos del El Colegio de México, vol. 42, pp. 1-26. 5 G. Standing(2016). Precariado. Una carta de derechos, Capitán Swing, Madrid. Trabajadores votantes de Milei frente a la narrativa libertaria: entre el emprendedorismo y la sospecha estructural 11 La idea es que el precariado no solo es una nueva realidad de los empleos a tiempo parcial, de baja calificación e inseguros sino también una forma de éxodo, de huida de los nuevos trabajadores hacia formas de empleabilidad que son aprovechadas para destronar imaginarios propios del viejo proletariado formal, a la vez que construyen nuevos imaginarios de las clases subalternas. De esta manera, las metamorfosis que adopta el trabajo capitalista se traducen en una búsqueda de nuevas identidades de estos novísimos trabajadores. Algunas de las características del precariado, según Guy Standing, son, en primer lugar, la falta de identidad ocupacional que hace que el precariado fluctúe entre distintos empleos sin que ninguno lo defina. Esta “confusión en las comunidades ocupacionales” se mantiene incluso si el trabajador precario logra luego una profesión o empleo industrial; es como una marca adquirida. La segunda característica es la forma que este precariado habita el tiempo, ya no es el“tiempo industrial” con sus horas de trabajo y de ocio delimitadas, sino lo que Standing llama“tiempo terciario”, la disponibilidad plena del trabajador, en cualquier momento. Si el precariado huye de la jornada de trabajo, esta se termina haciendo indistinguible de la vida. La tercera característica es el alejamiento del mundo laboral. Al fluctuar entre distintos trabajos, el sujeto desarrolla nuevas actitudes psicológicas, no se identifica con su rol específico en el proceso de producción y ello lo hace “menos propenso a desarrollar la falsa conciencia de que los empleos que desempeñ[a] son dignificadores” 6 . La empleabilidad es pragmática para este precariado, no implica un lugar de satisfacción ni una vía a la “felicidad”, sino una forma de acceder al dinero. Además de estas tres características, el precariado es aquejado por la baja movilidad social, la sobrecalificación y la incertidumbre. Para el autor, incertidumbre no es lo mismo que riesgo, aquella implica toda una nueva serie de condiciones marcadas por el desmantelamiento neoliberal de las instituciones del Estado de Bienestar. No es solo incertidumbre laboral, sino de su existencia como persona. Esta ausencia de anclajes productivos, identitarios y de retroceso de la protección social del Estado hacen de este nuevo trabajador una clase peligrosa para el orden neoliberal. Las nuevas mentalidades, además, exigen nuevas formas de ciudadanía marcadas por la idea de una renta universal. Esta hipótesis fue, en parte, sustentada por las movilizaciones de los indignados en España, el movimiento Occupy Wall Street de 2008, y en Latinoamérica representada por la ampliación y visibilidad de los movimientos sociales, como el fenómeno pingüino en Chile o la ola verde en la Argentina, entre otras. O como la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular(CTEP) que sostenía parte de estas representaciones al organizar a los sectores más bajos de los trabajadores, impulsar proyectos productivos de escasa calificación e inversión de capital en cooperativas de trabajo, muchas de ellas sostenidas mediante subsidios a los trabajadores por parte del Estado. Esta organización planteó también la idea de una renta universal garantizada por el Estado, ante un horizonte marcado por la imposibilidad de estos trabajadores de ingresar al mercado formal 7 . Pero parte de estas formas de vinculación con el Estado a través de subsidios de trabajo organizados por los movimientos sociales, que en algunos casos eran vivenciados por sus integrantes como una restitución de la vieja práctica del“clientelismo”, son los que ponen en cuestión el discurso antipolítico del mileísmo. Cuando entré al mundo del OnlyFans nada se comparaba con las ganancias y la libertad que me daba trabajar online, manejar mis propios tiempos, no depender de nadie(Tríada 13, mujer, 35 años, onlyfanera, Chubut, opositora). Te doy un ejemplo entre comillas, ir a trabajar de bachero 12 horas y tener que pagar boletos y remís para volverte las 12 de la madrugada[en muchas provincias no hay transporte público a determinadas horas]. Entonces como que es más factible centrarte en inversiones que con tu computadora o con el celular[y] capaz que terminás ganando lo mismo. ¿Entendés? Te puede 6 Ídem, p. 106. 7 J. Grabois y E. Pérsico(2015). Trabajo y organización en la Economía Popular, CTEP, Buenos Aires. 12 dar la misma cantidad de plata. Tengo un amigo que tiene un delivery y él durante el día hace Uber Moto, durante la siesta atiende una librería y después, a la noche, invierte en crypto. Es como una ayuda que no requiere tanto esfuerzo. Que voy a decir, bueno, prefiero estar haciendo esto de las crypto que hacer de Uber y que te roben. Es como un complemento al ingreso, como un complemento que te ha dado dinero a través de la inversión. Mi cuñado trabaja en un taller mecánico, hace 15 años que trabaja ahí, pero bueno, a él no le da el sueldo, tiene que pagar el plan del auto, lo que sea. Él sabe que comprando crypto, haciendo toda esta operación, él sabe que va a poder pagar la camioneta, el colegio del hijo, lo que sea(Tríada 6A, 28 años, mujer, bancaria, La Rioja, opositora). Las lógicas de la vida emprendedora y plataformizada En la última década, las posibilidades laborales de los y las trabajadoras en la Argentina estuvieron marcadas por una economía con bajo crecimiento económico y del empleo formal, relativamente bajas tasas de desocupación(aunque más alta entre los jóvenes), y una marcada caída del poder de compra de los salarios y los ingresos no salariales 8 . A este cóctel de pérdida del poder adquisitivo de los ingresos salariales y no salariales se agregan los contextos económicos cambiantes, el aumento de la inflación y la deuda externa que marcó la agenda política a partir del año 2018 y, por último, la pandemia, durante la cual el Estado adoptó la política de sostener el empleo y los ingresos a través del ATP(Asistencia al Trabajo y la Producción) y el IFE (Ingreso Familiar de Emergencia), medidas que implicaron el aumento el gasto fiscal y un recrudecimiento de la inflación en el período posterior. Sobre este sedimento de insatisfacción y caída del poder adquisitivo es que podemos avanzar en entender la confluencia entre sectores subalternos y los representantes de la extrema derecha en la Argentina. Los cambios y modificaciones de las identidades laborales, así como la receptividad de estos sectores subalternos hacia los discursos libertarios del presidente Javier Milei se afincan en imaginarios y ambiciones que apuntan a la aceptación de la necesidad de una mayor libertad de mercado, de menores impuestos y cargas fiscales, así como más bajas barreras para importar y exportar, y menores controles sobre las actividades productivas por parte del Estado. La idea del ciudadano productor-consumidor comienza a desplazar otras representaciones, como la del ciudadano-trabajador, muy presente en la representación histórica del peronismo, o la de la ciudadanía social que impulsó el kirchnerismo en las dos primeras décadas del siglo XXI. Frente a estos contextos cambiantes los y las trabajadoras emplean diversas estrategias para mantener sus ingresos y su nivel de vida. La irrupción de la economía de la nube durante la pandemia vino a profundizar tendencias preexistentes, pero que marcaron un importante salto en torno a su dimensión y profundidad. La presencia de“la brecha cambiaria” también impulsó a cada vez más trabajadores y trabajadoras a adoptar estas nuevas formas de empleabilidad. Fueron estos elementos los que permitieron la emergencia y proliferación de las lógicas propias de la vida emprendedora y plataformizada, en la cual los y las trabajadoras terminaron en parte asumiendo parcialmente estas nuevas identidades que dialogan mejor con los modos de vida impulsados por el capitalismo globalizado contemporáneo. La profundidad de la presencia de estos novísimos trabajadores y cómo influyen en la vida colectiva de las ciudades fue percibida por los sociólogos al constatar una paradoja durante los últimos años del gobierno de Alberto Fernández: la caída de los ingresos registrados por las estadísticas convivía con una economía “caliente” en la cual el consumo crecía. Este fenómeno se explicaba no solo por la política monetaria expansiva del gobierno, sino también por la presencia de trabajadores que a través de las plataformas 8 L. Tornarolli, L. Gasparini y D. Schteingart(2024).“Salarios e ingresos”, ArgenData, Fundación Fundar. Disponible en https://argendata.fund.ar/topico/salarios-e-ingresos/ Trabajadores votantes de Milei frente a la narrativa libertaria: entre el emprendedorismo y la sospecha estructural 13 obtenían ingresos no registrados en dólares y los volcaban al consumo 9 . La llamada“ brecha cambiaria” no solo beneficiaba a trabajadores calificados—como programadores, diseñadores, arquitectos, psicólogos y traductores— sino a todo un mundo de trabajadores plataformizados que cobraban en dólares, como aquellos y aquellas que ofrecían sus servicios en Onlyfans 10 . El“extractivismo digital” es un concepto que se usa para señalar la apropiación de datos que realizan las grandes plataformas que alimentan el algoritmo, anticipan comportamientos y venden servicios. En nuestro caso, usaremos el concepto de manera invertida, desde la mirada de los trabajadores, las plataformas se presentan como una nueva tierra de oportunidades, un espacio similar a la fiebre del oro del lejano oeste decimonónico norteamericano, en la cual pueden“extraer” ingresos a partir del esfuerzo y la creatividad. Si el “capitalismo de la nube” a través de plataformas y algoritmos da vida a nuevas identidades,“succiona datos” sobre comportamientos, sensaciones y respuesta a estímulos, y se aprovecha de las debilidades del crecimiento estructural“tradicional” del capitalismo, no obstante, para los y las trabajadoras aparece como un “intermediario” o un“posibilitador” entre usuarios, a la vez que las nuevas identidades laborales alimentan y potencian este capitalismo de la nube. Esta“retroalimentación” usuarios-plataformas es acompañada de todo un ecosistema de emprendedores e , que ofrecen cursos y capacitaciones, grupos en redes sociales que aconsejan cómo trabajar de manera remota, así como todos los elementos simbólicos que empoderan este nuevo mundo laboral: una mayor libertad, mayor flexibilidad y adaptabilidad horaria, emancipación de jefes y jefas arbitrarios, tarifas y remuneraciones fijas, posibilidad de cobrar en dólares en el exterior y liberarse de las políticas monetarias locales, entre otras. Lo interesante, en este sentido, es destacar la manera en que las características asociadas a la existencia del precariado fueron transformadas y resignificadas a través del“deseo” de autoemplearse percibido como potencialmente emancipatorio de los lazos de sujeción del capital. A la crisis del trabajo formal, el neoliberalismo responde con una precariedad más seductora. Quien termina ganando en esta relación entre “usuarios” y“facilitadores” son las grandes empresas tecnológicas 11 . Va por ahí, o sea, hay una mayor satisfacción en el trabajador autónomo, a pesar de que no tiene estos derechos laborales. O que sacrifica esos beneficios para tener esa tranquilidad, digamos, más que nada. Luchar por lo que amamos y confiar, porque en la vida del emprendedor hay que animarse, más ahora en la economía como está. Y bueno…, afrontarla y buscar la manera. Y ahora que está el tema de las redes sociales y todo eso, explotarlas. Pero un emprendedor sufre también estrés, ansiedad y todas esas cosas porque a veces los trabajos se amontonan, se acumulan pedidos, y hay momentos que son más tranquilos. Y tenemos que aprender también a administrar nuestro dinero para poder tener beneficios, también poder jubilarnos algún día, poder tener aportes y todas esas cosas(Tríada 3A, mujer, 35 años, diseñadora de indumentaria, Escobar). Claro, más ahora que soy un pequeño comerciante, porque quizás más adelante ya pueda tener empleado y ya tenga más tiempo. Para mí es a lo que apunto, pero ahora no.[…] Por ahora todo es a pulmón y vamos juntando y ajustándonos el bolsillo para poder comprar cada vez más mercadería y estar mejor, y más adelante pueda comprar palets y así. Y ahí ya le ganás más. Todo el dinero que gano en el Uber a la tarde, después de atender el negocio va a comprar mercadería(Tríada 4A, 38 años, comerciante y uberista, Catamarca). 9 E. Crespo, A. García y J. Ghibaudi(2021).“Cómo funciona la economía barrani”, revista Anfibia, UNSAM, https://www.revistaanfibia.com/como-funciona-la-economia-barrani/ 10 J. Figiaccone(2025).“‘Soy mi propia madama’. Emprendedoras eróticas en OnlyFans”, Nueva Sociedad n° 316, enero-abril. 11 Y. Varoufakis(2024). Tecnofeudalismo. El sigiloso sucesor del capitalismo, Ariel, Buenos Aires. 14 La potencia contaminante del trabajador plataformizado Es en este contexto de fluidez del empleo caracterizado por la proliferación de trabajos en plataformas y trabajos autoadministrados en las redes sociales donde el mileísmo identificó una fuerte sensibilidad antiestatal y anticorporativa. No solo explotó el atractivo de los procesos identitarios asociados al acceso a consumos segmentados de los jóvenes(gamers, cryptobros, aesthetics, entre otros) sino que también captó la presencia de estas nuevas identidades populares y su necesidad de una menor regulación económica y carga impositiva. El hiperindividualismo de la ideología libertaria de Javier Milei converge con las vivencias y deseos de este sector de trabajadores que se autoidentifica como pequeño emprendedor y trabajador autónomo que brinda un producto o servicio en el mercado. Podemos agregar, además, que la imagen proyectiva del emprendedor está cargada de elementos pulsionales. En el imaginario de las y los entrevistados, el emprendimiento se presenta como una“utopía”, un “sueño” o una“pasión”, elementos esenciales para crear un empleo en un mercado competitivo y cambiante. La promesa de un futuro liberado de obstáculos para el crecimiento y la acumulación de riquezas que encarna Javier Milei ingresa dentro del campo visual de estos nuevos trabajadores. Este impulso pulsional contrasta con la rutina del trabajo de oficina o fabril, donde los horarios, las normas y la remuneración están establecidos. Frente a las jerarquías del trabajo cooperativo, el emprendimiento se percibe como una liberación, porque en un mundo en el cual la norma son empleos de baja calificación y en “negro”, los derechos no son algo que se pierde. Por otro lado, en el caso de tenerlos, muchas veces implican un esfuerzo en horas de trabajo y una remuneración que no satisface a quienes lo realizan. En esta situación, resultado del mayor peso de la economía de servicios, de retroceso del empleo formal y de los derechos colectivos, las novísimas formas de empleo se presentan como una opción para escapar de las rigideces salariales y de la jornada laboral. Esto ocurre tanto entre los trabajadores más calificados—como programadores, diseñadores y consultores—, como entre los de menor calificación, para quienes implica sobre todo la emancipación de los abusos de“empresarios negreros”, de los traslados costosos e ineficientes, y de la valorización del tiempo de esparcimiento y disfrute. A menudo el tránsito del emprendimiento hacia el empleo formal en lugares estratégicos y de alta remuneración es visto como una opción más segura y beneficiosa en términos de derechos laborales. Pero, incluso en estos casos, el empleo formal es concebido como un paso transitorio hacia la generación de un emprendimiento que permita la emancipación de un régimen de trabajo percibido como rígido. De aquí la fuerte potencia contaminante de la subjetividad del emprendedorismo entre los trabajadores formales.“Aun a quienes desean permanecer empleados se los insta a cultivar sus rasgos emprendedores” 12 . En este sentido, no son identidades asumidas por aquellos que se reconocen en las ideas de un capitalismo extremo que expresa Milei, sino que es una identidad extendida entre los y las trabajadoras, incluso entre aquellos que se ubican políticamente en el campo opositor. De aquí su potencia y eficacia. Este imaginario de autonomía laboral es asumido como identidad extendida entre todos los trabajadores como un futuro deseable y posible. Es una identidad compartida tanto entre quienes poseen un empleo formal, ambicionan independizarse y ganar autonomía laboral y financiera, como entre aquellos que ya son emprendedores o trabajadores plataformizados que proyectan progresar, ahorrar e invertir en otros emprendimientos que les ofrezcan mayor autonomía laboral y financiera. Siempre se trata de una meta que requiere esfuerzo y dedicación. Un trabajador aceitero, un chofer de Uber Moto y un gran empresario tecnológico“comparten” esta identidad. 12 D. Fridman(2019). El sueño de vivir sin trabajar. Una sociología del emprendedorismo, la autoayuda financiera y el nuevo individuo del siglo XXI, Siglo Veintiuno, Buenos Aires, p. 208. Trabajadores votantes de Milei frente a la narrativa libertaria: entre el emprendedorismo y la sospecha estructural 15 La verdad, si me lo preguntás, sería una utopía. Sería algo muy bonito porque lo que yo anhelo y sueño hacer es lo que a mí me gusta. Pero actualmente, mirá, yo me estoy por abrir un canal de streaming, como para ver si se puede hacer algo. Estoy ahí con unos amigos. Nosotros lo que queremos hacer es explorar un poco esta nueva corriente para ver si es que también podemos monetizar cosas como Luzu u Olga[…]. Si yo no tuviera el otro trabajo, yo no me podría haber comprado los insumos que necesito, las luces o cámaras web, diferentes equipos que son específicos para hacer esas cosas. La idea claramente siempre fue y es –de hecho es un poco el horizonte– poder llegar a que sea sustentable. El problema es que actualmente todos los que estamos en este intento de emprendimiento, todos tenemos trabajos paralelos, o sea que nosotros, nuestro tiempo libre, recién lo podemos poner para lo que hay, a lo que va a ser el canal, y además de eso, nosotros en este momento queremos que el canal pueda darnos visibilidad internacional. Para ver si de esa manera nosotros podemos monetizar en dólares y así poder salir de que el salario cada vez valga menos, porque acá, literalmente, en Argentina el salario vale cada vez menos y hay un porcentaje muy pequeño de personas que pueden monetizar o hacer que las cosas que generen o los contenidos que circulen(Tríada 1A, varón, 28 años, administrativo universitario, Jujuy). Yo estoy tomando una precaución ahí y la verdad que vengo comprando maquinaria y armándome todo eso como para asegurarme una posibilidad de una jubilación activa. A un poco esto es a lo que apuntaba, o sea, el ingreso que garantiza la jubilación, el porcentaje de ese 25% del salario que uno pierde cuando se jubila. Me gusta mucho mi oficio, de hecho, destiné un área del terreno de mi casa, donde voy construyendo también de a poco. Lo dije, es que mi sueño es terminar teniendo mi panadería y estar tranquilo y trabajar sin tener que tomar un cole y estar tomando mate todo el día(Tríada 6A, varón, 48 años, empleado administrativo municipal, Chubut, opositor). El“extractivismo” digital y el ethos inversionista La idea, el deseo o la práctica de extraer dinero a través del mundo digital está ampliamente difundida entre los trabajadores y trabajadoras entrevistadas. Ya sea para llegar a fin de mes, complementar ingresos, hacer frente a la inflación, concretar sueños como viajar o, incluso, buscar nuevas formas de trabajo. El universo digital aparece como un espacio de oportunidad, a pesar de los riesgos que se le reconocen. En la mayoría de los casos, esta apertura hacia el universo inversor ha sido incentivada por familiares y amigos en los cuales depositan confianza. Observamos que las fronteras entre el trabajo formal(tanto en el sector público como en el privado), el mercado informal de ventas, el emprendedorismo y las inversiones son sumamente fluidas. Estas formas de son diversas y, en muchos casos, se combinan: desde apuestas esporádicas hasta inversiones en criptomonedas, pasando por la oferta de productos y servicios a través de redes sociales. Esta fluidez es traducida en el nuevo modo de pensar que orienta el extractivismo digital como estrategias de diversificación, y obedece a un tipo de racionalidad que llamamos“ ethos inversionista”. No he logrado tradear, hacer operaciones en vivo o cuestiones así, pero si compro bitcoin, si cambio digamos pesos argentinos por USDT por ahí hago algunas, digamos, arbitraje si es que se puede pero es lo único.[Entrevistadora: Y, ¿por qué hiciste eso?] También, porque mis primos están involucrados, ellos sí pagaron un curso de trading que le enseñaron a tradear, entonces como que me contagiaron un poco las ganas y también me comentaron cómo funcionaba. No es que quería ser multimillonario, pero podía sacar alguna diferencia en el arbitraje y fue hace unos tiempos atrás, que acá la inflación no es como ahora que está estable, pero antes todos los días subían los precios, se devaluaba la moneda argentina, entonces de alguna manera comprando bitcoin o USDT contrarrestaba esa pérdida, básicamente sería por eso(Tríada 2B, varón, 26 años, trabaja con la familia en un pequeño comercio, Córdoba). 16 Como se evidenció en el caso brasileño, la pandemia fue un motor para la migración masiva hacia plataformas como Instagram, utilizadas para actividades de emprendimiento digital, en su mayoría llevadas a cabo de manera informal. La promesa de vivir del mundo digital también suscita esperanzas entre los sectores más vulnerables de la sociedad brasileña; en especial mujeres afrodescendientes, periféricas y de bajos ingresos. En ese sentido, este fenómeno coincidió con la expansión del universo de influencers en la pandemia, sobre todo de aquellos que, como vimos en un estudio realizado con jóvenes en América Latina, “venían de abajo”: personas comunes que pasaron a adquirir fama y ostentan su progreso económico en redes sociales, permitiendo fuertes sentimientos de identificación con sus seguidores 13 . De forma similar a lo ocurrido en Brasil 14 , en México se observa una fuerte presencia de mujeres de sectores populares en el mercado informal, que ven en el emprendimiento una forma de sustento para sus familias, o soñar con otro tipo de empleo. Esta nueva forma de ocupación informal ha sido estigmatizada con categorías como“nenis” o “mamás luchonas”, pasando a ser objeto de burlas y memes que circulan en Internet, actualizando clivajes sociales de clase y género 15 . Justamente, bueno, es en el ámbito de la manicuría, todas esas cosas. Y también me manejo por las redes. Creo que es uno de los puntos donde uno más acerca a los clientes. Y bueno, también creando contenido, compartiendo, mostrando el trabajo, digamos. Es una de las maneras en que uno puede llevar las redes sociales.[E.: ¿Y tienes otras amigas que también están como manicuristas por redes sociales?] Sí, sí. Venta de ropa, mis compañeras también, venta de lencería(Tríada 6B, mujer, 40 años, empleada en sector público, AMBA). [E.: ¿Pero, cómo surgió esta idea?] Lo trae una amiga porque queríamos viajar y lo trae una amiga hace dos años pensando a ver si invertíamos un poco y podíamos viajar en las vacaciones. Y después, bueno, empezamos como a meterle más plata porque vimos que nos fue bien y efectivamente dentro de todo lo podemos mantener(Tríada 3B, mujer, 46 años, dueña de restaurante y vendedora de insumos descartables, Mendoza). O sea, yo soy, me considero un emprendedor. Vendo ropa. Y empecé también, como dice M., con un monto chiquito. Y uno se va moviendo, se va viendo el mercado, viendo dónde comprar, para revender[...]. O sea, para mí es una gran ayuda. Si bien es cierto, como hablaba recién, se puede decir que hago dos trabajos. Por ahí, ayuda. Porque si no, de otra no podés vivir, digamos. No te podés mantener con un solo trabajo.[E.: Y esto del emprendedorismo lo hacés por las redes sociales] Sí, yo por las redes sociales, por el WhatsApp, distintas redes que tengo disponibles, yo trato de mantenerme ahí, en ese ámbito(Tríada 6B, varón, 44 años, empleado público, provincia de Buenos Aires). Pero en particular, yo no soy una persona de tomarme el día, porque para mí tomarme un día es una cantidad de plata considerable que una pierde. A su vez, yo en un momento pagaba el monotributo y decidí dejar de pagarlo en el sentido de que por ahí una ingresa algo de más y como que están persiguiéndote por un ingreso de más. Digamos el ejemplo mío, cuando son los meses fuertes, que son octubre, noviembre, diciembre, las fiestas y los actos de colación y todo eso, entonces el ingreso es demasiado fuerte para mí. Lo que no significa que sea algo estable, porque, por ejemplo, en temporadas bajas yo lo que hago es tenerlos en una cuenta de ahorro (con interés). Entonces me sirve para la temporada baja. Lo bueno de ser, digamos una persona independiente, es literalmente eso, que tengo flexibilidad en todo. Tengo una hija que tengo que 13 C. Rocha, T. Pavez y E. Solano(2024).“Influenciadores, jovens e política na América Latina”, InternetLab, Brasil. 14 R. Pinheiro-Machado, J. Matheus, W. Alves Silva, P. Petra y J. Penalva(2024).“Mídias sociais como plataformas do trabalho digital: avaliando os impactos sociais, culturais e políticos da migração do mercado de trabalho para o Instagram”, Digital Economy and Extreme Politics, nº 1. 15“De‘mamá luchona’ a‘nenis’: el machismo que estigmatiza a mujeres trabajadoras”(2021). Expansión Política, 7 de marzo, https://politica.expansion.mx/sociedad/2021/03/08/mama-luchona-nenis-el-machismo-que-estigmatiza-a-mujeres-trabajadoras Trabajadores votantes de Milei frente a la narrativa libertaria: entre el emprendedorismo y la sospecha estructural 17 maternar, además. Pero también mi actividad se ve afectada en el sentido, por ejemplo, lo que fue el tiempo de la pandemia. No había manera de hacerla. Y lo que también estoy viendo desde hace, creo, que un año. Sí, creo que más que nada desde octubre del año pasado, es que la gente comenzó a tomar, como explicarte, por ejemplo, se cortan el pelo sola, se tiñen solas como que el trabajo de lo que es estética se vio afectado. Y eso, si no avanzas en otras cosas, como ser ahora en depilación láser. Hay cosas que la gente ya aprendió a hacer sola. Creo que la gente ya no está en una posición de tener que pagarle a alguien para que haga algo que se pueda hacer en la casa(Tríada 5A, mujer, 28 años, peluquera independiente, Salta). La inversión en criptomonedas, las apuestas online y la dedicación al trabajo en el mercado digital, como el trading, reflejan una nueva forma de concebir la generación de ingresos, especialmente entre los más jóvenes. Aunque estas actividades implican mayores riesgos, también se perciben como áreas que requieren mucho estudio y dedicación, y pueden ser realizadas desde la seguridad del hogar. La idea de que es posible usar estrategias y métodos racionalizados—como promueven muchos influencers y“ coaches de la prosperidad”— transmite una percepción de que se trata de actividades relativamente seguras, con algún grado de previsibilidad. Sin embargo, esta racionalidad es acompañada por un fuerte sentimiento de aventura y de una carga de adrenalina que espera, al final,“un golpe de suerte”, o de un“ ethos de apuesta” 16 . Estos dos aspectos, que paradojalmente se muestran aparentemente opuestos, forman el“ ethos inversionista”. Las apuestas online que se han diseminado fuertemente entre los jóvenes en países como Brasil, donde incluso se realizan desde las escuelas a través de celulares 17 , también se incluyen dentro del fenómeno del extractivismo digital. Aunque los entrevistados reconocen su carácter lúdico y el riesgo de adicción, algunos consideran que apostar en línea puede convertirse en un trabajo que exige dedicación y tiempo, ya que los resultados positivos no dependen exclusivamente de la suerte, sino también del estudio y la toma de decisiones estratégicas. Este argumento—que el extractivismo digital demanda conocimiento y estudio, por tanto un ethos inversionista— fue movilizado por nuestros entrevistados al buscar justificar a Milei en el caso del escándalo $LIBRA. Desde la perspectiva de estos trabajadores, el problema no fue la actitud del presidente al usar su cuenta para promocionar la moneda digital, sino de aquellos que de forma ingenua y poco cautelosa invirtieron en un mundo desconocido, cuyas reglas y lenguaje altamente técnico debe saberse antes. Como afirmamos, las estrategias de los entrevistados en relación con el extractivismo digital van desde apostar mínimas cantidades, integrando las ganancias dentro de su esquema general de generación de ingresos para cubrir los gastos mensuales, reinvertir en nuevas apuestas, a diversificar sus“inversiones”; saliendo de las apuestas para ir a la inversión en crypto, por ejemplo. No, la verdad, el que se metió no sabe si dice que es una estafa porque no tiene idea cómo es, la verdad, es un mercado muy grande y uno tiene que saber dónde se está metiendo, si no, no te metas. La mayoría que están, hay muchos que uno le habla sobre ese tema y todos te dicen, no, eso es estafa. Eso es estafa, porque no tiene idea de cómo funciona el ecosistema de las cripto. Lo que hizo el presidente en su momento, no tenía nada que ver, él tuiteó y listo, la gente que entró, entró porque sabía cómo funcionaba y ganaron, yo entré y gané, los otros quedaron clavados, pero porque no tienen ni idea, pero no entré por un tuit de él, yo entré por una información que obtuve y mandó y la hice al toque y cumplí como estaba ahí, era comprar, tener, vender, comprar y vender al toque, antes que se desplome, después vino el desplome (Tríada 2B, varón, 32 años, uberista y operador de crypto, AMBA). 16 C. Rocha, T. Pavez y E. Solano, citado. 17 V. Fajardo(2004).“Tigrinho vai à escola: apostas invadem recreios e salas de aula”, reportaje, 19 de septiembre. Disponible en https://apublica.org/2024/09/tigrinho-vai-a-escola-apostas-invadem-recreios-e-salas-de-aula/ 18 Como que hacíamos un análisis bien detallado de los equipos que estaban por jugar y nos poníamos de acuerdo en apostar y apostamos.[E.: ¿Hacían un estudio?] Sí, un estudio cada uno se encargaba de estudiar por lo menos, bueno, interesante[E.: ¿Pero vale la pena apostar o no?] Sí, sí, sí, si estudias bien porque no es tan solo suerte también tienes que ver cómo están los equipos, cómo están los jugadores y si bueno tenés en cuenta todo eso y apostás y ganás lo que sería plata fácil tanto como ganás así que sí, nosotros siempre cuando teníamos o nos sobraba algún dinero bueno, apostás ¿no?(Tríada 2B, varón, 26 años, trabaja con la familia en un pequeño comercio, Córdoba). Tengo a mi nieto que me dice: abuela, por favor, entrá a este casino; siempre gano plata, él se maneja, tiene 18 años y él siempre tiene plata en el casino virtual desde que entró a ese casino él se viste, se calza, no le pide plata a su madre, se maneja solo. Me dice:“gano más que trabajando”. Porque él estaba trabajando, o sea, sí, tiene sus trabajos, estudia y tiene sus trabajitos dice, pero me juego un ratito al casino y gano plata abuela, estoy de suerte, pero dice, gano y me retiro y ya no sigo jugando(Tríada 6, mujer, 56 años, profesora, Córdoba). En conclusión, el extractivismo digital tiene un fuerte aspecto político. En la actualidad, la intersección entre imaginación, ciencia ficción y política ha sido progresivamente ocupada por la llamada“derecha libertaria”, que impulsa una fantasía tecnoutópica altamente determinista 18 . Como señalamos en nuestro trabajo previo 19 , esta fantasía extiende el mundo digital hacia diversas esferas de la vida social y pública. Un ejemplo emblemático es el caso del bitcoin en El Salvador, promovido por el presidente Nayib Bukele. La criptomoneda movilizó un imaginario modernizante e innovador, con la promesa de resolver una economía en crisis, supuestamente vinculada a la emisión de moneda por parte del Estado a través del Banco Central, usando métodos y criterios estrictamente técnicos 20 . En el contexto brasileño, el excoach y nativo digital Pablo Marçal ganó proyección nacional en las últimas elecciones municipales, destacándose por su presencia en las interacciones digitales frente a otros candidatos. A lo largo de su campaña, perfiles vinculados a casas de apuestas online buscaron asociarse a su imagen para promover sus negocios 21 . La nueva idea de“seguridad personal” del trabajo online La pandemia vino a marcar un punto de inflexión en este proceso de fragmentación y de individuación de los y las trabajadoras cuyos impactos podemos analizar. En primer lugar, porque vino a poner en suspenso el mundo de trabajadores informales y precarios que de pronto se quedó sin ingresos 22 . Por otro lado, porque generalizó la conectividad a través de las redes sociales y las plataformas online, popularizando el recurso y cerrando en parte la“brecha digital” entre los distintos segmentos de la población. El trauma de la pandemia impactó de manera desigual entre los distintos sectores de trabajadoras y trabajadores y habilitó un mundo de nuevas representaciones y subjetividades. En el caso brasileño, por ejemplo, donde la pandemia coincidió con el gobierno de extrema derecha de Jair Bolsonaro, se observó una intensificación del teletrabajo o home-office, incluso entre los empleados del sector público. La pandemia promovió el ethos emprendedor también entre empleados públicos y formales al expandir rutinas tecnológicas de administración del tiempo ligadas al teletrabajo, comúnmente usadas en el sector privado. Estas formas de teletrabajo tienden a diluir las fronteras entre el tiempo de trabajo y el de no trabajo. Paralelamente, emergieron nuevas divisiones entre 18 P. Frase(2020). Quatro futuros: a vida após o capitalismo, Autonomia Literária, San Pablo. 19 Ver, en este sentido, nuestra investigación: E. Solano, P. Romá y T. Pavez(2024). El votante moderado de Milei. Entre la esperanza y el sacrificio, FES Buenos Aires, https://argentina.fes.de/publicaciones.html 20 E. Paraná(2020). Bitcoin: a utopia tecnocrática do dinheiro apolítico. Autonomia Literária, San Pablo. 21“Marçal domina interações na campanha e contas são usadas como trampolim para‘Jogo do Tigrinho’”(2024). O Estado de S. Paulo, 1 de octubre. 22 S. Poy y C. Alfageme(2022).“Trabajadores pobres en tiempos de pandemia(2019-2021)”. En A. Salvia, S. Poy y J. L. Pla(comps.), La sociedad argentina en la pospandemia, Siglo Veintiuno, Buenos Aires, pp. 125-140. Trabajadores votantes de Milei frente a la narrativa libertaria: entre el emprendedorismo y la sospecha estructural 19 quienes tenían el“privilegio” de trabajar desde la seguridad de sus hogares y quienes, especialmente trabajadores informales o por cuenta propia—más ligados al mundo popular—, se vieron obligados a continuar en la calle para poder sobrevivir 23 . Fue entre estos últimos sectores donde el discurso de Bolsonaro contra el confinamiento encontró resonancia. Su insistencia en que la economía y la vida“no podían detenerse” y la oposición al aislamiento captó el apoyo de quienes veían en las restricciones sanitarias una amenaza directa a su sustento cotidiano. En el caso argentino, el discurso contra las medidas restrictivas que el gobierno de Alberto Fernández implementó encontró apoyo entre jóvenes libertarios, votantes de Milei, que se identificaban como trabajadores de aplicaciones como Rappi 24 . De esta manera, puede afirmarse que la pandemia profundizó una división entre aquellos trabajadores con empleos más estables, formales y/o conectados al mundo digital y quienes dependen del trabajo informal, precario y presencial para subsistir, como es el caso de informales, por ejemplo, empleadas domésticas, y trabajadores plataformizados como los repartidores de aplicaciones. Creó un muro entre un“adentro” y un“afuera” que fue utilizado en el discurso de Milei contra el“confinamiento eterno” de Fernández. Entre los entrevistados más jóvenes, se observa el surgimiento de una nueva aspiración en torno a la seguridad, asociada a la posibilidad de trabajar de manera remota desde sus hogares(por ejemplo, como traders). Esta modalidad es percibida más segura y confortable, incluso en comparación con trabajos de aplicaciones como Uber. La calle, especialmente en las grandes ciudades, es vista como un espacio de riesgo: no solo por la violencia, sino también por la exposición a condiciones climáticas extremas, como el calor o el frío intenso, o las lluvias. En el caso particular de las jóvenes entrevistadas que trabajan en plataformas como OnlyFans, la calle representa, además, un entorno hostil desde el punto de vista del acoso, lo que refuerza la percepción de que el trabajo online ofrece un mayor grado de protección personal. [Como chofer de aplicaciones] uno se va a zonas que son, que por ahí uno no la conoce del todo y se maneja más por el GPS que otra cosa y un poco medio arriesgar la vida de uno mismo, pero bueno, no queda otra en ese ámbito. Por eso más que todo me tiro en el otro sentido de ir hablando y estudiar y profundizar en lo que es las criptomonedas. En ese otro sentido, que ahí uno dentro de todo puede manejar, ver horario, estar más cómodo, estar tranquilo en casa y uno maneja ya sus tiempos y va viendo los mercados, los distintos tipos de mercados, entonces ya es otra cosa que salir a la calle(Tríada 2B, varón, 32 años, uberista y operador de crypto, AMBA). Intento estar en zona, eso de la seguridad a mí sí me pasa. Y me dan mucho miedo a veces algunas zonas porque no sabés si te van a robar o no, si va a ser violento o no. Porque en Buenos Aires de por sí son muy violentos los robos, porque manejan armas, o bueno, armas blancas. Así que la idea es como que tomarlo solamente como momento[trabajo Rappi], como para salir, porque sí manejás tus tiempos, pero bueno, a veces para tener más, una entrada mayor, digamos, tenés que dedicarle mucho más tiempo. Entonces, nada, yo espero que... O sea, encima es cansador esta época, ¿no? Por el tema del calor o del frío, de las lluvias.[...] En cambio, si apunto más con mi carrera[como programadora], pienso que va a ser mucho mejor porque puedo hacer homeoffice que no es lo mismo que estar sentado en una oficina detrás de la computadora, que creo que es un poco más tranquilo quizás(Tríada 4B, mujer, 24 años, trabajadora de Rappi, Buenos Aires, opositora). Además, unas dos veces me pasó algo de no sé cómo decirlo, acoso. Primero, cerca de la estación de Flores, que ya se sabe que no es muy bueno el lugar[...]. Para eso, para pasar todo eso, más otras insinuaciones que tuve, prefiero estar acá en mi casa. O sea, como un espacio más seguro (Tríada 13, mujer, 28 años, onlyfanera, independiente, AMBA, opositora). 23 H. Costa(2020).“Entre o‘home office’ e a vida loka: o empreendedorismo popular na pandemia”, Dilemas, Reflexões na pandemia, pp. 1-19. 24 M. Vásquez(2023).“Los rappi de Milei: la juventud militante de la derecha popular”, Anfibia, UNSAM, https://www.revistaanfibia.com/los-rappi-de-milei/. 20 El sueño del tiempo libre y la imaginación más allá de las necesidades Las aspiraciones y los deseos vinculados al tiempo y la libertad han sido conquistados por el imaginario que ofrecen las nuevas formas de trabajo digital y el emprendedorismo. La extrema derecha viene dando la batalla política en el terreno del imaginario, ofreciendo altas dosis de deseos para enfrentar la inercia, las frustraciones y los desencantos de la vida cotidiana, que el propio sistema capitalista genera, usando los medios digitales 25 . Durante mucho tiempo, el trabajo ocupó un lugar central en la construcción de la identidad y del valor social de los individuos, remitiéndolos constantemente al mundo de las necesidades. En las sociedades industrializadas, el llamado“reino de la libertad” se iniciaba donde terminaba el trabajo, cuyo tiempo estaba rígidamente definido por cronogramas predeterminados; después de la jornada laboral, fines de semana, vacaciones y feriados 26 . Sin embargo, paralelamente a los comportamientos del trabajo, el imaginario abre las puertas a necesidades más allá de la estricta supervivencia material 27 . Los sujetos sueñan con una vida mejor, y—en última instancia— con liberarse de la obligación del trabajo remunerado. Esta aspiración se hace evidente en fenómenos sociales como la popularidad de las apuestas en loterías, que encarnan la esperanza de acceder a una existencia desligada de la rutinas, tiempos y las imposiciones del trabajo 28 . En ese sentido, el desarrollo tecnológico incorporó esta necesidad del entretenimiento, de lo lúdico, a favor de la lógica del capital, permitiendo en el siglo XXI, por ejemplo, que el entretenimiento se integrara a las solapas en la pantalla durante el trabajo en línea y a los juegos en el celular. Esto genera ciclos de distracción y de actividad compensatoria que, en última instancia, benefician la productividad general del trabajo 29 . Al mismo tiempo, en el mercado digital un ecosistema de influencers, mentores y coaches promueven narrativas, métodos y testimonios de las ventajas de invertir en el emprendedorismo digital, dejando atrás las aspiraciones al empleo estable, para poder manejar tus tiempos. La idea es que con el propio esfuerzo es posible vivir una vida de riqueza y realización de deseos 30 . En América Latina, los jóvenes ya demuestran el deseo de ser influencers, en detrimento de las carreras tradicionales. En Brasil, por ejemplo, estas expectativas ganaron una dimensión significativa; 75% de los jóvenes tienen deseos de ser influencers, aun cuando algunos reconocen aspectos negativos como la presión psicológica y la autoexplotación 31 . Las ventajas son muy claras para los jóvenes, principalmente respecto de ser su propio jefe, figura que personaliza todos los aspectos abusivos del mundo del trabajo, así como manejar sus tiempos y la posibilidad de ganar dinero con algo que les gusta hacer. En este estudio fue posible observar que entre los más jóvenes había expectativas más allá del sueldo y la supervivencia en relación con el trabajo, aún en un contexto de crisis y de inflación. Bueno, para ser mi primer empleo está bastante bien, me deja tiempo libre y bueno, la verdad que cubre mis gastos y lo justo y necesario. Y bueno, estoy bastante bien. Si bien lo que más me gusta a mí es que me deja esa, entre comillas, libertad de horario para manejarme, para poder llevar, complementar mi vida personal y social con el trabajo(Tríada 2B, varón, 21 años, trabajador de Rappi, AMBA). Reconocen que las generaciones pasadas, sus padres y abuelos, se“sacrificaban” por el trabajo, trabajos que exigían mucha fuerza física o someterse a condiciones pesadas, dejando de lado tiempo para la sociabilidad, el entretenimiento, viajes, entre otras cosas. Además, en el caso de las jóvenes, resaltaron el asedio sexual que sufren de jefes en sus empleos fuera de la plataforma. No quieren ser“esclavos” del trabajo, y anhelan 25 P. Demuru(2024). Política do encanto: extrema direita e fantasias da conspiração, Elefante, San Pablo. 26 P. Frase, citado. 27 J. J. Wunenburger,(2007). O imaginário, Loyola, San Pablo. 28 P. Frase, citado. 29 A. Bown(2021). Política, desejos e videogame: The Playstation Dreamworld, Sesc, San Pablo. 30 R. Pinheiro-Machado et al., citado. 31 C. Rocha, T. Pavez y E. Solano, citado. Trabajadores votantes de Milei frente a la narrativa libertaria: entre el emprendedorismo y la sospecha estructural 21 más libertad. Al mismo tiempo, algunos reconocen que en trabajos plataformizados la dedicación de tiempo es fundamental para reunir más dinero al final de mes, o sea, necesitan dedicarle muchas horas. Otra crítica que aparece entre estos trabajadores y trabajadoras es el porcentaje que de su trabajo se apropian las plataformas, el cual, en algunos casos, llega hasta el 20% de sus ingresos, como es el de las onlyfaneras, o el costo que implica mantener una tienda digital para aquellas que comercian a través de las redes. Existe también una cierta crítica de las más jóvenes generaciones cuando relacionan el desinterés en el trabajo con los planes de los gobiernos peronistas. Y el tener tiempo. Porque siento que trabajo más de lo que estoy en mi casa.[E.: En ese tiempo, ¿qué harías?] Iría al gimnasio. Por ejemplo, hoy justamente estaba analizando, yo ahora empecé la facultad y la facultad, la curso de 8 de la mañana a 1 de la tarde, y de ahí ya tengo que salir a trabajar. Entonces me ponía a pensar, le digo, ¿cómo no hay un gimnasio que abre a las 6 y media de la mañana? Claro. Para yo ocupar esa hora que me está quedando de mañana[...]. Pero para mí es salud mental y salud física(Tríada 1B, mujer, 24 años, esteticista y masajista en un hotel, independiente, AMBA). Yo trabajando[como uberista] a la par de ellos no saco tanto como ellos, pero ellos se sacrifican mucho más, y yo por ahí tan bien no lo veo: ser un esclavo del trabajo. Así que por eso no estoy en lo mismo que ellos[sobre trabajar con inversiones]. Claro, o sea, estar un poco más tranquilo, no andar todo el tiempo ahí, sino más que todo disfrutar. Porque de nada sirve acumular riqueza, que cuando paramos la pata no nos llevamos nada(Tríada 2B, varón, 32 años, trabajador de Uber y operador de crypto, AMBA). Los jóvenes de ahora como que no se enfocan en trabajar, en crear un hábito también de trabajo, donde ellos trabajen, digamos, no sé si en un horario corrido, o de trabajar así donde a ellos les queda más cómodo también, podría ser. En cambio, la gente de antes era así más trabajadora, ellos dejaban de hacer las cosas que les gustaban por trabajar, y bueno, son mucho más trabajadores los de antes que los de ahora(Tríada 2B, varón, 26 años, trabaja con la familia en un pequeño comercio, Córdoba). Hay una gran diferencia entre el pensamiento de un trabajador de hace 10, 15 años o 20 años a la actual. Respecto a mi generación, digamos, hay un cambio evidente en la mentalidad. Yo pienso que antes, es mi percepción, que antes tenían mucho más arraigada la mentalidad del trabajo. La cultura del trabajo. Ah, esa es la palabra que buscaba. Sí, la cultura del trabajo, tenían mucho más interiorizada la cultura del trabajo, y en esta generación, la verdad es que no lo veo tanto, y pienso que antes la gente se sacrificaba mucho por el trabajo(Tríada 2B, varón, 21 años, trabajador de Rappi, AMBA). El caso particular y que muchos buscan es mejor calidad de vida en el sentido de tener un tiempo, mucho más que ganar un salario, obtener un salario que te permita por lo menos tener un nivel de vida con lo que trabajes. Después, tengo como una proyección a una mejor calidad de vida en el sentido más tiempo para implementarlo para uno mismo, para proyectos personales, para ocio y entretenimiento. Eso al menos en mi caso particular fue una de las motivaciones también, que yo decía cuando intentamos con mi compañera trabajar en este proyecto, tener un tiempo que no fuera atado a las estructuras, digamos, cronométricas de una institución, tener nuestros tiempos (Tríada 3B, varón, 40 años, docente y asesor financiero, Corrientes). 22 Proyección de un pasado mítico No debemos olvidar, sin embargo, que estas nuevas identidades laborales se conjugan con las vivencias más tradicionales del trabajador de empresa o establecimiento industrial, quienes se ven a sí mismos como parte de un“eslabón”, parte de un sistema mayor que los entrelaza, una imagen típica del hombre máquina del industrialismo del siglo XX. Esta experiencia, junto con los derechos laborales que la acompañan, hoy es revalorizada por figuras de la nueva derecha global bajo el segundo mandato de Donald Trump, en particular su vicepresidente, J. D. Vance 32 . Es un fenómeno observado también en las derechas europeas como las del Front National y las nuevas formaciones de extrema derecha en Alemania como Alternativa para Alemania(AfD, según sus siglas en alemán), para quienes su público son los actuales o pasados trabajadores industriales 33 . En Estados Unidos estos sectores se autodenominan posliberales y visibilizan discursos contra las corporaciones políticas(élites gobernantes, medios de comunicación, universidades e, incluso, empresas monopólicas) a quienes identifican como causantes de un proceso de desindustrialización y globalización económica que llevó a la disolución de los lazos comunitarios, así como la descomposición social y moral del país. Aunque parezca extraño, estos sectores posliberales confluyen con la secta de los neorreaccionarios, que identifican en el“consumismo orgiástico” del laissez faire un signo de parasitismo social 34 . En este sentido, es necesario apuntar que, aunque la nueva derecha argentina parece inclinarse hacia políticas de libre mercado y fortalecimiento del sector financiero, extractivo y de servicios en detrimento del sector industrial tradicional, que hoy sus aliados estadounidenses buscan reordenar a través de una política comercial agresiva, la figura del trabajador fabril también es interpelada por el universo de las nuevas derechas occidentales. En el terreno nacional, la revitalización mítica de esta figura tiene el límite marcado de la presencia del peronismo que apuntala la imagen tradicional del trabajador de cuello azul con derechos laborales adquiridos y organizado en los sindicatos. Una fuerte nostalgia de restaurar un mundo pasado y perdido de potencia industrial, en el caso de Estados Unidos, o de“granero del mundo”, en el caso de la Argentina, parece alentar las nuevas sensibilidades de sectores que conviven en el universo de las extremas derechas globales. […] Y la responsabilidad sobre todas las cosas no, porque creo que cuando yo estoy trabajando, si uno medio hace alguna cosita mal o medio se desvía de alguna cuestión, en realidad uno tiene alguien que te vuelve a encaminar y podés seguir, ¿no? Y más si vos que trabajás en una empresa, digamos que es todo una cadena de gente que tiene que cumplir su parte, seguramente, uno es un eslabón, cada uno es un eslabón dentro de un motorcito que va girando. Si uno hace su parte, seguramente la otra podrá ensamblar con la otra parte para que esta ruedita gire ¿no? Si uno por eso te digo un poco medio falla en alguna cuestión de esas, seguramente siempre de algún lado te pueden volver a guiar, cosa de que todo se vuelva en carrera, no, porque eso es, sos una parte de un todo(Tríada 2A, varón, 50 años, aceitero, Santa Fe). Claro, quizás yo me vi impulsado a tener o al menos aceptar esa propuesta por las nenas en sí. O sea, yo estaba muy acostumbrado a poner yo a qué hora salía de casa, el precio lo que acordaba. Yo veía distintos lugares donde conseguir los materiales, el tema de los ayudantes, que es muy distinto a hoy por hoy a cumplir el horario y a tener que salir corriendo, el tener que estar ahí temprano, es muy distinto, pero el hecho de la obra social, el camping, la colonia son ciertas 32 Ver el relato autobiográfico que realiza J. D. Vence de su conversión al catolicismo:“Cómo me uní a la resistencia”, https://thelampmagazine.com/blog/how-i-joined-the-resistance 33 E. Didier(2015). Regreso a Reims, Libros del Zorzal, Buenos Aires. 34 P. Stefanoni(2025).“¿Libertad sin democracia? Distopías neorreaccionarias que recorren el mundo”, Nueva Sociedad, n° 315, enero-febrero. Trabajadores votantes de Milei frente a la narrativa libertaria: entre el emprendedorismo y la sospecha estructural 23 cuestiones que uno tiene que poner sobre la mesa, por así decirlo. Y sí, no tengo esa autonomía, quizás de antes de poder yo fijar el precio, por ejemplo, de lo que iba a salir esta instalación. Pero tengo, por otro lado, esa cuestión de días de vacaciones fijo, una planificación más acompañada a la de mi pareja. Y está la obra social, por lo que es lo primordial. O sea, te da otros beneficios que capaz el otro trabajo más autónomo era más difícil[NdE: era gasista autónomo](Tríada 2A, varón, 42 años, trabajador en una fábrica de harina, Santa Fe). El trabajador, el ciudadano y un renovado deseo capitalista El discurso libertario de la extrema derecha en la Argentina se basa en una marcada dualidad entre el trabajador y el ciudadano. En el ámbito de las experiencias laborales y sociales los y las trabajadoras no encuentran representación en su dimensión de clase. En parte, este vacío se explica porque el sindicato se ha retirado de los lugares de trabajo y porque son críticos del accionar de los dirigentes sindicales a los que identifican con intereses corporativos, de“casta” y particulares. Además, porque los partidos y formaciones políticas con las que antiguamente se sentían identificados ya no los representan. En este mundo de carencia de representación, donde las redes ofrecen otro tipo de identificaciones a través de influencers, streamers y referentes que señalan posibilidades y caminos, Javier Milei vino a irrumpir como un catalizador de frustraciones con el statu quo y también de esperanzas en un cambio radical de las condiciones existentes 35 . El proceso de ampliación de la ciudadanía a través de la conquista de derechos reproductivos, de género y diversidades, combinado con políticas sociales inclusivas, como la jubilación universal y la Asignación Universal por Hijo(AUH), caracterizaron las políticas de Estado bajo el kirchnerismo 36 . Frente a ese proceso de ciudadanización democrática pos 2001, que en la Argentina tuvo vaivenes y estuvo atravesado por la experiencia traumática de la inflación y las restricciones al mercado de cambio que implicó el cepo, Javier Milei vino a expresar un fenómeno reaccionario de abierto enfrentamiento con las ideas asociadas al “ establishment progresista” y que enlazó un discurso antipolítico y antiestatal con el proyecto de un capitalismo utópico en el cual el individuo y el mercado son los nuevos ordenadores sociales. Javier Milei ofrecía una serie de soluciones que canalizaron la nueva sensibilidad de los asalariados más identificados como consumidores, pero también como productores de mercancías y servicios. En la síntesis antiestatista que ofrece Javier Milei se combina una dimensión moral, la del individuo frente a un Estado omnipresente que promueve ideologías como la de género y el“garantismo”, entre otras, con una dimensión económica en la cual el Estado es un“parásito” que sobrecarga de impuestos las actividades económicas para redirigir ese“robo” hacia la corporación política 37 . Estos discursos, como decíamos al inicio, convergen con las nuevas sensibilidades de quienes sufrían la pérdida de poder adquisitivo del salario y este mundo de trabajadores plataformizados y emprendedores y emprendedoras de redes sociales, registrados bajo el universo de los monotributistas, quienes se identificaron con parte de esta épica libertaria y refundacional del mileísmo. Convergen y se sincronizan de manera explosiva con el cansancio y estrés económico de estos trabajadores en el marco de una economía estancada, con alta inflación, con control del tipo de cambio y con el sueño de una nueva ciudadanía en la cual una mayor libertad individual junto a una mayor igualdad de mercado garantice un orden más justo. 35 E. Solano, P. Romá y T. Pavez, citado. 36 J. E. Santarcangelo, F. Porta y D. Schteingart(2017).“Un proyecto político con objetivos económicos. Los límites de la estrategia kirchnerista”. En A. Pucciarelli y A. Castellani(comps.), Los años del kirchnerismo: la disputa hegemónica tras la crisis del orden neoliberal, Siglo Veintiuno, Buenos Aires, pp. 99-140. 37 L. D. Fernández(comp.)(2023). Utopía y Mercado. Pasado, presente y futuro de las ideas libertarias, Adriana Hidalgo, Buenos Aires. 24 Fundamentalmente porque conciben que el mercado también son“ellos”. No solo los grandes propietarios de activos y bienes, sino ese sinnúmero de trabajadores y trabajadoras que se autoemplean por medio de plataformas y que ofrecen servicios y productos a través de las redes, todos agrupados bajo el elíptico mundo del“sector privado”. Para articular estas esperanzas de los trabajadores con las políticas efectivas de la gestión del libertarismo, de carácter fuertemente antipopular y proempresarial, el trabajador debe percibirse de manera dual. Por un lado, en su condición de trabajador reconoce que el gobierno no ha mejorado(y en algunos casos ha empeorado relativamente) su situación concreta debido al aumento del costo de impuestos y servicios, los despidos y menores ingresos salariales. Por otro, en su condición de ciudadano se une a otros y otras en la esperanza de que Javier Milei cumpla sus promesas de mayor libertad económica y que esta termine beneficiándolos. Esperaba más. Mi factura de luz pasó de 100.000 a 750.000[NdE: el comercio tiene heladeras]. El ajuste debería ser para la clase alta, no para nosotros(Tríada 4A, varón, comerciante y conductor de Uber, La Rioja). Éramos menos libres aún, así que para mí es eso poder hacer lo que uno quiera, por así decirlo, hacer con su vida, ver en qué manera se va a reubicar el día de mañana para tener un sustento sin alguien detrás siempre o encima pisándote. Y viviendo eso sí, que es lo peor, o sea, de sacar una tajada por impuestos por esto, por lo otro que los mantenga con un aire acondicionado, dos secretarios encerrados ahí mientras afuera todo el mundo o pasas frío o calor para poder tener al fin del día una plata(Tríada 2A, varón, 42 años, trabajador en una fábrica de harina, Santa Fe). Como ciudadanos esperan que la política del actual gobierno, con la que se identifican, cumpla sus promesas y repare una situación vivida como injusta para aquellos que se sustentan a partir del esfuerzo individual que implica la actividad laboral. Aquí el aspecto del contenido“moral”, que en Milei adopta la imagen de la“gente de bien”, cobra relevancia. La dualidad entre quienes viven de su esfuerzo y quienes parasitan el esfuerzo de otros aparece como la fuerza propulsora de un nuevo ordenamiento social. La ciudadanía económica a la que aspiran los trabajadores y trabajadoras implica que se restituya un orden jerárquico que perciben invertido, en el cual quienes viven del esfuerzo individual reciben menos que aquellos que no realizan el esfuerzo que implica el trabajo: cumplir horarios, aceptar rutinas fijadas por el tiempo de trabajo, sacrificar tiempo libre, ocuparse de conseguir insumos para un emprendimiento, crear nuevos productos, estar en las redes y difundir emprendimientos, entre otros. La dimensión antipolítica sincroniza con estas percepciones. La naturalización de la dominación está presente en la creencia de que existe un veredicto social dislocado que resta valor a aquellos elementos básicos que organizan una sociedad capitalista percibida como normal, en la cual se naturalizan los destinos sociales, ser empresario, trabajador, o pobre, y la distribución de la riqueza coincide con las posibilidades que brinda el esfuerzo. Hoy este es mi rol, pero puede cambiar si las cosas se ordenan de acuerdo con estos nuevos mandatos. Te digo porque he trabajado, o sea, he estado en mesas de trabajo donde había gente que manejaba la empresa a niveles altos y a veces las decisiones no pasan por ser solidario o ser empático con el personal, pasa por una cuestión monetaria[…]. Y sí, o sea: son decisiones. Depende de dónde estemos, si nosotros tuviésemos dinero y estaríamos manejando una empresa tampoco nos gustaría perder dinero(Triada 2A, varón, 50 años, aceitero, Santa Fe). Yo creo que no sirve dar muchos planes sociales porque a costillas de algunos se beneficia el resto. Si uno tiene ganas de trabajar o de buscar y salir a buscar un trabajo, creo que cualquiera sea el Gobierno que esté siempre hay trabajo, ya sea formal o informal siempre hubo y siempre hay aquí, paguen mal o bien ya depende de la suerte de uno o de los estudios que uno tenga para conseguir ciertos trabajos, pero siempre hubo trabajo. Siempre, yo creo que para tener dignidad tiene que tener trabajo y saber trabajar porque esperar que el Gobierno te asista con un Trabajadores votantes de Milei frente a la narrativa libertaria: entre el emprendedorismo y la sospecha estructural 25 plan social para subsistir, para mí no(Triada 4A, varón, 48 años, trabajador en una fábrica de empaque agrario, AMBA). Todo este universo de representaciones retroalimenta el fuerte contenido antipolítico y antiestatista del mileísmo. El esfuerzo se contrapone a aquellos sectores—los políticos, los sindicatos, los trabajadores del Estado— para quienes estas reglas no rigen y se ubican por fuera de las jerarquías autorreguladas de la sociedad. Tanto los políticos como los sindicatos son percibidos como aquellos que defienden intereses particulares, a diferencia del empresario que, aunque defiende sus propios intereses, genera una retribución social al crear fuentes de trabajo y su fin social, la ganancia, es un bien legítimo. El segundo elemento que muestra la presencia de una fuerte pulsión hacia un ethos capitalista en los sectores de trabajadores es la idea de que hay una responsabilidad individual en aquellos que viven en los márgenes de la jerarquía social, porque esa existencia carga con una falla: la ausencia de esfuerzo y dignidad. Si la sociedad debe retribuir de manera justa, y esto es de acuerdo con el esfuerzo y el mérito, aquellos que están marginalizados son culpables de su suerte y el Estado, al intentar reparar una situación general, lo que hace es generar una nueva injusticia y una difuminación de esos valores que se perciben como ordenadores de la distribución de la riqueza social. Las ideas progresistas del Estado como reparador a través de la asistencia social son cuestionadas, pero no así la presencia estatal en áreas como la salud y la educación que se identifican como necesarias. Sus esperanzas tienen una fuerte carga nega va : la necesidad de destruir todo aquello que se vive como un obstáculo al desarrollo individual; en este terreno aparecen los impuestos, las regulaciones estatales a la hora de emprender un negocio, pero también los sindicatos y los partidos políticos tradicionales. Incluso para las pequeñas emprendedoras en las redes, en su mayoría mujeres, pagar el monotributo de la categoría más baja representa un gasto imposible de sostener a lo largo del tiempo—por las desigualdades de sus ingresos entre un mes y otro—, o representa algo inservible en un mundo inestable y sin previsibilidad. La idea de un Estado sobredimensionado atado a una visión“recaudatoria” del esfuerzo de los trabajadores y de “parasitismo” de los sindicalistas y políticos sincroniza con estas percepciones. Sí, la mayoría de las chicas lo hace[pagar monotributo] si está facturando arriba de 1000 o 2000 dólares. Esta es la realidad. El resto de la verdad es que nos manejamos así, de a poco vamos usando distintas cuentas para recibir el dinero. En un momento tenía monotributo por mis clases de artes. Esto tenía que ser legal y estaba eso de los aportes y demás. Pero con el tiempo, como que no sé, quizás estos últimos años han sido muy difíciles y como que bueno, en algún momento cuando esté vieja me preocuparé. También como que siempre yo –nací en el 91–, o sea, en una época al menos, nunca vi a mi país mejor. Entonces, como que digo, bueno, la vida es una sola, veremos qué pasa más adelante(Tríada 13, mujer, 35 años, onlyfanera, independiente, Chubut, opositora). Entre las distintas capas de trabajadores—tanto de los tradicionales de fábricas y empresas, como los nuevos trabajadores plataformizados, y tanto entre las generaciones de trabajadores más adultos, como entre aquellos que nacen a la vida laboral en estos nuevos ecosistemas laborales— circula un imaginario que gira en torno de que, al emprender, el trabajador gana auten cidad , puede ser él/ella mismo/a y el esfuerzo invertido implica una retribución acorde. Pero el imaginario de la meritocracia omite las desigualdades sociales y los distintos puntos de partida a la hora de emprender. Al mismo tiempo, algunos entrevistados construyen una narrativa en la que el funcionario público o el trabajador dependiente del Estado aparece como el“negativo” del emprendedor: la mediocridad, el conformismo y el estancamiento se oponen a los valores de la innovación, la creatividad y el espíritu y la inteligencia de adaptación a los nuevos tiempos. Uno de los entrevistados, que trabaja en educación, incluso señaló que son valores y actitudes que deberían ser enseñados en los colegios. 26 En el caso mío, si lo tengo que ver con la parte de emprender, de ser emprendedores, de tener nuestros propios proyectos, que nos va fortaleciendo como decía anteriormente en todo sentido. En cambio, depender de un sueldo del Estado, lo veo muchas veces en gente de provincia, te hace más mediocre el trabajo y como que la gente ya está esperando el sueldo a fin de mes y no quiere progresar en ese sentido. Es como que está estancado en recibir ese sueldo y no avanza (Tríada 3B, varón, 47 años, trabaja en catering y es programador, Neuquén). Y creo que más allá de eso, ser emprendedores también es sumamente importante, porque es como poner en juego nuestra creatividad, la posibilidad de resolución de lo que es el tema económico, el dinero, eso pienso(Triada 3B, varón, 40 años, trabaja en servicios financieros y empresariales, provincia de Buenos Aires). Es la búsqueda de esta inmediatez propia de las formas de identidad que generan las redes sociales, que para algunos analistas ha transformado las antiguas“audiencias” en“el público” activo 38 , lo que permite la disociación entre las distintas esferas o, entre su existencia como trabajadores y su conciencia ciudadana. Esta inmediatez activa exige una representación más pulsional, más identitaria y proyectiva. Los sindicatos y las nuevas formas de representación La dislocación en las relaciones laborales entre los trabajadores formales e informales se explica por cómo estas nuevas subjetividades encuentran cauces de expresión en un ecosistema laboral en el cual los modelos de representación tradicionales están puestos en cuestión. La crisis de la política se extiende a los sindicatos y sus estructuras de representación. Entre los trabajadores y trabajadoras formales que simpatizan con las ideas de la extrema derecha, no hay unanimidad respecto a los sindicatos: sus posturas oscilan entre la aceptación crítica y el rechazo absoluto. Persiste, sin embargo, un piso mínimo de reconocimiento que pasa por la preservación de los derechos laborales adquiridos, especialmente las negociaciones paritarias que actualizan salarios en contextos inflacionarios. También está presente la idea de que el trabajador de manera individual es débil para negociar y que es mejor una representación colectiva. No obstante, la legitimidad sindical hoy se reduce a lo pragmático: fijar aumentos salariales en una economía con moneda inestable y costos de vida crecientes marca un umbral necesario pero limitado. Más allá de los beneficios sociales del empleo formal, la representación gremial aparece desgastada en su dimensión política. O sea, es la plata que nosotros le damos y simplemente las retribuciones son meros, no sé, administradores. Ellos viven gracias a nuestros aportes. Comparando dentro de lo que te saca, sinceramente, no es nada totalmente justo. Bueno yo respeto a los sindicatos, por ahí comparto un poco algunas de las ideas de C. de que no deberían de existir los sindicatos, pero sí los considero útil, útiles en la Argentina. Bueno, es verdad que tenés a los Moyano padre e hijo, que los dos habrán choreado tanta guita que bueno, que las cosas están como están y que los sindicatos son inservibles, son simplemente como armas políticas, por así decirlo. Pero sí pienso, aun así, deberían existir, que deberían poder manejarse mejor. Los sindicatos, para mí, nacen justamente por una necesidad. Nacieron en las revoluciones industriales, donde a uno le contaron sobre todo los abusos que tenían los empresarios con los trabajadores y ante un Estado que no hacía nada(Tríada 2A, varón, 31 años, trabajador en taller mecánico, CABA). 38 M. Gurri(2023). La rebelión del público. La crisis de autoridad en el nuevo milenio, Adriana Hidalgo, Buenos Aires. El autor, un exanalista comunicacional de la CIA, desarrolla esta idea al describir cómo las manipulaciones de la agencia, a través de las redes sociales, decantaron en nuevas formas de representación y protestas políticas. Trabajadores votantes de Milei frente a la narrativa libertaria: entre el emprendedorismo y la sospecha estructural 27 En este espacio se abre una politización receptiva de los imaginarios de la derecha que se nutre de cierta ingenuidad sobre el alcance reaccionario de las políticas contra el Estado social: se niega la posibilidad de que esos derechos adquiridos sean desmantelados, de manera parcial o total. Aunque el gobierno incluya en sus políticas la reforma laboral, muchos descartan esa posibilidad con un“eso no va a pasar”. Y en caso de que pasara, la reforma que proponen es aquella que ellos ambicionan y que apunta a dos reclamos con los que coinciden y que son usados para esta politización por derecha de los trabajadores. Por un lado, la posibilidad de traspasar los aportes de la obra social sindical a una prepaga, algo que el gobierno propuso como parte de su paquete de reformas al asumir. Por otro, que el descuento de la cuota sindical sea voluntario. Esos cambios se perciben deseables en abstracto, es decir separados del vínculo con medidas más profundas y estructurales como la flexibilización del régimen de despidos e indemnizaciones, la ampliación del periodo de prueba, cambios en el régimen de aportes previsionales, entre otros. En este escenario, la ambición de los y las trabajadoras es mejorar las condiciones de los nuevos trabajadores que se incorporan a las empresas, sin cuestionar el marco estructural. El desgaste de la representación sindical presenta matices según la rama económica, la región y el tipo de empresa(industrial/de servicios, pública/privada). Sin embargo, la fractura en la relación representante/representado aparece como transversal. Esta crisis práctica nace de la brecha entre las estructuras sindicales tradicionales—arraigadas en un entramado institucional histórico— y las expectativas de los trabajadores y trabajadoras, que cuestionan tanto los modos de representación como el estilo ejercido. Entre los jóvenes, prima la lógica de la inmediatez asociada a las redes sociales, y exigen transparencia en la gestión de reclamos y respuestas ágiles. Sí, está buena la organización, que se junten e intenten pelear por sus derechos, pero hoy en día están todos los sindicatos transformados, no pelean por el trabajador pelean para ellos, hay que arreglar algo con ellos. Se acercan, por ejemplo, en el anterior trabajo que estaba, nosotros le teníamos que pagar al gremio y si no le pagamos nos mandaban y nos extorsionaban y te paraban. Directamente nos paraban en el local donde estábamos trabajando, nos paraban y cuando nosotros le exigimos algo que veíamos como injusticia y pedíamos ayuda al gremio, ellos venían, subían, hablaban con el jefe, les pagaba el jefe y seguía todo igual y nosotros no veíamos nada y ellos se arreglaban con los que estaban arriba. Por eso mucho no concuerdo con un sindicato en ese tiempo. Sí me acuerdo que peleé y dije que me sacaran, yo no quería estar afiliado, no quiero estar afiliado(Tríada 2B, varón, 32 años, trabajador de Uber y operador de crypto, AMBA). La crítica central radica en la opacidad de los procesos, en un contexto de hiperinformación, las demandas elevadas desde asambleas o reuniones en planta se diluyen en un laberinto burocrático, volviéndose inaccesibles para quienes se encuentran en la base. Este desfase genera un escepticismo activo, aunque hay receptividad hacia la participación en instancias colectivas, persiste la desconfianza hacia los mecanismos de mediación. Y cuando un sindicalista que se supone que te tiene que apoyar o que fuiste y te comiste las reuniones y te comiste la asamblea y te comiste toda esa cuestión y perdiste un montón de tu tiempo para que se respete determinado pliego o cosa y después el tipo se va con todo lo que escribiste, con todo lo que fingió que te escuchó y vuelve y te trae firmado todo lo que dijiste que no querías(Triada 1A, varón, 29 años, trabajador universitario, Jujuy). Este sentimiento genera con el vínculo sindical y adquiere distintas dimensiones. Una dimensión es la brecha generacional y la demanda de inmediatez. Es una demanda de cambios en el tipo de representación, sobre todo, de parte de los más jóvenes. Aquí, la necesidad de una interacción a través de canales más dinámicos y constantes para construir una identidad colectiva aparece como necesidad. 28 Sin embargo, los liderazgos sindicales son percibidos como envejecidos en forma y discurso, lo que profundiza la desconexión con estas expectativas de construcción colectiva. Otra dimensión es que el vínculo entre el representante y el representado tiene un carácter utilitario. Los sindicatos son valorados por resolver y gestionar necesidades individuales de sus integrantes, como una gestión en la obra social ante problemas de salud de un familiar o un acuerdo entre los trabajadores para cubrir horarios de trabajo, entre otras. Y si bien estos elementos son valorados por los trabajadores y trabajadoras, su intervención se critica por limitarse a lo estrictamente instrumental. La desconfianza surge cuando la presencia de los sindicatos parece activarse solo al verse afectados sus propios intereses (económicos o políticos), generando la idea de un activismo selectivo. El carácter utilitario también es criticado, ante la percepción de que el sindicato produce un“simulacro” de participación. En fábricas o dependencias estatales, las asambleas suelen convertirse en rituales que son percibidos vacíos de autenticidad. Los representantes“bajan” ocasionalmente—en un teatro de escucha—, pero los trabajadores y trabajadoras interpretan estas acciones como gestos desconectados de soluciones reales. La paradoja radica en que, aunque participan en estos espacios, lo hacen desde el escepticismo performativo: actúan como si creyeran, conscientes de que el sistema beneficia más al aparato sindical que a la base. El desgaste sindical trasciende a los trabajadores formales, evidenciándose en los límites para organizar a los nuevos plataformizados. Aunque existen intentos de sindicalización—como los impulsados por el Sindicato de Informáticos, o AMAR, que asesora a creadoras de OnlyFans—, predomina un escepticismo activo entre estos trabajadores. Incluso iniciativas regulatorias, como las impulsadas por la Legislatura bonaerense 39 , chocan con la resistencia a estas estructuras tradicionales. Entre las y los trabajadores que simpatizan con Milei, la demanda apunta a que exigen representaciones más inmediatas y pulsionales. Esta exigencia implica, entre otros factores: ∙ Acortar distancias materiales y simbólicas: no solo en intereses económicos, como se señaló, sino en el tiempo y espacio compartido con la base. ∙ Evitar la autonomización gremial: cuando“la vida del sindicato se le escapa al trabajador” surgen demandas por estructuras más pequeñas(circunscriptas a una empresa o región) y menos burocratizadas(más listas compitiendo), percibidas como genuinas. ∙ Incorporar nuevas identidades laborales: el pluriempleo y el emprendedorismo—centrales para estos trabajadores— son ignorados o vistos como contradictorios por los sindicatos tradicionales. En los jóvenes, esto genera una escisión identitaria: su proyecto de vida emprendedor se construye al margen—no en diálogo— con el gremialismo. La solución propuesta radica en una cercanía auténtica, que trascienda la mera presencia física en el lugar de trabajo. Los sindicatos deben analizar, dialogar e integrar las nuevas mentalidades que tienden a construir identidades más flexibles y horizontales. Incorporar mecanismos de representación dinámicos, capaces de absorber demandas híbridas como las propias del empleo formal, pero también las del emprendimiento. Por último, apostar a una mayor transparencia operativa para recuperar confianza en un contexto donde“lo colectivo” se está redefiniendo. 39 En los meses de abril y mayo de 2023 la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires debatió un proyecto de ley para regular la actividad de los repartidores. Este proyecto pretendía crear un registro de trabajadores y de instrumentos de trabajo(bicicleta, moto, auto, etc.). La medida no prosperó por la resistencia de la oposición(“Cómo funciona el lobby de Rappi contra el proyecto bonaerense que busca regular la actividad: dinero para marchar y nexos con la oposición”, Tiempo Argentino, 12/5/2023, https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/rappi-lobby-dinero-oposicion/). Trabajadores votantes de Milei frente a la narrativa libertaria: entre el emprendedorismo y la sospecha estructural 29 Hay que volver a las bases, básicamente. Volver a la década de principios del siglo XX, por ahí. O sea, sindicatos más pequeños de oficio. No sindicatos generales, no grandes sindicatos, sino sindicatos más ligados a los territorios o a los socios. No salir de ahí porque son mucho más controlables(Tríada 3A, varón, 45 años, trabajador en empresa constructora, Avellaneda). La sospecha estructural: los empresarios como“héroes” En su primer discurso ante el Foro de Davos(enero de 2024), Javier Milei presentó al Estado como un “parásito” a erradicar y a los empresarios como los“héroes” de la historia. Según su relato, el progreso social sería resultado exclusivo de estos“benefactores” cuyo interés económico—afirmó— ha impulsado a la humanidad y sacado de la pobreza a millones. Esta retórica libertaria radical entra en contradicción con la visión de los trabajadores y trabajadoras que simpatizan con el presidente porque en ellos prima el escepticismo y la desconfianza hacia la glorificación del empresariado. En este sentido, la desconfianza ante la concentración de riqueza se alinea más con una cosmovisión populista y clasista que con el individualismo libertario. Paul Ricoeur, desde el campo de la hermenéutica, identificaba en la sospecha una actitud crítica hacia los significados aparentes, las ideologías y las estructuras de poder que subyacen a los discursos y las creencias. La sospecha no es solo desconfianza, actitud que también está presente, sino una herramienta para develar lo oculto, lo reprimido o lo distorsionado de ciertas narrativas y prácticas sociales 40 . Si bien en nuestro caso no se trata de cuerpos teóricos, sino de las representaciones de trabajadores y trabajadoras que emergen de su experiencia cotidiana, podemos identificar la presencia de una actitud de sospecha frente a los empresarios vinculada a la propia situación estructural de subalternidad. Por eso denominamos este sentimiento como sospecha estructural. Entre los trabajadores la sospecha estructural aparece como una actitud muy presente en sus discursos. Uno de los imaginarios que activan este rechazo a identificar a los empresarios como héroes es la del trabajador colectivo, muy presente entre los de la industria, que proyecta la idea de trabajador como“engranaje”. El empresario es uno más dentro del mecanismo productivo, uno importante y jerárquico, sin duda, pero que no podría existir sin el trabajo obrero. Entre estos actores sociales también es necesario imponer un“equilibro”, ya que son fuerzas disímiles. El Estado es aquel que puede equilibrarlas. Son discursos que entran en tensión con la marcada impronta libertaria del presidente. Está mal porque en realidad los que trabajan, bueno, son los obreros. Y bueno, como estoy llenando los bolsillos a ellos y una no tiene muchos beneficios. Los trabajadores no tenemos, ¿no?, no los ponen en blanco, no tenemos todos los derechos que un trabajador tiene que tener. No se cumple con eso de parte de ellos, quieren generar, producir dinero para ellos, pero no a los trabajadores no le dan, digamos los derechos de un trabajador de ganar bien las vacaciones. Se olvidan de ello. Sí, me parece mal gusto que diga eso[que los empresarios son héroes], siendo que en la Argentina no hay mucho trabajo y mucha gente buscando trabajo. Y los que te dan trabajo te pagan muy poco. Dar gracias para trabajar muchas horas para pagarte muy poco dinero. O sea, no se benefician en nada de ellos, pero los únicos que se benefician son empresarios a costa de las personas que, bueno, necesitan dinero ahí y trabajan porque lo necesitan, a pesar de que no es el que deberían pagarle. Si no me parece mal, pero no ve a la gente que necesita, solo ve y piensa en el dinero a lo grande, pero en la gente que, los pobres como nosotros, no, no piensa en eso(Tríada 5A, mujer, 38 años, empleada en una pizzería, Entre Ríos). 40 P. Ricoeur(2004). Freud: una interpretación de la cultura, Siglo Veintiuno, México. 30 Bueno, no necesariamente un emprendedor es un empresario y viceversa. O sea, vos podés, bueno, ser empresario y emprendedor como Galperin. Pero de acá a que sean héroes, no, no lo veo porque al fin y al cabo ¿qué es la empresa como tal? Es, como se llama, persona jurídica, sí, no física. Porque al fin y al cabo esa persona jurídica está formada por absolutamente todos, no por una sola cabeza. Entonces a quién llamamos héroes, ¿no? Cada cual busca su lucro personal y logra beneficios para otros, perfecto. Pero hasta ahí. Yo creo que Galperin fue un emprendedor, un soñador que logró crecer e hizo todo el imperio que logró hacer. Pero hasta ahí, héroe no (Tríada 3A, varón, 45 años, herrero independiente, CABA). La conclusión es que estos imaginarios ponen en tensión las narrativas de la exaltación libertaria del mérito individual contrapuesta a la ética colectivista del trabajo compartido, donde la sospecha obrera actúa como dique ante lo que es percibido como un revisionismo histórico peligroso en el que un solo actor es el hacedor del progreso. La irrupción de los empresarios en política no es un fenómeno nuevo. La participación de empresarios en la política argentina tampoco. Durante la presidencia de Mauricio Macri(2015-2019), por ejemplo, se popularizó la narrativa de que un líder con éxito en los negocios—y, por tanto, con riqueza acumulada— sería inmune a la corrupción. Este relato contrastaba con la imagen del kirchnerismo, asociado a prácticas corruptas y a una dirigencia surgida de sectores medios y populares, cuyas“aspiraciones” económicas se interpretaban como motores de desvíos éticos. El mandato de Macri coincidió con el primero de Donald Trump en Estados Unidos. Ambos encarnaban el arquetipo del empresario-político: estaban cargados de una imagen de creatividad y voluntad propia de los hombres de negocios, además del glamour que otorga el dinero 41 . Sin embargo, el fracaso del macrismo —tanto en lo económico(recesión y deuda con el FMI) como en lo político(desgaste de su coalición)— erosionó este imaginario en la Argentina, abriendo paso a un nuevo tipo de liderazgo: el surgido de las redes sociales y los paneles televisivos. En este vacío emergió Javier Milei, un líder que, a diferencia de Macri o de Trump, no proviene de las élites empresariales. Su imagen se construye como la del“hombre gris”: un outsider profesionalmente fracasado y socialmente marginal que, paradójicamente, promete un“nuevo orden” económico supuestamente alineado con los intereses del“ciudadano común”. Esta retórica conecta con el clasismo populista de amplios sectores trabajadores, quienes, pese a su desconfianza hacia las élites, encuentran en Milei un crítico del establishment. Pero en un país tan sucio como el nuestro, la verdad que a mí me genera mucha, mucha, mucha desconfianza, por así decirlo. Ellos tienen sus negocios en otros lados y está bien que eso pase. No, no, yo no me voy a oponer a eso porque es plata. Pero en Argentina, por plata, baila el mono. Y no, no creo que quizá le haga mucho bien. Creo que es mejor cuando son políticos que no vienen quizás de esos mundos que no han tenido quizás tanta impunidad, por así decirlo, como pasa cuando ya tienen tanta plata(Tríada 2, varón, 50 años, aceitero, Santa Fe). Aunque Milei no es un empresario, su discurso celebra el ultracapitalismo, amalgamando figuras como Trump y Elon Musk. En el caso de Musk, es presentado como un tecnoempresario, un disruptor mediático que opera simultáneamente en redes sociales, en política y en negocios, encarnando una derecha alternativa global que desdibuja fronteras entre lo público y lo privado 42 . Más allá de que haya sido expulsado de la Administración Trump, su influencia política se afinca en este carácter híbrido. 41 M. E. Casullo(2019). ¿Por qué funciona el populismo? El discurso que sabe construir explicaciones convincentes de un mundo en crisis. Siglo Veintiuno, Buenos Aires, p. 132. 42 A. Mhalla(2022).“Musk3T. ¿Una economía de la posverdad”, Nueva Sociedad, n° 302, noviembre-diciembre, https://nuso.org/articulo/302-musk-3T/ Trabajadores votantes de Milei frente a la narrativa libertaria: entre el emprendedorismo y la sospecha estructural 31 Marcos Galperin, fundador de Mercado Libre y Mercado Pago, emerge como una figura comparable a Elon Musk en la Argentina. Heredero de una familia empresarial, ha sabido innovar en el ecosistema de startups, posicionándose entre las personas más ricas del país. Sin embargo, su trayectoria no está exenta de polémicas, especialmente por el impacto de Mercado Pago en los sectores populares. Por un lado, se destaca su rol en la inclusión financiera al facilitar transacciones virtuales para la venta callejera y mercados informales, dinamizando precisamente este ecosistema de emprendedores y las economías locales. Por otro, se critican los beneficios fiscales obtenidos por la empresa, percibidos como privilegios que erosionan lo público y compiten deslealmente con sectores formales(por ejemplo, los bancos tradicionales). La imagen de Galperin se ha tensionado aún más por sus declaraciones en redes sociales, alineadas con ideas de extrema derecha. Su estilo comunicativo—compulsivo y, en ocasiones, agresivo— se ha dirigido contra periodistas y actores políticos asociados al“ establishment progresista”, replicando patrones de la derecha alternativa global. Entre trabajadores y trabajadoras prevalece un escepticismo estructural hacia estas élites empresarias. Los empresarios, junto a políticos y sindicalistas, son vistos como una“corporación de intereses” que instrumentaliza el poder en su beneficio. Este recelo se extiende incluso a los propietarios de plataformas digitales. Aunque las y los usuarios dependen de ellas para trabajar o ampliar negocios, se percibe que los dueños extraen la mayor renta de estas interacciones, profundizando asimetrías. Este malestar generalizado choca con la utopía libertaria de Javier Milei, en la cual los grandes empresarios son glorificados como motores del progreso y el bienestar social. La contradicción expone una fractura: ¿cómo conciliar la retórica proempresarial con la desconfianza hacia quienes concentran el poder económico? No sé hasta qué punto esto no tiene algo que ver con la política, porque yo lo que estuve notando en este último tiempo, sobre todo con Galperin, que, por ejemplo, las prestaciones de la ANSeS, que reciben las tarjetas Alimentar, las tarjetas, como se dice, y las asignaciones familiares, todas estas cosas, por ejemplo, ahora pueden cobrarla a través de Mercado Libre (Tríada 5A, mujer, X años, peluquera independiente, online y en un salón, Salta). A mí me duele un montón la suma que se quedan, porque se queda con el 20% de cada una de tus ventas. Entonces, hoy justo estaba viendo las estadísticas de mi ingreso bruto y mi ingreso real y eran como no sé…, 260 dólares que se estaba quedando en ley y siempre que veo las estadísticas me indignan, pero bueno es preferible a trabajar con un viejo de mierda, digo tipo con un jefe infumable(Tríada 13, mujer, 28 años, onlyfanera, AMBA, opositora). Por ejemplo, nadie va a pensar que un docente es un buen inversor o que tiene conocimiento de finanzas ¿no? O sea, son imaginarios que van pasando en nuestra sociedad y que lo que está de moda ahora es ser empresario. Es eso, es como ser el influencer, el empresario de sí mismo. Entonces yo manejo, administro mi imagen, la convierto, hago marketing de mí mismo, de mi persona. Cuando yo tomo cursos por esto del puntaje docente, todos te dicen“la inversión”. Antes hablabas de arancel del costo del curso, ahora todo es inversión. Entonces qué tienes que pagar, porque estás invirtiendo en tu formación, estás invirtiendo en vos mismo entonces, ya tenés la mirada económica sobre algo que era una formación para el trabajo. Sí, pero también una formación en tu profesión es un crecimiento personal. Ahora todo es inversión. ¿Entonces vos también invertís en vos? Yo pagué tanto curso, invertí tanto dinero en mí. Mirá que no lo hace el trabajo, no invierte en mí, el empleador no invierte en mí. Soy yo la que invierte en mí misma para darle mejor, mejor laburo, diríamos a mi empleador(Tríada 1A, mujer, 40 años, maestra, Salta). 32 Primeras conclusiones El análisis de las transformaciones en las identidades laborales en la Argentina del siglo XXI revela una compleja sincronía entre las políticas de un capitalismo extremo, encarnado en el proyecto libertario de Javier Milei, y las nuevas identidades emergentes en un mercado laboral fragmentado, donde conviven empleos formales e informales, plataformizados y emprendedores de las redes sociales. La erosión del trabajo estable, la precarización generalizada, la pérdida de poder adquisitivo del salario y los ingresos y el auge del emprendedorismo han reconfigurado las identidades y aspiraciones de los trabajadores, alimentando discursos que idealizan la autonomía individual mientras ocultan las desigualdades estructurales. La figura del precariado –caracterizada por la inestabilidad, la flexibilidad forzada y la desprotección social– se resignifica en un contexto donde la plataformización y el ethos inversionista prometen emancipación, pero reproducen nuevas formas de explotación. Los trabajadores, especialmente los jóvenes, ven en el mundo digital una vía para escapar de jerarquías laborales tradicionales, aunque esta“libertad” a menudo los sumerge en ciclos de autoexplotación y dependencia de algoritmos corporativos. La retórica libertaria de Milei capitaliza este imaginario, vinculando la meritocracia individual con un proyecto político que desmantela derechos colectivos y naturaliza la desigualdad. Paradójicamente, mientras se exalta al empresario como“héroe” y se demoniza al Estado, persiste una sospecha estructural hacia las élites económicas, evidenciando la tensión entre el relato antipolítico y la experiencia cotidiana de subalternidad. Los sindicatos, por su parte, enfrentan una crisis de legitimidad al producirse una politización de sus bases canalizada por los discursos de la nueva derecha. Los trabajadores y trabajadoras que simpatizan con las ideas de Milei señalan que los sindicatos no se adaptan a las demandas de transparencia e inmediatez de las nuevas generaciones, lo que debilita la resistencia organizada frente a las reformas contra los derechos laborales. El futuro del trabajo en la Argentina se debate entre la nostalgia de un pasado idealizado y la seducción de un capitalismo digital que fragmenta comunidades laborales. La desafiliación de lo colectivo y la mercantilización de la vida cotidiana plantean riesgos profundos: la naturalización de un orden en el cual la supervivencia depende de la adaptación individual a un mercado desregulado. Estos discursos, que en parte sincronizan con las representaciones de estos trabajadores y trabajadoras, plantean también límites al discurso del capitalismo extremo que el propio gobierno trata de mitigar. Entre lo importante está la idea de que las políticas de desregulación laboral y económica los benefician fundamentalmente a ellos. La percepción, como vimos, es otra. Aparece así una marcada división entre ciudadano y trabajador. Como ciudadanos se sienten representados por la idea de un capitalismo“normal” en que el esfuerzo implique una retribución justa de dinero y acceso al consumo. Como trabajadores experimentan que su situación no ha mejorado o, incluso, ha empeorado, dentro de una evolución en la cual siempre han tenido que trabajar y esforzarse para alcanzar sus metas y el sacrificio actual se percibe como redituable a futuro. En esta encrucijada, también emerge la urgencia de reinventar formas de solidaridad y representación que articulen las luchas de las y los trabajadores, reconozcan la diversidad laboral actual y confronten las fantasías tecnoutópicas de una derecha global que, bajo promesas de libertad, profundiza la exclusión. La tarea crítica radica en desmontar las ilusiones del capitalismo extremo mientras se construyen alternativas que resignifiquen el trabajo como espacio de nuevos derechos urbanos, laborales y sociales que permitan la humanización de las grandes mayorías. Primeras conclusiones 33 AUTORES Esther Solano. Doctora en Sociología, docente de la Universidad Federal de San Pablo. Pablo Romá. Licenciado en Sociología, docente de la Universidad de Buenos Aires y director de Circuitos Consultora. Cecilia Feijoo. Socióloga, magíster en Ciencias Sociales, docente de la Universidad de Buenos Aires. Thais Pavez. Doctora en Ciencias Políticas, investigadora del Centro de Estudios de los Derechos y la Ciudadanía, Universidad de San Pablo. EDITOR Fundación Friedrich Ebert Marcelo T. de Alvear 883| 4º Piso(C1058AAK) Buenos Aires – Argentina Responsable Mónica Sladogna Directora de Proyecto FES – Argentina Monica.Sladogna@fes.de Equipo editorial Mariela Ventos| ildefonso Pereyra| Irene Domínguez Mariela.Ventos@fes.de Ilustración Ariana Jenik ISBN: 978-987-4439-93-2 La Fundación Friedrich Ebert es una institución alemana sin fines de lucro creada en 1925. Debe su nombre a Friedrich Ebert, el primer presidente elegido democráticamente, y está comprometida con el ideario de la democracia social. Realiza actividades en Alemania y en el exterior a través de programas de formación política y cooperación internacional. La FES tiene 18 oficinas en América Latina y organiza actividades en Cuba, y Paraguay, que cuentan con la asistencia de las representaciones en los países vecinos. El uso comercial de todos los materiales editados y publicados por la Friedrich-Ebert-Stiftung(FES) está prohibido sin previa autorización escrita de la FES. Las opiniones expresadas en esta publicación no representan necesariamente los puntos de vista de la Friedrich-Ebert-Stiftung. La experiencia de poder de la nueva extrema derecha en un país exponente del capitalismo periférico como la Argentina es un fenómeno dinámico que sincroniza expectativas y deseos, pero también genera tensiones y contradicciones. Entenderlo en toda su complejidad desde una mirada no reduccionista es el primer paso para participar en la presente batalla por el imaginario colectivo; y para enfrentarlo hay que defender las posiciones conquistadas y aventurarse a interpelar la nueva realidad que viven los trabajadores y trabajadoras para comenzar a construir referencias comunes que apunten a fortalecer una salida colectiva. Puede encontrar más información sobre este tema ingresando a: https://argentina.fes.de