CEASTTEUGDOIROY Vânia Ribeiro, Lyda Fernanda Forero, Nora Sagastume, Tahira Vargas García y Melina Vázquez Septiembre 2025 Las juventudes en el sindicalismo de América Latina y el Caribe Mapeo sobre experiencias de participación , illustration, Title photo r area icon or colou Friedrich-Ebert-Stiftung Centro Regional Sindical Gral. Arturo Baliñas 1145, Piso 8 Montevideo, Uruguay Responsables Dörte Wollrad, Directora Viviana Barreto, Directora de Proyectos Aníbal Peluffo, Director de Proyectos Coordinación de publicaciones Ana Paula García Erramuspe Edición y corrección Laura Zavala Diseño y diagramación Cooperativa de comunicación SUBTE ISBN: 978-9915-9833-1-8 Más información: ↗ www.sindical.fes.de Contacto: sindical@fes.de Confederación Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de las Américas Secretariado Ejecutivo de la CSA Fred Redmond, Presidente Francisca Jiménez, Presidenta Adjunta Toni Moore, Presidenta Adjunta Siobhán Vipond, Presidenta Adjunta Rafael Freire Neto, Secretario General Cícero Pereira da Silva, Secretario de Formación y Educación Sindical Kaira Reece, Secretaria de Desarrollo Sustentable Nallely Domínguez, Secretaria de Políticas Sociales Marcelo Di Stefano, Secretario de Fortalecimiento y Organización Sindical Todos los derechos reservados© 2025, Confederación Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de las Américas Buenos Aires 404/406, CP 11000, Montevideo, Uruguay, ↗ www.csa-csi.org La Fundación Friedrich Ebert (FES) fue creada en 1925, y es la fundación política más antigua de Alemania. Es una institución privada y de utilidad pública, comprometida con el ideario de la democracia social. La fundación debe su nombre a Friedrich Ebert, primer presidente alemán democráticamente elegido, y da continuidad a su legado de hacer efectivas la libertad, la solidaridad y la justicia social. Cumple esa tarea en Alemania y en el exterior en sus programas de formación política y de cooperación internacional, así como en el apoyo a becarios y el fomento de la investigación. El Centro Regional Sindical tiene como objetivo principal trabajar junto al movimiento sindical en América Latina y el Caribe y, de esa forma, contribuir a fortalecer su capacidad de diseñar propuestas y estrategias para enfrentar los múltiples desafíos a nivel nacional, regional y global. El uso comercial de todos los materiales editados y publicados por la Friedrich-Ebert-Stiftung(FES) está prohibido sin previa autorización escrita de la FES. Las opiniones expresadas en esta publicación no representan necesariamente las de la Friedrich-Ebert-Stiftung o las de la organización para la que trabajan los/as autores/as o las de las entidades que auspiciaron la investigación. La Confederación Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de las Américas(CSA) es la expresión sindical regional más importante del continente americano. Fundada el 27 de marzo de 2008 en la Ciudad de Panamá, afilia a 53 organizaciones nacionales de 21 países, que representan a 55 millones de trabajadores y trabajadoras. La CSA es la organización regional de la Confederación Sindical Internacional(CSI). Vânia Ribeiro, Lyda Fernanda Forero, Nora Sagastume, Tahira Vargas García y Melina Vázquez Septiembre 2025 Las juventudes en el sindicalismo de América Latina y el Caribe Mapeo sobre experiencias de participación Índice 1. Introducción...................................................... 4 2. Objetivos del mapeo............................................... 5 3. Metodología...................................................... 6 3.1. Recolección de datos........................................... 6 3.2. Alcance y limitaciones del mapeo................................ 6 4. Perfil sociodemográfico de las juventudes mapeadas.................... 8 4.1. Características demográficas(género, edad, nivel educativo).......... 8 4.2. Sectores laborales............................................. 9 5. Juventudes en el sindicalismo...................................... 10 5.1. Importancia de la participación de las juventudes en el sindicalismo... 10 5.2. Estudio FES“Juventudes: Asignatura pendiente”................... 11 6. Contexto y antecedentes........................................... 12 6.1. Evolución de la participación de las juventudes en el sindicalismo..... 12 6.2. Juventud sindical y movimientos sociales......................... 12 6.3. 1.° Encuentro de la Juventud Trabajadora de las Américas y contribuciones clave de la CSA.................................... 13 6.4. Contribuciones clave de la CSA................................. 13 7. Mapeo de experiencias de participación.............................. 15 7.1. Canales de integración y acercamiento al sindicato................. 15 7.2. Motivaciones y expectativas de las juventudes..................... 16 7.3. Porcentaje de jóvenes afiliados/as a la central sindical.............. 17 7.4. Beneficios percibidos de la afiliación sindical...................... 17 7.5. Razones principales para participar en el sindicalismo............... 17 7.6. Iniciativas de las juventudes en el movimiento sindical.............. 18 7.7. Género e identidades jóvenes en el sindicalismo................... 18 2 Centro Regional Sindical en América Latina y el Caribe 8. Juventudes en posiciones de liderazgo en el sindicalismo................ 21 9. Barreras y desafíos................................................ 22 9.1. Obstáculos internos: políticas y prácticas sindicales que limitan la participación de las juventudes................................... 22 9.2. Obstáculos externos: contexto sociopolítico y económico, prácticas antisindicales y criminalización............................. 23 10. Oportunidades y claves para el cambio.............................. 25 11. Fortalecimiento y transformación sindical............................ 27 11.1. Perspectivas de la juventud para el fortalecimiento y la transformación sindical en las Américas........................................... 27 11.2. Innovaciones y cambios organizativos impulsados por jóvenes...... 27 11.3. Algunas voces de las juventudes entrevistadas.................... 28 12. Reflexiones finales: Juventudes sindicalistas, presentes y protagonistas de la transformación social........................................ 29 13. Propuestas de seguimiento y continuidad del mapeo.................. 30 Referencias bibliográficas............................................ 31 Las juventudes en el sindicalismo de América Latina y el Caribe 3 1. Introducción El presente mapeo surge de una serie de interrogantes fundamentales que interpelan el devenir del sindicalismo en nuestra región. Nos preguntamos: ¿Cómo se vinculan las juventudes con las organizaciones sindicales en la actualidad? ¿Son actores participativos o se mantienen al margen? ¿Perciben a estas estructuras como relevantes o las consideran obsoletas frente a sus realidades? ¿Visualizan una trayectoria política dentro del sindicalismo o lo sienten ajeno a sus intereses? ¿De qué manera la precariedad laboral moldea su involucramiento? ¿Qué elementos del sindicalismo resuenan en ellos y ellas y cuáles generan distancia o rechazo? Finalmente, ¿cómo podemos construir modelos de organización más inclusivos, representativos y conectados con los/as trabajadores/as jóvenes? Estas preguntas nucleares guían el análisis que desarrollamos en este estudio. Su objetivo central radica en comprender las modalidades de participación, los obstáculos enfrentados, las motivaciones y las propuestas emanadas de sindicalistas jóvenes en América Latina y el Caribe. Nos interesa especialmente explorar la diversidad de experiencias militantes, las tensiones inherentes a la urgencia de subsistencia en contextos laborales precarios y el anhelo de transformación colectiva, así como las nuevas formas de compromiso que trascienden las vías tradicionales hacia el liderazgo sindical. A través de una metodología de investigación mixta, aspiramos a aportar insumos que enriquezcan el debate político sobre el fortalecimiento y la transformación sindical desde una perspectiva crítica, interseccional y comprometida con el protagonismo juvenil. Un dato elocuente que subraya la relevancia de estas preguntas es que la afiliación sindical entre la juventud trabajadora es significativamente menor en comparación con otros grupos etarios. Este fenómeno revela desafíos estructurales profundos para el presente y el futuro del sindicalismo. Ante un panorama de múltiples crisis existe un amplio consenso sobre las dificultades que enfrentan los sindicatos para atraer y retener militantes jóvenes, así como sobre su baja representación en los espacios de toma de decisiones. Para abordar este desafío, la Confederación Sindical de trabajadores y trabajadoras de las Américas(CSA), en alianza con el Proyecto Sindical Regional de la Fundación Friedrich Ebert(FSR), impulsa este estudio con el objetivo de mapear la participación juvenil en las centrales sindicales de América Latina y el Caribe. El estudio busca determinar cuántos jóvenes integran los órganos de dirección, en qué espacios participan y cuáles han sido sus trayectorias organizativas. 4 Centro Regional Sindical en América Latina y el Caribe 2. Objetivos del mapeo El objetivo principal de este mapeo es analizar la participación de las y los jóvenes en el sindicalismo de América Latina y el Caribe, con un énfasis particular en jóvenes que forman parte de las centrales sindicales afiliadas a la CSA. De manera complementaria, se propone caracterizar a la juventud trabajadora de la región desde una perspectiva sociodemográfica y laboral, utilizando información proveniente del Sistema de Información del Observatorio Laboral de las Américas(OLA-CSA). El estudio se centra en identificar los ámbitos y las formas de participación sindical juvenil, los cargos que ocupan, los principales obstáculos que perciben, las políticas y los recursos existentes para su inclusión, así como las trayectorias de militancia desarrolladas dentro de las organizaciones sindicales. El análisis busca contribuir al fortalecimiento de la inclusión y el protagonismo juvenil en el movimiento sindical, reconociendo el papel estratégico de las y los jóvenes en la revitalización de las organizaciones en un contexto marcado por transformaciones estructurales del mundo del trabajo y los vínculos sociales. 5 3. Metodología 3.1 . Recolección de datos El estudio adoptó un enfoque metodológico mixto, combinando técnicas de recolección de datos cualitativas y cuantitativas para caracterizar la participación juvenil en el sindicalismo de América Latina y el Caribe. El mapeo incluyó entrevistas semiestructuradas a 24 jóvenes y encuestas en línea respondidas por 38 participantes del 2.° Encuentro Continental de la Juventud Trabajadora de las Américas (ECJTA), así como observación directa no participante durante las actividades del Encuentro. Adicionalmente, en febrero de 2025 se realizaron cuatro grupos focales virtuales, integrado cada uno por entre cuatro y seis jóvenes de diferentes países de la región. Se emplearon cuatro estrategias: 1. Cuestionario en línea: Se aplicó un instrumento único a 38 participantes del 2.° Encuentro Continental de la Ju ventud Trabajadora de las Américas(ECJTA), realizado del 25 al 27 de noviembre de 2024 en San Pedro Sula, Honduras. El cuestionario incluyó preguntas cerradas y abiertas, orientadas a recabar datos sociodemográficos, niveles de participación y percepciones sobre obstáculos y motivaciones vinculados a la acción sindical. 2. Entrevistas semiestructuradas: A partir de los resultados de la encuesta, el equipo investigador elaboró una guía de preguntas para realizar entrevistas semiestructuradas, técnica cualitativa que combina un guion previamente diseñado con la flexibilidad de adaptar el orden, incorporar nuevas preguntas y profundizar en los temas según las respuestas y experiencias de cada entrevistado/a. Las y los jóvenes fueron seleccionados de una lista proporcionada por la CSA, procurando diversidad de género(mujeres, hombres y personas LGBTIQ+). 3. Observación directa no participante: Durante el Encuentro, el equipo investigador realizó un seguimiento sistemático de las interacciones entre las y los jóvenes y su vinculación con las actividades desarrolladas. Esta técnica proporcionó información contextual relevante y permitió identificar patrones de participación, dinámicas grupales y actitudes hacia el sindicalismo. 4. Grupos focales: Los días 26 y 28 de febrero de 2025 se llevaron a cabo cuatro sesiones virtuales de grupos focales con jóvenes de distintos países de la región. La composición de los grupos se definió considerando una representación diversa para captar distintas experiencias y perspectivas, incluyendo algunas/os jóvenes no sindicalizadas/os. Esta segmentación permitió explorar con mayor profundidad las trayectorias, percepciones y desafíos específicos que enfrentan las y los jóvenes en su relación con el movimiento sindical. A lo largo de todo el proceso, se implementaron controles periódicos para garantizar la calidad y coherencia de los datos. Ante la detección de vacíos o desequilibrios, se aplicaron instrumentos complementarios. En cuanto al perfil de los/as participantes en el Encuentro, se priorizó a quienes ocupan roles de liderazgo en sus respectivas organizaciones, lo que permitió profundizar los debates y comprender las trayectorias de militancia juvenil. Sin embargo, es importante señalar que la muestra corresponde exclusivamente a personas asistentes al 2.° ECJTA y no representa al conjunto de la juventud trabajadora de la región. Esta limitación subraya la necesidad de incorporar, en futuras etapas, las voces de jóvenes que se encuentran fuera del sindicalismo formal, con el fin de articular las dinámicas organizativas con las realidades más amplias del mundo laboral juvenil. 3.2. Alcance y limitaciones del mapeo El mapeo se centró en la exploración de información sobre diversos perfiles de juventudes vinculadas al sindicalismo en América Latina y el Caribe, con especial atención en aquellos/as jóvenes que forman parte de centrales sindicales afiliadas a la CSA. En particular, se dirigió a: jóvenes integrantes del Comité de la Juventud Trabajadora de las Américas(CJTA-CSA); secretarios/as de juventud de las centrales sindicales afiliadas a la CSA; jóvenes sindicalizados/as activos/as con cargos en sindicatos afiliados; y jóvenes sindicalizados/as sin cargos ni participación activa, pero que forman parte de sindicatos integrantes de centrales afiliadas. Esta diversidad de perfiles estuvo presente en el 2.° ECJTA, evento que constituyó un espacio crucial de diálogo, intercambio y reflexión sobre el papel de las y los jóvenes en el movimiento sindical regional. No obstante, el estudio presenta algunas limitaciones importantes: 6 Centro Regional Sindical en América Latina y el Caribe → Tiempo limitado: El breve período disponible para la realización del mapeo pudo haber restringido la profundidad y la amplitud del análisis. → Ausencia de datos previos sistematizados: La falta de información estadística consolidada sobre juventudes sindicales en la región, tanto a nivel público como dentro del propio movimiento sindical, dificultó la contextualización y la elaboración de una caracterización más robusta del universo juvenil trabajador/a. Finalmente, es crucial reiterar que la muestra no es representativa del conjunto de la juventud trabajadora de la región, sino que se refiere exclusivamente a jóvenes que participaron en el 2.° ECJTA y en las actividades posteriores. A pesar de estas limitaciones, los insumos obtenidos permiten visibilizar tendencias, desafíos y oportunidades clave para fortalecer la participación juvenil en el sindicalismo regional. Las juventudes en el sindicalismo de América Latina y el Caribe 7 4. Perfil sociodemográfico de las juventudes mapeadas A partir de los insumos recopilados mediante 38 respuestas a la encuesta en línea, 24 entrevistas presenciales realiza das durante el 2.° ECJTA y 4 grupos focales con jóvenes de diversos países fue posible identificar los principales desafíos que enfrentan las juventudes vinculadas al sindicalismo en las Américas. Con base en esta muestra representativa, se construyó un perfil que refleja la diversidad de trayectorias y niveles de participación en los espacios sindicales de la región. Cabe destacar que este perfil no representa, en sentido estricto, a“la juventud sindicalista de las Américas”, sino a personas jóvenes con distintos grados de involucramiento en el ámbito sindical. 4.1. Características demográficas(género, edad, nivel educativo) Los resultados sobre la participación por género provienen exclusivamente de la encuesta en línea realizada durante el 2.° ECJTA. Un 55,5% se identificó como cisgénero feme nino, un 35,6% se identificó como cisgénero masculino, y el 8,9% optó por no especificar su género. GRÁFICO 1. Identidad de género de la juventud participante en el 2.° ECJTA 8,9% 35,6% 55,5% En cuanto a la edad, la distribución porcentual revela una fuerte concentración en edades a partir de los 30 años, re presentando los mayores porcentajes de participación. Esta tendencia sugiere que la franja etaria dominante corresponde a jóvenes en transición hacia una etapa de mayor consolidación profesional y sindical. GRÁFICO 2. Distribución porcentual de participantes por edad Porcentaje (%) 11,3% 11,3% 11,3% 11,3% 10 9,7% 8 6 4 3,2% 4,8% 4,8% 3,2% 6,5% 2 1,6% 1,6% 1,6% 1,6% 1,6% 8,1% 6,5% 0 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 Edad Las y los jóvenes participantes del mapeo cuentan con una formación académica elevada. Incluso entre quienes aún no han accedido a la educación superior, la mayoría expresó su deseo de ingresar a la universidad. Los resultados obtenidos revelan que: el 57,6% cuenta con educación superior completa, ya sea técnica o universitaria, y un 20,8% posee educación superior incompleta(en curso o abandonada sin finalizar). El 9,6% de las personas encuesta das no informó su nivel educativo. Un porcentaje menor revela que no culminó la educación primaria y secundaria. La combinación de la educación formal con procesos de capacitación sindical impulsados por sus propias organizaciones constituye una gran fortaleza para las juventudes, ampliando así sus recursos de acción y fortaleciendo su liderazgo colectivo. La formación es una herramienta clave que puede potenciar su capacidad de análisis crítico, de incidencia, su participación activa y su proyección dentro del movimiento sindical. Cisgénero femenino Cisgénero masculino Prefiere no informar 8 Centro Regional Sindical en América Latina y el Caribe GRÁFICO 3. Nivel educativo de las juventudes encuestadas Primaria incompleta Bachiller técnico Otro Estudiante universitario Secundaria completa No informó Educación superior incompleta Educación superior completa 0,8% 1,6% 1,6% 3,2% 4,8% 9,6% 20,8% 0 10 20 30 40 Porcentaje(%) 57,6% 50 60 4.2. Sectores laborales La gran mayoría de participantes del mapeo(más del 90%) tiene empleo, lo que muestra una alta inserción laboral entre quienes se vinculan con espacios sindicales, legitimando sus demandas y fortaleciendo su protagonismo. Predomina el empleo formal y público, aunque también hay casos de empleo privado, informal, freelance y en plataformas digitales, evidenciando la necesidad de ampliar las estrategias sindicales para alcanzar a jóvenes en formas de trabajo más precarias. Los sectores más representados son educación, salud, las TIC, energía, industria y finanzas, junto con construcción, transporte, agricultura y“otro”, lo que abre oportunidades para que el sindicalismo fortalezca su presencia en áreas poco organizadas o en expansión. Por otro lado, las/os participantes identificaron los principales obstáculos para el acceso al empleo, en orden de mención: → Formas de contratación precarias o sin protección social → Falta de experiencia laboral → Baja calificación → Jornadas laborales extendidas → Bajos salarios Las juventudes en el sindicalismo de América Latina y el Caribe 9 5. Juventudes en el sindicalismo La afiliación sindical entre trabajadores y trabajadoras jóvenes es extremadamente baja, llegando a ser prácticamente inexistente en algunos contextos. Esto se debe tanto a las condiciones precarias de inserción laboral que enfrentan las y los jóvenes—empleos temporales, alta rotación, informalidad, subcontratación o trabajos en plataformas digitales—, como a las narrativas y prácticas de criminalización antisindical y los discursos del emprendedurismo que se dirigen principalmente a la juventud, desconociendo su condición como trabajadoras/es, lo que se suma a los grandes desafíos que enfrentan los sindicatos para involucrar y afiliar a las nuevas generaciones. 5.1. Importancia de la participación de las juventudes en el sindicalismo La juventud desempeña un papel fundamental en el fortalecimiento y la transformación de las organizaciones sindicales, aportando nuevas perspectivas, energía y dinamismo a las luchas por los derechos laborales, la justicia social y ambiental. Su participación es clave para asegurar que las demandas de la clase trabajadora se mantengan vigentes, representen su diversidad y puedan enfrentar los retos del presente y del futuro. Además, la participación activa de las personas jóvenes no solo garantiza la continuidad y la vigencia de las luchas, sino que impulsa la renovación de las estrategias sindicales, para que respondan a los cambios en el mundo del trabajo, que hoy en día incluyen la digitalización, las nuevas formas de empleo y los desafíos derivados de la crisis climática. Las y los jóvenes son uno de los grupos más afectados por el trabajo en condiciones de informalidad y precariedad, y por el desempleo. En un contexto donde las victorias y las reivindicaciones históricas parecen perder vigencia, involucrarse en los sindicatos debe reforzar la lucha por el trabajo decente, la estabilidad laboral y la protección de los derechos fundamentales. Es innegable que el perfil de la clase trabajadora ha cambiado significativamente. A lo largo de la historia, el sindicalismo ha enfrentado transformaciones en las formas de organización del trabajo y de la producción, que desde la perspectiva del capital buscan aumentar la tasa de ganancia y desvirtuar los mecanismos para la defensa de los derechos laborales. La clase trabajadora en el siglo XXI se organiza respondiendo a diversas motivaciones, lo que ha generado una creciente desconexión con el movimiento sindical. Las y los jóvenes, en este contexto, pueden desempeñar un papel crucial aportando una perspectiva interseccional, destacando la importancia de una participación diversa e inclusiva que considere las realidades de las mujeres jóvenes, las personas LGBTIQ+, migrantes, afrodescendientes, entre otras. Esta visión fortalece las políticas sindicales y fomenta un sindicalismo más representativo de la diversidad de la clase trabajadora, que incorpore otras dimensiones de su práctica sociopolítica en las agendas. La juventud suele estar vinculada a movimientos estudiantiles, ambientalistas, feministas, antirracistas, de derechos humanos, etc., lo que le permite articular luchas comunes y fortalecer alianzas, amplificando las demandas de la clase trabajadora en un contexto más amplio. Al mismo tiempo, es innegable que las juventudes se vuelven cada vez más vulnerables a los discursos de la extrema derecha. Nuevos representantes de proyectos ultraconservadores como Donald Trump en Estados Unidos, Nayib Bukele en El Salvador o Javier Milei en Argentina, se presentan como figuras“antipolíticas”, desafiando las estructuras tradicionales de los partidos y apelando a la rebeldía y el desencanto juvenil respecto al funcionamiento de la democracia. Estos proyectos han recibido un fuerte respaldo por parte de muchos/as jóvenes, quienes terminan siendo también sus principales víctimas: son quienes sufren con mayor crudeza las consecuencias de sus prácticas autoritarias de exclusión, vigilancia y represión. Frente a este panorama, es urgente identificar los lenguajes, los símbolos y las estrategias que logran conectar con las y los jóvenes, así como construir formas de diálogo e interacción que fortalezcan su conciencia política, su capacidad crítica y su organización como parte fundamental de la clase trabajadora. Brindar a la juventud sindicalizada espacios para demostrar su contribución específica a la lucha colectiva del movimiento sindical es una forma de evidenciar la renovación de los métodos de organización y representación. Sin embargo, esta no puede considerarse la única estrategia ni herramienta, ya que la participación de las juventudes también debe fortalecerse en los espacios de trabajo y en los ámbitos sindicales presenciales. Un sindicalismo que se ajuste a las necesidades de la juventud trabajadora y represente su diversidad puede renovar sus bases y fortalecer su participación real. Por ello, el 10 Centro Regional Sindical en América Latina y el Caribe proceso de fortalecimiento y transformación exige que los sindicatos promuevan oportunidades justas para las y los jóvenes, fomentando la solidaridad y la acción colectiva como herramientas esenciales para la defensa de los derechos, especialmente ante la creciente presión por el individualismo y la flexibilización de las relaciones laborales. 5.2. Estudio FES“Juventudes: Asignatura pendiente” El estudio realizado por la Fundación Friedrich Ebert(FES) ofrece un análisis profundo sobre la relación entre las juventudes de América Latina y el Caribe(entre 15 y 35 años) y el mundo sindical. La investigación sistematiza los resultados de una amplia encuesta en 14 países de la región, ex plorando niveles de participación, percepciones, obstáculos y valoraciones sobre el sindicalismo. Participación juvenil en organizaciones sindicales El estudio revela que la participación sindical juvenil es considerablemente baja, oscilando entre el 1%(en países como Bolivia, Colombia y Honduras) y el 6%(en Chile), pese a que un 40% o más de los y las jóvenes participa en algún otro tipo de organización. Percepciones sobre los sindicatos → Confianza: Los niveles de confianza son bajos en general, con Argentina y Venezuela mostrando los mayores niveles de desconfianza(más del 50%). → Reconocimiento del rol sindical: A pesar de la desconfianza, existe una amplia valoración positiva del rol de los sindicatos en la defensa de derechos laborales(entre 66% y 78% de acuerdo). → Desinformación: Alrededor del 25% de los y las jóvenes manifiesta necesitar más información sobre derechos laborales y sindicalismo. Esta necesidad es mayor en países como Perú, México, Venezuela, Colombia y Costa Rica. → Asociación con la democracia: Un número importante de jóvenes vincula a los sindicatos con el fortalecimiento democrático, destacándose Uruguay, Brasil y Perú. Principales obstáculos para la participación juvenil en sindicatos → Falta de espacios para jóvenes: Esta es una de las críticas más fuertes, compartida por un alto porcentaje en todos los países. En algunos casos, como Uruguay y República Dominicana, más del 85% considera que los sindicatos no abren espacios suficientes para jóvenes. → Desconocimiento de cómo vincularse: Muchos jóvenes no saben cómo participar sindicalmente, con cifras destacadas en Costa Rica(35%), Brasil(31%) y México(26%). → Desactualización frente al nuevo mundo del trabajo: Existe una percepción generalizada de que los sindicatos no se adaptan a las nuevas formas de empleo, especialmente entre los más jóvenes y en sectores sociales bajos. Por ejemplo, en Perú el 93% de los y las jóvenes de clases media-bajas y bajas coincide con esta idea. → Brechas generacionales y sociales: La percepción de exclusión y desactualización varía según edad y clase social. Las personas más jóvenes(15-17 años) y los sectores populares son quienes más destacan estas barreras. La falta de renovación en la dirigencia sindical, el adultocentrismo y la burocracia sindical también son señalados por jóvenes con roles de liderazgo sindical como factores que dificultan su participación. El estudio de la FES muestra que, si bien los jóvenes reconocen la importancia de los sindicatos, su vínculo con ellos es débil, marcado por desinformación, desconfianza y estructuras sindicales poco inclusivas. La investigación evidencia la necesidad de una transformación sindical profunda que contemple: 1. la inclusión efectiva de juventudes; 2. la adaptación a las nuevas formas de trabajo; y 3. La reno vación de los canales de comunicación y participación. Estas acciones son claves para recuperar la legitimidad sindical frente a una nueva generación de trabajadores y trabajadoras con intereses, formas de organización y expectativas distintas. 11 6. Contexto y antecedentes 6.1. Evolución de la participación de las juventudes en el sindicalismo Las primeras formas de organización sindical emergieron en un contexto marcado por la industrialización y la creciente precarización laboral, fenómenos que impactaron de manera significativa a las y los jóvenes trabajadores. En los orígenes del sindicalismo, no se identifica una clara segmentación generacional, ya que las difíciles condiciones laborales, los bajos salarios y la ausencia de protección social afectaban por igual a personas jóvenes y adultas, quienes comenzaron a organizarse para defender sus derechos y mejorar sus condiciones de trabajo. El movimiento sindical surgió como una respuesta directa a la explotación y a la necesidad de construir un frente común ante los abusos sufridos por la clase trabajadora, que se reconocía a sí misma como tal. Con el tiempo, y a medida que el sindicalismo lograba conquistas históricas, el reconocimiento de la participación juvenil experimentó una evolución notable. Las juventudes pasaron de ser un componente del sindicalismo a ser reconocidas como un actor específico dentro de él, con mayor visibilidad, propuestas y respuestas adaptadas a los desafíos políticos, sociales y económicos. La práctica del sindicalismo sociopolítico ha situado a la juventud en el centro, como actor y sujeto de derechos. Durante períodos de dictaduras y autoritarismos, por ejemplo, las y los jóvenes sindicalistas enfrentaron represión y persecución, pero también se erigieron como actores clave en la resistencia y en la lucha por la democracia. En las transiciones democráticas, su papel fue fundamental para reconstruir los movimientos sindicales y promover la justicia social. Las crisis económicas y las reformas neoliberales exacerbaron las desigualdades, la discriminación y la precariedad laboral, erosionando los derechos conquistados, especialmente para las nuevas generaciones. Estas circunstancias impulsaron a las juventudes a organizarse en torno a demandas como el acceso a oportunidades de empleo, empleo digno, estabilidad laboral y acceso a la educación, entre otras. A comienzos de la década de 2010, en otras regiones del mun do, fueron las juventudes quienes se“indignaron” ante las promesas incumplidas del modelo y denunciaron las desigualdades que afectaban al 99% de la población. Las juventudes han desempeñado un papel relevante en la organización de huelgas, protestas y acciones sindicales, demostrando una notable capacidad de movilización y creatividad en sus estrategias. La crisis civilizatoria ha impulsado la convergencia de luchas sociales, ampliando la agenda del sindicalismo sociopolítico en defensa de la democracia e incorporando causas como el feminismo, el antirracismo, la diversidad sexual y la justicia climática, fortaleciendo así la conciencia social y la acción colectiva de la clase trabajadora. En este contexto, la CSA ha desempeñado un papel crucial al reivindicar la participación juvenil en el sindicalismo en las Américas. En su estructura, la CSA otorga visibilidad y protagonismo a la juventud, incentivando a las centrales afiliadas a promover políticas que incorporen las propuestas y necesidades de las personas jóvenes como parte integral de la clase trabajadora y como presente y futuro del sindicalismo. 6.2. Juventud sindical y movimientos sociales El sindicalismo sociopolítico de la CSA se fundamenta en la construcción de procesos de largo aliento que tienen como horizonte contribuir a la generación de poder popular y de movimientos sociales con capacidad de incidencia para la transformación social y para enfrentar los sistemas de opresión, proyectando la emancipación de la clase trabajadora. La CSA, en el marco de la consolidación de la Jornada Continental por la Democracia y contra el Neoliberalismo, ha desempeñado un papel fundamental al dinamizar la construcción del proceso desde la acción política de organizaciones y movimientos sociales que generan unidad en la diversidad, se ha priorizado la participación de las y los jóvenes sindicalistas en escenarios de movilización que se constituyen a su vez en espacios de formación política. Esta formación combina la perspectiva teórica del sindicalismo y de los movimientos campesinos, ambientalistas, feministas, entre otros, con la acción política para la articulación de una agenda programática continental. La participación de la juventud sindical se ha expresado en movilizaciones continentales como las de Montevideo (2017) y La Habana(2019), donde tuvieron lugar intercam bios teórico-prácticos con movimientos sociales como la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo CLOC VC, la Marcha Mundial de las Mujeres (MMM) y el Capítulo Cubano. Estos espacios facilitaron el 12 Centro Regional Sindical en América Latina y el Caribe análisis conceptual del contexto continental y de los ejes de acción política para construir una agenda colectiva de los movimientos sociales. Durante la pandemia de COVID-19, la juventud trabajadora se articuló con las actividades propias de los movimientos sociales que buscaron aportar soluciones concretas a las necesidades vitales de la población. Fue un momento de importante reflexión política para la juventud sindicalista, ya que se evidenció una nueva forma de explotación laboral asociada al capitalismo de plataformas y a las falacias del emprendedurismo. En este período tuvo lugar el 1.° Encuentro Continental de la Juventud Trabajadora de las Américas, en el que participaron representantes jóvenes de las centrales sindicales afiliadas a la CSA y de diferentes movimientos y organizaciones sociales aliadas, fomentando la construcción de apuestas compartidas en defensa de la clase trabajadora, con énfasis en los desafíos de la juventud. La participación de la juventud sindicalista se fortaleció en la Jornada de Integración de los Pueblos Latinoamericanos y Caribeños(Foz de Iguazú, 2024) donde, junto con Amigos de la Tierra América Latina y el Caribe(ATALC), organizaron la Conferencia sobre Política Climática y Justicia Ambiental. Este espacio permitió articular la voz de la juventud trabajadora con organizaciones ambientales históricas en la lucha contra el poder y la impunidad de las empresas transnacionales y por la defensa de los derechos humanos. Por otra parte, la juventud sindicalista ha participado en la Escuela Internacional para la Organización Feminista Berta Cáceres, centrada en la conformación del sujeto político, el Estado y la Democracia. Allí se ha fortalecido la formación de formadores, aportando al feminismo popular desde el sindicalismo juvenil en la búsqueda de la justicia de género y el desmantelamiento del patriarcado. Este intercambio permitió identificar luchas comunes y desarrollar propuestas desde la articulación regional y la acción conjunta. Como hemos visto hasta aquí, se puede afirmar que la juventud ha encontrado en el sindicalismo y en los movimientos sociales espacios clave para su participación política y social, especialmente en contextos donde las desigualdades, la exclusión y la precariedad laboral afectan de manera desproporcionada a su generación. Estos espacios le permiten defender sus derechos laborales, crear entornos seguros dentro de los sindicatos, combatir la discriminación por orientación sexual e identidad de género y también conectar con luchas más amplias. La juventud trabajadora incorpora en su agenda de lucha el feminismo de clase y los cuidados; el antirracismo en contexto donde las comunidades migrantes, pueblos originarios y afrodescendientes enfrentan discriminación laboral y exclusión social; la justicia ambiental; entre otra diversidad de temas. Finalmente, las redes sociales y las plataformas digitales se han convertido en espacios clave para la participación juvenil. Las/os jóvenes utilizan estas herramientas para organizarse, visibilizar sus demandas y conectar con otros movimientos. 6.3. 1.° Encuentro de la Juventud Trabajadora de las Américas y contribuciones clave de la CSA La CSA priorizó la centralidad de las juventudes en la acción sindical para el período 2021-2025. Esta visión se arti cula claramente en su Hoja de Ruta de Fortalecimiento y Transformación, su Hoja de Ruta de Formación y Educación, y su Hoja de Ruta de Comunicación Sindical. En estos documentos, se subraya la importancia de integrar las perspectivas de las juventudes como un componente esencial de un proyecto sindical que responda a las necesidades y demandas de la clase trabajadora en toda su diversidad. La iniciativa estratégica de la CSA se tradujo en el desarrollo de acciones sindicales concretas durante el período 2021-2025, marcando un hito significativo con la realización del“1.° Encuentro de la Juventud Trabajadora de las Améri cas: presente que moviliza el futuro”, un evento virtual celebrado en abril de 2021. A pesar de los desafíos impuestos por las restricciones a la movilidad, este encuentro logró convocar a jóvenes trabajadoras/es de todo el continente, habilitando un espacio de diálogo crucial sobre los retos que enfrenta esta generación ante las transformaciones del mundo del trabajo. El 1.° Encuentro proporcionó un marco político fundamental para la participación de la juventud trabajadora, dejando a las juventudes organizadas la tarea de continuar ampliando la convocatoria a sumarse a las bases sindicales y a apostar por su transformación. El período posterior al 1.° Encuentro se caracterizó por el protagonismo de las juventudes en los procesos de transformación social y política en el continente. Si bien el diálogo de algunos de estos procesos con el sindicalismo no siempre fue lineal, se observaron avances en el reconocimiento de sus procesos de organización y en la necesidad de establecer vías de comunicación tanto dentro como fuera de las estructuras sindicales. 6.4. Contribuciones clave de la CSA 1. Fortalecimiento y transformación sindical: La CSA busca representar mejor a la clase trabajadora, adaptándose a los desafíos actuales y dando protagonismo a las juventudes en decisiones y acciones. 2. Formación política y sindical: La CSA promueve procesos de formación para jóvenes sindicalistas, fortaleciendo sus habilidades, conciencia política y compromiso con los derechos laborales y la justicia social. Las juventudes en el sindicalismo de América Latina y el Caribe 13 3. Espacios de participación: Creación de espacios para garantizar que las personas jóvenes puedan tener una voz en los procesos de toma de decisiones. Esto incluye la cuota de participación del 25% de jóvenes en el Congreso de la CSA(aprobada en la Reforma Estatutaria durante su V Congreso en mayo de 2025); el fortalecimiento del CJTA y su participación en el Consejo Ejecutivo; participación y diálogo en los grupos de trabajo donde intervienen activamente en el desarrollo de estrategias. 4. Sindicalismo sociopolítico: La CSA, como actor de la democracia, reconoce la importancia de defender proyectos políticos que desarrollen visiones y acciones en favor de las clases populares, con apuestas que van más allá de los aspectos laborales, incorporando propuestas de cambio de modelo de desarrollo hacia uno sustentable con justicia social y ambiental. En este contexto, la juventud es protagonista en esa construcción de propuestas políticas para la clase trabajadora y en la defensa de la democracia 5. Política de alianzas: En el ejercicio del sindicalismo sociopolítico, la CSA, a través de alianzas y articulaciones con otras organizaciones y movimientos sociales, ha promovido acciones de movilización que incorporan las preocupaciones y necesidades de las juventudes, promoviendo acciones en temas como democracia, desigualdad, precariedad laboral, educación, justicia climática e igualdad de género. 6. Relevancia de la juventud en la agenda sindical: La CSA ha impulsado la inclusión de la juventud en la agenda de las organizaciones sindicales en el ámbito regional, reconociendo la necesidad que los sindicatos se adapten a los desafíos que enfrentan las personas jóvenes en el mundo del trabajo. Esto ha permitido una mayor visibilidad de las y los jóvenes en las luchas sindicales y ha dado voz a sus demandas. 7. Redes y cooperación internacional: La CSA facilita el intercambio juvenil a nivel global mediante alianzas con otras centrales y organizaciones, permitiendo aprendizajes compartidos y construcción de políticas comunes. 14 Centro Regional Sindical en América Latina y el Caribe 7. Mapeo de experiencias de participación 7.1. Canales de integración y acercamiento al sindicato Las juventudes entrevistadas señalaron múltiples caminos que las acercan a la participación sindical. Estos canales de integración no son únicos ni lineales, sino que combinan experiencias personales, redes sociales y espacios de formación o militancia. Aproximadamente la mitad de la juventud mapeada señaló que existe una tradición de participación sindical en su familia, lo que puede haber influido positivamente en su acercamiento temprano al sindicalismo y en su percepción sobre la organización colectiva como herramienta de lucha. Por otro lado, una proporción igualmente significativa respondió que no cuenta con antecedentes familiares vinculados al sindicalismo, indicando que muchas personas jóvenes construyen su vínculo con el movimiento sindical a partir de trayectorias propias, impulsadas por experiencias laborales, procesos formativos o compromisos sociales adquiridos de forma autónoma. Este dato resalta la importancia de fortalecer espacios de formación política y sindical dirigidos a nuevas generaciones. Otros/as participantes relataron que su primera aproximación al sindicato ocurrió a través de un/a delegado/a o referente sindical que se acercó directamente a conversar, destacando así la importancia de las figuras de representación directa en la vinculación inicial de las juventudes al sindicalismo. También muchas/os jóvenes señalaron haberse acercado al sindicato por medio de un/a compañero/a de trabajo, evidenciando la relevancia de las redes horizontales y de confianza en el entorno laboral. Algunos casos mencionaron el acercamiento a través de amistades. Además, el activismo estudiantil en la secundaria y en la universidad cumple un rol clave que funciona como una puerta de entrada al compromiso colectivo. La militancia política, principalmente en partidos de izquierda, es otro espacio que impulsa el acercamiento al mundo sindical. Finalmente, las campañas de afiliación y el uso de estrategias digitales juegan un rol cada vez más relevante para atraer a las juventudes y visibilizar la acción sindical. Estos elementos sugieren que tanto la presencia activa de liderazgos sindicales como la existencia de redes entre pares son fundamentales para fomentar la participación juvenil en los sindicatos. La primera impresión sobre el sindicato, según manifestó la mayoría de la juventud participante en la encuesta, fue positiva.“Me sentí bienvenido/a y encontré un ambiente de apoyo” fue la respuesta más común, revelando que muchas juventudes experimentaron un recibimiento cálido e integrador desde el inicio. También hubo referencias a que la primera experiencia fue“motivadora” o“sorprendentemente positiva, aunque no sabían qué esperar”, indicando que el contacto inicial con el sindicalismo puede generar entusiasmo cuando existen espacios abiertos y receptivos. Sin embargo, una proporción significativa expresó haber percibido burocracia o falta de apertura, lo que señala que aún persisten barreras internas que pueden dificultar la plena integración juvenil. Esta dualidad sugiere que, aunque se avanza en la acogida de nuevas generaciones, el sindicalismo enfrenta todavía el desafío de transformar culturas organizativas rígidas y abrirse de forma real y concreta a las voces juveniles. A pesar de su interés por la justicia social y los derechos laborales, muchos/as jóvenes no se sienten representados/as ni convocados/as por los espacios sindicales. El 80% de las y los jóvenes encuestados considera que la participación juvenil sindical es diferente de la que impulsaron generaciones anteriores. El 13% menciona que no está seguro de si hay o no diferencias y solo el 7% consi dera que no percibe grandes diferencias entre la participación adulta y la de jóvenes. En la investigación, la juventud no sindicalizada señaló la falta de información, tiempo y motivación como principales razones para no afiliarse. Proponen mejorar la difusión sindical a través de redes sociales y talleres en centros educativos. Según los grupos focales, el acceso a la información está vinculado a la cercanía con personas sindicalizadas. Además, jóvenes sindicalizados/as sin rol activo mencionan visiones negativas sobre los sindicatos y su limitada defensa de trabajadores/as jóvenes en condiciones precarias. En todos los casos se destaca la necesidad de conocer mejor qué hacen los sindicatos. Algunos modos de promoción de la participación juvenil sindical incluyen campañas de afiliación y giras informativas para sensibilizar y formar sobre derechos laborales y Las juventudes en el sindicalismo de América Latina y el Caribe 15 funcionamiento sindical; espacios de diálogo intergeneracional como talleres y reuniones que vinculan a jóvenes con personas mayores y los integran en la toma de decisiones; y acciones formativas como charlas, jornadas, encuentros internacionales y diplomados sobre la historia del sindicato y sus objetivos. 7.2. Motivaciones y expectativas de las juventudes Las motivaciones y expectativas de las juventudes que participaron en este mapeo articulan la necesidad de responder a problemáticas inmediatas con el deseo de transformar de manera estructural el contexto laboral y social. En cuanto a las expectativas, se evidencia un fuerte anhelo de formación, acción colectiva y participación activa, lo que subraya la importancia de que los sindicatos fortalezcan sus espacios formativos, fomenten el trabajo colaborativo y garanticen entornos inclusivos que respondan a estas aspiraciones. GRÁFICO 4. Motivaciones de la juventud para integrarse al sindicato Defender intereses de los/as trabajadores/as 36,2% Resolver problemas laborales y mejorar condiciones 23,4% Formación y aprendizaje sobre derechos laborales 23,4% Articular militancia 8,5% política con el trabajo Activismo con otros/as compañeros/as 6,4% Hacer carrera sindical y representar 2,1% 0 5 10 15 20 25 30 35 40 Sus respuestas reflejan una combinación de motivos prácticos, políticos, formativos y personales. Entre los más mencionados se encuentran: → Defender los intereses de la clase trabajadora, expresando un fuerte compromiso con la justicia social y la acción colectiva. → Resolver problemas laborales y mejorar condiciones de trabajo, lo que vincula la experiencia cotidiana con la necesidad de organización. → Acceder a espacios de formación y aprendizaje sobre derechos laborales y sindicalismo. → Articular la militancia política con el mundo del trabajo, dando continuidad a trayectorias previas de activismo. → Desarrollar una carrera sindical o integrarse a espacios colectivos, lo que refuerza el sentido de pertenencia y proyección a futuro. Las juventudes sindicalistas expresan una diversidad de intereses al integrarse a los sindicatos, incluso quienes no tenían expectativas claras al inicio, han encontrado en el sindicato un espacio valioso para crecer, formarse y participar activamente en la vida colectiva. En conjunto, valoran al sindicato como un actor clave para construir un mundo más justo, capaz de responder a sus necesidades actuales y a sus aspiraciones futuras, lo que refuerza su compromiso y vínculo con el movimiento sindical. 7.3. Porcentaje de jóvenes afiliados/as a la central sindical Consultados/as sobre su percepción del porcentaje de personas jóvenes afiliadas a su central sindical, las respuestas revelan que existe un alto nivel de desconocimiento, como lo muestra el 28,9% de respuestas que indicaron“No sé”. Esto evidencia una falta de información sistematizada sobre la composición etaria de las organizaciones sindicales, o que cierta información no llega a las juventudes de la central. Predomina la percepción de una baja afiliación juvenil, con respuestas mayoritarias concentradas en los rangos más bajos(menos del 30%). Esta percepción refuerza la idea de una subrepresentación de las juventudes, tanto en cantidad como en visibilidad dentro de las estructuras organizativas. GRÁFICO 5. Percepción sobre el porcentaje de personas jóvenes afiliadas a la central sindical 28,9% 11,1% 11,1% 17,8% 15,6% 15,6% No sé Entre 25% y 30% Entre 20% y 25% Entre 10% y 15% Entre 5% y 10% Menos de 5% Se vuelve urgente la generación y difusión de datos desagregados por edad, que permitan dimensionar con mayor precisión la participación juvenil en el sindicalismo. Estos datos son clave para identificar brechas, diseñar políticas específicas y fortalecer el rol de las juventudes en las organizaciones. 16 Centro Regional Sindical en América Latina y el Caribe Abordar estos desafíos es fundamental para construir un sindicalismo más inclusivo, transparente y estratégico, que reconozca a las juventudes no solo como afiliadas, sino como actores clave en la renovación y transformación del movimiento sindical. 7.4. Beneficios percibidos de la afiliación sindical La afiliación sindical representa una herramienta fundamental para fortalecer a las y los trabajadores, especialmente ante la creciente precariedad laboral, ofreciendo protección frente a abusos como despidos injustificados, explotación y acoso, y actuando como espacio colectivo para negociar mejores condiciones. Además de estas garantías inmediatas, los sindicatos promueven políticas públicas orientadas a construir una sociedad más equitativa y justa, impactando positivamente en tiempos de crisis. Para las juventudes, significan espacios de aprendizaje, desarrollo sociopolítico y apoyo ante vulnerabilidades laborales y personales, fortaleciendo su capacidad de incidencia y visión crítica. También ofrecen sentido de comunidad y participación en luchas colectivas por derechos y justicia social, facilitando cambios estructurales a través de plataformas inclusivas. Según el contexto, la afiliación puede responder tanto a la necesidad de protección en sectores informales como al impulso transformador en escenarios de movilización social. En suma, fortalece derechos individuales y colectivos, empodera a las juventudes y promueve un cambio social profundo frente a los desafíos del mundo laboral actual. 7.5. Razones principales para participar en el sindicalismo El mapeo realizado revela que las juventudes trabajadoras se integran a los sindicatos impulsadas por una combinación de motivaciones ideológicas, como la conciencia de clase y el compromiso con la justicia social y necesidades concretas vinculadas al bienestar individual y colectivo, tales como la mejora de las condiciones laborales, la estabilidad en el empleo y el acceso a derechos fundamentales. Entre las principales razones identificadas para participar en el sindicalismo, se destacan: → Búsqueda de mejores condiciones laborales: Las juventudes ven en el sindicalismo una herramienta clave para alcanzar condiciones de trabajo más justas, seguras y estables, reconociendo su papel histórico en la defensa de derechos laborales. → Defensa frente a la violencia de género: Algunas jóvenes se acercan motivadas por experiencias personales de violencia de género, en busca de protección y de un espacio desde donde promover relaciones laborales más igualitarias y con perspectiva de género. → Garantía de derechos y protección frente al acoso: La defensa de derechos laborales y la protección ante situaciones de acoso—ya sea laboral o sexual— son motivaciones centrales. Los sindicatos son percibidos como espacios de respaldo frente a estas vulnerabilidades. → Impulso hacia el cambio social: Las y los jóvenes canalizan en el sindicalismo su deseo de contribuir activamente a la construcción de un mundo más justo y equitativo, con la mirada puesta en el bienestar de las generaciones presentes y futuras. → Conciencia de clase y compromiso colectivo: Para un segmento importante de la juventud, participar en el sindicalismo responde a una conciencia de clase que impulsa su involucramiento en la transformación estructural de la sociedad y en la defensa de toda la clase trabajadora. 7.6. Iniciativas de las juventudes en el movimiento sindical La promoción de la participación juvenil representa, como vimos, un discurso presente entre dirigentes jóvenes y adultos en el mundo sindical. Esto se materializa, además, en un conjunto de prácticas concretas orientadas, sobre todo, a acercar a jóvenes o promover que participen. Casi el 70% de las/os jóvenes participantes en el 2.° ECJTA mencionó que en su organización se implementan programas para promover la participación, mientras que alrededor del 20% afirmó que no se desarrollan acciones de este tipo. El resto dijo no saber si hay programas que tengan este propósito dentro de su sindicato. Entre las acciones mencionadas para la inclusión juvenil destacan: → Campañas de afiliación destinadas a las juventudes → Programas de capacitación para jóvenes → Políticas específicas de relevo generacional → Espacios específicos de participación juvenil → Ámbitos particulares para la inclusión de jóvenes mujeres → Descuentos en las cuotas de afiliación Por otra parte, señalan que las acciones orientadas a promover la inclusión de jóvenes LGBTIQ+, afrodescendientes, migrantes o de pueblos originarios son prácticamente inexistentes. Al ser consultadas sobre el grado en que sus opiniones y demandas son tomadas en cuenta dentro de las decisiones sindicales, las juventudes ofrecieron respuestas que reflejan una participación aún parcial, pero en proceso de consolidación. Las juventudes en el sindicalismo de América Latina y el Caribe 17 La mitad de las personas jóvenes encuestadas afirmó que sus opiniones a veces son incluidas, lo cual sugiere que existe cierto margen de escucha, aunque limitado o intermitente. Más del 40% indicó que las demandas de las ju ventudes se integran de forma constante, lo que representa un dato alentador sobre la existencia de espacios más receptivos y abiertos a la participación juvenil. Un pequeño porcentaje no respondió o no opinó al respecto, lo que también puede interpretarse como falta de participación significativa. En los testimonios de la juventud participante en el 2.° ECJ TA se mencionan algunas otras acciones que consideran innovadoras y han rendido frutos para promover la afiliación sindical, como la realización de una aplicación digital para afiliar jóvenes:“Es una estrategia innovadora. En la primera semana que se elaboró ese mecanismo tuvimos más de 100 solicitudes. Llegaron muchas solicitudes, en su mayoría jóvenes”, menciona uno de los jóvenes entrevistados. En otro caso, se hace referencia a la organización de programas de posgrado(diplomados) orientados a sistematizar y capacitar a jóvenes en la historia del sindicato y sus objetivos. Entre las acciones que involucran la participación con incidencia, se pueden mencionar las siguientes. 1) Participación juvenil en negociaciones colectivas. Una de las personas entrevistadas mencionó: “En mi sindicato, nuestra negociación colectiva es el estatuto del docente. Estuve en la revisión de la ley orgánica para una reforma y el año pasado estuvimos viendo el presupuesto que se iba a asignar y también el plan de formación, donde participé activamente en esa mesa de diálogo”. 2) Participación en instancias de toma de decisiones dentro de la central sindical: “Dudan de las capacidades de los jóvenes, dicen: es un muchacho”. 3) Participación en la elaboración de políticas: “La más memorable ha sido poder generar la política de juventud y que haya sido aprobada por el comité ejecutivo de la confederación”. 7.7. Género e identidades jóvenes en el sindicalismo Consultados sobre si su sindicato es inclusivo con respecto a la juventud trabajadora con diferentes identidades de género, casi la totalidad de los y las participantes se dividieron entre las respuestas“muy inclusivo”,“algo inclusivo” y “poco inclusivo”, con porcentajes prácticamente iguales. Un pequeño porcentaje no respondió la pregunta. Esto podría reflejar diferencias entre prácticas de inclusión según sindicatos, países o sectores económicos, o diferentes percepciones sobre la eficacia o el impacto real de estas acciones. Según los resultados de los grupos focales, las juventudes con fuerte activismo sindical destacan la importancia de cuotas o cupos para promover y fortalecer liderazgos de mujeres jóvenes y diversidades, y la creación de áreas específicas para promover la participación de minorías. A pesar de esto, casi la mitad mencionó que los colectivos de jóvenes LGBTIQ+, migrantes, afrodescendientes y mujeres tienen un acceso equitativo a posiciones de liderazgo. Por otro lado, más del 30% mencionó que solo algunos de es tos grupos muestran acceso a roles de mayor protagonismo y toma de decisiones, mientras que alrededor del 10% sostiene que esos grupos no tiene representación en las posiciones de liderazgo. Un pequeño porcentaje no emitió opinión al respecto. Hubo diferentes valoraciones sobre el acceso de las mujeres jóvenes a cargos directivos. “En las secretarías generales no hay mujeres, ni en secretarías adjuntas o secretarías de prensa: todos ellos son hombres. Los que más se reconocen y dialogan con el gobierno son hombres”. La compatibilización entre las tareas de trabajo remunerado y, en el caso de las mujeres, también del trabajo no remunerado, con la dedicación al activismo sindical es vista como un problema. En los grupos focales, quienes tienen roles dirigenciales mencionaron que, en ocasiones, encuentran problemas para trabajar y llevar adelante tareas militantes que muchas veces requieren conocimientos específicos, como conocer estatutos o familiarizarse con la negociación colectiva. Una de las personas entrevistadas mencionaba al respecto: “Las mujeres son más difíciles de convocar porque te dicen que no tienen tiempo, tienen cosas en la casa, aunque tengan potencial de liderazgo tienen el tema de los cuidados. El hombre va a las reuniones que le pidan”. Estas agendas forman parte tanto de la reflexión como de las acciones impulsadas desde los espacios sindicales. 18 Centro Regional Sindical en América Latina y el Caribe Una de las personas entrevistadas compartía, a modo de ejemplo, la organización de talleres orientados a promover la equidad de género, en los que se buscaba involucrar tanto a varones como a mujeres: “Hacemos acciones para las mujeres, para que el hombre cambie su mentalidad. Hemos realizado diferentes talleres con hombres y mujeres jóvenes para que los hombres tengan un cambio en su visión sobre cómo atraerlas al sindicato, cómo afiliarlas, cómo apoyar a las mujeres en el sector sindical”. Sin embargo, persisten desafíos estructurales que dificultan una participación equitativa. Uno de los más significativos para las mujeres jóvenes es la falta de equilibrio entre sus compromisos personales y sindicales. La sobrecarga de trabajo dentro de los sindicatos, sumada a sus responsabilidades académicas, laborales y domésticas—estas últimas tradicionalmente asignadas a las mujeres—, limita su tiempo disponible y genera altos niveles de estrés, perpetuando así un ciclo de exclusión y discriminación. En relación con las juventudes LGBTIQ+ se identifica una serie de desafíos, en primer lugar, que encuentran barreras internas y discriminación en los ámbitos sindicales y laborales: esto dificulta la creación de espacios o grupos representativos para esta comunidad; las estrategias de afiliación específicas para personas LGBTIQ+ no han sido eficaces, en parte porque muchas personas prefieren no revelar su orientación sexual o identidad de género. Además, hay una ausencia de acciones específicas debido a que el trabajo con esta población no se ha priorizado en la agenda sindical; no siempre se dispone de herramientas ni medidas concretas; se identifican prejuicios arraigados en los liderazgos sindicales, con visiones homofóbicas que se constituyen en barreras para la incorporación al sindicalismo y para el acceso a puestos de liderazgo. “No tenemos acciones específicas para estas poblaciones. Hay bloqueos. Los dirigentes y la presidenta del sindicato son homofóbicos. Tratan mal a las personas LGBTIQ+, los acosan y es terrible. Hay mucha discriminación”. Se menciona que no se han diseñado agendas conjuntas con activistas fuera del mundo sindical. Esto limita la capacidad para proyectar acciones transformadoras y colaborativas. Aunque se reconoce que forman parte de la clase trabajadora, y que la actividad sindical debería incluirlas y promover su participación, la implementación presenta dificultades. Hay quienes sostienen que se trata de grupos que sufren discriminaciones y son más vulnerables que otros. Y aunque haya promesas de inclusión, no se traducen en acciones efectivas. Se destaca la creación de comisiones de género e inclusión para abordar las necesidades de mujeres y minorías. Las juventudes en el sindicalismo de América Latina y el Caribe 19 “No pasan de ser simplemente afiliadas. Mi sindicato viene implementando la comisión de género e inclusión, que ha desarrollado algunas líneas de acción. Pero presenta muchos obstáculos porque la dirigencia del sindicato no les da importancia. Considera que no son políticas necesarias. Le ponen obstáculos, le niegan recursos, les niegan sus permisos a las iniciativas”. En otros casos, las/os participantes consideraron que, pese a que en el mundo laboral los grupos de mujeres, personas LGBTIQ+, migrantes, afrodescendientes o de pueblos originarios sufren discriminación y presentan posiciones de mayor vulnerabilidad, en el mundo sindical obtienen pleno reconocimiento y allí logran canalizar demandas vinculadas con la lucha por sus derechos. “Las personas LGBTIQ+ tienen más participación en el sindicato porque han visto más afectados sus derechos. A través del sindicato tienen una forma de poder luchar por ellos. Igual las mujeres, que sus derechos siempre han sido vulnerados. Los hombres son diferentes porque siempre han sido favorecidos por la sociedad y no ven como necesidad integrarse a movimientos donde puedan hacer valer sus derechos”. Una de las personas entrevistadas afirmó:“Es un error hacer una estrategia para afiliarlos. La única estrategia es verlos como iguales, no diferentes”. En esa línea, hay quienes afirman que no existen diferencias dentro del universo sindical según género, orientación sexual o identidad étnica. Algunos testimonios que retratan este punto de vista afirman: “Las personas LGBTIQ+ tienen la misma participación en el sindicato, no hay desigualdad, son como nosotros. Igual los indígenas, todos tienen la misma participación”. “Tenemos las mismas oportunidades dentro del sindicato. Hay convivencia de todos juntos. No hay discriminación. Tratamos de hacer actividades en general, somos sindicatos inclusivos, abordamos todo, no hacemos distinciones”. La participación de jóvenes migrantes y de pueblos originarios en los sindicatos es baja además porque muchas veces se insertan en sectores de la economía informal. Una de las personas entrevistadas menciona que“las oportunidades de las personas indígenas y migrantes son muy complicadas. Deberían estar inscritas en un empleo formal para llegar a un sindicato”. Por ello, el acceso a roles dirigenciales se muestra todavía más complicado. 20 Centro Regional Sindical en América Latina y el Caribe 8. Juventudes en posiciones de liderazgo en el sindicalismo La promoción de la participación juvenil es un elemento presente de manera transversal en las agendas y compromisos asumidos por la CSA. Esto se observa en documentos e intervenciones de las dirigencias con más trayectorias, como también dentro de las acciones que reúnen específicamente a las juventudes, por ejemplo, los dos encuentros continentales de la Juventud Trabajadora de las Américas(ECJTA 1.° y 2.°). El documento final del 2.° ECJTA(Honduras, 2024) men ciona la relevancia que poseen las juventudes en el fortalecimiento de las estructuras sindicales: en el reconocimiento de las nuevas modalidades de empleo, asociadas a la digitalización de la economía y el empleo, la automatización de la producción y la expansión de las plataformas que proponen desafíos a las clásicas maneras de organizarse y reivindicar los derechos de las y los trabajadores y al rol de la participación de las juventudes y de grupos históricamente marginados en los espacios de toma de decisiones“más allá de los espacios de juventudes”. Entre quienes participaron en este mapeo, se observa una amplia presencia juvenil en roles de conducción y responsabilidad sindical. El 30,4% ocupa cargos como miembros del comité directivo u órganos de dirección superior, y un 21,7% son delegados/as, lo que refuerza el protagonismo juvenil en las estructuras organizativas. Asimismo, otro 21,7% se desempeña como militante, lo que indica una base activa, aunque sin cargos formales de conducción. Un 13% se agrupa bajo la categoría“otro”, lo que sugiere la existencia de roles diversos o específicos no contemplados en la clasificación tradicional. Por su parte, un 6,5% se dis tribuye entre quienes ejercen como presidentes/as o secretarios/as generales, dirigentes/as nacionales y dirigentes/as en el ámbito subnacional. Aunque estos porcentajes son más bajos, demuestran la presencia juvenil en niveles de conducción estratégica. Según las respuestas de las/os participantes de la encuesta del 2.° ECJTA, hay diferentes maneras de acceder a esas po siciones de liderazgo. En la mayoría de los casos, las/os encuestados/as expresaron haber accedido a sus puestos a través de elecciones internas democráticas. En segundo lugar, un porcentaje importante señaló que obtuvo su posición actual a través del reconocimiento por su participación activa, debido a su compromiso sostenido y contribuciones visibles como activistas juveniles. En menor medida, un porcentaje indicó que llegó a su puesto actual a través de la designación de líderes o referentes, es decir, nombrados directamente, lo que puede leerse como reconocimiento, pero también evidencia una potestad de líderes adultos para asignar responsabilidades. Si bien los datos de la encuesta muestran una fuerte presencia de jóvenes en las secretarías de juventud, esta concentración responde, en parte, al carácter del encuentro centrado en juventudes sindicalizadas, lo que naturalmente favorece la participación de quienes integran esas áreas. Aprendizajes específicos que destaca la juventud encuestada sobre su participación en posiciones de liderazgo: → Habilidades adquiridas: 47,8% de la juventud encuesta da destaca mejoras en Negociación, Comunicación y Liderazgo. → Conciencia crítica: 15% desarrolló una visión sociopolíti ca más crítica, comprendiendo mejor la sociedad y la lucha de clases. → Defensa de derechos: 13% reforzó su confianza y capa cidades en protección de los derechos laborales. → Logros concretos: 19,9% mencionó avances diversos, y un 4,3% identificó específicamente aportes como contri buir a una causa común, representar a jóvenes e influir en decisiones, superar desafíos, compartir aprendizajes y transformar aspectos de la realidad. Las juventudes en el sindicalismo de América Latina y el Caribe 21 9. Barreras y desafíos La participación de jóvenes en los sindicatos es clave para el fortalecimiento y sostenibilidad del movimiento sindical en América Latina y el Caribe. Sin embargo, múltiples factores internos y externos dificultan su integración plena. Entre las opciones sugeridas en la encuesta en línea sobre los obstáculos para la integración sindical de las juventudes: el 25,3% identifica como principal obstáculo la dificul tad de adaptarse a las estructuras y procesos de toma de decisiones; el 21,7% la falta de espacios que le permitan ganar confianza y sentirse escuchadas/os; el 20% las resis tencias internas y tensiones generacionales; el 18% la com plejidad de conciliar responsabilidades laborales y de cuidado con la militancia, y el 15% la falta de recursos o tiem po para una participación sostenida. GRÁFICO 6. Principal obstáculo identificado para la integración sindical de las juventudes Falta de recursos y/o tiempo para participar Conciliar trabajo y cuidados con militancia Resistencias internas y tensiones generacionales Ganar confianza y sentirse escuchado/a Adaptarse a la estructura y procesos de decisión 0 5 10 15 20 25 30 Porcentaje(%) 9.1. Obstáculos internos: políticas y prácticas sindicales que limitan la participación de las juventudes Las juventudes mapeadas durante el Encuentro también identificaron una serie de barreras internas que restringen su participación activa y el acceso a espacios de liderazgo dentro de las organizaciones sindicales. Entre ellos, destacan: → Falta de representación juvenil en las estructuras sindicales: la escasa presencia de jóvenes en los espacios de toma decisión genera un círculo de exclusión. La juventud mapeada señala que las estructuras sindicales continúan reproduciendo una lógica que no refleja las necesidades de las nuevas generaciones. Indican que sus propuestas, en muchos casos, no son tomadas en cuenta, concentrando las decisiones en dirigencias históricas que no siempre integran sus voces. → Desigualdad de género: Las mujeres jóvenes enfrentan doble discriminación y una"triple jornada"(trabajo remunerado, doméstico y militancia); las estructuras patriarcales limitan su acceso a cargos directivos; las tareas consideradas"propias del género" restringen su participación protagónica. Se profundizan las desigualdades de género dentro del sindicato, afectando la igualdad de oportunidades y la inclusión de sus demandas en espacios de negociación colectiva. → Identidad de género, orientación sexual, situación migratoria y otras: Las juventudes LGBTIQ+, afrodescendientes, migrantes y de pueblos originarios continúan estando escasamente representadas en los espacios de liderazgo sindical. Sus identidades y experiencias suelen ser invisibilizadas, y persiste la falta de formación continua en diversidad, derechos y enfoque intercultural. Además, las comisiones de inclusión no están suficientemente fortalecidas y son poco activas, lo que dificulta avanzar hacia una representación verdaderamente equitativa y plural. → Conciliación entre militancia, trabajo y vida personal: Las responsabilidades laborales, de estudio y de cuidado (especialmente en mujeres jóvenes) limitan el tiempo y la energía disponible para participar en los sindicatos. → Resistencia al cambio: La juventud mapeada señala que dentro de los sindicatos persisten las dificultades para incorporar nuevas formas de organización, acción y comunicación. Esto impide aprovechar la creatividad, 22 Centro Regional Sindical en América Latina y el Caribe energía e innovación de las nuevas generaciones. Los sindicatos se perciben como espacios poco permeables a nuevas ideas o liderazgos juveniles, desmotivando su participación y limitando la renovación generacional. → Comunicación y formación inadecuadas: Las herramientas sindicales no siempre emplean lenguajes, canales ni enfoques que dialoguen con las juventudes o con otras generaciones. Esto dificulta la transmisión de conocimientos y la construcción de visión compartida. Muchas juventudes expresan sentirse poco reconocidas, sin espacios donde desarrollarse o ser escuchadas activamente. → Desconexión intergeneracional: La falta de espacios de intercambio impide el traspaso de experiencias y el reconocimiento de juventudes como sujetas políticas plenas. → Falta de reconocimiento: Las juventudes sindicales señalan una baja visibilidad de su trabajo y dificultades para sostener espacios organizativos debido a la rotación laboral y la informalidad. → Reproducción de prácticas tradicionales: En su afán por ser aceptadas, algunas juventudes terminan replicando dinámicas que inicialmente buscaban transformar, lo que refuerza estructuras excluyentes. Estos desafíos no solo reflejan tensiones internas del sindicalismo, sino que también evidencian cómo las desigualdades estructurales del mundo del trabajo se reproducen dentro de las propias organizaciones. Transformar estas realidades implica avanzar hacia sindicatos verdaderamente inclusivos, democráticos y abiertos a la participación activa de las juventudes. 9.2. Obstáculos externos: contexto sociopolítico y económico, prácticas antisindicales y criminalización Las juventudes sindicalistas enfrentan un conjunto complejo de barreras externas que limitan su participación plena tanto en el mundo laboral como en la vida sindical. Las extensas jornadas laborales y desplazamientos extenuantes reducen severamente su capacidad de participación. Como expresó un trabajador joven:“Las largas jornadas laborales son prácticamente una esclavitud moderna… Es difícil hacer algo por uno mismo o reunirse con los compañeros, si es que hay sindicato”. Estas condiciones responden a un contexto político y económico que favorece intereses empresariales. Las reformas laborales regresivas debilitan los derechos laborales y excluyen a los y las jóvenes de empleos decentes y sostenibles. Los siguientes son algunos de los obstáculos externos identificados. → Modelo económico-cultural: Muchas personas jóvenes desconocen sus derechos y no se identifican como clase trabajadora debido al modelo económico-cultural que privilegia el individualismo, la competencia y la meritocracia. La ausencia del sindicalismo en escuelas, universidades y medios digitales impide que las juventudes reconozcan su rol histórico en la lucha por derechos. → Transformaciones en el mundo del trabajo: La digitalización, el trabajo por plataformas y el auge del emprendedurismo desdibujan la identidad colectiva de clase y dificultan la organización sindical tradicional. → Precariedad e informalidad laboral: La falta de contratos, las largas jornadas, la inestabilidad laboral y los bajos salarios impiden que muchas juventudes puedan afiliarse o participar activamente. Asimismo, se dificulta el acceso a derechos básicos como vivienda digna, salud y educación públicas, gratuitas y de calidad. → Despolitización juvenil y discursos autoritarios: Los discursos conservadores apelan al desencanto de las juventudes, deslegitimando lo colectivo y promoviendo salidas individuales ante problemáticas sociales estructurales. → Exclusión y discriminación a las juventudes LGBTIQ+, afrodescendientes y migrantes: Enfrentan barreras estructurales que dificultan su acceso pleno al empleo formal y a la participación sindical. Mientras algunos sectores consideran que existen condiciones laborales“relativamente equitativas” para las personas LGBTIQ+, otras relatan experiencias de discriminación, invisibilización, violencia simbólica y exclusión, lo que las empuja hacia trabajos informales o altamente precarizados. En muchos países, las juventudes afrodescendientes viven prácticas de discriminación sistemática que se manifiestan en los procesos de contratación, en los entornos laborales y en la desvalorización de rasgos culturales y físicos, como los peinados, la vestimenta o el color de piel; aunque algunas personas minimizan estas situaciones, otras las reconocen como barreras persistentes que restringen derechos y participación. Por su parte, las personas migrantes suelen insertarse en sectores con bajos niveles de regulación y sin garantías mínimas, lo que las expone a explotación, hostigamiento policial, estigmatización social y obstáculos legales que limitan tanto el empleo formal como la afiliación sindical. Esta combinación de factores refuerza su vulnerabilidad y exige políticas públicas inclusivas y acciones sindicales decididas que reconozcan su rol como parte fundamental de la clase trabajadora. → Criminalización y cultura antisindical: La criminalización y la cultura antisindical persisten en muchos sectores, estigmatizando al sindicalismo e infundiendo temor entre quienes se inician en la vida laboral. Ser joven y sindicalista todavía provoca rechazo en ciertos ámbitos, lo que puede derivar en discriminación por parte de empleadores, dificultar el acceso a empleos dignos y desalentar la participación activa. Las juventudes en el sindicalismo de América Latina y el Caribe 23 En muchos países de la región, las juventudes enfrentan un entorno hostil hacia la organización colectiva. Además de las condiciones laborales precarias, la participación sindical se ve limitada por la criminalización persistente del sindicalismo y por una ofensiva mediática que lo presenta como anticuado, ineficiente o contrario al desarrollo. Estos discursos, promovidos por sectores empresariales, fuerzas conservadoras y medios de comunicación, refuerzan un modelo individualista que deslegitima la acción colectiva y desalienta el involucramiento de nuevas generaciones. Frente a este escenario, es fundamental avanzar más allá de las transformaciones estructurales e incorporar una dimensión estratégica centrada en la disputa simbólica y comunicacional. Reposicionar al sindicalismo como un actor legítimo, dinámico y con capacidad de transformación social requiere desplegar nuevas estrategias discursivas y culturales. Más allá de los condicionamientos estructurales, también se identificaron obstáculos específicos en los propios espacios laborales. Entre ellos destacan los siguientes. → Discriminación laboral y estigmatización sindical: La actividad sindical sigue siendo criminalizada por muchos empleadores, quienes la asocian con conflictos o pérdida de productividad. Esto conlleva despidos, persecuciones y exclusión de procesos de selección, especialmente en sectores donde hay fuerte resistencia a la organización colectiva. → Ambiente laboral hostil a la sindicalización: El miedo a represalias y la falta de conciencia de clase generan un entorno de desconfianza y aislamiento, incluso entre colegas. Las personas jóvenes que intentan organizarse suelen enfrentar resistencia tanto desde la dirección como de otros trabajadores. → Vulnerabilidad en el primer empleo: La entrada de las juventudes al mercado laboral suele darse en condiciones informales o temporales, sin acceso a derechos ni protección sindical. El temor a perder el empleo, junto con el desconocimiento de sus derechos, desalienta el involucramiento y silencia posibles reivindicaciones. Estas condiciones no solo obstaculizan el involucramiento juvenil en la vida sindical, sino que refuerzan relaciones laborales autoritarias y fragmentadas, debilitando la construcción de una cultura de solidaridad y acción colectiva desde los primeros vínculos laborales. Superar estos desafíos exige fortalecer la acción sindical en los lugares de trabajo, promoviendo la organización desde las bases y exigiendo condiciones que garanticen estabilidad, tiempo y derechos. A su vez, se requiere incidir en políticas públicas que aborden de forma estructural las desigualdades que atraviesan a las juventudes trabajadoras. 24 Centro Regional Sindical en América Latina y el Caribe 10. Oportunidades y claves para el cambio Al mismo tiempo, el contexto promueve oportunidades para el fortalecimiento del sindicalismo con la participación de personas jóvenes, como se expresó en las entrevistas y en los grupos focales. 1. Juventud como motor de transformación: Las y los jóvenes pueden ser una fuente importante de creatividad y renovación dentro de los sindicatos. La capacidad para comprender las dinámicas sociales y laborales de las nuevas generaciones y la de aplicar nuevas tecnologías, así como su enfoque creativo en la resolución de problemas y en la movilización pueden contribuir al fortalecimiento y modernización de los sindicatos, haciéndolos más atractivos y dinámicos para las personas que han creído en los discursos antisindicales. 2. Luchas comunes por la justicia social: El sindicalismo sociopolítico apuesta a defender las demandas de la clase trabajadora, más allá de aquellas con un carácter exclusivamente laboral, esto ha permitido construir agendas conjuntas en articulación con movimientos sociales, enriqueciendo las perspectivas del sindicalismo de las Américas. Algunas/os jóvenes participantes en el Encuentro señalaron su motivación para afiliarse al sindicato en la lucha por la justicia social y causas más allá de las condiciones de trabajo, como la justicia ambiental, igualdad y equidad de género, antirracismo y derechos LGBTIQ+. 3. Incorporación de sectores emergentes: Ante las transformaciones en el mundo del trabajo, los sindicatos tienen la necesidad de comprender las implicaciones de los cambios en las formas de producción y acumulación sobre la clase trabajadora, por ejemplo, es urgente profundizar en las comprensiones sobre los impactos y potencialidades de la inteligencia artificial en el mundo del trabajo. Esto permitirá al sindicalismo expandir su base de afiliación hacia sectores emergentes, como las y los trabajadores en condiciones de informalidad en áreas de la economía digital y en otros sectores en desarrollo, como las energías renovables, incorporando y profundizando en la propuesta de desarrollo sustentable a partir del diálogo con las personas trabajadoras en estos sectores. Como fue expresado en uno de los grupos focales, las personas jóvenes participan en estos sectores de la economía y no se reconocen como trabajadoras/es, sin embargo, es importante abordar sus necesidades y desafíos para hacerlas partícipes en las luchas sindicales. 4. Aprovechamiento de plataformas digitales y avances tecnológicos: Así como el capital ha usado las plataformas digitales, la administración por algoritmos y la inteligencia artificial como herramientas para precarizar el trabajo, los sindicatos tienen el desafío y la oportunidad de apropiarse de esas herramientas tecnológicas para ampliar su base de acción, desafiar las estructuras de explotación, conectar con las personas jóvenes y promover sus actividades, movilizaciones y campañas de formas diferentes a las tradicionales. 5. Fomento de un sindicalismo inclusivo y diverso: El proceso de fortalecimiento y transformación sindical ha avanzado en el reconocimiento de las diversidades de la clase trabajadora. Los sindicatos pueden aprovechar la creciente demanda de inclusión, reconocimiento y diversidad en la sociedad para visibilizar su construcción política que incorpora los valores y preocupaciones de las y los jóvenes. Promover un sindicalismo que represente de manera efectiva las demandas de las mujeres, personas LGBTIQ+, con discapacidad, afrodescendientes, migrantes y de pueblos originarios puede ser una gran oportunidad para atraer a jóvenes comprometidas/os con la justicia social y la equidad. Algunas jóvenes del Encuentro reconocieron sentir menos espacio para la acción y participación en los espacios sindicales, al tiempo que valoraron el respaldo del sindicalismo en la defensa de sus derechos frente a situaciones de violencia y acoso en el mundo del trabajo. El sindicalismo puede partir de esos avances y logros para profundizar en las transformaciones necesarias para la igualdad y equidad de género. 6. Programas de formación y liderazgo juvenil: Continuar desarrollando programas de formación política sindical dirigida a las juventudes, no solo en temas laborales, sino también en habilidades de liderazgo, organización y negociación colectiva, así como en la visión del sindicalismo sociopolítico, en la propuesta de desarrollo sustentable con justicia social y ambiental, otorga a las personas jóvenes las herramientas necesarias para liderar los sindicatos. Las juventudes valoraron positivamente los procesos de formación desarrollados por la CSA y plantearon la importancia de que estos sean replicados en los ámbitos nacionales por las centrales y sindicatos. 7. Modelos de participación más horizontales: Los sindicatos pueden adoptar modelos organizativos más horizontales y participativos que resuenen con las expectativas de las personas jóvenes de tener un rol activo y decisivo en las estructuras organizativas. La defensa de la democracia Las juventudes en el sindicalismo de América Latina y el Caribe 25 pasa por la promoción de prácticas democráticas en el sindicalismo, que den visibilidad a los diferentes colectivos y sus demandas como parte esencial de la construcción política sindical. Frente a una juventud desencantada por una realidad que no les ofrece un futuro en condiciones dignas, el sindicalismo tiene la posibilidad de convertirse en una fuerza que defiende y profundiza en la comprensión que tienen las juventudes sobre los principios de la democracia, ofreciendo una alternativa real frente a los discursos conservaduristas que tienden a descalificar la acción política. Claves para el cambio: → Promover procesos formativos con enfoque sociopolítico. → Impulsar liderazgos juveniles capaces de incidir en políticas sindicales y públicas. → Profundizar la articulación con movimientos sociales feministas, antirracistas, ambientalistas, estudiantiles, indígenas y LGBTIQ+. → Construir alianzas desde las bases que fortalezcan el poder colectivo y reflejen la diversidad real de la clase trabajadora. → Desarrollar nuevas estrategias comunicacionales. Para combatir las narrativas negativas sobre el movimiento sindical es clave desarrollar formas de comunicación renovadas, que dialoguen con los lenguajes, estéticas y prácticas expresivas juveniles. Esto implica fortalecer la identidad de clase trabajadora como horizonte colectivo y proyectar narrativas transformadoras que sitúen a las juventudes como protagonistas activas en la construcción de un sindicalismo con futuro. Estas acciones no solo responden a los desafíos del presente, sino que constituyen una apuesta estratégica para revitalizar el movimiento sindical y ampliar su capacidad de convocatoria, representación e incidencia. Las juventudes tienen claro que, para alcanzar un mundo del trabajo más justo, menos precarizado y menos explotador, los sindicatos deben fortalecerse. Pero también reconocen que ese fortalecimiento solo será posible si ellas están incluidas de manera activa, con voz, representación y espacio real para incidir. La renovación sindical pasa, necesariamente, por abrir camino a nuevas generaciones que no solo demandan, sino que también proponen, articulan y transforman. 26 11. Fortalecimiento y transformación sindical 11.1. Perspectivas de la juventud para el fortalecimiento y la transformación sindical en las Américas El 2.° Encuentro de Juventudes fue un espacio participati vo donde se mostró la gran capacidad y empoderamiento de jóvenes dirigentes de diferentes países de la región. Las observaciones participantes que se realizaron en el encuentro muestran un trabajo cooperativo, colaborativo y dinámico en el que se analizaron las condiciones de la juventud trabajadora de la región desde un enfoque de género e interseccionalidad. La declaración final del Encuentro refleja el posicionamiento de la juventud trabajadora sobre las transformaciones que deben darse en el movimiento sindical para su fortalecimiento. Los impactos que puede tener la participación juvenil dentro de las organizaciones sindicales dependen, especialmente, de su capacidad de incidir en los espacios de decisión. Según las entrevistas y encuestas realizadas, la realidad es diversa y muestra una fuerte polarización. En algunas organizaciones las juventudes no tienen oportunidades reales de participar en la toma de decisiones. Sin embargo, existen experiencias donde se ha logrado cierto nivel de incidencia, alcanzando la aprobación de propuestas en instancias orgánicas, participación en negociaciones colectivas y contribuciones en el diseño de políticas sindicales, incluyendo políticas de juventud. A pesar de las resistencias que todavía persisten en muchas estructuras sindicales, las y los jóvenes siguen encontrando maneras de participar y aportar sus ideas. Es cierto que no siempre se logran transformaciones inmediatas, y que en ocasiones las dinámicas de poder verticales dificultan que las propuestas innovadoras avancen. Sin embargo, cada intervención, cada espacio ganado y cada idea puesta sobre la mesa contribuye a abrir grietas en esos muros, preparando el terreno para cambios más profundos. Las voces entrevistadas señalan que, aunque frases como “eso ya se hizo” o“no vale la pena intentarlo” aún circulan, la presencia activa de juventudes en encuentros, debates y procesos sindicales demuestra que la innovación no solo es necesaria, sino posible. Como expresó una joven dirigente sindical en el 2.° Encuentro Continental de la Juventud Tra bajadora de las Américas:“No es tan sencillo lograr que se entienda que se necesita innovar en el movimiento sindical”, pero su testimonio también es prueba de que esa conversación ya está en marcha. El reto del diálogo intergeneracional es grande, y la desconfianza hacia la juventud no desaparece de un día para otro. Sin embargo, cada vez más se reconoce que las y los jóvenes aportan dinamismo, nuevas formas de organización y miradas frescas que pueden revitalizar el sindicalismo. Las secretarías de juventud, aunque a veces limitadas en su incidencia, representan un paso importante: son semilleros de liderazgo y aprendizaje colectivo que, con persistencia y articulación, pueden llegar a incidir en las decisiones centrales. La historia sindical demuestra que los cambios estructurales requieren tiempo, perseverancia y compromiso. Hoy, la juventud ya es parte de esa historia, y su presencia constante asegura que el futuro del movimiento se construya con más voces, más ideas y más posibilidades. A pesar de todas las barreras que hemos visto, la población joven entrevistada expresa un fuerte compromiso con transformar el movimiento sindical. Reclaman una renovación de liderazgos y una integración más activa de juventudes, mujeres, personas LGBTIQ+, afrodescendientes, migrantes y de pueblos originarios. Esta transformación implica cuestionar las estructuras tradicionales de poder y avanzar hacia formas más horizontales, inclusivas y representativas. 11.2. Innovaciones y cambios organizativos impulsados por jóvenes El principal cambio organizativo que muestran las organizaciones sindicales es la presencia de secretarías de juventud. La población joven perteneciente al movimiento sindical muestra en las entrevistas la necesidad de que se integren en términos organizativos las expresiones artísticas que tienen una importancia vital para la población joven como canal de comunicación y cohesión. Esto se plasma en la siguiente cita extraída de una de las entrevistas durante el 2.° ECJTA. “No todo el mundo aceptaba ciertas expresiones en el ámbito amplio de la cultura juvenil. Por ejemplo, el muralismo y el grafiti son expresiones que quizás no quepan en lo tradicional del movimiento sindical. Hablar de Las juventudes en el sindicalismo de América Latina y el Caribe 27 performance, de acciones disruptivas que se hicieron en el estallido social. Son cosas que deberían aprender para acercar a más jóvenes a las organizaciones sindicales. También creo que debemos fijar la atención hacia otros movimientos en el ámbito juvenil. Los chicos que rapean, que hacen free style , movimiento animalista, defensa del territorio, que hacen parte del movimiento juvenil, que les llama más la atención que el movimiento sindical. Conocer que existen estos escenarios donde se lucha, se resiste”. Las manifestaciones artísticas están convirtiéndose cada vez más en una de las principales vías de resistencia y expresión identitaria de la cultura juvenil que favorece la coordinación y articulación entre los diferentes movimientos sociales y el movimiento sindical. Esta integración y articulación aparece como un gran desafío para el movimiento sindical de la región que supone otorgarle a la juventud un papel protagónico como eje de cohesión y cambio social. Sobre el rol de la militancia sindical en dinámicas sociales y colectivas más amplias: “Que seamos los trabajadores los que estemos en el gobierno”. “Participar como jóvenes sindicalistas en la construcción de un país mejor en temas culturales, socioeconómicos, ambientales”. “Defender los derechos[de la clase trabajadora] y la democracia”. 11.3. Algunas voces de las juventudes entrevistadas Sobre el compromiso político y el crecimiento como militante dentro del mundo sindical: “Llegar a ser secretario general de mi organización. Tengo que aprender, conocer de la empresa, los trabajadores, organizar una lista y abrir el campo político”. Sobre la importancia del sindicalismo: “Que los trabajadores entiendan su responsabilidad dentro de los mismos[los sindicatos]”. “Lograr que nuevos empleados se afilien al sindicato”. “Fortalecer el rol de la juventud que todo el tiempo se va renovando, permite avanzar y no tener una visión conservadora de quedarnos con lo que tenemos“. “Promover una visión del sindicalismo como forma de resistencia social que contrarreste el avance de ciertas visiones de derecha que buscan que el sindicato sea [asociado con] regalos, fiestas o clubes sin perspectiva política”. 28 Centro Regional Sindical en América Latina y el Caribe 12. Reflexiones finales: Juventudes sindicalistas, presentes y protagonistas de la transformación social La participación de las juventudes en el movimiento sindical no es solo una necesidad organizativa: es una apuesta estratégica para el fortalecimiento, la renovación y la vigencia de la lucha por los derechos laborales, la justicia social y ambiental. En un contexto de profundas transformaciones en el mundo del trabajo, marcado por la digitalización, la precarización, la exclusión y la expansión de discursos antisindicales y autoritarios, las personas jóvenes irrumpen como actoras clave para revitalizar las estructuras sindicales y proyectarlas hacia el futuro. Lejos de ser un grupo pasivo o indiferente, las juventudes trabajadoras de las Américas expresan una fuerte conciencia de sus derechos, de los desafíos que enfrentan y de su papel central en la construcción de un mundo del trabajo más justo, inclusivo y democrático. Contribuyen no solo con energía y dinamismo, sino también con una mirada interseccional y comprometida con la diversidad, que fortalece la capacidad del sindicalismo para representar a toda la clase trabajadora en su pluralidad de experiencias: mujeres jóvenes, personas LGBTIQ+, afrodescendientes, migrantes, estudiantes, trabajadores informales y de plataformas, entre otros. A pesar de las múltiples barreras que las juventudes trabajadoras enfrentan, persiste el ímpetu de participar, transformar y liderar. Los resultados de esta investigación muestran que el acceso a la información sindical y la posibilidad de involucrarse están profundamente ligados a las redes de cercanía y confianza. Por eso, es fundamental que el movimiento sindical invierta en estrategias de visibilización, diálogo y formación desde edades tempranas, utilizando lenguajes y herramientas digitales que conecten con sus realidades. La voluntad existe: muchas personas jóvenes, incluso no afiliadas, expresaron su interés en participar si encuentran espacios abiertos, inclusivos y donde sus voces tengan peso. Frente a los avances de la extrema derecha y a los discursos que promueven el individualismo, el emprendimiento despolitizado y la desvalorización de lo colectivo, el sindicalismo tiene la responsabilidad urgente de construir puentes con la juventud. No basta con crear secretarías de juventud, sino que es necesario incorporar a las juventudes en todos los niveles de decisión, reconocer sus trayectorias y respaldar sus agendas. Fortalecer la participación juvenil no puede limitarse a estructuras formales: requiere una transformación profunda de las prácticas sindicales, que contemple la diversidad generacional, cultural y territorial de la clase trabajadora. Solo así será posible construir un sindicalismo del siglo XXI que sea verdaderamente democrático, representativo y transformador. Las juventudes sueñan, construyen comunidad y nos invitan a pensar nuevas formas de organización. Están en movimiento y son el presente de la lucha colectiva. 29 13. Propuestas de seguimiento y continuidad del mapeo Para que el mapeo sobre juventudes y sindicalismo impulse transformaciones reales, su continuidad debe centrarse en corregir brechas, profundizar hallazgos y activar cambios concretos dentro del movimiento sindical. Las acciones clave para fortalecer el proceso son las siguientes. → Ampliar y diversificar la base de diagnóstico Realizar nuevos grupos focales y encuestas en sectores aún no explorados, especialmente entre juventudes en condiciones de informalidad, tercerización o trabajo digital. Esto permitirá captar voces invisibilizadas y enriquecer la comprensión de sus realidades. → Estudiar e impulsar ejemplos positivos Identificar experiencias exitosas de inclusión juvenil, sistematizar sus aprendizajes y difundirlos como referencia para inspirar transformaciones en otras organizaciones. → Consolidar y difundir los hallazgos Elaborar un informe comparativo por país, sector y perfil juvenil, destacando patrones críticos y oportunidades de mejora. Este documento debe ser socializado en espacios sindicales, académicos y de aliados estratégicos, promoviendo su uso como herramienta de formación e incidencia. → Evaluar con participación activa de juventudes Establecer indicadores de impacto y mecanismos de monitoreo que permitan ajustar estrategias de forma continua, garantizando que las juventudes participen en la evaluación y rediseño del proceso. → Tejer alianzas para la sostenibilidad: Fortalecer vínculos con universidades, centros de investigación, movimientos sociales y organismos regionales como la CSA y la FES, ampliando el alcance, la legitimidad y la proyección del mapeo en el tiempo. El mapeo no debe ser un ejercicio puntual, sino una herramienta estratégica de transformación sindical. Su continuidad exige voluntad política, apertura al cambio y compromiso con un sindicalismo que reconozca a las juventudes como protagonistas activas del presente y constructoras de futuro. 30 Centro Regional Sindical en América Latina y el Caribe Referencias bibliográficas FES(2024) o Juventudes Asignatura Pendiente(FES, 2024) y en bibliografía como: Friedrich Ebert Stiftung (FES)(2024). Juventudes: Asignatura Pendiente. Encuesta sobre participación y actitudes políticas de las juventudes en América Latina y el Caribe. www.juventudesFES.org Matonti, F. y Poupeau, F,(2007). “El capital militante. Intento de definición”. En Dominación y movilizaciones. Estudios sociológicos sobre el capital militante y el capital escolar, editado por Franck Poupeau, 37-44. Córdoba: Ferreyra. CSA(2021). Hoja de Ruta para el Fortalecimiento y la Transformación Sindical de las Américas. HOJA-DE-RUTA-Autorreforma-Sindical-1.pdf CSA(2024). Declaración Final del 2.° Encuentro Continental de la Juventud Trabajadora de las Américas. 2EJTA- Decla ración final-A4 vertica Sobre las autoras Vânia Ribeiro es Magíster en Estado, Gobierno y Políticas Públicas(FLACSO), con especialización en Gestión Estratégica en Políticas Públicas(UNICAMP), con trayectoria en organismos nacionales e internacionales en el área de políticas públicas, medio ambiente, integración regional e incidencia sociopolítica. Se desempeña como consultora de la Secretaría Nacional de Medio Ambiente de la CUT Brasil. Previamente integró el equipo técnico de la CSA. Es autora y coautora de diversas publicaciones y materiales formativos en estas áreas. Lyda Fernanda Forero es economista e investigadora, con estudios de maestría en Historia. Ha trabajado con el movimiento sindical, apoyando procesos de fortalecimiento y transformación, y desarrollando análisis sobre transición justa y la cuestión ambiental, resistencias al poder corporativo y al régimen internacional de comercio e inversiones. Coordinó el equipo del Transnational Institute y formó parte del equipo de la CSA, como responsable de cooperación. Nora Idalia Sagastume Casaña es investigadora social, periodista y comunicadora hondureña, con experiencia en estudios, diagnósticos y sistematizaciones para organismos internacionales, agencias de cooperación y organizaciones sociales y sindicales en Centroamérica. Ha trabajado en temas de migración, cambio climático, derechos laborales, género y participación comunitaria, combinando investigación aplicada, comunicación estratégica y formación. Es autora de diversas publicaciones y ha sido docente universitaria y periodista radial. Tahira Vargas García es Doctora en Antropología Social, pianista y profesora de educación musical, especialista en investigación cualitativa y etnográfica. Ha trabajado en temas de pobreza, género, violencia, juventudes, niñez, migración y desarrollo local en República Dominicana y otros países. Es autora de numerosos libros y artículos académicos, además de columnista en medios de comunicación. Actualmente dirige la consultora Equipo Vargas de Investigación Social. Melina Vázquez es socióloga, Magíster en Investigación y Doctora en Ciencias Sociales(UBA) con posdoctorado en investigación en ciencias sociales, niñez y juventud(CLACSO). Es docente e investigadora independiente del CONICET en el Instituto de Investigaciones Gino Germani(UBA), donde codirige el Grupo de Estudios en Políticas y Juventudes. Integra el Grupo de Trabajo“Infancias y juventudes” de CLACSO y coordina el Diploma Superior en Juventudes. Es autora y editora de numerosas publicaciones sobre juventudes, política y desigualdades en América Latina. Las juventudes en el sindicalismo de América Latina y el Caribe 31 Las juventudes en el sindicalismo de América Latina y el Caribe Mapeo sobre experiencias de participación El fortalecimiento de la juventud en el sindicalismo es indispensable para revitalizar el movimiento sindical. En este marco, la Confederación Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de las Américas(CSA), en alianza con el Centro Regional Sindical de la Fundación Friedrich Ebert, impulsa este estudio con el objetivo de analizar la participación de la juventud en el sindicalismo de América Latina y el Caribe, con un énfasis particular en jóvenes que forman parte de las centrales sindicales afiliadas a la CSA. La presencia activa de las juventudes en el sindicalismo no es solo una necesidad organizativa: constituye una apuesta estratégica para garantizar la renovación, el fortalecimiento y la vigencia de la lucha por los derechos laborales, la justicia social y ambiental. Las y los jóvenes reconocen al sindicato como un espacio de defensa, aprendizaje y transformación. De ahí la importancia de ampliar y consolidar sus ámbitos de formación, participación y acompañamiento, promoviendo un sindicalismo abierto, inclusivo y capaz de proyectar nuevas generaciones militantes. Este mapeo trasciende el carácter de un estudio puntual: se plantea como una herramienta estratégica para la transformación y el futuro del sindicalismo en la región. ↗ www.sindical.fes.de ↗ www.csa-csi.org 32 Centro Regional Sindical en América Latina y el Caribe