ANÁLISIS Cristóbal Rovira Kaltwasser, Javier Sajuria y Nerea Palma Noviembre 2025 Mapeando los límites electorales de la ultraderecha Argentina, Brasil y Chile Centro Regional de Democracia y Feminismos Ficha técnica Editor Fundación Friedrich Ebert en Chile Hernando de Aguirre 1320 Providencia Santiago de Chile Responsable Dr. Cäcilie Schildberg Representante de la FES Chile https://chile.fes.de/ @feschile Edición de contenido: Arlette Gay Schifferli Directora de Proyectos Edición de estilo: Guillermo Riveros Álvarez El uso comercial de todos los materiales editados y publicados por la Friedrich-Ebert-Stiftung(FES) está prohibido sin previa autorización escrita de la FES. ISBN 978-956-6410-25-6 Encontrará más publicaciones de la Friedrich-Ebert-Stiftung aquí: ↗ www.chile.fes.de/publicaciones Cristóbal Rovira Kaltwasser, Javier Sajuria y Nerea Palma Noviembre 2025 Mapeando los límites electorales de la ultraderecha Argentina, Brasil y Chile Tabla de contenido 1. Introducción...................................................... 3 2. Metodología...................................................... 5 3. Los detractores de la ultraderecha en Argentina......................... 7 3.1. Descripción de grupos.......................................... 7 3.2. Comparación entre grupos..................................... 10 3.3. Patrones entre grupos......................................... 16 4. Los detractores de la ultraderecha en Brasil........................... 18 4.1. Descripción de grupos......................................... 18 4.2. Comparación entre grupos..................................... 21 4.3. Patrones entre grupos......................................... 27 5. Los detractores de la ultraderecha en Chile............................ 29 5.1. Descripción de grupos......................................... 29 5.2. Comparación entre grupos..................................... 31 5.3. Patrones entre grupos......................................... 38 6. Conclusiones.................................................... 40 Referencias........................................................ 42 1. Introducción La ultraderecha ha venido ganando creciente terreno a lo largo de América Latina, desarrollando una agenda programática que se asemeja a la de actores y partidos políticos de ultraderecha en otras latitudes del mundo. Sin embargo, una peculiaridad del continente latinoamericano es la velocidad con que han logrado crecer electoralmente algunos actores de ultraderecha, llegando rápidamente a conquistar el poder ejecutivo. Esto contrasta particularmente con la realidad del continente europeo, en donde los partidos de derecha populista radical han ido expandiendo su base electoral de manera bastante gradual y, cuando han logrado acceder al poder ejecutivo, lo han hecho generalmente en coalición con partidos derecha convencional, ya que no han contado con votos suficientes para gobernar por sí solos(Mudde, 2013). En cambio, hemos presenciado como en algunos países de América Latina la ultraderecha ha logrado ganar la elección presidencial(por ejemplo, Javier Milei en Argentina y Jair Bolsonaro en Brasil), de modo que posteriormente han intentado construir alianzas con otros actores políticos para tratar de asegurar gobernabilidad. Gran parte de la explicación de esta diferencia entre Europa y América Latina radica en la existencia de sistemas políticos distintos: mientras en Europa por lo general existen sistemas parlamentarios, en América Latina hay sistemas presidenciales que comúnmente cuentan con segundas vueltas electorales. En este escenario, la ciudadanía muchas veces se ve forzada a votar por lo que considera como el“mal menor”. Visto así, el triunfo de la ultraderecha en un proceso de balotaje no obedece necesariamente a un apoyo férreo por parte del electorado a la ideología que profesan los candidatos, sino que también y, en gran medida, a un castigo a la alternativa(Luna y Rovira Kaltwasser, 2021). Esta situación es particularmente cierta cuando quien se opone a la ultraderecha es un candidato incumbente con baja popularidad, por ejemplo, por el mal manejo de la economía(Sergio Massa, en Argentina) o por escándalos de corrupción que afectan al gobierno(Fernando Haddad, en Brasil). Ahora bien, un elemento que sí existe en común entre Europa y América Latina es que las fuerzas de ultraderecha mantienen tasas de rechazo bastante elevadas en ambas regiones. Estudios empíricos para Europa occidental revelan que poco más de la mitad de la población se muestra contraria a los partidos de derecha populista radical (Meléndez& Rovira Kaltwasser, 2021; Wegscheider et al., 2023; Rovira Kaltwasser, 2024). Por su parte, en un estudio previo publicado por la Fundación Friedrich Ebert(Rovira Kaltwasser et al., 2024a), se revela que aproximadamente un 60% del electorado no se muestra dispuesto a apoyar a la ultraderecha en Argentina, Brasil y Chile. Esta similitud entre Europa y América Latina revela entonces que en no pocas partes del mundo la ultraderecha puede movilizar a un segmento específico del electorado y simultáneamente generar rechazo en amplios sectores de la población. Sin embargo, los estudios empíricos existentes por lo general se han focalizado en estudiar cuáles son las bases de apoyo de la ultraderecha, dejando en un segundo plano la pregunta por quienes son las personas que se oponen a la ultraderecha y, más importante aún, en qué aspectos se asemejan y diferencian estos amplios segmentos del electorado. En esta contribución, nos interesa abordar esta temática no solo por interés académico, sino también para entregar orientaciones prácticas respecto a cómo entender la diversidad existente entre el amplio universo de personas que se muestra contrario al ascenso de la ultraderecha. Para abordar esta cuestión, hacemos uso de datos de encuestas de opinión pública para Argentina, Brasil y Chile ya analizados en un reporte anterior(Rovira Kaltwasser et al., 2024a), pero ahora ponemos el foco solo en las personas que no se muestran dispuestas a apoyar a la ultraderecha, empleando análisis estadísticos que nos permiten distinguir diferentes grupos de personas al interior este universo. El punto de partida de nuestro estudio es la pregunta por la disposición a votar por líderes de ultraderecha en Argentina(Javier Milei), Brasil(Jair Bolsonaro) y Chile(José Antonio Kast) en una escala que va de 1 a 5, en donde 1 equi vale a“definitivamente no votaría por él” mientras que 5, a que“definitivamente sí votaría por él”, como se observa en la Figura 1. Mapeando los límites electorales de la ultraderecha 3 estudio es la pregunta por la disposición a votar por líderes de ultraderecha en Argentina (Javier Milei), Brasil(Jair Bolsonaro) y Chile(José Antonio Kast) en una escala que va de 1 a 5, en donde 1 equivale a“definitivamente no votaría por él” mientras que 5, a que “definitivamente sí votaría por él”, como se observa en la Figura 1. Apoyo y rechazo a candidatos de ultraderecha en Argentina, Brasil y Figura 1 Chile(en porcentajes) Figura 1 Apoyo y rechazo a candidatos de ultraderecha en Argentina, Brasil y Chile(en porcentajes) En una escala del 1 al 5, donde uno(1) significa"definitivamente no votaría por él" y cinco(5) significa"definitivamente votaría por él", ¿qué tan probable es que vote mañana por un candidato como... para presidente?" Javier Milei Jair Bolsonaro José Antonio Kast 75 58,1 56,3 55,1 5,2 4,5 4,9 7,6 6,3 9,5 7,1 4,3 4,2 22,1 28,6 26,2 50 25 0 Definitivamente no 2 3 4 Definitivamente sí (1)(5) Fuente F : u E e la n b t o e ra : c E ió l n ab p o ro r p a ia c . ió V n alo p re ro s p ca ia lc . u V la a d l o o s r a es pa c r a ti l r c d u e la m d u o e s tr a a p vá a l r id t a ir . d N e S/ m NR u d e e st A r r a ge v n á ti l n id a a c . or N re S sp / o N n R de d a e 9 A 0 r c g a e so n s ti ( n 4 a ,9% co d r e re m s u estra total) p ; d o e n C d h e ile a , a 9 1 0 31 ca c s a o so s s ( ( 4 8. , 8 9 % % de de mu m es u tr e a s t t o r t a al t ); o d t e al B ) r ; a d si e l, a C 2 h 8 il c e a , s a os 1 (1 3 , 1 4% ca de so m s ue (8 st . r 8 a % tot d a e l). muestra total); de Brasil, a 28 casos(1,4% de muestra total). En este estudio, nos focalizamos en examinar todas las personas que no se muestran dispuestas a apoyar a la ultraderecha, es decir, quienes marcan las opciones 1, 2 y 3. Agrupamos, entonces, a quienes marcan niveles elevados de rechazo(opción 1) con quienes muestran niveles de re chazo intermedio(opción 2) y quienes se muestran más bien indiferentes(opción 3). A quienes dejamos de lado del análisis son las personas que decididamente apoyan a la ultraderecha en estos tres países(opciones 4 y 5), ya que en el estudio previamente publicado mostramos que se trata de un segmento especifico del electorado que, si bien exhibe bastante heterogeneidad sociodemográfica, cuenta con importantes niveles de homogeneidad ideológica en Argentina, Brasil y Chile: en efecto, se trata de personas con una clara preferencia por posturas muy conservadoras en temas morales, una agenda a favor del libre mercado, con defensa de políticas de mano dura para combatir la delincuencia y tendencias autoritarias(Rovira Kaltwasser et al., 2024a). 4 Ahora bien, dado que el universo de personas que se muestra contrario a la ultraderecha en cada uno de estos países es muy amplio(poco más del 60% del electorado), resulta lógico que se trate de un universo con bastante diversidad interna. El foco central de este estudio consiste justamente en mapear dicha diversidad y encontrar también potenciales temas que generan acuerdo al interior de este segmento del electorado. El resto de esta contribución se divide de la siguiente manera. A continuación, presentamos la metodología del estudio y mostramos información tanto sobre las encuestas empleadas como sobre las técnicas estadísticas usadas. Luego efectuamos análisis detallados para Argentina(quienes no se muestran dispuestos a apoyar a Milei), Brasil(quienes no se muestran dispuestos a apoyar a Bolsonaro) y Chile(quienes no se muestran dispuestos a apoyar a Kast). Finalmente, cerramos con una breve reflexión que pretende plantear algunas ideas respecto a cómo entender el ascenso de la ultraderecha en América Latina y pensar en estrategias al respecto. 4 Fundación Friedrich Ebert 2. Metodología Para mapear a quienes no se muestran dispuestos a apoyar a la ultraderecha, en este documento nos basamos en encuestas de opinión pública diseñadas para medir percepciones y preferencias del electorado en Argentina, Brasil y Chile. Este instrumento incluyó un total de aproximadamente 112 preguntas que permitieron analizar tanto las caracterís ticas sociodemográficas como las posturas ideológicas de los votantes, además de sus opiniones sobre diversas temáticas. Los ítems seleccionados provienen de cuestionarios ya utilizados en América Latina y otras regiones, los cuales han sido validados previamente para investigar actitudes hacia el antifeminismo y cuestiones relacionadas con la ultraderecha desde una perspectiva comparativa. Para garantizar una alta calidad de los datos, las encuestas se realizaron de manera presencial en los hogares de los participantes, utilizando muestreos representativos de la población con edad para votar. El tamaño de las muestras varió según la población de cada país, resultando en: 1.821 casos en Argentina, 2.011 en Brasil y 1.488 en Chile. Para asegurar una comparación adecuada entre los países, las encuestas mantuvieron márgenes de error entre 2,2% y 2,7%(2,3%, en Argentina; 2,2%, en Brasil; 2,7%, en Chile), con un nivel de confianza del 95% y considerando la va rianza máxima posible. Cada encuesta estaba diseñada para ser respondida en aproximadamente 35 minutos. El trabajo de campo se llevó a cabo en diferentes periodos: en Argentina, del 22 de sep tiembre al 6 de octubre de 2023, finalizando antes de la primera vuelta presidencial; en Brasil, del 30 de noviembre al 15 de diciembre de 2023; en Chile, del 18 de octubre al 16 de diciembre de 2023, justo antes del plebiscito constitu cional. La Tabla 1 ofrece un resumen detallado de las en cuestas realizadas en los cinco países. El cuestionario aplicado es prácticamente idéntico para los tres países. En su primera versión, fue diseñado para recoger información que nos permitiera caracterizar el apoyo y rechazo a la ultraderecha en América Latina. Los primeros resultados de esta investigación pueden ser encontrados en el informe previo(Rovira Kaltwasser et al., 2024a), publica do junto a la Fundación Friedrich Ebert(FES), disponible en el sitio del Laboratorio para el Estudio de la Ultraderecha (ultra-lab.cl). En este informe hacemos uso de los mismos datos, pero trabajamos solo con aquellas personas que no se muestran dispuestas a apoyar a la ultraderecha. Para crear nuestros grupos, usamos el método de Análisis de Clases Latentes (“LCA”, por sus siglas en inglés), una técnica que permite descubrir grupos de personas con características o patrones de respuesta similares, aunque esos grupos no se vean directamente en los datos. En otras palabras, el Análisis de Clases Latentes(LCA) busca“patrones ocultos” y agrupa a las personas según cómo responden a distintas preguntas. Se trata de una metodología que ha sido usada de forma consistente en los estudios de comportamiento político para clasificar a grupos de votantes(Breen, 2000; Collins& Lanza, 2009; Caughey& Warshaw, 2023; Oser, 2021). Ficha técnica de encuestas realizadas en Argentina, Brasil y Chile Tabla 1 Ítem/país Tamaño de la muestra Universo representado Levantamiento de datos Ratio contacto/respuesta Margen de error Nivel de confianza Idioma Empresa a cargo del trabajo de campo Argentina 1.821 Argentinos de 16 años o más 22 de septiembre al 6 de octubre de 2023 36,0%(5.058/1.821) 2,30% 95% Español Isonomía consultores Brasil 2.011 Brasileños de 16 años o más 30 de noviembre al 15 de diciembre de 2023 19,0%(10.584/2.011) 2,20% 95% Portugués Quaest Chile 1.488 Chilenos de 18 años o más 18 de octubre al 16 de diciembre de 2023 61,7%(2.412/1.488) 2,70% 95% Español Datavoz Mapeando los límites electorales de la ultraderecha 5 El método de Análisis de Clases Latentes(LCA), no determina por sí mismo cuántos grupos existen en los datos. Para definir ese número, se comparan distintos modelos y se elige el que mejor se ajusta, según ciertos indicadores estadísticos, como los criterios de información de Akaike (AIC) y de Bayes(BIC). En términos simples, estos criterios permiten evaluar qué modelo explica mejor los datos sin sobredimensionarlos: cuanto más bajos sean los valores de AIC y BIC, mejor es el ajuste. En nuestro estudio aplicamos este procedimiento sobre la muestra de personas que no apoyan a las candidaturas de ultraderecha(valores de 1 a 3 en la escala correspondiente). Adicionalmente, usamos variables sociodemográficas(edad, género, zona geográfica, religión, nivel educativo y nivel socioeconómico), para identificar posibles patrones o grupos dentro de este conjunto. Optamos por estas variables porque investigaciones previas demostraron que las diferencias sociodemográficas son relevantes al comparar a quienes apoyan y rechazan a la ultraderecha en Argentina, Brasil y Chile(Rovira Kaltwasser et al., 2024a). Por eso, nos interesaba explorar si también dentro del grupo de quienes la rechazan existen distintos perfiles sociológicos o ideológicos. Tras comparar varios modelos, el mejor ajuste en los tres países se obtuvo con cuatro grupos. Esos son los que presentamos y analizamos en las páginas siguientes. 6 Fundación Friedrich Ebert 3. Los detractores de la ultraderecha en Argentina Argentina ha visto un rápido de ascenso de la ultraderecha, Grupo 1: Juventud popular anti-Milei(10%) y lentamente van apareciendo estudios que analizan este fenómeno(Murillo y Oliveros, 2024; Semán, 2024; Este grupo representa un 10% de la población analizada, Vommaro, 2023). En efecto, hasta hace no mucho tiempo siendo el más pequeño, pero también el más tajante en su atrás, Javier Milei era un personaje poco conocido pero, a rechazo a Javier Milei. Un 93,5% afirma que“definitiva pesar de ello, logró ganar la elección presidencial del año mente no” lo votaría, y solo un 6,5% se ubica en el rechazo 2023. Sin embargo, tal como mostramos al inicio de este moderado. Nadie de este grupo se sitúa en posiciones neureporte, más de la mitad del electorado no se muestra dis- trales o cercanas al apoyo. puesto a apoyarlo y últimamente ha venido disminuyendo su aprobación presidencial. Para comprender mejor quié- En términos sociodemográficos, se trata de un grupo fuernes son estas personas que se muestran contrarias a Javier temente juvenil y popular. Más de la mitad(56,1%), se ubi Milei y cuáles son tanto sus similitudes como diferencias, ca entre los 18 y 24 años, y otro 32,9%, entre los 25 y 33. presentamos a continuación los grupos creados por el mo- Los miembros más viejos son minoría en este grupo: 11% delo de clases latentes para el caso de Argentina. tiene entre 35 y 44. No hay miembros de más edad. En el nivel socioeconómico, un abrumador 89% pertenece al seg 3.1. Descripción de grupos creados por el modelo de clases latentes mento más bajo, y solo un 11%, al medio. En educación, un 28% alcanzó sólo educación básica, un 60%, media, y ape nas un 12% llegó a superior. Este grupo se concentra en el 3.1. Descri D pc i i s ó t n ri d b e u g c ru ió po n s y cre c a o do m s p po o r s e i l c m ió o n de d lo e de lo c s lases laten F t i e g s ura 2 cuatro grupos que no están dispuestos Gran Buenos Aires(48%), seguido por el interior de la Pro vincia de Buenos Aires(19,2%), otras provincias(27,6%) y, a votar por la ultradere Fi c gu h ra a 2 en en menor medida, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Distribución A y r c g om e p n o t si i c n ió a n de (e lo n s cu p a o tro rc gr e up n o t s a qu j e e n s o ) están dispuestos a votar por la ultraderech ( a C e A n A B r A ), con un 5,2%. gentina(en porcentajes) 10% 32% 46% 12% En lo religioso, este grupo muestra diversidad, pero predominan quienes se declaran ateos o quienes señalan carecer de religión(48,8%), constituyendo el doble del promedio nacional. No obstante, este grupo es el que incluye una mayor proporción de evangélicos(27%): casi tres veces más que el promedio nacional y muy por encima de los otros grupos. Por su parte, el 20,5% se declara católico. La distri bución de género es relativamente equilibrada: 47,6% de hombres y 52,4% de mujeres. En términos ideológicos y de valores, este grupo tiende a ocupar posiciones intermedias. En la escala de izquierG1: Juventud popular anti-Milei G2: Bloque progresista educado da-derecha se reparte sin un patrón claro, con la mayoría G3: Conservadurismo popular católico G4: Centro católico de clase media definiéndose entre el“Centro” o“Ninguno”. En la dimensión progresismo-conservadurismo, se distribuye con un Fuente: Elab F o u r e a n c t ió e n : E p l r a o b p o ia ra . c L ió o n s g p r r u o p p o ia s . f L u o e s ro g n ru c p o o n s st f r u u e id ro o n s m co e n d s i t a ru n i t d e o a s n m ál e is d is ia d n e te c a la n s á e l s is l i a s t d en e tes(LCA) apliclases latentes(LCA) aplicados a variables sociodemográficas: edad, género, nivel 19,8% que se considera progresista, un 21,7% que se identi cados a variables sociodemográficas: edad, género, nivel educativo, nivel socioeconómico, zona de resideneducativo, nivel socioeconómico, zona de residencia y religión. cia y religión. fica como centro-progresista, un 25,9% que afirma ser de centro, en tanto el 18,3% es centro-conservador y el 14,3% Como se muestra en la Figura 2, la distribución de quienes no se muestran dispuestos a se autodenomina como conservador. En consecuencia, se apoyar a la ultraderecha en Argentina es bastante desigual entre grupos. El grupo 2 conComo se muestra en la Figura 2, la distribución de quienes trata un grupo ideológicamente heterogéneo, con mayor centra más del 40% de la muestra, mientras que el grupo 1 es el más pequeño, con un no se muestran dispuestos a apoyar a la ultraderecha en peso en posiciones intermedias. poco menos de 10%. A continuación, entregamos información sobre cada uno de ellos. Argentina es bastante desigual entre grupos. El grupo 2 Grupo 1: J c u o v n en ce tu n d tr p a o m pu á la s r d a e n l t 4 i0 M % ile d i e (9 l , a 6% m ) uestra, mientras que el gru- Cabe destacar que este es uno de los grupos menos punitiEste grupo po rep 1 r e e s se e n l ta m u á n s 9 p , e 6 q % u d e e ño la , c p o o n bl u ac n ió p n o a c n o a m liz e a n d o a, s s d ie e n 1 d 0 o % e . l A m c á o s n p equeñ v o o , s p , e c r o o n un 45,1% de acuerdo con la pena de muerte, deba también el t m in á u s a t c a i j ó a n n , te en en tr s e u g r a e m ch o a s zo in a fo Ja rm vie a r c M ió i n lei s . o U b n re 93 c ,5 a % da af u ir n m o a d q e ue“definitiv j a o m d e e n l te promedio nacional y del resto de los grupos. El 21,9% no” lo vota e r l í l a o , s y . solo un 6,5% se ubica en el rechazo moderado. Nadie de este grupo se sitúa en posiciones neutrales o cercanas al apoyo. En términos sociodemográficos, se trata de un grupo fuertemente juvenil y popular. Más de la mitad(56,1%), se ubica entre los 18 y 24 años, y otro 32,9%, entre los 25 y 33. L M os apeando los límites electorales de la ultraderecha 7 miembros más viejos son minoría en este grupo: 11% tiene entre 35 y 44. No hay miembros está de acuerdo con la tenencia de armas y sólo el 36,8% cree que la delincuencia se soluciona con orden y mano dura(el promedio nacional es de 46%). Es, también, uno de los grupos más optimistas sobre las posibilidades de la reinserción de delincuentes y el que menos peso le otorga a los inmigrantes en el aumento de la delincuencia. Este grupo está, además, muy asociado a posturas contrarias al antifeminismo. Un 58,3% está en desacuerdo con que las sociedades modernas priorizan a las mujeres por encima de los hombres y un 49% considera que las mujeres no usan el feminismo para ganar ventajas sobre los hombres. En derechos reproductivos y de minorías sexuales, son coherentes: la mitad está de acuerdo con el aborto libre y el 64,1% apoya el matrimonio igualitario. Son, asimismo, partidarios de aumentar el gasto público y de mayor igualdad de ingresos. Grupo 2: Bloque progresista educado(46%) El segundo grupo constituye el 46% de la población anali zada, siendo el más numeroso de toda la muestra. El rechazo hacia Javier Milei es también bastante marcado: un 86% afirma que“definitivamente no” lo votaría, un 4,2% in tegra el rechazo moderado y el 9,8% se sitúa en posiciones intermedias, sin apoyo. Sociodemográficamente, este grupo destaca por su alto nivel educativo, ya que el 69,4% alcanzó la educación supe rior, mientras que el 29,9% llegó a educación media. En cuanto a nivel socioeconómico, este grupo es principalmente del segmento medio(75,5%), con el resto siendo parte del segmento socioeconómico alto. El 27,4% reside en CABA, el 24,6% en el Gran Buenos Aires, el 18,9% en el in terior de la Provincia de Buenos Aires y el 29,1% en otras provincias. La composición de género favorece a las mujeres(56,8%) por sobre los hombres(43,2%), incluso en ma yor proporción que el promedio nacional. En términos etarios, este grupo se parece mucho a la población general. En lo religioso, la mayoría se identifica como católica (70,4%), seguida por ateos y personas sin religión(23,3%), y una pequeña proporción de evangélicos(5,2%). En términos ideológicos y de valores, este grupo se inclina hacia la izquierda, ya que se ubica por sobre el promedio nacional en las categorías de centro, centroizquierda e izquierda. Respecto a temas de justicia y seguridad, el 43% está en desacuerdo con la pena de muerte, y el 45,7%, a favor, ubi cándolo en una posición menos punitivista que el promedio de la población. Sobre tenencia de armas, 22,2% está de acuerdo, siendo uno de los porcentajes más bajos entre todos los grupos. En cambio, el 67,5% se opone, con el por centaje más alto de todos los grupos. El abordaje de la delincuencia es también más progresista que el promedio nacional: 45,7% favorece educación y trabajo, mientras que sólo un 39,5% prefiere orden y mano dura. Sobre la reinser ción, un 45,3% es pesimista respecto a las posibilidades de los delincuentes. En cuestiones de género y antifeminismo, el 56,2% rechaza que las sociedades modernas privilegien a las mujeres y el 45,7% no cree que el feminismo se utilice para obtener ventajas, aunque un 37,3% sí lo considera posible. En dere chos reproductivos y minorías sexuales, este grupo tiende a apoyar el aborto libre(46,2%) y el matrimonio igualitario (60,5%). En cuanto a la clásica disputa entre Estado versus mercado, el 39,8% favorece la igualdad de ingresos y un 42,5%, las diferencias como incentivo; el 33,1% respalda au mentar el gasto social, frente a un 46,7% que prefiere redu cirlo. Sobre inmigración, el 39% atribuye el aumento de la delincuencia a los inmigrantes, mientras que el 44,7% lo niega. Finalmente, el 86,7% considera que la democracia es siempre preferible. Grupo 3: Conservadurismo popular católico (12%) El tercer grupo reúne a un 12% de la población. Si bien es cierto que en su gran mayoría rechaza de forma absoluta a Milei(85%), se trata del grupo con el perfil ideológico más conservador y cercano al catolicismo. En lo sociodemográfico, es un grupo popular y más envejecido. Más de la mitad se concentra en adultos mayores de 45 años: el 45,2% entre 45 y 54, 19,6% entre 55 y 65, y un 1% de mayores de 65. En contraste, solo un 1,7% tiene entre 18 y 24. La educación es el rasgo más extremo: el 100% al canzó solo la básica o menos, sin presencia de educación media ni superior. En cuanto al nivel socioeconómico, un 96,6% pertenece al nivel bajo. Territorialmente, más de la mitad reside en el Gran Buenos Aires(56,3%), con 26,8% en otras provincias, 10,6% en el interior bonaerense y sólo un 6% en CABA. En lo religioso, es un grupo homogénea mente católico: 86,1% se identifica con esta fe, con mino rías evangélicas y ateas. En temas valóricos, este grupo representa posturas más conservadoras entre quienes se oponen a Milei. Frente a la pena de muerte, un 45,7% la apoya y un 40,4% la rechaza. En tenencia de armas, predominan las posiciones contrarias(63,4%), aunque un 22,5% está de acuerdo. En cuanto a la delincuencia, la mayoría defiende la mano dura, con un 36,7% que apuesta por educación y trabajo y solo un 15,4% es indiferente. En la pregunta sobre reinserción, se destacan las posturas más duras: un 53,8% cree que la re incidencia es inevitable, frente a apenas un 27,6% que cree en la posibilidad de reinserción. En temas de género, las posiciones son algo más críticas con el feminismo que en el resto de los grupos: el 28,3% cree que las mujeres están priorizadas en las sociedades modernas y un 42,3% está de acuerdo con que el feminis mo otorga ventajas injustas a las mujeres por sobre los 8 Fundación Friedrich Ebert hombres(porcentaje aún más alto que la población general). En economía, aunque casi un 45,6% defiende la igual dad de ingresos, un 42,1% respalda las diferencias como in centivo. En gasto social, el grupo se divide: 34% pide más gasto, pero 47,4% quiere menos. En los temas morales, este grupo se ubica en el extremo conservador: casi la mitad(48,3%), rechaza el aborto libre y un 34,2%, el matrimonio igualitario, la proporción más alta entre todos quienes rechazan a la ultraderecha. En inmigración, también se posiciona de manera más dura: un 43,4% cree que aumenta la delincuencia. Finalmente, aunque la mayoría(81%) respalda la democracia, este porcentaje es menor que en los otros grupos, y un 9,9% acepta que a ve ces el autoritarismo puede ser preferible. Este es, sin duda, un grupo ideológicamente más cercano a las ideas de derecha, pero que aun así manifiesta un alto rechazo a la figura de Javier Milei. En consecuencia, se trata de personas que provienen más bien del mundo popular y poseen valores conservadores, pero que no se muestran dispuestos a apoyar a la ultraderecha. Grupo 4: Centro católico de clase media(32%) Este grupo representa un 32% de la muestra de quienes no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha y es el segundo más grande. Es también el que menos rechaza a Milei de manera absoluta: mientras un 78,3% afirma que nunca lo votaría, un 10,9% se ubica en el rechazo moderado y otro 10,8% en la categoría intermedia. En el plano territorial, es un grupo extendido por todo el país: 35,5% reside en el GBA, 30% en otras provincias, 19,8% en CABA y 14,7% en el interior de PBA. Religiosamente, es la más homogénea: casi 9 de cada 10 personas se declara católica, con evangélicos alrededor del 10% y presencia mí nima de otras afiliaciones; la secularización es prácticamen te inexistente en este grupo. En género, predominan las mujeres con un 60%. La estructura etaria es balanceada y muy similar a la del resto de la población. Hay una pequeña diferencia en personas entre 45-55 años, con un 27,1% en este grupo, compa rado con un 21% a nivel nacional. En nivel educativo desta ca un rasgo clave: alrededor del 90% tiene educación me dia; el resto se reparte en proporciones pequeñas entre básica y superior. Consistente con ello, en nivel socioeconómico(NSE), predomina el nivel medio(53,6%), con el resto mayormente en NSE bajo y sin presencia del nivel alto. Es decir, se trata de un grupo con anclaje de clase media, pero que también está presente en el mundo popular. En actitudes y temas valóricos, este grupo combina posiciones centradas con inclinaciones algo más conservadoras en seguridad y algo más promercado en economía. En pena de muerte, es el grupo más favorable: 53,2% la apoya, en tanto poco más de un tercio la rechaza. En tenencia de armas, predomina la posición contraria(alrededor de seis de cada diez), con 28,1% a favor y una minoría indiferente. Ante la delincuencia, se reparte entre la mano dura(46,6%), y edu cación y trabajo(34,9%), dejando cerca de un quinto para la visión intermedia. En la pregunta sobre reinserción, la mayoría(54,2%) cree que la reincidencia es inevitable, aunque casi tres de cada diez estiman posible la reinserción, mientras el resto se ubica en posiciones intermedias. En el tema del antifeminismo, es un grupo internamente dividido: en torno a la mitad rechaza la idea de que las mujeres estén siendo privilegiadas, pero una porción considerable(42,5%) coincide con la afirmación de que el femi nismo otorga ventajas injustas. En economía, se inclina algo más hacia el incentivo de mercado: es más frecuente la preferencia por mayores diferencias de ingresos, como estímulo, que la opción por igualdad de ingresos; y, en gasto social, tiende a concentrar a quienes prefieren reducir el gasto estatal, frente a una minoría que pide aumentarlo. En los debates culturales, mantiene un perfil menos polarizado: apoya el matrimonio igualitario con una mayoría clara, mientras en aborto libre aparece partido casi en mitades. Respecto a inmigración, el grupo está dividido entre quienes creen que aumenta la delincuencia y quienes lo niegan. Finalmente, en democracia, muestra un respaldo alto y estable(por encima del 80%), a la idea de que siem pre es preferible a cualquier alternativa, muy en línea con el promedio nacional. Dada su cercanía con la religión católica y posiciones más bien moderadas, este grupo se puede concebir como una suerte de equivalente funcional al grupo de personas que en otros países vota por la Democracia Cristiana y no está dispuesto a apoyar a la ultraderecha(Arzheimer& Carter, 2009). Mapeando los límites electorales de la ultraderecha 9 3.2. Comparación entre grupos A. Pena de muerte En Argentina, el promedio nacional revela un apoyo mayoritario a la pena de muerte: 52% la respalda, frente a un 35% que se opone. Sin embargo, las diferencias entre grupos son claras. Como puede apreciarse en la Figura 3, el bloque progresista educado(grupo 2), concentra el rechazo más fuerte, con un 43%, mientras que el grupo 1 aparece más dividido entre apoyo y rechazo(45,1% vs. 41,1%). Así mismo, los grupos 3 y 4 se ubican en una franja más conservadora, con 45,7% y 53,2% de acuerdo, respectivamente, y un menor nivel de oposición. Este tema refleja con nitidez que los grupos más ligados a sectores medios y católicos(3 y 4) se aproxi man al promedio nacional en su apoyo a la pena de muerte, mientras que el grupo progresista y educado(2) marca la distan cia. B. Tenencia de armas El promedio nacional indica un país poco proclive a las armas: solo un 29% está de acuerdo, mientras que la mayoría se mantiene en contra(58%). Ninguno de los gru pos se define como abiertamente a favor de las armas. Como se muestra en la Figura 4, el grupo 2 es el más crítico, con apenas un 22% de apoyo y un 67,5% de rechazo. El grupo 1 sigue en la misma lí nea, con 21,9%. En los grupos 3 y 4 los ni veles son algo mayores(22,5% y 28,1%), pero aun así no alcanzan al tercio de la población. En conjunto, todos los grupos muestran desconfianza hacia la liberalización de la tenencia de armas, y las diferencias son de grado más que de orientación. Esto quiere decir que la oposición a la tenencia de armas parece convocar a todos los grupos que se muestran contrarios a la ultraderecha en Argentina. En Argentina, el promedio nacional revela un apoyo mayoritario a la pena de muerte: 52% la respalda, frente a un 35% que se opone. Sin embargo, las diferencias entre grupos son claras. Como puede apreciarse en la Figura 3, el bloque progresista educado(grupo 2), concentra el rechazo más fuerte, con un 43%, mientras que el grupo 1 aparece más dividido entre apoyo y rechazo(45,1% vs. 41,1%). Así mismo, los grupos 3 y 4 se ubican en una franja más conservadora, con 45,7% y 53,2% de acuerdo, respectivamente, y un menor nivel de oposición. Este tema refleja con nitidez que los grupos más ligados a sectores medios y católicos(3 y 4) se aproximan al promedio nacional en su apoyo a la pena de muerte, mientras que el grupo progresista y educado(2) marca la distancia. Nivel de acuerdo con la pena de muerte por Figura 3 grupos que no están dispues F t ig o u s ra a 3 apoyar a la Nivel de acuerdo con la pena de muerte por grupos que no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha en ultraderecha en Argent A i r n ge a nt , in ( a e ,( n en p po o rc r e c nt e a n jes t ) ajes) ¿Qué tan de acuerdo o en desacuerdo está usted con la idea de que"para algunos delitos, la pena de muerte es la sentencia más apropiada"? 60 53,2 50 45,1 41,1 45,7 43 45,7 40,4 40 33,8 30 20 13,8 11,3 13,9 13,1 10 0 Grupo 1: Juventud G2: Bloque G3: Conservadurismo G4: Centro católico popular anti-Milei progresista educado popular católico de clase media De acuerdo(%) Ni de acuerdo/ni en desacuerdo(%) En desacuerdo(%) B. Te F n ue e n n te c : i E a la d b e ora a c r ió m n a pr s opia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográFuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográfificas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. cas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. El promedio nacional indica un país poco proclive a las armas: solo un 29% está de acuerdo, mientras que la mayoría se mantiene en contra(58%). Ninguno de los grupos se define como abiertamente a favor de las armas. Como se muestra en la Figura 4, el grupo 2 es el más crítico, con apenas un 22% de apoyo y un 67,5% de rechazo. El grupo 1 sigue en la misma línea, con 21,9%. En los grupos 3 y 4 los niveles son algo mayores(22,5% 1 y 3 28,1%), pero aun así no alcanzan al tercio de la población. En conjunto, todos los grupos muestran desconfianza hacia la liberalización de la tenencia de armas, y las diferencias son de grado más que de orientación. Esto quiere decir que la oposición a la tenencia de armas parece convocar a todos los grupos que se muestran contrarios a la ultraderecha en Argentina. Nivel de acuerdo con tenencia de armas por Figura 4 grupos que no están dispue F s i t g o ur s a 4 a apoyar a la Nivel de acuerdo con tenencia de armas por grupos que no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha en ultraderecha en Argen A ti rg n e a ntin ( a e ( n en p po o rc r e c nt e a n jes t ) ajes) ¿Qué tan de acuerdo o en desacuerdo está usted con la idea de que"las leyes sobre tenencia de armas deben ser menos estrictas"? 80 70 60,7 67,5 63,4 61,3 60 50 40 30 21,9 20 17,4 10 22,2 10,4 22,5 14,1 28,1 10,6 0 G1: Juventud popular G2: Bloque G3: Conservadurismo G4: Centro católico anti-Milei progresista educado popular católico de clase media De acuerdo(%) Ni de acuerdo/ni en desacuerdo(%) En desacuerdo(%) Fuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográFuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográfificas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. cas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. C. Aborto libre El aborto libre es una cuestión relativamente polarizante en Argentina, lo que se refleja en el promedio nacional, con un 46% de apoyo frente a un 37% de rechazo. Entre quienes rechazan a Milei, se observa una apertura algo mayor. El grupo 1 es el más favorable, con la mitad de sus miembros(50,8%) apoyando esta opción y un tercio en contra, como se 10 Fundación Friedrich Ebert 14 C. Aborto libre El aborto libre es una cuestión relativamente polarizante en Argentina, lo que se refleja en el promedio nacional, con un 46% de apoyo frente a un 37% de recha zo. Entre quienes rechazan a Milei, se observa una apertura algo mayor. El grupo 1 es el más favorable, con la mitad de sus miembros(50,8%) apoyando esta opción y un tercio en contra, como se presenta en la Figura 5. El grupo 2 también muestra un relativo equilibrio, con 46,2% a favor y 36% en contra. En cambio, el grupo 3 se ubica en el polo más conservador(48,3% rechaza el aborto libre), mientras que el grupo 4 aparece dividido, con un 40,4% de apoyo y un 40,5% de rechazo. El resul tado es un mosaico en el que los grupos 1 y 2 se destacan como más progresistas, frente al grupo 3, claramente opuesto, y un grupo 4 ambivalente. Vista así, la poli tización del aborto es un tema que divide a los sectores que se muestran contrarios a la ultraderecha en Argentina. D. Matrimonio igualitario El matrimonio igualitario recibe un apoyo mayoritario a nivel nacional, con un 58% de respaldo. En los grupos que rechazan a Milei se observa un patrón similar, aunque con diferencias internas, como se presenta en la Figura 6. El grupo 1 es el más favo rable(64,1%), seguido muy de cerca por el grupo 2(60,5%). El grupo 3, en cambio, se distingue por su conservadurismo: apenas un 46,2% lo apoya, mientras un 34,2% se opone. El grupo 4 se ubica en una posi ción intermedia, cercana al promedio nacional, con 55,4% de respaldo. En este caso, como en el aborto, la división entre grupos progresistas(1 y 2) y conservado res(3) es clara, mientras que el grupo 4 refleja un centro dividido. Todo indica entonces que los temas morales tienden a generan división al interior del mundo que se opone a la ultraderecha en Argentina. presenta en la Figura 5. El grupo 2 también muestra un relativo equilibrio, con 46,2% a favor y 36% en contra. En cambio, el grupo 3 se ubica en el polo más conservador(48,3% rechaza el aborto libre), mientras que el grupo 4 aparece dividido, con un 40,4% de apoyo y un 40,5% de rechazo. El resultado es un mosaico en el que los grupos 1 y 2 se destacan como más progresistas, frente al grupo 3, claramente opuesto, y un grupo 4 ambivalente. Vista así, la politización del aborto es un tema que divide a los sectores que se muestran cont N ra i r v io e s l a d la e u a lt c ra u d e r r e d c o ha c e o n n Ar a ge b n o ti r n t a o . libre por grupos Figura 5 que no están dispuestos a apoyar a la Figura 5 Nive u l d lt e r a a cu d er e d r o e co c n h a a bor e to n lib A re r p g o e r g n ru t p i o n s a que (e no n es p tá o n r d c is e pu n e t st a os je a s a ) poyar a la ultraderecha en Argentina(en porcentajes) ¿Qué tan de acuerdo o en desacuerdo está usted con la idea de que el aborto en cualquier circunstancia deba ser un derecho de la mujer? 60 50,8 50 46,2 48,3 40 36 38,1 40,4 40,5 29,3 30 20 19,9 17,8 19,2 13,6 10 0 G1: Juventud popular G2: Bloque G3: Conservadurismo G4: Centro católico anti-Milei progresista educado popular católico de clase media En desacuerdo(%) Neutral(%) De acuerdo(%) Fue F n u te en : E te l : a E b l o a r b a o c r i a ó c n ió p n ro p p ro ia p . ia G . r G u r p u o p s os es e t s im tim ad ad o o s s c c o o n n a a n n á á l l i i s s i i s s d d e e c cl l a a s s e e s s l l a a t t e e n n t t e e s s (v (v a a ri r a ia b b le l s es so s c o i c o i d o e d m em og o r g áráfificas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. cas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. D. Matrimonio igualitario El matrimonio igualitario recibe un apoyo mayoritario a nivel nacional, con un 58% de respaldo. En los grupos que rechazan a Milei se observa un patrón similar, aunque con diferencias internas, como se presenta en la Figura 6. El grupo 1 es el más favorable (64,1%), seguido muy de cerca por el grupo 2(60,5%). El grupo 3, en cambio, se distingue por su conservadurismo: apenas un 46,2% lo apoya, mientras un 34,2% se opone. El grupo 4 se ubica en una posición intermedia, cercana al promedio nacional, con 55,4% de respaldo. En este caso, como en el aborto, la división entre grupos progresistas(1 y 2) y c e o n n to se n r c v e a s d q o u re e s l ( o 3 s ) t e e s m c a la s ra m , o m ra ie le n s tr t a ie s n q d u e e n e a l g g r e u n p e o ra 4 n re d f iv le is ja ió u n n a c l e i n n t te ro rio d r iv d id e i l d m o. u T n o d d o o q in u d e ic s a e opone a la ultraderecha en Argentina. Nivel de acuerdo con matrimonio igualitario por Figura 6 grupos que no están dispue F s i t g o ur s a 6 a apoyar a la Nive u l d l e t a ra cu d erd e o re co c n h m a atr e im n on A io r ig g u e al n ita t r i io n p a or ( g e ru n po p s q o u r e c n e o n es t tá a n j d e is s p ) uestos a apoyar a la ultraderech 1 a 5 en Argentina(en porcentajes) ¿Qué tan de acuerdo o en desacuerdo está usted con el matrimonio homosexual? 70 64,1 60,5 60 55,4 50 46,2 40 30 21,6 20 14,3 10 25 14,5 34,2 19,6 28,3 16,4 0 G1: Juventud popular G2: Bloque G3: Conservadurismo G4: Centro católico anti-Milei progresista educado popular católico de clase media En desacuerdo(%) Neutral(%) De acuerdo(%) Fue F n u te e : n E te la : b El o a r b a o c r ió ac n ió p n ro p p ro ia p . ia G . r G u r p u o p s o e s s e t s im tim ad a o do s s co co n n a a n n á á l l i i s s i i s s d d e e cla ses l l a a t t e e n n t t e e s s (v (v a a ri r a ia b b le l s es so s c o i c o i d o e d m em og o r g áráfificas). Los c r a esu ). lt L a o d s o r s e m su u l e ta st d r o a s n m cr u c e e s s tr c a o n n c v ru ar c i e a s bl c e o s n n v o a i r n i c a l b u l i e d s as no en in e c l l m ui o d d a e s lo e . n el modelo. E. Inmigración y delincuencia La relación entre inmigración y delincuencia genera divisiones en Argentina. A nivel nacional, un 43,7% rechaza la idea de que la inmigración aumente el delito, mientras que un 39,6% está de acuerdo. Entre los opositores a Milei, el grupo 1 es el más abierto: casi la mitad(46,7%) rechaza esta afirmación. El grupo 2 refleja un equilibrio, mientras que el grupo 3 es el más restrictivo, con un 43,4% que cree que la inmigración efectivamente incrementa la delincuenc M ia. ap E e l a g n r d u o po lo 4 s l s ím e i e t n es cu e e le n c t t r o a ra p l a es rt d id e o l , a c u o l n tra p d o e r r c e e c n h t a ajes simil 1 a 1 res de acuerdo y desacuerdo(Figura 7). Figura 7 E. Inmigración y delincuencia La relación entre inmigración y delincuencia genera divisiones en Argentina. A nivel nacional, un 43,7% rechaza la idea de que la inmigración aumente el delito, mientras que un 39,6% está de acuerdo. Entre los opositores a Milei, el grupo 1 es el más abierto: casi la mitad(46,7%) rechaza esta afirmación. El grupo 2 refleja un equili brio, mientras que el grupo 3 es el más restrictivo, con un 43,4% que cree que la inmigración efectivamente incrementa la delincuencia. El grupo 4 se encuentra par tido, con porcentajes similares de acuerdo y desacuerdo(Figura 7). Nivel de acuerdo con que la inmigración aumenta la delincuencia por grupos que no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Argentina(en porcentajes) Figura 7 ¿Qué tan de acuerdo está usted con la idea de que"la migración de personas de otros países que llegan a Argentina aumenta la delincuencia"? 50 46,7 45 39,5 40 35 44,7 39 43,4 35,1 42,8 39,3 30 25 21,5 20 16,3 17,9 15 13,8 10 5 0 G1: Juventud popular G2: Bloque G3: Conservadurismo G4: Centro católico anti-Milei progresista educado popular católico de clase media De acuerdo(%) Neutral(%) En desacuerdo(%) Fuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográFuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográfificas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. cas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. En cuanto a cómo solucionar la delincuencia, el promedio nacional se inclina hacia la mano dura(46%), con un 38,2% que apuesta por educación y trabajo. Tal como se indica en la Figura 8, el grupo 3 se destaca como el más punitivo, con casi la mitad apoyando el orden y la represión. En cambio, los primeros dos grupos son los que se inclinan por posturas más liberales en estos temas, mientras que el grupo 4 también tiende a la moderación, aunque mantiene un tercio que se inclina por educación y trabajo. En cuanto a cómo solucionar la delincuencia, el promedio nacional se inclina hacia la mano dura(46%), con un 38,2% que apuesta por educación y trabajo. Tal como se indica en la Figura 8, el grupo 3 se destaca como el más punitivo, con casi la mitad apoyando el orde C n ó y m la o re s p o re l s u ió c n i . o E n n a ca r m la bio d , e lo l s in p c ri u m e e n ro c s i d a o : s o g r r d up e o n s s y on los que se inc F l i n g a u n ra p 8 or postura m s m a á n s o lib d e u ra r le a s v en s. e e st d os u t c e a m c a i s ó , n mi y ent t r r a a s b q a ue jo el p g o ru r po gr 4 u t p am o b s ién tiende a la moderación q , a u u e nq n u o e m es a t n á tie n ne d u is n p t u er e ci s o t q o u s e a se a in p cl o in y a a p r or a ed la ucación y trabajo. ultraderecha en Argentina(en porcentajes) Figura 8 Cómo solucionar la delincuencia: orden y mano dura vs. educación y trabajo por grupos que no están disEn una pu e e s s c to a s la a d a e p 1 oy a a 5 r , a ¿ l c a u u á l l tr s a e d r e ía re s c u ha gr e a n d A o rg d e e n a ti c n u a e ( r e d n o p c o o r n ce l n a t s a s je ig s) uientes opiniones?(1)"la delincuencia se resolvería con más orden y mano dura"; (5) para resolver la delincuencia lo que hace falta es educación y trabajo". 60 50 42,8 40 36,8 45,7 39,5 47,9 36,7 46,6 34,9 30 20,4 20 14,8 15,4 18,6 10 0 G1: Juventud popular G2: Bloque G3: Conservadurismo G4: Centro católico anti-Milei progresista educado popular católico de clase media Orden y mano dura(%) Visión intermedia(%) Educación y trabajo(%) 17 Fue F n u t e e n : te E : la E b la o b r o a r c a ió ci n ón pr p o r p o i p a i . a G . G ru ru p p o o s s e e s s t t im im a a d d o o s s c c o o n n a a n n á á l l i i s s i i s s d d e e c c la la s s e e s s la la te t n en te t s es (v ( a v r a ia ri b a l b es le s s o s c o io c d io e d m e o m g o rá g ráfificas). Los r c e a su s) lt . a L d o o s s r m es u u e lt s a tr d a o n s c m ru u ce e s st c r o a n n v c a ru ri c a e b s le c s o n n o v i a n r c i l a u b id le a s s n e o n i e n l c m lu o id de a l s o. en el modelo. 12 Fundación Friedrich Ebert Respecto a la reinserción social de quienes delinquen, el promedio nacional es pesimista: 51,3% cree que la reincidencia es inevitable. El grupo 1 es el más equilibrado, con porcentajes más similares entre las tres opciones. El grupo 2 muestra un sesgo hacia el pesimismo, con casi la mitad convencida de que no hay reinserción posible. El grupo 3 concentra una visión más dura: 53,8% cree en la inevitabilidad de la reincidencia, mientras que el grupo 4 se comporta de manera similar, con más de la mitad pesimista y un 25% optimista. En este eje, el contraste es claro: el grupo 1 mantiene más apertura, mientras los grupos 3 y 4 reproducen las posturas más conservadoras, de acuerdo con lo representado en la Figura 9. Figura 9 Opinión sobre reinserción o reincidencia de quienes han delinquido por grupos que no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Argentina(en porcentajes) Respecto a la reinserción social de quienes delinquen, el promedio nacional es pesimista: 51,3% cree que la reincidencia es inevitable. El grupo 1 es el más equili brado, con porcentajes más similares entre las tres opciones. El grupo 2 muestra un sesgo hacia el pesimismo, con casi la mitad convencida de que no hay reinserción posible. El grupo 3 concentra una vi sión más dura: 53,8% cree en la inevitabi lidad de la reincidencia, mientras que el grupo 4 se comporta de manera similar, con más de la mitad pesimista y un 25% optimista. En este eje, el contraste es claro: el grupo 1 mantiene más apertura, mientras los grupos 3 y 4 reproducen las posturas más conservadoras, de acuerdo con lo representado en la Figura 9. Opinión sobre reinserción o reincidencia de quienes han delinquido por grupos que no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Argentina(en porcentajes) Figura 9 En una escala de 1 a 5, ¿cuál es su grado de acuerdo con las siguientes opiniones?(1)"Quien ha cometido un delito una vez volverá a hacerlo otras veces";(5) los delincuentes se pueden reeducar y reinsertar en la sociedad". 60 53,8 54,2 50 40,3 40 31,9 30 27,8 20 45,3 34,2 20,5 27,6 18,6 25 20,8 10 0 G1: Juventud popular G2: Bloque G3: Conservadurismo G4: Centro católico anti-Milei progresista educado popular católico de clase media Reincidencia inevitable(%) Visión intermedia(%) Reinserción posible(%) F. Antifeminismo El promedio nacional muestra que alrededor de la mitad de la población rechaza la idea de que las mujeres estén siendo privilegiadas, en tanto un 42% niega que el feminismo genere ventajas injustas. Al comparar los grupos, el 1 aparece como el más crítico del antifeminismo: el 58,3% niega que existan privilegios femeninos (Figura 10) y 49% rechaza la idea de ven tajas injustas(Figura 11). El grupo 2 lo si gue de cerca con 56,2% y 45,7%, respecti vamente. El grupo 3 es el más conserva dor: la mitad cree que las mujeres están siendo privilegiadas y un 42,3% coincide en que el feminismo otorga ventajas. Por su parte, el grupo 4 está dividido: alrede dor de la mitad rechaza esas afirmaciones, pero un 42,5% las comparte. Aunque el antifeminismo es minoritario en todos los grupos, el grupo 3 lo concentra con más fuerza, probablemente por estar constituido mayoritariamente por personas de mayor edad, del mundo popular cercanas al catolicismo. En consecuencia, es preciso considerar que politizar la temática del antifeminismo con excesiva radicalidad puede terminar alienando a un reducido número de personas que se oponen a la figura de Milei. Fue F n u t e e n : t E e l : a E b la o b ra o c ra ió c n ió p n r p o r p o i p a i . a G . G ru r p up o o s s e e s s ti t m im a a d d o o s s c c o o n n a a nális is d d e e c c l l a a s s e e s s la la te te n n te te s s (v ( a v r a ia ri b a l b e l s e so s c o io c d io e d m e o m g o rá g ráfificas). Los r c e a s s u ) l . ta L d o o s s re m s u u e lt s a tr d a o n s c m ru u c e e s s t c ra o n n c v r a u ri c a e b s le c s o n n o v i a n r c ia lu b id le a s s n e o n i e n l c m lu o id d a e s lo e . n el modelo. F. Antifeminismo El promedio nacional muestra que alrededor de la mitad de la población rechaza la idea de que las mujeres estén siendo privilegiadas, en tanto un 42% niega que el feminismo genere ventajas injustas. Al comparar los grupos, el 1 aparece como el más crítico del antifeminismo: el 58,3% niega que existan privilegios femeninos(Figura 10) y 49% rechaza la idea de ventajas injustas(Figura 11). El grupo 2 lo sigue de cerca con 56,2% y 45,7%, respectivamente. El grupo 3 es el más conservador: la mitad cree que las mujeres están Nivel de acuerdo con que las sociedades Figura 10 siendo privilegiadas y un 42,3% coincide en que el feminismo otorga ventajas. Por su parte, el g m rup o o d 4 e e r s n t a á s div p id ri id o o r : iz al a re n de a do l r a d s e m la u m j i e ta r d es rec p h o a r za s e o s b as re afirmaciones, pero un 42,5% las c lo om s p h a o rt m e. A b u re nq s u p e o el r a g n r ti u fe p m o in s is q m u o e es n m o in e o s r t it á a n rio en todos los grupos, el grupo 3 lo conc d e i n s t p ra u c e o s n t m os ás a fu a er p za o , y pr a ob r a a ble la me u n l t t e r p a o d r e es r t e a c r h co a ns e ti n tuido mayoritariamente por persona A s r d g e en m t a i y n o a r e ( d e a n d, p d o el rc m e u n n t d a o je po s p ) ular cercanas al catolicismo. En consecuencia, es preciso considerar que politizar la temática del antifeminismo con excesiva radicalidad puede terminar alienando a un reducido número de personas que se oponen a la figura de ¿Qué tan de acuerdo o en desacuerdo está usted con la idea de que las Milei. sociedades modernas priorizan a las mujeres por encima de los hombres? Figura 10 Nivel 7 d 0 e acuerdo con que las sociedades modernas priorizan a las mujeres por sobre los hombres por grupos 60 58,3 que no están dispuesto 5 s 6 a ,2 apoyar a la ultrade 5 r 2 e , c 5 ha en Argentina(en 52 p , o 2 rcentajes) 50 40 30 26,6 20 15,1 24,9 18,9 28,2 19,2 29,3 18,5 10 19 0 G1: Juventud G2: Bloque G3: G4: Centro católico popular anti-Milei progresista educado Conservadurismo de clase media popular católico En desacuerdo(%) Ni de acuerdo/ni en desacuerdo(%) De acuerdo(%) Fuen F t u e e : n E t l e a : b E o la ra b c o i r ó a n ció p n ro p p r i o a p . i G a. ru G p ru o p s o e s s e ti s m tim ad a o d s o c s o c n on an a á n l á i l s i i s s is d d e e c c la la s s e e s s l l a a t t e e n n t t e e s s( ( v v a a r r i i a a b b l l e e s s s s o o c c io io d d e e m m o o g g rá r áfificas). Los c r a e s s ) u . l L ta o d s o r s es m u u lt e a s d tr o a s n m cr u u e c s e t s ra c n on cr v u a c ri e a s b c le o s n n v o a i r n ia c b lu l i e d s a n s o en in e c l lu m id o a d s el e o n . el modelo. Figura 11 Nivel de acuerdo con que las mujeres usan el feminismo para ganar ventaja de manera injusta sobre los hombres, por grupos que no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Argentina(en porcentajes) ¿Qué tan de acuerdo o en desacuerdo está usted con la idea de que las mujeres usan el feminismo para ganar de manera injusta ventaja sobre los hombres? 60 50 49 45,7 42 42,3 41 42,5 40 Mapeando los 3 l 7 ím ,3 ites electorales de la ultraderecha 13 32,2 30 10 0 G1: Juventud G2: Bloque G3: G4: Centro católico popular anti-Milei progresista educado Conservadurismo de clase media popular católico En desacuerdo(%) Ni de acuerdo/ni en desacuerdo(%) De acuerdo(%) Nivel de acuerdo con que las mujeres usan el Figura 11 Fuen fe te m : El i a n bo i r s a m ció o n p p ro a pia r . a Gr g up a os n e a st r im v ad e o n s t c a on ja aná d lis e is m de a cla n se e s r l a atentes(variables sociodemográficas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. injusta sobre los hombres, por grupos que no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha Figura 11 Niv e el n de A ac r u g er e do n c t o i n n q a ue ( l e as n m p uje o re r s c u e sa n n t e a l f j e e m s in ) ismo para ganar ventaja de manera injusta sobre los hombres, por grupos que no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Argentina(en porcentajes) ¿Qué tan de acuerdo o en desacuerdo está usted con la idea de que las mujeres usan el feminismo para ganar de manera injusta ventaja sobre los hombres? 60 50 49 40 32,2 30 45,7 37,3 42 42,3 41 42,5 20 18,8 17 15,6 16,5 10 0 G1: Juventud popular G2: Bloque G3: Conservadurismo G4: Centro católico anti-Milei progresista educado popular católico de clase media En desacuerdo(%) Ni de acuerdo/ni en desacuerdo(%) De acuerdo(%) Fuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográficas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. Fuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográficas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. G. Rol del Estado y desigualdad En cuanto a la redistribución de ingresos, el promedio nacional refleja una división clara: 40% defiende la igualdad y 44% prefiere las diferencias como incentivo. El grupo 1 aparece similar al promedio nacio nal, con un 17,1% de indiferentes, mientras que los grupos 2 y 4 se inclinan por las di ferencias de ingreso como estímulo. Por su parte, el grupo 3 se distingue como el más igualitarista, con 45,6% a favor de la redistribución, como lo indica la Figura 12. G. Rol del Estado y desigualdad 20 En cuanto a la redistribución de ingresos, el promedio nacional refleja una división clara: 40% defiende la igualdad y 44% prefiere las diferencias como incentivo. El grupo 1 aparece similar al promedio nacional, con un 17,1% de indiferentes, mientras que los grupos 2 y 4 se inc E li s n t a a n d p o or l m as e d r i c fe a re d n o ci : as ¿D de e i b ng e r r e í s a o c h o a m b o e e r st m ím a ul y o. o P r or su parte, el grup F o ig 3 ur s a e 1 d 2 istingue c i o g m u o al e d l a m d ás o ig m ual a it y ar o is r ta d , i c f o e n re 45 n , c 6% ia a d f e av i o n r g de re l s a o re s d c is o tr m ibu o ción, como lo indica la Figur i a n 1 c 2 e . ntivo al esfuerzo individual?, por grupos que no están dispuestos a F a ig p u o ra y 1 a 2 r a la Estad u ol m tr e a rca d d e o: r ¿ e D c eb h er a ía h e a n ber A m r a g y e or n ig t u i a n ld a ad e o n ma p y o or r d c if e er n en t c a ia j d e e s i ) ngresos como incentivo al esfuerzo individual?, por grupos que no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Argentina en porcentajes) Nivel de acuerdo con:(1)"debería haber mayor igualdad de ingresos"; o(5) "debería haber mayor diferencia de ingresos como incentivo al esfuerzo individual". 60 50 44,2 40 38,7 39,8 42,5 45,6 42,1 48 35,1 30 20 17,1 17,7 16,9 12,3 10 0 G1: Juventud popular G2: Bloque G3: Conservadurismo G4: Centro católico anti-Milei progresista educado popular católico de clase media Igualdad de ingresos(%) Posición intermedia(%) Diferencia como incentivo(%) Fuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográFuen f t ic e a : s E ) l . a L b o o s r r a e c s i u ó l n ta p d r o o s p m ia u . e G s r t u ra p n os cr e u s c t e im s c a o d n o v s a c r o ia n b a le n s á n li o si i s nc d l e ui c d l a a s se e s n l e a l te m n o t d e e s l ( o v . ariables sociodemográficas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. 14 Fundación Friedrich Ebert Con relación al gasto social, el promedio nacional muestra una mayoría que aboga por reducir el gasto(51%), frente a un 31% que quiere aumentarlo. Según se observa en la Figura 13, el grupo 1 es relativamente menos extremo en sus posturas(34,6% más gasto, 48,1% menos), mientras que el grupo 2 tiene un 46,7% pidiendo recortes. El grupo 3 es el más proclive al aumento, con 34,6% que lo apoya, mientras que el grupo 4 reproduce el Co patrón nacional, con un 50,2% que demanda menos gasto y un 32,5% que pide más. En G1 este caso, los sectores populares(más presentes en los grupos 1 y 3) muestran una deCo manda más fuerte de gasto social, mientras que las clases medias y más educadas(2 y 4) se inclinan por la austeridad. En resumen, es evidente que se puede movilizar a todo al Con relación al gasto social, el promedio nacional muestra una mayoría que aboga por reducir el gasto(51%), frente a un 31% que quiere aumentarlo. Según se observa en la Figura 13, el grupo 1 es relativamen te menos extremo en sus posturas(34,6% más gasto, 48,1% menos), mientras que el grupo 2 tiene un 46,7% pidiendo recortes. El grupo 3 es el más proclive al aumento, con 34,6% que lo apoya, mientras que el grupo 4 reproduce el patrón nacional, con un 50,2% que demanda menos gasto y un 32,5% que pide más. En este caso, los sec tores populares(más presentes en los grupos 1 y 3) muestran una demanda más fuerte de gasto social, mientras que las clases medias y más educadas(2 y 4) se inclinan por la austeridad. En resumen, es evidente que se puede movilizar a todo al arco de personas que se oponen a la ultraderecha con relativa facilidad mediante la politización de temas que se vinculan al rol del Estado en la economía y a cómo enfrentar la desigualdad. H. Democracia e identificación política A diferencia de Brasil y Chile, la democracia cuenta con un respaldo generalizado en Argentina: 78% de la población afirma que siempre es preferible, aunque un 11% acepta que a veces el autoritarismo puede ser necesario. La Figura 14 ilustra que, en tre quienes rechazan a Milei, el grupo 2 se muestra como el más firme, con un 86,7% de apoyo, seguido por el 1(83,2%) y el 4 (82,4%). El grupo 3, en cambio, es el más ambivalente, con 81% en favor y 9,1% que justifica el autoritarismo ocasional. Visto así, defender la democracia parece ser un tema en el cual se encuentran alineados prácticamente todos quienes se oponen a la ultraderecha en Argentina. arco de personas que se oponen a la ultraderecha con relativa facilidad mediante la politiza E ci s ó t n a d d e o te m m a e s r q c u a e d s o e : vi ¿ n E cu l la g n o a b l i r e o r l n d o el E d s e ta b d e o rí e a n l g a a ec s o t n a o r mía y a cóm Fi o gu e r n a fr 1 e 3 ntar la des m igu á al s da o d. menos en beneficios sociales?, por grupos que no están dispuestos a apoyar a la Figura 13 Est u ad l o t r m a er d ca e d r o e : ¿ c E h l g a obi e er n no A de r b g er e ía n g t a i s n ta a r m ( á e s n o m p e o no r s c e e n n be t n a ef j ic e io s s ) sociales?, por grupos que no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Argentina(en porcentajes) Nivel de acuerdo con:(1)"el gobierno debe gastar mucho más en beneficios y servicios sociales"; o con(5)"el gobierno debe gastar mucho menos en beneficios y servicios sociales". 60 50 48,1 46,7 47,4 50,2 40 34,6 30 20 17,3 33,1 20,2 34 18,6 32,5 17,3 10 0 G1: Juventud popular G2: Bloque G3: Conservadurismo G4: Centro católico anti-Milei progresista educado popular católico de clase media Debe gastar más(%) Posición intermedia(%) Debe gastar menos(%) Fuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográfiFuente: Elab ca o s ra ). c L ió o n s p re ro s p u i l a t . a G do ru s p m os u e e s s t t i r m an ad c o ru s c c e o s n c a o n n ál v is a i r s ia d b e le cl s a n se o s i l n a c te lu n i t d e a s s (v e a n ri e a l b m les od so e c lo io . demográficas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. H. Democracia e identificación política A diferencia de Brasil y Chile, la democracia cuenta con un respaldo generalizado en Argentina: 78% de la población afirma que siempre es preferible, aunque un 11% acepta que a veces el autoritarismo puede ser necesario. La Figura 14 ilustra que, entre quienes rechazan a Milei, el grupo 2 se muestra como el más firme, con un 86,7% de apoyo, seguido por el 1(83,2%) y el 4(82,4%). El grupo 3, en cambio, es el más ambivalente, con 81% en favor y 9,1% que justifica el autoritarismo ocasional. Visto así, defender la democracia pare A ce po se y r o un a te la ma d e e n m e o l c c u r a a l c s i e a e , n p cu o e r n g tra ru n p al o in s ea q d u o e s p n rá o cticamente to F d i o g s u q ra ui 1 e 4 nes se opo e n s e t n á a n la d u i l s tr p ad u e e re s c t h o a s e a n A a r p ge o n y tin a a r . a la ultraderecha en Argentina(en porcentajes) Figura 14 Apoyo a la democracia, por grupos que no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Argentina(en por¿Con ¿ c C u o á n l c d u e á l l a d s e s l i a g s ui s e i n gu te ie s n f t r e a s se fr c s a e s n e e t s a s tá je e s m s ) tá s m d á e s a d c e u a e c rd u o er ? d ( o 1 ? ) ( " 1 L ) a "L d a emocracia es pref d e e r m ib o le cr a ac c i u a a e lq s u p ie re r f o e t r r ib a le fo a rm c a ua d lq e u g ie o r b o ie tr r a no fo " r ; m (2 a ) d "e e n g a o l b g ie u r n n a o s "; c ( i 2 rc ) u " n e s n tancias, un gob a i l e g r u n n o a a s u c t i o rc ri u ta n r s i t o an p c u i e a d s, e u s n e g r o p b re ie f r e n r o ibl a e u a tor u it n a o rio de p m ue o d c e rá s ti e c r o p "; re (3 fe ) ri " b a le la a g u e n n o te como nosotros, no d s em da oc lo rá m tic i o s " m ; o (3 u ) n "a ré la gi g m e e n n te d c e o m m o o c n rá o t s ic o o tro q s u , e n uno autoritario.” 100 90 83,2 86,7 81 82,4 22 80 70 60 50 40 30 20 10 9,8 7 5,7 7,6 9,1 9,9 7,9 9,7 0 G1: Juventud popular G2: Bloque G3: Conservadurismo G4: Centro católico anti-Milei progresista educado popular católico de clase media Da lo mismo Autoritarismo Democracia Fue F n u te e : n E te la : E b l o a r b a o c r i a ó c n ió p n ro p p ro ia p . ia G . r G u r p u o p s o e s s e t s im tim ad a o d s os co co n n a a n n á á li l s is is is d d e e c c l l a a s s e e s s l l a a t t e e n n t t e e s s ( ( v v a a r r ia ia b b le le s s so so ci c o i d o e d m em og o r g á r áfificas). Los c re a s s u ). lt L a o d s os re m su u l e ta st d r o an s m cru u c e e s s tr c a o n n c v r a u r c i e a s bl c e o s n no va in ri c a l b u l i e d s as n e o n in e c l l m ui o d d a e s lo e . n el modelo. En cuanto a la identificación partidaria, el promedio nacional muestra que dos tercios se identifican con algún partido político. El grupo 1 se aparta, con una mayoría(49,8%) que no se identifica con ningún partido(Figura 15). En cambio, los grupos 2 y 3 exhiben mayores vínculos partidarios, con alrededor del 70% de sus miembros conectados a alguna etiqueta política. El grupo 4 refleja un patrón cercano al promedio, con dos tercios identificados con un partido. Lo interesante de este hallazgo es que revela que la oposición hacia la ultraderecha en Argentina proviene desde distintos sectores políticos y no solo desde quienes simpatizan con el peronismo. Por lo tanto, es posible pensar en estrategias diferenciadas de acercamiento hacia distintos sectores políticos que se muestran reacios a apoyar el proyecto político de Milei. Mapeando los límites electorales de la ultraderecha 15 Figura 15 Identificación partidaria binaria, por grupos que no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Argentina En cuanto a la identificación partidaria, el promedio nacional muestra que dos tercios se identifican con algún partido político. El grupo 1 se aparta, con una mayo ría(49,8%) que no se identifica con nin gún partido(Figura 15). En cambio, los grupos 2 y 3 exhiben mayores vínculos partidarios, con alrededor del 70% de sus miembros conectados a alguna etiqueta política. El grupo 4 refleja un patrón cer cano al promedio, con dos tercios identificados con un partido. Lo interesante de este hallazgo es que revela que la oposición hacia la ultraderecha en Argentina proviene desde distintos sectores políticos y no solo desde quienes simpatizan con el peronismo. Por lo tanto, es posible pensar en estrategias diferenciadas de acercamiento hacia distintos sectores políticos que se muestran reacios a apoyar el proyecto político de Milei. Identificación partidaria binaria, por grupos que no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Argentina(en porcentajes) Figura 15 De los partidos políticos que se presentan en esta tarjeta, ¿con cuál de ellos De lo s s im pa p r a ti t d iz o a s m po á l s íti u co st s e q d u ? e “( s C e o p d r i e fi s c e a n d t o an pa e r n a e r s e t p a re ta s r e je n t t a a , r ¿ s c i o s n e c id uá e l n d ti e fic e a llos simpatiz c a o m n á a s lg u ú s n te p d a ? rt E id s o co o ja n s o o )” lo uno: 80 70 67,5 68,4 68,4 60 49,8 50,2 50 40 32,5 31,6 31,6 30 20 10 0 G1: Juventud popular G2: Bloque G3: Conservadurismo G4: Centro católico anti-Milei progresista educado popular católico de clase media No se identifica con ningún partido Sí se identifica con algún partido Fuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográfiFuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográficas). Los re c s a u s lt ) a . d L o o s s m re u su es lt t a ra d n os cr m uc u e e s s c t o ra n n v c a r r u ia c b e l s es co n n o v in a c r l i u a i b d l a e s s e n n o e i l n m cl o u d id e a lo s . en el modelo. 3.3. Patrones entre grupos El caso argentino revela un rechazo transversal pero estratificado a la ultraderecha. Descansa en una columna vertebral educada y urbana que fija el tono liberal en materia de derechos y expresa un consenso generalizado contra el armamentismo civil, pero convive con un centro católico de clase media y un conservadurismo popular que sostienen marcos de orden y moral tradicional. Esta heterogeneidad no implica incoherencia: perfectamente 3.3. Patrones entre grupos puede funcionar más bien como una coalición negativa articulada no por un ideario común, sino por un veto compartido a la ultraderecha. En consecuencia, lo que mantiene unido este espacio no es una agenda cultural homogénea. El caso argentino revela un rechazo transversal pero estra- En torno a los temas de orden y seguridad, el consenso La religión, en este entramado, opera más como marca social que como brújula política. tificado a la ultraderecha. Descansa en una columna verte- más robusto entre quienes no se muestran dispuestos a El catolicismo aparece en perfiles con conclusiones políticas opuestas: en unos casos asobral educada y urbana que fija el tono liberal e c n iad m o a a te u r n ia c d o e nserva a d p u o r y is a m r o a p M o i p le u i la s r e q d u a e e va n lo e r l a re e c l h o a rd z e o n a y, la en lib o e tr r o a s l , iz a a u ci n ón ca d to e li a ci r s mo de derechos y expresa un consenso generalizado c c l o a n se tra m e ed l i a a rque co m m a b s in , a qu m e o a ra c l tú tr a ad c i o ci m on o a u l n co v n e d rd is a t d an e c ro iam pe ie g n a t m o e d n e t l o lid tr e a ra n z s g v o er u s l a tr l. aderemamentismo civil, pero convive con un centro c c h a i t s ó ta li . c D o e d l e mismo m Si o n d e o m , la ba p r r g es o e , n e c s i t a e e a v c a u n e gé rd li o ca c e o n nv la iv j e uv c e o n n tu n d iv p e o le p s ul d a i r fe n r o en la ci v a u elve neclase media y un conservadurismo popular que ce s s o a s ri t a ie m n e e n n te(ultra d )c o o s ns d e e rv p a u d n o i r t a i : v s is e m tr o at : a m d i e en u t n ra g s ru e p l o b q lo u q e u c e om ed bi u n c a a p d r o ec y ar l i a ed ju a v d e m n a terial, marcos de orden y moral tradicional. Esta hete s r e o c g u e la n r e iz id ac a i d ón parci t a u l d y p v o a p lo u re la s r in p c r l i u o s r i i v z o a s n . A la sí p , r la ev r e el n ig c i i o ó s n id ( a e d du n c o a a c l i i ó n n ea y a t u r t a o b m a á jo ti ) c , amente no implica incoherencia: perfectamente puede la fu s n p c re io fe n r a e r ncias pol e ít l ic c a e s n , t s r i o no ca q t u ó e li s c e o m de od c u la la se po m r e te d r i r a ito y ri e o l , c g o e n n s e e ra r c v i a ó d n u y ri c s o m n o di p ci o o nes somás bien como una coalición negativa articula c d io a e n co o n p óm or ic u a n s. pular muestran mayor apertura hacia la pena de muerte y ideario común, sino por un veto compartido a la ultradere- la“mano dura”. Este patrón sugiere una demanda de orden cha. En consecuencia, lo que mantiene unido este espacio sin ultraderecha, es decir, la aspiración a un Estado que imno es una agenda cultural homogénea. ponga autoridad y control sin necesariamente recurrir a La religión, en este entramado, opera más como marca sodiscursos violentistas ni a la privatización de la seguridad. 24 De este modo, políticas centradas en seguridad estatal y cial que como brújula política. El catolicismo aparece en prevención unifican al conjunto, mientras que el punitivisperfiles con conclusiones políticas opuestas: en unos casos mo extremo tiende a fragmentarlo y abre espacio a la retóasociado a un conservadurismo popular que valora el or- rica ultraderechista. den y, en otros, a un catolicismo de clase media que combina moral tradicional con distanciamiento del liderazgo Temáticas de derechos y género configuran, a su vez, una ultraderechista. Del mismo modo, la presencia evangélica línea de fractura controlada. Las posturas sobre aborto, en la juventud popular no la vuelve necesariamente(ultra) matrimonio igualitario y antifeminismo separan los polos conservadora: se trata de un grupo que combina precarie- del rechazo(más liberales en el bloque educado y la juvendad material, secularización parcial y valores inclusivos. tud popular, más conservadores en los sectores católicos) Así, la religiosidad no alinea automáticamente las preferen- pero sin quebrar la coalición. Pareciera ser que el costo cias políticas, sino que se modula por territorio, generación identitario de validar a la ultraderecha sigue siendo más y condiciones socioeconómicas. alto que el desacuerdo con las posiciones liberales. Desde 16 Fundación Friedrich Ebert una perspectiva política, este equilibrio sugiere que en contextos de comunicación pública podría funcionar anclar la agenda de derechos a nociones de desempeño, orden y estabilidad, de manera de reducir la disonancia entre valores progresistas y visiones más tradicionales presentes en el centro católico. En cambio, el eje Estado/mercado muestra poca capacidad articuladora dentro del campo antiultraderecha en Argentina. Las posiciones sobre igualdad de ingresos y tamaño del gasto estatal se distribuyen de forma fragmentada, y aparecen combinaciones contraintuitivas: sectores populares conservadores que apoyan la igualdad, pero defienden la austeridad, y grupos educados con mayor tolerancia a las diferencias de ingreso. Este patrón sugiere que la redistribución económica no constituye un eje movilizador común; los discursos que pretenden cohesionar a esta coalición funcionan mejor cuando apelan a eficacia, probidad y estabilidad, antes que a un debate abstracto sobre“más o menos Estado”. En términos de intensidad del rechazo, el bloque educado urbano y la juventud popular conforman los anclajes duros del eje“anti-Milei”, mientras que el centro católico de clase media y el conservadurismo popular constituyen sus bordes elásticos. Estos últimos comparten valores de orden y moral tradicional, pero rechazan a la ultraderecha por motivos de liderazgo o desempeño. Su punto de quiebre probable no se ubica en la esfera cultural, sino en las evaluaciones de gestión, seguridad y corrupción. Por ello, los movimientos de opinión en esos sectores dependerán menos de identidades ideológicas y más de percepciones sobre la capacidad del gobierno para garantizar estabilidad. La geografía del rechazo dentro del AMBA 1 refuerza esta lectura. El bloque educado se concentra en CABA 2 y en centros urbanos del interior, mientras que el conservadurismo popular predomina en el Gran Buenos Aires(GBA) y en periferias metropolitanas. El centro católico de clase media se superpone en ambos espacios. Este patrón territorial apunta a que las estrategias de comunicación deben ser diferenciadas: en CABA y áreas urbanas, enfatizar gestión y derechos; en GBA, priorizar seguridad estatal sin armas y servicios públicos confiables –transporte, salud, educación–, como expresión de un“orden cotidiano” deseable. Finalmente, la democracia actúa como mínimo común denominador de la coalición, aunque con matices. Si bien el apoyo a la idea de que“la democracia es siempre preferible” es mayoritario en todos los grupos, el conservadurismo popular muestra una ambivalencia residual, con minorías que admiten salidas autoritarias en determinadas circunstancias. Esta actitud no implica apoyo a la ultraderecha, pero revela la presencia de un autoritarismo sociotrópico latente, que podría reactivarse si se deteriora la seguridad o los ingresos. En ese contexto, la mejor defensa frente a esa deriva pasa por aportar performance institucional visible: control estatal de las armas, respuesta policial profesional y protección de los ingresos básicos, todo ello enmarcado en narrativas de estabilidad y gobernabilidad. 1  Área Metropolitana de Buenos Aires. 2  Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Mapeando los límites electorales de la ultraderecha 17 4. Los detractores de la ultraderecha en Brasil El sistema político brasileño se caracteriza por una alta fragmentación de partidos y la existencia de un partido político, en particular, que tiende a estructurar la competencia entre quienes lo apoyan y lo rechazan, a saber, el Partido de los Trabajadores(PT)(Samuels& Zucco, 2018). Ahora bien, los escándalos de corrupción asociados al caso Lava Jato generaron un malestar generalizado contra la clase política, que fue aprovechado hábilmente por Jair Bolsonaro, logrando así conquistar el poder ejecutivo el año 2018 (Hunter& Power, 2019). Sin embargo, los estudios académi cos indican que su irrupción no debe considerarse como un fenómeno pasajero, sino más bien como el reflejo de un proceso de realineamiento electoral en torno a posiciones sumamente conservadoras tanto en la dimensión socioeconómica como en la sociocultural(Rennó 2020; 2023). Ahora bien, también es cierto que amplios segmentos de la ciudadanía se oponen al bolsonarismo y por ello nos interesa analizar qué grupos estructuran el rechazo a la ultraderecha en Brasil. 4.1. Descripción de los grupos En el caso de Brasil, observamos que la distribución de grupos es más balanceada que en Argentina, de acuerdo con lo representado en la Figura 16. Esto es relevante ya que la distribución implica un componente geográfico distinto, con grupos claramente localizados en distintas zonas del país. El grupo más grande es el 3 con un 32%, mientras que el más pequeño es el 2, con un 17%. A continuación, presentamos información que nos ayuda a perfilar a cada uno de ellos. Grupo 1: Jóvenes urbanos progresistas(28%) Este grupo constituye casi una tercera parte del electorado que se opone a Bolsonaro y se distingue por una característica central: su juventud. Más de dos tercios de sus integrantes tienen menos de 34 años, con un peso particular mente alto del tramo etario de 18 a 24. Esta sobrerrepre sentación juvenil no es trivial: representa a una generación que tiende a expresar valores progresistas y que por tanto cuenta con motivos de sobra para oponerse con fuerza al estilo y las visiones de Bolsonaro. Geográficamente, los jóvenes urbanos progresistas se conDistribución y composición de los Figura 16 centran sobre todo en el sudeste, región más poblada y urcuatro grupos que no están dispuestos banizada del país, motor económico de Brasil, pero tama votar por la ultraderecha en Brasil bién escenario de desigualdades profundas. Su segunda ibución y composición de los cuatro grupos que no están dispuestos a votar por la ultraderecha en Brasil (en porcentajes) (en porcentajes) base está en el nordeste, aunque en menor medida. Esta doble presencia los ubica en un espacio urbano-periférico, donde conviven con altos niveles de desigualdad territorial. La presencia en el nordeste también se relaciona con sectores rurales con alta proporción de pobreza. 23% 28% 32% 17% Religiosamente, es un grupo heterogéneo y menos tradicional. Aunque el catolicismo sigue siendo significativo (casi 40%), destaca la alta proporción de quienes se decla ran sin religión, ateos o agnósticos(más de 30%), cifra muy superior al promedio nacional. Este rasgo sugiere un segmento más secularizado, alejado de la centralidad de las iglesias –tanto católicas como evangélicas–, en la vida cotidiana brasileña. G1: Jóvenes urbanos progresistas G3: Sur popular católico G2: Clase media católica G4: El nordeste femenino y popular En cuanto al género, los hombres predominan(casi 60%), lo que hace a este grupo mayoritariamente masculino y joFuente: Elaboración propia. Los grupos fueron construidos mediante análisis de nte: Elaborac c ió la n se p s ro la p t i e a n . t L e o s s (L g C ru A p ) o a s pl f i u c e a r d o o n s c a o v n a s r t ia ru b i l d e o s s so m ci e o d d i e a m nt o e g a rá n f á ic l a is s i : s e d d e ad c , la g s é e n s e l r a o t , e n n iv t e e l s(LCA v ) e ap n li , una combinación poco frecuente en los electorados os a variables e s d o u c c io at d iv e o m , o n g iv r e á l fi s c o a c s io : e e c d o a n d ó , m gé ic n o e , r z o o , n n a iv d e e l e re d s u id c e a n ti c v i o a , y n r i e v l e ig l i s ó o n c . ioeconómico, zona de re p si r d o e g nresistas, habitualmente más feminizados. Este hallazcia y religión. go resulta particularmente importante a la luz de recientes el caso de Brasil, observamos que la distribución de grupos es más balanceada qu d e eb e a n tes en Europa sobre la capacidad de la ultraderecha entina, de acuerdo con lo representado en la Figura 16. Esto es relevante ya q p u a e ra la movilizar jóvenes hombres(Abou-Chadi, 2024). ribución implica un componente geográfico distinto, con grupos claramente localizaen distintas zonas del país. El grupo más grande es el 3 con un 32%, mientras que el s pequeño es el 2, con un 17%. A continuación, presentamos información que nos ayuda erfilar a cad 1 a 8 uno de el F lo u s n . dación Friedrich Ebert po 1: Jóvenes urbanos progresistas(27,8%) Otro dato relevante es el nivel educacional. Todos los miembros de este grupo alcanzaron un nivel educacional medio o superior. Si bien el porcentaje de personas que alcanzaron la educación superior(9,6%) es menor que el pro medio nacional(15,9%), es el grupo con mayor presencia de educación terciaria entre quienes sostienen rechazar a Bolsonaro. A nivel socioeconómico, se distribuyen entre el nivel bajo(41%) y el alto(36%), lo que mostraría una diver sidad interna: por un lado, jóvenes pobres que rechazan a Bolsonaro desde la exclusión; por otro, jóvenes acomoda dos que lo rechazan a partir de convicciones democráticas y culturales. En el plano ideológico, se concentran en posiciones de izquierda y centroizquierda, aunque muchos declaran no reconocerse en el espectro político. Además, poseen un porcentaje de identificación partidaria similar al del promedio. En este grupo hay cierta consistencia ideológica, ya que la mayoría se muestra contraria a la tenencia de armas(83%) y, al mismo tiempo, prioriza“educación y trabajo” como forma de enfrentar la delincuencia(77%). En cuestiones de derechos y género, predominan el desacuerdo o la neutralidad frente a frases como que“las mujeres están priorizadas en la sociedad” o que“el feminismo otorga ventajas injustas”, con minorías que respaldan estas visiones más conservadoras. Respecto a la pena de muerte, están divididos, con una ligera mayoría a favor(51%), lo que contrasta con su oposición a la expansión del armamento civil. Finalmente, muestran un respaldo amplio a la democracia como sistema siempre preferible(65%), coherente con su oposición contraria al bolsonarismo. Grupo 2: Clase media católica(17%) Este grupo se distingue por su base territorial en el nordeste de Brasil, donde se concentra cerca del 40% de sus inte grantes. Aunque el nordeste es la región dominante, también aparecen subgrupos en el sudeste y en el centro-oeste, lo que muestra que no se trata de un bloque exclusivamente regional, pero sí con un fuerte arraigo en esa zona. En cuanto a la religión, la gran mayoría se identifica como católica(60%), diferenciándola del promedio nacional. Los evangélicos aquí son minoría(18.5%), y apenas aparece un pequeño número de personas sin religión o con otras afiliaciones religiosas. Esto convierte al grupo 2 en un grupo más cercano al catolicismo tradicional dentro del mapa del rechazo a Bolsonaro. Este hallazgo indica que no necesariamente la población católica y evangélica desarrolla el mismo comportamiento electoral, lo cual puede estar influenciado por la radicalidad del lenguaje y las políticas públicas defendidas por Bolsonaro(Rennó, 2023). Desde el punto de vista de la composición por género, este grupo es claramente femenino, con casi un 58% de muje res. Esto lo convierte en el grupo con mayor participación femenina, en contraste con el grupo 1, más masculinizado. La edad también marca un rasgo particular: se concentra en tramos entre los 34 y 44 años y los 45 y 54 años. Los jó venes y los adultos mayores están presentes en menor medida, lo que hace de este grupo un segmento con mayor presencia en el mercado laboral. En términos de educación, se trata de un grupo con escolaridad más reducida en comparación al promedio nacional: alrededor de ocho de cada diez solo alcanzaron la educación básica, y una pequeña minoría accedió a estudios superiores. Esto refleja un patrón de baja escolaridad, en comparación con su situación económica. Los miembros de este grupo se ubican mayoritariamente en posiciones más acomodadas: solo un 1,8% se ubica en el estrato bajo, mientras que más del 40% pertenece al nivel alto y un 57%, al nivel medio. Esto lo convierte en un segmento eco nómicamente favorecido, aunque con baja acumulación de capital educativo, una combinación poco frecuente en otros grupos. El grupo 2 combina elementos de conservadurismo y orden con un rechazo al bolsonarismo. Son más proclives a la pena de muerte(61%), y mantienen una posición mayorita riamente contraria a la tenencia de armas(83%). Frente a la delincuencia, más de tres cuartas partes apoyan“orden y mano dura”(80%), reforzando un perfil proclive a políticas punitivas. En asuntos de género, una parte considerable coincide con la idea de que las sociedades modernas priorizan a las mujeres(37%) o que el feminismo puede otorgar ventajas injustas(35%), aunque predominan posturas neu trales u opuestas. Finalmente, en el plano político-institucional, el apoyo a la democracia es alto(60%), pero tam bién hay más apertura a posiciones intermedias que en otros grupos. Grupo 3: Sur popular católico(32%) El grupo 3 es el más numeroso de los cuatro, con un 32,4% de la población, y se caracteriza por un rechazo tajante a Bolsonaro, ya que casi un 90% declara que“definitivamen te no” lo apoyaría. A nivel territorial, este grupo tiene una localización muy marcada en el sur de Brasil, donde se concentra casi el 80% de sus integrantes(entre sudeste y sur). Cabe destacar que esta región del país es normalmente vista como el bolsón más importante de votos del bolsonarismo, los cuales tienden a ser personas blancas con niveles educacionales y socioeconómicos altos. En consecuencia, resulta interesar encontrar que esta región también existe un segmento de votantes que se oponen al bolsonarismo. En términos de religión, este grupo está dominado de manera clara por el catolicismo, con más de siete de cada diez personas identificándose como tales. Los evangélicos son aquí una minoría, pero en línea con los grupos 1 y 2, y aún por sobre del promedio nacional. La prevalencia católica le da a este grupo un perfil más tradicional que probablemente lo distancia de otros votantes que se muestran dispuestos a apoyar las ideas radicales promovidas por el bolsonarismo. Mapeando los límites electorales de la ultraderecha 19 La composición de género es equilibrada, con proporciones similares de hombres y mujeres, lo que marca una diferencia con los grupos discutidos anteriormente. Sin embargo, lo que sí distingue a este grupo es su estructura etaria: predominan claramente los adultos en edad intermedia y mayor, con un peso muy alto del tramo entre 34 a 54 años (más de la mitad del grupo) y una presencia significativa de personas entre 55 y 65 años. Los jóvenes tienen un peso mucho menor, lo que convierte a este grupo en el más adulto del conjunto. En materia de educación, el grupo 3 muestra un perfil in termedio: cerca del 57% solo cuenta con estudios básicos, pero más de un 40% alcanzó educación media o superior. Este grupo es menos educado que el promedio nacional, lo cual se relaciona directamente con su perfil económico. Lo más relevante es su posición en la estructura socioeconómica: este grupo no corresponde a las élites: casi la mitad (49,7%) se ubica en el nivel bajo, un 32,4% en el medio y apenas un 17,9% en el alto. Se trata, entonces, de un grupo popular y de clase trabajadora, aunque con una franja de sectores medios y altos que lo vuelven heterogéneo. En el plano ideológico, el grupo 3 se define por una combi nación de posiciones en temas de seguridad y justicia. La mayoría apoya la pena de muerte(57%) y tres cuartas par tes creen que la delincuencia debe resolverse con educación y trabajo(76%), además de rechazar de manera tajan te la liberalización de armas(86% en desacuerdo). En cuanto a la reinserción de personas que han delinquido, cerca del 40% cree que la reincidencia es inevitable, pero predomina el optimismo y las posiciones intermedias. En temas de género y democracia, este grupo muestra matices más moderados. Alrededor de un 30% coincide con afirmaciones críticas hacia las mujeres y el feminismo, aunque la mayoría se ubica en posiciones de desacuerdo o neutralidad, lo que configura un perfil menos conservador. En lo institucional, cerca del 60% sostiene que la democra cia es siempre preferible, aunque un 40% relativiza este apoyo, al declarar que“da lo mismo” o incluso que a veces el autoritarismo puede ser mejor. Grupo 4: El nordeste femenino y popular(23%) Este grupo concentra a casi una cuarta parte de la población y se distingue por ser el grupo con el rechazo más homogéneo a Bolsonaro: un 91,3% afirma que“definitivamen te no” lo apoyaría, con apenas un 6% en rechazo moderado y un 3% en posiciones intermedias. Territorialmente, es el grupo más marcado de todos: el 94% reside en el nordeste, convirtiéndolo en un bloque regional prácticamente exclusivo de esa zona, la cual suele ser considerada como el “cinturón rojo” del Partido de los Trabajadores(PT). En términos de composición sociodemográfica, el grupo 4 es mayoritariamente femenino, con un 55% de mujeres frente a un 45% de hombres. La edad se concentra en los tramos adultos jóvenes, particularmente, entre los 25 y 44 años, lo que configura un perfil de personas en plena etapa laboral y familiar. En el aspecto educativo, lejos de ser un grupo privilegiado, la mayoría(67,6%) alcanzó solo la edu cación básica, mientras que un 32,4% llegó a completar es tudios medios o superiores. Esto muestra que, aunque existen sectores con mayor escolarización, predomina una base popular con baja formación académica. El nivel socioeconómico refuerza esta condición: un 74% pertenece al estrato bajo y un 26% al medio. Es, por lo tan to, un electorado popular, con bajos ingresos y menor acumulación educativa. En cuanto a la religión, se trata de la clase más católica de todas, con un 81% profesando esa re ligión. Sólo el 2,7% se identifica como evangélico, mientras que el segundo grupo más grande(15%) corresponde a aquellos que se consideran ateos o que no profesan ninguna religión. En cuanto a las posturas ideológicas y sociales, el grupo 4 expresa un fuerte rechazo a las políticas armamentistas, con cerca del 87% en contra de la tenencia de armas. A su vez, 69% de este grupo considera que la delincuencia debe enfrentarse con“educación y trabajo”, aunque una cuarta parte se ubica en posiciones intermedias que también valoran orden y mano dura como soluciones. Respecto a la pena de muerte, la mayoría la apoya(53,5%), aunque un 38,7% se opone, lo que evidencia una postura levemente más progresista que la media del país. En temas de género, se perciben inclinaciones conservadoras moderadas: cerca de un tercio está de acuerdo con que las mujeres reciben prioridad en la sociedad o que el feminismo otorga ventajas injustas, mientras que la mayoría se mantiene en desacuerdo o neutralidad. Esto sugiere un electorado menos polarizado que otros grupos, pero donde existen votantes percepciones críticas hacia el feminismo. En lo político-institucional, el grupo se muestra menos comprometido con la democracia que los otros grupos: un 58,5% afirma que la democracia es siempre preferible, una proporción similar al promedio nacional, pero con mayor predisposición que otros grupos a relativizar ese apoyo. 20 Fundación Friedrich Ebert 4.2. Comparación entre grupos Como se anticipa en la revisión de los distintos grupos, el rechazo a Bolsonaro no responde a un único perfil ideológico o de valores. Coexisten sensibilidades progresistas con posturas conservadoras(especialmente, en seguridad y temas morales), y las diferencias entre grupos son sustantivas. A continuación, comparamos a los cuatro grupos con el promedio nacional, tema por tema. A. Pena de muerte Por un lado, a nivel nacional, el 60,3% apoya restablecer la pena de muerte, mientras que un 9,2% permanece neutral y un 31% se manifiesta en desacuerdo. Tal como se indica en la Figura 17, al analizar lo por grupos, tres de ellos cuentan con una mayoría sustantiva a favor: el grupo 2 muestra un 61% de apoyo, el grupo 3, un 57% y el grupo 4, 54%. El grupo 1 también cuenta con una mayoría favorable(51,0%), aunque es el que más se aproxima al equilibrio interno(38,5% en desacuerdo). En suma, incluso entre quienes rechazan a Bolsonaro, persiste una demanda punitiva mayoritaria frente a esta temática. B. Tenencia de armas El apoyo nacional a facilitar la tenencia privada de armas es bajo a nivel nacional, con un 23,7% a favor y un 68% en des acuerdo. Entre quienes afirman rechazar a Bolsonaro, el rechazo es aún más alto, todos por sobre el 80%. Así, el grupo 1 os tenta un 83,2% en desacuerdo, el grupo 2, un 82,8%, el grupo 3, un 86,1% y el grupo 4 alcanza un 87,3% de rechazo a esta me dida(Figura 18). Por otra parte, los por centajes de quienes apoyan la tenencia son significativamente bajos y oscilan entre el 10% y el 12% de los grupos. Este pa reciera ser un tema transversal en el que hay consenso en el mundo anti-Bolsonaro: la oposición a la liberalización de armas es algo que los unifica. afirma que la democracia es siempre preferible, una proporción similar al promedio nacional, pero con mayor predisposición que otros grupos a relativizar ese apoyo. 4.2. Comparación entre grupos Como se anticipa en la revisión de los distintos grupos, el rechazo a Bolsonaro no responde a un único perfil ideológico o de valores. Coexisten sensibilidades progresistas con posturas conservadoras(especialmente, en seguridad y temas morales), y las diferencias entre grupos son sustantivas. A continuación, comparamos a los cuatro grupos con el promedio nacional, tema por tema. A. Pena de muerte Por un lado, a nivel nacional, el 60,3% apoya restablecer la pena de muerte, mientras que un 9,2% permanece neutral y un 31% se manifiesta en desacuerdo. Tal como se indica en la Figura 17, al analizarlo por grupos, tres de ellos cuentan con una mayoría sustantiva a favor: el grupo 2 muestra un 61% de apoyo, el grupo 3, un 57% y el grupo 4, 54%. El grupo 1 también cuenta con una mayoría favorable(51,0%), aunque es el que más se aproxima al equilibrio interno(38,5% en desacuerdo). En suma, incluso entre quienes rechazan a Bolsonaro, persiste una demanda punitiva mayoritaria frente a esta temática. Nivel de acuerdo con pena d Fig e ur m a 1 u 7 erte por grupos Figura 17 Nivel q d u e e acu n er o do e co s n tá pe n na d de is m p ue u rt e e s po t r o g s rup a os a qu p e o no y e a st r án a dis l p a uestos a apoyar a la ultraderecha en Brasil(en porcentajes) ultraderecha en Brasil(en porcentajes) ¿Qué tan de acuerdo o en desacuerdo está usted con la idea de que"para algunos delitos, la pena de muerte es la sentencia más apropiada"? 70 60 51 50 38,5 40 30 20 10,5 10 61,2 32,9 5,9 57 28,5 14,5 53,5 38,7 7,7 0 G1: Jóvenes urbanos G2: Clase media G3: Sur popular G4: El nordeste El apoyo nac p io ro n g a re l s a ist f a a s cilitar la ten ca e t n ó c lic ia a privada de a c r a m tó a li s co es bajo a fe n m i e v n e i l no na y c p i o o p n u a la l, r con un 23,7% a favo D r e y a u cu n er 6 d 8 o % (% e ) n des N a i c a u c e ue rd rd o o . /n E i n d t e r s e ac q u u e i r e d n o e (% s ) afirma E n n d re s c a h c a u z e a rd r o a (% B ) olsonaro, el rechazo es aún más alto, todos por sobre el 80%. Así, el grupo 1 ostenta un 83,2% en d F e u s e a F n c u t u e e : n e E t r e d l : a o E b , l o a e r b a l o c r g i a ó r c n u ió p p n r o o p p r 2 o ia , p . i u a G . n r G u 8 r p u 2 o p s , o 8 e s % s e t s , im t e im a l d a g o d r o s u s c p o c o o n n 3 a a n , n á u á li n l s is i i s 8 s d 6 d e , e 1 c c % l l a a s s y e es s e l l a l a t t g e e n r n u t t e e p s s o ( ( v v a 4 a r r i a a ia b l b c le l a e s n s s z o so c a i c o i u d o n e d m e 8 m o 7 g o , r g 3 á r % áfi d e ficas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. rechazo a es c t a a s). m Lo e s d r i e d s a ul ( ta F d ig o u s r m a u 1 es 8 tr ) a . n P c o r r uc o e t s r c a on pa va rt ri e a , b l le o s s n p o o in rc c e lu n id t a a s je e s n d el e m q o u d i e e lo n . es apoyan la tenencia son significativamente bajos y oscilan entre el 10% y el 12% de los grupos. Este B. Tenencia de armas pareciera ser un tema transversal en el que hay consenso en el mundo anti-Bolsonaro: la oposición a la liberalización de armas es un tema que los unifica. Nivel de acuerdo con tenencia de armas por Figura 18 Figura 18 Niv g el r d u e p ac o ue s rd q o c u o e n te n n o enc e ia s d t e á a n rma d s i p s o p r u gr e up s o t s o qu s e a no a es p tá o n d y is a pu r es a tos la a apoyar a la ultraderecha e 3 n 2 ultraderecha en Brasil(e B n ras p il( o en rc po e r n ce t n a taj j e e s) s) ¿Qué tan de acuerdo o en desacuerdo está usted con la idea de que"las leyes sobre tenencia de armas deben ser menos estrictas"? 100 90 83,2 80 70 60 50 40 30 20 12,1 10 4,7 0 G1: Jóvenes urbanos progresistas 82,8 11,5 5,7 G2: Clase media católica 86,1 87,3 11 2,9 G3: Sur popular católico 9,9 2,8 G4: El nordeste femenino y popular De acuerdo(%) Ni acuerdo/ni desacuerdo(%) En desacuerdo(%) Fuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográFue f n ic t a e s : ) E . L la o b s o r r e a s c u i l ó ta n d p o r s o m pi u a e . s G tr r a u n po c s ru e c s e t s im co a n d v o a s r c ia o b n le a s n n á o lis in is cl d u e id c a l s a e se n s e l l a m te o n d t e e l s o. (variables sociodemográficas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. C. Aborto libre El apoyo al aborto libre es minoritario en Brasil, alcanzando sólo al 26,6% de la población, una cifra mucho más baja que en países como Argentina y Chile(Rovira Kaltwasser et al., 2024a). En tanto, un 12% se muestra neutral con la medida, mientras que el 61,5% está expresamente en desacuerdo. Cuando fijamos nuestra atención en los grupos de quienes rechazan a Bolsonaro, el apoyo al aborto libre sigue siendo minoritario, pero en tres grupos se ubica por encima del p M ro a m pe e a d n io do n l a o c s io lí n m a i l t . e T s a e n le t c o to e r n al el s g d r e u l p a o u 3 ltr ( a 3 d 5 e % re ) c , h c a omo en e 2 l 1 grupo 1(32%), los apoyos se elevan por sobre el promedio nacional. El grupo 4, por otro lado, C. Aborto libre El apoyo al aborto libre es minoritario en Brasil, alcanzando sólo al 26,6% de la po blación, una cifra mucho más baja que en países como Argentina y Chile(Rovira Kaltwasser et al., 2024a). En tanto, un 12% se muestra neutral con la medida, mientras que el 61,5% está expresamente en desacuerdo. Cuando fijamos nuestra atención en los grupos de quienes rechazan a Bolsonaro, el apoyo al aborto libre sigue siendo minoritario, pero en tres grupos se ubica por encima del promedio nacional. Tanto en el grupo 3(35%), como en el grupo 1(32%), los apoyos se elevan por sobre el promedio nacional. El grupo 4, por otro lado, queda por debajo del promedio(25,2%) con un rechazo del 64% (Figura 19). Quienes rechazan a Bolsonaro parecen ser, en promedio, algo más liberales que sus compatriotas en temas de derechos reproductivos, aunque con claros matices y, por tanto, esta es una temática que difícilmente aúna al electorado contrario al bolsonarismo. D. Matrimonio igualitario Al igual que, como vimos en el caso del aborto libre, el apoyo al matrimonio igualitario no es mayoritario en Brasil, tanto a nivel nacional como en la mayoría de quienes señalan rechazar a Bolsonaro, como puede advertirse en los datos de la Figura 20. Por un lado, el grupo 2 es el más favorable, con un 57% de apoyo, pero este disminuye en los demás grupos. El grupo 3 llega a un 45%, seguido por el grupo 1, con un 43% y, finalmente, por el grupo 4 con el nivel más bajo de apoyo entre los opositores a la ultraderecha brasileña(39%). En conjunto, quienes recha zan a Bolsonaro se ubican igual o algo por encima del promedio nacional(salvo el grupo uno), con divergencias moderadas entre grupos. queda por debajo del promedio(25,2%) con un rechazo del 64%(Figura 19). Quienes rechazan a Bolsonaro parecen ser, en promedio, algo más liberales que sus compatriotas en temas de derechos reproductivos, aunque con claros matices y, por tanto, esta es una temática que difícilmente aúna al electorado contrario al bolsonarismo. Nivel de acuerdo con aborto libre por grupos que Figura 19 no están dispuestos a apoy F a ig r ura a 1 l 9 a ultraderecha Nivel de acuerdo con aborto libre por grupos que no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Brasil en Brasil(en porcentajes) (en porcentajes) ¿Qué tan de acuerdo o en desacuerdo está usted con la idea de que el aborto en cualquier circunstancia deba ser un derecho de la mujer? 70 60 55,4 50 40 32,4 30 59,8 29,9 53,3 34,9 64 25,2 20 12,2 10,3 11,8 10,8 10 0 G1: Jóvenes urbanos progresistas G2: Clase media católica G3: Sur popular católico G4: El nordeste femenino y popular En desacuerdo(%) Neutral(%) De acuerdo(%) Fuen F t u e e : n E te la : b E o la ra b c o i r ó a n ció p n ro p p r i o a p . i G a. ru G p ru o p s o e s s e ti s m tim ad a o d s os co c n on an an á á li l s i i s s is d d e e c c la la s s e e s s l l a a t t e e n n t t e es s ( ( v v a a r r i i a a b b l l e e s s s s o o c c io io d d e e m m o o g g rá r áfificas). Los c r a e s s ) u . l L ta o d s o r s e m su u lt e a s d tr o a s n m cr u u e c s e t s ra co n n c v ru a c ri e a s b c le o s n n v o a i r n ia cl b u l i e d s a n s o en in e c l lu m id o a d s el e o n . el modelo. D. Matrimonio igualitario Al igual que, como vimos en el caso del aborto libre, el apoyo al matrimonio igualitario no es mayoritario en Brasil, tanto a nivel nacional como en la mayoría de quienes señalan rechazar a Bolsonaro, como puede advertirse en los datos de la Figura 20. Por un lado, el grupo 2 es el más favorable, con un 57% de apoyo, pero este disminuye en los demás grupos. El grupo 3 llega a un 45%, seguido por el grupo 1, con un 43% y, finalmente, por el grupo 4 con el nivel más bajo de apoyo entre los opositores a la ultraderecha brasileña (39,0%). En conjunto, quienes rechazan a Bolsonaro se ubican igual o algo por encima del promedio nacional(salvo el grupo uno), con divergencias moderadas entre grupos. Figura 20 Nivel de acuerdo con matrimonio igualitario por grupos que no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha Nivel de acuerdo con m en a B t ra r s i i m l(e o n p n o i r o cen i t g aj u es a ) litario por Figura 20 grupos que no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Brasil(en porcentajes) ¿Qué tan de acuerdo o en desacuerdo está usted con el matrimonio homosexual? 60 50 46,9 42,8 40 56,5 32,9 46,8 45,1 34 48,9 39 30 20 10 10,3 10,6 8,1 12,1 0 G1: Jóvenes urbanos progresistas G2: Clase media católica G3: Sur popular católico G4: El nordeste femenino y popular En desacuerdo(%) Neutral(%) De acuerdo(%) Fuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográFue fi n c t a e s : ). E L la o b s o re ra su ci l ó ta n do p s ro m pi u a e . s G tr r a u n p c o r s u e ce s s tim co a n d v o a s ri c a o b n le a s n n á o li i s n is clu d i e da c s la e s n es el la m te o n d t e e l s o. (variables sociodemográficas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. 22 Fundación Friedrich Ebert E. Inmigración y delincuencia El sentimiento antiinmigración no pareciera ser mayoritario en Brasil. A nivel nacional, sólo el 38,5% está de acuerdo con que la inmigración aumenta la delincuencia, mientras 44,2% está en desacuerdo. Cuando analizamos a quienes rechazan a la ultraderecha, apreciamos algo más de heterogeneidad: el grupo 2 es el más crítico con la inmigración(52,5% está de acuerdo con que aumenta la delincuencia), seguido por el grupo 4(44,3%) y el grupo 3(40,0%). El grupo 1 es el menos proclive a esa idea, con un 30,8%(Figura 21). En resumen, el sentimiento antiinmigración no es dominante entre todos los opositores a Bolsonaro, pero no se reparte de manera igualitaria y, por tanto, se trata de una temática que genera divisiones internas. Figura 21 E. Inmigración y delincuencia El sentimiento antiinmigración no pareciera ser mayoritario en Brasil. A nivel nacional, sólo el 38,5% está de acuerdo con que la inmigración aumenta la delincuencia, mientras 44,2% está en desacuerdo. Cuando analizamos a quienes rechazan a la ultraderecha, apreciamos algo más de heterogeneidad: el grupo 2 es el más críti co con la inmigración(52,5% está de acuerdo con que aumenta la delincuencia), seguido por el grupo 4(44,3%) y el grupo 3(40,0%). El grupo 1 es el menos proclive a esa idea, con un 30,8%(Figura 21). En resumen, el sentimiento antiinmi gración no es dominante entre todos los opositores a Bolsonaro, pero no se reparte de manera igualitaria y, por tanto, se trata de una temática que genera divisiones internas. Nivel de acuerdo con que la inmigración aumenta la delincuencia por grupos que no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Brasil(en porcentajes) Figura 21 ¿Qué tan de acuerdo está usted con la idea de que"la migración de personas de otros países que llegan a Brasil aumenta la delincuencia"? 60 50 47,9 40 30,8 30 52,5 35 44,8 40 47,1 44,3 21,2 20 15,2 12,5 10 8,6 0 G1: Jóvenes urbanos progresistas G2: Clase media católica G3: Sur popular católico G4: El nordeste femenino y popular De acuerdo(%) Neutral(%) En desacuerdo(%) Fuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográFue f n ic t a e s : ) E . l L a o b s o r r e a s c u ió lt n ad p o r s op m ia u . e G st r r u a p n o c s ru e c s e t s im co a n do v s ar c ia o b n le a s n n á o lis in is c d lu e id c a l s as e e n s e l l a m te o n d te e s lo ( . variables sociodemográficas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. Otro tema en que destaca la opinión pú blica brasileña es en la consistencia sobre cómo resolver la delincuencia. A nivel nacional, el 70% prefiere optar por“educa ción y trabajo”, mientras que un 21,3% pre fiere la opción de“orden y mano dura”. Por eso mismo, no es sorprendente que en todos los grupos de quienes rechazan a la ultraderecha predomine la opción de “educación y trabajo” como vía principal, por encima de“mano dura”(Figura 22). Todos los grupos tienen una proporción superior al promedio nacional de acuerdo con esta opción, con excepción del grupo 4, donde es casi idéntico al promedio del resto de los encuestados. Otro tema en que destaca la opinión pública brasileña es en la consistencia sobre cómo resolver la delincuencia. A nivel nacional, el 70% prefiere optar por“educación y trabajo”, mientras que un 21,3% prefiere la opción de“orden y mano dura”. Por eso mismo, no es sorprendente que en todos los grupos de quienes rechazan a la ultraderecha predomine la opción de“educación y trabajo” como vía principal, por encima de“mano dura”(Figura 22). C To ó d m os o lo s s o g l ru u p c o i s o t n ie a ne r n la un d a e p l ro in po c r u ci e ó n n c su ia pe : r o io r r d a e l p n ro y m m edi a o n n o acional F de ig a u c r u a e 2 rd 2 o con esta d o u p r c a ión v , s co . n ed ex u ce c p a c c ió i n ó d n el y gr t u r p a o b 4 a , d jo on p de o e r s g c r a u si p id o é s nt q ic u o e al n pr o omedio del resto de los encu e e s s t t á ad n os d . ispuestos a apoyar a la ultraderecha en Brasil(en porcentajes) Figura 22 Cómo solucionar la delincuencia: orden y mano dura vs. educación y trabajo por grupos que no están disEn una e p s u c e a s l t a os de a 1 ap a o 5 ya , r ¿ a cu l á a l u s l e tr r a ía de s r u ec g h r a ad e o n d B e ra a s c il u ( e en rd p o o c rc o e n n l t a a s je s s i ) guientes opiniones?(1)"la delincuencia se resolvería con más orden y mano dura"; (5)"para resolver la delincuencia lo que hace falta es educación y trabajo". 90 80 76,9 70 60 50 40 30 20 15 10 8,2 0 G1: Jóvenes urbanos progresistas 80,2 11,6 8,1 G2: Clase media católica 75,6 69,2 23,8 16,9 36 7,6 7 G3: Sur popular católico G4: El nordeste femenino y popular Orden y mano dura(%) Visión intermedia(%) Educación y trabajo(%) Fuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográFue f n ic t a e s : ) E . L la o b s o r r e a s c u i l ó ta n d p o r s o m pi u a e . s G tra u n po cr s u e c s e t s im co a n d v o a s ri c a o b n le a s n n á o lis in is cl d u e id c a l s a e se n s e la m te o n d t el s o. (variables sociodemográficas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. En términos de reinserción(Figura 23), los datos son consistentes con lo observado en los temas anteriores. A nivel nacional, el porcentaje que considera posible la reinserción es significativamente alto(46,8%). Entre quienes no están dispuestos a apoyar a Bolsonaro, esta posición es mayor: en todos los grupos, quienes creen en la reinserción representan entre el 40% y el 54% donde, nuevamente, el grupo 4 es el que presenta posiciones menos progresistas. En este grupo, el 45,7% considera que la reincidencia es inevitable. Figura 23 Opinión sobre reinserción o rein M cid a e p n e c a ia nd de o q l u o i s en lí e m s h it a e n s d e e le lin c q to u r id a o le p s o d r e gr l u a po u s lt q r u a e de n r o e e c s h tá a n dispuest 2 os 3 a apoyar a la ultraderecha en Brasil(en porcentajes) En términos de reinserción(Figura 23), los datos son consistentes con lo observado en los temas anteriores. A nivel nacional, el porcentaje que considera posible la reinserción es significativamente alto (46,8%). Entre quienes no están dispues tos a apoyar a Bolsonaro, esta posición es mayor: en todos los grupos, quienes creen en la reinserción representan entre el 40% y el 54% donde, nuevamente, el grupo 4 es el que presenta posiciones menos progresistas. En este grupo, el 45,7% conside ra que la reincidencia es inevitable. Opinión sobre reinserción o reincidencia de quienes han delinquido por grupos que no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Brasil (en porcentajes) Figura 23 En una escala de 1 a 5, ¿cuál sería su grado de acuerdo con las siguientes opiniones?(1)"Quien ha cometido un delito una vez volverá a hacerlo otras veces";(5)"los delincuentes se pueden reeducar y reinsertar en la sociedad". 60 51 50 40 34 30 54 28,7 46,5 39,4 45,7 40 20 15 17,2 14,1 14,3 10 0 G1: Jóvenes urbanos progresistas G2: Clase media católica G3: Sur popular católico G4: El nordeste femenino y popular Reincidencia inevitable(%) Visión intermedia(%) Reinserción posible(%) Fuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográFuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográfificas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. cas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. F. Antifeminismo Si bien un 31,5% de la población está de acuerdo con la idea de que las sociedades modernas priorizan a las mujeres por encima de los hombres, las preferencias entre los opositores a Bolsonaro son heterogéneas. Los grupos 2 y 4 aparecen como los menos progresistas, con un 37,2% y un 36,4% de sus miembros mostrando acuer do con esta alternativa, respectivamente, como se indica en la Figura 24. Ambos grupos son, sorpresivamente, los que cuentan con mayoría de mujeres entre sus miembros, sugiriendo que ambas dimensiones no están relacionadas. Resulta erróneo asumir, entonces, que todas las mujeres se muestran a favor del feminismo, y lo interesante es que acá encontramos segmentos de mujeres que rechazan a Bolsonaro, pero que simultáneamente tienden a adherir a posturas antifeministas. F. Antifeminismo Si bien un 31,5% de la población está de acuerdo con la idea de que las sociedades modernas priorizan a las mujeres por encima de los hombres, las preferencias entre los opositores a Bolsonaro son heterogéneas. Los grupos 2 y 4 aparecen como los menos progresistas, con un 37,2% y un 36,5% de sus miembros mostrando acuerdo con esta alternativa, respectivamente, como se indica en la Figura 24. Ambos grupos son, sorpresivamente, los Nivel de acuerdo con que las sociedades Figura 24 que cuentan con mayoría de mujeres entre sus miembros, sugiriendo que ambas dimenmodernas priorizan a las mujeres por sobre los siones no están relacionadas. Resulta erróneo asumir, entonces, que todas las mujeres se mue h st o ra m n a br fa e v s o , r p d o el r fe g m ru in p is o m s o, q y u l e o i n nt o ere e s s a t n á te n e d s i q s u p e u a e c s á t e o n s co a ntramos segmentos de muje a re p s o q y ue a r r ec a ha l z a an u a lt B r o a ls d o e n r a e ro c , h p a ero e q n ue B s r im a u s l i t l á ( n e e n amente tienden a adherir a posturas antif p em or in c i e st n as t . ajes) Figura 24 Nivel de acuerdo ¿ co Q n u q é u t e an la d s e so a c c ie u d e a rd d o es o m e o n d d er e n s a a s c p u r e io rd ri o za e n st a á l u a s s te m d u c je o r n es la po id r e s a ob d r e e l q o u s e h l o a m s bres, por grupos q s u o e ci n e o da es d t e á s n m di o s d p e u r e n s a to s s p a ri a o p ri o z y a a n r a a la la s u m lt u ra je d r e e r s ec p h o a r e e n nc B im ra a sil d ( e en lo p s o h rc o e m nt b a r j e e s s ? ) 60 53,6 50,3 51,2 49,3 50 40 34,5 37,2 36,4 30 29,2 20 15,2 17,3 14,3 11,6 10 38 0 G1: Jóvenes urbanos progresistas G2: Clase media católica G3: Sur popular católico En desacuerdo(%) Ni acuerdo/ni desacuerdo(%) G4: El nordeste femenino y popular De acuerdo(%) Fuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográFue f n ic t a e s : ) E . l L a o b s o r r e a s c u i l ó ta n d p o r s o m pi u a e . s G t r ra u n po c s ru e c s e t s im co a n do va s r c ia o b n le a s n n á o lis in is cl d u e id c a l s as e e n s e l l a m te o n d te el s o ( . variables sociodemográficas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. 24 Fundación Friedrich Ebert Cuando analizamos la pregunta sobre si las mujeres usan el feminismo para ganar de manera injusta una ventaja sobre los hombres(Figura 25), advertimos una diferencia más marcada entre la población general y quienes rechazan a Bolsonaro. Mientras, a nivel nacional, el 37,2% cree que esta afirmación es cierta, el número más alto entre nuestros grupos es del 34,9%. De forma sutil, pero consistente, quienes rechazan a Bolsonaro muestran niveles más bajos de antifeminismo que el resto de la población. Esto hace suponer que las diferencias serían aún más relevantes si las comparásemos con las de quienes apoyan a la ultraderecha en Brasil. No obstante, también es cierto que la adopción de posiciones feministas muy radicales puede terminar desmovilizando a segmentos que se oponen al bolsonarismo. Figura 25 Nivel de acuerdo con que las mujeres usan el feminismo para ganar ventaja de manera injusta sobre los Cuando analizamos la pregunta sobre si las mujeres usan el feminismo para ganar de manera injusta una ventaja sobre los hombres(Figura 25), advertimos una dife rencia más marcada entre la población general y quienes rechazan a Bolsonaro. Mientras, a nivel nacional, el 37,2% cree que esta afirmación es cierta, el número más alto entre nuestros grupos es del 34,9%. De forma sutil, pero consistente, quienes rechazan a Bolsonaro muestran niveles más bajos de antifeminismo que el resto de la población. Esto hace suponer que las diferencias serían aún más relevantes si las comparásemos con las de quienes apoyan a la ultraderecha en Brasil. No obstante, también es cierto que la adopción de posiciones feministas muy radicales puede terminar desmovilizando a segmentos que se oponen al bolsonarismo. Nivel de acuerdo con que las mujeres usan el feminismo para ganar ventaja de manera injusta sobre los hombres, por grupos que no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Brasil(en porcentajes) Figura 25 ¿Qué tan de acuerdo o en desacuerdo está usted con la idea de que las mujeres usan el feminismo para ganar de manera injusta ventaja sobre los hombres? 60 53,5 53 56,1 54 50 30,3 40 34,9 34,8 32,4 30 20 16,2 12 10 13,7 9,1 0 G1: Jóvenes urbanos progresistas G2: Clase media católica G3: Sur popular católico En desacuerdo(%) Ni acuerdo/ni desacuerdo(%) G4: El nordeste femenino y popular De acuerdo(%) Fue F n u t e e n : t E e l : a E b l o a r b a o c r i a ó c n ió p n ro p p ro ia p . ia G . r G u r p u o p s os es e t s im tim ad ad o o s s c c o o n n a a n n á á l l i i s s i i s s d d e e clas e e s s l l a a t t e e n n t t e e s s (v (v a a ri r a ia b b le le s s so s c o i c o i d o e d m em og o r g á r áfificas). Los c re a s s u ). lt L a o d s os re m su u l e t s a t d ra o n s c m ru u c e e s s tr c a o n n c v r a u r c ia e b s l c e o s n no va in ri c a lu b i l d e a s s n e o n in e c l l m ui o d d a e s lo e . n el modelo. G. Rol del Estado y desigualdad La población brasileña pareciera estar en su mayoría de acuerdo con la necesidad de alcanzar una mayor igualdad de ingresos. El apoyo a esta alternativa es del 51,1% a nivel país, mientras que un 39,2% cree que la diferencia de ingresos opera como incentivo al esfuerzo individual. Entre los grupos que rechazan a Bolsonaro, las preferencias en esta pregunta son diversas. El grupo 4 aparece como el más igualitarista con un 58,6% de apoyo, en contraste con el grupo 3, con un 47.9% fa vorable a esta posición(Figura 26). G. Rol del Estado y desigualdad La población brasileña pareciera estar en su mayoría de acuerdo con la necesidad de alcanzar una mayor igualdad de ingresos. El apoyo a esta alternativa es del 51,1% a nivel país, mientras que un 39,2% cree que la diferencia de ingresos opera como incentivo al esfue E rz s o ta in d d o iv id m ua e l r . c E a nt d re o l : o ¿ s D gr e u b po e s rí q a ue h r a ec b h e a r za m n a a y B o ol r sonaro, las prefere F n ig c u ia r s a e 2 n 6 esta pregu ig nt u a a s l o d n a d d ive o rs m as. a E y l o g r ru d p i o fe 4 re ap n a c r i e a ce d c e om in o g e r l e m so ás s ig c u o a m lita o rista con un 58,6% de apoy i o n , c en en co t n iv tr o as a te l c e o s n f e u l e g r ru z p o o i 3 n , d co iv n i u d n u 4 a 7 l .9 ? % , p fa o v r or g ab ru le p a o e s st q a u po e sición(Figura 26). no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha Figura 26 Estad e o n -me B rc r a a do s : i ¿ l De ( b e e n ría p ha o b r e c r m e a n y t o a r i j g e ua s l ) dad o mayor diferencia de ingresos como incentivo al esfuerzo individual?, por grupos que no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Brasil(en porcentajes) Nivel de acuerdo con:(1)"debería haber mayor igualdad de ingresos", o con (5)"debería haber mayor diferencia de ingresos como incentivo al esfuerzo individual". 70 60 50,7 50 40 38,4 30 53,5 37,2 47,9 43,1 58,6 32,9 20 11 9,3 9 8,6 10 0 G1: Jóvenes urbanos progresistas G2: Clase media católica G3: Sur popular G4: El nordeste 40 católico femenino y popular Igualdad ingresos(%) Intermedia(%) Diferencia incentivo(%) Fuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográFuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográfificas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. cas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. De manera consistente con la Figura 27, el 62,2% de los brasileños cree que el Estado debe gastar más en beneficios y servicios sociales. Tan solo un 28,2% cree que debe gastar menos. En este tema, es el grupo 2 el que se comporta distinto al resto, ya que sólo el 50,6% de sus miembros apoya el aumento en el gasto público, versus un 37,6% que discrepa. Este es, también, el grupo en el que se distinguen de mejor manera los sectores de ingreso medio, lo que podría estar relacionado con sus posiciones sobre el rol del Estado, prefiriendo alternativas que premien el esfuerzo individual sobre el apoyo público. En los otros grupos, el porcentaje de apoyo al aumento en el gasto público oscila entre el 61% y el 67%, lo que supone que hay una mayoría pro-Estado entre quienes se oponen a la ultraderecha en el país. Mapeando los límites electorales de la ultraderecha 25 Figura 27 Estado-mercado: ¿El gobierno debería gastar más o menos en beneficios sociales?, por grupos que no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Brasil(en porcentajes) De manera consistente con la Figura 27, el 62,2% de los brasileños cree que el Estado debe gastar más en beneficios y servicios sociales. Tan solo un 28,2% cree que debe gastar menos. En este tema, es el grupo 2 el que se comporta distinto al resto, ya que sólo el 50,6% de sus miembros apoya el aumento en el gasto público, versus un 37,6% que discrepa. Este es, también, el grupo en el que se distinguen de mejor manera los sectores de ingreso medio, lo que podría estar relacionado con sus posiciones sobre el rol del Estado, prefiriendo alternativas que premien el esfuerzo individual sobre el apoyo público. En los otros grupos, el porcentaje de apoyo al aumento en el gasto público oscila entre el 61% y el 67%, lo que supone que hay una mayo ría pro-Estado entre quienes se oponen a la ultraderecha en el país. Estado-mercado: ¿El gobierno debería gastar más o menos en beneficios sociales?, por grupos que no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Brasil(en porcentajes) Figura 27 Nivel de acuerdo con:(1)"el gobierno debe gastar mucho más en beneficios y servicios sociales"; o con(5)"el gobierno debe gastar mucho menos en beneficios y servicios sociales". 80 70 61 60 50 40 34,9 30 20 10 4,1 50,6 37,6 11,8 63,5 30 6,5 66,9 20,4 12,7 0 G1: Jóvenes urbanos progresistas G2: Clase media católica G3: Sur popular católico G4: El nordeste femenino y popular Debe gastar más(%) Intermedia(%) Debe gastar menos(%) Fuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográFue f n ic te a : s) E . l L a o b s o r r e a s c u ió lt n ad p o ro s p m ia u . e G st r r u a p n o c s ru e c s e t s im co a n do v s ar c i o ab n le a s n n á o lis i i n s c d lu e id c a la s s e e n s e la l t m en od te e s lo ( . variables sociodemográficas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. H. Preferencias sobre la democracia e identificación política En cuanto a la percepción sobre la democracia, el panorama general en Brasil revela que el 59,9% de la población la con sidera siempre preferible, mientras que un 24,9% afirma que“da lo mismo” y un 15,2% acepta que“a veces el autoritarismo es necesario”. Al observar los grupos que rechazan a Bolsonaro en la Figura 28, el grupo 1 –caracterizado por ser el menos proclive a ideas antiinmigración y el más progresista–, destaca con un 64,6% de apoyo a la democracia, superando el promedio nacional. Los grupos 2 y 4, que pre viamente se identificaron como más críticos respecto a la inmigración y menos progresistas en cuestiones morales, muestran niveles de apoyo también elevados, aunque concentran mayores porcentajes en la opción“da lo mismo”(alrededor del 31%). En el grupo 3, definida por una leve inclinación hacia un enfoque en el esfuerzo individual, se observa una proporción algo mayor de personas que consideran aceptable el autoritarismo en ocasiones (17%). 26 Fundación Friedrich Ebert H. Preferencias sobre la democracia e identificación política En cuanto a la percepción sobre la democracia, el panorama general en Brasil revela que el 59,9% de la población la considera siempre preferible, mientras que un 24,9% afirma que“da lo mismo” y un 15,2% acepta que“a veces el autoritarismo es necesario”. Al observar los grupos que rechazan a Bolsonaro en la Figura 28, el grupo 1 ¾ caracterizado por ser el menos proclive a ideas antiinmigración y el más progresista ¾ , destaca con un 64,6% de apoyo a la democracia, superando el promedio nacional. Los grupos 2 y 4, que Apoyo a la democracia, por grupos que no están Figura 28 previamente se identificaron como más críticos respecto a la inmigración y menos progresista d s i e s n p c u u e e s st t i o on s es a m a o p ra o le y s a , m r u a es l t a ran ul n t iv ra el d es e d re e c a h po a yo en tam B b r i a én si e l levados, aunque concent ( ra e n n m p a o yo rc re e s n p t o a rc j e e n s t ) ajes en la opción“da lo mismo”(alrededor del 31%). En el grupo 3, definida por una leve inclinación hacia un enfoque en el esfuerzo individual, se observa ¿C ¿C on on cu c á u l á f l ra fr s a e s es e tá st m á á m s á d s e d a e c a ue cu rd e o r ? do (1 ? ) ( " 1 L ) a "L d a em de o m cr o a c i r a ac e i s a p e r s ef p e r r e ib fe le ri a ble a una proporció c n ua a c l l q u g u a o i l e q m r ui o e a t r y ra o o t f r r o a d rm f e o a r p m d e a e rs d g o e o n b g a o ie s b r i n q e o u rn " e ; o ( " c 2 ; o ) (2 n " ) e s n " i e d a n e l r g a a u lg n n u a a n s a c c s e i p r c c i t r u a c n u b s n l t e s a t n a e c n l i c a a i s a u , s t u , o u n r n i g ta o r b i i s e m rn o o en ocasiones(17%). gob a ie u r t n o o rit au ri t o or p it u a e ri d o e p s u er de pr s e e fe r r p ib re le fe a rib u l n e o a d u e n m o o d c e r m át o ic c o rá "; ti ( c 3 o ) "; “a (3 l ) a " g a e la nt g e e c n o te mo nosotros, nos d c a o l m o o m n is o m so o tr u o n s, ré no g s im d e a n lo de m m is o m c o rá u ti n co g que uno autoritario.” 70 64,6 Figura 28 Apoyo a la democracia, por grupos que no están 5 d 9 i , s 7 puestos a apoyar a 5 l 9 a ,9 ultraderecha en Bra 5 si 8 l , ( 5 en porcen60 tajes) 50 40 30 21,3 20 14,2 10 31,2 9,1 22,9 17,2 30,8 10,8 0 G1: Jóvenes urbanos progresistas G2: Clase media católica 42 G3: Sur popular G4: El nordeste católico femenino y popular Da lo mismo(%) Autoritarismo(%) Democracia(%) Fue F n u t e e n : t E e: la E b la o b ra o c ra ió c n ión pr p o r p o i p a i . a G . G ru ru p p o o s s e e s s ti t m im a a d d o o s s c c o o n n a a n n á ál l i i s s i i s s d d e e c c l l a a s s e e s s la la te te n n te te s s (v ( a v r a ia ri b a l b e l s e s s o s c o io c d io e d m e o m g o rá g ráfificas). Los r c e a s s u ) l . ta L d o o s s re m s u u e lt s a tr d a o n s c m ru u c e e s s t c ra o n n v c a ru ri c a e b s le c s o n n o v i a n r c ia lu b id le a s s n e o n i e n l c m lu o id d a e s lo e . n el modelo. Respecto a la identificación partidaria(Figura 29), se observa una mayoría de personas identificadas con algún partido político en todos los grupos analizados, superando incluso el promedio nacional(74,2%) en varios grupos. Los niveles más altos se encuentran en el grupo 2, compuesto principalmente por sectores de ingreso medio, con una visión más crítica del gasto público, y en el grupo 3, orientado hacia el incentivo al esfuerzo individual. Por el contrario, el grupo 4, que suele mostrar actitudes menos progresistas y menor optimismo acerca de la reinserción social, es el que exhibe el porcentaje más bajo de identificación con partidos(66,7%). Figura 29 Identificación partidaria binaria, por grupos que no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Brasil(en porcentajes) Respecto a la identificación partidaria(Figura 29), se observa una mayoría de per sonas identificadas con algún partido político en todos los grupos analizados, superando incluso el promedio nacional (74,2%) en varios grupos. Los niveles más altos se encuentran en el grupo 2, com puesto principalmente por sectores de ingreso medio, con una visión más crítica del gasto público, y en el grupo 3, orienta do hacia el incentivo al esfuerzo individual. Por el contrario, el grupo 4, que sue le mostrar actitudes menos progresistas y menor optimismo acerca de la reinserción social, es el que exhibe el porcentaje más bajo de identificación con partidos (66,7%). Identificación partidaria binaria, por grupos que no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Brasil(en porcentajes) Figura 29 De los partidos políticos que se presentan en esta tarjeta, ¿con cuál de ellos simpatiza más usted? Escoja solo uno. 90 83,1 82,6 80 74,6 70 66,7 60 50 40 33,3 30 25,4 20 16,9 17,4 10 0 G1: Jóvenes urbanos progresistas G2: Clase media católica G3: Sur popular católico G4: El nordeste femenino y popular No se identifica con algún partido Sí se identifica con algún partido Fuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográFue f n ic t a e s : ) E . L la o b s o r r e a s c u i l ó ta n d p o r s o m pi u a e . s G tr r a u n po c s ru e c s e t s im co a n d v o a s r c ia o b n le a s n n á o lis in is cl d u e id c a l s a e se n s e l l a m te o n d t e e l s o. (variables sociodemográficas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. 4.3. Patrones entre grupos El caso brasileño demuestra que la falta de disposición a votar por la ultraderecha se encuentra más distribuida y territorializada que la observada en Argentina. Las cuatro clases latentes que componen el universo de la ultraderecha aparecen relativamente balanceadas 4.3. Patrones entre grupos y, sobre todo, ancladas en geografías sociales específicas(sur/sudeste vs. nordeste), combinando perfiles sociodemográficos nítidos con actitudes heterogéneas sobre orden público, derechos, rol del Estado y régimen político. El caso brasileño demuestra que la falta de disposición a Otro aspecto interesante es que la religión opera como votar por la ultraderecha se encuentra más di L s a tr e ib s u tr i u d c a tu y ra te d el rec m ha a z r o ca a d B o o r l i s d o e n n a t r i o ta s r e io o , rg p a e n ro iza no en de to t r e n r o m a in u a n p d o o r b c le om eje pl s e o t c o io l t a e s rritorial rritorializada que la observada en Argentina. y La g s e c n u e a ra t c ro ional. En a e c l t p it o u l d o e j s u . v L e a ni m l-u a r y b o a r n í o a d se e l u o b s ic g a r n up lo o s s n jó o ve d n i e s s pu u e r s b t a o n s o a s a p p ro o g y r a es r istas clases latentes que componen el universo de ( l ≈ a 2 u 7 l , t 8 r % ad ), e m re a sculiniz a ad la os u , l c t o ra n d e e d r u e c c a h c a ió e n s m tá e n d d ia o o m s i u n p a e d r o io s r p y o a r se e n l t c a a d t o o s li e c n ism el o su , d co es n te(con cha aparecen relativamente balanceadas y, so u b n r a e s t e o g d u o n , d a a n b ase e p n es e o l s no e r v d a e n s g te é ) l . ic E o n s e m l á o s tro ac e o x t t a re d m os o, y e u l n no b r o d l e s s ó te n f d e e m s e e n c in u o la y riz p a o pular cladas en geografías sociales específicas(sur/ ( s ≈ u 2 d 3, e 1 s % te ) v c s o . ncentra c u ió n n r r e e c l h ev a a zo nte ho s m ól o o gé e n n e l o a c y la “ s d e ur j o u ” v , e c n o i n l u c r l b a a ra na s . o L b o re d rr i e s p ti r n e t s i e v n o tación nordeste), combinando perfiles sociodemográ t f e i r c r o it s or n ia ít l i , d p o re s domini n o o d e e s m “ u se je r re c s a , t b ó a li j c a o e ”, sc s o in la o ri d d e a s d d y e f q ue u r é te c b a a to se lic c i a s t m ól o ica s . e E r n e t c r h e a a z m a bos se sitúan dos segmentos más“templados” en su intensidad de rechazo: la clase media con actitudes heterogéneas sobre orden público, derechos, a Bolsonaro: un catolicismo popular y regionalizado en el católica( ≈ 16,7%), también con arraigo en el nordeste, pero de estrato económico rol del Estado y régimen político. nordeste(grupo 4) y en el sur/sudeste(grupo 3), y un cato medio/alto y baja acumulación educativa, y el sur popular católico( ≈ 32,4%), mayoritario, licismo de clase media con bajo capital educativo(grupo popular y de edad intermedia/alta, localizado en el sur/sudeste. Esta geografía del rechazo La estructura del rechazo a Bolsonaro se organiza en torno 2). Esta diversificación rompe la equivalencia simplista en sugiere que el antibolsonarismo no es unívocamente progresista ni exclusivamente a un doble eje socioterritorial y generacional. En el polo ju- tre religiosidad y voto conservador, abriendo paso a clivajes nordestino: pueden coexistir coaliciones negativas heterogéneas que lo rechazan por venil-urbano se ubican los jóvenes urbanos progresistas cruzados donde el estilo de liderazgo, la economía moral motivos distintos y desde territorios con historias políticas divergentes. (≈27,8%), masculinizados, con educación media o superior del territorio y la evaluación del desempeño pesan tanto y asentados en el sudeste(con una segunda base en el como los valores doctrinarios. nordeste). En el otro extremo, el nordeste femenino y popu44 lar(≈23,1%) concentra un rechazo homogéneo y“duro”, con Algo que nos parece relevante de destacar es que los“teclara sobrerrepresentación territorial, predominio de muje- mas de orden” no producen alineamientos uniformes. El reres, baja escolaridad y fuerte base católica. Entre ambos se chazo a la liberalización de armas es casi un consenso sitúan dos segmentos más“templados” en su intensidad transversal entre los cuatro grupos(desacuerdos cercanos o de rechazo: la clase media católica(≈16,7%), también con superiores a 80%), lo que configura un núcleo de valores de arraigo en el nordeste, pero de estrato económico medio/ seguridad“no armamentistas” dentro del antibolsonarismo. alto y baja acumulación educativa, y el sur popular católico Sin embargo, la pena de muerte divide: tres grupos superan (≈32,4%), mayoritario, popular y de edad intermedia/alta, el 54–61% de apoyo y el grupo juvenil urbano alcanza una localizado en el sur/sudeste. Esta geografía del rechazo su- mayoría simple(≈51%) en esta temática, aun cuando recha giere que el antibolsonarismo no es unívocamente progre- za las armas. Este patrón –postura antiarmas pero punitisista ni exclusivamente nordestino: pueden coexistir coali- vismo alto–, revela un orden dual: fuerte demanda por conciones negativas heterogéneas que lo rechazan por moti- trol estatal y sanción, pero sin privatización de la violencia vos distintos y desde territorios con historias políticas ni expansión del porte civil. La preferencia mayoritaria por divergentes.“educación y trabajo” para enfrentar el delito refuerza esta Mapeando los límites electorales de la ultraderecha 27 lógica estatalista; no obstante, el grupo 4 se aproxima más al promedio nacional en esta materia y el grupo 3 combina apoyo a la pena de muerte con claro rechazo al armamentismo. En conjunto, hay demanda de orden sin ultraderecha, lo que sugiere que la competencia por la totalidad de estos electores no se dirime en la agenda“cultural”. Cuando se trata cuestiones morales y la temática del antifeminismo, el rechazo a Bolsonaro no es sinónimo de liberalismo pleno. El apoyo al aborto libre sigue siendo minoritario en el país y también entre los anti-Bolsonaro, aunque los jóvenes urbanos y del sur popular católico se ubican por encima del promedio nacional; el nordeste popular queda por debajo. Con el matrimonio igualitario ocurre algo similar: en el país el apoyo es minoritario y los grupos anti-Bolsonaro oscilan entre aprobaciones intermedias(con el grupo 2 inesperadamente alto) y apoyos más bajos(gru po 4). En actitudes hacia el antifeminismo, los grupos 2 y 4 –aun con mayoría de mujeres–, concentran mayores niveles de escepticismo, lo que recuerda que el género del encuestado no necesariamente va de la mano con agenda de género: existen segmentos femeninos que rechazan al liderazgo de ultraderecha por razones territoriales o distributivas, pero mantienen reservas frente a identidades y políticas feministas. En suma, el campo anti-Bolsonaro no es culturalmente homogéneo. El rol del Estado y la desigualdad introducen otra fisura relevante. La mayoría del país prioriza mayor igualdad y más gasto social; dentro del sector anti-Bolsonaro, el nordeste femenino y popular es el más igualitarista del conjunto, mientras que el sur popular católico, el menos. La clase media católica se distingue por su relativa frialdad frente al aumento del gasto, coherente con su ubicación de ingreso medio/alto y baja escolaridad: una combinación que sugiere un ethos meritocrático con preferencias de orden. Este perfil la convierte en un bolsón más elástico del antibolsonarismo: valora estabilidad y control, es conservadora en seguridad y moral, pero su veto al líder no es necesariamente ideológico duro, sino situacional. En lo institucional-democrático existe un piso común alto pero no monolítico. Los jóvenes urbanos sobrepasan el 64% de apoyo a la democracia“siempre preferible”, por en cima del promedio nacional. Los grupos 2 y 4 acompañan ese respaldo, aunque albergan cuotas más altas de“da lo mismo”. El sur popular católico exhibe la mayor ambivalencia: apoyo mayoritario a la democracia, aunque también una fracción no trivial que acepta el autoritarismo“a veces”. Este patrón sugiere autoritarismo sociotrópico latente en un segmento popular-adulto del sur/sudeste: hoy rechaza a Bolsonaro, pero podría pivotear si las evaluaciones sobre desempeño económico/seguridad cambian. En identificación partidaria, los niveles superan el promedio nacional en varios grupos(en especial, 2 y 3), lo que refuerza la idea de anclajes organizativos del rechazo en territorios donde el sistema de partidos mantiene densidad(PT en nordeste, redes locales en sur/sudeste). En conjunto, los hallazgos para Brasil delinean un antibolsonarismo plural que combina: i) un núcleo juvenil-urbano, secularizado y liberal en derechos; ii) un bloque nordestino popular y femenino, católico y estatista, con rechazo intensivo al liderazgo; iii) una clase media católica, acomodada pero de baja escolaridad, conservadora en seguridad y ambivalente sobre redistribución; y iv) un segmento popular del sur/sudeste, numeroso y antiarmas, con punitivismo relativamente alto y apoyo democrático menos robusto. Estas coaliciones negativas comparten límites comunes al proyecto bolsonarista(estilo de liderazgo, armamentismo civil y desconfianza en su capacidad de gobierno), pero difieren en valores morales y preferencias distributivas. De ahí que el rechazo sea transversal pero estratificado: cohesiona en rechazo a la ultraderecha y a un cierto estatismo no armamentista, y se fragmenta en torno a punitivismo, feminismo y alcance del Estado. A efectos sustantivos, esto implica dos consideraciones importantes. Por un lado, las políticas de seguridad con sello estatal(control de armas, prevención, educación y trabajo), tienden a unificar al campo anti-Bolsonaro; en cambio, el punitivismo extremo(pena de muerte) y las“batallas culturales”(aborto, feminismo), dividen y pueden desmovilizar subsegmentos clave, en particular, el nordeste popular y la clase media católica. Por otro lado, mirando elasticidades, la clase media católica y el sur popular católico aparecen como los puntos de mayor vulnerabilidad del antibolsonarismo: si perciben deterioro en orden/ingresos, podrían relajar el veto hacia la ultraderecha. A la inversa, el nordeste femenino y popular y los jóvenes urbanos constituyen los anclajes duros del“no”, por razones distributivas/territoriales y generacionales/valorativas, respectivamente. 28 Fundación Friedrich Ebert 5. Los detractores de la ultraderecha en Chile A diferencia de Argentina y Brasil, hasta ahora la ultradere- posturas divergentes en algunos temas con los grupos más cha no ha llegado al poder ejecutivo en Chile. Sin embargo, grandes, de modo que la construcción de una alianza en se trata de una fuerza política que ha venido fortaleciéndo- contra de la ultraderecha es difícil de armar. se electoralmente y las encuestas revelan que existe una alta posibilidad de que pueda conquistar la elección presiGrupo 1: Mujeres populares a favor de la dencial de fin de año. No obstante, estudios empíricos tanredistribución(33%) to de tipo cuantitativo como cualitativo revelan que los niveles de rechazo hacia José Antonio Kast y el Partido Re- Este grupo es numéricamente importante ya que consiste publicano son bastante elevados y que sus detractores no en un 33% de la muestra. Está constituido principalmente provienen solo de la centroizquierda, sino también de la por mujeres(cerca de un 80%) y provienen principalmente centroderecha y de sectores apolíticos(Rovira Kaltwasser, de sectores populares. Un 80% se clasifica de clase baja, y 2023; Rovira Kaltwasser et al., 2024a; Rovira Kaltwasser, un mero 0.8% de este grupo corresponde a clase alta. En 2025; Rovira Kaltwasser et al., 2024b). Con el objetivo de términos de distribución territorial, este grupo de encuentra entender mejor quienes son las personas que se muestran presente a lo largo del país, pero con mayor prevalencia en contrarias a José Antonio Kast y cuáles son tanto sus simi- la zona centro, Región Metropolitana y sur, con muy poca litudes como diferencias, presentamos a continuación da- presencia en la zona norte. El grupo está compuesto por tos empíricos en base a la metodología de análisis de cla- personas con niveles medios o bajos de escolaridad; menos ses latentes. de un 20% cuenta con título universitario, es decir, casi la mitad del promedio nacional. Los miembros de este grupo 5.1. Descripción de los grupos son, en promedio, de mayor edad que la media de la población: la mitad se concentra entre los 45 y los 65 años. Distribución y composición de los Figura 30 cuatro grupos que no están dispuestos a votar por la ultraderecha en Chile(en porcentajes) En términos religiosos, presenta un nivel moderado de catolicismo, además de un nivel comparativamente elevado de personas que se declaran ateas o sin religión. Ideológicamente, este es un grupo que se encuentra por debajo del promedio nacional en su identificación con la 15% derecha y la centroderecha, y por sobre el promedio en su identificación con el centro y la izquierda. Algo similar se 33% repite al examinar su distribución en el eje conservador/ progresista: se ubica por debajo del promedio en las posturas más conservadoras, aunque también en el extremo progresista. Consistente con esto, este grupo presenta el me41% 11% nor nivel de identificación partidaria de los cuatro analizados. Si bien son pocos dentro de este grupo quienes se identifican como progresistas, sus preferencias en una serie G1: Mujeres populares a la favor de la redistribución de temas sí lo son. Casi dos tercios apoyan un aumento en G2: Progresistas radicales el gasto estatal, mientras que la mitad concuerda con reduG3: Centro pluralista cir la desigualdad de ingresos. También existe un respaldo G4: Conservadores moderados significativo al matrimonio igualitario(62,7%) y al aborto libre(60%). Esto, a la vez que sus integrantes no compar Fuente: Elaboración propia. Los grupos fueron construidos mediante análisis de Fuente: Elabor c a la c s ió es n l p a r t o en p t ia es . L (L o C s A g ) ru ap p l o ic s a f d u o e s ro a n va co ri n ab st le ru s i s d o o c s io m de e m di o a g n r t á e fi a c n a á s: li e s d is ad d , e g c é l n a e s r e o s , n la iv te e n l tes(L t C e A n ) a u p n li a posición unificada sobre el antifeminismo, con un cados a variab e le d s uc s a o t c i i v o o d , e n m iv o el g s rá o f c i i c o a e s c : o e n d ó a m d i , co g , é z n o e n ro a , d n e iv r e e l si e d d e u n c c a ia ti y vo re , l n ig iv ió e n l . socioeconómico, zona de te re rc si i d o en d e las personas en este grupo apoyando la idea de cia y religión. que este otorga ventajas injustas a las mujeres. En el caso de Chile, observamos dos grupos que son considerablemente más grandes que En el caso de Chile, observamos dos grupos que son consi- No obstante respaldar posturas progresistas en estos teel resto, como se observa en la Figura 30. El grupo 1 concentra a un 32,9% de la muestra, mientras derablemente más grandes que el resto, como que el grupo 3 corresponde al 41,2%. Como veremos se observa a continuación, mas, este los grupos grupo presenta una fuerte inclinación punitivista. más reducid e o n s a la do F p ig ta u n ra po 3 s 0 t . u E ra l s g d ru iv p e o rg 1 en c t o e n s c e e n nt a r l a gu a n u os n t 3 e 3 m % as d c e o l n a l m os u g e r s u pos m D ás e g h ra e n c ho, más de la mitad apoya la pena de muerte, adedes, de mod t o ra q , u m e i l e a n c t o r n a s s tr q u u c e ció e n l g d r e u u p n o a 3 a c li o an rr z e a sp e o n n c d o e nt a ra l 4 de 1% la . C ul o tr m ad o e v re e c ha es d m if á íc s il d d e e niveles de acuerdo relativamente altos con la idea armar. remos a continuación, los grupos más reducidos adoptan de que la inmigración aumenta la delincuencia, y un 40% Grupo 1: Mujeres populares a favor de la redistribución(32,9%) Este grupo es numéricamente importante ya que consiste en un 32% de la muestra. E M st a á peando los límites electorales de la ultraderecha 29 constituido principalmente por mujeres(cerca de un 80%) y provienen principalmente de apoya políticas de mano dura contra la delincuencia. De ahí que proponemos que este grupo se interprete como uno en el cual adquiere relevancia un“progresismo popular”, donde conviven elementos redistributivos con posiciones punitivas o conservadoras en algunos temas. En nuestra interpretación, este grupo representa un rechazo a la ultraderecha que no se articula, necesariamente, desde una sofisticación ideológica o desde una militancia política definida. Su rechazo se basaría en una experiencia vital cruzada por la desigualdad, un deseo por mayor justicia social, y la defensa de ciertos avances en derechos sociales. En ese mismo plano, se detecta cierta reserva en otros temas relativos a seguridad e inmigración y, por lo mismo, es probable que se trate de grupo que difícilmente se sienta atraído por un lenguaje muy progresista en la dimensión cultural. Grupo 2: Progresistas radicales(11%) Este es un grupo más pequeño que el anterior(11% de la muestra), pero con mayor coherencia ideológica y en sus posiciones valóricas. Lo hemos calificado de“radicales” porque representan un núcleo duro de rechazo a la ultraderecha, aunque eso no implica que todos sus miembros se opongan a este sector con la misma intensidad. Es más, el porcentaje de personas de este grupo que presenta el nivel más alto de rechazo a la ultraderecha(87%) es menor que el del grupo anterior(93%). Sin embargo, es en su coheren cia interna en otras posturas de donde nace su radicalidad, ya que se articulan detrás de una identidad progresista urbana, secular y educada. Demográficamente, este grupo se compone principalmente por personas jóvenes, entre 18 y 33 años; más del 93% es menor de 45 años. A diferencia del primer grupo, este con tiene una mayoría de hombres –cerca del 70%–, convirtién dolo en el más masculino de nuestro análisis. Este grupo se concentra principalmente en la Región Metropolitana, con algunos porcentajes relevantes –pero menores–, en las zonas centro y sur. Así mismo, de los grupos que identificamos, es el que presenta mayores niveles de educación, ya que un 93% posee estudios de educación superior, superan do con creces el promedio nacional. Sin embargo, carece de miembros que se sientan pertenecientes a clase alta, ya que el 100% de este grupo de identifica como de clase me dia. De forma consistente con otros indicadores, este grupo es el más secularizado, con un 25% que declara no tener nin guna religión o ser ateo. El porcentaje de evangélicos es bajo(6%) mientras que los católicos alcanzan el 56%. En términos ideológicos, un tercio de este grupo se ubica en la izquierda, mientras que 26% se declara progresista. Estas etiquetas no son sólo declarativas, ya que coinciden con las posturas ideológicas del grupo. Aquí se encuentra el mayor apoyo al aborto libre y al matrimonio igualitario, mientras que sus miembros se oponen abiertamente a las posturas antifeministas. Un 45,1% está en desacuerdo con la idea de que el feminismo otorgue ventajas injustas, mientras que un 55% rechaza la idea de que las sociedades modernas prioricen a las mujeres por sobre los hombres. Este grupo es, además, el que exige de forma más clara la intervención estatal, con un 68% que aboga por más con tribución público en beneficios sociales. Mientras el grupo anterior mostraba un contraste entre posturas redistributivas y punitivistas, este grupo carece de tal tensión. Sus integrantes son quienes más se alejan del enfoque punitivo en materia de seguridad y justicia: sólo un 42,3% apoya la pena de muerte, un 22,6% está de acuer do con la tenencia de armas, y un 48% prefiere enfrentar la delincuencia mediante educación y trabajo(el porcentaje más alto entre los cuatro grupos). También es el grupo más optimista respecto de la posibilidad de reinserción social de quienes han delinquido. Esta claridad y consistencia ideológica va aparejada de la mayor identificación partidaria de todos los grupos: más de un 52% se identifica con un partido, con una preferencia re lativa por partidos del ala progresista, como los del Frente Amplio o el Partido Comunista. En cierta forma, este grupo representa a sectores relacionados con la izquierda cristiana, aunque también con otros sectores progresistas radicales sin afiliación religiosa. Grupo 3: Centro pluralista(41%) Con un 41%, este es el grupo más grande entre quienes re chazan a José Antonio Kast. A diferencia de los otros grupos, que presentan perfiles más polarizados o definidos, este grupo se distingue por una suerte de equilibrio demográfico, a la vez de contar con mayor inserción en grupos acomodados y mostrar posturas ideológicas más moderadas. En comparación con los otros grupos, este cuenta con una distribución más balanceada en términos de género, con un 57% que se identifica como mujer y un 43%, como hom bre. La mayoría de sus miembros tiene entre 25 y 44 años, distribuyéndose en el territorio nacional de manera similar al resto de la población. Este es, además, el grupo más acomodado en términos económicos: el 59% se identifica como de clase alta mientras que el 39%, como clase media. Tan sólo un 1,5% se ubica en la clase baja. Este grupo tam bién es educado, ya que tres cuartos de sus miembros cuentan con educación superior, mientras que el 23% com pletó la educación media. No hay miembros de este grupo que tengan sólo educación básica o menos. El centro pluralista es el grupo con menor identificación religiosa. Aunque un 56% se considera católico, un cuarto de clara no tener religión alguna y un 17% se declara evangéli co. Así mismo, lo denominamos como un grupo de centro ya que un porcentaje importante de sus miembros se califican en esta posición, tanto en la escala de izquierda a derecha como en la que pregunta sobre posiciones progresistas o conservadoras. No es el que más se identifica con 30 Fundación Friedrich Ebert esta posición, pero definitivamente es uno de los más consistentes en sus posturas moderadas. Sólo un 41% de este grupo admite sentirse identificado con un partido político, porcentaje más bajo que el promedio nacional. Esto sugiere que es un grupo que no está tan afiliado políticamente aunque, como veremos a continuación, eso no le impide tener posturas en temas específicos. En términos valóricos, este es un grupo ideológicamente mixto. Por un lado, muestra un alto apoyo a medidas como el aborto libre(58%) y el matrimonio igualitario(65%), y por el otro, una cierta tendencia redistributiva en términos económicos. Por ejemplo, el 63,4% cree que el Estado debe gastar más, mientras que el 52% favorece la igualdad de ingresos sobre el incentivo individual. Sin embargo, se observan posiciones más conservadoras en términos de seguridad, con un 58% que confiesa apoyar la pena de muerte (una de las cifras más altas) y un 32% a favor de la tenen cia de armas. También muestra niveles relativamente bajos de apoyo a posturas antifeministas, con un 33,5% de acuer do con que el feminismo otorga ventajas injustas a las mujeres(versus un 40% a nivel nacional). Este grupo pareciera expresar un rechazo a la ultraderecha desde una postura más institucional y democrática(presenta un mayor porcentaje de apoyo a la democracia), además de pragmática. Los miembros de este grupo no dan señales de radicalismo ideológico, pero sí una combinación de apoyo a derechos sociales, rechazo a un conservadurismo moral extremo, y cierta tolerancia a medidas punitivas en temas de seguridad y justicia. Esto puede ser un reflejo de que este grupo es más urbano y educado que otros, llevándolo a preferir estabilidad, moderación y equilibrio por sobre la confrontación y posturas extremas defendidas por la ultraderecha. Grupo 4: Conservadores moderados(15%) Este grupo representa sólo a un 15% de quienes indican re chazar a José Antonio Kast, quienes son también aquellos con una distribución más amplia entre sus opciones de rechazo. Son los que muestran un porcentaje más bajo de apoyo alto, y el más alto de indiferencia hacia el candidato de la ultraderecha. Esto debe llevar a cierta precaución al analizar a este grupo. Acá encontramos una mayoría de hombres(57%), cuyo pro medio de edad es significativamente más alto que el del resto de los grupos. Así, el 93% de sus miembros iguala o supera los 45 años. En términos geográficos, se encuentran distribuidos por todo el país, aunque con cierta preferencia por la zona norte, en comparación con el promedio nacional. En cuanto al nivel educativo, este grupo posee un perfil más dividido, aunque no equitativo: el 44% sólo tiene edu cación básica, mientras que el 37% posee educación supe rior. Sólo un 20% cuenta con educación media. Continuando con los datos demográficos, este grupo se define mayoritariamente como clase media, mientras que el 30% se consi dera de clase alta. Sólo un 1,4% se considera de clase baja. Este grupo es el menos secularizado entre quienes rechazan la ultraderecha, con un 82% que se identifica como ca tólico, 9,5% como evangélico y sólo un 8,5% como ateo o sin religión. Asimismo, es el grupo que menos se identifica con sectores de izquierda o progresismo. Esto va de la mano de una identificación partidaria relativamente alta en comparación con el promedio nacional. El conservadurismo de este grupo se expresa en algunos temas específicos, como el apoyo más alto entre todos los grupos a la pena de muerte, la creencia de que la reincidencia es inevitable para quienes han delinquido, o que la inmigración aumenta la delincuencia. Sin embargo, estas posturas no son necesariamente consistentes en todos los temas, ya que este grupo apoya mayoritariamente el aborto libre y el matrimonio igualitario, a la vez que presenta el mayor nivel de rechazo a la libre tenencia de armas. Es también el grupo que presenta el nivel más alto de apoyo a la idea de que las sociedades modernas privilegian a las mujeres, pero también el nivel más bajo de apoyo a la idea de que las mujeres usan el feminismo para obtener ventajas. En términos económicos, es el grupo que más valora la iniciativa individual y justifica las desigualdades de ingreso como una forma de incentivo. En nuestra interpretación, este grupo rechaza la ultraderecha desde la moderación, no desde el progresismo. Sus miembros valoran la democracia y el orden institucional, pero expresan posiciones culturalmente conservadoras y son más escépticos ante el rol del Estado en temas económicos. Su conservadurismo no los acerca a la ultraderecha, pero tampoco los alinea con posturas más liberales o de izquierda. 5.2. Comparación entre grupos Como se puede anticipar en la revisión individual de cada uno de los grupos identificados, el rechazo a la ultraderecha en Chile no responde a un perfil ideológico o de valores unificado. Por el contrario, encontramos una diversidad importante que permite plantear que este rechazo puede tener el mismo destino, pero distintos caminos. En esta sección analizaremos cómo se comparan los grupos en un número de dimensiones relevantes. Los datos muestran que el rechazo a la ultraderecha en Chile no equivale directamente a una preferencia por el progresismo, ya que hay grupos con tintes de conservadurismo frente a ciertas posturas. A. Pena de muerte Mientras que, a nivel nacional, el 57% de la población se inclina a favor de restablecer la pena de muerte, tres de los cuatro grupos superan o se acercan a esa media. Los conservadores moderados(grupos 4) son quienes muestran el mayor respaldo(59%), seguidos por el centro pluralista (grupo 3), con un 58%, y los populares redistributivos(gru po 1), con un 52%. Solo el grupo 2(progresistas radicales) se diferencia con claridad, con un 42% de apoyo y un 44% Mapeando los límites electorales de la ultraderecha 31 de rechazo(Figura 31). Este patrón revela que, incluso entre quienes rechazan a la ultraderecha, existe una fuerte presencia de demandas punitivas, especialmente, en los grupos más moderados o conservadores. Por lo mismo es que frente a esta cuestión difícilmente se puede unificar a todo el mundo que se opone a la ultraderecha en el país. Nivel de acuerdo con pena de muerte por grupos que no se muestran dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Chile(en porcentajes) Figura 31 ¿Qué tan de acuerdo o en desacuerdo está usted con la idea de que"para algunos delitos, la pena de muerte es la sentencia más apropiada"? 70 60 52,1 50 40 35,9 30 20 12 10 0 G1: Mujeres populares a la favor de la redistribución 42,3 44,2 13,5 G2: Progresistas radicales 58,2 59 28 13,8 34,4 6,6 G3: Centro pluralista G4: Conservadores moderados De acuerdo Ni acuerdo/ni desacuerdo En desacuerdo Fue F n u t e e n : t E e l : a E b la o b ra o c ra ió c n ió p n r p o r p o i p a i . a G . G ru r p u o p s os es e t s i t m im a a d d o o s s c c o o n n a a n n á á l l i i s s i i s s d d e e c c l l a a s s e e s s l l a a t t e e n n te te s s (v (v a a ri r a i b a l b e l s es so s c o io ci d o e d m em og o rá g ráfificas). Los r c e a s s u ) l . ta L d o o s s re m s u u e lt s a t d ra o n s c m ru u c e e s s tr c a o n n c v r a u r c ia e b s le c s on no va in r c ia lu b i l d e a s s n e o n i e n l c m lu o id d a e s lo e . n el modelo. B. Tenencia de armas B. Tenencia de armas Este es un tema con un bajo apoyo general en la población, con sólo un 25% pro moviendo la tenencia privada de armas. Ningún grupo lo supera con claridad. Tal como se indica en la Figura 32, el grupo 1 es el más favorable, con un 33%, mientras que el grupo 3 se mantiene en niveles si milares(32%). En el grupo 4, contraria mente a lo que podría suponerse por su perfil conservador, esta medida tiene un apoyo de solo 25%, y un 66,7% de recha zo, el nivel más alto entre los grupos. El grupo 2 vuelve a ser el más crítico, con solo 23% de apoyo. El patrón común es que todos los grupos rechazan en su mayoría la idea de facilitar el acceso ciudadano a armas de fuego y, por tanto, esta es una temática que congrega a todo el electorado que se muestra contrario a José Antonio Kast. Este es un tema con un bajo apoyo general en la población, con sólo un 25% promoviendo la tenencia privada de armas. Ningún grupo lo supera con claridad. Tal como se indica en la Figura 32, el grupo 1 es el más favorable, con un 33%, mientras que el grupo 3 se mantiene en niveles similares(32%). En el grupo 4, contrariamente a lo que podría suponerse por su perfil conservador, esta medida tiene un apoyo de solo 25%, y un 66,7% de rechazo, el nivel más alto entre los grupos. El grupo 2 vuelve a ser el más crítico, con solo 23% N d i e ve ap l o d yo e . a El c p u a e tr r ó d n o co c m o ú n n t e e s n q e u n e c to ia dos d l e os a g r r m up a os s r p ec o h r azan en su m Fi a g y u o r r a ía 3 l 2 a idea de f g ac r i u lit p a o r e s l q ac u c e eso no ciu s d e ad m an u o e a s a tr rm an as d d i e s f p u u eg e o st y, o p s or a ta a n p to o , y es a ta r es una temática que cong a re l g a a a ul t t o r d a o d e e l e re le c c h to a rad e o n q C ue h s i e le m ( u e e n str p a o co r n c t e ra n r t io a a je J s o ) sé Antonio Kast. Figura 32 ¿Qué tan de acuerdo o en desacuerdo está usted con la idea de que"las Nivel de acuerdo con tenencia de armas por grupos que no se muestran dispuestos a apoyar a la ultradereleyes sobre tenencia de armas deben ser menos estrictas"? cha en Chile(en porcentajes) 90 80 77,4 70 60 58 63,2 66,7 50 40 32,9 31,6 30 22,6 25 20 9,1 10 5,2 8,3 0 0 G1: Mujeres G2: Progresistas G3: Centro pluralista G4: Conservadores 54 populares a la favor radicales moderados de la redistribución De acuerdo(%) Ni acuerdo/ni desacuerdo(%) En desacuerdo(%) Fuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográFuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográfificas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. cas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. 32 Fundación Friedrich Ebert C. Aborto libre La mitad de la población se muestra de acuerdo con el aborto libre, mientras que un 13% se muestra neutral sobre el tema y el resto lo rechaza. Por otra parte, entre todos los grupos identificados en el rechazo a la ultraderecha, el apoyo al aborto libre es más alto, de acuerdo con lo representado en la Figura 33. El grupo 4 es el que presenta el respaldo más alto, con un 63%, seguido por el grupo 1, con un 60%. En el grupo 3, relacionado con un centrismo pluralista, esta medida es apoyada por un 58%. Lo más sorprendente es que el grupo con las tendencias más progresistas, el segundo, es el que ostenta el apoyo más bajo, con tan sólo un 42%. Este dato sugiere una posible disonancia entre progresismo ideológico general y posiciones sobre temas morales específicos, o bien, una mayor dispersión interna dentro del grupo joven y secular. Figura 33 Nivel de acuerdo con el aborto libre por grupos que no se muestran dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Chile(en porcentajes) C. Aborto libre La mitad de la población se muestra de acuerdo con el aborto libre, mientras que un 13% se muestra neutral sobre el tema y el resto lo rechaza. Por otra parte, entre todos los grupos identificados en el rechazo a la ultraderecha, el apoyo al aborto libre es más alto, de acuerdo con lo representado en la Figura 33. El grupo 4 es el que presenta el respaldo más alto, con un 63%, seguido por el grupo 1, con un 60%. En el grupo 3, relacionado con un centris mo pluralista, esta medida es apoyada por un 58%. Lo más sorprendente es que el grupo con las tendencias más progresistas, el segundo, es el que ostenta el apoyo más bajo, con tan sólo un 42%. Este dato sugiere una posible disonancia entre progresismo ideológico general y posiciones sobre temas morales específicos, o bien, una mayor dispersión interna dentro del grupo joven y secular. D. Matrimonio igualitario Si bien es esperable que las posturas sobre este tema coincidan con las de aborto libre, aquí observamos mucho menos diferencias entre los grupos que rechazan a la ultraderecha. La principal diferencia se relaciona con el promedio nacional, pues este se encuentra en un 54% de apoyo, mientras que el grupo que menos apoya esta medida(4), lo hace con un 60%. El grupo 1 muestra un 63% de apoyo, el gru po 2, un 62%, y el grupo 3, un 65%(Figura 34). Esto revela que el apoyo al matrimo nio igualitario es bastante transversal entre quienes rechazan a la ultraderecha y, por tanto, se trata de una temática unificadora. Nivel de acuerdo con el aborto libre por grupos que no se muestran dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Chile(en porcentajes) Figura 33 ¿Qué tan de acuerdo o en desacuerdo está usted con la idea de que el aborto en cualquier circunstancia deba ser un derecho de la mujer? 70 60,1 60 63,3 58,2 50 40 32,2 30 20 10 7,7 42,3 42,3 15,4 28,1 13,8 20 16,7 0 G1: Mujeres populares a la favor de la redistribución G2: Progresistas radicales G3: Centro pluralista G4: Conservadores moderados En desacuerdo(%) Neutral(%) De acuerdo(%) Fuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográFuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográfificas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. cas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. D. Matrimonio igualitario Si bien es esperable que las posturas sobre este tema coincidan con las de aborto libre, aquí observamos mucho menos diferencias entre los grupos que rechazan a la ultraderecha. La principal diferencia se relaciona con el promedio nacional, pues este se encuentra en un 54% de apoyo, mientras que el grupo que menos apoya esta medida(4), lo hace con un 60%. El grupo 1 muestra un 63% de apoyo, el grupo 2, un 62%, y el grupo 3, un 65% (Figura 34). Esto revela que el apoyo al matrimonio igualitario es bastante transversal Nivel de acuerdo con matrimonio igualitario por Figura 34 entre quienes rechazan a la ultraderecha y, por tanto, se trata de una temática unificadora. grupos que no se muestran dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Chile( F e i n gur p a o 34 rcentajes) Nivel de acuerdo con matrimonio igualitario por grupos que no se muestran dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Chile(en porcentajes) ¿Qué tan de acuerdo o en desacuerdo está usted con el matrimonio homosexual? 70 62,7 62,3 64,8 60 60 50 40 34 30 23,9 20 13,4 21,9 13,3 20 20 10 3,8 0 G1: Mujeres G2: Progresistas G3: Centro pluralista G4: Conservadores 56 populares a la favor radicales moderados de la redistribución En desacuerdo(%) Neutral(%) De acuerdo(%) Fuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográFuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográfificas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. cas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. E. Inmigración y delincuencia El sentimiento antiinmigración es bastante alto en la población general, con un 75% que considera que la llegada de extranjeros aumenta la delincuencia. Este sentimiento también está presente entre quienes rechazan a la ultraderecha, ya que permea a grupos tanto progresistas como conservadores. Los grupos 1, 2 y 3 se mueven todos alrededor del promedio nacional, con cifras que van entre el 73% y el 76%. Sin embargo, el grupo 4 es el que se muestra menos favorable a la inmigración, con un 87% apoyando la idea de que está conectada con un aumento de la delincuencia, como se presenta en la Figura 35. Ahora bien, sería un error deducir que la politización de sentimientos antimigratorios puede ayudar a movilizar la oposición de la ultraderecha. Existe abundante evidencia que revela que esta estrategia M t a e p rm ea i n n d a o m lo á s s lí b m ie it n es p e o l r ec fa to v r o a r l e e c s e d r e a la la ul u tr lt a r d a e d r e e r c e h c a ha, ya qu 3 e 3 le da más visibilidad a un área en la cual ella se puede mostrar como particularmente creíble y E. Inmigración y delincuencia El sentimiento antiinmigración es bastante alto en la población general, con un 75% que considera que la llegada de ex tranjeros aumenta la delincuencia. Este sentimiento también está presente entre quienes rechazan a la ultraderecha, ya que permea a grupos tanto progresistas como conservadores. Los grupos 1, 2 y 3 se mue ven todos alrededor del promedio nacional, con cifras que van entre el 73% y el 76%. Sin embargo, el grupo 4 es el que se muestra menos favorable a la inmigración, con un 87% apoyando la idea de que está conectada con un aumento de la delincuencia, como se presenta en la Figura 35. Ahora bien, sería un error deducir que la politización de sentimientos antimigratorios puede ayudar a movilizar la oposición de la ultraderecha. Existe abundante evidencia que revela que esta estrategia termina más bien por favorecer a la ultraderecha, ya que le da más visibilidad a un área en la cual ella se puede mostrar como particularmente creíble y competente(Spoon& Klüver, 2020; Abou-Chadi et al., 2021). Cuando preguntamos sobre los modos para solucionar la delincuencia, los grupos son más liberales que el promedio nacional. Mientras en el total de la muestra existe un 44% que admite apoyar solucio nes de mano dura, este número se reduce entre quienes expresan su rechazo a la ultraderecha. Los grupos 1 y 3 comparten un 40% de apoyo a la mano dura, mientras que el grupo 2 tiene un 31% de apoyo y el grupo 4, un 36%, como se observa en la Figura 36. Por otra parte, todos los grupos muestran porcentajes por encima del total nacional en la opción de que la delincuencia se soluciona con educación y trabajo. Estas diferencias, si bien no son abismantes, confirman la noción de que el apoyo a la ultraderecha está relacionado con preferencia por políticas de mano dura. Nivel de acuerdo con que la inmigración aumenta la delincuencia por grupos que no se muestran dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Chile(en porcentajes) Figura 35 ¿Qué tan de acuerdo está usted con la idea de que"la migración de personas de otros países que llegan a Chile aumenta la delincuencia"? 100 90 80 74,1 70 60 50 40 30 20 9,8 16,1 10 0 G1: Mujeres populares a la favor de la redistribución 75,5 15,1 9,4 G2: Progresistas radicales 86,9 73,6 12,7 13,7 4,9 8,2 G3: Centro pluralista G4: Conservadores moderados De acuerdo(%) Neutral(%) En desacuerdo(%) Fuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográFuen fi t c e a : s) E . l L a o b s o r r e a s c u ió lt n ad p o ro s p m ia u . e G st r r u a p n o c s ru e c s e ti s m c a o d n o v s ar c i o a n ble a s ná n l o is i i n s c d lu e id c a la s s e e n s e la l t m en o t d e e s lo ( . variables sociodemográficas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. Cuando preguntamos sobre los modos para solucionar la delincuencia, los grupos son más liberales que el promedio nacional. Mientras en el total de la muestra existe un 44% que admite apoyar soluciones de mano dura, este número se reduce entre quienes expresan su rechazo a la ultraderecha. Los grupos 1 y 3 comparten un 40% de apoyo a la mano dura, mientras que el grupo 2 tiene un 31% de apoyo y el grupo 4, un 36%, como se observa en la Figura 36. Por otra parte, todos los grupos muestran porcentajes por encima del total nacional en la opción de que la delincuencia se soluciona con educación y trabajo. Estas difer C en ó c m ias o , si s b o i l e u n c n i o o s n o a n r a l b a ism d a e n l t i e n s c , u co e n n fi c rm ia a : n o la rd no e c n ió y n d m e q a u n e o el apoy F o ig a u l r a a u 3 l 6 traderecha du es r t a á r v el s a . ci e o d na u d c o a c c o i n ó p n re y fer t e r n a ci b a a p j o o r p p o o lít r ic g as ru d p e o m s an q o u d e ur n a. o se muestran dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Chile(en po Fi r g c ur e a n 3 t 6 ajes) Cómo solucionar la delincuencia: orden y mano dura vs. educación y trabajo por grupos que no se muestran dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Chile(en porcentajes) En una escala de 1 a 5, ¿cuál sería su grado de acuerdo con las siguientes opiniones?(1)"La delincuencia se resolvería con más orden y mano dura"; (5) para resolver la delincuencia lo que hace falta es educación y trabajo". 60 50 44,8 39,9 40 30 20 15,4 48,1 30,8 21,2 40 40 20 42,6 36,1 21,3 10 0 58 G1: Mujeres G2: Progresistas G3: Centro pluralista G4: Conservadores populares a la favor radicales moderados de la redistribución Orden y mano dura(%) Visión intermedia(%) Educación y trabajo(%) Fuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográFue f n ic t a e s : ) E . l L a o b s o r r e a s c u i l ó ta n d p o r s o m pi u a e . s G t r ra u n po c s ru e c s e t s im co a n do va s r c ia o b n le a s n n á o lis in is cl d u e id c a l s as e e n s e l l a m te o n d te el s o ( . variables sociodemográficas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. 34 Fundación Friedrich Ebert Por último, en este tema también notamos una diferencia frente a las posturas hacia la reinserción de delincuentes. A nivel nacional, un 50% considera que la reincidencia es inevitable, mientras que sólo un 30% considera que la reinserción es posible. Tal como se indica en la Figura 37, entre quienes rechazan a la ultraderecha constatamos que el grupo 1 presenta números parecidos, con un 49% que opina que la reincidencia es inevitable y un 32% apoyando la idea de reinserción. Los grupos 2 y 3, en cambio, adoptan posturas más optimistas sobre la reincidencia. El grupo 4, en cambio, se muestra como el más escéptico sobre esta, con un 54% que la considera inevitable. En resumen, temas de mano dura frente a la delincuencia marcan diferencias al interior del mundo que se opone a la ultraderecha en el país. Por último, en este tema también notamos una diferencia frente a las posturas hacia la reinserción de delincuentes. A nivel nacional, un 50% considera que la re incidencia es inevitable, mientras que sólo un 30% considera que la reinserción es posible. Tal como se indica en la Figura 37, entre quienes rechazan a la ultradere cha constatamos que el grupo 1 presenta números parecidos, con un 49% que opina que la reincidencia es inevitable y un 32% apoyando la idea de reinserción. Los grupos 2 y 3, en cambio, adoptan posturas más optimistas sobre la reincidencia. El grupo 4, en cambio, se muestra como el más escéptico sobre esta, con un 54% que la considera inevitable. En resumen, temas de mano dura frente a la delincuencia marcan diferencias al interior del mundo que se opone a la ultraderecha en el país. Opinión sobre reinserción o reincidencia de quienes han delinquido por grupos no se muestran dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Chile(en porcentajes) Figura 37 En una escala de 1 a 5, ¿cuál sería su grado de acuerdo con las siguientes opiniones?(1)"Quien ha cometido un delito una vez volverá a hacerlo otras veces";(5)"los delincuentes se pueden reeducar y reinsertar en la sociedad". 60 50 49 40 32,2 30 20 18,9 43,4 35,8 20,8 42,1 32 25,9 54,1 26,2 19,7 10 0 G1: Mujeres populares a la favor de la redistribución G2: Progresistas radicales G3: Centro pluralista G4: Conservadores moderados Reincidencia inevitable(%) Visión intermedia(%) Reinserción posible(%) Fuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográFuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográfificas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. cas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. F. Antifeminismo Por un lado, un 40% de la población afir ma que las mujeres ocupan el feminismo para obtener ventajas sobre los hombres, valor significativamente más alto que el observado en todos los grupos de quienes rechazan a la ultraderecha. Esto sugiere que una fuente importante de antifeminismo proviene, principalmente, desde los partidarios de José Antonio Kast. Sin embargo, los niveles de antifeminismo entre los distintos grupos son variados. Mientras los grupos 1, 2 y 3 se mueven en un rango pequeño –entre 34%-37%–, el 4 sólo cuenta con un 30% de personas que apoyan la idea de que las mujeres ocupan el feminismo para obtener ventajas sobre los hombres(Figura 38). F. Antifeminismo Por un lado, un 40% de la población afirma que las mujeres ocupan el feminismo para obtener ventajas sobre los hombres, valor significativamente más alto que el observado en todos los grupos de quienes rechazan a la ultraderecha. Esto sugiere que una fuente importante de antifeminismo proviene, principalmente, desde los partidarios de José Antonio Kast. Sin embargo, los niveles de antifeminismo entre los distintos grupos son variados. Mientras los grupos 1, 2 y 3 se mueven en un rango pequeño ¾ entre 34%-37% ¾ , el 4 sólo cuenta con un 30% de personas que apoyan la idea de que las mujeres ocupan el feminismo para obtener ventajas sobre los hombres(Figura 38). Nivel de acuerdo con que la F s ig m ura u 3 j 8 eres usan el Figura 38 Ni f v e el m de i a n cu is er m do o con p q a ue ra las g m a uje n re a s r us v an e e n l f t e a m j in a ism d o e pa m ra a ga n na e r r v a entaja de manera injusta sobre los hombres, por grupos que no se muestran dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Chile(en porcentajes) injusta sobre los hombres, por grupos que no se muestran dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Chile(en porcentajes) ¿Qué tan de acuerdo o en desacuerdo está usted con la idea de que las mujeres usan el feminismo para ganar de manera injusta ventaja sobre los hombres? 60 54,6 54,1 50 45,1 46,4 40 34 30 20 11,3 10 37,3 17,6 33,5 20,1 29,5 60 16,4 0 G1: Mujeres populares a la favor de la redistribución G2: Progresistas radicales G3: Centro pluralista G4: Conservadores moderados En desacuerdo(%) Ni acuerdo/ni desacuerdo(%) De acuerdo(%) Fuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográFue f n ic t a e s : ) E . L la o b s o r r e a s c u i l ó ta n d p o r s o m pi u a e . s G tr r a u n po cr s u e c s e t s im co a n d v o a s r c ia o b n le a s n n á o lis in is cl d u e id c a l s a e se n s e l l a m te o n d t e e l s o. (variables sociodemográficas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. Por otro lado, cuando atendemos a la pregunta sobre si las sociedades modernas priorizan a las mujeres por encima de los hombres, percibimos un panorama algo distinto(Figura 39). El promedio nacional es de un 30%, pero tres de los cuatro grupos alcanzan proporciones más altas de personas que apoyan esto. En este caso, se trata de los grupos 1, 3 y 4. Estos tres grupos, que representan a sectores populares, de centro y conservadores, manifiestan un acuerdo más alto que el promedio nacional con esta idea, pero aún están lejos de compartir un sentimien M to ap m ea a n y d o o rit lo a s rio lím . E it l e g s ru el p e o ct m or á al s e p s r d o e g l r a es u is lt t r a ad (2 er ) e , c p h o a r otro lad 3 o, 5 tiene un acuerdo de un 26%. Por otro lado, cuando atendemos a la pregunta sobre si las sociedades modernas priorizan a las mujeres por encima de los hombres, percibimos un panorama algo distinto(Figura 39). El promedio nacional es de un 30%, pero tres de los cuatro gru pos alcanzan proporciones más altas de personas que apoyan esto. En este caso, se trata de los grupos 1, 3 y 4. Estos tres grupos, que representan a sectores populares, de centro y conservadores, manifiestan un acuerdo más alto que el promedio nacional con esta idea, pero aún están lejos de compartir un sentimiento mayoritario. El grupo más progresista(2), por otro lado, tiene un acuerdo de un 26%. Nivel de acuerdo con que las sociedades modernas priorizan a las mujeres por sobre los hombres, por grupos que no se muestran dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Chile (en porcentajes) Figura 39 ¿Qué tan de acuerdo o en desacuerdo está usted con la idea de que las sociedades modernas priorizan a las mujeres por encima de los hombres? 60 53,2 54,9 54,4 50 50 40 33,8 30 20 12,9 10 25,5 19,6 31,8 13,8 35 15 0 G1: Mujeres populares a la favor de la redistribución G2: Progresistas radicales G3: Centro pluralista G4: Conservadores moderados En desacuerdo(%) Ni acuerdo/ni desacuerdo(%) De acuerdo(%) Fuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográFue f n ic t a e s : ) E . L la o b s o r r e a s c u i l ó ta n d p o r s o m pi u a e . s G tr r a u n po cr s u e c s e t s im co a n d v o a s ri c a o b n le a s n n á o lis in is cl d u e id c a l s a e se n s e l l a m te o n d t e e l s o. (variables sociodemográficas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. G. Rol del Estado y desigualdad A nivel nacional, un 65% de la población cree que el Estado debe gastar más en beneficios y servicios sociales, mientras sólo un 15% cree lo contrario. Esto es relativa mente consistente con lo que apreciamos en tres de los grupos analizados, como se observa en la Figura 40. Tanto quienes son más progresistas, de clases populares o de centro, revelan porcentajes similares de apoyo al aumento del gasto estatal. Donde observamos una diferencia significativa es en el grupo más conservador (grupo 4). En este grupo, el apoyo a más gasto estatal cae a un 52%, lo que es con sistente con una postura escéptica frente a la acción estatal y que privilegia el esfuerzo individual sobre los beneficios estatales. G. Rol del Estado y desigualdad A nivel nacional, un 65% de la población cree que el Estado debe gastar más en beneficios y servicios sociales, mientras sólo un 15% cree lo contrario. Esto es relativamente consistente con lo que apreciamos en tres de los grupos analizados, como se observa en la Figura 40. Tanto quienes son más progresistas, de clases populares o de centro, revelan porcentajes similares de apoyo al aumento del gasto estatal. Donde observamos una diferencia significativa es en el grupo más conservador(grupo 4). En este grupo, el apoyo a más gasto estatal cae a un 52%, lo que es consistente con una postura escéptica frente a la Estado-mercado: ¿El gobierno debería gastar Figura 40 acción estatal y que privilegia el esfuerzo individual sobre los beneficios estatales. más o menos en beneficios sociales?, por grupos que no se muestran dispues F t i o gu s ra a 40 apoyar a la Es u ta l d t o r a m d erc e a r d e o: c ¿ h El a gob e ie n rno C d h eb il e e ría ( g e a n sta p r m o á r s c o e m n e t n a os je en s b ) eneficios sociales?, por grupos que no se muestran dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Chile(en porcentajes) Nivel de acuerdo con:(1)"el gobierno debe gastar mucho más en beneficios y servicios sociales", o con(5)"el gobierno debe gastar mucho menos en beneficios y servicios sociales". 80 70 62,9 67,9 63,4 60 51,7 50 40 30 23,8 20 13,3 10 20,8 11,3 21,6 14,9 28,3 20 62 0 G1: Mujeres populares a la favor de la redistribución G2: Progresistas radicales G3: Centro pluralista G4: Conservadores moderados Debe gastar más(%) Posición intermedia(%) Debe gastar menos(%) 36 Fundación Friedrich Ebert Fuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográFuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográfificas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. cas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. Cuando se trata de desigualdad, obtenemos resultados bastante similares. Mientras el promedio nacional de personas que apoyan mayor igualdad de ingresos es del 52%, los grupos 1, 2 y 3 se encuentran alrededor de esa cifra(52%-54%), de acuerdo con lo representado en la Figura 41. Sin embargo, el grupo 4, el más conservador y con menor aprecio por la intervención estatal, es el mismo con el nivel más bajo de apoyo a la igualdad(41%) y que cree de forma más amplia que la desigualdad puede actuar como un incentivo(36% versus un 28% a nivel nacional). Figura 41 Estado-mercado: ¿Debería haber mayor igualdad o diferencia de ingresos como incentivo al esfuerzo individual?, por grupos que no se muestran dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Chile(en porcentajes) Cuando se trata de desigualdad, obtenemos resultados bastante similares. Mientras el promedio nacional de personas que apoyan mayor igualdad de ingresos es del 52%, los grupos 1, 2 y 3 se encuentran al rededor de esa cifra(52%-54%), de acuer do con lo representado en la Figura 41. Sin embargo, el grupo 4, el más conservador y con menor aprecio por la intervención estatal, es el mismo con el nivel más bajo de apoyo a la igualdad(41%) y que cree de forma más amplia que la desigualdad puede actuar como un incentivo(36% ver sus un 28% a nivel nacional). Estado-mercado: ¿Debería haber mayor igualdad o diferencia de ingresos como incentivo al esfuerzo individual?, por grupos que no se muestran dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Chile(en porcentajes) Figura 41 Nivel de acuerdo con:(1)"debería haber mayor igualdad de ingresos", o con (5)"debería haber mayor diferencia de ingresos como incentivo al esfuerzo individual". 60 54,2 53,8 51,8 50 40 41 36,1 30 22,9 22,9 25 21,2 21,8 26,4 23 20 10 0 G1: Mujeres populares a la favor de la redistribución G2: Progresistas radicales G3: Centro pluralista G4: Conservadores moderados Igualdad de ingresos(%) Posición intermedia(%) Diferencia como incentivo(%) Fuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográFue f n ic t a e s : ) E . l L a o b s o r r e a s c u i l ó ta n d p o r s o m pi u a e . s G t r ra u n po c s ru e c s e t s im co a n do va s r c ia o b n le a s n n á o lis in is cl d u e id c a l s as e e n s e l l a m te o n d te el s o ( . variables sociodemográficas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. H. Preferencias sobre la democracia e identificación política La preferencia por la democracia se encuentra en niveles relativamente bajos en Chile, con un promedio nacional de 56%. Sin embargo, al analizar cómo se refleja esto entre las personas que rechazan a la ultraderecha, observamos diferencias interesantes(Figura 42). El grupo 1, que con centra a la mayoría de las personas de clase baja, es también el que muestra menores niveles de apoyo por la democracia. Esto es consistente con ciertas nociones en la literatura pertinente que plantean que existe una relación entre ambos factores, ya sea por temas de educación(Lipset, 1959) o de movilidad social(Gugushvili, 2020). H. Preferencias sobre la democracia e identificación política La preferencia por la democracia se encuentra en niveles relativamente bajos en Chile, con un promedio nacional de 56%. Sin embargo, al analizar cómo se refleja esto entre las personas que rechazan a la ultraderecha, observamos diferencias interesantes(Figura 42). El grupo 1, que concentra a la mayoría de las personas de clase baja, es también el que muestra menores niveles de apoyo por la democracia. Esto es consistente con ciertas nociones en la literatura pertinente que plantean que existe una relación entre ambos factores, ya sea por temas de educación(Lipset, 1959) o de movilidad social(Gugushvili, 2020). Apoyo a la democracia, por grupos que no se Figura 42 muestran dispuestos a apoy Fi a gu r ra a 42 la ultraderecha Apo e y n o a C la h d i e l m e oc ( r e ac n ia, p po o r r g c ru e p n os t q a u j e e n s o ) se muestran dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Chile(en porcentajes) ¿ ¿ C C o o n n c c u u á á l l d d e e l l a a s s s s i i g g uien tes f f r r a a s s e e s s e e s s tá tá m m á á s s d d e e ac a u c e u r e d r o d ? o? (1 ( ) 1 " ) L " a L d a e d m e o m cr o a c c r i a a c e ia s es p p re re fe fe ri r b ib le le a a c c u u a a l l q q u u i i e e r otra form m a a d d e e g g o o b b ie ie rn rn o o "; "; (2 (2 ) ) "e " n en al a g l u g n u a n s a c s ir c c i u rc n u s n ta s n ta ci n a c s i , a u s n , un gobi g e o rn b o ier a n u o to a r u it t a o r r i i o ta p ri u o e p d u e ed s e er s p e r r e p f r e e r f i e b r le ibl a e u a n u o no de d m em oc o r c á r t á ic ti o co "; "; (3 (3 ) ) “a "a la la g g e e n n t t e e como nosotros, nos da lo mismo u co n m ré o g n im os e o n tro d s e , m n ocrático que uno autoritario.” 70 62,7 60,4 58,3 60 54,4 50 40 36 33,3 35 30 27,6 20 10 9,6 12 3,9 6,7 64 0 G1: Mujeres populares G2: Progresistas G3: Centro pluralista G4: Conservadores a la favor de la radicales moderados redistribución Da lo mismo(%) Autoritarismo(%) Democracia(%) F F u u e e n n te te : : E E la la b b o o ra ra c c ió ió n n p p r r o o p p i i a a . . G G r r u u p p o o s s e e s s t ti i m m a a d d o o s s c c o o n n a a n n á á l l i i s s is is d d e e c c la la s s e e s s la la te te n n te t s es (v ( a v r a ia ri b a l b e l s es so s c o io ci d o e d m em og o r g áráfificas). Los re c su a l s t ) a . d L o o s s m re u s e u s lt t a ra d n os cr m uc u e e s s c tr o a n n v c a r r u ia c b e l s e c s o n n o v in a c ri l a u b id le a s s n e o n e in l c m lu o id d a el s o e . n el modelo. Las preferencias políticas entre quienes rechazan a la ultraderecha también se reflejan en su identificación partidaria(Figura 43). En este tema, advertimos diferencias significativas entre los distintos grupos. El promedio nacional es de un 44% que dice sentirse identificado por algún partido, lo que es relativamente similar al grupo 4(47%). Los grupos 1 y 3 poseen proporciones significativamente más bajas, con 39% y 41%, respectivamente. El grupo 2, el más progresista, es el que tiene mayor identificación, con un 53%. Figura 43 Identificación partidaria binaria, por grupos que no se muestran dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Chile(en porcentajes) Mapeando los límites electorales de la ultraderecha 37 Las preferencias políticas entre quienes rechazan a la ultraderecha también se reflejan en su identificación partidaria(Figura 43). En este tema, advertimos diferencias significativas entre los distintos grupos. El promedio nacional es de un 44% que dice sentirse identificado por algún partido, lo que es relativamente similar al grupo 4 (47%). Los grupos 1 y 3 poseen proporcio nes significativamente más bajas, con 39% y 41%, respectivamente. El grupo 2, el más progresista, es el que tiene mayor identificación, con un 53%. Identificación partidaria binaria, por grupos que no se muestran dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Chile(en porcentajes) Figura 43 D D e e l l o o s s p p a a r r t t i i d d o o s s p p o o l l í í t t i i c c o o s s q q u u e e s s e e p p re re s s e e n n ta ta n n e e n n es e t s a ta ta t r a je rj t e a t , a ¿ , c ¿ o c n on cu c á u l á d l e d e e ll e o l s los s s im im p p a a ti t z iz a a m m á á s s u u st s e t d e ? d? E E sc s o c j o a ja so s l o o lo un u o n : o 70 61,3 60 50 40 38,7 52,9 47,1 59,1 40,9 53,3 46,7 30 20 10 0 G1: Mujeres populares a la favor de la redistribución G2: Progresistas radicales G3: Centro pluralista G4: Conservadores moderados No se identifica con algún partido Sí se identifica con algún partido Fuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográFuente: Elaboración propia. Grupos estimados con análisis de clases latentes(variables sociodemográfificas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. cas). Los resultados muestran cruces con variables no incluidas en el modelo. 5.3. Patrones entre grupos Quienes no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha en Chile conforman un mundo 5.3. Patrones entre grupos diverso que no se organiza en torno a un ideario único, sino alrededor de un rechazo a la figura de José Antonio Kast, combinado con una demanda de orden estatal y estabilidad. Quienes no están dispuestos a apoyar a la ul A tra d d ife e r r e e n c c h i a a d e e n Argen L t a ina se y g B u r r a id si a l, d es e t s e e fr l e p n r t i e n o c p ip o a si l to p r u c n o t n o v d iv e e a co rt n ic la ul p a o c s ió ib n ili y da d d e in fr m ac e diata de alternancia presidencial, lo que hace más visibles sus tensiones internas: el rechazo es Chile conforman un mundo diverso que no se organiza en tura. Existe un consenso antiarmas que recorre todos los transversal, pero estratificado por género, clase y edad, y se expresa con repertorios distintorno a un ideario único, sino alrededor de un rechazo a la grupos y que opera como pegamento transversal. Sin emtos de seguridad, preferencias morales y redistribución económica. figura de José Antonio Kast, combinado con una demanda bargo, la intensidad punitiva está estratificada: el progrede orden estatal y estabilidad. A diferencia d E e n A e rg l e co n r t a in zó a n y de est s a is c m oa o lic s i e ón di c s o ta n n vi c v i e a n d t e re l s a l p óg e i n c a s d q e u m e u n e o r s te on y c p o r n io tr r a iz d a ict p o r r e ia v s e , n p ero sí Brasil, este frente opositor convive con la pos d i i b fe il r i e d n a c d ia i d n a m s. e P or un ció la n d , o m , u ie n nt p r r a o s gr e e l s c is e m n o tro po m pu á l s ar pl p u u r n a i l t , iv e o l c ¾ on m s a e y r o va ri d ta u r r ia is m m e o nte femediata de alternancia presidencial, lo que hace ni m no á , s d v e is b i a b s les popula m r o y d red ra is d tr o ib y ut p iv a o rt ¾ e , d q e u l e p d ro e g fi r e e n s d is e m de o re p c o h p o u s la so r c l i e a g le it s im y an ce m pt e a d l i a amsus tensiones internas: el rechazo es transver p s l a ia l, ci p ó e n ro de e l s i bertades da ci s vi m les á , s p d e u ro ra to s. le E ra st o e a p p a o t y ró a n re s s u p g u i e e s r t e as q d u e e “ e m n a C no hi d le ur e a x ” is e t n e s u eg n u a ridad tratificado por género, clase y edad, y se expr y es e a s c se o n n si r b e l e a encu d a e d m re a s n il d ib a e d ra e le o s rd so e b n re sin inm ul i t g r r a a d c e ió r n e . ch P a o , r y ot q r u a e p l a a rt o e, fe e r x t i a st c e a u p n az núcleo pertorios distintos de seguridad, preferencias p m ro o g ra es le is s ta y -u re rb ano co d h e e s re o n s te en ¾ er jo u v n en a , p se o c t u e l n a c r ia y l a c lt o a a m li e c n ió te n e e d n u s ca u d c o o ¾ nt , r q a u p e a re sa ch p a o za r sistedistribución económica. máticamente el puni s t e iv g is u m ri o da p d en e a s l t , a e t l a a l r ( m co a n m tr e o n l ti d sm e a o r c m iv a il s, y p los lic m ía ar c c o o n s a e n st i á fe n m da in re is s t , as, y que muestra la mayo g r es d t e i n ó s n id d a e d c o o r n ga fl n ic iz t a o t s i ) v , a y e p i r d e e v n e t n if c ic ió ac n ió s n oc p i a a r l t , id e a v r it ia an d d e o l c e o l n g ju ir n o to. FiEn el corazón de esta coalición conviven tres n ló a g lm ic e a n s te q , u s e e n o o bserva ha ta c m ia b u ié n n a u p n e c n e a n l t id ro ad plu m ra a l x is i t m a a a l c is o t m a o q d u a e do ab ¾ ri u rí r a ba u n n o, e e s d p u a c c a io do y moson contradictorias, pero sí diferenciadas. Por d u e n ra l d a o d ¾ o, , u q n ue comb d in e a nt a r d o h d e e si l ó f n re a nt d e e o re p c o h s o i s to y r. preferencia por mayor gasto social con progresismo popular punitivo –mayoritariamente femenino, de base popular y redistributivo–, que defiende derechos En temas morales, el apoyo al matrimonio igualitario es sociales y acepta la ampliación de libertades civiles, pero tolera o apoya respuestas de“mano dura” en seguridad y es transversal, lo que reduce costos de coordinación; el aborto libre también exhibe mayorías internas, pero con una diso66 sensible a encuadres iliberales sobre inmigración. Por nancia llamativa: el núcleo más progresista no siempre reotra parte, existe un núcleo progresista-urbano coherente gistra el apoyo más alto. Antes que una paradoja, esto re–joven, secular y altamente educado–, que rechaza siste- fleja heterogeneidad intragrupal y el peso de identidades máticamente el punitivismo penal, el armamentismo civil y políticas no perfectamente superpuestas con posiciones los marcos antifeministas, y que muestra la mayor densi- morales específicas. La lección estratégica puede leerse así: dad organizativa e identificación partidaria del conjunto. Fi- los derechos se sostienen mejor cuando se anclan en denalmente, se observa también un centro pluralista acomo- sempeños tangibles y orden cotidiano(servicios de salud dado –urbano, educado y moderado–, que combina adhe- que funcionan, trato igualitario ante la ley, protección frensión a derechos y preferencia por mayor gasto social con te a la violencia), más que en marcos culturales abstractos apertura a medidas punitivas(incluida la pena de muerte). que pueden activar resistencias en el progresismo popular En el margen, existe un segmento de conservadurismo mo- y en el conservadurismo moderado. derado –masculinizado, de mayor edad, más religioso y escéptico del Estado–, que sostiene el veto a la ultraderecha La inmigración constituye un tema divisorio. La atribución desde la valoración del orden y la democracia procedimen- de delito a la migración es alta incluso dentro del campo tal, sin abrazar“agendas culturales”. antiultraderecha –y, especialmente, en su borde conserva38 Fundación Friedrich Ebert dor–, lo que sugiere que politizar la agenda migratoria con encuadres punitivos difícilmente cohesione al rechazo y, en cambio, puede desplazar la discusión a un terreno donde la ultraderecha se percibe como más“creíble”. En el eje Estado/mercado, los grupos se mantienen unidos por preferencias mayoritarias a favor del gasto social y umbrales relevantes de apoyo a mayor igualdad de ingresos, con la salvedad del conservadurismo moderado, más frío frente a la expansión estatal y más tolerante a las diferencias como incentivo. Ello no sugiere abandonar el eje distributivo, pero sí encuadrarlo en eficacia y probidad: servicios que funcionan y cuidado del bolsillo como sinónimos de orden y previsibilidad, antes que un“más/menos Estado” abstracto que reactiva la elasticidad del borde derecho. La democracia no cumple el rol de mínimo común denominador con la fuerza que exhibe en Argentina: su apoyo es comparativamente bajo a nivel país y, dentro de la potencial coalición, decrece en el componente popular. Más que una afinidad con la ultraderecha, esto expresa vulnerabilidad institucional por experiencias de precariedad y una mayor exposición a marcos sociotrópicos autoritarios si empeoran seguridad o ingresos. Mapeando los límites electorales de la ultraderecha 39 6. Conclusiones El análisis para los casos de Argentina, Brasil y Chile muestra que quienes no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha constituyen un grupo muy amplio, pero socialmente diverso y unido por algunas características comunes. En los tres países, la oposición a la ultraderecha no se concentra en un solo bloque político o ideológico, sino que atraviesa clases sociales, niveles educativos, generaciones y territorios, dando lugar a posibles coaliciones heterogéneas que expresan desacuerdo con la oferta radical de derecha, aunque desde razones y sensibilidades distintas. A nivel agregado, tres elementos tienden a repetirse con claridad. Primero, una fuerte orientación estatal en materia de orden y seguridad, que se traduce en un rechazo sistemático a la liberalización de armas. Este punto es común a todos los segmentos de quienes se oponen a la ultraderecha y aparece como el consenso más estable de la región. Segundo, una preferencia mayoritaria por la democracia como régimen político“siempre preferible”, incluso entre sectores populares o conservadores. Tercero, una presencia transversal de actitudes redistributivas(demandas de gasto social o mayor igualdad de ingresos), aunque con grados diferentes de intensidad según país y grupos analizados. Más allá de estos rasgos compartidos, los tres casos revelan diferencias significativas en la estructura y el contenido de su falta de disposición a apoyar a la ultraderecha. En Argentina, la división socioeducativa es el eje más visible: el bloque progresista educado y urbano convive con sectores católicos de clase media y popular que mantienen valores tradicionales, pero rechazan la radicalidad del espacio de Milei. En Brasil, la fragmentación territorial domina la escena: el rechazo al bolsonarismo se expresa desde el nordeste popular, el sur católico y una juventud urbana secularizada. Es el caso donde la religiosidad y la desigualdad regional pesan más, y donde el antibolsonarismo se ancla fuertemente en la valoración del Estado y las políticas sociales. Por su parte, en Chile observamos que las temáticas morales no siempre generan consenso entre todos quienes se oponen a la ultraderecha y, por tanto, se puede pensar que las así llamadas“guerras culturales” generan fricción al interior del mundo antiultraderecha. Estas diferencias entre los casos de Argentina, Brasil y Chile sugieren que el rechazo a la ultraderecha no responde a un solo tipo de motivación, sino que esta varía según la forma en que cada sociedad organiza sus divisiones de clase, educación y territorio. Mientras en Argentina predomina un patrón socioeducativo, en Brasil lo hace uno regional-estatista, y en Chile uno institucional-moderado. En los tres países, el rechazo se expresa de manera negativa y defensiva(“esto no”) más que como una adhesión propositiva a un proyecto alternativo homogéneo. Dotar de contenido proyectivo a estos distintos grupos supone una tarea primordial para poner coto al ascenso electoral de la ultraderecha y la posibilidad de que llegue al poder. En el plano de temáticas de género, los tres casos muestran un equilibrio inestable entre progresismo cultural y conservadurismo punitivo. En todos los países analizados, quienes no se muestran dispuestos a apoyar a la ultraderecha tienden a apoyar derechos de género y diversidad, pero mantienen niveles de apoyo relevantes a la pena de muerte o a la idea de“mano dura”. Esto sugiere que las posiciones morales y de seguridad no están perfectamente alineadas, y que las coaliciones negativas pueden incorporar tanto posturas liberales como demandas de control. De ahí que el veto a la ultraderecha no sea equivalente a un bloque progresista coherente, sino más bien a una frontera amplia y heterogénea de rechazo, donde distintos sectores encuentran motivos diversos para no identificarse con la oferta promovida por la ultraderecha. Respecto de la dimensión institucional, la principal coincidencia es que el rechazo no se traduce automáticamente en alineamientos partidarios. En los tres países, la identificación con partidos es fragmentada, y los anclajes organizativos dependen de estructuras locales o de tradiciones políticas previas. En Brasil, el Partido de los Trabajadores (PT), ofrece un canal para el rechazo a la ultraderecha, mientras que en Argentina, el peronismo y el progresismo urbano cumplen parcialmente ese rol. En cambio, en Chile la fragmentación y el desapego partidario son muy marcados y por tanto no existe una estructura política que ayude a contener el ascenso de la ultraderecha. Esta diferencia implica consecuencias importantes: donde existen canales institucionales, el rechazo puede convertirse en lealtad política duradera; donde no, puede permanecer como una aversión coyuntural y volátil. La potencial formación de estas coaliciones en contra de la ultraderecha no supone un consenso ideológico ni un proyecto alternativo articulado, pero sí fija límites sociales y políticos a la expansión de proyectos políticos iliberales. Entender su composición, sus tensiones internas y su eventual capacidad de organización es clave para anticipar cómo se reconfiguran las mayorías democráticas en la región. Esperamos que este análisis sea contemplado como 40 Fundación Friedrich Ebert un ejercicio preliminar para comprender que forjar una coalición entre quienes no se muestran dispuestos a apoyar a la ultraderecha es una tarea compleja pero no imposible. De esto depende en gran medida que los sistemas democráticos puedan perdurar y hacer frente a la amenaza de la ultraderecha. Mapeando los límites electorales de la ultraderecha 41 Referencias Abou-Chadi, T. (2024). A gendered far-right wave among young voters in Western Europe?[¿Una ola de extrema derecha con perspectiva de género entre los jóvenes votantes de Europa Occidental?]. European Journal of Politics and Gender, XX(XX), 1-6. https://doi.org/10.1332/25151088Y2024D000000065 Abou-Chadi, T., Cohen, D.& Wagner, M. (2021). The centre-right versus the radical right: the role of migration issues and economic grievances[La centroderecha versus la derecha radical: el papel de las cuestiones migratorias y los agravios económicos]. Journal of Ethnic and Migration Studies, 48(2), 366-384. https://doi.org/10.1080/1369183X.2020.1853903 Arzheimer, K.& Carter, E. (2009). Christian religiosity and voting for Western European radical right parties[La religiosidad cristiana y el voto a los partidos de derecha radical de Europa occidental]. West European Politics, 32(5), 985-1011. https://doi.org/10.1080/01402380903065058 Breen, R .(2000). Why is support for extreme parties underestimated by surveys? A latent class analysis[¿Por qué las encuestas subestiman el apoyo a los partidos extremistas? Un análisis de clase latente]. British Journal of Political Science, 30(2), 375-382. https://doi.org/10.1017/S0007123400230159 Caughey, D.& Warshaw, C. (2023). Dynamic democracy. Public opinion, elections, and policymaking in the American states [Democracia dinámica. Opinión pública, elecciones y formulación de políticas en los estados estadounidenses]. Public Opinion Quarterly, 88 (1), 224-244. https://doi.org/10.1093/poq/nfad055 Collins, L. M.& Lanza, S. T. (2009). Latent class and latent transition analysis: with applications in the social, behavioral, and health sciences [Análisis de clases y transiciones latentes: con aplicaciones en las ciencias sociales, del comportamiento y de la salud]. Wiley. Gugushvili, A. (2020). Social origins of support for democracy: a study of intergenerational mobility[Orígenes sociales del apoyo a la democracia: un estudio de la movilidad intergeneracional]. International Review of Sociology, 30(2), 376-396. https://doi.org/10.1080/03906701.2020.1776918 Hunter, W.& Power, T. (2019). Bolsonaro and Brazil’s illiberal backlash [Bolsonaro y la reacción iliberal de Brasil]. Journal of Democracy, 30(1), 68-82. https://doi.org/10.1353/jod.2019.0005 Lipset, S. M. (1959). Democracy and working-class authoritarianism [Democracia y autoritarismo de clase obrera]. American Sociological Review 24(4), 482-501. Luna, J. P.& Rovira Kaltwasser, C. (2021): Castigo a los oficialismos y ciclo político de derecha en América Latina. Revista Uruguaya de Ciencia Política, 30(1), 135-156. https://doi.org/10.26851/rucp.30.1.6 Meléndez, C.& Rovira Kaltwasser, C. (2021). Negative partisanship towards the populist radical right and democratic resilience in Western Europe[Partidismo negativo hacia la derecha populista radical y resiliencia democrática en Europa occidental]. Democratization, 28(5), 949-969. https://doi.org/10.1080/13510347.2021.1883002 Mudde, C. (2013). Three decades of populist radical right parties in Western Europe: So what?[Tres décadas de partidos de derecha populista radical en Europa Occidental: ¿y qué?]. European Journal of Political Research, 52(1), 1-19. https://doi.org/10.1111/j.1475-6765.2012.02065.x Murillo, M. V. y Oliveros, V. (2024). Argentina 2023: la irrupción de Javier Milei en la política argentina. Revista de Ciencia Política, 44(2), 161-185. http://dx.doi.org/10.4067/s0718-090x2024005000116 Oser, J. (2021). Protest as one political act in individuals’ participation repertoires: Latent class analysis and political participant types[La protesta como un acto político en los repertorios de participación de los individuos: Análisis de clase latente y tipos de participantes políticos]. American Behavioral Scientis t, 66(4), 510-532. https://doi.org/10.1177/00027642211021633 Rennó, L. R. (2020). The Bolsonaro voter: Issue positions and vote choice in the 2018 Brazilian presidential elections[El votante de Bolsonario: Posiciones y decisión de voto en las elecciones presidenciales brasileñas de 2018]. Latin American Politics and Society, 62(4), 1-23. https://doi.org/10.1017/lap.2020.13 –.(2023, noviembre). La ultraderecha en Brasil. De Bolsonaro al bolsonarismo. Fundación Friedrich Ebert. https://library.fes.de/pdf-files/ bueros/chile/20672.pdf Rovira Kaltwasser, C. (Coord.).(2023, enero). Apoyo y rechazo a la ultraderecha en Chile. Fundación Friedrich Ebert. https://library.fes.de/pdf-files/bueros/chile/19951.pdf –.(2024): The transformation of the mainstream right in Europe. Implications for social democracy[La transformación de la derecha dominante en Europa. Implicaciones para la social democracia]. Foundation for European Progressive Studies. https://feps-europe.eu/publication/the-transformation-of-themainstream-rightinwestern-europe/ –.(2025, junio). De lo convencional a lo extremo: perfilando las bases de apoyo de la derecha chilena. Fundación Friedrich Ebert. https://library.fes.de/pdf-files/bueros/chile/22112.pdf Rovira Kaltwasser, C., Espinoza, G., Meléndez, C., Tanscheit, T. y Zanotti, L. (2024a, agosto). Apoyo y rechazo a la ultraderecha: Estudio comparado sobre Argentina, Brasil y Chile. Fundación Friedrich Ebert. https://library.fes.de/pdf-files/bueros/chile/21406.pdf Rovira Kaltwasser, C., Salas-Lewin, R.& Zanotti, L. (2024b). Supporting and rejecting the populist radical right: Evidence from contemporary Chile[Apoyo y rechazo a la derecha populista radical: Evidencia desde el Chile contemporáneo]. Nations and Nationalism, 30 (3), 458-475. https://doi.org/10.1111/nana.13015 Samuels, D.& Zucco, C. (2018). Partisans, antipartisans, and nonpartisans. Voting behavior in Brazil[Partidarios, antipartidistas y no partidistas. Comportamiento electoral en Brasil]. Cambridge University Press. Semán, P. (Ed.)(2024). El ascenso de Milei: Claves para entender la derecha libertaria en Argentina. Siglo XXI. Spoon, J.-J.& Klüver, H. (2020). Responding to far right challengers: does accommodation pay off?[Respondiendo a los desafiantes de la extrema derecha: ¿es rentable la adaptación?]. Journal of European Public Policy, 27(2), 273-291. https://doi.org/10.1080/13501763.2019.1701530 Vommaro, G. (2023, noviembre). La ultraderecha en Argentina: Entre el oportunismo y la innovación de Milei. Fundación Friedrich Ebert. https://library.fes.de/pdf-files/bueros/chile/20671.pdf Wegscheider, C., Rovira Kaltwasser, C.& van Hauwaert, S. (2023). How citizens’ conceptions of democracy relate to positive and negative partisanship towards populist parties[Cómo se relacionan las concepciones ciudadanas sobre la democracia con el partidismo positivo y negativo hacia los partidos populistas]. West European Politics, 46(7), 1235-1263. https://doi.org/10.1080/01402382.2023.2199376 42 Fundación Friedrich Ebert Este estudio forma parte de una cooperación entre la Fundación Friedrich Ebert y el Laboratorio para el Estudio de la Ultraderecha(www.ultra-lab.cl), cuyo financiamiento pro viene fundamentalmente de un proyecto de investigación otorgado por Open Society Foundations(OR2023-89274) a la Pontificia Universidad Católica de Chile(UC). Mapeando los límites electorales de la ultraderecha 43 Autores Cristóbal Rovira Kaltwasser . Ph. D. en Ciencia Política de la Universidad Humboldt de Berlín, profesor titular del Instituto de Ciencia Política de la Pontificia Universidad Católica de Chile(PUC), investigador asociado del Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social(COES), y director del Laboratorio para el Estudio de la Ultraderecha (ultra-lab). Javier Sajuria . Ph. D. y MSc. en Ciencia Política de University College London, profesor titular del Departamento de Política y Relaciones Internacionales de Queen Mary University of London, editor en jefe de la revista académica Representation. Nerea C. Palma . Doctora y magíster en Ciencia Política de la Pontificia Universidad Católica de Chile, académica del Departamento de Política y Gobierno de la Universidad Alberto Hurtado, parte de la mesa directiva de la Asociación Chilena de Ciencia Política(ACCP) y de la Red de Politólogas. 44 Fundación Friedrich Ebert Mapeando los límites electorales de la ultraderecha Argentina, Brasil y Chile Al igual que en otras partes del mundo, la ultraderecha ha venido creciendo electoralmente en América Latina. Sin embargo, la evidencia empírica demuestra que en Argentina, Brasil y Chile, aproximadamente dos tercios de la población no están dispuestos a apoyar a la ultraderecha. Al analizar estos tres países es posible detectar que el“no” a la ultraderecha integra segmentos del electorado muy diversos: sectores educados urbanos, clases medias católicas y grupos populares a favor de la redistribución. Pese a importantes diferencias nacionales, Argentina, Brasil y Chile comparten un patrón de rechazo hacia la ultraderecha: la oposición a facilitar la tenencia de armas y el apoyo a la democracia como régimen“siempre preferible”. En todo caso, su común denominador no es un ideario compartido, sino más bien el rechazo a proyectos percibidos como extremos o desestabilizadores del orden democrático. Esta base en común coexiste con tensiones internas entre valores progresistas y defensa del punitivismo penal, lo que produce un espacio de oposición a la ultraderecha ideológicamente plural y, por lo mismo, difícil de articular. El universo de personas que no está dispuesto a apoyar a la ultraderecha no es una coalición política organizada. Se trata de un mundo diverso que se expresa de diferente manera según las líneas de conflicto predominantes a nivel nacional(por ejemplo, educación en Argentina, territorio en Brasil y temas morales en Chile), pero su potencial alianza puede cumplir una función importante: contener la expansión de la ultraderecha e impedir su acceso al poder. Cabe examinar entonces si acaso es posible avanzar en la construcción de coaliciones amplias entre todos quienes no se muestran dispuestos a apoyar a la ultraderecha. Más información sobre el tema se puede encontrar aquí: ↗ www.chile.fes.de/publicaciones Mapeando los límites electorales de la ultraderecha 45