ESTUDIO Junio de 2026 MENOS MACHISTA, MÁS ANTIFEMINISTA: LA PARADOJA DE LA JUVENTUD ESPAÑOLA Javier Carbonell Estudio publicado en junio de 2026 por FOUNDATION FOR EUROPEAN PROGRESSIVE STUDIES(FEPS) Avenue des Arts 46 1000 Bruselas(Bélgica) www.feps-europe.eu @FEPS_Europe EN COLABORACIÓN CON FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG REGIONAL OFFICE FOR INTERNATIONAL COOPERATION DEMOCRACY OF THE FUTURE Reichsratsstr. 13/5 Viena 1010(Austria) https://democracy.fes.de/index.html @FES_Democracy FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG OFICINA MADRID Calle de Manuel Silvela, 7- bajo dcha. 28010 Madrid(España) https://democracy.fes.de/index.html @FESonline ETERON – INSTITUTE FOR RESEARCH AND SOCIAL CHANGE Leokoriou 38-40, 10553 Atenas(Grecia) www.eteron.org @eteronOrg Este estudio de políticas se ha elaborado con ayuda financiera del Parlamento Europeo. No representa la opinión del Parlamento Europeo. Copyright© 2026 por la Foundation for European Progressive Studies, la Friedrich-Ebert-Stiftung y ETERON Editor de contenidos: Matteo Dressler(FEPS), Elena Avramovska(FES), Annika Arnold(FES), María Pallares(FES), Antonis Galanopoulos(ETERON) Coordinador del proyecto: Matteo Dressler(FEPS), Elena Avramovska(FES), Annika Arnold(FES), María Pallares(FES), Antonis Galanopoulos(ETERON), Julia Wild(FEPS) Revisor: Rosalyne Cowie Diseño gráfico: Downtown Foto de portada: Shutterstock por Suryadi Suyamtina. Color editado por Downtown Traducción al español: Altalingua SL Cita recomendada: Carbonell, J.«Menos machista, más antifeminista: la paradoja de la juventud española». Estudio de FEPS, FES y ETERON. https://feps-europe.eu/publication/equalize/ ISBN: 978-2-39076-080-1 9782390760801 Número de depósito de KBR: D/2026/15396./31 AGRADECIMIENTOS El autor desea expresar su agradecimiento a María Pallares y Matteo Dressler por sus inestimables aportaciones, que han hecho posible este estudio, así como a todo el equipo de EqualiZe. 4 EqualiZe ÍNDICE RESUMEN EJECUTIVO .................................................................................................................................. 7 INTRODUCCIÓN................................................................................................................................................. 10 1. IDEOLOGÍA, VOTO Y ACTITUDES........................................................................................................ 13 1.1 Ideología ................................................................................................................................................................ 14 1.2 Voto ....................................................................................................................................................................... 15 1.3 Actitudes ............................................................................................................................................................... 18 1.4 Resumen .............................................................................................................................................................. 26 2. FEMINISMO NEOLIBERAL...................................................................................................................... 27 2.1 La desconfianza de los jóvenes en la política .................................................................................................. 29 2.2 ¿Hemos logrado la igualdad de género? ........................................................................................................ 30 2.3 Menos sexismo, pero también menos feminismo ......................................................................................... 33 2.4 Los hombres contra el feminismo político ..................................................................................................... 35 2.5 En contra de las cuotas de género ................................................................................................................... 36 3. DISCUSIÓN........................................................................................................................................................ 40 3.1 Principales resultados ........................................................................................................................................ 41 3.2 Los peligros del feminismo neoliberal................................................................................................................................................. 41 3.3 ¿Por qué tiene tanto poder el feminismo neoliberal? .................................................................................. 42 4. RECOMENDACIONES................................................................................................................................ 44 4.1 Discurso ................................................................................................................................................................ 45 4.2 Políticas públicas ................................................................................................................................................ 46 5 NOTAS FINALES.................................................................................................................................................. 48 SOBRE EL AUTOR, FEPS Y SUS SOCIOS .......................................................................................... 57 SOBRE EL AUTOR.............................................................................................................................................. 58 SOBRE LA FEPS Y SUS SOCIOS............................................................................................................... 59 6 RESUMEN EJECUTIVO A pesar de que el Gobierno de España es uno de los principales defensores de las políticas de igualdad de género, las narrativas antifeministas están ganando terreno entre los españoles de la Generación Z. Mediante un análisis cuantitativo original y grupos de discusión, este estudio pretende explicar por qué ocurre esto y qué se puede hacer al respecto. Este estudio forma parte de EqualiZe un proyecto en el que participan la Fundación Europea de Estudios Progresistas(FEPS, por sus siglas en inglés), la Friedrich-Ebert-Stiftung(FES) y ETERON, y que analiza. La Generación Z en España da muestras de un giro claro hacia la derecha. La evidencia indica que, en los últimos diez años, los hombres jóvenes se han desplazado de forma significativa hacia la derecha ideológica. Entre quienes ya se inclinaban hacia la derecha, este cambio también ha supuesto una radicalización del voto, ya que muchos votantes del centro derecha se han pasado a la extrema derecha. Como consecuencia, ahora son el grupo con mayor probabilidad de respaldar a fuerzas de extrema derecha. Esta tendencia también se refleja en sus marcadas actitudes antifeministas. No obstante, este cambio no se limita a los hombres jóvenes. Aunque las mujeres jóvenes partían inicialmente de posiciones más progresistas, entre 2022 y 2023 también ha empezado a observarse entre ellas un giro hacia la derecha. En su caso, se manifiesta tanto en un desplazamiento ideológico general hacia la derecha como en una moderación del voto entre quienes se sitúan en la izquierda, con un apoyo que se desplaza de los partidos de extrema izquierda a los de centroizquierda. Al mismo tiempo, las mujeres jóvenes también han mostrado un declive en su identificación con el feminismo. Dicho esto, la mayoría de los jóvenes siguen sin ser de derechas. Las mujeres jóvenes siguen siendo el grupo que más apoya la igualdad de género, y los hombres jóvenes suelen tener opiniones menos sexistas que los hombres de más edad. Esto hace que la relación de los jóvenes con la igualdad de género resulte un tanto paradójica: si bien se muestran menos sexistas, también son más propensos a rechazar el feminismo. Aunque los medios suelen centrarse en las diferencias de género, este estudio pone el foco en lo que todos los jóvenes tienen en común: llegar a la edad adulta en un contexto de aumento del coste de la vida, inseguridad de la vivienda, incertidumbre laboral, inestabilidad geopolítica y profundos cambios en las relaciones de género. Este informe sostiene que el giro hacia la derecha puede explicarse en gran medida por dos factores interrelacionados. La primera es la fuerte influencia de las formas neoliberales e individualistas de feminismo entre las generaciones más jóvenes. En los grupos focales, los jóvenes tendían a definir la igualdad de género principalmente como la ausencia de restricciones a la libertad de las mujeres, más que como igualdad de resultados. Muchos participantes también consideraban que la igualdad de género entre los jóvenes ya se había alcanzado o estaba muy cerca de lograrse. Las ideas meritocráticas estaban muy extendidas, y las mujeres jóvenes a menudo expresaban confianza en su capacidad para superar el sexismo y triunfar profesionalmente mediante sus propios esfuerzos. Los hombres jóvenes, por su parte, no se consideraban generalmente en desventaja respecto a las mujeres, pero muchos criticaban las leyes de género, argumentando que estas conceden a las mujeres ventajas injustas. 8 EqualiZe Esta forma de feminismo neoliberal está estrechamente ligada a un segundo factor: una profunda insatisfacción de los jóvenes con el establishment vigente, impulsada en gran medida por su precaria situación económica. La desconfianza generalizada hacia las instituciones políticas y los políticos contribuye a explicar por qué el feminismo, a menudo visto como parte del poder establecido debido a su asociación con el actual gobierno socialista, es percibido negativamente por muchos. Los participantes lo describieron con frecuencia como divisivo, impulsado por el conflicto y poco auténtico. Al mismo tiempo, el escepticismo del feminismo neoliberal hacia la acción colectiva y la intervención del Estado ayuda a explicar las dudas de los jóvenes respecto de la eficacia de las políticas de género. También ayuda a explicar la oposición de muchos jóvenes a medidas que son diferentes para hombres y mujeres, como las cuotas de género, así como su tendencia a distinguir entre lo que consideran«feminismos reales» y«feminismos falsos». El feminismo neoliberal es problemático porque, aunque comparte algunos principios con versiones más progresistas del feminismo, se centra en las mujeres a título individual, pasa por alto las desigualdades estructurales, se alinea con ideas de la derecha económica y socava la acción colectiva y pública necesaria para la igualdad de género. Por lo tanto, aunque gran parte del debate entre los progresistas se ha centrado en el sexismo manifiesto de las tradwives y los contenidos de extrema derecha, también deberíamos poner el foco en criticar las formas neoliberales e individualistas del feminismo. En resumen, gran parte de lo que los jóvenes expresan a través de los debates de género está vinculado a procesos estructurales más amplios, como el declive económico, la dificultad de acceso a la vivienda, el creciente individualismo y el debilitamiento de la organización colectiva, lo que hace que las formas neoliberales del feminismo resulten más atractivas. Abordar estas cuestiones, tanto en el plano discursivo como mediante políticas, ayudaría a que la reacción y el antifeminismo resultaran menos atractivos. Por lo tanto, este informe plantea las siguientes recomendaciones: • Reformular el discurso progresista sobre el género: resaltar los límites del feminismo neoliberal, entender que el antifeminismo no solo tiene que ver con los hombres jóvenes sino también con las mujeres jóvenes, desarrollar una visión positiva de la masculinidad y adoptar una postura más contestataria, tratando las narrativas antifeministas como parte del nuevo status quo. • Vincular la política de género con preocupaciones económicas: dado que gran parte del antifeminismo está impulsado por el malestar económico de los jóvenes, el hecho de dar prioridad a las políticas económicas, en concreto en materia de vivienda e ingresos, puede fortalecer indirectamente el respaldo a la igualdad de género y reconstruir la confianza en la política progresista. • Promover políticas de igualdad de género: seguir promoviendo la igualdad, reforzando las respuestas a la violencia de género(a través de mejores servicios de apoyo y una justicia más ágil), reduciendo las brechas salariales y apoyando a las familias con trabajo flexible y prestaciones por hijos. • Reconstruir la infraestructura organizativa: contrarrestar la atomización social fortaleciendo las organizaciones feministas, los sindicatos, la sociedad civil y la movilización política, mientras se regulan los ecosistemas de redes sociales e inteligencia artificial que amplifican narrativas antifeministas. EqualiZe 9 INTRODUCCIÓN Se ha convertido en algo habitual debatir sobre la división política de género entre los jóvenes. 1 La izquierda se centra en el creciente apoyo de los hombres jóvenes a la extrema derecha, su creciente belicosidad contra el feminismo, el consumo de contenidos de la«manosfera» y la cada vez mayor aceptación del autoritarismo. 2 La extrema derecha se centra en las historias de mujeres jóvenes cada vez más progresistas, y algunos movimientos en EE. UU. incluso sugieren derogar la 19.ª Enmienda, que concedió a las mujeres el derecho al voto. 3 Sin embargo, los datos sobre este tema son extremadamente variados, ya que los distintos contextos nacionales generan diferentes brechas de género. En algunos países, como el Reino Unido, ambos géneros se están desplazando ideológicamente hacia la izquierda, aunque las mujeres jóvenes lo hacen más rápidamente; 4 en otros, ambos se están desplazando hacia la derecha, pero los hombres jóvenes lo hacen a un ritmo más rápido, 5 mientras que en muchos estados de Europa del Este no parece existir ninguna división ideológica significativa por género. 6 Además, aunque están interrelacionadas, las brechas de género en las actitudes no se traducen automáticamente en divisiones ideológicas, las cuales, a su vez, no necesariamente reflejan las divisiones de voto. Este estudio de políticas explora cómo se están desarrollando estas dinámicas en España. Nuestro país representa una paradoja interesante; por un lado, es uno de los pocos gobiernos de izquierdas que quedan en Europa y ha promulgado algunas de las legislaciones sobre igualdad de género más pioneras del continente en la última década. 7 Por otro lado, también ha experimentado una fuerte radicalización de la extrema derecha entre los hombres jóvenes y un desplazamiento reciente hacia la derecha entre las mujeres jóvenes. 8 Además, la autoidentificación como feminista ha disminuido en los últimos años entre todos los jóvenes, incluidas las mujeres jóvenes. 9 ¿Por qué España está experimentando un descenso del apoyo al feminismo entre su población joven a pesar de sus avances en políticas? Este estudio analiza esta cuestión en cuatro capítulos. El primero busca entender las ideologías, actitudes y comportamiento de voto de los jóvenes en España. Este capítulo utiliza datos de encuestas de diversas fuentes, principalmente la Encuesta Social Europea(ESS), para abordar esta cuestión. El segundo capítulo intenta aportar algunas explicaciones más allá de los datos. Para ello, analiza tres grupos focales realizados con jóvenes de los alrededores de Madrid en noviembre de 2025. El tercer capítulo evidencia los principales hallazgos, las causas estructurales de los resultados y los peligros actuales que el feminismo neoliberal plantea para la igualdad de género. Finalmente, el último capítulo plantea recomendaciones sobre lo que se puede hacer para mejorar la igualdad de género en España y recuperar a los jóvenes que han abandonado el feminismo. EqualiZe 11 Metodología Este estudio forma parte del proyecto EqualiZe de FEPS sobre juventud sobre juventud e igualdad de género en Europa y se basa en tres fuentes de datos. La primera fuente es un análisis original de datos de la ESS, realizado por Amy Alexander, Nicholas Charron y Gefjon Off. Este análisis se fundamenta en dos componentes: una batería de encuestas longitudinales con preguntas fijas desde 2002, que abarca la ideología y el comportamiento electoral; y el módulo específico de la oleada de 2024 sobre actitudes de género. La ESS cubre todos los países de la UE-27, así como Noruega, Suiza, Islandia y el Reino Unido. La oleada de 2024 incluye 41.242 encuestados en 24 países, mientras que el conjunto de datos longitudinal comprende más de 460.000 encuestados. La cohorte«joven» se define como las personas de 15 a 29 años y se compara con los grupos de edad 30-49, 5064 y 65+. 10 La segunda fuente de datos cuantitativos se fundamenta en otros materiales, principalmente en el trabajo previo del autor, incluidos los informes«Juventud Vulnerable y Democracia en España»(generado como parte de un proyecto anterior de la FEPS y la FES sobre la juventud), 11 «From Precarious to Providers: How young men’s economic decline fuels the antifeminist backlash» 12 y «A Room of One’s Own is all you can afford: Why young women move to the far right» 13 para el European Policy Centre. Siempre que se utilice un gráfico de otra fuente, se indicará claramente. La tercera fuente de datos proviene de tres grupos focales realizados por el autor en Madrid en noviembre de 2025. Se escogió esta metodología porque porque permitían a los participantes cuestionar, refinar y justificar sus puntos de vista mediante la interacción, en lugar de considerar las actitudes como algo fijo y privado. Los participantes se reclutaron con el respaldo del proveedor de investigación Calma Research, a través de un muestreo dirigido y cribado para garantizar la diversidad en cuanto a edad, ocupación, lugar de residencia y preferencia de partido. Los grupos se llevaron a cabo bajo la supervisión online de d|part, que coordinó la investigación cualitativa en los cinco países de EqualiZe(España, Grecia, Polonia, Suecia y Alemania). Cada país tuvo al menos un grupo exclusivo para mujeres, un grupo exclusivo para hombres y un grupo mixto. Las sesiones semiestructuradas duraron aproximadamente 90 minutos y siguieron un guión acordado de antemano por el equipo de investigación, diseñado para garantizar la comparabilidad y un espacio para que los participantes condujeran el debate y expresaran el desacuerdo. Los grupos focales en español incluyeron siete participantes en el grupo mixto, tres en el grupo exclusivamente femenino y seis en el grupo exclusivamente masculino. Los participantes tenían entre 20 y 29 años. Todas las sesiones se grabaron en vídeo y posteriormente se transcribiero. Los participantes recibieron hojas informativas y dieron su consentimiento por escrito. La participación fue voluntaria y se les recordó su derecho a retirarse. Los archivos de audio y las transcripciones se trataron de conformidadde conformidad a las normas de protección de datos europeas. Los nombres de todos los participantes se han cambiado para evitar la identificación. 12 EqualiZe 1. IDEOLOGÍA, VOTO Y ACTITUDES 1.1 Ideología ¿Están las generaciones más jóvenes(de 18 a 29 años) en España más polarizadas ideológicamente en función del género que las cohortes anteriores? 14 La respuesta es sí. Los datos de la ESS muestran que los jóvenes en España han estado históricamente ligeramente a la izquierda del centro,(Imagen 1). Durante las últimas dos décadas, hombres y mujeres ha seguido trayectorias políticas similares, y los cambios hacia la izquierda o la derecha se han producido en paralelo. 15 Imagen 1. Autoubicación en el eje izquierda-derecha de los jóvenes españoles(18-29). n= 18,594 5.5 Hombres Mujeres Autoubicación prevista en la escala de izquierda a derecha 5 4.5 4 3.5 2002 2004 2006 2008 2010 2012 2014 2016 2018 2020 2023 Nota: 0= extrema izquierda y 10= extrema derecha. Fuente: Análisis realizado por Amy Alexander, Nicholas Charron y Gefjon Off con datos de la ESS. No obstante, la principal brecha de género surge alrededor de 2016, cuando los jóvenes, tanto hombres como mujeres, comienzan a moverse en direcciones opuestas: los hombres se desplazan bruscamente hacia la derecha, mientras que las mujeres fluctúan hacia la izquierda. Sin embargo, desde alrededor de 2023, las mujeres jóvenes también se han inclinado hacia la derecha, alcanzando su posición más conservadora en una década. La brecha de género persiste, pero ahora refleja una diferencia de ritmo más que de dirección, ya que los hombres jóvenes se desplazan hacia la derecha con más rapidez que las mujeres jóvenes. ¿Cómo se compara esto con otros países europeos (Imagen 2)? España presenta dos diferencias y una similitud. La primera diferencia es que, en general, los jóvenes españoles son históricamente más de izquierdas que la media europea. La similitud es la evolución de las mujeres jóvenes. Tanto en Europa como en España, las mujeres jóvenes comenzaron a inclinarse hacia la izquierda hacia el año 2012, aceleraron esta tendencia hacia la izquierda hacia el año 2018, pero luego la invirtieron hacia los años 2022 y 2023. La segunda diferencia es la evolución de los hombres jóvenes. Mientras que los jóvenes de otros países europeos se han mantenido relativamente estables, los jóvenes españoles siguieron inicialmente el ejemplo de las mujeres y se inclinaron hacia la izquierda en torno a 2012, pero, desde 2018, han dado un giro brusco hacia la derecha, mucho más que sus homólogos europeos. En consecuencia, mientras que en Europa la brecha ideológica de género se debe en gran medida a que las mujeres se están desplazando hacia la izquierda, en España se debe principalmente a que los hombres se están desplazando claramente hacia la derecha. 14 EqualiZe Imagen 2. Autoubicación izquierda-derecha de los jóvenes europeos(18-29). 5.5 Hombres Mujeres 5 Autoubicación prevista en la escala de izquierda a derecha 4.5 2002 2004 2006 2008 2010 2012 2014 2016 2018 2020 2023 Nota: 0= extrema izquierda y 10= extrema derecha. Fuente: Análisis realizado por Amy Alexander, Nicholas Charron y Gefjon Off con datos de la ESS. 1.2 Voto ¿Se traduce esta división ideológica de género entre los jóvenes en su comportamiento electoral? La tendencia general en Occidente es que las mujeres votan más a los partidos de izquierda y los hombres, a los de derecha. 16 Los partidos socialistas y los partidos ecologistas apuestan en mayor medida por la igualdad de género, 17 mientras que la extrema derecha suele promover posiciones antifeministas. Por ello, algunas teorías predicen que si estas cuestiones cobran una mayor relevancia entre los más jóvenes, ello podría incentivar a las mujeres jóvenes a votar más a partidos progresistas y a los hombres jóvenes a votar más a partidos de extrema derecha. 18 ¿Es el caso de España? Los resultados muestran que, en el caso de los partidos mayoritarios, las diferencias de género son limitadas(Imágenes 3 y 4). La edad es un factor más determinante: los votantes de más edad son mucho más propensos a apoyar a los partidos tradicionales que los más jóvenes. En términos de género, más allá de un apoyo ligeramente mayor al PSOE(Partido Socialista Obrero Español) entre las mujeres, los dos principales partidos cuentan con un electorado bastante equilibrado. EqualiZe 15 Imagen 3. Probabilidad de voto al PSOE por edad y sexo. .4 Hombres Mujeres .3 Pr(votante_SD) .2 .1 0 15-29 30-49 50-64 65+ Fuente: Análisis realizado por Amy Alexander, Nicholas Charron y Gefjon Off con datos de la ESS. Imagen 4. Probabilidad de voto al PP(Partido Popular) por edad y sexo. .4 Hombres Mujeres .3 Pr(votante_SD) .2 .1 0 15-29 30-49 50-64 65+ Fuente: Análisis realizado por Amy Alexander, Nicholas Charron y Gefjon Off con datos de la ESS. Entre los partidos ecologistas y de extrema izquierda, los jóvenes españoles tampoco muestran grandes diferencias de género. Los hombres y las mujeres jóvenes votan a Sumar en porcentajes similares (Imagen 5). Conviene señalar, no obstante, que la generación Z muestra menos apoyo a la extrema izquierda que los millennials españoles. 19 Esto probablemente refleja el hecho de que la extrema izquierda española alcanzó su punto álgido en torno a 2016, cuando los millennials eran jóvenes, y desde entonces ha perdido fuerza, lo que la convierte en una opción menos atractiva en términos generales. 20 Así, los jóvenes progresistas votan más a partidos de centroizquierda que a partidos de extrema izquierda. En comparación con países como Alemania, 21 no se observa una tendencia clara hacia la radicalización progresista en el voto de las mujeres jóvenes en España. En todo caso, en los últimos años, las mujeres jóvenes parecen haber moderado su voto, en consonancia con la moderación ideológica general señalada anteriormente. 16 EqualiZe Imagen 5.Probabilidad de voto a Sumar por edad y sexo. .2 Hombres Mujeres .15 .1 .05 0 15-29 30-49 50-64 65+ Fuente: Análisis realizado por Amy Alexander, Nicholas Charron y Gefjon Off con datos de la ESS. Sin embargo, el dato más relevante en España es que los hombres jóvenes son mucho más propensos que las mujeres jóvenes a votar a la extrema derecha. Según los datos de la ESS, los hombres jóvenes son casi tres veces más propensos que las mujeres jóvenes a declarar que votaron a Vox en las últimas elecciones generales(Imagen 6). Los datos de la Encuesta Electoral Europea(EES), basada en las elecciones europeas, apuntan a una brecha aún mayor: por cada mujer joven que votó a la extrema derecha, lo hicieron 4,6 hombres jóvenes. 22 Esto concuerda con las tendencias ideológicas mencionadas anteriormente. En España, tanto los hombres como las mujeres jóvenes se están desplazando hacia la derecha, pero en el caso de los hombres jóvenes se observa asimismo una marcada radicalización en sus preferencias electorales, con un mayor respaldo a los partidos de extrema derecha que en el resto de Europa(Figura 7). 23 Imagen 6. Probabilidad de voto a Vox por edad y sexo. .4 Hombres Mujeres .3 Pr(voto_Vox) .2 .1 0 15-29 30-49 50-64 65+ Fuente: Análisis realizado por Amy Alexander, Nicholas Charron y Gefjon Off con datos de la ESS. EqualiZe 17 Imagen 7. Número de hombres menores de 25 años votantes de extrema derecha por cada mujer votante en las elecciones europeas de 2024. Fuente: Análisis de Javier Carbonell a partir de los datos de la Encuesta Electoral Europea(EES). 1.3 Actitudes ¿A qué se debe esta divergencia ideológica y electoral? ¿Tienen los y las jóvenes de España actitudes diferentes respecto al género y otras cuestiones? En general, las opiniones de la gente joven sobre temas políticos, económicos y culturales no parecen variar mucho según el género(Figura 8). Las mujeres jóvenes tienden a dar más importancia a la protección del medio ambiente, se muestran más abiertas a la migración y apoyan con mayor firmeza los derechos de la comunidad LGBTQ+, aunque estas diferencias no son especialmente pronunciadas. 24 En conjunto, las actitudes entre los jóvenes siguen siendo, en líneas generales, similares. 18 EqualiZe Imagen 8. Diferencias de opinión sobre el clima, la inmigración y la homosexualidad según la edad y el género. La protección del medioambiente debería ser una prioridad, incluso a costa del crecimiento económico 0 Hombres(18-25) 20 40 60 80 Mujeres(18-25) Hombres(26-35) Mujeres(26-35) Hombres(+ 36) Mujeres(+36) La cultura de España se enriquece gracias a los inmigrantes 0 20 40 60 80 Las parejas del mismo sexo deberían tener los mismos derechos de adopción 0 20 40 60 80 100 Fuente: Datos de Cordero, Ramírez-Dueñas y Sánchez(2025). En lo que respecta a las opiniones sobre política, tanto los partidos políticos como los políticos son las instituciones que menos confianza inspiran entre los jóvenes españoles. Imagen 9. La confianza de los jóvenes españoles(16-35 años) en las instituciones. Policía UE Tribunales Empresas Monarquía Partidos políticos Políticos 0 1 2 3 4 5 6 Confianza Nota: Puntuación media en una escala del 0 al 10. Fuente: Datos del Informe de Juventud España 2024(INJUVE). EqualiZe 19 Sin embargo, el panorama cambia cuando nos centramos en las actitudes de género. Estas actitudes abarcan varias dimensiones; en este caso, analizamos las opiniones sobre el lugar de trabajo, la violencia de género y el feminismo. En cuanto a la desigualdad en el lugar de trabajo, se preguntó a los encuestados de la ESS si«las mujeres reciben un trato menos justo que los hombres en la contratación, la remuneración o la promoción en el lugar de trabajo»(0= no, 1= sí). Los resultados muestran una clara diferencia entre los hombres jóvenes y las mujeres jóvenes, así como entre estos y los grupos de mayor edad(Imagen 10). Mientras que las generaciones de más edad suelen tener opiniones más moderadas, las mujeres jóvenes son las que más tienden a estar de acuerdo con la afirmación, mientras que los hombres jóvenes son los que más tienden a rechazarla. Esta tendencia coincide con la observada en toda Europa. Imagen 10. La actitud de los españoles ante la discriminación en el ámbito laboral. .8 Hombres Mujeres .6 Pr (de acuerdo) .4 .2 15-29 30-49 50-64 65+ Grupo de edad Fuente: Análisis realizado por Amy Alexander, Nicholas Charron y Gefjon Off con datos de la ESS. Sobre la igualdad salarial, evaluada en función del grado de acuerdo con la afirmación«¿Es bueno o malo para la economía de[España] que las mujeres y los hombres cobren lo mismo?»(1= muy malo, 7= muy bueno): hay dos aspectos que conviene destacar(Imagen 11). En primer lugar, la mayoría de los encuestados valora positivamente la afirmación, y las puntuaciones medias solo varían ligeramente entre los distintos grupos de edad. En segundo lugar, aunque se observan algunas diferencias de género entre los grupos de mayor edad, entre los jóvenes la diferencia es mínima y solo resulta significativa con un nivel de confianza del 90%. Por lo tanto, en general, las actitudes hacia la igualdad salarial en España son muy positivas y presentan pocas diferencias entre hombres y mujeres. Las diferencias de género son más marcadas a nivel europeo. 20 EqualiZe Imagen 11. La opinión de los españoles sobre la igualdad salarial. 6.8 6.7 6.6 Linear prediction 6.5 6.4 6.3 15-29 30-49 50-64 65+ Age group Fuente: Análisis realizado por Amy Alexander, Nicholas Charron y Gefjon Off con datos de la ESS. Hombres Mujeres Otra dimensión clave de las actitudes de género son las opiniones sobre la violencia de género. Se preguntó a los encuestados:«¿Con qué frecuencia exageran las mujeres las denuncias de acoso sexual en el lugar de trabajo?»(en una escala del 1 al 5, de «nunca» a«siempre»). Los resultados muestran una clara tendencia relacionada con la edad: las personas de más edad tienden a creer en mayor medida que las personas jóvenes que esas denuncias son exageradas (Imagen 12). Todo ello concuerda con la idea de que, a medida que avanza la igualdad de género, estas cuestiones se hacen más visibles y son objeto de un mayor cuestionamiento por parte de los jóvenes. También existe una marcada brecha de género entre los jóvenes. Las mujeres jóvenes son mucho menos propensas que cualquier otro grupo a afirmar que las denuncias son exageradas. Por el contrario, los hombres jóvenes no difieren significativamente de los hombres de mediana edad, aunque lo creen en menor medida que los hombres mayores de 65 años. EqualiZe 21 Imagen 12. La actitud de los españoles ante el acoso sexual en el lugar de trabajo. 6.8 6.6 2.4 Predicción lineal 2.2 2 1.8 15-29 30-49 50-64 65+ Grupo de edad Fuente: Análisis realizado por Amy Alexander, Nicholas Charron y Gefjon Off con datos de la ESS. Hombres Mujeres Sin embargo, es en la dimensión política de las actitudes de género donde el contraste entre hombres y mujeres se hace evidente(Imagen 13). Los hombres jóvenes son quienes menos tienden a considerar significativas las desigualdades de género en España y constituyen el grupo con mayor probabilidad de estar de acuerdo con la afirmación de que«ahora se discrimina a los hombres». Dicho esto, casi el 30% de las mujeres jóvenes también comparte esta opinión, lo cual resulta significativo. La afirmación en sí misma es ambigua, ya que no especifica quién se considera que discrimina a los hombres: la sociedad, las mujeres o determinadas políticas. 26 En general, sin embargo, los hombres jóvenes adoptan una postura mucho más crítica respecto a la igualdad de género y las políticas relacionadas, lo que contrasta claramente con el apoyo constante que estas reciben por parte de las mujeres de todos los grupos de edad. Imagen 13. Las actitudes de los españoles ante la desigualdad de género y la discriminación hacia los hombres. Las desigualdades de género son considerables 0 10 20 30 40 50 60 70 80 Hombres(18-25) Mujeres(18-25) Hombres(26-35) Mujeres(26-35) Hombres(+ 36) Mujeres(+36) Ahora se discrimina a los hombres 0 10 20 30 40 50 60 70 80 Fuente: Datos de Cordero, Ramírez-Dueñas y Sánchez(2025). 22 EqualiZe Al preguntar sobre el apoyo al feminismo, se observan claras diferencias de género: solo el 26% de los jóvenes se identifica como feminista, frente al 51% de las jóvenes, según datos de la Fundación FAD Juventud(FAD)(Imagen14). 27 Además, la autoidentificación de los jóvenes como feministas ha disminuido desde 2019. No obstante, este cambio no se limita a los hombres. La identificación como feminista también está disminuyendo entre las mujeres jóvenes, y ha pasado del 67% en 2021 al 51% en 2025. Aunque las mujeres jóvenes siguen mostrando un mayor apoyo al feminismo que otros grupos, este apoyo se ha reducido en los últimos años. Imagen 14. Grado de identificación feminista entre los jóvenes españoles(15-29 años). 67,1 62,1 57,4 51,3 46,1 37,3 32,8 23,6 26 26 Hombres Mujeres 2017 2019 Fuente: Datos de FAD Juventud(2026). 2021 2023 2025 Además, cuando se les pregunta por su concepción del feminismo, tanto los hombres como las mujeres jóvenes tienden cada vez más a considerarlo una «herramienta política»(Imagen 15). 28 En consecuencia, el feminismo se asocia estrechamente con la política y ambos grupos lo ven con una desconfianza cada vez mayor. Al mismo tiempo, desde 2021 se ha ido extendiendo entre los jóvenes la idea de que el feminismo ya no es necesario porque sus objetivos ya se han alcanzado. Aunque la mayoría sigue sin estar de acuerdo con esta opinión, es evidente que su popularidad va en aumento(Imagen 15). EqualiZe 23 Imagen 15. La opinión de los jóvenes españoles(de 15 a 29 años) sobre el feminismo. El feminismo no es necesario porque ya existe El feminismo solo se usa como herramienta la igualdad entre hombres y mujeres política para la manipulación y el adoctrinamiento 100% 100% Hombres Mujeres 50% 26.4 0 12.9 2021 34.7 22.9 2023 39.4 28.6 2025 50% 26.9 0 17.2 2021 38.5 28.7 2023 51.5 38.8 2025 Nota: Porcentaje de acuerdo con las afirmaciones. Valoración del 7 al 10 en una escala del 0 al 10(0= nada de acuerdo; 10= total mente de acuerdo). Fuente: Datos de FAD Juventud(2026). Entonces, ¿están divergiendo las actitudes de los hombres jóvenes y de las mujeres jóvenes? ¿Son los hombres jóvenes más sexistas que los hombres de más edad? Los datos son contradictorios. Por un lado, los hombres jóvenes apoyan la igualdad salarial en niveles similares a las mujeres jóvenes y no son más proclives que los hombres de mayor edad a creer que las mujeres exageran las denuncias de acoso. Por otro lado, son el grupo con mayor probabilidad de negar la discriminación laboral contra las mujeres y de estar de acuerdo con que ahora los hombres son discriminados. Desde el punto de vista ideológico, también son los que más fluctúan hacia la derecha y los que muestran un mayor apoyo electoral a la extrema derecha. En general, los hombres jóvenes parecen menos sexistas que los de más edad en algunos aspectos, pero más contrarios al feminismo en otros. Las mujeres jóvenes también muestran ciertas contradicciones. Son más proclives a reconocer las desigualdades de género y la violencia de género, y muestran un mayor respaldo al feminismo y un menor respaldo a la extrema derecha. Sin embargo, también están desplazándose desde una perspectiva ideológica hacia la derecha. Al mismo tiempo, la identificación con el feminismo está disminuyendo y cada vez son más frecuentes las opiniones negativas sobre el feminismo. ¿Podrían explicarse estos datos aparentemente contradictorios por los cambios en la situación laboral de los jóvenes de ambos sexos? En cierta medida, sí. Mientras que las mujeres jóvenes occidentales han visto aumentar sus ingresos, su patrimonio y su nivel de formación, los hombres jóvenes han experimentado un retroceso en estos ámbitos en comparación con las generaciones anteriores. 29 Como consecuencia, los hombres jóvenes se enfrentan a una competencia cada vez mayor en el mercado laboral por parte de las mujeres jóvenes, que están empezando a superarlos en ámbitos clave. En el ámbito educativo, por ejemplo, los hombres jóvenes acceden a la universidad en una proporción mucho menor(46%) que las mujeres jóvenes(58%)(Imagen 16). 30 24 EqualiZe Imagen 16. Porcentaje de españoles(de 25 a 34 años) con estudios universitarios. 70 60 58,7% 50 46,6% 40 30 20 10 1992 1994 1996 1998 2000 2002 2004 2006 2008 2010 2012 2014 2016 2018 2020 2022 2024 Hombres Mujeres Fuente: Análisis de Javier Carbonell a partir de datos de Eurostat. Además, todo ello también ha afectado a los jóvenes ganan por hora lo mismo que los hombres ingresos. Por primera vez en la historia, las mujeres jóvenes, o incluso un poco más(Imagen 17). 31 Brecha salarial por hora entre hombres y mujeres (%) Imagen 17. Evolución de la brecha de género por hora entre los menores de 25 años en España. 5 Los hombres jóvenes ganan más 4 EU 2 Spain 0 -2 Las mujeres jóvenes ganan más -4 2014 2015 2016 2017 2018 2019 2020 2021 2022 2023 2024 Fuente: Análisis de Javier Carbonell a partir de datos de Eurostat. No obstante, todas estas mejoras positivas se han ingresos, la riqueza y el acceso a la vivienda de todos producido en un contexto general de deterioro de los los jóvenes en España(Imagen 18). EqualiZe 25 Imagen 18. El declive de la independencia económica de los jóvenes en España. 30 25.7 26.0 25.9 25 24.2 25.1 24.7 23.4 23.1 22.1 20.8 19.7 19.4 19.3 20 18.6 17.3 16.3 15.9 14.9 14.8 15 Porcentaje 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 2020 2021 2022 2023 2024 10 Nota: Porcentaje de jóvenes económicamente independientes de sus padres. Fuente: Foro de la Juventud Española. Por lo tanto, no es de extrañar que los hombres jóvenes crean que no existe discriminación contra las mujeres en el lugar de trabajo, ya que las mujeres jóvenes tienen ahora un mayor nivel de estudios y ganan básicamente lo mismo que ellos. Tampoco es de extrañar que, aunque subestimen el alcance de la violencia de género en el lugar de trabajo, puesto que no la sufren, apoyen otras políticas, como la igualdad salarial. Además, el deterioro general de la situación económica de los jóvenes podría influir en su desconfianza hacia el sistema actual. Aunque estas transformaciones sociales pueden ayudar a explicar algunas de las posturas ideológicas y actitudinales de los jóvenes, no son suficientes; es fundamental analizar cómo conciben los jóvenes la igualdad de género, el feminismo y la política, tema al que se dedica el siguiente capítulo. 1.4 Resumen El análisis de los datos respalda las siguientes afirmaciones: 1. En España existe una importante brecha de género entre hombres y mujeres jóvenes, originada inicialmente por el desplazamiento de los hombres jóvenes hacia la derecha y de las mujeres jóvenes hacia la izquierda. 2. Dado que, alrededor de 2023, las mujeres jóvenes también han ido fluctuando hacia la derecha, no se trata solo de los hombres jóvenes. 3. En las urnas, mientras que las jóvenes españolas de izquierdas están moderando su voto(de Sumar al PSOE), se observa una marcada radicalización entre los jóvenes de derechas(del PP a Vox). 4. En cuanto a las actitudes, los hombres jóvenes son menos sexistas que los de más edad, pero se muestran más contrarios al feminismo. 5. Se observa una disminución generalizada de la autoidentificación feminista y un aumento de las críticas hacia el feminismo político entre los jóvenes en general. 26 EqualiZe 2. FEMINISMO NEOLIBERAL El capítulo anterior puso de relieve tres paradojas principales. En primer lugar, a pesar de la clara división de género, tanto los jóvenes como las jóvenes muestran un giro más marcado hacia la derecha en cuanto a ideología y voto. En segundo lugar, aunque las mujeres jóvenes tienen actitudes más progresistas en materia de género y se preocupan por estas cuestiones, cada vez se inclinan más hacia la derecha y muestran una mayor desconfianza hacia el feminismo. En tercer lugar, aunque los hombres jóvenes muestran menos sexismo que los de más edad en algunos aspectos, también se muestran más críticos con el feminismo. ¿Cómo se pueden explicar estos patrones? Este capítulo se basa en tres grupos focales—uno formado solo por hombres, otro solo por mujeres y otro mixto— para explorar cómo entienden los jóvenes el género, el feminismo y la política, y cómo estas visiones moldean su vida cotidiana. Las actitudes hacia el género son diversas y complejas, y combinan experiencias personales con creencias más amplias, lo que dificulta identificar una narrativa única y unificada. El marco aquí desarrollado refleja un proceso iterativo, en el que se comparan las expectativas iniciales con los resultados empíricos y se van perfeccionando a la luz de los datos. Un denominador común en los relatos de las personas participantes es la fuerte presencia de formas de feminismo neoliberales e individualistas —o del tipo girlboss—. Este enfoque se centra en el avance individual dentro de los sistemas existentes, prestando menos atención al cuestionamiento de las estructuras de poder y más a ayudar a las mujeres a prosperar dentro de ellos. 33 Hace hincapié en la situación económica de las mujeres, su representación en puestos de liderazgo y la mejora de los resultados mediante el desarrollo de habilidades personales y la confianza en sí mismas. Aunque se ha prestado mucha atención al auge de los contenidos sobre tradwife o de mujeres antifeministas, 34 también se ha producido un crecimiento significativo de libros y contenidos online centrados en el éxito económico de las mujeres, las redes empresariales y el desarrollo personal. Esta tendencia se ajusta a una visión de la economía marcadamente meritocrática, en la que se valora a las personas por sus competencias. 35 No obstante, este enfoque individualista suele pasar por alto las desigualdades estructurales más amplias. Aunque ningún participante suscribe de pleno todos los principios del feminismo neoliberal, y entre los participantes más de izquierdas suele coexistir con otras perspectivas feministas, su influencia es notable tanto entre hombres como entre mujeres y en participantes de todas las ideologías. Por supuesto, los participantes no se describieron a sí mismos como girlbosses o«feministas neoliberales», pero muchos se hicieron eco de los argumentos y supuestos fundamentales de estas perspectivas. La prominencia del feminismo neoliberal ofrece una perspectiva útil para interpretar varios de los hallazgos de los grupos focales. Esto ayuda a explicar por qué la mayoría de los participantes, aunque reconocían la existencia de machismo en el pasado y entre las generaciones de más edad, consideraban que la igualdad de género se había alcanzado en gran medida dentro de su propio grupo de edad y no se veían a sí mismos en una situación de desventaja por razón de su género. Además, aclara por qué la igualdad de género se entendía principalmente como la ausencia de obstáculos a la libertad individual, más que como la igualdad de resultados. Esta visión concuerda con las firmes convicciones meritocráticas que compartían participantes de ambos sexos, centradas en evaluar a las personas en función de su propio esfuerzo y capacidad, así como con la confianza de las mujeres jóvenes en su capacidad para superar el sexismo y progresar profesionalmente. En cuanto a los hombres, los participantes rechazaron en general la idea de que estuvieran en desventaja con respecto a las mujeres. No obstante, muchos expresaron duras críticas hacia la legislación en materia de género, que, en su opinión, generaba ventajas injustas para las mujeres. Es importante destacar que esta crítica se dirigía más a las políticas que a las propias mujeres. Esto ayuda a aclarar una ambigüedad fundamental en los datos cuantitativos, en los que algunos hombres afirman sentirse discriminados sin especificar claramente el origen de esa percepción. 28 EqualiZe El individualismo del feminismo neoliberal, junto con su desconfianza hacia el Estado y la acción colectiva, concuerda con la oposición de las mujeres participantes a las cuotas de género, su preferencia por penas más severas para los delincuentes sexuales y su escepticismo generalizado respecto al impacto de las políticas de género. Esta desconfianza hacia la acción política también estaba muy extendida, y los participantes expresaron opiniones negativas no solo sobre la política en general, sino también sobre el feminismo tal y como lo promueven los partidos y los políticos. En general, incluso entre quienes más apoyaban el feminismo, a menudo se consideraba conflictivo, divisivo y poco auténtico. Este marco ayuda a comprender las tres paradojas. En primer lugar, el vínculo entre el feminismo y la clase política, en especial en un país como España, que ha sido pionero en la promulgación de numerosas leyes en materia de igualdad de género, ayuda a explicar por qué el descontento de los jóvenes con la clase política se traduce también en desconfianza hacia el feminismo. Esto podría explicar por qué tanto los jóvenes como las jóvenes se están desplazando hacia la derecha, tanto en lo político como en sus opiniones sobre el feminismo. En segundo lugar, si el feminismo neoliberal está ganando terreno, no es de extrañar que las reivindicaciones generales sobre la igualdad de género tengan eco entre las mujeres jóvenes, mientras que las políticas más progresistas, impulsadas por el Estado y centradas en los resultados se reciben con escepticismo. En tercer lugar, muchos hombres jóvenes, a pesar de aceptar los principios fundamentales de la igualdad de género, se oponen a las políticas que consideran que favorecen a las mujeres a su costa, sobre todo porque no se perciben a sí mismos como claramente desfavorecidos en comparación con las mujeres. Una vez esbozado este marco, en los siguientes apartados se analizan los debates de los grupos focales, comenzando por las opiniones generales de los jóvenes sobre la política, para luego examinar sus percepciones sobre la igualdad de género, su comprensión del feminismo, sus opiniones sobre la situación de los hombres jóvenes y los tipos de políticas de género que apoyan. 2.1 La desconfianza de los jóvenes en la política Entre todos los participantes, sin excepción, se observaba una opinión muy negativa sobre la política y los políticos. La desconfianza y las críticas hacia la corrupción estaban muy extendidas; de hecho, una participante llegó incluso a llamarlos«ladrones» (Silvia, mujer, 29 años, PP, secretaria, grupo mixto). Se describía a los políticos como«egoístas», «corruptos» y reacios a abordar los problemas de la gente. 36 Se consideraba que contribuían a la polarización social, anteponiendo sus propios intereses o los de su partido a los de la sociedad en su conjunto. 37 Esta desconfianza se extendía también a la política en general. Los participantes expresaron su frustración por la politización de muchos aspectos de la vida social, y calificar algo de«político» solía considerarse algo negativo. En cuanto a los retos a los que se enfrenta la política española, se mencionaron con frecuencia la polarización y la corrupción. La precariedad económica y el coste de la vida también fueron temas muy recurrentes, y otros asuntos, como la salud pública, fueron mencionados con mayor frecuencia por los participantes de izquierdas, mientras que la ocupación ilegal de viviendas y los altos impuestos fueron mencionados con mayor frecuencia por los participantes de derechas. Sin embargo, el otro gran reto socioeconómico mencionado por prácticamente todos los participantes fue la vivienda. Los participantes se mostraron pesimistas con respecto a la vivienda; consideraban que el mercado inmobiliario se estaba deteriorando en cuanto a la asequibilidad y la disponibilidad, y que se estaba haciendo muy poco para solucionar el problema. Uno de los participantes lo expresó así: «Creo que los jóvenes tienen muy pocas perspectivas de futuro. Aunque gano bastante dinero, no puedo comprarme una casa como hicieron mis padres, y por mi cuenta es imposible. El alquiler es muy caro y tampoco puedo mudarme»(Elena, mujer, 20 años, mecánica de aeronaves, grupo solo de mujeres). 38 Curiosamente, cuando se les preguntó por su situación personal, los participantes afirmaron que les iba bien (algunos incluso en lo que respecta a la vivienda) o EqualiZe 29 que se sentían optimistas respecto a su futuro. Sin embargo, cuando se les preguntaba por la sociedad en general, era habitual que se percibiera una sensación de declive o pesimismo. Uno de los participantes dijo: «Diría que, a nivel personal, las cosas me van bien. Siempre podría ir mejor, obviamente, pero desde una perspectiva social, creo que estamos en una situación realmente mala. Y aunque tu situación personal vaya bien, la situación social acaba afectándote». (Rubén, hombre, 25 años, Vox, agente comercial, grupo solo de hombres) 39 Cuando se les pidió que compararan la situación de su generación con la de las generaciones anteriores, las opiniones divergieron. Algunos argumentaron que los jóvenes de hoy en día se encuentran en una situación mejor gracias a unos niveles educativos más altos, una mayor internacionalización y movilidad, y los avances tecnológicos. 40 Otros sostuvieron que la situación es peor y se refirieron a los costes de la vivienda, el coste de la vida y la inestabilidad laboral. 41 Es importante señalar que incluso quienes defendían que las generaciones anteriores lo tenían peor en general también coincidían en que la situación económica de los jóvenes de hoy es peor que la de las generaciones anteriores, lo que refleja los datos empíricos sobre el tema. 42 Como dijo uno de los participantes:«Somos la generación que va a vivir peor. Aunque suba el salario mínimo, eso no compensa el coste de la vida actual» (Elena, mujer, 20 años, sin afiliación política, mecánica de aeronaves, grupo solo de mujeres). En resumen, la política se veía con gran recelo y estaba estrechamente vinculada a un profundo pesimismo social respecto a las perspectivas económicas de los jóvenes. 43 2.2 ¿Hemos logrado la igualdad de género? En lo que respecta al género, resultó llamativo constatar que los participantes, tanto hombres como mujeres, consideraban en general que no eran objeto de discriminación ni se les ofrecían menos oportunidades por razón de su género. Cuando se le preguntó directamente, una participante del grupo mixto respondió:«No, al menos en los trabajos en los que he estado. Hombres y mujeres ganan lo mismo y te contrataban independientemente de si eras hombre o mujer»(Silvia, mujer, 29 años, PP, secretaria, grupo mixto), opinión con la que se mostraron de acuerdo el resto de participantes, tanto mujeres como hombres. 44 Otra participante afirmó que«creo que tenemos más o menos las mismas oportunidades» (Patricia, mujer, 29 años, PP, enfermera, grupo mixto). Además, todos los participantes se mostraron claramente optimistas respecto a los avances logrados en este ámbito. Todos compartían la sensación de estar avanzando y de estar cerca de alcanzar la igualdad:«Creo que en España la situación se ha vuelto más igualitaria»(Claudia, mujer, 29 años, Sumar, lingüista, grupo mixto). La temporalidad y la dinámica generacional desempeñaron un papel fundamental a la hora de explicar esta postura. Todos los participantes coincidieron en que en el pasado había existido una importante desigualdad de género y en que las generaciones mayores eran mucho más sexistas que las más jóvenes. Sin embargo, cuando se les preguntó sobre su generación, las opiniones fueron en su mayoría positivas, y abarcaban desde la convicción de que la igualdad de género ya se había alcanzado hasta la idea de que, entre los jóvenes, estaba a punto de lograrse. Uno de los participantes afirmó:«No creo que hayamos alcanzado todavía la igualdad de género, pero cada vez estamos más cerca.[…] Creo que, en general, entre los jóvenes se está logrando más o menos la igualdad en las tareas domésticas, por ejemplo»(Carlos, hombre, 24 años, Podemos, ingeniero, grupo mixto). 45 Un participante dijo:«Veo bastante igualdad entre la gente de mi edad» (Sergio, hombre, 29 años, PSOE, recepcionista, grupo mixto) y otro coincidió:«Ahora, veo bastante igualdad» (Patricia, mujer, 29 años, PP, enfermera, grupo mixto). Dado que las generaciones mayores dominan el ámbito laboral y la política, los encuestados hablaron sobre su influencia. Por ejemplo, un participante varón mencionó que conocía a un jefe de más edad de su empresa que no quería contratar a mujeres por miedo a que se quedaran embarazadas, 46 mientras que otros afirmaron que no habían visto nada parecido en sus lugares de trabajo, sobre todo tras la entrada en vigor de la nueva ley que equipara el permiso de maternidad y el de paternidad en España. 47 30 EqualiZe Este aspecto de la temporalidad también se reflejaba en la opinión de que se necesitaba tiempo para que las políticas recientemente implantadas surtieran efecto. 48 Se mencionó, por ejemplo, que la ley que equiparaba el permiso de paternidad con el de maternidad era aún muy reciente(Lucía, mujer, 20 años, PP, estudiante, grupo solo de mujeres). Además, también hacía falta tiempo para que las generaciones más jóvenes, más igualitarias en materia de género, alcanzaran puestos de poder, formaran familias o educaran a sus propios hijos para poder apreciar el impacto total de los cambios que se estaban produciendo. 49 Como señaló una de las participantes:«Cuando los jóvenes lleguen a lo más alto, el problema ya no existirá, pero las personas que hoy ocupan puestos importantes siguen teniendo las ideas conservadoras de cuando eran jóvenes(Lucía, mujer, 20 años, PP, estudiante, grupo solo de mujeres). Por lo tanto, se observa una profunda conciencia de la dimensión temporal y generacional de la igualdad de género, así como de los avances que se estaban logrando en este sentido. 50 Dado que se considera que el tiempo juega a favor de la igualdad de género, la actitud general era muy optimista. Cuando se les preguntó sobre cuestiones específicas o matices, los participantes señalaron una serie de desigualdades de género y diferencias de género, aunque estas últimas no siempre se interpretaban como desigualdades. El ejemplo más claro de desigualdad de género fue la violencia de género. En lo que respecta a la violencia, el acoso callejero y la sensación de seguridad, las mujeres afirmaron que se encontraban claramente en desventaja con respecto a los hombres. Este fue, con diferencia, el tema en el que se puso de manifiesto con mayor claridad la desigualdad de género y en el que tanto hombres como mujeres coincidieron. Uno de los participantes afirmó que: «A menudo, cuando voy sola y me dicen cosas o se me acerca un coche, me asusto». Y eso no pasa cuando mi pareja viene conmigo. Yo no hago nada, y mi pareja no es un hombre grande, pero noto la diferencia». (Claudia, mujer, 29 años, Sumar, lingüista, grupo mixto) 51 Ningún participante masculino lo negó ni lo puso en duda, y muchos hombres lo mencionaron como un problema importante. No obstante, este fue el único tema en el que se observó un posicionamiento tan claro en perjuicio de las mujeres. En lo que respecta al lugar de trabajo, todos tenían la impresión general de que se les pagaba lo mismo. Una de las participantes afirmó que«en todos mis trabajos he ganado lo mismo que mis compañeros de trabajo»(Elena, mujer, 20 años, sin afiliación política, mecánica de aeronaves, grupo solo de mujeres). Si la brecha salarial de género se entendiera como «remuneración desigual por trabajos iguales», las participantes no creían que ganaran menos que los hombres ni que eso fuera una práctica habitual. La mayor parte de la brecha salarial entre hombres y mujeres se atribuyó a que estos desempeñaban tipos de trabajo diferentes. Uno de los participantes dijo: «Los hombres suelen trabajar más en profesiones que gozan de mayor prestigio y están mejor remuneradas. Desde pequeños, a las niñas se las orienta hacia los roles de cuidado y a los niños hacia la tecnología. Y en mi empresa, en el sector tecnológico, los puestos de alto nivel los ocupan hombres.» (Nuria, mujer, 27 años, PSOE, especialista en recursos humanos, grupo solo para mujeres) Otras personas coincidieron en que: «Creo que el problema es que los puestos de alto nivel los ocupan principalmente hombres. Es una cuestión de oportunidades. No es que una mujer gane menos por hacer el mismo trabajo, sino que es mucho más difícil llegar a puestos de alto nivel si eres mujer». (Lucía, mujer, 20 años, PP, estudiante, grupo solo para mujeres) También se hizo mención del permiso por maternidad: «Y luego está la cuestión de la maternidad. Aunque el permiso de maternidad y el permiso de paternidad se han equiparado, sigue afectando más a las mujeres. EqualiZe 31 Por lo general, la persona que deja el trabajo para cuidar de los niños es la mujer. Y cuando se reincorpora, ha perdido años de posibilidades de promocionar.» (Lucía, mujer, 20 años, PP, estudiante, grupo solo para mujeres) También se mencionaron algunas diferencias en el trato en el lugar de trabajo:«En mi trabajo gano lo mismo, pero no me tratan igual», afirmó una de las encuestadas que trabajaba en una profesión con una fuerte presencia masculina: la mecánica aeronáutica. Mencionó algunos ejemplos de comentarios o apodos que le habían puesto y argumentó que «desde el primer día he sido“la de las tetas grandes del hangar”,[…] es un machismo constante»(Elena, mujer, 20 años, sin afiliación política, mecánica de aeronaves, grupo solo de mujeres). 52 No obstante, uno de los resultados más destacados del análisis fue la evidente seguridad en sí mismas que mostraron las participantes en el ámbito laboral. Esta misma participante argumentó que: «Tengo un trabajo en el que la mayoría son hombres, y nadie me ha cortado las alas. Podría haber ido a la universidad, haber empezado a trabajar, etc. Nadie me dijo:“No puedes entrar aquí“. Soy una de las siete únicas mujeres, y sigo aquí[…] Nadie me impide ascender si quiero.» (Elena, mujer, 20 años, sin afiliación política, mecánica de aeronaves, grupo solo de mujeres) Otras participantes también aludieron a su confianza en sí mismas. Una participante afirmó que, en comparación con sus compañeros de clase varones,«ella les pasaba por la derecha», porque mientras ella«se fue a Suiza a trabajar para mejorar sus habilidades lingüísticas»,«los chicos estaban jugando al Fortnite[un videojuego]»(Lucía, mujer, 20 años, PP, estudiante, grupo solo de mujeres). A esto se sumaba una firme creencia en la meritocracia, tal y como señaló otro participante:«Creo que tengo más porque, por casualidad, he hecho las cosas en el momento justo».«Todo el mundo decía:“Qué suerte”, pero quizá no sea suerte, quizá me lo haya ganado a pulso»(Claudia, mujer, 29 años, Sumar, lingüista, grupo mixto). Esa confianza también se aplicó a la lucha contra el machismo: «Vale, tengo que aguantar los comentarios de tres tipos de entre 500, algo que no debería tener que hacer, pero eso pasa en muchos sitios[…] y gano lo mismo tanto si se comportan de forma sexista conmigo como si no».«Y puedo ascender si me esfuerzo, sea sexista o no». (Elena, mujer, 20 años, sin afiliación política, mecánica de aeronaves, grupo solo de mujeres) Como dijo otra participante:«Creo que no tendré ese problema y que podré tener mi casa, mi trabajo... porque voy a esforzarme mucho. Creo que ahora depende un poco más de cada persona, no del género»(Lucía, mujer, 20 años, PP, estudiante, grupo solo de mujeres). Aunque el sexismo existía, simplemente requería«valor» y«tener un par», como sostuvo una de las participantes(Elena, mujer, 20 años, sin afiliación política, mecánica de aeronaves, grupo solo de mujeres). Si a esto le sumamos las afirmaciones que sostienen que las mujeres no se sienten en desventaja en el lugar de trabajo, se perfila una imagen de mujeres jóvenes cada vez más seguras de sí mismas. También se hace eco de la versión de feminismo de la«dama de hierro» defendida por líderes de derecha. 53 Estas afirmaciones ponen de manifiesto la fuerte presencia del feminismo neoliberal o girlboss. 54 Dado que esta visión se centra en el individuo y no en las estructuras, también es compatible con un alto grado de normalización de las diferencias de género y de los tratos diferenciados por género entre los participantes. 55 Si el machismo es habitual en el patriarcado, la gente lo normaliza en su vida cotidiana, bajo la narrativa de« boys will be boys». 56 Como afirmó una participante:«Tendrás que lidiar con ello en todas partes, con que algunos hombres te sexualicen, pero es que algunas personas son así»(Lucía, mujer, 20 años, PP, estudiante, grupo solo de mujeres). 57 Además, algunas participantes partían claramente de la premisa de que ciertas 32 EqualiZe diferencias de género eran normales. Una de los participantes afirmó explícitamente que: «Creo que la igualdad de género nunca será exactamente igualitaria porque no somos exactamente iguales, pero creo que la igualdad de género consiste en que las mujeres tengan la misma dignidad que los hombres, y creo que es así.[…] A veces hay diferencias […] no como una imposición, sino como una tendencia observable. Mientras todo el mundo se sienta a gusto con lo que hace, no hay ningún problema». (Irene, mujer, 19 años, PP, estudiante, grupo mixto) Por lo tanto, las visiones neoliberales sobre el género gozaban de gran popularidad. En cierta medida, el auge del feminismo neoliberal podría explicarse como un marco que permite a las personas comprender algunos de los grandes cambios estructurales que se han producido en las relaciones de género. Las observaciones de los participantes reflejaban en su mayor parte estos acontecimientos. Las mujeres participantes no habían experimentado ninguna forma de discriminación directa, ni consideraban que existiera una desigualdad de género significativa en su generación. 59 Esto podría reflejar transformaciones positivas, dado que las mujeres jóvenes obtienen mejores resultados escolares que los chicos, quienes tienden a presentar una tasa de abandono más elevada; 60 acceden a la universidad en mayor número; 61 y la brecha de género se ha igualado en España entre los más jóvenes. 62 Al mismo tiempo, los participantes también reflejaron las numerosas desigualdades de género que persisten. Mencionaron la maternidad y el hecho de trabajar en distintos sectores como los principales factores que explican la brecha salarial de género, lo que, una vez más, concuerda con los datos científicos que señalan la segregación laboral y la penalización por el cuidado de los hijos como las principales razones que explican las diferencias entre hombres y mujeres. 63 Por último, todos los participantes mostraron su preocupación por la violencia de género, que se identificó como el principal problema de la desigualdad de género. 64 Los debates de los grupos de discusión pusieron de manifiesto que las desigualdades que persisten suelen ser más sutiles y se perciben como resultado de decisiones individuales, lo que hace que sean más fáciles de legitimar y de encajar en las narrativas feministas neoliberales. Las corrientes progresistas del feminismo se han centrado en gran medida en el origen de esas preferencias individuales y en poner de manifiesto los estereotipos y las expectativas sociales que las generan. La distinción entre izquierda y derecha entre los participantes se hizo más evidente precisamente al debatir sobre la importancia que tienen hoy en día los estereotipos de género. Al hablar de maternidad, por ejemplo, algunas participantes sostuvieron que el hecho de que las mujeres abandonen el mercado laboral para cuidar de los hijos está influido por los estereotipos de género(Nuria, mujer, 27 años, PSOE, especialista en recursos humanos, grupo solo de mujeres). Otras estuvieron de acuerdo, pero argumentaron que, en última instancia, se trataba de«las decisiones vitales de cada persona» y que«no era algo que la empresa te obligara a hacer»(Elena, mujer, 20 años, sin afiliación política, mecánica de aeronaves, grupo solo de mujeres). 65 Asimismo, al hablar de las diferentes tasas de participación en carreras STEM(ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) o en trabajos de construcción, los participantes varones más próximos a la izquierda señalaron que: «Creo que ayudan porque a muchas chicas todavía se les desanima a optar por carreras de ciencias en el colegio,[…] no oficialmente, pero sí desde una perspectiva social. El entorno en el que crecen. El hecho de que el 90% de las enfermeras sean mujeres y el 90% de los informáticos sean hombres no es una casualidad. Refleja las normas sociales». (Daniel, hombre, 24 años, Sumar, estudiante, grupo solo de hombres) En cambio, las personas más próximas a la derecha no estaban de acuerdo: EqualiZe 33 «No creo que el sistema educativo español disuada a las chicas de estudiar ingeniería,[…] creo que hoy en día todo el mundo tiene la oportunidad de estudiar lo que quiera»"Oportunidad", entre comillas, porque, obviamente, las notas tienen su importancia y hay otras circunstancias, pero, en general, la gente hace lo que quiere». (Rubén, hombre, 25 años, Vox, agente comercial, grupo solo de hombres) Esos mismos participantes rechazaron cualquier causa biológica para las diferencias de género y las atribuyeron exclusivamente a decisiones individuales. Por lo tanto, la principal diferencia ideológica radicaba en el papel que desempeñan las normas sociales en el comportamiento individual. En resumen, aunque el feminismo neoliberal no es el único y convive con muchos otros discursos de género, las intervenciones de los grupos focales pusieron de manifiesto una fuerte presencia del feminismo neoliberal. Esto resulta preocupante, ya que el feminismo neoliberal es más insensible a las injusticias estructurales y obstaculiza la movilización política feminista, tal y como se muestra en la siguiente sección. 2.3 Menos machismo, pero también menos feminismo Se pidió a los participantes que definieran feminismo, y surgieron dos puntos en común. En primer lugar, todos los participantes, sin excepción, definieron el feminismo como la igualdad de género. 66 Además, todos entendieron el feminismo como la dimensión más política o activista de la igualdad de género. 67 Sin embargo, fue en las connotaciones asociadas a esta definición donde surgieron los matices. Algunas participantes mujeres mencionaron que el feminismo se confundía a menudo con el«hembrismo»(la idea de la superioridad femenina) o con el«feminazismo», y eso les molestaba. 68 Sin embargo, hubo un consenso general en que el feminismo es un término político, asociado al conflicto, a la política y a la polarización. Todo ello generó numerosas respuestas, tanto de participantes mujeres como de hombres, que distinguían entre el feminismo «auténtico» y el«malo», o entre el feminismo«de antes» y el«de ahora». 69 Para los participantes varones de derechas, el feminismo se consideraba una estrategia puramente electoral destinada a ganar votos, que aplicaba políticas erróneas que, en su opinión, iban en detrimento de la«igualdad de género real». El nivel de desconfianza hacia las políticas feministas era elevado. Un participante comentó que«los políticos que se autodenominan los más feministas han aprobado leyes que han liberado a violadores o han tenido a agresores en sus propios partidos. Eso hace que la gente pierda la confianza»(Diego, hombre, 29 años, Vox, consultor, grupo solo de hombres). 70 Para muchas mujeres, esta distinción también estaba presente. Un participante argumentó que, dado que igualdad es lo mismo que feminismo, no hay necesidad de utilizar el término«feminismo»: «¿Por qué tiene que llamarse“feminismo”? Para provocar peleas. O para crear confusión»(Silvia, mujer, 29 años, PP, secretaria, grupo mixto), y otra señaló que la palabra era«muy política, en sentido negativo»(Irene, mujer, 19 años, PP, estudiante, grupo mixto). 71 Estos resultados reflejan los datos de la encuesta sobre las opiniones negativas respecto a las expresiones políticas del feminismo. Las mujeres plantearon tres tipos de críticas al feminismo. La primera iba dirigida, evidentemente, a los políticos: «Creo que los políticos hablan mucho de estos temas y defienden de boquilla la igualdad de género, pero luego, cuando se trata de cuestiones importantes, no hacen nada. Por ejemplo, se producen muchas violaciones colectivas y se cometen actos horribles contra las mujeres en las calles, tanto en Madrid como en cualquier otro lugar. Y eso no se castiga con tanta severidad. Invierten mucho más en publicidad y en decir:“Seamos feministas, hagamos las cosas bien”». (Irene, mujer, 19 años, PP, estudiante, grupo mixto) 34 EqualiZe La segunda se refería a la hipocresía que se percibía en algunas feministas, tanto en la vida pública como en la privada. Una participante mencionó a una amiga que, aunque se declaraba feminista, solía hacer comentarios sobre su peso y no la trataba bien. 72 La tercera crítica se centró en el componente radical del movimiento, en particular en las versiones más extremas del feminismo que, en su opinión, habían llegado a un punto en el que«odiaban a los hombres». Una participante afirmó que«el feminismo actual está muy contaminado por grupos extremistas y por el postureo activista»(Elena, mujer, 20 años, sin afiliación política, mecánica de aeronaves, grupo solo de mujeres). 73 Hubo opiniones divergentes sobre qué formas de feminismo eran las más predominantes. Sin embargo, la mayoría coincidió en que, aunque«el feminismo extremista es minoritario, es el más visible»(Elena, mujer, 20 años, sin afiliación política, mecánica de aeronaves, grupo solo de mujeres). 74 También se debatieron las distinciones entre el feminismo inclusivo con las personas trans y el excluyente con ellas, pero no constituyeron un aspecto central de la distinción entre feminismo«real» y«actual». Esto contrasta con gran parte del debate público que gira en torno a esta cuestión como principal factor de división del feminismo español en los últimos años. 75 Cuando se les preguntó si se identificaban como feministas, todas las participantes respondieron que sí. Si bien algunas se mostraron claramente a favor del feminismo,«la lucha[feminista] sigue siendo necesaria»(Nuria, mujer, 27 años, PSOE, especialista en recursos humanos, grupo solo para mujeres), muchos participantes—tanto hombres como mujeres— matizaron su respuesta afirmando que solo se identificaban con el feminismo«real». Además, todos se mostraron de acuerdo con el objetivo de la igualdad de género. 76 Así pues, aunque todos se declaran feministas en términos generales, todos tenían duras críticas hacia el feminismo en la práctica. Como dijo uno de los participantes:«La idea es buena, pero la puesta en práctica no es del todo buena»(Sergio, hombre, 29 años, PSOE, recepcionista, grupo mixto). La fuerte presencia del feminismo neoliberal puede ayudar a explicar estas afirmaciones, ya que defiende formalmente la igualdad de género, pero sin el tipo de intervención estatal y colectiva que propugnan otras corrientes del feminismo. Como movimiento de vanguardia, el feminismo pretende impulsar tanto a hombres como a mujeres hacia una dirección progresista, cuestionando el patriarcado y las normas de género profundamente arraigadas. Es precisamente esta presión la que muchos participantes perciben como algo agresivo o como una imposición. Como señaló uno de los participantes:«En la búsqueda de la igualdad y en la lucha por ella, la gente la impone con tanta fuerza que la forma en que lo hace genera confrontación» (Sergio, hombre, 29 años, PSOE, recepcionista, grupo mixto). Quizás sea también desde esta perspectiva desde la que se deba interpretar el aspecto temporal del feminismo. Los participantes eran conscientes de los avances y del tiempo que estos tardaban en hacerse visibles y surtir efecto; por lo tanto, es probable que también exista cierto malestar ante la rapidez con la que el feminismo exige avances, 77 una reacción habitual ante cualquier tipo de cambio social y progreso. Además, el feminismo neoliberal es compatible con la visión claramente negativa que las participantes tenían de la política, tal y como se ha mostrado en la sección anterior. Los participantes tenían una opinión tan negativa de la política que cualquier cosa relacionada con ella solía percibirse de forma negativa. Dado que el feminismo se considera principalmente un fenómeno político, suscita un gran recelo. La autenticidad de las declaraciones feministas de los políticos se pone en duda debido al alto nivel de desconfianza que generan. Aunque todos están de acuerdo con el ideal de la igualdad de género, no confiaban en quienes se encargaban de llevarla a la práctica. A esto se sumaban unas bajas expectativas respecto al cambio social, ya que los participantes señalaban con frecuencia los supuestos fracasos de las políticas feministas, en particular la reciente ley sobre el consentimiento sexual, que suscitó una gran polémica debido a su efecto no deseado de reducir las penas de prisión para varios delincuentes sexuales. La combinación de la desconfianza hacia los actores políticos que defienden la igualdad de género y el escepticismo respecto a que las políticas puedan generar un cambio EqualiZe 35 significativo ayuda a explicar la desmovilización general y el pesimismo entre los participantes. A su vez, esto puede llevar a los jóvenes a decantarse por formas de progreso más individuales, como las que propone el feminismo neoliberal. 2.4 Los hombres contra el feminismo político Gran parte de los estudios sobre la radicalización de los jóvenes sostienen que estos muestran cada vez más actitudes machistas, incluso más que las generaciones anteriores, y que sienten resentimiento hacia las jóvenes debido a la competencia en el ámbito sentimental y en el mercado laboral. 78 Sin embargo, el análisis reveló que la mayoría de los hombres apoyaban la igualdad de género e incluso rechazaban algunos de los principios del sexismo moderno. Las críticas de los hombres se referían a determinadas leyes de género y a la expresión política del feminismo, no a las mujeres en general. La mayoría de los participantes hombres opinaban que, más allá de cuestiones concretas como las generaciones más mayores con actitudes machistas y la violencia de género, tanto a los hombres como a las mujeres se les trataba de la misma manera, sobre todo en el ámbito laboral. Ningún hombre mencionó sentirse discriminado o en desventaja por ser hombre. Al principio, todos los hombres se mostraban en desacuerdo con la afirmación de que las políticas de igualdad de género les perjudicaban. Algunos participantes hombres no percibían su utilidad en un momento en el que la igualdad de género(al menos entre los jóvenes) ya se había alcanzado o estaba a punto de alcanzarse. 79 Sin embargo, cuando se les preguntó al respecto, varios hombres—en particular aquellos que se identificaban con la derecha— mencionaron en términos críticos el trato diferenciado que, en algunos casos, recibían las políticas de género. Por ejemplo, algunos participantes criticaron las cuotas de género:«Si solicito un puesto de trabajo y lo merezco por mis méritos, pero luego lo pierdo solo por ser hombre, no me parecería lógico y me molestaría»(Rubén, hombre, 25 años, Vox, agente comercial, grupo solo de hombres). 80 También se mencionó un trato diferenciado en relación con la legislación sobre violencia de género. En España, desde la aprobación de la Ley Orgánica 1/2004, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, una denuncia por violencia de género contra un hombre puede dar lugar a su detención durante un máximo de 72 horas si la policía lo considera oportuno. Algunos participantes hombres pusieron este ejemplo de trato diferenciado como prueba de la desigualdad de género. 81 Sin embargo, algunos hombres de izquierdas argumentaron que era necesario, dada la magnitud de la violencia de género como problema social. Algunos hombres restaban importancia al temor a las acusaciones falsas(«Creo que es un miedo irracional[…] las acusaciones falsas no son un problema real desde el punto de vista estadístico»(Adrián, hombre, 24 años, PSOE, doctorando, grupo solo de hombres)) 82 , mientras que otros las reconocían, pero seguían considerando que el sistema era necesario:«El mismo sistema que provoca[falsas acusaciones contra los hombres] también evita que se den casos peores contra las mujeres»(Daniel, hombre, 24 años, Sumar, estudiante, grupo solo de hombres). 83 Otros hombres de ideas más conservadoras no estaban de acuerdo, ya que consideraban que los efectos eran devastadores para los hombres:«Aunque no haya pruebas, a los ojos de la gente ya estás condenado. Te acompaña a todas partes: en tu vida social, profesional y personal. En cuanto se corre la voz, estás acabado»(Rubén, hombre, 25 años, Vox, agente comercial, grupo solo de hombres). 84 En lo que respecta al mundo de las citas, todos los participantes coincidieron en que las expectativas y exigencias de las mujeres habían aumentado. Desde el punto de vista de los hombres, también hubo consenso en que esto no les había afectado especialmente. 85 Algunos hombres de derecha se refirieron al concepto de«inflación», en el sentido de que las mujeres«medianamente guapas» ahora buscaban a hombres más atractivos, mientras que antes quizá habrían elegido a hombres «medianamente atractivos». 86 La calvicie y la 36 EqualiZe estatura también se mencionaron como rasgos que atraían menos a las mujeres. 87 Sin embargo, en general se consideró que el alcance de la «inflación» era reducido. Los hombres, incluso los simpatizantes de la extrema derecha, plantearon esto principalmente como una cuestión individual más que como un problema social, lo cual coincidía con las perspectivas neoliberales e individualistas que compartían todos los participantes. 88 Los hombres también coincidieron en que preferían ciertos tipos de mujeres y tenían expectativas respecto a ellas, por lo que parecía razonable que esto funcionara en ambos sentidos. 89 Los hombres de izquierdas criticaron la«narrativa incel». 90 Solo un participante varón mostró una clara mentalidad de víctima masculina. Dijo que«fuera del ámbito laboral, los hombres se encuentran en desventaja en algunos aspectos»(Iván, hombre, 29 años, PP, mecánico de aeronaves, grupo solo de hombres). Afirmó que el mercado de las citas era muy complicado, que en la actualidad mantenía una relación problemática con una mujer que, en su opinión, no estaba a la altura de sus expectativas, y que las mujeres solían rechazar a hombres como él. 91 Aunque esto encaja con la tendencia general que vincula la cultura«incel» con la extrema derecha, se trata solo de un caso aislado y ni siquiera procedía de un votante de extrema derecha. La visión que tenían las mujeres de los hombres se centraba en rechazar la idea de que estos se encontraran en desventaja. Se hicieron breves menciones a situaciones en las que los hombres se incorporaban a ámbitos tradicionalmente dominados por las mujeres, como la limpieza o las guarderías, donde podían encontrarse con dificultades. Aun así, se consideraban problemas absolutamente menores. 92 Las mujeres también rechazaban las quejas habituales de los hombres. 93 Argumentaban que este aumento de las expectativas respecto a las parejas masculinas era muy moderado y se limitaba simplemente a querer hombres que no fueran «asesinos». 94 Aunque varias mujeres se quejaban de las tendencias«misándricas» de las versiones más radicales del feminismo, tampoco mostraban mucha simpatía por las quejas de los hombres, especialmente en lo que respecta a la violencia de género. Uno de los participantes dijo: «Cuando se habla de ese“odio” hacia los hombres, muchas veces no se refiere a los hombres en general. Cuando la gente dice“los hombres matan“, no estamos diciendo que“todos los hombres sean asesinos“. Pero es un hecho que los asesinatos por motivos de género los cometen los hombres. Por supuesto, hay quien lo toma como un ataque personal, pero no lo es; es una realidad estadística». (Nuria, mujer, 27 años, PSOE, especialista en recursos humanos, grupo solo para mujeres) Algunas mujeres también argumentaron que el feminismo había beneficiado a los hombres porque les ofrecía«más libertad para ser quienes son», además de beneficiarlos«económicamente, ya que ya no tienen que mantener a toda la familia por sí solos»(Elena, mujer, 20 años, sin afiliación política, mecánica de aeronaves, grupo solo de mujeres). 96 Una participante mencionó que, hoy en día, hay más hombres que expresan sus sentimientos. 97 Algunos participantes también se quejaron del antifeminismo de las personas jóvenes. Esta fue la única nota de pesimismo en lo que, en general, fue una valoración optimista de los avances logrados en materia de igualdad de género. Se señaló que los hombres muy jóvenes(niños y jóvenes de poco más de veinte años) podrían estar echando por tierra algunos de estos avances;«Creo que, después de todo lo que se había conseguido, estamos retrocediendo con las nuevas generaciones»(Silvia, mujer, 29 años, PP, secretaria, grupo mixto). 98 Otra persona comentó:«Son personas muy radicales, pero radicales en el sentido del fascismo. No es solo que sean conservadores: son realmente radicales» (Elena, mujer, 20 años, sin afiliación política, mecánica de aeronaves, grupo solo de mujeres). Se culpó de ello a las redes sociales:«Creo que hay jóvenes de 16 años que están muy influenciados por la retórica de extrema derecha, sobre todo a través de las redes sociales»(Carlos, hombre, 24 años, Podemos, ingeniero, grupo mixto). Por lo tanto, aunque los participantes no habían experimentado la brecha de EqualiZe 37 género ideológica en sus propias vidas, creían que las generaciones más jóvenes sí la estaban sufriendo. En resumen, las quejas de los hombres hacia las mujeres no resultaron especialmente evidentes en los grupos focales. Solo un hombre lo expresó, mientras que el resto de participantes masculinos, incluso los de extrema derecha, lo negaron de forma explícita. Las quejas se referían a casos concretos de trato diferenciado(cuotas de género) y al feminismo político. En cierta medida, estos datos contrastan con las interpretaciones que hacen hincapié en la pérdida de los privilegios masculinos, el creciente sexismo de los jóvenes o la competencia en el mercado laboral por parte de las jóvenes, cada vez más formadas. 99 En lo que respecta a las cuotas, hubo un rechazo generalizado hacia esas políticas. Los hombres de derecha fueron los que más se opusieron, alegando que las cuotas socavaban el mérito, perjudicaban injustamente a los hombres y denigraban a las mujeres al tratarlas como si fueran menos capaces. 102 Uno de ellos argumentó:«Creo que[las cuotas de género] son un error. No se basan en los méritos; tratan a las mujeres como una minoría que necesita ayuda, cuando en realidad lo importante debería ser contratar en función de la capacidad, independientemente del género»(Rubén, hombre, 25 años, Vox, agente comercial, grupo solo de hombres). 103 Algunos hombres de izquierda las defendieron en determinados casos, como en el de los exámenes físicos para la policía. 104 Una posible explicación es que los efectos de la deseabilidad social impiden a los hombres expresar esas formas más explícitas de sexismo contra las mujeres y que criticar algunas leyes clave en materia de género les permitió expresar su frustración. Dado que admitir que están saliendo perdiendo en el mercado de las citas o en el laboral sería vergonzoso, es en el feminismo político donde pueden expresarse estas críticas. 100 Otra explicación complementaria es que las concepciones neoliberales e individualistas de la igualdad de género están muy presentes entre los hombres. Los jóvenes considerarían a las jóvenes como iguales en el mercado laboral y en el ámbito de las relaciones sentimentales; por lo tanto, para los jóvenes de derechas, las políticas de discriminación positiva violarían los principios meritocráticos en una situación en la que no son necesarias. 2.5 En contra de las cuotas de género Al hablar de políticas de género, la atención se centró de manera abrumadora en dos políticas que se consideraban negativas. Aunque se mencionaron de pasada otras políticas de género en términos más positivos(a modo de ejemplo, la equiparación del permiso de paternidad con el de maternidad), estas apenas recibieron atención en comparación con las cuotas de género y las leyes en materia de violencia de género. 101 Sin embargo, las cuotas también fueron objeto de críticas por parte de muchas mujeres, quienes argumentaban que para los puestos más altos se debía elegir a las personas más capacitadas, independientemente de su género:«Al final, lo que importa es que quien esté cualificado sea quien lidere. No importa si son hombres o mujeres»(Claudia, mujer, 29 años, Sumar, lingüista, grupo mixto). 105 Esto podría explicarse por la postura feminista neoliberal que se hizo muy patente entre las participantes mujeres. 106 Algunos participantes, tanto hombres como mujeres, de tendencia más izquierdista defendieron las cuotas porque potencian el mérito, dado que a veces las mujeres no son seleccionadas debido a la discriminación de género. Sin embargo, este argumento no fue ampliamente aceptado por el resto de participantes, tanto de izquierda como de derecha. Nadie defendió la política basándose en conseguir una mayor representación de las mujeres en puestos de responsabilidad; el ideal meritocrático era claramente predominante entre todos los participantes. El segundo tema debatido fue la violencia de género, respecto a la cual todos los participantes, tanto mujeres como hombres, compartían la sensación generalizada de que los autores de delitos sexuales gozaban de impunidad. 107 Algunas participantes mujeres relataron historias personales, 108 mencionaron el temor a no ser escuchadas por los jueces y los agentes de policía, 109 y recordaron las recientes consecuencias de la ley española contra la violencia de género, en virtud de la 38 EqualiZe cual casi un millar de reclusos condenados por violación o acoso sexual vieron inesperadamente reducidas sus penas y fueron puestos en libertad. 110 Los hombres también mencionaron la impunidad en relación con las acusaciones falsas de las mujeres, un tema candente en España desde la ley de 2006. Algunos participantes hombres compartieron asimismo historias personales sobre acusaciones falsas. 111 algunas personas en determinadas circunstancias, fueron rechazadas en general por la mayoría de los participantes, tanto hombres como mujeres. Esta evidencia pone de manifiesto una oposición a las políticas feministas impulsadas por el Gobierno y refuerza aún más la fuerte oposición al feminismo político que existe entre los participantes. Cuando se les preguntó cómo abordar el problema de la violencia de género, algunas de las sugerencias fueron un mayor apoyo económico a las víctimas y juicios más rápidos. Se debatió el trato diferenciado que reciben hombres y mujeres ante la ley. Como se ha visto en la sección anterior, algunos hombres lo justificaban por considerarlo necesario, mientras que otros se oponían a ello, y lo mismo ocurría con las mujeres; mientras que algunas mujeres lo justificaban, otras, aunque aceptaban el hecho de que muchas más mujeres sufrían violencia que los hombres, se sentían incómodas ante el trato desigual que recibían los hombres ante la ley. 112 Sin embargo, la propuesta más clara que surgió fue la de endurecer las penas. Todos los participantes, independientemente de su género o ideología, se mostraron de acuerdo con esto. 113 Todos expresaron explícitamente su deseo de que se aplicaran políticas más punitivas y penas más severas como medida disuasoria contra la violencia de género y los acosadores. 114 Uno de los participantes dijo: «Incrementar la vigilancia de los violadores, endurecer las penas, etc. Todo el mundo debería estar de acuerdo en estos temas, independientemente de su afiliación política, porque se trata de cuestiones que nos conciernen a todos»(Sergio, hombre, 29 años, PSOE, recepcionista, grupo mixto). Sin embargo, también varios hombres recurrieron a todo ello en relación con acusaciones falsas:«En general, si se endurecen las penas, se reducen los delitos. Por tanto, yo endurecería las sanciones, por denuncias falsas, por violación, por todo»(Óscar, hombre, 22 años, PSOE, estudiante, grupo solo de hombres). 115 Así pues, las dos políticas de género más destacadas que se le ocurrieron a los participantes, las cuotas de género y el trato diferenciado en la legislación sobre violencia de género, aunque contaban con el apoyo de EqualiZe 39 3. DISCUSIÓN 3.1 Resultados principales Los análisis cuantitativos y cualitativos han puesto de manifiesto que, si bien existen diferencias de actitud en función del género—las mujeres jóvenes se muestran ligeramente más progresistas en algunas cuestiones sociales y económicas—, las mayores diferencias se observan en las actitudes de género. Sin embargo, incluso en este ámbito, tanto los análisis cuantitativos como los cualitativos revelaron que estas diferencias no eran especialmente grandes. Además, son ambos sexos los que se están volviendo más conservadores y los que están dejando de identificarse con el feminismo. Probablemente, lo que está ocurriendo entre la juventud española tenga menos que ver con las diferencias de género y más con lo que los jóvenes tienen en común: una profunda desconfianza hacia los políticos y la clase política; una preocupación generalizada por la precariedad económica y la vivienda; y la fuerte presencia de formas neoliberales e individualistas de feminismo. Aunque todos los participantes se mostraron a favor de la igualdad de género—y, en general, la asociaron con el feminismo—, el apoyo al feminismo como concepto fue más dispar, observándose con mayor intensidad entre las mujeres jóvenes. El feminismo también se relacionaba con frecuencia con la esfera política. En consecuencia, y en el contexto español de la desconfianza generalizada de los jóvenes hacia la política, el feminismo como concepto solía percibirse como un tema polarizador y conflictivo, incluso por parte de algunos de sus partidarios. Esto llevó a muchos participantes a distinguir entre el feminismo«real» y el feminismo«actual». Además, la mayoría de los participantes sostuvieron que, entre los jóvenes, la igualdad de género—salvo en lo que respecta a la violencia de género— ya se había alcanzado, sobre todo en el ámbito laboral. La comprensión de la igualdad de género como ausencia de restricciones a la libertad individual iba acompañada de una fuerte creencia en el mérito individual y de una falta de confianza en la acción política. Esta combinación solía dar lugar a opiniones negativas sobre las cuotas de género. La imagen que se desprende es que los ciudadanos esperan muy poco de la política feminista. No es que rechacen el feminismo de plano, ni que sean antifeministas acérrimos, sino que sencillamente no confían en el feminismo político. A medida que los jóvenes se alejan de la movilización feminista colectiva, recurren a formas más individualizadas de feminismo, como el feminismo neoliberal o el feminismo girlboss. Aunque las opiniones sobre el género son extremadamente variadas y complejas, se observó que los tópicos y argumentos feministas de carácter neoliberal, meritocrático o relacionados con el movimiento girlboss eran bastante frecuentes en ambos sexos. 3.2 Los peligros del feminismo neoliberal La fuerte presencia del feminismo neoliberal es motivo de preocupación por muchas razones. En primer lugar, es más insensible a las desigualdades estructurales que otras corrientes del feminismo. En términos de representación, el feminismo girlboss se centra en la presencia de las mujeres en la cúspide de la política, la empresa y otros ámbitos; sin embargo, se preocupa menos por la paridad de género a nivel organizativo o social. En cuanto a las causas de la desigualdad de género, este tipo de feminismo también es menos capaz de criticar el patriarcado. Se centra principalmente en criticar las barreras explícitas que impiden el avance de las mujeres; sin embargo, dado su énfasis en la libertad y la elección individual, no es capaz de criticar los estereotipos, valores y normas patriarcales implícitos EqualiZe 41 que sustentan esas elecciones individuales. En ese sentido, el feminismo neoliberal normaliza gran parte del patriarcado. La segunda razón es que el feminismo neoliberal respalda las políticas económicas neoliberales. Aunque apoya a las mujeres, su objetivo es que estas se hagan ricas y disfruten de esa riqueza, lo que suele implicar apoyar la reducción de impuestos, las medidas de austeridad y la disminución de la regulación. Estas políticas, a su vez, agravan la disminución de la riqueza y los ingresos de los jóvenes, debilitan el poder de negociación colectiva y empeoran los problemas económicos de los jóvenes. La tercera razón es que el feminismo neoliberal resulta mucho más difícil de identificar y criticar que las formas más explícitas de antifeminismo o los contenidos tradwife. El feminismo neoliberal es peligroso precisamente porque se asemeja mucho a las corrientes progresistas del feminismo en su defensa de las mujeres, la representación femenina y la crítica a la desigualdad de género. Es mucho más sutil que las formas manifiestas de antifeminismo y, por lo tanto, potencialmente más poderoso. La última razón es que el feminismo neoliberal es profundamente perjudicial para la acción colectiva y estatal. El componente neoliberal de este tipo de feminismo se muestra receloso ante la intervención pública y ante políticas como las cuotas de género o las protecciones especiales para las mujeres, ya que estas tratan a las mujeres como un colectivo en lugar de como individuos. Sin embargo, estas políticas han sido fundamentales para impulsar la igualdad de género. Criticar las políticas de género en un momento en que los políticos son percibidos de forma extremadamente negativa puede obstaculizar la acción política impulsada desde el Estado. Además, el carácter individualista del feminismo neoliberal se muestra receloso ante la acción colectiva y la organización, y prefiere, en cambio, el progreso individual. Esto es problemático porque la movilización feminista ha sido fundamental para impulsar la igualdad de género. El actual retroceso en materia de género no solo es obra de fuerzas antifeministas explícitas, sino también de la desmovilización de las mujeres feministas: tal y como ha puesto de manifiesto el análisis, la identificación con el feminismo ha disminuido, a pesar de la amplia aceptación de los principios de igualdad de género. El feminismo individualista no consigue revitalizar el movimiento feminista y no aporta la fuerza suficiente para influir ni en la sociedad ni en las políticas públicas. Por lo tanto, el feminismo neoliberal debería ser motivo de gran preocupación para las fuerzas progresistas. 3.3 ¿Por qué tiene tanto poder el feminismo neoliberal? Para contrarrestar adecuadamente el feminismo neoliberal, es importante comprender por qué ha ganado tanta popularidad. No se trata simplemente de una cuestión de poder discursivo, sino que viene impulsado por profundas transformaciones estructurales. Aunque una explicación causal exhaustiva del surgimiento y la creciente importancia del feminismo neoliberal—o girlboss— queda fuera del alcance de este informe, el análisis apunta al menos a cuatro transformaciones estructurales importantes: el avance de la mujer; la creciente precariedad económica; el aumento del individualismo; y la creciente desconfianza hacia los actores políticos. En primer lugar, los cambios estructurales—como la creciente incorporación de las mujeres al mercado laboral— junto con las políticas de género que abordan la violencia, los permisos de maternidad y paternidad y la representación, han hecho que las mujeres en Europa sean cada vez más independientes económicamente del matrimonio y de los hombres. Por lo tanto, es posible que el hecho de que muchas mujeres jóvenes se identifiquen con el feminismo neoliberal refleje este creciente empoderamiento económico. En segundo lugar, este avance se ha producido en un contexto de crecientes desigualdades, precariedad cada vez mayor y disminución de los ingresos y la riqueza entre las generaciones más jóvenes. 42 EqualiZe Las mujeres jóvenes están adquiriendo una mayor independencia económica en un momento en el que el acceso general a unos ingresos estables, a la acumulación de riqueza y a la vivienda se está deteriorando. Dicho de otro modo, están adquiriendo independencia en un momento en el que esa independencia tiene menos valor material. Esta paradoja ha quedado claramente reflejada en los grupos de discusión. Todo ello genera un profundo descontento no solo con el sistema económico, sino también con la brecha existente entre las expectativas de transformación feminista y sus resultados reales. Si bien el feminismo tenía como objetivo permitir que las mujeres«obtuvieran los privilegios de los hombres», en una economía cada vez más precaria, esos mismos privilegios han perdido valor. Esto podría ayudar a explicar la distinción que se suele hacer entre el feminismo «real»,«actual» o«radical». Aunque los ideales feministas siguen gozando de un amplio apoyo, las realidades actuales a menudo no están a la altura de esas expectativas, lo que fomenta el escepticismo hacia el feminismo como proyecto político y colectivo. El tercer factor está relacionado con el proceso más amplio de atomización social que se ha vivido en Europa durante los últimos 50 años. La afiliación sindical, la pertenencia a partidos políticos y la participación en la sociedad civil han disminuido, mientras que el compromiso político ha ido adoptando cada vez más la forma de protestas esporádicas o campañas en las redes sociales, en lugar de una acción colectiva sostenida. Además, la desindustrialización ha dado lugar a la expansión de empleos precarios en el sector servicios, que son más difíciles de sindicalizar. Esta creciente individualización del mercado laboral también puede influir en las actitudes de los jóvenes, incluidas las mujeres jóvenes. Por lo tanto, la mentalidad de «puedo hacerlo yo mismo» observada en los grupos focales puede reflejar no solo un sentimiento de empoderamiento, sino también una respuesta de adaptación a un contexto caracterizado por unas organizaciones sociales más débiles, una presencia sindical en declive y un poder de negociación colectiva reducido. Por último, el análisis pone de manifiesto una creciente desconfianza hacia los políticos y las instituciones políticas. La brecha entre las élites políticas y los ciudadanos se ha ampliado en las últimas décadas, alcanzando su punto álgido en países como España tras la crisis financiera de 2008. Como se ha señalado en estudios anteriores de la FEPS, las consecuencias de esta crisis aún no se han resuelto por completo, y las percepciones negativas sobre los políticos siguen estando muy extendidas. 116 Esto, a su vez, influye en las actitudes hacia las políticas de igualdad de género. Esa desconfianza puede ayudar a explicar el atractivo de las formas de feminismo individualizadas, que a menudo critican las políticas de género impulsadas por el Estado y, en su lugar, hacen hincapié en la autonomía personal y la acción individual. En resumen, el avance simultáneo de la mujer, la creciente precariedad económica entre las generaciones más jóvenes, la creciente atomización social y la crisis cada vez más grave de la representación política crean, en conjunto, las condiciones propicias para que las formas neoliberales e individualistas de feminismo ganen terreno entre los jóvenes. EqualiZe 43 4. RECOMENDACIONES 4.1 Discurso La principal recomendación de este informe es prestar atención a la presencia del feminismo neoliberal entre los jóvenes. Si bien es cierto que se presta mucha atención a las formas más evidentes de la reacción contra el movimiento feminista(la extrema derecha, las tradwives, etc.), el feminismo neoliberal también debería ser objeto de atención por parte de las fuerzas progresistas. Es necesario poner de manifiesto las deficiencias del feminismo neoliberal y hacer mayor hincapié en el carácter estructural de las desigualdades de género. Una de las razones principales por las que muchas normas de género se dan por sentadas es que parecen ser una elección libre de las personas. Es fundamental destacar el contexto que explica esas decisiones. Es igualmente importante reconocer en el debate público que muchos de los avances en materia de igualdad de género que los jóvenes valoran hoy en día se lograron gracias a la movilización feminista, las políticas públicas y la acción colectiva. Recuperar el contacto con esta larga tradición de lucha feminista progresista y colectiva puede contribuir a mantener una visión más inclusiva y solidaria de la igualdad de género. La segunda recomendación es ampliar el enfoque más allá de los retos a los que se enfrentan los hombres jóvenes y su giro hacia la derecha, para incluir también a mujeres jóvenes. Las narrativas de los medios de comunicación convencionales suelen hacer especial hincapié en los hombres jóvenes; sin embargo, el giro general hacia la derecha que se observa entre todos los jóvenes en España pone de manifiesto la necesidad de adoptar un enfoque que tenga en cuenta tanto a los hombres como a las mujeres jóvenes. Esto también exige un análisis crítico de las normas de género y los supuestos patriarcales que pueden tener las jóvenes, incluyendo a aquellas que determinan su visión de la masculinidad, sus expectativas respecto de los hombres y las normas sociales en general que ellas mismas pueden llegar a reproducir. Esto debe abordarse como una tarea compartida e inclusiva, en la que participen tanto los como las jóvenes, a la vez que se ponen de relieve los riesgos asociados a un retorno a normas de género más regresivas. La tercera recomendación es replantearse el lugar que ocupa la masculinidad en los discursos progresistas. Las personas que defienden la igualdad de género deben ofrecer una alternativa clara y atractiva al ideal nostálgico de la extrema derecha sobre la masculinidad tradicional. Aunque el feminismo tiene una visión positiva de la masculinidad, 117 esto no se ha reflejado en los debates públicos, que a menudo se centran en criticar el patriarcado sin acompañar esa crítica de un modelo de masculinidad esperanzador y constructivo. 118 Si esta visión no se articula desde la izquierda, es más probable que los jóvenes se sumen a las narrativas masculinistas de extrema derecha, simplemente porque son las únicas que ofrecen una visión positiva de su identidad. Además, la precariedad y la incertidumbre pueden hacer que los roles de género más tradicionales resulten más atractivos. Esto se observa en una amplia variedad de ámbitos, como los videojuegos, los gimnasios y el desarrollo personal, donde predominan las narrativas neoliberales y machistas. Sin embargo, tal y como se desprende del análisis, los hombres jóvenes se muestran a favor de muchas posturas a favor de la igualdad de género y son menos sexistas que los hombres de más edad. Las narrativas antifeministas han logrado criticar con éxito las políticas de género actuales, pero aún no han conseguido convencer a los jóvenes de que odien a las mujeres o de que adopten el sexismo. Los discursos antifeministas siguen siendo relativamente superficiales. Por lo tanto, todavía hay muchas posibilidades de recuperarlos para las posiciones progresistas. Las fuerzas progresistas deberían poner de relieve ejemplos reales de EqualiZe 45 hombres que encarnan formas progresistas e inclusivas de masculinidad y acceder a ámbitos más allá de la política para transmitir esta visión. Estos ejemplos también deben estar presentes en el ámbito cultural y en los referentes cotidianos. No se trata solo de mensajes políticos formales, sino también de presencia cultural: la capacidad de crear referencias, narrativas y símbolos reconocibles en los medios de comunicación, el deporte, los videojuegos y los centros de trabajo. La cuarta recomendación consiste en recuperar una estrategia contestataria para el feminismo, considerando las narrativas antifeministas como el nuevo statu quo. Si bien es cierto que la mayoría de los jóvenes no han interiorizado del todo estos discursos, sí están muy presentes en sus redes sociales y en el contenido que consumen. 119 No se trata de discursos marginales. Aunque la visibilidad en internet no debe interpretarse automáticamente como un reflejo de la realidad social en general, puede influir gradualmente en qué temas y enfoques cobran relevancia política. Es posible que, con el tiempo, su predominio contribuya a crear un clima más negativo en torno a la igualdad de género y el feminismo. Por lo tanto, el feminismo debería reafirmar una postura contestataria que critique los nuevos discursos del statu quo. 120 De este modo, podrá conectar con la ola de sentimiento anti-establishment presente en Europa y alcanzar un mayor éxito. Estas cuatro recomendaciones se refieren todas al discurso de género de los progresistas. Sin embargo, el análisis también puso de manifiesto que la desconfianza de los jóvenes guardaba una estrecha relación con la precariedad económica y el mercado inmobiliario. Además, la mayoría no cree que la política de género vaya a dar lugar a una transformación significativa. Por lo tanto, es posible que una estrategia indirecta—que no aborde directamente el tema del género— constituya una forma importante y complementaria de ganarse el apoyo de los jóvenes en cuestiones de género. Un programa electoral centrado en la vivienda y la asequibilidad sin duda encontraría eco entre muchos jóvenes. Como demostró la campaña de Mamdani en la ciudad de Nueva York, los jóvenes no son necesariamente un colectivo inaccesible: logró ganarse el apoyo de más del 80% de las jóvenes, así como de la mayoría de los jóvenes. 121 Y no lo consiguió dirigiéndose directamente a los jóvenes ni centrándose en la igualdad de género, sino dando prioridad a un programa económico de izquierdas. Por lo tanto, la prioridad del Gobierno español debería ser volver a centrarse en la crisis de la vivienda asequible y ofrecer soluciones viables. 4.2 Políticas públicas Los análisis demuestran que el poder de las formas individualistas o neoliberales de feminismo no provenía únicamente del discurso, sino de unas condiciones estructurales que las hacían más atractivas. Por lo tanto, es necesario abordar esto también. Es fundamental abordar la precariedad económica de los jóvenes. Las tres medidas clave siguientes podrían contribuir a resolver este problema: • Hacer que la vivienda sea accesible y asequible para las generaciones más jóvenes a través de una inversión masiva en vivienda social y la aplicación de regulaciones del mercado inmobiliario que reduzcan los precios. 122 • Aumentar los ingresos de las generaciones jóvenes reforzando la Garantía Juvenil, prohibiendo las prácticas no remuneradas 123 y aumentando el salario mínimo. • Redistribuir la riqueza de las generaciones mayores a las más jóvenes mediante el establecimiento de impuestos sobre el patrimonio más elevados y la puesta en marcha de un sistema de herencias universal que proporcione a los adultos jóvenes una ayuda única para desarrollar proyectos emprendedores o de interés social. 124 En lo que respecta a las políticas de género, es importante seguir aplicando medidas que fomenten la igualdad de género, ya que se trata de un objetivo político respaldado por todos los participantes. Un ámbito especialmente importante es el de la 46 EqualiZe violencia de género, en el que todos los participantes coincidieron en la necesidad de endurecer las penas, a pesar de que existen pruebas sustanciales que cuestionan su eficacia. 125 Por lo tanto, es fundamental abordar esta cuestión de manera eficaz desde una perspectiva progresista: • Ampliar los servicios de apoyo a las víctimas de violencia de género 126 para hacer frente a la sensación de abandono expresada por los participantes. • Acelerar la tramitación judicial de los casos de violencia de género 127 para reducir la sensación de impunidad de los autores de delitos sexuales señalada por todos los participantes. • Aplicar la Directiva de la UE sobre transparencia salarial en las empresas 128 para reducir las disparidades salariales entre géneros y/o cualquier percepción de trato injusto hacia cualquiera de los géneros. • Ampliar las opciones de trabajo flexible para promover la igualdad de género y aliviar la presión sobre los padres, fomentando que los jóvenes tengan hijos. 129 • Introducir una prestación universal por hijos para garantizar que la crianza de los hijos no suponga un esfuerzo desproporcionado para los padres, especialmente para las madres. 130 Esto permitiría que más jóvenes tuvieran hijos. Por último, es importante señalar que las políticas por sí solas no bastan. Es necesario abordar la creciente atomización social que permite que prosperen los discursos antifeministas y los discursos feministas neoliberales: • Reforzar los movimientos y organizaciones feministas creando entornos propicios para la interacción social, el activismo y el compromiso a largo plazo, capaces de superar los periodos de predominio antifeminista. 131 • Fomentar la afiliación sindical, las organizaciones de la sociedad civil y la movilización de los partidos para combatir la atomización social entre los jóvenes. 132 • Regular estrictamente las plataformas de redes sociales y los modelos de inteligencia artificial generativa para limitar el predominio de contenidos adictivos, que incitan al conflicto y de extrema derecha. 133 EqualiZe 47 NOTAS FINALES 1  Burn-Murdoch, J.(2024)«A new global gender divide is emerging». Financial Times, 26 de enero; Nennstiel, R. y A. Hudde(2025) «Is there a growing gender divide among young adults in regard to ideological left–right self-placement? Evidence from 32 European countries». European Sociological Review, 6(41): 862-883. DOI: 10.1093/esr/jcaf021 2  Carbonell, J.(2025)«From provider to precarious: How young men’s economic decline fuels the anti-feminist backlash”. European Policy Centre, 9 de abril. 3 Mundi, C., Á. González Roldán y M. Córdoba(2025)«Repeal the 19th’, la campaña ultraconservadora en EE. UU. que pide en las redes sociales que las mujeres no puedan votar». El País, 18 de noviembre. 4 Belknap, E. y S. Turnbull-Dugarte(2025)«Most British young men reject the far right». UK in a Changing Europe, 30 October; J. Carbonell(2026)«A room of one’s own is all you can afford: Why young women move to the far right». Documento de debate. European Policy Centre, 5 de marzo. 5 Carbonell, J.(2026)«A room of one’s own is all you can afford: Why young women move to the far right». 6 Nennstiel, R. y A. Hudde(2025)«Is there a growing gender divide among young adults in regard to ideological left–right self-pla cement? Evidence from 32 European countries». 7 Cabezas, M.(2022)«Silenciar el feminismo. la emergencia electoral de Vox». Señales: Journal of Women in Culture and Society, 2(47): 319-345. DOI: 10,1086/716858 8 Carbonell, J.(2026)«A room of one’s own is all you can afford: Why young women move to the far right»; Carbonell, J.(2025) «From provider to precarious: How young men’s economic decline fuels the anti-feminist backlash». 9 Kuric Kardelis, S., A. Gómez Miguel y A. Sanmartín Ortí(2026)«Barómetro Juventud y Género 2025». Centro Reina Sofía de Fad Juventud. DOI: 10.5281/zenodo.18482115 10 En cuanto al género de los encuestados, se utiliza una codificación binaria para hombres y mujeres. El nivel socioeconómico de los encuestados se controla mediante el nivel de estudios de sus madres, un indicador estándar y exógeno relacionado con el comportamiento político. Todos los modelos transnacionales incluyen efectos fijos por país, y los modelos de series temporales también incluyen variables ficticias por año de encuesta para captar las tendencias no observadas. De acuerdo con las directrices de la ESS, se aplican ponderaciones de análisis para corregir las diferencias entre la muestra y la población. El modelo para el análisis de 2024 es Yi=αi+β1(Agei)+β2(Sexi)+β3(Agei*Sexi)xi+β4(SESi)+θi+ei. Cuando Yi es la variable de interés, esta se explica por la interacción entre la edad y el sexo del encuestado(β3), una vez controlados los efectos fijos del nivel socioeconómico y del país(θi). Cuando se utiliza la serie temporal de la ESS, también combinamos el año de la encuesta con la edad y el género para comprobar si existen tendencias significativas en las diferencias de género y edad a lo largo del tiempo. En términos de estimación, se utiliza la regresión por mínimos cuadra dos ordinarios(OLS) para todos los modelos, salvo los binarios(0/1), en los que los cálculos se realizan mediante la estimación probit. 11 Bristelle, A., J. Carbonell, S. Cohen y otros.(2024)«How young people facing disadvantage view democracy in Europe». Estudio de políticas. Builders of Progress Series. Foundation for European Progressive Studies, January; Wirthwein, K. y J. Carbonell(2023) «Youth support for democracy in Spain: Democracy in the face of disadvantage». Informe. Builders of Progress Series. Foundation for European Progressive Studies. 12 Carbonell, J.(2025)«From provider to precarious: How young men’s economic decline fuels the anti-feminist backlash». 13 Carbonell, J.(2026)«A room of one’s own is all you can afford: Why young women move to the far right». 14  Existe un amplio debate sobre cuándo termina una generación y cuándo comienza otra. A efectos de este estudio, utilizamos indistintamente los términos«Generación Z»,«jóvenes» y«personas menores de 30 años». Definimos a los jóvenes como personas de entre 18 y 29 años en el momento de redactar este documento, y especificamos la edad cuando nos centramos en un subgrupo concreto. 15 Los datos de la ESS muestran una tendencia similar a la de los datos del CIS(Centro de Investigaciones Sociológicas). Andrino, B. y P. Ordaz(2025)«Los jóvenes son más de derechas que nunca».«Estas son sus razones». El País, 2 de noviembre. 16 Burn-Murdoch, J.(2024)«A new global gender divide is emerging»; Mardling, A.(2025)«Explained: Gen Z’s growing gender-ba sed political divide». Politics UK, 1 de septiembre. 17 Kriesi, H., E. Grande, M. Dolezal y otros.(2012) Political Conflict in Western Europe(Cambridge: Cambridge University Press). 18 Anduiza, E. y G. Rico(2024)«Sexism and the far-right vote: The individual dynamics of gender backlash». American Journal of Political Science, 2(68): 478-493. DOI: 10.1111/ajps.12759 19 Burn-Murdoch, J.(2022)«Millennials are shattering the oldest rule in politics». Financial Times, 30 de diciembre. 20 Orriols, L. y G. Cordero(2016)«The breakdown of the Spanish two-party system: The upsurge of Podemos and Ciudadanos in the 2015 general election». South European Society and Politics, 4(21): 469-492. DOI: 10.1080/13608746.2016.1198454 EqualiZe 49 21 Cole, D.(2025)«The lurch to the right scares me’: Could the left surprise in German election?». The Guardian, 18 de febrero. 22 Abou-Chadi, T.(2024)«A gendered far-right wave among young voters in Western Europe?» European Journal of Politics and Gender. DOI: 10.1332/25151088Y2024D000000065 23 Ibid. 24 Cordero, G., J. M. Ramírez-Dueñas y S. Sánchez(2024)«La brecha ideológica de género en la Generación Z en España». Revista Española de Ciencia Política, marzo(67): 69-99. DOI: 10.21308/recp.67.03 25 Ibid. 26 Esto es fundamental, ya que los grupos de discusión pondrán de manifiesto que los jóvenes consideran que solo algunas políti cas de género discriminan a los hombres, y no a las mujeres ni a la sociedad en general. 27 Kuric Kardelis, S., A. Gómez Miguel y A. Sanmartín Ortí(2026)«Barómetro Juventud y Género 2025». 28 Ibid. 29 Carbonell, J.(2025)«From provider to precarious: How young men’s economic decline fuels the anti-feminist backlash»; Reeves, R.(2022) Of Boys and Men: Why the Modern Male Is Struggling, Why It Matters, and What to Do about It(Lanham:(Rowan y Littlefield). 30 Carbonell, J.(2025)«From provider to precarious: How young men’s economic decline fuels the anti-feminist backlash». 31 Ibid. 32 Los grupos de discusión abordaron numerosos temas que iban mucho más allá de la cuestión de género; sin embargo, debido a las limitaciones de espacio, este informe se limita a ofrecer una interpretación general de la amplia variedad de ideas y opiniones recabadas en los grupos de discusión. 33 Budgeon, S.(2015)«Individualized femininity and feminist politics of choice». European Journal of Women’s Studies, 3(22): 303-318. 10.1177/1350506815576602; Dabrowski, V.(2021)«’Neoliberal feminism’: Legitimising the gendered moral project of aus terity». The Sociological Review, 1(69): 90-106. DOI: 10,1177/0038026120938289 34 Khanum, R.(2025)«The rise of the‘tradwife’ movement on social media». Media Diversity Institute, 8 de marzo; Leidig, E. (2023) The Women of the Far Right: Social Media Influencers and Online Radicalization(Nueva York:(Columbia University Press). DOI: 10.7312/leid21016 35 Seron, C., S. Silbey, E. Cech et al.(2018)«’I am not a feminist, but…’: Hegemony of a meritocratic ideology and the limits of critique among women in engineering. Work and Occupations, 2(45): 131-167. DOI: 10,1177/0730888418759774 36 También se mencionó la palabra«incompetente». 37 De hecho, los conceptos de«polarización» y«radicalización» se asociaron ampliamente con los políticos. Mientras que algunos participantes culpaban únicamente a los políticos, otros también culpaban a los ciudadanos o a las redes sociales por fomentar o contribuir a la polarización. Uno de los participantes afirmó:«La polarización también proviene de la sociedad en su conjunto, de la tendencia hacia los extremos, tanto en la izquierda como en la derecha»(Adrián, hombre, 24 años, PSOE, doctorando, grupo solo de hombres), mientras que otro afirmó:«basta con dejar un comentario en una foto de Instagram para recibir un montón de críticas» (Iván, hombre, 29 años, PP, mecánico de aeronaves, grupo solo de hombres). Sin embargo, todos coincidieron en que los políticos tenían la mayor parte de la responsabilidad en este asunto. 38 Uno de los participantes depositó sus esperanzas en que una crisis económica general resolviera el problema de la vivienda:«A menos que ocurra algo realmente terrible que nos afecte negativamente a muchos, no creo que bajen los precios ni que se invierta la tendencia al alza del mercado inmobiliario y todo eso»(Adrián, hombre, 24 años, PSOE, doctorando, grupo solo de hombres). 39 Otro participante comentó:«En cuanto a la vivienda, soy bastante pesimista, aunque, en mi caso particular, sí que me veo tenien do una casa en un futuro lejano. Pero eso es porque me encuentro en una situación concreta: He vivido con mis padres y he podido ahorrar, y tengo una pareja con la que podría comprar una vivienda. No todo el mundo se encuentra en esa situación»(Nuria, mujer, 27 años, PSOE, especialista en recursos humanos, grupo solo de mujeres). 40 Uno de los participantes lo defendió así:«Creo que tenemos más oportunidades que nuestros padres», porque«antes no era tan fácil estudiar»(Patricia, mujer, 29 años, PP, enfermera, grupo mixto). 41 Uno de los participantes afirmó:«Creo que ahora hay menos oportunidades que hace unos años, como en España a principios de la década de 2000 o en 2005».«De verdad creo que mis padres lo tuvieron más fácil que nosotros»(Diego, hombre, 29 años, Vox, consultor, grupo solo de hombres). 42 Carbonell, J.(2026)«A room of one’s own is all you can afford: Why young women move to the far right»; Wirthwein, K. y J. Car bonell(2023)«Youth support for democracy in Spain: Democracy in the face of disadvantage». 50 EqualiZe 43 Esto concuerda con los resultados de estudios cuantitativos que muestran que, en los últimos años en España, existe una des conexión entre las valoraciones personales y las sociales: la valoración negativa que la gente hace de la sociedad contrasta marcadamente con la valoración positiva que tienen de sí mismos. Véase Miyar, M. y D. Romero Jordán(2025)«Household perceptions of the Spanish economy: Growth trends and social frictions». Funcas SEFO, 4(14). 44 Otras participantes también se mostraron de acuerdo:«Yo pienso lo mismo que ella»(Claudia, mujer, 29 años, Sumar, lingüista, grupo mixto) y«yo también»(Irene, mujer, 19 años, PP, estudiante, grupo mixto). Los participantes masculinos también se mostraron de acuerdo con esto:«Creo que hoy en día hay bastante igualdad; depende de tus cualificaciones. Es cierto que en algunos sectores, sobre todo en los puestos de alta dirección, la mayoría son hombres. Pero yo lo veo como un efecto residual del pasado»(Rubén, hombre, 25 años, Vox, agente comercial, grupo solo de hombres). 45 La cita completa es:«No creo que hayamos alcanzado todavía la igualdad de género, pero cada vez estamos más cerca. Por ejemplo, en casa, tanto mi padre como mi madre hacen las mismas cosas: cocinan, se ocupan de las tareas domésticas y demás; pero luego, cuando hay una cena familiar o toda la familia se reúne en casa de mi abuela, siempre son las mujeres las que cocinan y luego recogen, etc. Normalmente son las mujeres mayores, que están acostumbradas a haberlo hecho siempre, pero creo que, en general, entre los jóvenes se está logrando más o menos la igualdad en ese tipo de cosas en casa, por ejemplo»(Carlos, hombre, 24 años, Podemos, ingeniero, grupo mixto). 46 «Voy a poner un ejemplo personal. Mi padre trabaja en una gran empresa multinacional. A veces ayuda a contratar personal, no para su propio departamento, sino para otros. Y su jefe le dice que no contrate a mujeres de entre 20 y 30 años, independientemente de sus cualificaciones. Y eso es porque su jefe es un hombre de la vieja escuela que lleva 60 años trabajando ahí, se niega a jubilarse y sigue tomando las decisiones. Así que la empresa acaba teniendo un matiz machista, no por la política de la empresa, sino porque el responsable es machista»(Adrián, hombre, 24 años, PSOE, doctorando, grupo solo de hombres). 47 «El permiso parental ya es igual para hombres y mujeres»(Rubén, hombre, 25 años, Vox, agente comercial, grupo solo de hombres). 48 «También hay que reconocer que este cambio no empezó realmente hasta nuestra generación o justo antes. Así que tenemos que darle tiempo, dejar que las mujeres lleguen a los puestos de dirección y ver qué pasa. Si dentro de 500 años seguimos teniendo un 90% de ingenieros hombres y un 90% de enfermeras mujeres, quizá tengamos que preguntarnos por qué. Pero hace menos de cien años que la segregación por sexos era algo habitual; mi madre fue a un colegio solo para chicas. Por lo tanto, es demasiado pronto para esperar que haya una igualdad total en el ámbito profesional. Es algo residual; acabamos de salir de ese sistema» (Adrián, hombre, 24 años, PSOE, doctorando, grupo solo de hombres). 49 «Es cierto que en ciertos sectores, sobre todo en los puestos directivos, la mayoría son hombres. Pero yo lo veo como un efecto residual del pasado. Si un hombre empezó a trabajar a los 20 años y ahora tiene 60 y ocupa un puesto directivo, eso es normal; hace 45 años simplemente no había tantas mujeres trabajando, por lo que, obviamente, hoy en día hay menos directivas de 60 años. Pero yo lo veo como un vestigio del pasado. Hoy en día, creo que hay un equilibrio total, y el hecho de que siga habiendo más líderes hombres me parece solo una consecuencia residual, no una desigualdad»(Rubén, hombre, 25 años, Vox, agente comercial, grupo solo de hombres) y«entre las generaciones más jóvenes, creo que hay total igualdad»(Rubén, hombre, 25 años, Vox, agente comercial, grupo solo de hombres). Otra participante afirmó:«Creo que las cosas han cambiado mucho y que el feminismo ha hecho un buen trabajo. Aún queda camino por recorrer, porque creo que sigue habiendo cierta discriminación de género, por ejemplo, en lo que respecta al embarazo»(Adrián, hombre, 24 años, PSOE, doctorando, grupo solo de hombres). 50 «En cuanto a la igualdad de género, escribí“progreso” porque hablamos de que antes no había tanta igualdad, etc. Veo que se han hecho progresos»(Claudia, mujer, 29 años, Sumar, lingüista, grupo mixto). 51 Otra participante comentó:«Porque, por ejemplo, cuando vuelvo de una fiesta, tengo que avisar a alguien, buscar un taxi con cuidado, enviarle mi ubicación a mi madre… porque ha habido secuestros en los VTC. Si cojo un autobús nocturno, me fijo en quién sube, por si hay algún tipo que me parezca raro. No me siento igual que un hombre que va por la calle»(Lucía, mujer, 20 años, PP, estudiante, grupo solo de mujeres). 52 Incluso animó a su jefe a organizar un curso de sensibilización sobre cuestiones de género para sus compañeros de trabajo. Pero no creía que la formación fuera a cambiar gran cosa:«En mi trabajo, aunque hayan dado charlas, solo han cambiado su com portamiento en el trabajo. Fuera siguen siendo iguales. Y además genera resentimiento porque estás prohibiendo algo… a gente que lleva 30 años haciendo comentarios machistas. No van a cambiar solo por una charla»(Elena, mujer, 20 años, sin afiliación política, mecánica de aeronaves, grupo solo de mujeres). 53 Tyner, K.(2025)«The succession effect: Change over time in women’s political leadership styles in New Zealand». Estudios Políticos Comparados, 10(58): 2202-2236. DOI: 10,1177/00104140241290207 54 Arruzza, C., T. Bhattacharya y N. Fraser(2018) Feminism for the 99%: A Manifesto(Londres:(Verso Books). 55 Rottenberg, C.(2018) The Rise of Neoliberal Feminism(Oxford:(Oxford University Press). EqualiZe 51 56 Murnen, S. K., C. Wright y G. Kaluzny(2002)«If‘boys will be boys,’ then girls will be victims? A meta-analytic review of the re search that relates masculine ideology to sexual aggression». Sex Roles, 11(46): 359-375. DOI: 10.1023/A:1020488928736 57 Otra persona argumentó que«no es culpa del sistema, sino de la existencia de ciertas personas retrógradas que se encuentran en todas partes»(Elena, mujer, 20 años, sin afiliación política, mecánica de aeronaves, grupo solo de mujeres). 58 La cita completa es:«Creo que la igualdad de género nunca será exactamente igualitaria porque no somos exactamente iguales, pero creo que la igualdad de género consiste en que las mujeres tengan la misma dignidad que los hombres, y creo que es así. Siento que sí la tengo; no siento que nadie me trate de forma degradante o peor por el hecho de ser mujer. En ningún momento. No sé por qué, pero quizá haya una tendencia a que algunas cosas sean más para mujeres o más para hombres... Por ejemplo, en mi carrera somos casi todas chicas, y en otras carreras en las que estudian mis amigos, son casi todos chicos. Al fin y al cabo, eso también determina los puestos de trabajo y la posición social, pero nada me impide hacer lo que ellos hacen ni a ellos hacer lo que yo hago. A veces existen diferencias solo porque sí, pero no a nivel legal ni en un sentido en el que una persona no pueda hacer algo que otra sí. No como una imposición, sino como una tendencia observable. Mientras todo el mundo se sienta a gusto con lo que hace, no hay ningún problema»(Irene, mujer, 19 años, PP, estudiante, grupo mixto). 59 Si ese nivel de igualdad de género se mantendrá a largo plazo es otra cuestión, pero los datos indican que muchas desigualda des de género aumentan con la edad. 60 Reeves, R.(2022) De niños y hombres: Why the Modern Male Is Struggling, Why It Matters, and What to Do about It. 61 Carbonell, J.(2025)«From provider to precarious: How young men’s economic decline fuels the anti-feminist backlash». 62 Ibid. 63 Blau, F. D. y L. M. Kahn(2017)«The gender wage gap: Alcance, tendencias y explicaciones». Journal of Economic Literature, 3(55): 789-865. DOI: 10.1257/jel.20160995 64 «Gender Equality Index 2024: Tackling violence against women, tackling gender inequalities». Instituto Europeo de la Igualdad de Género. Oficina de Publicaciones de la Unión Europea, 2025. 65 Esta participante también señaló que, en su caso, fue«mi padre quien dejó su trabajo para cuidar de mí, no mi madre»(Elena, mujer, 20 años, sin afiliación política, mecánica de aeronaves, grupo solo de mujeres). 66 «Yo pongo“igualdad entre hombres y mujeres”»(Iván, hombre, 29 años, PP, mecánico de aeronaves, grupo solo de hombres). 67 «El feminismo es la acción social, el movimiento, y la igualdad de género es el objetivo»(Óscar, hombre, 22 años, PSOE, estudiante, grupo solo de hombres).«Escribí“negocios” y“política”.»«Para la igualdad de género, la“igualdad de oportunidades” y las“brechas ge neracionales”»(Diego, hombre, 29 años, Vox, consultor, grupo solo de hombres).«El feminismo se ha vinculado a determinados partidos políticos y movimientos, lo que ha creado una división entre el«feminismo» y la«igualdad de género».[…]«No estoy en contra de la palabra, sino de cómo se ha utilizado y de quién se la ha apropiado»(Rubén, hombre, 25 años, Vox, agente comercial, grupo solo de hombres). 68 «Escribí“error” porque mucha gente cree que significa que las mujeres están por encima de los hombres, cuando en realidad se refiere a la igualdad. Soy lingüista y, desde el punto de vista etimológico, eso no significa que nadie esté por encima de nadie. Es igual que cuando hablan de«feminazis». Son conceptos contradictorios»(Claudia, mujer, 29 años, Sumar, lingüista, grupo mixto). 69 «En cuanto al feminismo, escribí“falsa igualdad”; no creo que represente lo que debería. En cuanto a la igualdad de género, escribí que es el término adecuado que realmente representa la igualdad entre ambos sexos. Para mí, el feminismo solo representa a un lado. Además, se ha politizado. El movimiento feminista actual no representa lo que realmente significa la igualdad de género, aunque el diccionario diga lo contrario»(Rubén, hombre, 25 años, Vox, agente comercial, grupo solo de hombres). 70 Uno de los participantes argumentó que el feminismo se estaba utilizando«para enfrentar a la gente en lugar de buscar la igual dad» y que se trataba de«un problema político, no es auténtica igualdad de género»(Hugo, hombre, 29 años, Vox, ingeniero, grupo mixto). 71 Otra participante también lo calificó de«extremismo»(Patricia, mujer, 29 años, PP, enfermera, grupo mixto) y lo asoció con los partidos de izquierda. 72 «Hay mucha hipocresía». Muchas de las mujeres que se jactan de ser feministas son las mismas que se burlaban de mí por ser gorda. Muchas me dijeron cosas horribles, como que tenía que vomitar para poder ligar. Y luego son las primeras en posar en Insta gram vestidas de morado, diciendo«viva el feminismo». Y luego menosprecian a las mujeres»(Elena, mujer, 20 años, sin afiliación política, mecánica de aeronaves, grupo solo de mujeres). 73 Otra afirmó:«Sí. Hay feministas radicales—o, mejor dicho, supremacistas femeninas(hembrismo)— que fomentan el odio hacia los hombres para sentirse superiores, y hombres que fomentan el odio hacia las feministas para intentar hacerlas sentir inferiores. Pero cuando le explicas a una persona normal que solo quieres igualdad porque el hecho de tener un órgano diferente no cambia 52 EqualiZe nada, la mayoría dice que tiene sentido»(Lucía, mujer, 20 años, PP, estudiante, grupo solo de mujeres). 74 «[El feminismo radical] es una minoría en cuanto a número, pero es más visible»(Nuria, mujer, 27 años, PSOE, especialista en recursos humanos, grupo solo de mujeres). 75 Llach, L.(2023)«Spain’s powerful feminist movement split over trans and rape laws». Euronews, 3 de septiembre. 76 «Si representara lo que se supone que debe representar, sí». Pero tal y como están las cosas ahora, no»(Rubén, hombre, 25 años, Vox, agente comercial, grupo solo de hombres).«Diría que sí, en teoría, si realmente se tratara de igualdad y no de política» (Diego, hombre, 29 años, Vox, consultor, grupo solo de hombres). 77 Esta cuestión también estuvo presente en los debates sobre la corriente dominante del feminismo, que los hombres más de derechas equiparaban con la versión de Irene Montero, mientras que los hombres más de izquierdas no lo hacían. 78 Off, G.(2023)«Gender equality salience, backlash and radical right voting in the gender-equal context of Sweden». West Euro pean Politics, 3(46): 451-476. DOI: 10.1080/01402382.2022.2084986; Alexander, A., N. Charron y G. Off(2025)«Young men, gen dered labour market competition, and opposition to gender equality policy across 27 EU countries». West European Politics. DOI: 10.1080/01402382.2025.2524908 79 «Creo que estamos llegando a un punto óptimo de igualdad, así que yo apostaría más por eso, por seguir sensibilizando o to mando medidas para mejorar aún más la respuesta ante este tipo de situaciones negativas que se producen(violaciones, abortos, cosas por el estilo). Prefiero eso a tomar medidas que generen mucho revuelo y confrontación, como imponer un porcentaje deter minado de mujeres en las empresas. Creo que las medidas como esas serían demasiado drásticas y podrían resultar contraproducentes»(Sergio, hombre, 29 años, PSOE, recepcionista, grupo mixto). 80 La cita completa es:«Lo único que podría molestarme son las cuotas. He oído que hay grandes empresas que están intentando «equilibrar» las cosas dando preferencia a las mujeres, y pienso:«Vale, está bien», pero si me postulo a un puesto de trabajo y lo me rezco por mis méritos y luego lo pierdo solo por ser hombre, no me parecería lógico y me molestaría. No es que me obsesione, pero tampoco me parece justo. Aparte de eso, considero que todo lo demás es igual»(Rubén, hombre, 25 años, Vox, agente comercial, grupo solo de hombres). 81 «Imagina que tengo problemas con mi novia, nos peleamos, ella se despierta con la cara hinchada por un dolor de muelas y llama a la policía diciendo que le he pegado. Pasaría dos días en comisaría. Si los papeles se invirtieran y ella me pegara, la gente probablemente se reiría. Creo que las mujeres tienen ventaja en ese aspecto»(Iván, hombre, 29 años, PP, mecánico de aeronaves, grupo solo de hombres). 82 «Sinceramente, creo que ese es un miedo irracional[a las denuncias falsas]. No conozco a nadie que haya vivido eso. Los casos que vemos en la tele o en las redes sociales son tan poco frecuentes que tengo más probabilidades de que me atropelle un coche que de ser objeto de una denuncia falsa de agresión. Creo que las leyes contra la violencia de género son necesarias. No son per fectas, pero las denuncias falsas no suponen un problema real desde el punto de vista estadístico»(Adrián, hombre, 24 años, PSOE, doctorando, grupo solo de hombres). 83 «Creo que, por cada caso como ese, también hay casos en los que esas leyes han salvado vidas». Si alguien comete actos violen tos contra una mujer y acaba detenido, quizá eso evite un asesinato unos días después. No es un asunto de blanco o negro»(Daniel, hombre, 24 años, Sumar, estudiante, grupo solo de hombres).«Conozco a gente que también ha sufrido denuncias falsas, pero también creo que esas situaciones son un efecto secundario de un sistema que, en general, protege a mucha gente y salva vidas»(Óscar, hom bre, 22 años, PSOE, estudiante, grupo solo de hombres).«Sería estupendo que la ley funcionara a la perfección y no hubiera denuncias falsas, pero creo que, en general, sigue mereciendo la pena. Yo no lo cambiaría. Protege a las mujeres de la violencia y puede salvar vidas, y creo que eso compensa los aspectos negativos»(Adrián, hombre, 24 años, PSOE, doctorando, grupo solo de hombres). 84 «No es exactamente una“ventaja”, pero es cierto que, cuando una mujer presenta una denuncia, se le cree cas i automáticamente. Y si resulta ser falsa, el hombre se queda con una mancha permanente en su expediente. Aunque más adelante se demuestre que es falsa, esa acusación te perseguirá para siempre: en el trabajo, con los amigos, con la familia. Es un peso considerable. Es evidente que también hay muchos casos reales y que, a veces, esas leyes salvan vidas, pero las denuncias falsas pueden ser devastadoras» (Rubén, hombre, 25 años, Vox, agente comercial, grupo solo de hombres). 85 «Es cierto que[las mujeres] son más exigentes, pero dentro de lo razonable; no debemos caer en extremos. Pero no lo veo como algo negativo»(Hugo, hombre, 29 años, Vox, ingeniero, grupo mixto). 86 «Tengo un amigo que bromea diciendo que hay“inflación”». Dice que«hace unos años, podías“conquistar” a una chica que fuera un siete, pero ahora incluso una de cinco cuesta mucho trabajo, ¡la inflación!». Es curioso, pero creo que las redes sociales han hecho que la gente sea más selectiva. Porque las mujeres reciben más atención en internet, y eso les ofrece más opciones. No es nada malo, pero cambia la dinámica: hay más exposición, más comparaciones»(Rubén, hombre, 25 años, Vox, agente comercial, grupo solo de hombres). EqualiZe 53 87 «Por mi calvicie, ya tengo problemas»(Iván, hombre, 29 años, PP, mecánico de aeronaves, grupo solo de hombres).«Hay muje res que dicen abiertamente que no les gustan los hombres calvos, por ejemplo. Decirlo abiertamente es un poco injusto, pero pasa» (Daniel, hombre, 24 años, Sumar, estudiante, grupo solo de hombres). 88 «La atracción es una cuestión de gustos, no perjudica a nadie»(Diego, hombre, 29 años, Vox, consultor, grupo solo de hombres). «Creo que hay una pequeña minoría que busca cosas concretas. Mi ex, por ejemplo, su padre era un empresario adinerado que se volvió a casar con una mujer de 25 años cuando él tenía 54. Es decir, eso existe, pero no es lo que les pasa a“la mayoría de las mu jeres”»(Óscar, hombre, 22 años, PSOE, estudiante, grupo solo de hombres). 89 «Creo que puede haber una pequeña minoría con preferencias muy concretas, igual que ocurre con los hombres. A cada uno le atraen cosas diferentes, ya sea físicamente o de otro modo[…] esto ocurre en ambos sentidos»(Rubén, hombre, 25 años, Vox, agente comercial, grupo solo de hombres).«Creo que eso ocurre en todos los ámbitos, no solo con las mujeres. Los hombres gays y las lesbianas sufren el mismo tipo de«inflación». Es que, hasta los futbolistas salen con estrellas del pop, así son las cosas»(Adrián, hombre, 24 años, PSOE, doctorando, grupo solo de hombres). 90 «He oído a muchos chicos resentidos decir:“Todas las mujeres son unas guarras” porque les han ido mal las cosas, su novia les ha dejado o están enfadados con el mundo, y dicen eso. Creo que el problema está en ese hombre y no es que las mujeres sean más exigentes»(Sergio, hombre, 29 años, PSOE, recepcionista, grupo mixto). 91 «[A mi novia] le doy un dos sobre diez»(Iván, hombre, 29 años, PP, mecánico de aeronaves, grupo solo de hombres).«Tengo amigas que son feas, muy feas, y aun así los famosos les envían mensajes por Instagram. Las cuentas verificadas, los concursantes de reality shows... Es algo que está ocurriendo y que le pone las cosas difíciles al resto»(Iván, hombre, 29 años, PP, mecánico de aeronaves, grupo solo de hombres). 92 Uno de los participantes dijo:«Por ejemplo, en mi empresa, la persona encargada de la limpieza siempre ha sido una mujer. Ha habido varios cambios, y llegó un hombre; al principio, a mis jefes no les caía muy bien. Bueno, al final lo despidieron, pero el hecho de que fuera hombre no tuvo nada que ver. Ese día estaba trabajando, y a los jefes no les caía bien, pero podría haber sido una mujer. Sin embargo, al principio nos sorprendió, porque no sabíamos cómo trabajaba»(Silvia, mujer, 29 años, PP, secretaria, grupo mixto) y otra:«Tengo un com pañero de clase que cursó un posgrado en educación infantil para trabajar en guarderías, hizo las prácticas y se dio cuenta de que tenía que dedicarse a otra cosa, porque mientras hacía las prácticas, las abuelas y las madres le decían:“¿Qué hace este chico aquí rodeado de bebés?”. No confiaban en él. Se dio cuenta de que no lo iban a contratar allí porque es un trabajo en el que a veces se mira de forma extraña a los hombres.[…] Eso sería una desventaja en ese sector, pero no en otro»(Irene, mujer, 19 años, PP, estudiante, grupo mixto). 93 Una participante contó que las mujeres también rechazaban las quejas habituales de los hombres. 94 «Quizás a las mujeres les interese salir con hombres que sean... No sé, normales[…] Pobres asesinos, no queremos salir con ellos»(Claudia, mujer, 29 años, Sumar, lingüista, grupo mixto).«Simplemente creo que ahora exigimos lo que nos merecemos: una persona normal». Creo que antes las mujeres aguantaban lo que les tocara, incluso a los maltratadores, pero ahora ya no»(Silvia, mujer, 29 años, PP, secretaria, grupo mixto).«Es cierto que las mujeres son ahora más exigentes, pero eso no supone una desventaja para los hombres. Simplemente son exigentes con las cosas razonables»(Irene, mujer, 19 años, PP, estudiante, grupo mixto). 95 Otra participante afirmó:«Me molesta mucho cuando la gente dice“los hombres también mueren” o“las mujeres también matan”. ¿Cuántos? No es comparable. Violaciones, agresiones… no es lo mismo. Todas hemos sentido miedo en algún momento o hemos vivido alguna experiencia»(Elena, mujer, 20 años, sin afiliación política, mecánica de aeronaves, grupo solo de mujeres).«Si dices“los hombres matan” o“los hombres violan”... Pues bueno, casi siempre son hombres. Pero si eres hombre y no lo haces, no deberías sentirte aludido»(Lucía, mujer, 20 años, PP, estudiante, grupo solo de mujeres). 96 Otra participante afirmó:«Les beneficia porque sus parejas pueden trabajar, porque hay más independencia y más libertad per sonal»(Nuria, mujer, 27 años, PSOE, especialista en recursos humanos, grupo solo de mujeres). 97 «Tengo amigos que antes quizá hablaban de cosas más“primitivas”, por así decirlo, y ahora se permiten mostrar sus sentimien tos, llorar juntos, hablar de lo que les preocupa, decir“voy al psicólogo”, etc. Es como decir:“Vaya, eres normal”. A eso me refiero con «normal». No es que haya más, sino que antes muchos tenían que ocultarlo para no quedar mal ante sus amigos»(Claudia, mujer, 29 años, Sumar, lingüista, grupo mixto). 98 Otra participante afirmó:«las generaciones más jóvenes... Están echando por tierra todo lo que hemos conseguido»(Claudia, mujer, 29 años, Sumar, lingüista, grupo mixto). 99 Off, G.(2023)«Gender equality salience, backlash and radical right voting in the gender-equal context of Sweden»; Alexander, A., N. Charron y G. Off(2025)«Young men, gendered labour market competition, and opposition to gender equality policy across 27 EU countries». 100 Una participante sí se mostró de acuerdo con la idea de que los hombres que muestran actitudes sexistas son«personas totalmente inseguras y con poca autoestima, que temen que una mujer con buenas habilidades les quite el trabajo porque ellos no están cualificados»(Lucía, mujer, 20 años, PP, estudiante, grupo solo de mujeres). 54 EqualiZe 101 También se mencionó, aunque de forma breve, la mejora de la educación en las escuelas. A este respecto, los participantes afirmaron:«En mi colegio nos daban charlas feministas todos los años, y ese era el peor día para los chicos. Aquello provocaba rechazo»(Elena, mujer, 20 años, sin afiliación política, mecánica de aeronaves, grupo solo de mujeres).«La educación no debería ser una asignatura aislada, sino algo transversal. Como cuando me hablaban de las escritoras de la Generación del 27. Antes no se incluían. Ahora sí. Esas cosas ayudan»(Nuria, mujer, 27 años, PSOE, especialista en recursos humanos, grupo solo de mujeres). «Yo también me centraría en la educación, enseñando la igualdad desde el principio, para que las próximas generaciones crezcan con todo esto mucho más claro y mejor entendido que nosotros. De esa manera, esperamos poder alcanzar la plena igualdad en un futuro próximo»(Adrián, hombre, 24 años, PSOE, doctorando, grupo solo de hombres). 102 «Creo que las cuotas están mal. No creo que sean necesarias; una mujer cualificada que merezca el puesto debería ser seleccionada igual que un hombre. Lo veo como algo totalmente igual»(Rubén, hombre, 25 años, Vox, agente comercial, grupo solo de hombres). 103 El mismo participante también afirmó que«se está haciendo un flaco favor a las mujeres al establecer cuotas obligatorias, ya que, en lugar de empoderarlas, se da a entender que son más débiles o menos capaces. La verdadera igualdad significa igualdad de condiciones, no cuotas artificiales» y«no veo que se apliquen cuotas en trabajos peligrosos como la construcción o la minería. Esas cuotas solo parecen aplicarse en oficinas o puestos corporativos, el lado“bonito” de la igualdad, por así decirlo»(Rubén, hombre, 25 años, Vox, agente comercial, grupo solo de hombres). 104 «Creo que algunas cuotas tienen que ver con equilibrar la capacidad física, porque, obviamente, los hombres y las mujeres son diferentes en ese aspecto. Por ejemplo, en las oposiciones de la policía o de la Guardia Civil, todo es igual, salvo las pruebas físicas. Eso es lo único que cambia. Creo que tiene sentido; de lo contrario, las mujeres no podrían competir en igualdad de condiciones» (Óscar, hombre, 22 años, PSOE, estudiante, grupo solo de hombres). 105 «Al igual que en el liderazgo, al final lo que cuenta es el mérito»(Claudia, mujer, 29 años, Sumar, lingüista, grupo mixto). 106 «Estoy de acuerdo con ella, pero he elegido“totalmente en desacuerdo”[a la pregunta de si se necesitan más mujeres en puestos de liderazgo]; cada uno gestiona las cosas según lo que sabe y demás, pero no importa si es hombre o mujer»(Irene, mujer, 19 años, PP, estudiante, grupo mixto). 107 «Pero el hecho de que, una vez que[los delincuentes sexuales] ingresan en prisión, a veces puedan salir tan pronto... Da miedo» (Claudia, mujer, 29 años, Sumar, lingüista, grupo mixto).«Debería dictarse una orden de alejamiento, que... No sé cómo se podría hacer, pero no puede ser que se asesine a mujeres por parte de personas a las que ya se ha denunciado. ¿Hasta qué punto están seguras? ¿Por qué iban a denunciarlo, entonces? Suelen pensar que el agresor se enterará de que lo han denunciado y vendrá a por ellas, y que eso empeorará las cosas. Creo que esa es la razón por la que muchas mujeres no denuncian. Y está claro que no hay consecuencias. Si él la asesina, ¿de qué ha servido denunciarlo? Eso disuade a las mujeres de denunciar»(Silvia, mujer, 29 años, PP, secretaria, grupo mixto). 108 «Mi mejor amiga fue violada por el padre de su mejor amiga. Lleva tres años esperando el juicio. Este año por fin se celebró… y ganó. Aunque ella fuera la víctima. Así que no me vengas con el rollo de que«si te acusan de violación, tu vida está arruinada», porque Dani Alves violó a una chica en el baño de una discoteca y, solo por ser futbolista y tener dinero… ¿dónde está ahora? En la calle. Y sigue jugando al fútbol, es famoso y tiene dinero. Lo mismo ocurre con el jugador del PSG que maltrata a su mujer y sigue jugando. Así que no, los hombres no están desprotegidos. Hay muchísimos casos»(Elena, mujer, 20 años, sin afiliación política, mecánica de aeronaves, grupo solo de mujeres). 109 «Hay mujeres que acuden a denunciar violencia de género, pero se les hacen tantas preguntas que al final ni siquiera llegan a presentar la denuncia. Se enfrentan a obstáculos desde el primer momento»(Nuria, mujer, 27 años, PSOE, especialista en recursos humanos, grupo solo de mujeres). 110 «Derogaría la ley actual que permite que los violadores salgan en libertad todos los días. Deberíamos volver a las penas mí nimas anteriores o buscar otra solución, pero, sin duda, hay que derogar esta ley, es un error»(Rubén, hombre, 25 años, Vox, agente comercial, grupo solo de hombres).«Empezaría por reformar la ley que aprobaron y corregir los errores»(Daniel, hombre, 24 años, Sumar, estudiante, grupo solo de hombres). 111 «Conozco un caso; no me pasó a mí, pero yo estaba allí. Estábamos en una discoteca y una chica se sentía incómoda porque había mucha gente. Le dijo al portero que mi amigo la había tocado, lo cual no era cierto. Vino la policía; casi lo detienen. Al final, admitió que había mentido porque se sentía abrumada. Pues sí, eso pasa. Y el problema es que afirmaciones falsas como esa hacen que la gente dude de las víctimas reales, y eso perjudica mucho a las mujeres»(Rubén, hombre, 25 años, Vox, agente comercial, grupo solo de hombres). «Conozco a gente que también ha sufrido denuncias falsas»(Óscar, hombre, 22 años, PSOE, estudiante, grupo solo de hombres). 112 «A la pregunta“¿Las medidas actuales perjudican a los hombres?”, he marcado“en desacuerdo”. Porque es cierto—así me lo explicó alguien que sufrió abusos— que, si una mujer presenta una denuncia, el hombre pasa la noche en el calabozo automáticamente. Pero si un hombre denuncia a una mujer, a ella no la meten en el calabozo. Creo que si alguien ha cometido un delito, ya sea hombre o mujer, el trato debería ser el mismo. Las mujeres también pueden matar.[…] Pero no estoy“totalmente“ en desacuerdo, porque la situa ción actual demuestra que son las mujeres las que sufren el riesgo real»(Lucía, mujer, 20 años, PP, estudiante, grupo solo de mujeres). EqualiZe 55 113 «[Los delincuentes sexuales] son muy manipuladores. Además, son los primeros en salir. Cumplen condenas muy cortas. Lo que yo haría sería aumentar considerablemente esas penas y tomar medidas para apartarlos de la sociedad, porque están enfermos y no van a cambiar»(Irene, mujer, 19 años, PP, estudiante, grupo mixto).«No creo[que los delincuentes sexuales puedan cambiar], y si cometen un delito grave, tampoco merecen la oportunidad de cambiar. Es decir, si has violado a cinco chicas, te han pillado y ahora quieres cambiar, pues... Para empezar, no deberías haberlo hecho. Estás perturbado»(Irene, mujer, 19 años, PP, estudiante, grupo mixto). 114 «Empezaría por reformar la ley que aprobaron, corregir los errores, endurecer las penas e invertir en un seguimiento policial adecuado de las personas que ya han sido denunciadas. A menudo se ven en las noticias casos en los que una mujer ha denunciado a su agresor una o dos veces, pero la policía dejó de investigar al cabo de unos meses y, entonces, ocurre una tragedia»(Daniel, hombre, 24 años, Sumar, estudiante, grupo solo de hombres). 115 «Creo que las penas por denuncias falsas deberían ser más duras. Así es como se reduce la delincuencia: endureciendo las sanciones. Si una mujer miente y no le pasa nada, se anima a otras a hacerlo. Pero si la pena se ajustara al daño causado—ya sea moral, social o personal—, creo que eso pondría fin a gran parte de ese abuso del sistema»(Rubén, hombre, 25 años, Vox, agente comercial, grupo solo de hombres).«Creo que las penas deberían ser más duras en todos los casos, tanto para los violadores como para quienes mienten, ya sean hombres o mujeres»(Iván, hombre, 29 años, PP, mecánico de aeronaves, grupo solo de hombres). 116 Wirthwein, K. y J. Carbonell(2023)«Youth support for democracy in Spain: Democracy in the face of disadvantage». 117 Hooks, B.(2004) The Will to Change: Men, Masculinity, and Love(New York: Washington Square Press). 118 Carbonell, J.(2025)«From provider to precarious: How young men’s economic decline fuels the anti-feminist backlash». 119 Bernardez-Rodal, A., P. Requeijo y Y. G. Franco(2022)«Radical right parties and anti-feminist speech on Instagram: Vox and the 2019 Spanish general election». Party Politics, 2(28): 272-283. DOI: 10,1177/1354068820968839 120 Carbonell, J.(2026)«A room of one’s own is all you can afford: Why young women move to the far right». 121 Carbonell, J.(2025)«It’s the affordability, stupid: What Mamdani’s victory means for Europe». European Policy Centre, 6 de noviembre. 122 Delclós, C., M. Segú, I. Lebrusán y otros.(2023)«Vivienda para vivir: De mercancía a derecho».. Future Policy Lab, May; Carbonell, J. y E. Kuiper(2024)«How the EU should tackle the housing crisis». European Policy Centre, 14 de noviembre. 123 «No more unpaid internships!» Foro Europeo de la Juventud;«Garantía Juvenil». Foro Europeo de la Juventud. 124 Carbonell, J.(2023)«A favor de la herencia universal». El País, 10 de julio; Piketty, T.(2020) Capital e ideología:(Cambridge, MA: Belknap Press). 125 Wilson, D. B., L. Feder y A. Olaghere(2021)«Court‐mandated interventions for individuals convicted of domestic violence: An updated Campbell systematic review». Campbell Systematic Reviews, 1(17): e1151. DOI: 10.1002/cl2.1151 126 «Supporting lives free from intimate partner violence: Towards better integration of services for victims/survivors». Publicacio nes de la OCDE, 2023. DOI: 10.1787/d61633e7-en 127 García-Hombrados, J., M. Martínez-Matute y C. Villa(2024)«Specialised courts and the reporting of intimate partner violence: «Datos procedentes de España». Revista de Economía Pública, 239: 105243. DOI: 10.1016/j.jpubeco.2024.105243 128 «Why pay transparency can help reduce the EU’s gender pay gap». Consejo de la Unión Europea; Blundell, J., E. Duchini, Ş. Simion y otros(2025)«Pay transparency and gender equality». American Economic Journal: Economic Policy, 2(17): 418-445. DOI: 10.1257/pol.20220766 129 Medina-Garrido, J. A., J. M. Biedma-Ferrer y J. Sánchez-Ortiz(2020)«I can’t go to work tomorrow! Work-family policies, well-be ing and absenteeism». Sustainability, 14(12): 5519. DOI: 10.3390/su12145519 130 de Quinto, A., L. Hospido y C. Sanz(2020)«The child penalty in Spain». Documentos Ocasionales, no. 2017. Banco de España; «El beneficio de hacer: el impacto de políticas concretas para revertir la pobreza infantil en España: Un análisis estatal y autonómi co». UNICEF España, noviembre de 2025. 131 Molyneux, M., A. Dey, M. A. C. Gatto y otros.(2021)«New feminist activism, waves and generations». ONU Mujeres, 29 de junio. DOI: 10.18356/25216112/40132  132 Mair, P.(2013) Ruling the Void: The Hollowing of Western Democracy(Londres: Verso). 133 Calabrese, S.(2025)«Big tech is avoiding responsibility- here is what the EU can do about it». European Democracy Hub, 26 de marzo. 56 EqualiZe ACERCA DEL AUTOR, FEPS Y COLABORADORES ACERCA DEL AUTOR JAVIER CARBONELL Javier Carbonell es director del Future Policy Lab y analista político en el European Policy Centre. Ha impartido clases en Sciences Po(París) y en la Universidad Pompeu Fabra. Tiene un máster en Relaciones Internacionales por el LSE y un doctorado en Ciencias Políticas por la Universidad de Edimburgo. Está enfocado en la política juvenil, la desigualdad y la extrema derecha, y recientemente ha publicado dos informes:«From Provider to Precarious: How young men’s economic decline fuels the anti-feminist backlash» y«A Room of One’s Own is all you can afford: Why young women move to the far right». 58 EqualiZe ACERCA DE LA FOUNDATION FOR EUROPEAN PROGRESSIVE STUDIES(FEPS) La FEPS es la fundación política progresista europea y el centro de estudios de la familia política progresista a escala de la UE. Nuestra misión es desarrollar investigación innovadora, asesoramiento en materia de políticas, formación y debates para inspirar y orientar la política y las políticas progresistas en toda Europa. Avenue des Arts 46 1000 Bruselas, Bélgica info@feps-europe.eu www.feps-europe.eu @FEPS_Europe ACERCA DE FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG REGIONAL OFFICE FOR INTERNATIONAL COOPERATION- DEMOCRACY OF THE FUTURE La Fundación Friedrich Ebert(FES) es la fundación política más antigua de Alemania y trabaja en más de 100 países para promover la democracia y la justicia social. En Viena, la Democracy of the Future Office se centra en los retos a los que se enfrenta la democracia en toda la región de la OSCE, abordando cuestiones como el auge de las tendencias autocráticas y la pérdida de confianza en las instituciones democráticas. A través de la investigación sobre la evolución de la situación en distintos países y de la colaboración con las oficinas nacionales de la FES y las organizaciones asociadas, nuestra misión es aportar ideas y dar un impulso para salvaguardar y revitalizar la democracia. Reichsratsstr. 13/5 Viena 1010(Austria) democracy.vienna@fes.de https://democracy.fes.de/index.html @FES_Democracy ACERCA DE LA FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG OFICINA MADRID La Friedrich-Ebert-Stiftung(FES) es una fundación alemana sin ánimo de lucro financiada por el Gobierno de la República Federal de Alemania, con sede en Bonn y Berlín. Se fundó en 1925 y lleva el nombre del primer presidente elegido democráticamente de Alemania, Friedrich Ebert. La FES se compromete a promover el desarrollo tanto sociopolítico como económico, en el espíritu de la socialdemocracia, a través de la educación cívica, la investigación y la cooperación internacional. La Friedrich-Ebert-Stiftung es la fundación política más antigua de Alemania. La Oficina de Madrid de la Friedrich-Ebert-Stiftung es la es la representación de FES en España. Calle de Manuel Silvela, 7- bajo dcha. 28010 Madrid(España) info.madrid@fes.de https://democracy.fes.de/index.html @FESonline EqualiZe 59 ACERCA DEL ETERON – INSTITUTE FOR RESEARCH AND SOCIAL CHANGE Eteron, el Institute for Research and Social Change, es una organización sin ánimo de lucro con sede en Atenas, Grecia, dedicada a la generación de conocimiento, que contribuye al empoderamiento de los ciudadanos y fomenta las colaboraciones. El instituto se esfuerza por reforzar los argumentos, las ideas, las personas y las organizaciones, con el fin de lograr una sociedad en la que las necesidades reales de la gente ocupen un lugar central en el debate público. Gracias a sus investigaciones, análisis, artículos y actos públicos de gran credibilidad, Eteron se ha convertido en un centro de colaboración entre instituciones de investigación extranjeras, acercando el debate internacional a Grecia y promoviendo el debate sobre Grecia en el extranjero. Leokoriou 38-40, 10553 Atenas(Grecia) info@eteron.org www.eteron.org @eteronOrg 60 EqualiZe EqualiZe 61 Si bien es cierto que se ha prestado mucha atención al movimiento tradwives y al antifeminismo explícito de la extrema derecha, este informe sostiene que gran parte del declive de la movilización y la identificación feministas entre los jóvenes en España se debe al auge de formas individualistas o neoliberales de feminismo, que han recibido mucha menos atención. Es precisamente la fuerza de esta forma de feminismo neoliberal o girlboss la que puede explicar por qué España, a pesar de haberse convertido en un referente europeo en la promoción de políticas de igualdad de género, se enfrenta a un creciente movimiento juvenil conservador. En España, aunque las mujeres jóvenes siguen apoyando más a la izquierda que los hombres, ambos sexos se están desplazando ideológicamente hacia la derecha. Al mismo tiempo, aunque los valores de igualdad de género están muy arraigados tanto entre los jóvenes como entre las jóvenes, la identificación con el feminismo se está debilitando en ambos sexos. Al primar el éxito personal sobre la acción colectiva, esta perspectiva encuentra un gran eco entre una generación marcada por la inseguridad económica, la desconfianza política y la atomización social. Para muchos jóvenes, el feminismo se percibe cada vez más como parte de un establishment distante e ineficaz, en lugar de como una fuerza transformadora. Este estudio pone de relieve los riesgos que este cambio supone para el futuro de la igualdad de género y la política democrática. Sostiene que para hacer frente al sentimiento antifeminista no solo es necesario defender los principios feministas, sino también volver a vincularlos con las realidades materiales y las aspiraciones de los jóvenes. Este informe, que combina un análisis riguroso con recomendaciones políticas claras, ofrece información esencial para los responsables políticos, los activistas y los investigadores que desean comprender—y dar respuesta a— una de las dinámicas sociales más acuciantes de nuestro tiempo. ESTUDIO DE POLÍTICAS PUBLICADO EN ABRIL DE 2026 POR: Copyright© 2026 por la Foundation for European Progressive Studies, la Friedrich-Ebert-Stiftung y ETERON ISBN: 978-2-39076-080-1 9782390760801