ANÁLISIS Fernando Isabella y Joaquín Pascal 40 años de transformaciones del trabajo en Uruguay Nuevos empleos, viejas desigualdades y desafíos para el futuro Julio 2026. Esta publicación fue elaborada en cooperación con el Centro de Estudios Etcétera. Introducción El mercado de trabajo uruguayo ha atravesado grandes transformaciones estructurales en las últimas cuatro décadas; sin embargo, el debate público suele ser escaso o parece basarse en la idea de que no ha habido grandes cambios. Este documento pretende aportar a una conversación necesaria sobre el tema, ofreciendo evidencia sobre la nueva configuración del empleo y las condiciones de trabajo en el país. Es fundamental señalar que, si bien las estadísticas generales del mercado laboral lucen bien según los indicadores tradicionales—como el aumento de la tasa de empleo y la caída de la informalidad global—, la precariedad es un fenómeno notorio sobre el que es urgente discutir y pensar acciones de política. Los cambios en la demanda de trabajo parecen reflejar esta tendencia: por ejemplo, los trabajadores por cuenta propia con local han pasado a ser la segunda categoría ocupacional más relevante(20% del total), lo que refleja nuevas formas de contratación y el auge de las empresas que usan plataformas para organizar el trabajo, esquemas que esconden fragilidades laborales(de hecho, el 60% de este tipo de empleos son informales). El presente informe profundiza en estas dinámicas a través de cuatro ejes fundamentales: la oferta de trabajo, marcada por la feminización y el aumento educativo; la demanda, que evidencia el un cambio sectorial con crecimiento de los servicios; la calidad del empleo, con sus claroscuros en formalización; y el desempleo, que persiste relativamente bajo, pero con importantes problemas estructurales. Cada una de estas secciones se analiza detalladamente en el documento para comprender la magnitud de los cambios ocurridos entre 1986 y 2024. Las transformaciones en la oferta de trabajo en Uruguay La fuerza de trabajo ha experimentado un crecimiento muy marcado, impulsado principalmente por una notable feminización. También se observa un aumento sustancial en la calificación educativa de los trabajadores. 40 años de transformaciones del trabajo en Uruguay 1 Paralelamente, se registra un relativo envejecimiento de la población activa, vinculado a la mayor permanencia de los jóvenes dentro del sistema educativo, lo que ha reducido drásticamente su participación temprana en el mercado. La oferta de trabajo en Uruguay ha mostrado una sostenida tendencia creciente a lo largo de estas cuatro décadas, pasando de 1,3 millones de personas a mediados de la dé cada de los ochenta, al entorno de 1,8 millones en la actua lidad; un crecimiento de medio millón de personas. Esto es consecuencia tanto de un crecimiento demográfico en las edades activas, como de una mayor decisión de participar en el mercado de trabajo a lo largo de los años. Respecto a esto último, la tasa de actividad(TA) permaneció relativamente estable hasta mediados de los noventa, creció sostenidamente a partir de entonces, y, después de una importante retracción en el transcurso del estancamiento y crisis alrededor de 2002, alcanzó un máximo histórico entre 2012 y 2014, durante el período de más intenso crecimiento de la historia del país. Posteriormente, se redujo en la fuerte desaceleración a partir de 2015 y luego, con la crisis del COVID, para recuperarse solo parcialmente en los años más recientes. Así se observa que la decisión de participar en el mercado de trabajo en Uruguay tiene dos impulsores relevantes; por un lado, cambios socio-culturales de largo plazo que promueven una tendencia sostenida a la mayor participación en el mercado remunerado de trabajo y, en segundo lugar, la coyuntura del mercado de trabajo. Seguramente, y ante los cambios demográficos en marcha, este incremento en la oferta laboral observado sea el último crecimiento de la fuerza de trabajo, previo a una caída por efecto del envejecimiento que ya se ve cercana(OPP, 2018). Desagregando la fuerza de trabajo por sexo se observa cómo la oferta femenina pasó de representar un 40% al prin cipio del período, a casi alcanzar la mitad de la oferta total. De esta forma, Uruguay pasó en estas cuatro décadas de tener una oferta de trabajo mayoritariamente masculina a una en proporciones igualitarias entre sexos. Este cambio es consecuencia de una TA femenina que ha venido acortando la brecha de género existente y, aunque aún existen casi 15 puntos de diferencia entre hombres y mujeres, el crecimiento en la participación de estas, explica completamente el crecimiento de la participación laboral en Uruguay, de tal forma que la tasa de actividad masculina se ha reducido en casi 5 puntos. Respecto a la evolución de la composición de la oferta de trabajo por edades, el cambio más importante es la caída en la proporción de las cohortes más jóvenes en la oferta de trabajo total. Mientras que, hasta mediados de los noventa, los menores de 24 años representaban más de 20% de la PEA, en la actualidad esa proporción se redujo hasta casi la mitad(13%). Esto, más allá de factores demográfi cos(caída de la proporción de esa población en el total), tiene que ver, fundamentalmente, con cambios sociales y culturales. Tasa de actividad para el Total País Fuente: Etcétera a partir de la Encuesta Continua de Hogares(ECH). 40 años de transformaciones del trabajo en Uruguay 2 Por otra parte, mientras las edades intermedias(entre 25 y 34 años y entre 35 y 44 años) han mantenido una partici pación de algo más del 20% en cada caso, los adultos de entre 45 y 60 años son el tramo de edad que más fuerte mente ha incrementado su presencia en la oferta de trabajo total, pasando de representar un 27% del total al inicio del período, a casi un 33% en los años finales. Los mayores de 60 años, por su parte, también incrementaron su peso en el total, pasando de alrededor del 6% al inicio, a más de 7,5% en la actualidad. Como consecuencias de estos cambios, se ha constatado un envejecimiento de la oferta de trabajo, que refleja tanto el cambio demográfico general de la población, como también estas tendencias de cambios en las tasas de participación específicas por edades. Así, la edad promedio se elevó de 38,5 años hasta 41 años, mientras que la edad mediana, o sea, hasta la que se acumula el 50% de los trabajadores, también converge a 41 años, desde los 37,5 años a inicios del período. Composición de la PEA por nivel educativo (país urbano, localidades de más de 5.000 habitantes) Fuente: Etcétera a partir de datos del INE. Por otra parte, en los últimos cuarenta años, el nivel educativo de nuestra fuerza de trabajo mejoró significativamente, pasando de 8,5 años de educación aprobados(prome dio) a mediados de la década de los ochenta a 11,1 años durante los últimos diez años. De esta manera, creció significativamente el porcentaje de trabajadores con educación terciaria y secundaria como su máximo nivel educativo, derrumbándose el porcentaje de trabajadores que contaban solamente con primaria(completa e incompleta). Esta mejora, innegable, no debe ocultar que, aun así, Uruguay presenta un rezago importante en materia educativa. Los cambios de la demanda de trabajo y la ocupación Existe un profundo cambio estructural en la demanda, caracterizado por un desplazamiento masivo de puestos de trabajo desde sectores tradicionales como el agro y la industria hacia actividades de servicios, salud y comercio. Sin embargo, tal vez lo más relevante sea que más allá de que los asalariados privados consolidan su posición mayoritaria en el empleo nacional, emerge con gran fuerza la categoría de trabajadores por cuenta propia con local, lo que refleja nuevas modalidades de organización laboral y formas no tradicionales de contratación. 40 años de transformaciones del trabajo en Uruguay 3 La demanda de trabajo en Uruguay ha experimentado cambios relevantes en las cuatro décadas bajo estudio. En primer lugar, se destaca que la crisis en torno al año 2002 divide dos grandes etapas, con sensibles diferencias en la cuantía de la demanda. Tasa de empleo para el Total País Fuente: Etcétera a partir de la Encuesta Continua de Hogares(ECH). Observando la tasa de empleo(TE) en la primera etapa, que se extiende hasta 1999, se observa una relativa estabi lidad con una TE en torno al 53%(entre 1.200.000 y 1.400.000 ocupados). A partir del año 2000, en el marco del estancamiento que se convirtió en crisis, la TE cae hasta menos del 50%, destruyéndose unos 80.000 puestos de trabajo. A partir de 2004, se inaugura una nueva etapa con un crecimiento sostenido en la ocupación que alcanza un máximo histórico en 2014 con casi 1.700.000 ocupados y una tasa que superó el 60%. En el marco de enlenteci miento que siguió, se pierden empleos y cae la tasa de ocupación, pero siempre se sostiene por encima de los niveles máximos de la primera etapa. De esta manera, pareciera que con posterioridad a la crisis de 2002 la economía muestra una dinámica en la demanda laboral sensiblemente más intensa. De forma similar a lo ocurrido para la oferta, la brecha entre hombres y mujeres en la demanda de trabajo y en el total de ocupados se redujo en el período. Sin embargo, al ser ellas más afectadas por el desempleo, la brecha de género en la composición del total de ocupados es más amplia que en el total de oferta de trabajo: actualmente algo más del 54% de los ocupados son varones y algo menos del 46% mujeres. Analizando el empleo por tramos etarios, se observa un comportamiento similar al de la PEA. La proporción de trabajadores más jóvenes(de entre 14 y 17 y entre 18 y 24 años) dentro del total de ocupados se vio reducida sustancialmente en el período, mientras que aumentó la participación de los trabajadores de entre 35 y 60. En cambio, la presencia de trabajadores mayores de 60 años no mostró variaciones significativas como porcentaje de los ocupados. El análisis de la composición de los ocupados según la categoría ocupacional permite analizar otros cambios en el mundo del trabajo. Lo primero a observar en este sentido es que el grueso de los trabajadores en Uruguay, a lo largo de todo el período, han sido los asalariados del sector privado y que esta situación, más allá de oscilaciones coyunturales, se ha profundizado a lo largo de las décadas. A fines del siglo pasado, esa modalidad de contratación daba cuenta del entorno de la mitad de los trabajadores, mientras en la actualidad ese porcentaje explica algo más del 55%, de un total de trabajadores sustancialmente más al to, tal como se repasó previamente. Como contrapartida, el peso de los asalariados públicos ha venido cayendo, desde el entorno del 20% del total de tra bajadores a fines del siglo pasado, a aproximadamente el 15% en la actualidad. Por otra parte, los trabajadores por 40 años de transformaciones del trabajo en Uruguay 4 cuenta propia con local pasaron a ser la segunda modalidad en importancia, superando a los asalariados públicos, y partiendo de un nivel de 13% en los ochenta, hoy dan cuenta de alrededor del 20%. Este cambio, de fuerte rele vancia en lo que hace a las relaciones laborales, tiene que ver, entre otras posibles causas, con el surgimiento y expansión de trabajos de plataformas(tipo Uber o deliveries). Por el contrario, la categoría de cuentapropista sin local, muestra en el tiempo una característica típica de“estrategia de supervivencia”; es decir, se expande fuertemente en los períodos de crisis(en torno al 2002 llega a ser casi el 10%) y se retrae en los momentos de crecimiento del em pleo. De las restantes categorías(Cooperativista, Patrón, Otras), solo la de Patrón parece mostrar una tendencia definida y es a la baja, pasando de algo más del 5% en los ochenta a poco más del 3% en la actualidad. Distribución de los Ocupados por su categoría ocupacional Fuente: Etcétera a partir de la Encuesta Continua de Hogares(ECH). Otro aspecto relevante para estudiar es el cambio en la composición sectorial del empleo. En este sentido, se pueden observar cambios muy profundos, que dan pistas de transformaciones estructurales de la economía. Por un lado, si sumamos la participación en el empleo total de los tres grupos de actividades más tradicionales de la economía: Actividades Primarias(agro, minería y pesca), Industria Manufacturera y Servicio Doméstico y Otros Servicios Personales, esas actividades que daban cuenta de más de la mitad del empleo durante los años iniciales pasaron a dar cuenta de apenas el 27% del empleo total. La contracara de este fenómeno es la expansión de un conjunto de actividades de servicios. En primer lugar, algunas actividades asociadas a empleos que se vinculan a una economía más moderna que demanda servicios más complejos: Finanzas y servicios a empresas(informática, servicios profesionales y técnicos, finanzas); Educación, Salud y Servicios Sociales, Transporte, Comunicaciones y Electricidad, Gas y Agua. Luego, otras actividades que se expanden apuntan a una sociedad con mayor capacidad de consumo y esparcimiento como Comercio, Restaurantes y hoteles. Finalmente, el empleo en la Construcción también se ha expandido, especialmente en el presente siglo. 40 años de transformaciones del trabajo en Uruguay 5 Calidad del empleo El mercado laboral presenta una tendencia a la baja en la informalidad y una reducción generalizada de la extensión de la jornada de trabajo promedio. No obstante, estas mejoras conviven con una precariedad persistente que afecta de manera desigual a los trabajadores, manteniendo núcleos duros de desprotección e informalidad en categorías ocupacionales específicas. Cambios en la composición del empleo (Distribución de los ocupados por rama de actividad) Fuente: Etcétera, elaboración propia a partir de datos del INE. El porcentaje de trabajadores no registrados a la seguridad social alcanzó su mínimo histórico con la irrupción de la pandemia(22,2%), y si bien con el rebote de la economía aumentó, se sostuvo por debajo del 24%. Durante el siglo XXI la tasa de informalidad se redujo para casi todas las modalidades de contratación, aunque siguen existiendo disparidades. Destacan los cuentapropistas sin local, los que casi la totalidad(94%) trabaja sin realizar aportes y sin derechos. En el caso de los cuentapropistas con local, también la gran mayoría(60%) trabaja sin realizar apor tes. Más bajos son los niveles para los patrones(9%) y los asalariados privados(13%). En cuanto a las horas trabajadas por la semana, estas presentan una tendencia a la caída a largo plazo, visible durante casi todo el período bajo estudio. Esa caída se aceleró a partir de mediados de los noventa del siglo pasado, alcanzando niveles mínimos en torno a 2018-2019; sin em bargo, tras la crisis de la pandemia, las horas trabajadas se recuperaron y se sostuvieron en niveles similares a los del año 2017, apenas por debajo de las 38 horas semanales en promedio. 40 años de transformaciones del trabajo en Uruguay 6 Tasa de informalidad según sector de actividad Fuente: Etcétera a partir de la Encuesta Continua de Hogares(ECH). Horas Trabajadas por Semana Fuente: Etcétera a partir de la Encuesta Continua de Hogares(ECH). Entre los sectores de actividad, las actividades primarias, transporte y comunicación, la industria y comercio y restaurantes son los que tienen una jornada de trabajo más extensa. Mientras que los servicios sociales, a empresas y el trabajo doméstico se caracterizan por un menor número de horas trabajadas por la semana. 40 años de transformaciones del trabajo en Uruguay 7 Horas trabajadas por sector de actividad(año 2004) Fuente: Etcétera en base a datos del INE. (*) Incluye: Recreación y Órganos Extraterritoriales. (**) EGA= Electricidad, Gas y Agua.(***) Incluye: Limpieza alcantarillados, otros servicios y recolección de residuos. Desempleo La tasa de desempleo ha pasado de una tendencia creciente a finales del siglo pasado hacia niveles de estabilidad más bajos en las últimas décadas. De todas formas, a pesar de esta mejora, la desocupación se mantiene como un fenómeno que afecta de manera persistente y desproporcionada a las mujeres y a los integrantes más jóvenes de la población. Luego de una cierta estabilidad desde mediados de los años ochenta del siglo pasado hasta principio de la década siguiente, la tasa de desempleo inicia un sostenido proceso de crecimiento que abarca la mayor parte de esa década y que se vuelve vertical en el marco de la recesión y la crisis, alcanzando el máximo en 2003, cercano al 16%. A partir de entonces atravesó un ciclo de fuertes oscilaciones: experimentó una caída pronunciada, en coincidencia con el elevado crecimiento económico de los años 2005 a 2014, se guida de una tendencia sostenida al alza, en paralelo con la desaceleración de la economía. En el período más reciente(2020-2024), la tasa de desempleo osciló en torno al 9%, y se caracterizó por una menor volatilidad. Tasa de desempleo Fuente: Etcétera a partir de la Encuesta Continua de Hogares(ECH). 40 años de transformaciones del trabajo en Uruguay 8 Sin embargo, para algunos grupos el desempleo se mantiene por encima de su nivel prepandemia. Ese es el caso de las mujeres, para quienes la tasa de desempleo fue del 11,1% en 2024, nivel que no se observaba desde el año 2008, lo que incrementó la brecha respecto a los hombres. Históricamente más de la mitad de los desocupados en nuestro país han sido mujeres, y si bien durante el período 2005-2014 se redujo el porcentaje de mujeres entre los des ocupados y esa tendencia se sostuvo hasta la pandemia, a partir del 2022 la desocupación nuevamente se concentró en ellas. A nivel generacional, se puede decir que el desempleo es fundamentalmente un problema de los jóvenes, ya que el 45% de estos tiene menos de 25 años y casi el 70% tiene menos de 35 años. Sobre los autores Fernando Isabella es doctor en Historia Económica y licenciado y magíster en Economía por la Universidad de la República(Udelar). Es docente e investigador en temas de desarrollo con perspectiva macroeconómica en el Instituto de Economía(IECON) – Udelar, e integra el Sistema Nacional de Investigadores. Fue director de Planificación en la Oficina de Planeamiento y Presupuesto(OPP) en el período 2015-2019 desde donde lideró el proceso de creación de la Estrategia de Desarrollo Uruguay 2050. Joaquín Pascal es licenciado en Economía por la Universidad de la República y actualmente cursa la Maestría en Economía en la misma casa de estudios. Ha realizado cursos para especializarse en el manejo de datos y tiene experiencia periodística en la diaria y en el semanario Búsqueda. Estudio finalizado en Noviembre de 2025. Impressum Friedrich-Ebert-Stiftung Representación en Uruguay Gral. Arturo Baliñas 1145, Piso 8 Montevideo, Uruguay Responsables Dra. Svenja Blanke, Representante de la FES en Uruguay Aníbal Peluffo, Director de Proyectos Coordinación de publicaciones Jandira Dávila Edición y corrección Laura Zavala Diseño y diagramación Cooperativa de comunicación SUBTE ISBN 978-9915-9833-9-4 Más información: ↗ www.uruguay.fes.de Contacto: fesur@fes.de La Fundación Friedrich Ebert(FES) fue creada en 1925, y es la fundación política más antigua de Alemania. Es una institución privada y de utilidad pública, comprometida con el ideario de la democracia social. La fundación debe su nombre a Friedrich Ebert, primer presidente alemán democráticamente elegido, y da continuidad a su legado de hacer efectivas la libertad, la solidaridad y la justicia social. Cumple esa tarea en Alemania y en el exterior en sus programas de formación política y de cooperación internacional, así como en el apoyo a becarios y el fomento de la investigación. Conocé FESUR. La Friedrich-Ebert-Stiftung tiene cuarenta años de presencia en Uruguay, donde trabaja como plataforma de diálogo político para la promoción de la democracia y la justicia social. FESUR ofrece un espacio de reflexión, análisis y acción sobre temas de actualidad política, con la convicción de que el debate y la construcción política son bases fundamentales para avanzar hacia una democracia con justicia social, económica, ambiental y de género. El uso comercial de todos los materiales editados y publicados por la Friedrich-Ebert-Stiftung(FES) está prohibido sin previa autorización escrita de la FES. Las opiniones expresadas en esta publicación no representan necesariamente las de la Friedrich-Ebert-Stiftung o las de la organización para la que trabajan los/as autores/as o las de las entidades que auspiciaron la investigación. Etcétera es un centro de estudios y divulgación sin fines de lucro que nuclea a especialistas en diversos campos de las ciencias económicas para contribuir al debate ciudadano de calidad para el desarrollo de Uruguay. 40 años de transformaciones del trabajo en Uruguay 9