ANÁLISIS Cristóbal Rovira Kaltwasser Matías Bargsted Rocío Salas-Lewin Agosto 2026 ¿Dónde está el centro político? Radiografía del Chile actual con voto obligatorio Ficha técnica Fundación Friedrich Ebert en Chile Hernando de Aguirre 1320| Providencia| Santiago de Chile Responsable Dra. Cäcilie Schildberg Directora del Centro Regional Democracia y Feminismos Representante de la FES Chile fesminismos.fes.de/publicaciones @fesminismos https://chile.fes.de/ @feschile Edición de contenidos Arlette Gay Schifferli Edición de estilo Guillermo Riveros Álvarez Diseño portada Alejandro Délano Águila El uso comercial de todos los materiales editados y publica-dos por la Friedrich-Ebert-Stiftung(FES) está prohibido sin previa autorización escrita de la FES. ISBN 978-956-6410-36-2 Segunda Edición Corregida. Encontrará más publicaciones de la Friedrich-Ebert-Stiftung aquí: ↗ chile.fes.de/publicaciones fesminismos.fes.de/publicaciones 2 Friedrich-Ebert-Stiftung Cristóbal Rovira Kaltwasser Matías Bargsted Rocío Salas-Lewin Agosto 2026 ¿Dónde está el centro político? Radiografía del Chile actual con voto obligatorio ¿Dónde está el centro político? 1 Índice 1. Introducción  2. Datos y metodología 3. Comportamiento político y preferencias electorales  10 4. Debate sobre la economía y el medioambiente  15 5. Temas socioculturales  17 6. Disposiciones hacia el orden y la seguridad  20 7. Actitudes anti-establishment y libertarias   22 8. Democracia   24 9. Conclusiones   30 2 Friedrich-Ebert-Stiftung 1. Introducción La polarización se ha transformado en uno de los conceptos más utilizados para describir la política contemporánea. En distintos países del mundo, las principales fuerzas políticas parecen diferenciarse cada vez más entre sí, incrementando la distancia ideológica entre las alternativas que compiten por el poder. Estados Unidos constituye probablemente el caso más emblemático, donde no solo se observa una creciente polarización ideológica, sino también afectiva: las personas desarrollan sentimientos positivos hacia quienes comparten sus preferencias políticas y negativos hacia quienes sostienen posiciones diferentes (Abramowitz, 2018; Iyengar et al., 2019). América Latina tampoco se ha librado de estas transformaciones. Durante las primeras décadas del siglo XXI, gran parte de la región experimentó un giro hacia la izquierda que dio origen a diversos proyectos políticos, generando un intenso debate sobre sus causas, características y consecuencias(Huber& Stephens, 2012; Weyland et al., 2010; Levitsky& Roberts, 2011). Esto no solo se expresó en el sis tema político, sino también en la ciudadanía, que propició múltiples movimientos sociales que proponían demandas por mayor igualdad(Silva, 2009). Más recientemente, varios países han experimentado el ascenso de fuerzas de ultraderecha. El éxito electoral de figuras como Javier Milei en Argentina, Jair Bolsonaro en Brasil, José Antonio Kast en Chile o Abelardo de la Espriella en Colombia sugiere que discursos que combinan críticas a las élites establecidas, conservadurismo cultural y propuestas de mano dura poseen una apreciable capacidad de movilización electoral (Rovira Kaltwasser et al., 2026). Sin embargo, el fortalecimiento de proyectos ubicados en los polos ideológicos plantea una pregunta fundamental: ¿dónde está el centro político? ¿Se han desplazado efectivamente los ciudadanos hacia posiciones cada vez más extremas o estamos observando principalmente una polarización de las élites políticas? ¿Sigue existiendo un electorado de centro relevante o el eje izquierda-derecha ha perdido su capacidad para estructurar las preferencias políticas de amplios sectores de la población? Estas preguntas son especialmente pertinentes en el caso chileno. Durante décadas, Chile fue considerado uno de los sistemas políticos más estables de América Latina, caracterizado por la existencia de acuerdos amplios y por la presencia de coaliciones relativamente moderadas(Levitsky et al., 2016; Mainwaring& Scully, 1995). No obstante, distintas investigaciones han mostrado que, desde el retorno a la democracia, los partidos políticos fueron debilitando sus vínculos con la sociedad civil y reduciendo progresivamente sus diferencias programáticas(Luna y Altman 2011; Madariaga& Rovira Kaltwasser, 2020). En este contexto, movimientos sociales y nuevas fuerzas políticas comenzaron a canalizar demandas que los partidos tradicionales no lograban representar adecuadamente(Donoso& von Bülow, 2017). El estallido social de 2019 y el posterior pro ceso constituyente reflejaron con particular intensidad estas tensiones. Al mismo tiempo, la competencia política actual parece haberse estructurado crecientemente en torno a alternativas ideológicamente muy nítidas. La elección presidencial y parlamentaria de 2025 constituye un buen ejemplo de ello. Mientras la centroizquierda terminó representada por una candidatura proveniente del Partido Comunista—la de Jeanette Jara—, en la derecha adquirieron gran protagonismo opciones asociadas a la ultraderecha, como las de José Antonio Kast y Johannes Kaiser. A ello se sumó el desempeño electoral de Franco Parisi, quien articuló un discurso populista centrado en la crítica a las élites establecidas. Al menos, desde la perspectiva de la oferta electoral, Chile parece contar con un escenario considerablemente más polarizado que el observado una o dos décadas atrás. Sin embargo, la polarización de la oferta política no implica necesariamente que el electorado esté polarizado de la misma forma. De hecho, una de las hipótesis que motiva este estudio es que la competencia entre candidatos y partidos puede estar ocultando una realidad más compleja en la ciudadanía. Es posible que una proporción significativa de los votantes continúe ubicándose en posiciones moderadas o que simplemente no se identifique con las categorías tradicionales de izquierda y derecha. Esta cuestión adquiere una relevancia adicional debido a la (re)introducción del voto obligatorio. Tras décadas de disminución sostenida en la participación electoral, Chile volvió a establecer la obligatoriedad del sufragio a comienzos de 2023. La elección de 2025 fue la primera elección presi dencial y parlamentaria realizada bajo estas nuevas reglas, alcanzando niveles de participación cercanos al 85% del electorado. A diferencia de las elecciones anteriores, donde tendían a participar principalmente los ciudadanos más politizados e ideológicamente comprometidos, los resultados de 2025 permiten aproximarse de mejor manera a las preferencias de la población en su conjunto. ¿Dónde está el centro político? 3 El objetivo de este informe es aportar evidencia empírica para comprender dónde se encuentra el centro político en el Chile actual. Nuestro interés no es normativo, sino que consiste más bien en aportar datos que nos ayuden a entender que el electorado no solo se divide entre quienes son de derecha o de izquierda, sino también entre quienes son de centro y quienes decididamente no se posicionan en el eje ideológico de derecha versus izquierda. No buscamos defender la superioridad de determinadas posiciones políticas ni proponer una definición ideal ni del centro ni de quienes carecen de posición. Más bien, buscamos caracteri zar empíricamente al electorado chileno contemporáneo, delimitando sus rasgos fundamentales e identificando las convergencias y divergencias que manifiestan en torno a diversos ejes temáticos. Antes de presentar los datos y metodología de este estudio, resulta útil examinar algunas tendencias de largo plazo utilizando las encuestas del Centro de Estudios Públicos (CEP, 2026). Estas encuestas ofrecen una ventaja particu larmente valiosa para nuestro propósito: permiten observar la evolución de la autoidentificación ideológica de los chilenos a lo largo del tiempo mediante preguntas comparables entre distintas mediciones. Para nuestro propósito, resulta especialmente relevante analizar la evolución de la autoidentificación ideológica en la escala que va desde la izquierda(1) hasta la derecha(10). La Figura 1 agrupa estas respuestas en cuatro categorías: izquierda(valores entre 1 y 4), centro(valores 5 y 6), derecha(valores entre 7 y 10) y personas que optan por no responder la pregunta. La evidencia permite identificar varios patrones relevantes. En primer lugar, la distribución de las identidades ideológicas dista de ser estática, con fluctuaciones importantes a lo largo del tiempo. En segundo lugar y, más importante para los objetivos de este informe, el centro constituye sistemáticamente la categoría más numerosa. En ninguna de las mediciones disponibles la cantidad de personas que se identifican con la izquierda o con la derecha supera a quienes se ubican en posiciones de centro. Evolución de la autoidentificación en el eje izquierda-derecha Figura 1 Notas. Datos de las encuestas del Centro de Estudios Públicos(CEP, 2026). 4 Friedrich-Ebert-Stiftung En tercer lugar, existe un grupo considerable de personas que no se identifica en la escala izquierda-derecha. Este segmento alcanza su punto máximo en la medición realizada durante el año 2019, en el contexto del estallido social, cuando aproximadamente la mitad de los encuestados optó por no responder la pregunta. Este hallazgo resulta particularmente interesante porque cuestiona una interpretación frecuente del período. Lejos de observarse un desplazamiento masivo hacia posiciones de izquierda, lo que se aprecia es un aumento considerable de personas que dejan de identificarse con las categorías ideológicas tradicionales. Finalmente, la medición más reciente disponible, realizada a inicios del 2026, descubre simultánea mente un nivel comparativamente alto de identificación con la derecha y el nivel más bajo de no respuesta de toda la serie. No obstante, incluso en este escenario, el centro continúa siendo la categoría individual más numerosa. Las tendencias observadas en los datos de las encuestas CEP sugieren que la discusión sobre polarización requiere algunos matices para el contexto chileno actual. Aunque la competencia política reciente parece haberse estructurado progresivamente en torno a alternativas ideológicamente más definidas y localizadas en los extremos ideológicos, ello no implica necesariamente que la ciudadanía misma se haya desplazado masivamente hacia los extremos. Para profundizar en este punto, la Figura 2 utiliza los datos de las encuestas CEP, mostrando la distribución completa de respuestas en la escala ideológica para dos momentos particularmente relevantes: la medición realizada durante el estallido social(2019), y aquella levantada inmediatamente antes de la elección presidencial y parlamentaria de 2025. ¿Qué nos revela esta comparación? Por una parte, los datos para el año 2019 indican que solo un 20% del electorado se posicionó en el centro(5), pero poco más del 50% no se posicionó en el eje izquierda versus derecha. Esto refleja que el estallido social fue un fenómeno muy transversal y en cierto sentido apolítico o incluso antipolítico. De hecho, la cantidad de personas que se posiciona en el número más a la izquierda(1) es menos de un 10%. Por otra parte, la medición de 2025 refleja un panorama igualmente inte resante. El valor individual más frecuente corresponde al centro de la escala(posición 5), mientras que el grupo de personas que no responde la pregunta conserva un peso considerable. En conjunto, ambos segmentos representan una clara mayoría de la población. En contraste, quienes se ubican en posiciones inequívocamente de izquierda o de derecha constituyen una proporción menor del electorado. En suma, la evidencia proporcionada permite extraer una conclusión preliminar que orienta el resto de este informe: el centro político continúa siendo una realidad empírica relevante en Chile. Más aún, los momentos de mayor ten sión política no parecen traducirse automáticamente en un crecimiento de las identidades ideológicas más extremas; lo que aumenta más bien es el número de personas que dejan de identificarse con las categorías tradicionales de izquierda y derecha. Ahora bien, los datos también sugieren que el centro político y quienes no responden a la escala ideológica no constituyen necesariamente un mismo grupo y cuentan con opiniones políticas definidas, como se mostrará en el resto del informe. Aunque ambos segmentos suelen concentrar una proporción importante de la población, su evolución en el tiempo no siempre es equivalente. Existen períodos en que el centro se mantiene relativamente estable mientras aumenta el número de personas que optan por no identificarse ideológicamente, así como otros momentos en que ocurre lo contrario. Esto sugiere que nos encontramos frente a fenómenos relacionados, pero no idénticos. Por ello, comprender quiénes son los votantes que se ubican en el centro político y en qué medida se diferencian de quienes rechazan posicionarse en el eje izquierda-derecha constituye una tarea fundamental para entender la política chilena contemporánea, sobre todo ahora que todos los votantes están obligados a participar en elecciones. El análisis siguiente busca precisamente aportar evidencia empírica para responder estas preguntas. Autoidentificación izquierda-derecha 2019 vs. 2025(CEP) Figura 2 Notas. Datos de las encuestas del Centro de Estudios Públicos(CEP 2019 y 2025). ¿Dónde está el centro político? 5 2. Datos y metodología Los datos utilizados en este reporte provienen de dos encuestas originales que se llevaron a cabo en el marco de las elecciones de fines del año pasado. Se trata de encuestas en línea realizadas por la empresa IPSOS. La primera medición se efectuó inmediatamente antes de la primera vuelta presidencial de 2025(7 al 12 de noviembre), y la segunda medición, previo al balotaje(5 al 12 de diciembre). En ambos casos, el grupo de estudio constó de de 1500 individuos de 18 años o más, habitantes de Chile. En este informe se consolidan los resultados de las dos mediciones, alcanzando un total de 3000 individuos—exceptuando limitados ítems que solo fueron incorporados en una de las mediciones y se encuentran correctamente indicados en las notas de sus respectivos gráficos. El muestreo incluyó cuotas por sexo, grupo etario, macrozona y nivel socioeconómico, las que se cumplieron razonablemente. Para reflejar la representación nacional, todos los resultados fueron ponderados de acuerdo a las variables de cuoteo, cuya distribución bruta y ponderada se incluye en la Tabla 1 para ambos grupos. Cada una de estas encuestas tuvo una duración aproximada de 20 minutos con un cuestionario prácticamente idén tico, formulando una serie de preguntas en torno a preferencias ideológicas y políticas relevantes en el marco de las elecciones parlamentarias y presidenciales del momento. La realización de este trabajo fue aprobada por el Comité Ético Científico(CEC), en Ciencias Sociales, Artes y Humanidades de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC). Para este reporte, trabajamos con varios de los ítems de las encuestas y, para facilitar la interpretación, construimos gráficos que presentan la media ponderada en escalas de distintos grupos ideológicos. Para darle mayor robustez a los resultados, calculamos si existen diferencias significativas entre cada grupo respecto al total de la muestra, excluyendo al grupo analizado, y de ser así lo marcamos con un asterisco. Para ello empleamos pruebas z para evaluar la independencia estadística en la comparación de medias. Cuotas logradas por muestra Macrozona Sexo Edad NSE Norte Centro Sur Metropolitana Hombre Mujer 18-29 30-49 50+ ABC1 C2 C3 DE Primera medición (1500 casos) Bruto Ponderado 9% 13% 21% 22% 17% 25% 52% 40% 40% 48% 60% 52% 19% 22% 49% 37% 33% 41% 22% 20% 19% 15% 32% 29% 27% 37% Tabla 1 Segunda medición (1500 casos) Bruto Ponderado 9% 13% 20% 22% 19% 25% 52% 40% 43% 48% 57% 52% 24% 22% 44% 37% 32% 41% 22% 20% 20% 15% 33% 29% 26% 37% 6 Friedrich-Ebert-Stiftung Como la pregunta central de este reporte radica en identificar distintos grupos ideológicos, recurrimos al clásico indicador en el que se pide a los votantes señalar su autoposicionamiento ideológico en una escala de izquierda(0) a derecha(10), cuya distribución se observa en la Figura 3, donde se puede observar que la mayor parte de la ciudanía escoge la opción 5(18.8%) o la opción“ninguno”(18%), seguida por quienes eligen el valor 10(15.3%) y el 0(5.9%). Para poder realizar nuestro análisis a lo largo del reporte, utilizamos esta pregunta para construir cuatro grupos ideológicos:(1)“izquierda”, quienes se posicionan entre 0 y 4; (2)“centro”, quienes se posicionan en el 5;(3)“derecha”, quienes se posicionan entre 6 y 10; y(4)“no posicionados”, quienes indican carecer de posición política. Como resultado, la derecha concentra cerca de un 39,8% de la muestra ponderada, seguida de la izquierda con un 23,5%, el centro con un 18,8%, y los no posicionados con un 18% 1 . Autoidentificación en el eje izquierda-derecha Figura 3 Notas. Porcentajes ponderados(n= 3000). 1 Estos resultados difieren de los observados en la encuesta CEP(Figura 2). En particular, nuestra encuesta exhibe una menor concentración de individuos en el centro y una mayor presencia en el polo derecho. Existen varias posibles explicaciones para esta diferencia. Primero, ambas mediciones no son estrictamente comparables, ya que nuestra escala ideológica va de 0 a 10, mientras que la utilizada por CEP va de 1 a 10. Segundo, al tratarse de una encuesta en línea y no presencial, es posible que se reduzcan fenómenos como el sesgo de deseabilidad social o la espiral del silencio, que podrían llevar a algunos entrevistados con posiciones más extremas a moderar sus respuestas frente a un encuestador. Tercero, el uso de un panel online podría introducir ciertos sesgos de autoselección, en la medida en que las personas con opiniones políticas más intensas muestran una mayor disposición a participar en este tipo de estudios. Finalmente, nuestra encuesta fue aplicada en una fecha más cercana a la elección, contexto que podría contribuir a una mayor polarización de las actitudes políticas. No obstante, nuestro interés radica menos en estimar el tamaño real de cada grupo que en indagar en sus características. ¿Dónde está el centro político? 7 Antes de adentrarnos en el análisis pormenorizado de estos grupos, nos parece relevante desplegar información sociodemográfica sobre cada uno de ellos, la que se puede observar en la Tabla 2. Respecto a la distribución a lo largo del territorio nacional, comparando la distribución de los grupos con el total de la muestra, queda en evidencia que el segmento de los no posicionados cuenta con mayor presencia relativa en la zona norte, mientras que el segmento del centro se encuentra sobrerrepresentado en la zona sur. En cuanto a la variable género, se distingue de manera nítida que los no posicionados son mayoritariamente mujeres, en tanto en el grupo de derecha encontramos una leve sobrerrepresentación de los hombres. La distinción por edad no arroja grandes diferencias. No obstante, las personas jóvenes(18 a 29 años) están más presentes en el grupo del centro y menos, en el grupo de derecha. Al revisar la variable de nivel socioeconómico, las personas de derecha e izquierda tienen mayor presencia en el segmento ABC1 respecto al resto de los grupos. Por el contra rio, el grupo de los no posicionados está sobrerrepresentado en los segmentos DE y subrepresentado en el segmento ABC1. Esto parece particularmente relevante de destacar porque no hay indicios de que el mundo popular se identifique de manera clara con la derecha o la izquierda, sino que más bien opta decididamente por no tomar postura ideológica. Por su parte, el nivel educacional refleja un patrón bastante claro: los no posicionados tienen mayormente educación secundaria y menores tasas de educación universitaria, en comparación con el resto de los grupos. A su vez, el grupo de derecha tiene mayor proporción de personas con educación universitaria. Por último, la religión también es relevante. Quienes se posicionan en la derecha son mayoritariamente católicos, mientras que quienes son de izquierda, mayoritariamente ateos, agnósticos o declaran no tener religión. Caracterización sociodemográfica según autoidentificación política Izquierda (23,5%) Centro (18,8%) Derecha (39,8%) No posicionados (18%) Norte Macrozona Centro Sur Metropolitana Sexo Hombre Mujer 18-29 Edad 30-49 50+ ABC1 C2 NSE C3 DE Primaria o menos Educación Secundaria Técnica Universitaria Católica Religión Evangélica/ Protestante Otra Ninguna/Ateo/ Agnóstico Notas. Porcentajes ponderados(n= 3000). 10,97% 21,90% 25,07% 42,06% 47,68% 52,32% 23,80% 34,49% 41,71% 21,35% 14,87% 28,69% 35,09% 5,13% 43,73% 16,92% 34,22% 37,92% 7,59% 14,18% 40,31% 12,84% 18,69% 29,21% 39,25% 46,81% 53,19% 26,69% 36,00% 37,31% 16,51% 15,88% 26,43% 41,18% 4,69% 49,05% 14,27% 31,99% 47,06% 16,56% 14,64% 21,74% 12,61% 22,55% 23,73% 41,11% 51,97% 48,03% 18,80% 38,43% 42,77% 24,44% 15,17% 29,97% 30,42% 4,17% 41,28% 13,73% 40,81% 54,61% 17,97% 10,30% 17,12% 16,07% 22,58% 25,46% 35,88% 43,49% 56,51% 20,34% 38,24% 41,42% 9,94% 12,28% 30,12% 47,66% 6,79% 53,46% 12,20% 27,55% 40,64% 15,10% 15,24% 29,02% Tabla 2 Total (100%) 12,89% 21,68% 25,39% 40,05% 48,48% 51,52% 21,73% 37,01% 41,25% 19,62% 14,71% 29,03% 36,63% 4,97% 45,50% 14,31% 35,23% 46,77% 14,75% 12,91% 25,58% 8 Friedrich-Ebert-Stiftung Identidades sociales Hoy en día se suele hablar sobre la relevancia de las identidades en la política. Para abordar esta temática, la Figura 4 permite visualizar la cercanía de los cuatro gru pos a determinadas categorías identitarias. Estos resul tados son relevantes porque permiten captar el“imagi nario” social de los distintos sectores ideológicos; es decir, las categorías sociales a través de las cuales los integrantes de cada grupo se piensan y se perciben a sí mismos(Tajfel& Turner, 1986). En general, las personas de todos los grupos ideológicos se sienten relativamente cercanas a las personas de bajos ingresos y con estudios superiores, así como leja nas a los inmigrantes. En contraste, las demás catego rías sociales gatillan diferencias de magnitud, superiores a un punto en la escala, entre grupos ideológicos. Así, se observa cierta lejanía hacia las personas adineradas, aunque la derecha se siente considerablemente más cer cana, aunque con un puntaje apenas mayor al punto medio de la escala. La cercanía a feministas genera par ticular polarización, con la izquierda sintiéndose bas tante cercana, y la derecha y los no posicionados, bas tante lejanos, con el centro en posiciones intermedias. De manera similar, aunque con menor intensidad, las personas con valores cristianos y aquellas interesadas en la cultura generan diferencias notorias. En este últi mo caso, los encuestados de izquierda expresan mayor cercanía, lo que coincide con la histórica afinidad entre el mundo de la cultura y el progresismo ideológico. Con trario a lo que podría suponerse, no es la derecha la que manifiesta menor afinidad hacia el ámbito cultural, sino los no posicionados. Por otro lado, a nivel general, la sociedad chilena se siente próxima a las personas con valores cristianos, tendencia que se acentúa considera blemente en la derecha y disminuye de forma marcada en la izquierda. Cercanía a grupos según autoidentificación política Figura 4 Notas. Medias ponderadas. Los datos solo corresponden a la primera medición(n= 1500). El valor 0 indica sentirse “nada cercano” y 10,“muy cercano” al grupo indicado. El* indica diferencias significativas, al 95% de confianza, res pecto al total de la muestra, excluyendo al grupo comparado. ¿Dónde está el centro político? 9 3. Comportamiento político y preferencias electorales Comenzamos esta sección con la Figura 5, que revela la relación entre la autoidentificación ideológica y los niveles reportados de participación electoral durante los últimos comicios. Los mayores niveles de participación se concentran entre los encuestados identificados con la izquierda (78,4% responde que“siempre votaba”), y la derecha (72,4%), seguidos por las personas identificadas con el cen tro(64,4%). En último lugar se ubican los no posicionados ideológicamente, con un porcentaje sustancialmente menor(48,4%). Como han constatado estudios previos (van der Meer et al., 2009), estos patrones reflejan con cla ridad que la ausencia de una identificación ideológica se asocia con menores niveles de involucramiento político a nivel conductual. En otras palabras, resulta plausible concluir que la(re)introducción del voto obligatorio está movilizando a personas que no se identifican ideológicamente o que se posicionan en el centro. Participación electoral pasada según autoidentificación política Figura 5 Notas. Porcentajes ponderados(n= 3.000). 10 Friedrich-Ebert-Stiftung La Figura 6 presenta, para cada grupo ideológico, los pro medios del nivel de interés en la política, un indicador comúnmente considerado altamente fiable y predictivo del involucramiento político general de las personas(Prior, 2010). Como puede observarse, el patrón identificado en los niveles de participación se reproduce también en los niveles de interés político. Las personas que se identifican con la derecha y la izquierda alcanzan los promedios más altos de interés, con valores de 3,3 y 3,5, respectivamente, en una escala que va de 1(“Nada interesado”), a 5(“Muy inte resado”). Esto indica que, en promedio, la política genera entre“algo” y“bastante” interés entre quienes se identifi can con estos sectores ideológicos. En contraste, los niveles más bajos de interés político se observan entre los no posicionados ideológicamente, con un puntaje promedio de 2,4, correspondiente a una posición más cercana a la cate goría de“poco interés”. Cabe destacar que las diferencias entre el nivel promedio de interés de cada grupo ideológico y el promedio del resto de la muestra(excluyendo a dicho grupo), resultan estadísticamente significativas al 95% de confianza. En otras palabras, es poco probable que las diferencias observadas se deban únicamente a fluctuaciones aleatorias en los niveles de interés político de la población. Estos resultados refuerzan la asociación entre identificación ideológica e involucramiento político observada previamente. La Figura 7 ilustra la posición ideológica que estos grupos ideológicos le atribuyen a sus familias. Los resultados siguen un patrón esperable en que los individuos reproducen las posiciones en que se socializaron, en general, manteniendo posiciones cercanas a las de sus familias. El único caso atípico es el de la izquierda, cuyas familias parecen simpatizar con posiciones más centristas que los individuos encuestados. Por otro lado, quienes se ubican al centro y quienes no se posicionan crecieron en familias de centroderecha. La derecha, por su parte, en promedio, creció en una familia que coincide con su propia ideología. A continuación, consideramos el comportamiento electoral de estos distintos grupos en las elecciones de fines de 2025. La Figura 8 evidencia las preferencias electorales de los encuestados en la primera y segunda vuelta según su posicionamiento ideológico. Como puede observarse, existe una estrecha asociación entre ambas variables. Durante la primera vuelta, el voto de las personas identificadas con la izquierda se concentró fuertemente en la candidata Jeannette Jara. En contraste, el voto de derecha se distribuyó entre Johannes Kaiser, Evelyn Matthei y José Antonio Kast, aunque este último obtuvo el mayor respaldo dentro de este segmento ideológico. Durante la segunda vuelta se observa que cada candidato logra retener la mayor parte de su segmento del electorado ideológicamente afín. Así un 91.4% de los encuestados de derecha sostiene haber Promedio de interés en la política según autoidentificación política Figura 6 Notas. Medias ponderadas(n= 3000). El valor 1 indica“nada interesado” y 5,“muy interesado” en la política. El* indi ca diferencias significativas, al 95% de confianza, respecto al total de la muestra, excluyendo al grupo comparado. Promedio de autoidentificación política percibida en la familia Figura 7 Notas. Medias ponderadas(n= 3000). El valor 0 indica“izquierda” y 10,“derecha”. El* indica diferencias significativas, al 95% de confianza, respecto al total de la muestra, excluyendo al grupo comparado. ¿Dónde está el centro político? 11 votado por Kast, en tanto un 94.3% de los encuestados de izquierda se decantó por Jara. Más allá de estos patrones esperables, los resultados de los votantes de centro y de los no posicionados revisten particular interés. En la primera vuelta, Franco Parisi obtuvo su mayor nivel de apoyo entre los votantes de centro(33,2%), seguido por Jeannette Jara(25,4%). Entre los no posiciona dos, en tanto, las preferencias se distribuyeron de manera más equilibrada entre los distintos candidatos, aunque Parisi también concentró la mayor proporción de apoyo, con un 25,7%. Durante la segunda vuelta se observan dife rencias relevantes entre ambos grupos. Mientras que los ciudadanos de centro apoyaron mayoritariamente a Jeannette Jara(53,4%), frente a un 46,6% que respaldó a José Antonio Kast, entre los no posicionados ocurrió lo contrario: un 55,1% apoyó a Kast y un 44,9% a Jara. En consecuencia, los votantes de centro tendieron a inclinarse por Jara, mientras que los no posicionados mostraron una preferencia mayoritaria por Kast. Este resultado sugiere que los no posicionados no constituyen simplemente una variante del electorado de centro, sino que presentan patrones de comportamiento electoral diferenciados. Tal como veremos más adelante a través de varios datos, los votantes de centro y los no identificados no siempre comparten las mismas posiciones y, por tanto, es importante analizarlos como grupos diferentes. Preferencias presidenciales 2025 según autoidentificación política Figura 8 Notas. Porcentajes ponderados y en base 100(excluyendo nulos, blancos, no votantes e indecisos). Los datos solo corresponden a la segunda medición(n= 1500): la primera vuelta indica voto retrospectivo y la segunda, prospectivo. En primera vuelta, los candidatos Eduardo Artés, Marco Enríquez-Ominami, y Harold Mayne-Nicholls se omiten del gráfico para mayor legibilidad. 12 Friedrich-Ebert-Stiftung La literatura académica ha demostrado que es importante estudiar la relación tanto positiva como negativa hacia candidatos y partidos, ya que las emociones de rechazo muchas veces pueden ser incluso más importantes que las emociones de apoyo al momento de tomar una decisión política(Abramowitz& Webster, 2018; Meléndez, 2022; Meléndez& Rovira Kaltwasser, 2019). Una manera de estu diar esto consiste en examinar la disposición positiva y negativa a votar por distintas opciones políticas. Para ello, la Figura 9 detalla la inclinación subjetiva de votar por cada uno de los principales partidos políticos en Chile según el autoposicionamiento ideológico de los encuestados. En este caso, un valor de 1 representa la alternativa “Definitivamente no votaría por este partido”, mientras que un valor de 5 corresponde a“Definitivamente sí votaría por este partido”. Consistente con los modelos espaciales de voto(Enelow& Hinich, 1984; Bonilla et. al., 2011), para la mayoría de los partidos—con dos excepciones que revisaremos más adelante—, la evaluación se vuelve más favorable a medida que aumenta la afinidad ideológica entre el encuestado y el partido. Así, los encuestados de izquierda reportan inclinaciones subjetivas marcadamente más altas de votar por partidos como el Frente Amplio, el Partido Comunista y el Partido Socialista(y, en menor medida, el PPD), y una muy baja disposición a votar por partidos de derecha como Renovación Nacional, la UDI o el Partido Republicano. Este mismo patrón se observa de manera inversa entre los votantes de derecha. Como consecuencia de lo anterior, las diferencias entre votantes de izquierda y derecha alcanzan al menos un punto en una escala de cinco puntos para todos los partidos, con la excepción de aquellos ubicados más cerca del centro político, como la Democracia Cristiana(DC) y el Partido de la Gente(PDG). Los votantes de centro tienden a ubicarse sistemáticamente en posiciones intermedias entre los electores de izquierda y derecha. Este grupo manifiesta la mayor propensión a votar por el PDG y la DC; sin embargo, incluso en estos casos, sus niveles de adhesión son considerablemente menores que los observados entre los votantes de izquierda y derecha respecto de los partidos más afines a sus respectivas posiciones ideológicas. A modo de ejemplo, mientras los votantes de centro registran puntajes de 2,8 y 2,4 para el PDG y la DC, respectivamente, los votantes de izquierda alcanzan valores de 3,3 para el Frente Amplio y de 3,5 para el Partido Comunista. El comportamiento de los no posicionados, en contraste, resulta menos predecible. De los diez partidos incluidos en la Figura 9, en seis casos constituyen el segundo grupo menos propenso a votar por el partido correspondiente y, en dos casos, son el grupo que expresa la menor disposición a hacerlo. Resulta particularmente llamativo que sus evaluaciones más negativas recaigan sobre el PPD(1,9) y la DC(1,9), dos partidos tradicionalmente más bien asociados con posturas moderadas. Por otro lado, los no posicionados muestran una evaluación relativamente más favorable hacia el PDG, otro partido que ha buscado posicionarse en torno al centro político. De hecho, este es el partido mejor evaluado por este grupo con un 2,7, levemente detrás del 2,8 de los encuestados de centro. Sin embargo, al igual que ocurre con los votantes de centro respecto del PDG y la DC, el nivel de adhesión observado sigue siendo comparativamente bajo. En conjunto, estos resultados sugieren que tanto los votantes de centro como los no posicionados mantienen vínculos relativamente débiles con los partidos que ocupan posiciones cercanas a sus respectivas ubicaciones ideológicas. A diferencia de lo que ocurre entre los votantes de izquierda y derecha, los partidos más próximos a estos segmentos generan niveles de adhesión considerablemente más moderados. Promedio de inclinación a votar por Figura 9 partidos según autoidentificación política Notas. Medias ponderadas(n= 3000). El valor 1 indica“definitivamente no votaría por ese partido” y 5,“definitivamente sí votaría por ese partido”. El* indica diferencias sig nificativas, al 95% de confianza, respecto al total de la muestra, excluyendo al grupo comparado. ¿Dónde está el centro político? 13 En suma, dimensiones centrales del comportamiento político y electoral, así como actitudes relevantes hacia la política en general y hacia sus principales actores—particularmente, los partidos políticos—, se encuentran fuertemente asociadas al autoposicionamiento ideológico en Chile. Las personas que se identifican con posiciones ideológicas tradicionales, especialmente, aquellas ubicadas en la izquierda y la derecha y, en menor medida, en el centro, tienden a exhibir mayores niveles de participación electoral e interés en la política. Así mismo, sus preferencias electorales y evaluaciones de los partidos exhiben una clara correspondencia con sus orientaciones ideológicas. Los no posicionados, en contraste, presentan un perfil marcadamente diferente. Sus niveles de participación e interés político son considerablemente menores, al tiempo que sus preferencias electorales aparecen menos estructuradas. Esto se refleja tanto en una distribución más homogénea de sus preferencias entre los distintos candidatos de primera vuelta como en sus bajos niveles de adhesión e inclinación subjetiva a votar por la mayoría de los partidos políticos. Por su parte, los votantes de centro ocupan una posición intermedia. Si bien exhiben mayores niveles de participación e interés político que los no posicionados y muestran patrones de preferencia electoral consistentes con su ubicación ideológica, sus niveles de adhesión hacia los partidos asociados al centro son comparativamente moderados. En este sentido, los resultados sugieren que el centro constituye una identidad política reconocible y con efectos sobre el comportamiento electoral, pero que genera vínculos partidarios menos intensos que los observados entre los electores de izquierda y derecha. 14 Friedrich-Ebert-Stiftung 4. Debate sobre la economía y el medioambiente Cuando se piensa en las posiciones ideológicas del electo- sobre premiar el esfuerzo individual y el referente a si el rado, uno de los primeros debates que se vienen a la mente Estado debe gastar más en beneficios y servicios sociales. es la clásica distinción entre Estado versus mercado. De Visto así, pareciera existir en la sociedad chilena una suerte hecho, la literatura académica generalmente plantea que de compensación entre premiar el principio meritocrático a la izquierda tiende a propiciar una mayor intervención del nivel individual y a su vez contar con un piso mínimo de Estado en la economía, mientras que la derecha favorece bienestar social garantizado por el Estado. No se verifica más bien que el mercado pueda funcionar libremente(Noël entonces una demanda clara por un Estado mínimo ni & Thérien, 2008; Jahn, 2011). Esto es particularmente cierto tampoco por la posibilidad de que se castigue el esfuerzo en el contexto latinoamericano donde, desde la recuperaindividual. Por último, también es interesante constatar ción de la democracia en la década de 1990, gran parte del que frente al dilema de mayor o menor lucha contra el debate político se ha concentrado en esta temática cambio climático a cambio de mayor o menor crecimiento (Kitschelt et al., 2010). Tal como se puede apreciar en la económico, el promedio de la ciudadanía se ubica justo en Figura 10, la encuesta que utilizamos en este reporte se la mitad(valor 3), al igual que el votante de centro, y muy hace cargo de este debate mediante varios ítems. Primero, cercano a los no posicionados(3.2). Se trata entonces de preguntamos si los ingresos se deben hacer más iguales, un tema que no estructura preferencias diferenciadas en aunque no se premie el esfuerzo individual, o si más bien ese mundo, aunque sí para quienes se posicionan a la deredebería premiarse el esfuerzo individual, aunque se produzcha y a la izquierda. can importantes diferencias de ingreso. Segundo, nos interesa saber si a juicio del electorado debería aumenPromedio de actitudes Estado-mercado según Figura 10 tar la propiedad estatal o privada de autoidentificación política las empresas e industrias. Tercero, averiguamos si las personas mantienen la opinión de que el Estado debe gastar mucho más o mucho menos en beneficios y servicios sociales. En cuarto y último lugar, examinamos si los votantes piensan que es necesario priorizar la lucha contra el cambio climático, aunque esto pueda limitar el desarrollo económico, o si por el contrario es necesario darle prioridad al desarrollo económico, posponiendo las acciones contra el cambio climático. Resulta interesante constatar que en todas estas preguntas se detectan diferencias muy apreciables entre las personas de izquierda y de derecha, mientras que quienes son de centro o no se posicionan adoptan posturas prácticamente idénticas, que suelen ser cercanas a la media de la población. Más allá de este hallazgo, que es bastante lógico y esperable, es llamativo que en dos preguntas el grueso de la ciudadanía muestre un nivel tan alto de respaldo; a saber, el ítem Notas. Medias ponderadas(n= 3000). El valor 1 indica completo acuerdo con la primera afirmación y el 5, con la segunda. El* indica diferencias significativas, al 95% de confianza, respecto al total de la muestra, excluyendo al gru po comparado. ¿Dónde está el centro político? 15 Nos parece importante profundizar en el tema medioambiental porque se trata de una cuestión que gradualmente ha cobrado cada vez más fuerza en la agenda pública, no solo por su mayor politización, sino también por la mayor conciencia tanto a nivel de élites como de ciudadanía respecto a las consecuencias cada vez más palpables del calentamiento global y sus consecuencias. En el primer ítem de la Figura 11, analizamos si la ciudadanía duda de la realidad del cambio climático. Los resultados indican que, en promedio, las personas tienden a creer que este fenómeno sí está ocurriendo(valores inferiores a tres). No obstante, existen diferencias según el posicionamiento político: se evidencia un menor desacuerdo entre las personas que se posicionan a la izquierda, mientras que se percibe un mayor escepticismo ante el cambio climático en los sectores de derecha. En el segundo ítem, preguntamos si acaso deben cerrarse empresas altamente contaminantes, aunque esto implique la pérdida de la fuente laboral para un grupo de personas. En este caso observamos que las respuestas tienden a aproximarse al punto medio(3), con muy poca diferencia entre los distintos grupos políticos en cuestión. Considerando ambas preguntas, se puede constatar entonces que en general la población del país no es precisamente negacionista del cambio climático, pero tampoco manifiesta una disposición muy alta a afrontar la necesidad de aplicar medidas difíciles para hacerse cargo del tema medioambiental(como, por ejemplo, cerrar empresas altamente contaminantes a costa de generar pérdidas de trabajo). Promedio de actitudes medioambientales según autoidentificación política Figura 11 Notas. Medias ponderadas(n= 3000). El valor 1 indica“muy en desacuerdo” y 5,“muy de acuerdo” con la afirmación. El* indica diferencias significativas, al 95% de confianza, respecto al total de la muestra, excluyendo al grupo compa rado. 16 Friedrich-Ebert-Stiftung 5. Temas socioculturales Otra manera de pensar el conflicto entre izquierda versus derecha radica en las posiciones del electorado frente a temas socioculturales. Estudiar este asunto se ha vuelto relevante porque existe consenso a nivel académico en cuanto a que el debate político no solo se estructura frente al conflicto entre Estado versus mercado, sino también frente a un eje de conflictos“posmateriales”, donde el mundo progresista apoya cuestiones como el ecologismo, el multiculturalismo y los derechos de las mujeres, mientras el conservador hace hincapié en las estructuras familiares tradicionales, el valor de la nación y la homogeneidad étnica(Bornschier, 2010; Hooghe& Marks, 2018; Vachudova, 2021). Si bien es cierto que estos debates han sido observados sobre todo en el contexto europeo, últimamente también han venido ganado preponderancia en América Latina, en parte como consecuencia del proceso de mayor y mejor incorporación de grupos históricamente excluidos luego del así llamado giro a la izquierda que experimentó la región a inicios de la década de 2000(Anria & Roberts, 2026; Rovira Kaltwasser et al., 2026). Para abordar este tema mostramos en la Figura 12 la posi ción de los votantes frente al matrimonio homosexual y al aborto en cualquier circunstancia como derecho de la mujer a decidir. En ambos ítems se observa una diferencia muy importante entre personas de izquierda y de derecha. Resulta interesante constatar que los no posicionados se inclinan ligeramente más hacia el lado conservador tanto del promedio de la población como de quienes se posicionan al centro. Por otra parte, también es importante señalar que quienes se encuentran a la izquierda se distancian bastante de la posición de los demás grupos, sugiriendo que su postura es por tanto más contraria a la corriente del grueso de la ciudadanía. Este hallazgo se condice con el argumento de que en las últimas décadas la sociedad chilena ha experimentado un proceso gradual y sostenido de liberalización en temas morales, los cuales en cierta medida han sido resistidos por quienes se definen de derecha (Rovira Kaltwasser, 2019; 2020; Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, 2019). Promedio de posiciones valóricas según autoidentificación Figura 12 política Notas. Medias ponderadas(n= 3000). El valor 1 indica“muy en desacuerdo” y 5,“muy de acuerdo” con la afirmación. El* indica diferencias significativas, al 95% de confianza, respecto al total de la muestra, excluyendo al grupo compa rado. ¿Dónde está el centro político? 17 A nivel global, el tema de migración ha venido adquiriendo mucha preponderancia en el debate público y la evidencia comparada demuestra que tanto los partidos como los votantes de ultraderecha tienden a adoptar posiciones xenófobas(Mudde, 2019; van Hauwaert& van Kessel, 2018). En el contexto latinoamericano la cuestión migrato ria es bastante menos relevante, pero igualmente desempeña un rol en el caso chileno, donde estudios han mostrado relación entre apoyo a la ultraderecha y actitudes contrarias a la migración(Rovira Kaltwasser et al., 2024). Con el propósito de indagar en esta temática, presentamos a continuación la posición de la ciudadanía frente a la pregunta de si la migración incrementa la delincuencia, el desempleo y debilita la cultura del país. Como se observa en la Figura 13, la mayoría de los votantes suelen favorecer estos ítems—valores sobre tres— y, por lo tanto, puede concluirse que existe un relativo consenso a nivel ciudadano en cuanto a valorar la migración de modo más bien negativo. Más allá de esto, en todos estos ítems encontra mos diferencias entre personas de izquierda y de derecha, pero en este caso advertimos que los no posicionados se sitúan más cerca de la derecha mientras que las personas de centro lo hacen más cerca de la izquierda. Promedio de actitudes antiinmigración según autoidentificación política Figura 13 Notas. Medias ponderadas(n= 3000). El valor 1 indica“muy en desacuerdo” y 5,“muy de acuerdo” con la afirmación. El* indica diferencias significativas, al 95% de confianza, respecto al total de la muestra, excluyendo al grupo compa rado. 18 Friedrich-Ebert-Stiftung Por último, resulta interesante indagar en la opinión de la ciudadanía frente al antifeminismo, ya que sabemos que temas relacionados con el movimiento feminista han venido ganando terreno en la agenda pública tanto en América Latina como en Chile(Smith& Boas, 2024). A su vez, estu dios previos han mostrado que el electorado de la región adopta posturas claras al respecto(Rovira Kaltwasser et al., 2025), y, al menos en Chile, contamos con evidencia empírica que revela que actitudes antifeministas se relacionan con apoyar a la ultraderecha y rechazar al progresismo (Reyes-Housholder et al., 2025). Para este reporte, mostra mos dos ítems que nos parecen relevantes. Por un lado, la pregunta acerca de si el feminismo se trata de odiar a los hombres y, por otro lado, la pregunta sobre si las feministas pretenden ganar el control de los hombres. En ambas se observa una alta polarización entre quienes son de izquierda y de derecha. A su vez, se observa que quienes están al centro se posicionan levemente más cerca de la gente de izquierda, mientras quienes no se posicionan se inclinan levemente hacia quienes son de derecha. Por último, se observa que respecto a la pregunta sobre si el feminismo se trata de odiar a los hombres, la mayoría de la población tiende a discrepar(valores inferiores a tres), salvo quienes son de derecha(valor 3.2), mientras que en la pregunta sobre si las feministas buscan ganar el control de los hombres la población se ubica más bien en el valor intermedio(3.1). En resumen, no se encuentra una pobla ción altamente a favor de posturas antifeministas, pero sí se manifiesta una tensión frente a estas preguntas entre quienes son de izquierda y de derecha. Promedio de actitudes antifeministas según autoidentificación política Figura 14 Notas. Medias ponderadas(n= 3000). El valor 1 indica“muy en desacuerdo” y 5,“muy de acuerdo” con la afirmación. El* indica diferencias significativas, al 95% de confianza, respecto al total de la muestra, excluyendo al grupo compa rado. ¿Dónde está el centro político? 19 6. Disposiciones hacia el orden y la seguridad En América Latina, una temática que ha cobrado una relevancia prioritaria es el de la criminalidad, en gran medida porque la región se ha vuelto más violenta y la demanda ciudadana por políticas de mano dura para combatir la delincuencia se ha incrementado(Arias, 2017; Dammert, 2025; Feldman& Luna, 2022). Chile no es la excepción a esta regla, pero sí se caracteriza por una situación un tanto paradojal. Aunque Chile continúa con niveles de criminalidad relativamente bajos en comparación con gran parte de América Latina, la evidencia indica que la población exhibe niveles excepcionalmente altos de temor a la delincuencia (Dammert& Salazar Tobar, 2017; IPSOS, 2024). Esta brecha entre inseguridad objetiva e inseguridad subjetiva constituye una de las principales paradojas de la realidad chilena contemporánea. Con el propósito de adentrarse en esta temática, la Figura 15 evidencia las posiciones sobre la cri minalidad de los grupos ideológicos que estudiamos en este reporte. En general, los indicadores exponen acuerdo en sanciones más duras ante el crimen, aunque la izquierda suele distanciarse del resto de los grupos. En materia de pena de muerte, los ciudadanos expresan un alto nivel de acuerdo, del 3,8 en la muestra total, mientras que los no posicionados y la derecha comparten posiciones significativamente más radicales, de 4 y 4,1, respectivamente. La izquierda registra un acuerdo bastante más bajo, de 3,3 en promedio, pese a lo cual supera el punto medio de la escala. Por el contrario, los ciudadanos adoptan una postura bastante reacia a flexibilizar la tenencia de armas, siendo la derecha el grupo con mayor acuerdo, con 2,7, en prome dio, y la izquierda, con el menor acuerdo, de 1,9. Para todos los grupos estos puntajes se hallan bajo el punto medio de la escala. Promedio de actitudes hacia la criminalidad según autoidentificación política Figura 15 Notas. Medias ponderadas(n= 3000). En los primeros dos paneles, el valor 1 indica“muy en desacuerdo” y 5,“muy de acuerdo” con la afirmación. En los últimos dos paneles, el valor 1 indica completo acuerdo con la primera afirma ción y el 5, con la segunda. El* indica diferencias significativas, al 95% de confianza, respecto al total de la muestra, excluyendo al grupo comparado. 20 Friedrich-Ebert-Stiftung Respecto a cómo hacer frente a la delincuencia, la izquierda se inclina más por la reinserción y reeducación que el resto de los grupos. Por el contrario, los no posicionados y la derecha lo hacen por más orden y mano dura. También es interesante observar las posiciones respecto a si los delincuentes se pueden reeducar y reinsertar en la sociedad o si quienes han delinquido una vez volverán a hacerlo otras veces. Frente a estas posturas se observa el mismo patrón: las personas de izquierda se inclinan más por la reinserción(aunque en posiciones muy cercanas al punto medio de la escala), mientras los demás grupos apenas confían en la capacidad de los delincuentes para rehabilitarse. En resumen, estas preguntas revelan que por lo general el mundo de la izquierda posee una visión minoritaria en comparación con la gente no solo de derecha, sino también de centro y a los no posicionados, quienes comparten una mirada más punitiva frente a la delincuencia. ¿Dónde está el centro político? 21 7. Actitudes anti-establishment 2 y libertarias La recuperación de la democracia en América Latina ha ido de la mano con fallas crónicas de representación en la mayoría de los países de la región, lo cual muchas veces ha pavimentado el camino para la irrupción de liderazgos políticos populistas(Mudde& Rovira Kaltwasser, 2017). Parte del problema se basa en la baja capacidad de las democracias de la región para satisfacer de manera adecuada las demandas de la ciudadanía, pero también a la existencia de segmentos del electorado con actitudes marcadas por el cinismo político y sentimientos anti-establishment(Cox& Garbiras-Díaz, 2024; Meléndez, 2022; Luna, 2024; Visconti & Argote, 2025). Para indagar en esta temática, la Figura 16 expone las acti tudes de los distintos grupos ideológicos hacia los representantes políticos. La izquierda y derecha concuerdan en que existen líderes que encarnan sus ideas e intereses, compartiendo un promedio de 3,7 puntos de aprobación. Esto se traduce en que ambos grupos de votantes no se sienten huérfanos, sino que cuentan con ofertas políticas que los interpretan. Sin embargo, la izquierda manifiesta un disenso notablemente mayor que el resto de los sectores respecto a la premisa de que todos los políticos son corruptos y que resulta indiferente quien gobierne. Los individuos no posicionados son quienes adoptan actitudes marcadamente más anti-establishment, alcanzando un puntaje de 3,9 en la idea de la corrupción generalizada de la clase política, un valor de 3 en cuanto a la representati vidad de sus líderes, y 4 frente a la apatía sobre el gober nante de turno, todos con diferencias estadísticamente significativas respecto al total de la muestra. El centro, por su parte, se asemeja a la tendencia general, aunque se aproxima levemente a los no posicionados con un nivel de 3,3 en representatividad y un 3,5 en indiferencia gubernamental. En general, esto devela menores niveles de representación y mayor animadversión hacia la clase política entre los no posicionados y el centro, en comparación con la izquierda y derecha. Promedio de actitudes anti-establishment según autoidentificación política Figura 16 Notas. Medias ponderadas(n= 3000). El valor 1 indica“muy en desacuerdo” y 5,“muy de acuerdo” con la afirmación. El* indica diferencias significativas, al 95% de confianza, respecto al total de la muestra, excluyendo al grupo compa rado. 2 Las actitudes anti-establishment corresponden a sentimientos de animadversión y resentimiento hacia la clase política. Estas actitudes habitualmente transcienden el debate entre izquierda y derecha, ya que por lo general se dirigen en contra de las elites establecidas. 22 Friedrich-Ebert-Stiftung Por otra parte, las elecciones del último tiempo en Chile y varios países vecinos han mostrado que las ideas libertarias están siendo enarboladas por figuras políticas de ultraderecha. Ahora bien, ¿hasta qué punto dichas ideas se sustentan en la ciudadanía? Para responder esta incógnita, la Figura 17 ilustra el grado acuerdo con distintas posiciones libertarias. La derecha y los no posicionados creen que el Estado siempre es derrochador e ineficiente en una proporción significativamente mayor que el promedio global y el centro, mientras que la izquierda lo sostiene en menor medida. En general, las personas se oponen a la idea de que el Estado no debería restringir a las personas que contaminan(todos los grupos se encuentran bajo el valor intermedio), aunque la derecha sintoniza notoriamente más con dicha afirmación, mientras que la izquierda y el centro se sitúan marcadamente más distantes que la media general. Respecto a la obligación de vacunarse, los no posicionados políticamente son quienes expresan mayor acuerdo con que no debiese ser obligatorio, seguidos de la derecha. La izquierda, por su parte, se encuentra significativamente más en desacuerdo, mientras que el centro se alinea con el total de la muestra en posiciones más moderadas. En consecuencia, al menos en las preguntas sobre el Estado como agente derrochador e ineficiente y sobre la capacidad coercitiva del Estado frente a las vacunas, se puede observar que para todos los grupos(menos, las personas de izquierda), existen valores levemente a favor de posturas más bien libertarias. Hasta qué punto estos temas son politizados por líderes y partidos es un tema que merece mayor atención, sobre todo a la luz de los potenciales ejes futuros de distinción de la oferta política. Figura 17 Promedio de actitudes libertarias según autoidentificación política Notas. Medias ponderadas. Los datos solo corresponden a la segunda medición(n= 1500). El valor 1 indica“muy en desacuerdo” y 5,“muy de acuerdo” con la afirmación. El* indica diferencias significativas, al 95% de confianza, res pecto al total de la muestra, excluyendo al grupo comparado. ¿Dónde está el centro político? 23 8. Democracia Numerosos países, incluidos algunos con largas tradiciones republicanas, han experimentado considerables procesos de erosión democrática durante los últimos años(Nord et al., 2026). Es por ello que tanto en el ámbito académico como en el debate público existe creciente interés y preocupación por entender el papel que desempeña la ciudadanía en dichos procesos, particularmente, en la medida en que ciertas prácticas o liderazgos de carácter autoritario pueden recibir respaldo ciudadano cuando son percibidos como capaces de generar beneficios materiales, garantizar el orden público o promover determinados objetivos políticos(Graham& Svolik, 2020). Con el propósito de examinar estas cuestiones en el caso chileno, analizamos las preferencias de los encuestados respecto de distintos tipos de régimen político, su nivel de apoyo a medidas de carácter autoritario y sus evaluaciones retrospectivas tanto de la dictadura militar como del estallido social. Comenzamos con la Figura 18, que presenta las respuestas a una pregunta sobre preferencias de régimen político. Este indicador posee especial relevancia debido a su amplio uso en estudios comparativos internacionales, entre ellos Latinobarómetro, AmericasBarometer(LAPOP), Asian Barometer Survey y Arab Barometer. Así mismo, ha sido ampliamente utilizado en la literatura académica dedicada al estudio del apoyo ciudadano a la democracia (Lagos, 2001; Kiewiet de Jonge, 2016). Los resultados se presentan según el autoposicionamiento ideológico de los encuestados. Consistente con investigaciones previas (Bargsted& Somma, 2016), se observa en Chile una asocia ción clara entre orientación ideológica y preferencia por la democracia. Los encuestados de izquierda son quienes apoyan el régimen democrático con mayor firmeza(88,8%), seguidos por los de centro(73,9%) y, posteriormente, por los de derecha(61,6%). En este aspecto, los no posicionados se distancian de los votantes de centro y se asemejan más a los de derecha, ya que un 62,5% declara que la democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno. Sin embargo, este grupo también exhibe niveles considerablemente más altos de indiferencia respecto del tipo de régimen político. Mientras un 14,7% de los no posicionados señala que le resulta indi ferente vivir bajo un régimen democrático o autoritario, esta proporción alcanza solo el 5,5% entre los encuestados de derecha. Por otra parte, los encuestados de derecha son quienes registran el mayor nivel de acuerdo con la afirmación de que, en algunas circunstancias, un gobierno autoritario puede ser preferible a uno democrático. Un 32,9% de este grupo opta por dicha alternativa, cifra considerablemente superior a la observada entre los votantes de centro(19.4%) e izquierda(5,9%). En consecuencia, aunque los no posicio nados presentan niveles de apoyo a la democracia similares a los de la derecha, las diferencias entre ambos grupos radican principalmente en que los primeros manifiestan mayores niveles de indiferencia respecto del tipo de régimen político, mientras que los segundos, una mayor disposición a justificar alternativas autoritarias en determinadas circunstancias. Legitimidad democrática según autoidentificación política Figura 18 Notas. Porcentajes ponderados(n= 3000). 24 Friedrich-Ebert-Stiftung La Figura 19 presenta los niveles de acuerdo con diversas afirmaciones de carácter antidemocrático, especialmente, aquellas vinculadas a una concepción liberal de la democracia. Estas aluden a situaciones como la restricción de la libertad de prensa, el desconocimiento de la independencia de los poderes del Estado y la subordinación insuficiente de las Fuerzas Armadas al poder civil. Como contraste, también se incluye un ítem relativo al apoyo al derecho a la protesta, aun cuando esta genere costos o inconvenientes para otras personas. Los resultados pueden resumirse en dos patrones claramente diferenciados. Por una parte, hay dos afirmaciones que generan un amplio consenso entre los distintos grupos ideológicos. La primera es:“El gobierno debería poder cen surar medios de comunicación muy críticos”, cuyos niveles promedio de acuerdo se sitúan en torno al valor 2 de la escala, equivalente a la respuesta“En desacuerdo”. Esto indica un rechazo generalizado a esta práctica claramente antidemocrática. La segunda afirmación con alto apoyo es: “El gobierno debería ignorar las sentencias judiciales que sean políticamente sesgadas”. Aunque el rechazo es menos contundente que en el caso anterior, los promedios se ubican alrededor de 2,5 puntos, es decir, entre“En desacuerdo” y“Ni de acuerdo ni en desacuerdo”. Por otra parte, las afirmaciones“El derecho a protestar debiese protegerse, incluso cuando implique inconvenientes para las personas” y“Las Fuerzas Armadas nunca deben intervenir en el proceso político del país” ponen de relieve diferencias ideológicas mucho más marcadas. En ambos casos, los encuestados de izquierda y derecha se ubican en extremos opuestos, con brechas que alcanzan aproximadamente un punto completo en la escala de cinco puntos. Los votantes de centro y los no posicionados se ubican, en general, en posiciones intermedias. No obstante, en el caso del ítem relativo al rol de las Fuerzas Armadas, los no posicionados aparecen considerablemente más próximos a los encuestados de derecha que a los de centro o izquierda. En conjunto, estos resultados sugieren que ciertas normas democráticas básicas, como la libertad de prensa y el respeto a las decisiones judiciales, gozan de un respaldo relativamente transversal en la opinión pública chilena. Sin embargo, otras dimensiones de la democracia liberal, particularmente, aquellas relacionadas con la protesta y la subordinación militar al poder civil, continúan siendo objeto de una fuerte polarización ideológica. Promedio de actitudes contrarias al componente liberal de la democracia por partidos según autoidentificación política Figura 19 Notas. Medias ponderadas(n= 3000). El valor 1 indica“muy en desacuerdo” y 5,“muy de acuerdo” con la afirmación. El* indica diferencias significativas, al 95% de confianza, respecto al total de la muestra, excluyendo al grupo compa rado. ¿Dónde está el centro político? 25 Continuamos examinando las orientaciones democráticas de los encuestados, aunque con un enfoque ligeramente distinto. La Figura 20 revela los niveles de acuerdo con cua tro afirmaciones formuladas en términos compensatorios, es decir, situaciones en las que una acción antidemocrática podría justificarse explícitamente a cambio de una ganancia política o material(Zanotti y Rama, 2020). A modo de ejemplo, uno de los ítems planteó la siguiente afirmación: “Estoy dispuesto a aceptar que el gobierno cierre el Con greso a cambio de altas tasas de crecimiento económico”. Los resultados vuelven a descubrir dos patrones claros. En primer lugar, tres de los cuatro ítems exponen una relativa homogeneidad entre los encuestados de derecha, centro y los no posicionados, mientras que los niveles de acuerdo son sistemáticamente menores entre los encuestados de izquierda. Este patrón se observa en las afirmaciones referidas a aceptar el cierre del Congreso a cambio de crecimiento económico, restringir la libertad de prensa a cambio de una mejor distribución de la riqueza y desconocer derechos de las minorías indígenas a cambio de políticas más efectivas contra la criminalidad. En este último caso se aprecia una excepción menor al patrón general. Los encuestados de derecha se distancian parcialmente de los grupos de centro y de los no posicionados, registrando un nivel promedio de acuerdo más elevado, que coincide aproximadamente con la categoría“Ni de acuerdo ni en desacuerdo”. Los encuestados de izquierda, en contraste, se sitúan en torno al valor 2 de la escala, correspondiente a la categoría “En desacuerdo”, mientras centro y no posicionados se ubi can en el 2,5 y 2,7 respectivamente. Sin perjuicio de este matiz, el patrón predominante es nítido: los votantes de izquierda expresan menores niveles de disposición a aceptar restricciones a principios democráticos a cambio de beneficios políticos o materiales, mientras que entre los demás grupos esta disposición es más alta, y con diferencias más acotadas entre grupos. El segundo patrón se observa en la afirmación“Estoy dis puesto a aceptar una fuerte interferencia del Gobierno sobre los tribunales de justicia a cambio de derechos sociales universales”. A diferencia de los casos anteriores, las opiniones de los distintos grupos ideológicos convergen notablemente en torno al valor 2,9, que bordea la respues ta“Ni de acuerdo ni en desacuerdo”. Considerando que la independencia judicial constituye uno de los pilares fundamentales de la democracia liberal, resulta llamativo el escaso nivel de rechazo que genera esta afirmación entre los distintos segmentos de la población. Mientras que las diferencias observadas respecto de la libertad de prensa, el Congreso o los derechos de las minorías pueden interpretarse como exteriorizaciones de conflicto ideológico, la convergencia de todos los grupos en torno a posiciones de relativa indiferencia frente a una eventual intervención del poder judicial sugiere algo distinto: una valoración relativamente transversal, aunque más bien débil, del principio de separación de poderes. Promedio de disposiciones antidemocráticas según autoidentificación política Figura 20 Notas. Medias ponderadas(n= 3000). El valor 1 indica“muy en desacuerdo” y 5,“muy de acuerdo” con la afirmación. El* indica diferencias significativas, al 95% de confianza, respecto al total de la muestra, excluyendo al grupo compa rado. 26 Friedrich-Ebert-Stiftung Dado que el caso chileno se asemeja al de otros países que han experimentado periodos dictatoriales, nos ha parecido conveniente investigar el rol que eventualmente desempeña la“nostalgia autoritaria” para los votantes(Manucci& van Hauwaert, 2026). Para examinar este tema, la Figura 21 expone los niveles de acuerdo con dos afirmaciones relacionadas con el legado de la dictadura militar en Chile, que gobernó el país entre 1973 y 1989. Como cabría esperar, los resultados ponen de relieve una marcada diferenciación ideológica, aunque, como veremos, la magnitud de las diferencias resulta particularmente llamativa. Los encuestados de izquierda se ubican sistemáticamente en el extremo de menor acuerdo, mientras que los de derecha se posicionan en el extremo opuesto. Por su parte, los votantes de centro y los no posicionados tienden a situarse en posturas intermedias y bastante cercanas entre sí. Este patrón se observa con claridad en la afirmación relativa a si Chile estaba mejor antes de la transición democrática. Los votantes de centro y los no posicionados registran puntajes cercanos al punto medio de la escala(2,9 y 3,3, respectivamente), lo que sugiere posiciones relativamente neutras respecto de esta evaluación histórica. En contraste, los encuestados de izquierda alcanzan un promedio de 2,2, cercano a la categoría“En desacuerdo”, mientras que los de derecha registran un promedio de 3,7, próximo a la res puesta“De acuerdo”. Un patrón muy similar emerge al evaluar el liderazgo de Augusto Pinochet, aunque en este caso todos los grupos expresan niveles de acuerdo algo menores. Los encuestados de derecha alcanzan un promedio de 3,4 puntos, ubi cándose por encima del punto medio de la escala, aunque más cerca de una posición neutral que de un acuerdo explícito. Los votantes de centro registran un promedio de 2,3, cercano a la categoría“En desacuerdo”, mientras que los no posicionados alcanzan un 2,6. Los encuestados de izquierda, por su parte, presentan el menor nivel de acuerdo, con un promedio de 1,5. Cabe destacar que estas dos afirmaciones generan algunas de las mayores diferencias entre grupos ideológicos observadas en todo el informe. En comparación con otros temas analizados, las evaluaciones sobre la dictadura militar y la figura de Augusto Pinochet persisten en constituir uno de los principales ejes de diferenciación política e ideológica entre los chilenos. Promedio de nostalgia autoritaria según autoidentificación Figura 21 política Notas. Medias ponderadas(n= 3000). El valor 1 indica“muy en desacuerdo” y 5,“muy de acuerdo” con la afirmación. El* indica diferencias significativas, al 95% de confianza, respecto al total de la muestra, excluyendo al grupo compa rado. ¿Dónde está el centro político? 27 Finalizamos esta sección abordando uno de los fenómenos políticos más relevantes de la última década: el estallido social de 2019. La Figura 22 permite visualizar los niveles de participación declarados por los encuestados en actividades vinculadas al estallido, mientras que la Figura 23 refleja sus opiniones respecto de este proceso a través de dos afirmaciones:“Las protestas de 2019 fueron demandas legítimas” y“Las protestas de 2019 fueron un intento de golpe de Estado”. Como puede observarse, los niveles de participación en el estallido social se encuentran estrechamente asociados al posicionamiento ideológico de los encuestados. Mientras que el 68,5% de las personas de izquierda declara haber participado en alguna actividad relacionada con el estallido, 3 esta cifra desciende a 40,3% entre los votantes de cen tro, 32,8% entre los no posicionados y 28,5% entre los encuestados de derecha. En consecuencia, la tasa de participación declarada por los votantes de izquierda es más de dos veces superior a la observada entre los encuestados de derecha. Sin embargo, más allá de estas diferencias, cabe destacar que la participación en actividades asociadas al estallido social no fue monopolio exclusivo de un sector ideológico en particular. De hecho, cerca de un tercio de los encuestados de derecha y de los no posicionados declara haber participado en alguna de estas actividades, mientras que entre los votantes de centro la cifra se aproxima al 40%. Estos resultados sugieren que, aunque el estallido movilizó con especial intensidad a los sectores de izquierda, su alcance social y político trascendió a dicho segmento. Participación en el estallido social de 2019 según autoidentificación política Figura 22 Notas. Porcentajes ponderados. Los datos solo corresponden a la segunda medición(n= 1500). 28 Friedrich-Ebert-Stiftung 3 La pregunta exacta fue la siguiente:“En octubre de 2019 hubo un movimiento social masivo en Chile con protestas de distinto tipo a lo largo del país. En aquel momento, ¿usted participó a través de cacerolazos, asistiendo a marchas, organizaciones vecinales, o protestando de alguna otra forma?”. Al considerar las opiniones de los entrevistados respecto a cómo interpretar el estallido social, vuelve a emerger un eje temático que genera profundas diferencias entre los sectores de izquierda y derecha. En ambas afirmaciones analizadas, las diferencias entre estos grupos superan un punto completo en la escala de cinco puntos, mientras que los votantes de centro y los no posicionados tienden a ubicarse en posiciones intermedias y muy cercanas entre sí. A modo de ejemplo, al evaluar la afirmación de que las protestas de 2019 constituyeron un intento de golpe de Estado, los encuestados de derecha registran un promedio de 3,7 puntos, una posición cercana a la categoría“De acuerdo”. En contraste, los encuestados de izquierda alcan zan un promedio de 1,9, coincidiendo prácticamente con la respuesta“En desacuerdo”. Por su parte, los votantes de centro y los no posicionados comparten promedios de 2,9 puntos, ubicándose muy cerca del punto medio de la escala y reflejando una posición esencialmente neutra frente a esta interpretación de los acontecimientos. Promedio de actitudes hacia el estallido social de 2019 según autoidentificación política Figura 23 Notas. Medias ponderadas. Los datos solo corresponden a la segunda medición(n= 1500). El valor 1 indica“muy en desacuerdo” y 5,“muy de acuerdo” con la afirmación. El* indica diferencias significativas, al 95% de confianza, res pecto al total de la muestra, excluyendo al grupo comparado. En suma, los resultados reflejan que las orientaciones democráticas de los chilenos combinan importantes consensos con marcadas diferencias ideológicas. Por una parte, principios básicos de la democracia liberal, como la libertad de prensa y el respeto a las decisiones judiciales, concitan niveles relativamente altos de acuerdo transversal. Por otra, persisten profundas divergencias entre los encuestados de izquierda y derecha en ámbitos estrechamente vinculados a la historia política reciente del país, particularmente, en lo referido al rol de las Fuerzas Armadas en la vida política, la evaluación del legado de la dictadura militar y la valoración de la protesta como mecanismo de acción política. Este último aspecto resulta especialmente relevante. Posiblemente como consecuencia de las distintas interpretaciones históricas sobre las movilizaciones que contribuyeron al fin de la dictadura, así como de los movimientos sociales que marcaron la segunda década del siglo XXI, la legitimidad de la protesta aparece como uno un tema controvertido entre los sectores de izquierda y derecha. En contraste, los votantes de centro y los no posicionados tienden a converger en posiciones intermedias, alejadas de las visiones más polarizadas que caracterizan a ambos extremos ideológicos. ¿Dónde está el centro político? 29 9. Conclusiones Este informe se propuso responder una pregunta aparentemente simple, pero fundamental para comprender la política chilena contemporánea: ¿dónde está el centro político? La relevancia de esta interrogante se ha vuelto especialmente evidente en un contexto marcado por la creciente visibilidad de proyectos políticos ubicados en los polos ideológicos y por la reintroducción del voto obligatorio. Aunque la reciente contienda electoral parece sugerir una creciente polarización entre izquierda y derecha, los datos analizados en este reporte descubren una realidad más compleja. La principal conclusión de este estudio es que el electorado chileno no se divide únicamente entre personas de izquierda y de derecha. Junto a estos dos grupos existe un segmento relevante que se identifica con el centro político y otro que simplemente no se posiciona en el eje izquierda-derecha. Más aún, los resultados constatan que estos cuatro grupos poseen características distintivas y presentan diferencias relevantes en términos de comportamiento político, preferencias electorales y actitudes frente a diversos temas de debate público. Sin lugar a dudas, los votantes de izquierda y derecha constituyen los grupos más politizados del electorado. En comparación con el resto de la población, manifiestan mayores niveles de interés por la política, una participación electoral más consistente y vínculos más fuertes con partidos y candidatos afines a sus posiciones ideológicas. Por otra parte, las diferencias entre ambos grupos abarcan múltiples dimensiones. No solo mantienen posiciones distintas respecto al papel del Estado en la economía, sino también frente a temas socioculturales, migración, seguridad, democracia, el legado de la dictadura militar y la interpretación del estallido social. En otras palabras, la distinción entre izquierda y derecha continúa siendo una herramienta útil para comprender una parte importante de las preferencias políticas de la ciudadanía chilena. Parte de esta distinción se correlaciona directamente con la religión (quienes son católicos tienden a identificarse con la derecha, mientras que quienes carecen de religión o son ateos/ agnósticos son más proclives a identificarse con la izquierda), pero no así con el nivel socioeconómico. Este aspecto nos parece importante de destacar porque tanto la derecha como la izquierda moviliza a sectores con mayores ingresos y niveles educacionales. Ahora bien, los resultados también demuestran que el centro político constituye una realidad empírica que no puede ser ignorada. Los votantes de centro suelen ubicarse en posiciones intermedias respecto a muchos de los temas analizados, pero no representan simplemente un punto medio entre izquierda y derecha. Se trata de un grupo con niveles de interés político y participación electoral inferiores a los observados en los polos ideológicos, aunque claramente superiores a los de quienes no se posicionan en la escala izquierda-derecha. Además, en distintos ámbitos los votantes de centro desarrollan posiciones propias y diferenciadas, tanto en términos de preferencias electorales como de opiniones sobre temas de relevancia pública. Por su parte, quienes no se identifican ideológicamente constituyen probablemente uno de los hallazgos más relevantes de este estudio. Aunque en algunos temas se ubican en posiciones cercanas al centro político, sus características generales son diferentes. Se trata de un grupo con menores niveles de interés político, menor participación electoral previa a la introducción del voto obligatorio, mayores niveles de desconfianza hacia la clase política y una relación más distante con los partidos. Así mismo, son quienes expresan opiniones anti-establishment con mayor frecuencia y una mayor indiferencia hacia el régimen de gobierno. En muchas de las temáticas evaluadas se asemejan más a la derecha que al centro y la izquierda; particu larmente, en lo referido a temas de seguridad, orden público e inmigración. Se trata también de personas que provienen mayoritariamente del mundo popular, con baja escolaridad. Lejos de constituir simplemente una versión menos politizada del centro, los no posicionados aparecen como un segmento con rasgos propios. La relevancia de estos hallazgos se vuelve aún más evidente a la luz del voto obligatorio. Durante décadas, gran parte de los análisis sobre opinión pública y comportamiento electoral estuvieron condicionados por un escenario en el cual participaban principalmente los ciudadanos más interesados en la política. La incorporación obligatoria de amplios sectores tradicionalmente alejados de la participación electoral ha modificado este panorama. En consecuencia, comprender las características de los votantes de centro y, especialmente, de quienes no se identifican ideológicamente deja de ser un ejercicio académico para transformarse en una necesidad fundamental para interpretar 30 Friedrich-Ebert-Stiftung los resultados electorales y anticipar las dinámicas futuras de la competencia política. Al mismo tiempo, los resultados de este informe generan nuevas preguntas para futuras investigaciones. Una de ellas se refiere a la interpretación de los cambios observados en el electorado chileno durante los últimos años. El aumento de la identificación con posiciones de derecha y el éxito electoral reciente de candidaturas asociadas a ese sector podrían interpretarse como evidencia de una derechización del electorado. Esta hipótesis resulta plausible si se considera que las fuerzas de ultraderecha han adquirido un peso electoral creciente en distintos países de América Latina. Desde esta perspectiva, cabría especular que algunas de las ideas promovidas por estos actores políticos están logrando conectar con las preocupaciones y percepciones de amplios sectores de la ciudadanía(Stefanoni, 2025). No obstante, existe una explicación alternativa. Una parte importante de estos cambios podría responder a dinámicas de castigo hacia los gobiernos incumbentes en un contexto de creciente insatisfacción con el desempeño de quienes ejercen el poder(Luna y Rovira Kaltwasser, 2021). Desde esta perspectiva, el avance de la ultraderecha no necesariamente reflejaría una transformación profunda de las preferencias ideológicas del electorado, sino más bien la capacidad de estos actores para capitalizar el descontento ciudadano frente a gobiernos percibidos como poco efectivos. De hecho, la evidencia comparada disponible tanto para Europa como para América Latina no revela, al menos hasta ahora, una tendencia clara y sostenida de desplazamiento hacia posiciones más derechistas en las preferencias de la ciudadanía(Abreu Maia et al., 2023; Bartels, 2023; Rovira Kaltwasser et al., 2026; Walter, 2021). Distinguir entre estas interpretaciones constituye una tarea fundamental para comprender la evolución futura de las preferencias ciudadanas. En otras palabras, futuras investigaciones deberían indagar con mayor detalle hasta qué punto las ideas asociadas a la ultraderecha están adquiriendo una mayor legitimidad social y capacidad de estructurar las preferencias políticas de los ciudadanos, o si lo que observamos es más bien un fenómeno de voto retrospectivo y castigo a los incumbentes que, en el contexto actual, está siendo articulado con mayor éxito por la ultraderecha que por la derecha convencional. Una segunda pregunta se relaciona con el papel que desempeña la oferta política en la formación y transformación de las preferencias del electorado. Los datos presentados sugieren que las personas de izquierda y derecha poseen identidades políticas relativamente estructuradas, mientras que los votantes de centro y, especialmente, los no posicionados muestran vínculos más débiles con partidos y liderazgos específicos. Esto plantea la interrogante de hasta qué punto la aparición de nuevas fuerzas políticas, liderazgos o discursos puede contribuir a cristalizar, reorganizar o incluso modificar las preferencias de estos sectores. En otras palabras, aún sabemos relativamente poco acerca del grado en que la actual configuración ideológica del electorado refleja preferencias estables y la medida en que responde a la forma en que las distintas ofertas políticas logran canalizar, interpretar y moldear demandas ciudadanas. En suma, la evidencia proporcionada invita a matizar las interpretaciones que describen a Chile como una sociedad dividida exclusivamente entre izquierda y derecha. Si bien estos dos grupos continúan siendo actores centrales de la competencia política, el centro y quienes no se identifican ideológicamente representan segmentos igualmente relevantes para comprender el funcionamiento de la democracia chilena en la era del voto obligatorio. Más que un elec torado dividido en dos bloques homogéneos y enfrentados, los datos proponen un país políticamente más diverso, donde cuatro grupos distintos contribuyen a estructurar el mapa político contemporáneo. ¿Dónde está el centro político? 31 Referencias Abramowitz, A. I. (2018). The Great Alignment: Race, Party Transformation, and the Rise of Donald Trump[La gran alineación: raza, transformación de partidos y el ascenso de Donald Trump]. Yale University Press. Abramowitz, A. I.& Webster, S. W. (2018). 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Political Studies Review, 19(3), 511-519. https://doi.org/10.1177/1478929920945856 ¿Dónde está el centro político? 33 34 Friedrich-Ebert-Stiftung Autores Cristóbal Rovira Kaltwasser . Doctor en Ciencia Política de la Universidad Humboldt de Berlín, profesor titular del Instituto de Ciencia Política(ICP), de la Pontificia Universidad Católica de Chile(PUC), y director del Laboratorio para el Estudio de la Ultraderecha(Ultra-Lab). Matías Bargsted . Doctor en Ciencia Política de la Universidad de Michigan, Ann Arbor; profesor asociado y director del Instituto de Sociología(ISUC), de la Pontificia Universidad Católica de Chile(PUC). Rocío Salas-Lewin . Candidata a Doctora en Ciencia Política en Cornell University, Nueva York, y asistente de investigación del Laboratorio para el Estudio de la Ultraderecha (Ultra-Lab). ¿Dónde está el centro político? 35 ¿Dónde está el centro? El mapa político chileno no se divide solo entre izquierda y derecha . La segunda vuelta presidencial se definió entre candidaturas ubicadas en extremos ideológicos. A partir de ese escenario, suele afirmarse que Chile es un país crecientemente polarizado. Sin embargo, los datos de este reporte proponen una realidad más compleja. El electorado chileno se organiza en cuatro grupos: quienes se identifican con la izquierda, quienes se identifican con la derecha, quienes se consideran de centro y quienes no se ubican en ninguna posición ideológica. La incorporación del voto obligatorio ha incrementado el peso electoral de estos últimos dos grupos, convirtiéndolos en actores decisivos para comprender los resultados electorales actuales y futuros. Las diferencias entre izquierda y derecha abarcan múltiples dimensiones . Los votantes de izquierda y derecha presentan diferencias importantes en temas económicos, culturales y de seguridad. Por ejemplo, mantienen posiciones divergentes respecto al papel del Estado y del sector privado en la economía, el aborto, el antifeminismo y cómo combatir la delincuencia. Además, las diferencias no se limitan a políticas públicas específicas. También aparecen en aspectos relacionados con la democracia y la evaluación histórica de la dictadura de Augusto Pinochet. Esto sugiere que la distancia entre ambos grupos involucra visiones amplias sobre cómo debe organizarse la sociedad y el sistema político. Las personas de centro y quienes no se identifican ideológicamente mantienen opiniones políticas bastante definidas, compartiendo algunos rasgos, pero también mostrando ciertas diferencias relevantes . Entre los puntos en común destaca la adopción de posiciones moderadas en diversos ámbitos, como el rol del Estado, temas morales y la valoración del legado del régimen militar. En contraste, los no posicionados en la escala ideológica registran niveles marcadamente más altos de desconfianza y escepticismo hacia el sistema político; son el grupo más propenso a afirmar que todos los políticos son corruptos, así como los más indiferentes respecto al tipo de régimen político imperante. En temáticas de orden y seguridad pública, así como inmigración, quienes no se identifican se aproximan más a las posiciones de la derecha que los votantes de centro. A nivel sociodemográfico, quienes no se identifican ideológicamente destacan por su origen popular, con menores registros de logro educacional, concentrándose en mayor proporción en la zona norte del país. Aquí encontrará más información sobre el tema: ↗ fes.de