5AÑOS DELPREMIO FUNDACIÓN FRIEDRICH EBERT PARA PERIODISTAS MEXICAN@S México, 2006 Primera edición, 2006 Fundación Friedrich Ebert, Representación en México Yautepec 55, Col. Condesa 06140 México, D.F. Tels: 01(55) 5553 5302 Fax: 01(55) 5254 1554 fesmex@fesmex.org www.fesmex.org Editores: Jürgen Moritz y Andrés Tapia, di­ seño de forros: Judith Meléndrez Bayardo, diseño de interiores: Jesús Fernández Vaca. Las opiniones contenidas en este libro son responsabilidad de sus autores y no refle­ jan necesariamente el pensamiento de la Fundación Friedrich Ebert. El documento puede ser usado libremente, siempre y cuando sea sin fines comerciales. Para la so­ licitud de los ejemplares, comunicarse a la dirección y teléfonos anotados arriba. Tiraje: 1000 ejemplares Impreso en México 5AÑOS DELPREMIO FUNDACIÓN FRIEDRICH EBERT PARA PERIODISTAS MEXICAN@S Dra. Svenja Blanke: Introducción ...................................................... 5 Ing. Eberhard Friedrich: Cinco años del Premio para periodistas mexican@s. Un avance lento pero contínuo hacia el entendimiento ................................................................................ 6 Jürgen Moritz: Sí, tengo la culpa… ................................................... 9 Opina el Jurado Dra. Lidia Camacho: Reflexiones en torno al Concurso para Periodistas Mexican@s convocado por la Fundación Friedrich Ebert ................................................................................... 13 Datos duros ......................................................................................... 14 Martina Klumpp: Algunas reflexiones acerca de 5 años del Premio para Periodistas de la Fundación Friedrich Ebert en México ......... 17 Ana Cecilia Terrazas: De etiqueta ..................................................... 19 Björn Lisker: Buscando la otra Alemania ......................................... 20 2001 Andrés Tapia: Neonazis: el Horror................................................ . 22 Andrés Tapia: El reportaje que no ganó ........................................... 22 Luis Alberto Ramírez: Ni tan lejos ni tan cerca ................................ 26 2002 Francisco Olasso y Fabiana Tapia: Legalizan el oficio más antiguo, en Alemania ....................................................................................... . 32 Alejandro Herrera: Cuando el destino te alcanza ............................ 32 Marta Durán: Memoria de un viaje en Alemania........................... . 37 2003 Fernado del Collado: Un alcalde para todos .................................... 40 Teresa Solís: Otoño en berlín, 2003 .................................................. 40 Federico Campbell: Más allá de unas horas ...................................... 46 Ganador@s del premio 2003 ............................................................. 48 5AÑOS DELPREMIO FUNDACIÓN FRIEDRICH EBERT PARA PERIODISTAS MEXICAN@S 2004 Cesar Cansino• Revista M etapolitic A: 1989-2004: ¿De la conquista de la libertad a la amnesia? ................................................................... . 50 Enrique A. López: El Spree y la cerveza ................................................ 50 Sigrid Arteaga: Uno regresa de ese viaje con una nueva perspectiva de la realidad, se escariña aún más con Alemania ................................ 52 Itzel Zúñiga: Similitudes y diferencias ................................................... 55 Alejandro Alarcón: Divagaciones sobre Berlín en sol mayor............. . 57 2005 Gabriel Guerra Castellanos: Visión Mundial/60 Años… .................... . 60 Alejandro Sabido .................................................................................... . 60 Cristina Avila: Berlín en mi memoria, Alemania en la –distorsionada– memoria colectiva ........................................................ 64 Enrique Beas: No hablaré de mi viaje, todavía no estoy listo............. . 71 Yoatzin Botello: Desde la ciudad pobre pero sexy ................................ 74 2003, 2004, 2005 Gerold Schmidt: Como traductor en los viajes con los premiados ................................................................................... 77 Beatriz Solis: Un diálogo con el Otro .................................................... 80 Contenido del DVD • Trabajos ganadores medios impresos 2001-2005 • Audios Ganadores Radio 2002-2005 • Ganadores TV y Video 2003 y 2005 • Spots Radio Premio FES–varios • Fotos entrega Premio y reunión jurado–varios Dra. Svenja Blanke Introducción C omienzo con una muy buena noticia: A partir del año 2007 se convocará a un Premio Ale­mán para Periodistas Mexicanos y Mexicanas. Esta nueva iniciativa la apoyarán la Embajada de Alemania en México y varias instituciones alemanas con repre­ sentación en México como son: la Fundación Fried­ rich Ebert(FES), la Fundación Konrad Adenauer, la Fundación Heinrich Böll, la Fundación Friedrich Naumann, el Instituto Goethe y la Cámara Mexica­ no-Alemana de Comercio e Industria(CAMEXA). El nuevo concurso se dirige a periodistas y comuni­ cadores mexicanos y mexicanas que publican traba­ jos sobre Alemania en los medios del país. Agradecemos a todos los colegas y amigos alema­ nes y mexicanos que insistieron, apoyaron ideas y así hicieron posible un“premio alemán”. Como FES es­ tamos muy contentos en poder empezar una nueva etapa: Un concurso más amplio y con el respaldo de muchas instituciones alemanas, así como con el apo­ yo de patrocinadores mexicanos. También es un re­ conocimiento del éxito de esta idea única: una his­to­ ria que empezó hace cinco años:“El Concurso para Periodistas Mexicanos de la Fundación Friedrich Ebert”. Cerrando una etapa, la publicación que tiene en sus manos es un resumen de los cinco años del con­ curso de la FES. Son los trabajos en las tres catego­­rías medios impresos, radio y televisión/video que gana­ ron entre 2001 y 2005—un panorama impre­sionante sobre temas—. Los textos reflejan el cono­cimiento, la profesionalidad, la calidad y la creatividad de los periodistas mexicanos publicando sobre“temas ale­ manes”. La convocatoria del concurso dice:“Se dará mayor crédito a aquellas aportaciones periodísticas que reflejen críticamente la situación actual de Ale­ mania desde una visión latinoamericana veraz, equi­ librada, sin estereotipos de la sociedad alemana y a las que relacionen la realidad de la sociedad alema­ na con la mexicana”. ¿Misión cumplida? Invitamos a los lectores de esta publicación para opinar. No fue fácil posicionar este concurso. México y los medios del país miran principalmente al Norte, un poco a Europa y—como último— al Sur. La idea del premio era invitar(y dar un incentivo) para la otra mirada, más allá del“mainstream” y la lógica tradicional de los medios. En 2001 comenzamos con 27 trabajos en el concurso y 6 patrocinadores y terminamos en 2005 con 79 trabajos y 21 patrocina­ dores. Un proceso exitoso que todavía muestra la falta de cobertura de temas alemanes en los medios de comunicación mexicanos. Cinco años del premio de la FES también son muchas historias, puntos de vista y experiencias personales. Pedimos opiniones de colegas del jura­ do(alemanes como mexicanos), ex ganadores, co­ legas de la FES, amigos y colegas que apoyaron y organizaron este concurso durante los últimos años o acompañaron el grupo de los ganadores en el via­­ je temático a Alemania, organizado por la FES. Aparecen los testimonios—muy personales— de los y las ganadores sobre este concurso y las experien­ cias, observaciones y reflexiones sobre su viaje. Esta publicación es un resumen lógicamente subjetivo y parcial pero con miradas muy diferentes de Alemania desde la perspectiva mexicana. Agradecemos a todos los que acompañaron, apoyaron y participaron en el concurso de la FES en los últimos cinco años. Y les invitamos a partici­ par en el nuevo concurso: el Premio Alemán para Periodistas Mexicanos. Svenja Blanke Representante de la Fundación Friedrich Ebert en México Ing. Eberhard Friedrich* Cinco años del Premio para periodistas mexican@s Un avance lento pero continuo hacia el entendimiento La intención Llegué a México a finales de junio de 2000 para hacerme cargo de la Representación de la Fundación Friedrich Ebert(FES) por segun­ da vez(anteriormente estuve en este puesto durante los años 1987 a 1991). El 2 de julio ganó Vicente Fox las elecciones para la Presi­ dencia de México. Se desborda­ ron las expectativas de la pobla­ ción mexicana para un cambio profundo de las políticas naciona­ les. También los observadores ex­ tranjeros estábamos entusiasma­ dos por los cambios prometidos y anunciados, dejando al lado nues­ tro escepticismo habitual. Pensá­ bamos que también dentro de nuestras áreas de trabajo podría­ mos—quizás— salir del estanca­ miento y de la rutina de siempre. Como consecuencia afinábamos nuestros objetivos, metas y trabajos en relación a la nueva coyuntura. En el caso de la Fundación Friedrich Ebert creíamos que po­ dríamos – junto con otras institu­ *Economista e Ingeniero Civil, Trabajó en la cooperación internacional por parte de la Fundación Friedrich Ebert durante 30 años. Estuvo tres veces en México a cargo de programas de esta fundación(1976-81, 1987-91 y 2000-2005). Ahora es consultor independiente y vive en Berlín y México. ciones y organizaciones interesa­ das- dar un nuevo impulso a las relaciones mexicanas-alemanas. Primero reagrupábamos nuestra cooperación en temas que po­ drían ser interesantes para ambos países, en lo político, económico, social y sindical. Segundo empe­ zábamos o seguíamos trabajando con nuestras contra partes mexi­ canas los temas que a ambas partes interesaban y buscábamos nuevos interlocutores para otros temas. Una de nuestras interlocutoras, Mayté Noriega, reconocida perio­ dista mexicana y muy estimada por nosotros, dijo entonces en un foro de la FES en Alemania:“La rela­ ción de México con Alemania me parece como un amor platónico: Ambos países se miran, se quieren, pero no se tocan”. Esta observación se refirió principalmente a las rela­ ciones políticas entre ambas nacio­ nes. Yo concuerdo todavía hoy con su opinión. Pero en lo económico, cultural y académico esta relación se ha profundizado lenta y conti­ nuamente en las últimas décadas. No se habla mucho sobre estas re­ laciones en los medios, pero ya son nexos consolidados. Hay más de 800 empresas alemanas en México que crean alrededor el 5% del PIB nacional, un porcentaje nada des­ preciable. También en lo cultural y académico crece el intercambio a través de eventos, estudios, exposi­ ciones y contactos entre círculos mexicanos y alemanes afines a es­­ tas actividades. En contraste a estas relaciones establecidas y frecuentes en los campos de la economía, cultura y academia, las relaciones políticas parecen todavía erráticas y casua­ les, según coyunturas a corto pla­­ zo. Casi no hay cooperación cons­ tante en temas que afectan o interesan a ambas naciones, me­­ nos una asociación estratégica a la cual se visiona en discursos elo­ cuentes. Ésta asociación sería natu­ ral y muy útil para ambas naciones que por un lado no tienen ni te­ nían en el pasado problemas polí­ ticos graves y que por otro lado podrían complementarse mucho. Bajo estas perspectivas la Fun­ dación Friedrich Ebert en México reunió entonces en el año 2001 a políticos mexicanos de los princi­ pales partidos e interesados en la relación México-Alemania para impulsar el diálogo entre los dos países. Paralelamente nos pareció igual de importante llevar a la po­ blación mexicana más informa­ ción sobre la actualidad alemana que rebase los estereotipos de an­­ tes y profundice el conocimiento sobre Alemania y su relación con México. Para impulsar este objeti­ vo, la FES creó en el año 2001 el Premio para Periodistas Mexicanos en tres categorías: Medios Impre­ sos, Radio y Televisión. El resultado: Un análisis cuantitativo y cualitati­ vo pormenorizado del desarrollo del premio hacen seguramente los expertos de medios que com­ parten esta documentación. Por mi parte quiero concentrarme en algunos aspectos y resaltarlos: En los cinco años de su existen­ cia, el premio había conquistado su lugar entre los periodistas mexi­ canos que se interesan por Alema­ nia desde México o que informan a los medios mexicanos desde Ale­ mania. Se triplicó en este quinque­ nio la cantidad de trabajos presen­ tados. Más de la mitad hasta dos tercios de los trabajos eran de la prensa escrita, un tercio de radio pero los concursantes de la TV no rebasaron cinco trabajos anuales (con excepción del año 2003 con 11 aportaciones) para elegir un ga­ nador se obligó en dos ocasiones dar por desierto el concurso en esta categoría. Todo este resultado cuantitativo tiene su lógica: es rela­ tivamente fácil obtener datos sobre Alemania y desarrollar un tema in­ teresante por escrito. Más difícil es captar tonos originales para un programa de radio o imágenes para un audiovisual sobre la actua­ lidad alemana desde México. Se vio en el transcurso de los cinco años, por un lado, que los reportajes eran muy dependientes de las actividades de instituciones y organizaciones alemanas en Méxi­ co o de personalidades alemanes que se hicieron presentes en Méxi­ co. Por el otro lado, desde Alema­ nia solo participaron corresponsa­ les de medios escritos. No hubo ni hay corresponsales de radio o de televisión mexicanos allá. Eso muestra al mismo tiempo que los medios electrónicos no están inte­ resados en cubrir o intensificar la información sobre Alemania, si no hay coyunturas especiales. Un ejemplo visible era el Mundial de Fútbol 2006. A pesar de reportajes maratónicos diarios sobre el fútbol no solo hubo escasa información de fondo sobre el país anfitrión sino esta misma profundizaba más que disminuyera los estereotipos de antaño. En la entrega de premios 2003: José B. Schulz, Eberhard Friedrich, Lidia Camacho y Virgilio Caballero. Esta última observación hace profundizar la experiencia vivida en la FES de que hay todavía muy pocos periodistas conocedores e interesados en la realidad alema­ na. Los participantes del concurso eran y son periodistas que por motivos personales se interesan en Alemania. Algunos conocen el país desde viajes anteriores, otros estudiaron el idioma en el Institu­ to Goethe o en el Colegio Alemán, otros son amantes de facetas de la cultura alemana. Muchos de ellos y ellas ya son expertos en diferen­ tes temáticas con conocimientos profundos. Por lo general eligen ellos mismos el tema sobre el cual hacen su reportaje. Muy pocos trabajos son encargados por sus superiores en periódicos, revistas o emisoras de radio y televisión. A pesar de estos limitantes de apoyo institucional sorprende el alto ni­­ vel y la excelencia de algunos tra­ bajos sobre todo en la categoría de medios escritos. Una razón para esta excelencia era la no limitación del concurso a temas específicos. El marco ge­ neral consistía más en el requeri­ miento de que los trabajos a pre­ miar debían enfocar la realidad alemana en forma crítica, balan­ ceada y sin estereotipos. Se logró con el concurso animar a decenas de periodistas a analizar la reali­ dad social, política, económica y cultural de Alemana. En la promoción del premio ju­ garon un papel importante los pa­ trocinadores institucionales, pero hay que anotar que falta todavía una mayor participación de perio­ distas de los estados federados. Este último punto nos lleva tam­ bién a mirar los costos de estos concursos: Campañas de promo­ Reunión del jurado(2005). ción, tres premios en Euros y un viaje de 7 días para 6 a 8 periodis­ tas premiados sumaron cada año la cantidad de 30,000 a 40,000 Euros para la FES. Además conta­ mos con los apoyos gratuitos de promoción por parte del nutrido grupo de patrocinadores, un apor­ te nada despreciable. Estos costos también hay que considerar en un balance y hace necesario evaluar y reorientar el esfuerzo de cinco años para un mayor impacto. El reto: El premio para periodistas mexica­ nos que escriben sobre la realidad alemana se mueve en un nicho. No conozco hasta ahora experiencias similares en México en relación a otros países ni de otros países con Alemania. Mientras el premio que­­ da reducido al ambiente de la FES y su entorno natural de periodistas, miembros del jurado, patrocinado­ res, medios y otras instituciones y organizaciones afines a sus objeti­ vos y actividades no va a crear ma­­ yor impacto que el alcanzado hasta ahora. Se necesita interesar más a los directivos de medios electróni­ cos y a los políticos, no solo en México sino también en Alemania. Pero la cruda realidad es que a pe­­ sar de tanta coincidencia(vean “amor platónico”) las prioridades políticas de ambos países se mue­ ven por otros rumbos. No hay políticos ni medios de peso que se interesen mucho para esta relación y la impulsen. Para México las relaciones prioritarias son con Estados Unidos, mientras para Alemania son con la Unión Europea. Y después vienen otras prioridades de segundo y tercer ni­ ­vel que impiden un mayor acerca­ miento a alto nivel. Pero muchos mexicanos y alemanes creemos en las palabras de Willy Brandt quien dijo hace más de 20 años:“Las re­ laciones internacionales son de­ masiado importantes para dejarlas solo en manos de los gobiernos“. Pero yo añadiría: …..son demasia­ do importantes para dejarlas en manos de políticos de turno y de los medios electrónicos privados. Es importante que los conoce­ dores y amantes de ambos países —principalmente de la sociedad civil— sigan trabajando en intensi­ ficar los lazos entre grupos afines en lo político, económico, cultu­ ral y científico, cada uno en sus campos de intereses y oportunida­ des. Y como se vio en este año, hasta el deporte puede ser un buen vehículo para estrechar la­­ zos que lleguen a cooperaciones más estrechas. Para los poderes fácticos de ambos países estos acercamientos (todavía) no entran en su círculo de prioridades. Solo en coyunturas especiales se interesan para estre­ char lazos, y eso hay que constatar para ambos países. Por eso me parece necesario ampliar el grupo de instituciones y organizaciones alemanas en México que fomentan el premio para periodistas mexica­ nos y los estimulen con premios específicos en sus áreas de compe­ tencia. Además falta hasta ahora un complemento importante para intensificar los lazos. No hemos lo­ grado crear un premio para perio­ distas alemanes que escriben sobre la realidad mexicana. Estamos conscientes de que hay que tener paciencia. Tenemos que reducir las expectativas a sa­ biendas de que no estamos en el “mainstream” de las políticas de ambos países. Pero la afinidad en oportunidades y problemas mere­ ce a mediano y largo plazo una mayor cooperación de ambas na­ ciones, en el ámbito bilateral e in­ ternacional. Queda el reto para la sociedad civil a impulsar más los vínculos entre México y Alemania. No hay problemas entre ambas naciones, ni roces grandes sino casi siempre puertas abiertas que solo necesitan a interesados para que entren. Y si grupos de la socie­ dad civil y la opinión pública des­ pués impulsan cooperaciones, en­ tonces los políticos reaccionan y se suben al carro para guiarlo o manejarlo. También los medios electrónicos privados entonces se interesarán por estas temáticas y los difundirán. EF/Berlín/30.10.2006 —Juergen Moritz— Sí, tengo la culpa… L legué a México en marzo de 2001, mejor todavía, el día de mi cumpleaños. Vengo desde el Cono Sur, 7 años trabajando en un proyecto de medios de comu­ nicación y agencia alternativa de noticias con sede en Montevideo, Uruguay y asociados en Brasil, Pa­ raguay, Chile, Argentina y Bolivia. Estoy acá por amor, mi esposa es mexicana y—casi por accidente— voy a trabajar para la FES, pero eso es otra historia. Eberhard Frie­ drich me invitó a trabajar con él en la Fundación Friedrich EbertMéxico(FESMEX), como Coordi­ nador del Proyecto Medios de Co­ municación. Vengo del ambiente de las ONG’s y de los medios, imposible no conocer la FES. Esta Fundación alemana con el nombre casi impo­ sible de pronunciar para los latinos —por eso más fácil decir“la FES”— es muy conocida en América Lati­ na y con alto prestigio, entre otras cosas también por su trabajo a fa­­ vor de la democratización de los medios de comunicación, capaci­ tación de periodistas, investigacio­ nes, foros internacionales y aseso­ ría en varios temas por ejemplo: la legislación de medios electrónicos en la región. Para mi, es un gusto trabajar con la FES y todo indica que me dejan hacer las cosas que propongo… mejor todavía. El Diálogo Político México-Ale­ mania era el tema principal de FESMEX, por lo menos hasta 2004 y parte de 2005. Tiene su lógica: Cambio del gobierno en México, una nueva era y la esperanza y ex­ pectativa que se va a formular una nueva política hacia la Unión Eu­ ropea y Alemania, Reforma del Estado, transición democrática después de más que 70 años de gobiernos del PRI. Para Alemania con su coalición rojo–verde bajo del canciller Gerhard Schroeder, México y Brasil tienen especial importancia en la región y en las relaciones bilaterales. Para la FES, la fundación políti­ ca cercana al SPD, esto se mani­ fiesta en la promoción del dialogo político entre ambos países. La FES tiene mas que 30 años traba­ jando en México, con muy buenos contactos y su representante—Eber­ hard Friedrich— que conoce muy bien el país porqué es la tercera vez que está en México. Es su última etapa, en 2005 se jubila. Te­ níamos muy buenas condiciones en 2001 para iniciar una etapa exi­ tosa de FESMEX. En este contexto nació el Con­ curso para Periodistas Mexicanos de la FES. La idea era simple y a la vez ambiciosa: Promocionar que habrá más trabajos periodísticos sobre Alemania y la UE en los me­ dios mexicanos y dar un incentivo para una mirada crítica y fuera de estereotipos a la actualidad alema­ na, desde una perspectiva latinoa­ mericana-mexicana. Punto y apar­ te. Efectos secundarios fríamente calculados: La FES tiene más con­ tactos con periodistas y los medios mexicanos y ellos conocen mejor nuestro trabajo en México. No fue fácil posicionar este concurso, con sus características de único en su tipo. Hablamos con mucha gente, pedimos su ase­ soría y sus opiniones y agradece­ mos mucho a colegas y amigos como Beatriz Solís, Lidia Cama­ cho, Virgilio Caballero, Anne Hu­ ffschmid, Maité Noriega, CIMAC, IMER, Canal del Congreso, Insti­ tuto Goethe, Susana Erenberg que diseño los materiales de difu­ sión y muchos/as otros que siem­ pre nos apoyaron con las ideas sobre el concurso y eran clave para la difusión, el éxito y el pres­ tigio que ganó este concurso du­ rante los 5 años. Patrocinadores: El apoyo de los patrocinadores era clave. Empezamos con 6 patroci­ nadores(2001) y terminamos con más de 20 en el año 2005. El Canal del Congreso nos apoyó durante varios años en la producción de los spots para la TV. Canal Once, PCTV y las televisoras de LA RED transmitieron gratis los Spots del concurso de la FES. Lo mismo con la radio; los patrocinadores apoya­ ron en la producción y transmi­ sión, algunos hicieron sus propios spots del concurso(IMER, Ibero 90.9 radio, etc.) y muchas veces éramos invitados en diferentes programas de radio para promo­ ver el concurso. En las revistas apa­ recieron avisos sobre el premio y muchos patrocinadores tenían cada año un link sobre el concurso de la FES en su Pag. WEB. Aparte de las campañas de di­ fusión y promoción cada año, el concurso era más conocido. Lla­ maron periodistas y medios para preguntar cuando sale la nueva convocatoria. Supongo que los periodistas se conocen entre ellos, más todavía esta“especie en ex­ tinción” que está interesado en temas de Alemania. Mirando las listas de los/las participantes du­ rante los 5 años damos cuenta que existe un grupo de periodistas y comunicadores, deben ser alrede­ dor de 12, que cada año manda­ ron algún trabajo al concurso de la FES. Algunos con bastante éxi­­ to, otros no tanto, pero fiel y—ob­ viamente— con esperanza. En la FES trabajamos en equi­ po, tod@s apoyaron en la campa­ ña de la difusión del con­ curso. Muy importante, el trabajo de Simone, Ulrike y Claudia y tod@s l@s cole­ gas que en algún año reali­ zaron el“trabajo de hormi­ gas” para la difusión del premio. Los trabajos y el jurado: Siempre recibimos más trabajos publicados en medios impresos y/o por Internet. Tiene su lógica como dice Eberhard Friedrich, es más difícil conseguir audios o imágenes de Alemania para reali­ zar trabajos para radio o TV. Es más difícil pero no es imposible, más aun en la era del“pod cas­ ting” y el video“straeming” en la Red. Acá l@s periodistas jóvenes de Ibero 90.9 Radio eran más ági­ les y creativos para buscar las vo­­ ces y realizar algunas produccio­ nes muy buenas sobre un país lejano y cerca a la vez. ¿Como vi­­ ven los estudiantes en Alemania, cuál es su vida cotidiana, qué pien­ san, qué sienten, como ven a Ale­ mania, a los Alemanes y a las Ale­ manas, qué extrañan l@s latinos que viven allá? Desde lo concreto a lo abstracto, buen ejercicio del periodismo radiofónico y además divertido, con buen ritmo, buena música, comentarios y observacio­ nes muy interesantes. Siempre es­ cuché primero—en el coche rum­­ bo a la FES— los trabajos en radio del concurso, mi medio preferi­ do. Rápido tenía mi pre—selec­ ción, mis favoritos para la reunión del jurado. No eran demasiados trabajos en la categoría TV/ Video para re­ visar y se llegó rápidamente a un dictamen. En algunos años decla­ ramos desierta esta categoría, siempre había consenso en el ju­ rado que insistimos en calidad y buscamos trabajos sobresalientes en la selección y el tratamiento del tema. En medios impresos era bastan­ te más difícil. Leer y revisar más que 60 trabajos no es una tarea rá­ pida. Realmente adoro a mis cole­ gas del jurado, todos son gente con una agenda más que compli­ cada, pero—en su gran mayoría— se tomaron su tiempo para leer y revisar al fondo todos los trabajos de los concursantes… un asunto de varias horas o días, además lo hicieron sin remuneración algu­ na. Mi propuesta:“Un Incoming a Alemania” para l@s miembros 10 mexican@s del jurado, organiza­ do por la FES y con una agenda “light”. Me anoto para acompañar al grupo como guía y traductor. En algunos años era muy fácil llegar a un acuerdo sobre el traba­ jo ganador del premio. De los múltiples trabajos rápidamente y por consenso general, identifica­ mos a el ganador/la ganadora (2001, 2004) o los 3-4 candidatos que entraron en la“gran final” del concurso. Era cómico, en 1 ó 2 ocasiones había un consenso no acordado entre los alemanes del jurado pero l@s colegas mexica­ nos tenían otro candidato en la mente. Ni modo, finalmente vota­ mos y allá nos“ganaron” l@s mexi­ canos, así debe ser. Poco después viene el momen­ to más divertido. Varios años me tocó hacer las llamadas para infor­ mar l@s ganadores del concur­ so… ¡Que emoción! Hay algun@s periodistas bas­ tante cool, claro, no me conocen. Tampoco queremos copiar el esti­ lo del show del“sábado gigante” para dar la buena noticia. Me da gusto leer ahora los artículos de Andrés, Sigrid, Alejandro o Enri­ que con su versión como vivieron este momento clave. Próxima etapa, la entrega del premio. Sigrid viene con todos sus colegas de la radio más la familia, que buena idea y se notan las emociones de todos. Otros gana­ dores son más cool, por lo menos de primera vista. Después, en el brindis y en la comida en la casa de la FES, se permiten mostrar emociones. Para todos es un gran momento. Estoy curioso en cono­ cer las personas atrás del trabajo periodístico y me encanta ver las caras contentas de l@s ganadores. Es una buena recompensa para muchas horas de trabajo y me siento un poco como Papa Noël. La FES siempre entregó los pre­ mios a finales de noviembre o En la entrega de premios(2004). principios de diciembre, cerrando el año. Para los ganadores el cheque con los 2000 Euros y la in­ vitación a un viaje a Alemania era un estupendo regalo anticipado. La entrega de los premios en 2003 era un evento especial. Johannes Rau, Presidente de Alemania, en­ tregó los premios durante un lin­­ do evento en el Colegio de San Ildelfonso. Por suerte, casi todos los años había algunos trabajos realmente sobresalientes y así las decisiones eran rápidas y por consenso. Pare­ ce que la gente del jurado estuvi­ mos en la misma frecuencia, tra­ bajamos en sintonía y con criterios bien definidos. No hay duda, al­ gunos/as periodistas mexicanos tienen mucho conocimiento so­­ bre Alemania, mucha sensibilidad y criterios del análisis y—además— saben escribir y escriben muy bien. Imposible no reconocer sus trabajos extraordinarios y por eso los nombres de Andrés, Fabiana, Francisco y Alejandro aparecen en varios años en la lista de los/las ganadores. Era importante discutir varios temas en el jurado. Claro, un co­ rresponsal de un diario mexicano que vive en Alemania tiene más cercanía al país y más facilidades para investigar un tema que un periodista joven que vive en Méxi­ co. Es verdad, pero en el concurso de la FES automáticamente no gana el periodista famoso o el co­ rresponsal de un medio grande, parece que el jurado estaba bus­ cando un poco más la“otra mira­ da” y la creatividad en la selección y el tratamiento del tema. Otro debate: ¿Definir o dejar abierto los formatos y géneros periodísti­ cos? Optamos por la segunda op­ ción. Incoming Así la FES llama los viajes temáti­ cos a Alemania que se organizó para los ganadores del concurso. En algunos años FESMEX invitó también a algunos periodistas que no participaron en el concurso para acompañar el grupo. Los“in­ comings” son viajes temáticos con temas como medios de comunica­ ción, proceso electoral, políticas de integración para extranjeros, sistema política y el federalismo en Alemania etc. Mucho antes del viaje FESMEX invita a los colegas que viajen jun­ tos para presentar la idea de estos viajes y para discutir los intereses específicos de los participantes. Un proceso importante para dise­ ñar después la agenda del viaje en coordinación con las oficinas cen­ trales de la FES en Alemania. Un clásico: Hablando de los in­ tereses de los colegas que viajan aparecen muchas ideas, propues­ tas y pedidos para reuniones, charlas e entrevistas en Alemania. Después—viviendo la agenda bas­ 11 tante apretada— l@s viajeros se dan cuenta que el día solamente tiene 24 horas y se quejan un poco sobre el maratón de reuniones. Por otro lado doy un poco razón a las quejas, aunque se pidió mu­ chas veces a las oficinas centrales de la FES en Bonn y Berlín armar por favor una agenda mas light, l@s colegas teutonas tienen su propia lógica y hacen un gran es­ fuerzo para conseguir todas las entrevistas y reuniones que pidie­ ron los miembros de la delegación mexicana. Pues, ni modo … hay que explotar al máximo la estadía en Alemania ….“dormir pode­ mos en casa”, dijeron varios ami­ gos del viaje. Varios aprovecharon su viaje para quedarse algunos días o semanas más para conocer mejor y viajar por Europa. En dos ocasiones( 2002 y 2005) acompañé el grupo de l@s gana­ dores a Alemania. Una experien­ cia muy buena y divertida. La prueba de fuego como guía lo pasé en el 2002 cuando el amigo A.K. logró perder su pasaporte en el trasbordo en el aeropuerto de Ámsterdam. Hasta hoy día me pregunto: ¿como fue posible? Lar­ gas negociaciones con las autori­ dades de migración de Holanda. Primer comentario del oficial en turno:“Tiene que volver a México con el próximo vuelo, sin pasa­ porte no puede entrar en la Unión Europea”. Su jefe era un poco más flexible y entendió nuestro pro­ blema. Solución: A.K. recibe un permiso especial( 48 horas) para viajar a la capital holandesa y bus­ car su nuevo pasaporte en la em­ bajada mexicana. ¡Todo un opera­ tivo para conseguir eso, examen superado para el guía y el viajero! La caravana sigue en su camino a Entrega de premios(2002). la ciudad de Bonn, todo salió bien, el otro día aparece A.K. con su nuevo pasaporte express y nos cuenta sus aventuras en Holanda. La FES organizó muy bien nuestra mega agenda y como gru­­ po la pasamos muy padre. Estuvi­ mos en las elecciones en Alema­ nia. Después de la agenda del incoming los periodistas trabaja­ ron en la noche para mandar su nota a México, una doble jorna­ da. Al otro día salimos de nuevo sin bajas, adoro mi grupo. Viaje 2005, otro grupo, otra agenda y 7 días en mi ciudad pre­ ferida, Berlín. Nos alojamos en el Hotel Berlín en Schöneberg, hace 15 años viví en una casa en frente del hotel. Visitamos la Radio Mul­ tikulti, la jefa, Ilona Marenbach, es ex colega mía de la legendaria Radio 100. Después una visita a la TAZ( die Tageszeitung), acá tam­ bién ví algunas caras conocidas, nos acompaña Anne Huffschmid, muchos años corresponsal de la TAZ en México. Otro día un en­ cuentro con periodistas de Améri­ ca Latina que cubren la nota des­­ de la capital alemana, muy interesante conocer sus experien­ cias y opiniones. Este grupo, tam­ bién buenisimo, algunos ya visita­ ron Alemania y Berlín, para otros todo era nuevo …. una muy bue­­ na mezcla. Muy buena gente to­­ dos y muy solidaria: Elaboraron todo un performance para que na­ ­die de nuestros anfitriones se die­ ron cuenta que el amigo X—otra vez— está durmiendo en las re­ uniones. ¡Como nos reímos en al­ gunos momentos de este viaje! Otro día conocimos Berlín Este, la delegación mas grande de la ca­ pital, Pankow. En la noche cena con el nuevo “berlinés”, Eberhard Friedrich. La pregunta de la noche: ¿Cómo adaptarse vivir en Berlín y en la parte del este, después de tantos años en América Latina? Otro as­ pecto del Diálogo México-Alema­ nia, otra historia para contar. Sí, estuve un poco triste por no cerrar en 2006 la etapa del Premio de la FES para Periodistas Mexican@s, un año clave en que todo el mundo miraba a Alema­ nia. Me había encantado promo­ ver además un premio especial “Política y Fútbol”. Pues, ya pasó y … eso es harina de otro costal. Quiero agradecer a tod@s su apo­­ yo para realizar con éxito este concurso de la FES. Creo que ter­ minamos bien este proyecto y me da gusto que cerramos con una buena noticia: Premio Alemán para Periodistas Mexican@s a par­ tir del año 2007. Jürgen Moritz noviembre 2006 12 Dra. Lidia Camacho* Reflexiones en torno al Concurso para Periodistas Mexicanos convocado por la Fundación Friedrich Ebert E n muchas ocasiones se habla de la necesidad de contar con un periodismo responsable, va­ liente, profesional, que ejerza con justicia la libertad de expresión y colabore a tener una sociedad más equitativa, más equilibrada. Un periodismo que sin dejar de ser combativo se vea dignificado por la búsqueda de la verdad, aun­ que ésta se encuentre junto a nuestro oponente. Un periodis­ mo, en suma, que ponga por enci­ ma de sus intereses particulares, de grupo o de tendencia política la verdad de los hechos y la clara argumentación de los porqués de esos hechos. Por fortuna, ese tipo de perio­ dismo es más frecuente de lo que se cree y puede leerse en los me­ dios impresos y verse y escucharse en los medios electrónicos. Sin embargo, ese periodismo limpio y profesional cuenta con muy pocos espacios de auténtico reconoci­ miento que rebasen la mera frivo­ lidad de la popularidad, del rating y de la fama de quince minutos por la llamada intervenida, el flash de los paparazzi o la captura del chivo expiatorio del momento. Hace cinco años, la Fundación Friedrich Ebert dio en nuestro país un paso fundamental para es­ timular el ejercicio del buen pe­ riodismo a la vez que para fortale­ cer las relaciones entre México y Alemania: instauró el Concurso para Periodistas Mexicanos. Gra­ cias a este certamen, muchos tra­ bajos periodísticos de valía han contado con el reconocimiento de los prestigiados comunicado­ res de prensa, radio y televisión que han fungido como jurados y han conseguido una mejor y ma­­ yor difusión a su labor. Ciertamente obtener un reco­ nocimiento en este certamen no es sencillo, pues en todo trabajo par­ ticipante se exigen cinco cualida­ des indispensables: originalidad en la selección del tema abordado, pericia en la investigación perio­ dística, hábil tratamiento informa­ tivo y una alta dosis de creatividad. A esto se aúna otra variable de in­ fluencia en la decisión de los jura­ dos: el cuidado de la ética profesio­ nal, el respeto a la diferencia, a la minoría, a la vulnerabilidad de los que no pueden acceder a los me­ dios de comunicación para defen­ der su posición. Respecto al tema, conviene su­ brayar que cada trabajo participan­ te deben tocar un aspecto de las relaciones Alemania-México, cual­ quiera que sea su índole, lo que ha * Directora General de Radio Educación 13 motivado que los periodistas mexi­ canos descubran y transmitan la realidad alemana con otra mirada y nos ofrezcan visiones diversas de multiculturalidad alemana. Muchos de los trabajos partici­ pantes nos han permitido conocer aspectos inéditos de realidades que nos importan y nos tocan, como es el caso de los medios públicos ale­ manes o de hechos que han marca­ do la historia contemporánea, como la caída del Muro de Berlín. Estos trabajos no solamente han ofrecido la información nece­ saria para conocer objetivamente los hechos, sino que también han marcado, en su momento, un ca­ mino a seguir. En otras ocasiones, los trabajos participantes se han inscrito en perspectivas más amplias, como lo es la reutilización de archivos so­ noros para crear una nueva pro­ puesta radiofónica, como es el caso del programa de radio pre­ Berlinale en Berlín(2005). sentado por la Universidad Ibero­ americana donde con el estímulo de hablar de futbol se integraron en el producto final significativas muestras del acervo sonoro mexi­ cano sobre este tema. En todo momento, el trabajar de manera conjunta instituciones mexicanas y alemanas ha permiti­ do que este premio fortalezca las relaciones amistosas entre ambos países. Y algo más, no menos im­ portante: nos ha permitido esta­ blecer lazos de conocimiento entre nuestras dos realidades, no tan ale­ jadas como muchos supondrían. Estas características han permi­ tido que, gracias al Concurso para Periodistas Mexicanos organizado por la Fundación Friedrich Ebert, Datos duros Convocatoria: Con este concurso la Fundación Friedrich Ebert busca animar a periodistas y comunicadores mexican@s a informar en los medios en los cuales se desempeñan(TV, radio, medios impresos y electrónicos) sobre temas políticos de Alemania que sean de interés para México y América Latina. Se dará mayor crédito a aquellas aportaciones periodísticas que reflejen críticamente la situación actual de Alemania desde una visión latinoamericana veraz, equilibrada, sin estereotipos de la sociedad alemana y a las que relacionen la realidad de la sociedad alemana con la mexicana. Categorías: Se adjudicarán tres únicos premios a las siguientes categorías: 1. Medios impresos y publicaciones electrónicas(WEB) 2. Radio 3. Televisión/ Video Premios: Los tres premios serán de igual valor económico: 2000.- Euros, así como un viaje a Alemania con hospedaje y alimentación. Este viaje incluirá una agenda de actividades en el ámbito periodístico, académico, político y cultural. Jurado: El jurado calificador independiente estará integrado por periodis tas mexicanos/as, así como un representante de la Embajada Alemana en México, uno del Instituto Goethe, uno de la Cámara Mexicano-Alemana de Comercio e Industria A.C. y uno de la Fundación Friedrich Ebert. 2001+ 2002: Ricardo Rocha(Presidente /DDN), Beatriz Solís (AMEDI y UAM), Virgilio Caballero(Canal del Congreso), Lidia Cama cho(Radio Educación), Dr.José Schulz(Embajada Alemana), Bernd Scheerer(Instituto Goethe), Anne Huffschmid(Corresponsal Diario TAZ), Jürgen Moritz(FES). 2003: Maité Noriega(Presidente, PCTV), Beatriz Solís(AMEDI y UAM), Virgilio Caballero(Canal del Congreso), Lidia Camacho(Radio Educación), José Schulz(Embajada Alemana), Petra Behlke(Institu to Goethe), Jürgen Moritz(FES). 2004: Jorge Fernández Menéndez(Presidente), Guillermo Mon temayor(Canal del Congreso), Maité Noriega(PCTV), Beatriz Solís (AMEDI), Lidia Camacho(Radio Educación), Sara Lovera(CIMAC), Martina Klumpp(Embajada Alemana), Björn Lisker(CAMEXA), Jürgen Moritz(FES) 2005: Jorge Fernández Menéndez(Presidente de Grupo Imagen), Guillermo Montemayor(Canal del Congreso), Maité Noriega(PCTV), Beatriz Solís(AMEDI), Lidia Camacho(Radio Educación), Ana Cecilia Terrazas(IMER), Martina Klumpp(Embajada Alemana), Björn Lisker (CAMEXA), Jürgen Moritz(FES). 14 se fomente la experimentación de nuevas formas de ejercer el perio­ dismo(impreso o electrónico) lo que ha permitido el crecimiento o surgimiento de nuevos códigos ex­ presivos que fortalecen la comuni­ cación impresa o audiovisual. Desde mi perspectiva como ju­ rado y como profesional de la co­ municación, puedo afirmar que este certamen es de singular im­ portancia para México, pues gra­ cias a su existencia se han visto reactivadas muchas de las virtudes del periodismo mexicano que, por diversas razones, se fueron adormeciendo a lo largo del tiem­ po en la práctica fácil de la cos­ tumbre, la rutina, el cliché. Siempre he abogado porque el ejercicio periodístico sea una práctica profesional, honesta y so­­ bre todo propositiva en todos los aspectos, lo mismo en forma que en contenido. Pero no basta con ofrecer buenos productos. Es fun­ damental saber que somos es­ cuchados y no solamente oí­­ dos; es imprescindible que los otros, esos que dan sentido y perspectiva a nuestra vida nos den constancia de que avanza­ mos, de que no estamos solos en el camino. El Concurso para Periodistas Mexicanos organizado por la Fundación Friedrich Ebert es uno de esos espacios cultivados para dar reconocimiento a lo que de suyo todos deberíamos reconocer y premiar: el trabajo bien hecho y útil. Tras estos cinco años y fren­ te a la continuidad de este cer­ tamen, reitero mi confianza en que la influencia del Concurso y de la Fundación se extiendan muchos años y permeen con su benéfica influencia nuestros medios de comunicación en un ejercicio de libertad, desde la libertad y para la libertad. Berlín: Alexanderplatz. Patrocinadores: 2001; 6 patrocinadores, CIMAC, DDN, PCTV, Radio Educación, Canal del Congreso, UAM – Xochimilco. 2002; 10 patrocinadores, los 6 del año anterior+ CENCOS, Re vista Zócalo, LA RED, La Neta. 2003; 12 patrocinadores: PCTV, Radio Educación, Canal del Congreso, UAM Xochimilco, CIMAC, Revista Zócalo, LA RED, La Neta, Radio UNAM, Embajada de Alemania en México, IMER, ONCE TV. 2004; 13 patrocinadores: PCTV, Radio Educación, Canal del Congreso, CIMAC, Fundación Manuel Buendía, Ibero 90.9 Radio, La Neta, Radio UNAM, Embajada de Alemania en México, IMER, FREMAC, ONCE TV, Zócalo. 2005; 21 patrocinadores: PCTV, Radio Educación, Canal del Congreso, CIMAC, Fundación Manuel Buendía, Ibero 90.9 Radio, La Neta, Radio UNAM, Embajada de Alemania en México, IMER, FREMAC, ONCE TV, Zócalo, Revista Mexicana de Comunicación, Revista ETCÉTERA, CAMEXA, W- Radio, 15 Datos duros Ganadores Premio 2001- 2005 Año 2001 2002 Ganador/a medios impresos Andrés Tapia • Bicicletas en la Noche • Neonazis: El Horror Diario REFORMA Fabiana Tapia y Francisco Olasso • Legalizan el oficio más antiguo en Alemania Revista semanal PROCESO Mención especial Medios Impresos Andrés A. Kroepfly • El Muro y la Ventana Día Siete/ EL UNIVERSAL Pedro Aguirre Serie de 8 artículos: “Corrupción en Alemania” y otros. Diario EL UNIVERSAL Marta Durán de Huerta • Euzkadi-Continental: Bitácora de viaje a las entrañas de una transnacional Diario LA JORNADA Andrés Tapia: • La sinfonía de una metrópolis Diario REFORMA 2003 Fernando del Collado Un alcalde para todos – Klaus Wowereit/ Berlín Diario REFORMA Pablo Espinosa Becerra • Serie de artículos sobre la cultura alemana Diario LA JORNADA Ganador/a- Radio NO Mención especial – NO Radio Alejandro Herrera • 9rain-la gira berlinesa Radio Universidad de Morelos Jesús Alejo Santiago • La Poesía sonora en Alemania RADIO EDUCACION NO Dulce María Huet Covarrubias • La conquista de México RADIO UNAM 2004 Cesar Cansino para revista Metapolítica • 1989-2004 la caída del muro – 15 años después Revista METAPOLITICA Itzel Zúñiga Alaníz • Varios artículos: Las huellas de Al Quaeda..y otros Diario REFORMA Enrique Adolfo López Magallón • Deutsche Welle- el fracaso de una reforma en la radio pública alemana Revista ETCÉTERA Sigrid Arteaga • Deutsch –Mexikanischer Pop Pack RADIO IBERO 90.9 FM Alejandro Herrera • De Berlín para MéxicoLove Parade RADIO DE LA UNIVERSIDAD DE MORELOS 2005 Gabriel Guerra Castellanos • 4 artículos: 60años, la caída o la trivialización del mal … y otros Diario REFORMA Cristina Ávila Zesatti • El día que Hitler lloró Revista DIA SIETE/ El UNIVERSAL Yaotzin Botello • 4 artículos: Intentan derribar“muro” de Schroeder.. y otros Diario REFORMA Fabiana Tapia y Francisco Olasso • Auschwitz: A 60 años de la liberación Revista semanal PROCESO Enrique Beas Pantoja y Rodrígo Márquez Robredo • Nexos sociales y deportivos entre México y Alemania de cara al Mundial RADIO IBERO 90.9 FM Dulce María Huet Covarrubias • Serie de 5 programas:“ A 15 años de la caída del Muro de Berlín” RADIO UNAM Ganador/a TV y NO Video Mención especial NO TV y Video NO Teresa Solís Alejandro Sabido Sánchez• El ocre de Berlín NO Juárez CANAL 22• 5 reportales- El Muro de Berlín – 15 años después NO NO Fernanda Mora Zenteno NO • Reportajes Especiales Alemania CANAL ONCE or medio y ejes temáticos rdenado p les) el Concurso –o ultura, socia Trabajos d y finanzas, c je temático (política, economía ajos cubren más que un e 2004 2005 2 2003 79 Varios trab O 2001 20031 55 5329 59 AÑ 27 20 32 12 15 12 5 Trabajos os Impresos e Internet 159 Medi 3 9 2 11 2 35 54 Radio / VIDEO 22 23 10 32 1 3 3 6 16 5 TV m P ía o / lí F tic in a anzas 5 33 30 6 16 14 28 1 11 Econo 8 Cultura 5 Sociales Laura Isabel González Viadas • Agenda 2010 – democracia y desarrollo – Alemania –México CNI – CANAL 40 16 Martina Klumpp* Algunas reflexiones acerca de 5 años del Premio para Periodistas de la Fundación Friedrich Ebert en México S egún mi interpretación de la tipificación del Premio Nobel Octavio Paz, el mexicano se en­ cuentra inmerso en un mundo la­ beríntico, en el cual el centro de gravedad es él mismo. Bajo el im­ pacto de su historia milenaria y el peso que emana de ella, el mexi­ cano se dedica a contemplarse a sí mismo, a cuestionar las razones de su ser y a auto-inmunizarse frente a la experiencia y las leccio­ nes que vivencias extranjeras po­ drían brindarle. En este ejercicio permanente de aislamiento, el ex­ terior tiende a brillar por su au­ sencia. Sólo de manera reticente, se permite que el mundo entre en el cosmos mexicano, pues se aso­ cia esta entrada con violación, rapto y dolor. La autosuficiencia intelectual es notoria, fruto de una historia a veces violenta y mu­ chas veces decepcionante. Es sabido que hace casi 50 años, que Octavio Paz estaba elaborando el magnífico análisis de la psyche mexicana que constituye el“Labe­ rinto de la Soledad”. Sobra decir *Consejera de Prensa y Relaciones Públicas de la Embajada de Alemania en México. que una tipificación siempre peca de incompleta. Sin embargo, llama la atención la forma en que hasta hoy en día, los mexicanos—tanto escritores como académicos, polí­ ticos como hombres de negocios, periodistas como estudiantes– es­­ tán centrados en sí mismos.“Ensi­ mismados”, en el más literal senti­ do de la palabra. El análisis que diariamente ha­­ cen en los periódicos destacadas plumas de este país, rara vez logra levantar la vista y enfocarse en te­­ mas de política y acontecimientos internacionales. Se entiende, en parte, por la asombrosa riqueza y diversidad geográficas, naturales, políticas, sociales y económicas de México. Al mismo tiempo, esta ac­ titud de auto-centrismo no deja de ser una limitante. Y la agrava el hecho que, cuando se levante la vista, ésta se queda clavada en el gigantesco vecino del Norte. En tal panorama, Europa—o acaso Alemania— apenas existe! Con la intención de cambiar este auto-centrismo, crear incenti­ vos para que se levante la vista y se deje llevar más allá de la barrera natural que es el Oceáno Atlánti­ co, se idearon, hace seis años, los premios para periodismo de la Fundación Friedrich Ebert en México. En concreto, se quiso contribuir a aumentar los conoci­ mientos de los mexicanos sobre Alemania a través del periodismo. Se quiso inducir a los periodistas mexicanos a explayar su creativi­ dad en la búsqueda de temas so­­ bre las relaciones mexicano-ale­ manas en su sentido más amplio —político, social, cultural, econó­ mico, histórico etc. La meta pareció tan sencilla como ambiciosa, dadas las carate­ rísticas del pensamiento y análisis mexicanos antes mencionadas. La idea tardó en plasmarse en traba­ jos y ensayos que se podrían pre­ miar. Sin embargo, a algunos años de distancia, se puede constatar que el“Premio FES” se logró esta­ blecer en el ámbito periodístico de la capital mexicana(su expor­ tación a la provincia sería un reto aún por asumir). Un número cada vez más nutrido de trabajos en una calidad cada vez más destaca­ ble se empezó a recibir año tras año. Las deliberaciones del Jura­ do para evaluar estos trabajos se 17 Datos duros Alemania en la Prensa Mexicana E n 2004, FESMEX hizo un pequeño estudio sobre Alemania en la prensa mexicana mirando 4 diarios del alcance nacional(Reforma, La Jorna da, El Universal y Milenio Diario). Salió lo que ya sabíamos pero con más detalles. Los medios mexicanos miran sobre todo al Norte. La relación de notas sobre los países de la Unión Eu ropea en comparación con EEUU es 1 a 3. En la UE interesan sobre todo España, después viene Francia y Ale mania. Pero estos 3 países tienen juntos ni una tercera parte de las notas que salieron sobre el vecino del Norte. Para la prensa mexicana España es 2 veces más importante que Francia o Alemania. Mirando a Alemania; los ejes temáticos que interesan a los medios mexicanos son: Sociales(52,87%), Cultura(27,59%), Política(12,64%) y Economía(6,90%). Hablando de artí culos que tratan las relaciones bilaterales, en España interesan temas políticos, en Francia(43,9%) y Alemania (57,14) dominan los temas culturales. Buena noticia para el Instituto Goethe. …..y viceversa: Mirando la prensa alemana y su interés para México, el panorama es más triste todavía. La prensa mexicana pu blica 3 veces más sobre Alemania que los medios impresos alemanes sobre México. En la prensa alemana dominan notas sobre economía(40%), so ciales(33%) y cultura(20%). La políti ca mexicana(7%) no interesa tanto. Estos son datos del año 2004. Se guramente a la fecha ha cambiado el panorama sobre todo con los últimos acontecimientos como es la crisis en Oaxaca y todo el proceso post electoral en México. Berlín: Dom y torre de TV. volvieron cada vez más intensas, premiándose en los años que quien suscribe tuvo el privilegio de participar en el Jurado trabajos tan diversos como un tomo mono­ gráfico de la prestigiosa revista METAPOLITICA sobre el Muro de Berlín o trabajos radiofónicos sobre la presencia en México del Love Parade y de la música elec­ trónica alemana. Después de cinco años que vie­ ron un interés cada vez más marca­ do en el“Premio FES”, se decidió conducirlo hacia un esfuerzo man­ comunado de varias instituciones alemanas presentes en México. Llevamos algunos meses de discu­ sión fructífera acerca de la nueva presentación del Premio, con un compromiso decidido de solamen­ te permitir cambios en cuanto a su forma conservándolo en su esen­ cia. La Embajada de Alemania en México valora especialmente este esfuerzo. Porque consideramos que en el contexto de la globaliza­ ción hace falta conocer más al otro – y no menos! Mirar más para allá – y no menos! Comparar más – y no menos. Y reportar más sobre el mundo – y no menos! Dado el hecho que el“Premio FES” ha fomentado todo aquello y ha sido un aliciente para jóvenes periodistas a abrir sus ojos, levan­ tar la vista y embarcarse en la aven­ tura de la investigación de otras experiencias, en este caso las ale­ manas, esta Embajada se congratu­ la de esta nuevo definición del “Premio FES”. La Embajada se compromete a contribuir en este ejercicio tan importante de acerca­ miento entre Alemania y México. Y desea más trabajos estimulantes sobre Alemania en la prensa, la ra­­ dio y la televisión mexicanas! Por­ que hace falta conocer al“otro” para contrastarlo y valorar lo pro­ pio. Y el futuro Premio Alemán para Periodistas mexican@s segui­ rá contribuyendo a este acerca­ miento tan necesario en el mundo globalizado. 18 Ana Cecilia Terrazas* De etiqueta C ada edición del Premio de Periodismo Friedrich Ebert en México parece forzar a los me­ dios concursantes a vestirse de gala y a vacunarse contra los este­ reotipos perniciosos del actual mundo informativo. El reto de la fundación convo­ cante ha sido, por lo menos así lo entendemos algunos periodistas, acercar al público consumidor de noticias al universo real—más allá de la cerveza, del futbol o del Okto­ ber Fest— de ese país potencia mun­ ­dial que se llama Alemania. El sólo pensar qué acercamien­ to se tendría, a la hora de elegir temas periodísticos a cubrir para poder participar en el premio, ya merece un cambio de encuadre positivo por parte del reportero o editor, lo cual se agradece a sus creadores. ¿Por qué? Van algunas razones: Porque estamos demasiado acostumbrados a la nota frugal y repetitiva; porque difícilmente sali­ mos de los temas amarillones de los pleitos entre personajes públi­ cos; porque solemos no movernos de nuestras latitudes y meridianos cuando este Siglo XXI se trata del globo terráqueo en su conjunto; porque para hablar de Alemania *Ana Cecilia Terrazas es licenciada en Comunicación, periodista con 15 años de experiencia y actual directora del Sistema Nacional de Noticiarios del Instituto Mexicano de la Radio El entonces Presidente de la República Federal de Alemania, D. Dr. h.c. Johannes Rau, entregó los premios del Tercer concurso para periodistas Mexica@s de la Fundación Friedrich Ebert 2003. desde México, por lo menos se re­ quiere entrar a Google lo cual no es tan frecuente en un periodismo a veces mediocre e ignaro; porque, finalmente, debemos liberarnos de estereotipos y etiquetas para aproxi­ marnos a una nota o reportaje ale­ mano-mexicanos que se precien de ser, mínimamente, interesantes. La Copa Mundial de este año que pasa de prisa sirvió especial­ mente, a algunos medios—como al IMER a través de su Sistema Nacio­ nal de Noticiarios— como caballo de Troya para reconocer compleja o elementalmente a Alemania des­­ de su historia, su gente, sus aporta­ ciones al mundo del conocimien­ to, su economía, su geografía, su arte, su cultura. Pero antes del 2006, el Premio FES-Medios, se tornaba en todo un replanteamiento, desde el interés periodístico, de México, de Alema­ nia, de sus aparentes escasas seme­ janzas e importantes lamentables diferencias. El premio ha sido un reto a la creatividad, a la necesidad de mayor investigación periodística y a la con­ tundente realidad de vivir en un mundo cada vez con menos“mu­­ ros” divisorios en el que quien me­­ nos lo comprende más se margina. Especialmente considero que los medios públicos que quedan en México han sabido valorar y apro­ vechar el premio desde sus genui­ nas intenciones por abordar temas menos cercanos al banqueterismo cotidiano de escandaloso impacto. En un futuro deseable, quizá los medios públicos que queden pue­ dan ser los acreedores una y otra vez, en competencias cerradas y de alta calidad periodística, de los pri­ meros lugares del premio. Esto, sin duda, los llevaría, de etiqueta, a los banquetes informativos que se sir­ ven a diario. 19 Björn Lisker* Buscando la otra Alemania A lemania es un ejército de hombres y mujeres que traba­ jan, trabajan y trabajan. No traba­ jan para vivir, viven para trabajar. Alemania es un pueblo cuyos in­ tegrantes toman cerveza todo el tiempo. Alemania es una aglomeración de puestos donde se venden salchi­ chas. Alemania es un país donde vive gente con un carácter frío. Son algunos de los estereotipos sobre Alemania y sobre los alema­ nes. ¿Dónde existen? En las cabe­ zas. ¡Es tan cómodo vivir con este­ reotipos! Y es tan difícil romperlos. Los estereotipos dan forma a nues­ tro mundo: nos permiten definir lo propio y lo extraño; nos defini­ mos a través de ellos. Vemos el mundo en función de corroborar nuestros estereotipos, pero difícil­ mente los corregimos. Alemania es un país donde vive gente con un carácter frío: y si conoce­ mos a cinco alemanes que no son fríos, que son pachangueros, abier­ tos, que hablan con las manos y los pies en movimiento, que cantan y bailan—¿qué pensamos? Pensamos: Me topé con cinco excepciones de la regla—¡pero en general, el ale­ mán es frío, no cabe duda! *Miembro del Jurado. Director de Prensa e Información de la Cámara Mexicano-Alemana de Comercio e Industria, A.C. Editor de la Revista A&M- Alemania& México La tarea del periodista es descu­ brir un mundo más allá de los este­ reotipos. Podría decubrir una Ale­ mania que durante los recientes años se ha coronado con el título del primer exportador del mundo, pero donde a pesar de ello existe un miedo por los efectos de la glo­ balización. Un país donde también existe pobreza, y donde hay dudas de cómo diseñar la convivencia con otras culturas en el país. En los últimos cinco años, varios trabajos que participaron en el Pre­ mio de Periodismo de la Funda­ ción Friedrich Ebert han hecho el intento de descubrir y explicar ésta, la otra Alemania. Algunos exi­ tosamente, otros se quedaron en la superficie. Esto no es ninguna sor­ presa, pues visto desde la perspecti­ va mexicana, Alemania es un país exótico(al revés es igual). Lo que realmente es triste, es el poco interés mediático mexicano en lo que pasa en los otros países. La economía mexicana se abrió en los años 1990 al mundo, pero el pe­ riodismo sigue bastante ensimis­ mado y cerrado. Lamentablemente también en este campo los Estados Unidos de Norteamérica parece ser el ejemplo que seguir. ¿Por qué no ampliar los espacios informativos sobre los aconteci­ mientos internacionales? Si México quiere ser un jugador a nivel mun­ dial, es importante que sus ciudada­ nos saben lo que está pasando. No sólo en Washington y en el Vatica­ no, también en otros lugares. Y no sólo el QUE, también el PORQUE: es imperativo informar no tan sólo en cápsulas de 20 segundas sobre guerras(¿cuántos muertos hubo hoy?), accidentes terribles y catás­ trofes naturales, sino analizar el trasfondo de los sucesos. Aprendiendo sobre los otros, uno aprende mucho sobre sí mis­­ mo. Dejando atrás los estereotipos, uno puede descubrir todo un mun­­ do nuevo. ¿Y por qué no empezar esta tarea en Alemania? 20 No existen dudas razonables para negar que el acontecimiento más trascendental que tuvo lugar duran­ te el año 2001, fueron los atentados terroristas del 11 de septiembre. Sin menoscabo de todo lo demás, las sombras de los cuatro avio­ nes que se estrellaron ese día en puntos estratégi­ cos de la geografía de los Estados Unidos, eclipsa­ ron por completo cualquier otro evento y marcaron el inicio de una nueva era mundial. El 11/09 antecedería a la invasión norteameri­ cana a Afganistán, país dominado entonces por el régimen talibán, y marcaría el preludio de la guerra y ocupación de Irak, misma que al día de hoy no ha concluido. Poco importaría que ese mismo año un grupo de científicos norteamericanos presentaran al mundo al primer primate modificado genética­ mente, que surgiese Nupedia, el antecedente de Wikipedia, una enciclopedia en línea creada por los Internautas de todo el mundo, que Alejandro Toledo fuese electo presidente del Perú o que Carlo Giulani, de 23 años, se convirtiese en el primer apóstol del movimiento anti­ globalización al morir asesinado du­ rante la cumbre del G8 que tuvo lugar en Génova, Italia. Si lo anterior no contó, mucho menos significati­ vo sería que Gorillaz, el primer grupo de música vir­ tual debutase con un álbum homónimo, que el Bayern Munich consiguiera la copa Champions de Europa al derrotar al Valencia en serie de tiros pena­ les o que Peter Jackson asombrase al mundo al pre­ sentar la primera parte de la trilogía de“El Señor de los Anillos”: La comunidad del anillo Acaso, la muerte del beatle George Harrison, ocu­ rrida el 29 de noviembre, le robaría un poco los re­ flectores al 11/09. Pero en todo caso se trató de una noticia triste que en nada contribuiría a apaciguar el ánimo de los habitantes de un planeta que, por pri­ mera vez en mucho tiempo, desearon que el futuro, cualquiera que fuese, no llegara. 21 Andrés Tapia El reportaje que no ganó N o recuerdo cómo fue que me enteré del Concurso para Pe­ riodistas Mexicanos convocado por la Friedrich Ebert Stiftung. A final de cuentas, que existiese algo así me daba una buena oportuni­ dad de ventilar los reportajes que había realizado durante mi estan­ cia en Berlín durante el invierno y la primavera de 2001. Gracias a una beca que me otorgó la Inter­ nationale Journalisten-Program­ me, pude conocer la realidad ale­ mana muy de cerca, así como involucrarme mucho más con su historia, cultura y tradiciones. Tenía a la mano dos opciones y una más que aún no se había pu­ blicado y que no se publicaría sino hasta el año 2002. Las dos prime­ ras eran una crónica sobre la vida nocturna de Berlín y un reportaje sobre neonazis que titulé“Neo­na­­ zis, el horror”; la tercera, un re­­ portaje en torno a los músicos ca­ llejeros que deambulan por las calles de la capital alemana y que, en alusión a la película de Fritz Lang, nombré“Berlín: la sinfonía de una Metrópolis”. No tenía mucho qué pensar. Este último reportaje, ya conclui­ do pero no publicado, era el que en lo personal más me satisfacía. No sólo involucraba directamente a una de las bellas artes que más han influido en mí, sino también estaba planeado para hacer coin­ cidir el aniversario de ciertas fe­ Neonazis: el horror El odio no murió en el bunker de Hitler en 1945: el surgimiento del Neonazismo es prueba de ello. A casi 12 años de la caída del Muro de Berlín, la democracia alemana tiene una tarea que resolver.Y es urgente que lo haga. Por Andrés Tapia A Martin, Kristin, Polly, Ariel, Georg y Stefan: alemanes sin culpa y sin mancha L a fragilidad es un niño vietnamita que se aferra a una mochi la mientras viaja en un vagón del tren urbano de Berlín que está repleto de skinheads. El horror... el horror es otra cosa. Alberto Adriano podría definirlo... pero ya no puede contarlo. La madrugada del 11 de junio del año pasado, Adriano, un hombre de color nacido en Mozambique, volvía a su hogar en la ciudad de Dessau, situada en lo que otrora fue la República Democrática Ale mana, en donde era empleado en una planta empacadora de carne. Mientras cruzaba un parque, tres hombres jóvenes(dos de 16 años y el otro de 24) que pocas horas antes se habían conocido en la estación de trenes de la ciudad y habían pasado el tiempo bebiendo cerveza, le salieron al paso y lo tundieron a golpes y pa tadas durante cerca de cinco minutos, al tiempo que le gritaban: “¡Fuera de nuestro país, negro asqueroso!”. Quizá les escuchó, quizá no. Enrico Hilprecht, el mayor de sus atacantes, admitió en su confesión haber pateado al menos 10 veces la cabeza de Adriano, incluso cuando éste ya no se movía. Quizá, también, du rante los tres días que agonizó, en la mente de Adriano aparecie ron deformadas las imágenes de su esposa, Angelika-una mujer nacida en Alemania- y de sus tres hijos; quizá. De lo que no hay duda es que esa madrugada Adriano supo de aquello a lo que quiso referirse Joseph Conrad en El corazón de las tinieblas cuando en la línea final de la novela hizo decir al agente Kurtz: «¡Ah, el horror! ¡El horror!». Adriano fue la última víctima de algo que comenzó en 1990, el año de la reunificación alemana, con el asesinato del inmigrante angolano Amadeu Antonio en la comunidad de Eberswalde, Brandeburgo, a manos de un grupo de jóvenes. La euforia y alegría de la«gloriosa noche» del 9 noviembre de 1989, el día de la«caída» del Muro de Berlín, habían desaparecido y la mutación de una especie que se 22 chas históricas con las fechas en que entreviste o encontré a algu­ nos músicos en las calles de Ber­ lín. Esto con tal de crear una ana­ logía que hiciese converger a la invasión de la ciudad por parte de las tropas rusas en abril de 1945, con lo que a mí me parecía una invasión de músicos procedentes del este de Europa. Como si fuese en verdad una sinfonía, dividí al reportaje en cuatro partes –cuatro movimien­ tos– y durante varios meses lo fui afinando hasta satisfacerme por completo. Pero, cuando al fin lo hice, entré a la dinámica de publi­ cación del periódico en el que tra­ bajaba entonces y, dada la exten­ sión del mismo, habría que espe­rar por una fecha que permi­ tiese su inclusión... y esa fecha lle­ garía mucho después de cerrada la convocatoria de la Fundación Friedrich Ebert. Por no dejar, como se dice en México, participé en el concurso con el reportaje sobre neonazis y la crónica sobre la vida nocturna de Berlín, piezas que también me sa­ tisfacían, pero que no alcanzaban en mi fuero interno la categoría de excepcionales, misma que“Berlín: la Sinfonía de una Metrópolis” sí había conseguido. Con esos pensa­ mientos en la cabeza, envíe mis tra­ bajos por Internet y me olvidé del asunto. Una tarde de diciembre de 2001, Jürgen Moritz me llamó por teléfono. Con las maneras de un conductor de un reality show , co­ menzó a enumerar una serie de cosas que yo ya sabía: que había enviado una serie de trabajos pe­ riodísticos al concurso de la FES, que se titulaban tal y tal, y que él era un miembro del jurado. Aun­ que deseos no me faltaron, en nin­ gún momento lo interrumpí para decirle:“¿Hay algo que puedas de­ cirme que yo no sepa?” No estoy seguro, pero acaso, en el momen­ to en que con mayor intensidad pensé en hacerlo, Jürgen dijo:“Tú has ganado el concurso”. Francamente no recuerdo ni qué pensé ni qué sentí. Imagino que alegría, sin duda, y algo de es­ creía extinta reapareció en toda Alemania, pero especialmente en los territorios que formaron parte de la RDA: los Neonazis. Dresde, Weimar, Leipzig, Berlín, Jena, Rostock, Dessau, ciuda des en cuyo seno se han escrito algunas de las páginas más extra ordinarias de la historia y la cultura universales, se convirtieron en el caldo de cultivo del extremismo de derechas. Y comprender el porqué de ello no es algo sencillo. Marita Schieferdecker-Adolf, comisionada para asuntos de ex tranjería de la alcaldía de Dresde, lo explica de esta manera. “Por un lado hay jóvenes que sienten que son los perdedores del cambio(la reunificación) y que los extranjeros han venido aquí a quitarles los empleos que les pertenecen; por otro, este sentimiento de odio es inseminado en ocasiones por los propios familiares de los chicos: gente ignorante, de pequeños pueblos, cuyos abuelos y padres eran nazis o simpatizantes de ellos”. Apenas una tercera parte de la población total de Alemania vive en el Este; sin embargo, es ahí donde se localiza más de la mitad de los Neonazis que las autoridades alemanas tienen registrados (aproximadamente 50.000 en todo el país) y donde se han regis trado los acontecimientos más violentos y la mayor parte de los delitos de carácter racista. En el estado de Sajonia, por ejemplo, se estima que habitan cerca de 3.000 activistas de la ultraderecha(6 por ciento). El Ministro del Interior alemán, Otto Schily, señaló en una oca sión que las causas de esta radicalización en Alemania del Este habría que buscarlas en el hecho de que esa parte de la sociedad tiene estructuras democráticas sólo desde hace 10 años, por lo que cabría esperar residuos de autoritarismo que han derivado en este fenómeno. Dichas estructuras democráticas, además de recientes, son también deficientes: en Alemania del Este el desempleo es casi dos veces mayor que en el Oeste, y muchos de sus habitantes sienten que el gobierno los trata como a ciudadanos de segunda. Los skinheads, sin embargo, apenas son la infantería. Los ma riscales de campo, aquellos que no llevan la cabeza rapada ni marca alguna que pueda distinguirlos, permanecen la mayoría de las veces ocultos. En consecuencia, son más peligrosos. En algunos casos se trata de verdaderos nazis, es decir, ex soldados de las SS(Schu tzstaffel), el oscuro cuerpo de élite del Partido Nacionalsocialista, o hijos o nietos de aquellos que heredaron o adquirieron las ideologías del Tercer Reich y que, a diferencia de los skinheads, no sólo se encuentran las ciudades que formaron parte de la RDA, sino tam bién en la alguna vez llamada Alemania Occidental. Yaron Svoray, un ex policía israelí que por azar se convirtió en investigador, escribió hace unos años un libro inquietante al res pecto: In Hitler’s Shadow(Constable, Londres, 1995). Primero por azar y cuenta propia, y más tarde con el apoyo del Centro Simon Wiesenthal en Los Ángeles, Svoray cuenta que, haciéndose pasar por un periodista australiano radicado en Estados Unidos, se infiltró a un grupo de extremistas de derecha en Alemania. Ávidos de apoyos económicos para financiar su organización y encumbrar en la dirigencia de un partido afín a un nuevo“führer”, los Neonazis vieron en Ron Furey(la identidad que utilizó Svoray) a un“amigo” del 23 tupefacción pues, en verdad, no aspiraba a ganar. Pero sí estoy se­ guro de haberme inconformado conmigo mismo por no haber presentado en tiempo para su pu­ blicación“Berlín: la Sinfonía de una Metrópolis”. El día de la ceremonia de pre­ miación, leí un discurso breve que halló y no halló eco entre todos los presentes. Inevitablemente tenía que hacer referencia a las causas que me orillaron a hacer un repor­ taje sobre neonazis, un tema que no ha sido del todo superado en Alemania, pero que, sin duda, si­­ gue formando parte del bestiario histórico de arquetipos de la socie­ dad alemana. Recuerdo claramen­ te a Ricardo Rocha, miembro del jurado, darme un cálido abrazo y decirme:“Cabrón, qué discurso”, así como a un hombre alemán co­ rregirme por mi traducción a cier­ ta frase que pronuncié en su idio­ ma. Y me recuerdo, por supuesto, temblando ante una audiencia de no más de 50 personas: antes, du­ rante y al final de aquellas palabras que escribí en un espacio no ma­­ yor a una cuartilla y que mi queri­ da y maravillosa jefa, Rosa María Villarreal, me ayudó a editar du­ rante el camino que recorrimos del periódico a la sede de la FES. Recibí un diploma, un cheque y algunos aplausos que todavía hoy me cuesta digerir, aunque, si me lo preguntan, los escucharía gustoso nuevamente. Luego de eso, la vida, como siempre, siguió su curso. Hacia la mitad del verano del año siguiente, la FES publicó la convocatoria para la nueva edi­ ción del Concurso para Periodis­ tas Mexicanos. Lo primero que pensé fue en tomar una revancha de mí mismo... una revancha muy idiota, por cierto. Da igual, a fin cuentas así lo hice. Inscribí al concurso“Berlín: la Sinfonía de una Metrópolis” en la conciencia de que era un gran re­ portaje, un extraordinario repor­ taje que, no obstante, no ganaría el concurso de la FES en virtud a que, el año anterior, yo había ob­ tenido el primer lugar. Lo más curioso es que, a partir del momento en que dejé aquellas copias de mis escritos en las ofici­ nas de la FES, empecé a contar los días que faltaban para el veredicto, casi del mismo modo en que lo ha­­ ría un incipiente escritor con la primera novela que escribe y so­ mete a un concurso literario o, si es posible exagerar aún más la hi­ pérbole, como lo haría un amante despechado que escribe una carta a su amada y mira en el calendario como se van yendo las hojas hasta el día en que ella responde(si es que responde). movimiento que podría conseguirles buenos contactos en Estados Unidos, amén de financiamiento para sus propósitos. Gracias a sus nuevos“amigos”, Svoray relata que visitó un campo de entrena miento de paramilitares Neonazis, que en su momento viajaron a la antigua Yugoslavia para apoyar a las milicias croatas en contra de los serbios y musulmanes; que contempló un filme de los llamados snuff en el que una niña de entre 9 y 13 años de edad -según sus palabras,“tal vez mexicana”- era violada y asesina da por varios hombres en algún sitio desértico de Estados Unidos; que muchos de los simpatizantes del movimiento pasaban por ser personas respetables, educadas, si bien discretas en cuanto a sus opiniones políticas. Asimismo, tras conocer a un apátrida norteamericano de nombre Roy(Armstrong) Godenau, Svoray apuntó a la existencia de vínculos entre organizaciones de ultraderecha de Estados Unidos y Alemania. «El problema real se presenta cuando el nazismo, la extrema de recha, se convierte en una moda y penetra en la mente de los jóve nes», asegura con un dejo de preocupación Cornelie Sonntag-Wol gast, secretaria de estado para el parlamento del Ministerio del Interior, y una de las personas mejor informadas en Alemania sobre los asuntos de la extrema derecha. Cuestionada sobre si esa«moda» podría tener a sus ideólogos en el Oeste, como lo señaló Svoray, Sonntag-Wolgast deja escapar un suspiro antes de responder:“Así es, así es”. Territorio Apache Lichtenberg está situado en el noreste de Berlín. Es un barrio triste en el que los 10 años que han transcurrido desde la reuni ficación de Alemania parecen no haber pasado. Grandes edificios de apartamentos pequeños a los que sin ima ginación dividen algunos corredores de césped conforman su ana tomía. Las calles y avenidas son grandes, pero están prácticamente vacías: no hay muchos automóviles y sólo de cuando en cuando es posible contemplar pequeños grupos de gente que charla entre sí o se dirige a algún sitio. Por ahí, bajo algún edificio, hay un McDonald’s con menos de 15 parroquianos, y no mucho más lejos una decrépi ta y casi fantasma estación de trenes urbanos en la que deambulan un hombre de edad avanzada y un par de adolescentes. 24 Luego todo es difuso. Incluso el escenario, la hora y las circuns­ tancias en que tuve una charla in­ trascendente pero trascendental con mi amigo Jürgen Moritz. Como si aquella plática hubiese tenido lugar el día de ayer, recuer­ do haberle dicho:“Mira, Jürgen, ese reportaje que inscribí al con­ curso lo debí haber inscrito el año pasado. Y te aseguro que hubiera ganado. Pero entonces no lo tenía publicado en tiempo, y por eso no participó. Lo más triste de todo es que, estoy seguro, los jurados van a encontrarlo ganador, pero como yo gané el año pasado no le darán premio alguno... si acaso, una mención honorífica...” Jürgen me miró como quien mira al fanfarrón o al amigo al que en la cantina ya se le han pa­ sado las copas. No recuerdo qué dijo, si es que al final dijo algo, pero en su mirada había una ter­ nura inenarrable. El tiempo pasó. Llegó el día del veredicto. Recibí una llamada. Mi reportaje obtuvo una mención especial en el concurso y, gracias a ello, gané un viaje a Alemania. No me vanaglorié por mis pro­ fecías, ciertamente no tenía la cer­ teza de que hubiesen ocurrido como yo pensaba. Pero, un día, tuve otro encuentro con Jürgen. ¿Dónde? No sé. ¿A qué hora? No lo recuerdo. ¿Bajo que circunstan­ cias? Mucho menos. Lo que no olvido es lo que me dijo.“Los jura­ dos dijeron:‘Gana Andrés, pero no puede ganar porque ganó el año pasado, así que tenemos que darle el premio a alguien más’.” Y ganó alguien más. Estoy cierto que puede sonar demasiado petulante, pero la rea­ lidad, la vida misma es petulante. Y mucho más que eso. En todo caso, no cuento esto para parecer petulante o algo por el estilo. Lo cuento como quien cuenta una tragedia, una de las más profun­ das que le han ocurrido... que me han ocurrido. En cualquier caso, es una trage­ dia mínima. Haber sido ganador del Primer Concurso para Periodis­ tas convocado por la FES me mar­­ có, de algún modo, para siempre. Y aquellos aplausos, los que re­ cibí cuando oferté aquel discurso sobre los nazis, Alemania y los es­ tereotipos de su cultura, no podré olvidarlos nunca. Nunca. No hay mucho que ver y en consecuencia casi nadie viene por aquí. Sin embargo, Lichtenberg es, junto con Marzhan, uno de los barrios más conocidos de Berlín. Y también el más temido. En este sitio viven los Neonazis. “Como extranjero uno sabe que en Berlín hay ciertos barrios a los que no se puede ir; Lichtenberg y Marzhan son los más peligro sos”, asegura Araceli Vicente, una española que vive en la capital alemana desde hace 14 años. «No vayan más allá; tomen el tren y regresen, si pasa algo no podremos ayudarlos”, advierte una mujer que lleva un par de bolsas del supermercado Kaisers, y a la que el infidente y un colega alemán han preguntado por los“cabezas rapadas”. Miedo. Incluso los alemanes lo padecen y, a veces, con su silen cio se vuelven cómplices. Pamela Wolff, una pedagoga chilena que radica en Weimar desde hace 15 años y trabaja en lo que es hoy el Memorial de Buchenwald y otrora fue un campo de concentración, tiene una historia que contar al respecto. “En una ocasión, en el autobús, dos Neonazis comenzaron a hostigar a un niño extranjero arrojándoselo de un lado a otro como si fuera una pelota de fútbol. Me enfrenté a ellos y sólo hasta ese momento el conductor del autobús se levantó e hizo lo mismo. Muchas veces es miedo, es verdad, pero también es cierto que hay personas a las que no les importa en absoluto». En 1996, en el puerto de Lübeck, no muy lejos de Hamburgo, 10 inmigrantes murieron quemados en sus casas al ser blanco de un ataque incendiario perpetrado por un grupo de Neonazis y el cual es considerado hasta hoy como el atentado racista más grave que ha ocurrido en Alemania desde la Segunda Guerra Mundial. A los gritos de auxilio y de dolor de las víctimas, muchos vecinos del lugar cor respondieron en el mejor de los casos con indiferencia; en el peor, con aplausos. En un programa de la televisión alemana hace unas semanas se realizó un experimento. Tres actores disfrazados como Neonazis fingían hostigar a un extranjero-en realidad otro actor mientras una cámara oculta en la parte superior de un vagón del metro registraba los hechos-. Las reacciones iban desde la más absoluta indiferencia hasta una tibia respuesta por parte de los demás viajeros, si bien hubo ocasiones en las que algunas personas defendieron valerosa mente a la supuesta víctima. Sin embargo, lo que resultó más sor presivo fue que en la mayoría de estos últimos casos fueron mujeres las que enfrentaron a los falsos Neonazis. Pasan de las 15: 00 horas. Algunos escolares vuelven del cole gio y, por momentos, Lichtenberg parece un barrio animado y alegre. Lo será tan sólo por unas cuantas horas; a la gente que vive aquí no le gusta salir mucho a las calles. “En Hohenschönhausen, en una bodega abandonada, se reunen y hacen fiestas; nadie sabe cuándo. Pero ir ahí es peligroso“. Las palabras de Georg, un“ossie” de 25 años que estudia abogacía en la Universidad Humboldt, dejan de ser una advertencia cuando un chico de unos 16 años que lleva vaqueros negros, botas militares con cordones blancos y una camiseta blanca con la leyenda Londsdale hace un alto en su camino para mirarnos con cierta frialdad. 25 Luis Alberto Ramírez V. Ni tan lejos ni tan cerca “Los dos mayores peligros que amenazan a las naciones, de que todos los demás dependen, son la deficiente respiración internacio­ nal y la deficiente circulación in­ terna. A la luz de estos dos criterios podrán interpretarse algún día todas las vicisitudes mexicanas”. Alfonso Reyes(1944) “Aquí no preguntes por qué y has lo que se te indica; te lo digo como amigo” fue una de las primeras lecciones que recibí cuando lle­ gué a Excélsior como redactor-tra­ ductor de información interna­ cional, a finales del siglo pasado. El comentario me cayó a raja tabla de un compañero que laboraba ahí desde los días en que Julio Scherer dirigía el cotidiano, luego de que me permití preguntarme en voz alta“¿por qué debemos pu­ blicar todo los días algo sobre Co­ lombia?”. Años más tarde, aprove­ chando el relativo prestigio que había logrado conquistar en el de­ partamento, me permití hacer la pregunta directamente al jefe de Redacción, quien, sin darme mu­­ cha atención, me explicó que dada la cercanía geográfica, lo que ahí sucedía era de mayor inte­ rés para nuestros lectores. Ese anacrónico principio, pro­ bablemente aprendido de algún viejo manual de periodismo(como el de Vicente Leñero y Carlos Ma­­ «Atacan en grupo, nunca solos», dice Georg son ánimo tranqui lizador.«Pero ya los vio y puede ir por otros; mejor váyanse ahora». Un consejo similar salió de la boca de Pamela Wolff, en Weimar, cuando un hambriento visitante del Memorial de Buchenwald pre guntó si en la ciudad había un McDonald’s:«Sí, ¡pero no se les ocurra ir ahí! Es el sitio de reunión de los Neonazis”. «No se les ocurra ir ahí». Suena a exageración, mucho más cuando lo dice un extranjero. Pero no sólo lo dicen los extranje ros. El año pasado, a propósito de las festividades para conmemo rar el centenario de la muerte de Nietzsche, los organizadores de las mismas repartieron a los extranjeros que acudieron a Weimar un comunicado que decía lo siguiente:«Alemania tiene un serio proble ma con grupos Neonazis y sectores de la población que no acogen a los extranjeros como debería ser en un país civilizado. Por favor, regrese a su residencia sólo en autobús o taxi y no permanezca en la calle hasta tarde en la noche”. Códigos, música y héroes En un radio de no más de 50 metros hay ocho agentes de poli cía; eso no es usual en Alemania. Tampoco fortuito. En una de las puertas de la estación de trenes de Leipzig, ciudad que otrora formó parte de la República Democrática Alemana, cuatro chicos -tres varones y una mujer- son los causantes de tal despliegue. No han cometido ningún delito, y no se espera que lo hagan en un sitio tan concurrido a las 17: 00 horas de una tarde tibia y apacible, pero son potencialmente peligrosos. A diferencia de los demás adolescentes que deambulan por la Hauptbahnof en busca de unos vaqueros, un trozo de pizza o el tren que los conducirá a Berlín, Frankfurt o Weimar, ellos están aquí para, con su presencia, intimidar a los viajantes. En especial a aquellos que no son naturales de Alemania. Uno de ellos lleva una casaca negra en cuya parte frontal exhibe un escudo bordado con la cifra 88; se trata de una suerte de código, por demás primitivo-y muy semejante al utilizado por los cristianos en la época del Imperio Romano- que asigna a las letras del abece dario los números arábigos en orden consecutivo; por tanto, lo que está cifrado ahí son dos haches(88= HH) que debe leerse así:“Heil Hitler”. Además, en la parte posterior de la prenda lleva inscrita la palabra skinhead, lo cual, aunado a los vaqueros ceñidos, las botas militares con sus inevitables cordones blancos y su corte de cabello, es evidencia suficiente de que se trata de Neonazis. “Los Neonazis detentan una compleja organización tribal con roles y códigos previamente establecidos”, señala un agente de poli cía de Dresde que solicita el anonimato pues ha sido objeto de ame nazas varias veces.“Debido a que en Alemania existen leyes muy singulares, los Neonazis y skinheads han establecido una serie de códigos que los identifican y mantienen a salvo de ir a la cárcel». Declarar públicamente que el Holocausto no existió o es un montaje, constituye un delito en Alemania; ostentar una cruz gamada, el símbolo de las SS o dibujar estos signos en un muro también lo es. Del mismo modo está penado ejecutar el saludo nazi (Heil Hitler) y la venta del libro Mein Kampf escrito por Adolf Hitler, 26 rín), habría de convertirse en un verdadero enemigo a vencer a raíz de que conocí la Fundación Frie­ drich Ebert(2001), pues ahí en­ contré la oportunidad de contri­ buir, a través de mi labor periodística, a un acercamiento entre Alemania(mi hogar por al­ gunos años) y México(mi país). La iniciativa del Premio para Pe­ riodistas Mexicanos, lanzada en esos días, hizo entonces que au­ mentara mi inquietud, al tiempo que me permitió darme cuenta no sólo de una generalizada falta de interés entre mis colegas por escri­ bir sobre esa nación, sino que tam­ bién de su desconocimiento de lo que allá sucede, fuera, claro está, de los esporádicos actos vandálicos cometidos por una subespecie de cabezas rapadas que por allá se puede encontrar(tanto como en otros países europeos), y que sue­ len convertirse en La noticia de la prensa mundial, sin que ello se tra­ duzca, casi como regla, en intentos serios por explicar la compleja problemática que los origina. No obstante todo y aunque con grandes limitaciones de espacio, logré habituar a la Redacción a contar, al menos de vez en cuan­ do, con notas y artículos sobre Alemania, hasta que llegó el mo­ mento en que alguien me pregun­ tó cuál era mi interés en ello.“Si nuestro referente en temas políti­ cos y sociales sigue siendo Estados Berlín: Checkpoint Charly. Unidos o Colombia ¿adónde crees que vamos?”, contesté. Sumado a lo anterior, cierto, hubiera podi­ do manifestar mi repulsión a la vieja política mediática de mostrar un“mundo exterior” en constan­ te caos(por medio de notas ama­ rillistas) para hacer pensar a nues­ tros lectores que en México, a pesar de todo,“no estamos tan mal”. Pero no fue necesario. Y no fue necesario porque mi interlo­ cutora entendía también que, en el mundo globalizado de hoy, la que únicamente puede ser consultado en las librerías de la nación siempre y cuando exista un permiso de la autoridad y una justifica ción académica para hacerlo. En consecuencia, cualquier declaración flagrantemente racista lleva aparejado un castigo. Ante tales prohibiciones los Neonazis han establecido una serie de códigos de comunicación mediante los cuales honran y hacen apología de la política del Tercer Reich. Para referirse a Adolf Hitler, por ejemplo, escriben el número 18, donde el número 1 representa la letra A y el 8, la letra H. Al signar los correos electrónicos que se envían entre sí y que han sido interceptados por la policía, los rubri can de la siguiente manera: 14/88. La cifra 14 indica que suscriben las llamadas«14 palabras»: Wir müssen die Existenz unserer Rasse und eine Zukunft für die weissen Kinder schützen!(Debemos asegu rar la existencia de nuestra raza y un futuro para los niños arios); el 88, ya se ha visto, el saludo nazi. En cuanto a su vestimenta, las botas militares aluden a las SS; los cordones blancos, a la“supremacía aria”, y las camisetas que ostentan las marcas Londsdale y Consdaple tienen por objeto honrar al gurú de los skinheads, Ian Stuart. Stuart, quien murió en 1993 en un accidente automovilístico, es considerado el padrino de la música racista. Nacido en Inglaterra en 1957, inició su carrera dentro de la música ejecutando covers de los Rolling Stones y The Who. Más tarde, luego de asistir a un concierto del grupo Sex Pi stols, decidió incorporarse al movimiento punk y de ahí, luego de formar al grupo Screwdriver, abrazó con fervor las ideologías de la extrema derecha y las externó a través de su música y de sus accio nes, pues fue encarcelado en varias ocasiones por atacar a perso nas de raza negra. Sus discos, la mayoría grabados en forma inde pendiente, hacen las veces de los Evangelios para los Neonazis, y aunque hoy en día resulta difícil conseguirlos, es absolutamente po sible. Sin más, en septiembre pasado la policía alemana decomisó un cargamento de 7.500 discos de grupos diversos-Screwdriver entre ellos-, muchos de los cuales en sus portadas exhibían fotografías de Adolf Hitler, turcos ahorcados y otras imágenes ofensivas. Las autoridades creen que en toda Alemania existen entre 50 y 70 distribuidores de lo que se ha dado en llamar“rock de odio racial”. “Los chicos que se convierten en Neonazis o skinheads lo hacen cuando tienen 13 ó 14 años; generalmente, ingresan a través de la música y es también por medio de ella que se muestran dispuestos a ejercer la violencia», precisa el agente de policía de Dresde, mien tras exhibe una serie de gráficas en las que aparecen las portadas de los CD’s del odio racial. Muchas son las medidas que ha instrumentado el gobierno alemán para impedir el avance de la ideología de la derecha, pero hasta hoy han resultado insuficientes. Cuando en julio del año pasado el canciller Gerhard Schröder anunció como prioridad de su gobierno la implementación de acciones severas en contra de la ultraderecha, dos días más tarde una bomba explotó afuera de una estación de trenes en Düsseldorf hiriendo a 10 inmigrantes. Uno de ellos, una mujer encinta, perdió a su bebé como consecuencia del ataque. «No podemos más que hablar de ello, contar lo que pasó hace tiempo, para tratar de impedir que estos actos se repitan», declara 27 distancia geográfica ya no es un criterio determinante al momento de medir el impacto internacio­ nal de un acontecimiento políti­ co, social o económico registrado en un equis lugar del orbe. Por una u otra razón nunca lo­­ gré conquistar el premio y ni si­ quiera una mención. No obstan­ te, mi interés y mi esfuerzo se vieron recompensados con nue­ vos conocimientos obtenidos en el desempeño de mi labor, la gran satisfacción de poder ofrecer al lector una opción para ampliar su visión del mundo y el surgimien­ to de nuevos lazos profesionales y amistosos. Por si fuera poco, un reconocimiento público a mi tra­ bajo llegó con la amable invita­ ción que me hizo la FES para via­ jar a Alemania en ocasión de las elecciones federales de 2002, en compañía de aquellos que habían resultado premiados y una dele­ gación de periodistas selecciona­ dos por la embajada de la Repú­ blica Federal de Alemania en nuestro país. De esa experiencia recuerdo, entre otras cosas, la sorpresa de algunos de mis compañeros ante la educación cívica del pueblo ale­ mán, claramente visible, por ejem­ Berlín: estación Ostbahnhof. plo, en el respeto a la limpieza de las calles, así como al peatón y al ciclista por parte de los automovi­ listas, dos principios elementalísi­ mos de urbanidad que son a la gran mayoría de los mexicanos tan ajenos, desgraciadamente, co­­­ mo la Sauerkraut . No quiero decir con lo ante­ rior que considero a los teutones más“entendidos” que otros pue­ blos, pero sí que en su país la ley es ley y no letra muerta, e igual se exige al ciudadano que, por ejem­ plo, a los partidos políticos, los cuales, durante aquel periodo electoral, se cuidaron de acatar disposiciones dadas en cuanto a espacios disponibles para la colo­ cación de propaganda política, misma que una vez concluida la contienda fue inmediatamente Col curtida en vinagre, parte de la dieta cotidiana de los alemanes. Wolff, quien ha intentado llevar a cabo programas de reintegración y trabajo social con adolescentes skinheads sin grandes resultados. “En una ocasión los traje aquí, a Buchenwald, para que supieran de todo lo que pasó en el campo de concentración. Cuando estábamos frente a la placa que honra la memoria de las víctimas de todas las naciones que murieron por causa del racismo, uno de ellos escupió asegurando que era mentira», relata Wolff. Klaus Deubel, primer concejal de la ciudad de Dresde para asuntos Sociales y de Sanidad, asegura que el gobierno trabaja en tareas de prevención y desarrolla programas de integración para los extranjeros, pero reconoce que no es fácil. “A los jóvenes de 15 ó 16 años aún podemos rescatarlos de esa basura, pero una vez que han cumplido los 18 es casi imposible», dice Deubel. Aun el más mortal de los cánceres genera anticuerpos. Stephen Pills, un joven de 21 años, es uno de ellos. Hace unos meses, luego de organizarse con algunos amigos, creó una asociación que se opone a los nazis. Con fondos obtenidos de 600 ciudadanos que apoyaron su causa, compraron miles de velas que encendieron frente al Teatro de la Opera en Dresde. Y con ellas escribieron una leyenda: Diese Stadt hat Nazis satt(Esta ciudad está harta de los nazis). Como Pills existen millones de alemanes que no apoyan ni sus criben en modo alguno la ideología del llamado Tercer Reich, la xenofobia o cualquier tipo de práctica racista, por el contrario, se oponen fervientemente a estas manifestaciones de odio. Sin em bargo, han heredado la factura de la historia y, aunque inocentes, viven con esa culpa, la de otros, como si fuera propia. Exportar el horror Cuando en octubre de 1999 el historiador judío-germano Fritz Stern recibió el Premio de la Paz que año con año otorga la Asociación de Libreros Alemanes en Frankfurt, en su discurso de aceptación declaró:“Estoy muy consciente de que la política criminal de la extrema derecha también existe en Estados Unidos y que la propaganda Nacional Socialista está siendo exportada ahora de ese país a Alemania. La nueva palabra skinhead prueba que se trata de un fenómeno universal, el reverso de la moneda de las sociedades abiertas”. A diferencia de Alemania, donde ya se ha visto que existen leyes en contra de cualquier manifestación racista, en Estados Unidos las cosas no funcionan igual. En“la tierra de los hombres libres y el hogar de los valientes» todo está permitido(excepto fumar, claro está). Pululan las páginas de Internet con contenidos racistas(visitar http: //www. resist.com/ o http: // www. americannaziparty. com/), los grupos de extrema derecha(White Aryan Resistance, Angry Aryans Detroit, Ku Kux Klan, etcétera), las ferias donde se comercia con artículos y propaganda nazi, así como también el«rock de odio racial». No es el único país. Aunque en menor medida, también habría que contar a Suecia, Noruega, Austria, Dinamarca y algunos otros países nórdicos, siendo Inglaterra la nación más prolífica en cuanto 28 retirada de las calles. En nuestro país, en cambio, quién espera algo así; o encontrar un bote de basura público en casi cada esqui­ na y que éste cuente, además, con un cenicero, de tal manera que ni siquiera las colillas de cigarro aca­ ben en el piso; o que un microbu­ sero, acaso con el permiso corres­ pondiente para conducir una unidad de transporte público, co­ nozca el reglamento de tránsito, tanto como aquel que rige su re­ lación con aquellos a quienes presta el servicio. “P’s aquí estamos en México y a mí no me importa lo que pase en otra parte”, me escuché decir más de una vez, incluso, en el peor de los casos. Y vale, digo, si se busca inducir a una imitación ciega o mezquina de modelos políticos, sociales o económicos emanados en contextos diferentes al nues­ tro, pero no así cuando se preten­ Reconstrucción en Berlín-Este. de un acercamiento a otra(s) cultura(s) para mostrar, por ejem­ plo, cómo las cosas podrán empe­ zar a ser mejores para todos noso­ tros(los mexicanos) a partir del momento en que hagamos tam­ bién nuestra una cultura cívica que se refleje, de entrada, en nuestra diaria convivencia en las calles y demás lugares públicos, así como en un absoluto respeto a las instituciones(desde dentro y desde fuera) y a intereses comu­ nes consensuados, puesto que un buen desarrollo económico y una vida democrática sana no son po­ sibles en una sociedad con dichos populares como los tan sonados en nuestro país de“el que no tran­ za no avanza” o“aquí sólo mis chi­ charrones truenan”. Vuelvo al viaje: éste me brindó, además, la oportunidad de inter­ cambiar puntos de vista con cole­ gas originarios de diferentes na­ ciones latinoamericanas, en particular sobre muchas de las ra­ zones por las cuales resulta urgen­ a exportación de la ideología de la extrema derecha; los grupos Combat 18 y Blood& Honor son los más representativos y comba tivos, y en el caso del último existen vínculos evidentes con los grupos alemanes. Eso lo sabe bien Noel Martin, un jamaquino-británico que hace casi seis años decidió trasladarse a Alemania para escapar del continuo hostigamiento racial que padecía en Inglaterra. Pero algo no fun cionó. La noche del 16 de junio de 1996, Martin se detuvo para llamar a su esposa de una cabina telefónica en la localidad de Mahlow, muy cerca de Berlín. En la cabina contigua había un neonazi, así que volvió rápidamente a su auto donde le esperaban dos amigos, a los que tranquilizó diciendo que todo estaba bien. Martin, sin embargo, no estaba tranquilo; por ello, se mantuvo contemplando el espejo retro visor mientras se alejaba del lugar. Cuando vio que detrás suyo venía un auto y las siluetas de dos cabezas rapadas, lo único que atinó a decir fue“Estamos en problemas”. Los Neonazis alcanzaron el auto de Martin y le arrojaron por la ventana un ladrillo de aproximadamente 20 kilos de peso. Martin perdió el control del auto y se estrelló contra un árbol. A consecuencia de esto quedó paralítico. “Tengo sentimientos encontrados en relación a Alemania”, de claró en un ocasión.«No tengo miedo de esos Neonazis-después de todo no hicieron un buen trabajo”. Los skinheads, no obstante, apenas y son carne de cañón. “Ser un skinhead significa hacer el trabajo sucio, pero hay gente en Occidente, aquí en Alemania y en Estados Unidos, que controla toda esta mierda», asegura el policía anónimo de Dresde. ¿Han capturado a alguno», se le cuestiona. Su respuesta es desoladora:«Todavía no». AUSLANDER RAUS! «¿Cuánto tiempo falta para llegar?», pregunto a Delia Millán, de legada de la agencia EFE en Berlín.“Tiempo suficiente como para que nos rompan la cara”, responde. Se refiere a los Neonazis, a las decenas de Neonazis que vienen de Dresde, de Leipzig, de Weimar, de Jena, de todos lados, y han abordado en la estación de Ostkreuz el tren urbano que se dirige a Hohenschönhausen, el sitio de Berlín en el que fue autorizada la marcha del Partido Nacionalista Alemán, el brazo político del Neo nazismo. Un hombre que por sus rasgos podría haber nacido en la India o Pakistán, cambia de sitio cuando cae en la cuenta que está ro deado de skinheads. No lejos de ahí, un alemán entrado en años acaricia la cabeza de su hijo adoptivo al percatarse de quiénes y cuántos han abordado el vagón. Dos estaciones más adelante, una docena de agentes de poli cía, hombres y mujeres, abordan el vagón. Nadie habla, nadie dice nada; la tensión es evidente, el peligro, sin embargo, mínimo. El Partido Nacionalista Alemán agotó las instancias jurídicas y aludiendo al derecho constitucional que garantiza la libertad de ex presión, consiguió que su“demostración” del 1 de mayo fuera autorizada. El partido de la extrema derecha exige plazas de tra bajo para los Nacionales, la repatriación a sus respectivos países de 29 te que los diferentes sectores de la sociedad de nuestros países bus­ quen una asociación estratégica con Alemania(y la Unión Euro­ pea), como medida de seguridad internacional apremiante para la conformación de un nuevo orden mundial, que no sólo es posible, sino indispensable ante la crecien­ te imposición de la decadente y contradictoria Pax Americana . Para bien o para mal, como quiera que sea, lo que fuera Excél­ sior se acabó y con ello un capítulo de mi vida. El estímulo recibido entonces, sin embargo, permane­ ce en mí y ahora busco nuevos ca­ minos en la academia rumbo a la misma meta, ese acercamiento entre México y Alemania. Sirvan como cordial saludo y despedida, a propósito de ires y ve­ nires, los versos siguientes, escri­ tos en el siglo XVII por Tirso de Molina: Berlín: Reichstag. Huélgome infinito yo de veros por esta tierra; que el que en la suya se encierra y nunca se divirtió en las demás, no merece de discreto estimación. Historias los reinos son y el que verlos apetece estudiando en la experiencia que a tantos renombre ha dado, vuelve a casa consumado y es para todo.(...) Puerta de Brandemburgo. todos los extranjeros, y clama que Berlín es de los alemanes, no del mundo. No hubo forma de prohibir la marcha. “Si estos políticos siguen debatiendo como hasta ahora, en el futuro no habremos de preguntarnos qué haremos con los extranje ros, sino si querrán seguir viniendo los extranjeros a Alemania”, advierte el concejal Deubel de Dresde. “Berlín para los alemanes, ¿es así?”.“No hablo contigo porque eres periodista”, responde un skinhead que lleva ambos brazos ta tuados, se ha tumbado en el piso y obstruye el paso a una máquina de dulces y refrescos.“¿Porque soy periodista o porque soy ex tranjero?”. No hay respuesta como no sea una sonrisa irónica. El número de delitos de carácter racista en Alemania se incrementó el año 2000 a 16 mil, es decir, hubo un aumento de alrededor de 60 por ciento en relación a 1999. Los actos violentos en contra de los extranjeros aumentaron 34 por ciento para totalizar 998. El número de páginas en Internet con contenidos ultraderechistas alcanzó la cifra de 800 y se habla de la celebración de al menos 82 conciertos de“rock de odio racial”. A cambio, el gobierno alemán consiguió la prohibición de la organiza ción de extrema derecha Blut& Ehre(sangre y honor), y se espera que en el futuro sea posible hacer lo mismo con el NPD. Pero no es suficiente. Al menos no para Héctor, hijo de Amadeu Antonio, el hombre que con su muerte inauguró la oleada de crímenes racistas en Ale mania en 1990. Cuando se le pregunta qué es lo que siente por los asesinos de su padre, el auricular apenas devuelve un zumbido parecido al silen cio. Héctor, quien a pesar de todo vive en Berlín, tiene miedo: no ha querido enfrentar cara a cara al reportero si bien concede la entrevista por teléfono. ™Miedo... es que no debería hablar con usted; mire, esa gente nos tiene identificados. Si saben que...€. “No tengas miedo, no va pasar nada”, lo atajo. “Señor, usted no sabe, usted no sabe nada del horror”. En el auricular irrumpen primero el silencio, luego una serie de sollozos y al fin un beep que se repite infinitamente. Acaso la fragilidad es un niño vietnamita que se aferra a una mochila mientras viaja en un vagón del tren urbano de Berlín que está repleto de skinheads. Pero el horror... el horror es otra cosa. 30 La sombra del 11/09 alcanzaría a te­­ ñir de oscuridad al año 2002, que no iniciaría con buenas noticias y no tendría demasiadas. Elegido presidente de Argentina, Eduardo Duhal­ de enfrenta la peor crisis financiera y económica que haya tenido el país en muchos años. El 6 de enero, el gobierno de ese país se ve obligado a devaluar su mo­ neda en un 28 por ciento. Los ahorros de toda la vida de miles de personas se ven reducidos a nada. El primer trimestre de 2002 está lleno de aconte­ cimientos inquietantes: el 13 de enero la organiza­ ción terrorista ETA hace explotar un coche-bomba en el centro de Bilbao; el 20 de febrero, el presiden­ te de Colombia, Andrés Pastrana, suspende las ne­ gociaciones con los dirigentes de las FARC, orga­ nización que ha continuado secuestrando y ejecutando a civiles. Hacia el día 28 de ese mismo mes, Israel lanza un devastador ataque en contra de campos de refugiados situados en las comunidades de Belén, Jenín y Nablus; en respuesta, el 2 de mar­­ zo tiene lugar un atentado suicida en Jerusalén que se cobra 10 muertos. Las cosas no variarían mucho en los meses si­ guientes. El 11 de abril, un golpe de estado tendría lugar en Venezuela en contra del Presidente Hugo Chávez. De manera sorprendente, Chávez volvería al poder y todo aquello quedaría en una mera y sim­ ple anécdota. Un poco antes de eso (abril 1) Holanda se convirtió en el primer país en legalizar la eutanasia. A mitad del año, un objeto celes­ ­te penetra la atmósfera de la Tierra y se desintegra en algún punto del Mediterráneo Oriental sin haber alcanzado a tocar el piso. De haberlo hecho, el im­ pacto habría equivalido a una explosión de 26 kilo­ tones, algo similar a la bomba atómica que cayó en Nagasaki. Un poco después, el 31 de julio, Juan Pablo II canonizaría al indígena Juan Diego y el 17 de agos­ to el río Elba se desbordaría alcanzado los niveles de la inundación histórica de 1845. Poco después, también en Alemania, el canciller Gerhard Schröder sería reelegido al cargo con una invaluable ayuda del Partido Verde El año 2002 no terminaría bien. El 23 de octubre un atentado terrorista sacude el centro cultural Du­ brovka de Moscú y el 3 de noviembre explota un tanque del buque petrolero Prestige frente a las costas de Galicia; se hundiría seis días más tarde. La región quedaría altamente contaminada por el de­ rrame. 31 Legalizan el oficio más antiguo, en Alemania Francisco Olasso y Fabiana Tapia 22/marzo/2002 Tipo: Noticia B erlín(apro).-“Desde hace mucho estaba claro que la prostitución es parte de nuestra sociedad, y que era necesario contar con un buen servicio. La nueva Ley contribuye a mejorar las condi ciones de trabajo y le da un carácter ofi cial a lo que hasta ahora simplemente se toleraba“, dice Felicitas Weigmann, la prostituta más famosa de Alemania. Dueña del“Café Pssst” en Berlín, con más de la mitad de sus 43 años dedicados a ese oficia, su negocio es un reducto pe queño, casi elegante, con taburetes altos, música inocente, varios cuartos en la parte posterior, Felicitas obtuvo el año pasado una sentencia favorable en su juicio contra el Municipio berlinés de Wilmersdorf, que pretendía cerrarle el local. El caso se convir tió en emblemático y ella en la prostituta más famosa de Alemania. Ahora la justicia federal fue todavía más lejos: aprobó la Ley que determina que la prostitución no es inmoral y que, a partir del 1 de enero, se puede ejercer como cual quier otro trabajo. Se trata de blanquear la moral establecida y poner trabas a la trata de blancas y al maltrato –vinculado con la ilegalidad—que padecen estas mujeres. La Ley acompaña con retraso la moral establecida. Dos tercios de la sociedad alemana se pronunciaban desde hace Alejandro Herrera Fernández* Cuando el destino te alcanza C uando el destino te alcanza, te alcanza. No lo puedes evi­ tar. Y así fue como un buen día, el destino ni siquiera tocó a mi puer­ ta. Se metió a mi casa por el televi­ sor de la sala. Yo estaba en mi cuarto escribiendo y bajando a mi computer unas grabaciones en minidisc que había realizado de nuestra participación en Berlín en el evento de MEXARTES “Mexico goes Berlin”. Estaba yo haciendo una postal sonora para mis colegas músicos del grupo Nine Rain, como una suerte de ejercicio,“Souvenir” de ese viaje, cuando oigo la convocatoria de la FES saliendo por las bocinas de la Tele. Era la segunda edición del concurso para periodistas mexica­ nos que publicaran temas sobre Alemania y México. Corrí al Tele­ visor y vi el logotipo de la Funda­ ción. La fecha límite era en 6 días. Le hablé a Paco López, director de la Radio UFM Alterna, donde colaboró con música y temas rela­ cionados, y le comenté lo de la convocatoria y el material graba­ * Músico y Comunicólogo. En el 2002 gana el concurso para periodistas exicanos de la Fundación Friedrich Ebert con el programa“La gira Berlinesa”, miniserie que narra el viale del grupo Nine Rain a Berlín y su participación en el Festival Mexartes. En Octubre del 2004 gana un reconocimiento de la Fundación Ebert, con su programa“De Berlín pa México: El Love Parade”. do en Alemania que yo traía. Me dijo:—“ Le veo muchas posibilidades. Tráelo editado y le damos aire en mi programa ”. t t t La primera vez que supe de la Friedrich Ebert Stiftung, fue en el año de 1989. Yo acababa de rein­ tegrarme, tras diez años de ausen­ cia, al Departamento de Radio del Instituto Nacional Indigenista. Fui invitado como director de la Radiodifusora XEANT de Tancan­ huitz, S.L.P. a un Seminario sobre la Radio Cultural en México, or­ ganizado por la F.E.S. en Tasqui­ llo, Hidalgo. Recuerdo que leí la ponencia de nuestro invidente amigo, Heberto Espriu, encarga­ do de la capacitación en el Area de producción de la entonces existente Subdirección de Radio. Ahí conocí personalmente a Eber­ hardt Friedrich, Representante de la fundación. Aún conservo la carpeta azul que nos dieron a to­­ dos los participantes. Heberto me enseñó a oír la radio, enseñándo­ me como oír algunas frecuencias de radio, donde la señal sonora de la televisión se podía escuchar. —“ Más o menos así es como Yo puedo 32 ver la tele” ...—me dijo.—...“ Me tengo que imaginar un chingo de cosas ”. t t t “El Jurado otorga, por unanimidad y por vez primera, el primer lugar en la categoría Radio al trabajo“Nine Rain la gira Berlinesa”, presentado por el Periodista Alejandro Herrera por su originalidad y creatividad”... Les juro que no me lo esperaba. Ul­ rike Kelm, ayudante de Jürgen Moritz, me había hablado por telé­ fono dos días antes, invitándome a la premiación del Concurso en la Sede de la Fundación, pero nunca me dijo que yo era el gana­ dor de esa categoría. Cuando me pidieron unas palabras, los labios me temblaban de la emoción. Era la segunda vez que ganaba el 1er lugar de un concurso. La primera vez, recuerdo que me gané un dis­­ co de Carly Simon. Aquí se trataba de un concurso Internacional con un premio de Dos mil Euros y un viaje a Alema­ nia y además con un Jurado de primera. —“Por fin Nine Rain paga bien”—. Me acuerdo que le dije a Nicolás Klau, miembro del grupo, que me acompañaba en ese momento. el trato ese año con Lufthanza para expandir sus vuelos Trans­ continentales y acabé llegando a Francfort de aventón. En avión, pero de a grapa. En el aeropuer­ to, conocí a un cuate que al ver que cargaba con una guitarra me dijo que en Berlín había muchos “Pubs” para tocar y ganarse la vida y que él salía al día siguiente de aventón... Esa noche nos ligamos a dos Frankfurteñas, y a la maña­ na siguiente estábamos en la auto­ pista con rumbo a Berlín. El viaje fue de todo el día, pero por la no­­ che, tras pasar por las fronteras del Este llegamos a la Isla política de Berlín. Era la primavera. Aca­ baba yo de cumplir los 18. t t t El 28 de septiembre de 2003, el grupo de ganadores del 2° con­ curso de la F.E.S., más un trío de periodistas invitados, llegamos con bien a Berlín y por Lufthanza. De entrada, del aeropuerto al ho­­ tel, noté un enorme cambio en la arquitectura y fisonomía de la Ciudad que conocí antes de la caí­­ da del Muro. t t t La primera vez que estuve en Ber­ lín, fue en el año de 1976. Termi­ nando la Preparatoria, me embar­ qué en un buque carguero de Transportación Marítima Mexica­ na con rumbo a Canadá para per­ feccionar el idioma Inglés y cono­ cer mundo antes de decidir que carrera estudiar. En Canadá me regalaron el boleto para volar a Alemania. ¿Por qué a Alemania? Se preguntarán. Porque el Desti­ no así lo dispuso. Quebec Air, hizo 33 tiempo en tal sentido, según publicó en di ciembre el diario Frankfurter Rundschau. La norma sigue los pasos de la vecina Ho landa, donde desde octubre de 2000 la prostitución es considerada como cualquier otro oficio. “La mayoría de las prostitutas recibió la noticia de forma positiva, aunque también se mostraron inseguras, porque creen que ahora deberán pagar impuestos, cuando en realidad esto siempre fue así”, dice Felici tas. “Lo que ha cambiado es que ahora no sólo tienen obligaciones, sino también dere chos. Por ejemplo: un seguro médico y pensión. También pueden trabajar oficial mente en un burdel, como autónomas o bajo contrato.”, explica El proxenetismo sigue siendo penado siempre y cuando se fuerce a las mujeres a trabajar bajo amenaza o violencia corporal. “También hay‘padrotes’ que no obligan a trabajar a las mujeres, sino que las apoyan y ellas los necesitan para su trabajo”, sostiene Felicitas. Y agrega:“Ellos también están conten tos de que todo esté reglamentado y sea aceptado por la sociedad.” Claro que no todas las opiniones son tan entusiastas.“La reacción del medio ha sido muy variada”, dice Friederike Strack, asistente social de Hydra, centro de orientación para trabajadoras sexuales con sede en Berlín. Explica:“Los que se pronuncian por la ley lo hacen por la posibilidad de acceso al seguro de enfermedad y al hecho de poder dormir tranquilas, sin temor a redadas policiales o controles impositivos.” Otras siempre estuvieron en contra, acostumbradas a que el ingreso bruto sea igual que el neto, y también por pudor frente a la Oficina de Trabajo o la de Recaudación de Impuestos. “Decir‘yo trabajo en la prostitución’ es un paso que requiere valentía. Una nunca sabe cómo puede reaccionar la gente”, sostiene Strack. Y está en lo cierto.“Yo no creo que nin guna mujer vaya a decir en una dependen cia:‘esto es lo que yo hago”, señala Chan tal, de 30 años, sentada en uno de los taburetes del“Café Pssst”, mientras los pri meros clientes--tipos en general bien vesti dos, de entre 35 y 50 años-- empiezan a llegar. Chantal tiene cara de niña y los labios en ocre contorneados de negro. Trabaja desde hace tres años, dos o tres veces por semana.“Sólo mi mejor amiga lo sabe. Y Legalizan el oficio más antiguo... ella también trabaja. Yo nunca lo diría. ¿Tú lo dirías?”, le pregunta a Alisha, gordita, de 35 años, quien fuma unos cigarrillos ultrafi nos a su lado.“No. Nunca me registraría. Ni siquiera si éste fuera mi trabajo principal. Hay que declarar impuestos.” Ambas dicen que la Ley no les interesa porque no piensan recurrir a ella. De hecho, muchas alemanas que se dedican a la prostitución encuentran la forma de tener alguna cobertura social por medio del ex marido o como amas de casa. Prefieren seguir trabajando sin pagar impuestos. Dejan el lobby para las organizaciones que las agrupan y defienden. Este es un medio discreto. En el“Café Pssst” la mayoría se niega a dar entrevistas. La cantinera las regaña en broma, elevando la voz:“Acá todas quieren trabajar, pero no mueven ni un dedo gratis.” En Alemania trabajan en la prostitución 200 mil personas, según estimaciones de Agisra, organización civil que asesora a prostitutas de Frankfurt y Colonia en temas legales y les brinda asistencia psicológica. Otras estadísticas hablan de 400 mil. Estas cifras no abarcan a las mujeres que trabajan ocasionalmente y que no están re gistradas en burdeles, clubes o departa mentos privados.“Nadie puede calcular exactamente el número, porque muchas mujeres tienen una profesión fija y practican la prostitución de vez en cuando. ¿Dónde está la frontera? Algunas reciben dinero, otras regalos”, sonríe Felicitas. Las extranjeras Además la fluctuación en el sector es ex trema. Hay mujeres que van y vienen, tra bajan cuando tienen ganas y dejan de tra bajar cuando empiezan una relación de pareja. También está el caso de las que no tienen papeles, que son muchas, y no entran en ninguna estadística. Para ellas esta Ley no cuenta, pues contempla sólo la situación de las prostitutas alemanas y de las que tienen residencia legal en el país. “Hay pocaclaridad en cuanto a cómo se va a aplicar la nueva legislación y eso se debe a que toca otros puntos muy sensibles como el Derecho de Extranjería”, dice Christiane Howe, socióloga de Agisra. El 60 por ciento de las mujeres que trabajan en la prostitución en el país son, según Agisra, extranjeras. Dato que cobra especial relieve en estos días en los que se discute la propuesta de Ley del gobierno socialdemócra ta-verde, con un sostenido rechazo de la oposición demócrata cristiana, cuyo argu La Perestroika era de a de ve­­ ras. La reunificación Alemana, y el Berlín que quería ser nueva­ mente La Capital Cultural de Eu­ ropa, se desenvolvía a cada cuadra ante mis incrédulos ojos. La em­ bajada Mexicana(“de no ma­­ mes”), obra de uno de los más co­ tizados Arquitectos de mi país, me dejó boquiabierto. El Bauhaus y el Hotel Berlín inamovibles. La agenda del viaje a los ganadores incluía Berlín, Hamburgo, Wei­ mar, Erfurt y Buchenwald. Todo en 6 días. Los medios representa­ dos por México éramos: Proceso, UFM Alterna, Milenio, Canal 11, IMER y dos periodistas Indepen­ dientes. La agenda para el primer día de actividades fue la siguiente: Domingo 28 sept. Arribo Hotel Berlín. Cena Café Einstein. t t t La segunda vez que estuve en Ber­ lín fue un año antes de terminar la carrera de Ciencias de la Comu­ nicación en la UAM-X, en el año de 1979. En esta ocasión fui por mi cuenta a hacer una Investiga­ ción sobre las radios libres y pira­ tas que tenían unos años funcio­ nando en Europa. Bélgica, Italia, Francia y Alemania fueron mis países a investigar. Berlín fue mi paradero, pues ahí vivía una chica Alemana de quien me enamoré idílicamente 3 años antes en Fran­ cia. Ahí, sobreviví estoicamente el peor Invierno Europeo del siglo, y entendí mi vocación por las ondas hertzianas. El frío acabó con el amor y regresé a descongelarme a México, donde terminé la Carrera y empecé a trabajar en las Radios Indigenistas. 12 años después es­ taríamos organizando en Oaxte­ pec, Morelos, el V Congreso de AMARC, que sentaría las bases para el surgimiento de las Radios comunitarias que hoy en día exis­ ten en nuestro país. t t t Lunes 29 Septiembre 2003 : 1)Pe­ riódico TAZ. 2)Instituto Ibero­ americano. 3)Alcaldía de Berlín, Vocero de Wowereit. 4) Senado para la Ciencia, Investigación y Cultura 5)Academia Europea de Berlín Conferencia, inauguración exposición de Pintura. En la Kufursterdamm, le decía yo a Federico Campbell que se retra­ tara enfrente de la joyería“F. Campbell”, para que constara en México que su familia ya había es­ tado por esos rumbos, mucho an­­ tes de la caída del Muro de Berlín, pero nuestra camioneta no se de­ tuvo por lo apretado de nuestra agenda: Martes 30 sept.: 6) Hilmar Ru­ minski Fundación Friederich Ebert. 7)Visita al Parlamento, Se­ nador Lothar Mark. Comida Res­ taurant Tucker. 8)Deustche Welle TV. 9)Viaje a Hamburgo, Cena Restaurant Brasileiro. 34 Miércoles 1 Oct.: 10) Lufthansa Technik, Almuerzo ahí mismo. 11)Tour por el puerto de Ham­ burgo.12)Visita Casa alternativa y Expo de maqueta de las obras del Puerto de Hamburgo. Cena con el Editor Musical de 9 Rain. Jueves 2 Oct.: 13)Escuela de Pe­ riodismo de la revista Stern. Al­ muerzo ahí mismo. 14)Viaje de Hamburgo a Erfurt. t t t El viernes 3 de Octubre vivimos una experiencia fuera de lo co­­ mún. El ballet radiofónico en Er­ furt. Esta iniciativa fue organizada por una estación local de radio para celebrar el día de La reunifi­ cación Alemana. En varios puntos de la ciudad había Stands, donde podías comprar un minireceptor de radio con audífonos o canjear­ lo con alguna credencial, y cada determinado tiempo La radiodi­ fusora te iba diciendo que movi­ miento ejecutar. El resultado: de pronto toda la gente en la calle es­ taba haciendo una especie de Tai chi. Fantástico Viernes 3 Oct.: 15)Radio ZDF en Erfurt. Almuerzo ahí mismo. 16) Radio FREI Sábado 4 Oct.: 17) Tour por Wei­ mar. ALMUERZO.18)Campo de concentración Buchenwald. 19) Viaje de Weimar a Berlín. Cena y resumen del viaje con Patricia Reindl. Domingo 5 Oct.: 20) Checkout Hotel Berlín. t t t Aprovechando el viaje decidí que­ darme unos días más en Berlín y conseguí una entrevista con Dr. Mötte, el DJ que inició el LOVE PARADE y con la diseñadora de Sinopsis“Nine Rain, La Gira Berlinesa”: El internacional y cosmopolita grupo Avant Garde“Nine Rain” inte­ grado por Steven Brown(norteamericano) Nikolas Klau(alemán), José Luis Dominguez, Alejandro Herrera, Daniel Aspuru y Carlos Muñoz(mexicanos), es invitado a tocar en el festival MEXARTES en Berlín. Escuche las aventuras que vivieron y lo que conocieron en ese viaje. Vivencias, anécdotas y aventuras mezcladas con humor, aderezadas con la música del concierto, información sobre Alema­ nia y otros palomazos.( 12 programas de 10 min.) Legalizan el oficio más antiguo... mento restrictivo son los 4 millones 300 mil desocupados. La procedencia de las extranjeras varía en cada región. En Berlín hay mucha gente del Este europeo, de Polonia, República Checa, Bulgaria, Rusia, y también de Tailan dia y de países africanos como Ghana y Nigeria. En Frankfurt y en Hamburgo hay muchas latinoamericanas, sobre todo dominicanas, colombianas, brasileñas y ecuatorianas. Las mujeres llegan a Alemania a través de agencias, intermediarios o promesas de matrimonio, en búsqueda de mejores con diciones económicas y sociales. Algunas trabajan por un tiempo y quieren volver a sus países. Otras envían dinero a sus fami lias. En cualquier caso, les urge la necesi dad de ganar mucho en poco tiempo. Un sueño que pocas veces alcanzan. Por eso no es extraño que entre ellas reine el escepticismo frente a la Ley. “Están asustadas porque creen que va a salir a la luz su trabajo como prostitutas, que van a estar fichadas y que no van a ganar tanto dinero como antes”, dice En carni Ramírez, asesora de Agisra. Otras piensan hacer su vida aquí. El ma trimonio es el camino más corto. También están las que se enamoran. O las que se embarazan.“La mayoría de las latinoameri canas intenta quedarse”, indica Encarni Ra mírez.“Pero depende de cómo hablen el alemán. Las que no están contentas con la prostitución se dedican a los trabajos de limpieza, aunque estén mal pagados. “Yo trabajo también limpiando casas, pero aquí se gana más”, dice Shirley de 26 años, una atractiva morena oriunda de Zim babwe, quien desde hace dos semanas prueba suerte en el“Café Pssst”. “No hago este trabajo todos los días, en mi país nunca lo hice y mi familia lo no sabe. Tampoco mi novio, que es alemán. Lo hago para ganar algo y para enviar ayuda a mi familia”, añade. Entre las latinoamericanas reina a menudo un sentimiento de inferioridad y culpa, sobre todo entre las que no han elegido esta profesión voluntariamente. Un trasfondo religioso explica porqué muchas tienen dificultades de aceptarse a sí mismas como trabajadoras sexuales. La mayoría de las que trabajan en Hamburgo ha decidido voluntariamente venir a Europa, a través de algún intermediario o un“padrote”. Otras a causa de recomendaciones de amigos o amigas, que a su regreso les informan sobre las posibilidades de trabajo. 35 Legalizan el oficio más antiguo... En los bares y clubes de Hamburgo tra bajan muchos travestíes de Perú, Brasil, Colombia y Venezuela. Todos han sufrido discriminación en sus países. La mayoría no tiene un permiso de residencia. Entre ellos se ha extendido mucho el miedo al SIDA. En departamentos privados trabajan sobre todo mujeres de la República Dominicana, Brasil, Colombia, algunas de Ecuador, Costa Rica y Venezuela.
 Sin papeles Las extranjeras entran normalmente a Alemania con visa de turista de tres meses, que les impide trabajar. Al hacer lo, violan la Ley de Extranjería y se expo nen a la expulsión. Como muchas de ellas apenas hablan alemán, su situación precaria las expone a la explotación o a la violencia. La ilegalidad coarta el acceso a un seguro médico, a la educación de sus hijos y las obliga a menudo a ganarse la vida bajo condiciones denigrantes. El miedo a los controles policiales está siempre presente, pues significa la expulsión. En caso de efectuar una denuncia, no pueden esperar ninguna protección como testigo, y deben abandonar el país des pués del proceso. Esto explica su desconfianza a la policía y a las autoridades. La nueva Ley contribuirá a disminuir los casos de trata de blancas y explotación de las extranjeras.“A partir de ahora, una pros tituta extranjera puede presentarse en la embajada alemana en su país y solicitar un permiso de trabajo, por ejemplo, para des empeñarse como trabajadora independien te en un burdel de Frankfurt”, señala Howe. Explica que la solicitud seguirá su trá mite hacia la Oficina de Trabajo, que con sulta a la Cámara de Industria y Trabajo para evaluar el nivel de necesidad y de manda en el sector.“En caso de respuesta afirmativa, la Oficina de Extranjeros le otorga una visa de trabajo por un año, pasado el cual deberá demostrar un nivel de ingresos que le permita mantenerse y el haber pagado sus impuestos. Entonces se le renueva la visa”. Las mujeres que ingresaron con visa de turistas y residen aquí de manera ilegal, la Love Parade Berlín Moda Claudia Skoda, que en sus tiempos mozos vivió en una co­ muna con David Bowie y el bate­ rista de Tangerine Dream. Tam­ bién fui a Bonn a conocer las nuevas instalaciones de la Deust­ che Welle Radio, y ver la Exposi­ ción“Azteken”. De toda esta experiencia hice una serie titulada“Crónica de un viaje anunciado”, y un año más tarde, el programa“De Berlín a México: El Love Parade”, con el cual gané un reconocimiento y un nuevo viaje a Ale­ mania con la Fun­ dación Ebert en 2005. Debo reco­ nocer que para ese viaje, tomaron en cuenta mis propuestas de re­ ducir la agenda y llegar el Sábado por la noche para descansar un poco el Domingo. Eso no evitó que todos anduviéra­ mos algo cansinos y nos echáramos una pestañita en medio de una que otra entrevista. También reto­ maron mi propuesta de que como premio mandaran a los ganadores una semana a las playas del Medi­ terráneo. En este caso, fue un rati­ to en la playa del río Spree. Por algo se empieza, ¿no creen?. Oaxtepec, Morelos a 8 de Octubre de 2006 SINOPSIS“De Berlín para México: El Love Parade” Entrevista al D.J. alemán Dr. Mötte,(Loveparade) y al pro­ ductor mexicano Carlos Bece­ rra,(Tecnogeist) sobre el origen y futuro de un fenómeno de masas importante en las grandes ciudades: La música electrónica. Como un acto de contracultura se convierte en pocos años en “una actividad comercial”, y como escapar de ello. Cómo una manifestación musical se con­ vierte en una demostración por la tolerancia, el respeto y la com­ prensión entre las naciones. Una manifestación política, pero en vez de discursos y panfletos hay música. DURACION: 36´36 Dr. Mötte. 36 Marta Durán de Huerta Memoria de un viaje a Alemania Viajar a Europa es siempre mara­ villoso y haberlo hecho como pre­ mio con colegas periodistas de México fue una experiencia úni­­ ca, fantástica y enriquecedora. Las vivencias fueron mayúsculas pues si uno hubiera ido por su cuenta como un turista común y corrien­ te, nunca hubiera visitado y en­ contrado a las personas que noso­ tros conocimos, es decir a los periodistas alemanes“en su jugo”, en su lugar de trabajo. Aprendí mucho. Esas reuniones en las redacciones del TAZ en la Deutsche Welle o con los colegas de la revista Stern fueron como un diplomado de“como funciona la prensa en Alemania”. Por ejemplo, yo no me imaginaba que hay una especie de pacto de caballeros en el que prácticamente todos los me­ dios participan( con excepción del Bild Zeitung) con unas normas cla­ ras de ética periodística. Por ejem­ plo, el no tocar la vida privada de los prominentes siempre y cuando ésta no afecte a terceros ni a sus funciones. La manera de hacer periodismo es muy especial en Alemania. En la revista Stern, el editor de interna­ cionales nos contaba que a los estu­ diantes que hacen prácticas con ellos de pronto les dicen:“Tienes tres horas para hacer un reportaje” y lanzan a los chicos a la calle a sa­­ car agua de las piedras. Cada medio tiene sus particula­ ridades y tuvimos dos ejemplos muy ilustrativos: la televisión de la Deutsche Welle y el TAZ de Berlín. El primero que funciona con fi­ nanciamiento estatal y como un medio de difusión oficial y el TAZ que aparece como un proyecto de un grupo de jóvenes entusiastas, emprendedores de la izquierda. Algo que para nosotros fue muy ilustrativo es que los medios de co­ municación que dependen econó­ micamente del Estado no están obligados a dar la versión del Esta­ do, sino que tienen el margen ne­ cesario para trabajar como quieren y decir más o menos lo que quie­ ren. Eso contrasta con México don­­ de los medios que dependen eco­ nómicamente del financiamiento estatal, luchan y tratan de safarse de la línea oficial. El Instituto Mexi­ ­cano de la Radio, Radio Educación y el Canal 22 son un ejemplo de esta batalla que espero que ganen definitivamente. El que haya un fi­ nanciamiento con los impuestos de todos, no debe obligar a ningún 37 Legalizan el oficio más antiguo... única alternativa es tramitar el permiso en sus propios países. El cliente anónimo En Alemania existe gran demanda por las mujeres“exóticas”. En los burdeles ubi cados en el barrio de la estación de trenes de Frankfurt, donde trabajan unas mil 500 mujeres, el 95 por ciento proviene de países que no pertenecen a la Unión Eu ropea.“Sólo para pagar los gastos fijos de alquiler de cuarto, comida, vestimenta y utensilios de trabajo, cada una necesita ganar 250 euros por día. Esto significa, a 25 euros por servicio estándar, un prome dio de 10 clientes diarios”, dice Howe, quien realiza un estudio sobre los clientes. “Esto quiere decir que por lo menos 15 mil hombres se acercan allí cada día.” Según Agisra los servicios de las prosti tutas en Alemania son requeridos diariamente por unos 600 mil hombres de todas las edades y clases sociales. Se calcula que representan entre el 20 y 30 por ciento de la población masculina sexualmente activa en este país. Strack dice que“con la nueva Ley está más claro el acuerdo entre cliente y trabaja dora sexual en cuanto a precio y servicio, para que ellas cumplan con lo pactado y ellos no pidan más de lo que han pagado. Felicitas sostiene que“ahora se pueden establecer precios para cada tipo de servi cio. Antes también los había pero no eran oficiales. También es una garantía para los clientes porque a veces algunas chicas se pasan de listas y en lugar de cobrarles 125 euros la hora, se los cobran por media hora. Yo me enteré de algunos casos en los que mis empleadas no fueron honestas, ahora eso será más derecho.” Regine tiene su propia lista de precios. Con ella no hay posibilidad de regateo. Sexo oral, 25 euros. En el coche, 40. En una pen sión, 60 euros.“Siempre con preservativo”, aclara esta rubia de 19 años, quien desde hace cinco trabaja en la Kurfürstenstrasse. Trabajar en la más céntrica avenida berli nesa es trabajar en la“K”. No sólo por el nombre de la calle, sino porque en alemán comercio, cocaína y carbón(dinero), también empiezan con“K”. “En la calle las condiciones son más duras y las chicas a menudo están presionadas por el ´padrote` y no pueden rechazar clientes”, dice Felicitas. “Además –señala-- están a la intemperie durante horas, a veces a bajas temperatu ras, y tienen que usar tacones muy altos y ropa ligera para verse siempre sexys. Casi Legalizan el oficio más antiguo... todas tienen problemas de la espalda y de los pies.” Muchas mujeres sólo pueden soportar esa forma de trabajo con ayuda de las drogas. Algunas caen en la cocaína o el alco hol. Tal es el caso de Regine, quien empezó trabajando por dinero y después para pagar se la droga. El asfalto es peligroso. “En la calle solamente con padrote”, dice Chantal.“Además es otro nivel: mi mejor amiga trabajó diez años en Hambur go. Terminó con la nariz quebrada.” Money, money Aunque en la calle algunas ganan hasta 2 mil 500 euros mensuales, en general las entradas no son tan altas como en los burdeles ni en los departamentos privados. En cualquier caso, el volumen del negocio alcanza cifras astronómicas. Según Agisra, anualmente se venden de 180 a 250 millo nes de servicios sexuales, que representan unos 7 mil millones de euros. La reivindicación del sector promovida por la Ley encierra a la vez una razón prag mática. El Estado desea captar impuestos. “Se debe tomar en cuenta todo lo que implica la prostitución a través de ingresos se cundarios. Las prostitutas representan ga nancias para la industria de las bebidas, el vestido, la gastronomía y los transportes. Somos de comprar muchos vestidos y za patos”, dice Felicitas. Si bien ahora las mujeres tienen derecho a trabajar como autónomas o como em pleadas, y contar con un contrato de trabajo, todavía no se ha firmado ninguno.“No está claro qué forma podrían tener esos eventuales contratos entre las mujeres y los empleadores”, dice Strack, de Hydra, insti tución que junto al sindicato Verdi intenta darle forma a esos contratos modelo. “Todas las mujeres que trabajan en mi burdel son autónomas, no tienen un contrato porque le temen a los gastos del se­ guro social. Yo estoy dispuesta a con­tratar­ las, pero la mayoría aún no está segura y primero quiere ver cómo marcha todo”, Comenta Felicitas. Tampoco están todavía claros los per misos que el Estado deberá otorgarles a los dueños de burdeles y a las prostitutas. Sin embargo la Ley es un paso adelante. Felicitas lo plantea así:“Estamos con tentas de que nuestro trabajo sea cada vez más aceptado por la sociedad, de que podamos hablar de forma abierta sobre él, y que no resulte sospechoso. Gracias a la discusión pública, la gente se ocupó de una problemática que hasta entonces no le interesaba. Ahora la población está enterada de nuestro trabajo. Y eso está bien.”... periodista a hacer o dejar de hacer lo que le dicta su conciencia y su profesionalismo. Todos quedamos estupefactos al visitar los estudios y redacciones de los medios que visitamos, incluso, de una radio pequeñita comunita­ ria de Erfurt que se presentó como muy modesta y limitada. Alemania igual que México tie­­ ne sus claros y sus oscuros. Ambos países están llenos de cicatrices y heridas abiertas. En este viaje las vimos de cerca. Visitamos Weimar y la casa de Goethe y a unos cuantos kilómetros Buchenbald. Programa de contrastes entre la creación más sublime y la destrucción mejor or­ ganizada. Me pareció muy honesto y muy valiente de los organizado­ res el llevarnos, el mostrarnos las caras de Alemania, el hablar abier­ tamente del tema, el no esconder­ nos nada, por el contrario. No es fácil hablar del nazismo en Alema­ nia, a pesar de que el fascismo pue­­ de aparecer en cualquier momen­ to, en cualquier país. Ya vimos el amargo ejemplo de Argentina, la suiza de América . Es por eso tan im­ portante hablar del tema, analizar­ lo, conjurarlo con un“Nunca más”. Vimos en nuestro viaje a Alema­ nia las cosas lindas, las cosas duras, las cosas feas. La maravilla de la tecnología y la soledad de la gente. Su transformación en una sociedad multicultural y todos los problemas que esto contrae. Vimos su pode­ río económico y sus carencias, nuestras diferencias y nuestras se­ mejanzas. También volvimos los ojos Europa para dejar de mirar al norte. Allá nos enteramos que Ber­ lín y la Ciudad de México están hermanadas; que su alcalde es gay y nuestro presidente homófobo. Barrio judio. En el viaje visitamos algunos lu­ gares en lo que fue la Alemania del Este. Han pasado muchos años desde la unificación pero aún se sienten las enormes diferencias en­­ tre las dos partes, sobre todo cuan­ do uno sale de las ciudades y se in­ terna en los pueblos. Hay un contraste muy grande entre la pro­ vincia del lado occidental y la del oriental, hay un carácter distinto, muy impresionante. Del“lado oriental” parece que el tiempo se detuvo y de pronto a uno le salta a la vista resabios de la época de la Guerra Fría, del fallido socialismo. A mí en lo personal me conmovió mucho porque yo había leído y oído mucho de esos lares, y estar allí fue impactante. No sé si a mis compañeros les pasó que de una u otra manera el recuerdo de la Segunda Guerra nos acompañó casi todo el trayec­ to, pero con la distancia del tiempo que anestesia. Llegué a la conclusión de que históricamente Alemania es el co­ razón de Europa, desde la caída del Imperio Romano. Por ella el Viejo Continente cambió radical­ mente con las guerras y en la actua­ lidad es uno de los principales mo­ tores de la Unión Europea. Viajar allá y conocerla de cerca fue el me­­ jor de los premios. 38 Una de las manifestaciones multitu­ dinarias más grandes y memorables de las que se tenga memoria tiene lugar el 15 de febrero de 2003. En todas las grandes capitales del mundo, millones de personas marchan en contra de la posibilidad de que Estados Unidos y sus aliados inicien una gue­ rra contra Iraq. Los medios de comunicación de todo el planeta registran el evento como uno de los llamados a la paz más emotivos de la historia. Pero no sirve de mucho. El 16 de marzo en las Islas Azores, George Bush, Tony Blair, José Ma­­ ría Aznar y el presidente de Portugal José Barro­ so, se reúnen para dar un ultimátum a Bagdad, argumentando que el régimen de Sadam Hussein posee y fábrica armas de destrucción masiva. La invasión a Iraq, conocida como“Libertad Dura­ dera” inicia cuatro días más tarde. Hacia el 9 de abril, las fuerzas de ocupación es­ tadounidenses conquistarían Bagdad, iniciando con ello una guerrilla que hasta el día de hoy no conoce el fin. Al igual que en 2001, los eventos relacionados con la guerra de Iraq se robarían los reflectores y ocuparían con alarmante frecuencia las primeras páginas de los periódicos de todo el orbe. Las muertes de Augusto Monte­ rroso, Manuel Vázquez Montalbán, Gregory Peck, Katharine Hepburn, Anna Lindh, Compay Segundo, Ro­ berto Bolaño y Celia Cruz, entre muchos más, aturden más el ánimo de un planeta atribulado has­ ­ta el cansancio por la fragilidad del orden mundial. El año 2003 terminó, de algún modo, de la mis­ ­ma manera en que había comenzado. El 13 de di­­ ciembre, con una sonrisa de satisfacción con la que pretende engañar al mundo, George Bush anuncia la captura de Sadam Hussein en la ciudad de Tikrit. No puede, empero, todavía justificar la guerra porque las armas de destrucción masiva si­ guen sin aparecer. Y nunca aparecerán. Cuatro días más tarde, la trilogía de Peter Jack­ son,“El Señor de los Anillos” , está completa al estrenarse El retorno del Rey . 39 Un alcalde para todos Fernando del Collado —Teresa Solís— Otoño en Berlín Perfil Klaus Wowereit. Andrés Manuel López Obrador no es el único gobernante capitalino que busca sorprender todas las mañanas a los medios informativos: el alcalde de Berlín también se pregunta qué puede hacer para salir bien en la prensa. Ambos están al frente de sendas metrópolis cosmopolitas y vibrantes‘’que tienen mucho que aportarse’’, dice el berlinés, quien hace su primera visita oficial, del 11 al 18 de este mes, con el ánimo de profundizar en la hermandad que el DF y su ciudad mantienen desde hace una década. Yo espero una mayor profundi zación de las buenas relaciones entre nuestras dos ciudades. Se trata de dos ciudades con algunos problemas simi lares. Durante estos 10 años de relacio nes hemos tenido intercambios... BERLÍN. - La fama le precede. Y de qué manera. Según la casi totalidad de los escritos periodísticos sobre su persona, Klaus Wowereit es un monstruo mediático. Un político directo, una camaleón público sagaz, conciliador, dicharache ro. El mejor vendedor de su imagen. Un soñador empedernido en hacer de Berlín la más habitable, vanguardista y multicultural ciudad de Europa. Nada lo hace pasar inadvertido. A los berlineses de a pie, la figura de su alcalde es lo bastante familiar como para llamarle de forma coloquial“Wowi”. Es querido y su aceptación alcanza más del 70 por ciento de popularidad. Se E n cada palabra habita el cuerpo de una experiencia y con cada paso se hila el camino hacia Alemania, especialmente, rumbo a Berlín. El otoño de ocres y dorados le dieron sentido a los misterios y entretelas, de tantas historias des­ conocidas que habitan allí, justo en ese reducto secreto que siem­ pre tienen las historias oficiales. Con ese deseo me acerqué a Ber­ lín, en busca de las huellas etéreas de su historia. El 20 de Noviembre del 2003, tuve el gusto de asistir al Colegio de San Ildefonso, en el Anfiteatro Simón Bolívar recinto que ha sido sede de numerosos eventos rela­ cionados con la vida cultural y aca­ démica de México. En él se en­ cuentra el mural La Creación pintado a la encáustica por el maestro Diego Rivera. Así en plena fecha en que se festeja la Revolu­ ción Mexicana, este fue el escena­ rio donde tuvo lugar la entrega de los premios que la Fundación Frie­ drich Ebert otorga al periodismo mexicano, a partir del año 2001. El anfiteatro estaba poblado de académicos, políticos, diplomáti­ cos y periodistas, en su mayoría. El presidente Johannes Rau de Alemania visitaba México y de sus manos recibí el premio de la Fun­ dación Friedrich Ebert(FES) por el mejor documental del concur­ so, transmitido por Canal 22. Esa noche alemanes y mexicanos fes­ tejamos con cena y concierto. La música fue de Antón Weber y Wol­ fgang Amadeus Mozart, interpre­ tado por el Cuarteto Klenke, con integrantes de la Escuela Superior de Música de Weimar. 40 Un año antes, en el 2002 había participado en el Festival Mex-Artes a través de Haus der Kulturen der Welt con Corazon@2000.com, un documental de cuatro biografías de artistas oaxaqueñas, en el que dos de origen indígena al igual que yo, me habían llevado a Alemania para disfrutar de un gran recibimiento. Menciono este hecho porque fue durante este viaje cuando me dedi­ qué tres meses a Berlin. Ese tiempo residí en Faust Film, donde el cineasta Pierre Hoffman me amparó para que me quedara a colectar la imagen del video que presentaría a la FES, a mi regreso a México. A Pierre lo conocí porque unos años antes había colaborado como productora y guionista en la versión mexicana de la serie El gran baúl para los niños del futuro , de la que él había sido el productor eje­ cutivo. Este detalle me remite a que dia­ rio al llegar a Faust Film, ubicado en Shöneberg, caminaba por Kur­ fusterdam. Calle en la que encon­ tré uno de los lugares que me cau­ saron mayor intriga: uno de los 23 Bunkers antinucleares, concebidos durante la Guerra Fría para prote­ ger a 3 mil 600 personas y sobrevi­ vir un ataque nuclear. Por fortuna Pierre Hoffman conseguí los permisos y lo grabé, además corrí con la suerte de co­ nocer a una alemana que hablaba español y me contó muy bien la his­ toria que nutrió mi documental. Estando allí, abajo pensé en ca­ minar mucho más la ciudad. Así diario salí a la aventura de andar las calles con cámara en mano, y a veces también cargando el tripié, para dar cuenta de una cultura con la que he tenido el destino de estar relacionada por muchos años. Me gustaría escribir tantas his­ torias que viví y descubrí durante este viaje: lo apasionante de la vida artística en Berlín de Orien­ te, de los lugares de jazz cerca de Oranienburgerstrasse, con mu­­ cho más alma que Quasimodo o Jazz Coltrane, en Occidente. Oranienburgerstrasse. Quién me iba a decir que al año siguiente volvería a Berlín para presentar a través de la Embajada Mexicana y en otros espacios alter­ nativos, lo que había resultado de mis andanzas en el 2002. La delegación mexicana con la que viajé la primera vez a Alemania fue integrada por: Andrés Tapia, periodista de Reforma y ganador del premio de la FES 2001; Pedro Aguirre; periodista de el Universal y ganador de una mención espe­ cial, Andrés Albert Kroepfly, perio­ dista de El Universal y ganador de una mención especial; Hilda Saray de Radio Educación; Laura Palo­ 41 Un alcalde para todos trata del político alemán más reconocido sólo después del canciller Gerhard Schroeder y el ministro del Exterior, Jos chka Fischer, según las encuestas tri mestrales del periódico Der Tagesspie gel. Cierto, algunos tendrán sus reser vas y les incomodará su figura. Incluso, sus más acérrimos críticos también le apodan de manera no tan coloquial “¡Po bereit!”(¡culo listo!) en claro juego con la pronunciación de su apellido. Pero a este funcionario público que ha sabido romper con las formas solemnes y adustas del político promedio alemán, nadie le niega su carisma. Como tampoco le dejan de admirar lo bragado de su decisión. El propio Klaus Wowereit lo dijo claro y directo:“Queridos compañeros y compañeras: soy gay... y así está bien”. Era la primavera del 2001 y el en tonces candidato socialdemócrata ofrecía una muestra de su capacidad de respuesta mediática. En la primera quincena de mayo de ese año, su equipo de campaña le advirtió que el poderoso rotativo sensacionalista Bild (el de mayor tiraje en Alemania con 4.2 millones de ejemplares diarios) ya tenía un ácido reportaje que lo denunciaría como homosexual. Wowereit resolvió adelantarse. Llamó a conferencia y además advirtió:“Soy un político ho mosexual, no un político homosexual que hace política para un grupo”. Aquel albazo mediático lejos de ahuyentar su popularidad terminó por acrecentarla y llevarlo a la alcaldía de Berlín en las elecciones del 16 de junio de ese año. Se trató del respaldo mayoritario de una sociedad berlinesa donde lo gay se vive con sobrada normalidad (ese mismo año se legalizaron los matri monios civiles de homosexuales), tal y como se puede observar todos los días por las canales de televisión a partir de las 22:00 horas, imágenes de mujeres de todas las edades masturbándose y ofreciendo sus servicios sexuales. La simbiosis De 49 años, abogado de profesión y afiliado en 1972 al Partido Social De mócrata(SPD) durante los años de mayor tensión de la Guerra Fría, Klaus Wowereit parece salir victorioso cada vez que echa las cartas con los medios. Un juego donde todos ponen y todos sacan provecho. Un alcalde para todos La pasada primavera, por ejemplo, en la celebración de la versión del Día de los Inocentes alemán, el 1o. de abril, el periódico local Berlin Zeitung destacó la noticia sobre la próxima boda del alcalde con su pareja, el médico Joern Kubicki. Se informaba que Wowereit se encontraba entretenido realizando los preparativos de su boda, programada para septiembre de este año, e incluso ya le había hecho llegar la invitación del evento al canciller alemán Schroeder y éste había confirmado su asistencia. La noticia provocó la hilaridad de Wowereit y fuera de amedrentarse reviró con el mismo espíritu de inocentada. Hizo difundir a través del vocero del Senado, Michael Donnermeyer, que la noticia era cierta, salvo que la prensa se había equivocado de fecha.“Su boda no tendría lugar en septiembre, sino el 32 de marzo del 2004”, se argumentó con ironía. Ocho días después, se asiste a la legendaria sede de la alcaldía berlinesa. Una fortaleza revestida de ladrillo rojo, conocida como la Casa Roja, ubicada en la otrora parte este del Berlín dividi do. Y un Wowereit con la misma sinceridad que suele desenvolverse responde sobre su ríspida pero también chispeante relación con los medios alemanes: “Los medios, los periodistas que me acompañan, siempre dan una sensación de que no están satisfechos, pero quiero decir que es un intercambio justo. Y me explico: yo creo que los medios de comunicación forman una comunidad, es como si se repartieran el mismo interés, porque son una parte del juego. La otra somos los funciona rios públicos. Así que todas las maña nas pienso:‘¿cómo puedo hacer para salir bien en la prensa de hoy?’. Y su pongo que los medios piensan en cómo pueden llenar con noticias su periódico. Hay que decirlo: nosotros nos necesita mos recíprocamente”. En ese“juego”, Wowereit reconoce algunos costos para quienes hacen pú blica su vida privada. “A veces es difícil y a veces no, pero es el precio que se paga por eso. Cuando se es transparente y directo, las posibilidades de que te dañen son menores. En mi caso, mi vida tanto pri vada como la del funcionario es públi ca. No hay nada que ocultar. Es verdad, es una fama que a veces te puede es torbar. Pero es el precio que hay que La delegación mexicana con la que viajé a Alemania. mares, de Radio UNAM; Víctor Hugo Michel, periodista de Mile­ nio; y Jürgen Moritz, responsable de Medios de Comunicación en la FES-México. Los temas que se abordaron en la agenda del recorrido fueron: —el rol de los medios de comu­ nicación en el marco de una cam­ paña electoral;—mercado de tra­ bajo y transformación estructural Este/Oeste;—y política de inmi­ gración e integración de la pobla­ ción extranjera. El recorrido inició en Bonn con la visita a la FES luego al estu­ dio de Phoenix(TV) con el tema Actualidad y documentación de ARD y ZDF. Al siguiente día fuimos a Essen para recorrer la mina de carbón Zollverein como ejemplo de la transformación estructural:“car­ bón versus hightec”, este lugar era muy cinematográfico porque tenía los vestigios de la vida centrada el lo que había significado el carbón; ese mismo día lluvioso y nublado fuimos la Parque Químico. El miércoles nos trasladamos en tranvía al Departamento de Prensa e Información del Gobierno Fede­ ral para escuchar la ponencia de Martin E. Süsskind, ex redactor jefe del Berliner Zeitung hablando de la situación política previa a las elecciones nacionales. También expuso el Dr. Gerhard Göhler de la Universidad Libre de Berlín y habló de los partidos y las eleccio­ nes en Alemania, dio información sobre la historia y la situación ac­ tual en materia de elecciones. En la tarde el Dr. Richard Koch y la Dra. Ute Molitor dieron una ponencia en torno a el ambiente político previo a las elecciones so­­ bre la base de las encuestas. Die­ 42 ron información sobre los cinco tegración de la población extranje­ partidos con representación par­ ra y todas las modalidades de lo lamentaria. que ha escrito y filmado como“el El día finalizó con una noche de hombre bajo la máscara”, el turco gala y una recepción con la alcalde­ discriminado en Alemania y su sa superiora de Bonn, la Sra. Bär­ Ganz Unten . Un personaje por de­­ bel Dieckmann. más fuerte en su expresión física y Ya al final de la semana, el vier­ espiritual. Un guerrero de sí mis­­ nes nos fuimos a Colonia, y visita­ mo y de la sociedad en la que le mos el estudio de la WDR-Arka­ tocó desarrollar su vida. den(Canal de la TV pú­ blica) para abordar como funcionan los Medios de Comunicación frente a las elecciones. Y tuvimos como punto de comparación el Consejo Alemán de prensa en el que estuvimos ese mis­ ­mo día. Fue muy interesante ir Günter Wallraff en el camino de Bonn a Colonia al El sábado en la noche volamos domicilio de Günter Wallraff, pe­ de Colonia a Berlín. Y en la maña­ riodista y escritor. Nos hizo pasar a na siguiente estuvimos en el parla­ su casa, en la sala habitaba sus es­ mento alemán/Reichstag. Nos culturas hechas de piedras erosio­ dieron un recorrido hablado en nadas, sostenidas por finísimos español. En la entrada nos pidie­ hierros. Compartimos la comida ron nuestro pasaporte. con él en un restaurante pequeño El Parlamento tiene una cúpu­ y agradable, allí conversó de la in­ la espectacular, toda la arquitectu­ Parte de la delegaci[on mexicana(2002). 43 Un alcalde para todos pagar por ser muy conocido, tiene sus costos. Es decir, si quieres hacer una cosa en privado, si vas a un restauran te, si vas a unas compras, el ser muy conocido significa que la gente te ob serva mucho, te vigila. Como también están atentos a tu trabajo como funcio nario. Y eso es bueno. A veces pierdes privacidad, pero ganas muchas cosas más”. —Como ha ganado una aceptación por su gestión y su carisma, ¿a qué lo atribuye? —Una pregunta como ésta deberían responderla los demás. Uno mismo no debería hacerlo. Pero en fin, yo creo que se debe al hecho de que la gente en Berlín se da cuenta de que llevo a cabo mi trabajo con el corazón y la razón. Yo quiero ser un alcalde para todos. Estoy abierto para cualquiera que tenga una inquietud o una preocupación. Además, pienso que es porque me gusta expre sar la política con un lenguaje sencillo para todos. Se ha solicitado un encuentro con el alcalde berlinés y Klaus Wowereit accede gustoso a entrevistarse con un diario mexicano. El pretexto es su próxima visita a México, del 11 al 18 de octu bre, sólo para refrendar y conmemorar los primeros 10 años de los acuerdos hermanados entre las ciudades de Berlín y el Distrito Federal. Un proyecto común entre esas dos metrópolis para retroalimentarse en materia cultural, administrativa y social. Visita oficial No es la primera vez que Wowereit visita México, pero sí de manera oficial: “me hace mucha ilusión volver a estar ahí, es la primera visita oficial que voy a hacer”. Un viaje anterior durante sus vacaciones como estudiante de dere cho a Cozumel y otros más a las ciu dades norteñas de Guadalajara y Los Mochis, Sinaloa, fueron los primeros contactos que tuvo con este país que desde Alemania se observa con cierto atractivo turístico y ánimo cultural: “Para nosotros los alemanes México es un país muy interesante, sobre todo desde el punto de vista cultural y exce lente para hacer viajes por sus bellos paisajes: la cultura de los aztecas y en general las otras culturas indígenas, para nosotros son de sumo interés. Aquí vemos con ojos muy positivos el Un alcalde para todos país que ustedes tienen y el interés por conocerlo más crece día con día”. Ahora, Wowereit viene a la Ciudad de México cargando con su investidura. Será recibido por su homólogo mexica no, Andrés Manuel López Obrador, y su itinerario incluye la inauguración de eventos culturales en el DF, así como en Guanajuato, en el marco del Festival Cervantino, dedicado este año a la pre sencia de Alemania. El 12 de octubre estará presente en la inauguración de la obra“Un tranvía llamado América”, pre sentado por la compañía teatral Volks bühne am Rosa-Luxemburg-Platz, de Berlín, dirigida por el laureado director Frank Castorf. Será el inicio de la semana del teatro alemán en la capital mexicana. Y el 15 de octubre estará en Guanajuato para la apertura oficial del Festival Cervantino, con la ópera“La Conquista de México” del compositor alemán Wolfgang Rihm. En estos años de relaciones, agrega Wowereit,“el impulso más importante que hemos tenido se dio en el campo cultural. La cultura es un tema que no necesita de intérpretes pues se habla en un solo idioma y con un solo mensaje. Así que hemos incentivando eventos culturales en las dos ciudades. Aquí con la exposición de los aztecas y allá ten dremos muchos eventos organizados por el Instituto Goethe, muy importantes más allá de la cultura, pues nos permiten acercarnos más. Es un intercambio que deseamos seguir manteniendo con los mexicanos”. Pero el acento mayor de esta visita, señala Wowereit, estará en el reforza miento de las relaciones entre ambas metrópolis:“Como resultado de ese viaje oficial yo espero una mayor profun dización de las buenas relaciones entre nuestras dos ciudades. Se trata de dos ciudades con algunos problemas simi lares. Son dos ciudades cosmopolitas, vibrantes y con mucho que aportarse entre ellas. Durante estos 10 años de relaciones hemos tenido intercambios en el desarrollo social, urbanísticos, sobre la protección del medio ambiente, sobre los derechos humanos. O tam bién para instrumentar apoyo y asesoría en políticas de tipo urbanístico, en la retroalimentación de información para ver cómo fomentamos el crecimiento urbano en los barrios y poder conocer las perspectivas para el futuro”. ra se distingue por haber sido pla­ neada con vista panorámica y buen gusto. Luego supe que na­­ die menos que Sir Norman Fors­ ter es el autor de ello. Observé la distribución y el nú­ mero que ocupaban los miembros del parlamento: PDS, SPD, CDU/ CSU, FDP y Bündis 90/ die Grü­ nen. De la enorme águila al cen­ tro me di cuenta que no es bicéfa­ la como la de sus vecinos austria­­ cos, ni realista como la mexicana. Recorrí las fotos de todos los presidentes. Dediqué tiempo en los detalles de cada escudo de las regiones alemanas: Baden-Württe­ mberg, Bayern, Berlin, Branden­ burg, Bremen, Hamburg, Hessen, Mecklenburg-Vorpommern, Nie­ dersachsen, Nordrhein-Westfalen, Rheinland-Pfalz, Saarland, Sach­ sen, Sachasen-Anhalt, SchleswingHolstein y Thüringen. Ese día fue especialmente no­ toria la necesidad de ser revisados en la entrada del Parlamento y luego en la del Museo Judío, don­­ de estuvimos toda la tarde. Nadie quiso salir pronto. Se ve que todos quisimos vivir cada habitación y experimentar miles de sensacio­ nes que evocaban dolor, silencio, extravío, angustia y muchas otras percepciones incomprensibles. En la noche todo fue fiesta en el Museo Etnológico, festejamos el grito de la Independencia Mexi­ cana en Berlín, con el Mariachi, El Dorado y mucho más… Mariachi El Dorado en Berlín. Los días posteriores nos dedica­ mos a conversar con periodistas de: Die Tageszeitung, de la Deutsche Welle –donde también estuvimos en los estudios mientras se grababa algún programa-, de Mitteldeuts­ cher Rundfunk(MDR), de Mul­ tikulti Radio y con otros colegas de los medios de comunicación. El intercambio de experiencias fue muy enriquecedor y al mismo tiempo una confrontación de los dos mundos: Europa y América Latina. Continentes divididos por un océano que no sólo es de agua, sino de: desarrollo, olvido, ensi­ mismamiento, falta de lazos mu­­ cho más humanistas y de un com­ promiso por generar un mejor tejido social, para así, lograr la plataforma política y económica que sea coherente con los acuer­ dos establecidos. El final del viaje fue muy intenso con el cierre del acto electoral del Partido Social Demócrata en Ros­ tock. Un concierto de rock antece­ dió el acto político y la plaza estaba llena, vibrando a todo lo que daba la música. La presencia de Joseph Fischer fue coreada por la pobla­ ción del lugar y era emblemática la entrega de sus seguidores. De este viaje surgen muchas re­ flexiones, entre ellas la de mante­ ner el espíritu del premio de perio­ dista que recibí por la FES en el año 2003 como la posibilidad de 44 un puente y un camino que cum­ pla con introducir de forma justa a quienes destacan por su interés ge­ nuino en un país con tanta histo­ ria, inteligencia y perfeccionamien­ to como es Alemania. Una nación a la que he visitado periódicamen­ te y fotografiado casi en todos mis viajes. Siempre desde una mirada que surge del corazón, sin el sesgo que implica la mente juiciosa. Por esto mismo a mi regreso decidí abrir el video que hice con una cita de Albert Einstein, editar­ lo con un judío de la colonia mexicana y poner en primer pla­­ no que la vida por efímera que sea es sagrada y lo que nos une a las naciones son nuestros ejes cósmi­ cos hacia el lado divino: de la co­ ronilla de la cabeza al cielo; y ha­­ cia la tierra de los genitales al centro de la Tierra; para dejar en paz las diferencias que nos limitan y aprovecharlas en un crecimien­ to de intercambio mutuo. Hay muchas formas para lograr la reciprocidad. En todos mis viajes a Alemania he hecho más amista­ des, he conocido a seres humanos inolvidables y en México he tenido la suerte de corresponder con lo que sé hacer a quienes nos visitan. Doria Dörrie Por ejemplo estoy muy orgullosa de haber entrevistado a la gran cineasta Doris Dörrie durante el festival de Cine de Mujeres que abrimos con su presencia el año pasado en Méxi­ co…y como ella tengo muchos otros nombres de personas que me han hecho crecer sólo con su cercanía. Por todo ello agradezco a la FES la iniciativa de consolidar este pre­ mio de forma tan exitosa, y que continúe haciéndose con criterios y lineamientos justos en su partici­ pación y lineamientos. Entrego mi testimonio con un ramillete de fotografías y algo de video. Felicidades a todos los que han tenido la oportunidad de disfrutar la vida haciendo lo que aman. Ciudad de México, 2006. 45 Un alcalde para todos El espejo berlinés Sabe este berlinés de cepa, por ejerci cio propio en el gobierno, de lo que habla. En sus poco más de dos años en la alcaldía, Wowereit ha sabido encarar con vigoroso ímpetu dos de los temas más conflictivos del Berlín actual: el endeudamiento público y la salpican te conformación política de una ciudad que aún mantiene vivas las cicatrices de su pasado fragmentado. En los dos frentes, el alcalde parece ir encarando los retos. Las claves han sido un coctel de medidas administrativas e ingenio sas capaces de incentivar las inversio nes privadas, incrementar la captación tributaria, aderezadas con proyectos legislativos de corte social con el res guardo de un gobierno plural. “Estamos viviendo en una ciudad excitante, que todavía tiene sus contra dicciones, que todavía sufre de las heri das de las cicatrices de la división que hemos sufrido. Pero es una ciudad en desarrollo. A principios de los años noventa, se decía que este proceso iba a llevar más tiempo de lo que se había pronosticado. Se había dicho que en los noventa íbamos a tener 6 millones de habitantes, fue un pronóstico equívoco. Actualmente, tenemos 3.5 millones de habitantes y, a pesar de eso, hemos tenido un sinnúmero de empresas y compañías que vinieron y se establecie ron aquí, que han ofrecido muy buenos puestos de trabajo”. Sólo en los dos años de su gobier no, en Berlín se han establecido cerca de 170 empresas cuyo volumen de in versión alcanza los 500 millones de euros. En su primer año de gobierno, llegaron a la capital alemana 62 empre sas con una inversión de 400 millones de euros y crearon 4 mil 281 puestos de trabajo. En el 2002, otras 74 empresas invirtieron 78 millones de euros y crea ron 2 mil 91 empleos. Hasta mayo de este año se han sumado otras 31 empresas. A la renovada fisonomía de la ciudad se han sumado consorcios trasnacionales como Coca-Cola, Universal Music, Dolphin, Diatel Direkt y la empre sa ferrocarrilera alemana Deutsche Bahn Logistik Stinnes. Con todo, el endeudamiento de la ciudad es materia de preocupación. En estos últimos años, la ciudad de Berlín ha acumulado cerca de 50 mil millones de euros en deudas. Y esa cantidad se guirá creciendo en los próximos años, Un alcalde para todos ya que el gobierno necesitará mayor endeudamiento para poder reducir al agujero entre gastos e ingresos. El próximo año, por ejemplo, se deberán invertir alrededor de 1.9 mil millones de euros, pero alrededor de 5.3 mil millo nes serán deudas. Mientras que la recaudación tributaria anual es de 2.3 millones de euros. “La elevada evolución de las deudas se debe a los gastos de la unificación de las dos partes de Berlín después de la caída del Muro, gastos que han co rrido a cargo de la capital de la nación”, advierte Wowereit. “La situación es grave, crítica, pero pienso que la ciudad ya está conduciéndose por buen camino. El desafío mayor de Berlín es su situación económica, porque la ciudad tiene una estructura económica débil, que se debe a los 45 años de división de la ciudad. Es decir, nosotros estamos en un proceso de reestructuración económica: de una economía industrial a ser una sociedad de servicios, de investiga ción, de medios, de turismo”. Pero para esa“reestructuración” económica, el gobierno de Wowereit también ha sabido emprender acuerdos con sectores productivos de la ciudad: con los sindicatos se han renegociando nuevos contratos, con los que algunos empleados trabajan menos horas se manales, con reducciones de salario. Los profesores trabajan más, los funcio narios ganan menos. Los impuestos por percepción salarial(KITA) aumentaron para quienes perciben más. Las personas con salarios muy bajos perci ben una ayuda social. Y un renovado plan de austeridad administrativa le ha permitido ahorrar 500 millones de euros en el último año presupuestal. Ante esa andanada de negociacio nes y acuerdos, Wowereit ha impulsado una política social tendente a favorecer a los berlineses más desprotegidos. Sólo en materia de reforma social y derechos humanos, su gobierno ha impul sado una ayuda en dinero líquido mensual para quienes solicitan asilo, se les ha ofrecido apoyo en la obtención de créditos de vivienda. Anualmente, la ayuda social cubre a 6 mil berlineses, a quienes se les apoya para su integra ción en el mercado laboral. Se han construido más de una docena de los llamados“centros de día” para las per sonas de la tercera edad, y otra docena F ederico Campbell Peña Más allá de unas horas WEIMAR, Alemania.- A sólo 20 minutos en carretera de este po­ blado,“cuna de la civilización oc­ cidental”, donde Lucas Cranach, Bach, Goethe, Schiller, entre otros, defendieron con su vida en diver­ sas épocas, las artes supremas y los modernos postromáticos el edifi­ cio del Teatro Municipal, camu­ flándolo ante los aviones aliados que despedazaron Alemania en la Segunda Guerra Mundial, lo más denigrante del ser humano edificó como un maleficio el campo de ex­ terminio de Buchenwald. Escondido por el bosque sobre unas verdes colinas otoñales(era octubre del 2003), ya al caer la tar­­ de, los becarios de la Fundación Ebert pudimos llegar, en un auto­ bús, a la entrada del campo de concentración nazi. Aprovechando la luz del sol, Al­ berto Fajardo, camarógrafo de Canal Once, se llenó de valor y se internó hasta lo más lejano del enorme complejo de madera y hierro, para filmar todas las imá­ genes posibles. Yo me quedé con­ gelado, no por el frío viento que nos movía el pelo, sino por la es­ tructura de hierro aún intacta:“El trabajo os hará libres”, decía una inscripción labrada por los nazis. Me refugié en la tienda del“Mu­­ *Reportero de Canal Once TV, seo de la Memoria del Holocaus­ to”, donde una guía-intérprete chilena nos explicaba a detalle, la maqueta del horror. Me sorprendió que dejaran en­ trar niños, bebés en su carreola, acompañados por sus padres, como si visitaran el Museo de His­ toria Natural o de Arte Moderno. Al separarme del grupo, caminé hasta el crematorio: un cuarto he­ lado, donde raspaban al pasar por la garganta, las vibras acumuladas de la muerte. Atrás dejé la placa de bronce, esculpida en el suelo, en recuerdo a los miles de asesinados en Buchenwald, todos de 46 paí­ ses, de 46 nacionalidades. Por suer­ te, ningún mexicano extraviado por allí entre 1937 y 1945. Al menos 56 mil asesinados en ese periodo, 1 600 de ellos usados como conejillos de indias por los científicos nazis para buscar una vacuna contra el tifus y otros ex­ perimentos, cadáveres que des­ pués eran analizados en la cerca­ na Universidad de Iena mientras la ciudadanía de Weimar se hacía de la vista gorda. Recordé allí mismo, junto a donde estaban las torres de vigi­ lancia, al prisionero español, al miembro de la Resistencia france­ sa, al escritor Jorge Semprún: “La futilidad de la existencia, la fragilidad. Nada tiene la forma de 46 aquella experiencia hoy en la vida cotidiana. Allí,(en Buchenwald), se arriesgaba todo a cada momen­ to. Todo, porque no sabías nunca cuál iba a ser no sólo el mañana sino el más allá de unas horas des­ pués, porque siempre podía ocu­ rrir algo: o de flaqueza personal, que te derrumbarse, o el acciden­ te de tropezar con un guardián de la SS borracho, dispuesto a ejer­ cer su sadismo ese día contigo, contra ti. Esa incertidumbre, ese estar siempre entre vida y muerte, es una experiencia de una tal fuer­ za, que la vida puede parecerte sosa,(...) pero, claro, eso siempre va mezclado con su contrario: de repente un cielo azul, o una chica que pasa a los lejos, o una conver­ sación con un amigo, o dos frases de un libro, cosas que antes tenían su importancia, pero relativizada y ahora tienen un valor absoluto, una belleza absoluta”. Y me di cuenta, de que en 1993, durante la guerra de los Balcanes, en Bosnia, los campos de concen­ tración serbios y croatas no envi­ diarían nada a Buchenwald: qui­ zás sólo su silencio sepulcral. 47 Un alcalde para todos más de proyectos contra el racismo y la xenofobia han sido financiados por el gobierno de Berlín. En el actual periodo legislativo, se han presentado 49 iniciati vas de ley, de las cuales sólo una ha sido rechazada y nueve más están en discu sión parlamentaria. Construcción de consensos Pero si la crisis financiera berlinesa Klaus Wowereit la ha sabido encarar con nuevos bríos, su relación con las distintas fuerzas políticas sociales no se ha quedado atrás. Pocos apostaban sobre su capacidad como conciliador y todos auguraban su fracaso político. Su llegada misma, bajo un gobierno de coalición con el Partido del Socialismo Democrático(PDS), sucesores de los ex comunistas agrupados en el Partido Socialista Unificado de Alemania (PSUA), inquietó a más de uno. Era la primera vez que los comunis tas regresaban al poder luego de la caída del Muro de Berlín y los temores de un“regreso al pasado” eran los temas de sobremesa obligados(los que viven en el antiguo este, a la nostalgia por el viejo régimen le llaman Ostalgie, “este-algia”). Sobre todo para una so ciedad que ha hecho todo lo posible por desentenderse de ese pasado. Pero los ex comunistas regresaban y demostraban que su presencia seguía siendo significativa. Tras la unificación, en el lado este berlinés, los beneficios económicos que prometían una mejor calidad de vida no llegaban, y las factu ras políticas ya empezaban a cobrarse. Pero el pacto de su partido, el SPD, con el PDS para gobernar Berlín fue uno de los audaces movimientos en donde mucho tuvo que ver el talante político de Wowereit. Las apuestas sobre su fracaso parecieron irse a la baja cuando, un año después de tomar posesión, Wowereit vivió la primera muestra de descompo sición en su gabinete. Empeñado en emprender una reforma estructural hacendaria y en sanear la administración local, Wowereit se topó con las diferencias de Gregor Gysi, el ex líder de los ex comunistas del PDS en Berlín, quien ocupaba la Secretaría de Finanzas (Senado de Finanzas) y anunció su di misión en julio del 2002. Esa ruptura pareció amenazar la coalición. A Wowereit le bastó una semana de acuerdos para sustituir a Un alcalde para todos su secretario de Finanzas, mantener el mismo equilibrio representativo de po deres(el gabinete local está compues to por ocho secretarías, cinco son miembros del SPD y tres del PDS) y reiniciar los cambios en Berlín. En la Secretaría de Finanzas, mantuvo a un miembro de los ex comunistas, Harald Wolf. “Berlín es el único lugar en nuestro país donde se encontraron la parte oriental y la parte occidental. Y no siempre ha sido fácil la reunificación. En los últimos 10 años, un millón de los 3 millones y medio de habitantes han venido a vivir aquí para establecerse. Para ellos no existe el este o el oeste, tampoco para los jóvenes entre los 20 o 25 años. Sin embargo, la generación de los de 50 o 60 años todavía sigue con sus problemas, siguen pensando en las categorías de hace tiempo, de cuando el muro. Pero creo que en los próximos meses eso tendrá que cambiar, ya está cambiando. Y haremos de esta ciudad un mejor lugar para todos”, promete Wowereit. En esa construcción, la de un Berlín “para todos”, el alcalde berlinés sabe que ha dependido del trabajo conjunto con los ex comunistas: “Ha sido una buena cooperación, con mucha confianza entre ambas partes, hemos tenido trabajo de coedi ción. No hemos rodeado ningún asunto. Y hemos tocado una serie de temas bastante delicados y polémicos que anteriormente no se habían podido tocar, como la reestructuración del servicio pú blico, como la nueva política de hacien da y de finanzas, que ha sido un trabajo muy bueno donde se han requerido muchas negociaciones y acuerdos. Y, sobre todo, hemos trabajado en conjun to y solucionando problemas”. Y vaya que lo está logrando. Dos años después de su arribo al gobierno de Berlín, Wowereit tiene una media de aceptación del 7 por ciento, según Der Tagesspiegel. Una calificación que tiene puntos de encuentro con su propia eva luación y gestión:“Todo este trabajo, toda esta función como alcalde me demuestra claramente que se puede hacer algo, que se puede hacer que las cosas se muevan. Y lo hemos hecho. Algunas no han sido fáciles, pero se necesita algo de valentía para hacerlas y tener satisfacciones. Yo lo seguiré haciendo, porque así soy”. Ganadores del premio 2003 Prensa escrita Premio: Fernando del Collado:“Un alcalde para todos”. Periódico Re­ forma . Perfil-entrevista con el Alcalde de Berlín, Klaus Wowereit. La en­­ trevista realizada en Berlín fue a propósito de su visita a México. En ese contexto se incluyó material sobre mexicanos en Berlín. Reconocimiento: Pablo Espinosa Becerra: Cultura Alemana. Periódico La Jornada . En su trabajo durante 25 años la cultura alemana ha sido una presencia constante que tuvo oportunidad de expandir gracias a una invitación del gobierno de Alemania para visitar Berlín en mayo de 2003. De entre los numerosos materiales con temas de aquel país que ha publicado en el periódico La Jornada, realizó una selección que pre­ sentó al concurso, con el propósito de ofrecer una historia redonda, al menos en los ámbitos del teatro y la música. Televisión Premio: Teresa Solís:“El Ocre de Berlín”- Canal 22. El Ocre de Berlín refleja el tema y los contrastes de la realidad de los migrantes, música judía, un paseo por uno de los 23 bunkers subterráneos construidos durante la guerra fría como protección de un ataque nuclear. Las declaraciones de un DJ alemán de cómo se imagina México al escuchar el nombre del país y el deseo placentero de un iraní que fina­ liza diciendo“nunca he estado en Sudamérica—incluyendo a México es este espacio— debe ser bonito.” Radio Premio: Jesús Alejo Santiago:“La poesía sonora en Alemania”. Radio Educación. Reportaje que da cuenta de la historia de la poesía sonora en Alemania, en el que figuran impulsores y los momentos más impor­ tantes de este género radiofónico. El programa incluye el testimonio de uno de los principales poetas sonoros contemporáneos: Enno Stahl. Reconocimiento : Dulce María Huet Covarrubias:“La Conquista de México”. Radio Universidad Nacional
Promocionales, programas 27 y 28 de Cuaderno Pautado. Programa 27“La Conquista de México” de Wolfgang Rihm I. Premio especial a trabajos academicos: En el marco del 3er Concurso para Periodistas Mexican@s hubo un concurso especial para trabajos académicos sobre Alemania y/o las re­ laciones entre México y Alemania. En este premio especial NO HUBO GANADOR porque el jurado lo dictaminó así, los trabajos presentados no cumplieron con el objetivo del concurso, el cual era abordar los ru­ bros de política, economía o mundo laboral con trabajos académicos mexicanos. 48 La celebración de los XXIX Juegos Olímpicos de la era moderna en Atenas, la ciudad donde se origina­ ron en el pasado, parece dotar al año 2004 de una aureola de esperanza. Eso y el hecho de que durante las primeras semanas nada signifi­ cativo parece ocurrir. Lo más trascendental que registran los medios de comunicación hacia el 12 de febrero, es el anuncio de la compañía de jugue­ tes Mattel en torno a que la muñeca que les ha servido de insignia durante más de cuatro déca­ das, Barbie, se separa del muñeco que como com­ pañero le fue creado: Ken. Sin embargo, el 11 de marzo la tranquilidad del mundo acaba y, nuevamente, el 11/09 produce más secuelas. Un grupo de terroristas de naciona­ lidad predominantemente iraquí, colocan 13 bom­ bas en mochilas que introducen en tres trenes de cercanías que se dirigen a la estación de Atocha, en Madrid. Mueren 192 personas y cientos más re­ sultan heridas. El presidente José María Aznar trata de confundir a la opinión haciendo creer que se trata un atentado perpetrado por ETA para no ver afectadas las preferencias electorales que a tres días de las elecciones lo dan como virtual ganador de la contienda. Pero todo huele y apunta a Al Qaeda. Tres días más tarde, el electorado le cobra factura a Aznar por haber llevado a España a pe­ lear una guerra que nos les correspondía: el PSOE y su candidato José Luis Rodríguez Zapatero ga­­ nan las elecciones generales. De in­ mediato, Zapatero promete que re­ tirará a las tropas españolas de Iraq; así lo hará. El 1 de mayo se integran a la Unión Europea sus diez nuevos miembros: Polonia, República Checa, Eslovaquia, Malta, Letonia, Lituania, Chi­ pre, Eslovenia, Estonia y Hungría y hacia el 22 de ese mismo mes, el Príncipe Felipe de Asturias contrae matrimonio con la periodista Letizia Ortiz Rocasolano: la corona española al fin tiene completos a sus sucesores. Los últimos meses del año traen consigo apare­ jadas más tragedias. El 1 de septiembre tiene lugar un secuestro masivo en un colegio de Beslán, en Osetia del Norte, Rusia, por parte de indepen­ dentistas chechenios. Dura tres días y arroja 300 muertos, muchos de ellos niños. Finalmente, el 26 de diciembre un terremoto de 9.0 grados en la escala de Richter sacude Indo­ nesia generando un Tsunami de magnitudes in­ conmensurables: mueren cerca de 200.000 perso­ nas y 8 países del sudeste asiático se ven afectados. 49 Enrique Adolfo López Magallón El Spree y la cerveza N o podría decir exactamente cuándo comenzó ese viaje. Quizá fue la noche preinvernal en la que quedé tirado debajo de un automóvil, con un dado de once milímetros y oro“de trece” en el bolsillo del overol, mientras reci­ bía la excelente noticia. O cuan­ do, en lo más profundo del des­ empleo, se me ocurrió acercarme a Alemania de la única manera entonces posible: escribiendo. O probablemente dio inicio la pri­ mera ocasión en que me llené los pulmones con el“humo amigo” de quienes serían mis compañe­ ras y compañeros en la travesía. O acaso todo esto sea lo de menos. Tampoco podría ubicar un solo nivel en el que me hubiera impac­ tado, de manera exclusiva, el ha­­ ber viajado a Berlín. No es mala educación. Para los hiperestési­ cos, como yo, la vida está marcada por“una sensibilidad excesiva y dolorosa”; una larga lista de afec­ taciones que se van retroalimen­ tando unas a otras, y creciendo a cada movimiento. Imposible pe­ dirle claridad a quien, como en la canción de King Crimson, llevará la confusión como epitafio. Por fortuna, un viaje así puede explicarse a partir de circunstan­ cias externas. De éstas, la princi­ pal es haber conocido Berlín. No fue para mí una cuestión mera­ mente incidental. El primer re­ portaje de mi carrera, a finales de los ochenta, trataba acerca de los 750 años de lo que aquel entonces era una ciudad dividida y triste. Algo muy diferente de la esplen­ dorosa e imponente capital ale­ 50 mana de la post-Guerra Fría. Por su papel histórico, con todo y el dramatismo posterior a la Segun­ da Guerra Mundial, Berlín siem­ pre fue uno de mis grandes tóte­ ms. En 2005 pude“exorcizarlo”. Pero, sobre todo, el viaje que obtuve como premio en el IV Con­ curso para Periodist@s Mexican@s fue un hallazgo en materia de cali­ dad humana. Tuve la suerte de compartir aquellos días con perso­ nas valiosas, alegres y enriquecedo­ ras. Y en ello incluyo tanto a los Aussenseiters del periodismo como a nuestro sufrido traductor y, por supuesto, a quienes se encargaron de darnos a conocer los aspectos de esa gran ciudad. El viaje fue se­ millero de buenas, aunque esporá­ dicas, amistades. De todo el viaje, “me quedo” con la provocadora in­ teligencia de César, con los ojos de Sigrid, con la picardía de Alejan­ dro, con la convicción del“compa” chiapaneco, con la eficacia incon­ mutable de Itzel, con el calor hu­ mano de Jürgen(antítesis contun­ dente del estereotipo alemán), y con la paciencia infinita de Ger­ hold. Por amor a la precisión, debo admitir que saqué un provecho adicional de aquel recorrido. Tomé la oportunidad para viajar en el túnel del tiempo y regresar — natürlich, auf eigene Kosten— a la que durante cuatro años fue mi ciudad y mi casa: Colonia del Rin. Metido en ese auténtico viaje as­ tral, decidí abrir una pequeña rendija que fue creciendo con el paso del tiempo. Hoy es una opor­ tunidad plena que podría cam­ biarme la vida. Por supuesto, hay muchos otros aspectos en cuanto a la trascen­ dencia que tuvo para mí el haber Colonia: Calle Alta. resultado ganador del viaje orga­ nizado por la Fundación Friedri­ ch Ebert. Podría mencionar, por ejemplo, al hecho de encontrar­ me el edificio donde alguna vez trabajé convertido en 31 pisos de fierro inútil y poblado sólo por es­ pectros. O la experiencia de cami­ nar a mis anchas por el deambula­ torio de la Catedral de Colonia. O percatarme de que referencias que para mí fueron vitales, como el marco alemán, hoy son un re­ cuerdo. O, en cambio, ver que el Waschsalon de la Richard Wagner Strasse permanece intacto. O re­ cordar, in situ , la sentencia del psi­ quiatra(“eres un hombre libre que desprecia su libertad”). O descubrir que la tienda donde le compraba juguetes a mi hijo ma­­ yor, en la Zülpicher Strasse, no existe más. Pero supongo que no cuento con los insumos básicos—espacio y objetividad— para abundar en las implicaciones de cada uno. Ha­ blar de Alemania es referirme a algo que para mí resulta demasia­ do íntimo y personal. Un país al que este mexicano atípico, anima­ do por el Spree y unas cervezas, decidió asumir como parte defini­ tiva de su historia. Es demasiado lo que hay entre nosotros. Uste­ des disculparán. 51 Sigrid Arteaga Uno regresa de ese viaje con una nueva perspectiva de la realidad, se encariña aún más con Alemania A mi abuela Sigrid Marquard, quien me enseñó a cocinar casitas de jengibre y cantar a todo pulmón con los Mariachis. la Navidad incluyendo a Nikolaus y una producción masiva de galle­ tas alemanas que todos los años hace mi abuelita, incluyendo casi­ L a invitación llego a la esta­ ción a mediados de agosto a la oficina de mi jefa. Poco después tas de jengibre. y Por otro lado, el día de muertos se conoce en casa como Xantolo y el altar tiene to­­ me encontré atorada en el tráfico das las dimensiones huastecas que pensando en como unir a dos paí­ criaron a mi papá. Esa mezcla la ses que a simple vista son muy di­ traté de mostrar. Un programa ri­ ferentes entre si. Debo de agrade­ somático que contara la vida de cer a las dos horas que me tomó un mexicano en Alemania y de llegar a mi casa, el poder crear un un alemán en México. programa que hablara justamen­ Lo que sucede cuando se cruza te de esas diferencias y similitu­ el océano y se llega a la tierra azteca des. Gran parte de la existencia con chile y su diversidad cultu­ del programa relataba lo que soy. ral. De cómo mis profesores del Hija de madre Colegio Alemán han logrado ha­­ alemana y pa­­ cer a su estómago más resistente a dre mexica­ la comida mexicana y aman sus no. Por un viajes a desiertos llenos de cactus. lado festejo Y también la vida de mis amigas, teniendo que estar en punto de la hora con 4 minutos en la estación de tren por que sino les cierran las puertas, dentro de un clima que les conge­ la los huesos pero las hace sonreír cuando llega la hora de celebrar con un mass de cerveza en el Oktoberfest. El programa me hizo más consciente de lo que soy, de mis raíces de que ambos países forman parte de mí. En México me segui­ rán creyendo alemana, me cobrarán de más en cualquier mercado pero en Alemania 52 seré la latina que al caminar mar­­ Había estado sólo una vez en ca con su ritmo el andar. Resulta Alemania y en Berlín sólo un par que al parecer no soy de aquí ni de horas. Nuestra agenda era de allá, pero al mismo tiempo am­­ apretada, una reunión aquí, co­ bos países, ambas tradiciones me mida acá, correr para tomar el té han formado y debo decir que me con un señor importante, ver el siento muy orgullosa de ello. partido de México. Nos dieron Metimos el programa dos días una tarde libre y pese a que llevá­ antes del cierre, los problemas de bamos más de 3 días viéndonos horarios, los dialectos que no nos todo el tiempo, nos fuimos juntos dejaban descifrar lo que decían, al centro comercial y llegamos problemas técnicos y otras más juntos al bar para unirnos a gritar complicaciones fueron parte del cuando México anotara un gol. folclor de su creación. Incluso las demás personas que Crucé los dedos, si salía gana­ estaban en el bar ese día decidie­ dor ya lo sabríamos. ron portar nuestra camiseta y Al mes me llamó Jürgen para gritar con nosotros. anunciarme que había ganado. Conocía la historia del país, Salí corriendo a abrazar a los siete pero no estaba muy informada de individuos que me habían ayuda­ los actuales acontecimientos, des­ do y con todos, llegamos el día de pués de una semana de conviven­ la ceremonia a recibir el premio. cia dentro del escenario político Nadia, Agustín, Uriel, Amed, obtuve una visión clara de la políti­ Adrián, Carlos y mis papás; Karin ca germana e incluso poco des­ Marquard y Teocrito Arteaga estu­ pués del viaje me puse a debatir el vieron brindando en la casa de punto con un par de amigos ale­ la Fundación ese día. No todos manes. creían en el proyecto pero fue eso La agenda que nos dieron esta­ lo que más me motivó al realizar ba perfectamente armada para los últimos detalles. mostrarnos la diversidad del país, Todos estuvieron al el continuo presente tanto, dándome la liber­ del pasado y los tad pero mostrándome el camino desde puntos de vista más experimentados. Le­ ticia Santos fue uno de los gran­ des pilares dentro de ese apoyo. El viaje era algo totalmente nuevo para mi. Mi primer viaje de“negocioso”. Apenas conocía a las personas que iban a compartir conmigo una semana y debo de admitir que estaba aterrada, era la más joven de todos y evidentemente la más inexperta. Ellos ya tenían tiempo en los medios, sabían como comportarse, qué decir, qué escribir. Sin embargo de la misma forma en la que se resolvió la estructura del programa, el viaje fue lo más ameno y divertido. 53 Colonia: Zona finaciera. avances hacia el futuro. Realmen­ te lo disfruté mucho. Uno regresa de ese viaje con una nueva perspectiva de la reali­ dad, se encariña aún más con Ale­ mania y quiere regresar ante todo, quiere seguir escribiendo y descu­ briendo lo que aún sigue medio oculto. Creo que este concurso le per­ mite al periodista salirse por un momento de su“acostumbrado” trabajo y voltear a ver otros am­ bientes. Investigar en recovecos no muy usuales y sacarles una ex­ celente anécdota. Aunque este proyecto comen­ zó como algo laboral, terminó siendo muy personal. Y además logró abrir la mi­ rada hacia Alemania den­ tro de la estación. Poco después de la premiación ya se estaban susurrando en los pasillos los temas para el siguiente premio. Existieron personas que se acercaron a mi y me conta­ ban maravillados lo que habían encontrado online acerca de Ale­ mania y me pedían que les deta­ llara acerca de la comida o simple­ mente de la vida allá. A lo largo de todo un año, y más con el mundial en puerta, Alemania estuvo presente en las emisiones de Ibero 90.9. Y creo que ese es el propósito principal, lograr exponer Alemania en los medios mexicanos. Después del segundo premio la espera al tercero es casi impacien­ te. Sin embargo por esta ocasión se tendrá que esperar a su refor­ ma y re recontrsucción hasta el próximo año. Equipo Ibero 90.9 radio 54 Itzel Zuñiga Similitudes y diferencias E ntre el territorio azteca y el país de Goethe hay un mar de distancia. No sólo geográfico, también ideológico. Es cierto; el paisaje, el clima y la idiosincrasia son discrepantes, como también lo son la fisonomía, la historia o la cosmovisión de sus habitantes. Al recorrer uno u otro las diferencias saltan a la vista, se perciben, se vi­­ ven, hasta pueden respirarse. A veces resulta imposible dejar de hacer comparaciones. Para muchos mexicanos, Ale­ mania significa un país lejano, cuna de grandes genios o del na­ zismo; una gran potencia, cuyos habitantes son tan gélidos como sus inviernos y famosa por la cerve­ za, la sede del último mundial de futbol o la nación donde alguna vez existió un muro. Muy pocos la conocen y la aprecian de verdad. La lejanía también es conse­ cuencia del pensamiento y las as­ piraciones de los grupos de poder, los cuales dictan la línea a seguir. ¿Y qué se puede esperar si desde nuestros gobernantes hasta para periódicos y televisoras lo más im­ portante es el vecino del norte? Europa asoma a través de Espa­ ña—dados nuestros antiguos nexos, seguida de Francia. Por momen­ tos, llegamos a saber de otras par­ tes del Viejo Mundo a causa de un atentado, una intentona, una crisis o el morbo mediático; y aunque al­ gunas puedan resultarnos familia­ res, con frecuencia no podemos señalar en el mapa dónde queda ese país de nombre raro, mencio­ nado en las noticias. No todo es culpa de las escuelas, más bien del sistema y sus imposiciones, sus de­ ficiencias y su miopía en materia exterior. También se muestra escaso el número de mexicanos interesados en Alemania, de quienes desde este lado del Atlántico extienden la mirada hacia esa nación. Puede ser que esta inclinación haya naci­ do por accidente o por gusto: un trabajo, un amor, la música, un fi­ lósofo... El idioma tampoco ayuda mucho; sólo se atreven a enredarse 55 Tianguis en Berlín. con la lengua de Nietzsche—tan compleja como su filosofía— empe­ cinados, profesionistas y estudian­ tes—por necesidad— o herederos de la sangre germana. De igual manera para los ale­ manes México es un lugar exóti­ co, con un clima generoso, lleno de gente amable, pero también de pobres; célebre por sus playas, su pasado indígena, el Subcoman­ dante Marcos o Frida Kahlo. Ni que decir de la inseguridad o la corrupción. Al contrario de las ciudades, en pequeños pueblos de la provincia germana ignoran su paradero exacto y asoman ideas un tanto erróneas sobre el modo de vida de la totalidad mexicana: aún an­ damos a caballo, vestimos enaguas y rebozo o arreglamos todo a pun­­ ta de balazos. Y pensándolo bien, aunque esto no sea una mentira absoluta, quizás debemos agrade­ cerle esta visión a Vicente Fox, a sus botas y a“lo mal parados” que nos dejó ante el mundo en apenas un sexenio. Sin embargo, más allá de pro­ puestas diplomáticas, intereses co­ merciales o palabras al aire, los in­ dividuos, uno a uno, construyen las verdaderas relaciones bilatera­ les: las del corazón. Ante ellas, no hay mandatario, distancia u obstá­ culo alguno que se interponga en su camino. Así como tampoco hay inversión, tratado comercial ni cumbre—por exitosa que sea— que pueda crearlas. Con mayor frecuencia descubro nuevos vínculos entre ambos pa­­ íses. Gran cantidad de alemanes que hablan español, restaurantes de comida mexicana,“limpiapara­ brisas” en las avenidas de Berlín; aficionados al tequila, admiradores de las culturas prehispánicas, ena­ morados de Chiapas, Salma Hayek o las ciudades coloniales, etc. Y del otro lado: mexican@s casad@s con german@s; seguidores de Nina Ha­ ­gen, Günter Grass, Schopenhauer, Paul van Dyk o“Schumi”; tecnolo­ gía proveniente del“País de las ideas” y científicos e investigadores del Poli o la UNAM en institucio­ nes germanas, entre otras múlti­ ples razones que poco a poco van acercando nuestros pueblos. No obstante, hay algo que con­ tribuye a que tanto alemanes como mexicanos—o cualquier sociedad— definan su realidad o los concep­ tos que cada individuo tiene sobre determinados temas, a gran escala: los medios de comunicación. De­ jando a un lado su gran poder de convencimiento y aleccionamien­ to de masas en beneficio de unos cuantos, los medios impresos, au­ diovisuales y electrónicos también pueden ser una herramienta para estrechar los vínculos entre nacio­ nes, romper mitos y fomentar el entendimiento social. Escribir o abordar aspectos in­ teresantes sobre Alemania desper­ tará la curiosidad de los mexica­ nos por saber más de ese país, por visitarlo, y viceversa. Pero lo más importante está en demostrar que México tiene otras opciones polí­ ticas, comerciales o culturales, di­ ferentes a las que ha tenido por décadas. 56 Alejandro Alarcón Zapata Divagaciones sobre Berlín en sol mayor S eguro Alemania no es lo mismo en el invierno que en el verano, por eso tengo que decirlo, fue­ ron los mejores días, soleados, en­ tremés de junio y julio de 2005, las personas llenando las calles, las plazas y los jardines, cafés y terra­ zas, alegres, los canales y sus bar­ cas repletos, paseantes cerveza en mano, otros tirados al sol, disfru­ tando del clima, les confieso tam­ bién que para un mexicano pue­ blerino como yo, durante muchos años viví teniendo imágenes sobre Alemania que veía en el cine grin­ go, la segunda guerra mundial; bombardeos, Hitler, nazis, el muro de Berlín; o en su mejor caso, des­ pués con la tele, los Volkswagen, Mercedes Benz, a quien durante mucho tiempo imagine una seño­ ra, el fútbol, Rummenige, Bec­ kenbauer y las dos selecciones que se hicieron una. Después, pude ver un poco más, cuando me nutrí del cine de Herzog, Wenders o Fassbinder, con la música de Beethoven, Scor­ pions y Bauhaus y las ideas de Marx y Engels, pero con todo y lo que los medios me han dado, con­ sidero que conozco muy poco de Alemania, de su idioma, sus tradi­ ciones, su geografía o su historia. Por fortuna, y suena a cliché, los viajes ilustran. Cierto día, la Fundación Friedrich Ebert, me invitó a través de Jürgen Moritz y Eberhard Friedrich a ir a Berlín durante dos semanas, y ver un po­ quito más de cerca, ese país, leja­ no para muchos mexicanos como yo, pero que al estar en él, aunque sea por poco tiempo, la perspecti­ va que yo tenía de la historia y de la humanidad, indudablemente cambió. Así pues el referente que­­ dó, y hoy de Alemania tengo mis propias imágenes, las que me tra­­ je del viaje, las que vieron mis ojos y sintieron mis sentidos, incluído el olor del Döner Kebab, torta tur­­ co alemana que habla de la inevi­ table transculturación planetaria. En este mundo globalizado, postmoderno, las culturas se mez­ clan, se interrelacionan, entran en contradicción. Si hoy hablo de “lo alemán” es sólo un punto de partida y una provocación para entrever la riqueza cultural que viven en la capital de la Bundesre­ publik Deutschland , en donde hay de los turcos, marroquís, judíos y vietnamitas, también de los lati­ nos, los rusos, y por supuesto, de los alemanes, desde los más libe­ rales hasta los más radicales y ul­ traderechistas. Yo en realidad tuve la fortuna de ir invitado a la más cosmopoli­ ta de las ciudades alemanas, y acompañado, por personas, ale­ manes y mexicanos, que trabajan en el mundo por la democracia, la libertad de expresión y la equi­ dad social, personas de paz, diálo­ go y tolerancia. Un grupo de pe­ riodistas, ganadores del premio que cada año en México otorga la FES a diferentes trabajos publica­ dos sobre Alemania en México; los organizadores de la fundación y yo, que iba de invitado especial, yo diría de“colado”. Fue un viaje nutritivo, no sólo por la variedad de salchichas y cervezas que hay, sino enriquece­ dor para el alma, el espíritu y la mente, un viaje con corazón que me permitió generar otredad, nuevos referentes respecto de nuestro México querido, ver que en algunos lugares de este agitado y caótico mundo, el orden urbano es posible y que los ciclistas no son atropellados, aún cuando son mu­ chísimos, que los medios de ex­ presión y comunicación no sólo son de los Azcárraga o de los Sali­ nas, que los sindicatos, las funda­ 57 ciones y las organizaciones no gu­ bernamentales gozan de mayor libertad y autonomía, que tam­ bién hay crisis y pragmatismo en los partidos, etc. Friedrich Ebert fue el primer presidente socialista de Alemania, que al morir en 1925 dejó un fon­­ do para fundar la Fundación que hoy lleva su nombre. Gracias a él y sus ideales, pude conocer por un ratito, casi dos semanas, un peda­ zo de Berlín, incluidos su ángel, su puerta y su muro, por fortuna, lo poquito que queda de él. Edificio automático, de crista­ les y blanco, brillante y luminoso, puertas, escaleras, cámaras, senso­ res, elevadores, páneles, paredes, persianas y temperatura, controla­ dos por sensores, termostatos y computadoras, así es la sede de la FES en Berlín, todos ahí amables y comprometidos, recibieron con agrado el trabajo que desde Chia­ pas hemos realizado con el Go­ bierno del Estado y la fundación, sobre tolerancia, paz, transforma­ ción positiva de conflictos y me­ dios de comunicación, además de mostrarse interesados sobre los trabajos periodísticos, motivo prin­ cipal del viaje. A pesar del cambio de horario, puntuales y metódicos nuestros guías y anfitriones nos hicieron vi­­ vir con intensidad y conocimos, en pocos días y muchas horas, una enorme empresa pública de radio y tv del estado, un periódico inde­ pendiente, una revista sindical, va­ rias radios por Internet, funciona­ rios del SPD, funcionarios de un sindicato, y del gobierno de la ciu­ dad, del Ministerio de Relaciones Exteriores, de Pankow, periodistas, artistas, activistas, traductores y guías de turistas, todos ellos, en todo momento, amables y dispues­ tos a compartir su experiencia e información sobre su trabajo. Impresionantes son, la escuela de mimos de Berlín, la antigua fa­ brica de cervezas, el estadio olím­ pico, el río y sus paisajes, el siste­ ma de transporte público, las bicicletas, el alcalde de Berlín y el de Pankow, con sus banderas del arco iris en los edificios públicos, los indigentes punketos y neona­ zis, todos ellos, mezclándose en la licuadora de la vida y su cotidia­ no, en medio de la diversidad cul­ tural, pero sin dejar de ser euro­ peos, muy alemanes, la mayoría puntuales como sus trenes y orde­ nados como un ordenador, con un humor más negro que inocen­ te, respetuosos pero críticos, una sociedad a la que sin duda se le aprende y valora cuando se le mira de cerca y en su tierra. Delegación de periodistas mexicanos en Alemania. Tema: Democracia y medios de Comunicación, junio de 2005. 58 El 7 de febrero se conmemora el 60 aniversario de la liberación por tro­ pas soviéticas del Campo de Exter­ minio de Auschwitz. Una ceremo­ nia emotiva en la que algunos sobrevivientes visten el uniforme que solían llevar los prisione­ ros de ese sitio tiene lugar. Mucho más festivo resulta que el grupo irlandés U2 inicie la gira mundial Vertigo en la ciudad de San Diego el 29 de marzo, así como que el ex líder de los Boomtown Rats, Bob Geldof, organice una nueva versión del festival Live Aid, que tuvo lugar en Londres y Filadelfia en el verano de 1985. Esta vez lleva por nombre Live 8 y es un llamado a los ocho países más poderosos del mundo(Estados Unidos, Inglaterra, Canadá, Alemania, Francia, Italia, Japón y Rusia) a poner fin a la hambruna y a la muerte en África. El evento se celebra el 2 de julio en 9 ciudades del mundo, siendo la sede prin­ cipal Londres, mientras los líderes del G8 se reúnen en Edimburgo para celebrar una cumbre. Al ánimo festivo de hermandad y altruismo, le sucede el día 6 la designación de Londres como ciudad-sede de los Juegos Olímpicos en el año 2012; la alegría no dura ni siquiera 24 horas. La mañana del día 7, una serie de atentados en el sub­ terráneo y en un autobús le pasan factura al go­ bierno de Tony Blair por su connivencia y alianza con los Estados Unidos en la guerra de Iraq; 56 personas mueren, cuatro de ellas son los perpetra­ dores. Esta vez, los terroristas no proceden del exterior, son ingleses que profesan la religión musulmana y a los que Al Qaeda ha reclutado in situ . Dos semanas más tarde, tendría lugar nuevos atentados que, por fortuna, esta vez fueron fallidos. El huracán Katrina golpea a los Estados Unidos: Lousiana, Mississippi, Alabama, Tennesse y una parte de Florida son los estados afectados. Como suele ocurrir cuando de decesos se trata, el gobierno oculta información, pero se estima en 1.000 la cifra de los muertos y los daños en 26.000 millones de dólares. El gobierno de Bush, ocupado en su guerra en Iraq, se hace de la vista gorda. México también es víctima de los fenómenos natu­ rales. El huracán Wilma, de máxima magnitud, azota la isla de Cozumel, la Península de Yucatán y luego cam­ bia de dirección para dirigirse a Cuba y a Estados Uni­ dos; los daños que deja su estela son incalculables. Elecciones anticipadas en Alemania. Fin de la era Schroeder-Fischer. Se forma una gran coalición entre el Partido Socialdem[ocrata(SPD) y la Democracia Cristiana(CDU/CSU). La nueva Cancillera es Ángela Merkel, es la prime- rra mujer como jefa del gobierno federal. 59 Visión Mundial/ 60 Años... Por Gabriel Guerra Castellanos E n 1945, las tropas soviéticas libe raron, descubrieron, se toparon, con uno de los grandes horrores de la humanidad. En su inexorable camino hacia Berlín dieron con uno de los campos de la muerte más sofistica dos, mejor organizados de la era hitle riana Auschwitz es desde entonces sím bolo y recuerdo de lo que nunca debió pasar, aunque haya hoy aún quien pre tende negarlo, minimizarlo, trivializarlo. Han pasado seis décadas desde que el mundo civilizado puso un alto a la barbarie nazi. Sesenta millones de muertos costó la loca aventura de un Adolfo Hitler que se montó hábilmente sobre los traumas alemanes de la derrota de la Primera Guerra Mundial y los temores de sus clases dominantes a la izquierda y al comunismo. Hoy se conmemora casi cada día un nuevo sexagésimo aniversario de alguno de los puntos de inflexión del nazismo: ya la liberación de Auschwitz; ya el cruce de las fronteras originales por parte de las tropas aliadas; o la confe rencia de Yalta en que Roosevelt, Chur chill y Stalin acordaron la división de Alemania; o el cobarde suicidio de Hitler; al igual que una por una de las derrotas finales del otrora invencible Ejército alemán. Y en medio de esos recuerdos, en medio del recuento de los daños y de la recuperación gradual de la humanidad destrozada por las botas del fascismo, surgen eternas dos preguntas: ¿Se pudo haber evitado? ¿Se podría repetir? Quisiéramos que la respuesta auto mática, altisonante, fuera un reconfortante NO. Entonces aspiraríamos a una cierta tranquilidad, un mínimo de certidumbre moral en un mundo azotado por la violencia, el faccionalismo y la confrontación. Lamentablemente la contestación no es tan contundente ni tan clara. Y es que existieron numerosas oportunidades para detener a Hitler, antes de su llegada al poder y durante su primera fase de su ejercicio. Si eso no sucedió fue no solo por la fragilidad inherente de la república de Weimar, nacida de la de Alejandro Sabido Sánchez Juárez* Berlín: Puerta de Brandemburgo. M i primera experiencia en Berlín fue en la aduana del aeropuerto Tegel. Yo llegaba para quedarme por espacio de un mes, estudiar alemán y hacer algunos reportajes sobre la reunificación. (o algo así) Tras 14 horas de viaje(20, si su­ mamos el trayecto de mi casa al Benito Juárez, y la espera en el be­ nemérito aeropuerto) recojo al fin mi maleta, estiro las piernas y me dispongo a buscar dónde pa­­ sar la noche. A unos pasos de salir… El cues­ tionario de rigor en la aduana. ¿De dónde viene?, ¿A qué viene?, ¿Cuanto tiempo va estar?, ¿Es us­­ ted mexicano? etc., etc. Por algu­ na razón el sujeto me mira extra­ ñado, coteja una y otra vez el pasaporte y los documentos que traigo del Instituto Goethe; abre la maleta, revisa la ropa. La cosa *Jefe del departamento de Desarrollo Museológico, Coordinación Nacional de Ar­­ tes Plásticas-INBA. Periodista Free-Lance. comienza a ponerse grave cuando desarma el tripié(de mi padre) y comienza a juguetear con mi ca­ marita mini DV. Más preguntas, vuelve a ver incrédulo mi pasapor­ te. ¿En verdad es mexicano? Revi­ sa una y otra vez las medicinas que traigo y, tras remover en el inte­ rior de la maleta por enésima vez, se topa con un paquetito de men­ tas que seguramente están en esa maleta desde hace décadas. Lla­­ ma refuerzos. Hablan entre si, traen un dispositivo extraño. —Ya le dije que son mentas—, No, el paquete no trae código de barras porque son de una fonda en la Guerrero. Al parecer, por su gesto de dis­ gusto, ha comprobado que se trata en efecto de una menta(y además bastante vieja). Revisa el paquete de tabaco, abre la pipa y la inspec­ ciona con una meticulosidad que ni el comprador más sangrón reco­ nocería como legítima. Más preguntas. 60 Para ese momento estoy blo­ queado, llevo más de una hora ahí, sin contar el estar enlatado en 2 aviones por muchas horas. Nueva ronda, vuelven a cotejar el pasaporte. ¿Es usted en verdad mexicano? Ya no pienso nada… pasan unos minutos en silencio… espera(de qué). Al fin me dejan ir. 2 horas, y aun no sé como se dice discriminación Auf Deutsch. Tras un mes aprendí qué es el Dönner, la Curry Wurst, la diferen­ cia entre el U y el S Bahn, la impor­ tancia de las bufandas y la ropa térmica, qué no hacer en una tienda, cómo grabar al canciller sin que te persiga la policía, el correc­ to uso de Gutten nacht , la invalua­ ble gracia de la tiendita en la esta­ ción Fiedrichstraβe, y de paso… algo de alemán. Un tiempo delicioso en el que aprendí a tenerle cariño a una ciudad maravillosa y, por cierto, a los berlineses… Buena época para hacer preguntas que terminarían en una serie de reportajes. Por poner una pregunta en ejemplo, la más sencilla: Es la cere­ monia para conmemorar la reuni­ ficación. Ahí estoy yo con mi cama­ rita casera, el tipié(reensamblado) y mi microfonito de karaoke. Dónde más, sino en la puerta de Brandem­ burgo de la que quería borrar el recuerdo de David Hasselhoff can­ tando y la multitud aplaudiendo. Cervezas, embutidos, Bretzels y gente deambulando de un lado al otro. Mi Alemania es caricatura, son películas, libros y recortes de conversaciones. Son las cervezas y salchichas consumidas en 2 sema­ nas, los clichés volcados y sobre/ impuestos a la realidad. Cuando me acerco al escenario principal para ver qué pasa, no pude evitar cierto estremecimiento: Me en­ cuentro con grupito de chama­ quitos cantando“covers” de las peores canciones disco que nos ha legado la historia norteameri­ cana. Todavía me atrevo a pregun­ tarle al tipo de junto ¿Es ésta la celebración? – ¡Natürlich!-… Esto suena más a Hasselhoff de lo que pensé. Qué hay al grito del este, y de lo que me dijeron en mi primer en­ trevista:“No existe tal cosa como la caída del muro de Berlin ”... lo derri­ baron, ¿Quién?, ¿Quienes?, ¿Que implica esa transición?, las nego­ ciaciones, el tiempo, las econo­ mías, seguridad social, las“ideolo­ gías”; las mentiras repetidas a ambos lados que se ven en el rostro del otro que ¡Sorpresa!, ahora son lo mismo, al menos en papel. Conclusión… prometí no irme a la cama por espacio de un mes sin tener al menos 2 litros de cer­ veza entre pecho y espalda. Meses después, llega una llama­ da. Pues felicidades, usted ganó el premio fulano venga el día x a tal hora y a tal lugar muchas felicida­ des, nos dieron su teléfono en su antiguo trabajo, por cierto en qué trabaja ahora… —Soy museólogo—(cualquier cosa que eso quiera decir) Meses después estoy de nuevo en Berlín. Tengo un programa de actividades que para decir lo me­­ nos hace palidecer a la agenda de miss universo. No puedo quejarme(A fin de cuentas no fui a las reuniones en las que se discutió al agenda), y tras un buen baño luego de llegar al hotel, bajo para cenar con los anfitriones y el honroso cuerpo diplomático del periodismo mexi­ cano en Berlín. 61 Visión Mundial/60 años rrota de 1918 y del ignominioso Tratado de Versalles, sino también por la miopía y la avaricia de las oligarquías alema nas. Corría 1932 cuando el partido na cional socialista obrero alemán obtuvo su hasta entonces más resonante triunfo electoral. En las elecciones parlamentarias del verano alcanzó un im presionante 37.4 por ciento de los votos. Pero algo sucedió, un momento de lucidez asalto a los electores, que en noviembre de ese mismo año acu dieron de nuevo a las urnas y le dieron a los nazis solamente el 33.1 por ciento, 2 millones de votos menos. Una caída dramática, sobre todo com parada con el avance de los comunis tas, que junto con los socialdemócra tas alcanzaban a superar los votos del partido nazi. Fue entonces cuando los industriales, los terratenientes y los grupos más conservadores optaron por involucrar a Hi-tler, por darle juego político para acotarlo, pero sobre todo para impedir la llegada al poder de las izquierdas. Las élites decidieron“proteger” a su país del avance del comunismo y de la izquierda radical, cerrándoles el paso a como diera lugar. Aunque fuera al precio de permitirle la entrada a Hitler y los suyos al gobierno. Supuestamente controlados por los conservadores más moderados, los nazis habrían de servir -así pensaban los poderosos- como un puente entre las élites y las masas nacionalistas, como un dique al internacionalismo bolchevique que amenaza ba sus intereses políticos y económicos, que chocaba frontalmente con su visión de la“gran Alemania”. El pragmatismo llevado al extremo, ese que todavía hoy algunos conciben como el del mal menor, sacó efectiva mente a los comunistas de la jugada y con ellos a los socialdemócratas, a los demócratas y a los cristianos, a los intelectuales y escritores, a los judíos y a los gitanos y a los polacos y ucranianos y rusos y a todos aquellos que se interponían en el camino del sueño-de la pesadilla- hitleriana. Hoy deberíamos preocuparnos cuando vemos como los fundamentalis tas vuelven a la carga, con disfraces de todo tipo. En Alemania los neonazis tienen un regreso inesperado, aterrador: no sólo comienzan a obtener represen tación regional, sino que son ya cada Visión Mundial/60 años vez más cercanos al término medio de la política. Los parlamentarios neonazis en Sajonia no marchan con la suástica en el brazo, la cabeza rapada y el bigoti to ridículo. No, lo hacen de traje y corba ta, con argumentos legales y con pleno conocimiento de los procedimientos de un sistema democrático al que en el fondo aborrecen. Mientras que los partidos tradicionales se preguntan como combatirlos y debaten acerca de la legalidad de una prohibición a los partidos radicales, la justicia y más de un demócrata con vencido arguyen que no es justo ni legí timo excluir a una fuerza política tan sólo por sus ideales. Así, los Verdes alemanes, el símbolo más rotundo de la fuerza de la organización civil, de la resistencia social, del extremo de los principios, de la utopía política, se ven en el espejo de los neonazis y dicen: si a nosotros nos hubieran aplicado estas reglas, hoy no existiríamos. Son ahora los más democráticos los que paradójicamente defienden el derecho de ser de los herederos de la obstinación, del odio, del terror. Pero tienen razón, tristemente. La gran lección de la Alemania de 1933 es que quienes se opusieron al libre ejerci cio de la democracia, quienes pervirtie ron a la política para evitar un supuesto mal mayor fueron precisamente los que propiciaron la llegada de esa larga noche que Europa y Alemania aún re cuerdan, y que a todos los hombres civilizados nos hace estremecer. Tras las presentaciones quedó clara una cosa: la gama de perso­ najes que rodeaban la mesa era absolutamente singular, carreras brillantes, posiciones comprome­ tidas, promesas de un futuro bri­ llante, extranjería en los medios… algo así como un club de forajidos que por un momento parecía dis­ tar mucho de representar al pe­ riodismo en México…(o tal vez todo lo contrario). El programa fue todo lo que imaginaba y aún más… Agotador. Armado de nuevo con mi ca­ marita casera y el tipié ancestral, grabadoras, plumas y preguntas en ocasiones cercanas a razona­ bles, cuando no rayanas en la ab­ soluta imbecilidad, salí con el gru­­ po a conocer Berlín(esta vez comiendo con cubiertos y dur­ miendo en una cama de verdad) Postales: Estación de radio independiente armada con ganas, Internet y más ganas: contenidos en español, contenidos combativos. Cena con el candidato a alcal­ de de Berlín por el SPD, ¿Ya men­ cioné algo de la FES y la socialde­ mocracia?, cena deliciosa y cerveza de trigo. Presentaciones de rigor en la FES, quiénes somos, qué quere­ mos, y cómo lo conseguimos. Ahí mismo una luz curiosa: política social en el deporte, estructuras horizontales, protección de dere­ chos, diálogo como estrategia; los fanáticos del pambol como sujeto social ante un mundial cooptado por la FIFA. ¿Para qué nos quieren? Somos mexicanos, y el“sospechosismo” creciente en fechas pre-electora­ les, comienza a crecer entre el grupo, ¿Por qué nosotros?,(foraji­ dos), ¿Qué se gana con esto? Anclajes:“México es un país an­­ cla ”, en Latinoamérica nuestra prioridad es Brasil, pero bueno, México va en segundo lugar como país ancla.(eso de anclar, tiene la connotación contraria en Psicolo­ gía) Enciendo el cigarro de nuestra bellísima traductora con un pa­ quete de cerillos del Restaurantbar Nereidas(de Calzada de Tlal­ pan), a un costado del parlamento alemán. Visita al Reichstag… me quedo pasmado como niño salu­ dando a Cornelio en Reino Aven­ tura, al mirar la pieza de Hans Ha­ acke: Bevölkerung. Una, dos, tres … cualquier can­ ­tidad de reuniones donde no pude más y me quedé profunda­ mente dormido(con 8 personas alrededor de una mesa, supongo que no dejé la mejor de las impre­ siones) Ver llorar a un trabajador de Babelsberg, ante su inminente de­ clive,-la Lógica cultural del Capita­ lismo tardío en su esplendor… La determinación del sindicalismo alemán, Starbuck’s frente al hotel preferido de Adolf, La displicen­ cia de un funcionario del servicio exterior y una mujer que al pre­ guntarle por sus datos nos contes­ tó con la myor naturalidad: sólo pongan mi nombre en Google. Una plática sobre el SPD que derivó en una mirada a las nego­ ciaciones para la gran coalición (socialdemócratas y democristia­ nos acordando una agenda con­ junta… y México en campaña electoral) Cena en un restaurante llama­ do los 12 apóstoles, si mal no re­ 62 cuerdo una pizza San Pablo y abundante cerveza de trigo, Frie­ derich(el encargado de la FES para acompañarnos a lo largo de nuestra estancia) platica amable­ mente y en un correcto español sobre el premio, el interés que hay en México, y en buscar periodistas. Yo lo atosigo con las sospechas de rigor sobre el interés en los perio­ distas, mismas que reciben evasivas educadas. De ahí saltamos a la po­ lítica mexicana, la cita constante que se ha hecho a Andrés Manuel en estos días por parte de los ale­ manes, la pertenencia del PRI a la tercera internacional, la participa­ ción de la Fundación en la política latinoamericana y las estrategias a futuro: en algunos casos interven­ ción directa, sindicalismo, género, derechos laborales, seguridad so­ cial. ¿Para qué? ¿Es una velita que se mantiene encendida a la espera de los tiempos mejores que presa­ giaba Yuri?, Si es México un país ancla para al menos una región de Latinoamérica y la participación de industrias alemanas en México parece crecer, si la política parece estar dando un giro, si las eleccio­ nes, etc. Etc. La charla cordial no está exenta de una evaluación constante de las Mexicanos en el mundial 2006. dos partes, ¿Nos están evaluando para algo?... finalmente me alejo de las teorías de la conspiración y me meto con Europa del Este, la tan mentada reunificación y las diatribas de los del Este con los del Oeste. El uso de los símbolos y el pasado. En esta reunión hay algo más que no acabo de entender. Al final disfruto de mi cerveza y tras horas y horas de hablar, regresa­ mos a kurfürstendamm(Kudamm para los cuates) y me reúno con los amigos en el bar para acabar la no­­ che con un buen Whisky. A la mañana siguiente, habien­ do dormido una par de horas co­ mienzo las entrevistas para los re­ portajes sobre Outsourcing, aun recuerdo que mi primer viaje a Berlín lo hice siendo trabajador subcontratado de un canal de te­ levisión, y ahí están en pleno Ber­ lín las maquiladoras, la inseguri­ dad, el temor ante la“empresa flexible”, su olvido descarado ha­­ cia la protección social, las res­ puestas van cayendo como plomo, la situación alemana dista mucho de ser la que vivimos en México, y aquí es sujeto de debate constan­ te… ¿ y en México? Tras despedirme de este extra­ ño pero entrañable grupo de pe­ riodistas, siguen los días en un ho­­ tel solitario al otro lado de Berlín… el querido Este, con sus pintas, su música, sus tiendas, los edificios desastrados y un bellísimo dragón de madera en un parque olvidado. Sigue también la bienal de Berlín, un concierto a muchas voces que articula una melancólica melodía orquestada por un delicioso grupo de sínicos. De nuevo Würst, Dön­ ner, caminatas interminables y los 2 litros de cerveza como mínimo para ganarse la noche. Resuena el clamor del mundial en las calles poco a poco, las entre­ vistas se complican pero uno es terco. Tras gritar el gol de Lukas Podolski así como el de Costa Rica (algo que no es tan seguro a la mi­­ tad de la avenida 17 de junio reta­ cada de apasionados germanos) me despido de la ciudad, no sin antes verme a la mitad de una tri­ fulca frente al súper de la estación Friedrichstraβe al clamor de Ost Deutsch vs West Deutsch. PD. A la salida pasé por la adua­ na sin problemas. 63 Cristina Ávila-Zesatti Berlín en mi memoria, Alemania en la—distorsionada— memoria colectiva 1 Berlín recibió 15 millones de visitantes durante el mes del mundial. C uando en 1999 visité Berlín por pri­ mera vez, la califiqué como“la ciu­ dad de las grúas”. Y así la recuerdo, como una ciudad poblada de gigantescos ma­ motretos anaranjados. En realidad, admito que fue una visión muy personal, al igual que lo serán las lí­ neas del siguiente artículo; y lo digo no sólo a manera de advertencia, sino tam­ bién como una muestra de respeto para quienes opinen de manera diferente. El ser humano tiende a estereotipar, a clasificar, y a quedarse con la imagen que más le impacta de una experiencia. Así me sucedió a mí en 1999 y me temo que a muchos nos ha sucedido algo similar con la imagen que durante décadas he­­ mos guardado de Alemania… una ima­ gen equivocada y tristemente grabada en la memoria colectiva. Y digo triste porque aún hoy, aún inclu­ so sin haberla visitado nunca, es difícil desligar el nombre de Alemania del holo­ causto, del nazismo, y de aquel legenda­ rio muro de Berlín que separaba a dos mundos en pugna… Y digo también equi­ vocada porque Alemania realmente ha dejado atrás todas estas imágenes, que el resto del mundo insistimos en recordarle como el precio de una deuda moral que según parece, nunca será pagada. Y sin embargo, la Alemania de hoy, los alemanes de hoy, sí que han teni­ do(me parece) el valor de integrar y superar esa imagen distorsionada y a pesar de ello, han seguido adelante con su vida y con su historia. Esta reflexión, apenas pude sope­ sarla en mi segunda visita a Berlín; cuando me encontré de frente con una ciudad donde las grúas han prác­ ticamente desaparecido y casi termi­ nado con la enorme labor que signi­ ficó la reconstrucción y la reunifica­ ción. Me encontré a una soberbia capital de Alemania, orgullosa de sí misma, abierta al mundo, deseosa y—eso sí— meticulosa y puntualmente orga­ nizada para recibir a millones de tu­ ristas, en vísperas de la Copa Mundial de Fútbol 1 … porque a pesar de la os­ cura fascinación que aún ejerce la Segunda Guerra Mundial y sus estra­ gos, la figura de Hitler y sus excesos… a pesar de los aficionados de historias negras y a pesar también de los que coleccionan los interminables“peda­ zos del Muro de Berlín”, lo cierto es que Alemania, hace mucho tiempo que dejó de ser todo eso. 64 De Frankfurt a Berlín, pasando por(una publicación en) México Berlín me recibió por segunda vez en Junio del 2006, cuando volví ya no como turista sino como invitada por la Fundación Friedrich Ebert, como par­ ­te de un grupo de periodistas mexica­ nos, ganadores del premio que orga­ niza la FES 2 para quienes publicamos temas referentes a la relación México —Alemania en medios mexicanos. La entrevista que realicé en Frankfurt al recién fallecido escritor y periodista alemán Joachim Fest, 3 co­ nocido por muchos como el biógrafo de Hitler , fue el artículo que me llevó a acompañar al grupo de premiados por la Fundación… y con Joachim Fest hablé largamente sobre uno de los temas que precisamente critico en este artículo: la oscura fascinación que aún hoy ejerce en nosotros esa época devastadora: la Segunda Gue­ rra Mundial. Era—supongo— inevitable la tenta­ ción de entrevistarle como autor del ensayo“ Der Untergang ”(El hundimien­ to) que narra los 12 últimos días de Hitler en el búnker de la cancillería, y que fue llevado a la pantalla como uno de los grandes éxitos cinemato­ gráficos del 2004, 4 entre otras cosas porque la historia cuenta aspectos poco conocidos de un Führer desespe­ rado y desesperante, tan enfermo y tan cabal, como para ordenar hasta el último detalle tanto la destrucción de su cadáver tras su suicidio, como la destrucción de Berlín y Alemania mis­­ ma, una vez consumada su muerte… lo que por fortuna,—ya hemos visto— no llegó a ocurrir, o al menos no del todo, o al menos no para siempre. Y a pesar de esa“ mi oscura fascina­ ción ” por las historias inéditas de Hi­ tler y la Segunda Guerra, Fest me ayu­­ dó esclarecer temas como el carácter de la Alemania de la época; me habló so­­ bre el dolor de los alemanes, guardado como tabú durante años; del movimiento de resistencia alemán en el periodo nazi, (para muchos no sólo desconocida sino incluso ignorada) y sobre el mito de un renacimiento actual del nazismo en este país de Europa del Norte. Fueron sus palabras, su conocimiento del tema 5 , lo que mereció un premio … aunque fui yo quien a su cargo, viajé a Berlín, auspiciada por la Fundación Friedrich Ebert. Die Welt zu Gast bei Freunden o El mundo entre amigos Muchas cosas cambiaron en Alemania ante mis ojos en 2006, otras no tanto, pues hacía frío y llovía en Berlín, como en aquel invierno del 99, a pesar de que esta vez la visité en Junio, casi a la llega­ da del verano. Pero el ambiente en las calles era sin embargo sumamente cálido: la comitiva de la FES llegaba también en la víspera de la Copa Mundial de Fútbol 2006. El lema elegido para el campeonato, se sentía, se olía y sobre todo: se vivía. La fisonomía entera de Berlín(a pesar de no ser la ciudad sede de la inaugura­ ción) estaba transformada con balones, afiches y pantallas de todos los colores y tamaños, mientras que en los rostros de 2 Friedrich Ebert Stiftung (nombre original de la Funda­ ción en alemán) 3 Joachim Fest(Berlín, 8 de diciembre de 1926- Kronberg, 11 de septiembre de 2006), pe­ riodista e historiador alemán. “Hitler. Una biografía” fue la obra que le lanzó a la fama como historiador. 4 “El hundimiento” se estre­ nó en 2004 y fue elegida para representar a Alemania en la ce­ remonia de los Oscares, en la carrera por la mejor película ex­ tranjera; sin embargo, en Méxi­ co no se estrenó sino hasta el 2005. 5 Joachim Fest dedicó la mayor parte de su vida a la His­ toria del Nazismo y específica­ mente a la figura de Adolf Hit­ ler, aunque al escritor ahora fallecido, le gustaba negarlo; sin embargo, era su tema, tal como lo prueban sus memorias publi­ cadas poco antes de su muerte: “Ich nicht- Erinnerungen an eine Kindheit und Jugend”, una autobiografía en la que niega su pasado nazi. “El mundo entre amigos” A unos días de la Copa Mundial 65 La puerta de Brandemburgo, esta vez vestida de Fútbol 6 El torneo fue seguido por más de 32 mil millones de per­ sonas a lo largo de 207 países, rompiendo así, los récords de audiencia y convirtiéndolo en uno de los eventos mundiales más vistos. Alemania 2006 ha sido considerado como uno de los mejores en la historia, no sólo debido a la meticulosa orga­ nización del torneo, sino también y sobre todo, al ambiente alred­ edor de éste, reflejando el lema: “El mundo entre amigos”. 7 La Fundación Friedrich Ebert, creada en el año 1925 por el Sozialdemokratische Par­ tei Deutschlands –SPD-(Partido Social Demócrata Alemán) es la fundación política más antigua de Alemania. Lleva el nombre del primer presidente elegido democráticamente en el Tercer Reich, fallecido ese mismo año. En 1933 fue prohibida por el nacionalsocialismo de Hitler y restablecida al término de la 2ª Guerra Mundial en 1947. 8 Christlich Demokratische Union Deutschlands(CDU) Unión Demócrata Cristiana de Alemania. 9 Joachim Fest fue hombre próximo a la derecha más conser­ vadora, lo cual nunca le impidió revisar a conciencia la época nazi periodística e históricamente, una actitud que le valió diversas críti­ cas y una enemistad frontal con el Nobel Günter Grass y con otros intelectuales germanos. Fest fue expulsado de la CDU tras su paso por la radio y la televisión pública alemanas. los berlineses y de los turistas que ya co­ menzaban su afluencia, podía adivinarse el ansia por vivir las experiencias de pa­ sión que se avecinaban, siempre bajo el pretexto futbolero. En realidad, a unos pocos días de ini­ ciarse la celebración, pudimos compro­ bar que ese lema “el mundo entre amigos” , no era sólo de dientes para afuera… Ale­ mania realmente quiso aprovechar la oportunidad—y así lo hizo— 6 para mos­ trar su multiculturalidad, su apertura, y su receptividad, y borrar, si no del todo, al menos sí en parte, la fama de‘frial­ dad’ que acompaña siempre a los ger­ manos. Política y Fútbol. Turismo y Periodismo. Una mezcla interminable La agenda que debíamos cubrir y que por obvias razones, mezclaba política, periodismo, fútbol, algo de turismo y cultura, llegó a ser tan apretada y apre­ miante, que en algún momento bromeé con mis compañeros mexicanos dicien­ do que“si aquello era un premio, no quería ni imaginar un castigo en Alema­ nia”… además, cualquiera sabe que uno de los grandes puntos discordantes en las relaciones México-Alemania es el tema de la puntualidad, o más bien, la idea que cada uno tiene de lo que sig­ nifica ser puntual. Sin embargo, me atrevo a decir que los mexicanos fuimos todos(al menos durante esa semana)“casi” puntualmente correctos, quizá por aquello de:“al lugar que fueres, haz lo que vieres” o quizá también por­ que no había otra opción, puesto que (bromas aparte) lo cierto es que la agenda organizada por la FES era tan exhaustiva como rica e interesante. Mi primer gran sorpresa(y sonaré ignorante en este punto, pero me atreveré) fue conocer a la fundación que me había premiado y llevado a Berlín. Mi segunda sorpresa(vuelvo a la confesión abierta de mi ignoran­ cia) fue saber que detrás de la FES estaba el partido socialdemócrata alemán 7 … No sé si a alguno de los ganadores le sucedió lo mismo o le ha sucedido, pero cuando decidí ins­ cribir mi trabajo a concurso, real­ mente desconocía con exactitud lo que era la Fundación Friedrich Ebert, sus actividades a nivel mundial y más aún: su procedencia política. Valiente periodista, lo sé, pero por otro lado, también confieso que una vez que lo supe, respiré por la filia­ ción socialdemócrata de mis anfitrio­ nes, supongo que debido a mis pro­ pias inclinaciones políticas, puesto que otra hubiera sido mi reacción si debido a mi ignorancia hubiera visi­ tado Berlín a través de los ojos de una fundación de inclinaciones derechis­ tas o conservadoras… Al mismo tiempo, me admiré—y mucho— de la apertura de la FES, puesto que precisamente, Joachim Fest, mi entrevistado y motivo del premio, estuvo afiliado por un tiem­ po a la Christlich Demokratische Union Deutschlands,(CDU) 8 , una organiza­ ción abiertamente opuesta a la social­ democracia. 9 66 Iglesia“Kaiser Guillermo” conocida como la Iglesia del Recuerd El Reichstag remodelado y siempre visitado Personalmente me hizo falta tiem­ po para profundizar en lugares, temas y personajes… pero ya se sabe: los pe­ riodistas somos insaciables, somos los eternos insatisfechos(un rasgo casi siempre positivo, pero no siempre, lo admito), de modo que en general,(en general, insisto) creo que nuestro gru­ ­po cumplió con las expectativas que tenía el viaje, y aún, creo que cada uno tuvo tiempo(o lo robó de los pocos lapsos de descanso) para armarse su propia agenda. Y ciertamente el nuestro era un grupo heterogéneo. Fue otra de las riquezas del viaje a Berlín. Habíamos periodistas culturales y de deportes, periodistas de nota diaria y de investi­ gación, periodistas de radio, de tele­ visión, de prensa escrita diaria, de prensa escrita semanal… y lo que pa­ recía en un principio un grupo“im­ pegable”, terminó convirtiéndose en un grupo inseparable donde las com­ plejidades y las diferencias fueron convirtiéndonos en un amalgama ex­ traño pero divertido, lleno de com­ plicidades… De cualquier modo, la agenda no daba mucho espacio para enemistar a nadie, así que menos mal que nos pateamos“ Berlín entre amigos” . Este es un punto específico que he de agradecer a la FES, puesto que más allá de las fotografías tomadas y de los contac­ tos periodísticos logrados, la experiencia me dice que los“contactos” entre cole­ gas, donde se combina trabajo, cansancio y risas,(y con cerveza alemana, mejor) terminan por convertirse en amistades… y de ese viaje, yo regresé con—por lo menos— un par de amigos y colegas “para la posteridad”; para futuros trabajos, o para futuras risas. Finalmente, es así como co­ mienzan las“redes”… ¿cierto? Berlín: La memoria de un pasado estimula(y perfila) lo que vendrá en el futuro La memoria es selectiva… lo elijamos o no, al final nos quedamos con lo que más nos impresiona de una experien­ cia… como dice un refrán popular mexi­ cano: lo que bien se aprende, nunca se olvida. Mi segunda visita a Berlín borró por completo aquella impresión de“la ciu­ dad de las grúas” a pesar de que algún mamotreto, gigantesco y anaranjado sigue todavía haciendo su trabajo en las calles berlinesas. Es cierto, no nos vamos a engañar hoy, en 2006, Alemania tiene problemas 67 Graffitis Rusos en el Parlamento/Reichstag Alemán 10 La Puerta de Branden­ burgo se encuentra en pleno centro de Berlín y es el sím­ bolo más representativo de la ciudad. La construcción está situada de hecho, en la Plaza de París, por eso y por su arquitectura misma, se le conoce como“el Arco del Triunfo” berlinés En las cer­ canías también se encuentran el“Reichstag” y la“Potsdamer Platz”. Prácticamente, todos los sucesos importantes en la historia de Berlín están de una u otra forma, ligados a la Puerta de Brandenburgo. 11 Durante la Segunda Guerra Mundial, la Iglesia “Kaiser Guillermo”, ubicada en el Centro de Berlín Oeste (antiguo Berlín Occidental) sufrió los bombardeos de los aliados, destruyendo su cúpula y parte de su arquitec­ tura; a estos bombardeos sólo sobrevivió una gran torre que ha sido conservada sin res­ taurar para recordar las con­ secuencias de la guerra. Este monumento es también con­ ocido como“ la iglesia en recu­ erdo a la futilidad de la guerra ” y alberga en su parte alta la Freiheitsglocke , o“campana de la libertad” sociales, económicos y de migración, problemas que por otro lado, no son in­ dependientes de los problemas del mun­­ do y su“mundialización”, como suelen llamar los franceses al fenómeno de glo­ balización. Sin embargo, tampoco podemos ne­ garle grandes méritos a Alemania. Ale­ mania se ha levantado: Así de sencillo en frase; así de complicado en su proceso. Hoy Alemania no sólo pertenece a Euro­ pa, sino que ha sido uno de sus grandes promotores, a pesar de que la memoria colectiva y esa,‘ nuestra oscura fascinación’, nos diga que un día, fue la causa de su separación. Berlín nos recibió majestuosa, con La Puerta de Brandemburgo 10 ataviada(esta vez) de fútbol y con un arcoiris de visi­ tantes revoloteando a su alrededor. No en vano esta puerta sigue siendo“la entrada” a la ciudad, aunque sus confi­ nes estén ahora incrustados en pleno corazón de la actividad política, turísti­ ca y cultural… No en vano esta puerta es el“arco del triunfo” de la capital alemana, y me atrevo a decir que“ si las piedras hablaran”, los hombres no ten­ drían más remedio que guardar silen­ cio… y en este sentido, también me atrevo a decir que Alemania entera y Berlín como su capital, aprendieron una dura lección. La memoria de su pasado, ha per­ filado su presente y(esto es un deseo, pues eso espero) esa memoria segui­ rá perfilando su futuro. ¿Por qué si no dejarían los berlineses sin restau­ rar la cúpula de la llamada“Iglesia del Recuerdo”? 11 Para mí, esta segunda vuelta a Ber­ lín fue más alentadora que cuando la visité como turista… de modo que otro tipo de memoria se me fue grabando durante esa semana. No solamente porque visitar Berlín en invierno es una dura y fría experiencia, sino por­ que ser turista en una de las capitales más visitadas de Europa, no es fácil. Periodistas al fin y al cabo, nuestro grupo, tuvo acceso a sitios para los La delegación mexicana en el Reichstag de Berlín 68 que normalmente debe uno ir arma­ do de paciencia. De la mano de la FES, no sólo nos ahorramos las des­ comunales filas que se montan a las afueras del Reichstag para visitar su cúpula, sino que además, nos fue po­ sible conocer a profundidad otro de los edificios legendarios en la histo­ ria alemana… paseamos por sus sa­­ las, sus salones y vimos de cerca el debate del parlamento. 12 Un evento que me movió hilos emocionales, fue ver los graffitis o pin­ tas, escritas por los soldados rusos en las paredes del Reichstag el día en que tomaron Berlín. 13 Eran mensajes per­ sonales, mensajes de gloria algunos, insignificantes otros… un acto aparen­ temente trivial de humillación al ven­ cido. En ese momento, no pude sino pensar en las imágenes que no hace mucho vimos en Irak, cuando un ejér­ cito“aplasta” a otro y pisotea la cultura que no sólo pertenece al ejército sino a todo un pueblo y quizá(como en este caso) al patrimonio mundial… y en ese momento, no pude evitar pen­ sar que quizá(quizá) Alemania apren­ dió la lección de la guerra, pero no así el resto del mundo. La agenda de la FES, que nos tenía vencidos a todos, era difícil de declinar o de evadir excusando un cansancio evidente, puesto que cada día tenía en­ cuentros prometedores… no todos los personajes, ni todos los eventos cum­ plieron las expectativas, eso también es verdad, pero a mi parecer, cada uno de nosotros obtuvo buenos y atractivos re­ sultados, tanto para los medios a los que representábamos, como para nuestros propios intereses periodísti­ cos, y por supuesto, para la personal expansión de horizontes. Por otro lado, puedo decir que in­ telectualmente, políticamente, profe­ sionalmente y también personalmen­ te, tres de los encuentros que la Fundación nos organizó fueron los que más me marcaron de manera contunden­ te, y continúan haciéndolo aún hoy, a va­ rios meses de distancia de aquel viaje. Conocer el trabajo del periódico Die Tageszeitung, o“TAZ” 14 ,—como se le co­ noce coloquialmente—, fue realmente revelador para mí, no sólo por su incli­ nación política y su compromiso social, sino sobre todo por su valentía y por su creatividad, de la que sus creadores die­ ron cuenta desde su nacimiento mismo como diario en 1979, en plena eferves­ cencia de la Guerra Fría … y que sigue vi­ gente hasta la fecha, pues su contenido sigue siendo la nota discordante para los grupos de poder y con frecuencia, para otros medios de comunicación, acos­ tumbrados al punto de vista homogéneo y la noticia de agencias. Interesada como estoy actualmente en los temas de Cultura de paz y el Multicul­ turalismo, conocer la labor de la Radio MultiKulti 15 , también representó para mí una bocanada de aire, para seguir pen­ sando que es posible(todavía) buscar, encontrar y realizar nuevas formas de pe­ riodismo y de divulgación de la cultura, sobre todo en un mundo como el que hoy enfrentamos, donde los flujos migra­ torios y por ende, la transculturación, re­ sultan movimientos imparables. Y finalmente: “quien dice Potsdam-Babels­ berg, está pensando en el cine ”… y así es. Con esta frase comienza una de las mu­ chas páginas de internet que se refieren a otro de los lugares que más me marca­ En el mítico Check Point Charlie, un restaurante mexicano 12 El edificio del Reichstag en Berlín fue construido como la sede del Reichstag en el Segundo Reich, pero al final de la Segunda Guerra Mun­ dial, quedó en ruinas y por un tiempo, no hubo de hecho parlamento en Alemania. La República Federal Alemana (RFA) establecida en 1949 rec­ reó un parlamento a manera de Bundestag(Asamblea fed­ eral) y de Bundesrat(Consejo federal, la representación de los Lander). Por su parte el parlamento de la República Democrática Alemana(RDA) creó el Volkskammer(“Cámara del pueblo“). Después de la reunificación, el actual edificio del Reichstag ha sido la sede del Bundestag desde 1999, tras una gran impresionante recon­ strucción, que recrea su estruc­ tura original. 13 El 2 de mayo de 1945, Berlín capitula ante las tro­ pas rusas. No es sino hasta el 8 de mayo cuando se firma la capitulación incondicional de Alemania. El cese de todas las hostilidades se fija el 8 de mayo a las 23:01 y es válida para todos los ejércitos alemanes. 14 Die Tageszeitung(TAZ) es un diario suprarregional de tendencia centro-izquierda. Fue fundado en 1979 en Berlín para enfrentar el auge de una prensa netamente comercial. Sus creadores buscaban una “prensa alternativa” y compro­ metida. El TAZ funciona desde su nacimiento y hasta ahora como una cooperativa, que se mantiene de sus propios lec­ tores, quienes quieren seguir recibiendo una información diferente a lo que el resto de medios publican de manera ‘casi’ uniforme. El TAZ ha resistido diversos embates y aunque su tiraje no sobrepasa los 70 mil ejemplares, este diario es ya una institución y una pauta dentro y fuera de Alemania. Desde 1995 dis­ pone de una versión online, donde se incluyen las secciones locales de Berlín, Hamburgo y Bremen. 69 15 En 1994“Radio Multi­ kulti” inicia como proyecto piloto, con transmisiones hechas desde un contenedor, al costado de la Casa de las Culturas del Mundo, en Berlín. Hoy cuenta con instalaciones propias. Este proyecto, único en Europa, ofrece informacio­ nes de todo el mundo en 19 idiomas además del alemán y transmite música de todo el mundo. Multikulti también difunde el quehacer cultural de los extranjeros en Berlín. 16 La escuela lleva el nom­ bre del famoso realizador de la RDA y es una de las cinco escuelas de medios de comu­ nicación con mayor prestigio en Alemania. Durante los años veinte y treinta, famosos direc­ tores como Fritz Lang y Josef von Sternberg rodaron, en los estudios de la UFA.(Univer­ sum Film AG, más conocido como Ufa o UFA,) Estos fueron los estudios cinematográficos más importantes de Alemania durante la República de Wei­ mar y durante la 2ª Guerra Mundial. Clásicos épicos como “Los Nibelungos”, joyas del expresionismo como“Metrópo­ lis” y“El ángel azul”, la primera película hablada de Marlene Dietrich, fueron rodadas aquí. 17 Después de la Segunda Guerra Mundial Berlín quedó divida en dos partes. Los diri­ gentes de la RDA crearon una franja de 152 kilómetros que cortaba la ciudad de norte a sur. Una tierra de nadie que los berlineses dieron en llamar“la raya de la muerte”. Más de 5000 personas lograron atravesar el muro durante la Guerra Fría, 192 murieron y otros 200 resul­ taron heridos de gravedad. El Check Point Charlie era la puerta principal para atravesar el muro. Hoy, muy cerca de este mítico lugar, se encuentra El Museo de los Aliados 18 El memorial está situado en el centro de Berlín y con­ siste en 2.711 losas grises seme­ jantes a lápidas de diferente tamaño por entre las que cami­ nan los visitantes. El arquitecto estadounidense Peter Eisen­ man diseñó el monumento para preservar la memoria histórica de los seis millones de judíos, víctimas del Holocausto nazi. ron en esta última visita a Berlín: El Cen­ tro Europeo del Cine“Babelsberg” 16 Era previsible el magnetismo que me produjo. Después de todo, en este lugar se escribieron las primeras páginas del cine alemán; una industria que en su mo­ mento de gloria, fue un serio competidor de Hollywood. De modo que visitar los estudios de Pots­ dam tiene un doble efecto mágico, no sólo porque la recreación cinematográfica de algunas de sus escenografías aún está pre­ sente a modo de modesto par­que temático, sino porque además, estos estudios, que están sumidos ahora en una com­plicada madeja de privatizaciones sucesivas, han sido en cierta forma, relegados al olvido. Hecho lamentable por un lado, pero por otro, conveniente y casi diría, afortu­ nado: porque ahí, además de caminar entre las montañas de hielo y cartón, construidas para la película“La Reina de las Nieves” pude también encontrarme, empolvados y amarillentos, varios ejem­ plares de periódicos, fechados apenas un año antes de la“caída del muro de Ber­ lín”… una hemeroteca involuntaria y ori­ ginal, en un pequeño quiosco y a tan sólo unos pasos de lo que hoy se llama “Medien Haus” … La casa de los medios. Otra vez Berlín en mi memoria… y que no quede sólo en la rememoración El olor a libro viejo siempre(o casi siempre) nos atrae a los periodistas. Buscamos“el lugar donde ocurrió”, la vibración de un sitio histórico,(y que a veces es sólo legendario), las ruinas y su reconstrucción… lo que fue y en lo que se convirtió… quizá porque nues­ tro trabajo es contar lo que ocurre hoy, par­ tiendo de lo que ya sucedió, para así tratar de anticipar lo que puede surgir. Finalmente, los“sitios de turismo obliga­ do” lo son hoy en gran parte debido a las historias que los medios contaron en su momento. ¿o no? Por eso, estuvimos por supuesto en el“check-point Charlie”, 17 un sitio feti­ che de lo que fue el Berlín segmentado, y estuvimos también en el recién inau­ gurado“Museo del Holocausto” 18 … el primero está totalmente transformado, plagado de tiendas de lujo, trasnaciona­ les y hasta un restaurante mexicano; mientras que el segundo, más allá de su significado, me resultó sinceramente muy poco estético y poco“alentador” para la fisonomía arquitectónica y aní­ mica que Berlín se ha ido construyendo en los años posteriores a la reunifica­ ción… pero ¡claro! El gusto se rompe en géneros… o al menos, eso dicen. Lo que sí es cierto, sola y exclusiva­ mente para mí, es que la experiencia en Berlín, amén de todo lo que he contado en este artículo, ya ha comenzado a darme positivos dividendos: la amistad de algunos colegas en primer término, algunos contactos profesionales de los que un día podré echar mano(espero), el conocimiento profundo de un Berlín que la primera vez se me escapó, la cu­ riosidad por reencontrarlo nuevamente en otra visita, con otros cambios y con otra agenda diferente… mejor aún que las dos primeras incursiones. Pero sobre todo, esta vivencia en Berlín me mostró las muchas facetas de un país que no se quedó en su pasado, me mostró gente que busca hacer cosas diferentes y las hace. Un país con su gente que guarda la lección del pasado en la memoria y quiere seguir adelante. Supongo que es una lección obvia, pero no tan fácil de aplicar. Espero en un futuro poder decir que “la memoria de mis experiencias” me impulsó a hacer cosas diferentes, en el periodismo, en el multiculturalismo… en mi propia historia personal… de momento soy periodista, de modo que aún no puedo anticiparme a los aconte­ cimientos. Cristina Ávila-Zesatti Noviembre 2006 70 Enrique Beas Pantoja* No hablaré de mi viaje, todavía no estoy listo C on humilde y sencilla dedica­ toria a la chica que hizo que este viaje tuviera un sabor diferen­ te con su ausencia, apoyo y amor. A María José Sarachaga(Toté). Y con todo mi cariño a mis padres, mis mejores ejemplos. “Por que salí corriendo cuando no dormí del nervio y mi novia me llevó al aeropuerto, porque la vi llorar y sabía que mi aventura empezaba, porque nunca ganaremos la copa y porque sería mi primer Mundial.” Hace tres años que empecé con mi carrera laboral en el medio de comunicación de la radio y hoy sigo decorando mi cuarto con un diploma que lleva las letras de una fundación alemana política: FES. Mismo papel que atrape todas las noches mi mirada y llene nueva­ mente de alegría mis noches por aquellos recuerdos de lo que es hasta ahora la mejor experiencia de mi vida. El grupo. La tía mexicana con tendencias a naturalizarse española me decía el bebé del grupo(Cristina). El *Ganador del Programa“La Barra Alema­ na” Transmitido en Ibero90.9radio hombre alto de barba rusa prefería reír de mis comentarios que le hacían recordar sus primeros veinte años de vida(Alejandro). La señora que ama la música elegante optaba por hablarme de su hija (Dulce). El guía de la FES no me dejaba ir a los centros nocturnos masculinos en la semana política del premio(Friedrich). La anfitrio­ na puertorriqueña-mexicana me prestaba la ropa de su novio gringo para el primer día de trabajo (Carla). DF- New York- Berlín. Salí un sábado por la mañana, llegué un domingo por la mañana. Fronteras de tres urbes tan cosmo­ politas y tan iguales en variedad y riqueza cultural. Diferentes en igualdad social. Un retraso en el equipaje empezaba a vislumbrar aquello que sería mi aventura de dos meses por tierras alemanas, llenas de contra tiempos y destrozos existenciales en idiomas distintos. La tragedia. Llegar a Tegel y no ver a Carlita con el papelito pintado con mi nombre en letras helvéticas me ate­ rraba en la poca paciencia y fatal cordialidad de Delta Airlines. Des­ pués todo fue un bocado de dos mordidas. De nuevo ya estaba en Tegel para regresar a casa con las maletas llenas de recuerdos y la mente perdida en la esquizofrenia de un alterante Mundial de fútbol y 59 o 60 días de soledad. El llamado. Después de que yo estaba viendo en noviembre del 2005 una pelí­ cula en el cine y me hablaran de la FES para avisarme que era el gana­ dor de un programa que se hizo con un gran equipo de personas que quiero felicitar(Sara Herrera, Alberto Guadarrama, Rodrigo Márquez“Tizano” y el“Borla”), salí de la sala, no había nadie a mí alrededor y opté por gritar. Brin­ qué hasta saber que había ganado. Le marqué a mi padre. Sabía que el mejor evento deportivo del mundo me esperaba, sabía que apenas con tres años de colabora­ ción en la radio estaría en mi primer Mundial. La entrega. Después de un desayuno grato y bien servido vino la entrega. Falta­ ban casi seis meses para abordar y 71 no sabía ni un gramo lo que pesaba dicha experiencia. No quiero men­ tirles, el tema de ese viaje de verano sigue tan adentro de mí, que casi no hablo de él. Casi ignoro todas las preguntas referentes. No estoy listo para escribir y palpar tantos días de locura extrema y de situa­ ciones inverosímiles en Alemania. Después de la semana de trabajo y de despedirme de la banda, había que seguir un camino de 12 sedes. 12 ciudades elite de la nación elite europea. Mentiras. Nada creo hasta la fecha de lo que veo en mis fotos, en mis 1 300 fotos. Fue como un misterio al cual nadie entró en él. Nadie lo caminó con­ migo, ni lo fumó, ni lo sufrió al dormir en estaciones, parques y ba­ ñarme cada tercer o cuarto día. Entrar a los estadios repletos de so­ ciedades, espacios para los fanáti­ cos con muchas salchichas y litros, litros, litros de cerveza. La cebada y el trigo se convirtieron en mi dieta, desayuno, comida y cena. Me ayu­ daban en las depresiones futbole­ ras de la mediocridad latina y me alegraban las pláticas con las suecas, francesas o coreanas. La carta. Hace unas semanas la FES me pidió estas líneas para contarles cómo me fue en el viaje patrocinado por esta fundación. Enlistar mis argu­ mentos todavía me cuesta. No sé si ocurrieron enérgicos, prudentes, sensatos, lineales mis paseos por los ríos, las catedrales, las calles, los parques y su perfecta conexión fe­ rroviaria. Sus días largos de verano y sus climas contrastantes, sus pro­ pias personas felices 30 días y des­ pués normales, fríos y trabajadores, como si el tren de 200 culturas no hubiera pasado. La huella. Nadie dejó huella en la nueva so­ ciedad alemana, ni los italianos ni Zidane. Nadie. Ellos ya sabían que pasara lo que pasara estarían listos para volver a la cumbre de pensa­ mientos y de ideales del mundo occidental. Sus preocupaciones para un mundo global me dejan inquieto en mis teorías de conspi­ ración. Mi subjetividad de entendi­ miento me lleva a suponer que se preparan de nuevo para conquistar a un mundo lleno ya de pobrezas y destrozos naturales. La semana política. La semana de trabajo me dejó la creencia que hay todavía culturas desarrolladas que saben que hoy las políticas deben de ser globales. La aldea mundial pide ya normas y acciones para un desarrollo. Traba­ jo directo con el vínculo de todas las sociedades. Babel hoy se con­ vierte de nuevo en la moda mediá­ tica. Una narración tan antigua que debe pernear de nuevo en las culturas. El fomento de una huma­ nidad compacta y heterogénea es prioridad de las fundaciones gu­ bernamentales alemanas. Los periodistas. Hoy trabajan con periodistas lati­ nos, con programas en África, y más trabajo que habladurías. Los imperios nos están matando. La vida debe de ser pareja en los planos de razón humanista. Alema­ nia me dejó eso y con creces. A lo mejor todavía no descifro del todo lo que me pasó en la antigua Prusia; a lo mejor y todavía no me doy cuenta de que vi en el Allianz Arena como la gente le silbaba a Cristiano Ronaldo; a lo mejor no sé si me in­ digesté de embutidos porcinos o extraño las cervezas. No lo sé. 90-60-90 Sólo quiero compartir el último día de la fiebre mundialista y como lo viví. Lo demás creo que son sueños y un día saldrá en el cine todas mis fantasías con esas vikin­ gas de 90-60-90 que intentaban ha­ blarme en inglés para yo contestar­ les con el lenguaje universal del fútbol, en un documental que pla­ tique la misteriosa vida de Enrique Beas o José Luis Beltrán(mi alter ego) en tierras teutonas. Un día podré narrarles que mis dos meses allá son parte importante de mi formación profesional, pero aún más importante de mi formación humana. Donde sea. Alemania. Nadie me advirtió qué tenía que hacer al final. Un cuarto blanco. Una cama más dura que el suelo. Sumergido en narcóticos para darle valor a la experiencia. Rea­ lidad alterada de todo lo que paso... como paso... donde paso. Se me olvidó amar. Se me hizo veloz o lento. Fugaz o eterno. A estas alturas donde los brujos al despedirse se equivocan, ya me da igual. Nunca supe que había más cosas en juego que un par de 72 tetas extranjeras. Mi esquizofre­ nia se ha apoderado de mí. Quiere darle un matiz de nostal­ gia a la aventura sin tiempo. Nunca traía reloj. ¡Vaya locura! Stuttgart. Alemania. El cubis­ mo deportivo a su máxima poten­ cia. Una narrativa alterna que va más haya de los campos del hiper­ texto. No era un festejo del tercer puesto, era la final misma y adelan­ tada. Una teutona veía en mí su descendencia, yo sólo veía en ella una mujer recapacitada del triunfo nacional y sumergida en cebada. Menos mal que me dedico a los de­ portes. En la capital de Baden-Wur­ temberg veo los tonos de una socie­ dad que creció en los campos automotrices, su tecnología la mez­ clan con sus jardines llenos de fuentes para el uso de la reflexión humana. El Rathaus(palacete polí­ tico) murmura su grandeza. Ahí más de 70 mil alemanes cumplen su deseo. Los lusos despiden a su grande. Adiós Lucho Figo. La figura ya es el gigante de Klins­ mann, el hombre que ya se cotiza en Norteamérica. Enormidad veo esa noche, todo era enorme, la mejor organización de un Mun­ dial, el mejor festejo casero, el juego más alegre de la ronda final. Había que cerrar la agenda en doce horas enfrente de la puerta de Brandeburgo. La copa parecía que terminaba a las dos de la tarde, después que Podolski regaló balo­ nes y cantó con los eufóricos ale­ manes. Esa noche comprobé que Alemania sólo quería un pretexto para festejarse como sociedad. Berlín. Alemania. Estoy buscan­ do un pretexto para vivir aquí. Tu cultura es inagotable.“Por que ahí donde queman libros acaban quemando hombres”... Heinrich Heine. Yo prefiero ver la quema de sus juegos al hacer trabajar a la mente y ver dragones festejando con el tetracampeón en el precioso e imponente Olympiastadion. Ahí la incredulidad de la FIFA al no premiar a los italianos con un mejor jugador del torneo por miedo del futuro de su mafia y su corrupta liga. Me dejó dudas en la toma de poder del organismo. Menos mal le dieron el balón dorado al hombre que le tendrán que inventar una nueva pieza de ajedrez. La eterna importancia del rey será para Pelé. La magnífica pi­ cardía en todo el tablero de la reina es para Diego. Y Zizú nunca fue peón, ni torre, ni alfil; ¿cuál tendrá al ser el último de estos linajes mer­ linezcos de grandeza? Se acabó. Italia nos regaló el recuerdo, la copa las dudas y el festejo la memo­ ria, esa que nos pondrá a trabajar en los tiempos, para que cuando se acabe la era del fútbol y entremos a los androides deportistas, veamos con claridad en los medios electró­ nicos manejados por simios evolu­ cionados que la Azurri se llevó la estatuilla áurea en el 2006. Un mundial que nos volvió a regalar para los fanáticos del noble y vicio­ so deporte los mejores momentos del verano. Tschuess(Tschüss). Carpetazo. Gracias por el recorrido de las sedes. Los veo en África, ahí donde el diamante es bueno. Pido una disculpa. De mi viaje aún no puedo hablar mucho. Ya maduraré y les diré. Se enterarán de mi estan­ cia en la prisión de Berlín, mis noches de perdición y mis comidas fatales de colesterol. Hoy cerramos la página del Mundial y mi viaje. Agradezco de nuevo a los que apo­ yaron este trabajo: Sara Herrera, el Baxter, Tizano, el Borla, Beto Gua­ darrama, Marijoe, Lety Santos, Gaby Warkentin, Thomas Pashke, Juergen Moritz, Jamin Corona, An­ gélica González y mis padres Enri­ que Beas y Gabriela Pantoja. Felici­ dades y ya muero de ganas de ver nuestros avances y madurez para China 2008. Tschuess(Tschüss). 73 Yaotzin Botello Desde la ciudad pobre pero sexy ¿ Cómo voy a olvidar este día? Jus­to en medio de la Plaza de París de Berlín había un gran balón de futbol. No, no era grande, era enorme. De pronto la gente ya no pudo hacer fotos de la Puerta de Brandeburgo. El clasicismo de la plaza estaba siendo subyugado a las fuerzas de la FIFA. Era el 2 de junio. Faltaba justo una semana para el comienzo del Mundial de Futbol. Y esa fue la justificación para poner un balón gigante fluorescente. Ahí donde todo era historia. Poco importaba ya si el Hotel Adlon era el más famoso de Ale­ mania, y que no era el original, porque esta reconstrucción fue le­ vantada después de la guerra a unos pasos de la original. Tampo­ co importaba que Estados Unidos Estación del s-bahn en Berlín. estuviera construyendo su nueva embajada al lado, para por fin juntar ahí a las representaciones diplomáticas de los cuatro países que tomaron Berlín para finalizar la Segunda Guerra Mundial. Y mucho menos importaba que se generara una situación de escán­ dalo visual y auditivo justo al lado del Monumento al Silencio, una esquina poco conocida de la plaza que sirve para recordar y reflexio­ nar sobre los crímenes de la hu­ manidad. El futbol se impuso al pensamiento. El restaurante donde nos en­ contramos estaba ahí en la plaza, Tucher es su nombre. Si hubiéra­ mos estado en Nueva York o en el DF en una plaza con similar signi­ ficación, la gente del restaurante habría estado vestida con un moño o una corbata atravesados en el cuello. Nosotros también. Pero esto era Berlín y nuestro atuendo era casual, como el del resto. Pan­ talones de mezclilla, camisa sin planchar y saco sport. Así se viste muchas veces la gente para ir a la Ópera Estatal a ver El Anillo de los Nibelungos de Wagner. Nuestra ocasión era muy espe­ cial. Se trataba del final del viaje de los periodistas mexicanos que habían ganado un premio o una mención en la convocatoria de la fundación alemana Friedrich Ebert. Era nuestra despedida y el análisis de lo que habíamos vivido. Y podría haber sido cualquier pro­ tocolo sino hubiera escuchado una queja se repetía: No nos dio tiempo de conocer Berlín. Pero, a ver, antes de continuar me gustaría presentarme. Soy Yao­ tzin Botello periodista mexicano. Mis reportes sobre Alemania me llevaron a integrar el grupo de siete galardonados por la Funda­ ción Friedrich Ebert. La única di­ ferencia con los demás mexicanos presentes es que yo vivo en Alema­ nia y trabajo como corresponsal. ¿Por qué digo esto? Porque justa­ mente para mí el viaje que se orga­ nizó como parte del premio se volvió en una especie de estudio 74 de campo. Yo quería ver qué inte­ resaba a mexicanos que escriben sobre Alemania o tienen un amor por Alemania sin vivir en Alema­ nia. Debo de acotar que el resulta­ do estuvo influido por el interés particular de cada periodista, el medio y el área del medio para el que trabaja, y por último por el torneo del deporte más mundial de todos, el futbol soccer. Con cada mes que paso en Berlín, siento que se apacigua un don que mis colegas de México in­ advertidamente poseen, el don de la admiración. Yo estoy trabajando todos los días sobre estas cosas que salen de Berlín para sorprender al mundo, premières de películas, declaraciones políticas, exposicio­ nes en galerías y museos, entre muchas cosas más, y a veces me cuesta trabajo ver a Berlín como se ve desde fuera, en especial desde México. ¿Qué es lo que sor­ prende a los mexicanos ahora? ¿qué información les llega de Berlín? ¿cuándo, en especial, cuándo va a cambiar el espectro de información que ocurre entre la Segunda Guerra Mundial y el Muro de Berlín? Ahora estamos sentados en el Tucher. El ambiente no podía ser mejor. Una sala reservada por completo para nosotros. Un libre­ ro verde en toda la pared repleto de obras que uno puede tomar. Una mesera que nos atiende espe­ cialmente a nosotros. Un Berlín delicado que normalmente no se ve en otras esquinas. Ahí nos re­ unimos por última vez y mis cole­ gas repitieron una y otra vez que les faltó conocer esta ciudad. Vini­ mos en un viaje de trabajo, se les dijo. Pero debía de haber habido tiempo para más cosas, argumen­ Carrillón en Nuremberg. taron. Y contrargumentaron. Y es aquí donde entra lo más impor­ tante, ¿qué había que ver en Berlín? ¿qué era lo que sorprendía en ese momento? ¿por qué recla­ maban ver la ciudad? Esto va mucho más allá de aprovecharse de un viaje gratis. Desde la primera vez que nos reunimos, una semana atrás del 2 de junio, ya lo habíamos empeza­ do a platicar. Fue clave que nos encontráramos en un viejo hotel de la que fuera la calle más atracti­ Plaza en Dresde. va de los años mozos del Berlín Occidental, el Kurfürstendamm, en el barrio de Charlottenburg. La imagen que ahora proyectan las tiendas de joyeros y diseñado­ res, con marcos de oro y aparado­ res en el medio de la banqueta, alargadas por uno de los camello­ nes más amplios y verdes de la ciudad, ayudó a definir lo que mis colegas querían. Era todo lo con­ trario de este Berlín. Era todo lo que está más hacia el Este y que se ha puesto de moda. Mis colegas mencionaron la zona de galerías del viejo barrio judío, los museos de los alrededo­ res de la Potsdamer Platz, el barrio de Kreuzberg y la zona de Pren­ zlauer Berg. Para mí ya era dife­ rente que nadie mencionara el Muro de Berlín, la principal parada de todos los visitantes, por lo menos los visitantes mexicanos que me ha tocado recibir. Romper con lo tradicional, aunque sea por un pequeño detalle, para mí tiene un gran significado: La forma de ver Berlín, y Alemania en general, está cambiando. Yo no soy el ar­ quitecto de eso, pero creo que 75 formo parte de la obra. Mis cole­ gas corresponsales y yo que nos hemos propuesto dar a conocer al mundo lo que pasa aquí. Puede ser pretensioso, pero nadie dijo que los sueños no fueran así. Claro que Berlín es un caso es­ pecial porque sí ha cambiado físi­ camente. Tanto como ninguna otra ciudad en el mundo. Está crecien­ do, madurando, está en una etapa en que trata de encontrar su verda­ dera imagen. Esta es su parte sen­ sual. Se trata de una ciudad con muchos centros, sin centro. De la ciudad más grande de Alemania pero con características de pueblo. De una ciudad clásica por un lado, moderna por otro, vieja y joven a la vez. Es intelectual, artística, intuiti­ va, improvisada, colorida, variada y, sin embargo, no tiene nada de dinero. Es una ciudad pobre y so­ brevive al desprecio de sus Ciuda­ des Estado y Estados Federados hermanos. Berlín es, como dice el alcalde actual, Klaus Wowereit, pobre, pero sexy. Mis colegas querían alimentar­ se del Berlín de hoy. Querían re­ La Auguststra β e en 1900. correr la Auguststrasse, una calle que vio partir a los últimos judíos de la ciudad y que estos días es el lugar donde más galerías hay. Nueva York, Londres, París, Milán quieren estar aquí para mostrar su arte contemporáneo. Berlín está La Auguststra β e en 2004. repensada de otra forma que in­ cluso la otrora escuela de los niños judíos que está en una punta de la Auguststrasse, conservada prácti­ camente como fue, ha sido usada para hacer exposiciones. Mis colegas querían ir al barrio de Kreuzberg, ese centro que los ultraderechistas calificaron como un“no-go area” por la cantidad de extranjeros que tiene, pero que por ellos vive las 24 horas con res­ taurantes, bares y galerías, justo a las orillas del río Spree. Ahí es donde se encuentra la alberca más famosa de la ciudad, un proyecto tan‘chic’ o‘snob’ como social, por promover el baño en el río como se hacía 100 años antes con un muelle y una alberca fabrica­ dos con un diseño arquitectónico premiado mundialmente. Tam­ bién querían pasarse al barrio de Prenzlauer Berg, ahí donde los alemanes han revivido negocios de los productos setenteros u ochenteros. Mis colegas querían ir a los museos de Potsdamer Platz, una zona que dejó de existir entre la guerra y la división de la ciudad, pero que ahora se puede redescu­ brir y reaprehender. La semana que conviví con pe­ riodistas mexicanos me enseñó que el interés por las pláticas políticas quedó opacado por una ciudad que explosiona de cultura. Ha cos­ tado trabajo entenderla y darla a conocer, pero sobre todo ha costa­ do mucho dinero. La Plaza de París está ahí porque ha debido ser total­ mente reconstruida. La ciudad está con deudas, pero lo vale. Pobre, pero sexy. Pobre y sexy. ¿Y el balonzote de futbol? Fanta­ sías temporales(de un mes) que nos alejan de la realidad. 76 De Gerold Schmidt Como traductor en los viajes con los premiados H ay un chiste cruel sobre los traductores. Erase una vez el traductor de un presidente. El traductor fue capturado por los servicios de inteligencia de otra nación, que le querían arrancar los se­ cretos de Estado. Todo fue en vano, pues lo había olvidado todo. Es una realidad: los tra­ ductores-intérpretes olvidan muchas veces todo, inmediata­ mente después de haber hecho el trabajo de Malinche. Los bytes en el cerebro no alcan­ zan para traducir bien y para almacenar la información, al mismo tiempo. En este senti­ do yo no debería recordar nada de los tres viajes en los cuales acompañé a los y las (diría el ex-presidente Fox) ganadores del premio de pe­ riodismo de la FES. Afortunadamente, en estos viajes no se trataban secretos de Estado. Además, a veces hubo pequeñas pausas en el progra­ ma que dejaron espacio para registrar y repasar las reuniones e impresiones durante el viaje. Y por fin, aparte de mi trabajo como traductor estoy ejercien­ do el periodismo. Sin la facul­ tad de intervención propia y directa en las entrevistas y re­ uniones – normalmente separo sin posibilidad de unión las dos actividades- puedo recons­ truir algunos episodios. t D e los tres viajes del de 2003, guardo recuerdos muy vivos. Probablemente porque esta fue la primera ex­ periencia de este tipo con la FES; por el otoño en Alema­ nia, que a pesar de que es frío yo lo extrañaba desde hacía años; o por la personalidad 2003 acto de premiaci[on en el Museo San Ildefonso. 77 siempre sorprendente de Fe­ derico Campbell del Canal Once; o por el agua siempre fría en el Hotel(bueno, tenía la pretensión de ser hotel) Am Holstenwall en Hamburgo, que garantizaba un inicio del día con la cabeza clara. La relación entre México y Alemania, sus respectivos medios y la imágen que domina en los dos países, sobre el otro, consti­ tuyeron el centro de muchas dis­ cusiones. En una semana apren­ dí más sobre los medios alemanes que durante años de estancia y trabajo allá. Recuerdo especial­ mente la plática con Andreas Bull del diario“die taz” con su análisis del mercado de los medios alemán, donde los perió­ dicos nacionales luch(ab)an por su sobrevivencia, debido no tanto a una menor cantidad de lecto­ res, sino a la reducción en la can­ tidad de anuncios en la prensa escrita. Me impresionó el conoci­ miento de Dr. Günther Maihold, en aquel entonces director de Instituto Iberoaméricano en Berlín, sobre México. Más tarde me enteré de que durante su ca­ Entrega de premios 2004. rrera profesional, Maihold pasó algunos años por la oficina de la FES en la Ciudad de México, motivo por el cual seguramente se quedó con algo de cariño por este país. Más de una vez me quedé pensando durante los últi­ mos años en la evaluación que hizo Maihold sobre las relaciones entre Alemania y México, y entre la Unión Europea y América Latina en general. Para él, en los dos lados del Atlántico falta ver­ dadera visión política y estratégi­ ca para la cooperación en los campos de política, cultura y eco­ nomía. Creo que este análisis, que fue profundizado al año si­ guiente con otros ganadores del premio de la FES, sigue vigente. En Hamburgo, la larga visita a las instalaciones de mantenimien­ to de Lufthansa fue interesante. Sin embargo, más de un miembro de la delegación se preguntó, qué relación tenía esta visita con el tema del viaje. En este contexto fueron mucho más fructíferas las visitas al estudio del la Segunda Cadena de Televisión Alemana (ZDF) en Erfurt, la charla con la radio comunitaria(Radio F.R.E.I.) en la misma ciudad, o la discusión en la Deutsche Welle en Berlín. La visita que tal vez más impactó a todo el grupo, fue la del Campo de concentración Buchenwald. Buchenwald sirvió a los Nazis tam­ bién como campo de exterminio. Siendo alemán, nunca había esta­ do antes en este lugar de horror. Y fue una chilena, Pamela Wolf, quien nos daría una excelente y sensible introducción a la historia de este lugar. Federico y su cama­ rógrafo, Juan Alberto, dejaron después constancia de esta expe­ riencia en el Canal Once. 78 t A lemania, en una Unión Eu­ ropea ampliada hacia el Este, fue el tema del viaje de 2004. La delegación, esta vez de tres periodistas y el traductor, abordó la temática en Berlín y Varsovia. Conocer por primera vez la capital de Polonia, donde la oficina local de la FES había organizado un programa denso e interesante, resultó grato para todos los participantes. En Berlín, destacó la entrevista de casi una hora con el alcalde-go­ bernador Klaus Wowereit. En­ tendí después por qué este polí­ tico mantiene altos niveles de popularidad a pesar de ejecutar tantos recortes sociales, día a día. Nadie lo hace con tanta gracia como él(para los alema­ nes que leen este texto, la pre­ gunta:“Ist das auch gut so?”). También entendí duran­ te este viaje, que no sólo los políticos o los entrevistados son protagonistas. Los y las periodistas también se pueden comportar como tales. No menciono nombre, por si hace falta sólo una pequeña referencia entre parentesis(“y yo lo digo a mi... no me voy a resig­ nar...”, fragmento de la can­ ción La Carencia del grupo mexicano Panteón Rococo) * El viaje en 2005 ocurrió en el contexto de las elecciones anti­ cipadas en Alemania. En plena campaña electoral el tema“De­ mocracia y Medios” adquirió especial relevancia.“La elec­ ción” estuvo presente en todas las conversaciones. Recuerdo que más de una vez nos sor­ prendimos y terminamos por reir en nuestro divertido grupo, del optimismo exagerado-así nos pareció- de los numerosos interlocutores del SPD, en torno a la posibilidad de rever­ tir la tendencia desfavorable en todas las encuestas. Aunque me sorprendió aún más el resulta­ do de las elecciones algunas se­ manas después. En lo personal, la reunión con miembros del “Nachrichtenpool Lateiname­ rika e.V.”, un proyecto alternati­ vo de medios en Alemania que informa sobre acontecimientos en América Latina, desde una perspectiva diferente, fue un reencuentro para mí; ya que mis primeros años en México me ligaron a este proyecto. En resumen, los tres viajes han sido una experiencia enriquece­ dora tanto por la cantidad de im­ presiones, como por la composi­ ción de los tres grupos que me permitieron acompañar. Me gus­ taría retomar muchas cosas más, pero acuérdense de las limitacio­ nes en los bytes del cerebro del traductor: olvídenlo. Entrega de premios 2004. 79 El texto de Beatriz Solís nos llegó después del cierre de la edición. Por su importancia decidi ­ mos publicarlo aunque lamentablemente era de­ masiado tarde para mencionarlo en el índice de la publicación JM 5 AÑOS DEL PREMIO FUNDACIÓN FRIEDRICH EBERT PARA PERIODISTAS MEXICAN@S, se imprimió en diciembre de 2006 por Gráficos eFe, Urólogos 55, Col. El Triunfo, México, D.F. efe5203@prodigy.net.mx Beatriz Solís Un Diálogo con el Otro Busco los caminos en que puedo encontrar al otro en la amistad; juntos, seremos suficientemente fuertes como para buscar la presencia, ensimismarnos, estar ahí, perdidos en el ahora vital… en la posibilidad real de vivir Iván Illich 1 . L a posibilidad de participar como jurado desde el año 2001 en las distintas emisiones del pre­mio para periodistas mexica­nos que aborden la inter­cul­tu­­ra­­li­dad en el marco de la re­la­ción Mé­xi­coAle­ma­nia que la Fun­da­ción Frie­ drich Ebert asumió con en­tu­sias­ mo, re­pre­sen­tó una opor­tu­­ni­dad de re­co­no­cer el valor del tra­ba­jo periodístico me­xi­cano. Estimular el ejercicio pro­fe­sio­ nal de los comunicadores cuando in­for­man sobre situaciones que tras­­cien­­den el escándalo, la anéc­ do­­ta y la superficialidad es in­du­da­ ble­men­te una práctica necesaria para ha­cer del periodismo una prác­ti­ca que permite conocer al otro. El necesario diálogo no se ago­ta en la llamada globalización que todo lo homogeneiza, sino el 1 Iván Illich,“From Fast to Quick”, New Perspectivas Quarterly, vol.14, núm.1, 1997, p.12 que surge del interés por el otro y en el que ninguno de los que in­ ter­vie­nen en él pretende tener la ul­ti­ma pa­la­bra. La mirada mexica­ na de la cultura alemana puede, y así se constata con los trabajos que hemos tenido oportunidad de re­ vi­sar los jurados, enriquecernos a los lectores y las audiencias en el conocimiento de los temas so­cia­ les, culturales, políticos y eco­nó­mi­ cos de“los otros”, sin ne­ce­sa­ria­ men­te dejar de ser uno mismo. El intenso trabajo que anual­ men­te se nos presentó a los ju­ra­ dos se vio ampliamente com­pen­sa­ do por la variedad y calidad de los ma­te­ria­les revisados y por otra par­te tam­bién nos sometió a un in­ ten­so ejercicio de acercamiento y disfrute a diversos géneros pe­rio­ dí­sti­cos y audiovisuales que nos ha­ bla­ban, entre otros interesantes te­mas, de la poesía sonora en Ale­ ma­nia y el Deutsch Mexikanischer Pop Pack. Desde reportajes sobre la legalización del oficio más an­ti­ guo hasta una mirada completa de la significación de la caída del mu­ro después de 15 años, pa­san­ do por reportajes sobre algún al­ calde o las políticas económicas de Ale­ma­­nia o los programas de in­ter­cam­bio estudiantil o la im­ por­tan­cia cul­tu­ral del futbol en Ale­ma­nia y en México han sido tra­ba­jos pe­rio­dís­ti­cos que, por el pri­vi­le­gio de ser jurado, nos acer­ ca­ron a la creatividad y madurez del pe­rio­dis­mo como instrumen­ to de diálogo intercultural que nos amplia la mirada y nos acerca a los otros. Agradezco la oportunidad de par­ti­ci­par en esta estimulante ex­ pe­rien­cia que, insisto, permite re­ va­­lo­­rar el ejercicio periodístico me­­xi­ca­­no y nos permite aso­mar­ nos a la ventana en la que desde nues­­tra mirada pudimos ampliar el ho­ri­zo­n­te y establecer diálogos de­mo­crá­ti­cos. Sin duda una de las principales lecciones que la re­vi­ sión de los trabajos par­ti­ci­pan­tes en esta convocatoria para que el pe­rio­dis­mo nacional nos regaló. 80