L AS RELACIONES ENTRE V ENEZUELA Y E STADOS U NIDOS : DE LA CERTEZA A LA INCERTIDUMBRE R ESUMEN La política internacional del gobierno de Hugo Chávez plantea serios cuestionamientos a los principios establecidos en el sistema hemisférico por Estados Unidos. Sus discrepancias en temas como el narcotráfico, el terrorismo y la promoción de la democracia son sólo algunos puntos en el debate de la agenda continental americana, que se están trasladando a escenarios extracontinentales, gracias a las alianzas(marcadamente anti-estadounidenses) del gobierno venezolano en Asia, África y Europa. Sin embargo, como lo plantea este policy paper, las tensiones continuarán alejadas de las rupturas diplomáticas y los escenarios bélicos, mientras Venezuela gane apoyos en la región y los precios del petróleo condicionen las relaciones económicas entre los dos países. I NTRODUCCIÓN L a serie de encuentros y desencuentros entre Venezuela y Estados Unidos representa uno de los principales problemas de seguridad que confronta el hemisferio. La actitud del gobierno de Venezuela de buscar un mundo multipolar, de reducir su dependencia con Estados Unidos y de reformular sus planes de defensa, sus alianzas internacionales, y el papel que juega el petróleo en la política exterior chocan de algún modo con la actitud del gobierno de Estados Unidos de separar tajantemente a amigos y enemigos, y de pretender formar y construir alianzas y coaliciones que concreten la disuasión y defensa continental ante las llamadas nuevas amenazas a la seguridad. Estados Unidos ha transformado su estrategia de seguridad mundial con base en el desarrollo de unas respuestas que aspira sean universales sobre los temas de la democracia, el combate al narcotráfico y la defensa frente al terrorismo internacional. En este marco, Venezuela está siendo objeto de atención por parte de quienes formulan y ejecutan los planes de seguridad estadounidenses. Venezuela tiene petróleo y gas, plantea un cambio radical en sus políticas de defensa y en sus alianzas, y mantiene un desacuerdo con Washington sobre esas respuestas. Entre ellas destaca la falta de consenso entre los dos gobiernos sobre temas como la promoción de la M ARZO DE 2007 democracia, el terrorismo, el combate al narcotráfico, el tratamiento a los países forajidos y, las relaciones entre civiles y militares. El presidente Chávez acusa a Estados Unidos de tratar de derrocar a su gobierno y sostiene una permanente tensión frente al gobierno del presidente Bush. Por su parte, Washington acusa a Caracas de desarrollar una campaña de hostigamiento a la oposición venezolana y en general de E l activismo histórico de Venezuela en el plano internacional se reafirma con este Gobierno, pero de manera más definida. Ya no se pretende jugar con las tesis de las“múltiples identidades”, sino más bien se refuerza la militancia venezolana en el tercermundismo, en el Sur, en el seno de la Opep, en las Naciones Unidas y con las naciones disidentes del orden internacional dominante. reducir la vida democrática en el país. El gobierno del presidente Chávez intimida a organizaciones de origen estadounidense dedicadas a la promoción de la democracia y a organizaciones civiles locales con vínculos en el hemisferio, y a la vez apoya movimientos sociales antiestadounidenses en toda América Latina y el Caribe. El gobierno del presidente Chávez revivió en el país la visión estructuralista y anticapitalista que genera la tesis del desarrollo endógeno, del fortalecimiento del Estado como instrumento central de desarrollo, del proteccionismo a la industria nacional, y de la profundización del Estado socialista, formándose así un paquete ideológico“anti-occidental” configurado en una visión del mundo basada en las tesis de la rivalidad entre el centro y la periferia y en la lucha antiimperialista. P ROGRAMA DE C OOPERACIÓN EN S EGURIDAD R EGIONAL 2 Lo anterior está aunado a la condición petrolera del país, su verdadera ventaja comparativa. Es por ello que el activismo histórico de Venezuela en el plano internacional se reafirma con este gobierno, pero de manera más definida. Ya no se pretende jugar con las tesis de las“múltiples identidades”, sino más bien se refuerza la militancia izquierdista venezolana en el tercermundismo, en el Sur, en el seno de la Opep, en las Naciones Unidas y con las naciones disidentes del orden internacional dominante. En el plano de las relaciones interamericanas, el gobierno de Chávez ha tenido una postura controversial al oponerse a las posiciones estadounidenses en el seno de la OEA, en referencia al papel del organismo como garante de la democracia en América Latina y el Caribe, en materia de promoción de la democracia y de los derechos humanos, en la supervisión de los mecanismos electorales internos y sobre el papel de las misiones observadoras y de las organizaciones no gubernamentales en los procesos electorales en la región. Esto ha llevado a que la protección, defensa y promoción de la democracia y de los derechos humanos se proyecten como un punto de fricción entre el gobierno del presidente Chávez y Estados Unidos, en la medida en que Venezuela está tratando de definir un tipo de democracia participativa directa y plebiscitaria diferente a la tesis estadounidense de la democracia representativa. La diferencia sobre los temas de la participación y sobre el tema de los derechos humanos y la presunta injerencia de Washington en los asuntos internos de los países, es una crítica manifiesta del gobierno del presidente Chávez. La no-participación de las Fuerzas Armadas venezolanas en el sistema de cooperación militar interamericano(conferencias militares, labores de la Junta Interamericana de Defensa, ejercicios militares“Unitas, Red Flag”), fortalecen este argumento. V ENEZUELA INSEGURA Para Estados Unidos, Venezuela no cumple con los objetivos estratégicos que el gobierno de Bush se ha trazado para responder a los problemas de la democracia, el narcotráfico y el terrorismo. ¿Por qué? El gobierno y el oficialismo venezolanos promocionan una revolución que, según nuestro criterio, contiene cuatro líneas de desarrollo: una economía social basada en los principios del socialismo del siglo XXI; un poder popular basado en la tesis de la democracia participativa; la búsqueda de un partido único de la revolución orientado a la unidad revolucionaria y en el control político del proceso; y el fomento de una solidaridad internacional. Venezuela está considerado por el gobierno de Estados Unidos como un país que se encuentra en una situación de prevención y resolución de conflictos, en la cual se hace necesario lograr mecanismos de concertación. Pero esto es muy difícil de concretar. De hecho, EE.UU. plantea la promoción de la democracia representativa y alerta sobre lo que considera una regresión democrática en Venezuela; promueve el libre comercio en la región, denuncia las restricciones a la libertad económica por parte del gobierno de Chávez y expresa reiteradamente sus dudas sobre el comportamiento internacional de Venezuela, en cuanto a sus alianzas y compromisos mundiales, incluyendo aquellos de naturaleza militar. No se puede dejar de mencionar la importancia del tema energético en las relaciones entre los dos países. En la actualidad, el perfil energético de Venezuela se ha diversificado a través de tres frentes. Por una parte, en la expansión del negocio petrolero; en la utilización de la empresa Petróleos de Venezuela(Pdvsa) como una palanca financiera directa del gobierno rompiendo con el esquema tributario tradicional; y además, en tercer lugar, por la utilización ideológica de la cooperación petrolera internacional. Las relaciones entre ambos países tienen un perfil energético muy determinante. Específicamente el petróleo y sus derivados y, en un futuro cercano, el gas, son los productos por los que Venezuela tiene un valor trascendental para Washington. Desde el punto de vista de su seguridad, el gobierno del presidente Chávez ha emprendido una política exterior que tiene como uno de sus objetivos centrales construir alianzas, en particular una política de alianzas antiestadounidense que se define como el instrumento central para disminuir la dependencia de Estados Unidos, para lograr una diversificación de la política de compras militares y para impulsar un nuevo mapa geopolítico internacional que fortalezca un nuevo liderazgo mundial para Venezuela. La política de promoción mundial de Venezuela se plasmó en una serie de viajes que emprendió el presidente Chávez en 2006, más la firma de varios e importantes acuerdos y convenios de cooperación e intercambio, tanto energéticos como de otra índole, y la firma de una serie de declaraciones que ratifican el sendero antiimperialista de Venezuela, acentuado en estos últimos meses. El presidente Chávez pronunció el 20 de septiembre de 2006 un discurso en el seno de las Naciones Unidas en el cual se refirió al presidente estadounidense, George W. Bush, en forma personal y peyorativa. El presidente de Venezuela dijo: “Ayer estuvo el diablo aquí. En este lugar huele aún a azufre”, a la par que reiteraba que a su parecer“la pretensión hegemónica del imperialismo americano pone en riesgo la existencia de la especie humana”. Las críticas del mandatario venezolano se extendieron el día siguiente, al reiterar, en el marco de una reunión que tuvo con sectores de izquierda y religiosos estadounidenses en el barrio de Harlem en la ciudad de New York, que el presidente Bush era“un alcohólico, un hombre enfermo y acomplejado”. Las referencias del presidente D esde el punto de vista de su seguridad, el gobierno del presidente Chávez ha emprendido una política exterior que tiene como uno de sus objetivos centrales construir una política de alianzas, en particular una política de alianzas antiestadounidense que se define como el instrumento central para disminuir la dependencia de Estados Unidos, para logar una diversificación de la política de compras militares y para impulsar un nuevo mapa geopolítico internacional que fortalezca un nuevo liderazgo mundial para Venezuela. Chávez a la figura del presidente estadounidense generaron una respuesta mundial que, en general, mostraron un gran desagrado, en cual se advierte que ello profundiza la rivalidad ya existente entre Caracas y Washington. Pasando a otro punto, la expectativa sobre L AS RELACIONES ENTRE V ENEZUELA Y E STADOS U NIDOS : DE LA CERTEZA A LA INCERTIDUMBRE la votación en las Naciones Unidas para 3 elegir uno de los dos representantes no per- manentes de América Latina y el Caribe en el Consejo de Seguridad derivó en otro problema para la política exterior de Venezuela. Venezuela trató de alcanzar la representación no permanente de América Latina y el Caribe por un período de dos años en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas e invirtió tiempo y dinero en lograrlo, compitiendo con Guatemala, apoyada por Estados Unidos. El resultado final, luego de varios intentos de voto frustró la pretensión venezolana y significó un retroceso en las aspiraciones de liderazgo continental del gobierno de Chávez, aunque éste insistió que había sido una competencia entre David y Goliat, y que el“Imperio” había estado detrás de la maniobra para L a seguridad para ambos gobiernos tiene un significado diferente, lo que genera un espacio de negociaciones bastante complejo y escaso, en donde se da una precaria voluntad de cooperar y en donde abundan las posibilidades de conflicto y de acusaciones mutuas. no permitir que Venezuela llegara al Consejo de Seguridad. Este año se ha renovado el debate verbal entre los dos gobiernos. El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dijo el 31 de enero de 2007 que estaba“preocupado por los venezolanos, por la disminución de las instituciones democráticas, así como por los esfuerzos de nacionalización que podrían tener lugar o no” ( El Nacional, 01-02-07: A/2). El comentario del presidente Bush fue complementado por el subsecretario de Estado para el hemisferio occidental, Thomas Shannon, quién también se refirió a los poderes especiales concedidos al presidente Chávez a través de la Ley Habilitante, advirtiendo que“nosotros, como el resto del hemisferio, vamos a estar muy atentos a la manera como se usa esta Ley Habilitante”( El Nacional, 01-0207: A/2). El presidente Chávez contestó a esos comentarios de la siguiente manera: “Por dignidad, usted, mister, debe renunP ROGRAMA DE C OOPERACIÓN EN S EGURIDAD R EGIONAL ciar. Usted es un criminal de guerra, más peligroso que mono con hojilla; no tiene la 4 capacidad política ni moral para gobernar” ( El Nacional, 02-02-07: A/2) El 6 de febrero de 2007 se conoció que el gobierno de Estados Unidos eliminará la ayuda financiera a Venezuela para este año por un monto de 2.200.000 dólares que se utilizaba para el combate al narcotráfico, lo cual llevó al ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Nicolás Maduro, a decir que:“Venezuela, por ser un país soberano, no se ha dejado chantajear por los recursos que Estados Unidos pretende utilizar para penetrar a nuestros países”. Al tiempo que Nicholas Burns, secretario de Estado para Asuntos Políticos del gobierno de Bush y en gira por algunos países de América Latina, reiteraba que:“Ni pensamos sobre Hugo Chávez, no vamos a visitar a Venezuela, estamos enfocados en nuestros amigos, en países con los cuales trabajamos, como Brasil y Argentina”. Esta aseveración fue ampliada por la propia secretaria de Estado del gobierno de Estados Unidos, Condolezza Rice, quién dijo ante la Cámara de Representantes de su país que:“Hay un asalto a la democracia en Venezuela. Realmente creo que el presidente de Venezuela está destruyendo económica y políticamente a su país”( El Nacional, 08-02-07: A/9). P ROYECCIONES Las relaciones estratégicas entre Venezuela y Estados Unidos transcurren en medio de grandes transformaciones en el ámbito mundial y novedosos cambios en el modo de pensar en los temas de seguridad de los gobiernos de los presidentes Bush y Chávez. En el caso de Venezuela, los problemas de seguridad están caracterizados por lo que Caracas plantea como el derecho a desarrollar un sistema político de democracia participativa y una economía de orientación socialista, de apoyarse en la soberanía de tener un determinado tipo de alianzas estratégicas, que percibe a Estados Unidos como un enemigo, tanto por lo que se considera como la acción estadounidense para aislar a Venezuela internacionalmente, como en lo referente al supuesto estímulo de Washington para que sectores opositores internos traten de erra- dicar la experiencia chavista por cualquier medio, incluyendo la hipótesis de una invasión militar. En realidad la seguridad para ambos gobiernos tiene un significado diferente, lo que genera un espacio de negociaciones bastante complejo y reducido, en donde se da una precaria voluntad de cooperar y en donde abundan las posibilidades de conflicto y de percepciones y acusaciones mutuas. Para el presidente Chávez, Estados Unidos prepara una invasión a Venezuela que tiene como fin tomar las riquezas petroleras y gasíferas. El gobierno de Chávez se está convirtiendo a mediano plazo en un problema de seguridad para Estados Unidos, dado el desarrollo de un sistema político y de una economía que están basados en lineamientos diferentes a los defendidos por Washington, y en cuanto a lo que pueda significar para el resto de los países de América Latina y el Caribe el activismo internacional de Venezuela en el hemisferio y en el mundo. La creación de unas alianzas mal vistas por Washington generan una cierta precaución sobre la promoción del modelo venezolano y algunas de sus políticas sociales a nivel regional, el acercamiento del presidente Chávez a Cuba, la critica venezolana al Alca, la promoción venezolana de líderes y movimientos radicales, y las reiteradas referencias del presidente Chávez a“los planes del Imperialismo” para derrocarlo. Una mezcla heterogénea de elementos conceptuales provenientes del pensamiento estratégico clásico y del pensamiento estratégico revolucionario de origen marxista, muy emparentado con premisas que pertenecieron al período de la Guerra Fría, conforman un discurso venezolano, una estrategia, una política que, de suyo, son contrarios a lo que el Gobierno de Estados Unidos entiende por su seguridad y la seguridad de los demás. El gobierno del presidente Chávez ha hecho uso de la política clásica del brinkmanship, que se aplica en tiempo de crisis para amenazar a un adversario, a tal punto que lo obligue a desarrollar un gesto de conciliación. Hasta ahora, el gobierno del presidente Chávez ha aplicado esta táctica amenazando con cortar el suministro de petróleo venezolano a Estados Unidos, profundizar la revolución socialista en Venezuela y exportarla al resto del continente, en el marco de la idea de que Estados Unidos experimenta su decadencia como superpoder. De lo anterior se desprende otra conducta clásica que Venezuela proyecta en su debate de seguridad con Estados Unidos. Se trata de esperar de EE.UU. una conducta de“apaciguamiento”, vale decir, la táctica de quienes, al estar defendiendo el statu quo, se enfrentan a un país que quiere quebrantar el orden. El gobierno del presidente Chávez ha desarrollado una estrategia revolucionaria basada más en el pensamiento maoísta(la guerra prolongada), que en el pensamiento militar soviético(poderío nuclear) o el cubano-guevarista (el foquismo). Esta estrategia está basada – grosso modo – en conceptos provenientes del pensamiento militar que en tiempos de la O tra conducta clásica que Venezuela proyecta en su contexto de seguridad con Estados Unidos es la de esperar de EE.UU. una conducta de“apaciguamiento”, vale decir, la táctica de quienes, al estar defendiendo el statu quo, se enfrentan a un país que quiere quebrantar el orden. China maoísta proclamaba la tesis de la guerra asimétrica (guerra del pueblo), la táctica combinada de la guerra de guerrillas y del ejército popular, la estrategia defensiva de la guerra revolucionaria prolongada, la guerra de movimientos y movilizaciones(las reservas) y la creación de un ejército revolucionario y politizado bajo una dirección política(el ejército del pueblo). ¿Estará Estados Unidos dispuesto a continuar su política de riesgo calculado, en jugar con Venezuela dentro de la conducta del gobierno de Chávez del brinkmanship y responder con el apaciguamiento? ¿O se pondrá en el marco de un enfrentamiento inevitable con una potencia revolucionaria? Esto está por verse. L AS RELACIONES ENTRE V ENEZUELA Y E STADOS U NIDOS : DE LA CERTEZA A LA INCERTIDUMBRE 5 E SCENARIOS En ese marco no queda sino proyectar al menos tres escenarios a corto plazo para los próximos meses: El primero de ellos se basa en la idea de que se mantendrá el estado de deterioro de las relaciones entre los dos países sin que se dé una ruptura de relaciones diplomáticas ni la interrupción del suministro de petróleo venezolano a Estados Unidos. La validez de este escenario depende en gran parte de las variables internacionales que puedan afectar las relaciones bilaterales, como es el caso de algunas diferencias entre los dos gobiernos sobre temas de las agendas mundial y hemisférica, una controversia sobre un punto de la coyuntura mundial o regional V enezuela ha roto con su pasado estratégico y militar, en cuanto se (Irán, Medio Oriente, Corea del Norte, el futuro de Cuba sin Fidel Castro, la supuesta injerencia del Gobierno de Chávez en los asuntos internos de tertransforman las bases ceros países o la supuesta preideológicas que sión estadounidense para que soportan sus visiones los gobiernos latinoamericanos del mundo, sus hipótesis y caribeños aíslen a Venezuede guerra, sus alianzas la) o un desacuerdo sobre la militares y sus situación interna venezolana. concepciones sobre seguridad. Un segundo escenario se basa en la idea de una confrontación total entre Venezuela y Estados Unidos que llegue hasta el rompimiento de las relaciones diplomáticas y a un eventual enfrentamiento bélico, en el marco de una crisis regional y una radicalización del proceso interno venezolano. Un tercer escenario descansa en la idea de un mejoramiento de las relaciones, en tanto se perciban cambios en la estructura internacional que propongan un marco de negociación entre Estados Unidos y Venezuela, y se reduzcan las tensiones entre ambos países. De estos escenarios, todo parece indicar que se mantendrá en vigencia el primero de ellos. C ONCLUSIONES En las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos pesan más los temas externos, tales como la posición del gobierno del presidente Chávez de cambiar las hipótesis de guerra hemisférica que según su parecer no se corresponden con las amenazas que genera Venezuela en la actualidad según Washington: el acercamiento de Venezuela a países forajidos, el futuro de Cuba, la conducta venezolana en Naciones Unidas y puntos álgidos de la agenda mundial –como la situación en el Medio Oriente–, y sobre los factores domésticos de Venezuela, como el tema de la vigencia de la democracia en el país. En este contexto, el proceso político en América Latina y el Caribe tiene una repercusión directa en el plano internacional de Venezuela y en la relación bilateral entre Venezuela y EE.UU. Cuando el gobierno de Chávez presta su colaboración, bajo diversas formas a gobiernos y movimientos políticos en la región, lo hace conscientemente: necesita de una retaguardia, de una política de alianzas y de respaldo social continental que lo apoye frente a su hostilidad creciente con el gobierno de Estados Unidos, y necesita también debilitar la llamada hegemonía estadounidense y la de sus aliados. En síntesis, Venezuela ha roto con su pasado estratégico y militar, en cuanto se transforman las bases ideológicas que soportan sus visiones del mundo, sus hipótesis de guerra, sus alianzas militares y sus concepciones sobre seguridad. En este plano el tema de las relaciones con Estados Unidos juega un papel fundamental en lo que hace o deje de hacer. P ROGRAMA DE C OOPERACIÓN EN S EGURIDAD R EGIONAL 6 P OLICY PAPERS P ROGRAMA DE C OOPERACIÓN EN S EGURIDAD R EGIONAL N°12 P OLÍTICA DE SEGURIDAD INTERNACIONAL A RGENTINA . E NCRUCIJADAS PARA LA COOPERACIÓN REGIONAL Desde la recuperación democrática, los sucesivos gobiernos argentinos vienen desarrollando iniciativas para establecer el control civil de las fuerzas armadas y la formulación de una política de defensa. Argentina ha tenido un rol de liderazgo en temas de limitación de armas de destrucción masiva y en el control civil democrático de las fuerzas armadas, entre otros temas. Pero el proceso de reestructuración fue incompleto y la estructura militar se encuentra desactualizada. Frente a los nuevos escenarios y a las nuevas amenazas, se requiere de un rediseño de las fuerzas armadas argentinas, así como de nuevas iniciativas y propuestas de cooperación en materia de seguridad y defensa en la región sudamericana. En este policy paper, repasamos brevemente los antecedentes de la política de defensa en Argentina, así como la coyuntura actual y los desafíos a los que se enfrenta el gobierno de Kirchner, concluyendo que es más sensato encarar la seguridad en cooperación con la región, contando con fuerzas armadas interoperables y aptas para trabajar conjuntamente con otros países. N°11 R ELACIONES C OLOMBIA -E CUADOR : RETOS Y OPORTUNIDADES PARA EL RESTABLECIMIENTO DE LA CONFIANZA La frontera común de Colombia y Ecuador es, actualmente, un escenario de conflictos latente. Más allá de las cuestiones comerciales y migratorias, este territorio es central en la definición de la agenda mutua, marcada por la lucha contra el narcotráfico, la posible propagación del conflicto armado colombiano y la cuestionada presencia de Estados Unidos en mitad del debate. El reto para los gobiernos de Quito y Bogotá es recuperar el diálogo a nivel ejecutivo y la cooperación judicial y policial, además de la búsqueda de condiciones para el desarrollo integral de la región. En este policy paper se explora la coyuntura actual y se plantean los posibles escenarios de progreso o retroceso de la relación bilateral, justo en el momento en el que Colombia decide reanudar las fumigaciones de cultivos ilícitos cerca de los límites con Ecuador. N° 10 L A POLÍTICA DE DEFENSA BRASILEÑA : DIAGNÓSTICOS , PROPUESTAS Y PERSPECTIVAS PARA LA COOPERACIÓN REGIONAL Con la aprobación en 2005 de la Política Nacional de Defensa(PND) Brasil avanza en la formulación de una política pública que supere las concepciones de la época de la dictadura militar, ampliando la participación del sector académico. Una consideración territorial integral –Amazonia y Atlántico Sur–, las perspectivas de crecimiento de la industria militar, la protección del medio ambiente y la cooperación estratégica para combatir el delito son algunos de sus aciertos. Sin embargo, en este policy paper se critica la ausencia de otros sectores, como el poder legislativo y la sociedad civil, durante el proceso de elaboración de la PND, con lo que se mantiene una perspectiva primordialmente militar de la defensa, y la omisión de una definición precisa de líneas de acción, tareas y actores concretos. N° 9 T ENDENCIAS DE SEGURIDAD EN A MÉRICA DEL S UR E IMPACTOS EN LA REGIÓN ANDINA Este policy paper es el producto de los debates desarrollados en el grupo de trabajo sobre seguridad regional de la Friedrich Ebert Stiftung(FES) en el Ecuador sobre la situación actual de la seguridad en América del Sur. En este documento se contrastan, la perspectiva“sudamericana” con base en el Cono Sur y el eje Brasil-Argentina, con la región andina que enfrenta los desafíos de la irradiación del conflicto colombiano y la influencia de Estados Unidos. Desde comienzos del siglo XXI, han surgido estrategias alternativas tanto a la política norteamericana como a la visión de seguridad hemisférica de los organismos multilaterales, especialmente de la Organización de Estados Americanos(OEA) –una lectura generalizada sobre la coexistencia, en la posguerra fría, de múltiples arreglos subregionales o binacionales en el hemisferio en función de amenazas y desafíos considerados como“multidimensionales y transfronterizos”–. Desde el Cono Sur y a través de la política exterior, se estaría consolidando un proyecto de seguridad e integración con perspectivas políticas hacia el conjunto de países sudamericanos, fincado en la oportunidad y desafío de construir espacios de relativa autonomía subregional para emprender, en procesos de integración económica, cooperación en seguridad y defensa, sin entrar en ruptura con la política estadounidense en la región. Preocupa la especial situación de los países andinos cuyo núcleo problemático es el conflicto interno colombiano y la influencia directa de Estados Unidos en sus agendas. Especiales expectativas se promueven en torno a las políticas de los presidentes Hugo Chávez(Venezuela) y Evo Morales(Bolivia) por el nuevo significado internacional y/o regional de sus países en el mercado de abastecimiento energético, convertido hoy en día en eje primordial del mundo industrializado. Por último, preocupa la incidencia de este complejo de relaciones en el posicionamiento del Ecuador en el nuevo escenario continental. L AS RELACIONES ENTRE V ENEZUELA Y E STADOS U NIDOS : DE LA CERTEZA A LA INCERTIDUMBRE 7 N° 8 L A SEGURIDAD Y DEFENSA EN LOS PRO GRAMAS DE GOBIERNO . E LECCIONES NACIONALES 2006 EN P ERÚ La seguridad en el Perú y en muchos países de América Latina es un factor de enorme preocupación ciudadana. Por complejas razones su tratamiento no ha sido propiamente político y ha sufrido distorsiones. Percepciones de carencia y crisis en las instituciones armadas y policiales; falta de orientaciones y decisiones políticas en temas de seguridad interna y externa, unidas al crecimiento de la delincuencia y la reconocida impotencia del Estado para enfrentarla, llevan a una generalizada sensación de inseguridad. La legislación electoral ha obligado a las agrupaciones políticas a la presentación pública de sus programas de gobierno. Es un comienzo que apela a mayor participación de la sociedad civil y la ciudadanía y debe ser saludado. Este policy paper examina los planteamientos de los principales partidos políticos, subraya ciertas coincidencias, divergencias y carencias, e identifica algunos escenarios y tendencias. N° 7 V ENEZUELA Y E STADOS U NIDOS : UNA RELACIÓN COMPLEJA Este policy paper analiza las tensas relaciones bilaterales actuales entre Venezuela y Estados Unidos, teniendo en cuenta las diferentes fases y estados de desarrollo desde la perspectiva de una cooperación estrecha mantenida entre 1958 y 1989 hasta ahora. La controversia entre ambos países esta basada en diferentes visiones políticas, especialmente sobre seguridad y política exterior. A pesar de las diferencias, mutuas percepciones negativas y reservas entre los dos, existe una vinculación económica; y suponiendo que el proceso venezolano no se radicalice esto es un hecho que asegura una cierta continuidad en las relaciones e indica que dichas diferencias no afectan a las relaciones formales y comerciales. Desde la perspectiva de seguridad y defensa surgen tres posibles escenarios que varían entre una reconstrucción de las relaciones sobre la base de una mutua confianza, una ruptura definitiva o una permanente situación inestable de zig-zag entre cooperación y enfrentamiento. N° 6 L A AGENDA DE SEGURIDAD V ENEZUELA C OLOMBIA EN EL CONTEXTO DE LA SUBREGIÓN ANDINA Y B RASIL (2000-2005) El objeto del presente policy paper es proporcionar algunos elementos para el análisis de la actual agenda colombo-venezolana en el marco de los ciclos de acercamiento y tensión asociados fundamentalmente, no a los temas fronterizos y de delimitación tradicionales, sino a cuestiones que adquirieron mayor sensibilidad como los desacuerdos con respecto al tratamiento del conflicto interno colombiano y sus desbordamientos hacia Venezuela, por una parte, y por el otro a las divergencias respecto a la seguridad regional y el papel de Estados Unidos. En ese contexto, en la percepción gubernamental venezolana pesa el rechazo a la hegemonía estadounidense, al modelo de integración que no sólo caracteriza al proyecto hemisférico(A LCA ) sino a la Comunidad Andina, al modelo de democracia liberal representativa y sus instituciones, y a las instituciones internacionales que los promueven y protegen. Sin embargo, hay un acercamiento pragmático en los temas energéticos, y lo económico juega el doble papel de mediadores en las crisis o de su uso coercitivo. Asimismo se examinan las iniciativas que conforman una nueva tendencia en las relaciones bilaterales, subregionales y regionales. N° 5 V ENEZUELA . L A RECONCEPTUALIZACIÓN DE LA SEGURIDAD (1999-2005): I MPACTOS INTERNOS Y EXTERNOS Desde 1999, la«revolución bolivariana» ha traído consigo cambios en el concepto de seguridad y las normativas legales e institucionales que la rigen. Estas transformaciones, que se proyectan tanto hacia lo doméstico como hacia lo internacional, responden no sólo a una reformulación de las amenazas percibidas sino también a la voluntad de construir un nuevo orden mundial. Existen numerosas propuestas de inserción del país en el sistema internacional y, más específicamente, en el ordenamiento regional de seguridad. El debate en torno a la nueva concepción de seguridad y defensa está en curso: ¿es democrática o es autoritaria? Éste es uno de los principales interrogantes. P ROGRAMA DE C OOPERACIÓN EN S EGURIDAD R EGIONAL 8 E STE POLICY PAPER FORMA PARTE DEL P ROGRAMA DE C OOPERACIÓN EN S EGURIDAD R EGIONAL Y FUE PREPARADO POR C ARLOS A. R OMERO DEL GRUPO DE TRABAJO DE V ENEZUELA . E L P ROGRAMA DE C OOPERACIÓN EN S EGURIDAD R EGIONAL SE REALIZA CONJUNTAMENTE CON LAS OFICINAS DE LA F RIEDRICH E BERT S TIFTUNG EN A RGENTINA , B OLIVIA , B RASIL , C HILE , C OLOMBIA , E CUADOR , P ERÚ , U RUGUAY Y V ENEZUELA . L AS IDEAS EXPRESADAS EN ESTE POLICY PAPER NO COMPROMETEN A LAS INSTITUCIONES QUE HACEN PARTE DE ESTE PROYECTO . S ITIO WEB : WWW . seguridadregional-fes.org