D ESAFÍOS EN LA SEGURIDAD REGIONAL : UNA VISIÓN DESDE C HILE R ESUMEN En la definición de su política de seguridad y defensa Chile le apuesta a la cooperación para la democratización y el entendimiento, participando activamente en misiones de paz de la ONU en Haití y Chipre, si bien aún tiene pendiente la construcción de una institucionalidad acorde con este enfoque; este sería un primer paso de acercamiento a las posiciones de sus vecinos más próximos y de la región en general, en donde se mantienen reservas con respecto al nivel de prioridad que le da el gobierno chileno a Latinoamérica. Simultáneamente, sus inversiones internacionales, los recursos energéticos de la región, la modernización de su armamento y la desconfianza histórica son causas de fricciones con Perú, Bolivia y Argentina. Este Policy Paper, el primero que genera el Grupo Chile, tiene como objetivo dar a conocer las directrices que guían la política de seguridad y defensa chilena, así como el accionar desarrollado por Chile a nivel internacional y, específicamente, en el ámbito regional. E l análisis de la perspectiva con que Chile observa el escenario regional supone considerar inicialmente una serie de condicionantes o factores que la determinan, como su localización geográfica y las dificultades en su relacionamiento con su entorno más inmediato, en el que trata de insertarse efectivamente, mientras se cuestiona su real vinculación con éste y con la problemática regional; su intención de mantener los consensos frente a la fragmentación política regional y por último, su relación con los vecinos, condicionada por la herencia histórica y que es esencial en el apego a la noción de territorialidad que muestra la política chilena. A partir de la influencia de estas determinantes se puede entender el accionar de Chile en materia de seguridad y de defensa. Primero, la motivación por liderar los esfuerzos de cooperación en una región que no comparte su misma percepción respecto de determinadas amenazas. A pesar de que Chile identifica al terrorismo, al narcotráfico y al crimen organizado como las principales amenazas 1 , y considera la ingobernabilidad como un factor esencial en la generación de inseguridad, no experimenta sus repercusiones de manera directa o con efectos tan amplios, como por ejemplo, Colombia, Brasil o Bolivia. Esta distancia se ha incrementado en los últimos años, a partir de la imagen regional de un M AYO DE 2007 Chile que figura como“el mejor alumno del barrio”, al que sus vecinos y otros países de la región perciben como deseoso de vincularse con otras regiones y con poco aprecio por un entorno regional del que no se sentiría parte. Segundo, frente a la fragmenE l accionar de Chile en materia de seguridad y de tación política que se evidencia a nivel regional, en que se contraponen dos referentes, uno defensa se puede entender liderado por el presidente veneentre otros aspectos por la motivación por liderar los esfuerzos de cooperación en una región que no comparte su misma percepción respecto de determinadas amenazas. A pesar de que Chile zolano Hugo Chávez, y el otro con una conducción menos clara, pero conformado por Brasil, Uruguay y Perú entre otros países; Chile ha optado por mantenerse al margen de cualquier adscripción y por fomentar el establecimiento de consensos. identifica al terrorismo, al Tercero, un rol central de los narcotráfico y al crimen países vecinos en la política de organizado como las principales amenazas, y considera la ingobernabilidad como un factor esencial en la generación de inseguridad, no experimenta sus repercusiones de manera directa o con efectos tan amplios, como por ejemplo, Colombia, Brasil o Bolivia. seguridad y defensa chilena. La persistencia de diferencias históricas entre Chile y sus vecinos es determinante para que en materia de seguridad exista un debate entre el papel disuasivo v/s el papel cooperativo y de integración y que, por otra parte, las principales hipótesis de conflicto que se siguen manejando hagan referencia a las vinculaciones vecinales, lo que explica gran parte de la política seguida por Chile en los últimos años, incluyendo algunas de las inversiones en defensa que tienen como finalidad mantener la capacidad disuasiva. P ROGRAMA DE C OOPERACIÓN EN S EGURIDAD R EGIONAL 2 C OOPERACIÓN REGIONAL Las políticas de Chile en este ámbito se enmarcan en la idea de que la región requiere de esfuerzos de cooperación y acciones conjuntas de sus propios miembros, dado que está al margen de los conflictos internacionales más significativos y que debe hacer frente a importantes crisis internas –como la colombiana– y a amenazas no convencionales de amplio alcance, como el terrorismo, el narcotráfico, las migraciones masivas y el crimen organizado. El accionar chileno se puede situar en distintos niveles. El primero en el que se ha desarrollado una actividad bastante intensa es en la generación de regímenes internacionales y regionales que, entre otras cosas, consoliden a América Latina como zona de paz. En este sentido, por ejemplo, Chile ha sido promotor del establecimiento de Mercosur como zona de paz. Otro nivel en el que se ha trabajado ha sido la participación en misiones regionales como la Misión de Observación Ecuador-Perú (Momep), que observaba el fin de los enfrentamientos armados entre estas naciones. Asimismo ha promovido activamente el desarrollo de medidas de confianza mutua y permanentemente participa en ejercicios militares con otros países de la región como Cruzex –Ejercicio Aéreo Multilateral entre las Fuerzas Armadas de Argentina, Brasil, Chile, Francia, Uruguay y Venezuela–; y Viekaren –Ejercicio Combinado de control de tráfico marítimo y de búsqueda y rescate–. Igualmente, ha adherido a tratados que limitan la producción o adquisición de armas de destrucción masiva. E L ACCIONAR CHILENO Frente a esta necesidad de actuar cooperativamente, Chile considera fundamental fomentar la transparencia y, en este sentido, ha puesto en práctica con Argentina la medición estandarizada común para el gasto en defensa y está perfeccionando la metodología para desarrollarla también con Perú; además, envía anualmente información sobre armamento convencional a la Organización de Naciones Unidas y a la Organización de Estados Americanos, y ha desarrollado un programa de desminado humanitario en su frontera norte, como país signatario del Tratado de Ottawa. Igualmente, ha sido promotor de las dos Conferencias Especiales sobre Medidas de Confianza, de 1995 y 1999, y las iniciativas que ha desarrollado en este ámbito con Argentina son ejemplo para la región. Al ya citado ejercicio conjunto Viekaren se agregan entre otras iniciativas encuentros permanentes de funcionarios de gobierno; reuniones y establecimiento de instancias de coordinación en- tre Fuerzas Armadas y reparación de buques argentinos en astilleros chilenos. P ARTICIPACIÓN EN OPERACIONES DE PAZ La participación de Chile en estas operaciones responde a la noción de que la seguridad internacional es un bien público global y que para disminuir la inseguridad internacional, hay que aumentar la cooperación. El trabajo en estas instancias se ha efectuado en tres etapas. Primero, mediante observadores y oficiales de enlace militar. A partir de 1993, Chile inició la segunda fase de su participación en operaciones de paz, se mandaron contingentes mayores 2 y en la actualidad, hay un despliegue de sus Fuerzas Armadas en unidades de mayor tamaño y en operaciones conjuntas, como es el caso de Haití(a través del Batallón Chile); o con unidades de menor tamaño en combinación con otros países, como en Chipre(con un pelotón en compañía argentina y en el mismo Haití con una compañía de ingenieros chileno-ecuatoriana). La presencia en la Misión Estabilizadora de Haití es visualizada como fundamental, en el entendido de que es una respuesta propia a un foco de inestabilidad en la región. Los ocho países latinoamericanos representan más de la mitad de la fuerza presente en ese país. La importancia de esta misión se evidencia en el programa de gobierno de Michelle Bachelet, en el que se expresa:“consolidaremos la seguridad regional. Alentaremos el desarrollo de procesos de cooperación que contribuyan al fortalecimiento de los regímenes democráticos y a la estabilización de las relaciones entre los estados de la región. Impulsaremos una fuerza subregional de operaciones de paz, especialmente con los países del Cono Sur. Insistiremos en la participación de Chile en las operaciones de paz de Naciones Unidas. Otorgaremos gran importancia al fortalecimiento de las Naciones Unidas como lugar privilegiado para el aseguramiento de estándares de seguridad internacional. Estos permitirán un mejor manejo de los desafíos del terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva” 3 . No obstante, a pesar de la voluntad expresada por el actual gobierno y la disposición favorable de las Fuerzas Armadas, existen una serie de condicionantes para participar en estas operaciones en Haití. Por un lado las críticas de algunos sectores, que consideran a este país como un Estado fallido con escasa posibilidad de superar su situación actual. Por otra parte, a nivel constitucional, existen limitantes para el accionar de las Fuerzas Armadas. El artículo 101 de la Constitución de la República de Chile especifica que“las Fuerzas Armadas dependientes del ministerio encargado de la defensa nacional están constituidas única y exclusivamente por el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea. Existen para la defensa de la patria y son esenciales para la seguridad nacional”. Las Fuerzas de orden y seguridad pública están integradas sólo por Carabineros e Investigaciones. Constituyen la fuerza pública y existen para dar eficacia al derecho, garantizar el orden público y la seguridad pública interior, en la forma que lo determinen sus respectivas leyes orgánicas. Dependen del ministerio encarL a participación de Chile en las operaciones de paz responde a la noción de que la seguridad internacional es un bien público global y que para disminuir la inseguridad internacional, hay que aumentar la cooperación. gado de la Seguridad Pública. Las Fuerzas Armadas y Carabineros son esencialmente obedientes y no deliberantes. Las fuerzas dependientes de los ministerios encargados de la Defensa Nacional y la Seguridad Pública son, además, profesionales, jerarquizadas y disciplinadas”. El Libro de la Defensa de 2002 amplía esta concepción de las Fuerzas Armadas, al indicar que son“el componente militar que brinda protección a la población, al territorio y a los bienes y actividades que se desarrollan dentro de las fronteras nacionales, y concurre a apoyar la gestión de la política exterior del país(…). En el plano de la defensa o seguridad exterior, la misión general de las Fuerzas Armadas es disuadir o combatir toda amenaza externa con el propósito de resguardar la soberanía y mantener la integridad territorial. También cooperan con fuerzas D ESAFÍOS EN LA SEGURIDAD REGIONAL : U NA VISIÓN DESDE C HILE 3 militares de otros países en iniciativas bilaterales o multilaterales, siempre de acuerdo con el interés nacional” 4 . En ambos textos se delimita de manera expresa el papel de las Fuerzas Armadas y se evidencia que a pesar de que se considera la participación de estas en operaciones de paz, esta se restringe a un marco de acción determinado. En efecto, se centra a la fuerza militar casi exclusivamente en la defensa territorial, subestimando su utilidad como instrumento de política exterior para la defensa de otro tipo de intereses nacionales en el extranjero. L a vinculación de Chile con sus vecinos, especialmente los del norte, Bolivia y Perú, está condicionada por una desconfianza evidente ya en los períodos de Conquista y conformación de los Estados nacionales, y que se expresa con más fuerza a partir de la Guerra del Pacífico. Esto explica que en noviembre de 2006, la oposición promoviera un acuerdo en el Senado que, junto a la ampliación de la presencia de las fuerzas chilenas por seis meses en la Misión de Estabilización de Haití, se creara una Comisión Especial, con una conformación plural y presidida por un representante de la oposición, que deberá remitir un informe al Senado sobre estado y las perspectivas de la situación política, el desarrollo del proceso de estabilización de Haití, así como las condiciones en que operan las fuerzas de paz en ese país. Asimismo, se decidió que se propondrá a la Cámara Alta la creación de una norma constitucional que clasifique y regule el cumplimiento de los compromisos de Chile en el ámbito de las operaciones de paz de Naciones Unidas. P ROGRAMA DE C OOPERACIÓN EN S EGURIDAD R EGIONAL 4 C ONTEXTO VECINAL Desde la perspectiva de la seguridad, un elemento esencial para entender las posturas y políticas chilenas es el factor vecinal, o sea, la vinculación de Chile con sus vecinos, especialmente los del norte. La relación con Bolivia y Perú está condicionada por una desconfianza evidente ya en los períodos de Conquista y conformación de los estados nacionales, y que se expresa con más fuerza a partir de la Guerra del Pacífico. Ninguno de estos países da por finalizado el post conflicto, mientras Bolivia demanda el fin de su mediterraneidad –que identifica como la principal causa de su subdesarrollo– y el acceso soberano y útil al Pacífico por territorios actualmente chilenos; Perú solicita que se elabore una nueva delimitación marítima con Chile, pues señala que el límite entre ambos países no debería establecerse a partir del paralelo y que con la actual división se han afectados sustantivamente sus intereses en la zona. Específicamente la posición peruana argumenta que existe una interpretación equivocada del segundo párrafo del inciso IV de la Declaración de Santiago de 1952, que señala:“Si una isla o grupo de islas pertenecientes a uno de los países declarantes estuviere a menos de 200 millas de la zona marítima general que corresponde a otro de ellos, la zona marítima de esta isla o grupo de islas quedará limitada por el paralelo del punto en que llega al mar la frontera terrestre de los estados respectivos”, y esgrime que de no existir islas, correspondería aplicar las disposiciones pertinentes del derecho internacional, que están contenidas actualmente en la Convención del Mar; salvo acuerdo contrario o la existencia de derechos históricos u otras circunstancias especiales. En ambos casos, Chile ha argumentado que no existen temas pendientes. Respecto a su vinculación con Bolivia ha señalado que existe un tratado vigente –suscrito en 1904– y que está dispuesto a conceder todo tipo de facilidades para que el país antiplánico pueda acceder al Pacífico; pero sin cesión territorial. En relación con la solicitud peruana, Chile sostiene que existe una serie de acuerdos pesqueros –suscritos por Chile y Perú– que identifican el paralelo como el límite marítimo entre ambos países. Ni Bolivia ni Perú han aceptado la argumentación chilena. Bolivia incluso ha planteado su demanda en foros internacionales como la OEA y Perú ha señalado que está estudiando presentar su requerimiento ante la Corte Internacional de La Haya. La persistencia de estas discrepancias impide que se avance hacia un nivel de acercamiento similar al que se ha desarrollado con Argentina, especialmente en el ámbito de las medidas de confianza mutua, y en la práctica repercuten en las hipótesis de conflicto manejadas por Chile, en la disposición de las fuerzas e incluso en la inversión en defensa. La frontera sigue siendo generadora de posibles conflictos para Chile, en un escenario en el que las principales amenazas a la seguridad regional, como el narcotráfico y el terrorismo, superan la noción de frontera. Dos factores a considerar en la actual vinculación de Chile y sus vecinos son las adquisiciones de armamento y el acceso a los recursos energéticos, fundamentales en el actual mapa geopolítico de la región. Las adquisiciones realizadas por las fuerzas armadas chilenas han generado un posible nuevo foco de discrepancia, especialmente con los vecinos del norte, pues mientras Chile argumenta que estas compras responden a la necesidad de renovar material obsoleto, sus vecinos, especialmente Perú, han señalado que la inversión en defensa chilena respondería al desarrollo de una carrera armamentista. De hecho, a partir de las compras chilenas, los gobiernos de Buenos Aires y Lima han comenzado a evaluar la forma de modernizar su material. Argentina está sondeando en el mercado internacional la adquisición de helicópteros y sistemas de alerta temprana, así como también, está implementado programas de modernización de sus obsoletos blindados caza-tanques de las décadas del 70 y 80 con el fin de mejorar sus capacidades antiblindaje (en una clara respuesta asimétrica a los Leopard chilenos). En Perú, el gobierno de Alan García, tiene la difícil tarea de enfrentar una situación de obsolescencia de su fuerza y se especula que esté evaluando la modernización de su parque de tanques soviéticos de la década del 70. Ambas reacciones claramente responden a la renovación del material chileno. En la práctica la no-superación de la agenda histórica, junto con el surgimiento permanente de discrepancias, más allá del desarrollo de iniciativas conjuntas y el establecimiento de medidas de confianza, repercute en que desde la perspectiva chilena la frontera siga siendo una importante fuente de conflictos, debido a la discrepancia respecto a los límites fronterizos y la inestabilidad en los vínculos con los vecinos. Respecto al tema energético, Chile es un país dependiente y que está explorando distintas alternativas para acceder a estos recursos. Ya Bolivia, producto de las diferencias históricas, ha condicionado la posibilidad de vender gas a Chile, mientras Perú ha mostrado interés por negociar e incluso ha sido promotor del desarrollo de un anillo energético subregional que incluiría a Chile, pero actualmente no tiene suficientes reservas para hacer frente a esta demanda. No obstante, al mismo tiempo, las hipótesis de conflicto que considera Perú respecto a Chile son la posibilidad de que éste invada su territorio para apropiarse de recursos energéticos o que intente defender por la fuerza los intereses de sus inversionistas en Perú 5 . Por otra parte, en el último tiempo el gas ha sido el factor tensionante en las relaciones con L a frontera sigue siendo generadora de posibles conflictos para Chile, en un escenario en el que las principales amenazas a la seguridad regional, como el narcotráfico y el terrorismo, superan la noción de frontera. Argentina. Las restricciones a los envíos de este país a Chile ha generado conflictos en una relación que ha mostrado niveles de avance sin precedentes en los últimos años. Sin embargo, desde la perspectiva de la defensa los avances han sido constantes. Ambos países recientemente anunciaron la creación de una fuerza binacional de paz, para la cual, entre otros aspectos, se concordaron la doctrina, disciplina, logística y reglas de enfrentamiento. P OSIBLES ESCENARIOS Analizar los posibles escenarios en el mediano y largo plazo supone entender que Chile enfrenta fundamentalmente desafíos en dos áreas, regional y vecinal. Desde esta perspectiva, en el ámbito regional, este país mantendría su apuesta por promover escenarios de mayor cooperación para enfrentar las amenazas transnacionales y los principales focos de inestabilidad, en especial en Haití. Esta operación es fundamental para los inD ESAFÍOS EN LA SEGURIDAD REGIONAL : U NA VISIÓN DESDE C HILE 5 tereses chilenos en la región por diversos motivos. Primero, porque se la percibe como un esfuerzo regional para enfrentar una crisis interna, propia de América Latina. Segundo, porque el actual gobierno lo ha asumido como un compromiso central en su política a nivel multilateral y en el accionar que desarrolla en el marco del Sistema de Naciones Unidas; y tercero, porque esta iniciativa le permite ampliar los espacios de cooperación con sus vecinos y los otros países de la subregión, especialmente con Argentina, Brasil y Perú. Estas razones, más allá de las posibles discrepancias domésticas, justificarían la permanencia E s en el plano vecinal donde se concentran y de Chile en la Misión en Haití y en otras iniciativas. Las experiencias con la compase concentrarán las ñía de ingenieros chileno-ecuamayores toriana en Haití y el pelotón preocupaciones de Chile a mediano y largo plazo. Las razones son variadas, pero se pueden resumir en la persistencia de focos de tensión históricos con los países vecinos y la chileno en una unidad argentina en Chipre, son los posibles modelos a desarrollar con otros países; de hecho, con Perú se estableció un grupo de trabajo encargado de formular un plan de preparación de una fuerza de paz. prioridad que el actual No obstante, se asume como gobierno –y en general todas las administraciones de la concertación por la democracia– ha asignado al ámbito latinoamericano y específicamente al vecinal. una gran falencia en esta línea –y una tarea pendiente a mediano y largo plazo– la formulación de un marco conceptual compartido para la construcción de un renovado esquema de seguridad. Esto afecta la posibilidad de formular y materializar un sistema de normas vinculantes y dificulta la definición de los bienes públicos a ser promovidos y protegidos. P ROGRAMA DE C OOPERACIÓN EN S EGURIDAD R EGIONAL 6 Sin embargo, más allá de la preocupación por los distintos focos de crisis a nivel regional, es en el plano vecinal donde se concentran y se concentrarán las mayores preocupaciones de Chile a mediano y largo plazo. Las razones son variadas, pero se pueden resumir en la persistencia de focos de tensión históricos con los países vecinos y la prioridad que el actual gobierno –y en general todas las administraciones de la concertación por la democracia– ha asignado al ámbito latinoamericano y específicamente al vecinal. No obstante, la opción de Chile por mantener el statu quo, se contrapone con las permanentes demandas que surgen desde los vecinos del norte y tanto en la vinculación con Bolivia como en la relación con Perú existen posibles fuentes de conflicto. En el caso de la relación con Perú, tres pueden ser las posibles fuentes: • El resurgimiento mediático de la cuestión marítima o una posible presentación peruana de este tema en la Corte Internacional de La Haya. Más allá de las señales y de las declaraciones del presidente Alan García, quién ha definido a Chile como un aliado estratégico, y que inicialmente optó por congelar la demanda marítima, hay sectores en el Perú que presionan fuertemente por posicionar el tema y en cualquier momento –frente a cualquier divergencia– este puede resurgir. No hay que olvidar que la reciente elección presidencial peruana demostró que el movimiento nacionalista –representado en los comicios por Ollanta Humala– tiene un fuerte apoyo popular, sobretodo en las regiones fronterizas, y que una de sus banderas de lucha es precisamente el antichilenismo. Este cuadro político interno actúa como una presión real y constante para que el gobierno peruano reposicione el límite marítimo y lleve su demanda a La Haya. • Una segunda fuente de conflictos son las discrepancias frente a las adquisiciones de armamento realizadas por Chile. Este país continuará con su plan de renovación que se ha visto favorecido notablemente por el alto precio del cobre. Mientras no se realice una modificación a la ley de adquisiciones, el monto disponible para este ítem(10% de las ganancias por las ventas de este mineral), garantiza que Chile mantendrá un alto nivel de compra de armamentos y consecuentemente sus vecinos continuarán con los esfuerzos para equiparar estas adquisiciones, que ellos consideran que han desatado una carrera armamentista en la región. • Una tercera fuente de discrepancias es la presencia de capitales chilenos en Perú, en actividades consideradas estratégicas. Esto se vincula directamente con las hipótesis de conflicto planteadas por Perú, en relación con conflictos por recursos o por acciones chilenas en defensa de sus inversionistas en ese país. Diversos sectores del Perú se han manifestado contrarios a la presencia chilena en puertos, especialmente en El Callao –no sólo por la competencia tradicional entre este y Valparaíso, sino por la cercanía de la base naval– y al cuasi monopolio de la línea aérea nacional chilena en cielos peruanos. El factor energético, a pesar de que es planteado como una hipótesis de conflicto por parte de Perú, no se evidencia como una posible causa de discrepancias a corto o mediano plazo; al contrario de lo que ocurre en Bolivia, que abiertamente ha rechazado vender gas a Chile. En la vinculación con Bolivia no existiría el marco para superar en un lapso breve la principal hipótesis de conflicto, que son las discrepancias y el sentimiento antichileno generado por la mediterraneidad. A pesar de la voluntad de las autoridades, la condición interna del país antiplánico hace casi imposible que se llegue a un mayor acercamiento, como por ejemplo, al establecimiento de relaciones diplomáticas y que se profundice el diálogo hacia una satisfacción de la demanda boliviana. A pesar de que recientemente se han dado algunas señales positivas, como el diálogo sin exclusiones a nivel bilateral, la debilidad estructural boliviana impide asegurar que este proceso de acercamiento tenga continuidad y que los resultados alcanzados sean fruto de un consenso nacional. Por otra parte, si bien con Argentina han surgido algunas tensiones producto de problemas específicos, como el gas o desacuerdos comerciales, en materia de seguridad existe un interesante proceso de cooperación, materializado en el pelotón de Chipre y en la creación de una fuerza de paz binacional. En síntesis, los principales desafíos para Chile, a mediano y largo plazo, se identifican fundamentalmente con la construcción de institucionalidad, el fortalecimiento de las iniciativas de cooperación y la superación de la desconfianza para vencer la herencia histórica. L os principales desafíos para Chile, a mediano y largo plazo, se identifican fundamentalmente con la construcción de institucionalidad, el fortalecimiento de las iniciativas de cooperación y la superación de la desconfianza para vencer la herencia histórica. N OTAS 1 Al respecto ver Libro de la Defensa de Chile, 2002. 2 En la práctica Chile a través de estas operaciones ha desarrollado el mayor despliegue de contingentes fuera del país, después de la Guerra del Pacífico. 3 Programa de gobierno de Michelle Bachelet, Estoy contigo, página 103. 4 Libro de la Defensa, 2002. 5 Planteamientos obtenidos en entrevistas realizadas en diciembre de 2005 en Perú. D ESAFÍOS EN LA SEGURIDAD REGIONAL : U NA VISIÓN DESDE C HILE 7 P OLICY PAPERS P ROGRAMA DE C OOPERACIÓN EN S EGURIDAD R EGIONAL Nº 15 V ENEZUELA 2006: A VANCES EN SU DOCTRINA DE SEGURIDAD Y SUS IMPACTOS REGIONALES El año 2006 fue un año determinante en la definición de las políticas de seguridad y defensa en Venezuela. La tendencia a la militarización de la sociedad civil, la modernización de los equipos de sus Fuerzas Armadas, la iniciativa de una fuerza conjunta para la defensa de América del Sur, entre otros temas, han generado preocupación en la región y rechazo en Estados Unidos. Todos estos elementos son analizados en el presente policy paper que, además, ofrece propuestas frente a la actual perspectiva de autoritarismo en la concepción de la seguridad nacional venezolana. Nº 14 C OOPERACIÓN , INTEGRACIÓN O FUSIÓN MILITAR EN S URAMÉRICA El tema de las relaciones militares entre los países suramericanos ha ido adquiriendo recientemente un lugar resaltante en la agenda política sub regional. El presente policy paper se aproxima al tratamiento dado al tema“defensa” dentro de los procesos integracionistas coetáneos. Se hace seguimiento a la presencia del tema“defensa” en los prolegómenos a la constitución de la Comunidad Suramericana de Naciones y en otras instancias de integración sub-regional en las cuales se ha considerado el tema de la integración militar. Se pasa revista a las recientes propuestas de creación de instancias de defensa regional desde posiciones confrontacionales antiestadounidenses, o desde visiones autonomistas pero no confrontancionales ante Estados Unidos. Nº 13 L AS RELACIONES ENTRE V ENEZUELA Y E STADOS U NIDOS : DE LA CERTEZA A LA INCERTIDUMBRE La política internacional del gobierno de Hugo Chávez plantea serios cuestionamientos a los principios establecidos en el sistema hemisférico por Estados Unidos. Sus discrepancias en temas como el narcotráfico, el terrorismo y la promoción de la democracia son sólo algunos puntos en el debate de la agenda continental americana, que se están trasladando a escenarios extracontinentales, gracias a las alianzas(marcadamente antiestadounidenses) del gobierno venezolano en Asia, África y Europa. Sin embargo, como lo plantea este policy paper, las tensiones continuarán alejadas de las rupturas diplomáticas y los escenarios bélicos, mientras Venezuela gane apoyos en la región y los precios del petróleo condicionen las relaciones económicas entre los dos países. N°12 P OLÍTICA DE SEGURIDAD INTERNACIONAL A RGENTINA . E NCRUCIJADAS PARA LA COOPERACIÓN REGIONAL Desde la recuperación democrática, los sucesivos gobiernos argentinos vienen desarrollando iniciativas para establecer el control civil de las fuerzas armadas y la formulación de una política de defensa. Argentina ha tenido un rol de liderazgo en temas de limitación de armas de destrucción masiva y en el control civil democrático de las fuerzas armadas, entre otros temas. Pero el proceso de reestructuración fue incompleto y la estructura militar se encuentra desactualizada. Frente a los nuevos escenarios y a las nuevas amenazas, se requiere de un rediseño de las fuerzas armadas argentinas, así como de nuevas iniciativas y propuestas de cooperación en materia de seguridad y defensa en la región sudamericana. En este policy paper, repasamos brevemente los antecedentes de la política de defensa en Argentina, así como la coyuntura actual y los desafíos a los que se enfrenta el gobierno de Kirchner, concluyendo que es más sensato encarar la seguridad en cooperación con la región, contando con fuerzas armadas interoperables y aptas para trabajar conjuntamente con otros países. P ROGRAMA DE C OOPERACIÓN EN S EGURIDAD R EGIONAL 8 E STE POLICY PAPER FORMA PARTE DEL P ROGRAMA DE C OOPERACIÓN EN S EGURIDAD R EGIONAL Y FUE PREPARADO POR P AZ M ILET CON EL APORTE DE LOS INTEGRANTES DEL G RUPO C HILE . E L P ROGRAMA DE C OOPERACIÓN EN S EGURIDAD R EGIONAL SE REALIZA CONJUNTAMENTE CON LAS OFICINAS DE LA F RIEDRICH E BERT S TIFTUNG EN A RGENTINA , B OLIVIA , B RASIL , C HILE , C OLOMBIA , E CUADOR , P ERÚ , U RUGUAY Y V ENEZUELA . L AS IDEAS EXPRESADAS EN ESTE POLICY PAPER NO COMPROMETEN A LAS INSTITUCIONES QUE HACEN PARTE DE ESTE PROYECTO . S ITIO WEB : WWW . seguridadregional-fes.org