APUNTES FES COSTA RICA N O 3/2014 Globalización e integracion regional Lineamientos de gobernanza económica y social Estiven González Jiménez A GOSTO 2014 La tarea de las nuevas generaciones es construir una globalización diferente, más democrática e inclusiva; a través de una nueva economía. Pero su puesta en marcha necesitará de más participación ciudadana y articulación internacional. Para Centroamérica, la integración es la mejor opción para enfrentar sus desafíos. Las oportunidades de complementariedad son muchas; pero hace falta mayor transparencia y participación ciudadana para impulsar la integración necesaria. Para eso es necesario romper con las barreras que impiden a los pueblos de regiones como Centroamérica reconocerse mutuamente. Introducción Globalización, gobernanza económica e integración regional se consideran temas ajenos al accionar social y político de muchas personas; aunque sea allí donde se generan las causas que dan origen a los problemas socio-ambientales que inquietan a las corrientes progresistas. Aunque los esfuerzos realizados no tendrán impactos mayores si no se impulsan desde la acción colectiva internacional. Esa es la razón por la que idear una nueva economía e insistir con la integración regional es una convicción progresista y de nueva generación. El siguiente es un resumen de las reflexiones y recomendaciones de jóvenes agentes de cambio, reunidos en Costa Rica el 9 y 10 de agosto de 2014, con el objetivo de analizar e identificar espacios para involucrarse en la creación de una gobernanza global y la construcción de una integración regional abocada a robustecer la democracia y la justicia social. Globalización y gobernanza económica Construir un nuevo modelo de globalización es el mayor reto del siglo XXI. La existencia misma de las sociedades y los ecosistemas está ligada con la posibilidad de resolver este desafío. Los principios de la globalización actual, como la supremacía del mercado sobre todo lo demás, la acumulación por desposesión, el deterioro de las condiciones sociales a costa de la rentabilidad del capital o la privatización encarnizada de los bienes públicos; amenazan la coexistencia de las sociedades, así como sus conquistas sociales y democráticas. También amenazan la estabilidad del ecosistema global; las primeras consecuencias ya son visibles a través del derretimiento de los polos, el aumento del nivel del mar, la alteración de los patrones climáticos, sequías y otros. Estiven González Jiménez | GLOBALIZACIÓN E INTEGRACIÓN REGIONAL Para construir un modelo diferente hace falta administrar más y mejor el proceso de globalización, especialmente el motor económico que la impulsa. Esa tarea se denomina“gobernanza económica”, y consiste en el establecimiento de reglas y principios que se orientan a una mayor democratización de la economía y las oportunidades. Aunque esa tarea parece una utopía, el reto está en definir las bases de ese nuevo esquema e impulsar los cambios con alcance internacional; para que sea realmente efectivo ante la movilidad del capital. Por dónde iniciar una mejor gobernanza de la globalizaci ó n y la econom í a? Los partidos políticos deben“blindarse” para evitar que una vez en el gobierno, grupos de presión ejerzan el verdadero poder y tomen las decisiones sobre el destino de los países. El financiamiento es quizá el mayor de los instrumentos disponibles para evitar presiones externas. Debe existir claridad sobre las limitaciones que impone la globalización para impulsar cambios sociales y políticos. Para democratizar la economía se necesitan mayores controles sobre el capital, de manera que la tasa de rendimiento no sea mayor a la tasa de crecimiento económico, como expone Thomas Piketty. Porque esa relación es indicativo de la primacía del capital sobre los otros elementos de la economía, como el trabajo y los recursos productivos. Aunque esas medidas no pueden ser iniciativas nacionales. Debe ser un proyecto regional para evitar la migración de capital cuando se establecen regulaciones mayores. Centroamérica La situación en Centroamérica se agrava. La región es la mezcla de las antiguas debilidades, con nuevas amenazas como el cambio climático y el crimen organizado transnacional. Esa situación es producto del modelo de desarrollo adoptado por los países, porque sigue privilegiando el desarrollo de las capacidades productivas sobre la atención a las vulnerabilidades sociales. La región debe encontrar un equilibrio, donde los Estados prioricen en darle atención a los problemas de la mayoría de sus habitantes, no estando sólo al servicio de los grupos de poder económico en la región. La fragmentación es la mayor característica entre los Estados que componen la cintura de América. Ante un mundo globalizado, contrario a lo que dicta la lógica, la región no aprovecha la oportunidad de complementarse en áreas de gran potencial como alimentación, energía seguridad, fortalecimiento del Estado o infraestructura para el comercio. La política regional sigue considerando a los países como islas distanciadas, inmunes a la transferencia de los problemas regionales. Los Estados y sus naciones desconoce la realidad de sus vecinos y los esfuerzos integracionistas no hacen mucho por combatir esa situación. La oportunidad de integración se desaprovecha al máximo, mientras las amenazas regionales continúan sumiendo a la región en un estado de indefensión total, cuyo mayor costo es asumido por quienes tienen menos oportunidades. ¿Cómo iniciar una mayor gobernanza económica en Centroamérica? La región debe prestar atención urgente a su política de empleo. Centroamérica es exportadora de mano de obra, y la precariedad laboral está a la orden del día. La terrible situación del empleo es de las principales causas de la desigualdad y la pobreza; que derivan en conflictos sociales, poco acceso a la educación e inseguridad. Es necesario atener con urgencia el empleo en Centroamérica y colocar las medidas necesarias para que las inversiones en la región estén supeditadas a mejores condiciones laborales para las y los trabajadores, especialmente de las y los más jóvenes. La integración formal, la de gobiernos, es un proceso que debería estar enfocado en potenciar la complementariedad entre países para atender los desafíos que enfrentan. La institucionalidad regional es pieza angular para consolidar este proceso; sin embargo, tantas décadas después, el balance de la integración formal es: muchas instituciones, pocos alcances y muchos desafíos. Más de 100 instituciones regionales, sobre muchísimos temas, conforman la estructura del Sistema de Integración de Centroamérica(SICA), sin prioridades claras, con una agenda definida por los Estados cooperantes, con limitadas capacidades legales para imponer cambios, que no incorpora la participación de la sociedad civil en sus decisiones, ni rinde cuentas sobre la eficacia de los fondos que reciben. Los países de la región no tienen clara la integración que necesitan, o que están dispuestos a construir. Los gobiernos de Centroamérica le mienten al mundo vendiendo un modelo de integración comunitaria, cuando sólo les interesa la coordinación intergubernamental que ha derivado en mayor fragmentación entre los países de la región. Este proceso 2 GLOBALIZACIÓN E INTEGRACIÓN REGIONAL | Estiven González Jiménez de“integración a la carta”, donde cada uno escoge lo que le conviene, jamás podrá tener como resultado políticas comunitarias que rijan el accionar a lo interno de los Estados. El resultado son políticas regionales que nunca se aplican, o se aplican parcialmente, cuyos resultados son la postergación de los problemas que afectan a Centroamérica. La gobernanza social de la integración regional La integración regional debe someterse a una profunda de reforma. Aunque se debe conservar el objetivo de aspirar a la paz, libertad, democracia y desarrollo; es necesario definir ¿cuál es el modelo de integración que requieren los países de la región y están dispuesto a autofinanciar? Son los gobiernos en conjunto con la población centroamericana que deben responder a esa pregunta. Para eso es necesario más transparencia en la institucionalidad centroamericana e incorporar de manera vinculante la opinión de la sociedad civil en las decisiones regionales. Es necesario disminuir la dependencia de la cooperación internacional para consolidar un modelo que responda a las necesidades autóctonas y no a los intereses de los cooperantes, además darle seguridad al proceso y no depender exclusivamente de los flujos de cooperación internacional que hoy dan soporte al proceso de integración. La integración de los pueblos y la construcción de agenda común Padecen los mismos problemas, enraizados en las mismas causas, pero los pueblos de Centroamérica desaprovechan la oportunidad de trabajar en colectivo. Los pueblos creen, o les hacen creer que son diferentes, generando así desarticulación y desconocimiento de las realidades comunes. Potenciar el intercambio y derribar los mitos de Centroamérica es clave para iniciar la integración de los pueblos. Existen barreras geográficas y logísticas que impiden un mayor acercamiento entre las naciones centroamericanas, por lo que es necesario impulsar medidas para avanzar en este campo. En una mayor solidaridad internacional entre los pueblos vecinos de Centroamérica está la clave para protegerse de manera colectiva frente a la amenaza que intenta callar los reclamos de las sociedades. En el accionar colectivo está la oportunidad de impulsar cambios o compartir experiencias en áreas como seguridad, adaptación al cambio climático, garantía de los derechos laborales y el combate a la precariedad laboral, multiculturalidad, seguridad alimentaria y energética, respeto a los Derechos Humanos, acceso a la información y libertad de expresión. Impulsar estos cambios desde la acción colectiva no será posible sin agendas comunes. Un simple ejercicio de diálogo, negociación y acuerdo mostró lo difícil que es identificar intereses para la construcción de agendas. Esa es una debilidad generalizada de los movimientos progresistas, donde falta la definición de objetivos claros e intereses para elaborar propuestas o fundamentar las negociaciones con los demás grupos de la sociedad. ¿Qué temas pueden constituir una agenda joven centroamericana y progresista? De acuerdo con lo expresado por el grupo participante de Agentes de Cambio, esta agenda debe contener aspectos como oportunidades y cumplimiento de las normas de trabajo digno para jóvenes, la adaptación al cambio climático mediante la gestión de riesgos, espacios de participación y formación en tecnologías de la información. También consideran necesario trabajar en colectivo para reforzar la identidad centroamericana, así como una política regional migratoria. Temas que buscan más oportunidades y mejor calidad de vida para la región; en especial del grupo poblacional más grande, las y los jóvenes; que enfrentan hoy las consecuencias de un modelo de desarrollo desigual en cada uno de los países. Diálogo, negociación y acuerdo: la clave de una nueva Centroamérica Existe una Centroamérica soñada, la comprometida con la democracia, los Derechos Humanos, la sostenibilidad ambiental, la seguridad energética, la estabilidad económica, la inclusión de grupos desfavorecidos y tantas otras deudas. Para eso es indispensable que todos los actores políticos, sociales y económicos dialoguen más, negocien de manera transparente y acuerden los cambios necesarios; porque esa Centroamérica del futuro sólo será posi3 ble con un nuevo pacto social, en y entre los países de la región. Los gobiernos y sus pueblos deben aprender a escucharse más. En el diálogo centroamericano prima la descalificación y la etiquetas como punto de partida. Por eso los agentes de cambio han sido insistentes en potenciar el intercambio entre los pueblos, para que reconozcan en sus semejantes el pasado, presente y futuro común que les une indisolublemente; y así iniciar las causas colectivas que tantos beneficios podrían traer para la realidad regional. La educación es el vehículo para reconocerse mutuamente. El estudio profundo de la cultura y la historia centroamericana es un pilar importante en la tarea de romper con las barreras que impiden los diálogos sustentados en la confianza mutua. En el proceso de construir acuerdos, los actores progresistas deben ejercitar más su capacidad para proponer iniciativas viables y acorde con sus valores y principios. Hace falta proponer más y mejor si realmente se busca la construcción de una nueva sociedad. Pero también hace falta aprender a ceder cuando se pueda hacerlo y ejercitar las capacidades para encontrar caminos alternos, terceras vías que den vida al principio de la inclusión, a la vez que aspiren siempre hacia la construcción de acuerdos. En ese proceso también es necesario trascender la visión obstruccionista, que se enfoca sólo en evidenciar los aspectos negativos de las acciones nacionales y regionales, sin buscar soluciones para superar los problemas potenciales. Reflexiones finales Hay que trascender el paradigma de la globalización como proceso estático. Las sociedades, pero en especial la juventud, debe abocarse en identificar las posibilidades de construir una economía diferente y una nueva sociedad. Pero ese cambio no será posible sin trascender del berreo a la propuesta; y de la propuesta a la acción. A las juventudes progresistas de Centroamérica les falta profundidad en el análisis y elaboración de propuestas concretas para alcanzar los derroteros señalados. Esto implica un esfuerzo de preparación mayor, así como el intercambio de conocimiento interregional para compartir experiencias y desafíos en la tarea de consolidar la acción colectiva. Afianzar aún más la idea del trabajo en colectivo es de las principales lecciones aprendidas del módulo:“Globalización, gobernanza económica e integración regional” del programa agentes de cambio. El primer paso en ese caminar es derrumbar las barreras que impiden visualizar en las y los demás la mejor alternativa para generar acciones que impacten en la dirección deseada. En Centroamérica esas barreras son geográficas, educativas, históricas y paradigmáticas; pero es necesario trascenderlas para en conjunto construir una Centroamérica diferente: que además de proteger las inversiones y las condiciones para la producción, también atienda las necesidades sociales de sus pueblos. En la democracia está el primer paso para que ese balance sea posible algún día. Pie de imprenta Fundación Friedrich Ebert San José| Costa Rica ISBN: 978-9977-961-49-1 Responsable Hansjörg Lanz Representante Fundación Friedrich Ebert para Costa Rica, Nicaragua y Panamá Tel.:+506 2296 0736 http://www.fesamericacentral.org Contacto E-Mail: costarica@fesamericacentral.org Las opiniones expresadas en esta publicación no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la Friedrich-EbertStiftung.