FES BRIEFING REFLEXIONES SOBRE LA SUSTENTABILIDAD EN LA PRODUCCIÓN DEL ARROZ Una construcción en diálogo con las trabajadoras y los trabajadores Andrés Carvajales María Fernanda Souza Rodríguez Héctor Seco María Victoria Tabárez Diciembre 2023 Los pájaros se van a la ciudad. Vecina de Vergara, 2023 en términos de pérdida de carbono cuando la rotación de pasturas implica la introducción de soja, una estrategia que se ha extendido considerablemente(Tseng et al., 2020). 1. INTRODUCCIÓN Tras recorrer la zona forestal, el equipo de investigación se desplazó en otra dirección con el mismo propósito de ampliar el debate sobre las relaciones entre transformaciones ambientales y las condiciones de vida y trabajo. En esta segunda fase, nos dirigimos a otra región de Uruguay para adentrarnos en la realidad de las cuencas arroceras. Acompañados por representantes locales, visitamos Vergara, General Enrique Martínez(también conocida como La Charqueada), el Arrozal 33 y sus alrededores, con el fin de continuar recopilando testimonios de trabajadoras y trabajadores sobre estas problemáticas. La zona dedicada tradicionalmente al cultivo de arroz abarca cuatro departamentos en el este del país: Cerro Largo, Rocha, Treinta y Tres y Lavalleja. En los últimos 20 años, el cultivo ha experimentado un crecimiento sostenido de rendimiento de 100 kg/ha/año, alcanzando un récord histórico de productividad con 9.200 kg/ha en la última zafra(Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca-Oficina de Estadísticas Agropecuarias, 2023). La producción se orienta mayoritariamente a la exportación, situando a Uruguay como el séptimo exportador de arroz a nivel mundial(Tseng et al., 2020). En este contexto, la zona este tiene un peso significativo en la producción del país, y la cuenca de la laguna Merín es el área donde se lleva a cabo más del 60 % de la actividad arrocera. Numerosos estudios alertan sobre la elevada huella de carbono y sobre el uso intensivo de herbicidas, pesticidas y fungicidas, aunque evitan afirmar que el modelo sea insostenible (Roel et al., 2023). Por lo general, se propone mejorar la precisión en la cuantificación de las externalidades o evitar salidas de agua que puedan generar aportes puntuales de nutrientes en cantidades«potencialmente perjudiciales» para los ecosistemas acuáticos. Asimismo, se señalan problemas adicionales En consonancia con estas preocupaciones, diversas voces advierten sobre el impacto ambiental de los insumos utilizados, tales como herbicidas, pesticidas y fungicidas, señalando que no solo aumentan la huella ambiental, sino que también demandan recursos en su producción y potencialmente generan efectos adversos en el ecosistema circundante(Tseng et al., 2020). Históricamente, los asalariados del sector arrocero en Uruguay han enfrentado condiciones críticas de trabajo, vida y salud, dando lugar a conflictos laborales de larga data con intervenciones intermitentes del Estado. La del arroz fue la primera huelga moderna en el agro uruguayo, y desde aquel entonces se han registrado intentos de organización y conflictos en este sector, caracterizados tanto por la asimetría de poder entre los trabajadores y los empleadores como por la falta de intervención estatal para resolverlos(Segura et al., 2018). Un hito significativo fue la huelga de 1958, destacada en el relato de María Julia Alcoba Rossano(2021) en el libro Las mujeres ¿dónde estaban? La militante sindical relata la experiencia obrera, el papel crucial de mujeres y hombres en la organización sindical y el lanzamiento de una huelga focalizada en las familias obreras que residían en el arrozal. Cabe destacar que muchas de las reivindicaciones planteadas en ese momento siguen siendo pertinentes en la actualidad. Quienes trabajan en el arrozal no solo buscan mejoras salariales, sino también condiciones dignas de vivienda, alimentación, transporte y acceso a servicios considerados básicos. La persecución sindical ha obstaculizado a lo largo del tiempo los esfuerzos de organización de los trabajadores en busca de mejores condiciones de vida y trabajo en la industria arrocera (Alzugaray Ribeiro, 2016; Riella y Mascheroni, 2019). En 2017, la prensa registró un campamento de trabajadores en conflicto en el Arrozal 33. 1 Adicionalmente, en 2023, las cámaras 1 https://ladiaria.com.uy/articulo/2017/4/trabajadoresde-arrozal-33-en-campamento-sindical-desde-el-lunes/ 1 FES BRIEFING empresariales del sector rural no aceptaron negociar en el consejo de salarios si el sindicato rural no aceptaba«flexibilizar» la ley que refiere a las ocho horas para el trabajador rural, según indicaron numerosos representantes de los trabajadores rurales en notas de prensa. Este nuevo elemento agrega complejidad a las ya tensas relaciones laborales en este sector. 2 En el ámbito de la industria arrocera, se observa que el poder empresarial se manifiesta de manera más fragmentada en comparación con las tierras destinadas a la forestación. Aunque se caracteriza por haber adoptado tecnologías consideradas«de avanzada» en sus procesos productivos y se presenta como un defensor del ambiente, la realidad muestra que la extensiva plantación de arroz tiene consecuencias significativas para varios ecosistemas de la región. En particular, se ven afectados humedales y praderas naturales debido a la sustitución de tierras, así como otros ecosistemas acuáticos debido al uso ineficiente de agroquímicos(Heizen et al., 2015). Sin embargo, los efectos de esta actividad sobre la salud humana han sido escasamente evaluados, lo que evidencia una brecha en el conocimiento científico al respecto. Cabe destacar que este paisaje contrasta con los entornos explorados previamente. A diferencia de las zonas forestadas, no se visualiza una barrera infinita de árboles que interrumpan la vista hacia el horizonte. El arrozal y su paisaje son diferentes en ciertos aspectos, pero al mismo tiempo tan homogéneos como la región forestal. Este paisaje homogeneizado, representativo de un desarrollo«posible», dista considerablemente de la naturaleza algo más conservada, incluso en los paisajes«multifuncionales» promovidos por algunas empresas. Es importante destacar que constituye una transformación significativa en comparación con el humedal, el pastizal, el bosque ribereño o el palmar, ecosistemas característicos de esta región del país. Estas son las huellas de un modelo que promete«intensificación sostenible», pero que se muestra robusto únicamente en el ámbito de la productividad y rentabilidad. En otras áreas claves de la sostenibilidad el modelo arrocero acumula deudas importantes. La exploración del territorio en compañía de los actores involucrados ha permitido dimensionar la complejidad de los problemas y los posibles horizontes de diálogo para hacerlos visibles y abordarlos de manera integral. Este análisis pone de manifiesto la necesidad de un enfoque holístico que contemple no solo la productividad y rentabilidad, sino también los impactos ambientales y sociales, así como la salud humana, para lograr una verdadera sostenibilidad en la industria arrocera uruguaya. 2. EL PAISAJE DEL ARROZAL El equipo recorrió el arrozal en julio, cuando la cosecha ya había sucedido. Por este motivo los predios visitados estaban en período de descanso, algunos sembrados con otros cultivos y otros destinados a la actividad ganadera. El horizonte allí es casi infinito, y no suele observarse nada que lo interrumpa. De forma intermitente y solitaria destacan los restos—jirones— de las protecciones hechas con palos y lonas que se arman para los trabajadores, ya que no hay sombra natural para guarecerse de la lluvia o del sol en los descansos. Las «cuchas para perros», como las nombran los trabajadores, se suman a la pausa actual. Hay silencio, y ni siquiera el sonido habitual de las avionetas está presente, aunque se esperará en los meses que siguen, a medida que retornen a fumigar los campos para preparar una nueva época de siembra. Con esfuerzo, se alcanza a ver apenas algún árbol aislado, con sus hojas y ramas semiquemadas por las fumigaciones frecuentes y sucesivas. Desde las estaciones de bombeo, inactivas en esta época del año y que presentan un aspecto más bien descuidado, se puede ver en el horizonte lejano la imponente laguna Merín. Allí volverán las aguas impulsadas campo arriba, cuando se llenen los surcos o taipas, arrastrando los residuos de las sucesivas aplicaciones. 2 https://ladiaria.com.uy/trabajo/articulo/2023/11/trabajorural-poder-ejecutivo-laudo-en-los-consejos-de-salarios-conapoyo-de-los-empresarios-y-voto-en-contra-del-sindicato/ 3. PRÁCTICAS COTIDIANAS Aun en estas complejas condiciones para el desarrollo de la organización sindical, las voces del arrozal, encarnadas por personas que ocupan diferentes roles y responsabilidades en el proceso productivo, dan cuenta del respeto y reconocimiento del papel de los delegados. Resultan referentes ineludibles en los espacios de diálogo con los responsables de recursos humanos de las empresas en las cuales trabajan para velar por el cumplimiento de los protocolos de seguridad en el trabajo. Es un desafío de alta complejidad aun en las empresas que cuentan con políticas y personal orientados a mejorar las prácticas. 2 FES BRIEFING Es que además de las discusiones con la empresa, chocan también con prácticas de mandos medios que adoptan posturas arbitrarias en el manejo del personal, como nos relatan con referencia a una delegada sindical, tractorista, a la que le asignan un tractor con un asiento en pésimas condiciones o sin freno. Además, los delegados trabajan en las conversaciones con sus compañeras y compañeros para vencer la resistencia a cuidarse de muchos trabajadores que desconocen o menosprecian los riesgos a los que se exponen. Surge de las entrevistas que los protocolos parecen estar direccionados a cuidar que no se produzcan accidentes por malas prácticas durante la manipulación de las sustancias, incluido el manejo y disposición final de los envases, asumiendo su carácter tóxico. Con toda la importancia que ello reviste, hay que señalar que no se registran orientaciones ni controles en relación con las enfermedades profesionales producto del contacto prolongado con estos principios activos. Se nos dice que «son difíciles de definir». Las personas entrevistadas señalan que si bien estos procedimientos son necesarios, generan incertidumbre y preocupación. Mientras tanto, no se recopilan datos, no se generan registros ni se hacen controles de incidencia diferenciada en estos territorios en función de distintos problemas de salud que aparecen mencionados en las conversaciones con los trabajadores y vecinos, que ellos atribuyen al trabajo con sustancias tóxicas: cánceres de gran violencia, abortos espontáneos, malformaciones, etcétera. 4. LOS IMPACTOS AMBIENTALES FUERA DE LA MIRA Finalmente, lo que queda fuera de la mira de las empresas y del Estado son las afectaciones ambientales en los ecosistemas circundantes producto del uso intensivo de agroquímicos en el marco del actual modelo de producción, como ya fuera señalado al mencionar los riesgos reconocidos del modelo de intensificación productiva vigente. Es que esa imagen de homogeneidad antes referida en una región del Uruguay que concentra diversos ecosistemas prioritarios para la conservación contrasta con la percepción de muchos de los entrevistados sobre los impactos ambientales asociados al desarrollo de la explotación agrícola en territorio. En palabras de un vecino y trabajador: —¿Serán los herbicidas? —… los bichitos de luz, las luciérnagas ahora no hay… antes había tábanos que te volvían loco… El clima está cambiado… lo miro en la televisión… Antes tenías que dormir en el gallinero porque las comadrejas te comían las gallinas, ahora no hay más. No hay más bichitos de luz. Acá ha sido notorio el cambio, en las temperaturas, y en el mismo trabajo… dependiendo de las tareas. Por ejemplo nosotros en el verano el río cada vez está más mal… mirá… las bandurrias se van al pueblo, no queda nada sano para comer en el campo ni árboles donde guarecerse. Si bien existen referencias a este tipo a la cuestión ambiental, la forma de jerarquizarla vuelve a encontrar su correlato más claro en sus vinculaciones con la salud. En las conversaciones, la figura de las sustancias aplicadas, su peligrosidad reconocida pero no dicha, la falta de controles y la frecuencia con que se realizan fumigaciones en horas, lugares o modalidades no permitidos son constantes. Pero más que con la salud del ambiente, a los agroquímicos, herramientas cuyo uso cotidiano está naturalizado, se los relaciona con afectaciones a la salud de las trabajadoras y trabajadores por la vía de la exposición prolongada. «Los vecinos utilizan glifosato para limpiar sus patios[de maleza]», se nos dice en una conversación. En una instancia de intercambio colectivo, y mientras otros intervienen, un participante se acerca y comparte los materiales que acompañan a los productos, lo cual dispara una serie de intervenciones de los presentes. La severidad de los perjuicios es evidente, forma parte de la discusión y de las preocupaciones. ¿Cuánto se sabe, realmente? Conversando en el salón comunal de Mevir en Vergara mucho se intercambió sobre el efecto de diferentes productos aplicados en los cultivos de arroz: algunos como los insecticidas se dice que acarrean efectos visibles e inmediatos(«las garzas no podían volar después de la aplicación»), en el caso de otros, como los herbicidas, se insiste con que el problema surge por acumulación. A lo largo de la charla se da cuenta de aplicaciones de todo tipo, como los fungicidas para prevenir la aparición de plagas como el brusone, y de otras sustancias para que «el grano no caiga». Todos coinciden en que se realizan múltiples aplicaciones a lo largo de la siembra y el proceso de crecimiento del arroz, y en que los impactos están, más allá de cómo se les dé sentido. —Para mí[la naturaleza] está bien, de yo verla está bien, no he visto cambio de nada, vos sabés que yo conozco. […] la naturaleza en el monte se conserva… [Y luego cuando se le vuelve a preguntar continúa.] Pero se perdieron carpinchos, hay pocas pavas de monte… Abundaban los cisnes de cuello negro, hay un cambio total… en el clima… se está degenerando el clima… Antes cuando yo era más gurí tomábamos agua de las chacras y no te hacía nada. Había pescado, abundaban los patos, no se ven cangrejos, no se ve nada… es que el clima va cambiando y las arroceras… No se ven mariposas… no se ven pájaros en pila… se perdieron… Asimismo, se abre un interesante debate entre los presentes sobre las características que describen los folletos de los productos, en particular sobre cuáles son las razones para discriminar entre alta y baja la toxicidad de estos si se trata de aves, peces o seres humanos. Un trabajador interviene y explica que esa diferencia surge porque«se supone que la persona no está tan expuesta como los animales que no saben que les va a caer arriba el producto». Sin embargo, la respuesta surge pronto y del propio colectivo:«Pero muchas veces el mosquito pasa sobre los trabajadores». Queda la sensación de que entre estos trabajadores, sindicalizados en su mayoría, se maneja mucha información sobre los riesgos que se corren. Sin embargo, 3 FES BRIEFING esos datos y la forma de interpretarlos no logran traspasar el cerco del relato que se cierra sobre las virtudes del modelo vigente:«El que cuestiona el modelo no tiene trabajo, como muchos de los gurises egresados de la tecnicatura de UTU acá en Vergara. Solo les queda ser capataces para aplicar el modelo». Como en muchas otras oportunidades, la conversación confluye hacia las afectaciones de la salud en un contexto generalizado de condiciones críticas y precarizadas de trabajo. En este sentido, las respuestas de los servicios de salud a esa preocupación son desordenadas, inconsistentes, insuficientes y basadas en poca información sistemática. 5. OTRAS MIRADAS SOBRE LOS IMPACTOS EN LA SALUD Conversando con un profesional de la salud que se desempeña en la zona, emerge un escenario complejo en lo que hace a lo estrictamente asistencial, ni que hablar de las dimensiones de la salud vinculadas a lo económico, social o cultural. Sin embargo, la salud y los impactos del modelo sobre esta habilitan análisis algo más integrados de las formas de vida, trabajo y de las problemáticas socioambientales planteadas en territorio. Las referencias que realiza este profesional nos remiten a considerar múltiples aspectos tales como el carácter itinerante de una parte de la población trabajadora de la zona, la alta rotación, la zafralidad, todo lo cual nos remite a un universo en condiciones de precariedad. A esto se suma la dispersión de los centros de salud a los que acuden, lo que dificulta el seguimiento de los casos. De su experiencia de trabajo en la zona, nos relata lo que considera una alta incidencia de reacciones en la piel, de niños con problemas respiratorios, la presencia de cuadros alérgicos cuya causa no es fácil establecer. En su opinión, asimismo, Vergara presenta niveles por encima del parámetro poblacional de hipotiroidismo, así como de psoriasis y artrosis. Y, una vez más, pone encima de la mesa la dificultad para establecer una relación causa-efecto sobre el uso y manipulación de agroquímicos y los efectos sobre la salud. De lo discutido con él y lo indagado no surge con claridad que haya relevamientos oficiales de estos impactos, aunque al equipo le consta que la preocupación por estos temas en los equipos de salud(especialmente en los que se dedican a la medicina familiar y comunitaria) ha ido en aumento. Vale la pena resaltar que no existe ningún tipo de relevamiento estatal que permita medir estos impactos. La política pública(aunque limitadísima e insuficiente) solo tiende a controlar la actividad en el territorio y olvida a las personas. 6. DESNATURALIZAR EL CARÁCTER DE SOSTENIBLE DE LA PRODUCCIÓN ARROCERA Las instancias de segunda recorrida sirvieron tanto para conocer cómo se manifiestan estos fenómenos en otras realidades como para reafirmar conceptos y tendencias. El tema de la salud, su afectación y las dificultades generalizadas para una buena atención vuelven a estar encima de la mesa. Se necesita, y se quiere, conversar sobre la salud y su relación con el ambiente natural y sus transformaciones. Abordar la cuestión de la salud humana ofrece una puerta de entrada a la discusión sobre el cuidado del ambiente por la vía de emparentar derechos. En los territorios que se visitan esos derechos no están garantizados. En un caso porque no hay infraestructura y hay dificultades de acceso, en otro porque la realidad es la que es y las oportunidades son pocas. La política pública, por demás limitada, desfinanciada y desvalorizada, hace lo que puede para«controlar» la actividad productiva pero no tiene tiempo ni recursos para las personas. Así como hay intereses que«tocan» la salud pública pero esta no está para defenderse, hay intereses que afectan el ambiente pero este no se hace presente con toda la fuerza que los propios colectivos de trabajadores dan a entender que podría tener en las plataformas de diálogo y de puja. El vínculo«evidente, pero no demostrado» parece una vez más ubicarse en torno a las prácticas y sus insumos. Los agroquímicos emergen como un camino de conexión entre la salud de las personas y la salud del ambiente y la naturaleza. Y dan mucho para hablar. La referencia no carece de aspectos controversiales, pero es permanente y se mantiene. El modelo depende de su uso; es una dependencia que no cesa y acaso crece, así como potencialmente crecen los perjuicios(de diverso tipo) que genera y se relevan. Naturalizar el problema parece la respuesta lógica en un escenario caracterizado por la presencia de actores con muy desigual nivel de poder y de agencia, con escasa regulación por parte de instituciones que resguarden el interés público, y menos presencia aún de márgenes de involucramiento externo como los que se evidencian en otros territorios. ¿Qué o cuánto pueden tener que ver el ambiente y la justicia en lugares como estos? ¿Poco? ¿Nada? Lo que sí resulta interesante es el poder aglutinante que tienen estas conversaciones sobre salud y riesgo en los entornos de trabajo que presentan estos ambientes significativamente transformados con fines productivos, y cómo ese poder dialoga virtuosamente con la dificultad que tienen los sindicatos para organizarse. La expresión de estas crisis en la vida de las personas marca los límites de una racionalidad fundada en un conjunto de creencias insostenibles. Construir otra racionalidad, en un campo que, al decir de Leff(2004), está plagado de intereses en conflicto y concepciones diversas sobre lo que es correcto o lo que es mejor, demanda de los actores y colectivos poner en juego otros sentidos de lo que es sostenible y problematizar no solo los impactos, sino cómo estos se justifican, en base a qué conocimientos y saberes en el marco de los modos de vida y producción imperantes. 4 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Alcoba Rossano, M.(2021.). Las mujeres, ¿dónde estaban? Udelar. Grupo IADR . Heizen, J., Rodríguez, N., Alegre, M., Fonsalía, A., Frank, N., Hahn, M., Mendy, M., Quintero, J., Russi, E., Vadell, M., y Guigou, B.(2015). Los trabajadores arroceros de la cuenca de la laguna Merín: Análisis de su situación de salud. UR . Espacio Interdisciplinario. Alzugaray Ribeiro, S.(2016). Ciencia-no-hecha y trabajadores del arroz en Uruguay. Cuadernos de Antropología Social,(43), 95-114. Leff, E.(2004). Racionalidad ambiental: La reapropiación social de la naturaleza. Siglo XXI . Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, Oficina de Estadísticas Agropecuarias.(2023, julio). Encuesta de Arroz Zafra 2022-2023. Montevideo. Riella, A., y Mascheroni, P.(2019). La organización sindical de los trabajadores agrarios en Uruguay: Origen, trayectoria y perspectivas. Mundo Agrario, 20(43), 104-e1. Roel, A., Macedo, I., Castillo, J. et al.(2023). Sostenibilidad ambiental de los sistemas de producción arroceros. Revista INIA , 74, 48-52. Recuperado de http://www.inia.uy/Publicaciones/ Documentos%20compartidos/Revista-INIA-74-set-2023-12.pdf Segura, A., Perez, F., y Frank Ganbin, N.(2018). Tensiones y conflictos ambientales en la región este de Uruguay: Pasado, presente y futuro. Conflictos ambientais e urbanos: Pesquisas e resistências no Brasil e Uruguai. Instituto de Educação, Universidade Federal do Rio Grande. Tseng, M. C., Roel, A., Deambrosi, E., Terra, J. A., Zorrilla, G., Riccetto, S., y Pittelkow, C. M.(2020). Towards actionable research frameworks for sustainable intensification in high-yielding rice systems. Scientific Reports, 10(1), 9975. Equipo de trabajo de campo: Martina Fernández, Danilo Mazzolenni, Mariana Seco, Julieta Rodríguez y Yamila Márquez. La Fundación Friedrich Ebert( FES ), creada en 1925, es la fundación política más antigua de Alemania. Es una institución privada y de utilidad pública, comprometida con el ideario de la democracia social. La fundación debe su nombre a Friedrich Ebert, primer presidente alemán democráticamente elegido, y da continuidad a su legado de hacer efectivas la libertad, la solidaridad y la justicia social. Cumple esa tarea en Alemania y en el exterior en sus programas de formación política y de cooperación internacional, así como en el apoyo a becarios y el fomento de la investigación. Conoce FESUR: La Friedrich Ebert Stiftung tiene casi cuarenta años de presencia en Uruguay, donde trabaja como plataforma de diálogo político para la promoción de la democracia y la justicia social. Aporta y contribuye al análisis de temas de actualidad política a nivel nacional, regional y global en pos de una sociedad más democrática, justa y sustentable. Ofrecemos un espacio de reflexión y análisis de la realidad nacional, regional e internacional, promoviendo el trabajo en equipo y las alianzas institucionales para tratar temas como las relaciones laborales, políticas para la democratización de las comunicaciones, seguridad ciudadana, política internacional, modelos de desarrollo, políticas de género y juventud, entre otros. El uso comercial de todos los materiales editados y publicados por la Friedrich-Ebert-Stiftung(FES) está prohibido sin previa autorización escrita de esta. Las opiniones expresadas en esta publicación no representan necesariamente las de la Friedrich-Ebert-Stiftung o las de la organización para la que trabajan los/as autores/as o las de las entidades que auspiciaron la investigación. CONTACTO Friedrich-Ebert-Stiftung| Representación en Uruguay Gral. Dr. Arturo J. Baliñas 1145 Piso 8 Montevideo- Uruguay Responsables: Dörte Wollrad| Representante de FES Uruguay Viviana Barreto| Directora de Proyectos Coordinación de publicaciones| FES Uruguay Arte y diagramación| Cooperativa de trabajo SUBTE Corrección y edición| María Lila Ltaif Más información: uruguay.fes.de Contacto: fesur@fes.de