FES BRIEFING 100 DÍAS DE BIDEN Las relaciones Bolivia-Estados Unidos: ¿Qué se puede esperar de Joe Biden? Eduardo Gamarra Abril 2021 LA CONTEXTUALIZACIÓN NECESARIA PARA ENTENDER LAS RELACIONES CONTEMPORÁNEAS ENTRE BOLIVIA-ESTADOS UNIDOS Cuando Evo Morales asumió el cargo de presidente de Bolivia el 2006, siguió una política exterior decididamente antiestadounidense impulsada principalmente por una agenda para “desnarcotizar” las relaciones entre Estados Unidos y Bolivia. Durante las tres décadas anteriores, el interés fundamental de Washington en Bolivia fue la“Guerra contra las Drogas” 1 . En los siguientes veinte años y bajo las premisas de este esfuerzo, múltiples embajadores estadounidenses persiguieron incansablemente los objetivos de esta guerra, a menudo en contradicción directa con otros objetivos como la promoción de la democracia. Así, los embajadores estadounidenses lograron una notoriedad y presencia que a menudo eclipsaba a los débiles jefes de estado de la democracia boliviana. Los embajadores de Estados Unidos eran percibidos como“procónsules” que, en ocasiones, incluso humillaban públicamente a funcionarios locales. Algunos, como Robert S. Gelbard a fines de la década de los ochenta, aplicaron políticas, como la suspensión de visas a funcionarios bolivianos, que se convertirían en una práctica estándar en todo el continente americano. 2 Otros, como Manuel Rocha en 2002, se involucraron directamente en los procesos electorales, amenazaron a candidatos y tomaron partido abiertamente con algunos actores políticos. 3 1 Declarada inicialmente por Richard Nixon en 1972 y ratificada por el presidente Ronald Reagan a principios de los años ochenta. 2 Los programas anti-Drogas de Estados Unidos se iniciaron durante el gobierno de Richard Nixon, el primero en usar la terminología de una“guerra contra las drogas.” Programas de sustitución de cultivos se iniciaron en los Yungas y el Chapare en 1975. Esta historia esta detallada en: Gamarra, Eduardo. (1994). Entre la Droga y la Democracia. La Paz: ILDIS. 3 Manuel Rocha pasó a la historia por emitir una advertencia días antes de las elecciones de 2002:“Quiero recordarle al electorado boliviano que si elige a los que quieren que Bolivia vuelva a ser un exportador de cocaína pondrá en peligro la ayuda de Estados Unidos”. Interpretada correctamente como una La elección de Morales cambió de manera radical el relacionamiento entre los dos países. Bolivia y Estados Unidos no tienen relaciones plenas desde el año 2008, luego de que Morales decidiera expulsar no sólo al embajador Philip Goldberg sino también a la agencia de lucha contra las drogas(DEA) y la de desarrollo(USAID), agencias que habían tenido un protagonismo extremo desde que gobiernos militares dejaran el poder en 1982. El resultado es que, desde el año 2013, Bolivia no recibe asistencia económica de los Estados Unidos y casi la totalidad de la enorme infraestructura de la cooperación norteamericana ha sido desmantelada. Las relaciones con Estados Unidos volvieron a ser un tema importante en noviembre del 2019 cuando Evo Morales renunció a la presidencia y salió abruptamente al exilio, primero en México y luego en Argentina. Durante sus once meses de vigencia, el gobierno interino de Jeanine Áñez nombró a un embajador en Washington e intentó normalizar las relaciones. 4 El gobierno de Áñez buscó un acercamiento con Donald Trump y apostó por la reelección de este en las elecciones presidenciales de ese país. El gobierno interino buscó retomar algunas de las tradicionales líneas que caracterizaron las relaciones entre Washington y La Paz antes de la llegada de Morales al poder. Más allá de buscar asistencia económica y el retorno de USAID, el gobierno de Áñez hizo énfasis en restaurar la lucha contra el narcotráfico. Lejos del escrutinio público, el goadvertencia en contra de votar por Evo Morales, a la declaración de Rocha se le atribuye el desencadenamiento de una ola nacionalista de última hora que casi llevó a la victoria de Morales ese año.“Polémica en Bolivia con el embajador de EE.UU.” Disponible en: https://www.clarin.com/ediciones-anteriores/ polemica-bolivia-embajador-eeuu_0_HkuZiNlAYe.html 4 En enero de 2020, el gobierno de Trump anunció que nominaría a un embajador.“U.S. to send ambassador to Bolivia for first time in over a decade.” https://www.reuters.com/article/usbolivia-usa-idUSKBN1ZM2FL. Sin embargo, no pasó de ser un anuncio a los medios. Desde la salida de Goldberg varias oficiales de carrera fungieron como encargados de negocios. Bruce Williamson tuvo la tarea de manejar estas relaciones durante estos difíciles meses. Casi al final del mandato de Añez, Williamson fue remplazado por Charisse Phillips, otra funcionaria de carrera con experiencia en varios países de América Latina, Europa, e India. FES BRIEFING bierno interino buscó infructuosamente una fórmula para restablecer la presencia de agencias norteamericanas de lucha antidroga y de inteligencia para desmantelar la infraestructura de tráfico de drogas presente hasta la fecha. 5 La apuesta del gobierno interino con la Administración Trump es algo que ha tenido consecuencias en la actual coyuntura. La cercana relación desarrollada con Trump le generó poco al gobierno interino boliviano, especialmente cuando se desató la pandemia a nivel global. Al final, tanto Áñez como Trump vieron sus aspiraciones de reelección truncadas por el mal manejo de la COVID-19. Jeanine Áñez se vio obligada a abandonar la carrera electoral en septiembre, que al final ganó Luis Arce Catacora, el candidato del MAS, con el 55 por ciento de los votos. Dos semanas más tarde, Donald Trump perdía contundentemente la reelección ante el Demócrata Joseph Biden, quien fuera vicepresidente de Barack Obama durante ocho años. LOS PRIMEROS DÍAS DE ARCE Y DE BIDEN Este contexto es importante para intentar explicar lo que podrían ser las relaciones entre Estados Unidos y Bolivia durante los gobiernos de Luis Arce y Joe Biden. En el caso boliviano, Luis Arce estuvo entre los primeros jefes de estado en felicitar a Joe Biden y a Kamala Harris por su victoria electoral. 6 Y en ese mensaje de Twitter, el presidente boliviano auguraba una nueva etapa de relaciones con Estados Unidos. En entrevistas anteriores a su posesión, Arce sostuvo que la política exterior de Bolivia sería de abrirse a todos los países, y que, si“EE. UU. quiere establecer relaciones con nosotros, será bienvenido.” 7 Sin embargo, los mensajes del nuevo gobierno pasaron rápidamente de deseos de buenas relaciones, a la vieja retórica antiestadounidense de la era de Evo Morales. 8 Las prioridades de 5 Existe gran controversia sobre los resultados de los esfuerzos anti-drogas durante los meses que gobernó Jeanine Áñez. Ver por ejemplo: Parker Asmann, Trump Bets on Closer Ties with Bolivia. Disponible en: https://nacla.org/bolivia-trump-anez 6 Vía Twitter, el presidente Arce envió el siguiente mensaje:“El pueblo estadounidense participó en las elecciones democráticas que eligieron a@JoeBiden como presidente y a@KamalaHarris como primera mujer vicepresidenta. Con un nuevo gobierno auguramos mejores relaciones que se traduzcan en bienestar de nuestros pueblos.” Disponible en: https://twitter.com/LuchoXBolivia/ status/1325406870580948992. La Cancillería boliviana también felicitó a Biden y Harris en un comunicado donde“expresa sus votos para la construcción y desarrollo de una relación bilateral saludable y sostenible, en el marco del mutuo respeto y la complementariedad.” Comunicado. Bolivia felicita al nuevo Gobierno de Estados Unidos de América. https://cancilleria.gob.bo/webmre/comunicado/4179 7 Luis Arce:“El requisito de Bolivia en política exterior es que se respete nuestra soberanía” https://mundo.sputniknews. com/20201024/luis-arce-el-requisito-de-bolivia-en-politicaexterior-es-que-se-respete-nuestra-soberania-1093237665.html 8 Ver, por ejemplo:“Pero no bajemos la guardia, la lucha contra el imperialismo, el capitalismo y el colonialismo continúa. Defender nuestra democracia de los intentos desestabilizadores es nuestra causa histórica. Marchando al lado del pueblo venceremos la pandemia y la crisis.” https:// twitter.com/LuchoXBolivia/status/1383232856823005191 política exterior del nuevo gobierno boliviano demuestran una continuidad sobre todo en el fortalecimiento de las relaciones con Venezuela, Argentina y México en América Latina, y con Rusia y China en sus relaciones extra hemisféricas. El fortalecimiento de estas relaciones regionales y extra hemisféricas y los tímidos contactos entre La Paz y Washington, hacen poco probable que, a corto plazo, sea factible establecer un nuevo tipo de relación. Esta realidad se entiende mejor analizando lo que serán los fundamentos de la política de Joseph Biden. Uno de los objetivos más claros de Biden y su administración es la recuperación de la democracia liberal y representativa. Para situar hacia dónde se puedan dirigir las relaciones entre Estados Unidos y Bolivia es necesario partir desde este punto clave. Esta visión no es nueva, particularmente si se consideran los lineamientos de Washington antes de la guerra contra el terrorismo. Lo nuevo es la lectura que dan algunas de las personas más influyentes en temas latinoamericanos sobre el estado de la democracia en la región y el surgimiento, durante las últimas dos décadas, de gobiernos populistas, sobre todo en los Andes, incluyendo el caso de Evo Morales. Además, esta visión es producto de la crisis de la democracia norteamericana y las tensiones políticas actuales entre Demócratas y Republicanos. Esto se traduce en un compromiso expreso con sistemas democráticos caracterizados por la separación de poderes, la competencia electoral, y el respeto irrestricto a los derechos humanos. En particular la visión de Biden rechaza la concentración de poder en el poder ejecutivo, el control de un solo partido sobre todo el aparato estatal, el control sobre los medios de comunicación, y sobre todo el culto a la personalidad del gobernante. Una dimensión clave de esta visión es la independencia del poder judicial. Esta visión crece bajo la intensidad de la campaña contra Donald Trump en respuesta a los repetidos intentos de este y su partido de reelegirse y de influir sobre el poder judicial. Puesto en un contexto comparativo, esta visión responde a los acontecimientos dentro de los Estados Unidos, pero también a las aceleradas tendencias en Europa, Asia, América Latina, Rusia, hacia sistemas electorales donde la institucionalidad cede a liderazgos fuertes y se concentra el poder en un partido o una persona, y donde desaparece la posibilidad de la alternancia política. Este es el impulso filosófico que guía a Biden y a su administración no sólo en lo que respecta a América Latina, sino globalmente. Por esto, no sería acertado esperar que Biden favorezca más a gobiernos de“izquierda” que a gobernantes de la“derecha” o viceversa. Sin embargo, esta filosofía se enfrenta a la cotidianidad de la política. Existen posiciones encontradas y contradictorias dentro de la nueva administración y dentro del partido Demócrata. Y dada la precaria mayoría en ambas cámaras del Congreso, la gran influencia que ejercen Republicanos en el Senado, sobre todo en construcción de la política exterior, hace que esta visión filosófica sea inevitablemente diluida. En entrevistas confidenciales con funcionarios de la Administración Biden, estos ratificaron que la política de Washington hacia Bukele en El Salvador se convertiría en el“blue print” o FES BRIEFING el plan para lo que será la política hacia los gobiernos populistas latinoamericanos. 9 Según los entrevistados, los elementos de esta política incluyen un rechazo a violaciones a los derechos humanos, ataques a otras instituciones del Estado, e intentos de prolongarse en el poder de manera indefinida. Específicamente en el caso boliviano, las dos respuestas oficiales sobre el arresto de la expresidenta Jeanine Áñez, establecen una preocupación por la violación de uno de los principios básicos de la democracia representativa, la independencia del poder judicial. 10 A la vez, sin embargo, entre algunos funcionarios de Administración Biden, no se les olvida la estrecha relación que tuvo la expresidenta Áñez y su gobierno con el gobierno de Donald Trump. Asimismo, la respuesta boliviana al comunicado de Blinken sobre el caso Áñez demuestra que el gobierno de Arce ha establecido una línea de confrontación con Washington que empieza a marcar diferencias significativas y profundas. 11 Dicho esto, es probable que el pilar fundamental de la política de Biden hacia Bolivia será la promoción de la democracia y sobre todo el respeto a los derechos humanos. El encarcelamiento de Áñez y sus funcionarios será una prueba importante de cómo se aplicará este principio tan importante dentro de la Guía Estratégica Interina, la declaración de principios de la política exterior de Joseph Biden. 12 Los demás elementos de esta declaración que tienen relevancia para Bolivia y que podrían considerarse una base importante para repensar las relaciones con Estados Unidos incluyen temas como: 9 Entrevista para este estudio con funcionario quien pidió no ser identificado.(entrevista telefónica, 23 marzo, 2021). En dicha entrevista, el funcionario situó claramente que para Biden y su gobierno no existe una diferencia entre populismos de derecha e izquierda y que el trato para ambos será igual. Sin embargo, quedó también claramente establecido que gran parte de la decisión de hacer de Bukele el conejillo de prueba fue el acercamiento que tuvo el presidente salvadoreño con el gobierno de Donald Trump. Entrevistas con asesores de Bukele confirmaron que la apuesta de este fue que Trump ganaría las elecciones y El Salvador continuaría desarrollando una relación especial con Washington. Los Demócratas hasta la fecha han cerrado cualquier puerta de conversación a Bukele, ni siquiera recibiendo a la embajadora en o al canciller en sus visitas a Washington. Estos funcionarios no dudaron en mencionar la estrecha relación de Añez con Trump como si ese fuese el motivo para no expresar demasiada preocupación por su arresto el mes de marzo. Entrevistas con funcionarios del gobierno de Añez a la vez confirman que apostaron también que Trump ganaría las elecciones(entrevista con funcionario anónimo, 19 abril de 2020). 10 Ver especialmente la declaración de prensa del Secretario Blinken, Press Statement, Arrest of Bolivian Former Government Officials, March 27, 2021. https://www.state.gov/arrest-of-bolivianformer-interim-government-officials/. El mensaje de Blinken a La Paz, ha sido claro, la violación de los derechos humanos a través del uso arbitrario del poder judicial es negativo. Sin embargo, es evidente que Estados Unidos carece de mecanismos para lograr que el comportamiento de Bolivia cambie. 11 Comunicado Sobre las declaraciones de Antony J. Blinken, Secretario de Estado de los Estados Unidos de América,. Disponible en: https://cancilleria.gob.bo/webmre/comunicado/4279 12Anthony J. Blinken(March 3, 2021) A Foreign Policy for the American People, Ben Franklin Room, Washington, D.C. Disponible en: https:// www.state.gov/a-foreign-policy-for-the-american-people/ 1. La lucha contra la COVID-19 2. La recuperación económica 3. El cambio climático Esta declaración de principios señala que Estados Unidos buscará revitalizar alianzas y reinventar relaciones construidas hace años para adecuarlas a los desafíos presentes y futuros. Esta búsqueda de alianzas y asociaciones puede ser vista como algo positivo para Bolivia. ¿QUÉ SE DEBE ESPERAR DE LAS RELACIONES DE BOLIVIA CON ESTADOS UNIDOS? A más de una década de la expulsión mutua de embajadores es conveniente repensar las relaciones con Washington, particularmente con la llegada de Joseph Biden a la Casa Blanca y el retorno del MAS a la Casa Grande del Pueblo. Evo Morales desperdició una oportunidad excelente de establecer un nuevo patrón de relaciones durante los dos períodos del Barack Obama. La llegada de Donald Trump postergó cualquier posibilidad de acercamiento entre los dos países y más bien sesgó aún más la interpretación sobre las relaciones. Tanto Morales como Trump se nutrieron de discursos que alejaron cualquier posibilidad de reconstruir una relación basada en el respeto mutuo, como señala el acuerdo marco que jamás entró en vigor. La llegada de Joe Biden y Luis Arce representa una oportunidad para repensar las relaciones entre Bolivia y Estados Unidos. Para Bolivia, en el contexto de la pandemia y la situación económica en la que se encuentra, este momento podría ser una oportunidad para acelerar el lento paso de la vacunación. 13 Para Biden este tema sería un paso muy grande para establecer un liderazgo en la región y no dejar este espacio abierto a las vacunas rusas y chinas. En otras palabras, es una oportunidad para reconstruir“ softpower”. Este momento significa una ventana de oportunidad para que ambos países puedan sobreponerse a las diferencias y construir una relación basada en el respeto mutuo tal y como lo dice el acuerdo marco. Sin embargo, quedan pendientes temas álgidos en la agenda como el auge del narcotráfico, las relaciones del gobierno de Bolivia con regímenes autoritarios dentro y fuera de la región, y, sobre todo, la interpretación de parte del Secretario de Estado que el gobierno de Bolivia utiliza el poder judicial para lograr objetivos políticos. Por estos motivos, es improbable que haya movimiento hacia la reanudación de relaciones en el mediano plazo. No parece ser este un momento propicio para que los liderazgos de ambos países hagan algo fuera de lo usual para reconstruir una vieja relación. 13 El presidente Arce se queja frecuentemente de que los países ricos estarían monopolizando las vacunas. Disponible en: https://www. paginasiete.bo/sociedad/2021/4/7/arce-hay-escasez-de-vacunasporque-los-paises-ricos-estan-comprando-para-si-289996.html FES BRIEFING Eduardo Gamarra es Profesor de Ciencias Políticas del Departamento de Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Internacional de Florida, Estados Unidos. Fue director del Foro Latino de Opinión Pública en el Stephen Green School de Asuntos Públicos e Internacionales. Es autor, coautor y coeditor de más de una docena de libros y decenas de artículos académicos sobre asuntos latinoamericanos. La Fundación Friedrich Ebert(FES) fue creada en 1925, y es la fundación política más antigua de Alemania. Es una institución privada y de utilidad pública, comprometida con el ideario de la democracia social. La fundación debe su nombre a Friedrich Ebert, primer presidente alemán democráticamente elegido, y da continuidad a su legado de hacer efectivas la libertad, la solidaridad y la justicia social. Cumple esa tarea en Alemania y en el exterior en sus programas de formación política y de cooperación internacional, así como en el apoyo a becarios y el fomento de la investigación. Toma Partido es una plataforma para la construcción de análisis, iniciativas y alianzas políticas y sociales amplias hacia el fortalecimiento y una transformación democrática emancipadora y feminista de los partidos políticos progresistas de América Latina y el Caribe. Es una invitación y una iniciativa de todas las oficinas de la Friedrich-Ebert-Stiftung en la región. El uso comercial de todos los materiales editados y publicados por la Friedrich-Ebert-Stiftung(FES) está prohibido sin previa autorización escrita de la FES. Las opiniones expresadas en esta publicación no representan necesariamente las de la Friedrich-Ebert-Stiftung o las de la organización para la que trabajan los/as autores/as o las de las entidades que auspiciaron la investigación. 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