ANÁLISIS DEMOCRACIA Y DERECHOS HUMANOS NUEVAS CONFIGURACIONES DERECHISTAS EN ARGENTINA El progresismo y la izquierda ante la nueva derecha: claves para la región Sergio Morresi, Ezequiel Saferstein y Martín Vicente Abril 2021 A fines de 2020, con la preocupación por el ascenso de nuevas y desafiantes experiencias conservadoras y de derecha en la región, la Red de Fundaciones de Izquierda y Progresistas desarrolló una iniciativa para comenzar a identificar y analizar este fenómeno. ¿Cómo son las nuevas derechas y cuáles son los puntos de diferencia y contacto con las«viejas derechas»? ¿Cuáles son los ejemplos regionales o internacionales que las inspiran? ¿Qué desafíos plantean a la izquierda y el progresismo en América Latina? La Red presenta este insumo informado y reflexivo breve para estimular un debate, intercambios y diálogos con diferentes actores de la región en el marco del proyecto «Toma Partido». DEMOCRACIA Y DERECHOS HUMANOS NUEVAS CONFIGURACIONES DERECHISTAS EN ARGENTINA El progresismo y la izquierda ante la nueva derecha: claves para la región Índice Prefacio 4 1. INTRODUCCIÓN 5 2. LAS DERECHAS ARGENTINAS EN PERSPECTIVA HISTÓRICA 6 3. ¿ALGO ESTÁ CAMBIANDO OTRA VEZ? 10 4. CODA 13 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG- NUEVAS CONFIGURACIONES DERECHISTAS EN ARGENTINA Prefacio La Red de Fundaciones de Izquierda y Progresistas fue creada en agosto de 2018 en Montevideo. Con un énfasis primario en el Cono Sur, se plantea construir desde la región un instrumento que permita pensar las experiencias de gobiernos y partidos en diversos países, sus alcances y límites, identificar enseñanzas y generar ideas que puedan crear un nuevo impulso a los procesos de cambio. A partir de un esquema abierto y flexible y con una convocatoria amplia, pretende identificar una agenda temática y definir actividades que puedan servir como espacios de intercambio y reflexión, usina de ideas y aportes al debate público. El proceso que se inició con estos aportes está en desarrollo, comprenderá intercambios y diálogos con diferentes actores de la región y aspiramos que, más adelante, fecunde también reflexiones con otras regiones para aportar a la práctica política transformadora hacia sociedades más justas e igualitarias. A fines de 2020, con la preocupación por el ascenso de nuevas y desafiantes experiencias conservadoras y de derecha en la región, y el transfondo de un escenario mundial caracterizado por desafíos múltiples a la política como herramienta de transformación, la Red desarrolló una iniciativa para comenzar a identificar y analizar este fenómeno. Estos documentos que se presentan son la primera parte de un proceso posible gracias al apoyo y el involucramiento del proyecto «Toma Partido» de la FES en América Latina y el Caribe. Los documentos no son insumos académicos ni análisis exhaustivos de la situación en cada país. Tampoco representan necesariamente los puntos de vista de las fundaciones que integran la Red ni de la FES en América Latina y el Caribe. Se trata de insumos informados y reflexivos breves para estimular un debate más amplio, y fueron estructurados para intentar identificar s a diferentes preguntas, tal como la existencia o no de una nueva derecha en cada uno de los países, los puntos de diferencia y contacto con las«viejas derechas», los ejemplos regionales o internacionales que las inspiran, el nivel de apoyo político, económico y social que logran y una interpretación sobre los factores que explican su surgimiento, evolución y perspectivas, así como los desafíos que plantean a la izquierda y el progresismo. 4 INTRODUCCIÓN 1 INTRODUCCIÓN Asistimos a una creciente presencia de las derechas en el espacio público argentino. La convergencia de dirigentes y activistas que coinciden en posicionarse a la derecha y las manifestaciones callejeras en contra de un«comunismo» definido en términos laxos muestran ese proceso. La presencia de actores con voluntad de mantener un orden jerárquico y oponerse a proyectos inclusivos o igualitarios dista de ser una novedad en Argentina. Sin embargo, para ciertos analistas, la capacidad de manifestarse contra un gobierno peronista que acaba de llegar al poder sería una muestra de una «nueva cultura del odio» que busca romper el andamiaje democrático. 1 Así, se señala la existencia de una disposición para avalar formas golpistas mediante la práctica del lawfare y el uso sistemático de fake news. 2 Más que«nuevas derechas», se sostiene, pareciera pertinente referirse a antiguos ímpetus reaccionarios. 3 conforman es novedosa. Comprender el proceso al que asistimos impone abordarlo en forma diacrónica y evitar las lecturas que se ocupan más por descalificar que por entender la renovación derechista. Queremos mostrar que la derecha argentina se encuentra hoy ante una disyuntiva: profundizar su reciente compromiso con la poliarquía o recostarse sobre formas no democráticas de acceder al poder e influir en el campo político. Desde nuestra perspectiva, no estamos ante una iteración de añejos proyectos excluyentes; las estrellas en el firmamento quizás sean las mismas, pero la constelación que 1 José Natanson«Los usos del odio», Le Monde Diplomatique, edición Argentina, nº255, septiembre de 2020( https://www.eldiplo.org/255-el-odio-como-arma-politica/los-usos-delodio/); Jorge Alemán«Derechas y Rechazo del Amor», Página/12, 8/8/2020, ( https://www.pagina12.com.ar/283800-derechas-y-el-rechazo-del-amor); Nora Merlín«Locura, avance antidemocrático y coronavirus», El Destape, 12/9/2020,( https://www. eldestapeweb.com/opinion/coronavirus-en-argentina/locura-avance-antidemocratico-y-coronavirus-20209120553). Ideas convergentes han sido planteadas por encumbrados funcionarios nacionales incluso en espacios institucionales; así el jefe del Gabinete de ministros, Santiago Cafiero, en su informe en la HCDN advirtió que la alianza opositora Juntos por el Cambio(JPC) debía abandonar«el discurso del odio» para no convertirse en«una ultraderecha antidemocrática y minoritaria», cf. La Nación, 7/10/2020( https://www.lanacion.com.ar/politica/cafiero-acuso-oposicion-hacer-terraplanismo-politico-nid2472715). 2 Rafael Bielsa y Pedro Peretti, Lawfare: Guerra Judicial-Mediática(Buenos Aires: Ariel, 2019); Horacio Verbitsky,«Acoso y derribo» en El cohete a la Luna, 19/7/2020,( https://www.elcohetealaluna.com/acoso-y-derribo/). 3 Con respecto a la imputación de una perspectiva no democrática en cualquier posición de derecha, ver el debate generado por el triunfo del entonces presidente Mauricio Macri en las elecciones de medio término de 2017 en Ana Grondona«El debate Natanson. Una reseña culpable» en El búho y la alondra, junio de 2018, 5 ( https://www.centrocultural.coop/revista/ciclos-y-viceversa/ el-debate-natanson-una-resena-culpable); cf. José Natanson, ¿Por qué? La rápida agonía de la Argentina kirchnerista y la brutal eficacia de una nueva derecha(Buenos Aires: Siglo XXI, 2018). En referencia al antiperonismo de las derechas argentinas, véase la carta abierta de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner por el décimo aniversario del fallecimiento del presidente Néstor Kirchner( https://www.cfkargentina.com/27-de-octubre-a-diezanos-sin-el-y-a-uno-del-triunfo-electoral-sentimientos-y-certezas/). FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG- NUEVAS CONFIGURACIONES DERECHISTAS EN ARGENTINA 2 LAS DERECHAS ARGENTINAS EN PERSPECTIVA HISTÓRICA Durante gran parte del siglo XX, la dinámica política argentina se caracterizó por la presencia de dictaduras militares y regímenes civiles débiles surgidos de procesos de votación restringidos. Se ha sostenido que la fragilidad de las instituciones liberales y la aceptación de las Fuerzas Armadas (FFAA) como actor semilegítimo de la política tuvieron su origen en la endeblez de las derechas argentinas. Según esta visión, los partidos derechistas no lograron imponerse en elecciones limpias por su fragmentación cultural, geográfica e ideológica; y sería su incapacidad que los habría llevado a impugnar a la democracia. 4 Por otro lado, se argumentó que la debilidad de la poliarquía y la susceptibilidad de los gobiernos ante las presiones corporativas mostraron a las élites argentinas que no había necesidad de construir máquinas políticas, pues era más rentable«capturar el Estado». 5 Ambas perspectivas coinciden en la idea de que, ante situaciones que atentaban contra el orden jerárquico, la derecha no hesitó en interrumpir el orden constitucional, y poner fin al reformismo de la Unión Cívica Radical(UCR) y el Partido Justicialista(PJ). En todo caso, aunque internamente fragmentadas(entre sectores agro-exportadores y capital-intensivos de Buenos Aires y economías regionales; entre actores urbanos cosmopolitas y los más tradicionalistas de reductos provinciales) 6 se identificaron sistemáticamente con un liberalismo-conservador en tensión con los principios democráticos. Este ideario promovió la organización económica capitalista y una concepción política republicana jerárquica y restrictiva, que buscó tutelar, aún por la fuerza, a una sociedad nunca prepara4 Torcuato Di Tella,«La búsqueda de la fórmula política argentina,» Desarrollo Económico 1142/44(1971), 317-25. Véase Edward Gibson, Class and conservative parties: Argentina in comparative perspective(Baltimore: Johns Hopkins University Press, 1996). 5 Atilio Boron,«Ruling without a Party,» en Conservative Parties, the Right, and Democracy in Latin America, ed. Kevin J. Middlebrook(Baltimore: Johns Hopkins University Press, 2000); Ana Castellani,«Gestión económica liberal corporativa y transformaciones en el interior de los grandes agentes económicos de la Argentina durante la última dictadura militar,» en Empresarios, tecnócratas y militares. La trama corporativa de la última dictadura, ed. Alfredo Pucciarelli(Buenos Aires: Siglo Veintiuno, 2004); Barry Cannon, The Right in Latin America(Londres: Routledge, 2016). 6 Gibson, Class and conservative parties, op. cit. da para autogobernarse. 7 En muchas ocasiones, como ocurrió en la mayoría de los golpes de Estado, estos sectores convergieron con otra corriente derechista, la nacionalista-reaccionaria, que buscaba ordenar autoritariamente a la nación, concebida como comunidad orgánica monista basada en la tradición latina y los valores católicos amenazados por una modernidad cosmopolitam y liberal que servía como entrada para ideas maximalistas y disolventes. 8 La búsqueda de la élite por mantener el control llevó al uso de diversas herramientas y a transitar caminos contradictorios con la democracia que, durante décadas, impidieron el desarrollo de una derecha partidaria autónoma capaz de asumir las reglas de la poliarquía. No obstante, en el último cuarto del siglo pasado, la situación comenzó a cambiar. El inicio de las mudanzas puede rastrearse en el fracaso del «Proceso de Reorganización Nacional»(PRN). Si bien el golpe fue impulsado por liberal-conservadores y nacionalistas-reaccionarios, sus diferencias se patentizaron pronto. Algunos nacionalistas-reaccionarios cercanos al peronismo no resultaban aceptables para el PRN, liderado por militares antiperonistas. 9 Las pujas entre los militares que impulsaban la intervención activa del Estado en la economía y aquellos inclinados a una perspectiva de subsidiariedad también fueron relevantes. 10 La ocupación de Malvinas en 1982 fue un desesperado intento por extender un régimen agonizante, antes por su ineficiencia que por el terrorismo de Estado. 11 La derrota puso punto final a la dictadura y, así, se produjo una 7 Martín Vicente,«Una opción, en lugar de un eco» Tesis de Doctorado, FSOC/UBA, 2014. 8 Sandra McGee Deutsch y Ronald Dolkart, eds. The Argentine right: its history and intellectual origins, 1910 to the present(Wilmington, Del.: SR Books, 1993); Sergio Morresi,«Un esquema analítico para el estudio de las ideas de derecha en Argentina» en Actas del Taller de discusión sobre las derechas en el Cono Sur, siglo XX, ed. Ernesto Bohoslavsky(Los Polvorines: UNGS, 2011). 9 Esta exclusión debe matizarse, pues no alcanzaba al nacionalismo-reaccionario no peronista. Además, hubo acercamientos puntuales al peronismo de derecha. Véase Paula Canelo, El proceso en su laberinto: La interna militar de Videla a Bignone(Buenos Aires: Prometeo, 2008). 10 Paula Canelo, La política secreta de la última dictadura argentina (Buenos Aires: Edhasa, 2016). Estas pugnas castrenses impactaron en el mundo civil. 11 Claudia Feld y Marina Franco, eds. Democracia, hora cero(Buenos Aires: FCE, 2015). 6 LAS DERECHAS ARGENTINAS EN PERSPECTIVA HISTÓRICA transición por colapso que impidió tanto la tutela militar como una herencia que las expresiones de la derecha civil pudiesen reclamar. 12 En las elecciones de 1983, triunfó el radical Raúl Alfonsín quien, pese al apoyo electoral de sectores de centroderecha, buscó afianzar una identidad de centroizquierda referenciada en la socialdemocracia europea. 13 El peronismo, tras su primera derrota en las urnas, comenzó una renovación similar que dio lugar a una identidad de inspiración socialcristiana y pluralista. Así, y ante las revelaciones sobre el terrorismo dictatorial, se fortaleció un compromiso con la democracia liberal que acotó el espacio a las expresiones de derecha. Esto impactó especialmente en los nacionalista-reaccionarios. Arrinconados en los márgenes del sistema, se movilizaron en torno a valores promovidos por el catolicismo ultramontano(por ejemplo, contra la ley de divorcio vincular) e insistieron en una narrativa sobre la dictadura como una guerra donde los militares habían defendido al país del comunismo. En tanto, el ala liberal-conservadora se reconvirtió. Por un lado, los partidos conservadores provinciales tuvieron un desempeño local relevante; por otro, en la ciudad de Buenos Aires se fundó la Unión del Centro Democrático(UCEDE) que, con una gramática neoliberal, reunió a cuadros de la dictadura con figuras críticas del régimen. 14 Los líderes ucedeístas vieron el triunfo de Alfonsín como el esperado fin de la«amenaza peronista», señal de que el pueblo argentino había evolucionado y rechazado el populismo. A juicio del sector joven de la UCEDE, su partido también debía cambiar y transformarse en una organización moderna, competitiva y alejada del autoritarismo. 15 Durante el resto de los ochenta, la incapacidad del gobierno alfonsinista para controlar la economía permitió la recuperación del peronismo y posibilitó la seducción neoliberal de las clases altas y medias urbanas, consolidando a la UCEDE como tercera fuerza. Así, el liberalismo-conservador porteño hegemonizó el campo derechista en una Alianza de Centro (AC). En 1989, el peronista Carlos Menem ganó las elecciones presidenciales. A pesar de haber prometido«salariazo y revolución productiva», Menem aprobó las reformas pro-mercado de AC e invitó a sus cuadros a unirse al gobierno para implementarlas. Este giro derechista encontró poca resistencia, en parte por el efecto disciplinario de la hiperinflación que marcó el caótico final de la administración radical, en parte por el verticalismo peronista, pero también por la influencia de las ideas neoliberales. 16 La entrada de figuras de la AC al gobierno peronista tuvo consecuencias ambiguas: el neoliberalismo se desplegó, pero se produjo el declive de AC como fuerza autónoma. Los efectos sociales del neoliberalismo permitieron un resurgir a la derecha nacionalista. El exmilitar Aldo Rico(preso por haberse amotinado contra el gobierno de Alfonsín e indultado por Menem) fundó el Movimiento por la Dignidad y la Independencia(MODIN) en 1991. 17 El partido creció criticando el neoliberalismo y el cosmopolitismo de la alianza entre «peronistas traidores» y«gorilas liberales». Sin embargo, en 1995 Rico unió fuerzas con el gobernador de Buenos Aires, Eduardo Duhalde, referente de sectores peronistas amplios. Así, las dos tradiciones derechistas argentinas quedaron contenidas dentro del justicialismo. En 1999, asumió el poder la«Alianza», frente compuesto por la UCR y partidos de centroizquierda de extracción peronista, prometiendo mantener el esquema económico neoliberal pero de modo más transparente y republicano que el de Menem. No obstante, la administración de Fernando de la Rúa fracasó en términos económicos e institucionales y el gobierno se derrumbó en diciembre de 2001. 18 En una honda crisis económica y política, el presidente interino Duhalde logró apoyos para formular un ordenamiento transitorio. En tal contexto surgieron nuevas propuestas de derecha. Ricardo López Murphy(ex ministro de Defensa y Economía de la Alianza) fundó Recrear, de orientación neoliberal y marcado antiperonismo. Menem, en tanto, dirigió una fracción del PJ con la promesa de«volver» a la ortodoxia económica y combatir el izquierdismo cultural. 19 En las elecciones de 2003, obtuvieron el 18% y el 26% de los votos, respectivamente, lo que mostró el apoyo de una porción de la ciudadanía a las propuestas neoliberales a pesar de la crisis. Sin embargo, Menem retiró su candidatura al balotaje y otro peronista, Néstor Kirchner, accedió a la presidencia. Kirchner desplegó iniciativas institucionales asociadas a demandas progresistas(especialmente en derechos humanos) y decisiones económicas moderadas. En 2007, Cristina Fernández de Kirchner sucedió a su esposo en la presidencia y promovió políticas contra la herencia neoliberal, como la nacionalización de los fondos de jubilaciones y pensiones. Este giro a la izquierda tuvo una oposición más enérgica de la 12 Guillermo O’Donnell, Philippe Schmitter y Laurence Whitehead, eds. Transiciones desde un gobierno autoritario. Perspectivas comparadas(Barcelona: Paidós, 1989). Cf. James Loxton,«The Authoritarian Roots of New Right Party Success in Latin America» en The Resilience of the Latin American Right, ed. Juan Pablo Luna y Cristóbal Rovira Kaltwasser(Baltimore: Johns Hopkins University Press, 2014). 13 Manuel Mora y Araujo, Ensayo y error: la nueva clase política que exige el ciudadano argentino(Buenos Aires: Planeta, 1991). 14 Gibson, Class and conservative parties, op. cit. 15 Luciana Arriondo,«De la UCeDe al PRO,» en«Hagamos equipo». PRO y la construcción de la nueva derecha argentina, ed. Gabriel Vommaro y Sergio Morresi(Los Polvorines: UNGS, 2015). 16 William Smith,«State, Market and Neoliberalism in Post-Transition Argentina: The Menem Experiment,» Journal of Inter-American Studies and World Affairs vol. 33, nº4(1991), 45-82; Mariana Heredia, Cuando los economistas alcanzaron el poder(Buenos Aires: Siglo Veintiuno, 2015). 17 Otros exmilitares también lograron importantes avances electorales en la década de 1990, como el Gral.(R) Antonio Bussi y su partido Fuerza Republicana en Tucumán, donde llegó a gobernar. 18 Alfredo Raúl Pucciarelli, ed. Los años de la Alianza: la crisis del orden neoliberal(Buenos Aires: Siglo Veintiuno, 2014). 19 Menem acusó al candidato Néstor Kirchner de haber estado asociado con el grupo guerrillero Montoneros y buscar destruir a las FFAA. Clarín, 7/5/2003. 7 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG- NUEVAS CONFIGURACIONES DERECHISTAS EN ARGENTINA derecha, que había estado rearticulándose. 20 Desde finales de 2001, el empresario Mauricio Macri comenzó a gestar un nuevo partido de centroderecha que se convertiría en Propuesta Republicana(PRO). Pese a identificarse públicamente con el peronismo, Macri era un outsider cercano a referentes neoliberales como López Murphy con quien estuvo aliado transitoriamente. 21 Eligió construir su partido en la ciudad de Buenos Aires, postulándose a jefe de Gobierno en 2003. En su debut electoral, PRO fue derrotado en el balotaje. 22 Tras consolidarse en la oposición, en 2007 logró alzarse victorioso con una campaña centrista. PRO no era una nueva etiqueta para un partido tradicional ni una escisión de un movimiento existente, sino un nuevo actor que buscó desde el inicio avanzar sobre el terreno de los partidos tradicionales, haciendo énfasis más en lo novedoso de sus formas que en el contenido de sus ideas. 23 En PRO se apostó por el pragmatismo: su objetivo no era imponer una agenda ideológica o asociarse con un gobierno ganador para implementar un programa, sino construir mayorías y ganar elecciones, una importante diferencia respecto a anteriores emprendimientos de derecha. 24 Un segundo aspecto en el que PRO se apartó de experiencias previas fue su carácter heterogéneo: en sus orígenes se nutrió de cuadros políticos de distintas extracciones(peronistas, radicales, neoliberales y conservadores), figuras empresariales y profesionales, activistas católicos y de ONG. 25 En los años siguientes, aun cuando Macri insistió en que su partido estaba«más allá de la izquierda y la derecha»(presentadas como categorías superadas), PRO avanzó hacia una posición anti-izquierdista, denunciando los peligros del«camino populista» de Fernández de Kirchner que, a su juicio, aproximaba a la Argentina al bolivarianismo. Los líderes de PRO instalaron así una peculiar e intermitente reversión del «pánico rojo». En 2015, PRO se alió con la UCR, la antikirchnerista Coalición Cívica y partidos minoritarios de centroderecha en el frente Cambiemos. Al mismo tiempo, Macri cortejó el voto peronista(fragmentado entre quienes apoyaban o se oponían a la continuidad de las políticas kirchneristas) y buscó alejarse del perfil tradicional de derecha a través de 20 Marcos Novaro, Historia de la Argentina contemporánea: de Perón a Kirchner(Buenos Aires: Edhasa, 2006); Alfredo Pucciarelli y Ana Castellani, eds. Los años del kirchnerismo: la disputa hegemónica tras la crisis del orden neoliberal(Buenos Aires: Siglo XXI, 2017). 21 Eduardo Minutella y María Álvarez, Progresistas fuimos todos(Buenos Aires: Siglo XXI, 2019). 22 Sebastián Mauro,«La campaña electoral por la Jefatura de Gobierno de Buenos Aires: estrategias políticas e inteligibilidad de la agenda,» Revista Argentina de Sociología 4(2005), 78-98. 23 Sergio Morresi y Gabriel Vommaro,«Argentina. The Difficulties of the Partisan Right and the Case of Propuesta Republicana,» en The Resilence of the Latin American Right, ed. Juan Pablo Luna y Cristóbal Rovira Kaltwasser(Baltimore: Johns Hopkins University Press, 2014). 24 Sergio Morresi,« Acá somos todos democráticos. El PRO y las relaciones entre la derecha y la democracia en la Argentina,» en«Hagamos equipo». PRO y la construcción de la nueva derecha argentina, ed. Gabriel Vommaro y Sergio Morresi(Buenos Aires: Prometeo, 2015). 25 Morresi y Vommaro,«Argentina», op. cit. gestos como inaugurar un monumento a Perón, prometer que no privatizaría empresas públicas y asegurar que mantendría las políticas redistributivas del kirchnerismo. PRO logró enmarcar las elecciones de 2015 en torno a la oposición entre la vieja y la nueva política(el«Cambio») y alejarse de las divisiones izquierda/derecha o peronismo/antiperonismo. Este framing permitió que Macri se convirtiese en el primer presidente argentino de derecha elegido en elecciones transparentes. 26 El desempeño de Macri en sus dos primeros años fue mediocre, aunque en 2017 logró consolidarse en las elecciones legislativas en base a medidas que incentivaron la actividad económica financiada con endeudamiento externo. Sin embargo, el discurso de Cambiemos, moderado y centrista en 2015, se movió hacia la derecha en temas como seguridad (proponiendo endurecimiento de sentencias, empoderamiento de las fuerzas de seguridad y reprimiendo protestas) y servicios públicos(aumentando tasas mucho más allá de la inflación y predicando que debía aprenderse a vivir sin el sostén populista irresponsable). La revalidación en las urnas parecía permitir a Macri impulsar una agenda de reformas agresiva. Sin embargo, se encontró con obstáculos en el Congreso y las calles, donde una oposición heterogénea impugnó sus propuestas. Como resultado del alto endeudamiento acumulado y la ausencia de reformas, se agotó el financiamiento externo, llevando al gobierno a devaluar la moneda, buscar el apoyo del Fondo Monetario Internacional y tomar medidas impopulares. En 2019, con las elecciones por delante y escasos logros, Cambiemos optó por fortalecer su identidad antikirchnerista, adoptando una gramática republicana antiperonista, actitud que ayudó al peronismo (fragmentado desde 2008) a reunificarse para evitar la reelección de Macri. El peronismo, con una orientación centrista, volvió al poder en diciembre de 2019. Observar los sucesivos cambios de las derechas argentinas a nivel partidario e institucional en las últimas décadas es un ejercicio necesario, pero insuficiente. Un panorama más completo requiere sumar al análisis las mudanzas en las sociabilidades derechistas, algo de lo que nos ocuparemos en la próxima sección. Sin embargo, antes de avanzar, conviene resaltar cuestiones que se desprenden de lo expuesto e implican contrastes con algunas lecturas que nos parecen incorrectas(por ejemplo, aquellas que estiman que el gobierno de Macri fue dictatorial por su carácter derechista). 27 Primero, a lo largo de casi todo el siglo XX, las derechas argentinas tuvieron una relación tensa e incluso contradictoria con la democracia liberal. No obstante, desde 1983, distintas agrupaciones derechistas fueron comprometiéndose con la poliarquía. Tanto los liberal-conservadores cuanto los nacionalistas-reaccionarios se renovaron e incluso organizaciones 26 Sergio Morresi,«¿Cómo fue posible? Apuntes sobre la prehistoria y el presente del partido PRO,» en Clases medias argentinas: modelo para armar, ed. Atilio Boron y Mónika Arredondo(Buenos Aires: Luxemburg, 2017). 27 Véase las referencias citadas en nota 3. 8 LAS DERECHAS ARGENTINAS EN PERSPECTIVA HISTÓRICA que se ubican en extremos ideológicos(como Proyecto Segunda República, PSR) 28 buscaron participar del juego electoral. En segundo lugar, si bien el ala liberal-conservadora mantuvo su primacía, está claro que parte de sus marcas identitarias tradicionales(como su antiperonismo y su tendencia a mantener principios en forma doctrinaria) han ido siendo dejadas de lado. 28 PSR es una agrupación antisemita y antiliberal que promociona valores nacionalistas y cristianos. Véase su página web ( https://www.facebook.com/ProyectoSegundaRepublica/). 9 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG- NUEVAS CONFIGURACIONES DERECHISTAS EN ARGENTINA 3 ¿ALGO ESTÁ CAMBIANDO OTRA VEZ? La crisis de 2001 ofició como coyuntura propicia para que sectores que no eran políticamente activos(sobre todo clases medias perjudicadas al ver confiscados sus ahorros) se manifestasen. Si bien parte de esta nueva movilización se orientó a la izquierda, otra lo hizo hacia alternativas de derecha, como PRO. 29 Esta activación por derecha continuó durante el gobierno de Néstor Kirchner, sobre todo en marchas con reclamos por la falta de atención del Estado a los problemas de seguridad, que muchas veces enarbolaban reclamos punitivistas. 30 De modo paralelo, la gestión en materia de derechos humanos del kirchnerismo reavivó los reclamos de sectores nacionalistas-reaccionarios bajo la consigna de «memoria completa», que apuntaba a valorizar positivamente parte del accionar represivo de la última dictadura. Espacios militares(como la Unión de Promociones) y civiles(como la Comisión de homenaje permanente a los muertos por la subversión) organizaron actos en abierto desafío al gobierno nacional, al que signaron como inspirado en los mismos objetivos de la lucha armada izquierdista de los setenta. 31 No obstante, a partir de 2008, se incorporaron al debate otras voces(como Puentes para la Legalidad) que expresaban reclamos similares bajo formas menos confrontativas, permitiendo mayor visibilidad y acceso al circuito mainstream de la prensa y las industrias culturales. 32 Más adelante retomaremos la clave de las industrias culturales(fundamental para comprender el entorno partidario de las derechas), pero aquí conviene mantener el hilo narrativo sobre las manifestaciones. En 2008 se produjo un conflicto entre el gobierno de Fernández de Kirchner y entidades empresariales agropecuarias a partir de una medida que tasaba 29 Leandro Gamallo,«Entre paros y cacerolazos: Apuntes sobre la conflictividad social en la Argentina reciente,» Anuari del Conflicte Social Barcelona, año 12(2012), 877-908; Gabriel Vommaro, Sergio Morresi y Alejandro Bellotti, Mundo PRO. Anatomía de un partido fabricado para ganar(Buenos Aires: Planeta, 2015). 30 Fabiana Martínez,«Pánicos sociales, ciudadanía episódica y exclusión. Análisis del caso Blumberg en medio gráficos argentinos,» Signo y pensamiento, vol. 46, nº24,(2013), 125-36. 31 La Nación, 25/5/06, 31/5/06, 10/8/06. 32 Analía Goldentul y Ezequiel Saferstein,«El‘diálogo’ como filosofía y como praxis: la circulación de ideas alternativas sobre el pasado reciente y su recepción en la agrupación Puentes para la Legalidad (2008-2018),» Sociohistórica, nº 45(2020). las exportaciones de granos. Este enfrentamiento permitió que se generase una movilización opositora heterogénea. 33 Los participantes buscaron legitimar su posición inscribiendo su acción en el civismo(al manifestar expresaban su carácter de ciudadanos independientes y su acción espontánea) e impugnando a quienes se expresaban en favor del gobierno (considerando que«los llevaban» a marchar). No fue solo la identidad kirchnerista la que comenzó a galvanizarse en este período, sino también la anti-kirchnerista por medio de una reactualización del repertorio liberal-conservador. 34 Este tipo de acción se plasmó en la memoria de los participantes que se percibieron capaces de imponer condiciones a gobernantes que consideraban ilegítimos o injustos. 35 La experiencia adquirida en 2008 ayuda a explicar por qué las protestas opositoras volvieron a ganar la calle luego de que, en 2011, Fernández de Kirchner fuese reelecta. A partir de 2012 se produjo una seguidilla de reclamos y demandas heterogéneas que, aunque no tuvieron un interlocutor definido ni partidos que las representasen de modo cabal, contaron con el apoyo de líderes políticos, sobre todo del campo de la derecha, que en ese momento estaban enfrentados entre sí(como Macri de PRO, Eduardo Amadeo del justicialismo, Patricia Bullrich de Unión por Todos y Alejandro Biondini del minoritario Partido Alternativa Social). 36 El ciclo de manifestaciones orientadas a la derecha de 201213 fue organizado por ciberactivistas que tenían lazos con las entidades que habían protagonizado las protestas de 2008 33 Sergio de Piero y Agustina Gradin,«La Sociedad Civil‘desorganizada’: Protestas y Oposición en la Sociedad Civil a los Gobiernos Kirchneristas,» Revista Estado y Políticas Públicas nº5(2015), 19–39. 34 En marchas contrarias al gobierno se corearon consignas como «acá el choripán se paga» o«vinimos con la SUBE», recreaciones del cántico«No vinimos por decreto ni nos pagan el boleto» habituales en manifestaciones contra el peronismo a mediados del siglo XX. Sobre las protestas contemporáneas, Gabriel Vommaro,« Acá el choripán se paga: movilización política y grupos sociales en el reciente conflicto en torno a las retenciones a las exportaciones de granos,» en Campos de batalla: las rutas, los medios y las plazas en el nuevo conflicto agrario, ed. Ricardo Aronskind y Gabriel Vommaro(Buenos Aires: Prometeo, 2010). 35 Gamallo,«Entre paros», op. cit. 36 Bullrich y Amadeo luego convergieron con Macri; Biondini, que reivindica la experiencia nazi, se mantuvo apartado. 10 ¿ALGO ESTÁ CAMBIANDO OTRA VEZ? que, al menos al comienzo, carecían de acceso a los líderes partidarios. 37 Fue en la medida en que las demostraciones crecieron que los dirigentes brindaron apoyo. La relación entre activistas y políticos no se limitó al patrocinio: quienes motorizaban las protestas alentaron a los líderes derechistas a organizarse para enfrentar al gobierno y les pidieron no erigirse en voceros de las manifestaciones para mantener su carácter ecuménico. La amplitud y la ausencia de liderazgo facilitó la convergencia de nacionalistas y liberales, familiares de militares en prisión con adherentes al libertarianismo o peronistas de derecha junto a anti-peronistas. Las manifestaciones opositoras y su mediatización y amplificación por redes sociales fueron centrales en los cambios en la correlación de fuerzas, la escenificación de temas y en la articulación de intereses sectoriales y de partidos políticos. En las elecciones legislativas de 2013, el Frente Renovador, peronista orientado hacia la centro-derecha, recogió reclamos de los manifestantes, especialmente sobre seguridad e institucionalidad. Pero en 2015, PRO(ya en la alianza Cambiemos) se mostró capaz de capturar la mayoría de las banderas del campo de la derecha. 38 Luego del triunfo de Macri, los grupos de derecha se mantuvieron activos e independientes de sus representantes políticos. Si bien Cambiemos no se interesó en movilizar a su electorado, frente a las marchas de la oposición de la izquierda y el peronismo, los grupos de derecha(incluso los críticos del gobierno cambiemita) apostaron por manifestarse no solo para apoyar al gobierno, sino para«oponerse a la oposición». 39 No obstante, en la medida en que algunos sectores comenzaron a criticar por derecha en términos económicos o culturales al gobierno macrista, fueron ganando relevancia figuras con presencia mediática(economistas como José Luis Espert y Javier Milei, políticos como Alfredo Olmedo y Juan «Tata» Yofre, ex-miembros de Cambiemos como José Gómez Centurión o Cynthia Hotton, autores con presencia en redes sociales como Agustín Laje y Nicolás Márquez) que se convirtieron en figuras validadas por los medios. Así, una gramática radicalizada antes marginal ganó volumen en reuniones empresariales, presentaciones de libros, funciones teatrales y conferencias en universidades. Conviene detenerse sobre el fenómeno de los libros de derecha. Si bien los medios y redes sociales condensan gran parte del debate público, el formato libro mantiene relevancia por la legitimidad social que otorga a los autores, quienes participan y se valorizan en el campo periodístico, intelectual o político. La producción de libros sobre política es uno de los segmentos más exitosos en la Argentina y cuenta en su ha37 Tomás Gold y Alejandro Peña,«Protests, signaling, and elections: conceptualizing opposition-movement interactions during Argentina’s anti-government protests(2012-2013),» Social Movement Studies, nº 183(2019), 324-345. 38 Morresi,«¿Cómo fue posible?», op. cit. 39 Pablo Semán,«El sueño de la plaza propia.» Revista Anfibia(2017) ( http://revistaanfibia.com/ensayo/el-sueno-de-la-plaza-propia/). ber con varios best sellers de derecha, especialmente en torno a la cuestión de la corrupción y la denuncia del«falso progresismo» de los gobiernos kirchneristas 40 y a la revisión de los años setenta desde perspectivas críticas a los organismos de derechos humanos. 41 En general, las obras publicadas por los grandes sellos editoriales transitan un hilo delgado: son una respuesta a las posiciones progresistas, pero mantienen un tono que encuadra dentro de una lógica centrista que apela a valores democráticos y republicanos. Sin embargo, también existen pequeñas editoriales que adquirieron visibilidad a partir del éxito de títulos con una tendencia radical. Ese es el caso, por ejemplo, del grupo editorial Unión(fundado en España en 1973) que se presenta como«defensor de la economía de mercado» y tiene en su catálogo traducciones de Ludwig Mises, Murray Rothbard y Bertrand de Jouvenel. En el catálogo de la filial argentina priman obras de economistas que adhieren al neoliberalismo o al paleoliberalismo, 42 pero también autores radicalizados. De hecho, el título que puso a Unión en el candelero es El libro negro de la nueva izquierda, donde se mixturan argumentos conspirativos sobre la«dictadura del género», el avance de la homosexualidad, referencias a autores neoliberales y literatura anticomunista para sostener la tesis de que las izquierdas han emprendido una batalla cultural de cuño gramsciano que debe ser respondida en ese mismo plano. 43 Los lazos del mundo editorial con el universo de la política de derecha son estrechos. El director de Unión es Rodolfo Distel, titular del partido Recrear, de López Murphy y miembro de la Red Liberal de América Latina(RELIAL). 44 Pablo Avelluto fue director de Sudamericana entre 2005 y 2012 en el momento del auge de los libros políticos«antikirchneristas» y coordinador de medios en la Ciudad de Buenos Aires y ministro de Cultura de la Nación(en ambos casos designado por Macri). Por otro lado, debe mencionarse que las editoriales colaboran en la organización de eventos en los que 40 Por ejemplo, periodistas como Luis Majul, El dueño(Buenos Aires: Planeta, 2009), intelectuales como Marcos Novaro, El caso Maldonado: la tragedia, la fábula política y el futuro de los derechos humanos(Buenos Aires: Edhasa, 2017) y políticos como Fernando Iglesias, Kirchner y yo(Buenos Aires: Sudamericana, 2007). 41 Periodistas como Ceferino Reato, Operación Primicia: el ataque de Montoneros que provocó el golpe de 1976(Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 2010); políticos como Juan Bautista Yofre, Fuimos todos: cronología de un fracaso, 1976-1983(Buenos Aires: Sudamericana, 2010) y activistas y familiares de militares como Carlos A. Manfroni y Victoria Villarruel, Los otros muertos: las víctimas civiles del terrorismo guerrillero de los 70(Buenos Aires: Sudamericana, 2014). 42 Por ejemplo, Ricardo López Murphy, Mejores políticas públicas: #Argentina(Buenos Aires: Fundación Cívico Republicana- Unión Editorial, 2014) y Javier Milei y Diego Giacomini, Maquinita, infleta y devaluta: ensayos de economía monetaria para el caso argentino (Buenos Aires: Grupo Unión, 2016). 43 Nicolás Márquez y Agustín Laje, El libro negro de la nueva izquierda: ideología de género o subversión cultural(Buenos Aires: Unión Editorial- Centro de Estudios Libres, 2016). 44 Sobre RELIAL y sus vínculos, véase Karin Fischer y Dieter Plehwe, «Redes de think tanks e intelectuales de derecha en América Latina,» Nueva Sociedad, nº245(2013), 70-86. 11 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG- NUEVAS CONFIGURACIONES DERECHISTAS EN ARGENTINA la promoción de libros sirve también para la reunión de distintas vertientes de la derecha. En la misma trama hay fundaciones, centros de estudios y think tanks que cumplen el rol de impulsar ideas. Estas pueden estar vinculadas al campo liberal-conservador, como la Fundación Libertad(FL) y su red federal de instituciones que buscan la difusión del ideario de la escuela austriaca, 45 o bien al nacionalismo-reaccionario, como el Centro de Estudios Cruz del Sur(CDS) que busca«defender la verdad y la justicia» a partir de«una ley natural ordenadora» y los pilares de «Dios, Patria y Familia», 46 CDS está presidida por Segundo Carafí, estudiante de Economía que, tras un paso por el PRO, participa de la Mesa de Conducción de NOS. 47 Por otro lado, el fundador de FL, el economista Gerardo Bongiovanni, fue importante en la expansión de PRO en el interior del país y pasó incluso a presidir el think tank partidario de PRO, la Fundación Pensar. 48 En 2019, sectores que crecieron en las tramas sociales que habían nutrido a PRO decidieron«jugar por afuera»(presentarse a elecciones con sus propios candidatos). Gómez Centurión y Espert lograron conformar alternativas partidarias a PRO/Cambiemos y, aunque tuvieron un magro resultado, ayudaron a reorientar el debate público hacia la derecha con su presencia en los debates presidenciales. A pesar de eso, muchos de quienes dieron su apoyo a los nuevos emprendimientos que buscan radicalizar el ala derecha continúan considerando a PRO como second best. 49 De este modo, luego del regreso del peronismo al poder, la derecha parece dividida entre un ala que quiere regresar a planteos que llevaron a Cambiemos al poder y otra que prefiere radicalizarse impugnando las decisiones del PJ a las que juzga guiadas por un populismo irresponsable y anti-republicano con el que no se puede o no vale la pena acordar. 50 45 Juan Albornoz et alli,«¿Cuántas cabezas estaremos tocando? Las estrategias de difusión del neoliberalismo en contexto de impugnación,» en Jornadas de Ciencia Política de la UBA 2020(Buenos Aires, 2020). 46 Vénse la página web( https://cruzdelsurce.org/objetivo-mision-y-valores/). 47 El Frente NOS liderado por José Gómez Centurión es un espacio nacionalista-reaccionario fundado por un ex-funcionario de PRO, cuya dimisión se solicitó a raíz de su defensa de la dictadura militar. 48 Leandro Echt,«Los think tanks partidarios: entre el conocimiento y la política», Tesis de Maestría, UNSAM/Georgetown University(San Martín, 2016). 49 Sergio Morresi, Ezequiel Saferstein y Martín Vicente,«La derecha en la calle,» mimeo, artículo en prensa(Buenos Aires, 2020) 50 La Nación, 13/10/20. 12 CODA 4 CODA En 1983, la derecha argentina inició un lento aprendizaje no solo de convivencia sino de compromiso con la democracia liberal o burguesa. Ese proceso parecía estar encaminado a afianzarse luego del triunfo de una coalición orientada hacia la derecha que accedió al poder por la vía de los votos y se mostraba dispuesta a dejar atrás sus marcas identitarias más reaccionarias. No obstante, ante el revés que significó el triunfo de un peronismo que mixtura consignas de centro-izquierda con posiciones conservadoras, una porción de la derecha partidaria parece retroceder sobre sus pasos y buscar cobijo o inspiración en algunas de las posiciones radicalizadas que, marginales desde el retorno de la democracia, supieron crecer en la última década. Desde que fue derrotado Cambiemos, líderes de la derecha argentina que juega a la democracia se han opuesto al oficialismo transitando un derrotero de confrontación moral que llega al límite de impugnar la legitimidad de un gobierno surgido de las urnas. Estos flirteos debilitan la membrana porosa y lábil que separa a ese sector de los grupos que(con ideas nacionalistas-reaccionarias o con convicciones liberal-conservadoras) tensan su relación con la poliarquía y las perspectivas de una sociedad pluralista. Las derechas menores que hasta hoy no tienen representantes institucionales no parecen tener la fuerza para imponer su agenda. No obstante, sí tienen la capacidad de introducir temas en la discusión pública y cambiar los ejes del debate público, de arrastrar no solo a la derecha mainstream de Cambiemos, sino también a sectores que votaron en contra de Macri pero tienen demandas ordenancistas, securitarias e incluso reaccionarias. La posibilidad de que los grupos que han crecido«a la derecha de la derecha» puedan erigirse en una fuerza gravitante en un sentido pleno dependerá mucho de su capacidad para articular posiciones disímiles, para hacer converger propuestas de libre-mercado con defensas del patriarcado; oposición a la igualdad con populismos derechistas; llamados a la libertad con exigencias de jerarquías basadas en un orden natural. Nicolás Márquez, uno de los autores de El libro negro de la nueva izquierda, sintetizaba este horizonte ecuménico del siguiente modo«Necesitamos liberales que crean en la vida desde la concepción, conservadores que crean que la tradición tenga que estar al servicio del progreso y nacionalistas que no confundan el amor a la patria con el amor al Estado». Ese actor ideal de las derechas al que se refiere Márquez no pasa de ser un desideratum. Sin embargo, los sectores que se ubican a la izquierda harían bien en no perder de vista que el proyecto de la nueva configuración de las derechas está planteado con claridad meridiana. 13 ACERCA DE LOS AUTORES IMPRESIÓN Sergio Morresi. IHUCSO/CONICET – UNL. Doctor en Ciencia Política por la Universidad de San Pablo, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas(Conicet) de Argentina y docente en la Universidad Nacional del Litoral. Se especializa en el estudio del liberalismo, el neoliberalismo y las formaciones políticas de derecha en Argentina. Es autor, junto con Gabriel Vommaro y Alejandro Bellotti, del libro Mundo PRO(Planeta, Buenos Aires, 2015). Friedrich-Ebert-Stiftung| Toma Partido Plaza Cagancha 1145 piso 8| Montevideo| Uruguay Coordinación del Proyecto Toma Partido: Dörte Wollrad y Viviana Barreto| fes Uruguay Ingrid Ross y Argerie Sánchez| fes América Central Coordinación de publicaciones: Jandira Dávila y Susana Baison Ezequiel Saferstein. CEDINCI/CONICET – UNSAM. Licenciado en Sociología y doctor en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires. Es magister en Sociología de la Cultura y el Análisis Cultural por la Universidad Nacional de San Martín. Es investigador asistente en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas(CONICET) con sede en el Centro de Documentación e Investigación de la Cultura de Izquierdas(CeDInCI). Edición| María Lila Ltaif| Diagramación| Gliphos| Más información: toma-partido.fes.de Contacto: tomapartido@fes.de Martín Vicente. IGEHCS/CONICET – UNCPBA. Licenciado en Comunicación Social. Tiene una maestría en Ciencia Política por la Universidad Nacional de San Martín. Es doctor en Ciencias Sociales por la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. Es investigador asistente del CONICET en el Instituto de Geografía, Historia y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires. Su trabajo aborda la historia política e intelectual de las derechas argentinas, con énfasis en la tradición liberal-conservadora, y los grupos político-intelectuales del catolicismo democrático local y del Cono Sur. La Fundación Friedrich Ebert( fes ) fue creada en 1925, y es la fundación política más antigua de Alemania. Es una institución privada y de utilidad pública, comprometida con el ideario de la democracia social. La fundación debe su nombre a Friedrich Ebert, primer presidente alemán democráticamente elegido, y da continuidad a su legado de hacer efectivas la libertad, la solidaridad y la justicia social. Cumple esa tarea en Alemania y en el exterior en sus programas de formación política y de cooperación internacional, así como en el apoyo a becarios y el fomento de la investigación. SOBRE ESTE PROYECTO Toma Partido es una plataforma para la construcción de análisis, iniciativas y alianzas políticas y sociales amplias hacia el fortalecimiento y una transformación democrática emancipadora y feminista de los partidos políticos progresistas de América Latina y el Caribe. Es una invitación y una iniciativa de todas las oficinas de la Friedrich-Ebert-Stiftung en la región. El uso comercial de todos los materiales editados y publicados por la Friedrich-Ebert-Stiftung( fes ) está prohibido sin previa autorización escrita de la fes . Las opiniones expresadas en esta publicación no representan necesariamente las de la Friedrich-Ebert-Stiftung o las de la organización para la que trabajan los/as autores/as o las de las entidades que auspiciaron la investigación. ISBN 978-9915-9308-5-5 NUEVAS CONFIGURACIONES DERECHISTAS EN ARGENTINA El progresismo y la izquierda ante la nueva derecha: claves para la región A fines de 2020, con la preocupación por el ascenso de nuevas y desafiantes experiencias conservadoras y de derecha en la región y el trasfondo de un escenario mundial caracterizado por desafíos múltiples a la política como herramienta de transformación, la Red desarrolló una iniciativa para comenzar a identificar y analizar este fenómeno. Estos documentos que se presentan son la primera parte de un proceso posible gracias al apoyo y el involucramiento del proyecto«Toma Partido» de la FES en América Latina y el Caribe. Se trata de insumos informados y reflexivos breves para estimular un debate más amplio, y fueron estructurados para intentar identificar diferentes preguntas. ¿Cómo son las nuevas derechas y cuáles son los puntos de diferencia y contacto con las«viejas derechas»? ¿Cuáles son los ejemplos regionales o internacionales que las inspiran? ¿Qué desafíos plantean a la izquierda y el progresismo? ¿Qué pasa con la nueva derecha en Argentina? El proceso que se inició con estos aportes está en desarrollo, comprenderá intercambios y diálogos con diferentes actores de la región y aspiramos a que, más adelante, fecunde también reflexiones con otras regiones para aportar a la práctica política transformadora hacia sociedades más justas e igualitarias. Los documentos no son insumos académicos ni análisis exhaustivos de la situación en cada país. Tampoco representan necesariamente los puntos de vista de las fundaciones que integran la Red ni de la FES en América Latina y el Caribe. Para más información: fes-uruguay.org| fesur@fesur.org.uy t @ fesu ruguay l fes_uruguay f fes Uruguay