APUNTES DE LA CÁTEDRA: Repensar el futuro de América Latina y el Caribe. Alternativas para la transformación social-ecológica 4 | Marzo de 2021 LA DEFORESTACIÓN RECIENTE EN LA AMAZONIA COLOMBIANA: CONSIDERACIONES PARA SU ANÁLISIS Rodrigo Botero García Contenido 1. INTRODUCCIÓN......................................................................................3 2. INSTITUCIONALIDAD.............................................................................4 3. ¿Y LOS MODELOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE?.....................................4 4. INTERMODALIDAD, CONEXIÓN PARA AGRONEGOCIOS................................ FRENTE A CARRETERAS TERCIARIAS......................................................5 5. LOS PARQUES Y RESGUARDOS: ESCENARIO DE NUEVAS GUERRAS............ Y VIEJAS COLONIZACIONES....................................................................8 6. ¿LA LEY?, ¿PARA QUIÉN?......................................................................11 7. TIERRAS, CATASTRO, DERECHOS DE USO.................................................. ROMPIENDO CINCUENTA AÑOS DE“TALANQUERA”.................................12 8. CONCLUSIONES FINALES......................................................................13 8.1 Sobre las expectativas del ejercicio institucional........................................13 8.2 Sobre los modelos de producción agropecuaria sostenible.........................14 8.3 Sobre los accesos de transporte..................................................................14 8.4 Sobre la conflictividad en parques y resguardos.........................................14 8.5 Sobre la aplicación de la ley.........................................................................14 8.6 Sobre el uso sostenible de los bosques........................................................14 REFERENCIAS...............................................................................................15 1. INTRODUCCIÓN Durante los últimos cinco años, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales(Ideam) ha venido registrando el comportamiento detallado de la deforestación en la región Amazónica. Cada vez con mayor precisión, frecuencia y oportunidad, los colombianos tenemos acceso a información de calidad que nos permite analizar lo que ocurre en el país en función de la pérdida de bosques. Como lo muestra la tabla 1, durante el periodo 2015-2019 casi 58 % de la deforestación nacional se concentró en esa región, siendo el pico en 2018 con 70 %, aun cuando en números bru tos en 2017 tuvo su mayor expresión, llegando a un poco más de 144.000 hectáreas. Para medir lo ocurrido es importante señalar que durante la primera parte de la presente década la tendencia estuvo alrededor de 80.000 hectáreas, el nivel de referencia establecido con los países que han apoyado el acuerdo de reducción de emisiones: Noruega, Alemania y Reino Unido. Es decir, la Amazonia lleva cuatro años consecutivos por encima del nivel de referencia utilizado para medir el cumplimiento de los acuerdos de reducción de la deforestación en la región amazónica 1 . Paradójicamente, en este periodo el gobierno colombiano, la cooperación internacional, las organizaciones civiles y comunitarias, han hecho también un esfuerzo sin precedentes en la atención de este problema. Adecuaciones normativas, presupuestales, acuerdos interagenciales, llamamientos de las cortes, iniciativas Conpes(Consejo Nacional de Política Económica y Social), acuerdos internacionales, inversiones locales, entre muchos factores, han sido impulsadas en este escenario. Sin embargo, la dinámica regional no cede a la velocidad que se requiere para evitar que los daños en zonas estratégicas sean irreversibles. ¿Qué motiva esta distancia entre el esfuerzo y lo que aún pasa en terreno? Veamos el escenario en el que se despliegan dichos esfuerzos: 1. Una institucionalidad ambiental limitada y bajo presión; aunque, en primera instancia, se debe reconocer que hay una voluntad en el fortalecimiento de las agencias ambientales que históricamente han tenido la responsabilidad de gestionar los bosques. 2. Un sector agropecuario que no ha desarrollado sistemas sostenibles de uso en aquellas zonas que no tendrán una destinación forestal final: producción alimentaria, pecua ria o agrícola-forestal. 3. Tensiones entre la planificación intermodal del gobierno central y las demandas locales de vías terrestres. 4. Los parques y resguardos como escenario de nuevas guerras y viejas colonizaciones. 5. ¿La ley?, ¿para quién? Regiones Amazonia Andina Caribe Orinoquia Pacífico Nacional Fuente: Ideam. 2015 56.962 29.263 16.472 9.132 12.206 124.035 Tabla 1. Deforestación anual, 2015-2019, por regiones 2016 70.074 45.606 24.509 9.398 29.009 178.596 2017 144.147 36.735 15.655 9.953 13.474 219.964 2018 138.176 28.089 11.367 12.073 7.454 197.159 2019 98.256 25.213 12.791 8.513 14.120 158.893 ToTal peRiodo 507.615 164.906 80.794 49.069 76.263 878.647 1 Véase: http://www.siac.gov.co/monitoreodesforestacion 3 Apuntes de la CÁTEDRA: REPENSAR EL FUTURO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE • Alternativas para la transformación social-ecológica 6. El limbo de las tierras, el catastro y las rutas de reconocimiento de derechos. La realidad“imponiéndose” sobre la leyes: cincuenta años de una reserva forestal sin uso sostenible. A continuación desarrollamos en detalle cada uno de estos aspectos. el incremento en la capacidad de inversión en actividades de desarrollo sostenible, en capacidad de monitoreo, ampliación de la cobertura de comunidades involucradas, entre otros aspectos. Sin embargo, la posibilidad de generar confianza en las zonas de mayor deforestación, donde la presencia del Estado en su conjunto no ha llegado, aún es incipiente, a pesar de las urgencias de la implementación del Acuerdo de paz, que cojea y cuya implementación deja mucho que desear. 2. INSTITUCIONALIDAD La institucionalidad ambiental gubernamental está representada por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible –del cual hacen parte la Unidad Especial Administrativa del Sistema de Parques Nacionales( UAESPNN ) y la Agencia Nacional de Licencias Ambientales(Anla)–, las corporaciones autónomas regionales y los cinco institutos de investigación del Sistema Nacional Ambiental(Sina) 2 . Su común denominador ha sido una asignación presupuestal exigua(excepción hecha de diez Corporaciones Autónomas Regionales, CAR ), que ha sido determinante en que su presencia territorial sea insuficiente frente a la demanda de gestión. Adicionalmente, en el ejercicio de la autoridad territorial ha habido fuertes limitaciones, como resultado de diferentes causas. De un lado, más de cinco décadas con la presencia de un actor armado, las Farc(Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), que tenía control territorial en las zona rurales de la Amazonia, control que incluía normas de manejo de recursos naturales, asignación de tierras, desarrollo de infraestructura vial, promoción de usos del suelo y control sobre la presencia de agencias gubernamentales o de cooperación internacional. De otro, las relaciones con las comunidades han estado signadas por desarrollarse en medio de la confrontación armada y la exigua inversión pública, lo cual ha aumentado una distancia histórica en la desconfianza mutua. En años recientes, el fortalecimiento institucional, mediado en gran parte por la cooperación internacional, ha generado 2 Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales(Ideam); Instituto de Investigación de Recursos Biológicos “Alexander von Humboldt”; Instituto Amazónico de Investigaciones“Sinchi”; Instituto de Investigaciones Ambientales del Pacífico “John Von Neumann”; Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras“José Benito Vives de Andreis”(Invemar). Entonces, es evidente que el reto es aún mayor: no solo se requiere el fortalecimiento del sector ambiental gubernamental, sino el del Estado en su conjunto, que debe empezar por hacer presencia en los territorios de la frontera de deforestación, no solo con estrategias punitivas, sino con inversión social que genere confianza. Esto último quizá lo más difícil, pues la realidad sigue siendo muy compleja y la estrategia de acción del aparato militar, solo repite la historia, en lugar de incentivar los cambios estructurales requeridos para integrarse de una vez por todas a la Colombia profunda. 3. ¿Y LOS MODELOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE? Desde finales del siglo pasado, el gobierno nacional decidió ce rrar el Centro de Investigaciones“Macagual” de Corpoica(hoy AgroSavia), ubicado en Florencia, Caquetá. En consecuencia, se truncó definitivamente el incipiente desarrollo investigativo que había sobre la Amazonia colombiana. Los bosques amazónicos fueron mirados con desdén, y, por el contrario, creció la admiración por los pastizales, y los modelos de ganadería crecieron sostenida e insosteniblemente, monitoreados desde la estación“La Libertad”, en cercanías de Villavicencio. Fue entonces cuando el Instituto Amazónico de Investigaciones,“Sinchi”, empezó un desarrollo importante de investigaciones que estuvo precedido por el programa Dainco-Casam de la cooperación holandesa. El“Sinchi” se echó“al hombro” la investigación básica y aplicada de la biodiversidad amazónica y durante las últimas casi tres décadas, a pesar de las limitaciones presupuestales, ha sido la única institución colombiana que ha dado el soporte a gobiernos regionales, agencias nacionales y a las comunidades en la dirección correcta, esto es, priorizando el uso del bosque, los recursos hidrobiológicos y haciendo una apuesta ligada al ordenamiento territorial. 4 La deforestación reciente en la Amazonia colombiana: consideraciones para su análisis | Rodrigo Botero García Como paradoja de la macondiana historia de la Amazonia, un instituto de investigación terminó liderando el modelo de desarrollo agropecuario y forestal que el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural no hizo, ni hace. años, el ganado había tenido un rol tan decisivo en la movilización de grandes capitales para la consolidación de las tierras deforestadas. Las corporaciones autónomas( CDA , Corpoamazonia y Cormacarena, todas ellas con el compromiso de promoción del desarrollo sostenible, no solo de la conservación estricta o de la gestión del ordenamiento territorial), no han tenido mayor impacto, pues además de sus limitaciones presupuestales, tampoco priorizaron la transferencia y extensión de los modelos disponibles. Entre la pobreza y una visión limitada del uso del bosque, y los desafíos de los procesos de licenciamiento o de autoridad ambiental cuando había la oportunidad, la ganadería fue haciendo del paisaje amazónico un continuo de pastizales degradados como“mejor opción” de desarrollo local. En los últimos cinco años, este desafío que genera la ganadería en la Amazonia se incrementó. El hato ganadero en los municipios con mayor deforestación alrededor de Chiribiquete aumentó en más de 650.000 nuevas cabezas de ganado en una zona donde se perdieron 300.000 nuevas hectáreas(véase la tabla 2) 3 . Es claro entonces, que a pesar de los esfuerzos la ganadería sigue siendo el modelo predominante de economía local. Ganado cuyo negocio no es solo su transacción comercial, sino la consolidación de la ocupación de tierras baldías de la Reserva Forestal o de invasiones en resguardos indígenas o en los parques nacionales. Nunca antes, como en los últimos cinco 4. INTERMODALIDAD, CONEXIÓN PARA AGRONEGOCIOS FRENTE A CARRETERAS TERCIARIAS El Ministerio de Transporte de Colombia formuló el Plan maestro intermodal de transporte 4 . En él, y a diferencia de otros países de la cuenca amazónica, el país le da prioridad a establecer formas de transporte intermodal para aquellas áreas que se encuentran más allá de la frontera agropecuaria. Por primera vez, en las zonas más sensibles de la Amazonia se plantean proyectos de mejoramiento de la navegación en vez de grandes vías. Paralelamente, la consolidación de la Orinoquia como zona de agronegocios de gran escala y las perspectivas minero-energéticas en el piedemonte y zonas limítrofes con Brasil, impulsan la concreción de grandes proyectos viales, como la conexión entre Buenaventura y Puerto Carreño, además de los mejoramientos de Neiva-Balsillas o tramos de la Marginal de la selva entre el Putumayo y la Macarena. Suenan los tambores del desarrollo y su retumbar incrementa otro fenómeno: el crecimiento de proyectos viales terciarios en las zonas de mayor deforestación y ampliación de la frontera agropecuaria. Tabla 2. Deforestación, 2016-2019, en los siete municipios con mayor deforestación alrededor de Chiribiquete y su relación con el crecimiento del hato bovino 2016 2017 2018 2019 2016-2019 Municipio Ha% censo Ha% censo Ha% censo Ha% censo deforestac. diferencia deforest. nal. Bovino deforest. nal. Bovino deforest. nal. Bovino deforest. nal. Bovino acuMul.(Ha) Bovinos San Vicente del Caguán Cartagena del Chairá San José del Guaviare La Macarena Calamar El Retorno Solano Total Fuente: FCDS 10.987 10.241 6.091 5.238 2.060 3.076 3.391 41.084 6,2 612.573 5,7 129.391 3,4 131.911 2,9 44.871 1,2 39.100 1,7 103.000 1,9 17.238 23 1’078.084 26.632 22.591 19.347 14.861 10.197 7.500 6.890 108.018 12,1 688.004 10,3 160.465 8,8 147.602 6,8 84.893 4,6 40.733 3,4 104.699 3,1 18,130 49 1’244.526 19.616 17.771 15.241 18.682 10.749 7.608 659 90.326 9,9 831.586 9,0 232.653 7,7 181.796 9,5 148.249 5,5 65.077 3,9 147.664 0,3 20.260 46 1’627.285 11.452 13.123 9.908 11.049 5.879 3.369 3.207 60.987 9,28 853.358 10,63 249.760 8,03 197.229 8,95 163.397 4,76 160.483 5,16 70.989 2,60 32.629 49 1’727.872 68.687 63.726 50.587 49.830 28.885 24.553 14.147 300.415 240.812 120.369 65.318 118.526 121.383 -32.011 15.391 649.788 3 Véase: https://www.ica.gov.co/areas/pecuaria/servicios/epidemiologia-veterinaria/censos-2016/censo-2018.aspx 4 Véase: https://www.ani.gov.co/article/plan-maestro-de-transporte-2015-2035-el-horizonte-de-colombia-vargas-lleras-21832 5 Apuntes de la CÁTEDRA: REPENSAR EL FUTURO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE • Alternativas para la transformación social-ecológica Muchos de estos proyectos terminan conectándose a otras grandes obras planeadas y a infinidad de accesos viales infor males e ilegales que se adentran en la selva. Para dar una idea de la magnitud del fenómeno, durante 2018 y 2019 se abrieron, cada año, más de 700 kilómetros de nuevos accesos viales en las zonas del Arco de deforestación amazónico. Los alcaldes solicitan mejoramientos viales para dar acceso a comunidades marginadas, muchas de ellas ubicadas en zonas con restricciones ambientales; detrás, llegarán los compradores de tierra, ubicándose en aquellas zonas que van quedando interconectadas, lo cual, inmediatamente, las ingresa al mercado informal de tierras. Las decisiones aplazadas para desarrollar un sistema de navegación fluvial en la Amazonia con apoyo gubernamental no dan espera. La ampliación de la frontera agropecuaria por vías ilegales e informales, ya sea en Cartagena del Chairá, Solano, San Vicente, Calamar o Miraflores se está dando en zonas donde hay ríos navegables, en los cuales la población local ha tenido que asumir los costos de los operadores privados y los efectos de las economías del narcotráfico y la minería ilegal. Igual sucede con los sistemas de transporte aéreo(a pesar de la existencia de la onerosa Satena…); en fin, la presión por sistemas de transporte económicamente viables y conexiones de población dispersa, en áreas ecológicamente sensibles, es cada vez mayor. Las comunidades, las alcaldías, las gobernaciones, la SAC (Sociedad de Agricultores de Colombia), las Fuerzas Militares, todos, piden vías. Y como muestran los datos, tanto en Colombia como, en general, en los países tropicales, las vías y la deforestación van de la mano: van de la mano con la ganadería y, según datos aún sin publicar, van de la mano con la apropiación y el acaparamiento de tierras. Es decir, el negocio de tierras, ganado, vías y acaparamiento es uno solo(véase la tabla 3). Sobre las expectativas legítimas de comunidades vulnerables de tener formas de movilización y acceso a servicios, hay decisiones para favorecer grandes intereses económicos, que igualmente coinciden con esa dinámica territorial de vías informales e ilegales, construidas a veces con mano de obra comunitaria, y, a veces, con dineros de las economías ilegales, además del impulso al uso de las vías que dejaron las Farc bajo el bosque (véase la foto 1), muchas de ellas con el liderazgo de la“Empresa”(como le dicen a la disidencia en algunas zonas) o de empresarios del agro“sin nombre”. El proceso completo lo cierra la aparición de agricultura mecanizada y de grandes capitales en algunas zonas donde la ampliación reciente de la malla vial, aunada a los bajos costos de la tierra –además de invadir Foto 1. Vía a Miraflores 6 Tabla 3. Vías, hato ganadero y remanentes boscosos en el Arco de deforestación amazónico departaMento Municipio % área Municipio Monitoreada* Ha de BosQue en área Monitoreada (1990) Ha de BosQue en área Monitoreada (2020) kM 2018 creciMiento vial en kM (área Municipio) creciMiento kM 2019 (aBril 2018Marzo 2019) creciMiento kM 2020 (aBril 2019Marzo 2020) total (kM) % creciMiento 2018 -2020 censo Bovino 2017 censo ganadero (total Municipio) deforestación ideaM (área total Municipio) auMento 2016-2017 (%) censo Bovino 2019 auMento 2018-2019 (%) 2018-2019 consolidado 2016-2019 La deforestación reciente en la Amazonia colombiana: consideraciones para su análisis | Rodrigo Botero García 7 Calamar 100 1.317.800 1.225.590 564 116 48 728 29 40.733 4 160.483 59 5.762 26.680 El Retorno 100 1.163.335 1.029.177 964 73 92 1.129 17 104.699 2 70.989 -108 6.341 21.463 Guaviare Miraflores 100 1.243.459 1.191.185 526 41 76 643 22 2.082 4.273 San José del Guaviare 100 1.498.192 1.333.790 1.763 245 151 2.159 22 147.602 11 197.229 8 10.039 44.669 Total 5.222.785 4.779.741 3.817 475 367 4.659 293.034 428.701 24.223 97.086 La Macarena 100 838.236 494.411 3.193 89 190 3.472 9 84.893 47 163.397 9 11.309 44.840 Puerto Rico 100 215.172 172.798 183 83 27 293 60 2.177 11.642 Meta Uribe 80 402.008 176.810 2.410 13.405 Vista Hermosa 100 334.215 289.791 69 16 14 99 43 2.604 10.922 Total 2.184.526 1.442.588 3.445 188 231 3.864 84.893 163.397 21.856 91.927 Cartagena del Chairá 84 1.037.312 851.734 462 119 20 601 30 160.465 19 249.760 7 13.100 50.215 San Vicente del Caguán 70 Caquetá Solano 45 1.128.302 915.563 1.018 48 1.875.696 1.789.057 29 84 1.150 4 33 13 688.004 11 853.385 3 11.133 48.626 14 18.130 5 32.629 38 2.051 8.165 Total 4.041.310 3.556.355 1.509 167 108 1.784 866.599 1.135.774 26.283 107.005 11.448.621 9.778.684 Elaboración propia. Fuentes: Inventario bovino 2016-2018 ICA. Fedegan 2019 IDEAM 2016 2019 * Descripción área: el área de los municipios está definida acorde a los focos de deforestación identificados en los últimos años y el límite del bioma amazónico. Para los municipios de Calamar, El Retorno, Miraflores, San José del Guaviare, La Macarena, Puerto Concordia, Puerto Rico y Vistahermosa se definió un cubrimiento de la totalidad del área del municipio. Para los demás se definió teniendo en cuenta la ubicación de los focos actuales de deforestación y la disponibilidad de los límites de las imagenes del satélite Landsat 2, esos límites se describen de la siguiente manera: • Uribe: el área de análisis al norte está definida hasta el límite del Amem para la zona de producción-uso sostenible. • Cartagena del Chairá: el área de análisis al oeste está definida hasta el límite de la Reserva Forestal, entre los ríos Suncilla y Cuemaní (límite oficial). • San Vicente del Caguán: el área de análisis al occidente está definida hasta el límite de la Reserva Forestal tipo A entre el río Cuemaní y el límite departamental. Y la zona de traslape con el PNN Los Picachos. • Solano: el área de análisis al este está definida hasta el cruce de río Yarí con el río Luisa en el límite con el PNN Serranía de Chiribiquete, bajando en línea recta hasta el río Caquetá (límite oficial). Al oeste cogiendo el borde de la Reserva Forestal, bajando en línea recta hasta el río Caquetá (límite oficial). Fuente : Lab. SIG FCDS 2020. Apuntes de la CÁTEDRA: REPENSAR EL FUTURO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE • Alternativas para la transformación social-ecológica tierras de la reserva forestal en algunos casos– y la inyección de grandes capitales de dudosa procedencia. Esta es la última fase de la“regularización” de la inversión en tierras, a través de su conexión vial, y pasando a proyectos de gran tamaño que generan nuevas expectativas y presiones sobre las tierras de la frontera agropecuaria. Cultivos de maíz, eucalipto y palma empiezan a aparecer cada vez más frecuentemente, ampliando el modelo agroindustrial de la Orinoquia sobre la Amazonia, desde la zona sur del Meta hacia el Guaviare. ¿Cuáles serán las próximas áreas de expansión? Al igual que en Pando(Bolivia), el Chaco boliviano, Rondonia, Pará y Acre en Brasil, Ucayali en Perú, Petén en Guatemala y Belice o Yucatán en México, las tierras de bosque están siendo adquiridas en grandes extensiones por capitales que se repiten una y otra vez, cambiando de sombrero según el clima jurídico o de seguridad. ¿Quiénes estarán por llegar a nuestras tierras baldías“promisorias”? ¿O serán los redentores de la restauración productiva quienes ofrecerán“conservar produciendo y producir conservando”? 5. LOS PARQUES Y RESGUARDOS: ESCENARIO DE NUEVAS GUERRAS Y VIEJAS COLONIZACIONES Los parques nacionales viven hoy el retorno a las condiciones más difíciles vividas durante el conflicto armado. A pesar de hacer esfuerzos importantes por acondicionarse a las exigencias de los conflictos por el uso, la ocupación y la tenencia, como lo es el artículo 7º del Plan nacional de desarrollo 20182022 5 , el cual permite el desarrollo de acuerdos transitorios para la implementación de estrategias de restauración productiva, lo cierto es que en los últimos cinco años la agenda de los parques en la Amazonia ha estado dominada por un proceso de rearme y consolidación del proyecto político territorial de las disidencias de las Farc, el cual incluye el desarrollo a gran escala de una nueva fase de colonización armada en el interior de los parques y resguardos, en especial aquellos ubicados entre el Área de Manejo Especial la Macarena(Amem) y Chiribiquete. Este proceso de colonización se sobrepone a áreas antiguas de asentamientos que llevaban décadas en algunas regiones y en las que había acuerdos generales de conservación y manejo de recursos. Las disputas entre las zonas de influencia de las Farc, hoy partido político, y las disidencias, no son solamente por el control militar y social, sino sobre predios que han sido reclamados por una y otra parte en este periodo. Lo más claro de esta disputa por estas tierras lo señaló un combatiente durante el proceso de declaratoria de Chiribiquete:“No queremos ver funcionarios de parques por acá. Estas tierras son nuestras, desde Vista Hermosa hasta el Yarí; vamos a parcelar estos parques entre nuestra gente. Olvídense de la tal conservación”. Pero, al igual que en la Reserva Forestal, el territorio ha sido“repartido” no solo entre colonos, campesinos sin tierra y población vulnerable. De hecho, es notoria la presencia de grandes fincas, mucho ganado, mafiosos locales, excombatientes de todo pelambre, ganaderos poderosos y la sombra de políticos regionales, así como el“combo” de los cocales, algunos con fincas afuera y cocal adentro(véase la foto 2). Entonces, la “repartición de la tierra” tiene otro tipo de socios, de fines y de orientación, que no coincide con la que pudo existir en algunas zonas de estos mismos parques hace treinta años. El resultado: un proceso acelerado de deforestación, creación de nuevas fincas, carreteras, incremento del hato bovino, coca les, casas, corrales. El caso más importante de este fenómeno es el del Parque Tinigua, donde la concentración de la deforestación durante los últimos dos años ha sido de las más altas de toda la cuenca amazónica 6 , y en 2020 sigue siendo de las más altas en la Amazonia colombiana(véase el mapa 1). Grupos de familias de diferentes departamentos del país han llegado a la región y han recibido lotes de entre 80 y 100 hectáreas, ganado al aumento y, en ocasiones, facilidades para adquirir la semilla de coca. Claramente, no tienen los recursos económicos para este proceso, lo cual lleva a preguntarse ¿de dónde provienen? En muchos casos, los acuerdos de conservación, así como las normas de manejo de recursos naturales que promovían las juntas de acción comunal y las Farc han quedado en el olvido. La transformación de estos territorios ha afectado profun5 Véase: https://www.dnp.gov.co/ DNPN /Paginas/Plan-Nacionalde-Desarrollo.aspx 6 Véase: https://maaproject.org/maap-deforestation-patternscolombian-amazon/ 8 La deforestación reciente en la Amazonia colombiana: consideraciones para su análisis | Rodrigo Botero García Foto 2. Coca en el Parque Nacional Natural Serranía La Macarena Mapa 1. Deforestación en el Arco noroccidental amazónico colombiano durante el periodo 2018-2020 Fuente: FCDS. 9 Apuntes de la CÁTEDRA: REPENSAR EL FUTURO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE • Alternativas para la transformación social-ecológica damente las antiguas colonizaciones, las cuales empiezan a quedar en medio de un“fuego cruzado” entre la nueva ola de deforestación y las acciones gubernamentales para evitarlo, en particular los operativos militares de Artemisa, la estrategia militar del gobierno nacional diseñada para apoyar las labores de aplicación de la ley en parques nacionales y zonas de reserva forestal. Al mismo tiempo, con el incremento de nuevas rutas de movilidad y áreas de asentamiento de las facciones disidentes en el interior de los parques, los funcionarios de Parques Nacionales han sido expulsados de la mayoría de ellos, siendo la salida de los últimos cinco a principios de 2020, situación que aún no se resuelve y coincide con la condición de ingobernabilidad y falta de control territorial por parte del Estado en extensas zonas de la Amazonia. Mientras tanto, a los resguardos indígenas también regresa la pesadilla de la guerra. Hacia el sur, donde se encuentran los más consolidados culturalmente y sus territorios están en buen estado, se ha vuelto habitual ver pasar de nuevo combatientes en sus diferentes modalidades. Las restricciones a la movilidad, la cacería, el temor a los reclutamientos, son pan de cada día. Y mientras, en la zona norte de la Amazonia, resguardos como Yaguara o Nukak sufren de una deforestación e invasión acelerada, sin precedentes en su velocidad e intensidad(véase la foto 3). La combinación de actores, unos como campesinos, otros como agroindustriales, otros como cocaleros, y claro, combatientes, vuelve a reforzar la vulnerabilidad de estos territorios, su gente y sus recursos. Y para concluir la tragedia, la inversión pública consolidando estos procesos de invasión sobre los territorios indígenas. Es decir, en el mal llamado“posconflicto” y dadas las características de la nueva conflictividad las condiciones han tendido a empeorar en muchos de estos resguardos. Carreteras que se abren paso en medio de la selva, cruzando parques y resguardos, hacen inminente el riesgo de contacto con los pueblos indígenas en aislamiento voluntario y a exterminar comunidades y territorios, aquellos que, a pesar de las medidas cautelares, órdenes de restitución y mil llamados más de la justicia, parecen condenados por este nuevo escenario (véase el mapa 2). Foto 3. Deforestación en resguardos del norte de la Amazonia 10 La deforestación reciente en la Amazonia colombiana: consideraciones para su análisis | Rodrigo Botero García Mapa 2. Vías en el Arco noroccidental amazónico colombiano Fuente: FCDS. 6. ¿LA LEY?, ¿PARA QUIÉN? El tránsito en la aplicación de la ley en medio de la implementación del Acuerdo de paz ha sido más complejo de lo presupuestado. La dificultad de que la justicia llegue a las zonas rurales para atender los casos más elementales, como son las disputas entre vecinos, la violencia intrafamiliar, los robos menores, es apenas una muestra de las dificultades existentes para llevar este derecho a las comunidades y que la protección ambiental tenga esta herramienta. En el marco de la decisión del gobierno del presidente Iván Duque(2018-2022) de proteger los parques de la Amazonia se destaca cómo las operaciones han sido desarrolladas en la búsqueda de la“flagrancia” de personas que estén en medio de las actividades de deforestación en el terreno. Esto ha llevado a la captura de numerosas personas que pertenecen a la parte más vulnerable de la cadena en el proceso de apropiación de tierras y deforestación. A pesar de las evidencias de que se requieren grandes capitales para el desarrollo de estas actividades, las investigaciones aún no arrojan la primera captura de un gran determinador(véase la foto 4). De igual manera, todo el entramado de condiciones habilitantes para la deforestación y el acaparamiento, como la creación de veredas en zonas restringidas, la dotación de vías, energía y otros servicios, y de otra parte la provisión de servicios de asistencia técnica y sanitaria(como es el caso de la vacunación del ganado), lleva a pensar que el proceso de investigación ha sido pobremente desarrollado hacia la parte gruesa de la cadena de deforestación y apropiación de tierras. Por acción u omisión, las agencias gubernamentales han permitido en algunos casos, y en otros incentivado, el desarrollo de actividades que están prohibidas o restringidas por la ley en los diferentes usos 11 Apuntes de la CÁTEDRA: REPENSAR EL FUTURO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE • Alternativas para la transformación social-ecológica Foto 4. Grandes fincas en el Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete del suelo de la región amazónica. ¿Por qué no se ha hecho seguimiento a esta actuación de los funcionarios? De hecho, si vamos un poco más allá del papel de las inversiones oficiales, también encontramos relaciones, por lo menos en su espacialidad, entre la deforestación, la apropiación de tierras, las actividades agropecuarias y los cultivos de coca, lo que nos lleva a preguntar cómo van las investigaciones por lavado de recursos provenientes del narcotráfico destinados a la deforestación/apropiación y sus actividades asociadas. ¿Estará la Fiscalía General de la Nación dándole el carácter de“macrocaso” a la apropiación de tierras, expresada en deforestación, involucrando las aristas más sensibles en sus procesos? Eso, claramente, requiere elevar el nivel de decisión política para afectar todos los intereses e involucrados en el asunto, lo cual va mucho más lejos que la captura de aquellas personas que son encontradas en“flagrancia” con una motosierra o manejando el ganado de terceros. Entre otras cosas, ¿quién le responde al país, a todos los colombianos, por la pérdida de las tierras de la reserva forestal a manos de privados que las han invadido, deforestado y transformado en sus fincas para el interés particular? ¿No es esta la última posibilidad de generar un programa de acceso a tierras para manejo forestal que permita atender el mandato de la reforma rural integral para población campesina vulnerable, excombatientes, colonos, que pueden generar una estabilización de la frontera agropecuaria y economía forestal legal? Increí blemente, el sistema de monitoreo del país solo lleva las cuentas de la deforestación, pero no de las tierras públicas perdidas a manos de particulares ¿Hasta cuándo? 7. TIERRAS, CATASTRO, DERECHOS DE USO. ROMPIENDO CINCUENTA AÑOS DE“TALANQUERA” Llegando al final de esta historia reciente, nos encontramos con las últimas extensiones de tierra que tiene el país en la Amazonia, con bosques en pie, íntegros aún en gran medida: la llamada Reserva Forestal de la Amazonia, creada en 1959. 12 La deforestación reciente en la Amazonia colombiana: consideraciones para su análisis | Rodrigo Botero García Hasta ahora, la interpretación de la normativa sobre la Reserva era que esta era asimilable a una figura de conservación es tricta, que solo podría ser cambiada mediante la sustracción. Entretanto, en diferentes países de mundo, especialmente en Centroamérica y vecinos de la cuenca amazónica, aumentaban los casos de conservación de bosques mediante su uso. Más aún, las experiencias de manejo comunitario de bosques florecían, no solo como una oportunidad técnica y económica de manejo boscoso sino de gobernanza territorial, de acuerdo con la cual la participación comunitaria era definitiva en el desarrollo de las acciones de gobierno para el bienestar local. El caso más emblemático es el de la Reserva de Biosfera de Petén, en Guatemala, donde las concesiones forestales comunitarias surgieron luego del Acuerdo de paz y permitieron un manejo exitoso de bosques y desarrollo económico en un área afectada por la guerra y las economías ilícitas durante décadas. Uno de los principales esfuerzos del gobierno actual es el acuerdo 058 de la Agencia Nacional de Tierras 7 , que establece el desarrollo normativo para posibilitar los Acuerdos de uso en la Reserva Forestal. Paralelamente, la reglamentación de los Acuerdos de Conservación por parte del Ministerio de Ambiente concluye una transformación conceptual del ejercicio de la conservación de los bosques en esta reserva, que claramente reconoce que, mediante su uso integral, sostenible y de bajo impacto, es posible mantenerlos, manejarlos y crear condiciones de bienestar para las poblaciones allí ubicadas. La posibilidad de hacer un ejercicio paralelo de reconocimiento de derechos para el uso del bosque en la Reserva Forestal puede ser complementada de manera importante con el inicio del tan anhelado catastro multipropósito, el cual ha sido focalizado para ser desarrollado en los municipios del Arco de deforestación amazónica, con el apoyo de la cooperación internacional. En la decisión, ambición y efectividad con que se avance en el reconocimiento de derechos a poblaciones campesinas para el uso y mantenimiento de los bosques remanentes de la Reserva Forestal está una de las últimas oportunidades de frenar la expansión agropecuaria sobre los bosques de la Amazonia. La gobernanza territorial puede tener un giro significativo con el reconocimiento de derechos en las zonas boscosas remanentes, además de aquellos asentamientos que llevan décadas de consolidación en diferentes zonas del territorio. Lograr esa estabilización del Arco de deforestación del noroeste amazónico será un esfuerzo complementario que puede hacer sinergia con el conjunto de resguardos indígenas y parques nacionales de la Amazonia suroriental. Actualmente, veintiséis millones de hectáreas en resguardos y territorios indígenas, de las cuales casi diez millones están traslapadas con parques nacionales, algunos de los cuales son áreas de protección de pueblos indígenas en aislamiento voluntario( PIAV ), son una enorme oportunidad de conservación, más aún cuando el desarrollo normativo permitirá la creación de los Consejos Indígenas en las áreas no municipalizadas de la Amazonia 8 . Finalmente, la oportunidad de desarrollar un modelo sostenible basado en el uso integral del bosque está a la vista. Esperemos que la valoración política de esta oportunidad incluya las diferentes ventajas, no solo económicas, que traería sacar estas tierras del mercado y de las expectativas de otras formas de desarrollo. Un nuevo ciclo de violencia se puede evitar para esta región del país. 8. CONCLUSIONES FINALES 8.1 Sobre las expectativas del ejercicio institucional El país se encuentra con un rezago histórico frente a su presencia, inversión y reconocimiento de derechos básicos en la región amazónica. Claramente, será una tarea de muchos gobiernos en ese sentido la que permita cambiar esa tendencia de ruptura con el orden institucional y normativo, que es el motor estructural de la inaplicabilidad del ordenamiento productivo, las restricciones de uso del suelo y la formalización de la propiedad. La institucionalidad ambiental será inoperante mientras el Estado pretenda que esta resuelva su ausencia acumulada; y 7 Véase: https://www.agenciadetierras.gov.co/la-agencia/consejodirectivo/acuerdos-consejo-directivo/ 8 Véase: http://es.presidencia.gov.co/normativa/normativa/ DECRETO %20632%20 DEL %2010%20 DE %20 ABRIL %20 DE %202018.pdf 13 Apuntes de la CÁTEDRA: REPENSAR EL FUTURO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE • Alternativas para la transformación social-ecológica más aún, mientras no se empiece por resolver el problema de acceso a tierras para campesinos y la recuperación de tierras de grandes apropiadores de baldíos del Estado. Larga tarea que requiere de decisiones de Estado, tan poco frecuentes en nuestro fracturado país. 8.2 Sobre los modelos de producción agropecuaria sostenible La Amazonia cuenta con cerca de ocho millones de hectáreas intervenidas, por fuera de la frontera agropecuaria, en las zonas de mayor presión demográfica y comercial. Los criterios de sostenibilidad para cualquier sector de desarrollo económico serán la incorporación de esta frontera agropecuaria para determinar el límite de expansión de las actividades del bosque. El primer llamado es a limitar las actividades de ganadería y ampliación de la red vial, sin las cuales la apropiación de tierras sería prácticamente imposible. Los modelos de silvopastoreo rotacional deben desarrollarse únicamente en aquellas zonas en donde se debe concentrar la actividad ganadera en las periferias de los piedemontes donde el modelo económico y de resiliencia de sus suelos lo permitan. 8.3 Sobre los accesos de transporte La deforestación amazónica está íntimamente ligada a la ampliación de los accesos viales de diferente orden. El volumen de población y carga actual y proyectada permite una planifi cación para hacer un viraje hacia los sistemas intermodales, incorporando lo expresado en el Plan maestro intermodal de transporte( PMIT ), así como los estudios sobre navegabilidad fluvial que en la actualidad existen en los principales ríos que comunican el perímetro oriental amazónico. El gobierno nacional debe retomar el monitoreo y seguimiento a los planes viales de los entes territoriales y garantizar que estos cumplan con los estándares de Lineamientos de infraestructura verde, y la priorización de sistemas fluviales y aéreos de interconexión. 8.4 Sobre la conflictividad en parques y resguardos Una institucionalidad diferente a la actual debe abordar el problema del conflicto en los parques nacionales y resguardos indígenas invadidos. Ni la Unidad de Parques ni el Ministerio del Interior ni la Agencia Nacional de Tierras tienen hoy la capacidad, por sí solos, de abordar este problema. Es necesario abordar de manera detallada, diferenciada según las zonas, comunidades, historias de relacionamiento, tipos de uso del suelo y problemas de ilegalidad presentes, para determinar las competencias interagenciales que se requieren, así como una capacidad de inversión a largo plazo, con un componente de concertación social y político de alto nivel, que incorpore los acuerdos de paz de manera sinérgica en las zonas con mayor conflictividad. 8.5 Sobre la aplicación de la ley La normativa ambiental para abordar la deforestación es insuficiente. La carga del sistema debe apuntar a quienes se apropian de las tierras baldías y de las zonas de protección ambiental y cultural del país. Las iniciativas legislativas son urgentes; la capacidad de investigación de la Fiscalía en asuntos ambientales debe mejorar, así como en la conexión con otros delitos asociados, como es el caso del lavado de activos, el uso de dineros públicos, la asociación con grupos armados y el enriquecimiento ilícito, entre otros. Las cortes, por su parte, están en mora de juzgar los delitos ambientales en los que hay participación de funcionarios con fuero especial; la Contraloría aún no rinde cuentas de la pérdida del patrimonio de la nación, expresada en las tierras baldías indebidamente ocupadas y que nunca se recuperan para el país. 8.6 Sobre el uso sostenible de los bosques Para hablar de manejo sostenible de bosques aún hay un largo trecho. El uso selectivo de bosques, manteniendo la cobertura de su matriz principal, no se puede asimilar a un manejo sostenible. Deben evaluarse, en cada caso, los impactos en su biodiversidad, abundancia, distribución, así como en su varia14 La deforestación reciente en la Amazonia colombiana: consideraciones para su análisis | Rodrigo Botero García bilidad genética por especie; en la movilidad o fragmentación de corredores ecológicos; y en la compactación de suelos, en la disminución de aportes de nutrientes a los suelos, entre muchos factores. Las evaluaciones ex ante, la generación de líneas de base creíbles y sustentadas, deben ser criterio riguroso antes de promover el aprovechamiento forestal en zonas de alta sensibilidad, como es el caso de los bosques amazónicos. Si queremos tener un sistema creíble y que proteja nuestra biodiversidad, el monitoreo de los bosques debe ser mucho más que los indicadores de área y cobertura. REFERENCIAS Siac. s. f.“Monitoreo del cambio en la superficie cubierta por bosque natural”. http://www.siac.gov.co/monitoreodesforestacion ICA . s. f.“Censo Pecuario Nacional”. https://www.ica.gov.co/ areas/pecuaria/servicios/epidemiologia-veterinaria/censos-2016/censo-2018.aspx Ministerio del Interior. 2018.“Decreto número 632 de 2018. 10 de abril”. http://es.presidencia.gov.co/normativa/normativa/ DECRETO %20632%20 DEL %2010%20DE%20 ABRIL %20 DE %202018.pdf DNP . s. f.“Plan nacional de desarrollo 2018-2022”. https:// www.dnp.gov.co/ DNPN /Paginas/Plan-Nacional-de-Desarrollo.aspx 15 Apuntes de la CÁTEDRA: REPENSAR EL FUTURO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE • Alternativas para la transformación social-ecológica ACERCA DEL AUTOR Rodrigo Botero García. Z ootecnista por la Universidad Nacional de Colombia con maestría en desarrollo sostenible de sistemas agrarios, ciencias agrarias y ambientales por la Universidad Javeriana. Ha centrado su trabajo profesional en la promoción de estrategias de planificación intersectorial del territorio en función del ordenamiento ambiental, facilitando la articulación entre autoridades de los diferentes niveles, organizaciones sociales y pueblos indígenas, entre otros actores. A la cabeza de la Dirección Territorial Región Amazonia-Orinoquia de Parques Nacionales Naturales entre 2000 y 2010, gestionó la constitución de varias áreas protegidas, y en el marco de distintas políticas de paz, a lo largo de los últimos once años, desde la dirección de la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible, ha impulsado procesos de planificación del sector de transporte en áreas ecológicamente sensibles, así como iniciativas para la formalización de la propiedad en la Amazonia, la sustitución de cultivos ilícitos y la instalación de programas agroambientales para los pobladores como la forestería comunitaria. Con pueblos indígenas ha trabajado en fortalecer sus sistemas tradicionales de manejo de los recursos naturales, así como su capacidad de interlocución con la institucionalidad. En 2019 fue reconocido como uno de los diez líderes del país por la revista Semana, gracias a la denuncia y lucha directa que ha encabezado contra los procesos de deforestación actual de la Amazonia. La cátedra Repensar el futuro de América Latina y el Caribe. Alternativas para la transformación social-ecológica, ha sido organizada por el Foro Nacional Ambiental( FNA ), la Friedrich-Ebert-Stiftung en Colombia(Fescol), y las seis universidades pertenecientes al FNA : el Centro de los Objetivos del Desarrollo Sostenible para América Latina y el Caribe de la Universidad de los Andes, el Departamento de Derecho Ambiental de la Universidad del Rosario, la Facultad de Estudios Ambientales y Rurales de la Pontificia Universidad Javeriana, el Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Colombia, la Universidad del Norte y la Universidad Tecnológica de Pereira. Entre sus objetivos se encuentra, haciendo alusión a su título, hacer un análisis y debate del futuro de América Latina y el Caribe, así como de las alternativas para su transformación social-ecológica; se busca también examinar el caso colombiano e incentivar la apropiación del análisis del futuro socio-ambiental por medio del debate regional, nacional y territorial. 16