DEMOCRACIA Y DERECHOS HUMANOS IDEAS PARA LA RENOVACIÓN PARTIDARIA Compilado con base en las reuniones del Foro de los Partidos Políticos Progresistas 2015-2018 Desde 2004, por iniciativa de la FES , se convoca dos veces por año el Foro de los Partidos Políticos Progresistas( FPPP ), en el que militantes partidarios, jóvenes activistas de movimientos sociales y feministas de toda América Latina se encuentran para debatir. ¿Cómo repensar el proyecto progresista para que responda a una transformación de entornos sociales, su comprensión de la política y sus formas organizativas y comunicativas? Juan Nadalini Sergio Balardini Dörte Wollrad Agosto 2020 Este artículo realiza una síntesis de las principales expresiones recogidas en siete encuentros en los que el FPPP se dedicó al análisis de la crisis de la democracia y el rol de los partidos y gobiernos progresistas en ella. TRABAJO Y JUSTICIA SOCIAL IDEAS PARA LA RENOVACIÓN PARTIDARIA Compilado con base en las reuniones del Foro de los Partidos Políticos Progresistas 2015-2018 Agosto 2020 Introducción E l Foro de los Partidos Políticos Progresistas( fppp ), espacio de debate entre líderes de partidos de toda América Latina, convocado desde el 2004 dos veces por año por iniciativa de la Friedrich-Ebert-Stiftung ( fes ), se dedicó entre el 2015 y el 2018 a una secuencia cuyo objetivo fue el análisis y la comprensión de las raíces de la crisis de la democracia y del rol de los partidos y gobiernos progresistas en ella. Tanto directivos, militantes partidarios como jóvenes activistas de movimientos sociales y feministas del Cono Sur marcaron disensos y consensos. Discutieron sobre cómo repensar el proyecto progresista para que responda a una transformación de los entornos sociales, su comprensión de la política y sus formas organizativas y comunicativas. rren como aporte a los debates presentes y a los que vendrán. Esperamos que puedan incidir en la realidad de los partidos y su acción en y por la democracia. La siguiente es una síntesis de las principales expresiones vertidas en siete encuentros por las y los participantes. Como ni es un protocolo ni hay consenso en todo, no se trata de una declaración y no posee autorías. Busca contribuir a un debate que sigue abierto, en permanente proceso; un debate que la fes quiere seguir estimulando y acompañando en el marco del proyecto Toma Partido. Sin pretensión de hallar en estas ideas respuestas mágicas o salvadoras, pensamos que son de fuerte interés para los tiempos políticos que co3 Resumen de ideas de las reuniones de 2015 a 2018 1. Escenario y cambios pendientes grandes fracasos de las administraciones progresistas de América Latina. La región Aunque con ciertos matices, y aprovefue testigo de un ciclo de bonanza prochando la coyuntura económica de altos ducto de un extractivismo sin límites, algo precios de los commodities para impleque tuvo grandes costos ambientales y somentar políticas de inclusión social, los ciales. No existe proyecto progresista exigobiernos progresistas de la región han toso que actúe reñido con la sustentabilimejorado la distribución del ingreso, pero dad del planeta. no han enfrentado la desigualdad con el mismo esfuerzo ni han impulsado una reImpuestos. No hay Estado justo sin imforma profunda del modelo de desarrollo. puestos justos. Y eso demanda una reforAmérica Latina, por desgracia, y si bien ya ma urgente en materia tributaria. Es un no es un«continente de pobres», sigue debate muy difícil de dar, pero esencial si siendo la región más desigual del planeta. se busca tener un Estado activo y construir Por otra parte, el progresismo también atravesó un momento caracterizado por su capacidad para ampliar derechos, pero equidad distributiva genuina. Los partidos deben animarse a tocar esos temas durante las campañas. ese período parece haber terminado, como Seguridad. Más allá de las mejoras sosi esa agenda estuviera ya agotada. La izciales y económicas centradas en los secquierda debe reconectarse con actores sociales fundamentales y con la ciudadanía para activar una demanda de derechos de nueva generación. tores menos favorecidos, el progresismo no ha logrado modificar el viejo modelo punitivista en materia de seguridad ni ha dado pasos decisivos hacia una reforma del sector. Existe una deuda pendiente Estas son algunas de las reformas posibles: con la seguridad ciudadana, sobre todo en una época en que el crimen organizaFuturo. Más allá de las respuestas que do se infiltra en el sistema democrático y se den, las sociedades no están tan intelo daña desde sus bases. resadas en determinar si hoy están mejor que ayer, sino más bien en saber si mañana van a estar mejor que hoy. Buscan, en resumidas cuentas, un horizonte. Y los proyectos progresistas muchas veces relegan ese análisis sobre el futuro. Medios. Una vez alcanzado el poder, los gobiernos progresistas de la región no siempre supieron idear ni llevar a cabo una reforma verdaderamente democratizadora en el campo de los medios masivos de comunicación, que continuaron casi de Economías sustentables. La sustenmanera exclusiva en manos de las mismas tabilidad medioambiental es uno de los élites económicas de siempre, portadoras 4 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG IDEAS PARA LA RENOVACIÓN PARTIDARIA de un discurso conservador y contrario a los ideales emancipadores del progresismo. 2. La nueva derecha Si bien es cierto que el capitalismo global atraviesa en la actualidad un momento inédito—impulsado por la tecnología y la revolución en las comunicaciones—, también es verdad que resulta mucho más astuto y veloz que el progresismo a la hora de acomodarse y cambiar de rostro—esa es, de hecho, una de sus grandes fortalezas—. Sabe cómo volver de sus errores, reciclarse, reproducirse y mostrarse distinto. Se adapta en tiempo real, en función de sondeos de opinión, focus groups y big data. En este sentido, existe hoy un nuevo modelo de derecha: hábil para ajustarse a los tiempos de la inmediatez; con las ideas de siempre pero también capaz de traer emociones y de vincularse con un electorado transversal a partir de expectativas de felicidad. Una derecha sumamente pragmática, sin padres fundadores ni mitos de origen, que no le debe nada al pasado, porque es puro presente, con candidatos que se presentan no como funcionarios o miembros de un partido, sino como personas comunes y corrientes(con una historia de vida, nombre propio), ajenos a la política, dispuestos a aportar a lo público el esfuerzo del mundo privado. Una derecha «no ideológica», más moderna, portadora incluso de valores considerados tradicionalmente como progresistas—por caso la igualdad de género o la preocupación medioambiental—, atenta a las«necesidades de la gente» y capaz de producir certezas. por otro, aprender a transmitir con efica cia los logros alcanzados por el progresismo para así despertar conciencias. El error, por el contrario, en la premura por acercarse a las mayorías, sería tratar de esbozar los mismos eslóganes que esa derecha. 3. Democracia y representación Se cree erróneamente que lo que existe en la actualidad es una mera crisis del progresismo, cuando en realidad lo que está en problemas es la noción de democracia en su totalidad, tanto en América Latina como en Europa—crisis que tiene, sin embargo, consecuencias diferentes para la izquierda y para la derecha—. El mundo vive hoy una tendencia antipolítica de amplio alcance, un repudio a la política tradicional, nacido del desencanto pero que incluye también una demanda de renovación. Sin embargo, dentro de ese contexto aún es posible analizar diversos matices en la relación entre democracia, representación y proyectos progresistas: Democratización. Los progresismos de la región deberían perfeccionar sus maneras de problematizar el concepto de democracia, en el sentido de entenderla no como un régimen que se alcanza, sino como un estado de la sociedad(de participación, de distribución de poder) que puede ir modificándose y evolucionando con dinamismo, con avances y retrocesos. El objetivo, aunque suene redundante, será buscar una mayor democratización de la democracia. Matices. No es la democracia como sistema la que falla, sino las democracias con una representación defectuosa, que potencian desigualdades y socavan derechos. Uno de los grandes desafíos de los proCiudadanos. Una verdadera democragresismos actuales es, por un lado, darle cia participativa no debería ser de militanuna batalla cultural a esa sociedad de contes, sino de ciudadanos. Las democracias sumo irracional(que deteriora lazos y vade militantes terminan siendo élites, lo lores) para construir sociedades mejores, y cual supone una grave contradicción. 5 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG IDEAS PARA LA RENOVACIÓN PARTIDARIA Convocatoria y representación. ExisTambién es cierto, en un sentido similar, te hoy una tensión entre dos dimensiones: que en los últimos años la socialdemocrala de la convocatoria y la de la representacia perdió radicalidad y se alejó tanto de ción—que solían ir juntas pero que ya no sus principios guía como de la ciudadalo hacen—. Y esa separación las debilita. nía en general. En muchos casos es incluHoy la izquierda es más convocatoria que so muy difícil diferenciarla de la derecha. representación. Y en este sentido la preY esta indiferenciación le abrió paso a la gunta que surge es: ¿a quién se represenarticulación de una«segunda izquierda» ta? En esta época es difícil representar a (con un discurso paradójico y una oferta sujetos; se representan intereses, demanretro); vale decir, se dejaron espacios tedas. Y las demandas de los sectores sociamáticos vacíos y eso impulsó la fuga del les son particulares y no reductibles a un electorado tradicional. O, dicho de un principio abstracto. modo más alarmante, en algunos casos se Ganancias. A veces el progresismo parece sorprendido por la llamada crisis de representatividad y apela a un pasado idílico que en realidad nunca existió: esa fractura está vigente desde hace décadas. Por otra parte, los partidos tienden a ver abandonó la idea de los derechos sociales. Muchos gobiernos progresistas lograron incluso que la derecha les perdiera el miedo a las políticas sociales—irónicamente, les mostraron que esas políticas son la antesala de un mejor capitalismo—. siempre esa crisis solo desde la pérdida y nunca desde la ganancia—por ejemplo, la que aportan las nuevas formas de sociabilidad, de interpelación al poder, etc.—. Vale señalar también que, aunque en varios países de la región las propuestas progresistas derrotaron a los proyectos políticos neoliberales y alcanzaron los goEnemigos. El peor enemigo de la democracia es la confusión democrática. Vale decir: prácticas y teorías que dicen serlo pero no lo son. Como si los meros triunfos electorales fueran«patentes» para vulnerar bases de acción democrática. biernos, en muchos casos las sociedades conservaron—mayoritariamente— un «ethos neoliberal» que se presenta a sí mismo como«más racional»(con valores como el individualismo, el consumismo y el pragmatismo irreflexivo). Es decir que resulta clave sistematizar y analizar en profundidad la relación entre las transformaciones en los modos de vida y los 4. Valores, ideologías y horizontes valores, ya que una cosa son las victorias electorales y otra los cambios profundos Si bien el mundo vive hoy un auge del en los paradigmas ideológicos. denominado«discurso posideológico» —un afán por abolir la clásica confrontación entre derecha e izquierda, pérdida 5. Los partidos: rol, deudas de interés en las ideologías, desconfianza pendientes y acciones posibles en los proyectos políticos, particularmente de las izquierdas—, cabe también destaDe los muchos errores que se les puede car que en el pasado los progresismos puseñalar a los partidos progresistas de la redieron definir un«problema central» en gión durante su desempeño en los últimos torno al cual convocar—dictadura en los años—rigidez, baja diversidad, desigual70, neoliberalismo en los 90—, pero que dad de género, alto individualismo, errahoy eso es imposible, ya que se ha quedado«sin utopías» sobre las cuales trabajar y reconstruir un relato seductor. da comunicación—, tal vez el más acuciante y de fondo sea esa suerte de simbiosis que entablaron con el poder una vez que 6 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG IDEAS PARA LA RENOVACIÓN PARTIDARIA se transformaron en gobiernos. Podría rompa con el«tráfico de prestigios» y una decirse, resumidamente, que en ocasiodemocratización de la burocracia interna. nes los Estados terminaron apropiándose de los partidos para sus necesidades en tanto que los partidos—a la inversa— se apropiaron del Estado para las suyas. Este grave dilema ético demanda una solución inmediata, ya que de otro modo será imposible que América Latina avance democráticamente de cara al futuro. Antropofagia. Un problema central en los partidos progresistas de la región —y también en los gobiernos—, y que se da en todas las jerarquías, es la escasa rotación en los cargos. Esta suerte de «antropofagia» dificulta el surgimiento de nuevos liderazgos, daña la democracia y escamotea y limita la política. La única En un sentido similar—y bajo la conmanera de recuperar«sentido de izquiersigna de que las organizaciones de los da» es incorporando juventud. partidos progresistas deben estar en sintonía con lo que predican—, se ofrece a continuación una lista con los puntos más salientes en torno a las deudas pendientes y los modos posibles de enmendar esos desaciertos: Equidad de género. Hay que llevar a la práctica concreta la paridad de género al interior de los partidos. Es hora de ver a más compañeras disputando poder real dentro de las organizaciones políticas progresistas. Se aboga por esa igualdad en la Verticalismo. Una pregunta decisiva para los partidos de la actualidad es cómo repensar la idea de democracia cuando muchas veces son incapaces de pensar la democracia al interior de sus estructuras partidarias—vale decir: por medio de qué mecanismos democratizar esas estructuras—. Muchos partidos operan según las decisiones de una pequeña élite que rige por sobre la totalidad de la base militante. sociedad, pero no siempre se la ejerce al interior de las estructuras partidarias. Esto supone un cambio cultural profundo. Pero es esencial. El feminismo—que es hoy la principal corriente política mundial por su contenido, su capacidad de movilización y su desafío al statu quo— resulta central para increpar a las organizaciones partidarias y para cuestionarlas, sobre todo cuando se anquilosan y tienden a volverse conservadoras en su estructura interna y Burocratización . Algunos progresissu dinámica cotidiana. mos son percibidos como partidos«de funcionarios»(o de cuadros a los que les gustaría serlo) y no como movimientos gestados a partir de luchas sociales. Esto opaca el debate intelectual e ideológico y resume toda lucha interna a una oferta de cargos públicos. Por otra parte, la ciudadanía interpreta que afiliarse a un partido es«dar un salto material». Juventudes. Las juventudes son un repositorio constante de«lo nuevo», y suponen para los partidos un terreno fértil para actualizar la agenda de derechos. El gran reto es cómo lograr que esos jóvenes se interesen en la política, sin paternalismos, en especial cuando los partidos progresistas ya no son percibidos como espacios de desafío a lo establecido. Apertura. Los partidos no deben temerles a quienes llegan a participar sin haber formado parte de esas estructuras con anterioridad—sea tanto para presentar una propuesta como para eventualmente asumir un cargo político—. Hacen falta una dinámica de proximidad que Reconectar. En muchos casos, y por varios motivos, los partidos se volvieron lugares inhóspitos para los intelectuales y los movimientos sociales. Pero los partidos necesitan vitalmente escuchar otras ideas y nutrirse de ellas, no apelar únicamente a los insumos endogámicos. Deben buscar 7 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG IDEAS PARA LA RENOVACIÓN PARTIDARIA espacios para reconectar tanto con las esferas académicas como con los movimientos, ya que no habrá forma de generar una apertura real si los partidos no están dispuestos a compartir poder. Paradigma. Se verifica hoy en el mun do un claro cambio de paradigma: se ha pasado de una democracia de partidos a una democracia de públicos. Los tradicionales partidos de masas y la democracia que con ellos surgió habían transformado la representación política aportando por ejemplo«disciplina»—fidelidad al par tido, estabilidad intergeneracional, militancia familiar—. En el nuevo modelo, en cambio, la gente elige bajo la lógica de las personas confiables—por ejemplo artis tas, personas de la comunidad, personajes capaces de transmitir una imagen de reaseguro y cercanía(muchas veces incluso con eslóganes algo vacíos y campañas muy bien planeadas y dirigidas)—. Esto genera electores mucho más fluctuantes, ya que quien consigue presencia real es el candidato, no el partido. Complejidad. Muchos partidos progresistas creen que aún representan a un grupo en cierta medida homogéneo, cuando en realidad se trata de colectivos cada vez más plurales, diversos y heterogéneos; la tarea actual es comprender a fondo esa complejidad para representarla adecuadamente. División sociocultural. Al tradicional eje izquierda-derecha es necesario sumar también los polos alto-bajo o comunitaristas-cosmopolitas, brecha sociocultural entre perdedores y ganadores de la globalización, cada uno con características propias(formal, cultivado, abierto, defensor de la tercera y cuarta generación de derechos humanos vs. informal, poca formación, con miedo por sus derechos de primera y segunda generación). Nuevas comunidades. La gente necesita comunidad, y la modernidad deshizo muchas de las grandes redes sociales que había en América Latina. Si ese rol no lo ocupa el partido, lo hará el individualismo. En este mismo sentido, en algunos países de la región—el más notorio es Brasil— es insoslayable la enorme influencia de las iglesias evangélicas de origen estadounidense, que ahora además han conseguido representación parlamentaria. Miedos. Para estar a tono con la época, la política debería tener en cuenta que las sociedades contemporáneas se enfrentan permanentemente al miedo, a la promesa de futuros oscuros(o directamente distópicos) y a la incertidumbre—en todos los ámbitos: laboral, ambiental, educativo, de seguridad—. El reto para los partidos es entonces ofrecer, además de propuestas de cambio, algunos anclajes que sirvan de reaseguro. Nuevas demandas. Luego de haber resuelto satisfactoriamente una gran cantidad de reclamos por derechos sociales, los partidos progresistas de la región se han quedado sin repuestas para muchas de las nuevas demandas(por ejemplo en temas como fenómenos migratorios, seguridad, feminismo, medioambiente o democracias globales). Si el progresismo quiere derrotar a la derecha, que en estos momentos se encuentra muy fortalecida, debe pensar nuevas estrategias. Interpretar. En algunos países de la región ciertos partidos progresistas quedaron relegados a espacios puramente regionales(municipales o provinciales) y abandonaron toda pretensión de alcance nacional—tras haber abandonado el diagnóstico y el análisis teórico—. Esto evidencia una crisis de representatividad, que implica un déficit de los partidos en su capacidad para interpretar la realidad. Militantes. Falta en los partidos progresistas una estrategia de cuidado para 8 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG IDEAS PARA LA RENOVACIÓN PARTIDARIA con los y las militantes, que son un capital central. Sin ellos/as—que buscan allí sentido de vida y de comunidad— será imposible conectar con la sociedad y generar agenda común. Predicción. Ciertos hechos ocurridos en la región—el triunfo de Bolsonaro es emblemático en este sentido— dejaron a los partidos progresistas un poco perplejos, como si les resultara imposible predecir determinadas circunstancias. En este sentido, deben darse tiempo para analizar en profundidad y comprender estos fenómenos, ya que sin una adecuada capacidad de anticipación es muy difícil realizar proyecciones a futuro y enarbolar propuestas de cambio—y tan solo seguirán resistiendo y absorbiendo los embates de la derecha, que en muchos aspectos ha tomado la delantera—. 6. Las alianzas Democracia. Frente al alto nivel de fractura que existe, a veces es difícil—en el marco de las alianzas— ver con claridad una orientación normativa compartida y una narrativa. Si se trata de hallar un mínimo común, este debería ser sin dudas la defensa de la democracia. Objetivo. Las alianzas deben negociarse siempre para seguir avanzando en las transformaciones y para fortalecer procesos de cambio, jamás con el único fin de permanecer en los gobiernos. Equilibrio. Si bien los valores puros son la zona de confort de los progresismos, el objetivo subyacente es siempre recuperar mayorías y ganar elecciones para aspirar a un horizonte emancipador. En este sentido, se trata de hallar en las alianzas —espacios heterogéneos por definición— un equilibrio entre lo programático y lo pragmático: un pragmatismo que debe siempre tener una orientación y jamás ser oportunista ni arbitrario. Bajo la premisa esencial de que los partidos progresistas por sí solos—sean estos centenarios o nuevos— no tienen hoy la fuerza necesaria para acceder al poder, y que el único modo realista de lograrlo será mediante coaliciones, debe procurarValores. En lo posible deben construirse alianzas basadas en los valores fundacionales de la izquierda. Vale decir: frente a procesos prácticamente inductivos deben buscarse mecanismos deductivos, que vayan de los valores al programa. se siempre que estas eviten una excesiva «amplitud ideológica» y que hagan demasiadas concesiones, ya que de ese modo se diluirá la identidad del proyecto y se perderá credibilidad de cara a la ciudadanía. Por otra parte, es claro que la única vía Confianza. Aquellas alianzas en las que impere un mayor grado de confianza entre las partes serán las que logren reaccionar con mayor velocidad y eficacia a los cambios en el escenario político. de escape para la disociación actual entre izquierdas es la cooperación y el entendimiento mutuo—única manera, por otra parte, de enfrentar a la derecha y restarle base social al conservadurismo—. Los partidos, entonces, deben aspirar a crear alianzas perdurables, ecuánimes, unidas por un cemento novedoso; alianzas programáticas, enriquecidas por la diversidad de ideas. Estos procesos deberían prestar especial atención a los siguientes puntos: Velocidad. A veces la urgencia por el triunfo electoral propició que los partidos progresistas de la región trabaran alianzas con sectores muy alejados de sus ideas de base. El progresismo debería volver a construir alianzas con otra temporalidad, ya que la velocidad resultó un enemigo en muchos sentidos. Confusiones. No deben confundirse nunca las alianzas profundas con los 9 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG IDEAS PARA LA RENOVACIÓN PARTIDARIA acuerdos particulares. Estos últimos restación sexual, tolerancia étnica, trabajo ponden a coyunturas, en tanto que las decente o democratización, y logran artialianzas persiguen objetivos estratégicular sectores antes desligados de la polícos que no pueden modificarse día a día, tica. Además, valiéndose de nuevos actoya que suponen horizontes comunes de res, acciones y gramáticas heterogéneas, transformación. Ninguna alianza, de togeneran diferentes formas de presión, en dos modos, es completamente estática: su mayoría mediante protestas, manifesestá en tensión permanente y los partidos taciones u ocupaciones. Tienen en común deben tener la capacidad de hacer las cosu autonomía y su rechazo a los sistemas rrecciones necesarias. políticos institucionalizados y las formas convencionales de organización política. Futuro. Los límites del proyecto de transformación progresista son un tema En este camino, pueden servir de guía que las alianzas debatieron escasamente las siguientes consideraciones en torno a cuando fueron gobierno. Es clave deterlos movimientos: minar ese horizonte de futuro y definirlo claramente para presentarse ante la sociedad y ampliar sus bases. Dictaduras. Los movimientos del pasado estaban unidos por la lucha contra las dictaduras. Durante la redemocratización, su demanda iba más allá de proponer una 7. Los movimientos sociales política de cambio social y de expresar su disconformidad con el statu quo. BuscaA pesar de haber ganado espacios institucionales invaluables, una vez en el poder el progresismo de América Latina se alejó—por arrogancia, falta de interés o incapacidad— de un actor democrático clave: los movimientos sociales(movimientos que, muchas veces, habían sido ban avanzar hacia otra forma de vida y de acción—es decir: tenían un objetivo principal compartido en su base y un adversario/enemigo bien delimitado—. Los nuevos movimientos son construcciones políticas diferentes que aspiran a disociarse de lo anterior. sustento de esos propios partidos). El error de los partidos, en términos generales, es ver hoy en esas organizaciones sociales un enemigo, cuando deberían ver aliados; percibir una amenaza, cuando no son sino oportunidades; detectar dificultades a la hora de construir programas cuando en realidad son un aporte de miradas, ideas y perspectivas diversas y nutritivas. Desde su lugar y con sus propias estrategias, los movimientos sociales disputan espacios de poder claves contra la lógica neoliberal y demuestran que lo improbable es posible. Individualismo. Los movimientos actuales manejan un discurso ciudadano y de derechos, pero poseen una base individualista y liberal. Debido a la repolitización social individualista(cimentada por los medios, las redes y el consumismo), tanto en el espacio público como en las redes sociales impera el individualismo y tienen menos expresión los proyectos y las demandas colectivas. Los partidos progresistas deben comprender la dinámica y las expectativas de los nuevos actores y sujetos sociales del presente hacia el futuro y Estos movimientos—en los que la ciudialogar con ellos. dadanía encuentra proyectos más interesantes, llamativos y transformadores que en los progresismos tradicionales— pueden organizarse en torno a temáticas diversas y transversales como género, orienDiscrepancia. Los movimientos no colocan sus temas en la agenda política en los términos de los partidos, sino como los experimentan las personas en la vida cotidiana, y eso muchas veces genera el 10 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG IDEAS PARA LA RENOVACIÓN PARTIDARIA desagrado de las élites partidarias. Sin diás ocial y control político ganen influencia y logo e intercambio con los movimientos ocupen mayores espacios. será imposible que los partidos recuperen vitalidad para transformar la realidad. Críticas. Los movimientos son capaces de generar nuevas convergencias dentro Eslabones. El rol clave de los partidos de polos críticos de la izquierda, pero para progresistas es participar, de forma orgaeso es esencial que muchos grupos sociales nizada, en las luchas y los conflictos socia progresistas reflexionen—de manera au les y operar como eslabones entre ellas y tocrítica— sobre esa politización y repoel poder del Estado, a fin de apoyar y arti litización de diferentes sectores de la pocular esas demandas específicas dentro de blación. También es clave que dialoguen las más generales. con quienes no participan activamente en Errores. Frente a los movimientos sociales, los partidos suelen tener tres tipos de reacción: la negación, el deseo de conacciones colectivas y con las voces militantes para tensionar y deliberar sobre sus experiencias emergentes. ducción(paternalismo) o la admiración desmedida. Ninguna de estas miradas se corresponde con la época ni con la dinámica actual. No habilitan verdadero diálo8. Corrupción, transparencia y financiamiento go ni una convivencia sincera. Aunque la derecha latinoamericana Pertenencia. Además de tener mística y empatía—algo que los partidos parecen haber perdido—, los activismos tienden a mostrar una tolerancia más amplia que los partidos políticos respecto de la pluralidad de voces. Los participantes de los movimientos sienten que pueden opinar sin ser juzgados, con mayor comodidad, libertad y horizontalidad, y sin la exigencia muchas veces ha usado la bandera de la corrupción—potenciada con apoyo mediático— para minar la credibilidad de los progresismos, también es cierto que la corrupción es siempre un fenómeno inaceptable—una definitiva línea roja que no debería cruzarse nunca— y que resulta doblemente reprobable cuando se detecta en partidos de izquierda. de una continuidad demasiado rígida, lo que además les otorga una saludable sensación de pertenencia. Muchas organizaciones progresistas tienen, en este sentido, una transparencia escasa en materia de rendición de cuentas Reacción. El desafío para los partidos y la información ofrecida es poco accesies generar herramientas que les permible para la comunidad. Esta circunstancia tan adaptarse a las nuevas prácticas de los quita credibilidad de forma alarmante. La movimientos sociales, que son más ágiizquierda debe identificar y atacar la co les, flexibles e inmediatas que la reacción rrupción—sea por acción u omisión, perde los partidos políticos, con estructuras sonal o partidaria— y el clientelismo, ya siempre más rígidas y lentas. que la transparencia no solo genera una Riesgos. Los partidos deben aceptar la autonomía de los movimientos y abrir mejor democracia, sino que además es un modo de ejercicio de poder. el diálogo con ellos: por respeto y para Para algunos, en cambio, un error habiconstruir alianzas, pero también para evitual en los países de la región es hablar de tar que otros actores—Iglesia evangélica, un combate frontal contra la corrupción con partidos, medios, organizaciones de inteel fin grandilocuente de desterrarla, cuando rés— y nuevos mecanismos de dominación en realidad el único objetivo realista es el 11 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG IDEAS PARA LA RENOVACIÓN PARTIDARIA de reducir los índices de corrupción a nide base. Y en cuanto a sus mensajes, muveles«aceptables» y moderados. Bajo esta chos proyectos progresistas debaten púóptica, esas intenciones radicales suelen blicamente bajo paradigmas y parámetros tener, además, resultados opuestos y derivar en grandes retrocesos. La transparencia en el financiamiento de los partidos es hoy una de las demandas de las democracias modernas—cuánto reciben, quiénes los financian y por qué lo hacen, qué intereses se deben esas partes—, ya que se trata de información clave para definir el voto. Debe haber, en este sentido, el máximo acceso a la información, ya que será el único modo de mostrar y revelar el verdadero modelo«de captura» que atraviesan algunos Estados por parte de las élites. Una ciudadanía que no conoce los mecanismos con los que opera el Estado—el modo en que se benefician sistemáticamente los grandes grupos(de manera legal o ilegal)— no está en condiciones efectivas de participar. que obedecen a la lógica neoliberal dominante: números, prospectos de eficiencia, esquemas de costo-beneficio. No se comu nican con las aspiraciones y miedos de la gente. No deberían convertirse en el único parámetro para las izquierdas ya que priorizan lo racional sobre lo emocional. En ocasiones se creyó que la mejora de las condiciones de vida de las sociedades generaría, por sí sola, un crecimiento en la conciencia política y social de los beneficiarios de las políticas sociales y que la tarea de los partidos, en este sentido, era meramente secundaria. En ese proceso, los partidos dejaron de lado su lugar de comunicadores y abandonaron la pedagogía, no supieron transmitir correctamente los valores que habían usado para crear sus propias políticas públicas. En muchos casos, también fracasaron en explicarles Si bien en algunos países se ensayan lea las capas medias de la sociedad que el yes de control al respecto—prohibición progreso de los estratos más bajos no imde donaciones anónimas o permanentes plicaba para ellos una amenaza. por parte de empresas, registro de ingresos por medios electrónicos, límites para donaciones personales o para las autodonaciones de los candidatos, etc.—, esto no siempre se traduce en prácticas efectivas de sanción. En los países de la región el contralor es particularmente complejo, ya que los organismos deben poseer simultáneamente dos atributos difíciles de hallar: ser creíbles para la ciudadanía y confiables para los partidos(vale decir: que el sistema de contralor no sea sospechado de perseguirlos o limitarlos). Si bien el tema en materia de comunicación es amplio, una de las grandes deudas actuales de los progresismos de la región tiene que ver con la redes y las nuevas tecnologías en tanto espacios donde ejercer la política. Los partidos hablan asiduamente sobre estos fenómenos, pero luego, en la práctica, consideran«menos genuina» la participación vía redes sociales. Y eso supone una falla grave, ya que las redes no son solo medio de comunicación, sino un lugar donde la ciudadanía ejerce la política activamente(discute, opina, se expresa). 9. Comunicación y política partidaria en la era de internet Por eso—y aunque no pueda soslayarse que América Latina posee aún amplios Los partidos progresistas de la región a veces confunden comunicación con propaganda y se limitan a eso, delegando la tarea en agentes de marketing que no siempre están en sintonía con los ideales sectores de la población que no acceden a la información que circula por las redes— el debate no pasa ya por disputar o no un espacio en las redes sociales, sino por determinar cuál es la manera más efectiva de hacerlo. La participación digital es 12 FRIEDRICH-EBERT-STIFTUNG IDEAS PARA LA RENOVACIÓN PARTIDARIA sencillamente una extensión de la participación democrática. Y la única salida puede hallarse en las formas disruptivas; para comunicar hay que transgredir e incorporar estas nuevas formas de participar sin deslegitimizarlas. Por otra parte, la agenda de los partidos progresistas no está siempre en sintonía con los temas y los lenguajes de las nuevas generaciones: deben renovarse discursos, prácticas y formas de comunicación para interpretar los valores del presente y lograr una cercanía exitosa con estos interlocutores. La verdadera innovación en comunicación debería ser potenciar la democracia en tiempo real. Vale decir, abrazar mecanismos—nuevas matrices, nuevos mapas cognitivos— que no aten el poder de acción y de respuesta de los partidos a los tiempos de sus organizaciones burocráticas. Esta lentitud—en el contexto de una sociedad cada vez más acelerada y con demandas y debates cada vez más urgentes— no solo impide sintetizar propuestas a tiempo, sino también fijar agenda(el progresismo queda siempre a la zaga de la agenda establecida por la derecha). Por último, cabe destacar que las redes, a pesar de su ubicuidad y transversalidad, generan burbujas de individualismo—consecuencia de la cultura neoliberal— y«urgencia». Se trata de un entorno que admite opiniones sin necesariamente favorecer el diálogo. Por eso es importante generar espacios virtuales y reales de participación legítima, que eviten esa cerrazón, tensionando siempre esa lógica«instantaneísta». cas acciones profundas—y casi siempre en una clave muy poco democrática, con secretismo, fuertemente orientada a tratados de libre comercio que suponen un recorte de derechos democráticos—. Más allá de la retórica, entonces, en la práctica nadie parece dispuesto a ceder—ni soberanía ni poder— para materializar este objetivo tan declamado. En tiempos de incerteza es imprescindible, para reivindicar los valores definito rios y la ética de los proyectos progresistas de la región, retomar la senda de las alianzas latinoamericanas bajo una óptica verdaderamente progresista y democrática. La economía funciona hoy de manera global, pero la política no. El único modo de transformar el capitalismo será mediante programas comunes que trasciendan fronteras. Hace falta construir una conciencia y una praxis que se expandan continentalmente, de manera supranacional. En términos más amplios, sería incluso deseable perseguir una suerte de«democracia global», una interacción democrática entre naciones, un verdadero internacionalismo. Porque no basta con que una democracia funcione«bien» hacia dentro, si hacia fuera restringe la soberanía popular de los ciudadanos de otros países. 10. Integraciones regionales y globales Todos los progresismos de América Latina hablaron en estos años de la necesidad imperiosa de una verdadera integración, pero en la práctica se llevaron a cabo po13 SOBRE LOS EDITORES PIE DE IMPRENTA Juan Nadalini es autor y fundador de la editora indepediente Entropía, Argentina. Sergio Balardini es psicólogo, experto en juventudes y director de proyectos de la fes Argentina. Dörte Wollrad fue representante de la fes Argentina en 2014 – 2019 y directora del FPPP. Friedrich-Ebert-Stiftung| Toma Partido Plaza Cagancha 1145 piso 8| 11100 Montevideo, Uruguay Responsables: Sebastian Sperling, Dörte Wollrad y Viviana Barreto Contacto: toma-partido.fes.de| tomapartido@fes.de Edición y corrección de estilo| María Lila Ltaif| Diagramación| Laura Sandoval| ISBN: 978-9974-8702-7-7 Fundación Friedrich Ebert( fes ) La Fundación Friedrich Ebert( fes ) fue creada en 1925, y es la fundación política más antigua de Alemania. Es una institución privada y de utilidad pública, comprometida con el ideario de la democracia social. La fundación debe su nombre a Friedrich Ebert, primer presidente alemán democráticamente elegido, y da continuidad a su legado de hacer efectivas la libertad, la solidaridad y la justicia social. Cumple esa tarea en Alemania y en el exterior en sus programas de formación política y de cooperación internacional, así como en el apoyo a becarios y el fomento de la investigación. Toma Partido es una plataforma para la construcción de análisis, iniciativas y alianzas políticas y sociales amplias hacia el fortalecimiento y una transformación democrática emancipadora y feminista de los partidos políticos progresistas de América Latina y el Caribe. Es una invitación y una iniciativa de todas las oficinas de la Friedrich-Ebert-Stiftung en la región. El uso comercial de todos los materiales editados y publicados por l a Friedrich-EbertStiftung( FES ) está prohibido sin previa autorización escrita de la FES . Las opiniones expresadas en esta publicación no representan necesariamente las de la Friedrich-Ebert-Stiftung o las de la organización para la que trabajan los /as autores /as o las de las entidades que auspiciaron la investigación. IDEAS PARA LA RENOVACIÓN PARTIDARIA Desde 2004, por iniciativa de la FES , se convoca dos veces por año el Foro de los Partidos Políticos Progresistas( FPPP ), en el que militantes partidarios, jóvenes activistas de movimientos sociales y feministas de toda América Latina se encuentran para debatir. ¿Cómo repensar el proyecto progresista para que responda a una transformación de entornos sociales, su comprensión de la política y sus formas organizativas y comunicativas? Este artículo realiza una síntesis de las principales expresiones recogidas en siete encuentros en los que el FPPP se dedicó al análisis de la crisis de la democracia y el rol de los partidos y gobiernos progresistas en ella.