ANÁLISIS VENEZUELA Venezuela:las patologías de una sociedad rentista ¿Por qué el país con las reservas de petróleo más grandes del mundo sufre una crisis humanitaria? Víctor Álvarez R. Venezuela tiene una enorme riqueza en recursos naturales. Aparte de las reservas de petróleo más grandes del mundo, cuenta con valiosos recursos como oro, diamantes, coltán entre otros. Pero la población venezolana sufre una crónica y aguda escasez de alimentos y medicinas que lleva a los más necesitados a buscar comida en la basura- cuestión que fue motivo a declarar a Venezuela en crisis humanitaria por parte del Secretario General de la ONU. Con diversos grados de intensidad, el país ha estado sometida al modelo de acumulación extractivísta: primero como colonia de España, luego en su relación de dependencia con las potencias industrializadas como EE.UU. o países europeos, y ahora crecientemente con China, la gran manufactura mundial que requiere un suministro seguro con materias primas y energía. Venezuela recibió cuantiosos créditos que luego son pagados con la extracción de petróleo, pero sirven principalmente como una máscara de oxígeno para sortear temporalmente la escasez de divisas. La huida hacia adelante está llevando el modelo extractivísta al extremo de comprometer la renta que corresponde a las generaciones futuras. La descripción de estos conceptos aplicados, como de extractivismo, de capitalismo rentístico y de neo-rentismo socialista nos ayudarán a comprender cómo se fue gestando una tragedia para uno de los países de América Latina más ricos en recursos naturales, pero cuya población está sumida en la pobreza. Víctor Álvarez R. | VENEZUELA: LAS PATOLOGÍAS DE UNA SOCIEDAD RENTISTA Índice n Introducción ..................................................................................................................... 3 n 1. Algunos conceptos necesarios para el análisis ....................................................... 3 n 2. ¿Qué es el extractivismo? .......................................................................................... 4 2.1. El capitalismo rentístico................................................................................................... 5 2.2. El neo-rentismo socialista................................................................................................ 5 n 3. Mecanismos para distribuir la renta petrolera .......................................................... 6 3.1. La sobrevaluación de la tasa de cambio......................................................................... 6 3.2. La baja presión fiscal........................................................................................................ 7 3.3. Financiamiento público a la inversión productiva......................................................... 8 3.4. Pago de la nómina pública............................................................................................... 8 3.5. Las misiones sociales....................................................................................................... 8 3.6. Los subsidios.................................................................................................................... 9 n 4. Las patologías del modelo extractivista ................................................................... 9 4.1. El mal de la abundancia.................................................................................................... 9 4.2. La enfermedad holandesa.............................................................................................. 10 4.3. La especulación cambiaria............................................................................................. 12 4.4. La deuda externa y la hipoteca de la renta futura........................................................ 12 4.5. La fuga de capitales........................................................................................................ 12 4.6. La desindustrialización y reprimarización de la economía......................................... 13 4.7. Los costos sociales y ambientales................................................................................ 13 4.8. El caudillismo y la concentración de poder.................................................................. 14 4.9. La corrupción clientelar.................................................................................................. 15 n 5. ¿Qué hacer para evitar que el gobierno sea rentista, populista y clientelar? ............................................................................................... 15 n Bibliografía .................................................................................................................... 17 n Consultas en líneas ....................................................................................................... 18 VENEZUELA: LAS PATOLOGÍAS DE UNA SOCIEDAD RENTISTA | Víctor Álvarez R. Introducción Hace más de 80 años fue publicado en el diario Ahora un artículo con el título Sembrar el petróleo 1 , firmado por Arturo Uslar Pietri, para entonces un joven intelectual que se desempeñaba como Director de la Oficina de Estudios Económicos del Ministerio de Hacienda, cuyo titular era el venezolanísimo Alberto Adriani. Cuando todavía el país no estaba plenamente consciente de la colosal riqueza depositada en su subsuelo, Uslar Pietri levantó su mirada hacia el futuro y fue capaz de advertir sobre las graves distorsiones que generaría en la economía y sociedad venezolanas el mal uso que pudiera dársele a los caudales de la renta petrolera. Desde 1936, el joven visionario anticipó que Venezuela terminaría convertida en “un país improductivo y ocioso, un inmenso parásito del petróleo, nadando en una abundancia corruptora” si no lograba construir un gran acuerdo nacional para Sembrar el petróleo 2 y conjurar la tentación de convertir aquella incipiente riqueza en el manantial de los festines y derroches por venir . Medio siglo después de aquellas reflexiones, al hacer un balance sobra la forma como los venezolanos administramos la riqueza petrolera, el propio Uslar Pietri señaló: “La actual situación de crisis generalizada y de colapso de la Administración Pública, que tanto peligros y dificultades le presenta al país, debería ser la ocasión para replantear nuevamente, en términos eficaces y realistas, el desafío de lo que los venezo lanos deben hacer y no supieron hacer con tan inmensa riqueza, que vino a convertirse en una causa de desastre.” 3 1. Arturo Uslar P. Sembrar el petróleo. http://webdelprofesor. ula.ve/economia/ajhurtado/lecturasobligatorias/sembrar %20el%20petroleo.pdf 2. La“siembra del petróleo” fue una noción acuñada por Arturo Uslar Pietri desde 1936 para destinar la renta petrolera“al fomento de una producción nacional distinta y complementaria de la petrolera, y para la creación de toda la infraestructura necesaria para hacerla posible”. Este tema ha sido estudiado por Bernard Mommer y Asdrúbal Baptista en: Sembrar el petróleo. Una primera visión: Arturo Uslar Pietri, publicado en El Petróleo en el Pensamiento Económico Venezolano. Un Ensayo. Ediciones IESA. Caracas. 1987, http://ance. msinfo.info/bases/biblo/texto/ libros/CT.1990.T.IV.a.2.pdf 3. http://ance.msinfo.info/bases/biblo/texto/libros/BC. 1991.T.III.b.2.pdf Venezuela es el país que cuenta con las reservas de petróleo más grandes del mundo, con 300.878 millones de barriles certificados bajo su subsue lo 4 . Sin embargo, a pesar de su enorme riqueza en recursos naturales que, además del petróleo, incluye colosales reservas de gas, oro, diamantes, coltán, hierro, bauxita, caolín, níquel y otros minerales estratégicos para la actividad industrial, la población venezolana sufre una crónica y aguda escasez de alimentos y medicinas que obligan a la población más vulnerable a buscar comida en la basura de restaurantes y a saquear supermercados para aliviar el hambre, cuestión que llevó al Secretario General de la ONU a declarar a Venezuela en crisis humanitaria 5 . ¿Cómo llegamos aquí? ¿Por qué el país con las reservas de petróleo más grandes del mundo sufre una crisis humanitaria? Esta es la pregunta a la que buscaremos respuesta en este ensayo, a través del logro de los siguientes objetivos: Analizar los mecanismos que en Venezuela se han utilizado para distribuir la renta petrolera entre los factores económicos y sociales internos; Explicar las patologías que genera en la sociedad venezolana la inyección de un plusvalor internacional que no es fruto del esfuerzo productivo interno; y, Proponer estrategias que permitan: i) aislar el efecto negativo de las fluctuaciones de los precios del petróleo; ii) evitar el uso discrecional y arbitrario de la renta por el gobierno de turno; y, iii) facilitar el tránsito de una sociedad rentista que pretende vivir del provento petrolero hacia una nueva sociedad cimentada en el valor del trabajo. 1. Algunos conceptos necesarios para el análisis Alberto Acosta plantea que: “El extractivismo es una modalidad de acumulación que comenzó a fraguarse masivamente hace 500 años. Esta es una categoría que nos permite explicar el saqueo, la 4. PDVSA primera en reservas de crudo. http://www.pdvsa. com/index.php?lang=es. 5. El Secretario General de la ONU declara a Venezuela en crisis humanitaria https://www.martinoticias.com/a/ onu-declara-venezuela-crisis-humanitaria/127794.html. 3 Víctor Álvarez R. | VENEZUELA: LAS PATOLOGÍAS DE UNA SOCIEDAD RENTISTA acumulación, la concentración, la destrucción y la devastación colonial y neocolonial, así como la evolución del capitalismo hasta nuestros días. Desarrollo y subdesarrollo, como dos caras de un mismo proceso, son elementos que hay que ubicarlos en este contexto.” 6 Con diversos grados de intensidad, Venezuela ha estado sometida al modelo de acumulación extractivista. Primero como colonia de España, luego en su relación de dependencia con las potencias industrializadas de EE.UU. y Europa, y ahora con la emergencia de China, la gran manufactura mundial, que procura un suministro seguro de materias primas y energía, razón por la cual concede a Venezuela cuantiosos créditos que luego son pagados con la extracción de petróleo. Si bien estos anticipos pueden ser una máscara de oxígeno para sortear temporalmente la escasez de divisas, se trata de una huida hacia adelante que prolonga el modelo extractivista, al extremo de comprometer la renta que corresponde a las generaciones futuras. En este contexto, los conceptos de extractivismo, capitalismo rentístico y neo-rentismo socialista que expondremos a continuación nos ayudarán a comprender cómo se fue gestando la tragedia que hoy sufre uno de los países de América Latina más ricos en recursos naturales, pero cuya población está sumida en la pobreza. 2. ¿Qué es el extractivismo? El extractivismo 7 es un modelo de acumulación basado en la obtención de una renta por la explotación intensiva de recursos naturales y energéticos que se exportan con ningún o muy poco grado de transformación. Este modelo deviene absolutamente funcional a las necesidades de los grandes centros industrializados que prolongan la dependencia de los países ricos en materias primas, pero pobres en tecnología, los cuales se limitan a vender 6. Alberto Acosta. De cómo el extractivismo oprime el cerebro de nuestras sociedades. Algunas anotaciones al caso ecuatoriano . Boletín Onteaiken No 15- Mayo 2013. Pág. 112. 7. La explicación del extractivismo que aquí ofrecemos se basa en los aportes de Eduardo Gudynas en Sentidos, opciones y ámbitos de las transiciones al postextractivismo y de Alberto Acosta en Extractivismo y neoextractivismo: dos caras de la misma maldición. en el mercado internacional tales recursos, en lugar de transformarlos industrialmente. El extractivismo no se limita a los minerales o al petróleo sino que se extiende a la actividad agraria, forestal y pesquera. Así, cuando la tasa de extracción en estos sectores tiende a ser más alta que la tasa de reposición, se provoca la extinción paulatina del recurso natural. Por eso causa el deterioro de las áreas explotadas, la destrucción de la biodiversidad, la contaminación de fuentes de agua y la erosión de los suelos. En la mayoría de los casos, se trata de actividades altamente destructivas, incompatibles con los propósitos de proteger la naturaleza y la salud de los seres humanos. Los costos sociales y ambientales del extractivismo suelen exceder los beneficios económicos que genera, especialmen te cuando se carece de una capacidad efectiva de vigilancia y control. Los principales beneficiarios suelen ser las corporaciones transnacionales autorizadas para la explotación intensiva de los recursos naturales, mientras que los costos sociales y ambientales suelen ser transferidos a la sociedad. Con el argumento de destinar la renta petrolera al logro de la transformación productiva y la justicia social, la lógica del extractivismo y neo-rentismo tiende a reproducir este modelo de acumulación y a posponer la industrialización de los recursos naturales. Los países extractivistas quedan atrapados en un círculo vicioso: importan porque no producen y no producen porque importan. Parecieran condenados a exportar el petróleo, los minerales y las materias primas que las potencias industrializadas transforman en productos de mayor valor agregado y luego les son vendidos a un precio mucho mayor. Este círculo vicioso se acentúa cuando aumentan los precios de los commodities. El mayor ingreso en divisas entroniza una tendencia a la sobrevaluación de la tasa de cambio oficial, cuestión que abarata las importaciones que desplaza y arruina la producción nacional. La crisis de abundancia se termina cuando los precios del petróleo se desploman, cae el ingreso en divisas y la producción nacional resulta insuficiente para atender un nivel de consumo artificialmente expandido por la inyección doméstica de la renta internacional. 4 VENEZUELA: LAS PATOLOGÍAS DE UNA SOCIEDAD RENTISTA | Víctor Álvarez R. Como resulta imposible mantener el ritmo importador, la rigidez del aparato productivo interno y el consumo inercial se combinan para desatar los problemas de escasez, acaparamiento, especulación e inflación que hoy por hoy azotan a la población venezolana. El extractivismo empobrecedor se empeña en aumentar la explotación de los recursos naturales con el argumento de generar los ingresos necesarios para financiar la inversión social y produc tiva. Pero cuando colapsan los commodities, su extracción intensiva deprime aún más los precios y acelera el agotamiento de los yacimientos. 2.1. El capitalismo rentístico El proceso de acumulación capitalista en Venezuela ha estado inextricablemente ligado a la extracción de petróleo y a la captura de una renta internacional que sirve de fuente de financia miento a la actividad económica interna. Bernard Mommer explica que: El capitalismo rentístico(…) tiene en lo fundamental tres elementos definitorios. En primer lugar y por encima de todo, es una forma de desarrollo capitalista. En segundo lugar, es una forma de desarrollo de un capitalismo na cional, favorecido, significativa y sostenidamente, por una renta internacional de la tierra. Presupone, pues, que la economía nacional en cuestión se halla inserta en un mercado mundial ya altamente desarrollado. Tercero, esta renta internacional de la tierra corresponde, en una primera instancia, al Estado”. 8 Como la renta petrolera no la pagan los venezolanos sino los países que compran el petróleo, la misma constituye la transferencia de un plusvalor internacional desde esos países a favor de Venezuela, el cual luego es distribuido por el gobierno de turno entre los factores económicos, políticos y sociales internos. En una economía capitalista clásica, el ingreso generado en la actividad productiva se distribuye entre los factores del capital y trabajo en la forma de salarios y beneficios que se presentan como la 8. Esta caracterización del capitalismo rentístico la hace Bernard Mommer en el prólogo que escribe para el libro de Asdrúbal Baptista“ Teoría económica del capitalismo rentístico”, pág. XVII. justa retribución de lo aportado por cada cual 9 . En presencia de una renta internacional, la pugna por la distribución factorial del ingreso se atenúa, ya que tanto los montos absolutos, como también las proporciones de las ganancias y los salarios, resultan considerablemente mejorados, una vez que la renta petrolera internacional captada por el Estado es luego distribuida en favor de los factores internos 10 . En la lógica del capitalismo rentístico, un alto porcentaje de la renta petrolera se destinó a financiar el proceso de acumulación y reproducción del capital a través del financiamiento público a ba jas tasas de interés y largos plazos, inversiones en infraestructura y servicios de apoyo a las inversiones de capital, petrodólares baratos para importar maquinarias, insumos y tecnología, así como las compras gubernamentales en condiciones muy favorables para la producción nacional. 2.2. El neo-rentismo socialista En Venezuela, al argumento inicial del capitalismo rentístico que justificó la extracción de petróleo y la captación de una creciente renta internacional para financiar el proceso de moderni zación capitalista, le sigue luego el argumento del neo-rentismo socialista con el cual se pretende justificar la extracción de recursos naturales en función de generar los ingresos que se necesitan para financiar la inversión social. La explotación del petróleo, gas y minerales se acentúa con el pretexto de pagar la deuda social a través de políticas asistencialistas y compensatorias que acostumbran a la población más vulnerable a vivir de gratuidades en el acceso a bienes y servicios que solo pueden pagarse mientras los precios del petróleo están altos. Pero al limitarse a aliviar temporalmente las condiciones de pobreza, sin erradicar las causas estructurales de la misma, 9. Un interesante análisis de las alteraciones que provoca el reparto de la renta petrolera en la distribución factorial del ingreso lo aporta Bernard Mommer en: La distribución de la renta petrolera: el desarrollo del capitalismo rentístico venezolano. 10. Una clara explicación del impacto que tiene la inyección de una renta internacional en la circulación doméstica la ofrece Asdrúbal Baptista en Teoría económica del capitalismo rentístico. Págs. 63-68. 5 Víctor Álvarez R. | VENEZUELA: LAS PATOLOGÍAS DE UNA SOCIEDAD RENTISTA el gobierno neo-rentista impone un modelo de dominación que desemboca en el empobrecimiento material, moral y espiritual de la gente, en la destrucción de la dignidad del ser humano para crear pueblos sumisos, fáciles de manipular y engañar. Las dádivas y prebendas del gobierno neo-rentista operan como un mecanismo de sometimiento para premiar a los incondicionales, comprar a los indecisos y castigar a los adversarios. El neo-rentismo socialista, como nuevo engendro del modelo extractivista, cultiva la dependencia de los pobres en torno a unos programas asistencialistas que refuerzan los lazos de servidumbre y sumisión. El empobrecimiento generalizado de la población crea un entorno social cada vez más dependiente de los programas asistencialistas del gobierno. Ese es su público, su clientela, su elector. Así pues, en el capitalismo rentístico la renta petrolera financió las inversiones de capital para producir bienes privados, mientras que en el neorentismo socialista el énfasis se puso en la inversión social para generar servicios públicos. Aunque se trata de una diferencia radical en el destino de la renta, el origen de los fondos es el mismo. De allí que tanto el capitalismo rentístico como el neorentismo socialista sean dos expresiones distintas del mismo modelo de acumulación extractivista que intensifica la explotación de los recursos na turales con el fin de captar el mayor volumen de renta internacional que le sea posible. 3. Mecanismos para distribuir la renta petrolera En una economía capaz de capturar un cuantioso plusvalor internacional se activa un conjunto de mecanismos de distribución que le son propios única y exclusivamente a una economía rentista. La riqueza a distribuir no será solamente la derivada del valor agregado por el esfuerzo productivo interno, sino que habrá de sumársele el caudal rentístico. Y al distribuir la renta, tanto la ganancia capitalista como los salarios de los trabajadores se verán incrementados por encima de los niveles que en sentido estricto les corresponden, de acuerdo a los niveles de producción y productividad internos(Baptista, 2010). Veamos a continuación cuáles son los principales mecanismos que Venezuela se han utilizado para distribuir la renta petrolera: 3.1. La sobrevaluación de la tasa de cambio A través de las decisiones en materia cambiaria, el gobierno pone en manos privadas la renta petrolera que es propiedad pública. Por lo tanto,“ en la sobrevaluación de la tasa de cambio, tiene la economía rentística un mecanismo eficiente, por pacífico y popular, para la distribución doméstica de la renta internacional. 11 La tasa de cambio es la cantidad de bolívares que se debe entregar para obtener un dólar. Al intercambiar monedas que compran en el mercado nacional por monedas que compran en el mercado internacional, la tasa de cambio refleja el poder de compra externo que se le asigna a la moneda nacional. Si el gobierno vende los petrodólares baratos, entonces entrega más poder de compra externo, en comparación con el poder de compra que tiene esa misma cantidad de bolívares en el mercado interno. En el comercio internacional, lo que pasa de un país a otro son mercancías que resultan de sus respectivos niveles de productividad, cuya expresión monetaria es la tasa de cambio(Purroy, 2013).. Pero en un país donde el 95% del ingreso en divisas proviene de la renta petrolera y no de exportar bienes con valor agregado nacional, encontrar una tasa de cambio que exprese la verdadera productividad de la economía real no es una tarea fácil. El Estadopropietario recibe unos petrodólares que no tienen una contrapartida en el esfuerzo productivo interno y por eso los vende a un precio o tasa de cambio que no refleja la productividad nacional. Cuando la tasa de cambio está sobrevaluada, se necesitan pocos bolívares para comprar un dólar. Al subsidiar el petrodólar, el gobierno permite comprar barato afuera lo que resulta más caro 11. Asdrúbal Baptista. Teoría Económica del capitalismo rentístico . Pág. 166. La sobrevaluación de la tasa de cambio como mecanismo para distribuir la renta petrolera es detalladamente analizado por este autor en la tercera parte de este libro. 6 VENEZUELA: LAS PATOLOGÍAS DE UNA SOCIEDAD RENTISTA | Víctor Álvarez R. adentro. La consecuencia no deseada es que al prolongarse el dólar subsidiado, se estimula la importación de toda clase de mercancías que desplazan la producción nacional, perjudicando el logro de los objetivos de soberanía alimentaria y productiva. Como cada vez se produce menos, el creciente consumo que se deriva de la inyección de la renta a la circulación doméstica, tiende a cubrirse con más importaciones. Esto desata una demanda de divisas que solo se puede cubrir si se prolonga y profundiza la actividad extractiva. La crisis estalla cuando colapsan los precios del petróleo y no hay suficientes divisas para impor tar. El aparato productivo que fue barrido por la sobrevaluación de la tasa de cambio, no es capaz de llenar los vacíos que deja la desaparición de los productos importados. Y esta precariedad de la agricultura e industria nacionales agrava los problemas de escasez, acaparamiento, especulación e inflación hasta desembocar en la crisis humanita ria que sufre la sociedad venezolana. 3.2. La baja presión fiscal El bajo nivel de impuestos que ha prevalecido en Venezuela ha sido otro de los mecanismos utilizados para distribuir la renta petrolera. En un país no rentista, un gobierno necesitado de más recursos para cubrir el gasto público seguramente aumentará la presión fiscal sobre los contribu yentes y aplicará mayores tasas de impuesto sobre la renta, al valor agregado, a los activos empresariales, al lujo, a las transacciones financieras, al débito bancario, a los licores y cigarrillos, etc. Pero en Venezuela, un alto porcentaje del ingreso fiscal proviene del cobro de regalías, impuestos y dividendos a la actividad petrolera, y no de los impuestos que pagan los contribuyentes 12 . El uso de la renta petrolera para financiar el Presupuesto Nacional ha favorecido a los contribuyentes. De hecho, la presión fiscal sobre la empresa privada es baja si se compara con otros 12. El tema de la presión tributaria en una economía rentística es abordado por Asdrúbal Baptista en el capítulo 15 de su obra; Teoría económica del capitalismo rentístico. pp. 171-181. países que-a pesar de conceder incentivos fisca les a la inversión-, recaudan entre 25%-30% del PIB, mientras que en Venezuela la recaudación fiscal no petrolera no llega al 15% del PIB 13 . La política tributaria suele ser un instrumento del que se valen los gobiernos para propiciar una mejor redistribución del ingreso. Pero en la Venezuela rentista, lo más importante no es la redistribución del ingreso que se genera a raíz del esfuerzo productivo, sino la distribución de la renta petrolera que se captura en el mercado internacional. Cuando el precio del petróleo colapsa, también se descalabra el ingreso fiscal y los gobiernos ven mermada su capacidad de financiamiento y pierden popularidad. El gobierno de turno amenaza con una reforma fiscal para au mentar la contribución de los privados, pero ante la resistencia a pagar más impuestos, y debido a la urgencia de contar con liquidez para financiar el gasto, en lugar de aumentar la presión fiscal, el gobierno rentista opta por vender los petrodólares más caros. Por eso, la presión fiscal en Venezuela sigue sien do muy baja. Adicionalmente, la evasión en el pago del ISLR, IVA y otros impuestos y tasas le resta al fisco importantes ingresos. En el país, ni siquiera se cobra impuesto a los activos empresariales, prácticamente no se cobra peaje en las autopistas, no se cobra impuesto indirecto a través de la gasolina que casi es regalada 14 , ni se recauda el impuesto predial. Incluso los presupuestos de las gobernaciones y alcaldías dependen sobremanera 13. Así lo confirman los últimos estudios sobre el tema que se han hecho en Venezuela. Véase Edda Zambrano-Marciales Ingresos tributarios no petroleros en la estructura fiscal venezolana. http://fondoeditorial.uneg.edu.ve/strategos/ numeros/s11/s11_art04.pdf y José Ayesterán: Nivel, estructura y determinantes de la tributación en Venezuela. http://www.saber.ula.ve/bitstream/123456789/31876/ 1/articulo2.pdf. 14. En Venezuela llenar un tanque de 60 litros con gasolina de 91 octanos cuesta 60 bolívares(1 bolívar por litro). Esto equivale a menos de 3 centavos de dólar, si se calcula a la tasa de cambio oficial de 2.200 Bs/$, a la que el público tiene un muy limitado acceso. El precio de los 60 litros baja a mucho menos de 1 centavo de dólar, si se calcula con base en la tasa de cambio en el mercado paralelo de 6.000/$, que es el precio al que cualquier venezolano puede comprar la divisa estadounidense. Si un turista que alquila un vehículo cambia un dólar por 6.000 mil bolívares, con eso puede comprar hasta 6.000 litros de gasolina en las estaciones de servicio.(nota del autor). 7 Víctor Álvarez R. | VENEZUELA: LAS PATOLOGÍAS DE UNA SOCIEDAD RENTISTA de las transferencias de la renta petrolera. Lo que se puede recaudar por impuestos municipales es apenas una porción en comparación con la renta petrolera que se les transfiere. En períodos de auge rentístico, el crecimiento del ingreso fiscal petrolero permite aumentar el gasto social y ampliar la base de apoyo de los proyectos políticos, sin tener que pechar con más impuestos a los contribuyentes. Como el gasto público se fi nancia en mayor medida con los ingresos fiscales petroleros, y en menor medida con los impuestos de los particulares, esto le da mucho margen de maniobra al gobierno de turno, el cual gasta la renta sin rendir cuentas. No sin razón, el sentir popular dice que en Venezuela no hay buenos o malos gobiernos, sino buenos o malos precios del petróleo . 3.3. Financiamiento público a la inversión productiva Gracias a la renta petrolera, el Estado venezolano cuenta con una extraordinaria capacidad de compra de bienes y contratación de obras públicas. A través del mecanismo de las licitaciones o de las adjudicaciones directas, el Estado transfiere al empresariado nacional o contratista extranjero una significativa porción de la renta petrolera. Por si fuera poco, las instituciones financieras públicas distribuyen la renta a través del finan ciamiento preferencial a bajas tasas de interés, largos plazos y garantías flexibles para cubrir el capital de trabajo y la adquisición de maquinarias que requiere la empresa privada a fin de producir los bienes o construir las obras contratadas por el gobierno. La inversión pública directa se concentró en aquellas obras de infraestructura y servicios que, por la elevada escala de inversiones, nunca hubiesen podido ser acometidas con recursos propios por el capital privado nacional. Con la renta petrolera se financió la construcción de carreteras y auto pistas, puertos y aeropuertos, telecomunicaciones, centrales hidroeléctricas y termoeléctricas, plantas de tratamiento, redes de agua potable, servi­cios de transporte terrestre, aéreo y naviero, etcétera, que tampoco se hubiesen podido fi nanciar con los impuestos de los contribuyentes. La inversión de la renta en infraestructura y servicios le brindó al sector privado la plataforma para desplegar su actividad económica y financiera. 3.4. Pago de la nómina pública El incesante crecimiento de la nómina de empleados públicos en los ministerios, institutos autónomos, gobernaciones, alcaldías y empresas del Estado es otro mecanismo a través del cual se distribuye la renta petrolera. El precario aparato productivo nacional no está en capacidad de absorber el crecimiento de la población económicamente activa. Esta realidad ha obligado al Estado venezolano a ejercer un permanente rol de empleador para atacar el desempleo y crear un mercado interno que estimule la inversión. En toda la estructura de la administración central y descentralizada las nóminas están sobresaturadas. En la mayoría de los entes públicos, particularmente en las gobernaciones y alcaldías, abundan los llamados“empleados de pasillo”, que no disponen de una oficina o escritorio, y se limitan a cumplir un horario sin prestar ningún servicio. En comparación con otros países donde las conquistas laborales son fraguadas al calor de intensas luchas, en Venezuela la paz laboral se conquista haciendo uso de la renta petrolera, toda vez que los decretos de aumentos salariales en el sector público se financian con cargo a la renta petrolera y no con la recaudación de nuevos impuestos. 3.5. Las misiones sociales Las misiones sociales han sido el mecanismo más difundido para distribuir la renta petrolera en función de proveer bienes y servicios sociales a la población más vulnerable. Estos programas no erradican las causas de la pobreza sino que alivian temporalmente sus consecuencias. Al concentrarse en la compensación de la miseria, las misiones sociales se quedan en la expresión coyuntural de corto plazo y no ofrecen una solución estructural al problema de la pobreza. Al no erradicar sus causas, los programas compensatorios no pueden evitar el empobrecimiento generalizado de la población. 8 VENEZUELA: LAS PATOLOGÍAS DE UNA SOCIEDAD RENTISTA | Víctor Álvarez R. Adicionalmente, los beneficiarios se acostumbran a las compensaciones. Estas se vuelven derechos adquiridos que absorben cuantiosos volúmenes de la renta petrolera, los cuales tendrían mejores resultados si se destinaran al impulso de la capacitación técnica de los excluidos para habilitar su inserción en la actividad productiva. 3.6. Los subsidios En Venezuela, los cuantiosos subsidios a los servicios públicos ha sido otro mecanismo para distribuir la renta petrolera. En cualquier país cuyos ingresos fiscales no reciben el torrente de una renta por la exportación de un recurso natural, el mantenimiento de los servicios públicos y la infraestructura vial se financia con las tarifas, tasas y peajes que pagan los usuarios. Pero en Venezuela, poco pesa en el presupuesto familiar el pago de las facturas de agua, electricidad, gas doméstico, aseo urbano, gasolina, peajes, etc. Al ser muy bajas, se induce al despilfarro y se ejerce una enorme presión deficitari a sobre las empresas públicas que prestan estos servicios. Los subsidios prolongados e indebidos operan como un incentivo perverso y generan malos hábitos. Los usuarios esperan que todo lo siga pagando la renta, que todo lo pague el petróleo. Suelen exigir mejores servicios públicos sin contribuir con su mantenimiento, se quejan del racionamiento del agua, de los cortes de electricidad, del deterioro de la vialidad, del colapso de la infraestructura, pero se niegan a asumir su corresponsabilidad a través del pago de tarifas y tasas que permitan recaudar los recursos necesarios para mantener los servicios e infraestructura pública. Cuando colapsan los precios del petróleo, se restringe severamente la capacidad del gobierno de turno para seguir subsidiando de manera indefi nida y sin condiciones a las empresas del Estado que prestan los servicios públicos. Para compensar el descalabro de la renta, el gobierno apela al endeudamiento con el Banco Central de Venezuela(BCV), cuestión que implica la emisión de desmesuradas cantidades de dinero inflacio nario. Con inflaciones de 56% en 2013, 68% en 2014, 180% en 2015 y 274%%-según los datos subestimados del BCV-, Venezuela desde hace años es el país con la inflación más grande del mundo 15 . 4. Las patologías del modelo extractivista Una vez que hemos revisado los mecanismos a través de los cuales se distribuye la renta petrolera en Venezuela, vamos ahora a analizar las alteraciones que sufre una economía rentista cuando se inyecta a la circulación doméstica un plusvalor internacional que no es fruto del esfuerzo productivo interno. Las desviaciones, errores y excesos que se cometen degeneran en incentivos perversos para quienes intentan capturar la mayor tajada de la renta. De allí que la comprensión del genoma económico del modelo extractivista-rentista, es clave para evitar la ejecución de políticas y medidas equivocadas que pueden exacerbar al extremo las patologías intrínsecas de este modelo de acumulación. Explicaremos a continuación las más importantes 16 : 4.1. El mal de la abundancia Esta es una de las más duras contradicciones en las que quedan atrapados los países con un modelo de acumulación extractivista-rentista: son ri­cos en recursos naturales pero pobres en tecnologías para transformarlas. Por eso no logran levantar los cimientos para impulsar la construcción de un modelo productivo independiente y soberano, y las concesiones a compañías transnacionales para la explotación de los recursos naturales suelen estar plagadas de actos de corrupción. Al referirse a la maldición de los recursos naturales, el Premio 15. Ver BCV http://www.bcv.org.ve/ 16. La sistematización de las patologías del extractivismorentístico tienen como fuente las obras de Juan Pablo Pérez Alfonso: Hundiéndonos en el excremento del diablo ; Rodolfo Quintero: Antropología del petróleo : Francisco Mieres: El petróleo y la problemática estructural venezolana ; Roberto BriceñoLeón: Los efectos perversos del petróleo; Alberto Acosta: La maldición de la abundancia ; Asdrúbal Baptista: Teoría económica del capitalismo rentístico ; Bernard Mommer: Petróleo Global y Estado Nacional ; Fernando Coronil: El Estado mágico ; Diego Bautista Urbaneja: La Renta y el Reclamo.. 9 Víctor Álvarez R. | VENEZUELA: LAS PATOLOGÍAS DE UNA SOCIEDAD RENTISTA Nobel Joseph Stiglitz reconoce que: Incluso en países con democracias estables y sólidas, se da una lucha actual por parte de las compañías petroleras, de gas y mineras por apropiarse de la mayor cantidad de riqueza posible (…) Cuando estas corporaciones centran su atención en los países en vías de desarrollo, entra en juego el soborno absoluto.(…) Lo que para una compañía resulta un pequeño soborno, resulta en cambio tremendamente tentador para los funcionarios implicados. 17 La propensión a utilizar el ingreso rentístico para importar lo que no producen, castiga y limita la expansión de sus aparatos productivos, los cuales no logran desplegar todo su potencial para satisfacer las necesidades de consumo, ni absorber el incesante crecimiento de la población económicamente activa. Incorporados a la economía internacional como simples exportadores de materias primas, en los países extractivistas la abundancia de recursos no termina de traducirse en riqueza, prosperidad y bienestar para la mayoría de su población. Aunque se trate de naciones ricas en recursos naturales, siguen siendo sociedades pobres ya que, en lugar de fortalecer sus capacidades industriales y tecnológicas, se han limitado a la extracción y exportación intensiva de esa riqueza natural. Alberto Acosta lo platea en estos términos. Los países ricos en recursos naturales, cuya economía se susten­ta prioritariamente en su extracción y exportación, encuentran mayores dificultades para desarrollarse. Sobre todo parecen estar condenados al subdesarrollo aquellos que disponen de una sus­tancial dotación de uno o unos pocos productos primarios. Una situación que resulta aún más compleja para aquellas economías dependientes para su fi nanciamiento de petróleo y minerales .(…) Son pobres porque son ricos en recursos naturales, en tanto han apostado priorita­riamente por la extracción de esa riqueza natural para el mercado mundial, marginando otras formas de crea ción de valor, susten­tadas más en el esfuerzo humano que en la explotación inmiseri­corde de la Naturaleza” 18 . 17. En su libro Cómo hacer que funcione la globalización , Joseph Stiglitz dedica el capítulo 5 Acabar con la maldición de los recursos al análisis de los incentivos perversos que genera la abundante riqueza proveniente de la explotación de los recursos naturales. 18. Alberto Acosta. Extractivismo y neoextractivismo: dos caras de la misma maldición. Pág. 83 Esta es la gran paradoja: hay países muy ric­ os en recursos naturales que pueden tener importantes ingresos financieros, pero los despilfarran y derrochan porque no han logrado establecer las instituciones y bases que permitan su uso transparente y eficaz para impulsar su crecimiento y desarrollo y, en gran medida, por esa razón siguen siendo pobres. Las patologías inherentes a una economía rentista se revelan como una fatalidad, pareciera una maldición que Venezuela -a pesar de poseer las reservas de petróleo más grandes del mundo, de contar con una envidiable riqueza de recursos minerales y naturales, y de haber recibido centenares de miles millones de petrodólares-, sufra una crisis humanitaria sin precedentes, debido a la escasez de alimentos, medicinas y el empobrecimiento generalizado de la población, donde los sectores más vulnerables sobreviven a duras penas con los programas asistencialistas del gobierno de turno, cuya cobertura y eficiencia quedan mediatizadas por el saqueo y la corrupción a la que suelen estar sometidos los fondos púbicos que se destinan al financiamiento de estos programas 19 . 4.2. La enfermedad holandesa El término de la enfermedad holandesa surge en los años 60 y 70 del siglo XX, cuando los ingresos en divisas de Holanda aumentaron considerablemente como consecuencia del descubrimiento y explotación de los grandes yacimientos de gas natural. Desde entonces, se impuso el término de la enfer medad holandesa para caracterizar las consecuencias negativas que sufre un país cuando experimenta un crecimiento súbito en sus ingresos en divisas, asociado a la explotación de recursos naturales, cuya mayor productividad le permite fijar y soste ner un tipo de cambio bajo que las demás actividades productivas no pueden aguantar 20 . 19. Sobre la“la maldición de la abundancia” véase Stiglitz, 2006; Acosta, 2009; y, Gudynas 2014. 20. La sobrevaluación de la tasa de cambio debido al aumento súbito del ingreso de divisas por la exportación de un recurso natural fue documentado por Warner Max Corden y J. Peter Neary, en 1982. Extraído de: https://www. google.co.ve/?gfe_rd=cr&ei=CJTJV_PAINSw8wf974D QCA#q=Warner+Max+Corden+y+J.+Peter+Neary,+ en+1982&*. 10 VENEZUELA: LAS PATOLOGÍAS DE UNA SOCIEDAD RENTISTA | Víctor Álvarez R. Pero lo que se conoce en la literatura económica como la enfermedad holandesa , más bien ha debido llamarse la enfermedad venezolana , toda vez que este fenómeno tuvo su primera referencia histórica en la Venezuela agropecuaria del siglo pasado, cuando la exportación de petróleo generó un inesperado ingreso en divisas que sobrevaluó la tasa de cambio y estimuló toda clase de importaciones que desplazaron la producción nacional. La extracción petrolera de Venezuela se inició en 1914, al reventar el pozo Zumaque I. En 1922 comenzó la explotación a gran escala que hizo crecer rápidamente la renta per cápita. Debido al impacto que estaba generando sobre la actividad agropecuaria el creciente ingreso en divisas, en los años 30 del siglo XX se abrió un intenso debate sobre la conveniencia de devaluar o revaluar la moneda nacional. En aquel debate, Alberto Adriani privilegió la defensa de la economía productiva a los intereses del sector bancario, cuyos principales voceros fueron Vicente Lecuna y Henrique Pérez Dupuy, socios fundadores del Banco de Venezuela y del Banco Venezolano de Crédito, respectivamente. En 1934, cuando todavía se sentían los estragos de la Gran Depresión que sacudió a las principales economías del mundo entre los años 192933, las seis principales monedas de circulación internacional fueron devaluadas en un 50%. Paradójicamente, en Venezuela se impuso la tesis de revaluar el bolívar con el fin de obligar a las transnacionales a convertir más dólares y así poder percibir la cantidad suficiente de bolívares que les permitiera cubrir sus costos domésticos. Dicho al revés, al revaluar la moneda nacional, se obligaba a las transnacionales petroleras a recibir menos bolívares por cada dólar y, en consecuencia, a convertir un volumen mayor de divisas para obtener la cantidad de moneda nacional que requerían para pagar la fuerza de trabajo, insumos nacionales e impuestos 21 . Así, mientras más dólares tuvieran que cambiar las transnacionales petroleras, mayor sería el 21. La confrontación entre los estados dueños de las riquezas del subsuelo, los terratenientes y las compañías petroleras es analizado por Bernard Mommer en La cuestión petrolera. volumen de comisiones cambiarias que obtendría el sector bancario. Sin embargo, los exportadores de café, cacao, azúcar y otros productos tradicionales, recibirían una menor cantidad de bolívares por cada dólar exportado, lo cual afectaría severamente su rentabilidad. José Guerra lo explica de la siguiente manera: Entre un tipo de cambio subvaluado que procurara la sobrevivencia de la economía agropecuaria y otro sobrevaluado que asegurara la captación de una porción cada vez mayor de la renta petrolera, se optó por este último, además con una modalidad que sería esencial para la conducción de la política económica: se aplicó un régimen monetario de tipo de cambio fijo en gran parte del lapso que comienza con la creación del BCV. 22 Tal como en su momento Alberto Adriani lo planteó 23 , con la revaluación del bolívar, el sector agrícola perdería competitividad internacional. Ante una tasa de cambio más baja, muchos productores ni siquiera podrían cubrir sus costos domésticos en bolívares. Con tan desventajosa paridad, las actividades agrícolas que hasta entonces habían sustentado la economía venezolana, se deprimirían y solo podrían sostenerse a partir de una política de subsidios a los productores del campo. Desde entonces, las políticas del Estado-particularmente la política cambiaria- no ha erradicado esa tendencia a la sobrevaluación del poder de compra externo de la moneda nacional, la cual favorece sobre todo al sistema financiero que vive de la especulación cambiaria, así como al comercio importador que recibe un dólar preferencial y barato, en detrimento de los sectores productivos de la agricultura, industria y turismo. Es a raíz de aquella decisión de sobrevaluar el bolívar que surge lo que se ha debido llamar la enfermedad venezolana, en función de identificar la tendencia a la sobrevaluación de la moneda nacional como una patología intrínseca al genoma económico del modelo extractivista-rentista. 22. José Guerra. Regímenes monetarios, política monetaria e inflación en Venezuela. Pág. 112. 23. Véase de Alberto Adriani: El dilema de nuestra moneda y la situación de la economía venezolana, así como también La desvalorización del bolívar. 11 Víctor Álvarez R. | VENEZUELA: LAS PATOLOGÍAS DE UNA SOCIEDAD RENTISTA 4.3. La especulación cambiaria A partir de la sobrevaluación de la tasa de cambio como uno de los mecanismos para distribuir la renta petrolera, en el ADN del extractivismorentístico aparece de inmediato otra alteración referida a la tendencia a anclar la tasa de cambio e implantar regímenes de cambios múltiples. Cuando cae la renta petrolera, con el argumento de evitar el impacto inflacionario que traería una devaluación lineal, se procede a fijar varias tasas de cambio, reservando la más baja para la importación de alimentos y medicinas. El racionamiento de divisas activa de inmediato un mercado paralelo hacia el cual se desplaza la demanda insatisfecha, originando una creciente brecha entre la tasa de cambio oficial y la cotización de la divisa en el mercado paralelo. Este enorme diferencial causa una de las más perniciosas perversiones inherentes a la lógica parasitaria del capitalismo rentístico, la cual se expresa en los fraudes que se cometen en contra del interés nacional. La sobrefacturación de importaciones, la subfacturación de exportaciones, las importaciones ficticias por empresas de male tín, la reventa del cupo electrónico, los“raspacupos” de las tarjetas de crédito, son la expresión al mayor y al detal de las taras que puede desarrollar una economía rentista cuando hace un manejo inadecuado de la política cambiaria. En la aberración del régimen de cambios múltiple, los especuladores cambiarios encuentran el caldo de cultivo perfecto para amasar escandalosas ganancias, al revender los petrodólares baratos a un precio mucho mayor. Lo peor de todo es que la tasa de cambio paralela se termina convirtiendo en la marcadora del proceso de formación de precios, incluso de los productos que se importan a la tasa de cambio oficial. Esta práctica a todas luces especulativa, anula el efecto anti inflacionario de la política cambiaria, a la vez que asegura exorbitantes ganancias a quienes resultan favorecidos con la asignación de la divisa a la tasa preferencial, y luego fijan el precio de venta al público con base al dólar paralelo. 4.4. La deuda externa y la hipoteca de la renta futura En los tiempos de auge rentístico, el gobierno de turno tiende a gastar toda la renta petrolera que el país percibe, en detrimento del necesario ahorro que se requiere para encarar los tiempos de escasez. La inercia en el gasto se mantiene aún en tiempos de caída de los precios del petróleo, cuestión que obliga a liquidar las reservas internacionales e incurrir en un creciente endeudamiento externo 24 . Las cuantiosas reservas de petróleo certificadas que tiene Venezuela devienen en un poderoso imán que atrae a las potencias industriales emergentes. Estas ofrecen cuantiosos préstamos que son pagados con entregas de petróleo a futuro, práctica que compromete la renta que corresponde a las generaciones venideras, las cuales quedan condenadas a la continuidad extractivista para poder pagar esa deuda. Así vemos como China concede“generosos” préstamos a Venezuela que serán pagados con petróleo a futuro , asegur­ando de esa manera un creciente control sobre los yacimientos venezolanos. La estrategia china se basa en endeudar a los países ricos en recursos naturales, condicionando a su vez el uso de los fondos al financiamiento de proyectos única y exclusiva mente con empresas chinas. Así, el modelo extractivista genera otra patología que se expresa en una creciente deuda externa que puede tornarse impagable ante la volatilidad que caracteriza los precios del petróleo, la caída de las reservas internacionales y el déficit en la balanza pagos. 4.5. La fuga de capitales Los países con fuerte arraigo extractivista dependen de la captación de renta. Al limitarse a la extracción y exportación de petróleo, minerales y materias primas quedan condenados a importar lo que deberían producir para satisfacer sus necesidades. Así, las cuantiosas importaciones y el 24. Véase José Guerra: Del legado de Chávez al desastre de Maduro. Capítulo III. La deuda roja. Pp.47-59 12 VENEZUELA: LAS PATOLOGÍAS DE UNA SOCIEDAD RENTISTA | Víctor Álvarez R. creciente endeudamiento externo son mecanismos a través de los cuales las grandes potencias recuperan el plusvalor que los países extractivistas les sustraen cuando los precios de los commodities están altos. La inyección de la renta a la circulación doméstica provoca que la demanda de bienes y servicios sea mayor a lo que realmente el país produce. Tras el propósito de abaratar las importaciones y contener las presiones inflacionarias que el desequili bro entre oferta y demanda genera, el gobierno tiende a mantener fijo el precio de la divisa. Pero el petrodólar barato estimula un aumento vertiginoso y sostenido de las importaciones que no solo desplazan la producción nacional, sino que también alimentan una constante salida de divisas. Así, un monto importante de la renta retorna a la economía internacional a través del pago de las cuantiosas importaciones que la economía rentística no deja de hacer. Adicionalmente, el régimen de cambios múltiple opera como incentivo perverso para la sobrefacturación de importaciones, el registro de deuda externa ficticia y otros ilícitos cambiarios a través de los cuales se lleva a cabo una incesante fuga de capitales que alimenta los depósitos de origen venezolano en los paraísos fiscales del exterior. 4.6. La desindustrialización y reprimarización de la economía En los países extractivistas, la exportación está limitada a productos primarios o insumos básicos con escaso grado de transformación industrial, por lo que prevalece una marcada desarti­culación de los sectores económicos. Es la economía de puertos en las que se prolonga la coexistencia de sistemas productivos de alta productividad con otros obsoletos. La ausencia de una industria transformadora que impulse la complementariedad intersectorial y la integración de cadenas productivas, convierte a la actividad extractiva en un enclave aislado del resto de la economía, sin ningún impacto positivo sobre el crecimiento y diversificación de la actividad transformadora. La mayor parte de los bienes, insumos y servicios que demanda la actividad extractiva, lejos de ser surtidos por empresas locales, son importados por las corporaciones transnacionales. La mala asignación de los factores productivos distorsiona la dinámica económica. El Estado hace uso de la renta para expropiar, nacionalizar, estatizar y transformarse en empresario. No construye alianzas con el sector privado ni crea nuevas empresas. Al expropiar las fábricas que existen, en lugar de aumentar la densidad empresarial por cada mil habitantes, lo que logra es estancar y hasta reducir el número de empresas, toda vez que las que antes eran empresas privadas y rentables, luego pasan a ser empresas estatales que terminan secuestradas y quebradas por el burocratismo, el pseudosindicalismo y la corrupción. En los años de abundancia rentística se apela al expediente fácil de importar, en lugar de imprimirle un sostenido impulso a la agricultura e industria. El comercio importador y los servicios financieros especulativos tienden a cobrar más importancia que la agricultura y la industria, que son los sectores en los que descansa la soberanía productiva al proveer los bienes que se requieren para satisfacer las necesidades básicas y esenciales de la población. El peso de la actividad extractiva primaria aumenta cada vez más en la conformación del PIB, en detrimento del sector secundario o industrial que transforma y agrega valor, dando origen al fenómeno de la reprimarización de la economía. Este fenómeno tiende a acentuarse no solo en la dimensión productiva, sino también por el peso que alcanza la exportación de productos primarios en el comercio exterior. Esta regresión o reprimarización de la economía hace cada vez más vulnerable al país del comportamiento errático que tiene el petróleo en el mercado internacional. 4.7. Los costos sociales y ambientales El extractivismo asume a la naturaleza como una fuente inagotable de recursos que debe ser explotada para sustentar un modelo de desarrollo consumista y depredador. Los desechos mineros, al ser acumulados durante años, pueden derramarse y contaminar el medio ambiente. Y el 13 Víctor Álvarez R. | VENEZUELA: LAS PATOLOGÍAS DE UNA SOCIEDAD RENTISTA envenenamiento de las fuentes de agua origina amenazas y graves riesgos para la salud pública. El auge extractivista no rinde cuenta del impacto ambiental ni responde por el desplazamiento de los pueblos indígenas y de las comunidades campesinas. La pobreza y miseria en los territorios donde tiene lugar la extracción de grandes volúmenes de petróleo y recursos minerales es una de las paradojas más terribles e inhumanas del modelo extractivista, toda vez que destruye su hábitat natural, los expulsa de sus territorios o les impone actividades que nada tiene que ver con sus tradiciones ancestrales. Los pueblos indígenas y comunidades campesinas sufren las más brutales formas de explotación económica, opresión política y discriminación étnica 25 . El extractivismo se impone por la fuerza, arrollando a la sociedad, criminalizando, reprimiendo, encarcelando y asesinando a quienes se atreven a enfrentar la barbarie extractivista que se apropia de los territorios donde subyacen enormes volúmenes de reservas minerales, gasíferas y petroleras, las cuales se extraen sin reparar en el daño social ni ambiental, razón por la cual se convierten en el detonante de cruentos conflictos socia les que pretenden ser silenciados con una brutal y criminal represión. 4.8. El caudillismo y la concentración de poder Cuando el ingreso fiscal proviene de los impues tos que pagan los contribuyentes, los gobernantes están sometidos a una enorme presión para rendir cuentas y asegurar un uso eficiente y trans parente de esos tributos. Pero cuando las arcas públicas dependen de una renta externa que no la aportan los ciudadanos ni las empresas, los gobernantes no encuentran mayores restricciones para disponer discrecionalmente del tesoro nacional, sin sentirse obligados a rendir cuentas. El ingreso rentístico permite al gobierno de turno neutralizar presiones y desactivar conflictos a tra vés del manejo discrecional y clientelar de la renta. La manera como se distribuye suele dar origen 25. Véase de Eduardo Gudynas: Los ambientalismos frente a los extractivismos. Revista Nueva Sociedad. Pp. 110-121 a sistemas de gobierno que alimentan una cultura clientelar y debilitan las instituciones y organizaciones sociales. 26 Al no aplicar nuevos impuestos o mejorar su recaudación, el gobierno se libera de los reclamos de los contribuyentes por una mayor eficiencia y transparencia en el manejo del presupuesto público. Cada cual se dedica a tener su mejor argumento para lograr la mayor tajada de la renta que se distribuye a través de divisas preferenciales, exoneraciones de impuestos, financiamien tos blandos, subsidios y gratuidades indebidas que convierte en súbditos a quienes se disputan las dádivas y prebendas que otorga el gobierno rentista. Los mecanismos a través de los cuales se distribuye la renta degeneran en instrumentos de control y dominación. Así se debilita la participación ciudadana, se multiplica el clientelismo y la renta se usa para neutralizar presiones de toda índole, en función de preservar el statu quo y las relaciones de poder. Es el camino a la servidumbre de una sociedad sometida a un modelo de dominación que gradualmente se va imponiendo, gracias a la extraordinaria capacidad de mediatización que otorga a los gobernantes de turno el manejo discrecional y arbitrario del ingreso rentístico. La renta petrolera es el caldo de cultivo donde fermentan los caudillos autoritarios de mentes ignorantes, almas resentidas e ínfulas de próceres. El uso discrecional que el gobernante hace de la renta le permite presentarse como el mesías, un salvador. Y a través del control de los medios de comunicación y del culto a la personalidad, construye una imagen del líder clarividente y predestinado. El caudillo reforma el marco legal para crear fondos a través de los cuales puede usar discrecionalmente la renta. De esta forma vulnera la autonomía de otros poderes públicos y somete al control central a las gobernaciones, alcaldías, 26. En su libro La renta y el reclamo, Diego Bautista Urbaneja sistematiza los argumentos que tejen los diferentes grupos de presión e interés para justificar la asignación de un considerable porcentaje de la renta. De especial interés e importancia para la comprensión de los fenómenos del populismo y clientelismo rentísticos es el capítulo VIII: La renta a la orden del líder. 14 VENEZUELA: LAS PATOLOGÍAS DE UNA SOCIEDAD RENTISTA | Víctor Álvarez R. empresas del Estado, institutos autónomos y demás instituciones que dependen de los presupuestos y créditos que aprueba quien concentra el poder. Cualquier postura crítica es castigada con el despojo de los recursos que necesitan para su funcionamiento. El manejo discrecional de la renta acentúa la inercia concentradora y centralista del poder, toda vez que no sólo las decisiones estratégicas sino incluso muchas decisiones de rutina requieren la autorización del Presidente de la República, del Ministro o de algún alto funcionario que suele acumular en su escritorio montañas de carpetas que esperan por su firma. Así se cierran las vías para la participación activa y protagónica de la ciudadanía para decidir de manera directa y controlar las decisiones que afectan su vida cotidiana. 4.9. La corrupción clientelar Cada auge en los precios del petróleo degenera en prácticas neo-patrimoniales que confunden los recursos públicos con los privados 27 . La corrupción en todas sus manifestaciones es una de las expresiones más grotescas de la cultura rentista. Al inyectar a la circulación doméstica la cuantiosa renta que no es fruto del esfuerzo productivo interno, surge y se expande un desmesurado afán por la riqueza fácil que da origen a las más variadas y asombrosas formas de corrupción. La malversación de los presupuestos, la apropiación indebida de fondos públicos, el peculado de uso, el amiguismo y demás formas del tráfico de influencias para dar ventaja a determinados grupos de interés en la asignación de divisas, las empresas de maletín, los testaferros, las exoneraciones de impuestos y aranceles, las importaciones ficticias, las compras públicas y contratación de obras con soborno y sobreprecios, la deuda externa fraudulenta, la fuga de capitales y muchas otras formas de corrupción se ponen en práctica para capturar la mayor tajada de la renta que sea posible. 27. El tema del neopatrimonialismo es abordado por Margarita López Maya en su libro El ocaso del chavismo. La corrupción es otra de las pandemias del extractivismo-rentista y encuentra viento a favor en la debilidad institucional, la cual se agrava por la enorme discrecionalidad con la que suele actuar quien concentra cada vez un mayor poder. Una débil ciudadanía que no dispone de los mecanismos institucionales ni de la autonomía de los poderes para ejercer una eficaz contraloría social, no tiene cómo exigir que se ponga bajo el escrutinio público la forma como se administran los recursos de la Nación. Se trata de un círculo vicioso en el que la concentración de poder debilita cada vez más a las instituciones para que así los gobernantes no se vean obligados a rendir cuentas a la ciudadanía. 5. ¿Qué hacer para evitar que el gobierno sea rentista, populista y clientelar? En Venezuela, tanto en el gubernamental Plan de la Patria, como en el opositor Programa de la Mesa de la Unidad Democrática(MUD), se plantean duplicar la extracción de petróleo, cuya abundante renta es la base objetiva para la reproducción de las patologías que acabamos de analizar. Las aberraciones del extractivismo-rentista se se pueden poner bajo control si el país avanza hacia un gran acuerdo nacional para depositar toda la renta en fondos de ahorro e inversión que sean regidos por un sólido marco legal e institucional que autorice a utilizar como fuente complementaria del Presupuesto Nacional, única y exclusivamente los rendimientos generados por esos nuevos fondos. Así se impedirá al gobierno de turno apelar a la demagogia populista y dilapidar los ahorros de la Nación en cada campaña electoral. Hace 50 años, Noruega era una de las economías más pobres de Europa y pasó a ser una de las más desarrolladas e igualitarias del mundo, gracias al buen uso que dio a los ingresos petroleros. A través de un gran acuerdo nacional, se creó el Banco Noruego de Manejo de Inversiones con el fin de ahorrar e invertir los ingresos que el Estado recauda a través de impuestos al sector petrolero, regalías por yacimientos y los dividendos que obtiene por su participación mayoritaria en Statoil, 15 Víctor Álvarez R. | VENEZUELA: LAS PATOLOGÍAS DE UNA SOCIEDAD RENTISTA la compañía petrolera noruega. En una de las pestañas de su página web se lee lo siguiente:“ El Fondo de Pensiones del Gobierno Global ahorra para las generaciones futuras en Noruega. Un día el petróleo se agotará, pero el retorno del fondo seguirá beneficiando a la población noruega”. 28 Las reglas que rigen su administración son claras y estables: toda la renta se ahorra e invierte en un colosal fondo cuyos activos superan los 900.000 millones de dólares. Pero sólo los rendimientos de sus inversiones son los que el gobierno noruego puede utilizar como fuente complementaria del Presupuesto Anual, el cual se financia mayori tariamente con los impuestos que pagan los contribuyentes. Así, aunque los precios del petróleo suban a niveles sin precedentes, esta regla impide un crecimiento desmesurado del gasto público con fines clientelares del gobierno de turno. Para superar los abusos de autoridad en un país presidencialista como Venezuela, con débiles instituciones y sin autonomía de poderes, hay que avanzar hacia un nuevo contrato social que impida al gobierno de turno imponer un manejo arbitrario y discrecional de la renta petrolera. La creación de una amplia gama de fondos para gastar la renta dejó al país sin reservas para enfrentar los tiempos de escasez debido a la caída de los precios del petróleo. Los fondos a través de los cuales el gobierno ejecuta un presupuesto paralelo, tales como Fonden, Fondespa, Fondo Miranda, Fondo Bicentenario, Fondo Simón Bolívar , etc. deben ser sustituidos por otro tipo de fondos para ahorrar e invertir la renta petrolera. Y el gobierno de turno podría utilizar como fuente de recursos presupuestarios complementarios, solo los rendimientos generados por esos fondos. La transición sin traumas a una sociedad post-extractivista implica sustituir la cultura rentista por una cultura tributaria. Significa dejar de reclamar “mi gotica de petróleo”,“mi cupo de divisas para importar” y comenzar a contribuir con los ingresos fiscales que financian el Presupuesto Público 28. El Banco Noruego de Inversiones ha invertido la renta petrolera en más de 9.000 empresas de sectores diferentes, ubicadas en 77 países: 36% en Europa, 42% en América del Norte, 18 % en Asia y Oceanía y 4% en el resto del mundo. Ver Norges Bank Investment Management https://www.nbim.no/. y a generar las divisas que se necesiten para cubrir los requerimientos de materias primas y maquinarias importadas. Mientras se prolongue el modelo extractivista, Venezuela seguirá condenada a la exportación de petróleo crudo, materias primas e insumos básicos con poco valor agregado que serán transformados en productos de mayor contenido tecnológico en los centros industriales que son el destino de tales exportaciones. La posibilidad real de superar esta fatalidad pasa por comprender la esencia del extractivismo como un modelo de dominación y dependencia con el cual hay que romper. En lo económico implica diversificar el aparato productivo para ofrecer nuevas y mejores oportunidades de empleo en el sector privado, que ayuden a desburocratizar la fuerza de trabajo. Y en lo social, mientras se reconstruye la economía hasta lograr el pleno empleo, las compensaciones sociales habrá que mantenerlas, pero tendrán un carácter temporal y coyuntural y no podrán ser utilizadas como un mecanismo de control y dominación social, dejarán de ser relevantes en la medida que la expansión de la actividad productiva interna permita la inclusión de los trabajadores directos en la distribución de la riqueza generada con el esfuerzo productivo. Se trata de promover el espíritu emprendedor y la cultura del trabajo para crear una nueva sociedad de emprendedores emancipados y no de empleados públicos sometidos por los mecanismos de dominación que se imponen en las economías rentistas, con Estados mágicos y gobiernos clientelares y populistas (Coronil, 2013). En el campo de la participación ciudadana, hay que fortalecer el marco legal e institucional para activar eficaces mecanismos que pongan bajo la permanente lupa de la contraloría social, el camino y destino que tienen los recursos públicos y así evitar la reedición del neopatrimonialismo , en el que los gobernantes de turno no diferencian entre el patrimonio público y el patrimonio personal y cometen toda clase de delitos contra el patrimonio público(López Maya, 2017: 47-52). Conjurar la amenaza del colapso de los servicios públicos implica sincerar el pago por el uso y 16 VENEZUELA: LAS PATOLOGÍAS DE UNA SOCIEDAD RENTISTA | Víctor Álvarez R. disfrute de los mismos, hasta que las empresas e instituciones que los prestan puedan cubrir los costos de producción y generación. Solo así se podrá impulsar la transformación de la cultura rentista que pretende vivir de ingresos que no son fruto del esfuerzo productivo, en una nueva cultura tributaria sustentada en el valor del trabajo y en la corresponsabilidad social. Al sustituir los fondos que se crearon para gastar toda la renta por nuevos fondos para ahorrar e invertir la mima, se le limitará al gobierno de turno el uso discrecional y arbitrario de la renta petrolera, la cual dejará de ser el caldo de cultivo para la reproducción de liderazgos autoritarios. Así se podrá avanzar en la construcción de un verdadero sistema democrático, con elecciones periódicas y autonomía de los poderes públicos, que ponga freno a las pretensiones hegemónicas de los liderazgos mesiánicos que a nombre de las mejores causas de la humanidad hacen gárgaras con“patria”,“pueblo”,“independencia” y“soberanía”, mientras logran concentrar en sus manos todo el poder para abusar de él. Bibliografía ACOSTA, Alberto.(2009). 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Peter Neary, en 1982. Extraído de: https://www.google.co.ve/?gfe_rd=cr&ei=CJTJV_PAINS w8wf974DQCA#q=Warner+Max+Corden+y+J.+Peter +Neary,+en+1982&* NORGES BANK INVESTMENT MANAGEMENT https://www.nbim.no/ ONU. Secretario General de la ONU declara a Venezuela en crisis humanitaria https://www.martinoticias.com/a/ onu-declara-venezuela-crisis-humanitaria/127794.html PDVSA. Primera en reservas de petróleo. http://www.pdvsa. com/index.php?lang=es USLA PIETRI, Arturo(1936). Sembrar el petróleo. http://webdelprofesor.ula.ve/economia/ajhurtado/lecturas obligatorias/sembrar%20el%20petroleo.pdf ZAMBRANIO-MARCIALES, Edda. Ingresos tributarios no petroleros en la estructura fiscal venezolana. http:// fondoeditorial.uneg.edu.ve/strategos/numeros/s11/s11_ art04.pdf 18 Acerca del autor Víctor Álvarez Rodríguez. Economista, honrado con el Premio Nacional de Ciencias. Investigador y consultor en temas económicos. En la gerencia pública ocupó cargos como Ministro de Industrias Básicas y Minería y Presidente de la Corporación Venezolana de Guayana(CVG) entre otros. Responsable Dr. Michael Langer Director FES-ILDIS, Teléfono:+58 212 2632044 www.fes-venezuela.org/ www.ildis.org.ve Friedrich Ebert Stiftung(FES) La Fundación Friedrich Ebert(FES), fundada en 1925 en Alemania, es una institución privada de utilidad pública comprometida con las ideas de la Democracia Social. Lleva el nombre del primer presidente de la República de Weimar elegido democráticamente, Friedrich Ebert, y es portadora de su legado en cuanto a la configuración política de la libertad, la solidaridad y la justicia social. A este mandato corresponde la Fundación en el interior y exterior de Alemania con sus programas de formación política, de cooperación internacional y de promoción de estudios e investigación. El Instituto Latinoamericano de Investigaciones Sociales(ILDIS) es la oficina de la Fundación Friedrich Ebert(FES) en Venezuela, fundado en 1973. Nuestros mecanismos de trabajo son la organización de diálogos(acercar a la gente), la formación de discursos políticos y la asesoría política. Entre sus metas estratégicas se encuentran: fortalecer la relación entre actores políticos, sindicales, académicos y sociales; hacer valer los principios de la socialdemocracia(justicia social, participación ciudadana e igualdad de condiciones). El uso comercial de todos los materiales editados y publicados por la Fundación Friedrich Ebert (FES) está prohibido sin previa autorización escrita de la FES. Las opiniones expresadas en esta publicación no representan necesariamente los puntos de vista de la Fundación Friedrich Ebert. ISBN 978-980-6077-66-9