I I NUNCA IMAGINE COLOMBIA relatos de jovenes en el conflicto PATRICIA BARON MARTHA LUCIA JORDAN OMAR RINCON editora : marina valencia mejia [1] [Desconexion Colombia] introduccionColombia es vista como una nación en guerra. El conflicto es el tema central cuando se estudia a Colombia, siempre se ha buscado explicarlo desde una perspectiva sociológica sobre los actores y escenarios del conflicto; desde una perspectiva de ciencias políticas para entender cómo las instituciones democráticas han respondido y actuado; desde una visión antropológica para encontrar nuestra tradición de miedos y ausencia de lo simbólico. En este contexto, ha nacido en nuestro país una rama especializada de las ciencias sociales que se llama la“violentología”. Los colombianólogos afirman como hipótesis que Colombia es el resultado de“la debilidad del Estado desde la Independencia”, que somos una nación más de“ciudades-Estados que de Estados-naciones, que por eso nunca ha habido control fuerte por parte del Estado y nunca ha existido integración nacional de verdad”; además, carecemos de“concepto de política, ya que esta supone un marco para que haya conflicto, pero sin violencia” 1 . Debilidades que son responsabilidad del Estado pero“también es una deficiencia cultural porque en Colombia hay una mezcla de cordialidad y de utopía con la violencia”. Esta visión es asumida también, por el colombianólogo más famoso, Daniel Pecaut 2 , quien afirma que“Colombia no tiene tradición de Estado. Las fuerzas, los grupos, las expresiones, están en contra del Estado. Lo único común en Colombia, es que los gremios empresariales, los sindicatos, los pueblos están en contra del Estado. La única cultura política de este país es que todos están en contra del Estado: el mismo Estado está en contra de sí mismo. Esto tiene su ventaja, porque permite que haya un espíritu emprendedor, cierto nivel de espíritu y aprendizaje democrático, precisamente por la desconfianza hacia todos los poderes”. Requerimos de colombianólogos porque “nuestra tradición colonial nos habituó a mirar el mundo a través de lentes ajenas. El centro de nuestra cultura fue sucesivamente la corona española, la revolución francesa, el mercantilismo inglés, la sociedad de consumo norteamericana” 3 . No sólo somos los hijos del relato de la violencia, sino que además somos el producto de las miradas lejanas. Ahora, esa tendencia a no querer ser Estado, no considerarse parte de un proyecto común nos viene desde nuestra fundación.“Santander quería un gobierno de leyes, pero lo primero que hizo apenas bajó del caballo el 7 de agosto de 1819, fue pedir que le entregaran la hacienda de Hato Grande para que le pagaran la deuda de los 20 mil pesos que él dizque le había dado a Bolívar para la campaña. Entonces, a partir de ese momento, nacimos equivocados, seguimos equivocados” 4 . La política no es nuestro modo de convivir, sólo las ganas individuales. En la literatura, el más visible también es relato de la violencia. Nuestro versátil y contundente escritor R.H. Moreno-Durán lo consigna de la manera más explícita.“En Colombia hay una cultura de la muerte. Yo creo que sólo las almas cándidas intentan desmentir esto. Basta remitirse, por ejemplo, a la época de la Colonia, cuando un libro fundacional como“El Carnero” nos ofrece un caso en el que alrededor de un sólo funcionario se dan cita la corrupción administrativa, el crimen político, el crimen pasional, un frustrado magnicidio y un ejemplo soez de racismo. El hombre que consigue semejante hazaña no es un criminal cualquiera, es el oidor Andrés Cortés de Mesa. Si todo esto sucedía en nuestra infancia civil ¿por qué extrañarnos de lo que ocurre ahora? Para seguir en el campo de la cultura, mencionaré tres casos específicos: las dos novelas más importantes del siglo XX“La Vorágine” y“Cien Años de Soledad”, comienzan con sendas referencias a la violencia.“La Vorágine” se abre con una frase terrible y absolutamente válida“Antes que me hubiera apasionado por mujer alguna, jugué mi corazón al azar y me lo ganó la violencia”. ¿Cómo comienza“Cien años [2] de soledad”?“Muchos años después frente al pelotón de fusilamiento…”. No debe extrañarnos que la obra de arte más importante que tenemos se titula precisamente“Violencia” de A. Obregón, sin quitarle mérito a muchas maravillas plásticas. Tengo una frase muy dura, pero muy cierta: “Sin la muerte, nuestro país no daría señales de vida” 5 . La narrativa periodística no habla de esa deficiencia cultural de falta de Estado, ni de la ausencia de la política, sino de cómo la muerte se ensaña contra este país de buenos, ha contribuido a ese relato de la violencia. Nuestra sociedad produce sujetos que aprenden a matar antes que a interactuar desde lo simbólico, que cree en las vías de facto más que en la política.“Ángela y Adolfo aprendieron la primera gran lección de su vida a los 12 años: aprendieron a matar” así comienza un informe especial de la Revista Semana 6 y termina con esta otra afirmación:“Todos, incluso los que han vivido las peores experiencias, anhelan una vida normal: regresar con sus familias, armar unas propias, aprender lecciones sencillas: a leer, a escribir, a querer… Y a no matar”. Así la cosa es fácil, este país enseña a matar pero la gente quiere es amar. Los buenos no entendemos por qué todo no cambia. ¿Somos un país violento?“Si se aceptara que somos un país violento, tendríamos que aceptar que el rasgo distintivo de nuestra conducta es la violencia y que son tantos los colombianos que la asumen que podría hablarse de una característica colectiva. Pero las estadísticas prueban lo contrario.(…) ¿Qué somos un país de ladrones? ¿Qué la honradez, entre los colombianos, es un valor deficitario? La afirmación, además de escandalosamente errada, afrenta a unas mayorías que si siguen siendo pobres y modestas de recursos es por no haber obedecido a la moral del pillaje que se inicio exitosamente durante las administraciones coloniales y que fue heredada y perfeccionada durante la República.(…) Somos emocionalmente colombianos(…) Los colombianos nos definimos mejor por lo que no somos colectivamente que por lo que somos excepcionalmente(…) La colombianidad, el ser colombiano, siguen sin definirse” 7 . Tal vez si, tal vez no. Si no somos hijos de la violencia, lo somos de la ausencia del disenso, el debate, la política.“En una cantina en Cartago decía: ´Se prohíbe hablar de política y religión´. Corrían los años 1954 y 55, y la gente creía que para evitar la violencia lo mejor era esconder las diferencias, esconder cualquier cosa que pudiera crear conflicto” 8 . Así ha sido nuestra forma de hacer política, modos de esconder las diferencias y purificar nuestros disensos en bálsamos de unanimismo. [+++++] En este estudio, nos adentramos desde una perspectiva distinta, la cultural. La cultura se refiere a la producción de símbolos colectivos que permiten asignar sentido al habitar del día a día. La cultura hace referencia a la conciencia común que comparte un sujeto para hacer parte de una comunidad de sentido. Clifford Geertz 9 afirma que cultura es una red de significados de carácter abierto y público que comparte una colectividad para producir sentido. En esta línea cultura es“el modo particular en que una sociedad experimenta su convivencia y la forma en que se la imagina y se la representa”(PNUD Chile) 10 . Como red de significados compartidos que permiten percibir y representar la realidad, la cultura se vuelve vital“cuando ya no se puede apelar a otras instituciones del estado y cuando el mercado sólo sirve a los intereses de elites y de empresas transnacionales,(ya que) se espera que la cultura sirva para facilitar los derechos en sociedades donde hasta ahora no han sido respetados.(Así) la cultura sustituye a la política donde ésta carece de eficiencia o aplicabilidad” 11 . Yendo más allá se puede llegar a concluir que la cultura puede ser pensada desde las“tecnologías de la identidad, es decir, como una serie de discursos y prácticas que determina los parámetros culturales de validación del sujeto en la sociedad” 12 . En este contexto, la cultura en una nación como Colombia se refiere a cómo los ciudadanos desarrollan una comprensión de su país que les capacite para ayudar a transformarlo. Se reconoce que lo cultural pasa por la construcción diversa de lo que somos, en diálogo abierto sobre los asuntos que la comunidad considera necesarios para su existencia como colectivo. El conflicto colombiano, de alguna manera, se refiere a la ausencia de espacios [3] http://nic.desdeadentro.co/index.php/introduccion abiertos de debate y conversación sobre los asuntos que constituyen lo común en estos tiempos de inestabilidad simbólica y flujo de las identidades. El reto como sociedad es la ampliación de las posibilidades culturales y comunicativas de los colombianos, crear escenarios válidos para el disenso, la palabra con sentido y la imaginación de una Colombia más plural, diversa y dialogante. Con base en las comprensiones esbozadas se puede concretar que la(s) cultura(s) se reconocerán, actualizan y expresan en: - La producción de símbolos colectivos de identidad - Las conciencias que comparten los diversos sujetos de una comunidad - Las redes de significados compartidos de carácter abierto y público - Los modos particulares en que se experimenta la convivencia - Los lugares de expresión de derechos - Los discursos y las prácticas que proveen de sentido a los sujetos - Los dispositivos de validación del sujeto en la sociedad. Estas marcas culturales en el análisis se relacionan con las huellas de nación para ensayar comprensiones e interpretaciones más colectivas y profundas sobre el cómo venimos siendo desde el conflicto que nos determina como colectividad. Entonces, se analizará ese espacio virtual llamado Colombia(“una sociedad material y moralmente integrada a un poder central; democracia, escuela primaria, servicio militar y sufragio igualitario”), las marcas del territorio(“fronteras determinadas”), la tradición y discursos (“una relativa unidad moral, mental y cultural”), los nuevos modos de producir sentido(miedos, goces). [+++++] “El problema de Colombia es ´el síndrome del espejo´. Como con los espejos nos conquistaron y acabaron lo que éramos, le cogimos pánico al espejo(…) Hagamos una campaña masiva para que todos los colombianos tengamos un espejo. En ves de repartir libros, repartamos espejos por todo el país para que nos veamos a nosotros mismos” 13 . Este documento quiere ser eso: un espejo donde mirarnos como nación, un espejo construido desde los hijos de la guerra, los jóvenes desvinculados. Y lo hacemos porque creemos con William Ospina que“Colombia necesita convertir hoy las agitadas circunstancias de su historia reciente en intensos relatos y en cantos conmovidos, para que no se olviden los dolores y los heroísmo de esta época tremenda, y para que el relato mismo sea a la vez bálsamo y espejo, que nos permita dejar de ser las víctimas y empezar a ser los transformadores de nuestra realidad” 14 . En el estudio de los jóvenes desvinculados existe un relato fundamental, el trabajo periodístico de Guillermo González Uribe(Los niños de la guerra, Bogotá: Planeta, 2002) quien reconstruye, en once relatos de vida y guerra, el panorama complejo del conflicto colombiano. Relatos contundentes sobre como en Colombia el conflicto es como un virus que se va tragando los deseos y las ansias de libertad y futuro de sus habitantes. Testimonios que nos indican que el Estado no existe, que hay mucho país donde su ley y su acción no aparece, territorios donde el discurso guerrillero o la pragmática paramilitar seducen a unos y obligan a otros a ingresar en el seguro mundo simbólico de la guerra. Relatos que nos muestran una sociedad inerme ante el destino guerrero porque la familia se ha convertido en socializadora de maltratos y venganzas y la escuela expulsa por su carencia de sentido de realidad y pedagogía de encuentro. Este texto es fundamental para comprender el conflicto colombiano al realizar un acercamiento desde el afuera(el periodismo) para responder un deseo común que aparece en los que vemos la guerra por televisión(“entrevistar a un niño guerrillero y a uno paramilitar para saber qué sintieron al enfrentar la muerte”). El resultado un texto que revuelve el alma cómoda de nosotros los“citadinos”, de las almas intelectuales y los pensadores de la paz. Once relatos que nos crean una radiografía de cómo es la guerra, cómo se hace, cómo se siente, cómo se vive ese“destino” de la violencia. Un texto que llevó a decir a William Ospina que lo “estremeció” porque lo llevó“al fondo del abismo de la condición humana” y le hizo“sentir el sabor del infierno”. [4] Los niños de la guerra es un excelente relato periodístico, ya que nos cuenta como es la guerra desde la visión de los jóvenes, nos deja ver el proceso de hacerse violento y la ambigüedad moral con que se mata en Colombia. Desde una orilla diferente, no desde la mirada externa del periodista que va a buscar aquello que impresiona e impacta en el ojo de nosotros los otros al conflicto, se ubica el estudio de Torres“La Palabra… La paz labra. Historias de niños, niñas y jóvenes excombatientes”. La perspectiva de Torres es desde adentro, desde la vivencia, así construye la contracara de esos seres guerreros y los reconvierte en relatos que nos hablan de un país que produce seres que tienen como único destino la vida en las armas. Aquí ya no sobresale lo matón sino aquella injustita que hace que nos estemos como nación muriendo joven. Siguiendo con la línea de trabajo abierta por González Uribe(Los niños de la guerra) y Torres(La Palabra... La Paz Labra. Historias de niños, niñas y jóvenes excombatientes) este estudio, Desconectados a la colombiana, retoma el tema: el conflicto colombiano, trabaja sobre los mismos sujetos: jóvenes, interviene en el mismo programa gubernamental: proceso de desvinculación. Pero, quiere mirar desde adentro, no se interesa la actualidad del relato periodístico, tampoco quiere la verdad de la guerra… quiere dejar la guerra, los guerreros y los deseos urbanos y buscar al sujeto que hay en cada uno de los desvinculados, quiere buscar sus emociones, creaciones, vitalidades, contradicciones, subjetividades. Este estudio no busca la objetividad, ni la transparente verdad, tampoco mide el impacto social, mucho menos quiere la explicación estructural de la violencia colombiana… sólo quiere develar los sujetos culturales, esos que existen detrás de un nombre, una sonrisa, una emoción, una ilusión, una ficción, un relato de vida… quiere romper el rotulo que los denomina jóvenes guerrilleros, paramilitares, desvinculados… quiere un imposible: Pensar a Colombia desde sus sujetos y su ser joven, familia, institución, subjetividad, cultura. Queremos, no sabemos si podemos, pensar a Colombia desde la narración que nos cuenta como individuos; desde como convertimos en relato nuestra experiencia de la guerra; desde los relatos producidos por estos jóvenes desvinculados como parte de sus procesos de generar sentidos sobre su experiencia. Queremos, en la medida en que nuestros límites como psicólogos, psiquiatras, comunicadores e investigadores nos lo permita, comprender los códigos simbólicos, políticos, éticos y emocionales y los modos de producción de la subjetividad y la nación que están siendo actuados por los jóvenes para comunicar sus relatos. Sólo nos queda, invitarlos a leer; a dejar nuestra cómoda posición de espectadores y observadores; los invitamos a leer a estos otros; los invitamos a escuchar a ese otro país, el desvinculado, el joven, el guerrero. NOTAS 1 Blanquer Jean Michel,“Diagnóstico europeo sobre Colombia”. Lecturas Dominicales, El Tiempo, Febrero 8, 2004, p. 5. 2 Pecaut, Daniel.“En Colombia todos están contra el Estado”. Bogotá: Revista Semana, Diciembre 10, 2001, p. 36. 3 Ospina, William.“Lo que se gesta en Colombia”. Bogotá: La Revista de El Espectador, Octubre 7, 2001, p. 46. 4 Álvarez Gardeazabal, Gustavo.“Hay que refundar a Colombia. Construir un nuevo país. Cambiarle la carta astral”. Bogotá: La Revista de El Espectador, Mayo 6, 2000, p. 12. 5 Moreno-Durán, R.H.“La crisis ha hecho metástasis en toda la sociedad. También en la cultura”. Bogota: La revista de El Espectador, Octubre 7, 2001, pp. 8-9. 6“Los niños de la guerra”. Revista Semana#1117, Octubre 6, 2003, pp. 25-34 7 Collazos, Oscar.“¿Qué es la colombianidad?”. Bogotá: Revista Semana, Agosto 25, 2003, pp. 154-158. 8 Isaza, José Fernando.“No nos podemos seguir avergonzando de ser mestizos”. Bogotá: La revista de El Espectador#68, Noviembre 4, 2001, p. 8. 9 Geertz, Clifford.“Interpretación de las culturas” 10 Citado en Rey, Germán:“Contraplanfeto o los estragos del mal de ojo”. Bogotá: Revista Malpensante,#43, Diciembre 16/2002, p.70. 11 Yúdice, George en Ochoa, Ana María.“Entre los [5] http://nic.desdeadentro.co/index.php/introduccion deseos y los derechos”. Bogotá: ICANH, 2003, p. 12. 12 Ochoa, Ana María.“Entre los deseos y los derechos”. Bogotá: Icanh, 2003, p. 21. 13 Alvarez Gardeazabal, Gustavo.“Hay que refundar a Colombia. Construir un nuevo país. Cambiarle la carta astral”. Bogotá: La Revista de El Espectador, Mayo 6, 2000, p. 13. 14 Ospina, William.“Colombia en el planeta(Relato de un país que perdió la confianza)”. Bogotá: Documentos Semana, s.f., p. 1 [6] I I NUNCA IMAGINE COLOMBIA relatos de jovenes en el conflicto PATRICIA BARON MARTHA LUCIA JORDAN OMAR RINCON editora : marina valencia mejia [7] “yo era como muy oculto” a modo de historias Mi dicho dice que“cuando la vida le cierra a uno las puertas, el mundo le abre las ventanas” Solamente el hecho de que piensen que yo soy reinsertado para mi es muy difícil. Para mi es difícil porque hay gente que lo ve a uno y es como si le tuvieran miedo. Pero hay momentos en que no me molesta porque recuerdo cosas que me gustan y cosas que expreso, me duelen pero las expreso. Así son las cosas, así es y así tiene que ser, por eso es que y la vida sigue, por eso es que te voy a contar. Te voy a contar desde que estaba pequeñito. Cuando estaba pequeñito era la adoración de mi papá, salía mucho con él, conocía gente, conocía personas y comencé a vincularme con amigos de él. Desde entonces comenzó a gustarme todo lo que veía a su lado. Hombres armados, militares y personas que eran muy amigas de mi papá, y bueno, todo eso. Más adelante, cuando tuve siete años, mataron a mi papá. En ese momento prácticamente me acogieron ellos. Un señor que se llamaba Borja, este señor me acogió, me quería dar estudio, me quería dar de todo, pero yo no estaba interesado en esto, yo lo quería lo tenía claro, quería ser un miembro de las FARC, porque el EPL cuando eso ya estaba mal y el que más me acogió fue este señor y él era de las FARC. Si, mi papá era del EPL. Todos decían que era un tipo muy abierto, muy especial, porque él ayudaba a las personas, y más, porque nosotros teníamos con que. Lo que era mi tía, mi mamita por parte de mi papá, todos teníamos finca, teníamos ganado, teníamos crías de pollos, teníamos muchas cosas, vivíamos bien en una finca grande, para más él era el capataz. Es que mi papá tenía amigos y todo esto y con el tiempo a él pues lo fueron enrolando, lo fueron enrolando hasta que lo hicieron entrar al movimiento. Me acuerdo el día exacto en que a mí me gustó la guerrilla, había salido con mi papá para otra finca. Yo andaba jugando con tierra cuando de un momento a otro comenzó a llegar toda esa gente, comenzó a ponerse oscuro, oscurísimo, estaba como ciego… miré bien y era cualquier cantidad de guerrilla la que había, vi mujeres, vi hombres súper eufóricos, armados, mejor dicho, yo los veía como se formaban como cerrojiaban 1 y me encantó. Las cosas con fueron cambiando cuando él arrancó a hacer parte del movimiento, aunque estaba pequeño yo sabía que algo pasaba, porque estábamos acostumbrados a verlo salir del trabajo y volver bien, pero cuando comenzó a perderse a mí me dio durísimo. Claro que al tiempo empecé a ver los grupos a los cuales pertenecía-porque él me sacaba- y me fue gustando eso. Sentía que lo iba perder, lo iba sintiendo, por lo que se perdía un mes, dos meses, veinte días y yo sentía como que lo fuera a perder y cuando llegaba yo no podía hacer nada porque yo era un culicagado, él me oía… pero no. Desde esa edad comencé a tragarme las palabras. Me regañaban y me las tragaba, veía cosas y también me las tragaba, lo que me decían también me lo tragaba y esto 1 Cerrojiar: cargar el fusil [8] fue creando en mí como de algo interno, algo que cuando ingresé a la guerrilla, fue cambiando en mi mente. Al principio me dio duro, ya después no. Sembré una cantidad de resentimientos en contra de las autodefensas, en contra del Ejército, una cantidad de resentimientos y todo eso comencé a desahogarlo. El primer enfrentamiento me dio duro, pero ya después le fui encontrando más sentido a la vaina; sentía desahogarme cada vez que peleaba con ellos, cada vez sentía que yo tenía con qué responderles, y tenía con qué, se me venían las cosas al pensamiento... más que todo cuando ellos empezaron a matar a mi papá… si, yo vi la muerte de mi papá. A mi papá lo mató alguien de la familia, alguien en el que él confiaba que es el hermano que él había matado a mi papá y tenía como ese nudo en la garganta. Y qué, todo lo que yo pudiera pensar que si él era un tipo ya viejo… hasta que fui creciendo, fui creciendo. Él era de las autodefensas. Cuando yo ingresé a las FARC, y estaba de miliciano, ese man en varias ocasiones me hizo correr a candela. A mi hermano le pegó un tiro en la pierna, eso nos hacia correr por loma y nosotros no teníamos con que responderle y terminábamos durmiendo en el monte. Eso era tenaz, una vez nos tocó pasar dos días en un cementerio, porque estaban por ahí en los alrededores. Hoy es diferente por lo que a mis hermanos todos los perdí y si él me apareciera yo le diría“Sabe que, olvide de eso. Que se lo cobre Dios” ya no siento ningún resentimiento ni con él ni con nadie. La historia de mis papás me encanta ¿se la cuento? Bueno, mi mamá era la persona más linda, la más especial. Pero le voy a contar primero de donde era ella ¿usted conoce Piedras Blancas? Es un río, pero un rió inmenso que linda con el Río Sucio del Río Atrato, un río inmensísimo, es más, daba la vuelta por el Atrato, cruzando y dando la vuelta. Allá nació mi mamita. En ese lugar hay unos montes, son selvas pero unas selvas totalmente vírgenes cuando eso. Mi abuelita… mejor dicho, póngale cuidado como fue la historia de mi papá y mi mamá. Yo solamente sé que ella nació allá, más sin embargo cuando ella era joven mi papá se la robó, se la robó de donde la familia que son un grupo indígena y pues prácticamente… le gustó tanto, es que mi mamá era lindísima. Eran unos Guambianos, mejor dicho, unos descendientes de allá, porque los Guambianos son como motilados y ellos no, ellos son de ese tipo de raza pero no son rapados, son de cabello largo. Se visten solamente con una toallita roja con figuritas, nada más. Mi mamá me contó que cuando conoció a mi papá, se vestía con unas hojas, que todos se vestían con hojas y que con el tiempo fue que comenzaron a vestirse con ropita. Contarle esto me hace dar ganas de seguir con lo que me está pasando ahora. Es que me enamoré. El amor ha sido una bendición, como dicen por ahí“el primer día que te vi”… el día que yo conocí a esta niña fue algo maravilloso. Yo no sé, estoy súper tragado, súper enamorado, lleno de ilusiones. Ella es muy linda, tienes que conocerla además de verla en la foto, ella dice que me quiere y esas palabras a mi me llenan. Si, claro que es diferente a las niñas reinsertadas, porque en la guerrilla se les cambia la mentalidad a ellas, y claro, a uno a uno también. Es que una muchacha de la ciudad, prácticamente no sabe que es allá, solamente conoce acá. Ella por ejemplo, ha sido de estudio toda la vida, de la casa al colegio y del colegio a la casa, nada más. Luego de la casa a la universidad y de la universidad a la casa, así ha sido el destino de ella. Una vida súper tranquila… claro que ya le conocí el genio, pero afortunadamente no en contra mía, si no en contra del hermano. Conmigo ella es diferente, y yo con ella también, es algo maravilloso, y no sé, siento quererla demasiado. Para mí ha sido como la primera vez que siento lo que siento. Es más, yo he hablado con ella y se lo he expresado, cosa que nunca a nadie le había dicho. Es más, ya le comenté que antes me tragaba todo. Al principio en el programa fue muy duro tener amigos, yo era una persona muy complicada, por lo que desde niño aprendí a tener como mucha reserva, había sido como muy oculto. Siguiendo con el amor, antes por ejemplo a una muchacha yo le decía“sabes que, vos me gustas” y ya. Las cosas [9] http://nic.desdeadentro.co/index.php/yo-era-como-muy-oculto a los tres o cuatro días pasaban y listo. Eso pasó cuando tuve una novia con la que duramos mucho tiempo. Nosotros no es que nos amaramos, sino que era como un capricho que se alimentaba solamente de problemas, de todos los días peleando, y así duramos tiempísimo. Pero resulta que ella al salir del programa decidió coger su camino y yo decidí coger el mío. Ella, se olvido de mí y yo también, eso no, yo ahí no encontré nada. Ni ella ni yo. Pero es que ahora mis pensados, mis metas, son seguir estudiando y ponerme a trabajar, no sé, y seguir con ella bien juicioso. Bueno, vuelvo a lo que le contaba, póngale cuidado que yo me quedé ahí cuando el grupo llegó yo quedé fascinado, así fue. Luego de lo de mi papá ingresé, y sólo como hasta los ocho años, decidí movilizarme ya como miliciano. En el pueblo me hice amigo de la policía y del Ejército, entraba, salía y nadie desconfiaba de mí porque yo era un niñito. Les contaba que hacían y que no hacían, todo lo informaba. Con el tiempo las cosas se pusieron más difíciles y pasé a Medellín, pero por monte, viajando con el grupo, fui recibiendo instrucciones de armas de una cosa y de la otra. En Medellín seguí como urbano, más no cargaba armas, porque no me sentía con la intención, no me sentía capacitado todavía. A mí si me gustaban las armas, pero es algo con lo que uno debe tener mucha responsabilidad. La primera persona que yo maté… pues para mí me fue duro al principio, fue duro otra vez, y no sé, ya luego es cuestión de irse creciendo como dicen ellos. Empecé a trabajar como urbano y las cosas comenzaron a ser más difíciles por lo que la ciudad no es nada fácil, porque es que allá hay mucha delincuencia y nosotros vivíamos muy apretados. Me mandaron después al Urabá que estaba minado de autodefensas, y ahí fue que tuve mi primer enfrentamiento. Para mí ese tiempo fue difícil, porque prácticamente no estaba enseñado y sentía que me estaba dando durísimo. Para más que me habían dado un R-15, el fusil apenas para mi cuerpo y para mi fuerza, el problema es que era largo y cuando me lo terciaba a la espalda me daba en la rodilla con el y que cuando peleaba se me venia el Ejército, por lo que es un fusil que no quema ráfaga y el Ejército lo persigue mucho. En esa época tuve enfrentamientos en los cuales me tocó-como se dicemeterme de cabeza bajo los palos porque la balacera era impresionante. En esos combates perdí también a un ser que fue mi hermano, eso fue tenaz, no le digo uno ver un helicóptero, dos helicópteros, tres helicópteros a la pata de uno, encima, que un mosquito, que otro helicóptero. Nos tocaba salir corriendo enterrarnos, meternos en el río, en la laguna, donde nos pudiéramos encaletar. De allí despegamos directo para Medellín, llegamos al Picacho Alto. Nosotros podíamos ingresar armados y camuflados por lo que eran barrios de zona rural, barrios en los que operábamos. Ya me fui haciendo un nombre, todos me querían por lo que me conocían desde chiquito. Si, ahora veo que seguía siendo un niño, pero en ese momento yo ya me sentía un guerrero, un grande. Para hacerle corto el cuento, después de decirme que me iba a ir para el Caguán, resulté en Cundinamarca. Llegué en bus con otro muchacho, lo primero fue que me cambiaron el alias, ya mi nombre no el de ahora, ni el de Medellín, sino alias la Niebla. Entré a un frente en el que no conocía a nadie y nadie me conocía; tenía como trece años y me tocó volver a comenzar. Entre todas esas operaciones ¿no te acuerdas? La que más ofendió al Ejército, fue cuando tres soldados de permiso iban para donde la familia y la guerrilla los vio en el bus y sabían que eran militares, entonces los agarraron y los mataron. Eso fue lo que más ardió al Ejército y metieron operaciones por lado y lado. Por esa época me acuerdo tanto que en un retén, unos señores como finqueros, cuando estaba yo pasando por un lado del carro sacando la gente, estos señores se quedaron mirándome y me preguntaron que cuantos años tenía. Yo les dije“tengo catorce años, voy a cumplir quince en estico”. Entonces ellos me hablaron del pro[10] grama de Bogotá, y me dijeron que ellos me ayudaba, como queriéndome sacar, queriéndome conquistar para salir. Más sin embargo yo me demostré fuerte, claro que en mi mente se iban reorganizando las ideas. Hubo después un tiempo que dije“no, pues yo quiero otro ritmo de vida, yo quiero…” Y empecé como a cambiar mis metas, empecé como a mirar más al otro lado. Me creía en ese momento capacitado, porque sentía como si me fuera a morir, la muerte como muy, muy apresurada. La muerte llega rápido y uno la toma como con calma, solamente la espera, como si el alma le dijera a uno que cuando la muerte llega es bienvenida. Entonces, yo no sé, como de un momento a otro, un día cualquiera que estaba en la guardia, resulté con el equipo encima, mejor dicho, después de haber caminado como una o dos horas reaccioné y dije“¿pero yo que hago por aquí?” Ni sabía por donde devolverme. Lo único que pensaba era“bueno, sigo para adelante, sigo para adelante”. No sé como hice para salir de allá, imaginando creo. Cuando tomé la carretera principal seguí diciendo “listo, esto es lo mío. Ya lo tengo, ya salí, ya tengo que irme, ya reinserté”. Fue algo sorprendente, el día que yo reinserté fue algo sorprendente. Mi dicho dice que“cuando la vida le cierra a uno las puertas, el mundo le abre las ventanas” y pues aquí en el programa al principio estuve muy solo. y me gustaba, pero resulta que no sé, conocí a alguien que me ha encantado demasiado y pues bonito sentir lo que uno siente en esos momentos. Ya que yo antes por ejemplo tenía novias, socias, compañeras, pero era muy… las cosas en la guerrilla eran difíciles, distintas a acá. Por eso es que uno sabe cuando alguien le brinda a uno algo sincero o cuando alguien quiere solamente estar con uno como un pasatiempo. Lo que fue en la guerrilla pues era así, allá nadie le conoce el sentimiento a nadie, simplemente es algo pasajero nada más. Resulta que en el programa de menores también fue lo mismo, ya que allí simplemente nosotros nos estamos es como rehabilitando, como olvidándonos de esas experiencias, como o intentando cambiar eso por otras cosas. Yo me he ido rehabilitando en el sentido en que nosotros tenemos la cabeza, como se dice, envuelta, envuelta como en nudos. He venido organizando las ideas mejor, pensando, teniendo más calma, no haciendo las cosas como a la ligera, si no como más despacio y aprendiendo a tener sentimientos; porque nosotros allá tapábamos mucho eso y aquí… resulta que aquí no. Allá simplemente uno se olvidaba de los sentimientos, de lo que uno llevaba adentro. No me he olvidado del pasado como tal, porque eso son cosas que me han hecho madurar bastante. Yo te he contado que hay momentos en que me arrepiento de todo, pero es que no me puedo… me arrepiento en la forma en que ahora hay gente que prácticamente que lo ve a uno, y no sé, como todo extraño, y yo no quiero que sea así, yo quiero que ella esté orgullosa de mi, que sienta que estar con migo es lo mejor, que tenemos un futuro. En ese sentido me arrepiento. Antes no pensaba lo que pienso ahora, antes pensaba que mi mundo giraba alrededor de lo que vivía en el monte y no miraba adelante nada, ni para atrás tampoco. Pero resulta que desde que salí las cosas me han estado cambiando, ahora estoy aquí, con todo lo que he recorrido y he conocido, aprendido de las personas. Me gustaría ahora que sé decir lo que siento, volver a ver a mi mamá. Ella murió de un cáncer cuando yo tenía doce años y como yo me tragaba todo, imagínese que a lo último ella me hacia falta y todo, pero a mí me pudo más ese resentimiento. Me vine a dar de cuenta después que ella murió me hacía falta, Ahora cuando estoy aquí, hay momentos en que la necesito pero hay cosas en la vida que uno las pierde por cosas de uno, por uno mismo. Yo vine a conocer que eso existía pero fue acá porque me lo inculcaron. Yo no sabía que era querer a otra persona. Por eso fue que me alejé de mi mamá, porque me ocupé más del resentimiento. Ella me quería, me lo demostraba. De todo me acuerdo ahora, que ella me quería, que ella quería que yo saliera de allá bien. Quería que yo no volviera, pero yo sentía como la responsabilidad de volver y volvía. [11] http://nic.desdeadentro.co/index.php/yo-era-como-muy-oculto ME LA ROBÉ CON FALDAS LARGAS Y TODO ¿Sabe qué? Mentira, yo si creo que una vez alguien se enamoró de mí. Eso fue cuando me robé una vez una niña en Boyacá. Ella era cristiana, me acordé ahora porque ella también me inculcó muchas cosas sobre eso. Un día nosotros nos quedamos como un mes en una veredita y apenas llegamos yo la vi. Después ella me contó que cuando me vio como que le atrajo, le atrajo mi arma, le atrajo mi camuflaje y todo. Entonces me hablaba y me hablaba de la Biblia. Decía una cantidad de cosas, hasta que a lo último llegué y le dije… le metí el cuento que me gustaba, pero la intención mía era llevármela, ingresarla. Pues el día que llegué y le dije“sabe que, yo me tengo que ir porque tengo que cumplir con otras misiones. Me voy, y de pronto no nos volvemos a ver más” y ahí fue cuando ella me dijo“Yo me quiero ir, me quiero ir con usted, pero si usted me asegura que va a estar conmigo”. Yo no sé, era una china pensante. Yo le dije“pues si” y me la robé con faldas largas y todo, lo más linda me la llevé. Eso como a los dos días tocó conseguirle ropa camuflada y botas. Ya ella era una guerrillera. Duramos como medio año en que hablábamos y me inculcaba muchas cosas, pues ella siempre tenía mucho conocimiento espiritual. Allá hacíamos siempre lo mismo, nos tocaba tomarnos un pueblo y eso. Ella no peleaba, a veces yo le quitaba los proveedores a ella para ponerme a pelear. Ella era una persona que llegaba y se acostaba al lado mío entre candela y candela y decía que ella no era capaz de matar a otro y que tampoco era capaz de en un enfrentamiento, disparar, o sea que ella no quería echarse un cargo encima de esos. Pero no, yo si me desahogaba. Por allá nos cogió las autodefensas y a mi me tocó… Las autodefensas nos agarraron a nosotros y ahí fue donde la mataron a ella… yo no sé, a pesar de que yo no la quería ni nada, lo último sentía que ella… me hacía falta. Como que ella todos los días me decía un mensaje, me decía cosas. Yo quisiera escucharla otra vez, como que quisiera que ella estuviera ahí para que me hablara. Así yo no la escuchara. Ella fue la primera que me dijo que tenía el corazón de piedra y que a la vez lo tenía era podrido. No le paraba bolas, pero sabía que lo que ella decía era verdad, yo si sabía que eso era verdad pero yo quería, yo estaba más empeñado en desahogarme cada vez que los encontrara… Por no amar: relatos de Alberto y Mariana MARIANA ¿Novios? Los que quiera. Enamorarse es muy fácil, de hecho yo acá en los tres meses que llevo en el programa -ya llevo tres-, uno por mes, y los tres me encantan. Pero amor uno, y no me di cuenta que lo quería hasta que me contaron que se murió. Creo que sólo hasta ahora me di cuenta por que estoy acá. ¿Que por qué? por salvarle la vida al cucho, es que el man ya tenía sus añitos, y yo siempre lo vi como un papá. Mejor dicho, favor con favor se paga, el man me salvó la vida. Y creo que le debía un favor. Durante mucho tiempo pensé que le había pagado el favor, pero hoy por hoy pienso que estaba era llevada por el man. Ahora me sueño con él, me entiende. El man se me aparece en sueños y se va colgando de mi cuerpo y… no doctora no es que me de pena, es que son cosas que pienso, que son mías y de buenas a primeras como que írselas soltando. Además como que vamos muy rápido en el relato. ¿Que si me considero bonita? No lo se, creo que no, lo que pasa es que yo tenía el pelo largo, larguísimo, y me lo amarraba con la pañoleta camuflada, no, no es que me lo tapara todo lo contrario ¿usted ha visto a las gitanas? haga de cuenta eso, pero en vez de ser eso como de colores rosados y todos pirobos mi color era el del camuflado y eso llamaba la atención, porque todas las otras se recogían el pelo y yo me lo dejaba suelto ¿si me entiende’. Me decían maleña, casarareña, mujer de estatura hermosa, cuerpo de sirena…Lo mejor de todo es que ningún mancito me pudo tener allá, ninguno. Pero yo si los tuve a todos. [12] Era raro, ni yo misma puedo explicárselo, en las noches después de que había balacera, yo no se si era el miedo a la muerte, no se si era el embale en el que quedaba, pero yo me metía a la caleta de cualquiera de esos manes. Caleta doctora, cambuche es el de los paracos no confunda. Lo mejor de todo fue que se creó el cuento que era la patasola, eso es la historia de una mujer que le mataron a su mancito y ella lo busca por las riveras del rió, y lo único que uno escucha de ella es un quejido. Tal vez porque yo hacía parte de los pisasuaves nunca se la pillaron, siempre los cogía solitos, las dos de la mañana era la hora clave. Lo que sentían era la daga sobre la yugular, lo mejor del cuento es que yo sostenía el mango del cuchillo en la boca, y los hacía tender boca abajo en el piso, y con las dos manos libres podía vendarles los ojos y hacerles nudo a las muñecas, los manes quedaban paniquiados. Nunca sentí una verga gruesa al principio, todos la tenían como un chito, del tamaño de un chito. Siempre me dijeron que mis labios eran bellos porque eran carnosos, a mi se me hacían demasiado grandes, pero creo que solo ahí entendí porque me decían que eran bellos. La patasola doctora ¿se imagina? se volvió un cuento entre los manes del frente. Lo mejor del cuento es que nunca me pillaron, me entiende. Yo siempre andaba con el cucho para arriba y para abajo, y el cucho tenía su hembra, y conmigo nadie se metía porque yo tenía novio. Lo que pasa es que mi novio era un civil doctora, y eso adentro no puede ser, pero el cucho siempre me protegió y a mi los guerrillos no me gustaban porque eran toscos, el novio que yo tenía era todo refinado, de manos suaves y cuerpecito delgado. Yo no se, tal vez si soy la patasola. En esas noches ni que novio, ni que fidelidad, ni que cuentos. Lo único que quería era sentir el sabor salado que le queda a los manes después de esos días de combate, por eso lo del chito doctora, por que lo tenían salado, salado. Con el cucho no, nunca se me pasó por la cabeza, no le digo que lo veía como a un papá, y que el tenía su hembra y yo mi mancito. Era una complicidad rara, sabe donde creo que comenzó todo el día que me iba a matar. Si el cucho me iba a matar, así fue que nos conocimos y así fue que me fui al monte. Fresca doctora, ya le dije que no se me acelere, que yo le voy contando el cuento. Desde que tenía ocho años soñaba con irme para el monte. Me encantaba verlos llegar con sus camuflados y sus botas al pueblo, y yo les decía a mis papas que cuando tuviera la oportunidad me iba con ellos. Y fue un día que mi papá me pidió que le llevara la carga de una finca que teníamos en la vereda al pueblo, y si, yo manejo desde los 11 años doctora, y me fui con la vecina, y el cucho nos paró en medio de la carretera, iba con otros dos manes, y que reten, y que con que le íbamos a colaborar. No había respondido cuando los manes ya se estaban bajando dos costales, cuando me bajé en que empute y el man me va diciendo que perra hijueputa, que se quede quieta. Yo me le paré y le dije que perra hijueputa ni que mierda ¿o es que usted conoce a mi mamá y sabe que es puta o qué? y si no le consta, entonces no se meta. El man disparó contra el piso, y la pelada que iba conmigo salió corriendo cuando de un tiro se la bajó. El era así, a él no le gustaba que le corrieran. Me gusta que me consientan y que se den en la geta por mí. Alberto y John, que pelotera la que armaron, nadie se pudo meter ese día, el educador lo intentó pero nada, los manes no paraban de darse. Pues pegué un berrido y rompí los vidrios de la sala donde se estaban dando y me puse uno de esos vidrios rotos en la yugular-como hacía con los mancitos del frente- y les dije“o paran de darse en la geta o no soy para ninguno de los dos”. Y efectivamente para ninguno de los dos. El educador no sabía que hacer, pobre man estaba mas asustado, decidió que yo tenía que calmarme y me llevó a la oficina. ¿La pelotera? pues se acabó, esos manes son re parces pero usted sabe que la parcería entre los manes llega hasta que se les cruza una hembra en la mitad. A los dos los quería. Alberto me mamó, quería que yo hiciera lo que él me mandaba ¿me entiende? y yo sólo me dejé mandar en la vida del cucho. Y John era muy lindo, tiene la carita mas linda que yo haya visto, parece un angelito. Claro el Alberto estaba receloso, y yo se lo dije“a [13] http://nic.desdeadentro.co/index.php/yo-era-como-muy-oculto mi no me manda mi papá, ni mi mamá, para que usted venga a montármela de a quien se la mamo y a quien no”. ALBERTO Desde la última vez dije que no volvía a enamorarme. Fue una vaina que hizo y que no debía hacer. ¿Mozo? Ella podía conseguirse mozo, pero no hacer esa cosa que hizo, eso no lo podía hacer. Yo ya tengo mis manos manchadas, y espero que a mí no me pase igual. Me tocó mancharme las manos por ahí, ojalá que no me vayan a hacer eso, que no me vayan a joder a mí con la china que tengo. Ella… la mujer, la moza que tengo es del campo y la niña esta en el campo. Moza por ella no vivía conmigo, ni vive conmigo todavía, y no me gustaría vivir con ella porque yo tengo mi novia acá y la quiero bastante. Doctora, es que a ella no le gustaba que yo hablara con otra mujer, y la verdad nos encontramos igualitico porque a mi no me gustaba ver que otro hombre la besara, así fuera en la mejilla. Yo se lo dije la primera vez que nos conocimos, acá, si señora. Me acuerdo que eran como las siete de la mañana cuando salí a lavarme en el pozo de la ropa y me encuentro a esta mujer. Tenía una batica que le dejaba ver todo y yo que voy templando carpa, pero eso fue de una doctora, efecto automático, y ella se la pilló y me fue diciendo hola con ese brillito en los ojos que todavía no me he podido quitar de la cabeza. Ese día me la pase cantando oye bonita cuando me estas mirando yo siento que…y la mujer donde estuviéramos me miraba con ese brillito, y yo que me decía de esa noche no pasaba. Sabe que yo me enamore de esa mujer, como es la vida, a mis las farianas siempre se me hicieron feas, refeas. Claro, doctora, yo cogií para donde los elenos porque tenían mejores hembras. Eso las farianas eran rechonchas y todas marimachas. Yo en el pueblo siempre me dije“si algún día cojo para el monte, me voy detrás de una Elena. A mi me da pena con usted doctora, pero es que no hay nada mas lindo que ver a una mujer en esas blusitas con las que duermen y las… los senos todos meloncitos saliéndose por entre la breve tela…. Al fin bajé al parque por la cabecera y vi que la china estaba ahí con unos manes. La pillé cuando se le arrimaba mucho a otro pelado del CAE, ese que tiene carita de niña. Sí John ¿si ve que lo ubicó de una?. Y me quedo parqueado en una esquinita haciendo cocos, y claro todo el parche se fue y se quedaron ellos dándose besos. Yo no le dije nada. Por la noche vino a verme y toda cariñosita, y que tal, y“¿qué le pasa papito, por qué está como bravo?” Yo le dije“sabe qué, le dije desde la primera noche que no quería que ningún man me la tocara ¿me entiende?”. Y ella negándomelo todo el tiempo, eso fue lo que mas bronca me dio. Que va si a mi el man ni me toco, ni un rasguño, en cambio yo si le dejé el ojo pepo. Si claro, la china la montó que no me iba a volver a hablar en la vida, pero eso cuando hay amor de verdad uno no puede olvidar doctora. Es más, yo esperando a que la china algún día se disculpara conmigo y acabe fue pidiéndole disculpas yo. Claro que yo ya había encañonado antes a otras peladas. Me acuerdo de una que fue amante mía…y que también me puso los cachos con un man. Igual yo le decía“si quiere hágalo, pero que yo no me entere. Sépalo hacer”. Yo pillé que la china se metió con un miliciano. Y entonces un día que nos quedamos solos aproveché y le dije“sabe qué china, usted es bonita, pero su belleza lo daña todo, mejor dicho ¿para qué tanta belleza? si con esa belleza marchita todo” Le puse el fusil entre los ojos y le dije“no la mato porque si la mato me matan a mí, pero el día que a usted le hagan un consejo de guerra yo me encargo de matarla” la china si que lloraba. Después me fui y la deje ahí… hasta me dió fue como una tranquilidad. Por sapa, eso es lo que no perdono, que sean sapas. A la novia de un amigo la bajamos por eso también… MARIANA Me encantaba sentir como iban creciendo dentro de mi [14] boca, es que era muy chistoso, yo los veía con los pantalones abajo y me parecía increíble verlos tan indefensos, tan poca cosa, y de pronto al primer contacto de mi lengua empezar a sentir que algo revivía, como si resucitaran. Eso era lo que me encantaba, no se si por eso era que lo hacía después de esos días duros de combate en que uno piensa que de ese día no pasa. De mi no creo que se imaginaran nada, yo siempre he sido muy puestecita en mi lugar y el que me quiera sacar la lleva. Entonces que se iban a imaginar, además yo era la protegida del cucho. No allá no hay favoritismo de nada, simplemente se respeta, y el cucho era un hombre que se hacía respetar. Hay noches de esas que le digo en que me sueño con él…que vuelvo a ver su mano como se metía entre mi cabello, y es tan raro doctora porque ahora en sueños siento a un hombre, a mi hombre, siento la caricia que estoy buscando y que no encuentro entre los pelados de acá. Por eso creo que ando tan dormilona, porque quiero seguir sintiendo su mano en mi cuerpo. Y es que el me cogía de la cabeza y me consentía y me decía que el no sabia porque me había cogido tanto cariño, y se emputaba conmigo cuando le decía que yo iba a volver a estudiar y me decía que si no estudiaba no iba a ser nadie, que si yo creía que toda mi vida iba a ser en el monte, y yo le decía que si que eso era lo que quería porque eso era lo que le había aprendido, o que si era que el estaba arrepentido de la decisión que había tomado, y sabe que doctora, siempre que le decía eso se quedaba callado, pero no serio, no de pronto me sacaba esa hilera de dientes blancos, sabe que ahora que se lo digo creo que eso fue de lo que me enamore de esa sonrisa que mostraba en los silencios. [15] http://nic.desdeadentro.co/index.php/yo-era-como-muy-oculto I I NUNCA IMAGINE COLOMBIA relatos de jovenes en el conflicto PATRICIA BARON MARTHA LUCIA JORDAN OMAR RINCON editora : marina valencia mejia [17] Uno se va por que si y se regresa por que ... bueno de ALla [ adentro ] ] para Aca[ [ afuera ] ] a modo de historias Y así es la vida, la que nos marca el camino que debe recorrer, para bien o para mal, ese es mi destino y que le vamos a hacer”, dice la canción y la verdad es que así es la vida. Uno se va para allá y se viene para acá de cualquier manera, que por un amor, que por borracho, que por aventurero, que por amor a las armas, que porque busca un mejor camino, que por que si, que por que no… Yo les puedo decir facilito como fue que me fui para allá, pero para acá es como más difícil, es más, yo como que en el fondo sigo allá. Estoy acá es como de cuerpo no más. [uno se va por tener mente débil y se regresa porque hay que salir] Me coquetearon. Cuando uno anda en el rollo del billete, cualquiera viene y lo coquetea a uno y uno puede acceder lo más de fácil sin pensarlo dos veces. Yo tenía la mente más débil, debido a la cantidad de problemas que tenía. No pensé que podía solucionar mis problemas siguiendo en la venta de mis dulces o buscando otra forma de empleo o cualquier cosa, sólo dije“necesito billete”, algo que pueda solucionarme ya. Además me hicieron una oferta tentadora“Ve, que te parece que existe esta posibilidad de que tú te puedas salir de esos problemas. Ve, tú no estás cansado de vivir siempre en la misma rutina, en lo mismo… por qué no tratas de salirte de eso o buscar otra cosa. Ve, que te parece que tengo un grupo de amigos que son esto y esto y… andan en carro y tantas cosas. Puedes comprarte mujeres, los tenis última moda, tantas cosas”. Tuve la oportunidad de acceder y estuve por allá casi seis meses. El cuento de que es por misioneros si no me lo creo, van a ser como unos misioneros mediocres porque salvar a Colombia no es de esa forma. Hay otras formas. Además, que salvar a Colombia no está en manos de ellos, sino de los gobernantes. Yo pensando tan lejos, cuando podía hacer cosas por los míos, cosas de verdad, para vivir mejor… Estar en el monte me hizo tocar. ¿Entiende? Me hizo tocar ¿Tú por qué no luchas por tu gente, por lo tuyo? Cuando estaba en el monte leía mucho y lo que leía era como de mi cultura, mucho de la cultura. Como soy una persona muy inteligente, rápidamente pude decidir“esto no es lo mío, tengo que buscar otras cosas”. Lo que me habían prometido no era cierto en la realidad. Entonces, tuve la oportunidad de tomar la decisión rápidamente de decir“esto no va conmigo”. [uno se va por amor y sale solito] Esa gente cuenta unas historias todas bacanas y uno se deja convidar y listo. Unos amigos me invitaron que a irnos al grupo armado, me convencieron... que va a ser así, así, así... y me fui. De pronto ese día yo era todavía como muy bobita y no abría bien los ojos al mundo. Me dijeron:“camine para allá, que eso es todo bacano”. Nunca me imaginé que fuera a ser así. A mí como que la guerrilla no… pero en esas… él me convidó ¿si? Ellos empezaron a llegar a la casa, cargaban el celular y todo, se hicieron amigos de mi mamá y él le daba plata, le ayudaba económicamente. Mi mamá como que se echó a cogerle cariño. Supimos que era un comandante. Mi mamá les cocinaba, y yo la pasaba hablando [18] con ellos y ellos empezaron a convidarme. Pensé que eso era fácil. Me gustó fue el man por su forma de ser, echada para adelante, con expresividad, la forma de hablar, hablaba como una persona muy educada, con modales. Eso fue lo que más me gustó. Me tragué de él. Era simpático. Me llevaba ocho años. Me cuadré con él y duramos cinco meses. Me empezó a convidar y yo ingresé. Duramos juntos el año que duré allá. Estaba con él cuando decidí que no más. Si que me tragué feo de ese muchacho. Cuando nosotros llevábamos un mes sin vernos, a mi eso me daba duro. Entonces, el comandante, el propio jefe, me decía“Usted aquí no se vino por amor, se vino fue a luchar por un ideal”. No aguantaba que él me dijera eso. Eso no iba para conmigo. Entonces, él se cuadró con una civil. Uno cuando llega allá se enfrenta a una realidad que no creyó nunca esperar. Y pensé“me voy, me abro”. Un día dije“hoy es el día en que me voy a ir”. Amanecí con esa idea y a las 9 de la mañana ya no estaba allá. Yo que voy a aguantar verlo con otra persona. Uno no aguanta eso. [uno se va borracho y sale porque no hay de otra] Me desperté de la perra, dizque de guerrillo. Yo era un vago. Me fui para allá y cambio todo. La pasaba metiendo tequila con un primo, hasta que un día me fui borracho, me metí una perra y me fui. A mí me gustaba esa vaina, anhelaba las armas… pero eso no fue. Pasaron las fiestas y me puse a tomar. Amanecimos con un pelado jugando gallos. Convidé al pelado que estaba conmigo, le dije“vámonos para la guerrilla”. Y nos fuimos de una. Llegamos allá al mando y nos dijo “ustedes hoy no, mañana vienen y hablamos bien”. Y nos mandó a una casa civil, comimos y a dormir. Al otro día madrugamos y ya nos tenían un fusil, y de una nos fuimos. Yo no estaba mamado en mi casa, estaba bien, todo lo que quería lo tenía, plata y todo. No le digo que me fui de borracho. Llegue allá y de una vez. Yo no me abrí, un pelado me entregó. A mí me pasó algo parecido, entré a las AUC en un acto de loquera, fue de un momento a otro. Se dieron las cosas. [uno se va porque diversión y sale por aburrición] Uno se va porque a esa edad a uno le gusta divertirse, uno está interesado en lo fácil y meterse allá es muy fácil. Esos señores pasan por aquí y uno a veces dice “quiero integrarme a esas filas”. Ellos le dicen tal día lo esperamos en tal parte. Y así es, llegan ese día y lo recogen. Es como una aventura, con el uniforme, bien embotado y fusil, mucha gente queda admirada. Uno se anima. Era muy aficionada a los carros y ellos cargaban unos carros muy lujosos y siempre mi sueño fue llegar allá y manejarlos. Me metí en recocha y cuando quise salir que mi mama fue por mí, allá en el campamento y les lloró para que me soltaran, ya no quisieron, ya era tarde, tenia que esperar. Para salir tenía que entregarme o dejar que me cogieran, pero ya después era mucho cariño, me apegué porque fueron cinco años los que trabajé con ellos y era mucho cariño. Lo hice porque era ambiciosa a los carros, porque me gustaba el mando, siempre me gustó el mando que me respetaran, más que todo por eso. El que se va para allá es porque está aburrido de la vida. Uno metido allá ya ve las consecuencias. La disciplina, para qué, es chévere. De mi parte, yo a la guerrilla no le veo una ideología. A nosotros no nos conviene y no nos convencen. Para dejar eso fue que me dijeron: Hay que quemar estas torres de la luz, hay que quemar unas tractomulas, hacer unos retenes para coger economía... algo que no me gustó fue que era daño para la población civil. A pesar de que yo era del grupo armado, nunca pensé que le iba a hacer daño a la población civil, yo siempre he estimado mucho a la población civil porque ha sido muy importante para Colombia, para todo el país, para todo el mundo. El civil es el que siempre trabaja, el que lucha, y el sueldo que recibe es el mínimo. Y entonces yo dije: no, al civil no se le puede hacer ese daño. Algo que me dijo: váyase! fue eso y yo ¡no, yo me voy! A mis papás les dio duro que yo me hubiera ido a la guerrilla; ya a lo ultimo se acostumbraron, ya no tenían otra opción, se acostumbraron y pues nunca aceptaron, pero igual, ya tenían que aceptar las cosas [19] http://nic.desdeadentro.co/index.php/de-alla-adentro-para-aca-afuera como eran, porque no tenía ninguna forma de salir. Yo siempre he tenido una idea buena, a pesar de que ellos son personas que hacen actos que de pronto no los piensan, yo siempre he dicho que en el fondo ellos son buenos y que de pronto los ideales que ellos tienen los han dado a perder por, por tener dinero, o por, sí, más que todo por el dinero… pero que yo sé que si nos ponemos en diálogo llegaremos mejor a una solución. Usted sabe, uno se mete y ya tiene que estar muy de buenas para que lo dejen salir. Yo no me quería salir. No era que yo pues estuviera feliz-feliz pero ya me había acostumbrado. Ya era como difícil para retirarme así que en últimas tocó fue que me agarraran. Me cogieron en pleno combate. [uno se va para conocer y se sale porque sí] Yo como que me monté en otro bus. Me acuerdo fue cuando la guerrilla hizo la entrada. Nunca los había conocido si no hasta que ellos hicieron una toma. Secuestraron a la policía, hicieron como su presentación y explicaron qué eran ellos y de pronto ahí fue donde me empezó a gustar la idea y dije vamos a ver cómo es la cosa. Tenía catorce años y empezó como a gustarme, empecé como a averiguar ahí, en el colegio preguntaba, hasta que me fui endulzando el oído, hasta que tomé de pronto la decisión de irme. Yo me quise ir por allá, quería conocer y andar más. Quería conocer. Ese era como el arte mío. Me aburría estar acampamentado y me agarraba a andar. Para tomar la decisión del todo yo manejé dos cosas, con mi papá no tenía una buena relación y con mi mamá siempre me la vivía chocando muchísimo. Yo era muy rebelde, desobediente, a veces me salía de la casa sin permiso, si me decían no vaya a tal parte, más ligero me iba. Hay una cosa que a mí siempre me ha gustado que es ir a diferentes partes, a conocer. La pasión favorita mía era irme para el campo, a veces arrancaba, me perdía una semana o dos o tres días y mi mamá se preocupaba. Hasta que dije“no, yo no me aguanto más, voy a dejar…por allá a ver. [uno se va por problemas y se sale por dios] Me volví guerrillo porque tuve un problema. Yo trabajaba con mercancía, tuve un problema de coca con los guerrillos. Entonces un primo que es comandante dijo que me iban a matar. Mandó decir que me metiera allá para que no me hicieran nada. Mi familia se dio cuenta después. No supieron si era para ese grupo o si era para matarme en lo del problema de la coca. Se dieron cuenta fue cuando me sacaron por la casa de camuflado y todo. Ellos hicieron todo lo posible para ver si a mi me dejaban libre, por ningún lado pudieron lograr eso. Gracias a Dios me volé de allá. Eso es muy duro por allá. Uno duerme de ocho a cuatro de la mañana y eso si puede dormir, sino le pegan su carrera o su susto. Le toca arranchar, hacer trincheras y muchas cosas. Eso es duro. Uno que no es enseñado a estar humillando le da duro. Me tocó volarme porque no me gustaba. Primerito me sentía con miedo de volarme. Ahora estoy por acá. Estuve los cinco meses por allá. Cinco meses de susto, miedo, odio y desesperación. Cinco meses que se perdieron, sin saber ni siquiera mi vida. Eso se quedó allá, pero mi selva también. No puedo volver y eso me pone muy triste. [uno se va por trabajo y sale sin nada] Uno se va porque la vida es difícil. Por aquí es berraco que a uno le den trabajo. Yo fui a ver si conseguía trabajo para una finca y ya iba a hablar lo del trabajo cuando llegó un paraco y me dijo que si quería trabajar con ellos, que necesitaban gente. Y como estaba bravo, estaba aburrido y tenía rabia con mi padrastro, de una vez le dije que si. Ese día nos quedamos allá en el pueblo, consiguiendo más muchachos y al otro día, como a las 7 de la mañana, nos fuimos para la escuela de entrenamiento. Y para regresarme, pues me agarraron. Éramos buenos para el plomo, con nosotros 3 eramos como 12. Nos paramos y los enfrentamos como 20 minutos no más, porque en realidad eran muchos, eran como 150 soldados. Ya nos tenían era cogidos y nos tocó abrirnos de ahí como pan para el desayuno. Cuando llegamos del otro lado nosotros sentimos como ya se acabó esto. Sa[20] limos de aquí y ya no nos encuentran. Pero nada, mentiras, llegamos al otro lado y cuando íbamos a subir un barranconcito que había y estaban ahí esperándonos. Dijeron“quietos ahí ¿para dónde van?” Yo alcé los dos fusiles y me dijeron“suéltelos” y los tiré al agua. Alcé las manos y“¿ustedes que son? ¡guerrilleros¡”. Cuando me iba a voltear como para mostrarles que era paraco, me dijeron“Quieto que usted va a hacer alguna cosa y toca es legalizarlo aquí”. Me volteé, le mostré el brazalete y nos dijeron:“Echen para acá para este palo y esperan a que llegue mi coronel”. Listo, todo bien. [uno se va por amor a las armas y se sale porque se siente mal] Me encanté de ver esos fusiles blanquitos, así bacanos, niquelados… y cargarlos. Ni para qué le digo lo que yo sentí. Después me dio muy duro, me hacía falta mi familia. Cuando veía un fusil, eso me encantaba y mi familia me lloraba. Me atajaron más de una vez. Pero mi anhelo era cargar un fusil, manejar un arma. Desde la primera vez que las vi, me encantaron las armas. Se me vino el pensamiento ¿cómo hago para meterme en eso? Bajé un domingo que estaba trabajando por el campo. El domingo me vine por ahí, como que el diablo me traía y así me metí. Ya cuando tuve un fusil encima yo me sentía como feliz, llegar al pueblo así, a mostrar que uno tiene un fusil y todo. Lo que no me gustaba era que de pronto con ese mismo fusil me matan a yo mismo. Yo le pedía mucho a mi Dios que nunca me pasara eso, que yo pudiera salir de allá vivo. Yo me ponía a pensar a veces hasta en mi familia. Me sentía mal. Afanado le pedía mucho a mi Dios. Lloraba mucho. Salía a una lomita en que podía ver el pueblo, y me ponía a pensar, mi pueblo donde está y yo por aquí. Yo me sentía como mal, aburrido. Decía, lástima el día que decidí meterme por aquí. Eso si lo que tengo claro es que nunca volvería a las filas. Nunca. Yo digo que Dios lo perdona a uno lo que hace porque ya tiene uno diablos encima. Por ejemplo yo tengo ya mis manos manchadas y eso. Yo digo que mi dios deberá perdonarlo a uno en eso. [me fui por herencia y me salí porque me entregué] Me fui por capricho, porque me metí la idea que si mi papá era guerrillero, entonces yo también, eso fue. Me fui para ser como él y pues me tocó salirme cuando la enfermedad. Me entregué. Ya la venía pensando hace días, porque estaba enfermo, me sentía mal de la columna por un golpe que tuve en un entrenamiento. Yo no podía cargar pesado, no podía caminar largo. Yo venía pensándola cómo era que iba a salir. Difícil la decisión para tomar, pero fácil para actuar. No, no tenía ni idea a lo que venía después de entregarme, yo dije simplemente, me entrego y quedo libre de pecados, pero no sabía qué me esperaba. Dios quería que me pasara esto a mí. Me pongo a pensar: si hubiera seguido allá, quien sabe si estaría vivo o muerto, o quien sabe si yo no había acabado con cuantas vidas más. Acá yo he cambiado mucho, por lo menos de pensamiento. Siempre pensado en salir adelante, en ayudar a mi mamá, en cambiar de ideas. Si yo hubiera seguido allá no habría conocido un computador, ni una cámara de video, no había aprendido lo que sé ahora. [uno se va porque se imagina que está a lo bien y se viene para acá por la mamá] Usted me pregunta porqué me fui y eso sí se lo digo clarito, pero para contarle como fue que me devolví, eso mejor le preguntamos a mi mamá, ella fue la me trajo para acá. Yo me hubiera ido para cualquiera…para el Ejército si no, porque el Ejército se paga y es del Estado. Y el Estado a la mayoría de indígenas nos tiene como humillados. Entonces es algo que uno tiene aquí adentro, algo que no le gusta. Mejor prefiero irme para el otro que irme a regalar allá, al mismo que le está haciendo daño a los indígenas. Me fui para allá no tanto porque me gustara sino porque al ver lo que uno vive acá… que hace falta trabajo, comida… aunque allá no había trabajo pero todo el tiempo le daban su ropa, todo, plata para cuando pasáramos por ahí [21] http://nic.desdeadentro.co/index.php/de-alla-adentro-para-aca-afuera se tome una gaseosa. Yo desde antes veía en las revistas, la gente, así la guerrilla y yo no sé, me daba por estar allá, pero tampoco era por ir a cargar un fusil, sino solamente por pertenecer allá porque dicen que esa era gente pobre, decían ellos. Entonces, yo me fui a probar como era eso por allá. Yo me encarreté así no más. Ellos mantenían por acá. Cuando me quería ir… yo pegué detrás de ellos y les pregunté que cómo hacía para estar allá. Entonces, me pusieron cita al otro día que llegara allá, a las seis de la mañana. Que ellos me esperan por allá en una vereda. Y así fue que fui al otro día. La vida allá pues siempre es dura un poco. No puedo decir que me aburrí, pero había algo que no me dejaba tranquilo allá. Con el tiempo, uno decía pero que hace uno encerrado acá, en vez de estarse libre por aquí. Allá como que lo tienen uno preso y mantenerse escondidos de la demás gente que lo están buscando. Muy difícil. Si no hubiese sido por la familia. Yo me había quedado por allá. Me gustaba, eso sí para qué, pero no se yo por qué diablos me gustaba eso por allá. No era por nada en especial, sino la vida… Más que todo porque uno estaba en gallada, eso era bueno. Cuando me vine de allá, yo venía era aburrido porque me habían dejado venir, ya cuando llegué aquí, dije pues claro la comunidad peleó por nosotros. Entonces, uno si le interesa a la comunidad. Uno vive aquí tranquilo, mejor que estar por allá. La mamá confiesa:”Teníamos un hijo allá. Hablamos con el cabildo y con ellos. El papá le decía que él necesitaba a los hijos, que nosotros también éramos pobres y luchábamos por los mismos ideales que ustedes. Entonces, el papá les decía que“más bien nos entregaran los hijos y que si no se lo entregaban, pues que lo mataran a él. Uds. tiene que acabarme a mí”. Los comandantes tienen respeto por los indígenas, eso sí pa qué. Ellos decían:“No nosotros acaso somos asesinos, nosotros qué vamos a matarlo a usted, no se qué”. Nosotros necesitamos el respeto por nosotros, así como nosotros los respetamos a ustedes cuando andan por las tierras de nosotros. Entonces, ya fue que ellos se fueron convenciendo… [uno se va de a poquitos y sale de una] Uno se va para allá de a poquitos, yo era como una especie de espía, como dicen en la burguesía; los chulos también nos llaman sapos; allá se les llaman milicianos, milicias clandestinas. Entonces, seguí así de miliciana y cuando cumplí los 12 años a mí me gustaba mucho estarme con los muchachos. Un día el pueblo se llenó de soldados y nos tuvimos que ir para el monte. Nos fuimos a hacer curso entrenamiento y aprendí a ser honesta y veraz con el movimiento, abnegada en la lucha y modesta, el primer deber de los guerrilleros. Así me fui para allá, y para acá, pues el asunto fue que me cogieron. Eran las tres de la mañana, mi novio se fue a trabajar y me dijo “amor yo me voy”. Yo presentía algo.“Amor ¿para dónde va?”“Voy a trabajar mamita, o ¿es que desconfía de mí?”. “No mi amor, yo presiento algo feo. Amor ¿por qué no me lleva”“No mamita es que usted no tiene las botas y que se va a ir a empuercar, me voy a meter en un rastrojero.” “Lléveme, lléveme”“No, hagamos una cosa, antes de que amanezca se va y da una vuelta y se toma un tinto donde doña María, se sale de acá de la residencia, antes de que amanezca, porque de pronto asaltan la residencia, yo creo que de pronto eso es lo que usted presiente”“Listo”. Lo peor es que lo que presiento me sale. Eran como las cinco, estaba cobijada, tenía frío, voltee a mirar y estaba aclarando.“Me voy a parar” me dije. Y ahí fue el destino. Yo me iba a parar, me alcancé a sentar pero me volví a acostar. Algo me decía“no se vaya a dormir”. Me volví a acostar. De pronto escuche que“tírela, tírela, no sea así que nos vamos a matar”. En mi cabeza pensaba que mi novio estaba borracho. Cuando“tírela marica, tírela allá” y pum la tiró y pum sonó ese bombazo. Me puse así boca abajo en la cama. Escuché un“troten, troten, troten”. De pronto oí“Somos del Ejercito Nacional de Colombia, entréguense con las manos en alto”“Ay mi mamá linda hijueputa ¿qué hago ahora?” Yo tenía una granada y la pistola ahí pero yo no sabia qué hacer. Ellos gritaban“abran”, le daban tatatatá y abrían las puertas. No podían abrir con la mano, así, decentemente, si no asustando a la gente. Ellos tiraron otra bomba de esas que bota humo y lo hacen salir a uno de donde esté porque eso ahoga. Ellos abrieron la puerta.“Señor bendito, bendíceme ayúdame, por favor” dije yo, pues yo creía mucho en Dios y en ese momento creía más.“Señor bendito ayúdame, protégeme”. Entra[22] ron. Me quitaron la sábana.“Acá hay uno de esos”. Él pensó que yo era un man. Me acosté, me hacía la dormida. Me moría de miedo. Él gritaba:“lo mató, lo mato” y me puso el fusil en la cabeza.“Me va a quemar” pensé. Otro gritó:“no, no lo mate, que tal que sea un civil”. Me abrió la camisa. Me llamó,“oiga man”. Me voltee a mirar. Entonces les dije: “No me vayan a matar que yo no he hecho nada malo”. Era por embobarlos. Él dijo:“usted qué es?”“Yo durmiendo, dios mío, mamita linda porque me dejaste aquí solita”. Entonces él me gritó:“Cuál dejaste, ni que solita. Sálgase que esto es un asalto, mamita salgase para fuera”. Pensé que no me habían descubierto y salí. Me miraron la cara y todo el cuerpo, pero me tenían una foto con mi novio. Me miraron“Esa es usted, segura que esa es usted, usted es la moza del jefe. Hombe ¿para qué nos va a decir mentiras?” y que cante, que no se qué. Lo que más aprendí en la guerrilla fue a ser firme, yo no canto, uno no debe cantar, ser firme ante el enemigo es lo primero que le dicen a uno. Entonces me sentaron por allá. El general llegó y les dijo“respeten a una menor de edad, mire los papeles que le encontramos en la residencia”. Miraron mis papeles y catorce añitos no más. Me llevaron a la manga. Eso son penas. Nos llevaron a hablar. Nos sentaron allá y comenzaron a decir que los niños tienen derecho a ser niños, que no se que, que si se cuando, que nadie debería obligarlos a ingresar. A mi me dio mucha putería. Me le paro a esa señora y le dije:“con todo respeto una opinión señora, lo que pasa, sucede y acontece es que allá no les dicen a ninguno que tienen que ir a marchar, ni que tienen que ir a ranchar, simplemente cuando uno va a ingresar, le dicen “usted va a cumplir”. Entonces, yo no creo que nos hayan obligado, señora, para mi concepto, a mi no me obligaron, yo creo que acá a ninguno lo obligaron”. La señora dijo“pues si usted estaba bien allá”. Entonces, le dije“no estaba bien, bien del todo no estaba, era consciente que yo me fui, porque era mi obsesión, uno se engaña a uno mismo, no yo se que yo voy a estar bien, yo se que uno se engaña a uno mismo más no lo engañan los guerrilleros que lo van a ingresar, ellos le dicen usted va a cumplir, mas no le dicen todo lo que tiene que cumplir porque sino uno no ingresa. Cumplir es mandar y obedecer. Yo no creo que lo hayan obligado. [23] http://nic.desdeadentro.co/index.php/de-alla-adentro-para-aca-afuera I I NUNCA IMAGINE COLOMBIA relatos de jovenes en el conflicto PATRICIA BARON MARTHA LUCIA JORDAN OMAR RINCON editora : marina valencia mejia [25] relato de una joven guerrera “nunca me ha gustado ser delicada” a modo de historias “Lo excepcional no puede entenderse ampliando el lugar común. Tanto lógica como causalmente, lo excepcional es básico porque introduce, por extraño que pueda parecer, la categoría más amplia” (James Hillman, El código del alma) Uno se engaña uno mismo Yo no quería esto, quería seguir donde estaba, que me mandaran y cumplir, seguir mandando y seguir cumpliendo. Pero es que eso acá es aburridor cumpliéndole a un man que no se ha comido lo que uno se ha comido. Eso es lo que yo siempre digo, sea lo que sea no lo hago porque tengo, al único que le cumplo es a un man de guerrilla porque allá verdaderamente fue que me comprometí con cuerpo y alma, es que cuando uno ingresa se compromete. Pero a otro persona… a mi mamá también, listo, a mi mamá también, pero a otro que me diga“tiene que ir a lavar la loza” voy, se la tiro al piso y no se la lavo. Sabe qué, yo pienso que la persona menor de edad no tiene la capacidad de escoger ni de pensar lo que va a hacer el día de mañana, pero si tiene la capacidad de escoger en el momento que es lo que quiere, cada quien escoge. Yo escogí ese camino a los doce años; ahora tengo catorce y ya salí. Estando aquí en el proceso me llevaron a una reunión donde comenzaron a decir que los niños tienen derecho a ser niños, que nadie debería obligarlos a ingresar. Como a mi me encanta opinar me paro y les digo“con todo respeto una opinión señora. Lo que pasa, sucede y acontece es que allá no le dicen a ninguno que tiene que ir a marchar, ni que tienen que ir a ranchar, simplemente cuando uno va a ingresar, le dicen: usted va a cumplir. Entonces yo no creo que los hayan obligado señora. Para mi concepto, a mi no me obligaron, yo creo que acá a ninguno lo obligaron”. Todos los muchachos dijeron que las Farc no obligan y entonces la señora dijo“pues si usted estaba bien allá…” Y yo le dije“no, no estaba bien del todo, pero si era consciente que me fui por mi obsesión. Uno se engaña uno mismo. Se que voy a estar bien, porque uno se engaña uno mismo más no lo engañan los guerrilleros, ellos le dicen que usted va a cumplir, más no le dicen todo lo que tiene que cumplir, porque no ingresaría entonces nadie y cumplir es estrictamente cumplir, mandar y obedecer” Pienso, y dije ese día, que qué sentido tiene que el gobierno les diga a los chinos de allá que se deserten, no alcanzan a salir de la mitad del campamento cuando los están matando. El que se deserte, que se vuele corriendo o lo matan. Me parecería muy bueno que el gobierno de Colombia negociara con las FARC por los mayores de edad que hay en la cárcel. Creo que si hacen una negociación de intercambio, ellos podrían entregar menores de edad de catorce, quince, diez y seis años. Sabe, me acuerdo que desde pequeñita, así una pulguita, que a mi me ha gustado mucho lo que es... lo que es la acción. Mandar, obedecer, todo eso. A gritos [26] no, si no mandar y obedecer y mandar y que me obedezcan, o lo que es duro, es ya y es así. Desde que tenía como ocho añitos mi mamá me decía“que tal que la echen en un bolso de esos y se la lleven” porque yo me la pasaba sentada mirando esos uniformes y las botas. Me levantaba como a las cuatro de la mañana para ver a los guerrilleros que pasaban así, marchando, y yo ahí con los ajos abiertos, pero dormida mirándolos. Cuando ella me decía que echara para adentro, ellos la tranquilizaban diciéndole que me dejara tranquila, que ellos no me iban a hacer nada. Y yo feliz mirando, sabiendo que no me iban a echar en un bolso. Vivíamos en Neiva, mi mamá tenía una peluquería que también era tienda y vendía cerveza, aguardiente, helados y empanadas así los fines de semana. Nos contaba que a los doce años puso su primera peluquería, y que se conocía medio país porque a ella lo que le gustaba era conocer, disfrutar y trabajar. Cuando ella volvió por donde nosotros estábamos con mi papá a mi me dieron esas ganas de irme con ella, y sí, nosotros vivíamos bien con mi papá, él era ingeniero de una fábrica, tenía plata y era pendiente de darnos todo, pero me cogen a mí esas ganas de irme con ella. Hasta él le puso una demanda y todo porque éramos menores de edad. Nos fuimos mi hermanita y yo para el Guaviare y nos puso en un colegio bueno-privado y todo- donde estuvimos como ocho meses. Luego visitamos a mi papá y mi hermana decidió quedarse con él porque decía que allá era puro polvo, que a ella le gustaba la ciudad. Yo volví y le dije que no quería seguir estudiando, y no estudié por nada, entonces ella me mandó otra vez para Neiva porque ahí si le dio miedo que me convidaran, que yo ingresara por allá por no andar haciendo nada. Se quedó un tiempo, montó la peluquería y empezó a darme el curso. Aprendí en tres meses manucure, pedicure, enrulado, rayitos, pintura, corte de cabello y hasta confetis, que son esos peinados que se hacen con cositas pintadas y quedan como un confeti. Otra vez dijo que se iba, y yo con ella. Yo la ayudaba en todo, me gustaba trabajar, hablar con la gente, ver como era ese pueblo. Allá hay guerrilla, sólo carros, guerrilleros por arriba y por abajo, pero parecen gente, igual que en un pueblo lleno de soldados allá era lo mismo. No había peleas, no podía haber peleas, si un borracho se quedaba en la calle, los guerrilleros iban, lo recogían, lo sentaban allá y le decían a una señora “hágame el favor y cuida a este señor, cuando se despierte entonces que se vaya a la casa de él”. Así, cuidaban mucho a todos y todos se cuidaban con todos, y a mi eso me gustaban mucho. Entraban a la tienda y me decían“que hubo reinita, me da una cerveza o me da una gaseosa” y yo le ayuda a atender a mi mamá. Allá, cuando cumplí nueve años ya estaba aprendiendo a montar en moto. Siempre he sido una mujer fuerte; si troto es porque me gusta trotar, no porque quiero enflacar, si juego fútbol es porque quiero ser fuerte, me gusta mucho el deporte. Yo soy una mujer, si es la verdad, yo acepto que soy mujer, nací mujer y me gusta como soy mujer, pero nunca me ha gustado como ese machismo que se mandan los hombres contra una mujer, que una mujer no puede y que los hombres si. Yo les he demostrado a la mayoría de muchachos-adentro y acá- que una mujer siempre hace lo que el hombre puede hacer, que una mujer puede hacer más que un hombre cuando se lo propone. Nunca me ha gustado ser delicada, que se me partió una uña y que tal, no. Y claro eso se me nota, se me ha notado siempre. Eso si siento que soy machista en que les tengo rabia a las mujeres delicadas. Por ejemplo, maquillarme no me gusta, quedar como un payaso no. Me gusta echarme un poquito de polvitos, de esos que venden y echarme brillo en los labios, de resto a veces encresparme las pestañas, pero eso de que pintarse y echarse lápiz, que pestañina, que pintarse la ceja, que quitarse la ceja, nada de eso me gusta. Lo que si me gusta mucho es bañarme, me baño por la mañana y por la noche, cuando me voy a acostar me baño y así me encanta dormir, tan rico dormir. En todas esas yo ya no estaba estudiando, a mi no me gustaba estudiar en el colegio con toda esa mano de guámbitos, no me gustan los niños, o sea, que no sean familiares míos-mis sobrinos si me gustan, son divi[27] http://nic.desdeadentro.co/index.php/nunca-me-ha-gustado-ser-delicada nos-. Como siempre he sido grande me pedían cosas de grande, me decían que llevara cosas y yo cogía y como flecha veloz llevaba los equipos para la casa de nosotras a guardárselos. Ellos me decían mucha cosa y yo les hacía caso, entonces veían que yo era como bien pilosa y a veces me decían que si no me gustaría irme con ellos, y yo que no, que tal, que mi mamá se me muere, que yo no soy capaz de irme por allá nunca, nunca, nunca. Y ellos que eso nos han dicho todas y ahí están. Por allá le ayudaban siempre a mi mamá, claro que ellos también sufrían y mi mamá les ayudaba mucho también. Pasó el tiempo y nos devolvimos un rato porque mi mamá comenzó a sufrir de cáncer de matriz, no la operaron si no que le dieron una droga y se mejoró un poquito. Cuando completé los diez años regresamos allá y comenzaron los problemas porque ya llegaron los helicópteros a rodear tirando bombas al pueblo. Mi mamá no sabía que iba a hacer cuando comenzó a sufrir más del cáncer y entonces fueron a operarla en San José del Guaviare. A mi me dejó en con una señora amiga, me dijo que no saliera tanto, que me cuidara que la cosa estaba tesa. Eso por las noches yo salía con ellos a andar ese pueblo para arriba y para abajo y dábamos vueltas. Sonaba plomo y que tiéndase, tiéndase y entonces yo me tiraba al piso y así la pasábamos. A los once años, mi mamá ya estaba mejorcita cuando llegaron mi hermana, mi otra hermana, mi sobrino y el cuñado. Mi mamá no los quiso dejar entrar al pueblo porque los podían matar. En la zona roja no se permite que entre gente que haya pertenecido a la militancia de la burguesía, que hayan sido chulos 1 del gobierno, y como el cuñado antes era chulo. La cosa en el pueblo se puso difícil y la mamá mía compró una taguara 2 , le puso mesitas y todo para que la gente no tuviera que subir hasta el pueblo. Vendíamos cerveza para las gentes de las otras fincas, y a tomar ahí en la taguara. Venía mucha gente porque mi mamá era muy amable, esa señora veía un borracho y no era como en otras taguaras que lo sacaban, no, mi mamá le sacaba una hamaca y lo colgaba ahí en la hamaca para que durmiera, y el señor borracho se levantaba ahí al otro día y se iba. A los borrachos les daba comida también, a todos les daba, ella no era discriminatoria y por eso es que la quería mucho la guerrilla. Allá en la finca comencé a andar con los milicianos, les guardaba lo que me pedían y a veces ellos venían y me explicaban dónde estaban los chulos y yo les hacía el mapa, a los once añitos yo ya conocía harto terreno porque ellos me llevaban por eso caños a que anidáramos. Mi mamá me dejaba ir sin desconfiar de ellos, porque ellos les prometían que yo no me iba a ir para allá, que simplemente me querían para que yo les ayudara y no para irme. A lo último me daban la moto, y como allá no joden a los menores de edad, los chulos no pueden ir a joder. Allá un menor de edad entra a discoteca, puede bailar, puede tomar con el permiso de su mamá, puede manejar carro y puede manejar moto, no es como acá que tiene que sacar todas esas cosas, que le tiene uno que pagar al gobierno para poder uno montar una moto, no. Allá usted la monta si tiene la plata y tiene la capacidad de no caerse. Me mandaban y que“adiós reinita ¿para dónde va?” y yo que voy para el pueblo, que mi mamá me mandó a una cosa” y listo siga niña. Mostraba mi tarjeta de identidad y seguía. Si mucho les decía que mi papá fue el que me enseñó a montar en moto, y mientras parte miraba para todos lados. Volvía y les contaba que había dos guardias acá y que otros allá y les dibujaba todo. Es que yo para mirar una cosa me la grabo de memoria y ellos podían estar aquí al lado del caño y les tiraban la bomba al momentito, y claro cuando sonaba mi mamá decía“menos mal usted no está por allá mijita, menos mal”. Yo empecé así, haciendo de sapa 3 como dicen los chulos. Cuando ya cumplí los doce años mi mamá se vino para Neiva, y yo“mami, me voy a quedar, es que yo no me 1 Chulo: Soldado del Ejército Nacional 2 Taguara: finca con tienda en la casa 3 Sapa: informante [28] quiero ir, usted sabe que a mi me gusta mucho estarme acá con los muchachos, yo le prometo que la estoy llamando cada ratico”. Ella dijo que bueno, que me quedara con la señora, que me cuidara mucho que ella me mandaba la plata. La llamé como a los tres días y le dije que al pueblo no podía volver porque había soldados, que nos teníamos que ir para el monte y de allá no podía llamar, que no se preocupara por mi que iba a estar en una finca lo más linda, que ella sabía que aunque era pequeñita, yo no me dejaba enredar de nadie. Nos fuimos a hacer curso. Eso era trote y ráspese y ande y muévale y voltee para acá y voltee para allá y tiéndase y párese y arrodillese y entrenamiento, entrenamiento. Me dieron un librito y comenzaron las charlas, ahí yo aprendí de todo, por ejemplo el punto sobre ser honesto y veraz con el movimiento, abnegado a la lucha y modesto, el primer deber de los guerrilleros. Modestia es que si usted está enferma le traigo agua, yo soy una guerrillera, que si no puede pagar la guardia yo voy y la pago. Modesto es demostrar que usted si quiere el bien para el pueblo, que usted no se va a alzar porque tiene un fúsil, antes usted le va a dar explicaciones a la población civil. Yo opinaba en toda charla, por la mañana, por la tarde y por la noche. Como opinaba tanto comencé a dar las charlas a los muchachos y les decía“bueno muchachos ser honesto es ser honesto con uno mismo y con el movimiento”. Eso siempre se me grabó, lo que a uno le gusta siempre se le graba y ahí fue donde aprendí todo eso. Duré tres meses y me mandaron ha hacer un curso nacional. Para eso me monté ya en la voladora, que es como... esos motores que los mandan a traer de donde sea, como las Farc tienen plata para lo que necesitan, no para gastar ni para lujos, entonces ese es el transporte de los muchachos guerrilleros. Consiguen motos, carros, lanchas, motores, lo que sea, para transportarlos. Sí, toca marchar por ahí cinco horas, cuatro horas, con el equipo, pero ya después de haber salido del caño, si no hay carreteras le toca a uno marchar por entre el monte. En el curso de entrenamiento aprendí a tenderme, a que si viene una granada botarme para un lado, para el otro o para atrás y para adelante, depende. Eso si abre la boca para que no vaya a estallar por dentro, me enseñaron a escuchar tiros sin azararme. El primer punto de entrenamiento es“sereno, valeroso, reflexivo, respetuoso de los demás y modesto” ese es el primer punto y el que más debe cumplir uno, entonces si usted escucha una tirotea, no se asuste, que es el don de mando que usted tiene que tener. Cuando se es sereno todo le sale bien y si confía en dios no, porque en la guerrilla no se cree en dios, se cree en la suerte de cada quien. En dios no se cree, pero yo si creo en dios porque sino no estaría viva después del tiro que me pegaron. Fue cuando llevaba un año y medio de ser fariana 4 , y conocía todo el Meta, Granada, Acacías, Puerto Lleras, Puerto San Martín, Puerto Limón, Puerto Santander, también Mitú, Vichada y Vaupés. Estábamos en un caño… en ese momento me enredé porque no supe analizar la situación. Había chulos por tierra y nosotros estábamos pasando un caño cuando nos encontramos con los del otro lado y llegaron los helicópteros, y pura ráfaga que se sentía en la madera, por todos lados. Cuando una bomba bajó un chino y empiezo a gritar“¡arrástrelo, arrástrelo, no lo deje coger!”. Me paro yo y lanzo ráfaga para todos. Llamé al metra y se puso al pie mío, y eso les dimos y los chinos me gritaban“¡no se vaya a parar cucha no se pare!” y me la pillo y grito“una bomba agáchense” y agarran a sonar las bombas cuando llegan los chulos y yo“vamos a ver” y los chinos“no se pare cucha, no se pare que la matan!” Cuando me paré ahí de berraca, es que a mi me dio mucha puteria que ellos nos dijeran así y entonces yo me pare y le acabé el proveedor y le metí el otro, cuando yo sentí que me atravesó esa bala“marica me hirieron, me hirieron”. En se momento abrí los ojos y oi“matamos esa hijueputa, la matamos para que aprenda, corran por ella”. El chino prendió la metra, mientras los otros dos me sacaban, y yo decía 4 Fariana: mujer miembro de las Farc [29] http://nic.desdeadentro.co/index.php/nunca-me-ha-gustado-ser-delicada “déjenme acá, déjenme acá, déjenme acá y váyanse” pensando que ya me iba a morir, viendo todo que me daba vueltas. Botaba sangre, me tocaba y cogía el fúsil y me arrastraba con la ayuda de ellos y gritaba“retroceda, retroceda ¡que es una orden que retroceda¡” le dije, entonces retrocedió el man con la metra, me recibió la compañía en una hamaca y me sacaron hasta arriba y me metieron en la voladora mientras esos chulos tiraban bomba. Llegamos al campamento con el chino muerto y se le hizo la presentación. Una presentación es que se paran todos marchando y se dice“el camarada muerto por heridas de guerra es un valiente y seguirán luchando los demás por las Farc ¡Que vivan las Farc¡”, entonces así lo hayan matado, que viva, porque murió en la lucha, fue un valiente. Se le enterró en un ataúd de los que se le hacen a los guerrilleros, de tabla. Luego me sacaron y me llevaron al hospital y los chinos me decían“no ve cucha yo le dije que no se parara, pero es que esta berraca”. Conmigo no se pusieron bravos, porque... a mi no me dijeron no se vaya a parar en la guerra, a mi me dijeron vaya y peleé, y yo me paré porque yo quise, entonces fue cuestión mía que me hubieran pegado el tiro. Pero no importa, salí como a los dos meses del hospital de las FARC, salí echándome viento, no podía respirar bien. Lo grave es que ya cuando se bajaron al chino y me hirieron ya era comandante de guerrilla, los chinos estaban a cargo mío. Allá es así, aquí no, en la burguesía un comandante, un general tiene que ser viejito. Allá no, allá si usted llegó y tiene trece años y hacia los catorce fue comandante porque ayuda a los demás que no tienen la capacidad, pues se gana el asenso. Si usted tuvo la capacidad y la demuestra con inteligencia y veracidad de mandar a la gente-porque allá ingresa mucha gente- si tiene el don de tratar a la gente, de tratar a la población civil, saber que son igual que usted, no son más que usted o menos que usted, sino son iguales que usted y que todo el mundo, entonces eso todo se lo gana. Por eso allá le dicen“no ser igualitarista, pequeño burgués” como en la burguesía que el comandante es el que usa que las pañoletas más finas, esas que dicen contraguerrilla y los otros usan sólo esas que no traen ni nombre. Allá todos tienen tres uniformes, un camuflado y dos verdes, sea mujer o sea hombre; y si una mujer la pusieron a dar mando es porque tiene más capacidad que el otro, a todos se les da la oportunidad. A todos, así estén recién ingresados, los ponen al frente a dar voces de mando. Yo miraba a los que decían “compañía eh… como es que sigue ahí”, no se les grababa. En cambio yo me lo grabé rapidito y así pasó el tiempo en que me dieron el curso, y listo, me dieron mando comandante de escuadra. De comandante de escuadra me pasaron a remplazante de guerrilla y de ahí a comandante de guerrilla 5 . Los chinos me decían cucha porque era la que mandaba. Allá no se puede decir ni lanza, ni eso. Al mando se habla por medio del remplazante, eso se llama relación. Por ejemplo un chino quería hablar conmigo, entonces salía al frente y decía“para plantear una audiencia”,“la comunico” le dice el mando que esta en relación. Luego él me comunicaba“Ramiro pidió una audiencia con usted”, y yo“Listo, dígale que el viernes a las dos de la tarde lo atiendo”. Así se habla con el mando. Yo les decía mucho que el don político militar que ellos querían, que para ese mando hay que ponerse a estudiar. Eso es lo que uno le tiene que dar a la gente, berraquera, diciéndoles“Vea, cuando yo ingresé no sabía nada, y mire, leí como tres días y me aprendí el reglamento, lean y verán”. Cuando los recibía en la comandancia de guardia que es como una oficina hecha en madera y listo, yo empezaba“¿qué necesita?” y salían con los cuentos que “bueno, lo que yo te quiero decir es que, lo que pasó es que este muchacho me la tiene montada, porque 5 Guerrilla: 24 unidades en las que se cuentan los mandos del comandante y el remplazante [30] el me mantiene gritando, que me cogió mi fusil y me lo llenó de grasa o me echó la sopa por encima del fusil” Empezaba entonces yo con el mando y les decía “eso lo debes decir en relación, más no me lo diga a mi, cuando tenga un planteamiento bueno, entonces se dirige a mi”. Cuando uno se dirige a un comandante no es para hacerle perder el tiempo, sino para decirle, digamos“porque no nos dan botas que ya las tenemos como rotas”. El mando se preocupa porque a ellos no les falte comida, porque no les falte la dotación, porque no les falte nada, porque estén bien, porque no estén enfermos. Eso lo hacen saber los secretarios, hay tres secretarios por cada guerrilla, el secretario político, el secretario de cultura y el secretario de educación. Si ellos están en lo de cultura y educación, dicen“que a mi me parece que ese chino es muy mal educado” y el secretario va y le dice al remplazante, entonces él no me va a decir a mi-al mando- esa bobada. El remplazante analiza, por qué están haciendo eso y les dice“Por favor, nosotros somos caballeros, somos ejemplo de la población civil. Muchachos, mejoren por favor” En cambio cuando dicen“Yo escuché mucho ruido en la guardia” eso es algo importante, porque puede ser que estamos emboscados hace tres días. Ahí si todos los secretarios se reúnen para comunicarle al remplazante y al mando. Y uno les da moral“muchachos por favor, ustedes saben que aquí hay ranas de monte, hay pájaros, hay culebras, hay ardillas, hay de todo. Entonces no se asusten, pero lo vamos a tener en cuenta” y se monta el centinela clandestino que es una guardia. Va el mando solo a pagar esa guardia, sin decirle a nadir, y así mirar que es lo que pasa. Por eso es que no se le puede dar no se le puede dar mando a la persona burguesa, a la persona que se cree que él es él y que no le importan los demás. Si usted se gana el cariño de la tropa es como un afecto que se tiene. Como ellos sólo saben hacer caso. Uno acá tiene que rogarle al profesor“profesor, profesor y profesor” veinte veces“me regala un jabón” y“no hay, espere que llegué” y al otro día lo mismo, entonces son cosas muy demoradas. Allá no es que yo diga que era mejor, sino que allá era muy distinto, porque allá usted pide y le dicen, de una vez le dicen“voy a comunicar” y por la tarde en la caleta del comandante “tome el jabón miijito ¿cuándo es que yo le di jabón a usted”“me lo dio como el viernes cucha”“¿y qué pasó, por qué en una semana se le fue?”“es que yo lo boté en el caño y se me fue al caño, se lo llevó el caño”“a bueno, entonces no lo vuelva a descuidar tome, a la otra semana no le doy porque lo botó al caño”“a bueno, todo bien”. Se comprende uno, hay esa cohesión entre mando y tropa. Los chinos que“¡Hay! me hace falta mi mamá ¿será que yo le puedo mandar una cartica?” y claro uno comunica los milicianos del pueblo por radio y“oiga por allá hay una señora que se llama así y así, que es la mamá de fulano que esta acá”, y como que“si, la señora mantiene preguntando”. Mandan llamar uno el chino no sabe nada, sino uno manda “chino haga la carta de su mamá”, entonces el chino hace la carta, y uno le dice“no se preocupe que esa carta llega hoy donde su mamá”. Para mi eso si era fregado, porque yo no podía en ese momento… uno no puede confiar en nadie. No es que no confiara en mi mamá, confiaba en ella, pero por mi seguridad no podía mandarle una nota. La podían coger y preguntarle que yo dónde andaba, que en qué trabajo andaba y si se confunde, hasta ahí llegamos. Cuando uno no se hace sentir, cualquiera se la monta Llegar al programa si que me dio duro. Después de la captura al primero que vi fue a un señor del Bienestar Familiar que llegó al Batallón y me dijo“usted mujer ¿cuantos años tiene?” Y yo bien emputada“catorce años” y ahí mismo me mandaron a hacer como tres exámenes a ver si era verdad. Y todos jodiéndome que yo no tenia catorce años, que yo lo que quería era salvarme de la cárcel, y que va, que le voy a tener miedo a una cárcel y mucho menos a un chulo. El man déle [31] http://nic.desdeadentro.co/index.php/nunca-me-ha-gustado-ser-delicada con el discurso“tiene que quitarse todas esas palabras. Cuando yo la vea toda señorita, por ahí dentro de dos años”. Como a los tres días llegaron los papeles para ir a Bogotá y pues yo asustada ese avión porque yo nunca había montado en avión. Mientras más se movía yo más pensaba que se iba a caer y para dónde coge uno si eso se ven sólo nubes. Llegué a Bogotá y de una a ese cagadero de Villa Javier y luego al Hogar de Tránsito. En ese hogar yo era una porquería, casi ni bajaba a comer ni a nada y cuando iba al grupo y nos preguntaban qué queríamos para mañana, ahí si hablaba“yo no lo único que quiero es que me devuelvan para donde estaba” y los profes pobrecitos, todo el tiempo“¿por qué mantiene así? No me vaya a tratar de sapo, ni diga siempre nada, quiero que usted cambie porque usted es una muchacha muy bonita y muy inteligente, para que usted se ponga todo el tiempo así”. Me la pasaba en pura agarradera en el comedor, comenzaba a tirar comida“bueno hermano ¿no le gustó o qué? pues si no le gusto…” y comenzaba a volar plato, pocillo y jugo y así. Y pues lógico, como yo no quiero estar aquí, el otro día terminamos fue en un motín. Era tarde, como las diez de la noche y todos“vamos a acabar esta casa, a ver si no han aprendido a conocer un guerrillero” decíamos nosotros con la boca llena, cogimos las tablas de las camas y no quedó un santo vidrio en la casa que es de tres pisos, ni uno, todos los rompimos, cogimos las camas y las volteamos. Que nos importa si se rompen, pues que vuelvan a comprar y que pongan nuevos. Si se partieron las tomas, pues que sigan comprando, y si se partieron las tablas, pues que sigan comprando, que gasten plata, porque ellos fue los que nos trajeron a este plan. La mayoría de los muchachos que había eran paramilitares y no querían estar aquí… y pues claro todo sano, yo era por vengar, era por ayudarles. En esa casa de tránsito nadie podía manejar nada. Además no se podía asomar un policía, porque a todas las casas así tiene que asomarse un policía, a llevar una planilla y cuando llegaban allá, nosotros por la terraza les echábamos agua. Era bacano verlos como se metían la moto a escondidas y vuélense apenas les firmaban. Cuando uno no se hace sentir cualquiera se la monta. Como esos profesores cuando el motín, ellos digamos en un momento se sintieron débiles y eso fue lo que aprovechamos. Es lo mismo que estar uno en una guerra, si usted se demuestra débil y echa para atrás, el otro aprovecha y se los come. De pronto si los profesores hubieran demostrado más y hubieran… pero entonces en ese momento no podían hacer nada más porque si uno dice“no lo hago y no lo hago” no lo puede obligar, porque uno es un niño, o sea es menor de edad, así sea una peste, pero es menor de edad. Era el día de mi cumpleaños, el once de agosto a la una de la mañana fuimos a dormir y a las tres tocaba ir a hostigar, porque en el pueblo se hostiga. Mi socio me dijo“amor yo me voy”. En ese momento yo presentía algo, y yo lo que presiento me sale.“¿Amor, para dónde va?” y él“a trabajar mamita ¿o es que desconfía de mí?” y yo“mi amor yo presiento algo feo por qué no me lleva”. Siempre le decía amor, ese día le pedí dos veces que me llevara y me dijo que no. Quedamos en que antes del amanecer iba y me tomaba un tinto donde Paco. Cuando fueron como las cinco, con que frío que estaba cuando me iba a parar, y en vez de pararme me arropé más. Esa vaina fue el destino porque me alcancé a sentar y me volví a acostar, pero al tiempo algo me decía que no me fuera a dormir, cuando escuché “Tírela, tírela. Pilas que nos vamos a matar”. En mi cabeza pensaba que de pronto estaban borrachos, como ellos tomaban tanto; cuando“tírela marica, tire la allá” y sonó el bombazo. Yo me acosté boca abajo en la cama, encima de la cama. Uno no puede estar boca arriba porque la bomba lo puede… la honda explosiva lo puede estallar. Seguía pensando“tan güevones” cuando escuché“somos del Ejercito Nacional de Colombia, entréguense con las manos en alto”. Ay mi mamá linda… hijueputa. Tenía una granada y la pistola [32] ahí, pero“¿qué hago ahora hijueputa?”. Me fui suavecito y golpeé en las puertas. Había una puerta de salida y otra que daba a la otra pieza, y yo“burro, burro”, entonces“piérdase Luna” me dijo. Cómo me iba a perder si esa casa estaba llena de chulos, unos se tiraban por la ventana y caían y se volaban, y yo no sabia que hacer en la pieza con esa granada y esa pistola. Entonces cogí en el congelador unas bolsas de carne que había y metí la pistola entre las bolsas en el congelador. Eso le daban tres tiros a las llaves y abrían las puertas así, para no abrir con la mano decentemente, sino eso era asustando a la gente. Sólo milicias estaban ahí, menos el Guapo y los diez que andaban a esa hora con él. Entonces claro, prendí la granada. Cuando oigo“en la ocho, en la ocho”. Yo estaba en la siete y creyeron que era en la ocho, y griten“es un negro, yo miré a un negro hijueputa”. Mi socio era negro, pero él no era, era yo la que estaba en la puerta al lado del Burro, el comandante del motor. Tiran una bomba de esas que bota humo y ahí si hacen salir al que sea porque eso ahoga“esta puerta, abran esta puerta” y yo“señor bendito, bendíceme, ayúdame, por favor”. Casi no ven que soy mujer, yo les dije que no sabía nada, que pilas, hasta pensé que no me habían descubierto. Afuera ya estaba claro y me miraron la cara y todo el cuerpo. Paila, me tenían una foto con el Guapo, ni idea que día fue, si esa misma noche me tomaron la foto, pero el caso fue que la tenían. Luego fue que llegó el comandante de ellos, ¿como se llamaba? el general, yo no se. Llegó y“respeten a un menor de edad, mire los papeles que le encontramos” y claro miraron mis papeles y que catorce añitos no más. Ese día ya era a doce de agosto. Para mi es muy fácil contar Yo puedo contar diez mil, cincuenta mil, cien mil veces, para mi es muy fácil contar. No me canso contando, me parece chévere porque lo viví, pero al volver a recapacitar cuando me pegaron ese tiro, cuando me arrastraban, cuando me dolía, cuando botaba sangre, cuando me operaron, cuando estaba asustada, cuando nos bandiaban; todo lo que pasé, es difícil. Aunque al mismo tiempo es fácil ya que estoy aquí, hablar de eso es más fácil que vivirlo, porque pueda que uno allá tenga muchos privilegios de seguridad, de inteligencia y todo, pero también marcha, también se asusta. Tengo tres meses en este proceso, llevo como veinte días en este CAE y pasé dos meses en el Hogar de Tránsito. He conocido gente que nunca me imaginé, y menos durmiendo bajo el mismo techo, comiendo la misma comida y andando por el mismo lado. Aquí me la paso más aburrida, como con más ganas de hacer cosas que ya no estoy haciendo, de estar con mi familia. Me hace falta manejar armas, tenerlas encima, desbaratarlas, utilizarlas. Estaba acostumbrada que todos los días la cargaba, la limpiaba, y si me mandaban a hacer algo era disparando. Me entretengo viendo las novelas porque la mayoría de cosas son mentiras, y eso sirve como para despejarse un poquito la mente de estar a toda hora pensando en que qué voy a hacer mañana, que las tareas, que el novio. No me gusta pensar todas las cosas en un sólo momento, como que me enredo y cuando me doy cuenta estoy pensando allá, estoy pensando en el pasado, estoy pensando ahora, estoy pensando en mañana, estoy pensando en adelante. Pienso muchas cosas y me siento rara, entonces voy al televisor y mirando me distraigo, alejo eso de la mente y después pienso en una sola cosa. Pienso en la evaluación, en el estudio, en mi familia, pero no todo al mismo tiempo. Yo hago las cosas y nunca pienso ni siquiera en la responsabilidad, en ese momento no pienso como asumir las consecuencias después, las hago y ya. En cambio aquí hay todo el tiempo del mundo para pensar y yo no se que hacer. A veces he imaginado volver, pero el problema es que eso es como venderles la vida a ellos. Uno hace cualquier cagadita y lo matan de una. Uno siempre tiene que marchar derecho, y aún así, si es derecho la guerra es para matar o morir, no más. [33] http://nic.desdeadentro.co/index.php/nunca-me-ha-gustado-ser-delicada A mi el estudio casi no, aunque siempre me han dicho que yo soy pilosa, siento que no es que me ayude a ser mucho, pero lo veo como una necesidad para el bienestar de uno mismo el día de mañana, porque uno tiene que saber que va a hacer el día de mañana. Disfruto la vida que tengo en esta casa, tengo catorce años, pero cuando salgo del proceso ¿que voy a hacer? vender dulces o qué. Por eso hago todo acá y aprovecho la oportunidad. No me he acostumbrado, es muy difícil acostumbrarse a este modo de vida, cuando estuve allá fue duro también, pero estaba muy amañada cuando me cogieron. Escogí ese camino a los doce años y ya salí. Entonces es bueno porque es algo que le queda a uno en la vida. Si un día tengo hijos, les voy a aconsejar que no hagan eso, o que si lo hacen piensen muy bien las cosas, porque uno no puede detener a nadie, cada quien toma sus decisiones y uno da el concepto. Si hubiera sido mi elección, hubiera dicho yo me devuelvo donde estaba, pero como no fue así, soy menor de edad y les tocó mandarme para acá, esas son circunstancias del destino. Mi opinión es que si llegué acá es porque el destino me tiene preparada mejores cosas para el día de mañana, me tiene más sorpresas y no quiere que sea lo que era allá. No se que es lo que me hace falta a mi. Quisiera irme a otra parte a ver si cambio. [34] I I NUNCA IMAGINE COLOMBIA relatos de jovenes en el conflicto PATRICIA BARON MARTHA LUCIA JORDAN OMAR RINCON editora : marina valencia mejia [35] relatos de mitos y ritos Maria Candileja a modo de historias “En el monte hay que creer… porque eso da miedo” Bueno le voy a decir, es que yo tengo... mejor dicho, yo no salgo bien en las fotos. Por eso no me podían reconocer ¿No ve? A mi no me gusta que me tomen fotos, porque no salgo bien, salgo diferente, por eso no me podían reconocer. ¿Que cómo es eso de las fotos? Usted sabe, me llamo María Candileja y llevó acá como tres meses. Estoy muy aburrida por varias cosas, por una parte todos esos problemas que tengo, además acá no hay nada que hacer, nada. A mí me cogió la policía, no era la primera vez que me cogían, ya me habían cogido varias veces, pero nunca habían podido probar nada, y si no, me los convencía y me soltaban, pero sobre todo porque nunca tenían pruebas serias sobre mí, sólo esta vez que ya ni modo. ¿Por qué no me podían coger? A no, eso si son cosas que uno tiene, cosas de uno que a veces es mejor no comentar. Yo tengo mucha experiencia en la vida porque he vivido y sufrido mucho. Espero que Dios lo perdone a uno por lo que ha hecho, es que uno tiene el diablo encima. Dios deberá perdonarme por eso. He sido más mala que Caín. Yo no confío ni en mí misma. Por allá creemos mucho, al final cada cual tiene su fe, tiene rezos y otras jodas para diferentes cosas. Tuve un novio que fue donde los sabios, así los llamaba él. Le dieron un contra para que las mujeres no le pudieran hacer daño, que era una cosita ahí de plástico con unas imágenes de la iglesia que él cargaba todo el tiempo y decía que lo protegía contra las mujeres que fueran como hacerle mal, mejor dicho, a metérsele aunque él no quisiera. La verdad como que le servía harto. Conmigo se metió porque quiso, yo no tuve necesidad de hacerle ningún rezo, sólo nos encontramos, nos gustamos, comenzamos a hablar y ya. Me contó que su tío lo llevó donde los sabios cuando tuvo edad para eso. Decía que los sabios son personas que saben de todo, magia blanca y magia negra. La magia blanca es como algo de consejos donde ellos ayudan y la magia negra es para hacer maldades, por eso ellos curan si uno tiene algún mal por dentro o si alguna persona le ha hecho mal o pueden matar desde la casa de ellos o hacer muchas maldades. El tío cuando lo llevó le explicó que muchas veces hay mujeres que hacen el mal, y que como él ya estaba en época de conseguir mujeres, de pronto lo venían a joder; aunque eso lo protege contra el mal en general de hombres o de mujeres. Mi novio escogió su propio contra-eso que le digo que carga- y después se lo rezaron. Para eso lo ponen en una mesa y el sabio-que puede ser una señora o un señor- se sienta al otro lado de donde uno esta sentado, entonces queda uno frente al otro. Colocan la figurita en todo el centro de la mesa y uno pone la mano derecha sobre la figura y el sabio la mano izquierda sobre la de uno, se cierran los ojos y se queda uno bien callado. Cuando vuelve uno a abrir los ojos, el sabio le coloca a uno la mano en la cabeza y sigue como diciendo cosas, pero para adentro, y uno ya tiene los ojos abiertos mirando la mano que tiene sobre la figura, cuando se para uno, ya está. No dicen ni una palabra, es con el pensamiento que rezan. Ese mismo sabio había curado al tío de mi novio de una vuelta que le había hecho una muchacha para que él cayera de una vaina en el estómago y se le fuera pudriendo poco a poco. A mi novio el sabio le dijo [36] que se tenía que cuidar de un oído porque si no se iba a quedar sordo y, como no se cuidó, ahora es medio sordo, no oye por un oído. Como le digo, allá cada cual cree en algo, cada cual anda como con un amuleto que lo protege. Hay unos que dicen que no hay que creer en nada, sólo en uno mismo y en el arma; que la iglesia, Dios y todo eso, es una creación para tener al pueblo mal, que la iglesia ha sido como el terrateniente, los propietarios; que obligan a que uno crea lo que el rico quiere que crea. Otros que conocí allá si creían harto en Dios. Me acuerdo de Agustín que contaba y contaba cuando Dios había hablado a través de su hermano y estaba seguro que eso lo había salvado de que lo mataran. Él decía que un día cuando estaban trabajando su hermano empezó a decir una oración, mejor dicho, por medio de él hablo Dios, diciéndole al muchacho que estaba con ellos“si tú no te arrepientes, si tu no usas mi presencia, te cortaré la vida y tus días se habrán acortado” y que a Agustín también le había dicho como lo mismo. El otro pelado no creyó, Agustín más o menos si, entonces dizque unos días después salieron y los cogieron. Al pelado lo mataron y al que me contó, Dios no permitió que lo mataran sino que recibiera un castigo para que se diera cuenta que Dios era capaz de castigar y, que de una vez se diera cuenta lo que Dios era capaz de hacer; por eso se lo había profetizado a través de su hermano. Yo me burlaba y Agustín todo serio me decía que eso era verdad, que su hermano, su mamá, el finado y él habían oído clarito cuando Dios habló. También había un loco, porque creo que ese sí estaba medio loco, que era todo como poeta. Ese decía que hablaba con una estrella, que esa estrella siempre lo había acompañado desde chiquito, cuando le tocaba hacer guardia siempre buscaba su estrella y decía que estaba ahí aunque uno no la viera. Creía que era su propia estrella que lo protegía, que era su ángel de la guarda que lo cuidaba para que no le pasara nada. Además Juan, otro chino, conoció a un tipo de esos bien mañoso desde pequeñito, porque él entró allá pequeñito; él contaba que ese tipo era un indio feísimo que tenía un poco de libros grandísimos llenos de oraciones para cantidad de matas, que para la penca sábila, que para la albaca. Sabía mucho, daba perfumes para que se enamoraran de uno, convertía el papel en billetes. Pero lo más increíble era que ese señor podía ir de un sitio a otro rápido y sin peligro, porque él tenía la posibilidad de saltar de filo en filo o de dos filos hasta llegar al sitio donde él quería o desaparecer y aparecer allá donde se necesitaba y él mismito lo vio hacer eso, incluso un día lo llevó con él y por eso él sabía quien había matado a su papá. Dizque ese señor presintió que le estaban matando al papá y entonces lo acostó en la cama, le cerró los ojos, le puso una mano en la frente y otra en el pecho. Entonces él podía estar en varios sitios al mismo tiempo, estaba en la casa de él pero a la vez él estaba donde una amiga, o estaba en otro pueblo, todo a la vez. Ese día que le mataron al papá, salieron los dos y llegaron al momento en que estaba pasando eso y él alcanzó a ver todo y las caras de las personas que le estaban haciendo daño al papá. Ellos no los veían, pero él si los veía clarito, porque es como si estuvieran de cuerpo y todo allá, pero sin que los vieran. Juan se tomó el atrevimiento de preguntarle que si le enseñaba, pero el cucho ese le dijo que no, que porque el amigo que le enseño a él cuando le enseñó todo se murió, entonces si le enseñaba a Juan él perdía todo. Y claro, Juan no quería eso, porque él le había regalado una oración que lo hacia invisible ante el enemigo, entonces él estaba súper protegido; claro que se le perdió un día en un combate en el río, ni idea si Juan todavía esta vivo, porque mantenía una piedra y por eso era arriesgado. En el monte hay que creer porque eso da miedo. Una vez no obedecí la orden de una comandante que me tenía... yo no sé, como celos, porque yo andaba con un novio, ese que le conté que tenía el contra para protegerse. A mí me parece que a ella le gustaba él, entonces como no le obedecí cuando me mandó a hacer algo con lo que yo no estaba de acuerdo me mandó para el monte como seis meses, y allá eso si es duro, porque es donde se siente a cada rato que lo pueden matar, así, facilito. [37] http://nic.desdeadentro.co/index.php/maria-candileja Por allá hay que protegerse bastante, porque uno allá es donde conoce como es la vida, la vida es dura, no tanto cuando le toca a uno estar en el pueblo, en el pueblo se pasa a veces mejor, más tranquilo, aunque siempre hay que estarse cuidando. En cambio en el monte es duro, sobre todo cuando hay combates, ahí si hay que estar pilas. Ahí fue cuando me crucé para protegerme. Con esa protección necesité a nadie, sólo yo y saber como se hace. Me enseñaron otros pelados, aunque a veces yo no sé si creer en eso, pero eso si claro, a pesar de lo que yo he pasado, mire, esto sana… ni una bala. ¿Que qué tengo? lo que tengo es un… es una mierda para que supuestamente no le entre la bala a uno. Eso no hace que no le disparen a uno, si no que las balas por más que le apunten a uno se desvíen y queda un sólo un punto en el cuerpo para que entre, o sea, tienen que darle necesariamente en un sólo punto y ahí si la matan, sino le dan en ese punto, no la matan. Eso se hace por medio de la tabla ouija, que es una cosa de eso que llaman satánica, algo así que le da a uno miedo. Estaban jugando con la tabla cuando empezaron a llamar a un espíritu, todos hacían juramentos y yo también, luego se corta en las venas y con la sangre y toda esa vaina se compromete a darle… un alma al diablo cada mes para sostener ese supuesto rezo. Mataban mensual a una persona. Me río porque usted va a creer que yo soy una matona, pero no, le toca a uno comprometerse a lo que le llaman entregar un alma cada mes, la entrega mensual. Le toca a uno hacer ahí una cosa con sangre y después le dan un papel mientras uno se aprende la oración que se hace cada vez que se va a matar a alguien. Es como un homenaje al diablo o algo así, yo hacia la oración y todo el cuento. Pero eso sí, la oración no la puede coger ninguna persona, en especial alguien del otro sexo, mejor dicho mi oración no la puede coger un hombre y si la oración es de un hombre pues no la puede coger una mujer. La vaina es que a mi se me jodió todo, por eso, porque estando acá un pelado que me estaba molestando creyó que era la carta de un novio, la cogió y la leyó y por eso ya no me sirve de nada. Claro que hay otros que los cruzan diferente, no por la tabla ouija sino que van donde una bruja y así ellos no hacen el pacto directamente con el diablo. A Mario por ejemplo lo cruzó una bruja, una viejita que parecía el diablo, no en lo físico sino en las cosas que podía hacer. Ella lo bañó con un poco de hierbas, y según él, lo rezaba con unas letras que ni siquiera él entendía. Eso si, ese chino no pasa por la casa de esa bruja ni aunque lo estén persiguiendo los chulos, porque le dijo“nunca vuelva a pasar por esa cuadra, ésta cuadra, ésta esquina tiene que evitarla, porque si algún día vuelve a pasar por donde mí, ahí si lo matan”. Dice que salió de allá de espaldas, cuando sintió le hicieron unos tiros y pensó“hijueputa me mataron” y no, no le entró nada; él asustado se quitó la camisa y la miró y tenía apenas como cuando uno quema algo con un cigarrillo. Yo no me comí el cuento cuando me pasó algo parecido, porque fíjese que yo me arriesgaba con miedo, decía listo dispárenme y me disparaban. La verdad yo me quedaba como aterrada. Claro no todo el mundo se cruza, porque también eso es tenaz, a una compañera que lo hizo conmigo-ella es comandante de guerrilla- le sacaron un ojo con una bala y está… es casi media Ella sigue allá dando plomo y no la han matado, es que hay que creer porque si uno no cree no le sirve de nada. Me acuerdo de un pelado que no creyó, se puso a mamar gallo con que él no creía, cogió la pistola y se la puso sobre el pecho, se pegó tres tiros y pues claro se mató. Es que hay que creer o sino no funciona, claro que ni idea cual de los rezos se habrá hecho él porque es que hay dos, uno para no lleguen y el otro para que no lo maten. La comandante amiga mía de la que ya le hablé, el cruce que tenía era para que no la mataran, pero no para que no le llegaran, por eso está media. El que yo tenía era para que no llegaran. Pero siempre eso después de que lo cojan a uno de frente y le den y le den, le llega algo… le hacen, porque obvio, no es que se va a desviar porque eso si no me lo creo… si están lejos se va a desviar. Por ejemplo cuando uno esta peleando con el ejército. Seguramente usted no me cree, pero lo importante es comprometerse y creer en eso, ante todo creer, creer, creer… allá le dicen tener fe. [38] También ayuda es rezar las balas, eso siempre lo hice cuando fui miliciana. Por ejemplo con el revolver, siempre se le quita una bala, nunca a un revolver se le cargan las seis balas para que no se lo recen a uno. A las balas se les echa agua bendita, eso se manda conseguir agua con un sacerdote, se le echa el agua a cada bala y se le unta un polvito que venden para que sea más efectivo, porque sólo con el agua puede uno utilizar dos o tres tiros, pero con el polvito un tiro no más y manda al piso ahí mismo. Una vez yo vi que iban a matar a una vieja y la vieja se reía y ellos espinchen y espinchen y nada que disparaba. La vieja dijo“no me van a matar” y entonces bendijeron el tiro con todo y una vez bendecido ahí si la matamos de una, porque ya de nada sirvió el rezo que ella tenía. No, no fumo gracias, yo sólo tengo un vicio, pero mi vicio es secreto… lo agarré allá cuando estaba en el monte ¿Usted para que quiere que le cuente todo esto?... Está bien, le voy a contar. Hace como tres años yo tomo sangre, o tomaba, y eso me hace mucha falta. Fue una costumbre que cogí desde una vez que mis compañeros que tomaban sangre me convidaron. Ellos decían que porque los ponía más duros, que tomaban sangre y más ganas de matar les daba. Otros decían que así iban a perder el miedo. Le explico, es como si lo voy a hacer por primera vez y me ponen a que la mate a usted, entonces yo la mato y me tomo su sangre y así… La próxima vez que lo haga, vuelvo y tomo, y me voy acostumbrando a matar y comer del muerto. Así me acostumbré a estar tomando sangre, cada vez que ellos tomaban yo iba y tomaba sangre, después me volví adicta y cuando no tenía sangre tenía que cortarme. Aquí lo he hecho, como en dos ocasiones me ha tocado cortarme para poder tomar sangre. Eso se acostumbra allá, acostumbran a perder el miedo de matar a otro, para que no les dé miedo y hacerlo sin importar quien sea. Ellos matan a una persona y toman la sangre o se la untan por todo el cuerpo. Claro que yo tomaba sangre por tomar, yo si lo hacía por tomar, porque uno ve a los otros, es como si usted anda en un parche de puro marihuanero y los ve valientes porque fuman entonces hace lo mismo. Solamente para sentirse valiente, así era yo, yo lo hacía sólo porque ellos lo hacían, yo nunca mate y comí del muerto. Sabe cuál es mi problema de verdad ahora, que sufro de ataques. Cuando estoy por ahí, de pronto siento que un man negro viene y me lleva… por un túnel, y yo allá me agarro a pelear con él. A veces también se me aparenta como una persona con cachos, cola y echando chispas; otras veces lo veo como un gato negro que me araña. Peleo y peleo con él, me empiezo a sentir mal… bueno eso es lo que me dicen que hago, porque yo no me acuerdo, me dicen que comienzo a pegarme contra las paredes, que me revuelco y lanzo puños y patadas para todo lado, que le pegó a todo el mundo. ¿Si ve ésta cruz que tengo en el brazo? Me la hizo una vieja de Satanás. Eso cuando estoy así, en pelea con el diablo, me ponen encima una cruz, y así sea de plata se quema, se vuelve negra, y al que tenga la cruz le pasa corriente. Aquí hay muchachos que vienen del hogar donde yo estaba, ellos le pueden contar que cuando me pusieron una cruz verde estando en ataque se quemó, se volvió negra y al pelado le pasó corriente. Claro que cuando me colocan la cruz se me sale el diablo, pero no del todo. Yo creo que eso me lo hace para recordarme los compromisos que tengo con él, a lo mejor con todos esos rezos, el diablo cree que yo le pertenezco y por eso me quiere llevar. Quien sabe, pero lo que sí es verdad es que no puedo entrar a una iglesia, porque ahí mismo me da ese ataque. A veces el diablo no me deja dormir, se me aparenta en cualquier forma y como que me busca juego… juegos malucos, me muerde y le gusta que yo lo tire para arriba y vuelva y lo pare, cuando lo tiro para arriba él crece y cuando está cayendo vuelve y se achiquita, muy maluco, vivo muy aburrida con eso. No sé si también tengo eso tan fuerte fue porque mi mamá me vendió al diablo cuando yo era chiquita, eso me contó una tía, que dizque para que el diablo los ayudara en esos días no tenían plata me vendió. Ni siquiera soy bautizada, pero quien sabe, como le he dicho a veces no creo mucho, de pronto si me logran bautizar se me va. ¿Que cómo es lo de las fotos? Usted si…bueno. Para no quedar las fotos uno va a un sitio que ellos tienen en… no sé… no sé si ese sitio está, pero estaba en una mon[39] http://nic.desdeadentro.co/index.php/maria-candileja taña de San Vicente del Cagúan. Lo llevan a uno donde una señora toda cursi, toda rara, una señora bien miedosa de esas como brujas. Ella hace un poco de maricadas, le dice a uno que repita unas palabras, le da a tomar un agua con unas vainas que parecen pedazos de cebolla y después le echa un poco de tabaco al agua que uno se toma. Después uno se quita la ropa, se para en un tapete con unas letras todas enredadas, ella prende un palito y empieza a echar humo por todo el cuerpo de uno con unas oraciones. Luego lo baña con otra agua, no sé que agua es pero huele feo, tiene un olor re raro. Ahí ella coge la cámara de fotografías y le da la vuelta por todo el cuerpo a uno en círculos, de la cabeza hasta los pies, y toma la fotografía. La foto sale rapidito y empieza a hacerle un poco de mierdas a la foto y uno ve cuando cambia. Mi foto cambió, quedó bien rara, llena de manchas, y ella dijo“listo, está lista”. Lo chévere es que ese rezo no lo tenía todo el mundo, ni crea. Después de eso yo salía a los pueblos y me tomaba fotos con esa curiosidad. Una me las tomó un señor que trabajaba con nosotros y le juro que no quedaba, no quedaba, no me veía en la foto. Me imagino que eso le suena extraño pero es verdad, con ese rezo ya uno no sale. Yo no sé a quien le rezará la señora esa con pinta de bruja, lo que si se es que en el rezo nombra unas fuerzas que no son de Dios, ni idea de qué serán, nombra también una tal energía que no sé cuál será. Sabe qué, ya le conté mucho y la verdad lo único que quiero en estos días es dormir, dormir tranquila… pero el diablo no me deja. Claro que gracias a dios, anoche pude dormir bien. [40] I I NUNCA IMAGINE COLOMBIA relatos de jovenes en el conflicto PATRICIA BARON MARTHA LUCIA JORDAN OMAR RINCON editora : marina valencia mejia [41] los simbolos y relatos mediaticos “eso se ve mucho en la vida real” a modo de historias ¿Te gusta la música? No, la música no me encanta a mí ¿Ver televisión? Nada ¿Bailar? A mi no me encanta nada de eso, a mi me encanta el trabajo “Ay hombre... olvidarte es imposible...” Me gusta el vallenato, el corrido, la ranchera, el joropo, el merengue, el pasillo, el paseo… uy, bastantísima música... Los vallenatos y la romántica como John Sebastian, La oreja de Van Gogh, Arjona, Ana Gabriel, de todo. Los narcocorridos, ese dizque Tu carro cuatro puertas . Una canción de Ricardo Arjona, que dice que la historia de un taxista, y me puse yo a analizar que tantas mujeres que están sufriendo porque va un hombre y no más las utiliza y váyase. Maná, Eres mi religión , y la otra La bamba . Me gusta la música porque es un poquito aceleradita y la letra como se expresa esa gente, como decir una parte donde quiere decirle a ella que es una, que es una, una mujer muy buscada. Tal vez porque es muy linda. No sé porque será. Yo canto, más que todo la música romántica, las baladas, la bailable, rancheras, vallenato... de todo… Los vallenatos que más me gustan son de los diablitos, ese que dice que ámame ¿si lo ha escuchado? si me sé un pedazo pero es que me da pena, por acá cargo un papelito donde hay una canción que me estoy aprendiendo(saca la billetera que es una billetera absolutamente llena y por lo tanto se ve toda gorda) acá tengo una que me la estoy aprendiendo(saca el papel que es como una carátula de CD pirateado, doblado en muchas partes, la alisa y la muestra) es esta, escúchame, primero nombra dos personas y después ahí si arranca todo. La leo, no se leer casi “Yo podría bajar la luna por ti, si supiera que eso te hace feliz, para caminar contigo sobre ella, quisiera hacer un castillo sobre las olas y cabalgaría sobre los vientos, si tan sólo me escucharas lo que siento, escúchame por favor, no te marches ya, regálame el corazón, dame una oportunidad de demostrarte lo que yo siento por ti”. ¡Chévere, no! A mi me encantan los vallenatos. El favorito es de Los Inquietos(se le ilumina la cara) Suave brisa y Te quiero y te pienso . Eso si me gusta bailarlo. A mí me gusta lo que es la música de Darío-Darío, no Darío Gómez sino Darío-Darío; de los Pasionarios y música de los corridos prohibidos... Darío Darío canta discos como Cansados de amarnos , El triste , La que se va , se va... ¿Sí la ha escuchado? ¿No? uno que dice:“La puerta ya está abierta, Está de lado a lado, La puerta ya está abierta, Está de lado a lado... Si marcharte es lo que quieres, No sé que’tás esperando, Si marcharte es que quieres, No sé que’tás esperando”. Es como corrido ranchera. Los Pasionarios también es como decir música ranchera pero, eso no sé si es ranchera, pero cómo decir, pura música de gallero. Lo que es la música como para bailar a mí no me gusta mucho. Por allá bailan lo que es música de las Pica-pica, del grupo Escándalo, de Matecaña Orquesta, de Pentagrama Mix y cumbias así que vienen del Ecuador. El va[42] llenato, a la gente indígena les gusta el vallenato, no se por qué. Las tecnocumbias pegan por acá. ¿Han oído a Roció Iguarne? Eso sí hay que conservar la música andina que viene de nuestros antepasados y son historias que a uno le han contando; historias que a uno se le graban. Uno quiere llevar eso, sacar adelante eso, nunca perder lo que es de nosotros, aunque si nos gustan otras cosas, pero no perder lo propio. Lo del vallenato, como es decir, ocupa mucho lo que es entre semana: lunes, martes, miércoles, jueves y viernes. Ya el sábado y domingo, es casi rancheras y música de baile, porque eso sí mantiene la gente bailando cada rato. Siempre me gusta bailar, pero cómo decir, con una pareja que me comprenda, eso sí. Cuando me gustaba bailar, eso sí era para ponerse uno a sudar vea. Si se comprende uno con las parejas, cómo decir, es que la gente que sabe bailar llega al ritmo que tiene uno. En cambio las parejas de por aquí, cómo decir, se saben un ritmo y no lo cambian, y uno también queda lo mismo porque no se sabe ese ritmo. Yo el ritmo de la cumbia no me lo he podido aprender, no me gusta. Me gusta también la música romántica, Raúl Santi. Me gusta la voz del man porque canta bien bacano, canta así, con el estilo de él, con sentimiento. Yo directamente nunca he estado en conciertos, pero sí me he visto así de frente con Gali Galiano. Hace como quince días que nos vimos y hasta nos tomamos fotos con él. Lo conocí. Chévere eso de estar en un sitio de un famoso... Él me dijo que no, que eso era mío, que tranquilo que eso es con la moral que uno tenga, que no importa lo que haya sido, si uno le mete toda, pues eso resulta; y si, me dio mucha moral, lo que es mirarlo a él que es un artista publico, tan grande, tan famoso y todo. Yo más que todo quiero cantar... Pues eso para nosotros, de donde venimos eso es como muy rico. Uno se siente muy… todo el mundo… no nos sentimos como solos, nos sentimos como apoyados, el tener todas esas oportunidades y todo. Uno estando en la casa, o estando allá donde estaba, algún día se dijo,“uno que se va a ver de frente con esas personas tan importantes y todo”… Y sí, ya me di cuenta que en la vida todo es posible, desde que uno se proponga todo es posible, pero si uno es no, no, así qué va a encontrar. [*****] Yo me acordaba sobre el tiempo que había estado allá, y mirando la tele ya empieza uno a comprender lo que pasa en este país. Ella se sentó a un lado a leerse todo el artículo de Semana de la captura del“Duro”. A mi me gusta leer estas cosas, es que acá nunca nos traen revistas donde cuentan lo que a nosotros nos pasa. Me gusta ver los noticieros. Sólo veo televisión cuando sé que hay una noticia bacana, que paso algo, ahí si voy y miro las noticias, pero sólo el pedacito del hecho y ya. No bacana, triste, cuando han matado a un comandante de la guerrilla, por ejemplo. Lo que pasa es que los noticieros no sacan siempre la verdad, porque es que los noticieros dicen mentiras para quedar bien. La gente cree lo que sale por el noticiero, pero uno no cree, porque uno ya ha vivido y ya sabe como son las noticias y no sacan lo que es.“Que bueno, que manos arriba, que una requisa y todo”, y yo me dejé requisar también. Al momento que ya me vi fusilado, me dejé requisar y dijeron“bueno, se entrega o queda por secuestro”. Les dije,“No, yo me entrego”. Pero por la“Vanguardia” salió que cogido, siempre salió que por cogido. Pero por papeles de acá del juzgado eso quedó que por entregado, entonces uno no entiende cómo son las vueltas ahí. Todo lo que dicen ahí en la prensa y la tele son puras mentiras. En las telenovelas, la mayoría de cosas son mentiras, es como para uno despejarse un poquito la mente de que… está uno a toda hora pensando en una cosa, que qué voy a hacer mañana, que las tareas, entonces uno se distrae un momentico en eso y se acuesta y ya, se distrae y deja todo los problemas que tiene a un ladito y se acuesta a dormir, como para distraerse. En“La Venganza” se ven cosas muy buenas, esas peleas de las viejas, eso me gusta. Me tiene asombrada, por ejemplo, entre Valentina y la hija de la hermana de Grazzia, Helena Fontana… es que ahí está mostrando el cuerpo de Valentina Díaz y el alma de Helena Fontana. Y pues ese problema... pero el problema entre los herma[43] http://nic.desdeadentro.co/index.php/eso-se-ve-mucho-en-la-vida-real nos sí, porque es que es increíble que, por ejemplo, que Gracia intentara matar al propio padre y a su propia hermana, es increíble y pues... sí, hay casos que han pasado así, la verdad que como muy durango ¿ya? “Pasión de Gavilanes”* me parece linda y trata de tres muchachos que están cobrando una venganza por la hermana; la hermana se murió por un viejito... Póngale cuidado, era un viejito que era muy rico, muy rico, tenía a la esposa y tres hijas también bonitas y el viejito se enredó en el pueblo con la hermana de los tres gavilanes… el viejito se enredó con ella y el cucho se murió porque era viejito. Entonces la muchacha fue a reclamar a la casa de él que ella estaba embarazada del viejito y nadie le creyó, la humillaron. Y claro ella fue, se botó de un puente y se mató. Por eso es que los tres hermanos tenían que averiguar quién le había hecho eso, entonces averiguaron y se fueron a trabajar en la hacienda de la señora del viejito, donde la mujer que había humillado a la hermana y dijeron que tenían que cobrar venganza. Pero resulta que en vez de cobrar venganza, las muchachas se enamoraron de ellos y ellos se enamoraron de las muchachas y uno está metido con la muchacha que está casada, que es el más grande y los otros están también enredados con las otras muchachas y ya… y hay una cantante ahí también, que un hermano, uno de los gavilanes, está enredado con ella. A ella la maneja un señor rico, pero entonces la cantante se enamoró del muchacho, del gavilán, y por eso el man que la maneja le metió una golpiza al hermano. Todo es pelea, eso es lo bueno. Toda romántica y tiene que ver con la realidad, en el odio y la venganza… Yo digo, hay veces uno se va en busca de una cosa y encuentra otra que es mejor, eso le pasó a los Reyes. Este Juan es un tipo que es como arrevesado, sin agüero, entonces él tiene su disciplina. Ese man es todo,“Ah, ustedes dos dejen de pelear y caminen me ayudan”,“ustedes muévanse”… Me gusta porque es todo chistoso, eso si es como la vida real porque, él se sienta por ejemplo en la mitad de ellos dos, se sientan a comer y que“ah que usted tiene a su novia que no se que, que porque no le saca plata” y el otro“ah, que yo no se la quiero sacar” y comienzan a alegar, y el otro le bota la sopa“ve, que dejen de alegar” y se para y pum, pum les pega a los dos y les dicen que se estén quietos y, entonces si, él es el que los manda a los dos. Es buena porque lo hace reír a uno, lo mantiene es riendo con esa novela. Hay escenas románticas entre las hermanas y los hermanos de él, hay peleas, hijuemadre, por todo se agarran a pelear. Me identifico con él porque es un tipo que es como rígido. Se ve como parte de la realidad que se vive hoy en día porque habemos mujeres que por amor a veces nos matamos o cometemos equivocaciones o cosas locas. Y los hermanos pensando en la venganza pueden llegar a hacer cosas indiferentes o hay algo que... la mujer y el hombre tienen los mismos problemas... aunque los hombres nos ganan, pero bueno... Esta telenovela tiene lo que pasa en la vida en cuestiones de parejas, de todo pasa ahí. Las muchachas, las formas, los colores y tiene una parte indígena, caballos, esa es como buena, tiene más de campo. Tiene como unas partes que son como graciosas por lo disciplinadas. A mi me parece que en“Pasión de gavilanes” se cuentan casos de la vida real, por ejemplo, lo qué pasó con la hermanita de los muchachos que se enamoró, y que ya al darse cuenta que él la engañó, entonces se mató. Y también, los tres hermanitos entraron como con mucha violencia en esa casa, y ahora están calmando la violencia y todo eso. Pues yo creo que eso se ve mucho en la vida real. “Pasión de gavilanes” es psicología barata mejor dicho, eso es para que la gente vea televisión y gaste luz y paguen y ya; simplemente es como algo ahí, simplemente es algo que pone la gente o el gobierno para que la gente se distraiga y al mismo tiempo pueda haber el recurso del dinero, de plata que pagan por la luz y todo eso mejor dicho… todo por divertirse o distraerse un poquito mirando televisión. A mí fuera de telenovelas, me gustan las películas de terror. Si me dan susto. Me gusta ver cosas que lo distraigan a uno de risa o algo así o películas de acción, ba* Pasión de gavilanes: Telenovela de mayor éxito en el 2003 y 2004 del Canal Caracol. Buscando el misterio, el suspenso sobre el sentimiento de la venganza termina en recrear una historia de look mejicano pero con perspectiva colombiana. Es un suspenso tan exagerado y obvio, que produce risa, diversión y encanto en cambio de lágrimas y suspiros. [44] cano. Si le meten ciencia ficción sabe uno que no es verdad, pero uno por distraerse las mira. Me gustan mucho las películas de acción, las películas que no son como en la vida real. Por ejemplo“El último soldado”, películas en las que hay mucha guerra. Eso es verdad, porque eso si es verdad, aunque hay otras películas que dizque plomo y plomo y que pum, pum, pum y el man va corriendo y no le coge ni un tiro, eso es pura mentira porque después de cinco tiros, eso cualquiera de esos tiros lo coge a uno.”El último soldado” es que ellos son un pelotón que mandan donde hay mucha guerrilla, pero muchísima, entonces los van a herir, los van a meter allá y pues eso. Entonces ellos los matan y si...los matan, porque son muy poquitos y los helicópteros los vienen a ayudar y eso matan guerrilla a la lata, pero hay mucha más, porque eso es zona pura...digamos como Mitú y Vaupés, es sólo guerrilla y llega Ejército poquitico y es un pelotón de sólo 200 o 500, y pues claro. Ellos llegan ahí en poco tiempo y matan a un poco y queda solo él… y ayuda a sobrevivir a otros dos que los manda y vienen a recoger a ese, para recoger otro pelotón y que no que él se queda y mandaron como a tres mil hombres y eso no... Una guerra grandísima. No se sabe cuanto duran pero sufren muchísimo en ese monte porque ellos casi no tienen conocimiento de terreno, y pues en ese monte, imagínese los guerrilleros ponían trampas y pum, cruzaban el hilito y pum se les estallaba, eso los cogían parejísimo y los mandaban lejísimos ¡Eso si es verdad! Todas esas trampas existen y todo eso. Eso pasó así, cuando como a los dos meses, que ya llegó él, había uno parecidísimo que llegó ahí en el último pelotón que mandaron y lo mataron a todos, mataron al que era parecidísimo a él y él quedó en el momento por allá enterrado en una cosa donde había pura lava, como un barro todo feo. Él quedo por allá tirado y nadie lo encontró y todos se fueron y le tiraron plomo a la guerrilla, se fueron todos y lo llevaron a él muerto y la mujer dijo que si, que era él y eso lloraba y lloraba, cuando… pero había quedado otro que lo llamaban, otro yo no me acuerdo como era que se llamaba, había quedado allá con él y como él era el último soldado, por eso la película se llama así, entonces ellos quedaron allá y le pusieron un poco de trampas a la guerrilla, pero jartísimas entre ellos dos no más, le pusieron todo eso y pum, pum estallaban y mataron a un poco y ellos se escaparon y cogieron un carro que era de los guerrilleros y se fueron así y llegaron a una olla donde vendían gasolina y eso y había un helicóptero y“con permiso me llevó su helicóptero” y pum se montó y se fue y que“venga págueme” y se montó. Ahí fue cuando toda esa gente… ¿qué está haciendo? porque él era el mas valiente haciéndole la ceremonia, cuando llegó el helicóptero, y gritan“un helicóptero cuidado que eso es guerrillero” y entonces él saco la mano y bajo y chum y eso bajo todo raspado con un pedazo de camisa no más, toda colgadita así, cogió, se bajo y ahí y se abrazaron con la esposa y pues después pasó y lo ascendieron a un cargo de yo no se qué cosa y lo aplaudieron y ya. Fin. Me gusta mucho los muñequitos“El Chavo del ocho” porque es chistoso, lo mismo“El Chapulín colorado”. Los muñequitos porque me recuerdan cuando yo estaba pequeñita, y me ponía a llorar si no me dejaban ver los muñequitos. Los veo para reírme.“El matemático” me gusta porque pasan cosas que son buenas y malas, los profesores que se pelean por puestos, eso no debería ser así.“Pandillas, guerra y paz”** porque se pueden ver las cosas que se viven en la ciudad, uno ve las diferencias entre la ciudad y acá en el campo, también lleva mensaje, eso si se ve en la vida real, directamente. Todo lo que muestra ahí se ve en la vida real, que todo el mundo anda de mal genio, armado y de amigos pasan a ser enemigos. No directamente que ese sea el genio de ellos, sino que es el producto de las drogas o problemas en las casas que da ese comportamiento.“Pedro el Escamoso”, en carnavales se bailaba como pedro el escamoso. “Siguiendo el rastro”,“Unidad investigativa” desde niño los veía. Y Animal Planet me gusta porque presenta animalitos de colores, una cosa y otra, todo chistositos y no me acuerdo como es que se llama el otro canal que también es de animalitos, y todo eso me gusta porque a veces presentan lo que hace el FBI para hacer una investigación para llegar a las raíces de un crimen. ** Pandillas, guerra y paz: Serie que cuenta la vida de los jóvenes en un barrio popular de gran ciudad. El eje es la vida de las pandillas juveniles, sus relaciones y los problemas inseguridad ciudadana, drogadicción y abuso sexual. Lleva desde el año 2000 al aire. La produce Tele Colombia. [45] http://nic.desdeadentro.co/index.php/eso-se-ve-mucho-en-la-vida-real [*****] Se nos vino a la mente ¿por qué no creamos un medio de comunicación por el cual nosotros podamos transmitir nuestros sentires ¿cierto? y que la comunidad llegue y se apropie del medio. Entonces, nosotros iniciamos con esta idea. Y ahí está sonando“La radio”. Puso los corridos prohibidos a todo volumen. Sonaba la del para y el guerrillero. Se sentó a recortar. Preguntó si el podía hacer una historia en vez de pintar un retrato. Arrancó una de las páginas de Semana que decía“Historia de la modernidad” y la pegó. Luego, cerca al título pegó a Shakira. Recortó un avión de Aces que pegó diciendo que“el avión se puede volver parte del retrato, porque uno, que sí es una persona, puede viajar a donde sea”. Pegó también un anuncio publicitario que decía “No privilegie el dinero por encima de los afectos”, era el escritorio de un gran ejecutivo con varios portarretratos en los que había diferentes billetes en vez de fotos. Esta es su historia de la modernidad:“es que esto es todo lo moderno: mire, está Shakira, está el avión y está la plata”. Marina le dijo que el disfraz parecía de princesa, y ella dijo que no, que“de reina, son las reinas las que tienen corona”. La corona, el cetro y la banda“como en Cartagena”. Ella estaba hablando del reinado de belleza. Reina es la de Cartagena, princesa es de cuento de hadas ¿Qué se quiere ser en Colombia? Reinas. Nuestra ficción. [46] I I NUNCA IMAGINE COLOMBIA relatos de jovenes en el conflicto PATRICIA BARON MARTHA LUCIA JORDAN OMAR RINCON editora : marina valencia mejia [47] relatos de misioneros “estos muchachos son una Biblia” a modo de historias Así me he ido formando. Como se dice, la experiencia hace al maestro. Cuando usted me pregunta por mi, me hace recordar cuando hace poco me preguntaba Dios mío ¿qué hago acá? Realmente mis profesiones no son lo que hago ahora. Soy economista y administrador de empresas y eso no da como para estar acá, pero resulta que de pronto… en primer lugar el padre Manuel es familiar. El padre toda su vida se la ha dedicado al bien de los muchachos, a cuidarlos. El año entrante vamos a cumplir veinticinco años bajo su guía, y como se dice, mi Dios lo ha iluminado. Cuando estuvo la mano derecha de él aquí, el padre tuvo la oportunidad de darme el voto de confianza para trabajar con ellos. La verdad primer día en la institución me asusté, al punto de decir que no aceptaba, pero luego hablando con mis hermanos y mi familia decidí echar para adelante y fue así como recibí el programa. Me daba pánico, pero al tiempo sentí que era lo mío. Era el miedo de no estar acostumbrado, porque viéndolo ahora, yo venía de otro tipo de labor y desafortunadamente era nuevo con este tipo de población. Lo primero que hice fue conocer los muchachos, empecé todos los días a hablar con ellos, a conversar y me fui involucrando. Me sirvió mucho algo que los economistas manejamos, que es la teoría japonesa o la teoría A-Z que dice que el trabajo debe conocerse de abajo hacia arriba para poder mandar, y lo puse en práctica todos los días, conociendo la institución desde los muchachos. En ese entonces no estábamos en el programa de menores desvinculados del conflicto, sólo había menores infractores. Todos estos muchachos son una Biblia, le decía al equipo en días pasados, porque es algo que siento que me han mostrado. Aunque uno tiene cierta edad, estos muchachos son jóvenes pero han vivido como cuatro o cinco veces más que uno. Eso se ve en su descomposición social, en su forma de vivir. Y no sólo de ellos he aprendido, cuando nos visita nuestro director nacional -que también es una Biblia andante- yo me le pego al lado y aprendo muchas cosas que me gustan, porque la enseñanza que él me da es alta y más porque la mayoría de las personas de la institución son reeducadas, han pasado por lo que los jóvenes pasan ahora y eso si que les da virtud. Fíjese que aquí me reencontré con una cualidad que he tenido desde el colegio que es la de conocer bastante a los muchachos, hasta he llegado a pensar que de pronto yo hubiera sido un buen psicólogo o un buen psiquiatra, porque tengo mucha capacidad de conocer y llevar a los muchachos. En un mes cumplo dos años en los que he estado cada día aprendiendo, no puedo decir que soy maestro, pero si que cada día aprendo. Cuando llegué para mi todo era lo mismo, ahora veo diferencias entre los jóvenes y puedo decir que estos muchachos, que todos los jóvenes que han cometido algo en sus vidas-tanto infractores como desvinculados- lo que les ha faltado es familia y amor. Mire, una historia que me tocó fue la de un muchacho que en el momento del que le voy a hablar tenía quince años. Una mañana en el compartir nos pidió juguetes, y con ese simple hecho me hizo entender que él no tuvo la oportunidad que muchas [48] personas tuvimos, que él por su hábitat, por su forma de vivir, pasó de la niñez a la delincuencia y dejó todas las cosas de su infancia, mejor dicho, no la pudo realizar. Así me he ido formando. Como se dice, la experiencia hace al maestro, y muchas veces por una mirada, una característica de la cara o su forma de desarrollo social con los demás compañeros, uno conoce a los muchachos. Si, yo siempre he creído que nosotros somos una familia, que yo como director soy el papá y que la directora terapéutica es la mamá, que los trabajadores son como nuestros hijos, y claro, mientras nosotros nos trabajemos como familia se pueden hacer muchas cosas. Por ejemplo, los jóvenes deben salir del proceso con un proyecto de vida y parte de nuestro trabajo es fortalecerlo. Un tipo de muchacho de estos tiene varias fases en el programa, llega a un hogar transitorio donde pasa cuarenta y cinco días en los que el equipo define cual es su perfil, de dónde viene, si tiene familia y a qué lugar del país puede ir sin correr riesgos de seguridad. Luego pasa a un CAE 1 que son los lugares a nuestro cargo que usted ha visitado y donde se tenemos una gran responsabilidad. A ver, a nosotros nos han enseñado que los jóvenes que estamos preparando, los estamos preparando para una sociedad, no para seguir encerrados o viviendo, como se dice, a nuestras faldas. Estamos alistando muchachos para ser sociables, es así como los tenemos en un colegio en el que comparten con otros muchachos, se les hacen fiestas, se les hacen reuniones, hay otros que tienen novia. Ellos continúan con una vida como normal como cualquier muchacho de otra casa. Siempre digo que entre más confianza se les de, más su vida personal se fortalece. Fíjese como aprendí algo muy bonito, cuando uno de nuestros muchachos estudió psicología en una Universidad privada en la que estuvo un semestre. Desafortunadamente pues no revisamos las bases de estudio, porque estos muchachos estudian semestralizado y la Universidad era pesada, pero yo fui uno de los que lo apoyé para que él pudiera estudiar, porque habría sido una cosa formidable que hubiéramos tenido un psicólogo en este tipo de programas. Es más, pienso que si nosotros lo pudiéramos guiar más, fortalecerlo, él podría continuar con su sueño de ser psicólogo. No entiendo por qué insiste tanto en lo de la ayuda, pero bueno, le voy a explicar qué es una ayuda entendida al interior de la comunidad terapéutica. La ayuda es una medida que se toma frente a un mal comportamiento en el diario vivir, si un joven se indisciplinó o incumplió sus compromisos y a ese joven le gusta el deporte por ejemplo, durante una semana no puede tener deportes. También es una forma de llamarle la atención fuertemente, es por eso que las ayudas cada día se van perfeccionando, por decir algo, el muchacho que tiene novia como ayuda no puede verla hoy. Entonces el muchacho va a reflexionar, va a mirar qué puede hacer para mejorar su comportamiento y así poderse realizar como persona y seguirse fortaleciendo internamente. Nosotros lo que hacemos es empezarlos a fortalecer, paso a paso, para que ellos no vayan a cometer errores tanto en el presente como en un futuro. Es como un hijo en la casa, cuando va creciendo se le va soltando la confianza, pero como este tipo de muchachos hasta ahora está aprendiendo a vivir en familia, entonces nos toca ayudarles en ciertas pautas. Cuando hablo de pautas de familia no me refiero sólo a los jóvenes, con los educadores y los miembros del equipo de atención tenemos que estar muy unidos en torno a un ideal. Actualmente una pareja quiere tener sexo y nos pareció bonito que nos hubieran consultado. Es por eso que estamos analizando en el nivel nacional y dentro de nuestro equipo terapéutico, qué inconveniencias puede haber y cómo lo podemos realizar. Yo estoy de acuerdo que si ellos quieren tener sexo lo hagan, pero de una forma muy elegante. Yo les dije que me comprometo –si realmente podemos llegar a una acuerdo positivo- a darles la plata para que se vayan a un motel, que estén en una parte donde ellos puedan disfrutar. Este lo considero un triunfo de nuestra familia, porque cuando llegamos al programa tuvimos varias dificultades en el manejo del tema. Al menor descuido, de rapidez, esos muchachos se metían en un baño, pero a medida que 1 Centro de Atención Especializada [49] http://nic.desdeadentro.co/index.php/estos-muchachos-son-una-biblia hemos puesto normas las cosas han cambiado. Me he preocupado bastante en no dejar que otros se nos metan al programa, porque es que hay mucha gente que quiere enseñarles cosas que nos dañan lo que estamos haciendo en forma terapéutica. Yo me negué a que esas ONG les enseñaran a los muchachos, porque nosotros si les hablamos de sexo, les damos conferencias y charlas pero todo a su digno tiempo. En esta charla me he acordado de cosas que me hacen dar cuenta que en estos dos años de estar aquí, aunque parecen poco tiempo, han pasado muchas cosas en mí. Mire, aquí hay un educador que está en el programa casi desde su comienzo, a él lo vinculamos porque cuando recibimos el programa los muchachos hicieron una revuelta y nos pidieron varias cosas, entre ellas que él siguiera. Como accedimos aquí está y a pesar de ser una persona que ha tenido dificultades de entender las normas de nuestra familia, es un miembro activo que conoce bastante de cerca de los muchachos. Si quiere hablar con él se lo llamo. Sentían que… querían sentirse distintos Me encanta contar sobre este trabajo. Si, mi trabajo con chicos es una tendencia que apareció desde muy joven cuando estuve en el grupo de la Infancia Misionera, porque yo era muy inquieto y me encantaba todo eso. Fui creciendo y entré a la Legión de María, aunque lo sentía dogmático porque en ese entonces sólo se rezaba el rosario y además parecía que todo estaba dicho allí, no había espacio para innovar y como era tan inquieto lo que más quería era hacer cosas diferentes. Finalmente nos unimos en un grupo que llamamos el Presidium , es un término que viene de la legión romana, es como si fuese un pelotón, un escuadrón en el que todos están marcados por un escudo, un estandarte y unas insignias que tienen una gran significación. Luego la vida me llevó por otros rumbos, trabajé en ventas de materiales de construcción donde era muy útil mi sentido del color, mi estética y la verdad me iba muy bien, hasta que un amigo de infancia y vecino de años llegó a mi casa a contarme de un trabajo para las vacaciones en un sitio que se llama Casa del Niño. Como le digo, siempre estoy ensayando, innovando y por eso mismo me metí a hacer el reemplazo y me encantó el trabajo a pesar de ser durísimo. Estuve cinco años trabajando en esa institución de reeducación, pero como lo que usted quiere saber es sobre mi trabajo acá, pues le voy a contar. La primera semana en este programa fue como una vida entera, el primer viernes lo recuerdo como si fuera hoy, una niña estaba en crisis y lentamente, durante varios días, fue cambiando el ánimo en el CAE, pero como yo estaba nuevo si sentía que algo andaba mal, pero no sabía claramente si era sólo ella o algo más. Las instituciones situadas en la ciudad son visitadas semanalmente por la policía del CAI 2 más cercano y nosotros tenemos que firmar una planilla que constata el momento en que estuvieron. Era la primera vez que yo tenía que hacer ese trámite, y como le cuento, teníamos una niña en crisis que estaba llamando la atención de todas las maneras posibles. Cuando los policías llegaron ella inmediatamente se alteró y bajó a la oficina de los educadores bastante retadora con los policías. Entonces yo le dije bastante seco“sálgase de la oficina y me espera afuera” mientras llenaba la planilla. Cuando de un momento a otro empezamos a oír unos ruidos tan fuertes que parecía que estuvieran demoliendo la casa. Los policías estaban armados y subieron rapidísimo, reaccionaron en un instante, y yo detrás de ellos. Cuando estábamos todavía en la escalera y oímos“el que se considere macho, que venga y me baje”. Era ella, la niña que le cuento. Cuando pudimos entrar al cuarto de las chicas, estaban todas –en ese momento eran cinco- súper alebrestadas, y claro, Sofía era la líder, tenía una tabla de las de los camarotes en la mano y apenas los policías le dijeron que bajara por las buenas(aunque con las armas enfunda2 Centro de Atención Inmediata-CAI- de la Policía Nacional [50] das) se las tiró encima con una fuerza tenaz y seguía gritando“vengan, vengan por mi ¿Cuál es el machito que va a venir por mi?”. Las demás niñas se asustaron, empezaron a salir del cuarto y ella se iba descomponiendo cada vez más, gritaba y gritaba“¿Cuál es la maricada? venga, venga me amenaza a mí, venga por mi”. No se por qué a mi se me salió, pero le dije“lastima que las mujeres bonitas sean así” y ella inmediatamente dijo hablándole a los policías“nosotras lo que estábamos era jugando ¿Se van a quedar o se van a abrir?” y uno de los policías respondió mirándome a mi“sabe que, eso es problema de ustedes. Con las chinas no nos metemos, porque ellas estaban era jugando y si usted tomó las cosas a mal, pues arregle el problema que tenga con ellas” y se fueron. Yo quedé totalmente desmoralizado, confundido y me encerré en la oficina porque sentía que cualquier cosa podía pasar y pasó. Cuando ya eran casi las ocho de la noche tocaron la puerta de la oficina y yo abrí, era el novio de la chica que había armado el desorden en la tarde. Me sentía extraño porque ni siquiera había estado en la hora de comida, no había hecho seguimiento y los compañeros que estaban en la tarde ya habían terminado su turno. Éramos ellos y yo, no más. El chico me dijo que ella quería hablar conmigo, que por favor fuera con él porque las cosas no podían seguir así. En ese mismo momento empezaron a oírse los gritos de las chicas nuevamente, en un segundo me tenían en el patio, amarrado a una silla en una escena que parecía de película, o al menos así me sentía, casi como un observador. Era tan fuerte el bullicio y la algarabía, y yo me encontraba tan lejos de todo que sólo reaccioné cuando un joven me dijo“le tenemos que hacer algo para que nos crean. Perdónenos profe, usted es muy buena gente, pero si no le hacemos algo no nos van a creer”. En ese momento entendí que me tenían de rehén, que parte del ruido era de sirenas y que estábamos en el patio interior porque seguramente había además de policías alguien que les tenía que creer algo afuera. Los oía discutir entre ellos“No, en el cuello no porque de pronto lo matamos” Unos decían“en el brazo. Hombre, en el brazo” otros sugerían partes de mi cuerpo que sonaban horrible, hasta que se pusieron de acuerdo y en ese momento vi el muchacho que tenía el puñal, era una paleta de esas de untar mantequilla afiladísima. Se acerca todo confundido, créame que tenía más miedo por él que por mí, y me dice“perdóneme profe, perdóneme” y me chuza en la pierna. En ese momento no sentí ningún dolor, sólo como más confusión, al tiempo que una revolución completa porque empezaron a aparecer policías por la tapia y los chicos se enloquecieron. Gritaban“si no se va lo matamos” y me pusieron el puñal en la garganta tan fuerte que me quedó la marca. Me asusté tanto, tanto que no me acuerdo bien que pasó después, lo único que se es que llegó un defensor que negoció con ellos y me sacó de ahí. Me dolía mucho la cabeza, muchísimo y estaba agotado. Después de doce puntos y quince días de incapacidad regresé lleno de ánimo, lleno de algo que sentía y que aun siento como comprensión. Usted se imaginará el problema que fue este episodio para la institución y para los chicos. Esa misma tarde hicieron una reunión en que los profesionales y los directivos tenían una posición muy dura y yo les decía“Pero por Dios ¿Cómo es posible? Ellos están luchando por su vida, están intentando decirnos algo y nosotros no los queremos escuchar”. Dije algo que me costó mucho, casi me cuesta hasta el puesto“Los chicos no destruyeron la Institución, todos la destruimos, porque lo que sucedió venía construyéndose desde hace muchísimo tiempo. Estos chicos están pidiendo a gritos a alguien que los escuche” Bueno, para resumirle el cuento no quedó un vidrio, una cama, una puerta pero sobre todo no quedó una norma en pie. Tuvimos que comenzar una reconstrucción al interior de cada uno y del programa. A algunos chicos –incluyendo el que me hirió- les cambiaron la medida, con los demás seguimos trabajando y aprendiendo de ellos. No quiero que se lleve una mala imagen de ellos, ésta es simplemente una historia de muchas, he tenido exhttp://nic.desdeadentro.co/index.php/estos-muchachos-son-una-biblia [51] periencias muy lindas en todo este tiempo de trabajo con los chicos: pinturas, cuentos, historias de vida fuertes, que me llegan, que me conmueven y que me hacen llorar. Si, lo digo sin ninguna vergüenza y con mucho sentimiento, he llorado en muchas ocasiones. Recuerdo a un chico que me regaló un collar en una ocasión que salía de vacaciones, fue un momento en que la vida me decía y yo sentía que no lo iba a volver a ver. Los chicos me sorprendieron con un círculo y me dieron regalos: me dieron collares, manillas tejidas, pulseras, anillos, cartas, palabras, abrazos, lágrimas, sonrisas, deseos de éxito como si me fuera para siempre aunque yo les decía que sólo iba de vacaciones. El chico del que le hablo me regaló un collar hecho con tres pepitas muy importantes de color café que están en el centro del collar que todavía conservo. Él con lágrimas en sus ojos me dijo“usted sabe la historia de este collar” y claro, habíamos conversado mucho del collar de su compañera, la que murió en el combate en que él fue capturado. Me había contado que cuando la vio muerta, en medio de la desesperación, cogió un puñado de pepas que se le fueron cayendo una a una y le quedaron tres, esas tres pepas que conservó y que puso en el collar azul con tres piedras en el centro, el que me dio a mí. Cada que me siento intimidado por alguna situación en el trabajo pienso por Dios, como yo no me desprendo de mi vergüenza para decir lo que tengo que decir. Wilson –así se llamaba el chico- me enseñó que desprenderse de todo es estar vivo. Me siento orgulloso de mi mismo, de mi vida y aunque es frustrante tener claro que muchos de los chicos con los que he trabajado nunca sabré más, no volveré a tener noticias, es muy posible que la paga de todo esto sea como que uno, dos, tres o cinco hoy día estén mejor, en unas condiciones mas saludables, con unos estilos de vida distintos y olvidados también de esta guerra. Hay unas palabras muy lindas de una niña que tú conociste en la Casa Juvenil. Ella dice algo así como“Si la guerra no fuese una guerra de armas y de balas si no una guerra de palabras, Colombia seria distinta”. Hay miles y miles de historias, podría contarle muchísimas historias porque cada día es un reto y como ya dije, desde pequeño he sido inquieto. Pero mejor la pongo en contacto con un psicólogo de otra institución, él también tiene mucho que contar. ¡Nada de atajo! hay que hacer el caminito Bueno, a mí me parece que la intención del programa, la idea del programa en general es buena, las organizaciones que trabajan en esto son buenas, tienen experiencia, quiero decir en trabajo con menores, pero experiencia en conflicto, no. Eso se está construyendo hasta ahora, se está escribiendo, no hay nadie sabio en la materia. Eso hace que el proyecto sea novedoso, que en la práctica se presenten complicaciones¿Si? Lo que he vivido me hace pensar varias cosas, por ejemplo, recién desvinculados, uno los encuentra con un nivel de ansiedad muy alto. Cuando fueron capturados o se acabaron de entregar es como se les hubieran volteado las cosas y entran a unos hogares que son mixtos, y toda su energía, todo su desahogo se puede volver afectivo o se puede sexualizar a un nivel muy alto. Yo pienso que es inconveniente que la primera etapa sea mixta. Esa es una opinión muy personal. ¿Que cuál es el núcleo? A mi juicio el proceso central es enamorarse de la vida civil y de las posibilidades que da el Estado, la democracia y todos los espacios de participación. Y eso contrasta fuertemente con situaciones como que vienen con nombres falsos, que el proceso de identificación es paquidérmico, es que uno no va a Registraduría, no va a un juzgado para solicitar pruebas de identificación, ni el registro de menores, porque eso lo oficia el juez, entonces todas esas cosas se hacen muy, muy lentas y eso afecta el estado de ánimo de los chicos y la misma coherencia del proceso. ¿Lo más duro, lo más fuerte? Pues que los chicos vienen reflejando el mismo conflicto. Quiero decir, los primeros jóvenes eran jóvenes rurales, con una disciplina de trabajo y una adaptabilidad al medio muy buena. Baja escolaridad, pero un nivel de respeto a la autoridad, un [52] buen nivel de concertación, facilidad en el ajuste a los horarios y a las normas, pero en la medida en que el mismo conflicto ha venido inundando las ciudades, los poblados, en la medida en que se han instalado en los cinturones de miseria, en los barrios marginales, se ha nutrido de jóvenes con una problemática más complicada. Tenemos por ejemplo, jóvenes que tienen múltiple adicción a psicoactivos, jóvenes que fueron reclutados de pandillas, que tienen experiencia de calle, que tiene experiencia institucional, algunos ya han estado en correccionales, jóvenes que tienen experiencias sexuales diversas, no sólo con niñas sino homosexuales. La institucionalización pesa, y más a un joven que venga con experiencia de dos años de correccional que trae las mañas habidas y por haber. El vacío político de los jóvenes es grandísimo. No tienen ni idea de lo hemos hecho aquí, ni qué es la Constitución. No saben qué es eso, unos piensan que es un libro, otros dicen que es una ley otros dicen que eso cómo se come. No tienen ni idea de una organización administrativa regional, no saben qué es un Gobernador, qué es un Departamento ni qué es un Municipio: es una vaina impresionante. Mucho menos van a saber de su proyecto político. Eso les permite saltar de bando a bando, saltar de una correccional a las AUC, saltar de las AUC a las FARC y de las FARC al ELN sin problema. Venir a este lugar y ser novios siendo FARC con un autodefensa en cuatro horas sin problema. Eso les permite no tener una ubicación social, ni política personal tampoco. Entonces, los actores armados son reclutados… todo lo que se mueva, todo lo que tenga la capacidad de desplazarse por sí mismo apretar el dedo índice, sirve. Siento que aquí estamos viviendo lo que llama Mockus la cultura del atajo. Es decir, llegar al punto donde yo quiero, pero por el atajo, no por el camino que es. Sí, la gracia es tener casa, pero es que el cuento no es matar al vecino y robarle los cuarenta millones para comprar la casa. El punto es que es que yo no tengo ropa, pero cómo es que el Estado tiene que darme botas Brahma. Ese facilismo para mí tiene un punto nodal que está entre los años ochenta y principio de los noventa, que fue el gran auge del narcotráfico y cómo la cultura del atajo penetró la guerra. La cultura del atajo traída por el narcotráfico penetró la sociedad, lo penetró todo, penetró los empleos, penetró la empresa privada, penetró el ejército, en la guerrilla se penetró y penetró en las autodefensas. Entonces ahora la gente no va a las autodefensas para defender la patria, ni para defender la propiedad privada, ni para defender a los cultivadores o a los que tienen ganado, sino a ganarse medio millón. ¡Nada de atajo! Por eso es un error venderles atajo al momento de la desvinculación... Es un error decirles que ya tienen casa. No, mentira. ¡Tienen que trabajar mijos si quieren comprar casa! La pueden tener, el Estado les da una serie de derechos que son tutelables, que se deben de salvaguardar en teoría por los menos. Yo pienso que esa es la característica del colombiano en general. Por ejemplo vas a encontrar en las cárceles del extranjero a colombianos que les gusta coger el atajo ¿Por qué? Por una razón muy sencilla, porque empezamos a idolatrar el atajo. En muchos niveles sociales se han exaltado ese tipo de personajes. Hasta les cantan en el vallenato... Hay que ser coherente, el asunto es ser coherente. ¿Con qué? Con que digo: bueno, este es el espacio de concertación, va de aquí hasta acá, no más. De aquí para allá ya es un delito. No hay coherencia dentro de la normatividad, hay que identificar el grado de anomia Yo puedo ser anómico en mi forma de vestir porque es concertable, pero no puedo serlo en mi forma de disparar, es decir, eso no es negociable, está por fuera de la norma legal. Hay normas legales, hay normas culturales y hay normas grupales y eso tiene que quedar muy claro. Rezándole a diosito Tengo que hacer mi vida solo, confiando en dios… que mi diosito la considere(a la niña) y que vaya por buen [53] http://nic.desdeadentro.co/index.php/estos-muchachos-son-una-biblia camino. Los muchachos de acá ya me han elegido muchas veces, me eligieron de presidente del comité para organizar el grupo y así voy aprendiendo a ser más responsable. Gracias a dios que me volé de allá… gracias a dios no me salió absolutamente nada… Ahí si diosito me acompañó hasta que salí de por allá… yo viene confiando en él y él me sacó… rezando a diosito por la noches por las mañanas toda mi vida cambió… después que me encuentre con la hija yo la ayudo donde sea… Ahí fue cuando me metí al narcotráfico para ayudar a mi papá y salir adelante… Fueron experiencias que dios me puso para que yo conociera, que era lo bueno, que era lo malo... de pronto enseñarles lo bueno si... enseñar, explicar, a varias personas pero es algo bueno... siéntate a mi diestra. Ponerme a enseñarle a los muchachos sistemas... ¿Enseñarles a los que vengan a la casa? a los muchachos de de la casa y a los del CAE... también hacía, como decir, una guía para enseñarles acá abajo y arriba. Entonces dijeron que hablara todo eso con la OIM. También le voy a mandar una carta al Presidente a ver qué me dice... al Presidente Uribe ¿Qué le voy a proponer? Pues que me ayude para ponerme juicioso en el negocio de una sala de Internet, o si no en un salón donde yo pueda dictar clases. Tengo entendido que ser colombiano, es como decir uno, como pensar en algo, en algún futuro para este país, en querer cambiar a Colombia. Como decir ese pensamiento, como colombiano uno debe pensar en ser alguien en la vida y sacar a mi país. Llegar uno por lo menos y ayudar a los colegios. Propondría que en todos los colegios que la educación fuera gratis, porque hay familias que no tienen ni un peso para pagar el estudio de un niño y por eso es que empiezan los problemas. Igual como que dios lo mandó a uno así, y así debe ser para siempre... ¿Qué le agradezco a dios? Primero que todo que me dio la oportunidad de ser un ser humano, segundo, que me ha dado la vida, que me ha dado la inteligencia, que me ha ayudado mucho a cambiar de pensamientos... por él es que vivo. Me contaste una vez la historia de una estrella ¿me la cuentas de nuevo? Claro, para donde voy, ella siempre me sigue, hablo con ella y ella me dice cosas bacanas, incluso a veces me pongo a verla y me inspiro... y esa es la estrella mía, la que me protege, siempre con ella hablo, ella siempre, siempre ha sido mi compañía. Hay mi estrellita, ella es la que me cuida... y no sé, esa estrella me ha moldeado muchas cosas muy bacanas, por eso siempre he dicho: ese será el ángel de mi guarda... me siento con la capacidad de ayudar a las personas que lo necesitan. [54] I I NUNCA IMAGINE COLOMBIA relatos de jovenes en el conflicto PATRICIA BARON MARTHA LUCIA JORDAN OMAR RINCON editora : marina valencia mejia [55] instrucciones para viajar por Colombia y saborear su Macondo Colombia es puro cuento a modo de historias Colombia es un país para la aventura, sus habitantes se han especializado en ponerle emoción a la vida cotidiana. A comienzos de siglo XX consideraban a Bogotá“la Atenas suramericana” y al final de este milenio sólo era “la tenaz suramericana”. En los años ochenta del siglo pasado fue imaginada como“el Japón de Suramérica” pero luego pasó a ser la“made in USA”. Se le conoce como“república bananera” pero también“el país del narcotráfico”. Ahora, sus gentes no son deseadas en ningún rincón del mundo, sus ciudadanos requieren visa en más de 170 países. Este indeseado país ha construido su imagen de peligro a punta de exóticos llamados Tirofijo, Mono Jojoy, Jorge 40, Carlos Castaño, Pablo Escobar, Rodríguez Orejuela, sicariato, secuestro, pesca milagrosas, pillaje callejero, chantajistas de calle. Gracias a este star system del mal, los gobiernos extraños han prohibido viajar a sus bellas playas de la Sierra Nevada de Santa Marta, al melodrama de café, a la enigmática Cartagena, al sabor y las bellas de Cali, al tumbao con acento profundo de provincia paisa, al alucinante Amazonas o a su deslumbrante Vorágine oriental. Colombia atrae en cuanto produce miedo. Si quiere vencer los miedos y descubrir el país más bello del mundo, he aquí un manual de instrucciones nacido de la vivencia de los jóvenes desvinculados del conflicto para viajar, comprender y habitar Colombia. El único pre requisito es superar “el trauma de todas las personas de la guerra, el confundir historias”. Para comenzar no estamos orgullosos del país que hemos construido. “No, que pena. ¡Qué pena! ¡Qué vergüenza de país, mucha pelea!” Bueno, pero si se atreve a venir, comprenda que “no es que todos en Colombia seamos ignorantes, sino que hay gente que no analiza”. Si, eso no pegó por aquí, eso de reflexionar, pensar y disentir. Aquí más bien pelea. Y de toda clase, imagínese que todavía celebramos la fiesta brava, esa de matar toros. “¿Qué sacan con meterle un poco de chuzos a un toro en la espalda? ¿Qué sacan ellos? Ganar plata. Yo creo que hasta un animal tiene derecho ¿no ve que los toros también sienten? Una pelea de gallos, eso si lo apoyo, porque son gallinas y las gallinas se comen, pero un toro que es grandote y vive… Un toro produce, digamos que preñe una vaca cada tres días, imaginase. Entonces las vacas van a tener vaquitas. En cambio un gallo pisa una gallina y tiene un huevo, y si se dañó el huevo no puede tener los pollitos, mejor dicho un problema”. Si ven, en este país se matan toros y eso duele, las gallinas y los humanos no tanto, eso es más bien un problema. Eso sí, comprenda que en esta tierra los animales son importantes, “un cachirre es un bicho así, como un cocodrilo que hay en el monte” , nuestros animales sacan la cara por esta tierra de indeseables internacionales. Ahora, si ya se metió en nuestra geografía de la desmesura, no se preocupe. Eso que llamamos en las ciudades “danza”, eso “es lo mismos ejercicios que hacia en la guerrilla que estaba. Puro ejercicio y no nos pone música. Eso lo ponen a uno a abrirse de patas y bajar y bajar” . O sea, que no le ponga nombre raros a algo común y corriente, a ese caminar y ejercitarse en el campo de la guerra. Ahora, aquí nos gusta bailar por todo, peor eso sí, usted de pronto no podrá hacerlo porque “me gusta bailar, pero con una pareja que me comprenda” . País bien extraño donde la comprensión se da es con el baile. Pero, no es tan fácil ponerse a bailar, debe saber que “lo del vallenato como es decir ocupa mucho lo que es entre semana: lunes, martes, miércoles, jueves y viernes. Ya el sábado y domingo, es casi rancheras y música de baile, porque eso sí mantiene la gente bailando cada rato”. [56] Eso sí, en esta tierra sus gentes gustan el traguito. El juego consiste en tomar y tomar hasta caer borrachos. Si embargo, usted encontrará que la gente se pone mosca con el trago porque “de acuerdo a los parámetros de fortalecimiento a las personas, no se la deben tomar mientras no sepan qué es qué es realmente tomar” . Ahora, la verdad masculina es que ser feliz es muy fácil “Estar de rumba, tomar trago, bailar, acostarse con mujeres”. La cosa es fácil, si va por la calle y ve un colombiano, piense rápido y decida si es ladrón o matón, ¿cómo? “con esa cara de matón qué va a ser ladrón” . Pero también se puede enamorar, pero no crea todo lo que ve porque puede ser que “tiene ojos azules con lentes y cafecitos sin lentes” . La cosa se va simplificando si analiza que en Colombia todas las mujeres son lindas y quieren ser reinas de belleza, tanto que es el sueño de toda mujer “yo les pedí que me metieran a un concurso de belleza, y nada. Y yo no les voy a rogar”. Eso si, mujer que se respete en esta tierra de mujeres bellas que aman sin medida no ruega, aquí rogar es visto como un acto de mala educación. Entienda, en todo caso, que las mujeres no se dejan “yo tengo unos ojos muy lindos, soy muy firme y no tengo pelos en la lengua para decirle a nadie nada” . Es más, las mujeres no dicen la verdad, “Lo raro es que yo no soy capaz de decir que quiero, no soy capaz, como que no me da decir: yo lo quiero”. Si está confundido, no se preocupe, aquí todo es claro: “Amor es cuando uno tiene ese amor por una persona que es permanente ¿si? que pasan meses, pasan años, pasan… y sigue. Capricho es que después de dos meses ya se acabó todo”. Pero bueno si no le funcionaron sus encantos naturales para seducir a las bellas, en cada tienda le venden fórmulas para que ellas caigan rendidas a sus pies. “Una vez me regaló un perfume, resulta que por ahí había un palo que botaba una pepita, esa pepita se abría y botaba tres flores con tres hojas a los alrededores; cuando ya la pepita floriaba entonces él cogía la floresita, la metía entre una botella, le echaba alcohol y le echaba otra cosa más que yo nunca supe que fue. A mí me regaló un potecito pequeñito, un perfume que olía riquísimo y era efectivo. Yo no sé, de sólo olerlo a uno le llueven viejas, era buenísimo. Con sólo olerlo a uno, esto era sorprendente”. Si el perfume no le sirve para conquistar, la fácil está a la mano: “con una mujer fea a mi lado, nadie me la quita, esa mujer tan fea nadie me la quita. Je je je” . Sabiduría popular abunda. Ahora, si de familias e historias de amor se trata, mire como hay que hacer con la suegra “la cucha hizo la comida y me dio esa toma a mí, y en esos días como que le cogí a la china un odio insoportable. Entonces la china me la cogió a decirme que por qué yo estaba así, que si no la quería”. Pero no hay que preocuparse, porque para todo hay una contra “A lo ultimo hablé con mi papá que me mandó donde un cucho que sabía que era lo que me había hecho la cucha. Me dio una toma y ya después que vomité se me había ido el mal” . La cosa es fácil, en Colombia todo es fácil, todo se puede, por ejemplo, “Allá usted la monta(la moto) si tiene la plata y tiene la capacidad de no caerse”. No hay que tener licencia, no hay que saber, sólo hay que montarse, tener plata y no dejarse caer. Toda una filosofía nacional. Y si de pedirle a dios se trata, en nuestro territorio se le pide de todo “Digo yo, que confiando en Dios donde mi esposa no vuelvo”. Ahora, también pedimos otros milagros ¿A Uribe? ¿Y qué le vas a proponer? No, proponerle que me ayude a ver si… para ponerme juicioso en ese negocio. Los ídolos se construyen con base en relatos, no importa lo que hayan hecho, simplemente son: El Ché por ejemplo, “fue el primer guerrillo que hubo. Yo simplemente escuchaba que pertenecía aquí, a Colombia . Y si no entiende mucho, no quiere decir que tenga que aprender español, sólo saber leer esa cultural gutural y ruda que habla así “Zaass. Chuchcuuchuuu. Ruuuun. Chumm. Chuas. Puash. Pliss. Puashhh. Tarrhs. Pah pah. Hijueputa. Jajajaja”. Lo que pasa en Colombia es que nos tienen envidia, si todos los países del mundo nos tienen envidia, tanto que “la plata de nosotros en otro país no sirve para [57] http://nic.desdeadentro.co/index.php/colombia-es-puro-cuento nada y la plata de allá en todos los países sirve”. Eso ha generado un sentimiento nacional contundente: “cuando uno no se hace sentir lo que es, cualquiera se la monta”. Para hablar de las mujeres colombianas, qué mejor que la descripción esperanzadora de un hombre local que las encuentra en todas partes: Que tenga un buen trasero. Pero tampoco tan grande, tan grande, ni tan pequeño. O sea, que lo tenga, que tenga formita, que tenga bien la formita. Que no sea tan parado ni tan acostado ¿ya? que tenga unos senos no tan grandes, ni tan pequeños, que los tenga más o menos medianos. Que tenga ¿si? que se sienta. Que tenga los ojos cafeses, esto lo normal que hay en Colombia, los ojos de acá, colombianos son cafés o negros. Que tenga un pelo largo, largo, negro, puede ser negro o puede ser castaño. Por eso es que admiro tanto la mujer colombiana, porque siempre donde uno va siempre hay una así. Ahora, si está en busca de emociones fuertes también puede intentarlo desde la gastronomía, que es tan diversa como la geografía “Me gusta la carne de boruga - ¿Cuál es la boruga?- La que le dicen conejo- ¡Ah, de conejo!- Pero no del chiquitico, porque son orejones pero no salen de día, sino puro de noche” Buena recomendación para un plan nocturno. Tranquilo, venga a Colombia, aquí no hay que temer por nada, sólo por la vida. Entienda que “no era por nada en especial, sino la vida”. Comprenda que “uno nunca debe dejarse, para que aunque la vida le de duro, uno debe darle duro a la vida”. Y que sacamos conclusiones de una alta filosofía,“es mejor ser rico que pobre”,“se muere más gente por envidia que por cáncer”,“aquí lo raro es la muerte natural”, y es más, “si no pasara nada uno viviría tranquilo”. Una cosa queda clara “¿Si tu vida fuera una película, tu como la contarías?- Pues normal”. Bueno, si nos ponemos serios “Yo me pongo a analizar lo que ha sido mi vida y yo no lo creo”. Pero, ni por un momento crea nada de lo que le cuentan porque “Todo lo que dicen ahí en la prensa y la tele son puras mentiras”. Aquí no pasa nada, todo es posible, viaje por Colombia. Seguro que usted puede concluir como todo colombiano “Nunca me imaginé que fuera a ser así”. Pero bueno, es que ser colombianos es a veces... yo puedo ser muy colombiano, pero casi no... [58] I I NUNCA IMAGINE COLOMBIA relatos de jovenes en el conflicto PATRICIA BARON MARTHA LUCIA JORDAN OMAR RINCON editora : marina valencia mejia [59] una NACioN sentimental [ese corrido prohibido llamado Colombia] categorias de analisis Antes que hablar de la colombianidad, para no perdernos, unos criterios para comprender el flujo que nos significa, precisiones de eso llamado nación, identidad y cultura. Por identidad cultural, que es el concepto base para comprender la nación, no se pregona una esencia, un ser ontológico, una autenticidad, un estado-nación. La identidad es un lugar virtual 1 , el cual nos resulta indispensable para referirnos y explicarnos cierto número de cosas. Por lo tanto, la identidad es un producto de la historia, una construcción simbólica que se hace con relación a diversas marcas como el territorio, la tradición, la etnia, el género y a diversas prácticas y discursos culturales. La identidad es, entonces, una construcción simbólica(producto de la historia) que se hace con relación a referentes(nación, cultura, etnia, color, género). Esto significa que“una identidad es válida, lo que no significa que sea verdadera o falsa” 2 . Entonces, comprender desde el horizonte de la identidad implica referirnos a la diversidad de relatos con que contamos para definirnos como cultura y nación. La nación es uno de los referentes prioritarios que se han establecido en la modernidad para buscar y construir una identidad cultural colectiva. La nación es, por tanto, un modo reciente de organización social creado después de la revolución francesa y como producto de la sociedad industrial. Después de un largo período en que la nación emergió como una esencia o referencia significativa, su comprensión y significación entró en crisis, en nuestra actualidad la“identidad nacional” es un concepto problemático porque la nación es una producción arbitraria o invención de la modernidad y el capitalismo. La nación indica una“sociedad material y moralmente integrada a un poder central estable y permanente, con fronteras determinadas, y a una relativa unidad moral, mental y cultural de los habitantes que adhieren conscientemente al Estado y a sus leyes” 3 . La nación es, entonces, un procedimiento de poder, que se realiza gracias al capitalismo y la democracia y que tiene como aparatos de construcción del modelo de nación un mercado nacional(integración material) y la escuela primaria, el servicio militar obligatorio y del sufragio igualitario(integración simbólica).“La unificación nacional pasa por la unificación lingüística(necesidad de afirmar la autoridad de una lengua frente a otros idiomas locales), escolar(implantación de las escuelas primarias y luego secundarias), comunicativa(construcción de ferrocarriles, carreteras, en el siglo XIX difusión de periódicos y durante el siglo XX llegada de la radio y la televisión), simbólica(“invención” de la bandera, héroes nacionales, ritos legos de celebración del Estado)” 4 . Para ser nación había que ser modernos, capitalistas y democráticos, sin embargo, en el Tercer Mundo la nación sigue siendo una utopía, una búsqueda situada todavía en el futuro. En América Latina ha sido posible ser modernos sin, necesariamente, ser nacionales porque el estado-nación es una unidad territorial político-administrativa en el interior de la cual“todos” los individuos serían ciudadanos y la ciudadanía aún no se realizó 5 . El potencial del concepto de nación, sin embargo, está en que representa esa búsqueda de los universos simbólicos llamados“alma colectiva” por Renán o“conciencia colectiva” por Durkheim. Para que la nación exista se requieren relatos fundadores y de continuidad de una memoria común. Relatos que seleccionen, ordenen y asignen sentidos privilegiados a determinados recuerdos de la colectividad(p.e., el florero de Llorente, la ba1 Lévi-Strauss citado por Ortiz, Renato.“Otro territorio”. Bogotá: Secab, 1998, p. 51. 2 Ortiz, Renato.“Otro territorio”. Bogotá: Secab, 1998, p. 52. 3 Marcel Mauss citado por Ortiz, Renato.“Otro territorio”. Bogotá: Secab, 1998, p. 52. 4 Op. Cit. Ortiz, 1998: 122. 5 Ortiz, Renato.“Otro territorio”. Bogotá: Secab, 1998 [60] talla de Boyacá o la reciente Constitución de 1991). Este hecho de“escritura” de la memoria nacional, la convierte en un terreno permanente de disputas. En conclusión, la nación es un universo simbólico(principio espiritual, alma colectiva, conciencia colectiva, conciencia moral, nueva solidaridad, comunidad de destino) que está acotado por: → Lo territorial(fronteras) → La integración económica(mercado) → La unidad lingüística(lengua nacional) → Lo social(escolar para todos los ciudadanos) → La política(el ideal democrático como ordenador de las relaciones sociales) → Lo comunicativo(transporte y telecomunicaciones) → Lo simbólico(invención de la nacionalidad/ fiestas cívicas, desfiles patrios, la bandera, el himno, los héroes nacionales, objetos de culto). Para nuestro análisis interesa la dimensión simbólica que se preocupa por los mitos y los relatos de nación. En este ámbito la nación como lugar cultural es una“invención” hecha de memorias o relatos ordenados según intenciones ideológicas y potenciales de futuro que hacen que una sociedad se imagine siendo una comunidad y un orden social. Por lo tanto, la nación como universo simbólico es un terreno de disputas, ya que aunque el referente de nación posee el monopolio de la definición de sentido nacional, otras identidades posibles(afros, indígenas, mujeres, regiones…) que están sometidas a este referente único y homogéneo(aunque en la constitución de 1991 se reconoce que somos una nación diversa y pluricultural), buscan su reconocimiento y afirmación. Estos nuevos movimientos de afirmación de la identidad con base en la diferencia sobrepasan la nación, ya que los discursos ecológicos, étnicos, sexuales son fortalecidos con el debilitamiento de los referentes nacionales desde lo local y la gestión globalizada En este contexto de crisis de los referentes nacionales es que la nación negocia sus sentidos al reconocer el derecho de las diversidades culturales para pactar su existencia. Esta negociación de sentidos colectivos se establece en un escenario donde lo que se juega es el derecho a la representación, ya que“las identidades participan en un mercado del símbolo de un pluralismo jerarquizado, administrado por las instancias dominantes en el contexto de la modernidad-mundo.(En el cual) las diferencias también esconden relaciones de poder”. En este sentido, hay que asumir que“la imagen de un mundo multicultural y que estaría constituido por un conjunto de voces no es satisfactoria a pesar de la UNESCO,(que) el lema“Unidad en la diversidad” es dudoso a la hora de enfrentar problemas”, ya que aunque lo mestizo y lo sincrético, se venda como símbolo que supera los antagonismos sociales, sólo logran esconder y oscurecer el estallido de diferencias. “La desigualdad puede ser absorbida en tanto diferencia y se anula ante la contribución especifica de cada una de las partes” 6 . Entonces, la construcción del somos colectivo expresa una lucha por participar del discurso legítimo de ser nacional, por hacer visibles los sentidos propios. Ahora, cuando la identidad nacional ha demostrado ser frágil al no convocar hacia una comunidad de sentido frente a los procesos de globalización y la localización del sentido del individuo; cuando se demuestra que la nación está compuesta de diversidad de relatos que generan precarios y efímeros sentidos colectivos; cuando habitamos el estallido de las identidades que integran desde las diversas nuevas sensibilidades que nos habitan(étnicas, género, sexualidad, medio ambiente, jóvenes…); cuando esta inestabilidad es evidente, la figura de la nación pierde su poder de convocatoria. La nación sobrevive, entonces, en cuanto existe como territorio, estado, ley, lengua, educación, sistema de seguridad… pero a su vez, no es homogéneo ni único porque está habitado por diferentes identidades que quieren participar en la construcción del relato simbólico de lo nacional. Se requiere, entonces, reconfigurar el sentido de lo nacional, al retomar los nuevos modos de representar; los nuevos imaginarios desde los que nuestras sociedades 6 Op. Cit. Ortiz, 1998: 151. [61] http://nic.desdeadentro.co/index.php/una-nacion-sentimental-ese-corrido-prohibido-llamado-colombia conjuran sus riesgos, desinstitucionalizaciones y fatalismos; los nuevos modos de sentimentalismo nacional. Hay que redefinir lo memorable y lo olvidable. Y sobre todo tener presente que una cosa es ser nacionalista y otra ser colombiano; lo primero es la manifestación ideológica de una orientación política, lo segundo, un hecho de ciudadanía 7 . El horizonte en que hay que reconfigurar la nación como universo simbólico está marcado por 8 : - Revival de conceptos en desuso como nacionalismo, soberanía, identidad nacional, identidades. - Regreso abrupto de las certezas llamadas sobrevivencia, trabajo, familia, comunidad. - La nación se asume como bandera de los excluidos ante el sistema que los excluye. - Los de arriba quieren cada vez más ser menos de la nación y más de afuera, las masas se sienten más del adentro. - Aparecen nuevas formas de expresión de nacionalidad como son la violencia, el rencor, la rabia. - Los Mass Media no crea los nacionalismos, pero si los sostiene. El sentido de lo nacional pasa, entonces, por una reconfiguración de lo público que se hace cargo de los nuevos modos de representar, los imaginarios desde los que nuestras sociedades conjuran sus riesgos, las rupturas de la continuidad cultural 9 . La nación se fragmenta para reconocer la pluralidad cultural; el nacionalismo se atrinchera en el habla, en el relajo, en la evocación desmemoriada de tradiciones, en un Estado de leyes frágiles; se reivindica el localismo y el regionalismo; se cree en el pueblo como potencial. A todas estas aparece, una ausencia visible de teorías o explicaciones o modelos de futuro por la creciente desconfianza en la política y se llega a habitar la idea del fracaso de la nación oficial 10 . En conclusión, la nación es un pacto renovado a diario desde lo local, que se vive en la esfera cotidiana y busca la invención de una comunidad de sentido. La nación actual es, entonces, vital pero fragmentada, proveedora de sentido pero sentimental. Monsiváis concluye irónica y contundentemente que habitamos“un nacionalismo popular que es como un happening, una ideología sentimental de lo vivido y lo imaginado; una identidad emocional de adjetivos como somos astutos, creativos, trabajadores; una identidad que se expresa en un gol, una canción, una fiesta, un amor, una indignación. En este horizonte, la nación es una adivinanza, una promesa de empleo, educación, felicidad. [+++++] En este estudio, entonces, asumiremos que la nación colombiana está habitada por diversas identidades que producen múltiples relatos para lograr su legitimidad e inclusión dentro de esa comunidad imaginada de sentido colectivo. Así, se buscará en los relatos construidos y en las situaciones observadas dar cuenta de las diversas culturas que constituyen la base simbólica de los jóvenes desvinculados del conflicto colombiano. En este texto asumimos la reflexión sobre la nación, llamada Colombia, como universo simbólico que es objeto de disputas, disputas que se dan desde los relatos de los jóvenes desvinculados del conflicto; como una “invención” hecha de memorias o relatos; como lucha por participar del discurso nacional; como pacto renovado desde la esfera cotidiana. La idea es analizar esos nuevos modos de construir el relato nacional llamados sobrevivencias, trabajos, familia, comunidad, violencias, rencores, rabias. Se quiere reflexionar la colombianidad como un happening, una ideología sentimental de lo vivido y lo imaginado; la colombianidad como adivinanza. 7 Martin-Barbero, Jesús(coord.).“Imaginarios de Nación. Pensar en medio de la tormenta”. Bogotá: Ministerio de Cultura, 2001, pp. 7-10. 8 Monsiváis, Carlos.“De la sociedad tradicional a la sociedad postradicional”. En Martin-Barbero, Jesús(coord.).“Imaginarios de Nación. Pensar en medio de la tormenta”. Bogotá: Ministerio de Cultura, 2001, pp. 31-46. 9 Martin-Barbero, Jesús(coord.).“Imaginarios de Nación. Pensar en medio de la tormenta”. Bogotá: Ministerio de Cultura, 2001. 10 Monsiváis, Carlos.“De la sociedad tradicional a la sociedad postradicional”. En Martin-Barbero, Jesús(coord.).“Imaginarios de Nación. Pensar en medio de la tormenta”. Bogotá: Ministerio de Cultura, 2001, pp. 31-46. [62] [1] ¿de dónde venimos? hijos del vacío, el aburrimiento, la bronca y el conflicto Si estás confundida, tienes el trauma de todos nosotros ¿Cuál? El trauma de todas las personas de la guerra, confundiendo historias La colombianidad es una memoria producida, un relato que se ha compartido para crear un universo simbólico común de héroes, efemérides, significados. Ese relato nos ha venido diciendo como somos, qué es lo valorable y cuales son los referentes para el encuentro. Somos la patria libertada por Simón Bolívar y sus muchachos, somos la república del segundo himno más bello del mundo, somos las gentes de la malicia indígena, somos la sociedad política con la democracia más estable del continente. Colombia es percibida por las miradas extrañas, por ejemplo, el colombianógolo Jean Michel Blaquer del Instituto Francés de Altos Estudios sobre América Latina de la Sorbona 11 , como una nación donde reina“la espontaneidad, la incertidumbre, que cualquier cosa puede pasar; lo mejor y lo peor”. Esa contradicción se expresa en que aunque tenemos“una gran cultura jurídica” esta contrasta con“otros comportamientos, que se podrían calificar de desinstitucionados, que ignoran la institucionalidad y la necesidad de contar con los demás”; así mismo, se nos reconoce como una nación que ha desarrollado una“capacidad excepcional para afrontar situaciones extremas, siendo al mismo tiempo creativo, recursivo, constructivo e incluso optimista”. Podríamos afirmar que somos creativamente incoherentes, seguimos siendo un enigma para cualquier mirada extraña. El filósofo Gianni Vattimo 12 comenta que“Colombia es un enigma. Lo que hace que la imagen tal vez un poco cruel y parcial que dan los medios norteamericanos tenga audiencia”. A pesar que no nos entienden, Colombia se afirma en su gente, los sujetos que habitamos esta esquina latinoamericana sacamos la cara por esta nación. “La gente colombiana me gusta más, por ejemplo, que los burgueses acomodados de Norteamérica o de Suiza(porque) cuando viajo por Colombia siempre tengo la curiosidad de un mundo que es vivo, no solamente violento”. Vattimo dice que somos maravillosos porque debe responder a la pregunta más común que realizan los periodistas colombianos a todo extranjero estrella que nos vista. ¿Qué le parecen los colombianos? Nadie va a decir nada negativo de esta raza, sería un acto de poca cortesía. Este populismo de que somos“gente linda, gente bella” no parece coherente con la realidad, porque sino ¿quiénes han construido este país de la incoherencia, el caos y las violencias? Tal vez, sea mejor atender un relato menos cortés y más contundente que hace otro extranjero, el francés Barón Gros, sobre cómo somos los colombianos: “Es de una educación exquisita y obsequiosa; se cultivan con él relaciones fáciles y amenas, hasta el momento en que uno comete la debilidad de prestarle dinero o algún servicio, porque entonces se declara enemigo para no sentirse con la obligación de pagar. Nada denota en sus ideas o en sus sentimientos una noble y adecuada organización; no tiene ningún respeto por sí mismo. Acostumbra a inventar o desnaturalizar los hechos con una facilidad y un desenfado que no es difícil concebir; humilde y sumiso en la adversidad como indolente en la prosperidad, carece de honradez en sus relaciones comerciales y procura engañarse constante y recíprocamente manteniendo las apariencias de la más cordial amistad. Todo aquí es individual; nadie piensa en la comunidad; no existe el menor espíritu público ni el deseo de ver la patria próspera, si ello implica el sacrificio más insignificante. Se ha producido lo que hoy contemplamos y lo que no desaparecerá sino por la lenta ac11 Blanquer Jean Michel,“Diagnóstico europeo sobre Colombia”. Lecturas Dominicales, El Tiempo, Febrero 8, 2004, p. 4. 12 Vattimo, Gianni.“Los intelectuales tienen que hacer política”. Bogotá: Lecturas Dominicales, El Tiempo, Noviembre 26, 2000, p. 6. [63] http://nic.desdeadentro.co/index.php/una-nacion-sentimental-ese-corrido-prohibido-llamado-colombia ción del tiempo, cuando las guerras civiles y las revoluciones permitan algún reposo a estas comarcas, cuando vengan otros hombres imbuidos de ideas distintas, cuando numerosas inmigraciones hagan nacer otras necesidades, otros anhelos y sobre todo otros ejemplos” 13 . Este concepto fue escrito en una carta de este diplomático francés en 1842. Sí, 1842. Esto significa que llevamos 160 años en las mismas, que no hemos cambiado nuestra manera de ser, que la gente bella de esta Colombia somos obsequiosos pero no seguimos normas, somos desorganizados aunque inventivos, carecemos de honradez por mantener la apariencia, sólo nos importa el bienestar individual y no el colectivo, somos tercos y no aceptamos nuevas ideas, somos hijos de las guerra y las revoluciones permanentes. Imposible describir mas despiadadamente pero más certeramente la colombianidad. García Márquez 14 , nuestro definidor cultural, ha llegado a afirmar que cinco siglos después de nuestro comienzo“no acabamos de saber quiénes somos”. Pero nos llega a definir a partir de dos características: la creatividad y el ascenso social.“El don de la creatividad, expresión superior de la inteligencia humana.(Y) una arrasadora determinación de ascenso personal”. Somos la nación que crea pero con el deseo de subir en la escala social, creativos pero arribistas, sumisos en la adversidad pero abusadores en el poder. Nuestras herencias están marcadas.“Del lado hispánico nos viene el ser emigrantes congénitos con un espíritu de aventura que no elude riesgos. Todo lo contrario: Lo buscamos”. Esa herencia se ve reflejada en que ningún colombiano se deja morir de hambre pero también explicaría esa manera de haber sido un país“revolucionario” en cuanto vive de la aventura, la más escabrosa la del guerrero, somos violentos por gen español y no por malicia indígena. Lo cual se confirma en que“lo inverosímil es la única media de la realidad. Nuestra insignia es la desmesura. En todo: en lo bueno y en lo malo, en el amor y en el odio, en el júbilo, en el triunfo y en la amargura de una derrota”. Así somos, un país sin grises, ni ambigüedades; una nación hecha para la desmesura. La cultura produce identidad. La identidad se cuenta. Somos como las historias que nos nombran, representan, reconocen, visibilizan. Entonces, somos esos relatos que nos describen, cercanos a la gente bella y a la raza mezquina como hemos sido descritos arriba. Así, nos pensamos en cuanto nos narramos, pensamos en cuanto narramos. La idea, figura, imaginario de nación como lugar de la identidad está en crisis, o ha venido en crisis desde hace más de 160 años, porque no logramos encontrar un sentido colectivo común, ya que aunque habitamos la diversidad de culturas y encontramos multiplicidad de referentes desde los cuales imaginarnos, no es posible los referentes comunes. Ahora, el que no sepamos qué somos, que carezcamos de un mismo proyecto colectivo que nos junte, que no encontremos mitos fundadores como nación no significa que no existan sentimentalidades, relatos, símbolos de nación presentes en fenómenos de carácter cotidiano, abierto y masivo. Por ejemplo, el que propone Cerveza Águila 15 ,“sin igual y siempre igual”: “¿Qué somos los colombianos? Que fue un colombiano el que pasó todas las fiestas a los lunes para que los fines de semana fueran más largos. Que tenemos una montaña nevada al lado del mar. Que contamos siempre con el divino niño. Que tenemos dos océanos. Que todavía se puede almorzar bien con$2,500. Que somos dueños de la vacuna contra la malaria. Que tenemos un volcán nevado. Que en cualquier semáforo se pueden comprar flores. Que tenemos un premio Nobel de literatura. Que 11 Blanquer Jean Michel,“Diagnóstico europeo sobre Colombia”. Lecturas Dominicales, El Tiempo, Febrero 8, 2004, p. 4. 12 Vattimo, Gianni.“Los intelectuales tienen que hacer política”. Bogotá: Lecturas Dominicales, El Tiempo, Noviembre 26, 2000, p. 6. 13 Gros, Barón citado en la Revista Semana(s.r.). 14 García Márquez, Gabriel.“Gabo y el alma Colombiana: Informe de la Comisión de sabios”. Bogotá: Revista Semana, Julio 26, 1994, pp. 44-47. 15 Aviso de una página en el diario El Tiempo, julio 20, 2003. [64] sabemos cantar un gol con pasión. Que queremos, podemos y no nos da miedo. Que jamás negamos la tierrita. Que fabricamos dulce de todas las frutas. Que cuando podemos ganar, empatamos. Que no nos varamos ni aquí ni en ningún lado. Que aquí no hay mujer fea. Que apenas se acaba una feria, comienza otra. Que no importa lo que suene, lo bailamos. Que cuando la fiesta ya se pone alegre, no hay nada que la acabe. Que tenemos un presidente con pantalones. Que tenemos la mina abierta de carbón más grande del mundo. Que tenemos a kapax. Que tenemos deportes que nadie más juega como bolo criollo, tejo y rana. Que hacemos un reinado por cada hortaliza que existe. Que somos el único país del mundo que tiene mamoncillo, guama, mangostino, madroño, pitaya y feijoa. Que si pecamos y rezamos, empatamos. Que bastó que se rompiera un florero para independizarnos. Que nuestros platos típicos incluyen cosas de todos los grupos alimenticios posibles. Que según no se sabe quién, nuestro himno es el segundo más bonito del mundo. Que cada vez que nos preguntan que tiene de bueno Colombia, tenemos millones cosas que decir”. Aquí tenemos los pequeños orgullos que nos identifican, nada fundamental, todo evanescente. Nos han confinado, los discursos mediáticos y publicitarios a un flujo de relatos, signos, mediaciones, imágenes, lecturas que no terminan por encontrar su estabilidad, que nos devuelve referentes efímeros y frágiles del nosotros como colectivo con potencial de nación. Micro-relatos que no dan cuenta de una nación sino de fragmentos débiles que funcionan como identidad 16 . Somos un cliché. Llenos de triunfos débiles, vacíos de referentes contundentes.“Colombia empieza con C: ciclismo, café, cocaína, cumbia y Cien años de soledad. Eso es lo que nos define ante el mundo, y no debe ser así. Colombia es un país que todos los días pasa de la barbarie a la imaginación” 17 . Entonces, para saber quiénes somos, debemos asumir nuestra diversidad pero para imaginar colectivos que nos conecten. Requerimos crear un relato nacional. Nuestro compromiso: compartir nuestra voz, construir relato reconociendo la diversidad de otros que nos produce, asumiendo las miradas extrañas pero también la diversidad de miradas nuestras. Debemos resistirnos a toda fórmula que nos quiere producir sin densidad histórica y sin potencial de futuro.“Este país debe dejar de vivir amargado porque no tiene los grandes mitos históricos fundadores que tiene México o Perú o Argentina. En este sentido escuché a Daniel Pecaut decir una frase espléndida“lo que este país necesita no es un mito fundador, este país lo que necesita es un relato nacional. Lo que este país necesita para encontrarse no es un mito fundador hacia atrás, es un relato nacional hacia delante, es un relato en el que quepan todos los tipos de colombianos, toda la diversidad de los modos de ser colombianos a los que ya se les dio derecho a existir a partir de la Constitución del año 91” 18 . Un relato incluyente, ya que tenemos“un país mucho más diverso geográficamente, mucho más rico étnicamente y mucho más complejo culturalmente que el que nos enseñó la tradición, que el que nos enseñaron nuestros maestros de escuela, y Colombia está necesitando con urgencia un relato sobre sí mismo, más complejo, más rico” 19 . Tenemos diversidad de micro-relatos que nos cuentan y dan cuenta de nosotros como fragmentos, pero no es suficiente: requerimos un relato nacional. Somos una narración, en cuanto somos una nación “acechada por la manía de contar cosas a su manera, de contar cómo fue el mundo y vengarse del pasado” 20 . 16 Rincón, Omar.“Relatos y memorias leves de nación”. Bogotá: Ministerio de Cultura, Cuadernos de nación, 2001. 17 Moreno-Durán, R.H.“La crisis ha hecho metástasis en toda la sociedad. También en la cultura”. Bogotá: La revista de El Espectador, Octubre 7, 2001, p. 11. 18 Martín-Barbero, Jesús.“Comunicación, Información y Lenguaje”. Bogotá: conferencia dictada en la Facultad de Comunicación y Lenguaje, Universidad Javeriana, Enero 28, 2004. 19 Ospina, William.“No nos podemos seguir avergonzando de ser mestizos”. Bogotá: La revista de El Espectador# 68, Noviembre 4, 2001, p. 8. 20 Gómez Jattin, Raúl.“Los demonios de Raúl”. Bogotá: Lecturas Dominicales, El Tiempo, Febrero 9, 2003, p. 3. [65] http://nic.desdeadentro.co/index.php/una-nacion-sentimental-ese-corrido-prohibido-llamado-colombia En ese deseo de comprendernos como nación, queremos adentrarnos en el relato de nación de los jóvenes desvinculados del conflicto armado colombiano. Ahí se evidencia que somos otra nación, una menos cómoda, más problemática que la que concebimos en nuestros textos escolares, nuestro confort bogotano, nuestra sabiduría mediática y nuestra irresponsabilidad de la palabra. Los jóvenes desvinculados del conflicto son uno de nuestros espejos legítimos para reconocernos; mirados en su espejo somos una nación que se ha construido como aburrida, que hereda los odios y se explica desde las violencias. colombia: país aburrido Estoy aburrida, estoy cansada. Yo estoy muy aburrida. Por una parte todos esos problemas que yo tengo. Por otra, yo he sufrido mucho. Eso a mí me afecta. La palabra más frecuente encontrada en los jóvenes desvinculados es“aburrimiento”. Este adjetivo marca no sólo a estos jóvenes, sino nuestra nacionalidad. Aburrimiento significa en los jóvenes“falta de algo que hacer”, pregunta extensiva para usar el tiempo, la mente, los deseos y las emociones. Andamos en busca de algo que nos ocupen en nuestra hiperactividad y necesidad de acción. Sólo producimos sentido en cuanto hacemos. El aburrimiento, tal vez surja del estado de angustia en el que los jóvenes se encuentran, la angustia es“el estado emocional que vive el ser-ahí(el hombre) cuando se enfrenta con el hecho desnudo de estar-arrojado en el mundo. Mientras que todas las cosas singulares pertenecen al mundo, por estar insertas en una red de reenvíos o de significatividad(cada cosa se refiere a otra como efecto, como causa, como instrumento, como signo, etc.), el mundo, como tal, en su conjunto, no remite a nada, es insignificante; la angustia registra esta insignificancia, la gratuidad total que hay en el hecho de que el mundo sea. La experiencia de la angustia es una experiencia de desarraigo” 21 . El mundo de la vida para nosotros es Colombia, que no remite a nada. Estos jóvenes, como la mayoría de los colombianos, se sienten “arrojados” a una realidad no deseada, ni la de la guerra, ni la de la desvinculación; unos procesos incomprensibles, procesos de guerra y procesos de desvinculación, sin causa ni efecto, sin símbolo ni política. Nada significa, todo es proceso. Así habitamos la angustia, los jóvenes desvinculados se aburren porque habitan el desarraigo. Los colombianos también nos sentimos igual: angustiados, arrojados a una realidad no deseada, desarraigados de un relato o proyecto colectivo. Aunque aplicado para la experiencia estética, se puede asumir que habitamos “una experiencia de extrañamiento que exige una labor de recomposición y readaptación” 22 . Colombia y el proceso de desvinculación sólo son búsquedas azarosas por recomponer nuestro ser colectivo y readaptación continúa a la implacable realidad de la desinstitucionalización. Es como una aventura, por ejemplo, uno de este resguardo ve un guerrillero con el uniforme, bien embotado, y mejor dicho con su fusil, y mucha gente queda admirado, como va marchando, y uno se anima, yo también quiero un fusil. Tan bacano ese fusil. El que se va para allá es porque está aburrido. El país que hemos construido no ofrece opciones para intervenir con sentido la vida de cada uno, mucho menos el colectivo. ¿Pero quién dijo que la vida tiene que ser divertida? Tal vez, los colombianos al no tener un relato de sentido, poco de densidad de pasado no encontramos como significar y sólo somos unos frenéticos habitantes del echar pa´lante. Al ser herederos de la nación moderna, hijos del consumo mediático, habitantes de la diversión como utopía. Colombia ha convertido en ideología el estar siempre entretenidos, estar siempre felices, el aparentar buena imagen. Una encuesta mundial sobre sentido de felicidad que cada nación tiene de sí misma pone a Colombia en segundo lugar como el país donde sus gentes se sienten más felices. 21 Vattimo, Gianni.“La sociedad transparente”. Barcelona: Paidós, 19xx, p. 140. 22 Ibidem, p. 142. [66] Tal vez, ese es el horizonte que deseamos como nación, o tal vez nos vemos en otra dimensión diferente a la real, el aburrimiento. Si somos una nación que se aburre, esto significa que somos una nación que no encuentra sentido de historia, porque heredamos un vacío significante pero tampoco de futuro, una nación que nos ocupe y entretenga. Pero, también, nos indica que nosotros solo encontramos sentido en el hacer, el estar ocupado, ya que lo nuestro no es la reflexión. Nuestro aburrimiento crónico se desprende de esa inutilidad que sentimos frente a la vida, en esa manera patética en que nos perdemos por los caminos de la nadedad, en ese levantarse cada mañana y saberse perdido del universo, en ese que da lo mismo luchar en grupo armado que trabajar para sobrevivir el tedio urbano. colombia: país en bronca Mi papá se abrió de mi mamá cuando yo tenía como tres añitos. De pequeñito, él me enseñó a fumar cigarrillo. Imagínese, yo cómo era tan malo. Me dio una totumita de chicha y me dio el cigarrillo. Y yo con eso me emborraché y allí empecé a robarle los cigarrillos a él. Era una cosita de nada, pero era muy pájaro. Ellos peleaban mucho, él le pegaba mucho. Él vendió todo y se gastó todo en trago y en las mujeres. Perdió todo. Quedó hecho nada. Yo jugaba a pistoleros, yo era muy pistolero cuando pequeñito. Uno que no es enseñado a estar pu’ahí humillando a la demás gente y, entonces, mi padrastro me humillaba, un día lo saqué corriendo de la casa porque lo iba a cortar. Se emborrachaba y comenzaba a pegarle a mi mamá. Entonces decidí mejor irme de la casa. Yo le dije entonces que todo bien, yo me voy, pero yo tengo que volver y usted va a tener que pedirme disculpas algún día. Ya le llevaba como la mala a ese man, ya tenía ganas era como de matarlo ¿si me entiende? Me voy a vengar. Voy a buscarlo. Es que yo con lo que me hizo no me quedo, ni loco. Esta historia nos presenta a una Colombia que se educa en experiencias de vida nada agradables. Los vicios son incitados desde el agente socializador primario llamado familia. Allí se aprende que tomar, jugar a los guerreros, fumar y pegarle a las mujeres son modos legítimos para ser macho. Nos producen rabiosos y bravos para las que sea. Si a esta herencia, le agregamos que somos hijos de los orgullos facilistas, del no dejársela montar, del vengar las humillaciones, así producimos una disposición heredada para ser guerreros y hacerse valer como sea. Todo se complica más porque humillar es una manera de ser nacional: Siempre hay que abusar del poder que se tiene, bien sea por edad, posición, saber, o lo que sea. Eso crea rencor, rabia, bronca. Nuestra sentimentalidad sólo tiene una ética: el humillar y el vengar. Creamos venganzas de la nada. Uno no debe dejársela montar. Uno debe ser un hombre. Los hombres pegan, fuma, toman y juegan a ser rudos. Somos hijos de la humillación, a unos se les enseña a humillar y a otros a no dejarse humillar. Nuestro sentido está ahí: humillar o no dejarse humillar. Así, se crea una moral simple y evidente: tener dignidad, ser orgulloso, no dejársela montar de nadie. Recibimos una herencia de la fuerza y la irresponsabilidad como mecanismos de sobrevivencia. La ley del más fuerte es la que dirime todos los conflictos. Nuestras frustraciones de país las diluimos en alcohol, nuestros deseos de ser alguien en la vida los construimos sobre humillaciones, nuestras decisiones las tomamos para poder cobrar venganza, poder para humillar a otros. Un país del diente por diente, ojo por ojo, muerte por muerte. Nosotros fuimos muy sufridos. No nos daban comida. Eran borrachos, nos maltrataban y todo. Un domingo me vine por ahí y como que el diablo me traía más bien y me fui. Es que en ocasiones la pobreza que ha generado el gobierno hace que muchas personas tomemos decisiones como la que hemos tomado miles de colombianos. Yo lloraba y lloraba. Me daba desesperación. Después de unos días ya me tenía que acostumbrar, yo pensaba que ese iba a ser mi destino y que yo no podía detener eso. [67] http://nic.desdeadentro.co/index.php/una-nacion-sentimental-ese-corrido-prohibido-llamado-colombia ¿Por qué hacemos lo que hacemos? No se sabe. En Colombia no somos responsables de lo que nos pasa, es pura cuestión del destino. Nuestro destino se produce en forma de exclusión social, marginación, pobreza, desespero que nos lleva a acometer acciones que nunca nos habíamos imaginado. Un país impulsivo, de reacción inmediata, de decisión rápida, de soluciones instantáneas. ¿Por qué? Porque así es la vida, que uno tiene que seguir,“y así es la vida la que nos muestra el camino que debemos recorrer…”. Un país que se explica porque sí. Un país que se construye de manera pasiva, no tiene a nadie por responsable, nadie asume sus acciones. Un país que obliga a que sus jóvenes se vayan a vivir la guerra, la utopía de fusil, la emoción de uniforme, la verdad de la plata fácil. Un país que nos obliga a vivir en un destino que no sabemos como nos llega, que a su vez nos perdona porque ese destino no fue elegido, somos hijos de un destino. A mí me sacan la piedra y como que comienza la sangre a hervir y como que me provoca acabar es con todos. Yo mantengo berriondo todos los días. En Colombia nos han enseñado que lo que uno siente no lo dice, que lo fundamental pasa por dentro, que no debemos dejar ver nuestras reales intenciones. La vida que nos tocó vivir, no nos gusta, ese destino no lo entendemos, el sentimiento que tenemos es que no es justo lo que nos pasa. Tenemos mucho dolor, odio, pero sobre todo andamos bravos con la vida. Nuestra rabia es enorme y no sabemos como desfogarla, no encontramos medios lícitos para hacernos visibles. Así surge una de las características más enigmáticas de nuestra colombianidad como es el mal genio, andar bravos y vivir en la rabia. Por lo que nos ha tocado, nos vamos llenando de rabia, una tan grande que cuando explota no sabemos encauzarla. No encontramos caminos civilizados para expresarnos más allá del golpe, la bala y el odio. En un país en el que no acostumbramos a decir, el silencio es explosivo, las armas permiten la existencia y el sentido. colombia: país en conflicto A la edad de uno le gusta divertirse. Mi decisión fue un acto de loquera, mi ida allá no fue decisión mía, no fue de pensar, sino fue de un momento a otro, se dio, se dieron las cosas. Yo me fui para allá porque me dejé llevar de la ira. También, me dejé llevar de las malas compañías. Siempre me ha gustado ir a diferentes partes, conocer, y a mí la pasión favorita mía era irme. Entonces, yo dije vamos a ver por allá, a ver. Me gustaba, eso sí pa´qué. No sé yo por qué diablos me gustaba eso por allá. No era por nada en especial, sino la vida… porque uno estaba engallada, uno participaba en las actividades: juegos, ir a hacer mandados, caminar. A veces me recuerdo de mis amigos, los que quedaron allá, los que mataron, los que se querían venir, los que estaban aburridos de tanto sufrir, los que se acordaban de la mamá y se ponían a llorar. Algunas veces llorábamos en junta. En esa búsqueda del sentido y desaburrimiento para llenar la vida diaria, nos encontramos con que hay que luchar por ser alguien en la vida, ojalá por medios lícitos, sino ser alguien como sea. A las buenas no entendemos, tal vez a las malas sí. La idea es pasarla bien. Vivir intenso, divertirse y morir rápido. No hay mucho que perder, el horizonte no tiene utopía, la situación es desapacible. Entonces, hay que buscar los modos de matar el tedio. Divertirse es una manera de meterle sentido a ese significante vacío. Otra, el valor de la amistad. Somos deficitarios de afecto. No encontramos los modos de querernos. No sabemos ser débiles, no nos permitimos existir desde el sentimiento. Lo patético es que andamos en la búsqueda de un abrazo, una comprensión, alguien que te diga que importas. Todos nuestros esfuerzos explicativos como colombianos están llenos de motivos emocionales, no tenemos razones para explicarnos. Somos tiernamente tercos, serios, machos; sólo sabemos habitar el afecto en la vivencia, no la podemos convertir en palabra. Decir los afectos no es posible, solo se les extraña cuando no están o sólo [68] se les busca cuando no lo recibimos en la vida diaria. La amistad es un horizonte para obtener sentido, divertirse es la meta de vivir. Para divertirse, basta la aventura, la plata y un fusil. El sentido que más llena el vacío es la plata y ojalá un amigo. Nos gustaba la vida fácil. Uno quería trabajar pero por aquí es berraco que a uno le den trabajo; le dan trabajo por un día, tres mil pesos, y el resto de la semana nada, así uno para comprar ropa, nada. Fui a ver si conseguía trabajo en una finca y ya iba a hablar para ver si me daban trabajo cuando llegó un paraco y me dijo que si quería trabajar con ellos, que necesitaban gente. Más que todo porque hoy en día la cuestión económica es muy difícil, varias personas empezaron con el hurto, y como no veían la plata muchas personas se integraban a los grupos armados. La plata es el único recurso que desaburre y asigna sentido en Colombia. La mayoría de colombianos no encuentran que trabajar lleva a ninguna parte. La plata si permite construirse una apariencia. Y si no hay plata, entonces un fusil que da poder y respeto. Ahora plata y fusil es la fórmula perfecta. Una cultura que no se resiste al anonimato, que quiere visibilidad, que busca reconocimiento, la encuentra en la plata y el fusil. Y si a esa visibilidad se le añade el sentido de aventura, de hacer algo, de caminar la vida y abandonar la rutina, mejor aún. Hay que buscar desaburrirse y tener sentido, nuestra herencia ha dicho que con plata y fusil todo llega: conocer, tener poder, enamorar, producir miedo, defender el orgullo, tener dignidad. [2] ¿cómo nos explicamos? destino, Dios, brujería, armas, mamás, amores, morales y políticas Aquí hubo un pelado contra el que yo estuve peleando, era de los paracos, yo de los guerrillos. Y aquí estaba y fuimos los mejores amigos. Yo digo, ¡cómo es la vida!, tanta rabia que se tiene uno por allá para venir a verse acá, encontrarse uno y después compartir hasta la misma plata. ¿La nena mía? Era paraca. Yo a ratos digo“si allá ella hubiera caído en las manos mías, hubiera pagado”. O si yo hubiera caído en las manos de ella, tome. Severo, ¡cómo es la vida!. Y ahora somos novios. Son igualitos. Guerrilleros o paras. Se parecen. No tienen más diferencia que ser de un lado o de otro. Es más, cuando llegan a los CAE, se enamoran entre sí, conforman grupo de amigos sin importar de donde vienen. No importa el pasado. ¿Alguna vez ha importado el pasado en Colombia? Pero, es que son iguales, hijos de la misma tragedia, los mismos ingenuos, el mismo destino, la misma aburrición. Son todos jóvenes buscando llenar de sentido la vida. Buscadores de nombre y visibilidad. Deseosos de un reconocimiento externo: un fusil, la plata, el amor, la diversión. Somos todos los mismos, somos todos los hijos del destino, Dios, la brujería, las armas, las mamás, las morales y los discursos efectistas. destino colombia En un país no responsable de sus acciones, donde cada uno de nosotros somos sujetos de pasivos de lo que nos pasa, en el cual nunca tomamos una decisión, es fácil caer en la tendencia de explicarlo todo por que el destino lo quiso así. Hacemos lo que hacemos y no tenemos sentimiento de culpa, a pesar de que nuestra herencia católica nos llena de culpas morales. Nos sentimos libres de responsabilidad, alguien o algo ha tomado las riendas de nuestro devenir: el destino. Somos hijos del destino. Uno no construye su vida, uno anda sigue su destino, esa fuerza mágica que uno no puede ni debe detener. La pobreza, la guerra, la injusticia, la maldad, la derrota, el triunfo, todo pasa porque el destino escrito por una voluntad mayor a la de cada uno lo decidió así. El destino como mecanismo explicativo es brillante en cuanto diluye la incertidumbre:“Nadie conoce el destino, eso [69] http://nic.desdeadentro.co/index.php/una-nacion-sentimental-ese-corrido-prohibido-llamado-colombia es algo que uno debe de llevar en mente. Nadie conoce el destino”. El destino en Colombia es el único discurso que permite explicar lo que a uno le está pasando, uno se piensa desde ese sin saber externo que marca la vida:“son circunstancias del destino”. El destino es el único marco explicativo para poder comprender lo que a uno le puede pasar:“Desde que nací yo todo andaba mal. Mi mamá se murió hace 5 años y a mi papá lo mataron porque él era de las autodefensas”. Así, el destino marcó el camino armado de este joven. El destino nos marca el camino:“A lo último ya comencé a trabajar por caminos malos, me salí de donde me crié, ellos siempre andando bien vestidos, con plata siempre, en carro, en moto”. Aquí, el destino se viste de pinta, carro y plata. No es nuestra responsabilidad, es cosas del destino. El destino es como la luz en el camino, la estrella de belén que guía nuestros deseos, lo único que nos permite construir un sentido a nuestro devenir:“A mí siempre me gusta ver la noche y siempre veo una estrella grande. Cuando yo estaba por allá, yo siempre la veía. Yo para donde voy, ella siempre me sigue, eso es como que hablo con ella y ella me dice cosas bacanas, incluso yo a veces me pongo a verla y me inspiro. Esa es como la estrella mía, la que me protege”. Lo mejor, uno no es responsable, la culpa está en otra parte, es más la responsabilidad no existe, todo se da, ya está libretiado. Esta Colombia puesta en manos de no se sabe quién, siempre está a la espera de que alguien le haga el milagrito: los políticos, los guerrilleros, los paramilitares, los narcotraficantes, el fútbol, el reinado, los Estados Unidos. Si no se creyera tanto en el destino, todo podría cambiar, ya que todo cambia cuando decidimos asumir que tenemos la posibilidad y el potencial de cambiar las cosas:“Por allá decidí que ese no era mi destino, a mi no me interesaba”. Sólo basta tener un horizonte de futuro para llegar a construir sentido para la vida:“Sé que la vida es muy dura, pero si uno pone de su parte, no le va a ir mal”. Una actitud diferente cambia el destino por otro, se le pone otra energía a la vida y se mete en otra aventura, una que uno produce y decide. Colombia sólo debe cambiar de actitud, asumir el protagonismo de su historia, decidir que puede construir un futuro posible para todos.“Mi opinión es que si uno llega acá es porque el destino le tiene preparada mejores cosas para el día de mañana, le tiene más sorpresas y no quiere que uno sea lo que era allá, sino sea una mejor persona para bien acá en este país”. Entonces, la pregunta es ¿cuál es el destino Colombia? Por ahora, sólo nos explicamos desde ese no se qué. dios colombia Bueno, el destino en Colombia es ayudado por el que todo lo puede: Dios. Somos hijos de la religión católica, que nos indica que no debemos preocuparnos, ya el señor nos tiene marcado el camino:“De la vida de uno no disponen, sino primariamente Dios y después tratar de cuidarse. Cuando uno tiene algo destinado, uno no puede detenerlo, porque Dios me tenía destinado para mí muchos castigos”. Más allá de si el destino lo escribe Dios, más allá si uno lo sigue o lo pierde, Dios funciona como referente común desde el cual preguntarse:“Yo me preguntaba Dios mío ¿qué hago acá?”. Dios es el único ser que lo comprende a uno en sus sufrimientos e ilusiones:“Solamente el amigo mío es Dios. Diosito me acompañó hasta que salí de por allá. Toca confiar en Diosito, porque ¿sí no?”. Dios es quien decide hacerlo vivir a uno, para que desde ahí uno aprenda a comprender la vida:“Donde yo estuve fueron experiencias que Dios me puso para que yo conociera, qué era lo bueno, qué era lo malo”. Destino, pregunta, amigo, experiencia pero sobre todo Dios es la protección:“Cuando estaba por ahí en mi caleta me despertaba y me ponía a orar, antes de acostarme descargaba mi fusil y me ponía a orar. Siempre clamaba a Dios, porque yo siempre la confianza era en Dios, que cuando yo saliera iba era a servir a Dios”. Y es que Dios es muy ventajoso en la guerra, en este sinsentido colombiano, con él nada nos pasa, él nos perdona todo, hasta matar; él nos ayuda, comprende e ilumina, pero sobre todo nos permite diluir nuestra responsabilidad en su perdón, eso es muy cómodo, esa es la comodidad colombiana:“todo lo que he solucio[70] nado aquí, cómo decir todo lo que mi vida es, porque yo si he sido malo como hijo, yo he sido más malo que Caín. Ser malo en uno que no confía ni en uno mismo. Yo digo que Dios lo perdona a uno lo que hace porque ya tiene uno diablos encima. Por ejemplo, yo tengo ya mis manos manchadas y eso, y las forma de manchar uno las manos no debe ser en eso porque yo digo que mi Dios deberá perdonarlo a uno en eso”. Colombia cree, apuesta y vive a Dios como un alcahueta que le permite a uno tener doble moral, evitar pensar en las consecuencias éticas de sus actos, responder por la vida que lleva. Dios es mejor que el destino, no sólo libretea la vida de uno, sino que a su vez perdona y ayuda a conseguir la ruta del sentido. Dios está en todas partes, poco en las iglesias, mucho en la televisión y la guerra. La marca“Dios” es la más presente, explotada y consumida en Colombia. En estos momentos Dios es más exitoso que Uribe y Natalia París. Dios sirve para todo, para patrocinar la muerte, para arreglar la vida. Dios es el psiquiatra que nos comprende, nos lee, nos significa. Siempre está ahí. No podemos evadirlo. Tal vez por él, más que por la Iglesia, no hayamos caído en la barbarie y pensemos que Colombia es lo más hermosos del mundo porque Dios está con nosotros. Su mensaje se hace masivo y provee a la colombianidad con mitos, leyendas y fábulas. Su compañía y presencia constante lo han convertido en el guía afectivo y moral de todos. Así mismo, Dios es muy bonito ya que nos hace sentir mejores seres humanos y su compañía nos hace felices; estar cerca de su cielo, nos hace sentir gloriosos. Lo terrible de Dios es que nos vigila, nos controla, nos ve, nos graba y nos juzga en todas partes, es la única norma moral que no podemos escapar; ahí es vital para evitar nuestro desangre total. Sino fuera por Dios ¿cómo nos explicaríamos? O ¿dónde andaría Colombia? No tenemos otra opción que creer en él y tener fe en Colombia-Dios. Dios es el mejor dispositivo que tienen los guerreros, quienes siempre que no tienen como fundamentar o explicar sus acciones lo invoca como lugar o razón para vivir y existir y ganar y alcanzar el amor. Así mismo, sin Dios no habría sentimientos de culpa y, por tanto, los colombianos no tendríamos remordimientos ni crisis de conciencia. De otra parte, Dios siempre ha prometido premiar a los buenos y en esa fe, se cree que al final se obtendrá el premio prometido. Dios en Colombia cumple un rol moral, asigna el premio y el castigo, sus leyes sirven de referente de comportamiento y expresa el ideal de que, por lo menos, en el mundo de la religión los buenos sufren, se redimen de sus culpas y ganan. Pobre Dios lo hemos convertido en telenovela y le toca muy duro porque tiene que salvar a los guerreros y a los colombianos en sus momentos de crisis ética. Dios es útil para Colombia en cuanto nos permite tenerlo con nosotros. Él quiere que seamos buenos, habitemos con buenas energías, creamos en el potencial que cada uno tiene para el éxito. Dios disculpa en no tener argumentos, el no pensar, el no hacer el esfuerzo; Dios es todo lo que se necesita en la sociedad colombiana para ser exitoso. Una filosofía de vida“en nombre de Dios” para justificar la mediocridad, una que aspira a llenar el vacío de ideología con estilo y que eleva la bondad ingenua a la categoría de razón para vivir y triunfar. Dura labor la de este Dios, tener que patrocinar y servir de excusa para la ineptitud colombiana que no se da cuenta que ha actuado mal y cree que con invocar a Dios, se salvará. Dios como discurso le sirve a todos y es evidente en cada entrevista hasta de Carlos Castaño, quien lo nombra como su horizonte; en cada alocución ya que le sirve al presidente de turno para ser investido con una misión guerrera; a los ídolos de farándula y deporte; le es útil a los políticos, pensadores y guerreros de noticiero para crear morales falsas, justificar cantidad de injusticias y tristes maneras de construir la vida; colabora para pregonar morales injustas y verdades que no nos sirven para pensar la vida. En Colombia, Dios aparece en toda parte pero no se le busca, sólo se abusa de su nombre para justificar maneras de actuar, modos de vida y vivencias que de otra manera no tendrían sentido. El concepto que existe de Dios en la realidad nacional es que es el único que puede otorgar verosimilitud a los relatos, como Dios existe todo termina por tener coherencia narrativa, justificación y credibilidad. En todo caso Dios [71] http://nic.desdeadentro.co/index.php/una-nacion-sentimental-ese-corrido-prohibido-llamado-colombia es muy popular en Colombia, sobre todo en los guerreros, y lo es porque es un producto muy útil para la vida ya que evita que los colombianos asumamos nuestras responsabilidades.“!!Qué sea lo que Dios quiera!!” es la filosofía de Colombia. brujería colombia Si el destino anda mal, si Dios no ayuda, los colombianos sabemos que hay otro lugar mágico que nos permite arreglar y explicar nuestro andar por la vida: la brujería. Otra forma de no explicarnos desde nosotros mismos, otra manera de huirle a la propia responsabilidad, otra estrategia de poner el sentido en otra parte. Hay varios estilos de meterle magia a la vida, de encontrar protección rápida que nos proteja de nuestras fragilidades. Una de ellas:“entregarle el alma al diablo. Unas veces se me aparenta en una persona con cacho y cola y todo eso, echando chispas. Otras veces se me aparenta en una gatico, se me sube a la cama y empieza a rañiarme, a rañiarme, a aruñarme y a joderme ¿si ve? Y a buscarme juegos malucos, me muerde y le gusta que yo lo tire para arriba y vuelva y lo pare. Cuando lo tiro para arriba él crece y vuelve y se achiquita. Muy maluco, yo vivo muy aburrida por eso”. Con el diablo adentro, ¿qué responsabilidad tenemos? Así uno va tranquilo, no tiene culpa de lo que hace, uno actúa como medium, es más uno deja de ser sujeto para convertirse en objeto manipulado. Uno elude toda explicación sobre sí mismo, todo tiene sentido en ese otro llamado diablo. Tal vez sea eso, Colombia lleva el diablo por dentro, por eso somos tan como somos. Pero la brujería también sirve para protegernos, para evitar que a uno le hagan daño, hasta para que no le entren las balas. Eso que no puede hacer Dios ni el destino, eso se puede hacer con la magia que proviene del lado oscuro del mundo:“Soy cruzado. Lo rezan a uno para que no le entren las balas. Y yo salí así de espaldas, cuando sentí fue que me hicieron unos tiros y yo dije, no, no, yo, mejor dicho, me mataron. Y no, no me entraron, ni nada. Yo me quité la camisa y apenas así como cuando uno quema un cigarrillo, que se pone como cafecito”. En Colombia hay que asegurarse, unos lo hacen con guardaespaldas, otros a través de las fuerzas militares, muchos más creen en las fuerzas del más allá. Colombia es un país que requiere fuerzas adicionales para que la protejan, tanto que hasta a Estados Unidos nos hemos encomendado. Así, hemos encontrado modos mágicos para vivir. Bueno, y si nos fallan los modos brujos de habitar el sentido y proteger la vida, hay una manera mejor de sobrevivir: matando. Y para matar, la brujería también sirve, nos hace ser más certeros, más seguros, más directos, más eficaces:“rezar las balas. La vieja dijo ¿nos va a matar? Y nos tocó bendecir un tiro. Bendecido si la matamos de una”. La brujería también funciona para aumentarle a uno el valor, la capacidad de matar; para ganar sentido sobre lo que se hace, hacerle perder el miedo y actuar con confianza. ¿Cómo? Simple, tomando sangre.“Esa sangre los ponía más duros, ellos como que tomaban sangre y más ganas de matar les daba. Allá acostumbran tomar sangre para que no les dé miedo y que lo hagan sin importar quien sea. Ellos matan a una persona y toman la sangre o se la untan por todo el cuerpo. Lo hacen solamente con el fin de perder el miedo.” Para completar el tratamiento de inmunidad al miedo, para ganar en valentía, Colombia encuentra otra fórmula mágica: La droga.“Los marihuaneros son valientes. Empecé a consumir perico porque cuando lo mandaban a hacer a uno trabajos, me daba miedo, entonces consumía y se me quitaba. Se me quitaba el miedo de una, o sea, me concentraba en lo que iba a hacer y lo hacia hasta bien y chumm”. Pero ahí no terminan las estrategias infalibles para ser guerreros, aunque ya se sabe como protegerse y como ser más infalibles a la hora del ataque, la brujería también llega para ayudar en el momento en que uno caiga de su destino guerrero al otro destino, prisionero. Uno puede volverse invisible en las fotos para que no lo reconozcan.“Una señora como toda miedosa, como esas brujas, le hacia un poco de maricadas a uno, le decía [72] que repitiera unas palabras, después lo ponía a tomar agua … y después yo salí a los pueblos y me tomaba fotos y no quedaba, no quedaba, no me veía en la foto”. Y si todavía faltaba más se puede comprar un amuleto, una figura religiosa para que lo protejan a uno:“Cada persona anda como con un amuleto que lo protege”. En todo caso para completar el cuadro mágico que nos permite hacer sentido del vacío que habitamos están los fantasmas que reviven gente que uno quiere, culpas que no se han podido ocultar y vienen para asustar: “Yo dormía en medio de seis porque me daba mucho susto. Cuando me volé, vine a la casa, no pude trabajar porque ya empezó a molestar, ya lo veía en las paredes como que si me hablara. Una vez escuché cuando él me llamó. Yo no aguantaba más. Yo estaba desesperadísima. Entonces me vine y lo primero que hice fue buscar un médico tradicional. Entonces, ese señor me curó”. Pero, la brujería no solo sirve para explicarnos como guerreros, como país que mata porque lleva el diablo adentro, como nación a la que no le entran las balas, como sociedad valiente porque toma y se unta sangre y vive en las drogas, como sujetos matones que rezan las balas para ser más efectivos, como identidad que no se revela en la foto, como relato lleno de fantasmas que asustan… la brujería también nos sirve para amar, ser amados y obligar a amar:“por acá la cargo una contra para que no le hagan daño a uno, el Sagrado Corazón y Jesucristo crucificado. Un sabio me la rezó para protegerme de las mujeres. Llevo cinco años con cargarla ahí y no me ha pasado nada, es que la contra es porque hay mujeres que para que uno se trague de ellas le echan las vainas”. Colombia se explica, se comprende, produce sentido desde lo mágico, bien sea llamado destino, Dios o brujería. Colombia sólo es posible explicarla desde lo mágico porque no tiene otras razones para matarse. Sólo somos posibles como una nación que se llena de motivos para vivir y matar en un más allá que no podemos comprender. Al final, todo sigue igual porque nada sirve, si no como se podría explicar tanto muerto que hay por ahí. A pesar de estar encomendados a las parcas del destino, los libretos de Dios y las potencialidades de nuestros brujos, seguimos matando al país. armas colombia Cuando el destino, ni Dios, ni la brujería ayudan, ni explican, ni asignan sentido, hay que recurrir al poder de un arma. Esa si no perdona, esa si protege, esa si asigna sentido. Los colombianos hemos encontrado que las armas nos han dado la independencia y que las leyes no nos han dado la libertad. Entonces, un arma es todo lo que necesitamos para tener la libertad. Nos explicamos a través de los argumentos de las armas. Somos una nación militar,“ser militar es haber querido las armas desde siempre. Me parece chévere la vida militar. Más si uno está en el ejército porque tiene mayor seguridad, asegura a su familia, uno sabe que el día que me muera le deja uno algo a la familia”. Las armas no sólo nos aseguran tener la razón, la verdad, el poder sobre la vida sino que, también, nos asegura que con ellas lograremos hacernos respetar como sujetos y nos permite dejar herencia para nuestros seres queridos. Un arma nos da lo que las leyes no nos otorgan. Pero aún más, nos fascinan las armas, nos encanta su poder, nos hacen bellos.“El anhelo era cargar un fusil. Yo no sé, a mí me encantaba ver esos fusiles blanquitos, así bacanos, niquelados. Me gustaba cargarlos. A mí me encantaba verme, con un arma de esas se veía uno como bien. Bacano. Me gustaba chicanear, eso me gustaba. Yo me sentía como feliz, llegar al pueblo como así, a mostrar que uno tiene un fusil y todo”. Y el asunto es claro, el poder, la visibilidad, la presencia, el respeto que se obtiene de manera inmediata con un arma, uno se ve hasta bello, digno, visible, enigmáticamente atractivo. “Lo chévere de estar allá es que se tiene el poder en la cintura. Un arma. En mi ambiente, quién tuviera un arma era el rey”. No sólo se obtiene una manera bella de estar en el mundo, no sólo se enamora de las armas como estrategia de ser alguien, sino que con ella se obtiene una identidad de malo que inspira miedo y se gana el respeto de los otros:“Uno estando por allá, uno tiene un arma y el hecho de ser malo y tener un arma y sacar y darle a otro, lo respetan”. Así se vive en Colombia, bajo [73] http://nic.desdeadentro.co/index.php/una-nacion-sentimental-ese-corrido-prohibido-llamado-colombia la ley del arma, otra manera de explicarnos y ser alguien en esta cultura del anonimato. El arma nos explica no sólo como símbolo de poder, respeto y orgullo. Produce sentido en cuanto mata. Y ahí aparece una especie de miedo, de dolor, de pérdida, de sinsentido.“No creo que haya matado, disparé sí pero no creo. No creo que maté. Habrá que preguntarle a chuchito para ver. Yo he querido como mejor echarle tierra a eso. Porque a veces cuando estoy por ahí solo, entonces, se me viene como eso a la cabeza. Eso es como algo nostálgico. Ninguno tiene razones válidas para matar en esta vida, porque todos somos seres humanos y todos merecemos la vida.”. Pero ese sentimiento de que algo no está bien al matar, pronto se pierde si uno recuerda que una arma lo hace a uno valiente, poderoso, Dios.“Me enraboné y maté como a cuatro de ellos. Cuando comencé a matar me volví más cálido todavía y me gustaba la pelea por matar, cogerlos corticos y matar”. Y lo triste, que el arma explica y la muerte deja de tener sentido. La vida pierde su valor, el arma toma la vida y Colombia entera celebra esa costumbre, esa adrenalina que da el poder de matar. “Yo estaba acostumbrado, yo me he aguantado mucho por acá, me dan unas ganas como de matar y acá me han dado ganas. Me cogen un día bien aburrido y me cogen jodido y los mato. Las cosas son así. A mí me dan ganas de matar, tengo hace tiempo que no y acostumbrado a matar, ¿cómo no los voy a matar?.” Bueno, no es que la gente le guste matar, es que se acostumbra porque en este país matar es el paisaje más común y matar es como una deporte, una celebración, un gol.“Yo cuando estaba en el grupo comencé a matar, me amañaba matando, cuando cogía gente así, los infiltrados y eso, mataba 5 o 6 en el día, darle bote y listo. Matar en el grupo es como un deporte”. La muerte no significa, la vida no vale nada, un arma lo es todo. La ley del arma se impone, defenderse es toda la ideología. En Colombia sobrevivir es un arte, matar es la forma de practicarlo. Pero hay veces que se le busca sentido al matar y lo peor se encuentran motivos que hagan que ese acto gane explicación. El odio y la venganza son suficientes razones para quitar la vida, practicar el deporte de matar y usar el arma como sinónimo de poder.“Pegarle tres tiros y partirlos si quiere joderlos mas, y para ponerlos a sufrir mas, uno los mata como a una res. Al principio le da uno como vaina”. Pero es que matar con motivo o sin él, por defensa o venganza, por deporte o costumbre, por sobrevivencia o arte, por usar el arma o porque sí, matar se ha convertido en el mecanismo más común como se construye el sentido“más común” en Colombia, espectáculo que vemos como espectadores anestesiados desde nuestra comodidad y privilegio de estar vivos.“Allá es costumbre mirar un muerto todos los días, a diario eso usted encuentra cinco o seis. Como dice el dicho: uno se acostumbra. Eso es como ir a ver jugar balón. Que uno llega y lo miró y listo”. Este es el país que hemos construido, uno en el que ver muertos es un acto cotidiano. Uno donde el remordimiento no existe. Uno donde la muerte es un símbolo que nos indica que gracias a Dios, el destino, la brujería, estamos vivos. Lo terrible de este acostumbrarse a la muerte es que quien lo práctica, quien se ha habituado a ella, o mejor quien solo se explica desde la acción de matar, comienza a vivir con esa obsesión, con ese hacer sentido en la muerte.“Aunque uno llegue y salga, una persona que ha sido mala, cierto, siempre queda como su gorgojito ahí en la cabeza, siempre queda como su cosita. Yo por lo menos, y a pesar que tengo esta oportunidad, siempre se me vienen ideas por ahí locas. A mí, los recuerdos me dan mucha piedra”. Mientras la muerte es paisaje, matar es deporte y el arma es poder, todo va bien porque el muerto es otro.“Se me salían las lágrimas de pensar que a mí me iban a matar ese día”. Lo que se mata Colombia es el otro, el diferente, el extraño, para defender el yo, el individuo, lo propio. País de individuos, de yos, de sobrevivientes que poco se preguntan por los otros, por lo colectivo. Colombia, la nación donde la ley es sobrevivir, ojalá dignamente, sino como sea, hasta matando. mamá colombia Colombia tiene como sujeto de legitimidad a la madre. [74] Ella representa el objetivo y la meta de todos nuestros ideales. Todo lo hacemos por ella. A ella adoramos. Con ella construimos nuestra norma moral. Por ella justificamos todas nuestras acciones. En ella nos comprendemos y nos explicamos. Una nación donde la madre es el paradigma explicativo perfecto.“Mi ídolo colombiano tal vez sería mi mamá. La más chévere y la más importante es mi mami. Entre las tres cosas más importantes de la vida, la más importante mi mamá”. Y es que es nuestro único referente cierto, evidente, siempre presente. La madre es una realidad contundente. Nuestro único sentido asumido.“Yo siempre he dicho, yo primero distinguí a mi mamá que distinguir a un hombre, entre mi mamá y el hombre, yo así lo ame mucho, así sufra, por delante está mi mamá”. La madre es imprescindible porque ella es nuestro lazo de unión, el conector con la memoria y con el futuro. “Yo siempre he tenido el concepto de que mi papá nos ha dado más que mi mamá, pero mi mamá fue la que nos dio todo antes que mi papá, que fue la vida. Póngale cuidado: mi papá no lloró ni cuando la mamá se le murió, ni cuando las hermanas se le han muerto, ni nada y cuando ellos ya se dieron cuenta que estaba en el grupo, ahí sí lloró. Me recuerdo tanto que ahí sí lloró delante de mí. Mi mamá casi se desmaya ese día”. La madre es el sentimiento que mueve los corazones colombianos, a ella es a la que se extraña, ella es el referente que no queremos perder antes que el olvido llegue. La madre es la cultura, que es todo eso que queda antes de que el olvido llegue.“Me hacía falta mi mamá. Nunca-nunca me había separado de ella. Ud. cree que uno pasar un diciembre sin ella. Eso para mí era muy terrible”. Nada importa, si ella existe, es verosímil la posibilidad de futuro y de sentido para la vida. Ella es la posibilidad y el horizonte, el sentido.“Aunque ella no me quiere y todo, yo reconozco que ella es mi mamá, y yo la quiero, así ella no me quiera, así ella me odie”. No hay sentido más común donde encontrarse con significado que ella, ni lugar de mayor dignidad que su nombre, su memoria, su referencia.”Él llegó y dijo“partida de hijueputas, perras,” empezó a tratarnos mal, y yo me le paré y le dije“sabe qué perro hijueputa, usted no conoce a mi mamá, usted no sabe si es puta o no, entonces sabe que no se meta”. Él me quería, porque a pesar de todo, yo me hacia respetar y mi mamá estaba por encima de todo y que bacano que yo no dejara tratar mal a mi mamá de cualquiera”. Así es la vida en Colombia, un país que encuentra la posibilidad de comprenderse desde y en la madre. Ella es el sentido de todo:“Yo desde pequeña siempre he tenido un sueño: uno, terminar mi estudio, ser médica y pues, algún día, tener a mi mamá como una reina”. Sin madre, no tendríamos como explicarnos. Con ella todo es posible. Colombia ama a su mamá. Colombia es una madre. Y es posible porque la mamá establece la moral de la solidaridad, el compartir y el perdonar como base de su actuar.“La experiencia más linda fue cuando un chico que después de no ser visitado en meses por su mamá, su mamá llega y muy pobremente le lleva una manzana, y el chico parte la manzana por la mitad y me dice: profe, cómase esta media manzana porque la quiero compartir con usted”. La mamá representa esa Colombia que comparte, que se encuentra desde lo afectivo, que construye lazo social desde lo sentimental. amor colombia Una clave para comprendernos y explicarnos como nación está en lo sentimental, en el querer, en el amor. La mamá y el amor siempre estarán presentes en nuestros modos de hacernos historias. Ni Dios, ni el destino, ni la brujería, ni las armas tendrían sentido sino hubiese un horizonte amoroso para recorrer y una madre que querer. Somos esa nación del exceso sentimental. El país que cuenta encuentra sentido por las redes afectivas que produce. Ellos que han perdido, que han vivido de pérdida en pérdida, encuentran sentido en los amigos y el amor. Y es que ser exitoso en Colombia significa encontrar el amor. En el amor sacamos lo que tenemos adentro como nación sentimental, los temores al engaño, los miedos a construir ilusiones, la evidencia que uno no debe decir lo que siente. Colombia es un país [75] http://nic.desdeadentro.co/index.php/una-nacion-sentimental-ese-corrido-prohibido-llamado-colombia no puede decir que sí de una para no parecer facilista, una nación donde el no amoroso significa un tal vez o casi un sí. En lo afectivo aparece esa nación coqueta y seductora que tanto encanta y nos encanta.“Eso fue de una vez, le caí bien y me cayó bien, y de una vez, eso fue como tan ligero, tan relámpago. Lo importante es tener a salvo el alma. Es que eso es una película. Él era paramilitar, yo guerrilla, nos encontramos, nos pusimos a conversar. Él me dijo que tal, que más. Él empezó que mamita, que usted es muy linda. Pero a mí me emputa que un hombre me diga eso,“que linda, que mamacita, que tan rica”. Eso es lo peor que puedo ver en un hombre porque es un hombre morboso, que solo piensan en que tan rico, ¿qué significa rica? Rica para mí significa que está pensando morbosidades con uno. Él me dijo, “qué, nos vamos a cuadrar” y yo“umm, pero este que”. Entonces, yo le dije“déjeme pensarlo”, porque usted sabe que uno no puede decir que si de una vez, usted sabe que uno de mujer tiene como hacerse la orgullosa, le toca hacerse la difícil, pero yo sabia que eso iba a ser sí. Él empezó que me traía dulces, que me traía bon bon bunes y yo también. Entonces, ya empezamos como a compartir más las cosas. Duramos dos meses, me encariñé hartísimo a él y él a mí. Él me dejó. Fue cuando me decepcionó”. Un amor agrio es colombiano, uno que mezcla bombombunes con ausencias, ternuras de lenguaje con soberbias del orgullo; ni en el amor podemos dejar de ser estratégicos. Así nos explicamos, Colombia es una experiencia amorosa, llena de un lenguaje divertido, que busca seducir entre juegos y olvidos; Colombia es esa posibilidad amorosa de ser alguien en medio de estrategias, lenguajes, detalles y frustraciones. La relación entre amor y éxito surge de la creencia colombiana que dice que“ser alguien en la vida es tener amor”, mito que proviene tal vez de nuestra alma melodramática ya que somos hijos de la telenovela y la ranchera mejicana; tal vez de nuestra exceso sentimental porque nos partimos en lágrimas de despecho y alcohol; tal vez de nuestra necesidad de afecto porque somos tercos, orgullosos y tan bravos que nos morimos por un abracito; tal vez de nuestro principio de realidad que nos indica que ser millonarios, estudiar, crear una empresa es misión imposible, en cambio obtener el amor es posible sin importar el estrato ni la educación ni la pinta. El amor es posible, luego el éxito lo puede alcanzar cualquier colombiano sin distinción de raza, credo o dinero. “Uno a veces sueña que está teniendo una relación con una mujer y así. Y que en todo eso. Y uno ya va a tener ¿si me entiende?... se acaba el sueño, siempre”. Así es nuestra vida un sueño, hasta en el amor, que cuando lo vamos a alcanzar se convierte en pesadilla, así es Colombia, una nación del deseo frustrado porque siempre que creemos que ya vamos a alcanzar la convivencia, nos toca despertar a la realidad de que no es posible, todo es más caótico y hay que buscar desesperadamente con qué comer y con qué soñar.“Yo le decía a ella que me gustaba mucho, mamacita rica, que tesoro lindo, que tal. Haciéndole así vainitas, le escribía carticas... así. Y ahí fue cuando me dañó la vida.” El cariño verdadero ni se compra ni se vende, se gana con el ser, los sentimientos, las virtudes de cada uno. Esta ley del amor, también, nos indica que nuestra nación sufre y vive para obtener ternura, afecto; que todos nuestros sufrimientos y fracasos se ven recompensados cuando obtenemos quien se preocupe de nosotros. Pero, el amor también nos pierde. ¿Seremos la nación del despecho? Tal vez no, pero de seguro si la sociedad de los miedos, miedo a decir lo que sentimos, miedo a amar, miedo a ser afectivos.“Tenía miedo de enamorarse, le daba miedo ilusionarse con alguien. Me dio un pico. Al otro día amaneció contento conmigo y yo amanecí super feliz, yo creo que yo no dormí. Esa china me quería mucho. Cuando uno quiere en verdad, sinceramente, sí es chévere estar enamorado. Pero vea yo digo una cosa, yo soy una de esas personas que todavía soy muy tímida, todavía, por ejemplo, alguien me está “echando como los carros” y todo eso y yo siento como miedo de decirle que no, o que sí. Todavía siento como ese miedo. A veces, uno siente que está como a la fuerza con la otra persona. Yo siento así. Yo siento como un miedo que me impulsa a decir que sí. No sé. Tal vez porque cuando yo estaba en la guerrilla hubo un muchacho que me dijo que quería“centralizar” conmigo y yo le dije que no. Entonces, me amenazó a matarme. Entonces, [76] yo toda asustada, yo le dije al compañero mío. Entonces, ahí mismo lo mataron. Yo creo que es de eso”. Nos da miedo hasta amar. Tenemos desconfianza hasta de quien nos quiere. El amor, también, se resuelve a tiros. El amor como sinónimo de éxito nos muestra como una cultura sentimental, hija del melodrama y que sólo sabe expresarse desde la pasión, que desde el afecto busca le reconocimiento.“Alguien que cuide de mí, que quiere matarme y se mate por mí”, dice una canción en voz de mujer consentida. Eso queremos, somos una nación que quiere que alguien la cuide, que quiera matarse(simbólicamente) y se mate por ella(pero trabajando, creando, conviviendo); por ahora, Colombia es una nación que muere de desamor. moral colombia Si ni el destino, ni Dios, ni la brujería, ni las armas, ni la mamá, ni el amor alcanzan a asignarnos sentido, o tal vez si todas estas estrategias nos posibilitan construirlo, en todo caso, en Colombia nos gusta olvidar y diluir la moral, arrinconar las penas, evitar las nostalgias, evadir los remordimientos en el alcohol.“Yo cuando salía de ese grupo me dije, cuando salga al pueblo me voy a meter una emborrachada, que yo no se qué. Me voy a meter una emborrachada y me voy a cansar de bailar. Bailando y tomar, nooo qué dicha. A mi me gusta bailar mucho”. El trago y la rumba son los dos lugares emblemáticos donde aparece esa otra Colombia, esa vital que se dice feliz, esa fraterna que es capaz de amar, esa afectuosa que es capaz de sonreír, esa que es capaz de seducir sin sentimientos de culpa.“Yo digo, lo más importante, es que haya música, es como divertido tomar y emborracharse. El 31 como cualquiera de nosotros, los guerrilleros se emborrachan, bailan, hay historias amorosas”. Colombia es la patria donde tomamos y jugamos y matamos. Tomar nos pone contentos. Pero los adultos, los civilizados, los buenos creemos que los jóvenes no saben tomar, no tienen la responsabilidad para hacerlo.“La fiesta es riesgosa, porque dan trago, esa es la razón por las que es peligrosa”. Nuestra moral está en otra parte, no en el matar o en la falta de razones sino en asuntos como el tomar. Ahí si aparecen las razones, los límites, los valores que no aparecen con el matar. Gustenos o no, Colombia es una nación que se explica y adquiere sentido en la borrachera, allí somos lindos, tiernos, divinos; allí encontramos la posibilidad de diluir las responsabilidades; allí encontramos al país deseado: el del afecto y el goce. La moral oficial además de preocuparse por lo borracho que somos, tiene una obsesión enfermiza por lo sexual. Un director moral lo tiene claro:“Nosotros el sexo lo hemos fortalecido bastante. Ha habido varias parejas. Actualmente una pareja de la cual nos sentimos orgullosos, nos pareció bonito que nos hubieran consultado a nosotros que si podían tener sexo, y estamos analizando a nivel nacional y dentro de nuestro período de parte terapéutica, qué inconveniencias hay y cómo lo podemos realizar. Yo estoy de acuerdo que si ellos quieren tener sexo lo hagan, pero de una forma como muy elegante, en el cual yo les decía que yo me comprometo –si realmente podemos llegar a una parte positiva-, yo me comprometo darles la plata para que se vayan a un motel, en una parte donde ellos puedan disfrutar y estar en sus cosas”. Hay más saber moral sobre el sexo que sobre la muerte, matar es algo que no se reflexiona, se olvida, lo importante es lo sexual, eso es lo que hay que controlar. Tal vez porque, los buenos saben que allá matan y aquí en la civilidad aman. Entonces, el problema no es matar, la moral colombiana es sexual.“Nosotros si les hablamos de sexo, si les damos conferencias, se les da charlas y eso, pero todo a su digno tiempo”. Matar no tiene tiempo, vivir no tiene tiempo, el sexo sí. ¿Algo más moral? Pero a pesar de la moral adulta y oficial, Colombia ama, tiene sexo, tira.“Yo le iba a coger algo y no se dejaba”. En cambio,“allá los comandantes llaman a unos putiaderos y que manden viejas al soco, y mandan como unas dos camionadas. Que cojan la que quieran. Yo cogí la más jovencita y la más miedosa. Ella me decía, que lo que pasa es que yo apenas llevo en esto cuatro días por plata. Entonces, la volví mi moza”. El sexo está por todas partes, ese pecado lo cometemos a diario y como sea. http://nic.desdeadentro.co/index.php/una-nacion-sentimental-ese-corrido-prohibido-llamado-colombia [77] La moral colombiana no solo se hace presente en el control de las borracheras y el sexo sino que se hace explícita en lo que justifica todas las barbaries: la plata. “Este tipo de muchachos realmente nunca han aprendido a manejar el dinero”. Sin embargo, mientras les imponemos nuestra moral de saber manejar la plata, ellos la tienen clara:“me gusta mucho la plata, es que la plata es muy bonita y eso me hace poner triste a ratos”. Y es que la plata se convierte en el fin para obtener la felicidad. La felicidad construida que significa el comprar cosas. Así toda la moral está en tener plata.“Para mí la plata siempre ha sido para comprar mis cosas, para colocarme mis cosas que yo quiero, comprar lo que yo quiero, comer lo que yo quiero, que comprarme un reloj, que comprarme una muda de ropa, que sacar la novia a pasear, que salir a pasear en taxi, andar en taxi así, cómo recreación... voy a la calle a comer empanada con el ají, y de allí chorizos fritos con papa y gaseosa, eso es lo que más me gusta. No me gusta casi lo que es el perro, ni la hamburguesa tampoco. Me gustan las empanadas, las papas, papa frita con chorizo, pollo tampoco casi me gusta, porque pollo me dan mucho en la casa”. Los deseos de este país son pocos, una empanada con ají, un reloj, una pinta. Sólo que en Colombia obtener estas felicidades casi es imposible. Si así es la realidad, ¿cómo no comprender que toda la moral cabe en un billete? El asunto es muy simple, tener plata es ser exitoso en Colombia. Y como dicen las mamás,“consígase plata por medios honestos mijo, sino consígase plata”. Esa es nuestra moral. La moral colombiana es estar alegre, contento, gozoso. Por algo somos, la nación subcampeona del mundo en sentirse feliz. A mal tiempo buena cara.“Yo admito que yo estoy muy loco, o sea no en el sentido de que se me corra el shampoo no, sino que me gusta ser alegre y eso es de pronto como mi método, esa es, esa es como mi psicología, a mi me gusta estar contento, joderle la vida a otra persona, hablar, reír, recochar, si tenemos que llorar pues listo, lloramos, yo tengo como otra oportunidad”. Así somos, alegres, molestotes, sonrientes. Esa es nuestra moral nacional. Tal vez nos toca, tal vez se una estrategia de supervivencia. Pero sirve. A uno también le bajan la moral, y yo me siento con baja moral ahorita porque me siento como aburrido, como bravo”. La moral en Colombia no es una norma de control ético, tampoco un horizonte de responsabilidad individual o social, mucho menos es un marco explicativo de lo que se hace. La moral en Colombia es tener motivos para seguir luchando, sobrevivir, imaginar futuro. Aquí también, Colombia es una nación de baja moral, no tenemos motivos colectivos para construirnos como nación y vida. política colombia “La guerrilla es muy… muy…gonorrea”.“Yo les tengo mucha rabia a los policías porque es que ellos humillan mucho a los campesinos”.“A los paramilitares les tengo como rabia porque ellos matan solamente como por ver matar, por ver caer, por eso”.“No, no es porque sean malos, lo que pasa es que los paramilitares odian a la guerrilla, los odian mucho”.“Uy, ellos tratan muy mal a las mujeres, eso las tratan como si fueran poquita cosa”.“Los paramilitares matan a los campesinos porque ayudan a la guerrilla y les dan de todo”. La consigna es: “Ni un paso atrás, liberación o muerte, Ejército de Liberación Nacional. Colombia con los trabajadores. Ni un paso atrás, liberación o muerte”. Todos los días los paras cantábamos,“más duro en el entrenamiento y menos sangre en el combate aguerridos patrulleros, con valentía mis guerreros, adelante combatientes”.“Yo lo que extraño de allá es la gente, una gente que hay muy amistosa”. Esa es la ideología: odios, consignas y nostalgias. Esa es la verdad, la política en Colombia es una manera de socializar, un modo de tener motivos para hacer algo, unas consignas que llenan de orgullo aunque habiten el vacío de sentido, una nostalgia de los afectos, una manera de encontrar amigos. Esa es toda la ideología que nos queda. Algo queda más allá, sin embargo, en el discurso que pretende llenar ese vacío de significado hay un ideal, [78] una utopía, una frase.“Yo siempre, siempre llevaba esa ideología, de que siempre peleábamos era por una Colombia diferente. Me la imaginaba con menos politiquería barata, que no robaran tanto al campesino, porque siempre en esto los que chupan es la gente pobre, los campesinos. Me la imagino con menos pobreza, mas empleo, menos corrupción. Que no haya quien mande, nadie, porque si es el presidente roba a la gente, si lo mandan las AUC se dañaría Colombia completa y si lo mandan la guerrilla peor”. Aquí aparece una retórica de político misionero. Un discurso que llena de sentimientos comunes la visión colectiva. Uno casi no puede estar de acuerdo con este discurso, no es del presidente, no es de los políticos, es de una joven que estuvo allá, vivió la guerra y ahora está en la transición hacia el mundo de los buenos, civilizados, corruptos, abusadores. Las ideologías de cartón, sin embargo, penetran en la forma más no en el contenido, muy en la onda de Colombia, se construye enemistades y proyectos con base en palabras vacías, que justifican la acción demente. “Política es que usted llegue y defina bien lo que es el reglamento, que usted llegue y sepa que es el marxismo y el leninismo. Allá le enseñan a uno como decir la filosofía de Lenin, de Marx, todo eso”. No importa el lado en que nos encontremos, conservadores o liberales, guerrilleros o paras, somos una nación llena de retórica y sentimientos de pertenencia simples.“¿Castaño? Ese man es bacano. Ese man, eso si, es muy malo. Sin embargo, los pelados de los paras lo quieren mucho, eso si no se quieren venir de allá. Yo no me quería venir. Porque nuestra ideología es que nos gustan las arma y nos gusta defender la patria”. Una política del obedecer, una política llena de sinsentidos, una filosofía no construida sino impuesta. Una que se queda en las palabras que ayudan a excluir a los otros, a diferenciarse, justificarse, pero que no significa nada.“Burguesía es la persona que se cree más que cualquiera y que tiene más que los demás y que no le gusta darle a los demás, sino es amigo de él. Burguesía son los que dicen“!a ver usted hijuetantas, es que le triple ummm!”. Burgués es una palabra”. Pero no sólo de palabras revolucionarias nos llenamos de sentido, sino de valores sin referencia ni horizonte.“Ser honesto y veraz con uno mismo y con el movimiento; veraz es ser rápido, ser honesto y veraz con el movimiento, abnegado en la lucha y modesto. Modesto es demostrar que usted si quiere el bien para el pueblo. El primer punto de entrenamiento debe ser“sereno, valeroso, reflexivo, respetuoso de los demás y modesto. Siempre la guerrilla ha buscado la igualdad, que no haigan ricos, que tampoco haigan pobres. Es una idea muy buena que siempre ha buscado las FARC, que todas las personas sean iguales como lo son en la guerrilla, allá todo el mundo es igual, allá no es que usted es más y yo soy menos.” La lección bien aprendida, mal practicada. Se supone que en el monte no se piensa, que están todos idiotizados con la guerra, que la ideología no existe, mucho menos que exista la crítica. Pero no es así, colombiano que se respeta tiene siempre una objeción ante todo, nos define nuestra inconformidad, nuestro sentido crítico.“Hubieron cosas que yo no quedé claro, pero si hubieron cosas que quedé claro porque bueno, si, se luchaba por un poder y el poder era que el país fuera un país revolucionario, se buscaba que la población civil apoyara la revolución, que la población civil donde quiera que llegara el grupo guerrillero lo apoyara, que dijera: ¡qué tan bueno, llegaron los guerrilleros, llegó la guerrilla! Vamos a darle limonada, vamos a darle comida ¿qué necesitan? La idea del guerrillero era conquistar la población civil; decirle qué era las elecciones, decirle la parte política. Aunque yo luchaba por una igualdad no todos lo hacían, porque aunque esa es la ideología, pero obvio que nunca lo hacen, porque yo siempre que hablaba con el comandante de la supuesta igualdad para el pueblo yo le decía“bueno a mí si me gustaría luchar por la igualdad, pero que es igualdad para ustedes” y el me decía“pues que no roben al campesino, que no le saquen mas impuestos, que todo ese cuento”, yo le decía “pero usted lucha por una igualdad y los que mas daño le hacen al pueblo somos nosotros mismos, porque de rabia con el gobierno vamos y dañamos un puente que al gobierno no lo afecta en nada, el que chupa acá es la gente que tiene que parar los carros, que trabajan con carros es parar y quedarse ahí y la gente es la que sufre por el puente y la gente huye a la ciudad y ahí es donde [79] http://nic.desdeadentro.co/index.php/una-nacion-sentimental-ese-corrido-prohibido-llamado-colombia empiezan a salir los ladrones o a coger viciosos, entonces ahí es donde se empieza a dañar Colombia, ¿entonces? Bueno, hay que tumbar estas torres de la luz, hay que quemar unas tractomulas, hacer unos retenes para coger economía. Eso no me gustó porque era daño para la población civil. A pesar de que yo era del grupo armado, nunca pensé que le iba a hacer daño a la población civil, yo siempre he estimado mucho a la población civil porque ha sido muy importante para Colombia. El civil es el que siempre trabaja, el que lucha, y el sueldo que recibe es el mínimo. Y entonces yo pensé para mí:“No, al civil no se le puede hacer ese daño”. Y entonces pensé y algo que me dijo: ¡váyase! Personalmente si luchaba por una igualdad, aunque no existía, si luchaba por una igualdad”. Los jóvenes se dan cuenta de la hipocresía de la lucha ramada, la critican, la analizan, y se van porque no comparten. Esta valentía analítica está dispersa por Colombia, solo que no sabemos encauzarla. Ahora, en la crítica sale a relucir esa otra Colombia que se cree buena y no responsable de la barbarie. Estos jóvenes sienten que no tenían responsabilidad, que eran sus jefes y los grupos los que producían las injusticias. Actores pasivos que reciben órdenes, borregos de discursos de papel, seguidores de políticas a cambio de pan y vestido. Aquí aparece el síndrome de echar la culpa a otros, yo sí soy bueno, los demás son los malos. Así habitamos esta tierra, todos nos sentimos buenos, patriotas, misioneros del bien, lástima que existan los otros, los otros son los malos, los que no entienden. Una sociedad individualista sin proyecto de colectivo, una sociedad de buenas intenciones individuales, con miedo al otro y sin disenso ni discusión. Ideologías breves, superficiales; eslóganes que sirven para vivir el día a día pero que no marcan proyecto de vida. Una sociedad sin política. Tan sin motivos y sin argumentos y sin debates que el amor lo puede todo. Una vez alejados de los movimientos, los jóvenes encuentran que todos somos iguales.“Ya las personas van a ser hasta buenos amigos, por lo menos aquí en la casa hay uno que fue de las autodefensas y con ella me la llevo bien, todos nos la llevamos bien”. Es más el amor lo diluye todo, si se ama y por amistad nada importa del pasado.“Él ya no es para. Él no está allá. A mi no me interesa lo que hubiera sido”. Pero sí existen asomos de querer una nación diferente:“Donde estuvieran ayudando a la sociedad, no dejarían que los jóvenes se vincularan al grupo armado porque eso es ayudar a destruirla; se pierde un joven y se martiriza a la familia. Si son misioneros del bien, son unos misioneros mediocres porque salvar a Colombia no es de esa forma. Hay otras formas”. Colombia un país sin política, sin disenso argumentativo, sin pactos de confianza. En este horizonte lleno de palabras vacías que prometen vida, libertad, emoción y que solo justifican la inequidad, la injusticia y la exclusión, surgen propuestas basadas en la tradición, en la memoria, en otro modo de enfrentar la vida.“Aquí las únicas armas son las que hay cuando pasa el ejercito, la guerrilla… nuestras ramas son la herramienta de trabajo, una pala, un machete, y cuando toca pues toca, un día que nos quieran sacar de aquí a garrote los sacamos, por muy berracos que sean no creo que un man de esos sean capaces de pegarle un tiro a uno desarmado”. Ellos tenían discurso, tradición, pactos colectivos. Ellos supieron defender un proyecto colectivo, ellos enseñan que con organización social, discurso y política, Colombia es una nación factible. [3] ¿para dónde vamos? de paraísos y desilusiones En esta nación sin explicación, sin relato, sin responsabilidad individual, colectiva o institucional es muy difícil el futuro. Ni el destino, ni Dios, ni la brujería, ni las armas, ni las mamás, ni los amores, ni las morales, ni las ideologías, ni las políticas construyen sentido de futuro, ni posibilitan el reconocimiento. Entonces, hay que echar mano de las ilusiones, las promesas, los paraísos de soñar despierto. Los jóvenes llegan con base en una promesa que les construye un paraíso, una nueva vida, un milagro público.“Si colaboran no se les va a ir tan duro ni nada, van a [80] quedar como si se hubieran entregado voluntarios y van a tener oportunidad de ir a un plan de reinserción. Van a ganar como 12 millones de pesos, van a estar bien en una casa, les van a dar ropa y de todo”. Pero como toda promesa en Colombia es sólo otra ficción que va a frustrar de nuevo el espíritu mágico de nuestro devenir, el Estado promete pero no cumple, solo crea una nueva frustración. Ellos y ellas llegan detrás del paraíso prometido y ¿qué encuentran?“Aquí uno solamente comiendo, hasta metiéndosele malos pensamientos. Uno piensa, se le vienen miles pensamientos, malos y buenos, a la cabeza. En cambio, si uno tuviera un trabajito sería distinto. Por que yo como le he dicho a la doctora, a mi me dan un trabajo, así no sea los trabajos que yo pido, yo me amaño con el trabajo”. Pero no hay cama pa´tanta gente, menos trabajo para seres peligrosos y mal formados y que solo saben andar el país y luchar por no se sabe qué. Lo más curioso es que la promesa de un país mejor es una traición más, un nuevo engaño.“No ve que aquí no le consiguen a uno nada, solo estudiar. Yo les pedí que me entraran en un concurso de belleza, y nada. Yo no les voy a rogar. Quiero aprender a maquillar, a hacer cosas en las uñas, peinaos, aunque yo sé de peinaos, pero si, yo quiero aprender más ¿si ve?”. Los sueños, las ilusiones de los colombianos son simple: estar ocupados, conseguir algo de dinero y listo. Pero este país no tiene oportunidades para hacer realidad el paraíso. La propuesta son los proyectos de interés económico. Le montan una panadería o una tienda pero solo al exitoso, que es el adaptado a la Institución. Allá era el grupo armado, aquí la institución. Ese es todo el mundo. Entonces, construimos una Colombia sin perspectiva, sin horizonte, sin vínculo, sin perspectiva. Tal vez, por eso nuestros conflictos nacen de pequeñeces porque somos una nación provincial, retraída, angosta, estrecha, sin visión. La realidad se convierte en una vivencia de totazos; producimos sujetos sin competencias ciudadanas, ni laborales; sin recursos para intervenir en la vida colectiva. Estamos llenos de jóvenes con talento, que se la juegan, pero que no tienen ni competencias ni discurso para articular su vida colectiva, su lugar en el mundo llamado Colombia. Así Colombia es una nación que engaña, promete y no cumple, ilusiona pero defrauda. Una nación que ha aprendido a ilusionar como estrategia de sobrevivencia. Así vivimos, cada uno con su sueñito de que mañana será mejor. Y, si no, a hacer lo que Dios quiera. Bueno, pero todo no es así de simple. Los jóvenes llegan y encuentran gente muy buena, que quiere de verdad construir futuros para estos no-destino; profesionales que le meten emoción, contenido, amor, valor y trabajo para lograr una mejor Colombia. Así mismo, existen instituciones que honesta y quijotescamente le han apostado a este proyecto. Instituciones bien intencionadas, que desde sus saberes quieren construir un colectivo, una nación.“Trabajamos en la prevención a la vinculación al conflicto a través de proyectos culturales(eventos musicales, teatro, rap, emisora y canal de tevé) y de proyectos productivos(tienda y piscicultura)”. Aunque todo termina siendo demasiado institucional y voluntarismo de sujetos paternalistas, esa es la manera colombiana de hacer el bien, de colaborar, de pensar en el prójimo.“El proceso central es un poco enamorarlos de la vida civil y de las posibilidades que da el Estado, la democracia y la participación. Eso es lo fundamental”. Todo en Colombia se ha convertido en discurso democrático pero en versión católica; la democracia no se construye como una manera de vida, sino como una fe en algo que nos han dicho que es muy bueno, pero de la cual no hemos recibido muchos beneficios. Por algo somos hijos de la religión católica que nos enseña que la solidaridad es dar, compadecer, estar con el otro.“Siempre les he insinuado a todos que nosotros somos una familia, que yo como director soy el papá y que la directora terapéutica es la mamá”. Es un asunto de poder, nosotros los buenos, sabemos lo que es bueno y ayudamos para que ellos se conviertan como nosotros, en buenos. Sólo una duda, ¿será que nosotros los buenos somos el modelo de nación que queremos construir? No será que no somos tan buenos porque por algo somos parte de esta nación despedazada, corrupta, malcriada, doble moral, castigadora y exclusoria. ¿Será que no lo somos? Bueno, a la colombiana, siempre los malos son los otros. No tenemos esa capacidad de la autocrítica que nos diga cómo realmente somos y que desenmascare nuestra bondad. [81] http://nic.desdeadentro.co/index.php/una-nacion-sentimental-ese-corrido-prohibido-llamado-colombia Bueno, estos sujetos honestos que buscan construir futuro han logrado hacer un diagnóstico de cómo son esos colombianos que no son los buenos.“El fusil es la política y el Che Guevara el ídolo. Son jóvenes que se motivan fácilmente, de espíritu alegre, que tiene como horizonte de sentido a la familia y el conseguir dinero, que se han metido en un proceso de desvinculación sin un final claro. No saben para dónde van, creen que el destino se llama gobierno y trabajo. El proceso se sostiene en los procesos de formación, la presencia de las promesas, y el deseo de ser productivos. La regla de oro es mantenerse ocupados. Su vivencia es una montaña rusa de emociones que tiene picos de emoción y futuro y bajonazos de depresión y desespero. Sus maneras de convivir siguen ligadas a la norma, antes el miedo era el consejo de guerra, ahora el manual de convivencia. Lo más estresante pero motivante para los jóvenes es el paso de lo rural a lo urbano. La experiencia no admite la planeación, se habita la novedad, ya que todos están a prueba, asesores, profesores y jóvenes. Jóvenes solidarios, tanto que no importa los pasados, la ropa se la prestan entre todos, lo de uno es de los otros. La institucionalización de estos jóvenes los va llevando a querer lo de cada uno. De un pasado solitario se socializan en un ideal individual.“Los conflictos aparecen por el dinero, el amor, las promesas incumplidas y el encierro. Y es que hay una contradicción; no están privados de la libertad pero están institucionalizados, que termina significando encierro. A pesar de todos los esfuerzos, el gen colombiano de la independencia es imposible de apagar, el lenguaje se mantiene guerrero, los sentimientos satánicos abundan”. Este perfil construido sobre los jóvenes desvinculados está muy cerca de la descripción de cualquier joven colombiano. No son extraterrestres, no son los guerreros descritos por los medios; son simplemente jóvenes que no le encuentran vuelta a su destino, que vienen de la vivencia abierta de lo rural al encierro urbano, de la ley del arma y la obediencia a la ley del amor y la rebeldía.“Lo más complicado es que vienen con mucha energía y aquí sólo encuentran desahogo en lo afectivo, entonces se asiste a una sexualización muy alta. Chinos que en un mes tienen siete novias porque es su proceso de sublimación.” Del mal del monte a la moral urbana, de las armas al amor, del matar al amor de-CAE. Los trabajadores de las diversas instituciones son unos héroes en cuanto conviven y sobreviven a tanta ilusión y frustración en simultáneo. Estos héroes de la convivencia, buscan encontrar le sentido a lo que hacen y muchas veces no lo hallan.“La intención del programa con menores desvinculados es buena, pero aunque las organizaciones que trabajan en esto son buenas, tienen experiencia, tienen personal calificado, todo se está construyendo, se está escribiendo hasta ahora., Nadie hay sabio en esta materia. Eso hace que el proyecto sea novedoso y que tenga dificultades”. Es difícil saber como se trabaja con jóvenes que llegan con un nivel de ansiedad muy alto, que son capturados o se acabaron de entregar y vienen de la entrevista militar, jóvenes con un alto nivel de presión, que se les han volteado todas las cosas. Pero todo es susceptible de empeorar, se dice en Colombia.“Los primeros jóvenes, eran jóvenes rurales, con una disciplina de trabajo y una adaptabilidad al medio muy buena. Baja escolaridad, pero un nivel de respeto a la autoridad, un buen nivel de concertación, altísimo nivel de trabajo, facilidad en el ajuste a los horarios y a las normas, pero en la medida en que el mismo conflicto ha venido inundando las ciudades, se ha nutrido el conflicto de jóvenes con una problemática más complicada. Entonces, ahorita tenemos, por ejemplo, jóvenes que tienen múltiple adicción a psicoactivos, pandilleros, ladrones, asaltantes, que tienen experiencia de calle, que tiene experiencia institucional porque algunos ya han estado en correccionales; jóvenes que son poli-consumidores, jóvenes que tienen experiencias sexuales con niñas y homosexuales. Todos vienen| porque hay una promesa:“Entréguese, que hay diez millones por subsidio y que le van a dar casa y traslado a su familia.” ¡Falso, falso, falso, refalso! No hay eso. Pura“cultura del atajo”, muchos llegan a ganarse un futuro prometido; es un error venderles atajo al momento de la desvinculación; desertan con esa expectativa, eso es muy efectivo a la hora de recoger información, pero aquí hace que todo se vuelva más difícil”. Este es un buen análisis de nuestra guerra, realizado por uno de los que saben por vivencia propia, un educador. Antes era un conflicto [82] campesino, rural, ingenuo que hoy ha llegado a tocar la tranquilidad urbana y se ha complicado porque ya no solo se es sujeto de revolución sino hijos de la perdición y desajuste del país que hemos construido. ¡Difícil, muy difícil este país! Muy difícil vincular a jóvenes que“han vivido como cuatro, cinco veces más que uno”. El reto en Colombia es hacer que cada uno de sus pobladores se sientan significativos, que puedan crear vínculos afectivos, que se conviertan en sujetos productivos como ciudadanos y como individuos. Y ahí, surge la otra Colombia, aquella que desde lo cultural intenta convocar, aquella que hace del trabajo un plan de vida. Las actividades culturales y deportivas aparecen como las estrategias más efectivas para que se interesen en su futuro, conozcan sus derechos y deberes. El problema, sin embargo, sigue siendo que estos jóvenes, como la mayoría de los colombianos, están habituados a ser empleados y no tienen una visión empresarial. Somos un país que se ha acostumbrado a vivir de“lo que me quieran dar” los políticos, los gamonales, el Estado, los narcotraficantes, los guerreros; una sociedad que espera que todo le caiga del cielo para poder funcionar. La única camiseta que nos ponemos es la de recibir, somos una nación limosnera, pedigüeña en todos sus niveles. Nuestra marca es la recibir, no dar. Los jóvenes, a pesar de todo, reconocen que hay un cambio, que la vida tiene otro sentido, que hay otra búsqueda de significado.“Hay cosas que son como comparables dentro del grupo y aquí en el programa donde estamos, porque en el grupo teníamos un cabecilla, igualmente aquí en el programa también tenemos un cabecilla que es el profesor, el educador. Pero el cambio fue espectacular de yupa a lo civil, porque en el grupo tiene uno que dormir mojado, tiene uno que patrullar de noche, tenia que levantarse tipo dos, una, dos de la mañana,“que bueno, que tenemos que salir, levantasen”. Fue un cambio realmente grande, porque estar en un grupo armado no es como uno estar en la casa, acá hay mucha mas tranquilidad, ya uno pasa el rato más tranquilo, mas compartido, con mas confianza. Acá se conoce mas gente, gente buena, gente de buenos sentimientos, personas que le pueden brindar a uno una gran amistad, que lo pueden valorar, porque es que allá no se valora la gente, es raro el que se valora, allá lo más que se valora es que sea dispuesta para el plomo, bueno fulano es un berraco pal plomo pero no dice cuidemos a fulano o protejamos a sutano”. Así que el futuro viene en mejores vertientes, sobre todo la de la amistad, la de encontrar afectos, la del encuentro. Ahí, está la utopía de la Colombia que se busca, la que construye colectivo con base en lo sentimental. Los jóvenes quieren lo mínimo para salir adelante.“Uno acá en el programa tiene de todo: la ropa, la comida, la dormida. Pero hay veces que uno se siente aburrido”. Y ese es el problema, los jóvenes quieren el futuro ya, y estar encerrado, no es el futuro. Así también vivimos los colombianos: prisioneros de nuestros miedos. La seducción de la ciudad sigue siendo el mejor relato colombiano, hoy nadie quiere estar en el campo. La guerra en el fondo es una buena manera de alcanzar el sueño urbano.“Me gusta de acá la gente, que no se ve muertos por ahí a cada rato, lo único que no me gusta es que hay mucha mano de lo que llaman ñeros y que las casas son como muy desordenaditas”. He ahí, la ciudad atrae pero expulsa, aquí se nos olvida la miseria de cada uno para comenzar a odiar al otro, el peligroso, el ñero. ¿Será que nuestro destino es andar buscando a quien temer?. Tal vez no, también somos un país que a pesar de vivir en el miedo quiere salir adelante, al menos en el deseo.“Yo quiero salir de acá, que tenga mi trabajo, que no me estén recordando todo lo que ha pasado”. Hay caminos mejores para construir la nación imaginada. ¡Será que tenemos nación en la cabeza?.“Si la guerra no fuese una guerra de armas y de balas, sino una guerra de palabras, el mundo y Colombia seria distinta”. Tal vez sí hay nación, esa que le encuentra valor a la desvinculación.“Me ha ido bien, en el proceso he recuperado muchas cosas que había perdido, la razón de vivir, la esperanza, el reto hacia delante. La mayoría se perdió todo. Yo he tratado de seguir adelante”. A pesar de la esperanza, se sigue sintiendo una bronca contra esta nación que los produjo guerreros y ahora los signa como desvinculados.“A mí me da mucha rabia, la verdad no sé qué pasa en este mundo conmigo. No en[83] http://nic.desdeadentro.co/index.php/una-nacion-sentimental-ese-corrido-prohibido-llamado-colombia tiendo que pasa… como que no quiero a nadie y nadie me quiere a mí.” Este es el grito sufriente de los colombianos sin vinculo y abandonados, excluidos de las oportunidades. Así, Colombia seguiría siendo una nación que habita la desconexión, que cuando habla de vinculación, solo se refiere a sacar a los jóvenes de la guerra pero no los vincula a la sociedad. A la cultura colombiana le falta un elemento ordenador, un respeto por la norma, referentes colectivos que le permitan tener sentido. A Colombia le falta discurso colectivo, referentes de proyecto para que los jóvenes no sigan pensando que“hay que volverse malo para que ayuden”. Eso es lo que hemos construido: una nación que premia a quien evade la norma, reconoce a quien impone su ley, atiende a los sujetos por fuera del bien colectivo. Por eso será que se sigue pensando que es mejor la guerra que estar en esta sociedad que mira feo. “Hay que seguir en esta chimbada, en este proceso. Yo, hijueputa, si quiero volver a los paracos. ¡Extraño todo¡. Me gustaban mucho las armas. Uno caminaba, uno conocía ciudades, pueblos, era alguien”. Esa es la petición de estos jóvenes y la mayoría de colombianos: Ser alguien, reconocimiento. Las instituciones actúan como el país, de manera individual y con las mejores intenciones; cada cual con su proyecto de país propio y de acuerdo a sus morales.“A veces pensamos que los chicos no están preparados para salir y que nosotros estamos montando todo un proyecto tenacisimo para poderlos resocializar. Lo cierto es que nunca han salido de la sociedad, ellos han formado parte de la sociedad desde que nacieron hasta ahora. Lo cierto es que ellos han vivido una realidad muy distinta a la nuestra, pero nunca han salido de la sociedad, siempre han sido parte de ella. El asunto es que nuestra sociedad se ha transformado. Los profesionales con su saber institucional y todo su saber académico, clasifica y califica;“chico que procede de una familia monoparental, con violencia intrafamiliar, familia desarticulada”. Tal vez todas esas miradas pueden estar muy equivocadas, con todas esas miradas a veces siento que nos quedamos en lo institucional y queremos que el chico se comporte bien, pero, ¿qué es finalmente comportarse bien? Desde que nuestras instituciones no intenten tener miradas distintas, la institucionalización de nuestros chicos seguirá siendo un fracaso”. Cada una parece tener en mente un proyecto de país distinto, los jóvenes son vinculados, entonces, a discursos diversos, a Colombia distintas. Este hecho no tiene nada de peligroso, ya que Colombia es diversa y pluricultural. Es más permite aprender de nuestra diversidad cultural, de nuestros modos de resolver conflictos según seamos indígenas, afrocolombianos o pertenecientes a una tradición particular. Pero esa diversidad debe encontrarse en unos mínimos comunes de nación, en unos mínimos referentes de sentido colectivo, en una ética pública. No existen unos mínimos de ética pública que nos permitan imaginarnos como posible. Sólo habitamos los deseos individuales de ser alguien, de querer apostar y trabajar por un futuro. Pero ese individualismo, esa falta de referencia colectiva nos está matando como nación. Los jóvenes cuando emigran de sí mismos y de su lugar de origen encuentran que no pertenecen a nada, que sólo son un estereotipo, una mancha negra que debe ser excluida de la sociedad de los buenos.“Ustedes me miran, pero sé que en el fondo, me señalan, y me dicen que soy un matón… pero los matones son todos ustedes porque han matado nuestras ilusiones”. Dura réplica a nuestra bondad, a nuestra construcción de país.“Yo si pensaba, me daba como cosita retirarme porque yo decía,“¿qué dirán en mi pueblo?, ¿Cómo me van a recibir?”. Me daba miedo. Eso me daba como mucho temor. Yo me sentía asustada. Dios mío, ¿yo qué hago? Y sola, yo no sabía qué hacer”. Así estos jóvenes no son solo excluidos del universo de las oportunidades, sino que reciben la exclusión infame y pública del símbolo de los buenos. Por ahora solo sueña con tener algo de esa modernidad prometida en la Colombia light, esa hecha de consumo y buena vida, esa que se hace con un país innombrable:“Es que esto es todo lo moderno: mire, está Shakira, está el avión, está la plata”. A esa es a la nación que aspiran. En Colombia hay más futuro cuando el sujeto se encuentra vinculado a comunidades organizadas como la de los indígenas. El apoyo comunitario, el lazo social que funciona como base de memoria y futuro. La organización social con un discurso colectivo como referente ayuda a [84] construir una mejor posibilidad de vinculación a la sociedad. Colombia debe pasar de ser un país de individuos a una sociedad de comunidades, así encontraremos más motivos, afectos, razones y memorias para vincularnos a un proyecto común. Cuando hay discurso colectivo, las acciones, ese pragmatismo colombiano comienza a tener sentido. La política tradicional, clientelista, gamonalista y de partido tenía su valor en cuanto generaba procesos de vínculo, espacios de encuentro y dinámicas de relación. Nuestra tecnocracia que nos habita, por el contrario, nos sume en acciones individuales que no crean vínculo colectivo. Tal vez, debamos mirar hacia la Colombia que queremos negar, esa que se ve como premoderna y arcaica, antes que seguir en la construcción de una nación eficiente, pragmática y técnica pero sin vínculo social. Al no tener comunidades organizadas, el diálogo y reinstitucionalización de la sociedad va a ser uno con uno. Institución-individual contra sujeto-individuo. Si se quiere y aceptamos aprender de las comunidades indígenas, la solución sería mejorar la producción de sujetos colectivos, de voces colectivas, de discursos de identidad. Por eso el ideal es la construcción de discurso colectivo, comunidades de vínculo, estrategias de encuentro.“Me fui como encarretando en la vaina de la organización… nos fuimos dando cuenta de que por medio de la organización podíamos llegar como a conseguir varias cosas”. [4] ¿Colombia? el significante vacío ¿Colombia? mmm!No sé! Soy colombiano no sé por qué. ¡Ésa pregunta! ¿Qué es ser colombiano? No tengo ni idea. No sé, es que no tengo ni idea que es ser colombiano. Nunca me he imaginado Colombia. Parecería evidente saber qué es Colombia cuando se es Colombiano. Pero no. No sabemos. Sabemos que habitamos esta nación. Pero, cuando intentamos significar qué hay en ese nombre, no encontramos nada, sólo el vacío. Un significante sin referencia de sentido. Un término que se ha llenado de adjetivos: paisajes divinos y gente linda echada pa´lante. Sólo un término es común: un país en guerra, ese“algo” que nos hace ir a hacia nuevos horizontes pero sin saber por qué, ni de dónde venimos, ni en dónde nos hallamos. Aquí surge una reflexión amplia y fuerte, tenemos un nombre pero no sabemos con qué llenarlo, un significante vacío a la espera de ser llenado de relato y sentido.“Lo que determina la vida del ser humano es, en gran medida, el peso de las palabras o el peso de su ausencia. Cuanto más capaz es uno de nombrar lo que vive, más apto será para vivirlo y para transformarlo(…) Cuando carece uno de palabras para pensarse a sí mismo, para expresar su angustia, su coraje, sus esperanzas, no queda más que el lenguaje del cuerpo que grita con todos los síntomas(…) y la traducción en actos violentos” 23 . Somos los hijos de una palabra, Colombia, eterno significante sin sentido, símbolo sin referencia, nombre vacío. No sabemos qué significa ser colombianos. No tenemos símbolo pero sí violencias como estrategias expresivas de nuestro ser. Su fragilidad cultural es tal, que cada vez puede ser llenada de nuevos sentidos, nunca permanentes, pocas veces comunes, siempre efímeros. Los colombianos, somos hijos de un vacío de sentido. Hemos heredado un nombre, no un relato de sentido de nación. Sobrevivimos aferrados a la invención de frágiles sentidos de destino. ¿Qué es ser colombiano?“Respuestas ambiguas, generalidades(…) la pertenencia, por nacimiento u adopción. No describe ni define un carácter. A lo sumo señala la pertenencia legal a un país”, dice en ensayista y literato Oscar Collazos 24 . Somos ese país de Shakira, aviones y plata. Una nación imaginada como orgullosa, bella, exuberante, sobreviviente. Somos referencia de un furioso orgullo nacional. La patria que se debe sentir, no existe. Su nombre y símbolos dicen muy poco. Impresiona como este país en sus gentes es incapaz de nombrarse, reconocerse, encontrarse. 23 Petit, Michéle.“Nuevos acercamientos a los jóvenes y la lectura”. México: Fondo de Cultura Económica, 1999. 24 Collazos, Oscar.“¿Qué es la colombianidad?”. Bogotá: Revista Semana, Agosto 25, 2003, pp. 154-158. [85] http://nic.desdeadentro.co/index.php/una-nacion-sentimental-ese-corrido-prohibido-llamado-colombia ¿Qué es Colombia? Somos diversidad de naciones, una que existe, otra que se vive, una más violenta y una última que se convierte en gente. En voz de jóvenes desvinculados del conflicto, en ese espejo violento y tierno somos un nombre, un territorio, la patria, símbolos, una vergüenza, un no se qué, una confusión, una manada de cosas, una revolución, vivir en guerra, donde se matan, una injusticia, un país tomado, el país de los buenos, las mujeres, los hombres, un orgullo, una vivencia, una querencia, un futuro. LA NACIÓN EXISTE nombre, territorio, patria y símbolos [ un nombre] Colombia es el nombre de una nación, Colombia. Este es un buen principio nos llamamos, nos nombramos, sabemos la palabra donde habitamos. Por lo menos, la nación colombiana es una palabra y ya ha ganado una virtud: ser nombrada. Este hecho marca la existencia, ya somos, ya tenemos un lugar para la diferencia. Obviamente, no basta con nombrarse, hay que representarse, reconocerse, pensarse, relatarse y visibilizarse. Hemos logrado la primera identificación, el nombre. [ un territorio] Una unión de personas, de regiones, de paisajes. De lo más noble hasta lo más bravo, para mi Colombia es todas esas montañas que se miran, los nevados, esos lindos ríos que tiene, las ciudades, los departamentos, el campo, las montañas, la riqueza. Todo muy lindo. Colombia es el monte que queda allá para Filo de Hueso ¿Usted no lo ha oído mentar? Por los lados del carriel y la piedra, para los mangos, por ahí, por la Quebrada del Carriel. Cosas que usted no las distingue. Y también, los lenguajes como el caqueteño, el bogotano, el paisa, el indio... Un territorio para el nombre. Un territorio que nos parece lindo, incomparable ya que no conocemos otros. Nuestro territorio es bello porque e snuestro, en el hemso construido nuestros afectos y nostalgias. Hermoso en cuanto nos despierta sensaciones, olores, sonidos, sabores y colores. Un territorio que nos llena de orgullos físicos. Lástima que sea un territorio que no distinguimos, no conocemos, no hemos experienciado. Un orgullo virtual. Nos han dicho que es bello. Lo jóvenes de la violencia si lo pueden afirmar. Ellos lo conocen. Lo han caminado. Es más, hacen parte de esta belleza. Son de ahí, son parte del paisaje. De todas maneras, los colombianos tenemos un territorio que para la mayoría se convierte en otra palabra. Colombia es un territorio, que lleva un nombre y habla de muchas formas. Un territorio hecho de diversidad de paisajes y lenguajes. Una nación que ni en el territorio ni en el hablar alcanza a ser una sino múltiples y diversas. La identificación, y tal vez, la identidad es regional. [ una patria] A uno se la hacen sentir. Hacían que yo tenía que sentir la patria. La forma de sentirla era dándole plomo a los guerrillos y dándole plomo al ratero que aparece por allí. Así me la hacían sentir. Ahoritica, ya la estoy sintiendo por voluntad, que es mi Colombia. Un soldado que le cargaba muchísima rabia a la guerrilla, no sé que la guerrilla le haya hecho, me agarró a mí y dijo:“Miren el ejemplo de Colombia, señoras no vayan a dejar que sus hijos hagan eso, mire lo que les puede pasar”. Un nombre, una patria. El nombre se llena de sentimiento. La patria es algo que uno debe defender. Un sentimiento que se vive. Eso es Colombia, un sentir que se es de aquí, se le quiere y se le lleva en el corazón. No hay preguntas,“la patria se vive, señorita”. Sólo que muchos colombianos no la“vivimos”, nos la hacen sentir. La guerrilla, los paramilitares, las fuerzas militares, los gobernantes quieren hacernos sentir ese dolor/ amor de patria. Los habitantes de la nación se dividen en dos: patriotas para aquellos que defienden por las [86] armas un ideal nunca conocido ni identificado llamado patria, y antipatriotas para quienes critican y disienten de las patrias armadas. El asunto es que nunca nos han dicho y nunca hemos comprendido que significa vivir esa patria. Colombia es patriota en cuanto se mata para defenderla, eso parece ser lo que queda del discurso armado. Ojalá sobrepasáramos este nivel primario de defensa de lo incomprensible y ganáramos una patria que signifique mas que defensa y armas, donde vivirla signifique ser ciudadano, estar cerca del otro y comprenderlo. Ojalá supiéramos qué es sentir la patria. [ símbolos] ¿Colombia? El himno nacional y la bandera no más. Soy colombiana pero no sé que es ser colombiano. Cuando juega la selección Colombia uuuyyy, ahí si, ahí si me siento colombiana, pero el problema es que no sé que es ser colombiano. Un nombre, un territorio, una patria, unos símbolos. Así se constituye nación moderna. Existimos. Somos nación. Los jóvenes la identifican. En los símbolos reconocen que nos hacemos nación en un himno nacional y en una bandera. Luego, somos el“oh gloria inmarcesible, oh jubilo inmortal”, el amarillo-oro, el azul-aguamar y el rojo-sangre y la selección de fútbol. Símbolos que significan en cuanto nos dan una referencia, no en cuanto hay construyen un relato de largo aliento. ¿Sabemos cómo nos construye el himno nacional? Tenemos idea que es el segundo más bello del mundo; lo cantamos en la escuela, el fútbol y los actos oficiales; lo oímos a las seis de la tarde en la radio; lo vemos guerrero a las 12 de la noche en la tele. Pero, ¿qué dice? Que en“surcos de dolores el bien germina ya”, solo nos quedamos con el dolor y poco con el bien; con el “murió en la cruz” y la“virgen los cabellos arranca sus cabellos en su dulce agonía”. De la bandera nos gusta la vivacidad de la bandera, la cargamos con fervor de moda en nuestros brazos y aparece ferviente en los partidos de la selección de fútbol. Nunca nos sentimos tan colombianos como con la selección de fútbol, allí está el país vital ese hecho de negritudes y mestizajes, que un día parece ser el campeón mundial y al día siguiente el peor, peor que despierta en cada colombiano una teoría de como somos, debemos jugar. Frente a la selección podemos imaginarnos un país, solo que son 44 millones de selección. Así somos. LA NACIÓN SE VIVE una vergüenza, un no se qué, una manada de cosas, una confusión [ una vergüenza] Yo no me siento orgullosa de decir que soy colombiana. Nooo, ¡qué pena! ¡qué vergüenza de país! Dejando a la nación moderna llegamos a la nación vivida. Y ahí, no nos sentimos orgullosos. Caemos en cuenta que hemos construido una Colombia de la cual nos da vergüenza. Esta afirmación de una joven representa el sentimiento generalizado que tenemos de nuestra patria, es una vergüenza. Es imposible estar orgullosos de nuestra barbarie, exclusión social, pobreza, injusticia. No es posible tener orgullo de la forma como hemos habitado este territorio. La vergüenza está en nosotros los humanos, no sobre nuestro territorio. Somos una vergüenza de país, algo que hay que esconder. Tal vez por eso, andamos siempre tan preocupados por la buena imagen de nuestro país en el extranjero, nos da pena de lo que somos y quisiéramos que se le diera mas trascendencia a aquellas pequeñas cosas que nos hacen creer que todavía es posible la Colombia para mostrar. ¿Qué hemos hecho de este país para que a los jóvenes les dé vergüenza del mismo? Que la habitamos seres mezquinos, pusilánimes, envidiosos, arrodillados ante el poderoso e indolentes ante los de abajo. [ un no se qué] No mano, ¿yo qué digo?. La verdad, yo así pensando-pensando, ¿qué es ser colombiano?… Yo nunca me he puesto como a mirar qué es ser colombiano, nunca me he pensado como co[87] http://nic.desdeadentro.co/index.php/una-nacion-sentimental-ese-corrido-prohibido-llamado-colombia lombiano, solo sé que yo nací acá en Colombia, pero… uhmm… simplemente hasta ahorita nada, nada. Una vergüenza cuando lo pensamos. Pero, pensar país no es algo que nuestra tradición haya propuesto como tema de saber y reflexión. Nunca ha sido tema ni de la escuela, ni de la religión, ni de los medios, ni de la política imaginar un proyecto común, colectivo y que nos construya un mismo horizonte de futuro. Así, pensar Colombia es una materia pendiente, un asunto que debemos comenzar a discutir. Debemos dejar los lugares comunes que nos dicen que somos creativos, nunca nos varamos, tenemos el mejor café del mundo, escribimos la constitución más postmoderna del mundo y comenzar a pensar qué nos junta, de dónde venimos y hacia dónde vamos. Colombia debe ser pensada en colectivo. No podemos seguir esperando que la selección de fútbol, Shakira y Juan Pablo Montoya nos resuelva nuestra identidad. No podemos seguir siendo un“no se qué”. Tenemos que ser. [ una manada de cosas] Es un sitio, es una gente, es una cantidad de cosas. Yo creo que Colombia es como, como una manada de cosas. Colombia quiere decir unas cosas que ni sé. Eso somos una manada de cosas: café, esmeraldas, fútbol, cantantes, montañas, mar, llanuras, pandebono, chontaduro, arepas, almojabanas, sancocho, ajiacos, mangostino, guerrilleros, realismo mágico, paramilitares, corruptos… Somos cosas, las cosas llenan de sentido el significante Colombia pero no nos alcanzan para construir una nación. Somos una nación cositera, pero no tenemos proyecto colectivo, no tenemos relato que nos junte. Tal vez cada colombiano tiene una idea propia de lo que somos, lástima que no tengamos un discurso colectivo. Así tenemos que estar de acuerdo con el joven: somos unas cosas que ni sé. [ una confusión] Colombia es enredada porque digamos estas guerras que hay no tienen sentido. Colombia es un enredijo que ni yo tampoco, ni yo entiendo, si ve, uno no sabe al fin. Y si nos ponemos a pensar en qué somos, uno no sabe para donde mirar, no es fácil develar un sentido colectivo. Tal vez, somos una confusión, amasijo, mezcolanza, anarquía, caos, maraña, embrollo, desorden, barullo, revoltijo, enredijo. Y si, somos todo eso, tal vez ahí esta la imposibilidad de hacer sentido, reconstruir nuestro relato, intentar nuestra identidad. Tal vez, Colombia sufra de un trastorno de identidad y requiera más que de política, de un psiquiatra que venga a poner orden sobre la confusión a través de un nuevo relato que nos proponga una mejor personalidad, carácter, marca. Tal vez, esto ya se este dando, ya que el Gobierno Uribe trajo a un psiquiatra para ordenar el caos de la convivencia, el Dr. Restrepo, quien explica que Colombia en el 2002 vivía una depresión colectiva y estaba al borde del suicido y que el presidente Uribe aplicó una terapia de choque y emprendió una acción psicológica para levantar la moral de la conciencia colectiva y lo hizo a través de la moral patriótica y al invitar a todo el país a militar en esta acción. Esta es una estrategia, hasta ahora, efectiva para salir de la confusión. El sentido propuesto para llenar el significante vacío fue derrotar al terrorismo. ¡Será suficiente este sentido para construir la nación y hacer que el significante Colombia gane sentido de futuro? Por ahora, sí. LA NACIÓN VIOLENTA una revolución, una guerra, donde se mata, una injusticia, un país tomado [ una revolución] No podemos decir que somos un país unido porque no lo es; un país revolucionario tal vez, que le gusta la guerra. Colombia es un país revolucionario, un país en el que cada día el hombre inventa más facilidades para matar. La sabiduría juvenil habitada en su experiencia de na[88] ción es contundente: somos la sociedad donde nos inventamos novedosas maneras de matar. La realidad lo demuestra. Nuestro prestigio crece en este campo. Siempre pensamos que ya tocamos fondo, peor no siempre se puede llegar más bajo. Y tal vez, tenga razón en que somos revolucionarios, ya que no estamos contentos con lo que somos y buscamos desesperadamente un nuevo orden, una nueva vida, nuevos modos de estar juntos. Solo que somos revolucionarios sin misión, sin propuesta, sin horizonte de futuro. Revolucionarios en cuanto habitamos el espíritu de la inconformidad y la rebeldía pero no sabemos encauzar tanta energía rebelde. Somos una revolución diaria, hay muestras evidentes que creamos nuevos sistemas sociales cada día, pero ninguno nos integra a todos, nuestras revoluciones son de carácter individual, cada colombiano es un revolucionario. [ vivir en guerra] ¿Qué es ser colombiano? Ser colombiano es vivir en medio de una guerra, el que no viva en medio de una guerra no es colombiano. Una guerra entre ejército, paramilitares, farianos, helenos, policía. No me acuerdo de haber vivido sin guerra. Siempre ha estado, siempre-siempre. El comandante que nosotros teníamos decía que si uno no era miliciano, ni paraco, ni fariano, que ya lo habían matado. Es que un civil no valía nada, que ahora el que valía era el que tenia el arma en la mano para defenderse y el que no la tuviera que no valía nada. Verdad contundente: Nunca hemos vivido sin guerra. Somos una nación militar, somos verosímiles gracias a las armas. Tristemente, hay que aceptar que los civiles no contamos, no servimos para esta nación. Para hacerse visible en Colombia no hacen falta ideas, sólo armas. Se reconoce con nombre propio y relato mediático a quien usa armas, al civil solo le queda el papel de espectadores y muchas las consecuencias de la guerra: destrucción, miedos, muerte. No mucho más que decir: Somos una acción militar. [ donde se matan] ¿Colombia puede ser qué? ¿Cómo le digo yo? Colombia un país que lucha sin necesidad, que está luchando por algo que nunca va a hallar porque entre sí mismos se están matando, unos con otros. Colombia lucha por acabarse. El único problema es la violencia que trae el ejército, la guerrilla, los paramilitares, sino existiera eso Colombia sería un país muy hermoso, hermano. Lástima que hay unas personas que no la valoremos, o que no lo sintamos como debe ser. La lucha significa en cuanto nos ocupa la mente, el cuerpo, el tiempo y el espacio. Pero, ¿para qué? Ni idea. ¿Importa? Estar ocupados, hacer algo es la idea. Somos una nación de gente inaguantable, no nos aguantamos ni a nosotros mismos. Tampoco sabemos por qué nos estamos matando. No tenemos comprensiones, mucho menos explicaciones para el asunto. ¡Así ha sido siempre! De seguro, nos falta vernos, reflejarnos, encontrarnos en relatos de literatura, arte, cine y televisión. Si nos miráramos, de pronto, comenzaríamos a entender por qué dejarnos de matar. Nos han faltado espejos donde mirar nuestra tragedia de muerte sin sentido. Requerimos vernos para reconocernos. O, tal vez, matarnos ha sido la única manera de expresarnos en Colombia. Sólo que, sería mejor, reemplazar las armas por símbolos, los tiros por estrategias de encuentro, la lucha por novedosas maneras de integración. La vinculación social es, también, un asunto de expresión. Tal vez, debamos oír… al otro. [ una injusticia] Un país muy desigual. Un país muy rico en todas las maneras, tiene lo mejor del paraíso, pero es un país en el que hay mucha desigualdad, mucha guerra, mucha violencia… Hay que evitar un poco más la guerra y preocuparse más por los pobres, la sociedad baja, que ellos son los que sufren más la guerra... y todo por culpa del gobierno. La más fácil, la más colombiana: Es culpa de…“échame [89] http://nic.desdeadentro.co/index.php/una-nacion-sentimental-ese-corrido-prohibido-llamado-colombia a mi la culpa de lo que pase” dice la canción del despecho, la de Colombia indica“échale siempre la culpa a alguien, mejor si es al gobierno”. El gobierno es el papá, la iglesia es la mamá y nosotros los colombianos todos somos los hijos pasivos que esperamos que vengan a rescatarnos de nuestra pesadilla sin fin. La visión más cierta, la más real, la más compartida: Habitamos la desigualdad, la injusticia, la exclusión. Y aquí si no es culpa de todos-todos, si no de los poco-élite. A las elites nacionales les ha faltando grandeza de nación, proyecto de colectivo. La injusticia es tanta que es increíble que las elites piensen que con una fundación que ayuda“individualmente” a unas comunidades todo está bien. Las elites hacen buenos negocios en Colombia para vivir en Miami, mientras los pobres trabajan en USA para invertir en su barrio. Si las elites tuviesen un mínimo del arraigo que tienen lo sectores populares, invertirían en cerrar la brecha de la exclusión, apoyarían para que la desigualdad fuera menor, trabajarían por un proyecto común de nación. Si seguimos, así como vamos, un día las elites se van a quedar sin país y en Miami no son nadie. Las injusticias son para los sectores populares pero también la nación. [ un país tomado] Imagínese que si el ejército no hubiera volteado las armas contra el pueblo, todos estarían cuidando las fronteras, pero como no cuidaron fronteras ahoritica se metió Estados Unidos y sigue gobernando a los cuatro títeres esos que manejan acá Colombia. Los envidiosos son los de Estados Unidos porque quiere coger a Colombia y manejarlo como él quiera. Y yo digo, Colombia es Colombia. Colombia no debería dejarse mandar de otro país, sabiendo que Colombia tiene todas las oportunidades, las fuentes de trabajo para por si solo salir adelante. El asunto es que, hay gobiernos que en vez de ayudar a sacar adelante a Colombia, lo perjudican con armas, metiendo mas gente al ejército, eso más se está perjudicando a Colombia. Porque yo digo una cosa, si la guerrilla ataca al ejército, de todas maneras le toca al Ejército atacar a la guerrilla. Y así mismo hace la guerrilla. Me sentiría orgullosa el día que Colombia verdaderamente esté manejando las riendas del lado de acá. Colombia es el campeón mundial de la preocupación por el qué pensarán los demás de nosotros. Nuestra obsesión es por qué imagen de nación estamos proyectando. Nuestro dilema, qué irán a pensar si hacemos. Mejor, nos mantenemos vírgenes y pasamos de agache. Pareciese que para saber quiénes somos necesitamos y requerimos la aprobación del ojo extraño. Sólo cuando un colombianólogo lo dice, aquí se cree. Y esto debe ser así, porque somos como nos ven; mejor, somos como nos quieren ver nuestro patrones, nuestros dueños. Somos un país vendido, hipotecado, tomado por los Estados Unidos y España y Europa. Un país arribista que no es capaz de mirar al sur porque vive obnubilado con el norte. Pensamos que cada mañana el presidente de los Estados Unidos se levanta pensando en Colombia. ¡Hasta creídos resultamos! Debemos aterrizar y como dice la periodista española Salud Hernández-Mora, Colombia no le importa a nadie. Un país tomado, solo hace lo que dice la voz de su amo. Cualquier colombiano, también quisiera, como esta joven, sentirse orgulloso“el día que Colombia verdaderamente esté manejando las riendas del lado de acá”. LA NACIÓN HUMANA mujeres buenas y hombres buenos [ las mujeres] Colombia lo más lindo que tiene son las mujeres. ¡Muy lindas las mujeres de Colombia!(…) Cuando yo estuve allá las mujeres más bonitas que llegaban eran de los comandantes Y de ahí seguían clasificando: el escolta del comandante iba con la otrica por ahí. Entonces, como se dice, las más feas, las que nadie les paraba bolas porque tenían cualquier cantidad de defectos, de pronto, uno podía llegar y arrimársele y co[90] quetiarla por ahí al escondido. La idea era que todos íbamos a luchar por una causa. Pero uno veía que los comandantes si estaban luchando por su causa personal.(…) La mujer es lo más lindo de Colombia pero los hombres buscan que las mujeres les laven, les trapeen y todas esas cosas.(…) Hay mujeres que si se mueren por los camuflados.(…) Les hicimos una emboscada, matamos la mujer de un comandante. La señora era linda y todo, lástima que estaba andando con ellos.(…) Les tengo rabia, eso si me siento que yo soy machista, porque les tengo rabia a las mujeres delicadas. Uno no puede hacer que las personas sean como uno quiere, pero a mí una mujer que me gusta es por lo duro, lo fuerte. La única certeza sobre Colombia es acerca de las mujeres: son lindas, son para el sexo, se poseen para demostrar diferencia de estatus, se usan para las labores domésticas, deben ser delicadas y adorar el poder llamado camuflados, carros, plata. Creo que en este imaginario está todo el país masculino y femenino. Colombia es “reino de las mujeres bonitas y de los hombres horribles. Basta comparar dos grupos de jóvenes exitosos: las reinas de Cartagena y la Selección Colombia de fútbol. Son la presentación estadística precisa del país: hay un buen mozo por cada 20 feos y una fea por cada 20 bonitas. Y eso por no mencionar el Congreso de la República: la mayor concentración planetaria de sapos humanoides por metro cuadrado” 25 . Por fin dos acuerdos nacionales, dos proyectos colectivos: uno, las mujeres colombianas son divinas; dos, somos un país machista. [ los hombres] Colombia lo que no tiene es hombres. ¿Pa´qué hombres? Yo he tenido dos novios y un compañero. El primero me pagó muy mal, me embarazó, me hizo abortar y luego me abandonó; el segundo, se voló y no sé más de él, y el tercero, pues mírelo aquí, se comporta como un niño. (…) Mi hermana mayor ha tenido como tres maridos. Uno le salió que completamente le daba pereza, que no le gustaba hacer nada; lo dejó y consiguió otro pero es que ese era muy mala gente, toda la vida la vivía golpeando y tampoco pudieron vivir; ahorita está viviendo con un mudo, un sordo mudo y, también, lo dejó a ese mudo; lo peor, está embarazada de otro man, no sé. Segunda certeza nacional: los hombres son feos, abandonadotes, cómodos, niños, perezosos, mala gente, mudos.“No he visto un país con tantos tipos feos, desagradables, flacuchentos, desabridos, toscos, bigotuditos, habladores de fútbol, entecos, contrahechos, borrachos, pobretones, haraganes, raquíticos, sosos, incultos, al lado de semejante desfile continuo de mujeres bonitas” 26 . Otro tres acuerdos nacionales: uno, los hombres colombianos somos feos; dos, somos cómodos; tres, no servimos para nada. ¿Para qué hombres? Para andar dejando hijos regados y para la guerra. ¡Tan valientes! [ el país de los buenos] Colombia es la gente buena que hay acá porque acá no solamente hay malos. Colombia es toda esa juventud que se está, que se está levantando en buenos caminos, que están estudiando. Tercer acuerdo nacional: Todos los colombianos somos buenos. Llegados a los colombianos, a la gente bella, linda, buena. A lo mejor de Colombia. Hay que recordar un apunte bastante divulgado sobre nuestras gentes. Dios estaba creando el mundo y llegó por fin al lugar donde iría a quedar Colombia. Y dijo Dios: “ubiquémoslo en la esquina más importante de Latinoamérica, en la esquina estratégica”, y su ayudante que hacen aparecer como Pedro(un poco de ignorancia bíblica se acepta en el humor) exclama: ¡!wow!!; Dios dice:“pongámosles dos mares, montañas, valles, llanos, selva, café…” Pedro replica: ¡!! Qué país!!! Dios añade:“que quede la rain forest más grande del mundo, todos los climas y la Sierra Nevada de Santa 25 Abad-Faciolince, Héctor.“El dimorfismo sexual colombiano”. Bogotá: Revista Semana, Noviembre 11, 2002, p. 83. 26 Ibidem, p. 83. [91] http://nic.desdeadentro.co/index.php/una-nacion-sentimental-ese-corrido-prohibido-llamado-colombia Marta…” Pedro, ya molesto, muy humano, le reclama: “Perdón, mi amito, pero no está muy cargado a favor de ese país?” Y Dios afirma:“No, Pedro, no se imagina la clase de gentes que les voy a poner!”. Tal vez sí, a este país se lo llevó no el diablo, sino sus gentes. Pero no la de los grupos armados, sino los“buenos”, los 44 millones de buenos, esos que pedimos que nos respeten, que no hacemos parte del conflicto; esos, los espectadores de las violencias colombianas. Somos nosotros los que nos llevamos este país por delante, porque somos la mayoría, los buenos, los que la hemos robado, la hemos convertido en una tierra de injusticia e inequidad, hemos convertido a la envidia en moral nacional y al arribismo en virus contagioso. Si no lo creemos, veamos el siguiente dato: En un estudio mundial se preguntó“¿Usted cree que la mayoría de las personas trataría de tomar ventaja de usted si tuviera la oportunidad; o cree que trataría de ser equitativa”. Ante esta pregunta Colombia quedó en el primer lugar, 75% respondieron que“tomarían ventaja”. Colombia es el campeón mundial del anticivismo. También fuimos campeones mundiales en insolidaridad con un 88% que respondieron que“sólo piensan en ellos mismos”, sólo 10% tratarían de colaborar 27 . Lo patético, es que se supone que los países y regiones con mayores niveles de civismo son los más desarrollados económicamente. El civismo, la solidaridad, la confianza en las personas y el respeto por el otro son la clave del progreso, se afirma. Y“eso” por aquí no pegó. ¿QUÉ ES COLOMBIA? orgullo, querencia, vivencia Dejando la retórica. Abandonando la nación moderna de himnos y fronteras, diluyendo la nación guerrera de muertes y masacres, comprendiendo la nación de buenas mujeres y buenos hombres, al final del día y antes del olvido y previo al futuro sólo nos queda la nación sentimental, la que se siente y vive como propia, la que actúa en la vida diaria, la que se le pega a uno y no lo desampara; esa que está más allá de nuestro cinismo, crítica, pena, gloria. Esa, la Colombia vital, la que actúa y existe en cada uno. Esa es la que se refleja en estos jóvenes colombianos desvinculados del conflicto pero vinculados a Colombia. ¿Qué es Colombia? Un orgullo, una querencia, una vivencia. Colombia es algo que se le pega a uno y le chupa la sangre. [ un orgullo] Yo si me siento colombiana. Es un orgullo ser colombiano. Así digan que es pobre, feo, horrible… pero soy colombiana. Yo me siento orgullosa de saber que vivo en este país. Un país hermoso, bonito; tenemos oro, petróleo, diferentes culturas, diferentes ritmos de música, una buena selección de fútbol, tenemos todo. [ una querencia] Si no estima a Colombia no se siente bien ser colombiano. Estimo a Colombia, aunque Colombia tiene partes débiles, partes brutas. Colombia es muy bruta porque no sabe trabajar lo que tiene. Tiene que empeñarse con Estados Unidos y los demás países para poderse salir adelante. Pero, a Colombia hay que quererla. [una vivencia] Soy colombiana, del país donde nací; donde he visto crecer mucha gente; donde he visto, también, morir mucha gente; donde he vivido y he aprendido lo que sé. Nos distinguimos por la forma de hablar, por la forma de ser, por las maneras de tratarse, por las costumbres, por las formas de vestirse. La forma de tratarse de los colombianos es, como le diría, como nigua, o sea bien y mal. Nigua, que por ejemplo, las gentes son lindas y se ayudan de uno a otro, pero luego actúan mal. Por eso digo, son como niguas, significa mitad y mitad, de bueno y malo, a veces es como un bebecito 27 Revista Cambio 16 Colombia#172, Septiembre 30, 1996, p. 41. [92] todo lindo y a veces es todo malo. Nigua es algo que se le pega a uno y le chupa la sangre. [5] el futuro Hay que ver como se pone el país de aquí en adelante, porque así como va, quién sabe a dónde llegaremos. Ahora las cosas son diferentes porque ahora le están dando muy duro a la guerrilla y yo sé que uno se devuelve por allá y durara por ahí un mes y lo matan, y si me vuelven a coger, ahí si es una cárcel; en este momento hay que aprovechar que soy menor de edad. Ahora estoy muy fortalecido, la verdad me ha ido muy bien, estoy haciendo lo que a mí me gusta. Estos es una experiencia a la vez negativa y positiva: a pues negativa porque de pronto estoy perdiendo algunas costumbres, como levantarme temprano y positiva porque he entendido que con el diálogo uno recibe sus cosas. Muchos jóvenes se van por coger un arma, un fusil, y ¿qué sacan con eso? Solo pedimos:“ayúdennos a que nos perdonen”. Colombia, a partir de los relatos de los jóvenes desvinculados del conflicto, mirado en su historia de exclusión y violencias, debería debatir y proponer nuevas formas de organización social y aprovechar esta oportunidad especial para plantearnos un nuevo pacto social que nos saque de este caos, algo más acorde a nuestra realidad. Realidad plural y diversa, hecha de gente que quiere pero no ha podido. Pacto de confianza donde partamos que el otro no es el culpable de esta vergüenza de país, sino que todos, sobre todo los buenos, somos libretistas y actores de esta tragedia llamada Colombia. Oír al otro, sería ya una revolución: ¿Qué es ser colombiano? Es que lo que pasa es que yo entiendo una cosa y otra cosa es lo que dicen... Yo digo colombiano no es uno haber nacido acá. Para mi tengo entendido ser colombiano, es como pensar en algún futuro para este país, en querer cambiar a Colombia, pensar en ser alguien en la vida y sacar a mi país, ¿ya? http://nic.desdeadentro.co/index.php/una-nacion-sentimental-ese-corrido-prohibido-llamado-colombia [93] I I NUNCA IMAGINE COLOMBIA relatos de jovenes en el conflicto PATRICIA BARON MARTHA LUCIA JORDAN OMAR RINCON editora : marina valencia mejia [95] familia y jovenes desvinculados “Yo me quiero ir para la casa , mi encanto es volver” categorias de analisis “La familia es un conjunto de personas unidas por un lazo de parentesco, pero también por vínculos de amor, de solidaridad, lealtad y respeto a la dignidad de sus componentes. Estas relaciones se dan en espacios y tiempos propios y para ello es necesario pensarla como una unidad compleja movida por vínculos afectivos, sanguíneos o de simple amistad” 1 La familia lo es todo en Colombia, es el único lazo de colectivo que funciona. En ella encontramos nuestra utopía de posibilidad, nuestro límite de destino, nuestro sentido de ser alguien para otros. La familia, una de las instituciones más desprestigiada y atacada en charlas de café, rebeldías de 15 años y academias totalizadoras, no es una, es múltiple, diversa y plural. La familia toma formas diversas y se actualiza según contextos, culturas y modos de vida. La familia del conflicto es plural, diversa, contradictoria, pero es fundamental. Es el único referente de lazo social con que cuentan los jóvenes del conflicto. En la familia se habita la nostalgia, se imagina la pertenencia, se crea el horizonte afectivo de futuro. La familia produce como referencia colectiva de nación, un país de madres; una sociedad que ha desacreditado a los padres al punto que parecerían no existir. De este referente emocional, ético e identitario, de esta abstracción llamada familia, de estas maneras colectivas que se imaginan los jóvenes desvinculados del conflicto, de ese drama del reconocimiento, de eso está hecha esta reflexión. [la familia es cultura y en plural] más allá de la invención moderna y más cerca de la diversidad cultural La familia es un modo de organización social, una institución, un imaginario, una abstracción, una realidad que se comprende desde múltiples perspectivas y disciplinas. La familia puede ser estudiada desde una perspectiva histórica(una invención burguesa que se ha venido transformando), antropológica(una matriz desde y donde se produce lo cultural), demográfica(una entidad productora de estadísticas reales e imaginarias), económica(la unidad económica fundamental en las sociedades de la pobreza). Pero más allá de los estudios, se ha convertido en lugar común que los expertos, sin inmutarse, recitan que la violencia(sobre todo la colombiana) se debe a madres pusilánimes, padres ausentes, familias descompuestas y maltrato físico y psicológico. Esta tendencia de explicar las violencias desde el horizonte de la familia ha construido un imaginario académico, mediático y político que intenta explicar el hecho de qué niños o jóvenes terminan en un grupo armado porque“vienen de familias desintegradas y maltratadoras, y que es eso lo que lleva a estos jóvenes a que salgan de sus casas e ingresen en un grupo armado”. Este concepto no lo encontramos solamente en la opinión general influenciada por los medios de comunicación sino 1 Ligia Galvis, La Familia. ICBF, Presentación Institucional,“Por los niños ponemos todos”, 2003 [96] también en el ámbito de las instituciones que brindan protección a los jóvenes que han estado participando en el conflicto armado. Argumento simplista pero taquillero, idea generalizada en la sociedad pero no comprobable. ¡Fácil, la culpa está en otra parte! Todos los jóvenes que han cometido algo en su vida, tanto infractores como desvinculados del conflicto armado, es que les ha hecho falta familia y amor. Director de uno de los Centros de Atención Especializada. Se ha observado que la causa de la problemática de los jóvenes(se encuentra en) la agresividad y la manipulación que ellos hacen de padres y entes territoriales. Desafortunadamente todo radica es en la falta de amor, en la falta de afecto, en los hogares desintegrados. Hablando por decirlo así de la falta de un buen hogar, se muere un padre y queda una familia matriarcal, es decir, organizada por la mamá no más. Desafortunadamente las mamás, a veces, son como muy flojas o faltas de autoridad. Entonces, son muy permisivas y dejan perder a sus hijos por tanto consentimiento. Educador de uno de los Centros de Atención Especializada. Posiblemente esta tendencia a endilgar la culpa a las familias, o a las madres, surgida de malas interpretaciones de algunas teorías psicológicas-especialmente el psicoanálisis- permite pensar que los hechos o eventos de la vida son sencillos, causales y no complejos. La simpleza de este modelo explicativo es tal, que sólo basta encontrar un tipo de familia, con tal o cual dinámica (maltrato físico, por ejemplo) con tal o cual estructura(sin padre, por ejemplo) con tal o cual falla(ausencia de rigor disciplinario, por ejemplo) para explicar que estos jóvenes terminen en el conflicto armado. Si esto fuera tan sencillo, simplemente habría que buscar y“arreglar” o mejorar ese tipo de familias, darles a los jóvenes en el periodo de institucionalización lo que sus familias no les dieron y asunto arreglado. Esta simplificación del análisis del conflicto colombiano sirve y es útil para nosotros, los civilizados, los llamados buenos, los no-guerreros porque nos permite tener la ilusión que de familias“bien construidas” nunca saldría un miembro que terminara en el conflicto armado o por lo menos en las condiciones que lo hacen estos jóvenes. Ahora, no se trata de negar que el maltrato sucede en algunas de las familias de los jóvenes desmovilizados del conflicto armado. Pero no como el único hecho o lo que determine su destino, o de forma diferente al relato que podríamos recoger de otros jóvenes urbanos o rurales, con dinero o sin dinero de este país. El mal-trato se da. Mi familia es una familia muy buena, muy buena porque a pesar que no tuve amor de mamá ni de papá, ni nada de eso, tuve afecto. Yo estaba de 40 centímetros de alto y tenía 8 años. Yo salí porque ya me sentía mal, nos dejaban todos los domingos en la casa, y llegaban jartos y nos pegaban, y nos tocaban dormir afuera. Salí de la casa a los 8 años. Me fui para donde mi tío. Con mi papá no tenía una buena relación y con mi mamá siempre me la vivía chocando muchísimo, o sea peleaba mucho con ella, yo era muy rebelde, era como digamos desobediente, a veces me salía de la casa sin permiso, si me decían no vaya a tal parte, más ligero me iba. No seguí estudiando porque no me quiso dar más el estudio el marido de mi mamá. Ya le llevaba como la mala a ese man, ya tenía ganas era como de matarlo ¿si me entiende? El marido de mi mamá le dijo que me echara, que él no iba a seguir manteniendo a un gamín que no hace sino comer y dormir y sabe andar la calle y ya. Mi mamá le dijo que ella no me echaba porque yo era el hijo. Él llegó, se me acercó y me dijo que me fuera. Me humilló. [97] http://nic.desdeadentro.co/index.php/familia-yo-me-quiero-ir-para-la-casa-mi-encanto-es-volver Yo le dije entonces que todo bien, yo me voy, pero yo tengo que volver y usted va a tener que pedirme disculpas algún día. Mi mamá nunca, nunca me quiso, yo se que ella nunca me quiso, porque ella me echaba de la casa y me decía que me fuera, no se que más. Cuando yo peleaba con mis hermanas, me decía que ella nunca me había querido, que me fuera, que solamente mi papá me quería porque era dizque loco, que quién te va a querer, que no se que más; mi mamá no me quiere porque ella misma me lo decía,“yo no la quiero, yo quiero solamente a una, Luz Dary. No se a mi mamá que le pasa, no sé, de las cinco quiere solo a una, no sé que le pasa. Ella es como no sé, no se ni como decirle porque yo se que es mi mamá. Si se toman estos testimonios, se puede concluir superficial e ingenuamente que la fuente de los problemas colombianos se encuentra en la familia que ha perdido su horizonte ético, está descompuesta, no forma en buenos comportamientos, violenta, agrede y maltrata a sus hijos. Así, rápidamente se puede concluir que la familia es el origen del conflicto colombiano. Los jóvenes se van a la guerra para huir de sus familias. Esta es una manera bastante simplista de explicar una problemática histórica, social y política llena de múltiples razones, contextos, historias y políticas. La familia es un actor abstracto, indefenso y fácil de culpar; por lo tanto, una posibilidad fácil para explicarlo todo. Sólo hay que no ser tan rápidos para hacer juicios y explicaciones, tal vez falta devolverse y comprender primero que más o menos todas las familias colombianas, las rurales y las“buenas” urbanas, habitamos una cultura en la cual no es permitido discernir, en la cual se teme a la discusión, estamos con unos o con otros, estas conmigo o contra mi, no hay punto intermedio, los conflictos los arreglamos por debajo de cuerda o se contratan sicarios. Y no olvidemos que la familia claro es un lugar de amor, solidaridad y respeto pero también de desacuerdos, de rabias, de odios, de cansancio, de exigencias, de frustraciones y de conflictos a los cuales tememos y de los cuales se intenta huir. En el exterior de la familia es posible hacerlo; pero al interior de ésta se ponen en evidencia y se tratan de arreglar, de solucionar con los recursos propios, unos mejores que otros, la familia es también un caldo de cultivo para el amor y el odio y cada persona miembro de familia, nada en este caldo de la manera que puede, así que los conflictos a veces se arreglan mal con agresiones de diversos grados y formas; desde los chantajes emocionales hasta los golpes más fuertes, en general pocas veces el diálogo. Lo que queremos resaltar es que la agresión es parte de las familias, los abandonos parte de la vida, no podemos“satanizar” estos comportamientos, porque o sino llegamos a la conclusión de que una familia modelo “la buena”, es el sitio donde no se da la agresión y nada más lejos de la realidad que esto. Por lo tanto no hay modelos de familia, ni histórica, ni colombiana, ni cultural. Hay familias. La perspectiva histórica, se encarga de romper con la ilusión de una familia, nos indica que la familia no ha sido siempre como las conocemos hoy. Nada es como solía ser“Hubo un largo proceso no lineal de transformaciones, antes que se configurara de manera nítida la familia nuclear moderna(de dos generaciones que conviven) como la conocemos desde el siglo XVIII porque antes y después de este siglo han existido otros tipos de familia. Por ello hay que hablar en plural de las familias” 2 . La familia es, entonces, un producto histórico, luego cultural, luego social, luego político, que se ha ido transformando a través de la historia determinando y determinada por los modos de ser sujeto, comunidad, sociedad, cultura. Desde cualquier otra perspectiva que se tome encontraremos este camino de doble vía. La familia lo es todo y nada en cuanto es un producto de la sociedad pero es un productor de sociedad en simultáneo. Tal vez la dificultad para poder estudiar las familias en general, y en particular estas familias, es la cantidad de elementos que confluyen en esta organización social; pero uno de los elementos que puede influenciar más la 2 Vinculo familiar y ciudadanía. Carlos Jimenez Caballero. Pontificia Universidad Javeriana- ICBF. 2001 [98] comprensión de las familias es el hecho de que cuando se habla de familia estamos necesariamente involucrados, cada persona tiene su punto de referencia: su propia experiencia.“En materia de familia, se tiende a ser aún más“etnocéntrico” de lo que habitualmente somos en otros asuntos; se mira al otro desde las propias referencias, reflejando la realidad exterior en aquello que es “familiar” sin lograr verla en su manera de explicarse a sí misma”, explica Cynthia Sarti 3 . Resulta muy difícil cuando se intenta comprender al otro, pero aún más si no podemos descentrar la mirada del nosotros mismos y, por lo tanto, el otro resulta extraño e incomprensible en cuanto no se ajusta al modelo propio. Además, no se puede olvidar que el debate en torno a la familia, ha estado-y está- teñido por diversas vertientes de pensamiento e ideologías. Ricardo Cicerchia determina que existen dos influencias sobre el imaginario familiar: una perspectiva científica y una visión ideológica; ambas con igual influencia en términos sociales, con mayor fuerza de la segunda que la primera. En la perspectiva científica, que resulta más realista, no se puede hablar de una familia sino de formas familiares, así la organización familiar se comprende“como un sujeto histórico complejo receptor de una multiplicidad de sobrederterminaciones sociales” 4 . La visión ideológica está enmarcada necesariamente por las posiciones tributarias de dogmas religiosos y sistemas de poder que apoyan en general una visión de la familia ahistórica e idealizada. El“modelo de familia” que se tiene es la familia nuclear como lo menciona Virgina Gutiérrez de Pineda, en su articulo Familia Ayer y Hoy 5 “se consideró familia, a finales de la década del 70, a la constituida por una pareja heterosexual conviviente en unidad habitacional, en estatus procreador activo o diferido, y con solidaridad social, modelo que ya no encaja con la mayoría de las tipificaciones actuales. Se considera como familia mínima la díada maternal constituida por una gestante madre soltera”. Lo interesante es que no solamente es un modelo que no encaja con la mayoría de las tipificaciones actuales, si no que no ha sido históricamente lo que se entiende por familia, basta recordar que antes del siglo XV los niños eran colocados en casas de otras familias para que aprendieran un oficio y fueran educados en las practicas cotidianas; o que los niños eran criados por sus nodrizas y no por sus madres. La familia nuclear se gesta dentro del proyecto cultural burgués“de la cultura burguesa que instituye, de manera hegemónica, un conjunto de prácticas referidas a la vida cotidiana en cuyo marco se entiende la emergencia de la familia moderna” 6 . Como nuestra sociedad pretende ser moderna intenta asimilar este modelo como el adecuado. El resultado: un gran divorcio con la realidad. La realidad-por lo menos la que muestra este estudiono está constituida por un único tipo de familia. Por el contrario, se encontraron diversos tipos da familia, que exponen diversas modalidades en cuanto a conformación, constitución y experiencia. No hay una familia típica; existe, eso sí, algunos elementos que podríamos considerar típicos como que en nuestro país, aún la familia extensa sigue jugando un papel fundamental, ya que suple en ocasiones a figuras importantes que no están presentes. Los tipos de crianzas, también son diferentes, en muchos la familia extensa se convierte en una especie de hogar primario, en otros es un hogar secundario a donde se puede acudir en cualquier momento, en otros la familia extensa se hace cargo de criarlos y los padres o las madres los recogen cuando quieren. Acerca de la afirmación de que el maltrato físico o las inhibiciones afectivas son las variables fundamentales para explicar las violencias colombianas, aunque exista esta marca en muchos hijos del conflicto, aparece en modos y frecuencias similares a las que se describen para las familias colombianas en general. 3 Familia Apertura al Otro. Cynthia Sarti. Texto basado en un documento con el mismo titulo, escrito para el seminario“Familia y Jóvenes” Brasil. Agosto de 1998. 4 Alianzas, Redes y Estrategias. El encanto y la crisis de las Formas Familiares. Ricardo Cicerchia. Revista Nomadas Vol. 11. Octubre de 1999. Departamento de Investigaciones Universidad Central. Bogotá 5 Familia Genero y Antropología. Patricia Tovar Rojas Editora.Instituto Colombiano de Antroplogía ICANH. Bogotá, Colombia 2003 6 Vinculo familiar y ciudadania. Carlos Jimenez Caballero. PUJ. 2001 http://nic.desdeadentro.co/index.php/familia-yo-me-quiero-ir-para-la-casa-mi-encanto-es-volver [99] Aquí, en este ensayo, no se pretende hacer una mirada a la familia de los jóvenes desmovilizados del conflicto armado desde ninguna perspectiva o disciplina en particular. No se quiere hacer un juicio público a las familias involucradas directamente en el conflicto. Por el contrario, queremos voltear el espejo y comprender cómo este país ha producido la organización llamada familia. Nos parece prioritario hacer un acercamiento a los imaginarios de familia, sus componentes y sus relaciones sin pretender en ningún momento hacer generalizaciones, si no más bien indagar, describir y cuestionar alrededor de este ente social y cultural llamado familia, familia colombiana en la violencia. [ formas familiares diversas] normales, extensas, solitarias y vacías Como no hay ni“la” familia, ni modos de ser familia, en este texto nos referiremos a la familia como unidad imaginada o comunidad sentimental de referencia. Así, lo que más importa es la definición que los jóvenes nos dieron de aquello que ellos consideran sus familias. Mirados en sus relatos, si se intentara hacer una tipificación de las formas familiares de los jóvenes que entrevistamos, encontraríamos que hay: - familias “normales” , donde papá y mamá vivían con sus hijos; - familias “extensas” , en las cuales la familia es más que papá y mamá; - familias de “un sólo padre” , uno de los dos progenitores se encarga del cuidado; “sin familias” , hijos sin referencia de afecto primario. Papá y mamá: Hay jóvenes que vienen de familias en donde los padres estuvieron presentes durante los primeros años de vida; la familia continúa presente como referencia, independientemente del tipo de relación que tenga con los hijos o del tipo de relación que tengan entre ellos. Jóvenes que fueron deseados, admirados, consentidos. Jóvenes de familias llamadas“normales”, familias casi de modelo de manual. Muchos de estos jóvenes se sintieron seguros y protegidos en su infancia, tenían el respaldo de sus padres y los medios económicos para cubrir sus necesidades básicas, o más; por lo tanto no es el tipo de familia“disfuncional” que se cree y se ha vendido, sin embargo hace parte de el entorno que llevó a estos jóvenes a tomar la decisión de irse a un grupo armado. Mi vida antes era linda porque contaba con el apoyo de mis papas, los domingos salíamos a los parques a comer helado los cuatro(papá, mamá y hermana) y jugaban mucho conmigo. Era muy consentida, aún todavía, a pesar de lo que ha pasado soy muy consentida. Tenía el apoyo de casi toda mi familia, me la pasaba estudiando y no tenía que sufrir; en mi casa hasta los doce años nunca sufrí. Después de los doce, había días, por meses que sufría pues harto. Cuando yo era niño tenía casi todas las oportunidades de mis padres de estudiar y como decir era el… era el niño más consentido de la casa. Tengo once hermanos, de los hombres pues soy el mayor, somos como cuatro; tengo hermanas mayores. Cuando nació mi otro hermano, él hombre que me sigue, ya me daba rabia que me dijeran niño, porque a mí toda hora me decían niño y niño. Ahí para acá yo fui, cómo decir, el niño, el muchacho más apegado a la casa. Yo casi no me acuerdo de la niñez. Ya después de los nueve años, cuando ya llegamos acá. Según mis mayores, me contaban que nos habíamos venido por escasez de tierras. Que allá no había donde trabajar, que había que buscar otro lado donde trabajar. Y fue aquí donde llegamos. Para acá se vinieron como 30 familias. Desde entonces, aquí crecí hasta que comenzaron con conformar cabildo. Se empe[100] zó a organizar la gente. De ahí, a medida que pasó el tiempo, mis padres me metieron a estudiar. Poquito a poquito hice hasta séptimo. Familia extensa: Muchos de estos jóvenes son ayudados a criar por su familia extensa ya sean abuelos u otros, algunos de ellos tienen ambos padres, otros solamente la madre; son dados a la familia extensa como una forma de compartir la crianza, pero en esta forma de relación, los padres llegan por ellos a llevárselos cuando lo consideran oportuno o necesario. Algunas parecen ser familias que emigran constantemente. La familia extensa siempre es un recurso para la solidaridad, el cuidado de los niños, la referencia colectiva, pero el padre y la madre siempre son los decisores sobre los mundos de la vida de los hijos y los referentes de autoridad. Lo importante es que estos jóvenes tuvieron de niños figuras de apego y seguridad que fueron buenos sustitutos de las figuras parentales, a los cuales se les tiene cariño y se les agradece el hecho de que los padres, y en general la sociedad, piense que los hijos pertenecen a los padres, lleva a estos niños a múltiples migraciones, por lo menos en algunos de ellos, porque muchas veces parecen salir de un hogar estable que han logrado con las figuras sustitutas, por esta creencias de que hay que obedecer a los padres así no sea lo más conveniente para los hijos. Mis padres cuando faltaban como 4 meses para que yo naciera, se separaron. Mi mamá me dejó con mis abuelos con un mes de nacido. Siempre me he criado con mis abuelos. Ellos no tenían como darme a mí. Por eso es que tuve que irme. Me crié con un tío. Le doy gracias a dios por mi tío. Fue un tío muy especial para mí, yo digo que el día que él se muera, me va a caer muy duro porque me recogió y me bautizaron a los 8 años. Yo hasta los 8 años viví en la casa, de mis padres, después me fui. Mi madre murió hace 5 años. Mi papá hace un año. Yo ya estaba en eso… trabajando, cuando él se murió, pero yo pude ir al entierro de él. Mi papá se separó de mi mamá cuando yo tenía como 3 años. Entonces él se fue con mi hermano mayor, yo me quedé con mi mamá. Consiguió marido y se la llevó para otro lado. Yo me quedé con mis abuelos. Como a los 2 años –yo apenas estaba en preescolar, en el colegio- mi mamá llegó y me llevó para allá donde ella estaba. Yo estaba pequeñito y no sabía lo que hacía, si ella me quería llevar yo no podía decir nada. Por allá duramos como año y medio y nos volvimos. Ella se devolvió y yo me quedé con mis abuelos. Cuando iba ya a cursar 6°ella volvió. Yo vivía con mis abuelos, yo les debo más a ellos que a mi mamá, porque ellos me dieron el estudio, a ellos les debo lo que soy ahora. Bueno ella llegó pero con otro marido, ni idea que habrá pasado con el otro, se quedó como 3 o 4 meses y el marido nos llevó para afuera. Al principio todo era bien con el otro señor. Dos o tres meses bien, ya después se puso todo cansón y lo regañaba a uno como si fuera el papá y yo le empecé a coger rabia. Dije que me ayudaran a conseguir los pasajes para irme donde mis abuelos, sino que a pie me iba. Mi mamá no se de dónde sacó la plata y me mandó. Allá todos me querían, mi tío Roberto-que es medio hermano de mi mamá porque él realmente es hijo de una hermana de mi abuela que no lo quería y se lo regaló a ella- me dio ropa, siempre me ayudaba en todo, a hacer las tareas, ropa, zapatos. Yo a él también le debo bastante. Yo tenía que hacerles caso, pero estaba conciente que lo que ellos me decían era para el bien mío. Yo estaba cursando como 8°, tenía yo como mis 13 años cuando volvió a llegar mi mamá para un diciembre, un 24 por la mañanitica. Cuando menos pensó fue llegando, y yo me alegré por que era mi mamá y todo. Yo me sentí contento con mi hermanito el menor –que tiene ahora como 10 años- me llevó ropa y todo. No sé de dónde habrán sacado esa plata, pero yo me sentí contento. Pasamos [101] http://nic.desdeadentro.co/index.php/familia-yo-me-quiero-ir-para-la-casa-mi-encanto-es-volver 31 y disfrutamos con la familia, bailamos, hicimos sancochito, natilla con buñuelitos. Todos estábamos muy contentos cuando el primero (de enero) mi mamá me dijo que me iba a llevar de nuevo y yo le dije que no me quería ir, que yo ya estaba grandecito y podía elegir con quién me quería quedar y yo que no, no, no, no, no. Ya a lo último me dieron consejos que me fuera con ella, que ella era mi mamá y todo y yo dije que bueno, resulté yéndome. No duré tanto tiempo tampoco. Yo nací y como a los 2 meses llegué a manos de mi tía. Una hermana de mi mamá. Y viví con mis abuelos, los padres de mi mamá, a mí me contaron de lo que el había sido antes conmigo: mi papá no me reconoció como un hijo; que yo no era hijo de él, que era hijo del hermano de él, que me pegaba. Yo a mis abuelos los quería mucho; ellos hasta hace un tiempo me dieron el estudio. A los 7 años me reclamó mi papá porque miraba y cuando ya tenía la capacidad de hacer alguna cosa, allí fue donde el se dio cuenta y vino por mí. Porque lo que me contaban de él me decepcionaba. Todos vivíamos juntos, una casa quedaba allí, y la otra mas allá. A mi papá tal vez le gustaba echarle piropos a las muchachas por ahí. Yo no sé que era lo que hacía. A veces llegaba y desfogaba era con mi mamá. Hasta los cinco años duré en el pueblo, después me fui para otro, luego para uno más allá, y luego para otro, la pasábamos de un lado para otro. Los primeros días sí fue con mi mamá. Después fue con mi tía Marina, mi mamá se fue, yo me quedé con mi tía Mariela. Durante tres años estuvimos viajando por toda la costa. Yo me movía con mi mamá y con mi tía por el país para conocer, trabajar, divertirme, conocer más, muchas cosas. Tengo más familia, tengo dos hermanas, un hermano; conmigo somos cinco. Un sólo padre: Otro tipo de familia y de crianza que se encuentra son madres o padres solos que crían a sus hijos, el otro padre puede estar vivo o muerto, puede haber un padrastro o una madrastra y, en general la familia extensa ayuda en esta crianza. En este tipo de familia se encuentra algo llamativo, es el hecho de que en algunos casos el padre o la madre ausente lo está porque o lo ha matado uno de los grupos armados en conflicto o por amenazas de estos mismos grupos que llevan a que abandonen a la familia. Así que el conflicto en estas familias es su conformación. Aquí surge la pregunta de si esto influye en la decisión de que los jóvenes terminen involucrados directamente en el conflicto. Pero de nuevo es importante resaltar que el recuerdo del padre que los ha criado sigue siendo una figura importante y querida, exceptuando un caso, donde la familia extensa es la que parece jugar esta figura amorosa. Cuando me fui de la casa, quedaba yo solito, tengo nueve hermanos, yo era el consentido de la casa. Yo soy el menor, y yo era el cuba de la casa, el más consentido, el más mimado, de pronto eso me animó a salirme de la casa porque hay veces que pasaba momentos difíciles por parte de mi padrastro, humillaciones. Un día lo saqué corriendo de la casa, lo iba a cortar, entonces decidí mejor irme de la casa. Ellos ya no viven juntos, se abrieron hace como siete meses. Tengo además sobrinos, son tres, cuatro, cinco... tengo cómo unos 15 o 18 sobrinos. Mi papá se abrió de mi mamá cuando yo tenía como tres añitos. Nosotros vivíamos acá, mi mamá tenía una sala de belleza; entonces, como mi mamá es toda que no le gusta estarse en un solo sitio, mi mamá no es estable, mi mamá le gusta conocer, disfrutar, trabajar y trabajar; entonces, mi mamá se fue para la zona y conoció muchos pueblos. Yo vivía con mi papá y estudiaba, acá vivíamos bien y todo porque mi papá era administrador de una empresa importante, él tenía plata y todo, nosotros man[102] teníamos bien; entonces, vino mi mamá y yo me quería ir con mi mamá, mi papá le puso una demanda que no me llevara porque yo era menor de edad y que eso era muy peligroso en esa zona roja; pero yo me le pegue a mi mamá y nos fuimos con mi mamá y mi hermanita. Y volvimos a salir afuera como a los ocho meses, visitamos a mi papá y mi hermana se quedó afuera, porque no le gustaba allá, que porque eso era puro polvo; entonces, yo me vine con mi mamá, terminé yéndome con ella. Yo tengo toda mi familia por allá, solamente no sé que le pasaría mi papá, lo encontraron dizque muerto. Tengo cuatro hermanas, la hermana mayor tenía, cuando yo me vine, como 19, la otra tenía como 16. Nosotros vivíamos solos en una casa. Mi papá tenía dos fincas, una arrendada y la otra era propia de él, la finca era de la mamá de mi papá. Cuando se murió mi papá yo me fui a vivir con mi mamita, con la mamá de mi papá, la mamá de mi papá estaba pues bien, me gustaba vivir con ella, yo la quería mucho y ella me quería mucho a mí; entonces, yo me fui para donde mi mamita y me lleve todo para donde mi mamita, y ahí yo seguí viviendo con mi mamita y hasta lo último que me aburrí. Me aburrí, pero no era por mi mamita, porque mi mamita me quería mucho y todo, sino por un tío que me quería como hacer daño algo así no sé, yo no sabía nada, él me decía cosas que yo no sabía que era lo que él me decía, yo le decía a mi mamita eso que me decía, mi mamita me dijo dígale que no y no siga yendo con él a ninguna parte y de verdad yo no seguí yendo, pero cuando, no se si era que me estaba cuidando para él, no sé, yo estaba así conversando con cualquier primo o con alguien conocido así que nos encontrábamos por ahí, entonces me decía“que no, que no se que, que me fuera para la casa” y a lo que llegaba a la casa eso alistaba cualquier cosa para pegarme y yo iba y me escondía donde mi mamita… mi mamita no me dejaba pegar, pero yo me aburrí ya de eso de ahí. Entonces, me fui para donde una prima, que la prima mía era dizque madrina mía. A lo último ya me fui para donde mi mamá, ya del todo, ya me fui para donde mi mamá. Me críe con mi abuelita y mi papá, por eso es que a mi papá lo llevó es acá en el corazón. Mi papá está vivo y coleando. La finca de mi papá colinda con la de mi abuelita. A mi mamá no la conozco, ella me dejó cuando tenía tres meses, lo único que sé de ella es que la iban a matar. Tengo tres hermanos que viven con su mamá y mi papá, yo con ella la llevamos en la buena. A los nueve años que tenía se casó con mi papá, eso trabajaba en un almacén y me llevaba dulces, compotas, bien. Éramos oiga, somos como 8, porque cuando yo salí de la casa éramos 7, ahora nació este y somos ocho. Papá no tengo, lo mataron en la guerrilla, lo mataron porque también se voló ¿Que buena vida cierto? Pues si, mi papá se voló y como que hizo una cosa que no debía hacer y por eso lo mataron. Por una parte yo digo, bueno, tal vez era que el quería que lo mataran. Sinceramente es que Dios anda conmigo, si yo hubiera querido haberla embarrado allá, la había embarrado porque anduve con el que mató a mi papá, hablaba con él, hacíamos caleta juntos. Y él sabía, que yo era el hijo del que él había matado, él se quedaba callado, pero yo no sabía. Sin familia: Algunos jóvenes son huérfanos de ambos padres y no parecen tener una estructura familiar que los haya acogido. Ellos parecen no pertenecer a nada. Hijos del vacío. Sujetos sin referencia de colectivo, sin nostalgia de lazo social, sin pertenencia para su afecto cercano. Se podría pensar que estos jóvenes necesitan pertenecer a alguna tipo de estructura social que los contenga y pueda generar en ellos vínculos diferentes a los que han establecido a través de la guerra. [103] http://nic.desdeadentro.co/index.php/familia-yo-me-quiero-ir-para-la-casa-mi-encanto-es-volver Desde que nací yo me fui para Medellín, mi mamá estuvo en embarazo en Medellín y se fue a un paseo y allá me tuvo, y a los 8 días que me tuvo se vino para Medellín y ahí me quedé. Ella se murió hace 5 años y a mi papá lo mataron ahí en Medellín porque él era de las autodefensas. Lo mató la guerrilla y mi mamá se murió hace 5 años de cáncer. Y no, no tengo hermanos, no tengo tías, no tengo abuelos. Ella me contaba que no tenía hermanas, que tuvo una pero que se murió muy joven, y mis abuelos yo no los distinguí pero ella si me mentaba de ellos pero se murieron. Mis cuchos murieron hace dos años, en septiembre cumplen dos años. No sé que le pasó, no he ido a la casa a ver que pasó. Murieron los dos al tiempo. Los mataron como por robar. Yo estaba por allá cuando hablé con mi hermana y me dijo que los habían matado, y me dijeron quien los había matado. Y pedí permiso, iba con 20 de las FARC desde Santander, me fui para allá, veinte días bajando desde Barranca hacia abajo. Iba para la casa pero recibí una orden del secretariado, se presento un problema por ahí, operativo, y me tocó voltear a pelear, duré 3 meses en operativo. Y déle y déle. Donde llegue a la casa hago una locura, porque iba con intenciones de matar. Yo la pienso cuando salga de acá mano, yo la pienso, quiero encontrar a los que mataron a mis cuchos para darles. A mi me dan ganas de matar, tengo hace tiempo que no, y acostumbrado a matar ¿Cómo no los voy a matar? Mi hermano no hizo nada porque él no está acostumbrado a eso, él no sabe que es eso, no ha estado en el grupo, se mantiene en la casa. Como se puede observar existen formas familiares diversas y lo que parece importante es reconocer esta diversidad, para no normatizar las acciones a partir de un modelo único y rígido que sería el de la familia nuclear, existente más en nuestras ideologías que en la vida real. Sabemos por la experiencia en diferentes países, especialmente africanos, que la familia es clave para la reinserción de estos jóvenes a la comunidad. Sin ir más lejos, si no más a nuestra diversidad cultural, en la experiencia de las comunidades indígenas de nuestro país se hace evidente que la familia y la comunidad juegan un papel fundamental para la vinculación de los jóvenes a un discurso colectivo, a una referencia social de comunidad. Pareciese que los modelos de colectivo y lazo social construidos culturalmente que no responden al concepto de familia moderna-en el sentido de la familia nuclear- son más exitosos en la creación de relaciones de vínculo y responsabilidad social. Pensar a la familia en su diversidad existencial, es decir, desde sus modelos empíricos, implica un nuevo desafío para los proyectos de vinculación social del Estado, las instituciones dedicadas al trabajo con jóvenes-en-problema, los profesionales que trabajan con estos jóvenes, puesto que exige extender la mirada y considerar las situaciones de manera más contextualizada y culturalmente ubicada, lo que en ocasiones podría limitar la perspectiva de la acción y aún la comprensión necesaria para priorizar acciones. Tal vez sólo dando este paso, se podría tener un acercamiento más integral y productivo a la comprensión de la problemática social, cultural, histórica de las familias de los jóvenes que ingresan a un grupo armado. [nostalgia por la familia, a veces si a veces no] La quiero sí, me quiere no… hacer sentido sobre lo sucedido “Pues yo quiero estar con mi familia, así estén como llevados, no sé. Yo quiero irme para allá otra vez. Así me aburra, yo sé que estoy con mi familia, yo sé que no le estorbo. Sé que con lo que hago no me rechazan” “Una de nuestras más apreciadas creencias es que la familia es un lugar de bienestar, amor y seguridad-un refugio de la crueldad del amplio mundo exterior-. Esta sabiduría convencional no surge de la fantasía ni de [104] nuestros más profundos anhelos, sino de la experiencia humana. Así sea en las más difíciles circunstancias, la mayoría de las familias se encargan bien-por lo menos adecuadamente– de sus miembros, de protegerlos y de aumentar sus posibilidades de superviviencia, comodidad, felicidad y bienestar. Y aún así, incluso en las mejores condiciones, algunas familias maltratan a sus miembros” 7 . Sabemos que la especie humana es aquella que requiere de mayor tiempo de sus figuras de apego para poder sobrevivir, independientemente de cómo sean las relaciones familiares, se puede afirmar que estás tienen un mínimo de cuidado por estos niños, por lo menos en sus primeros años, para que éstos puedan seguir vivos, crecer y llegar a una edad en la que puedan sobrevivir por ellos mismos, lo que en parte puede explicar que la familia sea representada mentalmente como un refugio seguro. En la mayoría de los jóvenes en cuyos relatos se basa este estudio, sus grupos de referencia son la familia y el grupo armado, ya que son las dos colectividades sociales en las cuales han vivido y a las cuales sienten haber pertenecido. Han ido de un grupo al otro y esperan volver a uno de los dos. Tal vez por esto, aunque la familia es evocada en estos jóvenes de diferentes maneras, lo que sí se encuentra en común en casi todos es una gran nostalgia de esa familia, sea como haya sido. La familia se convierte después de las diferentes experiencias que han vivido en un lugar seguro de afectos diversos, un lugar de protección al cual se quiere regresar. Sin embargo, hay otros jóvenes que no mencionan el hecho de querer retornar al grupo familiar sino al grupo armado, pero es el menor número de ellos. Resulta interesante ver que se encuentra un afecto escindido entre el grupo familia y el grupo armado al cual pertenecieron, es decir, uno de estos grupos-por lo general el familiar, como ya se mencionó- es revestido de afectos positivos y el otro grupo de referencia es revestido de afectos negativos, o viceversa. Los jóvenes se van del grupo familiar, en general por cierto inconformismo con éste, pero después aparece el deseo de retornar de alguna forma, habitualmente para ir a convivir y ayudar a su familia, independientemente de las relaciones que hayan tenido allí; o por el contrario, en otros se encuentra su deseo de regresar al grupo armado y no a su grupo familiar, tal vez porque el grupo armado se ha constituido en su referente de lazo social. Yo lloré cuando estaba entrenando. Lloré porque llevaba dos meses que no sabía nada de mi familia. No podía llamar porque estábamos en una montaña, allá no entraba ni el celular. Yo lloraba. Salía a una lomita que podía ver el pueblo, me ponía a pensar en mi pueblo y que yo estaba por aquí. Yo me sentía como mal, me sentía aburrido, no me sentía bien. Por la noche cuando ya comencé a prestar guardia allá en la montaña, yo me daba miedo. Yo negaba hasta el día de meterme, yo decía, lástima el día que decidí meterme por aquí. A mi no me hacía falta nada. Si yo hubiera hecho caso a mi familia no estaría contando esto por aquí, porque mi familia bendito sea mi Dios no le hace falta nada. Yo me quiero ir para la casa, mi encanto es irme para mi pueblo. Me gustaría volver al grupo. Volver así bacaniando. El problema es que eso es como venderles la vida a ellos ¿Si me entiende? La duda es por qué se alejan del grupo familiar, independiente de cómo sea la conformación de este. El deseo de partir surge en muchos de los jóvenes como algo que los sorprende a posteriori, como si fuera algo que se hubiera estado pensando sin ser muy conscientes de este imaginario. Es como si de un momento a otro y sin tener una idea clara de por qué, se da el paso y se sigue una idea que se tenía. En otros jóvenes, irse al grupo armado puede responder a un deseo que se ha estado pensando y meditando por un largo tiempo, que inclusive se ha estado planeando, que muchas veces además no es sólo el deseo de dejar una rutina que los tiene aburridos, o escapar de sentimientos que sienten que pueden ser 7 Redes Sociales y Violencia Familiar en Perspectiva Intercultural. Jill E. Korbin. Familia, Género y Antropología. Instituto Colombiano de Antropología e Historia-ICANH- Bogotá 2003 http://nic.desdeadentro.co/index.php/familia-yo-me-quiero-ir-para-la-casa-mi-encanto-es-volver [105] peligrosos para su entorno, como es la rabia. Podría incluso hipotetizarse que se van de su familia por miedo a que esta rabia pueda hacer daño, como una forma de protección a un miembro del grupo. La distancia en ocasiones protege. Otros se van porque se ven en la obligación, pero es el motivo que se expresó en menor número. (ver:“de allá[adentro] para acá[afuera]” Pág. 18). En cualquiera de los casos, hay razones externas que justifican y alimentan el deseo de partir del hogar; por ejemplo, en la mayoría de los jóvenes que ingresan a los grupos paramilitares no se observa ideologías que los hayan llevado a tomar esta determinación, si no especialmente la necesidad de un trabajo, es importante mencionar que todos los jóvenes desvinculados de las autodefensas que hablaron con nosotros, consideran que éste es un trabajo bien remunerado, que les brinda poder y les permite ayudar económicamente a sus familias. En cambio, en los jóvenes que ingresan a la guerrilla se encuentran diversas razones, desde estar de acuerdo con la idea de igualdad que ésta promulga, un amor no correspondido, hasta la ira con algún miembro de la familia. Llama la atención que en aquellos que se vinculan voluntariamente, parece existir la búsqueda de nuevos horizontes, nuevas experiencias, otras formas de relaciones mas significativas; por lo que se podría pensar como dicen Grinberg y Grinberg 8 , en una búsqueda que“respondería al afán de conocimiento y el deseo de descubrir lo lejano, lo ignoto, quizás lo considerado prohibido o lo idealizado”. Es importante mencionar que además, para estos jóvenes los grupos armados son parte de su realidad, son personas que ven pasar permanentemente por sus casas o sus fincas, con los cuales se interactúa, que en muchas ocasiones son familiares o amigos, personas cercanas a las cuales se les aprecia y se les admira; tanto así que para ingresar a las filas, el único requisito es tomar la decisión, ir a buscar a alguien que pertenezca al grupo y esperar a que los reciban. Uno de guámbito le da pereza levantarse temprano, yo me paraba por ahí a las cuatro de la mañana y joda la vida, yo veía que los guerrilleros cruzaban, así, marchando por las mañanas y yo ahí con los ojos abiertos, dormida pero mirándolos ahí. Encontramos básicamente dos reacciones cuando dejan a sus familias e ingresan a cualquiera de los grupos armados, una, sentir que el grupo armado es un buen lugar, un espacio de protección donde todo lo que necesitan lo tienen, donde además se les ha dado algo que los ayuda a protegerse sin la necesidad de nadie más como es el arma, que adicionalmente les da una imagen ante los demás de respeto y autoridad; pero en otros casos se vuelve después de un tiempo o casi inmediatamente en algo insoportable pero inevitable. Dejar a las familias siempre generara diversos sentimientos encontrados como pueden ser la ansiedad, la tristeza, el dolor y la nostalgia, pero también habrá expectativas e ilusiones esperanzadoras de encontrar una realidad diferente o de cambiar de rutina. Yo me sentía feliz de llegar al pueblo como así, a mostrar que uno tiene un fusil y todo. Lo que no me gustaba era que de pronto con ese fusil, de pronto me mataban a yo mismo. Yo me ponía a pensar a veces hasta en mi familia y desde los 5 meses para adelante, me sentí mal. Yo estaba bien allá. Me sentía como acompañada. Ellos me educaban y todo. Me decían que no haga esto, que haga esto y así. Yo hacia lo que ellos me decían. A lo último estaba muy amañada. Puede pensarse como lo plantean Grinberg y Grinberg que con el fin de protegerse de los efectos dolorosos de estas emociones contradictorias y a veces intolerables, los jóvenes utilizan la disociación para no tener que evocar -en forma desesperada- las pérdidas sufridas: los padres, los hermanos, la escuela, la familia, los múltiples objetos a los que han estado ligados afectivamente son denigrados; mediante la desvalorización de tales pérdidas y la denigración de lo que era su cotidiano, se tiende a negar la angustia y la culpa, sentimientos casi inevitables por el hecho de haberse ido de su casa. En este proceso, el grupo armado se percibe como un buen lugar para ellos. 8 León Grinberg y Rebeca Grinberg. Migración y Exilio. Biblioteca Nueva. Madrid 1996 [106] Otras veces, se puede invertir el contenido de la disociación, trastocándose los valores respectivos de cada grupo: lo que se ha abandonado-en este caso la familia- se evoca con toda clase de virtudes magnificas y añoradas, mientras que el grupo armado queda impregnado de defectos y connotaciones negativas y hostiles. Lo importante aquí es mantener la disociación:“lo bueno” en un extremo y“lo malo” en el otro, no importa cual de ellos representa una u otra características, ya sea el grupo armado o la familia.“Porque en el caso de fracasar la disociación, surge inexorablemente la ansiedad confusional, con todas sus temidas consecuencias: ya no se sabe quien es el amigo y quien el enemigo, donde se puede triunfar y donde fracasar, como diferenciar lo útil de lo perjudicial, como discriminar entre el amor y el odio, entre la vida y la muerte. Esta confusión puede llegar a ser vivida, entonces, como el castigo por el impulso de irse de sus familias, por el deseo de“conocer” un mundo nuevo y distinto” 9 . Esta manera de hacer sentido sobre la experiencia vivida aparece en algunas de las entrevistas con frases todas muy parecidas en las cuales los jóvenes refieren“yo no sabía como era la vida”. Ahora quiero salir adelante y vamos a ver si existe la posibilidad de que me den reintegro familiar y volver a mi casa, me quiero es ir para mi casa. Cada cual escoge su modo de vida, o sea, la persona menor de edad no tiene la capacidad de escoger ni de pensar lo que va a hacer el día de mañana. Pero si tiene la capacidad de escoger en ese momento que es lo que quiere, y pues cada quien escoge. Yo escogí ese camino a los doce años. Y si ahora me hubieran dejado elegir, que me dijeran se va a devolver al grupo o se va a quedar, yo volvería al grupo, pero no me dijeron así, porque yo hubiera dicho no, yo me devuelvo y me quedó donde estaba. A mi todo me parecía como tan fácil, como si la vida fuera así, así no más; cuando uno entra allá, pues aprende a vivir la vida y sale más confiado en lo que sabe hacer. Lo que necesitaba era sufrir de verdad, o sea como sentir que es sufrir para aprender; yo ahora no sé donde está mi mamá, a mi me dijeron que a los ocho días que yo me había ido, ella se había ido. Le debió dar muy duro que yo ingresara, así ella fuera tan colérica conmigo. En este instante ella debe creer que yo estoy muerta. Esa gran nostalgia por la familia o por el grupo armado debe por lo tanto ser matizada, es importante pensar todos los sentimientos que están en juego en los jóvenes que por una u otra razón se han desmovilizados de los grupos armados, porque la razón, cualquiera que haya sido, determinará los caminos que tomará, la aceptación de este cambio, la adaptación al mismo, los sentimientos por lo que se espera obtener y por lo que se dejó, las fantasías que se hagan y las realidades con las que se encuentren. Si no se toman todos estos factores, si se niegan o se pretende que no existen, se estará perdiendo gran parte del proceso que implica la desvinculación del grupo armado, la reinserción en la sociedad civil y la reintegración familiar, si se logra; porque lo nuevo aunque sea propio, en gran medida es algo desconocido si se toma en cuenta las experiencias que se han tenido y los cambios que los jóvenes han experimentado, tanto en la realidad externa como en la realidad interna. El refrán que asegura que“mas vale malo conocido que bueno por conocer” puede ser razonable si el acento se pone en“lo conocido” que, independientemente ser bueno o malo, evita al sujeto ansiedades, emociones, reajustes y experiencias que sabe, van a demandar de él mucho trabajo y dedicación” 10 [el padre puede darlo todo, pero la madre da la vida] madre no hay sino una, padre puede ser cualquiera “Yo siempre he tenido el concepto de que mi papá es el que nos ha dado más que mi mamá, pero mi 9 Idem 10 Grinberg y Grinberg. Idem [107] http://nic.desdeadentro.co/index.php/familia-yo-me-quiero-ir-para-la-casa-mi-encanto-es-volver mamá fue la que nos dio todo antes que mi papá, que fue la vida, y pues, yo era con mi mamá que me quería ir”. Parecería que en Colombia existe un sentimiento general de idealización de la figura materna. La madre de la vida (la real y la religiosa) protege de todos los sentimientos llamados negativos(como matar) que pueden aparecer en diversas formas de relación. La madre es una figura a la cual se le debe la vida y a quien hay que ayudar y proteger en un futuro. Posiblemente por la asociación que existe entre madre y vida; estos jóvenes hacen todo por defender sus vidas, ya que la muerte está presente en todo momento de una forma más consciente que para el resto de los colombianos-aquellos que no estamos involucrados directamente en el conflicto armado-. La vida es sin lugar a dudas lo más preciado y lo único que realmente se tiene, y siendo la madre quien la dio parecería ocupar este mismo lugar. Así mismo, aparece como el único sentido posible para luchar por un futuro más digno. La madre por el contrario, no aparece idealizada en los jóvenes que pertenecen a una comunidad, es una figura importante y representativa, pero a la cual no necesariamente se le debe. Esta percepción significaría que cuando hay discurso colectivo, como en las comunidades indígenas, o referentes grupales de acción, a través de proyectos comunales, la figura de la madre como horizonte de sentido se diluye, y que la madre se convierte en referente fundamental cuando no hay un proyecto común que asigne sentido a la vida. Esta idealización de la madre se encuentra en los orígenes de las sociedades agrarias del Neolítico, estas sociedades se desarrollaron básicamente a partir de la ganadería y la agricultura, lo que posiblemente propone un papel destacado y central en su universo simbólico a la diosa madre. En torno a ella, se desarrolla una religiosidad de carácter profundamente naturalista. Tal vez la idealización de la madre tiene raíces profundas en la conformación de lo humano-cultural. Recordemos que“los mitos, cuentos y leyendas expresan, bajo una forma simbólica, los contenidos inconscientes de los valores sociales(…) nos permiten comprender cómo se construye la diferencia social y cultural entre los sexos” 11 . También en los mitos de nuestras comunidades originarias, la madre es el único referente que genera la vida y a quien se le debe la existencia del hombre. Bachué es una mujer que surge de la laguna de Iguaque y que no necesita de un padre para fecundar a la raza humana, necesita del hijo para ser feliz y prolífera y así poblar la tierra.“Bachué de las aguas dormidas salió; de la mano un niño chiquito sacó. Los dos de Iguaque al valle bajaron; y tiempo después se casaron” 12 . En la misma línea de los mitos colombianos se cuenta que “Los macumas del Amazonas, cuentan en sus mitos que sus héroes civilizadores destruyeron un mundo anterior dominado por la mujer, dueña del universo, dueña de la creación” 13 . En nuestros días, el mito de la madre configura una de las matrices de sentido más fuertes. El fenómeno del sicariato muestra esta idealización a la madre de manera descarnada, ya que el marianismo silencioso de nuestra sociedad y de nuestra ideología ha estado presente desde mucho tiempo atrás en nuestras costumbres y en nuestras formas de vida. Como lo refiere Alonso Salazar “Si la virgen es el ídolo del cielo, la madre es el ídolo de la tierra. Ella es el argumento, simbólico o real, con el que se justifican su acción” 14 . Además, los cambios que han generado los sistemas de producción, el hecho de que la mujer ahora pueda trabajar y sostener a sus hijos y a sí misma, logrando, por lo menos en apariencia, prescindir de la figura masculina o intercambiarla cuando así lo desean, ha creado una visión que parece ser trasmitida a los hijos“el lugar del rey es ocupado por la madre. Madres despóticas resistentes a la supeditación de la unión, se instalan en el centro familiar como mayores de edad. 11 Palma, Milagros.“La mujer es puro cuento”. Bogotá: Tercer Mundo, p. 7. 12 Mitos y Leyendas de Colombia: Caballero, García Lopez y Cuellar. Intermedio Editores. 2003 13 Op. Cit. Palma, Milagros, 1986, p. 10. 14 No nacimos pa´semilla. Alonso Salazar. Editorial Planeta 2002 [108] Su regencia requiere mantener a los demás miembros en el estatuto de minoría de edad” 15 . Así, los demás comienzan a idealizarla, cuando se idealiza a una persona solamente hay dos opciones: vivir bajo dicha idealización o huir de la persona idealizada, huidas que en muchas ocasiones son fallidas ya que la madre sigue siendo el referente y sigue generando culpa. Mi idea era acomodarme, conseguir trabajo, organizarme bien y traérmela a ella. Mis deseos son de vivir con ella, aunque ella, a ratos, es muy cansona, carga muchas chocheras, pero hay que tratar de comprenderla. Siempre le he pedido a dios que me ayude a tenerla a mi lado. Lo único importante es mi mamá, porque yo siempre he pensado en mi mamá, mi idea es estar junto a ella, poder trabajar, ayudarla, y no estar en ese camino que ya no me convenía. Es mi mamá, pues, aunque ella no me quiere y todo, pero yo reconozco que ella es mi mamá, yo la quiero, así ella no me quiera, así ella me odie. Yo misma no me perdono el haber dejado a mi mamá con todo botado, haberle hecho pagar tanto por una idea que tomé de un momento a otro de irme para allá. Ahora pienso en cómo recompensarla, cómo ayudarla, cómo demostrarle que me fui para allá pero que salí siendo una persona mejor. Yo desde pequeña siempre he tenido un sueño: terminar mi estudio, ser médica y algún día tener a mi mamá como una reina. Yo me metí al grupo por necesidad, para ayudar a mi mamá. Porque tenía muchas ilusiones de comprar sus vainas, comprar sus cosas, su ropa. Yo me metí fue para ver si de pronto, cuando yo tuviera una plata, ayudarla a ella. Eso era lo que pensaba yo. Es importante aclarar que hablamos de la madre como figura, como símbolo utilizada por la cultura, como aquello que representa y justifica todo, una figura tan poderosa, tan sufrida, tan entregada, tan difícil de recompensar, Sólo tenemos que ver como es la imagen de la madre colombiana en los medios de comunicación, en las calles, en la prensa; la madre victima está inmersa en la ideología judeo-cristiana, y por lo tanto, se vuelve la imagen que justifica toda acción“por ella”, inclusive, poner en riesgo la vida propia y matar. La historia está repleta de guerras que han utilizado algún tipo de símbolo para ser justificadas, se mata y se muere por algo o por alguien, con evidencia plena en ese momento, y según parece es la figura de la madre colombiana la que le tocó cumplir en esta guerra larga y eterna, como buena madre, ese poco honroso papel. [y de mi padre qué…] invisibles, visibles, necesarios “A mi papá lo mataron, en la guerrilla, lo mataron porque se voló. Que buena vida ¿cierto? Yo digo, por una parte lo merecía y por otra no. Mi papá era malo” En cambio, la figura del padre no es estable, no aparece como un referente común. Existen recuerdos diversos de la figura paterna, a veces amorosa, en otros casos como quien enseña. Lo que no se puede perder de vista es que está presente. Ya sea como padre o como esa figura que lo sustituye que puede estar en el tío o el padrastro. La importancia de su presencia es significativa porque el padre es la figura que permite, según la teoría psicoanalítica, introducir una función simbólica, responsable de la noción de la ley, es decir, quien establece los límites y fronteras que no habrán de ser trasgredidos por el individuo humano, inscrito en una sociedad y en una cultura.“En las sociedades patriarcales, el padre era el mediador entre el niño y las generaciones pasadas, aquel que daba un apellido inscribiéndolo en una filia15 Los vínculos de los que la familia es capaz. Gisela Daza Navarrete. Nomadas. Idem pag. 33 [109] http://nic.desdeadentro.co/index.php/familia-yo-me-quiero-ir-para-la-casa-mi-encanto-es-volver ción y una historia, pero era así mismo en la cultura. Si la madre daba la vida, el padre daba la cultura y la ley” 16 . Y se hace más interesante cuando se compara con los jóvenes que están inmersos en una comunidad indígena, porque en ellos la figura paterna, representada por los propios padres o por la comunidad determinan y estabilizan un orden transgeneracional, que asigna protección y sustento y que tiene una fuerza mucho mayor que en los jóvenes que no están inmersos en una comunidad. Uno está enseñado, el papá hace el mercado, el papá le enseña a uno para que uno mañana trabaje y sepa responder. Cuando uno es chico el papa le da todo. Nuestros mayores siempre nos han enseñado lo que debe ser para no perder lo propio, acá a nosotros no nos enseñan a ser mas que el mayor, nosotros respetamos eso, lo que digan los mayores. Hay veces si que ellos no tienen razón. Desafortunadamente parece existir el prejuicio cultural que los padres son básicamente figuras no presentes o maltratadoras(en caso de estar como si la misma cultura desde diferentes frentes hubiera asumido este hecho, que aunque exista en algunas ocasiones, el padre no presente no es una verdad absoluta. En los últimos tiempos se está revaluando esta concepción de la figura paterna y del padre, porque tiene implicaciones devastadoras para la psique individual y para el orden social. Como ya se mencionó es la representación del padre lo que permite que exista un orden y una ley en este desorden en el cual se vive. Esta perdida del padre, como se podría denominar, tiene que ver con la perdida creciente de sentidos y de funciones respecto de la paternidad. Las mujeres encontramos ahora que no requerimos más que biológicamente de lo masculino para ser madres. Así, la figura del padre es necesaria sólo para los hijos, pero se puede sustituir por cualquier otra figura. La distorsión simbólica que existe en el ámbito cultural, es que nos hemos convencido de esta percepción. Esta percepción ha llevado a que se crea que los padres ni siquiera cumplen con su función. El hecho que en muchas ocasiones críen a sus hijos porque las madres no están, no es valorado ni tomado en cuenta en los estudios o intervenciones que se realizan. “El padre no es la figura de confianza familiar. Nos hallamos el estilo de familia en la que la imagen del padre se considera importante o esencial en cuanto a la transmisión de valores. Existe, sin embargo, el doble de confianza hacia la madre que hacia el padre. La madre es el elemento cohesionador del núcleo familiar. La transmisión de valores y de normas se da preferencialmente por vía materna(…) Con los altos índices de confianza, apoyo, orgullo, vergüenza, acuerdo con las reglas y castigos, tiempo libre compartido, podría decirse que en Colombia predomina un estilo de familia de apego excesivo, en la que existiría una gran permeabilidad en los límites personales, con una particularidad y es que la figura del padre es muy importante y ese apego está relacionado con la figura de la madre” 17 El problema no es que la figura materna y las mujeres hayan tomado un liderazgo, el problema es que esta percepción se desdibuja la figura paterna y al padre, como refiere Badinter“aparentemente nadie se queja de ello, dado que la mayoría de textos justifican por entero esta situación: la primacía de la madre y la retracción del padre” 18 . Para los jóvenes desvinculados del conflicto, el padre está presente en muchos de ellos como la figura más importante, incluso más que la madre en términos de supervivencia y de figura amorosa, para otros existe como aquellos de quienes aprendieron cosas, no importa si útiles o no. 16 Le pere disparu. Dirigé par Gerald Cahen. Articulo Le Roi est un(Francois Dubet) pag. 32. Éditions Autrement – Collection Mutation No 226. 2004 17 A proposito de un análisis secundario de la encuesta nacional de salud mental y consumo de substancias psicoactivas en Colombia 1993. Cecilia de Santacruz y colaboradores. Bogotá. Departamento de Psiquiatría y Salud Mental – Unidad de Epidemiología Clínica – Pontificia Universidad Javeriana. 1995 18 Badinter 1991 citado por Carlos Jimenez Caballero en Vínculo familiar y ciudadanía. idem [110] Mi papá me quería mucho, a todas nos quería, a mi mamá también la quería. Cuando mi papá se iba a trabajar, yo le llevaba el almuerzo y me quedaba un rato con él allá. Mi papá me quería mucho, nos quería a todas, lo mismo que le daba a una le daba a la otra. Éramos como gemelas, lo que le compraba de color a una le daba a la otra y así, pero después que murió mi papá ya como que las cosas cambiaron. Lo que recuerdo de él, de pequeñito, que él me enseñó a fumar cigarrillo. Cuando me enseñó a fumar tenía dos añitos, me dio una totumita de chicha y me dio el cigarrillo, y yo con eso me emborraché y allí empecé a robarle los cigarrillos a él y a él no le gustaba, él se enojaba. Él una vez me invitó a pescar y yo me acuerdo tanto que le giré una guabina, entonces mi papá lo ofendió eso pero después de recompensa volvimos ir a pescar y esa, esa vez, nos fue muy bien, o sea que sacamos harto pescado y se nos olvidó, a mi papá se le olvidó que yo era el que había dejado de ir uno grande. Tal vez sólo recuperando esta imagen del padre como alguien presente y portador del orden, de normas, reglas de conducta y funciones parentales con significados importantes, y no vacíos, como a veces parecemos percibirlos, podamos recuperar no solamente la función paterna sino la identidad masculina de cada uno de los jóvenes de nuestra sociedad. Ahora, la función de la paternidad existe, es importante, se recuerda, se sigue, se quiere, se busca, se opina sobre ella, está. Yo tengo un padrastro, yo lo quiero mucho, él es negro, es muy lindo. Dicen que los padrastros cuidan a las hijas solamente como por interés, pero de este señor, yo no tengo queja de él. Cuando yo era pequeño, pequeño, mi papá como que todo le gustaba a mí, yo desde que nací, hasta los diez años fui el consentido de la casa. Vale la pena reflexionar sobre el planteamiento que realiza Badinter sobre la existencia de una crisis de la masculinidad entre los siglos XIX y XX.“Esta crisis se sintió tanto en Europa como en los Estados Unidos de América. Con las nuevas condiciones impuestas por la industrialización y la democracia, muchos países enfrentaron conmociones económicas y políticas similares. La vida de los hombres cambio, las reivindicaciones feministas se hicieron sentir de nuevo, y con ellas reapareció la ansiedad masculina(…) La angustia de los hombres ante la igualdad de los sexos no tiene equivalente entre las mujeres(…) Y desafortunadamente tendrá que ser la guerra la que venga a poner fin a la angustia masculina. Al recuperar su función tradicional de guerreros, esos jóvenes reclutas partirán al frente con una flor en el fusil, como si se alegraran de la oportunidad que se les brinde de ser hombres, hombres de verdad…” Argumento que es compartido por otros autores que vinculan la crisis de la identidad masculina patriarcal, el patriotismo y la guerra. Esta angustia masculina en evidencia en los siglos XIX y XX tiene que ver, entre otras causas, con la pérdida creciente de sentidos y de funciones respecto de la paternidad. Tal vez si recuperamos la representación paterna, estemos también recuperando lo masculino, tanto en los como en las jóvenes, para que sea percibido de maneras más productivas y creativas en la sociedad. [los padres en su decisión de irse para allá] de la no palabra a la organización social “Cuando cumplí los doce años mi mamá se vino, y yo“no mami, yo me voy a quedar” y ella “bueno yo la dejó con la señora y le mando plata” y yo le dije“si mami, es que yo no me quiero ir, usted sabe que a mi me gusta mucho estarme acá con estos muchachos” y ella“si pero se me cuida mucho” y yo“si mamita” y listo me dejó…” En cuanto a los padres que surgen en los testimonios de los jóvenes desvinculados, padres como las personas [111] http://nic.desdeadentro.co/index.php/familia-yo-me-quiero-ir-para-la-casa-mi-encanto-es-volver que cuidan de ellos más que padres biológicos, algunos parecen estar de acuerdo con la decisión del joven, y otros, aunque no están de acuerdo, se limitan a asumir la decisión compartiendo el sentimiento con los jóvenes que una vez adentro no hay forma de salir voluntariamente. Esta manera de pensar contrasta enormemente con las familias de los jóvenes indígenas y afrocolombianos, las cuales imponen la norma colectiva sobre los deseos de los jóvenes o el destino de la guerra. En ese sentido luchan con el grupo armado para que dejen salir voluntariamente a sus hijos del grupo armado; esta es una posibilidad, basada en una tradición, un discurso colectivo y una organización social como el cabildo, que los padres de los otros jóvenes no tienen, ya que no tienen ese respaldo del colectivo, de una organización social que proteja y asegure la posibilidad de un dialogo con los grupos armados. Ellos(la familia) se dieron cuenta después, que a mí me llevaron, pero no supieron si era para ese grupo paramilitar o si era para matarme como decían allá. Se dieron cuenta fue cuando me sacaron por la casa de camuflado y todo. Y aunque ellos hicieron todo lo posible para ver si a mí me dejaban libre, después de que me metí allá, por ningún lado pudieron lograr eso. Toda mi familia le dio duro, pues póngale cuidado: mi papá, que él no lloró ni cuando la mamá se le murió, ni cuando las hermanas se le han muerto, ni nada, ahí sí lloró. Me recuerdo tanto que ahí sí lloró delante de yo... Mi mamá casi se desmaya ese día. Como dije el dicho: gracias a Dios estoy vivo y de pronto les pueda ayudar y nos podamos encontrar otra vez... Me metí en recocha, y cuando quise salir que mi mamá fue por mí, allá en el campamento y les lloró para que me soltaran, ya no quisieron, ya era tarde, tenía que esperar. A ellos les dio duro, ya a lo último se acostumbraron, ya no tenían otra opción, se acostumbraron, y pues nunca aceptaron, pero igual, ya tenían que aceptar las cosas como eran, porque no tenía forma de salir. Uno se mete y ya, tiene que estar muy de buenas para que lo dejen salir. Mi papá lo único que me dijo, fue ¿por qué se fue? y le dije porque estaba borracho y que, ya metí las patas, hagámosle. Lo único que dijo fue“lo único que yo hago es darle la bendición y no se va a poner a bregar como mucho con eso”. Ellos le dicen a los papas,“si usted piensa que si él quiere irse para la casa de usted, se lo puede llevar” y eso no es así. Yo le dije a mi papá“ya qué, echarle pa´lante”. Mi familia hizo el intento de buscarme, dizque me mandaron una carta, pero yo nunca recibí una carta. Pero han mandando responder que yo estaba bien, y que no quería saber de mi familia. La mayoría de los padres habitan la no-palabra, la no posibilidad de diálogo significativo con los grupos armados, ya que no cuentan con el respaldo de un grupo social que los apoye y brinde seguridad. La perdida de parámetros que ha sufrido la familia, que parece ser un fenómeno mundial, se ve en el hecho de que los padres actuales ya no saben como actuar frente a sus hijos, existe un borramiento de las barreras intergeneracionales, hay una mayor libertad de las costumbres que llevan a que ya no se sepa que está bien o es aceptado y que no. Hay una fragilización de los límites y una dilación de algunos valores. Estos hechos pueden llevar a varias cosas, una de ellas que los jóvenes empiecen a cumplir la función de padres de sus padres o de sus familias, son aquellos que deben llevar el sustento o que tienen que controlarse porque los padres no se controlan; o los padres que no son capaces de decir a sus hijos que no a una decisión que han tomado; esto lleva a que los jóvenes tomen decisiones que después no pueden cambiar, o que así las cambien, un orden mayor, en este caso el grupo armado, sea más fuerte que los propios padres y por lo tanto con mayor control sobre los jóvenes. En los relatos de jóvenes que pertenecen a comunidades indígenas y afrocolombianas se ve claramente como los padres sienten que pueden hacer algo por sacar a sus hi[112] jos del grupo armado, se sienten interlocutores de estos grupos, por el respaldo de comunidad y discurso que tienen. Esto marca un orden y una postura diferente tanto en los padres como en los jóvenes. Cuando yo cogí para allá, yo no les dije a ellos. La idea era que yo había cogido para una ciudad a trabajar ¿Entiende? Les dije tres meses después, cuando vine de mi primera licencia. De ahí ya vino la preocupación. Y fue por eso que en los seis meses que estuve allá, ellos estuvieron apoyándome para que me saliera de eso. Y me salí de eso e inmediatamente me dijeron“vete de aquí, por seguridad, vete para otro lado, donde su tío y luego regresa. La familia fue la que empezó a buscarlo a uno. El cabildo también. Ya ahora que si estaban organizados nos empezaron a pelear. Había otros muchachos. Allá llegaban y hablaban con los comandantes y nos sacaron. [Testimonio de una madre] Al uno tener hijos allá, uno sufre. Tener hijos allá es malo. Si los tiene en el ejército, también, es malo. Hoy día nada es bueno. Uno no puede vivir tranquilo porque si los tiene allá lo persiguen los otros y si va para el ejército persiguen a la familia y todo, no sólo a ellos, sino a toda la familia. Entonces, mejor es vivir quietico. Cuando estuvieron allá me enfermé, no me pasaba la comida. Sin darme cuenta dejé de dormir y comer. Yo vivía con ese dolor que mi hijo no fuera a vivir. Ese era el dolor mío. Mi idea era, sea como sea tengo que sacar a los hijos de allá. Yo me voy con los hijos, sino no me voy, que me acaben aquí, decía yo. Si uno compara los testimonios de aquellos jóvenes que sólo tienen el apoyo individual de los padres, padres sin voz ni interlocución, con los jóvenes indígenas, en los cuales la relación padre-hijos-comunidad se mantiene; en las comunidades indígenas las barreras intergeneracionales son claras, lo mismo que las costumbres y los valores. Se esté de acuerdo o no hay límites establecidos y valores que respetar; lo que se ve claramente en que los padres son quienes deben cuidar a los hijos y enseñarles mientras crecen y los hijos deben obedecer a los padres y hay una comunidad detrás que es respetada, por todos, incluidos los grupos armados; los padres con el respaldo de la comunidad tienen la posibilidad de ser interlocutores con los grupos armados y de demostrar que son capaces de proteger a sus hijos, de no estar de acuerdo con una decisión que tomaron y que no es benéfica para ellos, eso genera en los jóvenes una forma diferente de percibir a los padres y a sí mismos. [sus propias familias] los hombres responden, las mujeres lo piensan “Tengo una hija en el campo. Ella, la mujer, la moza que tengo, es del campo y la niña está en el campo. Es moza, moza, porque ella no vivía conmigo ni vive conmigo todavía” ¿Qué tipo de familias están formando estos mismos jóvenes? ¿Están repitiendo su propia historia? ¿Acaso su historia determina que no quieran tener una familia propia? ¿Construir familia es una responsabilidad asumida o impuesta? La mayoría de los jóvenes hombres desvinculados que tiene hijos no han vivido con ellos, pero dicen“responder por ellos”. La cultura de la cual son hijos, les dice que se necesita al padre, no sólo por la parte legal si no por el sostenimiento. Ellos parecen responder a lo que la cultura les dice. Yo tenía mi esposa y mis hijas. Mi hija. Fui papá a los 17 y ella tenía como 14. Estando acá no he hablado con mi esposa, pero con mi mamá y mi hermana sí. Con mi esposa no. Cuando me iba para el grupo, ella(la esposa) se dio cuenta de lo que me pasó. Digo yo, confiando en Dios, que yo donde mi esposa no vuelvo. Yo ahorita que he estado acá me di de cuenta de unas cosas que han pasado, entonces no creo que [113] http://nic.desdeadentro.co/index.php/familia-yo-me-quiero-ir-para-la-casa-mi-encanto-es-volver vuelva. No sé ella con quien anda, me dijeron que ella como que tenía ganas de juntarse otra vez. Cuando me abrí del lado de ella, le dije que cuidara a mi hija y que se consiguiera un esposo que ayudara a la niña, porque si el esposo no ayuda a la niña, yo bregaba de todas formas a ver si la recogía. Eso fue lo único que le dije. Mi diosito la considere a la niña y le vaya por buen camino… No después que me encuentre con la hija yo la ayudo dónde sea, porque uno no puede dejar un hijo, echarlo a la basura, toca ayudarlo a las buenas o a las malas. Yo quisiera que me mandaran una foto cuando estuviera más grandecita. Yo digo que donde la mamá yo no vuelvo, por una vaina que hizo y que no debía hacer. Tengo una niñita que va a cumplir tres años, está por allá en la casa con la mamá. La mamá es una peladita muy bonita y trabajadora, allá esta bien, yo no sabía nada cuando me fui para la guerrilla. Cuando llegó mi papá como a los dos meses allá a visitarme y me dice:“le tengo una mala noticia”. Y yo ¿cuál mala noticia? a mi tiene que traerme es noticias buenas”. Y me dijo una noticia buena“que la pelada esta, que tal y ayyyy”. Yo tenía 14 años, pensé que eso uno todavía no hacia nada ahí, y eso de que una mujer quedara embarazada, no pensé, pensaba que un hombre a esa edad no era capaz de embarazar a una mujer. Yo le dije a mi papá:“pues ya que más, si está embarazada, echar pa´lante, responder por esa peladita”. Y seguí con la pelada respondiéndole. Muchas jóvenes mujeres desvinculadas, por el contrario, niegan la maternidad o la opción de tener hijos. La maternidad es algo que toca, no que se desea. ¿Casarme? no ¿Tener hijos? no. Si algún día llego a quedar embarazada, asumo la responsabilidad, pero no por voluntad propia, no quiero tener hijos. Me da pesar con los niños que se vengan a sufrir. Si, sería triste traer niños para que sufran, no aguanta. Tener hijos con una persona que uno quiera harto de pronto, aunque no creo. Inclusive tuve un hijo, y ese hijo lo tuve como por tenerlo, pero no porque me enamoré del pelado con que tuve ese hijo. El niño ahora ajusta un año de haberse muerto. Hace como dos meses que perdí otro, perdí otro bebé porque recibí un golpe en la barriga y se me vino. Tenía 3 meses. Yo tengo dos hijos ahorita. Cuando recién vine, me metí con un muchacho, pero no, eso tuvimos muchos problemas, un hombre que al principio uno lo ve, y bien, sirve para algo, para darle de comer a uno, pero no… Me quedé sola con el niño, en el embarazo estuve sola. Después tenía el niño dos meses, me encontré con un guerrillero. Él me ayudó mucho para qué me saliera de la casa, me fui a vivir con una tía, él me puso una tienda, me dio moto, me daba plata para los pañales, la ropa, para mí, para la remesa, para todo. Pero ya con el problema de los paras todo se desbarató otra vez. Él se fue, yo quedé en embarazo, el segundo hijo es de él. Después me llamó como a los seis meses. Nunca pudimos hablar. No sé si el sabe que tengo un hijo de él. Los jóvenes que están en una comunidad indígena se han hecho cargo de sus hijas, ya sean padres o madres, como si ellos si tuvieran la concepción de la importancia de la figura presente no sólo a nivel económico si no presencial. Conseguí mujer y tengo una hija que completa tres años, y ahí decidí estarme quieto en la casa, trabajar, organizarme para poder trabajar y poder pensar en lo de más adelante. Por lo tanto la siguiente generación, es decir los hijos de éstos jóvenes, nacieron o nacerán del no-deseo, sino de las circunstancias, los jóvenes hombres responderán por [114] un tiempo, las mujeres tendrán que asumir a los bebés, pero serán niños que no pertenecen más que a las circunstancias, a esas familias diversas pero sin un referente comunitario claro sin pertenencia, la historia se repite. En cambio en los jóvenes que pertenecen a una comunidad esta nueva generación pertenece con todas las dificultades que puedan tener a algo más fuerte que ese referente familia, a una comunidad que mal que bien los acoge y les da un lugar visible y organizado al cual pertenecer. [una familia, diferentes formas de vida] destinos diversos, cada uno es diferente Si la familia marcara el camino que se sigue, una misma familia debería producir destinos similares, pero esto no es así. Es importante resaltar un hecho aparentemente obvio, que de las mismas familias surgen sujetos diferentes, con destinos diferentes, los hijos de una familia no tienen el mismo destino. Por eso resulta interesante ver cual es el relato de estos jóvenes sobre sus propios hermanos, como se mezcla en un mismo grupo familiar diversos destinos, algunos pueden tener parecidos, pero otros son completamente diferentes. Es la diferencia la que se quiere subrayar, ya que una familia no genera sujetos que tomen un mismo rumbo, por el contrario genera diversidad. Los sujetos por más que hayan sido criados en las mismas condiciones y por las mismas personas, tienen una subjetividad y una propia historia que va a influir en el destino de su vida. Tengo cinco hermanos, una es por parte de papá no más. Ella es detective del DAS y estudia sistemas, tiene 20 años y no tiene hijos ni esposo. La otra tiene 15 años, estudia noveno, está haciendo un curso de enfermería y estudia natación, es atleta. La otra estudia modistería y tiene tres niños y todos son lindos, divinos, y tiene un marido ahí que fue soldado del ejército, ya se salió y está trabajando en yo no sé en qué cosa, pero es una cosa rara. Tengo un hermanito así pulguita, pero él se fue por allá lejísimos, no sabemos dónde, tiene 9 años, está con el papá y no se lo dejan ver a mi mamá, ni nada, porque no ve que es el único hijo del papá. Mi hermana mayor tiene marido, ha tenido como tres maridos. Uno pues salió que completamente le daba pereza, que no le gustaba hacer nada. Lo dejó, consiguió otro pero es que ere era muy mala gente, toda la vida la vivía golpeando y tampoco pudieron vivir. Ahorita, estaba viviendo con un mudo, un sordomudo y tenían un bebé. Me llamó y me dijo que ya había dejado de ese mudo y que está embarazada de otro man, no sé. La otra hermana, vive con el marido. Mi otra hermana está en la casa todavía y tiene como quince años, como que se iba a juntar y no sé si ya se habrá juntado o qué. Las otras sí son pequeñas y viven ahí en la casa con mis papaces todavía. Mi hermano trabaja en latonería y pintura, mis hermanas están con mi mamá, una esta haciendo noveno y la otra octavo. En Colombia coexisten en una misma familia personas que pueden estar involucradas en el conflicto armado desde perspectivas diferentes, o uno sólo de sus miembros puede estar involucrado directamente en el conflicto armado y sus familiares tener trabajos comunes, conviviendo sin que esto cause un conflicto aparente, por lo menos en los jóvenes entrevistados. Además por ser estos jóvenes tan de corta edad, muchos de sus hermanos aún siguen en casa y estudiando, sin haber tomado por ahora el camino del grupo armado. [el grupo armado o los CAE como sustituto de la familia] jugando a papá, mamá, orden y autoridad “Digamos que la vida es difícil, para uno de mujer es duro, pero allá a usted no le sacan en cara la comida, no le dicen que tiene que irse a tra[115] http://nic.desdeadentro.co/index.php/familia-yo-me-quiero-ir-para-la-casa-mi-encanto-es-volver bajar, allá le dan todo a usted. Yo el tiempo que estuve me trataron bien”. ¿Los grupos armados terminan sustituyendo al grupo familiar o los mismos CAES pueden llegar a sustituir a la familia? ¿Qué tipo de familia sería la que viene a ocupar estas organizaciones? Para algunos jóvenes, el grupo armado puede verse como un lugar en el cual se le brinda todo aquello que se necesita para la supervivencia, el lugar de afectos diversos, para otros no, se convierte por el contrario en un lugar de insuficiencias y miedos. Aquí vuelve y juega lo que se anotó más antes sobre la escisión entre la familia y el grupo armado. Resulta difícil afirmar que el grupo armado se convierte en general en un sustituto de la familia o sustituya al patriarcado familiar. Encontramos de nuevo que existen variaciones y que de nuevo influyen muchos factores que implican que estos jóvenes sientan o no al grupo armado como un símil de la familia. Lo que si aparece en múltiples relatos es el hecho de que los grupos armados brindan los elementos básicos, en cuanto a comida, vestido y protección(así sea por las armas) que pueden llevar a sentir a estos jóvenes seguros y respaldados al interior del grupo armado. En este punto además no se encontró una diferencia entre los jóvenes que pertenecen a una comunidad indígena y los que no. Lo que yo pidiera me lo daban, todo lo que yo necesitaba me lo daban, porque yo estaba bien allá. Solamente lo que me faltaba era mi familia que no estaba conmigo, pero lo demás todo. Me sentía como acompañada. Todos éramos reunidos como en familia. Ellos me educaban y todo, me decían que no que no haga esto, que haga esto y así. Yo hacía lo que ellos me decían. En verdad yo a lo último estaba muy amañada. Todos éramos como en familia. Le informamos al comandante“es que no tenemos ropa y estamos andando así todos arrastrados”. Le dije“tranquilo, yo arreglo una cosa aquí y vamos a comprarle ropa para que se vayan una semana de permiso para la casa”. Estábamos todos contentos y nos fuimos para un almacén. Nos compró unas botas brama, unos pantalones todos bacanos, un poncho. Al comandante yo lo quería mucho porque ese señor era como si fuera mi papá y yo no quería que lo cogieran, ni que le fueran a hacer daño. Él siempre me ayudó. Cuando yo no quería ir a estudiar porque a mí el estudio casi no, él me obligaba, él me ponía inclusive el arma en la cabeza y me decía tiene que ir al colegio. No era que si quería, era que tiene y si no iba a estudiar yo sabía que la sanción era fuerte. Él siempre se preocupó para que estudiara. Él me decía“usted toda la vida no va a ser guerrillera, esto algún día se acaba y bacano que usted tenga un recuerdo y que al menos pueda salir adelante”. Por eso le cogí cariño, porque yo sabía que él me quería, porque cualquier comando no hacia eso. Aunque existe esta comprensión del grupo armado como una especie de familia en cuanto pone normas y mecanismos de autoridad, da alimento, vestuario y respaldo, otros jóvenes no sienten al grupo armado como una organización que les brinde referentes de convivencia o que pueda acercarse siquiera a un sustituto familiar. El grupo armado, entonces, no pretende cumplir la función de un sustituto familiar, al fin y al cabo es una organización militar que tiene un fin diferente, y si termina siéndolo es más por obligación o por las relaciones afectivas que se generan en la vida cotidiana. Me molestaba el maltrato, pues, me ponían a hacer cosas que yo no quería hacer, que iban contra mi voluntad. Por ejemplo, cuando estuve en el monte me colocaban a hacer turnos, a cargar leña, a bajar al pueblo por víveres y toda esa cuestión. Entonces, ahí va siendo grave la cosa. Apenas usted entra allá tiene que olvidarse de su familia, nada de mamá, nada de papá, nada, usted allá entra a luchar. No sé ni porque luchar, [116] al entrar allá tiene uno que olvidarse de todo. El monte es duro y lo más feo es que tiene uno que regirse por lo que digan y sino lo matan. Uno actúa es por obligación, no es que si lo quiere hacer sino que es una obligación. Uno como que no estaba acostumbrado a eso. Si uno no le hacia caso a la mamá para venir a hacerle caso a otro. Uno no aguanta eso. Uno se cansa de que otro lo esté mandando, lo esté obligando. Respecto a los CAE, a pesar de lo que algunos funcionarios lo creen y lo pretenden, estos tampoco son vistos como un lugar parecido a la familia. Habría que preguntarse qué tipo de familia sería aquella en donde los“hermanos”, es decir, los diferentes jóvenes que conviven, tienen relaciones afectivas amorosas entre ellos. En nuestro proceso les damos todo el amor y tratamos de que sea una familia, ya que los desvinculados llevan demasiado tiempo desvinculados de sus familias. Yo siempre he querido, y les he insinuado a todos, que nosotros somos una familia, que yo como director soy el papá y que la directora terapéutica es la mamá. Que nosotros somos una familia, que todos los trabajadores y todos son como nuestros hijos. Cuando existe familia y amor se puede hacer muchas cosas, ellos se portan como hermanos como una familia. Porque si queremos realmente convertir estos sitios en unos hogares, tenemos que pensar en sacar a los chicos nuestros de esas burbujas en las que a veces los queremos meter, para que ellos puedan ser ellos mismos; que ellos puedan demostrarnos, o no perdón, no demostrarnos, sino demostrarse a sí mismos, que ellos están seguros de lo que van a hacer, y nosotros vamos a estar allí para fortalecerlos, para acompañarlos, para apoyarlos, por si nos necesitan. Los CAE si pretenden de alguna manera convertirse en una nueva familia, ya que el Estado y las instituciones que trabajan con jóvenes son herederas de lo que Badinter llama el deseo de representar al padre.“En el siglo XIX, el Estado que se interesa cada vez más por el niño: victima, delincuente o simplemente desprotegido, adquiere la costumbre de vigilar al padre. Cada vez que comprueba debidamente una carencia paterna, el Estado se propone remplazar al que ha fallado creando instituciones nuevas. En el universo infantil aparecen nuevos personajes, que en una u otra medida tienen la función de cumplir el papel que dejó vacante el padre verdadero. Estos personajes son el maestro, el juez de menores, el asistente social, el educador y más tarde el psiquiatra, cada uno de los cuales detenta una porción de los antiguos atributos paternos. No cabe duda que el Estado, que quitó sucesivamente al padre todas o casi todas sus prerrogativas, quiso mejorar la suerte del niño. Tampoco cabe duda de que las medidas que adoptó, señalan un progreso en nuestra historia. Además, fueron los gobiernos liberales los que con más energía recortaron los derechos del padre contra la oposición reaccionaria. Sin embargo, también es cierto que la política de hacerse cargo del niño y protegerlo se tradujo no solamente en una vigilancia cada vez más estrecha de la familia, sino también en la sustitución del patriarcado familiar por un“patriarcalismo de Estado” 19 . Si seguimos esta línea, y todo esto pasó también en Colombia, con la diferencia de que el Estado fue incapaz de hacerse realmente cargo y proteger a esos niños, no solamente porque existen fallas en los sistemas de protección, sino porque el Estado simplemente no llega a ciertas regiones. Entonces, aquellas fuerzas que llegan o que están presentes y que, de una u otra forma cumplen según los relatos con ese cuidado y protección, y a veces no sólo de los niños sino de las madres, serían las que asumen ese patriarcalismo de no-Estado, por decirlo de alguna forma. Algunos profesionales de los CAE pretenden que estos hogares sean sustitutos familiares, 19 Badinter citado por Carlos Jimenes Caballero. idem http://nic.desdeadentro.co/index.php/familia-yo-me-quiero-ir-para-la-casa-mi-encanto-es-volver [117] esperan que la estructura que les están brindando a los jóvenes pueda sustituir a las familias y que así el Estado cumpla con la función de“patriarcalismo de Estado”. Es importante pensar desde dónde se pretende que la institución CAE, que es una organización del gobierno contra el cual estaban luchando, se convierta para estos jóvenes en un lugar que sustituya primero a sus familias y luego al grupo armado, que como ya se ha subrayado en ocasiones se asimila como una familia. Se pretende que los jóvenes cambien rápidamente de una organización social a otra, negando los afectos que han generado dichas organizaciones en ellos. Así, el proceso de desvinculación se vuelve aún más complejo para estos jóvenes en la nueva institución. Sobre todo si se entiende que en el nuevo lugar están bajo lo obligatorio, hayan sido capturados o se hayan entregado voluntariamente. Ellos no vienen“hacia” algo, en general, vienen huyendo de algo o expulsados de un orden determinado, lo que genera diferentes sentimientos de amargura, resentimiento o frustración. Una de las sensaciones en que se encuentran permanentemente los jóvenes que están en los Hogares Transitorios o en los CAE, es el aburrimiento, es como si el tiempo se hubiera detenido, no existiera. Frente a sus múltiples problemas es posible pensar que estos jóvenes utilicen como una forma de defenderse de sus variados sentimientos la negación del tiempo presente. Lo cierto es que como lo plantea Grinberg, los jóvenes“quedan como prensados ” entre la vida anterior mitificada y convertida en“lo único valioso” y la vida futura, representada por la ilusión de poder volver al lugar de origen: ilusión tanto más idealizada cuanto mayor sea la imposibilidad de realizarla” 20 . Esto es muy desigual... o sea como los directores de acá, que nosotros comemos la comida así y a ellos les fritan a veces pollo. Entonces, eso es burguesía porque todos tenemos derecho a comer lo que comen todos ¿si? Es que nosotros no somos humanos como ellos para comer pollo, si hubo pollo para uno, hubo pollo para todos. Pero acá no es así, si hubo pollo para los profesores, los muchachos no comen pollo, cuando hay pollo para los muchachos, ellos comen pescado, entonces es muy diferente... Yo me siento muy aburrida…Todos éramos unidos cuando estaba allá, todos éramos unos… como en familia. Pero acá no. Basados en los testimonios de los jóvenes, podemos precisar que vivencian procesos muy complejos cuando llegan al programa de desvinculación, sienten afectos contrarios que pueden cambiar de un momento al otro; es posible que en un primer momento se sientan como héroes, como personas especiales a las cuales se les acoge con admiración y simpatía, pero también pueden llegar a sentirse como renegados y tener sentimientos de culpa por lo que dejaron atrás. Estos sentimientos necesariamente influirán en las posibilidades de integración a la institución y a la nueva vida que se les propone; ya que integrarse o vincularse de nuevo a la vida civil puede ser percibido como una especie de traición a la causa por la cual luchaban, a los amigos, a los amores que quedaron en el grupo y a los que murieron. Si predomina este sentimiento de traición es muy posible que se reaccione con rechazo ante lo que ofrece la institución del Estado; este rechazo enmascararía tanto la culpa por los que quedaron como el rencor y el odio contra la organización que los ha llevado a terminar en una“institución de protección” del Estado; odio que por absurdo que resulte, se proyecta contra la institución que los recibe, mas aún si son capturados.“Y así, a veces, en vez de ser vivido como sitio“salvador”, es sentido como el causante de los males que sufre el exilado, mientras se idealiza el hogar, con nostalgia sin fin. A veces ocurre como con los niños de orfanato que, al ser puestos en hogares adoptivos, se vengan en los nuevos padres de las carencias sufridas: en el fondo, porque recién ahora tienen quien los escuche. Pero los sentimientos de odio son armas de doble filo: estímulos vitales si pueden ser controlados y dosificados con prudencia, pero armas peligrosas y destructivas si son ellos los que dominan. Además de atacar la propia cordura pueden destruir las fuentes de esperanza y ayu20 Idem [118] da, si el odio del exilado se dirige, en forma masoquista, contra quienes lo han recibido: por ejemplo, volviéndose demasiado exigente ante el medio, al que convierten en blanco de todo tipo de críticas y en el que proyectan la incapacidad de dar, ayudar y proteger que experimentan frente a los suyos” 21 . Cada uno. Ahí somos individualistas. Por lo menos yo soy uno que yo hago las cosas mías y ahí ninguno sabe, nadie sabe. Yo por lo menos puedo tener novia, y ahí ninguno sabe. A mi no me gusta comentarle a ellos, porque es que uno en veces llega y le comenta y de eso le inventan otra cosa, empiezan a chocar con uno. Uno llega y dice una palabra y empiezan a decir cosas para hacerlo sentir mal a uno. Esa es una de las cuestiones que lo aíslan más a uno”. Yo mantengo berriondo todos los días. Aquí nadie me conoce aquí. Lo único que conocen de mí es que soy capturado, que tengo familia. Sin embargo, como en toda regla, hay excepciones y uno de los jóvenes considera que la institución en la cual se encuentra si puede ser un sustituto familiar. De verdad en este momento me siento muy contento de estar en esta otra vida como la que estoy viviendo ahora aquí en el CAE, en este nuevo hogar. Es un hogar de familia porque aquí hay harta gente, hartos muchachos; es como una familia y se sabe tratar a todos como una familia. Como se mencionó en un comienzo no se pretende más que describir aquello que encontramos en torno a lo familiar visibilizando inquietudes y preguntas, en especial tratando de mostrar la complejidad y diversidad de la problemática que implica el trabajo con jóvenes y sus familias que han estado involucradas en el conflicto armado. 21 Grinberg y Grinberg Idem [119] http://nic.desdeadentro.co/index.php/familia-yo-me-quiero-ir-para-la-casa-mi-encanto-es-volver I I NUNCA IMAGINE COLOMBIA relatos de jovenes en el conflicto PATRICIA BARON MARTHA LUCIA JORDAN OMAR RINCON editora : marina valencia mejia [121] institucionalidad “Me parece muy bacano, pero lo que yo quiero en este momento es irme para donde mi familia. Muchas gracias” categorias de analisis “Hay que pensar en la narrativa del espacio y no(sólo) de las personas, en esas formas guturales que aparecen como susurro o como eco y que no pueden ser captadas más que por el análisis del encantamiento de los lugares…” 1 “A este país le hace falta institucionalidad”, frase dicha, aprendida y contada muchas veces. ¿Qué significa la institucionalidad? Sin entrar a hacer un tratado, implica habitar la organización social, convivir con normas, establecer relaciones significativas, imaginar la memoria, producir sentido en un horizonte colectivo legítimo. Cuando llegamos a la realidad, la institución colombiana funciona pero no sabemos como, la sufrimos pero no la comprendemos, está pero no significa. La institución se ha convertido en un lugar físico, un nombre, una sigla, una imposición que no genera relación, ni organización, ni sentido; mejor digamos que se ha convertido en un“no-lugar” a lo Augé, escenario de no memoria, de tránsito, de desconexión que produce entidades llamadas“desvinculados”,“niños”,“guerreros”, “burócratas”,”empleados”,“educadores” pero no densifican la memoria, mucho menos producen identidad. Frente a estos no-lugares, la vida cotidiana, la vida en el monte y las ciudades, las relaciones afectivas, los encuentros furtivos se convierten en la única institucionalidad existente, los únicos pactos de confianza que asignan sentido y que prometen futuro y estabilidad emocional y, hasta, política. El término institución-en el territorio urbano- está íntimamente ligado a una infraestructura, a un lugar, en un sentido literal; lo institucional sucede al interior de una edificación; es un edificio(la fiscalía, la presidencia, el congreso…) no unas relaciones, ni una convivencia; tal vez, se asocia mas con prácticas del engaño y la viveza que con lugares donde la democracia actúa. La institución es lo de adentro, eso que llena de sentido a los edificios; aquello que está acotado, regulado, definido; aquello que es impuesto y lejano. La institución es casi un fantasma que ayuda pero asusta, vigila y controla, ayuda y salva. Hay una tercera opción, la institución que está a mitad de camino entre los grupos armados y la vida civil, esa institucionalidad cuya función es ser un lugar de tránsito, que no pretende producir relación y sentido, a lo máximo que se aspira a“conectar”, encontrarles familia, vincularlos a un proyecto productivo y enamorarlos de la democracia; es una institucionalidad de transición entre lo vivido(el grupo armado) y lo probable (la sociedad). Entonces, la institución que vincula no tiene discurso propio, debe proyectar la nación de los no-violentos; no genera significado, sólo es de paso. En este ensayo vamos a comprender e interpretar la institucionalidad que“vincula” a los jóvenes“desvinculados” del conflicto. ¿Qué sucede cuando uno no está ni en un allá(institucionalidad del grupo armado por sus reglas, normas, relaciones, discurso, mando, obediencia) ni en un acá(sociedad civil, Estado, democracia 1 Sánchez Garza Deyanira, La tradición hoy en día. Memorias del Primer Foro Interdisciplinar de Oralidad, Tradición y Culturas Populares y Urbanas, Universidad Iberoamericana, Departamento de Letras, México 2001 [122] actuada en reglas, normas, relaciones, discurso, convivencia, libertad, igualdad)? ¿Qué institucionalidad surge cuando uno está en tránsito, en la mitad de, en el devenir algo? Se buscará deambular los caminos de la institucionalidad en las huellas que aparecen dispersas y actuadas en los relatos de los habitantes de ese lugar cultural de transito que es la violencia colombiana.“La historia está hecha no tanto por los que la hacen como por los que la cuentan” 2 . [de jóvenes guerreros a niños víctimas] Los testimonios orales con los que construimos este documento tuvieron lugar en casas que existen por y para ser instituciones: lugares de reivindicación, de convivencia y claramente de tránsito. El tránsito sucede entre formas de institucionalidad que parten de percepciones opuestas: vienen de una institucionalidad autoritaria(jóvenes combatientes, guerreros, gruperos) y van a una institucionalidad paternalista que los acoge como niños y víctimas. Institucionalidad es lo que la ley dice, y la legislación colombiana dice: LEY 782 DE 2002 por medio de la cual se prorroga la vigencia de la Ley 418 de 1997, prorrogada y modificada por la Ley 548 de 1999 y se modifican algunas de sus disposi ciones. El Congreso de Colombia DECRETA: Artículo 15. Así mismo, se entiende por víctima de la violencia política toda persona menor de edad que tome parte en las hostilidades. DECRETO NÚMERO 128 DEL 22 DE ENERO DE 2003 CAPITULO V: PROTECCIÓN Y ATENCIÓN DE LOS MENORES DE EDAD DESVINCULADOS ARTÍCULO 22. ENTREGA DE LOS MENORES. Los menores de edad que se desvinculen de organizaciones armadas al margen de la ley de conformidad con las disposiciones legales vigentes, deberán ser entregados al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, por la autoridad civil, militar o judicial que constate su desvinculación del grupo armado respectivo, a más tardar dentro de las treinta y seis(36) horas ordinarias siguientes a su desvinculación o en el término de la distancia, para que reciba la protección y atención integral especializada pertinente. ARTÍCULO 24. COMPETENCIA INSTITUCIONAL. El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, desarrollará los trámites administrativos expeditos que permitan la inclusión del menor desvinculado al programa especial de protección que ejecutará con ocasión de este Decreto, el cual, en todo caso, tendrá un enfoque y tratamiento específico de acuerdo con sus condiciones y a lo establecido en el presente Decreto. En todas las medidas concernientes a los niños desvinculados del conflicto armado interno que tomen las autoridades administrativas o los jueces competentes, se atenderá primordialmente el interés superior del niño y se le dará un tratamiento personalizado, en la medida de lo posible. ARTÍCULO 25. DERECHO A BENEFI CIOS SOCIALES Y ECONÓMICOS. … El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, desarrollará los planes necesarios para el restablecimiento de los derechos y garantías del niño o menor desvinculado, con especial énfasis en su protección, educación y salud. Este es el sentido del programa en el que realizamos la exploración de la que da cuenta este texto, que es ante todo eso: un lugar en construido desde percepciones 2 Hegel, Lecciones de filosofía de la historia [123] http://nic.desdeadentro.co/index.php/institucionalidad-me-parece-muy-bacano-pero-yo-quiero-en-este-momento-es-irme-para-donde-mi-familia-muchas-gracias y representaciones diversas de los jóvenes que lo habitan. La institución es experiencia que se convierte en relato. Lugar de tránsito entre dos mundos; frente a la acción del monte se impone la quietud; frente a la zozobra del allá, el tedio del acá; paréntesis entre territorios diversos; frente a lo guerrero, lugar del amor; frente al orden y el unanimismo de la guerra, lugar de nuevas construcciones; frente a la función de guerreros, lugar de encuentro con otros y con sí mismos; frente al dinamismo del andar de un lugar para otros, lugar de aburrimiento; frente a la tristeza del matar, lugar de rabia. Usando como metáfora el cuento de los hermanos Grimm La bella durmiente (o Rosa silvestre como se tituló originalmente) es el reino detenido en el sueño, más que vida son las espinas de los rosales en flor que impiden la entrada a aquellos príncipes que buscan codiciosamente la princesa encantada. Lo institucional en los testimonios que constituyen éste análisis no es sólo el entorno, es el lenguaje, el destino, el recuerdo y el futuro que se construye con espinas y rosas como toda memoria y todo deseo. La pregunta que no tiene respuesta es quiénes son la rosa y quiénes las espinas, pero lo que si parece cierto en cada encuentro y en el rastro de las palabras pronunciadas que intentamos relatar fielmente, es que todos esperan despertar. [de instituciones y culturas] La cultura, en sus distintas manifestaciones, es espejo y a la vez representación de la sociedad que la genera. Su importancia no radica sólo en los contenidos, en las visiones, en la sensibilización o en el hecho concreto de las formas creativas; su vitalidad radica en la función social que tiene. Una de tantas definiciones de cultura afirma que es la forma de estar juntos 3 para producir sentidos colectivos. Efectivamente el programa es una forma de estar juntos, de experimentar la convivencia con quienes en el territorio anterior eran enemigos. Para que efectivamente esta práctica sea generadora de cultura, retomo lo ya dicho en la introducción, debe producir de símbolos colectivos de identidad, tejer redes de significados compartidos de carácter abierto y público y ser lugar de expresión de derechos, entre otros. El Programa de Atención a Niños, Niñas y Jóvenes Desvinculados del Conflicto Armado en Colombia es el resultado de una política, que como ya se precisó, reconoce a los menores de edad(según la constitución de 1991 aquellos colombianos antes de los 18 años) que estuvieron vinculados a grupos armados ilegales, como víctimas, como sujetos que han visto vulnerados sus derechos fundamentales. Este marco legislativo le delega al ICBF 4 el diseño y desarrollo de un programa especializado que atienda y restituya los derechos de estos jóvenes, tarea que desarrolla desde 1999. Ahora, surge la pregunta ¿quiénes son éstos jóvenes que tienen estos derechos por ser niños? ¿Cómo se restituyen derechos más allá de la alimentación, el techo, el vestido y la protección? ¿Cómo se diseña y se opera institucionalmente un plan que aborde la inmensidad de sus necesidades y sus deseos? Esto es lo que queremos documentar a partir de encuentros y entrevistas con los jóvenes y los funcionarios que conviven con ellos diariamente. Por tratarse de un estudio que pretende realizar una lectura de carácter cultural-y sin duda el programa es evidencia viva de la diversidad cultural colombiana- los testimonios dan cuenta de la presencia institucional desde la convivencia, desde las percepciones individuales y la colectividad de la que dan cuenta, desde la estructura de la memoria en el testimonio y el sentido de futuro de quienes nos contaron de si mismos. [el destino la vida al interior del programa] ¿Qué te hace falta acá? Mucho. Eso le faltan muchas cosas a uno. Uno se encuentra como solo, no sé... 3 Nuestra diversidad creativa, Informe de la Comisión Mundial de Cultura y Desarrollo, Ediciones UNESCO 1997 4 Instituto Colombiano de Bienestar Familiar [124] La restitución de derechos vulnerados es a la vez el origen y el sentido último del programa de atención a niños, niñas y jóvenes desvinculados del conflicto armado en Colombia, que desde su nombre define algunas de las pautas de su acción: es un programa que articula la atención a la población sujeto, es un espacio mixto y una política que privilegia los derechos de aquellos colombianos que por cualquier motivo dejan los grupos armados al margen de la ley antes de tener 18 años. Hablar de políticas, programas y proyectos, de cooperación institucional, de operadores, implica hablar de un“modelo” ya que este término sitúa las acciones en un universo medible, comparable, previsible y controlable. Esta lectura pretende encontrar dentro de ese marco justamente lo que testimonia la imaginación, la intuición, las percepciones subjetivas, no con el ánimo de reemplazar las primeras, si no de brindar instrumentos útiles desde los cuales sintetizar las dimensiones que existen en un espacio que incide en tantos destinos. En la página Web del ICBF aparece registrada la siguiente información: TRES AREAS DE DIRECCIONAMIENTO ESTRATÉGICO: Optimización de Servicios: Focalización de los recursos, evaluación de impacto, desarrollo de estándares y visión programática enfocada a macroprocesos. 1. Nutriendo 2. Creciendo y aprendiendo 3. Restableciendo vínculos Estos servicios engranados a macroprocesos institucionales se dirigen al restablecimiento de derechos básicos de la infancia tales como una adecuada alimentación, educación y familia como núcleo protector, los que son atendidos por el programa y supervisados con indicadores precisos al interior del mismo. Es notorio el adelanto en las gestiones interinstitucionales relacionadas con servicios de educación y salud, así como en la conformación de los equipos técnicos interdisciplinarios que atienden a los jóvenes en los momentos que opera el programa: Hogar Transitorio, Centro de Atención Especializada-CAE-, y en caso de no poder realizarse el reintegro familiar por motivos de seguridad o por imposibilidad de ubicar a la familia, la Casa Juvenil. La política actual de estado colombiano, promueve la desvinculación como una opción individual, lo que puede interpretarse como que quienes toman esta alternativa-por voluntad o por fuerza en el caso de los menores- están tras reivindicaciones personales, o tras la forma de entrar a otras formas de institucionalidad como lo son el estudio, el trabajo, la productividad. Frente a esta política contrasta los modos como los jóvenes atendidos por el programa construyen sus percepciones sobre sus derechos, que son concebidos en muchos casos como deber(del Estado) o como obediencia(al poder), más que como privilegios con los que cuentan por ser colombianos. El fragmento a continuación proviene del testimonio de un joven de 19 años que se encuentra en una Casa Juvenil-lo que quiere decir que su estadía en el programa es mayor a un año- y revela varios aspectos interesantes, uno que aparece recurrentemente en el lenguaje de los jóvenes que es el allá y el acá , como fórmula para contar una enorme distancia entre el ahora(la institución) y el antes(el grupo): Pues la vida que estoy viviendo ahora es demasiado incomparable, el cambio que tuve, porque acá hay mucha más tranquilidad, ya uno puede contar con las cosas, pasa el rato más tranquilo, más compartido, con más confianza, o sea, cosas diferentes, conocer más gente, gente buena, gente de buenos sentimientos, personas que le pueden brindar a uno una gran amistad, que lo pueden valorar. Es que allá no se valora la gente, es raro el que se valora, allá lo más que se valora es que sea dispuesto para el plomo. La experiencia de estos jóvenes, sus relatos, no diferencia entre el allá como pasado y el acá como presente. Ambos, allá y acá son dos experiencias que conti[125] http://nic.desdeadentro.co/index.php/institucionalidad-me-parece-muy-bacano-pero-yo-quiero-en-este-momento-es-irme-para-donde-mi-familia-muchas-gracias núan juntas, hacen sentido en presente y constituyen la misma subjetividad. Se es en simultáneo, de allá y de acá, se continua con el lugar-memoria del allá y el nuevo lugar-futuro del acá. Lo más interesante es las estrategias con que estos jóvenes construyen el puente entre el allá y el acá; ese puente existe en la medida que comparan y habitan las forma de vivir las estructuras institucionales como si fuesen similares: Bueno, lo que yo he visto y he comparado es que si hay cosas que son como comparables dentro del grupo y aquí en el programa donde estamos, porque en el grupo teníamos un cabecilla; igualmente aquí en el programa tenemos un cabecilla que es el profesor, el educador, pero mucho más diferente porque bueno yo digo“me voy para el parque profe”. En el grupo uno dice“camarada ¿me da permiso de ir al parque?” y de pronto responde“No, no tiene permiso” y no puede uno ir. Pero acá es mucho más diferente porque uno se siente como presionado, como encerrado, como que no ve paisajes. ¿La danza? eso es los mismos ejercicios que hacía en la guerrilla que estaba Después que el desayuno, leen la guardia, que turno le tocó al uno y al otro. Después que a las diez que el refrigerio, entonces a las diez que una charla que trata que de lo político. Después del medio día, en esto en las doce, once y media el almuerzo, después del almuerzo uno reposa un poquito y después que el que alisten para un trote y a trotar tres, cuatro horas. Eso es el diario, por la noche llega uno al campamento y que bueno que hoy que a carpar y que al que le tocó la guardia se fue. La cena a las cinco y media. Cena uno y a las siete es la es la charla otra vez de política y a las ocho la dormida, a acostarnos, eso es. Así sea domingo sea sábado así es. Si se habita de la misma manera el allá y el acá, si el acá se reinterpreta desde la experiencia del allá, entonces los modos como se perciben los derechos por parte los beneficiarios se asimilan a un proceso de reivindicación a gratitudes personales, que en muchos casos no permite definir la acción del Estado como fuente de los servicios. Se sigue pensando que no se tiene derechos, que se reciben los mismos como un acto de buena voluntad, una acción más del paternalismo presente en el allá y desde la cual se interpreta el acá: Me recogieron e ingresé a un programa de Bienestar Familiar. La experiencia fue muy bonita, muy especial, ya que nosotros olvidábamos el pasado. Nos hacían talleres que nos apoyaban bastante. Al principio me fue muy duro tener amigos ya que yo era una persona muy complicada, por lo que desde niño aprendí a tener mucha reserva, había sido una persona como muy oculta. A lo último aprendí a comunicarme, a hablar con las personas y me gustó. Después de toda esa experiencia con Bienestar Familiar, con lo que fue la OIM, la CERLALC, conocí cada día más a más personas nuevas y estas personas me llenaron de motivación. Los momentos que yo viví... ratos agradables, ratos muy desagradables como yo estaba viviendo antes. De verdad en este momento me siento muy contento de estar en esta otra vida como la que estoy viviendo ahora aquí en el CAE, en este nuevo hogar. En la forma de vivir las normativas institucionales, los testimonios a continuación permiten ver que uno de los retos fundamentales del programa consiste en sustituir la concepción de algunos jóvenes respecto a los grupos armados como forma de institucionalidad, de pertenencia grupal, de bienestar y de participación: Allá lo que yo pidiera me lo daban, todo lo que yo necesitara me lo daban porque yo estaba bien allá. Solamente me faltaba la familia que no estaba conmigo. Pero lo demás todo. Me sentía como acompañada. Desde que me cogieron de allá para acá como que ya no soy la misma, no sé. No, pues no es como irme otra vez para donde estaba, no. Me siento como ser otra, como que no soy la misma, no sé. Allá no le [126] toca uno hacer nada pero acá sí. Allá si lo pillan a uno durmiendo con la hembra los llaman a ambos y le dicen“Bueno, si ustedes tienen algo, pues planteen” Y si, uno plantea, puede dormir con la hembra. Los educadores y el programa mismo tienen que inventar(y por eso mismo valorar la creatividad es imprescindible) permanentes respuestas a una de las lesiones más fuertes de la guerra en los jóvenes: la obediencia ciega. Pero esta obediencia se expresa a diario en el nuevo modelo de convivencia como resistencia a cualquier forma de normatividad, como aburrición o como indiferencia, como una idealización de la experiencia del allá, en la cual no se sentía interlocutores sino que todo lo tenían claro. Ahora los habita la confusión, el tener que decidir, el buscar sentido por sí mismos y no por un modelo impuesto: Uno acá en el programa tiene de todo, la ropa, la comida, la dormida. Si no que hay veces que se sienten aburridos porque quieren irse. Unos que quieren irse, quieren salir ya del programa, quieren irse para donde la familia que no les soluciona nada. (En el CAE) muchas cosas que son supremamente maravillosas para uno, que guardo mi almuerzo y más tarde me lo como, que más tarde es la meriendita, que me acuesto a dormir o que extiendo mi ropa y la dejo secar hasta cuando se seque bien sequita. Muchas cosas, muchas cosas que son diferentes a lo de un grupo armado. Cuando me regañan o cuando un profesor me dice algo yo… me da como una rabia y se me viene todo encima. Todo lo que he hecho en la vida, todo. De todo me acuerdo, de cuando estaba en la guerrilla y lo que yo hacía, todo eso. ¿Como así? En mi casa solamente me regañaba mi mamá, y en la guerrilla nunca nadie me llegó a regañar, pero fue llegar a esta y me ha regañado más de uno. Además que lo regañara así, bien“Mire, a usted no le queda bien esto” como le decían a uno en la guerrilla“A usted no le queda bien esto, no lo haga”. Pero aquí“Que usted hizo esto, que no sé que, si no hace esto le vamos no se que” me da como… No aguantaba en la guerrilla para venir a aguantarme a otros. Aquí si uno hace uno cosa es a quitarle otra. Aquí es como todo obligado. En la guerrilla manejaba la plata y hacía lo que quisiera, nadie le decía nada a uno. No se mano, yo mantengo berriondo todos los días. Hablo con la gente pero a mi nadie me conoce acá. Lo único es que me conocen es que soy capturado, que tengo mi familia. No, no sé que es sufrir ni nada, porque yo nunca he sufrido, nunca. Solamente acá porque estoy como en el infierno, acá que estoy toda como sufriendo. No sé, estoy como encerrada, algo así, no sé. No quiero querer ni que me quieran tampoco. No quiero. Además de la percepción idealizada del grupo armado, se conjugan situaciones de convivencia que tienen que ver con la vida civil y el ejercicio de la democracia al que invita el programa. Elegir es un ejercicio que no sucede al interior de los grupos armados al margen de la ley, donde la lógica militar y la subordinación jerárquica son la forma misma de institucionalidad. El tránsito a una inserción social está condicionado a la permanente negociación con los valores sobre los cuales se edifican las ONG operadoras, las que también obedecen a proyectos institucionales. En esta medida los jóvenes en ocasiones perciben la vida institucional como un tiempo detenido, un tiempo de tedio entre grandes hazañas, las vividas y las deseadas, un tiempo en el que lo básico está resuelto pero hay poco espacio para la iniciativa, lo mítico en el pasado y lo sustancial por suceder: [127] http://nic.desdeadentro.co/index.php/institucionalidad-me-parece-muy-bacano-pero-yo-quiero-en-este-momento-es-irme-para-donde-mi-familia-muchas-gracias (Hablando de niños en los grupos)…hay unos que se van al grupo y hay otros que son hijos de guerrilleros, que son revolucionarios desde nacidos. A los siete años ya tienen su pistola, su revolver y también echan bala; hay jóvenes y niños bravos para la bala, de pronto porque ellos ya tienen sangre... sangre revolucionaria, pero hay jóvenes adolescentes que no conocen nada y que de pronto se dejan llenar la cabeza de cosas y no van a pensar, no van a recibir un consejo, no van a recibir como una orientación para tomar una decisión propia... La experiencia de allá ha marcado unos modos de comportarse, unas maneras de comprender la vida, una lógica para actuar, ahora andan en un orden desconocido que no saben asimilar ni asumir. El siguiente testimonio de un joven de veinte años que se entregó voluntariamente a los diez y seis, habiendo estado vinculado desde los nueve y que en la actualidad está en el Programa del Ministerio de Defensa de Reincorporación 5 ; documenta, entre otras cosas, cómo el lenguaje institucional se incorpora al discurso individual; así mismo, evidencia uno de los fenómenos que genera el proceso de desvinculación: la visibilidad que obtienen los jóvenes en el proceso, ya que la mirada de una sociedad desconocida o por lo menos lejana, se vuelca con gran interés por ver quienes son estos sujetos que han sido guerreros y que ahora intentan la vida civil. Entonces ese mismo día me puse a pensar“bueno, si no me hicieron nada es porque dios me necesita para algo”. Ahí fue donde comencé a martirizarme la cabeza, a quererme salir, a querer buscarme nuevas metas y todo eso. Fue donde prácticamente yo decidí reinsertar, más no sabía cómo hacerlo. Esa lógica por aquí, no es la lógica por allá; que por aquí no, que por allá tampoco, que tocaba esperar. Cuando llegué a una parte, no sé, la gente se maravillaba conmigo había gente que me encontraba, se maravillaba. Este es el descubrimiento más alucinante de todos. Antes se era sólo guerrero que obedecía, ahora son sujetos públicos, personas con reconocimiento. Esto de alguna manera lleva a que sus autoconceptos evolucionen y lleguen a creerse significativos para esta sociedad que había decidido excluirlos de su proyecto colectivo. Esa visibilidad ganada contrasta con la vida cotidiana, que en unas instituciones más que en otras, se plantea desde el imaginario de la institución más permanente y conocida: la familia. Bajo el concepto de familia se enuncian modelos de atención. Esto es tal vez lógico, muchas de las instituciones han elaborado su modelo de intervención desde ahí, muchos educadores sólo conocen como representación colectiva a la familia: Si, yo siempre he querido y les he insinuado a todos, que nosotros somos una familia, que yo como director soy el papá y que la directora terapéutica es la mamá, que todos los trabajadores y todos son como nuestros hijos, y que mientras nosotros nos trabajemos como familia –porque yo al principio le dije que cuando existe familia y amor se puede hacer muchas cosas… sabemos que ellos vienen de formas muy rígidas, pero nosotros también ponemos nuestras pautas como familia. Y las pautas son levantarse a tales horas, desayunar a tales horas, organizar la casa a tales horas. Porque de todas maneras dentro de su vida personal todas las personas deben de tener una disciplina, y esa disciplina es enseñarles cómo deben vivir en familia y como pueden vivir en un futuro.(De alguna manera los jóvenes lo reconocen) Éramos re unidos donde estaba allá, todos éramos re unidos ahí… como en familia. Pero acá no. Es un hogar de familia porque aquí hay harta gente, hartos muchachos, es como un hogar, se sabe tratar a todos como una familia. Si el escenario de acción es la familia, el modelo valoral propuesto es el cristiano. Los valores cristianos implican una acción que nace desde el individuo, lo cual 5 Anteriormente llamado Reinserción. En la actualidad hace parte del Ministerio de Defensa. [128] contrasta fuertemente con los dogmas de los grupos armados de los que provienen los jóvenes. Lo cristiano marca en cuanto promete la reconciliación y aquí se necesita ya que es un entorno en el que la convivencia entre jóvenes provenientes de distintos grupos es la norma: Yo de eso digo, como es la vida. Tanta rabia que se tiene uno por allá para venir a verse acá, encontrarse y después compartir hasta la misma plata. El modelo ordenador es la familia, el horizonte valoral lo cristiano, pero dónde o cómo se educa. Las instituciones buscan encontrar mecanismos, estrategias desde donde poder vincularlos y formarlos en la responsabilidad individual frente a su propio destino: Aprenden enseñándoles como es el manejo de la plata. Es que este tipo de muchachos realmente nunca han aprendido a manejar el dinero, no han aprendido cómo comportarse socialmente. Nosotros lo que hacemos es empezarlos a fortalecer paso a paso para que ellos no vayan a cometer errores tanto en el presente como en un futuro. Entonces es como un hijo de uno en la casa, cuando va creciendo se le va soltando la confianza, la confianza en que ya le dice el papá: si usted quiere tomar, tome y si quiere escoger su carrera, escójala. Pero este tipo de muchachos como hasta ahora está aprendiendo a vivir en familia, entonces nos toca ayudarles a hacer ciertas pautas para que se vayan refortaleciendo. Ganar la autonomía no es tan simple como parece en este testimonio de un educador, pero hay que ingeniársela para poder establecer responsabilidades. Tal vez esta forma de enfocar a jóvenes tan experimentados en la vida desde una perspectiva paternalista no sea la más adecuada, peor tal vez tampoco se tenga mucho más que aportar que nuestro propio modelo de socialización. Sin embargo, con el proceso los jóvenes van ganando discurso propio o mejor el discurso deseado por la institución, ese que dice que ya van comprendiendo cómo es el asunto en la vida civil. El modelo de intervención institucional para vincular a estos jóvenes a la sociedad seguiría, entonces, como fórmula de vinculación al Estado: familia+ valores religiosos+ autonomía y responsabilidad individual. Pero, ahí aparece, una mediación que relativiza la implicación de los jóvenes en el proceso: los imaginarios culturales en los que habitan los jóvenes. Para muchos jóvenes el motivo de vinculación a un grupo armado es el deseo de trabajo o el significado del uniforme, el armamento y la pertenencia a un grupo. Los rituales, los atuendos, la utilización del lenguaje se convierten en las culturas institucionales del allá. En esta medida la identidad creada al interior de los grupos que tiene que ver con solidaridad, lealtad, obediencia y colectividad, se ve retada por nuevas formas(urbanas) en la que los saberes de los jóvenes no tienen un espacio definido de comunicación, es más, podría decirse que invitan a una nueva forma de marginalidad. Tienen conocimientos que no son vinculados, quieren ser olvidados o eliminados. Por ejemplo, estos jóvenes tienen sus vivencias e ideas sobre Colombia, la historia que conocen, su forma de vivir la nacionalidad nos hacen pensar cuál es el país en que vivimos, quiénes son los qué luchan y para qué. Digamos Castaño ¿por qué lucha? Por vengarse de las FARC, porque las FARC le mató a la familia y como Castaño tenía toda la plata del mundo, entonces contrató a la mayoría de muchachos, formó un ejército y compró armas. Formó un ejército para pelear contra las FARC, más no por el pueblo colombiano. Ellos dicen que por el pueblo, que por la paz, y no. Él lucha por la muerte del papá, la mamá y los hermanos, más no lucha por liberar al pueblo colombiano. Claro, eso ya es un empleo. Hoy en día es un empleo. Muchas veces la gente está allá por venganza, otros que están allá por el fanatismo. ¿Entiende? Pero me atrevo a decir que un 60 o 70 por ciento, porque es un empleo. Eso es difícil en la ciudad, es poco [129] http://nic.desdeadentro.co/index.php/institucionalidad-me-parece-muy-bacano-pero-yo-quiero-en-este-momento-es-irme-para-donde-mi-familia-muchas-gracias lo que uno ve de las casas civiles, es muy complicado para uno poder hablar con un civil, a ratos es muy difícil para uno la condición civil. Se tiene saber, representaciones y prácticas culturales que diluyen el efecto de los discursos fuertes y promueven nuevas formas de comprensión. Pero el eje siempre es el mismo, un allá que poco a poco se vuelve idílico y un acá que se hace incomprensible en muchos momentos. De nuevo se ve la institucionalidad en contraste(grupos armados- instituciones del estado y la sociedad civil que operan la política) asimiladas a formas de relación de naturaleza familiar, comunitaria. La diferencia está en que ahora los jóvenes se convierten en sujetos de derechos más que obedientes sin crítica ni palabra. ¿Dónde está la conciencia sobre los derechos? Jorge 6 , un joven que estuvo todas las fases del programa recuerda como un hecho significativo que su vida haga parte de la historia reciente del país gracias a la amplia difusión que tuvo el libro que él menciona. Cuando Guillermo 7 nos entrevistó fue muy bueno, porque el país se dio cuenta de las historias de nosotros, al menos nos entendieron. Lo digo porque he visto a más de una persona que ha leído el libro. Si les pregunto qué piensan… entonces dicen que a esas personas también hay que darles la oportunidad. La gente toca esos temas y le dice a uno que, que a esa gente hay que abrirle las puertas, o sea, que la fe es lo último que se pierde… Pienso que los derechos de uno es elegir y ser elegido ¿qué más? Dar opiniones, tener los mismos derechos de opinar, de pedir lo que uno exija por el trabajo de uno ¿si?. El derecho más grande que yo veo de cada colombiano, de cada uno de nosotros, o mío, es que yo exijo por lo que yo soy ¿cierto? Entonces yo creo que sería de un modo cierto la igualdad, el derecho de nosotros es la igualdad. Lo importante es el reconocimiento. Esta es la última meta de estos jóvenes que pocas veces han tenido lugar en la sociedad. Las percepciones sobre los derechos son híbridas; alegría por tener reconocimiento; intentos de comprensión que se tiene derechos, que es posible la participación, construir valores y promover principios. [de ser institución a hacer parte de la institucionalidad] “Fui la misma de antes y soy la misma desde que me fui. Estaba en la casa, me fui para la guerrilla, estoy aquí y soy lo mismo” Es importante recordar que estos jóvenes además de obedecer ejercieron la autoridad(reconocida o impuesta) y que en muchos lugares de Colombia los grupos ilegales son el camino de acceso a la institucionalidad, en esa medida ellos fueron en su experiencia anterior la institución misma. De ahí surgido una representación legitimada por el mismo Estado que dice que la violencia es un mecanismo legítimo para hacerse visible y reconocible. Si usted tuvo la capacidad y demuestra la capacidad, la inteligencia y la veracidad de mandar a la gente, puede más que los demás. Porque allá ingresa mucha gente, pero si no tienen la capacidad o no tienen ese don de mandar, ese don de tratar a la población civil. Saber que son igual que usted y no son más que usted o menos que usted, sino son iguales que usted. Allá cuando un muchacho le pega a una mujer, se coge el muchacho, se lleva, se le amarra a un palo y se le mete una planera. Toda la noche lo tiene uno amarrado y a cada rato lo moja, toda la noche... Yo maté a la novia y a la mamá de un amigo mío que eran colaboradoras del ejército. Hay momentos en que ellos se retiran porque no 6 Nombre ficticio 7 Guillermo González Uribe, periodista y autor del libro Los niños de la guerra(Premio Planeta de Periodismo 2003) [130] pueden matar como uno mata, ni tienen el derecho de matar, en cambio nosotros si tenemos todo el derecho de matar. Eso era lo que pasaba, el grupo ese de defensas si tiene el derecho de matar a todos. Por entrega voluntaria o por captura la posición de ellos se transforma radicalmente respecto al entorno en el que se van a desenvolver. Los medios de comunicación, el tipo de información a la que tienen acceso, las oportunidades representan un cambio de perspectiva, una apertura a nuevas experiencias de sentido. No, ahora ya no anhelo tener un fusil. Al principio uno se siente feliz, pero a lo último hasta se aburre con las armas. Uno de pronto por un arma se cree más que otro y así no es la vida. Yo sé que si nos ponemos en diálogo llegaremos a una solución. Mira, en Bogotá hace poquito ganó Jaime Garzón, él es de las izquierdas y no tuvo necesidad de utilizar las armas. En Cali el ex ministro. Lo mismo pasó Antonio Navarro Wolf, él perteneció, pero él se desmovilizó y ahora es un senador de la República que está trabajando por el pueblo sin necesidad de hacerle daño… Entonces de pronto eso… es como lo que la guerrilla no ve; que ellos tienen que hacer contraparte, porque si ellos no hacen eso el Estado incumpliría muchas cosas, aunque claro está que ahora le estoy dando mucho el apoyo al doctor Uribe porque, o sea yo pienso que, que ese man quiere arreglar el país, no es que lo quiera arreglar, pero más o menos modificar... El modelo se construye para la acción institucional: Se busca vincularlos desde el modelo de familia, se establece como lógica valoral lo cristiano, se inventan estrategias de responsabilidad como el manejo del dinero, todo se mediatiza por las representaciones culturales de las instituciones y los jóvenes, se promueve la conciencia de los derechos. Ese es el modelo de vinculación que se puede apreciar en estas instituciones. [diseñadores de destinos humanos] Resulta enormemente complejo medir la efectividad de una política o de un programa cuando el resultado del proceso que plantea no es otra cosa que la construcción de una vida en un entorno. Es por eso que los aspectos sujetos a mediciones, cuantificables como son los servicios(salud, educación, vivienda, alimentación, seguridad) o los lineamientos de la atención(perfiles profesionales, conformación de equipos multidisciplinarios, relaciones contractuales) son susceptibles de ser cada vez mejores al existir adecuados mecanismos de seguimiento y acciones orientadas a fortalecerlos. Pero los aspectos de naturaleza cultural referentes a cómo percibo el entorno, cómo me perciben los otros, la comunicación y la participación efectiva en espacios sociales, la competencia para desenvolverse en la sociedad no es susceptible de formularse claramente en el modelo. Aunque todas las acciones están orientadas a lograr este objetivo, los espacios relacionales, íntimos y colectivos, las mediaciones culturales, las historias y los grupos de origen juegan un papel protagónico en el acontecer del programa. Es por esto que no resulta extraño que exista todo un anecdotario que aparece en los encuentros institucionales para contar el universo de encuentros diversos que supone la convivencia con una Colombia joven, diversa, constructora de diversas formas culturales, incluyendo ésta. El testimonio de la trabajadora social de un CAE ubicado en Bogotá cuenta muy sinceramente cómo es la vida de quienes la dedican a este trabajo : Igual trabajar con estos chinos es rico porque uno normalmente en su casa dice“voy y trabajo” pero no siente el país, uno como que ve todo por televisión. Después uno se mete y escuchando las historias de estos chinos, leyendo, viviendo con ellos uno como que dice“juepuchica, éste país está patas arriba”. Y qué hacemos para que los que tenemos aquí, en la medida de lo posible, no se devuelvan. [131] http://nic.desdeadentro.co/index.php/institucionalidad-me-parece-muy-bacano-pero-yo-quiero-en-este-momento-es-irme-para-donde-mi-familia-muchas-gracias Y si, podría pensarse que asumir este trabajo es como asumir tener respuestas para Colombia. Hay que admirar la energía y el compromiso de los educadores por hacer una Colombia mejor al vincular a cada joven a la vida civil. Sin embargo, los encuentros y desencuentros cotidianos documentan que no todo es tan fácil, que todo es más complejo, que construir nación es un asunto que depende más de un proyecto colectivo que de los deseos y buenas intenciones individuales. Oír a quienes trabajan con los jóvenes es acercarse a una relatoría fiel del país que vivimos. Encontramos la interpelación desde el reto y la ironía como mecanismos para hacerlos reflexionar: A ellos se les dice“miren, si se van a volar, no queremos que nos hagan show” Los jóvenes venían de una cultura colectivista, en la que nada es de uno, todo es de todos. Donde el sujeto, sus deseos y expectativas no cuentan. Al llegar repiten esta vinculación colectivista pero la institución se encarga de llevarlos a comprenderse como individuos, como sujetos con vida propia, personas con autonomía para decidir su futuro y establecer referencias significativas: Ellos van perdiendo la identidad del grupo al cual pertenecían, por ejemplo en Hogar Transitorio todavía se preguntan ¿Usted de dónde viene? ¿De cuál frente? ¿Conocía a no se quién del grupo? y ¿A qué otro grupo perteneció? También desde el mismo equipo, porque uno para hacer la evaluación tiene que hacer eso. Cuando a mí me llega acá(CAE) una niña, entonces yo miro la historia y ni le pregunto, más bien le digo de cuál hogar viene, que cómo le fue allá. Entonces uno le empieza a cambiar la historia, ella ya tiene una cosa que contar diferente a eso. ¿Qué es la institucionalidad? Un lugar donde se busca reconvertir a los sujetos de la violencia, donde es imperativo cambiarles la historia, donde es posible construirles un relato distinto de lo que puede ser la vida de uno. La idea es ofrecerles una historia más afectiva, cercana, civil e individual de lo que se puede ser. Esta nueva historia habla de la necesidad de habitar un país por medios no violentos, a través de cada sujeto que encuentre su lugar en el mundo y cree utopías colectivas donde el individuo pueda ser libre y sujeto de derechos. Pienso que en la medida en que sigamos uniendo esfuerzos, para mas allá de los intentos comunes y corrientes que todo el mundo hace, podamos cambiar un poco la mirada, lograr una mirada distinta, porque si queremos realmente convertir estos sitios en unos hogares, tenemos que pensar en sacar a los chicos nuestros de esas burbujas en las que a veces los queremos meter, para que ellos puedan ser ellos mismos, para que ellos puedan demostrarnos o no perdón. No demostrarnos, sino demostrarse a sí mismos que están seguros de lo que van a hacer y de que nosotros vamos a estar allí para fortalecerlos, para acompañarlos, para apoyarlos si de pronto nos necesitan. Pero a veces pensamos que los chicos no están preparados para salir y que nosotros estamos montando todo un proyecto tenacísimo para poderlos resocializar, para poderlos reincorporar a su vida, para volver a insertarlos en la sociedad... Si ellos nunca han salido de la sociedad, ellos han formado parte de la sociedad desde que nacieron hasta ahora; ellos han vivido una realidad muy distinta a la nuestra, pero nunca han salido de la sociedad, siempre han sido parte de ella. He aquí el reto de la institución demostrarle a los jóvenes que ellos son parte de la sociedad, que ellos hacen parte de un orden colectivo, que la organización social democrática les permite actuar e intervenir en su proyecto, que es posible el futuro por medios lícitos y que la convivencia pacífica no es un imposible sino la mejor estrategia para que cada uno llegue a ser lo que quiere ser. [132] [encuentro de promesas y expectativas] “No diga, a mí me da mucha rabia, yo no sé. La verdad no sé que pasa en este mundo conmigo. ¡No entiendo que pasa!” La oferta institucional(talleres, capacitación, encuentro familiar, salud, etc.) evidentemente transcurre sujeta a las lógicas, los tiempos y las políticas de las instituciones. Si se pudiera dar una respuesta satisfactoria en cada momento a cada joven, el programa sería mucho más efectivo que la sociedad en su conjunto, lo cual es imposible porque está diseñado y ejecutado por la misma sociedad. En la medida en que el programa ha aumentado su difusión y la política del gobierno para incentivar la desvinculación-no sólo de menores- es un tema de conocimiento masivo, el programa se ha visto afectado, lo que se evidencia en las estadísticas: en el año 2001 ingresaron al programa 196 jóvenes, en el 2002- 394 y en el 2003- 726. Así mismo el número de salidas irregulares aumentó en el 2001- fueron 41 jóvenes(21% de los ingresados), en el 2002(19% de los ingresados) - 76 y en el 2003 – 225(31% de los ingresados) 8 . Responder a los intereses de tantos jóvenes es una tarea titánica, más si tenemos en cuenta que son jóvenes provenientes de distintas regiones, múltiples formas de familia, diferentes sistemas de valores y creencias religiosas, vivencias distintas, grupos armados diferentes. Ellos son hijos y representan diversas culturas, que se encuentran en una propuesta también diversa, ya que cada institución tiene su línea y su estilo aunque busquen el mismo ideal propuesto por el Estado. Los ánimos suben y bajan en los muchachos permanentemente, la experiencia de entrar a un CAE tiene tantas interpretaciones como muchachos presentes. La música(sobre la que rara vez hay acuerdo), las actividades que se realizan(en las que no todos participan), las historias de amor y desamor que están viviendo, las relaciones entre profesionales, las relaciones entre los profesionales y los jóvenes, las presencias y visibilidades de las instituciones. Todo propone sentidos y activa modos diversos de significar, todo se convierte en parte de las experiencias de la democracia en la que se quiere formar. Todo es una ilusión y obviamente un desengaño porque es imposible dar cuenta de los sueños e intereses de cada sujeto. Siempre he dicho que a nosotros nos tienen que estar moviendo, animándonos a los cursos, a las capacitaciones que nos brindan, al estudio… Uno acá encuentra más cosas nuevas y puede crear cosas. Llega y puede hacer, de ahí puedo yo hacer un mundo ¿ya? Para mi es una cosa que no encuentro cómo explicar, algo muy significativo para mí. Me gustaría que ellos tengan un poco más de apoyo, más de continuidad de pronto en el sentido económico que es lo que más afecta un programa… De pronto sí me gustaría, no por mí, no lo digo por mí, sino de pronto cuando los muchachos salgan les queden apoyando en algunas cosas… o sea, de pronto en los útiles de aseo, o de pronto en el pagar una pieza. Terminar el estudio y comenzar a trabajar acá. Terminar mi carrera, ser un severo artista. Lo único que creo es que si me van a ayudar como me dijeron, porque cuando llegué acá me pintaron pajaritos en el aire, que yo llegaba a una casa de esas, cumplía un proceso y después salía y me iban a dar una plata para montar lo que yo quisiera. Un barcito para empezar a tocar. Quiero ser cantante, pararme en una tarima con Jorge Barón. Si, pero no ve que no llega quien me ayude. Cada uno es un mundo que requiere atención perso8 Datos del Sistema de Información ICBF [133] http://nic.desdeadentro.co/index.php/institucionalidad-me-parece-muy-bacano-pero-yo-quiero-en-este-momento-es-irme-para-donde-mi-familia-muchas-gracias nalizada. Esto es lo grave de este conflicto colombiano, la gente no viene de discursos colectivos ni quiere ir hacia discursos colectivos, todo es individualista. Hay quienes se adaptan, dirigiendo sus anhelos a la oferta; hay quienes sólo ven en la familia una vida futura; están los negociantes, los que quieren trabajar, los que están trabajando, los que se quieren ir y los que quieren regresar. [el encuentro de necesidades y deseos] Hasta aquí, la institución sobrevive porque actúa en el universo de lo conocido, e los referentes de la colombianidad: familia, dinero, catolicismo, individualismo… pero ¿cómo hacer para vincularlos a la democracia? Retomando la perspectiva de los derechos a restituir, resulta interesante observar el paralelo que se genera en la vida cotidiana de las instituciones con la vida familiar. Los jóvenes, también, asumen a la familia como modelo de acción. Los profesionales son concebidos como dadores y quienes deben tener todas las respuestas. Diariamente son interpelados desde las necesidades y deseos de cada joven. Y como cualquier modelo familiar, los jóvenes se frustran porque ellos(los padres) no pueden dar una efectiva respuesta a casi nada. De otra parte, este mismo espacio es el de desarrollo profesional y humano de estas personas, lo que implica que sus propias necesidades y deseos son diluidas en la responsabilidad social de su acción. La estructura del programa, a pesar de la multitud de encuentros participativos, repite los tiempos lentos, la lógica de los procedimientos, la estructura vertical de la sociedad agraria y feudal que hemos heredados(las lógicas de los señores hacendados, los señores curas, los señores del poder). Se es hijo, se produce y se habita unas prácticas institucionales en la que quienes toman decisiones son los mismos que realizan el seguimiento y evalúan la capacidad institucional basados en estándares de calidad, en ejecuciones efectivas y en acciones de impacto. Sin duda todo esto debe suceder, pero ¿dónde se busca la respuesta a otro tipo de peticiones o deseos tanto de los jóvenes como de los profesionales? En ese cruce de memorias y nostalgias que se recrean en las cotidianidades, las relaciones interpersonales, los modos de expresión no normatizados. Los jóvenes siempre aparecen en su real dimensión y complejidad, no son entidades vacías, por el contrario, están llenos de saberes, haceres, representaciones y rabias. Lo más impactante tienen modos de relacionarse aprendidos y efectivos. Los jóvenes se permiten excesos de diversa naturaleza, que cuentan también hábitos relacionales basados en la intimidación de doble vía(o me temen o les temo) por lo que la aparición del respeto por sí y por los otros sucede de manera gradual y en ocasiones mediado por algún acto significativo. Ahora bien, cualquier exceso que cometa un funcionario es objeto de rechazo cuando no de denuncia y esto está bien cuando no es el modo de resolver –en ningún caso- una rencilla personal. Las percepciones de unos(jóvenes) y otros(profesionales) están sesgadas por la idea de estar descubriendo universos desconocidos, pero es importante que este descubrimiento suceda en la convivencia, en la cotidianidad y signifique para los jóvenes la idea misma de la vida civil, de la vida en otro colectivo, de la vida dentro de una nueva(y desconocida) perspectiva: UNOS: Yo nunca había pensado que me iba a pasar eso. Estar acá encerrado, no. Desde que llegué acá, desde que me cogieron, porque donde estaba, estaba bien. De mi casa yo me fui… yo allá estaba bien. Donde estaba, yo estaba bien. Pero ahora acá… no. Si pilla, me toca aguantar por cumplir para ver si me salgo de esta vaina, si tuviera plata me volaba de esta maricada para mi casa. Yo no estaba acostumbrado, yo me he aguantado mucho por acá. Yo aquí no mantengo contento, mantengo aburrido, pero qué más le toca a uno hacer, aguantarse. OTROS: Siempre pensamos que los organismos en grande, entonces es el ICBF a nivel nacional, y las organizaciones internacionales con sus jun[134] tas directivas y los equipos técnicos y sus educadores... y sólo finalmente y después de terminar una reflexión tan amplia, sólo en el punto mas pequeño está el chico. Ellos son el eje de estos programas, son el punto central, son la razón por la que existe el proyecto y por la que existen los organismos internacionales y las convocatorias y las miradas y los proyectos... y a veces los chicos se van de nuestros programas sin ni siquiera tener una voz de aliento o por una ineficacia nuestra para tener lo mínimo, que es un contacto con sus familias. UNOS: Le digo que... que para acostumbrarme me falta mucho porque no estoy de acuerdo, o sea, nunca estoy de acuerdo con que el proletariado esté de parte de la burguesía, que la gente de Bogotá tenga ropa cuando ellos quieran y que ellos si se vistan con toda la ropa que tienen, porque tienen su ropa y les pagan por éste trabajo. En cambio a nosotros nos dan la ropa cuando ellos quieren ¿si? OTROS: He mirado y analizado esa situación y yo creo que ellos son muy desprendidos porque han aprendido eso, ellos nunca están en un sitio fijo, nunca pertenecen a nadie ni a nada. Entonces pues que más da tener más o menos ¿cierto? UNOS: Yo me siento civil, me encanto. OTROS: Hay zonas donde promueven el programa como“Entréguese que hay diez millones de subsidio y que le van a dar casa y traslado a su familia” ¡Falso, falso, falso, re falso! No hay eso, los chicos desertan con esa expectativa; ante una casa y un traslado de su familia de una zona marginal a estrato cuatro en Bogotá, pues cualquiera dice cualquier cosa. Les prometen cosas que son muy duras para cumplir; llegaron y pidieron y después dijeron que no, que eso tocaba que llenar unos trámites y tal; otros pidieron que los mandaran para donde la familia, y les decían que si, que dentro de un mes, que dentro de un mes y pasaba un año y nada. Las percepciones varían según las experiencias de ambos lados(los desvinculados y los profesionales), pero hay una línea clara, la vinculación prometida no llena las expectativas de los jóvenes y los jóvenes tampoco cumplen las de los profesionales. Hay una doble decepción. Además, suena muy fuerte la forma como se critica de los“vinculados” esa solidaridad primaria, ese sujeto colectivo que comparte de los jóvenes y cómo se pretende llevarlos a quererse, ser uno, ser individuo como ideal de sociedad. ¿Será que no estamos ignorando una serie de valores colectivos que vienen inscritos en la experiencia del allá guerrero? [promesas sin doliente] La estructura vertical ya citada, esa sociedad del orden y la obediencia lleva a que se convierta en un tema cotidiano la negociación de frustraciones, que abarca el espacio de los objetos o los servicios y, mas significativo, se convierte en vital en los de la comunicación, la pertenencia, los afectos, las relaciones. Las normas, muchas veces, se convierten en instrumentos de manipulación y dominación, generan en los jóvenes la idea de ser espectadores de su “proceso” más que actores protagónicos, lo que si sentían al interior de los grupos en los que su situación de guerreros los convertía en sus propios héroes. La comparación y la remembranza de aspectos vividos como positivos, son formas de expresar lo que implica para ellos la espera, la postergación de la nueva vida, que no es otra cosa que la duda de para dónde van: No sé que es lo que me hace falta a mí, yo no sé, como irme para otra parte a ver si cambio, pero no sé. Desde que yo llegué acá no me gustó esto, como que no, que tiene que hacer esto y si no va para los papeles y que así no sale rápido de aquí... Si, es [135] http://nic.desdeadentro.co/index.php/institucionalidad-me-parece-muy-bacano-pero-yo-quiero-en-este-momento-es-irme-para-donde-mi-familia-muchas-gracias que uno tiene que hacer las cosas como a las malas, porque uno no quiere hacer una cosa y como que lo obligan a hacer cosas que uno no quiere. No es que uno no quiera hacer las vainas, pero no le gusta o algo. No sé porque todavía no se han comunicado con mi familia, ni nada, ni saben a donde está ni nada. No sé si voy a ganar ese año o qué, y por eso estoy muy aburrida, aburrida, aburrida. Yo sé donde los dejé, pero no sé no si se han comunicado con ellos, no sé. El tiempo que yo he estado en el proceso ha sido un tiempo importante y valioso para mí... aunque he pasado momentos difíciles, de tristeza, de desesperación... momentos de tratar de irme también... pero he tomado las cosas con calma para no tirarme el proceso que he formado en tanto tiempo, en un año casi que llevo acá en el proceso para lograr las metas que he querido. Es un hogar de familia, porque aquí hay harta gente, hartos muchachos; es como un hogar, como una familia y se sabe tratar a todos como una familia Estoy contenta porque estoy trabajando y estudiando fotografía, video, teatro y pues me parece muy bacano el trabajo, pero lo que yo quiero en este momento es irme para donde mi familia. Muchas gracias. No es fácil habitar el espacio de la norma impuesta, no negociada, llamada buena y democrática en una sociedad acostumbrada a actuar en la obediencia, en la libertad del orden familiar, en la anarquía del orden sin forma, del hacer sin futuro. ¿Sólo queremos no aburrirnos, es esto mucho pedir? [invisibilidad reciproca] Muchos aspectos del otro en la convivencia resultan invisibles, pero sin excepción hay códigos comunes. El principal es el término“proceso” sobre el cual hay un acuerdo generalizado aunque no haya una descripción unánime. Todos están acá trabajando por el proceso: OTROS: El proceso central es un poco enamorarse de la vida civil y de las posibilidades que da el Estado, la democracia, todos los espacios de participación que es lo fundamental; entonces a veces se enconchan en el micro mundo. UNOS: Si, acá cada uno somos“individualistas” Por lo menos yo soy uno que yo hago las cosas mías y ahí ninguno sabe, nadie sabe. OTROS: Una ayuda es un comportamiento mal de su diario vivir. Nosotros le colocamos una ayuda ¿Qué ayuda se les puede colocar? Por ejemplo durante esta semana no pueda tener deportes o llamarle la atención fuertemente, digamos diferentes tipos de ayuda de acuerdo al inconveniente que tuvo, sin dejarlo salir del cauce que nosotros estamos trabajando. Las ayudas cada día se van perfeccionando, o sea, antiguamente cuando se empezó acá se hacía un círculo donde se gritaba, se le decía fuertemente que él era una persona receptora que escuchaba todo lo que se le decía. El tipo de ayuda va de acuerdo al inconveniente, por decir algo, el muchacho hacía deporte o podía jugar básquet o esto y no… como ayuda no va a poder jugar básquet… hoy. Entonces, el muchacho va a reflexionar, va a mirar qué puede hacer para poder mejorar su comportamiento y poderse realizar como persona y seguirse fortaleciendo internamente. UNOS: No, yo digo que eso no es ayuda mía, eso es como un castigo y uno se siente mal. Digo yo que de un mes es como estar en la cárcel. Aunque no es igual, porque uno puede ver pasar carros, puede ver las personas pero nada más. OTROS: ¿De los veintidós jóvenes a cuántos se les [136] ubicó ya la familia? A veintiuno. Son un montón. Sólo hay uno que no. Sergio 9 es el único que no tiene, porque él tampoco sabe de la familia desde hace muchos años. El papá falleció y ellos se aislaron totalmente del resto de la familia. Sin embargo, me dice“tengo una tía en tal sitio” mandamos a la personería, la personería no encontró, la iglesia tampoco, a través de emisoras también y no aparece la familia. Ahora ando buscando un tío, pero hasta ahora no hemos recibido respuesta, vamos a ver... OTROS: Jóvenes que fueron reclutados de pandillas, de ladrones, de asaltantes, que tienen experiencia de calle, que tienen experiencia institucional, algunos ya han estado en correccionales. Jóvenes que son poli-consumidores, jóvenes que tienen experiencias sexuales diversas, no sólo con niñas sino homosexuales… qué más te digo yo... La institucionalización pesa, un joven que venga con experiencia de dos años de correccional trae las mañas, habidas y por haber. Esta es la nación del proceso, no estamos en guerra asistimos al proceso de la paz. Maturana, nuestro filósofo, decía que lo importante era el proceso y nunca ganábamos. Tal vez este énfasis en el proceso venga de que somos una sociedad agraria, que cree en que la cosecha es el resultado de un proceso, pero la cosecha también se puede dañar por el clima, por los abonos, la semilla o la negligencia humana. Somos un país en proceso, una identidad en proceso, una sociedad en proceso democrático. Tal vez tengamos razón, somos sólo proceso, porque no sabemos para donde vamos. La institucionalidad pesa, la democracia es sólo otro adjetivo, no hay a qué aferrarse. [siempre la convivencia] “Allá todo el mundo es igual, allá no es que usted es más y yo soy menos...” Los primeros encuentros, las ideas preconcebidas, las transformaciones individuales, los aprendizajes colectivos, los desencuentros, los afectos, las despedidas. No es un guión, ni siquiera una novela de la noche, es el mundo no registrado-el que está más allá del alcance institucional- que transcurre y se crea cada día en este espacio que llamamos programa. Aparecen las enseñanzas surgidas del encuentro como testimonios individuales que no permean lo institucional. Al inicio de este texto decíamos que había una institucionalidad que funcionaba como lugar cultural en cuanto generaba relación, sentido y colectivo y era aquella de la vida cotidiana, de la nación sentimental. Los que siguen son testimonios honestos, llenos de vitalidad y que tienen un lugar en la vida de los colombianos que por azar o por convicción llegaron acá : MIEDOS: La primera noche que yo me quedé allá: el miedo, porque uno de todas maneras escucha las noticias. Si, esa vez si tenía temor, sin embargo, dormí en la misma habitación que había chicos en un camarote aunque estaba el educador de turno en una cama cerca… eso que uno se acuesta, pero no, no duerme porque trataba de dormir y cualquier ruido y yo me despertaba… NOSTALGIAS:- María ¿Cómo se siente pasar diciembre acá en el CAE?- No dios mío, yo me muero. APRENDIZAJE: Tanto a nivel profesional como a nivel de conflicto armado, como a nivel de persona también, al principio era, se puede decir, como intolerante, no aguantaba muchas cosas. Pero acá le enseñan a uno a ser, como a pensar las cosas antes de actuar, a tolerarlos…Uno aprende mucho de ellos. AMISTAD: Él(libido) 10 fue el que más me apoyó en esa primera etapa. Me decía“profe, usted no 9 Nombre ficticio 10 Apodo que le puso el grupo al joven que se refiere [137] http://nic.desdeadentro.co/index.php/institucionalidad-me-parece-muy-bacano-pero-yo-quiero-en-este-momento-es-irme-para-donde-mi-familia-muchas-gracias debe hacer esto si no los chicos se la velan más, haga esto” y ellos mismos después decían“No, es que toca para que ella aprenda o sino después la siguen montando” EXPERIENCIA: Los chicos me enseñaron muchas cosas, que no tocaba darles todo lo que ellos pedían, que había unas normas y tocaba cumplirlas así ellos lloraran y patalearan. Las salidas, la primera vez que tenía salida con ellos, había un chico que era terrible pero que también me apoyaba… pero llegó un momento donde se me evadieron cuatro pelados y yo“Dios mío, la primera vez, y para más dos chicos metieron un cachito de marihuana” SORPRESAS: Lucía 11 normalmente tiene muchos cambios. Cuando ella llegó al programa era una niña que no se peinaba, no se maquillaba, permanecía muy pálida, como cubriéndose el rostro. Su actitud también era como“a mí nadie me mire que yo vivo aquí sola”. Después se pegó una extrovertida que quedamos todos como ¿nos cambiaron a esta niña? Empezó a maquillarse a comprar cosas, a arreglarse, a peinarse, a vestirse más bonita. SLIDARIDAD: Es chévere, es enriquecedor, he aprendido muchas cosas, realmente le veo la función al trabajo social. Porque uno sale y como que está perdido ¿será que si vale la pena? y ya veo que si, que realmente uno le alegra el corazón a muchas personas y también se enriquece mucho; al principio fue complicado mientras le cogía el ritmo a esto, pero ya veo que es lo mejor y el trabajo con jóvenes desvinculados le cambia a uno también la visión, porque uno se queda a veces con lo que dicen los medios y ya, pero se da uno cuenta que son personas que sienten, que necesitan el apoyo y sobre todo de un equipo técnico, para que ellos salgan adelante. INSTITUCIONALIDAD: Ahí están viniendo cada 11 Nombre ficticio [138] mes(a hacer seguimiento). La vez pasada estaban viniendo cada quince días, y preciso, el resto del equipo estaba en una capacitación y me encontraron sola y“!Ay! dios mío, la visita” y que a veces uno no está preparado… Antes venían muy seguido, porque a ellos también les exigen resultados en cada hogar, pues para mirar que le está ofreciendo uno a los jóvenes, pero a ellos también les toca brindar allá su información. MITOS:...todos juiciosos se acostaron temprano y yo dije“No, esos no se acuestan a las 8:30” y pues claro es que se iban. Uno le iba a gatear a la novia, a pasársele a la cama a media noche, además porque decían que un muchacho-que era libidode pronto a la media noche se le pasaba a uno a la cama, y yo toda asustada dormía en la misma habitación de él. Apenas sentía que se movía una cama pensaba“ahí si fue”. La institucionalidad que actúa en Colombia es esa, la relatada de viva voz, esa que se hace experiencia y se convierte en tradición, esa que se hace colectiva con base en el relato, esa que evade la norma impuesta, que ilusiona los afectos y le juega al destino trágico de sólo ser un numerito en medio de las burocracias. Esa institucionalidad se llama miedos, mitos, amores, solidaridades, experiencias. Somos hijos de nuestras vivencias, somos hijos de nuestros relatos. La democracia debe convertirse en vivencia y relato. ¿Estamos en el proceso de…? [las prácticas de allá y las prácticas de acá ¿mediadas por el perdón?] “Sí, yo era un vago. Me fui para allá y cambio todo”. Las prácticas cotidianas tienden a convertirse en rituales que dan sustento a la construcción colectiva de la identidad juvenil allá y acá . El tiempo, el cuerpo y, obviamente, el entrono son espejos en los que la imagen que se refleja es diferente, aun en los casos en que las expectativas son las mismas: trabajo, pertenencia, contención. La importancia de conocer las prácticas al interior de los grupos armados radica en la correcta lectura que se pueda hacer de comportamientos al interior del programa, y sobre todo, en permitir a los jóvenes interiorizar que son los mismos, que su vida es una sola historia. Una de las primeras frases que escuchamos de un joven fue en un taller para el diseño del programa en el año 2002. Un joven respondió a la pregunta de qué podíamos por ellos hacer quienes estábamos allí reunidos “ayúdennos a que nos perdonen”. Lo que solicitaba era una presencia, un estar, un reconocimiento, un ritual que simbolizara el tránsito, que le diera sentido. El perdón es tal vez una de las actitudes humanas con un significado más ambiguo, ya que en nuestro entorno cultural muchas de sus concepciones son contradictorias. Mientras para muchos se identifica con olvido, para otros estos dos términos son irreconciliables. La frase popular“perdono pero no olvido” sugiere una memoria desde el rencor, aumentada por una sociedad donde reina la impunidad, en la cual la justicia no llega, ni actúa, ni repara socialmente. Entonces, si no hay olvido y tampoco justicia social, la solución está en la venganza por mano propia. La única forma de no repetir errores pasados(en lo público) es el recuerdo de los mismos, en una memoria que trasciende el resentimiento, que no justifique la venganza. Para eso se necesita orden social, ética de los mínimos y justicia pública efectiva. Por ejemplo, una víctima sólo puede perdonar el acto agresivo, de lo contrario resulta complejo sanar dicha herida. Ahora, el olvido es parte de la memoria, pero de la memoria(subjetiva y colectiva) libre de filtros ideológicos, esa que no permite ocultar las injusticias, que en la víctima de hoy se alberguen los intereses del victimario de ayer. En definitiva, recordar es comenzar a olvidar, pero para hacer efectiva la reconciliación debe haber proyecto de futuro colectivo. Por ahora, la necesidad de una historia en la que las vidas de éstos jóvenes sean testimonio para la construcción de la nación: Yo digo que era cosa de dios, que dios quería que me pasara esto a mí. Yo acá me pongo a pensar si hubiera seguido allá, quien sabe si estaría vivo o muerto, o quien sabe si yo no habría acabado con cuantas vidas más.… por ejemplo, si me mandan a matar a uno y yo no soy capaz de matarlo, entonces ellos me matan a mí. O lo matan ellos y me mandan a dormir por hay unas dos noches con el difunto ahí al lado para que les deje el miedo uno. Y así son. Yo cuando estaba en el grupo comencé a matar, me amañaba matando. Cuando cogía gente, así, los infiltrados y eso, mataba cinco o seis en el día. Darle bote y listo. Matar en el grupo es como un deporte, uno lo practica como un deporte. Pegarle tres tiros y partirlos, si quiere joderlos más, ponerlos a sufrir más, los mata como a una res. Al principio le da a uno como vaina. Consejo de guerra es que si usted llega y la embarra, usted mata un civil o mata a un compañero, o roba o hace alguna cosa indebida que no debe de hacer… llegan y reúnen todos y lo ponen a usted-al amenazado- ahí, se sienta ahí y entonces...“hoy día tal, del año tal, se convoca a una asamblea extraordinariamente para dar consejo de guerra, a uno de nuestros combatientes”. ¿Es posible perdonar? Si, si hay un orden colectivo y una justicia que funcione. Sino es incomprensible que uno pueda pasar agachado ante estos testimonios. Pero, el asunto es ¿quién es el guerrero aquí? ¿Estos jóvenes que matan o una sociedad que lleva institucionalmente a promover la muerte como una forma legítima de solución de los problemas? Debemos recordar que los jóvenes son reconocidos por la normatividad nacional e internacional como víctimas y que el programa tiene la tarea de reivindicar los derechos vulnerados que les otorga este“estatus”. Y claro, llega la pregunta pertinente de ¿por qué la memoria como espacio de encuentro y no el olvido de tantos dolores? Una de las posibles respuestas es la construcción de [139] http://nic.desdeadentro.co/index.php/institucionalidad-me-parece-muy-bacano-pero-yo-quiero-en-este-momento-es-irme-para-donde-mi-familia-muchas-gracias una cultura en la que haya espacio para quienes desean ser perdonados, una colectividad que de respuestas que trasciendan los derechos fundamentales de los que ya hemos hablado. Yo, no tenía ni idea(del programa) yo dije simplemente“me entrego y quedo libre de pecados” pero yo no sabía que me esperaban cosas tan… No sé, de una manera a la vez negativa y positiva: pues negativa porque de pronto estoy perdiendo algunas costumbres como a veces levantarme temprano… positiva porque he entendido que con el diálogo, como uno se expresa de sus cosas, uno las recibe… y yo admito que yo estoy muy loco, o sea no en el sentido de que se me corra el shampoo no, sino que… me gusta ser alegre y eso es de pronto como mi método, esa es mi psicología, que yo trabajo para los demás, o sea a mi me gusta estar contento, joderle la vida a otra persona, hablar, reír, recochar, si tenemos que llorar pues listo, lloramos, o sea eso, en eso se va a sentir… todavía no me he acostumbrado porque es muy difícil acostumbrarse a este modo de vida ¿si? Sabiendo que uno, digamos yo cuando estuve allá, fue duro, pero entonces estaba muy amañada cuando me sacaban a pueblo. Yo vine a conocer que eso(el amor) existía, pero fue acá, porque me lo inculcaron. Yo no sabía que era querer a otra persona. Por eso fue que yo me alejé de mi mamá, porque yo me ocupé más fue de ese resentimiento... Vine a aprender que mi vida era otra y que tenía que buscarla. Aprendí hasta a perdonar. La posibilidad existe en cuanto seamos capaces de romper la cadena que liga causas y efectos, poder optar por leernos en la calle, en el bus, en las casas, en las instituciones y no sólo en las construcciones realizadas por los historiadores oficiales. Y si el perdón subyace en las múltiples narrativas posibles nacidas de un territorio humano, contaremos con el lugar para reconocerlo como una de las capacidades humanas más grandes, tal vez la más audaz, en la medida que intenta lo aparentemente imposible, deshacer lo que ha sido hecho, dar lugar a un nuevo comienzo donde todo parecía haber concluido. Pero ¿estamos en capacidad de promover esa ética de los mínimos, ese nuevo pacto de confianza colectiva, ese discurso y sentido donde habitar el olvido? [la vida fuera de las instituciones inspirada por lo institucional] ¿Te trataban diferente por ser indígena? Es lo mismo. Para todo el mundo es igual: mujeres, hombres, todos… a sí sean menores de edad porque allá hay muchos menores de edad. Cuando yo estuve metido allá, nos identificaban por colores . Si veían un indio ese era guerrillero. Si veían un negro ese es paraco. Así nos identificaban. El conflicto colombiano tiene reglas mínimas, que funcionan y actúan como ordenadoras del caos del sentido. Mandar y obedecer.“Las fuerzas son la familia”,“Soy muy feliz cuando obedezco”,“Se vive para matar”,“No se tiene amigos, la guerra es la vida”, estas frases de la película“El último soldado” se refieren a la fabricación del guerrero: esta película es la preferida por una de las jóvenes que su historia constituye este relato; estas son las normas simples y pragmáticas que asignan sentido en la guerra. Así hay otras,“no hay diferencia, todos son iguales”, blancos y negros, indígenas y niños; los colores marcan las ideologías,“los indígenas son más de la guerrilla por estar cerca de la tierra, los afro son paramilitares porque están acostumbrados al dominio mestizo”. Así se construye simbólicamente la guerra, así se gana psicológicamente los corazones. Esa es la institucionalidad que actúa. En este contexto, la institucionalidad debe responder a la propaganda, al símbolo domesticado, a la creatividad. La creatividad no se puede enseñar o imponer, se debe cultivar. Este [140] enunciado surge de la experiencia que ha implementado la OIM en varios Departamentos de Colombia por medio de la cual favorece las condiciones de la desvinculación“cultural” que sucede en ciertos entornos y a la vez trabaja la prevención de jóvenes al conflicto en la misma estrategia. DISCURSO: La familia fue la que empezó a buscarlo a uno. El cabildo también. Ya ahora que si estaban organizados nos empezaron a pelear. Había otros muchachos. Llegaban allá y hablaban con los comandantes y empezaron así cada nada. Entonces los comandantes, un día menos pensado, dijeron “laven todo” y nos mandaron a decir que dejáramos todo lavado, cobijas, las camas bien limpias, cartuchos contados, que les entregaran todo. Cuando dijo“ahora si muchachos, se pueden ir para la casa”. Nosotros sin saber por qué. ACCIÓN: No puedo decir que me aburrí, pero había algo… que no estaba tranquilo allá. Con el tiempo, uno decía ¿pero que hace uno encerrado acá, en vez de estarse libre por aquí?… en cambio allá como que lo tienen uno preso y mantenerse escondidos de la demás gente, que lo están buscando… entonces es muy difícil. La institución en la vida de los Guambianos es el Cabildo. El Cabildo y la familia son quienes“negociaron” la entrega de los jóvenes; se les reconocen, nombran y cuentan como parte de su comunidad. Las decisiones de la comunidad los traen de regreso. Esa es la fuerza de una cultura, que es la fuerza que todos necesitan para re incorporarse a la vida civil. En la descripción de Nelson 12 de lo que le gustaba de estar allá“Más que todo porque uno estaba engallado. Uno participaba en las actividades: juegos, ir a hacer mandados, caminar... a explorar, como dicen ellos” Se revelan muchos de los valores de la comunidad, la participación, la obediencia y el más significativo que al referirse a ellos lo hace desde un nosotros . En la trascripción de la entrevista citada, se incorporó el siguiente titular: TRISTEZA CON MIRADA DE MAMÁ Nelson Macizordu Con la participación espontánea de Jacinta Macizordu 13 como la mamá Además de lo divertido del título, cuenta la presencia grupal, estas entrevistas fueron realizadas en su mayoría con la comunidad presente. Retomando, el inicio de este capítulo, en el que se sugiere la institución como lugar es más que anecdótico resaltar que la visita del equipo al Cauca haya transcurrido en un carro, porque el lugar era el lugar de la comunidad, la tarea era ir al encuentro porque no hay un sitio determinado más que la región; los jóvenes desvinculados no están excluidos de la comunidad, están en la comunidad y se les reconoce como comunidad. Los jóvenes que estuvieron vinculados a grupos armados viven comunitariamente los proyectos, la institucionalidad es vinculativa a su cultura y tradición y futuro; en este caso se refiere al apoyo de un grupo musical: -Eso fue para experimentar, pues a ver como sonaba. Le metieron ritmo cubano“La rueda de la vida” tiene ritmo cubano, lleva piano, saxo. - Y que dijeron en el cabildo ¿no les gustó esa música? -Pues aquí, ellos dicen que no. Los mayores dicen que eso no es bueno, sobresalirse de lo propio - ¿Y por qué eso no es bueno? - Es que nosotros siempre hemos venido así, además nuestros mayores siempre nos han enseñado lo que debe ser para no perder lo propio El apoyo trasciende lo individual y es recibido por una colectividad que tiene además la posibilidad de incidir en su desarrollo. Así mismo, el testimonio de la mamá al contarnos cómo logró la desvinculación de su hijo, demuestra como todo está inscrito en un relato de grupo: 12 Nombre ficticio [141] http://nic.desdeadentro.co/index.php/institucionalidad-me-parece-muy-bacano-pero-yo-quiero-en-este-momento-es-irme-para-donde-mi-familia-muchas-gracias - ¿Cómo hacen para convencerlos? - El papá les decía que él necesitaba a los hijos. Primero, comenzamos a hablarle a la organización de nosotros los indígenas. Luego, hablábamos con ellos, les dijimos“nosotros también somos pobres y luchamos por los mismos ideales que ustedes”. Entonces, el papá les decía que más bien nos entregaran los hijos y que si no se lo entregaban, pues que lo mataran a él. Eso decía él.“Uds. tiene que acabarme a mí”. - ¿Los comandantes le tienen respeto a los indígenas? Eso sí, para qué. Ellos decían“No ¿nosotros acaso somos asesinos? Nosotros qué vamos a matarlo a usted”. Y él les decía“Nosotros necesitamos el respeto por nosotros, así como nosotros los respetamos a ustedes cuando andan por las tierras de nosotros”. Entonces, ellos se fueron convenciendo... La fuerza de la comunidad como institución es reconocida por sus miembros y legitimada en la participación, la convicción en ideales comunes, el lugar que cada quien tiene y desde el cual pertenece: En eso está lo que es el movimiento. Por eso los mayores luchan, para que nosotros los jóvenes no vayamos ni a prestar el servicio militar, para que no estemos con ninguno, ni con la guerrilla, ni con nadie; sólo con nuestro pueblo, no más. ¿Si te daban orden de matar, matabas? Claro(dice él y luego interviene la mamá) Mamá: Claro porque es su obligación, es la norma. Así decía el comandante mismo, que una orden de ellos hay que cumplirla. Por eso mi idea era, sea como sea tengo que sacar a los hijos de allá.“Yo me voy con los hijos, sino no me voy, que me acaben aquí”, decía yo. ¿Qué sentiste sobre tu comunidad? Pues yo ese día ya cuando empecé a llegar aquí… cuando me vine de allá, yo venía aburrido porque me habían dejado venir. Ya cuando llegué aquí dije“Pues claro la comunidad peleó por nosotros, entonces uno si le interesa a la comunidad”. Uno vive aquí tranquilo, mejor que estar por allá.(La mamá interviene) Ya ellos aprendieron eso, ya como comunidad no vamos a permitir eso. Es un asunto como todo, que pasan por la carretera, eso será, pero nosotros ya no vamos a dejar que se los lleven. El valor del proyecto se resalta por que se refleja en los valores comunitarios, la presencia institucional afecta la convivencia y el sentido patrimonial introduce nuevos aspectos, nuevas visiones. HIJO: Es muy grave, la guerra no es fácil vivir así porque la guerra invade como a gente inocente, toda la gente inocente es la que está cayendo ahí. Un jefe guerrillero vaya a ver si lo han matado. Los jefes siguen ahí. Y los que caen somos los más inocentes. MAMÁ: Si, ahora desde el más pequeño hasta el más mayor participan. Cuando no pasa nada uno vive tranquilito, pero ya viendo lo que sucedió con los jóvenes, ahí si uno como que se despierta también para buscar la solución, buscar la paz, vivir más tranquilo. Todo el mundo se va dando cuenta. Desde algunas perspectivas, la espiral de la venganza se rompe efectivamente con el castigo; perdonar es ir más allá de la justicia sin anularla. El perdón y los sentidos de amor y justicia en lo público(en este caso en lo grupal) lejos de rivalizar se complementan. Los jóvenes son perdonados(aun por medio de prácticas que pueden resultar de difícil comprensión desde otras miradas culturales) como pasando por el cepo en público, pero en todo caso por un ritual que señala el tránsito. - ¿Pero no dicen que los jóvenes son rebeldes y que tienen que ir en contra de los adultos? - No, acá nosotros no, no nos enseñan a ser más que el mayor. Nosotros respetamos eso, lo que digan los mayores, en veces hay sí que ellos no tiene razón - ¿Y cómo manejan las presiones? Por ejemplo, si me gusta la música de bacilos ¿cómo hago para [142] no ir detrás de es música? - Pero después qué van a pensar. Por lo menos el pueblo indígena qué van a pesar de uno que es indio y sobresalirse así tan feo. Es en este sentido que la perspectiva ética del perdón puede enmarcar la defensa y aplicación de todos los derechos, a la vez que se requiere para la restitución de aquellos que hayan sido vulnerados. ¿Qué era chévere? En ese tiempo tenía el poder en mi cintura: un arma. Este joven también se encuentra en el Cauca, pero pertenece a una comunidad afro colombiana, es el líder. Según lo registra la introducción a la entrevista: Abunda la pobreza, los jóvenes y los niños. El proyecto OIM trabaja en la prevención de la vinculación al conflicto a través de proyectos culturales (eventos musicales, teatro, rap, emisora y canal de tevé) y de proyectos productivos(tienda y piscicultura). La tienda es una súper tienda donde se vende de todo. La emisora“Raíces” mezcla el servicio social con la música tropical, este proyecto es manejado por los jóvenes. José 14 , el desvinculado de las AUC, es el líder, dirige-dueño de la tienda, se ha convertido en el ejemplo. Su socio de aventura productiva, Wilson 15 , desvinculado de las FARC, quien antes había sido sicario, raspachín y preso, nunca se acomodó al proyecto y vive su propio rumbo. Ahora anda(se supone) en una banda/ pandilla Bogotana. Dos jóvenes, dos perspectivas, dos ideas, dos realidades. José, el ejemplo, acaba de conseguir la distribución oficial de“la belleza que no da guayabo”, aguardiente oficial del Cauca. Comenzó con una organización de jóvenes y tiene diálogo directo con las entidades municipales. Por radio“Raíces” nos enteramos que hay una manifestación por la liberación de un niño secuestrado, él está grabando en video la protesta. Vamos a Raíces Estéreo y encontramos afiches de Kunta Kinte, Mandela, Martín Luther King, modelo pacífico(bellas niches), fotos de la emisora y los hermanos Lebrón. Nos encontramos con José en la emisora. Joven, bien vestido, en pinta juvenil y con disposición amplia para el diálogo. Nos presentan. Ahí mismo comenzamos a hablar. La emisora y su buena onda vallenata, salsamor-y de la buena- al fondo. Esta es en sí una lectura que informa sobre un entorno cargado de signos culturales. Raíces, el nombre de la emisora, las imágenes elegidas para“decorar” el lugar, la música de fondo, son signos que nos permiten ver a un joven inserto en una cultura, inserto en una comunidad al punto de ser líder de la misma. Este joven no está“desvinculado”, sino vinculado a su cultura, organización, sentido de futuro. Este es el mismo que describió el poder en su cintura, no por bailarín sino por el arma. Tuve la oportunidad de acceder. Estuve por allá casi seis meses. Digo yo:“soy una persona muy inteligente y rápidamente pude decidir esto no es lo mío. Tengo que buscar otras cosas”. Me di cuenta que lo que me habían prometido no era cierto en la realidad, entonces, tuve la oportunidad de tomar la decisión rápidamente, de decir“esto no va conmigo”. Cuenta con lucidez el impacto de la cultura guerrera: -...portaba un arma y mostraba que tenía una 9mm o que tenía un G8 o que cargaba un changó… entonces era el rey, era el que las peladas iban a mirar... - ¿Por qué le decían“changó”? - Pues un changó... no he llegado a averiguar mucho porque un changó, el nombre de changó... Con la misma precisión cuenta cómo llegó a estar en lo que está, vinculado a la comunidad: 14 Nombre ficticio 15 Nombre ficticio [143] http://nic.desdeadentro.co/index.php/institucionalidad-me-parece-muy-bacano-pero-yo-quiero-en-este-momento-es-irme-para-donde-mi-familia-muchas-gracias - A mi me dieron una salida y yo no volví. - ¿No te buscaron? - Me dijeron que me andan buscando. Pero yo llegué aquí el viernes en la noche y el domingo en la mañana me fui para Bogotá. Allí viví cambiando de barrio y todo eso. Además porque en ese tiempo no le habían dado tanta publicidad, como tanta bandera a los procesos de desvinculación. - De pronto la pregunta suena fea, pero ¿vos te aprovechaste en algún momento de haber sido desmovilizado. Por ejemplo para montar la tienda con la OIM? - No aprovechado. No porque se dio. [vincularse… desvincularse… incorporarse] Se incorporan a las filas, se vinculan a algo. Al salir son desvinculados , salen del grupo guerrillero y se sienten sin cuerpo/ forma/ envoltura ¿necesitan volver? Es indispensable detenerse a reflexionar acerca de las palabras frecuentemente utilizadas en el vocabulario del proceso de reinserción: ¿Por qué hablamos de incorporarse a las filas? Para desvincularse hay que haber estado previamente vinculado ... Se les considera vinculados cuando están en los grupos armados; y al salir ¿no establecen vínculos ? ¿No es en última instancia su vinculación a la sociedad, a la vida no guerrera lo que se busca? ¿Por qué en algunos casos desertan y se re-incorporan al grupo armado? Haber participado en la guerra, perteneciendo a un grupo armado fue parte de la vida, pero Armando 16 lo deja a nivel de la acción, de lo que hizo... sin considerarlo parte de lo que fue ... espera poder regresar a vivir la cotidianidad anterior enriquecida por la experiencia. Pero ya después de uno de soltar el arma saber que va a retomar nuevamente la vida civil, que ya no va a tener como ese rencor que yo tenga que matar al que me encuentre diferente a mi, que en algún momento tengo que darle bala porque es mi enemigo, que si yo no lo mato a él, él me mata a mi. No, acá ya es mucho mas diferente porque acá yo lo veo como pasar una nueva vida, como a pasar a una nueva etapa a vivir, para mas adelante vivir un mundo diferente... Establece una diferencia entre los que son guerreros y los que se vinculan por“dejarse llevar”. O entre los que, una vez se convierten en la imagen soñada, se decepcionan y se ven. Hay unos que se van al grupo y hay otros que son hijos de guerrilleros, que son revolucionarios desde nacidos y que andan allá y que ya pues a los siete años ya tienen su pistola su revolver y que también echan bala, hay jóvenes, hay niños! bravos para la bala y de pronto porque ellos ya tienen sangre... sangre revolucionaria, pero hay jóvenes adolescentes que... que no conocen nada y que de pronto se dejan, se dejan llenar la cabeza de cosas y no van a pensar, no van a recibir un consejo, no van a recibir como una orientación para tomar una decisión propia. En las comunidades indígenas el proceso de reinserción parece darse en otras condiciones. Hay una re- inserción a la comunidad. Los elementos que aparecen en estas comunidades y que determinarían, al parecer la diferencia radical de la evolución en el proceso se cuentan unívocamente. El valor de los adultos parece indiscutible; hay un rol de protector y gobernante que le otorga una cultura al saber de los mayores. La cultura legitima el papel del sabio y le da un papel en la comunidad que va más allá del papel del entorno familiar. Dentro de esta organización que determina el Cabildo, los jóvenes tienen un papel importante en la comunidad que no está en riesgo por el del adulto, no es necesario competir. 16 Nombre ficticio [144] Ahora son jóvenes y tienen una doble labor a realizar: cumplir con lo que se les pide al ser los jóvenes de la comunidad y prepararse para, después, siendo adultos, heredar el rol que ahora tienen sus papás. La urgencia no parece existir, al menos no en nuestros términos. El tiempo se mide bajo otros parámetros: permite proyectarse, de cierta forma garantiza que el futuro está en mente. Cuando los límites están claros es posible pensar que frases como“este no es el momento” y “todo a su debido tiempo” tienen validez. La organización es clara, son los adultos los que mandan y los jóvenes obedecen, sin sumisión, convencidos de que eso es lo que hay que hacer, y que seguir las órdenes de los adultos les genera protección. Esto les da un papel fundamental a la transmisión transgeneracional, de tal forma que no hay rivalidad en las generaciones de forma vertical, entre el papá-quién enseña- y el hijo-quién aprende- para después, poder ser quién hace y quién enseña a sus propios hijos. Uno está enseñado, el papá hace el mercado, el papá le enseña a uno para que uno mañana trabaje y sepa responder. Cuando uno es chico el papá le da todo. Uno va creciendo... Hablando acerca de la intervención de otros indígenas para retirar a aquellos que se han vinculado a los grupos armados: ...para eso existe la organización, lo que es lo central; eso tiene que pasar por una decisión de los mayores, ellos son los que van a pelear, porque uno como joven uno no puede irse a pelear allá, no le van a ser caso, lo matan. A uno joven que le van a parar bolas. Claro que si uno esta fortalecido en la forma de hacer la política indígena, ahí si talvez, o sea que a uno lo conozcan, quien es uno, como habla, porque pelea, ahí si tal vez, uno como joven, uno como músico, lo matan a uno. Tiene que hablar con el gobernador, de ahí al CRIC, a la central y así se ayuda uno, así le ayudan a muchos muchachos. Lo que lo protege es conocer su comunidad, expresar el sentir colectivo. Llevar la vocería salva. Por lo tanto es un papel asumido por los adultos, un papel que no se delega. Los jóvenes deben aprender primero lo que significa pertenecer a la comunidad y ver actuar a sus padres para defender los intereses comunes. Ya les llegará su momento. ¿Cómo hice? O sea, mi familia me apoyó bastante. Tuve la oportunidad y viajé a Bogotá. Estuve por otras ciudades. En Bogotá cuando estuvo de candidato a la alcaldía el señor Moreno de Caro, tuve la oportunidad de estar en alguno de los comités de las alcaldías locales. Entonces, se formaron asociaciones. Pues, por ahí me fui como encarretando en la vaina de la organización. Luego me vine a mi vereda y conformamos una organización, iniciamos con 7 primos. Ahora ya hay 53. Entonces, creamos la organización, se llama ASOMILLA, que traduce Asociación Juventud Nuevo Milenio. Nos fuimos dando cuenta de que por medio de la organización podíamos llegar como a conseguir varias cosas; y teníamos como un objetivo trazado que era“bueno nosotros vamos a crear ASOMILLA, pero con el objetivo de que esta vaina tiene que servirnos como fuente de empleo o que sea un medio para conseguir empleo o para subsistir”… Entonces, se nos vino a la mente: en Guachené nos falta esto ¿Por qué no creamos un medio de comunicación por el cual nosotros podamos transmitir nuestros sentires ¿cierto? y que la comunidad llegue y se apropie del medio para que…”. Porque nosotros pensábamos:“Por radio podemos que el señor que está allá en Cuernavaca le pueda decir al que está aquí en López adentro que tiene pollos y hacer el canje”. Entonces, nosotros iniciamos con esta idea. Presentamos un proyecto a la alcaldía. La alcaldía, afortunadamente, lo vio como con buenos ojos y nos apoyó en eso. Y ahí está sonando Raíces Estéreo . De la tienda a la emisora, las bases son sólidas, están claramente cimentados y así pueden transmitir. La evolución [145] http://nic.desdeadentro.co/index.php/institucionalidad-me-parece-muy-bacano-pero-yo-quiero-en-este-momento-es-irme-para-donde-mi-familia-muchas-gracias del proceso de desvinculación dio, en este caso, como resultado un proceso de re- inserción en la medida en que al final, el joven recobró lo que había perdido –sus raíces- y, conciente de esto, trabaja ahora para divulgar su importancia, para crear vínculos con los otros jóvenes de su comunidad. La legitimidad de las reglas impuestas en la vida cotidiana está dada porque ellas constituyen un espacio de negociación en el que el otro, la percepción de la diferencia, es más importante que el vínculo de autoridad. En este caso, cuando las reglas no son inamovibles, sino testigos y promotores de la autonomía, se logra la apropiación de las normas que regirán al individuo una vez nadie las imponga ni esté allí para asegurar que se cumplan, es decir, van a favor de la construcción de la personalidad. Cuando salen del grupo y llegan a los lugares donde se lleva a cabo el proceso, se encuentran frente a una situación desconocida y paradójicamente desconcertante: la posibilidad de cuestionar la norma sin arriesgar su vida por ello, de elegir, incluso de decir no. [¡nada de atajo! ¿por dónde y para dónde van?] Ella(trabajadora social de un CAE de Bogotá) es lo humano, lo narrativo, el afecto. Ella cree en el compromiso personal, en el avance individual. Cada detalle de los jóvenes y sus progresos constituyen su felicidad. Para ella lo más significativo de la experiencia en el CAE es el encuentro de los jóvenes con sus familias. Tal vez porque es el resultado de su trabajo. Ella se ha dedicado a rastrear en los mínimos detalles la vida de estos jóvenes para encontrar las familias. ¿Cómo investiga?: - Parte de relatos. Hace que los jóvenes cuenten. Y ahí descubre los datos significativos. - Indaga con los jóvenes por los referentes que la lleven a ubicar una zona geográfica: el nombre de la escuela, el pueblo, el alcalde… - Sobre ese referente crea relatos de viaje con los jóvenes - Si no es suficiente, como última instancia llega al recurso de la policía. Aprendizaje: La institucionalidad marca los puntos del relato. La referencia más común es el ICBF, luego la escuela, luego la alcaldía. La institucionalidad existe como referencia legítima, lugar de encuentro, presencia del Estado. Tiene buenas y malas memorias, tiene buenas y malas imágenes; lo más importante existe institucionalidad. ¿Quién es el Che? Fue uno de los primeros guerrillos que hubo o el primer guerrillo que hubo. ¿Y de dónde era? Yo no se de donde era ese man. ¿Y que te gustaba de él? Nada, yo simplemente lo escuchaba que pertenecía aquí a Colombia. Todos eran rolos, todos eran de Cundinamarca, eran boyacos y yo no y yo de por allá lejos y nada nadie me entendía nada y yo tampoco entendía a nadie pero yo hacía mis cosas pero yo ya, yo no se como que iba aclarando mi mente como que… Nosotros somos reinsertados y la guerrilla a un reinsertado no le perdona nada. Eso se lo advierten a uno desde que uno esta allá. A un reinsertado no le perdonan nada. En el ICBF nosotros estábamos más tranquillos, metidos entre unas fincas, salíamos con el profesor pero no teníamos ninguna inseguridad más sin embargo aquí si, aquí nadie le asegura a uno la vida tampoco, por eso. En el ICBF cada día mas nosotros aprendíamos cosas nuevas y a expresarnos a si mismo y a conocer a las demás personas. Vivíamos más tranquilos aquí no, aquí es totalmente todo lo contrario, aquí hay personas que aun siguen allá y yo se aquí vive uno con mucha desconfianza con mucha desconfianza total. Hay personas que lo fichan a uno como y yo sé, como si todavía estuviéramos allá, en el monte, como si fuéramos un objetivo militar. Aquí tenemos más peligro de que la guerrilla nos asalte. [146] Ídolos sin sentido comprendido; en el centro de diversos, colombianidades que buscan comprenderse pero no se conocen; necesidad de seguridades simbólicas y físicas. Los jóvenes desvinculados conocen la institucionalidad, la habitan, juegan con ella; pero esa institucionalidad, también, enseña, practica y forma en otra de las formas de institución más antidemocráticas y que es un atentado contra la convivencia: la cultura del atajo. Un educador lo explica muy bien. - ¿La cultura del atajo? es decir... - Es decir, llegar al punto donde yo quiero pero por el atajo, no por el camino que es. Sí, la gracia es tener casa pero es que el cuento no es matar el vecino y robarle los cuarenta millones para comprar la casa. ¿Si?, sí, el punto es que es que yo[no] tengo ropa, pero cómo es así que el Estado tiene que darme botas Brahma. ¿Si? - Eso, eso está en la medida… como dice Garzón, como ese facilismo pues... - Ese facilismo que viene de los años... por eso te decía que para mí hay un punto nodal que está como en, como cerca de los años ochenta y principio de los noventa, del 85 al noventa, que es el gran auge del narcotráfico y cómo La cultura del atajo penetró la guerra ¿si? Porque si tu vas a coger el proceso del M 19 y tú vas a ver unos perfiles ciento por ciento diferentes, ¿si? Ellos a la larga no le interesaba si les daban... les dieron taxis, pero mira: el setenta por ciento de ellos no cogieron el taxi. Ellos dijeron, yo mejor no me arriesgo, me integro a mi familia, me quedo callado, con el taxi de pronto me rastrean; no les interesaba el taxi: les interesaba su familia, su vida y el proyecto político, a tal grado que hoy en día aun subsisten algunos rezagos de lo que fue el M19 y está ahí involucrado y navegando, ¿si? Uno va a la Renovación Socialista a la entrega de Los Robles, ¿si? y ahí está, ¿si? El segundo del Polo es de esa vaina con una claridad política impresionante, ¿si? Ellos negociaron con el cine, con la empresa, todo un bonche de este tipo, ¿si? Pero cuando La cultura del atajo traída por el narcotráfico se penetró, la sociedad lo penetró todo, ¿si? Penetró los empleos, penetró la empresa privada, y tuvo unos problemas de corrupción gravísima a nivel de la empresa privada; penetró el ejército: tuvo unos problemas de que se pierden dos toneladas de droga, estoy hablando de un camión de doble... ¿si? Y, y, tenemos problemas que la guerrilla se penetró[de] eso y se penetró en las autodefensas y se penetró en todo ¿si? Entonces ahora la gente no va a decir autodefensas para defender la patria, ni para defender la propiedad privada, ni para defender a los cultivadores de equis o de ye o a los que tienen ganado, sino a ganarse medio millón: – Como yo tengo primero de primaria, trabajando como un burro me gano doscientos, pues mejor me voy a matar y me gano quinientos. Fácil... ¿cierto?, fácil. Acá, ¿si? La guerrilla también es eso, ¿no?: – Ganémonos ese territorio y nos ganamos ese laboratorio porque es que ese laboratorio pro, produce treinta millones de pesos semanales. Así listo, eso qué importa si es droga, qué importa si se va o si se viene, o a quién se la venden, o quién se la mete o quién se corrompe... No importa. - Y, en el intercambio de ustedes, de todas maneras lo que le están enseñando a los muchachos es precisamente algo que no tiene nada de atajo... Tal vez, este sea el mayor error del proceso de institucionalización de los jóvenes desvinculados del conflicto. Se le ofrece como proyecto colectivo de nación: el atajo. La guerra es un atajo, la desvinculación otro, y ningún atajo lleva a la convivencia, el reconcimiento y la construcción de un pacto colectivo. La institución del atajo le está ganando la guerra a la institución democrática en Colombia. [147] http://nic.desdeadentro.co/index.php/institucionalidad-me-parece-muy-bacano-pero-yo-quiero-en-este-momento-es-irme-para-donde-mi-familia-muchas-gracias I I NUNCA IMAGINE COLOMBIA relatos de jovenes en el conflicto PATRICIA BARON MARTHA LUCIA JORDAN OMAR RINCON editora : marina valencia mejia [149] cuerpo [ni muy , muy ... ni tan , tan categorias de analisis “Yo les puedo decir facilito como fue que me fui para allá, pero para acá es como más difícil, es más, yo como que en el fondo sigo allá. Estoy acá es como de cuerpo no más.” Hay quienes los llaman los niños de la guerra. Si a uno le dicen niño, lo marcan como un no-ser, un dependiente, una ternura, un proyecto, una transición, un algo que se va a dejar de ser. Ellos y ellas no son niños, han vivido, han marcado su cuerpo de fuerza y han construido un ser guerrero. Son un cuerpo vestido para resistir, ejercer, matar. ¿Un cuerpo? Sí, eso que se viste, eso que se esconde, eso de lo que no se habla, esa carne que asusta. ¿Cuerpo? Hablar del cuerpo es pecado. ¡Qué pecadito! Por eso, decirles “niños” es descoporizarlos. Esta bien, el sentido de llamarlos“niños” es demostrar hasta dónde ha llegado la barbarie colombiana, hasta a involucrar a los que no son guerreros, los que no están preparados para serlo. En todo caso, marca un cuerpo que recuerda un cuerpo ausente. El cuerpo es un signo que marca los significativos cambios que se dan entre la pubertad, en la que el cuerpo infantil adquiere características adultas, y el joven se siente hombre o mujer, todo porque su cuerpo así se lo indica. No se deja de ser niño, tampoco joven, se es un cuerpo dispuesto para los devenires de la vida adulta. En los grupos armados el cuerpo infantil es inexistente, es el cuerpo osado, atrevido, el que se juega la vida, es el que es valorado; por lo tanto, se es un cuerpo que niega el niño. El cuerpo materializa el proceso de las transformaciones internas, estar acorde con el cuerpo es estar acorde con el mundo y viceversa. Yo corría mucho. Nosotros corríamos por todo ese monte. Uno pasaba por debajo de esos palos y cogían y se tendía y se arrastraba y cruzaba el caño y seguía. Las muchachas me decían la iguana porque yo era muy hábil; en los entrenamientos volaba, yo me enterraba, me chuzaba, me rayaba y eso. Era como si no sintiera, por eso digo que se me quitó la delicadeza. ¿Qué pasa con la vivencia y la memoria de ese cuerpo de los jóvenes entrevistados? ¿Por qué ese cuerpo llegó a ubicarse en un espacio de guerra? ¿Hoy anhela el combate, el uniforme? ¿Busca ese cuerpo un lugar en el cual demostrar su cualidad de productivo, o busca identificarse con otros cuerpos que sienten lo mismo que él? ¿Son sacados del terreno de lo familiar, o por el contrario, ese cuerpo anhela tomar distancia de los territorios familiares? ...Yo llegué y me bañé, me puse esa ropita civil, yo estaba flaquita, tenía cintura. Porque no ve que a toda hora uno anda con esa pechera, uno tiene su cuerpo, y aquí uno se vuelve una albóndiga. [150] [el cuerpo es identidad] “En un mundo de flujos globales de riqueza, poder e imágenes, la búsqueda de la identidad, colectiva o individual, atribuida o construida, se convierte en la fuente fundamental de significado social(…) Es cada vez más habitual que la gente no organice su significado en torno a lo que hace, sino por lo que cree que es o cree ser” 1 . La identidad se vuelve cuerpo. El cuerpo es identidad en cuanto permite la diferencia. El cuerpo es distinto, los sentimientos cambian y no parece haber acuerdos entre lo que los jóvenes ven de sí mismos y cómo creen que los están viendo los demás. Entre las transformaciones reales y las imaginarias; entre la sexualidad ejercida libremente en el allá y reglamentada en el acá; entre enamorarse y la dificultad que implica vivir los sentimientos aparece el cuerpo diferencia, único, propio. Lo que antes parecía banal(el amor), ahora amenaza. Este cuerpo se hace visible en el monte y en la ciudad, allá como mecanismo y dispositivo para guerrear, aquí para amar y construir proyecto. Sí, les tengo rabia-eso sí me siento que yo soy machista- porque les tengo rabia a las mujeres delicadas. Se formó un boroló que yo ni entendía, aunque yo quería al chino de acá. Se volvió un relajo. Lo cierto es que hasta que no nos dimos, no quedamos contentas. Nos agarramos allá de las mechas. Yo ya estaba con la mierda saltada y la vieja no se que me dijo y me le mando yo y fum nos agarramos, al piso y la vieja me daba y yo le daba. Me tiraba aruñones, ella me aruñó harto la cara, no me quedó cicatriz de eso no, no, pero siempre me dio mas duro, me hizo un moradito por aquí, es que ella me cogió del pelo y como tiene esas mechas corticas, yo no alcanzaba a cogerla, uch, me pegó. Era una pelada bajita, lo que pasa es que es toda alevosa. La identidad es el carácter de aquello que es uno y único: “el hecho para una persona de ser tal individuo y de poder ser reconocido como tal sin confusiones, gracias a los elementos que lo hacen individual” 2 . Cada individuo tiene una identidad objetiva, social, asignada por el entorno, proveniente del afuera, pero también una identidad objetiva, biológica única, una huella genética personal. Entonces, la identidad se construye entre dos, en la relación consigo y con el otro. Y así, el individuo seguirá siendo el mismo, gracias o a pesar de los cambios que ocurran. Se es cuerpo guerrero como contrapartida de los cuerpos débiles de la ciudad; se odia a las mujeres delicadas y las expresiones de feminidad que equipara con debilidad. Ahora, esto no significa que se deje de ser femenino, sólo que se habita otra estética, un coqueteo distinto, uno que pasa por otros recursos. Me puse unos chorecitos y me puse un busito y me hice una moña acá, me puse arreglar la peluquería. El cuerpo cambiante es central en el proceso de estructuración de la identidad. El cuerpo busca una imagen y un proceso a través del cual construirse. Uno es el instante, en el que aparece el deseo mágico de convertirse en un cuerpo-armado. El otro es el lento paso del tiempo que permite a través del desarrollo de habilidades guerreras demostrar que puede pasar del cuerpo débil infantil al fuerte de corporeidad del adulto. En la búsqueda de la diferencia, de la transición, aparecen rituales de paso como la entrega del fusil o el camuflado. Unirse al grupo puede considerarse la única posibilidad de acceder a algo distinto. [uno es su cuerpo, el cuerpo es producido] Ante la enfermedad, ante su no productividad, ante su pérdida de valor. En la historia el cuerpo ha sido campo de estudio de la demografía y de las patologías; 1 Castells, Manuel(1999): La era de la información: Economía, sociedad y cultura. Vol. I. México, Siglo XXI, p. 29 2 Chiland Colette. Diccionario de Psicopatología del niño y el Adolescente. [151] http://nic.desdeadentro.co/index.php/cuerpo-ni-muy-muy-ni-tan-tan “lo han considerado como asiento de necesidades y de apetitos, como lugar de procesos fisiológicos y de metabolismos, como blanco de ataques microbianos o virales” 3 . Ahí aparecen los 7 mil niños que están vinculados a grupos armados 4 y que se derrumban. Estaba enfermo, me sentía mal de la columna, por un golpe que tuve. Un golpe en un entrenamiento, que llegué y me las di de mucho, que sabía mucho, y fui y brinqué y me enredé con una vara y de ahí caí de espaldas y me traqueó hasta, hasta la barriga. Fue un golpe muy duro, y entonces desde ahí quedé como lisiado, entonces ya no podía cargar pesado, casi no podía caminar largo, y yo venía pensándola, pero no ve que yo la venía pensando era bien, cómo era que iba a salir... El cuerpo está también directamente inmerso en un campo político; las relaciones de poder operan sobre él una presa inmediata; lo cercan, lo marcan, lo doman, lo someten a suplicio, lo fuerzan a unos trabajos, lo obligan a unas ceremonias, exigen unos signos. Este cerco político del cuerpo va unido, de acuerdo con unas relaciones complejas y recíprocas, a la utilización económica del cuerpo; el cuerpo, en buena parte, está imbuido de relaciones de poder y de dominación, como fuerza de producción(…) El cuerpo sólo se convierte en fuerza útil cuando es a la vez cuerpo productivo y cuerpo sometido” 5 . Este cuerpo político es ese cuerpo domado, marcado, sometido, producido. En la guerra, el cuerpo es producido para matar. Yo maté a la novia y a la mamá de un amigo mío, que eran colaboradoras del Ejército. El chino estaba conmigo ahí, y él me dijo la china fue novia mía y quedamos de amigos, yo la saco, yo la invito otra vez y ella va. Y yo, hágale. La pelada le había jugado sucio en la cara. Él dijo la que me la juega así en la vida, la paga. Y la cucha sospechó, apenas el man la sacó, le dijo es que vamos a bailar, a una discoteca grande. Y la señora“yo también voy”. Y le dijo a unas viejas que estaban ahí“cuídeme los chinitos”, ella tenía dos chinitos. Y el pelado arrancó, y la cucha detrás corriendo. Y llegó el pelado y yo estaba esperándolo. Y ya, llegó el taxi y nos montamos ahí. El man del taxi dijo que no.“Entonces bájese de ahí, yo manejo esto”. Le puse la pistola y el man ahí si, arrancamos. Las bajamos y las llevamos para un oscuro y tome. A ambas le di, a la cucha un sólo tiro en la cabeza y me cayó sangre, precisamente en esta camisa que llevo puesta. Esta camisa viene de guerrear. La imagen de un cuerpo seduce y fascina pero a su vez mete miedo y ataca. No es la idea o la ideología la que se reproduce, es la supervivencia la que aparece: el otro o el yo. Así, el cuerpo toma forma real, se viste, se arma.“El vestido como arma destinada a combatir condiciones hostiles(…) Las ropas como prolongación de la piel humana es tan tecnología como la rueda o la brújula” 6 . Un cuerpo de armas, vestuario, estilo de vida. Cuando el cuerpo asume esa imagen se generan dos momentos: el éxtasis o la decepción. El éxtasis se da al estar en un grupo, al ser activo en la guerra; éxtasis es la forma que toma el cuerpo que está expuesto, ese que“expone el pellejo”. Si es lo que está en riesgo, la“carne de cañón”, hay que protegerlo… y a lo largo de las entrevistas los jóvenes parecen percibir un cuerpo poderoso mientras se está en la lucha activa… a diferencia del cuerpo vulnerable o vulnerado. Una vez están fuera de las filas. Hay distintos recursos para proteger el cuerpo guerrero, el cuerpo luchador. En ocasiones sólo se piensa en el poder de un arma; un fusil convierte el cuerpo en invulnerable. En el arma se 3 Foucault, Michel(1989): Vigilar y castigar. Bs. As., Siglo XXI. 4 Presentación Institucional ICBF“Por los niños ponemos todos”, 2003 5 Foucault, Michel(1989): Vigilar y castigar. Bs. As., Siglo XXI. 6 McLuhan, Marsall(1985): Guerra y paz en la aldea global. Barcelona, Platena-Agostini. [152] pone todo , otorga un poder que, legitimado por la pertenencia a un grupo, le permite al sujeto decidir sobre la vida de otro. Cuando le van a hacer a uno algo, uno se defiende y siente que está seguro con un arma. Yo me sentía como feliz, llegar al pueblo así, a mostrar que uno tiene un fusil y todo. Un civil no valía nada, el que valía era el que tenia el arma en la mano para defenderse, y el que no la tuviera no valía nada. Yo pienso a ratos que es verdad... porque como está Colombia, uno se defiende con un arma en la mano, de resto no puede hacer nada. Cargaba mi equipo y mi chaleco que pesaba nueve libras. Y mi otro chaleco. Mantenía con catorce, quince libras diarias. Cargaba quinientos o seiscientos de munición. Cuando me enganchaba se me olvidaba todo, peleaba y me quedaba la moral era mía. El que se asomaba le iba dando era pa´lante, no me dejaba joder de ellos. A mí me tocaba mucho voleo en la guerrilla, yo no descansaba, a diario me tocaba estar peleando. Sé mucho de explosivos, de minas, armar minas, bombas, trabajo con eso. El éxtasis se refiere a ese momento en el cual el cuerpo se siente invulnerable porque ha hecho un proceso de fusión con la imagen anhelada, con la imagen idealizada, con la imagen producida por el referente del grupo. Los cuerpos en éxtasis se transforman, logran acciones imposibles, se laceran, se perforan, vencen las necesidades básicas, dominan la muerte. En el éxtasis el cuerpo llega al mas allá, deja de ser terrenal. En el combate el cuerpo toma la forma del éxtasis. Es el cuerpo del héroe, hecho invencible por protecciones de acá y del más allá: ...esos manes pelean, pues, son bravos solamente cuando meten, porque yo creo que peleando así, naturalmente, pues... Esa oración era, por ejemplo, si yo salía a un combate, yo me la rezaba y a mi no me entraba la bala, no me entraba... Lo importante es preservar el cuerpo; si por medios racionales no es posible sentirse a salvo, se puede pensar que la seguridad puede llegar del más allá. Se es fuerte al vencer o al evitar ser vencido y para ambas existen protecciones. El poder de lo desconocido se adquiere para ser certero en el ataque(tiro bendecido) o para que el ataque del otro no sea eficaz contra la víctima elegida(el rezo, ser cruzado) Una vez yo vi que iban a matar una vieja ahí y la vieja se reía. Nosotros espíchele y espíchele ahí y no disparaba. La vieja dijo ¿me va a matar? Y nos tocó bendecir un tiro. Bendecido si la matamos de una porque ya no valió el rezo. Ser cruzado es que lo rezan a uno para que no le entren las balas. Uno va donde una bruja o algo así. Yo me decidí pues a meterme a esa prueba de que le ponen a uno un secreto y no le entran los tiros a uno y todo eso... aunque con miedo, pero bueno. Yo salí así de espaldas, cuando sentí fue que me hicieron unos tiros y dije, no, no, mejor dicho, me mataron. Y no, no me entraron ni nada. Hay que creer, creer que se puede estar bien en medio de la guerra donde se corre permanentemente el riesgo de morir o de quedar herido. El cuerpo es el dispositivo de acción o intervención en el mundo de la vida. Un cuerpo que hay que ayudar no sólo con rezos, armas, sino con más cuerpo. Mis compañeros de la milicia urbana tomaban sangre y los ponía más duros. Ellos como que tomaban sangre y más ganas de matar les daba. No, lo hacen solamente con el fin de perder el miedo. Cada vez que ellos tomaban yo iba y tomaba sangre. Entonces, yo cogí y me acostumbré a estar tomando sangre. Cada vez que ellos tomaban yo iba y tomaba sangre. [153] http://nic.desdeadentro.co/index.php/cuerpo-ni-muy-muy-ni-tan-tan Tomar sangre, matar y comer del muerto. La sangre representa la vida y así, tomarse la sangre después de matar es quitarle la vida al otro y llenar el cuerpo propio de vida, de esa vida; es como una continuidad de la vida en otro cuerpo, la búsqueda de la eternidad a través del otro. Ese cuerpo no siente, no acepta recuerdos, se convierte en otro, uno alucinado. Empecé a consumir(perico) porque cuando lo mandaban a hacer a uno trabajos, me daba miedo. Entonces, consumía y se me quitaba el miedo de una, o sea, me concentraba en lo que iba a hacer y lo hacia hasta bien y chumm. En condiciones que impiden el acceso a los servicios de salud, bien sea por la distancia o porque se pone en evidencia la pertenencia al grupo o porque no se piensa en esa posibilidad, el cuerpo saludable se construye con otras formas de protección: rezos, sangre, drogas ¿Sustitutos de los sistemas de salud o de los sistemas de seguridad? Independientemente de la connotación que se les dé, lo cierto es que tienen una vigencia determinada, tal y como la inscripción en los servicios del sistema de salud; hay que pagar por tenerlos(con dinero, obras y compromisos); hay que asegurar el cuerpo, es lo único que se tiene. Pero hay otros cuerpos que no logran hacerse uno con el cuerpo prometido, ni el esperado. No alcanzan las expectativas. Son los cuerpos que no encuentran en la imagen de la aventura lo que se anhelaba, que no descubren el valor de producción como cuerpo-indestructible en el camuflado y en el arma. Se siente abandonado por su propio cuerpo que sufre, llora, no alcanza los niveles de producción deseados. Ahí es cuando el cuerpo se aburre, se decepciona y deserta del grupo armado. Este es el cuerpo que reniega de ser héroe armado. La gente que esta allá dice que no es duro, pero eso no es para todos. A muchos les toca de rancheros, enfermería; son gente que mantiene en una sola parte. Pero a los que les toca salir a patrullar, a hacer emboscada, es la gente que sufre. Prestar guardia, que tal uno durmiendo a media noche y llegan y lo levantan a prestar guardia y uno a pescar frío dos horas… Un día me coronaron feo, me rozaron. Me quedé solo, le eché mano al fierro y peleé y peleé. A la última me aburrí y me abrí también. El cuerpo se convierte en vulnerable. Los miedos aparecen. Aparece la realidad de la vida, prevalece el sentimiento fragilidad a pesar del arma. Cargarla y saber que se puede usar contra alguien obliga a pensar en la posibilidad de la inversión del blanco. Hablar de eso es muy fácil, mas vivirlo no es fácil, es muy difícil, porque usted pueda que tenga muchos privilegios de seguridad, de inteligencia y todo, pero también marcha, también se asusta. A mi me daba miedo porque el día menos pensado me matan. Yo le pedía mucho a mi dios y a mis padres que ya están en el cielo. El cuerpo es producido políticamente como un ente que es competente para sobrevivir. Así es, no hay nada de extraño. Todo lo que lo viste son dispositivos de protección del propio cuerpo: el discurso, el camuflado, el arma, el rezo. [el cuerpo es trofeo, ese oscuro objeto de la guerra] En la guerra el cuerpo es un trofeo. El objeto preferido donde se ejercita el poder, donde se exorcizan los miedos, donde es posible sentir que uno es el que está vivo. El cuerpo guerrero es productivo en cuanto somete al cuerpo enemigo. Matar en el grupo es como un deporte. Pegarle tres tiros y partirlos, si quiere joderlos más, y los quiere joder más y ponerlos a sufrir más, los mata como a una res(...) Nos dijeron diz[154] que había unos primos de nosotros que estaban muertos no se donde... nosotros llegamos y vimos dos que estaban boca abajo como sin cabeza o algo así, les habían quitado la cabeza y estaban ahí todos despedazados. Nosotros no le ponemos cuidado a eso, seguimos para el pueblo... Cuando no es el objeto donde se ejerce el dominio se convierte en el trofeo donde se alaba la gloria guerrera, allí en ese cuerpo muerto, ese cuerpo perdido para la acción, se inscriben los ideales, se renuevan los motivos, se construyen los futuros de la acción. Combatir, ese era como el arte mío allá. Nosotros nos fuimos toda la compañía, con el chino que iba muerto, se le hizo la presentación al chino muerto, se le enterró, se le hizo un ataúd de los que se le hacen a los guerrilleros, de tabla, así y se enterró como se entierra a las personas, se le puso su cruz y se enterró, se le rezó... [el cuerpo es colectivo, uno depende de otros] El cuerpo-individual existe en cuanto existe un cuerpo-grupal, somos uno pero en la medida en que reflejo en un colectivo que da seguridad. La tendencia grupal en la adolescencia se da para defenderse, exterior o interiormente; miedos de muerte o pesimismo sobre el propio potencial. En el allá el sentido de grupo asigna valor de identidad. El grupo tiene como fin último la supervivencia. Yo me paré ahí de berraca. A mí me dio mucha putería. Entonces me paré y le puse así ta ta ta ta ta ta y le acabé el proveedor. Cuando oigo “agáchese cucha que la van a matar” me gritaban los chinos… cuando yo sentí me atravesó esa bala, entonces dije“uy marica me hirieron, me hirieron… por berraca”. Yo pensaba que ya me iba a morir, veía todo como… que me daba vueltas y con ese tiro ahí… botaba sangre, me tocaba y cogía el fúsil así, cogía y me arrastraba, o sea, ellos me arrastraban, porque una vez le dan a una persona. Me sacaron, me recibió la compañía en una hamaca. Significa para el grupo. No parece ser necesario diferenciar si era ella quién se arrastraba, o eran los compañeros los que lo hacían, en últimas es lo mismo, se es parte de un grupo. La identidad individual se funde en la grupal. Si se hubiera quedado sola en el combate, si los otros no se hubieran arriesgado para lograr sacarla ¿se hubiera muerto? ¿Por qué ese cuerpo que está viviendo una mutación requiere del grupo armado como un cuerpo que lo contenga? ¿Por qué el cuerpo-grupo gesta un proceso de inserción social que su medio familiar o social inmediato no posibilita? Una posible respuesta se encuentra en que el cuerpo del adolescente necesita construirse con relación a un otro. Si el medio social inmediato y el entorno familiar no dan posibilidad a la diferencia; la única otredad existente con sentido en su territorio es el grupo armado y tal vez, los medios de comunicación. Así se pasa fácilmente de los héroes reales del monte a los héroes de la pantalla, de la ley del monte a la ley de los medios. También descubrir que yo por lo menos... el computador, el computador es una distracción para mi, que yo puedo estar del mal genio que yo esté, voy y me siento al frente del computador y eso es en un momentico que se me pasa. Puedo tener hambre, allá se me pasa, puedo estar enfermo y en el computador se me pasa. A mi me gusta mucho lo que es componer y cantar en propia voz mía. A mi no me gusta como decir cantar en la voz de otra persona, o de otro cantante, si no ser ¿cómo le explicara? como sacar la creación mía a la luz ¿ya? La creación mía, porque la de otro ya está, ya la han escuchado, ya es repetida, ya se la sabe [155] http://nic.desdeadentro.co/index.php/cuerpo-ni-muy-muy-ni-tan-tan uno de memoria, mientras que uno apenas está empezando a explorar, está empezando a conocer ¿ya? Lo esta sacando un poco a la luz, que para eso es muy poquito los que conocen la capacidad de uno. En el acá se diluye lo grupal ya que deja de tener validez y comienza a ganar el cuerpo propio. Dar primacía al mundo interno es arriesgar la vida, perder la seguridad de lo externo y tener que asumir que uno significa el mundo desde lo que es, hace y desea. El peligro que ofrece la realidad externa obliga a centrarse en el cuerpo de uno. [el cuerpo es sociedad] Hay una gran diferencia entre lo que los adultos quisieran que los adolescentes hicieran, como quisieran que se comportaran, y lo que ellos quieren para sí mismos y están en capacidad de hacer. Los adultos pueden responder de dos maneras: negando la realidad y quedándose“con su sueño” o de una forma más adaptada y adaptativa: buscar un intermedio entre el ideal y la realidad. Y es que mirados de cerca parecen cuerpos normales, no tienen la fortaleza del guerrero, más bien la debilidad del civil, pero son cuerpos que en el monte significaban guerrear y en la transición hacia la vida civil se intervienen como productivos. El reconocimiento de las diferencias y las características individuales por parte de los adultos abre una serie de posibilidades enriquecedoras para los jóvenes; un intermedio-transición que reivindica la autonomía y la libertad, pero necesitan la presencia, los límites y el afecto de los adultos. Los límites serán siempre cuestionados, pero los jóvenes se sienten perdidos si no los hay. El comandante, el propio jefe me decía“Ah, si usted aquí no se vino por amor, usted se vino fue a luchar por un ideal”. Mientras se es dependiente, se está protegido, sostenido, limitado por las normas de todos. Lo mismo en los grupos armados que los CAE y las casas juveniles, si bien no son la casa, se plantean como los hogares. Así, se contrarresta el poder inhibitorio y productividad del grupo, así se libera la expresividad llamada afecto y cuerpo. Los adultos vinculados con los jóvenes proponen opciones, organizan proyectos acordes con el contexto, permitiendo que los jóvenes se sientan parte de la sociedad a la que pertenecen, promoviendo sentidos de pertenencia cuando parecen estar diluido. Las tutorías se hacen con unos chicos que están a cargo nuestro, y nosotros tenemos que llevar un seguimiento y un registro muy puntual de cada hecho importante en la vida del chico dentro del programa: sus avances, sus logros, sus dificultades, su comportamiento a nivel interpersonal con los demás jóvenes del programa, su aceptación y cumplimiento de normas, su posición frente a la autoridad, cómo ve las figuras, si se acerca o no al equipo, si es receptivo, si el chico maneja redes sociales o si tiene dificultades para relacionarse con los demás, o si en algún momento es muy afectado por su familia, o por su familia ausente, cómo se conforma su contexto desde lo familiar, desde lo sociológico. El cuerpo se sigue, se controla, se programa. Igual allá que acá. Sólo que ante las armas y el ejercicio de guerrear aparece un nuevo uso del cuerpo, uno menos de sobrevivencia y más de expresión: el cuerpo deporte, música, baile. Ante el cuerpo guerrero se propone el cuerpo cultural. La parte cultural ha sido muy importante porque nosotros vemos que a través de la cultura podemos transmitir algunos conocimientos, podemos hacer que los jóvenes se organicen a través de la danza, del deporte, de la música. De esta manera evitamos que los jóvenes, por no saber utilizar bien el tiempo libre, se dediquen a otras cosas. Un espacio existe en cuanto se habita. Una nueva vida aparece en cuanto el cuerpo se destecnlogiza de la gue[156] rra y se gana para al civilidad. Cuando se llega, no existe un espacio propio, se ingresa a un espacio marcado institucionalmente pero sin memoria de sujeto. Pero poco a poco se lo apropian, física y simbólicamente; se determina la posesión y la pertenencia. Cada uno tiene sus “tesoros” bien guardados: las billeteras donde están las fotos, las cartas, el calendario del equipo amado, la cédula, los condones, una que otra tarjeta de presentación, una estampita de la Virgen o del Divino Niño, objetos testimonio de lo que han vivido y de lo que sueñan con vivir. [el cuerpo en tránsito, en espera] Allá lo ideal era ser fuerte para resistir jornadas largas, llevar cargas pesadas; ágil para disparar, atacar bien y saberse defender. El cuerpo sano, musculoso, resistente era clave para sobrevivir. Acá el cuerpo se queda quieto, no entrena, no camina, no mata. Las cicatrices, entre el allá y el acá , se muestran como el testimonio vivo de un pasado que existió y que sigue presente en el cuerpo. Esta cicatriz en el brazo fue por allá, en tiempos pasados. Esta otra fue de entrenamientos, yo ni me la había visto, como uno se corta en todos lados y ni entiende. Allá luchaba por sobrevivir; acá pasa lo mismo, pero no se vive a espera de las balas; el cuerpo se expone a los amores, a quedarse en el mismo lugar, a existir en la ciudad. Los ideales de belleza no están investidos de la tecnología de las armas; ahora las niñas se preocupan por tener cintura, por cómo les quedan los jeans, por el maquillaje, el peinado y el piercing. Los hombres piensan en vestirse“como toca”. El horizonte se llena de individuo, la pinta, la rumba, el levante; el tiempo se ocupa ahora en construir el ellos y las ellas . Del grupo al individuo, del campo a la ciudad, de la lucha armada a la lucha por inscribirse en los parámetros propuestos, de las caminatas al salón de clases. Otro mundo, otro estilo de vida, otro cuerpo. Allá hay un cuerpo que se ejercita, acá hay un cuerpo que se viste. Mantiene uno volteando y todo y coge fuerza. Cuando llegué a la finca(CAE) tenía era músculo y ahorita no, ahorita estoy es gordo. Yo me puse a pensar... aquí llegué pesando 60 kilos y me subí a 74, o sea, subí 14 kilos acá ¿qué le parece? Lo único que hago es que a veces voy a jugar o a correr por allá hasta el filo. Por allá, por aquel río, y el otro día yo llegué cansadísimo, me boté, me dio un sueño, ganas de dormir por falta de entrenamiento, de correr, de hacer físico. Ahorita el físico que hago la mayoría es comer y dormir porque no tengo ni trabajo y me aburro mucho en el trabajo. Ellos son muy despegados de las cosas materiales. Cuando llegan a hogares transitorios les da uno la dotación de zapatos y ya las regalan a otro, la cambian por un cigarrillo, o la regalan simplemente. Ya acá, adquieren más responsabilidad por ellos, ya no se prestan tanto, en hogares transitorios se prestan la ropa, hasta los calzones les digo yo. Aquí ya no, acá ya empiezan a tener como pertenencia de algo, como que si van a estar en un sitio, yo creo, yo he mirado y analizado esa situación y creo que son muy desprendidos porque han aprendido eso, ellos nunca están en un sitio fijo, nunca pertenecen a nadie ni a nada, entonces pues qué más da tener más o menos ¿cierto? Cuando empiezan a sentir que van a estar en un sitio fijo, que esto si es de ellos, que... empiezan a tener sentido de pertenencia, por eso no son tan dañinos. El cuerpo que se tiene estaba acostumbrado a la acción. Ahora sólo es espera. Un cuerpo sin sentido físico, sólo en proceso de ser civil. Esa energía gastada en el deambular por el allá, ahora se va en aburrimiento ¿Para qué cuerpo si no se usa? Entonces, hay que inventarse modos de desaburrirse, modos de ejercitar el cuerpo. [157] http://nic.desdeadentro.co/index.php/cuerpo-ni-muy-muy-ni-tan-tan Yo estaba reaburrida ese día; entonces, yo le dije“listo, usted quiere es que me porte mal con usted” Me dijo“yo no le como a palabras, yo le como a hechos” le dije,“¿me está desafiando?” me dijo“tómelo como quiera” le dije,“listo, entonces va para esa” y subí acá y le dije a las chinas “bueno la que se considere mujer ayúdeme, la que no, ábrase de acá”; entonces empecé a darle golpes a las puertas para que él subiera y las chinas también y después... El cuerpo no aparece descrito en su morfología, en su contextura, en debilidad o en fortaleza de forma directa, sino a través de su funcionalidad, de la resistencia, el hacer es su expresión. Cuando los profesores ponen tantas normas y tanta cantaleta uno se aburre. Ahorita, la estoy pasando bacano porque no me aburro, a mí casi no me da aburrimiento. Yo me la paso a toda hora brincando, cualquier joda. No me quedo quieto. No hay una clara existencia de la corporalidad sino cuando es vista por el otro, es necesario exhibirse, mostrar las heridas, tener cara de matón, o mostrar cosas: la ropa, las armas, hasta la pintura de la casa para ser visto, y solo así, sentirse existir. No quedarse quieto. [uno es su cuerpo, uno es su deseo] Cuerpo, sentimientos y sexualidad parecen indisociables. Los sentimientos tienen una base en el cuerpo, las manifestaciones corporales delatan la pérdida de control: enrojecerse, la taquicardia, sudar, la torpeza. Los sentimientos se originan en alguien y se dirigen hacia el otro, lo cual implica al mismo tiempo la posibilidad de enriquecerse si se comparten y el peligro potencial si no son correspondidos. Los sentimientos, por lo tanto, confirman nuestra existencia, una existencia compartida con el otro: amar implica aceptar que se es dependiente de la persona que se quiere. En esta asociación de sexualidad y sentimientos, cada individuo re-inventa el amor, a su manera. Si lo pillan a uno en los cuartos de las mujeres, tome. Toca hacer la vuelta en la noche. Hablar con la hembra, y en la noche se va a gatearle. Allá no le toca uno hacer nada, pero acá sí. Cuando satisfacción y deseo son sinónimos, el placer es efímero y una vez se descargue la pulsión, no queda nada, o queda un vacío. El placer permanece si se integra en la estructura. La sexualidad representa siempre una búsqueda de afecto que trasciende la búsqueda de placer; va de la mano del encuentro consigo mismo y con el otro y por lo tanto, de la nueva identidad. Los jóvenes tienen la capacidad de ejercer una sexualidad genital y una agresión real y por lo tanto necesitan mantener distancia-física y psíquica- de los adultos cercanos, principalmente de los padres, y buscan la presencia de terceros. La apropiación de una nueva identidad por el sujeto y el reconocimiento que la sociedad haga de ésta, constituyen el punto central de la adolescencia. La cuestión de la sexualidad en la adolescencia es indisociable de las modificaciones psíquicas que aparecen en este período. Ph Jeammet 7 subraya que el paso al acto ( actuar , no dejar las ideas/ pensamientos/ sentimientos en estos términos sino descargar en la acción) le permite al adolescente recuperar la sensación de ser activo, de decidir, frente a la impresión de pasividad que generan los cambios físicos. De esta forma se evita sentir la tristeza que va ligada a la vivencia de separación y de pérdida. Las palabras se quedan cortas, no parecen suficientes, o parece inadecuado para expresar lo que el adolescente siente. La conjunción de estos factores le confiere al cuerpo, y por lo tanto a los actos, el rol de instrumento de comunicación. El encuentro con el cuerpo sexuado es el núcleo del proceso global de transformaciones físicas, psicológicas, afectivas y sociales: es decir, de la relación del adolescente con su cuerpo, su identidad psíquica y 7 Ph Jeammet [158] la relación con el entorno.“En la adolescencia, al cuerpo sexuado le corresponde aportar el lenguaje cuando las palabras no tienen la fuerza suficiente” 8 . Allá eran considerados adultos. La sexualidad formada de la parte de la vida cotidiana y estaba normatizada-como todo lo demás- por el grupo. No había que ocultarse, por el contrario, tenían que comunicarle a los superiores que estaban en pareja con alguien. Los embarazos eran vividos con sufrimiento porque el grupo también toma la decisión en cuanto al aborto o la conservación del bebé. Cuando estaba allá en el grupo, con el compañero que yo tuve, yo quedé en embarazo y tenía 4 meses de estar en embarazo. Y entonces los mandos se dieron cuenta, me dijeron que tenía que abortar obligadamente. Bueno, y pues uno allá qué puede hacer, si no lo hace, lo matan. Entonces me tocó y la verdad que eso hasta hoy yo creo que nunca... nunca se me borrará el momento en que me hicieron tomarme esas pastillas. Acá son considerados adolescentes y se impiden las relaciones sexuales al interior de las instituciones generando la clandestinidad. La mirada adulta, la institución, considera que es necesario buscar movilidades en donde ocupar la mente y el cuerpo mantenerlos ocupados: actividades, deporte, salir al parque, caminatas. [ni muy, muy; ni tan, tan. el cuerpo ideal] Hablar del cuerpo es misión imposible en Colombia. No tenemos referencia de qué somos, sólo atisbamos a hablar de un cuerpo mediático que llaman bello. Pero llegado a la práctica somos una sociedad de medianía, un cuerpo cuya belleza no está ni en el muy, muy ni en el tan, tan . Cuando los jóvenes se describen físicamente, lo hacen tangencialmente, en“entre dos”, pero eso sí dan pistas para que cada uno logre construir una imagen... ni muy, ni muy… ni tan, ni tan… De mi cuerpo, me gusta no ser tan gorda, ni tampoco tan flaca. O sea, ser ahí. Pero tampoco me dejo creer de lo que digan los demás, a mi me dicen no, usted está muy gorda, entonces más me engordo. Recibir opiniones sobre su propia conducta es bueno, o sea, yo recibo opiniones, pero yo creo que cada quien es lo que es y para que aparentar lo que no es. Que tenga un buen trasero pero tampoco tan grande, tan grande no sino…ni tan pequeño, o sea, que lo tenga, que tenga formita, que tenga bien la formita. Que no sea tan parado ni tan acostado ¿ya? que tenga unos senos no tan grandes, ni tan pequeños. Que los tenga más o menos medianos. Que tenga ¿si? que se sienta, je je. Que tenga unos ojos cafeses, esto lo normal que hay acá en Colombia. Los ojos de acá colombianos son cafés o negros. Que tenga un pelo largo, largo, negro, puede ser negro o puede ser castaño. Eso es lo que yo más miro y por eso es que admiro tanto la mujer colombiana, porque siempre donde uno va siempre hay una así Esta belleza de no ser ni muy, muy ni tan, tan se refiere a una dialéctica de no ser ni lo uno ni lo otro, a esa incapacidad de dar cuenta del propio cuerpo. Como no se logra describirlo, mejor convertir al cuerpo en sentimientos y personalidad. Se habla de la descripción física de los otros por medio de aquello que desean y consideran de buen gusto, se huye hacia la personalidad, la otra belleza, el otro cuerpo, el lleno de valores como“la nobleza”. Yo me siento feo. Porque no soy bonito. Lo que más me gusta es la nobleza. A mi me encanta es la nobleza... Pienso que soy una mujer(cambia el sentado, se echa el pelo para atrás, posa), bonita, sensual, sexy. Soy una mujer muy como mi signo que es Leo. Entonces, soy una mujer muy dominadora, 8 Rojas, 2000 [159] http://nic.desdeadentro.co/index.php/cuerpo-ni-muy-muy-ni-tan-tan que hago lo que yo quiero y no acepto casi lo que digan los demás, así esté bien. Así como el cuerpo físico no se convierte en palabra, así como la belleza del sí mismo y del otro intimida, así la menstruación es un tabú, lo corporal se habla en huidas simbólicas. Sin embargo, el observador, en este caso el investigador si lo ve y lo describe y lo construye en versiones hijas de los medios. ...es una joven de cabello oscuro y largo, aunque casi siempre lo llevaba recogido de cualquier forma. Sus ojos oscuros son grandes y expresan una gran tristeza a pesar de ella. Está vestida de jeans y una camiseta blanca corta. La mirada externa ve lo que quiere ver. Tal vez miramos admirados que cuerpos tan jóvenes hayan vivido tanto, tal vez es el asombro que produce la experiencia en unos cuerpos habituados al caminar calles, habitar burocracias y soñar sentido. Él rubio, ojiclaro, pinta juvenil urbana. Un joven atractivo, sonriente, provocador. Él encantado del poder de la acción: un fusil, una moto. El sabe que es un papito, porque es monito, ojiclaro y altico. Tiene toda la razón( en decir que es bonita ). Ella tiene un cuerpo bien armado. Las curvas se ven. No es flaca. Sólo robusta. Lo mejor son sus ojos que brillan, transmiten y son vivos. Su forma de conversar es encantadora, da gusto hablar con ella. Es un muchacho grande, moreno, musculoso, con una sonrisa muy linda, dientes blancos parejos, con una mirada misteriosa que le da a veces un aire bonachón, nostálgico y en otras transmite incógnitas. Tiene unos ojos que parecen haber visto muchas cosas... ¿Los vemos lindos porque son lindos? Están jóvenes, son fuertes, vitales, tienen energía. Tal vez, nos contagiamos de la institución y sus funcionarios que los idealizan. Nuestro sentimiento de culpa frente a la guerra, nos hace verlos bellos. La mirada adulta enaltece lo que tiene, esas vivencias que empezamos a perder. Es probable que en gran medida nuestra percepción esté relacionada con este hecho. ...es una joven de contextura gruesa, fuerte; su piel es de color canela oscuro, tiene ojos cafés y el pelo a la altura de los hombros en rizos, está de jeans y le gustan las camisetas un poco apretadas, muestra su cuerpo con algo de desparpajo e inocencia; habla con los ojos y las manos. Es toda una guerrera a veces y otras una niña coqueta. Parece mayor de 14 años, que es la edad que tiene, uno le pondría 17. Tiene un fuerte acento al hablar. Hay más, las descripciones trascienden la forma. No estamos viendo el objeto físico, sino contando lo que sentimos cuando nos encontramos con ellos, qué nos despertaron, cómo los percibimos. Mientras ellos huyen de su físico, nosotros nos encantamos con su verdad sensorial; mientras nosotros intentamos comprensiones y explicaciones, ellos son una presencia contundente hecha cuerpo. Ella trigueña, con ojos que alumbran la cara. Sonrisa perfecta. Bonita. Seductora. Habladora. Buena energía. Se sabe buenona, la nena linda de pueblo. Mira retadoramente, se mueve con sigilo pero con fuerza. Me parece que tanto en su porte como en su actitud sería la encarnación de Rosario Tijeras . Describimos lo que nos hacen sentir, intentamos ver como se sienten, nos contagiamos de sus recuerdos, sus experiencias, nostalgias e ilusiones. La información que nos“entra” por los ojos se traduce en vivencia. ...y me vestí yo toda shakira, y me metí la pistola y la granada. Si toda shakira y salí yo así al pueblo, con la chaqueta. [160] Los jóvenes saben que en el fondo, más allá de las palabras, es el cuerpo el que comunica. Por lo tanto, lo visten de guerrero en el allá y de modernidad en el acá, en ambos caso su intención es seducir. El cuerpo se inviste de acciones llamadas correr, luchar, combatir, matar, defenderse, rumbear, seducir, amar. No hay diferentes cuerpos; el cuerpo seductor no está escindido del cuerpo guerrero, no son dos. Son él mismo, así queramos exorcisarlo. Se busca dominar el cuerpo, ponerlo al servicio de un motivo: la guerra o amar. Tal vez, le falta sentido colectivo de nación; ese que aparece con contundencia real, ese ni muy, muy ni tan, tan llamado mestizos, ese que no se deja meter en el ideal mediático, ese cuerpo colombiano que no es ni muy, muy, ni tan, tan... [161] http://nic.desdeadentro.co/index.php/cuerpo-ni-muy-muy-ni-tan-tan