MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] ALEJANDRA García Vargas + NANCY Díaz Larrañaga + LARISA Kejval [EDITORAS] ALICIA Entel ANA CECILIA Puebla ANA MARÍA Nethol CLAUDIA Villamayor CORA Gamarnik DANIELA Monje ELENA Maidana LILA Luchessi LILIANA Lizondo MABEL Grillo MABEL Piccini MARGARITA Graziano MARIANA Baranchuk MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA MARITA Soto MARÍA GRACIELA Rodríguez NORA Mazziotti PATRICIA Fasano PATRICIA Terrero PAULINA Emanuelli SANDRA Massoni SANDRA Valdettaro SILVIA Delfino SILVIA Elizalde STELLA Martini VANINA ANDREA Papalini Documento No. 20- FES- C3 1 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] ALEJANDRA García Vargas, NANCY Díaz Larrañaga y LARISA Ke jval [EDITORAS] MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA TOMO 1 Friedrich Ebert Stiftung FES COMUNICACIÓN 1 Editoras: ALEJANDRA García Vargas, NANCY Díaz Larrañaga, y LARISA Kejval Autoras: ADRIANA Ghitia, ADRIANA Mambrín, AGUSTINA Romero, ALEJANDRA Cebrelli, ALEJANDRA Pía Nicolosi, ANA LAURA Alonso, ANA LAURA Bustos, BEATRIZ Alem, CARLA Avendaño, CLEOPATRA Barrios, DANIEL O. Gimeno, EVA da Porta, EVA Rodríguez Agüero, FLAVIA Costa, FLORENCIA Pannunzio, GEORGINA Remondino, IANINA Lois, JULIETA Casini, JULIÁN Mónaco, LÍA Gómez, LUCRECIA Reta, MAGDALENA Doyle, MALVINA Rodríguez, MARÍA DEL ROSARIO Millán, MARÍA ROSA Chachagua, MARIANA Speroni, MARIANA Ortega, MELINA Gaona, ORNELA Carboni, PAULA Navarro, ROSARIO Sánchez, SANDRA Buso, SANDRA Poliszuk, SUSANA Martins, TERESITA Vargas, TINA Gardella Director del proyecto: OMAR Rincón Corrección de estilo: SILVIA Hernández Revisión editorial: DANIELA Bohórquez y ESTEFANÍA Avella Ciudad: Buenos Aires 2022 Diseño: NELSON Mora Murcia Impresión: Este libro fue impreso en septiembre de 2022 en Imprenta Dorrego S.R.L., Guevara 15, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina Producción: Programa de medios y comunicación de la Friedrich Ebert Stiftung para América Latina y El Caribe https://fescomunica.fes.de/ ISBN: 978-958-8677-62-0 © 2022 Friedrich–Ebert–Stiftung FES(Fundación Friedrich Ebert) La Fundación Friedrich Ebert no comparte necesariamente las opiniones vertidas por los autores y las autoras. Este texto puede ser reproducido con previa autorización de la Fundación Friedrich Ebert (FES) si es con un objetivo educativo y sin ánimo de lucro. 2 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] [ CONTENIDO] INTRODUCCIÓN. TEJER LA TRAMA, DESCRIBIR EL PAISAJE, NARRAR EL CAMINO POR ALEJANDRA GARCÍA VARGAS, NANCY DÍAZ LARRAÑAGA Y LARISA KEJVAL.................................................................. 5 NARRATIVA VISUAL SOBRE LAS MUJERES DE LA COMUNICACIÓN EDICIÓN Y CURADURÍA POR MARIANA SPERONI................................................................................................................................. 23 I- PIONERAS SILVIA DELFINO MIRADA OBLICUA, MIRADA CUIR: COMUNICACIÓN, CULTURA Y DIFERENCIA. POR MELINA GAONA.................... 27 ALICIA ENTEL UNA MILITANTE DEL“PENSAMIENTO ENCARNADO”. POR ANA LAURA ALONSO............................................................... 43 MARGARITA GRAZIANO UNA MUJER DE ACCIÓN. POR ADRIANA GHITIA................................................................................................................................. 57 MABEL GRILLO PINTAR LA ALDEA, PENSAR LA COMUNICACIÓN. POR EVA DA PORTA.....................................................................................71 ELENA MAIDANA PULSIONES VITALES, PENSAMIENTOS NÓMADES. POR MARÍA DEL ROSARIO MILLÁN................................................... 85 STELLA MARTINI NAVEGANDO LA COMUNICACIÓN, LOS MEDIOS, LA CULTURA Y LA POLÍTICA. POR JULIETA CASINI Y ROSARIO SÁNCHEZ........................................................................................................................................................................................99 NORA MAZZIOTTI CRÓNICA DE UNA INVESTIGADORA(Y TELENOVELERA). POR ALEJANDRA PÍA NICOLOSI..........................................111 ANA MARÍA NETHOL RARA AVIS HALLADA.“MENENA” REGRESA A LA ACADEMIA. POR LUCRECIA RETA......................................................127 MABEL PICCINI RECORRIENDO LAS REDES DE LA TEJEDORA INVISIBLE: UNA RECONSTRUCCIÓN DE LA VIDA Y LA TRAYECTORIA DE LA INTELECTUAL CORDOBESA. POR MALVINA RODRÍGUEZ, CARLA AVENDAÑO Y PAULA NAVARRO...........................................................................................................................................................................................145 ANA CELINA PUEBLA COMUNICAR LA CIUDAD. APORTES A LOS ESTUDIOS EN COMUNICACIÓN. POR ANA LAURA BUSTOS Y SANDRA BUSO, CON LA COLABORACIÓN DE DANIEL GIMENO............................................................................................159 PATRICIA TERRERO LA HACEDORA. POR FLAVIA COSTA, CON LA COLABORACIÓN DE JULIÁN MÓNACO.....................................................167 3 II- PRIMERAS GRADUADAS POST DICTADURA MARIANA BARANCHUK ENTRE EL ARTE Y LA ACADEMIA, UNA MIRADA SOBRE LXS TRABAJADORXS DE LA COMUNICACIÓN Y LA CULTURA. POR MARÍA ROSA CHACHAGUA Y FLORENCIA PANNUNZIO................................183 SILVIA ELIZALDE CONMOVER SENTIDOS, PRODUCIR RESONANCIAS. POR EVA RODRÍGUEZ AGÜERO.....................................................197 PAULINA EMANUELLI HUELLAS ENTRE LO INCIPIENTE Y LO CONSOLIDADO: EL CAMPO DE LA COMUNICACIÓN EN CÓRDOBA. POR BEATRIZ ALEM..........................................................................................................................................................211 PATRICIA FASANO HABITAR LA PREGUNTA POR LA COMUNICACIÓN POPULAR Y COMUNITARIA. POR IANINA LOIS.........................221 CORA GAMARNIK EL FOTOPERIODISMO EN LOS INTERSTICIOS DEL PODER. POR CLEOPATRA BARRIOS Y ADRIANA MAMBRÍN.....231 LILIANA LIZONDO INVESTIGAR DESDE LA ESCUCHA: LA IMAGINACIÓN DE MUNDOS POSIBLES DESDE LA COMUNICACIÓN EMANCIPADORA. POR MAGDALENA DOYLE Y MARIANA ORTEGA.............................................245 LILA LUCHESSI LA DIMENSIÓN POLÍTICA Y CULTURAL DE LA COMUNICACIÓN PERIODÍSTICA LATINOAMERICANA. POR SANDRA POLISZUK...............................................................................................................................................................................263 SANDRA MASSONI LA COMUNICACIÓN FLUIDA Y COMPLEJA: EL RÍO PARANÁ COMO METÁFORA. POR TERESITA VARGAS............275 DANIELA MONJE UNA MIRADA AUDAZ, INTRÉPIDA Y MILITANTE DESDE LA ECONOMÍA POLÍTICA DE LA COMUNICACIÓN Y LA CULTURA. POR ORNELA CARBONI................................................................................................................................................291 VANINA ANDREA PAPALINI PRINCIPIO DE MOVIMIENTO Y EMPATÍA. POR MARÍA AGUSTINA ROMERO Y GEORGINA REMONDINO..............305 MARÍA GRACIELA RODRÍGUEZ DIFERENCIAS, DESIGUALDADES Y REPRESENTACIONES MEDIÁTICAS. APORTES AL CAMPO DE LA COMUNICACIÓN EN ARGENTINA Y LATINOAMÉRICA. POR ALEJANDRA CEBRELLI..........................................319 MARITA SOTO ESTÉTICAS DEL HABITAR: CASAS, PLAZAS Y PANTALLAS. POR LÍA GÓMEZ........................................................................333 SANDRA VALDETTARO CONJETURAS EPISTÉMICAS, DERIVAS SUBJETIVAS Y JUEGOS DE LENGUAJE. POR SUSANA MARTINS................343 CLAUDIA VILLAMAYOR UNA MIRADA A LA SENSIBILIDAD POLÍTICA DE LA COMUNICACIÓN POPULAR COMO DISPOSITIVO DE EMANCIPACIÓN Y MEMORIA. POR TINA GARDELLA...................................................................................355 NARRATIVA VISUAL SOBRE LAS AUTORAS EDICIÓN Y CURADURÍA DE MARIANA SPERONI...............................................................................................................................371 LAS AUTORAS.................................................................................................................................................................................................373 4 INTRODUCCIÓN 1. TEJER LA TRAMA, DESCRIBIR EL PAISAJE, NARRAR EL CAMINO Por Nancy Díaz Larrañaga, Alejandra García Vargas y Larisa Kejval Cuando una está en el medio de una historia, no es para nada una historia, sino es sólo confusión, ceguera, un aullido a oscuras, un desparramo de astillas y vidrios. Es mucho después cuando se vuelve algo parecido a una historia. Margaret Atwood(en Federico Falco, 2020) Fue mi mentora. Me alentó a escribir, me alentó a leer. Me distinguió entre los demás y me hizo su amiga. Camila Sosa Villada(2018) Mujeres de la Comunicación en Argentina es una iniciativa que proviene del imprescindible camino que abrió el libro Mujeres de la comunicación(Rodríguez et al., 2020). En él se plasmaron las trayectorias, los recorridos, los pensares y los sentires de veinte mujeres latinoamericanas del campo académico de la Comunicación. Su publicación estalló los sentidos de los relatos hegemónicos del campo y visibilizó la fuerza de sus producciones y el aporte que realizaron-y realizamos- a contrapelo de la historia. Su lectura no pudo más que abrir puertas y senderos que desandan unas narrativas y construyen otras. A la luz de las urgencias por completar esas narrativas, el caso argentino se nos impuso como tarea imperiosa, necesaria. La certeza de la fuerte presencia femenina en la constitución del campo no hizo más que convertirse en un sólido argumento que posibilitó que nos sumemos al desafío de(re)construir la historia situada del modo como se fue consolidando este espacio en Argentina. 5 Nos enamoramos de la idea, y amamos fuertemente el proceso y el producto. Confesamos no ser las mismas personas que éramos cuando empezamos este camino. El recorrido nos trajo aprendizajes, redescubrimientos, nuevas lecturas, lecturas “viejas” resignificadas ante la presencia del nuevo mapa que se fue configurando frente a nuestros ojos. Los primeros diálogos con Omar Rincón fueron esclarecedores y liberadores. Surgieron muchas ideas. Todo era posible, pero a la vez había que tomar decisiones que plasmaran nuestra idea del campo, de su historia, de sus facetas más visibles y, sobre todo, de aquellas menos visibles. Así, la idea de construir un libro federal, que intentara recorrer el territorio, fue una de las primeras metas. Por eso optamos por poner en escena la construcción realizada por mujeres desde distintos lugares del país con aportes situados, altamente significativos. Se restringió la mirada al campo académico sin tener en cuenta, en esta instancia, a las mujeres con destacadas trayectorias profesionales en el ámbito de la Comunicación. Sabemos que esta es una tensión constitutiva de la dupla comunicación/periodismo y no queremos generar aquí ningún debate más allá de la enunciación explícita del alcance y las limitaciones de este libro. Dentro del ámbito académico, se focalizó en la incidencia de las mujeres en tres grandes aspectos: sus aportes teórico-metodológicos al campo, su formación desde la docencia y la investigación y sus roles de gestión en ámbitos universitarios, que constituyeron importantes lugares institucionales de construcción. Otro elemento que se tuvo en cuenta para el armado del índice fueron las líneas de investigación y trabajo desplegadas por las mujeres, con el objetivo de abarcar diferentes abordajes disciplinares que, en su confluencia, constituyen al campo de la Comunicación en su diversidad. Al aspecto federal se le sumó una dimensión generacional. Los nombres que iban emergiendo y que se imponían en su inevitabilidad fueron constituyendo dos grandes subconjuntos, a los cuales denominamos“pioneras” y“primeras graduadas”. El grupo “pioneras” reúne artículos sobre once mujeres que, a inicios de la década de los setenta, comenzaron a gestar el campo académico de la Comunicación en Argentina, pero que debieron suspender la tarea por la irrupción de la última dictadura cívicomilitar en marzo de 1976. Se trata de las trayectorias de Silvia Delfino, Alicia Entel, Margarita Graziano, Mabel Grillo, Elena Maidana, Stella Martini, Nora Mazziotti, Ana María Nethol, Mabel Piccini, Ana Celina Puebla y Patricia Terrero. Por su parte, el grupo“primeras graduadas” se compone de catorce artículos sobre mujeres que, ya recuperada la democracia, resultaron las primeras graduadas de las nuevas o renovadas carreras de Comunicación y Periodismo. Por lo tanto, tuvieron un rol protagónico en el despliegue y en la consolidación del campo académico de la Comunicación en Argentina. Se trata de los aportes de Mariana Baranchuk, Silvia 6 INTRODUCCIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Elizalde, Paulina Emanuelli, Patricia Fasano, Cora Gamarnik, Liliana Lizondo, Lila Luchessi, Sandra Massoni, Daniela Monje, Vanina Papalini, María Graciela Rodríguez, Marita Soto, 1 Sandra Valdettaro y Claudia Villamayor. Consideramos que ninguno de los dos subconjuntos está saturado. Sin lugar a dudas, afloran otros nombres que podrían estar en este índice. El propósito de lograr un libro equilibrado en su representación federal e institucional, así como en el abordaje de diversas líneas disciplinares, nos llevó a definir una lista, desde luego incompleta. Este índice tampoco contiene la potencia de las mujeres que iniciaron sus carreras de grado en los años noventa(entre las que nos contamos nosotras, las editoras), en pleno contexto de resistencia a la avanzada neoliberal, y que hoy tienen un lugar crecientemente protagónico en el despliegue del campo académico de la Comunicación. Continuar dibujando la línea histórica que retrata la relevancia de las mujeres de la Comunicación en Argentina es un desafío que asumimos para un segundo tomo de este libro. Una de las decisiones editoriales fuertes, a diferencia del libro latinoamericano que dio origen a la propuesta, fue que ninguna de las mujeres elegidas para constituir este índice escribiera sobre sí misma. Les propusimos a otras mujeres que lo hicieran, valorando esas miradas, esas lecturas, lo que cada una pudiera reponer de su encuentro con ellas, ya sea a través de los textos o de las charlas. Se plasman las huellas que todas ellas fueron dejando en nosotras, que nos constituyen y que nos permiten narrarlas en el mismo acto que nos narramos. Así, nuevas mujeres se sumaron al libro, multiplicando las voces del campo también desde una mirada federal. Ellas son Melina Gaona, Laura Alonso, Adriana Ghitia, Eva Da Porta, María del Rosario Millán, Julieta Casini, Rosario Sánchez, Alejandra Pía Nicolosi, Lucrecia Reta, Malvina Rodríguez, Carla Avendaño, Paula Navarro, Ana Laura Bustos, Sandra Buso, Flavia Costa, María Rosa Chachagua, Florencia Pannunzio, Eva Rodríguez Agüero, Beatriz Alem, Ianina Lois, Cleopatra Barrios, Adriana Mambrín, Magdalena Doyle, Mariana Ortega, Sandra Poliszuk, Teresita Vargas, Ornela Carboni, María Agustina Romero, Georgina Remondino, Alejandra Cebrelli, Lía Gómez, Susana Martins y Tina Gardella. Además, la intención fue que las autoras de los capítulos no formaran parte del núcleo más cercano de nuestras“antologizadas”-término cariñoso con el cual las nombramos durante todo el proceso-. A su vez, buscábamos que las autoras de los textos tuvieran algo en común con las mujeres retratadas, buscando que la conexión generase alguna chispa. Pero no hubo chispa, sino fuego, producto de la pasión de cada una de ellas y de esos cruces. 1. El caso de Marita Soto resulta una excepción en tanto se graduó de la Carrera de Historia de las Artes Plásticas de la Universidad Nacional de La Plata en 1987. 7 En relación con la escritura de los textos, propusimos a las autoras la producción de ensayos que recuperaran los principales aportes de las pioneras o de las primeras graduadas al campo académico de la Comunicación desde una expresión libre, en diálogo con fragmentos biográficos, pero sin que los textos se restrinjan a una biografía. Los límites para la extensión de los artículos fueron relativamente flexibles, lo que dio por resultado textos de variada cantidad de páginas. Se acordó el uso del lenguaje inclusivo, si bien no se definió cuál de todos sus modos actualmente en uso, ya que culturalmente nos encontramos en un proceso abierto en torno de esta cuestión. Dos compañeras más fueron convocadas a sumarse desde roles específicos. Mariana Speroni realizó la curaduría de un dossier fotográfico sobre las“antologizadas” y uno sobre las“artesanas”(autoras, curadora, correctora y editoras) para la versión digital del libro, generando dos bellas narrativas visuales. Dicho dossier complementa significativamente el relato con fotos que nos hablan de las vidas, las militancias, las amistades, los trabajos. Finalmente, Silvia Hernández intervino amorosamente en los textos con criterios de corrección y estilo. Una vez que contamos con los capítulos revisados, nos contactamos con las protagonistas de cada capítulo para que pudieran leerlos y compartir sus pareceres, con la posibilidad de introducir alguna pequeña modificación en relación con datos o con algunos posicionamientos. Este ida y vuelta resultó altamente enriquecedor para todas. Asimismo, se incorporaron a los capítulos dos colaboradores que contribuyeron a que los relatos fueran posibles: Daniel Gimeno y Julián Mónaco, a quienes agradecemos el acompañamiento. También va nuestro agradecimiento a algunas compañeras convocadas que, finalmente, por diversos motivos, no terminaron formando parte de esta versión explícita del libro, si bien sus pasos por el proceso sin duda alguna lo mejoraron. Ellas son July Cháneton, Paula Morabes, Analía Brandolín, Natalia Aruguete y María Teresa Poccioni. Este es un libro colectivo, que comenzó con Clemencia Rodríguez, Amparo Marroquín, Claudia Magallanes Blanco, Omar Rincón y con todas las voces que aparecen en el libro latinoamericano Mujeres de la comunicación. Y continuó con todas estas voluntades que se fueron sumando para el capítulo argentino. Nosotras elegimos estar presentes y expresar nuestras propias voces desde el rol de editoras. Desde este lugar, nombramos el campo y sus presencias femeninas a partir de nuestros pensares, haceres y sentires. Si bien las tres pertenecemos a una misma generación, nuestras trayectorias y nuestras inscripciones institucionales diferenciales nos permitieron dar intensos debates que lograron resignificar nuestras posiciones para tomar decisiones conjuntas. 8 INTRODUCCIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] EL PATRIARCADO TAMBIÉN ES ASUNTO DEL CAMPO ACADÉMICO El campo académico de la Comunicación en Argentina es joven, más aún si se lo compara con la larga tradición de otras Ciencias Sociales. La pregunta por la relevancia política y social de la Comunicación y la Cultura puede ubicarse en los inicios de los años setenta. Si bien ya existían en el país experiencias previas de Carreras de Periodismo o de Ciencias de la Información, es precisamente la emergencia de esta pregunta la que resultó constitutiva del campo de la Comunicación y de su posterior despliegue(Díaz Larrañaga y Saintout, 2001). A partir de aquellos años, diferentes intelectuales comenzaron a desarrollar estudios en Comunicación y Cultura desde distintas perspectivas que incluso polemizaron entre sí, muchas veces inspirándose en diálogos con investigadoras e investigadores de Latinoamérica. Las revistas académicas y el trabajo en el seno de cátedras novedosas y provocativas fueron el epicentro de los nuevos interrogantes y reflexiones. La brutal irrupción de la última dictadura cívico-militar en marzo de 1976 clausuró aquellas indagaciones. Sobrevinieron entonces los exilios y las búsquedas transfronteras en clave latinoamericana; o bien, los silencios autoimpuestos y el trabajo en los intersticios de lo posible. Hubo que esperar entonces a la recuperación de la democracia en diciembre de 1983 para que aquella pregunta volviera a irrumpir con fuerza, inspirara la creación de numerosas carreras de Comunicación en todo el país y motivara la transformación de las carreras que ya existían, con el protagonismo y el compromiso de intelectuales que volvían a arraigar sus trabajos en el país(Kejval, 2018). Desde entonces, la Comunicación como disciplina científica, muchas veces considerada“hermanita menor” de las Ciencias Sociales, vivió un vertiginoso proceso de despliegue, primero, y de institucionalización, después. En esta breve historia, que ya fue relatada por otras voces( i.e. Badenes, 2020; Rinesi et al., 2018; Zarowsky, 2017; entre otros), sobresale un conjunto de figuras masculinas. Son las referencias ineludibles nombradas una y otra vez: Aníbal Ford, Nicolás Casullo, Heriberto Muraro, Oscar Steimberg, Oscar Traversa, Sergio Caletti, Jorge Rivera, Oscar Landi, Hector Schmucler, Eduardo Romano, Eliseo Verón y otros tantos nombres en masculino que las lectoras y los lectores podrán reconocer a lo largo de los diversos capítulos de este libro. A esas figuras se suman otros varones más jóvenes, fundamentales en la consolidación del campo. Este libro parte de un diagnóstico: el campo académico de la Comunicación no es ajeno al sistema de desigualdades y jerarquías sociales que impone el patriarcado. En su historia oficial predominan las figuras masculinas. El trabajo de las mujeres aparece, en el mejor de los casos, desjerarquizado; cuando no, invisibilizado. Desde nuestro reconocimiento en los feminismos, el libro que aquí presentamos pretende ser, entonces, un pequeño acto de justicia: apunta a reparar la omisión y subestimación que las mujeres de la Comunicación en Argentina han(y hemos) padecido. 9 En ese marco, este es un libro sobre mujeres de la Comunicación producido por mujeres de la Comunicación, que nos nombramos y nos reconocemos al interior de una configuración académica que es patriarcal y androcéntrica. Al nombrarnos y reconocernos como mujeres no invocamos ninguna esencia, sino que planteamos una problematización política clave de los feminismos: la lucha por un espacio público con las mujeres como sujeto. Lo personal es político, siempre que esa articulación se transite en clave colectiva. Por eso entendemos que lo público refiere a las formas de expresión de las demandas y de la conquista de derechos, pero también es el espacio del sentido cotidiano de la vida en común, de las relaciones a través de las cuales estructuramos los vínculos y las representaciones que nos hacemos del mundo, estrechamente enlazados a los sentidos que habilitan o clausuran posiciones y posibilidades(García Vargas, 2020). Las explicaciones teóricas sobre lo público señalan a la visibilidad como uno de sus aspectos clave(Arendt, 1998). Este libro muestra que las mujeres no han(no hemos) estado ausentes en la producción del campo académico de la Comunicación en Argentina. Al contrario, se trata de presencias fundamentales en todos los puntos de la extensa geografía de nuestro país, aunque no sean mencionadas en el arsenal de recursos con que la ortodoxia(Bourdieu, 1990) sostiene y delimita el espacio académico. El recorrido de los capítulos de este volumen muestra que sus trayectorias son paralelas a las de sus pares varones que sí forman parte de las antologías o estudios sobre las tradiciones y figuras del campo; de la bibliografía de los programas de estudio, de los proyectos de investigación y extensión y de los estados del arte de tesis y artículos; de las nóminas de autoridades y de docentes de las carreras y de los proyectos de investigación y extensión. El libro se ofrece como posibilidad para enriquecer esos dispositivos de manera inmediata y también para seguir reflexionando acerca de las invisibilizaciones históricas y actuales y sus entrecruzamientos en las tramas interseccionales de la dominación social de las que participa el campo académico. Es desde esta concepción de las mujeres como sujeto político, en articulación plena con las disidencias sexuales y otros colectivos desigualados o subordinados, que elaboramos esta propuesta en la que procuramos pensar al campo académico de la Comunicación como un espacio social cuyos rasgos dan cuenta de un desarrollo persistentemente desigual de las condiciones diferenciales de participación y de construcción en razón de relaciones y sentidos asociados al género. Como ocurre con los medios de comunicación, el espacio académico está generizado y es generizante. A su vez, la decisión de nombrarnos presenta el riesgo de cierta desarticulación con una biblioteca teórica de sofisticación creciente sobre la revolución política de los cuerpos-en debates que abarcan la crítica al carácter guetificado de este tipo de abordajes, el señalamiento de las claras limitaciones del binarismo frente a perspectivas constructivistas o performativas, o los discursos del sentido común que 10 INTRODUCCIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] remiten toda la discusión(tanto académica como activista) al pasado(brevemente, a que las mujeres ya hemos sido reconocidas, y a que las demandas por la igualdad corresponden a un tiempo social anterior y diferente al del presente)-. Entendemos, procurando aportar al conjunto de estas discusiones, que ese problema gradualmente complejizado en términos teóricos no se refleja, de ninguna manera, en la práctica y la experiencia de las persistentes relaciones desiguales y desigualadas entre varones y mujeres y/o disidencias en la constitución de distintos campos intelectuales, mediáticos y políticos(García Vargas y otras, 2022). Por ello, el libro que aquí se presenta propone un ejercicio que, basado en la estrategia de edición ya comentada, intenta visibilizar una parte de esas presencias-no-señaladas y dar cuenta de la relevancia del desacople mencionado para habilitar una conversación más amplia en la que se acentúe la necesidad de pensar bibliotecas, currículas, programas y proyectos sensibles a la equidad en las relaciones y las representaciones de género en el campo de la Comunicación. Al hablar de una perspectiva de género en relación a la constitución del campo no nos limitamos al aspecto específico de las presencias no señaladas de las mujeres(entre otros colectivos), sino que, constatándolas, invocamos el horizonte teórico y activista que observa críticamente a las relaciones y a las esferas de producción y gestión de las instituciones universitarias y científicas. Éstas abarcan, entre otras dimensiones: las dinámicas de distribución de roles, cargos y representación política; los modos promovidos de circulación y autoría de la producción; las formas de hacer, presentar, enseñar, aprender, acompañar, investigar, incidir, intervenir, narrar y construir a quienes se implican o habrán de implicarse en la producción del conocimiento y de las instituciones; las categorías, imágenes y figuras que circulan respecto de ellas y ellos en la auto-presentación de las instituciones(incluyendo las formas del lenguaje que universaliza la experiencia a partir del masculino); las medidas concretas para asegurar cuotas de representatividad, para prevenir y reparar las violencias, para habilitar la toma de decisiones y la toma de la palabra, tanto en las instancias de cogobierno como en las de representación gremial y académica. Nuestro propósito con este libro no es ajeno a la sensibilidad que despertó en nosotras el tiempo histórico que nos ha tocado vivir. Durante lo que va de este siglo, se han multiplicado las movilizaciones de la sociedad civil alrededor de derechos vinculados a los géneros y a las sexualidades, que interpelan y cuestionan el sentido común patriarcal y heteronormativo. Estos movimientos encuentran en los medios de comunicación y en las redes sociales, así como en la acción específica de comunicadoras y comunicadores feministas y de la diversidad, un tipo de acompañamiento que potencia su resonancia y amplía la llegada de esas demandas. La militancia por esos derechos condujo a la sanción de leyes como las de Matrimonio Igualitario e Identidad de Género; amplió y visibilizó la demanda histórica de las mujeres y personas gestantes para decidir sobre sus cuerpos en el 11 proceso que llevó a la sanción de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo; e interpeló crecientemente al conjunto de la sociedad mediante la multitudinaria participación contra las violencias en las marchas del movimiento“Ni Una Menos”. Se sancionaron leyes que originaron programas y políticas fuertemente relacionadas con este crecimiento, junto con la institucionalización de un Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad(2019). Tales movilizaciones muestran un crecimiento cuantitativo y cualitativo de los feminismos y se vinculan con una historia de lucha jalonada, entre otros hitos, por la realización anual desde 1986 de los Encuentros Nacionales de Mujeres en Argentina. Los movimientos de mujeres, de la diversidad y de la disidencia sexual siguen reconfigurando los lenguajes, los argumentos y las sensibilidades en clave de justicia e igualdad. LECTURAS TRANSVERSALES Mujeres de la Comunicación en Argentina invita a múltiples lecturas posibles. Sin necesidad de seguir secuencia alguna, los capítulos son una puerta de entrada para conocer la particular trayectoria y los específicos aportes de cada una de las autoras antologizadas. Pero, además de invitar a la sing ular riqueza de cada recorrido, el libro que aquí presentamos también puede ser leído como conjunto. Una lectura transversal de la totalidad de los artículos sugiere una comprensión de la constitución del campo académico de la Comunicación desde la perspectiva de las mujeres que lo han protagonizado. De este modo, emergen las experiencias pioneras que en los años setenta comenzaron a preguntarse por los medios de comunicación y la cultura masiva. Emergen la irrupción de la última dictadura cívico-militar y el forzado silencio intelectual. Emergen las experiencias de los exilios y las posibilidades que éstos abrieron para construir una comunidad intelectual y una perspectiva latinoamericana. Emergen la recuperación de la democracia y la gesta fundacional de las carreras de Comunicación y Periodismo que las mujeres protagonizaron en diversos lugares del país. Emergen los procesos de institucionalización del campo a partir de los años noventa y el ensanchamiento de las posibilidades de producción científica entrados los años 2000, a partir de las políticas públicas del kirchnerismo. En su lectura transversal, los artículos van sugiriendo, también, los diálogos con las diferentes disciplinas que confluyeron en la constitución del campo académico de la Comunicación. A partir de estos entrecruzamientos, se pueden identificar las diversas zonas de estudio que se fueron desplegando y consolidando: la Teoría Crítica, los Estudios Culturales latinoamericanos, la Semiótica y el Análisis del Discurso, los Estudios Socioculturales, la Antropología, la Economía Política de la Comunicación, las Políticas y la Planificación de la Comunicación, los Estudios de Recepción, la Comunicación Comunitaria y Popular, el Periodismo, los estudios sobre la Cultura Popular y la Cultura Masiva, la Comunicación/Educación, los estudios sobre el arte, 12 INTRODUCCIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] las imágenes y la ciudad, los feminismos y los Estudios de Género y Queer, la Filosofía de la Técnica y la Filosofía Política, los estudios sobre cuerpos y subjetividades. Entre los diferentes trabajos se pueden hallar, por último, regularidades o rasgos compartidos por las mujeres que han protagonizado la construcción del campo académico de la Comunicación en Argentina. En las próximas líneas recuperamos huellas de la totalidad de los artículos para exponer algunas miradas interpretativas en este sentido. Las mujeres de la Comunicación en Argentina son(somos) transformadoras. Desde su específico accionar intelectual, han estado profundamente comprometidas con procesos emancipadores o democratizadores en pos de sociedades más justas. Sin temor al explícito posicionamiento político, se han identificado-incluso militado- en los peronismos o en las izquierdas. La brutal violencia estatal y paraestatal contra las militancias en los años setenta llevó a muchas de ellas a exilios externos o internos. La centralidad que ocupó la pregunta por la democracia en los años ochenta, una vez finalizada la última dictadura cívico-militar, las interrogó agudamente y las comprometió con la participación política. La profundización de la hegemonía neoliberal y de la discursividad neoconservadora en los años noventa las llevó a movilizarse en procesos de resistencia junto a diversos actores sociales. En este contexto, la defensa de la universidad pública, masiva y gratuita tan propia de la Argentina-y de la cual la mayoría es hija- las mantuvo movilizadas ante cada intento de arancelamiento, privatización o desfinanciamiento. Las mujeres de la Comunicación en Argentina han(hemos) construido entre sí múltiples redes de intercambio intelectual y afectivo. Como compañeras, como amigas, como maestras, como discípulas, las huellas de estas relaciones emergen en cada uno de los artículos. El campo académico de la Comunicación en Argentina es consecuencia, también, de este entramado que se comenzó a entretejer muy tempranamente, que se ha enriquecido con el paso de los años y que sigue vivo. Las mujeres de la Comunicación en Argentina no sólo han investigado y producido conocimiento. Han(hemos) sido, fundamentalmente, maestras. En uno y otro artículo emergen las voces amorosas de estudiantes que las valoran por su capacidad de legar. Recuperamos el término“maestras” en un sentido freireano: esto es, poniendo en valor el rol docente y el trabajo dedicado a enseñar, a compartir conocimientos, a construir equipos, a transmitir, a transformar subjetividades. Las mujeres de la Comunicación en Argentina no sólo han investigado, no sólo han enseñado. En la mayoría de los casos, también han(hemos) ocupado lugares de gestión institucional en sus propias universidades o centros de investigación. Roles cada vez menos valorados y reconocidos por el sistema de acreditación científicouniversitario, que no obstante han sido estratégicos en tanto permitieron gestar, 13 primero, y legitimar, después, un campo relativamente nuevo en el marco más general de las Ciencias Sociales-o de las ciencias, a secas- y ensanchar sus límites. Muchas veces, los lugares de gestión las llevaron a relegar la propia producción académica, pero fueron fundamentales para generar las condiciones institucionales que permitieran el despliegue y el crecimiento de otras y de otros. No todas las mujeres de la Comunicación en Argentina se reconocen feministas. Algunas lo han hecho muy tempranamente e, incluso, han dedicado sus estudios al entrecruzamiento entre Comunicación y perspectivas feministas. Otras se han acercado a los feminismos recientemente, en el contexto de lo que en Argentina se ha llamado“cuarta ola”-o también,“marea verde”- a partir de la irrupción del movimiento“Ni una menos” y de la expansión del debate por el derecho al aborto libre, seguro y gratuito en la trama de lo social. Otras no se identifican explícitamente en los feminismos. Pero más allá de esta diversidad, en la mayoría de los artículos emerge una posición sobre la propia trayectoria, sobre la propia producción académica o sobre la constitución del campo de la Comunicación desde una reflexividad que tematiza la desigual condición de las mujeres en la academia en particular y en la sociedad en términos más generales. Es decir, las mujeres de la Comunicación en Argentina no sólo son mujeres, sino mujeres conscientes de su propia condición de desigualdad en un campo que aún pugna por ser un poco más justo. Haciéndose cargo de esas desigualdades, el libro que aquí presentamos es un gesto político: el que hace explícita la inscripción en el campo académico de la Comunicación de un conjunto de mujeres que la mayoría de las veces fueron poco jerarquizadas o invisibilizadas bajo la sombra de las gigantescas masculinidades que las rodearon. Las lecturas que hemos proyectado en su hechura van más allá de la profundización de los conocimientos de las lectoras y lectores. Es un libro que desea consecuencias. Recuperar historias y trayectorias. Poner en valor aportes poco valorados jerarquizados. Generar nuevos encuentros. Enriquecer las tramas. Aportar en el camino hacia la reparación frente al orden patriarcal que también tiñe al campo de la Comunicación. 25 TRAYECTORIAS A modo de invitación para que las lectoras y lectores se sumerjan en cada una de las trayectorias singulares que Mujeres de la Comunicación en Argentina transita, en las siguientes líneas presentamos un breve recorrido por cada uno de los capítulos del libro. Melina Gaona inaugura la sección“Pioneras” recuperando el itinerario de Silvia Delfino como educadora, militante y crítica de la comunicación y la cultura. Su compromiso con los derechos humanos y los activismos LGBTIQ+, así como su mirada atenta contra las sutiles formas culturales de la avanzada neoconservadora, 14 INTRODUCCIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] inundaron espacios asociativos, calles y aulas de todo el país. Inscripta en los Estudios Culturales, su trabajo como traductora facilitó la lectura de los textos británicos fundacionales de esa corriente y el origen de una perspectiva latinoamericana en diálogo con las realidades y crisis propias de la región. Ana Laura Alonso va tras las huellas de Alicia Entel en las iniciativas fundacionales que, desde los años setenta, dieron origen al campo académico de la Comunicación Social y en la posterior creación de las carreras de Comunicación de la Universidad de Buenos Aires y de la Universidad Nacional de Entre Ríos. Con la impronta de la Teoría Crítica frankfurtiana y de los Estudios Culturales en clave latinoamericana, Alonso recorre una obra en la que constantemente emerge la preocupación por la relación entre reflexión teórica y praxis social transformadora. Adriana Ghitia entreteje fragmentos de una decena de entrevistas para reconstruir el legado de Margarita Graziano. La experiencia de Margarita en el diseño de políticas de comunicación durante el exilio en Venezuela, su participación política en el contexto de recuperación democrática, su rol en la fundación y en la dirección de la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires, su capacidad para formar equipos de trabajo con quienes fueron sus primeros estudiantes y su interés por la relación entre medios, poder, Estado y políticas públicas fueron decisivos para la construcción de lo que hoy es un área constitutiva del campo: las Políticas de Comunicación. Eva Da Porta realiza una extensa entrevista a Mabel Grillo para detenerse en sus rasgos como investigadora y en las características de los trabajos que fue cosechando durante más de 40 años: el rigor metodológico, la precisión epistemológica, el debate teórico actualizado por fuera de toda moda y la reflexividad como un compromiso que busca esclarecer los sentidos explícitos e implícitos de la investigación. En su rol docente, Mabel se ha especializado en la problemática metodológica de la Comunicación y las Ciencias Sociales. Como investigadora, entre los Estudios Culturales y la Antropología, se ha focalizado en la investigación empírica sobre los medios de comunicación locales en su relación con el espacio y con las relaciones interpersonales que producen. María del Rosario Millán evoca la presencia fuerte y alegre de Elena Maidana en las aulas, los pasillos, los barrios y las calles del Litoral argentino. Su trayectoria errante por las Letras, el Periodismo, la Antropología, la Semiótica y el Análisis del Discurso ha marcado un estilo para pensar e investigar en Comunicación: la crítica, el análisis y la etnografía como método; la creatividad como recurso; el ensayo como forma de comunicar; la intervención como práctica política y como pedagogía. Dice Millán que mucho antes que desde las epistemologías del sur se validara el“sentipensar” como perspectiva para problematizar el rol de quien investiga, Elena arengaba a poner el cuerpo para acompañar procesos, desde una opción política por los grupos más desfavorecidos: pobres urbanos, jóvenes, niñas y niños, ancianas y ancianos, mujeres. 15 Julieta Casini y Rosario Sánchez recorren los pasos militantes y los aportes teóricos de Stella Martini. Luego de su exilio durante la última dictadura cívico-militar, su interés por los medios de comunicación y por la cultura popular la motivó a consolidar el campo de estudios en torno a la noticia y el periodismo. Desde estos ejes, su extenso recorrido investigativo se ha preguntado por las transformaciones sociales y massmediáticas, por la comunicación pública y política de los crímenes y las violencias, por la territorialidad, las fronteras, las migraciones y las identidades. Alejandra Pía Nicolosi parafrasea títulos de telenovelas para hilar las etapas de la historia de vida y de la producción intelectual de Nora Mazziotti. Porque, como anticipa la propia autora, decir“Nora Mazziotti” es decir“telenovela”. Desde su infancia hasta la actual escritura de sus propias novelas, pasando por sus inicios como estudiante de Letras, por su exilio en Brasil durante la última dictadura cívicomilitar, por su trayectoria como investigadora, por su experiencia docente y por sus críticas periodísticas, la biografía de Nora está atravesada por los géneros populares de ficción. Esta es una puerta de entrada para acercarse a la construcción de sentidos desde la cultura popular. Lucrecia Reta pone en juego su propia voz para dialogar con las memorias fragmentarias en torno a Ana María Nethol. Su formación semiológica orientada a la crítica ideológica, su rol como traductora, el trabajo de alfabetización desde la educación popular, el clima de debate intelectual en el exilio mexicano, su protagonismo en la transformación y creación de planes de estudios de las carreras universitarias de Comunicación y Periodismo, su mirada puesta en la comunicación y los procesos educativos y su retirada a las sierras cordobesas hasta su muerte en 2013 son retazos de esas memorias. Su profundo compromiso ético y político constituye un signo en común entre tantos fragmentos. Malvina Rodríguez, Carla Avendaño y Paula Navarro redescubren la trayectoria de Mabel Piccini, argentina de nacimiento, exiliada en Chile primero y en México después. Así, recorren una prolífica obra que tiene sus orígenes en la crítica cultural marxista de los medios masivos de comunicación y que culmina con los análisis interseccionales de los feminismos. En este recorrido, la intelectualidad militante de Mabel mantuvo una línea de coherencia al margen de la tendencia burocratizante de la academia. En palabras de las autoras,“la crítica permanente a los sistemas teóricos, políticos e intelectuales es un estilo de vida y un legado tras su muerte en 2015”. Ana Laura Bustos y Sandra Buso, con la colaboración de Daniel Gimeno, recuerdan las peleas de Ana Celina Puebla contra la mirada instrumental que fuera hegemónica en las carreras de Comunicación y Periodismo hasta entrados los años ochenta. Sus búsquedas alternativas, entre el mundo universitario y la militancia peronista, la llevaron a enfocar sus estudios sobre lo urbano desde una perspectiva simbólica. Partiendo desde la Sociosemiótica, fue enriqueciendo sus enfoques hasta pensar a la 16 INTRODUCCIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] ciudad como comunicación y al territorio como relato. Sus trabajos la ubican como una referente de los fenómenos acaecidos en ciudades intermedias como espacios con rasgos identitarios diferenciales. Flavia Costa, con la colaboración de Julián Mónaco, recorre la corta pero intensa trayectoria de Patricia Terrero, quien falleció tempranamente en 1997. Co-protagonista de las tramas académicas y afectivas que gestaron el campo entre los años setenta y la posdictadura, dejó su huella en los procesos fundacionales de diversas carreras de Comunicación del país. Sus intervenciones fueron pioneras en el debate público acerca de lo que comenzaba a llamarse“nuevas tecnologías”. Desde una perspectiva cultural y filosófica crítica sobre el proceso de informatización de la sociedad, discutió con la visión dominante de los organismos internacionales y de las agendas globales. Dando comienzo a la sección“Primeras graduadas”, María Rosa Chachagua y Florencia Pannunzio se detienen en el aporte más original de la trayectoria de Mariana Baranchuk: sus investigaciones orientadas a recuperar la perspectiva de las trabajadoras y los trabajadores de la Comunicación, así como de las organizaciones sindicales en torno a las cuales se nuclearon. Su experiencia de vida artística, militante, sindical, y su participación en el diseño de políticas públicas hicieron síntesis para visibilizar el problema del trabajo y sus condiciones, cuestión poco estudiada y escasamente enseñada en los ámbitos académicos dedicados a la Comunicación. Eva Rodríguez Agüero navega entre los bordes de la entrevista, la revisión teórica y la bio-bibliografía(Bach, 2010) para recuperar la producción intelectual de Silvia Elizalde, trazando puentes entre vida y obra. Con un fuerte sello etnográfico en la mirada y el“feminismo corriéndole por las venas”, Silvia es una de las figuras pioneras y referencia ineludible en los estudios sobre Comunicación, Géneros y Sexualidades en Argentina. Su obra se despliega entre el trabajo de investigación, la institucionalización de los Estudios de Género y la militancia asociada a derechos humanos en clave feminista y LGBTIQ+. Beatriz Alem pone de relieve la figura de Paulina Emanuelli en los vaivenes institucionales de lo que primero fue la Escuela de Ciencias de la Información y hoy es la Facultad de Comunicación Social de la Universidad Nacional de Córdoba, entre dictaduras y democracia, entre resistencias y ensanchamiento del campo académico. Asimismo, recorre sus trabajos de investigación, centrados principalmente en la construcción de sentido que generan tanto los medios de comunicación masiva como el desarrollo de las prácticas sociales, desde los Estudios de Recepción y desde la Comunicación para el Desarrollo. Ianina Lois visibiliza la referencia de Patricia Fasano en la Comunicación Comunitaria, tanto por sus aportes teóricos y metodológicos como por su capacidad de crear espacios institucionales. Sus investigaciones en clave etnográfica son referencia para 17 quienes transitan el cruce entre lo popular, las organizaciones sociales, lo territorial y los procesos de comunicación situada. Sus trabajos se sitúan en la tensión entre las formas de producción de conocimiento generadas desde los ámbitos académicos y las propias construcciones simbólicas desarrolladas desde las experiencias populares y comunitarias. Cleopatra Barrios y Adriana Mambrín se detienen en los aportes fundacionales de Cora Gamarnik en torno de lo que hasta entonces había sido una zona de vacancia en las Ciencias Sociales: el estudio del fotoperiodismo. Luego de un breve recorrido por la trayectoria intelectual y de compromiso militante que llevó a Gamarnik a transitar diversos senderos en la intersección entre Comunicación y Educación, las autoras profundizan en esta obra pionera que logra reubicar la centralidad significante de las imágenes de prensa en la trama cultural, política y social de Argentina y que se proyecta de modo transfronterizo. Magdalena Doyle y Mariana Ortega viajan hasta los márgenes geográficos del campo académico para poner en el centro las batallas de Liliana Lizondo por revertir las ausencias de las voces y las experiencias indígenas. Entre el activismo, la intervención y la reflexión sistemática, hace más de veinte años Liliana comenzó a desarrollar una línea de producción de conocimientos sobre la comunicación indígena, cuestión escasamente abordada en Argentina y periférica aún dentro de una zona que nunca dejó de disputar su lugar en la academia: la Comunicación Popular. Sandra Poliszuk indaga sobre el sostenido trabajo de investigación de Lila Luchessi en torno al vínculo entre periodismo y política, sobre sus incursiones en la gestión universitaria para la creación de nuevas carreras y sobre su condición de mujer en el ámbito académico. Con la provocación y la ironía como sello, Lila reubica el periodismo en el marco de las complejas transformaciones y de las desigualdades comunicacionales que atraviesan las sociedades latinoamericanas contemporáneas. Recupera las voces de periodistas y cuestiona los usos de categorías naturalizadas que no dan cuenta de los escenarios locales, sin perder de vista los procesos más generales de digitalización y convergencia de las comunicaciones. Teresita Vargas evidencia la intimidad de su amistad compartida con Sandra Massoni como puerta de entrada para conocer los aportes fundamentales de esta prolífica autora. La propuesta de la Comunicación Estratégica Enactiva es el eje desde el cual Massoni ha desplegado sus aportes teóricos y metodológicos, así como su trabajo de gestión institucional en el ámbito académico y sus intervenciones en decenas de organismos públicos, organizaciones sociales, universidades y empresas de toda América Latina. Ornela Carboni destaca la figura relevante de Daniela Monje en el marco de una disciplina cuyos autores protagonistas han sido masculinos: la Economía Política de la Comunicación y la Cultura. Para ello recorre sus principales escritos, que, desde 18 INTRODUCCIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] un compromiso democratizador, se ubican en los intersticios entre la comunicación pública y comunitaria, los medios de comunicación estatales y el desarrollo del sector privado-comercial, en vínculo con las regulaciones en el sector audiovisual. Su mirada latinoamericana la llevó a enfocarse en el estudio de las políticas audiovisuales en el marco de la integración regional mercosureña. María Agustina Romero y Georgina Remondino rescatan el humor, la creatividad, la rigurosidad y la sensibilidad que permeó el recorrido intelectual de Vanina Papalini. Cuerpo, comunicación, subjetividad y una profunda pregunta por la otredad son los puntos nodales de una obra producida en el entrecruzamiento entre la Antropología, la Sociología, la Psicología Social y la Filosofía. El artículo recorre los principales trabajos de Papalini en torno de la crítica a los Estudios Culturales, de la cuestión tecnológica, de la literatura de autoayuda y de la medicina en clave cultural. Alejandra Cebrelli revela escenas y diálogos de su amistad con María Graciela Rodríguez para poner en valor una obra dedicada al estudio de las representaciones de las voces e imágenes de las y los sujetos subalternos desde la perspectiva de los Estudios Culturales latinoamericanos. Las tensiones entre cultura popular y cultura masiva, entre diferencia y desigualdad, entre lo que el sistema mediático permite visibilizar e invisibilizar son las cuestiones centrales que emergen en una vasta obra de investigación enriquecida con aportes colectivos y comprometida con los procesos de democratización de la sociedad. Lía Gómez se detiene en el mundo de sentidos que encierra una taza para introducir uno de los principales interrogantes que recorren la obra de Marita Soto: la configuración estética y las construcciones de sentido en torno a los objetos de la vida cotidiana. De este modo, invita a conocer una trayectoria intelectual que se despliega entre la Historia del Arte y la Semiótica; entre la investigación, la crítica como herramienta de trabajo y la gestión institucional; entre la densidad de sentidos del mundo privado y del mundo público, entre los objetos cotidianos y los cuerpos. Susana Martins entreteje diversas voces para ir más allá de las líneas del vasto currículum vitae de Sandra Valdettaro y hurgar entre los pliegues de la experiencia que la frialdad de las presentaciones institucionales no deja ver. Desde una Sociosemiótica comprendida como enfoque integral, Sandra no teme en dialogar con la Psicología, la Filosofía, la Estética y los Estudios Culturales para interrogarse por la complejidad de lo social desde la pregunta por el sentido. Desde el Centro de Investigaciones en Mediatizaciones que dirige hace más de diez años, gran parte de su trabajo ha estado orientado al abordaje de los procesos de mediatización en múltiples plataformas. Finalmente, Tina Gardella se sumerge en las reflexiones que Claudia Villamayor fue produciendo a partir de su accionar como militante, investigadora, formadora y estratega de procesos comunicacionales junto a movimientos sociales, medios de comunicación comunitarios y públicos, y organizaciones políticas, sindicales, 19 educativas, culturales, campesinas e indígenas. La construcción de saberes colectivos, la gestión de la comunicación y de las organizaciones, la pregunta por la subjetividad, el papel de la memoria y las singulares miradas de las mujeres son puntos nodales en esta trayectoria construida desde el compromiso con los procesos emancipadores de América Latina y el Caribe. Como dijimos al inicio de esta introducción, no somos las mismas que comenzamos este libro. En un contexto académico posfordista, propusimos un camino indiciario y artesanal del lado B de nuestro campo y lo recorrimos cada vez más acompañadas. No somos las mismas porque ahora somos con otras, otres, otros: nos reconocemos y nos nombramos colectivamente con las“antologizadas”, con las autoras y artesanas de cada capítulo y narrativa, con los aprendizajes mutuos de nuestra tarea como editoras, con los aportes a una pequeña encuesta en línea de las carreras reunidas en las redes de carreras de Comunicación y Periodismo de la Argentina, REDCOM y FADECCOS. Deseamos agradecer a Omar Rincón, amigo y compañero, por la escucha en tantas conversaciones e intervenciones colectivas que llevaron a concretar esta iniciativa reparadora, continuidad del proyecto latinoamericano, y a la FES por sostenerla institucionalmente en esa escala. El capítulo argentino fue editado como parte de nuestras vidas académicas y cotidianas en las universidades nacionales de Jujuy, de Salta, de Quilmes, de La Plata, de Buenos Aires y de Avellaneda. Desde esos espacios, formamos parte del sistema universitario y científico público argentino, del que estamos cada vez más orgullosas y con el que nos sentimos cada vez más agradecidas(y aquí también, lo personal es político). Bibliografía Arendt, Hannah(1998). La condición humana. Paidós. Bach, Ana María(2010). Las voces de la experiencia. El viraje de la filosofía feminista. Biblos. Badenes, Daniel(2020). Mapas para una historia intelectual de la comunicación popular: Ideas, contextos y prácticas editoriales de los‘60 y‘70 en América Latina.(Tesis de doctorado). Universidad Nacional de La Plata. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, http://sedici.unlp.edu.ar/ handle/10915/103944 Bourdieu, Pierre(1990). Sociología y Cultura. Grijalbo. Díaz Larrañaga, Nancy y Saintout, Florencia(2001). La investigación en comunicación: un futuro hecho de memoria. Renglones, 48, 43-47. Falco, Federico(2020). Los llanos. Anagrama. García Vargas, Alejandra(2020). Sentidos de ciudad. Poder, desigualdad y diferencia en narrativas audiovisuales de Jujuy. Miño y Dávila. García Vargas, Alejandra; Gaona, Melina; Chachagua, María Rosa y Bergesio, Liliana(2022). Dinámicas generizadas y generizantes en telediarios de Jujuy: presentación de la emisora, tratamiento de fuentes 20 INTRODUCCIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] y dinámicas de visibilización en pantallas. En Cebrelli, Alejandra y Barrios, Cleopatra(comps.). De la Invisibilidad al Estigma. Representaciones mediáticas, telediarios y violencias en el Noroeste y Nordeste argentino. Biblos, 119-131. Kejval, Larisa(2018). Libertad de antena. Punto de Encuentro. Rinesi, Eduardo; Moyano, Julio y Forster, Ricardo(2018). Pensadores de la comunicación argentina: Oscar Landi, Jorge B. Rivera, Nicolás Casullo. UNGS. Rodríguez, Clemencia; Magallanes Blanco, Claudia; Marroquín Parducci, Amparo y Rincón, Omar(eds.) (2020). Mujeres de la Comunicación. Friedrich Ebert Stiftung – FES Comunicación. Sosa Villada, Camila(2018). El viaje inútil. Tramas/escrituras. DocumentA/Escénicas. Zarowsky, Mariano(2017). Los estudios de comunicación en la Argentina. Ideas, intelectuales, tradiciones político-culturales(1956-1985). EUDEBA. 21 22 NARRATIVA VISUAL SOBRE LAS MUJERES DE LA COMUNICACIÓN Edición y curaduría de Mariana Speroni https://www.calameo.com/books/00678128544b2fb2a2988 23 24 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] I PIONERAS 25 26 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] SILVIA Delfino MIRADA OBLICUA, MIRADA CUIR: COMUNICACIÓN, CULTURA Y DIFERENCIA Por Melina Gaona Este capítulo se dedica a trazar un itinerario de los aportes de Silvia Delfino, educadora, militante y crítica de la comunicación y la cultura. Su compromiso ha inundado con brío aulas, espacios asociativos institucionales, ámbitos comunitarios y políticos y las calles de los activismos LGBTIQ+ y de luchas por los Derechos Humanos. Y, casi como un desborde de este accionar, como una confluencia crítica de los caminos de estos ámbitos, podemos identificar su aporte escrito y sus intervenciones públicas. La densidad de su palabra expresa una convergencia conflictiva que se asume como carácter inmanente de los problemas culturales del presente. Este es un texto escrito a dos voces. No solo por la presencia oral y escrita de Delfino en buena parte del tejido argumental presentado en los distintos apartados de este capítulo, que recorre parte de los principales aportes vitales y de intervención crítica en la constitución de los debates del campo comunicacional argentino. Sino también por el mismo carácter rizomático federal que ha tenido su voz a lo largo de estas décadas, porque la voz de su propia escritura se ha visto intensificada como parte de una generación de investigadores jóvenes que hemos aprendido con ella a historizar y a problematizar nuestra propia práctica, dando lugar a espacios de reflexión compartidos a la hora de considerar nuestra producción crítica. La voluntad con la que nos ha enseñado a movernos entre las historicidades, las genealogías, los mapas y los umbrales de la Comunicación como saber y como práctica, sin dudas, hace carne crítica en muchxs de lxs que hemos compartido cualquier espacio colmado por su enérgica palabra. Por ello, el texto presentado para esta antología es una combinación celebratoria de su obra escrita-en la que se incluyen transcripciones de presentaciones orales, siempre imperdibles- con el diálogo con ella al calor de la escritura de este capítulo y con la reposición de una escucha atenta de su palabra a lo largo de los últimos años. 27 Para ello, en los próximos tres apartados intento retomar algunos de los aspectos relevantes de su aporte a la Comunicación, a las carreras de Comunicación en Argentina y a los Estudios Culturales-el campo desde cuyas premisas una puede leer las fórmulas políticas de su intervención. El primer apartado es una trama entre el trayecto personal y los desplazamientos históricos de las preguntas comunicacionales comprometidas con las crisis y las transformaciones constantes en el vínculo entre Estado y sociedad civil. Es singular el modo en el que podemos apuntar las preguntas, los intereses y las intervenciones mediante las que ha fijado en su trayectoria individual una parte de las agendas de los debates comunicacionales identificados a nivel federal. Destaco de este apartado que las historicidades con las que nos encontramos permiten construir una definición de la comunicación como prácticas y saberes impelidos frente a las crisis, como reformulaciones y rearticulaciones de los lazos sociales. Resalto asimismo la propuesta de las escenas político-culturales, que Delfino identifica como una potente lectura comunicacional de los problemas sociales. En el segundo apartado delineo aspectos trascendentes de la recepción de los Estudios Culturales en nuestro país y del lugar de Delfino en el establecimiento de una agenda sostenida por el énfasis dado al vínculo entre la desigualdad y la diferencia. Destaco los marcos en los cuales sus textos, su antología y la elaboración de traducciones (con las que muchxs nos hemos incorporado a las rutas de los Estudios Culturales) se dieron como pugna con los saberes instituidos y con las reformulaciones de la gestión de la cultura en el neoconservadurismo. Fundamentalmente, me interesa resaltar su aporte como formadora en relación al género y a las sexualidades, al incorporarnos a debates materialistas y postestructuralistas, post y decoloniales, antirracistas y de la teoría queer desde su lectura del género como experiencia y de la diferencia como valor crítico y proyecto transformador. En el apartado de cierre retomo algunas maneras de definir lo comunicacional aprendidas con Delfino y la posición desde la cual ha puesto en acto su contribución en términos activistas, militantes y de responsabilidad con las luchas del presente. DELINEANDO UNA HISTORIA DE LA COMUNICACIÓN Y LA CULTURA EN LA ARGENTINA DE LA DEMOCRACIA En la vuelta a la democracia y la apertura de las universidades a partir de 1984, se produjo una revisión completa de los planes de estudios de las facultades de Ciencias Sociales en muchas universidades públicas a lo largo del país. En esa redefinición del territorio de los debates, Silvia Delfino participó de la cátedra integrada por Héctor Schmucler, Alicia Entel y Patricia Terrero dedicada a la Teoría de la Comunicación en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires(UBA). En ese espacio, buscaron recuperar parte de una experiencia breve e intensa que se 28 MIRADA OBLICUA, MIRADA CUIR: COMUNICACIÓN, CULTURA Y DIFERENCIA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] había dado entre los años de 1973 y 1976 en la carrera de Letras, a partir de la cual concibieron a los materiales no como un objeto o parte de un campo de estudios, sino como espacio de transformación, de revisión teórica y de reformulación de prácticas colectivas. 1 Esta composición clara de la relación entre comunicación y cultura, que hoy distinguimos entre los umbrales reflexivos disciplinares, era en aquel momento parte de un valioso recorrido exploratorio en el que se afirmaba una posición de la Comunicación, no solo como materialidad activa en la producción económica, sino como espacio de resistencia y de producción de saberes y de prácticas contrahegemónicos. En otras palabras, se señalaba que la práctica teórica forma parte de las luchas por la hegemonía, en la medida en que la teoría es una materialidad histórica ideológica concreta. Así, para Silvia Delfino, la teoría tiene la responsabilidad histórica de discutir sus propias prácticas en términos de las instituciones que sostiene, que legitima, y, fundamentalmente, de discutir no solo las formas de prestigio y la distribución de lugares, sino también el vínculo que existe entre las prácticas docentes, las prácticas de investigación y las prácticas de extensión como una concepción material de la cultura.(Silvia Delfino, entrevista, 2021) En este recorrido histórico queda claro, a partir de fines de la década del ochenta, que los saberes y prácticas de la Comunicación guardan un vínculo definitorio con las crisis estructurales de la cultura política.2 Es a partir de este período que el accionar crítico de Delfino distingue a las diferencias culturales no como un rasgo más de las desigualdades estructurales, sino como un problema de elaboración comunicacional (Silvia Delfino, 1997b, 1998). Se marca un modo de inscripción disciplinar por el cual el campo y sus saberes se redefinen a la par de las crisis políticas, económicas y de las formas de autoridad y de poder. Estas demarcaciones disciplinares de los problemas de la Comunicación se manifiestan productiva y dolorosamente frente al cierre del proceso por parte del Estado del juzgamiento a genocidas a partir de la Ley de Punto Final alfonsinista y los indultos menemistas. En este y en períodos subsiguientes, Silvia Delfino ocupó un lugar trascendente en el camino de la institucionalización de la Comunicación a nivel federal a partir de su rol en la conformación tanto de planes de estudios como de redes asociativas que se propusieron como interpelaciones políticas fundamentales frente a las Ciencias 1. Parte de estas experiencias se reformularon en el horizonte de peligro de la dictadura a modo de sostenimiento de prácticas colectivas barriales, procurando la propia supervivencia a la vez que la militancia. 2. Con la habilitación de juicio a las cúpulas guerrilleras a la par de la apertura del juicio a las Juntas Militares, se fuerza una comprensión temprana sobre la relación entre carreras, cultura, formas de organización comunitaria y violencia histórica, con el reconocimiento del espacio universitario como territorio político abierto y dialógicamente conectado con las organizaciones. 29 Sociales. Las discusiones por los planes de estudios son, justamente, en su narrativa, las que terminaron sentando la necesidad de conformación de dos de las redes que sostenemos como parte central de los intercambios en el presente: la Federación Argentina de Carreras de Comunicación Social(FADECCOS) y la Red de Carreras de Comunicación Social y Periodismo(REDCOM). En esa dirección, las personas involucradas en el diseño de los programas, las investigaciones, las prácticas docentes y la extensión reconocieron el lugar que debía ocupar América Latina como marco y como problema para la propia práctica. Es allí donde, en el lugar de las ediciones, de las traducciones y de la apropiación situada de los materiales globales respecto del neoconservadurismo y las crisis de las democracias, le debemos a Silvia Delfino parte de la definición de una agenda de los Estudios Culturales que atiende a ejes vinculados con la ciudad, con los medios de comunicación, con los modos de acceso a bienes culturales, con la relación social con la información, con las formas cotidianas de la producción informativa, de su consumo y de su distribución simbólica urbana, con el uso político de la visibilidad como exposición de la diversidad frente a las pugnas por derechos de las diferencias, 3 y con el vínculo entre técnica, imagen y percepción en la cultura contemporánea. Estas aristas de problemas, compiladas en la antología La mirada oblicua. Estudios culturales y democracia(Silvia Delfino, 1993) traman fragmentariamente estos intereses desde diversas posiciones situadas(muchas de ellas inéditas). Esta compilación reúne, entre otrxs, a autorxs como George Simmel, Antonio Gramsci, Henri Lefebvre, Raymond Williams, Stuart Hall, José Luis Romero, Jorge Salessi, Jürgen Habermas, Pierre Bourdieu, Jacques Derrida, Michel de Certeau, Frederic Jameson y Paul Virilio, además de contribuciones inéditas de Alicia Entel, Aníbal Ford, Beatriz Sarlo, Héctor Schmuchler, Patricia Terrero y Ana Wortman. En una relación de continuidad, el ensayo“Desigualdad y diferencia: retóricas de identidad en la crítica de la cultura”(1998) vuelve a situar una suerte de horizonte programático, atendiendo tanto a las objeciones a la institucionalización de los Estudios Culturales en el país, como a las reformulaciones y reordenamientos de las preguntas posibles para el sostenimiento de su valor crítico. Este texto es, más de veinte años después de su publicación, un abecé indispensable para incorporarnos a los problemas y los posicionamientos desde los Estudios Culturales. A este repaso combinado de historia, teoría y agenda en esta primera lectura retrospectiva de su trayectoria en la década de los noventa, es necesario incorporarle tres debates sostenidos por esos años que fueron rearticulando los alcances del campo: 3. “La diferencia no es pensada como un rasgo particular de los objetos sino como parte de la producción del vínculo entre materiales simbólicos y valor cultural” (Silvia Delfino, 1997a, p. 81). 30 MIRADA OBLICUA, MIRADA CUIR: COMUNICACIÓN, CULTURA Y DIFERENCIA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] a) La sanción de la Ley Federal de Educación 4 y el lugar de la educación pública en este marco, donde la educación universitaria aparecía como un producto y una mercancía. En esta pugna se impulsó una distinción jamás aceptada entre el grado y el posgrado desde el punto vista de la especialización en objetos o parcelas disciplinares. Este debate habilitó una resistencia desde los posgrados, en los que se procuró no producir formas restrictivas del profesionalismo. Esa resistencia se vio también reflejada en los debates de los Estudios Culturales, que producían una diferenciación respecto de quienes podían mantener una política de objetos sobre-especificados, siendo educadxs como expertxs para la empresa y para el Estado neoliberal. 5 b) Parte de los resultados de una gestión de gobierno que terminó de redefinir a la ciudadanía estableciendo formas de la desigualdad en términos de proscripción política, dado que se afectaron las condiciones de existencia y de asociación colectiva de un número cada vez mayor de sectores sociales. En paralelo, los medios de comunicación instrumentaban una extrema exposición de la diferencia, una visibilidad que la exhibía de forma descontextualizada, a través de la elaboración de sujetxs peligrosxs en uso de los pánicos morales y sexuales (Silvia Delfino, 1998). 6 c) El diálogo manifiesto entre la Comunicación, sus carreras, y las formas de organización colectiva, sobre todo a partir de los años 1997 y 1998, cuando la crisis económica y política se mostró como un problema de legitimación, de formas de autoridad y del tipo de vínculo entre el Estado y la sociedad civil. 4. La Ley Federal de Educación(N° 24.195) del año 1993 y la Ley de Educación Superior(N° 24.521) del año 1995 suponen una drástica modificación del conjunto de los niveles educativos. Particularmente, la gestión gubernamental intenta orientar la educación universitaria en la dirección neoliberal de la época, con criterios de mercado y con la creación de un sistema que mide la eficiencia de acuerdo con estándares externos para la acreditación de las carreras. 5. El prólogo de Hegemonía y Estrategia Socialista de Ernesto Laclau y Chantal Mouffe(1987) forma parte de estos materiales, en tanto establece que la política neoliberal consiste en producir expertxs distanciadxs de las prácticas y formas de organización porque ubican al conflicto, a la desigualdad y a la exclusión como problemas de gobernabilidad. Parte de los saberes de estas formas de resistencia aparecen en un diálogo entre procedimientos políticos latinoamericanos de los años setenta y los Estudios Culturales, los estudios de género y los feminismos queer , como continuidades históricas de la relación entre teoría e intervención. 6. La definición de“ciudadanía” para el recorrido de la obra de Delfino tiene un lugar central, cimentado al calor de los debates que se originaron tanto en el Área Queer de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA como en los posgrados de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de la Plata(UNLP). Las traducciones y las prácticas colectivas rechazaban el perfil de profesionalización y el modo en el que organismos internacionales financiaban investigaciones y carreras de posgrado que buscaban fomentar el estudio de las diferencias como motores de conflictos que ponían en riesgo el equilibrio de gobernabilidad. 31 Esta síntesis reúne a grandes rasgos los elementos sociales que delinean las discusiones de la época. Parte de este camino habilitó un lugar para la Comunicación frente al sacudimiento sociopolítico de los años 2001 y 2002, en tanto práctica que ya tenía concebida como materia significante las implicancias de atender a la crisis y al conflicto como elementos de articulación de los debates del continente(Silvia Delfino, entrevista, 2021). ESCENAS COMUNICACIONALES FRENTE A UN CAMBIO DE ÉPOCA La primera parte del siglo XXI abre y reorganiza parte de los caminos de los debates comunicacionales sostenidos hasta el momento, en la medida en que un giro estatal a nivel nacional reorientó esfuerzos institucionales y críticos hacia un horizonte de intervención con un Estado reformulado y reformulante de los caminos de la sociedad civil. En este marco, distingo tres vías críticas en la trayectoria de Delfino, tramada en los caminos de la Comunicación. Una primera vía está dada por la reformulación de la definición de las prácticas comunicacionales, en la medida en que comienza a tomar parte agente en las acciones estatales desde la organización colectiva. Las leyes que tienen lugar a partir del viraje estatal del kirchnerismo permean y se ven permeadas por el lugar de las carreras de Comunicación en la pugna por sus definiciones, implementaciones y exigencias. Delfino, una figura polivalente y activa de este momento histórico nodal, 7 acompañó una serie de medidas que fueron habilitando una concepción del derecho humano a nivel nacional, ya no como una definición abstracta liberal conciliadora, sino fundamentalmente como una noción de derecho sostenida en el conflicto de la rearticulación de las luchas, con la narración de esas luchas inscripta en la política pública como un elemento cargado de historicidad. Desde el rol que le toca, comprende que la Comunicación se configura en este punto con la exigencia responsable de intervenir de las formas de implementación de los derechos. En 2005, participó en los debates para la generación del Plan Nacional contra la Discriminación desde el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo(INADI). La propuesta respecto de las luchas acerca de la discriminación como forma de proscripción política-declaración de principios del modo en el que Delfino pone en articulación lo económico y lo comunicacionaltoma en este punto la condición de política de Estado. 7. Este punto histórico encuentra a Delfino en distintos espacios de organización comunitaria-el Área Queer(FFyL-UBA), la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), la Facultad de Periodismo y Comunicación Social(UNLP), entre otros- con un lugar preponderante también desde la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans(FALGBT). 32 MIRADA OBLICUA, MIRADA CUIR: COMUNICACIÓN, CULTURA Y DIFERENCIA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Su intervención se transformó, pasando de ocupar lugares de resistencia-como parte de la organización contra el Estado neoliberal- a transitar los campos de diseño de políticas públicas, los procesos de implementación, con la responsabilidad simultánea del sostenimiento de una vigilancia epistemológica de su ejercicio. Parte de esta tarea también incluyó la producción multilateral entre movimientos y universidades 8 de un instructivo para medios de comunicación a partir del año 2007, en el que se señalan los modos en que la Industria Cultural y la práctica periodística forman parte de la producción social de la discriminación, de los estereotipos y de los prejuicios (Área Queer, 2007). 9 Esto resulta un destacado antecedente de las recomendaciones producidas más tarde en el marco de la Defensoría del Público. Como parte de un mismo momento, pero como una inflexión de otro tipo, otra vía corresponde a las luchas contra los edictos policiales, los códigos contravencionales de la Ciudad de Buenos Aires y la Ley de Averiguación de Antecedentes que criminalizaban la sexualidad en todo el país. A partir de 2004, una nueva articulación entre organismos de Derechos Humanos y espacios universitarios 10 propulsó acciones y debates sobre los modos en que el pánico moral y sexual establecen de forma simultánea regímenes de visibilidad y marcos de inteligibilidad y acción respecto de la sexualidad en tanto organización de la cultura(Delfino y Forastelli, 2012). Desde estos ámbitos se buscó atender a la articulación entre el ejercicio de formulación de accesibilidad a los derechos y los modos en los que el Estado, a través de la violencia institucional, mantiene terrenos donde anidan y se sostienen la represión, la exclusión y la proscripción política(Silvia Delfino, 2009, 2016; Delfino y Forastelli, 2012). Un tercer carril de los procesos políticos que definen la relevante intervención de Silvia Delfino en estos años se vincula con el salto que en 2004 supone, para los procesos de Memoria, Verdad y Justicia(con el hito de la mañana del 24 de marzo de ese año), 11 8. El Área Queer(FFyL-UBA), la Cátedra de“Comunicación y Derechos Humanos” (FPyCS-UNLP), el Proyecto Antirrepresivo de la Secretaría de Extensión de la Facultad de Ciencias de la Educación(UNER), el Observatorio de Medios de la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires(UTPBA), la FALGBT y la Liga Argentina por los Derechos del Hombre(LADH). 9. Se alude aquí al modo en que se representan y narran situaciones en las que aparecen personas LGBTIQ+, dados los entrecruzamientos entre lo social, lo policial y lo político, y los distintos lenguajes de producción de valoraciones y fronteras concretas de la exclusión de lxs sujetxs. 10. El Área Queer(FFyL-UBA), el programa UBA XXII y las maestrías de Comunicación y Derechos Humanos y de Comunicación y Criminología Mediática de la UNLP. 11. El 24 de marzo de 2004 el presidente Néstor Kirchner ordenó descolgar los cuadros de los dictadores Rafael Videla y Reynaldo Bignone de la Escuela Superior de Mecánica de la Armada(ESMA). Esto se dio en el marco de un acto en el que fue acompañado por organismos de derechos humanos y de la sociedad civil por primera vez al interior de la ESMA desde la dictadura. En una acción altamente simbólica se creó el Espacio“Memoria y Derechos Humanos” en dicho predio y el presidente pidió perdón a las víctimas en nombre del Estado Nacional. 33 la asunción de la responsabilidad por parte del Estado tanto del proceso de genocidio durante la última dictadura, como de la garantía de los juzgamientos ordinarios por venir. Esto es para Delfino un nuevo umbral de la práctica, en tanto incluye la historicidad que se nombra en términos de duración de la herida sobre los movimientos sociales y la búsqueda de reparación de esa marca en el presente. El potencial crítico de este momento se sostuvo en la participación activa en las formas de organización frente a los juicios a lo largo del país por parte de representantes de las carreras de Comunicación. En este marco, quizás parte de los aportes más fértiles de su obra surjan al considerar la figura de las“escenas” de la justicia como escenas comunicacionales (Silvia Delfino, 2011). La escena, como una relación entre concepciones de la memoria y modos organizativos en el campo material de la cultura, establece la instalación de un problema político: la difusión y visibilidad pública en términos de reconocimiento, el testimonio como acción que derrama performativamente sobre las acciones colectivas futuras, los marcos cognitivos y prácticos que instala. La escena, también, es vista como una energía simbólica en tanto material ideológico para las luchas por la hegemonía. 12 Para Delfino, las escenas son“representacionales” (visibilizan estabilizaciones, reglas y sentidos) y“relacionales”(materialmente, el vínculo entre memoria y experiencia practicado pone en acto de legitimación a la legalidad misma). Encontramos en esta conceptualización un peso invaluable para la consideración de los problemas latinoamericanos de la Comunicación, no solo por la materialidad de la que surge(en la que se condensan los hilos más sigificativos de nuestra historia reciente y del presente), sino porque consigue sintetizar en clave hermenéutica indiciaria una de las formas de especificidad de la pregunta comunicacional: la identificación de materialidades sobre las que exploramos buscando pliegues de la trama cultural hechos de narrativas, de testimonios, de formas instituidas de las ideologías, y de prácticas y lenguajes que llegan para tensar nuestra comprensión individual y colectiva. 13 12. “La condición performativa de las escenas no refiere solo algunas a escenas que tienen capacidad singular-que es uno de los problemas fundamentales que tienen los saberes universitarios: adjudicarle a algunas escenas un carácter paradigmático. Si tenemos una lucha contra el concepto de identidad restrictiva del Estado-nación -porque necesariamente es un Estado conservador, retrógrado y represor-, entonces, esta noción de identidad no restrictiva que rige al matrimonio igualitario y a la Ley de Identidad de Género presupone simultáneamente el carácter exploratorio de nuestras prácticas, el carácter exploratorio de nuestras formas de organización” (Silvia Delfino, entrevista, 2021). 13. Una ampliación dialogada con Delfino de la figura de la escena es desarrollada en la tesis de Carlos Leavi(2013). En otros momentos, he identificado parte de esta delimitación de la escena planteada por Delfino con aquella propuesta por Nelly Richard(2001) al referir a los“pliegues de sensibilidad” que se encuentran en la escena. 34 MIRADA OBLICUA, MIRADA CUIR: COMUNICACIÓN, CULTURA Y DIFERENCIA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] El involucramiento detenido de Delfino con proyectos de políticas reparativas y de readecuación de los reconocimientos entre el Estado y la sociedad civil la habilita a trazar cada una de las formulaciones del presente, no solo distinguiendo el carácter performativo de estas nuevas escenas exploratorias, sino también situando la potencia que la experiencia colectiva argentina trae como capa distintiva del camino hacia adelante de los derechos humanos. De los senderos críticos en la trayectoria de Silvia Delfino en esta, su historia de la Comunicación argentina, con las periodicidades distinguibles en su obra, queda claro que el género, la sexualidad y las luchas antidiscriminatorias, antirrepresivas o contra la discriminación política no constituyen meros contenidos o temas disciplinares. En la medida en que se forma parte de acciones colectivas ligadas a estos problemas, ellos se vuelven parte de las instituciones mismas, de las prácticas, sin posibilidad de disociación de los saberes. Parte de estos elementos son desarrollados en el apartado siguiente sobre su obra. CUIRIZAR(QUEERIZAR) LOS ESTUDIOS CULTURALES La implicación de Delfino con los Estudios Culturales establece la conexión manifiesta entre la recepción situada de lo producido por la Escuela de Birmingham (con los sucesivos derivados estadounidenses, canadienses y australianos) y un itinerario de continuidad de críticas materialistas latinoamericanas. A partir de una confluencia de este tipo puede concebirse una lectura de Gramsci en clave comunicacional. Lo comunicacional ya no es comprendido como la distinción entre medios de comunicación, periodismo, prácticas de la cultura popular, prácticas folklóricas o modos de producción de materiales, sino que lo que resulta distintivo es una interpelación del lugar de lo comunicacional y de lo cultural frente al neoconservadurismo. Lo simbólico se presenta-para la lectura de Delfino y para las bases de los Estudios Culturales- como el espacio de producción de la legitimación, tanto de la democracia, como de las exigencias de sacrificios y postergaciones(Silvia Delfino, 1998); y como el espacio de producción de las prácticas discriminatorias o excluyentes que habilitan la violencia sobre algunos colectivos selectivamente señalados como el enemigo interior. En el marco temporal iniciado a fines de los años ochenta e intensificado a lo largo de la década siguiente, su propuesta intenta especificar la diferencia entre un programa económico que fuera parte de las condiciones concretas de explotación y exclusión social en el capitalismo, y el neoconservadurismo como reconceptualización entera del Estado-nación, de lo nacional en términos identitarios, en definitiva, de las formas en que se reorganizan los poderes del mundo no solo en términos económicos. Una de las vías por las cuales elabora parte de estas especificaciones incorpora los interrogantes acerca de cómo se produce ideología y valor a partir de las condiciones de producción cultural: 1) la cultura mediática, que mercantiliza las diferencias de género, edad, orientación sexual, raza, etnia y religión, a la vez que busca controlarlas 35 bajo expresiones represivas y persecutorias; 2) la variación de la cultura organizacional internacional como forma de regulación de los conflictos; 3) el eje corrido por el cual la gestión de la cultura se convierte en una forma gerencial de la cultura más que en una expresión pasible de una experiencia de transformación(Silvia Delfino, 1997a). 14 Como hemos señalado, en los umbrales alcanzados desde la vuelta de la democracia la recepción de los Estudios Culturales marca también la distinción acerca de la especificación de las condiciones en que se producen los materiales, es decir, la diferencia de la especificidad de los objetos y de los conceptos respecto de una observación crítica que no se limita a la teoría, sino que forma parte de todas las prácticas colectivas. Se pasa de la pregunta por la especificidad del objeto y del campo a la pregunta por la especificación de las condiciones. Una clara matriz gramsciana que, en América Latina, ya se había producido a través de las teorías de la emancipación. Las formas grupales de intervención y de discusión de estos materiales teóricos estuvieron en los colectivos de los que Delfino formó parte ligadas a la especificación de sus condiciones de producción. Las traducciones de, entre otrxs autorxs, Stuart Hall, impulsadas por Patricia Terrero, no tuvieron como punto de partida un intención de mera actualización de la teoría, sino una pregunta respecto de a qué interpelaciones históricas responden y qué concepción tienen de lo comunicacional como materialidad y como problema histórico-político. Aquí, lo actual es visto como problema y como conflicto contemporáneos, y no como actualización. Esto se da en el marco de un tipo de militancia que sostuvo la inclusión y la preparación de documentos, de modos de transmisión barrial y de elaboraciones colectivas. La puesta en circulación de este tipo de traducciones tuvo la intención de problematizar su apropiación con los diálogos latinoamericanos que también se habían hecho preguntas acerca de la relación con el poder, con la exclusión y con las formas de proscripción política. La búsqueda procuraba elaborar la propia teoría leyendo materiales, no para preguntarse cuáles son los conceptos por trasladar y por aplicar, sino qué es lo que se preguntan esos textos, esas formas de intervención en las crisis históricas que atraviesan. Algo que hemos aprendido con Delfino acerca de la carnadura histórica de la teoría: la riqueza de hacer genealogías respecto de cómo intervienen en la propia vida los conceptos. Las discusiones desde los Estudios Culturales pugnaron por una redefinición de la relación entre las pautas estructurales de la desigualdad como exclusión, como segregación y como estratificación social, por un lado, y las diferencias comunicacionales y culturales que se consideraban hasta ese momento como un mero efecto de la distribución económica, por el otro. Una disputa que, por cierto, en la década del noventa suponía 14. “Se proponen como culturales las formas de organización empresarial y se proponen como empresariales las formas de organización comunicacional”(Silvia Delfino, entrevista, 2021). 36 MIRADA OBLICUA, MIRADA CUIR: COMUNICACIÓN, CULTURA Y DIFERENCIA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] una fuerte batalla por atender a si la visibilización cultural-efecto del exotismo de la diferencia, de la extrema visibilidad de lo étnico, de lo genérico, de lo sexual, de lo etario, del lugar de nacimiento, de la religión, y de otras formas de las diferencias culturales- era un efecto de exceso de la distribución económica o si era una instancia material de disputa política concreta. En otras palabras, se discutía si la cultura era un envoltorio mercantil de las desigualdades sociales estructurales o si era el espacio de lucha material concreta donde se articulaban lo económico, la exclusión y las pautas de discriminación a través de la diferenciación(Silvia Delfino, 1997a, 1998). Frente a esto, las academias conservadoras y algunos bolsones de conservadurismo de la Comunicación local cuestionaron el interés de las preguntas por el género, lo étnico, las sexualidades, las prácticas de resistencia juvenil, la música, etc., tildándolas de“moda” o de“novedad”. Estas expresiones, como sabemos, no son ajenas a parte de la crítica histórica sostenida frente a la intervención de los Estudios Culturales en la definición de las rearticulaciones de la hegemonía. En Argentina, como parte de las mismas críticas de época, algunos progresismos de izquierda exigieron carta de ciudadanía nacional al cuestionar la“importación” de los debates europeos y de los Estados Unidos. Una respuesta de Delfino establece: Esto está en la historia de la lucha política en América Latina, siempre estuvo allí. Estas preguntas estuvieron en el proceso de colonización, en el proceso de planificación y ejecución de los genocidios-que han trabajado lo étnico y lo cultural como una forma específica de persecución y exterminio. Por lo tanto, negarnos a la revisión de nuestras propias prácticas respecto de esa articulación con lo colonial, con las formas de exclusión y persecución a través de los géneros y las sexualidades, los lugares de procedencia, las nacionalidades y lo étnico es, en realidad, excluir las condiciones del presente ya inscriptas en los medios de comunicación y en las prácticas comunitarias.(Silvia Delfino, entrevista, 2021) De hecho, se distingue un pasaje por el cual no solo se considera el fetichismo de la diferencia o la exotización de la diversidad, sino que se proponen los márgenes, los límites y las periferias como un espacio activo de producción de conflicto y de rearticulación de procesos hegemónicos continentales. Y, en este sentido, Delfino distingue a los conflictos de la diferencia, no como expresivos o representativos, sino como espacios de interpelación para una rearticulación que no tiene resolución de antemano. En este punto, me gustaría profundizar en dos aspectos de su obra y de su actividad fundamentales para la comprensión de su posición en el campo: que su presencia queer y su práctica queerizante en las escenas con las que se involucra son y han sido una interpelación a las estabilizaciones institucionales; y que su carácter de acompañante atenta de las luchas por el género y la sexualidad de las últimas décadas le dan, a la vez, el lugar de educadora y guía de muchxs de lxs referentes con lxs que hoy avanzamos en nuestras comprensiones rupturistas de la heterocisnormatividad. 37 En sus lecturas butlereanas y en su búsqueda de un materialismo cultural de género nos encontramos con una definición del“género” como noción de experiencia que habilita una distinción respecto del término sociológico y que rompe, claro, con las categorizaciones biologicistas(Silvia Delfino, 2009). El género como experiencia es, para Delfino(1999), una perspectiva colectiva de lo radicalmente material que implica la diferencia. Es el modo en que esa diferencia produce transformaciones materiales. La secuencia crítica del género que construye Delfino es una continuidad entre experiencia, marco de inteligibilidad, prácticas y coaliciones. Y con“coaliciones” no refiere a comunidades interpretativas armónicas ni a un punto de llegada, sino que remite a una transformación de las relaciones en tanto el modo de organización es experimental y está en permanente crisis. Este carácter exploratorio de las coaliciones se ve de alguna manera plasmado en su comprensión de los movimientos colectivos como performaciones productivas que intensifican la propia ubicación material de lxs sujetxs, las rearticulaciones de las lecturas comunitarias y de los vínculos, y la expresión colectiva que adquieren las pujas por nuevos derechos. 15 Una de las distinciones fundamentales de los movimientos LGBTIQ+ de América Latina y Argentina es que sus formas de organización no tienen que ver con la lucha por los intereses o por zonas sectoriales(los lobbys). Por el contrario, el proceso histórico en su duración está invertido, porque empieza por el carácter colectivo de la lucha y de ahí prosigue al derecho“personalísimo”, al decir de Dora Barrancos. Parte de estas premisas son profundamente exploradas en la obra en conjunto con Flavio Rapisardi(2007; 2010) y con Fabricio Forastelli(2012). Lo queer, para Delfino, no es un atributo o una consigna representacional, sino una interpelación sobre las formas de acción y organización colectivas; una apuesta desafiante que articula la cultura política más próxima con una territorialización de las coaliciones(en su práctica concreta con desocupadxs organizadxs, ex detenidxs desaparecidxs, mujeres, travestis y trans en situación de prostitución, personas en cárceles, cartonerxs, etc.). En este camino, definitoria de su trayectoria vital es esta coalición con lxs expresamente queer en el territorio, expresión que no atiende a una presencia fragmentada de la sexualidad, sino a formas de organización que tienen un umbral crítico frente a la exclusión, la represión y la reproducción del patriarcado heterocisnormativo. 15. “Si hacemos una historización de todas las leyes que hemos producido, diseñado y sobre las que estamos luchando por su implementación desde la‘26 mil y pico’ notamos que, a la vez, son simultáneamente zonas exploratorias que todavía esperan que sigamos produciendo no solo nuevos derechos, sino una intensificación del carácter activo performativo de ese derecho”. De esta forma,“la historicidad afecta los propios materiales con los que trabajamos. Cada política pública que trabaja derechos es, en términos comunicacionales, una exploración de este vínculo entre tecnologías de la subjetividad(De Lauretis, 1987) y soberanía-no entendida de otro modo que no sea como colectiva”(Silvia Delfino, entrevista, 2021). 38 MIRADA OBLICUA, MIRADA CUIR: COMUNICACIÓN, CULTURA Y DIFERENCIA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] CIERRE ABIERTO. LA COMUNICACIÓN INTERPELADA POR EL PRESENTE Algo nos queda claro a quienes, en alguna instancia de nuestra formación, aprendimos con ella una distinción de la Comunicación. Esto tiene que ver con que no produce una definición de la Teoría de la Comunicación por sus objetos, sino por la reformulación de la relación entre lo ideológico y las formas de la hegemonía, de la relación entre las formas de legitimación y de consentimiento, y de su especificación para la elaboración de estrategias en el presente y en el futuro. Establecemos con ella que algo distintivo de la Comunicación es la temprana comprensión no solo de que no hay mirada neutral, sino de que debemos estar alerta frente a los modos de producir prácticas(de poner la cámara, de producir un guión, un proyecto o una escena educativa) que intentan borrar el punto de vista desde el cual son producidas. Su manifiesto comunicacional es una interpelación a la transparencia, con la figura clara de la opacidad como fórmula. En esta vía, ya no consideramos cómo es la investigación respecto de sus condiciones de producción, sino cómo la posición y la perspectiva de investigación dan cuenta de la especificidad de dichas condiciones. La constitución del lugar de enunciación en la investigación no solo implica la perspectiva respecto de la cual se investigan el problema, los materiales y la situación, sino que supone el reconocimiento de que esa perspectiva interviene de manera interpeladora o desmovilizante. La elaboración del problema comunicacional es también y, sobre todo, la elaboración de la propia posición en la escena colectiva como responsabilidad(Silvia Delfino, entrevista, 2021). Su obra escrita-más reducida en número que su profuso y enérgico ejercicio cotidiano como educadora y militante- sostiene las mismas expectativas voluntaristas y demandas acerca de la acción disciplinar propuestas en las definiciones comunicacionales que promueve. Desde su óptica, las carreras de Comunicación a nivel nacional históricamente se han constituido en un carácter federal y compartido que ha activado permanentes reelaboraciones e historizaciones críticas de su labor, atendiendo a esa interpelación constante de los propios saberes y de las prácticas teóricas, así como de la configuración de prestigios o lugares profesionales. Fundamentalmente, las carreras han comprendido su responsabilidad en la intervención en las condiciones políticas de su época. Es decir, la relación con el conflicto social y político es constitutiva de las condiciones de producción de los materiales comunicacionales y de las interpelaciones que recibe la Comunicación. Así, para Delfino, la intervención comunicacional en el plano social no llega como un efecto profesional, sino que parte justamente de las prácticas. La generosa riqueza de su acervo teórico-crítico tiene duración sostenida en la medida en que aquellas obsesiones teóricas fueron y son concretadas en el desenvolvimiento de las formas organizacionales(e institucionales) con las que se ha involucrado y en la insistencia por establecer sus propios modos de resistencia como apertura y 39 posibilidad con otrxs. 16 En este sentido, es relevante notar que en ninguno de sus textos e intervenciones suele aparecer la expresión“igualdad”, en la medida en que parte de la noción de desigualdad, porque sus condiciones históricas propias han producido esto como un umbral. La tía Silvia, Catita, en una relectura de sí, establece que (…) mi historización parte necesariamente de un umbral negativo porque parto del despojo, parto de una vida de subalternidad vivida como afrenta -no como mera distribución de lugares-, parto de un silenciamiento que solo puedo transformar cuando mi palabra tiene voz propia y no es solo transmitida, reproducida o amplificada.(Silvia Delfino, entrevista, 2021) Esta, que es su palabra, encarna en sí el reverberar de las voces recibidas a lo largo de su vida militante por parte de aquellxs a quienes acompañó y supo escuchar para seguir produciendo hoy en coalición. Bibliografía Área Queer, FFyL-UBA(2007). Medios de comunicación y discriminación: Desigualdad de clase y diferencias de identidades y expresiones de género y orientaciones sexuales en los medios de comunicación. Disponible en: http://www.obserdiscriminacion.gob.ar/wp-content/uploads/2009/10/AREA_QUEER_ Medios_y_discriminacion_VERSION_FINAL11.pdf De Lauretis, Teresa(1987). Technologies of gender: Essays on theory, film, and fiction. Indiana University Press. Delfino, Silvia(1993)(comp.). La mirada oblicua: estudios culturales y democracia. La Marca. Delfino, Silvia(1997a). La trivialidad de lo sublime. Ramona, 18, 78-82. Delfino, Silvia(1997b). Mundos simbólicos, comunicación y cultura en la globalización. Hacia un análisis materialista de la cultura. Actas del V Congreso Argentino de Antropología Social, La Plata, Argentina, 163-179. Delfino, Silvia(1998). Desigualdad y diferencia: retóricas de la identidad en la crítica de la cultura. Doxa, 18, 28-44. Delfino, Silvia(1999a). Género y regulaciones culturales. El valor crítico de las diferencias. En Forastelli, Fabricio y Triquell, Ximena(comps.), Las marcas del género. Configuraciones de la diferencia en la cultura. CEAR-UNC, 67–84. Delfino, Silvia(1999b). La relación entre producción e investigación de procesos comunicacionales en los planes de estudio de las carreras de comunicación social. Actas de las Primeras Jornadas sobre Comunicación y Ciencias Sociales. Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina. Delfino, Silvia(2009). Investigación y activismo en el vínculo entre teorías de género, identidad de géneros y luchas políticas. Tram(p)as de la comunicación y la cultura, 66, 36-54. Delfino, Silvia(2011). Materiales culturales y luchas contra la impunidad: escenas de la justicia en los procesos actuales contra genocidas. Actas del VI Seminario Internacional Políticas de la Memoria. Centro Cultural Haroldo Conti, Buenos Aires, Argentina. 16. “Su vida siempre trama calle, libro, poesía y valor”, al decir de Rapisardi(2013, p. 1). 40 MIRADA OBLICUA, MIRADA CUIR: COMUNICACIÓN, CULTURA Y DIFERENCIA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Delfino, Silvia y Forastelli, Fabricio(2012). Activismo LGBT: temporalidades y escenas desde las luchas políticas de identidad de géneros. De Signis, 19, 179-189. Delfino, Silvia y Rapisardi, Flavio(2007). La transformación de los derechos a través de luchas políticas colectivas. Tram(p)as de la comunicación y la cultura, 53, 73-78. Delfino, Silvia y Rapisardi, Flavio(2010). Cuirizando la cultura argentina desde la Queerencia. Centro criollo de políticas de la diferencia. Ramona, 99, 10-14. Laclau, Ernesto y Mouffe, Chantal(1987). Hegemonía y estrategia socialista. Siglo XXI. Leavi, Carlos(2013). Los sentidos de la justicia: Juicio por genocidio y desaparición de López en la ciudad de La Plata(Tesis doctoral). Universidad Nacional de La Plata. Rapisardi, Flavio(2013). El anticanon de la identidad. Subjetividades“identitarias” sexo-genéricas y sus sentidos como heurística de la construcción hegemónica en la cultura argentina del siglo XX.(Tesis doctoral). Universidad Nacional de La Plata. Richard, Nelly(2001). Residuos y metáforas(Ensayos de crítica cultural sobre el Chile de la Transición). Cuarto Propio. Entrevistas Silvia Delfino. 41 42 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] ALICIA Entel UNA MILITANTE DEL “PENSAMIENTO ENCARNADO” Por Ana Laura Alonso Demandar que se considere a las mujeres no solo cambia(…) lo que se vuelve relevante investigar, sino que también cuestiona en el plano político a las disciplinas existentes. A las mujeres no se las omitió debido a un olvido o al mero prejuicio; el sexismo estructural de la mayoría de las disciplinas académicas contribuye de manera activa a la producción y perpetuación de una jerarquización de género.(Griselda Pollock, Visión y Diferencia. Feminismo, feminidad e historias del arte) La tarea no se circunscribe a una“medida cosmética”-afirmativa y fácil de ejecutardestinada a“añadir mujeres” 1 a los mismos marcos conceptuales de las Ciencias de la Comunicación, ideados-manifiesta o implícitamente- para excluirlas. Más allá de visibilizar los aportes minusvalorados de las mujeres al campo comunicacional, en este caso los desplegados por la Dra. Alicia Entel a lo largo de su fructífera y extensa carrera, se aspira a validar perspectivas teóricas, marcos conceptuales y, específicamente, modos de cognición que cuestionan discursos y prácticas patriarcales del campo de la Comunicación. 1. Las“medidas cosméticas” analizadas por feministas como Sandra Harding –entre otras- refieren a los enfoques de“añadir mujeres” y –como agrega la economista Gillian J. Hewitson-“agitar” o“revolver”. Medidas destinadas a recuperar las historias de mujeres, sus aportes a determinados campos o disciplinas, son de suma importancia para reparar la omisión, pero resultan insuficientes si no se abocan –al mismo tiempo- a desarrollar una crítica respecto a los discursos y prácticas patriarcales que conforman los marcos conceptuales de esos campos o disciplinas (Jiménez-Esquinas, 2016). 43 La crítica de Entel hacia el logocentrismo, es decir, hacia los modos de pensar que disocian lo inteligible de lo sensible y consideran a la razón abstracta como una dimensión superior e independiente del orden de los sentidos, puede inscribirse en esta línea. Al tiempo que revindica una dimensión menospreciada de la vida social que se nombra como“lo sensible”-y que se asocia a lo corporal, a los sentidos, a los afectos, a las emociones y a las pasiones-, abre el camino para cuestionar una“ficción política construida en torno al sujeto mujer como biológica y culturalmente más‘sensible’.[Es decir] una distribución patriarcal entre razón y emoción”(Cuello, en Ahmed, 2019, p. 11) que ha servido para excluir a las mujeres del campo académico, entre otros. Desde los planteos de Entel, la pregunta por la felicidad, las pasiones, los placeres, los miedos, que habitan el campo del pensamiento y de lo comunicacional, no reduce los afectos a meros estados psicológicos. En estrecho vínculo con el llamado“giro afectivo”, su propósito es otro: (…) buscan problematizar el rol que cumplen los afectos y las emociones en el ámbito de la vida pública y su operatividad en la gestión, reproducción y continuidad de las estructuras de poder que organizan las relaciones sociales, desmantelando las jerarquías epistemológicas que organizan la dicotomía entre emoción y razón.(Cuello, en Ahmed, 2019, p. 13) ESTUDIANTE DE LETRAS Y MILITANTE PERONISTA A principios de los años setenta, siendo una joven estudiante de la carrera de Letras de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires(UBA) 2 y ejerciendo ya como docente auxiliar de“Lengua y Cultura Griegas”, Entel comienza su militancia política. Se recuerda como parte de“una muchachada inquieta de proveniencia de izquierda”, que“descubría” que“lo que habían dicho[sus] padres- incluso progresdel peronismo eran rotundas mentiras”(Alicia Entel, 2019, p. 43). A partir de este corrimiento político-y de esa diferencia intergeneracional-, ella comienza a militar en el peronismo: Activar en el peronismo era acercarse a los barrios populares, trabajar junto con los más vulnerables(...). Y también era cotidiano debatir en la Universidad acerca de lo que imaginábamos como proceso transformador en y para América Latina.(…) Se trataba de un peronismo nuevo que rescataba la resistencia, las cátedras nacionales y el socialismo como meta. (Alicia Entel, 2019, p. 43) 2. Su formación de base proviene del campo de las Letras: Profesora de Enseñanza Secundaria, Normal y Especial en Letras; Profesora de Enseñanza Secundaria, Normal, Especial en Letras, con orientación en Lingüística y Literaturas Clásicas; y Licenciada en Letras con Orientación en Lenguas y Literaturas Clásicas. 44 UNA MILITANTE DEL“PENSAMIENTO ENCARNADO” MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Inscripta en estas condiciones históricas, explica lo que significó:“pasar de padres que sólo habían hecho la primaria a leer el Edipo en griego… fue un esfuerzo descomunal pero inolvidable.”(Alicia Entel, 2019, p. 44). Enfatiza el apoyo incondicional de sus padres y las pasiones que la inspiraban a comienzo de los años setenta: En medio de esa oleada intelectual, el país y nosotros como militantes comenzamos a vivir el sueño de creer que la revolución estaba a la vuelta de la esquina. Con la consigna“Cámpora al gobierno, Perón al poder”, cantidades de jóvenes hicimos de la militancia un modo de vida.(Alicia Entel, 2019, p. 44) Tras la asunción de Héctor J. Cámpora a la presidencia de la Nación, en un clima de efervescencia, de intensa militancia política por parte la juventud,“activar políticamente en el territorio, tratar de que mejore la Universidad con nuevas figuras y pensamiento crítico, hacer docencia y también ejercer el periodismo, se conjugaban sin contradicciones”(Alicia Entel, 2019, p. 45). DESDE LOS FENÓMENOS LITERARIOS MASIVOS HACIA LA COMUNICACIÓN MASIVA EN EL PROCESO POLÍTICO LATINOAMERICANO En 1973, en el marco de una renovación del Plan de Estudios de la Carrera de Letras - dirigida por el poeta Francisco“Paco” Urondo-, Entel conoce a Héctor“Toto” Schmucler, a Ana María Nethol y a Armand Mattelart. En un seminario de verano que dictan Schmucler y Mattelart, comienza a estudiar cómo las grandes corporaciones y los cambios tecnológicos aplicados a los medios de comunicación obstaculizan cualquier posible comunicación democrática en América Latina. Schmucler y Mattelart logran posicionar a“la comunicación masiva en el proceso político latinoamericano”(Alicia Entel, 2019, p. 45) como un problema a debatir y a estudiar en la carrera de Letras. En Chile, junto a Hugo Assmann, publican el primer número de la emblemática Revista Comunicación y Cultura. Entel recuerda este momento como un hito en su formación y como la vía de ingreso al campo de las Ciencias de la Comunicación. Es interpelada por“los procesos materiales de eso que hasta el momento, en la Academia y las Letras, apenas si había ingresado de modo subsidiario y bajo el nombre de Fenómenos Literarios Masivos”(Alicia Entel, 2019, p. 45). El tema de la“comunicación de masas” llegó a tener tanto interés que se creó un Área de Comunicación Social en el nuevo plan de estudios de la carrera de Letras. Un plan que, si bien pudo diseñarse rápidamente, no logró concretarse. Tras una“primavera” más breve de lo esperado, con la muerte de Juan Domingo Perón, las y los profesores más comprometidos con la militancia política fueron echados. Entel fue una de ellas. 45 Las pasiones se tiñen de angustia: persecución, clandestinidad, desaparición, muerte, comienzan a cobrar cada vez más presencia. Sin embargo, no merman. Entel, invitada por Schmucler, junto a otras y otros referentes del campo, participa de la creación del Centro de Estudios de Comunicación(CECOM). Más tarde, también en plena dictadura, interviene en la conformación de la Asociación Argentina de Investigadores en Comunicación y Cultura(ASAICC), liderada por Heriberto Muraro, cuya secretaria fue otra pionera del campo de la Comunicación, la profesora Patricia Terrero. Cuando la situación se volvió más complicada y el exilio-externo e internoabrió un paréntesis en las actividades que venían desarrollando, Entel toma otros rumbos, incursiona en el mundo de las editoriales, 3 se dedica al periodismo-más específicamente, al periodismo de infancia. Su trabajo en la Revista Vivir, de la editorial Abril, abocada a temas de educación, salud, familia, infancia, maternidad, sexualidad, es pionero en este campo. 4 Poco antes del retorno de la democracia, comienza a cursar la Maestría en“Ciencias Sociales” con mención en Educación en FLACSO y realiza su tesis“Los procesos sociales y nuestra historia en los libros de lectura 1930-1982”, defendida en 1984. En 1988, en tanto integrante del grupo fundador del Área“Educación y Sociedad” de FLACSO, publica-como resultado de una investigación sobre los modos de conocer en las escuelas medias del Gran Buenos Aires- un clásico del campo de la Comunicación/Educación: Escuela y Conocimiento(Alicia Entel, 1988). Analiza allí las concepciones de conocimiento más habituales en la cultura escolar y las razones por las cuales se privilegian ciertas nociones en detrimento de otras. LA CREACIÓN DE LAS CARRERAS DE CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN Y DE DISEÑO GRÁFICO DE LA UBA Con la vuelta de la democracia, Entel es convocada por Schmucler-recién regresado de su exilio en México- para integrar la comisión encargada de armar el plan de estudios que daría origen a la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la UBA. 3. Dentro del mundo editorial vinculado al campo de la Comunicación, se desempeñó como directora de: la Colección“Estudios de Comunicación” de la editorial Paidós, de la Colección“Comunicación y Sociedad” de la editorial EUDEBA y de la Revista Constelaciones de la Comunicación de la Fundación Walter Benjamin(FWB), donde continúa hasta la actualidad. También fue editora de las revistas Ciencias Sociales de la Facultad de Ciencias Sociales(UBA), Demonio Urbano de la FWB(hasta la actualidad) y Por Escrito, Revista temática sobre infancia y educación , de la Fundación Arcor de Argentina y Chile y del Instituto Arcor de Brasil. 4. El periodismo de infancia es un tema recurrente en la trayectoria de Entel. Lo evidencia la colección de once publicaciones Infancias, varios mundos (20052015) en las que participa como directora de la Fundación Walter Benjamin(FWB), redactora periodística e investigadora académica. 46 UNA MILITANTE DEL“PENSAMIENTO ENCARNADO” MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Ella se recuerda a sí misma como“una mezcla de Letras, magíster en Educación y periodista” y al grupo fundante, como apasionado y extremadamente heterogéneo: Héctor Schmucler, que ya tenía una gran experiencia en(…) proyectos educativos de Comunicación, Margarita Graziano que venía de su exilio en Venezuela y se había formado en Políticas de Comunicación, Ana María Nethol que sugería temas de Comunicación y Educación, Patricia Terrero con su experiencia en Letras y en ASAICC, Heriberto Muraro ya experto en Opinión Pública, Eduardo Vizer, especializado en Comunicación y propuesto por el partido radical para integrar la comisión(…).(Alicia Entel, 2019, p. 49) Si bien el momento fue rico en intercambios y debates teóricos y políticos, y los encuentros permitieron recomponer solidaridades entre quienes habían militado en los setenta y debieron exiliarse, Entel es explícita:“no fuimos reconocidos, luego de armar el Plan de Estudios, nos mandaron a casa y solamente quedaron aquellos profesores que eran del riñón del radicalismo”(Alicia Entel, 2019, p. 51). En simultáneo, fue llamada por Schmucler para participar del armado del plan de estudios de la carrera de Diseño Gráfico de la Facultad de Arquitectura de la UBA, donde luego concursó y quedó-junto a Patricia Terrero- como Profesora Adjunta de la cátedra“Teoría de la Comunicación”, cuyo profesor titular era Schmucler. En 1986, Entel es finalmente convocada para dictar la asignatura“Teorías y Prácticas de la Comunicación I” de la Carrera de Ciencias de la Comunicación, en ese momento dependiente del Rectorado de la UBA, cátedra que llegó a tener entre 1800 y 2000 estudiantes y en la que se desempeñó como Profesora Titular hasta su jubilación. Además de ejercer la docencia y la investigación, fue secretaria académica y directora de la mencionada Carrera. UN NUEVO PLAN DE ESTUDIOS PARA CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN DE LA UNER A mediados de los años ochenta, Entel es invitada para armar el nuevo plan de estudios de la carrera de Ciencias de la Información de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER). Su trayectoria no ancla solamente en Buenos Aires: también ha sabido dejar sus huellas en tierras entrerrianas. Además de dejar la impronta de la Teoría Crítica y de los Estudios Culturales en el diseño del plan de estudios de la Licenciatura en Ciencias de la Información de 1985 y de la Licenciatura en Comunicación Social de 1998, se desempeñó como directora del Centro de Producción en Comunicación y Educación(CEPCE) de Facultad de Ciencias de la Educación(FCE) de la UNER(19931994) y fue Profesora de las asignaturas“Comunicación y Cultura” y“Comunicación y Conocimiento” hasta su jubilación en 2017. 47 A la par de estos masivos procesos de formación académica, también desempeñó funciones en espacios de gestión institucional: fue vicepresidenta y presidenta de la Asociación de Facultades Argentinas de Comunicación Social(AFACOS), directora regional Cono Sur de la Federación Latinoamericana de Facultades de Comunicación Social(FELAFACS) y directora de la Fundación Walter Benjamin para la promoción de la investigación y creatividad en las Ciencias de la Comunicación(FWB) desde 1998 hasta la actualidad. A estos recorridos se suma su larga trayectoria en formación de posgrado y las numerosas publicaciones académicas y periodísticas. DE LOS MEDIOS A LAS INTERACCIONES SIMBÓLICAMENTE MEDIADAS Los aportes de Alicia Entel al campo de la Comunicación en Argentina van desplegándose a través de una cartografía dinámica, siempre en proceso, inscripta en una“dialéctica en suspenso”. Una cartografía que ha servido de horizonte a las generaciones siguientes, a las que les ha enseñado que la Comunicación Social, más que un campo inasible, sin límites ni definiciones, es una ciencia social con eje en lo interpretativo que estudia las interacciones simbólicamente mediadas, a veces cristalizadas en medios de comunicación y otras, en prácticas de actores sociales que involucran discursividades, estéticas, políticas, tecnologías(Alicia Entel, 1994). Desde esa perspectiva, ha contribuido a ampliar los horizontes de la Comunicación. Situándose en las tensiones que conforman al campo Comunicación/Cultura/Política en América Latina, Entel adhiere tempranamente al desplazamiento que va desde los medios hacia las mediaciones(Martín-Barbero, 2010). Estudia las mediaciones culturales, políticas, sociales, cognoscitivas, visuales, subjetivas y –también- mediáticas. Asume y transmite, a modo de premisa, que la especificidad del campo se juega en las“mediaciones”, las prácticas e interacciones, simbólicamente mediadas(Alicia Entel, 1994). Junto a esta premisa, aparece una coordenada que orienta sus diversos itinerarios: la dimensión histórica y cultural de las prácticas de comunicación social. En su libro Teorías de la Comunicación. Cuadros de época y pasiones de sujetos(1994), como ineludible punto de partida, explica:“las prácticas de comunicación social tienen historia y atraviesan las más diversas culturas”(Alicia Entel, 1994, p. 13). A su vez, siempre implican tensión entre unión como comunión –el actuar en común, los códigos compartidos- y mediaciones. LA RESPONSABILIDAD INTELECTUAL RESPECTO A LA PRAXIS Al mismo tiempo, la coordenada que enfatiza la dimensión histórica y cultural de todo proceso comunicacional se inscribe dentro de una preocupación mayor, que Entel trae 48 UNA MILITANTE DEL“PENSAMIENTO ENCARNADO” MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] desde la Filosofía al campo de la Comunicación: la“organización de la praxis según las verdades conocidas”. El cuestionamiento de la matriz de alienación que habita bajo la idea de una“teoría pura y desinteresada” es asumido como una tarea ineludible(Alicia Entel, 2004, pp. 35-47). Mientras problematiza en clave latinoamericana los aportes de la Teoría Crítica y de los Estudios Culturales, enfatiza las responsabilidades que caben a las y los intelectuales respecto de la praxis: pensar las posibilidades de transformación social, poniendo en cuestión el orden existente. Aquí se inscribe su militancia por el “pensamiento encarnado” y la“dialéctica de lo sensible”(Alicia Entel, 2008). Advierte que toda disciplina, así como sus teorías,“tendrán, siempre, el lastre de la necesidad y la transitoriedad”(Alicia Entel et al., 1999, p. 37). Por lo tanto, “las teorías, que habitualmente se estudian en bloques cerrados, son emergentes de la subjetividad y de la época, incluso atravesadas(…) por angustias y pasiones personales”(Alicia Entel, 1994, p. 13). Obrando en consecuencia, Entel ha introducido a varias generaciones de estudiantes y ha formado a sus equipos docentes“en la ardua y gratificante tarea de abrir textos de Theodor Adorno, Walter Benjamin, Max Horkheimer, Leo Löwenthal”(Alicia Entel et al., 1999, p. 7). En 1999 escribe –junto a dos discípulos- el libro Escuela de Frankfurt. Razón, arte y libertad. Frente a la“impronta del proceso privatizador, con alto nivel de concentración del capital y expansión tecnológica”(Alicia Entel et al., 1999, p. 8) de los años noventa, Entel decide retomar los“olvidados” textos de Frankfurt. Revindica sus matrices:“la producción de la negatividad en torno a lo existente resulta la condición de posibilidad de la utopía, es decir, de la esperanza”(Alicia Entel et al., 1999, p. 9). Entel apuesta a“la posibilidad de recrear fundamentos, de colaborar desde nuestro lugar de intelectuales en dar cuenta de nuevas constelaciones, y de nuevos o retomados dolores para la especie”(Alicia Entel et al., 1999, p. 9). Vuelve sobre tres nociones tematizadas en profundidad por los autores de Frankfurt: razón, arte y libertad, porque“las tres albergan en las sociedades contemporáneas paradojas, al parecer insalvables.(…) Sufren de bella agonía(…) en la cotidianidad contemporánea”(Alicia Entel et al., 1999, p. 27). También desde ese“pensar a partir de lo paradojal y de la perplejidad. Del movimiento y no desde el quietismo edificante”(Alicia Entel et al., 1999, p. 16) tras la crisis de 2001, reconociendo una“bruma de desencanto”, sabiendo que“la alienación denunciada[desde los años sesenta] no inició otros caminos de superación, más bien encontró formas de resignación”(Alicia Entel, 2004, p. 13), Entel vuelve sobre la relación entre teoría y praxis. Trae al campo de la Comunicación un problema histórico que –cargado de nuevos significados- impregna la cultura contemporánea:“El carácter político de la dicotomía sensible/inteligible”, título de uno de los capítulos de su libro Acerca de la felicidad. Un análisis de tres escritos de Herbert Marcuse(Alicia Entel, 2004). 49 Una cita condensa los motivos de volver, a comienzos del siglo XXI, a los planteos de Marcuse: Detrás de la separación ontológica y gnoseológica entre el mundo de los sentidos y el mundo de las ideas, entre sensibilidad y razón, entre lo necesario y lo bello se oculta no sólo el rechazo, sino también, en alguna medida, la defensa de una reprobable forma de existencia.(Alicia Entel, 2004, p. 48) Frente al idealismo despreocupado de las condiciones materiales de existencia, frente a la“teoría pura y desinteresada”, Entel insiste –a través de Marcuse- en que todo conocimiento humano, por su propio sentido, está referido a la praxis y en que “pensar en la vinculación con la praxis social sería pensar en cómo transformarla” (Alicia Entel, 2004, p. 39). Sus inquietudes no abonan la simplificación de una lógica mecánica, sino que habitan la complejidad de la dialéctica:“¿Cómo vincular la praxis social y la reflexión teórica sin que aparezca como determinación o causalidad y poniendo énfasis en que no se trata de mundos separados?”(Alicia Entel, 2004, p. 40). COMUNICACIÓN Y CIUDAD: LA PROTESTA URBANA Y LOS IMAGINARIOS DEL MIEDO En esa dialéctica entre praxis social y reflexión teórica, la ciudad emerge como objeto de estudio. En los años noventa Entel comienza a estudiar la“ciudad practicada”. Las protestas urbanas, entendidas como“polifonías” a través de las cuales se expresan los diferentes sectores y grupos citadinos, son abordadas en la confluencia de los Estudios Comunicacionales con los Estudios Urbanos. Habiendo cursado la Maestría en Antropología Social en la Universidad Nacional de Misiones, Entel trae al campo de la Comunicación aportes de la Antropología Urbana. Aquí se inscriben, en una primera etapa, su tesis De h éroes y caminantes. La protesta urbana 70-00. Una lectura en clave religiosa y su libro La ciudad bajo sospecha. Comunicación y protesta urbana(Alicia Entel, 1996). Y, en paralelo, un intenso trabajo de investigación que desarrollará en las Carreras de Ciencias de la Comunicación de la UNER y la UBA. Estudia“cómo expresaban diferentes sectores sociales urbanos su vivencia de las políticas privatizadoras”(Alicia Entel, 1996, p. 12), cartografía los rediseños urbanos y analiza los modos expresivos de las protestas y los usos sociales de la espectacularización en relación con problemáticas vitales como la desocupación y la flexibilización laboral. Entel intenta comprender cómo, tras la dictadura y en una“democracia pactada”, en tiempos neoconservadores 50 UNA MILITANTE DEL“PENSAMIENTO ENCARNADO” MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] (…) se creó otro modo de poner en“orden” el país. Ya no con represores externos, tal vez porque no hacía falta: adelgazadas las redes solidarias y formas de contención históricas, la lucha por la supervivencia se tornaría trajín individual, competencia, sospecha entre pares.(Alicia Entel, 1996, p. 12) También aborda el modo en que se reflejan en el espacio urbano los desplazamientos que van de la ciudadanía a la clientela, de la política al espectáculo y de la contención a la incertidumbre creciente. Los territorios estudiados abarcan diferentes lugares del país, y se recorre una cronología de protestas desarrolladas entre 1991 y 1995. Comunicación/Ciudad se tejen conjuntamente. En las ciudades hay un modo de construirse y materializarse la comunicación social, entendida en términos de mediaciones sociales. La comunicación social refiere a la“pluralidad de prácticas que hacen coherente la convivencia grupal, y también, al mundo de significaciones e imaginarios en torno a lo que daría consistencia y sentido a los vínculos de una comunidad humana determinada”(Alicia Entel, 1996, p. 26). A su vez, las ciudades son pensadas como (…) cristalizaciones de procesos políticos, históricos y culturales donde la gente y su hábitat son producidos y se producen mutuamente.(…) la ciudad es el hormigueo humano con historias grupales, heterogeneidades, identidades y cotidianidad presente. Y, también, por supuesto, es ciudad lo construido, lo objetivable muy visible en monumentos, documentos y, tal vez más opaco en cuanto a su visibilidad, lo construido por los usos sociales, las normas, las instituciones.(Alicia Entel, 1996, pp. 21-22) En una segunda etapa, luego de la crisis de 2001, de las prácticas asamblearias y de los nuevos modos de posicionarse y vivir en la ciudad, Entel percibe la vuelta de una “pasión restauradora” y se propone –inspirada en un trabajo de Rossana Reguillo Cruz sobre miedo y estigmatización- explorar los miedos que acompañaban este clima de época. El trabajo de campo se limita a Buenos Aires y Paraná y se sistematiza en el libro La ciudad y los miedos. La pasión restauradora(Alicia Entel, 2007). El libro tiene como objetivo investigar“las características que van asumiendo las dimensiones emocionales en los procesos políticos. Cómo, a la vez, tales dimensiones se traman con memorias profundas y colaboran para hacer cristalizar visiones de mundo, ideales”(Alicia Entel, 2007, p. 9). A partir de allí, se escuchó una constelación de miedos que tenían como punto en común el deseo de“restaurar”, de“volver”: un ideal de orden asociado a un pensamiento conservador, que venía a reconfigurar las subjetividades políticas, a vivificar la voluntad restauradora y los imaginarios reaccionarios. Se tematizan preguntas claves: ¿A quiénes les convienen las sociedades atemorizadas? ¿Cómo se construye y expande la sensación del miedo? ¿Hasta qué punto colaboran para estigmatizar personas y grupos? Es decir, cómo los“imaginarios del miedo” 51 emergen en las narrativas urbanas y mediáticas, funcionan dentro de ciertas formaciones discusivas y se inscriben en series históricas y socioeconómicas. Cómo se confunden con la inseguridad urbana, se relacionan con“formas de la sospecha” y terminan convalidando prácticas estigmatizadoras en relación con ciertos actores y gestores de los miedos. Preguntas de gran actualidad en tiempos pandémicos. MODOS DE COGNICIÓN QUE NO DISOCIEN EL VER DEL SABER: EL PENSAMIENTO VIDEOLÓGICO En los años noventa, Entel también comienza a desarrollar una línea de estudio sobre modos cognitivos que no disocien el ver del saber, específicamente sobre las potencialidades –históricamente minusvaloradas- de lo que denominará“pensamiento videológico”. Cuando los Estudios Visuales aún no eran algo corriente en las Ciencias Sociales, pero ya tenían una larga tradición filosófica, comienza a indagar la dimensión histórica de“lo video como matriz cognitiva y de visiones de mundo”(Alicia Entel, 2008, p. 135), entendiendo lo videológico como el modo cognitivo emergente de las culturas de fines del siglo XX. Esta línea se va tramando en la confluencia de diversos procesos y proyectos, como la creación, en 1998, de la cátedra“Comunicación y Conocimiento” en la Licenciatura en Comunicación Social de la FCE de la UNER, que tematiza cómo las transformaciones comunicacionales influyen en los modos de cognición y viceversa, cuya profesora titular era Alicia Entel. También, del proyecto de investigación a partir del que surgió dicha cátedra(“Cultura y Conocimiento. Estudio histórico de lo video como matriz cognitiva y de visiones de mundo, con especial énfasis en el análisis de lo videológico como modo cognitivo emergente en las culturas de fin de siglo”; FCE-UNER), de la creación de las Maestrías en“Comunicación y Creación Cultural” y en“Comunicación e Imagen institucional” en la FWB –dirigidas por Entel- y, finalmente, su doctorado en Filosofía en la Universidad de París VIII, cuya tesis se titula Image et cognition. É tude de la« dimension vidéo» en tant que matrice cognitive et des visions du monde(Alicia Entel, 2005). Un fructífero periplo en el que Entel sigue trabajando en la actualidad, donde se inscriben numerosos proyectos de investigación que dirigió-y dirige, como Profesora Consulta- en la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la UBA. Como corolario, en 2008 Entel publica el libro Dialéctica de lo sensible. Imágenes entre Leonardo y Walter Benjamin, donde propone sospechar del pensamiento abstracto como desiderátum del pensamiento humano y alienta a considerar otros modos cognitivos, vigentes y creativos, aunque no valorados por la fuerte tradición logocéntrica occidental. Uno de esos modos cognitivos es el pensamiento videológico. La motivación más profunda de este periplo es la del“reencantamiento del mundo como utopía”, es decir,“la emergencia de propuestas, proyectos y acciones que promuevan la justicia social”(Alicia Entel, 2008, p. 13). Ante“la experiencia del 52 UNA MILITANTE DEL“PENSAMIENTO ENCARNADO” MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] desencanto”,“el solapado cercenamiento de la esperanza”,“la resignada aceptación de lo existente como lo único posible”(Alicia Entel, 2008, p. 7), es menester sospechar de un modo de conocer abstracto, que olvida o subestima lo sensible(los sentidos, la percepción, las emociones, la intuición, el placer); un saber desinteresado y puro que se desentiende del mundo de la vida cotidiana, de las necesidades y que, al mismo tiempo, convalida la pérdida de la capacidad anticipatoria, cercena los procesos creativos, la imaginación social. Es necesario sospechar del protagonismo de este logocentrismo y de las prácticas pedagógicas consagradas por la Modernidad. Se detiene en“el fenomenal olvido de lo sensible que históricamente ha propiciado la enseñanza escolar”(Alicia Entel, 2008, p. 8), preguntándose si acaso (…) la ausencia del mundo de la imagen en currículos de la educación formal(…) no formaba parte del intento de reprimir o encuadrar, por lo pronto saberes, pero también aspectos de lo humano como la sensibilidad, las emociones, la percepción, la intuición no siempre encasillables en las lógicas que, al menos en el sistema educativo argentino, han sido de fuerte matriz iluminista.(Alicia Entel, 2008, p. 8) Entel dirá que, tras esta disociación del mundo sensible respecto al mundo inteligible, se esconde una operación política: el olvido de la praxis y la convalidación del orden existente. Aquí podría agregarse, en diálogo con los aportes del“giro afectivo” -mencionados al inicio del capítulo- que lo que también se esconde es“una distribución patriarcal entre razón y emoción”(Cuello en Ahmed, 2019, p. 11). Al abrir otros modos de conocer no dicotómicos, capaces de poner en conjunción el orden de lo sensible y el orden de lo inteligible, como es el caso del conocimiento videológico,“nos encontramos[con un] modo que(…) se asociaría(…) con más eficacia simbólica que otros a la posibilidad del pensamiento utópico y la acción de justicia”(Alicia Entel, 2008, p. 10). Esto implica un desafío comunicacional complejo, que pone a dialogar los aportes de la Filosofía, la Literatura, la Estética y los Estudios Visuales, para analizar“intentos socioculturales de conjugar aspectos de lo humano que fueron disociados –como lo sensible y lo inteligible- bajo el estímulo de la división social del trabajo, las convalidaciones educativas y las ideologías hegemónicas”(Alicia Entel, 2008, p. 11). Se acude a obras artísticas de Leonardo da Vinci y Pablo Picasso para explorar los procesos de producción de conocimiento: un filosofar que no tiene como eje la palabra sino las figuraciones visuales. Se plantea la pregunta acerca de la capacidad cognitiva de las imágenes y del lugar de la dicotomía sensible/inteligible en relación con dicha tradición cognitiva. Entel reflexiona en torno a la posibilidad de superar estas dicotomías y al carácter emancipador que esto tendría. Termina pensando que“independientemente de la intención emancipadora o no, la dimensión estética del arte, por su propia índole, aportaría a desestabilizar lo instituido”(Alicia Entel, 2008, p. 12). 53 Pensar la imagen-cognición o el pensamiento videológico supone valorar la tensión entre ratio e intuición y advertir que el paradigma indiciario –en el que se inscriben Walter Benjamin, Aby Warburg, Carlo Ginzburg- es una visión apropiada para el estudio de lo sensible(junto a lo inteligible) y para la puesta en juego de una capacidad anticipatoria-si bien milenaria- desvalorizada y perdida. Al mismo tiempo, analiza cómo, detrás del rechazo o el miedo a lo sensible, habita el temor a la caducidad de lo corporal y también a sus expresiones más vitales. Las razones por las cuales lo sensible tuvo como marca de origen“la imposibilidad de ser reconocido y de aceptar que las fuerzas vitales ligadas a los instintos, lo pulsional, también forman parte(…) de un devenir de la especie más general que la mera situación particular”(Alicia Entel, 2008, p. 115). El libro finaliza con una cita que orienta los estudios que Entel desarrolla en la actualidad:“En el recorrido por(…) pensar las imágenes, hubo una preocupación siempre presente: la dialéctica desencanto-reencanto(…). Se trataba de advertir otros modos cognitivos posibles, emergiendo con interrupciones, represión e incertidumbres”(Alicia Entel, 2008, p. 157), otras metáforas de lo cognitivo que permitan hacer prospectiva y modelen las formas del“pensar sensible”. Dentro de estas preocupaciones, en el libro ¿Quién cuenta la verdad? La información por otros medios, coordinado por Alicia Entel(2020), ella –junto a un grupo de discípulos- trabaja la elaboración de pseudoverdades o, dicho en otros términos, una historia de la mentira en imágenes. Problematizando la dimensión ético-política de la comunicación visual, estudian los procedimientos de trucaje, de falsificación y sus refutaciones en tres ámbitos de producción de imágenes: los medios informativos, las narrativas dibujadas y fílmicas y la experiencia artística. A lo largo de este periplo, con la impronta de la Teoría Crítica y los Estudios Culturales en clave latinoamericana, Entel va desplegando una militancia que incluye y –al mismo tiempo- trasciende lo político-partidario. Quienes han tenido la oportunidad de tenerla como docente o de integrar sus equipos docentes y de investigación, la saben una militante del pensamiento encarnado, de la dialéctica de lo sensible, de la mirada micrológica, atenta al detalle aparentemente insignificante, pero finalmente revelador de realidades más profundas. De un ver denso, capaz de comprender la historicidad de las teorías, las pasiones de quienes las piensan, y de contemplar los climas de época que impregnan modos cognitivos y comunicacionales que siempre están insertos en una razón sensible y –en este sentido– no deben desentenderse de la praxis. 54 UNA MILITANTE DEL“PENSAMIENTO ENCARNADO” MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Bibliografía Ahmed, Sara(2019). La promesa de la felicidad. Una crítica cultural al imperativo de la alegría. Caja Negra. Entel Alicia(1996). La ciudad bajo sospecha. Comunicación y protesta urbana. Paidós. Entel, Alicia(1988). Escuela y conocimiento. Miño y Dávila. Entel, Alicia(1994). Teorías de la comunicación. Cuadros de época y pasiones de sujetos. Editorial Docencia. Entel, Alicia(2004). Acerca de la felicidad. Un análisis de tres escritos de Herbert Marcuse. Prometeo. Entel, Alicia(2007). La ciudad y los miedos. La pasión restauradora. La Crujía Ediciones. Entel, Alicia(2008). Dialéctica de lo sensible. Imágenes entre Leonardo y Walter Benjamin. Aidós Editores. Entel, Alicia(2019). Héctor“Toto” Schmucler El Maestro, las carreras de Comunicación y los ideales. Estudios Digital, Número Especial, 43–57. https://doi.org/10.31050/re.vi.28547. Entel, Alicia(coord.)(2020). ¿ Quién cuenta la verdad? La información por otros medios. Imago Mundi. Entel, Alicia; Lenarduzzi, Víctor et. al.(1999). Escuela de Frankfurt. Razón, arte y libertad. Eudeba. Jiménez-Esquinas, Guadalupe(2016). De“añadir mujeres y agitar” a la despatriarcalización del patrimonio: la crítica patrimonial feminista. Revista ph, 89, 137-140. Martín-Barbero, Jesús(2010). De los medios a las mediaciones. Comunicación, cultura y hegemonía. Anthropos Editorial. Pollock, Griselda(2015). Visión y Diferencia. Feminismo, feminidad e historias del arte. Fiordo. 55 56 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] MARGARITA Graziano UNA MUJER DE ACCIÓN Por Adriana Ghitia Escribir este artículo me presentó el desafío de dar cuenta de la prolífica trayectoria de Margarita Graziano y, al mismo tiempo, el orgullo de hacerlo-que solo incrementó el desafío- por tratarse además de una de las precursoras de los estudios de Comunicación desde la óptica de las políticas de comunicación en América Latina y de las intervenciones concretas en dicho campo, y de una entrañable amiga con quien compartí los últimos años de su vida intensa y generosa. A efectos de escribir este artículo, realicé entrevistas a las y los que compartieron distintos momentos de su trayectoria, en especial a quienes lo hicieron durante su última etapa académica en el país a partir de su retorno del exilio en Venezuela. Este escrito constituye tan solo una aproximación a una vida corta en tiempo, para quienes continuamos en estas tierras, a la vez que fructífera desde el punto de vista político, académico y personal. Para quienes fueron entrevistadas y entrevistados mi afectuoso agradecimiento: Celeste Franco Graziano, Alicia Entel, Gabriel Mariotto, Guillermo Mastrini, Mariano Mestman, Sergio Mogliati, Glenn Postolski, Diego Rossi y Martín Zucchelli. BREVEMENTE, SU HISTORIA PERSONAL Margarita Graziano nació un 2 de junio de 1949 en Buenos Aires, hija de Alberto Antonio Graziano-quien fuera senador por el peronismo de la Capital Federal entre 1954 y 1955- y de Rosa Rosenblat, profesora de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Su tío, hermano de la madre, Ángel Rosenblat, fue un destacado filólogo formado en la UBA que fundó el Instituto de Filología de la Facultad de Filosofía y Letras. Ángel emigró a Venezuela antes de que Margarita naciera y desarrolló su carrera en la Universidad Central de dicho país. Alberto Graziano fue amigo de John William Cooke y fue detenido luego del golpe militar de 1955. Falleció a los 42 años cuando Margarita tenía doce, situación que dejó una dolorosa marca en ella. 57 Margarita cursó sus estudios secundarios en el colegio Lenguas Vivas. Estudió Sociología en la UBA y se recibió en 1972 a los veintitrés años. En paralelo estudió Antropología, sin llegar a graduarse. A fines de 1975, Margarita, perseguida por la Alianza Anticomunista Argentina -tristemente conocida como Triple A-, fue encarcelada y le destrozaron parte de la dentadura a trompadas. Logró escapar y partir hacia el exilio venezolano en enero de 1976. Allí la recibió su tío Ángel, con quien comenzó a colaborar para luego ingresar a trabajar en la Universidad Central de Venezuela con Antonio Pasquali y Alfredo Chacón, entre otros. La trayectoria de Graziano en tierras venezolanas estuvo muy vinculada a Antonio Pasquali. Participó del plan de comunicación conocido como Proyecto RATELVE elaborado por el teórico venezolano para una nueva política de radiodifusión del Estado. El proyecto fue aprobado en 1975 durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez, pero finalmente no se logró implementar. En 1976, Graziano se sumó al Instituto de Investigación de la Comunicación(ININCO) de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Central de Venezuela, dirigido también por Pasquali. Durante su estancia en dicho país realizó un posgrado en Políticas y Planificación de la Comunicación en América Latina. A mediados de 1983, Margarita retorna al país con la intensa experiencia transitada. Adolfo Gass la contacta a raíz de la convocatoria que hiciera Raúl Alfonsín para que regresaran las y los intelectuales exiliados/as en América Latina con motivo del golpe cívico-militar de 1976 llevado a cabo en Argentina. Así, Graziano se incorpora al grupo Esmeralda 1 en calidad de coordinadora del equipo integrado por Juan Carlos Portantiero, Emilio de Ípola, Daniel Link, Pablo Giussani, Claudia Hilb y Sergio Bufano, entre otros. En 1984 coordina el primer grupo que se encargará de los discursos políticos del presidente Alfonsín, conformado por Gabriel Kessler, Claudia Hilb y Daniel Lutzky. Graziano se reunía con el presidente, llegando incluso a acompañarlo en sus visitas oficiales a Venezuela. Finalizado el gobierno de Raúl Alfonsín, Graziano continuó colaborando desde la Fundación Argentina para la Libertad de Información(FUALI), que nuevamente reunió a quienes compartieron la experiencia del grupo Esmeralda. En 1984 fue convocada a participar del armado de la carrera de Ciencias de la Comunicación de la UBA, haciéndose cargo de la que finalmente sería la orientación en“Orientación en Políticas y Planificación de la Comunicación”. En 1989 comienza a dar clase en las materias por ella elaboradas y en diciembre de 1997 gana la dirección 1. Grupo impulsado por el sociólogo Meyer Goodbar que inició sus actividades en una oficina de la calle Esmeralda de la Ciudad de Buenos Aires a fines de 1984, y que continuó en 1985(Elizalde, 2009). 58 UNA MUJER DE ACCIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] de la carrera. Ejerce el cargo, al igual que la docencia en la UBA, en la Universidad Nacional de Quilmes(UNQ) y en la Universidad Nacional de Entre Ríos(UNER), hasta su fallecimiento el 29 de enero de 2000. UNA MUJER DE FUERTES CONVICCIONES Si algo caracterizaba la personalidad de Margarita eran su honestidad y su frontalidad. Era una mujer aguerrida, de fuertes convicciones, que se hacía valer ante cualquiera y en cualquier circunstancia. Margarita iba al frente y de frente, dejaba siempre en claro cuál era su postura para evitar desde el comienzo los malos entendidos. Para Guillermo Mastrini, era muy transparente en esa frontalidad:“yo soy esto, si te gusta, está bien; si no, andá por otro lado”(Mastrini, entrevista, 2021). Si le agregamos su nula afección al bronce y su escaso apego a la publicación sistemática de papers, Margarita era una rara avis en el mundo académico. En ese sentido, Mariano Mestman afirma en el artículo que escribió sobre Margarita Graziano en 2001: Su participación en el ambiente público universitario era explícitamente ajena a los mecanismos y gestos requeridos para la consagración en el mundillo de la academia, distante de las modas y citas ad hoc, que abordaba en más de un caso, incluso, con irreverencia.(Mestman, 2001, p. 9) Su honestidad también se manifestaba en que nunca exigió grado alguno de adhesión intelectual o política para participar de sus cátedras o de los espacios que generaba. Las posturas personales no influyeron en las relaciones que entabló. Como docente y como directora de la carrera trató a todos y todas por igual, al tiempo que fue una persona ecuánime a la hora de distribuir los escasos recursos disponibles. Su hija Celeste dice que Margarita heredó de su padre esa fuerza y ese sentido ácido del humor, y de los Graziano el hecho de ser tajante. Mestman(entrevista, 2021) rescata su modo categórico para definir situaciones o posturas:“la no política es una política”. Su hija comenta que, mientras Margarita cursaba la primaria en el Lenguas Vivas en el contexto de la Revolución Libertadora, en el aula se referían al primer y al segundo gobierno del General Juan Domingo Perón como“tiranías” o “dictaduras”. Margarita se levantaba de su banco una y otra vez para decir que el gobierno peronista había sido elegido por el pueblo. Para Celeste, su madre formó parte de esa generación que puso el cuerpo y el intelecto en función de la transformación social. Hay una frase que Margarita pronunciaba seguido y que su hija hizo propia:“poder mirarse todos los días la cara en el espejo y reconocerse”(Franco Graziano, entrevista, 2021). No había coacción, afán de protagonismo, ni vedetismo que valiera. Le gustaba leer y escribir, en especial poesías para su hija, sobre su vida, el exilio, la pérdida de su padre de niña. Cuenta Celeste que cuando Margarita era pequeña tenían una casa de ladrillos en Pilar y que su 59 padre, para que ella entendiera de manera práctica el teorema de Pitágoras, la hacía llevar los ladrillos caminando por la hipotenusa en vez de hacerlo por los catetos. Margarita era intempestiva y espontánea. Una mañana le preguntó a Celeste si tenía planes para la noche, y ante su respuesta negativa le dijo que preparara la valija para viajar a Perú y hacía allá partieron. En los viajes se divertían y disfrutaban mucho. Margarita podía estar tanto en un hotel de cinco estrellas como en uno de media estrella y viajar en avión o en colectivo, lo mismo daba. Era sencilla, viajar y ejercer la docencia la hacían muy feliz y disfrutaba inmensamente dando clases. Era una mujer potente, impactante, tanto en su aspecto físico como en su presencia bien plantada: aquello que sentía, lo llevaba adelante. Para Sergio Mogliati(entrevista, 2021), era férrea por fuera y muy bondadosa por dentro, propio de las mujeres que tuvieron que luchar en un mundo hostil. Según Martín Zucchelli(entrevista, 2021) “era muy racional en lo académico y muy pasional para encarar las cosas, con una fuerza envidiable. Eso es lo que atraía de ella”. Martín recuerda una conversación con ella cuando se iba a presentar como candidata para la dirección de la carrera de Ciencias de la Comunicación(UBA): Le dije que no sería conveniente que se involucrara en semejante desorden y ella respondió que justamente por eso hay que involucrarse, y me dio una lección. Esa era Margarita, tenía una mirada política de lo que había que hacer, que iba incluso más allá de la coyuntura, ella iba un paso adelante. (Zucchelli, entrevista, 2021) Muchos y muchas coinciden en una anécdota que la pinta de cuerpo entero: ya directora de la carrera y estando enferma, cuando le dieron el espacio destinado a la dirección en la sede ubicada en la calle Ramos Mejía cerca del Parque Centenario, Margarita se calzó los borceguíes, se puso el jean y se fue a pintar la oficina. Apropiarse de los espacios desde un lugar colectivo la hacía feliz. Su hija Celeste cuenta que pintó esa oficina a menos de una semana de una operación complicada y que volvió a su casa radiante. Margarita ejercía un modo de liderazgo asentado en los hechos, en un hacer coherente con el decir, que en los equipos de cátedra se expresaba en una sistematicidad porosa y en la horizontalidad. La energía de Margarita estaba puesta en la acción. Después, si no quedaba todo cien por ciento prolijo, alguien lo mejoraría. Alicia Entel considera que Margarita no se dedicó centralmente a la escritura de textos académicos porque era una mujer de acción:“tenía la ansiedad del político”(Entel, entrevista, 2021). Entel destaca esa generosidad“enorme” que tenía Margarita:“[Héctor]‘Toto’ Schmucler dormía en su casa cuando venía a Buenos Aires”(Entel, entrevista, 2021). Ese período de reencuentros se caracterizaba por la solidaridad, por compartir la cotidianeidad, por la formación de los hijos e hijas y, en el caso de las mujeres, por 60 UNA MUJER DE ACCIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] acompañarse para sobrellevar la crianza, para cumplir distintos roles. Ellas conversaban sobre estos temas y también sobre cómo pensar la comunicación en América Latina. El pensamiento académico, político y la trayectoria personal de Margarita estaban entrelazados. Su militancia se inició en el peronismo combativo. Su experiencia en tierras venezolanas y su participación del proyecto de RATELVE la conectaron con la socialdemocracia venezolana, situación que facilitó su vinculación con el gobierno de Raúl Alfonsín y con el Consejo de Consolidación de la Democracia(COCODE). Los valores que Margarita sostuvo y transmitió dejaron profundas huellas en quienes tuvimos la oportunidad de trabajar y compartir con ella distintas actividades: honestidad, generosidad, solidaridad, compromiso, una férrea voluntad puesta en la acción, respeto por las diferencias, ecuanimidad. En ese sentido, Glenn Postolski sostiene: Para cualquiera de nosotros-en este caso nos toca a Guillermo[Mastrini], a Martín[Zucchelli] y a mí- estar a cargo de una cátedra fundada por Margarita es un orgullo, es un compromiso que nos transmitió Marga desde aquella primera vez que nos sentamos a escucharla en su teórico.(Postolski, entrevista, 2021) SUS APORTES AL CAMPO DE LA COMUNICACIÓN SOCIAL El aporte de Graziano al campo de la Comunicación, desde una interfaz entre la Sociología y la Comunicación, comenzó en la década del setenta y se fue enriqueciendo a lo largo de las distintas etapas que transitó en su vida. Un texto fundante, publicado en la revista Comunicación y Cultura en 1974, presenta un minucioso análisis de la estructura productiva de la televisión argentina. Otro texto, publicado en 1980 en la revista del ININCO, contiene otra área de interés para Graziano: la comunicación alternativa. Finalmente, de regreso al país, publicó en la revista Espacios de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA un artículo en el que establece las condiciones para definir una política de comunicación democrática, teniendo como contexto el proceso de transición desde la dictadura cívico-militar(Margarita Graziano, 1988). A lo largo de las distintas etapas, el pensamiento de Graziano se fue concentrando en los siguientes temas, haciendo foco en la dimensión política para abordarlos: • Políticas públicas de comunicación y su relación con el proceso político. • Comunicación alternativa. • Estado, poder, medios y políticas de comunicación. • Estado y modelos de desarrollo y de planificación. A partir de los ejes que fue planteando se generaron investigaciones, producciones académicas y acciones concretas de intervención de quienes, en general, fueron primero sus alumnos y alumnas, y luego pasaron a formar parte de sus equipos de cátedra. 61 El objetivo de Graziano fue, al decir de Diego Rossi, la producción de conocimiento de manera colectiva en el marco de sus equipos de cátedra. Los textos de su autoría producidos en distintas etapas operaron como disparadores. Merece destacarse el aporte de sus clases teóricas, de los análisis irrepetibles que realizaba en ellas. Ella argumentaba desde sus praxis y eso era lo que más adhesión generaba. Para Rossi “contaba de primera mano para involucrarte en el relato, estabas escuchando a una protagonista del desarrollo de políticas públicas. Esto era lo que hacía esas clases fuertes y memorables”(Rossi, entrevista, 2021). Esta relación entre lo político y lo académico, según Mariano Mestman, era como una luz que orientaba con claridad el análisis en el contexto político. Así, el valor agregado de Margarita en la producción de conocimiento no fue una prolífica producción de textos, sino los espacios que generó, en los cuales ella,“con esa presencia que tenía”, exponía o bien generaba el debate alrededor de este vínculo(Mestman, entrevista, 2021). Para su artículo“Los dueños de la televisión Argentina”(Margarita Graziano, 1974), realizó una labor de investigación exhaustiva-recurriendo incluso a los avisos fúnebres- para reconstruir quiénes eran los propietarios de las empresas de televisión. En ese sentido, Gabriel Mariotto comentó que“en honor a Margarita, en la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual se establece que el canal de televisión o la radio tiene que decir a quién pertenece esa empresa y cómo está integrada” (Mariotto, entrevista, 2021). En el artículo que Mastrini publicó en 2020 sobre Graziano, considera que ella fue una de las fundadoras de los estudios de Economía Política de la Comunicación y una de las primeras en focalizar las investigaciones en la concentración de la propiedad como un problema para la democracia, justamente porque aportó una matriz política para el análisis que no fue una extrapolación de lo que se producía en los países del norte. Dicha matriz permitía analizar las políticas de comunicación y fue utilizada durante años por colegas y estudiantes para el análisis de los sistemas de comunicación. Desde esa mirada política y crítica sobre los procesos de concentración, se interesó en la comunicación alternativa y fue una defensora de los medios de baja potencia y comunitarios. Las experiencias latinoamericanas de la década del setenta en comunicación alternativa y en la formulación e implementación de políticas nacionales de comunicación fueron sistematizadas e incorporadas por Margarita como objetos de estudio e investigación, en parte por el desarrollo autónomo que tuvieron estas experiencias con relación a las llevadas a cabo en Europa y Estados Unidos, en parte por la riqueza de la producción académica y los debates al respecto, y en parte finalmente por su impronta políticoacadémica personal, que la llevó no solo a estudiar estos procesos sino a formar parte de ellos, como por ejemplo del proyecto RATELVE en Venezuela. El desarrollo de la comunicación alternativa en América Latina durante la década del setenta constituye un aporte propio desde el punto de vista conceptual y de las 62 UNA MUJER DE ACCIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] prácticas, que escapó a la transcripción directa de lo que sucedía en los denominados países desarrollados. Al respecto, Mastrini menciona que: Pasquali tenía como referencia a la Escuela de Frankfurt, pero su desarrollo de las políticas de comunicación fue propio. Luis Ramiro Beltrán se inspiraba en la escuela funcionalista norteamericana, pero su desarrollo fue propio. Cuando se trabajan las políticas de comunicación de los años setenta, lo razonable es recurrir al material de América Latina, porque la producción académica sobre la comunicación y las discusiones eran mucho más ricas que las que se encontraban en Europa. El recorrido era mucho más original, casi que las lecturas obligadas eran Venezuela, México, algo de Brasil, Bolivia, algo de Paraguay y la línea de CIESPAL con Roncagliolo.(Mastrini, entrevista, 2021) De este modo, el material generado en la cátedra de Margarita era lo más avanzado de aquel entonces. Graziano siguió los debates, las conferencias y las declaraciones de los organismos multilaterales que de modo progresivo apuntaron a un nuevo orden de la información, de la comunicación y al lugar central de los avances tecnológicos. Ella retomó de esas conferencias los conceptos de“acceso” y“participación”, proponiendo redefinirlos en relación con la comunicación alternativa, a la cual no colocó en un lugar antagónico respecto de las políticas de comunicación estatales. A su vez, contrastó las expectativas positivas que generaron estos encuentros con una mirada asentada en el Movimiento de los Países No Alineados. En esa dirección, Mariano Mestman expresa que estos organismos multilaterales sostuvieron una postura más negociada, que tuvo como base el planteo emanado de la IV Conferencia de Países No Alineados de Argel(1973) que continuó durante la década. La matriz de análisis de Graziano permitía ver el proceso de otra manera, así como enmarcar y comparar, entre otros, al Informe Mc Bride con el antecedente de Argel de 1973. Mastrini(2020) menciona que Graziano aportó una nueva racionalidad al debate sobre las políticas nacionales de comunicación en nuestro país al partir de la lógica de los Derechos Humanos como base del derecho a la comunicación. El derecho a la comunicación, el acceso y la participación, los límites a la concentración mediática, la pluralidad de voces y de fuentes fueron, entre otros, lineamientos de políticas públicas sostenidos a rajatabla por Graziano en aras de apuntar a una comunicación democrática. Esta línea de pensamiento e investigación que Margarita sostuvo se profundizó a lo largo de los años y sin duda aportó a la promulgación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Gabriel Mariotto, quien condujera el Comité Federal de Radiodifusión(COMFER) y luego la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación 63 Audiovisual, fue ayudante de la cátedra de Graziano allá por 1989, cuando era dirigente de la Asociación de Radios Comunitarias. Antes de ingresar a la materia tomó un primer café con ella, durante el cual“hablamos del fenómeno de las radios alternativas, comunitarias, de la necesidad de cambiar la ley de la dictadura por una de la democracia, un leitmotiv para Margarita. Al minuto del primer tiempo estábamos hablando sobre estos temas”(Mariotto, entrevista, 2021). Para Alicia Entel, Graziano tuvo la capacidad de organizar un área temática que no estaba presente en la historia y en los estudios sobre la comunicación en Argentina, una zona que“a lo sumo tenía mucho de periodismo, un poco de comunicación institucional, de teoría crítica, pero que no incluía de modo más amplio toda un área dedicada a políticas de comunicación”(Entrel, entrevista, 2021). En los análisis tuvo siempre presente la dimensión macro donde se dirimen las cuestiones del poder y, en especial, Margarita no la planteaba en términos de la abstracción conceptual, sino de qué hacer en la práctica con la concentración mediática y con la legislación que provenía de la dictadura cívico-militar. El concepto de“democracia”, después de tantos años de dictaduras en el país, fue una idea fuerza a partir de la recuperación de los gobiernos constitucionales:“había un pensamiento genuino en torno a cómo democratizar, a las políticas públicas, a la participación”(Entel, entrevista, 2021). SUS APORTES A LA CARRERA DE CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN(UBA) La carrera de Ciencias de la Comunicación empieza a gestarse en 1984 durante el gobierno radical a instancias de Francisco Delich-rector normalizador de la UBA- y su diseño se realizó con el invalorable aporte de las generaciones que en la década del setenta fueron abriendo el camino desde distintas disciplinas, tales como Sociología y Letras, y apuntando a incorporar la dimensión comunicacional a su propio campo disciplinar. Delich convocó a Héctor‘Toto’ Schmucler, quien residía en México y en los años setenta había intentado crear un área de Comunicación dentro de la carrera de Filosofía y Letras de la UBA. De aquel equipo comandado por Schmucler participaban Margarita Graziano, Heriberto Muraro y Pepe Eliaschev, entre otros, quienes dieron un seminario sobre la temática en el verano de 1973-1974. En los inicios de la carrera confluyen quienes habían estado tanto en el exilio externo como interno, situación que generó una mística inicial que luego se trasladó a quienes se fueron sumando y una relación de solidaridad en un contexto de debate de ideas plural. Alicia Entel, Ana María Nethol y Oscar Steimberg fueron los primeros participantes de la comisión para la elaboración del Plan de Estudios para la-no nata aún- carrera de Ciencias de la Comunicación. Meses más tarde se sumaron Margarita Graziano y Heriberto Muraro. Finalmente fue el rector Oscar Shuberoff quien aprobó el Plan de 64 UNA MUJER DE ACCIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Estudios para una carrera que ni siquiera tenía sede. La participación de mujeres de fuste, como Patricia Terrero, Margarita Graziano y Alicia Entel, entre otras, en su génesis y en su conducción, constituyó una impronta que se instaló en aquellos tiempos. Margarita planteaba que Ciencias de la Comunicación tenía que tener orientaciones, dado que en aquel entonces prácticamente no existían estudios de posgrado en ese campo. Ana María Nethol y Alicia Entel se dedicaron esencialmente al tronco común y a la orientación de“Comunicación y Procesos Educativos”; quienes provenían del grupo impulsado por Delich lo hicieron con relación a la orientación en periodismo; Schmucler intentó hacer lo propio para abordar a las nuevas tecnologías de información y comunicación desde una perspectiva crítica que incluyera el procesamiento de datos y las relaciones entre informática y sociedad; finalmente Graziano se encargó de la orientación de“Políticas y Planificación de Comunicación”, saldando la discusión con quienes durante el proceso de elaboración del plan sostenían que la temática correspondía más a un posgrado. También logró que se consideraran, siguiendo el ejemplo de Venezuela, por un lado las políticas de comunicación y, por el otro, la planificación de dichas políticas. Graziano afirmaba que la orientación de“Políticas y Planificación de Comunicación” debía pensar principalmente la relación con el Estado y también incluir a la comunicación organizacional y empresarial. Otros de los temas de los cuales se ocupó Margarita fue de la planificación vinculada a los modelos de Estado y desarrollo. Así surgió su texto“Concepciones del desarrollo”(Margarita Graziano, 1997), que aborda la relación entre desarrollo, tecnología y comunicación desde una mirada que pone en cuestión la concepción positivista del avance tecnológico, al tiempo que incorpora los conceptos de“acceso y participación” para formular y evaluar las políticas de comunicación. Siguiendo al economista chileno Carlos Matus, se adentrará en el terreno de la planificación y abogará por la concepción estratégica situacional. Para Zucchelli(entrevista, 2021), Margarita tenía muy clara la importancia de enseñar a planificar las políticas de comunicación con el objetivo de aumentar las voces, y dado que los textos relativos a los métodos de planificación no abundaban en ese momento, ella propuso como línea de trabajo sobre esa temática el relevamiento y la sistematización del material existente. En 1989, Margarita inaugura sus clases con las materias“Metodología del Planeamiento en Comunicación” y“Teorías del Estado y la Planificación I”. Para la segunda cohorte incorpora“Políticas y planificación de la comunicación”. La primera camada de alumnos era de alrededor cuarenta o cincuenta, de los cuales finalizaron entre quince y veinte. A comienzos de los años noventa, la carrera había avanzado sustancialmente en el grado de institucionalización y comenzaba a crecer de manera notable. Según Diego Rossi, era un lugar de encuentro, y la orientación de“Políticas y Planificación 65 de Comunicación”“era Margarita… un baluarte del armado identitario de la carrera”(Rossi, entrevista, 2021). Así, allanó el camino para construir un proyecto de comunidad de prácticas y tuvo un rol central en generar las condiciones para que los graduados y las graduadas de Ciencias de la Comunicación terminaran a cargo de las materias, de la dirección y finalmente del decanato de la Facultad de Ciencias Sociales. En diciembre de 1997, Graziano llega a la dirección de la carrera, que había estado acéfala por más de un año, apoyada por una alianza plural de profesores y graduados. Durante su gestión se realiza la primera publicación, la revista Zigurat, y se llevan a cabo jornadas de debate académico tales como la convocada alrededor de la necesidad de contar con una nueva ley que reemplazara al decreto-ley de la dictadura cívico-militar, que contó con la participación de Henoch Aguiar por el radicalismo y de Damián Loreti por el peronismo. Graziano asumió como directora, a pesar de estar enferma, y con mucho empuje llevó adelante iniciativas y sostuvo las actividades como reuniones, asambleas y debates. Se destaca la convocatoria que hizo a los y las docentes ante la propuesta que efectuara el diario Clarín de realizar una maestría en periodismo conjuntamente con la carrera, propuesta que fue rechazada en principio por Graziano y luego por los y las docentes en su gran mayoría. Los teóricos eran masivos y convocantes, impactaban por el modo en que ella recorría las políticas de comunicación, desde su mirada política y su experiencia personal: una combinación que atrapaba a alumnos y alumnas. Como manifestara Mastrini, ella podía hablar de cualquier tema porque contaba con una caja de herramientas plena de contenidos diversos. Para la materia“Metodología del Planeamiento en Comunicación”, Margarita encomendaba a quien entonces era ayudante alumno y hoy está a cargo, Martín Zucchelli, la lectura de abundante bibliografía o bien propuesta por ella o bien que tenía que relevar, leer, sistematizar y fichar. Margarita siempre habilitó a sus ayudantes a participar activamente de la elaboración y selección de los contenidos. Otro aspecto a destacar en el contexto de una carrera que contaba con pocos estudiantes en sus primeros años de vida, es que Margarita exigía a los alumnos y alumnas la oportuna lectura de los textos a efectos enriquecer, a partir del intercambio, las clases. Cuando ello no ocurría-y eso solía suceder al menos en el comienzo del curso-, lo resaltaba de distintos modos. La siguiente anécdota, contada por Zucchelli, ilustra bien la situación: Un día nos mandó a leer un texto y nadie lo había leído, entonces se sentó, prendió un pucho, nos miró fijo a todos dijo y dijo:“Nadie leyó”. Después se paró, pegó una pitada, tiró el humo, agarró la cartera y dijo: “Yo me voy porque no vale la pena que les de clase”, y nos dejó ahí. Un 66 UNA MUJER DE ACCIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] alumno le preguntó:“¿Qué hacemos?”, ella se dio vuelta y en voz alta dijo: “Lean, tienen que leer”. La clase siguiente todos habíamos leído hasta la última llamada de los textos. Y así era Margarita, pura pasión.(Zucchelli, entrevista, 2021) FORMAR DESDE LA GENEROSIDAD Y LA PLURALIDAD Los espacios que ella generó constituyeron una usina de gestación de cuadros para distintos ámbitos: el de la docencia, el de investigación, el de la gestión tanto de políticas públicas de comunicación como universitaria. Con relación a la carrera de Ciencias de la Comunicación en particular hay que considerar que, dada su reciente conformación, se requería consolidar un plantel docente y Graziano apuntó estratégicamente en esa dirección a partir de la formación de las primeras camadas de graduados y graduadas. El modo de ingreso a las cátedras que conducía Margarita da cuenta de su estilo tan particular. Rossi refiere que, al igual que otros/as, se incorporó a la materia como ayudante alumno a partir del seminario optativo“Sistemas políticos y estructura de medios” que ella había armado y dictaba junto a Fabián Bosoer. Varias tesinas y textos para la materia fueron producidos en ese contexto. Mogliati relata que para proponerle integrar la cátedra la esperó a la salida de la clase teórica que ella daba en el aula 100 de la sede de la facultad de la calle Marcelo T. de Alvear: Estaba lleno de gente y ella venía bajando las escaleras. Me acerco y se lo planteo, teniendo en cuenta que ella le decía a todo el mundo que su cátedra era abierta. Me pregunta cuánto me saqué en el parcial, le dije que un nueve, se paró, me miró y me dijo:“¿Vos sos el del nueve?”. Al poco tiempo estaba dando clases.(Mogliati, entrevista, 2021) Por su parte, Postoslki recuerda que después de una clase teórica, mientras él y Martín Becerra venían caminando por el pasillo, se acercó Margarita y le dijo a Martín que ya podía ingresar a la cátedra. Ante ello, Glenn manifestó que él también quería dar clases y, así,“los dos dimos el primer cuatrimestre al frente de una comisión, y quiero destacar una cuestión absolutamente generosa por parte de ella e inédita: ni bien empezamos a dar clase nos nombró con renta”(Postolski, entrevista, 2021). Hoy, la mayoría de quienes se vincularon a Margarita han tenido trayectorias destacadas en los distintos ámbitos gracias al impulso y a las condiciones que ella generó. Entre quienes participaron de alguna instancia de la dirección de la carrera figuran docentes de sus materias, centralmente de“Políticas y Planificación de la Comunicación”, tales como Mariano Mestman, Sergio Mogliati, Guillermo Mastrini y Glenn Postolski. En ese sentido, Entel destaca que“formaba valorando las cuestiones del poder y no es casualidad que todos los que salieron de la cátedra de Margarita 67 hayan ocupado cargos o realizado algún tipo de intervención; esa era una impronta suya”(Entel, entrevista, 2021). Por su parte, Postolski resalta que: Eso tiene mucho que ver con el tipo de generosidad de Margarita. Como estudiante me quise presentar a una beca, le llevé tres renglones y ella me lo transformó en tres páginas. Ese espíritu permitió un tipo de construcción que después se dio en términos político-gremiales a través de NEXO, la agrupación política mayoritaria de la carrera. Ella generó un proceso de discusión en el cual todos coincidíamos claramente dónde había que estar parado y llevó a que fuéramos un muy buen grupo de trabajo en la cátedra. Su impronta permitió proyectar… Nos permitió construir una identidad de graduados claramente alejada del neoliberalismo de ese momento(los años noventa), que en la universidad se expresaba en los posgrados privados y en la propuesta de instalación de una maestría entre Clarín y la Facultad. (Postolski, entrevista, 2021) La generosidad de Margarita se palpaba también en la cotidianeidad de los espacios que impulsaba. En este sentido, Mogliati(entrevista, 2021) dice que“su biblioteca era nuestra biblioteca, sus contactos eran nuestros contactos”. Los espacios de formación que generó tenían esa impronta de afecto, de amorosidad, de compartir su casa para las reuniones de cátedra y sociales. La gran mayoría vio crecer a su hija Celeste entre encuentros, charlas y veladas. La biblioteca de Margarita, recordada por todos y todas, fue el exponente de ese espíritu generoso y formativo: quienes iban a su casa se llevaban un libro para leer, consultar, resumir, disfrutar. Sus libros no dormían en los estantes, iban y volvían en un fluir constante. Además de la formación, Margarita se ocupaba de la vida académica e incluso personal de quienes conformaban sus equipos, haciendo un seguimiento de su situación, su trayectoria y sus necesidades. Alicia Entel(entrevista, 2021) observaba que“Margarita se dedicó mucho a sus equipos, los defendía con uñas y dientes, algo pocas veces visto”. Para el armado de los equipos, Margarita ponía el acento en la inclusión, en la pluralidad. Todos y todas conocían su historia política y ella sumaba de manera democrática. Así, convivían perfiles alfonsinistas y peronistas.“Yo era muy áspero con el COCODE y ella no solo me toleraba, sino que escuchaba mis opiniones”, decía Mariotto(entrevista, 2021), quien luego agregaba que, al interior de la cátedras, “había un gran respeto y afecto entre nosotros y nadie se reprimía lo que pensaba, podíamos discutir intensamente, era muy edificante y Margarita disfrutaba de esa pluralidad”.“No compartía su identidad política en la cátedra, fue muy cuidadosa” contaba Rossi(entrevista, 2021). Para Mogliati(entrevista, 2021),“era una cátedra muy horizontal debajo suyo, éramos todos estudiantes avanzados”.“Lo más lindo que aprendí de ella es a sumar”, expresó Zucchelli(entrevista, 2021). 68 UNA MUJER DE ACCIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] La formación académica de esos espacios no se asentaba en la rigurosidad o sistematicidad, sino en el impulso que brindaba Margarita a investigar, a buscar, a “curiosear en esa biblioteca que tenía”(Mastrini, entrevista, 2021), a hacer recorridos propios para luego conversarlos. En las reuniones de cátedra de“Políticas y Planificación de la Comunicación” orientaba la búsqueda de autores sobre macroeconomía, con una mirada desde el Estado, las políticas públicas y las relaciones políticas. Mogliati (entrevista, 2021) cuenta que estudiaron abundante legislación comparada-él incluso cursó tres materias en la Facultad de Derecho. A su vez, la cátedra constituyó un espacio de producción de bibliografía que se utilizaba y discutía. Margarita impulsó a todos y todas a escribir y a participar de congresos en el país y en el exterior. Graziano, como se mencionó, allanó el camino que desembocó en la promulgación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual en 2009. Los y las ayudantes de su materia se formaron sobre la necesidad de reemplazar el decreto-ley heredado de la dictadura cívico-militar. Mariotto cuenta que cuando presentaron el proyecto de ley en la ciudad de La Plata con la entonces presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, se lo dedicó a Margarita en términos de inspiración:“ella fue el motor intelectual y académico de ese cambio que hay que seguir profundizando” (Mariotto, entrevista, 2021). Es destacable que integrantes de las cátedras de Graziano o personas que estuvieron muy vinculadas a ella figuran entre quienes redactaron el proyecto de ley y participaron de la organización del proceso participativo de consulta e incorporación de los aportes. Para finalizar, hay una coincidencia general entre quienes compartimos espacios, experiencias, charlas y etapas de la vida de Margarita:“Se nos fue joven”, dijo Gabriel Mariotto;“se nos fue muy rápido cuando recién estábamos despegando en muchas cosas”, expresó Glenn Postolski. Hoy, a más de veinte años de su partida, Margarita sigue presente con sus invalorables aportes en lo académico, en la formación, en la experiencia de vida, en los valores que supo transmitir, y, desde lo personal, con su impronta ácida, irreverente, con su energía, con su pasión y con el amor que puso en los distintos ámbitos de su corta e intensa vida. Bibliografía Elizalde, Josefina(2009). Intelectuales y política durante la transición democrática: El“Grupo Esmeralda” y la producción del discurso alfonsinista. XII Jornadas Interescuelas/Departamentos de Historia. Departamento de Historia, Facultad de Humanidades y Centro Regional Universitario Bariloche. Universidad Nacional del Comahue, San Carlos de Bariloche, Argentina. Graziano, Margarita(1974). Los dueños de la televisión argentina. Comunicación y cultura, 3, 175-212. Graziano, Margarita(1980). Para una definición alternativa de la comunicación. Revista ININCO, 1, 71-74. Graziano, Margarita(1988). ¿Política o ley? El debate sobre el debate. Revista Espacios, 3. 69 Graziano, Margarita(1997). Concepciones del desarrollo. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Ciencias Sociales. Cátedra Metodología del Planeamiento en Comunicación. Mastrini, Guillermo(2020). Margarita Graziano. Entre la academia y la acción política. En Pensadores de la comunicación argentina. Margarita Graziano, Anibal Ford y Héctor Schmucler, Ediciones UNGS, 15-45. Mestman, Mariano(2001). 9. Zigurat, 2, 8-11. Entrevistas Alicia Entel, 9 de agosto de 2021 Celeste Franco Graziano, 24 de julio de 2021 Diego Rossi, 2 de agosto de 2021 Gabriel Mariotto, 4 de agosto de 2021 Glenn Postolski, 19 de agosto de 2021 Guillermo Mastrini, 5 de agosto de 2021 Mariano Mestman, 6 de agosto de 2021 Martín Zucchelli, 16 de agosto de 2021 Sergio Mogliati, 14 de agosto de 2021 70 UNA MUJER DE ACCIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] MABEL Grillo PINTAR LA ALDEA, PENSAR LA COMUNICACIÓN Por Eva Da Porta UNA VOZ CON TONALIDADES PROPIAS En un país que se define como federal, pero que no ha podido aún contrarrestar el peso de su capital, emerge desde la ciudad de Río Cuarto(Córdoba, Argentina) con brillo propio el trabajo de Mabel Grillo. Sus aportes al campo comunicacional son doblemente relevantes. En primer lugar, por la calidad y profundidad de sus investigaciones y, luego, porque su presencia académica logra atravesar las fronteras simbólicas que se imponen a las universidades, a docentes, investigadores y estudiantes del interior de un país fuertemente centralizado. Quizás por eso, el espacio, la localidad y la situación son temas recurrentes en sus trabajos: porque antes que nada, Mabel Grillo es una investigadora sensible al entorno y a la gente que lo habita. Sensible y reflexiva, con la complejidad que ambos términos implican para el campo académico de las Ciencias Sociales y, particularmente, de la Comunicación. Si hay una operación que realiza a lo largo de sus estudios y también de su práctica docente es la de la reflexividad, en el sentido que Pierre Bourdieu (1998) otorga al ejercicio incesante de quien investiga acerca de su relación con el objeto de estudio y de su posicionamiento. Por eso, antes de recorrer su obra y sus aportes, es importante destacar este rasgo de su personalidad, porque es una clave para comprenderla. Quienes han podido conocerla en sus clases, en instancias de evaluación o en reuniones de trabajo, pero también a través de sus textos escritos, podrán advertir fácilmente la profundidad con la que asume la reflexividad como una ética y como un compromiso que busca esclarecer los sentidos implícitos y explícitos de la investigación. En ese punto, es necesario destacar que Mabel no busca evadir los núcleos problemáticos de nuestro campo sino que, por el contrario, de modo abierto, enfrenta en cada texto escrito los dilemas que se le presentan a su objeto de estudio tanto a nivel epistemológico, como teórico o metodológico. De este modo, en cada intervención 71 define un esquema dialógico en el cual es fácil reconocer su voz como investigadora que conversa, analiza y debate las problemáticas del campo comunicacional con la comunidad académica y con numerosas voces expertas que recupera con mucho cuidado, profundidad y rigor. Es por eso que leerla implica un aprendizaje: no porque emplee un tono didáctico, sino porque en todos sus textos permite contextualizar las problemáticas que aborda, identificar los nombres propios de autores y perspectivas fundantes, identificar los núcleos de debate y perfilar posibles respuestas. Tanto en su escritura como en sus alocuciones y en sus clases como docente de metodología de la investigación, hay un compromiso permanente con las dimensiones públicas y críticas del conocimiento, siempre expuestas al debate y a la revisión en el marco de la comunidad científica. En una larga entrevista que iremos compartiendo en este artículo, Mabel nos expresaba con claridad su apuesta epistemológica interdiscursiva: Creo que en toda actividad hay convenciones. En la investigación, la convención está dada por la metodología. Eso no quiere decir que no pueda haber creatividad metodológica, pero existe un fondo común de normas que, en la investigación social, es clave. En todas las ciencias pasa lo mismo, porque los investigadores son una comunidad y esa comunidad tiene sentido a partir de que se sigan algunas normas de pertenencia a ella. Son un lenguaje que compartimos.(Mabel Grillo, entrevista, 2021) Es ese tono reflexivo, que articula el rigor metodológico y el debate teórico actualizado por fuera de las modas académicas, el que caracteriza su trabajo. Ese ejercicio de reflexividad generalizada y de puesta en consideración pública de sus operaciones teóricas y metodológicas la habilita a situar de forma crítica y productiva a la Comunicación como disciplina en el marco de los debates actuales de las Ciencias Sociales. En particular, se observa un diálogo muy fructífero de la Comunicación con la Antropología y con la Sociología, que le permite lograr investigaciones ricas en datos, pero también en conceptos que ayuden a comprenderlos. Para finalizar con esta presentación, queremos señalar dos cuestiones más que caracterizan su obra. La primera es su clara intención de ampliar, profundizar y desarrollar el campo conceptual, teórico y disciplinar de la Comunicación. En ese punto no elude los debates, sino que los enfrenta y los desarrolla en cada producción, poniendo el énfasis en la problematización en todos sus niveles. Se detiene en las discusiones acerca del estatuto epistemológico de la Comunicación, en la clarificación de sus objetos de estudio como campo disciplinar, en la precisión de sus conceptos y sus enfoques teóricos, y en las posibilidades que brinda para comprender el funcionamiento complejo de las sociedades contemporáneas. En sus textos, en sus exposiciones y en sus entrevistas es posible reconocer definiciones acerca de qué es y qué no es la comunicación, cuáles son sus problemáticas y sus enfoques disciplinares. Es una tarea que no se asume fácilmente en nuestro campo 72 PINTAR LA ALDEA, PENSAR LA COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] académico, justamente por la dificultad de dichas definiciones y precisiones. Mabel toma clara iniciativa en este tema y, de modo generoso, siempre nos ofrece claves de comprensión y de definición conceptual y disciplinar que permiten ordenar los debates y los aportes. Nos decía en la entrevista: La comunicación es una dimensión de la vida social y cada vez tiene más peso en ella, y si no se incorpora esta cuestión desde las otras disciplinas es un problema. No hay diálogos entre nosotros y menos con otras disciplinas. (Mabel Grillo, entrevista, 2021) En ese sentido, denuncia cierto abandono por el desarrollo de la teoría de la comunicación, un gesto inicial que reconoce en Antonio Pasquali, quien en el libro Comprender la Comunicación(1970) planteaba desde el inicio esta inquietud. En ese sentido, señalaba en la misma entrevista: Es una pena que no se haya retomado esa inquietud por la teoría de la comunicación, porque a Pasquali se lo reconoce como parte de la historia del campo. Sin embargo, sus aportes sobre el campo teórico de la Comunicación aún no han sido desarrollados.(Mabel Grillo, entrevista, 2021) La misma Mabel explicita la influencia de los planteos de Pasquali sobre su propia concepción de la comunicación en tanto dimensión de la vida en sociedad y en tanto aquello que se entabla en las relaciones con los otros. Más adelante nos detendremos en este aspecto. Finalmente, y para concluir esta presentación que intenta captar la tonalidad, el acento, de esta investigadora que se destaca por su voz propia, es necesario señalar también su apego, su cuidado y su rigor en la investigación empírica. Si bien posee notables textos ensayísticos en los que desarrolla algunas cuestiones que luego destacaremos, el empleo de los datos adquiere en sus trabajos una centralidad alejada del afán positivista y cercana a la necesidad de comprender lo real: un genuino interés por lo que ocurre allí, donde la gente vive y protagoniza los procesos de comunicación. No es casual que, en su rol docente, se haya especializado en la problemática metodológica de la Comunicación y las Ciencias Sociales. Su cuidado, tanto en los modos de acercarse a la realidad, a los procesos y las situaciones, como, en especial, en las formas de registro y análisis de esa información, hace que sus trabajos se destaquen particularmente por el rigor y la consistencia en un campo académico no siempre proclive a dar cuenta de las operaciones metodológicas y de los modos con que se da sustento a las interpretaciones. En ese punto también, desde distintos espacios, se ha preocupado por exponer la relevancia que tienen para el crecimiento del campo de las Ciencias Sociales tanto el cuidado metodológico, como el intercambio y la puesta en conocimiento de los resultados de las investigaciones empíricas. Mabel nos decía en la entrevista: 73 Yo trabajo la metodología en las Ciencias Sociales y no veo que haya muchas diferencias entre los problemas de la Comunicación y los de las otras Ciencias Sociales. Hay un gran desconocimiento de lo que hacen otros investigadores. Entonces ves una disgregación de estudios que no suman, y la investigación es una cuestión de sumar. Eso tiene mucho que ver con el financiamiento de la investigación. No hay contacto entre investigadores, no se publican las presentaciones en los congresos. En la investigación empírica eso es muy problemático. Es fundamental aunar esfuerzos para lograr más sustento empírico en la producción de teoría.(Mabel Grillo, entrevista, 2021) En esta breve introducción, siempre arbitraria y subjetiva, hemos intentado recuperar los tonos más intensos que caracterizan la voz propia de Mabel Grillo. Una voz clara, sensible y profunda, que provoca el debate y que nos convoca al trabajo crítico y reflexivo sobre la dimensión social y humana de la comunicación con sensatez y con una dosis de entusiasmo y humor infaltables. Una voz que, como nos dice Bubnova a propósito de Mijaíl Bajtin,“es portadora de los sentidos de la existencia”(Bubnova, 2006, p. 100). LA PRODUCCIÓN INTELECTUAL Si hay rasgos que caracterizan la producción académica e intelectual de Mabel Grillo, ellos son la coherencia temática, su esfuerzo sostenido por la vigilancia epistemológica y la claridad expositiva de sus textos y exposiciones. Estos atributos impregnan de una consistencia y una solidez notables a sus trabajos, que pueden ordenarse, casi prolijamente, en una cadena dialógica o, mejor, en una red de interacciones muy tupidas y razonadas. En cada proyecto individual y colectivo desarrollado como investigadora responsable durante casi cuarenta años de trabajo, es posible reconocer una tarea de enriquecimiento, de formalización y de nominación teórica que le ha permitido abordar la complejidad de un objeto de estudio que fue construyendo de modo progresivo, reflexivo, y crítico, con un enorme convencimiento acerca de su relevancia para el campo de la Comunicación. Nos referimos a la problemática de los medios de comunicación locales en su vínculo con el espacio y, particularmente, con las relaciones interpersonales que allí se producen. Este objeto de estudio-del que creemos que es hoy una referente insoslayable por sus aportes a su comprensión teórica sostenidos en investigaciones empíricas cuidadas y creativas- se fue modelando y facetando a partir de su interés inicial por explorar la diversidad cultural en relación con el espacio social, cultural y simbólico. Esta preocupación, desarrollada en su tesis doctoral en Antropología realizada en la Universidad de Brasilia a partir de una beca otorgada por FLACSO, le dio no solo herramientas conceptuales, sino también metodológicas, para expandir posteriormente su trabajo en torno de la comprensión de los procesos comunicacionales producidos en los medios locales. 74 PINTAR LA ALDEA, PENSAR LA COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] En la generosa conversación que pudimos tener con Mabel a propósito de tu trabajo, ella nos daba las razones por las que se ha especializado en esta temática: Siempre trabajé el tema de los medios locales. Siempre. Y eso me puso en el lugar de abordar la cuestión del espacio y los medios, la construcción espacial de los medios, la conformación imaginaria espacial, la identificación imaginaria con los espacios.(...) Creo que considerar la cuestión de los medios locales es una cuestión fundamental para la Comunicación, no para mí como interés teórico propio, sino porque son centrales para comprender la sociedad.(Mabel Grillo, entrevista, 2021) El denominador común que caracteriza su producción académica es la constante referencia y debate con autores y perspectivas contemporáneas no siempre provenientes del campo comunicacional, sino también del campo de las Ciencias Sociales en su conjunto. Este diálogo da a sus trabajos un aire transdisciplinar, que se hace evidente con el tópico espacial que fue abordando tempranamente desde que realizó su doctorado en Antropología, donde estudió la construcción de la relación entre nación y minorías en los manuales de Historia utilizados en Argentina y Brasil. Esta sólida formación teórica, que continuó profundizando hasta el presente(algo que se evidencia en sus diálogos con autores como Homi Bhabha o Doreen Massey), también le brindó la posibilidad de profundizar en aspectos metodológicos. Esta perspectiva, desarrollada particularmente en la docencia, enriqueció sus investigaciones. Allí, demuestra una solvencia que le permite desplegar trabajos empíricos con mucha solidez y coherencia, aunque también con flexibilidad y creatividad. En este punto, si bien sus investigaciones son de índole cualitativa, también entabla un diálogo productivo y crítico con estudios de corte cuantitativo, descriptivos y con el Análisis del Discurso y la Semiótica. Sin embargo, su enfoque comunicacional es profundo. Define su punto de vista desde perspectivas que podríamos denominar fundantes que acompañan todos sus trabajos y orientan su trayectoria, como el señero trabajo de Antonio Pasquali(1970) que aborda la comunicación en tanto relación, como una instancia que los sujetos construyen activamente en su praxis y en su vida en sociedad. Asimismo, es claramente reconocible su inscripción en una perspectiva culturalista de la comunicación, en el linaje de los Estudios Culturales ingleses y latinoamericanos, con cuyos autores entabla un productivo diálogo crítico. Se destaca principalmente su recuperación de los planteos de Stuart Hall y Roger Silverstone, pero también de David Morley y de John B. Thompson para el estudio de los medios. También retoma las obras de Jesús Martín Barbero, de Néstor García Canclini y de María Cristina Mata para analizar la comunicación y, particularmente, los medios desde las tramas sociales y culturales. Cuando en la entrevista le preguntamos si se sentía vinculada a esta perspectiva, nos respondió: 75 Por supuesto, los Estudios Culturales fueron un gran aporte y tuvieron un impacto muy positivo en Latinoamérica, nos dieron grandes pensadores que han logrado darnos tema en la Comunicación, para producir, para pensar, retomarlos, recuperarlos, citarlos largamente. Fue una escuela que puso a los medios en el centro de la vida social. Estábamos perdidos en la circulación de las ideas y poco preocupados por los polos en la recepción y la producción, por la interacción. Creo que los Estudios Culturales nos dieron elementos para trabajar eso. Me gustaría que se me lea en esa línea. (Mabel Grillo, entrevista, 2021) Finalmente, y antes de detenernos en algunos aportes que consideramos centrales de su propuesta, es también relevante señalar que sus estudios sobre la“interacción social” entre las personas y con los medios-categoría que considera constitutiva para el campo comunicacional(Mabel Grillo, 2010a) junto a la de“relaciones interpersonales”- se nutren del aporte de dos autores que han orientado su manera de mirar los procesos comunicacionales. Nos referimos a Erving Goffman y a Gregory Bateson, quienes, desde la perspectiva del interaccionismo simbólico propia de la Escuela de Palo Alto, le permitieron comprender a la comunicación como un proceso social en permanente desarrollo, que implica la participación en la construcción social del sentido en el marco de interacciones, de relaciones sociales entre las personas. En ese punto, nos señalaba con claridad en la entrevista: Hay conceptos en teoría de la comunicación que son básicos y se han dejado de lado, como los de“relación” e“interacción”. Bateson y Goffman los trabajaron a mediados del siglo pasado: ellos tomaban la comunicación por ese lado. Siempre hay un contenido y una forma, y la relación está en cómo se articulan forma y contenido. Para mí, la Teoría de la Comunicación no se ha desarrollado lo suficiente en ese aspecto. Estas cuestiones son muy fáciles de observar en las relaciones interpersonales, pero, cambiando el nivel de análisis, también se lo puede ver en la interacción mediática. (Mabel Grillo, entrevista, 2021) LAS INTERACCIONES, O CÓMO RESTITUIR LA VIDA SOCIAL A LOS ESTUDIOS SOBRE MEDIOS DE COMUNICACIÓN Hemos señalado más arriba que Mabel Grillo tematiza, problematiza y produce un cuerpo de conocimientos notables en torno a la relación entre medios locales e interacción social. 1 En ese punto, hemos destacado que esa producción no solo 1. En su producción académica son numerosos los textos que abordan esta problemática, pero quizás hay tres donde desarrolla aportes sustanciales que queremos destacar, no solo por su originalidad, sino también por las proyecciones que tienen para seguir pensando la comunicación en los tiempos actuales, atravesados por redes digitales. Nos referimos a“Medios, conocidos y allegados. Circuitos de reconocimiento local”(2000b),“Lo local y lo nacional como espacio de 76 PINTAR LA ALDEA, PENSAR LA COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] es de gran valor por su calidad, sino también porque aporta elementos teóricos y metodológicos que permiten consolidar la construcción de un objeto de estudio ciertamente poco investigado o, al menos, no tan profundamente explorado desde la perspectiva que asume la autora. Ahora pretendemos resaltar dos aspectos más, que son la potencialidad del constructo analítico que desarrolla y la capacidad interpretativa de sus hallazgos, los cuales permiten hacer extensivas las preguntas y también los resultados a otras escalas de funcionamiento de la vida social, para desentrañar la complejidad del funcionamiento mediático contemporáneo. En ese sentido, Mabel destacaba en la entrevista su estrategia analítica: La escala más pequeña te permite ver el funcionamiento de los medios en la interacción y preguntar de qué manera eso mismo se produce en otras escalas. Porque ese poder va incluyendo o disgregando esos micropoderes. Siempre me interesó observar esas complejidades en chiquito, para poder verlas en un nivel más abstracto. Obviamente, no desconozco el nivel estructural del poder ni la terrible fuerza de ese poder, pero por lo general esos modos se nos escapan al análisis. A lo que podemos acceder es a las formas en que se van segmentando acá, en la vida cotidiana de las personas, y cómo éstas van aportando a la constitución de esos poderes. (Mabel Grillo, entrevista, 2021) La crítica de la que parte es respecto de los análisis de los medios de comunicación que sólo apuntan a la construcción ideológica y que no pueden reconocer que el poder de los medios, justamente, reside en los procesos que logran anclar en la sociedad, en las redes interpersonales, en los grupos sociales, en los liderazgos locales. Se trata de redes que están vivas, a las que denomina como“allegados” y“conocidos”(Mabel Grillo, 2000b). Esta es quizás su mayor hipótesis interpretativa que, de manera sistemática y a través de una exploración siempre relacional de la escala local, sustentada en categorías interpretativas y analíticas, genera un cuerpo conceptual notable y de referencia obligada. En el texto anteriormente mencionado señalaba: En dos proyectos de investigación anteriores encontramos que los sujetos estudiados asociaban los medios de comunicación no sólo a las posibilidades de conexión con el mundo exterior lejano, con otros lugares más o menos distantes, sino también con el propio lugar. Tanto otorgando información sobre lo cotidiano, dando tema de conversación con familiares y amigos, como integrando circuitos con redes interpersonales de información y contacto.(Mabel Grillo, 2000b, pp. 111-112) A partir del reconocimiento de la relevancia de la localidad y de la vida cotidiana para comprender el vínculo con los medios de comunicación, comienza a identificación y prácticas de interacción mediática”(2004) y“Donde está la acción. Relaciones interpersonales e interacciones mediáticas”(2010a). 77 explorar esa relación desde distintos puntos de interrogación. Analiza lo local y lo nacional como espacios de identificación, la relación entre los directivos y productores de los medios locales, los contenidos y las audiencias localizadas, el consumo de informativos, las formas de la acción ciudadana y de vinculación con la política, entre otros ejes sustantivos. Todos estos ejes se encuentran atravesados por las interacciones cotidianas, por los espacios intermedios y por las formas de participación social. Mabel sostiene que, si bien el consumo de medios amplía el horizonte de alcance y la escala en la que se ubica el propio lugar,“al menos en las ciudades pequeñas y medianas, los medios de comunicación y las producciones locales parecen ser consumidos por todos, más allá de las diferencias apuntadas, como una continuidad y reforzamiento de las interacciones interpersonales cotidianas”(Mabel Grillo, 2000b, p.113). LA VIDA SOCIAL Y LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN EN UNA CIUDAD MEDIANA DEL INTERIOR Con ese interés por la investigación situada y en escala interpersonal, Mabel desarrolla la mayoría de sus trabajos de base empírica en el marco interpretativo que le brinda la ciudad de Río Cuarto. 2 Se trata de una localidad entre pequeña e intermedia en la que habita y donde se desempeña además como profesora en la Universidad Nacional homónima. Desde la localización espacial, social e histórica que le brinda una ciudad con esas características, puede analizar con precisión y en profundidad la incidencia de las redes locales de interacción en el vínculo con los medios de comunicación en general y, particularmente, con los medios locales, considerando la presencia de redes transversales como las relaciones de vecindad, de parentesco, de amistad, de camarillas y de patronazgo. Como señala con precisión:“Estas redes de relaciones interactúan entre sí, y también con los medios de comunicación, de manera singular, generando circuitos de sentidos que prestan enlace con lo público y lo oficial”(Mabel Grillo, 2000a, pp. 214-215). En ese punto, se detiene en la caracterización de las ciudades pequeñas y medianas a través de un intenso diálogo con la sociología clásica y contemporánea(Charles Wright Mills , Robert K. Merton, Siegfried Frederick Nadel, John Barnes, Arnold Epstein, Aidan Southall, David Harvey, Anthony Giddens, Mauro Wolf, Clyde Mitchell, entre otros), lo que le permite focalizar en el funcionamiento de las redes sociales que articulan la acción social a través de diversas“condensaciones” como grupos, organizaciones y asociaciones diversas. Asimismo, reconoce que en las sociedades pequeñas y medianas las relaciones están marcadas por un“sistema de posiciones en el cual muchos roles son ocupados por pocas personas”(Mabel 2. La ciudad de Río Cuarto está ubicada a 200 km al sur de la capital de la provincia Córdoba(Argentina) y puede caracterizarse como un centro comercial y de servicios de la pujante región agrícola-ganadera que la rodea. Cuenta en la actualidad con un número cercano a los 200.000 habitantes. 78 PINTAR LA ALDEA, PENSAR LA COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Grillo, 2000b, p. 120) lo que la habilita a explorar las relaciones de tipo multiplex (Gluckman, 1963) de los públicos con los productores y conductores de los medios locales desde ese vínculo de cercanía y cotidianeidad que define el espacio común habitado. Por ello, señala que el consumo de medios se asocia a la participación en asociaciones formales e informales y que esas instancias intervienen“(…) en la producción de sentidos referidos al espacio local, a su ubicación en una escala más o menos amplia y a su importancia como ámbito de interacción cotidiana”(Mabel Grillo, 2000b, p. 127). El análisis de esas interacciones en una escala local posibilita devolverle lo social al estudio de los medios, ponerle carnadura al proceso de la comunicación, desde una mirada que recupera su formación antropológica que busca estar en el terreno, estar ahí en la vida cotidiana, en el lugar donde los medios adquieren poder y donde también lo pierden. El reconocimiento de la capacidad de agencia de quienes producen y de quienes consumen los medios da cuenta de su interés por los modos en que dichos sujetos construyen sus mundos de vida y por las tramas cotidianas institucionales, laborales, ciudadanas, familiares, organizacionales en las que van dando sentido a los discursos mediáticos, en estrecho vínculo con sus relaciones interpersonales y sus contextos de interacción. Por eso, en lugar de pensar la relación con los mensajes desde la recepción o desde la producción como procesos semióticos aislados de sus contextos, apuesta a investigar las interacciones mediáticas, poblando de vínculos, contextos y referencias al espacio de la vida cotidiana. Así lo expresa en un artículo fundamental en este aspecto publicado en la revista de la Asociación Latinoamericana de Investigadores de la Comunicación(ALAIC): Nos proponemos avanzar en la comprensión del papel de las relaciones interpersonales asociadas a los medios, en el marco general de las interacciones que los actores sociales llevan adelante con su entorno. Abordamos el problema desde una concepción del individuo como actor histórico, situado en redes y categorías sociales que le ofrecen marcos de identificación múltiples en cuyas estructuras se produce la interacción mediática.(Mabel Grillo, 2010a, p. 42) Para reconstruir ese objeto huidizo, se sitúa claramente desde la perspectiva de los actores y sus prácticas sociales, puesto que sostiene de manera crítica que tanto los estudios de la ideología-centrados en la producción de los mensajes- como los de recepción-que focalizan en los sentidos producidos por las audiencias- terminan por desconocer lo que efectivamente hacen las personas con los medios: las prácticas cotidianas, situadas y configuradas en redes de interacción desde donde tanto productores como públicos desarrollan procesos de identificación tanto subjetivos como grupales. Y es allí, donde está la acción, al decir de Goffman, que Mabel Grillo expande su producción académica novedosa y potente que permite restituir“las 79 formas vivas de lo social” en procesos que, si bien no dejan de operar de manera estructural, adquieren forma y sustento en esos“escenarios donde se producen mediaciones sumamente activas de cualquier instancia que consideremos de lo social”(Mabel Grillo, 2000a, p. 43). En este punto, habíamos señalado al comienzo la incidencia en el pensamiento de Mabel de la perspectiva comunicacional de Pasquali y de los aportes de Goffman y Bateson. Asimismo, en su desarrollo sobre las interacciones mediáticas entabla diálogos productivos con Norbert Elías, con Ulrich Beck y particularmente con Bernard Lahire, que le permiten profundizar en los modos en que se puede estudiar lo social en escala individual, considerando el contexto de individualización progresiva de las sociedades contemporáneas. Es en ese marco que su recuperación de la propuesta de Stuart Hall(1996) respecto de la problemática de las identidades contemporáneas adquiere peso: Mabel propone avanzar en el conocimiento de esas interacciones mediáticas teniendo en cuenta en particular la complejidad de“los pliegues que el individuo construye en sus identificaciones en el transcurso de sus trayectorias comunicativas cotidianas”(Mabel Grillo, 2000a, p. 46). En esa amalgama que logra construir con mucha solidez teórica y metodológica entre interacciones mediáticas, espacio social y procesos identificatorios, alcanza notables avances en la investigación. En ese punto nos dice: Nos parece apropiado recurrir a los procesos de identificación como llave de ingreso al estudio de la mediatización de lo social en una sociedad diferenciada(Elías, 1991) o altamente individualizada(Beck y BeckGernsheim, 1999), en la medida que nos permiten captar los diversos fenómenos de diferenciación social, desde aquellos más generales y más abstractos hasta los más específicos y concretos.(Mabel Grillo, 2000a, p. 47) En sus investigaciones se despliegan con mucha riqueza dos direcciones complementarias: la que se propone reconstruir los vínculos de las personas con sus contextos locales marcados por la proximidad y la experiencia de vida articulada a la producción y consumo de los medios locales, y la que busca recuperar las relaciones identificatorias con el contexto lejano/cercano de la nación en las interacciones desarrolladas con noticieros nacionales. Poder seguir a les actores sociales en sus interacciones mediáticas en la proximidad de lo local y en sus procesos identificatorios vinculados a la ciudadanía, pero también a la perspectiva del usuario de servicios, recupera la lógica del“vecindario”, entre otras categorías muy productivas, donde“emisores y audiencias comparten escenarios de vida y tienen experiencias compartidas”(Mabel Grillo, 2004, p. 281) Es ahí, donde está la acción, donde se dan las experiencias e interacciones mediáticas en las que se vuelve posible recuperar la densidad y espesura con la que se articulan los medios en 80 PINTAR LA ALDEA, PENSAR LA COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] los contextos de actuación práctica. Es aquí y ahora donde se encuentran los grupos, las asociaciones, las redes interpersonales que los atraviesan. 3 Y para seguir las complejas tramas de las interacciones mediáticas con la nación, considerada como un espacio para la identificación política a través de narrativas así como de prácticas de interacción y de experiencias, focaliza su estudio en la producción y consumo de los noticieros nacionales. 4 En esas investigaciones logra reconstruir la relación entre la ambivalente interpelación ideológica de lo nacional y las formas diferenciadas de interacción mediática que se desarrollan en los consumos de los medios informativos nacionales así como en los modos de identificación y desafiliación política, de memoria cultural y de agencia política(Mabel Grillo, 2004). DESARROLLOS TEÓRICOS Y METODOLÓGICOS DERIVADOS Y SUSTANTIVOS A lo largo de su intensa trayectoria como investigadora, formadora de investigadores y docente, Mabel Grillo fue desarrollando importantes aportes al campo de la Comunicación que ponen de manifiesto su mirada sutil, inquisidora, pero profundamente generosa en términos académicos. En todos sus textos se adivina un proyecto riguroso, crítico, que busca contribuir al fortalecimiento del campo desde la reflexividad generalizada. Se destacan en ese sentido también sus textos más ensayísticos y analíticos, en los que profundiza acerca de problemáticas complejas frente a las cuales ofrece claves interpretativas que permiten salir de atolladeros teóricos, metodológicos o epistemológicos. A sabiendas de estar dejando de lado otros notables aportes, 5 destacamos tres artículos que evidencian esta voluntad clarificadora que caracteriza su producción. El primero de ellos es“El negro argentino: nación, raza y clase en épocas de la globalización” (2011). Allí, de manera casi artesanal, logra develar los ambiguos mecanismos donde raza, clase y género se articulan en situaciones localizadas de interacción social y mediática, permitiéndole luego comprender a escala global las formas en las que opera el poder 3. Sobre este tema, podemos citar los siguientes artículos de la autora:“Medios, conocidos y allegados. Circuitos de reconocimiento local”(2000);“Identidades locales y estilos interactivos. Los medios y las relaciones interpersonales”(2001); “Los medios locales. Entre el vecindario, la nación y el mundo”(2002). 4. Podemos citar los siguientes artículos de la autora al respecto:“El noticiero televisivo. El espacio de lo nacional en una programación transnacionalizada”(1997), “Lo local y lo nacional como espacios de identificación espacial en la interacción mediática”(2004) y“La participación del público en el noticiero televisivo o la política en el mercado”(2006b). 5. Como por ejemplo:“El estudio sobre los consumos culturales” en coautoría con Vanina Papalini y Sebastián Benitez Larghi(2016). 81 clasificador sobre las diferencias culturales y étnicas que caracterizan y distinguen a los centros cosmopolitas y a las regiones interiores del planeta. El segundo artículo que queremos resaltar es“Mediatización: un concepto clave para comprender la comunicación”(2010b), donde de modo magistral recupera críticamente los desarrollos teóricos de este concepto(Roger Silverstone, Eliseo Verón, Stig Hjarvard, John B. Thompson, entre otros), los pone en la clave de estudio de las interacciones comunicacionales y hace una propuesta metodológica superadora de los estudios de recepción. Para ello, desarrolla un modelo analítico que, recuperando los aportes de George Marcus(2011) se propone seguir“conexiones, asociaciones y relaciones” entre ámbitos dispersos de observación para poder“mapear secuencias de relaciones que den cuenta de los intercambios entre los diversos espacios sociales considerando las transformaciones que las interacciones mediáticas producen en los espacios interpersonales de actuación”(p. 272). Este texto es de lectura obligatoria para quienes se interesan en los procesos de mediatización, pues ofrece claves teóricas y metodológicas artesanalmente articuladas. Finalmente, en“Explorando una controversia; dilemas de una objetivante”(2015) puede evidenciarse su formación epistemológica, su claridad argumentativa y su interés por la dimensión pública del conocimiento científico. En ese texto, Mabel pone en el centro del análisis la problemática de la objetividad en las Ciencias Sociales y deconstruye algunos nodos del sentido común académico para señalar que el problema de la objetividad no es sustancial sino procedimental, y que lo que se pone en juego finalmente es la posibilidad de seguir un camino de prácticas consensuadas que no nos garantiza ninguna verdad, pero que es un parámetro que nos permite discutir nuestros logros como comunidad científica. A MODO DE CIERRE Para finalizar vamos a ir al comienzo, a los inicios de Mabel como investigadora. Siendo muy joven, aprendió el oficio como asistente de Regina Gibaja, una docente e investigadora de la Universidad de Buenos Aires que, luego del exilio por el golpe de Estado de 1966 y a la vuelta al país, se radicó por unos años en la Universidad Nacional de Río Cuarto. Con ella, comenzó a trabajar temáticas vinculadas a la mujer y, desde esa época, se acercó al feminismo, al cual asume como militancia y sobre el que trabaja desde una perspectiva periodística, buscando incidir a partir de notas en diversos medios de comunicación. Se destaca en esta línea un bello texto hecho libro por UniRío Editora titulado Matar a las mujeres(2018), que circula en numerosos espacios de formación por su prosa clara, intensa y urgente. Mabel dice al final del texto:“Nos reclama la vida de aquellas que ahora, en este momento, están siendo golpeadas, humilladas y violentadas”(p.15). Con esa sensatez, ese compromiso y esa sensibilidad, ha construido también una intensa carrera docente 82 PINTAR LA ALDEA, PENSAR LA COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] donde la metodología es casi una excusa para alojar y hospedar las mejores prácticas, los mejores sentimientos. Bibliografía Bourdieu, Pierre(1998). Razones teóricas y razones prácticas. Entrevista con Pierre Bourdieu. Causas y Azares(7), 15-23. Bubnova, Tatiana(2006). Voz, sentido y diálogo en Bajtín. Acta poética, 27(1), 97-114. http://www.scielo. org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-30822006000100006&lng=es&tlng=es. Gluckman, Max(1963). Custom and conflict in Africa. Basil Blackwell. Grillo, Mabel(1997). El noticiero televisivo. El espacio de lo nacional en una programación transnacionalizada. Temas y Problemas de Comunicación, 3(5), 65-81. Grillo, Mabel(2000a) Identidades locales y estilos interactivos. Los medios y las relaciones interpersonales. En Krohling Kunsch, M.(Org.), Comunicación. Identidade y fronteras(Parte IV, Cap. V). UNICAP- ALAIC. Grillo, Mabel(2000b). Medios, conocidos y allegados. Circuitos de reconocimiento local. Comunicación y Sociedad, 37, 111-128. Grillo, Mabel(2002). Los medios locales. Entre el vecindario, la nación y el mundo. CRONIA. Revista de Investigación de la Facultad de Ciencias Humanas, 4(2). Grillo, Mabel(2006a). Ciudadanía y medios de comunicación: los límites de una esperanza. Estudios(19), 167-177. Grillo, Mabel(2006b). La participación del público en el noticiero televisivo o la política en el mercado. En Grillo, Mabel; Rizzo, Adriana y Berti, Silvina(Comps.) Con los medios de por medio. Ediciones UNRC. Grillo, Mabel(2010a). Donde está la acción. Relaciones interpersonales e interacciones mediáticas. Revista de la Asociación Latinoamericana de Investigación en Comunicación. ALAIC, 7(13), 40-50. Grillo, Mabel(2010b). Mediatización: un concepto clave para comprender la comunicación. En Cimadevilla, G y Fagundes Haussen, F. La comunicación en tiempos de crisis. Universidad Nacional de Río Cuarto, 248-273. Grillo, Mabel(2011). El negro argentino: nación, raza y clase en épocas de la globalización. Reseñas de enseñanza de la Historia(9), 311-334. Grillo, Mabel(2015). Explorando una controversia. Dilemas de una objetivante. En Cimadevilla et al., Molinos digitales. Una usina de investigación en comunicación para el diálogo Argentina-Brasil. UniRío Editora, 97-113. Grillo, Mabel(2018). Matar a las mujeres. UniRío Editora. Grillo, Mabel; Papalini, Vanina y Benitez Larghi, Sebastián(2016). El estudio sobre los consumos culturales. En Grillo, Mabel, Papalini, Vanina y Benitez Larghi, Sebastián(coords.), Estudios sobre consumos culturales en la Argentina contemporánea, CLACSO, CODESOC, PISAC, 23-57. Hall, Stuart(1996). Quem precisa da identidade? En Tomaz Tadeo da Silva(org.) Identidade e diferença. Vozes, 103-133. Marcus, George(2001). Etnografías en/del sistema mundo. El surgimiento de la etnografía multilocal. Alteridades, 11(22), 111-127. Pasquali, Antonio(1970/1990). Comprender la comunicación. Monte Avila Editores. 83 Entevistas Mabel Grillo, 6 de agosto de 2021. Otros textos de Mabel Grillo Grillo, Mabel(2004). Lo local y lo nacional como espacios de identificación y prácticas de interacción mediática. En Antonelli, M. Cartografías de la Argentina de los 90. Ferreyra Editor, 279-298. Grillo, Mabel(2012). Los medios y las redes interpersonales. Sesenta años después de Lazarsfeld. En Fagundes Hausen, D y Cimadevilla, G., Caminhos do campo comunicacional no Brasil e na Argentina. Intercom, 229-246. 84 PINTAR LA ALDEA, PENSAR LA COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] ELENA Maidana PULSIONES VITALES, PENSAMIENTOS NÓMADES Por María del Rosario Millán Junto restos Junto mis restos Vuelvo a florecer Entre desgarros y suturas Rearmada salgo Las encuentro, me encuentran El contacto visual nos confirma compañeras no solo en la desgracia El abrazo sostiene nuestros restos acoplados Caminamos florecidas como una sola pieza juntas Nada de nosotras se tira Todo se transforma en la reunión de la lucha Allí nada se tira, todo se transforma. Elena Maidana Elena Silvia Maidana es una presencia fuerte y alegre en el Litoral. A pesar de que ya no está dando clases, aún resuena su voz en las aulas y en los pasillos de las carreras de Comunicación Social en Misiones y en Corrientes. La traemos de vuelta a las clases, la invocamos y ella siempre acude. Resuena también su paso y su escucha reflexiva en las calles, en los encuentros, en las plazas donde con el cuerpo, la palabra y la voz acompaña el movimiento de las sociedades. Se formó en Letras, en los años setenta. Estudió para no volverse loca, siempre lo cuenta cuando rememora los años de estudio junto a las dos compañeras con las que completaban el trío que cursaba la carrera en plena dictadura militar. Estudio y 85 crianza están mezclados en la vida de Elena y es que siempre ha pensado al calor del pulso vital, tomando y dando vida con toda intensidad posible.“Cuando era joven no quería dormir porque no quería perder el tiempo”, me dijo algunas veces riéndose de sí misma con la naturalidad y la autenticidad que la distinguen. Su formación de posgrado fue en Antropología Social, durante los años mágicos del primer posgrado en esa disciplina, fundado por el pionero y anfitrión más adorable del nordeste, el Dr. Leopoldo Bartolomé. Esa impronta antropológica ya estaba en Elena desde hacía tiempo, cuando se interesó por las literaturas latinoamericanas y especialmente por la literatura guaraní, por esa lengua que resiste a pesar de las desigualdades persistentes que operan en los mercados lingüísticos. Su mirada etnográfica es característica de su manera de aproximarse a los fenómenos sociales que le interesa estudiar. Así como su opción política como perspectiva de investigación, siempre a favor de los derechos a la comunicación y a la cultura. Elena siempre pone el cuerpo. Siempre se movió, acompañó, movilizó y alentó los reclamos y las demandas de aquellos desfavorecidos, desclasados, invisibilizados, minorizados: los pobres urbanos, los jóvenes, les niñes, les ancianes, las mujeres. Y es en la carrera de Comunicación Social de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM) donde anidó, construyó y cosechó proyectos, ideas, amigues, pasiones y muchas risas. La Comunicación como profesión, en las universidades nacionales especialmente, fue concebida gracias a la tradición cimentada en tiempos más difíciles. Por lo tanto, la vuelta a la democracia permitió que emergiera, con gran ímpetu, la Comunicación como expresión y la toma de la palabra como gesto político, como presencia en el espacio público. En Misiones eso fue posible por la visión, el empuje y la osadía de algunas visionarias. Elena fue una de las propulsoras de la carrera de Periodismo, una pieza fundamental de aquel proyecto que ideó y llevó a cabo quien fuera su maestra, Ana Camblong. En los inicios de los años noventa, la tecnicatura en Periodismo tenía una concurrencia masiva: en esas tierras se hacía sentir el auge de la Comunicación como campo profesional y académico, algo que ya se había hecho notar en las grandes capitales en la década del ochenta. Aquella carrera se convertiría luego en la Licenciatura en Comunicación Social de la UNaM, en la frontera nordeste del país. Su trayectoria errante por las Letras, el Periodismo, la Antropología, la Semiótica y el Análisis del Discurso ha marcado un estilo para pensar e investigar en Comunicación. La crítica, el análisis y la etnografía como método; la creatividad como recurso; el ensayo como forma de comunicar; la intervención en Comunicación como práctica política y como pedagogía. Mucho antes que desde las epistemologías del sur se validara el“sentipensar”(Sousa Santos, 2010) como perspectiva para problematizar el rol del investigador y los procesos de investigación, Elena arengaba desde las aulas y en sus equipos a poner el cuerpo para acompañar procesos, siempre desde una opción 86 PULSIONES VITALES, PENSAMIENTOS NÓMADES MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] política por los más desfavorecidos. En sus palabras, se trata de“ir tras un pensar que retorne al mundo desde una clara y decidida voluntad de responsabilidad hacia el mundo. Esa responsabilidad exige pensamientos despiadadamente honestos en una tierra habitable(o no) gracias a la obra de los hombres”(Elena Maidana, 2018, p. 5). La escritura de Elena es prolífera, desbordante, indisciplinada desde la mirada de los casilleros institucionales. Pero no le asigna a eso mayor importancia. Siempre elige los interlocutores con quienes le interesa compartir: la tribu en las aulas, las mujeres en lucha, los corazones ardientes por las injusticias y desigualdades, los amigos. Sus escritos siempre están rehaciéndose, sus ideas están en movimiento, tratando de aprehender, aunque sea por un momento, la dinámica de la comunicación en nuestras sociedades. La sensibilidad artística de Elena se aprecia también en su interés por apoyar la producción cultural alternativa, mediante la colaboración con ferias, fanzines, diarios y radios escolares, y el diseño de intervenciones en el espacio público. Desde esos lugares siempre ha estado cerca de les jóvenes, como comunicóloga, madre, docente y militante. Su faceta de escritora tuvo mayor continuidad en un proyecto familiar, la revista Crann, creada y sostenida durante quince años por varios de sus hijes y por otros tantos amigos cercanos. Esa producción, considerada una revista de culto en el ámbito del diseño gráfico, tenía la particularidad de combinar experimentación y creatividad en la compaginación, ilustración, materiales, contenidos de alta calidad y, principalmente, en un modo de trabajar cuyo contrato principal consistía en proponer disparadores, sugerir búsquedas y, por supuesto, otorgar libertad absoluta. En las biografías y ensayos escritos para esa publicación, Elena combinaba crítica de la cultura, historia del arte, análisis político y mucho más. En su faceta como docente e investigadora, su pensamiento entronca con la tradición de los Estudios Culturales latinoamericanos, con la Filosofía, la Antropología y la Semiótica de la Cultura. Ella propone, en diálogo con otras referencias cercanas (Marita Mata, Mario Kaplún, Juan Díaz Bordenave, Daniel Prieto Castillo, Alicia Entel, Rosa María Alfaro Moreno), pensar la comunicación como: a) proceso de producción y disputa de sentidos; b) espacio de interacción y dialoguicidad; c) experiencia cultural inserta en una trama compleja y conflictiva de acciones y discursos. Desde esa perspectiva, la comunicación se va tejiendo en el seno de diversas matrices que están en interacción continua: lo familiar, la comunidad, lo escolar, lo mediático, lo digital. Entre esos trazos se tejen y destejen las prácticas comunicativas que permiten, o no,“lo político”(Rosanvallon, 2002) en tanto campo y en tanto trabajo. En esa relación inescindible entre comunicación, política, sociedad y cultura, ella busca comprender la dinámica de la comunicación en las sociedades en movimiento. Frente a las desigualdades y las injusticias, propone pensar también con rabia, porque (…) escribir sin la cólera, pensar sin la indignación sería eliminar una parte del fenómeno. Frente al totalitarismo, la indignación, la emoción no oscurece, 87 antes bien es una parte integrante del objeto. Por otra parte, emocional no se opone a racional, sino a la insensibilidad que es un fenómeno patológico o al sentimentalismo que es una perversión del sentimiento.(Elena Maidana, 2018, p. 4) Para esta invitación elegimos hablar de sus modos, de sus saberes, y recorrer las instancias del hilo de su vida. En ese recorrido, tres fuerzas históricas van dando pulso a su producción: el retorno de la democracia, la expansión de proyecto neoliberal, el movimiento de resistencias populares y feministas. No se trata sólo de comprender los climas de época: también se trata de acompañar y atender las urgencias que reclaman el pensamiento y la acción desde la academia. En ese sentido, su intervención en el territorio(en los medios, en las calles, en los barrios, en las aulas) es siempre doble: en cuerpo y pensamiento. No es posible pensar un comunicador sin esa integralidad sentipensante. Porque para ella un comunicador es aquel que se esfuerza por ejercer el pensamiento político, la crítica y el experimento, cuya aspiración es abrir mundos posibles, tomar de las tradiciones lo que sirve y abrir paso a lo nuevo para atender y entender las urgencias y los imprevistos. Y entonces, se trata de“percibir huellas de lo surgiente, leer a contrapelo, articular lo que está separado, atender simultaneidades y correlatos”(Elena Maidana, 2018, p. 5). JUVENTUDES E INFANCIAS Desde sus años de crianza a los tiempos de abuela, la preocupación por les niñes y adolescentes siempre ha sido una constante en la vida de Elena. Tuvo, como muchos otros compañeros y compañeras, un ímpetu pionero que floreció con el retorno a la democracia en los años ochenta. En esa pequeña Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales en Misiones, los bríos de libertad y el compromiso de conectar la academia con la sociedad se concretaron en la creación del área de Extensión que Elena ayudó a generar, junto con la radio FM Universidad. Con un grupo de risueñas, creativas, mujeres, y también varones, dieron forma a la propuesta de formación a distancia en el Sistema Provincial de Teleducación. 1 Ponía en práctica los desarrollos teóricos de su maestra, Ana Camblong, quien por esos años se proponía estudiar y formar a los maestros sobre alfabetización en contextos 1. Este ente autárquico, denominado Sistema Provincial de Teleducación y Desarrollo, sigue funcionando en la esfera del Ministerio de Cultura y Educación y Tecnología, creado en 1984 por Ley Nº 2161/84 con el objetivo fundamental de“promover los medios modernos de comunicación con fines educativos para la población misionera”. Fue un proyecto que buscaba promover el desarrollo comunitario mediante la implementación de diferentes programas innovadores de educación a distancia, aprovechando a los medios de comunicación como recursos para la educación(radio y televisión, especialmente). 88 PULSIONES VITALES, PENSAMIENTOS NÓMADES MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] de frontera en el marco del Programa de Semiótica-un espacio de formación que tiene toda su impronta en el campo de la Semiótica de la Cultura. De ella recupera la noción dialógica de la comunicación y la entiende en el seno de las matrices semióticas de la cultura(Camblong, 2014, 2017). Así, lo familiar, lo vecinal, lo escolar y-agregará Elena- lo mediático, configuran continuidades y discontinuidades donde se va tejiendo la semiosis infinita y se conforman subjetividades. Aquellas experimentaciones y discusiones teóricas, con el legado de la pedagogía de Paulo Freire, se reconocen en la propuesta de educación a distancia del área de Lengua, un proyecto que interpelaba a estudiantes adultos, jóvenes, mayores, desde su experiencia y desde sus modos de decir y contar. Lo que tienen en común esa iniciativa y tantas otras experiencias-especialmente orientadas a docentes y estudiantes, a ingresantes a carreras universitarias- en las que Elena colaboró, participó, generó, es el hecho de tener en cuenta e interpelar a los saberes cotidianos. Es el reconocimiento del otro como sujeto de derecho, con capacidad para dar cuenta de su propio mundo y de su propia historia, lo que asigna valor político a esa propuesta pedagógica y didáctica, artesanal en muchas ocasiones. El juego, lo lúdico, así como el asombro y la capacidad de crear e imaginar lo nuevo en el mundo, también han marcado su manera de comprender y trabajar con y por las infancias. Pintar, bailar, jugar, gritar, el arte en todas sus expresiones son acciones primordiales que permiten a niñes y adultes descubrirse, encontrarse y reconocerse en sus potencialidades y en comunidad. Por eso la fiesta siempre ha sido una constante en las sendas abiertas por nuestra querida maestra, la fiesta es un cronotopo(Bajtín, 1985) para la protesta, para enseñar en las calles y también para comprender la configuración de subjetividades contemporáneas,“que vienen siendo tensionadas hoy entre fragmentados ejercicios ciudadanos, consumos que consumen, civismo en retroceso, protocolos de excitación permanente, fundamentalismos religiosos y efímeras causas morales”(Elena Maidana, 2018, p. 3). Así, la fiesta es tanto un recurso como un objeto de estudio: fiestas para protestar, ocupación del espacio público, variadas formas de expresión(radio, danza, pintura, música). La intervención, como recurso pedagógico y como didáctica de la comunicación, fue una práctica que nos enseñó a problematizar y a repensar el espacio público, la comunicación pública. Elena siempre enseña en las aulas y en las calles: acciones concretas para reclamar por los derechos vulnerados. La premisa en todas sus exploraciones parte de afirmarse en un lugar de enunciación y de ocupar una posición epistemológica que asume la politicidad de toda práctica comunicativa, al tiempo que logra captar la densidad y complejidad de lo social. Cuando analiza las culturas juveniles, advertimos su particular manera de combinar saberes disciplinarios para aproximarse a los procesos comunicativos contemporáneos. Su mirada combina la descripción etnográfica de los jóvenes en la ciudad con el análisis semiótico discursivo de los modos de expresión y usos de la palabra en el espacio 89 público(grafitis, esténciles, fanzines, arte callejero, recitales), para problematizar los efectos de los procesos de reurbanización y segregación urbana. Al indagar sobre la estudiantina(una celebración de estudiantes secundarios que se realiza en octubre y tiene larga tradición en la ciudad capital de la provincia), retoma la tradición antropológica y propone mirarla como un“hecho social total”(Mauss, 2009), capaz de integrar en lo concreto la totalidad de las dimensiones de lo social y sus instituciones(Elena Maidana, 2009). Policías, funcionarios públicos, comerciantes, vecinos, estudiantes, docentes, padres, conforman el socio-grama desplegado en torno a la estudiantina, atravesado por tensiones generacionales, políticas, de clase, por juegos de poder. En esa descripción, Elena advierte rasgos locales de las sociedades del riesgo, mecanismos de seguridad, prácticas de resistencia, discursos hegemónicos y contra-hegemónicos que confrontan en el espacio público, en sus paredes, en sus calles, en los medios de comunicación. En ese fenómeno puede ver la mercantilización y la privatización de lo público que avanza sobre los usos de los jóvenes y restringe las agencias ciudadanas en nombre del control de“riesgos”, del“cuidado”(entendido como policiamiento), de la gestión de la ciudad como marca. Se trata de procesos que, al tiempo que unifican escenarios para el mercado, promueven formas de espacializar las desigualdades y las diferencias. Así también, las disputas de les jóvenes por conservar la gestión y la autonomía en la organización del evento son entendidas como tácticas(de Certeau, 2000) de resistencia. En esas prácticas se juegan diversos modos de construcción de colectivos de identificación, pero también formas de traspasar muros propios y ajenos(Elena Maidana, 2010). FRONTERAS Lo local y lo regional, así como las opciones políticas, signan los lugares de enunciación desde donde mirar las prácticas comunicativas. En ese sentido, problematizar la estructura de medios de comunicación en contextos fronterizos, historizar sus prácticas y cuestionar sus modos de representación/presentación de voces y sujetos, es una elección política y define un lugar de enunciación. A diferencia de los trabajos que abordan estos temas desde el análisis de los medios nacionales –que, vale aclararlo, en rigor son capitalinos y centralistas-, los trabajos de Elena se ocupan de la producción local y problematizan el rol de los medios de comunicación en diferentes momentos históricos. En los tiempos en que se discutía el proceso de integración regional impulsado por la creación del Mercosur, ella revelaba las múltiples fronteras posibles según cuál de los meta-colectivos(la provincia, la nación, la región) se decidiera enfatizar y sobre-representar en el espacio mediático, de acuerdo al valor estratégico que éstos adquieren en las siempre movedizas, inestables y dinámicas relaciones entre centro y periferia. Maidana señala que los medios pueden ser tanto productores de soberanía 90 PULSIONES VITALES, PENSAMIENTOS NÓMADES MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] como de integración; e incluso ambas categorías adquieren valencias diferentes según las necesidades del momento. Claro que no se trata de igualar o relativizar diferencias, sino precisamente de indicar cómo la dinámica semiótica de las fronteras produce múltiples sistemas de diferenciación categorial que operan en diversas escalas(lo global, lo nacional, lo local). En esas construcciones mediáticas es posible advertir fronteras, jerarquizaciones, desplazamientos entre los sujetos involucrados. En sus reflexiones en torno a la producción de los medios de comunicación, especialmente sobre el tema del narcotráfico y del terrorismo global, advierte por aquellos años las mutaciones del género en las noticias policiales: el relato se traslada hacia la acción institucional represiva y la militarización ostensiva. Esta centralidad se refuerza no sólo desde la estructura narrativa de la noticia; también desde las líneas editoriales, que así como abonaron durante tiempos de la dictadura la política del“vecino” como potencial enemigo, en los tiempos de democracia y de expansión del neoliberalismo transnacional se vuelcan a fogonear una política contra nuevos enemigos de la seguridad regional y global(Elena Maidana, 2002). Su análisis de la construcción mediática de Misiones como“frontera caliente”(Elena Maidana, 1997, 2002) incluye la escucha y la conversación con periodistas locales, así como el análisis discursivo de la producción de medios de comunicación. Desde esas entradas nos muestra cómo comienza a tomar forma un desplazamiento en la noción de“seguridad”, que cada vez más tiende a ser reducida al ámbito de la defensa y al uso de la fuerza. El policiamiento como protagonista de los relatos noticiosos, el rol de los medios como constructores de soberanías, pero también como reforzadores de fronteras(internas, simbólicas, físicas) y como productores de integración, de ilusiones de pertenencia; la transitividad como condición semiótica para comprender las ambivalencias polisémicas de los discursos en y sobre las fronteras, son algunas de las líneas de indagación que su trabajo va tejiendo en una producción que sigue el curso de debates académicos y el pulso de las condiciones de existencia. Desde otro ángulo, las fronteras también son pensadas como experiencia y como cronotopo. Advertimos la sutileza de la narrativa etnográfica en sus relatos sobre las infancias en las fronteras(Elena Maidana, 2011a). En ellos recuperamos una particular y delicada manera de captar, en el nivel microsocial, el impacto de los procesos macro: las imposiciones de la lengua oficial con su ilusión de pertenencia y ascenso social y con su poder de distinción, de jerarquización y de exclusión; los traumas y el desarraigo de procesos migratorios que han dado forma a estas tierras. En los usos silenciados, opacados, recuperados y/u olvidados de las lenguas, Elena puede ver cómo se tejen las marcas de identidad y las referencias de identificación, que pueden ir de la mano tanto de hibridaciones culturales, como de la reproducción de desigualdades persistentes, fricciones interétnicas y de clase. 91 CIUDADANÍAS EN MOVIMIENTO, CIUDADES EN TRANSFORMACIÓN De los jóvenes a los medios, de la ciudad a los movimientos y colectivos sociales, las indagaciones de Elena siempre buscan dar cuenta de las dinámicas comunicacionales en el espacio público. Conjuga etnografía con análisis semiótico-discursivo para analizar las mutaciones urbanas que experimenta una ciudad en transformación, derivadas de los impactos de proyectos de gran escala 2 como la represa de Yacyretá, de la expansión del neoliberalismo transnacional y del auge de tendencias urbanísticas que promueven una política de lugares que tiende a la mercantilización de las ciudades, a la homogeneidad excluyente, a la jerarquización de lo social, y que exacerba la“acumulación por desposesión”(Harvey, 2005). Desmonta el discurso aspiracional y hegemónico del poder, cuyo trabajo simbólico alimenta el mito de una modernidad local(Elena Maidana 2011c, 2014, 2015; Millán, 2012). Retomando la tradición de Estudios Urbanos latinoamericanos, en cruce con las discusiones propias del campo de la Comunicación, los años del proyecto“Espacio, Comunicación y Cultura” 3 pusieron el foco en problematizar la ciudad como trama semiótica, los imaginarios y los usos del espacio urbano. En los relatos de relocalizados, productores, artesanos, jóvenes, manifestantes, Elena va siguiendo el rastro de itinerarios y desplazamientos, de demarcaciones territoriales, al tiempo que describe cómo éstas operan también como mediación para la constitución de identidades urbanas. Nuevamente la mirada está puesta en la relación entre prácticas de diferentes actores con diferentes textos que hacen al campo discursivo y político de la ciudad, en la mediación territorial de semiosis específicas(literarias, periodísticas, artísticas, formas simples recogidas de la escucha urbana)(Elena Maidana, 2004, 2011b, 2011c, 2014). Para investigar la ciudad, desde la perspectiva de Elena, hace falta mucho más que observación flotante, como sugiere Delgado(1999). De este autor recupera la noción de“espacio público” como lugar de conflictividad de lo social, así como de Gorelik(2002) retoma los lineamientos del pensamiento social sobre la ciudad y su influencia en las políticas urbanas y tendencias urbanísticas. En aquellos años nos enseñó a escuchar los murmullos de la ciudad; a atender lo que dicen sus habitantes y sus paredes; a recolectar frases, dichos, comentarios al paso, grafitis, pintadas; a 2. Los proyectos de gran escala, plantea Lins Ribeiro(1999, 2006), son megaemprendimientos que constituyen una forma particular de producción estructuralmente conectada con la expansión de sistemas económicos y políticos. Se trata de escenarios privilegiados para el estudio de los procesos de articulación de grupos de poder que incluyen intereses locales, nacionales e internacionales. 3. Los proyectos sobre la ciudad abarcan los años 2002 a 2013:“Espacio, Comunicación y Cultura, Etapas I-II, III”, Proyecto Comunicación y Ciudad. Secretaria de Investigación y Postgrado. Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, UNaM. 92 PULSIONES VITALES, PENSAMIENTOS NÓMADES MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] poner el cuerpo con talleres en los barrios de teatro, de fotografía, de memoria, con jóvenes, con adultos mayores, que recuperan su historia contando, re-memorando. También a recoger las ruinas, los restos de la transformación y a resignificarlos: eso hacíamos cuando juntábamos los vestigios de la mutación de la ciudad y montábamos instalaciones en el espacio público. En cierto sentido, con esas prácticas hacíamos metodología de aquella metáfora de Richard Sennett(2002) para estudiar la ciudad en la carne y la piedra. Así, el contraste entre la ciudad planificada y la ciudad vivida se puede ver en los efectos de sentido y los gestos de interpretación del discurso de lo urbano, categoría que Elena retoma de Eni Puccinelli Orlandi(2004), 4 así como en los usos y apropiaciones del espacio urbano, en las movilidades y los flujos(Martín-Barbero, 1998) y en los imaginarios urbanos(Canclini, 1999) materializados en los relatos de los habitantes: relocalizados, vendedores ambulantes, vecinos, músicos, actores, estudiantes, productores culturales, militantes de movimientos sociales. Así, Elena propone enlazar el derecho a la ciudad con el derecho a la comunicación, al problematizar la circulación de los discursos en la ciudad, sus efectos de sentido, al participar con propuestas y acciones en la polis y en el foro. También en su acción ciudadana 5 ese compromiso político está presente. Como en sus inicios, mediante sus incursiones en el juego, la libre expresión, la extensión, la radio de la universidad, la producción en medios locales, nuestra maestra está dedicada a reivindicar la toma de la palabra en la comunicación pública y el derecho a la comunicación como condición para el ejercicio de la ciudadanía. Ahora, camina junto a los colectivos feministas, en paros y movilizaciones por el Día de la Mujer, en las marchas del#NiUnaMenos, contra el ajuste, en defensa de la universidad pública, contra las represas. En estos años, Elena viene pensando y problematizando las visibilidades políticas en espacios públicos; las políticas públicas y los marcos normativo-jurídicos de regulación; las producciones mediáticas sobre la presencia activa y las formas de comunicación política de los sectores populares. Tras las pistas de las dinámicas de las sociedades en movimiento, retoma la noción de“espacio público expandido” de Reguillo Cruz(2007) para enfatizar la idea de continuidades en la acción territorial y en las redes sociales(Elena Maidana, 2016). La idea de articular las dimensiones de la complejidad de lo real está presente en su manera de pensar el espacio público como configuraciones o interfaces: territorial, 4. Puccinelli Orlandi(2004) entiende el discurso de lo urbano como una deriva de la discursividad del urbanista que produce cierta doxa que, en nombre de la ciudad como sujeto abstracto y universal, opaca lo social y lo político y reduce lo urbano a urbanidad. 5. Una actividad que da cuenta de ese compromiso en la presentación realizada al Consejo Deliberante de la ciudad de Posadas, Misiones, con motivo del proceso para modificar la carta orgánica del municipio, para que se incorpore la perspectiva del Derecho a la Ciudad y a la Comunicación(Elena Maidana et al. , 2010). 93 mediática, virtual/digital, en las que es posible la aparición de los individuos con capacidad de dar cuenta de su propia historia, planteos que Elena sigue de la concepción filosófica de Hannah Arendt(2007). No se trata de dimensiones separadas sino de modulaciones y materialidades diferentes que se complementan y se afectan mutuamente. A Elena no le gusta hablar de“activismo digital”, porque considera que anteponer las características tecnológicas como rasgo diferenciador de la práctica política es una manera de opacar el trabajo político inherente a toda acción colectiva. Por eso, busca tanto reconocer protocolos de interacción en la protesta callejera y modulaciones de las pasiones en las discursividades sociales que se replican en las redes; como analizar la performatividad de las movilizaciones colectivas que buscan disputar visibilidad al tiempo que logran generar acontecimientos mediáticos. PENSAMIENTO NÓMADE En sus experiencias diversas pero conectadas a través de su postura epistemológica y política para investigar la comunicación en relación con la cultura, la sociedad y la política, Elena fue delineando y consolidando un estilo, un modo particular de investigar, de enseñar, de militar. Somos muchos quienes nos formamos recibiendo los destellos de ese estilo inspirador, caracterizado por poner en el centro de la escena la politicidad de la comunicación y el juego siempre tenso y conflictivo de las relaciones de poder. A modo de síntesis inacabada, siguen algunos puntos que distinguen la obra en proceso de Elena Maidana, o, como ella diría, un borrador siempre provisorio: - Definir el lugar el lugar de enunciación; disponer e incentivar la escucha activa, la participación y la cooperación como prácticas de todo proceso de investigación. - Aproximarse a las prácticas comunicativas para atender a las correlaciones, las dinámicas, los contrastes y las contradicciones; a las paradojas, los flujos, las movilidades y las interrupciones. - Mirar la comunicación desde diferentes aproximaciones y materializaciones: cuerpos, espacios, tiempos, textos. - Problematizar los procesos comunicacionales contemporáneos desde sus múltiples escalas y dimensiones, desde una perspectiva integral, procesual, multidimensional e interescalar. - Dialogar y poner en pie de igualdad los saberes académicos con los populares, con la episteme de la sociedad en movimiento. - Ampliar, combinar las perspectivas y los enfoques teóricos: epistemologías del sur (Boaventura de Sousa Santos), pensamiento decolonial(Aníbal Quijano, Rita Segato, Walter Mignolo), pensamiento crítico europeo(Antonio Gramsci, Theodor Adorno, Walter Benjamin, Raymond Williams, Stuart Hall, Richard Hoggart, Michel Foucault, 94 PULSIONES VITALES, PENSAMIENTOS NÓMADES MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Hannah Arendt, Giorgio Agamben, Gilles Deleuze) y latinoamericano(Jesús MartínBarbero, María Cristina“Marita” Mata, Rossana Reguillo, Rosa María Alfaro, Alicia Entel, entre otros de la vertiente antropológica como Eduardo Viveiros de Castro y Roberto Da Matta). - Adoptar la transdisciplinariedad, las epistemologías del sur y el feminismo como formas de desarrollar un pensamiento crítico y en movimiento. Ella lo dice mejor:“sólo con un pensamiento nómade, que entrecruce perspectivas epistemológicas y traspase fronteras disciplinarias y metodológicas, se vuelve posible comprender la dinámica comunicativa de nuestras sociedades. Sólo desde y con un pensar en movimiento podemos-tal vez- dar cuenta del movimiento”(Elena Maidana, 2016, p. 2). - Reconectar y problematizar las racionalidades y sensibilidades históricamente separadas, las formas residuales, hegemónicas y emergentes de la vida social. - Pensar en la acción y actuar con reflexión crítica. Se trata de comprender el movimiento, las transitividades, los umbrales, las rupturas, los saltos, las interrupciones, los estancamientos, las pausas, los bloqueos, las continuidades y discontinuidades, los avances y retrocesos, las marchas y contramarchas. Hay mucho más por decir sobre sus modos de investigar y de enseñar, porque Elena es nuestra maestra de y en la vida. Admiramos de ella su mirada etnográfica, su escritura lúcida, apasionada, punzante, categórica, asertiva, libre, poética; su voz segura, pausada, fuerte; y su cuerpo alegre, lleno de abrazos y dispuesto al disfrute. Sabe cómo entrenar el asombro, cultivar la honestidad intelectual y con ella siempre es posible pensar, cuestionarse lo obvio. Como muchas mujeres de la Comunicación, su obra es su vida, su modo de vivir es una inspiración, sus acciones encarnan coherentemente su manera de entender la comunicación y al comunicador. Con ella se aprende a escribir. Su paciente y afinada manera de editar y de corregir nos enseñó que escribir es pensar y que, para ello, debemos reconocer que estamos sujetados por la lengua y por los discursos que nos habitan. Por eso ella no cesa de pensar cómo crear nuevos discursos y otras prácticas que traigan lo nuevo al mundo. Sus palabras-como ese poema que abre este homenaje, compartido en la plaza con las compañeras de lucha- siempre inspiran y llaman a la acción. Allí donde habla o escribe siempre deja una invitación a la acción y al pensamiento crítico. Nos dice: Se trata de poner bajo la lupa el pensamiento que sustenta nuestras investigaciones para que nuestro conocimiento no sirva para dominar/ sojuzgar; de promover los disensos capaces de reconfigurar lo que es perceptible, pensable, factible, así como la distribución desigual de las capacidades/incapacidades de percibir, pensar y modificar las coordenadas del mundo común.(Elena Maidana, 2020, p. 277) 95 SALIDA Cuando conversaba con ella revisando nuestra historia juntas-le había pedido que ordene y me brinde sus escritos-, ella me escribió su propia semblanza. Nada mejor que Elena en sus propios términos para cerrar este homenaje. Este recuento sintético y arbitrario me permite darme cuenta de que siempre me movilizó la defensa de los derechos humanos, en especial del derecho a la comunicación, y el ejercicio de la ciudadanía comunicativa(aunque no lo pensara en esos términos); también la defensa de lo público, del bien común, de lo colectivo a favor de un buen con-vivir para todes. Quizás eso sea por vivencias propias de tanto atropello al estado de derecho: me crié entre dictaduras, crecí entre dictaduras, estudié en dictaduras, formé familia y crié hijos en dictadura… No es casual que-y dado que tuve la maravillosa oportunidad de estudiar y trabajar en una universidad pública- haya participado en todas las instancias posibles y a mi alcance que apostaran a la democratización, a la ampliación de derechos y a un efectivo ejercicio de la ciudadanía. En ese sentido resalto dos momentos de mayor intensidad en mi hacer: la vuelta de la democracia y el menemato, que destruyó en nombre del pueblo el escudo protector y al Estado de bienestar que el peronismo –partido al que[Menem] decía pertenecerhabía instaurado. En ese momento sentí, pensé, creí como muchos, que era imprescindible luchar por la defensa de lo público ante el auge del individualismo, ante el avance de la mercantilización y la securitización de la vida, y ante la ola privatizadora y los efectos devastadores de sus políticas. Además, me doy cuenta de que siempre me movilizó el hacer: poner las manos, poner el cuerpo. La mera teoría me resulta sin sentido, siempre pensé que teoría y práctica son inescindibles. Siempre anduve en busca de un hacer con sentido, creativo, gratificante, colectivamente productivo. Por eso, sobre todo las intervenciones me resultan aún hoy entrañables, memorables. Intenté además no descuidar el lado estético y lúdico en lo que hice y hago. No entiendo tarea sin disfrute; sin fiesta…(Elena Maidana, entrevista, 2021) Bibliografía Alfaro Moreno, María Rosa(2012). Hacia ciudadanías comunicativas para el desarrollo. Comunicación para una ciudadanía integral e intercultural. Fundación UNIER, 85-104. Arendt, Hannah(2007). ¿Qué es la política? Paidós. Bajtín, Mijail(1985). Estética de la creación verbal. Siglo XXI. Camblong, Ana(2014). Habitar la frontera. EDUNAM. Camblong, Ana(2017). Umbrales semióticos. Ensayos conversadores. Alción Editora. Canclini, Néstor(1999). Imaginarios urbanos. Eudeba. 96 PULSIONES VITALES, PENSAMIENTOS NÓMADES MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] De Certeau, Michel(2000). La invención de lo cotidiano. Artes de hacer. Universidad Iberoamericana. Delgado, Manuel(1999). El animal público. Anagrama. Gorelik, Adrián(27 de mayo de 2002). Cultura urbana y pensamiento social en América Latina. La imaginación territorial en el ensayo de identidad nacional. 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Martini es una de las académicas argentinas y latinoamericanas que consolidaron el campo de los estudios de la noticia y los medios de comunicación desde una perspectiva que ubica a la ciencia y a la investigación al servicio de la sociedad. A lo largo de su recorrido propone una reflexión crítica sobre problemáticas concretas vinculadas a la comunicación, los medios, la cultura, la democracia, el poder y la ciudadanía. Su formación de base fue en Letras y Lingüística, interés que se despertó en ella desde muy temprana edad. Stella cuenta:“Me fascinaba la literatura inglesa, francesa, argentina y latinoamericana. Desde los trece y catorce años vaciaba los estantes de la biblioteca de mis viejos y me encantaba el mundo que encontraba en los libros” (entrevista, 2021). También admite que le gustaba la lógica de la gramática y la sintaxis, así como entender la forma en que se estructura la lengua, algo que tal vez muches pueden considerar como de bicho raro. Como parte de una generación marcada por la dictadura y el exilio-en Brasil y Venezuela en su caso- ha sido siempre una intelectual comprometida con su tiempo que entiende a la ciencia como parte de una apuesta política desde una perspectiva crítica. En sus inicios en la docencia se dedicó a la educación secundaria en Lengua y Literatura, con Paulo Freire y su pedagogía del oprimido como referentes que la acompañarían en su vida de militancia en el peronismo. Por aquellos años ejerció su vocación pedagógica no sólo desde las aulas sino también en proyectos más amplios, como la Campaña Nacional de Alfabetización realizada en 1974 donde, en el rol 99 de directora de área, estuvo a cargo de centros de alfabetización en tres villas de la Ciudad de Buenos Aires: Colegiales, Bajo Belgrano y Villa 31. Su interés por el cruce entre los medios de comunicación y la cultura popular nacería en la militancia y en la vida universitaria, a través de la exploración de la historia del teatro argentino, de las revistas culturales y de las políticas educativas. Entre les colegas, compañeres y referentes con quienes compartió sus primeros pasos están Nora Mazziotti, su amiga desde la adolescencia, y Aníbal Ford, a quien reconoce como su gran maestro. También dialogó y se formó junto a Juan Gelman, Ángel Núñez, Eduardo Romano, Sergio Caletti y Jorge Rivera. El encuentro y debate con estos intelectuales la ubican entre quienes afianzaron una carrera joven, la de Ciencias de la Comunicación de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires(UBA), ámbito que reconoce como su“casa” académica, espacio de saber y de gran compañerismo. Las transformaciones sociales y massmediáticas, la comunicación pública y política de los crímenes y las violencias como problemáticas concretas de la vida cotidiana, la territorialidad, las fronteras, las migraciones y las identidades, forman parte de las inquietudes que atraviesan su recorrido. Sus numerosas investigaciones y publicaciones en estas temáticas le han valido un lugar destacado en el campo de la Comunicación, así como el reconocimiento de colegas, de miles de estudiantes que pasaron por sus cursos de grado y posgrado, y de becaries y tesistas a quienes ha acompañado y acompaña con dedicación y generosidad en su formación y desarrollo académico. Como alumnas, becarias, tesistas y, ahora, colegas, escribir sobre Stella es un desafío que asumimos con el afecto que se construye en la cotidianidad de las aulas, en las reuniones de cátedra donde se convertía en una amorosa anfitriona y en el contacto permanente que habilitan las redes sociales. Tomamos esta tarea como un reto, sabiendo que seguramente nuestras palabras serán injustas o parciales con parte de su trayectoria. En este capítulo recogemos algunos de sus aportes al campo, que consideramos centrales porque han alimentado discusiones, abierto debates e impactado en las investigaciones y prácticas de numeroses comunicadores latinoamericanes. ANÍBAL FORD: MAESTRO Y MENTOR, COLEGA Y AMIGO De la misma manera en que desde hace años acompaña a estudiantes y graduades, Stella distingue al periodista, escritor, ensayista, docente e investigador Aníbal Ford como aquel maestro junto a quien, como discípula primero y como colega después, consolidó teorías sobre medios, comunicación y cultura. “La primera vez que escuché a Aníbal fue en las reuniones semanales de la cátedra‘Introducción a la Literatura’ en el segundo cuatrimestre de 1973 y dije: 100 NAVEGANDO LA COMUNICACIÓN, LOS MEDIOS, LA CULTURA Y LA POLÍTICA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] acá tengo que estar yo”(Stella Martini, entrevista, 2021). Así recuerda el interés que despertó en ella la propuesta de Ford, quien era profesor de la carrera de Letras dirigida, en aquel momento, por Francisco“Paco” Urondo en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. En ese entonces, Ford, junto a otros intelectuales como Eduardo Romano y Jorge Rivera, se ocuparon de introducir los estudios sobre productos de la cultura popular en la universidad. Los primeros trabajos conjuntos con Ford se vieron interrumpidos por los años de la última dictadura cívico-militar(1976-1983), pero la amistad y la afinidad construida en las clases y también en encuentros familiares, de amigos y de compañeres quedaron intactas. Con el regreso de Stella a la Argentina retomaron discusiones, intereses y preocupaciones políticas y culturales que se materializaron en su incorporación a la cátedra de“Teorías y Prácticas de la Comunicación” en 1991 y posteriormente a la de “Teorías sobre el Periodismo”, de la Carrera de Ciencias de la Comunicación(UBA). Martini reconoce en Ford a un maestro que habilitaba espacios de charlas, encuentros e intercambios genuinos. En una carta que le dedica a modo de homenaje y que publica por primera vez en 2010 en el programa de la cátedra de“Teorías sobre el Periodismo”, escribe: Fue, es, un autor original, imprimió una diferencia a los estudios en comunicación, cultura y medios. Renegando de casilleros estrictos observó, distinguió, pensó y trabajó desde un campo amplio y transversal para el que enseña que no existe un único modelo explicativo. Interpretó la información siempre en conexión permanente con la actualidad y nuestra historia, el poder y el mundo; remachó las articulaciones con la sociocultura y la ideología, buscó el desafío permanente, el que se encuentra en esa huella a veces imperceptible pero que augura cambios o problemas. Y focalizó en una postura científica que fue claramente política. Si bien somos muches quienes podemos reconocer en Ford a un maestro de las navegaciones en el campo de la comunicación, la cultura y sus crisis, 1 Stella trabajó con él en el desarrollo del campo epistemológico y metodológico de las Ciencias de la Comunicación en América Latina. Ambos sostuvieron el valor de la tarea transdisciplinaria en estos estudios y propiciaron un abordaje de la información y de los medios de comunicación que contempla su vínculo inescindible con su entramado sociocultural, político y económico. Este modo de abordar el área se concretó en la creación de la cátedra“Teorías sobre el Periodismo”. Diseñada originalmente en 1993 por Ford, Martini lo acompañó desde 1994 pensando y produciendo codo a codo programas, lecturas, materiales didáctico-pedagógicos y espacios de reflexión. En sus palabras: 1. Va en homenaje a Navegaciones: comunicación, cultura y crisis, libro publicado por Ford en 1994. 101 Aníbal fue nuestro sabio y en la interacción siempre hubo sencillez y una valoración genuina. A tal punto que le gustaba consultarnos, lo hacía a menudo, nos decía:“vos sos el especialista en esto…”, sabía sobre qué podía preguntar a cada uno de nosotros, y lo hacía con la humildad de los que son grandes en serio.(Stella Martini, entrevista, 2021) Stella decidió continuar con gran capacidad, creatividad y dedicación el camino trazado por Ford al punto de transformarse en maestra y mentora de muches otres estudiantes, docentes e investigadores, así como también en referente indiscutida en el campo de las teorías sobre el periodismo y los estudios sobre la comunicación pública de las violencias en Argentina y en América Latina. LOS ESTUDIOS SOBRE EL PERIODISMO Y LA CONSTRUCCIÓN SOCIAL DE LA REALIDAD Su trabajo en docencia e investigación se plasmó en múltiples libros, artículos, conferencias, talleres, charlas, que permiten reconocerla como una lúcida pensadora contemporánea, además de una gran profesora. Una revisión de algunos de sus trabajos publicados nos permite recuperar parte de su largo recorrido. Entre sus obras se destaca el libro Periodismo, noticia y noticiabilidad(2000), presente en currículas de grado y posgrado en Comunicación y Periodismo, y marco teórico esencial en los estudios sobre el tema en el país y Latinoamérica. En dicha publicación, la autora expone los principales fundamentos del trabajo periodístico desde un enfoque científico y político de la producción noticiosa. Define y pone en tensión conceptos clave para la comprensión del rol del periodismo en la sociedad, tales como“noticia” y“noticiabilidad”, problematiza el vínculo-siempre complejoentre fuentes y periodistas, y analiza las modalidades discursivas de la noticia que permiten comprender el contrato de lectura que propone cada medio. Lejos de presentarlos como conceptos abstractos y autónomos, los sitúa en articulación con las rutinas productivas periodísticas, con los contextos laborales de una profesión en permanente cambio y con la sociocultura contemporánea. Martini construye minuciosamente y de manera clara y didáctica, una teoría y una metodología para un estudio crítico de la información en el marco del campo amplio y transversal de la Comunicación. En este sentido, enfatiza que la comunicación, y por ello la información como uno de sus géneros, está en relación de necesidad y explicación con la cultura (Stella Martini, 2000). Las perspectivas que Stella presenta permiten explicar los espacios y los modos de producción y circulación de la información periodística, su carácter de mercancía económica y política, y su fuerte relación con los imaginarios sociales y con la opinión pública. Estos desarrollos se continúan y profundizan junto a Lila Luchessi en Los que hacen la noticia. Periodismo, información y poder(2004), con la participación 102 NAVEGANDO LA COMUNICACIÓN, LOS MEDIOS, LA CULTURA Y LA POLÍTICA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] de estudiantes y ayudantes de la carrera de Ciencias de la Comunicación. El trabajo constituye una contribución crucial y original para el conocimiento de la profesión periodística en tanto responde, desde un abordaje etnográfico, preguntas como qué opinan los periodistas de su profesión, cuáles son sus rutinas laborales, cómo los intereses de los medios afectan el proceso de construcción de la información, entre otras. A partir del análisis de la voz genuina de les periodistas acerca de sus tareas productivas en medios masivos argentinos, las autoras exponen una interpretación práctica de la profesión, realizando así un aporte metodológico fundamental y una caracterización del trabajo de hacer las noticias. En los últimos años, La noticia hoy. Tensiones entre la política, el mercado y la tecnología(2017), obra compilada junto a Marcelo Pereyra, expresa la continuidad y el trabajo fructífero de las líneas y equipos de investigación a cargo de Stella. El telón de fondo son las dinámicas de este nuevo milenio que exigen“reflexionar sobre el sentido y el valor de la información periodística en tiempos de inacabables conflictos, riesgo de guerra nuclear, hambrunas y desplazamientos forzosos”(Martini y Pereyra, 2017). Así, les diferentes autores que escriben en el libro recorren y profundizan interrogantes vinculados a las innovaciones en el campo tecnológico y las lógicas sociales, al impacto en las formas de organizar el trabajo y los modos de consumo de información, a los medios de comunicación como actores político-económicos en las sociedades democráticas contemporáneas, a las revisiones en los estudios de agenda y a la construcción mediática de agendas urgentes en la contemporaneidad. Si bien muchas de las transformaciones señaladas eran tendencias presentes en la década pasada, el valor de la compilación radica en su actualización. El cuestionamiento del rol de la noticia y de los medios de comunicación para pensar qué tipo de periodismo necesita la sociedad hoy constituye un interés nodal que atraviesa la reflexión teórica de Stella durante su vasta trayectoria. Martini advierte siempre que“hablar de medios es hablar de política”, afirmación que nos permite comprender el cruce que realiza entre medios de comunicación, información, poder y nación. Para esta investigadora, el periodismo es una profesión que debe estar al servicio público y conlleva una negociación y un diálogo con el poder y con la ciudadanía. Así, el trabajo periodístico es una actividad política en tanto la producción de las noticias implica una mirada moral sobre la sociedad que, a su vez, significa un aporte a la organización social. La noticia policial, una noticia política: creación y consolidación de una teoría Especial atención, como trabajo que asienta el largo camino de formación y labor académica recorrido por Stella, merece su tesis de doctorado titulada Estudio de la construcción del crimen en los medios gráficos. La noticia policial, una noticia política(2005), dirigida por Aníbal Ford. Con el interés persistente por indagar y 103 por cuestionar las relaciones entre la cultura, la sociedad, la política y los medios de comunicación, desde los años noventa Martini investiga los modos en que el crimen es representado por los medios argentinos en sus noticias. Así destaca su particular inquietud por este objeto de estudio: Hay diferentes tipos de noticia policial en los medios, pero en todos ellos lo que hay es un estado de sociedad. Particularmente, siempre me interesó entender cómo podíamos hablar de la sociedad sin saber qué pasaba con esa misma sociedad y su conocimiento de situaciones criminales que nos involucraban a todes.(Stella Martini, entrevista, 2021) A partir de la recopilación de sus escritos previos en la temática, y frente a la ausencia de una teorización sobre la noticia policial desde el campo de la Comunicación en nuestro país y en América Latina, Stella construye de manera artesanal y original una teoría sobre el género en la prensa(aunque sus estudios se extienden a otros soportes) y por ello se la reconoce pionera en una línea de trabajo que abrirá camino a otres investigadores interesades en el tema. Durante sus años de investigación y escritura, el delito alcanza lugares de alta jerarquización en los diarios de referencia argentinos, construido a partir de un relato que se vale de retóricas altamente sensacionalistas. La pregunta por las causas de esta transformación en un tipo de prensa que previamente había otorgado un espacio marginal a la problemática en sus agendas es el eje articulador de la tesis, que estudia los alcances discursivos formales, sociales y políticos del género. Stella desarrolla una formulación teórica diferenciadora mediante el análisis cuantitativo y cualitativo de rutinas, agendas, noticiabilidad y retóricas de un género que se renueva en los diarios autodenominados“serios”. En este camino, también reconstruye los orígenes de la crónica policial en el periodismo occidental y aborda su historia reciente en Argentina, marco sociocultural e histórico necesario que le permite identificar sus formantes y sus recurrencias. Para Martini, las noticias policiales, tal como son construidas en las últimas décadas por los grandes medios, alimentan representaciones sobre el horror, la amenaza y el miedo que contribuyen a instalar un verosímil de conflicto y de inviabilidad de la vida cotidiana, simplificando la inseguridad como efecto del accionar criminal. Es por esto que la autora advierte: Los relatos sobre el crimen en algún punto pueden interpretarse como el deterioro de las relaciones sociales. En la pretensión de resguardar la salud social de la población y afianzar la democratización, es sin embargo noticia para la fragmentación, la instalación de la denuncia/duda sobre las instituciones y la propuesta de mayor vigilancia y represión.(Stella Martini, 2006, p.19) 104 NAVEGANDO LA COMUNICACIÓN, LOS MEDIOS, LA CULTURA Y LA POLÍTICA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] De esta manera, Stella reconoce en toda su producción teórica a la noticia policial como una noticia política. Y, si bien plantea que estas crónicas han jugado históricamente un lugar en el campo del poder, identifica que, en los últimos años, reactualizan su valor político presionando decididamente sobre los órdenes de la gobernabilidad, la ley y la justicia. De allí, enfatiza su necesaria inclusión en el campo de estudios de la Comunicación Política, en tanto espacio de relación y disputa de sentidos entre los sistemas políticos, los gobiernos, la sociedad y los medios de comunicación. El conocimiento como producción colectiva: los trabajos en equipo Martini profundiza y consolida la perspectiva de investigación de su tesis doctoral en diferentes compilaciones que expresan los resultados del trabajo en los equipos que dirige desde hace más de veinte años, institucionalizados en el marco de programaciones de la Secretaría de Ciencia y Técnica de la Universidad de Buenos Aires (UBACyT), con sede en el Instituto de Investigaciones Gino Germani. Conformados por becaries de la UBA y del CONICET, estudiantes, docentes e investigadores de sus cátedras, estos grupos se han afianzado como un espacio donde, en palabras de Stella,“la construcción de la teoría y el método es individual y colectiva”(entrevista, 2001), es decir, donde toda interpretación o explicación es discutida en equipo, puesta en diálogo, en la búsqueda por constituir un aporte al campo de las Ciencias de la Comunicación. En esta línea, por ejemplo, los libros La irrupción del delito en la vida cotidiana. Relatos de comunicación política(2009), coeditado junto a Marcelo Pereyra, y Comunicación pública del crimen y gestión del control social(2012), compilado con María Eugenia Contursi, analizan a partir de diferentes estudios de caso un problema de agenda urgente: el delito y su incidencia y significación en la vida cotidiana de nuestra sociedad. Un núcleo común articula los resultados de estos abordajes y se constituye en su aporte al campo: los sentidos circulantes en los relatos sobre el delito en torno a la inseguridad, especialmente la exigencia de mayor control social y de políticas de mano dura y el diagnóstico de(in)gobernabilidad, operan peligrosamente sobre el sistema democrático en el país. Constituyen discursos que reactualizan y recrudecen matrices culturales sustentadas en el racismo de clase, ya presentes en la constitución del Estado liberal moderno, y desvían la discusión de problemas estructurales, invisibilizando otras violencias. Esta perspectiva tiene continuidad en otra de las publicaciones, también compilada junto a Contursi, Crónicas de las violencias en la Argentina(2015), en la que se dedican especialmente a trabajar sobre la comunicación pública de las violencias en nuestro país. Les autores entienden a la(s) violencia(s) como“modo, tema y efecto de la comunicación de los asuntos de relevancia pública”(Martini y Contursi, 2015, p. 10) y como constitutiva de lo político en tanto dimensión que atraviesa la sociedad. Partiendo de la imposibilidad de plantear una definición unívoca, universal 105 y transcultural de“violencia”, la compilación retoma en sus diversos capítulos este “signo en disputa” como un posible analizador del estado de las relaciones sociales en la historia de nuestro país y en la actualidad. En este sentido, el libro constituye un sólido aporte desde la Comunicación a un ejercicio de memoria (…) que busca imponerse para salvar espacios, desmalezar conflictos, luchar contra desigualdades para llegar al acuerdo que vaya haciendo posible la imposición de un sentido de realidad donde la fuerza desmedida, el padecimiento, la crueldad puedan atenuarse, sus efectos diluirse, amenguarse.(Martini y Contursi, 2015, p. 9) Por caso, en“Nombrar las violencias. Certezas y paradojas de la opinión pública”, artículo escrito por Martini en esta obra, la autora manifiesta su interés por problematizar la percepción de la violencia en la vida cotidiana y“su posible proyección en la ciudad y la nación”(Stella Martini, 2015, p. 64). Allí, aborda el estado de un sector de la opinión pública a partir de una encuesta a habitantes de la Ciudad de Buenos Aires realizada por el grupo de investigación a su cargo, para cotejarlo con las agendas periodísticas sobre el mismo tema. En una minuciosa lectura e interpretación de los resultados, constata la preeminencia del delito como violencia por excelencia, hallazgo que se reitera en otros trabajos de Stella y en sondeos realizados previamente. Al mismo tiempo, identifica una negación de otros tipos de violencias y las paradojas y contradicciones que aparecen en las aseveraciones sobre crímenes gravísimos como los linchamientos y las desapariciones forzadas de personas bajo el terrorismo de Estado. Estos datos nos animan a entender a la opinión pública como un“territorio y expresión de intereses y anclajes diversos, rotundos y contrapuestos”(Stella Martini, 2015, p. 66), antes que como aquella expresión monolítica que asegura reflejar la prensa liberal. La preocupación por la violencia como rasgo que atraviesa a la nación desde sus orígenes tiene continuidad en La comunicación política en la escena nacional(2019), última compilación publicada por Martini. En la introducción, señala que este trabajo fue posible (…) por la dedicación y la capacidad del equipo de investigación con el que trabajé durante tres años muy productivos en reflexiones, teorizaciones y escrituras, a partir de ese momento de curiosidad científica que nos constituyó en buscadores de preguntas y de explicaciones acerca de cómo se habla y qué se dice de la nación y de la identidad nacional en nuestra Argentina.(Stella Martini, 2019, p. 11) Les autores analizan discursos y prácticas sociales de diferentes actores que expresan las categorías de“nación”,“nacionalidad” e“identidad nacional”. Así, en sus páginas se exploran explicaciones, reflexiones, contradicciones y coincidencias sobre sus sentidos, significados, leyendas, celebraciones, mitos y metáforas fundacionales, 106 NAVEGANDO LA COMUNICACIÓN, LOS MEDIOS, LA CULTURA Y LA POLÍTICA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] “efectos de diferentes procesos de naturalización de sentido de la idea de nación y la pertenencia nacional”(Stella Martini, 2019, p. 12). En el trabajo conjunto y a la vez particular con diferentes casos y métodos diversos, se lee una problematización de la categoría de“nación” que supera la idea de la construcción de una identidad sobre una geografía e invita a pensar en el cruce entre esa geografía, el hábitat, el paisaje, pero también los imaginarios, las representaciones sobre nosotros y otros, la política y los medios de comunicación. Por lo tanto, en esa idea de“nación” hoy se destaca el conflicto, y operan en su conceptualización los desplazamientos, las migraciones y las violencias, la memoria colectiva, sobre una geografía que también es política. Los grupos dirigidos por Martini trabajan fundamentalmente sobre la construcción que hacen los medios de comunicación de acontecimientos de la vida cotidiana, lo que obliga a una mirada permanente, atenta y profunda. El punto de partida es comprender que los discursos mediáticos no sólo son la manera de acceder a la realidad que no podemos experimentar de primera mano, sino que también a partir de ellos contrastamos y reflexionamos sobre los sucesos que conocemos de manera directa. En palabras de Martini, desde sus equipos la labor continua sigue una línea en la que (…) analizamos el rol de los medios en la sociedad viendo cómo pasaron de ser de aliados del poder a actores políticos que conducen y hasta fijan política. Abordamos la prensa nacional y provincial, los soportes(hoy) convencionales como el papel y el audiovisual, y la peculiar forma en que la imagen trabaja sobre la construcción de las representaciones sociales. También reparamos en las transformaciones que permiten las tecnologías, desde lo que fue la prensa moderna de fines del siglo XIX, sus sistemas de impresión, el abaratamiento de costos y la alfabetización, por citar algunos ejemplos, hasta los nuevos formatos, géneros y soportes como la realidad virtual y las narrativas inmersivas, entre otros.(Stella Martini, entrevista, 2021) Asimismo, en sus últimas investigaciones destaca con preocupación el desinterés actual de un gran número de personas por la información de interés público. De esta manera, propone revisar cómo se produce hoy el acceso a la realidad por parte de las personas a través de diversas fuentes, teniendo en cuenta que“no sabemos si todos acceden a información pública ni a qué parte de esta información”(Stella Martini, entrevista, 2021). Las características de nuestro artículo nos obligan a presentar apenas algunas ideas principales de las problematizaciones abordadas en las compilaciones y en sus equipos de investigación, motivo por el que invitamos a les lectores a acercarse a las publicaciones originales para profundizar en teorizaciones y conceptualizaciones que merecen mayor detenimiento. 107 Todo acto de conocimiento es un acto político La trayectoria y el camino de Stella Martini siguen construyéndose en su trabajo cotidiano, en el que se ocupa de la realidad que nos interpela como sujetos sociales y en el que confía y comparte sus conocimientos, los espacios de diálogo y su tiempo con nuevas generaciones de graduades, colegas y estudiantes. Stella ha dictado clases, dirigido y desempeñado tareas de investigación para diferentes universidades y otros ámbitos científicos nacionales e internacionales, pero su compromiso más fuerte es con la que considera su casa académica, la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA y su carrera de Ciencias de la Comunicación. Allí sigue ejerciendo de manera entusiasta la docencia, anclando sus proyectos y también ocupando roles de gestión que reafirman su compromiso político con la educación pública argentina. Ha sido Secretaria Académica de esta institución(2010-2014), Consejera Directiva(2018-2022) y en 2021 fue electa miembro de la Junta de Carrera de Ciencias de la Comunicación. Desde todos estos espacios pone el cuerpo a la responsabilidad de les enseñantes y del colectivo institucional con la labor diaria de educar y construir pensamiento crítico en el ámbito universitario. Paulo Freire(2005) sostiene que la razón, e incluso la pasión, los deseos, los sentimientos, tienen que ver con la cuestión de conocer. Por nuestra parte, agregamos también la cuestión de enseñar e investigar: es que en Martini pasión y razón se conjugan en cada una de sus tareas. Va entonces este texto a modo de homenaje y agradecimiento, tanto por abrir un área disciplinar como por su hospitalidad a la hora de recibir e introducir a tantes“forasteres” e“inmigrantes” a la cultura académica de las Ciencias de la Comunicación; por afianzar tradiciones institucionales, profesionales, pedagógicas y disciplinares con la capacidad de construir nuevos caminos. Bibliografía Ford, Aníbal(1994). Navegaciones. Comunicación, cultura, crisis. Amorrortu. Freire, Paulo(2005). Pedagogía del oprimido. Siglo XXI. Martini, Stella(2000). Periodismo, noticia y noticiabilidad. Norma. Martini, Stella(2005). Estudio de la construcción del crimen en los medios gráficos. La noticia policial, una noticia política(Tesis de doctorado). Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires. Martini, Stella(2006). Arenas y tácticas de la comunicación política: el caso de la producción y circulación de la información sobre el crimen en la Argentina. Actas del XII Encuentro Latinoamericano de Facultades de Comunicación Social. Bogotá, Universidad Javeriana-FELAFACS. Martini, Stella(2015).“Nombrar las violencias. Certezas y paradojas de la opinión pública”. En Martini, Stella y Contursi, María Eugenia(comps.) Crónicas de las violencias en la Argentina. Estudios en comunicación y medios. Imago Mundi, 63-87. Martini, Stella(2019). La comunicación política en la escena nacional. Imago Mundi. 108 NAVEGANDO LA COMUNICACIÓN, LOS MEDIOS, LA CULTURA Y LA POLÍTICA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Martini, Stella y Contursi, María Eugenia(comps.)(2012). Comunicación pública del crimen y gestión del control social. La Crujía. Martini, Stella y Contursi, María Eugenia(comps.)(2015) Crónicas de las violencias en la Argentina. Estudios en comunicación y medios. Imago Mundi. Martini, Stella y Luchessi, Lila(2004). Los que hacen la noticia. Periodismo, información y poder. Biblos. Martini, Stella y Pereyra, Marcelo(eds.)(2009). La irrupción del delito en la vida cotidiana. Relatos de la comunicación política. Biblos. Martini, Stella y Pereyra, Marcelo(comps.)(2017). La noticia hoy. Tensiones entre la política, el mercado y la tecnología. Imago Mundi. Entrevistas Stella Martini, entre octubre y diciembre de 2021. 109 110 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] NORA Mazziotti CRÓNICA DE UNA INVESTIGADORA (Y TELENOVELERA) Por Alejandra Pía Nicolosi La visión viene de lejos, es una especie de travelling, una actividad perceptual que se inicia en el pasado para iluminar el presente, para poner a punto al objeto de nuestra percepción inmediata. (Paul Virilio, La máquina de la visión) Dicen Patricio Rey y Los Redonditos de Ricota que“lo mejor de nuestra piel es que no nos deja huir.” 1 Y si hay algo de lo que está hecha la piel de Nora Mazziotti es de cultura popular. Desde su infancia hasta la actual escritura de sus propias novelas, pasando por sus inicios como estudiante de Letras, su trayectoria como investigadora, su experiencia docente y sus críticas periodísticas: su biografía está atravesada por los géneros populares de ficción. Desde allí partió y de ese universo nunca se fue:“Tengo 70 años, y sigo leyendo novelitas románticas de Corín Tellado”, dirá Nora Mazziotti (entrevista, 2021). La ficción-principalmente la literatura de principios del siglo XIX- fue constitutiva del pensamiento de esta investigadora y de su modo de acercarse al campo de la Comunicación Social. A lo largo de su trayectoria, Mazziotti escribió cuatro libros sobre telenovela y publicó más de cincuenta trabajos científicos entre compilaciones, capítulos de libro y artículos sobre el género, 2 tanto a nivel nacional como internacional. Ejerció la docencia en el grado y en el posgrado, participó en experiencias pioneras en gestión 3 e investigación, brindó conferencias alrededor del mundo y, hoy, escribe sus propias novelas literarias. 1. Canción“Espejismo”, del disco“Lobo suelto, cordero atado”(1993) del grupo Patricio Rey y los Redonditos de Ricota. 2. En este escrito nos referiremos a la telenovela como género y como formato, de forma indistinta. 3. Como por ejemplo, la creación y coordinación de la carrera de Guión de Radio y Televisión del Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica(ISER) durante 2000-2017. 111 Decir“Nora Mazziotti” es decir“telenovela”. Sus escritos son una referencia desde Jujuy a… Bosnia. Por eso, no se me ocurre otro modo de narrar su visión que no sea por capítulos, tal como cuenta sus historias el género televisivo más representativo de América Latina. CAPÍTULO 1: MUJERCITAS(1960/ CANAL 9, ARGENTINA) ¡Ella hace lo mismo que yo hacía cuando era chica! “¡Esa no fue la primera vez! ¡Te pasaste la vida escuchando melodrama!, le dije.” Así, entre la añoranza y la risa, Nora Mazziotti objetaba la experiencia inicial de “escalofrío epistemológico” de quien fuera su gran amigo y referente, Jesús MartínBarbero. La anécdota, publicada completa en la semblanza que Mazziotti(2021) escribió para homenajearlo a los pocos días de su desaparición física, nos devuelve la pregunta por el origen. Martín-Barbero se vuelve una figura ineludible a la hora de rastrear la llegada de la investigadora Nora Mazziotti al campo de los estudios sobre telenovela:“Jesús habilitó –en América Latina- a estudiar los objetos populares. Aníbal[Ford] ya venía en esta línea, pero él dio el permiso para estudiar las emociones; marcó un camino, y marcó mi camino”(entrevista, 2021). Pero así como Martín-Barbero ya había conocido el melodrama en los couplés de su infancia antes de sentarse en un cine de Colombia, Mazziotti también guardaba experiencias previas con el melodrama antes de sentarse en un sillón del living a ver Sin marido(1988, Canal 9) de Alberto Migré, y sentir ese escalofrío. El vínculo de la investigadora con el melodrama puede ubicarse en el acompañamiento del Teleteatro para la hora del té(1958, Canal 7) junto a su madre, y, previamente, hacia mediados de los años cincuenta, en la escucha del Radioteatro para la hora del té y del Radioteatro Palmolive del aire, a partir del cual Mazziotti tendría su primer contacto con las historias de Alberto Migré. Entre los recuerdos de la investigadora está la imagen perenne de cuando volvía por la tarde de la escuela con su hermana y, antes de seguir viaje hasta su casa, se quedaban en lo de una compañera del colegio para escuchar el radioteatro auspiciado por la marca de jabón. La imagen retornaría más tarde como la repetición de un patrón biográfico y generacional:“Una de mis hijas llegaba de la escuela y venía acompañada de una amiguita que se quedaba para ver la telenovela, y después se iba. Yo la miraba y pensaba: ¡Ella hace lo mismo que yo hacía cuando era chica!” (Nora Mazziotti, entrevista, 2021). 112 CRÓNICA DE UNA INVESTIGADORA(Y TELENOVELERA) MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Su infancia estuvo también atravesada por Mujercitas(1960, Canal 9), versión televisiva de la homónima novela de la escritora estadounidense Louisa May Alcott, publicada en 1868. La obra propiamente literaria será para la investigadora una referencia significativa no sólo porque“a los nueve años ya había leído Mujercitas unas diez veces”, sino también porque Charles Dickens y esta autora marcaron, según sus propias palabras, la visión de la niñez que hoy posee a la hora de escribir sus propias historias. Ya a los catorce años, queda“fascinada” con la historia romántica de El amor tiene cara de mujer(1964, Canal 13) y experimenta por primera vez la devoción por un galán de telenovela: Rodolfo Bebán. Sin embargo, y a pesar del encantamiento, durante su adolescencia el interés por el género será errático, ya sea por motivos de estudio o de trabajo. El reencuentro con la telenovela se dará en Brasil en un viaje que Mazziotti hará hacia 1976 y que se presentaba como necesario, pese a su voluntad. Pero esto, es historia del próximo capítulo. CAPÍTULO 2: SARAMANDAIA(1976/ TV GLOBO, BRASIL) Mi peronismo es mío. Nacida en el seno de una familia antiperonista, Nora Mazziotti toma contacto con la militancia política durante sus estudios universitarios: Mi peronismo es mío. Mis padres no querían que estudiase Letras en“Filo” de la Universidad de Buenos Aires[UBA] porque decían que me iba a hacer de izquierda; me mandaron a la Universidad del Salvador. Yo siempre les dije:“Me mandaron al Salvador, me hice peronista.”(Nora Mazziotti, entrevista, 2021) A los 18 años, entre lecturas de la revista Cristianismo y Revolución y el deseo de militancia, Mazziotti acude al Padre Mujica. A partir de allí, comienza un camino de trabajo de base en los barrios, se afiliará a la Juventud Peronista y, en grupos de reunión política, irá al encuentro del pensamiento de Arturo Jauretche y de Juan José Hernández Arregui, como así también a la escucha de las cintas magnetofónicas de Juan Domingo Perón. 4 Comenzada la dictadura cívico-militar en 1976, Mazziotti ya militaba en una unidad básica en la ciudad de Munro, partido de Vicente López, en la Provincia de Buenos 4. Durante su exilio en Puerta de Hierro en Madrid(1955-1972), Juan Domingo Perón grabó, a viva voz y en setenta cintas, testimonios autobiográficos sobre su vida pública e íntima. 113 Aires. La progresiva desaparición forzada de compañeras, compañeros y familiares la llevó al inevitable exilio. Primeramente, se desplazó con su familia(matrimonio y dos hijes menores) hacia la provincia de Córdoba y, de allí, fueron llevades por sus padres en auto y sin pasaportes hacia Porto Alegre, Brasil, donde un contacto esperaba por elles. Entre el tiempo de habituarse a la nueva realidad y el cuidado familiar, Mazziotti comienza a ser invitada por sus vecinas a ver telenovelas. Así, la investigadora no sólo retomaba contacto con el género, sino también con Alberto Migré, ya que mientras veían Saramandaia(1976) por la TV Globo, 5 ella les retribuía contándoles acerca de Rolando Rivas, taxista(1972) 6 en un diálogo intercultural a través de la telenovela. De esta forma, vivía en carne propia lo que más tarde sería teorizado en el campo de la Comunicación desde los Estudios Culturales como uno de los aspectos centrales de la telenovela: la capacidad de crear comunidad de sentidos, de socializar y de integrarse a un espacio cotidiano a partir del diálogo estimulado por la ficción. En otros términos, de generar pertenencia e identidad. No obstante, la crisis matrimonial, la falta de trabajo de ambos cónyuges, la lejanía, la desazón por la crianza de sus hijes fuera del país, llevaron a Mazziotti a dar un giro en su propia historia: tomó cien dólares que le habían dejado sus padres, compró sólo tres pasajes y se volvió a Buenos Aires. Era enero de 1977:“Me podrían haber agarrado de las pestañas”, recordará. Pero no. Y así empezará una nueva vida… CAPÍTULO 3 : LOS RICOS TAMBIÉN LLORAN (1979/ TELEVISA, MÉXICO) Sarlo siempre dice: A mí me gustan los objetos de vanguardia. No, a mí no, todo lo contrario: me gusta lo masivo. Previo al exilio en Brasil, Nora Mazziotti había atravesado su primera experiencia docente en el año 1973, recién recibida, en calidad de ayudante de cátedra del docente-investigador Aníbal Ford, en el curso de“Introducción a la Literatura” en la Universidad de Buenos Aires. 5. Inspirada en el realismo fantástico, Saramandaia fue una telenovela brasileña escrita por Dias Gomes y protagonizada por Sonia Braga. Fue producida y transmitida por la TV Globo, en 1976. 6. Rolando Rivas, taxista fue una exitosa telenovela argentina escrita por Alberto Migré, estrenada en 1972 por Canal 13. En diálogo con la realidad del momento, la historia alude al hermano de Rolando como parte del grupo militante Montoneros. En la reedición de la telenovela en 1980, la dictadura cívico-militar censurará esa escena. 114 CRÓNICA DE UNA INVESTIGADORA(Y TELENOVELERA) MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] De regreso en la ciudad porteña, y ante la imposibilidad de pisar una universidad en plena dictadura –además de la falta de estudios formales de posgrado en la época-, Mazziotti comienza a participar de forma regular de grupos de estudio y seminarios de lectura junto al crítico literario y profesor de literatura Eduardo Romano. De esta manera, se iniciaba una nueva etapa en la biografía profesional de la investigadora ligada a su revinculación con el ámbito académico, pero también en su biografía personal. 7 Mientras tanto, en la casa, Mazziotti escucha cantar por primera vez a su hija de dos años:“Aprendí a llorar… Aprendí a llorar…” Sí, la reconoce: es la cortina musical de Los ricos también lloran. 8 La telenovela is in the air, pero la investigadora estará abocada al estudio del teatro hasta el final de la década. En sus inicios, sus investigaciones estuvieron ligadas al estudio de la obra de Griselda Gambaro(Nora Mazziotti, 1989a, 1989b, 1995), y muy especialmente, al género teatral de sainete. El puente de conexión entre una y otro estaría dado por el cariz de lo popular. Por Gambaro, se interesa (…) porque de lo cotidiano se pasa a lo absurdo, a lo cruel, sin transición. Y porque es mujer, alejada del mundo intelectual. En un artículo 9 la relacioné con Discépolo y con el grotesco criollo. Encontré un nexo con lo popular de décadas anteriores.(Nora Mazziotti, entrevista, 2021) Por su parte, en relación a las investigaciones sobre sainete, se encuentra el estudio -de carácter inédito- de las revistas populares que publicaban este género y se vendían en los kioscos céntricos ubicados a la salida de los teatros entre los años 1918 y 1934(Nora Mazziotti, 1985, 1990). 10 El género se transformó en su objeto de estudio durante los años ochenta y en objeto de afecto de por vida: Yo podría haber escrito leyendo treinta sainetes: yo leí trescientos, porque me fascinaba. Hay gente que escribe algo muy bueno sobre un objeto y después se desprende totalmente. A mí me siguieron gustando. Si yo encuentro un sainete, lo vuelvo a leer. Yo no soy una persona que se entusiasme demasiado con la teoría. Sí, leí la teoría que precisé para abordar determinadas cuestiones, pero mi cabeza es más narrativa. Mis lecturas fueron de ficción, no ensayos filosóficos. Yo siempre leí ficción. (Nora Mazziotti, entrevista, 2021) 7. Por esos años, el reencuentro entre Nora Mazziotti y Aníbal Ford marcaría un acompañamiento de vida durante los 32 años siguientes. 8. Los ricos también lloran fue una telenovela mexicana producida por Televisa, en 1979, y protagonizada por la reconocida actriz de telenovela Verónica Castro. Además de exportarse a toda América Latina, fue la telenovela que inauguró la llegada del género a varios países de Europa, a Rusia, a China, con gran éxito. En Argentina fue trasmitida por Canal 9. 9. Se refiere a Nora Mazziotti, 1989a. 10. Mazziotti encontraba dichas revistas en el entrepiso de la Librería Fray Mocho (antigua librería especializada en teatro) y las compraba en liquidación. 115 Por entonces, articulaba el estudio sobre teatro popular de inicios del siglo XIX con la práctica docente en la Escuela Nacional de Arte Dramático(ENAD), en la que entre 1980 y 1992 dictó cursos sobre historia del teatro universal, argentino y latinoamericano. También, Mazziotti ya había incursionado en la crítica periodística, a través de columnas y ensayos sobre sainetes en“Clarín, cultura y nación”, el por entonces suplemento cultural del diario Clarín. Dentro de la prolífera etapa de producción académica de ese momento(Nora Mazziotti, 1979, 1982a, 1982b, 1982c, 1983), no puede dejar de destacarse el estudio preliminar que acompaña al sainete“El conventillo de la Paloma”, publicado por Editorial Kapelusz(Nora Mazziotti, 1982b). En este texto, producto de más de un año de investigación, no sólo analiza de forma pormenorizada el célebre sainete de Alberto Vacarezza, sino que allí aparece la postura política que luego sostendrá en el abordaje de la telenovela: la defensa de los productos marginales y la validación del gusto por lo popular. Ese trabajo parte de la hipótesis de que la primera inmigración a la Argentina(18801910) fue un factor de enorme influencia para el desarrollo del teatro local. Nora Mazziotti señala que el teatro será el género que registrará las transformaciones sociales en la ciudad y que el destinatario es un público“para quien este medio de comunicación se convertirá en el factor no sólo de entretenimiento, sino también de autoconocimiento”(1982b, p. 13). El interés por la obra de Vacarezza se centrará tanto en su vasta producción(más de 150 sainetes) como también en el fervor que el sainete suscitaba en el público. Es por ello que la investigadora depositará su mirada en la dimensión comunicacional de la obra: cómo Vacarezza logra –a través de la estética verbal- activar las gramáticas de reconocimiento de su público espectador. En el análisis sobre Vaccarezza, Mazziotti no sólo hace aparecer la pregunta por la relación de lo popular con el público-que más tarde volcaría sobre el estudio de la telenovela-, sino que también busca poner en valor un género y un autor marginal, considerado por la crítica de entonces como“el responsable de la decadencia del género chico, de la corrupción del lenguaje y de la comercialización del mensaje teatral”(Nora Mazziotti, 1982b, p. 51). Es el mismo estigma que la investigadora buscará desmontar frente a la telenovela, años después. Luego de la crisis de 1930, el teatro deja de ser predominantemente popular y comercial, e irrumpe un teatro de carácter más experimental y elitista: el teatro independiente, que en su diversidad crece, se afianza y desarrolla aún hasta nuestros días. Ese nuevo teatro, que comenzará a dialogar con otro público, ya no será de interés para Mazziotti, quien, por ende, perderá la motivación por la investigación teatral. En los inicios de los años noventa, encontrará en el radioteatro y en el teleteatro el residual de aquel teatro popular que siempre le había interesado. Y hacia ahí habrá de dirigirse: 116 CRÓNICA DE UNA INVESTIGADORA(Y TELENOVELERA) MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Los fenómenos de la cultura popular siempre me interesaron. Sarlo siempre dice:“A mí me gustan los objetos de vanguardia.” No, a mí no, todo lo contrario. Me gusta la novela, una igual a la otra; los actores populares que hacen el mismo gesto y estás esperando que lo haga; me gusta la relación que tienen con sus públicos. Por eso yo hice un libro con Migré.(Nora Mazziotti, entrevista, 2021) Y las preocupaciones que recaían sobre el sainete y sobre Vaccarezza serán reactualizadas:“¿Por qué las minas pasan tanto tiempo viendo novelas? ¿Y por qué yo?” CAPÍTULO 4: SIN MARIDO(1988/ CANAL 9, ARGENTINA) Esto lo hace Felllini y es un genio. ¡Y esto lo hace Migré en Canal 9! Fue un día en que, en pleno ritual diario de ver la telenovela Sin marido 11 desde el sillón del living y en familia, Nora Mazziotti hizo el click con su objeto de estudio. El autor de esa telenovela, Alberto Migré, aparecía en pantalla y anunciaba que ese día no habría emisión porque el galán Gustavo Garzón estaba afónico y no había otros capítulos grabados en parrilla como para transmitir. Entonces, para cubrir el espacio, Migré no dudó en recorrer –en vivo y en directo- cada uno de los decorados del set televisivo de la telenovela y contarle a su atenta audiencia lo que ocurría en la historia en cada uno de esos lugares.“Esto lo hace Fellini y es un genio. ¡Y esto lo hace Migré en Canal 9!”, recuerda ahora Mazziotti, quien a partir de ese momento volcaría su interés a entender los complejos procesos que hacen a la factura de una telenovela: “¡Yo quiero estudiar esto!” Con la ayuda de un amigo periodista del diario Clarín, la investigadora consiguió ingresar al archivo del matutino y fotocopiar todas las notas publicadas sobre teleteatro y sobre la figura de Alberto Migré: Me acuerdo que me tomé el colectivo 168 en Constitución y empecé a leer las notas. Cuando llegué a mi casa en el barrio de Colegiales, sin darme cuenta, me había leído todo. Y me dije: yo con esto hago un libro. Así empecé a buscar a Alberto.(Nora Mazziotti, entrevista, 2021) Hacia finales de la década del ochenta, a la luz del libro De los medios a las mediaciones (1987) de Jesús Martín-Barbero, llegaban desde América Latina las primeras voces que reconocían en la telenovela el producto material y simbólico capaz de captar 11. Sin marido fue una telenovela argentina de Alberto Migré protagonizada por Patricia Palmer y Gustavo Garzón. Fue emitida entre enero y junio de 1988 por Canal 9. 117 la sensibilidad propia de la región, con su modernidad y sus anacronismos. 12 Para la época, la producción nacional de telenovela alcanzaba índices industriales y se exportaban gran cantidad de libretos al exterior(América Latina, Europa y Asia). No obstante, como objeto de estudio, la telenovela estaba poco explorada aún en el país. 13 Adentrarse en el tema, para Mazziotti, fue hacerlo“a los ponchazos”, entre la búsqueda bibliográfica internacional sobre soap operas(López Pumarejo, 1987) y los libros que podía conseguir en viajes hacia congresos en el exterior o hacerse traer por colegas desde América Latina. Es así como, en uno de sus viajes a Brasil, Mazziotti pasó tres días de inmersión en la biblioteca de la Universidad de San Pablo, acompañada por su colega e investigadora de telenovela brasileña Anamaria Fadul. De la enorme cantidad de material bibliográfico que trajo de regreso a Buenos Aires, escribió lo que sería su primera columna periodística sobre telenovela:“El Hollywood de Brasil”, publicada por el diario Página/12 14 en 1988, donde daba cuenta de la gigantesca maquinaria productiva de telenovela en el país vecino. A la dificultad del acceso, se le sumaría prontamente el prejuicio sobre la legitimidad de la telenovela como objeto de indagación: Cuando iba a un congreso en el interior me decían:“¡Pero esto idiotiza! ¡Esto estupidiza!”. En el Instituto Gino Germani[UBA] había sociólogos que me decían:“son objetos intrascendentes”. ¡Y no, mirá, no son intrascendentes! La revancha, me dije, es: ¡hago un seminario sobre telenovela!(Nora Mazziotti, entrevista, 2021) Así, a inicios de los años noventa, Mazziotti inicia una vasta carrera docente impartiendo seminarios sobre telenovela en la carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires, que luego extendería a lo largo de su trayectoria por distintas universidades nacionales y extranjeras, 15 hasta el momento de su retiro del 12. Martín-Barbero(2003); Galindo(1988); González(1988); Mattelart y Mattelart (1989); Ortiz,, Borelli, y Ortiz Ramos(1989); entre otras y otros autores destacables. 13. Un trabajo precursor en Argentina fue“Relato televisivo e imaginario social” de Eliseo Verón(1980). 14. A partir de ese momento y a lo largo de su trayectoria, Nora Mazziotti continuará escribiendo críticas sobre telenovela y ficción televisiva en distintos espacios periodísticos, como el suplemento“Página/30” del diario Página/12 y el suplemento “Espectáculos” del diario Clarín , como así también en revistas de divulgación de cine y televisión. 15. Universidad Nacional de las Artes(2006- 2017), Universidad Nacional de La Matanza(2001-2015), Universidad Tecnológica de Pereira(Colombia, 2006), Universidad Nacional de Córdoba(2005), Universidad de Buenos Aires(1991-2004), Carlos III(Madrid, 2003), Universidad de Guadalajara(2003), Universidad Javeriana (Colombia, 2001 y 2005), Universidad Federal de Rio Grande do Sul y Pontificia Universidad de Porto Alegre(Brasil, 1998), Universidad Hebrea de Bar Ilán(Tel Aviv, 1998), Universidad Nacional de Quilmes(1994), Universidad Nacional de La Plata (1994), entre otras. 118 CRÓNICA DE UNA INVESTIGADORA(Y TELENOVELERA) MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] ámbito educativo. El punto de reflexión girará en torno a la relación de la telenovela con sus públicos, así como a su capacidad para educar sentimentalmente y para ampliar los mundos simbólicos: Los relatos de ficción te abren puertas para imaginar mundos posibles. El género no es bobo porque es previsible. Se trata en cambio de pensar: qué fantástico que hasta un niño pueda elaborar historias a partir de un patrón que conoce. Seguir una historia favorece la creación de vínculos, te da la posibilidad de socializar, de“hablar sobre” con otros, te permite elaborar afectos. Como dice Verón:“las novelas enseñaron cómo se dice el amor”. (Nora Mazziotti, entrevista, 2021) “Quiero encontrarme con Migré. Conseguime el número”, le dijo Mazziotti a Alfonsina“Ponchi” Morpurgo, escenógrafa de Canal 9 y colega de la ENAD. Era a inicios de los años noventa, y hasta poder concretar el encuentro con el célebre autor de telenovela pasaría un buen tiempo. En parte, debido a una ajustada agenda de trabajo de Migré, marcada por la escritura del guión de Una voz en el teléfono, 16 pero asimismo a cuestiones de índole personal y al prejuicio imperante sobre la telenovela que también pesaba sobre el propio imaginario del novelista:“Tardó mucho en atenderme. Él pensó que le iba a decir:‘Usted sigue escribiendo pavadas’”(Nora Mazziotti, entrevista, 2021). De los largos encuentros de entrevistas en profundidad desarrolladas entre 1991 y 1992, nació Soy como de la familia. Conversaciones de Nora Mazziotti con Alberto Migré(1993b), su primer libro autoral. El libro navega en los meandros de la vida profesional de Migré desde sus tiempos como actor de teatro independiente hasta su consagración como autor de telenovela a nivel mundial. También, devela la forma de pensar y de sentir del autor, valoriza el melodrama como género popular y pondera su obra por ser, en palabras de la investigadora,“una poética feminista y valiente”. Las conversaciones con Migré abrirán, para Mazziotti, un espacio fecundo de reflexiones (y fascinaciones) respecto de la telenovela: Migré me transformó porque me enseñó que había una forma de armar las historias, de pensar los personajes. Hacer una novela es un laburo brutal: pensar en cada personaje, desarrollar lo que van a hacer, hacer la escaleta, trazar los diálogos y estar atento a qué personaje funciona o no. Todo eso se iba haciendo día a día. Me hizo ver que era un trabajo maravilloso, dificilísimo y muy artesanal. Y todo eso se fue perdiendo.(Nora Mazziotti, entrevista, 2021) 16. Una voz en el teléfono fue una telenovela argentina de Alberto Migré, producida y emitida por Canal 9, en 1990. Se trata de la remake del radioteatro 0597 da ocupado , del mismo autor, de gran éxito en los años cincuenta. 119 Pero las memorias de Migré quedaron inscriptas en ese trabajo inaugural, cuyas ideas germinales serían profundizadas en sus siguientes publicaciones y se transformarían en lecturas obligatorias para toda persona interesada por los estudios sobre telenovela y ficción televisiva. Ya llegan, en el próximo capítulo. CAPÍTULO 5: CELESTE, SIEMPRE CELESTE (1993/ TELEFÉ, ARGENTINA) -‘¡No, pero acá es fábrica! ¡Usted tiene que hablar con los guionistas!’ La idea de‘fábrica’ a mí me fascinó. En 1993, pocos meses antes de la aparición de Soy como de la familia…, Nora Mazziotti publicó El espectáculo de la pasión(1993a), una compilación de textos(en algunos casos previamente publicados) de investigadores referentes de América Latina que daban cuenta de la importancia cultural de la telenovela en diversos aspectos. 17 Así, llegaba al ámbito nacional un libro que no sólo sistematizaba las reflexiones y debates de la época sobre el género, sino que también democratizaba el acceso al conocimiento en vista de que, como señala Mazziotti(1993c),“dadas las limitaciones de distribución del momento, la circulación de artículos y textos monográficos sobre el tema era escasa en América Latina”(p. 45). Esta experiencia será replicada y ampliada años después, en la compilación del número especial dedicado a telenovelas latinoamericanas para la revista Diálogos de la Comunicación(1996b). Lo llamo a Raúl Lecouna, que estaba haciendo las telenovelas de Andrea Del Boca, y le digo:“Quiero hacer un libro sobre telenovela.”“¡No, pero acá es fábrica! Usted tiene que hablar con los guionistas”, me dijo. La idea de‘fábrica’ a mí me fascinó.(Nora Mazziotti, entrevista, 2021) Y hacia allí fue. Guiada por la pregunta –y por la fascinación- sobre el modo de producción de una telenovela, Nora Mazziotti comienza a recorrer los canales en los que, por entonces, se producía el formato. Las incalculables horas de observación participante por los sets de televisión quedarán registradas en un trabajo marco: La industria de la telenovela. 17. Eliseo Verón(Argentina) se detiene en la labilidad del formato para hibridar la ficción con la realidad; Jesús Martin-Barbero(Colombia) presenta la síntesis del proyecto de lo que sería su obra cumbre; Jorge González(México) se pregunta por lo que hace la sociedad con la telenovela; Teresa Quiroz(Perú) traza un panorama del producto en su país de referencia y su ligación a la cultura oral; Anamaria Fadul (Brasil) reflexiona sobre la apropiación nacional de la telenovela; y Nora Mazziotti analiza la intertextualidad de la telenovela argentina, no sólo con el melodrama, sino con un campo bien conocido por la investigadora: el teatro costumbrista. 120 CRÓNICA DE UNA INVESTIGADORA(Y TELENOVELERA) MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] La producción de ficción en América Latina(1996a). El libro arroja no solo una mirada integral sobre el sistema productivo de la telenovela, sino también una historización y una caracterización del género en Argentina, dividida en etapas(inicial, artesanal, industrial y trasnacional). Además, ya en diálogo fecundo con investigaciones de América Latina, la autora esboza allí los rasgos típicos de la telenovela en los principales países productores de la región: Brasil, México y Venezuela. Y, como hecho no menor, el libro aporta un mapa sistematizado de referencias bibliográficas actualizadas, tanto nacionales como internacionales, necesario para un campo teórico en crecimiento y consolidación. La inquietud de abordar la telenovela desde la perspectiva de la industria 18 se verá profundizada en su siguiente publicación: Telenovela: industria y prácticas sociales (2006), una investigación con foco en la producción y en la distribución global de la telenovela, en un momento en que el formato se asentaba en los más diversos mercados.“Los turcos te dicen:‘aprendimos de la Argentina’. ¡Te querés cortar las venas. ¡Mirá cómo desarrollaron la industria! Hoy ocupan el prime time nacional” (Nora Mazziotti, entrevista, 2021). En este libro, la autora realiza una inmersión en la“domestificación”(Buonanno, 1999) 19 de la telenovela en América Latina, analizando la apropiación singular que cada país hizo del género. Además de exponer el grado de circulación de las telenovelas en pantallas extranjeras, introduce la reflexión sobre la relación de la narrativa con las prácticas sociales, haciendo hincapié en la tematización de las enfermedades en la telenovela y en su rol concientizador y educativo para audiencias masivas(discurso de merchandising social). En ese momento, y ya desde 2005, Mazziotti coordinaba el equipo nacional del Observatorio Iberoamericano de Ficción Televisiva(OBITEL), al frente del cual estuvo hasta 2009. 20 Este espacio de investigación abonará sus reflexiones respecto de 18. En relación con esta perspectiva, y ya en el campo profesional, Nora Mazziotti se desempeñó como jurado en los Premios Clarín Espectáculos(2006, 2007 y 2008) en el rubro televisión, y fue coordinadora de actividades académicas y profesionales del Festival y Mercado de la de la TV-Ficción Internacional(FYMTI)(2005, 2011, y 2012). 19. Buonanno(1999) entiende a la domestificación“como el proceso por el cual formas y expresiones de culturas externas y restituidas por unas o diversas sociedades locales en configuraciones consonantes y sintónicas con los propios, autóctonos, sistema de significados, dando vida a formas y expresiones que en su naturaleza híbrida y sincrética, fruto de la mezcla de ingredientes nativos y no nativos, aparecen reconociblemente marcadas por especificidades domésticas, y constituyen bajo cada perfil originales y auténticas creaciones de la cultura local”(p. 20). 20. El OBITEL es una red internacional establecida en 2005, formada por grupos de investigación de doce países de Iberoamérica. Su objetivo es elaborar el diagnóstico y las perspectivas de la ficción televisiva a través de un seguimiento anual y un análisis comparativo, cuantitativo y cualitativo, de los distintos formatos del género. Ver: http://www.obitel.net/. A nivel local, OBITEL estaba articulado al Observatorio Internacional de Ficción Televisiva, radicado en Universidad Nacional de La Matanza, que Nora Mazziotti dirigió entre 2006 y 2012. 121 análisis comparativos a nivel regional, de indicadores productivos y narrativos sobre la telenovela y de otros formatos de ficción en circulación. Desde sus primeras publicaciones hasta su retiro de la vida académica, sus escritos y conferencias viajaron tanto como las propias telenovelas:“Yo siempre digo: La novela recorre el mundo y a mí me llevó a recorrer el mundo”(Nora Mazziotti, entrevista, 2021). Sus artículos figuran en las revistas de Comunicación de mayor prestigio en América Latina y Europa, y sus conferencias alcanzaron los lugares más remotos, devotos insospechados del género:“En Israel estaban dando Celeste, siempre Celeste. 21 En el evento, 22 a la mañana estaban Andrea Del Boca y Gustavo Bermúdez, y a la tarde exponía yo. ¡Enamorados de la telenovela argentina!” Y también más allá, como un congreso en Sarajevo a partir del cual se publicaría un libro que compila artículos de Nora Mazziotti(2005) traducidos al bosnio:“Yo ni soñando pensaba en estar en Sarajevo”(Nora Mazziotti, entrevista, 2021). Por esas latitudes, la telenovela argentina lograba tender puentes interculturales. Entre esos vectores de proximidad estaba el encantamiento por las heroínas, tema sobre el que ella ya había depositado su interés. “Género y género” se hubiera llamado la tesis… CAPÍTULO 6: ROSA DE LEJOS(1980/ ATC, ARGENTINA) Pero te identificás con la heroína y la heroína la pelea como una leona. Gender y Genre se hubiera llamado la tesis de doctorado que Nora Mazziotti llevó a instancia de proyecto pero que, finalmente, decidió no continuar. Una mirada por las críticas periodísticas de los años ochenta y noventa sobre las telenovelas le ofrecía a la investigadora el marco del estigma:“son historias que tienen golpes bajos, son para públicos de‘poca cabeza’, promueven el sentimentalismo, son lacrimógenas. Ser melodramático es un adjetivo peyorativo”(Nora Mazziotti, entrevista, 2021). Así, la propuesta de la tesis era desmontar el prejuicio que recaía 21. Celeste, siempre celeste fue una telenovela argentina escrita por Enrique Torres, protagonizada por Andrea Del Boca y Gustavo Bermúdez. Fue transmitida por Telefé en 1993 y producida por Raúl Lecouna, histórico productor argentino de telenovelas, entre las que se cuentan las protagonizadas por la mencionada actriz: Celeste, Antonella, la propia Celeste siempre Celeste y Perla Negra . 22. Se refiere al Tel Aviv International Colloquium in Cinema Studies:“La longue durée. Framing in Series, Serials and Other Macaroni Forms”, organizado por el Departamento de Cine y Televisión de la Facultad de Artes de la Universidad de Tel Aviv en junio de 1998. 122 CRÓNICA DE UNA INVESTIGADORA(Y TELENOVELERA) MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] tanto sobre el género telenovela( genre) como en quienes las consumían: el género femenino( gender). Interesada en lanzar sobre este género una –precursora- mirada feminista, en La industria de la telenovela, Nora Mazziotti(1996a) ya proponía un análisis de las heroínas de las telenovelas exitosas de los años noventa, encarnadas por las reconocidas actrices Luisa Kuliok( La extraña dama, Soy Gina, Más allá del horizonte, Cosecharás tu siembra, Con alma de tango) y Andrea Del Boca( Celeste, Antonella, Celeste, siempre Celeste, y Perla Negra). Desde un abordaje crítico, la investigadora alertaba, para el caso de las telenovelas protagonizadas por la primera actriz, acerca de un anacronismo entre los ideales defendidos por las heroínas y las luchas que se daban en el momento histórico retratado en la ficción, siendo el desenlace la punición de la mujer por enfrentar los mandatos sociales instituidos. En el caso de la segunda, si bien se presentan heroínas independientes económica e ideológicamente, el discurso que predomina es el del resguardo de la virginidad para el hombre, por lo que el planteo no resulta totalmente liberador. No obstante, Mazziotti también reflexiona sobre aquellas heroínas de telenovela que desafían los roles de género asignados por el patriarcado, como ocurre en La Leona, 23 pero también, en otras narrativas de épocas previas: Todo el mundo te decía:“las telenovelas estupidizan, son para lloronas”. Pero te identificás con la heroína y la heroína la pelea como una leona. Rosa de lejos, 24 que es Simplemente María, 25 trata de una mujer del interior del país que queda embarazada y abandonada. Sabe coser y aprende a leer, y, con esas herramientas, prospera en la vida. La novela te puede empoderar también, te muestra que podés salir adelante.(Nora Mazziotti, entrevista, 2021) Frente a los movimientos feministas y los progresos en la conquista de derechos de las mujeres, cabe preguntarse sobre la capacidad de la telenovela para asumir dichas transformaciones: El amor romántico es una construcción que viene de muchos siglos; hay enormes cambios que hay que incorporar, igualar, sumar las nuevas 23. La Leona es una telenovela argentina emitida por Telefé en 2016. Además de que la protagonista fuera madre soltera, obrera de una fábrica textil y delegada gremial, “también fue trasgresora porque tenía deseos sexuales, disfrutaba del baile, de la bebida, tenía preferencias políticas. La novela también mostró un mundo de mujeres muy solidario”(Nora Mazziotti, 2017, s/p). 24. Rosa de lejos fue una telenovela argentina protagonizada por Leonor Benedetto junto a Juan Carlos Dual y Pablo Alarcón. Fue emitida por ATC, la televisión púbica, en 1980. 25. Simplemente María es una telenovela mexicana transmitida entre 1989 y 1990 por Televisa. Es una adaptación de la telenovela original argentina Simplemente María (1967), escrita por Celia Alcántara, y que llegó a ser un éxito en toda América en su versión peruana de 1969 y en la nueva adaptación argentina de 1980. 123 sensibilidades, pero yo estoy a favor de los finales felices. Con todas las reivindicaciones de género, la heroína se puede enamorar y ser feliz. Hay que ver cómo se va procesando todo lo que se abrió con el feminismo, pero eso no va a matar al género ni va a matar al amor.(Nora Mazziotti, entrevista, 2021) Así, la investigadora deja en claro que el“final feliz” prototípico de la telenovela no es incompatible con una visión emancipadora de la heroína:“A mí me gusta ver la mujer recolectora de café que termina siendo empresaria, como ocurre en Café con aroma de mujer.” 26 Y de historias de mujeres y finales felices estarán hechas las novelas escritas de puño y letra por Nora Mazziotti… ÚLTIMO CAPÍTULO: LAS MIL Y UNA NOCHES (2020/ CANAL 13, ARGENTINA) 27 Que los chicos iban a estar jugando por ahí y yo escribiendo, esa era mi fantasía melodramática. A pesar de haber escrito numerosos cuentos y poemas de género romántico durante la adolescencia, la decisión de dedicarse plenamente a la escritura de ficción llegaría en la adultez, luego de una intensa y vasta vida académica. Yo tenía un deber ser: investigar, cuidar de mis hijos, administrar la casa, laburar. Yo sabía desde siempre que la escritura de ficción me iba a absorber y me iba a hacer olvidar del mundo. Que los chicos iban a estar jugando por ahí y yo escribiendo, esa era mi fantasía melodramática. Así que es algo que fui dejando hasta que dije: basta, no dejo más.(Nora Mazziotti, entrevista, 2021) Y se puso a escribir La cordillera, su primera novela que sería publicada en 2010. Luego, le seguirían Milonga perdida(2013) y Amores calabreses(2016). Para 2020, en plena pandemia, habría concluido el manuscrito de Las cocoliches, una historia sobre las andanzas de tres napolitanas inmigrantes. Para ella, escribir ficción es“estar conectada con otra realidad, es entrar en un estadio de percepción diferente. Es como si ingresara en una sensibilidad que me hace captar 26. Café con aroma de mujer es una telenovela colombiana creada en 1994 por Fernando Gaitán y producida por RCN Televisión para el desaparecido Canal A. 27. Las mil y una noches es una telenovela de origen turco producida en 2006 y transmitida en Argentina por Canal 13 en 2020. Está basada en el homónimo libro que narra la historia de la princesa Scheherezade, quien cuenta una historia-noche tras noche- al Sultán Shahriar. Éste, atrapado por los relatos, no ordenará su decapitación. 124 CRÓNICA DE UNA INVESTIGADORA(Y TELENOVELERA) MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] las cosas de una forma distinta, en otra dimensión”(Nora Mazziotti, entrevista, 2021). Su universo ficcional se circunscribe a personajes populares, a personas comunes que habitan el barrio y los espacios cotidianos: la verdulera, la kiosquera, el remisero, “como los personajes de Migré”. Melodrama, radioteatro, cultura de masas, tango, amores y desencuentros, peronismo, conventillos, teatro, espiritismo, inmigrantes, lazos de familia: su trayectoria está presente en sus novelas como una urdimbre entre la realidad y la ficción. La cordillera guarda las huellas del frío y los temores del cruce de frontera en Paso de los Libres, en viaje del exilio. Milonga perdida,“despedida y homenaje” a su compañero de vida, fue forjada en papeles escritos en un hospital entre eternas conversaciones, tango y el dolor. Y, nutrida de los relatos orales que Nora Mazziotti disfrutaba de su abuela, en la infancia, con la misma fascinación del Sultán Shahriar frente a Scherezade, nace Amores Calabreses, una novela que recupera la memoria familiar.“Gaetano, ¡te detesto, tradittore!”, grita furiosa la abuela Bianca desde la foto de archivo familiar que acompaña la tapa del libro. Es julio de 2021, y Nora Mazziotti acaba de terminar de escribir su nueva novela: Vida y Milagros. Las vidas de varias mujeres se entraman en lazos familiares entre sorpresas, magia y mucho melodrama. ¿Lo que sigue? Seguir escribiendo y abriendo nuevos capítulos de vida. Bibliografía Buonanno, Milly(1999). El drama televisivo. Identidad y contenidos sociales. Gedisa. Galindo, Jesús(1988). Lo cotidiano y lo social. La telenovela como texto y pretexto. Estudios sobre las culturas contemporáneas, 2(4-5), 95-135. González, Jorge(1988). La cofradía de las emociones(in)terminables. Parte primera: Construir las telenovelas mexicanas. Estudios sobre las culturas contemporáneas, 2(5), 13-65. López Pumarejo, Tomás(1987). Aproximación a la telenovela. Cátedra. Martín-Barbero, Jesús(1987/2003). De los medios a las medicaciones. Convenio Andrés Bello(5ta. Edición). Mazziotti, Nora(1979). Introducción, notas y propuestas de trabajo. En Antología de Comedias y Sainetes argentinos I. Colihue-Hachette. Mazziotti, Nora(1982a). Estudio preliminar. En Ramón de la Cruz. Tres sainetes espa ñoles. CEAL. Mazziotti, Nora(1982b). Estudio preliminar. En Alberto Vacarezza. El conventillo de la Paloma y San Antonio de los Cobres. Kapelusz. Mazziotti, Nora(1982c). Notas. En Ramón de la Cruz. Sainetes. Losada. Mazziotti, Nora(1983). El teatro popular: un registro de las transformaciones culturales. En: Metrópolis y nuevas condiciones de vida. CEUR. Mazziotti, Nora(1985). El auge de las revistas teatrales argentinas en 1910-1934. Cuadernos Hispanoamericanos, 425, 73-75. Mazziotti, Nora(1989a). Marginación, confusión e identidad: Griselda Gambaro y el grotesco criollo. 125 En Mazziotti, Nora(comp). Poder, deseo y marginación. Aproximaciones a la obra de Griselda Gambaro. Puntosur editores. Mazziotti, Nora(1989b). Selección de Teatro Abierto 1982. Puntosur editores. Mazziotti, Nora(1990). Bambalinas: el auge de una modalidad teatral periodística. En Armus, Diego (comp.) Mundo urbano y cultura popular. Estudios de Historia Social Argentina. Sudamericana. Mazziotti, Nora(comp.)(1993a). El espectáculo de la pasión. Las telenovelas latinoamericanas. Editorial Colihue. Mazziotti, Nora(1993b). Soy como de la familia. Conversaciones de Nora Mazziotti con Alberto Migré. Editorial Sudamericana. Mazziotti, Nora(1993c). Estado de las investigaciones sobre telenovelas latinoamericanas. Revista de Ciencias de la Información, 8, 45-58. Mazziotti, Nora(1995). Griselda Gambaro: Trabajosas búsquedas desde los márgenes. Teatro- Revista del Teatro Municipal General San Martín, 2, 3ª época), 38-43. Mazziotti, Nora(1996a). La industria de la telenovela. La producción de ficción en América Latina. Editorial Paidós. Mazziotti, Nora(1996b).(comp.). Telenovelas latinoamericanas. Diálogos de la Comunicación, 44. Mazziotti, Nora(2005).(Co-autora). Telenovela- Fabrika ljubavi: Uvod u zanr i produkciju(Telenovela- La fábrica del amor. Introducción al género y a la producción). Heft Sarajevo& ZORO Publishing Sarajevo. Mazziotti, Nora(2006). Telenovela, industria y prácticas sociales. Editorial Norma. Mazziotti, Nora(2010). La cordillera. Ediciones Paradiso. Mazziotti, Nora(2013). Milonga perdida. Ediciones Paradiso. Mazziotti, Nora(2016). Amores calabreses. Ediciones Paradiso. Mazziotti, Nora(2017). Heroínas de telenovela: Cenicientas y Empoderadas. Harvard Review of Latin America. Versión Español. https://archive.revista.drclas.harvard.edu/book/hero%C3%ADnas-de-telenovelacenicientas-y-empoderadas Mazziotti, Nora(2021). El Jesús. Despedida a Martin-Barbero. Revista Anfibia. http://revistaanfibia.com/ ensayo/el-jesus-martin-barbero/ Mattelart, Michèlle y Mattelart, Armand(1989). O carnaval das imagens. As ficções na TV. Brasiliense. Ortiz, Renato, Borelli, Helena S. y Ortiz Ramos, José Mario(1989). Telenovela. História e Produção. Brasiliense. Verón, Eliseo(1980). Relato televisivo e imaginario social, Lenguajes, 14, 25-35. Entrevistas Nora Mazziotti, Junio de 2021. 126 CRÓNICA DE UNA INVESTIGADORA(Y TELENOVELERA) MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] ANA MARÍA Nethol RARA AVIS HALLADA.“MENENA” REGRESA A LA ACADEMIA Por Lucrecia Reta Dificultad allanada, supero la desazón inicial cuando tu nombre me fuera conferido. Ana María Nethol, me dijeron. Antologizar mujeres precursoras del campo de la Comunicación, me dijeron. Alentada por otras y otros, acepté. 1 Temerosa acepté desamordazarte y regresarte para que vuelvas a la academia, Ana María“Menena” Nethol, porque tenemos que hablar de muchas cosas, compañera. Virtualidad y celular mediante, en estos tiempos grises de pandemia que insiste en asolarnos, fuiste inundando mis notas. Alguna voz, conociéndote, osó negarte. Otra, tras cinco años de prisión en dictadura, perdió tu rastro y preguntó desde Barcelona: “¿Qué fue de Ana María?” El pesar tiñó su mail:“No tengo elementos ni casi memoria para escribir sobre ella”. Muchas, tantas, tantísimas aceptaron traerte a posibles lectores con quienes nos encontraremos en esta deseada y necesaria publicación en la que juntas decimos “presente”. En auxilio acudieron con premura quienes compartieron pasión intelectual y compromiso ideológico. Fuentes diversas aportaron otras fuentes. Insistieron en esta batalla por la memoria para rescatarte del olvido. Acudieron estudiantes tuyos de dos o tres generaciones, a quienes desvelabas con la profundidad de tu ciencia. Con tu generosidad intelectual. Con el donaire y la elegancia de tu andar. Acudió, Ana, un amigo de Aguas Claras.“Por ella cualquier cosa”, me dijo, y esta textualidad posible lo esperó. Acudió tu hijo, Brian Chambouleyron. Y su voz entonada y certera de juglar marcado por diversas geografías, entre la trova francesa y el tango, me habló de vos. La web fue esquiva. No hay obituarios ni discursos laudatorios encargados en el momento de tu muerte. No está tu Curriculum Vitae disponible. Pero ni la sombra 1. Me escoltaron para que este texto llegase a ser, mis tres hijas y mi compañero de vida. 127 de las gigantescas masculinidades que te rodearon, ni el ocultamiento entre et alii impidieron que varios vacíos de información fueran completándose. No puedo chequear con vos aquellos que incompletos quedaron. Indicios hallados que no alcanzaron estatus de pistas ciertas formularé como interrogantes. Espero no haber incurrido en flagrantes errores o en anacronismos. 2 Ríspido y placentero ha sido construirte y regresarte, rara avis. Con cada palabra hallada o entregada he intentado quitar la mordaza que te silenciaba. Hoy es tu cumpleaños. Naciste en La Plata, un 23 de septiembre de 1937. ESTUDIAR Y TRABAJAR, TU PERTINAZ DECISIÓN 1 En los años sesenta, recalaste en Holanda junto a tu compañero Chambouleyron, quien había ganado una beca. El ambiente intelectual los sedujo. Europa los retuvo. Te propusiste hacer vos también un estudio de posgrado. Pero no habías concluido tu carrera en la Universidad Nacional de La Plata. Corriste decidida a terminar tu Licenciatura en Letras, con un bebé de seis meses en brazos. Urgida por seguir estudiando, retornaste a Paris y fue en La Sorbona, junto a Martinet y a la Lingüística, donde te posgraduaste. Tu excelente dominio del francés se sumaba a tu capacidad y anunciaba horizontes laborales. 2 En 1970, aparece tu traducción de Teoría de la literatura de los formalistas rusos. Siglo XXI Editores SA te contrata y los estudiantes de Letras agradecimos tu trabajo, una antología en español, preparada y presentada por Tzvetan Todorov. En ella y de tu mano leíamos a Jakobson, Tinianov, Eichenbaum, Brik, Shklovski, Vinagradov, Tomashevski, Propp. Doscientas treinta y tres páginas traducidas con escasas notas del traductor, como corresponde a buena profesional. Tu voz en ellas aparece intercalada a las notas de Tzvetan Todorov. Sí, Ana María, vos y Todorov. Justificás elecciones léxicas, proponés equivalentes en castellano. 3 En 1971, Siglo XXI Editores SA te convoca para otra traducción. La primera edición en español del texto Ferdinand de Saussure. Fuentes manuscritas y estudios críticos . Y 2. Entre otras licencias poéticas, me permitiré complicar la naturaleza sintáctica, Brik(1970) dixit , con usos otros que escapan al discurso académico. 128 RARA AVIS HALLADA.“MENENA” REGRESA A LA ACADEMIA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] vos, fémina argentina, te impusiste, trabajo y conocimiento mediante, entre ilustres representantes de la Semiología europea: Benveniste, Godel, Greimas, Hjmeslev, Starobinski y Wells. En 1977, te contratan nuevamente y aparece la segunda edición de Ferdinand de Saussure, corregida y aumentada. En 1985, editan la tercera en español. Todas a cargo tuyo, Ana María Nethol. En“Advertencia a la Tercera Edición”, manifestás que la perspectiva con la que organizás dicha edición es distinta a la de 1971.“Por entonces pienso que existía la tendencia a creer en una especie de verdad o realidad especulativa, cuya producción se encerraba en el vicioso círculo de intercambio que los textos iban armando entre sí”(Ana María Nethol, 1985, p. 10). Declarás sin ambages tu pensamiento:“un grupo de trabajadores en las ciencias sociales argentinas y latinoamericanas comenzaron a orientar su práctica hacia una perspectiva transformadora canalizando los problemas centrales y descartando las discusiones estériles para encarrilarlas a un proyecto científico liberador”(Ana María Nethol, 1985, p. 10). Enfrentar el imperialismo, desarticular la dependencia que el círculo vicioso engendra, revisar críticamente textos y materiales provenientes de países centrales/centros de poder, fue tu propuesta. Sentenciás la necesidad de“ver cuáles son los canales de trabajo que podemos seguir para abrir brechas coherentes que, apartándose de polémicas estériles, construyan objetivos y prácticas sólidas”(Ana María Nethol, 1985, p. 11). No obturó tu reflexión una Semiología distante de los problemas latinoamericanos. No se estacionó tu pensamiento, ni en la“e indoeuropea”, ni en el “verso saturnino”. Aterra la vigencia de tu pensamiento, pues aun batallamos contra la endogamia académica. PARTICIPACIÓN POLÍTICO-ACADÉMICA: ENTRE CURRÍCULAS Y VÍNCULOS OTROS 1 Comenta Alicia Entel: Un día, en medio de tanto fárrago y compartiendo actividad política, conocí a una pareja: ella semióloga y él de Letras pero muy estudioso de los medios. Y las tecnologías. Sabía que habían venido de Paris donde habían atravesado la experiencia del Mayo francés.(Entel, 2019, p. 45) 129 Fárrago, el de los años setenta; la semióloga, vos; el de Letras, Héctor“Toto” Schmucler. ¿Fue entre Barthes y Martinet, entre la Semiología y la Lingúística, fue durante el Mayo francés cuando se vincularon Nethol y Schmucler? Vos fuiste la lingüista que provocó un vuelco en la vida afectiva del“Toto”(Papalini, 2019, p. 94). Con él, formaste una pareja que durante veinticinco años mantuvo unidas disciplinas, teorías y acciones. “Mamá era brillante, ellos hablaban mucho, mucho. Los intercambios duraban horas”, confiesa Brian( Chambouleyron , comunicación personal[CP], 2021). 2 En esos convulsos años, la Universidad Nacional de La Plata resultó ser tu lugar de inserción laboral. Participaste activamente de la modernización del plan de estudios de la entonces Escuela de Periodismo. Comenta Schmucler: A través de la Profesora Ana María Nethol me llamaron para ver si podía hacer algo y así vislumbramos la posibilidad de abrir un área de estudios semiológicos de la carrera.(Schmucler, en Vestfrid y Guillermo, 2004, p. 65). “Gran instrumento de denuncia de la ideología burguesa”(Schmucler, en Lenarduzzi, 1998, p. 148), la Semiología francesa de los años sesenta en la que se habían formado, “ciencia de las ciencias permitió(…) la crítica de todos los lenguajes”(Schmucler, en Lenarduzzi, 1998, p. 148) y acompañó cada una de tus intervenciones. Desde ella, esa dupla infalible insufló el campo de la Comunicación en la Argentina. 3 Corrían, ya los días más duros de la represión del gobierno militar. En la Escuela de Periodismo, Juan Carlos Bergonzi estudió y se recibió. Trabajó como profesor de “Metodología de la Persuasión”, en 1974 y 1975. 3 Tejedor de sólidos vínculos, me contactó con tres compañeros estudiantes de ese entonces. Y casi cincuenta años después, estos eternos jóvenes de la década del setenta se mostraron ávidos de dar testimonio de tu vida, Ana María“Menena” Nethol: Abel Morales Chamón, de Salta; Marcos Galone, de Resistencia; Horacio Deluca, de Santa Fe. Diásporas y distancias no acunaron ni olvido, ni indiferencia. 4 Fueron tus estudiantes. Los convocaste como colegas. Los invitaste a realizar investigaciones desde la Semiología: discurso esquizofrénico y lectura ideológica 3. A Bergonzi, su exilio interior lo había llevado a la Patagonia junto a su familia, a la Universidad Nacional el Comahue, en Río Negro.“Aquella frontera elegida antes del diluvio me había salvado la vida”(Bergonzi, CP, 2021). 4. “La vida nos hace caricias”, me dijo Abel cuando lo llamé. Acababa de enviar al Equipo de Antropología Forense un sobre con muestras de sangre para identificar un compañero desaparecido en La Plata. 130 RARA AVIS HALLADA.“MENENA” REGRESA A LA ACADEMIA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] de libros de lectura. Iban a tu departamento, veían“a Brian jugar descalzo” (Morales Chamón, CP, 2021). Tu Semiología excedía muchas veces su capacidad de comprensión. Pero te seguían. Crecían. Ganaron el centro de estudiantes.“Éramos un grupo de diverso pelaje ideológico, competimos con la izquierda y la derecha, trajimos a Silvio Frondizi, a Gregorio Selser”(Morales Chamón, CP, 2021). Lucharon“por cambiar el plan de estudio, para incorporar nuevos profesores”(Deluca CP, 2021). Con ellos, con ustedes, el plan de estudios de 1972 vira de la perspectiva profesionalista a una perspectiva transformadora del rol de la Comunicación Social. Como ayudantes alumnos o como jefes de trabajos prácticos dictaban“Sociología del Conocimiento”,“Teoría de la Ideología”,“Semiología”. Todo rescate del olvido dignifica, cada paso hacia la memoria dulcifica las pérdidas. 5 En 1973, derivas ideológicas mediante, comenzaron los cierres de cátedras, las cesantías por abandono de servicios, la persecución y la muerte. Exilio, interior o exterior. La participación política estudiantil en la transformación de planes de estudio y en la episteme de la Comunicación quedaría, desde entonces, congelada por casi diez años(Ciappina, 2015). 4 La fonología de Trubetzcoy, una copera, un cafishio, puñaladas, policías y periodistas. La loca y el relato del crimen de Ricardo Piglia me acercó, desde la ficción literaria, hace tantísimo tiempo, a eso que Ana María Nethol, Hebe Tizio y Graziela Napolitano se propusieron investigar en 1971 en el Hospital Borda de La Plata. En el policial de Piglia, un joven estudiante de Lingüística, que trabaja en un diario porteño, aplica reglas de su campo disciplinar y presenta al editor la resolución de un asesinato. El culpable es descubierto por la ciencia en cuestión y encubierto por la prensa. Protegido por peces gordos, el asesino quedará en libertad.“A la larga siempre terminan así las locas esas”, excreta el inescrupuloso editor.“Yo hace treinta años que estoy metido en este negocio y sé una cosa: no hay que buscarse problemas con la policía”(Piglia, 1981, p. 105). 6 Hasta acá la literatura. 5. “Creíamos que se podía mejorar el mundo…Y en poco tiempo, vimos perder las mejores mentes de nuestra generación… El pelotudo de Deluca nos había puesto ‘GP3’-Grupo de Periodismo Tres Estudiantes-, nos chuparon y con la picana se cansaron de preguntar por el GP3”(Morales Chamón, CP, 2021). 6. La investigación“Producción del mensaje esquizofrénico: modalidades del enunciado y modalidades de la enunciación” fue publicada en la Revista de Psicología de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de La Plata. Hoy está puesta a disposición para su consulta y descarga en el Repositorio Institucional de la Universidad Nacional de La Plata en Memoria Académica de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. 131 Nethol, Tizio y Napolitano manifiestan en“Producción del mensaje esquizofrénico: modalidades del enunciado y modalidades de la enunciación” que“este trabajo intenta establecer perspectivas para el estudio de algunos mecanismos que intervienen en la producción de mensajes de sujetos esquizofrénicos”. Se preguntan si“las trasformaciones sintácticas y los mecanismos léxico-semánticos de tales discursos responden a algún orden específico que permita precisar reglas aplicables a neocódigos o neo-sistemas característicos de los mensajes esquizofrénicos”(Nethol, Tizio y Napolitano, 1973, p. 1). En esta investigación interdisciplinaria, y para determinar el primer abordaje al problema, elaboraron un corpus construido por frases, biografías, cuentos y discursos de las entrevistas de evaluación clínica de cada uno de los pacientes. “Menena”, una vez más, la Semiología lejos de estacionarte en la contemplación lingüística te aproximaba a la gente de a pie. Al débil. Nota de color: desde la Escuela Lacaniana de Barcelona me pusieron en contacto con Hebe Tizio. Atravesada por la nostalgia y sus más de cuarenta años fuera del país, la pregunta de Hebe –“¿Qué fue de Ana María?”- me plantó, una vez más, frente a distancias y destierros que la dictadura obligó. Máculas de una historia sin salvar. 5 Sin militancia no hay Ana María Nethol. Perdí el rastro… O no lo exploré… Rastro enunciado por esa fuente que lleva tu sangre y solícita se sumó a este desamordazarte y regresarte… ¿Trabajaste en la DINEA? ¿Qué hacías? Fuiste asesora investigadora en esa Dirección Nacional de Educación de Adultos, que entre 1973 y 1974, y bajo la dirección de Jorge Taiana(padre), diseñó y ejecutó la Campaña de Reactivación Educativa de Adultos para la Reconstrucción (CREAR), cuyo afiche gritaba en 1973:“El pueblo educa al pueblo”( Página/12, 2013). Una campaña de educación popular, una propuesta político-pedagógica que, embanderada en los postulados freireanos y en el pensamiento nacional y popular, promovía, entre otras cosas, que la alfabetización del adulto debía servir“de sustento al proceso de liberación nacional, teniendo en cuenta la necesidad de su integración al acervo cultural latinoamericano”(Ministerio de Educación de la Nación, 2008, p. 21). Alfabetización que“para la concientización debía propiciar la revalorización del universo cultural del pueblo y estimular el desarrollo de sus potencialidades creadoras, basadas en la identificación con los intereses sociales fundamentales de la clase trabajadora”(Ministerio de Educación de la Nación, 2008, p. 21). La DINEA y el programa CREAR se disolvieron a los catorce meses de pensarse. Rápido se bajaron las banderas de la descolonización y de la educación popular.“Actuar 132 RARA AVIS HALLADA.“MENENA” REGRESA A LA ACADEMIA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] sobre cualquier forma de opresión que pese sobre el sujeto histórico del proceso de liberación nacional” cupo solo ese tiempo en la historia argentina. Centros barriales, iglesias, intelectuales, curas, coordinadores de base, voluntarios, fueron arrasados por militar la utopía. 6 Tronaban acecho y dispersión. En el Centro de Estudios de Comunicación Masiva(CECOM) investigaste junto a Alicia Entel, Margarita Graziano, Heriberto Muraro, Héctor Schmucler. Ustedes y“colegas de Latinoamérica investigaban situación de los medios, niveles de concentración” (Entel, 2019, p. 46), educación y comunicación. Pero en 1976 el ruido de las balas arreciaba. Luego de la muerte de Perón y con las incursiones cada vez más frecuentes de la Triple A, ya con cesantías a cuestas y persecución cercana, este grupo de intelectuales de la Comunicación debió con urgencia desmantelar, luego del asesinato de Guillermo Savloff, investigador y docente platense amigo de Schmucler, la oficina del CECOM que funcionaba en la casa del compañero acribillado(Entel, 2019). “En octubre de 1976 y después de un allanamiento feroz en nuestra casa de Olivos, con Toto, mamá y Sergio nos fuimos del país”( Chambouleyron , CP, 2021). Y FUE MÉXICO LA PATRIA ELEGIDA 1 Sobrevivir, la consigna. Escapar, la posibilidad. Llevar tus cuerpos sobrevivientes a otra tierra. Huir del sanguinolento, amorotonado, electrificado, ahogado, encarcelado, fusilado sino, que a miles de entrañables compañeras, hermanos, hijos, los militares destinaron. Partiste con tu hijo y con el hijo que a Toto los milicos no le asesinaron. Brian y Sergio. Toto y vos. Pablo Hipólito Schmucler eligió quedarse:“acá se encontraba la sangre de sus compañeros”(Incháurregui, 2019, p. 64). En La Plata lo acribillaron. Pero no fue tu elección“hacer tango”, como dice Orgambide en su bello cuento. Desde un No hagas tango, que es título y sentencia, describe a los argentinos que, radicados en México, se dejaron consumir por la melancolía cuando dolor y olor y horror de exilio y fracaso del proyecto político-ético, los abrazaron. No hiciste ni hicieron tango. Fuiste parte de ese inmenso número de intelectuales, poetas, músicos, que en ese generoso país encontraron espacio y protagonizaron lo que Burgos(2004) llama la circunstancia mexicana, caja de resonancia y laboratorio teórico“para la observación, estudio y discusión de procesos en marcha en 133 sociedades latinoamericanas, la publicación de textos vinculados a la cultura marxista y la reflexión y renovación teórica de esta tradición”(Zarowsky, 2015, p. 132). Circunstancia mexicana que intelectuales de la Comunicación entre 1974 y 1983 supieron hacer fructificar. Una episteme otra para nuestro campo disciplinar pugnaba por emerger luego del desmoronamiento de“edificios intelectuales”-al decir de Schmucler-, de edificios ideológicos, de certezas políticas. Episteme que empujó el proceso de institucionalización de los estudios de Comunicación en Argentina y América Latina. Como muchas veces, un entre otros, un et alii te oculta. ¿Conformaste el grupo de “los reflexivos”? La denominación alcanza a un“agrupamiento informal de discusión político-ideológica integrada por Nicolás Casullo, Héctor Schmucler, Sergio Rubén Caletti, Jorge Bernetti y Adriana Puiggrós, entre otros, todos integrantes de la organización Montoneros”(Zarowsky, 2015, p. 133). Y fue la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco –UAM-X- situada en la delegación Coyoacán, Ciudad de México, quien te empleó. La Comunicación y la Semiología, tus herramientas. Tejer lazos, sumar presencias, construir en el espacio exiliar, parecían ser los imperativos. Convocaste a tu cátedra de“Semiología” a otra Ana, invisibilizada por el“prejuicio androgénico”(Carli, 2018). Otra integrante conspicua de esa intelectualidad argentina: Ana Amado, compañera de Nicolás Casullo. En palabras de Carli, quien la rescata:“Su esposa[de Schumucler], Ana María‘Menena’ Nethol convocó en 1979 a Ana María Amado como auxiliar de cátedra de Semiología en la UAM”(Carli, 2018, p. 8). 2 Tu vida sigue en México. Rastro para explorar: tu escritura en la revista Controversia (1979-1981). Integrante activa de esa intelectualidad de la Comunicación, participaste en la publicación de la UAM donde interpelaban lo hecho y lo por hacer en el campo de la Cultura y la Comunicación. Compendio de elucubraciones controversiales. De responsabilidades, de esperanzas. Se fueron sumando al equipo de la revista, como integrantes del comité de redacción o colaboradores, algunos intelectuales argentinos protagonistas de la vida político-cultural en el espacio exiliar: Nicolás Casullo, Ana Amado, Ana María Nethol, Máximo Simpson Grinberg, Sergio Caletti, entre otros. (Zarowsky, 2015, p. 134) De revistas hablo. De tu participación en ellas. Comunicación y Cultura(1973-1985) había definido una“norma de prioridad política para la elección de sus problemas, temáticas, posiciones y colaboradores”(Lenarduzzi, 1998, p. 26). Nacida como órgano de combate y devenida en órgano académico, intelectual, político, los 134 RARA AVIS HALLADA.“MENENA” REGRESA A LA ACADEMIA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] caracterizaba cierta“impronta gramsciana en la actitud de militantes e intelectuales” (Schmucler en Lenarduzzi, 1998, p. 148). Fue precisamente esta revista un punto de cruce, quizá el más intenso entre las redes cristianas, corrientes marxistas y experiencias nacional-populares, con un interés evidente y destacado por los distintos procesos de liberación que se daban en los países de la región en la primera mitad de la década de 1970.(Badenes, 2020, p. 172) Y en ella también publicaste, Ana María Nethol,“El libro de lectura en la escuela primaria argentina”(1973),“Lingüística y comunicación social”(1978) y“El papel de la comunicación en los procesos populares”(1983)(Lenarduzzi, 1998). Badenes da cuenta de tu preocupación por el libro de lectura como medio de comunicación masiva:“El libro de lectura de la escuela primaria constituye un medio de comunicación masiva: contiene una propuesta y una modalidad especifica de comunicación que se dirige a amplios públicos y determinados sectores de consumo” (Ana María Nethol, Dardo Arbide, Martha Crivos y Stella Ferrarini, 1974, p. 115, en Badenes, 2020, p. 176). En la reseña de tu artículo“El papel de la comunicación en los procesos populares”, Lenarduzzi expresa: Luego Nethol se pregunta por la especificidad de los estudios en comunicación, señala los riesgos de una mirada pancomunicacional como también los de la fragmentación disciplinaria. A partir de allí retoma la relación comunicación/sectores populares y, revalorizando elementos de la perspectiva gramsciana(Gramsci, Cirese, Lombardi Satriani), explicita su interés por las posiciones confrontativas y alternativas que pueden elaborar las capas sub-alternas.(Lenarduzzi, 2014, p. 51) Nota de color: contacté a Lenarduzzi por mail. Le pregunté por tus artículos en Comunicación y Cultura. Quería leerte y rastreaba ilusamente los números de la revista en los que habías participado. Presuroso respondió:“Las revistas están en la biblioteca de la Facultad de Educación de la Universidad Nacional de Entre Ríos en Paraná, no he visto que estén digitalizadas”(Lenarduzzi, CP, 2021). Vaya hasta allá por ellas, quien las necesite. 3 En la UAM Xochimilco funcionaba el“Taller de Investigación en Comunicación Masiva”(TICOM). Desde allí coordinaste el séptimo de los Cuadernos del TICOM, “La comunicación participativa”, que reunía las intervenciones del“Primer Seminario Latinoamericano de Comunicación Participatoria” realizado en Quito. Concurrieron 38 expertos de la UNESCO, de Europa y América Latina, entre los que estuviste, 135 junto a Frank Gerace, Mario Kaplún, Juan Díaz Bordenave, João Bosco Pinto, Peter M. Lewis. Según Martínez Terrero, el seminario adoptó la siguiente definición de comunicación participativa: Es el proceso social mediante el cual, protagonistas con intereses no antagónicos construyen en común discursos que puedan ser utilizados como instrumentos de lucha para la modificación real de sus condiciones de existencia, para el cambio de estructuras de poder económico, político, social y cultural dominante y para la inversión de las formas de comunicación vigentes.(Martínez Terrero, 1986, p. 157, en Badenes, 2020, p. 215) 4 ¿Cómo llegaron a escribir juntas vos y la doblemente exiliada Mabel Piccini? Sobreviviente a dos dictaduras, la chilena y la argentina, Mabel optó por México como patria final. Publicaron Introducción a la Pedagogía de la Comunicación(1984; 1990; 2007). Y finalmente,“Menena”, te leí en papel. Llegó por correo postal tu libro, gentileza de Abel, de Salta. Tu letra manuscrita está en esa dedicatoria de los años noventa. El segundo capítulo de dicha publicación,“Del análisis a la práctica: encrucijada para la comunicación”, es de tu autoría, Nethol. Allí, extendés el concepto de “comunicación” a diversos tipos de prácticas simbólicas que se presentan en la vida cotidiana e institucional y así discutís las concepciones massmediáticas, las concepciones estructural-funcionalistas y el pensamiento isomorfista. La extensión de este concepto permite cierto desarrollo de la actividad crítica para el reconocimiento de las asimetrías comunicacionales, pues“el problema de la comunicación aparece como una de las cuñas de los procesos de control social”(Nethol y Piccini, 1984, p. 83). No intentás dar“respuestas recetarias sino promover la reflexión hacia la práctica, es decir, hacia un trabajo emancipatorio en y para acciones focalizadas a una comunicación ética y liberadora”(Nethol y Piccini, 1984, p. 84). En el capítulo“Hacia una pedagogía de la comunicación” proporcionás“una rápida mirada sobre aportes productivos provenientes de saberes ligados a la comunicación” (Nethol y Piccini, 1984, p. 83): la epistemología genética de Jean Piaget y el método psicosocial de Paulo Freire. Dichos aportes“nos colocan en el dominio de lo que podemos llamar comunicación alternativa”(Nethol y Piccini, 1984, p. 84). Concluís tu aporte teórico-práctico definiendo: Una pedagogía de la comunicación implicaría la producción de un hecho comunicativo grupal o institucional donde los protagonistas desde la acción 136 RARA AVIS HALLADA.“MENENA” REGRESA A LA ACADEMIA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] tiendan a ubicar y establecer problemáticas comunicativas en función de la instauración de un proceso que tenga características dialógicas y participativas.(Ana María Nethol, 1984, p. 108) 5 Perdí el rastro…tal vez sea mejor decir, no exploré ese rastro: tu vínculo con María del Carmen de la Peza Casares. ¿Recorrieron encendidas los caminos de la Educación Popular en el México profundo? ¿Junto a quiénes trabajaron? ¿Publicaron“cuadernos coloridos y grandes” –recuerdo guardado en la memoria de tu hijo- para esos adultos que debían ser alfabetizados? Tal vez haya sido tu actuación en esa política pública de un gobierno popular en materia de alfabetización en el marco de la DINEA, en esa Argentina de 1973 que soñamos construir, la que te arrastró feliz a“girar por México” -Brian dixit-, a procurar cumplir el sueño de la alfabetización del adulto en el país que te acogió. 6 En los años ochenta, el grupo sobre Comunicación del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales(CLACSO) eligió el tema“Comunicación y Democracia” para iniciar sus debates. Formaste parte de ese grupo. Y en 1982, CLACSO publica Comunicación y Democracia en América Latina. La publicación reúne a Fox, Schmucler, Terrero, Munizaga, Gonzaga Motta, Peirano, Capriles, F. Fernández, Martínez Pardo, Borromeu, Roncagliolo, Janus, Portales, Nethol, Reyes Matta, Argumedo, Colomina de Rivera, Villasamil. En tu capítulo“Reflexiones acerca de la teoría y acción comunicativas dentro de los procesos de transición a las democracias”, advertís: Sentemos desde ya una hipótesis que concierne a la palabra, a la producción de discursos y a la actividad comunicativa: en tanto los esquemas de producción discursiva y los intercambios de símbolos mantengan el estatuto vigente en lo específico comunicativo estaremos reproduciendo modalidades antidemocráticas.(Ana María Nethol, 1982, p. 243) Para revertir ese estatus vigente, reclamás a las Ciencias Sociales“un esfuerzo incrementado de actividad política”(Ana María Nethol, 1982, p. 239). Sostenés que “tenemos un compromiso de inserción en el marco de nuestras tareas específicas, esta problemática nos concierne”(Ana María Nethol, 1982, p. 243). Treinta años después, la vigencia de tu propuesta nos interpela. 137 7 Desde los pies de página, lugares en los que me acostumbré a buscarte, me enteré que participaste junto a Alcira Argumedo y Juan Díaz-Bordenave –entre otros- en el“Seminario sobre Comunicación y Democracia” convocado por CLACSO para el Congreso que se realizó en 1983 en Santa Marta, Colombia. Grinberg argumenta a partir de ustedes tres: Al impugnar los modelos liberales adoptados en gran parte de América Latina, [Ana María Nethol] señala que“el modelo comunista fue y es autoritario en su teoría y en su práctica política”. A nadie escapará la relevancia de tales planteamientos, sobre todo si se tiene en cuenta que el doble discurso, liberador-autoritario, de gran parte de nuestra comunicología crítica no es más que el eco de la falsa polaridad que estos autores objetan. Desde tal perspectiva, es natural que se plantee una redefinición del compromiso político y profesional de los comunicólogos, compromiso tantas veces confundido con una adhesión incondicional a los aparatos de poder, real o supuestamente populares.(Grinberg, 1984, p. 27) 8 Y hay una historia detrás de la Academia que te muestra en unión con exiliadas y exiliados de Argentina en México durante la dictadura 1976-1983. Esos que decidieron no hacer tango. De cuánto, cómo, dónde y con quiénes se reunieron, discutieron, hicieron, se pelearon y propusieron, Bernetti y Giardinelli dan cuenta en su necesaria reconstrucción histórica en México: el exilio que hemos vivido(2003). Excede a nuestro rescate. VALS DEL REGRESO Entonaríamos el Vals del regreso, si el texto lo permitiera, como en El exilio de Gardel, de Solanas. En los años ochenta alentaban la vuelta a casa el desgaste de la dictadura y la insinuación de la recuperación democrática. Volviste. Volvieron. 1 Trabajar fue una necesidad para la reinserción vital. Amigos les propusieron la posibilidad de elaborar un plan de estudios de una Carrera o Facultad de Comunicación en la Universidad de Buenos Aires(UBA) en 1984. Con el triunfo de Raúl Alfonsín, Francisco Delich, cordobés de filiación radical y amigo de juventud de Schmucler, era el Rector organizador. La UBA le encargó armar una comisión para tal fin. 138 RARA AVIS HALLADA.“MENENA” REGRESA A LA ACADEMIA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Nunca me voy a olvidar uno de esos encuentros, una enorme mesa antigua de estilo del Consejo Superior volvía a reunir a quienes la dictadura y otras situaciones dolorosas nos habían dispersado. Héctor Schmucler, que ya tenía una gran experiencia en el armado de proyectos educativos en Comunicación, Margarita Graziano que venía de su exilio en Venezuela y se había formado en política de Comunicación, Ana María Nethol que sugería temas de Comunicación y Educación, Patricia Terrero con su experiencia en Letras..., Heriberto Muraro…, Pablo Vizer…, yo[Alicia Entel]…, Martha Teobaldo…”(Entel, 2019, p. 49) “Abundante”, adjetiva Entel al plan de estudios elaborado por esa variopinta comisión que destinaba tiempo en la catarsis de represión y exilios vividos. Ocuparon casi dos años. Resultaron cinco carreras en una. En diciembre de 1985 fue aprobado. “Nunca cobramos nada”, recuerda Entel. Tu preocupación de siempre, Profesora Nethol, Comunicación y procesos educativos, era una de las cinco orientaciones que completaban un tronco común. Los procesos de institucionalización del campo debatidos en el espacio exiliar dieron surgimiento a la carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires. Los cuadros políticos radicales tildaban de“perucas” a ustedes, los regresados. 2 Dentro de la Academia, entre currículas y batallas políticas también tu cuerpo se enfrentó. No esquivaste la lucha política dentro del campo académico. No habíamos iniciado los tiempos de cuestionamiento a binarismos asentados y peleaste contra un ellos hegemónico, histórico. ¿Peleaste? Peleaste y te aliaste. Lo cierto es que planteaste tu saber de hembra experimentada para proponer procesos de transformación política. ¿Perdiste? Un estudiante en aquellos tiempos, hoy docente, Miguel Mendoza Padilla, relata su experiencia vinculada con tu regreso a las clases de“Semiología” en 1986: Semiología la cursábamos en el ciclo superior de la carrera. Nosotros queríamos ser periodistas y la Semiología era chino básico. Pero sus clases te cautivaban, aunque no entendíamos. Ibas al aula para ver si enganchabas algo en el presencial. Después cuando ella se fue, la reemplazó Juan Ángel Magariños de Morentín. Y lo mismo. Ambos como docentes tenían una metodología parecida. Los dos sabían que tenían que dedicarle más tiempo a las explicaciones. Una botella de champagne con una gota, una foto, una publicidad.(Mendoza Padilla, CP, 2021) 139 3 En ese mismo año, la Escuela Superior de Periodismo de La Plata elije al primer director después de la dictadura, por primera vez, a través de un cuerpo colegiado: el Consejo Académico Normalizador, integrado por estudiantes, graduados y docentes. Dos profesores lideran las listas: la profesora Ana María Nethol y el profesor Carlos Manuel Bustamante. Ella, apoyada por dos graduados y tres estudiantes, promotora de una Escuela contrahegemónica. Él, director normalizador, representante de la continuidad del formato de la dictadura, apoyado por seis profesores(Ciappina, 2015). El recuerdo de Mendoza Padilla, en esos albores democrático, ilustra el clima epocal: Yo entré en 1985. Nethol se involucra políticamente en 1986. Los estudiantes más vinculados a la política les teníamos mucho respeto. Les decíamos“los mexicanos”. Más que a los otros, aquellos vinculados a los espacios de normalización. En 1985 y 1986 sabíamos que había infiltrados dentro de las aulas. Algunos docentes que habían conservado sus cátedras durante la dictadura decían que las paredes estaban teñidas de rojo. No era de sangre. “Rojos” llamaban a los izquierdistas.(Mendoza Padilla, CP, 2021) Reconstruye tu actuación política institucional el investigador Carlos Giordano en una vibrante entrevista, realizada para este desamordazarte y regresarte: Nethol fue parte de la fórmula para dirigir la Escuela con Carlos Vallina. Ella fue propuesta por los compañeros del peronismo y a Carlos lo propusimos nosotros. Éramos un grupo de estudiantes, graduados y el propio Carlos Vallina, quien hacía muy poco tiempo había ganado un concurso luego de ser exonerado por la dictadura en 1974. Principalmente era un frente entre la Federación Juvenil Comunista, el Frente Santiago Pampillón y unos independientes de izquierda(entre los que me encontraba). Recuerdo que la consigna era“Nethol-Vallina, la lucha no termina.” ¡Muy creativos! Pero eso fue un pequeño episodio que terminó cuando perdimos con la fórmula radical encabezada por Carlos Bustamante. Y Nethol, creo, no siguió dando clases y se quedó en Capital, sin más.(Giordano, CP, 2021) La euforia democrática escondía espías y continuadores agazapados en las aulas. Solapaba indecisos. Tal vez por ello, por un voto perdiste. Seis votos para él. Cinco para vos. No fuiste directora de la Escuela Superior de Periodismo. Te habían propuesto mentes ávidas de esos nuevos horizontes de la Comunicación que vos habías alcanzado. ¿Te quitó esa derrota el placer de haber sido elegida? ¿Derrumbó tu deseo de construcción de otro mundo dentro y fuera de la academia? Tu candidatura reflejada quedó en la histórica asamblea en la que tu nombre, Ana María, fue proclamado. Recuerdo atesorado por la plataforma político/gremial de la 140 RARA AVIS HALLADA.“MENENA” REGRESA A LA ACADEMIA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Agrupación Peronista Rodolfo Walsh,“En Marcha”: De ello se desprendía el segundo y más importante de los objetivos: que nuestros compañeros pudieran discutir y evaluar en conjunto un proyecto y un nombre. Ana María Nethol, por su trayectoria como comunicadora social comprometida con el proyecto de transformación, por sus antecedentes que reflejan un trabajo relacionado con los medios alternativos y la educación popular(en nuestro país y en el exilio) surgió de esa Asamblea como la propuesta que los estudiantes elevaríamos para la Dirección de la Escuela. (Plataforma político/gremial de la Agrupación Peronista Rodolfo Walsh,“En Marcha”, 1986, p. 20, en Ciapina, 2015, p. 268) Un gran sector estudiantil proclamó tu nombre. Giordano reflexiona al respecto: En un‘mundo’ absolutamente masculinizado y casi absolutamente ocupado por hombres(los cargos de gestión), la fórmula la encabezaba‘una mujer’ (qué blasfemia para la época)… Pienso que la postulación de Ana María Nethol debe de haber sido una rara avis.(Giordano, CP, 2021) Una vez más, las prácticas normativas de un grupo hegemónico habían vencido. ¿¡DÓNDE PONGO TU CUERPO VIVO!? 1 Repara tu ausencia física Alicia Entel:“ Menena era menuda, menos de un metro sesenta, delgada. Bella cara con rasgos pequeños y ojos penetrantes, cejas bien marcadas, linda sonrisa, cabello castaño tipo melena corto. Era muy sensible”(Entel, CP, 2021). 2 Reconstruye tu imagen Marcos, de Resistencia:“Lo tenía todo. Terriblemente inteligente. Estábamos fascinados por lo que nos traía. Cautivante. Provocaba escozor. Muy, muy bonita”(Galone, CP, 2021). UN RETIRO TEMPRANO En los años noventa, tu temprano retiro. Tal vez te empujaron a él el cansancio de la academia, con sus vacuos juegos e improcedentes laberintos, y esas profundas heridas abiertas sin posible cura que la historia nos causó. Un“giro espiritual”, aduce Brian, te hizo elegir las Sierras de Córdoba y, junto a otras piezas de la Literatura y la Filosofía oriental, los versos del Bhagavad-Gita te ocuparon. 141 María Cristina“Marita” Mata se suma a este recuerdo:“en 1993, 1994,‘la Menena’ trabajaba con un grupo de estudiantes de Comunicación en un proyecto cultural, comunitario, allá en las sierras. La niña que compartió su trabajo se llama Mariana Carbajo”(Mata, CP, 2021). Huella sin explorar. Esa locación final en las sierras logró completarse. El“reputadísimo crítico de cine Roger Koza podría atestiguar al respecto”, recordó Brian. Unas notas le pedí y me entregó una suite en tres movimientos:“Tres veces Ana”. Como coda, a la manera del maestro Keith Jarrett, hubiese quedado, mas la extensión no lo permitió. Van notas sueltas de su reconstrucción certera y sentida de tres Anas que sobrevolaron mi texto. Aguas Claras se llama el predio de 400 hectáreas situado en el Valle de Punilla en el que un grupo humano heterogéneo y ligado a una fundación trataba de gestionar distintos proyectos educativos y de servicio social. No faltaban los buscadores espirituales, acaso hombres y mujeres que sentían que los años precedentes en Argentina habían sido tan terribles y dolorosos que solamente podían volver a imaginar una vida posible siguiendo un camino de indagación(y secretamente de reparación) en los pliegues de la intimidad. Las heridas históricas en la historia de Ana eran manifiestas. No había reconciliación, tampoco serenidad, sí ausencia de resentimiento.(…) La lucha política no era otra cosa para ella que una modulación del deseo orientada a la justicia y el fin de lo inaceptable: la indigencia. El deseo de ese otro mundo en el mundo había fracasado, pero Brian y su música operaban como un signo de vitalidad que atravesaba los intersticios de un mundo erigido por los vencedores y los dueños de un sistema.(…) Poco tiempo pasé con Ana. Fue el suficiente y necesario para comprender qué significa estar cerca de una maestra del pensamiento.(Koza, CP, 2021) Tu pasión por develar signos te sostuvo hasta un 19 de junio de 2013. Hoy, tu producción intelectual y tu compromiso ético y político nos acompañan. Bibliografía Badenes, Daniel(2020). Mapas para una historia intelectual de la comunicación popular: Ideas, contextos y prácticas editoriales de los‘60 y‘70 en América Latina.(Tesis de doctorado). Universidad Nacional de La Plata. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, https://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/ tesis/te.336/te.336.pdf Bernetti, Jorge y Giardinelli, Mempo(2003). México: el exilio que hemos vivido. 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Mayo de 2021 Víctor Lenarduzzi. Julio y septiembre de 2021 Carlos Giordano. Junio de 2021 María Teresa Dalmasso. Junio de 2021 Alicia Entel. Septiembre de 2021 César Tcach. Junio de 2021 Daniela Monje. Mayo de 2021 María Cristina“Marita” Mata. Mayo y septiembre de 2021 Valeria Zak. Junio de 2021 Eva da Porta. Junio de 2021 Roger Koza. Septiembre de 2021 144 RARA AVIS HALLADA.“MENENA” REGRESA A LA ACADEMIA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] MABEL Piccini RECORRIENDO LAS REDES DE LA TEJEDORA INVISIBLE: UNA RECONSTRUCCIÓN DE LA VIDA Y LA TRAYECTORIA DE LA INTELECTUAL CORDOBESA Por Malvina Rodríguez, Carla Avendaño y Paula Navarro INTRODUCCIÓN Cuando nos encomendaron el artículo sobre Mabel Piccini, asumimos el compromiso de aprender a tejer a través de diferentes hilos y lanas, con agujas, crochés y hasta un telar, proponiendo puntos y texturas y, por momentos, de manera caótica, sin saber qué prenda íbamos a lograr. Aquí está nuestra mantita, una cobija para mantener al calor la memoria de una mujer que tejió su vida con materiales de lo más diversos, con agujas de las más punzantes, que enseñó a tejer con tramas, texturas y puntos que vistieron los debates intelectuales de la Comunicación en Latinoamérica. Escribir sobre ella es hacerlo desde los bordes, allí donde se detiene el tiempo, donde el diálogo se convierte en un silencio abrumador, en esa capa de reflexión infinita que cubre los sinsentidos de lo instituido y, sobre todo, de lo instituyente. Mabel Piccini representa la crítica integral, la que se enuncia contra todas las modas, la que subvierte las costumbres, la que escapa a los resquicios de la cotidianeidad, la que incomoda, la que trasciende más allá de lo espiritual, porque la espiritualidad en Mabel es poética, es la religión de lo inteligible, de lo material hecho cuerpo en la exclusión y en el olvido. Argentina de nacimiento, exiliada en Chile primero y en México después, su derrotero físico es su marca de formación. Tras sus huellas puede rastrearse una parte de la tragedia latinoamericana, aquella que no discurre en los escenarios decimonónicos de la literatura universal, sino entre las bambalinas de la exclusión estructural de tierras y pueblos presos del olvido de la historia. Su derrotero es el fruto de la ruptura de las convenciones, pero también de la supervivencia ante las violencias y los autoritarismos de su época. 145 En su obra prolífica y autorreflexiva, desde sus orígenes en la crítica cultural marxista de los medios masivos de comunicación hasta sus análisis interseccionales de los feminismos, pasando por sus múltiples exilios intra e internacionales, su intelectualidad militante mantuvo una línea de coherencia marginal respecto de los vaivenes burocratizantes de la academia. En Mabel, la crítica permanente a los sistemas teóricos, políticos e intelectuales es un estilo de vida y un legado tras su muerte. MABEL EN ARGENTINA: DE LA NIÑA TRANSGRESORA A LA UNIVERSITARIA MILITANTE Mabel Piccini nació en La Carlota, provincia de Córdoba, el 3 de febrero de 1942. Su padre fue Jorge Piccini, de familia proveniente de Novara, del Piamonte de Italia, y su madre, Esther Alija, de origen árabe. Jorge era propietario de una fábrica de ladrillos y Esther, ama de casa. Mabel y su hermana Edda tuvieron una infancia entre reuniones sociales en la quinta de familiares, acompañadas al ritmo de instrumentos musicales que coloreaban los rituales cotidianos, según relata su prima Cristina Isola. Las referencias de Mabel pintan una niña y una joven carismática, con capacidad de persuasión, dinámica, impulsiva, irónica, que disfrutaba de jugar al fútbol y de nadar, que rompía los códigos de vestimenta y que deslumbraba por su forma de estar en el mundo. Hicieron la escuela primaria y secundaria“en La Carlota, y después se fueron a Córdoba a estudiar las dos… eran muy inteligentes”, y además tomaron clases de piano e inglés, cuenta Isola. Mabel se licenció en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Córdoba(UNC). Según los testimonios familiares, su mamá Esther fue quien acompañó a la distancia y a veces mediante viajes al exterior a Mabel en sus exilios. Su papá falleció en un accidente automovilístico. En su paso por la universidad conoció a quien sería su marido, Carlos Sempat Assadourian, proveniente de una familia de origen armenio:“fue una relación de amor muy importante para los dos, después se rompió, como tantas historias de amor”. A causa del golpe militar encabezado por Juan Carlos Onganía en 1966,“se fueron juntos a Chile y estuvieron los años de la Unidad Popular”(Carbó, entrevista, 2021). La universidad de los años sesenta fue una marca de época para su trayectoria militante y un impulso académico para su derrotero intelectual, dada la inmensa y “poderosísima diseminación intelectual, no solo de mujeres, en esa facultad, en la UNC”(Carbó, entrevista, 2021). SU EXILIO MILITANTE EN CHILE La tríada intelectual: Mabel, Michèle y Armand Según Mariano Zarowsky(2012), Héctor Schmucler se contacta con Armand Mattelart en Buenos Aires para colaborar en un número especial sobre Chile( Los Libros 15-16, 146 RECORRIENDO LAS REDES DE LA TEJEDORA INVISIBLE: UNA RECONSTRUCCIÓN DE LA VIDA Y LA TRAYECTORIA DE LA INTELECTUAL CORDOBESA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] 1971). A partir de estos primeros intercambios estrecharán su relación intelectual y formarán, tiempo después, junto al brasileño Hugo Assman, la revista de impronta gramsciana y carácter latinoamericano, Comunicación y Cultura(1973-1985). Inicialmente el CEREN[Centro de Estudios de la Realidad Nacional] estuvo a cargo de Jacques Chonchol(…)[quien] más tarde sería el Ministro de Agricultura del gobierno de la Unidad Popular. Durante esta etapa, el Centro fue conducido por Manuel Garretón, asumió públicamente un trabajo conjunto con los actores que impulsaban la transición al socialismo y tuvo un enorme crecimiento(…) con un perfil cada vez más interdisciplinario. Tenía tres grandes áreas de estudios: una económica-tecnológica, otra políticoinstitucional y finalmente la que trataba temas de cultura e ideología. Armand y Michèle Mattelart, Mabel Piccini y otros formaron esta última, donde se abordaron temas vinculados a la comunicación de masas y a los usos populares de los medios.(Badenes, 2020, p. 107) Según Badenes, fue en“los acontecimientos de 1967 que apareció, durante la toma del rectorado de la UC[Universidad Católica de Chile] el 11 de agosto, el emblemático cartel con la leyenda‘El Mercurio miente’”(p. 105). Una de las primeras investigaciones sobre medios, realizada por les Mattelart junto a Piccini, analizó el tratamiento de El Mercurio-el diario más influyente de Chile- respecto del movimiento revolucionario. El trabajo se publicó como“Los medios de comunicación de masas. La ideología de la prensa liberal en Chile”(1970)(Badenes, 2020). La vida cotidiana, social, militante e intelectual de Mabel en Chile se va tejiendo, como en el relato de Michèle Mattelart, en el contexto revolucionario del allendismo: Vivía con su compañero Sempat Assadourian en el barrio La Reina de Santiago, en una casa bastante pequeña que ocupaba un lugar en la finca de Delia Del Carril,(…) primera esposa(…) de Pablo Neruda.(...) Mabel y Sempat tenían muchos amigos. Se reunían en su casa. Era una gente alegre, inteligente, con mucha inclinación a discutir. Sempat era historiador, la pareja era muy amiga de Carmen Castillo, ella también historiadora.(…) Además de haber establecido lazos intelectuales, nos unieron lazos de amistad. Nos veíamos en torno a comidas compartidas con varios amigos. Carmen estaba, en esta primera etapa, casada con Andrés Pascal Allende, el sobrino de Allende, hijo de su hermana Laura e integrante del grupo político MIR. Mabel era simpatizante de esta filiación política.(Mattelart, testimonio, 2021) La amistad de les Mattelart con Piccini se combinó con una fuerte alianza intelectual y militante, que se traduciría en publicaciones pioneras en Sudamérica para los estudios culturales desde la semiótica y la crítica marxista, configurando el campo de los estudios de medios de comunicación masivos, consumos y recepción. El origen de esta colaboración será al inicio de la década de los setenta. 147 La figura de Mabel Piccini maravillaba, como había ocurrido desde su infancia en el sur cordobés, por su desacato y su rebeldía, pero también por su agudeza, su perseverancia y su dedicación.“Mabel era una mujer muy inteligente, muy apasionada por el trabajo intelectual, de mucha tensión también, muy escrupulosa”, comenta Michèle Mattelart, con quien además compartía un curso sobre“ideología” en el CEREN. En ese período, Michèle y Mabel escribieron dos artículos. El primero, producido justo después de la gran crisis de octubre 1972(que fue, según Mattelart,“el punto culminante de la gran tensión revolucionaria que vivió Chile entre 1970 y 1973”), titulado:“¿La prensa burguesa no será más que un tigre de papel? Notas sobre una burguesía de Octubre”. En ese texto“analizábamos el comportamiento de la burguesía, que se lanza en un verdadero movimiento insurreccional”(Mattelart, testimonio, 2021). El segundo artículo,“La televisión y los sectores populares”, fue el último que realizaron juntas:“abrió una interrogación sobre el rol del receptor, cuestionando la verticalidad de la lógica de imposición del sentido”(Mattelart, testimonio, 2021). Once años después de su llegada a Chile, en septiembre de 1973 y a los pocos días de iniciada la dictadura que destituyó al gobierno de Salvador Allende, Armand Mattelart (que había decidido“expatriarse” para siempre en América Latina) fue expulsado del país junto a su esposa Michèle y sus dos pequeños hijos. Por entonces, Héctor Schmucler ya se había convertido en el editor de Armand Mattelart en las ediciones argentinas de Siglo XXI(comenzando por la edición de Para leer al Pato Donald), que contribuyeron a su difusión a escala latinoamericana y a su consagración disciplinar (Zarowsky, 2012). De igual modo, Mabel y Sempat: (…) volvieron juntos de Chile pitando porque sí los estaban buscando, seriamente los buscaban. De hecho, dejaron(a Mabel siempre le quedó esa tristeza, digamos esa pesadumbre) una casa puesta así con las tazas y los vasos,(…) la casa como estaba. Así, recoge tu pasaporte, tres calzones y las fotos, y vámonos.(Carbó, entrevista, 2021) Producciones en el exilio chileno La producción científica de Mabel Piccini es una ópera virtuosa entre razón y praxis o, como lo relata su amigo Raymundo Mier(entrevista, 2021), ella era una“intelectual militante”. Sus publicaciones recorren los debates académicos que van desde los movilizantes años setenta hasta la incertidumbre compleja del cambio de siglo. Las temáticas que abordan sus escritos y conferencias, vistas en perspectiva histórica, sorprenden y maravillan tanto por su grado de anticipación respecto a su época como 148 RECORRIENDO LAS REDES DE LA TEJEDORA INVISIBLE: UNA RECONSTRUCCIÓN DE LA VIDA Y LA TRAYECTORIA DE LA INTELECTUAL CORDOBESA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] por su proyección actual. Mabel reunió, como en un ovillo, el estudio teórico y empírico de las comunicaciones colectivas, masivas y sociales con la reflexión epistemológica sobre el campo, sus delimitaciones, la interdisciplinariedad, los conflictos, las intertextualidades, las paradojas y las encrucijadas. No obstante, no se quedó en el armado de su andamiaje conceptual, sino que se encargó de desarmar el ovillo desde su disciplina de base, que le permitió cuestionar la centralidad de los medios desde el análisis de la dimensión discursiva y desde el atravesamiento del lenguaje en las apropiaciones de los consumos culturales en las sociedades, haciendo foco en los sectores populares. Su vocación militante nutrió su oficio intelectual, transformándose en una observadora crítica de las promesas de la modernidad, con una visión tanto de su presente como de los escenarios prospectivos de la dominación, cuestionando los encarcelamientos que provocan las industrias culturales, especialmente en los jóvenes como posibles focos de revolución y transformación social. En“El cerco de las revistas de ídolos”, publicada en primera edición en 1970, Mabel comienza a construir esa red conceptual: Para presentar una sociedad fuera de la contradicción el periodismo juvenil utiliza dos estrategias. La primera consiste en escamotear los procesos materiales de la existencia como única manera de exaltar la libertad (abstracta) y la intimidad del individuo aislado. Una vez obtenido un universo homogéneo a través del mito del mundo privado, la segunda estrategia consistirá en reducir y deformar todas aquellas funciones que amenacen contaminar esta armonía y subvertir el orden de esencias por una apertura hacia un mundo real.(Mabel Piccini, 1977, pp. 191-192) En ese capítulo del libro publicado junto a les Mattelart al calor de esa usina de pensamiento que fue el CEREN para el gobierno revolucionario de Allende, presenta una deconstrucción del discurso reaccionario de la industria de las revistas más leídas por la juventud:“Así, la auténtica juventud chilena es aquella en la que el potencial subversivo y creador ha sido neutralizado para caer blandamente detrás del cerco que la revista impone en nombre de las buenas costumbres, el orden y la obediencia” (Mabel Piccini, 1977, p. 200). Desde estos primeros tiempos, Piccini denota una rigurosidad teórica y empírica, tanto en la multidimensionalidad de la interpretación como en la sistematización de las unidades de análisis, a través de un lenguaje ameno que focaliza en la crítica discursiva sobre los consumos culturales mediante un juego sutil de ironía y reflexión académica: La pobreza y elementalidad del material ha sido absolutamente respetada y puesta de manifiesto en una cantidad de citas que circulan-previa cuidadosa clasificación- a lo largo del trabajo como un modo de destacar dos aspectos de importancia: 1) su carácter constitutivo en el proceso de comunicación, 2) su intencionalidad ideológica.(Mabel Piccini, 1977, p. 181) 149 En el epílogo de este texto fundacional para los estudios críticos, Michèle y Mabel reflexionan sobre el rol de los medios“como plataforma privilegiada de lanzamiento de la ofensiva burguesa” contra el gobierno de la Unidad Popular(Mattelart y Piccini, 1977, p. 291). Particularmente, las autoras analizan el rol de la prensa burguesa en la crisis de octubre de 1972, donde una huelga patronal intentó desestabilizar al gobierno de Allende con apoyo de la inteligencia norteamericana. El análisis pormenorizado de la construcción del acontecimiento desde la cobertura mediática demuestra que los medios burgueses no actuaron sólo como voceros de la oposición, sino también como agentes políticos de la conspiración de derecha, incitando a la agitación. Cuando es acometida en sus intereses, la burguesía necesita movilizar concretamente a la opinión en torno a la defensa de su proyecto de clase. (...) Se produce un cambio en la noción tradicional de destinatario. Del lector como hombre informado, al que se le otorga el voto como máxima posibilidad de movilización, se pasa al lector como hombre de acción, capaz de defender los intereses de la clase a través de una resistencia activa. (Mattelart y Piccini, 1977, p. 294) La prensa burguesa ingresa así en una contradicción en relación a su supuesto destino de defensa de la libertad de expresión, de la objetividad y de la neutralidad, construyendo otro“cerco” para la opinión pública, mostrando los intereses de las clases dominantes como si fueran los de las mayorías. Este primer período de producción iniciado en 1970 se cierra, de acuerdo con Heram y Gándara(2021), con un trabajo publicado en 1974, nuevamente junto a Michèle Mattelart, donde se retoman preguntas en relación con los consumos culturales que quedaron abiertas en el artículo sobre las revistas juveniles. La recepción era un proyecto. Criticando la noción de pasividad de la audiencia, nuestro estudio se inscribía en torno a cómo los sectores populares, hombres y mujeres, resistían y creaban alternativas políticas y culturales en el marco de un proceso de transformación radical. La finalidad de nuestra intervención era discutir el estatuto“universal” de la audiencia(la propia noción de“masa”) y dar cuenta, por el contrario, de su productividad a partir de su conciencia política. El blanco de la crítica eran las políticas comunicacionales de los partidos de la Unidad Popular, cuya estrategia había impuesto sucesivos controles a la participación y al poder popular en todos los frentes y en particular en el frente cultural. En este sentido, a partir de la recuperación de la dimensión productiva del receptor y de la receptora, nos proponíamos, en contraposición a esa política, construir canales de mediación entre los productores y los sectores populares, canales que tenderían a que estos se transformaran en sujetos activos de una experiencia cultural.(Mattelart, 2014, p. 5) 150 RECORRIENDO LAS REDES DE LA TEJEDORA INVISIBLE: UNA RECONSTRUCCIÓN DE LA VIDA Y LA TRAYECTORIA DE LA INTELECTUAL CORDOBESA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Así, en“La televisión y los sectores populares”, las autoras desarrollaron un trabajo pionero para los estudios críticos de recepción, abriendo a su vez otras líneas que se continuarían con posterioridad: los análisis de políticas comunicacionales y los estudios feministas en la comunicación desde las interseccionalidades. MABEL EN MÉXICO: DOCENCIA E INTELECTUALIDAD COLECTIVA El auge del pensamiento latinoamericano en Comunicación Con el golpe de estado de 1976 en Argentina, Mabel Piccini inicia su último exilio que culminará en México. Este apartado aborda, desde la perspectiva de los actores, aspectos de la vida de Mabel en su hogar definitivo, vinculados a la creación y consolidación de las propuestas de grado y posgrado en la Universidad Autónoma Metropolitana(UAM), a su producción bibliográfica, a su desarrollo en docencia y a su retiro de la vida académica. La llegada de Mabel a México y su pronto ingreso a la UAM Unidad Xochimilco se relacionan a su trayectoria y con los vínculos con el matrimonio Mattelart y con Héctor Schmucler: (...) a muy poquitito tiempo de llegar(…) le ofrecieron entrar a la UAM, que estaba en esos momentos en sus primeritos años. Mabel llegó en 1976, suponte que haya entrado a la UAM en 1977 y la UAM había sido fundada en 1974.(…) Ese tempranísimo ingreso de Mabel a la UAM le debe haber permitido ser parte de la formulación de planes y programas.(Carbó, entrevista, 2021) Otro intelectual muy cercano a Piccini, Raymundo Mier, recuerda detalladamente el contexto: (…) se estaba gestando un proyecto absolutamente inédito en México que era una carrera de Comunicación completamente orientada a una visión crítica,(…) una especie de voluntad de romper con un conjunto de moldes que se habían implantado en las universidades mexicanas que en ese momento habían tomado en sus manos la enseñanza de la Comunicación. (Mier, entrevista, 2021) María del Carmen de la Peza Casares recuerda: (…) a poco tiempo de echar a andar a la carrera de la Licenciatura en Comunicación, junto con Mabel y con Noé Jitrik trabajamos en el diseño de la Maestría de Comunicación Politológica y el área del Doctorado de Comunicación y Política de la UAM, que también es una propuesta muy original y muy de vanguardia. Ese contenido y esa visión crítica, política, sustantiva, 151 que creo que ningún otro programa los tiene,(…) se gestó en aquella época con la actuación de Piccini.(de la Peza Casares, entrevista, 2021) La trayectoria de Mabel en la UAM se destaca en todas las entrevistas, desde las de sus colegas hasta las de estudiantes de diferentes generaciones:“Ella fue muy importante como maestra en la UAM, formó muchas generaciones.(…) Todos y todas tuvieron(…) mucho cariño por ella”(de la Peza Casares, entrevista, 2021); a los alumnos“los interpelaba a veces brutalmente”(Mier, entrevista, 2021);“buscaba mucho provocarnos, ella buscaba que nosotros pensáramos”(Saldaña Ramírez, entrevista, 2021). La pedagogía de Mabel estuvo influida sin dudas por el pensamiento freiriano, pero también por la teoría crítica, por el enfoque culturológico francés, por el constructivismo, por las perspectivas de la investigación-acción, por un humanismo popular. Ella comprendía la situación de enseñanza-aprendizaje como un momento de reflexión crítica y no a la inversa:“Yo entendí, en ese momento, que el ejercicio de la reflexión hacia la Sociología, la Antropología, necesitaba(…) ser un ancla, un pretexto para hablar de los demás”(Saldaña Ramírez, entrevista, 2021). En las indagaciones sobre la producción intelectual de Mabel, nos sorprendió que sus últimas producciones datan de 2002, casi trece años antes de su deceso. En este aspecto, las y los entrevistados ensayaron algunas hipótesis: Mabel entra en el silencio.(…) Deja de escribir, e incluso su trabajo docente su vuelve más enrarecido, más esporádico. Ella comienza a espaciar también sus cursos, empieza a distanciarse un poco del espacio académico, porque se estaba volviendo esto que después se institucionaliza y se vuelve ya la normalidad académica que es, pues esto: los programas de estudio como los conocemos ahora, los sistemas de evaluación, los sistemas de seguimiento académico.(…) Y yo creo que esto para Mabel fue demasiado. (Mier, entrevista, 2021) También la tragedia del exilio estuvo muy presente en su vida: Es que Mabel era una sobreviviente,(…) le tocó vivir dos exilios,(…) el exilio de Argentina a Chile y de Chile para acá. Recuerdo mucho cuando nos comentó, así como un hachazo, cómo llegó a Chile con una maleta y caminando cruzó la frontera.(Acosta Márquez, entrevista, 2021) Tejiendo y destejiendo la red infinita del pensamiento crítico Ya en 1987, en el artículo“Industrias culturales: transversalidades y regímenes discursivos” publicado en la revista académica de FLACSO Diálogos de la Comunicación, Mabel vislumbraba la centralidad que adquiriría el concepto de “redes”, construidas a partir de esa trama infinita de sentido, por una laboriosidad 152 RECORRIENDO LAS REDES DE LA TEJEDORA INVISIBLE: UNA RECONSTRUCCIÓN DE LA VIDA Y LA TRAYECTORIA DE LA INTELECTUAL CORDOBESA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] invisible, como se expresaba desde la semiótica:“Textualidades e intertextualidades, narraciones generalizadas en el curso de la historia: finalmente, en esas texturas-la imagen del tejedor- una sociedad elabora sus redes de saber, de verdad y de sentido” (Mabel Piccini, 1987, p. 15). “La imagen del tejedor” surge a partir del concepto del filósofo francés Michel Serres, con el que introduce el texto citado y que dos años después será el título de uno de los libros más reconocidos de Piccini. De acuerdo con Serres: Una cultura, en general, construye, en su historia y a través de ella, una intersección original entre tales variedades, un nudo de conexiones muy preciso y particular.(…) Lo que diferencia las culturas es la forma del conjunto de los enlaces, su funcionamiento, su ubicación y, también, sus cambios de estado, sus fluctuaciones. Pero lo que tienen en común y que las instituye como tales es la operación misma del ligar, de conectar. Aquí surge la imagen del tejedor. Imagen de ligar, de anudar, de construir puentes, caminos, pozos o postas entre espacios radicalmente distintos.(Serres, citado por Piccini, 1987, p. 12) La producción de Piccini de los años ochenta constituye una etapa de enorme creatividad y profundidad teórica, anclada en una continuidad de sus trabajos de campo metodológicamente sistemáticos e integrales, y acompañada por una reflexión permanente acerca de la disciplina, que puede resumirse en el título uno de sus textos de 1983, donde se pregunta:“¿Existe una teoría de la comunicación social?” Ya como profesora e investigadora de la UAM Xochimilco, Mabel divulga varias de las discusiones epistemológicas en las que comienza a embarcarse a través del diálogo no sólo con sus colegas sino también con sus estudiantes, tal como emerge del relato de quienes fueron sus discípulos. Esta producción continua se reflejará en publicaciones científicas como Cuadernos del TICOM, Argumentos. Estudios críticos de la sociedad y Versión. Estudios de Comunicación y Política. En los años noventa, los textos de Piccini adquieren otra dimensión: abren debates, retoman discusiones a la luz de nuevos elementos, se tornan sofisticados sin perder la riqueza del análisis crítico y, fundamentalmente, se vuelven proyectivos y prospectivos ante los escenarios cada vez más complejos y plagados de incertidumbres que se abrían hacia la llegada del nuevo siglo. En varios de los textos publicados en la revista Versi ón del Departamento de Educación y Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana(Unidad Xochimilco), Mabel figura con su doble apellido paterno-materno: Piccini Alija. Cabe destacar que ella formó parte del Comité Editorial de esta publicación académica de prestigio internacional. Mabel reconocía sus lecturas, sus influencias y el valor de las y los militantes que transitaron su contemporaneidad. El artículo“Ventanas artificiales. Los nuevos 153 espacios de la reclusión”, publicado en el número 5 de la revista Tramas. Subjetividad y procesos sociales sobre“Instituciones totales” está dedicado a la memoria de Graciela Rahman, escritora argentina radicada también en México y fallecida en 1992. Los años noventa están signados por los estudios urbanos, las transformaciones multiculturales de la ciudad y la hibridación. En ese contexto, Mabel refuta algunos de los postulados de la posmodernidad como la descontextualización de la hibridez cultural. En contraposición, opone estudios sobre los procesos comunicacionales en la vida cotidiana que remiten a nuevas formas de segregación, individualismo y control social. Estoy interesada en reconsiderar todas estas cosas, situando el surgimiento de culturas híbridas, los sincretismos generalizados, las tecnologías de aislamiento doméstico, la simultaneidad de la información y los contactos culturales, en el marco de los nuevos sistemas de control y dominación en nuestras sociedades.(Mabel Piccini en Zires, Mier y Piccini, 1991, p. 33) También en esa década, Piccini participará activamente de las discusiones de los feminismos, principalmente a partir de intercambios con colegas, en mesas redondas, en investigaciones y en publicaciones, en particular en la revista Debate feminista de la Universidad Nacional Autónoma de México(UNAM). Mabel, como en otros ámbitos de su trayectoria personal y profesional, se rebelará contra las etiquetas y las segmentaciones que producen algunos debates. En“Los bordes del deseo”, una mesa redonda coordinada por ella junto a Gabriela Cano y Hortensia Moreno, planteaba: Me interesa, en particular, abordar comportamientos que están en las fronteras de la sexualidad, porque las llamadas“opciones homosexuales” me parecen una reducción de la diversidad, de la intrínseca heterogeneidad del deseo. Por eso cuestiono esa manía clasificatoria. Ciertos sistemas de clasificación tienden a establecer exclusiones, marginaciones, a ejercer poderes, a partir, muchas veces, como es el caso de las voces de los “excluidos”.(Mabel Piccini en Baz et al., 1997, p. 278) El artículo“Tiempo de oscuridad: el rayo que no cesa” de la revista Debate feminista, última publicación de Mabel según nuestro registro, es una aguda pero a la vez angustiante reflexión sobre la delicada coyuntura posterior al atentado a las Torres Gemelas en New York, dedicado a la memoria de sus“amigos y compañeros torturados y‘desaparecidos’ por las dictaduras militares en Argentina y Chile durante la década de los setenta”. El título y la dedicatoria parecen anunciar una despedida, con amarga resignación, no hacia la lucha sino hacia la repetida enunciación de la lucha. El esfuerzo de la reflexión se coaguló en términos como la posthistoria, el fin de las ideologías, la apertura ilimitada de los mercados y la de los consumidores y también de los mercados de los sueños. La posmodernidad civilizada celebró-y creo que sigue celebrando- el desarrollo vertiginoso de las tecnologías audiovisuales como modernos 154 RECORRIENDO LAS REDES DE LA TEJEDORA INVISIBLE: UNA RECONSTRUCCIÓN DE LA VIDA Y LA TRAYECTORIA DE LA INTELECTUAL CORDOBESA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] medios de liberación y encuentro de mundos y culturas: a través de ellas podían estallar multiplicidad de racionalidades“locales” para finalmente tomar la palabra y llegar a un encuentro que disipara el aislamiento de pueblos, movimientos sociales, individuos.(Mabel Piccini, 2002, pp. 21-22) En este texto recorre la historia del pensamiento occidental a partir de un hecho dramático que produce una bisagra en las relaciones internacionales e interculturales, para finalizar en su reflexión crítica sobre los vínculos necesarios entre la guerra, la violencia y las instituciones del capitalismo y la correspondiente organización social del patriarcado. Mabel concluye el tejido de su red con reflexiones sobre el feminismo de la interseccionalidad, desde una lectura marxista de los acontecimientos que marcan el nuevo milenio. Un intelectual militante hasta el epílogo. CERRANDO LA MADEJA: LEGADOS Y APORTES DE UNA INTELECTUAL DISRUPTIVA El recorrido de este trabajo nos demuestra que el legado intelectual de Mabel Piccini no puede reducirse a su obra escrita. Su producción editorial es rica y sumamente actual, pero se comprende con mayor profundidad en conocimiento de su trayectoria vital. Los estudios de Comunicación en América Latina surgen de la interdisciplinariedad, de los aportes de intelectuales de diversos espacios de las Ciencias Humanas y Sociales que entre las décadas del sesenta y del ochenta del siglo XX fueron tejiendo los nudos conceptuales que hoy encontramos en las bases teóricas, epistemológicas y metodológicas de la disciplina. En ese armado, rico de saberes, experiencias, traducciones de perspectivas provenientes de otras regiones del planeta, se destaca la figura de la intelectual cordobesa Mabel Piccini, cuya influencia y legado en campos como las políticas y poéticas de la comunicación, los estudios culturales y del discurso, los enfoques críticos, los estudios urbanos y los desarrollos del feminismo en la comunicación social han sido mayores en sus hogares del exilio, Chile y México, que en su tierra natal, Argentina. Desde una investigación basada en entrevistas en profundidad, análisis documental y revisión bibliográfica, este texto presentó los avances de un recorrido analítico, pero fundamentalmente disruptivo de las bases sobre las que se construyó la formación en Comunicación Social en nuestras universidades, con el fin de quitar el velo que invisibiliza a algunas mujeres intelectuales en las escuelas de pensamiento en América Latina. Entre sus aportes, junto a otros referentes de la Comunicación en América Latina, se destacan la incorporación de autores y debates internacionales: Gracias a Mabel y junto con Néstor García Canclini, trabajamos a Bourdieu antes de que la obra de Bourdieu estuviera traducida y publicada en español. Después, también de una manera muy importante, Mabel introdujo en México, en la academia mexicana, a Bajtín.(de la Peza Casares, entrevista, 2021) 155 También se cuenta el trabajo, muchas veces anónimo y silencioso, de reformular las estructuras académicas para beneficio de estudiantes y docentes en nuestras universidades: Esta visión integral de una carrera, de una licenciatura, como de una maestría y de un área del doctorado, con esa visión crítica y política de la comunicación, sigue siendo muy original y se la debemos a todos ellos. Es su lucha, es su esfuerzo. Tuvo frutos y sigue dando muchos frutos.(de la Peza Casares, entrevista, 2021) Mabel fue disruptiva por su elevada crítica intelectual, por su audacia revolucionaria y por su desprecio a las modas y famas de la academia y la ciencia. En este sentido, fue una militante del marxismo, del socialismo revolucionario y del feminismo contracultural, tanto desde su producción intelectual y desde su práctica docente, como desde su vida privada. En palabras de su amiga, compañera y hoy una académica mexicana reconocida, María del Carmen de la Peza Casares, la estatura intelectual de Mabel Piccini fue superior a muchos de sus contemporáneos: Mabel tenía muchísimo más vuelo, sin embargo ella nunca se autopromovió. (…) Ella le daba importancia a otras cosas además de ser exitosa en el campo profesional y académico, eso le importaba bastante poco. Creo que a ella le importaba pensar, pensar críticamente, y formar a los alumnos y vivir ese espíritu crítico en la cotidianeidad, como algo muy pegado a su propia vida, a su existencia diaria, con sus amistades, con sus vínculos. Creo que esa idea muy masculina del éxito, de ser el maestro y de tener seguidores, eso a ella le importaba tres pepinos.(de la Peza Casares, entrevista, 2021) El legado intelectual de Mabel Piccini puede resumirse como una producción crítica que integra voces diversas y, en su época, dispersas. Mabel nos regala un tejido teórico y epistemológico para el campo de la Comunicación en América Latina cuidadosamente enhebrado desde distintas vertientes: Porque, qué otra cosa es el pensamiento individual sino la herencia cultural acumulada que uno acepta como propia para transformarla si es posible o para llegar a otro punto en el trayecto que la historia que vivimos nos va sugiriendo. (Mabel Piccini, 2002, p. 22) Bibliografía Badenes, Daniel(2020). Mapas para una historia intelectual de la comunicación popular: Ideas, contextos y prácticas editoriales de los‘60 y‘70 en América Latina.(Tesis de doctorado). Universidad Nacional de La Plata. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, https://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/ tesis/te.336/te.336.pdf 156 RECORRIENDO LAS REDES DE LA TEJEDORA INVISIBLE: UNA RECONSTRUCCIÓN DE LA VIDA Y LA TRAYECTORIA DE LA INTELECTUAL CORDOBESA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Baz, M., Cano, G., González, L., La Madrid, M., Lamas, M., Lara, I., Piccini, M., Moreno, H. y Parada Ampudia, L.(1997). En los bordes del deseo. Debate Feminista, 16. https://debatefeminista.cieg.unam.mx/ df_ojs/index.php/debate_feminista/article/view/415/353 Heram, Yamila y Gándara, Santiago(2021).“Mabel Piccini”. En Heram, Y. y Gándara, S., Pioneras en los estudios latinoamericanos de comunicación. Teseopress, 71-87. Mattelart, Armand; Piccini, Mabel y Mattelart, Michèle(eds.)(1977), Los medios de comunicación de masas. La ideología de la prensa liberal en Chile. Primera edición publicada en Cuadernos de la Realidad Nacional, 3, 1970, CEREN. Mattelart, Michèle(2014). Género, comunicación e investigación desarrollada por mujeres. Revista de la Asociación Española de Investigación de la Comunicación, 1(2), 1-5, https://doi.org/10.24137/raeic.1.2.1 Piccini, Mabel(1977). El cerco de las revistas de ídolos. En Mattelart, A., Piccini, M. y Mattelart, M. (eds.), Los medios de comunicación de masas. La ideología de la prensa liberal en Chile. CEREN, 3. Piccini, Mabel(1983). ¿Existe una teoría de la comunicación social? Cuadernos del TICOM, 21. Piccini, Mabel(1987). Industrias culturales: transversalidades y regímenes interdiscursivos. Diálogos de la Comunicación, 17, 12-19. Piccini, Mabel(ed.)(1989). La Imagen del Tejedor. Lenguajes y Políticas de la comunicación. FELAFACS/ Gustavo Gili. 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Versión, Estudios de Comunicación y Política, 1, 11-42. https://versionojs.xoc.uam.mx/index.php/version/article/view/1/1 Otros textos de Mabel Piccini Piccini, Mabel(1990). Desde otro lugar: verdad y sinrazones del feminismo. Debate Feminista, 2. https:// debatefeminista.cieg.unam.mx/df_ojs/index.php/debate_feminista/article/view/1927/1728 Piccini Alija, Mabel(1992). Notas al margen del Coloquio de Invierno. Versión, Estudios de Comunicación y Política, 2, 209-221. https://versionojs.xoc.uam.mx/index.php/version/article/view/25/25 Piccini Alija, Mabel(1993). La sociedad de los espectadores. Notas sobre algunas teorías de la recepción. Versión, Estudios de Comunicación y Política, 3, 13-34. https://versionojs.xoc.uam.mx/index. php/version/article/view/37/37 Piccini, Mabel(1994). La ciudad interior: comunicación a distancia y nuevos estilos culturales. Diálogos de la Comunicación, 38, 5-13. Piccini Alija, Mabel(1995). Ciudades de fin de siglo. Vida urbana y comunicación. 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Estudios Críticos de la Sociedad, 3, 91110, https://argumentos.xoc.uam.mx/index.php/argumentos/article/view/974 Entrevistas Carlos Saldaña Ramírez. México, Alumno. Cristina Isola. Argentina. Prima. María del Carmen de la Peza Casares. México. Compañera de trabajo, amiga, coautora. Teresa Carbo. México. Amiga de la familia, compañera de trabajo, coautora. Raymundo Mier Garza. México. Compañero de trabajo, amigo, coautor. Silvia Barei. Argentina. Ex Directora de la Escuela de Ciencias de la Información, Universidad Nacional de Córdoba. Tania Acosta Márquez. México. Alumna. Testimonios(escritos y orales) Adriana Musitano. Argentina. Compañera de estudios de grado, Universidad Nacional de Córdoba(UNC). Manuel Antonio Garretón Merino. Chile. Ex Director del Centro de Estudios de la Realidad Nacional (CEREN)(1970 – 1973). María Cristina“Marita” Mata. Argentina. Referente de la Comunicación Latinoamericana. Michèle Mattelart. Francia. Amiga, coautora en el CEREN – Chile. Nancy Díaz Larrañaga. Argentina. Referente argentina de Mujeres de la Comunicación. Paulina Emanuelli. Ex Directora de la Escuela de Ciencias de la Información, Universidad Nacional de Córdoba. Silvia Piccini. Argentina. Familiar directa. 158 RECORRIENDO LAS REDES DE LA TEJEDORA INVISIBLE: UNA RECONSTRUCCIÓN DE LA VIDA Y LA TRAYECTORIA DE LA INTELECTUAL CORDOBESA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] ANA CELINA Puebla COMUNICAR LA CIUDAD. APORTES A LOS ESTUDIOS EN COMUNICACIÓN Por Ana Laura Bustos y Sandra Buso Con la colaboración de Daniel Gimeno Los años sesenta del siglo XX en la Argentina(y en la provincia de San Juan en menor escala) han sido identificados en los estudios históricos como una década larga-cuyas manifestaciones sobresalieron entre fines de la década del cincuenta hasta pasados los propios años setenta- y como los tiempos de la consagración cultural, de la vanguardia artística, de la rebeldía política. Buena parte de esas investigaciones fueron elaboradas por autores que también fueron protagonistas o espectadores con algún grado de participación política en dichos sucesos, y por ello es posible identificar en sus estudios las contradicciones, las ambivalencias y los entrecruzamientos que se dieron dentro de ese proceso de modernización cultural y política. Fue una década de transformación y rebelión que produjo tensiones y dualidades en lo cultural y lo político, y que impactó de lleno en la familia, en los jóvenes y en las relaciones entre los géneros(Favero, 2016). Ese proceso de cambio estructural en la sociedad protagonizado por la juventud estuvo marcado por las proscripciones, la violencia y las dictaduras. En un San Juan aparentemente apacible nació, a fines de los años cincuenta, Ana Celina Puebla, joven militante, de ideas claras y participación activa. Cursó sus estudios secundarios en la Escuela Industrial Domingo Faustino Sarmiento, dependiente de la Universidad Nacional de San Juan, en una época muy convulsionada políticamente y marcada por la militancia de los jóvenes de nivel medio y universitario. Ana Celina egresó del secundario en 1974, y pronto sentiría el dolor de perder a compañeros desaparecidos por la dictadura militar(1976-1983). La caída del gobierno peronista y la instauración de la dictadura hicieron que ni su padre ni su madre consintieran su deseo de viajar a la ciudad de San Luis a estudiar química básica. Militante activa desde adolescente, consideraba que debían hacerse cambios profundos en la sociedad argentina para evitar desigualdades, inequidades e injusticas sociales. En el año 1975 comenzó sus estudios en Comunicación en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de San Juan(UNSJ). La necesidad de trabajar, la maternidad y la incertidumbre política, entre otros factores, llevaron a que interrumpiera su carrera, para luego retomarla en 1979 y obtener su título como Licenciada en Comunicación Social en 1987. 159 Sus inicios en la Comunicación no fueron los esperados, ya que esta carrera nunca había sido su primera opción. A Ana le hubiese gustado estudiar Ciencias Políticas para poder dar cauce a su militancia peronista, pero su entorno familiar decidió protegerla, y ella misma postergó ese deseo y fue en búsqueda de otras alternativas. En ese momento, apareció la posibilidad de inscribirse en la recientemente creada Licenciatura en Periodismo, fundada a partir de la Escuela de Periodismo“Sarmiento” 1 creada el 13 de marzo de 1956 por el Círculo de Periodistas de San Juan, que nucleaba periodistas de oficio que no necesariamente tenían estudios universitarios. Fue bajo esa concepción del ejercicio periodístico que, en 1974, durante el gobierno democrático, se implementó una Licenciatura en Ciencias de la Comunicación, con una cursada prevista de cinco años, sin título intermedio(Guillermo Collado Madcur, 2006, s/p). Mientras estudiaban una carrera cuya malla curricular-el plan de estudios de 1979reflejaba la tradición instrumental de la comunicación, en una universidad que coartaba la discusión crítica y la reflexión en las aulas por expresa disposición de la dictadura militar, las y los estudiantes-Ana Celina incluida- intuían que la comunicación no era sólo mediática y que había algo de lo que los libros y sus profesores no estaban dando cuenta. Su compromiso político y su forma de ver el mundo le mostraban que la comunicación estaba muy lejos de ser sólo unidireccional, mecánica y simple. Ella advirtió que el periodismo así planteado no era una herramienta para iniciar un camino de la transformación y que era necesario repensar los estudios comunicacionales desde otras perspectivas teóricas. Durante el cursado de su carrera, rindió concursos como ayudante alumna, lo que le permitió conocer otros/as docentes y lecturas hasta lograr recibirse en 1987. Para ese entonces, su conexión con la Semiótica y con la Comunicación desde otros paradigmas no mediáticos ya constituía su marca registrada. Su militancia política se trasladó a los claustros y con tan solo 35 años llegó a ser directora del Departamento de Ciencias de la Comunicación. Desde allí impulsó el cambio de plan de estudios, en el que tuvieron gran influencia referentes nacionales como Alicia Entel. Comenzó también sus primeros pasos en la investigación de la mano de su compañera y amiga 1. “En 1979, durante el gobierno militar que rigió entre 1976 y 1983, se implementó una Licenciatura en Ciencias de la Comunicación, también de cinco años, pero con dos tecnicaturas intermedias de tres años cada una, a elegir desde el comienzo del cursado, a saber: Tecnicatura en Medios de Comunicación Social, y Tecnicatura en Publicidad y Propaganda. La duración de cada una de estas últimas fue de tres años. En 1993, ya en gobierno democrático y con la Universidad normalizada, se modificó nuevamente el plan de estudios, y se ofrecieron: una Licenciatura en Comunicación Social, de cinco años de cursado, con las siguientes especialidades a elegir desde el cuarto año: Comunicación Educativa, Opinión Pública y Políticas de Comunicación), además de una Tecnicatura Universitaria en Periodismo y una Tecnicatura Universitaria en Publicidad y Propaganda; estas dos últimas no son títulos intermedios”, sino carreras independientes(Collado Madcur, 2006, s/p). 160 COMUNICAR LA CIUDAD. APORTES A LOS ESTUDIOS EN COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Amira“Bibi” Cano, quien la introdujo en el campo de la semiótica textual-de la mano de Algirdas Greimas- aplicada a espacios no mediáticos. Fue su participación en el Congreso Latinoamericano de Semiótica, realizado en la ciudad de Rosario en 1987(primer congreso al que asistió luego de la dictadura militar) lo que le dio la oportunidad de conocer los estudios de lo urbano y la ciudad, su principal campo de investigación. En este congreso conoció a Armando Silva, investigador de lo urbano, cuyo trabajo abrió para ella y para su equipo de investigación la posibilidad de analizar la ciudad de San Juan desde los campos de estudio de lo urbano, la Semiótica y la Comunicación. Conocer personalmente a Armando en oportunidad de este evento académico haría que la ciudad y lo urbano se convirtiesen en objeto de estudio y en materia de reflexión durante todo el camino recorrido por Ana Celina en su labor investigativa. En este congreso presentó su primer trabajo de investigación relacionado con el graffiti como género y como medio de expresión en la ciudad de San Juan. Es que, en sus palabras, durante la incipiente democracia argentina,“la ciudad hablaba a través de las paredes”(Ana Celina Puebla et al., 1988). Según su mirada, el graffiti era el modo de expresión visual y textual de aquello que no se podía poner en palabras. Sus primeros trabajos de investigación estuvieron en un principio relacionados con lo urbano y la Semiótica, siempre mirando lo local: la ciudad de San Juan. Con el cuadrado semiótico propuesto por Greimas como estandarte, estudió su ciudad en diferentes momentos, contextos y situaciones. Y, aunque su equipo de investigación buscara contentar a la comunidad científica con métodos cuantitativos, sus análisis siempre fueron cualitativos, lo cual más de una vez le valió el desprecio por parte de algunas instituciones y personas. La incorporación de nuevas y diversas miradas a su equipo de investigación –como por ejemplo los aportes del psicoanálisis lacaniano– como así también la participación en numerosos encuentros de Semiótica organizados por la Asociación de Facultades Argentinas de Comunicación Social(AFACOS, hoy Federación Argentina de Carreras de Comunicación Social, FADECCOS), significaron un giro en sus modos de abordaje. El encuentro y la posibilidad de dialogar con personas de la Comunicación tan renombradas como Alicia Entel y Elena Maidana le permitieron construir una nueva mirada: desde la Sociosemiótica hacia la ciudad como comunicación. Posteriormente, llegarían los aportes de los Cultural Studies y de la Escuela de Frankfurt para enriquecer y fortalecer los debates en torno a este campo de estudio de la Comunicación que ganaba identidad propia. Fueron Alicia y Elena, sus entrañables amigas, quienes la acercaron a esas teorías y le permitieron conocer y dialogar con los textos de los pioneros de la Escuela de Birmingham. A partir de entonces, Ana Celina se vio seducida por los rasgos identitarios en la ciudad: investigar para poder develar lo que se constituye como“lo sanjuanino”. Durante 161 más de diez años, junto con su equipo de investigación dirigido por“Bibi” Cano, estudiarían también a los jóvenes en su relación con la ciudad. Uno de los trabajos que más la marcó fue el que indagaba en 1995 cómo los/as adolescentes imaginaban la ciudad del futuro: el San Juan de 2001(Ana Celina Puebla et al., 1994). En esta investigación utilizaron la categoría de“fantasma” que Armando Silva empleaba en sus trabajos para referir a aquellas moles, monumentos o espacios urbanos de los que nadie hablaba. En esta investigación, los/as jóvenes manifestaron la presencia de un“fantasma urbano” constituido por el Centro Cívico provincial, un imponente edificio en la ciudad de San Juan cuya construcción había sido abandonada durante años y del cual los/as adultos/as no hablaban, pero los y las jóvenes, sí. El Centro Cívico como edificio inconcluso, oscuro, peligroso, representaba el no-poder de los/ as adultos/as para los y las jóvenes. Este trabajo fue representativo para los estudios en Comunicación y Ciudad en el país, porque demostró que aquellas investigaciones realizadas en grandes ciudades o metrópolis, como así también las categorías de análisis empleadas para ese tipo de ciudades, podían ser aplicadas-con otras características e impronta- en ciudades más pequeñas. Sus trabajos y sus intercambios con otras investigadoras e investigadores del país hicieron que Ana Celina se posicionara como una estudiosa de los distintos fenómenos acaecidos en ciudades intermedias. Volvía una y otra vez a la perspectiva de Armando Silva, pero no para hablar de las grandes metrópolis, sino para reconocer en San Juan esas marcas citadinas que se repetían en las diferentes ciudades y que también permitían reconocer rasgos identitarios diferenciales. La llegada de Sergio Caletti a San Juan en 1995 para dictar un curso de posgrado destinado a los/as investigadores/as del Gabinete de Estudios e Investigaciones en Comunicación(GEICOM-UNSJ) fue muy significativa. Por un lado, porque, según Ana Celina, Sergio les ayudó mucho a reflexionar acerca de por qué y para qué investigar en el campo de la Comunicación. Esto les permitió, según ella cuenta, ganar un sustento teórico acerca de los distintos paradigmas que circulaban en ese momento y que era necesario poner en discusión. Por el otro, y más aún, porque estas discusiones permitieron dar legitimidad a la ciudad como objeto de estudio de la Comunicación. El profesor y doctor en Comunicación Daniel Gimeno, discípulo, amigo y director del equipo de investigación que conformó la misma Ana Celina, reconoce que, a partir de 2010, nuevos marcos teórico-metodológicos le permitieron enfocar la mirada en aquellos polos urbanos que implicaban una ruptura respecto de las configuraciones habituales y que generaban, en consecuencia, una ciudad abierta, compleja y difusa. Daniel comenta: Ana Celina fue capaz de advertir la emergencia de espacios, discursos, sujetos y prácticas sociales en el espacio público. Al mismo tiempo, tuvo 162 COMUNICAR LA CIUDAD. APORTES A LOS ESTUDIOS EN COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] en cuenta aquellas prácticas sociales urbanas participativas a través de las cuales los/as actores/as involucrados/as podían explorar las cuestiones del poder, las de sus propias prácticas políticas y los procesos de construcción de ciudadanía que allí estaban implicados.(Daniel Gimeno, entrevista, 2021) Daniel explica que los trabajos de Ana Celina siempre estuvieron relacionados con el territorio y que en 2018 incorporó el concepto de“territorio como relato” junto con técnicas metodológicas provenientes de la socio-praxis, en las que las líneas de tiempo y los mapas de actores tienen un lugar destacado(Ana Celina Puebla, 2018). Del mismo modo, hizo suya definitivamente la categoría de análisis de“prácticas comunicativas” a partir de una conceptualización de la comunicación como“trama de sentidos”. En esta línea, se vinculó con instituciones estatales y de la sociedad civil para brindar un aporte enriquecedor desde la mirada comunicacional. Hasta hoy, su principal objeto de análisis y reflexión continúa siendo los modos en que los/ as distintos/as sujetos/as sociales se apropian de los espacios urbanos para disputar poder en relación con las políticas públicas instituidas en torno a los mismos. Ana Celina siempre enmarcó sus procesos de investigación en un paradigma sociocrítico e interpretativo. La originalidad del abordaje metodológico puesto en juego por ella junto con su equipo radica en el diálogo que fue capaz de entablar entre la corriente semiótica, los Estudios Culturales y el aporte lacaniano. La construcción de este enfoque le permitió, al mismo tiempo, incorporar progresivamente otras categorías teóricas que fueron necesarias para el abordaje de las subjetividades políticas, tales como el territorio como relato, la construcción de ciudadanías desde lugares diferenciados o la memoria/historia urbana(Ana Celina Puebla, 2018). Posicionada desde el enfoque epistemológico del conocimiento situado, pudo incursionar en conceptos teóricos que implican una superación del paradigma interpretativo, para debatir con algunas conceptualizaciones post-constructivistas en la problematización de las cuestiones de género y las diversidades sexuales. Siempre estuvo atenta a los modos en que las políticas públicas que regulan a los diversos territorios ponen en tensión las subjetividades, desde una perspectiva ampliada de derechos. Ana Celina fue capaz de transpolar los modos de abordaje de las grandes metrópolis, como San Pablo o Ciudad de México, al estudio de una ciudad intermedia como San Juan. Allí radica el valor del análisis de los fenómenos en cuestión a partir de los grandes teóricos latinoamericanos, como es el caso de Armando Silva, quien se constituyó como uno de sus principales referentes. Advirtió tempranamente las particularidades propias que contextualizan lo urbano en cada región y desde ahí estableció su compromiso con las marcas identitarias de su provincia natal. Así, su trabajo estuvo atravesado por lo que llamó la“sanjuaninidad” del espacio y de las prácticas. En este sentido, pudo dar cuenta, por ejemplo, de las huellas que el impacto de los grandes terremotos acaecidos en su provincia(entre ellos, el más significativo fue el de 1944) ha dejado en los modos de ser y de habitar el espacio sanjuanino. 163 El hecho de haber dirigido a numerosos tesistas y becarios y de haber participado de múltiples y prestigiosos tribunales de concursos en universidades públicas del país, no sólo enriqueció su mirada, sino que la posicionó como una referente en el campo de la Comunicación. Siempre generosa, gran lectora y actualizada con la última publicación sobre los estudios comunicacionales, insistía en los claustros y equipos de trabajo en que la mirada se construye con el otro. Por eso, no fue indiferente a los cambios culturales y nuevos emergentes sociales que tibiamente iban asomando por las calles de San Juan y que visibilizaban a otros actores sociales que exigían nuevos derechos ciudadanos: la ciudad volvía a ser un escenario de lucha y de tensiones que ponía en escena los reclamos de los colectivos feministas o LGBTIQ+. Y eso, para la mirada atenta de Ana, debía estudiarse. Por esta razón, junto a ellos/as volvió a pensar y a interpretar la“sanjuaninidad” y las reconfiguraciones de sentido que se produjeron a partir de su aparición en la ciudad de San Juan. Hoy, ya retirada de los claustros, pero no de su actividad como investigadora, se posiciona desde una concepción no binaria del objeto de estudio y desde una geopolítica del conocimiento que llama a trascender la impronta de los Estudios Culturales Críticos desde y sobre América Latina, y a dialogar con todos/as aquellos/ as autores/as que han trabajado la“sanjuaninidad” y que han interpretado desde distintas disciplinas y lecturas a esos procesos identitarios. Atrás quedó la militancia y la rebeldía de los años setenta, junto con los rostros distintivos de la denuncia y del compromiso de los jóvenes de la“gloriosa JP”; 2 atrás quedó la necesidad de observar los graffitis como espacio de denuncia para ser arte y política callejera. Atrás quedó también la estudiante de Comunicación, sus primeros pasos como docente, como Jefe de Trabajos Prácticos, la dirección del Departamento de Ciencias de la Comunicación, su militancia férrea para formar estudiantes comprometidos con la universidad pública. Los viajes a congresos, la presidencia de AFACOS… Pero sin dudas, lo que sigue presente es su avidez por el conocimiento, su curiosidad por lo nuevo, su compromiso con las y los graduados y graduadas recientes y, por sobre todo, esas ganas siempre actuales de compartir con alegría y entusiasmo un mate, un artículo, un libro y cada una de sus vivencias de su vasta trayectoria. Ana Celina es una guía para muchas y muchos de nosotras y nosotros, pero sobre todo es generosidad y amor por lo que hace. Bibliografía Collado Madcur, Guillermo(2006). Historia comparativa de planes de estudio del Departamento de Ciencias de la Comunicación de la FACSO, UNSJ, Argentina. 2. Nombre utilizado para referirse a la Juventud Peronista, que se encuentra también referenciado en versiones posteriores de la marcha peronista. 164 COMUNICAR LA CIUDAD. APORTES A LOS ESTUDIOS EN COMUNICACIÓN MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Favero, Bettina(2016). Las voces de una juventud silenciosa: memoria y política entre los otros jóvenes durante los años 60(Mar del Plata – Argentina). Historia y memoria, 12, 215-252. Puebla, Ana Celina et al.(1988).“Protocolos urbanos como prácticas de interacción social”. Proyecto subsidiado por el CICTCA. Universidad Nacional de San Juan. Puebla, Ana Celina et al.(1994).“Resignificación de los espacios urbanos. Focalización en el universo semiótico de los adolescentes”. Proyecto subsidiado por el CICITCA. Universidad Nacional de San Juan. Puebla, Ana Celina et al.(2018).“El territorio como relato. Prácticas comunicativas y construcción de ciudadanías en torno a un espacio público de San Juan. El teatro del bicentenario y sus adyacencias”. Proyecto subsidiado por el CICITCA. Universidad Nacional de San Juan. Entrevistas Daniel Gimeno, 2021. 165 166 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] PATRICIA Terrero LA HACEDORA Por Flavia Costa Con la colaboración de Julián Mónaco AÑOS DE FORMACIÓN Y PRIMERAS INDAGACIONES EN EL CAMPO DE LA COMUNICACIÓN 1 Patricia Terrero(Argentina, 1948-1997) comenzó su formación en el ámbito de la carrera de Letras de la Universidad de Buenos Aires(UBA) a finales de la década de 1960.“Para entrar a la facultad, en la sede de la calle Independencia –rememora el crítico Raúl Antelo(entrevista, 2021)–, había que mostrar la libreta universitaria como si fuera un pasaporte. Y lo era. Nos alimentábamos por los márgenes”. Antelo conoció a Patricia cursando Gramática Castellana con Ofelia Kovacci, una profesora muy querida y recordada por estudiantes de Letras de diferentes generaciones. Antelo recuerda que, gracias a ella, leían a Noam Chomsky: toda una rareza para la época. Y que, a contramano de las bibliografías oficiales, estudiaban con materiales hoy considerados clásicos, como los textos de Walter Benjamin traducidos por Héctor Murena. Por su parte, el filólogo Carlos Alberto Ronchi March los invitaba a prestar atención no tanto a las características estilísticas más llamativas, o más recurrentes, de un corpus de textos(“como nos enseñaban en el Instituto de Filología”, explica Antelo, entrevista, 2021), sino a examinar detalles más bien insignificantes, en los que habitualmente se reparaba poco y nada. Este docente los impulsaba a ver películas como Teorema, de Pier Paolo Pasolini, estrenada en 1971 después de haber sido censurada, y Muerte en Venecia, de Luchino Visconti, basada 1. Para reconstruir la biografía de Patricia Terrero recurrimos a testimonios de personas con las que compartió diferentes momentos de su vida: Raúl Antelo, Jorge Arabito, Silvia Delfino, Alicia Entel, Christian Ferrer, Alejandro Grimson, Claudia Kozak y Lucrecia Pérez Campos. El enorme entusiasmo y la generosidad con la que respondieron a cada una de las consultas es un signo elocuente de la gran persona e intelectual que fue Patricia. Agradezco muy especialmente al investigador Julián Mónaco, quien recogió la mayoría de los testimonios y colaboró en la recopilación de información, en su mayoría dispersa. Sin su valiosa dedicación, este artículo no habría sido posible. 167 en el clásico de Thomas Mann. En aquellos años, las salidas de estos amigos tenían al bar La Giralda como destino seguro. Antes o después, iban a los cines Lorraine, Losuar y Arte(ella estaba, además, asociada al mítico cineclub Núcleo); al Teatro Colón(veneraban a Martha Argerich) y al Coliseo. Y también al Payró, al Margarita Xirgu y al San Martín, donde en 1972 vieron Un enemigo del pueblo, de Henrik Ibsen, con Héctor Alterio y Ernesto Bianco, y Carmina Burana, con la deslumbrante Iris Scaccheri, a quien Terrero idolatraba. Ya hacia 1974, Patricia participa de un grupo de estudios con investigadores como Eduardo Romano, quien, junto a Jorge Rivera y Aníbal Ford, dictaba la asignatura Proyectos político-culturales en la Argentina, que ella había cursado. Entre sus lecturas de referencia se encontraba Imperialismo y cultura, de Juan José Hernández Arregui. Nacida en el seno de una familia tradicional argentina, Patricia había iniciado años atrás su militancia en el peronismo(antes, incluso, de que Perón se instalara en Gaspar Campos, recuerda Antelo). Era descendiente de Juan Nepomuceno Terrero –el mejor amigo de Juan Manuel de Rosas, a quien éste le legó por testamento la espada de José de San Martín– y de su hijo Máximo Terrero, el secretario privado de Rosas y esposo de Manuelita. En este sentido, junto con el rigor intelectual y la sensibilidad, la rebeldía aparece también entre los rasgos que sus amigas y amigos, compañeros y compañeras, destacan en ella. A finales de la década del setenta, en plena dictadura militar(que se extendió desde marzo de 1976 hasta diciembre de 1983), comienza a trabajar como secretaria general de la flamante Asociación Argentina de Investigadores en Comunicación y Cultura(ASAICC), cuyo director era Heriberto Muraro. Allí conoce a Alicia Entel, con quien trabajaría intensamente en los siguientes años. De la asociación también participan Jorge B. Rivera, Oscar Landi, Oscar Steimberg, Oscar Traversa y Aníbal Ford, quienes pocos años después integrarían el plantel docente de la carrera de Ciencias de la Comunicación de la UBA. En esos años oscuros, decide asociarse a los dueños de una librería especializada en revistas de antaño ubicada en la intersección de las calles Bartolomé Mitre y Paraná, en el barrio de Congreso. Christian Ferrer, quien tiempo después sería su profesor adjunto en el“Seminario de Informática y Sociedad” de la carrera de Ciencias de la Comunicación de la UBA, escribió años más tarde que“debió” haberla visto allí por primera vez, porque era un asiduo visitante de esa librería. La Universidad, cuyo destino milenario es impensable sin la figura del libro, desplegaba vasos comunicantes con el local de Patricia, y en verdad, con todas las librerías de la ciudad, en donde se habían refugiado esquirlas de los saberes estallados en 1976.(Ferrer, 2000, p. 106) Las primeras indagaciones de Patricia Terrero dentro del campo de la Comunicación hacían foco en la cultura popular y, más específicamente, en fenómenos literarios de 168 LA HACEDORA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] carácter masivo, como el radioteatro y el teleteatro. Se trataba de abordar, explica Alicia Entel, narrativas“que habían tardado en ser reconocidas en la Academia y que entraban al calor también de proyectos políticos alternativos”(Entel en Patricia Terrero, 1999, p. 11). En efecto, muchas veces Terrero escribe contra la crítica que descalifica a estos fenómenos porque los considera menores o poco significativos. Antes de avanzar sobre algunas de sus publicaciones, es importante mencionar un episodio clave en su biografía intelectual. Entre el 17 y el 20 de marzo de 1981, Terrero participa del seminario“Comunicación y democracia” organizado por el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales(CLACSO) en Santa Marta, Colombia. Allí conoce a Héctor“Toto” Schmucler, quien en ese tiempo vivía en México. De una Argentina dolida –escribe Schmucler en un texto en homenaje a Terrero publicado en la revista La C – venía esta mujer esbelta y fuerte para decirnos que no todo era monótonamente igual, y que sus ojos, inteligentes y azules, podían también leer diferencias. Casi no hablamos de política pero, sin suavizar para nada el agobio de las horas, gracias a las palabras de Patricia tuve la sensación de que no se había borrado el lugar a donde siempre esperaba regresar.(Schmucler, 2000, p. 79) 2 Un año después, CLACSO publicó una compilación con las ponencias que se habían presentado en el seminario, a cargo del propio Schmucler y de Elizabeth Fox. El trabajo de Terrero(1982b) se titula“Comunicación e información por los gobiernos autoritarios: el caso de Argentina”. Allí analiza los procedimientos de censura y monopolio de la información en los medios estatales y los mecanismos de autocensura, adhesión y crítica en los medios privados durante los primeros seis años de la dictadura. Una de las hipótesis de Terrero es que el incremento en las estrategias e inversiones publicitarias en los medios a partir de 1976 no respondía tanto a un crecimiento de la actividad económica como a la situación política y al fuerte impulso de la publicidad oficial. Como lo advertía Schmucler, la posición de Terrero desde el“exilio interior”, dejaba un necesario margen a la resistencia y hacía cortocircuito con la suya propia que, forjada en el“exilio exterior”, era más bien reproductivista. Es posible rastrear esta marca en los trabajos posteriores de Terrero, siempre atentos a la complejidad y a la apertura de los procesos culturales. En esa misma época, Terrero publica trabajos como“El radioteatro”(Patricia Terrero, 1981), en el marco de la serie La vida de nuestro pueblo que impulsa el Centro Editor de América Latina, y“El radioteatro, el teleteatro y la crítica”(Patricia Terrero, 1982a), en la revista Crear. Se trata de artículos muy citados en estudios sobre este género radiofónico. En el primero, Terrero ofrece un panorama del radioteatro argentino e 2. El texto de Schmucler, junto con el de Ferrer, están incluidos en un dossier especial sobre Patricia que integra el primer número de la revista La C. Ciudad y Comunicación , cuyo grupo editor estaba conformado por varias personas que se habían formado con Terrero en la carrera de Comunicación de la UNER. 169 inscribe su emergencia hacia finales de los años veinte del siglo XX en las“condiciones de producción y consumo de la moderna industria cultural”(Patricia Terrero, 1981, p. 1), que van desde la renovación tecnológica de las emisoras(vale recordar que en 1935 se funda radio El Mundo, en ese momento la más moderna y potente de América Latina) hasta las nuevas estrategias de captación de unas audiencias cada vez más masivas y heterogéneas. Pero, sobre todo, Patricia piensa el radioteatro en nuestro país a través de dos continuidades. Por una parte, continuidad con formas masivas previas como el folletín, del que toma su carácter seriado y su estructura narrativa e incluso su público; como el circo criollo o el teatro gauchesco, de cuyos actores, formas de trabajo y repertorios se nutre; así como del imaginario colectivo popular que éstos alimentan –en particular, la figura arquetípica de los bandidos rurales: Juan Moreira, Bairoletto, Mate Cosido. Por otra parte, continuidad con géneros de la cultura masiva internacional como el cine, la historieta y la novela. Su hipótesis de un“fenómeno de transposición(...) del universo imaginario popular a los nuevos medios masivos”(Patricia Terrero, 1981, p. 2) como rasgo característico del despliegue de la industria cultural, que Terrero construye en diálogo, por ejemplo, con Edgar Morin(1966), es retomada por Jesús Martín-Barbero en las páginas del ahora clásico De los medios a las mediaciones(1987): Lo verdaderamente importante es lo que hizo del radioteatro argentino un espacio de continuidad entre tradiciones culturales de ese pueblo y la cultura de masas. Para investigar esa continuidad, Terrero mira el radioteatro argentino desde la proximidad de ciertas expresiones del imaginario nacional y popular, la relación de algunas de ellas con procesos de mitificación y creencias populares, o con la formación de la identidad social y cultural de los sectores populares. Lo cual implica desbordar el medio y trabajar el campo de las experiencias del receptor y las estrategias de recepción: presencia del público en las salas de las emisoras desde las que se transmite el radiodrama, giras de los conjuntos teatrales por provincias representando síntesis de las obras que se pasan por la radio, correo de la audiencia, etcétera.(Martín-Barbero, 1987, pp. 182-183) 3 Estas primeras indagaciones tienen como base a la ASAICC, pero también a CLACSO, que en ese tiempo le otorga a Terrero una beca de investigación como parte de su Programa de Asistencia Académica Individual. En febrero de 1983, presenta el informe final, titulado, precisamente, El radioteatro y el teleteatro. Comunicación, formalización y funcionalidad de los géneros masivos. 3. En esta misma línea, pueden mencionarse también los trabajos“El radioteatro” (1982-1985), que forma parte del volumen Artistas y espectáculos , publicado en colaboración con Lily Franco y Beatriz Seibel y“Radioteatro, imaginario social y vida cotidiana”(1989b), en el que aparecen citas a Jorge Rivera, Antonio Gramsci, Umberto Eco y Carl Gustav Jung, publicado como parte de un dossier en el número 70 de la revista Crisis . 170 LA HACEDORA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] También en el marco de una beca de CLACSO, escribe junto a Nora Mazziotti el artículo“Migraciones internas y recomposición de la cultura popular urbana(19351950)”, señalado por Ana Wortman y Rubens Bayardo(2012) como un antecedente temprano de los estudios sobre consumos culturales en nuestro país. Algunos años más tarde, nuestra autora volvería sobre este período en“Señales de cambio en la cultura popular urbana(Buenos Aires, 1935-1950)”: el trabajo con distintas imágenes de la cultura masiva le permite (…) reconstruir la historia de los sectores populares, las condiciones de vida y de trabajo en las zonas rurales y en las ciudades, los desplazamientos geográficos, los cambios en la cultura urbana y en la cultura política, el surgimiento de nuevas formas de participación social.(Patricia Terrero, 1989a, p. 101) En este ensayo, además, aparece todo un estilo de escritura, en el que la precisión conceptual(cuando clarifica, por ejemplo, el sentido de la expresión“clase trabajadora” en la obra de E.P. Thompson) y la explicitación de las estrategias metodológicas(cuando vuelve sobre Eric Hobsbawm y su investigación sobre la clase obrera inglesa) se combinan con el trabajo minucioso sobre fragmentos“altos” y “bajos”(Cortázar, Yupanqui y la revista Ahora). Todo ello a través de un tono por momentos informativo, por momentos literario. LA CREACIÓN DE LAS CARRERAS DE COMUNICACIÓN Y LA EXPLORACIÓN DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS Con el retorno de la democracia, Terrero comienza a trabajar en una comisión encargada de elaborar un plan de estudios para una carrera o facultad de Comunicación en la Universidad de Buenos Aires. Será el primero de varios proyectos similares, que dan cuenta de la percepción por parte de distintos actores acerca de la necesidad de renovar, tanto en el plano temático como en los niveles del objeto, de la perspectiva y del método, los estudios sobre la“cuestión social”, en pleno inicio del proceso de lo que en ese momento se llamaba la“informatización de la sociedad”. De las reuniones, que se desarrollan durante más de un año y medio, participan también Schmucler, Entel y Muraro, además de Margarita Graziano, Ana María Nethol y Eduardo Vizer, futuro delegado rectoral de la Carrera. Poco antes, Schmucler había publicado, junto a Armand Mattelart, el libro América Latina en la encrucijada telemática(1983) editado por Paidós y le interesaba muchísimo recortar un espacio para pensar en forma reflexiva, con énfasis político, cultural y filosófico, las tecnologías de la comunicación. De esa inquietud surgen las propuestas de incluir las asignaturas “Introducción a la Informática, Telemática y Procesamiento de Datos” y“Seminario de Informática y Sociedad”, del cual Terrero se convertiría más tarde en profesora titular. Entre los dos aspiraban a intervenir en el debate público sobre las llamadas 171 “nuevas tecnologías” discutiendo la visión de los organismos internacionales y las agendas globales que éstos financiaban e impulsaban en ese momento. En un trabajo apenas posterior sobre el que volveremos enseguida, escriben: Lo importante es observar el juego de poderes, de ideas, creencias y valores que se establecen en una época para que determinadas tecnologías sean posibles. Las técnicas no son neutras, puesto que llevan la impronta de la sociedad en la que nacen. No pueden utilizarse inocentemente. Su simple abolición tampoco garantiza que desaparezca el sentido moral que estimuló su existencia. Por todo esto, hablar de la técnica adquiere una irremplazable urgencia pues lo que está en cuestión(...) es la manera de vivir de los seres humanos. La técnica –ya se ha visto– es una manera de ser en el mundo. (Schmucler y Terrero, 1987, p. 9) Finalmente, las y los integrantes de este primer grupo fundacional serían llamados por Vizer para dictar diferentes materias. Al mismo tiempo, Patricia es convocada para trabajar en el armado de la carrera de Diseño Gráfico de la Facultad de Arquitectura de la misma universidad, proyecto que se materializa rápidamente. Concursa la cátedra y comienza a desempeñarse como adjunta de la asignatura“Teoría de la Comunicación”, cuyo profesor titular es Schmucler. Más adelante, en una reunión de docentes de esa cátedra, de la que también era adjunta Alicia Entel, conoce a Christian Ferrer y a Silvia Delfino, a quien le propone traducir el trabajo de Stuart Hall“Encoding/decoding”, de 1980.“Estudiar en común había sido una forma de resistencia política. Una pauta de supervivencia para Patricia y para muchas y muchos otros”, cuenta Delfino y agrega:“las primeras cátedras que se formaron en aquellos años continuaron con esa tradición. Se nutrieron de esa zona de afectos que es productora de política”(Delfino, entrevista, 2021). “Nuevas tecnologías y organización de los procesos de trabajo en la industria periodística argentina”: así se titula una investigación que Patricia lleva adelante junto al“Toto” Schmucler a partir de 1987 en el Instituto Latinoamericano de Estudios Transnacionales(ILET), entonces trasladado de México a Buenos Aires. En artículos pioneros en su campo, como“El incierto destino de la prensa informatizada”(1987), se preguntan por el futuro de la prensa escrita en una coyuntura de reconversión tecnológica como la de finales de los años ochenta del siglo XX, que se despliega en tándem con transformaciones profundas en la estructura económica de la industria de las comunicaciones(advierten procesos de concentración), en el rol de cada medio en la construcción de los flujos informativos(señalan una tendencia a la planetarización de dichos flujos) y en las formas sociales de acceso a la información(llaman la atención sobre lo que hoy quizás denominaríamos“saturación informativa”). En particular, hacen foco en el horizonte de incertidumbre laboral que se proyecta sobre los trabajadores de prensa: 172 LA HACEDORA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] El redactor, desde su pantalla, puede no sólo escribir y corregir, sino también diagramar, indicar formatos tipográficos y pasar su producto a impresión. Al borrar los límites ha ensanchado su espacio y ocupado el que anteriormente correspondía al oficio gráfico. ¿Qué ha quedado? ¿Un periodista omnipotente o su fantasma, puesto que también él arriesga perder su especificidad para ser sólo un momento de un programa que le es ajeno?(Schmucler y Terrero, 1987, p. 4) 4 Entre Buenos Aires(UBA), Entre Ríos(Universidad Nacional de Entre Ríos, UNER) y Olavarría(Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, UNICEN), estos y los siguientes años en la vida de Patricia son especialmente intensos tanto en materia de docencia e investigación como de construcción institucional en diferentes universidades del país. Hacia 1986, cuando Entel es convocada para trabajar en la UBA, Terrero queda al frente de“Teorías de la Comunicación” en la Facultad de Ciencias de la Educación de la UNER. Poco tiempo después, comienza a dar clases en el“Seminario de Informática y Sociedad” en la UBA, junto a Schmucler y a Ferrer. En su artículo del año 2000, Ferrer recuerda: Patricia Terrero se alineó junto a los que rechazaban el chantaje propuesto por los modernizadores tecnológicos, socios publicitarios de los ajustadores de cuentas gubernamentales. Por eso mismo, en sus clases y en su modo de pensar el destino de las Ciencias de la Comunicación, prefirió respaldarse en perspectivas historicistas y en visiones críticas del universo técnico, así como insistió en la rememoración del sufrimiento obrero en las metrópolis industriales y en el análisis del drama sensible del cuerpo en la cultura urbana actual.(Ferrer, 2000, pp. 108-109) Más tarde trabajó junto a Rosa María Brenca Rússovich, también egresada de Letras, en la construcción del plan de estudios para la futura carrera de Ciencias de la Comunicación de la“Nueva Facultad”(luego Facultad de Ciencias Sociales) de la UNICEN. Cuando finalmente se iniciaron las actividades académicas, Terrero quedó a cargo de la dirección de la carrera. 5 En ese marco, en una entrevista publicada por el diario El popular de Olavarría en abril de 1988, Terrero vuelve sobre los géneros populares en general y sobre los teleteatros en particular: 4. Para profundizar en las reflexiones de la autora sobre estos temas, pueden consultarse también los artículos, apenas posteriores,“Nuevas tecnologías y transformación de las culturas laborales. El caso del gremio gráfico”(Patricia Terrero, 1988) e“Impacto de la informatización en la prensa argentina”(Schmucler y Terrero, 1989). En este último, hacen foco en la transición que entonces atravesaban dos diarios argentinos— La Nación y Clarín — de la computarización de los talleres de fotocomposición a la informatización de las redacciones y la técnica publicitaria. 5. En la actualidad, el estudio de radio de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNICEN lleva su nombre. 173 No se trata solamente de analizar estos géneros en su estructuración y su ideología, sino de profundizar en el estudio del entrecruzamiento de la cultura masiva de los medios y la cultura popular, en la interpretación de la lectura popular de tales propuestas y en los usos que se hace de ellas. En otras palabras, buscar la clave sociológica de su popularidad(Laucirica, 1988). Jorge Arabito, docente e investigador en UNICEN, recuerda que la construcción de ese espacio académico local en Olavarría (…) sirvió para afirmar en la región un debate que cruza transversalmente la sociedad: cómo se informa cuando cualquier ciudadano con un celular llega antes que los móviles y se erige en periodista, o cuando un medio establecido construye falsas verdades erigidas en base a falacias; o cuando colectivos enteros son hablados por otros y no tienen voz propia en la sociedad.(Arabito, entrevista, 2021) En ese contexto, la Facultad de Ciencias Sociales de UNICEN fue también, prosigue Arabito,“un lugar de encuentro, de refugio de nuevas miradas. Y claramente la madrina de esos pensamientos surgentes fue Patricia”(entrevista, 2021). Recuerda que el proceso de creación de la carrera no estuvo exento de rispideces. “Se acusó a la entonces Coordinadora Radical de manipulación, se escribió en el diario local que en Sociales‘lo único que hacen es bajar línea’, se temió un futuro inexorable”, cuenta Arabito(entrevista, 2021), quien fue uno de sus primeros becarios como directora de proyecto en esa universidad. Y agrega: Esa realidad enfrentó Patricia: entrevistas capciosas, columnas en los diarios, escaso apoyo de la comunidad académica. Y todo lo sorteó amable pero firmemente, con una sonrisa. Trabajó para establecer un espacio donde pudiera debatirse el campo de la comunicación escapando por encima a un laberinto que a los locales nos asfixiaba. Y nos potenció y liberó intelectualmente a muchos que tuvimos oportunidad de debatir con ella. Nos introdujo en el estudio de la cultura y los medios, los consumos culturales populares, el radioteatro, en la preocupación por el impacto de la tecnología en la sociedad, en el estudio de las ciudades y del imaginario social de la Argentina moderna, iniciativas que compartió en los diversos espacios de trabajo que coordinó.(...) Su aporte fue fundamental para establecer un sueño que cambiaría la cultura de la ciudad. Me congratulo de haber sido parte de ese comienzo, y fundamentalmente de haberla conocido.(Arabito, entrevista, 2021) Luego, cuando Alicia Entel es elegida directora de la carrera de Ciencias de la Comunicación en la UBA, convoca a Patricia para que trabaje como secretaria académica. Entel lo recuerda así: 174 LA HACEDORA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Trabajamos en el armado de las incumbencias de los egresados de la carrera y también en la presentación del Plan de Estudios al Ministerio de Educación. Hasta ese momento, solamente había sido aprobado por el Consejo Superior de la UBA, en diciembre de 1985, por lo que los títulos no tenían validez nacional.(Entel, entrevista, 2021) Juntas desarrollaron, también, las orientaciones y las materias de Comunicación para escuelas secundarias. Los diálogos con las autoridades, en tiempos del menemismo, eran siempre muy complejos, evoca Entel hoy. ¿CÓMO INVESTIGAR EL CINE Y LA TELEVISIÓN? Con respecto a la producción intelectual, Terrero y Schmucler(1992, 1993a, 1993b) se concentran en el análisis del papel que los medios de comunicación-en especial tecnologías hogareñas como la televisión y el video, pero también el satélite- cumplen en la conformación de las formas de vida urbanas. Escriben en la revista Telos: Así como la radio y el cine, en las décadas de 1930 y 1940, interconectaban el espacio nacional y contribuían a urbanizar el imaginario social, los nuevos medios y tecnologías –resultado del desarrollo de la informática y de la electrónica– crean redes de interrelación, profundizan la tendencia a un mundo mediado por tecnologías y pantallas, y ofrecen un panorama sustancialmente modificado de la cultura de época”(Schmucler y Terrero, 1992, s/n). De acuerdo a los autores, la Buenos Aires de la década de 1990 es una ciudad que parece escindirse entre enclaves de riqueza( shoppings y countries) y manchones de pobreza y marginalidad; donde la publicidad difunde la idea de que cada acto mercantil otorga el derecho a abandonar lo público; y donde la tecnología del video promueve la privatización de la experiencia de la imagen, así como una creciente representación espectacular del mundo, antes alimentada por la televisión. Más adelante, Terrero volverá sobre la compleja trama de relaciones que se tejen entre las tecnologías, la percepción, la ciudad y la vida en común, esta vez en perspectiva histórica, en trabajos como“Cultura de la imagen: entre medios y literatura”, publicado en Brasil en una compilación a cargo de Raúl Antelo. Allí sostiene que “la velocidad, la producción mecánica y electrónica de un universo visual y auditivo que construye sueños y memorias y mediatiza las experiencias y la vinculación con lo real, crean nuevos hábitos perceptivos, nuevas experiencias y sensibilidades”(Patricia Terrero, 1994, p. 233). 6 6. Para seguir el trabajo de la autora en este sendero, puede consultarse también el artículo“Mediaciones técnicas de la experiencia y la percepción. Transformaciones culturales en la ciudad massmediatizada”(Patricia Terrero, 2000), que integra el mencionado número de la revista La C . 175 En 1989, cuando Toto Schmucler decide jubilarse y partir a Córdoba, Patricia Terrero queda a cargo del“Seminario de Informática y Sociedad” en la carrera de Ciencias de la Comunicación de la UBA, con Christian Ferrer como profesor adjunto. Aunque Schmucler se va a vivir a otra provincia, continúan pensando juntos. Alejandro Grimson(entrevista, 2021) recuerda que, en 1994, después de cursar el seminario, comenzó a trabajar en un proyecto de investigación financiado por la UBA(UBACyT) dirigido por ambos. Su tarea consistía en una exploración bibliográfica de las revistas hispanoparlantes clave del momento( Diálogos, Telos, Punto de vista) y en el armado de una base de datos sobre temas de tecnología, sociedad, comunicación y cultura con foco en América Latina. Allí, en un archivo de más de 120 páginas, aparecen, entre muchos otros, Mary Douglas y Baron Isherwood, David Morley, Roger Silverstone e Ien Ang; es decir, algunas de las referencias habituales en sus escritos de ese período. Sostiene Grimson: Patricia tenía una mente siempre abierta a distintos tipos de influencias; no había trazado unas fronteras tan rígidas como quizá otros sí ya lo habían hecho o empezaban a hacerlo en esa época. Ella era, más bien, de las porosidades y de los intercambios.(Grimson, entrevista, 2021) En la Carrera de Comunicación de la UNER, las actividades de investigación comienzan formalmente a partir de 1993. Es decir, más de una década después de su apertura (Rigotti, 2018). Entre las y los docentes que llevan adelante las primeras exploraciones se encuentra Terrero, en ese momento al frente de las cátedras de“Teorías de la Comunicación” y“Nuevas Tecnologías”. El proyecto que impulsa en ese momento se denomina“Nuevas tecnologías y nuevos usos de los medios de comunicación en Argentina(1979-1990)”. El volumen Culturas locales y cambio tecnológico, publicado por la editorial de la universidad en 1999, reúne parte de los resultados de esta y de una segunda investigación en un par de trabajos que hacen foco en las ciudades de Santa Fe y Paraná.“La pantalla”, introduce Terrero,“se transforma en el centro de la cultura doméstica y en el lugar de mediación entre lo público y lo privado”(Patricia Terrero, 1999, p. 21). En el primero de estos artículos, titulado“Innovaciones tecnológicas y transformaciones de la televisión”, con un lenguaje propio de la economía política de la comunicación, nuestra autora reconstruye las principales líneas de fuerza que permitirían explicar el escenario de la industria de los medios en la Argentina a comienzos de la década de los noventa: la privatización de los canales, el ingreso de capitales extranjeros, la concentración económica y la convergencia con el sector de telecomunicaciones (todo ello en el marco de la Ley de Reforma del Estado); la expansión de la televisión por cable y de la videocasetera; y, finalmente, la planetarización económico-cultural. En el segundo –”Nuevas tecnologías y cambios en el consumo y usos del cine”–, en cambio, Terrero se concentra en la emergencia de nuevos hábitos en la recepción 176 LA HACEDORA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] de imágenes y la indagación incorpora, incluso, elementos propios del punto de vista etnográfico; pero lo hace a distancia de la tradición de los usos y gratificaciones (que presenta la evidencia de que las audiencias son activas como una prueba de su libertad) y en línea con la de los estudios culturales ingleses, que piensan a las diferentes maneras de, por ejemplo, ver televisión, siempre en relación con las formas que asume el poder social. Entre las conclusiones del estudio –para el cual no solo se recopilaron datos cuantitativos sino que, además, se realizaron encuestas y entrevistas a propietarios y socios de videoclubes y a dueños y asistentes a salas de cine de Santa Fe y Paraná–, Terrero señala: (…) la relación del consumo de video con la asistencia al cine, el desplazamiento de este espectáculo colectivo y la práctica social que lo acompañaba, dan cuenta no del abandono del placer por la ficción cinematográfica y del relato audiovisual como forma de entretenimiento predominante, sino de la importancia creciente de la pantalla doméstica y el ámbito privado como escenario de consumo audiovisual y eje de las prácticas lúdicas informativas.(Patricia Terrero, 1999, p. 97) EL“SEMINARIO DE INFORMÁTICA Y SOCIEDAD” Y LA REVISTA ARTEFACTO. PENSAMIENTOS SOBRE LA TÉCNICA En 1996, comenzaron las reuniones de la cátedra del“Seminario de Informática y Sociedad” de la carrera de Ciencias de la Comunicación de la UBA en la casa de Patricia para lanzar una revista cultural que retomaría la heideggeriana“pregunta por la técnica” en clave crítica respecto de los nuevos tiempos marcados por el auge acelerado de la digitalización y que se destacaría por el singular ecumenismo de las perspectivas teóricas y estéticas que la nutrirían. Un año antes había desembarcado en la Argentina la Internet comercial, y en las mesas de todas las librerías de Buenos Aires se exhibía el best seller de Nicholas Negroponte, entonces director del laboratorio de medios del Instituto Tecnológico de Massachusetts(MIT), Ser digital, cuyo subtítulo rezaba:“El futuro ya está aquí, y sólo existen dos posibilidades: ser digital o no ser”. La revista Artefacto. Pensamientos sobre la técnica se propuso desde el primer momento romper el encandilamiento propiciado por ese tecnologismo acrítico, meramente publicitario, que Schmucler denunciaba en un incisivo artículo con el que se abría su primer número:“Apuntes sobre el tecnologismo y la voluntad de no querer”. El grupo editor de Artefacto –que no tenía director ni directora ni consejo con nombres destacados, sino que deliberadamente se dio la forma horizontal de una cofradía, de una tribu– estaba compuesto, en orden alfabético, por quienes entonces integraban (integrábamos) aquella cátedra: Daniel Butti, Flavia Costa, Claudia Feld, Christian Ferrer(profesor adjunto), Claudia Kozak(jefa de trabajos prácticos), Daniel Mundo, Estela Schindel, Lucila Schonfeld y Patricia Terrero(profesora titular; las aclaraciones 177 entre paréntesis son mías, hechas para este artículo). Aparecían como colaboradores en el primer número Héctor Schmucler, con el artículo recién mencionado; Diego Tatián, quien tradujo una conferencia inédita en castellano de Martin Heidegger: “Lenguaje de tradición y lenguaje técnico”, que ha sido por años clave en la formación de generaciones de estudiantes, y Rodrigo Molina Zavalía, traductor del artículo“La crisis del antiguo régimen escópico”, de Martin Jay, que integraba el bloque central del número titulado“La voluntad de ver” y que incluía también textos de Jonathan Crary, Jean-Louis Comolli y de integrantes del grupo editor. Aparecían además el “Proyecto para un glosario para el siglo XX” de James Ballard, el breve texto“El rostro humano” de Antonin Artaud(en traducción de Martín Caparrós y Christian Ferrer) y un dossier dedicado a William Morris preparado por Estela Schindel. La revista contó con el apoyo de la Oficina de Publicaciones del Ciclo Básico Común(CBC, UBA), entonces dirigida por Darío Sztajnsrajber. El título y el subtítulo de la revista buscaban resumir algo del espíritu de la empresa: por un lado, enfocar el problema de la tecnología moderna inscribiéndola en la arqueología de los modos históricos en que los humanos han llamado a la presencia lo que todavía no es: la techné, la fuente común del arte y la técnica. Por otro, nombrar la tarea que nos proponíamos con el término“pensamiento”(antes que“ciencia”, “filosofía”,“sociología” o alguna de las variantes de la separación disciplinar). Quizá solo un pensar indisciplinado y capaz de asombrarse ante lo que aparece como obvio e indiscutible sería realmente capaz de captar las diferentes modulaciones, tonalidades, así como las potenciales aperturas, en una época de administración descarnada y de traducción rigurosa de cuerpos y experiencias singulares en cadenas de ceros y unos. Los relatos ideológicos fundantes de la época moderna han cambiado mucho, tanto como sus elencos políticos y culturales, sus horizontes y sus hábitos. Pero un sustrato duro y poderoso se ha mantenido firme a lo largo de los dos últimos siglos. Podemos llamarlo modernidad tecnológica.(Grupo editor, 1997, p. 4) Esas eran las palabras con que se abría aquel primer número. En un artículo propio, que forma parte del bloque“La voluntad de ver”, Patricia reconstruye el derrotero del campo de la Comunicación en la región –y, más específicamente, en la Argentina– sobre la base de los modos en que fue pensada la televisión. Allí escribe, en particular, algunas líneas que ayudan a captar la orientación de sus propias investigaciones: [El] problema teórico-conceptual de la recepción no sólo cuestionó las más estrechas perspectivas economicistas e instrumentales de la comunicación de los años sesenta y setenta o las conclusiones excesivamente lineales de los trabajos teóricos realizados bajo el marco de la teoría de la dependencia, sino también, en un movimiento pendular, terminó idealizando la libre decodificación y evaporando los análisis de las relaciones de poder que 178 LA HACEDORA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] se establecen en el campo de la comunicación masiva.(Patricia Terrero, 1997a, p. 98) 7 Al momento de su muerte, a finales de 1997, después de pocos meses de convalecencia por una enfermedad fulminante, la querida e incansable Patricia Terrero se desempeñaba como directora de la Carrera de Comunicación de la Universidad Nacional de Quilmes(UNQ) y trabajaba como docente allí, en la UBA y en la UNER. En esta última, además, impulsaba la creación de un centro de documentación sobre tecnologías de la comunicación y sus impactos socioculturales. Bibliografía ARTEFACTO. Grupo editor(1997).“La modernidad tecnológica”. ARTEFACTO. Pensamientos sobre la técnica. N° 1, Publicaciones del CBC(UBA). Bayardo, Rubens y Wortman, Ana(2012).“Consumos culturales en Argentina”. Alteridades, 44(22), 11-21. Entel, Alicia(1999).“Prólogo”. En Terrero, Patricia, Culturas locales y cambio tecnológico. Editorial de la Universidad Nacional de Entre Ríos. Ferrer, Christian(2000).“Patricia Terrero y las ciencias de la comunicación. Relato de una cátedra”. La C, 1, 106-110. Laucirica, Jorge(1988). El popular, 30 de abril, 16. Martín-Barbero, Jesús.(1987). De los medios a las mediaciones. Comunicación, cultura y hegemonía. Editorial Gustavo Gili. Mattelart, Armand y Schmucler, Héctor(1983). América Latina en la encrucijada telemática. Paidós. Mazziotti, Nora y Terrero, Patricia(1983).“Migraciones internas y recomposición de la cultura popular urbana(1935-1950)”. Beca CLACSO Cono Sur, policopiado. Morin, Edgar(1966). El espíritu del tiempo. Taurus. Rigotti, Sebastián(2018).“El derrotero de los estudios en Comunicación: el caso de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UNER, 1980-2013”. Austral Comunicación, 7(2), 263-310. Schmucler, Héctor(2000).“Memoria de Patricia Terrero”. La C, 1, 79-82. Schmucler, Héctor y Terrero, Patricia(1987).“El incierto destino de la prensa informatizada”. Diálogos de la Comunicación, 18, s/n. Schmucler, Héctor y Terrero, Patricia(1988).“Nuevas tecnologías y organización de los procesos de trabajo en la industria periodística argentina”. ILET. Schmucler, Héctor y Terrero, Patricia(1989).“Impacto de la informatización en la prensa argentina”. Diálogos de la Comunicación, 24, s/n. Schmucler, Héctor y Terrero, Patricia(1992).“Nuevas tecnologías y transformación del espacio urbano, Buenos Aires 1970-1990”. Telos, 32, s/n. Schmucler, Héctor y Terrero, Patricia(1993a).“La televisión en la Argentina”. En Schneier, Graciela (coord.), Les télévisions d’Amérique Latine, Institut National de l’Audiovisuel. 7. Terrero alcanzaría a participar, también, del segundo número de Artefacto con una presentación de la vida y obra de Lewis Mumford, escrita junto a Ferrer. 179 Schmucler, Héctor y Terrero, Patricia(1993b).“Técnica y cultura urbana”. En Delfino, Silvia(comp.), La mirada oblicua, La Marca. Terrero, Patricia(1981).“El radioteatro”. En La vida de nuestro pueblo, 27, Centro Editor de América Latina, 1-20. Terrero, Patricia(1982a).“El radioteatro, el teleteatro y la crítica”. Crear, 10, 8-11. Terrero, Patricia(1982b).“Comunicación e información por los gobiernos autoritarios”. En AA. VV., Comunicación y democracia en América Latina, CLACSO/DESCO, 23-39. 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Entrevistas Alejandro Grimson Alicia Entel Christian Ferrer Claudia Kozak Jorge Arabito Lucrecia Pérez Campos Raúl Antelo Silvia Delfino 180 LA HACEDORA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] II PRIMERAS GRADUADAS POST DICTADURA 181 182 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] MARIANA Baranchuk ENTRE EL ARTE Y LA ACADEMIA, UNA MIRADA SOBRE LXS TRABAJADORXS DE LA COMUNICACIÓN Y LA CULTURA Por María Rosa Chachagua y Florencia Pannunzio “¿Cómo pensar la comunicación y la cultura sin mirar a sus trabajadorxs?”, se pregunta Mariana Baranchuk(2016) en uno de sus textos académicos. Esta cuestión es central en el desarrollo de su trabajo, ya que desde sus inicios ella identificó allí un área de vacancia, que es de su interés y que le permitió investigar y seguir formándose. Ahora, ¿qué lugar ocupa Mariana Baranchuk en los Estudios de la Comunicación y la Cultura en Argentina? Esta pregunta es la que intentaremos responder en este artículo a partir de una lectura atenta de sus aportes teóricos y también de una entrevista virtual que pudimos concretar con ella en el mes de agosto de 2021. Mariana Baranchuk nació en Buenos Aires en 1963. Es doctora en Comunicación (Universidad Nacional de la Plata-UNLP), magister en Comunicación y Cultura y licenciada en Ciencias de la Comunicación(Universidad de Buenos Aires-UBA). Mucho antes de inmiscuirse en este campo, ella estudiaba artes escénicas en la Escuela Municipal de Arte Dramático de la ciudad de Buenos Aires. Mariana recuerda que“estaba convencida de que toda mi vida me iba a dedicar al teatro y a las artes escénicas”, ya que se fue formando como actriz en diferentes talleres desde adolescente. Sin embargo, ingresó a la UBA a principios de los años noventa, cuando tenía 27 años de edad, porque le interesaba la gestión en cultura y comunicación. “En ese momento sentí que era muy grande, una vieja en la carrera.(...) Había un mundo de diferencia con mis compañerxs”(Mariana Baranchuk, entrevista, 2021). Más allá de la edad, Mariana comenzó a relacionarse con personas más jóvenes, estableciendo y sosteniendo redes de amistad y compañerismo que en algunos casos permanecen hasta la actualidad. Durante parte su carrera de grado Mariana estuvo embarazada y“con los bebés colgando de la teta”. Políticamente se autodefine como peronista, y su participación en la militancia universitaria comenzó como docente. Antes de consolidar su carrera en la docencia universitaria, Mariana trabajó en prensa y coordinación del Teatro Regio(actual Teatro de las Provincias, que en ese entonces 183 era parte de la Organización Teatro Alvear) y fue dirigente de la Asociación Argentina de Actores, cuya experiencia le permitió, posteriormente, focalizar sobre la situación de lxs trabajadorxs de la comunicación y la cultura. En su variada producción intelectual se encuentran diferentes temáticas, pero la cuestión de las personas que trabajan en las industrias culturales es transversal a todos los contenidos. A modo de recorrido, en este texto proponemos que la antología pueda ser presentada en tres apartados donde se irán entrelazando relaciones entre su propia historia de vida y sus escritos académicos. El primero da cuenta de su apuesta por la docencia y por la investigación universitaria, y se concentra especialmente en sus inicios desde la perspectiva de la Economía Política de la Comunicación y la Cultura. El segundo apartado hace hincapié en el momento de la democratización de las comunicaciones en Argentina, con la sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, recuperando su participación política y académica en ese período. Finalmente, en el tercer apartado se abordan sus principales contribuciones teóricas respecto de lxs trabajadorxs de las industrias culturales en Argentina. Como cierre del artículo, se esbozan algunas reflexiones acerca del lugar de Mariana Baranchuk en el campo de la Comunicación y la Cultura en Argentina. SUS INICIOS DESDE LA PERSPECTIVA DE LA ECONOMÍA POLÍTICA DE LA COMUNICACIÓN Y LA CULTURA En cuanto a su ingreso a la academia, la comunicadora cuenta que en 2002 se sumó a la cátedra de“Políticas y Planificación de la Comunicación” de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación(UBA), donde compartía la labor con compañerxs con importante trayectoria académica que, en su mayoría, eran hombres(Guillermo Mastrini, Gustavo Bulla, Glenn Postolski y un par de años después, Diego de Charras). Recuerda ese período como parte central de su formación como investigadora. En el marco de esta experiencia, sus primeros escritos estuvieron abordados desde la Economía Política de la Comunicación, como por ejemplo, el trabajo acerca de la privatización de ENTEL(Mariana Baranchuk, 2005b). En esa misma línea, también en 2005 publicó el artículo denominado“Canales 11 y 13: la primera privatización de la década menemista”(Mariana Baranchuk, 2005a). Allí plantea que las privatizaciones de dos de los canales de televisión más importantes del país constituyen un punto de inflexión en el sistema de medios argentino y el puntapié inicial para la concentración mediática. La autora da cuenta de cómo, ante la situación deficitaria de los canales, lxs trabajadorxs se organizaron para no perder sus empleos. Así surgió la coadministración entre Estado y sindicatos, experiencia positiva en términos económicos, pero que no mostró variación en los contenidos televisivos. No se trató de una cogestión(como apareció en algunos medios de la época), sino de una coadministración estatal-sindical, dado que la cogestión refiere a una tipología de participación obrera en las empresas, mientras que la coadministración no implica tal 184 ENTRE EL ARTE Y LA ACADEMIA, UNA MIRADA SOBRE LXS TRABAJADORXS DE LA COMUNICACIÓN Y LA CULTURA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] participación, sino cualquier proceso en el que dos partes intervienen administrando algo(generalmente de propiedad común). Para Mariana, la privatización y la coadministración fueron procesos“ninguneados”, no sólo por lxs responsables del poder político, sino también por lxs analistas críticxs del proceso privatizador de esos años. Desde su perspectiva, no se menciona que esto fue el puntapié para el“desguace estatal” que se realizó posteriormente(entrevista, 2021). En ese trayecto inicial de formación y producción universitaria, observó que había varios y diversos estudios sobre recepción y derechos de audiencias, incluso sobre los mensajes, pero no tanto sobre lxs emisores. En realidad, la perspectiva de abordaje que se sostenía focalizaba más sobre las empresas, sin pensar que dentro de ellas hay trabajadorxs que generan esos productos, esos mensajes que después llegan a las audiencias. A partir de esa reflexión, Mariana sintió que había allí un área vacante que correspondía a su propio interés y que de alguna forma le permitió“unificar las dos Marianas que iban en paralelo”(Mariana Baranchuk, entrevista, 2021): una ligada al arte y la cultura y la otra, al camino académico. Lentamente voy dándome cuenta-pensando en el esquema reducido de emisor-mensaje-receptor- que había mucha gente ocupándose de recepción, audiencias, derechos de las audiencias, etcétera; todos los semióticos y parecidos trabajando sobre los mensajes; y que cuando iban al emisor[hablaban] solamente sobre la empresa.(...) Y dije“acá hay un nicho”, porque después, tanto en la tesis de maestría como en la de doctorado, tengo que dar cuenta que no tengo un estado del arte unificado donde anclar; que tengo que ir buscando…(...) Lo que aparece es en términos de trabajador/individuo, pero el trabajador organizado en gremios no está atravesado Encontrás eso después en la gente que hace derecho laboral, pero que no entienden la particularidad de trabajadorxs de la cultura específicamente.(Mariana Baranchuk, entrevista, 2021) Hasta aquí vamos narrando un poco el trayecto de Mariana como académica, pero no se puede soslayar su faceta vinculada a la cultura. Por sus primeros y persistentes intereses, ella se vio atraída por el estudio del ámbito cultural. En ese momento empezó a cursar la Maestría en Comunicación y Cultura(UBA) y también a trabajar en la radio universitaria de esa casa de estudios. En todos los ámbitos en los que participó y trabajó, Mariana mantuvo un vínculo con los Estudios de la Cultura, pero también con la lucha por el derecho a la comunicación. LA DEMOCRATIZACIÓN DE LAS COMUNICACIONES EN ARGENTINA En el año 2008 Mariana inicia un nuevo desafío, en esta oportunidad como asesora de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual(AFSCA) junto al 185 equipo de Gustavo Bulla y Gabriel Mariotto. Ella se encarga de la edición del libro “Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual: Historia, antecedentes europeos y principales artículos”, editado por AFSCA en 2011. Este libro plantea tres ejes de abordaje: libertad de expresión, diversidad y pluralidad, y participación, y se vincula con el proceso histórico de lucha por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual(LSCA). La Ley N°26.522 significa un gran paso hacia la democratización de las comunicaciones en la Argentina. Con ella se garantiza la entrada de nuevos y diversos prestadores, se pone un tope a la concentración impidiendo las prácticas monopólicas, se estimula la producción propia y la de terceros a partir de la implementación de cuotas de pantalla, se certifica el acceso al disfrute de la televisación del fútbol en forma gratuita y se fortalece la presencia de los medios públicos.() Sin embargo, la puesta en vigencia de una nueva ley es la condición necesaria pero no suficiente para democratizar las comunicaciones.(Mariana Baranchuk, 2011, p. 10) Actualmente, Mariana sostiene que la LSCA existe, aunque reconoce que los decretos establecidos por el gobierno del ex presidente Mauricio Macri atentaron contra al corazón de la misma. Sin embargo, hay algunas cuestiones que quedaron, como los aspectos vinculados a las infancias:“Está vigente todo aquello que no fue desmantelado”(entrevista, 2021). Recuerda que lo que se había logrado con las movilizaciones del proyecto de ley y los foros fue algo increíble. Mariana y otra compañera, Adriana Ghitia, estuvieron a cargo de sistematizar las discusiones que se daban en los Foros Federales. Reconoce que hubo recomendaciones y sugerencias, pero también muchas críticas que llegaban por parte de las empresas. A partir de los más de mil aportes recibidos, entre los que destacan los de muchas organizaciones de trabajadorxs de los medios, 1 se concretaron 120 modificaciones al proyecto de ley.“Fue algo impensado, lloramos cuando el proyecto entró en agenda, durante el tratamiento y la aprobación de la ley”(Mariana Baranchuk, entrevista, 2021). Luego pudo viajar a varias provincias del país para la realización de los talleres de comunicación popular y para la presentación del libro. Recuerda que había muchas personas que acompañaban y apoyaban, no sólo entre quienes estaban en las universidades, sino también en la sociedad en general. Para Mariana, la Ley N°26.522“constituye el piso firme del punto de partida, al cual sin embargo nos ha costado tanto llegar”(Mariana Baranchuk, 2015, p. 67). En su 1. En el apartado 7.B.1(“Los trabajadores de los medios en la Audiencia Pública”) del libro“Los trabajadores de los medios y sus organizaciones”(Mariana Baranchuk, 2016), Mariana detalla cada una de las intervenciones realizadas por lxs trabajadores. Incluso en el apartado 7.B.2 da cuenta de cómo quedaron los artículos que fueran modificados por alguno de los aportes de las organizaciones de trabajadores de medios. 186 ENTRE EL ARTE Y LA ACADEMIA, UNA MIRADA SOBRE LXS TRABAJADORXS DE LA COMUNICACIÓN Y LA CULTURA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] producción académica más actualizada sobre el tema, señala que quienes la forjaron sabían desde un comienzo que la aprobación de la ley no era el final del camino, sino que lo arduo sería efectivamente su aplicación a causa de demoras judiciales y medidas cautelares, y, posteriormente, de un vaciamiento de las políticas culturales inclusivas a través de pérdidas de puestos de trabajo, restricción de derechos, sueldos impagos, entre otros. La autora sostiene que en ese contexto tan complejo es donde deben estar los sindicatos del área dando la pelea por sus derechos y, sobre todo, por el derecho a la comunicación(Mariana Baranchuk, 2016b). Mariana también fue responsable del área de Comunicación y Trabajo de la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa(FATPREN), donde principalmente se encargaba de la capacitación en derechos humanos y sindicalismo para lxs trabajadorxs de la prensa. Siguiendo estos tópicos de interés, escribió“Comunicación, derechos humanos y mundo laboral de los trabajadores de prensa. A 30 años del retorno democrático: visibilizar lo invisibilizado”(2015), donde comenta la constitucionalidad de la LSCA y plantea cómo, después de muchos años, lxs periodistas vuelven a reconocerse como trabajadorxs, integrantes de un colectivo mayor. Además, desarrolla un apartado sobre las huellas que quedaron de la última dictadura militar, donde específicamente refiere a lxs 130 trabajadorxs de prensa desaparecidxs y asesinadxs. Entre ellxs, destaca a Alicia Raboy y señala su invisibilización, ya que siempre se la conocía por ser“la compañera de”; y no por ser una mujer periodista que cubría la sección de “Gremiales”(que habitualmente estaba a cargo de hombres) y que daba visibilidad a la lucha de lxs trabajadorxs. Su cuerpo desapareció en 1976 en la provincia de Mendoza, pero no figuró en la lista“oficial” de periodistas desaparecidxs hasta que su hija reclamó y, luego de eso, la incorporaron. Mariana asume que la democracia será más democrática cuando resurja la sección“Gremiales” en los diarios argentinos, y que será más plena cuando se visibilice a todos lxs ausentes. En su trabajo, ella también sostiene que la concentración mediática impactó desfavorablemente en las condiciones laborales de lxs trabajadorxs de prensa y que, por lo tanto, la principal amenaza a la libertad de expresión no viene del Estado, sino de las corporaciones mediáticas(Mariana Baranchuk, 2015). Finalmente, explica que las violaciones a los derechos humanos y las restricciones a la libertad de expresión provienen de órganos estatales en períodos dictatoriales y de las empresas concentradas en períodos democráticos. También se propone dar cuenta de la indivisibilidad de las políticas de derechos humanos-en el sentido de la consigna “Memoria, Verdad y Justicia”- y las políticas democratizadoras de las comunicaciones, “ambas como parte indisoluble de un paradigma que ubica a los Derechos Humanos en el epicentro de su accionar”(Mariana Baranchuk, 2015, p. 71). El lema“Memoria, Verdad y Justicia” no sólo la marcó éticamente, sino que fue una línea que orientó algunos de sus trabajos periodísticos. Puede mencionarse a modo de ejemplo la serie de trece capítulos denominada“Radio UBA por la Identidad” 187 (2008) 2 que propuso producir desde la radio de la UBA. Cada episodio trataba sobre historias reales de personas desaparecidas durante la última dictadura militar en nuestro país y sobre personas secuestradas de bebés junto a sus progenitores o nacidas en cautiverio, que habían sido restituidas a sus familias de origen. Este ciclo le permitió vincularse estrechamente con la organización Abuelas de Plaza de Mayo. Luego, Mariana dirigió un equipo de la Universidad Nacional de Quilmes(UNQ) que llevó a cabo el proyecto de extensión universitaria“Identidades restituidas: un aporte para el camino de las buenas prácticas periodísticas” 3 dentro del programa de extensión“Comunicación, Participación y Ciudadanía” que dirigía Daniel González hasta 2020 y que actualmente está a cargo de Daniel Badenes. En coautoría con los integrantes del equipo, en 2019 Mariana coordinó junto a Daniel Badenes el libro El rol del periodismo en la restitución de identidades. Se trata de un libro/manual,“un híbrido entre un libro tradicional producto de la investigación académica y un manual didáctico”(Baranchuk y Badenes, 2019, p.11), dirigido especialmente a periodistas y comunicadorxs, ya que constituye un aporte a las“buenas prácticas periodísticas”. En este libro, la autora problematiza dos nociones clave: por un lado, la compleja trama que implica lograr la restitución de identidades; por el otro, la necesidad de formar periodistas y comunicadorxs que promuevan una comunicación empática. LXS TRABAJADORXS DE LA COMUNICACIÓN Y LA CULTURA: OBJETO/SUJETOS DE ESTUDIO Y ÁREA DE MILITANCIA En 2013 Mariana se suma a la cátedra“Teorías del Estado” de la UBA, continúa investigando y finaliza su tesis de maestría“Los trabajadores de los medios de comunicación en el marco de las transformaciones regulatorias y de funcionamiento del sector: el rol de sus organizaciones(Argentina 1989-2009)”. La misma fue defendida en diciembre de 2014 y constituye un aporte a la reflexión acerca de la realidad de lxs trabajadorxs de las industrias culturales y de las luchas por la mejora de sus condiciones laborales. En 2016 publica por Editora Patria Grande el libro“Los trabajadores de los medios y sus organizaciones”, producto de su tesis de maestría. Este texto, adaptado para la difusión de sus ideas, inicia con un desarrollo teórico de las principales categorías que 2. Disponible en https://www.abuelas.org.ar/galeria-audios/radio-uba-x-laidentidad-6 3. El equipo de trabajo estaba conformado por miembros de la UNQ: Mariana Baranchuk (Directora); Daniel Badenes(Codirector); Luciano Grassi, Martín Iglesias y Esteban Rodriguez Alzueta(docentes); Lucia Cueto(graduada); Milton Oddone y Augusto Pastore (estudiantes); Bruno De Angelis, Ana Elbert y Diego Restucci(Personal Administrativo y de Servicios). Completaban el equipo integrantes de la comunidad: Ángela Urondo Raboy(escritora, docente, socia del Centro de Estudios Legales y Sociales-CELS); Mónica Baeza(Secretaria General del Sindicato de Prensa de Comodoro Rivadavia y Secretaria de Capacitación de FATPREN) y Nora Viater(periodista). 188 ENTRE EL ARTE Y LA ACADEMIA, UNA MIRADA SOBRE LXS TRABAJADORXS DE LA COMUNICACIÓN Y LA CULTURA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] utilizará en la investigación: trabajo, industrias culturales/medios de comunicación, propiedad intelectual, derechos de autor(derechos económicos o patrimoniales y derechos morales), sociedades gestoras de derechos(etapas: registro y documentación, concesión de licencias, recaudación, distribución), concentración mediática(horizontal, vertical, conglomeral), formas organizativas de lxs trabajadorxs y modelos de negociación(colectiva, bilateral, inclusiva, responsable, articulada y contractualizante) y sindicalismo argentino. En este sentido, su planteo principal es entender el trabajo no sólo desde una concepción clásica, sino concebir al sujeto que vive de su trabajo a partir de una perspectiva que no reduzca al trabajador exclusivamente al obrero industrial asalariado, ya que esta mirada no permite indagar los procesos identitarios que se gestan al interior de los medios de comunicación y de las industrias culturales. Se refiere a“una perspectiva más amplia que se corresponde con una concepción de sujetos laborales ampliados”(Mariana Baranchuk, 2016a, p. 30). Sin dudas, este libro es un aporte interesante para las cátedras del campo de la Comunicación, en tanto contribuye a identificar y a problematizar la organización de la producción de distintos oficios de“lxs artesanxs de la industria”(Mariana Baranchuk, 2016a, p. 93)(actores, músicxs, locutorxs, autorxs, guionistas, compositorxs musicales, trabajadorxs de radio, de TV, de la prensa), sus circuitos, las legislaciones que atraviesan al sector de la comunicación/cultura, las modalidades de contratación y de sindicalización, enmarcando estas distintas aristas en las complejas transformaciones de la matriz comunicacional argentina. Otro de los aportes que nos deja este libro son las fortalezas y debilidades de las organizaciones de lxs trabajadorxs: por un lado, lxs actores/intérpretes tienen una larga lucha por la unidad gremial, así pudieron construir un único sindicato a nivel nacional: Mostraron gran lucidez en comprender por dónde pasa el eje del negocio de los empresarios del sector y avanzaron en ese sentido hasta conformar y lograr el reconocimiento de su propia sociedad gestora de derechos, lo cual complementa la defensa de los trabajadores desde otra incumbencia distinta a la sindical.(Mariana Baranchuk, 2016a, p. 144) En cuanto a las debilidades, actores y actrices aún deben profundizar en la defensa de los derechos de propiedad intelectual. Es decir, necesitan fortalecer la propia conciencia de su condición de trabajadorxs y resolver la contradicción y la“parálisis” que acarrea el hecho de convivir dentro de la propia entidad con actores que son empresarios. En este sentido, se plantean diferencias en tanto hay una escisión respecto de una élite que cuenta con el beneplácito del público y de la mayoría de lxs colegas, lo que dificulta lograr una organización colectiva de lxs artistas(Mauro, 2018). En el caso de lxs músicxs, se destaca la tradición en la gestión de los derechos de propiedad intelectual y la participación en la versión final de la LSCA. No obstante, en este grupo se observa una gran división interna,“una fuerte atomización sindical, 189 una descalificación pública de la entidad social y una débil conciencia de sí mismos como trabajadores”(Mariana Baranchuk, 2016a, p. 145). Y, en cuanto a lxs locutorxs, resalta que se consideran como trabajadorxs, muestran un trabajo colectivo en una única representación a nivel nacional y tienen una gran capacidad de articular políticas con el Estado, siendo incluso uno de los pocos oficios comunicacionales que cuenta con certificado habilitante. Desde la perspectiva de Mariana, lxs trabajadorxs de la radio y de la televisión son el grupo mejor posicionado para enfrentar colectivamente los actuales desafíos(como la flexibilización laboral, el aumento de tareas asociadas a cada oficio, la inestabilidad laboral, entre otros), ya que tienen una conciencia colectiva que les permite considerarse como trabajadorxs y poseen capacidad para negociar así como una gran experiencia en la discusión paritaria. En cambio, en cuanto a lxs trabajadorxs de la prensa, en el libro se detallan los desafíos pendientes: 1) la cláusula de conciencia, que en el caso de estar legislada constituiría el resguardo de lxs trabajadorxs frente a cambios relevantes en la línea editorial de un programa o medio de comunicación; 2) el derecho de autor de lxs periodistas, es decir que lxs empleadorxs pueden explotar la obra periodística hasta lo que les autoriza cada uno de los convenios colectivos en los que esté enmarcada la relación; y 3) las estrategias y alianzas que tejen las patronales a la hora de pensar la relación con sus trabajadorxs. Mariana sostiene que lxs trabajadorxs de la prensa son un colectivo esencial para la vida democrática y que poseen una debilidad manifiesta al momento de sostener o pelear por sus derechos: “pareciera que hay cuestiones que las entidades sindicales del sector debieran encarar en conjunto a fin de lograr el bienestar y condiciones dignas para lxs trabajadores que representan”(Mariana Baranchuk, 2016a, p. 238). Para Mariana, la particularidad del trabajador de la cultura se centra en que, a pesar de todas las transformaciones socioculturales y tecnológicas, y de que en los escritos sobre el sindicalismo en el siglo XX se plantean desplazamientos desde los“sindicatos de oficios” a los“sindicatos de ramas”, en muchas áreas de la cultura se sostienen los sindicatos de oficios, acentuando las características artesanales de la profesión por sobre las industriales(Mariana Baranchuk, 2016a). Si fuese por rama tendrías que tener sindicato de actores de cine, de teatro, de publicidad, de radio, de televisión.(…) Es mucho más lógico que sea de oficios y que tengas cinco convenios colectivos de trabajo distinto. Esas particularidades nadie las estaba analizando desde ninguna perspectiva. (Mariana Baranchuk, entrevista, 2021) Entre sus preferencias resalta que acuerda especialmente con lo que se conoce como la línea de investigación-acción, 4 es decir, la articulación teórica con la intervención 4. La investigación-acción, una propuesta de Kurt Lewin(1946), describe un tipo de investigación que puede combinar el enfoque experimental de las Ciencias Sociales con programas de acción social que respondan a los principales problemas de la 190 ENTRE EL ARTE Y LA ACADEMIA, UNA MIRADA SOBRE LXS TRABAJADORXS DE LA COMUNICACIÓN Y LA CULTURA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] en el territorio:“Me interesa el juego de la incidencia, de la investigación-acción” (Mariana Baranchuk, entrevista, 2021). En este sentido, considera que las tres tareas centrales de la universidad(docencia, investigación y extensión) son muy importantes, y que deberían considerarse de la misma forma, ya que nadie hace extensión sin investigar antes. De allí que relaciona su vínculo con el ámbito cultural: es parte de ese área, pero también investiga y escribe sobre ella. Ya siendo magister, avanzó con el Doctorado en Comunicación en la UNLP y, mientras desarrollaba su tesis, fue publicando los primeros avances. En 2017 escribió el artículo“En búsqueda del encuentro entre la academia y el mundo del trabajo”, donde da cuenta de los problemas teóricos-metodológicos que se le presentaron en su investigación doctoral, tales como la carencia de un estado del arte consolidado y la vacancia de estudios universitarios que tengan como objeto de estudio al colectivo de trabajadorxs. Para Mariana, carecer de un estado del arte consolidado produce un riesgo y una oportunidad: lo primero, porque no hay una base teórica sobre la problemática que permita apoyarse en trabajos preexistentes; lo segundo, porque permite sumar una problemática poco abordada al campo de las Ciencias Sociales en general y al de la Comunicación y la Cultura en particular. Al mismo tiempo, la autora realiza una crítica a la formación que se brinda en las universidades públicas, en tanto se hace hincapié en formar al estudiantado desde un pensamiento crítico, sin privilegiar las necesidades del mercado, pero paradójicamente se omite la situación del mundo del trabajo, la cual debería ser central porque está ligada a las incumbencias en las que formamos y fuimos formados. En cuanto a los conflictos gremiales de los medios de comunicación, Mariana cree que es muy importante hacer visibles estas situaciones, porque de una forma u otra dicha visibilización siempre favorece a la resolución del conflicto, y recuerda como emblemático el caso de Télam. 5 Es claro que los avances y retrocesos se dan en términos de oleadas. Para lxs dueñxs de las empresas mediáticas lo más importante es la rentabilidad y no precisamente la comunicación como derecho. En este sentido, destaca que se debería prestar más atención a los medios universitarios y a los medios sin fines de lucro. sociedad. Este autor sostenía que, mediante la investigación-acción, se podrían lograr avances teóricos y cambios sociales al mismo tiempo. 5. El 26 de junio de 2018, durante el gobierno de Mauricio Macri y la gestión de Hernán Lombardi como titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, 357 trabajadorxs de la Agencia de Noticias Télam fueron notificadxs de su despido. Ese mismo día, en una histórica asamblea, lxs trabajadorxs decidieron el paro y la permanencia pacífica en los lugares de trabajo contra el vaciamiento de Télam, medida que se extendió por 119 días y que fue acompañada por diversas manifestaciones en todo el territorio nacional. La visibilización del conflicto permitió discutir, entre otras cosas, sobre el rol y el carácter público de la agencia y sobre la necesidad de una cobertura federal. Asimismo, mostró la capacidad de organización gremial y la resistencia de lxs trabajadorxs. 191 En el marco de la investigación de su tesis doctoral, Mariana describe el surgimiento, la estructura y las principales funciones, entre otras características, de la Confederación Sindical de Trabajadores de los Medios de Comunicación Social(COSITMECOS). Da cuenta de cómo en los años noventa, lxs representantes sindicales intentaban impedir que cerraran los canales de televisión para defender los puestos de trabajo, a raíz de lo que surgió la coadministración estatal-sindical. Su investigación ofrece una sistematización y una narración de la historia de la COSITMECOS y de su compromiso a lo largo de los años con una comunicación democrática. Finalmente, durante el tiempo del aislamiento por la pandemia de Covid-19, Mariana logra terminar de escribir su tesis doctoral, denominada“Los trabajadores argentinos de la comunicación y la cultura: organización, historia y regulaciones”, donde desarrolla las estrategias que este colectivo se dio para estructurar sus organizaciones representativas con el fin de preservar derechos adquiridos, avanzar en la conquista de derechos postergados y vislumbrar la necesidad de defender nuevos derechos a partir de los modos con los que el devenir de la técnica y la evolución del capital afectaron al sector(Mariana Baranchuk, 2020). La tesis da cuenta de un trabajo arduo y detallista de varios años. Realiza una aproximación teórica al mundo laboral de lxs trabajadorxs argentinos de la comunicación y la cultura(a través de conceptos como derecho a la comunicación y a la cultura, trabajo, derecho laboral, historia sindical argentina, federaciones internacionales sindicales y gestoras de derechos, industrias culturales, concentración y transnacionalización); elabora diversos gráficos para ilustrar la organización gremial(primeros pasos, mujeres gráficas, sindicatos y federaciones, sindicalismo internacional); construye una definición de lxs trabajadorxs de la prensa a partir de un recorrido histórico del concepto, de sus luchas, de su relación con los diferentes gobiernos, de sus vínculos con el Estado; y propone estrategias de supervivencia frente a la reconversión digital. En el conjunto de trabajadorxs que indaga describe a aquellxs que hacen radio, cine, televisión, publicidad, así como a lxs actores argentinxs, a lxs músicxs, a lxs autorxs guionistas y, en definitiva, a la COSITMECOS. Su principal aporte en este trabajo es el modo en que muestra cómo los intereses sectoriales de estxs sujetxs del trabajo creativo son también de interés público. Además, señala que, mientras no se respeten los derechos de lxs profesionales de la comunicación y la cultura, el derecho a una información plural estará puesto en jaque(Mariana Baranchuk, 2020). Es un estudio interdisciplinar abordado desde la Economía Política de la Comunicación, el Derecho a la Comunicación y los Estudios sobre el Trabajo. Un aporte académico, pero también práctico, al campo, que promueve el fortalecimiento de las organizaciones sindicales para enfrentar a las patronales y para interactuar con el Estado en pos de la creación o el fortalecimiento de políticas para el sector. 192 ENTRE EL ARTE Y LA ACADEMIA, UNA MIRADA SOBRE LXS TRABAJADORXS DE LA COMUNICACIÓN Y LA CULTURA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] MÁS QUE UN CIERRE, REFLEXIONES NECESARIAS SOBRE UN RECORRIDO VARIADO E INTERPELADOR Actualmente, Mariana es profesora en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, en la UNQ y en la Universidad Nacional de José C. Paz. En esta última institución, creada en el año 2009, el 90% del estudiantado será, cuando se gradúe, la primera generación de profesionales en sus familias; el 75% de sus familiares no terminaron la escuela secundaria, y el 48% no pudo finalizar la escuela primaria. Por ello, la autora considera que allí hay que emprender una labor muy intensa, que no tiene que ver sólo con lo académico, sino también con lo político. Y estas dos áreas que menciona Mariana son centrales para(re)pensar nuestras prácticas constantemente, no como esferas separadas, sino permitiendo que se combinen. Estamos rodeadxs de textos y libros de intelectuales hombres, hemos sido formadxs con esas referencias, y es todo un acto político y académico poder reorganizar nuestras bibliotecas para incorporar no sólo mujeres, sino también otras miradas posibles, otras teorías, otras experiencias que nos permitan seguir formándonos y formar desde una perspectiva más equitativa. El trabajo de Mariana Baranchuk forma parte de esas otras miradas posibles en relación a la Economía Política de la Comunicación y la Cultura. Su aporte principal está vinculado al estudio de lxs trabajadorxs del área, sus demandas, sus problemáticas y sus perspectivas acerca del trabajo creativo y de las industrias culturales. El recorrido de sus escritos en estos años da cuenta de que, ya desde el momento inicial de su carrera como docente e investigadora, la mirada de la autora es arriesgada, al tiempo que desafiante. Su objeto/sujeto de estudio permite caracterizarla por su compromiso, y su rol la muestra no sólo como trabajadora, sino también como militante a partir de las diversas apuestas que fue haciendo. Si bien desarrolló diferentes trabajos a lo largo de su vida, la cuestión de la comunicación y la cultura fue transversal a todas esas experiencias. Hacer un repaso por sus obras nos interpela y nos hace pensar en una suerte de cronista de los avatares de la profesión de periodistas, comunicadorxs y trabajadorxs de la comunicación y la cultura. No sólo analiza y estudia a este sector, sino que también propone y acompaña procesos de cambio, como lo muestra su trabajo con el manual de buenas prácticas. A lo largo de los años, Mariana ha ido mapeando las organizaciones sindicales y gremiales gestadas entre lxs trabajadorxs: desde 1877 con la creación de la Unión Tipográfica Bonaerense, haciendo especial hincapié en el crecimiento y fortalecimiento de los sindicatos durante el periodo del gobierno peronista, hasta las consecuencias devastadoras de la dictadura militar sobre el movimiento obrero organizado, la embestida neoliberal durante la década del noventa, la crisis de 2001 y el repunte de la actividad sindical con la llegada del kirchnerismo. A su 193 vez, ha identificado las configuraciones mediáticas(tanto privadas como públicas) que se dieron a lo largo y ancho del país. Su mirada no queda anclada en el Área Metropolitana de Buenos Aires ni en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sino que busca ir tejiendo redes y está atenta a las situaciones y protestas laborales en todo el territorio argentino. Más allá de su trabajo como docente e investigadora, Mariana también es madre, argentina, extensionista, militante, poeta y, sobre todo, una trabajadora comprometida con la lucha de lxs trabajadorxs de la comunicación y la cultura, con los procesos de Memoria, la Verdad y la Justicia y con la democratización de las comunicaciones en nuestro país. Esta cronista nos interpela a seguir leyendo y aprendiendo de sus diferentes producciones en la academia y también de sus poesías. Fragmento de“Mejor matame a mí” 6 Por Mariana Baranchuk Mejor matame a mí, estúpido. Matame a mí, pero matame bien muerta. ¿No ves? Soy negra, soy cabeza. Soy judía y palestina. Soy mujer. Soy traba. Soy puta. Soy puto. Mejor matame a mí, idiota. Matame a mí, pero mátame bien muerto. (...) Matame a mí, matanos a todos. Hacelo, infeliz. ¿No ves? Si uno sólo se te escapa perdiste. Porque a la larga pedazo de mierda, a la larga triunfaremos. Bibliografía Baranchuk, Mariana(2005a). Canales 11 y 13: la primera privatización de la década menemista. En Mastrini, Guillermo(Ed.). Mucho ruido, pocas leyes. La Crujía, 211-234. 6. Poema del libro Haikus criollos y otros formatos para no perder la primavera , publicado por la editorial Linda y Fatal, Buenos Aires, 2017. 194 ENTRE EL ARTE Y LA ACADEMIA, UNA MIRADA SOBRE LXS TRABAJADORXS DE LA COMUNICACIÓN Y LA CULTURA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Baranchuk, Mariana(2005b). La privatización de ENTEL(1989-2001): triunfo y fracaso del neoliberalismo vernáculo. Revista electrónica internacional de economía política de las tecnologías de la información y la comunicación, 6, 120-138. Baranchuk, Mariana(2011). Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual: Historia, antecedentes europeos y principales artículos. AFSCA. Baranchuk, Mariana(2014). Los trabajadores de los medios de comunicación en el marco de las transformaciones regulatorias y de funcionamiento del sector: el rol de sus organizaciones(Argentina 19892009)(Tesis de maestría). Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires. Baranchuk, Mariana(2015). Comunicación, derechos humanos y mundo laboral de los trabajadores de prensa. A 30 años del retorno democrático: visibilizar lo invisibilizado. En Analía Eliades(comp.). Derecho a la comunicación y 30 años de democracia. EDULP, 35-71. Baranchuk, Mariana(2016a). Los trabajadores de los medios y sus organizaciones. Editora Patria Grande. Baranchuk, Mariana(2016b). ¿Quo Vadis trabajador de la comunicación y la cultura? S ociales en Debate, 10, 65-75. Baranchuk, Mariana(2017a). En búsqueda del encuentro entre la academia y el mundo del trabajo. AVATARES de la comunicación y la cultura, 13, 1-7. Baranchuk, Mariana(2017b). Haikus criollos y otros formatos para no perder la primavera. Editorial Linda y Fatal. Baranchuk, Mariana(2020). Los trabajadores argentinos de la comunicación y la cultura: Organización, historia y regulaciones(Tesis de doctorado). Facultad de Periodismo y Comunicación Social, Universidad Nacional de La Plata. Baranchuk, Mariana; Bizberge, Ana; de Charras, Diego y Mastrini, Guillermo(2012). La propiedad intelectual y el desarrollo de las industrias culturales. Un escenario de tensiones. En Mastrini, Guillermo y Bizberge, Ana(comps.). Las políticas de comunicación en el siglo XXI. La Crujía, 243-266. Baranchuk, Mariana y Badenes, Daniel(2019). El rol del periodismo en la restitución de identidades. Universidad Nacional de Quilmes. Baranchuk, Mariana; Cánepa, Alejandro y de Charras, Diego(2020). Conflictos laborales en los medios de comunicación: Cuando gobierna el patrón. En Loreti, Damián; de Charras, Diego; Lozano, Luis y Baladrón, Mariela(eds.). Futuro por pasado. Regresión de derechos en las políticas de comunicación del gobierno de Mauricio Macri. Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe-IEALC, 159-176. Lewin, Kurt(1946). La Investigación-acción participativa. Editorial Popular. Mauro, Karina(2018).“Entre el mundo del arte y el mundo del trabajo. Herramientas conceptuales para comprender la dimensión laboral del trabajo artístico”. Telón de Fondo, 27, 114-143. Entrevistas Mariana Baranchuk, 12 de agosto de 2021. 195 196 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] SILVIA Elizalde CONMOVER SENTIDOS, PRODUCIR RESONANCIAS Por Eva Rodriguez Agüero HOJA DE RUTA La invitación a escribir sobre los aportes de Silvia Elizalde-investigadora y docente argentina especializada en Estudios de Comunicación, Estudios Culturales y Estudios de Género- en el marco de un libro que pone en valor la producción de las mujeres en el campo de la Comunicación en Argentina, es un gusto, puesto que implicó para quien escribe la excusa perfecta para revisitar la valiosa producción teórica de esta autora y también porque demandó la formulación de una serie de consideraciones que siempre es productivo tener presente en la labor académica. Empecemos por allí. La investigadora norteamericana Donna Haraway(1995) nos provoca a pensar la producción de saberes como ineludiblemente“situados” no sólo por coordenadas espacio temporales, sino también por las determinaciones corporales, conforme la diferencia deviene desigualdad en razón del género, de la orientación sexual, de la clase social o de la racialización. Lo cual supone-además- que hay posibilidades que se habilitan o se obturan en base a dichas determinaciones y que no es posible producir conocimiento desde una posición ideal“neutra”. A partir de estas consideraciones, y confiando en la potencia de las escrituras“de frontera”, proponemos un texto a dos voces que navegue entre los bordes de la entrevista, la revisión teórica y la propuesta de la bio-bibliografía. A partir de esta última, la producción intelectual de una determinada autora es leída a la luz de su trayectoria vital, trazando puentes entre la vida y la obra, de modo de permitir que se agudice su interpretación. La particular posición de las mujeres en el campo intelectual ha conducido a que una parte de la tradición feminista 1 plantee como una cuestión específica la relación entre experiencias, subjetividad y producción 1. Las bio-bibliografías son trabajadas especialmente por las académicas italianas. Preocupadas por la invisibilidad de los lazos que ligan a las generaciones de mujeres y por la dificultad para ubicar sus producciones, éstas recurrieron a una estrategia que permitiera articular experiencia vital y producción intelectual(Bach, 2010). 197 intelectual o artística. En este sentido, reviste importancia el conocimiento de datos personales de la autora, ya sea su inscripción de clase, su identidad sexual, su formación intelectual o algunas experiencias decisivas como viajes, militancia, compromisos políticos o maternidades. Experiencias que, siguiendo a Chandra Mohanty(1991), 2 son consideradas desde una mirada que ni las naturaliza ni las reduce a mero discurso, sino que las concibe atravesadas por prácticas culturales y por relaciones económico-políticas inscriptas históricamente. 3 Ocurre que en la trama apretada donde se urden los hilos del itinerario vital resulta difícil escindir por completo los espacios de lo académico, lo personal y lo políticosocial. En este sentido, podríamos comenzar el recorrido a través de la trayectoria de Silvia Elizalde señalando que ésta, inexorablemente, lleva las marcas de las condiciones de posibilidad que se derivan de haber nacido al sur de nuestro continente y bajo el abanico de oportunidades abierto por la presencia de la universidad pública. Así como, también, por la conquista de derechos por parte de las mujeres durante el siglo pasado, que permitió que, en Argentina, tuviera lugar una temprana apropiación de capital simbólico por parte de éstas, antes exclusivamente reservado a los varones blancos y de clase media. Hay que señalar que la formación de Silvia transcurre en tres ciudades. Nace en Buenos Aires y a los ocho años se traslada con su familia a Santa Rosa, provincia de La Pampa, lugar natal de su padre. Era el inicio de la década del ochenta. Allí hace parte importante de la escuela primaria y toda la secundaria. Más tarde se muda a Olavarría, provincia de Buenos Aires, para cursar la Licenciatura en Comunicación Social en la Universidad Nacional del Centro(UNICEN). 2. En su artículo“Cartografías del conflicto”, Chandra Mohanty(1991) presenta historias de vida, testimonios y ensayos personales de mujeres, a los que lee como experiencias disruptivas en relación a los discursos hegemónicos y cuya incorporación considera como verdaderos desafíos a la imaginación histórica. 3. En torno a la incorporación de experiencias en la investigación social, existe una serie de debates en el campo de la Teoría Feminista. La propuesta de Mohanty es tomada de Stone-Mediatore, quien ha advertido sobre la desvalorización de la experiencia llevada a cabo por Scott(2001[1992]). Para Stone-Mediatore,“Scott propone el abandono de las historias de experiencia bajo los cargos de positivistas, descarta también el aporte de(…) quienes están excluidos/as de la producción de conocimiento oficial, impidiendo que brinden perspectivas diversas a través de la narración de sus experiencias”(Stone-Mediatore, 1999, p. 86). Lo que StoneMediatore postula es evitar naturalizar la experiencia, pero sin embargo leer, enseñar y defender productivamente historias de experiencias marginalizadas. La autora entiende por“experiencias marginalizadas” a aquellas que son sistemáticamente oscurecidas u omitidas en las representaciones del mundo culturalmente dominantes. Tales experiencias están estrechamente relacionadas con posiciones de sujetos que están económica, política y culturalmente marginalizados, a partir de la negación de su propia subjetividad por parte de la cultura dominante(Stone-Mediatore, 1999). 198 CONMOVER SENTIDOS, PRODUCIR RESONANCIAS MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Cuenta que no hubo un momento“¡Eureka!” en el que se le despertara la curiosidad por el campo de la Comunicación. Más bien se inclina por caracterizar el inicio de la elección vocacional como un proceso, un“ir fascinándose” con la posibilidad de construir preguntas que desarmaran toda inexorabilidad entre los significados asociados a las prácticas de los/las sujetos y por las formas que asume lo social en las textualidades mediáticas y de la industria cultural. “Mis primeras indagaciones –la tesis de grado, por ejemplo- giraron en torno de la dimensión representacional de los medios; en aquel caso, sobre los jóvenes(así, en masculino) señalados como amenaza al orden social”(Silvia Elizalde, entrevistas, 2021). 4 Al mismo tiempo, da cuenta de cuán convocada se sentía para analizar esas significaciones hegemónicas del periodismo local de mediados de los años noventa:“eran representaciones fuertemente teñidas de prejuicio de clase y de pánico moral”, ilustra. En 1998, una vez finalizada la carrera de grado, regresa a Buenos Aires para realizar la Maestría en Ciencias Sociales-con mención en Sociología- de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales(FLACSO). 5 Narra que en aquel momento, como joven egresada de la carrera de Comunicación, se sentía motivada por explorar las condiciones de producción y de enunciación de las representaciones mediáticas y del consumo cultural juvenil:“me interesaban especialmente las mediaciones institucionales que provenían de la escuela y las regulaciones ideológicas que pesaban sobre el piberío en términos de clase, género y edad”(Silvia Elizalde, entrevista, 2021), regulaciones seguramente reforzadas por la crisis económica y de autoridad democrática y por la retracción estatal que el neoliberalismo imprimía sobre la realidad argentina. Así, el análisis cultural y los Estudios de Comunicación le abrieron una enorme cantera de posibilidades y de herramientas teóricas y metodológicas para decidirse a abrazar el camino de la investigación y la docencia en esos campos. En el año 2000-y a poco de terminar la Maestría- empieza a cursar el Doctorado en Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires(UBA), con orientación en Antropología. Es así como la formación de posgrado fue imprimiéndole a sus investigaciones un fuerte sello etnográfico, lo cual redefinió la impronta de su trabajo de campo, a la vez que complejizó las indagaciones sobre la cultura masiva y los medios de comunicación. 4. Los fragmentos de entrevista presentes en este artículo son producto de una serie de intercambios virtuales mantenidos entre quien escribe y Silvia Elizalde durante los meses de agosto y septiembre de 2021. Además de la utilización de citas textuales, se incluyen otras opiniones/comentarios/sentires obtenidos a partir de ese diálogo e incorporados bajo la forma de manera indirecta. 5. Fue creada en 1957 por iniciativa de la UNESCO con el estatus de organismo internacional, intergubernamental, regional y autónomo integrado por los países latinoamericanos y del Caribe. 199 LO PERSONAL Y LO ACADÉMICO SON POLÍTICOS Este itinerario de formación en el que-hasta ese momento- dialogaban en pie de igualdad las herramientas teóricas y metodológicas provenientes de los Estudios en Comunicación, los Estudios Culturales y la Antropología, se completaría luego con la incorporación de la perspectiva de los Estudios de Género. Actualmente, me resulta difícil escindir con nitidez los contornos de estos campos y perspectivas en los modos de formulación de mis preguntas, o en el tipo de aproximaciones que he ido construyendo en torno de distintas prácticas, procesos y materiales culturales.(Silvia Elizalde, entrevista, 2021) Los primeros textos sobre teoría feminista llegaron a su escritorio en 1998, de la mano de las sugerencias brindadas por la investigadora Dora Barrancos. Fue ella quien –luego de leer el proyecto sobre jóvenes pobres y regulaciones culturales en el que Silvia trabajaba para postular a una beca doctoral del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas(CONICET) 6 - le advirtió cuánto más podría “ver” y“decir” de la juventud si tramaba las preguntas desde la condición relacional del género.“Empecé a leer sistemáticamente teoría feminista, reformulé el proyecto, gané la beca y, apenas me la dieron, volví sobre el plan de trabajo, seguí leyendo y tomé decisiones de fondo sobre cómo y a quién quería entrevistar”(Silvia Elizalde, entrevista, 2021). Relata que fue en ese momento cuando apareció nítidamente su interés por escuchar a las jóvenes, lo cual imprimió un giro indeleble a su manera de hacer y entender la investigación social. Según su percepción, la incorporación de los feminismos y de los Estudios de Género no sólo supuso una apertura a temas y formas de abordaje antes no contemplados, sino también la posibilidad de revisar con otras claves las operaciones teóricas y epistemológicas desplegadas hasta el momento. Interpeló sus perspectivas de lectura y su propuesta analítica y la impulsó, además, a intervenir en algunas de esas luchas culturales y prácticas políticas. Hacia finales de los años noventa, con la literatura feminista ya corriéndole por las venas, ese cambio de foco en su trabajo de campo supuso una fuerte interpelación personal y biográfica, cuyo impulso la llevó a encarar sus primeras experiencias activistas junto al“Área de Estudios Queer” de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, un espacio que militaba causas asociadas a los derechos humanos en clave de género y Estudios LGBTTI. 7 El área denunciaba los edictos contravencionales de la Ciudad de Buenos Aires que perseguían a las travestis, la violencia institucional, la 6. Creado en 1958, es una de las principales instituciones dedicadas a fomentar y financiar la investigación científica y tecnológica en Argentina. 7. La sigla(que actualmente suma nuevas consonantes) alude a la comunidad de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Travestis, Transexuales e Intersex, tal como se autodenominaba por ese entonces. 200 CONMOVER SENTIDOS, PRODUCIR RESONANCIAS MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] represión de pibes pobres y la violencia mediática, articulando con organismos como el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo(INADI), la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional(CORREPI) 8 y la Liga Argentina por los Derechos del Hombre. 9 Son los años en que comienza a dictar talleres de género y derechos y a armar proyectos culturales y de comunicación destinados a mujeres y chicas jóvenes en las villas 1-11-14(Bajo Flores) y Ciudad Oculta(Lugano). Silvia recuerda especialmente uno de los proyectos, que consistía en salidas grupales al cine a ver películas que tuvieran alguna perspectiva feminista o de derechos de las mujeres. Relata: Para varias de ellas se trataba de una experiencia inédita. Ya salir, amparadas por un proyecto cultural, de noche, nada menos que para ejercer el derecho a acceder a un consumo cultural como el cine, y luego ir a comer una pizza mientras debatíamos sobre la peli, representaba una vivencia radical de empoderamiento.(Silvia Elizalde, entrevista, 2021) A comienzos de la primera década del siglo-en medio de la aguda crisis económica, social e institucional que atravesaba el país- Silvia obtiene la beca doctoral del CONICET a la que había postulado e inicia un camino en esa institución, en la que actualmente se desempeña como investigadora independiente. En 2005 defiende su tesis doctoral y en 2007, junto a dos colegas, obtiene un subsidio del Fondo Metropolitano de las Artes y las Ciencias 10 para la producción de un libro sobre Ciencias Sociales y Educación Sexual Integral. La edición del volumen(Elizalde, Felitti y Queirolo, 2009) y la escritura de uno de los trabajos que lo componen(Silvia Elizalde, 2009) fue tomando forma mientras gestaba a Sofía, su primera hija. Por otra parte, en 2011 llegaría una nueva tarea de compilación, también con un capítulo propio sobre juventud, género y sexualidades(Silvia Elizalde, 2011). Este trabajo vio la luz mientras llegaba al mundo Julia, su segunda hija. Mis amigos y amigas hacían bromas sobre mi condición re-productiva de aquellos años. Lo cierto es que dos libros y dos hijas en 22 meses constituye una feliz coincidencia, en lo personal, pero nada fue tan fácil ni 8. Se trata de una organización política activa en el campo de los Derechos Humanos que se autodefine como“al servicio de la clase trabajadora y el pueblo, con especificidad frente a las políticas represivas del Estado”( http://www.correpi.org/ quienes-somos/, consultado el 26/2/2022). 9. En 2018 cambió su nombre por Liga Argentina por los Derechos Humanos. Es una asociación fundada en Buenos Aires, en 1937, reconocida como la primera experiencia histórica de agrupamiento de destacadas personalidades y militantes en defensa de los Derechos Humanos en Argentina. 10. Este fondo depende del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires. 201 encantador como podría parecer desde una mirada celebratoria per se de la productividad académica.(Silvia Elizalde, entrevista, 2021) Ocurre que dicha experiencia le permitió advertir las desigualdades, discriminaciones e injusticias que las mujeres, cuando son madres, deben enfrentar a lo largo de sus trayectorias laborales, cargando-en la mayor parte de los casos- con una parte considerable del trabajo de cuidados sobre sus espaldas. Para las mujeres que hacemos trabajo académico, detrás de cada paper, ponencia de congreso o capítulo de libro realizado mientras gestamos, parimos o criamos niñes, hay una inversión de esfuerzo adicional al ya demandante trabajo de escritura.(Silvia Elizalde, entrevista, 2021) La revelación de la prevalencia de estas inequidades, aun en las vidas de quienes producen conocimiento crítico sobre estos temas, reforzó su devenir feminista, no exento de ciertas contradicciones.“Vivimos una vida con numerosos aspectos opresivos, de muy difícil remoción en el día a día”, agrega, en referencia no sólo a aquello que es registrable en su propia biografía, sino también, y recurrentemente, en el trazado mismo de las carreras científicas. Esa simultaneidad de experiencias es parte de las condiciones que también nos constituyen y que, por ende, no están escindidas de nuestros recorridos y derivas en los campos de la investigación, la docencia o la extensión. Me interesa poder visibilizar su reconocimiento, o no, en las instituciones por las que circulamos y que podamos incorporarlas genuinamente en las bases epistemológicas de nuestros análisis y en nuestra enunciación pública. (Silvia Elizalde, entrevista, 2021) 11 ANUDAMIENTOS TEÓRICOS EN LA INTERSECCIÓN ENTRE COMUNICACIÓN Y GÉNERO Sobre el acumulado de una prolífica carrera, que suma decenas de artículos y varios libros que la tienen como autora, coautora o compiladora, su producción 12 se caracteriza por el espesor y la agudeza de sus análisis, situados en la intersección de los campos disciplinares mencionados. Entre los/las autores/as cuyas producciones dejaron huella en su formación, destaca los Estudios Culturales de raigambre inglesa:“claramente Raymond Williams y Stuart 11. Hoy, parte de estas luchas movilizan algunas de las acciones que Silvia lleva adelante junto a un grupo de colegas en el Observatorio de Violencia Laboral y de Género, en el espacio institucional del CONICET.“Las mujeres tenemos presencia masiva en la base de una pirámide a cuyo vértice llegan poquísimas mujeres y disidencias”, advierte(Silvia Elizalde, entrevista, 2021). 12. La mayor parte de su producción se encuentra disponible en su perfil en Academia. edu: https://conicet.academia.edu/SilviaElizalde?from_navbar=true 202 CONMOVER SENTIDOS, PRODUCIR RESONANCIAS MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Hall marcaron muchas de mis reflexiones”(Silvia Elizalde, entrevista, 2021). Pero también reconoce como fundamentales los trabajos de Angela McRobbie-en su amplio arco de escritura desde fines de los años setenta hasta avanzada la primera década del siglo XXI-, a quien leyó en su lengua original, el inglés, dada la proximidad temática con su campo de interés: las mujeres jóvenes y su vínculo con la industria cultural. También, fueron relevantes las relecturas de los/as autores/as de la Escuela de Birmingham por parte de los/as intelectuales latinoamericanos/as y sus propias teorizaciones en clave regional, realizadas en las décadas del ochenta y el noventa. En cuanto a las referencias locales, reconoce a Silvia Delfino como su principal maestra. Además de su alumna en el grado, me formé con ella como ayudante en la materia“Teorías de la Comunicación” en la UNICEN, de la que ella era titular. Concursé y gané ese cargo de auxiliar docente con veinte años de edad y formé parte de su cátedra por más de doce. En el medio, dirigió mi tesis de grado y co-dirigió la de doctorado.(Silvia Elizalde, entrevista, 2021) De su mano y de la de Dora Barrancos, a quien menciona como otra gran mentora, encaminó su formación como investigadora. Relata que entró al campo de los Estudios de Género a través de las lecturas de las marxistas inglesas(Sheila Rowbotham, Joan Scott, Janice Radway, Chantal Mouffe y la mencionada McRobbie), y que luego siguió con las teóricas norteamericanas: bell hooks, Nancy Fraser, Judith Butler y Eve Kosofsky Sedgwick, entre otras, así como con las europeas Rosi Braidotti y Teresa de Lauretis. Estuvo siempre buscando claves para pensar la articulación entre clase, género y edad, en relación con los procesos de producción de sentido en la cultura, las retóricas mediáticas y las dinámicas de construcción/reapropiación en la industria cultural. Empecé a leer el vínculo entre Género y Comunicación desde la contemporaneidad. Es decir, desde adelante hacia atrás, ampliando cada vez más el arco de autoras, incluyendo la producción local de compañeras y pioneras en estos cruces y construyendo mi propia genealogía de referencias. (Silvia Elizalde, entrevista, 2021) “Una genealogía para nada canónica”, según sus propias palabras, y con articulaciones particulares que le permitieron hacerse muchas y muy productivas preguntas que complejizaron sus reflexiones, no sólo conceptuales, sino epistemológicas y de método. MIRAR EN CLAVE GENEALÓGICA El interés por rastrear las huellas genealógicas de los vínculos entre Comunicación y Género en Argentina y en América Latina-presente en varios de sus artículosconstituye un relevante aporte para comprender el proceso de consolidación de éstos. 203 Entre los puntos de coincidencia entre ambos espacios disciplinares destaca que sus historias se hallan marcadas por la interrogación constitutiva sobre las fronteras posibles de sus objetos, la necesidad de operar desde la transdisciplinariedad y la discusión sobre la legitimidad científica(Silvia Elizalde, 2009). Al respecto, señala: (…) ambos territorios del saber han cuestionado en sus propios campos las concepciones tradicionales de la investigación y el análisis cultural, en sus búsquedas y debates sobre la especificidad de sus universos de intervención, y en contra de la idea de la autonomización radical de los objetos de estudio como principio garante de la legitimidad académica o científica.(Silvia Elizalde, 2009, p. 2) Además de advertir que ambas disciplinas se interesan por historizar los procesos de institucionalización, analiza cómo, en este marco, la defensa compartida de la transdisciplinariedad puede leerse como un intento de ambos campos por dar respuesta ante el supuesto carácter disperso-en el caso de la Comunicación- o demasiado específico- en el caso del Género- de sus objetos de estudio(Silvia Elizalde, 2007). En la misma dirección, enfatiza cómo-de manera expresa o más o menos veladatodas las interpretaciones sobre el mundo social, dentro de las que la dimensión comunicacional y la mediática no están excluidas, supone una determinada conceptualización acerca de las relaciones entre varones y mujeres, así como respecto de las maneras de delimitar, comprender e intervenir en torno a las diferencias sexogenéricas en cada contexto histórico(Silvia Elizalde, 2007, 2009). (…) toda vez que trabajemos con o sobre materiales mediáticos y de comunicación en las aulas –publicidades, diarios, películas, canciones, spots radiales, cómics, páginas web, etc.- podremos preguntarnos sobre el orden de género y de sexualidad en que esas producciones se asientan.(Silvia Elizalde, 2009, p. 4) En ese sentido, indaga acerca de los procesos desiguales de construcción identitaria en razón del género, así como de las diferencias en cuanto a las formas específicas de consumo mediático, que develan la profundidad del orden patriarcal en torno al cual se estructuran las relaciones sociales. Son relaciones que moldean una extensa gama de prácticas sociales y culturales, algunas de ellas, asociadas al consumo de medios (Silvia Elizalde, 2009). En sus análisis, destaca la relevancia de las dinámicas mediáticas y comunicacionales en la construcción de valores, representaciones y pautas de comportamiento. Resalta también la necesidad de interrogar a dichas pautas en relación con las concepciones culturales que los discursos mediáticos construyen en torno a“lo femenino” y“lo masculino” en cada sociedad. Y pone de relieve asimismo la importancia de analizar los 204 CONMOVER SENTIDOS, PRODUCIR RESONANCIAS MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] modos a partir de los cuales estos discursos invisten de significado a los cuerpos a través de la ratificación o impugnación de determinados cánones de belleza en el marco del predominio de un régimen de placer visual masculino, prácticamente omnipresente en las representaciones mediáticas hegemónicas. Por otra parte, en sus análisis prima un anclaje a las especificidades de la historia social y cultural latinoamericana, sin descuidar los procesos de transnacionalización económica y cultural que dejan su impronta en las dinámicas de producción y reproducción del orden de género dominante. EL EJERCICIO INTELECTUAL COMO PRÁCTICA POLÍTICA En el itinerario vital y académico de Silvia Elizalde, la formación de otros/otras/otres ocupa un lugar central. Creo que ahí se cifra una dimensión insoslayable de la transferencia de conocimientos y una oportunidad estratégica para construir una cultura de la formación y del entrenamiento en formas de pensar y de hacer investigación social que sean capaces de poner bajo examen sus propias condiciones de existencia.(Silvia Elizalde, entrevista, 2021) En este sentido, y bajo la convicción de que, así como es importante orientar y asesorar, también lo es habilitar la creciente autonomía de la persona a quien se está guiando, advierte que esta tarea no sólo requiere de una considerable dosis de generosidad intelectual, sino también de“un profundo respeto por las derivas que cada quien requiere para encontrar su propia voz”(Silvia Elizalde, entrevista, 2021). En la misma dirección, considera que desde el momento en que una persona da esos primeros pasos en la vida académica es importante ayudarle a que visualice la naturalizada reproducción del prestigio como horizonte de“éxito”, puesto que éste se construye“a partir de privilegios y jerarquías basados en principios elitistas, meramente productivistas o androcéntricos”(Silvia Elizalde, entrevista, 2021). Desde su punto de vista, estos son (…) los desaprendizajes sobre los que cabe sostener una permanente autovigilancia, pues una parte importante del campo científico argentino –y no sólo, porque es un fenómeno mundial- está asentado y se reproduce a partir de una cultura de la evaluación que premia la híper productividad. (Silvia Elizalde, entrevista, 2021) Entiende a esta última como escribir decenas de papers en revistas indexadas del extranjero,“aunque nadie llegue a leer y discutir tu trabajo”. 13 13. Tal como se ha dicho antes, desde la perspectiva de esta autora, este sistema de evaluación y ascenso académico invisibiliza las condiciones patriarcales que están en la base de la construcción de los recorridos académicos desiguales entre varones, mujeres y disidencias sexuales; en vistas a la inequitativa distribución del trabajo de cuidados. 205 Por otra parte, en el cruce entre la formación y la extensión, Silvia viene desarrollando desde 2014 la experiencia del Programa de Actualización en Comunicación, Géneros y Sexualidades(PACGES). 14 Llevada adelante por un grupo de docentes de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, esta experiencia tiene una fuerte impronta inclusiva, desde la cual se propone una formación de un año de duración que combina la actualización de saberes en los tres campos temáticos que invoca. Desde allí se impulsan espacios de creación de propuestas comunicacionales concretas, que apelan a la desnaturalización de prejuicios y a la producción de sentidos críticos sobre ciertas regulaciones restrictivas de los géneros y las sexualidades, presentes en numerosos discursos sociales y mediáticos, así como a la promoción de derechos en estas materias. La meta siempre es agudizar la percepción sobre los modos de decir, visibilizar y performar las identidades y las relaciones sexogenéricas en la cultura, así como contribuir a(re)configurarlas desde la reflexión y el hacer comunicacionales, en una clave emancipatoria y de derechos humanos. (Silvia Elizalde, entrevista, 2021) Desde la mirada que sostiene este proyecto, el ejercicio intelectual-en sus diferentes dimensiones: investigación, docencia, formación y extensión- es una práctica política, es decir,“una intervención concreta en el mundo para producir alguna diferencia, generar alguna resonancia o conmover algún sentido naturalizado”(Silvia Elizalde, entrevista, 2021). EN PRIMERA PERSONA En este apartado elegimos no mediar las palabras de Silvia Elizalde, de modo de permitir a nuestras lectoras y lectores acceder a sus posicionamientos de modo directo. Hemos preferido, en este caso, el formato pregunta/respuesta, sin recurrir a la edición de esta última. E.R.A: ¿Cuáles son, actualmente, desde tu punto de vista, los desafíos más relevantes en el campo de la Comunicación? S.E.: Creo que la agenda de trabajo del campo de la Comunicación sigue regida por los“grandes temas” o zonas de problematización de los últimos veinte años. Me refiero a los subcampos de indagación que han alcanzado ya una significativa formalización, con sus metodologías y abordajes más o menos establecidos y sus diferentes acentuaciones disciplinares. Por caso, los estudios semiológicos de los medios y de otras materialidades de la industria cultural; la economía política de la 14. Se trata de una iniciativa desarrollada junto a las docentes-investigadoras Carolina Justo von Lurzer y Carolina Spataro. 206 CONMOVER SENTIDOS, PRODUCIR RESONANCIAS MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] comunicación; las indagaciones materialistas y de crítica cultural sobre el lazo entre cultura popular y cultura masiva; los siempre aggiornados trabajos desde el modelo de la agenda setting; los inmortales abordajes sobre representaciones discursivas (de ciertos sujetos y/o condiciones identitarias –jóvenes, mujeres, personas trans, vecinos, pobres, migrantes, activistas, religiosxs, etc.- o de términos clave –“pobreza”, “inseguridad”,“ciudadanía”) en distintas superficies mediáticas; la historia de los medios; o las reflexiones sobre conceptos, genealogías teóricas o debates entre autores, por nombrar algunas de las zonas más bien clásicas del campo. Por supuesto que ciertos temas se han ido desdibujando, reinventando o desplazando hacia otros terrenos, muchos de ellos por impulso de las transformaciones tecnoculturales operadas en las prácticas y/o en los dispositivos que les daban sentido. Es el caso de los estudios de recepción, que no sólo siempre requirieron de la movilización de considerables recursos económicos y humanos para su desarrollo en gran escala –algo totalmente alejado de la realidad de los subsidios de investigación disponibles hoy, al menos en las universidades públicas- sino que se quedaron sin algunos de sus preciados objetos. Por ejemplo: sin la centralidad que otrora tuvo la televisión, los análisis sobre las“televidencias” derivaron en los emergentes estudios sobre pantallas y transmedialidad, o sobre dinámicas de producción de contenidos e interacción en redes y otros formatos y lenguajes de la convergencia digital. También cabe decir que las indagaciones alrededor del cruce entre Género y Comunicación ganaron en presencia y diversificación de temáticas, pero sobre todo en su transversalización en algunos de los subcampos mencionados. Esto claramente constituye una ganancia respecto de la complejización de la mirada comunicacional en torno de distintos procesos, y a la vez es una conquista de muchas investigadoras y algunos investigadores del campo que insistieron en el despliegue y la legitimación de una interrogación radical sobre la dimensión comunicacional de las prácticas sociales en clave de género, sexualidad y derechos. Al respecto, y en relación con la praxis investigativa, creo sí que un nuevo reto pasa hoy por agudizar aún más la reflexión epistemológica y ética asociada a ciertas dinámicas de producción y circulación pública de la palabra y de las imágenes, dados ciertos umbrales normativos y de reconocimiento social alcanzados en los últimos años en torno de la pluralidad sexogenérica y del horizonte de ciudadanía que ello instala. Me parece que cabe hacer un análisis profundo sobre los impactos ideológicos y políticos de lo que llamo la discursividad del odio, que va del activismo troll 15 hasta la operatoria de la cancelación como intento sistemático de eliminación simbólica del otro, otra, otre, pasando por todas las estaciones intermedias del comentarismo virtual antiderechos y de la viralización de fake news sobre estas materias. Pero que, en verdad, comprende 15. Palabra del idioma inglés que, en la jerga de Internet, refiere a una persona con identidad desconocida que publica mensajes provocadores con la intención de molestar o lograr enojo en los/as usuarios/as​. 207 un universo más extenso de modos de significar y de elaborar narraciones que, ante el avance de los feminismos y la demanda de consolidación de políticas sexuales y de género, intensifica el desarrollo de prácticas institucionales y mediáticas reñidas con la vida democrática. Considero que, frente a estos procesos, la investigación en Comunicación tiene una responsabilidad y una enorme pertinencia en la construcción de preguntas sobre los alcances de esta actoría política del odio y del backlash 16 a los feminismos, toda vez que los medios de comunicación, las redes sociales y la cultura masiva en general son los principales territorios de su formulación y/o amplificación. A su vez, si bien son importantísimos, creo que ya no alcanzan los decálogos de recomendaciones para el logro de una comunicación no sexista, ni los manuales de estilo para un periodismo no discriminatorio. La discursividad odiante y la reacción antiderechos asumen hoy la carnadura de una comunicación que se sirve, también, del condimento del humor, del entretenimiento y del tono banalmente“fresco” de algún o alguna influencer de turno. No sólo es el bebé gigante de cartapesta en una marcha contra la despenalización del aborto, el tweet de un machirulo desembozado, o un rap mega homofóbico, ejemplos todos donde esta actoría se literalizaría y operaría como parteaguas explícito entre posiciones encontradas. Junto con esto, es crucial analizar las respuestas a estas discursividades del odio y de la desinformación que se están planteando desde los nuevos formatos del periodismo digital y del propio ciberactivismo y artivismo feminista. Allí es posible identificar modos creativos de afirmación de derechos y de contestación a sus antagonistas que, retomando estratégicamente guiños de la narración transmedial y de la cultura de masas, logran utilizar los argumentos en juego y tener incidencia política. Me parece que todo esto representa un desafío y una oportunidad para quienes hacemos estudios de Comunicación, en la medida en que explorar estos cruces requiere, desde mi punto de vista, renovar un compromiso con la investigación como práctica política y no sólo como práctica intelectual. Pero también, porque habilita la chance de un gesto ético a favor de una crítica cultural y comunicacional atenta a la especificidad de lo múltiple y a las tensiones asociadas al ejercicio de derechos que esta multiplicidad reclama en cada contexto, del que claramente somos parte(Silvia Elizalde, entrevista, 2021). UN MAPA DE LA COMUNICACIÓN EN EL QUE ESTEMOS TODAS Sobre el final de este artículo me parece pertinente traer a colación una anécdota que describe a Silvia, no sólo como la investigadora de renombre que es, sino en relación con su particular posicionamiento frente al sentido y las implicancias del trabajo académico. 16. El término refiere a una fuerte reacción adversa a un movimiento político o social. Es una respuesta violenta o negativa ante un avance constructivo o reivindicación. En este caso, se aplica a la reacción contraria al avance de los feminismos. 208 CONMOVER SENTIDOS, PRODUCIR RESONANCIAS MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Cuando aceptó la idea de que se escribiera sobre sus aportes –tarea que a su vez las editoras de este libro me habían delegado- y luego de comentar que se sentía halagada con el gesto, me pidió que juntas pensáramos la manera de que el trabajo no deviniera una enumeración de logros personales, desvinculados de la dimensión colectiva que inevitablemente implica la construcción de un campo. Es decir, que apuntásemos a un escrito que no abonara a postular la“canonización de referentes” -según sus propias palabras- sino que más bien inscribiera sus aportes a los Estudios de la Comunicación en el marco de un discurso coral conformado por las diversas, simultáneas y sucesivas contribuciones que lo constituyen, en tensión con las condiciones de posibilidad-marcadas por la serie de avances teóricos y empíricos socialmente disponibles- que lo atraviesan. Hoy, al calor de un nuevo resurgir del movimiento feminista, tanto en Latinoamérica como a nivel global, sus lúcidas aportaciones se constituyen en una suerte de faro, a la vez que habilitan e impulsan nuevos desafíos para las encrucijadas teóricas y políticas que nos pone por delante el cruce entre Comunicación y Género. Bibliografía Bach, Ana María(2010). Las voces de la experiencia. El viraje de la filosofía feminista. Biblos. Elizalde, Silvia(2007). De encuentros y desencuentros. Hacia un mapa indicial del vínculo género/ comunicación. Cuadernos Críticos de Comunicación y Cultura, 3, 15-40. Elizalde, Silvia(2009). Comunicación: Genealogías e intervenciones en torno al género y la diversidad sexual. En Elizalde, Silvia; Feletti, Karina y Queirolo, Graciela(coords.)(2009), Género y sexualidades en las tramas del saber. Revisiones y propuestas. Libros del Zorzal, 129-187. Elizalde, Silvia(coord.)(2011). Jóvenes en cuestión. Configuraciones de género y sexualidad en la cultura. Biblos. Elizalde, Silvia, Feletti, Karina y Queirolo, Graciela(coords.)(2009). Género y sexualidades en las tramas del saber. Revisiones y propuestas. Libros del Zorzal. Haraway, Donna(1995). Ciencia, cyborgs y mujeres. La invención de la naturaleza. Cátedra. Mohanty, Chandra Talpade(1991). Cartographies of struggle: Third World women and the politics of feminism. En Mohanty, Chandra Talpade; Russo, Ann y Torres, Lourdes(eds.), Third World women and the politics of feminism, Bloomington Indiana University Press. Scott, Joan(2001[1992]). Experiencia. La ventana, 13, 42-74. http://www.revistascientificas.udg.mx/index. php/LV/article/view/551/574 Stone-Mediatore, Shari(1999). Chandra Mohanty y la revalorización de la experiencia. Hiparquia, 10(1), 85-109. Entrevistas Silvia Elizalde, agosto y septiembre de 2021. 209 210 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] PAULINA Emanuelli HUELLAS ENTRE LO INCIPIENTE Y LO CONSOLIDADO: EL CAMPO DE LA COMUNICACIÓN EN CÓRDOBA Por Beatriz Alem La escuela de Ciencias de la Información de la Universidad Nacional de Córdoba(ECI UNC) inició sus actividades en el segundo semestre del año 1972 y dependía-en sus comienzos y por muchas décadas- de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de dicha universidad. Al año siguiente, y con la efervescencia del proceso democrático iniciado en marzo de 1973,“la escuela” 1 cumplió un rol fundamental en la lucha por la democratización de la información y contra la manipulación de las noticias. En ese contexto, quienes formaban parte de la institución-docentes y estudiantes, particularmente- fueron protagonistas de las primeras experiencias institucionales de radios alternativas, cuya actividad se centró en develar los sucesos de represión y muerte del golpe militar en Chile. Allí se encontraba Paulina Emanuelli, como estudiante de una carrera que comenzaba a institucionalizar sus saberes y, en sus orígenes, a formar profesionales críticos. Luego vino el golpe cívico-militar en 1976 y“la escuela” se cerró-la cerraron, mejor dicho- para que el pensamiento contrahegemónico que estaba naciendo fuera sepultado. Era necesario borrar la historia y, para ello, qué mejor que quitarle la esquina emblemática donde funcionó(Caseros y Avenida Vélez Sarfield) y llevarla a la ciudad universitaria, un lugar lejos del centro y de la central obrera cordobesa, porque ambas instituciones compartían la misma cuadra, la misma vereda y la misma voluntad crítica. Pasaron unos años y la oscuridad cubrió los mejores deseos de quienes forjaban el ideal de un mundo mejor, más justo y solidario. No fue fácil el camino que continuó. Sin embargo,“la escuela” resurgió, acechando los conjuros sobre su domesticación. Primero con un nuevo título, como Carrera de Comunicación Social y, luego, como 1. Modo en que se la llamaba a la ECI. 211 Facultad de Comunicación Social. 2 Paulina transitó este camino como protagonista central: como docente adscripta en los inicios de su práctica académica, como investigadora docente, como directora de una carrera de grado que buscó instalarse como Facultad de Comunicación y en la formación de posgrado, participando activamente en la creación del Doctorado en Comunicación Social. Recorrer los momentos por los cuales Paulina construyó una historia colectiva nos lleva a recordar, al menos, tres funciones/acciones. Si bien no se pueden separar actividades como si fueran esferas desarticuladas de una impronta que la define en su desempeño profesional, en esta ocasión las planteamos como instancias meramente descriptivas para comprender los distintos momentos en la vida académica de su persona. Las descripciones que desarrollamos, dan cuenta, en general, de ciertos rasgos diferenciales y reflejan una identidad singular: la de“Poli”, como llegamos a nombrarla. INVESTIGAR EN COMUNICACIÓN SOCIAL Empecemos por una de ellas, el área de investigación. Una expertise que la define ha sido su constante preocupación por la construcción de sentido que generan tanto los medios de comunicación masiva, como el desarrollo de las prácticas sociales. En esta línea, su campo de intervención cuenta con trabajos referidos a los Estudios de Recepción y de la Comunicación para el Desarrollo. Encontramos uno de estos aportes en su tesis para el doctorado en la Universidad de La Laguna, en España, en el año 1998(Paulina Emanuelli, 1998a). Se trató de una investigación crítica que tomó en cuenta los aspectos de la producción y la recepción de Caiga quien caiga(CQC), un programa televisivo que marcó un quiebre en la televisión argentina, al punto que fue una de las primeras producciones cuyo formato se exportó a otros países. Esta selección no fue azarosa. Mientras los espectadores y varios analistas de medios referían por su innovación a dicho programa capitalino, que irrumpía con un nivel de rating superior a cualquier otro programa del momento; Paulina se preocupaba por su estilo poco frecuente en la televisión y, fundamentalmente, por aquellos a los que iba dirigido. Su investigación cubrió no solo el análisis del tipo de enunciación, sino también la selección, recolección y análisis de datos de quienes participaban en ese informativo humorístico: productores, conductores y noteros, así como el público espectador, los jóvenes. Y allí, con resultados sumamente minuciosos y con el rigor que requiere una investigación para demostrar y construir nuevos conceptos e ideas teóricas, la autora arribó a conclusiones que anticipaban una modalidad generalizada en pleno siglo XXI: la anti-política. Unos de los aspectos más destacados que referencia Paulina-en este trabajo y en otros en los que 2. La dictadura cívico-militar cerró la ECI en el año 1976 y se reabrió en 1978, en un predio de la Ciudad Universitaria de la UNC. 212 HUELLAS ENTRE LO INCIPIENTE Y LO CONSOLIDADO: EL CAMPO DE LA COMUNICACIÓN EN CÓRDOBA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] aborda los estudios en recepción en jóvenes-, es la distancia que se instala entre la representación de la participación política, por ejemplo en centros de estudiantes de escuela secundaria, y la participación en política nacional. El interés adolescente-juvenil por temáticas políticas es cada vez menor. La participación de estos sectores en política es prácticamente nula. En sus argumentaciones se advierte con claridad una relación entre concepción de práctica política y políticos como motivo de desaliento a la participación. (Paulina Emanuelli, 1998c, S/N) Esta divisoria entre concepciones de la política en ámbitos juveniles y la política en relación con la administración de bienes públicos refuerza una cierta mirada acerca de quiénes son los“otros” que ocupan cargos gubernamentales. Es importante destacar la preocupación teórico-metodológica de la autora porque, por un lado, en relación con la construcción crítica de una idea política, los sujetos se posicionan desde un lugar que cuestiona y debate los argumentos de las instituciones. Sin embargo, por el otro, las percepciones que tienen los sujetos entrevistados en estas investigaciones conforman más una representación del mundo instituido, antes que un cuestionamiento argumentativo de las acciones políticas. La característica que Paulina nos advierte-preocupante, además- es la coincidencia entre una argumentación de parte de quienes construyen los enunciados televisivos y el significado, en consonancia, que le otorgan sus receptores. Desde ya que su planteo no es el de una asimilación inconsciente, sino de una complicidad entre emisores y espectadores, basada en ciertos códigos compartidos relativos al humor, al chiste, como la utilización de la edición que proponía el programa ante la respuesta incorrecta de algún político con la finalidad de acentuar los comentarios expresados. “(…) la exacerbación de las contradicciones ya sea de comportamientos presentes o pasados,[como por ejemplo] el‘salariazo 3 ’,(…) la corrupción y la falta de honestidad, (…) la falta de idoneidad para el desempeño de tareas asignadas,(…) la falta de dedicación y eficiencia en el desempeño de cargos públicos”(Paulina Emanuelli, 1998c, S/N), entre otras. En cada uno de estos recursos –que no eran inventadosla modalidad del chiste y la ironía acompañaron la construcción de un modelo de deslegitimación de la acción política y de los políticos, en general. Estas investigaciones nos ofrecen un diagnóstico de la época que empieza a incubarse, como es el rechazo de la administración de bienes públicos. Porque de lo que se trató, más allá de las situaciones concretas de corrupción e ineficacia en la administración de la política, fue de la calificación-de un modo generalizado y predominante- de toda práctica política como“corrupta”. De allí que los partidos políticos tradicionales 3. Una consigna de campaña del candidato Carlos Menem que, luego, durante su mandato no se reflejó en el salario de los trabajadores. 213 pasaron por momentos de deslegitimación y los modelos de denuncia, en particular la televisiva, adquirieron un formato basado en el escándalo. De este modo, en el siguiente párrafo encontramos una de las reflexiones que aportan sus estudios: Existe un imaginario político construido a través de las prácticas políticas que durante años se han gestado en nuestra sociedad. Estas‘ideas’, marcadas por las condiciones de existencia en las que se han desarrollado, tienen que ver con las transformaciones de valores y mentalidades de este período histórico. Estas concepciones, se relacionan con un descreimiento en la política, basado en una fuerte crisis de autoridad y representatividad. (Paulina Emanuelli, 2007, p. 542) Si, por un lado, se producía esta modalidad de percepción y representación de la política, por el otro también tenía lugar otra construcción en la programación televisiva: la juvenilización de la pantalla. Paulina encuentra esta categoría-estudiada también por otros autores- a partir del trabajo de investigación que realiza con un corpus de televisión por cable en la ciudad de Córdoba, de programas de entretenimiento de la televisión nacional, de publicidad, y de entrevistas en profundidad que realizó a un grupo de personas en dicha ciudad (Paulina Emanuelli, 1999). En estos trabajos, la autora encuentra características que irrumpen en la lógica tradicional de recepción de la televisión argentina: la preferencia de los programas televisivos no se distribuye mayoritariamente por una división ni por edad ni por sexo. Esta división no-estricta se inscribe en un modelo teórico basado en autores que describen las formas de sociabilidad posmodernas: un modo de relacionamiento que tiene que ver más con una“elección a la carta” de las personas, con el goce personal, marcado por el individualismo antes que por elecciones colectivas. La programación televisiva acompañaba una idea que se relacionaba más con lo lúdico que con lo sarcástico y con un lenguaje coloquial que ya presuponía otro modelo televisivo-el de la neo-TV(Carlón, 2009)- y era el que podía contener a un número mayoritario de receptores. El código de comunicación con el otro se establece en clave de proximidad gestual y verbal humorística.(…) En la sociedad no hay un solo tipo de joven. La televisión en cierta forma aprovecha esa diversidad.(…) De esta manera el público de Tinelli(“Videomatch”) no es el mismo que el de Pergolini(“Caiga quien Caiga”), no prefieren la misma música, ni los mismos programas, ni tienen las mismas actividades recreativas, etc. Aunque ambos apelen al humor no es lo mismo el grotesco que la parodia y la ironía. (Paulina Emanuelli, 1998c, S/N) Como protagonista comprometida con un modelo crítico de la investigación, sus aportes no dejaron de contextualizar los diferentes momentos por los cuales pasó 214 HUELLAS ENTRE LO INCIPIENTE Y LO CONSOLIDADO: EL CAMPO DE LA COMUNICACIÓN EN CÓRDOBA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] la investigación en Comunicación en Argentina. En esta contextualización –entre la investigación y la situación político-académica- sus trabajos reflexionaban acerca de la los distintos marcos teóricos y objetos de estudio que marcaron las diferentes décadas en la construcción de ciertos interrogantes problemáticos. En estos trabajos se recuperan las instituciones académicas pioneras, la influencia de los estudios norteamericanos y europeos, y la impronta latinoamericana. Desde esta última perspectiva, Paulina destacó el rol que cumplió la investigación en Argentina, a partir de la profundización e institucionalización de los Estudios en Recepción, así como las investigaciones que habían quedado truncas con el golpe militar del año 1976, como fueron los estudios de Comunicación y Cultura. La impronta en la cual Paulina se formó está presente en los estudios en los que puso en juego la relación entre culturas populares/culturas masivas y en investigaciones sobre comunicación popular y alternativa, que llegaron de la mano de investigadores que volvían del largo exilio. Tampoco quedan al margen de sus trabajos la situación geopolítica en cada etapa y su influencia y/o las resistencias en el ámbito académico(Paulina Emanuelli, 2005). Paulina trasladó esta preocupación a las aulas de las universidades públicas en las cuales enseñó“Metodología de la Investigación”, en el marco de los Estudios en Comunicación. En cada uno de sus escritos es imposible no sentir la pasión que pone para investigar. Una pasión que conecta la rigurosidad metodológica y el deseo de aprender y, también, de aprehender. No enseñó a no partir de prejuicios frente a un objeto de estudio, sino mediante un acercamiento basado en métodos y metodologías. Para ella, siempre fue importante demostrar cómo se construye el sentido común desde los medios de comunicación, a partir de la deconstrucción de la enunciación o través de las representaciones de los espectadores. Eso sólo era posible con una distancia crítica-que no significa aséptica- y con la construcción teórico/práctica que robustece el objeto de estudio en cuestión. El pensamiento crítico, dice Paulina, se construye sin posicionarse en un lugar de saber absoluto, sino en la interacción entre los objetos/sujetos que tienen sus propios conocimientos-en el caso de las prácticas sociales- y aquello que podemos aportar desde nuestros saberes. Se trata de un aporte que se traduce en algún tipo de respuesta a los problemas que plantean las organizaciones sociales. Ya no hay emisor y receptor, sino hay sujetos constituidos históricamente que se relacionan en un intercambio que constituye un proceso dialogal donde ambos interactúan, debaten, se forman en conjunto.(…) La comunicación alternativa(…) adquiere un carácter educativo que provee a los sujetos intervinientes de herramientas teóricas y prácticas que apoyan la confrontación que lleva al cambio.(Paulina Emanuelli, 1999, p. 73) El concepto de“participación” de los sujetos es central en todos los momentos de un proceso comunicativo democrático. 215 El siglo XXI trajo nuevos aires, tras la crisis institucional del año 2001. Un clamor surgió entre la población con una consigna que sintetizaba la sensación de una amplia mayoría de la sociedad civil:“que se vayan todos”, en franco repudio a la“clase política”. Estas consignas encontraban eco en diversos sectores sociales, como la clase media cuyos ahorros en dólares fueron convertidos a moneda argentina y, también, un gran número de personas desocupadas, en un país donde el desempleo alcanzaba niveles nunca registrados hasta entonces. Esta crisis económico-institucional llevó a la sucesión de presidentes que, en tiempo record, dimitieron en sus funciones. En medio de esta situación de caos, tomaron fuerza las asambleas vecinales y el ruido de las cacerolas dio lugar a la palabra y, con ella, a la discusión de la política y de las diferencias en los reclamos. En el año 2003 se realizan elecciones presidenciales; otra etapa se inaugura. Se vive otro momento de reencantamiento y participación política. En este marco, en 2008, comienza a debatirse en diversos ámbitos(universitarios, sindicales, ONGs, medios alternativos) una nueva“ley de medios”, cuya promulgación ocurre en 2009. 4 Esta nueva ley pone en juego la discusión de una comunicación más democrática. En ese marco, las universidades públicas tomaron el desafío de implementar e intervenir en procesos comunicativos que tuvieran en cuenta las voces que no se escuchaban en los grandes medios masivos. El desafío, también, fue el trabajo con organizaciones de la sociedad civil a los fines de implementar los saberes que se habían aprendido en el ámbito académico. Por lo tanto, era hora de poner en práctica un perfil profesional que no solo tuviera en cuenta la comunicación mediática. Este desafío fue una de las tareas a las que se incorporó Paulina en un proyecto de investigación interdisciplinario. El trabajo fue desarrollado en la zona de Traslasierra (provincia de Córdoba), con el propósito de apoyar su desarrollo socio-territorial. Se trató de un proyecto agroecológico con investigadores de la Facultad de Agronomía de la UNC. En este marco, la comunicación estratégica no tenía que ver con la transmisión de mensajes, sino de un problema a resolver a través de un encuentro entre diferentes miradas(Emanuelli y Trimano, 2012). Ninguno de los trabajos de investigación que llevan la firma de Paulina quedó en un lugar olvidado. Trasladó la preocupación que siempre se planteó como egresada de una carrera de Comunicación: la necesidad de transmitir y transferir los resultados que se obtenían a quienes habían elegido la misma carrera. Es por ello que, si bien, separamos sus actividades, ellas se encuentran en un continuum entre investigación, docencia y extensión. 4. En 2004 se había constituido la Coalición por una Comunicación Democrática, en la cual se debatieron los 21 puntos imprescindibles para el debate de una nueva ley para la comunicación audiovisual. La ley finalmente aprobada es la Ley 26.522 – Servicios de Comunicación Audiovisual. 216 HUELLAS ENTRE LO INCIPIENTE Y LO CONSOLIDADO: EL CAMPO DE LA COMUNICACIÓN EN CÓRDOBA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] LA DOCENCIA, UN DESAFÍO QUE TRASPASA EL ÁMBITO DEL AULA La formación académica es una complementación de conocimientos y una puesta en práctica de nuevos saberes en el marco de contextos y procesos históricos. Así la entiende Paulina. Por lo tanto, no se puede deslindar su trabajo de investigación de la formación de comunicadores sociales, ya que una formación académica requiere de actualización teórica y metodológica para construir un perfil acorde con los tiempos y los campos profesionales de intervención. La relación entre investigación, docencia, extensión, transferencia y divulgación fue siempre constitutiva de la perspectiva de Paulina. A todos aquellos que nos acercábamos a consultarle algunas ideas o proyectos de investigación/extensión nos recordaba que este es un trayecto difícil de separar, si de lo que se trata es de acompañar el proceso de aprendizaje. Es por ello que llevó adelante su trabajo en el aula y la formación de profesionales siempre desde una perspectiva colectiva inculcando, además, la importancia de incorporar saberes interdisciplinarios. Por ejemplo, durante los años noventa se presentaba el desafío del estudio y el uso de las tecnologías de información y comunicación(TICs) que, como toda nueva tecnología, recibían elogios y críticas. La ECI no fue ajena a este proceso, y Paulina escribía: La profesión ha cambiado porque la sociedad toda ha cambiado: han cambiado las formas de trabajar, de relacionarse, de informarse, de consumir, de conocer, de aprehender el mundo… Ha cambiado el ecosistema de medios, las formas de producción, circulación y consumo de bienes simbólicos.(…) Estas áreas de vacancia requieren de estrategias particulares para abordarlas y constituye un desafío incluirlas en la formación de los futuros profesionales quienes deberán realizar su práctica profesional contando con esos saberes.(Emanuelli et al., 2016, p. 3305) En esas circunstancias, se inició un proceso de investigación y docencia para implementar acciones que cubrieran las demandas de los nuevos desafíos profesionales. La ECI formó parte de la“Red Latinoamericana para el Desarrollo de Metodologías y Software para la Enseñanza del Periodismo en Redes de Banda Ancha”. De las experiencias que se fueron consolidando en esos años surgió, en abril del 2005, el primer curso de Posgrado de la ECI sobre Periodismo Digital. Sin dejar de pensar en otras áreas de intervención profesional, se abría también un campo de trabajo en las escuelas secundarias a partir de la Ley Federal de Educación que comenzó a implementarse en 1995, en la que se contemplaba un ciclo Polimodal con Orientación en Comunicación Social. Uno de los primeros debates o interrogantes fue el referido al modo en que los medios de comunicación podían ayudar a la educación. Muchas de esas preocupaciones pasaban por la utilización de tecnologías como videos en asignaturas referidas a las Ciencias Sociales, o por la educación a distancia. 217 Desde la formación y como campo de intervención profesional, Paulina invirtió ese interrogante y se planteó cómo disminuir la fisura que se presentaba entre el mundo construido por los medios de comunicación y la vida cotidiana de los receptores. A partir de un proceso de investigación que llevó adelante en un instituto secundario, se propuso-desde su mirada como investigadora- objetivos que tendieran, en primer lugar, al conocimiento del lenguaje radiofónico y de los mensajes que se observaban desde las radios tradicionales. En un segundo momento, se preguntó en qué medida estaban presentes las problemáticas de los estudiantes en los mensajes de dichas radios, y encontró que estos no eran tratadas en los medios, o que se construían mensajes más bien desacreditadores antes que una reflexión en torno a temas como las drogas, la amistad, el conflicto con la guerra de Malvinas, entre otros. Por último, propuso la construcción de un programa radiofónico que tomara en cuenta las temáticas de interés de los adolescentes, con la participación colectiva de quienes integraban el curso. De este trabajo podemos leer las siguientes reflexiones: Creo que el principal logro fue convertir el taller en un espacio de reflexión sobre la radio y sobre temas de interés de los alumnos y su entorno. Un espacio de intercambio, ampliamente valorado por los alumnos, que dejó claramente en evidencia la necesidad que tienen los jóvenes de ser escuchados y tomados en consideración.(Paulina Emanuelli, 1998b, S/N) En las líneas anteriores expresé las motivaciones que caracterizan a Paulina en su paso por las aulas de la universidad, así como sus preocupaciones en la formación de graduados de una carrera de Comunicación. Afortunadamente, sus intervenciones no quedaron encerradas en papers, sino que tuvo la generosidad de ofrecer los resultados de sus investigaciones-en particular, aquellas que atañen a la formación de futuros profesionales- a nuevos ingresantes de la actual Facultad de Comunicación Social. Así, los estudiantes pueden tomar contacto con las experiencias que se les presentarán en su desempeño profesional y con aquellas que brindan oportunidades en campos que no se conocían lo suficiente. También, con las representaciones en torno al perfil profesional, a los lugares de intervención y/o a los desafíos académicos que tienen por delante. Estas experiencias han sido cuidadosamente diseñadas por docentes que llevan a cabo los cursos de ingreso a la Facultad(Castagno y Dennler, 2004/2005/2012). EL COMPROMISO DE LA GESTIÓN INSTITUCIONAL No es menor el trabajo en gestión institucional. Los cargos de gestión son un desafío para quienes intentan construir valores instituyentes que resulten significativos para la comunidad de la cual forman parte. Este fue uno de los tantos compromisos que incorporó Paulina en su vida académica. La autonomía académica era una deuda pendiente de la vieja“Escuela” que nació bajo la tutela de la Facultad de 218 HUELLAS ENTRE LO INCIPIENTE Y LO CONSOLIDADO: EL CAMPO DE LA COMUNICACIÓN EN CÓRDOBA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Derecho y Ciencias Sociales. En cada instancia que Paulina asumió-desde el cargo de consejera docente hasta la dirección de la ECI- su impronta estuvo marcada por la construcción de una institución que saliera del lugar mínimo en el que había sido creada:“la escuelita”. Durante sus dos mandatos consecutivos como directora de la ECI(2005/2008- 2008/2011), asumió de manera colectiva junto con sus colegas el objetivo de convertir la ECI en una facultad. Los primeros años fueron difíciles, porque las condiciones institucionales no estaban dadas para esa transformación. Si bien el número de ingreso/egreso de estudiantes era un factor relevante, no era el más importante. Para llevar adelante la tan ansiada independencia, decía Paulina, era necesario plantearse una estrategia a corto plazo, porque la transformación en facultad era un camino de largo plazo:“era necesario fortalecer la institución. Entonces, si ya existía la Secretaría Técnica desde la gestión anterior, teníamos que pensar una instancia de proyección institucional. Así se pensó y se creó la Secretaría de Posgrado” (Paulina Emanuelli, entrevista, 2021). Durante varios años, quienes formamos parte de las redes de carreras de Comunicación(REDCOM, FADECCOS, entre otras) asistimos y acompañamos el reclamo de las colegas de la ECI que presentaban cada año, con férreo entusiasmo y con la convicción de constituir la escuela en facultad. Hicieron este recorrido con firmeza y con la certeza de que iban por un camino justo. Fue necesario el cambio de autoridades en la UNC para que desde el Rectorado este reclamo fuera escuchado. Y, así, en el año 2015, bajo la dirección de la Dra. Claudia Ardini, la ECI pasó a ser Facultad. Al momento de escribir estas líneas, la Dra. Mariela Parisi ya lleva dos períodos como decana de la Facultad de Comunicación Social. El Doctorado en Comunicación significaba otro gran desafío para un proyecto de facultad. Paulina así lo encaró junto a sus colegas y lo llevó adelante en conjunto, con la convicción de formar profesionales capaces de comprender los contextos regionales. También fueron muchos años de trabajo colectivo y fructífero para una carrera de grado que empezó como la“hermanita menor” y que culminó como facultad y con una carrera de posgrado. Hoy, el doctorado-que se inició bajo su dirección a fines de 2011- va por su tercera cohorte y con un total de cuarenta y dos graduados que obtuvieron su título de posgrado como Doctor/as en Comunicación. En estas condiciones las actividades académicas de Paulina tienen un común denominador: la formación de profesionales en el grado y el posgrado. Muchos de los egresados de estas aulas tuvieron un desempeño destacado en sus trayectorias, llevadas adelante con la pasión y el profesionalismo que Paulina les transmitió a lo largo de su actividad académica. Asimismo, dejó su sello en la representación institucional que ejerció por fuera de la ECI, tanto en ámbitos nacionales como internacionales. Aún hoy se siguen discutiendo las“correctas” modalidades de enseñanza/aprendizaje y no es casual que se piense en Paulina investigadora, docente y persona involucrada en la gestión institucional. Porque de lo que se trata es del rol que como docentes nos cabe en la formación académica, basada en argumentos sustantivos producto 219 de investigaciones, y, también, del lugar que muchas veces ocupamos en la gestión institucional. ¿Qué hacemos? ¿Cómo lo hacemos? Y ¿para qué o con qué finalidad lo hacemos? Interrogantes-que en todos estos años fueron una brújula para“la Poli”. Una singularidad política que Paulina Emanuelli nunca perdió de vista. Bibliografía Castagno, Fabiana y Dennler, Mercedes(2004/2005/2012). Prácticas profesionales de comunicadores sociales: reflexiones sobre sus representaciones sociales como marcos de construcción e interpretación. Aportes para la propuesta curricular de la escuela de ciencias de la información. Informe académico. Facultad de Derecho. ECI. Universidad Nacional de Córdoba. D5/d299. Carlón, M.(2009). ¿Autopsia a la televisión? Dispositivo y lenguaje en el fin de una era. En Carlón, Mario y Scolari, Carlos(editores). El fin de los medios masivos. El comienzo de un debate. La Crujía, 159-187. Emanuelli, Paulina(1998a). Estudios de casos de recepción televisiva de adolescente de distintos sectores sociales de Córdoba, Argentina(Tesis de doctorado). Universidad de La Laguna, Tenerife, España. Emanuelli, Paulina(1998b). Medios de comunicación y vida cotidiana: relato de una experiencia de taller radial. Revista Latina de Comunicación Social, 1. Emanuelli, Paulina(1998c). Recepción televisiva y adolescentes: el programa Caiga Quien Caiga producido en Argentina y las prácticas políticas de los adolescentes. Revista Latina de Comunicación Social, 7. Emanuelli, Paulina(1999). Investigación de la comunicación en Argentina: reflexiones sobre la investigación crítica. Ámbitos, Revista Andaluza de Comunicación, 2, 61-86. Emanuelli, Paulina(2005). Comunicación para el desarrollo en épocas de globalización: aportes para la discusión. Actas del III Congreso Panamericano de Comunicación:“Integración comercial o dialogo cultural ante el desafío de la Sociedad de la información”. Carrera de Ciencias de la Comunicación, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires, 1-20. Emanuelli, Paulina(2007). Tiempos actuales, dominante cultural y juvenilización en la pantalla. Géneros y programas que homogeneizan preferencias. En La investigación en la Universidad Nacional de Villa María. Serie II. Universidad Nacional de Villa María, 541-552. Emanuelli, Paulina y Trimano, Luciana(2012). Agroecología, Comunicación y Desarrollo socioterritorial. XIV Encuentro Latinoamericano de Facultades de Comunicación Social. FELAFACS, Perú. Emanuelli, Paulina; Echevarría , Mirta Clara; Mónica María Viada; Fabiana Castagno (2016). Comunicación social y educación universitaria. Diálogos, desafíos y relación entre investigación, docencia y extensión. Actas de la IX Bienal Iberoamericana de la Comunicación:“Retos de la comunicación social en el siglo XXI: Medios, Sociedad y Gobierno”. Universidad Autónoma de Tamaulipas, México, 3303-3315. Entrevistas Paulina Emanuelli, julio de 2021 220 HUELLAS ENTRE LO INCIPIENTE Y LO CONSOLIDADO: EL CAMPO DE LA COMUNICACIÓN EN CÓRDOBA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] PATRICIA Fasano HABITAR LA PREGUNTA POR LA COMUNICACIÓN POPULAR Y COMUNITARIA Por Ianina Lois UN INICIO, UN DEVENIR Y UNA BÚSQUEDA Patricia Fasano es comunicadora, periodista, educadora, investigadora, etnógrafa y formadora de equipos de trabajo. Su nombre se asocia con la comunicación comunitaria y con la investigación comunicacional en clave etnográfica. Quienes nos ubicamos en ese cruce entre lo popular, las organizaciones comunitarias, lo territorial y los procesos de comunicación situada no podemos sino reconocerla como referente. Sus aportes no son solamente teóricos y metodológicos, sino que Patricia ha sido y es una de las grandes impulsoras y gestoras de espacios colectivos como el Área de Comunicación Comunitaria en el marco de la Universidad Nacional de Entre Ríos(UNER) y la Red Interuniversitaria de Comunicación Comunitaria, Alternativa y Popular(RICCAP), que nuclea a cátedras y otros espacios académicos de todo el país. Patricia Fasano nació en Reconquista, al norte de la provincia de Santa Fe. Desde chica le gustó escribir y, en la adolescencia, cuando empezó a plantearse su vocación, tomó fuerza la idea de ser periodista. En los oscuros años de la dictadura(1976-1983) participó en periódicos locales y estudiantiles, hasta que en el 1982 ingresó a la carrera de Ciencias de la Información de la UNER que, para ese entonces, tenía una fuerte impronta filosófica. Durante su formación se encontró con la perspectiva y con los aportes de la Comunicación Comunitaria, y ese encuentro marcó su carrera y sus elecciones a futuro: La comunicación de y en los sectores populares y la llamada comunicación popular, comunitaria o alternativa son el centro de mi atención desde la década del ochenta, cuando cursaba la carrera de Ciencias de la Información en la Universidad Nacional de Entre Ríos. Interesada por esos procesos de comunicación tan intensamente transformadores de cuya existencia tenía noticias por los textos de autores como Mario Kaplún, Regina Festa, María 221 Cristina Mata, Alfredo Paiva y otros, traté de tomar contacto con este tipo de experiencias en la ciudad de Paraná, donde vivía y aún sigo viviendo. (Patricia Fasano, 2015, p.2) Desde los inicios de su carrera académica, tanto en la investigación como en la intervención-y en el necesario cruce entre ambas- hay en Patricia Fasano una mirada crítica, aguda y profunda en torno a las formas de comunicación de los sectores populares. En sus escritos logra situarse, teórica, metodológica y políticamente, en la tensión entre ciertas formas de producción de conocimiento generadas desde los ámbitos universitarios y las propias construcciones simbólicas y discursivas desarrolladas desde las organizaciones populares y las experiencias comunitarias. Lo más interesante de su obra es que nunca deja de ubicarse en la pregunta. No busca saldar la tensión o incluso la contradicción que la habita, sino que desde ahí se apoya para construir saberes, perspectivas y aportes de gran potencia y riqueza, no sólo conceptual, sino también epistemológica y ontológica. Ese situarse en ese cruce, ese mantenerse a la intemperie sin buscar refugio en lo ya producido y legitimado, hace que los aportes de Patricia sean una referencia de la investigación situada en nuestro país. En sus textos aparece de forma permanente la reflexión sobre las tensiones que encuentra entre lo que los textos clásicos de la Comunicación comunitaria, popular y alternativa plantean-y en ciertos casos, prescriben- y lo que las prácticas de investigación e intervención le muestran. En su trabajo de campo se fue acercando a una serie de procesos de producción social de sentidos que se materializaban en prácticas raramente reconocidas como comunicacionales, (…) a través de las cuales las personas pertenecientes a grupos populares(sobre todo, vecindarios incluidos dentro de la llamada pobreza urbana) realizaban intensas negociaciones simbólicas para transformar su lugar en la vida social. Es decir,(…) prácticas culturales y políticas a través de las cuales las personas se expresaban, se nombraban, decían de sí y de la vida en general de un modo que les era propio. (Patricia Fasano, 2015, p. 2) A partir de estas experiencias, Fasano se pregunta por la forma de conceptualizar lo popular en estas prácticas comunicacionales. Reaparece la pregunta por“el calificativo de popular que en la bibliografía acompañaba al concepto de comunicación, ¿hacía alusión a un listado de prácticas comunicacionales definidas por sus capacidades alterativas del orden político o al sujeto de la comunicación, fueran cuales fuesen las prácticas?”(Patricia Fasano, 2015, p. 3). Comencé por entonces a tener la impresión de que, estando en campo, las categorías teóricas definidas de antemano me impedían ver más allá, me impedían escuchar cualquier cosa que estuviera fuera de esos códigos. ¿A qué llamaban las personas de grupos populares“comunicación” o qué prácticas culturales cumplían tales funciones? ¿No debía ser eso, al menos 222 HABITAR LA PREGUNTA POR LA COMUNICACIÓN POPULAR Y COMUNITARIA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] para el ámbito de Paraná o Entre Ríos, la comunicación“popular”? A esto que tiempo después fui reconociendo como un problema relacionado directamente con el paradigma epistemológico en el cual se encuadraba predominantemente mi formación académica y de investigación, se sumaba otra incomodidad relativa a mi condición de comunicadora: los informes de investigación me obligaban a expresarme en un lenguaje árido, despojado de las emociones que me habían atravesado durante el proceso y que habían contribuido a darle forma, y me costaba muchísimo encontrar modos de incluir los puntos de vista de las personas cuyos testimonios daban sustento a mi trabajo, sin caer en ilustraciones de mi perspectiva o relativizaciones de las suyas que sabía nunca tendrían oportunidad de ser puestas en cuestión. (Patricia Fasano, 2015, pp. 3-4) Fasano sostiene que había y hay en esa contradicción una incomodidad con su propia concepción filosófica respecto de la noción de“comunicación”. La incomodidad proviene de las dificultades que se plantean al intentar establecer un diálogo de saberes e incorporar de forma respetuosa ciertos aspectos del proceso de conocimiento que no encontraban lugar en el modo de concebir el proceso de investigación. A partir de estos interrogantes y búsquedas llega casi de forma intuitiva al método etnográfico, en tanto enfoque epistemológico que permite la emergencia de las múltiples, inenarrables e impredecibles dimensiones de la(diversa) vida humana y social. La etnografía es la perspectiva donde encuentra los elementos necesarios para intentar resolver las incomodidades en relación con la investigación de la comunicación en grupos populares. Con esta búsqueda y de la mano de la antropóloga argentina Rosana Guber, decide realizar sus estudios de posgrado en el campo disciplinar de la Antropología Social. Realiza la maestría en la Universidad Nacional de Misiones y el doctorado en la Universidad Federal de Rio Grande del Sur en Porto Alegre(Brasil). Para mí, entrar en la maestría en Misiones fue como legitimar ese lugar desde el cual yo me estaba haciendo esa pregunta y me di cuenta de que efectivamente era una pregunta formulada desde la Antropología. Porque, ¿para quién esta práctica es comunicación popular? ¿Cuál es el grupo social para el cual esto es comunicación popular?(Patricia Fasano, entrevista, 2021) Así fue como llegó a Rosana Guber, quien le dijo que lo que estaba haciendo era etnográfico, le mostró que es la etnografía reflexiva la perspectiva de investigación a través de la que se puede seguir la intuición y conocer los cómos y los porqués, no a través de lo que las personas cuentan sobre qué hacen, sino mientras participamos cuando hacen lo que hacen, en su vida cotidiana. Todo lo que tiene que ver con su trabajo, de alguna manera, va a sus notas de campo. Ella escribe lo que escucha, lo que ve, lo que se le va ocurriendo, las conexiones que va a haciendo y las preguntas que va construyendo mientras tanto.(Schneider, entrevista, 2021) 223 A partir de estos cruces disciplinares, característicos de su obra, Patricia Fasano desarrolla aportes epistemológicos muy relevantes en torno a los modos y a las implicancias de una construcción de conocimiento que tome posición por la Comunicación popular y comunitaria. Se apoya sobre todo en el enfoque etnográfico como forma de entrada al campo. Hablar de enfoque etnográfico implica, en principio, al menos dos cosas: a) adoptar para la consideración de lo social la mirada de la antropología, es decir, de lo social como construcción cultural y la necesidad de su desnaturalización; y b) considerar a la etnografía no solo un método de trabajo de campo sino una perspectiva(epistemológica) con relación a la producción de conocimiento, traducida en un método que atraviesa todo el proceso y no únicamente la etapa de trabajo de campo.(Patricia Fasano, 2019, p. 3) Esta posición frente a la investigación social que asume Fasano reconoce que, a través de nuestras prácticas y experiencias, los/as sujetos/as sociales creamos y recreamos el mundo social en el que vivimos mediante una permanente actividad interpretativa. La experiencia es el acto por el cual conocemos por medio de todo el cuerpo, incluyendo la mente, el intelecto y las emociones. El reconocimiento de la experiencia como el lugar a través del cual ocurre la construcción de conocimiento supone establecer, desde el principio, unas reglas de juego que sientan las bases de una equiparación epistemológica entre distintos tipos de saberes, ya se trate de la ciencia o de los saberes populares. Esto no garantiza la“ecología de saberes” que demanda Boaventura de Sousa Santos(2015) para tratar de compensar la existencia de la línea abismal que implica la histórica visibilidad(y legitimidad) de la ciencia, la filosofía y la teología, por sobre la invisibilidad de los conocimientos populares, laicos, plebeyos, campesinos o indígenas al otro lado de la línea, pero la predispone.(Patricia Fasano, 2019, p. 7) Específicamente, para el cruce entre Etnografía y Comunicación popular y comunitaria, Fasano sostiene que (…) como enfoque, la etnografía habilita a reconocer a los saberes de los actores el estatuto de teoría; y con ello, se trata de un enfoque de investigación de las ciencias sociales que abre una brecha por donde permite el ingreso a los modos imprevisibles y novedosos de significar la vida, ya no sólo social(…). Y cuando de comunicación comunitaria y popular se trata, esto significa habilitar la escucha y la legitimación de un sinnúmero de modos culturales que en principio nos pueden resultar extraños.(Patricia Fasano, 2015, p. 6) Mirado en su conjunto, el trabajo de Patricia Fasano se ubica en ese“dejarse afectar” del que ella misma habla, que implica arriesgarse a ver desintegrado el proyecto 224 HABITAR LA PREGUNTA POR LA COMUNICACIÓN POPULAR Y COMUNITARIA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] intelectual. Su aporte está en ese borde, espacio o cruce desde el cual practicar la investigación de lo social mediante un método de conocimiento dialógico, permeable a la vitalidad de la vida social y en permanente movimiento. INTENTAR(RE)CONCEPTUALIZAR LA COMUNICACIÓN COMUNITARIA Como se ha venido señalando, la comunicación vinculada con organizaciones sociales y comunitarias, sobre todo de los sectores populares, ha tenido diversos nombres a lo largo de la historia, según desde dónde provenga esa enunciación y el énfasis que se quiera dar. Se habla de comunicación popular, comunitaria, alternativa, ciudadana y educativa(entre otros nombres) para hacer referencia a aquellas experiencias, prácticas y proyectos de comunicación vinculados con acciones impulsadas desde sectores populares y espacios comunitarios. En este sentido, a la hora de abordar la comunicación desde una perspectiva comunitaria no es posible encontrar un significado único ni consensuado. En general, quienes hemos problematizado el concepto reconocemos que es el producto de una praxis, de distintas experiencias culturales, sociales y políticas en torno a una Comunicación cuyo horizonte es la producción de un tipo de relacionamiento comunitario cuyo objetivo es la transformación social. Es decir, se trata de experiencias de resistencia y crítica de sentidos y de proyectos hegemónicos, que suelen basarse en una concepción de la comunicación que supone la construcción de sentidos en la vida social, es decir, procesos de producción, intercambio, imposición, disputa y negociación de significados y formas simbólicas, a partir de los cuales los sujetos pueden reconocerse a sí mismos, dar cuenta de su pasado, de su lugar en la sociedad y de sus expectativas para el futuro(Lois, 2021). Desde el Área de Comunicación Comunitaria de la UNER, fundada y dirigida por Patricia Fasano, se reconstruye y se relata parte de esa historia. En la historización que plantea la autora, recuerda que, durante 2002, luego de la tremenda crisis económica y política de diciembre de 2001, referentes populares de diversas pertenencias y posiciones ideológicas alzaban su voz desde las organizaciones sociales, populares y comunitarias proponiendo, señalando y exigiendo nuevas formas de hacer política. En medio de un clima social marcado por las asambleas ciudadanas y piqueteras y por las consignas que llegaban desde el Foro Social Mundial realizado en Porto Alegre, en la carrera de Comunicación Social de la UNER un pequeño equipo de jóvenes investigadores e investigadoras que llevaban adelante un trabajo de campo con observación participante en una organización barrial de la ciudad de Paraná, comenzó a señalar la necesidad de incorporar la perspectiva de la Comunicación popular, comunitaria y alternativa. La propuesta era imaginar alternativas al modelo de globalización y neoliberalismo, responsable de la crisis política y económica mundial. En ese marco, pensadores/as propios/as y ajenos/as –tanto los filósofos europeos Roberto Espósito y Zygmunt Bauman como el latinoamericanísimo 225 Comandante Marcos- invitaban a poner la noción de comunidad en el centro del horizonte político y existencial de los tiempos por venir. Fue de esa manera como el siempre sospechoso concepto de comunidad volvió a entrar a la academia para ser mirado con ojos renovados junto al contexto significante que el mismo arrastraba consigo: anti-globalización, anti-neoliberalismo, zapatismo, revalorización de lo local, cultura popular. (Patricia Fasano, 2016, p. 77) En este escenario y con estos impulsos, Fasano da cuenta de la emergencia(o del reingreso) en el ámbito académico de la noción de“comunicación comunitaria”, definida como aquella comunicación que se propone fortalecer la dimensión comunitaria de la vida social. Es una definición que reconoce que no todos los “modelos de comunicación apuntan a fortalecer la dimensión comunitaria de la vida social, algunos, por el contrario, apuntan a debilitarla”(Patricia Fasano, 2016, p. 81). Para la autora, estos modos de entender y ejercer la práctica de la comunicación tienen que ver con una experiencia de transformación y, más aún, con una experiencia de transformación política, como sostienen otros/as referentes del campo(Cardoso, 2015; Huergo, 2004; Kaplún, 1985; Kejval, 2009; Lois, 2018; Magarola, 2014; Mata, 2009). En este sentido, Fasano adscribe a la concepción de la comunidad como un espacio de relaciones móviles y dinámicas, de cooperación y confrontación, que no se circunscriben a una geografía ni a un tiempo preestablecidos, sino que se caracterizan por un tipo de vínculo que une o puede unir a los/as miembros de un espacio que puede no ser fijo ni estar delimitado de forma previa. La dimensión comunitaria de la vida social tendrá que ver, entonces, con la configuración de identidades y pertenencias que conlleva la construcción-siempre conflictiva y contingente- de un nosotros/as reconocido tanto por quienes lo integran como por aquellos que van a ocupar el lugar de“los otros/as”(Lois, 2010). Se trata de una mirada de la comunicación que se expresa en prácticas muy variadas que incluyen las relaciones cotidianas entre las personas, los modelos institucionales, organizacionales y políticos, así como los enfoques generales en torno a la sociedad y la cultura. Como abordaje de la comunicación social, busca fortalecer la dimensión comunitaria de la vida social, es decir, ese lugar de la vida social en el cual la identidad se define por la pertenencia a un nosotros, nosotras, nosotres: un sujeto que incluye a otros para poder ser plenamente(Lois, 2021). Es una perspectiva inclusiva, con una profunda raigambre política que a veces no se manifiesta en el corto plazo, pero que tiene como horizonte la emancipación de los sujetos por medio del ejercicio de prácticas de comunicación autónomas, que respondan a sus propias pautas culturales. En este marco, aborda el hacer o el posicionarse desde la Comunicación Comunitaria: Lo que procuramos hacer desde la comunicación comunitaria es identificar ese componente, visibilizarlo y fortalecerlo en términos 226 HABITAR LA PREGUNTA POR LA COMUNICACIÓN POPULAR Y COMUNITARIA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] comunicacionales, es decir, en el ejercicio de producir significaciones o, mejor, formas para comunicarlas.(...) De lo que estamos hablando cuando hablamos de comunicación comunitaria es de-en nuestro rol profesional de comunicadores/as, planificadores/as, diseñadores/ as, ejecutores/as, acompañantes, etcétera- los procesos sociales de puesta en forma de las significaciones. Es decir, orientar los procesos de significación y expresión de los grupos hacia ese lugar de su propio imaginario social en el que residen los componentes más directamente ligados a su identidad común, comunitaria, a su comunidad(…), trabajar con los grupos para que, en primer lugar, identifiquen los componentes comunitarios de su vida cotidiana, luego los valoricen y, finalmente, los apropien reflexiva y legítimamente para nombrar los componentes de su vida social.(Patricia Fasano, 2016, pp. 82-83) Aparece el diálogo como método a la hora de abordar la comunicación comunitaria, tanto desde la extensión como desde la docencia y la investigación. El diálogo es la figura comunicacional paradigmática de su forma de plantear la comunicación comunitaria: un logos construido a través de la conversación atenta con los/as actores sociales, con los procesos personales de los/as estudiantes, con la vida social en su conjunto. Esto es, una epistemología del diálogo atravesando tanto la extensión como la docencia y la investigación. Diálogo entre herramientas de registro y vida social que nos habla de un modo de concebir la investigación científica (más comprensivo que explicativo); diálogo para concebir la relación entre educadores/as y educandos/as, que habla de una determinada pedagogía (de la educación popular); diálogo para pensar el modo en que los lenguajes son producidos y con quiénes son producidos, y esto habla de un modo de entender la comunicación. Una filosofía que ponga en el centro a la escucha y a la construcción colectiva de comunidad.(Patricia Fasano, 2016, p. 85) La autora considera que el hecho de que estos sectores puedan reconocer y positivar los modos de significación que les son más propios(los que tienen que ver con sus condiciones de vida y con las de sus antepasados, con sus perspectivas y sus matices, con las razones más importantes de su existencia) constituye una transformación de profundas consecuencias políticas. Sostiene que desvalorizar desde pautas culturales ajenas los modos de significar que nos son propios, que provienen de nuestros procesos históricos y de nuestro modo específico de estar en el mundo y de significar nuestra propia vida, supone violentos fenómenos de aculturación con consecuencias del más diverso orden para las sociedades. Es en este sentido que esa dimensión transformadora de la comunicación comunitaria no sólo alcanza a los/as otros/as, sino también a los/as unos/as, a quienes la alientan, la planifican y la desarrollan. Desde esta perspectiva, la comunicación comunitaria se convierte en una experiencia difícilmente comprensible si no es viviéndola y experimentando en carne propia los procesos de transformación que a partir de ella se propician. Lo dicho hasta aquí la 227 lleva a plantear una posible paradoja: si la comunicación comunitaria se aprende practicándola, ¿es posible aprenderla en la universidad? ¿Hasta qué punto y dentro de qué límites eso es posible? Esta pregunta atraviesa muchos de los recorridos, producciones y aportes que el Área de Comunicación Comunitaria, desde sus proyectos de investigación y extensión, intenta responder: Buscamos que los procesos desarrollados durante más de diez años hablen: de la práctica universitaria, de la forma que junto a las comunidades encontramos para hacer la comunicación comunitaria, de los conflictos, los cambios de rumbo, los desafíos de cada contexto, las condiciones de trabajo que dan forma a la intervención, en síntesis, qué y cómo realizamos la comunicación comunitaria, al practicarla; es decir, cómo, de qué manera, en nuestro hacer estamos produciendo formas específicas de entender y practicar la comunicación comunitaria.(Patricia Fasano y otras, 2017, p. 11) UN CIERRE QUE NO ES TAL Recorrer la trayectoria de Patricia Fasano impulsa el resurgimiento de nuevas y viejas preguntas sobre los alcances, los límites y las posibilidades de la comunicación popular y comunitaria; sobre la relación entre las organizaciones populares y los espacios universitarios, y también sobre las formas de construcción de conocimiento legítimo en las sociedades actuales. La potencia de sus preguntas, junto con la agudeza de sus observaciones, nos pone una y otra vez frente a las muchas de las tensiones epistemológicas y ontológicas que atraviesan los estudios en aquello que llamamos“Comunicación”. Su obra y sus aportes nos abren a nuevas formas de investigar en Comunicación en clave popular y comunitaria, a temporalidades de escuchar, de producir y de reflexionar que, en general, no coinciden con los de la planificación académica. Cómo muy bien describe Gretel Schneider, integrante del Área de Comunicación Comunitaria, quien fuera tesista doctoral de Patricia: [Patricia] confía mucho en el tiempo y lo entiende como una dimensión necesaria en los procesos. El tiempo aporta distancia y maduración de lo que vamos viendo, escuchando, escribiendo, pensando. Aprender a tomarse el tiempo para hacer, para estar, para conocer, para escribir, para aclararnos lo que nos pasa, es precisamente lo que va en contra de toda lógica en esta modernidad tardía o en esta época compulsiva, arrebatada, y en las carreras universitarias, donde el tiempo debe traducirse en cantidad de producciones.(Schneider, entrevista, 2021) Sus textos, caracterizados por preguntas fuertes y respuestas francas, nos interpelan sobre el agotamiento creciente de aquello que llamamos el“modelo analítico racional moderno”(Bidaseca, 2010; de Sousa Santos, 2009) y sobre la certeza de la 228 HABITAR LA PREGUNTA POR LA COMUNICACIÓN POPULAR Y COMUNITARIA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] diversidad y pluralidad de saberes, perspectivas, conocimientos y, claro, formas de comunicación. Así, sus trabajos de investigación e intervención en radios populares, con mujeres de los barrios más humildes de Paraná o en espacios organizacionales tan diversos como cárceles, organizaciones comunitarias o escuelas, llaman la atención sobre la necesidad de sostener procesos comunicacionales que se alejen de las formas del sociocentrismo que circula tanto en ámbitos académicos como en los medios masivos de comunicación o en los discursos institucionales. Es decir, la necesidad de dar cuenta de aquellos escenarios comunicacionales ignorados e invisibilizados, pero que resultan estructurantes de las identidades comunitarias. Su legado se encuentra en las huellas que deja en las aulas, los territorios y las organizaciones, en los equipos de trabajo que habilita, impulsa y sostiene, en los aprendizajes que transmite con su forma de construir amorosamente y con su generosidad, aún en contextos ásperos y hostiles. Así lo dicen Lucrecia Pérez Campos y Patricia Fontelles, también colegas e integrantes del Área de Comunicación Comunitaria de la UNER: Con una voluntad y una claridad de hierro, Patricia fue una de las primeras en decidir construir una carrera que incluyó la docencia, el trabajo comunitario (al que entonces no denominábamos“extensión”) y la investigación. Curiosa incansable, extremadamente sensible y abierta siempre a la escucha atenta, a conocer todas las“otredades”, participando directamente en todo lo que le permitiera aproximarse a la complejidad de la trama social.(…) Quiero destacar esto: su claridad y su convicción han sido un ejemplo, lejos de la comodidad de los cargos y las jerarquías académicas. De ser mi compañera, “la Pato” pasó definitivamente a ser mi maestra, la que me abrió la puerta para dar sentido a nuestra profesión y a construir con otres un horizonte más justo para todes. Su estatura intelectual es enorme; su mirada, insustituible. Siempre en constante producción, su ejercicio reflexivo incluye el disfrute y el cuidado de la naturaleza, la música, la fotografía y el cine, las búsquedas espirituales y los sabores culinarios. Todo esto –y mucho más– la definen como una exploradora curiosa y sumamente respetuosa, cuya producción académica no tiene límites; cuya generosidad, tampoco.(...) Para mí, que fui su compañera dentro de la noche oscura y que crecí escuchando su amorosa voz, me siento su feliz discípula, deudora de su impulso y de su permanente reconocimiento hacia mi modesta labor. ¡Feliz de ser parte del universo Fasano!(Pérez Campos, entrevista, 2021) Hablar de Patricia nos llena de emoción. Como referente del campo de la Comunicación Comunitaria ha realizado una labor increíble de creación y sostén del equipo y el área.(...) Así es Patricia, siempre gestionando, gestando y circulando, con una gran generosidad y una gran paciencia para esperar y dar lugar a lo colectivo. (Fontelles, entrevista, 2021) 229 Gracias, Patricia. Tus preguntas sobre el hacer, el pensar, el investigar y el producir con otros y otras en torno a la comunicación popular y comunitaria, en espacios y territorios diversos y complejos, nos interpelan, nos movilizan, nos incomodan y nos marcan un camino. Bibliografía Bidaseca, Karina(2010). Perturbando el texto colonial. Los estudios(pos)coloniales en América Latina. SB. Cardoso, Nelson(2015). Recorridos desde la Comunicación Comunitaria. Publicación del Taller Cuatrimestral de Comunicación Comunitaria. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires. de Sousa Santos, Boaventura(2009). Una epistemología del sur. La reinvención del conocimiento y la emancipación social. Siglo XXI-CLACSO. de Sousa Santos, Boaventura(2015). Más allá del pensamiento abismal: de las líneas globales a una ecología de saberes. En de Sousa Santos, Boaventura y Meneses, María Paula(eds.). Epistemologías del Sur. Akal. Fasano, Patricia(2015). La investigación en comunicación comunitaria y popular: el uso de la etnografía como enfoque. Avatares de la Comunicación y la Cultura, 10. Fasano, Patricia(2016). Comunicación comunitaria en/desde la Universidad. Tram[p]as de la comunicación y la cultura, 1(78), e020. https://doi.org/10.24215/2314274Xe020 Fasano, Patricia; Pérez Campos, Lucrecia; Schneider, Gretel(2017). Área de Comunicación ComunitariaUniversidad Nacional de Entre Ríos. Actas de las VII Jornadas sobre Etnografía y Procesos Educativos. Buenos Aires, IDES. Huergo, Jorge(2004). Comunicación popular y comunitaria: desafíos político-culturales. Nodos, 4. Kaplún, Mario(1985). El comunicador popular. CIESPAL-CESAP. Kejval, Larisa(2009). Truchas. Los proyectos políticos-culturales de las radios comunitarias, alternativas y populares. Prometeo. Lois, Ianina(2010). Comunicación comunitaria, Universidad y organizaciones sociales: un espacio para la construcción del“otro”. Revista Margen, 57. Lois, Ianina(2018). Construir conocimiento desde la investigación-acción(I+A) y la Investigación acción participativa(IAP). Anuario de investigaciones. Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini. Lois, Ianina(2021). La comunicación en la trama de la salud comunitaria. En Lois, Ianina y Silberman, Martín(comps.), La salud comunitaria en debate. Publicaciones Universidad Nacional Arturo Jauretche, Instituto de Ciencias de la Salud. Magarola, Oscar(2014). Una aproximación al campo de la Comunicación y Cultura Comunitaria. Apunte de cátedra, Taller Anual de la Orientación en Comunicación Comunitaria. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires. Mata, María Cristina(2009). Comunicación comunitaria en pos de la palabra y la visibilidad social. En Área de Comunicación Comunitaria(comp.)(2009). Construyendo comunidades… Reflexiones actuales sobre comunicación comunitaria. La Crujía/UNER. Entrevistas Gretel Schneider, integrante del Área de Comunicación Comunitaria de UNER. Lucrecia Pérez Campos, integrante del Área de Comunicación Comunitaria de UNER. Patricia Fasano. Patricia Fontelles, integrante del Área de Comunicación Comunitaria de UNER. 230 HABITAR LA PREGUNTA POR LA COMUNICACIÓN POPULAR Y COMUNITARIA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] CORA Gamarnik EL FOTOPERIODISMO EN LOS INTERSTICIOS DEL PODER Por Cleopatra Barrios y Adriana Mambrín El paradigma logocéntrico confinó históricamente la imagen al ámbito del engaño, la magia y la superstición(Martín-Barbero y Corona Berkin, 2017). Incluso en los primeros escritos que delinearon el horizonte de la semiología de la imagen, Roland Barthes señaló“el pánico” que la sociedad letrada manifestaba ante la imagen y su condición incierta. Desde la posición dicotómica y reduccionista dominante, este objeto fue concebido como un vehículo de los afectos y, por ende, como una amenaza para la palabra, en tanto instrumento de la razón(Barthes, 2002). En Argentina, a inicios del siglo XX, la aparición de las primeras revistas ilustradas y el despliegue de potentes fotografías, puestas casi al mismo nivel que las palabras en la construcción del discurso de prensa, causaron en las redacciones de los diarios reacciones elitistas en contra de su incorporación y otras, más innovadoras, a favor. La cuestión del rechazo o la aceptación de la imagen, que resonó en la contienda entre“medios intelectuales” y“medios populistas”, evidenció cómo la fotografía, puesta en vinculación con las instituciones, los discursos, las relaciones de poder y de dominación, asume una dimensión profundamente política. A modo de revisión de aquel debate, nos preguntamos: ¿a qué respondía esa descalificación de las imágenes? ¿Cuál era la posición de los medios y de sus propietarios? ¿Qué tipo de imágenes incorporaron y cuáles excluyeron? ¿Qué textos orientaron sus sentidos? En definitiva: ¿quiénes regularon el campo de lo visual en aquel tiempo? ¿Cuáles eran los intereses subyacentes? En la búsqueda de algunas respuestas, aparece como un faro iluminador el nombre de Cora Gamarnik. La investigadora que, en primer lugar, se especializó en el ámbito de la Comunicación y la Educación, y que luego se abocó a construir una obra pionera y de referencia ineludible en la reflexión sobre las imágenes de prensa en nuestro país. Valgan los interrogantes iniciales y las líneas que siguen para introducir la inclusión de la producción de esta pensadora de las imágenes y la comunicación en esta antología. Sirvan también la breve semblanza y los ingresos de lectura como invitación a revisar 231 sus escritos tanto sobre Educación y Comunicación, como acerca de la historia del fotoperiodismo argentino, del abordaje de las fotografías y de sus implicancias políticas en los procesos sociales. Aquí recuperamos principalmente sus problematizaciones sobre estos últimos temas, que aún configuran“un área de vacancia en las Ciencias Sociales y de la Comunicación”(Cora Gamarnik, 2020, p. 19). LOS TRAYECTOS DE UNA INTELECTUAL: PENSAMIENTO CRÍTICO Y MILITANCIA Cora Gamarnik es licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Nacional de Buenos Aires(UBA). Es doctora en Ciencias Sociales también por la UBA e investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas(CONICET). Se desempeña como docente en carreras de grado y posgrado en la UBA y en otras universidades del país. Cursó su formación de grado en pleno período postdictatorial. En ese contexto, las luchas por la democratización de la educación y de la sociedad la llevaron a integrar activamente la conformación del Frente Amplio Santiago Pampillón que, en un hecho histórico, a fines de los años ochenta se transformó en una de las primeras organizaciones de izquierda en ganar la conducción del centro de estudiantes de su facultad(Cora Gamarnik, entrevista, 2021). Desde el centro de estudiantes, la intelectual participó de actividades vinculadas a los derechos humanos, de acciones contra la impunidad que prometían las leyes de Obediencia Debida y el Punto Final y de experiencias de trabajo voluntario en barrios vulnerados de la provincia de Buenos Aires. Estas acciones, entre otras, fueron delineando su concepción de la investigación y la docencia orientada a transformar lo social, a brindar respuestas a las demandas de los sectores más desfavorecidos y a democratizar el conocimiento construido desde las universidades. La continuidad de ese compromiso militante y de su predisposición a generar espacios de encuentro, debate y construcción colectiva, constituyen las bases de su tarea intelectual. Siendo estudiante de los últimos años de la carrera, Cora se integró al trabajo docente y al Programa de Educación a Distancia“UBA XXI” junto a Edith Litwin, primero en el área de radio, luego en el área de investigación. La pedagoga fue una de las maestras que marcó su especialización en el ámbito de la Comunicación y la Educación(Cora Gamarnik, entrevista, 2021). Luego de su tesina de grado, que revaloriza el rol de las radios en la educación a distancia, sus primeras publicaciones académicas también aportaron a los debates de esta área. Se desempeñó como docente en las asignaturas “Teorías y Prácticas de la Comunicación II” e“Historia de los medios y sistemas de comunicación”. Luego pasó a conformar el equipo fundador del Profesorado de Ciencias de la Comunicación de la UBA y a diseñar y dictar la asignatura“Didáctica Especial y Residencia”, que marcó la especificidad de esa formación. Esta carrera 232 EL FOTOPERIODISMO EN LOS INTERSTICIOS DEL PODER MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] buscó construir un“polo crítico” frente a la reproducción del modelo neoliberal y de la visión instrumental de la comunicación que abonaba los intereses del mercado. También se planteó como alternativa al“avance de lo privado sobre lo público” que se hacía efectivo con la intervención de las fundaciones y monopolios mediáticos en la formación de docentes en Comunicación, predominante a fines de los años noventa y principios del siglo XXI(Cora Gamarnik, entrevista, 2021). En ese sentido, situada en un entre-lugar, entre la docencia y la investigación de y para la acción, la primera etapa de la producción de Cora cuestiona los paradigmas de Educación en Comunicación dominantes en el período neoliberal y sus consecuencias en la pérdida de la potencia innovadora de una alfabetización comunicacional y mediática crítica y en la limitación de la instrumentación de modelos democráticos e igualitarios de acceso a los bienes culturales. Como salida, la autora orientó sus esfuerzos a reivindicar la figura del docente como un intelectual y un profesional activo en la construcción de ciudadanía y no como un mero ejecutor de manuales procedimentales(Cora Gamarnik, 2008, 2009, 2010a; Gamarnik y Margiolakis, 2011). El libro Enseñar Comunicación(2011), coordinado junto a Evangelina Margiolakis, sistematiza buena parte de la experiencia construida durante esta primera etapa de docencia, de investigación y de aporte a la formación específica del profesorado en Comunicación. En 2008, una beca de investigación doctoral otorgada por la UBA abrió para Cora su segunda etapa del trabajo y también su trayecto de indagación más extenso. Se dedicó, como pocas, a reconstruir la historia del fotoperiodismo argentino y a reflexionar sobre la práctica fotoperiodística y las singularidades de las fotografías paradigmáticas que difundieron los diarios y revistas de los años sesenta y setenta, marcando el devenir de las imágenes desde la postdictadura hasta nuestros tiempos. En 2020, la autora publicó el anuario Relatos visuales en pandemia, coordinado con Alejandro Vagnenkos. En el mismo año, fruto de su tesis doctoral, editó uno de sus libros más relevantes: El fotoperiodismo en Argentina. De Siete Días Ilustrados(1965) a la Agencia Sigla(1975). Allí reúne décadas de investigación alimentada por más de cuarenta entrevistas a fotógrafos, páginas de revistas ilustradas, fotografías recuperadas de archivos públicos y privados, visitas a exposiciones, misivas, reportajes publicados en medios, textos teórico-críticos revisados y actualizados en sus reflexiones situadas. En este ámbito, Cora también contribuyó a la creación de espacios de investigación y formación que nuclean y desarrollan los intereses de quienes muchas veces indagan temas de fotografía en soledad o bien reflexionan desde la propia práctica fotográfica. Se trata del“Área de Estudios sobre Fotografía” de la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA y del“Programa de Actualización en Fotografía y Ciencias Sociales”, un proyecto formativo inédito en su tipo que coordina junto a Silvia Pérez Fernández. 233 LA IMAGEN“VULGAR” EN LAS REDACCIONES Y EN LA ACADEMIA En su investigación doctoral, Cora se propuso analizar la historia del fotoperiodismo argentino entre 1965 y 1975. Sin embargo, para focalizar en este período, primero reconstruyó los antecedentes del oficio y analizó el rol de las fotografías en la prensa desde inicios del siglo XX. En esa indagación, ella destaca a Caras y Caretas como la primera revista ilustrada que incorporó la fotografía“de modo masivo y sistemático”, inspirada en modelos de revistas alemanas y estadounidenses(Cora Gamarnik, 2020, p. 35). En este aspecto, las lecturas de Cora retoman y amplían las lúcidas reflexiones de Eduardo Romano, quien analizó cómo la revista revolucionó las maneras de leer a través de la conjunción icónico-verbal de su configuración discursiva(Romano, 2004). Pese a su atractivo y potencial de venta, la inclusión de la imagen en la prensa era cuestionada por las élites gobernantes y propietarias de medios de comunicación. Este sector veía en las fotografías la“vulgarización” del periodismo“serio”. Para las élites porteñas, era inadmisible ceder centímetros de páginas de palabras a las imágenes que, desde su posición, estarían destinadas a quienes no sabían leer, a quienes no eran“cultos”. En ese sentido, por un lado, dar lugar a las imágenes implicaba atender a demandas de representación de públicos más amplios: las grandes masas de inmigrantes y los nuevos barrios de sectores populares que comenzaban a reconfigurar la sociedad argentina de inicios de siglo XX. Por otro lado, también implicaba para lxs dueñxs de medios de comunicación invertir en innovaciones tecnológicas para la impresión, en la adquisición de cámaras y en la mejora de las condiciones laborales de lxs fotoperiodistas para responder al proceso de modernización en puerta. De allí, Cora reflexiona que, en el fondo, las persistentes críticas a la imagen escondían el sostenimiento de la desinversión(Cora Gamarnik, 2020). Las descalificaciones que sufría la fotografía en las redacciones argentinas y también en las de otras latitudes del mundo formaron parte de un conjunto amplio de prejuicios de los que tampoco la academia quedó exenta. En Los ejercicios del ver, concentrado en el fenómeno de la televisión de fines del siglo pasado, Jesús MartínBarbero señala que la condena persistente a la imagen impidió a lxs cientistas sociales comprender su envergadura estética y política y, por consiguiente, problematizar su lugar decisivo en la batalla cultural(Martín-Barbero y Rey, 1999; Martín-Barbero y Corona Berkin, 2017). Cuando esa posición cambió, gracias a la revalorización de los objetos“menores” impulsada sobre todo por los Estudios Culturales, la urgencia por atender el rol que comenzó a ocupar el audiovisual en la configuración de la sensibilidad social obligó nuevamente a los estudios de la Comunicación a relegar el abordaje de la fotografía. Pese a ello, la relevancia de su estudio, señalada por Walter Benjamin, Roland Barthes, 234 EL FOTOPERIODISMO EN LOS INTERSTICIOS DEL PODER MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Pierre Bourdieu, John Berger, Gisèle Freund y Susan Sontag entre otrxs, logró lecturas renovadas y situadas en el contexto latinoamericano. En ese sentido, podemos citar la importancia de las reflexiones sobre teoría, crítica e historia de la fotografía regional en los trabajos de Boris Kossoy, José Antonio Navarrete o John Mraz; sobre las articulaciones entre imagen, memoria y dictadura en los ensayos de Nelly Richard; o en torno de las políticas de la mirada y de los vínculos entre imágenes, comunidades indígenas y comunicación intercultural en los escritos de Rossana Reguillo y Sarah Corona-Berkin, respectivamente. 1 En Argentina, a los primeros ensayos sobre la historia de la fotografía y la construcción de la mirada fotográfica aportados por Sara Facio o Raúl Beceyro, se sumaron, en el cambio de siglo, nuevas historias de la fotografía argentina y varios grupos de estudio dedicados integralmente a la fotografía. Estos equipos se conforman por investigadorxs provenientes de la Historia, el coleccionismo, la Historia del Arte, la Arquitectura, la Antropología, la Semiótica, la Sociología y, en menor medida, del Periodismo y la Comunicación. 2 En las investigaciones de Periodismo y Comunicación de nuestro país, el tratamiento de la foto de prensa perdió centralidad o continuó siendo subsidiario del análisis del discurso lingüístico, muy limitado a la hora de atender las especificidades mediales, técnicas y estéticas de la fotografía; a las lógicas de trabajo de los departamentos fotográficos de los diarios y revistas; a su injerencia en las formas de producción, selección, edición y publicación de imágenes; a las trayectorias y las visiones de lxs reporterxs sobre sus propias prácticas. En todos estos aspectos marginalizados de las investigaciones vigentes es donde, en cambio, reside la fortaleza del trabajo de Cora Gamarnik. LA DÉCADA DORADA DE LA FOTO DE PRENSA Y DEL OFICIO FOTOPERIODÍSTICO El libro que reúne la indagación de más largo aliento de la investigadora expone la relevancia que adquirió el fotoperiodismo durante todo el siglo XX en el país(Cora 1. En el libro Mujeres de la comunicación se reconoció la influencia del trabajo de estas tres investigadoras en los estudios de nuestro campo(Rodríguez, Magallanes Blanco y Rincón, 2021). 2. En ese contexto, se desarrollaron múltiples proyectos sobre ejes de discusión aún vigentes: imagen, ciudad y modernidad; fotografía, alteridad y colonialismo; fotografía y su cruce con las artes; imagen, memoria e historia reciente; fotografía, sectores populares y vida cotidiana; visualidad, raza, clase y género. Entre los referentes de estos grupos de investigación podemos citar a: Abel Alexander, Miguel Ángel Cuarterolo, Luis Priamo, Ramón Gutiérrez, Adrián Gorelik, Patricia Méndez, Cristina Boixados, Martha Penhos, Carlos Massota, Mariana Giordano, Valeria González, Verónica Tell, Silvia Pérez Fernández, Ludmila Da Silva Catela, Elizabeth Jelin, Pablo Vila, Claudia Feld, Sergio Caggiano, entre otrxs. 235 Gamarnik, 2020). Su historización marca en la década del sesenta un momento de inflexión y revela en ese tiempo un protagonismo inédito de la fotografía en la escena mediática y política argentina. El estudio muestra cómo las revoluciones políticas y culturales así como las innovaciones técnicas y mediales que atravesaban todas las esferas de la sociedad, transformaron las dinámicas de la industria editorial de diarios y revistas. En este contexto, la investigadora destaca el surgimiento de revistas ilustradas como Primera Plana, Panorama, Gente y Siete Días Ilustrados, que aportaron un despliegue cuantitativo y cualitativo de imágenes. La autora revela cómo, luego de las críticas para esta época también los principales diarios de tirada nacional, ya habían incorporado fotografías en sus páginas. En este trayecto, Cora recorta entre 1965 y 1975-desde que nace Siete Días Ilustrados hasta cuando se crea SIGLA, la primera agencia fotográfica de prensa del país- lo que considera la“década dorada” del fotoperiodismo. En primer lugar, entiende que en este período la foto deja de ser mera ilustración para transformarse en un elemento activo de la modelación de los modos de ver, percibir y concebir el mundo de la ciudadanía argentina. En segundo lugar, mapea un escenario de transformaciones en el propio oficio fotoperiodístico que repercute en los modos de mirar y concebir imágenes. Gisèle Freund(1993) comprendió tempranamente que la fotografía de prensa produjo un cambio en la“visión de las masas” porque abrió“una ventana al mundo” para amplios sectores sociales del globo. Cora retoma esa concepción para interpretar el caso argentino: La fotografía les permitió a los medios una doble renovación en un momento en que el periodismo se profesionalizaba y pasaba a depender cada vez menos del poder político y más del mercado: por un lado, era un elemento ilustrador que rompía con la monotonía del texto y atraía nuevos lectores; por el otro, era una“ventana al mundo” que satisfacía la necesidad de los lectores de querer ser observadores visuales.(Cora Gamarnik, 2020, p. 301) La investigadora explicita que las revistas modernas argentinas se inspiraron en los modelos de Europa y Estados Unidos de probado éxito, como Life, Vu, Picture Post, Paris-Match, Newsweek, Der Spiegel. Como sus antecesoras, las publicaciones locales buscaron no sólo narrar o explicar los hechos, sino también“mostrarlos”. Con cámaras livianas en mano, los reporteros realizaron coberturas a lo largo y ancho del país y del mundo para ofrecerle al público las imágenes de los acontecimientos más significativos del siglo: la revolución cubana, la guerra de Vietnam, la rebelión antirracista en los EE.UU, el mayo francés, la vida y la muerte del Che Guevara, el momento en que Neil Armstrong pisó la Luna, el Cordobazo, entre otrxs. Ya en los años setenta, su investigación se detiene en el momento en que las izquierdas revolucionarias dan nacimiento a medios como El Descamisado o el diario Noticias. 236 EL FOTOPERIODISMO EN LOS INTERSTICIOS DEL PODER MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Destaca que estas publicaciones promovieron el surgimiento de la“fotografía militante” y de los“fotógrafos militantes”. En la trama de las producciones de estos diarios y revistas, Cora analiza imágenes singulares que también fueron marcando las transformaciones de la mirada fotoperiodística. Además, esta cuestión se entrelaza con los cambios que atraviesa el oficio del fotoperiodista. Mediante el testimonio de los fotógrafos, su estudio da cuenta de las batallas que éstos libraron por la revalorización y la jerarquización de su trabajo al interior de las redacciones y del modo en que la renovación de las miradas estuvo acompañada de un recambio generacional de envergadura. Los reporteros afirman que el fotoperiodismo como práctica cultural fue históricamente menospreciado y la autora da pistas acerca de los factores que influyeron en esta subvaloración. En primer lugar, el cruce de fuentes le permite mostrar cómo desde inicios del siglo XX hubo diferencias entre revistas y diarios en cuanto al tiempo de producción dedicado a las imágenes y a la calidad de impresión de las mismas. Mientras que las revistas incorporaron tempranamente innovaciones y brindaron mejores condiciones laborales, los diarios tardaron en darle un lugar de relevancia a las fotografías y al oficio fotoperiodístico. En este sentido, Cora indica:“Siguieron considerando a los fotógrafos un accesorio de los cronistas.(…) Las imágenes solo eran un elemento ilustrativo que rompía la monotonía de la diagramación”(Cora Gamarnik, 2020, p. 162). En segundo lugar, la subordinación jerárquica del fotógrafo respecto de la posición del cronista respondía en el fondo a una cuestión de clase. Cora historiza cómo el retrato se difunde con la llegada de inmigrantes que encontraron en el oficio fotográfico una salida laboral. También da cuenta del acceso y la adopción creciente de la fotografía en diferentes ámbitos sociales, incluso en las clases populares, gracias al abaratamiento y la simplificación técnica. Los testimonios señalan que quienes entraban a los diarios entre la década del sesenta y setenta no lo hacían sabiendo el oficio. Pasaban por un período de prueba sin cobrar salario y el ingreso surgía a partir de changas. Por ejemplo, el fotógrafo Lucio Solari cuenta que los fotógrafos empezaban en el diario como choferes y luego ascendían de estatus en la sección de fotografía. Sin embargo, en una categoría más alta se encontraban dibujantes e ilustradores y, más arriba, lxs periodistas. Ante esta situación, la investigadora descubre que fue la editorial Abril la que encabezó la jerarquización del oficio gracias al rol decisivo de ciertos protagonistas. Entre ellos, Francisco“Paco” Vera, un exiliado del franquismo español que formó el departamento fotográfico de la empresa y luchó por las condiciones laborales de los reporteros, defendió sus roles en la preselección de las imágenes publicables e incentivó su formación cultural y artística para transformar las imágenes en verdaderas narraciones visuales(Cora Gamarnik, 2020). 237 La investigación también registra los modos en que el fotoperiodismo se reconfiguró por la incorporación de nuevos fotógrafos, algunos provenientes de clases medias, con formación en diversas carreras de grado e incluso en escuelas de Bellas Artes. Sostiene que esta diversificación de itinerarios y orígenes contribuyó a renovar la mirada y los resultados de las prácticas fotográficas. Con algunas batallas ganadas, Cora también apunta que el oficio pasó de ser“un trabajo poco reconocido a ser deseado y respetado: un oficio estable, seguro, atractivo”(Cora Gamarnik, 2020, p. 159). De allí también su consideración del período como la“década dorada” que, lamentablemente, entró en declive con el golpe de Estado de 1966 liderado por Juan Carlos Onganía y con el devenir de la dictadura a partir de 1976. La indagación avanza hasta la creación de SIGLA en 1975 y también da cuenta de las relaciones de intertextualidad, pero, sobre todo, de la crisis que enfrenta la prensa gráfica frente a la expansión de la televisión. EL FOTOPERIODISMO EN DICTADURA Y LOS ACTOS DE REBELIÓN COTIDIANA Otro de los capítulos relevantes de la obra de Cora Gamarnik se concentra en la producción y circulación de imágenes en el contexto de la dictadura cívico-militar instaurada en 1976. La investigadora interroga cuáles fueron las posibilidades de autonomía y creatividad que procuraron los fotógrafos para sortear el fuerte control represivo de la época, marcada por la pleitesía mediática al poder político. También reflexiona sobre los usos y potencialidades técnicas, las peripecias de la actividad fotoperiodística, los riesgos y el rol del azar. Una de las hipótesis que la autora desarrolla señala es que el régimen no solo recurrió a la censura y al ocultamiento, sino también a una gran producción de imágenes orientada a legitimar su posición. En ese sentido, diversas publicaciones dan cuenta de cómo, a partir de la instauración de la última dictadura, solo las imágenes afines al“espíritu nacional” y ajustadas a un canon específico sobre el ideal de la familia y la juventud, la sexualidad y la religión, la seguridad y las fuerzas armadas, serían del tipo publicable en la prensa. Las imágenes contrarias a esos preceptos oficiales estaban prohibidas. Los textos también reflexionan sobre los efectos de la censura y la editorialización mediática por parte de las Fuerzas Armadas en el trabajo diario fotográfico, y acerca de la contribución de la fotografía, en este contexto, en la construcción de una imagen oficial afín a los intereses militares. Con el objetivo de evidenciar los marcos que regulan la mirada de la época, Cora reconstruye la historicidad de las fotografías de prensa. Para ello recurre a la historia oral y al contraste testimonial. Rastrea las publicaciones periódicas de los días anteriores y posteriores a la toma de cada foto publicada, mira la relación que ésta entabla con los textos que la rodean. Recurre a otras imágenes“del mismo día, del 238 EL FOTOPERIODISMO EN LOS INTERSTICIOS DEL PODER MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] mismo autor, de otro autor, del mismo tema, de las mismas situaciones, de otras situaciones”(Cora Gamarnik, 2018b, p. 24); las pone en serie para observar qué recorte fue elegido para su publicación y qué cuadros quedaron afuera. Asimismo, analiza la cadena de edición y los diferentes usos otorgados a una misma foto en su circulación por diversos medios. Con este procedimiento enfatiza que la imagen de prensa no tiene una significación en sí misma, sino que sus sentidos vienen dados por su relación con el contexto. Al historizar las imágenes mediante el cruce de fuentes orales y visuales, la autora también reconstruye el quehacer fotoperiodístico durante el escenario represivo. En esta tarea, advierte un compromiso, en algunos casos profesional y en otros político, por el cual ciertas imágenes fueron escondidas, resguardadas, salvadas, por los propios reporteros en sus archivos personales. Cora reconoce que el gesto de“sacar y guardar” era una práctica propia de la época(Cora Gamarnik, 2013). Siguiendo a Michel de Certeau, ella conceptualiza estas prácticas como“tácticas del débil” que enfrentaron las“estrategias del fuerte” y se transformaron en formas de“rebelión cotidiana” y también de“conservación de identidad”(Cora Gamarnik, 2020, p. 307). Además, expone que el ejercicio de conservación fue posible porque en las redacciones el control afectaba a los textos y a las imágenes que se publicarían, más que a los negativos, usualmente desechables. Por lo tanto, los fotógrafos cuentan en las entrevistas que al volver de las coberturas cortaban los negativos y se llevaban el cuadro con valor político y/o estético logrado, conscientes de que no se publicarían, pero convencidos de que debían conservarse y protegerse(Cora Gamarnik, 2013). Por este gesto, se dispone hoy de fotografías que contrarrestan el discurso visual oficial sobre distintos mandos y funcionarios del gobierno militar, realizadas en las mismas coberturas solicitadas por las empresas mediáticas. Son fotografías que, en la opinión de Cora, no solo sortearon la autocensura, sino también el miedo diseminado por la dictadura. Por otra parte, la autora presta atención al uso de las cualidades metafóricas del lenguaje visual, el énfasis en la ironía y el sarcasmo a partir de la selección de ciertos ángulos, y la acentuación de gestos y muecas que en la composición visual dejaban en ridículo a los represores. Cora comprende que estas fotografías se constituyeron en“armas” de crítica social contra el poder. También entiende que muchas imágenes funcionaron como documentos que visibilizan temas que se encontraban ausentes en el tratamiento informativo del período. Entre ellos, referencia registros de las consecuencias socioeconómicas de la dictadura, las primeras acciones de las Madres de Plaza de Mayo y las manifestaciones de familiares que buscaban detenidos y desaparecidos del régimen. En su recorrido, Cora además se detiene en momentos de relevancia social para facilitarnos una imagen del contexto de la producción fotoperiodística. De este modo, menciona que hacia 1982 la dictadura enfrentaba una crisis de legitimidad 239 por la difusión de denuncias de organismos de derechos humanos sobre detenciones y desapariciones, lo que se sumaba a la situación de inestabilidad socio-económica. En ese marco, una sección de la Central General de Trabajadores(CGT) convocó a la manifestación“Pan, Paz y Trabajo” para el 30 de marzo. Allí, tuvo lugar una de las represiones más fuertes dirigida hacia lxs fotoperiodistas. La represión contra lxs participantes fue abiertamente pública. Los fotógrafos que cubrían la marcha para los medios deudos del régimen ya habían adquirido visibilidad y habían revalorizado su trabajo gracias a la Primera Muestra de Periodismo Gráfico Argentino a fines de 1981, donde se exhibieron alrededor de 200 imágenes logradas gracias al gesto de“sacar y guardar”. Esto los marcó como blanco y, junto con otrxs manifestantes, sufrieron represión, roturas de equipos, veladuras de rollos e incluso detenciones(Cora Gamarnik, 2015b). LA GUERRA DE MALVINAS Y LA BATALLA SIMBÓLICA Cora Gamarnik también dedica varios escritos a otra batalla de producción de sentido, la que se inicia el 2 de abril de 1982. Historiza cómo a dos días de la represión pública del 30 de marzo, la tibia cobertura mediática del descontento cambia drásticamente al producirse el desembarco de tropas argentinas en las Islas Malvinas(Cora Gamarnik, 2015a). Desde el ejercicio de un“periodismo incorporado”(Butler, 2010), los medios argentinos reprodujeron el relato de la unión nacional por la soberanía argentina sobre las islas del Atlántico sur. La disputa por las fotografías que podían circular y por el modo en que podían publicarse, reproducirse y titularse fue tan grande que el Estado Mayor Conjunto decidió ejercer un control absoluto sobre la producción del acontecimiento bélico y administrar las autorizaciones para las coberturas desde las islas. Al principio del conflicto había distintos reporteros, tanto ingleses como argentinos, pero luego del 2 de abril, día del desembarco, solo los reporteros de los medios oficiales(agencia Télam y ATC) tuvieron autorización para permanecer en suelo malvinense. El análisis de Cora muestra cómo, por un lado, las imágenes publicadas tenían la misión de suscitar un ánimo social épico y, en ese sentido, daban a ver por ejemplo soldados sonrientes, una juventud heroica y patriótica. Por otro lado, evidencia cómo las fotos apuntaban a fomentar el sentimiento de unión nacional, a través de escenificaciones como la de soldados izando la bandera argentina como si se tratara del momento del desembarco en aquellas tierras(Cora Gamarnik, 2015b). Estos abordajes problematizan cómo la fotografía de prensa, por su atributo documental, sirvió para reforzar la acción psicológica del gobierno militar a partir de su circulación en medios de amplia difusión y alcance, tales como la revista Gente, que reproducía todas las imágenes obtenidas por Télam. También revelan que, entre 240 EL FOTOPERIODISMO EN LOS INTERSTICIOS DEL PODER MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] el control sobre la producción fotográfica y la editorialización mediática, las fotos circulantes se caracterizaron por la puesta en escena, la pose y el trucaje; mientras que su publicación fue acompañada por textos que les adosaban lugares y fechas inexactas(Cora Gamarnik, 2015a). La investigadora presenta ejemplos paradigmáticos de la manipulación del sentido en el período, como las fotos de“la rendición inglesa que no fue tal”, tomadas el 2 de abril de 1982(Cora Gamarnik, 2015b; 2018a) y la del“falso abrazo”, capturada el 5 de octubre de 1982(Cora Gamarnik, 2021). El primer caso se trata dos imágenes obtenidas por Rafael Wolmann para la agencia francesa Gamma, que se pusieron a circular en la prensa con anclajes lingüísticos específicos para provocar la humillación del Corps of Royal Marines. Una de las fotos muestra a los soldados ingleses avanzando con los brazos en alto, conducidos por el comando argentino Jacinto Batista. En la segunda, los ingleses están cuerpo a tierra rodeados por soldados argentinos. En las dos se congela el momento de una supuesta rendición. Un análisis de la secuencia de capturas, de los titulares y de los textos que direccionaron el sentido, y una entrevista realizada al propio soldado inglés retratado en una de las fotos, revela las estrategias de montaje y manipulación del discurso militar propagado. El segundo caso se trata de una imagen tomada por Marcelo Ranea para la agencia DyN que se utilizó como“símbolo de reconciliación” entre las Madres de Plaza de Mayo y la dictadura militar. En la foto se observa un supuesto abrazo entre Susana de Leguía, una de las Madres, y el subcomisario Carlos Gallone. El diario Clarín la publicó con la siguiente leyenda:“En la foto un oficial de policía consuela a una de las asistentes”. Cora considera a las publicaciones de esta foto y a los sentidos que le fueron atribuidos como la condensación de los problemas en torno al análisis de la imagen porque, si bien aquel momento existió y el registro lo testimonia,“el abrazo” no fue como lo indicaban los textos de anclaje(Cora Gamarnik, 2021). El contraste de testimonios y secuencias de capturas permitió mostrar que en realidad la Madre de Plaza de Mayo atravesaba una crisis de nervios y azotaba el pecho del policía cuando éste la sujetó. Nuevamente, el estudio remarca la necesidad del análisis contrastivo entre imágenes, secuencias, testimonios, textos y usos mediáticos. A MODO DE CONCLUSIÓN: SOBRE LA POLITICIDAD DE LA MIRADA En la trayectoria de docencia, investigación y militancia de Cora Gamarnik se intersectan debates y luchas que atañen al campo de interés de la Comunicación y la Educación, el Periodismo, la Historia de los Medios y los Estudios Visuales. En este marco, su producción más extensa se detiene en una zona poco visitada por lxs 241 cientistas sociales: la historia del fotoperiodismo argentino, el análisis de las fotografías y el oficio fotoperiodístico posterior a la década de los sesenta. Su trabajo aborda en detalle lo sucedido entre 1965 y 1975, un período de despliegue inédito de imágenes en la prensa del país, de auge de las revistas modernas ilustradas, de surgimiento de los medios militantes y de transformaciones de la propia práctica fotoperiodística. Cora analiza las imágenes paradigmáticas de la época como“ventanas al mundo” para la ciudadanía argentina y como herramientas de lucha política. El declive de este período coincide con la instalación de la última dictadura militar y la pérdida de la centralidad de la foto de prensa ante el avance de la televisión. Hacia el fin de esa“década dorada” del fotoperiodismo, la investigadora agudiza su mirada sobre los sentidos atribuidos a las fotografías de prensa durante la última dictadura cívico-militar y la guerra de Malvinas. En estos contextos, revisa especialmente las tácticas instrumentadas por los reporteros para enfrentar el aparato de montajes, manipulaciones y ocultamientos del poder. En ese escenario, observa que la foto de prensa funcionó como un arma para los dictadores, como un instrumento de persuasión y sostenimiento del régimen; pero también como una herramienta de resistencia y visibilidad de los reclamos por los detenidos y desaparecidos. Estas dimensiones confirman la implicancia política de lo visual en la construcción social(Reguillo, 2010). Si bien en los estudios que Cora comparte, muchas certezas son puestas entre paréntesis, hay algo que queda muy claro: a ella no le interesa analizar imágenes aisladas de su contexto de producción, circulación y consumo, ni reproducir tratamientos ya perimidos de la foto comprendida como ilustración de la palabra. Por el contrario, construye una mirada reflexiva y situada que invita a atender las singularidades de la práctica fotográfica y de la fotografía como medio, lenguaje, forma de registro y creación. En resumen, su investigación en torno al fotoperiodismo reconstruye, visibiliza y pone en valor tanto la imagen periodística como el oficio de sus hacedores en un contexto específico. Desde esta posición, la autora nos advierte, como sostiene John Berger(2016), que la foto entrama modos de ver. Es decir, lo importante no es lo que vemos, sino los modos de mirar en los que se intersectan prácticas institucionales, relaciones históricas y de poder. En este sentido, Cora Gamarnik es una investigadora de la Comunicación que nos enseña a mirar y nos convoca a restituir la politicidad de la mirada. Incluso, más allá del abordaje de las imágenes, en las aulas, en las calles, en la prensa o en las redes sociales, la autora ejercita la reflexión crítica, la implicación del cuerpo y del pensamiento en los reclamos colectivos de fotoperiodistas, de docentes, de trabajadores. Esto se debe a que, desde su concepción,“el trabajo académico no puede estar separado de la lucha por un mundo más justo”(Cora Gamarnik, entrevista, 2021). 242 EL FOTOPERIODISMO EN LOS INTERSTICIOS DEL PODER MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Bibliografía Barthes, Roland(2002). La Torre Eiffel. Textos sobre la imagen. Paidós. Berger, John(2016). Modos de ver. Gustavo Gili. Butler, Judith(2010). Marcos de guerra. Las vidas lloradas. Paidós. Freund, Gisèle(1993). La fotografía como documento social. Gustavo Gili. Gamarnik, Cora(2008). La didáctica de la comunicación: una disciplina en construcción. Tram[p]as de la Comunicación y la Cultura, 64, 8 – 11. Gamarnik, Cora(2009). La didáctica de la comunicación: por qué y cómo enseñar comunicación en las escuelas, Oficios Terrestres, 24, 204-210. Gamarnik, Cora(2010a). La formación docente y la comunicación en la Argentina. Apuntes para un debate. Revista Iberoamericana de Educación, 53, 1-7. Gamarnik, Cora(2010b). La fotografía como instrumento político en Argentina: Análisis de tres momentos clave. VI Jornadas de Sociología de la UNLP, 9 y 10 de diciembre de 2010, La Plata, Argentina. http://www. memoria.fahce.unlp.edu.ar/trab_eventos/ev.5736/ev.5736.pdf Gamarnik, Cora(2013). La fotografía irónica durante la dictadura militar argentina: un arma contra el poder. Londrina, 9(14), 173-197. DOI 10.5433/1984-7939.2013v9n14p173. Gamarnik, Cora(2015a). La fotografía de prensa durante la guerra de Malvinas: la batalla por lo(in)visible. Páginas, 7(13), 79-117. 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Gamarnik, Cora y Vagnenkos, Alejandro(2020). Relatos visuales en pandemia. Libros UNAHUR. Martin-Barbero, Jesús y Corona Berkin, Sarah(edits.)(2017). Ver con los otros. Comunicación intercultural. Fondo de Cultura Económica. Martin-Barbero, Jesús y Rey, Jesús(1999). Los ejercicios del ver. Hegemonía audiovisual y ficción televisiva. Gedisa. Reguillo, Rossana(2010). Políticas de la(in)visibilidad: la construcción social de la diferencia. FLACSO Virtual. Rodríguez, Clemencia; Magallanes Blanco, Claudia; Marroquín Parducci, Amparo y Rincón, Omar(2021). Mujeres de la comunicación. Fundación Friedrich Ebert. Romano, Eduardo(2004). Revolución en la lectura. El discurso periodístico-literario de las primeras revistas ilustradas rioplatenses. Catálogos/El Calafate. Entrevistas Cora Gamarnik, 15 de octubre de 2021. 243 244 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] LILIANA Lizondo INVESTIGAR DESDE LA ESCUCHA: LA IMAGINACIÓN DE MUNDOS POSIBLES DESDE LA COMUNICACIÓN EMANCIPADORA Por Magdalena Doyle y Mariana Ortega SOBRE EL LUGAR DE ENUNCIACIÓN: TRÓPICOS ARDIENTES, REBELIONES POPULARES Y OTREDADES Las teorías no son abstracciones, desconectadas de las condiciones sociales que les sirven como telón de fondo. Por el contrario, la historia vivida se cuenta a través de construcciones teóricas hechas por hombres y mujeres que, al pensar y producir, dejan la huella en sus escritos del tiempo y lugar en el que florecen. (Christa Berger, 1999) Liliana Lizondo es docente e investigadora en la Universidad Nacional de Salta (UNSa)-Sede Regional Tartagal. Su formación de grado y posgrado es en el campo de la Comunicación, desde la Licenciatura en Comunicación Social de la Universidad Católica de Salta hasta la Maestría en Planificación y Gestión de la Comunicación y el Doctorado en Comunicación de la Universidad Nacional de La Plata(UNLP). A lo largo de sus años de trabajo en la universidad pública fue construyendo una trayectoria de formación, producción y disputa sobre las desigualdades sociales desde el campo de la Comunicación: un campo académico que, como otros, tiene márgenes geográficos y temáticos. Desde esos márgenes del campo se ha configurado su trayectoria, dando batalla por revertir las ausencias de las voces y experiencias indígenas. A su vez, su trabajo se fue consolidando como referencia de una academia del norte del país, como 245 materialización del carácter federal de las universidades públicas en Argentina y como expresión de las desigualdades que en términos materiales y simbólicos involucra esa federalización. Hace más de veinte años, Liliana comenzó a desarrollar una línea de producción de conocimientos sobre la comunicación indígena, temática escasamente abordada hasta hace poco tiempo en nuestro país y periférica aún dentro de un área de investigaciones que nunca dejó de disputar su lugar en la academia, como es el de la Comunicación Popular. Esos márgenes constituyen, de algún modo, el lugar de enunciación de su producción teórica. La historia vivida se cuenta a través de construcciones teóricas realizadas por hombres y mujeres que, al pensar y producir, dejan la huella en sus escritos del tiempo y lugar en el que florecen, dice Christa Berger en el epígrafe de este apartado. Así, dar cuenta de la producción de Liliana en el campo de la Comunicación es dar cuenta de su vida en Tartagal; de su temprana militancia en y por la comunicación en esa región y de los vínculos que fue consolidando con otras mujeres militantes; de la articulación entre docencia, extensión e investigación en una universidad donde los Estudios en Comunicación fueron, en parte, abriéndose camino a su paso; y de su lugar de mediadora entre las comunidades indígenas y ciertos espacios públicos que ellas tenían vedados: particularmente, la universidad pública y el ecosistema de medios local. GENEALOGÍA Y MAPA DE UNA TRAYECTORIA DE ACTIVISMO Liliana se presenta en sus clases desde la dispersión:“soy dispersa, tienen que hacer un esfuerzo por seguirme”, afirma en casi todas las introducciones a las materias que dicta. Sin embargo, ello no se condice con la firmeza y claridad con que encaró su militancia y su activismo. Los diálogos con“Lili” nunca dejan sabor a nada, siempre ofrecen reflexión y tareas. Ese espíritu revuelto, quizás muy común en otros lugares de Argentina, constituyó un faro singular en la calurosa ciudad de Tartagal. Liliana nació en Tartagal, localidad ubicada al norte de Argentina, lugar donde aún reside. Las coordenadas sociogeográficas de una persona son fundamentales al momento de repasar su historia y, en este caso, resultan imprescindibles para entender la generación de conocimientos de una comunicadora constituida en los entramados de la Argentina interior y poco conocida. Esta ciudad de 80.000 habitantes, situada en la macro-región del Gran Chaco Sudamericano, posee una historia particular si tenemos en cuenta la“modernidad” argentina: es una población incorporada tardíamente a los márgenes estatales, recién en 1924(Rioja, 1997; Pojasi, 2013). Esta característica simboliza lo que aún hoy es Tartagal: un espacio social habitado por tensas fronteras étnicas. La condición 246 INVESTIGAR DESDE LA ESCUCHA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] eminentemente indígena del noroeste de Salta constituye la realidad y el punto distintivo del desarrollo de la vida en esa región. Habitada por los pueblos Wichi, Guaraní, Toba Qom, Chané, Tapiete, Nivaclé y Chorote(Buliubasich y Rodríguez, 2009), Tartagal es una ciudad pluriétnica y compleja. Esta larga referencia pretende introducirnos en las condiciones de enunciación de Liliana, puesto que las marcas de este lugar geográfico se hallan en toda su producción académica y activista. Desde esa trama de relaciones interétnicas, signada por exclusiones y violencias, Liliana interpreta y realiza aportes para pensar la comunicación popular, alternativa, comunitaria, indígena. En la conversación que mantuvimos con la autora buscando trazar una genealogía de su trayectoria, pudimos reconocer un punto de partida y una dimensión transversal: el malestar contra las injusticias y desigualdades locales. Liliana estudió en Salta capital, se graduó en 1982 y volvió a Tartagal en 1983, donde se desempeñó como docente de escuela secundaria y como productora en radios locales. Allí comenzó su primer proceso militante, en un recorrido en el que encontró, en algunos medios locales, espacios de manifestación política contra el neoliberalismo privatizador de los años noventa. Liliana recuerda que su participación en los cortes de ruta y en las masivas manifestaciones contra la crisis social de desempleo, privatización y empobrecimiento de los pueblos del norte de Salta ocurridos entre 1997 y 2001, 1 significó para ella el acercamiento a la relación entre comunicación y lucha social. Desde las asambleas hasta los medios, todos eran ámbitos de configuración de una nueva comunidad política local y de visibilización de problemáticas que emergían como transversales a diversos sectores, mucho más de lo que cada une imaginaba hasta entonces. Estos hechos, que mucho se recuerdan aunque con pocas alusiones al rol ocupado de las mujeres, culminaron con el levantamiento de todo el pueblo. Liliana narra el desenlace de ese proceso y cómo se convirtió en uno de los grandes movimientos de una lucha en Argentina que desbordó aquellos primeros episodios y que, en términos personales, le dejó enseñanzas agridulces sobre las manifestaciones populares. Años después, a principios del siglo XXI, comenzó su involucramiento con las luchas de los pueblos originarios. Pueblos que, pese a ser habitantes ancestrales de la zona y contar con una población numerosa, no habían sido actores políticos reconocidos en las manifestaciones ni en los cortes de ruta. Ese involucramiento, como casi todo en la vida de Liliana, no la halló en soledad. Más bien, fue resultado de entrecruzamientos de historias de vida y de acciones políticas 1. Estos hechos son conocidos también como“piquetes”,“mosconazo”, en referencia al pueblo vecino de Tartagal-General Enrique Mosconi- y“tartagalazo”(Benclowicz, 2009; Svampa, 2003). 247 de mujeres reunidas, 2 artífices de un proceso colectivo pionero en la historia del norte de Argentina. Así, entre 1999 y 2001 nacía en Tartagal el movimiento de mujeres indígenas ARETEDE, antecedente de la radio comunitaria La Voz Indígena, espacio que cobijó a Liliana y le permitió andar nuevamente los caminos del activismo popular. Tomando estos puntos de partida, desde el año 2002 se pusieron en funcionamiento los talleres de capacitación en comunicación para pueblos originarios, con el objetivo de promover la inclusión de las voces indígenas en los medios locales, que eran espacios adversos y excluyentes de la participación indígena. Este trabajo se realizó a partir de la articulación entre ARETEDE y algunas cátedras de la carrera de Comunicación Social de la Sede Regional Tartagal de la UNSa. En diciembre de ese mismo año, esta iniciativa logró emitir el primer programa de radio producido y conducido por pueblos originarios, que llevaba el nombre“La Voz del Pueblo Indígena” y que se emitió por Radio Nacional Tartagal hasta 2007. El vínculo iniciado con este colectivo, que durante esos mismos años impulsaba un proceso reflexión sobre la memoria étnica, fue un antes y un después en la trayectoria de Liliana. Sus aportes a la comunicación se nutrirían de los diálogos surgidos del activismo y la participación en las luchas por el derecho a la comunicación de los pueblos indígenas. LA ARTICULACIÓN ENTRE INVESTIGACIÓN, DOCENCIA Y EXTENSIÓN: ROMPER LAS BARRERAS ÉTNICAS DE LOS MEDIOS Y DE LA UNIVERSIDAD PÚBLICA Desde la propuesta teórica de Jacques Rancière, en un orden social se pueden reconocer dos lógicas enfrentadas: por un lado, aquella que distribuye los cuerpos de acuerdo con sus propiedades, estableciendo una correlación entre“las maneras de ser, las maneras de hacer y las maneras de decir-o de no decir-”(Rancière, 1996, p. 42), a la que el autor llamará lo político o policía, en alusión a la lógica que configura el orden históricamente situado de lo visible y de lo decible y que codifica los comportamientos en los distintos aspectos de la vida colectiva. Y, por otro, la lógica que interrumpe esta ilusoria“armonía” mediante el conflicto primordial que instaura el litigio en la comunidad: la política. La política, explica el autor, implica“el conflicto acerca de la existencia de un escenario común, la existencia y la calidad de quienes están presentes en él”(Rancière, 1996, p. 41). 2. En un breve intento de trazar una genealogía sobre los movimientos de mujeres en Tartagal y en el departamento San Martín, las figuras de Leda Kantor y Olga Silvera son insoslayables. Estas activistas fueron protagonistas de los primeros diálogos en clave feminista con mujeres y disidencias de pueblos originarios a fines de 1990. En 2001 Liliana Lizondo se sumó a muchas de las acciones propuestas por este grupo, específicamente desde la comunicación popular. 248 INVESTIGAR DESDE LA ESCUCHA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] La configuración de las relaciones interétnicas en Tartagal se ha materializado en un orden político caracterizado por la exclusión de les indígenas respecto de muchos ámbitos de lo público: desde la ubicación urbana periférica de las comunidades (Ortega, 2021), hasta su escasa presencia en ámbitos como la universidad y su nula posibilidad de expresión en los medios. En ese marco, la emergencia de ARETEDE vino a irrumpir dicha lógica y el orden que impone. Y el rol de Liliana apareció como de mediación en un proceso a través del cual, simultáneamente, les indígenas hicieron su aparición en la universidad y en el ecosistema de medios, desplazando así las barreras de esos espacios de lo común: Así que ahí tuvimos nosotros las clases de hacer radio con la profe Lili, la Casandra... y fuimos viendo que estaba lindo y que era importante para nosotros.(...) Y después nos dieron certificado ahí en la universidad, nosotros, que éramos todos de los indígenas, fuimos ahí a la universidad... (Entrevista a comunicador de La voz Indígena, 2011) 3 Sin embargo, la construcción local de alteridad étnica, que desplaza a les indígenas a los márgenes simbólicos, económicos y geográficos, también fue una marca de origen en la biografía de Liliana. Un punto de partida que originalmente invisibilizaba, en su propia mirada de lo local, a las problemáticas, las demandas, los saberes indígenas. Lo cual, tal como ella relata, implicó un proceso de deconstrucción personal de la naturalización de ciertas jerarquías étnicas locales hegemónicas. El encuentro con la antropóloga Leda Kantor, los Encuentros de Mujeres Indígenas y su apuesta por disputar los derechos indígenas desde la recuperación y la puesta en valor de las memorias étnicas, constituyeron momentos de inflexión en ese proceso de desnaturalización. Los talleres de Comunicación para pueblos originarios en la UNSa Sede Tartagal dieron que hablar. Fueron hechos inquietantes para la élite académica local y, al mismo tiempo, significaron una primera apertura al diálogo con una institución históricamente excluyente. El rol que Liliana ocupó en estos sucesos entrecruza sus perfiles activistas fuera y dentro de la academia y grafica un aspecto que nos interesa resaltar de su trayectoria: la relación entre extensión, investigación y docencia. Notarán que es difícil establecer un solo hilo conductor en los aportes de la autora, puesto que, como a ella le gusta decir,“desde la intervención comunitaria territorial” el camino suele estar lleno de distancias y tensiones con lo académico. Entonces, 3. Comunicación personal, realizada por Doyle en el marco de su investigación doctoral(2017). 249 en primer lugar, sus reflexiones estuvieron ligadas a la extensión universitaria en la comunicación popular. 4 La autora, junto a otres docentes de la mencionada carrera, entienden que la extensión universitaria (...) tiene que aportar medios para la reflexión política y proponer prácticas conjuntas con todos los sectores de la sociedad que no son miembros de la comunidad universitaria. Si bien una de las funciones primordiales de la universidad es la de impartir conocimientos, concebimos la función de extensión tan elemental como ésta; por lo que hay que trabajar con la comunidad que sostiene la universidad. Por eso nos planteamos como objetivo incorporar sectores que el sistema margina dejándoles sin la posibilidad de acceso a salud, alimentación y educación.(Kantor et al., 2006, p. 1) En la búsqueda por encontrar un posicionamiento sobre la comunicación, su relación con los procesos comunitarios y la intervención, Liliana reconoce la influencia de autores como Antonio Pasquali, de quien asumió la noción de comunicación como interacción recíproca, una relación bilateral e interactiva, ajena al sometimiento del receptor de los mensajes por el emisor(Sánchez Narvarte, 2014). Desde ese enfoque, planteó: Entendemos que la comunicación va más allá del intercambio de información; la pensamos como construcción de sentidos, como espacio de encuentro con el otro. Ese otro que también somos nosotros. Rescatando las expresiones de Patricia Fasano concebimos la comunicación como un espacio de diálogo en el que deben estar presente dos aspectos: por un lado, la voluntad de reconocimiento y valorización de la diferencia, y por el otro, voluntad de reconocimiento y valorización de la identidad de la que formamos parte; o sea, un tipo de comunicación que posibilite el reconocimiento de las diferencias que forman parte del nosotros, que nos incite a crecer como personas, como miembros de un colectivo, como ciudadanos.(Liliana Lizondo, 2008, p. 104) Es así que las primeras contribuciones de la autora introducen la perspectiva comunitaria en los procesos comunicacionales de intervención en los contextos locales, reconocidos como espacios marginales: Sentimos que debemos repensar y reconstruir las formas de comunicación prevalentes en la zona como forma de encontrar la manera de construir nuevos lazos sociales y de ciudadanía, estamos convencidos que esta es la 4. Es importante destacar que muchas de sus producciones académicas son colectivas, ya que recuperan los aportes de todas las personas participantes en los procesos de intervención, tanto desde la universidad como en La Voz Indígena . 250 INVESTIGAR DESDE LA ESCUCHA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] manera de seguir trabajando en las bases de la orientación en promoción comunitaria que establece el plan de estudios, para la formación de los comunicadores sociales.(Kantor et al., 2006, p. 2) Esta perspectiva permitirá establecer un fenómeno particular en Argentina: la comunicación comunitaria pensada desde la interrelación entre universidad y organizaciones. Este intercambio incorpora un sentido de interacción en el que la teoría se nutre de la práctica, característica de muchos procesos de comunicación comunitaria, alternativa, popular de América Latina. Este momento en la trayectoria de Liliana marcará sus posteriores investigaciones. La generación de conocimiento situado, anclado al territorio y con un propósito político emancipatorio, son características claras de sus trabajos. Proponemos, entonces, tomar en cuenta uno de los primeros conceptos de “comunicación” desde el cual se articularon inicialmente la docencia, investigación y extensión en la trayectoria de Liliana, para observar cómo a lo largo de su carrera se produjeron transformaciones e innovaciones en su mirada y aportes teóricos sobre estas prácticas: Optamos por la Comunicación Alternativa tratando que el trabajo de los alumnos se oriente a valorizar la información y el conocimiento como bienes sociales, respetar las expresiones propias de la diversidad cultural, elaborar mensajes que partan de las reales necesidades de comunicación del contexto al que se dirigen y pensado al receptor como Sujeto Histórico. (Kantor et al., 2006, p. 2) En suma, vemos cómo esta etapa de la trayectoria de Liliana recoge el clima de época, de un norte de Argentina en proceso de recuperación luego de una larga crisis social, pero aún quebrado por los embates del neoliberalismo. ¿Cómo contribuir a la transformación de las problemáticas sociales? ¿Qué rol debía tener la universidad pública en un lugar como Tartagal? Estas fueron algunas de las preguntas que marcaron el rumbo de la apuesta por esta comunicación transformadora, emancipadora, donde la universidad y las organizaciones sociales se articularon en prácticas de extensión. Finalmente, nos interesa destacar el modo en que esa trayectoria-donde se articulan la docencia, la investigación y la extensión universitaria- se entrama, a su vez, con la apuesta de Liliana por contribuir a la institucionalización y al fortalecimiento del campo académico de la Comunicación en Argentina. Da cuenta de ello su participación en la Red de Carreras de Comunicación Social y Periodismo de Argentina(REDCOM), en la cual se desempeñó como Presidenta(2010-2013) y como coordinadora de la Mesa Nacional de Extensión(desde 2019 hasta la actualidad). 251 LA COMUNICACIÓN CON IDENTIDAD: DISPUTANDO SENTIDOS Y DESIGUALDADES DESDE LA TEORÍA Y LAS POLÍTICAS PÚBLICAS Liliana reflexiona sobre los orígenes y la especificidad de su producción teórica en relación a la comunicación de pueblos indígenas:“Empecé a pensar la comunicación indígena escuchando a los indígenas, escuchando la radio[ La Voz Indígena]”(Liliana Lizondo, entrevista, 2021). Su encuentro con la comunicación emancipadora, que describimos anteriormente, se fue materializando en los proyectos colectivos de La Voz Indígena y en la carrera Comunicación Social de la UNSa-Sede Regional Tartagal. En ese camino, un momento bisagra ocurrió en el año 2008 a partir de la inauguración de la radio, y luego en 2009, con el proceso de reconocimiento del derecho a la comunicación a través de la sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual(LSCA). Ya para entonces existía un movimiento de activistas agrupades en torno a la lucha por democratizar las comunicaciones, impulsades por el propósito de sancionar una nueva ley que regule el sistema de medios en Argentina, en reemplazo de la Ley de Radiodifusión N°22.285, sancionada durante la última dictadura militar que sufrió este país(1976-1982). Poco a poco, a esa demanda se fueron sumando voces que extendieron estas luchas en torno al derecho a la comunicación a otros sectores, y los pueblos originarios fueron uno de los principales protagonistas en ese sentido, haciendo pública la demanda de reconocimiento de lo que nominaron el“derecho a la comunicación con identidad”: La radio[ La Voz Indígena], en 2008, adoptó para sí las categorías comunitarias e indígenas en su forma de identificación. Luego esta definición interpeló al colectivo de comunicación indígena, pues a partir de la aprobación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual irrumpe la comunicación con identidad.(Liliana Lizondo, 2015, p. 6) Las fronteras y tensiones planteadas por les activistas de la comunicación con identidad-para quienes los proyectos mediáticos que adscribían a diversas indigeneidades tenían particularidades que los diferenciaban de las experiencias de los medios comunitarios- hicieron mella en las preocupaciones académicas de Liliana. Así, desde una mirada atenta a esa irrupción política y desde una trayectoria de acompañamiento y de escucha de la radio La Voz Indígena, Liliana comenzó a preguntarse:“¿La comunicación con identidad tiene características que la diferencian de la comunicación alternativa? ¿Cuáles serían, en tal caso, las posibilidades de contacto entre ambas?” Y, en definitiva:“¿La teoría existente sobre medios alternativos es aplicable a la comunicación indígena?”(Liliana Lizondo, 2015, p. 20). Un primer aporte de esta problematización fue la inscripción del debate por la comunicación con identidad en el marco de una disputa más general sobre el 252 INVESTIGAR DESDE LA ESCUCHA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Estado y sus vínculos con los pueblos originarios y sobre la configuración hegemónica monocultural de la nación: La comunicación con identidad emerge en la comunicación política, como una demanda por la reconsideración de un Estado, ya no monocultural y monolingüe sino que incluya la diversidad cultural que alberga nuestro país y desde una perspectiva superadora de las instancias de asistencialismo desde el que se consideran las políticas públicas.(Liliana Lizondo, 2015, pp. 6-7) En ese sentido, distanciándose de miradas instrumentales e incluso medio-céntricas de la comunicación y los medios, la propuesta analítica de Liliana parte de asumir, de modo articulado, las demandas y garantías en torno al derecho a la comunicación y las configuraciones de sistemas de relaciones interétnicas marcadas por la exclusión y el despojo territorial hacia los pueblos indígenas: Por otra parte, el derecho a la comunicación no es el único negado sino que forma parte de una larga lista de exclusiones que deslegitimaron su existencia y garantizaron el proceso de despojo de la tierra. Hacemos esta aclaración porque para el mundo indígena la tierra es un elemento vertebrador de la cultura. Podríamos definirla como el elemento que nuclea la vida a su alrededor, distanciándose de la mirada occidental.(Liliana Lizondo, 2015, p. 25) En ese marco, su investigación de maestría desarrolla una historiografía de ese proceso de despojo sufrido por les indígenas en el marco de la constitución del Estado Nación. Focaliza particularmente sobre la institucionalización de marcos jurídicos que regularon y fijaron sistemas de relaciones interétnicas hegemónicos y, de la mano con ello, sobre la progresiva configuración de los sistemas de medios de comunicación y de sus marcos normativos en tanto ámbitos políticos clave para la disputa de lo público. Ese análisis abarca hasta el año 2009 así como el posterior proceso de discusión en torno de la LSCA y la forma en que los derechos indígenas fueron incluidos en ella. Permite, de este modo, inscribir analíticamente ese reconocimiento en el marco de un proceso histórico de luchas indígenas por la visibilización de sus memorias. Al mismo tiempo, afirma que el impacto de la LSCA significó una conquista para la comunicación comunitaria. A su vez, Liliana emplaza ese análisis en las particularidades del contexto pluricultural de Tartagal y de la trayectoria de La Voz indígena. Brinda atención teórica a las significaciones construidas desde y en torno a ese derrotero y postula que las categorías que nominan y adjetivan a las prácticas de comunicación emancipadora “cobran sentido en el marco de las experiencias que posibilitan y de las luchas que sostienen”(Liliana Lizondo, 2015, p. 40). Así, desde un contextualismo radical enfocado en comprender cómo se producen estas realidades específicas 253 (Grossberg, 2016), establece diálogos teóricos entre los Estudios sobre Comunicación Comunitaria, Alternativa y Popular y la emergente categoría social de“comunicación con identidad”-específicamente, con el modo en que ésta se materializó en La Voz Indígena. Este diálogo teórico le permitió avanzar en una propuesta analítica desde la cual reconocer las especificidades político-comunicacionales de la comunicación con identidad, a la vez que inscribir esas experiencias en un horizonte político de transformación de las desigualdades comunicacionales convergente con el de las experiencias de comunicación comunitaria, alternativa o popular. Así, sus análisis dan cuenta de modos particulares de construcción de agenda vinculados a los procesos étnicos locales y, centralmente, del lugar clave de las luchas territoriales comunitarias en las agendas informativas de La Voz Indígena: Esta decisión no es azarosa sino fruto de la cotidianeidad que sólo puede ser noticia en ese medio. Las radios comunitarias trabajan temáticas parecidas a los medios comerciales pero desde una perspectiva política que involucra a la comunidad y no a los intereses del mercado o los poderes hegemónicos. La Voz Indígena no siempre incluye en su agenda las noticias que para el resto de los medios son tales, lo que en términos de Gomis(1991) podríamos denominar“la más noticias”; este medio prioriza el análisis y publicación de la problemática indígena, centralizada en la tierra y en muchos casos emitida en las lenguas propias. El presente de la radio es en el presente de lo que sucede en las comunidades.(Liliana Lizondo, 2015, p.141) Simultáneamente, Liliana analiza esa centralidad de la dimensión territorial en un sentido que abarca pero trasciende a la programación y lo estrictamente mediático: las luchas por la tierra son importantes en las agendas de la comunicación con identidad, pero, a la vez, el espacio físico de la radio se configura en el territorio del cual se apropian las comunidades y en/desde el cual se ponen en cuestión las relaciones de opresión que habitualmente las silencian y discriminan(Liliana Lizondo, 2015; 2020a). Otro marcador étnico que la autora vincula a la comunicación con identidad es el modo en que toda interpretación del presente, en el aire de esta radio indígena, se inscribe en el objetivo político de recuperación de la memoria étnica. Algunos hechos clave para las luchas emancipatorias comunicacionales de Argentina, como la última dictadura militar, aparecen en este medio indígena siempre en alusión al genocidio y a las resistencias indígenas(Liliana Lizondo, 2020a). En el mismo sentido, sus análisis permiten reconocer las marcas de la comunicación con identidad también en los modos de gestión de la emisora: La dimensión organizacional de La Voz Indígena sí tiene características que podemos definir inspiradas en las radios comunitarias pero también dan 254 INVESTIGAR DESDE LA ESCUCHA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] cuenta de la diversidad cultural ya que se cuida siempre que sea más de tres pueblos los que integren la Comisión Directiva; esto nos permite decir que tampoco en esta dimensión se deja de lado la adscripción identitaria. (Liliana Lizondo, 2015, p. 142) Y, finalmente, es relevante la presencia pública de los idiomas indígenas como marca identitaria y como dimensión política transversal a la programación, a la estética y a todo el proyecto comunicacional y organizativo. En síntesis, lo que esta propuesta analítica-presentada aquí sólo en algunos de sus puntos centrales- asume como punto de partida es la centralidad de tomar un contexto de ampliación de derechos en tanto nuevo campo de problematización de las prácticas y de los discursos a partir de los cuales nos constituimos como sujetos y como colectivos. Este nuevo campo de problematización, que Liliana reconoció y que fue pionera en comenzar a formular desde su escucha y acompañamiento a la radio La Voz Indígena, aparece en su obra como la oportunidad de repensar la relación entre las comunidades indígenas y la comunidad académica interesada en alentar la lucha contra las discriminaciones y las injusticias atravesadas por los pueblos originarios: Volver a pensar las relaciones entre saberes y prácticas es la vía que nos conduce al compromiso con la profundización de los análisis en futuras investigaciones, con la ampliación del conjunto de los casos en que se hace presente la tensión entre la comunicación con identidad y la comunicación comunitaria, pero sobre todo con la tarea de brindar herramientas teóricas para que la conquista de derechos no obture el devenir crítico de las minorías.(Liliana Lizondo, 2015, p. 143) Finalmente, nos interesaba destacar algo que Robert White(1989) señala como una característica distintiva de las investigaciones en Comunicación en América Latina: su relación directa tanto con los movimientos populares que introducen formas de comunicación en la región como con los procesos y ámbitos de formulación de las políticas de medios de comunicación. Esa marca, que el autor reconoce como latinoamericanista, es clara también en la trayectoria de Liliana, quien abre ese campo de problematización sobre la comunicación indígena en Argentina. No sólo por su participación en La Voz Indígena y por la inscripción de su propuesta analítica en esa pertenencia, sino también por su intervención en el Consejo Federal de Comunicación Audiovisual entre 2009 y 2011, órgano colegiado que fue parte de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual que aplicó la LSCA hasta el 2015, año en que este ente fue disuelto por el entonces Presidente Mauricio Macri a través del Decreto de Necesidad y Urgencia N° 267/15. Desde ese espacio, Liliana también contribuyó a fortalecer ese proceso de ampliación de derechos indígenas en el ecosistema mediático. 255 COMUNICACIÓN Y ONTOLOGÍAS RELACIONALES: TENSIONANDO EL PERIODISMO HEGEMÓNICO DESDE LA“OTRA COMUNICACIÓN” Hay algo que distingue a lo indio de lo que no lo es, algo que distingue a la epistemología de los mundos alternos al capitalismo y al antropocentrismo del mundo noratlántico. Tenemos que pensar en una episteme que reconozca la condición del sujeto a lo que comúnmente se llama objetos; ya sea plantas, animales o entidades materiales inconmensurables, como las estrellas. (Silvia Rivera Cusicanqui, 2018) La experiencia de una vida atravesada por el diálogo intercultural se congrega en la última etapa de la obra de Liliana. La histórica preocupación antropológica por comprender las relaciones entre“naturaleza/cultura” llega a esta etapa de su obra para conjugarse con la comunicación indígena. Nuevamente, la escucha de la radio La Voz Indígena impactó en los planteos de la autora que aquí nos convoca. La forma en que los componentes de la naturaleza y los vínculos con ella son enunciados por les comunicadores indígenas fueron un disparador para sus indagaciones. El dolor por la naturaleza invadida y lastimada, y el desgarramiento expresado por los pueblos originarios en los discursos que narran el desmonte y la depredación del entorno natural, constituyeron el umbral de una línea de reflexión que ya venía analizando las marcas identitarias de estas prácticas comunicacionales y que luego dio un paso más allá, profundizando en la comprensión de la densidad ontológica de las relacionalidades que se tejen en esas prácticas. Edgardo Lander, en su análisis de los dualismos construidos por Occidente, destaca la escisión entre“lo natural” y“lo humano” como punto de partida habilitante de las demás dicotomías y relaciones desiguales, características del mito moderno: La ruptura ontológica entre la razón y el mundo quiere decir que el mundo ya no es un orden significativo, está expresamente muerto. La comprensión del mundo ya no es un asunto de estar en sintonía con el cosmos.(…) El mundo se convirtió en lo que es para los ciudadanos el mundo moderno, un mecanismo desespiritualizado que puede ser captado por los conceptos y representaciones construidos por la razón.(Lander, 2000, p. 5) En el cuestionamiento de ese pensamiento dicotómico hegemónico se inscriben muchas de las luchas indígenas que vienen a expresar un modo otro de comprender el mundo y las entidades que existen en él. Tal como explica Arturo Escobar(2012), la 256 INVESTIGAR DESDE LA ESCUCHA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] noción de ontologías políticas relacionales remite al contexto en el cual los conflictos ambientales están cobrando tal importancia en el planeta que comienzan a ser pensados como conflictos ontológicos y como formas de contestar los binarismos centrales de la ontología moderna, particularmente aquellos que enactúan la objetivación de la naturaleza(naturaleza/cultura) y la subordinación de ciertos grupos (nosotros/ellos o la división colonial). 5 Aquella consecuencia del proyecto moderno que establece que la naturaleza constituye una otredad externa, ajena y apropiable se evidencia también en los discursos mediáticos. En ese marco, la tesis doctoral de Liliana Lizondo(2020b) analiza y compara los modos de referenciar a la naturaleza en la cobertura de las inundaciones del río Pilcomayo ocurridas en el verano de 2018, en los diarios El Tribuno(Salta), La Nación y Clarín, y en la cobertura realizada por la radio La Voz Indígena. Se trató de un abordaje transdisciplinar, emplazado en una articulación teórica novedosa en la cual confluyeron los Estudios en Comunicación(poniendo en diálogo estudios sobre comunicación popular, alternativa y comunitaria; sobre periodismo, noticiabilidad y digitalización; y los sobre periodismo y catástrofes) y la Antropología Sociocultural(centralmente los abordajes y autores vinculados al giro ontológico y a las ontologías relacionales). Desde esa propuesta, la autora abrió una puerta a la comprensión de complejos interrogantes: ¿Cuál es el rol de los medios indígenas en el escenario global de emergencia climática? ¿Cómo construyen los medios de comunicación las noticias ambientales? ¿Existen diferencias en el modo de representar los fenómenos climáticos entre los medios con fines de lucro y aquellos que se vinculan a luchas étnicas? Su análisis destaca el carácter político de todo acto de comunicación y la inscripción de esa politicidad en cosmovisiones en que esa comunicación adquiere sentido, reconociendo que los medios indígenas albergan y promueven luchas que apuestan a una superación de la dicotomía entre naturaleza y cultura. Y desde ellos, la comunicación se configura en dimensión transversal a las luchas, remitendo a una relacionalidad alternativa entre el mundo natural y el social. Mientras que, en cambio, los medios y el periodismo hegemónicos reproducen no sólo el orden político-económico dominante, sino que evitan cuestionar o preguntar por las responsabilidades humanas al momento de construir las noticias ambientales. De este modo, la autora concluye que: 5. Este enfoque ha tenido especial desarrollo desde la antropología en el marco del “giro ontológico”, a partir de lo cual se entiende que“más que sostener la idea de que existe un único mundo y diferentes representaciones de él(cosmovisiones), la antropología ontológica se funda en la idea de que existen múltiples mundos y que la alteridad es una función de la existencia de estos mundos”(Tola, 2016, p. 137, en Liliana Lizondo, 2020b, p. 100). 257 La mediatización de las cosmologías indígenas en un medio radiofónico al referirse a la naturaleza hoy solo es albergada por un tipo de comunicación, la CCAP[comunicación comunitaria, alternativa y popular], la cual se fija un horizonte político emancipador. La comunicación con fines de lucro no admite que su discurso pueda incluir disidencias respecto al lugar de extracción que le otorga a la naturaleza como objeto de explotación. En primer término, porque un discurso que exprese que el estado previo al animal es el de persona(exactamente lo opuesto a la teoría darwiniana) está despojado de la racionalidad occidental y no podría ser considerado como información que puede ser emitida; y en los medios indígenas las expresiones de este tipo son constantes cuando se habla de la naturaleza. En segundo lugar, porque la apelación a la mano del ser humano como causa de los desastres“naturales” es una constante, mientras que para los medios gráficos las inundaciones tienen causas vagas y difíciles de rastrear.(Liliana Lizondo, 2020b, p. 189) En ese sentido, la investigación de Liliana es una apuesta por comprender la densidad de sentidos de una experiencia de comunicación indígena configurada en tanto trama de relaciones que trascienden, cuestionan y tensionan la distinción entre el mundo natural y el social. Y abre, así, un camino hacia lo no-pensado en relación con modos de entender los vínculos entre comunicación y política, así como con una reflexión sobre los medios indígenas como ámbitos en que la naturaleza tiene voz política. PENSANDO NUEVOS MUNDOS, ESCUCHANDO OTRAS VOCES Liliana ha investigado, educado y gestionado desde la compleja realidad sociopolítica y cultural del noroeste del país. En todas esas prácticas, que forman parte de su trayectoria en el campo académico de la Comunicación, ha apostado por revertir desigualdades socioeconómicas, étnicas, políticas, en el marco de proyectos y reflexiones que buscaron contribuir a modificar modelos autoritarios y excluyentes de comunicación, que históricamente han silenciado a voces humanas y no humanas tanto en los medios como en otros espacios de lo público. En términos de Christa Berger, diríamos que el tiempo y el lugar en los que se produjeron los aportes teóricos de Liliana y su propia historia de vida dejaron huellas en sus desarrollos analíticos. Éstos tensionan los márgenes de los Estudios en Comunicación de Argentina, ya que proponen mirar y comprender prácticas, sujetes y relaciones de comunicación que eran escasamente pensadas y nombradas. A lo largo de estas páginas hemos ofrecido una mirada a los aportes de la autora al campo de la Comunicación, destacando momentos que atravesaron su vida académica y política. No obstante, consideramos que un abordaje de su trayectoria no estaría completo si no la miramos con enfoque de género. En una conversación personal donde repasamos aspectos relevantes de su vida académica, Liliana 258 INVESTIGAR DESDE LA ESCUCHA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] recordaba los“tránsitos difíciles” que tuvo que afrontar en espacios marcados por las jerarquizaciones de género. Si bien asume no haber recorrido una militancia feminista, reconoce que los espacios de lucha de las mujeres indígenas y las movilizaciones por la legalización del aborto en Tartagal la convocaron a ser parte de los movimientos por los derechos y libertades de las mujeres y las disidencias sexuales. Mirar con enfoque de género la obra de Liliana nos motiva a ver más allá de las reflexiones teóricas y a profundizar en su legado y en la praxis construida durante su vida. La presencia de una mujer del norte empobrecido de Argentina en ámbitos académicos y políticos de gestión y su activismo en movimientos populares concebidos en torno al liderazgo de hombres, son hechos que necesitaron de convicciones y de luchas personales para romper con barreras, prejuicios y mandatos que se configuran desde el centralismo y desde el tejido social patriarcal. Reconocer la apuesta personal por proponer esas rupturas en contextos adversos y marginales es también reconocer a mujeres que aportaron desde el conocimiento y la acción a la construcción de un mundo y de una comunicación más igualitarios y libres. Podemos decir que la construcción colectiva, horizontal y situada de conocimiento, desde la realidad y los sentipensares próximos, es un signo distintivo de la trayectoria de la autora. Pensar en una comunicación emancipatoria al calor de las luchas sociales y de las conquistas de derechos, que busca entender y contribuir al diálogo intercultural en sociedades interétnicas, es un trazo central del pensamiento de Liliana. Sus palabras están habitadas por una búsqueda constante de lo que Silvia Rivera Cusicanqui(2018) enuncia como“ ch´ixi”: aquello que es difícil de encasillar, que escapa a las categorizaciones tajantes y a los dualismos. Liliana nos convoca a pensar en esos mundos posibles, que se entretejen y entreveran, para así construir un horizonte de-colonizador de la comunicación. Bibliografía Benclowicz, Daniel(2009). Genealogía del movimiento piquetero de Tartagal-Mosconi, Salta, Argentina. 1920-2001(Tesis doctoral). Universidad de Buenos Aires. Berger, Christa(1999). Crítica, perplexa, de intervenção e de denuncia: a pesquisa já foi assim na América Latina. Intexto, 6(2), 1-15. https://seer.ufrgs.br/intexto/article/view/3386/4316(23/08/2021). 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Otros textos de Liliana Lizondo Aguierrez, Oscar Martín; Arno, Mónica; Barrios, Gabriela; Bonilla, Beatriz; Anquín, Ana; Duran, Ariel; Ibañez, Soledad; Kabusch, Marcela; Lizondo, Liliana; Mamani, Mabel; Medina Chueca, Jimena; Ortega, Mariana; Palermo, Zulma; Quiroga, Adriana; Soriano, Gonzalo; Sulca, Elsa; Tejerina, Marcela; Valero, Luis (2018). Pensar y decir comunalmente. Otros Logos. Revista de estudios críticos, 9, 183-208. Disponible en: https://ri.conicet.gov.ar/handle/11336/94433#anchorAbstract 260 INVESTIGAR DESDE LA ESCUCHA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Lizondo, Liliana(2012).(Coord). Praxis, frontera y multiculturalidad. La comunidad en disputa. UNSa-Sede Regional Tartagal. Lizondo, Liliana(2016). La identidad en la comunicación sin fines de lucro. Actas de Periodismo y Comunicación, 2(1). https://perio.unlp.edu.ar/ojs/index.php/actas/article/view/3696 Lizondo, Liliana(2017). 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Su perspectiva de análisis vuelve una y otra vez, en los problemas que investiga y en las discusiones en las que interviene, sobre la relación inseparable entre periodismo y política. Se anima a deconstruir los enfoques reificantes para reconstruir dicho vínculo desde la flexibilidad y la“densidad metodológica en la interpretación”(Martini y Luchessi, 2004, p. 198) que requiere toda investigación de la comunicación cuando es abordada como mediación y práctica cultural. Su formación universitaria se inició al calor de las transformaciones de la democracia en la postdictadura entre finales de los años ochenta y principios de los noventa, en un escenario socioeducativo en mutación, con una creciente masificación de las universidades y con la creación de nuevas carreras. Entre ellas, la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires(UBA), estrenada en 1985. Los comienzos de su trayectoria como docente e investigadora, a mediados de la década de los noventa, tuvieron lugar en un contexto de profundización del neoliberalismo, de reformulación del rol del Estado, de concentración de las empresas mediáticas y de reorganización general de los procesos productivos del periodismo. La comunicación, como objeto de estudio y de prácticas profesionales, desbordó aún más los límites nunca nítidos de su campo. Emergieron nuevos ámbitos de intervención y nuevas ideas que se fueron constituyendo en ejes de los debates intelectuales y base de las investigaciones, al tiempo que se transformaban sus imaginarios profesionales y sus modelos de formación(Uranga y Bruno, 2007). En ese contexto complejo, Lila fue encontrando condiciones para vincularse con experiencias académicas y profesionales, en las que se destaca su creciente interés por el estudio de la comunicación periodística desde miradas crítico-comprensivas respecto de sus efectos políticos y 263 de sus transformaciones, desde el diálogo con quienes intervienen en la producción informativa de los medios y con investigadores/as del campo. El vínculo temprano con experiencias educativas fundacionales también hizo sentido en su trayectoria y orientó cursos de acción posteriores en la gestión institucional, quizás inesperados para ella, allá por los años noventa. Su formación de grado y los comienzos de su carrera docente tienen las marcas de su generación dado que, mientras transitaba la universidad, comenzó a ejercer el periodismo en un contexto de creciente precariedad laboral y de reconfiguración de las relaciones entre el ámbito académico y el profesional. Como investigadora, su mirada se reconoce en los Estudios Latinoamericanos de la Comunicación y el Periodismo, y desde allí busca repensar y discutir teorías y argumentos producidos en el país, en el continente y en otros contextos geopolíticos a la luz de realidades y debates intelectuales locales. Desde los aportes de los Estudios de la Comunicación en la cultura y la política, sus investigaciones resitúan el periodismo en el marco de las complejas transformaciones y de las desigualdades comunicacionales que atraviesan nuestras sociedades latinoamericanas contemporáneas. Cuestiona los usos de categorías naturalizadas que no dan cuenta de los escenarios locales, sin perder de vista por ello los procesos más generales de digitalización y convergencia de las comunicaciones. Entre esas categorías, se replantea el concepto de“periodismo”, que pierde potencia explicativa desde el momento en que la periodización ya no es una herramienta de medición del trabajo que hacen quienes gestionan información(Lila Luchessi, 2016). La“gestión de información” se constituye en un concepto clave en sus estudios actuales para pensar esas transformaciones. Provocadora, irónica y ocurrente, discute con quienes-desconociendo los vaivenes de la industria periodística, su actividad específica, sus rutinas de trabajo y sus estrategias de contacto con las audiencias- señalan a los y las periodistas lo que no pueden hacer. Polemiza con las miradas que, desde posiciones sectoriales(empresariales, políticas y académicas) distantes a la actividad periodística, sostienen discusiones y formulan axiomas que afirman (…) la simplificación ideologizada de un deber ser del periodismo(...) sin que se involucre a periodistas y audiencias en el verdadero debate respecto de cuál es la información que la sociedad demanda para construir opinión, ni los insumos que los profesionales necesitan para un libre ejercicio de sus trabajos.(Lila Luchessi, 2013, pp. 114-115) En los abordajes metodológicos de sus estudios, las voces y las lecturas de los y las periodistas son recuperadas y puestas en diálogo con las de los/las investigadores/as, vueltos/as escuchas del quehacer periodístico. 264 LA DIMENSIÓN POLÍTICA Y CULTURAL DE LA COMUNICACIÓN PERIODÍSTICA LATINOAMERICANA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] A partir de una entrevista distendida, de valor autobiográfico, este trabajo también indaga en su condición de mujer, en su experiencia de gestión de una nueva carrera de Comunicación en la Universidad Nacional de Río Negro(UNRN), creada en 2008 en el norte de la Patagonia argentina, y en su trabajo con la“Cátedra Latinoamericana de Narrativas Transmedia” de la Universidad Nacional de Rosario(UNR). En definitiva, explora su lugar como agente del campo de la Comunicación en nuestro país. Entre las muchas formas de lectura de la trayectoria académica de Lila Luchessi, elijo partir de las marcas subjetivas que guardan algunas situaciones, escenarios y trabajos suyos que, puestos en relación y en diálogo con otros referentes y textos, permiten ampliar la comprensión de su mirada e indagar el lugar que tienen sus estudios en el campo de la Comunicación en Argentina. Construyo su trayectoria desde la distancia que genera haber transitado otros territorios de la Comunicación, pero también desde la asunción de que todo recorte es parcial y desde la cercanía de haber compartido hitos generacionales que marcaron ese campo(así como encuentros en congresos y en espacios laborales desde la década de los noventa que guardan anécdotas memorables) que pueden contener pistas para leer el presente, porque lo interpersonal también es político-comunicacional. DE LA PRÁCTICA PROFESIONAL A LA INVESTIGACIÓN EN PERIODISMO A los periodistas más jóvenes, a los que están empezando, a los que tienen el título ya muy cerca, hombres y mujeres con un propósito muy definido y nuevos saberes, que son también los de su generación. Porque son quienes van a hacer el periodismo en el futuro má cercano, con las mochilas cargadas de la tradición que los formó y con una mirada distinta sobre la sociedad y la profesión. Porque también este libro los pensó y los tuvo en cuenta cuando se fue escribiendo. Dedicatoria de Stella Martini y Lila Luchessi en su libro: Los que hacen la noticia. Periodismo, información y Poder(2004) Era mediados de la década de los noventa y Lila comenzaba su trayectoria docente en el ámbito universitario y terciario, cuando la convocaron a trabajar en un proyecto institucional de Comunicación en una escuela de enseñanza media en Villa Pueyrredón. En ese momento, se estaban abriendo las escuelas de enseñanza media con orientación en Comunicación. Cecilia[Cardiello] nos convocó para trabajar; éramos todos muy jóvenes en una escuela que no tenía nombre. Fue mi primera experiencia fundacional y, aunque solo estuve tres años en 265 esa institución que hoy es la EEM Nº1“Rodolfo Walsh”, le guardo mucho cariño. Además, de allí egresaron luego periodistas muy conocidos.(Lila Luchessi, entrevista, 2021) Su vínculo con esta experiencia fundacional en la formación de comunicadores/as y periodistas constituye un punto de referencia en el comienzo de su trayectoria, marcada por la coyuntura de entresiglos en Argentina, y ofrece huellas significativas respecto de su condición como docente y agente del campo de la Comunicación periodística. Sus primeros recorridos en la docencia y la investigación se produjeron en un contexto de profundización del ciclo neoliberal y de aumento de múltiples formas de desigualdad en el país, con cambios institucionales en los distintos niveles del sistema educativo a partir de la sanción de la Ley Federal de Educación en 1993 y de la Ley de Educación Superior en 1995, y con un proceso expansivo de concentración del sistema de medios de comunicación marcado por privatizaciones que beneficiaron a grupos nacionales(Clarín, Editorial Atlántida) y que permitieron su injerencia en el campo cultural y educativo. Con su ingreso como contenido curricular, con la creación de orientaciones en Comunicación en el nivel medio y con los incipientes procesos de integración de las TIC en la enseñanza, la comunicación se tornó un territorio contradictorio y heterogéneo vinculado más estrechamente a las políticas educativas. En el ámbito universitario, el crecimiento de la matrícula en las carreras de Comunicación, junto con la creciente incidencia de las empresas periodísticas en los modelos de formación académica, transformaron los imaginarios profesionales del periodismo y la comunicación. La reconfiguración del campo educativo desde la lógica neoliberal arrasó, en parte, o invisibilizó propuestas de abordaje de la comunicación que, en algunas instituciones educativas y desde otras lógicas, se constituyeron en lugar de micropolíticas de resistencia. Como docente, Lila encontró en el intercambio directo con estudiantes que transitaban la universidad –y, en simultáneo, ejercían el oficio periodístico- vivencias y saberes sobre la actividad profesional que fueron orientando su línea de investigación desde una perspectiva crítico-comprensiva. Ella misma, a principios de esa década, había hecho periodismo de rock y había colaborado con diarios y revistas 1 mientras cursaba la licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la UBA e incluso cuando iniciaba su carrera docente, hasta que se dio cuenta que le interesaba más el periodismo como objeto de estudio. También la impronta de su formación de grado-marcada por el diálogo con profesores y profesoras referentes del campo de la Comunicación como Aníbal Ford, Oscar Landi o Stella Martini- definió muy pronto su mirada de la 1. A principios de los años noventa, trabajó en las revistas Pan y Circo y El Primer Tajo , convertida en revista independiente en 1991 y dirigida por Carlos Polimeni. También colaboraba con el diario Página 12 y con la revista Caras. Fue productora de las radios Del Plata, FM 92 RPM y FM Voces . 266 LA DIMENSIÓN POLÍTICA Y CULTURAL DE LA COMUNICACIÓN PERIODÍSTICA LATINOAMERICANA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] comunicación periodística en el cruce con las industrias culturales, la cultura popular y la política. Su trayectoria en la docencia universitaria se inició a mediados de la década de los noventa, en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora(UNLZ) junto a Carlos Mangone, su director de tesina de grado. Al mismo tiempo, dio clases en TEA y en la Universidad de Belgrano con Miguel Wiñazki y con Luis Majul, con quien elaboró el libro Periodistas, en 1999. Comenzó la docencia en la UBA en 1997 junto al escritor y periodista Osvaldo Baigorria en el“Taller Anual de la Orientación en Periodismo” de la carrera de Ciencias de la Comunicación, y luego se incorporó a la cátedra de “Teorías sobre el Periodismo” a cargo de Aníbal Ford. De esas experiencias y del diálogo con referentes del campo emergieron inquietudes y los primeros problemas de investigación. Con Stella Martini comenzó a investigar en un proyecto bajo su dirección. La figura de Stella ocupa un lugar significativo en la formación inicial de Lila como investigadora: su acompañamiento, su perspectiva teórica y su rigurosidad metodológica-reconoce- han dejado huellas en su propia trayectoria. Las investigaciones de Lila, en esta etapa, abordaron las formas de regulación mediática de la pobreza y de los procesos migratorios, y la normalización de la lengua a partir del estudio de manuales de estilo periodístico, teniendo en cuenta las lógicas de la globalización y la creciente importancia de los conglomerados multimediáticos como referentes de la cultura y la educación. El concepto de“polifonía regulada”, propuesto en sus primeros trabajos junto con Gabriel Cetkovich Bakmas(1997; 2002) ha sido recuperado por otros/as investigadores/as del campo(Avilés Rodilla, 2017; Coscia, 2007, 2016) y permitió ampliar la comprensión de los modos de enunciación de los medios de comunicación y sus mecanismos de regulación de las voces. Estas primeras investigaciones exploraron los modos de producción de las diferencias a finales de los años noventa, cuando la preocupación por la diversidad, tanto en expresiones públicas como en discursos mediáticos, se volvió llamativamente recurrente y cuando se asentaron las bases para el pensamiento único(Luchessi y Cetkovich Bakmas, 1997). Desde su mirada, los mecanismos de polifonía regulada de los medios“radicalizan la heterogeneidad constitutiva del discurso, pero sin perder la dirección del coro(...) logran neutralizar la divergencia que caracteriza las situaciones inarmónicas que se producen en la sociedad”(Luchessi y Cetkovich Bakmas, 1997, citados por Lila Luchessi, 2007, p. 252). A principios del nuevo siglo, sus inquietudes fueron consolidando una línea de investigación centrada en los efectos políticos que se generan desde los medios de comunicación, sin dejar de lado el contexto en el que se inscriben. Esta línea quedó plasmada en su tesis doctoral“Migrantes, pobres y excluidos. El rol de la prensa en la construcción de un otro criminalizado”(2004) realizada en la Universidad de Belgrano, bajo la dirección de Silvio Waisbord. 267 En ese mismo período se profundizó el trabajo en equipo entre Stella Martini y Lila Luchessi, a partir de preocupaciones teóricas en común surgidas de sus anclajes laborales y de la voluntad de experimentar nuevas formas de investigación. Como resultado de ese trabajo, publicaron el libro Los que hacen la noticia. Periodismo, información y poder(Martini y Luchessi, 2004). Para Lila, la producción de este libro con Stella marcó un punto de inflexión en su trayectoria, ya que con ella aprendió a investigar y es alguien a quien admira profundamente. Esta obra es un estudio pionero en Argentina sobre la construcción de las noticias y el trabajo periodístico desde el enfoque de Newsmaking. El libro presenta los resultados de una amplia investigación multimetodológica sobre las condiciones y las prácticas productivas del periodismo y sus relaciones con el poder. Articula también las explicaciones de aquellos y aquellas periodistas que trabajaban-a principios del nuevo siglo y fines del siglo pasado- en los principales medios organizados como empresas periodísticas del país con las lecturas de los/las investigadores/as participantes del proceso. Como sostiene Lorena Retegui(2017): [La obra] constituye una de las aportaciones más trascendentes, en el nivel local, sobre las prácticas periodísticas en medios nacionales, desde la perspectiva de Newsmaking y con base en más de 40 entrevistas en profundidad. En la investigación también analizan las condiciones laborales en un contexto de digitalización o, en palabras de las autoras, los efectos“indeseados” del mismo desarrollo tecnológico, articulados con la flexibilización laboral.(Retegui, 2017, p. 110) En ese sentido, la investigación que sustenta el libro se nutre de sucesivos y simultáneos abordajes metodológicos, articulados entre sí, desde la etnografía de redacciones, relevamiento y análisis de contenido, hasta entrevistas en profundidad al día siguiente de las publicaciones con los y las periodistas que habían participado en el trabajo etnográfico. La obra no clausura la investigación exclusivamente al universo microsocial de las rutinas cotidianas de producción de la noticia –no obstante, allí radica una de sus principales virtudes- sino que abre el análisis a la densidad de las relaciones de poder en el proceso productivo, de sus interacciones con las políticas institucionales, de la programación y los contenidos, de las condiciones laborales y de la formación profesional. En sus reflexiones quedan plasmadas las huellas del contexto reciente de la obra-la crisis orgánica de 2001- que se articulan con los cambios generados durante la década de los noventa en los modos de producción periodística. La investigación de Martini y Luchessi busca comprender esos procesos y relaciones. Se deja interpelar por las explicaciones de los y las periodistas sobre su práctica, pero también interpela ese universo fuertemente pragmático desde la construcción de categorías teóricas productivas que tensionan las prácticas periodísticas y 268 LA DIMENSIÓN POLÍTICA Y CULTURAL DE LA COMUNICACIÓN PERIODÍSTICA LATINOAMERICANA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] las propias prácticas académicas. El análisis se detiene en los diálogos entre la producción de conocimiento académico, la formación y el ejercicio profesional. Toma en consideración las transformaciones que se produjeron desde la década de los noventa: el creciente proceso de precarización laboral, la delimitación de nuevas áreas de inserción profesional, la explosión de carreras de Comunicación y Periodismo (que institucionalizaron la formación profesional y proveyeron comunicadores/as y periodistas al Estado, a las empresas y a las organizaciones de la sociedad civil), y el hecho de que periodistas de reconocida trayectoria-con o sin título académicohayan comenzado a dar clases en las tecnicaturas, en carreras de grado y en posgrados (Martini y Luchessi, 2004). La investigación da cuenta de las distintas facetas, ambigüedades y paradojas que atraviesa el campo del periodismo en Argentina. Por un lado, se detiene en las implicancias y sentidos en disputa que genera la emergencia de las empresas periodísticas en la formación académica, permitiéndoles“formar profesionales según sus necesidades y legitimarse en el espacio de las representaciones, buscando acuerdos con instituciones educativas para solventar espacios de rigurosidad profesional” (Martini y Luchessi, 2004, p. 36). Por otro, la obra reflexiona sobre la construcción de conocimiento y las ideas de entresiglos que se fueron constituyendo actualmente en ejes de la producción intelectual y científica del campo periodístico argentino. Recorre así los resultados de la investigación de ese momento y se encuentra con una mayor y diversificada producción que aporta a la teoría, desde una mirada centrada en el estudio de los efectos a largo plazo, en el reconocimiento del lugar activo de la recepción y en la inclusión de las formas de la práctica profesional. Para las autoras, esta perspectiva (…) ha producido la renovación epistemológica y un abordaje sustancialmente diferente del periodismo. Y son las transformaciones de las comunicaciones las que movieron al cambio en la orientación teórica y la multiplicación de los estudios. La renovación en las líneas de investigación no descarta sin embargo las premisas básicas que sustentara la Escuela de Frankfurt, los trabajos sobre el papel y significado de las industrias culturales, la economía de los medios y las articulaciones con el poder político, que son indispensables a la hora de comprender el funcionamiento de los medios, la magnitud de la tarea periodística y su relación y sus efectos sobre la opinión pública.(Martini y Luchessi, 2004, p. 204) En el contexto de los complejos cambios que son analizados en el libro, Stella Martini y Lila Luchessi reconstruyen los debates que articulan las nociones y saberes emergentes del campo de estudios del periodismo con las trayectorias de formación académica en Argentina, desde sus condiciones de producción. 269 RENOVAR LOS SENTIDOS DE AGENCIA: NUEVOS ESCENARIOS Y DESAFÍOS Al cerrarse la primera década del actual siglo, nuevos escenarios y experiencias laborales marcaron la trayectoria de Lila Luchessi a partir de su vinculación con la Universidad Nacional de Río Negro creada en 2008, y con la“Cátedra Latinoamericana de Narrativas Transmedia” de la Universidad Nacional de Rosario. Ambas experiencias académicas abrieron una nueva etapa marcada por numerosos viajes y por la puesta en marcha de proyectos que alimentaron sus búsquedas, profundizaron sus líneas de indagación y ampliaron sus responsabilidades en la gestión institucional. Entre 2003 y 2015, el proceso de restitución del Estado abierto con posterioridad a la crisis generalizada de 2001 durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, no estuvo exento de tensiones, conflictos y contradicciones. No obstante, se generaron políticas públicas de inclusión social y de revalorización de derechos sociales. Entre ellas, se cuentan las de acceso a la educación superior, que hicieron posible la creación de universidades públicas en distintas regiones postergadas de nuestro país y que dieron lugar a particulares experiencias y trayectorias significativas de formación universitaria, inimaginables para esas regiones en otros momentos y contextos históricos. En ese marco, en 2008 se creó la UNRN, desplegada en distintas sedes universitarias dentro del territorio provincial rionegrino. Una de las primeras carreras que comenzó a funcionar en la Sede Atlántica, ubicada en la ciudad de Viedma(capital de Río Negro y sede del poder político provincial), fue la Licenciatura en Comunicación Social. Lila fue la primera directora de esta carrera, entre 2008 y 2012, y también estuvo a cargo de la gestión y dirección de la Escuela de Humanidades en la misma sede en los primeros años de funcionamiento de la universidad. En un contexto nacional atravesado por las disputas y controversias mediáticas en torno a la calidad educativa de estas nuevas universidades, sus esfuerzos estuvieron orientados a institucionalizar políticas de investigación, docencia y extensión que fortalecieran la carrera, sus articulaciones con otras universidades del país y de Latinoamérica, con el Estado en sus diferentes niveles, con organizaciones mediáticas y con sus trabajadores y trabajadoras. Asumir las tareas y responsabilidades de gestión de la carrera en ese momento significó, entre otros aspectos, visibilizar y robustecer el rol de la universidad en el espacio regional, potenciando la interacción entre sus diversos agentes. En ese sentido, a partir del año 2009, uno de los principales ejes de debate público y académico giró en torno a las políticas de comunicación, con la presentación del proyecto y posterior sanción e implementación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual(LSCA). Esta coyuntura permitió un rol activo de las carreras de Comunicación en la agenda social, mediática y política de la Argentina. Como directora de la Licenciatura en Comunicación 270 LA DIMENSIÓN POLÍTICA Y CULTURAL DE LA COMUNICACIÓN PERIODÍSTICA LATINOAMERICANA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Social de la UNRN, Lila motorizó la presencia y el aporte de dicha carrera en los debates públicos sobre políticas de comunicación en la región y gestionó encuentros académicos que complejizaron la mirada y contribuyeron a la definición de criterios para la incidencia de políticas en pos de la democratización de las comunicaciones. Por otro lado, a partir de 2014, Lila comenzó un vínculo académico colaborativo con la“Cátedra Latinoamericana de Narrativas Transmedia” y el equipo de la #DCMteam|Producciones Transmedia de la UNR, conformada por docentes, investigadores/as y profesionales latinoamericanos/as con formación académica en distintos ámbitos disciplinarios, como la educomunicación, el documentalismo, la semiótica, el periodismo y el análisis y la producción multimedial y transmedia. Este vínculo también constituyó un punto de inflexión en su trayectoria docente y de investigación. Además de su desempeño en espacios de formación, investigación y gestión en la Cátedra Latinoamericana y en la Maestría en Comunicación Digital Interactiva de la misma universidad, 2 Lila ha colaborado en proyectos colectivos de producción transmedia. La producción de trabajos en otros soportes y formatos textuales estuvo presente en otros momentos de su trayectoria. La propuesta colectiva de un documental audiovisual sobre las televisiones comunitarias en Argentina, bajo la dirección del documentalista Emilio Cartoy Díaz 3 en la década del noventa, constituye un antecedente importante de su carrera. Allí se entrecruzan la producción audiovisual, la intervención territorial y la reflexión teórica multidisciplinaria.“Para mí, fue una experiencia que guardo con mucho cariño porque me abrió la posibilidad de conocer colegas de Brasil y de Bolivia, entre otros países, trabajando en distintas experiencias de producción documental audiovisual, desde distintas metodologías”(Lila Luchessi, entrevista, 2021). Esta impronta, además, inscribe su mirada en el campo de estudios y en las prácticas de los medios de comunicación. Afilia asimismo el abordaje de los objetos que investiga desde la flexibilidad y multiplicidad de metodologías que así lo requieran. “No todos los objetos son susceptibles de ser abordados por todas las metodologías, en eso soy muy flexible”(Lila Luchessi, entrevista, 2021). A partir de estos recorridos, las investigaciones de Lila se centraron en los últimos años en el impacto de las transformaciones tecnológicas digitales del periodismo, en sus escenarios, prácticas y saberes, como así también en las formas de gestión de la 2. Actualmente, Lila Luchessi integra el Consejo Directivo de la Cátedra Latinoamericana de Narrativas Transmedia, y el Comité Académico y el plantel docente de la Maestría en Comunicación Digital Interactiva de la UNR. 3. Documental sobre la televisión comunitaria en la Argentina titulado“Parte del aire”(1994). Realizadores: Darío Henderson Díaz y Emilio Cartoy Díaz. Coordinación de producción: Lila Luchessi. Producción General: TEA Periodismo. 271 información pública y de la comunicación gubernamental. Sus análisis se detienen en los procedimientos productivos y en la diversidad de las fuentes, como así también en las agendas y en la calidad de la producción informativa ante la expansión del ecosistema mediático contemporáneo. Estos análisis no están ajenos respecto de los interrogantes y las reflexiones que las sociedades convergentes plantean al rol político y sociocultural del periodismo. A lo largo de su trayectoria, sus obras dieron cuenta de los intensos intercambios con investigadores/as y periodistas de Argentina y de otros países latinoamericanos, que se intensificaron en esta etapa. En 2007, compiló junto a María Graciela Rodríguez -con quien mantiene un diálogo continuado en el tiempo- el libro Fronteras globales: cultura, política y medios de comunicación, una obra que indaga en varios nudos críticos clave de la relación entre política, cultura y medios de comunicación, y que constituye un aporte significativo al estudio de la comunicación política. Sus compilaciones Nuevos escenarios detrás de las noticias(2010), Calidad informativa. Escenarios de postcrisis(2013) y Desafíos del periodismo en la sociedad del conocimiento(Luchessi y Videla, 2016) muestran este fluido intercambio, no solo con investigadores/as que acompañaron sus comienzos formativos, sino también con pares y con generaciones más jóvenes de becarios, tesistas y periodistas del país y la región. Recientemente, acaba de compilar el libro Tecnogobierno. Propuestas y experiencias de inclusión digital desde América Latina, junto con Pablo EscandónMontenegro, en el cual establecen un diálogo que les permite pensar nudos críticos vinculados con el uso de las tecnologías para la comunicación gubernamental. MUJER DE LA COMUNICACIÓN: DIÁLOGOS INTERGENERACIONALES La mirada de Lila sobre la Comunicación se ha venido construyendo en el diálogo intergeneracional con otras mujeres dentro del campo: su formación académica se nutre de una generación previa de mujeres que la acompañaron y que, a su vez, habilitaron espacios de conquista de derechos para las siguientes generaciones, dentro y fuera de la academia. Su reconocimiento a esas mujeres con quienes ha construido un vínculo afectivo, formativo y político, alimenta el entramado de lucha por los derechos de las mujeres. Stella Martini, María Cristina Mata y Teresa Quiroz orientaron y acompañaron la trayectoria académica de Lila, aunque no en todos los casos compartieron espacios educativos formales. Desde los planteos teóricos, los posicionamientos políticos o las capacidades para la organización de equipos y la gestión institucional, cada una de ellas ha dejado su impronta en la formación de Lila. Stella, sin duda, ha sido la persona más importante en mi formación y no solamente porque es mujer. Pero también otras mujeres son importantes. Por ejemplo, yo 272 LA DIMENSIÓN POLÍTICA Y CULTURAL DE LA COMUNICACIÓN PERIODÍSTICA LATINOAMERICANA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] no tengo ninguna instancia educativa formal con“Marita” Mata, sin embargo, le reconozco incidencia en el tipo de profesional que quiero ser. Cuando miro cómo Marita ha armado equipos y cómo los ha consolidado, a la hora de gestionar en el Instituto[de Investigación en Políticas Públicas de la UNRN], millones de veces pienso en Marita y en cómo lo hubiera hecho Marita, porque ella lo ha hecho muy bien.(Lila Luchessi, entrevista, 2021) Teresa Quiroz también ocupa un lugar importante en su trayectoria académica: A principios de los 2000, ella presidía FELAFACS y me abrió puertas para poder compartir con colegas de mi misma generación, de todo el continente, como Jaqueline Fouks, Elías Machado, Eduardo Gutiérrez, Eduardo Villanueva, Pablo Escandón, Julio César Mateus, entre otros y otras, e hizo posible tender una red de investigadores/as en Comunicación.(Lila Luchessi, entrevista, 2021) Heredera de un entramado de luchas precedentes, Lila siente que su generación (…) ha tenido más fáciles algunas cosas que las que han tenido Stella, Teresa o Marita, justamente porque ellas la tuvieron difícil y fueron para adelante. Que las chicas ahora estén pensando en nuevos espacios de derechos tiene que ver con un largo camino recorrido de otras que se comieron palos en la cabeza, exilios, desapariciones, y en nuestra generación, acosos violentos en nuestros lugares de trabajo.(Lila Luchessi, entrevista, 2021) En ese entramado, la trayectoria académica y laboral de Lila Luchessi también está atravesada por escenarios donde habitaron y habitan las desigualdades, la violencia y la vulneración de los derechos de género, y donde emergen numerosos desafíos y renovadas formas de lucha. El acceso a cargos jerárquicos en la academia, por ejemplo, sigue considerándose aún hoy una cuestión de privilegio y no de derechos. Para Lila, la construcción de espacios de reconocimiento de los derechos de género en la academia constituye uno de los nudos estratégicos fundamentales de lucha y un lugar de reapropiación del legado generacional: desde allí elige ubicarse como mujer del campo de la Comunicación en nuestro continente. Bibliografía Avilés Rodilla, Claudio Guillermo(2017). Polifonía regulada en la radio estatal de Jujuy. Un análisis de la actuación política y la equidad informativa en el discurso radiofónico en un periodo electoral. Difusiones, 8(8), 7-27. http://ediciones.ucse.edu.ar/ojsucse/index.php/difusiones/article/view/190 Coscia, Vanesa(2007). El juego de las representaciones sobre conflictos gremiales en medios gráficos: un acercamiento a las protestas de subterráneos y de telefónicos(Tesis de grado). Universidad de Buenos Aires. Coscia, Vanesa(2016). Discursos mediáticos y trabajo autogestionado: ¿Cómo se representó el proceso de recuperación de fábricas luego de la crisis del 2001 y diez años después? De Prácticas y discursos, 5, 1-22. 273 Luchessi, Lila(2004). Migrantes, pobres y excluidos. El rol de la prensa en la construcción de un otro criminalizado(Tesis doctoral). Universidad de Belgrano. Luchessi, Lila(ed.)(2010). Nuevos escenarios detrás de las noticias. Agendas, tecnologías y consumos. La Crujía. Luchessi, Lila(ed.)(2013). Calidad informativa. Escenarios de postcrisis. La Crujía. Luchessi, Lila(2016). Juego de manos, juego de villanos. La mediatización de las fuentes en la construcción de la información. En: Luchessi, Lila y Videla, Luciano(comps.). Desafíos del periodismo en la sociedad del conocimiento, Editorial UNRN, 51-56. Luchessi, Lila y Cetkovich Bakmas, Gabriel(1997). Manuales de periodismo. Tribunas de doctrina. Causas y Azares, 6, 179-182. Luchessi, Lila y Cetkovich Bakmas, Gabriel(2002). Integración, exclusión y criminalización de la pobreza. Ponencia en II Encuentro de Facultades de Comunicación Social del Cono Sur. FELAFACS. Santiago de Chile. Luchessi, Lila y Escandón-Montenegro, Pablo(2021). Tecnogobierno. Propuestas y experiencias de inclusión digital desde América Latina. Editorial UNRN. Luchessi, Lila y Rodríguez, María Graciela(2007). Fronteras globales: cultura, política y medios de comunicación. La Crujía. Luchessi, Lila y Videla, Luciano(comps.)(2016). Desafíos del periodismo en la sociedad del conocimiento. Editorial UNRN. Majul, Luis(1999). Periodistas: qué piensan y qué hacen los que deciden en los medios. Sudamericana. Martini, Stella y Luchesi, Lila(2004). Los que hacen la noticia. Periodismo, información y poder. Biblos. Retegui, Lorena(2017). La construcción de la noticia desde el lugar del emisor. Una revisión del newsmaking. Revista Mexicana de Opinión Pública, 23, 103-121. http://revistas.unam.mx/index.php/rmop/ article/view/56354 Uranga, Washington y Bruno, Daniela(2007). Formación académica e imaginarios profesionales del comunicador y del planificador de procesos comunicacionales. En línea, disponible en: http:// comunitariaeinstitucionalcomunicacion.blogspot.com/2007/04/texto-de-washington-uranga-y-daniela.html Entrevistas Lila Luchessi. 274 LA DIMENSIÓN POLÍTICA Y CULTURAL DE LA COMUNICACIÓN PERIODÍSTICA LATINOAMERICANA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] SANDRA Massoni LA COMUNICACIÓN FLUIDA Y COMPLEJA: EL RÍO PARANÁ COMO METÁFORA 1 Por Teresita Vargas Hermosa suerte la mía, porque viajo mucho pero siempre vuelvo a Rosario y a las orillas del Paraná, nuestro poderoso río marrón. Vuelvo justamente aquí, a uno de los sitios donde inesperadamente la tierra y el agua se cuentan sus secretos. Desde aquí escribo/ hablo/subrayo/actúo/acentúo/trazo como comunicadora y me gusta pensar que trazo/acentúo/actúo/subrayo/hablo/escribo aquí como en las orillas de otra ciencia y de otra profesión. (Sandra Massoni, 2011a) Quienes conocen a Sandra Massoni solamente a través de sus libros y sus registros académicos no imaginan la cotidianeidad casi siempre jovial, distendida, cercana y cordial de esta rosarina por decisión 2 que vive la comunicación como pasión, profesión y centro de toda su vida. Aunque no esconde sus pergaminos académicos –Doctora por la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, investigadora principal en la Universidad Nacional de Rosario(UNR) y directora de la Maestría en Comunicación Estratégica de esa misma casa de estudios–, sus presentaciones son cercanas y al mismo tiempo desacartonadas. Suele sorprender por la creatividad para exponer de manera holística, didáctica y entretenida las cuestiones científicas más intrincadas. Su mirada sobre la Comunicación Estratégica Enactiva(CEE) coloca en el centro al ser humano y está atravesada por lo fluido, lo complejo, la transdisciplina y el encuentro en la diversidad. Esto mismo es lo que pone en evidencia en su forma de vivir y 1. El Paraná es el sexto río de llanura más importante del mundo. Transcurre por Brasil, Paraguay y Argentina. 2. Sandra Massoni nació en San Francisco(Córdoba, Argentina). Rosario(Santa Fe, Argentina) es una ciudad ubicada en el centro del país sobre el margen occidental del río Paraná. 275 de actuar, no solo en las aulas, sino a través de su pasión por el río Paraná, que suele recorrer en kayak haciendo deporte; por el autoabastecimiento de verduras y hortalizas, que con esmero cultiva en la improvisada huerta que habita en la terraza de su pintoresca casa rosarina colmada de recuerdos que hacen memoria de su inmensa trayectoria por América Latina, en universidades, con grupos y organizaciones, asesorando organismos públicosy privados. La Escuela de Comunicación Estratégica de Rosario es una corriente de pensamiento y acción sobre la comunicación que integran unos cien profesionales e investigadores, que cada tanto se reúnen para vivir esa experiencia enactiva en comunicación, generalmente en diálogo con la naturaleza. Este modo de construcción reafirma la convicción de Sandra de que sólo es posible crear conocimiento con otres, porque lo colectivo está siempre presente en su vida. Además, en todo su accionar están fuertemente imbricados como protagonistas los miembros de su familia. Alejandro Bussi(“Tuti”, en la intimidad), profesional del diseño, y los hijos de ambos, Ari y Mateo, comunicadores y músicos los dos, son partícipes de proyectos en los que queda en evidencia la marca“Massoni-Bussi”. 22 libros, 39 capítulos de libros y casi un centenar de artículos científicos no le quitan a Sandra Massoni la espontaneidad y la frescura que ella misma refleja en sus textos cuando piensa, vive y ejercita la Comunicación Estratégica Enactiva(CEE) como una forma de“encuentro en la diversidad”. Con esa misma actitud fue secretaria de Posgrado de la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la UNR; asesora y consultora experta en diversos proyectos en organismos internacionales de innovación y desarrollo; gerente de Comunicación del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria(INTA); asesora de Comunicación de ministerios, secretarías y municipalidades, universidades y empresas; coordinadora de Investigación en Comunicación Estratégica del INTA; directora de revistas especializadas y de agencias de comunicación en Argentina. Hoy dirige las carreras de posgrado: la Maestría en Comunicación Estratégica y la Especialización en Comunicación Ambiental en la UNR. Los muchos amigos y amigas latinoamericanes que ha cosechado en sus giras por el continente-que son académicas, pero también contemplativas de esta parte del mundo al que ella ama y que a la vez la contiene- reconocen también en Sandra Massoni a una amante del arte y de la música popular. Sin olvidar su devoción por la murga rosarina, esa que se inspira en el estilo murguero uruguayo, y que convoca también a toda la familia Bussi-Massoni. Hoy por hoy, Sandra es reconocida en el mundo de la Comunicación, en la academia y en la investigación, pero también de las organizaciones sociales que hacen comunicación, como una de las principales referentes del campo, aún más allá de los límites de América Latina y el Caribe. Pero pocos y pocas conocen que lo que esa mujer brillante dice, hace y propone, emana de su trayectoria de vida, de su forma de enfrentar el mundo y sus 276 LA COMUNICACIÓN FLUIDA Y COMPLEJA: EL RÍO PARANÁ COMO METÁFORA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] circunstancias. Porque Sandra Massoni encarna en su propia historia la metaperspectiva de la Comunicación Estratégica Enactiva que pregona con precisión y cientificidad. SU PRODUCCIÓN ACADÉMICA Las reflexiones de Sandra Massoni, la propuesta de la teoría de la Comunicación Estratégica Enactiva y la metodología de Investigación Enactiva en Comunicación (IEC) 3 se enmarcan en una trayectoria de cuarenta años compartida con colegas de Argentina y de Latinoamérica en el desarrollo del campo comunicacional(Sandra Massoni, 2016a). Toda síntesis enfrenta el riesgo de perder en el camino la riqueza del pensamiento que un autor, autora, despliega como un universo de ideas. Abordar la frondosa producción conceptual de Sandra me desafía a plasmar ese caudal con el espesor que ella construye y a trazar un camino para presentar las preocupaciones centrales que la han impulsado en su itinerario como investigadora, docente y, sobre todo, como comunicadora. Su obra hace pie en el campo de la Comunicación latinoamericana y, por eso, es permanente su reconocimiento“a los colegas comunicadores de Latinoamérica, por una comunicación del sur de todos los mundos”(Sandra Massoni, 2016a, p. 3). Un trabajo que se apoya en grandes referentes teóricos de la Comunicación que habitan estos suelos para salir junto con ellos del“ corset de los mensajes”(Sandra Massoni, 2011a, p. 37) y avanzar en un concepto de“comunicación” que nos enriquezca en nuestra tarea de comunicadores y comunicadoras. Mi apuesta es que se encuentren con la propuesta teórica, epistemológica, metodológica y política que edifica Sandra y profundicen luego en su obra. Como parte del mismo recorrido e inevitable decantación del discernimiento que promueve, se impone una reflexión final acerca del rol de les comunicadores. Para ello, el camino de lectura que enhebro refiere a las reflexiones que Massoni presenta a modo de preocupaciones que están relacionadas entre sí. PROPUESTA TEÓRICA: LA REDEFINICIÓN DEL CONCEPTO DE“COMUNICACIÓN” PARA ENSANCHAR LOS MÁRGENES Y CONFIGURAR UN SENTIDO QUE PERMITA IMAGINAR LAS INTERVENCIONES Los convoco a desplegar la comunicación. A descomprimirla. A abordar su multidimensionalidad sin descartar su fluidez. (Sandra Massoni, 2016a) 3. Para la autora,“enactivo” es moverse, salir de lo conocido para crear mundos posibles. La enacción pone en el centro al sujeto y lo desafía a crear. Para desarrollar la definición de“enactivo” se apoya en Francisco Varela(Sandra Massoni, 2011a). 277 Avanzar en el concepto de“comunicación” que formula Sandra implica explicitar su reflexión crítica acerca de los paradigmas que, desde su perspectiva, constriñeron el modo de entender la comunicación y, como correlato, incidieron en la forma de construir conocimiento. Ella nos convoca a repensar que: (…) los dos paradigmas desde los que se estudió inicialmente la comunicación social(el norteamericano, que se desplegó en la teoría de los efectos, y el europeo, que se desplegó en la teoría de la ideología) renuncian a autoanalizarse y se postulan como poseedores de la única verdad.(Sandra Massoni, 2000, p. 90) Sandra asume el desafío de buscar un modo de enunciar una teoría de la intersubjetividad no dualista; una teoría general de la comunicación. Para ello aborda el conocer como punto de partida y toma el concepto de“tiempo” como temporalidad, para afirmar que“la comunicación es un fenómeno de segundo orden y todo lo que hagamos creará nuestro mundo”(Sandra Massoni, 2000, p. 90). Así entendida, la comunicación es (…) un espacio de encuentro de la heterogeneidad sociocultural que se ubica en un registro que estudia lo colectivo desde una teoría de la intersubjetividad no dualista. Habilita el análisis de las prácticas socioculturales, cambiantes, complejas, fluidas, que crean y son creadas por las identidades –individuales en el sentido de aquello que tiene identidad en sí– en un juego continuo de interacción, representación, acción.(Sandra Massoni, 2011a, p. 46) Tomando como marco los nuevos paradigmas, Massoni(2015) plantea que para formular un concepto de“comunicación” es vital hacerlo desde una perspectiva de abordaje multiparadigmático, por tratarse de un campo de estudio complejo, nuevo y contemporáneo. Este modo de afrontar la comunicación permite reconocer que la búsqueda de conocimiento debe tener en cuenta“los acoplamientos dinámicos y evolutivos de la realidad y los sujetos”(Sandra Massoni, 2000, p. 90) y posibilita aprehender los multideterminantes que constituyen a la comunicación como fenómeno complejo. Desde este enfoque reconoce que, para los nuevos paradigmas y las metáforas comunicacionales, la teoría se esgrime como“llave para interpelar situaciones de comunicación a partir de reconocer su racionalidad, su forma de operar 4 ”(Sandra Massoni, 2000, p. 90). Felipe Ángel apuntará sobre el trabajo de Sandra que: Va un paso adelante, digo, porque tras unas cuantas páginas, aguzado ya el lector por la presencia de un vaivén epistemológico que ha de, sino 4. Operar: Acción en cuanto permite construir y deconstruir relaciones(Sandra Massoni, 2000). 278 LA COMUNICACIÓN FLUIDA Y COMPLEJA: EL RÍO PARANÁ COMO METÁFORA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] conmover, por lo menos mover los cimientos de su noción de comunicación. (Ángel en Massoni, 2011a, p. 11) Jesús Martín-Barbero dirá: La profesora Massoni logra llevar la compresión del cambio que atraviesa la comunicación al entramado de las conversaciones y los conflictos sociales pues ahora es ahí donde la comunicación se produce y donde la incomunicación entra a jugar un papel estratégico, tanto social como cultural y políticamente.(Martín-Barbero en Massoni, 2016a, p.12) Para Sandra, la comunicación es el espacio generativo de la transformación sociocultural y, como aporte particular, invita a“abordar a la comunicación como momento y a la vez como espacio relacionante de la diversidad sociocultural(…) y ponderar su dominio estratégico en tanto espacio de crisis de las tensiones presentes en una situación dada”(Sandra Massoni, 2011a, p. 29). Sustenta que lo específico de la comunicación es la lógica comunicacional, que sostiene al encuentro como cambio social conversacional y que se enfoca en las reconfiguraciones espacio-temporales intersubjetivas. Así, la mirada comunicacional se constituye como un modo de abordar el espesor de la comunicación como fenómeno complejo para centrarse en los dispositivos del cambio sociocultural como autodispositivos 5 (Sandra Massoni, 2011a, p.96). Desde esta mirada, en la teoría de la CEE el paradigma de lo fluido resulta central para reflexionar sobre las características particulares del cambio que acontece en la comunicación. Reconocer su importancia implica concentrarse en la situación. Esto supone comprender que“el contexto no es lo que nos rodea sino lo que nos hace. Las situaciones no son algo que está allí afuera. Son nuestra particular manera de estar en el mundo”(Sandra Massoni, 2011a, pp. 42-43). PROPUESTA EPISTEMOLÓGICA: EL MODO COMO SE CONOCE Y CONSTRUYE CONOCIMIENTO DESDE LA COMUNICACIÓN PARA GENERAR TRANSFORMACIONES ALLÍ DONDE SE OPERA Resultan interesantes ciertas redefiniciones derivadas de la incógnita acerca del conocer como actividad humana, en especial 5. Massoni define los“dispositivos” como artificios cuya configuración habilita la visibilidad de algo que no preexiste, sino que emerge con el dispositivo mismo. Al respecto, cf.“Nociones” en el sitio de internet de la Escuela de Comunicación Estratégica de Rosario: https://comunicacionestrategicarosario.sites.google.com/ site/comunicacionestrategicarosario/Nociones. 279 aquellas que surgen de considerar los vínculos entre comunicación, estrategia y conocimiento como procesos de expansión no lineal. (Sandra Massoni, 2011a) En“Estrategias de comunicación: tiempo de investigarnos vivos”(2000), 6 la autora reflexiona acerca de lo que implica conocer y expande su propuesta epistemológica. Para construirla desde los nuevos paradigmas se nutre del pensamiento de los autores chilenos Francisco Varela y Humberto Maturana, 7 a partir del desarrollo de la teoría de la autopoiesis, y recupera de Fernando Flores las ideas de la ontología del lenguaje. Retoma de los Estudios Culturales el concepto de“hegemonía”“como articuladora de lo ideológico con lo situacional”, y se apoya en Guillermo Orozco Gómez para afirmar que“solo una discusión epistemológica y ontológica, no teórica ni temática, podrá permitirnos encontrar vínculos y estrategias para un proceso de generación(no de repetición) de conocimiento”(Sandra Massoni, 2000, p. 81). La autora rosarina hace una exhortación para que el saber científico genere “dispositivos de construcción-deconstrucción-reconstrucción”(Sandra Massoni, 2000, p. 89) que apunten a fortalecer la capacidad de quienes investigan para interpelar las problemáticas que se analizan y mejorar las decisiones que se adoptan, manteniendo una actitud crítica frente a los avances de la ciencia. Afirma que las respuestas tradicionales acerca de la naturaleza del conocimiento presuponen la existencia de un sujeto que conoce, objetos independientes al sujeto, instrumentos de intercambio y de“captura” –percepciones o conceptos– que determinarían el camino que lleva al sujeto a los objetos o a la inversa. Por lo tanto, el enfoque de la comunicación desarrollado y asumido desde la CEE deberá avanzar desde nuevos modos de intervención e investigación. Frente a este desafío, Sandra afirma que las respuestas genéricas de las Ciencias Sociales tradicionales para explicar los fenómenos complejos resultaron limitadas. Plantea que uno de los retos más trascendentales para quienes investigamos es asumir que“trabajamos con objetos complejos que en realidad son procesos” e invita a interrogarnos acerca de“cómo incorporar a nuestras investigaciones el devenir” (Sandra Massoni, 2000, p. 91). La respuesta a esta interpelación involucra la“reconsideración del conocer como una actividad central del ser humano y como generador de un saber científico”. Dentro 6. Este trabajo también forma parte del libro Estrategias: los desafíos de la comunicación en un mundo fluido (Sandra Massoni, 2007). 7. Humberto Maturana Romesín(1928-2021) y Francisco Varela(1946-2001) desarrollaron en 1970 una teoría epistemológica basada en el rol del observador y expusieron el concepto de“ autopoiesis ” para definir lo vivo. 280 LA COMUNICACIÓN FLUIDA Y COMPLEJA: EL RÍO PARANÁ COMO METÁFORA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] de este enfoque, resulta imprescindible“explicitar ciertos aspectos epistemológicos de nuestro marco conceptual en su relación con la dinámica social”(Sandra Massoni, 2000, p. 92). Concibe el conocer como una relación y expresa que“el conocimiento es histórico, contextual y contingente”, porque el hecho científico supuestamente más objetivo es una construcción. En consecuencia, la fuente de conocimiento no está en un sujeto consciente de sí mismo ni en objetos preformados que se nos imponen desde afuera, sino que es resultante de“las interacciones que se producen a la mitad de camino entre ambos y remiten, por lo tanto, a ambas fuerzas”(Sandra Massoni, 2000, p. 92). Apoyándose en los teóricos de los nuevos paradigmas, en la misma obra traza una nueva perspectiva en la investigación de la comunicación, a partir de los siguientes supuestos epistemológicos: - La escala crea al fenómeno. - El instrumento es teoría concretizada. - La distancia entre el concepto y el campo material es una distancia de interpelación y réplica que se recorre en condiciones históricas específicas. Desde este posicionamiento, descarta la pretensión positivista de objetividad para “desplazar la preocupación hacia la explicación del lugar desde donde se construye el objeto”(Sandra Massoni, 2000, p. 94) y sostiene la necesidad de especificar los conceptos y de reconocer su historicidad y las condiciones en las que se eligen y usan. De esta manera, las preguntas son producidas en el recorte de un campo material y el abordaje está condicionado por el alcance de las categorías conceptuales y por las propias circunstancias en la que intervienen les investigadores. Remarca que“para comprender los problemas en su complejidad y captar los fenómenos de la comunicación como emergentes, como productos/producidos del debate de la ciencia y la cultura, es ineludible desplegar una mirada transdisciplinaria”(Sandra Massoni, 2000, p. 95). Todo ello permite entender la investigación en comunicación (…) como fenómeno complejo que intenta trabajar en la dirección de este movimiento: una metaperspectiva para el abordaje de lo comunicacional desde un enfoque multiparadigmático.(…) La investigación en comunicación social se reposiciona a partir de proponerse como objetivo interpelar esta complejidad en movimiento.(Sandra Massoni, 2000, p. 95) Así planteada, (…) la problemática de la comunicación aparece como un espacio de encuentro de dos perspectivas tradicionalmente separadas: la filosofía y las ciencias sociales. Si aceptamos que las percepciones dependen de alguna 281 manera de la acción, deberíamos como investigadores empezar a abordar las acciones como formas de conocimiento(Varela, 1996). Y consideramos que, para hacerlo al nivel de las prácticas sociales, el desafío que surge es el de pensar la dinámica social en movimiento.(Sandra Massoni, 2000, p. 96) Sandra afirma que“asumir el devenir, al investigar en ciencia social, implica también aprender a pensar sus relaciones. Los procesos y no sólo los productos de nuestra comunicación”(Sandra Massoni, 2000, p. 99). Desde esta idea propone avanzar en un abordaje múltiple, integrando en el análisis lo material, lo simbólico y lo afectivo a partir de lo colectivo porque (…) hay un plus sociocultural que se origina en lo colectivo como génesis de productividad(de imbricación de pulsiones y tensiones), una construcción que es necesario captar cuando lo que se pretende es pensar la transformación.(Sandra Massoni, 2000, p. 98) MEDIACIÓN Y MATRICES SOCIOCULTURALES(MS) Massoni retoma de Jesús Martín-Barbero la categoría de“mediación”,“en acción y funcionando en la dinámica sociocultural”, como“concepto operativo para repensar el lugar de la comunicación en los procesos de cambio”. Comprendida así la mediación, es en el espacio de la comunicación donde emerge la producción de un proceso y, fundamentalmente,“de una trama ontológica que va generando un tipo de conocimiento”(Sandra Massoni, 2000, p. 99). La comunicación que se organiza a partir de una racionalidad dominante“otorga sentido”, siempre y en todo momento, a partir de una lógica de funcionamiento que la autora define como Matriz Sociocultural(MS). 8 Las mediaciones son espacios de articulación de la producción con el consumo, que, mediante el análisis, se pueden reconocer como de más o menos relevancia en la generación del sentido acerca de un problema en una situación dada. El énfasis está puesto en capturar la direccionalidad en este espacio privilegiado de producción de sentido“en acción”, que rebasa al de la interacción social porque no interpela relaciones entre individuos o grupos sino entre Matrices Socioculturales.(Sandra Massoni, 2000, p. 100) “Las MS son autodispositivos colectivos en tanto modalidades fractálicas y emergentes particulares de distintos grupos y sectores en los territorios”(Massoni y Bussi, 2020, p. 104). 9 Este concepto habilita la posibilidad de reflexionar sobre lo social desde la 8. Este concepto le permite a Sandra introducir la problemática del placer en el marco de las determinaciones socioculturales(Sandra Massoni, 2011a). 9. Ver también“Tres movimientos y siete pasos para comunicar estratégicamente”, publicado en Sandra Massoni(2007), y Sandra Massoni(2021). 282 LA COMUNICACIÓN FLUIDA Y COMPLEJA: EL RÍO PARANÁ COMO METÁFORA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] comunicación, entendiendo que en las relaciones se mantienen formas y estructuras sostenidas por“una trayectoria, una genealogía en la historicidad de los vínculos”. Todo ello implica que la comunicación sea abordada“desde lo contingente y lo situacional”, comprendiendo que los actores“no son previos al análisis, sino que emergen del recorte operado en función de un objetivo de la investigación”(Sandra Massoni, 2000, p. 100). Todo lo anterior supone abordarla transformación desde las relaciones y, para hacerlo, es preciso trabajarlas“en el sitio privilegiado” donde se constituyen: la mediación. La mediación es un autodipositivo colectivo operando en el espacio comunicacional. La mediación enactúa.(…) No es previamente simbólica o material, sino acción encarnada.(…) Así trabajar desde una mirada comunicacional en detectar mediaciones permite indagar el lugar de la intervención posible, recuperando/integrando su capacidad de obstaculizar o favorecer la transformación del espacio sociocultural en una cierta dirección.(Sandra Massoni, 2000, pp. 100-102) PROPUESTA METODOLÓGICA: LA MANERA DE INTERVENIR EN LOS PROCESOS COMUNICACIONALES PARA GENERAR CONVERSACIONES A TRAVÉS DE ESTRATEGIAS COMPLEJAS La IEC es una metodología de investigación acción participativa innovadora, de interés para equipos inter y transdisciplinarios. Trabaja desplegando en los territorios la enacción 10 comunicacional, entendida como un especial proceso cognitivo de reconfiguración intersubjetiva micromacrosocial en dimensiones múltiples. (Sandra Massoni, 2020) El camino hasta aquí transitado invita a recorrer una metodología que permita poner en acción el paradigma desde donde Sandra piensa la comunicación. En el marco de la teoría de la CEE yde su correlato metodológico, la IEC, 11 Sandra y su equipo de investigación desarrollan y propulsan metodologías, técnicas, herramientas e instrumentos específicamente comunicacionales. 10. “Pensada desde la especificidad de la comunicación como saber inter y transdisciplinar, la categoría enacción comunicacional(Massoni, 2003) rebasa la enacción de las ciencias cognitivas en tanto se especializa en el reconocimiento y la operación de transformaciones situadas en los sistemas complejos emergentes como acoplamientos intersubjetivos micro-macrosociales, dinámicos y evolutivos” (Massoni y Bussi, 2020, p. 16). 11. En distintas obras se despliegan estrategias de comunicación definidas a partir de la Teoría de la CEE(Sandra Massoni,1990; 2003) y la IEC(Sandra Massoni, 2003; 2013 y 2016a). También puede verse: https://sandramassoni.ar/ 283 La IEC es“una metodología de investigación-acción” que se apoya en el modelo de la complejidad(Morin, 1986). 12 Es un“proyecto de comprensión” de las diversas y múltiples“miradas disciplinares que son pertinentes en la problemática que se aborda en la investigación”, que contiene además“a la de otros actores sociales que son relevantes para la resolución de esa problemática”. Desde esta lógica, no se busca describir las situaciones“sino‘poner en común’ con relación a un objetivo de transformación que se define a partir de lo situacional y en el marco de lo fluido” (Sandra Massoni, 2007, p. 74). La autora, siguiendo a Ortí(1994), distingue tres niveles de la realidad social que es preciso atender desde el hacer científico que busca un saber para transformar: el campo de los hechos, la existencia del universo de los discursos y el reino de las motivaciones(Sandra Massoni, 2007). En“Teoría de la Comunicación Estratégica Enactiva e Investigación Enactiva en Comunicación: aportes desde Latinoamérica a la democratización de la vida cotidiana” encontramos una sistematización teórica del desarrollo metodológico que Sandra produjo junto a su equipodurante treinta años de investigación. Allí expone que: Las metodologías de la CEE proponen un modelo de abordaje transdisciplinario(Massoni, 1990; 2003) en el que se integra a los actores a partir del reconocimiento de sus saberes, implicándolos en una conversación micro/macro situacional. El modelo convoca, a la vez, a los saberes de las disciplinas reconociéndolas como formas de producción de conocimiento propias de cierto tiempo y lugar.(…) Con este modelo de investigación se trabaja con estrategias comunicacionales 13 como dispositivos de interpelación de la heterogeneidad presente en la situación y en torno a la problemática que aborda la estrategia, 14 considerando la fractalidad de lo social y la multidimensionalidad de lo comunicacional, a partir de las metodologías de la CEE.(Sandra Massoni, 2019, pp. 239-242) 12. En 1977, Edgar Morin publicó El método , obra que marca la prim era formulación científica de este paradigma. 13. Para Sandra,“la potencia de las estrategias comunicacionales radica justamente en la posibilidad de tomar decisiones respecto de cómo aportamos específicamente como comunicadores a propiciar ese cambio social conversacional”(Sandra Massoni, 2016a, pp. 20-21). 14. Estrategia: Dispositivo de inteligibilidad de las relaciones dominantes en la situación y, a la vez, puesta en juego –a partir del diagnóstico de las mediaciones presentes en cada caso– de una operación de especificación de las intencionalidades de la intervención del comunicador en ese espacio sociocultural(Sandra Massoni, 2000). También las estrategias son definidas por Massoni y Bussi(2020) como dispositivos flexibles que incluyen acciones y espacios de comunicación para actores, al igual que el diseño de los planes. 284 LA COMUNICACIÓN FLUIDA Y COMPLEJA: EL RÍO PARANÁ COMO METÁFORA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] En investigaciones abordadas a partir de las metodologías de la CEE se reconocen: Marcas de racionalidad comunicacional, 15 Matrices socioculturales y Mediaciones comunicacionales como autodispositivos colectivos. La IEC es una metodología participativa que aborda a la comunicación desde una perspectiva crítica(Massoni, 2016) expresando todo su potencial en el entorno de equipos inter y transdisciplinarios. Una propuesta metodológica innovadora que se hace, justamente, a partir de una fuerte autocrítica de las modalidades tradicionales de pensar y hacer comunicación.(Sandra Massoni, 2019, p. 245) En el abordaje metodológico, la investigadora sostiene que el algoritmo fluido de la diversidad se despliega mediante siete operaciones cognitivas, cada una con sus técnicas, instrumentos y herramientas. 16 Es un dispositivo comunicacional estratégico que busca habitar(Sandra Massoni, 2018) para desplegar las“reconfiguraciones desde la diversidad existente en cada territorio”(Sandra Massoni, 2007, p. 75). Propone reconocer las múltiples dimensiones de la comunicación: la informativa, la ideológica, la interaccional y la sociocultural. El investigador que trabaja con el enfoque de la CEE las integra, pero no para obtener de su investigación una explicación, ni para responder a un por qué, mas bien, las incorpora crítica y valorativamente para responder a un cómo.(Sandra Massoni, 2007, p.78) PROPUESTA POLÍTICA: LA COMUNICACIÓN ESTRATÉGICA ENACTIVA COMO PARADIGMA TRANSFORMADOR DE LOS ESCENARIOS DE LA HISTORIA EN LA VIDA COTIDIANA Hablar de Comunicación Estratégica Enactiva implica, ante todo, centrar la mirada en la especificidad de lo comunicacional respecto de las miradas de científicossociales de otras disciplinas. (Sandra Massoni, 2011) 15. Massoni define como marcas de racionalidad comunicacional las“huellas observables etnográficamente que son índices de la concepción teórica que está articulando el encuentro en la situación”(Sandra Massoni, 2016a, p. 186). Es un concepto también desarrollado en Sandra Massoni(2005). 16. Este tipo de diagnóstico no se enfoca sólo en qué decir, sino también en cómo propiciar que los actores se vinculen de maneras convergentes con los cambios requeridos en el problema sobre el que se trabaja. Esa forma de vincularse con otras modalidades incluye el análisis, pero asimismola implementación de acciones comunicacionales en los distintos componentes y niveles del problema(Sandra Massoni, 2016a). 285 La CEE es: Una teoría que se formula desde las epistemologías del sur(De Sousa Santos, 2014) y se nutre de tres raíces: el pensamiento comunicacional latinoamericano, el buen vivir de nuestros pueblos originarios y los nuevos paradigmas de la ciencia, en particular, las teorías de la complejidad(Morin, 2009), de la fractalidad(Mandelbrot, 1978) y de lo fluido(Prigogine, 1983). (Sandra Massoni, 2019, p. 246) Con esta propuesta, Massoni invita, incita y promueve a la enacción“de otras modalidades del encuentro a partir de la constitución de un cambio socialconversacional que se ofrece como un valor agregado a los proyectos de investigación tradicional”(Sandra Massoni, 2016, p. 128). Alienta a los cambios en los distintos niveles de lo micro y lo macro, intenta conmover para trazar nuevos caminos que nos lleven a otros horizontes. Cree importante extender la reconceptualización en Comunicación y trabajaren la capacidad transformadora de la ciencia(Sandra Massoni, 2000). Desde allí inscribe el desarrollo de la Comunicación Estratégica Enactiva como“una metaperspectiva que especifica cómo hacer lo que Morin, Capra, Nicolescu y otros expertos en transdisciplinariedad y pensamiento complejo plantean como destino y desafío de la nueva ciencia y de la nueva profesión”(Sandra Massoni, 2016a, p. 110). Actualmente hablamos de Comunicación Estratégica Enactiva comoun enfoque ocupado en considerar esa complejidad, esa multidimensionalidad de lo comunicacional y en establecer y operar un despliegue teórico y operativo desde sus aportes y sus especificidades[para]investigar una modalidad del vínculo sociocultural, una cierta articulación que alienta/ hace crecer porque despliega/hace mover una dimensión particular de los fenómenos en torno de los que establece su comunicación un texto publicado en un periódico o una entrevista en un programa de televisión. (Sandra Massoni, 2016a, pp. 42-43) Para abordar los problemas actuales es imprescindible innovar, también en Comunicación. Por eso, la CEE se presenta como: - un modelo de desarrollo, ya que es una manera de ser y de transformar(Sandra Massoni, 2007); - una nueva matriz de estilo académico y científico que se propone considerar la cuestión comunicacional a partir de ubicar el objeto como un fenómeno situacional, complejo y fluido(Sandra Massoni, 2011a); - un espacio de encuentro que implica tanto acciones como sentidos compartidosy un cambio social conversacional que aporta horizontes de mayor complejidad (Sandra Massoni, 2007). 286 LA COMUNICACIÓN FLUIDA Y COMPLEJA: EL RÍO PARANÁ COMO METÁFORA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] También desafía a: - comprender y asumir que los seres humanos, como dice Gregory Bateson, somos seres en-red-dándonos(Sandra Massoni, 2007); - resituar lotransdisciplinario, como espacio de convergencia y no como espacio de yuxtaposición(Sandra Massoni, 2007); -“repensar lo comunicativo para desplegarse en torno a lo comunicacional, en torno a otra idea articuladora que ya no es la del mensaje, sino que es la idea de la‘red’”(Sandra Massoni, 2016a, p. 109); - forjar un gran esfuerzo por salirnos del corset de los mensajes para abordar el espesor de la comunicación como fenómeno que está haciéndose y rehaciéndose todo el tiempo(Sandra Massoni, 2007). Permite inaugurar una nueva modalidad de investigación acción que habilita liberarnos: - De los discursos sobre los discursos. - De ser furgón de cola en una línea de montaje. - De trabajar en soledad. Qué hace posible: - Recuperar la dimensión humana. - Ser participes de nuestro futuro, porque nuestra espacialidad como comunicadores estratégicos no centra sólo en saber qué decir sino cómo aportar a que emerjan futuras realidades compartidas(Sandra Massoni, 2007). EL ROL DE LES COMUNICADORES: NO SOLO UNA PROFESIÓN SINO UNA VOCACIÓN Me gusta pensar que la comunicación es como el agua: gota y gota hace aguacero y río y mar y nube. Como el agua, cuando comunico hago crecer y entonces cambio. Transformo y me transformo. (Sandra Massoni, 2011b) Inicié este texto afirmando que, como parte del mismo recorrido y como inevitable decantación del discernimiento que promueve Sandra, se impone una reflexión final acerca del rol de les comunicadores. Toda su obra está atravesada por esta preocupación –que a la vez es invitación y convocatoria– a repensarnos y olvidarnos“de la neutralidad que se le ha exigido al 287 periodista tanto en la academia como desde el tramposo debate sobre los medios” para“cualificar ese oficio por encima de la neutralidad” como también anota Jesús Martín-Barbero(Sandra Massoni, 2016a, p. 14). Me interpela pensar este rol en tanto científicos y científicas sociales que construyen saberes situados para la transformación, desde la idea que plantea Sandra sobre el futuro:“hoy es preciso recuperar la vivencia del futuro como aventura, indeterminación y esperanza”(Sandra Massoni, 2000, p. 88). Ante su propuesta de comprender la comunicación como momento relacionante de la diversidad sociocultural, es preciso desplazar las viejas formas de ser comunicadores para situarnos en otros espacios. Es así que Massoni plantea: Esta redefinición de la comunicación hace que ya no sean pertinentes algunas oposiciones típicas en muchas universidades de América Latina. Debates que han congelado las acciones –por décadas– y dividido a los grupos de docentes e investigadores a partir de falsas antinomias(…). (Sandra Massoni, 2019, p. 242) Como una manera de sintetizar los desafíos que nos importa asumir como comunicadores, expongo algunas de las definiciones, reflexiones y aportaciones que ella hace sobre el rol de les comunicadores: - no somos meros ejecutores de productos comunicacionales(Sandra Massoni, 2000); - nuestra clave de lectura ya no hace foco en la eficacia del discurso(Sandra Massoni, 2016a); - nuestra tarea ya no resiste el quedarnos sólo en la dimensión informativa(Sandra Massoni, 2016a). El trabajo de les comunicadores implica que: - nuestra clave de lectura hace foco en los sentidos enactuados; - nuestra tarea es diseñar estrategias comunicacionales como dispositivos del encuentro que nos permitan ponernos de acuerdo acerca de aquello que designaremos colectivamente como lo real; - nuestro desafío es aprender a explorar las modalidades del vínculo intersubjetivo; - nuestra responsabilidad es considerar y experimentar cómo es que no hay mensaje separado de quien lo emite, ni de las formas en que se lo muestra, ni de los circuitos en los que se lo disponibiliza; - nuestra exigencia es aprender a escuchar, ver escenarios, trabajar con otras dimensiones de la comunicación más allá de la dimensión informativa(Sandra Massoni, 2016a). 288 LA COMUNICACIÓN FLUIDA Y COMPLEJA: EL RÍO PARANÁ COMO METÁFORA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Para decantar en una propuesta que Sandra sintetiza en: Habitar la Comunicación Estratégica Enactiva implica considerar nuestro saber ser comunicadores como oportunidad histórica que algunos autores están comenzando a destacar. Ser comunicador social en estos tiempos es algo que deberemos atesorar. Es un privilegio porque transitamos un cambio de época en el cual la comunicación resulta un núcleo importantísimo en nuestras sociedades. Porque nuestro mundo es un mundo fluido. Un mundo que está interconectado, un mundo en red.(Sandra Massoni, 2016a, pp. 126-127) Septiembre de 2021 Bibliografía Massoni, Sandra(1990). La comunicación como herramienta estratégica. Secretaría de Estado de Agricultura, Ganadería y Pesca, INTA- UNR. Massoni, Sandra(2000). Estrategias de comunicación: tiempo de investigarnos vivos. Revista Comunicación y Sociedad, 37, 87-109. Massoni, Sandra(2003). Estrategias de comunicación: un modelo de abordaje de la dimensión comunicacional para el desarrollo sostenible entendido como cambio social conversacional, Temas y Debates, 8. Massoni, Sandra(2005). Saberes de la tierra mía. Historicidad de la comunicación rural en la región pampeana. UNR Editora. Massoni, Sandra(2007). Estrategias. 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Buenos Aires. https://www.youtube.com/ watch?v=z21pymu5r8I Massoni, Sandra(2016a). Avatares del comunicador complejo y fluido. Del perfil del comunicador social y otros devenires. Ediciones CIESPAL. Massoni, Sandra(2016b, 19 de agosto). Intervención en la jornada“El Rol del Comunicador Organizacional desde el Modelo de la Comunicación Estratégica”, FCPyS UNCUYO. https://www.youtube.com/watch?v=vFRUbK0A1o Massoni, Sandra(2018, 20 de febrero). Comunicación enactiva. Página/12. https://www.pagina12.com. ar/96966-comunicacion-enactiva 289 Massoni, Sandra(2019). Teoría de la Comunicación Estratégica Enactiva e Investigación Enactiva en Comunicación: aportes desde Latinoamérica a la democratización de la vida cotidiana, Chasqui. Revista Latinoamericana de Comunicación, 0(141), 237-256. https://doi.org/10.16921/chasqui.v0i140.4074 Massoni, Sandra(2021).“La metaperspectiva de la Comunicación Estratégica Enactiva: hay un fractal en tu comunicación”. En Sampaio, Adriano; Silva, Daniel Reis y Porém, MariaEugênia(comps.) Comunicación, Innovación y Organizaciones, EDUFBA y ABRAPCORP. Massoni, Sandra y Bussi, Mateo(2020). Guía IEC. Comunicación Estratégica Enactiva: la ciencia de la articulación. Massoni Editora Morin, Edgar(2008). Introducción al pensamiento complejo. Gedisa. Ortí, Alfonso(1994). La confrontación de modelos y niveles epistemológicos en la génesis e historia de la investigación social. En Delgado, Juan Manuel y Gutiérrez, Juan.(comps.). Métodos y técnicas cualitativas de investigación en ciencias sociales. Editorial Síntesis. 290 LA COMUNICACIÓN FLUIDA Y COMPLEJA: EL RÍO PARANÁ COMO METÁFORA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] DANIELA Monje UNA MIRADA AUDAZ, INTRÉPIDA Y MILITANTE DESDE LA ECONOMÍA POLÍTICA DE LA COMUNICACIÓN Y LA CULTURA Por Ornela Carboni El trabajo que una hace es leído y reconocido por otrxs colegas y se arma un círculo de afinidades que son intelectuales, pero también son políticas. (Daniela Monje, 2021) 454 KILÓMETROS: UNIVERSIDAD, DEMOCRACIA Y EL INICIO DE LA DECONSTRUCCIÓN Daniela Monje nació el 5 de octubre de 1970 en Córdoba, aunque desde muy pequeña se trasladó a Catamarca, donde transcurrió su infancia. Ella es la mayor de tres hermanas, descendiente de abuelxs españolxs, italianxs, libanesxs y criollxs, de familia de clase media, muy religiosa, con profesionales ligadxs al derecho y a la escribanía. Daniela creció en la casa de su abuela materna, espacio que propició, en parte, su memoria sensorial, de gustos, de aromas y de tactos. Desde muy temprana edad tuvo contacto con el universo académico porque su madre formaba parte del personal no docente en la Universidad de Catamarca, y le compraba colecciones de libros para incentivarla a leer. Muchas veces, leía estos materiales junto a su padre. En su adolescencia, continuó sus estudios en una escuela religiosa. Esa época coincidió con la última dictadura militar, a la que ella recuerda como“terrible”. En ese momento, la joven Daniela decidió trasladarse a Córdoba para continuar su formación y alejarse de Catamarca. El objetivo era volver a empezar al traspasar las salinas que separan ambas provincias. Así fue que a los 17 años finalizó el secundario y se instaló en Córdoba para estudiar Comunicación Social en la Universidad Nacional de Córdoba(UNC), rompiendo con 291 la tradición familiar de profesionales jurídicos e iniciando un proceso para desandar la matriz religiosa en la que se había criado. Ella inició sus estudios de grado en 1988, es decir que formó parte de una de las primeras camadas de graduadxs luego del retorno del sistema democrático en Argentina. Esa etapa estuvo atravesada por un proceso de deconstrucción personal, por el sentimiento de comenzar desde cero, de forma muy intuitiva, a entender la lógica de funcionamiento de la universidad y por el encuentro de un entorno afectivo, de amigxs, de contención y de conocimientos. En 1994 culminó sus estudios de grado y se alejó por unos años de la academia. Empezó a trabajar en una isla de edición con su novio. Realizó algunas actividades profesionales y unas breves inserciones en radio, en televisión y en prensa gráfica. Sin embargo, no logró afianzarse en ese terreno que, por algún motivo, le resultaba ajeno. Este breve relato de los primeros años en la vida Daniela Monje nos da algunas pistas de lo que serán posteriormente su posicionamiento y su desarrollo académico. Antes de continuar con el relato, destacamos a las mujeres que ella reconoce como pioneras en el campo de la Economía Política de la Comunicación y la Cultura(EPC) y que tal vez no han sido consideradas como referentes de la disciplina a la cual Daniela adscribiría años más tarde, y que sin duda han impregnado su pensamiento y su postura crítico-reflexiva. En sus palabras: En la década de setenta había distintas líneas que confluían en un pensamiento político, de activistas, de exiliados, de gente que resistía, que analizaba desde múltiples variables económicas, sociales, políticas y de comunicación. En ese sentido, una de las pioneras-aunque no se la reconoce específicamente como tal- fue Alcira Argumedo, que trabajó toda la dimensión del poder transnacional cuando fue asesora desde el ILET[Instituto Latinoamericano de Estudios Transnacionales] para la UNESCO. Luego, Margarita Graziano, otra gran pionera, que no fue tan conocida en América Latina, pero que trabajó mucho sobre las características y las dimensiones que deberían contener las regulaciones de los medios. También aparecen Mabel Piccini y Elisabeth Fox. Entonces, ha habido muchas mujeres que han pensado los problemas de la comunicación, la política y la economía.(Daniela Monje, entrevista, 2021) En los años posteriores, Daniela retomó su vida académica y descubrió su interés por la EPC, respecto de la cual reconoce que tuvo un acercamiento“autodidacta”. En el marco de un congreso que se desarrolló en la Escuela de Ciencias de la Información de la Universidad Nacional de Córdoba, 1 coordinó una mesa en la que Guillermo Mastrini y Martín Becerra presentaron una ponencia sobre los procesos de concentración de 1. Funcionó con ese nombre hasta 2015, cuando se creó la Facultad de Ciencias de la Comunicación(UNC). 292 UNA MIRADA AUDAZ, INTRÉPIDA Y MILITANTE DESDE LA ECONOMÍA POLÍTICA DE LA COMUNICACIÓN Y LA CULTURA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] la propiedad de medios en América Latina. Desde ese momento, Daniela comenzó a leer y a estudiar de modo intuitivo textos, trabajos, investigaciones y autorxs que la guiaban en aquellos temas. Las páginas que continúan son el resultado de la lectura atenta de una selección de obras producidas por Daniela Monje y de una serie de charlas que la autora de este capítulo sostuvo con Daniela-o“Nanu”, como le dicen sus allegados- con el objetivo de interpretar su obra académica y su trayectoria profesional en relación a su recorrido personal, a sus hijas, a sus pasiones y a su capacidad de hacer que las cosas sucedan. En el próximo apartado focalizaremos en los estudios de posgrado y en sus primeras indagaciones. VIRAR: EL REGRESO ACADÉMICO Y EL ESTUDIO DE LAS POLÍTICAS AUDIOVISUALES EN AMÉRICA DEL SUR(1998-2013) En este período, Daniela regresa al mundo académico. Se identificará rápidamente con los estudios de la EPC, sobre todo en los aspectos ligados al diseño e implementación de políticas públicas de comunicación nacionales y regionales, con énfasis en América del Sur. Al mismo tiempo, dará sus primeros pasos como docente en la Universidad Nacional de Villa María y en la UNC. En los seminarios a su cargo, trabajará sobre temáticas ligadas a la comunicación, la cultura y los procesos culturales. En una de las charlas, Daniela recordó dos experiencias en grado y posgrado: La universidad fue mi primer espacio con alumnxs de la materia relacionada con políticas de la comunicación y la cultura de la Licenciatura en Comunicación Social de la UNC. Fue un espacio hermoso que duró cinco años[2003-2007], de crecimiento, de experimentación y de actualización permanente. En un punto sentía que necesitaba maestros que no tenía cerca. Aprendía estudiando por mi cuenta, con libros, con artículos, y buscando colegas con quienes relacionarme y formar un equipo.(Daniela Monje, entrevista, 2021) Mientras se proyectaba académicamente, su vida personal seguía en marcha. En 1997 se casó con el padre de sus tres hijas: Vera, Lena y Hannah. Fue una época de mucha intensidad que transcurrió entre la crianza de las niñas y la cursada del doctorado, con un deber-ser muy fuerte. En algún sentido, la obtención del doctorado implicó completar una casilla que su mamá no había logrado. Dicho esto, nos adentramos en su trabajo docente. Monje destaca como la principal experiencia laboral su trabajo en la Maestría en Comunicación y Cultura Contemporánea del Centro de Estudios Avanzados(CEA-UNC). Otro recuerdo relevante es un plan de formación para docentes y periodistas desarrollado con la 293 UNESCO y con la Federación Latinoamericana de Facultades de Comunicación Social(FELAFACS), que la llevó a viajar durante dos meses de 2013 por tres países -Colombia, Ecuador y Bolivia-, en los cuales dictó el curso“Legislación de medios y derechos de los medios”. Su postura militante la ubicará siempre en los intersticios entre la comunicación pública y comunitaria, los medios estatales y el desarrollo del sector privado-comercial, en vínculo con las regulaciones en el sector audiovisual. En su tesis de maestría estudió las políticas de telecomunicaciones en la Argentina en la década del noventa y centró su atención en los Centros Tecnológicos Comunitarios. Su latente latinoamericanismo la llevó a enfocarse en el estudio de las políticas audiovisuales en el marco de la integración regional mercosureña durante 19912007. A este tema dedicó largos años de su producción académica: primero, para la obtención de su doctorado en Comunicación en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), y, luego, a partir de un extenso posicionamiento en estas discusiones en el campo académico. Monje logró captar, rápidamente, la atención de sus colegas y se incorporó activamente, a fuerza de trabajo y tenacidad, en redes de investigadores latinoamericanos. A continuación repasaremos una selección de sus escritos, en los que Daniela abordó el estudio combinado de las políticas nacionales y regionales de comunicación en el marco del MERCOSUR, así como la situación de los países miembros. De este modo, en un artículo inicial, intitulado“La Imposible región. Variables significativas para el análisis comparativo de las políticas de radiodifusión diseñadas para los sectores privado-comercial, social-comunitario y público entre los socios fundadores de la unión regional MERCOSUR”(Daniela Monje, 2009) analizó el retraso regulatorio en Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay. Dio cuenta de la obsolescencia de los marcos regulatorios de radiodifusión en los citados países, muchos de los cuales eran tributarios de los gobiernos dictatoriales y manifestaban una clara tendencia a favorecer al sector privado-comercial con regulaciones flexibles que posibilitaron los procesos de concentración mediática en torno de un grupo acotado de operadores nacionales. Por otra parte, en estas indagaciones detectó que los sectores público y socialcomunitario se regían por normas anacrónicas y/o restrictivas en relación con las condiciones de acceso a un recurso finito y escaso como lo es el espectro radioeléctrico. Incluso los medios públicos tendieron a regirse por una lógica gubernamental en la región. En estos estudios, la autora alerta tempranamente sobre problemáticas aún irresueltas vinculadas a la digitalización y a la convergencia tecnológica, sobre todo en lo que respecta a los bienes producidos por las industrias culturales y a su probable definición como servicios. 294 UNA MIRADA AUDAZ, INTRÉPIDA Y MILITANTE DESDE LA ECONOMÍA POLÍTICA DE LA COMUNICACIÓN Y LA CULTURA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] En dos artículos posteriores,“Políticas del audiovisual en MERCOSUR 1991-2007” (Daniela Monje, 2011) y“Más allá de la frontera. Políticas regionales del audiovisual y gobernanza en MERCOSUR”(Daniela Monje, 2014), profundizó en el estudio de las políticas nacionales y regionales de comunicación, en lo dicho y en lo ausente. Su interés estuvo en el diseño e implementación de las políticas audiovisuales en la región con el objetivo de dar cuenta de la multiplicidad de actores intervinientes y de los intereses en conflicto en la construcción de regulaciones comunicacionales para y por la comunicación. No pudo alcanzar este horizonte sin antes haber revisado exhaustivamente el plexo normativo de cada uno de los países miembros del MERCOSUR. En este escenario, identificó el corrimiento del debate en materia de comunicación de la Organización de las Naciones Unidas(ONU) a la Organización Mundial del Comercio(OMC), lo que transformó el eje de la discusión. Así, prevaleció una política de libre mercado y de relaciones multilaterales entre naciones que desconoció la asimetría de fuerzas y las desigualdades entre los diversos países. Como resultado, los principios rectores del comercio de bienes primarios y manufacturas se extendieron al comercio de servicios con la intención de considerar dentro de ellos a las producciones culturales y comunicacionales(Daniela Monje, 2011; 2014). Por tal motivo, en su estudio la autora revisó los casos de otros bloques regionales, como la Unión Europea y el Tratado de Libre Comercio de América del Norte(TLCAN), y concluyó que, si en los más de veinte años del MERCOSUR se avanzó en la unión económica y en el proyecto político-cultural, no se registraron progresos significativos en legislaciones tendientes a amparar y proteger el patrimonio cultural. Por otra parte, en la publicación colectiva Políticas de comunicación en el capitalismo contemporáneo. América Latina y sus encrucijadas, coordinada por Susana Sel en 2010, se compilaron artículos de investigadores de América Latina preocupados por la concentración de la propiedad de los medios y se dio lugar al debate sobre las supuestas virtudes democráticas de las tecnologías de la información y la comunicación en pos de una comunicación horizontal. A lo largo de los capítulos, se evidenció la lucha del sector popular, de la comunicación comunitaria y alternativa, para poner en agenda tópicos ligados con la democratización de los medios y de la palabra y con la libertad de expresión, dentro de un espacio de disputa de sentido con los sectores privados-comerciales. En relación a lo expuesto, Monje se involucró, una vez más, en una publicación que denunció las asimetrías comunicacionales. Delineó esta perspectiva en su tesis doctoral(Daniela Monje, 2013), en la cual identificó los problemas regulatorios centrales en el sur de América Latina, entre los que se destacan la emergencia de organismos no estatales de carácter supranacional con intereses específicos en el sector comunicacional, la convergencia tecnológica, la transnacionalización del capital y el 295 diseño de políticas de gobernanza global que involucran a actores no estatales con demandas proteccionistas, de excepción y de resguardo a las producciones culturales. El texto propuesto para cerrar este apartado es un artículo que Monje escribió junto a María Cristina Mata, otra mujer referente del campo comunicacional:“Medios Públicos y Ciudadanía: el desafío de la televisión pública Universitaria de Córdoba (Monje y Mata, 2013). Allí inició su acercamiento al estudio de los medios públicos, con interrogantes sobre la dimensión político-cultural y con una problematización sobre el concepto de lo público. Si bien existe una extensa producción académica al respecto, Monje y Mata señalaron dos características centrales: la primera se relaciona con la estructura de propiedad del medio y su carácter no lucrativo y la segunda, con el modo de interpelar a las audiencias, en su rol de ciudadanxs y no como merxs consumidorxs. Esto último habilita la participación activa de las personas a partir del reconocimiento de su derecho de expresión e intervención en el espacio público. Las autoras entienden que la interpelación a la ciudadanía no constituye un impedimento para que la televisión pública convoque audiencias más amplias, y que ésta no debe limitar sus contenidos a formatos informativos, educativos y culturales, dejando de lado el entretenimiento como elemento constructor del sistema televisivo. En la trayectoria de Daniela, este largo viraje se caracterizó por su desarrollo como investigadora y por su acercamiento a la docencia y a los ámbitos de gestión universitaria. Es sin duda el período que se origina luego de concluir sus estudios doctorales, que la posicionará como una referente regional y nacional en el campo de la EPC en temáticas referidas a políticas de medios de comunicación, al derecho a la comunicación y a la libertad de expresión, a las garantías de acceso y de participación de voces postergadas, a lo alternativo y lo comunitario, siempre con una mirada regional y transnacional. REPENSAR LOS RIESGOS COMUNICACIONALES: UNA MIRADA LOCAL, UNA PERSPECTIVA GLOBAL(2013-2018) En este momento de su carrera, Monje entrelazó sus estudios con temáticas abordadas previamente. Al mismo tiempo, y tras la obtención del doctorado en Comunicación en la UNLP, se le abrieron diferentes puertas laborales. Daniela venía de una etapa compleja en su vida personal y, cuando todo parecía desmoronarse, el trabajo le trajo una bocanada de aire fresco. Sin duda, no fue una casualidad, sino la confluencia de años de estudios y de dedicación que la posicionaron frente a diversos roles profesionales. La suma de antecedentes estuvo acompañada por su inserción laboral y política. Su relato en este punto es contundente:“Estaba muy extraviada. Después conecté con el trabajo porque ahí podía proyectar, resolver, hacer, algo que en el 296 UNA MIRADA AUDAZ, INTRÉPIDA Y MILITANTE DESDE LA ECONOMÍA POLÍTICA DE LA COMUNICACIÓN Y LA CULTURA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] resto de cosas no estaba pudiendo. Ese tiempo coincidió con el momento profesional de expansión”(Daniela Monje, entrevista, 2021). En 2013 asumió la dirección de la Maestría en Comunicación y Cultura Contemporánea (UNC), de la cual había sido alumna y en la que se desempeñaba como coordinadora académica y docente. Ese cargo había sido ocupado por dos maestrxs: María Cristina “Marita” Mata y Héctor“Toto” Schmucler, quienes la fundaron en 1997. Fue una de las primeras maestrías del país y por sus aulas desfilaron intelectuales de toda América Latina y Europa como Armand Mattelart, Enrique Bustamante, Renato Ortiz, Nicolás Casullo, Beatriz Sarlo y Eduardo Grüner, entre otrxs. En esta etapa de expansión y formación complementaria a sus estudios doctorales, Daniela obtuvo dos becas de movilidad. La primera, en 2014, la llevó a la Universidad Federal de Río de Janeiro(Brasil). Allí, de la mano de la investigadora en EPC Suzy Santos, dio a conocer los resultados de sus investigaciones y efectuó entrevistas ligadas con los medios públicos. La segunda, en 2015, la condujo a la Universidad Carlos III de Madrid(España). En esa oportunidad, junto a Luis Albornoz y a María Trinidad García Leiva, abordó la temática de los medios públicos y de proximidad e indagó acerca de la transición hacia los medios digitales. Otro hito de estos años es el posicionamiento político de Monje dentro de la UNC. Integró desde su creación la agrupación VAMOS(antes denominada Cambio Universitario), con una adscripción desde el peronismo, la izquierda y los sectores independientes. Daniela entiende que se trata de un espacio progresista dentro de la universidad. Allí se reunieron personas e instituciones que estaban dispersas dentro de la UNC y juntxs militaron por la creación de la Facultad de Ciencias de la Comunicación y la Facultad de Ciencias Sociales, que finalmente se concretó en 2015. Por supuesto, el proceso también estuvo atravesado por fisuras internas y por dinámicas políticas. En ese contexto, entre 2016 y 2017 integró la“Comisión de Transición” del CEA-UNC para abordar el período de cambio e institucionalización de las facultades. Por otro lado, entre 2016 y 2018 ocupó el cargo de secretaria ejecutiva de la Federación Argentina de Carreras de Comunicación Social(FADECCOS). Una vez más, Daniela levantó la bandera de sus ideales. Ella entiende que ese puesto deviene del arduo trabajo que había realizado sobre la Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual(LSCA), preparando documentos, declaraciones y presentaciones en nombre de la Federación. Se trata de un lugar que se gestó naturalmente a partir de sus intereses y su postura político-ideológica. Entonces, cuando se confeccionó la lista, fue invitada a sumarse y aceptó. A su vez, continuó su trabajo en FADECCOS con investigadorxs de Brasil en el coloquio binacional INTERCOM: Fue un espacio muy reconfortante para mí porque era un lugar en la comisión directiva de FADECCOS, lo cual tenía todo un peso. Yo tengo 297 un gran respeto por esos espacios que tienen una larga tradición y que han estado gestionados por personas que admiro mucho.(Daniela Monje, entrevista, 2021) En este estadio, las indagaciones de Monje se focalizaron en problemáticas regulatorias locales y en las asimetrías entre los grupos concentrados y el resto de los actores que componen el entramado mediático, cuya capacidad de incidencia es acotada. En las lecturas que continúan se aprecian las normativas adoptadas principalmente en Argentina y la incidencia que tuvieron los gobiernos en el carácter y signo de dichas medidas. También se evidencian las relaciones intrínsecas entre los poderes político, mediático y económico, y los abruptos cambios de timón en las legislaciones, mutando entre lxs beneficiarixs y los beneficios. Entre sus publicaciones, y como resultado de su estancia académica en Brasil, escribió “Una larga revolución. Reflexiones sobre la conformación del sector de medios públicos audiovisuales en Argentina y Brasil en la primera década del siglo XXI”(Daniela Monje, 2014). En este artículo se planteó una serie de interrogantes sobre los sistemas de medios públicos en ambos países y abordó las acciones gubernamentales y de la sociedad civil organizada para romper el statu quo imperante en materia de políticas regulatorias. Queda claro que la comunicación es un derecho humano, basado en la libertad de expresión y en el derecho a la información, por lo cual se debe propiciar la inclusión de actores que explícitamente fueron excluidos de la escena mediática, esencialmente en lo que respecta al acceso al espectro radioeléctrico. Así, esboza como rumbos la desconcentración mediática-pese a la férrea negativa del sector privado-comercial- y la apuesta por consolidar un esquema de medios públicos robustos que garanticen la diversidad y la pluralidad de voces, el acceso universal y los contenidos diferenciales para los distintos tipos de públicos y audiencias. Un año más tarde, en“El país que no cabe. Políticas de acceso ciudadano a sistemas públicos audiovisuales en Suramérica”(Daniela Monje, 2015), realizó un estudio que abarcó siete países sudamericanos(Argentina, Brasil, Paraguay, Bolivia, Uruguay, Ecuador y Venezuela) con el fin de comprender las transformaciones en sus sistemas de medios a partir de la llegada al poder de gobiernos de carácter progresista. En su indagación acerca de las televisiones estatales, la autora remarcó el rol subsidiario que tuvieron en relación al sistema privado-comercial y la auto-marginación que se evidenciaba en la grilla de la programación de tipo cultural o educativa. La originalidad de este trabajo radica en las variables que analiza: a) las transformaciones regulatorias, b) la conformación del sector de medios públicos audiovisuales ampliado y c) la apuesta por indagar las políticas de acceso ciudadano. En este último aspecto, Monje concluyó que las transformaciones tecnológicas ya no permiten pensar las condiciones de acceso en términos de escasez del espectro radioeléctrico, e incorporó la noción de“ciudadanía comunicativa”(Mata, 2005, 2008). 298 UNA MIRADA AUDAZ, INTRÉPIDA Y MILITANTE DESDE LA ECONOMÍA POLÍTICA DE LA COMUNICACIÓN Y LA CULTURA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] En 2015, junto a Silvina Mercadal, escribió“Inmediaciones de lo púbico. Políticas de acceso y límites a la participación ciudadana en el sistema de medios públicos de Argentina”. En este trabajo, elaboraron una serie de reflexiones en torno de la LSCA y de regulaciones satélites como la elección de la norma nipona-brasileña para operar la Televisión Digital Abierta(TDA), la creación de emisoras públicas, la organización de una Red Audiovisual Universitaria y el fomento para la producción federal de contenidos audiovisuales. Además, las autoras enfatizaron en la reapropiación de los bienes públicos comunes y en las dinámicas institucionales que posibilitan el reconocimiento de los grupos sociales que buscaban participar en el espacio público mediático, aunque resaltaron que se trató de un proceso inconcluso y debilitado con la llegada al gobierno nacional de la coalición Cambiemos. Por este motivo, en publicaciones posteriores y en colaboración con otrxs colegas, Monje estudió los medios públicos en Argentina a partir de la asunción del gobierno de Mauricio Macri(2015-2019). En“Contrarreforma en la TV Pública Argentina: cambios regresivos y reinvención cíclica”(Monje, Rivero y Zanotti, 2017) se abordó críticamente la intervención sistemática de los gobiernos en Argentina sobre los medios públicos, su desarrollo y el uso gubernamental que se hace de los mismos, soslayando su función principal de servicio público. Lxs autorxs analizaron las medidas implementadas a partir de tres ejes: la arquitectura institucional, el financiamiento y las políticas de programación del canal. Durante el gobierno de Cambiemos se evidenció una política de restauración del orden anterior. En este sentido, la intervención estatal estuvo direccionada a re-regular en favor de los intereses comerciales. Por su parte, en“Procesos de captura del Estado en la configuración del mercado periférico de las comunicaciones en Argentina: actores, asimetrías de poder y convergencia”(2019), Daniela Monje, Mariela Baladrón y Ezequiel Rivero plantearon que las élites económicas del sector info-comunicacional obtienen regulaciones que permiten su expansión e impiden procesos de democratización esenciales de acceso, participación y pluralismo. Lo interesante del texto es la observación que realizan sobre cómo, en los límites del mercado concentrado, opera un sector periférico conformado por cooperativas y PyMEs, la mayor parte de las cuales prestan servicios en localidades de baja densidad poblacional y escaso atractivo comercial. Existe, pues, un proceso de convergencia periférica. De este modo, se corrobora una inequidad en el acceso y uso de los bienes públicos globales(tales como el espectro radioeléctrico o Internet) que favoreció a los prestadores históricos de telefonía móvil, en tanto que los actores públicos y no lucrativos fueron objeto de mayores dilaciones y sus demandas debieron atenerse a los tiempos propios del tratamiento legislativo. De allí la necesidad de estudiar a los sectores subalternos y las medidas que pudieran impactar en su despliegue, como el apoyo al sector PyME y cooperativo. 299 El concepto de“bienes públicos globales” es definido por Monje en“Bienes públicos globales y mercados nocivos: una hipótesis sobre su transacción en el ecosistema comunicacional convergente”(Daniela Monje, 2018). En este trabajo, la autora elabora una base conceptual novedosa. En virtud de los“mercados nocivos” 2 , se trazan reflexiones sobre sus límites morales y los intercambios asimétricos que promueven en el campo comunicacional, lo que incide tanto en términos económicos, políticos y culturales como en las preferencias de los actores. Los procesos de concentración y convergencia que afectan al escenario digital, si bien permiten la distribución de los bienes públicos globales, no lo hacen de modo equilibrado, generando restricciones al pluralismo y a la diversidad. Así, el flujo de las interacciones está orientado a distribuir y comercializar bienes y recursos comunicacionales en un terreno poco regulado por los Estados o en el cual éstos deben negociar con entidades supranacionales o grupos transnacionales que buscan eludir, sistemáticamente, las barreras arancelarias o las medidas regulatorias propias de cada país. Daniela volverá sobre estos temas en trabajos posteriores. Las preocupaciones mostradas en estos años se evidencian en un texto que Monje escribe junto a Ezequiel Rivero(2018), en el que lxs autorxs posan la mirada sobre los medios de comunicación que se organizan alrededor de la economía social y solidaria, en el escenario de la convergencia técnico-mediática caracterizado por la relevancia que adquiere el sector de las telecomunicaciones. Para ello, efectúan una serie de entrevistas con el objetivo de mapear cuatro dimensiones interrelacionadas, a saber: el origen y la caracterización de las señales, su financiamiento y su facturación, la programación y la procedencia de sus contenidos y su estructura de costos. Uno de los hallazgos se expresa en que, a pesar de la situación marginal y asimétrica en la que se encuentran estas señales, logran constituirse en actores significativos en sus mercados locales de referencia. Como corolario de las lecturas realizadas se puede afirmar que las manifestaciones de participación ciudadana y la búsqueda de desarrollo cultural quedan sujetas a los gobiernos de turno que habilitan(o no) los temas de debate. Es sin duda el impulso de los gobernantes, aunado con las diversas organizaciones colectivas, lo que genera transformaciones e intervenciones en el sistema de medios de comunicación. ZAFARRANCHO DE ALIGERAMIENTO, UNA MIRADA PROSPECTIVA(2019-2021) Daniela Monje nunca está quieta, es fiel a su frase“vivir in-esperando”: avanzar sin esperar que todo lo que nos proponemos se cumpla, ser un poco despojadxs y, al mismo tiempo, intuitivxs. 2. Los mercados nocivos hacen referencia a mercados en los que se intercambian bienes o servicios controversiales desde el punto de vista moral. Allí, las transacciones no se sostienen necesariamente en las preferencias de sujetos libres e iguales, sino que involucran niveles diferenciados de coerción o corrupción(Monje, 2018). 300 UNA MIRADA AUDAZ, INTRÉPIDA Y MILITANTE DESDE LA ECONOMÍA POLÍTICA DE LA COMUNICACIÓN Y LA CULTURA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] En este último tramo de su trayectoria podemos decir que se afianza en el plano latinoamericano, donde es reconocida tanto por su producción académica como por su desempeño profesional. En este sentido, en 2019 el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales(CLACSO) convocó la apertura de grupos de trabajo. En ese marco, junto con unxs colegas identificaron un vacío disciplinar y decidieron conformar un grupo con investigadores de ocho países de América Latina: Hablamos con varixs compañerxs para visualizar cómo debería ser la coordinación. Así acordamos coordinar junto a César Bolaños(Brasil) e Isabel Ramos(Ecuador). Hubo charlas con compañerxs como Diego de Charras con el cual en algún momento en 2017 estábamos en ULEPICC[Unión Latina de Economía Política de la Información, la Comunicación y la Cultura] pensando en cómo construir un espacio de ECOPOL[Economía Política] en Argentina, darle institucionalidad, presencia.(Daniela Monje, 2021) Ese proyecto se materializó: Monje, Bolaños y Ramos se convirtieron en lxs coordinadorxs del Grupo de Trabajo“Economía Política de la Información, la Comunicación y la Cultura(EPICC)” para el período 2019-2022. El año 2020 será recordado por todxs por la pandemia de COVID-19. Sin embargo, para Daniela será el año de afianzamiento en FADECCOS y en la Asociación Latinoamericana de Investigadorxs de la Comunicación(ALAIC). En la primera asumirá el puesto de vicepresidenta y en el segundo se desempeñará como Directora de Relaciones Internacionales, en ambos casos por dos años. Cabe destacar que su trayectoria en ALAIC se había iniciado en 2017, cuando Gustavo Cimadevilla le propuso sumarse en la lista como Directora Administrativa. También en 2020 obtuvo, junto con otrxs investigadorxs argentinxs, el subsidio otorgado por la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación en el marco de la convocatoria PISAC-COVID-19 para investigar sobre las radios y la continuidad educativa en el contexto de aislamiento social, con el fin repensar la comunicación, la educación y la conectividad en Argentina. Daniela es, sin duda, inquieta. Obtuvo la beca de Movilidad Académica entre Universidades Andaluzas e Iberoamericanas, otorgada por la Asociación Universitaria Iberoamericana de Posgrado(AUIP). Realizó su estancia en octubre de 2021 en la Universidad de Sevilla(España) en colaboración con el Dr. Francisco Sierra Caballero. En esta estadía académica presentó los resultados de la investigación en Argentina sobre convergencia y actores periféricos, específicamente respecto de la migración de los debates hacia el sector de las telecomunicaciones. De esto modo, las indagaciones recientes de Monje se enmarcan en la EPC con una mirada que revisa el desarrollo de los medios de comunicación en el último lustro. Al 301 impacto de la convergencia y la digitalización, se adicionan los debates sobre la crisis de financiamiento, el despliegue de modelos de negocios adaptados a las nuevas coyunturas, la precarización laboral en el centro de la escena, el lugar de las mujeres dentro de los medios de comunicación, la emergencia de lxs actorxs periféricos y las discusiones en torno a las telecomunicaciones. De ahí que Monje escribió en 2020, junto a Ezequiel Rivero y Juan Martín Zanotti, el artículo“Crisis del periodismo y políticas de retracción de los estados en Argentina, Brasil y Chile”, en el cual analizaron la crisis del periodismo en Argentina, Chile y Brasil(2016-2018) desde la EPC, teniendo en cuenta la concentración mediática, las restricciones a la libertad de expresión, las transformaciones en los escenarios productivos y los modelos de negocios emergentes. Entre los principales resultados destacaron que, a pesar de las diferencias en el tamaño del mercado de los tres países, se observaron en ese período políticas regresivas de los Estados en materia de comunicación y situaciones de censura directa o indirecta ejercida por el poder político y económico. Éstas no se circunscribieron a los ámbitos laborales, sino que, por el contrario, se pusieron en marcha una serie de mecanismos que operaron contra las libertades individuales, por ejemplo a través del accionar permanente de trolls y bots. Asimismo, se destacó la discrecionalidad en el otorgamiento de la publicidad oficial. Lxs autorxs aludieron a la retroacción productiva de los medios públicos y a la presencia de los sindicatos, principalmente en Argentina, y de otros colectivos autogestionados de trabajadorxs que resistieron y resisten frente a los embates del capital y de la actuación por acción u omisión de los Estados. Para cerrar la ruta de lectura propuesta de las investigaciones y estudios desarrollados por Daniela, elegimos una obra de carácter colectivo: Otras plataformas. Tramas de una convergencia periférica en medios populares, comunitarios, cooperativos y alternativos (Monje, Gerbaldo, Rivero y Fernández, 2021), dado que nuclea los aportes originales en los últimos dos años de la investigadora y sintetiza de algún modo sus proyectos futuros. El libro es resultado del trabajo de un grupo de investigadorxs de la UNC. En sus capítulos se recuperan-desde la perspectiva de la Economía Política de la Información, la Comunicación y la Cultura(EPICC)- los vínculos entre el Estado y los sectores subalternos, sobre los cuales se reconoce un área de vacancia en el campo disciplinar. De modo complementario, lxs autoxs comprenden que el sector infocomunicacional no lucrativo fue percibido a partir de las exclusiones en las regulaciones y de las asimetrías e irregularidades en las condiciones de acceso. Sin embargo, no se alcanzaron lecturas en clave económica. La riqueza de la propuesta radica en interpretar las demandas de los sectores populares al calor de las transformaciones operadas en el sector info-comunicacional en contextos de convergencia. Así, la inclusión de estos temas dentro de las agendas de las investigaciones implica repensar derechos, como aquellos vinculados a las garantías sobre la conectividad y 302 UNA MIRADA AUDAZ, INTRÉPIDA Y MILITANTE DESDE LA ECONOMÍA POLÍTICA DE LA COMUNICACIÓN Y LA CULTURA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] su calidad, en escenarios en los cuales las redes y las plataformas atraviesan la vida pública y privada. Los varios encuentros que tuve con Daniela para trazar la escritura de este capítulo, los espacios que he compartido con ella en el mismo campo disciplinar, sus intervenciones públicas y sus publicaciones en redes sociales, me permiten reconocer que siempre ha manifestado de forma explícita su posicionamiento político. Si de algo sabe esta mujer es de poner el cuerpo y el alma: militar la LSCA o marchar junto a sus hijas en medio de la“marea verde” 3 . Además de compartir un posicionamiento en el campo de la EPC, con Daniela tenemos varias coincidencias: nuestra formación inicial en una escuela católica, el voluntariado en el club LEO, la carrera de grado, la elección del director de tesis y la pasión por correr, que nos reunió en un parque de Jujuy durante un Congreso. Sus investigaciones, sus indagaciones y sus aportes en la EPC la sujetan, sin duda, a un pensamiento que se enmarca en modos solidarios de concebir a lxs otrxs, como resabios de esa memoria afectiva de Catamarca a Córdoba, de Córdoba a América Latina, con la convicción de“vivir in-esperando”. Bibliografía Baladrón, Mariela, Monje, Daniela y Rivero, Ezequiel(2019). Procesos de captura del Estado en la configuración del mercado periférico de las comunicaciones en Argentina: actores, asimetrías de poder y convergencia, Observatorio Latinoamericano y Caribeño, 3(2), 47-61. https://publicaciones.sociales.uba.ar/ index.php/observatoriolatinoamericano/issue/view/359 Mata, María Cristina(2005). Condiciones objetivas y subjetivas para el desarrollo de la ciudadanía comunicativa. Centro de Competencia en Comunicación para América Latina. Mata, María Cristina(2008). Ciudadanía comunicativa: los desafíos de una construcción categorial. En Da Porta, Eva y Saur, Daniel(coords.), Giros teóricos en las ciencias sociales y humanas. Editorial Comunicarte, 165-172. Monje, Daniela(2009). La Imposible región. Variables significativas para el análisis comparativo de las políticas de radiodifusión diseñadas para los sectores privado-comercial, social-comunitario y público entre los socios fundadores de la unión regional MERCOSUR, Revista de Economía Política de las Tecnologías de la Información y Comunicación, 9(2), 217-234. Monje, Daniela(2010). La política ausente. El controversial diseño de políticas de radiodifusión en la unión regional MERCOSUR. En Sel, Susana(comp.), Políticas de comunicación en el capitalismo contemporáneo. América Latina y sus encrucijadas, Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales(CLACSO), 255-284. Monje, Daniela(2011). Políticas del audiovisual en MERCOSUR(1991-2007), Cuadernos de Información, 28, 3-18. http://comunicaciones.uc.cl/cuadernos-de-informacion-n-28/prontus_fcom/2011-06- 21/211144. html . 3. En Argentina, el color verde representa la lucha de las mujeres por el reconocimiento de sus derechos y la paridad de género. Además, los pañuelos verdes identificaron al movimiento que se organizó para legislar a favor de la interrupción voluntaria del embarazo, ley que se aprobó en diciembre de 2020. 303 Monje, Daniela(2013). Políticas del audiovisual en el marco de la integración regional mercosureña. Período 1991-2007.(Tesis de doctorado). Universidad Nacional de La Plata, Facultad de Periodismo y Comunicación Social. Monje, Daniela(2014). Más allá de la frontera. Políticas regionales del audiovisual y gobernanza en MERCOSUR, Revista Intersecciones en Comunicación, 8, 51-73. Monje, Daniela(2014). Una larga revolución. Reflexiones sobre la conformación del sector de medios públicos audiovisuales en Argentina y Brasil en la primera década del siglo XXI, Extraprensa. Cultura e Comunicação na America Latina, 7(14), 143-156. Monje, Daniela(2015). El país que no cabe. Políticas de acceso ciudadano a sistemas públicos audiovisuales en Suramérica, Chasqui. 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Monje, Daniela; Rivero, Ezequiel y Zanotti, Juan Martín(2017). Contrarreforma en la TV Pública Argentina: cambios regresivos y reinvención cíclica, EPTIC, 19(3), 155-170. https://seer.ufs.br/index.php/eptic/article/ view/7225 Monje, Daniela; Rivero, Ezequiel y Zanotti, Juan Martín(2020). Crisis del periodismo y políticas de retracción de los estados en Argentina, Brasil y Chile, Comunicación y Sociedad, 1-22. https://doi. org/10.32870/cys.v2020.7622 Entrevistas Daniela Monje, mayo-junio de 2021. 304 UNA MIRADA AUDAZ, INTRÉPIDA Y MILITANTE DESDE LA ECONOMÍA POLÍTICA DE LA COMUNICACIÓN Y LA CULTURA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] VANINA ANDREA Papalini PRINCIPIO DE MOVIMIENTO Y EMPATÍA Por María Agustina Romero y Georgina Remondino Recibimos la invitación a escribir sobre Vanina Papalini, sobre su trayectoria y sus aportes al campo de la Comunicación, con sentimientos de alegría y respeto hacia su obra y hacia el bonito vínculo que nos une desde hace varios años. El compromiso emocional y la voluntad de ponderar con justicia su trabajo resultaron en un genuino diálogo con otros interlocutores que colaboraron en este emprendimiento. Nos atrevemos entonces a dar cuenta de sus aportes al pensamiento comunicacional en términos profesionales y académicos, pero también personales. Esta última distinción no resulta tan clara para quienes guardan alguna cercanía con Vanina, pues ella tiene la capacidad de entrelazar afecto, alegría lúdica y compromiso en el estudio, en la enseñanza, en la investigación, en el trabajo. Al igual que esos interlocutores, 1 atestiguamos parte de su camino y también formamos parte de él. Ambas somos lectoras, escuchas y-de alguna manera- parte de quienes hemos sido conmovidas/os en ese recorrido. Y, sobre todo, en ese camino, somos amigas, somos familia. En este desafío de escribir, recordamos reuniones de tesis en su casa, encuentros de investigación, fiestas y las llegadas de los nuevos miembros a la familia. Acontecimientos llenos de intimidad y, sobre todo, marcados por su humanidad. Escenas en una casa llena de luz, de colores, con algún gato dando vueltas y-por supuesto- con sus hijos. En ese entonces, las anotaciones eran moneda corriente; ella gestando fechas, cronogramas y resolviendo los problemas de las tesis con dos trazos. Siempre poniéndonos claridad donde parecía que el mundo terminaba, siempre cobijándonos con afecto y palabras certeras. No es una persona“abrazadora”, pero sí amorosa, de un compromiso emocional inigualable. Su consejo a lo largo de los años no cambió: orden, sistematicidad, estudio, reflexión crítica, imaginación, esfuerzo y humor. 1. Para la producción de este texto hemos invitado a ofrecer sus testimonios a colegas, amigos y amigas, tesistas y becarios. Todos aportaron enriquecedores testimonios que hemos incorporado en el artículo, aunque sin referencia directa a muchos de ellos. Agradecemos la participación entusiasta que estimuló a la escritura. 305 IMAGINACIÓN CREADORA, LIBERTAD Y AFECTO La imaginación creativa es un rasgo que la identifica y que, además, estimula en otros/as:“La imaginación es la posibilidad de crear infinitos posibles”, dice Vanina (entrevista, 2021). Se engarza, para ella, con una actitud crítica, teórica, metodológica y de transformación del mundo. Pues naturalizar un sentido de normalidad-que se ensancha, se teje y se reproduce- tiene como consecuencias el sostenimiento del status quo, la limitación de la creación y el aumento de la pereza imaginativa. En sentido inverso, (…) la imaginación es esa capacidad de no quedarnos en el mero reconocimiento de lo que hay, de lo que somos, sino de imaginar otras posibilidades. Es la importancia de la exploración para generar nuevas experiencias. Utopía e imaginación están intrínsecamente vinculadas. (Vanina Papalini, entrevista, 2021) Esa imaginación creadora es en su obra un eje de reflexión, una característica que la distingue y también una recomendación metodológica. La asume como un modus operandi de su trabajo que conlleva cierta flexibilidad para el hacer. Esa flexibilidad como rasgo de un modo de hacer podría expresarse en la máxima “voy siendo”. Es un principio de movimiento:“voy siendo en el voy haciendo”. Un movimiento con creatividad para mirar, estudiar, leer, escuchar y compartir. Producir, enseñar y aprender en un proceso que busca interpretar, y ello no es posible sin involucramiento: es un lugar político que la define en el mundo. Así, también la afectividad y las emociones son parte de ese hacer. El afecto para Vanina no es solo uno de sus temas de estudio, sino también el basamento de lo que estudia. Ese afecto, destaca, está depositado en la comunicación. Ésta es“afecto, es cuerpo, es ética, es responsabilidad, es vínculo y es algo que no está dado de antemano”(Vanina Papalini, entrevista, 2021). Pondera esta singularidad en la presencia de los cuerpos que“es perceptible, pero difícil de simbolizar”(Vanina Papalini, entrevista, 2021), volviendo a la confirmación de lo insustituible que resulta la copresencia. Esta idea orientó sus estudios sobre cuerpo, subjetividad y comunicación: tres tópicos que han vertebrado –de distintas maneras– sus investigaciones. En su invitación a pensar a la comunicación como riesgo supone que toda interacción, toda presencia de un otro, implica una afectación, una experiencia en la que cuerpo y espacialidad materializan el dolor, el placer, el temor… las emociones. La comunicación aparece como un riesgo en tanto amenaza la imagen del Yo al enfrentarlo con la contingencia. Lo pone frente a la eventualidad y a lo indeterminado en la relación con un otro. Esta idea en torno al vínculo entre cuerpo, subjetividad y comunicación ha sido parte 306 PRINCIPIO DE MOVIMIENTO Y EMPATÍA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] de su trayecto intelectual, abonado por la disconformidad respecto de las visiones dualistas del cuerpo. 2 TRAZOS SIGNIFICATIVOS EN LA FORMACIÓN En términos formativos, revisar la construcción de su trayectoria nos lleva por distintas derivas. Sobre la atracción inicial por la comunicación y la posterior formación de grado nos cuenta que:“Quería ser corresponsal de guerra e ir a Uganda como periodista. Había un romanticismo con relación al periodismo. Me gustaba escribir, siempre me gustó escribir”(Vanina Papalini, entrevista, 2021). No fue periodista, ni corresponsal de guerra en Uganda, ni en ningún otro rincón del planeta. La Universidad Nacional del Comahue, donde se licenció en Comunicación Social a fines de los años noventa, le permitió adentrarse en otras posibilidades de hacer, pensar y transformar el mundo. En ese incipiente momento se vinculó con docentes que marcaron su formación y también tuvo experiencias que empezaron a perfilarla como investigadora. Entre sus siempre presentes y pedagógicas anécdotas, recuerda que ha tenido a lo largo de los años“compañías mayúsculas” –como a ella misma le gusta nombrarlas–, afinados interlocutores que han despertado su admiración y respeto profesional y humano: Silvia Delfino, Sergio Caletti, Raymundo Mier, entre otros. Y, por supuesto, Héctor “Toto” Schmucler, su pareja por veinte años. Sin dudas, (…) las conversaciones con Toto han sido formativas en un sentido menos académico que espiritual, y también creo que tomé de él un modo de actuar en la academia. En él había una sensibilidad para con las lecturas, para con los acontecimientos, y un modo de pensar sin concesiones, y en eso sí me reconozco a mí misma.(Vanina Papalini, entrevista, 2021) Reconoce, entre muchas otras cosas, su palabra impecable y cuidadosa. También destaca en su trayectoria a colegas de distintos itinerarios y disciplinas, con quienes ha entablado diálogos y realizado actividades académicas diversas. Reconoce que sus entrevistados, becarios y tesistas se han constituido en actores insustituibles en su quehacer a través de intercambios y del enriquecimiento de perspectivas. 3 2. La comunicación como riesgo fue premisa de estudio en algunos proyectos de investigación dirigidos por Vanina Papalini. Dio origen a una colección- tres libros de autores varios bajo los títulos La comunicación como riesgo: Cuerpo y Subjetividad; La comunicación como riesgo: Sujetos, movimientos y memorias. Relatos del pasado y modos de confrontación contemporáneos; La comunicación como riesgo: Expresiones autorreferenciales en la cultura contemporáneacoordinada por ella y publicada por la editorial Al Margen. 3. Lamentamos no poder nombrar, por razones de espacio, a cada una de estas personas. 307 Por otra parte, en cuanto a las temáticas en las que se fue zambullendo, en 2002 concluyó su maestría en Comunicación y Cultura Contemporánea(Universidad Nacional de Córdoba, UNC). En su tesis, dirigida por Sergio Caletti, abordó la significación social de la tecnología en la ficción japonesa. Su tesis se convertiría luego en el libro Anime. Mundos tecnológicos, animación japonesa e imaginario social(2006a), que comentaremos luego. Ese mismo año, también publicó el libro La comunicación como riesgo: Cuerpo y Subjetividad(Vanina Papalini, 2006b) en el que, junto a otros autores, se interesó por esta temática haciendo hincapié en la idea de gubernamentalidad y domesticación de los cuerpos. En 2008 se doctoró en la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad París 8 bajo la dirección de Armand Mattelart y Leonor Arfuch. El título de su tesis fue“La formación de subjetividades en la cultura contemporánea. El caso de los libros de autoayuda”; tema que continuó abordando desde otras aristas en los años subsiguientes. En 2015 publicó parte de esta tesis en Garantías de felicidad. Estudio sobre los libros de autoayuda, libro que ella misma valora como una obra importante dentro de su carrera. Durante los últimos años, y siguiendo en este caso la pista abierta por la cuestión del cuerpo, Vanina ha estado abocada al estudio de medicinas alternativas. Sus inquietudes en esta materia la han llevado a nuevos espacios disciplinares de indagación y a otros géneros de escritura y otras metodologías. Su última estancia de investigación fue en Guatemala, en una comunidad maya quiché en la que, realizando lo que clásicamente se considera una etnografía, repensó categorías teóricas y metodológicas. Finalmente, no queremos dejar de destacar que, en su trayectoria académica, Vanina ha estado comprometida con la institucionalización y la jerarquización del campo de la Comunicación. Ha sido asesora de planes de estudios y ha participado en proyectos editoriales de revistas científicas, ha coordinado espacios institucionales de investigación, ha sido miembro de redes de investigadores, entre otras actividades. Entre estos ámbitos de desempeño, destacamos su rol de coordinadora de la carrera de Especialización en Investigación de la Comunicación(Centro de Estudios Avanzados, UNC), de secretaria de posgrado y de coordinadora del Doctorado en Comunicación Social(Escuela de Ciencias de la Información, UNC), así como de directora de la revista Astrolabio. Nueva época; entre otras actividades valiosas para nuestro campo. LA ITINERANCIA COMO RASGO (…) el haberme sentido siempre extranjera, casi siempre incorrecta… Lo hice parte de una reflexividad y de una práctica. Hay pocas cosas que me pueden escandalizar. (Vanina Papalini, entrevista, 2021) 308 PRINCIPIO DE MOVIMIENTO Y EMPATÍA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Hay un principio de movimiento que caracteriza a Vanina. No sólo en lo físicoespacial-por su incapacidad de quedarse literalmente quieta, sino también en su modo de hacer y en sus producciones. Este rasgo se traduce en su complacencia ante el libre movimiento disciplinar. Antropología, Sociología, Psicología y Filosofía, además de la mismísima Comunicación, son campos que supo capitalizar, absorbiendo sus saberes. Es rigurosa en su pensamiento, pero no la constriñen límites temáticos ni disciplinares. Las zonas grises y escasamente exploradas, así como los lugares comunes incuestionados, son una tentación de la que ocuparse. Representa su propia producción intelectual como un proceso donde no hay metas, sino caminos posibles. Se revela inquieta, movediza y asume que los mayores aportes se logran en el andar mismo, independientemente del punto de llegada. Por eso, resulta una ardua tarea poder ceñirla a un patrón teórico: sin encorsetarse, pudo formar una perspectiva propia con vigilancia crítica y reflexiva permanente. Sus desplazamientos la han llevado a analizar los fundamentos epistemológicos del campo comunicacional –como veremos más adelante– adentrándose en la histórica y conflictiva tarea de delimitar sus problemáticas. En este sentido, la Antropología, como disciplina siempre presente en su mirada, le aportó la posibilidad de“reconocer al otro para volver con unos ojos extrañados sobre lo propio”(Vanina Papalini, entrevista, 2021). Este campo le permitió asumir los propios prejuicios y hacerlos evidentes, confrontarlos y ponerlos patas para arriba. Como podrán evidenciar más adelante, en buena parte de sus temas de investigación subyacen problemáticas que atraviesan estereotipos y prejuicios socialmente instaurados. Sus inquietudes intelectuales se mueven por el campo antropológico, sociológico, comunicacional, discursivo y hermenéutico, lo que potencia la ruptura con síntesis lineales. La Psicología, más precisamente la Psicología Social, ha jugado un papel trascendental para sumar profundidad en la comprensión de dimensiones transversales a sus temas: cuerpo, subjetividad, tecnología, cultura, experiencia. Desde estos problemas se posiciona, superando una posición circunscripta a lo psíquico, pues comprender la disposición de la subjetividad demanda una apertura hacia un modo colectivo de asumir su conformación. Adentrarse en las motivaciones temáticas de Vanina y en el compromiso que asume en cada investigación, nos enseña que el ejercicio de la reflexión y de la intelectualidad no está divorciado de la sensibilidad. Señala que cuando estamos afectados, sujetados, atravesados por el otro es cuando mejor podemos reflexionar de forma honesta y comprometida. Existe un enorme reconocimiento del otro en su viaje de la vida, siempre acompañada y desde la asunción de que no hace falta renunciar a la trama de relaciones para seguir pensando, escribiendo e investigando colectivamente. 309 EVOCACIONES PARA UNA ANTOLOGÍA POSIBLE A continuación les ofrecemos un recorrido por la obra editorial de Vanina. Hemos reseñado una selección de publicaciones que condensan sus aportes más significativos para los Estudios en Comunicación. Este recorte recoge libros y artículos publicados en revistas científicas y orienta algunos recorridos posibles por su abundante producción editorial. Estas publicaciones comparten algunos rasgos: el ejercicio argumentativo basado en andamiajes teóricos minuciosos, la historización de los fenómenos y de sus condiciones materiales de posibilidad y la –poco usual– explicitación de los procedimientos y constructos metodológicos utilizados en investigaciones empíricas. Avatares teóricos del campo El primer artículo que seleccionamos nos coloca en el centro de los avatares históricos del campo de los Estudios en Comunicación.“Estudios culturales, o la medida de lo conveniente”(Vanina Papalini, 2004) es una valoración crítica de los Estudios Culturales(EC) y de sus influencias –de la mano de sus prosélitos más reconocidos– sobre los estudios latinoamericanos. El artículo expresa un clima de revisión de esta corriente en las Ciencias Sociales a finales de los años noventa y principios del nuevo siglo. Vanina se hace eco de algunas de esas discusiones, colocando el foco de atención en los deslizamientos teóricos de la tercera generación de los EC y en sus repercusiones en los Estudios en Comunicación. Sus reflexiones expresan cierta incomodidad frente a los rituales celebratorios de los EC en nuestros espacios académicos de formación y de investigación. Sobre todo, ante lo que considera una injustificada analogía entre las versiones más diluidas de esta corriente y los estudios críticos de la Comunicación. Habiendo atestiguado el tributo a los EC en las jóvenes carreras de Comunicación de los años ochenta y noventa, su desconfianza –que podría también estar inducida por cierta iconoclasia que marca su postura intelectual– se asienta sobre el abandono de una voluntad emancipatoria al que esta corriente condujo. Para el caso de las versiones latinoamericanas que cuestiona, indica que a cierta liviandad crítica se le suma la dificultad para generar teorías sociales abarcativas que rebasen la mera producción de conocimientos situados y fragmentados. Afirma que en“la aproximación teórica de los Estudios Culturales al pluralismo norteamericano y la academización de los espacios universitarios sobre reglas y estructuras de un modelo productivista, la«crítica» latinoamericana no puede ya distinguirse de los estudios «integrados»”(Vanina Papalini, 2004, p. 231). Un aspecto enriquecedor es el análisis sobre los usos y la relevancia que las categorías “ideología”,“cultura”,“identidad”,“dominación” y“hegemonía”,“cultura masiva” y “cultura popular” van adquiriendo en las tres generaciones de los EC. Vanina recorre estas nociones reflexionando sobre las singularidades que asumen en obras icónicas 310 PRINCIPIO DE MOVIMIENTO Y EMPATÍA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] de los EC latinoamericanos. En la misma línea que otros autores que también advierten sobre el paulatino abandono de las influencias del marxismo –como Fredric Jameson, Armand Mattelart y Eric Neveu, Carlos Reynoso, Héctor Schmucler o Roberto Follari– ella desplaza su análisis hacia los llamados Estudios Latinoamericanos de la Recepción. La idea de que la actividad de recepción mediática es potencialmente crítica se tradujo en investigaciones en las que“puesto que los receptores son activos, se apropian de los distintos elementos que ofrecen los medios de masas y los resignifican según sus propias pautas culturales. Los procesos emancipatorios, fundamentados en ideas universales de Verdad y Justicia, pierden fundamento”(Vanina Papalini, 2004, p. 230). Entre las consecuencias más evidentes de esa entronización del receptor advierte, por ende, que se franqueó el interés por la producción, la distribución y el contexto en que los procesos de recepción acontecen. Pero además, volviendo al estatuto epistemológico de nuestro campo, Vanina observa que la profusión de estudios microscópicos y fragmentados sobre la recepción ha impreso una endeble pretensión de formulación teórica y de cientificidad. Finalmente, este rasgo medular en la identidad de nuestro campo de estudios, para Vanina, vuelve imprescindible (…) señalar sus contradicciones e inconsistencias, y sobre todo hacer visible que la apuesta aparente por una lectura“crítica” no es tal, que la voluntad de transformación radical del mundo tal como se presenta no existe y que, finalmente, se ha optado por un conformismo disimulado.(Vanina Papalini, 2004, p. 234) Por su parte, el segundo texto que hemos seleccionado es“La cuestión de la subjetividad en el campo de la comunicación. Una reflexión epistemológica”(Vanina Papalini, 2006c). Esta publicación muestra su indisoluble preocupación por las operaciones conceptuales, metodológicas y teóricas que han atravesado a los Estudios en Comunicación. Víctor Lenarduzzi expresa: Vanina también tiene una inquietud –que en algún punto es compartida– que es la de recorrer los aportes contemporáneos que se van haciendo en la investigación en comunicación y cultura y trazar diálogos con las tradiciones con las que dialogan o debaten.(Víctor Lenarduzzi, comunicación personal, 2021) Y destaca que, tanto en la docencia como en la escritura, ella logra que“esos panoramas e itinerarios se vuelvan interesantes por el modo en que los aborda”. En el caso de este artículo, su reflexión liga la idea de subjetividad –tópico que ha atravesado la mayoría de sus producciones– con una revisión del canon teórico de la Comunicación. Enfocada en las discusiones epistemológicas más significativas de las Ciencias Sociales que resonaron en los Estudios en Comunicación, hace hincapié en las ideas de “subjetividad” identificables en las corrientes teóricas predominantes. En su recorrido repara sobre los llamados“Estudios de Recepción” y entiende que, de la mano del 311 relativismo post-estructuralista y del particularismo de corte antropológico, éstos dejaron de lado el interés por las estructuras objetivas y los condicionamientos sociales. En este punto retoma algunos de los planteos críticos de Sergio Caletti sobre los Estudios de Recepción y recupera la idea de que el gran desafío teórico y metodológico para los Estudios en Comunicación“radica en la conexión entre el orden de la subjetividad y la producción e institución de la realidad social”(Vanina Papalini, 2006c, p. 6). La pregunta por esa ligazón ha sido una de las cuestiones que la han acercado a teorías y a metodologías que, lejos de dar respuestas acabadas, la han movido a entablar diálogos con la hermenéutica, el Psicoanálisis, la Semiótica, la Teoría Literaria, las perspectivas de la gubernamentalidad, la Antropología, la Sociología de la Cultura, entre otras. Sin embargo, en este artículo alcanza quizás el punto más incisivo en su análisis de los embates epistemológicos del campo. Sostiene que es factible replantear la problemática comunicacional en términos del lugar que ocupan los medios y la cultura masiva en la formación de la subjetividad. No obstante, señala que esta última categoría adolece de cierta labilidad y considera que orientar el cuestionamiento hacia esta dirección“afianzaría la constitución de un campo cohesionado, a condición de que las investigaciones se articularan con una teoría más general, de las muchas que el campo exhibe”(Vanina Papalini, 2006c, p. 7). El requerimiento de una teoría más general es evidente y no encuentra en ello la imposibilidad de una multiplicidad de enfoques, que“no sería otra cosa que una pluralidad paradigmática que enriquecería el campo de estudios sin restarle validez” (Vanina Papalini, 2006c, p. 7). Para concluir, nos advierte que dicho pluralismo no debería ser un atajo epistemológico que invalidara cierta pretensión de elaboración teórica general y de cierta cientificidad. Para concluir este apartado, destacamos que las obras referenciadas nos permiten evidenciar el punto de atención que Vanina coloca sobre teorías, conceptos y perspectivas entronizadas en los Estudios en Comunicación. Entendemos que parte de su contribución radica en evitar posiciones románticas y canónicas, apostando a enriquecer el campo de estudios sin caer en trampas argumentativas ni en visiones que le resten cientificidad y voluntad crítica. A su vez, otro rasgo significativo de estos textos es que muestran cómo Papalini logra identificar“zonas grises” en los límites de distintos campos de estudio, poniéndolos a dialogar en algunos casos y tensionándolos en otros. Esta operación le permite complejizar la mirada sobre los Estudios en Comunicación, echando mano a otras tradiciones disciplinares e introduciendo categorías foráneas que amplifican miradas y que abren a discusiones sobre el propio campo. La cuestión tecnológica Entre sus publicaciones sobre la cuestión tecnológica hemos seleccionado el libro Anime. Mundos tecnológicos, animación japonesa e imaginario social(Vanina 312 PRINCIPIO DE MOVIMIENTO Y EMPATÍA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Papalini, 2006a). En esta obra, Vanina se vuelca hacia un producto de la cultura masiva hasta entonces poco explorado en nuestra academia: la animación japonesa. Busca interpretar la significación predominante de la tecnología y las tonalidades que la misma adquiere en algunas de esas animaciones. Indagar la significación de las tecnologías que recorre el discurso social permite reconocer, al mismo tiempo, el mundo que en él se describe. Pero la apuesta mayor es captar las nervaduras que recorren los cambios de época, como indicios de mundos que pueden o hubieran podido ser.(Papalini, 2006a, p. 22) Vanina mira esa relativa indeterminación de lo dado ante los imperativos de la cultura masiva y se pregunta por los emergentes, por lo instituyente imaginario. 4 La premisa inicial es que el anime propone un acercamiento en la relación entre seres humanos y máquinas. En su análisis, la significación imaginaria de la tecnología se enlaza con ciertos sentidos predominantes sobre la definición de“humanidad”. Desde allí reflexiona sobre el cuerpo, las relaciones sociales, la identidad, la afectividad, la vida y la muerte, la subjetividad, la memoria y el poder. Como ya lo hemos visto, estos tópicos han sido temas recurrentes en sus indagaciones: (…) La imperiosa necesidad de sentido de los seres humanos que acontece como respuesta a la nada pudiera iniciar la reconstrucción de horizontes indecisos, trazando difusamente caminos a ser recorridos con paso titubeante: caminos y andares que, como se sabe de todo futuro, aún son inexistentes.(Papalini, 2006a, p. 209) En este caso, evita la mirada rígida sobre las industrias culturales que atraviesan dichos tópicos y también explora las posibilidades de construcción de otra sociedad bajo una constelación diferente de significaciones y lejos de anquilosamientos conceptuales. La cuestión de la técnica y la tecnología en relación al cuerpo y a la subjetividad –y los distintos abordajes y estatutos epistemológicos para el estudio de este eje temático– ha estado presente en otras obras e investigaciones de Vanina. Si bien la reflexión sobre la tecnología no ha sido tema central en sus estudios individuales posteriores, ésta ha atravesado otras temáticas de su interés(como el malestar, las tecnologías del yo, entre otros) en las que ha atendido a la afectación del cuerpo y la subjetividad. Sobre literatura de autoayuda Una vez más, Vanina se interesa por un fenómeno escasamente considerado como tema de estudio en el campo comunicacional. Propone tomar a la literatura de autoayuda como producto de la cultura masiva y como dispositivo de elaboración de la subjetividad contemporánea. El estudio de esta temática abrió progresivamente su 4. Para conocer más sobre sus producciones en esta materia también puede consultarse Papalini, Vanina.(2005). 313 trayectoria a nuevos intercambios con otras disciplinas y horizontes académicos que rebasan el campo comunicacional y las instituciones científicas latinoamericanas. 5 El abordaje de este tema la llevó hacia tópicos previos y hacia otras nociones emergentes en su obra: industria cultural, tecnologías del yo, cuerpo, poiesis, subjetividad, éxito, libertad, poder, regulación y gubernamentalidad, autodeterminación, cultura, bienestar, felicidad y sufrimiento, entre otros. De la totalidad de publicaciones sobre esta temática, hemos seleccionado seis que son relevantes porque condensan algunas de sus principales derivaciones y aportes. Un primer núcleo de textos se interesa en la instancia de producción de la literatura de autoayuda, por su caracterización y por su clasificación. El segundo corpus de textos remite, principalmente, a la circulación y recepción de estas obras. Dentro del primer grupo elegimos“La literatura de autoayuda, una subjetividad del Sí-Mismo enajenado”(2006d),“Libros de autoayuda: biblioterapia para la felicidad”(2010) y Garantías de felicidad. Estudio sobre los libros de autoayuda(2015). Respecto de este último libro, María Eugenia Boito dice que“puede ser leído como una especie de señuelo construido reflexivamente para atraer a un lector poco atento y confundirlo en su búsqueda sobre los libros del género que lee asiduamente”(Boito, 2017, p. 414). Su afirmación es una lectura perspicaz sobre un trabajo que llega hasta el hueso del asunto y que, en definitiva, invita a reflexionar sobre otras dimensiones –no siempre evidentes– de la vida social y material. Entre los aportes que realiza en cada una de estas tres obras, vale destacar la clasificación de la literatura de autoayuda como producto de la cultura masiva. Seriación de su producción, estereotipación de sus contenidos y la orientación hacia el consumo son rasgos compartidos entre la literatura de autoayuda y los productos de la cultura masiva. Otra contribución reside en la clasificación de la literatura de autoayuda en relación al género, para cuya descripción y análisis recorre los rasgos del tema, las características retóricas, la situación enunciativa en relación al receptor, entre otros elementos. Sostiene que este género se relaciona con la heteronomía en tanto restringe las derivas de la interpretación, evidenciando en ello otro rasgo propio de los productos de la cultura masiva. En cuanto al eje temático, es variado pero se rige por el ofrecimiento de soluciones a problemas personales o de la vida cotidiana. En vínculo con esta operación discursiva, Vanina contribuye a pensar que parte de este género puede comprenderse bajo lo que Leonor Arfuch denominaba 5. Como hemos expresado anteriormente, su tesis doctoral trata sobre esta temática. No obstante, aquí remarcamos que sus investigaciones se realizaron en diálogo con actores académicos de la Comunicación y otras áreas disciplinares. A su vez, distintas estancias de investigación –en la Universidad París 8, en la Universidad Autónoma de Barcelona, en el King´s College de Londres y en la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona– fueron enriqueciendo la indagación de antecedentes poco sistematizados en el tema y abriendo diálogos con bibliografía de circulación casi nula en nuestras bibliotecas locales. 314 PRINCIPIO DE MOVIMIENTO Y EMPATÍA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] “el espacio biográfico”, en tanto esos textos –al igual que los mensajes de los medios de comunicación– se caracterizan por el borramiento de las marcas ficcionales como proceso de autentificación. En la descripción de esta literatura y la clasificación del género, despliega también análisis que remiten a la intención pedagógica de esos textos y a operaciones de validación de las verdades que presentan y de justificación de su eficacia. Sus derivaciones en esta materia conllevan al análisis del contexto en el que se producen, circulan y consumen estos productos de la cultura masiva. El contexto, señala, es en estas obras una dimensión menoscabada ya que arroja sobre el sujeto el mayor peso del enclave interpretativo. Existe en estas obras una (…) cancelación de las condiciones objetivas, la remisión constante a la situación subjetiva y el enmascaramiento del conflicto. El destinatario, en estos textos, es concebido como un actor omnipotente cuyo principal objeto es el sí-mismo, contribuyendo de esta manera a la conformación de un sujeto enajenado.(Vanina Papalini, 2006d, p. 331) Por el contrario, en el enfoque propuesto por Vanina, analizar el contexto permite capturar la relación entre las significaciones presentes en las obras y el horizonte socio-histórico de la época. Sus interpretaciones recuperan la tensión entre individuo y sociedad desde una mirada sobre la subjetividad. El tema de la subjetividad aparece como una de las claves explicativas de la escena contemporánea y una vía de acceso al estudio de las transformaciones históricas y sociales más recientes. La crisis y los dilemas de la subjetividad contemporánea pasan por adecuarse a las máximas del optimismo capitalista o sucumbir ante el peso que ello implica. Le queda al sujeto echar mano a cuanto subterfugio se le ofrezca para mantenerse íntegro. Por su parte, el segundo grupo de textos seleccionados, los que se centran en la circulación y recepción de estas obras, está formado por los artículos:“Literatura de Circulación Masiva, de la producción a la recepción. El caso de los lectores de autoayuda”(Papalini y Rizo, 2012) y“Las lecciones de los lectores. A propósito de la recepción literaria”(Vanina Papalini, 2012); y por el libro Forjar un cuarto propio. Aproximaciones autoetnográficas a las lecturas de infancia y adolescencia (Vanina Papalini et al., 2016). En estos textos aborda el fenómeno de la lectura – particularmente de libros de autoayuda– alejándose de los cánones predominantes en su estudio. Niega la idea de que la lectura sea un fenómeno que solo pueda ser definido desde las gramáticas de producción. Por el contrario, considera que analizar la recepción literaria“es el complemento imprescindible de cualquier estudio sobre las literaturas. Las apropiaciones son diversas y, lejos de ser individuales, están 315 conformadas por la trama social y cultural de la que lectores y libros forman parte” (Papalini y Rizo, 2012, p. 139). En“Las lecciones de los lectores”, Vanina atiende a la dimensión subjetiva que el proceso de lectura habilita. Ocuparse de la subjetividad es concebirla como mucho más allá de la psiquis:“Es la resultante heterogénea de las redes que constituyen lo social: son estas fuerzas contradictorias y en devenir permanente que actúan produciendo sujetos, objetos, condiciones de inteligibilidad, instituciones, sistemas de signos y relaciones sociales”(Vanina Papalini, 2012, p. 12). Sobre ese mismo texto destacamos la novedosa incorporación de la noción de“refracción” para comprender el proceso de apropiación de la lectura como una interiorización de lo leído. En su abordaje vuelve a ser incisiva e identifica las miradas vacantes que dejaron otros campos e, incluso, el exceso de focalización que impide enriquecer el tema. Asume el desafío de estudiar a la literatura sin límites disciplinares y plantea la necesidad de un“abordaje biográfico” que se roza con la Antropología y con la Psicología Social. Desde este posicionamiento nace la publicación del año 2016, donde pone en común un trabajo sobre relatos autobiográficos y auto-etnográficos. Los/as autores/as de este libro aspiran a una construcción teórica –que pueda plasmarse de preguntas, enigmas y sugerencias– con una opción metodológica clara basada en la auto-etnografía. Esta metodología busca aportar a las Ciencias Sociales en general, deconstruyendo prácticas culturales y metodológicas ampliamente instaladas. ÉTICA Y PREGUNTAS EN SU ANDAR-HACIENDO Concluimos esta reseña incluyendo los últimos aportes de Vanina en relación al estudio de la cultura. El libro grupal Devenir trama. Ensamblajes Culturales/Córdoba(2021) –al igual que el resto de sus obras– muestra que distintos productos de la cultura masiva son la punta del iceberg desde donde podríamos llegar a problematizar estructuras complejas del sistema-mundo. Esta publicación –que edita junto a Carmen Flores y María Paula del Prato– realiza un denso análisis de la cultura y de cada una de sus dimensiones(producción, circulación, recepción y apropiación). A su vez, invita a mirar la cultura desde dinámicas y ángulos poco frecuentes: básicamente, desde un posicionamiento alternativo, cuestionador de aquello que esconde el mismo concepto de cultura. Resulta no sólo un material propositivo en términos teóricos, sino también una advertencia sobre cierto grado de toxicidad en las formas de abordaje del concepto de cultura, en tanto expone que la trama cultural encubre, en algún sentido, relaciones de poder. Si bien este libro presenta estudios y reflexiones sobre prácticas culturales diversas localizadas en Córdoba, varios de sus señalamientos pueden aplicarse a la comprensión de procesos que se desarrollan en otros lugares. En esta obra, Papalini ofrece una perspectiva propia sobre la cultura que resulta destacable, ya que articula sus reflexiones previas con una mirada aguda de la cultura contemporánea. 316 PRINCIPIO DE MOVIMIENTO Y EMPATÍA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Para finalizar esta antología nos desplazamos hacia una preocupación que vertebra, quizás, la mayor parte de sus producciones individuales. Sus últimos trabajos sobre pluralismo médico, malestar, subjetividad, cuerpo y sufrimiento, si bien se alojan en un área de reflexión más amplia que el campo de la Comunicación, guardan relación con preguntas que Vanina ha perseguido en otras temáticas abordadas. En estos trabajos, al igual que en sus indagaciones previas sobre los objetos de consumo de la cultura masiva, pone en tensión ideas asumidas llegando a preguntarse por el sufrimiento y por la condición misma de humanidad. ¿Es posible pensarse en el mundo por fuera de un vínculo con el otro? ¿Cómo se relaciona ese vínculo con el otro con la noción del sujeto soberano, in-dependiente, autónomo, libre? Estos cuestionamientos podrían considerarse como el trasfondo de su preocupación por el sufrimiento humano. Revelan su inquietud ante el dolor, su empatía con el que sufre, su ética y su constancia férrea para conocer –entre otras cuestiones no menos relevantes– la raigambre de ciertos malestares que nos aquejan en la cultura contemporánea. Susan Sontag(2004) señala que la capacidad de conmoverse y de conmover ante el sufrimiento de los otros puede conllevar a una crítica radical de los órdenes instituidos o a ser parte de estériles señalamientos. Vanina no renuncia a la primera de estas posibilidades. Vanina nos enseña a asumir las preguntas que la inquietan con su andar-haciendo. Un andar en el que es posible delinear trayectos por el campo de la Comunicación que sean capaces de desembarazarse de posturas anquilosadas y lanzarse a las exploraciones más diversas. Sin abandonar, por ello, el sentido lúdico, crítico y solidario con la verdad y la justicia, deseable en cierta pretensión de formulación teórica y cientificidad. Córdoba y San Salvador de Jujuy, primavera del 2021. Bibliografía Boito, María Eugenia(2017). Garantías de felicidad. Estudio sobre los libros de autoayuda de Vanina Papalini(Reseña). Chasqui, 133, 412-415. Natalucci, Ana(ed.)(2008). La comunicación como riesgo: Sujetos, movimientos y memorias. Relatos del pasado y modos de confrontación contemporáneos. Al Margen. Papalini, Vanina(2004). Estudios culturales, o la medida de lo conveniente. Oficios Terrestres, 15-16, 225234. Papalini, Vanina(2005). Para una discusión sobre la tecnología, Astrolabio, 2, 1-12. Papalini, Vanina(2006a). Anime. Mundos tecnológicos, animación japonesa e imaginario social. La Crujía. Papalini, Vanina(2006b). La comunicación como riesgo: Cuerpo y Subjetividad. Al Margen. Papalini, Vanina(2006c). La cuestión de la subjetividad en el campo de la comunicación. Una reflexión epistemológica. Astrolabio 3, 1-15. Papalini, Vanina(2006d). La literatura de autoayuda, una subjetividad del Sí-Mismo enajenado. La trama 317 de la Comunicación, 11, 331-342. Papalini, Vanina(2010). Libros de autoayuda: biblioterapia para la felicidad. Athenea digital, 19, 147-169. Papalini, Vanina(2012). Las lecciones de los lectores. A propósito de la recepción literaria. Álabe. Revista de Investigación sobre lectura y escritura, 6, 1-21. Papalini, Vanina(2015). Garantías de felicidad. Estudio sobre los libros de autoayuda. Adriana Hidalgo. Papalini, Vanina et al.(2016). Forjar un cuarto propio. Aproximaciones autoetnográficas a las lecturas de infancia y adolescencia. EDUVIM. Papalini, Vanina y Rizo, Valeria(2012). Literatura de circulación masiva, de la producción a la recepción. El caso de los lectores de autoayuda. Cadernos de Linguagem e Sociedade, 13(2), 117-142. Papalini, Vanina; Del Prato, María Laura y Flores, Carmen(eds.)(2021). Devenir trama. Ensamblajes Culturales/ Córdoba. Tinta Libre. Remondino Georgina y Ortecho, Mariana(2013). La comunicación como riesgo: Expresiones autorreferenciales en la cultura contemporánea. Al Margen. Sontag, Susan(2004). Ante el dolor de los demás. Alfaguara. Entrevistas Vanina Papalini. 318 PRINCIPIO DE MOVIMIENTO Y EMPATÍA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] MARÍA GRACIELA Rodríguez DIFERENCIAS, DESIGUALDADES Y REPRESENTACIONES MEDIÁTICAS. APORTES AL CAMPO DE LA COMUNICACIÓN EN ARGENTINA Y LATINOAMÉRICA Por Alejandra Cebrelli ESTAMPA 1 DE ENCUENTROS Y DIFERENCIAS: HACIA UNA“POLÍTICA DE VOCES” Hablemos de palabras, no de idiomas Digamos“te respeto”,“no te vayas” Sin ver puntos finales donde hay comas Sin ver desiertos donde hay playas Benjamín Prado En el año 2007, en el marco del Ciclo“Café y Cultura Nación”, junto con Víctor Arancibia le entregamos a Alejandro Grimson un libro en coautoría sobre representaciones sociales. A la vuelta de correo, recibimos una sugerencia:“Deben charlar con María Graciela Rodríguez, están pensando los mismos problemas desde enfoques diversos pero congruentes”. Ese fue el eslabón que me unió a María Graciela quien, desde un primer café apurado, entre obligaciones y viajes urgentes, me sedujo con su generosidad y calidez, con su palabra aguda y con su elaborado sentido del humor. Así comenzó uno de los diálogos académicos más productivos que he mantenido a lo largo de mi vida, cuyos resultados“tangibles” fueron un viaje casi iniciático a Bogotá, un artículo escrito a cuatro manos, algunas publicaciones compartidas y, sobre todo, la posibilidad de mantener un intercambio basado en lo que, como ella misma define, pretende ser una verdadera“política de voces”, la cual exige que el “hablar la propia voz” sea colocado en articulación con una política de“escuchar las [otras] voces”(María Graciela Rodríguez, 2018), en este caso la mía, la de nuestros discípulos y colegas, situados en lugares distantes del país y del continente. 319 Esta política de voces que nos llevó a mantener debates, polémicas, desencuentros y, también, carcajadas, es una práctica cotidiana para María Graciela. Lila Luchessi, compañera y amiga, cuenta que solían tomar café y discutir sobre problemáticas de interés común. Un día, Lila propuso transformar esas potenciales polémicas en un libro e invitar a otros interlocutores a la reflexión(Lila Luchessi, entrevista, 2021). Así nació Fronteras globales. Cultura, política y comunicación, coordinado entre ambas y editado por La Crujía en 2007, cuyos capítulos siguen teniendo vigencia para quienes nos dedicamos a las teorías de frontera. Del mismo modo, María Graciela fue formando un sólido equipo de investigación con jóvenes junto a quienes pensó, reflexionó y escribió-a cuatro, seis u ocho manosvarios de los libros y artículos sobre las formas de representación mediática de la diferencia y la diversidad, entre otras cuestiones, que significan un aporte de valía al campo de la Comunicación y de la Cultura(Halpern, Rodríguez y Vázquez, 2012; Álvarez Broz y Rodríguez, 2014; Álvarez Broz, Rodríguez, Settanni y Vázquez, 2015; Rodríguez y Settanni, 2019). En general, cada integrante se fue especializando en un caso de estudio, entendido como unidad de observación y análisis que implicaba un trabajo de campo, la construcción de un corpus analítico y una puesta en diálogo en una síntesis analítico-reflexiva colectiva en la que cada cual tuvo voz propia, escucha y participación activa de la construcción de saberes. Los nombres de sus discípulos y colegas son muchos y, hoy por hoy, tienen vuelo propio en el campo de la Comunicación del país; 1 menciono sólo a quienes la acompañaron desde muy temprano y mantienen el diálogo académico hasta este momento: Mariana Álvarez Broz, 2 Mauro Vázquez 3 y Sebastián Settanni. 4 Para cada uno de ellos, su encuentro con María Graciela fue“como sacarse la lotería”, pues implicó un largo recorrido repleto de desafíos y, sobre todo, de oportunidades. Respecto de la modalidad de trabajo, comentan que su dirección siempre fue“cuerpo a cuerpo”, incentivando a cada cual a plantearse nuevas preguntas, a problematizar sus casos, a escribir del modo más claro y preciso posible. Lo más importante es que les exigía la construcción de una perspectiva y de una voz propia. Siempre con la mirada aguda que la 1. María Graciela tiene una relevante trayectoria en la formación de recursos humanos: treinta tesis de grado, ocho de maestría, diez de doctorado y otras diez direcciones de becas de diversos niveles. 2. Referente en estudios sobre las políticas de visibilidad en el espacio público y medios de comunicación de usuarios jóvenes de drogas y, luego, de las trayectorias de integrantes de la comunidad LGBTIQ+ en general y de travestis y trans, en particular. 3. Publicó interesantes trabajos sobre el tratamiento mediático de las tomas de tierras del Parque Indoamericano y, en general, sobre la representación de las fronteras urbanas. 4. Son muy destacables sus análisis de las estrategias del dispositivo televisivo en el espacio público, urbano y mediático para los casos de las tomas de tierras del Parque Indoamericano y las marchas del orgullo gay. 320 DIFERENCIAS, DESIGUALDADES Y REPRESENTACIONES MEDIÁTICAS. APORTES AL CAMPO DE LA COMUNICACIÓN EN ARGENTINA Y LATINOAMÉRICA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] caracteriza, María Graciela les señalaba –de un modo muy directo y claro- que la producción intelectual no se relacionaba con el hecho de repetir las categorías de los autores canónicos, sino de plantear las propias. En otras palabras, les enseñó a volar(Álvarez Broz y Settanni, entrevistas, 2021). Y esa cualidad define también la obra entera de María Graciela Rodríguez, ese estilo particular que le permitió hacer aportes originales a una zona relativamente inexplorada por la Comunicación: la que interroga al núcleo de la interface entre representaciones mediáticas y experiencia social. Y también fue la puntada que posibilitó nuestro diálogo y amistad. Nuestra agenda común se desarrolló en varios cafés de La Plata, Salta, Bogotá y Buenos Aires. Puso el foco en obsesiones compartidas, a las cuales habíamos llegado desde recorridos y opciones teóricas bastante distantes entre sí. Desde el principio, nos unió la preocupación por el funcionamiento de las representaciones sociales, las preguntas sobre cómo se articulaban sobre los procesos de producción de la diferencia y de la diversidad en los medios de comunicación, su impacto en las identidades, en los territorios y –en particular- las fronteras. Si bien los tópicos eran comunes, las deudas teóricas y metodológicas provenían de tradiciones teóricas e, inclusive, disciplinares diferentes. La producción de María Graciela y su equipo hace mayor énfasis en los clásicos de la Comunicación y la Cultura del continente(Aníbal Ford, Jesús Martín-Barbero, Néstor García Canclini, Héctor Schmucler), en la Sociología(Pierre Bourdieu, Erving Goffman, Nick Couldry), en la Antropología(Clifford Geertz, Rossana Reguillo, Alejandro Grimson, Rita Segato) y en los Estudios Culturales, sobre todo de la Escuela de Birmingham y, en particular, Raymond Williams y Stuart Hall. En nuestro caso, se focaliza también en el mismo campo, pero la perspectiva es deudora de la Sociosemiótica de base francesa y de los Estudios Decoloniales en diálogo con el canon de la Comunicación y Cultura de América Latina, los Estudios Culturales ingleses, los Poscoloniales y de la Subalternidad. Los años de conversación y de lectura mutua nos llevaron a coincidir en filósofos como Michel Foucault y Michel de Certeau –por quienes tiene un interés particular(María Graciela Rodríguez, 2014)y en una mixtura en los abordajes, si bien los énfasis en una u otra focalización disciplinar se mantienen hasta hoy. Por ello, con estas palabras, cabe aclarar, intento continuar ese espacio dialógico sin pretender realizar una exégesis rigurosa de su obra, sino dar cuenta, desde mi propia mirada, de algunas problemáticas que nos convocan desde aquel primer encuentro. En nuestra interlocución también hay una diferencia de localía. La producción de María Graciela se asume rioplatense y metropolitana y, con la conciencia de que desde allí se instaura la hegemonía de la producción intelectual en circulación del país, se esfuerza por descentrar la mirada. En ese sentido, tanto su obra como su práctica académica contribuyen con uno de los objetivos de este libro: abrir la territorialidad centralista de la reflexión en Ciencias Sociales hacia las periferias. Así 321 como ella critica la matriz porteño-céntrica de, por ejemplo, las emisiones de medios de comunicación consideradas nacionales pero producidas en Buenos Aires(María Graciela Rodríguez, 2016a), su trabajo académico se corre permanentemente de ese lugar. Con tal fin, en las referencias y citas de sus textos, así como en los paneles de los congresos que organiza, incluye a sus pares del mal llamado“Interior” de la Argentina, lo que implica el reconocimiento de una producción habitualmente silenciada y también una apuesta a la construcción de un régimen de visibilidad académico más inclusivo. Por todo ello, las palabras que siguen a continuación se anclan en un espacio de reflexiones y tópicos a veces comunes que se tensan en algunos puntos. Esto abre las posibilidades de polemizar pero, también, de transitar nuevos horizontes para seguir pensando y dialogando en redes que incluyan a investigadores formados y en formación, y para continuar tejiendo figuras nuevas con otros espacios de indagación. Se trata de un proceso de complementariedad y enriquecimiento mutuo que se arma y desarma en múltiples discusiones, que se transita de voz a voz, de libro a libro, de artículo a artículo, muchas veces sin acuerdos previos. De hecho, al releer su rica y abarcadora producción científica y periodística, 5 encontré la persistencia de ciertas obsesiones casi idénticas a las mías, aunque con abordajes teóricos diferentes; esa particular tensión que, en realidad, siempre enriqueció nuestro intercambio. Decidí rescatar esas problemáticas que atraviesan su labor intelectual y, a la vez, las propias, entendiendo que, en primer lugar, mi lectura implicará un recorte de buena parte de su obra y que, luego, mi selección de categorías expondrá inevitables desplazamientos aunque no rupturas absolutas. Con ello intento dar cuenta –de modo parcial y sesgado- de un pensamiento que, en palabras de Stuart Hall, se define como“sin garantías”, pues las reflexiones de María Graciela revisitan“ciertas temáticas para luego hacerlas avanzar en un sentido distinto; regresar y proseguir, sin comienzos absolutos o acercamientos confirmados”(Hall, 2011, p. 56). En estas páginas lo que me interesa destacar, precisamente, son esos sentidos distintos que definen su labor académica. Me refiero a la particular riqueza epistemológica y metodológica de su obra, a esa mirada inquisitiva que sigue planteando desafíos, pues su palabra, no por ser amable, deja de ser provocativa y polémica; a su escritura extremadamente cuidada, seductora, capaz de entretejer los discursos más cotidianos, las categorías nativas recogidas de sus trabajos etnográficos, con un discurso teórico preciso, denso y sustentado en una biblioteca rica, diversa, retransitada, discutida y relocalizada. Es que la enciclopedia de María Graciela no para de crecer ni de incorporar críticamente nuevos autores para complejizar sus preguntas, las de sus discípulos y pares de investigación, las de sus colegas y lectores, entre quienes me cuento. 5. He dejado de lado, por falta de espacio, los desarrollos sobre estudios culturales anglófonos y argentinos y, entre otras publicaciones, su tesis doctoral, titulada De Fleteros a Motoqueros. Los mensajeros de Buenos Aires y las espirales de sentido (2015). 322 DIFERENCIAS, DESIGUALDADES Y REPRESENTACIONES MEDIÁTICAS. APORTES AL CAMPO DE LA COMUNICACIÓN EN ARGENTINA Y LATINOAMÉRICA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] ESTAMPA 2 CUANDO LO POPULAR Y LO MASIVO NO SE CORRESPONDEN. LOS HIATOS ENTRE EXPERIENCIA Y REPRESENTACIÓN No dejes que te maten tu condición de pájaro… Sigue guardando el signo de combatir el mundo Subversivos panfletos de construir la esperanza Armando Tejada Gómez El vuelo de María Graciela Rodríguez como investigadora independiente comenzó casi con el siglo, con un proyecto de investigación de 2002 que abrió sus reflexiones sobre las representaciones populares con una serie de preguntas incómodas: ¿de qué está hecha la cultura popular y masiva? ¿Tienen los mismos rasgos? ¿Están compuestas de prácticas y de representaciones? Luego de años de indagación y de varias publicaciones, sintetizó los avances realizados en“La pisada, la huella y el pie” (María Graciela Rodríguez, 2008). Para hablar de cultura popular/cultura(s) popular(es)(María Graciela Rodríguez, 2002, 2003, 2008, 2011a y b 2015; Álvarez Broz y Rodríguez, 2014) y de cultura popularmasiva(María Graciela Rodríguez, 2007, 2008, 2011a y b, 2013, 2014, 2016, 2018; Álvarez Broz, Rodríguez, Settanni y Vázquez, 2015; Rodríguez y Settanni, 2019), considera indispensable revisar tanto las diferencias entre ambas como las asimétricas articulaciones entre sociedad, cultura y poder. Por lo tanto, entiende que no hay identidad entre cultura popular y cultura masiva, y que la práctica articulatoria que produce el sintagma popular-masivo implica diferencias, cortes y tensiones. De allí que postule la existencia de disputas por ciertos sentidos hegemónicos, sostenidos en ese hiato. Éstos son objeto de análisis casi obligado a la hora de reflexionar sobre las representaciones mediáticas(RM) que refieren a sectores subalternos(un leit motiv que atraviesa toda su obra), 6 en tanto dichas figuraciones ejercen una“doble violencia” sobre aquello que representan. Esta es una cuestión intrínseca a este tipo de representaciones, como veremos más adelante. Dicho de otro modo, las posiciones desde las cuales los sectores populares producen cultura poseen una dimensión de subalternidad; por otro lado, los bienes culturales resultantes son siempre impuros, en tanto están co-producidos y puestos en circulación por dispositivos estratégicos institucionales(entre los cuales se encuentran los medios de comunicación, aunque no de modo excluyente) que, a su vez, son consumidos tácticamente desde posiciones de asimetría por aquellos que no son 6. La teorización sobre estas problemáticas es particularmente relevante en María Graciela Rodríguez(2015) y en Rodríguez y Settanni(2019). 323 sus productores. Por lo tanto, se pregunta –además- sobre los modos de captura que hacen los medios de esas representaciones referidas a los sectores populares que discurren en la doxa, sobre las formas en que las reelaboran y las ponen nuevamente en circulación mediante modos de enunciación, retóricas y valores propios de los discursos mediáticos en articulación con la hegemonía de turno(María Graciela Rodríguez, 2008). Para acercar respuestas a esos modos de captura, es necesario entender el hiato que existe entre experiencia y representación(pues“la representación no satura la experiencia”; María Graciela Rodríguez, entrevista, 2021): entre la vida cotidiana de los sujetos, entre lo que sucede en la calle(protestas callejeras, tomas de tierra, marchas de los grupos LGTBIQ+, especialmente) y cómo son representados por la cultura mediática en general(instituciones, políticas públicas) y por los medios masivos de comunicación en particular. Estas agencias adquieren diferente grado de visibilidad en el espacio público y de visualidad(Rodríguez y Settanni, 2019) en los medios, de consenso social y, por ende, de posibilidades de agenciamiento. Esta particular identificación de unidades analíticas implica una toma de posición, una perspectiva desde la cual observar los entramados y las interfaces existentes entre los dispositivos que organizan la cultura de una sociedad en un momento específico, y la vida cotidiana en la cual los elementos de la cultura ordinaria se despliegan, se sedimentan y son reactualizados. También requiere discriminar escalas, calidades, posiciones y, sobre todo, considerar las pujas por el poder, tanto en la dimensión performática(en un sentido amplio) como simbólica(María Graciela Rodríguez, 2008). En“La beligerancia cultural, los medios de comunicación y el día después”(María Graciela Rodríguez, 2007), sostiene que las acciones de protesta son acciones políticas disruptivas que intentan colocar en la escena pública un discurso herético(Bourdieu, 1988) y que exponen la voluntad de un grupo para instaurar una demanda. Estas protestas suelen responder a los criterios de noticiabilidad de los discursos periodísticos por la espectacularización que ofrecen y, como consecuencia, adquieren visibilidad y visualidad. Con agudeza, observa que ello no implica el establecimiento de la demanda ni de la representación política. El análisis de María Graciela se focaliza precisamente en el hiato arriba enunciado: la adquisición de visibilidad social, la toma de la palabra en el espacio público, no tiene como consecuencia obligada la materialización de ningún tipo de poder a posteriori, pues todo campo discursivo responde a un campo de interlocución epocal, a través del cual se fabrican y determinan las diferencias; es decir, depende de una configuración cultural determinada(Grimson, 2011). En otros términos, la distancia entre la experiencia y la representación es entendida en el sentido que le da Rossana Reguillo(2008): como arena de disputa por el poder. Y los medios resultan un ring privilegiado para esas luchas que analiza casi obsesivamente con su equipo de investigación. En un artículo publicado en la revista Runa describe este proceso: 324 DIFERENCIAS, DESIGUALDADES Y REPRESENTACIONES MEDIÁTICAS. APORTES AL CAMPO DE LA COMUNICACIÓN EN ARGENTINA Y LATINOAMÉRICA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] En el marco de continuados proyectos de investigación que dirijo y dirigí, nos hemos dedicado a rastrear, relevar y analizar un extenso corpus de textos(gráficos y audiovisuales) mediáticos que tienen por objeto de representación a los sectores populares, es decir, grupos en posiciones asimétricas respecto de los sectores dominantes. Tomamos como premisas básicas dos cuestiones: en primer lugar, que en las sociedades mediatizadas como las contemporáneas, las representaciones mediáticas son piezas claves en el proceso de comunicabilidad y puesta en común de las diversas experiencias humanas en el encuadre del espacio público; en segundo lugar, que nos ubicamos aquí en una perspectiva socio-semiótica-cultural, que entiende a las representaciones como aquellas producciones simbólicas destinadas socialmente a dar a conocer un recorte de“realidad”.(María Graciela Rodríguez, 2013, p. 150) Es decir, por lo menos desde el año 2007 en adelante y con mayor énfasis en sus más recientes producciones, el ojo analítico de María Graciela Rodríguez problematizó desde ángulos diversos la diferencia entre la vida cotidiana de los agentes puestos en situación de subalternidad en sus prácticas más disruptivas y la dimensión textual y/o discursiva, o –como dicen metafóricamente las palabras del epígrafe- entre la condición de“pájaro libre” y el signo de rebeldía que lo refiere, teniendo un horizonte utópico por delante: la democratización de la información y de la toma de decisiones. Y el gozne entre ambas dimensiones fueron las representaciones sociales en general y las mediáticas en particular. ESTAMPA 3 REPRESENTACIONES MEDIÁTICAS DE LA DESIGUALDAD Y DE LA DIFERENCIA En realidad, usted fue siempre una imagen Mario Benedetti Una de las características de la pluma de María Graciela(deudora de una mirada que ella define como comunicacional pero, a la vez, antropológica) es la utilización de categorías nativas en su propio discurso. De ese modo, se construye un entretejido discursivo entre lo que dice la gente-sus propios modos de autorrepresentación- y el discurso científico, que intenta dar cuenta tanto de esas modalidades así como de las capturas que de ellas se hace en la sociedad mediatizada, en total coherencia con los tópicos de su reflexión a lo largo de su obra. Como consecuencia, se construye una especie de“pacto democrático” poco frecuente en la producción académica, sobre todo cuando se ciñe a una reflexión teórica rigurosa. 325 En síntesis, su estilo apunta a poner en pie de igualdad los discursos de los grupos subalternos, objeto de sus reflexiones, con los de la hegemonía. Recordemos que éstas se centran en el análisis de los modos de procesamiento mediático de las categorizaciones sobre la desigualdad, para desmontar las operaciones de naturalización de la nominación y la delimitación de dichos sectores, que son así co-construidos en el mismo acto de su tematización por parte de los medios de comunicación. En suma, entiende que la mediatización es un proceso dialéctico y disimétrico, en el cual los medios participan de la circulación general de símbolos y de la atribución de valoraciones hacia el interior de las sociedades actuales. En ese proceso, se precipitan y se destilan elementos de la diferencia que sostienen las alteridades contemporáneas. Advierte, sin embargo, que la imposición de los discursos mediáticos no es total: los significados, imágenes y narrativas de los medios de comunicación son permanentemente mediados por la experiencia vivida en el devenir cotidiano. El proceso de circulación cultural, donde intervienen medios, instituciones y sujetos, produce tanto carencias como excesos, restos como desbordes. Justamente es allí donde señala que los sujetos se apropian de una parte de esas representaciones, porque algo de su carga simbólica se libera en el mismo proceso de circulación. Por ende, si entre las prácticas de los sujetos y las representaciones de los medios existe una relación de incompletud constitutiva, en la articulación conflictiva entre RM y experiencias populares se construye un tipo particular de hegemonía que ella caracteriza como cultural(María Graciela Rodríguez, 2011a). A lo largo de varios proyectos de investigación, María Graciela se focalizó en las RM de sectores socialmente relegados que no construyen esas representaciones. Identificó y dio relevancia a la relación asimétrica que instaura la cuestión del poder: los sectores poseedores de los recursos de producción representacional ponen en circulación imágenes y narrativas de aquellos que no los poseen(María Graciela Rodríguez, 2014). Desde allí, y a partir del análisis previo de las retóricas y estrategias enunciativas que capturan y estetizan las alteridades al encuadrarlas en ciertos formatos, entendió que los medios naturalizan, legitiman y co-producen la desigualdad(María Graciela Rodríguez, 2011a). Como ya había adelantado, desde su mirada, las RM ejercen una doble violencia sobre aquello que representan. Este es uno de los pocos puntos de tensión entre ambas, ya que considero que, en realidad, las RM ejercen múltiples violencias sobre lo representado pues todo signo la ejerce por definición. Las representaciones sociales (RS) en general(Cebrelli, 2022) constituyen signos altamente complejos, marcados por más de una ideología en su flotación. Son el resultado de prácticas articulatorias dentro de una formación discursiva determinada que supone un campo surcado por antagonismos y, por tanto, fenómenos de equivalencia y efectos de frontera(Laclau 326 DIFERENCIAS, DESIGUALDADES Y REPRESENTACIONES MEDIÁTICAS. APORTES AL CAMPO DE LA COMUNICACIÓN EN ARGENTINA Y LATINOAMÉRICA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] y Mouffe, 2006). De allí que las RS, pese a su parcial vacuidad, tengan una densidad ideológica que da cuenta de otras violencias sobre lo que refieren(Cebrelli, 2022). Al pensar en el problema de las RM, su funcionamiento se complejiza más aún, pues las violencias sobre lo representado se incrementan al referir al subalterno pues“se supone” que los“débiles”“no pueden” nombrarse a sí mismos, ni producir metadiscursos sobre sus prácticas(Cebrelli y Rodríguez, 2013). Esta última forma de violencia simbólica ha desvelado a María Graciela y es un cuestionamiento constante en casi toda su escritura. Pese a esta ínfima diferencia que se hace más evidente en nuestras respectivas publicaciones posteriores, compartimos con ella una reflexión inicial(Cebrelli y Rodríguez, 2013) sobre las RM. Cabe aclarar que la obra posterior de María Graciela le dio a esta cuestión un desarrollo de peso para el campo de la Comunicación y Cultura en general y para el análisis de medios en particular. En aquella reflexión inaugural, entendíamos que existe una difracción entre el hacer, el valorar y el decir que necesita de mecanismos de traducción, ya que se trata de universos casi inconmensurables. Y, con esa generosidad que la caracteriza, ella eligió como punto de partida nuestra reflexión sobre las RS: una representación funciona como un articulador entre prácticas y discursos, una especie de mecanismo traductor, en tanto posee una facilidad notable para archivar y hacer circular con fluidez conceptos complejos, cuya acentuación remite a un sistema de valores y a ciertos modelos de mundo de naturaleza ideológica. Gran parte de la capacidad de síntesis de una representación se debe a su característica parcialmente icónica y, por lo tanto, su percepción y su significación son deudoras de algún tipo de imagen que la refiere y con la cual se identifica. Esta cristalización, nunca absoluta, se suma a una circulación sostenida a lo largo de un tiempo que puede ser tan extendido que sus marcas de origen no sean conscientes ni significativas para los usuarios contemporáneos. Ese “espesor temporal” ancla las RS en la historia(Cebrelli y Arancibia, 2005). Desde allí, y considerando la condición maquínica de los medios(Grossberg, 2012), dedujimos que las RM poseen un doble estatuto de espectacularización: a) una primera dimensión derivada de la relación que toda RS tiene con la sustitución y con lo icónico, lo que posibilita que redoble la presencia que exhibe; b) una segunda dimensión que resulta del funcionamiento mediático, que recoge una serie de representaciones flotantes, visibilizando lo naturalizado de la sociedad y la cultura, hasta fundar una ilusión de realidad que opaca todo el proceso productivo. Esa doble espectacularización, propia de las RM, fue el punto de partida para complejizar el problema de los efectos de realidad(María Graciela Rodríguez, 2011a), de visibilidad, de legitimidad y el problema de la producción de fronteras territoriales, que desarrollaré en el apartado siguiente. 327 ESTAMPA 4 DE MAPAS Y CIUDADANÍAS. SOBRE LOS REGÍMENES DE VISIBILIDAD Y DE VISUALIDAD ¿Qué ves? ¿Qué ves cuando me ves? Cuando la mentira es la verdad. Divididos Ya en 2014, y considerando el contexto de dos décadas de concentración de medios de comunicación en el país, María Graciela entendía que las representaciones de la desigualdad se diluyen en la diferencia cultural. Es decir, sostenía con acierto que las RM sobre la subaltenidad tienden a sobre-representar las diferencias culturales y a sub-representar la desigualdad de clase. Uno de los rasgos más interesantes es que, en ese procedimiento, las representaciones“producen” fronteras territoriales, trazando mapas simbólicos(particularmente dentro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) que refuerzan las segregaciones espaciales. Los procedimientos que identificó oscilan entre la exotización y la peligrosidad e, incluso, articulan a ambos. Además, observó que las RM tienen una dimensión espacial que resulta una clave explicativa de los modos de articulación del espacio urbano, de sus puntos de encuentro y de desencuentro; es decir, una co-producción de fronteras donde se juegan políticas de la diferencia y de la desigualdad. El análisis sobre las coberturas televisivas de los consumidores de drogas ubicados en las periferias o en los centros de la ciudad, como así también de las marchas por el orgullo gay, por ejemplo, resultan ejemplares en ese sentido(Mariana Álvarez Broz y María Graciela Rodríguez, 2014). Se trata de políticas de visibilidad que se asientan en campos de interlocución(Segato, 2007) que no sólo determinan quiénes poseen la legitimidad de la palabra y, por lo tanto, resultan audibles en un contexto dado, sino que, con Alejandro Grimson (2011), cada época construye una forma de interlocución, la cual fabrica y exacerba las diferencias. En ese encuadre, ubica el régimen de visibilidad de la hegemonía (Cebrelli y Arancibia, 2010), definido como la articulación coyuntural de un campo de fuerzas que delimitan qué se puede percibir y qué no en un momento dado. Con acierto, relaciona dicho régimen con las políticas de invisibilidad(Reguillo, 2008): un conjunto de estrategias que administran la mirada desde regulaciones históricas del poder/saber. De este modo, se determinan grados de legitimidad, se instauran los campos de interlocución aludidos y las condiciones de visibilidad y de reconocimiento de los actores en el espacio público. Se trata de dimensiones directamente relacionadas con las políticas de la diferencia en un estado democrático, cuestión a la que volveré luego. 328 DIFERENCIAS, DESIGUALDADES Y REPRESENTACIONES MEDIÁTICAS. APORTES AL CAMPO DE LA COMUNICACIÓN EN ARGENTINA Y LATINOAMÉRICA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] En estrecha relación con su larga reflexión sobre el funcionamiento de los medios en general y de las RM en particular, distingue entre ese tipo de políticas de gerenciamiento de la mirada(y de audibilidad de la voz) en el espacio público y el régimen de visualidad mediático(María Graciela Rodríguez, 2018; Rodríguez y Settanni, 2019). Dicho régimen es definido como“el conjunto de elementos icónicos, verbales y paratextuales que construyen las reglas sociales del mirar, articuladas contextualmente a consideraciones históricas, sociales y políticas” (Mitchell, 2003, p. 22). Si bien el segundo está informado por el primero, María Graciela identifica diferencias fundamentales entre ambos: el régimen de visualidad mediático(que en la televisión, por ejemplo, incluye las imágenes, los zócalos, los comentarios verbales, la musicalización, las secciones periodísticas y cintillos) encuadra simbólicamente a la visibilidad política(asociada a los derechos, a las regulaciones del espacio público y al reconocimiento social). La articulación entre las configuraciones políticas y las dinámicas comunicacional-culturales resulta unas veces complementaria y otras, contradictoria. Pues, en tanto régimen, los elementos de la visualidad mediática van conformando“reglas para mirar” y ubican distintas señales que, en sinergia con las RS extendidas, direccionan la interpretación de la audiencia(María Graciela Rodríguez, 2018). La distinción no es menor y significa un avance importante no sólo para los estudios de medios y representaciones sociales y mediáticas, sino también para entender la relación entre dichos medios y las modalidades de representación y audibilidad de las otredades en relación con las coyunturas. En su último libro en colaboración (Rodríguez y Settanni, 2019) se pregunta si el“otro” es siempre el mismo en los medios de comunicación, cómo se articula con los tópicos y retóricas epocales, y con qué dinámicas políticas, históricas y culturales se da esa articulación, entre otros interrogantes que abren líneas de indagación muy poco transitadas en el campo de la Comunicación en Argentina. Entiende, en un primer momento, que la presencia del “otro” es siempre necesaria para la hegemonía y que, en esta cultura mediatizada, los medios tienen una participación activa: de ahí que la alteridad protagonice los regímenes de visibilización/(in)visibilización, subsidiarios del de visualidad. Se trata de temas claves para el análisis de la sociedad contemporánea. Por todo lo dicho y, además, considerando la doble espectacularización de las RM, se entiende que los procesos de hipervisibilidad de los sujetos subalternos se den, particularmente, en los medios. Luego de un minucioso análisis de las estrategias enunciativas mediáticas, elabora una propuesta analítica extremadamente original, que establece que, pese al ingreso de voces e imágenes de estos agentes en, por ejemplo, los programas periodísticos, la posición de enunciación se mantiene: siempre son hablados. A la vez, en tanto considera que las retóricas mediáticas borran las huellas de enunciación, una de las características de la hipervisibilización de estos 329 grupos es congruente con la invisibilidad de la posición enunciativa mediática, lo que incide en que el“otro” quede situado, nominado, clasificado, moralizado, sin que los actores referidos sean conscientes de ello. Tal“inmutabilidad” de la posición enunciativa le permite proponer otros problemas: a) sobre la calidad de la información de la que dispone la ciudanía para la toma de decisiones; b) sobre la relación entre visibilidad mediática y reconocimiento social. Siguiendo a Ford(1999) y a Couldry(2008), y en orden a la construcción de una comunicación democrática, concluye que una verdadera política de voces no sólo requiere hablar la propia palabra, sino que se articule con una política de escucha inclusiva. De este modo, abre otra serie de interrogantes orientados a pensar no sólo cómo impactan los medios en las prácticas ciudadanas sino, además, cómo debe ser la comunicación para la toma de decisiones. En este anclaje sigue su reflexión hasta hoy(María Graciela Rodríguez, 2021): cuestionando nada más y nada menos que el rol de la comunicación(y de la reflexión sobre la misma) en los procesos de construcción de las democracias actuales. ESTAMPA 5 SIN COMIENZOS ABSOLUTOS NI CIERRES CONFIRMADOS Las coyunturas históricas insisten sobre las teorías: son momentos reales en la evolución de la teoría. Stuart Hall Este bosquejo breve y sesgado de los aportes de María Graciela Rodríguez da cuenta de un proceso de reflexión que insiste en indagar las coyunturas en las cuales el país ha dado importantes virajes políticos, sociales e ideológicos. Su mirada analítica se centra en los movimientos de una sociedad siempre inquieta, en sus temblores y en sus hiatos. Piensa y teoriza desde las experiencias, sin dejar de mirar cómo los medios de comunicación impactan sobre la vida cotidiana de la ciudadanía en general y de los grupos subalternizados en particular. Su trabajo teórico, siguiendo al autor del epígrafe, se propone como una serie de interrupciones –categoría que, no por casualidad, forma parte del título de su último libro- que tienen la finalidad de impugnar cualquier tipo de conocimiento acabado, en tanto presenta a la producción de conocimiento como un ejercicio abierto, de construcción permanente, de confrontación y, por lo mismo, como profundamente político. Su pensamiento, centrado en la relación entre la cultura mediática y los sectores populares, atiende a la democratización de las voces, a la formación de las opiniones y a la toma de decisiones ciudadana. Considera, además, los procesos de 330 DIFERENCIAS, DESIGUALDADES Y REPRESENTACIONES MEDIÁTICAS. APORTES AL CAMPO DE LA COMUNICACIÓN EN ARGENTINA Y LATINOAMÉRICA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] construcción del sentido común en los sectores subalternos desde una perspectiva no muy transitada por los estudios en Ciencias Sociales del país. Su trayectoria pedagógica responde a la misma lógica. Esta coherencia entre el trabajo reflexivo y el pedagógico se lee también en su pluma. La relativa sencillez de sus palabras y la inclusión del habla popular entretejida armoniosamente con una solvente precisión teórica definen su estilo académico en general y agregan otro valor a la obra de María Graciela Rodríguez, la cual, por todo lo dicho, resulta de lectura insustituible para quienes transitamos el campo de la Comunicación y la Cultura en Argentina y en América Latina. Bibliografía citada Álvarez Broz, Mariana y Rodríguez, María Graciela(2014). ¿Qué es lo trans en la cultura popular trans? Papeles de Trabajo, 8(14), 92-114. Álvarez Broz, Mariana; Rodríguez, María Graciela; Settanni, Sebastián y Vázquez, Mauro(2015). Plumas, pipas y ceviches. Los límites de la representación mediática. La Trama de la Comunicación, 19, 88-111. Bourdieu, Pierre(1988). Describir y prescribir: las condiciones de posibilidad y los límites de la eficacia política(originalmente publicado como“Décrire et prescrire. Note sur les conditions de possibilité et les limites de l’éficacité politique”, Actes de la Recherche en Sciences Sociales, 38, 1981, 69-74). Cebrelli, Alejandra(2022). De palimpsestos y reflexiones plurales. Representaciones estigmatizantes en telediarios del NOA y NEA. En Cebrelli, Alejandra y Barrios, Cleopatra(comps.), De la invisibilidad al estigma. Representaciones mediáticas, telediarios y violencias en el noroeste y nordeste argentino, Biblos (en prensa). Cebrelli, Alejandra y Arancibia, Víctor(2005) . Representaciones Sociales: Modos de mirar y de hacer. CEPHIA-CIUNSa. Cebrelli, Alejandra y Arancibia, Víctor(2010). Visibilidad y representaciones de los aborígenes de San Martín del Tabacal. Palabras(entre)cruzadas e imágenes(des)encajadas. Ponencia presentada en el II Congreso de RedCom, Mendoza, Argentina. Cebrelli, Alejandra y Rodríguez, María Graciela(2013). ¿Puede(in)visibilizarse el subalterno? Algunas reflexiones sobre representaciones y medios. Revista Tram[p]as de la comunicación y la cultura, 76, 89-99. Couldry, Nick(2008). Mediatization or mediation? Alternative understandings of the emergent space of digital storytelling. New Media Society, 10(3), 373-391. Ford, Aníbal(1999). La marca de la bestia. Norma. Grimson, Alejandro(2011). Los límites de la cultura. Crítica de las teorías de la identidad. Siglo XXI. Grossberg, Lawrence(2012). Estudios Culturales en Tiempo Futuro. Siglo XXI. Hall, Stuart(2011). La cultura y el poder. Conversaciones sobre‘cultural studies’. Entrevista realizada por Miguel Mellino. Amorrortu. Halpern, Gerardo; Rodríguez, María y Vázquez, Mauro(2012). Duraznos zipeados. Los migrantes regionales en la televisión argentina. Papeles de Trabajo, 6(10), 219-236. Laclau, Ernesto y Mouffe, Chantal(2006). Hegemonía y estrategia socialista. 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APORTES AL CAMPO DE LA COMUNICACIÓN EN ARGENTINA Y LATINOAMÉRICA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] MARITA Soto ESTÉTICAS DEL HABITAR: CASAS, PLAZAS Y PANTALLAS Por Lía Gómez La escena más citada de la obra de Marcel Proust es la descripción perfecta de ese instante de cotidianeidad que se transforma en arte: En el mismo instante en que ese sorbo de té mezclado con sabor a pastel tocó mi paladar(…) el recuerdo se hizo presente.(…) Era el mismo sabor de aquella magdalena que mi tía me daba los sábados por la mañana. Tan pronto como reconocí los sabores de aquella magdalena(…) apareció la casa gris y su fachada, y con la casa la ciudad, la plaza a la que se me enviaba antes del mediodía, las calles(…).(Proust, 2007) Lisas, con puntos, con dibujos, con nombres. De colores, de plástico, de porcelana, de vidrio y con multiplicidad de formas y tamaños, todes tenemos en nuestros hogares algunas, varias tazas. Un objeto tan cotidiano como universal que, si nos detuviéramos como Proust a ubicar su temporalidad, podríamos indagar en una circularidad que no se reduce solo al tiempo presente, del momento en que se bebe una bebida cualquiera, sino que más bien remite a lo que eso significa para nuestras sensibilidades. El té, el mate cocido, el café, la chocolatada, o simplemente el agua en ese cacharro de lata con el borde redondeado de las escuelas de la década del ochenta, los sabores, los olores y las texturas de ese encuentro con el paladar proustiano, nos permiten viajar a distintas épocas a partir de un solo objeto. Cada cual irá a la suya, a la más recordada, a la más sentida, o a aquella que le permita un viaje interno que se vuelve externo en la potencialidad de las sensibilidades del lenguaje. En los análisis literarios, las magdalenas ocupan un lugar central a la hora de rememorar la literatura de Proust, pero la taza, la casa gris y su fachada, la ciudad y la plaza, nos interesan en este escrito por su compostura arquitectónica, por su valor de objeto en una cotidianeidad que es al mismo tiempo cultural, como los livings que describe Stuart Hall citando a Richard Hoggart cuando inicia su recorrido hacia los estudios culturales: 333 [Hoggart] Describe el tipo de hogar de la clase trabajadora en el que él mismo se crió; observa cómo decoran su sala esas personas, destaca el hecho de que aun cuando la casa esté cayéndose a pedazos, siempre hay en ella un lugar para los visitantes, un lugar al que ninguno de la casa va nunca. Puede haber cuatro durmiendo en una habitación en el primer piso, pero siempre hay lugar para recibir a un invitado, y nos dice implícitamente, quizás, que hay tanta cultura en esto, como en la cultura de la mansión campestre o del palacio burgués.(Hall, 2017, p. 32) Desde Rusia hasta Inglaterra y, por supuesto, en los confines de nuestra América Latina, la literatura y las Ciencias Sociales han narrado multiplicidad de imágenes que se habitan en nuestra vida cotidiana. Pedro Páramo y las callecitas que recorre Eduviges en México, el patio con el árbol de naranja lima de José Mauro de Vasconcelos en Brasil, las trincheras de Rafael Barrett en Paraguay, el cuchillo y el tenedor de María Elena Walsh, las ciudades y las ideas de José Luis Romero, o los ríos turbulentos y cálidos de Selva Almada en Argentina. La cultura de la vida cotidiana construye un sentido sobre el tiempo y el espacio que relata la historia desde otros lugares. Michel de Certeau, Enrique Pichon-Rivière, Paulo Freire, pero también Madame Bovary, Gretel Adorno, Susan Sontag o Ana Basualdo, se preocupan desde sus ejercicios intelectuales por contar eso que nos rodea paso a paso. María Araceli Soto, más conocida como“Marita”, es una referencia ineludible para abordar estos temas. Como Vasili Vasilievich Kandinsky, esta profesora, docente e investigadora egresada de su carrera de grado de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata(UNLP), encuentra un punto de fuga en la formación en Historia del Arte Plástico, en la carrera de Historia del Arte de dicha universidad. Se cruza con la Semiótica de la mano de Oscar Steimberg y visita la crítica de arte junto a Oscar Traversa, con quien, además, se adentra en la gestión universitaria a partir de su vinculación con la Universidad Nacional de Artes(UNA). Allí, dirige la carrera de Crítica de Artes, además de proyectos de extensión e investigación, que también evalúa. Dicta clases y conferencias en grado y en posgrado como Doctora en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires(UBA). En el recorrido de este escrito vamos a sumergirnos en el sabor de las infusiones varias que nos demanda la escritura sobre Marita, que nos invita a Habitar y narrar la vida cotidiana, a desandar en ese ir y venir las conversaciones de La puesta en escena de todos los días, como dice el título de dos de sus obras, publicadas por la editorial Eudeba(Marita Soto, 2014a y b). Como Richard Hoggart plantea la lectura desde su formación literaria, como Raymond Williams debate con Stuart Hall, o como Jesús Martín-Barbero encuentra el escalofrío epistemológico en una sala de cine, Marita Soto busca bucear en el sentido estético que se presenta en la relación lenguaje-mundo de un modo, quizás, más barthesiano. La semiótica, entonces, le permite a esta docente argentina trazar 334 ESTÉTICAS DEL HABITAR: CASAS, PLAZAS Y PANTALLAS MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] un método que abre al lenguaje en su complejidad plena a partir de la crítica como herramienta de trabajo. El espacio de lo privado es parte de su objeto, pero, también, lo público: en “ Performance y vida cotidiana”(Marita Soto, 2006) se constituyen los cuerpos que transitan diversos paisajes; en“Las prácticas estéticas en la apropiación del espacio público”(2015), las texturas de la imagen de esos escenarios urbanos que se visibilizan como estéticas del día a día. Aunque no es el eje del trabajo de Marita, su obra nos da pistas para enlazar sus análisis a las configuraciones del espacio como construcción del poder y como lugar de generación de sentidos que pueden ser desandados desde los Estudios de Género contemporáneos. Sin meterse en ese campo, Soto construye una mirada como mujer académica que le permite encontrar otros detalles en cada una de sus descripciones analíticas en referencia a los cuerpos y escenarios de las vidas diarias. Quizás en una lectura articulada quede claro que lo público no puede disociarse de los sentidos de lo privado. En ese ir y venir por los caminos de la Historia del Arte, de las teorías literarias, sociales y comunicacionales, Marita sigue el legado de Oscar Steimberg en sus múltiples abordajes sobre los medios masivos desde la ficción. El espacio televisivo es parte también de sus intereses, desde“Los cuerpos de Antonella”-artículo en coautoría con Mónica Kirchheimer publicado en 1996 en el libro Telenovela/Telenovelas. Los relatos de una historia de amor- hasta“De La familia Falcón a Graduados: 50 años de retratos cotidianos”, publicado en 2015 junto a Gustavo Aprea. Si algo la distingue es su generosidad, su necesidad de producir con otres, de coordinar saberes que se plasman en textos de autorías compartidas o en compilaciones de libros corales que, abordando el mismo tema, exponen diferentes miradas. Proponemos repasar esos movimientos en su obra, conservando y renovando sus escritos, en una lectura que indaga en los pasajes. Y proponemos no solo hacerlo a partir de los objetos que Marita analiza, sino desde nuestras propias percepciones en el campo de la Comunicación sobre esos saberes y sensibilidades. Como ella misma nos indica: La vida cotidiana se desenvuelve tensionada por dos movimientos contrapuestos: el de conservar y el de renovar. Ambos movimientos pueden tornarse amenazantes cuando se presentan en desequilibrio o en un fuera de escala. Si sólo tuviéramos repetición, los escenarios permanecerían inalterables y ese congelamiento anularía la vitalidad de los espacios; por el contrario, si el énfasis recayera sobre la innovación, caería la experiencia tranquilizadora de la cotidianeidad misma.(Soto y Steimberg, 2014, p. 24) Mientras estas líneas se tipean, y en el marco de las alteraciones que se producen a partir de la pandemia de Covid-19 iniciada en el año 2020, no podemos dejar de decir 335 que el espacio de lo privado se conforma en imagen de lo público, se constituyen otros modos de habitar, de conservar y renovar, de equilibrar y desequilibrar el escenario, de decidir qué mostrar, qué ocultar, qué se cuela de lo privado en lo público, y qué de lo público se estructura en lo privado. Con pantallas inundadas de videollamadas, cada quien construye la escena de un recorte, de un rostro que habita un recuadro seleccionado para hacer visibles diversos rincones de la casa. En el contexto que provoca el reencuentro con los sentidos sobre el adentro, Marita también expone su palabra, invitándonos a pensar el punctum o el enfoque de la mirada en aquello que narramos. El rostro se vuelve protagonista en la escena de la pantalla, y los gestos, rasgos y la relación figura-fondo se configura como un todo a ser observado. Se multiplican, para Soto, el fuera de campo, el primer plano, las luces y las sombras, el peso de las corporalidades en el escenario.“Pareciera que se transforma todo en una trama de pequeños recuadros, a la manera de un patchwork regular de documentos de identidad”(Marita Soto, 2020, s/p). Sabemos que cada vivienda es eso y más, y que el sitio de lo privado se revela entonces como monstruoso en ese habitar de la pantalla porque presenta un desequilibrio en la estructura de la vida cotidiana. Nos preguntamos junto a Marita: ¿cómo se configuran las relaciones en los ambientes que transitamos cotidianamente? Juan Forn, en sus emblemáticas contratapas del diario Página/12 en Argentina, nos trae la lectura de Primo Levi, que en 1987 publica El oficio ajeno. En uno de esos breves escritos, que aparecen por primera vez en Italia, en el diario La Stampa de Turín, escribe:“Vivo en mi casa como lo hago dentro de mi piel: sé de pieles más hermosas, más amplias, más resistentes, más pintorescas, pero no me parecería natural cambiarlas por la mía”(Levi, 2011, p. 16). La estética y la política forman parte de las preocupaciones centrales de Marita, y es aquí donde autores como Walter Benjamin, Jacques Rancière, Paolo Fabbri, Eliseo Verón, Ernst Gombrich, Michel de Certeau, Sabine Melchior-Bonnet, Jean Baudrillard, pero también teóricos/as, escritores/as, dramaturgos/as, guionistas y pintores/as más desconocidos pero no menos importantes para la historia del arte, dialogan con su marco teórico de escritura múltiple. (…) Soto no solo acude a la semiótica, sino(…) también a la retórica visual para establecer niveles de operaciones estéticas que le permiten interpretar acciones como limpiar, separar y enmarcar, entre otras. De limpiar, por ejemplo, afirma que es una operación funcional relacionada con la higiene del cuerpo y de los espacios, valorada desde finales del siglo XIX como propiedad estética(139). 1 El acto de separar −dice− implica distinguir o clasificar con la intención de mostrar las referencias de los objetos y los 1. Los números refieren a las páginas de Marita Soto(2014b). 336 ESTÉTICAS DEL HABITAR: CASAS, PLAZAS Y PANTALLAS MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] entornos(127). Y la práctica de enmarcar la entiende como una acción que busca diferenciar figura y fondo, a fin de resaltar aquello que será el foco de atención(147). Todo esto, obviamente, en relación con los escenarios observados.(Pérez-Henao, 2018, p. 223) En La puesta en escena de todos los días: Prácticas estéticas de la vida cotidiana (Marita Soto, 2014b) se recopilan resultados de años de investigación en los que los relatos de las casas, los objetos, las experiencias, los transitares del adentro y el afuera, las memorias, las sensibilidades de las disposiciones espaciales, aparecen en los testimonios recogidos en el texto, en las palabras de su equipo de investigación, en la descripción de un método de trabajo y en la relación política de esos escritos con el presente. Como en Habitar y Narrar(2014a), la lectura nos invita, por un lado, a la experiencia estética del vivir y, por el otro, a la necesidad de convertir eso en relato, en secuencia de sentido. Se trata de la atención a lo que en cada día se dispone, se ordena, se mira, se muestra, se oculta en distintos espacios y tiempos de la cotidianeidad; también, de la atención a los modos de contarlo, dibujarlo, filmarlo, actuarlo. En cada espacio destinado a los intercambios o las soledades del día, algo se dice o se implica acerca de un estar o de una acción. Por dentro y por fuera, toda vivienda, pero también todo espacio de trabajo o encuentro, narra algo, así sea prometiendo operatorias de acceso, ya desde la puerta o el frente, o sugiriendo usos que reabrirán secuencias de trabajo o descanso, de conversación o silencio.(Steimberg, en Soto, 2014a, p. 7) Como en el Libro de los Pasajes de Walter Benjamin, los textos que la autora recopila van configurando postales, encuentros con sujetes, objetos, temas que se articulan en una mirada clara sobre la centralidad del lenguaje en la percepción del espacio. Aparecen en los fragmentos recopilados la descripción de las texturas de los habitares, lo gris de la fachada de la tía de Proust, la visibilidad de las ventanas, el jardín, el patio, las diferencias cromáticas con las estaciones del año, el orden y el desorden, la calle, el barrio, la historia de las cocinas, las habitaciones, los baños, las dependencias que hablan, como en los cuentos de Silvina Ocampo. Un objeto poderoso o sugerente, algún mueble que conserva el rastro de un momento festivo, el patio evocador, la vista acostumbrada por la ventana, la familiaridad con el vecindario y sus vecinos. Las narrativas cotidianas nos abren la puerta –literalmente– a un universo de objetos, personajes y situaciones que nos detienen en las trayectorias estéticas.(Marita Soto, 2014a, p. 15) Las palabras y las cosas van trazando en su obra un camino común que, con claras referencias al universo foucaultiano, también exponen, como ya planteamos, una lectura de Roland Barthes, que permite desandar en complicidad la idea de la 337 memoria de objetos, actores y espacios. El significante se articula con su significado a partir del contexto en el que se produce-y se habita, dirá Marita-, en el ir y venir de los imaginarios que llenan de sentido cada rincón de esos escenarios privados. Construir un relato significa configurar una temporalidad en la palabra o la imagen, modelar una forma secuencial –aunque la secuencia desaparezca o sea traicionada– en la que las piezas del todo se conectan necesariamente, por alguna lógica que las hace narrativamente inteligibles. A partir de la nueva configuración se transita de un estado a otro, de una elección a una realización, de una búsqueda al encuentro o al desencuentro de algo o alguien. Los acontecimientos se presentan en relación con su lugar en la trama, y es allí donde adquieren su singularidad: la promesa narrativa modela las vivencias dando lugar a una discursividad amable y, si no, al menos aprehensible.(Marita Soto, 2014a, p. 14) La puesta estética, siguiendo la perspectiva de Jacques Rancière, se expresa entonces en la vida cotidiana. No siempre lo hace como arte, pero sí a través de los detalles que permiten que la sensibilidad se habilite en quien transita los rincones, colores, olores y percepciones de su espacio. La experiencia estética se despliega en múltiples manifestaciones: cierta disposición de los objetos en el interior de una vivienda, el plan decorativo de cualquier espacio, los recuerdos visibles del cuerpo, la disposición de una mesa servida, el envase de productos que aparecen en las alacenas de las cocinas. Siempre con el rastro(aún tibio) de quien lo puso allí, con el anuncio de lo que sucederá, del lugar que ocuparán algunos cuerpos, transparentado las luces y las sombras de los intercambios.(Marita Soto, 2006, s/p) Los proyectos de extensión e investigación que Marita coordina desde la Universidad Nacional de las Artes le permiten preguntarse por las operaciones de separar, enmarcar, enfocar, limpiar, centrar o descentrar las acciones en los entornos cercanos. En 1962, Sara Gómez, documentalista cubana, filma el cortometraje“Plaza Vieja”. Esa plaza emblemática en Cuba pasa de ser distintiva de la aristocracia a constituirse como la escena de la revolución. Los edificios, las arcadas derrumbadas como símbolo de una civilización que no es la propia, los balcones ahora vestidos de sábanas blancas, toallas y ropas varias, de grandes tendales que permiten vislumbrar por detrás a las esbeltas mujeres lavanderas cubanas. Sara Gómez es una de las primeras mujeres documentalistas latinoamericanas, trabaja con Tomás Gutiérrez Alea, con Agnès Varda, es parte del Instituto de Arte e Industria Cinematográfica Cubano(ICAIC) y es poco reconocida entre las personalidades del cine. Los espacios públicos también tienen su historia, y la disposición arquitectónica propone un modo de habitarlo que delimita el modo como lo transitamos. Sara Gómez describe: 338 ESTÉTICAS DEL HABITAR: CASAS, PLAZAS Y PANTALLAS MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] La plaza ha tenido varios nombres y usos. El español General Tacón construyó castillos de madera para un mercado y el general Batista, un parqueo subterráneo. Se llamaría“nueva” porque lo fue.“De Roque Gil”, porque aquí vivió un tal.“Del Mercado”, porque aquí hubo uno.“De Fernando VII”, porque fue un rey de España.“De la Constitución”, por la de 1812. Y “Vieja”, pues porque el tiempo pasa.( Off en la voz de Sara Gómez,“Plaza Vieja”, 1962) Hoy la plaza es la postal más vendida de la vieja Cuba y alberga miles de historias que por allí pasaron. La plaza de Sara Gómez define, sin haber leído a Soto, y años antes, desde otro lenguaje, el método mismo que se transforma en campo. Muchos de los trabajos publicados sobre las relaciones entre estética y entorno(ambiente) se orientan hacia el trazado urbano o al diseño arquitectónico o a la configuración de espacios verdes o a la visualización de los recorridos dentro de la ciudad. No estamos pensando el problema del uso de los espacios comunitarios de ese modo, sino que abordamos la experiencia estética como modo de pertenencia, como una manera de habitar confortablemente un espacio desde el punto de vista social.(Marita Soto, 2015, p. 238) Sara y Marita comparten, desde distintos lenguajes, su apuesta por encontrar el sentido estético de la historia de lo urbano. Enfocan la mirada en esos tránsitos de todos los días, que tienen una historia común, muchas veces olvidada, y cuyos sentidos se van configurando en cada etapa. El arte estetizó la vida cotidiana: a lo largo de su historia ha tomado elementos, objetos, situaciones, espacios, personajes, acciones de la vida de todos los días y las ha hecho obra, dejando el testimonio en la representación. Se trata entonces de descubrir cómo nuestro“mundos de objetos” experimenta con lo artístico todos los días.(Marita Soto, 2006, s/p) Ese experimentar con lo artístico tiene un primer momento, que Marita nos enseña que es el de visibilizar que eso es posible, el de echar luz sobre aquello que no observamos, el de confiar en que la poética de las cosas se encuentra en cada rincón del que somos parte. El otro día entró a la confitería Rond Point una mujer de unos treinta y pico. Se sentó, pidió un café y llamó a alguien con su celular. Odio los celulares que te pueden interrumpir en cualquier momento, pero oír a la gente puede ser una gran fuente de inspiración. Cuando la persona del otro lado le contestó, ella dijo: Je m’appelle Monique. Se ve que el otro no la entendía y preguntaba. Yo le tomé el tiempo, estuvo diez minutos repitiendo lo mismo hasta que gritó: ¡Qué soy Mónica, carajo! Cortó. Pagó y se fue. Este es el principio de una gran novela.(Alberto Migré en Viola, 2017, p. 19) 339 En Telenovela/Telenovelas: Los relatos de una historia de amor(1996), libro que Marita coordina –y en el que escribe sobre los cuerpos en la emblemática telenovela de la década del noventa protagonizada por Andrea del Boca, Antonella(Enrique Torres, 1992)- Oscar Steimberg y Oscar Traversa plantean: La afirmación de que el apetito de ficciones narrativas, colmado en el siglo XIX por el relato impreso y la escena teatral, es satisfecho en el XX primero por el cine y luego por la TV, no parece haber dejado lugar a dudas.(...) En distintos momentos y lugares, las grandes fórmulas que organizan los relatos y las configuraciones genéricas son modeladas de manera diversa; los vínculos que establecen con los grandes públicos no son tampoco semejantes, y son cambiantes sus articulaciones con los cuerpos del presente y sus relaciones con los dispositivos y medios que se instalan.(Steimberg y Traversa en Marita Soto, 1996, p. 7) Esta enunciación de los autores nos permite ubicar la escritura, también, en los medios masivos, sobre todo en el escenario de la ficción, como otra de las aristas del aporte de Marita Soto a la lectura sobre las culturas de nuestro tiempo. Y así como Migré escucha, siente y describe el alrededor de sus mañanas en los cafés de Buenos Aires, Marita narra, al mismo tiempo que habita su cotidiano en el mundo del arte, a partir de la complejidad de entender que la vida también se despliega en las pantallas. En la escena narrada, Migré describe minuciosamente su mirada sobre esa mujer, que luego se devela como Mónica. Genera una operación discursiva donde presenta un personaje principal, un escenario(el bar), un objeto con el que interactúa(el teléfono), y un conflicto que, por mínimo, no deja de ser conflicto: el de la imposibilidad de comunicarse. Migré como narrador nos introduce en los volúmenes del sonido que escucha, en las texturas de esas palabras, crea una distancia entre él y la mesa del café, y entre la mesa del café y nosotres. Nos hace parte de la escena, nos introduce en la novela, en una serie de acciones secuenciada, en prosa, que puede ser literaria, televisiva, radial, o ahora, completamente digital. Aún en el siglo XXI, con el avance de las tecnologías y los lenguajes audiovisuales, como se sostiene en la trayectoria de nuestra autora, el narrar es aquello que nos marca.“Telenovelas como Celeste y Antonella abren acotadamente el campo del decir, extendiendo los límites de las posibilidades temáticas de este género televisivo, siempre que no desborde las articulaciones temáticas que lo definen”(Marita Soto, 1996, p. 63). En la publicación de 1996, el cuerpo adquiere condición dramática y, como en las telenovelas de Migré o en las de Enrique Torres, el cuerpo sano y el enfermo, el expuesto y el oculto, uno lleno o vacío, el viejo y el joven, son parte de un relato de ficción que articula con la realidad de su tiempo. Ya se habla aquí de embarazo y de aborto, del lugar de la mujer, del SIDA, del sexo en diferentes etapas, de lo deseado y lo pensado, de lo discursivo en el texto televisivo y en el texto hablado. 340 ESTÉTICAS DEL HABITAR: CASAS, PLAZAS Y PANTALLAS MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] El lugar de la memoria de los personajes ocupa un lugar diferenciado en los distintos estilos de telenovelas. A la heroína primitiva no le alcanza el peso de sus sufrimientos para transformarse; la historia recordada no le enseñó sino a lamentarse por lo sucedido o a sentir culpa. La heroína moderna tiene memoria, sabe y recuerda lo que sufrió, lo que le hicieron. Desde el optimismo rencoroso se transforma, progresa, cambia. Y su cuerpo también memoriza. Para bien o para mal, cierra un relato de sus aconteceres. La heroína neobarroca sueña de otra manera: no es el sueño pragmático del aprender para no equivocarnos, sino el sueño de permanecer inmutables a pesar de lo vivido. Podríamos decir entonces, que en la telenovela primitiva se recuerda el pecado, en la moderna se recuerda el ultraje y en la posmoderna se recuerda que su personaje es de telenovela.(Marita Soto, 1996, p. 95) Podríamos agregar hoy, más de veinte años después, que la heroína contemporánea pelea, debate y crea imaginarios nuevos con los que seguir siendo parte de la imagen. En uno de los artículos incluidos en El volver de las imágenes: Mirar, guardar, perder (Soto, Steimberg y Traversa, 2008), Marita, junto a Gustavo Aprea, recupera la idea del archivo audiovisual como dispositivo constructivo de la memoria y lo analiza en sus múltiples formas como soporte de testimonios, imágenes y sensibilidades sociales. En la misma coautoría, pero en 2012, definen: La enunciación tranquilizadora de las comedias televisivas se mantiene constante desde los inicios hasta la actualidad. La capacidad de jugar con el conflicto, de construir una mirada cercana, de domesticar las tensiones de la vida diaria para convertirlas en una puesta en escena amable, permite, en un ida y vuelta entre la ficción y la no ficción, participar de la conversación social sobre nuestras identidades.(Soto y Aprea, 2012, p. 89) Los relatos de lo cursi, como los llama Liliana Viola(2017) en su libro prohibido sobre Alberto Migré, la literatura rosa de otro tiempo, el melodrama barberiano, se convierten en un escenario que identifica un modo de ser imagen, una forma de configurar identidades de género y una historia de nuestros imaginarios. Soto es, sin duda, una referente que ilumina la perspectiva desde la que observar e interpretar el mundo dentro y fuera de las pantallas, en lo privado y en lo público, en los objetos, las texturas y los detalles que nos rodean, en el vivir para contar, en el convertirse en lenguaje para constituirse en memoria. Como dice Susan Sontag:“Hoy en día, el valor más alto y más liberador en el arte-y en la crítica- es la transparencia. La transparencia supone experimentar la luminosidad del objeto en sí, las cosas tal como son”(Sontag, 2008, p. 26). Parafraseando a André Bazin en sus escritos sobre cine(2002), hay quienes creen en la imagen y quienes en la realidad. Marita cree y crea en ambos lugares. Es parte 341 de nuestra cultura de la interpretación, de un modo de sentir la Comunicación; de nuestro sabor a magdalenas diversas y posibles. Bibliografía Bazin, Andrés(2002). ¿Qué es el cine? Ediciones Rialp. Benjamin, Walter(2016). Libro de los Pasajes. Akal. Forn, Juan(2011, 3 de abril). En casa. Las razones de Primo Levi. Página 12. https://www.pagina12.com. ar/257093-en-casa Hall, Stuart(2017). Estudios Culturales 1983. Una historia teórica. Paidós. Levi, Primo(2011). El oficio ajeno. El Aleph Editores. Pérez-Henao, Horacio(2018). La puesta en escena todos los días: prácticas estéticas de la vida cotidiana (Reseña). Aisthesis, 64, 221-224. http://dx.doi.org/10.7764/aisth.64.11 Proust, Marcel(2007). En busca del tiempo perdido. Por el camino de Swann. Losada. Sontag, Susan(2008). Contra la interpretación y otros ensayos. Editorial de Bolsillo. Soto, Marita(1996). Telenovela/Telenovelas: Los relatos de una historia de amor. Atuel. Soto, Marita(2006). Performance y vida cotidiana. Revista EA, 1. Soto, Marita(2014a). Habitar y Narrar. Eudeba. Soto, Marita(2014b). La puesta en escena de todos los días. Prácticas estéticas de la vida cotidiana. Eudeba. Soto, Marita(2015). Las prácticas estéticas en la apropiación del espacio público. Letra. Imagen. Sonido. LIS. Ciudad mediatizada, 7(14), 235-252. Soto, Marita(2020). Rostros privados, retratos públicos. Conferencia en el ciclo“Culturas del rostro”. Proyecto ERC Consolidator FACETS- Face Aesthetics in Contemporary E-Technological Societies. https:// punctum.com.ar/es/contenidos/visiones-y-modificaciones-culturales-del-rostroSoto, Marita y Aprea, Gustavo(2012). De La familia Falcón a Graduados. 50 años de retratos cotidianos. Revista Ciencias Sociales, 81, 84-89. Soto, Marita y Steimberg, Oscar(2014). Sobre lo monstruoso de cada día. Revista Ciencias Sociales, 85, 22-31. Soto, Marita; Steimberg, Oscar y Traversa, Oscar(2008). El volver de las imágenes: Mirar, guardar, perder. La Crujía. Viola, Liliana(2017). Migré. El maestro de las telenovelas que revolucionó la educación sentimental del país. Sudamericana. 342 ESTÉTICAS DEL HABITAR: CASAS, PLAZAS Y PANTALLAS MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] SANDRA Valdettaro CONJETURAS EPISTÉMICAS, DERIVAS SUBJETIVAS Y JUEGOS DE LENGUAJE Por Susana Martins PRESENTAR PARA DESANDAR Curriculum vitae, en español, se define como“carrera de vida”. La carrera de vida, plasmada en un documento, confirma que Sandra Valdettaro es posdoctora y doctora por la Universidad Nacional de Rosario(UNR), magíster en Ciencias Sociales por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales(FLACSO) y licenciada en Comunicación por la UNR. Que dirige posgrados, centros de investigación y colecciones editoriales. Que sus investigaciones refieren al análisis epistemológico, cultural y semiótico de los lenguajes contemporáneos. Que es investigadora y profesora universitaria. Que dicta seminarios de posgrado en distintos doctorados y maestrías. Que ha publicado numerosos artículos, capítulos de libros y libros. El documento gusta de enumerar datos, fechas, instituciones, y presentar, en orden cronológico y con una lógica sumatoria, los logros alcanzados. Sin embargo, nada dice de los procesos, del espíritu de las preguntas, de las idas y vueltas, de los vacíos, de las dudas… de aquello que es inaprehensible en los pliegues de la experiencia. Por ello, este escrito. Para desandar las historias mínimas y recuperar las líneas de lo no dicho en los relatos de la carrera de vida de Sandra Valdettaro. Para salir de la frialdad de los documentos y envolvernos en la calidez de las historias que, al final del camino, son las únicas que quedan. 343 SANDRA, LA NIÑA QUE AMABA LOS LIBROS Sandra Catalina Valdettaro nació una mañana de mayo de 1961 en Camilo Aldao, un pueblo cordobés de poco más de cinco mil habitantes. Hija de un maestro tipógrafo y una maestra rural, recuerda su infancia como un lugar donde se mezclan la fascinación por los gestos paternos, el olor a tinta y papel, los aromas de la cocina, el ruido de las máquinas del taller de costura donde la abuela y las tías cosían al ritmo de los pedales; y los libros, siempre los libros. La corporalidad de mi pap á con los tipos móviles, la puesta en página, las encuadernaciones… Era una casa donde se compraba todo lo que salía por fascículo y yo tenía mucho para leer de cultura de masas, de cultura popular. Tenía un vínculo muy fuerte con los libros y la lectura me fascinaba. La lectura fue siempre una experiencia personal que luego pude llevar a un trabajo, a una profesión.(Sandra Valdettaro, entrevista, 2021) Una lectura que sabía detenerse en las tipografías, en los colores, en los modos de ordenar las imágenes. Una lectura que, sin saberlo, ya interpelaba a los textos desde su dimensión material y que, probablemente, moldeó una mirada, una percepción y una capacidad cognitiva que supo captar las texturas, el sentido de las formas, antes que los contenidos.“Cuando yo leo los textos de semiótica, fundamentalmente los que tienen que ver con la primeridad y la secundidad, me doy cuenta que había en mí una identificación somática con los textos, una relación visceral”(Sandra Valdettaro, entrevista, 2021). Sandra fue peirciana antes de conocer la obra de Charles Sanders Peirce. Por eso, cuando algunos años más tarde decidió continuar los estudios en la UNR y descubrió que el mundo de los libros podía tener una continuidad en las aulas y en la profesión, encontró su lugar en el mundo. Tengo un vínculo transferencial con lo que hago, creo que no podría ser de otro modo, tengo un vínculo existencial. Es una verdad de mí como sujeto que se juega en lo que hago y que después aparece en mi escritura. Porque, aunque conozco el género académico de memoria, soy muy libre en la escritura. Escribo desde un lugar muy verdadero. Algo de verdad me hinca en algún punto y, entonces, por ahí aparecen cosas que, aparentemente, no tienen que ver con nada, pero tienen que ver con mi deseo, con mi goce. Por eso el trabajo no es sólo un trabajo, es un estilo de vida, una experiencia. La universidad, para mí, es un hogar, un ambiente donde se da el continuum vida, familia, hijos, libros. Es mi lugar.(Sandra Valdettaro, entrevista, 2021) 344 CONJETURAS EPISTÉMICAS, DERIVAS SUBJETIVAS Y JUEGOS DE LENGUAJE MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] SANDRA Y LOS COMIENZOS DE LA CARRERA ACADÉMICA Los inicios de la democracia la encontraron formando parte del plantel docente de la UNR y cursando los primeros posgrados que se abrían en el país. Era el tiempo del fervor militante, del regreso de lxs intelectualxs formadxs en el exterior, de la pasión por el análisis político y social de lo que acontecía en América Latina. En FLACSO, Sandra conoció y estudió con Oscar Landi, con Jorge Dotti, con Atilio Borón, e incluso con Emilio de Ipola, quien la dirigió en su tesis de maestría. En ese tiempo, la formación en Comunicación estaba fuertemente atravesada por la crítica a la cultura de masas. En la facultad leíamos simultáneamente a Walter Benjamin, a[Theodor] Adorno y[Max] Horkheimer, a Jesús MartínBarbero, y también a los Estudios Culturales, a[Raymond] Williams. Leíamos mucho Punto de Vista. 1 Aprendí mucho en esa etapa de mi vida.(Sandra Valdettaro, entrevista, 2021). La formación transversal la ayudó a definir dos elementos clave en su pensamiento: que la construcción del conocimiento no podía ser dogmática y que la Comunicación, en su irreverencia, se nutría de otros saberes, de otras prácticas, de múltiples miradas. Por eso los trabajos de Sandra atraviesan sin pudor las disciplinas y combinan elementos de la literatura, de la crítica cultural, del cine, del cómic, de la Filosofía, de la Psicología, del arte. Siempre intuí que para la comprensión de cualquier fenómeno había que bucear, expandirse, explorar muchas zonas. Por eso tomo referencias femeninas de la literatura, fundamentalmente de Marguerite Yourcenar, pero también leo mucho a Beatriz Sarlo, a Josefina Ludmer, a Alicia Entel, que tiene algo benjaminiano fuerte… El tipo de conocimiento que me trae la mezcla de ensayo y crónica de Mar í a Moreno me acerca a determinados mundos.(Sandra Valdettaro, entrevista, 2021) Desde esta perspectiva, la Sociosemiótica, como un enfoque integral, le permitió abordar la complejidad de lo social desde la pregunta por el sentido y recuperar las reglas y los distintos juegos de lenguaje que cada disciplina pone en escena: la materialidad textual y su interdiscursividad para dar cuenta de la construcción de lo real-social. 1. Punto de Vista fue una revista argentina de literatura, historia, sociología y crítica literaria editada entre 1978 y 2008. Dirigida por Beatriz Sarlo, la revista contaba con un consejo integrado por Carlos Altamirano, María Teresa Gramuglio, Hugo Vezzetti e Hilda Sabato(en los primeros números, también Ricardo Piglia). A partir de la reapertura democrática se incorporaron quienes regresaban del exilio: José Aricó, Oscar Terán y Juan Carlos Portantiero, entre otros. En sus treinta años, la revista se constituyó faro del pensamiento intelectual argentino(Archivo Histórico de Revistas Argentinas[AHIRA], s/f). 345 Fue el mismísimo Eliseo Verón quien la dirigió en su tesis doctoral en la UNR y quien, sin duda, permeó su pensamiento para construir la mirada social en la tensión entre producción y reconocimiento, entre circulación discursiva y producción de conocimiento. Por ello, Sandra reconoce una formación inicial transversal e interdisciplinar que le permite recorrer varias aristas en los objetos que analiza y sintetiza. Se apoya tanto en abordajes sociosemióticos-la pregunta por la producción de sentido, por lo conjetural de lo discursivo en la producción de conocimiento- como en la perspectiva psicoanalítica del sujeto que se construye en los intercambios discursivos y sociales. En situación de escribir un texto en el marco de un homenaje a Marshall McLuhan, Sandra advierte: Me interesa rescatar los“hechos” de un“personaje intelectual”(…) mediante una escritura que se siente comprometida con la evocación del carácter inquietante que en mi propia formación produjo el“flirteo” con la lectura de McLuhan(...) este galanteo(…) continúa provocándome una incitación cuya insistencia no cesa en la experiencia de lectura. Insistencia que, en tanto romance-amoroso, se encuentra habitualmente intimidada por enérgicas disonancias que, vistas desde el presente, continúan atravesando como una matriz muchas veces inadvertida la práctica cotidiana con los textos(…) McLuhan investiga, pero no explica; arroja sondas, explora(…) detecto aquí mi propia manera de entender el trabajo investigativo.(Sandra Valdettaro, 2011, p. 12) Cuerpo, emoción y saber: Sandra establece una relación física con los textos y con las preguntas que guían su investigación. Pionera, referente y ecléctica, esquiva las etiquetas y se nutre de la Psicología, de la crítica literaria, de la ficción, del arte. Todo la convoca a pensar cómo se produce sentido en la dinámica social y cuáles son las consecuencias cognitivas y epistémicas de ese enfoque. SANDRA Y LOS VÍNCULOS: LA BRUJA QUE TEJE REDES Los vínculos con los demás me parecen lo más importante. Trabajo mucho en equipo y soy de formar equipos fuertes que perduren y no sean personalistas. Creo en los microensayos de la experiencia, creo que hay mucha creatividad a nivel de lo organizacional-comunicativo para armarse à la de Certeau… De eso hay millones de experimentos sociales.(Sandra Valdettaro, entrevista, 2021) Sandra dirige desde hace diez años el Centro de Investigaciones en Mediatizaciones (CIM) que se encuentra radicado en el Instituto de Investigaciones de la Secretaría de Investigación y Posgrado de la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales 346 CONJETURAS EPISTÉMICAS, DERIVAS SUBJETIVAS Y JUEGOS DE LENGUAJE MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] de la UNR. Allí conformó un equipo de investigadorxs donde conviven varios objetos, estilos y generaciones y donde se comparte un área de interés común que va desde los análisis de lo político hasta la pregunta por la era del post-broadcasting. Natalia Raimondo Anselmino, ex estudiante de Sandra y actual codirectora del CIM, la describe como una mujer que“tiene una mirada aguda, perspicaz, formada en el pensamiento filosófico que ve en filigrana y escapa a las modas”. Y continúa: Yo conocí a Sandra cuando cursaba segundo año de la carrera, en el año 1998. Y ya en la primera clase quedé absolutamente fascinada. Terminó la clase, que me había dejado inquieta y estupefacta a la vez... nunca había aprendido tanto en una hora y media en mi vida. Mientras ella hablaba sin cesar, parada y apoyada sobre el pizarrón, me dediqué a escuchar y anotar en el margen las palabras cuyo significado yo no alcanzaba a comprender. Cuando terminó la clase me acerqué a preguntarle qué había estudiado para saber tanto, porque desde ese momento me asaltó la necesidad de seguir su paso.“Quiero ser como Sandra”, pensé ingenuamente. Y aunque eso sea un imposible, ese primer encuentro con ella, en el inicio del segundo año de mi carrera de grado, le puso una meta a mi vida académica. Sandra es la docente más cautivadora que he conocido.(Raimondo Anselmino, entrevista, 2021) A Cecilia Reviglio, cofundadora del CIM, le sucedió algo similar: Sandra ha sido para mí muchas cosas. Fue mi docente en segundo año de la facultad y fue la primera docente que sentí que me partía la cabeza. Sus clases sobre Teoría de la Comunicación eran multitudinarias, a las ocho de la mañana en la Siberia, 2 y todxs quedábamos fascinadxs escuchándola, un poco por ese modo de hablar cansino que tiene, por la naturalidad con la que usa palabras que, en aquel momento, a lxs jovencitxs de 19 años que éramos, nos resultaban muy sofisticadas y seductoras al mismo tiempo, y por la solidez con la que desarrollaba clases de hora y media, muchas veces sin un papel de guía. Solidez y un cierto tipo muy singular de histrionismo, de charme. Era difícil no quedar prendada de su discurso.(Reviglio, entrevista, 2021) Había magia en las mañanas frías de la Siberia rosarina. Y la desplegaba un espíritu curioso y seductor, propio de una bruja madre: esa que conoce las pociones para abrir puertas del espíritu que no han sido abiertas antes. Mujeres-brujas que cargan con saberes ancestrales, siempre dispuestas a construir y compartir. 2. En Rosario, el centro universitario queda muy lejos de la zona céntrica e ir a estudiar hasta allá era una especie de destierro. Hoy el centro y la ciudad se han expandido, y tal vez no tenga tanto sentido llamarla así, pero el nombre quedó y hasta los colectivos indican“A la Siberia”. 347 Sandra es generosa: siempre suma a estudiantes y colegas. Y eso le ha permitido forjar el CIM. Porque el CIM no es un punto de partida, sino un punto de llegada. Es, como pocos, un centro de investigaciones que se formó para institucionalizar el laburo de muchísimos años y de tantísimos colegas. Es usual que quienes la escuchen compartir sus ideas, ya sea en una clase(de grado o posgrado) o en una exposición, queden admirados. Porque Sandra sabe y comparte lo que sabe, no lo escamotea. Tiene una formación muy sólida y ecléctica. Yo me animo a decir que es, en Argentina y tras la muerte de Eliseo Verón, quien más sabe de epistemología de la Comunicación.(Raimondo Anselmino, entrevista, 2021) Y sigue Cecilia: Unos años después de graduarme, ya dando clases en la facultad, me acerqué a decirle que quería trabajar con ella. Me sumó a un grupo de estudios que fue una experiencia genial, de creación de grupo de pares. Colegas de edades diferentes que nos juntábamos a leer filosofía política, a debatir, y esas tertulias terminaban en general en largas cenas en el patio maravilloso de la casa de Sandra. De esa experiencia también salió una cátedra electiva de la facultad que dictamos colectivamente durante al menos tres o cuatro años. Fueron a ños gloriosos.(Reviglio, entrevista, 2021) Las voces que relatan a Sandra se sincronizan. Sandra emerge, así, como una figura inspiradora y cercana, generosa, compañera y desprejuiciada. Con Sandra podés hablar de mil cosas, podés aprender de todo, discutir, intercambiar. Tiene una cabeza muy amplia, muy abierta y está siempre alerta a las cosas que pueden interesarle. Tiene un modo de pensar, de conectar ideas, lecturas, intereses, interrogantes, que a mí me parece siempre muy interesante. Una mujer que, formada en la Sociosemiótica, muy cercana de Eliseo Verón en lo académico y en lo personal, fundó una maestría en Estudios Culturales que es de lujo, con docentes muy diversos, con una perspectiva muy amplia. Lo digo porque, a priori, o en la ortodoxia, los Estudios Culturales no parecen llevarse muy bien con la Sociosemiótica. Ella, en cambio, no tiene ningún prejuicio con eso. Una vez leí de algún estudiante de Roland Barthes que lo fascinante era que llevaba a sus clases no sus ideas cerradas, sus trabajos publicados, sino las preguntas que se estaba haciendo en ese momento. Y Sandra funciona un poco así, también. Compartiendo interrogantes, estimulando el pensar colectivo.(Reviglio, entrevista, 2021) SANDRA Y LA COMUNICACIÓN COMO ZONA DE CRUCES A la hora de pensar la especificidad de la Comunicación, Sandra Valdettaro reconoce que hay una trayectoria y un trabajo sistemático en la consolidación del campo que 348 CONJETURAS EPISTÉMICAS, DERIVAS SUBJETIVAS Y JUEGOS DE LENGUAJE MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] reconoce nombres propios, preguntas fundacionales y objetos de análisis recurrentes en torno de los sistemas de medios, las industrias culturales y la digitalización. Sin embargo, producto de los cruces y la interpelación constante, insiste en pensar la Comunicación más como una dimensión que como una disciplina. A mí me interesa la Comunicación como una especie de dimensión transversal de carácter semiótico, acerca de cómo se construye el sentido en lo social, en lo cultural, en lo político, en lo personal. Es como un estudio de área, una interdisciplina. No podría ser una disciplina. Ahí es donde enlazo semiótica, mediatización y epistemología. Me interesa esa dimensión discursiva, semiótico-ideológica, no en el sentido althusseriano, sino en los términos que propone Verón.(Sandra Valdettaro, entrevista, 2021) Cruce, vínculo y desparpajo: la Comunicación como zona de preguntas epistémicas que conduce irremediablemente a la duda como motor de producción, al desafío de dejar de lado por un instante la búsqueda de la certeza y de claridad conceptual. Por eso, y al mismo tiempo, interpela la dimensión subjetiva. Entiendo la comunicación como aquello que permite ver cómo se ligan los vínculos. No me interesa la comunicación como una fórmula, sino que creo que en la comunicación se indican más los equívocos, los silencios, los errores. No tengo una mirada transparente de la comunicación. La comunicación es siempre opaca. También recupero la mirada sistémica que propone la Escuela de Palo Alto… siempre hay algo del inconsciente que se juega en la comunicación. Desde esa perspectiva, entonces, es una pandisciplina, una transdisciplina, o una dimensión que atraviesa todos los saberes y todas las prácticas.(Sandra Valdettaro, entrevista, 2021) SANDRA, LOS DEVENIRES SUBJETIVOS Y LAS DERIVAS EPISTÉMICAS Asumiendo la centralidad del análisis de los lenguajes contemporáneos, los trabajos de Valdettaro confluyen en una zona de cruces que puede agruparse en tres grandes líneas que, a menudo, se entrelazan: • La reconstrucción de una genealogía de la perspectiva veroniana que le permita explicar el pasaje del modelo representacionalista de los medios al modelo constructivista de la Sociosemiótica; • El abordaje de los procesos de mediatización desde la Sociosemiótica en intercambios discursivos de múltiples plataformas; •Los modos en que se produce conocimiento en la oscuridad como un ejercicio hipotético, donde prima lo conjetural antes que la certeza definitiva. 349 La dimensión epistémica aparece como una preocupación recurrente que, por un lado, la obliga a dar cuenta de los alcances y las limitaciones de determinados abordajes metodológicos y, por el otro, la sitúa en la pregunta por la construcción del objeto de estudio. Aquí, la relación sujeto que analiza/objeto que es analizado se asume desde una perspectiva multidisciplinar: la Epistemología, la Semiótica, los Estudios Culturales, las Teorías de la Comunicación, la Historia Cultural, también la Crítica Cultural y la Literatura. Para m í, toda la ciencia social es bien indiciaria. La categoría de paradigma indiciario, que le pertenece a[Carlo] Ginzburg, 3 pone de relieve, justamente, que si hay indicio no hay paradigma. Es una contradicción en sí misma. Pero tiene que ver con el carácter conjetural del conocimiento, que va de a trazos, por medio de detalles, de fragmentos… Me gusta mucho la manera en que Ginzburg trabaja la historia con lo semiótico, e, incluso, ya en sus trabajos cita a la inferencia furtiva 4 de Peirce como una de las bases de su formulación. La cuestión del síntoma freudiano, de las huellas pictóricas, del método detectivesco… Para m í, es eso el conocimiento. Y después, el proceso de complejización se da como un proceso de acumulación/articulación de buenas comprensiones indiciarias. En ese sentido, la Semiótica es una metaepistemología: es una manera de ver el mundo. Todas las ciencias sociales y humanas me cierran en la Semiótica.(Sandra Valdettaro, entrevista, 2021) Quizás por ello, en su derrotero encontramos una buena cantidad de publicaciones que inicialmente buscan caracterizar el funcionamiento de los medios(o de los géneros, o de los formatos) en determinada época y, finalmente, terminan abriendo preguntas por los enfoques, los marcos metodológicos, la construcción de representaciones y/o de imaginarios. A saber:“La puerta de entrada a Página 12”(Sandra Valdettaro, 2003),“Las estrategias discursivas del contacto en la prensa escrita.(Hipótesis de investigación)”(Biselli y Valdettaro, 2004),“Prensa y temporalidad”(Sandra Valdettaro, 2005) y“Notas sobre la‘diferencia’: aproximaciones a la‘interfaz’” (Sandra Valdettaro, 2007b). Las obras de la primera etapa se distinguen por la preocupación de explicar la necesidad de salir de una perspectiva representacionalista sobre los medios para 3. El paradigma indiciario(Ginzburg, 1994) explica que hay un“control consciente” sobre la obra y“partes que se escapan de manera inconsciente”, pero que finalmente son los mejores indicios para conocer el estilo del autor. Se trata de esos lugares no controlados por el artista. 4. La propuesta de Peirce se denomina formalmente“inferencia inductiva”, pero aparece en el relato de Sandra, producto del permanente diálogo con el inconsciente, con la palabra“furtiva”. Asumimos, en coherencia con el desarrollo del pensamiento que venimos trabajando, que no se trata de un error ni de un furcio, sino de un modo de dar cuenta de ese objeto que se escapa, que juega a las escondidas. 350 CONJETURAS EPISTÉMICAS, DERIVAS SUBJETIVAS Y JUEGOS DE LENGUAJE MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] asumir una epistemología constructivista que ponga en crisis la hegemonía de la primera, a partir de la recuperación entre líneas del corpus benjaminiano e, incluso, de claves interpretativas singulares en los trabajos de Adorno y Horkheimer, o del mismo Max Weber. Al respecto, véase“Medios, actualidad y mediatización”(Sandra Valdettaro, 2007a) y“Revisión de las teorías sobre los efectos en el contexto de la mediatización actual: la cuestión de la masa”(Sandra Valdettaro, 2013). En un segundo momento, cobra centralidad la pregunta por la mediatización desde la perspectiva veroniana, pero ya se intuye una inquietud por los efectos de sentido y por los juegos de lenguaje que, justamente, se ponen en juego a la hora de construir la pregunta de indagación: ¿alcanza con describir niveles de funcionamiento? ¿No hay en la Sociosemiótica una intuición cognitiva que la separa de lo meramente metodológico? La pregunta por la ideología, en la mirada de Verón, ¿no es también una pregunta por el objeto y sus enfoques? Cambiar la perspectiva, ¿cambia el objeto? Entre los trabajos que se agrupan en la tercera línea encontramos“Subjetividades y digitalización: bosquejo de un estado de la cuestión”(Sandra Valdettaro, 2010), donde avanza por los límites metodológicos que suponen algunos abordajes de las mediatizaciones, sobre todo en tiempos de Internet. Desde un punto de vista epistemológico, se deja constancia de las dificultades que presentan Internet y los lenguajes de la sociedad post-masiva en relación con una ambivalencia que se aprecia como constitutiva, dada por su doble carácter de“objetos de estudio” e “instrumentos integrados en la práctica científica”(Ardèvol y otros, 2008, p. 10). Si bien las paradojas que presenta el trabajo científico cuando el espacio-tiempo del investigador coincide con el del objeto de estudio constituyeron siempre motivos de reflexión y autocontrol en las ciencias sociales, el encuentro con Internet parece visibilizarlas de un modo inequívoco. Los presupuestos clásicos ligados al control de la construcción de conocimiento son puestos en cuestión de una nueva manera. No sólo aparecen problemas relacionados con la búsqueda de objetividad, el posicionamiento del investigador y las técnicas de contrastación de datos, sino que son las propias definiciones de partida las que se deslizan hacia una zona de indecibilidad.(Sandra Valdettaro, 2010, p. 19) Ya en su trabajo más maduro, Epistemología de la Comunicación: una introducción crítica(Sandra Valdettaro, 2015), abre explícitamente el juego de lo subjetivo en la construcción de lo disciplinar y se atreve a preguntarse a qué estamos llamando hoy“comunicación”. Este libro intenta ser una introducción a una epistemología de la comunicación, pero una introducción“crítica”[que] se plantea abordar, de manera panorámica, algunas de las principales vertientes y perspectivas 351 epistemológicas a partir de las cuales se podría conjeturar“un objeto comunicación”. La adjetivación“crítica” remite, por su parte, al intento de enfatizar un tono reflexivo y comprometido con el objeto de estudio. Es decir, cada vez que las teorías convocadas desafíen, en sus múltiples articulaciones, a la escritura, ella tratará de hacerse cargo de tal provocación. El“punto de vista” de tal introducción es, por lo tanto, deliberadamente subjetivo.(…) El componente subjetivo está dado, básicamente, porque la presentación de los distintos tópicos y sus relaciones se organiza a partir de las necesidades de entendimiento de la autora. Dichas necesidades se encuentran continuamente interrogadas por toda una serie de voces provenientes del trabajo de cátedra, del contacto con los estudiantes, de la actividad de investigación, de la vida cotidiana. Rescata, por ello, esta introducción, el carácter preeminentemente conjetural, dialógico, intersubjetivo, e inacabado del texto. No es un tratado de epistemología, sino que es una introducción a una epistemología de“la comunicación”. Por lo tanto, los fundamentos paradigmáticos clásicos que nutren la filosofía de la ciencia se encuentran específicamente ligados a la pregunta por“un” objeto peculiar: la “comunicación”. De todos modos, se torna necesario un discurrir por toda una serie de definiciones de base que vayan anclando un objeto “comunicación”.(Sandra Valdettaro, 2015, pp. 12-13) SANDRA Y LOS DESAFÍOS DE LO CONTEMPORÁNEO ¿Cuáles son entonces las preocupaciones de Sandra en este escenario de profundas transformaciones culturales que dejan en evidencia cada vez más la desigualdad estructural de nuestras sociedades? ¿Qué se puede decir desde la investigación en Comunicación? Hoy, un intelectual de la Comunicación no puede dejar de alertar y garantizar que siga existiendo el nivel simbólico del discurso, que creo que está absolutamente en peligro. Estamos atravesados por comunidades de goce que se van a lo icónico-indicial y están arrojadas a su propio goce… Hay un riesgo con lo simbólico. Y lo digo de manera intelectiva, en el sentido de que se van perdiendo capacidades. La tracción de la cultura hacia lo icónico-indicial va morigerando ciertas capacidades simbólicas y eso, articulado en los contextos de pobreza y desigualdad, da lugar a una retirada del lenguaje, a una retirada de lo simbólico en el sentido de Peirce. Desaparece el orden simbólico entendido como la ley que ordena el sentido.(Sandra Valdettaro, entrevista, 2021) 352 CONJETURAS EPISTÉMICAS, DERIVAS SUBJETIVAS Y JUEGOS DE LENGUAJE MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Y entonces recuerda la película mexicana Ya no estoy aquí, 5 estrenada en 2019, en la que se pone en escena el vacío de sentido al que se enfrenta un adolescente obligado a migrar y a perder sus referencias culturales. Es necesario prestar mucha atención a la manera peculiar en que se construye el sentido en la actualidad. Hay que volver a estudiar el panling ü ismo, las fronteras simbólicas que construyen sujetxs que están muy a la deriva. La ficción siempre es testimonial de la época. Funciona como una sintomatología de época y nos obliga a no perder de vista esos itinerarios globales que representan un modo muy complicado de estar en el mundo. La desfuturización también tiene que ver con eso, porque el presente es muy incierto, y entonces no hay capacidad de ninguna proyección simbólica.(Sandra Valdettaro, entrevista, 2021) Para finalizar, consultada por las transformaciones culturales que suponen en el orden de la subjetividad la expansión del consumo de redes sociales digitales, Sandra habla de una ampliación del espacio biográfico y propone recuperar la genealogía del concepto de extimidad para ver cómo lo usaba Jacques Lacan, porque“exhibición de lo íntimo siempre hubo”. Hoy asistimos a un regodeo de la primerísima persona que me resulta t ó xica y que est á sujeta a las vanidades más idiotas del yo. Creo en las redes cuando pueden usarse de manera horizontal, en igualdad de condiciones, cuando hacen sintagma con los cuerpos reales en la vida, en la calle, cuando traccionan cuerpos al espacio público. Pero cuando replican jerarquías y generan microclimas que no tienen nada que ver con la vida de la gente, producen una burbuja tóxica que desvía el pudor y habilita a un sujeto a decir cualquier cosa. Eso no pasaba en los medios del broadscasting. Hay que leerlo como distintos desempeños de un sistema que tiene muchos niveles.(Sandra Valdettaro, entrevista, 2021) Hasta aquí, nos propusimos trazar un recorrido que fuera más allá del curriculum vitae de Sandra. Y poner en palabras ese andar fue posible gracias a su obra, a las huellas que ha dejado en quienes trabajan con ella y, sin duda, a su propio testimonio, puesto en perspectiva. Decenas de identidades se cruzan en Sandra: niña inquieta, bruja tejedora, intelectual audaz. Sandra es ímpetu y legado. Una investigadora prolífica que siempre encontró el modo de que la complejidad asuma un orden: lo 5. Ya no estoy aquí (2019) es una película del director mexicano Fernando Frías de la Parra(director también de Los Espookys ) que, a partir de esta obra, se consagra como una de las voces capaces de contar América Latina, su miseria, su cruce de identidades y su violencia. A través de la historia de Ulises, un adolescente identificado como“kolombiano”, expresión cultural ya extinta que, en la ciudad de Monterrey, mezclaba cumbia ralentizada con estética hip hop e indígena, narra una adolescencia en los márgenes que ilumina un mundo desconocido y en la frontera, y lo hace con exquisitez estética, ternura e inteligencia. 353 suficientemente cerrado para volverlo inteligible; lo suficientemente abierto para que derive hacia donde lo lleven los vientos de la búsqueda intelectual. Sandra es una mujer que logró hacer de su deseo infinito de conocer el mundo, un real camino de vida. Bibliografía Archivo Histórico de Revistas Argentinas(s/f). Punto de Vista. https://ahira.com.ar/revistas/punto-de-vista/ Biselli, Rubén y Valdettaro, Sandra(2004). Las estrategias discursivas del contacto en la prensa escrita (Hipótesis de investigación). La Trama de la Comunicación, 9, 219-221. https://doi.org/10.35305/ lt.v9i0.233 Ginzburg, Carlo(1994). Mitos, emblemas e indicaciones: morfología e historia. Gedisa. Valdettaro, Sandra(2003). La puerta de entrada a Página 12. La Trama de la Comunicación, 8, 15-18. https://doi.org/10.35305/lt.v8i0.181 Valdettaro, Sandra(2005). Prensa y Temporalidad. La Trama de la Comunicación, 10, 97-102. https://doi. org/10.35305/lt.v10i0.124 Valdettaro, Sandra(2007a). Medios, actualidad y mediatización. Boletín de la Biblioteca del Congreso de la Nación Argentina, 123, 51-65. https://rephip.unr.edu.ar/bitstream/handle/2133/4961/ sandra_valdettaro_cap_tulo_medios_actualidad_y_mediatizaci%c3%93n__biblioteca_congreso. pdf?sequence=3&isAllowed=y Valdettaro, Sandra(2007b). Notas sobre la“diferencia”: aproximaciones a la“interfaz”. La Trama de la Comunicación, 12, 209-223. https://doi.org/10.35305/lt.v12i0.134 Valdettaro, Sandra(2010). Subjetividades y digitalización: bosquejo de un estado de la cuestión. En Neto, Fausto y Valdettaro, Sandra(coords.). Mediatización, Sociedad y Sentido. Diálogos entre Brasil y Argentina. Programa de Cooperación Científico-Tecnológico, Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación Argentina- Fundación Coordinación de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior, Ministerio de Educación de la República Federativa del Brasil. Valdettaro, Sandra(ed.)(2011). El dispositivo McLuhan. Recuperaciones y Derivaciones. UNR Editora. Valdettaro, Sandra(2013). Revisión de las teorías sobre efectos en el contexto de la mediatización actual: la cuestión de la masa. En Maestri, Mariana y Biselli, Rubén(comps.), Mediatizaciones en foco, Centro de Investigaciones en Mediatizaciones. UNR Editora. Valdettaro, Sandra(2015). Epistemología de la comunicación: una introducción crítica. Rosario: UNR Editora. Entrevistas Cecilia Reviglio, 15 de septiembre de 2021. Natalia Raimondo Anselmino, 6 de septiembre de 2021. Sandra Valdettaro, 11 de agosto de 2021. 354 CONJETURAS EPISTÉMICAS, DERIVAS SUBJETIVAS Y JUEGOS DE LENGUAJE MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] CLAUDIA Villamayor UNA MIRADA A LA SENSIBILIDAD POLÍTICA DE LA COMUNICACIÓN POPULAR COMO DISPOSITIVO DE EMANCIPACIÓN Y MEMORIA 1 Por Tina Gardella Hacer memoria de los aportes que las mujeres de la Comunicación le hacen al campo significa historizar su producción y evidenciar de qué está hecha, para poder comprender y compartir los aprendizajes, los saberes y las improntas que singularizan cada trayectoria política e intelectual. Claudia Villamayor irrumpe en pensamiento y acción toda vez que su nombre designa los recorridos de las prácticas de la Comunicación y de procesos emancipadores a los que está vinculada en América Latina y el Caribe. Su obra intelectual camina trayectos militantes en donde las prácticas poseen una clara intención política que parte de sistematizar, problematizar, construir teoría y metodología para poder producir conocimiento transformador que fortalezca a las y los sujetos y a las prácticas con los que trabaja. Cuando en su camino se habla de“conocimiento”, se hace referencia al que nace en las luchas de diferentes colectivos sociales-movimientos sociales, organizaciones políticas, sindicales, educativas, culturales, campesinas, indígenas, medios de comunicación comunitarios y públicos- en donde interviene como investigadora, como formadora, como estratega de procesos comunicacionales, como periodista en algunos casos y, sobre todo, como militante que se inserta en los procesos políticos 1. Este artículo está construido desde los propios textos de Claudia Villamayor y desde entrevistas personales realizadas para la ocasión. Colaboran asimismo en su construcción la entrevista realizada por Oscar Bosetti(2013) y la realizada por esta autora para la cátedra de“Radio” de la Universidad Católica de Santiago del Estero sede Jujuy(UCSE-DASS). Forman parte además, material propio fruto de anotaciones como cursante de la Maestría“Planificación y Gestión de Procesos Comunicacionales”(Universidad Nacional de La Planta-UNLP) en Jujuy, donde Claudia fue docente, y de encuentros compartidos que tuvieron a la Comunicación Popular como eje y problemática de debate. 355 de cada uno de esos colectivos, para contribuir con nociones y metodologías para la intervención político-comunicativa desde las particularidades de esos mismos grupos con los que interactúa. La producción de conocimiento en la que se inscribe tiene una fuerte impronta política. Por un lado, porque se trata de un aporte multiplicador de los saberes colectivos, al que le incorpora el que nace de su propia singularidad a través de la creación y la organización de procesos de formación, de investigación y de elaboración de materiales educativos en el campo de la Comunicación. En esto se puede encontrar una particularidad en su trayectoria, porque al mismo tiempo que recupera prácticas, sujetos y saberes en su escritura, ella misma genera pensamiento emergente, dando lugar a un modo de hacer conocimiento que surge de la acción política que comparte con los diferentes colectivos de los que participa. Una convicción sustantiva encuentra en esta lógica un lugar central: el hecho de hacer memoria de procesos emancipadores que llevan adelante sujetas y sujetos políticos. La memoria resulta un método para objetivar procesos comunicacionales e idear estrategias de transformación. Hacer memoria, al modo en que lo hace Claudia, nunca es recuperar un tiempo anterior, sino un espacio otro; un tiempo en continua y constante interpelación que trabaja para devolverle al pasado su propio presente. El sentido en que aquí se habla de hacer memoria remite a lo que piensan y hacen sujetas y sujetos colectivos, a sus prácticas y a sus testimonios, a sus saberes nacidos en el aprender haciendo. Se trata de la memoria que se siente y que se piensa también-a la manera como lo entendía Walter Benjamin2 como un lugar; ese lugar de memoria al cual volver, que se puede revisitar a través de la praxis como la materialidad que permite el diálogo entre pasado y presente. Y desde ese ejercicio se trata de producir saber, fortaleciendo las trayectorias de las comunidades organizadas, con objetivos de transformación social. En su obra encontramos especialmente nociones y perspectivas de la Comunicación y la Educación Popular, así como la elaboración de metodologías de intervención social. Con los años, ello se ha convertido en un dispositivo para favorecer y fortalecer la construcción de subjetividades colectivas, democráticas, nacional/populares, latinoamericanas y feministas. Sus enfoques y su producción político-cultural están basados en las luchas por el derecho a la comunicación, especialmente en América Latina y el Caribe. Se pueden reconocer en sus textos: - Las huellas de las prácticas y de los colectivos con los que ha trabajado y trabaja: organizaciones y movimientos sociales y culturales con perfil comunitario y, sobre 2. La memoria como lugar en el abordaje de Benjamin es el eje conceptual preeminente en Jozami, E. et al. (2013). 356 UNA MIRADA A LA SENSIBILIDAD POLÍTICA DE LA COMUNICACIÓN POPULAR COMO DISPOSITIVO DE EMANCIPACIÓN Y MEMORIA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] todo, medios de comunicación comunitarios y populares en América Latina. También podemos ver en su biografía el paso por experiencias europeas, prioritariamente feministas. Asimismo se encuentra la huella de medios públicos, especialmente universitarios y socioeducativos. Se destacan su paso por las redes nacionales de medios comunitarios(como el Foro Argentino de Radios Comunitarias o la Asociación Mundial de Radios Comunitarias-AMARC, 3 en donde ha trabajado fuertemente en la gestión integral de medios y de sus redes locales), los aportes que ha hecho en la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica(ALER), y la asesoría a Signis América Latina y el Caribe para el nacimiento de una radio on line. En Argentina, es reconocida su militancia política y social, que comienza en organizaciones barriales en los años ochenta vinculadas al campo político nacional y popular(peronismo) y a las comunidades eclesiales de base. En los años noventa arriba al asociativismo progresista comunitario y cooperativo de Argentina y América Latina, especialmente en una organización en la que trabajó durante diez años: el reconocido Centro de Comunicación Educativa“La Crujía” de gran relevancia en el movimiento internacional de las radios comunitarias. 4 En la primera década del siglo XXI, asume una fuerte participación en la Red de Mujeres de AMARC, como resultado de una reflexión profunda sobre su propia vida y de la necesidad de desnaturalizar aprendizajes y de producir nuevos saberes desde ella misma como sujeto de derecho. En este proceso, la marcaron mucho las militantes feministas de la Comunicación Popular que venían de trayectorias vinculadas a las conflictivas luchas de organizaciones político-sociales de la década del setenta. Desde entonces y hasta la fecha, su reflexión sobre el campo de la Comunicación Popular está fuertemente vinculada a la perspectiva de género y las luchas del movimiento de mujeres y LGTBIQ+. Esto no ocurrió de un día para el otro, sino que fue madurando a partir de sus propias vivencias, padecimientos y alegrías en los espacios de los que participó y participa. La reflexión sobre el patriarcado cobra potencia con los años, tanto como lo ha hecho aquella sobre el derecho a la comunicación. - Las huellas de la docencia, la investigación y la experiencia en gestión universitaria: su trabajo se concentra en la universidad pública argentina y ha realizado aportes internacionales en otras universidades. Hay un largo camino que lleva 27 años en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata(UNLP) y catorce años en la Universidad Nacional de Quilmes(UNQ). Hay 3. AMARC fue creada en 1983. https://www.amarcalc.org/ 4. Aunque en su página oficial La Crujía se presenta como el espacio que desde 1980 propicia el encuentro y el debate en torno de la comunicación masiva y alternativa, para el campo de la Educación y Comunicación Comunitaria y Popular tiene un peso simbólico iniciático dado por su incorporación de miradas, abordajes y protagonistas latinoamericanos que la academia argentina aún no había tenido en cuenta. https:// www.lacrujia.com.ar/ 357 antecedentes en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora(UNLZ), en donde estudió y luego ejerció la docencia en la cátedra de“Comunicación y Cultura”. A la largo de los años ha participado como docente en otras universidades nacionales, como la Universidad Nacional de Córdoba(UNC), y de América Latina(Colombia, México, Uruguay, Bolivia, Brasil, Ecuador), así como de América Central y de Europa(República Checa y España). - Las huellas de su aporte a políticas públicas de comunicación, en particular en favor del derecho a la comunicación, de la comunicación comunitaria, cooperativa y popular, de los medios socio-educativos y de los medios públicos, especialmente universitarios. En ello se destacan sus aportes a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual N° 26.522 de la Argentina, como integrante de las redes de medios comunitarios. Actualmente contribuye a las estrategias de comunicación pública del sector de la Agricultura Familiar Campesina e Indígena de la Argentina y trabaja como Directora Provincial de la Unidad de Formación, Investigación y Políticas Culturales para la Igualdad del Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual de la Provincia de Buenos Aires. - Las huellas del periodismo puesto al servicio de estrategias territoriales, tanto en medios comunitarios como en medios públicos. Se trata del oficio terrestre más sustantivo, vinculado a visibilizar las luchas de las organizaciones sociales y, en particular, del movimiento feminista, desde un enfoque de derechos. Lo anterior es apenas es un resumen que identifica algunas de las huellas que destacamos, aunque hay otras que se podrían seguir profundizando. Nos interesa resaltar estas porque señalan sus aportes al campo de la Comunicación en general, pero, sustantivamente, al de la Comunicación Popular. Se trata de una formación hecha en prácticas muy concretas que se conjugaron hasta la actualidad con espacios de reflexión y de producción teórica. En esto vemos una huella fundamental sobre Claudia de autoras y autores de la Comunicación latinoamericana y de otras orillas, tales como Luis Ramiro Beltrán, Juan Díaz Bordenave, Paulo Freire, Jesús Martín-Barbero, María Cristina Mata, Alfredo Paiva, Daniel Prieto Castillo, Antonio Pasquali, Rosa María Alfaro, Mario Kaplún, Michèle y Armand Mattelart, Raymond Williams, Walter Benjamin, Mijail Bajtin, Valentin Voloshinov, Paul Austin, Boaventura de Sousa Santos, los y las autoras de la Escuela Frankfurt, la Economía Política de la Comunicación Popular, la escuela de los Estudios Culturales, la Semiótica Textual y una vasta lectura de los enfoques feministas expresada en algunas de sus autoras más referenciadas: Dora Barrancos, Ana María Fernández, María Suárez Toro, Margarita Herrera, Amalia Jiménez Galán y Judith Butler. En todo su trabajo hay una búsqueda por construir perspectivas y metodologías de la Comunicación desde unas epistemologías que pongan en diálogo saberes surgidos en múltiples ámbitos de lucha, para que contribuyan a crear espacios de reflexión 358 UNA MIRADA A LA SENSIBILIDAD POLÍTICA DE LA COMUNICACIÓN POPULAR COMO DISPOSITIVO DE EMANCIPACIÓN Y MEMORIA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] y de acción en donde los diferentes colectivos político-culturales puedan idear caminos y gestar prácticas emancipadoras. Para ello recupera las memorias de las luchas populares 5 y hace hincapié en la Comunicación como perspectiva para leerlas y como estrategia para lograr incidencia y transformación. En este camino, uno de sus aportes consiste en facilitar procesos para que diferentes organizaciones socioculturales y políticas, medios de comunicación y movimientos sociales fortalezcan sus proyectos desde una perspectiva comunicacional. Para ello contribuye en el diseño, la planificación y la gestión de estrategias de comunicación que puedan llevar adelante esos colectivos, o bien los coordina y gestiona junto a los equipos de trabajo. En todos los casos articula subjetividad colectiva, memoria e historicidad como ese umbral desde el cual tomar posición y situar a la mismidad y a la otredad con idéntica pasión para generar cambios sustantivos. Pero tal anclaje es, además, el resultado de una perspectiva epistemológica que conoce y re-conoce prácticas y marcos de acción colectiva como espacios de extraordinario aporte a una Comunicación que en sus textos adquiere adjetivos diversos: popular, alternativa, comunitaria, emancipadora, participativa. Siempre, con ellos se nombra a la Comunicación como perspectiva y como estrategia de transformación situada en las y los sujetos que gestan procesos políticos emancipadores. Hay tres aspectos que destacaremos a continuación, ya que consideramos que están en el centro de su aporte y de su producción. - La gestión de estrategias de comunicación desde un enfoque popular y feminista para contribuir al fortalecimiento de organizaciones, de movimientos sociales y del Estado en la construcción de una sociedad democrática. Hay aquí una voluntad de intervención, de incidencia, de construcción de poder. Desde el año 2003 esto se relaciona directamente con su participación política en el movimiento de los medios comunitarios, en el peronismo kirchnerista y en los feminismos populares. Su producción intelectual y profesional en el campo de la Comunicación no se disocia de su participación política. - La institucionalización de la Comunicación Popular como espacio multi-actoral de diálogo de saberes, de participación, de legitimación y de incidencia, mediante carreras universitarias y proyectos de investigación, extensión y formación en la universidad pública. - La Comunicación como dimensión y como estrategia de las políticas públicas, aspecto central en un pensamiento con una fuerte impronta política en donde el 5. En Paulo Freire, al maestro con cariño (2007), Claudia escribe“Cartas de quien pretende enseñar”. En las cinco cartas de gran sensibilidad, sobrevuela la importancia siempre presente de que la Educación y la Comunicación Popular se pregunten por la existencia, las motivaciones y los legados de las luchas populares. 359 Estado tiene tanta potencia transformadora para Claudia como la han tenido-y la tienen-, en la historia de su militancia y su trabajo profesional, las organizaciones populares. La producción de conocimientos desde experiencias sistematizadas, vivenciadas y reflexionadas en conversaciones de acciones fundantes se vuelca en textos que, como estrellas de una constelación amorosa, nos invitan a dialogar y a repensar para llevar a cabo nuestros propios devenires, nuestras propias escrituras. En el corazón de esta obra hay una urgencia insoslayable, que tiene que ver con la preocupación por la justicia social. Nada de lo que Claudia hace y escribe se separa de ello, ni siquiera cuando incorpora narrativas artísticas a su trabajo, como la dramaturgia o la elaboración de guiones periodísticos en lenguaje radiofónico o audiovisual. Traer la producción intelectual de Claudia para este convite no tiene la intención –por cierto válida y oportuna- de visibilizarla ni de rendirle un homenaje; procura más bien dar cuenta del estatuto creador de un proceso biográfico que dialoga con diferentes colectivos y en el que observamos una voluntad sistemática y rigurosa por desnaturalizar el colonialismo, el capitalismo y el patriarcado en la propia vida y en los grupos con los que trabaja. Es acerca de ello que escribe, graba, filma. En conversación con Claudia se puede reconocer que ella es artífice de su propia construcción, a la cual remite en clave de identificación política y comunicacional: Esta es mi voz, estos son mis escritos; esta es mi historia con muches otres; esto es lo que busqué, lo que construí, lo que viví y de lo que fui parte. Es lo que me hace estar siendo ahora mismo. Sin esa integralidad, nada de lo escrito tendría sentido.(Claudia Villamayor, entrevista, 2021) LA GESTIÓN COMO PRODUCCIÓN DE TESTIMONIO Y COMO LEGADO No hay gestión sin actores, ni actores sociales que sean sujetos pasivos. Si bien estos conceptos generales son matriciales en las Ciencias Sociales, operan de forma categórica en la Comunicación. Mirar la gestión como la articulación de sujetas y sujetos que permiten construir otras categorías comunicacionales e incluso otras subjetividades, es un legado de la Comunicación vinculada a procesos emancipadores o, como a nuestra compañera le gusta decir: de la Comunicación Popular. Le debemos a Claudia el concepto de gestión como dispositivo, 6 en tanto conjunto de condiciones de producción para la construcción de sujetas y sujetos políticos capaces 6. La noción foucaulteana de“dispositivo” remite al conjunto heterogéneo de prácticas discursivas y extra discursivas en distintos grados de articulación, concordancia, discordancia, enfrentamiento y/o accionar entre los elementos que en él convergen(Foucault, 1980). 360 UNA MIRADA A LA SENSIBILIDAD POLÍTICA DE LA COMUNICACIÓN POPULAR COMO DISPOSITIVO DE EMANCIPACIÓN Y MEMORIA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] de estrategias de agenciamiento que faciliten, desaten, fortalezcan, negocien sentidos socio-comunicativos. ¿Cómo es que se llega a ese legado? Creo que llegué a la Universidad de Lomas de Zamora en los años ochenta a estudiar Comunicación con millones de ilusiones; quizás en esa época no tenía un nombre tan sistemático, pero sí tenía la idea de relacionar el periodismo y la comunicación con la militancia social. Hacer radio(en Radio Municipal, en la radio local de Monte Grande-mi ciudad- y en la pasantía en Radio Belgrano) me ayudó a posicionarme y a delinear un camino profesional muy ligado a las prácticas y a los desafíos del momento: los necesarios debates para la derogación de la Ley 22.285 de la dictadura y la presencia y el sostenido crecimiento del campo de los derechos humanos en nuestro país. Ya no era solamente la mirada que, desde la Iglesia en los barrios y en las villas, veníamos teniendo hacia los pobres y desposeídos. En todo este proceso las personas-futuras comunicadoras sociales- gestamos subjetividades profesionales que trabajaran en procesos emancipatorios y miraran a quienes los llevaron a cabo en todo el continente.(Claudia Villamayor en Bosetti, 2013, s/n) Pensar en la Comunicación, y en la radio particularmente, es para Claudia pensar en el proyecto político-comunicacional que la sustenta con toda su complejidad y por fuera de todo afán que romantice o genere visiones elementales y simplificadoras. La transformación y permanente actualización del proyecto político-cultural y comunicacional de una radio parte de revisar“lo que se es”, el proyecto “que actúa” en la misma práctica. Existe un proyecto político-cultural que actúa en la práctica incluso más allá de nuestras intenciones concretas y es el que produce incidencia en un sentido o en otro. Mediante un proceso metodológico político, lo que se puede lograr es problematizarlo en sus contradicciones, en sus oscuridades y en sus propias claridades, en sus incoherencias, en sus opacidades más cristalizadas. El proyecto no acaba nunca. Se trata de una práctica y de una reflexión permanente que va más allá de cualquier consigna acerca del presente y del futuro.(Claudia Villamayor, 2006, p. 4) 7 Es decir, objetivos, planes y direccionamientos son organizadores no solo de lo que se quiere comunicar y del modo de hacerlo, sino también del tipo de relación social, cultural y política que se quiere lograr con las audiencias. Todo modelo de gestión es político e implica una racionalidad para la acción y una organización de voluntades institucionales por parte de quienes lo direccionan; 7. La afirmación de que cualquier proyecto radiofónico supone un proyecto político comunicacional así sea que no se lo nombre de esa manera, es el argumento central de Villamayor(2007). 361 pero al mismo tiempo la gestión supone relaciones político-comunicativas con la diversidad de actores con los que interactúa. Desde ese lugar, siguen siendo de absoluta vigencia no sólo el Manual de Gestión de la Radio Comunitaria y Ciudadana(Villamayor y Lamas, 1998) 8 -como sistematización de experiencias y construcción de nuevas relaciones de poder- sino además los múltiples talleres y las entusiastas capacitaciones que la tuvieron como protagonista desde su lugar de directora de la gestión de AMARC para América Latina, así como el m ódulo “Gestión de la Comunicación” dictado en La Crujía y la realización de numerosos seminarios y cursos sobre planificación y gestión de la comunicación en carreras de grado y de posgrado de universidades y en diversas instituciones educativas. De lo que estamos seguras las personas que trabajamos en el Programa de Gestión y en el Programa de Formación de AMARC ALC es que las respuestas no son un privilegio de expertos y expertas, sino una construcción colectiva que nace en las radios y de su relación con sus entornos, la reflexión sobre dichas prácticas de esos mismos colectivos, de las personas que se dedican a la investigación y la formación, de la interlocución con los movimientos sociales, de las personas que participan en instancias de dirección política, etc. No queremos abrevar en viejos esquemas que desprecian a algún ámbito en particular, como solía pasar con la xenofobia con la universidad o la xenofobia con lo popular. Las visiones binarias no nos ayudan a ser plurales y a ser capaces de construir en la diversidad.(Claudia Villamayor, 2006, p. 7) Saberes y aprendizajes originados en las propias experiencias son siempre ubicados en contextos específicos, no como exterioridades, sino como tejido comprensivo político, cultural económico, tecnológico y social. Se trata de prácticas y saberes situados que hacen a la Comunicación en general, y a la radio en particular, el siempre vigente actor sociopolítico y cultural que será interpelado y actualizado por el conflicto, por lo emergente, por lo disruptivo. Esos aportes –que buscan no relativizar los peligros de burocratizar la gestión, dotarla de sentido político transformador, nutrirla de producción de saberes y de empoderamiento– siguen operando como fuente originaria interpeladora para los actuales desafíos en la gestión de la Comunicación Popular. Pensar la comunicación radiofónica en la era de la convergencia digital es pensar que (…) la tecnología es un hecho cultural, se trate de la radio analógica o de la radio digital. El problema de desatar procesos comunicacionales radiofónicos 8. El Manual fue editado por AMARC como aporte a los procesos de planificación y diseño de la gestión de las radios comunitarias. Allí se plantean las cuatro dimensiones de la gestión que se resignifican permanentemente en relación con las particularidades del contexto: la dimensión político-cultural, la dimensión comunicacional, la dimensión organizacional y la dimensión económica. 362 UNA MIRADA A LA SENSIBILIDAD POLÍTICA DE LA COMUNICACIÓN POPULAR COMO DISPOSITIVO DE EMANCIPACIÓN Y MEMORIA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] no hay que buscarlo solo en su desarrollo tecnológico, sino en la capacidad de producir mayor participación ciudadana, interactividad y creación de nuevos escenarios sociales.(…)[Hay que] reconocer la propia subjetividad social y colectiva en la convergencia digital. Comprender lo que significa la convergencia digital y la pos convergencia en la afectación de nuestra vida cotidiana.(Claudia Villamayor, 2010, p. 60) La cartografía social de la gestión permite mapear la realidad y registrar las dinámicas socio-comunicativas. Esa cartografía está compuesta por la diversidad de voces 9 – en tanto presencia y legado testimonial- y por las articulaciones para las diferentes formas de producción de saberes y significaciones. Estas voces y articulaciones por fuera de lo institucionalizado burocrático constituyen, en la gestión comunicacional, el aporte disruptivo de Claudia. Esa disrupción tiene tres ejes en su composición como dispositivo de acceso a nuevas racionalidades/subjetividades: -La acción política, como interacción y diálogo no solo con los actores en territorio, sino también con lo imponderable y lo sorpresivo que toda práctica social conlleva. -La acción comunicacional, como dimensión estratégica para cambios sociales, políticos y culturales, pero también para rupturas epistemológicas. -La acción metodológica, como proceso contrahegemónico en la construcción de categorías y variables que instalen los recorridos de emancipación. LA INSTITUCIONALIDAD COMO DIÁLOGO Y LEGITIMACIÓN La acción política y metodológica disruptiva de la gestión comunicacional puede manifestarse o estar en latencia. 10 En uno y otro caso, se construye la institucionalidad. Si, de forma atrevida, tomamos a la Comunicación como institución(desde la visión de Castoriadis), 11 ese abordaje nos permite situarla como parte del proceso socializador en el entramado de dos órdenes inseparables e irreductibles: la psique y lo histórico-social. 9. En la diversidad de voces Claudia siempre incluye la propia. El texto La subjetividad emancipada (2009) que da cuenta de prácticas, estudios y contextos en la producción de una comunicación popular latinoamericana, da cuenta de ello. La amorosa referencia a todes y cada une de les autores que referencia es de una gran politicidad para las memorias de la Comunicación Popular. 10. Latencia como lo que late todo el tiempo en las instituciones, según el abordaje de Ana María Fernández(2007). 11. En La institución imaginaria de la sociedad (1983), Cornelius Castoriadis afirma que la emergencia de un modo de producción, de las relaciones que propicia y de las instituciones en las que se apuntala, son creación imaginaria, es decir, que se sostienen en significaciones creadas por el colectivo. 363 La tesis de Castoriadis(1983) de que toda sociedad se instituye imaginariamente. Supone que el ser humano crea para sí un mundo a través de un magma de significaciones que ineludiblemente es social, pues requiere de los otros para el vivir. Solo en conjunto se crea un mundo propio y se encuentra sentido a la vida y a lo que se hace de ella. Magma de significaciones a las que nada como la Comunicación Popular escucha con atención. Pero la creación de significaciones no supone que estén legitimadas: institucionalizarlas deviene en exigencia intrínseca. Si la institución no se reduce a su significado funcional, ni a su carácter racional, ni a su capacidad de reproducir lo establecido, aunque estos rasgos son innegables, la Comunicación Popular discute su institucionalización. Esa discusión tiene su recorrido; y, en él, Claudia tuvo siempre un posicionamiento claro: si teorizar es intervenir e investigar es transformar, institucionalizar es ampliar el estatuto del pensamiento comunicacional. 12 En la actualidad hay diferentes espacios universitarios de investigación, de extensión, y trayectos formativos en donde existen iniciativas de trabajo desde la perspectiva de la Comunicación y Educación Popular. Diversidad de cursos, diplomados, asignaturas, carreras de grado 13 y posgrado que desde 1983 vienen haciéndose un lugar para promover el estatuto de la comunicación popular, alternativa, comunitaria, educativa en la Universidad Pública. ¿Por qué la insistencia de seguir abriendo el campo? Estigmas y estereotipos innecesarios tienen que dejarse de lado pensando más bien en gestionar e institucionalizar otras formas de producir conocimiento. Hay que salir de los lugares comunes de la descalificación o el fundamentalismo de los modos de producción del saber.(Claudia Villamayor, 2021, p. 9) 14 12. La teoría como práctica emancipadora de la Comunicación Popular y la relación de la universidad pública con la Comunicación Popular son abordadas en Claudia Villamayor(2015). 13. Entre ellas, la Tecnicatura en Comunicación Popular de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP(primer proyecto curricular sobre el tema de América Latina elaborado en 2011, aprobado en 2012 e iniciado en 2014) y la Tecnicatura Universitaria en Gestión de Medios Comunitarios(con modalidad virtual en el marco del Departamento de Ciencias Sociales de la UNQ) tuvieron a Claudia como impulsora y gestora activa desde la dirección de ambas. Cabe mencionar además los proyectos de relevamiento cualitativo de emisoras del Conurbano Sur de la provincia de Buenos Aires y el PISAC-COVID-19“Las Radios y la continuidad educativa en el contexto de aislamiento social: relevamiento, diagnóstico y orientaciones para repensar la comunicación, la educación y la conectividad en Argentina”. 14. El rol de la universidad por fuera de todo binarismo es una constante en la praxis de Claudia. Destaca que se evidencia hoy en la Argentina una diversidad de organizaciones sociales e instancias de la universidad pública que permiten viabilizar acciones conjuntas(Claudia Villamayor, 2021). 364 UNA MIRADA A LA SENSIBILIDAD POLÍTICA DE LA COMUNICACIÓN POPULAR COMO DISPOSITIVO DE EMANCIPACIÓN Y MEMORIA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] La institución es concebida tradicionalmente como el conjunto de las creencias y los modos de conducta instituidos por la colectividad que refuerzan la conciencia colectiva y permiten la reproducción de las relaciones sociales de un modo de producción dado.| Sin embargo, no podemos reducir su comprensión a sus funciones y a su racionalidad instituida, ya que en todas ellas hay un componente imaginario creativo que escapa a estas características. Para Castoriadis(1983) las instituciones no están dadas de una vez y para siempre: por el contrario, son procesos en tanto las significaciones imaginarias que las componen requieren ser usadas y refrendadas en los discursos, en las prácticas y en los rituales donde se ponen en juego fuerzas en constante tensión. Para Claudia, la comprensión de esas relaciones solo es posible si se hace foco en el devenir de los procesos, en las confluencias de las mediaciones, en el registro de las desigualdades, en el reconocimiento de los conflictos sociales, en los paradigmas por construir, en la capacidad de las tecnologías para producir múltiples relaciones en diversidad de escenarios, pero, sobre todo, en el afán sistemático de teorizar las prácticas comunicacionales para dotarlas de un estatuto epistemológico que dispute espacio también en el propio campo. La construcción de institucionalidad como disputa del espacio público, con otras voces y desde otras voces, plantea para nuestros proyectos el desafío de construir ciudadanía como uno de los objetivos de más clara finalidad política, toda vez que lo público es el espacio de conocimiento y re conocimiento. Es decir, se presenta como desafío la construcción de un ethos democrático que tiene que ver con la participación, con la interpelación, con poner en juego pasiones y sentimientos, apropiaciones y juegos de lenguajes, de tal forma de generar condiciones de posibilidad para la construcción de sujetos y formas democráticas de relación. Esto tanto para organizaciones, instituciones, movimientos socioculturales, políticas de Estado, iniciativas interministeriales o interinstitucionales, entre otras. (Villamayor y Gardella, 2015, p. 155-156) La producción de conocimiento desde las mismas prácticas de Comunicación Popular sitúa la preocupación y los esfuerzos de Claudia por dotar de reconocimiento colectivo a las múltiples, diversas y plurales experiencias de América Latina. Ese estatuto de la Comunicación Popular –como acto instituyente15 supone hablar de modos de relación del tejido social, personal, interpersonal, institucional, organizacional, partidario, sectorial o movimientista. Es un estatuto conversacional 15. Para Jorge Alemán(2015) el acto instituyente es lo político, que permite dar cuenta de cómo lo nuevo entra en la historia. El destino del acto instituyente es fundar instituciones, su trayecto final es ser recogido por la institución. El acto instituyente se juega en la relación de lo posible y lo contingente. La institución, en la de lo necesario y lo posible. 365 entre prácticas y memorias colectivas. Implica modos de ser y de interactuar, modos de narrar y de narrarse, donde no solo se cuenta lo que cada quien quiere decir y desde dónde quiere hacerlo: son modos de conocer y de producir conocimientos. Es decir, un estatuto como posición y como posicionamiento, como espacio de configuración y de reconocimiento de los actores en situación, como espacio de lo social y de lo político. Más aún, como un espacio de construcción política, donde la comunicación, esa comunicación para el cambio socio-político-cultural, permite articular conocimientos y saberes, percepciones y sensaciones para la disputa de sentidos. Tamaña tarea y desafío para la Comunicación Popular, lo sabemos: en el poder habita el sentido y el sentido es fuente de poder. 16 LO POLÍTICO COMO POSICIONAMIENTO EMANCIPADOR El proceso histórico en el que surge la Comunicación Popular en América Latina está marcado por prácticas de resistencia político-cultural, jurídica, comunicacional, organizacional, económica y tecnológica. 17 Esas marcas son las inscripciones de lo político. Si, como expresa Alemán(2019), lo político es la singularidad irreductible, lo inapropiable, lo que nos hace ser como somos, la Comunicación Popular es el momento ontológico en la constitución de esa misma singularidad. Alemán llama“político” al instante en que el sujeto adviene y“política” a la producción de subjetividad, y explica que si se borra ese momento ontológico de la constitución misma de esa singularidad, si se la confunde con la producción de subjetividad, entonces no habrá lugar para ejercer resistencia, ni para recuperar los legados históricos, ni para practicar la rememoración y la invención. Desde un abordaje relacional y constitutivo de comunicación/ciudadanía para la construcción de poder desde las radios populares, María Cristina Mata(2010) también retoma las singularidades para pensar en los poderes históricos desde el presente: poder saber(conocimientos científicamente válidos y socialmente útiles), poder hablar(como lo que se es) y poder ser y actuar colectivamente(para pensar y buscar otro modo de ser unos con otros) En esa interacción se juegan las identidades, la interculturalidad, las historias, los cuerpos, las visiones del mundo, la proyección que se hace de la sociedad, de la comunidad y del Estado. Así se construyen los modos de participación y de gestión de las necesarias condiciones sociales, políticas, económicas en las que se aspira y se 16. Para Deleuze(1970), al sentido no hay que descubrirlo, restaurarlo ni reemplazarlo, sino que hay que producirlo. 17. Para entender una práctica de resistencia es necesario historizarla, ponerla en contexto(Claudia Villamayor, 2014). 366 UNA MIRADA A LA SENSIBILIDAD POLÍTICA DE LA COMUNICACIÓN POPULAR COMO DISPOSITIVO DE EMANCIPACIÓN Y MEMORIA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] quiere vivir. De este modo, la política que habita en lo político presenta en Claudia dos dimensiones que aportan y dan sustento a la Comunicación Popular: - Las singularidades de la palabra colectiva como producción significante de los procesos sociales y de la acción cultural. - Las políticas públicas como expresión de la relación de fuerzas donde se construye poder. En relación a lo primero, la palabra colectiva está habilitada por las subjetividades, emergentes de lo sociohistórico. La palabra colectiva es lo político que construye emancipación. La palabra libertad o la paridad libertades individuales, o decir inseguridad o gritar puto, irrumpe socialmente hasta dejar inerte su decir. Esas palabras quedan estaqueadas en una temporalidad sin alteración y nombran, hacen el tipo de sociedad que prefieren. Perra, inútil, inservible se anquilosa en la subalternidad de una mujer para destruirla. El patriarcado no tiene piedad y está plagado de cómplices. Ironía de un destino que pareciera eterno. No, no lo es. Ahí aparece la palabra no, como queriendo detener los significantes inscriptos en el cuerpo, la convicción de la oprimida y al golpeador asesino que amenaza con hacer que el no jamás impida acabar con la existencia de una persona constituida culturalmente como mujer.(Claudia Villamayor, 2014, p. 57) Pero así como lo político está en la palabra colectiva que construye emancipación, en la segunda dimensión Claudia señala a las políticas que habitan lo político en tanto relación de fuerzas que disputan poder. No se trata de la relación de fuerzas pensada como tácticas y estrategias, estructura y superestructura ni de los diferentes gradientes que pudieran tener, sino más bien de reconocer el entramado de conflictos inherentes a la disputa por el capital simbólico de quienes configuran esa articulación, toda vez que en ese entramado los actores presentan distinciones y no sólo diferencias. Lo relevante es de qué manera se trazan puntos y momentos de relación(Fernández, 2007). De esos trazos de relación forma parte el Estado como actor sustancial en esa disputa. Esto es clave para una comunicación que desnaturalice conflictos, favorezca la voz de los afectados y logre orientar de manera planificada la democratización de la palabra. (…) hacerse cargo del Estado no deja afuera a la comunicación popular. Por el contrario, asumirlo es pensar en hacer políticas de comunicación que pueden inclusive rearmar el significado de lo que comprendemos por economía política de la comunicación popular. Una vez más, haberla dejado afuera de estas trayectorias la marginaliza o la deja sola y autorreferenciada. (Claudia Villamayor, 2021, p. 37) 367 Ese mapeo de múltiples actores en Claudia interpela siempre a replantear el vínculo entre lo comunitario, lo público y lo estatal desde nuevos marcos para el pensar y el sentir desde una postura ética y política. Desde allí, lo político y las políticas interpelan a asumir a la Comunicación Popular y a los actores que la encarnan con la disposición categórica no sólo de incidir en las políticas públicas de Comunicación, sino de diseñarlas y ejecutarlas. La ciudadanía se construye y se reconstruye cotidianamente, como dice Mata(2010); se afirma o se debilita en función de condiciones y correlaciones de fuerza de las que forma parte de manera activa y no desde el lugar de víctima. El estatuto de la comunicación y de la cultura popular está inexorablemente ligado a los procesos emancipatorios. Esa relación supone acciones estratégicas para la conformación de espacios comunicacionales participativos y para la generación de proyectos comunitarios de planificación y gestión. Como marcos participativos de involucramiento, las políticas públicas hacen que, a través de lo colectivo, de lo público, se transformen el pensamiento y los espacios de la sociedad(entre ellos, el de la Comunicación). Decidir políticas públicas de Comunicación para sensibilizar y definir acciones colectivas es disputar los sentidos emancipatorios que construyen memoria. Las historias y las memorias nombran. Y es el acto de nombrar el que otorga estatuto a la palabra, en tanto alguien cree en ella. Claudia cree en la palabra popular y es una convencida de que no es posible separar el pensamiento de las condiciones de su producción y que, por lo tanto, no es dado escindirlo de sujetos, de movimientos, de fuerzas sociales y del Estado. Lo hace con el convencimiento de que hay que desterrar todo tipo de paternalismos comunicacionales y políticos; y de que esa construcción también supone hacerse cargo de las contradicciones del propio campo, en tanto son opacidades vívidas ligadas a los contextos socioculturales y a los actores desde y con los cuales se va entretejiendo el complejo mapa sonoro de derechos e igualdades. Pensar y hacer la Comunicación Popular como una praxis disruptiva de las políticas en el seno de un ordenamiento social sedimentado por el capitalismo, es pensarla y hacerla como perspectiva y como estrategia política que desnaturaliza, que rompe y que desarregla el juego de la adaptación biopolítica o bioeconómica para proponer epistemologías críticas, pero también para producir colectivamente la sociedad en la que se quiere vivir. Esa perspectiva de la Comunicación Popular, con una fuerte impronta de Educación Popular, es capaz de desarmar el capitalismo, el colonialismo y el patriarcado rompiendo esquemas binarios, haciéndole insurgencia a las representaciones que silencian, favoreciendo procesos de toma de la palabra de las personas y de los grupos. 368 UNA MIRADA A LA SENSIBILIDAD POLÍTICA DE LA COMUNICACIÓN POPULAR COMO DISPOSITIVO DE EMANCIPACIÓN Y MEMORIA MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Esa Comunicación Popular, que propone trabajar desde perspectivas, metodologías y estrategias político-comunicativas para transformar la sociedad y la cultura, se la debemos a Claudia. Bibliografía Alemán, Jorge(2015). El retorno de lo político(conferencia). Foro Latinoamericano por una Nueva Independencia. https://www.youtube.com/watch?v=5EktsDsrKlo&t=58s Alemán, Jorge(2019). Capitalismo. Crimen perfecto o emancipación. Ned Ediciones. Bosetti, Oscar(06 de Mayo de 2013). Desocultando las huellas de las Radios Comunitarias y Ciudadanas. Entrevista a Claudia Villamayor. Tramas de Radio. Contenidos radiofónicos de libre reproducción. https:// tramasradio.blogspot.com/2013/05/claudia-villamayor-desocultando-las.html Castoriadis, Cornelius(1983). La institución imaginaria de la sociedad. Tusquets. Deleuze, Gilles(1970). Lógica del sentido. Seix Barral. Fernández, Ana María(2007). Las lógicas colectivas. Imaginarios, cuerpos y multiplicidades. Biblos. Foucault, Michel(1980). Microfísica del poder. La Piqueta. Jozami, Eduardo; Kaufman Alejandro; Vedda Miguel(comps.)(2013). Walter Benjamin en la ex ESMA. Justicia, Historia y Verdad. Escrituras de la Memoria. Prometeo. Mata, María Cristina(2010). La construcción de poderes desde las radios populares: nuevos desafíos político-comunicativos. En Gerbaldo, Judith et al., Todas las Voces, Todos. Ediciones FARCO, Capítulo 5. Villamayor, Claudia(2007). Cartas de quien pretende enseñar. En AAVV, Paulo Freire a diez años de su muerte. Al maestro con cariño, Colectivo Abrojos, 35-38. http://www.abrojos.org/attachments/019_Al_ maestro.pdf Villamayor, Claudia(2007). La dimensión político cultural en la sostenibilidad de las radios comunitarias. Question/Cuestión, 1(15), s/n. https://perio.unlp.edu.ar/ojs/index.php/question/article/view/430 Villamayor, Claudia(2009). La subjetividad emancipada. En Díaz Larrañaga, Nancy(comp.), Redes de comunicación para el cambio social, UNQ, 17-38. Villamayor, Claudia(2010). Comunicación radiofónica, usos culturales y construcción de ciudadanía en la post convergencia digital. Chasqui Revista Latinoamericana de la Comunicación, 111, 55-60 https:// revistachasqui.org/index.php/chasqui/article/view/324 Villamayor, Claudia(2014). Disrupción, Comunicación, Emancipación. Oficios Terrestres, 1(31), 49–59. https://perio.unlp.edu.ar/ojs/index.php/oficiosterrestres/article/view/2438 Villamayor, Claudia(2015). Estudios de Comunicación Popular. Teorizar es intervenir. En Florencia Saintout y Adriana Varela(dirs.), Daiana Bruzzone(coord.), Voces abiertas. Comunicación, Política y Ciudadanía de América Latina. CLACSO, Ediciones EPC-UNLP, 215-241. Villamayor, Claudia(2021). El rol de la Universidad en la construcción de conocimientos desde las epistemologías del sur. En Jaimes, Diego y Villamayor, Claudia(comps.), Hacer radios cooperativas: universidad, organizaciones y territorio en el camino de una comunicación democrática. Universidad Nacional de Quilmes, 19-46. Villamayor, Claudia y Gardella, Tina(2015). Radios Universitarias: proyecto político comunicacional y constitución del espacio público. En Bosetti, Oscar y Haye, Ricardo(coords.), Radios universitarias Argentinas. Una red pública y federal para ejercer el derecho a la comunicación. UNLaM, 147-164. Villamayor, Claudia y Lamas, Ernesto(1998). Manual de Gestión de la Radio Comunitaria y Ciudadana. CIESPAL. 369 Entrevistas Claudia Villamayor, entrevistada por Tina Gardella para la cátedra de Radio de la Licenciatura en Comunicación Social UCSE-DASS, 21 de mayo de 2010. Claudia Villamayor, julio y agosto de 2021. Otra bibliografía de Claudia Villamayor Geerts, Andrés; Van Oeyen, Víctor y Villamayor, Claudia(2004). La radio popular y comunitaria frente al nuevo siglo. La práctica inspira. AMARC-ALER. Villamayor, Claudia(2006). La comunicación como perspectiva y como dimensión de los procesos sociales. Una experiencia de participación en las políticas públicas. PSA Formosa. UNIRevista, 3. Villamayor, Claudia(2006). Nociones y perspectivas para construir indicadores. En Tercer Seminario Regional Latinoamericano y Caribeño“Organizando nuestras propias marcas: Valoración del uso estratégico de las nuevas TICs en manos de las mujeres”, Red Internacional Feminista. Villamayor, Claudia(2008). La subjetividad oxidada, ALAIC. Villamayor, Claudia(2013). Gestión de la Radio Socio Educativa. 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CLACSO, 87-98. http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/ gt/20181221054453/Comunicacion-para-la-resistencia.pdf 370 UNA MIRADA A LA SENSIBILIDAD POLÍTICA DE LA COMUNICACIÓN POPULAR COMO DISPOSITIVO DE EMANCIPACIÓN Y MEMORIA NARRATIVA VISUAL SOBRE LAS AUTORAS Edición y curaduría de Mariana Speroni AUTORAS https://www.calameo.com/books/006781285fa413acc7d82 371 372 LAS AUTORAS Adriana Ghitia. Especialista en comunicación institucional en el ámbito público. Docente universitaria de grado y posgrado. Desde la década de los noventa ha estado a cargo del armado de estructuras de comunicación institucional y del diseño de estrategias y planes integrales de comunicación. Se ha desempeñado como consultora y evaluadora en organismos internacionales. Adriana Mambrín. Licenciada y profesora en Comunicación, doctoranda en Letras. Profesora de la Facultad de Artes, Diseño y Ciencias de la Cultura de la Universidad Nacional del Nordeste. Becaria doctoral del CONICET e integrante del Núcleo de Estudios y Documentación de la Imagen(IIGHI-CONICET/UNNE). Investiga sobre fotografía, alteridad y prácticas performativas en espacios públicos del nordeste argentino. Alejandra García Vargas. Licenciada y doctora en Comunicación por la Universidad Nacional de Córdoba, especialista en Políticas del Cuidado y Género(CLACSO). Nacida y criada en Jujuy, provincia de frontera. Docente de grado y posgrado e investigadora categoría II en las universidades nacionales de Jujuy y de Salta. Actualmente es secretaria de Posgrado, secretaria del Área Académica de Género y Derechos Humanos de la FHyCS(Universidad Nacional de Jujuy) y codirectora del Doctorado en Desarrollo Regional y Políticas Públicas(FCE-UNJu). Alejandra Lía Cebrelli. Doctora en Humanidades con dos posdoctorados en Comunicación. Docente y cofundadora de la carrera de Ciencias de la Comunicación y del Instituto de Comunicación, Políticas y Sociedad, que dirige, en la Universidad Nacional de Salta. Investigadora categoría I, dirige proyectos acreditados sobre comunicación y representaciones sociales. Publica y dicta cursos de posgrado en el país y en América Latina sobre esos temas. Alejandra Pía Nicolosi. Licenciada en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Quilmes y magíster en Ciencias de la Comunicación por la Escuela de Comunicaciones y Artes de la Universidad de San Pablo, Brasil. Investigadora y docente en la UNQ, dirige el proyecto“Observatorio de Ficción Televisiva en la TV Pública y plataformas on demand estatales”. Fue investigadora para OBITEL Brasil y directora de la Maestría y Especialización en Comunicación Digital Audiovisual(UNQ). 373 Ana Laura Alonso . Licenciada en Comunicación Social(Universidad Nacional de Entre Ríos) y magíster en Comunicación e Imagen Institucional(Fundación Walter Benjamin- Universidad CAECE). Profesora adjunta de la cátedra“Comunicación y Conocimiento” y jefa de trabajos prácticos de la cátedra“Comunicación y Cultura” de la Licenciatura en Comunicación Social(FCE-UNER). Profesora adjunta en la Tecnicatura en Gestión Cultural(UNER). Ana Laura Bustos. Licenciada en Comunicación Social. Especialista en docencia universitaria. Docente titular e investigadora de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de San Juan. Maestranda en Metodologías de Investigación de las Ciencias Sociales(2014-2016). Beatriz Alem. Investigadora y docente de la Universidad Nacional de General Sarmiento. Licenciada en Comunicación Social(Universidad Nacional de Córdoba), magíster en Sociología y Ciencias Políticas(FLACSO), doctora en Ciencias Sociales (Universidad de Buenos Aires). Coordinadora académica de la Maestría en Interculturalidad y Comunicación(UNGS). Ha publicado artículos en revistas científicas y compilado libros sobre comunicación y política. Carla Avendaño Manelli. Doctora y magíster en Relaciones Internacionales. Licenciada en Comunicación Social. Docente e investigadora de grado y posgrado de la Universidad Nacional Villa María. Coordinadora de la Licenciatura en Comunicación Social. Directora de la Maestría en Estudios Latinoamericanos. Secretaria de la Red de Carreras de Comunicación y Periodismo de Argentina(REDCOM). Cleopatra Barrios. Licenciada y doctora en Comunicación, magíster en Semiótica Discursiva. Profesora del Departamento de Comunicación Social de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional del Nordeste. Investigadora del CONICET e integrante del Núcleo de Estudios y Documentación de la Imagen(IIGHI-CONICET/ UNNE). Investiga sobre producciones visuales, memorias, identidades y prácticas de sacralización en el nordeste argentino. Daniel O. Gimeno . Doctor en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Magíster en Ciencias Sociales, Tecnología y Desarrollo Sustentable por la Universidad de Roskilde, Dinamarca. Actualmente, se desempeña como docente e investigador en la Universidad Nacional de San Juan. Es profesor de“Teorías de la Comunicación” y del“Seminario de Trabajo Final”. Dirige un proyecto de investigación sobre comunicación y ciudad. Eva Da Porta. Comunicadora social. Investiga, ejerce la docencia y practica la extensión en el área de Comunicación, Educación y Tecnicidades. Magíster en Sociosemiótica y doctora en Comunicación. Coordinadora de Comunicación y Cultura en el Doctorado en Estudios Sociales de América Latina(Centro de Estudios Avanzados de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba). 374 LAS AUTORAS MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] Eva Rodríguez Agüero. Doctora en Ciencias Sociales y licenciada en Comunicación Social. Es docente-investigadora de la Universidad Nacional de Cuyo. Autora del libro Feminismos del Sur. Mujeres, política y cultura en la Argentina de los 70 y cocompiladora(con Natalia Encinas) de Feminismos en la comunicación. Medios, redes y artivismo al calor de la cuarta ola. Flavia Costa . Doctora en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires. Investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Profesora asociada del“Seminario de Informática y Sociedad” de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. Fue una de las fundadoras de la revista Artefacto. Pensamientos sobre la técnica. Su último libro se titula Tecnoceno. Algoritmos, biohackers y nuevas formas de vida(Taurus, 2021). Florencia Pannunzio . Licenciada en Comunicación(Universidad Nacional del Nordeste) y doctora en Comunicación(Universidad Nacional de la Plata). Forma parte del Centro de Estudios Sociales y de la Facultad de Humanidades de la UNNE. Trabaja sobre juventudes, tecnologías y ciudadanías digitales. Georgina Remondino. Especialista en Investigación de la Comunicación y doctoranda en el Doctorado en Estudios Sociales de América Latina. Profesora en carreras de grado y posgrado de la Universidad Nacional de Córdoba y de la Universidad Nacional de La Plata. Se ha especializado en estudios sobre juventudes y comunicación. Ianina Lois. Comunicadora(Universidad de Buenos Aires), doctora en Sociología (IDAES/Universidad Nacional de San Martín) y magíster en Política, Sociedad y Género (FLACSO). Se especializa en temas de comunicación comunitaria, comunicación y salud, género y comunicación organizacional. Profesora e investigadora de la Facultad de Ciencias Sociales(UBA) y del Instituto de Ciencias de la Salud(Universidad Nacional Arturo Jauretche). Coordina el Departamento de Comunicación del Centro Cultural de la Cooperación. Julián Mónaco . Licenciado y profesor en Ciencias de la Comunicación, magíster en Comunicación y Cultura y becario doctoral del CONICET. Docente del“Seminario de Informática y Sociedad”(Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires) e integrante del equipo de investigación“Big Data, algoritmos y plataformas: las nuevas formas de gubernamentalidad a la luz de la teoría de lo transindividual de Gilbert Simondon” dirigido por Flavia Costa y Pablo“Manolo” Rodríguez. Julieta G. Casini. Docente e investigadora de la Universidad de Buenos Aires. Es licenciada en Ciencias de la Comunicación por la misma universidad, donde además es candidata a magíster en Comunicación y Cultura. Desde 2001 es docente e investigadora en la UBA y en otras instituciones públicas y privadas en temas vinculados a medios, comunicación y cultura con foco en TICs y periodismo. 375 Larisa Kejval. Licenciada en Ciencias de la Comunicación, magíster en Comunicación y Cultura y doctora en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires. Docente e investigadora. Feminista y militante de la comunicación popular. Nacida y criada en el conurbano bonaerense, a pocas cuadras del puente Pueyrredón. De la generación que fue joven resistiendo los noventa. Directora de la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la UBA por un rato. Autora de los libros Truchas(2009) y Libertad de antena(2018). Lía Gómez. Apasionada por el arte, la cultura y la política, docente e investigadora de la Universidad Nacional de Quilmes y de la Universidad Nacional de La Plata. Cursa un pos-doctorado en la Universidad Nacional de Tres de Febrero y finalizó recientemente el Diploma de Posgrado en Feminismos, Géneros y Derechos Humanos(UNQ). Lucrecia Reta. Casi febril su vocación por estudiar, hacer docencia e investigar. Intensa, tal vez, en eso de amar u odiar, criar, dar, luchar. Nació y estudió en un pueblito de la provincia de Buenos Aires. Cambió de carrera por la dictadura y fueron las literaturas quienes la acogieron. La Universidad Nacional del Comahue le abrió el camino de la Comunicación y la Semiótica, de posgrados y extensión, de congresos nacionales e internacionales. Luego FADECCOS, REDCOM y FELAFACS. La escritura académica y la otra. Profesora de Castellano y Literatura. Magíster en Planificación Social, mención Comunicación. Doctorado inconcluso en Comunicación. Magdalena Doyle. Docente e investigadora de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Nacional de Córdoba. Coordinadora Académica de la Maestría en Comunicación y Cultura Contemporánea (CEA-FCS-UNC). Doctora en Antropología por la Universidad de Buenos Aires. Malvina Eugenia Rodríguez. Licenciada en Comunicación Social y magíster en Relaciones Internacionales(Universidad Nacional de Córdoba). Doctora en Ciencias Sociales y Económicas(Universidad Erlangen-Nuremberg, Alemania). Docente, investigadora, directora alterna del Doctorado en Ciencias Sociales del Instituto de Ciencias Sociales y secretaria de Comunicación Institucional de la Universidad Nacional de Villa María. María Agustina Romero. Doctora en Estudios Sociales de América Latina y licenciada en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Docente e investigadora de las Facultades de Humanidades y Ciencias Sociales y de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional del Jujuy. Dirige y participa de proyectos de investigación, fue becaria doctoral y posdoctoral de CONICET. Trabaja en el CESDECiited/ UNICCS(UNJu). María del Rosario Millán. Licenciada en Comunicación Social. Doctora en Semiótica y magíster en Semiótica Discursiva. Docente en la Universidad Nacional de Misiones e investigadora en el Instituto de Estudios Sociales y Humanos(CONICET-UNaM). Todo gracias a la universidad pública. Dos hijas. 376 LAS AUTORAS MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] María Rosa Chachagua . Licenciada y doctora en Comunicación. Becaria posdoctoral de CONICET, con sede en el Centro Interdisciplinario de Investigaciones en Tecnologías y Desarrollo Social para el NOA de la Universidad Nacional del Jujuy. Investiga acerca de políticas públicas, tecnologías y juventudes en escuelas de la provincia de Salta. Además, es profesora de la carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Nacional de Salta. María Susana Martins. Doctoranda en Comunicación Social. Docente e investigadora de la Universidad Nacional de La Plata. Actualmente se desempeña como adjunta en la cátedra II de“Introducción al estudio de los lenguajes y los discursos” en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP. Mariana Ortega. Docente e investigadora de la carrera Comunicación Social de la Universidad Nacional de Salta, Sede Regional Tartagal. Doctora en Ciencias Sociales y becaria doctoral del CONICET. Activista feminista e integrante del colectivo de radio comunitaria“La Voz Indígena”. Mariana Speroni. Magíster en Estética y Teoría de las Artes y licenciada en Comunicación Social(Universidad Nacional de La Plata). Jefa de trabajo prácticos de la materia“Arte, vanguardia e industrias culturales” en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social(UNLP). Investigadora en el Laboratorio de Estudios en Cultura y Sociedad de la Facultad de Trabajo Social(UNLP). Melina Gaona. Investigadora asistente del CONICET por el CEHCMe(Universidad Nacional de Quilmes) y profesora adjunta de la FHyCS(Universidad Nacional de Jujuy). Es doctora y licenciada en Comunicación. Ha publicado y editado libros, y escrito diversos artículos y capítulos que atraviesan principalmente preguntas en torno de los movimientos sociales, las interseccionalidades y la experiencia desde la crítica cultural y los feminismos. Nancy Díaz Larrañaga. Licenciada en Comunicación Social por la Universidad Nacional de La Plata y magister en Comunicación por la Universidad Iberoamericana de México. Docente de grado y posgrado, investigadora categoría II y extensionista en las universidades nacionales de Quilmes y de La Plata. Actualmente, es secretaria de Posgrado de la Universidad Nacional de Quilmes. Ornela Carboni. Docente e investigadora de la Universidad Nacional de Quilmes y coordinadora académica de la Maestría en Ciencia, Tecnología y Sociedad(UNQ). Doctora en Ciencias Sociales(Universidad de Buenos Aires) y magíster en Industrias Culturales(UNQ). Ha sido becaria doctoral y posdoctoral del CONICET. Paula Navarro. Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Nacional de Córdoba. Magíster en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional de Villa María. Docente e investigadora en la Licenciatura en Comunicación 377 Social. Coordinadora del Espacio Audiovisual Sociales(EAS). Productora y conductora periodística en canales locales de Villa María. Rosario Sánchez. Doctora en Ciencias Sociales y licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Facultad de Ciencias Sociales(Universidad de Buenos Aires). Se desempeña como docente de grado y postgrado en dicha casa de altos estudios. Como investigadora, participa de proyectos en la UBA y en la Universidad Nacional del Sur, en el campo de la comunicación pública y mediática de las violencias en la prensa argentina. Sandra Elba Elena Buso. Licenciada en Ciencias de la Comunicación, secretaria de Extensión y directora del Departamento de Ciencias de la Comunicación(Facultad de Ciencias Sociales, Universidad Nacional de San Juan). Docente investigadora y extensionista, coordinadora del Programa INNOVART SPU-Ministerio de Cultura Superior de la República Francesa. Coordinadora de proyectos para la Internacionalización Integral(PIESCI-SPU). Sandra Poliszuk. Doctora en Comunicación, magíster en Ciencia Política y licenciada en Comunicación Social por la Universidad Nacional de La Plata. Profesora adjunta regular en el Área de Comunicación del Centro Regional Zona Atlántica(Universidad Nacional del Comahue) y en la Licenciatura en Comunicación Social de la Universidad Nacional de Río Negro. Directora de proyectos de investigación sobre juventudes y comunicación desde 2003 hasta la actualidad. Silvia Hernández . Estudió Ciencias de la Comunicación(Universidad de Buenos Aires) y se doctoró en Ciencias Sociales(UBA-Paris 8). Es docente universitaria en las carreras de Ciencias de la Comunicación y de Edición de la UBA. En sus investigaciones, analiza ideologías y discursos en torno de procesos urbanos contemporáneos. Teresita Vargas. Licenciada en Comunicación Social en la carrera de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata. Especialista en políticas y planificación de la comunicación. Docente e investigadora en la UNLP y en la Universidad de Buenos Aires. Tina Gardella. Locutora, licenciada en Comunicación Social y magister en Planificación y Gestión de Procesos de la Comunicación. Docente en las carreras de Ciencias de la Comunicación(Universidad Nacional de Tucumán) y Locución (Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino) y en la maestría Problemáticas Contemporáneas de la Comunicación(Universidad Nacional del Jujuy). Sus trabajos de extensión/investigación relacionan Comunicación y Derechos Humanos. 378 LAS AUTORAS MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] 379 MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA ] MUJERES DE LA COMUNICACIÓN ARGENTINA Mujeres de la Comunicación en Argentina invita a múltiples lecturas posibles. Sin necesidad de seguir secuencia alguna, los capítulos son una puerta de entrada para conocer la particular trayectoria y los específicos aportes de cada una de las autoras antologizadas. Pero, además de invitar a la singular riqueza de cada recorrido, el libro que aquí presentamos también puede ser leído como conjunto. Una lectura transversal de la totalidad de los artículos sugiere una comprensión de la constitución del campo académico de la Comunicación desde la perspectiva de las mujeres que lo han protagonizado. De este modo, emergen las experiencias pioneras que en los años setenta comenzaron a preguntarse por los medios de comunicación y la cultura masiva. Emergen la irrupción de la última dictadura cívico-militar y el forzado silencio intelectual. Emergen las experiencias de los exilios y las posibilidades que éstos abrieron para construir una comunidad intelectual y una perspectiva latinoamericana. Emergen la recuperación de la democracia y la gesta fundacional de las carreras de Comunicación y Periodismo que las mujeres protagonizaron en diversos lugares del país. Emergen los procesos de institucionalización del campo a partir de los años noventa y el ensanchamiento de las posibilidades de producción científica entrados los años 2000, a partir de las políticas públicas del kirchnerismo. El Centro de Pensamiento en Comunicación de la Fundación Friedrich Ebert para América Latina conocido como FES Comunicación produce conocimiento sobre la comunicación como insumo y estrategia para el diálogo político y la profundización de la democracia social. Sus áreas de trabajo son: Comunicación Política y Libertad de expresión+ Medios de comunicación y Periodismo independiente+ Medios digitales y ciudadanos. www.fescomunica.fes.de/ @fescomunica 1