En el presente documento, el autor sistematiza y argumenta jurídicamente las diferencias y similitudes entre la Ley Orgánica del Trabajo, Trabajadores y Trabajadoras, promulgada mediante un decreto presidencial en Abril de 2012, y la normativa anterior, con énfasis en los derechos individuales. Concluye que la nueva ley contempla un conjunto de garantías y condiciones laborales que le confieren al trabajador mayores niveles de protección, en consonancia con el principio de progresividad establecido en el artículo 89 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Sin embargo no deja de advertir, si bien de manera general, sobre las incidencias negativas que este nuevo marco jurídico tendría sobre la autonomía de las organizaciones sindicales.