92 Develar mundos Ese inmenso salón de espejos.(1996) Telenovela, cultura y dinámicas sociales en Colombia “Los detractores de las telenovelas son gente que vive atada a viejos esquemas culturales. Gente que no disfruta bailar pegados, que no canta El Rey cuando se pasa de tragos, que no se pone sentimental cuando oye“Adiós muchachos compañeros de mi vida”, que no se emociona escuchando un buen bolero de la Guillot. Estos aristócratas de la cultura sólo quisieran obras para el disfrute de las minorías. No entienden que las especies populares, a veces desapreciadas y escarnecidas, forman parte también de nuestra cultura. No se han dado cuenta que ya resulta anticuado encerrar el concepto de cultura dentro de cánones rígidos y pensar que cultura es sólo aquello que pertenece a las artes tradicionales como la pintura, la escultura, la música clásica y la alta literatura. Cultura es más bien el producto intelectual, material y espiritual que generan los grupos sociales.” Delia Fiallo Cuando en 1936 el General Rojas Pinilla pudo observar con sorpresa, no de militar sino de niño, las transmisiones en circuito cerrado de los juegos Olímpicos de Berlín, pensó que algún día este invento maravilloso debía ser llevado a Colombia. Casi veinte años después, habiendo pasado de ser un general de sorpresas a un general con poder, dio la orden de hacer realidad el invento que había conocido en Alemania. Se unieron entonces factores muy disímiles: la tenacidad de un joven melómano, las exigencias de una topografía imposible que ha hecho que en Colombia se levante la red de transmisión más grande del mundo y el cambio furtivo y azaroso de unas cajas de equipos de la Siemens que originalmente iban hacia el Líbano y tomaron el rumbo de Bogotá.
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