políticas difusas y diversas capacidades criminales y militares. A este fenómeno lo denominamos fragmentación del ecosistema de violencia: un proceso de atomización en el número de actores armados que disputan el monopolio de la violencia al Estado. No obstante, el cambio no es solo cuantitativo. A diferencia del oligopolio anterior, los grupos actuales no se organizan bajo lógicas claramente contrainsurgentes sino que presentan identidades y objetivos más ambiguos. .1 Atomización violenta de las AUC Este proceso de fragmentación puede rastrearse hasta la desmovilización de las AUC entre 2004 y 2006. Las Autodefensas Unidas de Colombia fueron una suer te de confederación paramilitar que unió múltiples grupos de autodefensas locales y regionales bajo una misma estructura( CNMH , 2018a). Por eso no sor prende que, tras su desmovilización, muchos de esos grupos permanecieran activos o se reconfiguraran en nuevas estructuras dedicadas al control local (Trejos y Badillo, 2020). Estos nuevos actores fueron denominados por el Estado como“bandas cri minales”(Bacrim). Para 2013, se estimaba que en el país había más de treinta Bacrim, agrupando entre 4.000 y 10.000 hombres(Bargent, 2013; HRW , 2010). Muchos de estos grupos desaparecieron con el tiempo, ya sea por acción del Estado o por su derrota a manos de organizaciones rivales. Sin embargo, los más fuertes sobrevivieron y absorbieron a otros. En 2025, el grupo más promi nente es el Ejército Gaitanista de Colombia( EGC )(Badillo y Trejos, 2022). En 2018, el EGC sufrió una disidencia: el Frente Virgilio Peralta Arenas ( FVPA ), conocido como los Caparros, reducido hoy a un puñado de municipios del bajo Cauca. Pero ni el Ejército Gaitanista de Colombia ni el Frente Virgilio Peralta Arenas son los únicos grupos herederos de esa atomización. Las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada( ACSN ), en el norte del Caribe, provienen del bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia(Badillo et al., 2025). Los Rastrojos, aunque surgieron bajo el cartel del norte del Valle y no estrictamente de las AUC , se fortalecieron en el vacío que dejó su desmovilización( CNMH , 2016; 2018b). La Inmaculada, en Tuluá, es una facción escindida de los Rastrojos( El Tiempo, 13 de junio de 2025). En Buenaventura, los grupos Shottas y Espartanos emergen de la Local, que a su vez proviene de la Empresa, creada por exmiembros del bloque Calima de las Autodefensas Unidas de Colombia( CNMH , 2025a). La Oficina de Envigado, aunque originada en el cartel de Medellín, fue cooptada por las AUC a través 34 Friedrich-Ebert-Stiftung e. V.
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Transiciones posibles de la guerra y la paz en Colombia a casi una década del Acuerdo de paz
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