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Transiciones posibles de la guerra y la paz en Colombia a casi una década del Acuerdo de paz
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Este proceso ha estado acompañado por la promoción de nuevas organiza­ciones y liderazgos, impulsados en gran medida con recursos cocaleros, lo cual les ha permitido anclarse y enraizarse en la vida comunitaria de las localidades bajo su influencia, especialmente en contextos en donde los liderazgos sociales y políticos tradicionales se han opuesto a su participación en los procesos co­munitarios. Basta observar los numerosos procesos organizativos con nuevos nombres que emergieron en antiguas zonas de las Farc, los cuales, si bien refle­jan esta tendencia, también evidencian las inconformidades ante el incumpli­miento de lo pactado en el Acuerdo de paz. Noveno, tal como ocurrió tras la desmovilización paramilitar(Centro Nacio­nal de Memoria Histórica, 2016; Nussio y Howe, 2016), en el escenario actual existe una nueva generación de combatientes en armas que impacta la dinámi­ca de gobernanza armada. Si bien las figuras más mediáticas y de mayor jerar­quía en estas estructuras suelen ser personas con décadas en armas, los analis­tas regionales han puesto en evidencia el reclutamiento de nuevo personal en­tre los que se encuentran niños, jóvenes e incluso migrantes. Que más del 85% de los trece mil desmovilizados de las Farc sigan dentro del acuerdo es tanto un indicador de éxito como de alarma por la capacidad de reclutamiento que tie­nen los grupos que restan en armas( El Colombiano, 2024). Esto implica que, en buena medida, quienes ejercen la gobernanza armada son los combatientes reclutados en el tercer ciclo de violencia. La experiencia previa de formación militar y política(ya sea de las guerrillas o de los grupos paramilitares) se ha transmitido de forma indirecta, principalmente por medio de los comandantes rearmados o de quienes nunca depusieron las armas. Por ello, aunque en coyunturas como la actual de lapaz total estos grupos pre ­tenden mostrar cierta continuidad discursiva y en las formas de gobernanza, es evidente que en su modelo no han establecido parámetros de conducta claros mediante la ideología o apuestas nacionales 10 . Aunque estos marcos de sentido no se cumplieron idealmente en el pasado, en la actualidad su ausencia incre­menta la probabilidad de que este nuevo personal profundice manejos más ar­bitrarios y ejerza violencias más discrecionales contra los civiles. Finalmente, un elemento distintivo en zonas de dominio de las EGC , que di­ferencia sus modelos de gobernanza de los de otros actores, es su rol en una 10 Como señala Francisco Gutiérrez(2025),la enunciación de los objetivos, programas y relaciones con la po ­blación de los grupos actuales no pasa por una capa más o menos densa de políticos e intelectuales orgáni­cos, un referente fundamental en el desarrollo de ideologías consistentes, como solía suceder en el pasado. 72 Friedrich-Ebert-Stiftung e. V.