cional, son los pilares fundamentales de la defensa de los derechos básicos de las personas en el continente. Se tendrá especialmente presente que, la negación en forma endémica de las más elementales condiciones de vida en materia económica, social y cultural para miles de personas del bloque, implica la negación de derechos humanos fundamentales, estando los Estados Parte obligados a promover la articulación de políticas generales y sectoriales, que posibiliten la real vigencia de los derechos económicos, sociales y culturales. Por otra parte, el pasado reciente de regímenes militares en la década del setenta en el marco del terrorismo de estado con violaciones graves y sistemáticas a los derechos fundamentales en crímenes aberrantes para víctimas y familiares, la coordinación represiva en su expresión más perversa de la«Operación Cóndor» y los complejos procesos políticos y sociales de transición a la democracia con su legado de impunidad a personas vinculadas a delitos de lesa humanidad, debe ser comprendido a cabalidad con el objetivo de construir una cultura de respeto de la dignidad del individuo, que condene la impunidad, sin perjuicio de los avances realizados. El MERCOSUR hoy, tiene la oportunidad de trascender el mero acuerdo económico, desarrollando ámbitos que permitan coordinar y potenciar políticas comunes en aspectos centrales de la vida de sus pueblos y de las personas. Las similares características de su desarrollo social, sin desconocer las asimetrías locales y regionales, así como la voluntad común del mismo proceso de integración, constituyen elementos centrales de esta propuesta. Las fuerzas políticas progresistas uruguayas han asumido en el documento suscrito públicamente el 19 de diciembre del 2002:«El compromiso con la estabilidad institucional, la paz social, la convivencia pacífica y el respeto de los derechos humanos»; así como:«El compromiso con el proceso de integración latinoamericana a través del Mercosur, como forma 12 preferencial de la inserción de Uruguay en el sistema internacional y el mantenimiento de una política de estado en las relaciones internacionales». Asimismo, el 7 de julio de este año se presentaba a la opinión pública un documento, en ocasión del ejercicio de la presidencia pro tempore por parte de nuestro país en el MERCOSUR, que establecía: « Agenda social, cultural y ciudadana. Promover la coordinación del MERCOSUR para el efectivo cumplimiento de las normas internacionales y regionales en materia de Derechos Humanos». Es en este sentido que se promueve esta iniciativa procurando un mayor y más fuerte énfasis de la política en materia de Derechos Humanos del MERCOSUR que coadyuve a la efectiva vigencia de los derechos establecidos por los instrumentos internacionales. En definitiva, un camino cierto para la elevación de los niveles de cumplimiento de las obligaciones contraídas por los países del bloque y de ninguna manera como forma oblicua de obviar las mismas. Propuestas 1. Se consolidará el actual grupo ad hoc de derechos humanos como dependiente del Foro de Concertación Política, pudiendo designar relatores especiales si fuese necesario, con los siguientes fines: a. Coordinar las políticas externas del MERCOSUR en materia de derechos humanos. b. Proponer normas comunitarias referentes a la protección de los derechos humanos. c. Realizar un seguimiento del cumplimiento de los compromisos internacionales vinculantes para los Estados Parte. d. Proponer la compatibilización de las normas internas en materia de derechos humanos.
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Uruguay en la región y en el mundo : conceptos, estrategias y desafıós
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