Druckschrift 
El juego mundial por cuellos y puños : la finalización del acuerdo sobre los textiles y el verstido (ATV) agrava las divisiones sociales
Entstehung
Einzelbild herunterladen
 

dounidense del Trabajo y el Congreso de Organizacio­nes Industriales(AFL–CIO, por su sigla en inglés) re­clamó al gobierno que impusiera sanciones comerciales contra China, en la medida que había pruebas de que en ese país se cometían graves violaciones de las leyes laborales y como resultado China estaba obteniendo ventajas comerciales. En mayo del 2004, el gobierno de los Estados Unidos rechazó el reclamo. De hecho, lo que se refiere a predecir lo que ocurrirá con China después de la finalizacón del ATV, habría que pre­guntar si el auge pronosticado beneficiará de alguna ma­nera a los 15 millones de trabajadores de la industria chi­na de los textiles y del vestido. Lamentablemente, la evo­lución de las relaciones de trabajo dentro de las«zonas económicas especiales» y las fábricas durante la expan­sión de las exportaciones chinas en los últimos años, no da una respuesta positiva a esta pregunta. Como en otras regiones del mundo, la tan reiterada afirmación de que«el crecimiento económico promueve automáticamente una prosperidad social amplia» ha demostrado ser una pro­mesa vacía. Un representante de la Federación de Sindi­catos Chinos(ACFTU, por su sigla en inglés), explicó en una conferencia realizada en Singapur en setiembre del 2002:«Con la adhesión de China a la OMC, ha habido un enorme aumento de la presión del mercado para mejorar la competitividad y reducir los costos. Es por eso que mu­chas compañías tienen que despedir trabajadores y redu­cir salarios o beneficios sociales». 64 Aranceles vs. cuotas Numerosos países en desarrollo están exentos de arance­les o tienen acceso preferencial a los mercados de los países industrializados. Sin embargo, las reducciones arancelarias son mucho menos importantes que las cuo­tas: mientras que los aranceles mundiales sobre las pren­das de vestir promedian un 17%, las cuotas a menudo cuestan más del doble de esto. Con la supresión de la regulación de las cuotas, algunos países en desarrollo que, como por ejemplo Mauricio,, tienen acceso libre de aranceles al mercado de los Estados Unidos, no podrán vender sus productos allí con precios tan baratos como los de China. Los acuerdos sobre las reducciones arance­larias deben, por lo tanto, ser mejorados sustancialmente y la competitividad de las industrias deben ser desarrolla­das de manera que países como Mauricio puedan sobre­vivir en el mercado mundial liberalizado. Probablemente, las importaciones libres de aranceles de los textiles mexi­canos a los Estados Unidos en el marco del TLCAN –a pesar de la proximidad geográfica y los menores tiempos de entrega– sufrirán la presión de las importaciones pro­venientes de los países asiáticos, a precios más bajos y libres de cuotas. En el 2001 y el 2002, 325 de las 1.122 fábricas de prendas de vestir de México ya cerraron con una pérdida de 220.000 puestos de trabajo, en la medida que China se convirtió en el principal proveedor de los Estados Unidos, y muchos inversionistas extranjeros transfirieron su producción a China. 65 Los países miem­bros de AGOA(Ley de Crecimiento y Oportunidad Afri­cana, por su sigla en inglés) disfrutan de un arancel espe­cial del 11% para las importaciones de textiles y prendas de vestir con destino a los Estados Unidos, mientras que la correspondiente tasa arancelaria para los Estados del Caribe miembros del Acuerdo de Libre Comercio con Es­tados Unidos(CBTPA, por su sigla en inglés) es de 6%. Todos ellos, así como los socios contractuales de los acuerdos comerciales preferenciales de la Unión Europea con los países africanos y de Europa del Este, con Sri Lanka, Pakistán y Bangladesh, enfrentan la amenaza de sufrir pérdidas enormes que apenas si serán compensa­das por las reparaciones recomendadas dentro de la OMC. En este caso, también, hay amenazas de cierre de fábricas y pérdida de trabajos por la supresión de las cuotas. Voces/ Reclamos de China ante la finalización del ATV El gobierno chino, como resultado de la integración de China a la OMC, puede haber aceptado varias restric­ciones a las importaciones chinas de textiles y prendas de vestir. No obstante, con las etapas de liberalización del ATV, defendió la mayor expansión posible de las ex­portaciones chinas –sin intervenciones apreciables para el cumplimiento de las leyes laborales y las normas so­ciales de los trabajadores. Cuando el gobierno de los Estados Unidos invocó las disposiciones de salvaguar­dia contenidas en el protocolo de ingreso de China a la OMC a fines del 2003, para restringir las importaciones baratas de China, el gobierno chino protestó contra esas restricciones comerciales de los Estados Unidos, aun­que sin éxito. La industria china de los textiles y del vestido avanzó aún más en este conflicto con los Estados Unidos y reclamó medidas de represalia contra los obstáculos co­merciales de los Estados Unidos. Al igual que el gobier­no chino, cuenta con lograr la máxima expansión posible de su producción –no solamente para la exportación sino también y cada vez más, para el mercado interno chino. El sindicato estatal chino –la Federación de Sindicatos Chinos– considera que si bien el ingreso de China a la OMC en el 2001 y la subsiguiente eliminación del ATV traerán ventajas a largo plazo para los trabajadores de China, provocará también cambios en el corto plazo para 30