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Gerencia comunitaria
Entstehung
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! b) El segundo campo semántico se ordena a través del concepto de lo psicosocial. Los estudios que han dedicado su interés a conocer las variables psicosociales que estimulan el ejercicio de la participación se han orientado por visiones metodológicas tanto de tipo cuantitativo como cualitativo y han aportado una óptica y conjunto de hallazgos que atienden fundamentalmente a conocer las razones por las cuales la gente participa y qué hace que se mantenga la participación. Así podemos mencionar los siguientes aspectos: ! El arraigo y mayor nivel de vinculación con la comunidad son factores a considerar en el desarrollo de experiencias participativas. ! Si bien algunas investigaciones afirman que el locus de control interno es decir, aquellas personas que están orientadas por un pensamiento que considera a sus propias acciones como las responsables de sus éxitos o fracasos y no el azar o fuerzas externas, está presente en las personas más participativas, no obstante, otros estudios, consideran que en personas con creencias mixtas o de convivencia de orientaciones también se ha encontrado altos niveles de participación. Por tanto, la externalidad o internalidad no es el concepto más relevante para diferenciar a personas participativas. ! La forma en que se perciban y se haga conciencia de los problemas existentes puede ser un factor de estímulo o de inhibición a la participación, en la medida en que éstos se perciban de forma jerarquizada o por el contrario de manera avasallante. ! En la medida en que las personas vislumbren que sus características personales y su actividad van a tener eficacia política, se incrementará la participación. ! En el mismo sentido anterior, el balance de la relación costo/beneficio, en tanto sea percibido de manera positiva aumentará los niveles de participación de las personas. ! Cuando la participación tiene un auténtico carácter colectivo genera sentimientos de solidaridad que favorece por un lado la sostenibilidad de los logros, y por otro, la creación de un clima de democracia participativa en la organización. ! c) El tercer campo semántico tiene como pivote el concepto de ciudadanía. En este plano la participación está vinculada con el derecho, la ética, la democracia, la política y la educación. Mediante estas dos citas podemos comprender las relaciones entre participación y ciudadanía: …ser ciudadano es estar en política. Esto puede parecer un poco simple y tautológico. Pero de hecho, esta definición encierra varias dimensiones. En primer lugar, se trata de reafirmar para nuestra época lo que escribía Aristóteles: el hombre es un animal político. Vive en sociedad y por ende, no puede vivir sin política. Ser hombre significa pues ser ciudadano ( Blanquer,2000) La ciudadanía no requiere espectadores, sino actores y protagonistas de una tarea compartida. El valor fundamental para que pueda darse la cooperación y el compartir es el diálogo interactivo, argumentado y cuyas decisiones finales respondan a los intereses universalizables de todos los afectados en un marco de posibles rectificaciones por el respeto que debemos al otro( Pulido, 2000) Si se quiere la participación, leída desde este campo semántico se torna en un imperativo ético-social que exige a la persona una actitud diferente frente al colectivo y nos lleva a preguntarnos ¿podemos educar para la participación ciudadana? ¿cómo podemos hacerlo? En este sentido, Machado(1997) propone que la relación entre participación y ciudadanía debe ir más allá de las expresiones sobre la exigencia y vigilancia de los postulados expuestos en el marco de los derechos humanos, la ciudadanía tiene que basarse en la construcción de instrumentos legítimos que permitan articular los proyectos individuales con los proyectos colectivos. De este modo la educación en ciudadadanía significaría:proveer a los individuos de instrumentos para la plena realización de esta participación motivada y competente, de esta simbiosis entre intereses personales y sociales, de esta disposición para sentirse en como hacedores del mundo(Machado, 1997) Esta idea es coincidente con lo afirmado por Apolinar Pérez quien apunta que lo específico de la participación, es el sentir común puesto como proyecto que genera identidad e imaginario de vida que se comparte en la asociatividad(Pérez, 2001) Postular, en consiguiente una pedagogía del ciudadano consistiría en educarlo en la comprensión de sus propios contenidos políticos como autor y actor de su realidad social.