DINÁMICAS Y TÉCNICAS DE GRUPO Si la respuesta es positiva, el grupo girará un puesto a la derecha. Si la siguiente respuesta también es positiva, el grupo girará un puesto a la izquierda. Cuando se oiga el tercer sí, se moverán dos puestos a la derecha. Al cuarto sí, dos a la izquierda, y así sucesivamente sin importar que sean distintas personas las que contesten afirmativamente. Después de cada pregunta, quien ocupa el centro intenta ocupar el lugar de quienes giran a la derecha o a la izquierda, y la persona que queda sin silla continúa el juego. Este juego no necesita ser evaluado ya que su fin es básicamente lúdico, para crear un ambiente animado, de distensión. Quizás pueda detectarse, no obstante, el grado de participación de las personas que integran el grupo, así como su actitud hacia las dinámicas grupales. Drácula Se reparten tiras de tela para que los participantes puedan taparse los ojos. El facilitador nombra a dos personas que sean Dráculas, sin que los demás participantes se enteren quiénes son. El grupo comienza a pasear por el espacio con los ojos tapados. Cuando una persona choca con otra, ésta le pregunta si es Drácula. Si no lo es, le contestará negativamente y le dirá su nombre, y ambas continuarán paseando. Si es un Drácula no contestará con su nombre sino dando un mordisco en el cuello a la vez que un gran grito. A partir de ese momento, al ser contagiosa la mordedura, se convertirá en Drácula. El juego continúa hasta que todos los participantes se convierten en Dráculas. Los mensajes Los participantes se conforman en cuatro grupos que se sitúan en los extremos de una cruz imaginaria. Cada grupo elige un representante, quien se coloca detrás del grupo opuesto en la cruz. A cada representante se le entrega un mensaje que deberá transmitir a su grupo. A una señal del facilitador de la dinámica, los cuatro representantes envían sus mensajes. Cuanto más griten, mejor. Los mensajes pueden ser fragmentos de un texto seleccionado previamente, pero el objetivo es que cada grupo recite el texto original que conforma su mensaje. Para crear mayor confusión puede darse el mismo mensaje a todos los grupos. El arcoiris Los participantes se colocan en círculo y cierran los ojos. El facilitador coloca una cartulina pequeña en la frente de cada uno de los participantes. Los colores de las cartulinas deben estar bien mezclados de manera que cada participante no esté al lado de los de su mismo color. Se intenta que el número de cartulinas de cada color sea aproximadamente el mismo. Se les pide entonces que abran los ojos y que, sin hablar, traten de juntarse con las personas que tengan su mismo color. El juego acaba cuando se han formado tantos grupos como colores, y todo el mundo está situado. Al finalizar, puede reflexionarse acerca de la cooperación, por ejemplo: ¿resultó fácil cooperar?, ¿cómo nos hemos manejado sin utilizar el lenguaje oral?, ¿cómo nos hemos sentido al reunimos con nuestro grupo?, ¿cuáles elementos facilitan la cooperación y cuáles la dificultan?. DINÁMICAS Y TÉCNICAS DE GRUPO Historia de una foto Se colocan varias fotografías(abundantes y variadas, de ser posible) en mesas. Los participantes pasan a verlas y cada uno de ellos escoge una fotografía. Se solicita que cada participante construya una historia, tomando la foto como idea, que tenga que ver con el pasado y con el futuro. Se estiman unos veinte minutos para ello. Por subgrupos, comentan las historias, en otros veinte minutos aproximadamente. Se pide que cada quien cuente si escribió algo de su vida, de sus experiencias, de su familia, en la historia que se inventó. Otra alternativa: cada uno de los participantes explica por que escogió la fotografía. Correo sentimental A cada subgrupo se le da una carta de las que aparecen en el correo sentimental de un periódico o de una revista. La leen y redactan juntos la respuesta. Luego, en plenaria se leen las respuestas. Cada subgrupo explica por qué la escribió así. La síntesis es hecha por el facilitador, destaca diferentes aspectos valiosos. También puede darse a cada grupo una carta distinta con problemas diferentes. Habría que disponer de más tiempo. Arráncalo El facilitador invita a los participantes a formar un círculo, permaneciendo de pie lo más juntos posibles, explicándoles que sus brazos deben pasar y permanecer por encima de los hombros de sus compañeros de la izquierda y derecha respectivamente. Una vez que los participantes hayan asumido la posición descrita, el facilitador procede a explicar que todos van a girar en círculo, caminando en la misma dirección y cada uno va a decir cómo se sintió durante el taller o la actividad que se evalúa, qué le pareció y cómo se sienten en el instante en que están emitiendo su opinión. Para ello es necesario que la persona que quiera expresar su opinión diga Páralo, palabra ante la cual todos se detienen mientras la persona habla. Cuando quiera culminar su intervención debe decir Arráncalo y todos continúan caminando, pero ahora en dirección contraria. De esta manera continúa la evaluación, hasta que todos los participantes hayan emitido su opinión, incluyendo al facilitador. Este debe ir corroborando el cumplimiento de expectativas de cada participante. La diligencia Sentados en su silla, se le dice a cada participante que diga el nombre de una de las partes de la diligencia; por ejemplo: rueda derecha o izquierda, el eje, los asientos, la puerta, los caballos, el freno, el cochero, los pasajeros, el equipaje, el estribo. El facilitador inicia un relato acerca de la diligencia, nombrando todas las partes relacionadas con ella.. El participante a quien le haya correspondido el objeto mencionado, cuando en el relato es nombrada esa parte de la diligencia, corre alrededor de las sillas.
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