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Herramienta de las trabajadoras o truco publicitario? : Una guıá para los códigos de prácticas laborales internacionales
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7. Perspectivas Los códigos de conducta permiten a los trabajadores fortalecer su poder en las fábricas donde las presiones de la globalización los han hecho perder terreno en los últimos 30 años. Pero esto solamente si conocen sus ventajas y limitaciones. Los códigos de conducta pueden ser herramientas úti­les para la aplicación de normas sociales, si cumplen ciertas condiciones y son arte y parte de actividades políticas más amplias. Para lograr sus objetivos inme­diatos, los códigos de conducta deben cumplir los si­guientes criterios: a. Contenido El catálogo de normas sociales no debería estar por de­bajo del Código Básico de Prácticas laborales de la CIOSL, que es más amplio que las normas laborales bá­sicas de la OIT. Las normas clave aquí son los derechos a la libertad de asociación y a la negociación colectiva. b. Participación Los códigos de conducta pueden funcionar bien sola­mente si las partes involucradas en cuestión son socios plenos en los ámbitos correspondientes de toma de de­cisiones de las instituciones de verificación del código, es decir compañías, sindicatos y ONGs vinculadas a te­mas laborales. c. Responsabilidad social en la cadena de producción Los actores con poder en el comercio mundial deben asumir su responsabilidad por las condiciones de traba­jo de las cadenas mundiales de producción. Deben re­flejar esa responsabilidad al aplicar los códigos de con­ducta. Esto requiere que las empresas transnacionales hagan contribuciones decisivas para mejorar las condi­ciones laborales a lo largo de toda la cadena de suminis­tros, incluidos subcontratistas y trabajadores a domici­lio. Sobre todo, las empresas deben cambiar sus prácti­cas comerciales(fijación de precios, programas de en­trega, etc.) de manera de permitir a los contratistas cum­plir las disposiciones de sus códigos de conducta. d. Verificación independiente La aplicación y supervisión de los códigos de conducta por parte de las empresas deben ser verificados por or­ganismos independientes constituidos por los distintos grupos de intereses. e. Reclamaciones y apelaciones Las reclamaciones y apelaciones deben ser dirigidas a un órgano independiente, quien debe ser el encargado de darles trámite. Es necesario que haya medidas confi­denciales y eficaces para que los trabajadores y las par­tes involucradas registren sus reclamaciones. f. Transparencia Los informes públicos son un factor fundamental para determinar la credibilidad de las iniciativas en las que participan múltiples partes involucradas. Para que las iniciativas multisectoriales sean más efectivas y creí­bles es necesario aumentar la cooperación con las es­tructuras locales de supervisión y verificación de los países en desarrollo y fortalecer la formación de los tra­bajadores. En los últimos años ha habido un aumento del número de ONGs del Sur que se han embarcado en programas de supervisión y verificación de códigos, como por ejem­plo GMIES en El Salvador, COVERCO en Guatemala, y 53