CHILE www.fes.cl feschile@fes.cl Revolución Conservadora“à la française” Winfried Veit* Introducción Tal como se esperaba, Nicolas Sarkozy fue elegido sexto Presidente de la V República de Francia. Con el 53,06 por ciento de los votos, de una muy alta participación que alcanzó el 85 por ciento, su triunfo sobre la candidata socialista Ségolène Royal(46,94 por ciento) resultó más contundente de lo que se había previsto. Esto se debe sobre todo a que en la segunda vuelta, pese a las consignas de abstención de la campaña de Jean-Marie Le Pen, dos tercios de los votantes de extrema derecha votaron por Sarkozy; además, éste logró obtener al gual que Royal, un 40% de los votos del candidato centrista François Bayrou. Pero en último término, el triunfo de Sarkozy es la consecuencia lógica de una tendencia de larga data: en los últimos años la sociedad francesa se ha movido hacia la derecha, y en ella los muy propagados valores de Sarkozy“Trabajo, Autoridad, Moral, Honor de la Nación e Identidad nacional” alcanzan resonancia. Sin embargo, una“revolución conservadora” temida por muchos –si es que se llega a dar- debería toparse con una dura resistencia y por lo demás estará marcada por un carácter típicamente francés. Competencia antes que Simpatía El triunfo electoral de Sarkozy refleja en primer lugar la tendencia derechista de la sociedad francesa. Dos tercios de los franceses – así lo muestran los resultados de un importante proyecto de investigación de Sciences Po- se identifican con valores conservadores. Estos fueron nuevamente enumerados con claridad por el candidato triunfante en su primer discurso la noche del día de la elección:“Yo quiero rehabilitar el Trabajo, la Autoridad, la Moral, el Respeto…yo quiero que la Nación y la identidad nacional ocupen nuevamente un lugar de honor”. Con estas consignas fue que Sarkozy también logró frenar el alza del ultraderechista”Frente Nacional”(FN); pese al llamado del presidente del FN, Jean-Marie Le Pen a la abstención, Sarkozy recibió dos tercios de los votos de Le Pen. Sólo el futuro dirá si con esto habrá logrado dar el mismo golpe que el Presidente François Miterrand, quien abrazó al partido Comunista tan fuertemente, que lo sofocó. En todo caso, lo que queda claro es que él alcanzó la mayoría con el programa más “derechista” de la historia de la V República; todos los candidatos burgueses del pasado – últimamente muy notoriamente Jacques Chirac- siempre habían tenido algunos elementos eclécticos en su programa. Ségolène Royal intentó emular este hecho, y a su vez- para disgusto de su partido incluyó también acentos conservadores, como cuando abogó por educar a los delincuentes jóvenes en instituciones militares o cuando alabó los valores burgueses en la familia y en la educación. Esta estrategia no resultó, y esto no sólo debido a que los electores evidentemente prefirieron el original antes que la copia, sino también porque hasta al final Royal no logró nunca eliminar la duda respecto a su capacidad para ejercer la presidencia. Aunque en las evaluaciones en cuanto a simpatía siempre estuvo lejos por encima de Sarkozy, del cual muchos ciudadanos desconfían a causa de su carácter difícil y sus posturas en parte autoritarias, en cuanto * Director de la oficina de la Fundación Friedrich Ebert en Paris FES Actual
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