perfil más regional y la evolución institucional del bloque, se presenta una“breve historia” de la trayectoria del MERCOSUR en estos primeros 20 años. En una primera parte, se registran algunos antecedentes históricos de más larga duración, a los efectos de inscribir el proceso que se inicia formalmente con el Tratado de Asunción del 26 de marzo de 1991 dentro de una trayectoria regional más extensa. A partir de esa inserción histórica más estructural y de mayor densidad, se presenta a continuación un relato conceptual que trabaja en la dirección de una periodificación persuasiva de los itinerarios del MERCOSUR en estas dos décadas de vida, con centro en la evolución institucional vinculada con la discusión de modelos integracionistas y con registro de los distintos énfasis advertidos en cada coyuntura. Finalmente, el texto culmina con una agenda actual de temas interpelantes a propósito de la consolidación de un proyecto integracionista eficaz y viable, idóneo para servir como clave de inserción internacional de nuestros países. Antecedentes históricos de conflicto, cooperación e integración en el Río de la Plata: notas sobre la región antes del MERCOSUR Los“Estados frontera” de la Cuenca del Plata: Bolivia, Paraguay y Uruguay. Los“tópicos históricos” del antagonismo y las“marcas de frontera”: evoluciones, semejanzas y diferencias En términos geográficos pero también históricos, el territorio de la Cuenca del Plata ha presentado un contorno bipolar, en el que se distinguen dos polos hegemónicos, conformados por los grandes Estados de Argentina y Brasil, y una zona de frontera, integrada por los tres“pequeños” países restantes(Bolivia, Paraguay y Uruguay). La larga competencia argentinobrasileña por el liderazgo en la región configuró sin duda la base dominante del paradigma del conflicto, que prevaleció en la región por lo menos hasta la década de los ochenta del siglo XX. Por su parte, los restantes“Estados frontera” básicamente pendularon –aunque de manera diversa, como veremos– entre los dos gigantes, cerrada definitivamente la vía aislacionista luego de la ominosa destrucción del Paraguay“originario” en la Guerra de la Triple Alianza. Sin salida al mar luego de la también condenable Guerra del Pacífico, Bolivia tanto como Paraguay, quedaron en cierto modo convertidos en prisioneros geopolíticos, con las consecuentes severas restricciones de esa situación. Uruguay, en cambio, desde su privilegiada ubicación en la desembocadura del estuario platense, pudo tener otras posibilidades de conexión más allá de la región, aunque su historia, como veremos enseguida, no puede ser entendida sino en relación estrecha, aunque con mayor flexibilidad, al devenir de la región. Aunque de distinta manera, incluso con enfrentamientos bélicos entre sí(Bolivia y Paraguay en la fratricida Guerra del Chaco” entre 1932 y 1935), los tres países pequeños de la Cuenca configuraron una marca fronteriza, cuyo apoyo disputaron con fervor los dos“gigantes” de la región para afirmar sus respectivos proyectos y sus aspiraciones de liderazgo. A este respecto ha señalado con acierto Paulo R. Schilling en uno de sus textos:“La región presenta la siguiente situación: dos países grandes, Brasil y Argentina, con no disimuladas tendencias expansionistas, y tres países chicos(geográfica, demográfica o económicamente chicos): Uruguay, Bolivia y Paraguay. Estos dos últimos son países mediterráneos, sin salida al mar:“prisioneros geopolíticos”(...). Su liberación depende fundamentalmente de la integración. Uruguay estratégicamente ubicado en la Cuenca del Plata, entre los dos grandes y el océano Atlántico, con posibilidades de construir un superpuerto en La Paloma(para los barcos del futuro), podría tener un papel fundamental en el futuro de la región integrada” 8 . Esta dualidad o bipolaridad configuró, y aun configura sin duda, una de las claves para entender los avatares políticos de la región platense a lo largo de su historia. Como veremos en detalle más adelante, la gran mayoría de los conflictos que se desplegaron en la historia de la región tiene que ver con los significados de esta dualidad, en particular con la dialéctica 8 Schilling, Paulo R.,“El expansionismo brasileño”. México, El Cid Editor, p. 133. Cita tomada de Eliana Zugaib,“A Hidrovia Paraguai-Paraná e seu significado para a diplomacia sul-americana do Brasil”, p. 42, Instituto Rio Branco, Brasilia, 2005. 24 | MERCOSUR 20 años generada por la puja de liderazgo entre los dos Estados hegemónicos y por las acciones restringidas implementadas por los otros tres Estados fronteras, buscando aprovechar la disputa de sus vecinos“gigantes” y afirmar sus intereses y derechos acotados por las visibles asimetrías de la región. Pasemos revista rápida a varios de esos conflictos y podrá observarse cómo su dilucidación, en particular en los tiempos del largo predominio de la lógica del conflicto en la región, dependió en buena medida de las formas de interrelación que adquirieron en cada caso los dos polos referidos: la libre navegación de los ríos interiores, confirmada a“sangre y fuego” luego de la Guerra de la Triple Alianza(1865-1870); la progresiva formación de los Estados nacionales en el territorio de la Cuenca del Plata, con la delimitación azarosa de sus respectivos límites territoriales 9 ; la resolución del predominio de los ejes transversales o longitudinales. El duelo en suma del predominio de las nacientes(a favor de Portugal primero y de Brasil después, luego de que las conquistaran militarmente, con los bandeirantes o el ejército mediante, desde la Colonia hasta el siglo XIX) o de la desembocadura(a favor de la Argentina por obvias razones geográficas); los largos contenciosos en torno al aprovechamiento del potencial hidroeléctrico de la Cuenca del Plata; las controversias en torno a las formas de manejo de temas como los del cuidado del medio ambiente o el manejo de los recursos hídricos; el diseño de los llamados “corredores de exportación” y la orientación de los“países interiorizados”(Bolivia y Paraguay) hacia el Atlántico o hacia el Pacífico; más allá de las hidrovías de la Cuenca, la ingeniería global y su orientación geopolítica entre el Atlántico y el Pacífico; la controversia más actual respecto a las posibilidades de impulsar proyectos de aprovechamiento y conectividad energéticos a través del petróleo y el gas natural, así como el involucramiento(principalmente de Brasil) en programas de generación de biocombustibles o de vías de energía alternativa; entre otros muchos que podrían citarse. Si se observa bien, tras todos estos puntos de conflicto subyace el litigio histórico entre las aspiraciones hegemónicas de Argentina y Brasil(precedidas por sus antecesores coloniales, los imperios americanos de España y Portugal). Pero al mismo tiempo, la dilucidación de cada uno de los asuntos planteados depende también de cómo“los grandes” han interactuado en relación con“los pequeños” de la región. Esa interacción pudo asumir la lógica bélica de la conquista militar, como en la Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay, en la que la Argentina de Mitre y el Imperio del Brasil de Pedro II actuaron unidos, con la participación como partiquino de Uruguay, o en otras en las que el Brasil actuó en forma solitaria con objetivos bien concretos, como por ejemplo, en la conquista de las nacientes de los tres grandes ríos(el Paraná, el Paraguay y el Uruguay) que conforman los tres grandes sistemas hídricos de la Cuenca. En otras ocasiones, como en el período 1930-1980, que muchos autores coinciden en caracterizar como la“era de la geopolítica”, los instrumentos de acción se implementaron a través de iniciativas diplomáticas o negociaciones bilaterales, principalmente referidas al aprovechamiento energético de los ríos internacionales. En esta última etapa, el conflicto entre los Estados hegemónicos se tradujo en la tensión entre bilateralidad versus multilateralidad. Por muchos motivos, desde geográficos hasta políticos e históricos, Brasil tendió claramente a preferir y a defender la primera estrategia, al tiempo que la Argentina, con mucho menos éxito(y también con menos planes estratégicos), se orientó a resistir los embates del gigante norteño a través de la reivindicación de los principios de la multilateralidad. También la resolución de esta última tensión tuvo mucho que ver con la actitud que asumieron, en general por separado pese a la poco efectiva experiencia de URUPABOL, los tres Estados frontera a que hemos hecho referencia. Estados frontera entonces, los tres“pequeños” de la Cuenca sin embargo no vivieron ni gestionaron esa común condición de la misma forma. En primer término, no podían hacerlo tanto por razones geográficas como por motivos de carácter histórico. A Bolivia, sin salida al mar desde 1870, se le podía considerar como“el país menos interesado en la Cuenca del Plata” 10 , en especial –como veremos enseguida– por la muy escasa atención y las onerosas alternativas que le ofrecieron los“gigantes” de la región, en especial Argentina, para afirmar sus intereses en la zona platense. Por su parte, como bien ha señalado Bernardo Quagliotti de Bellis, la“voz de la historia” imponía a Paraguay y a Uruguay modalidades muy diferentes, casi antagónicas, de actuación en tanto fronteras.“Distinta la estructura y la función históricas, consolidarían en el 9 Sobre este tema, véase muy especialmente Luis Alberto Moniz Bandeira,“Argentina, Brasil y Estados Unidos. De la Triple Alianza al MERCOSUR”. Buenos Aires, Editorial Norma, 2004; y del mismo autor“La formación de los Estados en la Cuenca del Plata. Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay”. Buenos Aires, Editorial Norma, 2006. �P�l�a�t�a�”�e�n��L�u�i�s��D�a�l�la��n�e�g��ra��P�e��d�r�a�z�a��(C��o�o��rd��. �y��C�o�m���p�.)�,�“�L�o�s��p�a�í�s�e�s��d�e�l�A��t�lá�n��t�ic�o��S�u��r.��G�e�o��p�o��lí�ti�c�a��d�e��l�a� Cuenca del Plata”. p. 20, Editorial Pleamar, Buenos Aires, 1983. MERCOSUR 20 años | 25
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