requerimientos de diversa índole y avanzándose en su liberalización intrazona. • Creación de un Foro Consultivo de Municipios, Estados Federados, Provincias y Departamentos del MERCOSUR (FCCR), sustitutivo de la anterior Reunión Especializada de Municipios e Intendencias(REMI), orientada a impulsar la coordinación de políticas integracionistas de nivel local y subregional. • Establecimiento de Grupos de Alto Nivel en temas como Derechos Humanos, crecimiento del empleo, facilitación de actividades empresariales, a los efectos de concretar los anuncios políticas regionales e iniciativas coordinadas en dichas materias. • Confirmación del ingreso como Estados asociados de Venezuela y Ecuador, y formalización por parte de Colombia de su solicitud de entrada al bloque comercial. • Avances en la negociación de acuerdos de libre comercio con los países integrantes de la Unión Aduanera de África Austral(Sudáfrica, Namibia, Botswana, Suazilandia y Lesoto) 96 . • Confirmación del acuerdo comercial con la India. Pese a que otro de los resultados de la Cumbre fue la amortiguación de las rencillas comerciales entre Argentina y Brasil y el lento reinicio de un bilateralismo privilegiado entre ambos países, que efectivamente volvería a consolidarse en el bienio siguiente, el contraste entre los discursos de Kirchner y de Lula en oportunidad de la Cumbre de diciembre de 2004 no pudo ser más manifiesto. Mientras el Presidente brasileño se quejaba de“las voces pesimistas que magnifican las dificultades” en momentos en que el MERCOSUR revela“un gran poder de atracción”(en referencia a la ampliación del número de países asociados al bloque) que habría de otorgarle más poder de negociación en torno al proyecto del ALCA o ante la Unión Europea, fiel a su estilo tradicional, el entonces Presidente argentino no escatimó críticas ácidas.“Los dichos –señaló– siguen lejos de los hechos.(…) Las decisiones presidenciales no se reflejan en la mesa de negociaciones posteriores, donde parecen primar los problemas coyunturales locales por sobre la perspectiva regional.” Más allá de los gestos y de los chisporroteos en las declaraciones y actitudes enfrentadas, desde el punto de vista de evaluaciones razonables y con la perspectiva del tiempo transcurrido, lo cierto es que lo ocurrido y sobre todo lo resuelto en la Cumbre de diciembre de 2004, dejaron un balance muy cercano al de la síntesis antes mencionada de Félix Peña. No hubo la fiesta esperada. Tampoco la muerte anunciada. Tensiones e intersecciones entre las tendencias de profundización, flexibilización y ampliación: impulso y freno de una inflexión(2005-2008) Más allá de que las expectativas por un nuevo Tratado no se concretaran y que en el 2004 resurgieron con cierta estridencia algunos problemas tradicionales en el funcionamiento cotidiano del MERCOSUR(incumplimiento de acuerdos comerciales, perforación del AEC, problemas de acceso al mercado ampliado, desequilibrios irresueltos por una escasa consideración de las asimetrías entre los socios, muy baja capacidad de concreción en la agenda externa común, dificultades manifiestas para la adopción efectiva de políticas públicas regionales, etc.), el balance tampoco dejaba de mostrar algunos perfiles positivos, en especial para aquellos que afirmaban la creencia de que la afinidad ideológica de los nuevos gobiernos terminaría empujando de manera decisiva el proyecto de la profundización de la integración regional. El triunfo de la izla Unión Aduanera de Africa Austral(SACU), firmado el 16 de diciembre de 2004, luego no alcanzó vigencia al no ser aprobado por los Parlamentos nacionales de los Estados partes. 52 | MERCOSUR 20 años quierda uruguaya en octubre de 2004 y la asunción gubernamental de Tabaré Vázquez en marzo de 2005 en Uruguay, a lo que se sumarían luego la reelección de Lula en el 2006, el triunfo de Cristina Fernández de Kirchner en Argentina en 2007 y la victoria electoral de Fernando Lugo en 2008 en Paraguay, poniendo fin a 61 años de hegemonía del Partido Colorado, constituyeron hitos que parecían convalidar esa hipótesis. Y sin embargo, contra muchas previsiones, el advenimiento de estos nuevos gobiernos en la región no sólo no pudo crear el contexto apropiado para la ansiada consolidación del proceso de integración sino que tampoco pudo evitar la emergencia y radicalización de conflictos bilaterales(como el que se desató entre Argentina y Uruguay a partir de 2003 por la instalación de una plata de celulosa en la localidad uruguaya de Fray Bentos), de proyectos más o menos velados de flexibilización extrema del bloque(perspectiva defendida por actores diversos de los cuatro países pero que tuvo la deriva inesperada de una iniciativa, finalmente frustrada, de concreción de un TLC bilateral entre EEUU y Uruguay), así como de la reinstalación progresiva de un relativo estancamiento en el funcionamiento general y cotidiano del proceso de integración. Sobre este último aspecto más general, podrían resultar indicadores la persistencia de los problemas comerciales entre los Estados Partes, las dificultades para concertar posturas comunes en negociaciones ante terceros extra-zona o en foros multilaterales(como las divergencias entre Argentina y Brasil en la última ronda de negociaciones de Doha o la escasa articulación entre los grandes del MERCOSUR en los escenarios multilaterales), la renovada aparición de bloqueos e ineficiencias marcadas para la atención efectiva de la nueva agenda integracionista anunciada en los programas ambiciosos de 2003. En ningún caso se trataba de problemas sin solución y el tiempo comprobó que en la región existía la sensatez suficiente para evitar que se concretaran las peores hipótesis. Además, más allá de las diferencias, en la IV Cumbre de las Américas celebrada los días 4 y 5 de noviembre de 2005 en la ciudad argentina de Mar del Plata, los cuatro Estados Parte del MERCOSUR, a los que se sumó con una argumentación más extrema el Presidente venezolano Hugo Chávez, coincidieron en rechazar con firmeza el proyecto ALCA, que EEUU y México habían promovido como eje de la reunión. Esa negativa del MERCOSUR y de Venezuela significó en los hechos la muerte del proyecto, lo que en perspectiva histórica alcanzaba una relevancia innegable 97 . Sin embargo, la sensación de que los acuerdos entre los gobiernos del MERCOSUR no eran tan sólidos como parecía y que se estaba perdiendo nuevamente una oportunidad propicia para profundizar en serio el proceso de integración, se dio en forma paralela al retorno de viejos problemas en el funcionamiento del bloque. El panorama conjunto convergía en una agenda de circunstancias complejas, cuya resolución satisfactoria requería de un auténtico sinceramiento, de voluntad política y mucho sentido estratégico. Pero esas sensaciones, que apuntaban una vez más al diagnóstico del estancamiento del bloque, también resultaban exageradas. Algunos problemas bilaterales de dimensión comercial pudieron responderse entonces a través de la concertación de medidas compensatorias y de emergencia. Como un buen ejemplo en este sentido, a comienzos de febrero de 2006 Argentina y Brasil firmaron un Protocolo por el que se creó el Mecanismo de Adaptación Competitiva(MAC), con el objetivo de fijar medidas transitorias de contención de importaciones de ciertos productos originarios de ambos países cuando estas importaciones afectaran el equilibrio de producción del otro socio. Se encomendó a la Comisión de Monitoreo del Comercio Bilateral la función de administrar dicho Protocolo 98 . Los acuerdos no sólo se dieron en clave bilateral. En la Cumbre del MERCOSUR realizada en julio de 2006 en Córdoba, más allá de anécdotas que opacaron lo realmente importante, se pudo avanzar en serio en varias iniciativas que tenían que ver en parte con los problemas referidos. En este sentido, el Comunicado Conjunto de los Presidentes de los Estados Partes del MERCOSUR dio cuenta en aquella oportunidad de logros consistentes en más de una materia importante: constatación de avances para la implementación de una primera etapa en procura de la eliminación del doble cobro del AEC y en los acuerdos sobre un �M��E�R�C�O��S�U��R��c�o�i�n�c�i�d�ie��ro��n�e��n�u��n�a��d�e�c�l�a�r�a�c�ió��n��e�n��la��q�u�e��f�u�n�d��a�m��e�n��ta�b��a�n��la�s��ra��z�o�n�e�s��d�e��s�u��n�e�g�a��ti�v�a��a�s�u�s�c�r�i�b�i�r�e�l�a�c�u�e��rd��o��p�a�r�a�l�a�i�m��p�l�e�m��e�n��t�a�c�ió��n� del ALCA. En un documento distinto y más radical, Venezuela afirmó también su rechazo. El Presidente Chávez fue uno de los protagonistas principales de la llamada III Cumbre de los Pueblos, la que se realizó en forma paralela a la Cumbre oficial bajo las consignas de“No a Bush, no al ALCA”. importantes” que pudieran verificarse. Si el daño se confirmaba, el país importador podía aplicar un cupo anual o una tarifa al producto equivalente al 90% del arancel externo común del bloque. El Protocolo se firmó el 1 de Febrero de 2006. MERCOSUR 20 años | 53
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