• Promoción de una efectiva participación de la sociedad civil en el tratamiento de las cuestiones ambientales. • Fomento a la internalización de los costos ambientales mediante el uso de instrumentos económicos y regulatorios de gestión” 14 . También a nivel de las acciones identificadas como prioritarias, el Acuerdo Marco representaba un empuje para que los Estados parte incorporaran, definitivamente, políticas ambientales de fondo: • Incrementar el intercambio de información sobre leyes, reglamentos, procedimientos, políticas y prácticas ambientales así como sus aspectos sociales, culturales, económicos y de salud, en particular, aquellos que puedan afectar al comercio o a las condiciones de competitividad en el ámbito del MERCOSUR. • Incentivar políticas e instrumentos nacionales en materia ambiental, buscando optimizar la gestión del medio ambiente; • Buscar la armonización de las legislaciones ambientales, considerando las diferentes realidades ambientales, sociales y económicas de los países del MERCOSUR; • Identificar fuentes de financiamiento para el desarrollo de las capacidades de los Estados Parte, a efectos de contribuir con la implementación del presente Acuerdo. • Contribuir a la promoción de condiciones de trabajo ambientalmente saludables y seguras para que, en el marco de un desarrollo sustentable, se posibilite mejorar la calidad de vida, el bienestar social y la generación del empleo. • Contribuir para que los demás foros e instancias del MERCOSUR consideren adecuada y oportunamente los aspectos ambientales pertinentes. • Promover la adopción de políticas, procesos productivos y servicios no degradantes del medio ambiente. • Incentivar la investigación científica y el desarrollo de tecnologías limpias. • Promover el uso de instrumentos económicos de apoyo a la ejecución de las políticas para la promoción del desarrollo sustentable y la protección del medio ambiente. • Estimular la armonización de las directrices legales e institucionales, con el objeto de prevenir, controlar y mitigar los impactos ambientales de los Estados Partes, con especial referencia a las áreas fronterizas. • Brindar, en forma oportuna, información sobre desastres y emergencias ambientales que puedan afectar a los demás Estados Partes, y cuando fuere posible, apoyo técnico y operativo. • Promover la educación ambiental formal y no formal y fomentar conocimient os, hábitos de conducta e integración de valores orientados a las transformaciones necesarias para alcanzar el desarrollo sustentable en el ámbito del MERCOSUR; 14 Artículo 3º del acuerdo. 208 | MERCOSUR 20 años • Considerar los aspectos culturales, cuando corresponda, en los procesos de toma de decisión en materia ambiental. • Desarrollar acuerdos sectoriales, en temas específicos, conforme sea necesario para la consecución del objeto de este Acuerdo. La dimensión ambiental adquirió, a partir de la aprobación de este documento, un peso propio. Ya no se trataba de una serie de elementos a tener en cuenta para el avance en materia de libre comercio, sino que se trataba de avanzar en el sentido de un desarrollo sostenible para los Estados Parte del bloque. Este cambio de visión de ninguna manera es menor, más bien todo lo contrario: resulta la internalización de los principios de la Cumbre de la Tierra(1992) en toda su dimensión y con todo su relieve e implicaba un compromiso muy intenso con una nueva mirada del desarrollo de los países. Complementariamente, el Acuerdo es un buen intento de articular objetivos y acciones para su logro, en vez de yuxtaponer decisiones de los distintos Estados. Este avance en materia de cooperación y coordinación es un aporte importante del Acuerdo. No obstante, es imposible no reparar en un vacío que, en definitiva, hace que todo esto no sea más que una declaración de buenos propósitos: no hay ni siquiera una mención a la manera en que se intentará avanzar hacia el logro de los objetivos, se omite absolutamente cualquier referencia a los procedimientos a aplicar y, sin herramientas operativas definidas, es claro que no hay acciones a impulsar. Si bien aparece a texto expreso el Sistema de Solución de Controversias del MERCOSUR como el mecanismo para resolver las eventuales discrepancias que entre los socios pudieran derivarse de la aplicación, interpretación o incumplimiento de las disposiciones contempladas en el Acuerdo Marco, no se dice cómo actuaría el Sistema ni qué posibilidades reales de ejercer alguna presión real. También en esto, todo quedó en una expresión de buenos deseos. No puede dejar de anotarse, por otra parte, que simultáneamente a este avance se procesaba otro debate, que no sería menor para lo que ocurriría años después: preocupado por el comercio ilegal de madera, Paraguay intenta que el bloque asuma el tema como propio. Incluso en la XI Reunión ordinaria del SGT N°. 6 15 , la Federación Paraguaya de Madereros expresaba su preocupación por este tema, afirmando su convicción sobre la existencia de incentivos que facilitarían este comercio ilegal y solicitando la intervención del SGT N°. 6 para avanzar en el tema. La posición de Brasil sería clave: para Itamaratí el tema era bilateral, y las cuestiones entre dos países no concernían al bloque sino que debían permanecer en ese ámbito. Si bien las delegaciones paraguayas insistirían en cada reunión del SGT N°. 6, que el tema permaneciera en la agenda, la discusión de fondo nunca ocurriría. Avances formales, frenos reales Doce años después de firmado el Tratado de Asunción, el máximo órgano de decisión del bloque resolvería que valía la pena constituir formalmente una instancia de encuentro y decisión de los secretarios de Estado con jurisdicción en el ambiente 16 . Con la presencia de la máxima autoridad ambiental de la ONU, el director ejecutivo del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente(PNUMA), Klauss Topfer, la Reunión de Ministros del MERCOSUR se instalaría finalmente el Buenos Aires, el 16 de junio de 2004. En ese momento, el anfitrión –el Ministro de Salud argentino, Ginés González—expresaría su satisfacción por ese paso adelante para poner“el tema dentro de la institucionalidad del MERCOSUR”, y generar una agenda“que contemple los problemas ambientales nacionales, sin dejar de considerar y compartir los compromisos internacionales que tenemos”. Es claro advertir que estas palabras expresan una sensación de rezago del tema a nivel regional pero, al mismo tiempo, denota la confianza en las posibilidades de achicar distancias hasta poner los 15 Realizada entre el 16 y el 18 de marzo de 1999 en la ciudad de Asunción. 16 Decisión CMC N°. 19/03. MERCOSUR 20 años | 209
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