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Mercosur 20 años : 20 años
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5) El análisis y evaluación de los proyectos y programas entre el MERCOSUR y terceros países, los que deben ser posteriormente aprobados por el GMC. La coordinación de la RECyT se realiza a través de los consejos coordinadores nacionales de los países miembro: en Argentina por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, en Brasil por el Ministerio de Ciencia y Tec­nología con el apoyo del Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico(CNPq), la Financiadora de Estudios y Proyectos(FINEP) y el Instituto Brasileño de Información en Ciencia y Tecnología(IBICT), en Paraguay por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, y en Uruguay por el Consejo de Ciencia, Tecnología e Innovación del Ministerio de Educación y Cultura. El segundo impulso a las políticas de CTI a nivel regional tuvo lugar en 2005, con la creación de la Reunión de Minis­tros y Altas Autoridades de Ciencia, Tecnología e Innovación(RMACTIM), instancia jerarquizada de definición política con el objetivo de fortalecer, proveer y ampliar las oportunidades de colaboración científica y tecnológica entre los estados partes. En 2006, la RMACTIM aprobó el Programa Marco de Ciencia, Tecnología e Innovación para el MERCOSUR 2006­2010, el que fue sucedido en 2008 por el II Programa Marco(PM II) para el período 2008-2012. El PM II, bajo la órbita de la RECyT, ha definido como objetivos para 2008-2012 la promoción de avances en el cono­cimiento en áreas estratégicas; la generación de redes y mecanismos que faciliten el intercambio de conocimiento y avances en materia científica y de innovación; la promoción de la innovación en las micro, pequeñas y medianas empresas; y la democratización del conocimiento por medio de su difusión. A partir de estos objetivos, se trazaron cuatro ejes estratégi­cos estrechamente interrelacionados: 1. Desarrollo de las nuevas tecnologías. 2. Incremento en el valor agregado de los bienes de los sectores industriales y agropecuarios. 3. El acceso más amplio y democrático al conocimiento generado. 4. El desarrollo de los Sistemas Nacionales de CTI. Aunque su implementación es demasiado reciente como para extraer conclusiones respecto de su funcionamiento, se observan algunos indicios que podrían estar dando cuenta de su debilidad como marco general para el desarrollo de la CTI. En primer lugar, a pesar de la indiscutible importancia de los sucesivos Programas Marco, en ninguno de los casos se asignaron fondos de manera específica y continua. Aunque se considera la posibilidad de fondear las actividades del programa a partir de los Fondos de Convergencia Estructural del MERCOSUR(FOCEM), en el PM II se señala que los países deberán realizar esfuerzos de orden nacional mientras se define el origen de los recursos que permitirán avanzar hacia los objetivos propuestos. En segundo lugar, aunque los gobiernos han mostrado un creciente interés en dar impulso a las políticas regionales de CTI, aun persisten serias dificultades para traducir las declaraciones de voluntades en acciones concretas. En particu­lar, se observa que es preciso fortalecer las diferentes instituciones creadas, al menos en tres planos: la disponibilidad de recursos financieros, la dotación de recursos humanos calificados y la interacción entre los que diseñan e implementan los programas y los beneficiarios de dichos instrumentos. En este sentido, el escaso financiamiento de la RECyT, los reducidos espacios de diálogo y la escasa coordinación entre los planes estratégicos nacionales y los programas regionales, podrían reducir significativamente el impacto de un plan marco de esta naturaleza. 236 | MERCOSUR 20 años Algunas iniciativas regionales El MERCOSUR se caracteriza por ser un esquema de integración basado en la existencia de organizaciones regionales con escaso poder en el plano nacional y por instituciones intergubernamentales con claros lineamientos pero reducidos recursos. En este contexto, y a pesar de la existencia de una programa marco y un organismo específico(la RECyT), las iniciativas de cooperación para la CTI constituyen esfuerzos dispersos y poco articulados entre y entre los agentes impli­cados. A diferencia de otras iniciativas de integración regional, no se observa en el MERCOSUR un esquema definido de políticas, programas o instrumentos de Ciencia y Tecnología(CyT), en el que se identifiquen los mecanismos institucio­nales, los instrumentos y la dinámica del financiamiento regional. Este déficit institucional coexiste, de todas maneras, con algunas iniciativas puntuales que merecen ser analizadas como parte de la dinámica regional –aunque no estrictamente MERCOSUR- en este campo. Por una parte, se han desarrollado varias redes bilaterales y multilaterales dedicadas a la realización de I+D, la difu­sión de información y la formación de recursos humanos calificados. Entre éstas, cabe citar la RICYT(Red de Indicadores de Ciencia y Tecnología), la Red Internacional de Fuentes de Información y Conocimiento para la Gestión de Ciencia, Tecnología e Innovación(ScienTI), la Red de Cooperación Latino Americana de Redes Avanzadas(CLARA), Red de Coo­peración Técnica en Biotecnología Agropecuaria para América Latina y el Caribe(REDBIO), el InterAmerican Network of Academies of Sciences(IANAS), la Academia de Ciencias de América Latina y el Caribe(ACAL), la Federación Lati­noamericana de Sociedades de Física(FELASOFI), la Red Latinoamericana de Astronomía(RELAA), la Red Latinoame­ricana de Botánica(RLB), la Red Latinoamericana de Ciencias Biológicas(RELAB), la Red Latinoamericana de Química (RELAQ) y la Unión Matemática de América Latina y el Caribe(UMALCA). Por otra parte, se destacan dos programas de trabajo con un impacto considerable: Programa Cooperativo para el Desarrollo Tecnológico Agroalimentario y Agroin­dustrial del Cono Sur(PROCISUR) y BIOTECH. PROCISUR Una de las iniciativas más consolidadas y con mayor éxito en materia de cooperación para la CTI es el caso del Programa Cooperativo para el Desarrollo Tecnológico Agroalimentario y Agroindustrial del Cono Sur PROCISUR. Este Progra­ma surge como un Convenio de Cooperación Técnica Recíproca entre los institutos nacionales vinculados a los temas agropecuarios: Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria(INTA) de Argentina, Instituto Boliviano de Tecnología Agropecuaria(IBTA) de Bolivia, la Empresa Brasileira de Pesquisa Agropecuaria(EMBRAPA) de Brasil, Instituto de Investigaciones Agropecuarias(INIA) de Chile, Dirección de Investigación Agrícola(DIA) de Paraguay e Instituto Nacio­nal de Investigación Agropecuaria(INIA) de Uruguay y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) entre 1980 y 1983; a lo que se sumó la contribución financiera del BID y el IICA. PROCISUR está conducido por una Comisión Directiva, asesorada por un Comité de Articulación Técnica e Institucional y cuyas directrices son ejecu­tadas por un equipo técnico proveniente de los diferentes institutos nacionales y el IICA, con el concurso adicional de de organizaciones o consultores independientes. En la actualidad, las acciones del Programa se estructuran en torno a un objetivo estrechamente asociado a las ventajas comparativas de la región: el desarrollo de las capacidades científico-tecnológicas de los países miembros y del bloque en su conjunto, con la finalidad de incrementar la competitividad interna y externa del sector agropecuario y agroindustrial. Al respecto, el plan de mediano plazo para el período 2007-2010, define cinco líneas estratégicas: 1. Calidad de las cadenas agroalimentarias. 2. Saltos tecnológicos para la competitividad(biotecnología). MERCOSUR 20 años | 237